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    <title><![CDATA[elDiario.es - Paula Ducay]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/paula-ducay/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Paula Ducay]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Son los clásicos intocables o se pueden reescribir? Una pregunta pendiente tras lo que Barthes llama "la muerte del Autor"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/son-clasicos-intocables-reescribir-pregunta-pendiente-barthes-llama-muerte-autor_1_11372851.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/812cc8d2-4d82-44f7-a192-2926860b8228_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Son los clásicos intocables o se pueden reescribir? Una pregunta pendiente tras lo que Barthes llama &quot;la muerte del Autor&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor no es ya el único lugar en que podemos encontrar las claves para descifrar un texto: ¿cuántas vidas puede tener el personaje de una novela o un mito?</p><p class="subtitle">El vaso duralex y otras cartografías de lo cotidiano
</p></div><p class="article-text">
        Dec&iacute;a Italo Calvino que &ldquo;un cl&aacute;sico es un libro que nunca termina de decir lo que tiene que decir&rdquo;. De ser as&iacute;,&nbsp; no deber&iacute;a resultarnos complicado acercarnos a esas grandes obras impregnadas de un aire solemne y trascendental que conforman las listas de lecturas obligatorias en institutos y universidades: Shakespeare, Dostoievski, Austen, Cervantes, Mann, Dickens&hellip; Nosotras mismas sentimos a veces cierto v&eacute;rtigo a la hora de aproximarnos a las obras de escritores y escritoras que parecen erigirse en ciertos pedestales, aunque no por ello se nos quitan las ganas de leerlos. &iquest;C&oacute;mo hacer, entonces, para relacionarnos con los cl&aacute;sicos y su mensaje inagotable? &iquest;C&oacute;mo empezar a ara&ntilde;ar su inmensa profundidad?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Preguntas como estas nos surg&iacute;an cuando decidimos hacer nuestra primera incursi&oacute;n pausada al mundo de Shakespeare. Como otras muchas veces, tuvimos la intuici&oacute;n de que siempre es m&aacute;s divertido y valioso hacerlo acompa&ntilde;adas, as&iacute; que organizamos dos sesiones sobre lecturas y reescrituras de Shakespeare: en la primera comentamos <em>Rey Lear </em>y <em>Heredar&aacute;s la tierra </em>de Jane Smiley y en la segunda <em>Hamlet </em>y <em>El pr&iacute;ncipe negro </em>de Iris Murdoch. Si, como dec&iacute;a Calvino, un cl&aacute;sico siempre est&aacute; hablando, pensamos que una manera magn&iacute;fica de escuchar lo que tiene que decir es a trav&eacute;s de las reescrituras de grandes autoras contempor&aacute;neas como Smiley y Murdoch.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es realmente interesante ver c&oacute;mo los distintos textos se empapan de la &eacute;poca y el contexto en que se inscriben y escriben: leemos y comentamos con nuestra mirada actual <em>Rey Lear </em>(un texto escrito en el siglo XVII ambientado en una Inglaterra remota) y <em>Heredar&aacute;s la tierra </em>(la reescritura de Smiley que narra la historia de una familia del Iowa agraria de la d&eacute;cada de los 70 del siglo pasado). Y ah&iacute;, queridos lectores, est&aacute; el truco: a veces hay que acercarse a los cl&aacute;sicos haciendo un rodeo, mir&aacute;ndoles de reojo, para descubrir que existen muchas formas distintas de zambullirse en ellos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;El rey Lear&#039; de Shakespeare y &#039;Heredarás la tierra&#039; de Jane Smiley                            </span>
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        De hecho, las obras del propio Shakespeare son reescrituras de leyendas, cuentos y mitos de la tradici&oacute;n oral conocidos en la Inglaterra de su &eacute;poca. El escritor m&aacute;s famoso del mundo no invent&oacute; apenas tramas originales, se serv&iacute;a de la magia de la reescritura, como har&iacute;an despu&eacute;s tantos otros artistas con sus obras. &iquest;Por qu&eacute; a veces valoramos tanto la originalidad frente a aquellos relatos que van transform&aacute;ndose a lo largo de distintas &eacute;pocas y formatos? &iquest;Es tan importante buscar aquello que <em>nunca ha dicho nadie antes</em>? &iquest;Es acaso posible construir una historia <em>de la nada</em>?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace poco tuvimos la suerte de hablar con Remedios Perni, profesora de la Universidad de Alicante que ha estudiado en su tesis doctoral los v&iacute;nculos entre la obra de Shakespeare y la cultura visual. Remedios nos explicaba algo as&iacute; como que Shakespeare es m&aacute;s que Shakespeare: los motivos literarios y los temas que atraviesan sus obras han trascendido m&aacute;s all&aacute; de los textos y permean nuestro imaginario colectivo, en parte porque no han dejado de pensarse y reescribirse. Quiz&aacute;s los puristas del teatro y la literatura se lleven las manos a la cabeza con algunas de las reinterpretaciones modernas de estas comedias y tragedias tan famosas o las consideren menores e insignificantes. Nosotras, por el contrario, creemos que son valiosas en s&iacute; mismas y como s&iacute;mbolos de la supervivencia del texto. Es m&aacute;s, sin ellas probablemente nos costar&iacute;a mucho m&aacute;s entender lo que nos plante&oacute; Shakespeare hace ya cuatro siglos.
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                &#039;Hamlet&#039;, de Shakespeare y &#039;El príncipe negro&#039;, de Iris Murdoch                            </span>
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        Hace poco el Teatro de la Abad&iacute;a de Madrid propon&iacute;a a los espectadores un regreso a <em>Rey Lear</em> a trav&eacute;s de <em>Casting Lear</em>, la irreverente obra de Andrea Jim&eacute;nez. En ella un actor distinto interpreta a Lear cada noche sin conocer el guion y sigue en directo las indicaciones de la directora, que tambi&eacute;n interpreta a Cordelia, la hija desterrada. Este no es el &uacute;nico Lear con el que el p&uacute;blico se ha cruzado en Madrid este a&ntilde;o: tuvimos la oportunidad de ver la &Oacute;pera <em>Lear</em>, de Aribet Reimann, que pas&oacute; en enero y febrero por el Teatro Real y que nos brind&oacute; una de las im&aacute;genes que mejor nos sirven para entender el coraz&oacute;n de la obra: en la famosa escena del reparto del reino entre las hijas del rey, &ldquo;ese Lear imprudente reparte su reino lanzando al suelo mendrugos devorados al instante por sus herederas, Goneril y Regan, en un gesto de un servilismo humillante&rdquo;. As&iacute; lo explica Joan Matabosch, director art&iacute;stico del Real, en el programa de la obra. La escena del pan en la &oacute;pera de Reimann quiz&aacute;s explique mejor <em>Rey Lear</em> que el propio Shakespeare y la obra de Andrea Jim&eacute;nez es una buen&iacute;sima manera de acercar al rey d&eacute;spota al p&uacute;blico actual, insufl&aacute;ndole una vida distinta en cada representaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s interesante de todo esto es que los textos no solo dialogan con ellos mismos, ni las obras de teatro con otras obras de teatro. Como investiga Remedios Perni y como podemos apreciar si paseamos por cualquier museo, los cl&aacute;sicos dan lugar a toda una serie de di&aacute;logos entre obras de distintos formatos y soportes. Los textos escritos dialogan con el arte pict&oacute;rico; las fotograf&iacute;as con la m&uacute;sica; la dramaturgia con el cine. Es lo que Julia Kristeva bautiz&oacute; como &ldquo;intertextualidad&rdquo; al hablar de la relaci&oacute;n entre un texto y otro en su libro <em>Semi&oacute;tica</em>: &ldquo;Todo texto se construye como un mosaico de citas, todo texto es absorci&oacute;n y transformaci&oacute;n de otro texto&rdquo;. As&iacute;, podemos observar mitos griegos a trav&eacute;s de cuadros,&nbsp; leer adaptaciones de novelas en formato c&oacute;mic o rastrear las huellas de <em>Fragmentos de un discurso amoroso</em>, de Barthes, en la discograf&iacute;a de Gustavo Cerati.
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            <span class="title">
                Una escena de la obra &#039;Casting Lear&#039;, representada en el Teatro de La Abadía, en abril de 2024                            </span>
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        Hace poco asistimos a una de las sesiones del Teatro Verm&uacute; de la iniciativa cultural Urge Club, en la que tres dramaturgas y actrices (Luc&iacute;a Collini, Sof&iacute;a Camerano y Lucrecia Sacchelli) organizan salidas al teatro y un posterior coloquio donde los asistentes comentan y debaten las impresiones que les ha causado la obra. De la mano de Urge fuimos a ver <em>Las cautivas</em>, la obra del dramaturgo argentino Mariano Tenconi (representada en las Naves del Espa&ntilde;ol en Matadero, Madrid), que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/cautivas-historia-amor-colona-francesa-siglo-xvii-india-pueblos-originarios_129_11288772.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuenta la historia de amor y aventuras entre dos mujeres en La Pampa del siglo XIX</a>: una joven mujer francesa y una india. La obra provoca carcajadas, esc&aacute;ndalo y alguna que otra l&aacute;grima en el espectador, y, adem&aacute;s de todo esto, es una reescritura de <em>La cautiva</em>, el poema &eacute;pico fundacional de la literatura argentina, escrito por Esteban Echeverr&iacute;a y publicado en 1837. El poema de Echeverr&iacute;a narra el rapto de un soldado y su esposa a manos de los indios. La reescritura de Tenconi, en cambio, coloca a la india en el lugar protagonista: no es ya la salvaje a la que temer, sino un personaje profundo, irreverente, plagado de matices.
    </p><p class="article-text">
        Algo parecido hizo Jane Smiley en su reescritura de <em>Rey Lear</em>. Cuando la escritora norteamericana ley&oacute; la obra de Shakespeare se dio cuenta de que las hijas del rey apenas ten&iacute;an texto y se propuso hacerlas hablar, darles voz, otorgarles profundidad, mundo interior e historia. As&iacute;, en <em>Heredar&aacute;s la tierra</em> son las hijas quienes hablan; la novela est&aacute; narrada en primera persona por una Goneril actualizada que desentierra los secretos de su padre y la familia, convirti&eacute;ndose, con sus luces y sus sombras, en una moderna hero&iacute;na shakesperiana. Smiley da sin quererlo una respuesta a la eterna pregunta de por qu&eacute; reescribir las historias. A veces tienen que pasar muchos siglos y muchos textos para que lectores y espectadores podamos escuchar la voz de algunos personajes.
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                Lorena Vega en &#039;Las cautivas&#039;                            </span>
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        Si nos desprendemos de la percepci&oacute;n del texto original como sacralizado e inmutable quiz&aacute;s sea necesario preguntarnos qu&eacute; consecuencias tiene esto para la figura del Autor. &iquest;Son los grandes autores cl&aacute;sicos entidades intocables y a los que no se les puede cuestionar ni una sola coma? &iquest;Importa m&aacute;s el nombre de la persona que ha creado algo o su creaci&oacute;n? Roland Barthes ofrece una respuesta en <em>La muerte del autor</em>, un texto escrito en 1967 en el que defiende que es necesario terminar con el Autor como figura central de la literatura. La propuesta es contundente teniendo en cuenta que Barthes nos empuja, ni m&aacute;s ni menos, a darle muerte y enterrarlo. Es necesario terminar con el imperio del Autor, con esta concepci&oacute;n que sostiene que todo significado o explicaci&oacute;n de una obra se esconde en el cuerpo que escribe, en sus gustos e historia. Por el contrario, Barthes se posiciona contra este Autor-Dios explicando que, cuando un hecho es relatado &ldquo;la voz pierde su origen, el autor entra en su propia muerte, comienza la escritura&rdquo;. El Autor no es ya el &uacute;nico lugar en que podemos encontrar las claves para descifrar un texto o encontrar su significado &uacute;ltimo. De hecho, no hay un &uacute;nico significado, sino que &ldquo;todo est&aacute; por desenredar pero nada por descifrar&rdquo;. Nos alejamos del sentido, de Dios, de la ley y el Autor como aquel que dicta la verdad por encima de todo lo dem&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Barthes no importa tanto el origen como el destino del texto y las infinitas posibilidades que en &eacute;l se contienen, que son actualizadas por cada lector. El texto es &ldquo;un espacio de m&uacute;ltiples dimensiones en el que se concuerdan y se contrastan diversas escrituras, ninguna de las cuales es la original: el texto es un tejido de citas provenientes de los mil focos de la cultura&rdquo;. &iquest;Cu&aacute;ntas vidas puede tener el personaje de una novela o un mito? &iquest;Cu&aacute;ntas actualizaciones, reescrituras y di&aacute;logos puede generar un mismo texto cuando distintos lectores se sumergen en &eacute;l? Siguiendo la noci&oacute;n de &ldquo;hipertextualidad&rdquo; de G&eacute;rard Genette (disc&iacute;pulo de Julia Kristeva), dos textos pueden relacionarse a trav&eacute;s de, por ejemplo, la parodia, el pastiche, el travestimiento, la traducci&oacute;n, la reescritura, la apropiaci&oacute;n o la transposici&oacute;n. Cada lector puede inventar nuevas formas de relacionarse con la obra considerada original y dar un nuevo destino a cada texto, que contiene infinitas posibilidades.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Ducay, Inés García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/son-clasicos-intocables-reescribir-pregunta-pendiente-barthes-llama-muerte-autor_1_11372851.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 May 2024 20:18:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Son los clásicos intocables o se pueden reescribir? Una pregunta pendiente tras lo que Barthes llama "la muerte del Autor"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,William Shakespeare,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El vaso duralex y otras cartografías de lo cotidiano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/vaso-duralex-cartografias-cotidiano_1_11323835.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d298cb19-1624-4c55-a895-86cc90d38c5e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x503y493.jpg" width="1200" height="675" alt="El vaso duralex y otras cartografías de lo cotidiano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En alejamiento de lo extraordinario es algo relativamente reciente en el arte, un descubrimiento de lo inmediato que sigue despertando asombro</p><p class="subtitle">Punzadas - Lecturas erráticas y saber ligero: sobre nuestra relación con los libros
</p></div><p class="article-text">
        La experiencia de pasear por un museo muchas veces consiste en atravesar salas llenas de reyes y reinas, h&eacute;roes m&iacute;ticos y m&uacute;ltiples escenas religiosas. Nos observan v&iacute;rgenes dolientes, venus ideales, Borbones con atractivos cuestionables y engalanadas naturalezas muertas. En estos casos, nuestro caminar est&aacute; escoltado por un ambiente serio y solemne, casi sagrado. Algo muy distinto nos pas&oacute; al recorrer la exposici&oacute;n temporal <em>El realismo &iacute;ntimo de Isabel Quintanilla, </em>que estar&aacute; en el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/maestras-correctivo-paliativos-thyssen-ninguneo-mujeres-historia-arte_1_10642174.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid</a> hasta el 2 de junio de 2024. All&iacute; escuch&aacute;bamos a personas a nuestro alrededor decir: &ldquo;Esa vajilla la ten&iacute;amos en casa de mis padres&rdquo;, &ldquo;esos radiadores estaban en casa de mi abuela&rdquo;. Todas nos reconoc&iacute;amos en puertas, ventanas, vasos, m&aacute;quinas de coser y otros objetos que nos transportaban a casas, tiempos y personas concretas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Llega tarde, pero llega: Isabel Quintanilla es la primera pintora espa&ntilde;ola que cuenta con una exposici&oacute;n monogr&aacute;fica en el Museo Thyssen. Este es un reconocimiento m&aacute;s que merecido: Quintanilla fue una de las exponentes clave del grupo del &ldquo;realismo madrile&ntilde;o&rdquo;, cuyas obras empezaron a ver la luz a finales de los a&ntilde;os 50 y que es conocido sobre todo por contar a Antonio L&oacute;pez entre sus miembros. Este grupo de artistas desarroll&oacute; su pintura en torno a lo cotidiano, a los espacios &iacute;ntimos y a los objetos de uso diario, algo que choc&oacute; con la moda del momento, que se decantaba por lo abstracto y por las vanguardias. En el cat&aacute;logo de la exposici&oacute;n del museo podemos leer palabras de la propia Quintanilla que reflejan esta tendencia: &ldquo;Pinto lo que veo, es m&aacute;s, lo que conozco&rdquo;. En el grupo se da una ruptura &ldquo;con el refinamiento habitual de las naturalezas muertas&rdquo;. Es precisamente esta ruptura y este abandono de los motivos regios y ceremoniales lo que hace que la experiencia de mirar los cuadros de Quintanilla sacuda al visitante. En sus obras podemos recorrer una pintura autobiogr&aacute;fica a trav&eacute;s de los objetos que poblaban su casa (y las nuestras) hace tan solo unas d&eacute;cadas. En esa sencillez y proximidad habita la emoci&oacute;n.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/8ad583c5-d47f-45c6-88e9-41e6ab9172b3_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Esta emoci&oacute;n se aleja de lo &ldquo;extraordinario&rdquo;, de este adjetivo que se emplea casi como un hechizo para llamar nuestra atenci&oacute;n. En su libro <em>La arquitectura de las peque&ntilde;as cosas, </em>Santiago de Molina rechaza lo extraordinario para centrarse en lo ordinario, ya que es justamente en lo invisible y lo cotidiano donde reside el valor de las peque&ntilde;as cosas: en la vida diaria, en los gestos eternamente repetidos, en la casa que nos acoge y en los objetos que contiene. Sin embargo, el arte no se hizo eco de lo cotidiano hasta el siglo XVII, con Johannes Vermeer. El pintor holand&eacute;s&nbsp;elige los espacios interiores como escenarios de sus creaciones y sus protagonistas son mujeres representadas en momentos que antes hab&iacute;an sido considerados intrascendentes: leyendo, cosiendo, escribiendo o tocando m&uacute;sica. De Molina explica que a trav&eacute;s de estas obras se produce un movimiento fundamental al desaparecer los dioses y h&eacute;roes para poner en el centro el universo de la vida cotidiana: &ldquo;Mientras, y a la sombra de lo grandioso, entre sus fisuras, la tenue sombra de lo cotidiano aparece de modo indirecto y marginal como lo hace la hierba entre los huecos de un enlosado de piedra&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del arte, este desplazamiento del inter&eacute;s hacia lo cotidiano tiene muchas aristas. Podr&iacute;amos preguntarnos por qu&eacute; la historia, la arquitectura o la filosof&iacute;a se han constituido siempre desde lo excepcional y lo grandioso: nos hemos pensado desde lo extraordinario. De Molina nos recuerda que Heidegger consideraba la existencia cotidiana como una &ldquo;costra&rdquo; que era contraria a la &ldquo;vida aut&eacute;ntica&rdquo;. Sin embargo, &eacute;l mismo necesitaba de su caba&ntilde;a (que conten&iacute;a todas las costumbres y gestos cotidianos que posibilitan la vida) para desarrollar su labor filos&oacute;fica: &ldquo;Si es posible el m&aacute;s excelso sistema metaf&iacute;sico es, precisamente, gracias a la existencia de un humilde contenedor, de un inapreciable crisol dom&eacute;stico que permite su decantaci&oacute;n&rdquo;.
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                &#039;El teléfono&#039;, obra de Isabel Quintanilla de 1996                            </span>
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        La casa y todos los objetos que contiene nos permiten rastrear el paso del tiempo, las costumbres, los avances t&eacute;cnicos de cada &eacute;poca; pero tambi&eacute;n son los espacios en los que construimos la intimidad y las relaciones con los otros. Quintanilla nos deja asomarnos a esta intimidad de la casa: vemos su estudio, su dormitorio y otros espacios de sus distintas viviendas. Nos presenta las estancias sin rastro de las personas que las habitan para que cada una de nosotras las hagamos nuestras: &ldquo;Quintanilla atrapa un instante preciso de la realidad para dejar al espectador que la cargue de la historia que le sugiera&rdquo;. &iquest;Cu&aacute;ntas posibilidades narrativas contiene <em>lo ordinario?</em> &iquest;Cu&aacute;ntas historias podemos construir a trav&eacute;s de un lavabo, un vaso o una puerta?&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/edba9376-3870-4374-b8bf-f34b97b120b1_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Pensemos un momento en esa cama en la que falleci&oacute; un ser querido, en ese armario que custodia la ropa que se pon&iacute;a. En esos objetos depositamos nuestro dolor, nuestros recuerdos, la existencia material de la persona ahora ausente. Fernando Broncano considera que en estos momentos finales, una ruptura o separaci&oacute;n (ya sea por muerte o por desamor) &ldquo;convierte los espacios en un infierno insoportable del que hay que alejarse con premura&rdquo;. Esto es porque, como explica en su libro <em>Espacios de intimidad y cultura material, </em>las relaciones humanas existen a trav&eacute;s de distintos artefactos en los que depositamos significados, recuerdos, emociones e identidades. Los objetos funcionan como soportes materiales de lo simb&oacute;lico: &ldquo;Los artefactos tienen una vida social del mismo modo que las relaciones sociales tienen una existencia material&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esto es algo que Isabel Quintanilla entendi&oacute; bien. Sus estampas de vasos duralex y otras marcas de la &eacute;poca; sus habitaciones vac&iacute;as, puertas entornadas y luz natural nos invitan a introducirnos en los cuadros a trav&eacute;s de nuestra propia experiencia material. El trazo de sus pinceles cartografi&oacute; su propia biograf&iacute;a: los vasos de los que beb&iacute;an ella y su familia, los relojes de pulsera que marcaban el paso de su tiempo y su &eacute;poca; Isabel pint&oacute; cosas que eran suyas, que entend&iacute;a, que sab&iacute;a ver y despu&eacute;s mirar. Puso su genial dominio de la t&eacute;cnica al servicio de su presente; un tiempo que ahora recordamos con pena o cari&ntilde;o y que se actualiza con cada nuevo espectador. Tal como dice el cat&aacute;logo: &ldquo;Isabel pinta el presente, ni el pasado ni el futuro, pues &eacute;stos no pueden ser vistos, ni tocados, ni olidos. [...] Al recopilar algunos de sus enseres m&aacute;s personales convierte las naturalezas muertas en autorretratos&rdquo;. Esos autorretratos siguen vivos en la memoria de todo un pa&iacute;s gracias al trabajo de una artista que supo entender lo importante de la intersecci&oacute;n entre objetos e identidad; entre lo que tocamos cada d&iacute;a y lo que somos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;La lamparilla&#039;, cuadro de Isabel Quintanilla de 1956                            </span>
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        El pensador japon&eacute;s Soetsu Yanagi tambi&eacute;n entendi&oacute; y defendi&oacute; perfectamente dicha intersecci&oacute;n, como podemos ver en los textos recogidos en el libro <em>La belleza del objeto cotidiano. </em>Ya en las primeras d&eacute;cadas del siglo XX propon&iacute;a el t&eacute;rmino <em>mingei</em>, que hace referencia a la artesan&iacute;a popular. Este concepto recoge los objetos ordinarios que utilizamos en nuestra vida cotidiana, los que no tienen que ver con las bellas artes (con lo extraordinario). Son esos objetos sencillos, accesibles, hechos para ser utilizados y que no van asociados al nombre de un artista, sino a artesanos an&oacute;nimos. Para &eacute;l, deben ser elaborados con honestidad, para que cumplan con su funci&oacute;n. Es por eso que se posicion&oacute; contra la prisa y el consumo exacerbado, anim&aacute;ndonos a relacionarnos con los objetos con honradez, cuidado y respeto.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/2df55ed2-c42d-43f2-ad59-cf3e727700ee_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Si pase&aacute;ramos por el Museo de Artesan&iacute;as Populares de Jap&oacute;n, en cuya fundaci&oacute;n Yanagi tuvo un papel fundamental, reparar&iacute;amos en la belleza de obras que no tienen espacio en instituciones centradas en narrar desde lo extraordinario. Podr&iacute;amos incluso preguntarnos qu&eacute; artefactos escoger&iacute;amos para contar nuestra vida, nuestra autobiograf&iacute;a. &iquest;En qu&eacute; parte de nuestra cultura material colocamos nuestros afectos m&aacute;s profundos? Quiz&aacute;s, para abordar estas preguntas, tendr&iacute;amos que alejarlos de la mirada intelectualizada y de los grandes nombres. Deber&iacute;amos ser capaces de ver, como se&ntilde;ala Fernando Broncano, de qu&eacute; forma la historia de los artefactos est&aacute; enredada con la nuestra. En palabras de Santiago de Molina: &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n ha dicho que no sean precisamente esas profundas llanuras de lo cotidiano las que hacen posibles otros paisajes? &iquest;Qui&eacute;n ha dicho que no haya posibilidades de encontrar nuevos y refrescantes manantiales de sensibilidad bajo lo cotidiano?&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Ducay, Inés García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/vaso-duralex-cartografias-cotidiano_1_11323835.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Apr 2024 20:10:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El vaso duralex y otras cartografías de lo cotidiano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arte,Museos,Museo Thyssen-Bornemisza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lecturas erráticas y saber ligero: sobre nuestra relación con los libros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/lecturas-erraticas-ligero-relacion-libros_1_10897225.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3613a5e7-7b40-498f-842b-d000d287951d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1083y523.jpg" width="1200" height="675" alt="Lecturas erráticas y saber ligero: sobre nuestra relación con los libros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En un mundo lleno de opciones, ¿cómo nos relacionamos con la sobreabundancia de libros? ¿Puede existir una lectura libre de normas y que escape de los caminos impuestos?</p><p class="subtitle">Elogio de lo oculto: una mirada a sombras y reversos</p></div><p class="article-text">
        En la mesilla de cada lector se libra una batalla: los libros por leer acumulan polvo y ganan terreno al vaso de agua, el m&oacute;vil puesto a cargar, las pastillas para dormir. Existe cierta ansia por acumular lecturas, por tachar t&iacute;tulos de la lista de pendientes y por mostrar al mundo esa acumulaci&oacute;n de libros le&iacute;dos. Al pasar la &uacute;ltima p&aacute;gina del ejemplar que est&aacute;n leyendo, muchos lectores corren a desbloquear su m&oacute;vil, pinchan en la app <em>Goodreads</em> y a&ntilde;aden el nuevo t&iacute;tulo conquistado a su reto de ese a&ntilde;o. 30, 40, 50 libros por a&ntilde;o. Cada usuario decide cu&aacute;nta ambici&oacute;n lectora tiene.<em> </em>Tambi&eacute;n, si les da por ah&iacute;, punt&uacute;an la lectura: una estrellita, tres estrellitas, cinco estrellitas. Despu&eacute;s, miran a su alrededor y buscan en sus librer&iacute;as la pr&oacute;xima presa. Todo esto, con el m&oacute;vil todav&iacute;a en la mano. <em>Goodreads</em> les avisa de si progresan adecuadamente o no: <em>&iexcl;Sigue as&iacute;! Tienes que leer dos libros a la semana para completar tu reto</em>.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o, al tiempo que nos tom&aacute;bamos las uvas, en las aplicaciones de los usuarios de <em>Goodreads</em> el contador de libros le&iacute;dos se puso a cero. Muchas personas acudieron a las redes sociales para compartir cu&aacute;l ser&iacute;a su <em>reto de lectura 2024</em> y otras tantas se&ntilde;alaron que quiz&aacute;s se nos est&eacute; yendo un poco de las manos esto de concebir la lectura como si de los objetivos trimestrales de la empresa se tratara. Unos d&iacute;as antes, muchas compart&iacute;amos tambi&eacute;n en redes sociales los libros que m&aacute;s nos hab&iacute;an gustado en 2023. Los c&iacute;rculos de las redes dedicados a la cultura se llenaban de cubiertas de libros. Una exhibici&oacute;n &uacute;til en muchos sentidos, bonita en otros tantos, pero que alberga algunas problem&aacute;ticas. &iquest;Qu&eacute; papel juega la lectura en las identidades que forjamos y que ense&ntilde;amos a los dem&aacute;s? &iquest;De veras nos gusta tanto leer o nos gusta m&aacute;s &ldquo;haber le&iacute;do&rdquo;?
    </p><p class="article-text">
        El debate no es nuevo y se enmarca en las grandes contradicciones y complejidades que entra&ntilde;a la relaci&oacute;n entre arte y consumo, pero con el uso de las redes sociales como escaparates de vidas individuales, ahora m&aacute;s que nunca cabe pensar si es posible relacionarnos con la lectura de otro modo: con menos ansiedad, menos prisa y menos competitividad. Las lectoras no somos las &uacute;nicas que empezamos a cuestionar nuestros propios h&aacute;bitos y el sistema en el que se sit&uacute;an. El escritor <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/juanpe-sanchez-lopez-defensor-amor_1_10715226.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juanpe S&aacute;nchez L&oacute;pez</a> le preguntaba en una entrevista reciente a la poeta y ensayista <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/berta-garcia-faet-poeta-enciende-palabras-preguntas-ver-amor-lenguaje_1_10749137.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Berta Garc&iacute;a Faet</a> c&oacute;mo se sent&iacute;a frente a las din&aacute;micas que promov&iacute;an este tipo de apps. Ella respond&iacute;a: &ldquo;Amo las rese&ntilde;as, sean buenas, malas o regulares, pero la idea de que le pongan nota a mis libros me deprime profundamente. Odio cuando entro y alguien me ha puesto tres o cuatro estrellitas. Me parece humillante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta humillaci&oacute;n de la que habla Garc&iacute;a Faet y esta ansiedad que atraviesa a lectores y lectoras no podr&iacute;a darse en otro mundo que el nuestro: un mundo desbordado de libros. &iquest;C&oacute;mo podemos relacionarnos con la ingente cantidad de libros que est&aacute;n disponibles para nuestro consumo? &iquest;Son nuestras propias bibliotecas personales lugares en los que sentirnos atrapadas en vez de libres? En <em>Nueva Ilustraci&oacute;n radical</em>,<em> </em>la fil&oacute;sofa <a href="https://www.eldiario.es/cultura/marina-garces-vivimos-tirania-no-prometer-cat_1_10673715.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marina Garc&eacute;s</a> habla de algunos problemas relacionados con el actual acceso universal al conocimiento: la velocidad, la arbitrariedad, la inutilidad o &ldquo;la imposibilidad de digerir y comprender todo lo que se est&aacute; produciendo&rdquo;. Nuestra atenci&oacute;n se ve saturada, sentimos que es imposible llegar a todo y encontrar en nuestra rutina plagada de prisas y precariedad un momento para elegir qu&eacute; libro leer, qu&eacute; serie comenzar, qu&eacute; canci&oacute;n escuchar.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Dos mujeres leen en un parque                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Pese a que este problema de la sobreabundancia o la saturaci&oacute;n (<a href="https://www.eldiario.es/cultura/margot-rot-saturados-malas-noticias-veces-lleva-desvincularnos-informacion-cat-cat_128_10851265.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tambi&eacute;n denominada a veces </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/margot-rot-saturados-malas-noticias-veces-lleva-desvincularnos-informacion-cat-cat_128_10851265.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>infoxicaci&oacute;n</em></a><em>)</em> pueda parecer muy actual, en realidad lleva vigente mucho tiempo. El investigador de la historia del conocimiento Xavier Nueno recorre en <em>El arte del saber ligero</em> la historia del exceso de informaci&oacute;n en la cultura occidental.<em> </em>Explica que llevamos siglos conviviendo con dos sentimientos contradictorios: la pretensi&oacute;n de bibliotecas universales cada vez m&aacute;s grandes donde poder acumular todo el conocimiento posible y, por otro lado, la ansiedad que nos generan estas bibliotecas. En relaci&oacute;n con esta ansiedad, nos preguntamos: &iquest;pasa algo si no hemos le&iacute;do a muchos de los grandes nombres que coronan el canon de la literatura occidental? &iquest;Estaremos incompletas en nuestras vidas lectoras? La presi&oacute;n del pasado no es a la &uacute;nica a la que se enfrenta el lector moderno: en un mercado editorial cada vez m&aacute;s saturado, es imposible seguir el ritmo de publicaci&oacute;n de todo aquello que nos gustar&iacute;a leer. Novedades, novedades y m&aacute;s novedades.
    </p><p class="article-text">
        Nueno pone en duda el deseo de acumulaci&oacute;n infinita: &ldquo;[expresa] la sospecha de que a la barbarie se llega tan pronto por la falta como por el exceso de libros&rdquo;. Este exceso aparece en escena con la invenci&oacute;n y puesta en marcha de la imprenta: se produce la universalizaci&oacute;n y estallido de la palabra escrita. Si antes los llamados &ldquo;cazadores de libros&rdquo; recorr&iacute;an monasterios y abad&iacute;as jug&aacute;ndose la vida en busca de textos perdidos de la antig&uuml;edad cl&aacute;sica, con la imprenta las copias se hacen r&aacute;pidamente y las bibliotecas del mundo se llenan de libros enseguida: &ldquo;El problema ya no consistir&iacute;a en c&oacute;mo rescatar una obra ausente, sino en c&oacute;mo encontrarla en los anaqueles de una biblioteca desbordante&rdquo;. As&iacute; vemos que, aunque el problema de la saturaci&oacute;n es antiguo, ahora se ha generalizado: ya no solo los bibliotecarios deben ordenar estas bibliotecas desbordantes, sino que cada persona con acceso a un <em>smartphone </em>tiene que enfrentarse al v&eacute;rtigo que supone la posibilidad de saberlo&hellip; &iquest;todo?
    </p><p class="article-text">
        En el siglo XVIII los ilustrados buscaron soluciones a este problema a trav&eacute;s del llamado &ldquo;arte de la reducci&oacute;n&rdquo;: promovieron s&iacute;ntesis del conocimiento en grandes proyectos como la <em>Enciclopedia, </em>desecharon todo aquello que consideraban in&uacute;til o caduco e intentaron hacer el saber m&aacute;s econ&oacute;mico y accesible. Esta reducci&oacute;n se aplica de dos formas distintas:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La primera tiene que ver con algunas preguntas muy actuales: &iquest;Cu&aacute;ntas de nosotras hemos pensado en colocar el ordenador delante de una estanter&iacute;a llena de libros antes de una reuni&oacute;n telem&aacute;tica? &iquest;O hemos comprado un libro solo porque nos gustaba la cubierta? Es dif&iacute;cil a veces recordar que lo m&aacute;s valioso de un libro no son sus solapas, el gramaje de sus p&aacute;ginas ni el dise&ntilde;o de su cubierta: lo importante son las ideas que contiene. Los ilustrados se posicionan contra el fetichismo del libro como objeto y lo consideran un mero medio para el fin deseado: transmitir conocimiento. Si nos centramos en desear el libro como objeto, en el ansia de la acumulaci&oacute;n (hoy dir&iacute;amos consumo), estaremos convirtiendo el libro en un obst&aacute;culo para la difusi&oacute;n del conocimiento.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La Biblioteca Nacional de Israel tiene un robot para encontrar el ejemplar solicitado de entre 4,2 millones de libros                            </span>
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        Adem&aacute;s, el arte de la reducci&oacute;n involucra tambi&eacute;n a los autores, que deben utilizar las tijeras en sus propios textos y no dejarse llevar por este af&aacute;n tan com&uacute;n de hacer complejas frases que deber&iacute;an ser sencillas. Dec&iacute;a Diderot: &ldquo;Ten&iacute;amos una idea; esta idea no requer&iacute;a m&aacute;s que una frase; esta frase, deliciosa y llena de sentido, hubiera encantado; disuelta en un diluvio de palabras, cansa, aburre&rdquo;. &iquest;A qui&eacute;n intentamos impresionar? &iquest;Forma el exceso de palabras parte de la construcci&oacute;n de esas identidades dise&ntilde;adas para la exhibici&oacute;n de cierto estatus intelectual? Todas estas propuestas quer&iacute;an conseguir un saber ligero y port&aacute;til en el que las ideas est&aacute;n siempre en circulaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En uno de los cap&iacute;tulos m&aacute;s interesantes del libro, Xavier Nueno diferencia entre &ldquo;la biblioteca universal del erudito&rdquo;, &ldquo;la biblioteca selectiva del especialista&rdquo; y &ldquo;la biblioteca del <em>amateur&rdquo;. </em>Esta &uacute;ltima, construida a trav&eacute;s de ideas del fil&oacute;sofo Roland Barthes, escapa del saber especializado y normativo para ir m&aacute;s all&aacute; de academias, universidades y otras instituciones. La biblioteca del <em>amateur</em> no tiene que ver con la autoridad, el reconocimiento, el combate del saber y el elitismo de las altas esferas: en ella se da &ldquo;una relaci&oacute;n menos opresiva &#8213;sin angustia&#8213; con el saber. Sus lecturas est&aacute;n ritmadas por conversaciones, paseos y viajes. Su atenci&oacute;n discurre de manera libre entre las l&iacute;neas del texto. Si un libro le aburre, lo cierra y coge otro. Si un pasaje le resulta demasiado complicado, se lo salta&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El <em>amateur </em>busca explorar nuevos espacios, es err&aacute;tico y su biblioteca est&aacute; llena de lagunas: no hay nada que <em>tiene que haber le&iacute;do</em>. Puede elegir <em>no leer </em>y se caracteriza por tener &ldquo;colecciones precarias e imperfectas&rdquo;. Esta lectura tiene que ver con el placer, con un conocimiento que escapa de la opresi&oacute;n y que est&aacute; cargado de afectividad. Dice Nueno: &ldquo;La biblioteca del <em>amateur</em> [...] ofrece una respuesta original al problema de la sobreabundancia de informaci&oacute;n, puesto que no trata de controlar el exceso, sino de minimizar su importancia. Aspirar a conocerlo todo, &iexcl;qu&eacute; angustia!, &iexcl;qu&eacute; pesadez!&rdquo;. Se reivindica aqu&iacute; algo simplemente cierto pero a veces dif&iacute;cil de encajar: que nunca llegaremos a leerlo todo, a saberlo todo.
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                Imagen de la biblioteca Gabriel García Márquez Barcelona                            </span>
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        Pese a la belleza de esta propuesta y del convencimiento de que la biblioteca del <em>amateur</em> es la m&aacute;s deseable y humana, no es f&aacute;cil poner en pr&aacute;ctica esta forma de lectura ligada al placer. Inscritas como estamos en el ansia por leer tanto los libros que parecen imprescindibles como aquellas novedades que pueblan la conversaci&oacute;n p&uacute;blica, &iquest;c&oacute;mo encontrar tiempo, energ&iacute;a y ganas de trazar nuestros propios itinerarios lectores? No podemos acercarnos a esta forma de leer si entendemos la lectura como un ejercicio alejado de la realidad y de nuestra situaci&oacute;n en el mundo y sus sistemas: hay quien no tiene tiempo, energ&iacute;a o ganas de leer en las pocas horas de descanso que quedan tras el trabajo o que puede verse abrumado por esta cantidad ingente de t&iacute;tulos. Incluso para quienes trabajamos en sectores relacionados con los libros y la literatura es complicado escapar de estas din&aacute;micas de consumo, fetichismo y exhibici&oacute;n de los libros como objetos y de nosotros mismos como supuestos lectores ideales. Es complicado distinguir entre aquello que leemos <em>por placer</em> y aquello que leemos <em>para algo</em>. Cabr&iacute;a preguntarse si esta distinci&oacute;n existe siquiera: &iquest;no es acaso la lectura algo que nos atraviesa y acompa&ntilde;a, si as&iacute; lo decidimos, en todas las esferas de la vida? &iquest;C&oacute;mo saber, dentro de los libros que nos punzan, cu&aacute;les exprimir y cu&aacute;les disfrutar? Y, &iquest;c&oacute;mo relacionarnos con el libro m&aacute;s all&aacute; del fetichismo por la acumulaci&oacute;n de objetos deseables y bellos? &iquest;Debemos desmitificar los libros y entenderlos como un engranaje m&aacute;s de la industria cultural? &iquest;C&oacute;mo se hace todo esto?
    </p><p class="article-text">
        Reconocer dudas y contradicciones es fundamental cuando nos paramos a reflexionar acerca de nuestra relaci&oacute;n con la lectura. No para intentar encontrar la mejor manera de leer ni exponer los pasos a seguir para ser un lector ideal, si es que acaso eso existe. Tampoco para culpabilizarse, sino precisamente para disipar la culpa. Y, tambi&eacute;n, dentro de lo posible, para abrazar la lectura err&aacute;tica, abierta, imperfecta, libre y afectiva; para encontrar lugares m&aacute;s all&aacute; de la autoridad, los c&aacute;nones y la pedanter&iacute;a. Resumiendo: para poder leer juntas.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Ducay, Inés García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/lecturas-erraticas-ligero-relacion-libros_1_10897225.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Feb 2024 22:04:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lecturas erráticas y saber ligero: sobre nuestra relación con los libros]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Bibliotecas,Librerías]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Elogio de lo oculto: una mirada a sombras y reversos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/elogio-oculto-mirada-sombras-reversos_1_10799528.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3294161a-8647-4f75-8590-11e2fab5dce8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1087110.jpg" width="6067" height="3412" alt="Elogio de lo oculto: una mirada a sombras y reversos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si detrás de una representación también hay algo que mirar, ¿cuál es nuestro papel frente a la obra de arte? Y en un relato, ¿qué forma parte de la voz oficial y qué se esconde entre las sombras?</p><p class="subtitle">El año en el que un país no se quedó callado ante el espectro de la censura</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; pasa si le damos la vuelta a una obra de arte y nos fijamos en lo que esconde su reverso, en lo que hay detr&aacute;s del lienzo o del caballete? Esta es la idea que sustenta <a href="https://www.museodelprado.es/actualidad/exposicion/reversos/97f46507-60c9-197b-8632-274da919ea3f" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la exposici&oacute;n estrella del Museo del Prado en estos momentos</a>: <em>Reversos</em>, que nos invita a asomarnos a la cara oculta de las obras y que est&aacute; disponible hasta el 3 de marzo de 2024. Lo importante en <em>Reversos</em> no es tanto la obra en s&iacute;, sino lo que hay, literalmente, detr&aacute;s de ella. Al darle la vuelta a las piezas, nos encontramos con lo que nunca se ve. Este lado normalmente invisible transforma la percepci&oacute;n de quien mira sobre lo expuesto: los cuadros, los grabados y las pinturas ya no son obras est&aacute;ticas e inm&oacute;viles; se nos aparecen como dispositivos art&iacute;sticos con vida e itinerarios propios, como piezas que han viajado de museo en museo, que han esquivado incluso guerras y conflictos y que han servido a sus artistas como soporte material de las idas y venidas de los procesos creativos.
    </p><p class="article-text">
        En la trasera de las obras de la exposici&oacute;n podemos ver las etiquetas y los sellos que nos informan de esos viajes, as&iacute; como distintos bastidores, estructuras fundamentales que permiten mover las obras, que forman parte de esa vida propia. Encontramos tambi&eacute;n textos y dedicatorias e incluso nos detenemos ante los propios materiales que sujetan y posibilitan la obra y ante el polvo que en ellos se acumula. En algunas piezas descubrimos a los artistas ocultos en sus propias obras: autorretratos, esquemas, citas, todo aquello que forma parte de un proceso creativo y que nunca est&aacute; a la vista. Bocetos, mensajes, borradores, composiciones que se descartaron, ideas desechadas. As&iacute;, recorremos distintos cap&iacute;tulos conceptualizados por el comisario y tambi&eacute;n artista Miguel &Aacute;ngel Blanco, que ha bautizado estas partes con nombres tan evocadores como <em>El lado oculto, Ornamentos y fantasmas</em> o <em>Naturaleza de fondo.</em>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; valor otorgamos a lo oculto? &iquest;A, por ejemplo, las ideas descartadas? En su maravilloso ensayo <em>El arte de encender las palabras</em>, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/berta-garcia-faet-poeta-enciende-palabras-preguntas-ver-amor-lenguaje_1_10749137.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Berta Garc&iacute;a Faet</a> menciona un lugar llamado &ldquo;The Center for the Less Good Idea&rdquo; (el Centro de la Idea Menos Buena), un espacio que pretende iluminar aquellos &ldquo;descubrimientos accidentales&rdquo; con los que los creadores se encuentran cuando transitan un proceso creativo. Lo fundaron los artistas William Kentridge y Bronwyn Lace en Johannesburgo y abrir&aacute; 2024 con una exposici&oacute;n llamada <em>C&oacute;mo: mostrando el proceso,</em> de la cineasta Naomi van Niekerk. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os es quiz&aacute;s cuando las instituciones art&iacute;sticas han mostrado m&aacute;s inter&eacute;s por el reverso, la cara oculta y lo descartado.
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                Apuntes de figuras (reverso) Annibale Carracci y alumnos Óleo sobre tabla                            </span>
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        Esta cara oculta nos invita a pensar m&aacute;s all&aacute; de lo visible. Nos asomamos a aquello a lo que no le hab&iacute;amos prestado atenci&oacute;n alguna. En El Prado, paradas ante lo que normalmente no se ve, es inevitable hacerse algunas preguntas que van m&aacute;s all&aacute; de la exposici&oacute;n: &iquest;D&oacute;nde solemos fijar la mirada y a qu&eacute; concedemos valor? &iquest;Hay, acaso, valor en lo oculto, en lo que suele quedar en la sombra? &iquest;Puede ser el reverso de una obra una met&aacute;fora para pensarnos a nosotras mismas?
    </p><p class="article-text">
        <em>Reversos</em> es una muestra que no marca un rumbo fijo a quien la visita. Nos permite decidir qu&eacute;, c&oacute;mo y cu&aacute;ndo mirar. Mientras paseamos por la exposici&oacute;n no podemos evitar preguntarnos por nuestro propio papel dentro de ella. Seg&uacute;n los catedr&aacute;ticos de est&eacute;tica Manuel Hern&aacute;ndez Belver y Juan Luis Mart&iacute;n Prada, esta es una de las caracter&iacute;sticas fundamentales del panorama art&iacute;stico contempor&aacute;neo: no se entiende al p&uacute;blico como un grupo de sujetos pasivos que recibe una obra cerrada y concluida, sino que act&uacute;a, la ti&ntilde;e de significado y participa de su proceso creativo, a veces manipulando la obra, a veces formando parte de ella. En el caso de <em>Reversos,</em> al tiempo que recorremos el espacio tambi&eacute;n lo interpretamos, decidimos d&oacute;nde depositamos nuestro mirar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Imagen de las salas de la exposición REVERSOS                            </span>
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        Nos llama la atenci&oacute;n la colocaci&oacute;n de las obras, que no solo se cuelgan en la pared, sino que tambi&eacute;n se sit&uacute;an en medio de las salas. Somos nosotras las que giramos, recorriendo los m&uacute;ltiples significados y pliegues que se pueden encontrar. Es una manera de romper con la funci&oacute;n que tradicionalmente se otorgaba a los espectadores: al mirar al frente, mostramos nuestro propio reverso. Podemos ver un ejemplo de este fen&oacute;meno en la propia exposici&oacute;n; <a href="https://www.museoreinasofia.es/coleccion/obra/madrid-museo-prado" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la instant&aacute;nea que tom&oacute; en El Prado el recientemente fallecido fot&oacute;grafo Elliott Erwitt</a> en la que se muestra un grupo de hombres observando <em>La maja desnuda</em>, mientras que ante <em>La maja vestida</em> solo hay una espectadora: una mujer. Para el fot&oacute;grafo, el propio museo es un espacio art&iacute;stico en el que lo est&eacute;tico y lo social interact&uacute;an constantemente: hay muchas formas de aproximarse al arte, de mirar y de ocupar el espacio art&iacute;stico. En el caso de <em>Reversos </em>el p&uacute;blico es protagonista e incluso &eacute;l mismo queda convertido en un asunto art&iacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;cu&aacute;l es nuestro papel en relaci&oacute;n a los dispositivos art&iacute;sticos que consumimos? M&aacute;s all&aacute; del arte pict&oacute;rico, podr&iacute;amos preguntarnos por la funci&oacute;n que juega aquel que recibe las distintas manifestaciones art&iacute;sticas: el lector, el espectador, el visitante. Pensadores como Roland Barthes o Wolfgang Iser han reflexionado sobre el acto de leer para preguntarse por la jerarqu&iacute;a entre el autor y el lector: &iquest;Qu&eacute; figura nos parece m&aacute;s relevante? &iquest;Qui&eacute;n ocupa la parte visible? Ambos consideran que, pese a la invisibilizaci&oacute;n a la que ha estado siempre sometida, la figura del lector es fundamental: actualiza las obras, las completa, las hace suyas.
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                Instalación de la obra Versos (Las meninas) de Vik Muniz en las salas de la exposición temporal REVERSOS                            </span>
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        Quiz&aacute;s es esta la forma m&aacute;s interesante de aproximarse a las representaciones art&iacute;sticas: entendi&eacute;ndolas no como mensajes cerrados, sino abiertos a una multiplicidad de significados, interpretaciones y posibilidades. Para nosotras, <em>Reversos </em>despierta el inter&eacute;s de ir mucho m&aacute;s all&aacute; de las obras expuestas, planteando infinitos horizontes de posibilidades. Por ejemplo, &iquest;c&oacute;mo decidimos colectivamente a qu&eacute; concedemos valor? &iquest;Qu&eacute; se incluye en los grandes relatos oficiales y qu&eacute; escondemos detr&aacute;s, en las zonas de sombra? &iquest;Por qu&eacute; deciden las instituciones, pese a su fingida neutralidad, arrojar luz sobre ciertos lugares y no sobre otros?
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n podemos llevar estas reflexiones a nuestras relaciones personales e &iacute;ntimas, pensando qu&eacute; decidimos ense&ntilde;ar de nosotras mismas al mundo. En <em>Reversos </em>se invit&oacute; al artista contempor&aacute;neo Vik Muniz a replicar la parte de atr&aacute;s de <em>Las meninas</em>. &iquest;Qu&eacute; nos quedar&iacute;a a nosotras si hici&eacute;ramos una r&eacute;plica de nuestro reverso, de lo que normalmente escondemos? &iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si decidi&eacute;ramos sacar a la luz nuestros propios fracasos y sombras? &iquest;Debemos dejar a los dem&aacute;s entrar en las zonas de oscuridad? Al igual que estos artistas, las personas tambi&eacute;n albergamos lados m&aacute;s o menos oscuros, tambi&eacute;n tenemos cajones de sastre interiores donde depositamos todo aquello que descartamos: lo que no llegamos a hacer, los caminos que no escogemos, las cosas de las que nos avergonzamos y que no queremos compartir. Y, por supuesto, nuestros fracasos. Los errores, las historias que no llegan a t&eacute;rmino, las versiones de nosotras mismas que desechamos. Todas estas cosas permanecen en la sombra. En la sombra quedan las costuras, las grietas, aquello que nos atraviesa y elegimos no mostrar.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; ense&ntilde;amos de nosotras mismas a los dem&aacute;s? &iquest;Desde d&oacute;nde queremos que nos miren, que nos reconozcan? Si pensamos en las redes sociales, es indudable la construcci&oacute;n de ciertas identidades a trav&eacute;s de una realidad completamente artificial, controlada y luminosa: posamos, construimos escaparates y lugares donde no mostramos la suciedad ni los borradores. En nuestras vidas <em>online</em>, el reverso del cuadro siempre queda oculto.
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                &#039;El viaducto&#039; de Paul Delvaux, obra que fue incluida en la exposición &#039;Lo oculto en las colecciones Thyssen-Bornemisza&#039; del Museo Thyssen Bornemisza                            </span>
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        Para pensar en estas cosas es interesante atender al concepto de sombra, casi siempre marcado por una concepci&oacute;n peyorativa. Sin embargo, es quiz&aacute;s en la sombra donde aguarda lo interesante y lo verdadero. Como escrib&iacute;a Junichiro Tanizaki en su famoso <em>Elogio de la sombra</em>, en la penumbra, en esa &ldquo;espesura de silencio&rdquo; podemos encontrar tambi&eacute;n lo bello, &ldquo;una serenidad eternamente inalterable&rdquo;. Al hablar de lo molestos que pueden resultar a veces los medios de iluminaci&oacute;n modernos y occidentales, con sus luces estridentes y demasiado pulcras, dice: &ldquo;La oscuridad es la condici&oacute;n indispensable para apreciar la belleza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la oscuridad habitan todas aquellas artistas que han sido marginadas de la Historia, de los c&aacute;nones, de los museos, de las grandes narraciones, del centro. All&iacute; habitan tambi&eacute;n las partes de nosotras mismas que nos constituyen, las que nos hacen vulnerables y confiamos solo a unos pocos. En la sombra est&aacute; todo aquello que algunos han decidido que no debe ser visto, escuchado, tenido en cuenta. Parece entonces que puede ser revolucionario fijarnos en ella e incluso intentar deshacerla y comprenderla.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;Joven copiando un cuadro&#039;, de Wallerant Vaillant                            </span>
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        En el pr&oacute;logo del libro <em>Bajo la tierra, sobre la sombra</em>, de Leire Milikua, la escritora Mar&iacute;a S&aacute;nchez diferencia entre dos tipos de sombras distintas: la &ldquo;sombra hermana&rdquo;, que cobija y sirve como lugar de refugio y la &ldquo;sombra obligada y enemiga&rdquo;, que silencia y oculta todo aquello que no interesa que sea visto. Quiz&aacute;s nuestra tarea sea entonces arrojar luz sobre esas zonas injustamente ensombrecidas; aprender a mirar, alumbrar lo que est&aacute; m&aacute;s all&aacute; del frente. Esto es justamente lo que ha conseguido Miguel &Aacute;ngel Blanco en <em>Reversos: </em>voltear las obras para obligarnos a decidir c&oacute;mo queremos abordarlas, para insertar en el museo &ldquo;experiencias contemplativas que reivindican ese lado de la pintura al que no llega la luz&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que nuestra mirada como espectadores est&aacute; mediada por las normas de lo que debe ser visto e iluminado y lo que no. Esa &ldquo;sombra obligada&rdquo; nos persigue en casi todos los &aacute;mbitos de nuestra realidad. De hecho, parece casi imposible vivir sin desear mostrar nuestro &ldquo;lado bueno&rdquo;, iluminado por los focos de la aceptaci&oacute;n, la normatividad y lo considerado correcto. Queremos que nos vean de determinada manera y para ello seleccionamos, ordenamos y promocionamos nuestra propia exposici&oacute;n. Sin embargo, escapar del haz de luz que proporcionan los faros oficiales puede ayudarnos a descubrir todo aquello que se esconde en el reverso de las cosas: apreciar nuestras propias sombras, abrirlas hacia la luz e incluso aceptar los pliegues de la oscuridad que conforman nuestra existencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Ducay, Inés García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/elogio-oculto-mirada-sombras-reversos_1_10799528.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Dec 2023 21:16:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Elogio de lo oculto: una mirada a sombras y reversos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arte,Filosofía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[100 libros que son un acierto seguro para leer y regalar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/100-libros-son-acierto-seguro-regalar-navidad_1_10769177.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/80de2eec-3a82-4a32-884d-9dfd7629f09e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="100 libros que son un acierto seguro para leer y regalar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este listado no busca un nuevo canon sino recomendaciones que te abran alguna puerta insospechada. Ha sido realizado con la colaboración de 14 librerías independientes, cuenta con los comentarios de Paula Ducay e Inés García, creadoras del podcast Punzadas Sonoras y forma parte del especial 'Libros para perderse' que realiza la revista de elDiario.es</p><p class="subtitle">¡Descárgatelo! - Puedes imprimir la lista, ir tachando los que te vas leyendo y valorar qué te han parecido</p></div><p class="article-text">
        Encontrar&aacute;s destacadas ausencias y sorprendentes presencias, porque cada lector tiene su propio listado y porque <a href="https://www.eldiario.es/redaccion/libros-no-perderse-nueva-revista-eldiario_132_10766212.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la lectura es siempre desbordante, expansiva y rebelde</a>.
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>1. 'Las malas', Camila Sosa Villada (Tusquets)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/b40ed61f-d33a-458c-a46d-cb837b75044d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Un parque en C&oacute;rdoba, Argentina. Una noche helada y peligrosa. Una comunidad de travestis que acogen y cuidan a un nuevo miembro de su clan. </span><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/camila-sosa-billie-holiday-haber-sido-companeras-copas_128_9055397.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Sosa Villada</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">, valiente e inolvidable, nos regala este relato brillante sobre la ciudad, la identidad, el deseo y la supervivencia, sobre la bondad y la violencia que se ejerce sobre los m&aacute;s vulnerables; una novela acerca de encontrar el hogar y la familia en sitios inesperados.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>2.  'El bar&oacute;n rampante', Italo Calvino (Siruela)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0f058f64-9296-4450-992b-7eac680ef96a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Cosimo decide subirse a un &aacute;rbol con doce a&ntilde;os y no bajar nunca m&aacute;s. A trav&eacute;s de esta original premisa Calvino nos propone un cambio de mirada para pensar acerca de grandes temas como la identidad, el compromiso con la realidad, el amor, la libertad o la autodeterminaci&oacute;n. Desde los &aacute;rboles conocemos a un sinf&iacute;n de personajes, historias y reflexiones que hacen de </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>El bar&oacute;n rampante </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">el libro central de la trilog&iacute;a </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Nuestros antepasados</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>3. 'El maestro y Margarita', Mijail Bulgakov (DeBolsillo)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0be2c8fe-dc68-4028-a0f8-77781ae5ab23_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Menos mal que Bulgakov se decidi&oacute; a escribir su novela despu&eacute;s de haber quemado la primera versi&oacute;n en el horno. De lo contrario, no sabr&iacute;amos qu&eacute; pasar&iacute;a si un d&iacute;a el diablo decidiera aparecer en la Rusia sovi&eacute;tica de los a&ntilde;os 30 disfrazado de mago. &iquest;Y qu&eacute; pasar&iacute;a si este no consiguiera publicar su novela? &iquest;Y si su amada, Margarita, viajara al escenario de la novela de Sat&aacute;n: la Jerusalem de Poncio Pilato? Un delirio delicioso.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>4. 'Nuestra parte de noche', Mariana Enr&iacute;quez (Anagrama)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/8024dabe-b42e-4b14-a891-e3c318c08c3f_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Un padre y su hijo inician un viaje al coraz&oacute;n de la Oscuridad: la de una familia poderosa con secretos inconfesables, en contacto con fuerzas del m&aacute;s all&aacute;, y la de un pa&iacute;s, Argentina, que no logra dejar atr&aacute;s a sus muertos. </span><a href="https://www.eldiario.es/cultura/mariana-enriquez-estudiantes-periodismo-deprimen-no-clicks-no-hay-nada-decirles_1_9674677.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Enr&iacute;quez</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">, de la mano de Stephen King y otros maestros, nos hace encogernos con una mezcla de emoci&oacute;n y espanto; nos hace pensar en la familia, la paternidad, la herencia y los reversos tenebrosos del poder.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>5.  'La uruguaya', Pedro Mairal (Libros del Asteroide)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d7929289-1c4d-4528-9110-5f9a18ce4c85_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Una peque&ntilde;a joya que lleva ya diez ediciones en Espa&ntilde;a: la historia de un hombre que atraviesa una crisis vital y que debe viajar de Buenos Aires a Montevideo a recoger una suma de dinero, sorteando las restricciones cambiarias. Como lectores, le acompa&ntilde;amos en su mon&oacute;logo interior, algo as&iacute; como un trance en el que se pregunta por su matrimonio, su hijo y su relaci&oacute;n con la joven mujer que le espera al otro lado de la frontera.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>6.  'Apegos feroces', Vivian Gornick (Sexto Piso)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/1894d931-388c-42bc-a0e5-1c6f8b8a6bdb_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Pese a la distancia con los or&iacute;genes de </span><a href="https://www.eldiario.es/cultura/vivian-gornick-metoo-feminismo_1_8514378.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Vivian Gornick</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;"> (un edificio habitado por jud&iacute;os obreros en el Bronx), nos sentimos atravesadas por la feroz narraci&oacute;n de una tormentosa relaci&oacute;n entre madre e hija. </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Apegos feroces </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">es un libro fundamental y quiz&aacute;s el origen de una amplia literatura sobre este tipo de relaciones. Adem&aacute;s, ha provocado una situaci&oacute;n muy concreta: las hijas se lo regalan a sus madres y las madres preguntan &ldquo;&iquest;Qu&eacute; quieres decirme con esto, hija?&rdquo;&nbsp;</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>7. 'El mundo de ayer', Stefan Zweig (Acantilado)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/9bed9757-97a1-4141-9c06-96fe4cb1a122_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Junto con </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>La monta&ntilde;a m&aacute;gica, </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">uno de los testimonios m&aacute;s relevantes de las transformaciones que tuvieron lugar en las primeras d&eacute;cadas del siglo XX. Un relato profundo y personal sobre la Europa que desemboc&oacute; en la IGM y, m&aacute;s tarde, en el nazismo. En </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>El mundo de ayer </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">podemos ver algunas de las caracter&iacute;sticas que hacen tan interesante la obra de Zweig: la atenci&oacute;n al mundo que le rodea o la atm&oacute;sfera de anhelo, sensibilidad y nostalgia.&nbsp;</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>8.  'La mujer helada', Annie Ernaux (Cabaret Voltaire)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/6ca17b8a-6f8b-436e-b545-cacf3ab42df1_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Toda mi historia de mujer es la de una escalera que se va bajando a rega&ntilde;adientes&rdquo;. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/annie-ernaux-escritora-convirtio-vida-cuerpo-arma-politica_1_9602703.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ernaux</a> nos cuenta esta historia en <em>La mujer helada,</em> un viaje desde la infancia en que entendemos c&oacute;mo asumi&oacute; la Premio Nobel la doble dominaci&oacute;n a la que estaba sometida: de clase y de g&eacute;nero. En este relato desgarrador vemos a una mujer haciendo todo aquello que odi&oacute;, bajando la escalera del matrimonio y la maternidad, que la convirtieron, en sus propias palabras, en &ldquo;un potro domado&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>9. 'Los detectives salvajes', Roberto Bola&ntilde;o (Alfaguara)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/6639db6c-4f06-4b9f-b7e5-afa58c28c482_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Hemos sido cordialmente invitados a formar parte del realismo visceral y a embarcarnos en un viaje delirante, original y curiosamente tierno de la mano de uno de los mejores narradores de la literatura contempor&aacute;nea. </span><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/culebron-bolano-albaceas-amantes-libros_1_3723410.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Bola&ntilde;o</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">, escritor y poeta chileno como los que podr&iacute;an aparecer en una novela de </span><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/alejandro-zambra-no-queria-rivalidad-literatura-crianza_1_10220299.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Alejandro Zambra</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">, lanza al lector a un coro de voces que tejen la historia de los ic&oacute;nicos Arturo Belano y Ulises Lima; un desierto letraherido del que no querremos salir.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>10. 'Primavera silenciosa', Rachel Carson (Cr&iacute;tica)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/df6ee66d-f3fa-4ca1-b3b2-7eb0f2d43575_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Primavera silenciosa </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">ha sido varias veces seleccionado como uno de los libros de divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica m&aacute;s influyentes de todos los tiempos. Tiene sentido si reparamos en que Carson denunci&oacute; ya en 1962 los peligros de la contaminaci&oacute;n. Concretamente, se centr&oacute; en el riesgo que implicaba el uso de pesticidas a trav&eacute;s de ejemplos, un conocimiento cient&iacute;fico riguroso y un lenguaje accesible. Pese a las abundantes cr&iacute;ticas, este libro ayud&oacute; a crear conciencia y tuvo un impacto fundamental en la pol&iacute;tica ambiental de la &eacute;poca.&nbsp;</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>11. 'El d&iacute;a del Watusi', Francisco Casavella (Anagrama)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/2d078d4a-60c9-4300-9efc-da694cc88901_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Una joya de un autor que nos dej&oacute; demasiado pronto. Un retrato de Barcelona a dos tiempos: en 1971 y en 1995, de la mano de Fernando Atienza, un oportunista en las &uacute;ltimas que cuenta su vida desde los a&ntilde;os de transici&oacute;n hasta el encargo que le hacen en los noventa. Debe hacer un informe sobre un turbio personaje de la sociedad. Una fotograf&iacute;a apasionante de la transici&oacute;n espa&ntilde;ola, de aquello que fuimos y quiz&aacute;s todav&iacute;a somos.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>12. 'Las aguas esmaltadas', Manuel D&iacute;az Luis (Delirio editorial)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/2022b4dd-bac1-4dd1-963b-049d29910508_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Manuel D&iacute;az Luis nos lleva de la mano a su tierra, la Salamanca rural en la que admiti&oacute; encontrar la inspiraci&oacute;n necesaria para escribir esta novela. Las musas salmantinas le llevan a escribir un relato sobre aquellas historias que subyacen a la idealizaci&oacute;n de los territorios rurales. Caminamos por calles y caminos de la Sierra de Francia, escuchamos las voces de sus moradores y nos asomamos a un mundo desconocido y ya lejano.&nbsp;</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>13. 'Leica Format', Dasa Drndic (Autom&aacute;tica Editorial)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/031696e7-67c1-4f0b-929c-9ed65bef443c_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Leica Format </em>es un universo enorme, rico y fragmentario que se construye en torno a la ciudad de Rijeka. Se trata de una novela polif&oacute;nica donde se mezclan voces muy diversas: las de los personajes, las ciudades y textos con los que se dialoga. Como ocurr&iacute;a en <em>Las ciudades invisibles, </em>la ciudad se convierte en personaje para pensar acerca del horror en sus m&uacute;ltiples formas (el fascismo, las guerras, la experimentaci&oacute;n con seres humanos o la marginaci&oacute;n de los otros).&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>14. 'Las Meninas', Santiago Garc&iacute;a y Javier Olivares (Astiberri)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/7d15ed26-99e5-4740-a00b-dfb76e8fe84b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo se transforman las obras de arte en s&iacute;mbolos duraderos en el imaginario colectivo? &iquest;Cu&aacute;nto sabemos en realidad del famos&iacute;simo cuadro de Vel&aacute;zquez? <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/santiago-garcia-javier-olivares-aliens-son-monstruo-perfecto-cultura-no-generan-culpa_1_9031740.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Santiago Garc&iacute;a y Javier Olivares</a> nos regalan en este fabuloso c&oacute;mic una historia inolvidable sobre todo lo que hay detr&aacute;s de <em>Las meninas</em>: personajes de &eacute;poca, reyes, artistas exc&eacute;ntricos y sus misterios, fil&oacute;sofos y una reflexi&oacute;n fant&aacute;stica sobre lo poco que sabemos sobre lo que creemos que sabemos.
    </p><h3 class="article-text"><strong>15. 'Ventiladores Clyde', Seth (Salamandra Graphic)</strong></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/53bf5d9e-7d99-4640-a96f-8dd7623367d6_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La obra m&aacute;s importante de Seth (pseud&oacute;nimo de Gregory Gallant, famoso historietista canadiense): una pareja de hermanos con personalidades opuestas que intentan mantener a flote su negocio de ventiladores en un mercado cada vez m&aacute;s hostil. Seth nos arrastra a una atm&oacute;sfera melanc&oacute;lica y gris donde salen a flote algunas de las grandes preguntas sobre la familia, el fracaso y el capitalismo, con una est&eacute;tica deudora de las vi&ntilde;etas de </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>The New Yorker</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> en los a&ntilde;os treinta.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>16. 'Algo en la sangre', J. Skal (Es Pop)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/82566620-a4ef-49c6-9657-cbfacd34e70c_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&iquest;Qu&eacute; sabemos de </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Dr&aacute;cula</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">? Much&iacute;simo. &iquest;Qu&eacute; sabemos de Bram Stoker, el autor que escribi&oacute; la novela? Quiz&aacute;s casi nada. El historiador J. Skal nos desvela la vida de un hombre todav&iacute;a m&aacute;s enigm&aacute;tico que su criatura. La vida de Stoker, nacido en la Irlanda victoriana, en una sociedad donde la muerte y sus consecuencias estaban a pie de calle, es en s&iacute; misma una historia interesante y esquiva y el retrato psicol&oacute;gico del autor que compone Skal, fascinante.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>17. 'Bartleby, el escribiente', Herman Melville (Austral)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/00d2a450-60d7-4224-a929-63149da32445_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Uno de los cuentos m&aacute;s famosos de la literatura: la historia de un trabajador que llega nuevo a una oficina y se niega a realizar cualquier tarea, con tanto aplomo y seguridad que nadie es capaz de decirle nada. Un pu&ntilde;ado de p&aacute;ginas con infinitas ramificaciones filos&oacute;ficas y existenciales que propiciaron an&aacute;lisis de pensadores de la talla de Lewis Mumford y Gilles Deleuze. Nosotras tambi&eacute;n preferir&iacute;amos no hacer muchas cosas, pero hay que pagar la cuota de aut&oacute;nomos.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>18. 'La Regenta', Leopoldo Alas Clar&iacute;n (Alba)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/901cecc8-7b09-409a-87c4-3e184f01ab4b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Una de las joyas de los curr&iacute;culums educativos en Espa&ntilde;a. La novela cumbre de Clar&iacute;n lleva d&eacute;cadas formando a lectores, y no es para menos: m&aacute;ximo exponente del naturalismo en nuestro pa&iacute;s, nos cuenta la historia de Ana Ozores, la Madame Bovary espa&ntilde;ola, que busca algo m&aacute;s que su vida de casada en un matrimonio de conveniencia en una ciudad de provincias. Para leer y releer con el paso del tiempo.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>19. 'Los versos del Capit&aacute;n', Pablo Neruda (Austral)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0b8aebc9-25b2-4eb8-ad49-5f9c28e2bfa6_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Pablo Neruda es famoso principalmente por la cantidad ingente de personas intensas que se tat&uacute;an sus versos (ah, tambi&eacute;n tiene un Nobel). </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Los versos del Capit&aacute;n</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> es un espejo de la vida personal del poeta, que en ese momento se separaba de su mujer para empezar una relaci&oacute;n con Matilde Urrutia. As&iacute;, este poemario es singular dentro de la obra de Neruda, se public&oacute; primero de manera an&oacute;nima y nos lleva directos al coraz&oacute;n del poeta.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>20. 'El desierto de los t&aacute;rtaros', Dino Buzzati (Alianza)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/6aec74df-2bc6-4b50-8e46-2cbbaba83e37_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Imprescindible en cualquier biblioteca que se precie, </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>El desierto de los t&aacute;rtaros</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> nos pone frente a algunos de los dilemas m&aacute;s humanos y contempor&aacute;neos: la frustraci&oacute;n de las expectativas, la libertad y la seguridad, el agotamiento de nuestros horizontes de posibilidad&hellip; todo ello enmarcado en una f&aacute;bula hipnotizante sobre un oficial destinado a una fortaleza fronteriza en los l&iacute;mites del mundo que ha fascinado a los lectores desde su publicaci&oacute;n en 1940.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>21. 'El rayo que no cesa', Miguel Hern&aacute;ndez (Alianza)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ac61c3ee-88af-4646-92fe-7b8fcc880e93_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/jaen/historia-traicion-amigo-poeta-miguel-hernandez_1_9664197.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Miguel Hern&aacute;ndez</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">, poeta imprescindible de las letras espa&ntilde;olas, nos regal&oacute; treinta poemas de amor en tiempos de guerra en este libro publicado en 1936. En &eacute;l narra su crisis amorosa con la maravillosa pintora Maruja Mallo y ofrece versos que atraviesan como &ldquo;nadie me salvar&aacute; de este naufragio [...] si no es tu voz, el norte que pretendo&rdquo; para hablar de la pasi&oacute;n amorosa, el dolor y la muerte.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>22</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em><strong>. </strong></em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>'Los surcos del azar', Paco Roca (Astiberri ediciones)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/75dd71b8-3d5b-4603-914b-3198514d304e_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">A trav&eacute;s de la vida de Miguel Ruiz, republicano exiliado en Francia, </span><a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/paco-roca-recurre-periodismo-dibujar-historia-fosas-comunes-represion-franquista_1_10734841.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Paco Roca</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;"> nos cuenta en este c&oacute;mic la historia de La Nueve, un grupo de espa&ntilde;oles que lucharon contra el nazismo en la Segunda Guerra Mundial. La publicaci&oacute;n de este libro tuvo un papel fundamental en el reconocimiento de estas personas, que lucharon por la libertad cuando Europa m&aacute;s lo necesitaba. En este caso el ejercicio de memoria hist&oacute;rica se hace a trav&eacute;s de excelentes dibujos que narran y emocionan. </span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>23.</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em><strong>' </strong></em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Las sacas', Patricio Escobal (Pepitas de Calabaza)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/a6750682-1b9e-489b-bcdb-5633a2c1eb79_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Patricio Escobal escribi&oacute; desde el exilio este libro sobre la represi&oacute;n vivida en las c&aacute;rceles de Logro&ntilde;o en los meses posteriores al estallido de la Guerra Civil. &Eacute;l mismo estuvo encarcelado por haber estado afiliado al Partido de Izquierda Republicana y su testimonio constituye un relato esencial sobre el horror y la represi&oacute;n sufridos en estos lugares. Al contrario de lo que siempre se ha dicho en La Rioja (que nunca pas&oacute; nada) all&iacute; tambi&eacute;n arras&oacute; la guerra.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>24. 'El fin del amor', Eva Illouz (Katz editores)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c1376696-1058-42dd-82c0-6a8d020b3215_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La soci&oacute;loga del amor por excelencia nos ayuda a encontrar respuestas a preguntas como: &iquest;C&oacute;mo vivimos el amor y las relaciones interpersonales? &iquest;C&oacute;mo ha impactado la tecnolog&iacute;a en nuestra manera de experimentarlas? A trav&eacute;s de profundos an&aacute;lisis, Illouz nos invita a entender como sociales aspectos que hab&iacute;amos comprendido como experiencias individuales: la manera en que vivimos el amor tiene que ver con factores econ&oacute;micos, culturales o pol&iacute;ticos. Estamos insertas en lo que Illouz ha denominado &ldquo;capitalismo emocional&rdquo;. </span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>25. 'El dolor de los dem&aacute;s', de Miguel &Aacute;ngel Hern&aacute;ndez (Anagrama)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/92a22fa8-a6f7-44e1-93fb-64821f5c2f85_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Una desgarradora historia sobre un hombre que regresa al pasado para rastrear un crimen sin resolver que marc&oacute; el fin de su adolescencia: una Nochebuena, hace muchos a&ntilde;os, el mejor amigo del autor asesina a su hermana y se suicida. A&ntilde;os despu&eacute;s, decide reconstruir en este relato la noche del crimen, que nadie nunca lleg&oacute; a entender y que ha dejado un rastro de heridas abiertas entre los habitantes del peque&ntilde;o pueblo donde sucedi&oacute;.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>26. 'Camu&ntilde;as', de Margarita Mazo Fern&aacute;ndez y Charlotte Pardi (OQO Editora)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/3db6dc63-b2e5-4122-b75d-8f3e0349d97a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Ojal&aacute; nosotras hubi&eacute;ramos conocido a Camu&ntilde;as, el que nunca se corta las u&ntilde;as, en nuestra infancia. Este libro ilustrado para los m&aacute;s peques cuenta la historia de un monstruo que caza ni&ntilde;os y de Blanca, su pr&oacute;xima v&iacute;ctima, tan lista que evitar&aacute; que Camu&ntilde;as la engulla e iniciar&aacute; con &eacute;l una curiosa y bonita amistad. Para pensar sobre la compasi&oacute;n, lo diferente y lo bello a trav&eacute;s de las ilustraciones de Charlotte Pardi.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>27.</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em><strong> '</strong></em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Frankenstein', Mary Shelley (Valdemar)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/8e3f0441-a58e-486a-8053-f1eae45f7d9e_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La novela publicada por primera vez en 1818 nos ha proporcionado uno de los iconos m&aacute;s presentes en la cultura popular contempor&aacute;nea. Shelley nos plantea preguntas que son cada vez m&aacute;s vigentes debido al surgimiento de la investigaci&oacute;n gen&eacute;tica o la inteligencia artificial: &iquest;Qu&eacute; responsabilidades morales tienen los cient&iacute;ficos con respecto a sus investigaciones y creaciones? &iquest;Hay que poner l&iacute;mites o todo est&aacute; permitido en aras del conocimiento? Adem&aacute;s, ahonda en una de esas preguntas que nos perseguir&aacute;n siempre: &iquest;Qu&eacute; nos hace humanos? </span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>28. 'El ruletista', de Mircea Cartarescu (Impedimenta)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/8b73c330-5cac-4cf8-a000-75ee2199f821_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Un hombre desciende las escaleras de un s&oacute;tano. All&iacute;, congregados en un tumulto morboso, le esperan el azar, el destino y el peligro en forma de ruleta rusa. En esta brev&iacute;sima novela, </span><a href="https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/mircea-cartarescu-rumanos-apoyamos-ucrania-siguiente-victima_1_8808760.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Cartarescu</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;"> nos presenta la figura elusiva e indomable del ruletista: un hombre cualquiera que acaba rozando la inmortalidad en el juego de las balas y la suerte. Un relato condensado e intenso, para leer del tir&oacute;n sin apartar la vista del libro.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>29. 'Paisaje con grano de arena', de Wislawa Szymborska (Lumen)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/97500a28-eb4d-4c45-b68a-20d014fea10a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Uno de los libros de poes&iacute;a m&aacute;s recomendados de los &uacute;ltimos a&ntilde;os en Espa&ntilde;a, alabado por programas como </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Deforme Semanal Ideal Total</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">. Szymborska, una de las escritoras m&aacute;s reconocidas de Polonia y Premio Nobel de Literatura en 1996, nos regala en esta antolog&iacute;a de cien poemas un cuidado recorrido por toda su obra, una invitaci&oacute;n al lector a pensar el mundo y la poes&iacute;a desde un nuevo prisma, con una mezcla perfecta de humor y tragedia.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>30. 'Hechizo total', de Simon Hanselmann (Fulgencio Pimentel)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/019deb75-7476-48a4-a8d2-811d380a0c18_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">En esta brillante novela ilustrada para adultos, Hanselmann, el irreverente autor australiano de c&oacute;mic </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>underground</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> nos presenta una serie de personajes exc&eacute;ntricos que viven sus vidas cotidianas y forman una sitcom llena de delirio y humor. Hay brujas, gatos, b&uacute;hos y un monstruo transexual llamado Moco. Los cap&iacute;tulos son autoconclusivos y se pueden leer sueltos. Antes de dormir, por ejemplo, para so&ntilde;ar alucinados. Una comedia l&uacute;cida y desvergonzada con tintes autobiogr&aacute;ficos.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>31. </strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em><strong>'</strong></em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Planes para conquistar Berl&iacute;n', David Granda (Libros del K.O.)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/f7309177-bfb3-468a-988f-fdfc2c4c02cb_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Nos sumergimos en el Berl&iacute;n anterior a la ca&iacute;da del muro a trav&eacute;s de la siguiente premisa: un grupo de punk cruza el muro para actuar en una iglesia protestante del Berl&iacute;n oriental. A la salida, un grupo de neonazis les ataca y comienza una batalla campal en la que la polic&iacute;a no interviene. Un brillante acercamiento al Berl&iacute;n comunista contado desde la contracultura y la m&uacute;sica (con las apariciones estelares de David Bowie o Nick Cave). </span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"> </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>32. 'Supersaurio'</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em><strong>,</strong></em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong> de Meryem El Mehdati (Blackie Books)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/a9303bee-6c2e-42b2-a8ce-f6fd8ee9b7c3_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Crecer aqu&iacute; es que la guagua se te vaya en la puta cara&rdquo;. Una joven empieza a trabajar en una cadena de supermercados en Canarias. Los d&iacute;as pasan y su vida transcurre entre el ritmo laboral, citas con hombres y una cierta desaz&oacute;n. Atrapada en un lugar en el que el tiempo a veces parece detenerse, </span><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/aguantar-reventar-meryem-mehdati-escribe-novela-antitrabajo_1_9046537.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Meryem</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;"> debe recordarse que haga lo que haga no va a heredar la empresa, que quiz&aacute;s no merezca la pena tanto trabajo.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>33. 'Els dies bons', de Aina Fullana Llull (Bromera)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/3c0532a3-9349-4dc9-ae79-f2ee97ac9059_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">En su primera novela, Fullana Llull nos sumerge en una Mallorca plagada de adicci&oacute;n, pasi&oacute;n y luces y sombras. Siguiendo el hilo de la vida de Xavi, desde su infancia hasta su paternidad, nos preguntamos si esos d&iacute;as que vive el personaje son los buenos o los malos; una novela sobre el paso del tiempo con un toque </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>quinqui</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, que la autora desarroll&oacute; durante a&ntilde;os y que le vali&oacute; el Premio Val&egrave;ncia de la Instituci&oacute;n Alfons el Magn&agrave;nim.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>34. 'A sangre fr&iacute;a', Truman Capote (Anagrama)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/358109dd-ae5d-461b-ac38-79dde8dec9cb_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La obra que </span><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/euskadi/autores-leer-cuarentena-truman-capote_1_5873169.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Truman Capote</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;"> dedic&oacute; a Harper Lee, autora de </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Matar a un ruise&ntilde;or</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, compa&ntilde;era en el trabajo de documentaci&oacute;n de la obra. En este relato del homicidio de la familia Clutter, Truman Capote uni&oacute; periodismo y literatura para crear una de las obras cumbre de la literatura estadounidense. El escritor investiga, entrevista y analiza el terreno para acercarse de manera impecable a los hechos, con una gran hondura psicol&oacute;gica y filos&oacute;fica.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>35. 'El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes',</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em><strong> </strong></em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Tatiana Tibuleac (Impedimenta)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/782a6c26-61bc-43ab-a04b-923bad7355b9_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Hay veranos que cambian vidas, que pueden hacer que el odio se transforme en perd&oacute;n e incluso en amor. Este es el caso del verano de Aleksey, un chaval muy conflictivo cuya madre est&aacute; a punto de morir. Tibuleac, que creci&oacute; en Moldavia rodeada de libros, nos invita a hacer un viaje por los a&ntilde;icos de una familia en ruinas, los recuerdos, el duelo y la memoria; y una reflexi&oacute;n sobre las madres incapaces de cuidar, de sanar, de ser ra&iacute;z y sombra.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>36. '39&ordm; a l'ombra', de Ant&ograve;nia Vicens (Lleonard Muntaner)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/b34fdff4-ce86-4574-8e4a-a31054fb5fd3_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Verano. Un pueblo en la isla de Mallorca. Turistas y locales. Vicens recoge con pulcritud y originalidad la mezcla de historias, situaciones y hablas que se dan en la isla en los meses en los que los turistas se cuelan en las vidas de los locales. Personajes que se cruzan bajo la atenta mirada de una muchacha joven y que conforman un peque&ntilde;o pero cambiante universo, siempre acalorado y h&uacute;medo, a 39 grados a la sombra.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>37. 'Tiene que ser aqu&iacute;'</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em><strong>, </strong></em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Maggie O'Farrell</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>(Libros del Asteroide)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/2d5dd4a9-e49f-40d5-9caf-ffebec520946_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Un libro perfecto para los amantes de las narraciones que ahondan en las corrientes subterr&aacute;neas que atraviesan nuestras relaciones personales. &iquest;C&oacute;mo influyen en el presente historias y personas que ya no forman parte de nuestras vidas? &iquest;C&oacute;mo impacta en el presente la aparici&oacute;n de un fantasma del pasado? Maggie O&acute;Farrell aborda temas como el amor, la memoria o la p&eacute;rdida para conformar un puzle compuesto por saltos temporales, personajes, narradores y lugares distintos. </span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>38. 'Pers&eacute;polis', Marjane Satrapi (Reservoir Books)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/359d66f5-fc31-49d4-974e-aea381773b8c_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La novela gr&aacute;fica que hizo que todo el mundo empezara a leer novela gr&aacute;fica. </span><a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/persepolis-reedicion_1_1069896.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">La autora iran&iacute; narra su infancia en Teher&aacute;n</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;"> y c&oacute;mo su vida cambi&oacute; de manera radical cuando llegaron la Revoluci&oacute;n Isl&aacute;mica y sus consecuencias. La joven Marji, educada en una familia progresista y laica, ver&aacute; c&oacute;mo su condici&oacute;n de mujer es de repente una barrera insalvable y tendr&aacute; que exiliarse. Un aviso del peligro del fanatismo y un relato autobiogr&aacute;fico de imprescindible lectura.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>39. 'La isla', Gianni Stuparich (Min&uacute;scula)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/5d8bf04b-c838-4317-825a-043af8b800fa_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Stuparich construye un relato sobre el momento en que los hijos y los padres intercambian sus roles debido a la vulnerabilidad de los progenitores cuando llegan a la vejez. Un padre y un hijo, identidades que se tambalean, viajes que se entrecruzan y la isla de Istria como escenario. En tiempos en que cuesta hablar de la muerte y la enfermedad, </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>La isla </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">es una valiosa reflexi&oacute;n sobre c&oacute;mo lidiamos con una de las p&eacute;rdidas m&aacute;s complejas: la de los padres. </span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>40. 'Mentira', Enrique de H&eacute;riz (Edhasa)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/9b8204a4-9e1d-448b-a264-cf8cc06b7920_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Todos hemos pensado alguna vez en qu&eacute; pasar&iacute;a si muri&eacute;semos. &iquest;C&oacute;mo ser&iacute;a todo? &iquest;C&oacute;mo reaccionar&iacute;a nuestro entorno? La antrop&oacute;loga Isabel Garc&iacute;a Luna tiene la posibilidad de descubrirlo cuando decide no desmentir la noticia de su muerte. Un di&aacute;logo entre recuerdo y olvido, mentira y verdad y todo aquello que se construye a partir de historias heredadas, relatos remotos, voces diversas y un viaje por todo aquello que hacemos con las palabras.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>41. 'Azucre', de Bibiana Candia (Pepitas de Calabaza)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/2538a575-a5ea-49ca-98d6-09172e31d737_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Ante la desesperaci&oacute;n de una Galicia sin posibilidades, j&oacute;venes gallegos parten a Cuba a mediados del siglo XIX en busca de un futuro mejor. Sin embargo, la codicia de unos pocos hace que se conviertan en esclavos que viven en condiciones infrahumanas trabajando en campos de az&uacute;car. Candia nos regala un bell&iacute;simo relato muy actual sobre todas esas personas que dejan sus hogares buscando esperanza y se encuentran con el horror que provocan el enga&ntilde;o y la crueldad de aquellos que buscan enriquecerse a toda costa.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>42. 'Mirall trencat', de Merc&egrave; Rodoreda (Club Editor)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ee97b81f-bcca-45e4-af2e-78deaada2d9f_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Una familia de la burgues&iacute;a catalana de principios del siglo pasado. Tres mujeres completamente distintas unidas por hilos inquebrantables. Esta novela de la brillante </span><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/merce-rodoreda-lectura-escolar-obligatoria-protagonista-memes-stickers_1_8419564.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Merc&egrave; Rodoreda</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">, pluma estrella de las letras catalanas, cuenta la historia de los Valldaura: una familia en la que tres generaciones de personajes forman un coro desde el que narrar la propia ciudad de Barcelona, donde se desarrolla la historia. Las mujeres toman el papel de narradoras.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>43. 'Al faro', de Virginia Woolf (Lumen)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/08c925f4-0abb-4f25-8b7e-1880128cf7dd_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Dos d&iacute;as separados por una d&eacute;cada. Una casa en la que el viento entra de manera implacable. Una familia en una isla en Escocia. Utilizando el mon&oacute;logo interior, una de las t&eacute;cnicas narrativas m&aacute;s propias del modernismo, </span><a href="https://www.eldiario.es/cultura/franquismo-censuro-orlando-virginia-woolf-80-anos-pp-vox_1_10359356.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Woolf</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;"> nos presenta temas de lo m&aacute;s humano en una de las obras cumbre de la literatura mundial. Una novela sobre el paso del tiempo, la guerra, el papel de la mujer en la sociedad y los v&iacute;nculos afectivos de las familias.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>44. 'La utilidad de lo in&uacute;til', de Nuccio Ordine (Acantilado)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ed257080-0290-4c54-9930-940c0a65f175_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">El recientemente fallecido </span><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/mercado-estrella-polar-orienta-todas_128_3042229.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Nuccio Ordine</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">, famoso por su defensa siempre certera de las humanidades, nos anima en este breve ensayo a abandonar la idea de la utilidad como &uacute;nico criterio para el amparo del conocimiento. Denuncia, con alarma, lo que llama &ldquo;la dictadura del provecho&rdquo;, es decir, hacer caso solo a los datos num&eacute;ricos, a lo que creemos que puede sernos de alg&uacute;n beneficio y reivindica el valor de las humanidades, la filosof&iacute;a, la literatura y el arte.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>45. 'La broma infinita', de David Foster Wallace (DeBolsillo)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/083c4dd6-7b2b-418e-abed-e105edcdf06a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Famos&iacute;sima y colosal, todo lector deber&aacute; coger (mucho) aire antes de lanzarse a esta novela del siempre irreverente y audaz </span><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/david-foster-wallace-atormentado-marketing_1_1946445.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Foster Wallace</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">. </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>La broma infinita </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">es una cr&iacute;tica despiadada al coraz&oacute;n del consumismo americano y tambi&eacute;n una obra inclasificable, que mezcla much&iacute;simos estilos en sus m&aacute;s de mil p&aacute;ginas: distop&iacute;a, s&aacute;tira, novela humor&iacute;stica, existencialismo, filosof&iacute;a. Todo un reto y un logro para cualquier lector deseoso de sumergirse en un libro hasta el final.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>46.</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em><strong> </strong></em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>'Calib&aacute;n y la bruja', Silvia Federici (Traficantes de Sue&ntilde;os)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/aee52b33-9158-47e2-bfa3-a3f81a99d290_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Este magn&iacute;fico an&aacute;lisis acad&eacute;mico estudia la historia del capitalismo desde una &oacute;ptica cr&iacute;tica, feminista y decolonial. &iquest;Qu&eacute; relaci&oacute;n tuvieron la caza de brujas y el surgimiento y desarrollo del capitalismo? </span><a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/silvia-federici-pensadora-feminista-sociedad-capitalista-obliga-vender-partes_1_10085986.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Federici</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;"> se sirve de Calib&aacute;n y la bruja, dos personajes m&iacute;ticos que se enfrentan a la opresi&oacute;n, para profundizar en los cimientos de un sistema que construye sus ra&iacute;ces en opresiones de todo tipo: legales, econ&oacute;micas, pol&iacute;ticas, de g&eacute;nero, de clase, etc. </span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>47. 'Mil mesetas', Deleuze y Guattari (Pre-Textos)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/87e70b24-1e7c-4da5-9c5a-a38c88ffced3_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Los fil&oacute;sofos Deleuze y Guattari nos llevan de la mano a recorrer las mesetas del pensamiento en este complejo libro donde introducen conceptos fundamentales como &ldquo;rizoma&rdquo;. Es la segunda parte de </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Capitalismo y esquizofrenia</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, una gran obra en la que defienden el devenir y el cambio frente a las formas firmes y est&aacute;ticas que caracterizan a las estructuras tradicionales: el crecimiento rizom&aacute;tico frente a la jerarqu&iacute;a arborescente. </span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>48. 'La creaci&oacute;n del patriarcado', Gerda Lerner (Katakrak)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/6c8e6850-f629-4db4-b1e2-b9e2d69ef478_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Utilizamos la palabra &ldquo;patriarcado&rdquo; para se&ntilde;alar un mundo fundado en la subordinaci&oacute;n de las mujeres frente a los hombres. Pese a la popularidad de este concepto, &iquest;nos hemos parado a preguntarnos cu&aacute;ndo surge? &iquest;C&oacute;mo y por qu&eacute; se consigue la opresi&oacute;n de las mujeres en todos los &aacute;mbitos? Desde una perspectiva hist&oacute;rica, Lerner repasa distintos periodos para entender las causas y ra&iacute;ces de lo que todav&iacute;a somos hoy: una sociedad desigual. </span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>49. 'Arc&aacute;ngeles', Paco Ignacio Taibo II (Traficantes de sue&ntilde;os)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/43ac8a81-4c8e-4226-9354-dfc7d5aadc73_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Doce relatos de valent&iacute;a y tenacidad. Paco Ignacio Taibo II, conocido escritor y activista sindical mexicano, nos da la mano y nos lleva a recorrer &ldquo;doce historias de revolucionarios herejes del siglo XX&rdquo;. Un canto a la lucha, la resistencia y la lucidez que recorre M&eacute;xico, Rusia, Cuba y Alemania entre otros pa&iacute;ses, deteni&eacute;ndose en las historias de aquellos que hicieron Historia y que, sin saberlo, marcaron para siempre nuestro presente.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>50. 'Stone Butch Blues', Leslie Feinberg (Levanta Fuego)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/830952c4-634a-4436-b5c7-886a6a996779_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La obra m&aacute;s conocida de Feinberg sobre la vida de una lesbiana </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>butch</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> en el norte de Estados Unidos en los a&ntilde;os 70. Una novela de culto en la comunidad LGTBQ que todos deber&iacute;an leer. La protagonista, Jess, tiene que plantar cara a un mundo hostil, que le hace la vida imposible y la enfrenta contra su propia identidad. Jess encontrar&aacute; en la comunidad queer y drag un lugar donde rehacer su vida, con una familia elegida.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>51. 'El amanecer de todo', David Graeber y David Wengrow (Ariel)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/4a47bc82-bef1-44dd-aece-cbad32bbf812_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">El antrop&oacute;logo David Graeber y el arque&oacute;logo David Wengrow nos proponen una historia alternativa de la humanidad a la que aprendemos en los colegios de todo el mundo y que no est&aacute; sujeta a evoluci&oacute;n lineal. Refutan las ideas de pensadores como Steven Pinker o Yuval Noah Harari, se&ntilde;alando que sus tesis no tienen fundamentos antropol&oacute;gicos o arqueol&oacute;gicos. Un libro para dar una vuelta a desde d&oacute;nde y c&oacute;mo nos pensamos a nosotros mismos como humanos.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>52.</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em><strong> </strong></em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>'La forja de un rebelde', Arturo Barea (DeBolsillo)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ea9f0b8d-ad03-476a-88e6-e222ba4d4e14_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Barea nos cuenta su historia como testigo de acontecimientos fundamentales de principios del siglo XX como la Primera Guerra Mundial o la Guerra Civil Espa&ntilde;ola. En las tres partes que conforman esta trilog&iacute;a podemos respirar la atm&oacute;sfera de la sociedad espa&ntilde;ola de la &eacute;poca a trav&eacute;s de experiencias personales que nos hablan tambi&eacute;n de la realidad colectiva. Un relato valioso en el plano hist&oacute;rico y a la vez de una gran calidad literaria. </span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>53. 'Twist', Harkaitz Cano (Seix Barral)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/bdf2d854-8a5c-4c9e-9720-9ac83a9139ce_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Una brillante indagaci&oacute;n en la culpa, la moral y la violencia de la mano de Harkaitz Cano, un escritor vasco que centra su historia en los cr&iacute;menes del estado contra un grupo armado.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Una novela con t&eacute;cnicas de thriller polic&iacute;aco que a la vez es una exploraci&oacute;n de las consecuencias de los secretos, la ruptura de los v&iacute;nculos y el peligro de la traici&oacute;n y las huellas que esta puede dejar en nosotros.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>54. 'Arias', Sharon Olds (Valpara&iacute;so)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ebedfad9-b28c-4be5-9b58-e9c4dc929130_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Este reciente libro de la poeta estadounidense Sharon Olds aborda temas dif&iacute;ciles como el racismo, la violencia familiar, la pasi&oacute;n, la maternidad o la compleja relaci&oacute;n con la madre.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Se trata de una vuelta a los recuerdos infantiles y juveniles desde la mirada de una persona octogenaria que se acerca una vez m&aacute;s a sus recuerdos, traumas y obsesiones. </span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>55</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">. '</span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>En lugar seguro', Wallace Stegner (Libros del Asteroide)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0c789e6d-c5e8-4511-888b-f1ca7b6bbd2d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La honestidad con la que escribe Stegner solo es comparable con su capacidad para retratar la naturaleza humana. Dos parejas de amigos se re&uacute;nen para revisar y recordar m&aacute;s de treinta a&ntilde;os de amistad que recorre el siglo veinte estadounidense: una relaci&oacute;n que atraviesa desaf&iacute;os y altibajos, producto de profundas evoluciones, pero que en &uacute;ltima instancia conforma un espacio de seguridad colectivo frente a un mundo a menudo inh&oacute;spito.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>56. 'Del color de la leche', Nell Leyshon (Sexto Piso)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/96aaf996-f416-4f94-9197-310796533cb7_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;&eacute;ste es mi libro y estoy escribi&eacute;ndolo con mi propia mano. no soy muy alta y mi pelo es del color de la leche&rdquo;. As&iacute; &#8213;en min&uacute;sculas&#8213; se describe Mary, una muchacha de quince a&ntilde;os que abandona la granja familiar en la que siempre ha vivido (y trabajado, y cuidado, y sufrido) para atender a la mujer del p&aacute;rroco del pueblo, que est&aacute; enferma. <span class="highlight" style="--color:transparent;">En esta nueva casa aprender&aacute; a leer y a escribir y nos legar&aacute; un testimonio punzante sobre la vida en la Inglaterra rural del siglo XIX. </span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>57. 'El adversario'</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em><strong>,</strong></em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong> Emmanuel Carr&egrave;re (Anagrama)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/24cd5513-f0f4-494f-b456-24a99a4fefef_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Jean-Claud Romand lleva la mentira hasta el extremo teniendo una doble vida durante a&ntilde;os. Finalmente, termina asesinando a varios miembros de su familia. </span><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/meditacion-electroshocks-escritura-receta-terapeutica-emmanuel-carrere-yoga_1_7345658.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Carr&egrave;re</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">, en una de las mejores cr&oacute;nicas period&iacute;sticas de los &uacute;ltimos tiempos, nos expone como lectores ante el mal a trav&eacute;s de este crimen real sucedido en Francia. Adem&aacute;s, el autor se interroga acerca de la manera en que nos aproximamos a formas radicales de maldad. &iquest;C&oacute;mo narramos el horror?</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>58</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">. '</span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Obra maestra'</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em><strong>, </strong></em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Juan Tall&oacute;n</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>(Anagrama)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/25b98dfe-b9c4-4d5f-9609-38624d612926_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&iquest;C&oacute;mo puede desaparecer una escultura de Richard Serra que pesa treinta y ocho toneladas del almac&eacute;n en el que estaba guardada? Juan Tall&oacute;n se obsesion&oacute; con esta historia real y, tras conseguir consultar el sumario del caso, nos la cuenta a trav&eacute;s de un ejercicio de equilibrismo entre realidad y ficci&oacute;n. Distintos personajes nos van acompa&ntilde;ando en el intento de entender c&oacute;mo a veces sucede lo que parece impensable.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>59. 'Las peque&ntilde;as virtudes', Natalia Ginzburg (Acantilado)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/8c4fab5d-9243-4343-80c2-4369fa22eff4_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Natalia Ginzburg reconoce en este libro que cuando escribe siente que est&aacute; en su tierra. Es indudable que supo hacerlo desde la claridad y la lucidez, haciendo accesibles temas diversos y profundos. En esta colecci&oacute;n de ensayos parte de sus relaciones interpersonales y realidad cotidiana para hacer reflexiones que f&aacute;cilmente pueden universalizarse. Es particularmente aguda su reflexi&oacute;n sobre la educaci&oacute;n en virtudes defendiendo &ldquo;no el deseo del &eacute;xito, sino el deseo de ser y de saber&rdquo;. </span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>60. 'Aspirina', Park Min-Gyu (Editorial Malas Tierras)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0e2fc36e-77f3-4437-b7cc-7a6625cdd7a9_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Esta antolog&iacute;a de los mejores relatos de Park Min-Gyu nos adentra en una Corea del Sur inmersa en el nuevo orden social y econ&oacute;mico del pa&iacute;s tras el crac del 97. En la l&iacute;nea de Han Kang, (</span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>La vegetariana</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">), Min-Gyu explora en estos cuentos lo que hay detr&aacute;s del aparente orden de la vida contempor&aacute;nea del pa&iacute;s, la cara oscura de la modernidad; siempre con un tono incisivo y con toques de un humor audaz y ligero.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>61.</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> '</span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>El arte del saber ligero. Una breve historia del exceso de informaci&oacute;n'</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Xavier Nueno (Siruela)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/6e586c62-8fbb-4392-9d93-7e40ce5e9842_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&iquest;C&oacute;mo convivimos con el ingente exceso de informaci&oacute;n, lecturas y posibilidades que caracteriza a nuestro mundo actual? Antes ten&iacute;amos bibliotecas, que ten&iacute;an l&iacute;mites espaciales. &iquest;Qu&eacute; l&iacute;mites existen en la era de la informaci&oacute;n? Nueno habla de una pasi&oacute;n que nos caracteriza: la de conservarlo todo. Para ello hace un recorrido por la historia y nos hace una invitaci&oacute;n a pensar sobre el presente, pasado y futuro de los libros a trav&eacute;s de nuestra relaci&oacute;n con ellos. </span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>62. 'Diario de juventud', Idea Vilari&ntilde;o (Visor)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/7607322d-b37a-4665-8688-5a75adc8e248_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La autora que peri&oacute;dicamente revoluciona Twitter y nos hace llorar con su poema </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Ya no </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">escribi&oacute; diarios toda su vida. En este libro se recogen los textos de juventud (entre los diecis&eacute;is y los veinticinco a&ntilde;os).</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Conocemos as&iacute; a la joven que fue antes de consagrarse como poeta a trav&eacute;s de sus primeros amores, su enfermedad de la piel y otros sufrimientos como la muerte temprana de su madre. </span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>63. 'La invenci&oacute;n del norte', Bernd Brunner (Acantilado)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/a0190ac0-0da3-4f86-a02a-a3c419203f4b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&iquest;Acaso cabe el norte en un libro? Al escritor alem&aacute;n Bernd Brunner le gusta caminar sobre la intersecci&oacute;n entre historia, ciencia y cultura. En esta obra explora el papel del norte en nuestro imaginario colectivo, a trav&eacute;s de sus mitos e historias. En este libro hay vikingos, mares helados, climas imposibles y tambi&eacute;n filosof&iacute;a, literatura y cultura popular: una cultura alternativa a la cl&aacute;sica occidental, que nos obliga a pensar la importancia de ese particular punto cardinal de nuestro mapa.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>64. 'C&oacute;mo llegu&eacute; a conocer a los peces', Ota Pavel (Sajal&iacute;n editores)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/6ea5a41c-001d-4b09-906f-0b1eb6dc1e94_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">En esta bell&iacute;sima y desgarradora historia, el periodista checoslovaco cuenta sus inicios en la pesca de la mano de su padre y su t&iacute;o; la importancia de aquellas excursiones infantiles a lagos y r&iacute;os. La pesca se vuelve vital cuando los nazis invaden el pa&iacute;s y parte de la familia de Pavel es enviada a los campos de concentraci&oacute;n. Los peces y su habilidad con la ca&ntilde;a ser&aacute;n lo que mantenga con vida a Pavel y a su madre.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>65. 'Cuando las mujeres fueron p&aacute;jaros', Terry Tempest Williams (Ediciones Ant&iacute;lope)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/66dfea0e-0e8e-40cc-9872-7577cc5cca4f_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La madre de Terry Tempest Williams le hizo prometer que no leer&iacute;a los diarios que le dejar&iacute;a en herencia hasta que no hubiera fallecido. Cuando la autora los abri&oacute;, se dio cuenta de que todos estaban en blanco. Tempest Williams se sirve de esta peculiar experiencia para reflexionar acerca de la dificultad que muchas mujeres han tenido para expresar su voz. Para ello nos habla de las mujeres de su familia, de la lucha ambientalista, de la naturaleza y de la posibilidad de recuperar la libertad perdida.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>66. 'El cielo de la selva', Elaine Vilar Madruga (Lava)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/85c9b132-f2a0-4e3e-b47f-6a3231a47e54_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La autora cubana Vilar Madruga nos deslumbr&oacute; con </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>La tiran&iacute;a de las moscas</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> (Editorial Barrett) y tambi&eacute;n lo hace con este perturbador relato sobre una comunidad en la selva donde las mujeres se ven obligadas a criar a sus hijos para sacrificios rituales y can&iacute;bales, perpetuando un ciclo antiguo. En medio de un paisaje salvaje, con las trifulcas de guerrilleros y narcos como tel&oacute;n de fondo, el dios de la selva ejerce su apetito implacable.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>67. 'Crimen y castigo', Fi&oacute;dor M. Dostoievski (Penguin Cl&aacute;sicos)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/1cf4e1ea-04fc-4153-b5ad-c8aff9c7b147_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">El libro por excelencia sobre la culpa de la pluma de un cl&aacute;sico de la literatura rusa; una de las novelas m&aacute;s le&iacute;das y traducidas de la historia de la literatura. El gran Dostoievski nos arrastra al infierno de Rask&oacute;lnikov, un estudiante en dificultades econ&oacute;micas que se ve empujado por sus circunstancias a cometer un terrible asesinato para conseguir dinero. Ciego de remordimientos, el joven se adentra en un delirio del que dif&iacute;cilmente podr&aacute; salir.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>68. '2666', Roberto Bola&ntilde;o (Alfaguara)</strong></span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/dc075441-7ca6-4f02-a882-3da0d0459d76_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Solo Bola&ntilde;o podr&iacute;a plantearse escribir cinco novelas para garantizar el futuro econ&oacute;mico de sus hijos y acabar escribiendo una aut&eacute;ntica obra maestra. </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>2666, </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">editado conjuntamente por decisi&oacute;n del editor Jorge Herralde (Anagrama), cuenta la historia de cuatro profesores de literatura que inician un peregrinaje delirante en busca de un esquivo escritor que les obsesiona. El viaje enseguida desembocar&aacute; en un abismo, un viaje sin retorno, del cual el lector saldr&aacute; transformado.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>69. 'Ensayo sobre la ceguera', Jos&eacute; Saramago (DeBolsillo)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/a742ac14-6300-403c-817a-1039269379ee_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Un hombre est&aacute; esperando en su coche y se queda ciego de repente. Poco a poco esta epidemia de ceguera se extiende por la ciudad. &iquest;C&oacute;mo se comporta la sociedad ante una situaci&oacute;n extrema y totalmente desconocida? </span><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/legado-actual-jose-saramago-mito-autor-dificil_1_9191945.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Saramago</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;"> pone a la humanidad al l&iacute;mite enfrent&aacute;ndola a conflictos morales y sociales complejos. Anticipando situaciones radicalmente actuales, nos plantea la posibilidad de que la sociedad no siempre sale ganando: no siempre salimos mejores.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>70</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em><strong>. '</strong></em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Diario de un ama de casa desquiciada', Sue Kaufman (Libros del Asteroide)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/f26c63f6-9994-422c-9603-37f47315f74e_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Tina Balser es un ejemplo m&aacute;s de aquellas mujeres que, pese a tener sue&ntilde;os y ambiciones propios, lo deja todo para dedicarse en cuerpo y alma a cuidar de otros. Su vida nos recuerda a la de Betty Draper, personaje de la serie </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Mad Men: </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">vida id&iacute;lica, hijos guapos, marido exitoso y una profunda tristeza. Sue Kaufman ya sab&iacute;a a mediados del siglo pasado que las mujeres merecen mucho m&aacute;s que una vida entre cazuelas. </span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>71. 'Vida y destino', Vasili Grossman (Galaxia Gutenberg)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/a742ac14-6300-403c-817a-1039269379ee_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Contar la batalla de Stalingrado no es f&aacute;cil. Hacerlo a trav&eacute;s de un coro de voces variado y complejo, sintetizando el sentir de la sociedad sovi&eacute;tica de la &eacute;poca y apelando a asuntos universales est&aacute; al alcance de un pu&ntilde;ado de narradores. Grossman, no pocas veces comparado con Tolst&oacute;i, escribe una novela apabullante, tanto por lo que cuenta, la crudeza de la guerra y del r&eacute;gimen estalinista, como por su tama&ntilde;o.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"> </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>72. 'Los libros de Jacob', Olga Tokarczuk (Anagrama)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/613c5c6d-b0e5-4e0e-bd58-41c32e534359_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">El t&iacute;tulo completo del libro </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>(Los libros de Jacob o gran viaje a trav&eacute;s de siete fronteras, cinco lenguas y tres grandes religiones, sin contar otras peque&ntilde;as)</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> nos adelanta la monumentalidad de esta gran obra.</span>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/olga-tokarczuk-nobel-literatura-escuelas-no-ensena-historia-judios-holocausto_1_10546313.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Tokarczuk</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;"> lleva a la literatura a un personaje real: Jacob Krank, que vivi&oacute; en el siglo XVIII, recorri&oacute; imperios, fue acusado de hereje e incluso se autoproclam&oacute; como el mes&iacute;as jud&iacute;o. </span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"> </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>73. 'Canto yo y la monta&ntilde;a baila', Irene Sol&agrave; (Anagrama)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/cd6bc444-5415-42e4-967f-2ebce4f7ffad_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/irene-sola-lugar-vivir-aventuras-novela-quedamos-casa-mujeres-esconden-esperan_1_10569547.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Irene Sol&agrave;</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;"> viaja a los Pirineos y all&iacute; hace hablar al mundo. Con una prosa &uacute;nica y bell&iacute;sima que recoge la tradici&oacute;n oral de las monta&ntilde;as, Sol&agrave; se sirve de leyendas y f&aacute;bulas para tejer una historia en la que el lector no puede hacer otra cosa que dejarse ir y perderse. Un entramado de voces de personas, animales y monta&ntilde;as que construye una historia imaginativa dif&iacute;cil de describir y de la cual el lector nunca sale indemne.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>74. 'D&iacute;as de llamas', Juan Iturralde (Malas Tierras)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/3ad62765-1338-4f75-9b59-d3080547664d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>D&iacute;as de llamas </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">es un relato directo y minucioso del Madrid de los meses posteriores al estallido de la Guerra Civil. Esta ambiente es descrito a trav&eacute;s de la vida de Tom&aacute;s Labayen, un juez republicano de familia conservadora, que escribe un diario desde la c&aacute;rcel en la que ha sido retenido. Nos muestra los conflictos y contradicciones de una persona que acaba afirmando pertenecer &ldquo;a la</span> clase que tendr&iacute;an que extirpar&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>75. 'Claus y Lucas', Agota Kristof (Libros del Asteroide)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/e03edbec-a54c-479f-92f2-228a2ef531cd_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&iquest;Qu&eacute; le sucedi&oacute; al lenguaje escrito de Kristof cuando tuvo que exiliarse a Suiza desde su Hungr&iacute;a natal? Que al comenzar a escribir en franc&eacute;s, al no conocer del todo el idioma, lo desgarrador de sus historias se acent&uacute;a en una prosa fr&iacute;a y descarnada. Eso sucede en </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Claus y Lucas</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, la historia de dos hermanos gemelos al cuidado de su cruel abuela durante la Segunda Guerra Mundial. Un relato desasosegante y despiadado, con un estilo &uacute;nico.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>76. 'El amante', Marguerite Duras (Tusquets)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/bcbe477c-ff27-4844-8fa8-1d18d1ff028e_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Uno de los libros m&aacute;s le&iacute;dos de la brillante escritora francesa Marguerite Duras. Una historia parcialmente autobiogr&aacute;fica que gan&oacute; el Premio Goncourt en la que la autora relata la aventura de una joven con un hombre adinerado en Indochina y las complicadas relaciones de la chica con su madre y su hermano, el preferido de la familia. Una novela para replantearse la relaci&oacute;n entre seducci&oacute;n y moral, entre familia y poder.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>77. 'La vida instrucciones de uso', George Perec (Anagrama)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/58666d9d-f6e2-4038-8f35-d33b501742fe_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Los miembros fundacionales de Oulipo construyeron su definici&oacute;n negando ser una escuela, un movimiento o una vanguardia. Sin embargo, podemos considerarles un grupo de personas que se propusieron explorar todas las formas posibles de la literatura. Perec es uno de sus grandes representantes y en </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>La vida instrucciones de uso </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">nos invita a entrar en un edificio de apartamentos parisinos para sumergirnos en una estructura compleja y laber&iacute;ntica. &iquest;Os imagin&aacute;is escribir cap&iacute;tulos de un libro sin utilizar la letra &ldquo;e&rdquo;? </span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>78. 'Libro del desasosiego', Fernando Pessoa (Acantilado)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/b89c40fd-332e-4af7-9ec4-7223d19315d2_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Pessoa se escondi&oacute; detr&aacute;s de muchos heter&oacute;nimos a lo largo de su vida literaria. Bernardo Soares nos habla en este libro de los temas que han preocupado a muchos: la muerte, la escritura, Dios, el arte o la soledad. Pensadores como Roland Barthes han defendido el fragmento como una forma narrativa ideal para el pensamiento. En este libro desasosegante encontramos un brillante ejemplo de c&oacute;mo pueden punzarnos peque&ntilde;as p&iacute;ldoras que esconden grandes reflexiones filos&oacute;ficas. </span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>79. 'Temporada de huracanes', Fernanda Melchor (Literatura Random House)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/b17340d0-be8f-4565-8d41-352f162a175a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La prosa arrastra. Igual que el r&iacute;o y los huracanes que aparecen en esta novela. La mexicana Fernanda Melchor construye una simbiosis perfecta entre fondo y forma, con un estilo asfixiante al servicio de la historia: un pueblo donde todo se sabe y nada se cuenta, donde brujas se ahogan en r&iacute;os turbulentos y la violencia permea el ambiente. Sin apenas puntos seguidos, con frases enrevesadas y a la vez pulcras, esta novela es toda una experiencia lectora.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>80. 'Una soledad demasiado ruidosa', Bohumil Hrabal (Galaxia Gutenberg)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/dbfad7bc-1d4e-435d-af13-4fca49c6af4b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Hanta trabaja en un s&oacute;tano triturando libros viejos y reproducciones de cuadros en la ciudad de Praga. Este trabajo hace que &eacute;l vaya llen&aacute;ndose de todas esas ideas que destruye: circulan por su ser hasta incorporarse a sus vasos sangu&iacute;neos, se disuelven en &eacute;l. Una soledad llena de pensamiento, escritura, aprendizajes y reflexiones sobre la creaci&oacute;n art&iacute;stica y literaria. Una soledad que tambi&eacute;n habla de una terrible realidad: la censura y la represi&oacute;n en el r&eacute;gimen comunista checo. </span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>81. 'El coraz&oacute;n de las tinieblas', Joseph Conrad (Editorial Austral)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/5568a4b8-1036-45dd-a28d-d30f5f248582_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Este viaje por el r&iacute;o Congo nos lleva al coraz&oacute;n del continente africano para denunciar el colonialismo europeo. En este viaje se respira una atm&oacute;sfera opresiva que va en aumento hasta adentrarse en las zonas m&aacute;s oscuras de la condici&oacute;n humana. Francis Ford Coppola se sirvi&oacute; de la historia de Marlow y Kurtz para regalarnos una de las frases m&aacute;s ic&oacute;nicas de la historia del cine: &ldquo;Me gusta el olor del napalm por la ma&ntilde;ana&rdquo;. </span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>82. 'Un mundo que agoniza', Miguel Delibes (Editorial P&aacute;ramo)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/5267dd89-26bc-44e4-a1dc-41956b84b204_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Este libro recoge el discurso que Delibes pronunci&oacute; por su ingreso en la Real Academia Espa&ntilde;ola en 1975. En el texto anticipa ideas actuales como el antropocentrismo, explora la relaci&oacute;n entre el ser humano y la naturaleza y reflexiona acerca de la idea de progreso. Cuentan que en su posterior labor como acad&eacute;mico propon&iacute;a incluir en el diccionario nombres de aves. Los ornit&oacute;logos estar&aacute;n eternamente agradecidos. </span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>83. 'La vuelta al mundo en 72 d&iacute;as y otros escritos...', Nellie Bly (Capit&aacute;n Swing)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ead20abc-b010-400c-9124-cbac16f0da24_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Recopilatorio de los mejores reportajes de </span><a href="https://www.eldiario.es/cultura/nellie-bly-periodista-philleas-fogg_1_2210935.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Nellie Bly, pionera en el periodismo de investigaci&oacute;n en una &eacute;poca</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">, finales del siglo XIX, en la que no se cre&iacute;a que las mujeres pudieran o debieran ejercer el periodismo. Bly se intern&oacute; en un manicomio femenino para denunciar las condiciones terribles de las pacientes, dio la vuelta al mundo sola y cogi&oacute; las riendas de la empresa de su marido cuando este muri&oacute;. Muchas de estas aventuras est&aacute;n recogidas en este libro.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>84. 'Goethe en Dachau'</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Nico Rost (ContraEscritura)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/979941b8-67b1-4672-b1db-3b59b58980c3_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Los testimonios de los supervivientes de los campos de concentraci&oacute;n nazis nos muestran la forma en que las personas viven el horror y la deshumanizaci&oacute;n m&aacute;s absolutas. Nico Rost sobrevivi&oacute; gracias a la cultura. &iquest;Es posible evadirse del horror que te rodea a trav&eacute;s de la lectura? &iquest;C&oacute;mo compaginar la muerte de cientos de personas a tu alrededor con discusiones sobre la obra de H&ouml;lderlin? &iquest;Es la literatura una forma de supervivencia?</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>85. 'El encaje roto', Emilia Pardo Baz&aacute;n (Contrase&ntilde;a Editorial)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/8c14e4eb-b109-4f5e-b9eb-16c023c45ea3_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Una desconocida antolog&iacute;a de treinta y cinco cuentos de una de nuestras plumas m&aacute;s l&uacute;cidas. Pardo Baz&aacute;n denuncia en estos relatos la violencia que los hombres ejercen sobre las mujeres. Parejas, hijas, matrimonios en los que imperan diferentes tipos de violencia machista: sexual, psicol&oacute;gica, simb&oacute;lica, social&hellip; Los cuentos recogen temas y debates que siguen vigentes hoy en d&iacute;a, demostrando la importancia de volver de vez en cuando a nuestros cl&aacute;sicos.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>86. 'El infinito en un junco', Irene Vallejo (Siruela)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/9626388e-303f-472b-aa02-ddc1ce13caa6_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Es de justicia po&eacute;tica que la revoluci&oacute;n que supuso este libro en el mercado editorial viniera de la mano de una historia sobre, precisamente, la Historia del libro. A </span><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/fenomeno-ventas-infinito-junco-ensayo-exito-publicarse_1_6443861.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">Irene Vallejo</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;"> le dieron, merecidamente, casi todos los premios posibles por este ensayo en el que nos adentra en las an&eacute;cdotas, historietas y figuras clave de la historia de la escritura, el papiro y la invenci&oacute;n del alfabeto; de los cl&aacute;sicos a nuestros d&iacute;as.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>87. 'Voces de Chern&oacute;bil', Svetlana Alexi&eacute;vich (DeBolsillo)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0ab3bb7e-cbc9-4c9b-8262-50e5a960ce99_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Un retrato coral de la tragedia de Chern&oacute;bil y sus consecuencias de la mano de la Premio Nobel de Literatura bielorrusa Svetlana Alexi&eacute;vich, que entrevist&oacute; a much&iacute;simos testigos y v&iacute;ctimas del desastre de 1986. Un libro para pensar las consecuencias humanas de una cadena de errores y corrupciones tambi&eacute;n humanos, para entender mejor y no olvidar. Curiosidad: fue uno de los libros que inspiraron a Craig Mazin para crear la famosa (y buen&iacute;sima) serie de HBO, </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Chernobyl</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>88. 'Tengo miedo torero'</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em><strong>, </strong></em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Pedro Lemebel (Las Afueras)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/a955b43a-0411-4668-b84f-35cbe614d6bb_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Con una prosa po&eacute;tica y cuidada, Lemebel revolucion&oacute; hace unos a&ntilde;os el panorama literario al aparecer en el horizonte de miles de lectores que no le conoc&iacute;an. Esta obra es una cr&oacute;nica punzante de los a&ntilde;os de dictadura de Pinochet, contada a trav&eacute;s de la Loca del Frente, un homosexual que se enamora de un joven miliciano. La violencia que atraviesa el pa&iacute;s se ve reflejada en la lucha de la Loca por encontrar su lugar en el mundo y alguien que la cuide.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>89. 'C&oacute;mo crear espacios m&aacute;s seguros'</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em><strong>, </strong></em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Shawna Potter (Orciny Press)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ebc4c2a8-2d97-4ff5-a153-da0247b83807_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">En los &uacute;ltimos tiempos se est&aacute;n visibilizando todas aquellas violencias que permean los espacios que las mujeres habitamos y recorremos diariamente: las calles, los centros de trabajo y otros lugares de encuentro y ocio. La m&uacute;sica Shawna Potter ofrece herramientas para construir comunidades libres de acoso a trav&eacute;s de historias personales y aprendizaje directo en talleres. Una aportaci&oacute;n fundamental para eliminar la violencia de los caminos que recorremos todos los d&iacute;as. </span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>90. 'Agamen&oacute;n'</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em><strong>, </strong></em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Yannis Ritsos (Acantilado)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/da215f5f-6fac-46f5-b852-bd52b5c71e59_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Yannis Ritsos, poeta y pol&iacute;tico griego, fue perseguido por la Dictadura de los Coroneles en Grecia en el momento en el que estaba alumbrando esta obra: un conjunto de mon&oacute;logos narrados por el guerrero Agamen&oacute;n, reci&eacute;n regresado a casa despu&eacute;s de la Guerra de Troya. En estos soliloquios excepcionales se reflexiona sobre la guerra, el deber, el paso del tiempo, la vida y la muerte; todo ello enmarcado en la tensi&oacute;n entre individuo y comunidad pol&iacute;tica.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>91. 'El nombre del viento'</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em><strong>, </strong></em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Patrick Rothfuss (Plaza y Jan&eacute;s)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/a83e4a7c-4867-4611-ba29-24ce6e8f1fda_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La aventura de Kvothe, que se inicia en este primer tomo de una trilog&iacute;a a&uacute;n inacabada, est&aacute; llamada a ser </span><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/patrick-rothfuss-mundo-yendo-mierda_1_4726181.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">una de las grandes historias fant&aacute;sticas</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">. Su protagonista, ahora posadero, se remonta a sus a&ntilde;os de juventud para narrar los destinos que le llevaron a convertirse en leyenda. Un mundo misterioso lleno de personajes complejos, y con un sistema de magia que brilla por su acercamiento filos&oacute;fico a la comprensi&oacute;n de la naturaleza de las cosas.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>92. 'La pen&uacute;ltima bondad',</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em><strong> </strong></em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Josep Maria Esquirol (Acantilado)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/64bf0d3a-3317-40f6-9ba6-b5a39cd51f94_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Un delicado ensayo filos&oacute;fico que transita por algunas de las cuestiones m&aacute;s relevantes de la condici&oacute;n humana: el amar, el pensar, el sentir. Esquirol, fil&oacute;sofo catedr&aacute;tico de la Universidad de Barcelona y Premio Nacional de Ensayo en 2016, aborda en </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>La pen&uacute;ltima bondad</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> temas como la amistad, el deseo, la creaci&oacute;n, la revoluci&oacute;n&hellip; con un estilo propio en el que el lector se va encontrando poco a poco en casa.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>93. 'Rubic&oacute;n', Tom Holland (&Aacute;tico de los libros)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/515c5557-de05-45e7-b219-52184d9f5d1a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La mitad de la poblaci&oacute;n </span><a href="https://www.eldiario.es/era/imperio-romano-tiktok_1_10529543.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">piensa mucho en el Imperio Romano</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">, pero, &iquest;alguien piensa en la Rep&uacute;blica Romana? En este libro, el brit&aacute;nico Tom Holland (Spiderman no, el otro) nos sumerge en las intrigas, venganzas y corrupciones de las grandes figuras decisivas de la Rep&uacute;blica Romana: C&eacute;sar, Cicer&oacute;n, Pompeyo&hellip; y tambi&eacute;n en las calles de Roma, en sus mafias y sus entresijos. Un libro con el que aprendemos Historia casi sin darnos cuenta.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>94. 'La mort i la primavera'</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em><strong>, </strong></em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Merc&eacute; Rodoreda (Club Editor)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/85263e26-398a-4f5b-8b6b-a150e69bb599_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La joya inacabada de Merc&eacute; Rodoreda, el reflejo de un exilio desgarrador y el retrato tr&aacute;gico de una &eacute;poca plagada de angustia y dolor: en un pueblo sometido a unas f&eacute;rreas normas, un adolescente se rebela contra todo. </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>La muerte y la primavera</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> es un curioso canto literario sobre la muerte como liberaci&oacute;n en la que la naturaleza entra a escena como un personaje m&aacute;s: el bosque, las abejas, las mariposas. El &uacute;ltimo regalo de una pluma brillante.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>95. 'Cr&oacute;nicas de la mafia'</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em><strong>, </strong></em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>&Iacute;&ntilde;igo Dom&iacute;nguez (Libros del K.O.)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/593b5760-1db6-4469-bfeb-3d18b7b8ca47_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/inigo-dominguez-pandemia-ensenado-son-ciudades-turistas-son-mejores_1_6105831.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">&Iacute;&ntilde;igo Dom&iacute;nguez</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;"> fue corresponsal en Roma durante quince a&ntilde;os. En esta extensa colecci&oacute;n de cr&oacute;nicas nos hace ver c&oacute;mo la mafia siciliana ha influido en procesos pol&iacute;ticos, econ&oacute;micos y sociales a gran escala. Pese a la fascinaci&oacute;n que nos producen los mafiosos en las pantallas del cine, la realidad que acompa&ntilde;a a la Cosa Nostra es mucho menos glamurosa de lo que pensamos. Un libro en el que Marlon Brando y Matteo Messina se dan de la mano. </span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>96. 'Atlas Mnemosyne', Aby Warburg (Akal)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/80bba0de-cb76-4975-bce4-d5a3c6b18135_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">El historiador alem&aacute;n Aby Warburg muri&oacute; demasiado pronto, antes de poder terminar su </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Atlas Mnemosyne</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, la que fue su &uacute;ltima obra y que deb&iacute;a coronar toda su trayectoria. Se tard&oacute; d&eacute;cadas en poder publicarla, pero ahora podemos disfrutar de esta red de im&aacute;genes, una cartograf&iacute;a pict&oacute;rica que pretende reflexionar sobre la propia imagen y sobre la est&eacute;tica. Un poema visual donde perderse y disfrutar de las innumerables creaciones del hombre. Una obra imprescindible en la historiograf&iacute;a art&iacute;stica.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>97. 'Bosc Boig / Cor Blau / Prou borratxo per dir t'estimo? / Escapada solit&agrave;ria', Caryl Churchill (Comanegra)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/bdf8dd7b-959c-4f20-a4c0-e0acc446ba7a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">La dramaturga brit&aacute;nica Caryl Churchill lleva desde los a&ntilde;os cincuenta deleit&aacute;ndonos con obras de gran calado feminista, en las que aborda cuestiones de g&eacute;nero y sexualidad. Estudi&oacute; en Oxford y ha escrito durante a&ntilde;os para la BBC. En esta compilaci&oacute;n, mezcla temas de g&eacute;nero y pol&iacute;tica internacional con tres obras escritas en diferentes momentos y que abordan temas muy variados. Una joya imprescindible de la dramaturga m&aacute;s representada del Reino Unido.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>98. 'Les Hist&ograve;ries Naturals', Joan Perucho (Edicions 62)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/efa3d8d2-6f60-45ee-8bc3-cef85be17ff8_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Ambientada en la Catalu&ntilde;a del siglo XIX, esta novela de Joan Perucho (uno de los escritores espa&ntilde;oles m&aacute;s traducidos y Premio Nacional de Literatura en 1995) embarca al lector en el delirante viaje de un cient&iacute;fico naturalista por encontrar y atrapar a un caballero que se ha convertido en vampiro. Con una interesant&iacute;sima mezcla de estilos como novela de terror, aventuras y amor, Perucho construye una historia llena de humor ligero, intriga y originalidad.</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>99. 'El optimismo cruel'</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em><strong>,</strong></em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong> Lauren Berlant (Caja negra)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/f8c30f64-cd24-435a-ab74-2ff54a841093_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Aunque parezca parad&oacute;jico, a veces una sonrisa en la cara puede resultar un tiro en el pie. En este ensayo, Berlant, analista cultural estadounidense, critica las promesas fallidas del neoliberalismo y el capitalismo, centr&aacute;ndose en su discurso afectivo y reflexiona a trav&eacute;s de pel&iacute;culas y novelas sobre la trampa del optimismo en nuestras vidas. &iquest;Es lo positivo siempre positivo? &iquest;Nuestros sue&ntilde;os y aspiraciones pueden jugarnos una mala pasada?</span>
    </p><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>100. 'Visi&oacute;n y diferencia', Griselda Pollock (Fiordo)</strong></span></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/5f78c83a-d5c3-4229-9a15-f18293742660_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Un libro imprescindible sobre arte y feminismo de la mano de una pionera en el campo del an&aacute;lisis art&iacute;stico: Pollock invita al lector a recorrer diversas obras de arte y le obliga a interrogarse sobre su propia mirada. &iquest;Qu&eacute; papel juega el desnudo en el arte? &iquest;Qu&eacute; relaci&oacute;n hay entre musas y genios? &iquest;Qu&eacute; funci&oacute;n cumplen las im&aacute;genes de mujeres en la sociedad actual? Una obra para pensar en lo que nos rodea y se nos escapa.</span>
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Estas son las </span><a href="https://www.eldiario.es/socios/disponible-version-digital-nueva-revista-libros-no-perderse_132_10767903.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">librer&iacute;as que han participado en la selecci&oacute;n</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">: Librer&iacute;a Finestres (Barcelona), Librer&iacute;a Nol&middot;legiu (</span>Barcelona<span class="highlight" style="--color:transparent;">), Librer&iacute;a Tipos Infames (Madrid), Librer&iacute;a Antonio Machado (Madrid), Librer&iacute;a Moito Conto (A Coru&ntilde;a), Librer&iacute;a Letras Corsarias (Salamanca), Librer&iacute;a Futuro Imperfecto (Lorca, Murcia), Librer&iacute;a Katakrak (Pamplona), Librer&iacute;a GIL (Santander), Librer&iacute;a Primera P&aacute;gina (Urue&ntilde;a, Valladolid), Librer&iacute;a Rata Corner (Palma), Librer&iacute;a 80 mundos (Alicante), Librer&iacute;a Masilva (Tenerife) y Librer&iacute;a Santos Ochoa (Logro&ntilde;o).</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Ducay, Inés García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/100-libros-son-acierto-seguro-regalar-navidad_1_10769177.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 Dec 2023 21:05:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[100 libros que son un acierto seguro para leer y regalar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Librerías,Cómic]]></media:keywords>
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