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    <title><![CDATA[elDiario.es - Carme Guil]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/carme-guil/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Carme Guil]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Hablemos de las prisiones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/hablemos-prisiones_129_11259700.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9992a8b9-acf8-4a0e-9544-9c1fd1c60df3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hablemos de las prisiones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es punitivismo la creencia mágica de que cualquier problema de convivencia se soluciona de manera preferente aplicando el castigo. El incremento de penas y la ampliación de los tipos penales ha provocado que estemos entre los países de la UE con más personas privadas de libertad</p></div><p class="article-text">
        El asesinato de una trabajadora de la c&aacute;rcel de Mas d&rsquo;Enric en Tarragona el pasado 13 de marzo ha sido el detonante de una ola de protestas por una parte de los funcionarios de prisiones que nos ha hecho volver la mirada a los centros penitenciarios y a lo que all&iacute; ocurre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La protesta, realizada al margen del derecho de huelga, y el seguimiento que la mayor&iacute;a de los medios de comunicaci&oacute;n ha hecho de lo ocurrido incide nuevamente en el discurso de la &ldquo;mano dura&rdquo;. Se critica el trato excesivamente &ldquo;buenista&rdquo; con las personas que han cometido delitos y que se encuentran ingresadas en los centros penitenciarios. Los funcionarios han reclamado mayores medidas de seguridad, la utilizaci&oacute;n de armas y de sprays de defensa y han exigido la dimisi&oacute;n de la consellera de Justicia, Gemma Ubasart, y del secretario de Medidas Penales, Reinserci&oacute;n y Atenci&oacute;n a la V&iacute;ctima, Amand Calder&oacute;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el fondo, el discurso de la &ldquo;mano dura&rdquo; es un ejemplo m&aacute;s del punitivismo. En nombre de la seguridad ciudadana, se exige la imposici&oacute;n de m&aacute;s penas de prisi&oacute;n y durante m&aacute;s tiempo. Todo castigo ante el delito se tilda de insuficiente, como hemos visto en los &uacute;ltimos meses en los casos de violencia sexual. Ante cualquier problema se busca la &lsquo;f&aacute;cil&rsquo; soluci&oacute;n de introducirlo en el C&oacute;digo Penal y sancionarlo con una pena de prisi&oacute;n porque el resto de penas no son castigo suficiente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es punitivismo la creencia m&aacute;gica de que cualquier problema de convivencia se soluciona de manera preferente aplicando el castigo. El incremento de penas y la ampliaci&oacute;n de los tipos penales ha provocado que estemos entre los pa&iacute;ses de la UE con m&aacute;s personas privadas de libertad y donde m&aacute;s tiempo se permanece en prisi&oacute;n. Ello ha conducido, obviamente, a la masificaci&oacute;n de los centros penitenciarios.
    </p><p class="article-text">
        Ante el actual panorama de masificaci&oacute;n y de aumento de los conflictos en el interior de las prisiones quiz&aacute;s debamos de una vez por todas afrontar algunas preguntas inc&oacute;modas relacionadas con el sistema de justicia penal:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; efectos tiene la pena de prisi&oacute;n como respuesta al delito?&nbsp; La experiencia y los estudios criminol&oacute;gicos son coincidentes: la privaci&oacute;n de libertad y el ingreso en un centro penitenciario de las personas que han cometido delitos tiene poco o ning&uacute;n efecto positivo si no incidimos en aquellos d&eacute;ficits personales y sociales que han llevado a la persona a cometer el delito. Tiene, en cambio, unos efectos devastadores a nivel personal, familiar y social para el condenado, al margen de la estimagtizaci&oacute;n asociada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; perfil de personas tenemos ingresadas en nuestras prisiones? La poblaci&oacute;n penitenciaria es diversa, pero una parte importante procede de las capas m&aacute;s desfavorecidas de nuestra sociedad. Junto a ellos, encontramos un elevado porcentaje de internos con problemas de salud mental, trastornos conductuales o patolog&iacute;as duales, a las que se suman las patolog&iacute;as psiqui&aacute;tricas o el consumo de sustancias estupefacientes y alcohol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muchos de ellos son poblaci&oacute;n joven con una trayectoria vital problem&aacute;tica cuyas familias han aguantado estoicamente, y muchas veces en solitario, los intentos de encauzar sus vidas. Han fracasado los recursos a nivel asistencial, m&eacute;dico y comunitario y la comisi&oacute;n de delitos les ha llevado a prisi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La mera privaci&oacute;n de libertad en esos casos y en muchos otros no sirve para la rehabilitaci&oacute;n ni para la reintegraci&oacute;n del individuo a la comunidad. Ambos son no solo los objetivos principales, sino los &uacute;nicos que deber&iacute;a tener la imposici&oacute;n de una pena seg&uacute;n nuestra Constituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En m&uacute;ltiples ocasiones, la opci&oacute;n de cumplimiento de las penas en medio abierto, en r&eacute;gimen de tercer grado penitenciario, tiene un mejor pron&oacute;stico. En caso de ingreso efectivo en prisi&oacute;n, la adecuaci&oacute;n del programa de intervenci&oacute;n penitenciaria a los d&eacute;ficits que presenta esa persona, la progresiva incorporaci&oacute;n a la comunidad y la flexibilizaci&oacute;n en el cumplimiento de las penas de prisi&oacute;n con incidencia en sus necesidades mejora ese pron&oacute;stico de reinserci&oacute;n y facilita las posibilidades de reincorporaci&oacute;n efectiva a la sociedad. As&iacute; lo han demostrado <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/pasar-tiempo-carcel-no-funciona-datos-muestran-presos-semilibertad-reinciden_1_10084718.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recientes estudios sobre la tasa de reincidencia en Catalunya</a>.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que deba defender el modelo penitenciario catal&aacute;n. Es un modelo establecido firmemente desde los a&ntilde;os 80 del pasado siglo y que ha tenido continuidad y desarrollo por parte de los sucesivos gobiernos de distinto color pol&iacute;tico. En ese modelo no est&aacute;n solo implicados&nbsp; los trabajadores de prisiones, sino todos los actores de la administraci&oacute;n de justicia, ONG, v&iacute;ctimas de delitos y comunidad en general. Se han destinado muchos medios, seguramente insuficientes, por el incremento continuado del n&uacute;mero de presos fruto del punitivismo y sobre todo por el incremento de las patolog&iacute;as antes referidas.
    </p><p class="article-text">
        Esas son las bases de nuestro modelo penitenciario en cuya construcci&oacute;n ha participado durante toda su carrera profesional Amand Calder&oacute;, que merece por ello mi respeto y reconocimiento.
    </p><p class="article-text">
        Existe margen de mejora en distintos aspectos de dicho modelo, uno de ellos es la implementaci&oacute;n del paradigma restaurativo en el cumplimiento de la pena que vengo reivindicando: focalizar la atenci&oacute;n en las personas, en las v&iacute;ctimas y en sus necesidades, pero tambi&eacute;n en los victimarios y en su responsabilizaci&oacute;n frente al da&ntilde;o causado. Una mirada restaurativa que ponga en el centro del conflicto a las personas y que nos permita generar modelos de di&aacute;logo, de escucha activa, de empat&iacute;a y en la que los afectados y el resto de la comunidad participen activamente. Catalunya ha sido pionera en la Justicia Restaurativa y se han cumplido recientemente 25 a&ntilde;os de la puesta en marcha de ese servicio. La extensi&oacute;n de esa mirada restaurativa en el cumplimiento de la pena dentro y fuera de prisi&oacute;n ya se ha puesto en marcha.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, no deja de resultar parad&oacute;jico que se hayan alzado parte de los funcionarios de prisiones contra dicho modelo y contra los responsables de la conselleria de Justicia. El objetivo marcado de rebajar la poblaci&oacute;n penitenciaria y de flexibilizar el cumplimiento de la pena tiene como beneficiarios no solo los propios internos, sino tambi&eacute;n los funcionarios. Menos internos y menos masificaci&oacute;n equivale a menos conflictos derivados de &eacute;sta y m&aacute;s medios personales para atender a los presos. La pol&iacute;tica de &ldquo;mano dura&rdquo; que se reclama no evitar&iacute;a esa conflictividad sino m&aacute;s bien la incrementar&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Como hemos visto estas semanas, el debate sosegado que planteo relacionado con nuestro modelo de justicia penal resulta dificil en el marco de un terrible suceso. Pero un asesinato no determina el fracaso de todo el modelo, como pretenden los que han liderado la protesta. Es exigible una investigaci&oacute;n sobre lo ocurrido y extraer conclusiones que nos permitan mejorar el abordaje de determinados perfiles crimin&oacute;genos, pero olvidamos con frecuencia que debemos convivir con el riesgo, porque es parte de nuestra vida social como seres humanos. No es posible acabar con los delitos graves, pero s&iacute; que podemos aprender a convivir con ellos y transformarlos y, en la medida de lo posible, evitar futuras v&iacute;ctimas. De eso hablamos cuando reivindicamos la mirada restaurativa de la justicia.
    </p><p class="article-text">
        Pese al dolor por lo ocurrido en Mas d&rsquo;Enric y el respeto al derecho a la protesta y a la reivindicaci&oacute;n de cualquier trabajador, no podemos olvidar que la privaci&oacute;n de libertad supone ya una severa restricci&oacute;n de los derechos fundamentales. Son ciudadanos a los que hemos privado de aquellos derechos que dan sentido a la pena impuesta, pero continuan siendo ciudadanos con otros derechos y es deber de todos salvaguardarlos.
    </p><p class="article-text">
        Toda mejora profesional puede ser reivindicada, pero no a costa de los derechos de las personas privadas de libertad que por su situaci&oacute;n son extremadamente vulnerables. No solo se afecta a esas personas y a sus familiares sino al resto de la comunidad por que, en nuestro nombre, el Estado les ha impuesto la pena de prisi&oacute;n. Los funcionarios de prisiones son garantes del funcionamiento de un servicio p&uacute;blico y no pueden negociar mejoras con los presos como moneda de cambio.
    </p><p class="article-text">
        El derecho a la protesta en una sociedad democr&aacute;tica debe entenderse de una manera amplia, tal y como ha establecido la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. No obstante, tiene como l&iacute;mite el respeto a los derechos fundamentales del resto de la ciudadan&iacute;a en una convivencia ordenada. No puede ejercerse limitando o perjudicando gravemente esos derechos fundamentales, confinando a esas personas en sus celdas, priv&aacute;ndoles de las visitas de familiares o de los profesionales que ejercen su defensa. En esos casos, el ejercicio del derecho de protesta se convierte en ileg&iacute;timo y entran en juego las previsiones del c&oacute;digo penal.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/sindicatos-penitenciarios-redoblan-presion-govern-costa-derechos-presos_1_11222683.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las im&aacute;genes que hemos visto</a> en nuestras prisiones y la forma en que se han conducido esas protestas no pueden ser toleradas ni pueden repetirse.
    </p><p class="article-text">
        Si bien he defendido siempre la resoluci&oacute;n pac&iacute;fica de los conflictos a trav&eacute;s del di&aacute;logo, el posicionamiento de un sector del funcionariado de prisiones hace imposible ese proceso de di&aacute;logo al poner precondiciones para empezar a hablar. La premisa debe ser el reconocimiento mutuo de ambas partes como interlocutores. La conselleria de Justicia es el &uacute;nico interlocutor posible en este caso.
    </p><p class="article-text">
        La mediaci&oacute;n es un m&eacute;todo de resoluci&oacute;n de conflictos que ha dado frutos en muchos &aacute;mbitos incluso en situaciones donde la escalada del conflicto hab&iacute;a hecho inviable cualquier acercamiento. Pero la mediaci&oacute;n, como otros m&eacute;todos de soluci&oacute;n de controversias, requiere la voluntad de di&aacute;logo y el reconocimiento de la otra parte como interlocutor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tenemos excelentes mediadores en nuestro pa&iacute;s que podr&iacute;an facilitar la salida de la actual situaci&oacute;n, pero para ello es necesario que se acepte el di&aacute;logo ofrecido por la conselleria de Justicia de forma reiterada. <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/generalitat-cesa-director-carcel-tarragona-interno-asesino-cocinera_1_11247267.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El relevo del director del Centro Penitenciario Mas d&rsquo;Enric</a> o la revisi&oacute;n de los puestos de trabajo y de los protocolos de seguridad son medidas que claramente van destinadas a evaluar lo ocurrido y a implementar mejoras. Son decisiones que ponen en evidencia el firme compromiso de los actuales responsables en la mejora del servicio p&uacute;blico y en la voluntad de buscar soluciones consensuadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/trabajadores-carceles-catalanas-brians-1-2-bloquean-nuevo-accesos-negociacion-sindical_1_11262240.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una parte de funcionarios de prisiones no acepta el di&aacute;logo,</a> &iquest;qu&eacute; alternativa les queda? &iquest;C&oacute;mo salimos de este conflicto?&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carme Guil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/hablemos-prisiones_129_11259700.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Apr 2024 04:00:26 +0000]]></pubDate>
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