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    <title><![CDATA[elDiario.es - Anabel Cuevas Vega]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/anabel-cuevas/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Anabel Cuevas Vega]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Combatir la gordofobia, según la filósofa Kate Manne: "Para una mujer o una niña, 'gorda' es uno de los peores insultos posibles"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/combatir-gordofobia-filosofa-kate-manne-mujer-nina-gorda-peores-insultos-posibles_1_13032628.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/01c66d83-eca6-43ad-906b-21074cda6cac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Combatir la gordofobia, según la filósofa Kate Manne: &quot;Para una mujer o una niña, &#039;gorda&#039; es uno de los peores insultos posibles&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Cuántas personas han pensado que un cuerpo gordo es menos saludable? ‘Irreductibles’ (Capitán Swing) examina la gordofobia como forma de discriminación arraigada y defiende el derecho a ocupar espacio —literal y simbólicamente— sin pedir perdón</p><p class="subtitle">No es salud, es lo de siempre: cómo la ‘operación bikini’ ha vuelto en su peor versión a través de las redes</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;S&eacute; lo que pesaba en cada una de las ocasiones importantes de mi vida desde los diecis&eacute;is en adelante. S&eacute; exactamente lo que pesaba el d&iacute;a de mi boda, el d&iacute;a que present&eacute; mi tesis doctoral, el d&iacute;a que me hice profesora en la universidad o el d&iacute;a que naci&oacute; mi hija. La respuesta: demasiado, demasiado, demasiado y mucho m&aacute;s que demasiado, seg&uacute;n lo entend&iacute;a yo entonces&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; comienza <a href="https://capitanswing.com/catalogo/irreductibles/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Irreductibles</em></a><a href="https://capitanswing.com/catalogo/irreductibles/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (Capit&aacute;n Swing)</a>, el ensayo en el que Kate Manne convierte una experiencia &iacute;ntima &mdash;la memoria obsesiva del propio peso&mdash; en una reflexi&oacute;n pol&iacute;tica. Lo que comienza como una confesi&oacute;n personal es, en realidad, la puerta de entrada a un an&aacute;lisis m&aacute;s amplio: c&oacute;mo la gordofobia se instala en la vida cotidiana, c&oacute;mo nos ense&ntilde;a a medirnos constantemente y<strong> </strong>c&oacute;mo desplaza la atenci&oacute;n de los logros hacia el tama&ntilde;o del cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        Fil&oacute;sofa y profesora en la Universidad de Cornell, Manne desmonta mitos persistentes &mdash;que los cuerpos gordos son perezosos, poco saludables o carentes de voluntad&mdash;, cuestiona la doble vara de medir con la que juzgamos los diferentes tama&ntilde;os de cuerpos y analiza c&oacute;mo la llamada &ldquo;industria del bienestar&rdquo; no es sino el <em>rebranding</em> de la vieja industria de la dieta. Su propuesta no pasa por mejorar la autoestima individual, sino por interpelar estructuras que siguen castigando determinados cuerpos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Deja claro desde el primer momento que </strong><em><strong>Irreductibles</strong></em><strong> es una intervenci&oacute;n pol&iacute;tica y estructural para hacer frente a la gordofobia, no un texto de l&oacute;gica psicol&oacute;gica e individualista.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Creo que a menudo caemos en el error de pensar que esto es solo un problema de autoestima, que la soluci&oacute;n es que la gente mejore su imagen corporal o se quiera m&aacute;s. Y, por supuesto, eso ser&iacute;a algo positivo; puede ser una peque&ntilde;a pieza del puzle. Pero no va a frenar la discriminaci&oacute;n que sufren las personas de mayor tama&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Lo que de verdad necesitamos es combatir la discriminaci&oacute;n en todas sus formas estructurales, en lugar de limitarnos a decirles a las personas gordas que se sientan bien consigo mismas. Eso es pedirles un imposible mientras las estructuras sociales siguen ah&iacute;, atacando y denigrando sus cuerpos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Este libro es especialmente relevante en el contexto actual, donde estudios demuestran que la gordofobia est&aacute; en auge mientras que otros sesgos relacionados con la raza, orientaci&oacute;n sexual o discapacidad parecen mejorar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exacto. Los estudios que cito demuestran que el sesgo impl&iacute;cito contra las personas gordas &mdash;un t&eacute;rmino que yo uso de forma neutral, no insultante&mdash; va en aumento. Es alarmante, porque es el &uacute;nico tipo de prejuicio que est&aacute; creciendo seg&uacute;n estas mediciones, a diferencia de lo que ocurre con la raza, la etnia, la discapacidad o la orientaci&oacute;n sexual. Curiosamente, estos estudios no analizaron el g&eacute;nero, aunque creo que se podr&iacute;a argumentar que la misoginia tambi&eacute;n est&aacute; repuntando en ciertos sectores.
    </p><p class="article-text">
        Creo que existe una especie de complacencia con la gordofobia. Incluso en entornos progresistas, la gente no est&aacute; tan 'en guardia' contra este prejuicio como deber&iacute;a estarlo. No solo no estamos avanzando; la realidad es que estamos retrocediendo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Creo que existe una especie de complacencia con la gordofobia. Incluso en entornos progresistas, la gente no está tan &#039;en guardia&#039; contra este prejuicio como debería estarlo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En el libro dedicas mucha reflexi&oacute;n a la relaci&oacute;n entre la gordofobia y la salud. Denuncias que la supuesta &ldquo;preocupaci&oacute;n&rdquo; por el bienestar ajeno es, en realidad, una forma de control y humillaci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En cuanto un cuerpo gordo aparece en p&uacute;blico, es visto fugazmente o se convierte en tema de conversaci&oacute;n, el movimiento autom&aacute;tico que hace la gente es pensar que esa persona es poco saludable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En realidad, no est&aacute;n preocupados por la salud de esa persona, porque no est&aacute;n preocupados por cu&aacute;nto duerme, o si tiene acceso a todos los factores necesarios para llevar una vida saludable y plena. Lo que realmente est&aacute;n diciendo es que creen que esa persona es perezosa, descuidada e irresponsable. Y est&aacute;n atacando a esa persona muchas veces bas&aacute;ndose en su peso sin tener el m&aacute;s m&iacute;nimo conocimiento de su presi&oacute;n arterial, sus &uacute;ltimos an&aacute;lisis de sangre u otros marcadores fisiol&oacute;gicos de buena salud. As&iacute; que yo quer&iacute;a defender la idea de que la relaci&oacute;n entre el peso y la salud es, en primer lugar, algo entre t&uacute; y tu m&eacute;dico; no es asunto de nadie m&aacute;s. Y a&ntilde;adir&iacute;a que, por desgracia, muchos m&eacute;dicos tienen algunos de estos sesgos gord&oacute;fobos que, en s&iacute; mismos, son realmente problem&aacute;ticos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n entre el peso y la salud es una cuesti&oacute;n compleja, donde, en realidad, resulta que las personas que est&aacute;n en la categor&iacute;a de &ldquo;sobrepeso&rdquo; seg&uacute;n las tablas del IMC son, de media, las m&aacute;s saludables, estad&iacute;sticamente hablando. Y, sin embargo, a pesar de que no tienen un mayor riesgo de mortalidad, se les dice que pierdan peso.
    </p><p class="article-text">
        Yo s&eacute; que estoy mucho menos saludable de lo que podr&iacute;a estar, sobre todo en los momentos en los que estoy trabajando m&aacute;s. Pero nadie suele preocuparse, por ejemplo, por el hecho de que yo pase noches en vela escribiendo y trabajando. Las personas son mucho m&aacute;s r&aacute;pidas a la hora de atacar el peso, y eso es porque es un arma, no una preocupaci&oacute;n genuina, compasiva y considerada por el estado real de salud de alguien.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>A trav&eacute;s de estudios cient&iacute;ficos, demuestra que las dietas restrictivas tienen una tasa de fracaso abrumadora y que sus riesgos para la salud f&iacute;sica y mental superan sus escasos beneficios a largo plazo, &iquest;por qu&eacute; cree que seguimos venerando la dieta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es muy desalentador en cierto modo, porque muchas personas, yo incluida, han puesto sus esperanzas y su fe en las dietas para reducir el tama&ntilde;o de su cuerpo. Pero, a largo plazo, hacer dieta es un muy buen predictivo de aumento de peso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si bien es posible perder peso con casi cualquier m&eacute;todo a corto plazo, nuestro organismo es extraordinariamente eficiente recuper&aacute;ndolo en cuanto detecta una restricci&oacute;n. El cuerpo humano no distingue entre una dieta &ldquo;saludable&rdquo; para adelgazar y una situaci&oacute;n de hambruna real; para nuestra biolog&iacute;a, la escasez de energ&iacute;a es una amenaza de supervivencia. Ante esta se&ntilde;al de alerta, el cuerpo reacciona activando mecanismos de restauraci&oacute;n del peso, lo que explica por qu&eacute; tantas personas recuperan lo perdido.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En realidad no están preocupados por la salud de esa persona (...) Lo que realmente están diciendo es que creen que esa persona es perezosa, descuidada e irresponsable</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En este sentido, menciona que a d&iacute;a de hoy la industria de la dieta ha sufrido un</strong><em><strong> rebranding </strong></em><strong>y ha pasado a conocerse como la industria del bienestar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una estrategia de marketing brillante: ya no dices que est&aacute;s a dieta, sino que emprendes un &ldquo;viaje de bienestar&rdquo;. Por supuesto, todos queremos que las personas florezcan y se sientan bien, pero la realidad es que muchas de estas intervenciones est&aacute;n dise&ntilde;adas para extraer nuestro tiempo, dinero y energ&iacute;a. Nos empujan a aspirar a una p&eacute;rdida de peso que, para la mayor&iacute;a de los cuerpos, es inalcanzable sin una intervenci&oacute;n m&eacute;dica agresiva.
    </p><p class="article-text">
        Es puro eufemismo. Reempaquetan una dieta como algo dise&ntilde;ado para aumentar el bienestar, y a menudo no lo hace. Y esta industria del bienestar es para todo el mundo: personas gordas, personas delgadas&hellip; Todo el mundo deber&iacute;a estar en el &ldquo;bienestar&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Habla tambi&eacute;n de una doble vara de medir: admiramos a quienes asumen riesgos de salud (como escalar el Everest o hacer salto BASE), pero juzgamos a quien tiene un cuerpo m&aacute;s grande por disfrutar del placer de comer.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente. En cuanto intentas argumentar que no deber&iacute;amos juzgar a nadie por su tama&ntilde;o, surge el mismo reproche: &ldquo;&iquest;Pero no est&aacute;s asumiendo un riesgo para tu salud?&rdquo;. Aun si acept&aacute;ramos esa premisa, lo cierto es que somos extremadamente tolerantes con much&iacute;simos otros riesgos voluntarios.
    </p><p class="article-text">
        Admiramos a quien corre carreras de coches o practica buceo de profundidad porque entendemos que esas actividades forman parte de lo que ellos consideran una &ldquo;buena vida&rdquo;. Es parte de una buena vida ser aventurero, practicar escalada, monta&ntilde;ismo&hellip; &iquest;Y por qu&eacute; no podr&iacute;a ser parte de una buena vida comer de una manera placentera, disfrutar realmente de la comida, compartirla con los seres queridos, cocinar y participar activamente en los placeres culinarios?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; seas un poco menos saludable por eso, pero, &iquest;y qu&eacute;? Puede ser una elecci&oacute;n que alguien haga de manera bastante racional, priorizando el placer sobre estar en perfecta salud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>De hecho, menciona c&oacute;mo la gordofobia considera los cuerpos m&aacute;s gordos como inferiores no solo en t&eacute;rminos de salud, sino tambi&eacute;n en lo que respecta al estatus moral, sexual e intelectual.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que la mejor definici&oacute;n de gordofobia es entenderla como un sistema que degrada injustamente a las personas bas&aacute;ndose solo en su tama&ntilde;o. Se cuestiona su valor est&eacute;tico, su salud, su moral e incluso su capacidad intelectual. &iquest;Por qu&eacute; alguien iba a ser menos inteligente por tener un cuerpo m&aacute;s grande? Es absurdo. No tiene ning&uacute;n sentido, y, sin embargo, es un prejuicio que sigue marcando c&oacute;mo juzgamos el valor de los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Escribe c&oacute;mo, al igual que todos los sistemas de opresi&oacute;n, la gordofobia se entrecruza con otra serie de realidades, entre ellas el racismo, el sexismo, el machismo, el clasismo, el capacitismo, el edadismo&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me alegra que saques este tema, porque mi opini&oacute;n es que la gordofobia no opera de forma aislada; es una pieza clave que se entrelaza. Hist&oacute;ricamente, ha funcionado como una herramienta de exclusi&oacute;n racial, pero tambi&eacute;n es un arma de control mis&oacute;gino extremadamente eficaz.
    </p><p class="article-text">
        Para una mujer o una ni&ntilde;a, que te llamen &ldquo;gorda&rdquo; suele percibirse como uno de los peores insultos posibles. Esto ocurre porque nuestra sociedad sigue vinculando el valor femenino casi exclusivamente a la apariencia y al capital sexual dentro de un mercado de citas o matrimonio. As&iacute; que es una forma muy poderosa de denigrar a las mujeres, y tambi&eacute;n lleva a que las mujeres &mdash;y de nuevo las ni&ntilde;as&mdash; se vigilen a s&iacute; mismas y dediquen enormes cantidades de tiempo, dinero, energ&iacute;a y recursos mentales a hacerse m&aacute;s peque&ntilde;as de lo que naturalmente ser&iacute;an, en lugar de dedicarlos a cosas que pueden ser m&aacute;s satisfactorias, m&aacute;s importantes, m&aacute;s valiosas y, francamente, m&aacute;s divertidas que empezar otra dieta m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dedica las &uacute;ltimas reflexiones de su obra a reivindicar lo positivo de que existan cuerpos gordos, pues forman parte de la valiosa diversidad humana.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me encanta esto, porque a menudo nos quedamos en un argumento limitado: &ldquo;Debemos ser amables con las personas gordas&rdquo;. Y aunque la bondad b&aacute;sica escasea demasiado, es solo el primer paso. La verdadera justicia social va m&aacute;s all&aacute; de la cortes&iacute;a o de las reformas estructurales; implica reimaginar el cuerpo grande como una contribuci&oacute;n valiosa a la diversidad humana.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es puro eufemismo. Reempaquetan una dieta como algo diseñado para aumentar el bienestar, y a menudo no lo hace</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el libro cito una idea que me apasiona: ver un cuerpo grande como una oportunidad emocionante. Puede ser en el &aacute;mbito de la moda o del baile (pensar un cuerpo gordo bailando de formas que pueden ser absolutamente estimulantes y distintas a las de un cuerpo delgado). No se trata de establecer jerarqu&iacute;as de &ldquo;mejor o peor&rdquo;, sino de reconocer una belleza y una forma de estar en el mundo que es &uacute;nica. Si ya celebramos la diversidad &eacute;tnica, la discapacidad o lo <em>queer</em> como fuentes de valor social, tiene todo el sentido del mundo entender la gordura bajo esos mismos t&eacute;rminos de riqueza humana.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y, por &uacute;ltimo, despu&eacute;s de todas las investigaciones que ha realizado, de todas las reflexiones y an&aacute;lisis, &iquest;se queda con algo positivo? &iquest;Hay esperanza?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que parece que estamos retrocediendo en el movimiento de liberaci&oacute;n corporal, hay algo que me da mucha esperanza: la solidaridad. Me inspira profundamente ver c&oacute;mo se crean conexiones entre personas que, debido al peso de la verg&uuml;enza, sol&iacute;an bajar la mirada y desear desaparecer.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que tantos activistas y personas gordas se est&eacute;n uniendo para establecer ese &ldquo;contacto visual&rdquo;, metaf&oacute;rico y real, es un contrapeso poderoso. Decir: &ldquo;Yo he pasado por esto, &iquest;t&uacute; tambi&eacute;n?&rdquo;, nos saca del aislamiento. La conexi&oacute;n es, en &uacute;ltima instancia, lo que disuelve la verg&uuml;enza y nos permite creer que la acci&oacute;n social y pol&iacute;tica es posible.
    </p><p class="article-text">
        Eso me da esperanza. Aunque no creo que estemos yendo en la direcci&oacute;n correcta socialmente, siempre hay aspectos de la cultura que se oponen a esas fuerzas problem&aacute;ticas, y creo que podemos encontrar mucha esperanza ah&iacute;. En otras palabras: &ldquo;Busca a quienes ayudan&rdquo;. Busca a las personas que est&aacute;n haciendo este buen trabajo, aunque sea dif&iacute;cil.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anabel Cuevas Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/combatir-gordofobia-filosofa-kate-manne-mujer-nina-gorda-peores-insultos-posibles_1_13032628.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Mar 2026 21:43:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Belleza,Sociedad,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del flechazo al ‘match’: por qué nos inquieta tanto entender el amor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/flechazo-match-inquieta-entender-amor_1_12988929.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a41b8d17-9469-4318-bbe1-cf619a1a054c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1136577.jpg" width="1078" height="607" alt="Del flechazo al ‘match’: por qué nos inquieta tanto entender el amor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La llegada de San Valentín recuerda que, pese a los cambios sociales y digitales, el amor sigue siendo un tema universal. Las nuevas formas de cortejo y comunicación han modificado los escenarios del amor, pero no han cambiado nuestra inquietud por él</p><p class="subtitle">“El mundo está hecho para las parejas”: ¿ha cambiado nuestra forma de ver la soltería?</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;En las cuatro d&eacute;cadas que llevo de tarotista he podido comprobar que el 80% de las personas quiere saber sobre el amor, por encima de la profesi&oacute;n, el trabajo y cualquier otro asunto. Cuarenta a&ntilde;os tratando con distintas generaciones y no hemos cambiado tanto, seguimos siendo los mismos, nos sigue preocupando el amor&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este testimonio de una de las asistentes reson&oacute; en la sala del Ateneo de Madrid en la que se celebraba la conferencia <em>Del flechazo al match: &iquest;Qu&eacute; queda del amor? </em>La intervenci&oacute;n condens&oacute; una de las ideas centrales que atravesaron toda la conversaci&oacute;n: pese a los cambios sociales, tecnol&oacute;gicos y generacionales, el amor sigue ocupando un lugar prioritario en nuestras inquietudes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bajo el marco de la celebraci&oacute;n de San Valent&iacute;n, la tarde del 12 de febrero se reunieron varias autoras: <a href="https://www.eldiario.es/autores/andrea-proenza/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andrea Proenza</a>, periodista y autora de<em> Cartograf&iacute;as del deseo amoroso</em> (Ediciones en el mar, 2025); <a href="https://www.eldiario.es/autores/inma-benedito/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Inma Benedito</a>, periodista y autora de<em> Too Match</em> (Plaza &amp; Jan&eacute;s, 2025) y Gema del Castillo, guionista y autora de <em>Alg&uacute;n d&iacute;a nos reiremos de esto</em> (Grijalbo, 2025) y <em>Dama de pueblo</em> (Ediciones en el mar, 2022). De la mano de Laura Pi&ntilde;ero, periodista de Cadena Ser, una sala con todos los asientos ocupados &ndash;y varias personas escuchando de pie&ndash; era testigo de una conversaci&oacute;n que buscaba cuestionar los clich&eacute;s asociados al amor y abrir una reflexi&oacute;n cr&iacute;tica sobre los v&iacute;nculos en la contemporaneidad.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El amor en la era digital</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Internet ha convertido el <a href="https://www.eldiario.es/era/amor-no-aire-telefonos-prefiero-ligar-persona-hoy-dia-complicado_1_12631030.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ligar en persona como algo no satisfactorio</a>&rdquo;. As&iacute; de contundente se mostraba la periodista Inma Benedito, quien encontraba en la llegada de las nuevas tecnolog&iacute;as el &uacute;ltimo cambio que hemos vivido en el &aacute;mbito de las relaciones y v&iacute;nculos amorosos. El auge de las redes sociales y las aplicaciones de citas han transformado por completo el escenario del cortejo. &ldquo;Hoy en d&iacute;a ligar es aprender a usar las <em>apps</em> de citas&rdquo;, aseguraba &ndash;mientras, buena parte del p&uacute;blico asent&iacute;a en silencio&ndash;. &ldquo;En persona entran en juego la incertidumbre, el rechazo en directo&hellip; Nos hemos acostumbrado a lo &lsquo;f&aacute;cil&rsquo; que nos lo pone Internet&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Internet ha convertido el ligar en persona en algo no satisfactorio (...) En persona entran en juego la incertidumbre, el rechazo en directo… Nos hemos acostumbrado a lo ‘fácil’ que nos lo pone</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Inma Benedito</span>
                                        <span>—</span> autora de &#039;Too match&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las redes sociales y los perfiles en aplicaciones de citas nos facilitan un &ldquo;tr&aacute;iler&rdquo; o primer vistazo de una persona. &ldquo;Te ahorran un paso&rdquo;, explic&oacute; Benedito, &ldquo;ya tienes un filtro de inquietudes que te pueden ayudar a saber si vas a hacer <em>match&rdquo;.</em> Acostumbradas a que entre las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes la norma sea tener presencia en plataformas, cuando Gema del Castillo &ndash;despu&eacute;s de un a&ntilde;o &ldquo;ligando a tope&rdquo; por redes sociales&ndash; se encontr&oacute; con una persona que no ten&iacute;a ning&uacute;n perfil, se sinti&oacute; rara y pens&oacute; que de alguna manera hab&iacute;a vuelto &ldquo;al mundo real&rdquo;, a un espacio sin filtros previos.
    </p><p class="article-text">
        En esta l&iacute;nea, Andrea Proenza habl&oacute; sobre un cambio en los mensajes. &ldquo;El amor rom&aacute;ntico se gu&iacute;a por una serie de guiones; sabemos qu&eacute; significa un roce o un determinado tipo de mirada, pero de repente estamos en un &aacute;mbito en el que no est&aacute; claro <a href="https://www.eldiario.es/era/corazon-fueguito-queremos-decir-damos-like_1_12022421.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">qu&eacute; quiere decir que te den me gusta a una historia</a>. Puede ser porque a la otra persona le gustes t&uacute; o le haya gustado lo que publicas&rdquo;. Varias asistentes parecieron reconocerse en esta confusi&oacute;n, ya que la reflexi&oacute;n encontr&oacute; una respuesta casi inmediata en la sala, que se llen&oacute; de asentimientos, murmullos c&oacute;mplices y comentarios en voz baja.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El encuentro &#039;Del flechazo al match: ¿qué queda del amor?&#039;, en el Ateneo de Madrid."
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            <span class="title">
                El encuentro &#039;Del flechazo al match: ¿qué queda del amor?&#039;, en el Ateneo de Madrid.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">La mercantilizaci&oacute;n del amor</h2><p class="article-text">
        Para las autoras, la forma en la que nos vinculamos &ndash;incluida la amorosa&ndash; es un reflejo de la sociedad en la que vivimos. Inma Benedito analiz&oacute; c&oacute;mo las relaciones de hoy en d&iacute;a replican patrones de la l&oacute;gica mercantilista: &ldquo;Vemos a las personas que nos gustan como un objeto de consumo, las vemos en funci&oacute;n de lo que nos van a aportar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta fue una de las tem&aacute;ticas que, abierto el espacio de debate, gener&oacute; conversaci&oacute;n entre el p&uacute;blico &mdash;formado por personas de todas las edades&mdash;, ya que no todos se mostraron completamente de acuerdo con esa lectura. Sin embargo, conect&oacute; especialmente con la parte m&aacute;s joven de la sala, que reconoci&oacute; c&oacute;mo esta l&oacute;gica se ve potenciada por las redes sociales y las aplicaciones de citas, que ofrecen un cat&aacute;logo (casi) infinito de opciones. &ldquo;Las relaciones son m&aacute;s ef&iacute;meras porque crees que a la vuelta de la esquina hay alguien mejor&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; Proenza; el cambio de pareja es m&aacute;s f&aacute;cil si se alimenta la idea de que siempre va a haber una persona nueva disponible.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las relaciones son más efímeras porque crees que a la vuelta de la esquina hay alguien mejor</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Andrea Proenza</span>
                                        <span>—</span> autora de &#039;Cartografías del deseo amoroso&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No todo es negativo: la autora de <em>Too Match</em> reconoci&oacute; que las aplicaciones de citas tienen ventajas, especialmente para personas LGTBIQ+, ya que permiten conectar con m&aacute;s miembros del colectivo y conocer a personas de c&iacute;rculos y &aacute;mbitos distintos. Sin embargo, Benedito no ignora los riesgos: la abundancia de opciones puede provocar lo que llama &ldquo;fatiga por decisi&oacute;n&rdquo;, y el acceso constante a estas plataformas introduce din&aacute;micas perversas: &ldquo;Puedes usar la<em> app</em> en el ba&ntilde;o, en el metro, en la sala de espera del dentista&hellip; De hecho, la gente lo hace. Al final, el motor de usar estas <em>apps</em> son el aburrimiento y la frustraci&oacute;n, y que el motor del amor sean dos elementos que no tienen nada que ver con &eacute;l dice mucho de c&oacute;mo se construyen estos v&iacute;nculos&rdquo;. Concluy&oacute; tajante que &ldquo;si el objetivo [de las aplicaciones] fuera conseguir un v&iacute;nculo duradero, ser&iacute;an un &eacute;xito, pero un fracaso como negocio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el primer vistazo que ofrecen las aplicaciones y redes sociales sobre la persona que nos interesa puede ser enga&ntilde;oso. Proenza recuperaba a Sara Ahmed y sus &ldquo;archivos de la felicidad&rdquo;<em> [</em><a href="https://cajanegraeditora.com.ar/tag/la-promesa-de-la-felicidad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La promesa de la felicidad</em></a><em>]</em> para recordar que en todas estas plataformas cada persona elige proyectar &uacute;nicamente las partes de s&iacute; mismo que m&aacute;s les interesa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A esa falsa sensaci&oacute;n de conocer a alguien se suma la manera de comunicarse de las nuevas generaciones, que a menudo trastoca los c&oacute;digos que parec&iacute;a que hab&iacute;amos empezado a entender. La generaci&oacute;n Alfa, seg&uacute;n apunt&oacute; Gema del Castillo, <a href="https://www.eldiario.es/era/publicar-desayuno-cero-fotos-gente-no-comparte-vida-redes_1_12603607.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya ni siquiera publica</a> de forma estable en plataformas. &ldquo;Se comunican de forma a&uacute;n m&aacute;s ef&iacute;mera, con publicaciones de 24 horas, que me hacen preguntarme si la imagen que quieren dar es precisamente que nadie los conozca al 100%&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los libros de las tres autoras que participaron en el encuentro: Andrea Proenza, Inma Benedito y Gema del Castillo."
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            <span class="title">
                Los libros de las tres autoras que participaron en el encuentro: Andrea Proenza, Inma Benedito y Gema del Castillo.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Atravesadas por la precariedad</h2><p class="article-text">
        El amor se concibe a menudo como algo abstracto, et&eacute;reo. Sin embargo, la autora de <em>Cartograf&iacute;as del deseo amoroso</em> dejaba claro que el amor es pol&iacute;tico y se ve atravesado por las condiciones de vida; y si hay algo que actualmente marca y genera conversaciones entre las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes es la precariedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando Gema del Castillo escrib&iacute;a <em>Alg&uacute;n d&iacute;a nos reiremos de esto</em> estaba viviendo una etapa de precariedad que qued&oacute; reflejada en su obra. En ella, adem&aacute;s de hablar sobre amor, habla sobre c&oacute;mo lo material atraviesa los v&iacute;nculos: &ldquo;Sin las condiciones materiales necesarias no eres libre para amar, o para amar como te gustar&iacute;a (...) Nuestra generaci&oacute;n tiene casi como &uacute;nica opci&oacute;n el irse a vivir en pareja, porque si no es imposible&rdquo;. Proenza record&oacute; c&oacute;mo incluso en el desamor esas condiciones materiales son imprescindibles; muchas parejas que desear&iacute;an separarse o divorciarse no lo hacen <a href="https://www.eldiario.es/era/compartir-piso-ex-crisis-vivienda-condiciona-relaciones-pareja_1_11723999.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por no poder hacer frente al coste econ&oacute;mico</a> que ello conlleva.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sin las condiciones materiales necesarias no eres libre para amar, o para amar como te gustaría (...) Nuestra generación tiene casi como única opción el irse a vivir en pareja, porque si no es imposible</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gema del Castillo</span>
                                        <span>—</span> autora de &#039;Algún día nos reíremos de esto&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El amor se aprende: &ldquo;No hemos superado el amor rom&aacute;ntico&rdquo;</h2><p class="article-text">
        A lo largo de la conversaci&oacute;n y el debate se dej&oacute; claro que buena parte de las ideas que tenemos sobre el amor provienen de <a href="https://www.eldiario.es/era/educacion-sentimental-chicas-leian-revista-bravo-encontrar-pareja-hombre_1_12304486.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relatos que consumimos desde la infancia</a>: pel&iacute;culas, novelas, revistas juveniles, comedias rom&aacute;nticas... Historias que &ndash;como se narra en <em>Cartograf&iacute;as del deseo amoroso&ndash; </em>durante d&eacute;cadas, han repetido una misma promesa: pareja estable, convivencia, matrimonio, hijos. Una trayectoria que, como se&ntilde;alaba Proenza ante un p&uacute;blico que asent&iacute;a con claridad, sigue funcionando como modelo dominante: &ldquo;No hemos superado el amor rom&aacute;ntico (...), sigue sustentado en instituciones como el matrimonio o la familia nuclear&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La idealizaci&oacute;n del amor y la aspiraci&oacute;n a conseguirlo que se impone desde los relatos cl&aacute;sicos resultan evidentes para del Castillo. Tras la intervenci&oacute;n de Proenza, se&ntilde;al&oacute;: &ldquo;En los cuentos de hadas, la historia acaba cuando se casan&rdquo;. Lo que viene despu&eacute;s apenas aparece.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Benedito es problem&aacute;tico que durante generaciones hayamos aprendido a querer casi exclusivamente a trav&eacute;s de la cultura de masas: &ldquo;El amor se aprende, y si todo lo que aprendemos es a trav&eacute;s de la cultura de masas, adquiriremos una idea del amor dise&ntilde;ada para encajar en la sociedad mercantilista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que las intervenciones de las ponentes y las reflexiones del p&uacute;blico se entrelazaban y abr&iacute;an constantemente nuevas l&iacute;neas de an&aacute;lisis, tras m&aacute;s de hora y media de di&aacute;logo intenso se puso fin a la conferencia <em>Del flechazo al match: &iquest;Qu&eacute; queda del amor? </em>Pero con el cierre formal no lleg&oacute; el final de la conversaci&oacute;n. Tras despedir a las autoras entre aplausos, muchos asistentes prolongaron el debate, intercambiando impresiones sobre las ideas que m&aacute;s les hab&iacute;an interpelado. Otros se acercaron a las ponentes para continuar la charla y plantear nuevas preguntas.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, la diversidad del p&uacute;blico evidenci&oacute; que, m&aacute;s all&aacute; de las diferencias generacionales, sociales o culturales, la manera en que nos vinculamos y entendemos el amor sigue siendo una inquietud compartida. Porque, aunque cambien los formatos y los c&oacute;digos, la necesidad de reflexionar sobre c&oacute;mo sentimos y nos relacionamos permanece como un hilo com&uacute;n que atraviesa edades, contextos y miradas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anabel Cuevas Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/flechazo-match-inquieta-entender-amor_1_12988929.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Feb 2026 21:00:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del flechazo al ‘match’: por qué nos inquieta tanto entender el amor]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,San Valentín,Amor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Llevarte bien con tu ex: así ha pasado de percibirse como amenaza a ser una 'green flag']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/llevarte-ex-pasado-percibirse-amenaza-green-flag_1_12985684.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d382893-f8f0-40cb-b57d-bbe3da3f9c1f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Llevarte bien con tu ex: así ha pasado de percibirse como amenaza a ser una &#039;green flag&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los nuevos modelos relacionales y la cultura LGTBI han contribuido a otra forma de ver las cosas cuando una relación finaliza en buenos términos: tu ex puede seguir presente en tu vida como una persona de apoyo y confianza</p><p class="subtitle">La vida con un matrimonio abierto, según Molly Roden: “Tengo tres novios y un marido y soy muy feliz, pero ha sido duro”</p></div><p class="article-text">
        Hace no tanto, que una pareja mantuviera relaci&oacute;n con su ex era casi sin&oacute;nimo de alarma: celos, miedos e inseguridades pod&iacute;an tomar el control. Hoy, en cambio, muchas personas leen ese mismo v&iacute;nculo como una <em>green flag, </em>como algo positivo: prueba de madurez emocional, habilidades de comunicaci&oacute;n y capacidad para cerrar ciclos sin rencor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este cambio no solo habla de nuestras relaciones actuales, sino tambi&eacute;n de c&oacute;mo entendemos la propia idea de la expareja. En Espa&ntilde;a, tener exparejas no es la excepci&oacute;n, sino la norma: seg&uacute;n el informe del CIS sobre <a href="https://www.cis.es/documents/d/guest/es3501sd_a" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Relaciones sexuales y de pareja</em></a><a href="https://www.cis.es/documents/d/guest/es3501sd_a" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (2025)</a> la ciudadan&iacute;a espa&ntilde;ola tiene de media cuatro parejas estables a lo largo de la vida (excluyendo a quienes nunca han tenido pareja).
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, diversos <a href="https://www.funcas.es/prensa/el-27-de-los-jovenes-de-25-a-29-anos-en-espana-vive-en-pareja-frente-al-42-de-la-media-europea/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> dejan claro que la estabilidad relacional ha disminuido en comparaci&oacute;n con generaciones anteriores &ndash;lo que se asocia con m&aacute;s <a href="https://www.eldiario.es/era/momento-dejarlo-pareja-aprendimos-javier-ambrossi-revuelta_1_12947311.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rupturas</a> y un mayor reemparejamiento&ndash;. Entre la poblaci&oacute;n mayor de 55 a&ntilde;os, lo m&aacute;s habitual (seg&uacute;n el CIS) es haber tenido solo una relaci&oacute;n de pareja estable a lo largo de la vida. Sin embargo, a medida que baja la edad, aumenta el n&uacute;mero medio de relaciones: las personas de entre 45 y 54 a&ntilde;os han tenido de media tres parejas; entre los 35 y 44 a&ntilde;os la cifra se sit&uacute;a entre dos y tres; vuelve a subir a tres en la franja de 25 a 34 a&ntilde;os; y baja a dos entre los 18 y 24 a&ntilde;os. Este mismo patr&oacute;n se repite en el n&uacute;mero de parejas sexuales: mientras que entre los 18 y los 54 a&ntilde;os lo m&aacute;s com&uacute;n es haber estado con entre cinco y diez personas, entre los mayores de 55 a&ntilde;os lo habitual es haber tenido una sola pareja sexual.
    </p><p class="article-text">
        El contexto actual, marcado por la velocidad, tambi&eacute;n tiene un impacto en la forma de vincularnos. La posibilidad de nuevas conexiones a un clic, conversaciones que empiezan y terminan en horas, relaciones que <a href="https://www.eldiario.es/era/marita-alonso-analiza-tirania-ligar-tiempos-apps-citas-hemos-convertido-terroristas-emocionales_1_12981529.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nacen en una </a><a href="https://www.eldiario.es/era/marita-alonso-analiza-tirania-ligar-tiempos-apps-citas-hemos-convertido-terroristas-emocionales_1_12981529.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>app</em></a><a href="https://www.eldiario.es/era/marita-alonso-analiza-tirania-ligar-tiempos-apps-citas-hemos-convertido-terroristas-emocionales_1_12981529.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> y se desvanecen con un </a><a href="https://www.eldiario.es/era/marita-alonso-analiza-tirania-ligar-tiempos-apps-citas-hemos-convertido-terroristas-emocionales_1_12981529.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>unmatch</em></a><em>... </em>Estos son solo algunos de los factores que <a href="http://www.annamonne.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anna Monn&eacute;</a>, psic&oacute;loga, terapeuta de parejas y sex&oacute;loga en Barcelona, atribuye a la manera en la que actualmente &ldquo;sentimos los v&iacute;nculos&rdquo;. Mientras que la exposici&oacute;n a un mayor n&uacute;mero de rupturas puede &ldquo;ense&ntilde;ar que el dolor no es definitivo, que la vida se reorganiza y que somos capaces de reconstruirnos&rdquo;, tambi&eacute;n puede hacer crecer en nosotros la idea de que las relaciones, &ldquo;al igual que los objetos, son casi &lsquo;desechables&rsquo;: si ya no encaja, se sustituye&rdquo; &ndash;reflexi&oacute;n que el soci&oacute;logo <a href="https://www.eldiario.es/era/isla-tentaciones-explica-son-relaciones-2025_129_11987972.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Zygmunt Bauman nombr&oacute; como &ldquo;amor l&iacute;quido&rdquo;</a>&ndash;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El &ldquo;ex&rdquo; como enemigo o fracaso&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Valentina Berr &mdash;escritora, divulgadora social y coordinadora del libro <a href="https://contintametienes.com/hamor-11-ex/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>(h)amor11 ex </em></a>(Continta me tienes)&mdash; reflexiona sobre c&oacute;mo &ldquo;todo concepto que viene precedido de &lsquo;ex&rsquo; est&aacute; pensado para ser explicado hacia atr&aacute;s&rdquo;. El prefijo define aquello que ya no es, pero que s&iacute; se fue: un expresidente, un exmarido, una examiga. Sin embargo, en el terreno afectivo funciona tambi&eacute;n como una etiqueta &ldquo;eterna&rdquo;. Como explica Celia Hort en el mismo volumen, es una condici&oacute;n &ldquo;para toda la vida&rdquo; que solo puede desaparecer si se retoma la relaci&oacute;n: &ldquo;Jam&aacute;s volver&aacute;s a ser mi novia, pero nunca dejar&eacute; de ser tu ex&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque los datos reflejan que tener expareja est&aacute; bastante extendido entre la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola, el relato que se construye alrededor de las exparejas parece ir unido al borrado, al olvido, al fracaso o incluso a la enemistad.<strong> </strong>&ldquo;Los mecanismos del capitalismo y del colonialismo&rdquo;, escribe Valentina Berr, &ldquo;han logrado que en el imaginario colectivo la pareja sea el &uacute;nico camino hacia el &eacute;xito. Que si no conseguimos emparejarnos seremos unas fracasadas&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Empecé a ver las relaciones pasadas de mis potenciales parejas románticas como una amenaza (...) una llama que nunca se podría apagar y que tenía que vigilar para que no me acabara quemando</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lucía G. Romero</span>
                                        <span>—</span> &#039;Testimonios de amor&#039;, en &#039;(h)amor11 ex&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En este contexto, la expareja est&aacute; socialmente unida &ndash;casi encerrada&ndash; al pasado. En redes sociales, el discurso que se construye en torno a esta figura es, en muchas ocasiones, de rechazo, superaci&oacute;n o de verg&uuml;enza. Algunas de estas percepciones negativas alrededor de las exparejas se hacen virales en <a href="https://www.tiktok.com/@lissvictoria16/video/7591326975352900871?is_from_webapp=1&amp;web_id=7483552107220665878" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plataformas</a>, materializadas en frases como: &ldquo;Con el ex siempre cero contacto&rdquo;, &ldquo;con una expareja no se habla ni se escribe&rdquo;, &ldquo;el pasado no se visita sin pagar un precio&rdquo;, &ldquo;nadie avanza con un pie en el ayer&rdquo;...&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las exparejas no solo son vistas como un fracaso personal, sino que tambi&eacute;n se tienden a demonizar cuando se inicia una nueva relaci&oacute;n. Lo explica Luc&iacute;a G. Romero en <em>Testimonios de amor</em>, recogido en <em>(h)amor11 ex:</em><strong> </strong>&ldquo;Empec&eacute; a ver las relaciones pasadas de mis potenciales parejas rom&aacute;nticas como una amenaza, un rastro de lo que qued&oacute; que manchaba lo que nosotras constru&iacute;amos, una llama que nunca se podr&iacute;a apagar y que ten&iacute;a que vigilar para que no me acabara quemando&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El psic&oacute;logo Hugo Vega, de<strong> </strong><a href="https://www.inlazapsicologiaboadilla.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Inlaza Psicolog&iacute;a</a>, tiene claro que &ldquo;cuando el amor se entiende desde la exclusividad, la posesi&oacute;n y la l&oacute;gica de la sustituci&oacute;n (donde una relaci&oacute;n reemplaza a la anterior), la expareja se sit&uacute;a como un recordatorio inc&oacute;modo del pasado y se convierte en un foco potencial de dudas, celos e inseguridades&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga Monn&eacute; a&ntilde;ade que en el caso de las mujeres &ldquo;se las ha educado para compararse, como si tuvieran que demostrar que son mejores o m&aacute;s v&aacute;lidas, especialmente con 'la ex'&rdquo;, mientras que a los hombres se les ha transmitido &ldquo;la idea de territorio y competencia: si alguien estuvo antes, entonces es un rival que puede poner en cuesti&oacute;n su control o su lugar&rdquo;. Desde ambos puntos de vista, cualquier v&iacute;nculo anterior se percibe como una amenaza autom&aacute;tica.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El ex ya no es alguien que ‘muere simbólicamente’, sino alguien con quien se redefine el rol. A veces es amigo, a veces contacto cordial, a veces solo alguien que sigues y sabes de él por redes sociales y no tienes contacto ninguno</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pablo Viñuela</span>
                                        <span>—</span> Psicólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Un cambio de perspectiva</h2><p class="article-text">
        Frente a esta concepci&oacute;n de la expareja como algo del pasado e inherentemente negativo, hay una tendencia creciente que contempla la posibilidad de ver las rupturas como una transici&oacute;n en la manera de relacionarnos con esa persona. Como recuerda Hugo Vega,<strong> </strong>hist&oacute;ricamente, las relaciones de pareja estaban ligadas a &ldquo;estructuras sociales r&iacute;gidas como el matrimonio, la familia o la comunidad&rdquo;, por lo que &ldquo;la ruptura no s&oacute;lo implicaba el fin del v&iacute;nculo amoroso, sino tambi&eacute;n un corte con todas esas esferas compartidas&rdquo;. Si bien es cierto que este fen&oacute;meno sigue existiendo en la actualidad, el psic&oacute;logo observa<strong> </strong>una mirada &ldquo;m&aacute;s flexible que posibilita a las personas poder asumir nuevos roles y participar de otras formas en la vida de sus exparejas sin que esto implique necesariamente un cierre total o una desaparici&oacute;n absoluta del mapa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pablo Vi&ntilde;uela, psic&oacute;logo en <a href="https://psicologiacentroyser.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centro y Ser en Toledo</a>, observa un cambio hacia &ldquo;modelos m&aacute;s continuos y negociados del v&iacute;nculo&rdquo;: &ldquo;El ex ya no es alguien que &lsquo;muere simb&oacute;licamente&rsquo;, sino alguien con quien se redefine el rol. A veces es amigo, a veces contacto cordial, a veces solo alguien que sigues y sabes de &eacute;l por redes sociales y no tienes contacto ninguno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este es precisamente el planteamiento de <a href="https://contintametienes.com/hamor-11-ex/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>(h)amor11 ex</em></a>, una obra que, de la mano de diez autoras, cuestiona la idea de que &ldquo;las exs&rdquo; son &ldquo;historias&rdquo; que deben quedarse en el recuerdo o incluso ser borradas de nuestra memoria. Proponen &ldquo;una aproximaci&oacute;n amplia y diversa a temporalidades <em>queer</em> en la construccio&#769;n de vi&#769;nculos con las exnovias y un intento de unir colectivamente dos conceptos que parecen antago&#769;nicos: exnovia y futuro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La propia coordinadora del libro, Valentina Berr, habla de &ldquo;un punto de fuga lesbiano&rdquo; que se escapa de &ldquo;los tent&aacute;culos del sistema mon&oacute;gamo y del cisheterorromanticismo&rdquo;: la relaci&oacute;n con las exnovias. &ldquo;Donde el resto ve una amenaza, incluso algo que superar y dejar atr&aacute;s, muchas veces nosotras vemos en la figura de la exnovia otras cosas. (...) El dibujo es m&aacute;s amplio.<strong> </strong>Donde el resto ve una figura del pasado, las lesbianas alcanzamos a ver a la exnovia, con bastante frecuencia, como una posibilidad de presente, incluso de futuro&rdquo;.
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      <p class="quote-text">Donde el resto ve una figura del pasado, las lesbianas alcanzamos a ver a la exnovia, con bastante frecuencia, como una posibilidad de presente, incluso de futuro</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Valentina Berr</span>
                                        <span>—</span> escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Aprendiendo de la cultura <em>queer</em></h2><p class="article-text">
        La posibilidad de sostener alg&uacute;n tipo de v&iacute;nculo posterior depende, en gran medida, del tipo de relaci&oacute;n previa, del respeto por las necesidades y los l&iacute;mites de cada parte y de la capacidad de elaborar adecuadamente el duelo, como<strong> </strong>recuerda Hugo Vega desde Inlaza Psicolog&iacute;a. Los psic&oacute;logos consultados recuerdan que esta posibilidad no se debe contemplar en relaciones en las que ha habido abuso o violencia de alg&uacute;n tipo, puesto que, en ese caso, como se&ntilde;ala Monn&eacute;, &ldquo;son situaciones que deben entenderse como experiencias traum&aacute;ticas y que requieren una mirada distinta y un acompa&ntilde;amiento diferente, en muchos casos, por profesionales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, no todas las parejas parecen tener las mismas facilidades para transformar el v&iacute;nculo tras la ruptura. En concreto, varias voces entrevistadas para este art&iacute;culo apuntan a diferencias entre parejas heterosexuales y homosexuales. Sara, bisexual de 22 a&ntilde;os, observa que en su entorno solo sus amigas lesbianas &mdash;o bisexuales que han salido de una relaci&oacute;n con otra mujer&mdash; suelen mantener relaci&oacute;n con sus exparejas. &ldquo;Seg&uacute;n las estad&iacute;sticas de mi grupo de amigas, es mucho m&aacute;s frecuente seguir en contacto con las exnovias; en cambio, casi nunca ocurre con los exnovios&rdquo;, explica. Una percepci&oacute;n similar comparte Alexia, lesbiana, quien cuenta a este diario que cuando una relaci&oacute;n entre dos mujeres &ldquo;termina bien, pero acaba porque ya no se entienden como pareja&rdquo;, resulta m&aacute;s sencillo conservar el contacto e incluso la amistad.
    </p><p class="article-text">
        Hist&oacute;ricamente, las personas del colectivo LGTBIQ+ han construido redes afectivas en los m&aacute;rgenes de los modelos familiares tradicionales. Ante la falta de apoyo de la familia de origen, han integrado en sus c&iacute;rculos m&aacute;s cercanos amistades y exparejas. Esto, seg&uacute;n recuerda Vega, ha favorecido modelos relacionales menos r&iacute;gidos, en los que los v&iacute;nculos no se clasifican de manera cerrada &mdash;pareja, ex o amistad&mdash;: &ldquo;En contextos m&aacute;s normativos, la ruptura suele implicar un &lsquo;todo o nada&rsquo;: o pareja o nada. En estos modelos, se permite el &lsquo;algo diferente&rsquo;&rdquo;. Como apunta Vi&ntilde;uela, &ldquo;los ex son fuentes de apoyo, ya conocen tu historia y se convierten en pilares de seguridad y resiliencia&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las relaciones de amistad están un poco menos constreñidas que las de pareja, hay mucha más generosidad y comprensión</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Tatiana Romero Reina</span>
                                        <span>—</span> Investigadora, Historia Moderna e Historia Contemporánea (UCM)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En <em>(h)amor11 ex, </em>sus autoras reivindican esa transgresi&oacute;n de las normas relacionales com&uacute;nmente asociadas a la heteronormatividad. En esta obra, Alicia Tamarit recoge las reflexiones de la soci&oacute;loga estadounidense Elisabeth Sheff &ndash;investigadora sobre poliamor&ndash;, que se&ntilde;ala c&oacute;mo estos modelos relacionales facilitan imaginar otras formas de transformar el v&iacute;nculo (en lugar de eliminarlo por completo), capacidad que es menos habitual en modelos mon&oacute;gamos tradicionales. Sin embargo, la autora se&ntilde;ala c&oacute;mo la monogamia ha ido incorporando algunos de los rasgos de la poligamia: las rupturas suaves y la preservaci&oacute;n de ciertos v&iacute;nculos se han vuelto cada vez m&aacute;s comunes, hasta el punto de que mantener relaciones sanas con exparejas ya no resulta extra&ntilde;o, independientemente del estilo relacional. Todo ello sin perder de vista que, como recuerda Alicia Tamarit, &ldquo;a las exes, a veces, tambi&eacute;n hay que odiarlas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde la &oacute;ptica heterosexual no se suele alentar a pensar en una expareja en t&eacute;rminos de futuro &ndash;excepto bajo motivos puntuales como hijos en com&uacute;n, situaci&oacute;n econ&oacute;mica complicada o el tab&uacute; de la separaci&oacute;n&ndash;. Pero Tamarit se pregunta &ldquo;si durante la relaci&oacute;n de novias tambi&eacute;n eran amigas y lo que no funcion&oacute; fue el noviazgo, &iquest;por qu&eacute; iba a tener que romperse esa amistad?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tatiana Romero Reina, en su escrito <em>Hacernos cargo,</em> reflexiona sobre la posibilidad de que &ldquo;amigues se conviertan en familia&rdquo;, explicando c&oacute;mo la construcci&oacute;n de este v&iacute;nculo pasa por &ldquo;un (re)conocimiento y (re)descubrimiento de la persona con la que hemos tenido un v&iacute;nculo sexoafectivo&rdquo;, asegurando que &ldquo;las relaciones de amistad est&aacute;n un poco menos constre&ntilde;idas que las de pareja, hay mucha m&aacute;s generosidad y comprensi&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, en ocasiones critican lo encorsetado del lenguaje, que en un contexto no normativo simplifica en exceso la relaci&oacute;n que puede haber detr&aacute;s de la palabra &ldquo;expareja&rdquo;. En el citado libro<em>,</em> Sonia Pina Linares habla de inventar una &ldquo;palabra que nombre la relaci&oacute;n de tantas personas que se siguen yendo de vacaciones juntas y se cuidan en los ingresos hospitalarios (...) Una palabra que no nombre el hueco, lo que ya no es, sino lo que todav&iacute;a late y es cierto, palpable&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">De fracaso a <em>green flag</em></h2><p class="article-text">
        Para tener una relaci&oacute;n sana con una expareja son necesarias una serie de condiciones, entre las que se encuentran la presencia de respeto y responsabilidad afectiva por ambas partes, el fin del v&iacute;nculo rom&aacute;ntico, el paso por un proceso de duelo, la eliminaci&oacute;n de expectativas rom&aacute;nticas&hellip;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mantener una buena relación con un ex puede no ser una &#039;green flag&#039; cuando hay dependencia emocional encubierta –la nueva pareja, si es que hay, se siente desplazada–; o no existen límites claros</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Hugo Vega</span>
                                        <span>—</span> Psicólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si estas se cumplen y se llega a transformar el v&iacute;nculo, esto indica &ldquo;cosas muy positivas&rdquo; para el psic&oacute;logo Hugo Vega: la capacidad de elaborar duelos de forma sana, responsabilidad afectiva &ndash;&ldquo;la persona no necesita odiar para poder soltar&rdquo;&ndash;, la capacidad de tener un patr&oacute;n de apego m&aacute;s seguro&hellip; &ldquo;Saber c&oacute;mo se relaciona una persona con otras personas de su entorno (familiares, amistades, compa&ntilde;eros de trabajo&hellip; incluso lxs ex)&rdquo;, explica Monn&eacute;, &ldquo;nos da informaci&oacute;n sobre c&oacute;mo podr&iacute;a relacionarse con nosotros&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es por ello por lo que cada vez m&aacute;s personas interpretan una buena relaci&oacute;n con las exparejas como se&ntilde;al de madurez emocional y no como amenaza, llegando a considerarlo una <em>green flag</em>. Vi&ntilde;uela advierte que esto no quiere decir que &ldquo;haya que ser amigo de todos los ex&rdquo;, pero mantener y transformar estas relaciones indica &ldquo;si la persona sabe cerrar ciclos sin convertirlos en campos de batalla&rdquo;; &ldquo;no todos los ex ser&aacute;n amigos, pero tampoco enemigos autom&aacute;ticos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, cabe destacar que mantener una buena relaci&oacute;n con un ex no es siempre una <em>green flag: </em>&ldquo;Puede no serlo cuando hay dependencia emocional encubierta &ndash;la nueva pareja, si es que hay, se siente desplazada&ndash;; o no existen l&iacute;mites claros&rdquo;, matiza Hugo Vega Vega. Por eso, m&aacute;s que &ldquo;llevarse bien con los/as ex&rdquo;, la verdadera <em>green flag</em><strong> </strong>para el psic&oacute;logo es haber transformado el v&iacute;nculo sin ambig&uuml;edad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anabel Cuevas Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/llevarte-ex-pasado-percibirse-amenaza-green-flag_1_12985684.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Feb 2026 21:04:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Llevarte bien con tu ex: así ha pasado de percibirse como amenaza a ser una 'green flag']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Pareja,Poliamor,Amor,San Valentín,Amistad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando ChatGPT se usa para resolver conflictos de pareja: “Si le preguntas más que a ti misma, es una señal de alerta”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/chatgpt-resolver-conflictos-pareja-si-le-preguntas-senal-alerta_1_12887048.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3780c8da-9329-4879-a6a9-7c1baffa676c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando ChatGPT se usa para resolver conflictos de pareja: “Si le preguntas más que a ti misma, es una señal de alerta”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada vez más personas recurren a la inteligencia artificial para resolver conflictos sentimentales, aclarar dudas o entender a su pareja. La accesibilidad, el anonimato y la inmediatez han convertido a la ChatGPT en un refugio emocional, especialmente entre los más jóvenes</p><p class="subtitle">La vida con un matrimonio abierto, según Molly Roden: “Tengo tres novios y un marido y soy muy feliz, pero ha sido duro”</p></div><p class="article-text">
        ChatGPT se ha convertido en un <a href="https://www.eldiario.es/era/escribir-mail-espinoso-consultas-salud-problema-delegar-chatgpt-decisiones-dia-dia_1_12275222.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aliado imprescindible</a> para muchas personas. Es motor de b&uacute;squeda, gu&iacute;a de viajes, fuente inagotable de ideas para regalar, experto en recetas, consultor m&eacute;dico, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/psicologo-chatgpt-buscar-ayuda-emocional-inteligencia-artificial-supone-riesgos-adolescentes_1_12564226.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">psic&oacute;logo</a>&hellip; y ahora tambi&eacute;n terapeuta de pareja.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Uso la IA para saber c&oacute;mo responder en una discusi&oacute;n o para entender el punto de vista de mi <a href="https://www.eldiario.es/era/caso-gente-relacion-bot-quiero-vuelva-chloe_1_11981488.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pareja</a>&rdquo;, reconoce Marcos, de 21 a&ntilde;os, convencido de que le ayuda a &ldquo;aclarar las ideas y saber estructurarlas&rdquo;. Por su parte, a Julio, de 30 a&ntilde;os, ChatGPT le ayuda a ver las situaciones desde otra perspectiva: &ldquo;Me ha ayudado mucho a ver mis propias <em>red flags&rdquo;</em>. Esta tendencia se amplifica en redes sociales, donde usuarios y creadores de contenido dan consejos sobre c&oacute;mo sacar partido a ChatGPT para solucionar problemas de pareja, <a href="https://www.tiktok.com/@lauri_inmetaverse/video/7317716423348899104?is_from_webapp=1&amp;sender_device=pc&amp;web_id=7483552107220665878" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">analizar tu relaci&oacute;n</a> o incluso saber si tu novio/a te es <a href="https://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0719-25842022000200063&amp;script=sci_arttext&amp;tlng=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">infiel </a>&ndash;a partir de un an&aacute;lisis de conversaciones de WhatsApp&ndash;.&nbsp;
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7317716423348899104"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno no es anecd&oacute;tico. Seg&uacute;n el estudio <a href="https://www.singlesinamerica.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Singles in America</em></a>, el uso de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/inteligencia-artificial/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inteligencia artificial</a> en el &aacute;mbito sentimental est&aacute; especialmente extendido entre los m&aacute;s j&oacute;venes: casi la mitad de la generaci&oacute;n Z (49%) asegura haber utilizado IA para ligar o gestionar sus relaciones &ndash;un porcentaje superior a cualquier otra generaci&oacute;n&ndash;. Aunque tambi&eacute;n se extienden los usos previos a tener pareja: el n&uacute;mero de solteros que utiliza algoritmos en el entorno rom&aacute;ntico aument&oacute; un 300% con respecto a 2024; un 26% de los encuestados afirma que la IA ha hecho que ligar sea m&aacute;s f&aacute;cil y un 16% reconoce haber interactuado con una IA como <a href="https://www.eldiario.es/era/caso-gente-relacion-bot-quiero-vuelva-chloe_1_11981488.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">compa&ntilde;ero rom&aacute;ntico</a> &mdash;una cifra que asciende al 33 % entre la Generaci&oacute;n Z&mdash;.
    </p><p class="article-text">
        A Carmen, que tiene 60 a&ntilde;os y apenas usa la IA, no le parece raro que los j&oacute;venes est&eacute;n utilizando ChatGPT en el &aacute;mbito de la pareja; est&aacute; segura de que si hubiera existido cuando su generaci&oacute;n era joven, tambi&eacute;n la habr&iacute;an usado. &ldquo;Me parece de lo m&aacute;s normal, ahora la usamos para todo y a todas horas; igual que buscas una receta, puedes buscar c&oacute;mo reconciliarte con tu pareja despu&eacute;s de una discusi&oacute;n (...) A lo mejor no se te ocurre qu&eacute; decirle y la inteligencia artificial te puede ayudar&rdquo;, opina.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; recurrimos a la IA?</h2><p class="article-text">
        La accesibilidad, la econom&iacute;a, la rapidez, el anonimato y la verg&uuml;enza son algunas de las motivaciones que encuentran las psic&oacute;logas para emplear la IA como terapeuta de pareja. Como expone la psic&oacute;loga <a href="https://www.tiktok.com/@paulaorellpsico" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paula Orell</a>, con mucha presencia en redes sociales, es &ldquo;muy tentador&rdquo; tener &ldquo;una <em>app</em> en tu m&oacute;vil donde, cuando quieras, sea la hora que sea, puedas contarle lo que te preocupa, de forma an&oacute;nima, sin pasar por el riesgo de ser juzgada por una persona y la verg&uuml;enza que eso pueda conllevar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La IA para Marcos ha sido un refugio. Adem&aacute;s de pedirle consejos y preguntarle dudas, ha comentado con ChatGPT temas que nunca ha hablado con su c&iacute;rculo cercano. El miedo a ser juzgado ha convertido a la IA en su confidente: &ldquo;Pensaba que iban a decirme que estaba loco por pensar esas cosas, que era un t&oacute;xico&rdquo;,&nbsp;confiesa en conversaci&oacute;n con este diario.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El miedo a ser juzgado ha convertido a la IA en su confidente para Marcos: &#039;Pensaba que iban a decirme que estaba loco por pensar esas cosas, que era un tóxico</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para <a href="https://www.instagram.com/psicociey/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mireia Cosano</a>, psic&oacute;loga y tambi&eacute;n creadora de contenido, la IA ofrece posibilidades que en terapia no existen; ChatGPT proporciona &ldquo;un marco donde preguntar&rdquo; qu&eacute; &ldquo;est&aacute; pensando o sintiendo la pareja&rdquo; &mdash;&ldquo;&iquest;Por qu&eacute; crees que le pasa eso?, &iquest;Crees que me quiere?&rdquo;&mdash; y permite &ldquo;curiosear y llegar al fondo de una cuesti&oacute;n sin tener que afrontarla directamente&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un contexto terap&eacute;utico, explica, esto no es posible: en sesi&oacute;n no se trata de adivinar lo que piensa la otra persona, sino de abrir un espacio de reflexi&oacute;n que ayude a entender qu&eacute; nos ocurre, c&oacute;mo interpretamos la situaci&oacute;n y qu&eacute; responsabilidad tenemos en el v&iacute;nculo.<strong> </strong>Las personas que lo usan quieren hip&oacute;tesis de lo que les ocurre a sus parejas, quieren &ldquo;curiosear&rdquo; pero sin afrontar lo que puede haber detr&aacute;s, pudiendo cambiar de tema o hacer como que nada ha pasado si la situaci&oacute;n les incomoda.
    </p><h2 class="article-text">Una ayuda con matices</h2><p class="article-text">
        Tanto Julio como Marcos tienen claro que van a volver a hacer uso de la inteligencia artificial cuando tengan dudas o necesiten apoyo en sus relaciones. &ldquo;Me ayuda a ver la visi&oacute;n de otros cuando yo no puedo o en discusiones para decir las cosas de mejor manera y no sonar tan borde&rdquo;, justifica Marcos.<strong>&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las psic&oacute;logas son conscientes de este uso generalizado de la IA, y encuentran beneficios en su empleo. Cosano identifica un perfil concreto en quienes recurren a estas herramientas para desahogarse o hablar de sus sentimientos: suelen ser personas a las que les cuesta expresarse, que suelen reprimir sus emociones. En este aspecto, &ldquo;tiene efectos positivos porque dejan de reprimir sus emociones, y es m&aacute;s, incluso empiezan a generar curiosidad por conocerse m&aacute;s emocionalmente&rdquo;. Hay <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/fare.13172" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> que indican que una integraci&oacute;n correcta de la IA puede brindar &ldquo;apoyo personalizado para fortalecer los v&iacute;nculos y superar los desaf&iacute;os relacionales&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En un contexto terapéutico no se trata de adivinar lo que piensa la otra persona, sino de abrir un espacio de reflexión que ayude a entender qué nos ocurre, cómo interpretamos la situación y qué responsabilidad tenemos en el vínculo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Puede ser una herramienta de ayuda pero, como todo, depende de c&oacute;mo se use. Si quieres que t&eacute; de ideas para hacer una cita rom&aacute;ntica, te va a servir. Si quieres que te de <em>tips </em>para comunicarte con asertividad, te los va a dar. Ahora bien, si quieres saber por qu&eacute; te cuesta a ti comunicarte con tu pareja y c&oacute;mo solucionarlo en funci&oacute;n de tu historia de vida y la de tu relaci&oacute;n, no te va a poder ayudar&rdquo;. Aunque no niega los beneficios que puede llegar a tener el uso de la IA en el entorno de la pareja, Orell se muestra tajante en sus limitaciones.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">No sustituye a la terapia<strong>&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Por encima de las ventajas y beneficios que pueda traer consigo la IA, las expertas recalcan sus inconvenientes.<strong> </strong>Desde consejos demasiado generales a p&eacute;rdida de habilidades sociales o generar una sensaci&oacute;n de aislamiento; un uso perpetuado de la inteligencia artificial sin supervisi&oacute;n humana experta puede resultar da&ntilde;ino.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando volcamos nuestras conversaciones en ChatGPT, le pedimos opini&oacute;n sobre el comportamiento de nuestra pareja o le contamos una discusi&oacute;n para que nos aconseje, Orell advierte: el an&aacute;lisis es &uacute;nicamente de lo que le enviamos, &ldquo;no de lo que ha ocurrido antes o despu&eacute;s, ni del contexto, ni del tono y mil cosas m&aacute;s que se escapan&rdquo;. La IA se queda con la idea que nosotros le damos, no conoce otras versiones, no sabe si lo que estamos sintiendo parte de &ldquo;una creencia limitante o creencia irreal&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si generamos el h&aacute;bito de explorar nuestras emociones a trav&eacute;s de la IA&rdquo;, advierte Cosano, aunque pueda ayudar a naturalizar la expresi&oacute;n emocional, tambi&eacute;n puede favorecer el aislamiento y derivar en &ldquo;comportamientos adictivos&rdquo;, especialmente &ldquo;en personas que pasan de no haberse abierto nunca a abrirse &uacute;nicamente con la IA&rdquo;. Por ello, Orell recuerda que &ldquo;lo que realmente necesitamos las personas es una gu&iacute;a adaptada a nuestras particularidades&rdquo;, algo que te ofrece la terapia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Generar el hábito de explorar nuestras emociones a través de la IA puede favorecer el aislamiento y derivar en comportamientos adictivos, especialmente en personas que pasan de no haberse abierto nunca a abrirse únicamente con la IA</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mireia Cosano</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A nivel individual, si constantemente nos ayudamos de ChatGPT para formar nuestras opiniones podemos perder &ldquo;capacidad de criterio y reflexi&oacute;n propia&rdquo;, adem&aacute;s de generar una &ldquo;necesidad&rdquo; de que la IA revise o apruebe lo que pensamos. A nivel de pareja, Orell advierte sobre la &ldquo;rigidez a la hora de &lsquo;evaluar lo que pasa&rsquo;, tendiendo m&aacute;s a la polarizaci&oacute;n de blanco o negro y no ver tanto los grises&rdquo;. Podemos incluso creer que la IA &ldquo;es m&aacute;s que suficiente para solucionar lo que pasa en la relaci&oacute;n&rdquo; &ndash;siendo esto un obst&aacute;culo para acudir a lugares donde s&iacute; se puedan conseguir las herramientas que se est&aacute;n buscando&ndash;, o, en un caso extremo, &ldquo;llegar a creer que no hay soluci&oacute;n porque la IA nos lo ha dado a entender o quedarnos &lsquo;en el lugar equivocado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y es que otro de los peligros que se&ntilde;alan las expertas es creer que la inteligencia artificial tiene la raz&oacute;n absoluta y la &uacute;ltima palabra. Cosano relata que, en sesiones de terapia de pareja, algunos de sus pacientes llegan a justificar pensamientos o decisiones apelando directamente a an&aacute;lisis realizados por ChatGPT. Esto, para la psic&oacute;loga, puede conducir al &ldquo;adoctrinamiento emocional&rdquo; &ndash;que se dar&iacute;a cuando la IA nos dice c&oacute;mo debemos interpretar una conversaci&oacute;n, comentario o comportamiento y lo aceptamos sin cuestionarlo&ndash;. Frente a esto, Orell subraya que la utilidad real de estas herramientas deber&iacute;a ser la de acompa&ntilde;ar la reflexi&oacute;n, no sustituirla. La tecnolog&iacute;a puede servir como punto de partida para pensar, pero no para dictar conclusiones. &ldquo;Por eso en terapia no damos consejos&rdquo;, recuerda, &ldquo;sino que ayudamos a la persona a descubrir sus propias respuestas&rdquo;, algo que requiere contexto, escucha y una gu&iacute;a adaptada a cada caso.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Es seguro contarle a ChatGPT nuestros problemas de pareja?</h2><p class="article-text">
        Para pedir consejo a la IA, Julio suele explicarle con detalle la situaci&oacute;n que quiere analizar y, en ocasiones, le env&iacute;a directamente los mensajes o la conversaci&oacute;n completa. A partir de esta informaci&oacute;n, ChatGPT le ofrece su an&aacute;lisis. Marcos coincide: &ldquo;A ChatGPT no me he cortado de contarle ni enviarle nada, a lo mejor resum&iacute;a pero por pereza de escribir&rdquo;. No son los &uacute;nicos, en <a href="https://www.tiktok.com/@joancwaik/video/7550061707952000261?is_from_webapp=1&amp;sender_device=pc&amp;web_id=7483552107220665878" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">redes sociales</a> muchos usuarios confiesan compartir sus situaciones y conversaciones m&aacute;s personales sin reparo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta falta de contexto que se&ntilde;alan las psic&oacute;logas no es el &uacute;nico inconveniente de pedir interpretaci&oacute;n sobre nuestras conversaciones o situaciones a modelos de IA. En primer lugar, Elvira Moreno, experta en ciberseguridad del Instituto IMDEA Software, explica que estas herramientas &ldquo;a d&iacute;a de hoy no son 100% fiables&rdquo;, son &ldquo;modelos que se han entrenado hasta cierto punto, pero todos tienen lo que se conoce como &lsquo;<a href="https://www.eldiario.es/spin/inteligencia-artificial-resolver-problemas-dificiles-fallar-operaciones-simples-explicacion-revela-mayor-reto-tecnologia-pm_1_12586735.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alucinaciones</a>&rdquo;, es decir, pueden inventarse datos, an&aacute;lisis, conclusiones&hellip; Un motivo m&aacute;s para usar estas herramientas con cuidado, especialmente cuando se habla de emociones y relaciones.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a seguridad y privacidad, Jorge Mayo, desarrollador de <em>software</em> y experto en IA, advierte: &ldquo;Una vez que compartes tus datos personales, pierdes el control sobre ellos. No sabes d&oacute;nde se almacenan, para qu&eacute; se utilizan o qui&eacute;n tiene acceso a ellos... Sin darte cuenta, dejas de tener el control. (...) &iquest;Dejar&iacute;as un papel con toda tu informaci&oacute;n personal tirado en un centro comercial sin preocuparte por qui&eacute;n lo recoger&iacute;a? Seguro que no. Pues dar tus datos a la IA es lo mismo, no tienes idea de qui&eacute;n, cu&aacute;ndo o para qu&eacute; se usar&aacute; esa informaci&oacute;n&rdquo;. Este riesgo se puede manifestar en un futuro en forma de suplantaci&oacute;n de identidad, fraudes financieros, <a href="https://www.eldiario.es/temas/phishing/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>phishing</em></a> dirigido&hellip;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Una vez que compartes tus datos personales, pierdes el control sobre ellos. No sabes dónde se almacenan, para qué se utilizan o quién tiene acceso a ellos... Sin darte cuenta, dejas de tener el control.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jorge Mayo</span>
                                        <span>—</span> desarrollador de software y experto en IA
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Moreno a&ntilde;ade que los datos que compartimos &ldquo;no se van a borrar, o al menos no a corto plazo&rdquo;; pueden estar almacenados durante a&ntilde;os. Algo que hoy en d&iacute;a no nos parece peligroso puede serlo en un futuro. Como experta en ciberseguridad, le sorprende que la inteligencia artificial sea algo &ldquo;al alcance de todo el mundo&rdquo;, pero que a la vez est&eacute; rodeada de tanto desconocimiento: &ldquo;Ojo, con todo esto no digo que no haya que usarla; yo la uso, pero lo que hay que hacer es tener cuidado, no dar cierta informaci&oacute;n catalogada como sensible, como pueden ser los datos de salud, y chequear lo que te da la IA antes de simplemente copiar y pegar&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo usar la IA sin que se convierta en un sustituto de la terapia?</h2><p class="article-text">
        La inteligencia artificial ha llegado para quedarse, y los expertos son conscientes de ello. Es por esto por lo que no abogan por una eliminaci&oacute;n, prohibici&oacute;n o demonizaci&oacute;n de la IA, sino que apuestan por una integraci&oacute;n sana en los procesos de terapia de pareja.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para la psic&oacute;loga Orell es imprescindible no perder de vista que ChatGPT &ldquo;no tiene toda la verdad, no te conoce realmente ni es un/a experto/a en la materia&rdquo;. &ldquo;Si te ves pregunt&aacute;ndole m&aacute;s a la IA que a ti misma, es una se&ntilde;al de alerta para consumir menos ese recurso e intentar recuperar m&aacute;s tus propias habilidades de reflexi&oacute;n, an&aacute;lisis o apoyo emocional. Y, si realmente hay algo en ti o en tu relaci&oacute;n de pareja que sientes que se te escapa de las manos, acude a un profesional&rdquo;. Coincide Cosano, quien considera primordial establecer una serie de l&iacute;mites para el uso de algoritmos &ndash;algo que puedes preguntar a un profesional si ya vas a terapia&ndash;: &ldquo;Por ejemplo, la IA me va a ayudar a entender a mi pareja, y para ello voy a contarle c&oacute;mo es, hablarle de nosotros, de nuestra relaci&oacute;n, de las cosas que me preocupan&hellip; pero no voy a subir conversaciones que yo tenga que interpretar porque ese trabajo tengo que hacerlo yo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, a pesar de la ayuda que puede suponer el uso adecuado de estas herramientas, Cosano no quiere que se olvide que &ldquo;es el psic&oacute;logo quien conoce tus miradas, el que conecta con tu emoci&oacute;n, y eso no lo va a hacer la IA&rdquo;. &ldquo;El contacto humano real, que es el que realmente nos ayuda al 100% a todo lo que nos enfrentamos en el d&iacute;a a d&iacute;a, no va a poder imitarlo la IA&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anabel Cuevas Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/chatgpt-resolver-conflictos-pareja-si-le-preguntas-senal-alerta_1_12887048.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Jan 2026 20:56:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando ChatGPT se usa para resolver conflictos de pareja: “Si le preguntas más que a ti misma, es una señal de alerta”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Pareja,Inteligencia artificial,ChatGPT,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ya no basta con tener propósitos de Año Nuevo, ahora también hay que medirlos: pasamos "del disfrute al rendimiento"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/no-basta-propositos-ano-nuevo-ahora-hay-medirlos-pasamos-disfrute-rendimiento_1_12878592.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8808f820-0f18-4f05-a990-2b47d4dbc36c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ya no basta con tener propósitos de Año Nuevo, ahora también hay que medirlos: pasamos &quot;del disfrute al rendimiento&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cultura de la productividad ya no se limita al trabajo: también invade nuestro ocio y tiempo libre. Las aplicaciones que miden nuestros 'hobbies' prometen motivación y bienestar, pero a menudo generan presión, comparación y autoexigencia en los propósitos del año</p><p class="subtitle">De la dificultad para quedar con amigos a la obsesión por nuestras caras: las tendencias que dominaron la conversación en 2025
</p></div><p class="article-text">
        Hacer m&aacute;s deporte, leer m&aacute;s, aprender un nuevo idioma&hellip; Con cada inicio de a&ntilde;o regresan los prop&oacute;sitos: esos cambios que, aunque no siempre cumplamos al pie de la letra, nos empujan a mejorar o a probar algo nuevo. Enero parece funcionar como un punto de inflexi&oacute;n simb&oacute;lico, un momento en el que sentimos la necesidad de revisar nuestra vida y marcar nuevas metas.
    </p><p class="article-text">
        Antes de fijarlas, solemos hacer un balance: repasamos lo que logramos, lo que nos qued&oacute; pendiente y lo que nos gustar&iacute;a a&ntilde;adir. En este an&aacute;lisis de nuestros &uacute;ltimos doce meses la tecnolog&iacute;a juega un papel cada vez m&aacute;s central. Nuestras nuevas metas est&aacute;n ya atravesadas por m&eacute;tricas y aplicaciones como Duolingo, Strava o Goodreads, que convierten nuestras actividades en datos, nos ofrecen res&uacute;menes visuales del a&ntilde;o y, al mismo tiempo, nos animan a establecer nuevos objetivos.
    </p><h2 class="article-text">Prop&oacute;sitos en la era del dato</h2><p class="article-text">
        La tendencia de medir y cuantificar diferentes aspectos de nuestra vida ha dejado de limitarse al &aacute;mbito laboral &mdash;donde registramos tareas, horas o llamadas&mdash; para extenderse al ocio y los <em>hobbies.</em> Actividades que antes escapaban del control ahora se traducen en datos: <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/hay-caminar-10-000-pasos-dia_1_11929644.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pasos diarios</a>, vasos de agua, minutos de ejercicio... Bajo la premisa de motivar y ayudar a mejorar los h&aacute;bitos, proliferan aplicaciones que convierten estas pr&aacute;cticas cotidianas en cifras.
    </p><p class="article-text">
        Si las hemos usado con cierta frecuencia, cuando llega diciembre resumen nuestro a&ntilde;o a trav&eacute;s de datos y gr&aacute;ficas, que sirven para hacer un repaso &ndash;de lo bueno y de lo malo&ndash;, pero tambi&eacute;n un punto de partida para lo que viene. Cada n&uacute;mero, estad&iacute;stica o racha nos ayuda a definir nuevas metas, al mismo tiempo que nos pueden invitar &mdash;con sutileza&mdash; a compararnos con otros. As&iacute;, los prop&oacute;sitos de a&ntilde;o nuevo ya no son solo intenciones: son objetivos medibles, visibles y, a menudo, compartibles.
    </p><p class="article-text">
        Para <a href="https://www.instagram.com/psicologiaconmapi/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mapi L&oacute;pez</a>, psic&oacute;loga sanitaria en Zaragoza, &ldquo;la tecnolog&iacute;a puede ser muy positiva si se utiliza de forma adecuada&rdquo;. Puede servir como apoyo para instaurar h&aacute;bitos y tenerlos m&aacute;s presentes, &ldquo;siempre que se haga desde la flexibilidad&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Los propósitos de año nuevo ya no son solo intenciones: son objetivos medibles, visibles y, a menudo, compartibles</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Estas aplicaciones pueden motivar, estructurar nuestros h&aacute;bitos y facilitar la constancia. Lo corrobora Bel&eacute;n, una joven canaria que usa Strava para registrar sus entrenamientos de carrera y Weward para grabar sus pasos diarios. Reconoce que, despu&eacute;s de a&ntilde;os us&aacute;ndolas,&nbsp;le ayudan a tener constancia de estas actividades y a retarse a s&iacute; misma. Marcos, de 26 a&ntilde;os, &ldquo;vive&rdquo; por los res&uacute;menes que le ofrecen aplicaciones como Letterbox (para anotar pel&iacute;culas)<strong>, </strong>Goodreads (para el mundo de la lectura) o Last FM (<em>app</em> que integra con su cuenta de Spotify para sacar estad&iacute;sticas): &ldquo;Para m&iacute; usarlas es muy positivo, me motiva a seguir escuchando m&uacute;sica, viendo pel&iacute;culas y series&hellip;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ambos reconocen que parte de sus prop&oacute;sitos para este 2026 parten de las estad&iacute;sticas y datos que han obtenido de estas plataformas. &ldquo;Se cumple especialmente en los pasos, este a&ntilde;o me gustar&iacute;a tener m&aacute;s pasos de media que en 2025&rdquo;, comenta Bel&eacute;n. Por su parte, Marcos asegura: &ldquo;Siempre me pongo prop&oacute;sitos, y aunque no siempre se basan en lo pasado, s&iacute; que me gustar&iacute;a mantener el h&aacute;bito lector de este a&ntilde;o&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Del disfrute al rendimiento&nbsp;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Contamos largos en la piscina, kil&oacute;metros andados, calor&iacute;as, <em>likes</em>, <em>views</em>, <em>shares</em>, audiencias&hellip; Lo contamos todo, y lo contamos para poder comparar: con nosotras mismas, con las dem&aacute;s&rdquo;. Laura Camps, publicista y autora de <em>No nos da la vida: c&oacute;mo el trabajo devora nuestro tiempo y qu&eacute; podemos hacer para recuperarlo</em> (Bruguera Contempor&aacute;nea), tiene claro que detr&aacute;s de los res&uacute;menes, <em>recaps</em> o balances que nos ofrecen las aplicaciones hay algo que nos perjudica.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">El problema surge cuando esos objetivos no están bien situados o no se ajustan a la realidad de cada persona</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mapi López</span>
                                        <span>—</span> psicóloga sanitaria
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tener objetivos puede ser algo muy positivo, seg&uacute;n explica la psic&oacute;loga Mapi L&oacute;pez, &ldquo;porque nos da sentido y una direcci&oacute;n hacia la que avanzar&rdquo;. El problema surge cuando esos objetivos no est&aacute;n bien situados o no se ajustan a la realidad de cada persona. En esos casos, en lugar de ayudarnos, pueden acabar siendo contraproducentes. &ldquo;Si estoy atravesando una etapa complicada, me encuentro mal f&iacute;sicamente o estoy agotada por el estr&eacute;s laboral, que una aplicaci&oacute;n me recuerde al final del d&iacute;a o de la semana todo lo que no he cumplido puede convertirse en una obligaci&oacute;n m&aacute;s&rdquo;, explica. Estas herramientas cuantifican al final del d&iacute;a c&oacute;mo de &ldquo;bien o mal lo hemos hecho&rdquo;, sin tener en cuenta otras circunstancias que pueden influirnos, lo que puede facilitar llegar a conclusiones como &ldquo;no estoy llegando a nada&rdquo; o &ldquo;haga lo que haga, nunca es suficiente&rdquo;. Reforzando una mirada muy exigente y poco amable hacia uno mismo.
    </p><p class="article-text">
        Alonso, un joven que acaba de iniciar su carrera como entrenador personal, utiliza Strava para registrar sus carreras y entrenamientos. Cuenta que la aplicaci&oacute;n le ayuda a &ldquo;mejorar sus objetivos&rdquo;, ya sea compar&aacute;ndose con sus propios resultados pasados o con los de otros usuarios. Sin embargo, y aunque subraya que considera positivo el uso de esta herramienta, reconoce que, en medio de ese ejercicio de comparaci&oacute;n, se ha sorprendido pensando que quiz&aacute; deber&iacute;a haber hecho m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Cuando actividades que antes estaban vinculadas al placer, la curiosidad o el descanso se convierten en m&eacute;tricas, se produce un cambio de sentido: podemos dejar de hacerlas por lo que nos aportan internamente y hacerlas para cumplir un indicador externo. As&iacute; lo explica Joanna Cort&eacute;s Saura, psic&oacute;loga general sanitaria y fundadora de Phoenix, que advierte de c&oacute;mo la experiencia puede desplazarse &ldquo;del disfrute al rendimiento&rdquo;. Por ejemplo, &ldquo;aprender un idioma puede dejar de ser comunicaci&oacute;n y pasa a ser rachas, puntos o niveles&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                “Contamos largos en la piscina, kilómetros andados, calorías, likes, views, shares, audiencias… Lo contamos todo, y lo contamos para poder comparar: con nosotras mismas, con las demás”.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Cuando aplicamos esta l&oacute;gica de exigencia a nuestros <em>hobbies, </em>lo que eran actividades para disfrutar o desconectar se pueden convertir en una obligaci&oacute;n m&aacute;s, perdiendo el sentido original por el que los est&aacute;bamos realizando. Lo que empieza siendo una forma de autocuidado y disfrute acaba sinti&eacute;ndose como otra obligaci&oacute;n. Y cuando no se cumple con estas &ldquo;obligaciones&rdquo;, &ldquo;aparece la culpa, como si estar bien tuviera que ser medido y controlado&rdquo;, expone Esther Bl&aacute;zquez &Aacute;lvarez, psic&oacute;loga en <a href="https://www.instagram.com/psicologiaconmapi/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Epsiba Psicolog&iacute;a</a>. Y advierte que &ldquo;apegarse demasiado&rdquo; a cumplir lo que marca una de estas aplicaciones puede volverse una fuente de presi&oacute;n, generando &ldquo;ansiedad, frustraci&oacute;n y una sensaci&oacute;n de no ser suficiente&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El ocio tiene que ser &uacute;til, visible y cuantificable</h2><p class="article-text">
        Cada vez es m&aacute;s com&uacute;n que midamos todo lo que hacemos: cu&aacute;ntos libros leemos, cu&aacute;ntos pasos damos, cu&aacute;nto tiempo meditamos&hellip;. Y eso, para Bl&aacute;zquez &Aacute;lvarez,&nbsp;en parte responde a la cultura de la productividad en la que vivimos. &ldquo;Necesitamos sentir que lo que hacemos sirve para algo, para llevar una vida apta, y buscamos esa validaci&oacute;n fuera, en algo que nos diga: &lsquo;Vas por buen camino&rsquo;. Por eso, tantas personas se sienten mejor cuando una aplicaci&oacute;n les dice que han cumplido el objetivo del d&iacute;a&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Necesitamos sentir que lo que hacemos sirve para algo, para llevar una vida apta, y buscamos esa validación fuera (...) Por eso tantas personas se sienten mejor cuando una aplicación les dice que han cumplido el objetivo del día</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Esther Blázquez Álvarez</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;El valor personal est&aacute; muy ligado a lo que hacemos, producimos o demostramos&rdquo;, seg&uacute;n Cort&eacute;s Saura. En esta &ldquo;colonizaci&oacute;n del tiempo personal por la l&oacute;gica del rendimiento, incluso el ocio tiene que ser &uacute;til, visible y cuantificable&rdquo;. Esto refuerza la idea de que siempre deber&iacute;amos estar haciendo algo &uacute;til, incluso cuando el cuerpo o la mente necesitan parar. Al mismo tiempo, el descanso puede percibirse como algo a &ldquo;merecer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mapi L&oacute;pez advierte de que descansar &ldquo;sin haber cumplido objetivos&rdquo; puede &ldquo;generar culpa&rdquo;, &ldquo;como si estuvi&eacute;ramos perdiendo el tiempo o fall&aacute;ndonos a nosotros mismos&rdquo;. En esta misma l&iacute;nea, Camps menciona la &ldquo;cultura del ajetreo&rdquo; de Helen Hester: consiste en creer que cu&aacute;nto m&aacute;s ocupados y atareados estemos, m&aacute;s &eacute;xito tendremos, &ldquo;porque los ricos est&aacute;n muy ocupados siempre y tienen &eacute;xito&rdquo;. Esto, seg&uacute;n la autora, es una falacia para la clase trabajadora, para la que este ajetreo indica &ldquo;precariedad&rdquo; y es &ldquo;sin&oacute;nimo de pobreza del tiempo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que el objetivo con el que nacen muchas aplicaciones destinadas a medir <em>hobbies</em> es acompa&ntilde;ar a los usuarios en el proceso y facilitar el seguimiento de una actividad, pueden reforzar la idea de que es necesario mejorar de forma constante, superando retos, niveles o manteniendo rachas. Aqu&iacute; entra el &ldquo;miedo a bajar los resultados, porque se interpreta como un retroceso&rdquo;, seg&uacute;n apunta Bl&aacute;zquez &Aacute;lvarez. &ldquo;No se trata solo de cumplir metas, sino de hacerlo de forma impecable, y de compararse constantemente con los dem&aacute;s, incluso sin querer&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sergio, con casi 700 d&iacute;as de racha en Duolingo, empez&oacute; a usar esta aplicaci&oacute;n para seguir practicando franc&eacute;s cuando dej&oacute; de ir a clases por falta de tiempo. A pesar de que reconoce que no est&aacute; aprendiendo casi nada nuevo y solo le sirve para repasar contenidos b&aacute;sicos &ndash;porque la dificultad de los ejercicios no es muy alta&ndash;, siente cierta angustia al pensar en perder esta racha.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Repensar los prop&oacute;sitos</h2><p class="article-text">
        Las expertas coinciden en que para construir la vida que queremos es necesario el esfuerzo, el compromiso y la constancia. En este camino, las aplicaciones y m&eacute;tricas pueden ser &uacute;tiles: nos ayudan a orientarnos, a tomar conciencia del trabajo que estamos realizando y a establecer nuevas metas para 2026. El problema llega, para Bl&aacute;zquez &Aacute;lvarez, cuando se nos olvida disfrutar &ldquo;de esa vida que estamos intentando crear&rdquo;. &ldquo;El bienestar, la felicidad, no est&aacute; solo en alcanzar metas, sino en aprender a estar bien en el camino y disfrutar del proceso&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Las aplicaciones y métricas pueden ser útiles ya que nos ayudan a orientarnos, a tomar conciencia del trabajo que estamos realizando y a establecer nuevas metas para 2026</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es por la presi&oacute;n que suponen los prop&oacute;sitos y la sensaci&oacute;n de fracaso al no cumplirlos por lo que Hugo, un joven madrile&ntilde;o, es &ldquo;antiprop&oacute;sitos&rdquo;. Le agobia pensar en que tiene que cumplir una meta &ldquo;s&iacute; o s&iacute;&rdquo;, sin importar el momento de su vida en el que est&eacute;. Sin embargo, tener objetivos &ndash;en cualquier momento del a&ntilde;o, no solo en enero&ndash; &ldquo;siempre est&aacute; bien&rdquo; para L&oacute;pez, ya que &ldquo;todas las personas tenemos lugares a los que nos gustar&iacute;a llegar o aspectos que queremos mejorar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para la psic&oacute;loga es muy f&aacute;cil decir &ldquo;quiero ahorrar m&aacute;s&rdquo;, &ldquo;quiero dejar de fumar&rdquo; o &ldquo;quiero hacer m&aacute;s deporte&rdquo; y que no se cumpla, porque &ldquo;son objetivos generales que no hablan de ti ni de tus circunstancias&rdquo;. La clave, para ella, est&aacute; en &ldquo;pensar de qu&eacute; forma realista podemos hacerlo y cu&aacute;les son los pasos: en lugar de decir &rdquo;voy a hacer deporte&ldquo;, plantear &rdquo;voy a hacer dos d&iacute;as de deporte a la semana&ldquo; y preguntarnos c&oacute;mo hacerlo. Siempre teniendo en cuenta que no todo el mundo disfruta del mismo tipo de actividad: &rdquo;Quiz&aacute; obligarme a ir al gimnasio me aburre y me desmotiva, pero descubro un deporte en equipo que disfruto y eso hace que pueda mantenerlo en el tiempo&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, las expertas recuerdan la importancia de no perder de vista las circunstancias personales de cada persona en cada momento. Es f&aacute;cil que una aplicaci&oacute;n nos haga sentir &ldquo;insuficientes&rdquo; por no haber cumplido los objetivos de la semana, pero conviene recordar que se trata solo de estad&iacute;sticas: no tienen en cuenta si estamos atravesando una etapa m&aacute;s complicada que nos deja menos tiempo o energ&iacute;a para nuestros <em>hobbies.</em>
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Camps reivindica &ldquo;m&aacute;s tiempo&rdquo; y, aunque advierte de que disponer de &eacute;l no basta por s&iacute; solo para romper con la l&oacute;gica productivista, subraya la importancia de reflexionar sobre c&oacute;mo queremos sostener nuestros <em>hobbies. </em>Recuperarlos, dice, como espacios para &ldquo;alimentar el alma&rdquo;, al margen de m&eacute;tricas, objetivos y de la cultura marcada por la exhibici&oacute;n y la competici&oacute;n.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anabel Cuevas Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/no-basta-propositos-ano-nuevo-ahora-hay-medirlos-pasamos-disfrute-rendimiento_1_12878592.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 31 Dec 2025 18:59:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ya no basta con tener propósitos de Año Nuevo, ahora también hay que medirlos: pasamos "del disfrute al rendimiento"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[año nuevo,Bienestar,Salud mental,Ocio,Apps,Tecnología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Entre polémicas y popularidad: ¿por qué todo el mundo habla de 'La casa de los gemelos 2'?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/polemicas-popularidad-mundo-habla-casa-gemelos-2_1_12839028.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ad3360f-6baa-4753-a8d4-a0c0baff7d02_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Entre polémicas y popularidad: ¿por qué todo el mundo habla de &#039;La casa de los gemelos 2&#039;?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras los espectadores destacan la autenticidad y la ausencia de filtros como el principal atractivo de esta suerte de ‘reality’ emitido en 'streaming', los expertos advierten sobre los riesgos de normalizar conductas agresivas y conflictivas</p><p class="subtitle">El Black Mirror de Simón Pérez, la espiral de autodestrucción en directo del asesor de las 'hipotecas a tipo fijo'</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/vertele/temas/la-isla-de-las-tentaciones/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La isla de las tentaciones</em></a><em>, </em><a href="https://www.eldiario.es/vertele/temas/gran-hermano/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Gran Hermano</em></a>, el canal 24 horas de<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/temas/operacion-triunfo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Operaci&oacute;n Triunfo</em></a>&hellip; Hace tiempo que observar c&oacute;mo conviven desconocidos desde una pantalla dej&oacute; de sorprendernos. Lo que antes era un experimento televisivo hoy forma parte del entretenimiento habitual. Y justo cuando parec&iacute;a que los <em>realities </em>ya no pod&iacute;an ofrecer nada nuevo, aparece un formato que vuelve a desplazar los l&iacute;mites. <a href="https://www.eldiario.es/vertele/analisis/la-casa-de-los-gemelos-hacer-television-sin-ley-escandalo-viral-ningun-canal-podria-permitirse_1_12687002.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La casa de los gemelos 2</em></a> recoge esa <a href="https://www.eldiario.es/era/isla-tentaciones-tiktok-fascina-ver-infieles_1_12773047.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mirada </a><a href="https://www.eldiario.es/era/isla-tentaciones-tiktok-fascina-ver-infieles_1_12773047.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>voyeur</em></a> de la televisi&oacute;n tradicional y la lleva un paso m&aacute;s all&aacute;: un <em>reality </em>sin edici&oacute;n, sin filtros y al margen de los canales convencionales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>La casa de los gemelos 2</em> es obra de los hermanos Daniel y Carlos Ramos, conocidos en redes sociales como<em> Zona Gemelos. </em>El programa re&uacute;ne a varias personas &ndash;en su mayor&iacute;a influencers, exconcursantes de <em>realities </em>o creadores de contenido pol&eacute;micos&mdash; en una misma casa vigilada por c&aacute;maras las 24 horas, sin edici&oacute;n y en directo a trav&eacute;s de plataformas online como YouTube y Kick.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras una primera edici&oacute;n que apenas super&oacute; las 10 horas de emisi&oacute;n &mdash;interrumpida por un clima de convivencia extremadamente conflictivo&mdash; y que aun as&iacute; acumul&oacute; dos millones de visualizaciones en diferido, los gemelos decidieron recuperar el programa. Hoy, los cientos de miles de conexiones simult&aacute;neas en <em>streaming</em>, la viralizaci&oacute;n de clips y la conversaci&oacute;n constante en redes sociales dejan patente la fuerte atracci&oacute;n que genera este formato.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1998003068542030074?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text">Renunciar al guion (y a los l&iacute;mites)</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Son m&aacute;s reales que en muchos programas de la tele&rdquo;, &ldquo;aqu&iacute; no hay guion&rdquo;, &ldquo;al menos te r&iacute;es, esas personas est&aacute;n en esa casa porque quieren&rdquo;, &ldquo;en la casa de los gemelos son reales, dicen lo que sienten y hacen lo que sienten&rdquo;. Estos son solo algunos de los comentarios en <a href="https://www.tiktok.com/@ortegatoni/video/7582249510815075607?is_from_webapp=1&amp;sender_device=pc&amp;web_id=7483552107220665878" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">redes sociales</a> de personas que defienden y reconocen seguir en directo <em>La casa de los gemelos 2</em>. Los espectadores se&ntilde;alan que el principal atractivo del programa es la sensaci&oacute;n de autenticidad y la ausencia de filtros que, seg&uacute;n ellos, lo diferencian de los <em>realities </em>tradicionales. Pabel, creador de contenido sobre actualidad, lo resume as&iacute;: &ldquo;Puede ser que me guste porque todo vale, al igual que sucede en los <em>reality shore</em>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo el drama que se genera en la casa &mdash;que en ocasiones obliga al equipo de producci&oacute;n a intervenir&mdash;, al ser imprevisible y no estar guionizado, transmite al espectador una sensaci&oacute;n de &ldquo;mayor realidad, naturalidad y credibilidad&rdquo; que dif&iacute;cilmente alcanzan otras formas de ficci&oacute;n, como series o pel&iacute;culas. Para Gala Almaz&aacute;n, psic&oacute;loga en ITEMA y analista de conducta, esa percepci&oacute;n de espontaneidad es una de las claves de su &ldquo;enganche&rdquo;, aunque no la &uacute;nica: la presencia de personajes conocidos, la b&uacute;squeda de evasi&oacute;n, la intensidad emocional, la estimulaci&oacute;n constante, la curiosidad ante un contenido viral o incluso la comparaci&oacute;n con la propia vida contribuyen tambi&eacute;n al atractivo del formato.
    </p><p class="article-text">
        La misma falta de l&iacute;mites que su audiencia percibe como virtud es, para otros, precisamente el elemento m&aacute;s problem&aacute;tico del programa. &Aacute;lvaro Soler, soci&oacute;logo e investigador del Centro de Teor&iacute;a Postcapitalista, explica que los comportamientos permitidos por <em>Zona Gemelos</em> &ldquo;van mucho m&aacute;s all&aacute; de la simple convivencia&rdquo; y se alejan de programas como <em>Gran Hermano</em>. Aunque <em>La casa de los gemelos 2</em> toma directamente elementos de este m&iacute;tico <em>reality </em>&mdash;como el confesionario o las expulsiones&mdash;, lo cierto es que, tras 20 ediciones, el formato original que <a href="https://www.researchgate.net/profile/Aladro-Vico-2/publication/27573599_De_la_telenovela_a_lo_televigilancia_GranHermano_y_la_nueva_era_del_perspectivismo_relacional_en_la_television/links/544510a20cf2091108a40738/De-la-telenovela-a-lo-televigilancia-GranHermano-y-la-nueva-era-del-perspectivismo-relacional-en-la-television.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revolucion&oacute; la televisi&oacute;n tradicional</a> empieza a quedar obsoleto.&nbsp;
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7582249510815075607"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Este directo se caracteriza por saltarse las normas y los arquetipos de la televisi&oacute;n tradicional, ofreciendo un contenido &ldquo;m&aacute;s radical&rdquo; que no se asemeja a nada previo, seg&uacute;n explica Soler. En un contexto de &ldquo;saturaci&oacute;n&rdquo; en Internet, donde la audiencia &ldquo;est&aacute; habituada a verlo todo&rdquo;, se busca lo &ldquo;m&aacute;s extremo&rdquo; para seguir sorprendiendo al espectador. El soci&oacute;logo se&ntilde;ala &ldquo;comportamientos vejatorios&rdquo;, faltas de respeto, agresiones&hellip; Incluso se recurre a perfiles pol&eacute;micos &mdash;como personas con problemas de adicciones o de salud mental&mdash; como reclamo para la audiencia.
    </p><p class="article-text">
        En televisi&oacute;n tradicional, en cambio, un formato as&iacute; ser&iacute;a pr&aacute;cticamente imposible. Como explica Sergio Soriano en <a href="https://www.eldiario.es/vertele/analisis/la-casa-de-los-gemelos-hacer-television-sin-ley-escandalo-viral-ningun-canal-podria-permitirse_1_12687002.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">verTele</a>, la TV convencional depende de un marco normativo muy claro, recogido en la Ley General de Comunicaci&oacute;n Audiovisual (LGCA), que establece una responsabilidad editorial estricta y sanciona la emisi&oacute;n de contenidos que inciten al odio, la discriminaci&oacute;n o la violencia. Conductas que vulneren estos principios &mdash;o que perpet&uacute;en desigualdades, violencia de g&eacute;nero o agresiones&mdash; podr&iacute;an acarrear sanciones por parte de la Comisi&oacute;n Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Por este motivo, incluso las productoras de <em>realities </em>con gran audiencia, como Banijay Iberia (<em>La isla de las tentaciones, Supervivientes</em>), complementan la normativa con c&oacute;digos de autorregulaci&oacute;n que proh&iacute;ben expl&iacute;citamente comportamientos delictivos.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; dice de la sociedad que veamos este tipo de programas?</h2><p class="article-text">
        El &eacute;xito de <em>La casa de los gemelos 2</em> plantea una pregunta que va m&aacute;s all&aacute; del entretenimiento: &iquest;qu&eacute; refleja sobre nuestra sociedad el hecho de que un formato que cruza l&iacute;mites y permite la confrontaci&oacute;n en directo consiga tanta audiencia? Para la psic&oacute;loga Almaz&aacute;n, la clave no est&aacute; en juzgar a quienes consumen este tipo de <em>realities</em>, sino en entender qu&eacute; funci&oacute;n cumplen para ellos. Se&ntilde;ala que este tipo de programaci&oacute;n puede ofrecer &ldquo;entretenimiento&rdquo;, servir como &ldquo;v&aacute;lvula de escape y desconexi&oacute;n&rdquo;, generar &ldquo;estimulaci&oacute;n&rdquo; o incluso hacer que los espectadores se sientan &ldquo;acompa&ntilde;ados&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;n coincide en que abordar estos programas desde la superioridad moral puede ser contraproducente. La cr&iacute;tica basada en el juicio moral, como ocurri&oacute; con <em>Cr&oacute;nicas Marcianas</em> o las primeras ediciones de <em>Gran Hermano</em>, tiende a alimentar el fen&oacute;meno m&aacute;s que a detenerlo. As&iacute;, este efecto puede impedir que las personas cuestionen el contenido de manera reflexiva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aun sin juzgar a los espectadores, la cr&iacute;tica a ciertos comportamientos sigue siendo necesaria. Almaz&aacute;n explica que la exposici&oacute;n continuada a est&iacute;mulos agresivos (aunque no hace necesariamente a la gente m&aacute;s violenta) puede generar desensibilizaci&oacute;n, haciendo que ciertas conductas conflictivas se perciban como normales. Adem&aacute;s,<strong> </strong>en este tipo de programas, quienes gritan o se pelean con m&aacute;s frecuencia adquieren notoriedad y fama, reforzando social o econ&oacute;micamente ese comportamiento, lo que puede llevar a un &ldquo;aprendizaje vicario&rdquo;: los espectadores que ven estas conductas premiadas pueden reproducirlas. En el caso de <em>Zona Gemelos, </em>altamente accesible y disponible incluso para menores, estos riesgos se potencian, haciendo que la cr&iacute;tica al contenido &mdash;su estructura, los comportamientos que promueve y la normalizaci&oacute;n del conflicto&mdash; sea necesaria, sin necesidad de juzgar moralmente a quienes lo consumen.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">En este tipo de programas, quienes gritan o se pelean con más frecuencia adquieren notoriedad y fama, reforzando social o económicamente ese comportamiento, lo que puede llevar a un &#039;aprendizaje vicario</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por su parte, los espectadores de <em>Zona Gemelos </em>consideran &ldquo;hip&oacute;crita&rdquo; criticar el programa por encima de otros <em>realities </em>que siguen din&aacute;micas parecidas: &ldquo;Todos los moralistas critican <em>La casa de los gemelos</em>, pero se vieron <em>Gand&iacute;a Shore,</em> donde se les alcoholizaba diariamente y se permit&iacute;an insultos hom&oacute;fobos y gord&oacute;fobos tambi&eacute;n&rdquo;, explica el creador de contenido Pabel. Laura, una seguidora de este <em>reality </em>que prefiere mantenerse en el anonimato, criticaba en conversaci&oacute;n con este diario la doble moral presente en quienes critican a <em>Zona Gemelos</em>, que &ldquo;no dicen nada de <em>Gran Hermano</em> ni de otros programas que echan en la tele cuando son iguales&rdquo;. En redes sociales tambi&eacute;n es com&uacute;n la defensa de este programa: <em>&ldquo;La isla de las tentaciones bien</em> que la mir&aacute;is, &iquest;no? Siendo pr&aacute;cticamente lo mismo&rdquo;, escribe una usuaria en <a href="https://www.tiktok.com/@ortegatoni/video/7582249510815075607?is_from_webapp=1&amp;web_id=7483552107220665878" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">TikTok</a>.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1998005770605002969?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text">Respuesta a nuevas necesidades</h2><p class="article-text">
        La audiencia joven no consume televisi&oacute;n de la misma manera que hace veinte a&ntilde;os. En un ecosistema saturado de contenidos digitales, donde los est&iacute;mulos son constantes y la atenci&oacute;n ef&iacute;mera, formatos como <em>La casa de los gemelos 2</em> ocupan un espacio que antes no exist&iacute;a. &Aacute;lvaro Soler se&ntilde;ala que este tipo de programas responden a nuevas necesidades de consumo: ofrecen una combinaci&oacute;n de intensidad emocional y contenido extremo que resulta atractivo precisamente porque la sociedad contempor&aacute;nea se ha vuelto m&aacute;s dif&iacute;cil de sorprender o escandalizar.
    </p><p class="article-text">
        N&uacute;ria Mar&iacute;n, periodista y escritora, comenta en conversaci&oacute;n con este diario que la televisi&oacute;n generalista &ldquo;ya no conecta con el p&uacute;blico&rdquo;: &ldquo;El mundo del <em>reality </em>ha estado ofreciendo el mismo plato constantemente con los mismos personajes y las mismas tramas durante muchos a&ntilde;os. Esto ha llevado a que el p&uacute;blico se aburra de ver gente perfecta y prefiera m&aacute;s autenticidad, eligiendo este contenido tan bajo en lugar del que ofrece la televisi&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Todos los moralistas critican &#039;La casa de los gemelos&#039;, pero se vieron &#039;Gandía Shore&#039;, donde se les alcoholizaba diariamente y se permitían insultos homófobos y gordófobos también</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pabel</span>
                                        <span>—</span> creador de contenido
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El &eacute;xito del formato podr&iacute;a responder entonces a una necesidad de nuevo entretenimiento entre los j&oacute;venes, que, seg&uacute;n la periodista, se sienten &ldquo;hu&eacute;rfanos de diversi&oacute;n&rdquo; y est&aacute;n cansados de la imagen de &ldquo;gente perfecta en internet&rdquo;. Adem&aacute;s, Mar&iacute;n reflexionaba en sus <a href="https://vm.tiktok.com/ZNRNd8TCy/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">redes</a> sobre c&oacute;mo probablemente ya no basta con consumir contenido en una sola pantalla: la audiencia joven quiere interactuar, comentar y ver c&oacute;mo los concursantes responden a sus comentarios en tiempo real, buscando un nivel de participaci&oacute;n que la televisi&oacute;n tradicional no puede ofrecer.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7581938707578621206"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">&iquest;El <em>streaming</em> sustituir&aacute; a la televisi&oacute;n tradicional?</h2><p class="article-text">
        La segunda edici&oacute;n de <em>La casa de los gemelos </em>llega en un contexto en el que <em>Gran Hermano 20</em>, el cl&aacute;sico de Mediaset tuvo que ser cancelado antes de tiempo tras registrar m&iacute;nimos hist&oacute;ricos de audiencia. Este contraste genera preguntas sobre si los formatos de <em>streaming </em>est&aacute;n empezando a desplazar a la televisi&oacute;n tradicional.
    </p><p class="article-text">
        Sergio Soriano, redactor de <a href="https://www.eldiario.es/vertele/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">verTele</a>, explica que comparar ambos mundos no es sencillo. A diferencia de la televisi&oacute;n, donde empresas como Kantar Media recopilan y auditan las audiencias (de manera aceptada por productoras, cadenas y anunciantes), en Internet no existe un sistema de medici&oacute;n unificado. Adem&aacute;s, las audiencias se recopilan de forma distinta: mientras la televisi&oacute;n ofrece la media de espectadores que han seguido un programa completo, YouTube solo indica el n&uacute;mero de dispositivos conectados en directo. Esto no permite saber cu&aacute;ntas personas reales hay detr&aacute;s de cada dispositivo conectado: podr&iacute;a ser una sola persona, varias, o ninguna. Adem&aacute;s, existe la posibilidad de que <em>bots </em>inflen artificialmente las cifras. Soriano se&ntilde;ala que, incluso aceptando estos datos al pie de la letra, la audiencia real de <em>Zona Gemelos</em> estar&iacute;a &ldquo;a a&ntilde;os luz&rdquo; de programas consolidados como <em>La isla de las tentaciones</em>, que cuentan con un alcance masivo y cifras de espectadores fiables y verificadas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La audiencia joven quiere interactuar, comentar y ver cómo los concursantes responden a sus comentarios en tiempo real, buscando un nivel de participación que la televisión tradicional no puede ofrecer</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De esta manera, <em>La casa de los gemelos 2</em> refleja c&oacute;mo los formatos digitales pueden estar redefiniendo la manera en que consumimos entretenimiento y la relaci&oacute;n de la audiencia con la televisi&oacute;n. Su &eacute;xito pone de manifiesto la demanda de contenidos m&aacute;s extremos, inmediatos y participativos, especialmente entre los j&oacute;venes, pero tambi&eacute;n plantea desaf&iacute;os &eacute;ticos y sociales: la normalizaci&oacute;n de conflictos, la exposici&oacute;n a conductas agresivas y la accesibilidad a menores hacen que la cr&iacute;tica al formato sea necesaria, sin necesidad de juzgar a quienes lo ven. En definitiva, este fen&oacute;meno evidencia que la sociedad contempor&aacute;nea busca emociones m&aacute;s intensas y autenticidad, mientras los l&iacute;mites tradicionales de la televisi&oacute;n y la sensibilidad cultural se ven desafiados.
    </p><p class="article-text">
        Se ha intentado contactar con la direcci&oacute;n de <em>La casa de los gemelos 2 </em>para conocer su visi&oacute;n sobre el programa y su impacto, pero hasta el cierre de esta edici&oacute;n han manifestado su reticencia a hablar con este diario.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anabel Cuevas Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/polemicas-popularidad-mundo-habla-casa-gemelos-2_1_12839028.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Dec 2025 21:28:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Entre polémicas y popularidad: ¿por qué todo el mundo habla de 'La casa de los gemelos 2'?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Redes sociales,Tendencias,Streaming,Televisión,Influencers,Sociedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De ‘La isla de las tentaciones’ a TikTok: por qué nos fascina ver a otros ser infieles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/isla-tentaciones-tiktok-fascina-ver-infieles_1_12773047.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/75736d5d-90bc-44a4-bfc2-6a6df823f016_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De ‘La isla de las tentaciones’ a TikTok: por qué nos fascina ver a otros ser infieles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la era digital, la curiosidad por las infidelidades ajenas ya no se esconde: los 'realities' y las redes sociales han convertido el voyeurismo en un hábito cotidiano: observamos los engaños de otros para entender, o poner a prueba, los límites de nuestras propias relaciones</p><p class="subtitle">Cuando el amor se acaba, pero el trabajo no: ¿cómo seguir trabajando con una expareja tras la ruptura?
</p></div><p class="article-text">
        La tecnolog&iacute;a y las redes sociales han transformado por completo la forma en la que nos vinculamos: c&oacute;mo conocemos a alguien, c&oacute;mo nos comunicamos y hasta c&oacute;mo <a href="https://www.eldiario.es/era/hacerlo-oficial-instagram-normas-no-escritas-dictan-mostramos-relaciones_1_12417041.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;oficializamos&rdquo; una relaci&oacute;n</a>. Al mismo tiempo, nos obligan a repensar los l&iacute;mites de lo que consideramos aceptable dentro de una pareja: qu&eacute; nos molesta, qu&eacute; toleramos y qu&eacute; entendemos por fidelidad. As&iacute; como las tecnolog&iacute;as redefinen la manera de enamorarse, tambi&eacute;n reconfiguran las formas de enga&ntilde;ar y de romper. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el psic&oacute;logo Robert Sternberg y su <a href="https://psicologiaymente.com/pareja/teoria-triangular-amor-sternberg" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">teor&iacute;a triangular del amor</a>, las relaciones se sostienen sobre tres pilares: intimidad, pasi&oacute;n y compromiso. La combinaci&oacute;n y equilibrio entre ellos define el tipo de amor que se construye. El problema para Pablo de Lorenzo, psic&oacute;logo especializado en trauma y director del podcast <em>La mente y sus cicatrices, </em>es que hoy en d&iacute;a las redes sociales y la hiperconexi&oacute;n han complicado este tri&aacute;ngulo: &ldquo;La intimidad se comparte en p&uacute;blico, la pasi&oacute;n puede desplazarse por un chat y el compromiso se pone a prueba con cada notificaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Estas plataformas permiten muchas formas de conexi&oacute;n emocional: un mensaje privado, un &ldquo;me gusta&rdquo; reiterado, un acercamiento digital mantenido en el tiempo&hellip; Alazne L&oacute;pez Garc&iacute;a, tambi&eacute;n psic&oacute;loga experta en trauma y apego, est&aacute; segura de que &ldquo;las redes sociales abren nuevos escenarios de conexi&oacute;n, nos invitan a revisar c&oacute;mo entendemos los l&iacute;mites, la intimidad y la lealtad emocional. No siempre hay un contacto f&iacute;sico, pero s&iacute; puede haber una implicaci&oacute;n emocional que el otro perciba como traici&oacute;n&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La intimidad se comparte en público, la pasión puede desplazarse por un chat y el compromiso se pone a prueba con cada notificación</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pablo de Lorenzo</span>
                                        <span>—</span> psicólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Antes las infidelidades se asociaban principalmente a lo f&iacute;sico o lo sexual, pero hoy tambi&eacute;n puede existir infidelidad en lo digital cuando se comparte una intimidad que pertenece a la pareja. La &uacute;ltima <a href="https://www.cis.es/es/w/el-76-9-de-los-encuestados-considera-importante-tener-relaciones-sexuales-para-una-vida-satisfactoria?redirect=%2Fsala-prensa%2Factualidad%2Finfo-cis" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta</a> realizada por el CIS sobre relaciones sexuales y de pareja recoge que el 91,5% de la poblaci&oacute;n considera que &ldquo;mantener relaciones sexuales y afectivas con otra persona&rdquo; es ser infiel. Con este porcentaje conviven otros: el 64,5% considera <a href="https://www.eldiario.es/era/cenas-polvos-noche-mandar-nudes-significa-poner-cuernos-2025_1_12128341.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">infidelidad</a> &ldquo;mantener conversaciones subidas de tono a trav&eacute;s de mensajes, tel&eacute;fono o redes sociales&rdquo;; y para el 76,3%, tener relaciones sexuales a trav&eacute;s de redes sociales sin contacto presencial tambi&eacute;n es<strong> </strong>poner los cuernos. 
    </p><h2 class="article-text">Cuando la infidelidad se hace viral</h2><p class="article-text">
        Al igual que nuestros v&iacute;nculos cada vez parecen ser m&aacute;s p&uacute;blicos, las infidelidades tampoco se esconden: se graban, se consumen y se viralizan. En redes, miles de usuarios siguen con fascinaci&oacute;n c&oacute;mo otros descubren que les han sido infieles; comentan las pruebas, opinan sobre los culpables y hasta se posicionan como si fuera una serie. Creadores como Jorge Cyrus y su serie <em>Exponiendo infieles</em> acumulan millones de visualizaciones mostrando el &ldquo;paso a paso&rdquo; que hay detr&aacute;s de llegar a descubrir una infidelidad. Seguidores y seguidoras de Cyrus acuden a &eacute;l para que despejen sus dudas sobre sus parejas. Una vez destapada la infidelidad &mdash;con el consentimiento de la persona afectada&mdash;, Cyrus pasa a relatar al resto de sus seguidores todo lo que hab&iacute;a detr&aacute;s. El morbo de mirar lo &iacute;ntimo se ha convertido en entretenimiento, lo que antes se manten&iacute;a en el plano privado, hoy se hace viral. 
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DOBSfvXDDdP/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Esta curiosidad por conocer los entresijos<strong> </strong>de parejas &mdash;incluso an&oacute;nimas&mdash; han sido ampliamente aprovechados por las cadenas y productoras de televisi&oacute;n. Aunque existen muchos ejemplos de <a href="https://www.eldiario.es/vertele/temas/dating/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>dating shows</em></a><em>, </em>el m&aacute;s sonado es<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/vertele/temas/la-isla-de-las-tentaciones/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La isla de las tentaciones</em></a><em>,</em> que edici&oacute;n tras edici&oacute;n deja <a href="https://www.eldiario.es/vertele/audiencias-tv/lunes-10-noviembre-2025-lidera-la-isla-de-las-tentaciones-record-pese-subida-masterchef-celebrity_1_12757271.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">r&eacute;cords de audiencia</a> y ocupa conversaciones durante semanas. 
    </p><p class="article-text">
        En ese &eacute;xito hay algo m&aacute;s que entretenimiento: hay una pulsi&oacute;n por mirar. Marian Blanco-Ruiz, profesora de la Universidad Rey Juan Carlos y experta en g&eacute;nero, explica en un <a href="https://revistascientificas.uspceu.com/doxacomunicacion/article/view/1747/3619" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> c&oacute;mo &ldquo;la audiencia se convierte en una especie de voyeur, capaz de seguir viendo el programa por la curiosidad o el morbo de saber c&oacute;mo van a actuar sus protagonistas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de <em>realities </em>nos enganchan porque tocan deseos, l&iacute;mites y miedos universales de una manera &ldquo;adictiva&rdquo;. Muestran problemas reales &mdash;deseo, apego, duda&mdash; pero en entornos extremos. Estas emociones intensas, aunque puedan generar malestar, seg&uacute;n Ana Men&eacute;ndez Godoy, psic&oacute;loga general sanitaria, activan el sistema de recompensa del cerebro: hay tensi&oacute;n, curiosidad, sorpresa&hellip; y eso engancha. Coincide Miren Eguiara Arr&aacute;zola, psic&oacute;loga y terapeuta especializada en pareja del Instituto Psicol&oacute;gico Cl&aacute;ritas, quien explica c&oacute;mo a partir de la sorpresa, tensi&oacute;n o indignaci&oacute;n que nos producen estos programas liberamos dopamina, lo que &ldquo;genera enganche y deseo de continuar viendo lo que ocurre en la pantalla&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La audiencia se convierte en una especie de voyeur, capaz de seguir viendo el programa por la curiosidad o el morbo de saber cómo van a actuar sus protagonistas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marian Blanco-Ruiz</span>
                                        <span>—</span> profesora de la URJC y experta en género
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para que haya espect&aacute;culo, en programas como <em>La isla de las tentaciones </em>se simplifican las motivaciones y se crean roles: la v&iacute;ctima, el infiel, la tentadora, el arrepentido... Como se&ntilde;ala Pablo de Lorenzo, se ilustran realidades aut&eacute;nticas, pero las empobrecen para que la historia encaje en un formato de <em>show</em>. El objetivo no es &ldquo;comprender el amor ni los v&iacute;nculos, sino generar espect&aacute;culo a trav&eacute;s del conflicto, traici&oacute;n y deseo&rdquo;, apunta Eguiara Arr&aacute;zola. Se reducen las relaciones a &ldquo;narrativas binarias de fidelidad o infidelidad, compromiso o traici&oacute;n, amor verdadero o fracaso&rdquo;. &ldquo;Este reduccionismo es adictivo porque genera emociones fuertes y dilemas claros, sin embargo, deja fuera lo m&aacute;s importante: la comunicaci&oacute;n, el contexto, la historia de la pareja, sus desigualdades, su historia individual y las expectativas sociales que moldean los v&iacute;nculos reales&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">El voyeurismo como forma de ensayo</h2><p class="article-text">
        Una <a href="https://kmccarthy89.wordpress.com/wp-content/uploads/2011/11/mediated-voyeurism-and-the-guilty-pleasure.pdf" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> realizada por la Universidad de Ko&ccedil; (Estambul) sostiene que el &eacute;xito de los <em>reality shows</em> no se explica solo por la curiosidad o la comparaci&oacute;n social que puedan provocar, sino por un impulso m&aacute;s profundo: el voyeurismo. No abordan este t&eacute;rmino &mdash;voyeurismo&mdash; desde el &aacute;mbito sexual, sino desde la dimensi&oacute;n de curiosidad humana por observar lo que normalmente no se ve. Los <em>realities</em> ser&iacute;an por ello una &ldquo;forma socialmente aceptada de voyeurismo&rdquo;, donde el espectador puede mirar sin culpa porque el observado lo consiente. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el estudio, la mezcla entre lo que es real y lo que est&aacute; manipulado &mdash;algo que tambi&eacute;n ocurre en redes sociales, donde muchas veces no se puede <a href="https://www.eldiario.es/era/brain-rot-videos-extranos-instagram-negocio_1_12239558.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">saber si el contenido es aut&eacute;ntico</a>&mdash; aumenta el deseo de observar. El espectador se mantiene atento, buscando constantemente se&ntilde;ales que revelen la autenticidad detr&aacute;s de lo que ve.
    </p><p class="article-text">
        Esa mirada constante hacia la intimidad ajena, ese comportamiento voyeur, no solo responde al deseo de observar, sino que tambi&eacute;n es una forma de ensayo. Ver c&oacute;mo otros cruzan l&iacute;mites, caen en la tentaci&oacute;n o lidian con los celos permite explorar, desde la distancia, nuestros propios l&iacute;mites. En ese sentido, los <em>realities </em>y los contenidos sobre infidelidades act&uacute;an como un &ldquo;ensayo emocional&rdquo;, donde cada uno eval&uacute;a qu&eacute; har&iacute;a &mdash;o hasta d&oacute;nde llegar&iacute;a&mdash; si estuviera en el lugar del otro.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ver relaciones ajenas nos hace reflexionar sobre lo que toleramos, lo que deseamos o lo que no queremos vivir</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana Menéndez Godoy</span>
                                        <span>—</span> psicóloga 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para Pablo de Lorenzo el <em>schadenfreude </em>&mdash;t&eacute;rmino alem&aacute;n que se refiere al placer culpable de ver el error ajeno&mdash; convive con el aprendizaje vicario &mdash;aquel que deriva de la observaci&oacute;n e imitaci&oacute;n del comportamiento de otras personas&mdash;; observar c&oacute;mo otras personas gestionan l&iacute;mites permite acercarnos a dilemas morales y reflexionar sobre ellos sin poner en riesgo nuestra propia relaci&oacute;n. Alazne L&oacute;pez Garc&iacute;a coincide en que &ldquo;estos contenidos se convierten en una forma de vivir emociones intensas de manera controlada&rdquo;, sin tener que enfrentarlas directamente. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En muchos casos funciona como espejo&rdquo;, apunta Ana Men&eacute;ndez Godoy, &ldquo;ver relaciones ajenas nos hace reflexionar sobre lo que toleramos, lo que deseamos o lo que no queremos vivir. Puede ser &uacute;til si se hace desde la observaci&oacute;n y no desde la comparaci&oacute;n&rdquo;. Observando modelos afectivos podemos aprender &mdash;o desaprender&mdash; sobre consentimiento, l&iacute;mites, manejo de los celos y formas de vincularnos. Para Miren Eguiara Arr&aacute;zola esto puede ser muy positivo en el contexto de din&aacute;micas de relaci&oacute;n disfuncionales: &ldquo;Al observar con distancia lo que jam&aacute;s tolerar&iacute;amos, muchas mujeres o personas que viven en la disidencia, fortalecen su radar interno frente a las violencias <em>normalizadas </em>(chantaje emocional o microcontroles)&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El mercado de la desconfianza</h2><p class="article-text">
        Est&aacute; claro que la hiperconexi&oacute;n digital aumenta los est&iacute;mulos y las oportunidades de cometer una infidelidad, como explica Eva Puelles Flores, psic&oacute;loga sanitaria, terapeuta familiar y de pareja, pero tambi&eacute;n fomenta la sospecha: &ldquo;Es caldo de cultivo para la infidelidad y la desconfianza&rdquo;. La tecnolog&iacute;a nos ofrece infinitas oportunidades de conexi&oacute;n, pero tambi&eacute;n nos deja m&aacute;s expuestos a la comparaci&oacute;n y al miedo a perder el lugar en la vida del otro.
    </p><p class="article-text">
        Antes las infidelidades no dejaban una huella digital, las &ldquo;pruebas&rdquo; casi se reduc&iacute;an a reservas en moteles o llamadas sospechosas. Sin embargo, ahora pr&aacute;cticamente toda interacci&oacute;n digital deja un rastro; rastro que en muchas ocasiones puede ser descubierto. Para Pablo de Lorenzo, &ldquo;los gestos se han abaratado y multiplicado. Un<em> like</em> o un <em>emoji</em> son se&ntilde;ales muy ambiguas, pero activan un miedo muy humano: el de ser sustituido&rdquo;. De hecho,<em> influencers</em> como Jorge Cyrus mantienen a sus seguidores al d&iacute;a de las potenciales &ldquo;nuevas formas de infidelidad&rdquo; que van surgiendo &mdash;la &uacute;ltima novedad es la <a href="https://www.tiktok.com/@jorgecyrus/video/7546968154501664022?is_from_webapp=1&amp;web_id=7483552107220665878" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">herramienta de mensajes de Spotify</a>, que permite compartir contenido y comunicarse con otros usuarios de la plataforma&mdash;.
    </p><p class="article-text">
        Estas inseguridades en el entorno digital han creado el terreno ideal para que distintas empresas desarrollen aplicaciones y plataformas que prometen satisfacer esa necesidad de &ldquo;saber&rdquo; o &ldquo;descubrir&rdquo; si la pareja es infiel. Hay decenas de ellas, aunque de momento la mayor&iacute;a est&aacute;n enfocadas a p&uacute;blico angloparlante. Una de ellas es <a href="https://www.cheaterbuster.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cheater Buster</a>, que promete descubrir si tu pareja est&aacute; registrada en <em>apps</em> de citas como <a href="https://www.eldiario.es/era/amor-no-aire-telefonos-prefiero-ligar-persona-hoy-dia-complicado_1_12631030.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tinder</a>, &ldquo;buscando entre millones de perfiles por nombre, foto y ubicaci&oacute;n&rdquo; adem&aacute;s de mantenerte actualizada de la creaci&oacute;n de nuevos perfiles, actualizaciones, publicaci&oacute;n de fotos&hellip; Tambi&eacute;n aseguran poder descubrir &ldquo;todas las modelos de OnlyFans a las que sigue&rdquo;, as&iacute; como asegurar si son infieles a trav&eacute;s &ldquo;de un chat impulsado por IA que se desliza entre sus mensajes directos de Instagram, iMessage o TikTok&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estas plataformas triunfan porque venden la promesa de la “verdad rápida” a personas con una ansiedad real, la del miedo a ser engañado</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Desde la psicolog&iacute;a, se puede entender el uso de estas aplicaciones como &ldquo;una b&uacute;squeda de seguridad desregulada&rdquo;, seg&uacute;n Alazne L&oacute;pez Garc&iacute;a. La persona que lo hace no buscar&iacute;a da&ntilde;ar, sino sentir &ldquo;ese alivio inmediato del malestar&rdquo;. Como explica la psic&oacute;loga, tendemos a pensar que &ldquo;si sabemos todo del otro&rdquo; &mdash;su ubicaci&oacute;n o los mensajes que manda&mdash; estamos m&aacute;s cerca, &ldquo;pero en realidad esto genera distancia&rdquo;, el v&iacute;nculo puede verse amenazado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas plataformas triunfan porque venden la promesa de la &ldquo;verdad r&aacute;pida&rdquo; a personas con una ansiedad real, la del miedo a ser enga&ntilde;ado. As&iacute; lo explica Pablo de Lorenzo, que<strong> </strong>describe estas aplicaciones como &ldquo;una forma moderna de la vieja obsesi&oacute;n por la certeza&rdquo;. &ldquo;Hemos industrializado la desconfianza y convertido la inseguridad en un modelo de negocio&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El peligro de recurrir a estas aplicaciones, seg&uacute;n Eva Puelles Flores, es &ldquo;la <a href="https://www.eldiario.es/era/momento-convertido-normal-compartir-geolocalizacion_1_12704036.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">normalizaci&oacute;n del control y la vigilancia</a> sobre la otra persona, y por tanto, introducir la desconfianza como norma&rdquo;. Las expertas advierten: el control constante puede ser tan destructivo como la traici&oacute;n que se intenta evitar. Prometen eliminar el miedo, aunque sea a costa del v&iacute;nculo. Sin embargo, como recuerda Alazne L&oacute;pez Garc&iacute;a, la clave est&aacute; en &ldquo;aprender a tolerar la incertidumbre, ese &lsquo;no s&eacute; lo que est&aacute; haciendo ahora, pero conf&iacute;o&rdquo;, esta ser&iacute;a &ldquo;una de las se&ntilde;ales de que las cosas est&aacute;n bien en m&iacute; y en mi relaci&oacute;n&rdquo;. En caso de no poder hacer frente a estas inseguridades, desconfianza o celos, las expertas recomiendan acudir a&nbsp;terapia de pareja.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anabel Cuevas Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/isla-tentaciones-tiktok-fascina-ver-infieles_1_12773047.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Nov 2025 20:38:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De ‘La isla de las tentaciones’ a TikTok: por qué nos fascina ver a otros ser infieles]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pareja,Amor,Redes sociales,Digitalización,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué cada otoño volvemos a ver ‘Las chicas Gilmore’: "Hace que queramos quedar con nuestras amigas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/otono-volvemos-ver-chicas-gilmore-queramos-quedar-amigas_1_12678542.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6de27444-7213-440f-a7d6-71728c377450_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué cada otoño volvemos a ver ‘Las chicas Gilmore’: &quot;Hace que queramos quedar con nuestras amigas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Conectar con una versión pasada de nosotras mismas, la nostalgia o la necesidad de calma: volver a ver nuestras series y películas favoritas es una forma de “frenar”, un “refugio” en una sociedad que exige productividad constante
</p><p class="subtitle">Demasiado mayor para entrar: cuando tener más de 35 te deja fuera de la pista de baile
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Hace 25 a&ntilde;os se estren&oacute; una serie llamada <em>Las chicas Gilmore</em>, y aparentemente secuestr&oacute; el oto&ntilde;o&rdquo;. Lo dejaba claro una de sus protagonistas, Lauren Graham (Lorelai) en la reuni&oacute;n de los <a href="https://www.eldiario.es/temas/premios-emmy/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premios Emmy</a>, coincidiendo con el <a href="https://www.eldiario.es/spin/serie-otono-excelencia-celebra-25-aniversario-reunion-posible-continuacion-las-chicas-gilmore-girls-pm_1_12617435.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">25 aniversario</a> de la serie. <em>Las chicas Gilmore</em> se ha consolidado con el paso del tiempo como la serie de oto&ntilde;o por excelencia.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/1967404000971727036?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Aunque su primer episodio se emiti&oacute; el 5 de octubre del a&ntilde;o 2000, cada oto&ntilde;o parece que volvemos inevitablemente a Stars Hollow. La est&eacute;tica de la serie encaja de manera casi perfecta con esta estaci&oacute;n: el paisaje del peque&ntilde;o pueblo, los tonos c&aacute;lidos &mdash;marrones, naranjas, dorados&mdash;, y la rutina de sus protagonistas, Lorelai y Rory Gilmore, envueltas en jers&eacute;is, con una taza de caf&eacute; entre las manos, pidiendo comida a domicilio mientras leen o ven una pel&iacute;cula bajo una manta. Muchos de sus cap&iacute;tulos transcurren precisamente en esta &eacute;poca del a&ntilde;o, e incluso su introducci&oacute;n comienza con un paisaje oto&ntilde;al de la zona.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se juntan muchas cosas&rdquo;, explica Bel&eacute;n Prieto, periodista especializada en cine y televisi&oacute;n, para quien la trama tambi&eacute;n influye en que volvamos a ella en oto&ntilde;o. &ldquo;Que el planteamiento de la serie se base en estar sentadas tomando un caf&eacute; hablando de lo que les preocupa nos da una sensaci&oacute;n de calidez y hace que conectemos con las ganas de quedar con nuestras amigas para ponernos al d&iacute;a en una estaci&oacute;n en la que el tiempo no acompa&ntilde;a&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para fans de <em>Las chicas Gilmore </em>como Elvira o Andrea, la elecci&oacute;n de ver esta serie en oto&ntilde;o tiene mucho que ver con su est&eacute;tica, pero tambi&eacute;n con que sea una serie que ya conocen, que es capaz de crear una atm&oacute;sfera acogedora que les hace sentir en &ldquo;un lugar seguro&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La b&uacute;squeda de este tipo de series en oto&ntilde;o tiene una explicaci&oacute;n para Dalia Rodr&iacute;guez, neuropsic&oacute;loga: &ldquo;El oto&ntilde;o no solo cambia el paisaje; tambi&eacute;n env&iacute;a al cerebro un &lsquo;mensaje de ahorro de energ&iacute;a''. Al acortarse los d&iacute;as y bajar la temperatura, nuestro sistema nervioso interpreta el entorno como menos estimulante y m&aacute;s demandante de resguardo, por eso surge de forma natural la b&uacute;squeda de refugio emocional: cosas conocidas, c&aacute;lidas y predecibles. Por eso, en oto&ntilde;o tendemos a buscar contenci&oacute;n: rutinas, espacios c&aacute;lidos, historias conocidas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La costumbre anual de revisitar <em>Las chicas Gilmore </em>se extiende a otras series y pel&iacute;culas. Hace unas semanas, la c&oacute;mica Lalachus lo comentaba en <a href="https://www.eldiario.es/vertele/temas/la-revuelta/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Revuelta</em></a>: &ldquo;El oto&ntilde;o es incre&iacute;ble (...) Cae una gota de lluvia y ya estamos haciendo un marat&oacute;n de <em>Crep&uacute;sculo&rdquo;. </em>
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7553009600883281155"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Hacer cada a&ntilde;o marat&oacute;n de <em>Crep&uacute;sculo</em> o de <em>Las chicas Gilmore</em> cuando se acerca esta &eacute;poca del a&ntilde;o es tan com&uacute;n como volver a ver la saga de <em>Harry Potter</em> cuando se acerca la Navidad, <em>Mamma M&iacute;a</em> en verano o <em>Coraline</em> y <em>La novia cad&aacute;ver</em> cuando llega Halloween. Volver a ver pel&iacute;culas y series que nos gustan es algo tan habitual &mdash;y que no siempre va ligado a una &eacute;poca del a&ntilde;o concreta&mdash;, que el fen&oacute;meno tiene nombre: <em>comfort watching </em>[visionados de confort].
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; es el <em>comfort watching?</em></h2><p class="article-text">
        El <em>comfort watching</em> es volver a ver una serie o pel&iacute;cula conocida para sentir seguridad, calma o compa&ntilde;&iacute;a. As&iacute; lo explica Adri&aacute;n Quevedo, psic&oacute;logo y divulgador, que afirma que esta conducta puede ser &ldquo;un refugio&rdquo;. Para Prieto, experta en cine, podemos calificar como &ldquo;de confort&rdquo; aquel contenido &ldquo;liviano&rdquo; que &ldquo;sabemos que no nos va a hacer pasar un mal rato ni causar tensi&oacute;n&rdquo;. 
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DPCRaFXiJGp/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Elvira, psic&oacute;loga y fan de <em>Las chicas Gilmore, </em>considera que la trama de las series o las pel&iacute;culas es lo que hace que para ella sean &ldquo;confort&rdquo;: &ldquo;Deben hablar de cosas ligeras que digerir, no ser muy trascendentales o filos&oacute;ficas, aunque traten temas &lsquo;serios&rsquo; de vez en cuando&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para otras amantes de las series, como Mar&iacute;a del Mar, de 63 a&ntilde;os, las historias que puede volver a ver una y otra vez tienen algo en com&uacute;n: son policiacas o &ldquo;de m&eacute;dicos&rdquo;. Asegura que siempre le apetece ver alg&uacute;n cap&iacute;tulo de <em>Mentes Criminales</em>, todas las variantes de <em>CSI, House o Anatom&iacute;a de Grey,</em> y a&ntilde;ade: &ldquo;De anta&ntilde;o mencionar&iacute;a series como <em>Urgencias, Hospital Central</em> o <em>Expediente X&rdquo;</em>, para ella, las series de confort han existido &ldquo;toda la vida&rdquo; y consumirlas no es algo exclusivamente de las nuevas generaciones. 
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; volvemos a ver las mismas series y pel&iacute;culas una y otra vez?</h2><p class="article-text">
        Selene, periodista y fan de <em>Las chicas Gilmore</em> o <em>Los juegos del hambre,</em> tiene claro qu&eacute; le hace volver a ver sus pel&iacute;culas o series favoritas: &ldquo;S&eacute; que me van a gustar y no me requiere esfuerzo mental, me las puedo poner de fondo mientras hago otras cosas&rdquo;. Mar&iacute;a, de 27 a&ntilde;os, se sabe los di&aacute;logos de <em>Aqu&iacute; no hay quien viva</em> de memoria, pero eso no le impide volver a ver una y otra vez cap&iacute;tulos de la serie que tanto le hace re&iacute;r y le ayuda a conciliar el sue&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a del Mar sugiere que el motivo por el que muchos espectadores vuelven a ver sus series o pel&iacute;culas favoritas es similar al que lleva a los ni&ntilde;os a pedir que les lean el mismo cuento una y otra vez. Jaime, que ahora tiene 27 a&ntilde;os, recuerda c&oacute;mo cuando era peque&ntilde;o, &eacute;l y sus hermanos ve&iacute;an <em>Peter Pan</em> cada d&iacute;a al volver del colegio. Ahora comparte ese ritual con su novia, y ha cambiado <em>Peter Pan</em> por series como <em>The Office</em> o <em>Modern Family.</em>
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sé que me van a gustar y no me requiere esfuerzo mental, me las puedo poner de fondo mientras hago otras cosas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Selene</span>
                                        <span>—</span> periodista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cada persona tiene su momento ideal para recurrir a su pel&iacute;cula o serie favorita. Raquel, de 22 a&ntilde;os, se decanta por su serie de confort por excelencia,<em> La que se avecina,</em> cuando est&aacute; &ldquo;cansada mentalmente&rdquo;, cuando quiere ver algo pero no quiere decepcionarse y sentir que ha perdido el tiempo eligiendo un t&iacute;tulo que finalmente no le gusta. Andrea, graduada en Comunicaci&oacute;n Audiovisual, est&aacute; de acuerdo: &ldquo;Dir&iacute;a que la raz&oacute;n principal es la econom&iacute;a del tiempo (...) Saber que vas a &lsquo;invertir&rsquo; parte de tu tiempo en ver algo que te gusta o te hace sentir mejor es una apuesta segura y satisfactoria&rdquo;.
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            <span class="title">
                &quot;Que el planteamiento de la serie se base en estar sentadas tomando un café hablando de lo que les preocupa nos da una sensación de calidez&quot;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Selene suele recurrir a ellas cuando est&aacute; triste; &Aacute;lvaro, declarado fan de <em>The Office,</em> tambi&eacute;n cuando est&aacute; triste o cuando ha encadenado un par de series que no le han gustado; a Jorge, aficionado a la animaci&oacute;n, le acompa&ntilde;an en las horas del desayuno, comida o cena; Jaime, por su parte, comparte pel&iacute;culas de confort con su familia, y las eligen cuando no se ponen de acuerdo en qu&eacute; ver.
    </p><p class="article-text">
        Es probable que muchas de estas razones nos resulten familiares, o incluso que compartamos motivaciones similares. Pero lo interesante es que no se trata solo de sensaciones personales o una costumbre aislada: desde la ciencia y la psicolog&iacute;a se ha explicado por qu&eacute; nos resulta tan placentero y reconfortante repetir contenidos que ya conocemos.
    </p><h2 class="article-text">La psicolog&iacute;a detr&aacute;s del <em>comfort watching</em></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando nos sentimos mal, ansiosos, estresados, enfadados o tristes, las personas experimentamos un estado de desregulaci&oacute;n emocional, lo cual nos lleva a buscar conductas que nos ayuden a regular este estado. Y, una de esas conductas que regula nuestro estado emocional, es volver a ver una peli o serie que nos gust&oacute; en el pasado&rdquo;. As&iacute; lo explica el psic&oacute;logo Adri&aacute;n Quevedo, quien a&ntilde;ade a elDiario.es: &ldquo;Esto se debe al efecto del aprendizaje que tuvimos en el momento de ver la pel&iacute;cula. Cuando viste esa peli o serie que tanto te encanta, no es solo que te encantase, sino que te generaba sensaciones agradables y eso tu sistema lo recuerda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde la neuropsicolog&iacute;a, expone Dalia Rodr&iacute;guez, se explica que &ldquo;lo familiar reduce la incertidumbre y la carga cognitiva: al conocer tramas y desenlaces, el cerebro comete menos &lsquo;errores de predicci&oacute;n&rsquo;, procesa m&aacute;s f&aacute;cil lo que ve y eso se siente agradable y seguro&rdquo;. As&iacute;, lo que procesamos con menos esfuerzo &mdash;un cap&iacute;tulo de <em>Las chicas Gilmore</em> que ya hemos visto muchas veces&mdash;, &ldquo;gusta m&aacute;s y se percibe como m&aacute;s verdadero/seguro&rdquo;. Lo conocido nos aleja del estado de alerta que puede provocar una serie o pel&iacute;cula que no hemos visto, donde no sabemos cu&aacute;l ser&aacute; el desenlace y estamos constantemente tratando de adivinar qu&eacute; va a pasar. En una serie que ya conocemos, sabemos qu&eacute; va a ocurrir y eso genera tranquilidad: no hay sobresaltos ni incertidumbre, solo una secuencia que nos puede generar confort y tranquilidad, un &ldquo;espacio seguro&rdquo;.  
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando viste esa peli o serie que tanto te encanta, no es solo que te encantase, sino que te generaba sensaciones agradables y eso tu sistema lo recuerda</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Adrián Quevedo</span>
                                        <span>—</span> psicólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En conversaci&oacute;n con elDiario.es, Rodr&iacute;guez explica c&oacute;mo la novedad y la repetici&oacute;n activan placeres distintos en el cerebro. Lo nuevo genera una peque&ntilde;a sorpresa que libera dopamina, &ldquo;la se&ntilde;al de inter&eacute;s y recompensa&rdquo;, y despierta la curiosidad. &ldquo;Por eso lo nuevo nos engancha, nos mueve a explorar y rompe el tedio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con la repetici&oacute;n, el mecanismo es casi opuesto. &ldquo;Como ya sabemos lo que viene, el cerebro lo procesa con m&aacute;s facilidad y hay menos incertidumbre&rdquo;, explica. En ese contexto, la am&iacute;gdala &mdash;nuestro detector interno de amenaza&mdash; baja la guardia y se activa &ldquo;el modo parasimp&aacute;tico del sistema nervioso&rdquo;, ese estado corporal de descanso y restauraci&oacute;n que estabiliza la respiraci&oacute;n y el pulso. A ello se suma algo emocional: la sensaci&oacute;n de pertenencia. &ldquo;Los personajes, m&uacute;sicas o lugares familiares nos cobijan, nos devuelven una idea de hogar&rdquo;, dice Rodr&iacute;guez. En definitiva, la novedad exige energ&iacute;a y atenci&oacute;n, mientras que la repetici&oacute;n ofrece descanso y seguridad, como si el cerebro se dejara llevar por un &ldquo;piloto autom&aacute;tico amable&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Conectar con una versi&oacute;n de ti que ya no existe&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La nostalgia tambi&eacute;n ocupa un papel importante a la hora de decidir volver a ver un t&iacute;tulo que ya conocemos. Para Carla Crespo, escritora y autora de novela rom&aacute;ntica, &ldquo;volver a leer un libro que ya has le&iacute;do o volver a ver una serie o pel&iacute;cula que ya conoces es algo tan sencillo como volver a casa de tus padres cuando eres adulto, vuelves a ese lugar donde fuiste feliz y te sent&iacute;as seguro (...) Volver a ver una serie como <em>Las chicas Gilmore </em>es alejarte de la realidad y vivir en una burbuja de felicidad, aunque sea un ratito&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Prieto coincide en que revisitar nuestras series y pel&iacute;culas de confianza &ldquo;ya no es solamente una forma de sentirnos m&aacute;s seguras, sino que es tambi&eacute;n una forma de conectar con una versi&oacute;n de ti que ya no existe&rdquo;, aquella que ve&iacute;a las pel&iacute;culas de peque&ntilde;a con su familia o estaba descubriendo su serie favorita en su adolescencia. En definitiva, la nostalgia es &ldquo;una emoci&oacute;n social que aumenta conexi&oacute;n, significado, optimismo y regulaci&oacute;n del &aacute;nimo&rdquo;, y que puede estar detr&aacute;s de esas tardes de marat&oacute;n, seg&uacute;n Rodr&iacute;guez.
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                    alt="&quot;Volver a ver una serie como ‘Las chicas Gilmore’ es alejarte de la realidad y vivir en una burbuja de felicidad, aunque sea un ratito&quot;."
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                &quot;Volver a ver una serie como ‘Las chicas Gilmore’ es alejarte de la realidad y vivir en una burbuja de felicidad, aunque sea un ratito&quot;.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Esto de nuevo tiene explicaci&oacute;n para el psic&oacute;logo Quevedo, quien se&ntilde;ala c&oacute;mo las &uacute;ltimas generaciones han crecido con la televisi&oacute;n desde peque&ntilde;os, &ldquo;hemos aprendido que tambi&eacute;n las pelis y series pueden ser elementos de regulaci&oacute;n emocional y hemos tenido mucha mayor disponibilidad tecnol&oacute;gica que las generaciones anteriores&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Revisionado como revoluci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La vor&aacute;gine de estrenos de series y pel&iacute;culas &mdash;tanto en plataformas de <em>streaming</em> como en la gran pantalla&mdash; hace pr&aacute;cticamente imposible que estemos al d&iacute;a. Incluso para Prieto, que se dedica a ello, asegura que la avalancha de estrenos resulta imposible de abarcar. La especialista en cine est&aacute; segura de que esta es otra de las razones por las que nos decantamos por lo conocido: &ldquo;Es m&aacute;s c&oacute;modo volver a ver algo que ya conocemos, que s&eacute; que me va a hacer sentir a gusto, que me va a hacer desconectar un rato de nuestro frenes&iacute; diario&rdquo; antes que enfrentarnos a la incertidumbre de lo nuevo.
    </p><p class="article-text">
        Andrea Mart&iacute;nez, creadora de contenido y divulgadora cultural, est&aacute; segura de que llegamos al oto&ntilde;o deseando cambiar las din&aacute;micas de verano, y series como <em>Las chicas Gilmore</em> nos apetecen porque &ldquo;nos permiten parar&rdquo;. &ldquo;Parece que todo hay que hacerlo por la est&eacute;tica (es un poco la dictadura de las redes sociales) y creo que en verano acabamos hartos de ver grandes viajes a trav&eacute;s de la pantalla y de <a href="https://www.eldiario.es/era/imposible-llegar-atrofiado-capacidad-disfrutar-grandes-planes_1_12508495.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hacer muchos planes</a> que, generalmente, son aspiracionales y que casi nadie se puede permitir. Esa est&eacute;tica confort es mucho m&aacute;s alcanzable y, al mismo tiempo, llena algo que necesitamos en la sociedad actual: crear un espacio de calma en el que no haya que hacer nada ni descubrir nada nuevo&rdquo;, escribe.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es más cómodo volver a ver algo que ya conocemos, que sé que me va a hacer sentir a gusto, que me va a hacer desconectar un rato de nuestro frenesí diario</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Belén Prieto</span>
                                        <span>—</span> periodista especializada en cine y televisión
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para Prieto, el <em>comfort watching</em> puede llegar a convertirse en un &ldquo;refugio&rdquo;, una manera de &ldquo;parar&rdquo;, &ldquo;frenar&rdquo; o incluso &ldquo;escapar&rdquo; de la rutina diaria que nos absorbe y nos presiona a ser constantemente productivos y estar ocupados continuamente con nuevas experiencias. Al encontrar un respiro en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a &mdash;en forma de serie o pel&iacute;cula de confianza&mdash;, &ldquo;nos aferramos a ella&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando la sociedad y el mundo laboral premian la productividad extrema, para Mart&iacute;nez, &ldquo;consumir algo que ya has consumido es toda una revoluci&oacute;n&rdquo;. La divulgadora est&aacute; segura de que &ldquo;todo eso nos hace reencontrarnos con la calma, no necesitas leer o ver esa serie corriendo, nadie la est&aacute; comentando ya, nadie la va a estropear&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En un mundo que nos empuja a no parar nunca, volver a lo conocido se convierte en un gesto simple pero poderoso: elegir la quietud frente a la prisa. Quiz&aacute; por eso, cada oto&ntilde;o, regresamos a Stars Hollow o a cualquier otro lugar donde ya sabemos lo que va a pasar, pero donde &mdash;por un rato&mdash; todo es tranquilo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anabel Cuevas Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/otono-volvemos-ver-chicas-gilmore-queramos-quedar-amigas_1_12678542.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Oct 2025 19:52:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué cada otoño volvemos a ver ‘Las chicas Gilmore’: "Hace que queramos quedar con nuestras amigas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Series,Otoño,Psicología,Redes sociales,Películas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Me siento mal por quedarme en casa": cómo se ha atrofiado nuestra capacidad de disfrutar sin grandes planes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/imposible-llegar-atrofiado-capacidad-disfrutar-grandes-planes_1_12508495.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a5ae0274-ac4a-4b03-b1c0-484c22e52884_16-9-discover-aspect-ratio_default_1124140.jpg" width="4711" height="2650" alt="&quot;Me siento mal por quedarme en casa&quot;: cómo se ha atrofiado nuestra capacidad de disfrutar sin grandes planes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En una sociedad que premia la novedad y la exposición constante, el ocio deja de ser disfrute para convertirse en una forma más de validación. Si no estás haciendo algo interesante, da la sensación de que te estás quedando atrás</p><p class="subtitle">Entrevista - Juan Evaristo, filósofo: “La libertad tiene que ver con descansar a pierna suelta y no con moverse como pollos sin cabeza”</p></div><p class="article-text">
        El verano es sin&oacute;nimo de luz, calor y (para algunas personas) m&aacute;s tiempo libre. Con &eacute;l llegan tambi&eacute;n las ganas o la presi&oacute;n por aprovecharlo, de hacer planes, de no quedarse quieto. Lo que antes depend&iacute;a de recomendaciones de amigos, publicidad o pura improvisaci&oacute;n, ahora est&aacute; al alcance de un <a href="https://www.tiktok.com/search?q=planes%20de%20verano&amp;t=1751614402531" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">clic</a> en redes sociales: &ldquo;Los 10 mejores planes este mes de julio en Barcelona&rdquo;, &ldquo;Planazos gratis anticalor en Madrid&rdquo;, &ldquo;5 planes para hacer este verano con amigas&rdquo;...
    </p><p class="article-text">
        Los y las creadoras de contenido de viajes y experiencias llegan a esta &eacute;poca con los perfiles cargados de ideas para sus seguidores. Desde cafeter&iacute;as hasta piscinas naturales, pasando por museos o escapadas rurales, todo es susceptible de ser recomendado. 
    </p><p class="article-text">
        Esta exposici&oacute;n constante a nuevas experiencias diarias, siempre m&aacute;s visuales y espectaculares que las anteriores, puede alterar nuestra relaci&oacute;n con el <a href="https://www.eldiario.es/era/pagar-festival-plazos-pedir-minicredito-irte-vacaciones-compra-ahora-paga-despues-turbocapitalismo-plazos_1_12351749.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ocio</a>, empuj&aacute;ndonos a desear vivencias que quiz&aacute;s no habr&iacute;amos considerado de no haberlas visto en redes. Este tipo de contenido puede abrirnos la puerta a actividades que no habr&iacute;amos descubierto de otro modo y a ayudarnos a salir de la rutina. Pero, al mismo tiempo, tambi&eacute;n puede despertar una sensaci&oacute;n de estar desaprovechando el tiempo si no acudimos al &uacute;ltimo evento, no hemos probado ese <em>buffet</em> viral o no estamos yendo a un concierto un martes. 
    </p><h2 class="article-text">De vivirlo a compartirlo: el ocio en tiempos de redes</h2><p class="article-text">
        Lo que antes entend&iacute;amos como ocio &mdash;un momento de desconexi&oacute;n, improvisaci&oacute;n o simple descanso&mdash; ha empezado a parecerse m&aacute;s a una agenda que hay que llenar. Las redes no solo ampl&iacute;an las opciones, tambi&eacute;n instauran un ritmo y una est&eacute;tica: el ocio debe ser compartible, visualmente atractivo y, a ser posible, distinto cada vez. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.instagram.com/cristigranados/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cristina Granados</a>, periodista y creadora de contenido sevillana, recuerda c&oacute;mo &ldquo;antes planteabas ir a comer, tomar unas tapas o ir al cine, pero la llegada de las redes sociales ha abierto un abanico de opciones que no sab&iacute;as que exist&iacute;an, o incluso se han creado nuevas experiencias. Ahora hay talleres de pendientes, tardes para pintar cuadros mientras se bebe vino, lanzamiento de hachas&hellip;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Nerea Rodr&iacute;guez (<a href="https://www.instagram.com/ohlileven/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">@ohlileven</a>), con m&aacute;s de 350 mil seguidores en Instagram y TikTok, tiene claro que las redes sociales est&aacute;n cambiando nuestra forma de entender el tiempo libre. Aunque Rodr&iacute;guez ha conseguido convertir sus <em>hobbies</em> &mdash;viajar y proponer planes&mdash; en su trabajo, reconoce la presi&oacute;n constante por mostrar una vida activa. &ldquo;A veces me siento mal por quedarme en casa o tomarme una cerveza en el bar de abajo sin grabarlo&rdquo; mientras que otras personas comparten sus planes; &ldquo;es muy f&aacute;cil compararte con perfiles que est&aacute;n constantemente yendo a eventos y haciendo de todo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Granados est&aacute; de acuerdo en que esta presi&oacute;n no es solo para los usuarios de redes, sino tambi&eacute;n para los creadores. &ldquo;Hay semanas en las que no he publicado y pienso: &lsquo;No puedo estar sin ense&ntilde;ar nada, tengo que sacar cosas diferentes o ver qu&eacute; ha llegado nuevo a Sevilla'. Es una autoexigencia que nos ponemos, y esta din&aacute;mica al final se contagia&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La exposición constante a ‘planes perfectos, viajes espectaculares o momentos de felicidad extrema’ que vemos en redes sociales, puede tener un impacto significativo en nuestra salud mental, ya que se activa el mecanismo de la comparación social</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laura Gómez Mirón</span>
                                        <span>—</span> Psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La exposici&oacute;n constante a &lsquo;planes perfectos, viajes espectaculares o momentos de felicidad extrema&rsquo; que vemos en redes sociales, puede tener un impacto significativo en nuestra salud mental, ya que se activa el mecanismo de la comparaci&oacute;n social&rdquo;, explica a este diario la psic&oacute;loga Laura G&oacute;mez Mir&oacute;n. Esta comparaci&oacute;n no es algo nuevo &mdash;en los a&ntilde;os 50 ya se hablaba de una <a href="https://psicologiaymente.com/social/teoria-comparacion-social-festinger" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Teor&iacute;a de la Comparaci&oacute;n Social</a>&mdash;, pero en el contexto de las redes &eacute;sta se hace con &ldquo;versiones altamente filtradas y editadas de la vida de los dem&aacute;s&rdquo;. Algo que, seg&uacute;n G&oacute;mez Mir&oacute;n, puede activar emociones como frustraci&oacute;n, envidia o tristeza, y reforzar creencias disfuncionales del tipo: &ldquo;Yo deber&iacute;a estar viviendo algo parecido&rdquo; o &ldquo;mi vida es menos valiosa si no es as&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las redes muestran casi siempre los mejores momentos: viajes alrededor del mundo, celebraciones por todo lo alto... Lo cotidiano queda fuera, y lo que vemos una y otra vez son vidas que parecen estar siempre en movimiento, siempre aprovechando el tiempo en las &uacute;ltimas experiencias virales. Para <a href="https://manuelcassinello.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manuel Cassinello</a> Marco, psiquiatra y psic&oacute;logo en la cl&iacute;nica hom&oacute;nima, las redes sociales promueven un modelo de validaci&oacute;n centrado en la visibilidad, lo inmediato y lo llamativo. Esto, dice, termina reforzando una idea distorsionada del valor personal, en la que lo que cuenta no es tanto lo que vivimos o sentimos, sino lo que puede compartirse. La hiperactividad, la espontaneidad y lo excepcional se convierten en sin&oacute;nimos de valor personal. En ese imaginario, quien no est&aacute; generando planes constantes parece estar &ldquo;desaprovechando la vida&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El FOMO y la trampa del plan perfecto</h2><p class="article-text">
        A esa exposici&oacute;n constante a planes, logros y experiencias aparentemente perfectas se le suma otra capa: el <a href="https://www.eldiario.es/era/la-cultura-del-sold-out-capitalismo-ocio-entretenimiento_129_10889460.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FOMO</a> <em>(Fear Of Missing Out)</em> o miedo a estar perdi&eacute;ndose algo. En redes sociales el ocio se presenta como una forma de validaci&oacute;n social: salir, viajar, hacer planes originales o estar constantemente activo se asocia al &eacute;xito o la felicidad. Esto crea un est&aacute;ndar impl&iacute;cito de lo que &ldquo;deber&iacute;amos&rdquo; estar haciendo con nuestro tiempo libre. Esa sensaci&oacute;n de no estar a la altura de lo que se proyecta como &ldquo;vida ideal&rdquo; puede generar culpa, ansiedad o agotamiento.
    </p><p class="article-text">
        Cassinello Marco advierte del peligro de interiorizar que el &eacute;xito vital consiste en emular lo que vemos en redes &mdash;olvidando que lo que se nos muestra son instantes cuidadosamente seleccionados o incluso &ldquo;fabricados&rdquo;&mdash;, ya que podemos llegar a un punto en el que el tiempo libre pierda sentido si no se traduce en experiencias altamente estimulantes o compartibles. &ldquo;El ocio se transforma en una nueva forma de rendimiento social, donde hay que disfrutar, demostrarlo y hacerlo de forma constante&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las redes sociales han cambiado 100% nuestro tiempo libre, cómo vivimos el ocio y cómo invertimos nuestro tiempo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nerea Rodríguez</span>
                                        <span>—</span> Valencia planea
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los propios creadores de contenido son conscientes de esta din&aacute;mica. Desde <a href="https://www.instagram.com/valenciaplanea/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Valencia planea</a>, una plataforma dedicada a las recomendaciones de ocio en esta ciudad, confiesan: &ldquo;Parece que si no est&aacute;s viajando, comiendo algo incre&iacute;ble o yendo a un sitio <em>&lsquo;wow&rsquo;</em>, no est&aacute;s aprovechando la vida&rdquo;. Nerea Rodr&iacute;guez est&aacute; de acuerdo: &ldquo;Las redes sociales han cambiado 100% nuestro tiempo libre, c&oacute;mo vivimos el ocio y c&oacute;mo invertimos nuestro tiempo (...) En demasiadas ocasiones lo malgastamos viendo lo que hacen otros&rdquo;. Denuncia c&oacute;mo estamos m&aacute;s pendientes de las experiencias de los dem&aacute;s (compar&aacute;ndonos y deseando ser part&iacute;cipes de ellas) que de disfrutar nuestros propios planes. 
    </p><p class="article-text">
        Como explica G&oacute;mez Mir&oacute;n, dado que las redes sociales favorecen lo espectacular, lo inmediato y lo visual, se refuerza la creencia de que lo cotidiano, lo simple o incluso el descanso sin planes no tiene valor. Esto hace que en el <a href="https://lauragomezmiron.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centro de Psicolog&iacute;a Laura G&oacute;mez Mir&oacute;n</a> vean, seg&uacute;n cuenta la psic&oacute;loga, c&oacute;mo muchas personas empiezan a decir &ldquo;s&iacute;&rdquo; a planes que no desean, o se sienten inc&oacute;modas si no tienen nada que contar o compartir.
    </p><h2 class="article-text">Sobrecarga de est&iacute;mulos</h2><p class="article-text">
        Cuando estamos expuestos de forma constante a est&iacute;mulos llamativos, vidas aceleradas y planes que parecen no parar, se puede ver modificada la forma en la que percibimos y valoramos nuestro propio tiempo libre. Especialmente en momentos de vulnerabilidad emocional o baja autoestima, este tipo de contenido puede actuar como un detonante. &ldquo;Esta din&aacute;mica puede activar sentimientos de exclusi&oacute;n, soledad y autoexigencia, generando una sensaci&oacute;n constante de que nuestra vida es insuficiente o poco significativa&rdquo;, explica Cassinello Marco.
    </p><p class="article-text">
        Y se&ntilde;ala que esto puede tener un impacto real sobre nuestro sistema de recompensa: &ldquo;El ocio deja de ser disfrute y se convierte en una exigencia m&aacute;s&rdquo;. La psic&oacute;loga G&oacute;mez Mir&oacute;n advierte sobre c&oacute;mo<strong> &ldquo;</strong>lo cotidiano deja de resultarnos atractivo porque nos hemos habituado a un nivel constante de novedad, intensidad y exposici&oacute;n que dif&iacute;cilmente se encuentra en la vida real. Al tener el sistema nervioso constantemente expuesto a est&iacute;mulos r&aacute;pidos, variados y visualmente impactantes &mdash;como los que vemos en redes sociales&mdash;, actividades sencillas como leer, cocinar o simplemente estar en silencio pueden parecer planas o incluso inc&oacute;modas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Lo mejor nunca se sube&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La sociedad actual a menudo asocia el valor personal con la productividad, un pensamiento que tambi&eacute;n afecta a nuestra manera de percibir el tiempo libre. Ahora <a href="https://www.eldiario.es/era/renunciar-al-ocio-para-seguir-trabajando_1_11420394.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;descansamos para rendir m&aacute;s&rdquo;</a>, &ldquo;nos tomamos una pausa para recargar&rdquo;, o buscamos que el ocio sea &uacute;til, compartible o visualmente atractivo. Por ello, psic&oacute;logas como G&oacute;mez Mir&oacute;n reivindican desvincular el descanso y la productividad, recuperando el aburrimiento y los planes m&aacute;s pausados. Cassinello Marco considera fundamental &ldquo;revalorizar lo no visible: aquellas actividades que nos reconectan con nuestro cuerpo, nuestras relaciones significativas y nuestros intereses profundos, aunque no sean compartidos. Preguntarnos si lo que hacemos lo elegimos desde el deseo o desde la presi&oacute;n social es una clave terap&eacute;utica de gran valor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como dice Bad Bunny: <a href="https://www.tiktok.com/discover/lo-mejor-nunca-se-sube" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Lo mejor nunca se sube&rdquo;</a>. La frase, sacada de su canci&oacute;n <em>Me fui de vacaciones</em>, sugiere que los mejores momentos no siempre son los que se publican, sino los que se viven. Una afirmaci&oacute;n que, curiosamente, ha terminado convertida en una <a href="https://www.tiktok.com/discover/lo-mejor-nunca-se-sube" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tendencia</a> bajo la que se suben v&iacute;deos que normalmente no se publicar&iacute;an, pero que terminan viendo la luz por lo graciosos o absurdos. 
    </p><p class="article-text">
        Algunos perfiles en redes sociales ya buscan alejarse de la viralidad para apostar por planes m&aacute;s sencillos y alejados del consumo. En Valencia Planea, por ejemplo, promueven la idea de &ldquo;reconectar con lo cotidiano&rdquo;, recordando que muchas veces las mejores tardes no cuestan nada: un paseo, un mercado o una ruta tranquila. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque muchas de estas cuentas terminan sugiriendo planes de pago, otras ponen en valor planes gratuitos disponibles que suelen pasar desapercibidos. Exposiciones gratuitas, jardines p&uacute;blicos, clubs de deporte, conciertos al aire libre o actividades culturales son solo algunos ejemplos de iniciativas que invitan a disfrutar sin gastar. Recuperar este ocio accesible y cercano es para estas comunidades digitales una forma de contrarrestar la l&oacute;gica consumista que domina las redes sociales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anabel Cuevas Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/imposible-llegar-atrofiado-capacidad-disfrutar-grandes-planes_1_12508495.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Aug 2025 20:02:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Me siento mal por quedarme en casa": cómo se ha atrofiado nuestra capacidad de disfrutar sin grandes planes]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a5ae0274-ac4a-4b03-b1c0-484c22e52884_16-9-discover-aspect-ratio_default_1124140.jpg" width="4711" height="2650"/>
      <media:keywords><![CDATA[Internet,Vacaciones,Ocio,Cultura,Conciertos,Descanso,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El discurso sobre equilibrio hormonal toma las redes: “Nos venden autocuidado, pero es otra forma de disciplina”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/discurso-equilibrio-hormonal-toma-redes-venden-autocuidado-forma-disciplina_1_12515154.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8f060081-9389-46e7-bc89-50942c94334c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El discurso sobre equilibrio hormonal toma las redes: “Nos venden autocuidado, pero es otra forma de disciplina”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las hormonas se han colado en la conversación sobre bienestar como una especie de llave maestra para “arreglarlo todo”, desde la piel hasta el estado de ánimo. Pero los expertos advierten: tras ese discurso se esconden marketing, diagnósticos simplistas y una nueva forma de presión sobre el cuerpo</p><p class="subtitle">Marian Rojas Estapé y la falacia de la química cerebral: “Es pensamiento neoliberal disfrazado de neurociencia”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Te sientes desmotivado, apagado, con la mente en un mill&oacute;n de cosas sin capacidad de hacer nada? Igual es que tus hormonas necesitan un impulso, &iquest;te lo has planteado?&rdquo;; &ldquo;Cinco suplementos para ayudar a equilibrar tus hormonas y recuperar la paz interior (y exterior)&rdquo;; <em>&ldquo;Tips</em> para regular tus hormonas&rdquo;... V&iacute;deos como estos abundan en redes sociales como <a href="https://www.eldiario.es/temas/tiktok/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">TikTok</a> y suman cientos de miles de visualizaciones, reflejando una nueva dimensi&oacute;n del bienestar que ha ganado fuerza en los &uacute;ltimos a&ntilde;os: el equilibrio hormonal.
    </p><p class="article-text">
        Esta tendencia inunda las redes y las librer&iacute;as. Creadores de contenido de todo tipo, con o sin formaci&oacute;n en endocrinolog&iacute;a, aprovechan el inter&eacute;s por entender nuestro cuerpo y cuidarnos para viralizarse o promocionar productos. 
    </p><p class="article-text">
        La complejidad del sistema endocrino &mdash;la red encargada de producir y liberar hormonas&mdash; hace que sea muy complicado crear contenido de rigor que a la vez sea atractivo y dure menos de un minuto. La endocrinolog&iacute;a es una de las especialidades m&aacute;s complejas de la medicina, seg&uacute;n se&ntilde;ala a elDiario.es Gemma Sesmilo Le&oacute;n, del Servicio de Endocrinolog&iacute;a y Nutrici&oacute;n del Hospital Universitari Dexeus en Barcelona. Para explicar de forma sencilla el sistema endocrino, la doctora describe las hormonas como sustancias qu&iacute;micas mensajeras que se producen principalmente en gl&aacute;ndulas como la hip&oacute;fisis, el p&aacute;ncreas o los ovarios y viajan por la sangre hasta su destino (que puede ser un &oacute;rgano o c&eacute;lulas), donde desencadenan respuestas como regular el crecimiento, el ciclo menstrual, el sue&ntilde;o, la saciedad, el apetito o la respuesta al estr&eacute;s. Como resume Sesmilo Le&oacute;n, el cuerpo humano tiene &ldquo;cientos de hormonas&rdquo; que trabajan de forma coordinada para mantener el equilibrio interno.
    </p><p class="article-text">
        Debido a su complejidad, Silvia Gonz&aacute;lez Mart&iacute;nez, miembro del Grupo de Trabajo de Patolog&iacute;a Tiroidea de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Endocrinolog&iacute;a y Nutrici&oacute;n, advierte sobre el peligro de que en redes sociales se difundan &ldquo;afirmaciones para las que, en muchos casos, no hay respaldo cient&iacute;fico suficiente&rdquo;. Es lo que ocurre con los v&iacute;deos que intentan diagnosticar desequilibrios hormonales a partir de s&iacute;ntomas muy gen&eacute;ricos &mdash;como cansancio sin causa aparente, acn&eacute; persistente, cambios de &aacute;nimo o problemas para dormir&mdash;, buscando que el mayor n&uacute;mero posible de personas se sienta identificada.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7375317184278531334"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">As&iacute; se monetiza el sistema endocrino</h2><p class="article-text">
        El inter&eacute;s creciente por el equilibrio hormonal no solo responde a una preocupaci&oacute;n por la salud, sino tambi&eacute;n a un inter&eacute;s comercial. Libros, cursos, suplementos, consultas y programas personalizados: las hormonas se han convertido en una nueva v&iacute;a de negocio dentro del universo del autocuidado. El mensaje que transmiten es seductor: si entiendes tus hormonas, podr&aacute;s tener m&aacute;s control sobre tu vida y aliviar malestares para los que no has encontrado explicaci&oacute;n. Las redes sociales juegan un papel clave en este proceso, convirtiendo s&iacute;ntomas muy generales &mdash;como cansancio, acn&eacute; o falta de concentraci&oacute;n&mdash; en posibles se&ntilde;ales de un desequilibrio hormonal e impulsando as&iacute; el consumo de contenido (y productos) relacionados.
    </p><p class="article-text">
        Echando un vistazo a los t&iacute;tulos de algunos de los &uacute;ltimos libros publicados sobre salud hormonal se observa un discurso com&uacute;n: <em>Conoce tus hormonas. Cuida tus emociones</em>;<em> Tus hormonas importan</em>;<em> Hackea tus hormonas</em>;<em> El equilibrio perfecto</em>;<em> Toma el control de tus hormonas</em>. Todos apelan a una idea de poder personal y autocontrol, como si entender nuestro sistema hormonal fuera la clave definitiva para alcanzar el bienestar y la calma. La promesa no es solo de salud, sino de transformaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Estas publicaciones y 'cursos milagrosos' ofrecen consejos desde diferentes frentes: la alimentaci&oacute;n, el ejercicio f&iacute;sico, el sue&ntilde;o o la gesti&oacute;n emocional y del estr&eacute;s. Aunque se presentan como pautas espec&iacute;ficas para &ldquo;equilibrar las hormonas&rdquo;, los expertos aclaran que en realidad son recomendaciones generales para llevar una vida m&aacute;s saludable y menos sedentaria (cuyos beneficios no se limitan al sistema hormonal). La doctora Gemma Sesmilo Le&oacute;n insiste en que lo adecuado ser&iacute;a explicar que estos cambios &ldquo;van a ayudar a tu salud en general&rdquo;. Sin embargo, se venden con la etiqueta de &ldquo;consejo hormonal&rdquo; para captar la atenci&oacute;n del p&uacute;blico y aumentar las ventas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El mensaje que transmiten es seductor: si entiendes tus hormonas, podrás tener más control sobre tu vida y aliviar malestares para los que no has encontrado explicación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Juan Jos&eacute; Corrales Hern&aacute;ndez, catedr&aacute;tico em&eacute;rito de la Universidad de Salamanca y miembro de la junta directiva de la<a href="https://www.seen.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Sociedad Espa&ntilde;ola de Endocrinolog&iacute;a y Nutrici&oacute;n (SEEN)</a>, explica que las medidas generales para favorecer el buen funcionamiento de las hormonas y del sistema endocrino &ldquo;son bien conocidas&rdquo;: llevar una vida saludable, seguir una dieta variada (como la mediterr&aacute;nea) y hacer ejercicio de forma regular. En resumen: consejos que no requieren pagar un curso &ldquo;especializado en hormonas&rdquo; de los que se <a href="https://www.tiktok.com/@nathalymarcus/video/7146315286587772165?is_from_webapp=1&amp;sender_device=pc&amp;web_id=7483552107220665878" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anuncian en redes sociales</a>. 
    </p><p class="article-text">
        No es que no debamos seguir las recomendaciones de estos v&iacute;deos y libros o que estas sean perjudiciales: la cuesti&oacute;n es que se venden como algo espec&iacute;fico, cuando en realidad son los mismos consejos de siempre &mdash;comer bien, dormir mejor, moverse m&aacute;s&mdash; envueltos en un nuevo lenguaje que promete soluciones r&aacute;pidas y control total sobre el cuerpo.
    </p><h2 class="article-text">No todo es hormonal</h2><p class="article-text">
        Estar irritable antes de la regla no siempre significa que tengas un desequilibrio de estr&oacute;genos, tener la piel grasa no tiene que ir ligado a un problema de testosterona o sentirse sin energ&iacute;a no es necesariamente culpa de la tiroides. Tener tal cantidad de hormonas distintas en el cuerpo hace que hablar de desequilibrio hormonal sea algo demasiado ambiguo y complejo.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, las hormonas influyen de una manera crucial en el comportamiento de nuestro cuerpo. Sin embargo, en algunos v&iacute;deos y publicaciones parece haber una predisposici&oacute;n a atribuir a las hormonas todo tipo de problemas (y soluciones). Es el caso de Marian Rojas Estap&eacute;, la famosa psiquiatra que ha sido cuestionada por su <a href="https://www.eldiario.es/era/marian-rojas-estape-falacia-quimica-cerebral-pensamiento-neoliberal-disfrazado-neurociencia_1_12070782.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reduccionismo biol&oacute;gico &ndash;centrado en la qu&iacute;mica hormonal&ndash; y su desconexi&oacute;n con la realidad social</a>. Esta autora superventas atribuye el malestar emocional a una desregulaci&oacute;n qu&iacute;mica de hormonas como la dopamina y el cortisol &mdash;las conocidas como hormona del estr&eacute;s y la felicidad&mdash;, ignorando el resto de posibles factores. 
    </p><p class="article-text">
        Las psic&oacute;logas advierten del peligro de &ldquo;desplazar el foco del malestar hacia el interior del cuerpo, como si todo se redujera a un desequilibrio hormonal, una dieta incorrecta o una mala gesti&oacute;n emocional&rdquo;. As&iacute; lo explica <a href="http://www.martamediano.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marta Mediano</a>, psic&oacute;loga feminista, que ironiza: &ldquo;&iquest;Tienes ansiedad? Entonces es tu cortisol. &iquest;Te sientes cansada o desmotivada? Ser&aacute; tu ciclo menstrual. Pero rara vez se nombra lo evidente: que tal vez dedicas <a href="https://www.eldiario.es/era/perdona-pagas-alquiler-jovenes-responden-pregunta-viral-evidencia-calvario-casa_1_10395644.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de la mitad de tu sueldo en pagar un alquiler</a> abusivo, que te enfrentas a un entorno laboral hostil cada d&iacute;a o que <a href="https://www.eldiario.es/nidos/pedir-excedencia-verano-cuidar-hijos-sale-barato-no-trabajar-pagar-campamentos_1_12428427.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">te falta una red de apoyo real en la crianza de tus hijas</a>&rdquo;.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7381683979642047750"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Cuando se habla del malestar como algo exclusivamente interno, biol&oacute;gico o personal, se invisibilizan las condiciones estructurales que pueden producir este malestar, y como explica Mediano, podemos llegar a creer &ldquo;que el problema somos nosotras, que estamos fallando. Que no sabemos cuidarnos, que no estamos haciendo &lsquo;lo suficiente&rsquo; para sentirnos bien&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, los expertos advierten sobre la simplificaci&oacute;n de los trastornos hormonales que se describen en redes sociales. Cansancio, cambios de humor, ca&iacute;da del pelo o acn&eacute; son algunos de los s&iacute;ntomas que se atribuyen a las hormonas en estos v&iacute;deos virales. Como reconoce Corrales Hern&aacute;ndez, hay ciertos s&iacute;ntomas que pueden dar pistas sobre un posible problema hormonal, pero desde su experiencia afirma que &ldquo;lo m&aacute;s com&uacute;n es que no sean consecuencia de un trastorno hormonal&rdquo;. Pone como ejemplo la ca&iacute;da del pelo, que suele tener &ldquo;m&aacute;s factores gen&eacute;ticos que endocrinos&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">El cuidado de las hormonas, &ldquo;una nueva forma de disciplina&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La l&oacute;gica del &ldquo;equilibrio hormonal&rdquo; se vende como una soluci&oacute;n casi m&aacute;gica, una receta universal para el malestar, pero para la psic&oacute;loga Mediano refuerza en realidad una idea muy antigua: &ldquo;Que hay algo en nosotras que no funciona y que hay que corregir&rdquo;. Es un a&ntilde;adido m&aacute;s que sufren las mujeres: ya no es suficiente con la dieta, la depilaci&oacute;n o el maquillaje, ahora se a&ntilde;aden los suplementos hormonales, la rutina <em>&ldquo;hormon-friendly&rdquo;</em> o el estilo de vida regulado. 
    </p><p class="article-text">
        Todo ello bajo una apariencia de salud integral que, en realidad, sigue vendiendo la promesa de llegar a ser <a href="https://www.eldiario.es/era/mejor-version-desarrollo-personal_1_10862658.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;la versi&oacute;n mejorada&rdquo;</a> de nosotras mismas, seg&uacute;n Mediano. Lo que puede comenzar como una b&uacute;squeda de bienestar puede terminar convirti&eacute;ndose en una nueva forma de exigencia. &ldquo;Otra m&aacute;s, en el caso de las mujeres&rdquo;. &ldquo;Si no te sientes bien, es porque algo no est&aacute;s haciendo bien, la responsabilidad recae otra vez sobre ti&rdquo;, recalca la experta. &ldquo;Es muy perverso: se nos vende autocuidado, pero se nos entrega una nueva forma de disciplina&rdquo;. 
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7157991425911573765"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">Qui&eacute;n est&aacute; detr&aacute;s de la pantalla y los libros superventas</h2><p class="article-text">
        Las redes sociales son una herramienta capaz de impulsar el autoconocimiento y la curiosidad por la medicina o el conocimiento de nuestro cuerpo. Sin embargo, los expertos est&aacute;n de acuerdo en que debemos tener en cuenta qui&eacute;n est&aacute; detr&aacute;s de la pantalla o de los libros que hablan y dan consejos sobre hormonas. 
    </p><p class="article-text">
        Juan Jos&eacute; Corrales Hern&aacute;ndez asegura que &ldquo;los que m&aacute;s saben de hormonas son los endocrin&oacute;logos&rdquo;, aunque la ginecolog&iacute;a y salud reproductiva &ldquo;tambi&eacute;n tiene un componente hormonal importante&rdquo;. Por su parte, Gemma Sesmilo Le&oacute;n cree que hay distintas profesiones que pueden ser referentes en este campo, pero sobre todo alerta sobre &ldquo;los perfiles con voluntades ocultas&rdquo;, que &uacute;nicamente buscan hacer negocio con sus publicaciones. &ldquo;Me han llegado personas a consulta diciendo que han hecho mil cursillos, se han gastado todo el dinero, se han obsesionado y se lo han comprado todo, o incluso me dicen que se han ido a &lsquo;profesionales&rsquo; para buscar una causa [de su malestar] y les han tomado el pelo&rdquo;, explica la doctora.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me han llegado personas a consulta diciendo que han hecho mil cursillos, se han gastado todo el dinero, se han obsesionado y se lo han comprado todo, o incluso me dicen que se han ido a ‘profesionales’ para buscar una causa [de su malestar] y les han tomado el pelo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Dra. Gemma Sesmilo León</span>
                                        <span>—</span> Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitari Dexeus (Barcelona)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7247232401280159002"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Por ello los profesionales insisten en poner el foco en qui&eacute;n est&aacute; detr&aacute;s de este tipo de contenidos y cu&aacute;l es su formaci&oacute;n, ya que tener conocimientos sobre el sistema endocrino no es un requisito para divulgar en redes. Se demuestra con cuentas como la de <a href="https://www.tiktok.com/@maritarx" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">@maritarx</a> &mdash;piloto sin formaci&oacute;n m&eacute;dica&mdash;, que acumulan miles de visualizaciones en v&iacute;deos donde da consejos hormonales para <em>&ldquo;hackear&rdquo;</em> el cerebro. Tambi&eacute;n forman parte del ecosistema que difunde este tipo de mensajes <a href="https://www.tiktok.com/@nataliacastillo/video/7278346316541922566?is_from_webapp=1&amp;sender_device=pc&amp;web_id=7483552107220665878" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>coaches</em></a><a href="https://www.tiktok.com/@nataliacastillo/video/7278346316541922566?is_from_webapp=1&amp;sender_device=pc&amp;web_id=7483552107220665878" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> hormonales</a>, <a href="https://www.tiktok.com/@fitlooose/video/7244546442054978842?is_from_webapp=1&amp;sender_device=pc&amp;web_id=7483552107220665878" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrenadores personales</a>, perfiles centrados en <a href="https://www.tiktok.com/@myriam_medicinanatural/video/7247232401280159002?is_from_webapp=1&amp;sender_device=pc&amp;web_id=7483552107220665878" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contenido homeop&aacute;tico</a> o simplemente <em>influencers</em>. Incluso en el &aacute;mbito editorial, conviven los libros escritos por autores con bagaje m&eacute;dico con otros que simplemente aseguran estar &ldquo;autoformados en salud femenina y hormonal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como concluye la doctora Gemma Sesmilo Le&oacute;n, escuchar consejos sobre hormonas puede ser positivo si nos anima a llevar una vida m&aacute;s saludable, pero si creemos que tenemos un problema real lo adecuado es consultar a un profesional. En cuestiones de salud, la fuente importa, y no todo lo que suena convincente en redes est&aacute; respaldado por la ciencia. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anabel Cuevas Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/discurso-equilibrio-hormonal-toma-redes-venden-autocuidado-forma-disciplina_1_12515154.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Aug 2025 20:01:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El discurso sobre equilibrio hormonal toma las redes: “Nos venden autocuidado, pero es otra forma de disciplina”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Redes sociales,TikTok,Bienestar,Tendencias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No es salud, es lo de siempre: cómo la ‘operación bikini’ ha vuelto en su peor versión a través de las redes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/no-salud-operacion-bikini-vuelto-peor-version-traves-redes_1_12297270.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a0410dd2-b75b-4969-a4bc-f136af6e87fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No es salud, es lo de siempre: cómo la ‘operación bikini’ ha vuelto en su peor versión a través de las redes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Conseguir el 'summer glow up' o someterse a un reto de 75 días de ejercicios intensivo. El ideal de transformación para el verano ha cambiado: ya no se trata solo de adelgazar o tonificar, en tiempos de TikTok e Instagram, también incluye la piel, el pelo, las uñas… todo bajo el nombre de autocuidado</p><p class="subtitle">¿Qué es una talla “mediana”? La tendencia en redes que ha desatado un debate sobre la diversidad corporal
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;No cenes&rdquo;. &ldquo;Haz 10 minutos de abdominales y plancha todos los d&iacute;as. Si lo haces nada m&aacute;s despertarte y en ayunas, se nota m&aacute;s&rdquo;. &ldquo;Ve diez d&iacute;as sola a la playa y vuelve irreconocible de lo morena que te has puesto&rdquo;. &ldquo;H&iacute;nchate a zanahorias. Coger&aacute;s color m&aacute;s r&aacute;pido&rdquo;... Son algunos de los '<a href="https://www.tiktok.com/@d.buitron_/video/7490631746447363350?is_from_webapp=1&amp;sender_device=pc&amp;web_id=7483552107220665878" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consejos</a>' que se pueden leer &mdash;o escuchar&mdash; en v&iacute;deos virales que prometen un <em>glow up</em> antes del verano: una transformaci&oacute;n dr&aacute;stica para llegar &ldquo;preparada&rdquo; a la &eacute;poca estival. Los tutoriales circulan por <a href="https://www.eldiario.es/temas/tiktok/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">TikTok</a> con rutinas que mezclan cuidados faciales, exfoliaci&oacute;n, cardio, ayunos, drenajes linf&aacute;ticos y afirmaciones motivadoras. En com&uacute;n, todos comparten una misma promesa: mejorar, pulirse, brillar (y todo antes de verano).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que antes se conoc&iacute;a como '<a href="https://www.eldiario.es/nidos/operacion-bikini-infantil-riesgos-poner-dieta-estetica-ninos-ninas_1_11331145.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">operaci&oacute;n bikini</a>', hoy se presenta con otro nombre, otro envoltorio y un aire m&aacute;s sutil, disfrazado de autocuidado. Con la llegada del verano, las redes se llenan de contenido tem&aacute;tico: viajes id&iacute;licos, festivales y cuerpos listos para lucirse. Al mismo tiempo, gana terreno un tipo de narrativa previa: la de prepararse o transformarse antes de que llegue el momento de exponerse. Bajo la etiqueta de <a href="https://www.tiktok.com/search?q=summer%20glow%20up&amp;t=1746770346838" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>summer glow up</em></a> o retos como el <a href="https://www.tiktok.com/search?q=75%20hard%20challenge&amp;t=1746770378380" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>75 hard challenge</em></a> se despliegan exigencias que, aunque camufladas de &ldquo;bienestar&rdquo;, siguen respondiendo a las viejas reglas de siempre.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Presi&oacute;n est&eacute;tica o autocuidado?</strong></h2><p class="article-text">
        La 'operaci&oacute;n bikini' hace referencia a una serie de cambios en los h&aacute;bitos de alimentaci&oacute;n y ejercicio para 'lograr' una transformaci&oacute;n r&aacute;pida en nuestro cuerpo antes de la llegada del verano. Esta definici&oacute;n no se aleja de lo que proponen el reto <em>75 hard</em> o el <em>summer glow up</em>, pero, mientras que las nuevas generaciones rechazan la idea de &ldquo;adelgazar para el verano&rdquo;, aceptan los mismos discursos bajo el disfraz de autocuidado. Las narrativas no han desaparecido: solo se han vestido de h&aacute;bito saludable.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7382183108667280672"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Marta Evelia Aparicio Garc&iacute;a, directora del t&iacute;tulo de Experto en Psicolog&iacute;a y Psicoterapia Feminista de la Universidad Complutense de Madrid, explica c&oacute;mo la presi&oacute;n est&eacute;tica actual &ldquo;est&aacute; mediada por el concepto de &lsquo;salud&rdquo;, que disfraza de &ldquo;sanos&rdquo; retos estrictos de ejercicio y alimentaci&oacute;n que animan a &ldquo;cumplir el canon est&eacute;tico imperante en cada momento&rdquo;. La directora encuentra tras el &eacute;xito de estos v&iacute;deos la necesidad de superaci&oacute;n constante y el valor que se le da a<strong> </strong>&ldquo;ponernos metas y objetivos&rdquo;. &ldquo;Es un lavado de cara para seguir presionando principalmente a las mujeres a que tengan cuerpos normativos, validando un tipo de cuerpo que es dif&iacute;cil de conseguir. Ahora, bas&aacute;ndonos en proponernos cambios como reto, pero al final con el objetivo de 'perder esos kilitos de m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Diferentes <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/11835293/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">expertas</a> y <a href="https://www.researchgate.net/publication/352028711_Body_Image_Understanding_Body_Dissatisfaction_in_Men_Women_and_Children_4th_Edition" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> apuntan a que la presi&oacute;n social y la <a href="https://digibug.ugr.es/bitstream/handle/10481/43281/TFM%20M.Sherezade%20Rodr%EDguez1.pdf;jsessionid=AD3628EBD32976B81D9089F1D0CC57C4?sequence=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">preocupaci&oacute;n por conformar una est&eacute;tica ideal</a> recae con m&aacute;s fuerza en las mujeres. Quiz&aacute; esta sea la raz&oacute;n por la que la mayor&iacute;a de las protagonistas de los v&iacute;deos bajo el nombre de <em>summer glow up </em>son mujeres (algo que no es tan evidente en el caso de <em>75 hard).</em>
    </p><p class="article-text">
        En ingl&eacute;s o en espa&ntilde;ol, bajo el t&iacute;tulo de <em>summer glow up,</em> cientos de <em>tiktokers</em> ofrecen a sus seguidoras sus &ldquo;secretos&rdquo; para lograr una transformaci&oacute;n expr&eacute;s a base de rutinas que mezclan est&eacute;tica y disciplina. &ldquo;Un <em>glow up</em> no es solo desde fuera, tambi&eacute;n desde dentro&rdquo;, dice una <a href="https://www.tiktok.com/@aina.cardell/video/7491022133481590038" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">joven</a> mientras enumera cuidados para la piel y el pelo. <a href="https://www.tiktok.com/@alia.abk/video/7499874750811016455?is_from_webapp=1&amp;sender_device=pc&amp;web_id=7483552107220665878" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Otros v&iacute;deos </a>muestran listas detalladas de h&aacute;bitos: t&eacute; verde todas las ma&ntilde;anas, tener las u&ntilde;as siempre cuidadas y perfectas, beber electrolitos, hacerse las cejas, llevar negro para estilizar la figura o &ldquo;ponerse en serio con la rutina de <em>skincare&rdquo;</em>. Algunas <em>influencers </em>lo convierten en ritual previo a situaciones espec&iacute;ficas, normalmente antes de viajar a zonas de costa: &ldquo;All&iacute; me la paso en bikini&rdquo;, justifica una de ellas. Tambi&eacute;n se cuela el lenguaje del <em>hack </em>(truco) o del atajo: desde ponerse un <a href="https://www.tiktok.com/@kindpatches/video/7489762714240290071?is_from_webapp=1&amp;sender_device=pc&amp;web_id=7483552107220665878" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">parche en la piel para perder el apetito</a> hasta <a href="https://www.tiktok.com/@d.buitron_/video/7490631746447363350?is_from_webapp=1&amp;sender_device=pc&amp;web_id=7483552107220665878" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aplicar clara de huevo en la cara</a> &ldquo;para un efecto <em>lifting</em>&rdquo;, pasando por masticar aceite de coco para blanquear los dientes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es un lavado de cara para seguir presionando principalmente a las mujeres a que tengan cuerpos normativos, validando un tipo de cuerpo que es difícil de conseguir</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marta Evelia Aparicio García</span>
                                        <span>—</span> directora del titulo de Experto en Psicología y Psicoterapia Feminista de la UCM
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La disciplina y la constancia se convierten en claves para lograr ese cuerpo, piel o pelo so&ntilde;ado. En esta misma l&iacute;nea se encuentran retos (challenges) como el <em>75 hard</em>, que prometen lograr una &ldquo;transformaci&oacute;n f&iacute;sica y mental&rdquo; si durante 75 d&iacute;as sigues una serie reglas estrictas (sin posibilidad de descanso) que incluyen: entrenamiento intenso &mdash;45 minutos dos veces al d&iacute;a, uno de ellos en interior y otro al aire libre, sin importar el clima&mdash;, dieta restrictiva &mdash;que no permite d&iacute;as de descanso ni alcohol&mdash;, beber cuatro litros de agua diarios, leer 10 p&aacute;ginas de un libro de no ficci&oacute;n al d&iacute;a, y sacarse fotos diarias para dejar constancia del progreso. La &uacute;ltima regla, y la m&aacute;s determinante, es que, si 'fallas' o incumples una de estas normas, debes empezar los 75 d&iacute;as de nuevo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Disfrazados de consejos para vernos mejor, este tipo de v&iacute;deos sigue la misma l&iacute;nea restrictiva de la 'operaci&oacute;n bikini', seg&uacute;n Celia Castle, comunicadora y creadora de contenido con m&aacute;s de cien mil seguidores. &ldquo;Se centran en una preparaci&oacute;n f&iacute;sica para que t&uacute; llegues &lsquo;preparada&rsquo; al verano, que no es nada diferente a lo que era la operaci&oacute;n bikini en su momento&rdquo;, con la diferencia de que<strong> </strong>&ldquo;quiz&aacute;s anteriormente simplemente se centraba en perder peso, pero ahora la apariencia f&iacute;sica va m&aacute;s all&aacute;, y se a&ntilde;aden la piel, el pelo, las u&ntilde;as&hellip;&rdquo;. La divulgadora cree que la idea que buscan introducir es: &ldquo;Si tenemos nuestra imagen controlada, tenemos nuestra vida bajo control, y vamos a llegar a verano siendo <a href="https://www.eldiario.es/era/mejor-version-desarrollo-personal_1_10862658.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la mejor versi&oacute;n</a> de nosotras mismas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo sigue igual y le ponemos otros nombres e incluimos temas de &lsquo;salud&rsquo; y &lsquo;bienestar personal&rsquo; en lugar de solo est&eacute;tica para darle otra mirada. Pero en el fondo, es lo mismo de siempre. Que todo cambie, para que nada cambie&rdquo;, dice a elDiario.es Isabel Tajahuerce &Aacute;ngel, delegada del Rector para Igualdad y profesora de la Facultad de Ciencias de la Informaci&oacute;n de la UCM.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7319304360540900614"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h2 class="article-text"><strong>El lenguaje (de TikTok) crea realidades</strong></h2><p class="article-text">
        La viralidad de este tipo de contenido no se entiende sin analizar el lenguaje que se utiliza ni quienes lo transmiten. Las creadoras de estos v&iacute;deos son, en su mayor&iacute;a, mujeres j&oacute;venes que ya encarnan el <em>glow up</em> que proponen: piel cuidada, abdominales definidos, rutina en orden. Se convierten en referentes, modelos aspiracionales que prometen &ldquo;t&uacute; tambi&eacute;n puedes conseguirlo si haces lo mismo que yo&rdquo;. En los retos protagonizados por hombres &mdash;como aquellos centrados &uacute;nicamente en el entrenamiento f&iacute;sico&mdash; ocurre algo similar: ellos ya parten de cuerpos de gimnasio desde el primer d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, las expertas subrayan la importancia del lenguaje en estos discursos. <a href="https://itemadrid.net/equipo/gala-almazan-anton/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gala Almaz&aacute;n</a>, psic&oacute;loga en ITEMA, recuerda que &ldquo;el lenguaje construye realidades&rdquo; y advierte de que, aunque a veces parezca que estamos ante nuevas narrativas, en realidad se trata del mismo mensaje de siempre, con otro envoltorio. Entre las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes, la idea de autocuidado y bienestar puede presentarse como &ldquo;una nueva tendencia que supera lo anterior&rdquo;, supuestamente liberadora y &ldquo;exenta de inconvenientes&rdquo;. Sin embargo, el fondo no cambia: sigue primando la apariencia como medida de valor personal (y social).
    </p><p class="article-text">
        Los t&eacute;rminos se van modernizando, adapt&aacute;ndose a cada tiempo. &ldquo;Es verdad que ahora escuchar a alguien hablar de la &lsquo;operaci&oacute;n bikini&rsquo; creo que echa mucho para atr&aacute;s y puede despertar reticencias&rdquo;, explica Castle, quien tambi&eacute;n cree que el hecho de que se usen expresiones y t&eacute;rminos en ingl&eacute;s, como <em>summer glow up</em>, hace que &ldquo;vaya calando m&aacute;s&rdquo;. Pero al final, para Tajahuerce &Aacute;ngel &ldquo;los mensajes en redes van destinados a la construcci&oacute;n de cuerpos e im&aacute;genes alejadas de lo real, son excepcionales las que con un f&iacute;sico alternativo consiguen ser aceptadas y seguidas y, lo que es m&aacute;s importante, se convierten en referentes para otras&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>El coste en salud mental&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        El grupo hospitalario Quir&oacute;nsalud advert&iacute;a en sus <a href="https://www.instagram.com/reel/DH53vwbI7An/?utm_source=ig_web_copy_link" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">redes sociales</a> del peligro que puede suponer seguir un reto como el de <em>75 hard</em>. Consideran que dos entrenamientos diarios, una dieta sin concesiones y consumir cuatro litros de agua al d&iacute;a pueden llegar a ser pr&aacute;cticas &ldquo;contraproducentes&rdquo;. A&ntilde;aden que la presi&oacute;n de tener que empezar de nuevo si fallas un solo d&iacute;a, &ldquo;podr&iacute;a desmotivar m&aacute;s que incentivar&rdquo;. Y recomiendan: &ldquo;Cuando se trata de bienestar, lo m&aacute;s importante es encontrar un plan adaptado a tus necesidades en lugar de seguir tendencias pasajeras&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Almaz&aacute;n lo tiene claro: este tipo de contenido no provoca por s&iacute; solo un trastorno de alimentaci&oacute;n o de imagen corporal, pero s&iacute; puede actuar como un factor de riesgo. Quienes est&aacute;n m&aacute;s expuestos a &eacute;l son m&aacute;s vulnerables a desarrollar estos problemas. &ldquo;Ser mujer o estar en un determinado rango de edad no causa directamente un problema de alimentaci&oacute;n ni much&iacute;simo menos, pero todas estas caracter&iacute;sticas &mdash;o variables disposicionales&mdash; crean un caldo de cultivo para que puedas desarrollar patrones disfuncionales en un momento dado&rdquo;, explica a este diario.
    </p><p class="article-text">
        Muchos de estos retos o tendencias tienen un car&aacute;cter &ldquo;r&iacute;gido&rdquo; y &ldquo;exigente&rdquo;, lo que puede generar ansiedad por alcanzar los objetivos que se proponen y culpabilidad cuando no se logran. La psic&oacute;loga de ITEMA advierte sobre los problemas en el estado de &aacute;nimo que pueden provocar algunos de estos v&iacute;deos: &ldquo;Fomentan el pensamiento dicot&oacute;mico, &lsquo;o me veo perfecta o estoy horrible&rsquo;, &lsquo;o brillo o soy lo peor&rsquo;, y esto es muy peligroso&rdquo;, explica, ya que puede incitar a renunciar a planes sociales por no vernos bien o a iniciar conductas compensatorias &mdash;saltar alguna comida o hacer mucho ejercicio despu&eacute;s de &ldquo;comer demasiado&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Fomentan el pensamiento dicotómico, ‘o me veo perfecta o estoy horrible’, ‘o brillo o soy lo peor’, y esto es muy peligroso</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gala Almazán</span>
                                        <span>—</span> psicóloga en ITEMA
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque algunos de estos retos o tendencias pueden inspirarnos a adoptar h&aacute;bitos saludables y positivos, muchos de ellos refuerzan la idea de que la &uacute;nica forma en la que podemos ser valoradas y aceptadas socialmente es a trav&eacute;s de nuestra imagen o nuestro cuerpo. Partiendo de la insatisfacci&oacute;n con nuestro f&iacute;sico, Castle est&aacute; segura de que pueden conducir a una obsesi&oacute;n por nuestra imagen: &ldquo;Siempre crees que puedes adelgazar m&aacute;s, que puedes tener mejor la piel, que tu pelo puede estar m&aacute;s sano, siempre saldr&aacute; un nuevo producto&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las expertas no consideran problem&aacute;tico el autocuidado, la preocupaci&oacute;n por nuestra imagen o el deseo de hacer ejercicio diario. Sin embargo, advierten que &ldquo;una cosa es la salud y el ejercicio f&iacute;sico para la salud, y otra diferente la construcci&oacute;n de los cuerpos y la obsesi&oacute;n por dise&ntilde;ar un cuerpo concreto y llegar a hacerlo realidad&rdquo;, como se&ntilde;ala Tajahuerce &Aacute;ngel. Por su parte, Aparicio Garc&iacute;a destaca la importancia de establecer objetivos propios, &ldquo;no impuestos por modas o tendencias&rdquo;. Seg&uacute;n ella, &ldquo;cada persona debe decidir c&oacute;mo cuidarse y qu&eacute; es lo que le beneficia, sin dejarse llevar por lo que la sociedad espera de nosotros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las redes sociales pueden ser una gran herramienta si nos ayudan o nos impulsan a cuidarnos, pero es fundamental mantener una mirada cr&iacute;tica hacia el contenido que consumimos. Castle reconoce que el tipo de creadoras que m&aacute;s le atraen son aquellas que hablan desde su experiencia, desde su vulnerabilidad, y que &ldquo;no le van diciendo a otra gente lo que deben hacer&rdquo;, ya que &ldquo;estos v&iacute;deos pueden llegar a miles de personas con miles de contextos diferentes, que se pueden sentir frustrados&rdquo; por no lograr los mismos resultados. Por su parte, Almaz&aacute;n subraya nuevamente la importancia del lenguaje, enfatizando que no deber&iacute;amos asociar nuestra aceptaci&oacute;n a nuestra imagen. Propone un cambio de enfoque en este tipo de contenido, destacando aspectos como lo bien que nos podemos sentir al hacer ejercicio, descansar adecuadamente o mejorar nuestra alimentaci&oacute;n. En lugar de centrarse &uacute;nicamente en la apariencia, sugiere que se ponga &eacute;nfasis en la salud y el bienestar, y no en hacer algo &ldquo;solo para reducir arrugas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La verdadera transformaci&oacute;n no deber&iacute;a estar enfocada solo en la apariencia, sino en encontrar un equilibrio entre la salud mental, f&iacute;sica y emocional. Como asegura Mara Jim&eacute;nez, <em>influencer</em> y activista contra la gordofobia, &ldquo;la operaci&oacute;n bikini deber&iacute;a ser tan simple como ponerte el bikini y disfrutar de la playa&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anabel Cuevas Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/no-salud-operacion-bikini-vuelto-peor-version-traves-redes_1_12297270.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 May 2025 20:20:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No es salud, es lo de siempre: cómo la ‘operación bikini’ ha vuelto en su peor versión a través de las redes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Salud psicológica,Alimentación saludable,Tendencias,Internet,Redes sociales,Psicología,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Si tú también quedas para ‘arreglar el mundo’ con tus amigas, estás un paso más cerca de la filosofía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/si-quedas-arreglar-mundo-amigas-paso-cerca-filosofia_1_12219391.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/07345bfc-763e-4dbd-9291-4516a733c160_16-9-discover-aspect-ratio_default_1116436.jpg" width="968" height="545" alt="Si tú también quedas para ‘arreglar el mundo’ con tus amigas, estás un paso más cerca de la filosofía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el acto mismo de pensar juntas, de desafiar lo establecido y de abrir nuevos caminos, hay un ejercicio de reflexión que se acerca más a la filosofía de lo que solemos imaginar</p><p class="subtitle">“Quedamos solo para ponernos al día”: ¿qué hacemos con las amistades que se debilitan con los años?</p></div><p class="article-text">
        Desde una charla al salir de clase o del trabajo hasta unos audios de WhatsApp, cualquier conversaci&oacute;n entre amigas puede pasar de lo m&aacute;s trivial a lo m&aacute;s profundo en cuesti&oacute;n de segundos, como si no hubiera barreras entre la risa y la reflexi&oacute;n. Un comentario fugaz sobre una serie puede derivar en un debate sobre el amor, una queja sobre el trabajo en una cr&iacute;tica al sistema o una an&eacute;cdota cotidiana en una pregunta existencial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas escenas se repiten en casas, caf&eacute;s y bares desde hace siglos; encuentros que parecen cotidianos, pero que pueden esconder algo m&aacute;s profundo. En estos di&aacute;logos espont&aacute;neos, protegidos por la calidez de la amistad, hay menos temor al juicio y m&aacute;s libertad para explorar ideas. Las palabras fluyen sin pretensiones, pero con la intensidad de quienes, juntas, buscan la clave para 'arreglar el mundo'.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No importa si las respuestas nunca son definitivas o si al d&iacute;a siguiente las ideas se diluyen entre nuevas conversaciones. En el acto mismo de pensar juntas, de desafiar lo establecido y de abrir nuevos caminos, hay un ejercicio de reflexi&oacute;n que se acerca m&aacute;s a la filosof&iacute;a de lo que solemos imaginar. Estas charlas, aparentemente informales, contienen preguntas que han atravesado siglos y que siguen faltas de respuesta.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Pensar juntas para entender el mundo</strong></h2><p class="article-text">
        La filosof&iacute;a occidental, tal y como naci&oacute; en la Grecia cl&aacute;sica hace m&aacute;s de 2.500 a&ntilde;os, se fundamentaba precisamente en el di&aacute;logo compartido. Lejos de ser un acto individual, la filosof&iacute;a se desarrollaba en comunidad, en los espacios p&uacute;blicos. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/eduardo-infante-autor-etica-calle-perdonar-renuncia-legitima-venganza-cat_128_11977577.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eduardo Infante</a>, fil&oacute;sofo y escritor, explica en su &uacute;ltimo ensayo <em>&Eacute;tica en la calle </em>(Ariel) c&oacute;mo la filosof&iacute;a no es un mon&oacute;logo solitario, sino un di&aacute;logo cooperativo y, en este sentido, se parece m&aacute;s a un juego de equipo, como el baloncesto, que a una pr&aacute;ctica individual. Es por ello por lo que Infante cree que en una conversaci&oacute;n arreglando el mundo entre amigas &ldquo;hacemos algo muy parecido a lo que era la filosof&iacute;a&rdquo; de la antigua Grecia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Puede que no podamos decir que estas conversaciones son filosofía como tal, pero sí cultivan la actitud filosófica</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Fátima Álvarez</span>
                                        <span>—</span> Filósofa
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sentarse con amigas a reflexionar y debatir puede convertirse en algo m&aacute;s que un simple pasatiempo. Para la fil&oacute;sofa F&aacute;tima &Aacute;lvarez, esta pr&aacute;ctica cultiva la actitud filos&oacute;fica, aunque no siempre se realice con el rigor acad&eacute;mico de la disciplina. &ldquo;Hacerse preguntas sobre la realidad y compartirlas con otras personas ya indica muy buenas maneras. Es la actitud adecuada: interesarse por la cotidianidad, sorprenderse ante lo que ocurre y tratar de buscar soluciones&rdquo;, explica. &ldquo;Puede que no podamos decir que estas conversaciones son filosof&iacute;a como tal, pero s&iacute; cultivan la actitud filos&oacute;fica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si esta disciplina es, en esencia, cuestionar el mundo en lugar de aceptarlo tal como se presenta, entonces esas conversaciones podr&iacute;an contener componentes filos&oacute;ficos. &ldquo;Filosofar significa que no te lo tragas todo tal cual te lo dicen, que no eres una persona pasiva que asume lo que est&aacute; de moda, lo que sale en la prensa o lo que dicen los dem&aacute;s. Pones a funcionar la cabeza&rdquo;, se&ntilde;ala &Aacute;lvarez. Pensar de forma activa y aut&oacute;noma es el primer paso para acercarse a la filosof&iacute;a, y hacerlo en compa&ntilde;&iacute;a lo enriquece a&uacute;n m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando hablo con mis amigas sobre temas en los que no tengo mucha formaci&oacute;n, siento que aprendo y crezco como persona&rdquo;, explica Bel&eacute;n, una joven de Canarias que tiene claro que estos debates la &ldquo;nutren&rdquo;. Para ella, estar alejada de personas con las que poder intercambiar ideas y mantener conversaciones profundas hace que se sienta &ldquo;estancada&rdquo;. Por su parte, Marcos, de 25 a&ntilde;os, asegura que incluso las pel&iacute;culas que ven &eacute;l o su c&iacute;rculo son una excusa m&aacute;s para debatir sobre temas &eacute;ticos, pol&iacute;ticos o sociales.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;son todas las conversaciones entre amigos susceptibles de ser filos&oacute;ficas? Por supuesto que no. Para que podamos ver estas reflexiones como una pr&aacute;ctica que nos acerca a la filosof&iacute;a, Mar&iacute;a Jos&eacute; Guerra Palmero, catedr&aacute;tica de Filosof&iacute;a Moral de la Universidad de La Laguna, considera que estos di&aacute;logos deben<strong> </strong>&ldquo;enfrentar la tarea de la vida examinada, del an&aacute;lisis de los hechos desde una perspectiva cr&iacute;tica&rdquo; y, sobre todo, &ldquo;confrontar ideales normativos como la justicia, el cuidado, la felicidad o la democracia&rdquo;. En definitiva, &ldquo;si hay disposici&oacute;n a la reflexi&oacute;n y al juicio cr&iacute;tico&rdquo;, el pensamiento filos&oacute;fico se puede abrir camino en cualquier espacio.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Si hay disposición a la reflexión y al juicio crítico&#039;, el pensamiento filosófico se puede abrir camino en cualquier espacio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sin embargo, no todas las amistades cultivan este tipo de conversaciones. Bel&eacute;n, por ejemplo, confiesa que durante mucho tiempo asumi&oacute; que la reflexi&oacute;n formaba parte natural de cualquier grupo de amigos, hasta que descubri&oacute; que no siempre es as&iacute;. Confiesa con decepci&oacute;n que ha conocido a personas que &ldquo;no hablan absolutamente de nada que no sea el gimnasio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Reconocer que las conversaciones que tenemos con nuestros amigos un domingo por la tarde pueden acercarnos a la filosof&iacute;a no debe llevarnos a trivializar o reducir la complejidad de esta disciplina. Aunque el di&aacute;logo cotidiano pueda ser un veh&iacute;culo para la reflexi&oacute;n profunda, la filosof&iacute;a sigue siendo un campo que requiere rigor y es mucho m&aacute;s que una conversaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Filosofar, en muchos contextos, ha implicado di&aacute;logos informales, no necesariamente reglados o controlados por la academia. Sin embargo, fil&oacute;sofas como Ang&eacute;lica Velasco Sesma advierten del riesgo de considerar que &ldquo;todo&rdquo; es hacer filosof&iacute;a. Esta profesora titular de Filosof&iacute;a Moral de la Universidad de Valladolid y miembro de la C&aacute;tedra de Estudios de G&eacute;nero de la misma, encuentra conflictiva esta relaci&oacute;n entre las conversaciones con amigas y la filosof&iacute;a: &ldquo;Hablar con amigas es esencial y la base de nuestra felicidad, pero en estos t&eacute;rminos ser&iacute;a como plantear que las conversaciones que tienes con tu c&iacute;rculo cuando est&aacute;s mal pueden considerarse terapia; como si no necesit&aacute;ramos tener conocimientos te&oacute;ricos previos&rdquo;. Mar&iacute;a Jos&eacute; Guerra Palmero coincide con esta visi&oacute;n, se&ntilde;alando que el di&aacute;logo filos&oacute;fico requiere de unos marcos te&oacute;ricos que proporciona la filosof&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El di&aacute;logo y la filosof&iacute;a como ant&iacute;doto&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        En un momento en el que las estructuras econ&oacute;micas y tecnol&oacute;gicas &ldquo;atentan contra el v&iacute;nculo social&rdquo;, Guerra Palmero considera que cada vez estamos &ldquo;m&aacute;s aislados, m&aacute;s sedados y m&aacute;s desactivados e impotentes&rdquo;, lo que nos hace mucho m&aacute;s &ldquo;manipulables en un entorno de desinformaci&oacute;n, negacionismo y posverdad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, el pensamiento cr&iacute;tico, la capacidad de an&aacute;lisis y la habilidad de cuestionar nuestras propias ideas en entornos diversos son clave para prevenir el auge de posturas &ldquo;extremistas y totalitarias&rdquo;. A pesar de que estas conversaciones con amigos no constituyen una forma de participaci&oacute;n pol&iacute;tica en sentido estricto (como votar o manifestarse), s&iacute; pueden actuar como precursores o catalizadores de actitudes y comportamientos pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo explica Carol Galais Gonzalez, profesora titular de Ciencia Pol&iacute;tica e investigadora ICREA en la Universitat Aut&ograve;noma de Barcelona, quien ve c&oacute;mo a partir de estas interacciones cotidianas muchos j&oacute;venes empiezan a interesarse por los asuntos p&uacute;blicos, a contrastar opiniones o a reforzar o matizar sus puntos de vista y, en algunos casos, a forjarse una identidad pol&iacute;tica. &ldquo;Hablar sobre &lsquo;c&oacute;mo va el mundo&rsquo; con nuestros iguales puede preparar a los individuos para situaciones futuras en las que tendr&aacute;n que argumentar, sopesar argumentos ajenos y construir opiniones (...) Tambi&eacute;n supone acostumbrarse a exponerse a puntos de vista ajenos o contrarios al propio, y la aceptaci&oacute;n de esta disonancia tambi&eacute;n es precursora de la tolerancia pol&iacute;tica&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este enfrentamiento a posiciones contrarias puede ser una oportunidad para cuestionar nuestro propio pensamiento, y cuando ese cuestionamiento viene de una amiga, suele ser m&aacute;s f&aacute;cil de aceptar. Elvira, una joven de 25 a&ntilde;os que a menudo disfruta de estas conversaciones con su madre, cree que es clave la escucha activa en este 'arreglar el mundo'. &ldquo;A veces parece que hasta te sorprendes cuando descubres que una amiga tiene una opini&oacute;n distinta de la tuya, y creo que es un ejemplo de lo centrados que estamos, y c&oacute;mo asumimos que todo el mundo piensa igual, porque nos parece la &uacute;nica (o la mejor) manera de ver el mundo&rdquo;. Eduardo Infante propone en este sentido acercarnos un poco m&aacute;s al proceder de la comunidad cient&iacute;fica, donde &ldquo;cuando alguien te desvela que est&aacute;s equivocado, te hace un gran favor&rdquo;, porque a pesar de que se descubra un error en tu trabajo, reconocerlo &ldquo;te acerca a la verdad&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">A veces parece que hasta te sorprendes cuando descubres que una amiga tiene una opinión distinta de la tuya, y creo que es un ejemplo de lo centrados que estamos, y cómo asumimos que todo el mundo piensa igual, porque nos parece la única (o la mejor) manera de ver el mundo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para la Dra. Susana Laguna, psic&oacute;loga, crimin&oacute;loga y profesora de Psicolog&iacute;a de la comunicaci&oacute;n de la Universidad a Distancia de Madrid, nos enfrentamos a un momento hist&oacute;rico caracterizado por la &ldquo;sobreinformaci&oacute;n que requiere de un buen filtro que depure las ideas y sea capaz de separar la informaci&oacute;n relevante de la irrelevante o falsa; un filtro claro en su prop&oacute;sito&rdquo;, ese filtro es el &ldquo;pensamiento cr&iacute;tico&rdquo;. Y son este tipo de espacios &mdash;en los que se intercambian ideas y posibilitan escuchar diferentes puntos de vista e invitan a reflexionar&mdash; los que &ldquo;ampl&iacute;an nuestro foco, permitiendo apreciar otras perspectivas y observar la realidad de manera m&aacute;s abierta y flexible&rdquo;, reforzando al mismo tiempo la tolerancia y el respeto por la diversidad de opiniones. La fil&oacute;sofa F&aacute;tima &Aacute;lvarez, que tambi&eacute;n forma parte del proyecto sobre &eacute;tica e inteligencia artificial IA+Igual, est&aacute; de acuerdo en que el ejercicio de pensar con amigas tiene un gran potencial, pues implica ser una persona activa, &ldquo;poner la cabeza a funcionar para que el mundo no piense por nosotras&rdquo;, adem&aacute;s de que trabajamos el &ldquo;pensamiento cr&iacute;tico, que es el esqueleto de la filosof&iacute;a&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La charla con amigas, un &ldquo;respiro emocional&rdquo;&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        En tiempos de incertidumbre, hablar con amigas se convierte en una forma de buscar sentido y respuestas. Tener un c&iacute;rculo con el que podamos entablar una conversaci&oacute;n abierta y reflexionar sobre aspectos de nuestra vida es siempre positivo. Se trata de una actividad que, como explica la psic&oacute;loga y crimin&oacute;loga Susana Laguna, &ldquo;compartimos con personas significativas en nuestra vida y que son reforzantes en s&iacute; mismas, independientemente de los resultados obtenidos&rdquo;. A pesar de que sabemos que estas conversaciones con nuestro c&iacute;rculo son principalmente un desahogo (y que pueden quedarse en eso), &ldquo;son satisfactorias en s&iacute; mismas&rdquo;. A&ntilde;ade: &ldquo;Lo cierto es que pueden suponer un respiro emocional y ayudarnos a liberar la tensi&oacute;n acumulada por la rutina y la complejidad de la vida cotidiana. Pensar en posibles soluciones, aunque queden en un plano meramente discursivo, puede darnos la sensaci&oacute;n de tener algo de control, de vivir conforme a nuestros ideales y de mantener la esperanza ante un mundo a menudo incierto y desesperanzador&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;Arreglar el mundo&#039; con amigas nos proporcionan nuevas herramientas para interpretar lo que sucede a nuestro alrededor y nos hacen sentir acompañadas en nuestras inquietudes y luchas&quot;.                            </span>
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        Alba, una profesora que a menudo trata de 'arreglar el mundo' con sus amigas, tiene claro que estas conversaciones son imprescindibles en su vida y la de su c&iacute;rculo: &ldquo;Nos proporcionan nuevas herramientas para interpretar lo que sucede a nuestro alrededor y nos hacen sentir acompa&ntilde;adas en nuestras inquietudes y luchas. A veces, escuchar c&oacute;mo una amiga ha afrontado un problema nos da pistas sobre c&oacute;mo podr&iacute;amos hacerlo nosotras. Otras veces, simplemente compartir el malestar o la indignaci&oacute;n por ciertas injusticias ayuda a canalizar emociones y a encontrar formas m&aacute;s constructivas de actuar en el mundo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, las conversaciones que animan a la reflexi&oacute;n y al debate se vuelven cruciales en nuestro contexto. Aunque cuando 'arreglamos el mundo' con amigos no sepamos si realmente cambiaremos algo, el simple acto de dialogar ya genera un impacto. La escritora e investigadora <a href="https://www.eldiario.es/autores/sara-torres/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sara Torres</a> aseguraba en una <a href="https://www.instagram.com/reel/DG7y5w9NTA3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista</a> con Cosmopolitan con motivo del <a href="https://www.eldiario.es/temas/8m/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">8M</a> c&oacute;mo &ldquo;la ilusi&oacute;n de un ma&ntilde;ana m&aacute;s deseable o m&aacute;s alegre ya act&uacute;a cambios en el d&iacute;a de hoy&rdquo;. Por su parte, Infante est&aacute; seguro de que estas charlas &ldquo;s&iacute; sirven&rdquo;, pues el intercambio de ideas y la escucha nos ayudan a &ldquo;encontrar nuestro sentido&rdquo; y, en el fondo, reflejan una actitud de reconocimiento al otro: aceptar su otredad y su derecho a ser diferente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando dialogamos con amigas, nos interesa saber c&oacute;mo ven ellas la realidad. Las escuchamos con respeto, dejamos espacio para que hablen y no buscamos 'ganar' la conversaci&oacute;n, sino comprender su punto de vista. Este &aacute;nimo de 'comprender' juntas es un ejercicio fundamental que nos entrena para el di&aacute;logo en sociedad, y puede que tambi&eacute;n para adentrarnos en la filosof&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anabel Cuevas Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/si-quedas-arreglar-mundo-amigas-paso-cerca-filosofia_1_12219391.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Apr 2025 19:50:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Si tú también quedas para ‘arreglar el mundo’ con tus amigas, estás un paso más cerca de la filosofía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Amistad,Filosofía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que 'La isla de las tentaciones' nos explica sobre cómo son las relaciones en 2025]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/isla-tentaciones-explica-son-relaciones-2025_129_11987972.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/680cb7af-a2b6-4533-bd78-966364e3e4ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_1110190.jpg" width="621" height="349" alt="Lo que &#039;La isla de las tentaciones&#039; nos explica sobre cómo son las relaciones en 2025"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 'reality' pone sobre la mesa los cambios en la forma de amar y relacionarnos en una sociedad marcada por la inmediatez y la incertidumbre, conceptos que Zygmunt Bauman ya definió como parte del "amor líquido"</p><p class="subtitle">El arte perdido del flirteo o cómo la saturación de las apps nos ha devuelto las ganas de ligar en persona</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;T&uacute; ves normal un co&ntilde;o en tu nuca?&rdquo;. Con esta frase, el estreno de la octava edici&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/vertele/temas/la-isla-de-las-tentaciones/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La isla de las tentaciones</em></a> ha vuelto a acaparar titulares y conversaciones. Las hogueras, las alarmas y las tentaciones regresan para ser protagonistas las noches de los lunes. Una vez m&aacute;s, cinco parejas acuden a una isla paradisiaca rodeados de solteros y solteras dispuestos a conquistarlos y as&iacute; responder a la pregunta &ldquo;&iquest;Estoy realmente con la persona indicada o hay alguien mejor para m&iacute;?&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este <em>reality</em> nos invita a observar c&oacute;mo las inseguridades, los deseos y los l&iacute;mites de los concursantes se ponen a prueba bajo c&aacute;maras que graban las 24 horas del d&iacute;a. Pero m&aacute;s all&aacute; del dramatismo, seducci&oacute;n y morbo que caracterizan a <em>La isla de las tentaciones</em>, a trav&eacute;s de este programa se puede reflexionar sobre la manera en la que entendemos las relaciones en una era marcada por el cambio constante y la inmediatez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, los conceptos de &ldquo;amor l&iacute;quido&rdquo; y &ldquo;modernidad l&iacute;quida&rdquo; acu&ntilde;ados por el soci&oacute;logo Zygmunt Bauman ayudan a analizar las din&aacute;micas de pareja actuales y que est&aacute;n presentes en el programa. Bauman habla en sus obras de un cambio en las relaciones personales, donde las conexiones profundas y duraderas se han visto sustituidas por otras m&aacute;s fr&aacute;giles y vol&aacute;tiles, que priorizan la satisfacci&oacute;n inmediata y evitan el compromiso. Este &ldquo;amor l&iacute;quido&rdquo;, como lo llama Bauman, surge en un contexto de &ldquo;modernidad l&iacute;quida&rdquo;: una sociedad en la que todo, desde el trabajo hasta las relaciones, est&aacute; en constante cambio.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">De la hoguera al amor l&iacute;quido</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando llev&aacute;bamos cosa de tres semanas me agobi&eacute; un poco y lo dejamos&rdquo;; &ldquo;en estos a&ntilde;os hemos tenido nuestros altibajos&rdquo;; &ldquo;hemos cortado unas cuantas veces&rdquo;. Las parejas lo han dejado claro desde el primer programa: sus noviazgos no se han caracterizado por ser estables. Este es uno de los principales rasgos de las relaciones en la modernidad l&iacute;quida: su fragilidad, la facilidad con la que pueden romperse los v&iacute;nculos.&nbsp;
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DEgFk0gItgn/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        En esta edici&oacute;n, varios concursantes reconocen haber pasado por rupturas antes de entrar al programa. Alba y Gerard son un ejemplo evidente: &eacute;l mismo relata en su presentaci&oacute;n que se &ldquo;agobi&oacute; un poco&rdquo; cuando llevaban tres semanas juntos. Su reconciliaci&oacute;n no lleg&oacute; hasta que, en una noche de fiesta en Madrid, Gerard vio a Alba bes&aacute;ndose con otro chico y, en sus palabras, &ldquo;se dio cuenta de lo que hab&iacute;a perdido&rdquo;. Bayan y Eros, otra de las parejas, tambi&eacute;n admiten haber experimentado varios &ldquo;altibajos&rdquo; en sus cuatro a&ntilde;os de relaci&oacute;n &mdash;fruto de las constantes infidelidades por parte de &eacute;l&mdash;; mientras, Andrea y Joel confiesan haber roto y vuelto en varias ocasiones durante los tres a&ntilde;os que llevan juntos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La din&aacute;mica del <em>show</em> explota la fragilidad que parece caracterizar a estas parejas, reforzando la idea de que los v&iacute;nculos son f&aacute;cilmente reemplazables y que siempre existe la posibilidad de &ldquo;algo mejor&rdquo;. Para Bauman, la l&oacute;gica de consumo invade las relaciones humanas, promoviendo la idea de que siempre se puede &ldquo;mejorar&rdquo; lo que se tiene. De ello se encargan los tentadores y tentadoras. El prop&oacute;sito de las 10 solteras y 10 solteros que conviven en Villa Playa y Villa Monta&ntilde;a con los protagonistas es precisamente hacerles dudar de sus relaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mireia Cosano, neuropsic&oacute;loga especializada en ansiedad que analiza <em>La isla de las tentaciones</em> en sus <a href="https://www.instagram.com/psicociey/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">redes sociales</a>, ve en el programa el reflejo de una especie de <a href="https://www.eldiario.es/temas/tinder/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Tinder</a> emocional&rdquo;, donde los solteros y solteras tratan de suplir las carencias que existen en las relaciones, ofreciendo una alternativa hipot&eacute;tica que lleva a los concursantes a cuestionar sus v&iacute;nculos actuales. Un ejemplo claro es el de Andrea, quien confiesa que desear&iacute;a tener &ldquo;una pareja a la que le gustara salir&rdquo; tanto como a ella. Rodeada de solteros que aseguran &ldquo;amar la fiesta&rdquo;, estos no solo refuerzan sus dudas, sino que intentan convencerla de que deber&iacute;a buscar a alguien m&aacute;s af&iacute;n a ella: &ldquo;T&uacute; con tu novio no pegas nada&rdquo;, &ldquo;Necesitas a alguien que tenga m&aacute;s ca&ntilde;a&rdquo;, le dicen entre risas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Del pensamiento de Bauman se desprende una idea clave: si tu pareja no cumple con todas tus expectativas, siempre puede haber alguien dispuesto a ocupar su lugar. Esto refleja c&oacute;mo las relaciones en la modernidad l&iacute;quida se ven influidas por una l&oacute;gica de consumo. Al igual que con los bienes materiales, las personas tienden a percibir sus v&iacute;nculos afectivos como algo reemplazable, sujetos a la constante b&uacute;squeda de &ldquo;algo mejor&rdquo;. Seg&uacute;n explica a elDiario.es Soraya Calvo Gonz&aacute;lez, profesora de la Universidad de Oviedo en Ciencias de la Educaci&oacute;n y sex&oacute;loga, este enfoque est&aacute; muy relacionado con el miedo a &ldquo;perderse nuevas experiencias, nuevas personas, nuevos caminos&hellip;&rdquo;, simplemente por no querer cambiar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las relaciones en la modernidad líquida se ven influidas por una lógica de consumo. Al igual que con los bienes materiales, las personas tienden a percibir sus vínculos afectivos como algo reemplazable, sujetos a la constante búsqueda de &#039;algo mejor</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el primer cap&iacute;tulo de esta nueva temporada, Montoya, otro de los concursantes, hablaba con su pareja Ana sobre el motivo por el que hab&iacute;an ido al programa: &ldquo;Hemos venido aqu&iacute; para eso, para darme cuenta de que ninguna tiene lo que me das t&uacute;&rdquo;. M&aacute;s adelante, Ana se enfada con el mismo Montoya y le critica tras escuchar como les dice a las solteras: &ldquo;Estamos aqu&iacute; para lo que surja&rdquo;. Este miedo al compromiso o a tomar una elecci&oacute;n definitiva de la que habla Bauman lleva a las personas a mantener abiertas todas las posibilidades. Es el ejemplo de Andrea, quien reconoce ante las c&aacute;maras haber sido infiel en todas sus anteriores relaciones, as&iacute; como haber &ldquo;tonteado con varios chicos&rdquo; estando con Joel, su actual novio, justificando que su relaci&oacute;n &ldquo;estaba en crisis&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La sociedad contempor&aacute;nea promueve la autosuficiencia como una virtud suprema&rdquo;, asegura a elDiario.es Bel&eacute;n S&aacute;nchez, psic&oacute;loga que practica terapia de pareja en su consulta. La profesional explica c&oacute;mo actualmente se percibe la dependencia de otra persona, incluso en una relaci&oacute;n segura y saludable, como una amenaza a la independencia o autonom&iacute;a. Es por ello por lo que triunfan mensajes como &ldquo;no necesitas a nadie para ser feliz&rdquo; o se refuerza la idea de &ldquo;no dejar que una pareja te anule o te coarte&rdquo;, reflejando seg&uacute;n S&aacute;nchez &ldquo;una preocupaci&oacute;n moderna por preservar la autonom&iacute;a personal dentro de las relaciones&rdquo;. Esta forma de pensar se refleja en cada episodio de <em>La isla de las tentaciones.</em>
    </p><p class="article-text">
        Los solteros animan constantemente a las concursantes de Villa Playa a ser ellas mismas, a dejarse llevar y no permitir que pensar en sus parejas afecte a su comportamiento. Alba, una de ellas, recibe a menudo &ldquo;&aacute;nimos&rdquo; de los tentadores para que &ldquo;se suelte&rdquo; y &ldquo;disfrute&rdquo; sin pensar en su novio. Adem&aacute;s, en Villa Monta&ntilde;a tambi&eacute;n se refuerza esta idea: en la primera hoguera, Gerard, uno de los novios, aconsejaba a su compa&ntilde;ero Montoya: &ldquo;T&uacute; tienes que hacer en cada momento lo que sientas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bajo esta premisa de actuar con libertad justifican comportamientos que podr&iacute;an da&ntilde;ar a sus parejas. En otra ocasi&oacute;n, Gerard defend&iacute;a la idea de que comportarse sin limitaciones podr&iacute;a ser positivo para &eacute;l y para Alba, su pareja, llegando a afirmar que a la relaci&oacute;n le podr&iacute;a &ldquo;venir bien tontear&rdquo; y &ldquo;jugar&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ratio ratio__16_9">
    
            <iframe src="https://www.mitele.es/video/video-embed.html?contentId=MDSVOD20250120_10191" frameBorder=0 width="300" height="169"></iframe>
    </figure><h2 class="article-text">&iquest;Una realidad exagerada?</h2><p class="article-text">
        Muchas de las din&aacute;micas que se reflejan en <em>La isla de las tentaciones</em> son calificadas por sus espectadores como &ldquo;exageraciones&rdquo; o &ldquo;teatralizaciones&rdquo;. Sin embargo, m&aacute;s all&aacute; de las hogueras o las alarmas, los celos, las dudas, el miedo a perder a la pareja o el atractivo de lo nuevo son emociones que no solo pertenecen al formato televisivo.
    </p><p class="article-text">
        Bauman sostiene que las relaciones modernas est&aacute;n marcadas por la inseguridad y la b&uacute;squeda constante de satisfacci&oacute;n. Si bien <em>La isla de las tentaciones</em> lleva estas ideas al extremo, lo hace amplificando una realidad que, en cierta medida, ya est&aacute; presente en nuestra sociedad: v&iacute;nculos fr&aacute;giles, expectativas imposibles y un constante deseo de novedad. Mireia Cosano, que tambi&eacute;n trabaja la terapia en pareja, observa en su consulta c&oacute;mo &ldquo;estas relaciones est&aacute;n en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a, y las normalizamos. Al salir en televisi&oacute;n lo vemos exagerado, pero es lo normal&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Bauman sostiene que las relaciones modernas están marcadas por la inseguridad y la búsqueda constante de satisfacción. &#039;La isla de las tentaciones&#039; lleva estas ideas al extremo, pero lo hace amplificando una realidad que, en cierta medida, ya está presente en nuestra sociedad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las &ldquo;heridas emocionales&rdquo;, como la de abandono o traici&oacute;n, que Cosano identifica en algunos de los protagonistas, las ve a diario entre sus pacientes. &ldquo;Al trabajar como terapeuta veo much&iacute;simas din&aacute;micas de relaci&oacute;n disfuncionales, y muchas de ellas aparecen en<em> La isla&rdquo;,</em> explica. Un ejemplo es el h&aacute;bito de &ldquo;enfadarte o castigar a tu pareja por lo que est&aacute; sintiendo&rdquo;. Esto se refleja en el primer programa, cuando Alba sufre un ataque de p&aacute;nico y su pareja, Gerard, en lugar de apoyarla, le dice frases como &ldquo;no me hagas esto&rdquo; o &ldquo;esto que te sirva para aprender&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que puede resultar complicado ponerse en la piel de algunas situaciones que se viven en <em>La isla de las tentaciones</em>: estar en una isla paradis&iacute;aca rodeado de solteros y solteras cuyo &uacute;nico objetivo es conquistarte no es algo que ocurra en la vida cotidiana. Sin embargo, las expertas tambi&eacute;n se&ntilde;alan c&oacute;mo las <a href="https://www.eldiario.es/era/arte-perdido-flirteo-saturacion-apps-devuelto-ganas-ligar-persona_1_11808221.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aplicaciones de citas</a> o las redes sociales facilitan una din&aacute;mica similar, donde la disponibilidad de nuevas conexiones puede generar dudas en los v&iacute;nculos existentes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la fragilidad de las relaciones de la que habla Bauman y que se muestra en <em>La isla de las tentaciones</em> tambi&eacute;n se hace evidente en el d&iacute;a a d&iacute;a. Seg&uacute;n el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica (INE), en 2023 se registraron 80.065 <a href="https://www.ine.es/dyngs/INEbase/es/operacion.htm?c=estadistica_C&amp;cid=1254736176798&amp;menu=ultiDatos&amp;idp=1254735573206" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disoluciones matrimoniales</a> en Espa&ntilde;a, con un 21,1% de divorcios ocurriendo en matrimonios de entre seis y 10 a&ntilde;os. Estas cifras, unidas a la disminuci&oacute;n de <a href="https://www.ine.es/dyngs/INEbase/es/operacion.htm?c=Estadistica_C&amp;cid=1254736176999&amp;menu=ultiDatos&amp;idp=1254735573002" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">matrimonios</a> (un 3,7% menos que en 2022), pueden reflejar una realidad donde los v&iacute;nculos parecen menos estables y m&aacute;s sujetos al cambio.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, el n&uacute;mero de matrimonios y divorcios no ofrece una radiograf&iacute;a completa de las parejas en Espa&ntilde;a; hoy en d&iacute;a muchas de ellas no pasan por el juzgado o la Iglesia para formalizar su uni&oacute;n. Un <a href="https://www.uma.es/sala-de-prensa/noticias/la-evolucion-de-la-pareja-en-espana-del-matrimonio-para-toda-la-vida-la-diversidad-de-relaciones/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> de la Universidad de M&aacute;laga as&iacute; lo se&ntilde;ala. Investigando la evoluci&oacute;n de la pareja en Espa&ntilde;a, concluyen que ha pasado &ldquo;del rito del matrimonio para toda la vida&rdquo; a una &ldquo;diversidad de relaciones basadas en el pacto privado y la aceptaci&oacute;n de la ruptura y el re-emparejamiento&rdquo;. Adem&aacute;s, encuentran c&oacute;mo &ldquo;las rupturas est&aacute;n m&aacute;s presentes en todas las generaciones&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que tener pareja sigue siendo una realidad com&uacute;n en Espa&ntilde;a &mdash;un 70% de la poblaci&oacute;n mantiene alg&uacute;n tipo de relaci&oacute;n de pareja, seg&uacute;n el CIS en 2021&mdash;, tambi&eacute;n se corrobora el cambio de mentalidad en las nuevas generaciones. Una investigaci&oacute;n de la <a href="https://canal.ugr.es/wp-content/uploads/2023/11/Nota-de-Prensa-Informe-Succ-Ed.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Universidad de Granada</a> realizada entre andaluces de 12 a 18 a&ntilde;os destaca c&oacute;mo &ldquo;casi cuatro de cada diez j&oacute;venes consideran que mantener una relaci&oacute;n de pareja afecta negativamente a su vida&rdquo;. Estos datos muestran c&oacute;mo, aunque tener pareja sigue siendo un eje central en la vida de muchas personas, las expectativas, las prioridades y las din&aacute;micas han cambiado profundamente. Este panorama, reflejado en programas como <em>La isla de las tentaciones</em>, pone de manifiesto la tensi&oacute;n entre el deseo de conexi&oacute;n y la necesidad de preservar la independencia.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DFEOB34ITd1/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DFEOB34ITd1/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/DFEOB34ITd1/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de La Isla de las Tentaciones (@islatentaciones)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><h2 class="article-text">'La isla de las tentaciones', &iquest;un 'guilty pleasure'?</h2><p class="article-text">
        Mientras que son muchas las opiniones negativas que envuelven a este programa en cada edici&oacute;n, lo cierto es que <em>La isla de las tentaciones </em>se ha consolidado un a&ntilde;o m&aacute;s como <a href="https://x.com/mediasetcom/status/1881618774505181188" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">l&iacute;der de audiencias la noche de los lunes</a>. Este fen&oacute;meno ha llevado a que, para muchos espectadores, verlo se convierta en lo que se conoce como un <em>guilty pleasure</em> (&ldquo;placer culpable&rdquo;): algo que se disfruta en privado, a menudo con una mezcla de satisfacci&oacute;n y verg&uuml;enza, porque no encaja del todo con lo que se considera un entretenimiento &ldquo;leg&iacute;timo&rdquo; o bien visto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su &eacute;xito va m&aacute;s all&aacute; de la televisi&oacute;n, ya que las redes sociales se hacen eco de cada episodio. Instagram y <a href="https://www.eldiario.es/temas/tiktok/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">TikTok</a> se llenan de publicaciones con los mejores momentos de cada pareja, as&iacute; como de usuarios comentando e intentando adivinar qu&eacute; concursante ser&aacute; el primero en caer en la tentaci&oacute;n. Incluso en X los <em>hashtags</em> son<em> trending topic </em>horas antes de que empiece.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo conviven las constantes cr&iacute;ticas que se hacen del programa con su gran audiencia? Este formato de &ldquo;telerrealidad&rdquo;, permite a los espectadores ser testigos de las relaciones, intimidades o sentimientos de personas normales y corrientes (y no actores o actrices). Marian Blanco-Ruiz, profesora de la Universidad Rey Juan Carlos y experta en g&eacute;nero explica en un <a href="https://revistascientificas.uspceu.com/doxacomunicacion/article/view/1747/3619" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> c&oacute;mo &ldquo;la audiencia se convierte en una especie de <em>voyeur</em>, capaz de seguir viendo el programa por la curiosidad o el morbo de saber c&oacute;mo van a actuar sus protagonistas&rdquo;. Se satisface esa curiosidad innata del ser humano, ese &ldquo;querer indagar o cotillear la vida de otros&rdquo;, seg&uacute;n afirma la investigadora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de <em>realities</em> abren una ventana en casa ajena, permiten a su p&uacute;blico observar desde una distancia segura: &ldquo;Podemos ver, desde la comodidad de nuestra casa, c&oacute;mo otros enfrentan rupturas, celos e incertidumbre, lo que nos permite conectar con nuestras propias emociones. Esto puede generar cierto alivio al ver reflejados conflictos similares a los nuestros, ayud&aacute;ndonos a procesar y resolver nuestros propios dilemas internos&rdquo;, explica la psic&oacute;loga Bel&eacute;n S&aacute;nchez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El factor de realidad que ofrece <em>La isla de las tentaciones</em> frente a series o pel&iacute;culas es para Mireia Cosano lo que de verdad engancha a los espectadores. La neuropsic&oacute;loga cree que lo que puede enganchar es &ldquo;ver parejas normales que pueden hacer que se sientan identificados con la relaci&oacute;n, normalizando ciertas conductas o, al rev&eacute;s, dejar de normalizarlas en sus relaciones&rdquo;. &ldquo;El enganche sexual yo creo que queda casi en un segundo plano; nos encanta juzgar las conductas de error y acierto en otras parejas seg&uacute;n nuestros propios valores, sentirnos identificados con personajes o din&aacute;micas de pareja&rdquo;, a&ntilde;ade en conversaci&oacute;n con elDiario.es. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anabel Cuevas Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/isla-tentaciones-explica-son-relaciones-2025_129_11987972.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Jan 2025 20:50:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo que 'La isla de las tentaciones' nos explica sobre cómo son las relaciones en 2025]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Televisión,Series de televisión]]></media:keywords>
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