<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Gloria Piñero]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/gloria-pinero/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Gloria Piñero]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1053256/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Guillermo Díaz Baños: "La UMU debe volver a centrarse en lo esencial: enseñar, investigar y servir a la sociedad"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/educacion/universidad_publica/guillermo-diaz-banos-umu-debe-volver-centrarse-esencial-ensenar-investigar-servir-sociedad_1_13145213.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/58df05c1-4614-4f70-937b-cf3c9ac428bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Guillermo Díaz Baños: &quot;La UMU debe volver a centrarse en lo esencial: enseñar, investigar y servir a la sociedad&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El candidato a rector defiende una universidad pública más clara, menos burocrática y más centrada en las personas. Con más de cuatro décadas de trayectoria en la institución, propone una gobernanza útil, una docencia cuidada y una investigación con impacto real</p></div><p class="article-text">
        Las elecciones al Rectorado de la Universidad de Murcia (UMU) suman una candidatura con una larga trayectoria acad&eacute;mica y de gesti&oacute;n: la de Guillermo D&iacute;az Ba&ntilde;os. Catedr&aacute;tico de Qu&iacute;mica F&iacute;sica, su perfil combina experiencia docente, investigadora y una amplia implicaci&oacute;n institucional que le ha llevado a ocupar responsabilidades clave dentro de la universidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;He sido secretario y director de mi departamento, vicerrector de Extensi&oacute;n Universitaria, director de la EIDUM y actualmente decano de la Facultad de Qu&iacute;mica&rdquo;, resume. A ello se suma una trayectoria de m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os vinculado a la UMU, primero como estudiante y despu&eacute;s como profesor e investigador. &ldquo;Todo ello me ha permitido conocer, de primera mano, la universidad desde muchos lugares distintos&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        Esa experiencia acumulada es, precisamente, el fundamento de su candidatura. &ldquo;Creo que para ser rector es importante tener una trayectoria que avale esa intenci&oacute;n. La implicaci&oacute;n, el compromiso y el modelo de universidad que defiendo se reconocen m&aacute;s en los hechos que en las palabras&rdquo;, afirma. Su mensaje final, en lat&iacute;n, condensa su ambici&oacute;n: &ldquo;Ad maiora&rdquo; (hacia grandes cosas).
    </p><h2 class="article-text">Motivaci&oacute;n y visi&oacute;n: experiencia al servicio del cambio</h2><p class="article-text">
        D&iacute;az no esconde que su decisi&oacute;n responde a un momento concreto. &ldquo;He decidido presentarme porque creo que es el momento de poner toda mi experiencia al servicio de la Universidad de Murcia&rdquo;, explica. Su diagn&oacute;stico es directo: la instituci&oacute;n necesita cambios reales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No basta con seguir haciendo lo mismo. Me presento por compromiso con la universidad p&uacute;blica y porque creo que hay una forma m&aacute;s clara, m&aacute;s justa y m&aacute;s &uacute;til de gobernarla&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Su visi&oacute;n de futuro se resume en una idea sencilla pero ambiciosa: &ldquo;Una universidad p&uacute;blica, rigurosa, abierta y bien gobernada, que forme bien, investigue mejor, transfiera con sentido y cuide de sus miembros&rdquo;. En esa frase se condensa el n&uacute;cleo de su programa: reforzar lo esencial y eliminar lo superfluo.
    </p><h2 class="article-text">Gobernanza: menos burocracia, m&aacute;s rumbo</h2><p class="article-text">
        Uno de los principales problemas que identifica es la complejidad de la gesti&oacute;n. &ldquo;Hemos normalizado una universidad demasiado burocr&aacute;tica, lenta y desgastante&rdquo;, advierte. Para D&iacute;az, esta situaci&oacute;n tiene consecuencias claras: se pierde energ&iacute;a en lo accesorio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando una universidad dedica demasiada energ&iacute;a a lo accesorio, pierde fuerza en lo esencial: ense&ntilde;ar, investigar y transferir conocimiento&rdquo;, sostiene. A ello suma la falta de planificaci&oacute;n a medio y largo plazo, lo que, a su juicio, agrava la situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Su propuesta pasa por simplificar estructuras y clarificar prioridades. &ldquo;Servicio p&uacute;blico con gesti&oacute;n eficiente y planificaci&oacute;n real&rdquo;, resume. En este sentido, defiende una gobernanza &ldquo;m&aacute;s cercana, participada, transparente y &uacute;til&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b60fa63f-9574-4956-a9d9-2478720078bc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b60fa63f-9574-4956-a9d9-2478720078bc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b60fa63f-9574-4956-a9d9-2478720078bc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b60fa63f-9574-4956-a9d9-2478720078bc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b60fa63f-9574-4956-a9d9-2478720078bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b60fa63f-9574-4956-a9d9-2478720078bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b60fa63f-9574-4956-a9d9-2478720078bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El candidato durante un acto en la UMU en noviembre de 2025. CEDIDA"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El candidato durante un acto en la UMU en noviembre de 2025. CEDIDA                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Gobernar bien no es multiplicar cargos ni tr&aacute;mites, sino dar rumbo, escuchar y decidir con criterios claros&rdquo;, insiste. Entre sus medidas destaca el refuerzo del Claustro como espacio de debate, la descentralizaci&oacute;n de decisiones hacia los centros y la reducci&oacute;n de estructuras innecesarias.
    </p><h2 class="article-text">Di&aacute;logo universitario: presencia real y corresponsabilidad</h2><p class="article-text">
        D&iacute;az considera que uno de los d&eacute;ficits actuales es la falta de di&aacute;logo continuo entre los distintos colectivos universitarios. &ldquo;El di&aacute;logo no puede quedar reducido a momentos puntuales&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Para solucionarlo, propone una presencia activa del equipo rectoral en los centros. &ldquo;Planteo que el rector visite cada mes un centro para escuchar directamente a estudiantado, profesorado y PTGAS (personal t&eacute;cnico, de gesti&oacute;n y de administraci&oacute;n y servicios)&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Su modelo se basa en la corresponsabilidad. &ldquo;Cada colectivo debe tener claro su papel: el profesorado centrado en docencia, investigaci&oacute;n y transferencia; el PTGAS reforzado en la gesti&oacute;n; y el estudiantado con m&aacute;s protagonismo&rdquo;. Y a&ntilde;ade: &ldquo;Si cada uno se siente escuchado de verdad, la universidad funciona mejor&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&Eacute;tica y transparencia: rendir cuentas con hechos</h2><p class="article-text">
        En el terreno electoral, D&iacute;az apuesta por una campa&ntilde;a basada en el respeto. &ldquo;Hay que evitar la descalificaci&oacute;n personal, la propaganda vac&iacute;a y la informaci&oacute;n sesgada&rdquo;, se&ntilde;ala. Para &eacute;l, la universidad debe ser un ejemplo de debate riguroso.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Defender ideas con firmeza es compatible con hacerlo desde la honestidad y el respeto&rdquo;, afirma. Este planteamiento se traslada tambi&eacute;n a su compromiso de gobierno.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quiero que la comunidad universitaria sepa qu&eacute; se hace, por qu&eacute; se hace y con qu&eacute; resultados&rdquo;, explica. Entre sus propuestas destaca la publicaci&oacute;n de indicadores de seguimiento, un informe anual que vincule presupuesto y resultados, y la creaci&oacute;n de un portal &uacute;nico de transparencia.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, plantea la creaci&oacute;n de una Oficina de Buen Gobierno e Integridad P&uacute;blica. &ldquo;Un organismo aut&oacute;nomo que supervise la aplicaci&oacute;n del c&oacute;digo &eacute;tico y garantice canales seguros de alerta&rdquo;, detalla.
    </p><h2 class="article-text">Docencia y profesorado: planificar para mejorar</h2><p class="article-text">
        La mejora de la docencia pasa, seg&uacute;n D&iacute;az, por una idea clave: planificaci&oacute;n. &ldquo;No se puede mejorar la docencia si se improvisa con las plantillas&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, propone un Plan Estrat&eacute;gico Plurianual de Capital Humano que permita anticipar necesidades, ordenar el relevo generacional y reducir la precariedad. &ldquo;Necesitamos una carrera acad&eacute;mica m&aacute;s clara y previsible&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n defiende reforzar el apoyo docente, mejorar los recursos y revisar los sistemas de evaluaci&oacute;n. &ldquo;Formar bien hoy exige metodolog&iacute;as m&aacute;s activas, un uso responsable de la inteligencia artificial y una docencia centrada en el aprendizaje real&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero introduce un elemento diferencial: el bienestar. &ldquo;No puede haber docencia de calidad sin una comunidad universitaria cuidada&rdquo;, subraya. Y a&ntilde;ade: &ldquo;La salud mental, la conciliaci&oacute;n y unas condiciones dignas no son un complemento, sino una base&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Investigaci&oacute;n: ampliar la base sin perder excelencia</h2><p class="article-text">
        En materia investigadora, D&iacute;az plantea una estrategia dual: mantener la excelencia y ampliar la base. &ldquo;La investigaci&oacute;n es una se&ntilde;a de identidad de la universidad&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Para reforzarla, propone apoyar especialmente a &aacute;reas con menor financiaci&oacute;n, fomentar la interdisciplinariedad y desarrollar un plan a seis a&ntilde;os con objetivos claros. Tambi&eacute;n insiste en la necesidad de atraer y retener talento.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/640984bc-1cb3-42bc-be28-3f0fc6a20144_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/640984bc-1cb3-42bc-be28-3f0fc6a20144_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/640984bc-1cb3-42bc-be28-3f0fc6a20144_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/640984bc-1cb3-42bc-be28-3f0fc6a20144_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/640984bc-1cb3-42bc-be28-3f0fc6a20144_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/640984bc-1cb3-42bc-be28-3f0fc6a20144_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/640984bc-1cb3-42bc-be28-3f0fc6a20144_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Guillermo Díaz junto a un grupo de estudiantes de la Universidad de Murcia a los que imparte docencia. CEDIDA"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Guillermo Díaz junto a un grupo de estudiantes de la Universidad de Murcia a los que imparte docencia. CEDIDA                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Debemos reducir la burocracia que resta tiempo al profesorado y reconocer mejor el esfuerzo investigador&rdquo;, se&ntilde;ala. Pero va m&aacute;s all&aacute; de los indicadores tradicionales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Investigar no es solo publicar m&aacute;s, sino transferir mejor ese conocimiento para mejorar la vida de las personas&rdquo;, afirma. En su visi&oacute;n, la investigaci&oacute;n debe tener un impacto social tangible.
    </p><h2 class="article-text">Transferencia y Europa: estrategia y misi&oacute;n p&uacute;blica</h2><p class="article-text">
        D&iacute;az apuesta por una universidad m&aacute;s activa en la captaci&oacute;n de fondos europeos. &ldquo;No podemos esperar oportunidades, tenemos que salir a buscarlas&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Propone aprovechar mejor programas como Horizonte Europa y fortalecer redes internacionales. Tambi&eacute;n plantea modernizar la OTRI (Oficina de Transferencia de los Resultados de la Investigaci&oacute;n) y fomentar iniciativas como los doctorados industriales o las <em>spin-offs</em>.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, introduce una advertencia: &ldquo;La apertura no puede hacerse a cualquier precio&rdquo;. Para &eacute;l, la colaboraci&oacute;n con empresas debe estar alineada con la misi&oacute;n p&uacute;blica de la universidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El conocimiento debe estar al servicio de la sociedad, tambi&eacute;n en las humanidades y las ciencias sociales&rdquo;, subraya.
    </p><h2 class="article-text">Estudiantes: protagonismo y bienestar</h2><p class="article-text">
        El estudiantado ocupa un lugar central en su propuesta. &ldquo;Debe volver a ser el verdadero protagonista de la universidad&rdquo;, afirma. Por eso, entre sus medidas destaca la mejora de la transici&oacute;n desde etapas previas, el refuerzo de la tutor&iacute;a y la garant&iacute;a de evaluaciones justas. Pero tambi&eacute;n pone el foco en la experiencia cotidiana.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que cuidar la vida universitaria: mentor&iacute;a, orientaci&oacute;n, pr&aacute;cticas de calidad y bienestar emocional&rdquo;, explica. Adem&aacute;s, insiste en la necesidad de espacios seguros y accesibles. &ldquo;La universidad no solo ense&ntilde;a, tambi&eacute;n cuida y acompa&ntilde;a&rdquo;, resume.
    </p><h2 class="article-text">Empleabilidad: formaci&oacute;n integral y pensamiento cr&iacute;tico</h2><p class="article-text">
        Para mejorar la inserci&oacute;n laboral, D&iacute;az propone reforzar las pr&aacute;cticas externas, la formaci&oacute;n dual y la orientaci&oacute;n profesional. &ldquo;Las pr&aacute;cticas deben tener valor formativo real&rdquo;, advierte.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n subraya la importancia de la inteligencia artificial. &ldquo;Ning&uacute;n egresado deber&iacute;a salir sin saber utilizarla con criterio y responsabilidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, introduce un matiz importante: &ldquo;La empleabilidad no puede ser el &uacute;nico criterio&rdquo;. Para &eacute;l, la universidad p&uacute;blica tiene tambi&eacute;n una funci&oacute;n social y cultural. &ldquo;El mercado cambia, pero el valor de la formaci&oacute;n universitaria va m&aacute;s all&aacute; de la rentabilidad inmediata&rdquo;, sostiene.
    </p><h2 class="article-text">Igualdad: romper inercias hist&oacute;ricas</h2><p class="article-text">
        Con tres mujeres candidatas al rectorado, el proceso electoral actual puede marcar un hito en t&eacute;rminos de igualdad de g&eacute;nero en la UMU. D&iacute;az reconoce su importancia: &ldquo;Tiene un valor simb&oacute;lico evidente&rdquo;. Pero insiste en que el reto es m&aacute;s profundo. &ldquo;La igualdad debe traducirse en pol&iacute;ticas reales de conciliaci&oacute;n, corresponsabilidad y eliminaci&oacute;n de discriminaciones&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a875dac3-a0fe-4617-8e70-a14eb65c7671_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a875dac3-a0fe-4617-8e70-a14eb65c7671_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a875dac3-a0fe-4617-8e70-a14eb65c7671_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a875dac3-a0fe-4617-8e70-a14eb65c7671_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a875dac3-a0fe-4617-8e70-a14eb65c7671_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a875dac3-a0fe-4617-8e70-a14eb65c7671_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a875dac3-a0fe-4617-8e70-a14eb65c7671_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Díaz presenta su candidatura a rector de la UMU desde el convencimiento de que &quot;hay una forma más clara, más justa y más útil&quot; de gobernarla. CEDIDA"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Díaz presenta su candidatura a rector de la UMU desde el convencimiento de que &quot;hay una forma más clara, más justa y más útil&quot; de gobernarla. CEDIDA                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        M&aacute;s que hablar de liderazgo femenino, apuesta por la diversidad. &ldquo;Una universidad con liderazgos diversos gobierna mejor&rdquo;, afirma.
    </p><h2 class="article-text">Universidad y sociedad: presencia y utilidad p&uacute;blica</h2><p class="article-text">
        Para D&iacute;az, la Universidad de Murcia debe ser un actor central en la Regi&oacute;n. &ldquo;No puede comportarse como una instituci&oacute;n aislada&rdquo;, advierte.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, propone reforzar la transferencia, las alianzas con empresas y administraciones y una extensi&oacute;n universitaria m&aacute;s ambiciosa. Pero tambi&eacute;n insiste en la necesidad de visibilidad. &ldquo;Tenemos que estar m&aacute;s en la calle, divulgar mejor la ciencia y explicar lo que aportamos&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        En el plano territorial, plantea consolidar sedes en municipios y ajustar la oferta a las necesidades locales. &ldquo;La universidad debe ser accesible, &uacute;til y cercana&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Una universidad m&aacute;s clara, justa y humana como aspiraci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        De cara al final de su mandato, D&iacute;az tiene claro c&oacute;mo le gustar&iacute;a ser recordado. &ldquo;Como una etapa de servicio p&uacute;blico, de honestidad y de trabajo serio&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;az aspira a una universidad con menos burocracia y m&aacute;s claridad de rumbo. &ldquo;Que se haya escuchado, explicado y dado la cara&rdquo;, resume. Pero, sobre todo, pone el foco en las personas. &ldquo;Que se haya cuidado m&aacute;s a la comunidad universitaria, en su bienestar y en sus condiciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y concluye con una idea que resume su proyecto: &ldquo;Que la Universidad de Murcia sea m&aacute;s universidad: m&aacute;s rigurosa, m&aacute;s abierta, m&aacute;s justa y m&aacute;s &uacute;til para la sociedad&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gloria Piñero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/educacion/universidad_publica/guillermo-diaz-banos-umu-debe-volver-centrarse-esencial-ensenar-investigar-servir-sociedad_1_13145213.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Apr 2026 04:00:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/58df05c1-4614-4f70-937b-cf3c9ac428bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1109136" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/58df05c1-4614-4f70-937b-cf3c9ac428bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1109136" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Guillermo Díaz Baños: "La UMU debe volver a centrarse en lo esencial: enseñar, investigar y servir a la sociedad"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/58df05c1-4614-4f70-937b-cf3c9ac428bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Universidad de Murcia,Elecciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Samuel Baixauli: “La universidad inteligente es la que sabe mejorar cada día con su comunidad”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/educacion/samuel-baixauli-universidad-inteligente-mejorar-dia-comunidad_1_13140787.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c34cc0c4-571b-49f7-8e8d-26fe91d65f1c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140701.jpg" width="902" height="508" alt="Samuel Baixauli: “La universidad inteligente es la que sabe mejorar cada día con su comunidad”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El candidato a rector de la Universidad de Murcia apuesta por una institución más ágil, participativa y conectada con la sociedad. Su proyecto se articula sobre tres pilares: formación, investigación y transferencia, y compromiso social</p></div><p class="article-text">
        La carrera hacia el Rectorado de la Universidad de Murcia (UMU) se presenta como un momento decisivo para redefinir el futuro de la instituci&oacute;n. En este contexto, la figura de Samuel Baixauli emerge con una trayectoria consolidada en la gesti&oacute;n acad&eacute;mica y una visi&oacute;n clara de cambio. Catedr&aacute;tico del Departamento de Organizaci&oacute;n de Empresas y Finanzas, Baixauli conoce bien los entresijos de la universidad tras a&ntilde;os de experiencia docente y como decano de la Facultad de Econom&iacute;a y Empresa.
    </p><p class="article-text">
        Licenciado y doctor en Administraci&oacute;n y Direcci&oacute;n de Empresas por la Universidad de Valencia, ha desarrollado toda su carrera docente en la UMU, donde ha impartido clases en todos los niveles formativos. Esa vinculaci&oacute;n prolongada con la instituci&oacute;n le permite, seg&uacute;n sus propias palabras, tener &ldquo;una visi&oacute;n realista de sus fortalezas y de sus problemas estructurales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su candidatura llega en un momento que &eacute;l mismo define como &ldquo;clave&rdquo;, tanto en lo personal como en lo institucional. Con un programa que se sostiene sobre tres pilares &mdash;formaci&oacute;n, investigaci&oacute;n y transferencia, y compromiso social&mdash;, Baixauli propone una transformaci&oacute;n profunda basada en la eficiencia, la participaci&oacute;n y la adaptaci&oacute;n a los cambios tecnol&oacute;gicos.
    </p><h2 class="article-text">Motivaci&oacute;n y visi&oacute;n: una universidad que aprende</h2><p class="article-text">
        Baixauli no elude el contexto complejo en el que se presenta. &ldquo;Es un momento en el que, personalmente, puedo afrontar la responsabilidad y propiciar cambios en un contexto de financiaci&oacute;n insuficiente y recursos limitados&rdquo;, explica. Su diagn&oacute;stico es claro: la universidad arrastra problemas estructurales desde hace a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todos coincidimos en que hay rigidez y falta de agilidad en la gesti&oacute;n, desmotivaci&oacute;n en el personal y necesidad de adaptarse a los cambios tecnol&oacute;gicos&rdquo;, afirma. Ante este escenario, plantea una gobernanza que fomente &ldquo;el debate constructivo, el pensamiento cr&iacute;tico y la consecuci&oacute;n de objetivos compartidos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su propuesta se sintetiza en una idea que ha repetido durante la campa&ntilde;a: construir una &ldquo;universidad inteligente&rdquo;. Pero &iquest;qu&eacute; significa exactamente? &ldquo;Un ecosistema conectado en el que todo &mdash;colectivos, espacios y decisiones&mdash; funcione de forma eficiente y adaptativa&rdquo;, detalla. Y resume su aspiraci&oacute;n en una frase: &ldquo;La universidad inteligente que sabe mejorar&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Gobernanza: participaci&oacute;n, transparencia y agilidad</h2><p class="article-text">
        Uno de los ejes centrales de su programa es la reforma del modelo de gobernanza. Para Baixauli, el principal problema estructural de la Universidad de Murcia es la infrafinanciaci&oacute;n, pero no el &uacute;nico. &ldquo;Existen problemas de gobernanza, planificaci&oacute;n y coordinaci&oacute;n, y una gesti&oacute;n poco &aacute;gil&rdquo;, advierte.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3668e6f6-76b2-4ec3-aa8c-39416b5343b2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3668e6f6-76b2-4ec3-aa8c-39416b5343b2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3668e6f6-76b2-4ec3-aa8c-39416b5343b2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3668e6f6-76b2-4ec3-aa8c-39416b5343b2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3668e6f6-76b2-4ec3-aa8c-39416b5343b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3668e6f6-76b2-4ec3-aa8c-39416b5343b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3668e6f6-76b2-4ec3-aa8c-39416b5343b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Baixauli junto al equipo con el que opta al Gobierno de la Universidad de Murcia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Baixauli junto al equipo con el que opta al Gobierno de la Universidad de Murcia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La consecuencia de esta situaci&oacute;n, seg&uacute;n se&ntilde;ala, es una instituci&oacute;n lenta para adaptarse a los cambios. &ldquo;Esa lentitud dificulta nuestra eficiencia interna y nos impide alcanzar una universidad m&aacute;s moderna, flexible y competitiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Frente a ello, propone reforzar la gobernanza participativa. &ldquo;Cuando los &oacute;rganos colegiados funcionan como espacios efectivos de deliberaci&oacute;n, las pol&iacute;ticas se enriquecen con la diversidad de perspectivas&rdquo;, sostiene. Pero tambi&eacute;n insiste en la necesidad de transparencia: &ldquo;La comunicaci&oacute;n, la planificaci&oacute;n conjunta y la rendici&oacute;n de cuentas generan confianza y reducen los conflictos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, plantea medidas concretas como una mayor anticipaci&oacute;n en la comunicaci&oacute;n de decisiones y un acceso m&aacute;s claro a la informaci&oacute;n institucional. &ldquo;La comunidad universitaria debe poder conocer, anticiparse y seguir los procesos de decisi&oacute;n, no enterarse cuando ya est&aacute;n cerrados&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Di&aacute;logo interno: escuchar m&aacute;s all&aacute; de las elecciones</h2><p class="article-text">
        Baixauli tambi&eacute;n pone el foco en la relaci&oacute;n entre los distintos colectivos universitarios. Considera que el di&aacute;logo no puede limitarse a los periodos electorales. &ldquo;No deber&iacute;a ser necesario esperar a una campa&ntilde;a para escuchar a la comunidad universitaria&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Su propuesta pasa por establecer canales de comunicaci&oacute;n permanentes y efectivos. Entre las ideas que plantea destaca la implantaci&oacute;n de un horario regular de atenci&oacute;n institucional por parte de la gerencia, con presencia rotatoria en los distintos campus.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos claro que hay que mantener una comunicaci&oacute;n peri&oacute;dica con centros, departamentos y representantes de los colectivos&rdquo;, se&ntilde;ala. El objetivo es doble: recoger propuestas y necesidades, y resolver conflictos de manera m&aacute;s &aacute;gil.
    </p><h2 class="article-text">&Eacute;tica en campa&ntilde;a: debate frente a desinformaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        En un contexto electoral donde el tono puede elevarse, Baixauli reivindica una campa&ntilde;a basada en el respeto. &ldquo;Las elecciones universitarias deber&iacute;an alejarse de pr&aacute;cticas electoralistas como el desprestigio o la desinformaci&oacute;n&rdquo;, advierte.
    </p><p class="article-text">
        Especialmente cr&iacute;tico se muestra con el uso de bulos en redes sociales. &ldquo;En la universidad tenemos que centrarnos en debatir ideas porque somos compa&ntilde;eros y nuestro objetivo es mejorar la instituci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este planteamiento conecta con su compromiso de transparencia si resulta elegido. Entre sus propuestas figura la creaci&oacute;n de un registro informativo sobre pol&iacute;tica de personal y la garant&iacute;a de acceso a la informaci&oacute;n institucional. &ldquo;Queremos que la informaci&oacute;n sea permanente y accesible, reforzando la memoria institucional y la rendici&oacute;n de cuentas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Docencia y profesorado: mejorar condiciones y calidad</h2><p class="article-text">
        La mejora de la calidad docente es otro de los pilares de su programa. Baixauli insiste en que es necesario actuar de forma coordinada en varios frentes. &ldquo;Es fundamental reducir el n&uacute;mero de estudiantes por grupo para aplicar metodolog&iacute;as docentes eficaces&rdquo;, explica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e61a1e2c-3640-4c8d-ab62-958f5f522b2f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e61a1e2c-3640-4c8d-ab62-958f5f522b2f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e61a1e2c-3640-4c8d-ab62-958f5f522b2f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e61a1e2c-3640-4c8d-ab62-958f5f522b2f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e61a1e2c-3640-4c8d-ab62-958f5f522b2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e61a1e2c-3640-4c8d-ab62-958f5f522b2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e61a1e2c-3640-4c8d-ab62-958f5f522b2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Imagen de la presentación de la candidatura de Samuel Baixauli al rectorado de la UMU."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imagen de la presentación de la candidatura de Samuel Baixauli al rectorado de la UMU.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se&ntilde;ala la importancia de reforzar infraestructuras y equipamientos, as&iacute; como reconocer adecuadamente tareas como la tutorizaci&oacute;n de pr&aacute;cticas. A ello suma la necesidad de incorporar personal t&eacute;cnico de apoyo en laboratorios y talleres.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a las condiciones del profesorado, su diagn&oacute;stico apunta a la precariedad y la sobrecarga. &ldquo;Es imprescindible avanzar hacia una mayor estabilidad laboral y reducir la temporalidad&rdquo;, afirma. Adem&aacute;s, defiende un reconocimiento equilibrado de docencia, investigaci&oacute;n y transferencia para evitar desequilibrios.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n es necesario reducir las cargas administrativas y reforzar el apoyo t&eacute;cnico&rdquo;, a&ntilde;ade, subrayando que estas medidas son clave para mejorar tanto la calidad docente como la satisfacci&oacute;n del personal.
    </p><h2 class="article-text">Investigaci&oacute;n: excelencia y cooperaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        En un entorno cada vez m&aacute;s competitivo, Baixauli considera que la Universidad de Murcia debe apostar por la calidad cient&iacute;fica y la participaci&oacute;n en convocatorias competitivas. &ldquo;Es fundamental mejorar el acceso a la financiaci&oacute;n nacional y europea&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        Para lograrlo, propone reforzar el apoyo t&eacute;cnico en la preparaci&oacute;n y gesti&oacute;n de proyectos, as&iacute; como consolidar grupos de investigaci&oacute;n potentes. &ldquo;La interdisciplinariedad y las redes internas son clave para abordar retos complejos con mayor impacto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otro aspecto prioritario es la incorporaci&oacute;n de j&oacute;venes investigadores. &ldquo;Necesitamos programas competitivos y condiciones laborales estables&rdquo;, afirma. En su opini&oacute;n, la combinaci&oacute;n de excelencia, cooperaci&oacute;n y apoyo institucional es la base para fortalecer la posici&oacute;n investigadora de la universidad.
    </p><h2 class="article-text">Transferencia y fondos europeos: una universidad protagonista</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la investigaci&oacute;n, Baixauli insiste en el papel activo que debe asumir la universidad en la captaci&oacute;n de fondos europeos y la colaboraci&oacute;n con empresas e instituciones. &ldquo;No puede limitarse a participar de forma puntual, debe liderar proyectos estrat&eacute;gicos&rdquo;, defiende.
    </p><p class="article-text">
        Para ello, considera imprescindible mejorar la coordinaci&oacute;n interna y fortalecer las estructuras de apoyo. &ldquo;Tenemos que facilitar que el personal acceda a estas convocatorias con mayores garant&iacute;as&rdquo;. Al mismo tiempo, apuesta por una relaci&oacute;n m&aacute;s estrecha con el tejido productivo. &ldquo;La transferencia de conocimiento debe tener un impacto real en la econom&iacute;a y la sociedad&rdquo;, subraya.
    </p><h2 class="article-text">Estudiantes: experiencia universitaria y empleabilidad</h2><p class="article-text">
        El estudiantado ocupa un lugar central en su programa. Baixauli plantea una visi&oacute;n integral de la experiencia universitaria. &ldquo;Es fundamental eliminar barreras econ&oacute;micas, sociales y tecnol&oacute;gicas para que nadie se quede fuera&rdquo;, afirma.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/65edd3df-6dbe-4a3f-b188-114d2e50f9ea_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/65edd3df-6dbe-4a3f-b188-114d2e50f9ea_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/65edd3df-6dbe-4a3f-b188-114d2e50f9ea_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/65edd3df-6dbe-4a3f-b188-114d2e50f9ea_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/65edd3df-6dbe-4a3f-b188-114d2e50f9ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/65edd3df-6dbe-4a3f-b188-114d2e50f9ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/65edd3df-6dbe-4a3f-b188-114d2e50f9ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una de las prioridades de Baixauli es construir una universidad más abierta y conectada con su entorno."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una de las prioridades de Baixauli es construir una universidad más abierta y conectada con su entorno.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n defiende la mejora de los servicios y espacios universitarios para favorecer una experiencia completa. &ldquo;El estudiante no solo debe recibir formaci&oacute;n, sino vivir una etapa enriquecedora&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la empleabilidad, propone una mayor conexi&oacute;n entre formaci&oacute;n y mundo profesional. &ldquo;Necesitamos pr&aacute;cticas de calidad, orientaci&oacute;n y colaboraci&oacute;n con empresas&rdquo;, explica. Adem&aacute;s, apuesta por el desarrollo de competencias digitales y transversales, as&iacute; como por la formaci&oacute;n continua. &ldquo;La universidad no solo debe formar, sino acompa&ntilde;ar al estudiante en su transici&oacute;n al mundo laboral&rdquo;, resume.
    </p><h2 class="article-text">Igualdad: diversidad en la gobernanza</h2><p class="article-text">
        El actual proceso electoral podr&iacute;a marcar un hito en la historia de la UMU. Con tres candidatas optando al Rectorado, por primera vez una mujer podr&iacute;a terminar convirti&eacute;ndose en la cabeza del gobierno de la instituci&oacute;n. Para Baixauli, este contexto refleja un avance significativo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo importante es garantizar que cualquier persona pueda aspirar a liderar la universidad en condiciones de igualdad&rdquo;, se&ntilde;ala. M&aacute;s all&aacute; del g&eacute;nero, apuesta por modelos de gobernanza diversos e inclusivos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La incorporaci&oacute;n de m&aacute;s mujeres en puestos de responsabilidad enriquece la toma de decisiones&rdquo;, afirma el aspirante a rector, aunque insiste en que el objetivo final es una gobernanza basada en m&eacute;rito, capacidad e igualdad de oportunidades.
    </p><h2 class="article-text">Universidad y sociedad: compromiso con el entorno</h2><p class="article-text">
        El tercer pilar de su programa &mdash;el compromiso social&mdash; se traduce en una universidad m&aacute;s abierta y conectada con su entorno. &ldquo;La Universidad de Murcia debe ser un motor de desarrollo social, econ&oacute;mico y territorial&rdquo;, defiende.
    </p><p class="article-text">
        Para ello, plantea fortalecer la colaboraci&oacute;n con empresas, administraciones e instituciones, as&iacute; como generar alianzas estables. &ldquo;No se trata de relaciones puntuales, sino de v&iacute;nculos duraderos con impacto real&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n subraya la importancia de acercar la universidad a la ciudadan&iacute;a. &ldquo;Debemos reforzar la conexi&oacute;n con la sociedad, acercando la ciencia, la cultura y la formaci&oacute;n continua&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Una universidad m&aacute;s cercana y participativa como legado</h2><p class="article-text">
        De cara al final de su posible mandato, Baixauli tiene claro c&oacute;mo le gustar&iacute;a ser recordado. &ldquo;Me gustar&iacute;a que dijeran que fue una etapa de transformaci&oacute;n positiva, en la que la universidad se volvi&oacute; m&aacute;s cercana, inclusiva y comprometida con la sociedad sin perder su rigor acad&eacute;mico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero, sobre todo, insiste en una idea: el valor del di&aacute;logo. &ldquo;Que las decisiones importantes se tomaron tras escuchar a la comunidad universitaria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y vuelve a su concepto central, casi como una declaraci&oacute;n de intenciones: &ldquo;Hemos construido una universidad inteligente&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gloria Piñero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/educacion/samuel-baixauli-universidad-inteligente-mejorar-dia-comunidad_1_13140787.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 04:00:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c34cc0c4-571b-49f7-8e8d-26fe91d65f1c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140701.jpg" length="183350" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c34cc0c4-571b-49f7-8e8d-26fe91d65f1c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140701.jpg" type="image/jpeg" fileSize="183350" width="902" height="508"/>
      <media:title><![CDATA[Samuel Baixauli: “La universidad inteligente es la que sabe mejorar cada día con su comunidad”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c34cc0c4-571b-49f7-8e8d-26fe91d65f1c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140701.jpg" width="902" height="508"/>
      <media:keywords><![CDATA[Educación,Universidad,Universidad de Murcia,Elecciones,Región de Murcia,Murcia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alfonsa García Ayala: “Que la UMU pueda tener una rectora es una oportunidad para y avanzar en igualdad de género"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/educacion/universidad_publica/alfonsa-garcia-ayala-umu-pueda-rectora-oportunidad-avanzar-igualdad-genero_1_13137891.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c42cd7ec-96aa-4b88-afb4-e4522f1a8d44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alfonsa García Ayala: “Que la UMU pueda tener una rectora es una oportunidad para y avanzar en igualdad de género&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
La catedrática afronta el reto de convertirse en la primera rectora de la Universidad de Murcia con un proyecto, 'Juntos creamos futuro', centrado en la planificación estratégica, la transparencia y el refuerzo del papel de la institución como motor social, científico y económico de la Región</p></div><p class="article-text">
        Alfonsa Garc&iacute;a Ayala, catedr&aacute;tica de Biolog&iacute;a Celular, ha decidido dar un paso al frente en un momento clave para la Universidad de Murcia (UMU). Lo hace con una candidatura que no surge de la improvisaci&oacute;n, sino de una larga trayectoria vinculada a la instituci&oacute;n, donde ha desempe&ntilde;ado distintas responsabilidades de gesti&oacute;n acad&eacute;mica.&ldquo;Doy este paso despu&eacute;s de muchos a&ntilde;os de dedicaci&oacute;n a esta universidad, en los que he desempe&ntilde;ado responsabilidades como secretaria, vicedecana y decana de la Facultad de Biolog&iacute;a y m&aacute;s recientemente como vicerrectora de Coordinaci&oacute;n y Calidad&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Asegura llegar a este momento con la serenidad que proporciona la experiencia y con un conocimiento profundo de la instituci&oacute;n. Pero, sobre todo, con la motivaci&oacute;n intacta: &ldquo;Mantengo la ilusi&oacute;n por seguir contribuyendo a su mejora desde la responsabilidad, el liderazgo y la capacidad de gesti&oacute;n&rdquo;. Esa combinaci&oacute;n de experiencia y compromiso es, a su juicio, la base sobre la que construir una nueva etapa para la universidad.
    </p><h2 class="article-text">Una visi&oacute;n global de la instituci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n de presentarse a rectora responde, seg&uacute;n Garc&iacute;a Ayala, a un contexto que exige cambios profundos. Considera que la universidad se enfrenta a retos estructurales derivados de transformaciones sociales y tecnol&oacute;gicas de gran calado. &ldquo;La Universidad de Murcia debe afrontar retos que requieren decisiones firmes y una planificaci&oacute;n clara, sin inercias&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Tras una reflexi&oacute;n que define como &ldquo;serena y rigurosa&rdquo;, ha decidido asumir la responsabilidad convencida de que puede aportar un liderazgo dialogante, basado en acuerdos y orientado a objetivos estrat&eacute;gicos. Su experiencia previa en distintos cargos de gesti&oacute;n le permite, dice, tener una visi&oacute;n global de la instituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, subraya que se encuentra en una etapa profesional que le permite centrarse plenamente en la gesti&oacute;n universitaria. &ldquo;He consolidado mi actividad investigadora y de transferencia, lo que me permite dedicarme con total disponibilidad, sin condicionantes&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        Su proyecto se apoya tambi&eacute;n en un equipo comprometido y en un programa que define como realista, s&oacute;lido y con un claro car&aacute;cter reivindicativo, especialmente en materia de financiaci&oacute;n y fortalecimiento institucional.
    </p><p class="article-text">
        Si tuviera que resumir su modelo de universidad en una sola idea, lo tiene claro: una instituci&oacute;n abierta, cercana, conectada con la sociedad y el entorno internacional, capaz de formar a sus estudiantes para los desaf&iacute;os del presente y del futuro. Una universidad innovadora en lo digital, con infraestructuras sostenibles y un modelo de gobierno transparente que sit&uacute;e a las personas en el centro. &ldquo;Una universidad que rinda cuentas y que explique con claridad sus decisiones&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Financiaci&oacute;n p&uacute;blica &ldquo;justa, suficiente y estable&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Para Garc&iacute;a Ayala, la Universidad de Murcia cuenta con fortalezas evidentes, pero tambi&eacute;n con aspectos estructurales que requieren ser abordados. Entre ellos, destaca el relevo generacional del profesorado, la estabilizaci&oacute;n de plantillas, el mantenimiento de infraestructuras y la necesidad de impulsar nuevas titulaciones estrat&eacute;gicas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/52c7e0fe-13e7-4b35-b350-8783fcd6cafe_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/52c7e0fe-13e7-4b35-b350-8783fcd6cafe_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/52c7e0fe-13e7-4b35-b350-8783fcd6cafe_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/52c7e0fe-13e7-4b35-b350-8783fcd6cafe_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/52c7e0fe-13e7-4b35-b350-8783fcd6cafe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/52c7e0fe-13e7-4b35-b350-8783fcd6cafe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/52c7e0fe-13e7-4b35-b350-8783fcd6cafe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Alfonsa García Ayala presume de un equipo que aúna “experiencia, juventud, conocimiento y energía”. CEDIDA"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Alfonsa García Ayala presume de un equipo que aúna “experiencia, juventud, conocimiento y energía”. CEDIDA                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n pone el foco en la captaci&oacute;n y retenci&oacute;n de talento, el refuerzo de la investigaci&oacute;n, la transformaci&oacute;n digital y la internacionalizaci&oacute;n como elementos clave para mejorar la competitividad.
    </p><p class="article-text">
        En materia econ&oacute;mica, valora positivamente la reciente financiaci&oacute;n aprobada por la comunidad aut&oacute;noma, pero insiste en que no es suficiente. &ldquo;Seguiremos reivindicando una financiaci&oacute;n p&uacute;blica justa, suficiente y estable&rdquo;, afirma, con el objetivo de alcanzar al menos el 1% del PIB regional.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los pilares de su programa es la transformaci&oacute;n del modelo de gobernanza. Propone un sistema basado en la planificaci&oacute;n, el uso de datos y la participaci&oacute;n. Entre sus medidas, destaca la elaboraci&oacute;n de un Plan Estrat&eacute;gico participativo con objetivos verificables, as&iacute; como la implantaci&oacute;n de presupuestos por objetivos y experiencias piloto de presupuestos participativos.
    </p><p class="article-text">
        La transparencia ser&aacute; otro eje central. Garc&iacute;a Ayala apuesta por reforzar el Portal de Transparencia, aprobar un reglamento de buenas pr&aacute;cticas y crear un Observatorio de Sostenibilidad que permita evaluar de forma continua el impacto ambiental, social y econ&oacute;mico de la universidad.
    </p><h2 class="article-text">Di&aacute;logo con la comunidad universitaria</h2><p class="article-text">
        Alfonsa Garc&iacute;a considera que uno de los grandes retos de la UMU es mejorar el di&aacute;logo entre los distintos colectivos universitarios. Para ello, propone un modelo basado en estructura, canales y respuesta efectiva.
    </p><p class="article-text">
        Entre sus propuestas, figura el impulso de un di&aacute;logo estructurado con representantes del profesorado, del personal t&eacute;cnico y del estudiantado, as&iacute; como la creaci&oacute;n de canales estables de escucha activa, como encuestas, consultas y buzones.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n plantea establecer un canal directo de interlocuci&oacute;n con la rectora, con compromiso de respuesta, y reforzar herramientas ya existentes como UMU Escucha o el procedimiento SQRF. &ldquo;Se trata de combinar participaci&oacute;n real con capacidad de decisi&oacute;n y seguimiento&rdquo;, resume.
    </p><h2 class="article-text">&Eacute;tica y campa&ntilde;a electoral</h2><p class="article-text">
        En el contexto electoral, Garc&iacute;a Ayala defiende un proceso basado en el respeto institucional. Por ello, considera imprescindible evitar pr&aacute;cticas como la desinformaci&oacute;n, las descalificaciones personales o el uso indebido de recursos universitarios.
    </p><p class="article-text">
        Especialmente contundente se muestra en la protecci&oacute;n de los datos personales y la privacidad: &ldquo;Resulta inaceptable cualquier uso indebido de informaci&oacute;n personal&rdquo;, afirma.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/527d131b-4679-4390-ac0b-191c162ac732_16-9-aspect-ratio_50p_1140624.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/527d131b-4679-4390-ac0b-191c162ac732_16-9-aspect-ratio_50p_1140624.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/527d131b-4679-4390-ac0b-191c162ac732_16-9-aspect-ratio_75p_1140624.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/527d131b-4679-4390-ac0b-191c162ac732_16-9-aspect-ratio_75p_1140624.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/527d131b-4679-4390-ac0b-191c162ac732_16-9-aspect-ratio_default_1140624.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/527d131b-4679-4390-ac0b-191c162ac732_16-9-aspect-ratio_default_1140624.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/527d131b-4679-4390-ac0b-191c162ac732_16-9-aspect-ratio_default_1140624.jpg"
                    alt="Un miembro del equipo de la candidatura de García Ayala coloca un cartel de campaña. CEDIDA"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un miembro del equipo de la candidatura de García Ayala coloca un cartel de campaña. CEDIDA                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Su programa incluye una pol&iacute;tica de tolerancia cero frente a pr&aacute;cticas que comprometan la &eacute;tica o la confianza institucional. En este sentido, insiste en que no basta con proclamar c&oacute;digos &eacute;ticos, sino que es necesario garantizar su cumplimiento.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a transparencia, la candidata asume compromisos concretos: publicaci&oacute;n de informes peri&oacute;dicos de gesti&oacute;n, desarrollo de un plan estrat&eacute;gico con indicadores medibles y evaluaci&oacute;n p&uacute;blica de los avances. &ldquo;La rendici&oacute;n de cuentas ser&aacute; parte del m&eacute;todo de gobierno&rdquo;, asegura.
    </p><h2 class="article-text">Docencia, investigaci&oacute;n y financiaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La mejora de la calidad docente es otra de sus prioridades. Para ello, propone un Plan de Innovaci&oacute;n Docente basado en metodolog&iacute;as activas, evaluaci&oacute;n formativa y formaci&oacute;n continua del profesorado.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n apuesta por revisar los procesos de aprendizaje en los grados, impulsar formatos h&iacute;bridos de calidad y reforzar la participaci&oacute;n en convocatorias nacionales e internacionales.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, plantea mejorar las condiciones del profesorado mediante un plan de estabilizaci&oacute;n, la reducci&oacute;n de la dependencia del profesorado asociado y la simplificaci&oacute;n de los procedimientos administrativos.
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito investigador, su propuesta se centra en tres ideas: m&aacute;s financiaci&oacute;n estructural, menos burocracia y mejor coordinaci&oacute;n. Entre las medidas previstas, destaca la creaci&oacute;n de un programa de carrera investigadora con mentor&iacute;a en todas las etapas y el refuerzo de la movilidad.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, apuesta por una evaluaci&oacute;n responsable alineada con est&aacute;ndares internacionales y por el uso de indicadores claros y trazables.
    </p><h2 class="article-text">Fondos europeos y colaboraci&oacute;n institucional</h2><p class="article-text">
        Garc&iacute;a Ayala defiende que la universidad debe asumir un papel protagonista en la captaci&oacute;n de fondos europeos y en la colaboraci&oacute;n con empresas e instituciones. Para ello, propone la creaci&oacute;n de una Oficina de Proyectos Estrat&eacute;gicos que facilite la identificaci&oacute;n y gesti&oacute;n de financiaci&oacute;n competitiva. Tambi&eacute;n plantea incentivar la participaci&oacute;n del personal universitario en estos procesos.
    </p><p class="article-text">
        Entre las l&iacute;neas de actuaci&oacute;n, menciona el aprovechamiento de fondos europeos para sostenibilidad y eficiencia energ&eacute;tica, as&iacute; como el impulso de alianzas p&uacute;blico-privadas en innovaci&oacute;n y empleabilidad. Asimismo, apuesta por diversificar las fuentes de ingresos mediante formaci&oacute;n permanente, t&iacute;tulos propios y contratos con entidades externas.
    </p><h2 class="article-text">Estudiantes y empleabilidad</h2><p class="article-text">
        La experiencia del estudiantado tambi&eacute;n ocupa un lugar central en su programa. Garc&iacute;a Ayala plantea medidas orientadas al acompa&ntilde;amiento, los recursos y la vida universitaria. Entre ellas, destaca la revisi&oacute;n del Plan de Orientaci&oacute;n, la implantaci&oacute;n de programas de mentor&iacute;a y la detecci&oacute;n temprana del riesgo de abandono.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n propone reforzar las becas y ayudas, abordar el problema del alojamiento con nuevas residencias y programas de alquiler asequible, y mejorar el transporte mediante convenios y bonificaciones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccbe978a-5f77-4b90-b4d3-a7a79e5f01db_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccbe978a-5f77-4b90-b4d3-a7a79e5f01db_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccbe978a-5f77-4b90-b4d3-a7a79e5f01db_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccbe978a-5f77-4b90-b4d3-a7a79e5f01db_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccbe978a-5f77-4b90-b4d3-a7a79e5f01db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccbe978a-5f77-4b90-b4d3-a7a79e5f01db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ccbe978a-5f77-4b90-b4d3-a7a79e5f01db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La candidata a rectora con alumnos y alumnas de la Facultad de Biología, de la que ha sido decana. CEDIDA"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La candidata a rectora con alumnos y alumnas de la Facultad de Biología, de la que ha sido decana. CEDIDA                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La creaci&oacute;n de una Casa de Estudiantes y de un Portal Digital Unificado son otras de sus iniciativas para mejorar la vida universitaria.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a empleabilidad, apuesta por un enfoque integral basado en orientaci&oacute;n personalizada, pr&aacute;cticas de calidad y conexi&oacute;n con empleadores. Su propuesta incluye el desarrollo de un programa espec&iacute;fico que integre asesoramiento, datos de inserci&oacute;n laboral y apoyo al emprendimiento.
    </p><h2 class="article-text">Igualdad y liderazgo femenino</h2><p class="article-text">
        La posibilidad de que la Universidad de Murcia tenga por primera vez una rectora en m&aacute;s de un siglo es, para Garc&iacute;a Ayala, &ldquo;una oportunidad hist&oacute;rica&rdquo;. &ldquo;Supone modernizar el liderazgo universitario y avanzar en igualdad de g&eacute;nero&rdquo;, afirma. Pero insiste en que no se trata de un gesto simb&oacute;lico, sino de una apuesta por una gobernanza basada en m&eacute;rito, transparencia y corresponsabilidad.
    </p><p class="article-text">
        La candidata defiende que el liderazgo femenino puede contribuir a consolidar prioridades como la escucha, el di&aacute;logo y la rendici&oacute;n de cuentas y, adem&aacute;s, propone incorporar la perspectiva de g&eacute;nero en la planificaci&oacute;n econ&oacute;mica para garantizar&ldquo;que la igualdad sea medible y evaluable&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Extender la UMU por toda la Regi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Garc&iacute;a Ayala concibe la universidad como un agente clave de cohesi&oacute;n territorial y desarrollo social. En su visi&oacute;n, la Universidad de Murcia debe reforzar su conexi&oacute;n con el entorno mediante la transferencia de conocimiento, la formaci&oacute;n a lo largo de la vida y la colaboraci&oacute;n con instituciones p&uacute;blicas y privadas.
    </p><p class="article-text">
        Acercar la universidad a todos los municipios de la Regi&oacute;n mediante sedes y colaboraciones locales, as&iacute; como consolidar su papel como agente cultural, son otras de las ambiciosas propuestas de la candidata. Tambi&eacute;n destaca la importancia del &aacute;mbito biosanitario y la colaboraci&oacute;n con instituciones como el sistema sanitario regional y centros de investigaci&oacute;n. &ldquo;La universidad debe ser un referente de conocimiento y un garante de informaci&oacute;n rigurosa&rdquo;, se&ntilde;ala, subrayando su papel en la estabilidad social y econ&oacute;mica.
    </p><h2 class="article-text">Un mandato con vocaci&oacute;n de legado</h2><p class="article-text">
        Pensando en el final de su posible mandato, Garc&iacute;a Ayala tiene claro c&oacute;mo le gustar&iacute;a ser recordada por la comunidad universitaria y la sociedad murciana. Lo resume en tres aspectos fundamentales: &ldquo;Que fue un rectorado que escuch&oacute; y cuid&oacute; a las personas, que desarroll&oacute; una gesti&oacute;n planificada, rigurosa y alineada con un programa de actuaciones cumplido de forma efectiva, y que ejerci&oacute; una rendici&oacute;n de cuentas transparente, accesible y sostenida en el tiempo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n desea que se reconozca como una etapa de avance en docencia, investigaci&oacute;n, digitalizaci&oacute;n e internacionalizaci&oacute;n, y como un periodo en el que la universidad se haya fortalecido como proyecto colectivo.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, su objetivo es que la Universidad de Murcia salga reforzada y reconocida como un motor de transformaci&oacute;n social, construido desde la participaci&oacute;n de toda su comunidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gloria Piñero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/educacion/universidad_publica/alfonsa-garcia-ayala-umu-pueda-rectora-oportunidad-avanzar-igualdad-genero_1_13137891.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Apr 2026 04:01:23 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c42cd7ec-96aa-4b88-afb4-e4522f1a8d44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="421961" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c42cd7ec-96aa-4b88-afb4-e4522f1a8d44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="421961" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Alfonsa García Ayala: “Que la UMU pueda tener una rectora es una oportunidad para y avanzar en igualdad de género"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c42cd7ec-96aa-4b88-afb4-e4522f1a8d44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Universidad de Murcia,Elecciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Senena Corbalán: “La Universidad de Murcia necesita conectar su talento para dar el salto que puede y debe dar”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/educacion/senena-corbalan-universidad-murcia-necesita-conectar-talento-dar-salto-debe-dar_1_13112833.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/12744087-3684-48d5-9715-ca5425b941b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Senena Corbalán: “La Universidad de Murcia necesita conectar su talento para dar el salto que puede y debe dar”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La candidata al Rectorado apuesta por una gobernanza más participativa, una investigación con proyección europea y una universidad que escuche, cuide e impulse a toda su comunidad</p></div><p class="article-text">
        'Horizonte UMU 2032: Escuchar, Avanzar, Contigo', es la propuesta con la que Senena Corbal&aacute;n Garc&iacute;a, catedr&aacute;tica de Bioqu&iacute;mica y Biolog&iacute;a Molecular, aspira a convertirse en la nueva rectora de la Universidad de Murcia (UMU) tras las elecciones que se celebrar&aacute;n entre el 14 y el 21 de abril. Con una trayectoria acad&eacute;mica que ha estado marcada por una vocaci&oacute;n constante por la docencia, la investigaci&oacute;n y el compromiso institucional, la candidata ha desarrollado su carrera dentro de la propia universidad que aspira a liderar, lo que le ha permitido conocer en profundidad tanto sus fortalezas como sus tensiones internas.
    </p><p class="article-text">
        En su etapa como vicerrectora de Investigaci&oacute;n, Senena Corbal&aacute;n ha impulsado una agenda centrada en el fortalecimiento del sistema investigador, trabajando para consolidar un ecosistema de I+D s&oacute;lido, apoyar al personal investigador en todas las fases de su carrera y posicionar la instituci&oacute;n en espacios estrat&eacute;gicos tanto a nivel nacional como internacional. Su compromiso con una investigaci&oacute;n de calidad, &eacute;tica y conectada con Europa se ha traducido en una participaci&oacute;n activa en redes y alianzas de referencia, as&iacute; como en el liderazgo de iniciativas que han reforzado el posicionamiento institucional. Esa trayectoria define tambi&eacute;n su manera de entender la universidad p&uacute;blica: como motor de conocimiento, innovaci&oacute;n y responsabilidad social.
    </p><p class="article-text">
        Desde esa experiencia, Corbal&aacute;n afronta ahora el reto de optar al Rectorado con una idea clara: la universidad necesita ordenar su potencial para poder dar un salto adelante. &ldquo;He tomado esta decisi&oacute;n desde la responsabilidad&rdquo;, explica, dejando ver que no se trata de un impulso coyuntural, sino de una convicci&oacute;n madurada con el tiempo. Haber trabajado &ldquo;muy cerca de la comunidad universitaria&rdquo; le ha permitido detectar tanto el talento existente como las dificultades que lo frenan. Y es precisamente esa combinaci&oacute;n la que, seg&uacute;n defiende, hace que este sea el momento adecuado para presentarse.
    </p><p class="article-text">
        La candidata sit&uacute;a su decisi&oacute;n en un contexto todav&iacute;a m&aacute;s amplio: el de una transformaci&oacute;n profunda del modelo universitario. Digitalizaci&oacute;n, cambios sociales, nuevas formas de producir conocimiento&hellip; todo ello configura un escenario en el que, a su juicio, la Universidad de Murcia no debe limitarse a adaptarse, sino aspirar a liderar desde su identidad como instituci&oacute;n p&uacute;blica. &ldquo;Creo que puedo aportar experiencia, conocimiento institucional y una forma de gobernar basada en escuchar&rdquo;, resume.
    </p><h2 class="article-text">Modelo de universidad: Escuchar, cuidar e impulsar a las personas</h2><p class="article-text">
        Si tuviera que condensar su proyecto en una sola frase, la aspirante a rectora de la UMU lo tiene claro: &ldquo;una universidad p&uacute;blica que escucha, que cuida y que impulsa a las personas&rdquo;. Tres verbos que funcionan como eje de su discurso y que aparecen de manera recurrente al abordar los distintos &aacute;mbitos de la vida universitaria.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c10b3fbc-6efd-4100-9e96-a6dd061c57b3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c10b3fbc-6efd-4100-9e96-a6dd061c57b3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c10b3fbc-6efd-4100-9e96-a6dd061c57b3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c10b3fbc-6efd-4100-9e96-a6dd061c57b3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c10b3fbc-6efd-4100-9e96-a6dd061c57b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c10b3fbc-6efd-4100-9e96-a6dd061c57b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c10b3fbc-6efd-4100-9e96-a6dd061c57b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La candidata a rectora de la UMU acompañada de su equipo durante la presentación de su programa."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La candidata a rectora de la UMU acompañada de su equipo durante la presentación de su programa.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Uno de los diagn&oacute;sticos m&aacute;s contundentes que realiza tiene que ver con los problemas estructurales de la instituci&oacute;n. Corbal&aacute;n identifica dos grandes retos: la falta de financiaci&oacute;n y la ausencia de conexi&oacute;n interna entre sus distintas unidades. Sobre el primero, apunta a la necesidad de diversificar estrategias para captar m&aacute;s recursos. Sobre el segundo, introduce una idea clave en su planteamiento: la fragmentaci&oacute;n. &ldquo;Tenemos talento, compromiso y muchas iniciativas valiosas, pero con demasiada frecuencia funcionan de forma aislada&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        Esa falta de articulaci&oacute;n se traduce, seg&uacute;n explica, en ineficiencias, lentitud en la toma de decisiones y una cierta desconexi&oacute;n entre la instituci&oacute;n y quienes la integran. Por eso insiste en que no basta con aumentar los recursos: tambi&eacute;n es necesario cambiar el modelo de gobernanza. Su propuesta pasa por una estructura m&aacute;s clara, participativa y coordinada, capaz de alinear prioridades y simplificar procesos. &ldquo;Cuando una universidad conecta bien su talento, su capacidad se multiplica&rdquo;, afirma.
    </p><h2 class="article-text">Gobernanza: m&aacute;s participaci&oacute;n, claridad y rendici&oacute;n de cuentas</h2><p class="article-text">
        En ese sentido, uno de los pilares de su candidatura es precisamente la transformaci&oacute;n de la forma de gobernar. Corbal&aacute;n apuesta por una gobernanza m&aacute;s cercana a las personas, basada en tres ejes: participaci&oacute;n real, claridad en la toma de decisiones y rendici&oacute;n de cuentas. Escuchar, en su planteamiento, no es un gesto simb&oacute;lico, sino un mecanismo que debe tener consecuencias concretas. &ldquo;No se trata solo de informar mejor, sino de incorporar esa voz en la construcci&oacute;n de las pol&iacute;ticas universitarias&rdquo;, subraya.
    </p><p class="article-text">
        A ello a&ntilde;ade la necesidad de simplificar procedimientos y hacer m&aacute;s comprensibles los procesos internos, sin renunciar al rigor. Y, finalmente, introduce una idea que considera irrenunciable en una instituci&oacute;n p&uacute;blica: explicar qu&eacute; se hace, por qu&eacute; se hace y con qu&eacute; resultados. Evaluar, medir impacto y corregir forman parte, en su visi&oacute;n, de una gobernanza responsable.
    </p><p class="article-text">
        El di&aacute;logo entre colectivos &mdash;profesorado, personal t&eacute;cnico y estudiantado&mdash; ocupa tambi&eacute;n un lugar central en su programa. Corbal&aacute;n considera que ese di&aacute;logo no puede ser puntual ni reactivo, sino estructural. Propone institucionalizar espacios de escucha continuos, mejorar la comunicaci&oacute;n interna y fomentar una cultura de comunidad universitaria. &ldquo;A veces funcionamos como &aacute;mbitos separados, cuando en realidad formamos parte del mismo proyecto&rdquo;, reflexiona.
    </p><p class="article-text">
        En el contexto de la campa&ntilde;a electoral, la candidata se muestra especialmente clara al hablar de &eacute;tica. Defiende que hay l&iacute;neas que no deber&iacute;an cruzarse nunca: la desinformaci&oacute;n, los ataques personales o cualquier pr&aacute;ctica que fracture la convivencia. Para ella, la universidad debe ser coherente con los valores que promueve como espacio de pensamiento cr&iacute;tico y respeto. &ldquo;Despu&eacute;s de las elecciones, seguimos siendo la misma comunidad&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        Esa misma l&oacute;gica se traslada a sus compromisos en materia de transparencia. Corbal&aacute;n plantea una rendici&oacute;n de cuentas permanente, basada en informaci&oacute;n accesible, evaluaci&oacute;n continua y espacios de di&aacute;logo abiertos. Gobernar, insiste, implica dar explicaciones y responder ante la comunidad universitaria de forma constante.
    </p><h2 class="article-text">Comunidad universitaria: mejorar condiciones, conectar el talento y fortalecer el di&aacute;logo</h2><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito de la docencia, su enfoque parte de una premisa clara: no puede haber calidad sin condiciones adecuadas para el profesorado. Por ello propone mejorar la estabilidad laboral, especialmente en las etapas iniciales de la carrera acad&eacute;mica, y reconocer de forma m&aacute;s equilibrada la dedicaci&oacute;n docente. Tambi&eacute;n apuesta por reforzar la innovaci&oacute;n educativa, pero acompa&ntilde;&aacute;ndola de recursos, formaci&oacute;n y tiempo. &ldquo;No podemos pedir cambios metodol&oacute;gicos sin facilitar las condiciones para aplicarlos&rdquo;, advierte.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f6d8028-a758-4c2a-acea-cea1fe52b356_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f6d8028-a758-4c2a-acea-cea1fe52b356_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f6d8028-a758-4c2a-acea-cea1fe52b356_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f6d8028-a758-4c2a-acea-cea1fe52b356_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f6d8028-a758-4c2a-acea-cea1fe52b356_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f6d8028-a758-4c2a-acea-cea1fe52b356_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9f6d8028-a758-4c2a-acea-cea1fe52b356_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Senena Corbalán apuesta por una UMU más habitable, más accesible y más centrada en las necesidades reales de la comunidad universitaria."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Senena Corbalán apuesta por una UMU más habitable, más accesible y más centrada en las necesidades reales de la comunidad universitaria.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n, por su parte, aparece como uno de los terrenos donde su experiencia resulta m&aacute;s visible. Su propuesta combina excelencia cient&iacute;fica, atracci&oacute;n de talento, reducci&oacute;n de burocracia e internacionalizaci&oacute;n. Habla de consolidar una carrera investigadora predecible y alineada con Europa, de reforzar infraestructuras y de apoyar tanto a grupos emergentes como a l&iacute;neas consolidadas.
    </p><p class="article-text">
        Especial relevancia adquiere en su discurso la participaci&oacute;n en convocatorias altamente competitivas y el impulso a alianzas internacionales. Tambi&eacute;n la transferencia de conocimiento, que plantea como un pilar fundamental a trav&eacute;s de instrumentos como un Nodo de Innovaci&oacute;n o espacios de cocreaci&oacute;n con empresas e instituciones. En su visi&oacute;n, la universidad debe ser un actor activo en la captaci&oacute;n de fondos europeos y un socio estrat&eacute;gico para su entorno.
    </p><p class="article-text">
        Esa conexi&oacute;n con el entorno enlaza directamente con otra de sus prioridades: la empleabilidad del estudiantado. Corbal&aacute;n insiste en que no se trata de un objetivo que deba abordarse al final de los estudios, sino desde el primer d&iacute;a. Para ello propone integrar mejor formaci&oacute;n, pr&aacute;cticas, orientaci&oacute;n y emprendimiento en un itinerario coherente. &ldquo;El reto es que nuestros egresados no solo tengan un t&iacute;tulo, sino tambi&eacute;n un proyecto de futuro&rdquo;, resume.
    </p><h2 class="article-text">Empleabilidad: formar con un proyecto de futuro</h2><p class="article-text">
        La experiencia universitaria, en su conjunto, es otro de los focos de su programa. &ldquo;Muchas veces, la dificultad no est&aacute; en estudiar, sino en todo lo que rodea el estudio: horarios poco conciliadores, tr&aacute;mites complejos, falta de espacios adecuados o problemas de movilidad&rdquo;. En este punto, Corbal&aacute;n identifica tres grandes l&iacute;neas de actuaci&oacute;n: reforzar el apoyo al estudiantado (becas, orientaci&oacute;n, salud mental), eliminar barreras cotidianas (tr&aacute;mites, horarios, espacios) y ampliar oportunidades (pr&aacute;cticas, internacionalizaci&oacute;n, competencias transversales). La idea de fondo es construir una universidad m&aacute;s habitable, m&aacute;s accesible y m&aacute;s centrada en las necesidades reales de quienes la viven.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b10310d-2c12-4476-975d-70e6396d3f8d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b10310d-2c12-4476-975d-70e6396d3f8d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b10310d-2c12-4476-975d-70e6396d3f8d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b10310d-2c12-4476-975d-70e6396d3f8d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b10310d-2c12-4476-975d-70e6396d3f8d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b10310d-2c12-4476-975d-70e6396d3f8d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1b10310d-2c12-4476-975d-70e6396d3f8d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Para la candidata a rectora, la UMU no solo tiene que ser generadora de conocimiento, sino actuar como un agente de transformación."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Para la candidata a rectora, la UMU no solo tiene que ser generadora de conocimiento, sino actuar como un agente de transformación.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En el terreno de la igualdad, la posible elecci&oacute;n de una rectora por primera vez en m&aacute;s de un siglo de historia de la UMU introduce un elemento simb&oacute;lico que Corbal&aacute;n aborda con equilibrio. Reconoce la importancia del momento, pero subraya que lo esencial es la capacidad, la trayectoria y el proyecto. &ldquo;Normalizar que una mujer pueda ser rectora no debe ser la excepci&oacute;n&rdquo;, afirma.
    </p><h2 class="article-text">Proyecci&oacute;n de futuro: avanzar sin perder la identidad</h2><p class="article-text">
        Sobre el liderazgo femenino, plantea una reflexi&oacute;n m&aacute;s amplia. Lo entiende como una oportunidad para explorar nuevas formas de gobernanza, m&aacute;s colaborativas e inclusivas, pero tambi&eacute;n advierte de la necesidad de superar estereotipos. Para ella, el objetivo final es una universidad donde la diversidad se traduzca en mejores decisiones y comunidades m&aacute;s justas.
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n con la sociedad es, en &uacute;ltimo t&eacute;rmino, el marco que engloba todas sus propuestas. Corbal&aacute;n defiende una universidad abierta, conectada con su territorio y comprometida con su entorno social y econ&oacute;mico. No solo como generadora de conocimiento, sino como agente de transformaci&oacute;n. Eso implica colaborar con empresas y administraciones, reforzar la cohesi&oacute;n territorial y facilitar el acceso de la ciudadan&iacute;a al conocimiento.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, apuesta por una proyecci&oacute;n internacional que no diluya las ra&iacute;ces locales. Ser global sin dejar de ser profundamente local: esa es la s&iacute;ntesis de su planteamiento.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se le pregunta c&oacute;mo le gustar&iacute;a que se recordara su etapa como rectora, su respuesta vuelve al punto de partida: las personas. Aspira a que se perciba como un periodo en el que la universidad avanz&oacute; &ldquo;sin perder su identidad&rdquo;, cuidando a su comunidad y reforzando su papel en la sociedad. Una etapa de di&aacute;logo, de mejora real de las condiciones de estudio y trabajo, y de consolidaci&oacute;n de proyectos con visi&oacute;n de futuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gloria Piñero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/educacion/senena-corbalan-universidad-murcia-necesita-conectar-talento-dar-salto-debe-dar_1_13112833.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 04:01:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/12744087-3684-48d5-9715-ca5425b941b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="536453" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/12744087-3684-48d5-9715-ca5425b941b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="536453" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Senena Corbalán: “La Universidad de Murcia necesita conectar su talento para dar el salto que puede y debe dar”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/12744087-3684-48d5-9715-ca5425b941b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Meteored: el mapa del tiempo que nació en un rincón de la Región de Murcia y acabó conquistando el mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/meteored-mapa-tiempo-nacio-rincon-region-murcia-acabo-conquistando-mundo_1_13099685.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/060985ef-2e42-4c6e-9a74-c7be84ac5f3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Meteored: el mapa del tiempo que nació en un rincón de la Región de Murcia y acabó conquistando el mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
De proyecto amateur a convertirse en la cuarta plataforma meteorológica más usada del mundo. Desde el sureste español, Meteored ha construido una historia de crecimiento basada en la precisión, la innovación y la capacidad de explicar un fenómeno cada vez más complejo: el tiempo en una era de cambio climático
</p><p class="subtitle">Cómo funcionan las estaciones que miden temperaturas y por qué ha habido quejas en la España vaciada</p></div><p class="article-text">
        A primera hora de la ma&ntilde;ana, cuando millones de personas desbloquean su m&oacute;vil para saber si necesitar&aacute;n paraguas, abrigo o prepararse para una ola de calor, pocas imaginan que ese gesto cotidiano est&aacute; ligado a una plataforma nacida muy lejos de Silicon Valley, en un lugar improbable: la pedan&iacute;a de Almendricos, en el municipio murciano de Lorca.
    </p><p class="article-text">
        En este remoto rinc&oacute;n del sureste espa&ntilde;ol al que solo se accede a trav&eacute;s de carreteras secundarias, comenz&oacute; hace 25 a&ntilde;os una historia que hoy conecta a 200 millones de usuarios en todo el planeta con el estado de la atm&oacute;sfera. Lo que empez&oacute; como un proyecto impulsado por aficionados a la meteorolog&iacute;a se ha convertido en una de las herramientas m&aacute;s utilizadas del mundo para consultar el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        No es una met&aacute;fora exagerada: Meteored ocupa ya la cuarta posici&oacute;n global en su sector. Y lo hace, adem&aacute;s, en condiciones muy distintas a las de sus rivales directos. En el competitivo universo de las <em>apps</em>, ha tenido que ganarse cada usuario. Y lo ha conseguido. Seg&uacute;n datos de Comscore, la compa&ntilde;&iacute;a ha incrementado su audiencia un 60% en apenas a&ntilde;o y medio. Una cifra que no solo habla de crecimiento, sino de confianza en un contexto en el que el tiempo &mdash;en todos los sentidos&mdash; importa cada vez m&aacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9c83f14-7ab7-42c1-9ed6-b433a07728f6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9c83f14-7ab7-42c1-9ed6-b433a07728f6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9c83f14-7ab7-42c1-9ed6-b433a07728f6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9c83f14-7ab7-42c1-9ed6-b433a07728f6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9c83f14-7ab7-42c1-9ed6-b433a07728f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9c83f14-7ab7-42c1-9ed6-b433a07728f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b9c83f14-7ab7-42c1-9ed6-b433a07728f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Trabajadores en Meteored, en la pedanía lorquina de Almendricos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Trabajadores en Meteored, en la pedanía lorquina de Almendricos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A diferencia de otras aplicaciones meteorol&oacute;gicas que llegan instaladas de f&aacute;brica en los tel&eacute;fonos m&oacute;viles, la de Meteored ha crecido a base de la elecci&oacute;n consciente. No ha sido el camino m&aacute;s r&aacute;pido, pero s&iacute; uno de los m&aacute;s s&oacute;lidos. Y los resultados empiezan a reflejarlo.
    </p><p class="article-text">
        Ese matiz, que podr&iacute;a parecer menor, define buena parte de su identidad. &ldquo;Somos una empresa de informaci&oacute;n, una empresa de software, la plataforma de aficionados a la meteorolog&iacute;a por excelencia, pero ante todo somos una compa&ntilde;&iacute;a llena de personas apasionadas por lo que hacemos&rdquo;, asegura Javier L&oacute;pez Mart&iacute;nez, CEO de Meteored.
    </p><h2 class="article-text">De la intuici&oacute;n a la precisi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Javier L&oacute;pez, economista de formaci&oacute;n e inform&aacute;tico aficionado, fund&oacute; la empresa junto a su primo hermano, el ge&oacute;logo Juan Jos&eacute; Mart&iacute;nez Serrano, all&aacute; por el a&ntilde;o 2000. Ambos compart&iacute;an una misma pasi&oacute;n: la meteorolog&iacute;a. En un pueblo de tradici&oacute;n agr&iacute;cola como Almendricos, acostumbrado a mirar al cielo, esta ciencia ha sido siempre una necesidad. As&iacute; que en el sal&oacute;n de la casa de sus abuelos empezaron a dar forma a un proyecto que, sin renunciar a sus ra&iacute;ces, hoy se codea con los proveedores de pron&oacute;sticos m&aacute;s importantes del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, esta pedan&iacute;a de poco m&aacute;s de 1.700 habitantes forjada al calor del ferrocarril y la miner&iacute;a, donde hasta hace no mucho hab&iacute;a verdaderas dificultades para acceder a internet, puede presumir de albergar las modernas instalaciones de la compa&ntilde;&iacute;a, que ocupan mil metros cuadrados en el coraz&oacute;n de la localidad.
    </p><p class="article-text">
        En sus primeros a&ntilde;os, el proyecto ten&iacute;a mucho de intuici&oacute;n, curiosidad y comunidad. Pero el salto a la &eacute;lite de la meteorolog&iacute;a digital exig&iacute;a algo m&aacute;s: precisi&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/28a200a3-7628-442a-8d02-876bfc6c5fb9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/28a200a3-7628-442a-8d02-876bfc6c5fb9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/28a200a3-7628-442a-8d02-876bfc6c5fb9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/28a200a3-7628-442a-8d02-876bfc6c5fb9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/28a200a3-7628-442a-8d02-876bfc6c5fb9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/28a200a3-7628-442a-8d02-876bfc6c5fb9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/28a200a3-7628-442a-8d02-876bfc6c5fb9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las modernas instalaciones de Meteored en Almendricos ocupan una superficie de mil metros cuadrados."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las modernas instalaciones de Meteored en Almendricos ocupan una superficie de mil metros cuadrados.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ahora los pron&oacute;sticos de Meteored se apoyan en el modelo europeo ECMWF que, respaldado por la Organizaci&oacute;n Meteorol&oacute;gica Mundial, es, objetivamente, el m&aacute;s fiable del mundo. Esta base cient&iacute;fica ha sido clave para construir credibilidad en un terreno donde el margen de error se mide en impacto real sobre la vida cotidiana.
    </p><p class="article-text">
        La evoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica ha hecho el resto. Mapas interactivos, im&aacute;genes de sat&eacute;lite, radar o informaci&oacute;n sobre calidad del aire. La app 'El tiempo en 14 d&iacute;as' se ha convertido en una herramienta compleja bajo una apariencia y un manejo sencillos.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de esa interfaz hay una infraestructura que no ha dejado de crecer. La colaboraci&oacute;n con Google Cloud ha permitido a la compa&ntilde;&iacute;a procesar grandes vol&uacute;menes de datos y ofrecer informaci&oacute;n en tiempo real a escala global.
    </p><h2 class="article-text">Una empresa que tambi&eacute;n cuenta historias</h2><p class="article-text">
        Meteored no es solo una <em>app</em>. Es tambi&eacute;n una redacci&oacute;n internacional, una comunidad cient&iacute;fica y un proyecto divulgativo. Cada mes, m&aacute;s de un centenar de profesionales &mdash;ingenieros, f&iacute;sicos, meteor&oacute;logos, dise&ntilde;adores o periodistas&mdash; en once pa&iacute;ses distintos generan m&aacute;s de 600 piezas informativas entre predicciones, an&aacute;lisis y contenido divulgativo.
    </p><p class="article-text">
        Esa dimensi&oacute;n editorial no es secundaria. En un momento en el que la meteorolog&iacute;a ha pasado de ocupar conversaciones ligeras a convertirse en un asunto de inter&eacute;s p&uacute;blico, explicar lo que ocurre en la atm&oacute;sfera se ha vuelto casi tan importante como predecirlo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d536ddcd-8c13-4226-b52d-eb5311f0fcfe_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d536ddcd-8c13-4226-b52d-eb5311f0fcfe_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d536ddcd-8c13-4226-b52d-eb5311f0fcfe_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d536ddcd-8c13-4226-b52d-eb5311f0fcfe_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d536ddcd-8c13-4226-b52d-eb5311f0fcfe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d536ddcd-8c13-4226-b52d-eb5311f0fcfe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d536ddcd-8c13-4226-b52d-eb5311f0fcfe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Juanjo Villena, periodista especializado en clima, es el redactor jefe de la principal web informativa del grupo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Juanjo Villena, periodista especializado en clima, es el redactor jefe de la principal web informativa del grupo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Juan Jos&eacute; Villena, periodista especializado en clima y redactor jefe de tiempo.com, la principal web informativa del grupo, explica que la clave del &eacute;xito de Meteored es la &ldquo;revalorizaci&oacute;n de la informaci&oacute;n fiable&rdquo;. O lo que es lo mismo, frente al ruido, el dato contrastado y la explicaci&oacute;n del contexto. La compa&ntilde;&iacute;a ha construido su crecimiento sobre esa premisa.
    </p><p class="article-text">
        Villena cuenta que muchas cosas han cambiado en Meteored a lo largo de estos 25 a&ntilde;os, sin embargo, &ldquo;otras est&aacute;n intactas&rdquo;. &ldquo;Con el paso de los a&ntilde;os, el producto ha ido sofistic&aacute;ndose y evolucionando, conquistando espacios y creciendo, pero sin perder nunca de vista la motivaci&oacute;n que lo hizo realidad y que lo impuls&oacute; en sus primeros a&ntilde;os, la pasi&oacute;n por la meteorolog&iacute;a y las ganas de contagiarla por todo el mundo&rdquo;, asegura.
    </p><h2 class="article-text">Un puente entre la comunidad cient&iacute;fica y la ciudadan&iacute;a</h2><p class="article-text">
        En el centro de la labor cient&iacute;fica, Meteored cuenta con un elenco de meteor&oacute;logos apabullante. Ah&iacute; est&aacute;n, entre otros, el celeb&eacute;rrimo &lsquo;hombre del tiempo&rsquo; Jos&eacute; Antonio Maldonado, Francisco Mart&iacute;n Le&oacute;n o Jos&eacute; Miguel Vi&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Este &uacute;ltimo, f&iacute;sico, consultor de la Organizaci&oacute;n Meteorol&oacute;gica Mundial, autor de <em>Los cielos retratados</em> y una de las voces m&aacute;s reconocidas en divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica en Espa&ntilde;a, explica a elDiario.es Regi&oacute;n de Murcia c&oacute;mo la relaci&oacute;n de la sociedad con la meteorolog&iacute;a ha sufrido una transformaci&oacute;n profunda. &ldquo;Antes mir&aacute;bamos el tiempo casi por costumbre; ahora lo hacemos por necesidad&rdquo;, se&ntilde;ala. Y es que ya no se trata solo de saber qu&eacute; ponerse, sino de anticipar riesgos, planificar actividades o tomar decisiones con impacto econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Vi&ntilde;as tambi&eacute;n lleva a&ntilde;os advirtiendo de una aceleraci&oacute;n de los fen&oacute;menos extremos que ya no admite dudas. &ldquo;Estamos viendo cosas que pens&aacute;bamos que tardar&iacute;an d&eacute;cadas en llegar&rdquo;, explica el meteor&oacute;logo, que reconoce que incluso dentro de la comunidad cient&iacute;fica exist&iacute;a una cierta expectativa de mayor gradualidad. Sin embargo, la realidad ha desbordado esas previsiones con la aparici&oacute;n de fen&oacute;menos extremos m&aacute;s frecuentes, m&aacute;s intensos y, en algunos casos, m&aacute;s dif&iacute;ciles de anticipar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a88c8491-e8b7-4f76-b361-1b3b059ed7d0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a88c8491-e8b7-4f76-b361-1b3b059ed7d0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a88c8491-e8b7-4f76-b361-1b3b059ed7d0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a88c8491-e8b7-4f76-b361-1b3b059ed7d0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a88c8491-e8b7-4f76-b361-1b3b059ed7d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a88c8491-e8b7-4f76-b361-1b3b059ed7d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a88c8491-e8b7-4f76-b361-1b3b059ed7d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En su apuesta por la divulgación científica, la clave del éxito de Meteored está en la información rigurosa y accesible."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En su apuesta por la divulgación científica, la clave del éxito de Meteored está en la información rigurosa y accesible.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Un nuevo escenario salpicado de olas de calor persistentes, lluvias torrenciales o cambios bruscos en los patrones atmosf&eacute;ricos, que no solo tensiona los sistemas de predicci&oacute;n, sino tambi&eacute;n la forma en que la sociedad interpreta la informaci&oacute;n meteorol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Esta aceleraci&oacute;n de los cambios obliga, en opini&oacute;n de Vi&ntilde;as, a mejorar tanto la calidad de la informaci&oacute;n como la capacidad de trasladarla al gran p&uacute;blico. &ldquo;La clave est&aacute; en explicar bien lo que est&aacute; pasando, sin alarmismo, pero sin restar importancia a la situaci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade. En este sentido, plataformas como Meteored desempe&ntilde;an un papel fundamental al actuar como puente entre la comunidad cient&iacute;fica y la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En palabras del experto, &ldquo;la meteorolog&iacute;a es una ciencia compleja, pero tambi&eacute;n muy cercana al ciudadano&rdquo;. Por eso, saber comunicarla de forma adecuada no solo mejora la comprensi&oacute;n, sino que &ldquo;contribuye a generar una mayor conciencia sobre los riesgos asociados al clima&rdquo;. Y en un ecosistema digital donde proliferan predicciones virales, posiciones negacionistas, mapas fuera de contexto o interpretaciones err&oacute;neas, esa tarea se vuelve especialmente necesaria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gloria Piñero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/meteored-mapa-tiempo-nacio-rincon-region-murcia-acabo-conquistando-mundo_1_13099685.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Mar 2026 20:07:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/060985ef-2e42-4c6e-9a74-c7be84ac5f3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="264810" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/060985ef-2e42-4c6e-9a74-c7be84ac5f3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="264810" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Meteored: el mapa del tiempo que nació en un rincón de la Región de Murcia y acabó conquistando el mundo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/060985ef-2e42-4c6e-9a74-c7be84ac5f3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Lorca,Previsión meteorológica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alicia Rubio, candidata a rectora de la UMU: “No solo vengo a romper el techo de cristal, sino otras muchas barreras”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/educacion/alicia-rubio-candidata-rectora-umu-no-vengo-romper-techo-cristal-barreras_1_13090968.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6b655189-3850-438d-aea8-dfb858e2e8ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alicia Rubio, candidata a rectora de la UMU: “No solo vengo a romper el techo de cristal, sino otras muchas barreras”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Catedrática del Departamento de Organización de Empresas y Finanzas de la Facultad de Economía y Empresa, aspira a convertirse en la “rectora de todos” y a liderar un equipo “con ambición de transformación”</p></div><p class="article-text">
        Romper, sacudir estructuras que llevan a&ntilde;os funcionando por inercia y, al mismo tiempo, proteger aquello que s&iacute; funciona. Ese es el equilibrio que plantea Alicia Rubio Ba&ntilde;&oacute;n en su salto a la primera l&iacute;nea de la Universidad de Murcia (UMU), donde aspira a convertirse en rectora a partir del pr&oacute;ximo 5 de mayo. No lo hace desde fuera, sino tras a&ntilde;os ocupando responsabilidades clave dentro de la instituci&oacute;n, lo que le permite hablar tanto desde la experiencia como desde cierta autocr&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Catedr&aacute;tica del Departamento de Organizaci&oacute;n de Empresas y Finanzas, Rubio ha construido su candidatura sobre una idea clara: la universidad necesita cambios, pero tambi&eacute;n reconocimiento a lo conseguido. &ldquo;No solo vengo a romper el techo de cristal, sino otras muchas barreras&rdquo;, resume, en una declaraci&oacute;n que combina el simbolismo de poder convertirse en la primera rectora de la UMU con un programa centrado en reformas estructurales.
    </p><p class="article-text">
        Su trayectoria en gesti&oacute;n universitaria avala ese discurso. Ha sido vicedecana de la Facultad de Ciencias del Trabajo (2004-2006), coordinadora de Inserci&oacute;n Laboral (2006-2014), vicerrectora de Empleo, Emprendimiento y Sociedad (2018-2022) y, en la actualidad, vicerrectora de Estudiantes y Empleo (2022-2026). Un recorrido que, seg&uacute;n defiende, le ha permitido conocer de cerca tanto los aciertos como las carencias del sistema universitario.
    </p><p class="article-text">
        Durante ese tiempo, su gesti&oacute;n ha estado ligada a medidas concretas: el aumento del 31% en la financiaci&oacute;n de becas propias, la remuneraci&oacute;n del 100% de las pr&aacute;cticas extracurriculares o la creaci&oacute;n de la Oficina de Atenci&oacute;n Social para estudiantes en situaci&oacute;n de vulnerabilidad. Iniciativas que ahora quiere escalar al conjunto de la universidad.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Transformar sin destruir</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Me presento para transformar lo que no funciona y proteger lo que va bien&rdquo;. La frase resume el eje de su candidatura y tambi&eacute;n su forma de situarse frente a etapas anteriores. Rubio evita el discurso de ruptura total, pero no esquiva la cr&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Reconoce que hay decisiones que han generado &ldquo;desafecci&oacute;n&rdquo; dentro de la comunidad universitaria. &ldquo;Hay cuestiones que nos han enfadado &mdash;a m&iacute; la primera&mdash;&rdquo;, admite. Sin embargo, matiza su posici&oacute;n: &ldquo;Cuando est&aacute;s en un equipo debes ser leal y respetar las competencias de los dem&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese equilibrio entre cr&iacute;tica y lealtad institucional es una constante en su discurso. No se presenta como una <em>outsider</em>, sino como alguien que ha formado parte del sistema y que, precisamente por eso, cree que puede mejorarlo. &ldquo;Retos que parec&iacute;an complejos se han logrado gracias al trabajo conjunto. Ese modelo de colaboraci&oacute;n e innovaci&oacute;n puede extenderse al conjunto de la instituci&oacute;n&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Su objetivo final es una universidad m&aacute;s habitable: &ldquo;donde todo el mundo se sienta valorado, no se castigue la iniciativa y no se ahogue el talento con procedimientos innecesarios&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Contra el &ldquo;piloto autom&aacute;tico&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Uno de los diagn&oacute;sticos m&aacute;s repetidos por Rubio durante la entrevista es la falta de revisi&oacute;n de ciertas din&aacute;micas internas. &ldquo;A veces tenemos el piloto autom&aacute;tico activado&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Esa inercia, en su opini&oacute;n, explica por qu&eacute; hay problemas compartidos por toda la comunidad universitaria que, sin embargo, no se abordan. &ldquo;Hay cosas que nos disgustan a todos, pero nadie sabe muy bien por qu&eacute; no se cambian&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46fc8d06-e601-4d79-8138-5362b5074421_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46fc8d06-e601-4d79-8138-5362b5074421_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46fc8d06-e601-4d79-8138-5362b5074421_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46fc8d06-e601-4d79-8138-5362b5074421_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46fc8d06-e601-4d79-8138-5362b5074421_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46fc8d06-e601-4d79-8138-5362b5074421_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/46fc8d06-e601-4d79-8138-5362b5074421_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La aspirante a rectora acompañada de su equipo durante la presentación de su candidatura"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La aspirante a rectora acompañada de su equipo durante la presentación de su candidatura                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Frente a eso, propone un equipo rectoral &ldquo;con ambici&oacute;n de transformaci&oacute;n&rdquo;, capaz de cuestionar rutinas y de impulsar cambios reales. La clave, insiste, est&aacute; en abandonar la cultura del conformismo y avanzar hacia una gesti&oacute;n m&aacute;s &aacute;gil y eficiente.
    </p><p class="article-text">
        Su modelo de gobernanza se apoya en tres pilares: escucha activa, innovaci&oacute;n y participaci&oacute;n. Defiende una universidad construida &ldquo;de abajo a arriba&rdquo;, con mayor protagonismo de departamentos y grupos de investigaci&oacute;n, y rechaza &ldquo;cualquier forma de imposici&oacute;n o intervencionismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa apuesta pasa tambi&eacute;n por mantener el contacto directo con la comunidad universitaria m&aacute;s all&aacute; de la campa&ntilde;a. &ldquo;No podemos aislarnos en una torre de marfil&rdquo;, advierte.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Reordenar las relaciones internas</strong></h2><p class="article-text">
        Uno de los puntos donde Rubio pone m&aacute;s &eacute;nfasis es en la convivencia entre los distintos colectivos universitarios. Parte de una idea clara: &ldquo;somos interdependientes y funcionamos mejor cuando la colaboraci&oacute;n fluye&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Rechaza jerarqu&iacute;as impl&iacute;citas entre el Personal Docente e Investigador (PDI), el Personal T&eacute;cnico, de Gesti&oacute;n y de Administraci&oacute;n y Servicios (PTGAS) y el estudiantado. &ldquo;Nunca me ha gustado pensar que el PDI est&aacute; por encima del PTGAS o que a los estudiantes hay que tratarlos como ni&ntilde;os&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, reconoce tensiones habituales. En muchos casos, explica, derivan de marcos normativos &ldquo;asfixiantes&rdquo; que obligan a aplicar reglas que ni siquiera quienes las ejecutan comparten.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, su propuesta pasa por simplificar la normativa, clarificar funciones y vincularlas a una retribuci&oacute;n justa. Una reorganizaci&oacute;n que, en su opini&oacute;n, permitir&iacute;a reducir fricciones y mejorar el funcionamiento interno.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una campa&ntilde;a sin ruido</strong></h2><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a electoral universitaria no es ajena a tensiones personales, algo que Rubio reconoce abiertamente. &ldquo;Veo otras candidaturas llenas de gente valiosa a la que respeto tanto que el proceso se me hace dif&iacute;cil&rdquo;, confiesa.
    </p><p class="article-text">
        Habla incluso de una comunidad con &ldquo;el coraz&oacute;n dividido&rdquo;, donde la competencia convive con relaciones personales y profesionales consolidadas. Precisamente por eso, marca una l&iacute;nea roja: evitar ataques personales o presiones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los medios que usas para lograr tus objetivos importan&rdquo;, afirma. Ese compromiso se materializ&oacute;, seg&uacute;n explica, en la firma de un dec&aacute;logo &eacute;tico al registrar su candidatura.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n lanza una advertencia poco habitual en campa&ntilde;a: no prometer lo que no se puede cumplir. &ldquo;Eso da&ntilde;a irreparablemente la confianza en la instituci&oacute;n&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        En materia de transparencia, su propuesta incluye retransmitir en directo las sesiones del Claustro y del Consejo de Gobierno, as&iacute; como elaborar informes anuales de seguimiento de los compromisos electorales. El objetivo: que la comunidad universitaria pueda evaluar el grado real de cumplimiento.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Profesorado, investigaci&oacute;n y financiaci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Uno de los compromisos m&aacute;s concretos de su programa es impulsar el nuevo convenio colectivo del profesorado en los primeros cien d&iacute;as de mandato.
    </p><p class="article-text">
        Su propuesta incluye actualizar el modelo de encargo docente (Valdoc), reconocer mejor el trabajo del profesorado &mdash;especialmente en grupos numerosos&mdash; y simplificar los sistemas de evaluaci&oacute;n de la calidad docente para evitar cargas burocr&aacute;ticas excesivas.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n pone el foco en las figuras m&aacute;s precarizadas, para las que plantea mejorar las condiciones laborales a trav&eacute;s de la negociaci&oacute;n colectiva.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bc46fa6-9429-4b78-a41c-dcb8f79f4a0e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bc46fa6-9429-4b78-a41c-dcb8f79f4a0e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bc46fa6-9429-4b78-a41c-dcb8f79f4a0e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bc46fa6-9429-4b78-a41c-dcb8f79f4a0e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bc46fa6-9429-4b78-a41c-dcb8f79f4a0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bc46fa6-9429-4b78-a41c-dcb8f79f4a0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0bc46fa6-9429-4b78-a41c-dcb8f79f4a0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una de las principales bazas de Alicia Rubio es su amplia experiencia en gestión universitaria."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una de las principales bazas de Alicia Rubio es su amplia experiencia en gestión universitaria.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pero el debate, en su opini&oacute;n, no puede limitarse al &aacute;mbito interno. Rubio sit&uacute;a la financiaci&oacute;n como uno de los grandes retos de la universidad p&uacute;blica: &ldquo;Ahora mismo no competimos en igualdad de condiciones con las universidades privadas&rdquo;, afirma. Por ello, reclama mayor compromiso pol&iacute;tico y m&aacute;s recursos para ampliar plazas en titulaciones con alta demanda y evitar que estudiantes con capacidad se queden fuera del sistema p&uacute;blico. &ldquo;Cada euro invertido retorna a la sociedad en forma de avances &uacute;tiles&rdquo;, defiende.
    </p><p class="article-text">
        En investigaci&oacute;n, apuesta por un enfoque m&aacute;s flexible y menos penalizador: permitir explorar, equivocarse y volver a intentar. &ldquo;Ah&iacute; es donde nace el conocimiento que realmente cambia las cosas&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, aboga por mantener la autoexigencia y adaptar la oferta acad&eacute;mica a los cambios sociales, impulsando nuevas dobles titulaciones en un contexto cada vez m&aacute;s interdisciplinar.
    </p><h2 class="article-text"><strong>M&aacute;s all&aacute; del aula</strong></h2><p class="article-text">
        Rubio insiste en que la experiencia universitaria no se limita a las aulas. Por eso, su programa incluye medidas centradas en el bienestar cotidiano del estudiantado.
    </p><p class="article-text">
        Vivienda, salud mental, movilidad e igualdad de oportunidades son sus cuatro ejes prioritarios. Entre las propuestas, plantea acuerdos con residencias para ampliar plazas asequibles y la creaci&oacute;n de una Unidad de Escucha y Acompa&ntilde;amiento psicol&oacute;gico accesible tambi&eacute;n por tel&eacute;fono y WhatsApp.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, propone reforzar las ayudas propias, adapt&aacute;ndolas a la inflaci&oacute;n e incorporando nuevos conceptos como el alquiler o los materiales necesarios en titulaciones con costes elevados.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/639b3a28-103e-4ea1-8cbd-afc60e6211c5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/639b3a28-103e-4ea1-8cbd-afc60e6211c5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/639b3a28-103e-4ea1-8cbd-afc60e6211c5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/639b3a28-103e-4ea1-8cbd-afc60e6211c5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/639b3a28-103e-4ea1-8cbd-afc60e6211c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/639b3a28-103e-4ea1-8cbd-afc60e6211c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/639b3a28-103e-4ea1-8cbd-afc60e6211c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El programa de Rubio tiene por lema “una rectora para toda la universidad” apelando a la importancia de todos los colectivos que la conforman."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El programa de Rubio tiene por lema “una rectora para toda la universidad” apelando a la importancia de todos los colectivos que la conforman.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En paralelo, sit&uacute;a la empleabilidad como un objetivo estrat&eacute;gico. No solo en t&eacute;rminos de adaptaci&oacute;n al mercado laboral, sino tambi&eacute;n como motor de transformaci&oacute;n.&ldquo;La universidad debe responder a las demandas del mercado, pero tambi&eacute;n impulsar la innovaci&oacute;n empresarial&rdquo;, se&ntilde;ala. Su modelo pasa por un desarrollo basado en el conocimiento y en empleo con derechos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Liderazgo y cambio</strong></h2><p class="article-text">
        La posibilidad de convertirse en la primera rectora de la UMU es, para Rubio, un elemento importante, pero no suficiente por s&iacute; mismo. &ldquo;Es un horizonte ilusionante, pero hay que dotarlo de contenido&rdquo;, afirma.Su planteamiento va m&aacute;s all&aacute; del simbolismo: utilizar ese hito para abrir nuevas v&iacute;as de cambio. &ldquo;Quiero ser la primera rectora para que pasen m&aacute;s cosas por primera vez&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Defiende un liderazgo que &ldquo;inspire y no imponga&rdquo;, basado en escuchar, cuidar y comprender, que son las cualidades que imprimen su forma de dirigir que, adem&aacute;s, se apoya en su experiencia investigando sobre gesti&oacute;n del capital humano.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n tiene claro que &ldquo;no se pueden conseguir resultados excelentes si las personas no tienen condiciones de desarrollo excelentes&rdquo;, resume.De ah&iacute; que uno de sus objetivos centrales sea reducir la distancia entre los &oacute;rganos de gobierno y la base universitaria. &ldquo;Tenemos que reconciliar e incluir&rdquo;, insiste.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Universidad y compromiso social</strong>
    </p><p class="article-text">
        En su visi&oacute;n, la universidad p&uacute;blica debe desempe&ntilde;ar un papel activo en la sociedad. No solo como generadora de conocimiento, sino como motor de desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; Rubio plantea tres l&iacute;neas de acci&oacute;n: mejorar el bienestar ciudadano a trav&eacute;s de la transferencia de conocimiento, dinamizar el tejido productivo y reforzar el compromiso social de la instituci&oacute;n. Esto &uacute;ltimo incluye situar a la universidad &ldquo;a la vanguardia de la conciencia medioambiental, la cultura de la paz y la justicia social&rdquo; porque &ldquo;no somos una isla&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de programas y medidas concretas, Rubio resume su aspiraci&oacute;n en una idea sencilla, la de reconstruir la confianza, y en una promesa dif&iacute;cil de medir, pero decisiva: cambiar la forma en la que la universidad se relaciona consigo misma.
    </p><p class="article-text">
        Si logra convertirse en rectora, le gustar&iacute;a que su mandato se recordara de una forma muy concreta: &ldquo;Siempre nos escuch&oacute;, nunca nos enga&ntilde;&oacute; y nos defendi&oacute; donde hab&iacute;a que hacerlo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gloria Piñero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/educacion/alicia-rubio-candidata-rectora-umu-no-vengo-romper-techo-cristal-barreras_1_13090968.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2026 05:00:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6b655189-3850-438d-aea8-dfb858e2e8ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="739663" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6b655189-3850-438d-aea8-dfb858e2e8ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="739663" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Alicia Rubio, candidata a rectora de la UMU: “No solo vengo a romper el techo de cristal, sino otras muchas barreras”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6b655189-3850-438d-aea8-dfb858e2e8ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El centro de conservación de especies del Mar Menor: ¿ciencia para la recuperación o un nuevo anuncio vacío?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/medio_ambiente/centro-conservacion-especies-mar-menor-ciencia-recuperacion-nuevo-anuncio-vacio_1_13083788.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f14c1e1-49f7-46b9-994b-966587550609_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El centro de conservación de especies del Mar Menor: ¿ciencia para la recuperación o un nuevo anuncio vacío?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Científicos y ecologistas reflexionan sobre el anuncio del Gobierno de la Región de Murcia de invertir 12 millones de euros en la construcción de un Centro de Conservación y Recuperación de Especies de la laguna salada, que sufre una profunda crisis ecológica crónica por eutrofización</p><p class="subtitle">La reforma de la ley del Mar Menor de PP y Vox alarma a ecologistas y expertos: “Favorece intereses empresariales”</p></div><p class="article-text">
        La creaci&oacute;n de un Centro de Conservaci&oacute;n y Recuperaci&oacute;n de Especies del Mar Menor <span class="highlight" style="--color:white;">(OM2)</span>, presentado como un &ldquo;complejo cient&iacute;fico de primer nivel al servicio de la recuperaci&oacute;n del ecosistema&rdquo;, es el &uacute;ltimo as en la manga del Gobierno de la Regi&oacute;n de Murcia para afrontar el desastre ecol&oacute;gico cr&oacute;nico provocado por d&eacute;cadas de contaminaci&oacute;n agraria, urbanizaci&oacute;n masiva y falta de gesti&oacute;n medioambiental de la laguna salada m&aacute;s importante de Europa, en estado cr&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa, presupuestada en unos 12 millones de euros y que ser&aacute; financiada con fondos europeos y de la propia comunidad aut&oacute;noma, ha sido anunciada por el presidente auton&oacute;mico, Fernando L&oacute;pez Miras (PP), quien augura que se convertir&aacute; en &ldquo;una herramienta clave para la conservaci&oacute;n de la biodiversidad&rdquo; del Mar Menor.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el Ejecutivo auton&oacute;mico, el centro, que se construir&aacute; en la antigua terminal de aer&oacute;dromo de San Javier, se orientar&aacute; a la investigaci&oacute;n, reproducci&oacute;n y reintroducci&oacute;n de especies, as&iacute; como al seguimiento cient&iacute;fico del estado ecol&oacute;gico del Mar Menor. El proyecto se enmarca en el discurso institucional que apuesta por la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica y la ciencia como pilares de la recuperaci&oacute;n ambiental.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/64fe3a56-55e0-4b98-82e7-4a7fbc3a15c1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/64fe3a56-55e0-4b98-82e7-4a7fbc3a15c1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/64fe3a56-55e0-4b98-82e7-4a7fbc3a15c1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/64fe3a56-55e0-4b98-82e7-4a7fbc3a15c1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/64fe3a56-55e0-4b98-82e7-4a7fbc3a15c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/64fe3a56-55e0-4b98-82e7-4a7fbc3a15c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/64fe3a56-55e0-4b98-82e7-4a7fbc3a15c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fernando López Miras, en el centro, durante el acto de presentación del proyecto del Centro de Conservación y Recuperación de Especies del Mar Menor. "
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fernando López Miras, en el centro, durante el acto de presentación del proyecto del Centro de Conservación y Recuperación de Especies del Mar Menor.                             </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Sobre el papel, la propuesta resulta dif&iacute;cilmente cuestionable: reforzar la investigaci&oacute;n, dotar de infraestructuras cient&iacute;ficas y proteger la biodiversidad son medidas necesarias para poner freno a lo que muchos consideran un &lsquo;ecocidio&rsquo;. Sin embargo, el contexto en el que se produce este anuncio obliga a ir m&aacute;s all&aacute; de su formulaci&oacute;n y preguntarse si se trata de un cambio de rumbo real o de una estrategia pol&iacute;tica que prioriza el impacto medi&aacute;tico frente a las soluciones estructurales.
    </p><h2 class="article-text">Una crisis ecol&oacute;gica prolongada</h2><p class="article-text">
        Para valorar la eficacia potencial de este nuevo centro, es imprescindible recordar la situaci&oacute;n actual del Mar Menor, que lleva m&aacute;s de una d&eacute;cada sumido en una profunda <a href="https://www.eldiario.es/murcia/sopa-verde-segunda-anoxia-fechas-marcan-ecocidio-mar-menor_1_8246892.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crisis ecol&oacute;gica</a>.
    </p><p class="article-text">
        La laguna ha sufrido episodios recurrentes de eutrofizaci&oacute;n, provocados principalmente por la entrada masiva de nutrientes (especialmente nitratos) procedentes de la agricultura intensiva del Campo de Cartagena. Este exceso de nutrientes genera proliferaciones de fitoplancton que reducen la transparencia del agua, alteran el equilibrio ecol&oacute;gico y, en episodios extremos, provocan anoxia (falta de ox&iacute;geno).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38cea011-361c-4d79-8cb7-dbd9249256da_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38cea011-361c-4d79-8cb7-dbd9249256da_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38cea011-361c-4d79-8cb7-dbd9249256da_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38cea011-361c-4d79-8cb7-dbd9249256da_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38cea011-361c-4d79-8cb7-dbd9249256da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38cea011-361c-4d79-8cb7-dbd9249256da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/38cea011-361c-4d79-8cb7-dbd9249256da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La degradación del Mar Menor es producto de un modelo insostenible desde el punto de vista ambiental."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La degradación del Mar Menor es producto de un modelo insostenible desde el punto de vista ambiental.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las consecuencias han sido dram&aacute;ticas: mortandades masivas de peces y crust&aacute;ceos en 2019, 2021 y otros episodios posteriores, colapso de h&aacute;bitats submarinos, desaparici&oacute;n de praderas de faner&oacute;gamas marinas y una p&eacute;rdida generalizada de biodiversidad.
    </p><p class="article-text">
        A ello se suman otros factores como la urbanizaci&oacute;n intensiva del litoral, la presi&oacute;n tur&iacute;stica, la alteraci&oacute;n de ramblas y cauces naturales, y el impacto del cambio clim&aacute;tico, que agrava los episodios de lluvias torrenciales y escorrent&iacute;as contaminantes.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, la pregunta clave es evidente: &iquest;puede un centro cient&iacute;fico revertir una crisis que tiene causas estructurales profundamente vinculadas al modelo productivo y territorial?
    </p><h2 class="article-text">La voz de la ciencia y el ecologismo</h2><p class="article-text">
        Para Julia Mart&iacute;nez Fern&aacute;ndez, doctora en Biolog&iacute;a, profesora asociada de Ecolog&iacute;a en la Universidad Miguel Hern&aacute;ndez de Elche y directora t&eacute;cnica de la Fundaci&oacute;n Nueva Cultura del Agua, donde coordina la actividad cient&iacute;fico-t&eacute;cnica de dicha entidad, dedicar recursos a la conservaci&oacute;n y a la recuperaci&oacute;n de la biodiversidad &mdash;en este caso de las especies del Mar Menor&mdash; &ldquo;es siempre una buena noticia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, la eficacia real de esa inversi&oacute;n depende de varios factores, explica Mart&iacute;nez. &ldquo;No es lo mismo disponer de una nueva instalaci&oacute;n que disponer de una nueva instalaci&oacute;n que funcione realmente&rdquo;. Es decir, &ldquo;sabemos que el edificio costar&aacute; doce millones, pero conocemos mucho menos o nada de cu&aacute;l va a ser la inversi&oacute;n anual garantizada para dotar a ese edificio de todo el personal cient&iacute;fico, t&eacute;cnico y administrativo necesario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para la experta, si atendemos la trayectoria del Gobierno regional en materia de financiaci&oacute;n de la investigaci&oacute;n y, sobre todo,de la que tiene que ver con los profesionales dedicados a la gesti&oacute;n ambiental, &ldquo;la verdad es que hay muchas dudas de que el cap&iacute;tulo de personal est&eacute; garantizado de forma suficientemente amplia y consolidada a largo plazo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las reflexiones de Mart&iacute;nez tiene que ver con uno de los objetivos importantes del futuro centro: la conservaci&oacute;n ex situ, o sea, fuera de la laguna, de especies amenazadas como el caballito del mar o <a href="https://www.eldiario.es/murcia/medio_ambiente/nacra-mejillon-gigante-mediterraneo-amenaza-desaparecer-universidad-de-murcia_1_8130533.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la nacra (Pinna nobilis)</a>, para que puedan ser reintroducidas en la laguna. Al respecto, opina que &ldquo;no conviene olvidar que la estrategia m&aacute;s eficaz, econ&oacute;mica y con menor riesgo ambiental para recuperar la biodiversidad es la restauraci&oacute;n natural y la conservaci&oacute;n in situ. &rdquo;La prioridad debe ser eliminar las presiones que afectan a la laguna y que sea la propia din&aacute;mica del ecosistema lagunar la que recupere la buena salud de las especies&ldquo;, insiste Mart&iacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        Esta reconocida investigadora tambi&eacute;n pone el foco en las &ldquo;incoherencias&rdquo; del Gobierno regional en relaci&oacute;n con la biodiversidad del Mar Menor: &ldquo;por un lado est&aacute; dedicando doce millones de euros a la construcci&oacute;n de este centro, mientras el mes pasado vot&oacute; en contra de la propuesta del Gobierno central de declarar <a href="https://www.carm.es/web/pagina?IDCONTENIDO=124228&amp;IDTIPO=10&amp;RASTRO=c%24m59491,70" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la anguila europea</a> en peligro de extinci&oacute;n y, por tanto, protegerla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos de una especie clasificada en peligro cr&iacute;tico de desaparici&oacute;n por la Uni&oacute;n Internacional de Conservaci&oacute;n de la Naturaleza desde 2008. La &uacute;nica poblaci&oacute;n de esta especie en la Regi&oacute;n de Murcia est&aacute;, precisamente, en el Mar Menor, donde este pez migratorio pasa una de las etapas de su vida. &ldquo;Como custodios temporales de esta especie, tenemos una responsabilidad internacional muy importante para evitar su extinci&oacute;n, y el Ejecutivo de L&oacute;pez Miras se aparta de ella&rdquo;, se lamenta Mart&iacute;nez. &ldquo;Ah&iacute; se demuestra que la pol&iacute;tica ambiental de la comunidad aut&oacute;noma no es integral ni coherente&rdquo;, concluye.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c503ae62-bb69-4f80-802a-281fc2403d04_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c503ae62-bb69-4f80-802a-281fc2403d04_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c503ae62-bb69-4f80-802a-281fc2403d04_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c503ae62-bb69-4f80-802a-281fc2403d04_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c503ae62-bb69-4f80-802a-281fc2403d04_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c503ae62-bb69-4f80-802a-281fc2403d04_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c503ae62-bb69-4f80-802a-281fc2403d04_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Medusas ‘huevo frito’ (Cotylorhizatuberculata) en las aguas eutrofizadas del Mar Menor."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Medusas ‘huevo frito’ (Cotylorhizatuberculata) en las aguas eutrofizadas del Mar Menor.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Francisca Gim&eacute;nez Casalduero, catedr&aacute;tica de Ciencias del Mar en la Universidad de Alicante, atesora m&aacute;s de tres d&eacute;cadas de experiencia en la investigaci&oacute;n y la gesti&oacute;n de las zonas marinas y costeras, contaminaci&oacute;n marina y los efectos de las actividades humanas sobre los sistemas biol&oacute;gicos. Para esta experta,el anuncio del <span class="highlight" style="--color:white;">OM2 es &ldquo;muy positivo&rdquo; en tanto constituye la continuidad del proyecto del Banco de Especies del Mar Menor, impulsado por el Acuario de la Universidad de Murcia (UMU) y el Gobierno Regional para mantener el &ldquo;stock gen&eacute;tico&rdquo; de las especies m&aacute;s emblem&aacute;ticas de la laguna a ra&iacute;z de las crisis de eutrofizaci&oacute;n, y que considera &ldquo;exitoso&rdquo;. La experta tambi&eacute;n cree un acierto la reutilizaci&oacute;n de una infraestructura ya existente. Otro de los aspectos loables de esta inversi&oacute;n </span>&mdash;en el que coincide con Julia Mart&iacute;nez&mdash; es la labor divulgativa que puede hacerse del ecosistema lagunar.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">A pesar de ello, tambi&eacute;n considera que si las actuaciones para la recuperaci&oacute;n de la biodiversidad de la laguna se limitan en exclusiva a la creaci&oacute;n de este centro &ldquo;ser&aacute;n insuficientes&rdquo;. &ldquo;Esta es una acci&oacute;n importante y necesaria, pero debe ser complementaria a otras que deben realizarse. Y las primeras son disminuir las presiones externas&rdquo;, asegura.</span>
    </p><p class="article-text">
        Para Jos&eacute; Antonio Garc&iacute;a Charton, doctor en Biolog&iacute;a, profesor de Ecolog&iacute;a e investigador responsable del grupo ECOMARE &mdash;enfocado en los efectos ecol&oacute;gicos de la protecci&oacute;n en reservas marinas del Mediterr&aacute;neo&mdash; en la Universidad de Murcia, el futuro <span class="highlight" style="--color:white;">OM2</span> puede llegar a ser &ldquo;una infraestructura de much&iacute;simo valor para impulsar la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, sobre todo en funci&oacute;n de los proyectos que se desarrollen&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, para Garc&iacute;a Charton &ldquo;nada sustituye a una verdadera gesti&oacute;n integrada de la laguna&rdquo;. Todo lo que tenga que ver con la conservaci&oacute;n de especies fuera de su medio y sin tener en cuenta la protecci&oacute;n del Mar Menor y los impactos que recibe, ser&iacute;a un esfuerzo in&uacute;til. Por eso, espera que la inversi&oacute;n &ldquo;no se desconecte de la investigaci&oacute;n en el medio natural ni de la toma de decisiones respecto a la situaci&oacute;n de la laguna&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0b1d906-606f-4b06-8297-cf1d3cee1845_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0b1d906-606f-4b06-8297-cf1d3cee1845_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0b1d906-606f-4b06-8297-cf1d3cee1845_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0b1d906-606f-4b06-8297-cf1d3cee1845_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0b1d906-606f-4b06-8297-cf1d3cee1845_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0b1d906-606f-4b06-8297-cf1d3cee1845_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f0b1d906-606f-4b06-8297-cf1d3cee1845_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Imagen captada por el satélite Sentinel-2 de escorrentías producidas por lluvias torrenciales en 2019 en el Campo de Cartagena y Mar Menor."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imagen captada por el satélite Sentinel-2 de escorrentías producidas por lluvias torrenciales en 2019 en el Campo de Cartagena y Mar Menor.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Como &eacute;l, otros especialistas tambi&eacute;n han alertado de que la reproducci&oacute;n en cautividad y la reintroducci&oacute;n de especies, aunque &uacute;tiles en determinados contextos, no garantizan la recuperaci&oacute;n si el ecosistema sigue degradado. Reintroducir especies en un medio hostil equivale, en palabras de algunos investigadores, a &ldquo;llenar un vaso roto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, desde organizaciones ecologistas se ha advertido en repetidas ocasiones del riesgo de apostar por soluciones &ldquo;cosm&eacute;ticas&rdquo; o tecnol&oacute;gicas que no abordan las causas profundas. En este sentido, la creaci&oacute;n de un centro de especies es algo &ldquo;a priori positivo&rdquo;, aunque hay dudas de que m&aacute;s all&aacute; de financiar la obra luego se disponga de partida presupuestaria para dotar las instalaciones de suficiente personal cient&iacute;fico y cualificado para su desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, si no va acompa&ntilde;ada de cambios estructurales como la reducci&oacute;n del aporte de nutrientes, el control del regad&iacute;o ilegal, la restauraci&oacute;n de zonas de amortiguaci&oacute;n (como humedales y filtros verdes) y la eliminaci&oacute;n de la expansi&oacute;n agr&iacute;cola, no conseguiremos la recuperaci&oacute;n real del ecosistema y de sus especies m&aacute;s amenazadas, y puede convertirse en otra medida ineficaz y multimillonaria m&aacute;s, que no sirva realmente para solucionar el problema, como resume Pedro Luengo, coordinador y portavoz de Ecologistas en Acci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Responsabilidad pol&iacute;tica y conflicto de intereses</h2><p class="article-text">
        Y es que la crisis del Mar Menor no es solo ambiental; tambi&eacute;n lo es pol&iacute;tica. Durante a&ntilde;os, diferentes administraciones han permitido &mdash;por acci&oacute;n u omisi&oacute;n&mdash; un modelo de desarrollo insostenible.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno regional gobernado por el Partido Popular ha sido especialmente se&ntilde;alado por su falta de contundencia frente al regad&iacute;o ilegal y por su defensa de los intereses del sector agr&iacute;cola intensivo. A pesar de la aprobaci&oacute;n de normativas para limitar la contaminaci&oacute;n, su aplicaci&oacute;n ha sido irregular y, en muchos casos, insuficiente.
    </p><p class="article-text">
        Las posturas de determinados colectivos de regantes han contribuido a dificultar la adopci&oacute;n de medidas m&aacute;s estrictas. Parte del sector ha negado su responsabilidad en la degradaci&oacute;n de la laguna o ha minimizado su impacto, atribuyendo la crisis a factores naturales o a episodios puntuales de lluvias.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6a37c54f-d9a6-43e4-8928-781a6b35f16b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6a37c54f-d9a6-43e4-8928-781a6b35f16b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6a37c54f-d9a6-43e4-8928-781a6b35f16b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6a37c54f-d9a6-43e4-8928-781a6b35f16b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6a37c54f-d9a6-43e4-8928-781a6b35f16b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6a37c54f-d9a6-43e4-8928-781a6b35f16b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6a37c54f-d9a6-43e4-8928-781a6b35f16b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Imagen de helicóptero captada durante el desarrollo de la operación Chandos contra delitos medioambientales en el Campo de Cartagena, enfocada en el uso ilegal de desalobradoras y pozos que contaminaban el Mar Menor"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imagen de helicóptero captada durante el desarrollo de la operación Chandos contra delitos medioambientales en el Campo de Cartagena, enfocada en el uso ilegal de desalobradoras y pozos que contaminaban el Mar Menor                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Por su parte, partidos como Vox han adoptado posiciones a&uacute;n m&aacute;s negacionistas respecto a la dimensi&oacute;n ambiental del problema, rechazando restricciones al regad&iacute;o y cuestionando el consenso cient&iacute;fico. En febrero de este a&ntilde;o, el recientemente defenestrado por su partido, Jos&eacute; &Aacute;ngel Antelo, registr&oacute; en la Asamblea Regional de Murcia una proposici&oacute;n de ley para reformar la actual Ley 3/2020 de Recuperaci&oacute;n y Protecci&oacute;n del Mar Menor que, seg&uacute;n la formaci&oacute;n ultra, criminaliza a los agricultores.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, el anuncio del centro cient&iacute;fico puede interpretarse como un intento de desplazar el foco del debate: de la regulaci&oacute;n del modelo productivo a la inversi&oacute;n en infraestructuras cient&iacute;ficas. Sin embargo, sin una voluntad pol&iacute;tica clara para abordar los intereses econ&oacute;micos en juego, cualquier medida t&eacute;cnica corre el riesgo de quedarse en un parche.
    </p><h2 class="article-text">Biodiversidad en riesgo: el caso del caballito de mar</h2><p class="article-text">
        El Mar Menor alberga una biodiversidad singular, con especies adaptadas a sus condiciones &uacute;nicas de salinidad y temperatura. Sin embargo, los episodios de colapso que ha sufrido la laguna, y que la han llevado a convertirse en una verdadera 'sopa verde', han hecho que muchas de ellas se encuentren en retroceso.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los casos m&aacute;s emblem&aacute;ticos es el del caballito de mar de hocico largo (Hippocampusguttulatus), cuya poblaci&oacute;n ha sufrido un declive dr&aacute;stico en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Este peque&ntilde;o pez, convertido en s&iacute;mbolo del Mar Menor, depende de h&aacute;bitats como las praderas de faner&oacute;gamas marinas, que han sido gravemente afectadas por la eutrofizaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f774405-fbd9-414d-a865-8f1470712c0a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f774405-fbd9-414d-a865-8f1470712c0a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f774405-fbd9-414d-a865-8f1470712c0a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f774405-fbd9-414d-a865-8f1470712c0a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f774405-fbd9-414d-a865-8f1470712c0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f774405-fbd9-414d-a865-8f1470712c0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2f774405-fbd9-414d-a865-8f1470712c0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Caballitos de mar en el Banco de Especies del Mar Menor"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Caballitos de mar en el Banco de Especies del Mar Menor                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La reciente decisi&oacute;n del Ministerio para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica y el Reto Demogr&aacute;fico (Miteco) de incluir al caballito de mar en el Cat&aacute;logo Espa&ntilde;ol de Especies Amenazadas, en la categor&iacute;a de vulnerable, refleja la gravedad de su situaci&oacute;n. La p&eacute;rdida de h&aacute;bitat, la contaminaci&oacute;n y las alteraciones del ecosistema han reducido sus poblaciones a niveles cr&iacute;ticos: en s&oacute;lo una d&eacute;cada, se ha pasado de 196.000 ejemplares a apenas 800.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; es, precisamente, donde iniciativas como el Centro de Especies podr&iacute;an tener un papel relevante: programas de cr&iacute;a en cautividad, investigaci&oacute;n sobre su biolog&iacute;a y proyectos de reintroducci&oacute;n podr&iacute;an contribuir a su conservaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la experiencia en otros ecosistemas muestra que estas medidas solo son efectivas si se restauran previamente las condiciones ambientales. Sin praderas marinas saludables, sin aguas limpias y sin estabilidad ecol&oacute;gica, el caballito de mar &mdash;y muchas otras especies&mdash; dif&iacute;cilmente podr&aacute;n recuperarse de forma sostenible.
    </p><h2 class="article-text">Europa vigila: advertencias y futuro incierto</h2><p class="article-text">
        La crisis del Mar Menor no ha pasado desapercibida en Europa. La Comisi&oacute;n Europea ha abierto procedimientos de infracci&oacute;n contra Espa&ntilde;a por el incumplimiento de normativas ambientales, especialmente en relaci&oacute;n con la Directiva de Nitratos.
    </p><p class="article-text">
        Las advertencias europeas han sido claras: es necesario reducir la contaminaci&oacute;n agr&iacute;cola, mejorar la gesti&oacute;n del agua y garantizar la protecci&oacute;n efectiva del ecosistema. Los fondos europeos, que ahora se presentan como una oportunidad para financiar el nuevo centro, tambi&eacute;n est&aacute;n condicionados al cumplimiento de objetivos ambientales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebe2bf8b-f522-4418-9f1a-b33ab06c053d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebe2bf8b-f522-4418-9f1a-b33ab06c053d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebe2bf8b-f522-4418-9f1a-b33ab06c053d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebe2bf8b-f522-4418-9f1a-b33ab06c053d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebe2bf8b-f522-4418-9f1a-b33ab06c053d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebe2bf8b-f522-4418-9f1a-b33ab06c053d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ebe2bf8b-f522-4418-9f1a-b33ab06c053d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vecinos y colectivos protestan en 2021 en defensa del Mar Menor."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vecinos y colectivos protestan en 2021 en defensa del Mar Menor.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Esto plantea una paradoja: Europa financia parte de la soluci&oacute;n, pero al mismo tiempo exige corregir las causas del problema. Si las administraciones no cumplen con estas exigencias, no solo estar&aacute; en riesgo la recuperaci&oacute;n del Mar Menor, sino tambi&eacute;n la continuidad de la financiaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De cara al futuro, el escenario sigue siendo incierto. Existen se&ntilde;ales positivas, como el otorgamiento &mdash;gracias a una iniciativa legislativa popular&mdash; de <a href="https://www.eldiario.es/murcia/medio_ambiente/ilp-mar-menor-existe-vara-medir-llevar-tribunales-desproteccion-ecosistema_1_9569905.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">personalidad jur&iacute;dica</a> al ecosistema lagunar del Mar Menor (y, por tanto, sujeto de derecho) o el aumento de la conciencia social. Sin embargo, los avances son lentos y a menudo se ven contrarrestados por la inercia de intereses econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que la eficacia de este proyecto depender&aacute; fundamentalmente de si se integra en una pol&iacute;tica ambiental coherente, basada en la reducci&oacute;n de la contaminaci&oacute;n en origen, la regulaci&oacute;n del modelo agr&iacute;cola y la restauraci&oacute;n de los ecosistemas.
    </p><p class="article-text">
        Si, por el contrario, se utiliza como un elemento de marketing pol&iacute;tico destinado a proyectar una imagen de compromiso sin afrontar las decisiones dif&iacute;ciles, el riesgo es evidente: que se convierta en otro anuncio grandilocuente que no cambie el rumbo del Mar Menor.Como advierten los expertos, la laguna no necesita solo m&aacute;s ciencia; necesita, sobre todo, m&aacute;s valent&iacute;a pol&iacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gloria Piñero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/medio_ambiente/centro-conservacion-especies-mar-menor-ciencia-recuperacion-nuevo-anuncio-vacio_1_13083788.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Mar 2026 21:33:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7f14c1e1-49f7-46b9-994b-966587550609_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="154372" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7f14c1e1-49f7-46b9-994b-966587550609_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="154372" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El centro de conservación de especies del Mar Menor: ¿ciencia para la recuperación o un nuevo anuncio vacío?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7f14c1e1-49f7-46b9-994b-966587550609_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Mar Menor,San Javier,Medio ambiente,Especies amenazadas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ciudadanía protegiendo su memoria colectiva: el movimiento que salvó el edificio del Cine Rex y transformó la defensa del patrimonio en Murcia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/ciudadania-protegiendo-memoria-colectiva-movimiento-salvo-cine-rex-transformo-defensa-patrimonio-murcia_1_13044951.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/518f4890-a84b-4fad-bf51-d9404046bdea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ciudadanía protegiendo su memoria colectiva: el movimiento que salvó el edificio del Cine Rex y transformó la defensa del patrimonio en Murcia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La antigua sala de proyecciones ha logrado lo que parecía improbable: asegurar su protección institucional tras años de incertidumbre. Detrás de ese “blindaje” hay una movilización vecinal y asociaciones como Huermur, que llevan dos décadas tejiendo una red de conciencia patrimonial</p><p class="subtitle">La pugna legal por las acequias de la Huerta de Murcia: “Proteger esta red milenaria es necesario para el futuro”</p></div><p class="article-text">
        El antiguo Cine Rex forma parte del paisaje sentimental y urbano de Murcia. Levantado en el primer tercio del siglo XX, cuando el cinemat&oacute;grafo comenzaba a consolidarse como el gran espect&aacute;culo de masas, por sus butacas desfilaron generaciones de murcianos que aprendieron a amar el cine en una sala que fue mucho m&aacute;s que un negocio: refugio clim&aacute;tico en los veranos de sol inclemente, punto de encuentro sentimental y espejo de una ciudad que crec&iacute;a so&ntilde;ando en blanco y negro y, despu&eacute;s, en technicolor.
    </p><p class="article-text">
        Pero, en agosto de 2019, el tel&oacute;n del emblem&aacute;tico cine cay&oacute; por &uacute;ltima vez. Un cierre definitivo que puso fin a m&aacute;s de cien a&ntilde;os de actividad ininterrumpida como sala de espect&aacute;culos en Murcia. Desde entonces, el futuro del Rex ha estado pendiendo de un hilo, amenazado por la especulaci&oacute;n y por la l&oacute;gica de la rentabilidad inmediata.
    </p><p class="article-text">
        Hasta el pasado 26 de febrero, cuando el Ayuntamiento de Murcia aprob&oacute; definitivamente &mdash;con los votos del PP, el rechazo del PSOE y la abstenci&oacute;n de Vox&mdash; la modificaci&oacute;n del Plan Especial del Conjunto Hist&oacute;rico-Art&iacute;stico del Centro de Murcia, que incluye reconocer el valor hist&oacute;rico, arquitect&oacute;nico y sentimental del inmueble y abre la puerta a su protecci&oacute;n formal dentro del cat&aacute;logo municipal.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c62e4219-74b4-4aaf-9912-8d7565aa93d3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c62e4219-74b4-4aaf-9912-8d7565aa93d3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c62e4219-74b4-4aaf-9912-8d7565aa93d3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c62e4219-74b4-4aaf-9912-8d7565aa93d3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c62e4219-74b4-4aaf-9912-8d7565aa93d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c62e4219-74b4-4aaf-9912-8d7565aa93d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c62e4219-74b4-4aaf-9912-8d7565aa93d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vista de la fachada del viejo Cine Rex, símbolo de la memoria colectiva de los murcianos. Huermur"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vista de la fachada del viejo Cine Rex, símbolo de la memoria colectiva de los murcianos. Huermur                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La medida no ha sido adoptada sin <a href="https://www.eldiario.es/murcia/cultura/ayuntamiento-murcia-pone-peligro-cine-historica-sala-rex-no-escuchais-murcianos_1_13022636.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pol&eacute;mica</a>: el equipo de Gobierno municipal ha apostado por reforzar la figura de protecci&oacute;n urban&iacute;stica como herramienta eficaz para impedir la demolici&oacute;n del Rex y garantizar la conservaci&oacute;n de sus elementos esenciales; mientras que los grupos de la oposici&oacute;n exig&iacute;an ir m&aacute;s all&aacute; y estudiar f&oacute;rmulas de protecci&oacute;n m&aacute;s ambiciosas, como su declaraci&oacute;n como Bien de Inter&eacute;s Cultural (BIC), lo que implicar&iacute;a mayores garant&iacute;as y obligaciones para la propiedad que, finalmente, podr&aacute; destinar el inmueble a actividades terciarias (comerciales, oficinas, restauraci&oacute;n, l&uacute;dicas o deportivas) excepto a las relacionadas con el ocio nocturno.
    </p><p class="article-text">
        En medio de la discusi&oacute;n institucional, la voz de la ciudadan&iacute;a organizada tambi&eacute;n se ha o&iacute;do de la mano de la Plataforma Cine Rex Vivo, que ha visto frustrada sus expectativas de recuperar la actividad original en estas instalaciones.
    </p><p class="article-text">
        Una lucha, como en tantas otras, en la que tambi&eacute;n ha estado presente la Asociaci&oacute;n para la Conservaci&oacute;n del Patrimonio de la Huerta de Murcia, m&aacute;s conocida como Huermur, que s&iacute; ha conseguido que el Consistorio asuma todas sus alegaciones respecto al refuerzo de la protecci&oacute;n del edificio. Su victoria respecto al Rex es solo la punta del iceberg de un &iacute;mprobo trabajo centrado en la vigilancia y denuncia de todas las amenazas que pongan en riesgo la herencia cultural murciana.
    </p><h2 class="article-text">Veinte a&ntilde;os sembrando conciencia</h2><p class="article-text">
        Fundada en 2007, Huermur naci&oacute; con un objetivo claro: defender el<a href="https://www.eldiario.es/murcia/desarrollismo-llevo-franquismo-destruyo-herencia-arabe-medieval-murcia_1_12579956.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> patrimonio hist&oacute;rico</a>, paisaj&iacute;stico, cultural y natural de la huerta y del municipio de Murcia frente a su progresiva degradaci&oacute;n. En un contexto en el que la expansi&oacute;n urban&iacute;stica avanzaba con rapidez sobre terrenos agr&iacute;colas y sobre edificios tradicionales, un peque&ntilde;o grupo de ciudadanos decidi&oacute; organizarse para poner l&iacute;mites.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1bf9eef7-d078-48f4-b0d5-e7b2df927f0f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1bf9eef7-d078-48f4-b0d5-e7b2df927f0f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1bf9eef7-d078-48f4-b0d5-e7b2df927f0f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1bf9eef7-d078-48f4-b0d5-e7b2df927f0f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1bf9eef7-d078-48f4-b0d5-e7b2df927f0f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1bf9eef7-d078-48f4-b0d5-e7b2df927f0f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1bf9eef7-d078-48f4-b0d5-e7b2df927f0f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Activistas de Huermur en una acción reivindicativa en la Contraparada, el corazón del sistema de riego de la huerta de Murcia. Huermur"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Activistas de Huermur en una acción reivindicativa en la Contraparada, el corazón del sistema de riego de la huerta de Murcia. Huermur                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestro principal logro es que, a lo largo de estos veinte a&ntilde;os, hemos fomentado y posibilitado que haya una verdadera conciencia social en torno a la huerta y al patrimonio&rdquo;, explica Pedro Jes&uacute;s Fern&aacute;ndez Ruiz, portavoz de la asociaci&oacute;n. &ldquo;Hace dos d&eacute;cadas la huerta se ve&iacute;a en muchos lugares como algo acabado, esperando que viniera la gente a comprar las parcelas para construir en ellas. Hoy creemos que la huerta se ve con un futuro y una protecci&oacute;n mayor de la que hab&iacute;a en su momento&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        La afirmaci&oacute;n no es ret&oacute;rica. Cuando Huermur comenz&oacute; su andadura, hablar de protecci&oacute;n integral de acequias, molinos o casas torre era casi una excentricidad. El paisaje de la huerta, con su milenaria red de riego heredada de &eacute;poca andalus&iacute;, se consideraba m&aacute;s un obst&aacute;culo que un valor. Las grandes acequias mayores, arterias vivas del sistema hidr&aacute;ulico tradicional, carec&iacute;an de una protecci&oacute;n acorde a su importancia hist&oacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n particip&oacute; activamente en los expedientes que condujeron a la declaraci&oacute;n como BIC de las dos acequias mayores de la huerta de Murcia, aportando documentaci&oacute;n hist&oacute;rica, informes t&eacute;cnicos y alegaciones. No fue su &uacute;nica intervenci&oacute;n. A solicitud de Huermur se protegieron tambi&eacute;n diversas acequias menores, molinos y elementos hidr&aacute;ulicos que, sin esa presi&oacute;n ciudadana, podr&iacute;an haber sido entubados o derribados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fruto de ese trabajo&rdquo;, subraya Fern&aacute;ndez Ruiz, &ldquo;se han salvaguardado para el futuro muchos elementos, impidiendo nuevos entubamientos y nuevos derribos de molinos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">De los despachos a los tribunales</h2><p class="article-text">
        La estrategia de Huermur ha combinado activismo en la calle con una intensa labor administrativa y jur&iacute;dica. Desde su creaci&oacute;n, la asociaci&oacute;n ha presentado varios centenares de expedientes y m&aacute;s de medio millar de escritos dirigidos tanto a la Consejer&iacute;a de Cultura como a la de Urbanismo del Ayuntamiento de Murcia. Su objetivo: lograr la inclusi&oacute;n de edificios y paisajes en los cat&aacute;logos de protecci&oacute;n, impulsar declaraciones BIC o exigir el cumplimiento de la normativa vigente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2df8a37b-fcfe-4a11-86c4-502892e29788_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2df8a37b-fcfe-4a11-86c4-502892e29788_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2df8a37b-fcfe-4a11-86c4-502892e29788_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2df8a37b-fcfe-4a11-86c4-502892e29788_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2df8a37b-fcfe-4a11-86c4-502892e29788_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2df8a37b-fcfe-4a11-86c4-502892e29788_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2df8a37b-fcfe-4a11-86c4-502892e29788_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="A lo largo de dos décadas, la asociación ha remitido centenares de escritos a las instituciones, como a la Asamblea regional, al fondo de la imagen. Huermur"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                A lo largo de dos décadas, la asociación ha remitido centenares de escritos a las instituciones, como a la Asamblea regional, al fondo de la imagen. Huermur                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Esa perseverancia ha dado lugar a la incorporaci&oacute;n de numerosos inmuebles en el planeamiento urban&iacute;stico protegido, as&iacute; como a la delimitaci&oacute;n de entornos de protecci&oacute;n para monumentos que antes carec&iacute;an de ellos. Tambi&eacute;n se han promovido figuras como la de Lugar de Inter&eacute;s Etnogr&aacute;fico o Sitio Hist&oacute;rico para distintas zonas de la comarca de Murcia.
    </p><p class="article-text">
        No todas las batallas se han ganado, aunque Huermur habla de &ldquo;cuestiones pendientes&rdquo; m&aacute;s que de derrotas. El caso de la reconstrucci&oacute;n del Molino de Oliver, en la pedan&iacute;a de Aljucer &mdash;cuya defensa se remonta a 2008&mdash;, sigue abierto como ejemplo de una lucha prolongada en el tiempo. Lo mismo ocurre con la protecci&oacute;n de casas torre o de &aacute;rboles singulares y monumentales. &ldquo;Aunque se han perdido numerosos ejemplares, como los pinos de Churra, es una iniciativa que sigue en marcha&rdquo;, afirma el portavoz. &ldquo;All&aacute; donde hab&iacute;a determinados ejemplares de gran porte, aunque se hayan perdido, se pueden plantar otros que crezcan para el futuro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n no ha dudado en acudir a los tribunales cuando ha considerado que el patrimonio estaba en riesgo. En varios casos, sentencias contencioso-administrativas han dado la raz&oacute;n a sus planteamientos, ordenando proteger monumentos o sancionar derribos ilegales. Incluso se han producido condenas penales en supuestos de destrucci&oacute;n de bienes protegidos. &ldquo;Hay determinadas batallas que hab&iacute;a que lucharlas por muy dif&iacute;ciles que fueran&rdquo;, sostiene Fern&aacute;ndez Ruiz.
    </p><h2 class="article-text">El precedente de San Esteban</h2><p class="article-text">
        Uno de los hitos m&aacute;s recordados en la trayectoria de Huermur es la defensa del yacimiento arqueol&oacute;gico de San Esteban. En 2009, las obras para construir un aparcamiento subterr&aacute;neo en el centro de Murcia sacaron a la luz un importante conjunto de restos andalus&iacute;es. El proyecto inicial contemplaba su eliminaci&oacute;n parcial para seguir adelante con el parking.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebae431c-16fe-413a-b2c6-4407a251c1b2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebae431c-16fe-413a-b2c6-4407a251c1b2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebae431c-16fe-413a-b2c6-4407a251c1b2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebae431c-16fe-413a-b2c6-4407a251c1b2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebae431c-16fe-413a-b2c6-4407a251c1b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebae431c-16fe-413a-b2c6-4407a251c1b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ebae431c-16fe-413a-b2c6-4407a251c1b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La coordinación de Huermur ha sido esencial en la exigencia de conservación de los restos arqueológicos de San Esteban. UMU"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La coordinación de Huermur ha sido esencial en la exigencia de conservación de los restos arqueológicos de San Esteban. UMU                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La reacci&oacute;n ciudadana fue inmediata. Asociaciones, colectivos y vecinos se movilizaron para exigir la conservaci&oacute;n &iacute;ntegra del yacimiento. Huermur desempe&ntilde;&oacute; un papel activo en esa coordinaci&oacute;n, aportando argumentos t&eacute;cnicos y presi&oacute;n social. Finalmente, el proyecto fue paralizado y el conjunto arqueol&oacute;gico se conserv&oacute;. Posteriormente, fue declarado BIC, consolidando su protecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Aquel episodio marc&oacute; un antes y un despu&eacute;s en la percepci&oacute;n del<a href="https://www.eldiario.es/murcia/cultura/patrimonio-arqueologico-gran-olvidado-presupuestos-murcianos-salvan-urgencias_1_12702317.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> patrimonio en Murcia</a>. Demostr&oacute; que la ciudadan&iacute;a organizada pod&iacute;a influir en decisiones de gran calado y que el desarrollo urbano no ten&iacute;a por qu&eacute; estar re&ntilde;ido con la conservaci&oacute;n de la memoria hist&oacute;rica.
    </p><h2 class="article-text">C&aacute;rcel Vieja y castillos: memoria en disputa</h2><p class="article-text">
        Otra de las luchas emblem&aacute;ticas ha sido la de la antigua Prisi&oacute;n Provincial, conocida como <a href="https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/declara-carcel-vieja-murcia-lugar-memoria-democratica-protege-parte-edificio-memoria-democratica-termina-construccion-bar_1_12400789.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la C&aacute;rcel Vieja</a>. Huermur ha defendido que su rehabilitaci&oacute;n respete la memoria hist&oacute;rica del <a href="https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/derribo-muros-restaurante-tematico-borrar-memoria-historica-carcel-vieja-murcia_1_12029973.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">edificio</a> y evite convertirlo en un espacio despojado de significado. La asociaci&oacute;n ha reclamado que cualquier intervenci&oacute;n arquitect&oacute;nica conserve los elementos que permiten entender su pasado y su papel en la historia reciente de Murcia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dcc62006-1868-4636-b4ff-6c051b786151_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dcc62006-1868-4636-b4ff-6c051b786151_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dcc62006-1868-4636-b4ff-6c051b786151_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dcc62006-1868-4636-b4ff-6c051b786151_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dcc62006-1868-4636-b4ff-6c051b786151_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dcc62006-1868-4636-b4ff-6c051b786151_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dcc62006-1868-4636-b4ff-6c051b786151_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La asociación ha solicitado la paralización cautelar del derribo de los muros de la Cárcel Vieja de Murcia. Huermur"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La asociación ha solicitado la paralización cautelar del derribo de los muros de la Cárcel Vieja de Murcia. Huermur                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito del patrimonio defensivo, la mirada de Huermur se ha dirigido a los castillos de la comarca, especialmente <a href="https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/cronica-rey-lobo-ultimo-senor-murcia-sono-independencia_1_12323667.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al conjunto de Monteagudo</a>, dominado por la silueta del Cristo que corona la fortaleza. La asociaci&oacute;n denunci&oacute; en su d&iacute;a deficiencias en el plan director y logr&oacute; que intervinieran las distintas administraciones &mdash;estatal, auton&oacute;mica y local&mdash; para coordinar actuaciones de conservaci&oacute;n y puesta en valor. Pero su preocupaci&oacute;n abarca <a href="https://www.eldiario.es/murcia/municipios/palacio-ibn-mardanis-convierte-eje-central-visitas-guiadas-fortalezas-rey-lobo_1_11794805.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el conjunto de fortalezas medievales</a> que jalonan el territorio murciano, consideradas un legado fundamental del pasado isl&aacute;mico y cristiano.
    </p><h2 class="article-text">Divulgar para proteger</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la acci&oacute;n reivindicativa y jur&iacute;dica, Huermur ha apostado por la divulgaci&oacute;n y la investigaci&oacute;n como herramientas esenciales de protecci&oacute;n. La asociaci&oacute;n colabora con universidades, institutos y colegios, impartiendo charlas y trabajando con docentes en la formaci&oacute;n del alumnado. Participa en congresos, jornadas y encuentros, y publica art&iacute;culos en revistas especializadas, en ocasiones de &aacute;mbito internacional.
    </p><p class="article-text">
        Esa dimensi&oacute;n pedag&oacute;gica ha contribuido a consolidar la &ldquo;conciencia social&rdquo; de la que habla su portavoz. La defensa del patrimonio ya no es asunto exclusivo de expertos o activistas: forma parte del debate p&uacute;blico. Cada vez que se anuncia la posible demolici&oacute;n de un edificio hist&oacute;rico o la alteraci&oacute;n de un paraje tradicional, la reacci&oacute;n ciudadana es m&aacute;s r&aacute;pida y articulada.
    </p><h2 class="article-text">El Cine Rex como s&iacute;mbolo</h2><p class="article-text">
        En ese contexto de madurez c&iacute;vica se inscribe el caso del Cine Rex. Para Huermur, su protecci&oacute;n no es un hecho aislado, sino la culminaci&oacute;n de un proceso de sensibilizaci&oacute;n colectiva. La asociaci&oacute;n ha respaldado las reivindicaciones de la Plataforma Cine Rex Vivo y ha instado al Ayuntamiento a adoptar medidas firmes para garantizar la conservaci&oacute;n del inmueble.
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;blindaje&rdquo; acordado en pleno supone un paso significativo. Aunque queda por concretar el alcance exacto de la figura de protecci&oacute;n y su traducci&oacute;n normativa, el mensaje pol&iacute;tico es claro: el Rex no se derriba. La ciudad reconoce en &eacute;l un valor que trasciende el mercado inmobiliario.
    </p><h2 class="article-text">Inspiraci&oacute;n para el resto de la Regi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Para <a href="https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/patrimonio-legalmente-mayor-parte-privado_1_3471248.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cristina G&oacute;mez</a>, historiadora del arte y presidenta de la asociaci&oacute;n ciudadana 'Lorca por su patrimonio cultural', el blindaje del Rex tiene una dimensi&oacute;n que va m&aacute;s all&aacute; del caso concreto. &ldquo;Debemos tener una cosa clara &mdash;explica&mdash;, y es que no solamente para este edificio, sino de manera generalizada en historia del arte, conservar los interiores de los edificios es trascendental porque tanto interior como exterior nos hablan de la propia historia y evoluci&oacute;n del edificio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        G&oacute;mez insiste en que los espacios interiores contienen informaci&oacute;n hist&oacute;rica insustituible. &ldquo;Un edificio, y sobre todo un conjunto de ellos, hablan de la historia de la ciudad, de sus costumbres. Nos hablan de la cultura y de much&iacute;simos aspectos que se conocen a trav&eacute;s de los edificios, tanto por su interior como su exterior, pero sobre todo por el interior&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde su experiencia en Lorca, donde tras los terremotos de 2011 surgieron movimientos ciudadanos para proteger el patrimonio, pone ejemplos concretos: la antigua c&aacute;rcel, que en origen fue un p&oacute;sito de grano. Sus grandes salas, concebidas para almacenar cereal, corren el riesgo de subdividirse y perder as&iacute; la lectura de su funci&oacute;n original. &ldquo;Esto requiere un estudio para no perder esta informaci&oacute;n interior&rdquo;, subraya.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d50e72cc-9486-4167-854c-42cfd0e29ee6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d50e72cc-9486-4167-854c-42cfd0e29ee6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d50e72cc-9486-4167-854c-42cfd0e29ee6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d50e72cc-9486-4167-854c-42cfd0e29ee6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d50e72cc-9486-4167-854c-42cfd0e29ee6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d50e72cc-9486-4167-854c-42cfd0e29ee6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d50e72cc-9486-4167-854c-42cfd0e29ee6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cristina Gómez, presidenta de la asociación ciudadana “Lorca por su patrimonio cultural”, en una imagen tomada en la muralla medieval de esta ciudad. MARTÍN CAMPOY LÓPEZ"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cristina Gómez, presidenta de la asociación ciudadana “Lorca por su patrimonio cultural”, en una imagen tomada en la muralla medieval de esta ciudad. MARTÍN CAMPOY LÓPEZ                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En el caso de los cines hist&oacute;ricos como el Rex, a&ntilde;ade, hay adem&aacute;s una dimensi&oacute;n social. A comienzos del siglo XX, con la irrupci&oacute;n del cinemat&oacute;grafo, el ocio dej&oacute; de estar estrictamente reservado a las clases altas que pod&iacute;an permitirse el teatro. El proletariado encontr&oacute; en el cine una forma de esparcimiento accesible. Proteger estos espacios es tambi&eacute;n proteger la memoria de esa democratizaci&oacute;n cultural.
    </p><p class="article-text">
        G&oacute;mez advierte asimismo del peligro del &ldquo;fachadismo&rdquo;, una pr&aacute;ctica extendida durante a&ntilde;os: derribar los interiores y conservar solo la fachada. &ldquo;Esto es peligroso &mdash;se&ntilde;ala&mdash; porque a veces las fachadas son mucho menos interesantes que los interiores&rdquo;. En ciudades como Lorca, recuerda, abundan los ejemplos.
    </p><p class="article-text">
        Sobre si lo conseguido por Huermur abre oportunidades para blindar otros edificios en la Regi&oacute;n, su respuesta es prudente. &ldquo;Por desgracia, el hecho de que un municipio conserve o no los interiores no resulta vinculante para el resto de la regi&oacute;n, aunque sea un grand&iacute;simo ejemplo&rdquo;. La gesti&oacute;n del patrimonio cultural en la Regi&oacute;n de Murcia, a&ntilde;ade, no siempre ha evolucionado en esa direcci&oacute;n, salvo honrosas excepciones.
    </p><h2 class="article-text">Ciudadan&iacute;a en defensa de la memoria colectiva</h2><p class="article-text">
        La historia del Cine Rex es, en cierto modo, la historia de una transformaci&oacute;n cultural en Murcia. Donde antes predominaba la resignaci&oacute;n ante la p&eacute;rdida de edificios emblem&aacute;ticos, hoy se alza una red de asociaciones, plataformas y ciudadanos dispuestos a defenderlos. Huermur ha sido uno de los motores de ese cambio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos quedamos con muchas cosas positivas&rdquo;, concluye Fern&aacute;ndez Ruiz. &ldquo;No tanto con derrotas, sino con batallas que siguen en marcha. Lo importante es que hoy existe una conciencia ciudadana que entiende que el patrimonio no es un lastre, sino una riqueza colectiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la penumbra del antiguo cine, donde a&uacute;n parecen flotar las voces de las pel&iacute;culas proyectadas durante d&eacute;cadas, late esa convicci&oacute;n. El Rex puede que vuelva alg&uacute;n d&iacute;a a encender su pantalla o que encuentre un nuevo uso cultural. Lo que ya ha conseguido es algo quiz&aacute; m&aacute;s valioso: convertirse en s&iacute;mbolo de una ciudad que ha decidido no olvidar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gloria Piñero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/ciudadania-protegiendo-memoria-colectiva-movimiento-salvo-cine-rex-transformo-defensa-patrimonio-murcia_1_13044951.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Mar 2026 05:00:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/518f4890-a84b-4fad-bf51-d9404046bdea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="627163" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/518f4890-a84b-4fad-bf51-d9404046bdea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="627163" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ciudadanía protegiendo su memoria colectiva: el movimiento que salvó el edificio del Cine Rex y transformó la defensa del patrimonio en Murcia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/518f4890-a84b-4fad-bf51-d9404046bdea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Murcia,Patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“No son menos listos, son pobres y migrantes”: clase, origen y segregación en las aulas de la Región de Murcia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/no-son-listos-son-pobres-migrantes-clase-origen-segregacion-aulas-region-murcia_1_13007101.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed169abb-a2ff-4d4e-8acd-c1f6cad18229_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“No son menos listos, son pobres y migrantes”: clase, origen y segregación en las aulas de la Región de Murcia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Expertos en sociología, educación y pedagogía profundizan en las causas por las que la Región de Murcia lidera el ranking nacional de abandono escolar temprano, una tasa que supera el 20% y que el Gobierno autonómico achaca a la “población joven extranjera”</p></div><p class="article-text">
        Cuando la econom&iacute;a familiar aprieta, a la vuelta de la esquina hay trabajo en el campo, en el almac&eacute;n o en la hosteler&iacute;a &mdash;donde ya est&aacute;n los amigos, los primos, o los hermanos mayores&mdash; y, adem&aacute;s, el aula no siempre motiva, la escuela deja de ser promesa de un futuro mejor para convertirse en un lastre.
    </p><p class="article-text">
        En la Regi&oacute;n de Murcia esa escena tiene rostro de clase trabajadora y, con demasiada frecuencia, de hijo o hija de la migraci&oacute;n. En 2025, esta comunidad aut&oacute;noma volvi&oacute; a ostentar uno de los peores datos del pa&iacute;s en abandono escolar temprano: un 20,6% frente al 12,6% de la media nacional, seg&uacute;n datos del Ministerio de Educaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute;, uno de cada cinco j&oacute;venes de entre 18 y 24 a&ntilde;os no ha completado el Bachillerato o la FP de Grado Medio y no sigue ning&uacute;n tipo de formaci&oacute;n. La brecha no es nueva, pero s&iacute; persistente. Y, como viene denunciando el sindicato CCOO en su informe <em>Segregaci&oacute;n escolar, un problema de justicia social sin resolver: an&aacute;lisis y propuestas</em> (2024), el fen&oacute;meno no puede analizarse al margen de la desigualdad social estructural y de la creciente segregaci&oacute;n del sistema educativo.
    </p><h2 class="article-text">Una desigualdad que empieza antes del aula</h2><p class="article-text">
        El informe de CCOO recuerda que Espa&ntilde;a es uno de los pa&iacute;ses europeos con mayores niveles de desigualdad y que la escuela, lejos de corregirla, tiende a reproducirla cuando se organiza de forma segregada.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos de 2025 de la Plataforma de Organizaciones de Infancia de Murcia, esta Comunidad aut&oacute;noma lidera el ranking nacional de la pobreza infantil con una tasa del 40,7%, lo que afecta a unos 122.000 menores. Un dato que supera en m&aacute;s de once puntos la media nacional (29,2%) y sit&uacute;a a la Regi&oacute;n en niveles cr&iacute;ticos de pobreza severa infantil (20,8%), en un contexto que impacta directamente en las trayectorias escolares.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e0c0067e-62f7-489d-9968-a1bc88cf4d62_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e0c0067e-62f7-489d-9968-a1bc88cf4d62_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e0c0067e-62f7-489d-9968-a1bc88cf4d62_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e0c0067e-62f7-489d-9968-a1bc88cf4d62_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e0c0067e-62f7-489d-9968-a1bc88cf4d62_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e0c0067e-62f7-489d-9968-a1bc88cf4d62_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e0c0067e-62f7-489d-9968-a1bc88cf4d62_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La concejala de Educación del Ayuntamiento de Lorca, Rosa Medina (PP), se dirige al alumnado del colegio público San Cristóbal y a su directora, María Luisa Sánchez. AYUNTAMIENTO DE LORCA"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La concejala de Educación del Ayuntamiento de Lorca, Rosa Medina (PP), se dirige al alumnado del colegio público San Cristóbal y a su directora, María Luisa Sánchez. AYUNTAMIENTO DE LORCA                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los datos de PISA 2022 son elocuentes en ese sentido: un estudiante del cuartil m&aacute;s bajo de renta tiene hasta 5,5 veces m&aacute;s probabilidades de repetir curso que uno del cuartil alto. Y la repetici&oacute;n, como advierte desde FUNCAS &mdash;un prestigioso centro de an&aacute;lisis dedicado a la investigaci&oacute;n econ&oacute;mica y social&mdash; el experto en pol&iacute;ticas y reformas educativas Lucas Gort&aacute;zar, &ldquo;reduce notablemente las expectativas de titular en estudios medios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero en el abandono escolar a&uacute;n hay brechas m&aacute;s profundas. Y es que cuando, adem&aacute;s, se introduce la variable de origen, la desigualdad se agrava. As&iacute;, en la Regi&oacute;n de Murcia, el alumnado de origen extranjero presenta tasas de desenganche escolar m&aacute;s altas que el aut&oacute;ctono, como apuntan los trabajos de los investigadores y doctores en Pedagog&iacute;a Juan Navarro, Andr&eacute;s Escarbajal y Pilar Arnaiz. Los datos son demoledores: tras agotar los tres a&ntilde;os posibles en 4&ordm; de la ESO, solo un 28% del alumnado de origen migrante &mdash;y humilde&mdash; logra titular, frente al 63% del alumnado nativo. La brecha es brutal.
    </p><p class="article-text">
        Y, sin embargo, el debate p&uacute;blico se desliza con facilidad hacia explicaciones culturalistas. Hace apenas unas semanas, el portavoz del Gobierno regional, Marcos Ortu&ntilde;o Soto (PP), apunt&oacute; a la &ldquo;poblaci&oacute;n joven extranjera&rdquo; &mdash;&ldquo;factores externos&rdquo;, lo llam&oacute;&mdash; como una de las causas de los malos datos de abandono escolar. Como si el problema fuera demogr&aacute;fico y no estructural.
    </p><h2 class="article-text">La tesis inc&oacute;moda: clase y estigma</h2><p class="article-text">
        Frente a esa lectura, la soci&oacute;loga Isabel Mar&iacute;a Cutillas Fern&aacute;ndez, doctora por la Universidad de Murcia, ha dedicado a&ntilde;os a desmontar prejuicios. En su tesis <em>Hijos e hijas de la migraci&oacute;n: trayectorias escolares, expectativas y condicionamientos</em> (2021), Cutillas insiste en que no se puede analizar el desempe&ntilde;o educativo del alumnado de origen migrante sin atender a la clase social, al proyecto migratorio familiar y a los procesos de estigmatizaci&oacute;n que atraviesan sus vidas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/934d98b0-c72a-43b5-9488-6f2e2b660c6a_16-9-aspect-ratio_50p_1137053.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/934d98b0-c72a-43b5-9488-6f2e2b660c6a_16-9-aspect-ratio_50p_1137053.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/934d98b0-c72a-43b5-9488-6f2e2b660c6a_16-9-aspect-ratio_75p_1137053.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/934d98b0-c72a-43b5-9488-6f2e2b660c6a_16-9-aspect-ratio_75p_1137053.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/934d98b0-c72a-43b5-9488-6f2e2b660c6a_16-9-aspect-ratio_default_1137053.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/934d98b0-c72a-43b5-9488-6f2e2b660c6a_16-9-aspect-ratio_default_1137053.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/934d98b0-c72a-43b5-9488-6f2e2b660c6a_16-9-aspect-ratio_default_1137053.jpg"
                    alt="La doctora Isabel María Cutillas Fernández ha centrado su interés investigador en la Sociología de las Migraciones. CEDIDA"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La doctora Isabel María Cutillas Fernández ha centrado su interés investigador en la Sociología de las Migraciones. CEDIDA                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Uno de los hallazgos m&aacute;s reveladores de la experta, que actualmente trabaja junto a otros investigadores en el proyecto ATEF (Abandono Temprano de la Educaci&oacute;n y la Formaci&oacute;n), financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovaci&oacute;n, es la sobrerrepresentaci&oacute;n del alumnado extranjero en itinerarios de diversificaci&oacute;n curricular en Secundaria. Es decir, programas pensados para estudiantes con desfase curricular acaban convirti&eacute;ndose, en la pr&aacute;ctica, en espacios donde &ldquo;origen migrante&rdquo; y &ldquo;baja capacidad&rdquo; se confunden. Una profesora entrevistada por Cutillas en su investigaci&oacute;n relata c&oacute;mo, en ocasiones, los alumnos llegan con un dictamen de necesidades educativas que probablemente responden m&aacute;s al desconocimiento del castellano que a verdaderas limitaciones cognitivas. Un etiquetado precoz que acaba condicionando fuertemente decisiones que limitan expectativas.
    </p><p class="article-text">
        Cutillas advierte tambi&eacute;n del riesgo de centrar el foco exclusivamente en el fracaso y apuesta por analizar las trayectorias de &eacute;xito, lo que permite comprender qu&eacute; factores &mdash;familiares, escolares, comunitarios&mdash; favorecen la continuidad formativa. Pero para ello hay que abandonar el estereotipo y reconocer que el origen no es destino: s&iacute; lo es, en gran medida, la posici&oacute;n social.
    </p><h2 class="article-text">Universidad: la puerta casi cerrada</h2><p class="article-text">
        La desigualdad acumulada se hace especialmente visible en la educaci&oacute;n superior. Apenas un 3,3% del alumnado de Grado en las universidades p&uacute;blicas murcianas pertenece a nacionalidades extracomunitarias. Sin embargo, el 16% de la poblaci&oacute;n joven de entre 20 y 24 a&ntilde;os en la Regi&oacute;n proviene de terceros pa&iacute;ses, lo que da muestra de su infrarrepresentaci&oacute;n en la educaci&oacute;n superior.
    </p><p class="article-text">
        En este punto, la conclusi&oacute;n de Cutillas es contundente: la juventud de origen extranjero est&aacute; mayoritariamente expulsada de los espacios universitarios, de manera que ya no se trata &uacute;nicamente de abandonar antes, sino de no llegar nunca. Y en ese trayecto pesan las expectativas familiares, la necesidad de contribuir a la econom&iacute;a dom&eacute;stica y la percepci&oacute;n de que el ascensor social est&aacute; averiado.
    </p><h2 class="article-text">La red p&uacute;blica y la concertada: dos realidades</h2><p class="article-text">
        El debate sobre abandono escolar en Murcia no puede desligarse de la estructura del sistema. Seg&uacute;n datos de escolarizaci&oacute;n, alrededor del 30% del alumnado de Primaria estudia en la red concertada o privada. Sin embargo, el porcentaje de estudiantes extranjeros en estos centros ronda el 12%. La sobre-concentraci&oacute;n de alumnado vulnerable en la red p&uacute;blica alimenta din&aacute;micas de guetizaci&oacute;n que el propio informe de CCOO describe como uno de los grandes problemas del sistema.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/31333969-5217-448c-a1f2-2cd9e4d54806_16-9-aspect-ratio_50p_1137054.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/31333969-5217-448c-a1f2-2cd9e4d54806_16-9-aspect-ratio_50p_1137054.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/31333969-5217-448c-a1f2-2cd9e4d54806_16-9-aspect-ratio_75p_1137054.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/31333969-5217-448c-a1f2-2cd9e4d54806_16-9-aspect-ratio_75p_1137054.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/31333969-5217-448c-a1f2-2cd9e4d54806_16-9-aspect-ratio_default_1137054.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/31333969-5217-448c-a1f2-2cd9e4d54806_16-9-aspect-ratio_default_1137054.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/31333969-5217-448c-a1f2-2cd9e4d54806_16-9-aspect-ratio_default_1137054.jpg"
                    alt="Nacho Tornel, secretario general de la Federación de Enseñanza de CCOO Región de Murcia, denuncia las graves consecuencias de la segregación escolar. CEDIDA"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Nacho Tornel, secretario general de la Federación de Enseñanza de CCOO Región de Murcia, denuncia las graves consecuencias de la segregación escolar. CEDIDA                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Porque cuando las clases medias abandonan determinados centros por la llegada de poblaci&oacute;n inmigrante, se generan escuelas de &ldquo;alta complejidad&rdquo; donde la acumulaci&oacute;n de desventajas dificulta cualquier proyecto pedag&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        La OCDE ha advertido que agrupar al alumnado de bajo rendimiento en las mismas escuelas conduce a peores resultados globales. Y, sin embargo, la tendencia es hacia un sistema cada vez m&aacute;s segregado. Hay municipios, como Lorca, con colegios p&uacute;blicos &mdash;San Crist&oacute;bal, Nuestra Se&ntilde;ora del Rosario, en la pedan&iacute;a de Ramonete, y San Juan, en la de Morata&mdash; en los que cerca del 90% del alumnado son hijos e hijas de inmigrantes, fundamentalmente marroqu&iacute;es, que no hablan espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Para Nacho Tornel, secretario general de la Federaci&oacute;n de Ense&ntilde;anza de CCOO Regi&oacute;n de Murcia, la segregaci&oacute;n escolar es &ldquo;un problema de justicia social&rdquo; que exige medidas estructurales. La receta: planificaci&oacute;n equilibrada de la oferta, limitaci&oacute;n de la libre elecci&oacute;n cuando genera concentraci&oacute;n de desventajas, refuerzo de recursos en centros complejos y compromiso activo de la red concertada en la escolarizaci&oacute;n equilibrada.
    </p><h2 class="article-text">Distrito &Uacute;nico: el origen de la guetificaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        En Lorca y otros municipios murcianos, la guetificaci&oacute;n &mdash;el proceso social y urbano de segregaci&oacute;n que a&iacute;sla a grupos minoritarios o vulnerables por razones &eacute;tnicas, religiosas o socioecon&oacute;micas&mdash; surge con la implantaci&oacute;n del denominado Distrito &Uacute;nico. Un sistema de escolarizaci&oacute;n en el que no se delimitan zonas escolares estrictas: es decir, todo el municipio se considera un &uacute;nico territorio para la admisi&oacute;n de alumnos. Esto significa que, en teor&iacute;a, cualquier familia puede solicitar plaza en cualquier centro dentro de ese municipio sin que la cercan&iacute;a geogr&aacute;fica al domicilio sea un criterio vinculante.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/90ad12cd-327a-4969-80dd-4fced2dced98_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/90ad12cd-327a-4969-80dd-4fced2dced98_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/90ad12cd-327a-4969-80dd-4fced2dced98_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/90ad12cd-327a-4969-80dd-4fced2dced98_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/90ad12cd-327a-4969-80dd-4fced2dced98_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/90ad12cd-327a-4969-80dd-4fced2dced98_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/90ad12cd-327a-4969-80dd-4fced2dced98_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Madres de alumnos y alumnas del colegio de San Cristóbal, en Lorca, participan en los talleres para la confección de los trajes de Carnaval organizados para las familias. CEIP SAN CRISTÓBAL"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Madres de alumnos y alumnas del colegio de San Cristóbal, en Lorca, participan en los talleres para la confección de los trajes de Carnaval organizados para las familias. CEIP SAN CRISTÓBAL                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El argumento oficial del Gobierno regional para mantener este modelo es que favorece la &ldquo;libre elecci&oacute;n de centro&rdquo; y que, seg&uacute;n las autoridades auton&oacute;micas, ofrece mayores oportunidades para las familias. Sin embargo, esta interpretaci&oacute;n ha sido criticada por sindicatos, asociaciones de madres y padres, as&iacute; como organismos acad&eacute;micos, por vulnerar el esp&iacute;ritu de la Ley Org&aacute;nica de Educaci&oacute;n (LOMLOE), que prioriza la proximidad como criterio para evitar la segregaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En la pr&aacute;ctica, lo que ha favorecido es la concentraci&oacute;n del alumnado en riesgo de exclusi&oacute;n, mientras que los centros &ldquo;m&aacute;s deseados&rdquo; por razones de &ldquo;reputaci&oacute;n&rdquo; &mdash;lo que generalmente significa menor presencia de alumnado de origen extranjero&mdash; terminan atrayendo al de clases medias y altas, cuyos progenitores, muchas veces, prefieren desplazarse kil&oacute;metros en coche cada d&iacute;a en vez de optar por el colegio m&aacute;s cercano a su vivienda.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s all&aacute; del &ldquo;culpar al extranjero&rdquo;</h2><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, en la Regi&oacute;n de Murcia se han implementado programas de prevenci&oacute;n, seguimiento y control del absentismo escolar y reducci&oacute;n del abandono escolar, como el PRAE o el PEMAR. Pero como se&ntilde;ala la tesis de Cutillas, no existe un plan espec&iacute;fico integral dirigido al alumnado de origen extranjero m&aacute;s all&aacute; de las Aulas de Acogida Ling&uuml;&iacute;stica. Es decir, la intervenci&oacute;n se limita al idioma cuando el problema es socioecon&oacute;mico y estructural.
    </p><p class="article-text">
        La investigadora insiste en que la categor&iacute;a &ldquo;hijos e hijas de migrantes&rdquo; debe analizarse huyendo de lo perif&eacute;rico &mdash;el color de piel, el acento&mdash; y atendiendo a lo central: las relaciones de poder, la exclusi&oacute;n y la desigual distribuci&oacute;n de capitales. Lo contrario, es decir, convertir el abandono de la educaci&oacute;n en un problema meramente &ldquo;cultural&rdquo;, es una forma de &ldquo;escapismo ideol&oacute;gico&rdquo; y una excusa de los poderes p&uacute;blicos para no responsabilizarse de la situaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Humanizar la estad&iacute;stica</h2><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de ese 20,6% de j&oacute;venes que no siguen estudiando m&aacute;s all&aacute; de la ESO, hay historias concretas. Algunos repiten curso, ven c&oacute;mo sus amigos avanzan y entonces abandonan. Hay familias que priorizan el salario inmediato sobre una promesa formativa incierta&hellip; Pero tambi&eacute;n hay centros que hacen lo imposible con ratios y recursos insuficientes y docentes comprometidos que luchan contra inercias estructurales.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de negar que haya j&oacute;venes reci&eacute;n llegados que se incorporan tarde al sistema y encuentran m&aacute;s dificultades. Se trata de reconocer que la persistencia de una de las tasas de abandono m&aacute;s altas del pa&iacute;s no puede explicarse por la &ldquo;extranjer&iacute;a&rdquo; sino por una estructura econ&oacute;mica precarizada, una distribuci&oacute;n desigual del alumnado y una inversi&oacute;n insuficiente en equidad.
    </p><p class="article-text">
        Frente a ello, hay expertos que apuntan soluciones. El informe de CCOO plantea ejes claros: reducir la segregaci&oacute;n, reforzar la escuela p&uacute;blica, limitar pr&aacute;cticas selectivas, dotar de m&aacute;s recursos a los centros con mayor complejidad y apostar por pol&iacute;ticas de compensaci&oacute;n educativa. Cutillas, por su parte, subraya la necesidad de trabajar con las familias, elevar expectativas y desmontar prejuicios en el propio sistema escolar.
    </p><p class="article-text">
        Y todos coinciden: si el objetivo es que la Regi&oacute;n de Murcia deje de liderar las tasas de abandono escolar, habr&aacute; que mirar menos al origen y m&aacute;s a la clase; menos al supuesto d&eacute;ficit cultural y m&aacute;s a la desigualdad material; menos a la estad&iacute;stica deshumanizada y m&aacute;s a las trayectorias vitales. Entender que, como defiende Arnaiz, &ldquo;cuando el alumno abandona no fracasa &eacute;l, fracasa el sistema&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gloria Piñero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/no-son-listos-son-pobres-migrantes-clase-origen-segregacion-aulas-region-murcia_1_13007101.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Feb 2026 05:01:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ed169abb-a2ff-4d4e-8acd-c1f6cad18229_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="6146616" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ed169abb-a2ff-4d4e-8acd-c1f6cad18229_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="6146616" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[“No son menos listos, son pobres y migrantes”: clase, origen y segregación en las aulas de la Región de Murcia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ed169abb-a2ff-4d4e-8acd-c1f6cad18229_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Educación,Desigualdad,Inmigración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bomberos tras un incendio en Águilas: “Es terrorífico que la alternativa para salvar la vida sea tirarte por la ventana de un tercero”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/bomberos-incendio-aguilas-terrorifico-alternativa-salvar-vida-sea-tirarte-ventana-tercero_1_13001690.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3599ab85-48ac-448c-b0a9-2e89124d58b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bomberos tras un incendio en Águilas: “Es terrorífico que la alternativa para salvar la vida sea tirarte por la ventana de un tercero”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un incendio en un tercer piso en Águilas, en plena celebración de sus carnavales, ha vuelto a poner al descubierto las graves carencias del Consorcio de Extinción de Incendios de la Región de Murcia. Sin vehículo de altura en el parque local, fueron trabajadores de la construcción quienes accedieron a la vivienda en llamas con una carretilla elevadora</p><p class="subtitle">Bomberos de Murcia al borde del colapso: “Rellenamos los equipos de respiración con compresores caducados”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;A esto es a lo que est&aacute; llevando la pol&iacute;tica negligente del Gobierno de la Regi&oacute;n de Murcia: a que, si eres v&iacute;ctima de un incendio en un tercero, tu alternativa para salvar la vida sea tirarte por la ventana. Eso o tener la suerte de que cerca haya alguna empresa con carretilla elevadora, porque el parque de bomberos de tu localidad no dispone de veh&iacute;culos de altura. Terror&iacute;fico&rdquo;. La frase, pronunciada por un bombero del Consorcio de Extinci&oacute;n de Incendios y Salvamento de la Regi&oacute;n de Murcia, no es una exageraci&oacute;n fruto de un enfado. Es la descripci&oacute;n literal de lo ocurrido este mi&eacute;rcoles en &Aacute;guilas donde, estos d&iacute;as, se congregan hasta 500.000 personas entre vecinos y visitantes para celebrar el carnaval, la fiesta m&aacute;s popular de este municipio murciano, declarada de Inter&eacute;s Tur&iacute;stico Internacional.
    </p><p class="article-text">
        Mientras comparsas y desfiles llenan las calles de m&uacute;sica y color, un incendio declarado en el tercer piso de un bloque de viviendas situado en la calle Barcelona, ha puesto en evidencia una realidad que los bomberos llevan meses denunciando: el parque de &Aacute;guilas no dispone de veh&iacute;culo de altura. O lo que es lo mismo: no hay manera reglamentaria de alcanzar con seguridad una terraza en llamas situada a varios metros del suelo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/972c1852-f126-490f-a313-1959b8bc0d49_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/972c1852-f126-490f-a313-1959b8bc0d49_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/972c1852-f126-490f-a313-1959b8bc0d49_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/972c1852-f126-490f-a313-1959b8bc0d49_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/972c1852-f126-490f-a313-1959b8bc0d49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/972c1852-f126-490f-a313-1959b8bc0d49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/972c1852-f126-490f-a313-1959b8bc0d49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Momento en que los trabajadores de la empresa de construcción rescatan a una de las mujeres atrapadas en el incendio. CEDIDA"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Momento en que los trabajadores de la empresa de construcción rescatan a una de las mujeres atrapadas en el incendio. CEDIDA                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ante esa carencia estructural, la escena que se vivi&oacute; esta ma&ntilde;ana roza lo surrealista. A las 09:26 horas el 112 recibi&oacute; m&aacute;s de una decena de llamadas alertando del incendio y de que hab&iacute;a personas gritando desde el balc&oacute;n del inmueble afectado. Sin autoescala, la alternativa para rescatarlas ha venido de la mano de trabajadores de una empresa de construcci&oacute;n que operaba en las inmediaciones y que decidieron, por iniciativa propia y sin contar con las correspondientes medidas de seguridad, utilizar una carretilla elevadora para acceder a la terraza afectada. Un gesto de coraje y solidaridad que pudo haber terminado en tragedia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que ha ocurrido define perfectamente nuestra situaci&oacute;n&rdquo;, explica otro bombero. &ldquo;Obreros de la construcci&oacute;n con coraje poniendo los medios de su empresa para salvar vidas, mientras los profesionales cualificados del servicio p&uacute;blico, que deber&iacute;amos estar haciendo ese trabajo, nos desesperamos por no contar con un veh&iacute;culo esencial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, no hay que lamentar v&iacute;ctimas mortales. El incendio se ha saldado con dos personas afectadas por inhalaci&oacute;n de humo &mdash;una menor de 15 a&ntilde;os y una mujer de 43&mdash; que han sido trasladadas en ambulancia al hospital comarcal Rafael M&eacute;ndez de Lorca, a unos 35 kil&oacute;metros de distancia. El estado de ambas no reviste gravedad, pero los bomberos advierten que el suceso podr&iacute;a haber resultado en una tragedia irreparable: &ldquo;No hemos tenido que llorar una desgracia porque casualmente hab&iacute;a una m&aacute;quina cerca que pudo ser utilizada&rdquo;, insisten.
    </p><h2 class="article-text">Toda la plantilla unida ante la falta de medios</h2><p class="article-text">
        El sentir de la plantilla es un&aacute;nime. &ldquo;Parece una pel&iacute;cula de miedo, pero no hace falta ir al cine para verla porque es real, est&aacute; pasando. Se llama abandono del Gobierno regional&rdquo;. La acusaci&oacute;n apunta directamente al Ejecutivo presidido por Fernando L&oacute;pez Miras (PP), al que responsabilizan de a&ntilde;os de recortes, falta de inversi&oacute;n y promesas incumplidas.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdan que la escena de &Aacute;guilas no es un episodio aislado, sino &ldquo;el s&iacute;ntoma visible de un deterioro m&aacute;s profundo&rdquo;. Como ya inform&oacute; eldiario.es Regi&oacute;n de Murcia en un reciente reportaje, el Consorcio se encuentra &ldquo;al borde del colapso&rdquo;, con carencias que afectan a la seguridad tanto de la ciudadan&iacute;a como de los propios profesionales. Deficiencias que llegan al punto de tener que utilizar compresores caducados para rellenar equipos de respiraci&oacute;n aut&oacute;noma, una pr&aacute;ctica que pone en riesgo directo la salud de quienes intervienen en incendios.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/74704f9e-a9ce-48e9-9cb2-39c20d72e121_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/74704f9e-a9ce-48e9-9cb2-39c20d72e121_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/74704f9e-a9ce-48e9-9cb2-39c20d72e121_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/74704f9e-a9ce-48e9-9cb2-39c20d72e121_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/74704f9e-a9ce-48e9-9cb2-39c20d72e121_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/74704f9e-a9ce-48e9-9cb2-39c20d72e121_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/74704f9e-a9ce-48e9-9cb2-39c20d72e121_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Uno de los camiones de bomberos con pintadas de protestas alusivas al presidente autonómico y al consejero de Emergencias de la Región de Murcia. GLORIA PIÑERO"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Uno de los camiones de bomberos con pintadas de protestas alusivas al presidente autonómico y al consejero de Emergencias de la Región de Murcia. GLORIA PIÑERO                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las denuncias no se limitan a la falta de veh&iacute;culos de altura en determinados parques. Los bomberos hablan de plantillas insuficientes, materiales obsoletos, infraestructuras envejecidas y una planificaci&oacute;n que no responde al crecimiento demogr&aacute;fico ni a la complejidad creciente de las emergencias. La Regi&oacute;n de Murcia ha experimentado en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas una expansi&oacute;n urbana notable, especialmente en zonas costeras y tur&iacute;sticas. Sin embargo, los recursos del Consorcio no han evolucionado al mismo ritmo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Toda la plantilla, independientemente de las siglas sindicales, est&aacute; reivindicando en sus respectivos parques mediante pancartas y pintadas en los camiones que se solventen las deficiencias que sufrimos&rdquo;, explican. La protesta es transversal. No responde a una estrategia partidista, sino a la percepci&oacute;n compartida de que se ha cruzado una l&iacute;nea roja.
    </p><p class="article-text">
        Esa movilizaci&oacute;n, sin embargo, tambi&eacute;n ha encontrado obst&aacute;culos. &ldquo;Nos han instado a retirar las pintadas con amenazas para que no le molesten a L&oacute;pez Miras cuando asista a los desfiles del carnaval. Nos han dicho que no ven bien que en plenas celebraciones se paseen los camiones con nuestras reivindicaciones. Prefieren evitar un esc&aacute;ndalo a que se sepa que aqu&iacute;, y en otros lugares de la Regi&oacute;n, la ciudadan&iacute;a corre peligro porque nos faltan medios para poder hacer nuestro trabajo&rdquo;, aseguran trabajadores del consorcio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0f52120-945f-480e-8200-ff63fbed3f37_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0f52120-945f-480e-8200-ff63fbed3f37_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0f52120-945f-480e-8200-ff63fbed3f37_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0f52120-945f-480e-8200-ff63fbed3f37_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0f52120-945f-480e-8200-ff63fbed3f37_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0f52120-945f-480e-8200-ff63fbed3f37_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b0f52120-945f-480e-8200-ff63fbed3f37_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Estado en que ha quedado el casco de uno de los bomberos que ha extinguido el fuego en la vivienda de Águilas. Al lado, un casco nuevo. CEDIDA"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Estado en que ha quedado el casco de uno de los bomberos que ha extinguido el fuego en la vivienda de Águilas. Al lado, un casco nuevo. CEDIDA                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La denuncia es grave: se estar&iacute;a priorizando la imagen institucional sobre la transparencia y la seguridad p&uacute;blica. &ldquo;En lugar de asumir las cr&iacute;ticas y abrir una negociaci&oacute;n real para dotar al servicio de los recursos necesarios, la respuesta es intentar silenciar la protesta para no empa&ntilde;ar la agenda pol&iacute;tica y festiva. Es demencial&rdquo;, aseguran delegados sindicales de los bomberos.
    </p><p class="article-text">
        El incendio de esta ma&ntilde;ana en &Aacute;guilas deja una pregunta inc&oacute;moda flotando en el aire: &iquest;qu&eacute; habr&iacute;a ocurrido si la carretilla elevadora no hubiera estado all&iacute;? &iquest;Si el fuego hubiera avanzado con mayor rapidez? &iquest;Si alguien hubiera quedado atrapado sin posibilidad de escapar por sus propios medios? En emergencias, los minutos cuentan. Y los medios t&eacute;cnicos marcan la diferencia entre un rescate exitoso y una tragedia.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, para los bomberos, lo ocurrido este mi&eacute;rcoles en &Aacute;guilas deber&iacute;a ser un punto de inflexi&oacute;n. &ldquo;No por el impacto medi&aacute;tico del suceso, ni por la coincidencia con el carnaval, sino porque revela con crudeza lo que los bomberos llevamos tiempo advirtiendo, que la precarizaci&oacute;n de lo p&uacute;blico tiene consecuencias reales, y que esas consecuencias, en el &aacute;mbito de las emergencias, se miden en vidas&rdquo;, asegura otro trabajador.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No estamos reclamando privilegios. Pedimos autoescalas, equipos en condiciones, compresores homologados, plantillas suficientes&hellip; Poder hacer nuestro trabajo, que es proteger a las personas, con garant&iacute;as y dignidad&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gloria Piñero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/bomberos-incendio-aguilas-terrorifico-alternativa-salvar-vida-sea-tirarte-ventana-tercero_1_13001690.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Feb 2026 15:58:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3599ab85-48ac-448c-b0a9-2e89124d58b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="307171" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3599ab85-48ac-448c-b0a9-2e89124d58b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="307171" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Bomberos tras un incendio en Águilas: “Es terrorífico que la alternativa para salvar la vida sea tirarte por la ventana de un tercero”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3599ab85-48ac-448c-b0a9-2e89124d58b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La extrema derecha presume de aumentar hasta el 70% las denegaciones de reagrupación familiar en Lorca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/politica/extrema-derecha-presume-aumentar-70-denegaciones-reagrupacion-familiar-lorca_1_12947692.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/59e97dc4-3a5b-45ad-a2bb-12cbb0dc7b08_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135345.jpg" width="2535" height="1426" alt="La extrema derecha presume de aumentar hasta el 70% las denegaciones de reagrupación familiar en Lorca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vox acusa a los funcionarios de Servicios Sociales de haber estado incumpliendo la ley durante años para favorecer a los migrantes, mientras el Colegio Profesional de Trabajo Social de la Región de Murcia y sindicatos advierten del peligro de convertir un servicio público en una herramienta de control ideológico
</p></div><p class="article-text">
        Cuando en 2020 Modou decidi&oacute; participar en una iniciativa del Ayuntamiento de Lorca, en la Regi&oacute;n de Murcia, contra el racismo y la xenofobia, no pod&iacute;a imaginar que, apenas cinco a&ntilde;os despu&eacute;s, sus compatriotas de Senegal, peones agr&iacute;colas como &eacute;l, tendr&iacute;an que enfrentarse a serios obst&aacute;culos para lograr el sue&ntilde;o que &eacute;l s&iacute; pudo ver cumplido: reunirse con su esposa y, juntos, ver crecer a su hija.
    </p><p class="article-text">
        Este municipio murciano no puede entenderse sin la presencia de personas y familias migrantes que conforman una parte significativa de su tejido social y laboral. Seg&uacute;n datos recientes del padr&oacute;n municipal, cerca de un 12% del total de su poblaci&oacute;n &mdash;98.969 habitantes&mdash; naci&oacute; fuera de Espa&ntilde;a, con flujos procedentes de pa&iacute;ses como Marruecos, Ecuador, Colombia, Bolivia, Ghana o Senegal. Comunidades que han dinamizado sectores fundamentales como la agricultura, la hosteler&iacute;a o los servicios dom&eacute;sticos, y que contribuyen a frenar el envejecimiento demogr&aacute;fico, a dotar de trabajadores el campo de Lorca y a ocuparse del cuidado de personas ancianas y dependientes.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las aportaciones de las personas migrantes y sus derechos han vuelto a ser puestos en entredicho con la &uacute;ltima decisi&oacute;n pol&iacute;tica del Ayuntamiento de Lorca. Y es que, el Gobierno municipal, formado por el PP y Vox, con esta &uacute;ltima formaci&oacute;n &mdash;el autodenominado &ldquo;partido de la familia&rdquo;&mdash; al frente de la Concejal&iacute;a de Servicios Sociales, ha anunciado el endurecimiento de las condiciones para emitir informes favorables de inserci&oacute;n social y de idoneidad de la vivienda, indispensables para que las personas extranjeras puedan conseguir la reagrupaci&oacute;n familiar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eebb721f-83a8-417e-a542-6e19a305eeb6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eebb721f-83a8-417e-a542-6e19a305eeb6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eebb721f-83a8-417e-a542-6e19a305eeb6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eebb721f-83a8-417e-a542-6e19a305eeb6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eebb721f-83a8-417e-a542-6e19a305eeb6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eebb721f-83a8-417e-a542-6e19a305eeb6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/eebb721f-83a8-417e-a542-6e19a305eeb6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="A la derecha de la imagen María Castillo, concejala de Servicios Sociales en Lorca, junto a Carmen Menduiña, primera teniente de alcalde, y la diputada nacional Rocío de Meer."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                A la derecha de la imagen María Castillo, concejala de Servicios Sociales en Lorca, junto a Carmen Menduiña, primera teniente de alcalde, y la diputada nacional Rocío de Meer.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Esta decisi&oacute;n ha generado alarma entre colectivos sociales, juristas y organizaciones de derechos humanos que interpretan el cambio como un endurecimiento que pone en riesgo el acceso efectivo de las familias migrantes a un derecho legalmente reconocido en la Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos Humanos y en tratados internacionales como los Pactos Internacionales de Derechos Humanos, la Convenci&oacute;n sobre los Derechos del Ni&ntilde;o, la Convenci&oacute;n internacional sobre la protecci&oacute;n de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares, la Carta Social Europea o el Convenio Europeo de Derechos Humanos.
    </p><h2 class="article-text">Reagrupaci&oacute;n familiar: un derecho reconocido y sus mecanismos legales</h2><p class="article-text">
        La reagrupaci&oacute;n familiar no es una concesi&oacute;n discrecional ni una medida de gracia, sino un derecho que tambi&eacute;n est&aacute; regulado en la legislaci&oacute;n espa&ntilde;ola. Concretamente, en los art&iacute;culos 17 y 18 de la Ley Org&aacute;nica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en Espa&ntilde;a y su integraci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como explican desde el Ministerio de Inclusi&oacute;n, Seguridad Social y Migraciones, las personas extranjeras que residen legalmente en Espa&ntilde;a pueden solicitar la reuni&oacute;n con familiares cercanos &mdash;como c&oacute;nyuges, hijos menores o ascendientes&mdash; siempre que se cumplan ciertos requisitos, b&aacute;sicamente, medios econ&oacute;micos suficientes y vivienda adecuada.
    </p><p class="article-text">
        La importancia de este derecho no es s&oacute;lo legal sino profundamente humana. Para miles de familias migrantes, la reagrupaci&oacute;n significa la posibilidad de reconstruir la vida cotidiana, facilitar la escolarizaci&oacute;n de los hijos e hijas, acceder conjuntamente a la sanidad, y construir un proyecto vital estable &mdash;y muchas veces seguro&mdash; en el lugar donde residen.
    </p><p class="article-text">
        ACNUR (la Agencia de la ONU para los Refugiados) tambi&eacute;n reconoce que la reagrupaci&oacute;n familiar es una herramienta central para proteger a las personas bajo protecci&oacute;n temporal o internacional, permiti&eacute;ndoles reunirse con c&oacute;nyuges, hijos o progenitores que depend&iacute;an de ellos y que est&aacute;n fuera del espacio Schengen.
    </p><h2 class="article-text">El relato de Vox: acusaciones y funcionarios en el punto de mira</h2><p class="article-text">
        En Lorca, la concejala de Servicios Sociales, Mar&iacute;a Castillo (Vox) defiende el nuevo enfoque de su departamento con un mensaje que ha levantado ampollas entre los empleados municipales. Asegura que desde su llegada a este departamento &ldquo;los informes [de arraigo y de idoneidad de la vivienda] han dejado de emitirse de forma autom&aacute;tica&rdquo; y ahora se realizan &ldquo;con rigor legal y t&eacute;cnico&rdquo;, con visitas domiciliarias &ldquo;reales&rdquo; y &ldquo;comprobaci&oacute;n exhaustiva de los requisitos&rdquo;. La edil presume de estad&iacute;sticas: desde 2024, solo se han emitido un 30% de informes favorables frente a un 70% desfavorables, cuando antes &ldquo;pr&aacute;cticamente todos eran favorables&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/72ec60fe-98e0-4608-bf81-cc118492e02d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/72ec60fe-98e0-4608-bf81-cc118492e02d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/72ec60fe-98e0-4608-bf81-cc118492e02d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/72ec60fe-98e0-4608-bf81-cc118492e02d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/72ec60fe-98e0-4608-bf81-cc118492e02d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/72ec60fe-98e0-4608-bf81-cc118492e02d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/72ec60fe-98e0-4608-bf81-cc118492e02d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="María Castillo, de pie, a la derecha, junto a dos funcionarias municipales."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                María Castillo, de pie, a la derecha, junto a dos funcionarias municipales.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Lo que no cuenta Castillo es que esos datos encierran una trampa. Esta redacci&oacute;n ha tenido acceso a documentos administrativos oficiales que acreditan que, durante el anterior mandato corporativo, centenares de expedientes de reagrupaci&oacute;n fueron archivados al no quedar acreditados los requisitos necesarios para acceder a este derecho. En esos casos, lo que no hac&iacute;an los funcionarios era entregar dict&aacute;menes desfavorables a los interesados, al no resultarles de ninguna utilidad, puesto que los &uacute;nicos v&aacute;lidos para solicitar la reagrupaci&oacute;n familiar son los favorables.
    </p><p class="article-text">
        Al no aclarar este aspecto, el subtexto de las declaraciones de Castillo es otro muy distinto: durante a&ntilde;os, funcionarios municipales habr&iacute;an actuado de forma negligente, emitiendo informes &ldquo;autom&aacute;ticos&rdquo;, sin visitas ni comprobaciones y, por tanto, incumpliendo la ley. Vox lanza as&iacute; una sombra de sospecha sobre el trabajo de los profesionales de Servicios Sociales.
    </p><p class="article-text">
        Dentro del propio Ayuntamiento el malestar es patente. Varios trabajadores, que prefieren no dar su nombre por temor a represalias, rechazan de plano estas acusaciones. &ldquo;Es muy duro que la persona que est&aacute; pol&iacute;ticamente al frente de la concejal&iacute;a nos acuse de hacer nuestro trabajo fuera de la ley&rdquo;, explica una trabajadora social. &ldquo;Siempre ha habido visitas, entrevistas y valoraci&oacute;n t&eacute;cnica. La diferencia es que antes se entend&iacute;a que nuestro papel era facilitar derechos, no bloquearlos&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/78a74203-fe74-4a45-b0b7-2747c3219fa2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/78a74203-fe74-4a45-b0b7-2747c3219fa2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/78a74203-fe74-4a45-b0b7-2747c3219fa2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/78a74203-fe74-4a45-b0b7-2747c3219fa2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/78a74203-fe74-4a45-b0b7-2747c3219fa2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/78a74203-fe74-4a45-b0b7-2747c3219fa2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/78a74203-fe74-4a45-b0b7-2747c3219fa2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Trabajadores de origen extranjero recogiendo sandía en una explotación agrícola situada en la huerta de Lorca."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Trabajadores de origen extranjero recogiendo sandía en una explotación agrícola situada en la huerta de Lorca.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Desde el Colegio Oficial de Trabajo Social de la Regi&oacute;n de Murcia, su presidente, Juan Carri&oacute;n Tudela, se ha dirigido por carta al alcalde del municipio, Fulgencio Gil (PP), para expresarle el malestar de este colectivo por unas declaraciones que &ldquo;trasladan a la ciudadan&iacute;a un mensaje sesgado y estigmatizante que puede contribuir a la desinformaci&oacute;n, la desconfianza hacia los Servicios Sociales y el rechazo hacia colectivos en situaci&oacute;n de vulnerabilidad&rdquo;. Para Carri&oacute;n, es &ldquo;preocupante&rdquo; que se interprete como algo positivo la limitaci&oacute;n en el acceso a derechos reconocidos legalmente. M&aacute;s a&uacute;n cuando ese mensaje se lanza desde la Concejal&iacute;a de Derechos y Servicios Sociales, &ldquo;que tiene entre sus funciones la de garantizar el respeto y la protecci&oacute;n de los derechos de todas las personas, incluyendo colectivos vulnerables y personas extranjeras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        elDiario.es Regi&oacute;n de Murcia tambi&eacute;n se ha puesto en contacto con los representantes de los trabajadores afectados por las afirmaciones de la concejala de Vox. Fuentes de UGT han censurado duramente las acusaciones de Castillo, a quien han acusado de hacer una &ldquo;instrumentalizaci&oacute;n pol&iacute;tica de los Servicios Sociales&rdquo; y de intentar convertir este servicio p&uacute;blico en &ldquo;una herramienta de control ideol&oacute;gico&rdquo;. Desde CC.OO. han declinado hacer declaraciones al respecto.
    </p><h2 class="article-text">Del enfoque garantista al restrictivo</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la ret&oacute;rica, lo que describen profesionales y entidades sociales es un cambio de criterio. Donde antes se evaluaba si una vivienda era razonablemente adecuada para una familia concreta, ahora se obliga a realizar interpretaciones mucho m&aacute;s restrictivas de los est&aacute;ndares. Donde antes se valoraba el conjunto de la situaci&oacute;n social, ahora se enfatizan los elementos que permiten un informe desfavorable.
    </p><p class="article-text">
        Este giro no es exclusivo de Lorca. Forma parte de una tendencia m&aacute;s amplia impulsada por la extrema derecha all&iacute; donde gobierna o influye, que consiste en utilizar procedimientos administrativos como barrera indirecta a la inmigraci&oacute;n. No se cambia la ley, pero se endurece su aplicaci&oacute;n hasta vaciarla de contenido.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a943fc98-c48a-4b5e-ab86-5a9016cb806f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a943fc98-c48a-4b5e-ab86-5a9016cb806f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a943fc98-c48a-4b5e-ab86-5a9016cb806f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a943fc98-c48a-4b5e-ab86-5a9016cb806f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a943fc98-c48a-4b5e-ab86-5a9016cb806f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a943fc98-c48a-4b5e-ab86-5a9016cb806f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a943fc98-c48a-4b5e-ab86-5a9016cb806f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="María Dolores Chumillas, concejala de Servicios Sociales en Lorca entre 2019 y 2023."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                María Dolores Chumillas, concejala de Servicios Sociales en Lorca entre 2019 y 2023.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La socialista Mar&iacute;a Dolores Chumillas, edil de Servicios Sociales en Lorca en el anterior mandato corporativo, advierte de las consecuencias de endurecer las condiciones para el reagrupamiento: &ldquo;Hablamos de familias separadas durante a&ntilde;os, de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que crecen lejos de sus padres y madres, o de mujeres que quedan atrapadas en situaciones de dependencia econ&oacute;mica y emocional&rdquo;. Por eso, asegura, &ldquo;hablar as&iacute; de porcentajes es tremendamente fr&iacute;volo e inhumano, porque detr&aacute;s de cada informe desfavorable sabemos que hay una vida que se trunca&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Historias que importan: humanizar las cifras</h2><p class="article-text">
        Al margen de los t&eacute;rminos t&eacute;cnicos y los debates jur&iacute;dicos y pol&iacute;ticos, existen historias personales que ilustran lo que est&aacute; en juego cuando se trata de reagrupaci&oacute;n familiar. Mahdia, una mujer afgana que logr&oacute; reagrupar a su hermana y a sus tres sobrinas tras a&ntilde;os de espera, cuenta que antes de reunirse con su familia en Espa&ntilde;a el estr&eacute;s constante y la inseguridad eran una carga diaria: &ldquo;Aqu&iacute; por fin est&aacute;n a salvo: podr&aacute;n ir al colegio y vivir tranquilamente sin preocuparse por las bombas o por los talibanes. All&iacute; viv&iacute;an con depresi&oacute;n, porque no hay ning&uacute;n futuro para ellas en Afganist&aacute;n&rdquo;, relata Mahdia.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n respira aliviada Sandrine, una camerunesa, rescatada en el mar por el barco Open Arms que lleg&oacute; a Espa&ntilde;a dejando atr&aacute;s una situaci&oacute;n de violencia y migraci&oacute;n forzada. Su hijo Dijibril, entonces de 12 a&ntilde;os, hab&iacute;a cruzado el Mediterr&aacute;neo antes que ella y permaneci&oacute; solo en Malta durante varios meses. Las leyes espa&ntilde;olas y la coordinaci&oacute;n entre organizaciones y autoridades, lograron unirles de nuevo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f041329-1567-467d-9fcd-7cb6cec332e5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f041329-1567-467d-9fcd-7cb6cec332e5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f041329-1567-467d-9fcd-7cb6cec332e5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f041329-1567-467d-9fcd-7cb6cec332e5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f041329-1567-467d-9fcd-7cb6cec332e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f041329-1567-467d-9fcd-7cb6cec332e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4f041329-1567-467d-9fcd-7cb6cec332e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Sandrine y su hijo Dijibril de nuevo juntos tras escapar por separado de la violencia que impera en su país natal, Camerún, y sobrevivir a la travesía por el Mediterráneo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Sandrine y su hijo Dijibril de nuevo juntos tras escapar por separado de la violencia que impera en su país natal, Camerún, y sobrevivir a la travesía por el Mediterráneo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las historias de integraci&oacute;n tambi&eacute;n muestran el impacto positivo de la reagrupaci&oacute;n en el largo plazo. Por ejemplo, Chaimae Hainan, originaria de Marruecos, lleg&oacute; a nuestro pa&iacute;s siendo ni&ntilde;a gracias a la reagrupaci&oacute;n familiar. Hoy, con 27 a&ntilde;os, es abogada y asesora jur&iacute;dica en temas de migraci&oacute;n. Se dedica precisamente a ayudar a otras personas que atraviesan procesos similares de regularizaci&oacute;n y reuni&oacute;n familiar, consciente de lo diferente que hoy ser&iacute;a su vida si ella no hubiera podido reunirse con sus padres, trabajadores legales en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Vivencias que muestran que, lejos de ser procesos unidimensionales, los procedimientos de reagrupaci&oacute;n familiar pueden actuar como verdaderas palancas de transformaci&oacute;n social, integraci&oacute;n y estabilidad emocional y econ&oacute;mica para las personas y sus comunidades.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; cambia realmente en Lorca? Entre la acci&oacute;n pol&iacute;tica y la vida cotidiana</h2><p class="article-text">
        La iniciativa del Ayuntamiento de Lorca &mdash;presentada como una medida de &ldquo;rigor&rdquo;&mdash; tiene repercusiones que van m&aacute;s all&aacute; de un ajuste burocr&aacute;tico. El endurecimiento en la emisi&oacute;n de informes sociales y de vivienda, con un brutal aumento de los desfavorables, puede traducirse en familias separadas durante a&ntilde;os, menores que no pueden acceder a la escolarizaci&oacute;n o la atenci&oacute;n sanitaria, o trayectorias vitales truncadas por la imposici&oacute;n de requisitos interpretativos m&aacute;s estrictos.
    </p><p class="article-text">
        Los cr&iacute;ticos argumentan que, si bien es leg&iacute;timo asegurar el cumplimiento de la ley, no es jur&iacute;dico ni &eacute;tico convertir procedimientos t&eacute;cnicos en barreras ideol&oacute;gicas. &ldquo;Lo que antes se abordaba desde un enfoque de integraci&oacute;n ahora parece dominado por un af&aacute;n de exclusi&oacute;n dirigido por mero inter&eacute;s pol&iacute;tico y electoral&rdquo;, afirma Chumillas, quien recuerda que, en una sociedad democr&aacute;tica, &ldquo;las pol&iacute;ticas migratorias deben equilibrar el respeto a la legalidad con el respeto a los derechos humanos y la protecci&oacute;n de la vida familiar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, el anuncio de Lorca, enmarcado en un discurso de &ldquo;cumplimiento estricto&rdquo;, abre un debate m&aacute;s amplio sobre qu&eacute; se entiende por derechos, justicia, equidad y convivencia en tiempos de polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Para muchos juristas y organizaciones humanitarias, la respuesta no pasa por cerrar puertas administrativas, sino por hacer que los mecanismos existentes funcionen m&aacute;s r&aacute;pido, con m&aacute;s claridad y con mayor enfoque en las personas, no en las cifras. Porque si la pol&iacute;tica migratoria s&oacute;lo se cuenta en expedientes y denegaciones, se estar&aacute; olvidando que, en cada caso, hay una historia de vida esperando a ser, por fin, reunida con los suyos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gloria Piñero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/politica/extrema-derecha-presume-aumentar-70-denegaciones-reagrupacion-familiar-lorca_1_12947692.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Feb 2026 20:29:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/59e97dc4-3a5b-45ad-a2bb-12cbb0dc7b08_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135345.jpg" length="1564585" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/59e97dc4-3a5b-45ad-a2bb-12cbb0dc7b08_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135345.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1564585" width="2535" height="1426"/>
      <media:title><![CDATA[La extrema derecha presume de aumentar hasta el 70% las denegaciones de reagrupación familiar en Lorca]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/59e97dc4-3a5b-45ad-a2bb-12cbb0dc7b08_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135345.jpg" width="2535" height="1426"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Lorca,Reagrupación familiar,PP Murcia,Vox,Servicios sociales,Xenofobia,Racismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ausencia de legislación autonómica tumba la modificación de Lorca para alejar las casas de apuestas de los centros educativos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/ausencia-legislacion-autonomica-tumba-modificacion-lorca-alejar-casas-apuestas-centros-educativos_1_12931449.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cee1a67c-27c5-4de1-85eb-183b6e893e9e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ausencia de legislación autonómica tumba la modificación de Lorca para alejar las casas de apuestas de los centros educativos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 2023, el ayuntamiento de este municipio, donde los salones de juegos triplican la media nacional, intentó utilizar el urbanismo como herramienta para frenar la ludopatía entre los jóvenes. Su plan se ha visto truncado por una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Murcia</p><p class="subtitle">López Miras anuncia una ley de prevención de las adicciones en menores sin mencionar las casas de apuestas</p></div><p class="article-text">
        En Lorca, los salones de juegos triplican la media nacional. Mientras que en la mayor&iacute;a de localidades espa&ntilde;olas suele haber un local de este tipo por cada 13.000 habitantes, en este municipio, el tercero m&aacute;s poblado de la Regi&oacute;n de Murcia, hay uno por cada 4.000. En algunos barrios, los locales de apuestas se han convertido en el primer negocio que los j&oacute;venes ven al salir del instituto, mientras que para acceder a un centro polideportivo o una biblioteca deben caminar kil&oacute;metros.
    </p><p class="article-text">
        La ubicaci&oacute;n de estos locales junto a centros educativos hace a&ntilde;os que encendi&oacute; todas las alarmas. Especialmente en una regi&oacute;n donde m&aacute;s de 7.000 menores ya apuestan diariamente, seg&uacute;n un informe del Departamento de Sociolog&iacute;a de la Universidad de Murcia (UMU). Es la hero&iacute;na del siglo XXI. Una industria que mueve 373 millones de euros anuales en este territorio, con base en los datos aportados por el Consejo Empresarial del Juego (CeJuego).
    </p><p class="article-text">
        Para muchos padres y educadores la cercan&iacute;a de salones de apuestas y juegos de azar tan cerca de donde se forman los j&oacute;venes normaliza una actividad que puede ser especialmente da&ntilde;ina para personas j&oacute;venes y vulnerables.
    </p><p class="article-text">
        Especialistas en salud mental y adicciones tambi&eacute;n han advertido en numerosas ocasiones del riesgo que supone la exposici&oacute;n temprana al juego para los j&oacute;venes. Numerosos estudios apuntan a que el juego puede convertirse en un grave problema para una proporci&oacute;n significativa de personas j&oacute;venes con edades clave comprendidas entre los 14 (que es la de iniciaci&oacute;n) y los 25 a&ntilde;os.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/678f7373-bc79-462d-9081-afe52f24a602_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/678f7373-bc79-462d-9081-afe52f24a602_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/678f7373-bc79-462d-9081-afe52f24a602_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/678f7373-bc79-462d-9081-afe52f24a602_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/678f7373-bc79-462d-9081-afe52f24a602_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/678f7373-bc79-462d-9081-afe52f24a602_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/678f7373-bc79-462d-9081-afe52f24a602_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En la Región de Murcia, más de 7.000 menores ya juegan y apuestan a diario. Archivo (imagen libre)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En la Región de Murcia, más de 7.000 menores ya juegan y apuestan a diario. Archivo (imagen libre)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las adicciones al juego no solo implican p&eacute;rdidas econ&oacute;micas, sino que est&aacute;n asociadas a trastornos de ansiedad, deterioro de relaciones personales y trastornos emocionales profundos, especialmente cuando el juego se vincula a entornos familiares con mayor vulnerabilidad socioecon&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        El psic&oacute;logo cl&iacute;nico especializado en trastornos de conducta y patolog&iacute;a dual en adolescentes, Jordi Royo i Isach, explica los primeros signos de ludopat&iacute;a en los j&oacute;venes: &ldquo;Suele haber un cambio de comportamiento, que incluye la irritabilidad o ansiedad cuando no pueden jugar. Tambi&eacute;n mienten sobre el tiempo y el dinero invertido en apostar, y pierden el inter&eacute;s por otras actividades, de modo que el juego se convierte en su principal fuente de ocupaci&oacute;n, dejando de lado los estudios y otras aficiones y aisl&aacute;ndose de su entorno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para este especialista, los casos m&aacute;s graves pasan por llevar a cabo conductas arriesgadas, incluidos delitos, para conseguir dinero para jugar. Hay un dato a&uacute;n m&aacute;s alarmante: el 20% de los jugadores patol&oacute;gicos intentar&aacute;n suicidarse durante su vida, como recuerda la reconocida psic&oacute;loga especializada en Psicolog&iacute;a Cl&iacute;nica y Conductas Adictivas, Sara Meca.
    </p><h2 class="article-text">Focos de conflictos e inseguridad</h2><p class="article-text">
        Para muchos vecinos de Lorca, estos establecimientos no solo representan una amenaza social, sino tambi&eacute;n un foco de inseguridad, ruido y desorden en barrios que, por otra parte, siguen pendientes de inversiones en espacios deportivos, culturales o de ocio juvenil.
    </p><p class="article-text">
        Carmen L. vive frente al Instituto de Educaci&oacute;n Secundaria (IES) Jos&eacute; Ib&aacute;&ntilde;ez Mart&iacute;n. Justo enfrente de la puerta de acceso a este centro educativo hay un sal&oacute;n de juegos. &ldquo;Se ha vuelto insoportable vivir aqu&iacute;. Hay peleas constantes, gritos de madrugada, o consumo de alcohol y drogas en las inmediaciones de nuestros portales, donde tambi&eacute;n hacen sus necesidades los usuarios de este local&rdquo;, cuenta a elDiario.es Regi&oacute;n de Murcia. &ldquo;He perdido la cuenta de las veces que ha venido ya la polic&iacute;a para disolver reyertas&rdquo;, relata otra vecina. &ldquo;Queremos poder vivir tranquilos. Este tipo de locales deber&iacute;an estar donde no generen problemas&rdquo;, a&ntilde;ade un comerciante de la zona. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e310a93-1e0c-4458-8a29-a181aa9ab80c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e310a93-1e0c-4458-8a29-a181aa9ab80c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e310a93-1e0c-4458-8a29-a181aa9ab80c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e310a93-1e0c-4458-8a29-a181aa9ab80c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e310a93-1e0c-4458-8a29-a181aa9ab80c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8e310a93-1e0c-4458-8a29-a181aa9ab80c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8e310a93-1e0c-4458-8a29-a181aa9ab80c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Dos agentes realizan una inspección en uno de los salones de juego implantados en el municipio."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Dos agentes realizan una inspección en uno de los salones de juego implantados en el municipio.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los residentes afectados y tambi&eacute;n la comunidad docente de este instituto y de otro pr&oacute;ximo, el IES Francisco Ros Giner, llevan meses recogiendo firmas entre familias y alumnado. De momento, no hay respuesta a sus reivindicaciones.
    </p><h2 class="article-text">El intento de regulaci&oacute;n y la respuesta judicial</h2><p class="article-text">
        Parte de la proliferaci&oacute;n de salones de juego en Lorca se explica por una ausencia de legislaci&oacute;n auton&oacute;mica ambiciosa. A d&iacute;a de hoy, la normativa de la Regi&oacute;n de Murcia no contempla distancias m&iacute;nimas obligatorias que impidan que estos locales se ubiquen cerca de colegios o institutos. Esto deja a los municipios como Lorca con pocos instrumentos regulatorios efectivos, oblig&aacute;ndolos a recurrir al planeamiento urban&iacute;stico &mdash;como el Plan General Municipal de Ordenaci&oacute;n (PGMO)&mdash; para intentar limitar la expansi&oacute;n del juego.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, en el a&ntilde;o 2020, desde el Grupo Municipal de IU-Verdes, en la oposici&oacute;n en el Ayuntamiento de Lorca, se empez&oacute; a trabajar en una propuesta de modificaci&oacute;n del PGMO que suscitara el consenso de todas las fuerzas pol&iacute;ticas con representaci&oacute;n en el pleno municipal que deb&iacute;a aprobarla. Y se consigui&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En enero de 2023, todos los partidos acordaron esta reforma del PGMO para establecer distancias claras: 1.000 metros entre salones de juego y 500 metros respecto a centros educativos, sanitarios, deportivos o culturales. El objetivo era proteger a la ciudadan&iacute;a y, especialmente, a los m&aacute;s j&oacute;venes, de la ludopat&iacute;a. Con la adopci&oacute;n de las nuevas distancias, en la pr&aacute;ctica, en Lorca ya no podr&iacute;an abrirse m&aacute;s locales de juego.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la medida choc&oacute; con la justicia. Hace unos d&iacute;as, la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Murcia (TSJRM) anul&oacute; esta reforma urban&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        La sentencia estim&oacute; el recurso presentado por varias empresas del sector del juego argumentando que la medida municipal no contaba con justificaci&oacute;n t&eacute;cnica ni legal suficiente para imponer distancias m&aacute;s restrictivas que las fijadas por la normativa de la comunidad aut&oacute;noma, que es la que tiene la competencia principal en materia de juegos y apuestas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0178768-530a-453e-90bb-93c627f0c25d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0178768-530a-453e-90bb-93c627f0c25d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0178768-530a-453e-90bb-93c627f0c25d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0178768-530a-453e-90bb-93c627f0c25d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0178768-530a-453e-90bb-93c627f0c25d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0178768-530a-453e-90bb-93c627f0c25d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b0178768-530a-453e-90bb-93c627f0c25d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Sesión del Pleno del Ayuntamiento de Lorca en la que se aprobó la modificación del Plan General para alejar las casas de apuestas de los centros educativos."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Sesión del Pleno del Ayuntamiento de Lorca en la que se aprobó la modificación del Plan General para alejar las casas de apuestas de los centros educativos.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el TSJRM, el Ayuntamiento hab&iacute;a excedido los l&iacute;mites al endurecer las condiciones sin un respaldo s&oacute;lido que explicara por qu&eacute; eran necesarias esas distancias m&aacute;s amplias. En resumidas cuentas, mientras la Asamblea de Regi&oacute;n de Murcia siga sin aprobar distancias m&iacute;nimas obligatorias, los municipios seguir&aacute;n con las manos atadas para abordar este problema de salud p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        En septiembre de 2018, el presidente Fernando L&oacute;pez Miras (PP) anunci&oacute; un decreto para establecer una distancia m&iacute;nima entre centros educativos y salones de juego. Ocho a&ntilde;os despu&eacute;s, esa iniciativa est&aacute; &ldquo;completamente paralizada&rdquo;, como denuncia Jos&eacute; Luis &Aacute;lvarez-Castellanos, diputado regional de Izquierda Unida-Verdes, quien acusa al mandatario murciano de &ldquo;plegarse a los intereses de la patronal del juego&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;lvarez-Castellanos explica las claves: &ldquo;En la Regi&oacute;n de Murcia, cuando los propietarios de los salones de juegos renuevan las licencias, la administraci&oacute;n vuelve a tener en cuenta las condiciones iniciales existentes en el momento de su concesi&oacute;n, y no las nuevas derivadas de cambios normativos, que es lo que exige el art&iacute;culo 7.2 de la Ley regional del Juego y las Apuestas&rdquo;, que establece que las condiciones para la renovaci&oacute;n de las licencias son las vigentes en el momento de su solicitud. Si se aprobaran distancias m&iacute;nimas a centros educativos &mdash;como sucede en la mayor&iacute;a de las autonom&iacute;as espa&ntilde;olas&mdash;, muchas casas de apuestas &ldquo;tendr&iacute;an los d&iacute;as contados&rdquo;. Por eso, &ldquo;el Gobierno regional decidi&oacute; paralizar el asunto y dejarlo morir en un caj&oacute;n&rdquo;, denuncia el parlamentario de IU-Verdes.
    </p><h2 class="article-text">Regulaciones auton&oacute;micas frente a la &ldquo;barra libre&rdquo; en Murcia</h2><p class="article-text">
        El debate abierto en Lorca no es una excepci&oacute;n en Espa&ntilde;a. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, varias comunidades aut&oacute;nomas y algunos grandes municipios han endurecido su normativa para alejar los salones de juego y casas de apuestas de los centros educativos, sanitarios y espacios frecuentados por menores, precisamente para frenar la ludopat&iacute;a juvenil.
    </p><p class="article-text">
        El caso m&aacute;s citado es el de la<a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/justicia-europea-tumba-recurso-lobby-juego-avala-restricciones-casas-apuestas-gobierno-puig-oltra_1_12688718.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Comunidad Valenciana</a>, pionera en este tipo de regulaci&oacute;n. Desde 2020, su ley auton&oacute;mica exige una distancia m&iacute;nima de 850 metros entre los locales de juego y centros educativos, sanitarios o deportivos, adem&aacute;s de imponer separaci&oacute;n entre los propios salones. La medida supuso, en la pr&aacute;ctica, un freno casi total a nuevas aperturas en zonas urbanas consolidadas, tal y como se pretend&iacute;a en Lorca.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb6b8fa7-3eb5-4dec-b244-02eab3eb3a04_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb6b8fa7-3eb5-4dec-b244-02eab3eb3a04_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb6b8fa7-3eb5-4dec-b244-02eab3eb3a04_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb6b8fa7-3eb5-4dec-b244-02eab3eb3a04_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb6b8fa7-3eb5-4dec-b244-02eab3eb3a04_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb6b8fa7-3eb5-4dec-b244-02eab3eb3a04_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/eb6b8fa7-3eb5-4dec-b244-02eab3eb3a04_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En la Región de Murcia, la industria del juego incluso patrocina eventos populares, como los relacionados con el Entierro de la Sardina. JOHN D. BAYBACK (CEDIDA)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En la Región de Murcia, la industria del juego incluso patrocina eventos populares, como los relacionados con el Entierro de la Sardina. JOHN D. BAYBACK (CEDIDA)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Otras regiones han seguido ese camino, aunque con distancias m&aacute;s moderadas. En Castilla y Le&oacute;n, una reforma legal aprobada en 2023 ampli&oacute; de 100 a 150 metros la distancia m&iacute;nima respecto a colegios e institutos, y fij&oacute; hasta 300 metros entre establecimientos de juego, con el objetivo de evitar la concentraci&oacute;n en barrios concretos. Andaluc&iacute;a tambi&eacute;n establece actualmente una distancia de 150 metros para nuevos locales, mientras que Canarias dio un paso m&aacute;s en 2024 al elevar esa separaci&oacute;n hasta los 300 metros.
    </p><p class="article-text">
        En grandes &aacute;reas urbanas, el debate ha sido a&uacute;n m&aacute;s intenso. Barcelona, por ejemplo, aprob&oacute; un plan especial que fijaba 800 metros de distancia respecto a centros educativos y otros equipamientos sensibles. Aunque parte de esa regulaci&oacute;n fue posteriormente anulada por los tribunales, el caso ilustra hasta qu&eacute; punto algunos ayuntamientos han intentado utilizar el urbanismo como herramienta de salud p&uacute;blica ante la falta de respuestas m&aacute;s contundentes desde otros niveles administrativos.
    </p><h2 class="article-text">A las puertas de una batalla jur&iacute;dica y pol&iacute;tica en Lorca</h2><p class="article-text">
        La anulaci&oacute;n del plan ha provocado reacciones pol&iacute;ticas y sociales en Lorca. El PSOE local, a trav&eacute;s de su portavoz Isabel Casalduero, ha reclamado p&uacute;blicamente que se recurra la sentencia y se agoten todas las v&iacute;as judiciales para defender la normativa aprobada en 2023.
    </p><p class="article-text">
        Casalduero sostiene que permitir que los salones de apuestas puedan instalarse frente a institutos, centros de salud o zonas sensibles es &ldquo;incomprensible&rdquo; y que la pol&eacute;mica no debe quedarse en un debate t&eacute;cnico: &ldquo;La ludopat&iacute;a destroza vidas, familias y proyectos vitales cada d&iacute;a. Lo m&iacute;nimo que podemos hacer es alejar estos focos de adicci&oacute;n de los m&aacute;s vulnerables&rdquo;, ha declarado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d2fd251-e074-4c48-a276-3942f58ed4dd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d2fd251-e074-4c48-a276-3942f58ed4dd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d2fd251-e074-4c48-a276-3942f58ed4dd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d2fd251-e074-4c48-a276-3942f58ed4dd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d2fd251-e074-4c48-a276-3942f58ed4dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d2fd251-e074-4c48-a276-3942f58ed4dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1d2fd251-e074-4c48-a276-3942f58ed4dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En los barrios de Lorca proliferan los salones de juego, un “foco de adicción” según la concejala del PSOE, Isabel Casalduero."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En los barrios de Lorca proliferan los salones de juego, un “foco de adicción” según la concejala del PSOE, Isabel Casalduero.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Vecinos, familias y asociaciones tambi&eacute;n reclaman una legislaci&oacute;n auton&oacute;mica que fije distancias, l&iacute;mites y controles efectivos, as&iacute; como programas educativos en escuelas e institutos, campa&ntilde;as de prevenci&oacute;n y el impulso de alternativas de ocio saludable para los j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, la ciudad se prepara para una batalla jur&iacute;dica y pol&iacute;tica que definir&aacute; si la protecci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a ocupar&aacute; un lugar prioritario frente a los intereses de los operadores del juego o si, por el contrario, la normativa actual seguir&aacute; alentando su expansi&oacute;n sin freno, permitiendo que estos locales sigan abriendo m&aacute;s puertas en el coraz&oacute;n de los barrios y cerca de los centros que deber&iacute;an proteger el futuro de la juventud.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gloria Piñero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/ausencia-legislacion-autonomica-tumba-modificacion-lorca-alejar-casas-apuestas-centros-educativos_1_12931449.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Jan 2026 08:16:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cee1a67c-27c5-4de1-85eb-183b6e893e9e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="742029" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cee1a67c-27c5-4de1-85eb-183b6e893e9e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="742029" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La ausencia de legislación autonómica tumba la modificación de Lorca para alejar las casas de apuestas de los centros educativos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cee1a67c-27c5-4de1-85eb-183b6e893e9e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[PP y Vox desalojan en Lorca a personas sin hogar en plena ola de frío:  "La pobreza severa pasa a ser un problema estético”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/pp-vox-desalojan-lorca-personas-hogar-plena-ola-frio-pobreza-severa-pasa-problema-estetico_1_12915507.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/120936ea-ee73-44a7-9e88-98f72819e464_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="PP y Vox desalojan en Lorca a personas sin hogar en plena ola de frío:  &quot;La pobreza severa pasa a ser un problema estético”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En uno de los municipios con mayor pobreza de España, se ha pasado de hablar de emergencia social a desalojar a personas sin hogar y sin ofrecer recursos alternativos. El cambio de enfoque, alineado con la extrema derecha, contrasta con el trabajo de asociaciones locales que logran sacar a personas de la calle mediante el acompañamiento</p><p class="subtitle">
Vivir y dormir en las chabolas de la M-30 durante el invierno pese a los recursos públicos: “Es mejor que un centro social”</p></div><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo mes, en plena ola de fr&iacute;o, la Unidad del Padr&oacute;n del Ayuntamiento de Lorca, en colaboraci&oacute;n con la Polic&iacute;a Local de este municipio murciano, ha llevado a cabo dos desalojos en sendos c&eacute;ntricos edificios, a medio construir desde hace a&ntilde;os, que serv&iacute;an de refugio a personas sin hogar. En el anuncio, realizado en tono triunfal por la concejala del Padr&oacute;n, Bel&eacute;n P&eacute;rez (PP), llama la atenci&oacute;n la aparente ausencia de inter&eacute;s por la situaci&oacute;n de las personas desalojadas, a las que no se dedica ni una sola palabra en la nota de prensa institucional.  
    </p><p class="article-text">
        La concejala, de hecho, ha vinculado la actuaci&oacute;n a una cuesti&oacute;n de &ldquo;seguridad vecinal&rdquo; y el consistorio tampoco ha informado sobre si el equipo de gobierno municipal &mdash;formado por PP y Vox&mdash; activ&oacute; alg&uacute;n protocolo de atenci&oacute;n o emergencia social para quienes pernoctaban en estas obras.
    </p><p class="article-text">
        Esta redacci&oacute;n ha intentado, sin &eacute;xito, conocer si los desalojos se realizaron en coordinaci&oacute;n con la Concejal&iacute;a de Servicios Sociales &mdash;cuya responsable es Mar&iacute;a Castillo Castro, edil del partido de ultraderecha&mdash; y si desde el Ayuntamiento se ofreci&oacute; alg&uacute;n recurso asistencial a las personas afectadas.&nbsp;&ldquo;En estos momentos estamos liados y no tenemos hueco para dar respuesta a este tema&rdquo;, ha sido, literalmente, la explicaci&oacute;n ofrecida a elDiario.es Regi&oacute;n de Murcia por parte de Vox.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/41752fe7-89b2-4bd1-9917-f8c83897842e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/41752fe7-89b2-4bd1-9917-f8c83897842e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/41752fe7-89b2-4bd1-9917-f8c83897842e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/41752fe7-89b2-4bd1-9917-f8c83897842e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/41752fe7-89b2-4bd1-9917-f8c83897842e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/41752fe7-89b2-4bd1-9917-f8c83897842e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/41752fe7-89b2-4bd1-9917-f8c83897842e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La concejala del Padrón del Ayuntamiento de Lorca, Belén Pérez, junto a uno de los edificios desalojados. AYUNTAMIENTO DE LORCA"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La concejala del Padrón del Ayuntamiento de Lorca, Belén Pérez, junto a uno de los edificios desalojados. AYUNTAMIENTO DE LORCA                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Fuentes municipales s&iacute; han confirmado a esta redacci&oacute;n que en Servicios Sociales &ldquo;no han pedido intervenci&oacute;n de ning&uacute;n tipo ni han recibido ninguna derivaci&oacute;n&rdquo; relacionada con estos dos desalojos.
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Uno de los municipios con m&aacute;s pobreza de Espa&ntilde;a</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">El sinhogarismo no es un fen&oacute;meno nuevo en Lorca, un municipio que presenta una tasa de pobreza significativamente superior a la media regional y nacional, y que se sit&uacute;a entre las m&aacute;s elevadas del pa&iacute;s: el 35,3% de su poblaci&oacute;n se encuentra en riesgo de pobreza o exclusi&oacute;n social &mdash;un alarmante 40,6% en el caso de la poblaci&oacute;n infantil&mdash;, seg&uacute;n datos del Plan Local de Infancia y Adolescencia de Lorca y del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica (INE).</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">En 2022, era el concejal de Izquierda Unida, Pedro Sosa, quien exig&iacute;a al gobierno municipal (en aquel momento del PSOE y Ciudadanos) que &ldquo;sellara&rdquo; los vanos de un puente que salva el r&iacute;o Guadalent&iacute;n, en las inmediaciones de un centro comercial, para poner fin a los asentamientos de personas migrantes que sobreviv&iacute;an all&iacute; en condiciones extremadamente precarias. El Partido Popular, por su parte, tambi&eacute;n desde la oposici&oacute;n, calificaba entonces la situaci&oacute;n como un problema &ldquo;puramente humanitario&rdquo; y reclamaba una intervenci&oacute;n multidisciplinar inmediata.</span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/86d5776c-ae9b-4458-ae7f-a631bad420c9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/86d5776c-ae9b-4458-ae7f-a631bad420c9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/86d5776c-ae9b-4458-ae7f-a631bad420c9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/86d5776c-ae9b-4458-ae7f-a631bad420c9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/86d5776c-ae9b-4458-ae7f-a631bad420c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/86d5776c-ae9b-4458-ae7f-a631bad420c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/86d5776c-ae9b-4458-ae7f-a631bad420c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En 2022, el Grupo Municipal Popular en el ayuntamiento de Lorca reclamaba un operativo transversal para afrontar, “por pura humanidad”, la situación de las personas que vivían bajo un puente. PARTIDO POPULAR"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En 2022, el Grupo Municipal Popular en el ayuntamiento de Lorca reclamaba un operativo transversal para afrontar, “por pura humanidad”, la situación de las personas que vivían bajo un puente. PARTIDO POPULAR                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, ese enfoque ha desaparecido del discurso institucional. All&iacute; donde antes se invocaba la emergencia social, hoy se habla exclusivamente de orden, molestias o inseguridad. Ni un solo partido con representaci&oacute;n en el Pleno municipal ha expresado p&uacute;blicamente su preocupaci&oacute;n por las personas desalojadas, en unos d&iacute;as donde el term&oacute;metro marc&oacute; temperaturas de 5&deg;C. </span>
    </p><p class="article-text">
        El cambio no es anecd&oacute;tico ni exclusivo de Lorca, asegura Mar&iacute;a de los &Aacute;ngeles S&aacute;nchez, trabajadora social: &ldquo;Responde a un clima pol&iacute;tico y social cada vez m&aacute;s permeable a los marcos de la extrema derecha, en el que la pobreza severa deja de ser un fracaso colectivo para considerarse un problema est&eacute;tico&rdquo;. &ldquo;Las personas sin hogar pasan de ser sujetos de derechos a obst&aacute;culos inc&oacute;modos que conviene retirar del espacio p&uacute;blico cuanto antes&rdquo;, a&ntilde;ade esta profesional con m&aacute;s de dos d&eacute;cadas de experiencia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e4b557ac-ccca-4631-a79e-369e5c587a77_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e4b557ac-ccca-4631-a79e-369e5c587a77_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e4b557ac-ccca-4631-a79e-369e5c587a77_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e4b557ac-ccca-4631-a79e-369e5c587a77_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e4b557ac-ccca-4631-a79e-369e5c587a77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e4b557ac-ccca-4631-a79e-369e5c587a77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e4b557ac-ccca-4631-a79e-369e5c587a77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En Lorca, uno de los municipios españoles con mayor índice de pobreza, son habituales las situaciones de sinhogarismo, como esta, documentada en 2023. PARTIDO POPULAR"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En Lorca, uno de los municipios españoles con mayor índice de pobreza, son habituales las situaciones de sinhogarismo, como esta, documentada en 2023. PARTIDO POPULAR                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pero la realidad es tozuda, y los anuncios grandilocuentes no pueden ocultarla. Seg&uacute;n ha confirmado Francisco Mart&iacute;nez, presidente de la ONG lorquina &lsquo;El Buen Camino&rsquo;, m&aacute;s de un centenar de personas no tienen hogar en este municipio. &ldquo;Su mera expulsi&oacute;n de los espacios que ocupan no resuelve el problema, solo lo desplaza, lo cambia de esquina&rdquo;. Para Mart&iacute;nez, el sinhogarismo no se resolver&aacute; en tanto siga abord&aacute;ndose como una cuesti&oacute;n de orden p&uacute;blico y no como una emergencia humana: &ldquo;Mientras se intente desalojar a las personas, no a su pobreza, los sintecho continuar&aacute;n existiendo, aunque se les intente hacer desaparecer del paisaje urbano&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Historias de vida de quienes consiguieron salir de las calles</h2><p class="article-text">
        La calle no es el final del camino para todas las personas que la habitan. En Lorca, muchas han logrado salir de ella gracias al trabajo silencioso de asociaciones locales <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&mdash;ahora cuestionadas por partidos como Vox, que amenaz&oacute; con romper su pacto de gobierno con el PP si se segu&iacute;an subvencionando&mdash; </span>que apuestan por el acompa&ntilde;amiento y no por la expulsi&oacute;n. Sus voces, habitualmente invisibles, muestran que el sinhogarismo tiene soluci&oacute;n cuando se aborda desde la dignidad, el tiempo y los recursos necesarios.
    </p><p class="article-text">
        Los testimonios de algunas de las personas que un d&iacute;a durmieron a la intemperie y que hoy han recuperado un techo, estabilidad y, sobre todo, la capacidad de volver a proyectarse en el futuro, desmontan los estigmas m&aacute;s arraigados y recuerdan que el sinhogarismo no define a quien lo sufre, sino a la sociedad que decide &mdash;o no&mdash; ofrecer una salida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d482780-c04a-4b67-b823-519c7b933afd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d482780-c04a-4b67-b823-519c7b933afd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d482780-c04a-4b67-b823-519c7b933afd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d482780-c04a-4b67-b823-519c7b933afd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d482780-c04a-4b67-b823-519c7b933afd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d482780-c04a-4b67-b823-519c7b933afd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6d482780-c04a-4b67-b823-519c7b933afd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fulgencio Madrid, responsable de una de las casas de El Buen Camino, en un momento de la entrevista. GLORIA PIÑERO"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fulgencio Madrid, responsable de una de las casas de El Buen Camino, en un momento de la entrevista. GLORIA PIÑERO                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Una de estas asociaciones es El Buen Camino, una organizaci&oacute;n cristiana sin &aacute;nimo de lucro que lleva tres d&eacute;cadas operando en Lorca. Presidida por el pastor evang&eacute;lico Francisco Mart&iacute;nez, Paco, un electricista del ayuntamiento ya jubilado, cuenta con dos casas que funcionan tambi&eacute;n como centros terap&eacute;uticos con capacidad para acoger a 42 personas. Casi siempre est&aacute;n llenas.
    </p><p class="article-text">
        Fulgencio Madrid, conocido entre los usuarios como &lsquo;Pencho&rsquo;, dirige una de ellas, a la que lleg&oacute; hace 24 a&ntilde;os tras pasar tres veces por la c&aacute;rcel y enfermar gravemente como consecuencia de su adicci&oacute;n a la hero&iacute;na. Tras superarla definitivamente, decidi&oacute; quedarse para ayudar a otros. All&iacute;, disfruta de las visitas de sus siete nietos tras haber retomado la relaci&oacute;n con sus dos hijos. En su camino a la recuperaci&oacute;n la religi&oacute;n jug&oacute; para &eacute;l un papel muy importante. &ldquo;Me agarr&eacute; a Cristo, y eso lo cambi&oacute; todo&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Volver para arrimar el hombro es lo que tambi&eacute;n ha hecho Manolo nada m&aacute;s jubilarse de su oficio de alba&ntilde;il. Desde los 16, cuando se fum&oacute; su primer porro, hasta los 37, estuvo enganchado a las drogas, al igual que uno de sus hermanos. Hab&iacute;a tocado fondo cuando escuch&oacute; hablar de Paco y decidi&oacute; buscar apoyo en El Buen Camino. Ahora, dedica su tiempo a disfrutar de sus nietos y a compartir su experiencia con personas que han decidido, como hizo &eacute;l, &ldquo;salir del agujero&rdquo;. A menudo visita los barrios m&aacute;s degradados de su ciudad, &Aacute;guilas, buscando a zagales para ayudarles a salir de las drogas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d6a79b6d-e2cd-4cd8-bd40-64679e80654b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d6a79b6d-e2cd-4cd8-bd40-64679e80654b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d6a79b6d-e2cd-4cd8-bd40-64679e80654b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d6a79b6d-e2cd-4cd8-bd40-64679e80654b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d6a79b6d-e2cd-4cd8-bd40-64679e80654b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d6a79b6d-e2cd-4cd8-bd40-64679e80654b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d6a79b6d-e2cd-4cd8-bd40-64679e80654b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Manolo ‘Alcoy’ terminó en la calle y siendo denunciado por su propia madre por robo. Hoy está plenamente rehabilitado. GLORIA PIÑERO"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Manolo ‘Alcoy’ terminó en la calle y siendo denunciado por su propia madre por robo. Hoy está plenamente rehabilitado. GLORIA PIÑERO                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A Manuel, alias &lsquo;Alcoy&rsquo; en honor a su localidad natal, de 58 a&ntilde;os, la jueza que se ocupaba de su procesamiento por robo le dio a elegir: la c&aacute;rcel o el centro terap&eacute;utico. Hoy cuenta que su paso por El Buen Camino le salv&oacute; la vida. Este camionero, casado y con dos hijos, tuvo su primer contacto con la coca&iacute;na cuando ten&iacute;a 33, en una cena de empresa. Tras continuos robos para costear su adicci&oacute;n, su propia madre acab&oacute; denunci&aacute;ndole. &ldquo;Lo perd&iacute; todo&rdquo;, cuenta. La abogada que le defend&iacute;a en Alcoy, cristiana practicante, le puso en contacto con Paco. Hoy est&aacute; plenamente rehabilitado.
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;ngel, natural de Albacete, vendi&oacute; el oro y la televisi&oacute;n de su madre para costear su adicci&oacute;n al alcohol y las drogas. Incluso lleg&oacute; a cobrar un seguro a nombre de su progenitora. Por este y otros delitos acumul&oacute; once a&ntilde;os de estancias en prisi&oacute;n. En las navidades de 2024 se qued&oacute; en la calle. Dorm&iacute;a en las salas de espera del hospital de Albacete o en portales. Se met&iacute;a en los bares para poder beber y comer cacahuetes &mdash;su &uacute;nica fuente de alimento durante semanas&mdash; y de los que se iba despu&eacute;s sin pagar. Un d&iacute;a se encontr&oacute; por la calle a una mujer que conoc&iacute;a y que colaboraba con la Fundaci&oacute;n Familia de Albacete. &ldquo;Necesito ayuda&rdquo;, le dijo. Ella conoc&iacute;a a Paco y les puso en contacto. &ldquo;Recuerdo que fue un viernes, me sacaron un billete de autob&uacute;s porque no se fiaban de darme los 20 euros que costaba para que no me los gastase en copas&rdquo;, cuenta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/42fcbd17-f040-4849-98fb-d60d50f135f1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/42fcbd17-f040-4849-98fb-d60d50f135f1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/42fcbd17-f040-4849-98fb-d60d50f135f1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/42fcbd17-f040-4849-98fb-d60d50f135f1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/42fcbd17-f040-4849-98fb-d60d50f135f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/42fcbd17-f040-4849-98fb-d60d50f135f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/42fcbd17-f040-4849-98fb-d60d50f135f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Integrantes de El Buen Camino preparan la cena atendiendo al reparto equitativo de las tareas domésticas. GLORIA PIÑERO"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Integrantes de El Buen Camino preparan la cena atendiendo al reparto equitativo de las tareas domésticas. GLORIA PIÑERO                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Por la tarde, ya estaba en Lorca. Acaba de cumplir un a&ntilde;o &ldquo;limpio&rdquo;. Este lunes comienza a trabajar y est&aacute; pensando en ahorrar para alquilar un apartamento donde poder desarrollar una vida &mdash;la que nunca tuvo&mdash; lejos de la calle y las adicciones. Hace unos meses le escribi&oacute; una carta a su hermana d&aacute;ndole sinceramente las gracias por haberle echado de casa, porque &ldquo;esa fue la situaci&oacute;n en la que tuve que verme para empezar a salir del infierno&rdquo;. Ya ha conseguido que ella le felicitara las pasadas navidades por mensaje. Su anhelo ahora es conseguir el perd&oacute;n de su madre.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Puede que no tengan un techo propio, pero tienen una vida&rdquo;</h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Ignacio Basterra es coordinador de C&aacute;ritas en la Vicar&iacute;a de Lorca. Con una aportaci&oacute;n municipal de 80.000 euros anuales y 103.760 euros procedentes de fondos propios, esta organizaci&oacute;n de la Iglesia cat&oacute;lica gestiona el albergue municipal de transe&uacute;ntes. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Cada a&ntilde;o, entre 450 y 500 personas acceden a un recurso que cuenta con doce plazas. All&iacute; encuentran un lugar donde descansar temporalmente en condiciones m&aacute;s seguras y dignas. Pero tambi&eacute;n es un espacio de acogida y escucha, donde se realizan actividades y talleres formativos y se ofrece apoyo administrativo. Un recurso b&aacute;sico que tambi&eacute;n contribuye a sostener procesos largos y fr&aacute;giles de salida de la exclusi&oacute;n. Y es que, diez de esas plazas est&aacute;n destinadas a estancias de media y larga duraci&oacute;n para personas con problemas de adicciones o de salud mental que participan en un programa de acompa&ntilde;amiento social.</span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/341a2926-355b-4369-a4b8-b785531cc049_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/341a2926-355b-4369-a4b8-b785531cc049_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/341a2926-355b-4369-a4b8-b785531cc049_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/341a2926-355b-4369-a4b8-b785531cc049_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/341a2926-355b-4369-a4b8-b785531cc049_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/341a2926-355b-4369-a4b8-b785531cc049_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/341a2926-355b-4369-a4b8-b785531cc049_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Voluntarios y usuarios de El Buen Camino en el salón de una de las casas de la asociación, que también funciona como centro terapéutico. GLORIA PIÑERO"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Voluntarios y usuarios de El Buen Camino en el salón de una de las casas de la asociación, que también funciona como centro terapéutico. GLORIA PIÑERO                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Los resultados son significativos: en torno al 30% de las personas que acceden a este programa consiguen dejar la calle, retomar una actividad laboral y recuperar el contacto con sus familias. &ldquo;No hay varitas m&aacute;gicas </span>&mdash;<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">subraya Basterra</span>&mdash;<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">, es el triunfo del esfuerzo personal y del apoyo constante de un equipo&rdquo; formado por catorce personas, entre profesionales y voluntariado sin el cual &ldquo;el centro no ser&iacute;a lo mismo&rdquo;. Pero tambi&eacute;n de los donantes &ldquo;cuyas aportaciones nos permiten dar respuestas r&aacute;pidas y flexibles&rdquo;. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Lo m&aacute;s gratificante </span>&mdash;<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">cuenta</span>&mdash; es ver el proceso de usuarios que ven&iacute;an solo para refugiarse y que, poco a poco, van recuperando la esperanza. El coordinador de C&aacute;ritas recuerda que &ldquo;las personas sin hogar tambi&eacute;n tienen sue&ntilde;os, ilusiones y metas&rdquo;. Y concluye: &ldquo;puede que no tengan un techo que sea suyo, pero, sin duda, tienen una vida&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gloria Piñero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/pp-vox-desalojan-lorca-personas-hogar-plena-ola-frio-pobreza-severa-pasa-problema-estetico_1_12915507.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Jan 2026 21:58:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/120936ea-ee73-44a7-9e88-98f72819e464_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="351110" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/120936ea-ee73-44a7-9e88-98f72819e464_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="351110" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[PP y Vox desalojan en Lorca a personas sin hogar en plena ola de frío:  "La pobreza severa pasa a ser un problema estético”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/120936ea-ee73-44a7-9e88-98f72819e464_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bomberos de Murcia al borde del colapso: “Rellenamos los equipos de respiración con compresores caducados”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/bomberos-murcia-borde-colapso-rellenamos-equipos-respiracion-compresores-caducados_1_12895818.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ecd4d7d7-06f2-41c4-b0d7-70904be1595b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x408y0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bomberos de Murcia al borde del colapso: “Rellenamos los equipos de respiración con compresores caducados”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tres efectivos para apagar incendios, vehículos con más de 25 años, jornadas extenuantes o equipos de protección caducados son parte del penoso día a día de los profesionales murcianos que se juegan el tipo en catástrofes, incendios y rescates
</p><p class="subtitle">“Abandono” y “abusos laborales”: Los bomberos se enfrentan al Gobierno de Murcia por no ampliar las plazas acordadas
</p></div><p class="article-text">
        El Consorcio de Extinci&oacute;n de Incendios y Salvamento de la Regi&oacute;n de Murcia no sobrevive gracias a la planificaci&oacute;n ni a la inversi&oacute;n p&uacute;blica. Lo hace, principalmente, gracias a la vocaci&oacute;n de sus bomberos. As&iacute; lo denuncian quienes integran un servicio p&uacute;blico esencial que, lejos de fortalecerse, lleva a&ntilde;os siendo &mdash;aseguran&mdash; deliberadamente debilitado por el Gobierno regional, hasta situarlo en un escenario que los propios profesionales califican de insostenible y peligroso.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, el Consorcio atraviesa una de las etapas m&aacute;s cr&iacute;ticas de su historia. Lo denuncian los bomberos y lo corroboran los sindicatos, que advierten que la cuestionada gesti&oacute;n de su Junta de Gobierno podr&iacute;a estar suponiendo un riesgo para los miles de ciudadanos que dependen de este servicio p&uacute;blico esencial que tiene como misi&oacute;n la de salvar vidas.
    </p><p class="article-text">
        Quince parques de bomberos dan cobertura a pr&aacute;cticamente toda la Regi&oacute;n de Murcia, con la excepci&oacute;n de las ciudades de Murcia y Cartagena, que cuentan con servicios propios, mejor dotados y con condiciones laborales muy superiores. Esta desigualdad territorial es uno de los primeros elementos que denuncian los profesionales: mientras dos de las principales ciudades disfrutan de recursos suficientes, el resto del territorio queda cubierto por un servicio infradotado, tanto en personal como en medios.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f890a58-372b-4128-a0e7-e019728c3396_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f890a58-372b-4128-a0e7-e019728c3396_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f890a58-372b-4128-a0e7-e019728c3396_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f890a58-372b-4128-a0e7-e019728c3396_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f890a58-372b-4128-a0e7-e019728c3396_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f890a58-372b-4128-a0e7-e019728c3396_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9f890a58-372b-4128-a0e7-e019728c3396_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Trabajadores del Consorcio de Extinción de Incendios y Salvamento de la Región de Murcia (CEIS)."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Trabajadores del Consorcio de Extinción de Incendios y Salvamento de la Región de Murcia (CEIS).                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El modelo de financiaci&oacute;n tampoco ayuda a aliviar la situaci&oacute;n. El Gobierno regional aporta el 51% del presupuesto del Consorcio y los ayuntamientos integrados el 49% restante. Sin embargo, los trabajadores sostienen que esa aportaci&oacute;n auton&oacute;mica no se traduce en inversiones reales ni en una mejora de las condiciones del servicio. &ldquo;La sensaci&oacute;n es de abandono absoluto&rdquo;, resume Paco Mart&iacute; Jim&eacute;nez, delegado sindical del CSIF y presidente de la Junta de Personal, a elDiario.es Regi&oacute;n de Murcia.
    </p><h2 class="article-text">Tres bomberos para todo: la temeridad como sistema</h2><p class="article-text">
        La estructura del Consorcio es, por s&iacute; misma, una radiograf&iacute;a del problema. Se divide en tres tipos de parques. Los llamados Parques de &Aacute;rea, como los de Lorca o Molina de Segura, cuentan con una dotaci&oacute;n aproximada de nueve bomberos por turno. Los Parques de Zona disponen de cinco efectivos. En el escal&oacute;n m&aacute;s precario se encuentran los parques locales, donde trabajan &uacute;nicamente tres o cuatro profesionales por guardia, normalmente, un cabo y dos bomberos.
    </p><p class="article-text">
        Es en estos parques locales donde se dan las situaciones m&aacute;s extremas. &ldquo;Hay situaciones en las que un bombero sale solo conduciendo el cami&oacute;n. Llega al incendio, para, se baja y se pone la equipaci&oacute;n. Es algo surrealista y peligros&iacute;simo&rdquo;, denuncia Mart&iacute;. La falta de personal no solo pone en riesgo a los profesionales, sino que compromete gravemente la eficacia de las intervenciones. Esta escena se repite a diario en municipios que, oficialmente, est&aacute;n &ldquo;cubiertos&rdquo; por un parque de bomberos.
    </p><p class="article-text">
        El propio Consorcio carece de protocolos operativos reales para incendios, accidentes de tr&aacute;fico, inundaciones u otros rescates. No pueden ponerse sobre el papel porque resultan imposibles de cumplir con las dotaciones actuales. En un incendio estructural, por ejemplo, deber&iacute;an diferenciarse equipos para extinci&oacute;n, rastreo y rescate de v&iacute;ctimas. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo se hace eso con tres personas? Es directamente imposible&rdquo;, explica el responsable sindical.
    </p><h2 class="article-text">Jornadas abusivas</h2><p class="article-text">
        Para sostener este modelo fallido, el Consorcio se apoya en un abuso sistem&aacute;tico de las horas extraordinarias. Los bomberos llegan a acumular hasta 96 horas extra al mes, encadenando guardias de 24 horas con apenas un d&iacute;a de descanso entre ellas durante algunas &eacute;pocas del a&ntilde;o. Un r&eacute;gimen que vulnera cualquier principio b&aacute;sico de seguridad laboral y que, lejos de ser algo puntual y excepcional, se ha normalizado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos exhaustos, pero si no hacemos esas horas, hay parques que no podr&iacute;an abrir&rdquo;, denuncia Mart&iacute;. El Gobierno regional lo sabe y lo consiente. Porque es m&aacute;s barato exprimir a los trabajadores que invertir en personal estable.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/056aff72-3713-4aa3-bf2d-fe93c9e0c7c9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/056aff72-3713-4aa3-bf2d-fe93c9e0c7c9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/056aff72-3713-4aa3-bf2d-fe93c9e0c7c9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/056aff72-3713-4aa3-bf2d-fe93c9e0c7c9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/056aff72-3713-4aa3-bf2d-fe93c9e0c7c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/056aff72-3713-4aa3-bf2d-fe93c9e0c7c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/056aff72-3713-4aa3-bf2d-fe93c9e0c7c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Camiones del CEIS durante un incendio."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Camiones del CEIS durante un incendio.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Esta sobrecarga no solo incumple principios b&aacute;sicos de prevenci&oacute;n de riesgos laborales, sino que incrementa el riesgo de accidentes graves durante las intervenciones. Con el tiempo, tambi&eacute;n pasa una grave factura f&iacute;sica y psicol&oacute;gica a los profesionales.
    </p><h2 class="article-text">Promesas rotas y mentiras oficiales</h2><p class="article-text">
        En 2022, el Ejecutivo regional se comprometi&oacute; p&uacute;blicamente a crear 120 nuevas plazas de bombero. No para cubrir vacantes, sino para reforzar el servicio. Aquella promesa se evapor&oacute;. La &uacute;ltima convocatoria, publicada en el Bolet&iacute;n Oficial de la Regi&oacute;n de Murcia el pasado 30 de diciembre, contempla apenas 48 plazas, de las cuales, seg&uacute;n el CSIF, solo diez suponen un incremento neto. Es decir, un aumento real de la plantilla. El resto tapa los agujeros que dejan las vacantes por jubilaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los procesos selectivos se alargan durante a&ntilde;os y sin coordinaci&oacute;n con las jubilaciones. El resultado es perverso: cuando los nuevos bomberos se incorporan, otras plazas ya han quedado de nuevo sin cubrir. Un ciclo de precariedad perfectamente conocido por la Administraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A esta situaci&oacute;n se suma la existencia de una auditor&iacute;a que, el pasado a&ntilde;o, habr&iacute;a detectado once millones de euros en las cuentas del Consorcio cuyo destino no ha podido ser justificado. El informe detalla, adem&aacute;s, una larga lista de incumplimientos normativos que reflejan una gesti&oacute;n desorganizada y opaca: &ldquo;No hay dinero para personal ni para equipos, pero aparecen once millones que nadie sabe en qu&eacute; se han gastado. Es indignante&rdquo;, afirma Mart&iacute;.
    </p><h2 class="article-text">Un Acuerdo Marco enterrado desde hace 15 a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        El Acuerdo Marco que regula las condiciones laborales del Consorcio lleva bloqueado desde 2010. Quince a&ntilde;os sin actualizar derechos, jornadas ni retribuciones. En 2022, Fernando L&oacute;pez Miras prometi&oacute; aprobarlo antes de final de ese a&ntilde;o. Tres a&ntilde;os despu&eacute;s, sigue sin materializarse.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e8e0a95-815e-4d41-8975-c3690234ca8b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e8e0a95-815e-4d41-8975-c3690234ca8b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e8e0a95-815e-4d41-8975-c3690234ca8b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e8e0a95-815e-4d41-8975-c3690234ca8b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e8e0a95-815e-4d41-8975-c3690234ca8b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e8e0a95-815e-4d41-8975-c3690234ca8b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3e8e0a95-815e-4d41-8975-c3690234ca8b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un equipo de bomberos de la Región de Murcia acude a un accidente en carretera."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un equipo de bomberos de la Región de Murcia acude a un accidente en carretera.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Seg&uacute;n denuncian los sindicatos, la negociaci&oacute;n ha sido &ldquo;enterrada en burocracia&rdquo;, con la Administraci&oacute;n escud&aacute;ndose reiteradamente en informes supuestamente negativos para rechazar cualquier mejora. Tampoco se ha cumplido el acuerdo pol&iacute;tico alcanzado entre PP y Vox para mejorar las condiciones laborales del colectivo a cambio del apoyo a los presupuestos auton&oacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        Fuentes de la Consejer&iacute;a de Presidencia, Portavoc&iacute;a, Acci&oacute;n Exterior y Emergencias del Gobierno de la Regi&oacute;n de Murcia han asegurado a esta redacci&oacute;n la aprobaci&oacute;n, &ldquo;en las pr&oacute;ximas semanas&rdquo; de los nuevos estatutos &mdash;no del Acuerdo Marco&mdash; del Consorcio. El documento fue aprobado por la junta de gobierno del CEIS el pasado mes de diciembre y ahora tiene que ser ratificado por los ayuntamientos que lo integran, como paso previo a su elevaci&oacute;n definitiva al Consejo de Gobierno.
    </p><h2 class="article-text">Carencias materiales que ponen vidas en riesgo</h2><p class="article-text">
        La Regi&oacute;n de Murcia es una de las m&aacute;s castigadas por episodios de lluvias torrenciales. Sin embargo, el Consorcio carece de bombas de gran caudal, de embarcaciones semirr&iacute;gidas y de veh&iacute;culos preparados para inundaciones. Una irresponsabilidad que se repite cada vez que llega una DANA.
    </p><p class="article-text">
        Ni siquiera se cumplen los propios procedimientos internos. Durante la &uacute;ltima alerta roja por lluvias intensas, el pasado 28 de diciembre, con avisos masivos de Es-Alert enviados a la poblaci&oacute;n, el parque de Abanilla &mdash;una de las zonas m&aacute;s afectadas&mdash; no recibi&oacute; ning&uacute;n refuerzo, pese a que as&iacute; lo establecen los protocolos internos. &ldquo;Ni siquiera respetan sus propias normas&rdquo;, lamentan los bomberos.
    </p><h2 class="article-text">Respirar veneno y trabajar sin protecci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n de los equipos de protecci&oacute;n individual es otro de los aspectos especialmente preocupante. Los equipos de Respiraci&oacute;n Aut&oacute;noma (ERA), necesarios para respirar aire limpio en ambientes llenos de humo, gases t&oacute;xicos o con poco ox&iacute;geno, se est&aacute;n rellenando con compresores caducados desde hace m&aacute;s de dos a&ntilde;os. &ldquo;No sabemos qu&eacute; estamos respirando cuando nos metemos en el fuego&rdquo;, advierten los bomberos. A diferencia de Murcia y Cartagena, donde las m&aacute;scaras se entregan desinfectadas y precintadas al inicio del turno, en el Consorcio nadie explica c&oacute;mo limpiarlas ni con qu&eacute; productos, exponiendo a los trabajadores a sustancias t&oacute;xicas y cancer&iacute;genas.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco existen protocolos de descontaminaci&oacute;n y cada bombero solo dispone de un equipo de protecci&oacute;n personal. Si se ensucia o contamina, debe enviarse a la &uacute;nica lavadora industrial del Consorcio, ubicada en Molina de Segura, y esperar su devoluci&oacute;n. Mientras tanto, se ven obligados a utilizar equipos caducados o en mal estado. &ldquo;Hay compa&ntilde;eros con cascos rotos desde hace semanas porque no hay repuestos&rdquo;, denuncian.
    </p><h2 class="article-text">Veh&iacute;culos obsoletos e instalaciones indignas</h2><p class="article-text">
        El parque m&oacute;vil es otro de los grandes puntos negros. En municipios como Mazarr&oacute;n, algunos veh&iacute;culos superan los 25 a&ntilde;os de antig&uuml;edad. Durante un periodo de seis meses, toda la Regi&oacute;n lleg&oacute; a quedarse sin un solo veh&iacute;culo de altura operativo, imprescindible para abordar incendios en edificios. Actualmente hay tres, pero claramente insuficientes. En un incendio reciente en el municipio de Alcantarilla, el veh&iacute;culo tard&oacute; media hora en llegar desde otra localidad.
    </p><p class="article-text">
        A este respecto, desde la consejer&iacute;a aseguran que se ha puesto en marcha &ldquo;una estrategia de mejora de los medios t&eacute;cnicos y materiales&rdquo; para la prestaci&oacute;n del servicio, que ya ha supuesto una inversi&oacute;n de 1,7 millones de euros para la compra de seis nuevos camiones que est&aacute;n operando en los parques de Lorca, Cieza, Caravaca de la Cruz, San Pedro del Pinatar, Alhama de Murcia y Molina de Segura. A estos se sumar&aacute;n otros cuatro nuevos veh&iacute;culos, por valor de 1,5 millones de euros, cuya adquisici&oacute;n est&aacute; en la fase administrativa de valoraci&oacute;n de ofertas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e1b53a8-5f81-47e2-96f1-f63302151bfd_source-aspect-ratio_50p_1133989.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e1b53a8-5f81-47e2-96f1-f63302151bfd_source-aspect-ratio_50p_1133989.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e1b53a8-5f81-47e2-96f1-f63302151bfd_source-aspect-ratio_75p_1133989.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e1b53a8-5f81-47e2-96f1-f63302151bfd_source-aspect-ratio_75p_1133989.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e1b53a8-5f81-47e2-96f1-f63302151bfd_source-aspect-ratio_default_1133989.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e1b53a8-5f81-47e2-96f1-f63302151bfd_source-aspect-ratio_default_1133989.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2e1b53a8-5f81-47e2-96f1-f63302151bfd_source-aspect-ratio_default_1133989.jpg"
                    alt="Bomberos de la Región de Murcia acuden a un incendio en un edificio."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Bomberos de la Región de Murcia acuden a un incendio en un edificio.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las instalaciones tampoco parecen estar a la altura. En Fuente &Aacute;lamo ya se ha colocado dos veces la primera piedra del nuevo parque, sin que el proyecto culmine. En San Pedro del Pinatar, los bomberos trabajan a d&iacute;a de hoy en casetas de obra. En otros parques, las condiciones son deplorables, con problemas de salubridad e incluso presencia de ratas.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; las fuentes del gobierno regional consultadas recuerdan la reciente renovaci&oacute;n el&eacute;ctrica del parque de Molina de Segura, las mejoras en la aireaci&oacute;n del hangar del parque de San Pedro del Pinatar y del suelo del gimnasio del de Lorca, as&iacute; como reformas y mejoras en las infraestructuras de Mula y La Manga. Adem&aacute;s, a&ntilde;aden, la comisi&oacute;n permanente del CEIS ha dado luz verde a la adjudicaci&oacute;n de 142 espalderas con man&oacute;metro y latiguillo para equipos de respiraci&oacute;n aut&oacute;noma &ldquo;para la mejora de la seguridad y equipamiento operativo del personal de intervenci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ahondando en la situaci&oacute;n de los parques, desde la consejer&iacute;a informan que, en estos momentos, se est&aacute;n elaborando los pliegos para nuevas obras en los parques de San Pedro del Pinatar y Molina de Segura, con un presupuesto estimado de 200.000 euros, y se est&aacute; ultimando el de prescripciones t&eacute;cnicas para la licitaci&oacute;n del anteproyecto del nuevo parque de bomberos de Caravaca de la Cruz, con un coste estimado tambi&eacute;n de 200.000 euros.
    </p><h2 class="article-text">Una organizaci&oacute;n sin direcci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        A las carencias denunciadas por los bomberos se les suma un grave problema organizativo. &ldquo;La jerarqu&iacute;a est&aacute; rota&rdquo;, resume Paco Mart&iacute;. La plaza de director t&eacute;cnico lleva una d&eacute;cada vacante y se cubre de forma inestable mediante comisiones de servicio. En cinco a&ntilde;os han pasado cinco directores interinos distintos, lo que impide desarrollar un proyecto s&oacute;lido y coherente a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, los sargentos asumen funciones administrativas que no les corresponden, hay numerosas vacantes de jefes operativos y suboficiales, y no existe una planificaci&oacute;n real ni programas de formaci&oacute;n continua, pese a que son obligatorios.
    </p><p class="article-text">
        Por si fuera poco, decisiones como la de centralizar todo el material en Molina de Segura convierte la gesti&oacute;n cotidiana en una pesadilla: &ldquo;Conseguir algo tan simple como unas pilas puede llevar d&iacute;as&rdquo;, ironizan.
    </p><h2 class="article-text">Riesgos asumidos desde la frustraci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El resultado de este abandono tambi&eacute;n se mide en accidentes. Hace unas semanas, en un incendio en una vivienda abandonada atendido por un parque con solo tres efectivos, el colapso del techo atrap&oacute; a uno de los bomberos, que result&oacute; herido. Mientras una ambulancia lo trasladaba al hospital, los otros dos continuaron solos con la extinci&oacute;n. &ldquo;Nadie del Consorcio se interes&oacute; posteriormente por el estado de nuestro compa&ntilde;ero. As&iacute; es como nos tratan&rdquo;, lamentan.
    </p><p class="article-text">
        Y, aun as&iacute;, los bomberos siguen saliendo. Por vocaci&oacute;n. Por responsabilidad. Por compromiso con la ciudadan&iacute;a. &ldquo;Cuando apagas un fuego, siempre te preguntas si con m&aacute;s medios podr&iacute;as haberlo hecho mejor y m&aacute;s r&aacute;pido&rdquo;, reflexiona uno de ellos. La respuesta parece evidente. La responsabilidad, tambi&eacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gloria Piñero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/bomberos-murcia-borde-colapso-rellenamos-equipos-respiracion-compresores-caducados_1_12895818.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Jan 2026 21:45:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ecd4d7d7-06f2-41c4-b0d7-70904be1595b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x408y0.jpg" length="1224730" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ecd4d7d7-06f2-41c4-b0d7-70904be1595b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x408y0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1224730" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Bomberos de Murcia al borde del colapso: “Rellenamos los equipos de respiración con compresores caducados”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ecd4d7d7-06f2-41c4-b0d7-70904be1595b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x408y0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Bomberos,Incendios,Región de Murcia,Seguridad,Trabajo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más contagios y menos prevención: las infecciones de transmisión sexual, un problema de salud pública en la Región de Murcia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/contagios-prevencion-infecciones-transmision-sexual-problema-salud-publica-region-murcia_1_12871677.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c6d8e31f-fc12-464a-bd86-16230bb2aad1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más contagios y menos prevención: las infecciones de transmisión sexual, un problema de salud pública en la Región de Murcia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Murcia registra un repunte sostenido de VIH, sífilis, gonorrea y VPH, con especial impacto entre jóvenes y mujeres, mientras los expertos advierten de una "relajación peligrosa" en la prevención</p><p class="subtitle">Las organizaciones avisan de que la falta de recursos amenaza con colapsar la respuesta comunitaria frente al VIH, las ITS y fenómenos en auge como el chemsex</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Tu hijo ha nacido entre 1999 y 2003? Inf&oacute;rmate de los riesgos del VPH para varones&rdquo;. Es el contenido del SMS enviado hace unos d&iacute;as a los m&oacute;viles de ciudadanos de la Regi&oacute;n de Murcia. Junto al escueto mensaje, un enlace dirige a los destinatarios a una p&aacute;gina del Servicio Murciano de Salud con informaci&oacute;n relevante sobre el Virus del Papiloma Humano, una infecci&oacute;n de transmisi&oacute;n sexual (ITS) pr&aacute;cticamente asintom&aacute;tica en los varones, pero que en las mujeres es el responsable de 19 de cada 20 casos de adenocarcinoma invasor de cuello uterino.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos del Ministerio de Sanidad, la prevalencia del VPH en Espa&ntilde;a es &ldquo;alta&rdquo;. Afecta ya al 14,3% de las mujeres (un porcentaje que se eleva al 29% en el caso de mujeres j&oacute;venes entre 18 y 25 a&ntilde;os). Por eso, las autoridades sanitarias han empezado a insistir en la importancia de la vacuna contra el VPH, que se ha demostrado altamente eficaz &mdash;sobre todo cuando se administra antes del inicio de la actividad sexual&mdash; para prevenir los tipos que causan la mayor&iacute;a de los c&aacute;nceres relacionados con este virus.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; es el VPH y por qu&eacute; preocupa</h2><p class="article-text">
        El VPH se transmite principalmente por contacto sexual piel con piel (no es necesario que se produzca penetraci&oacute;n) y tambi&eacute;n se contagia mediante el sexo oral. La mayor&iacute;a de estas infecciones v&iacute;ricas son temporales y se resuelven sin consecuencias en un 70% de los casos, pero los tipos de VPH de alto riesgo (especialmente el 16 y el 18) pueden persistir y provocar cambios celulares que llevan, d&eacute;cadas despu&eacute;s, al desarrollo de c&aacute;ncer. No solo de c&eacute;rvix, tambi&eacute;n de ano, vulva, vagina y algunos tipos de tumores malignos de orofaringe (garganta).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc2f7e6b-25d8-402c-98cc-6bd91f230960_source-aspect-ratio_50p_1133389.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc2f7e6b-25d8-402c-98cc-6bd91f230960_source-aspect-ratio_50p_1133389.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc2f7e6b-25d8-402c-98cc-6bd91f230960_source-aspect-ratio_75p_1133389.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc2f7e6b-25d8-402c-98cc-6bd91f230960_source-aspect-ratio_75p_1133389.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc2f7e6b-25d8-402c-98cc-6bd91f230960_source-aspect-ratio_default_1133389.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc2f7e6b-25d8-402c-98cc-6bd91f230960_source-aspect-ratio_default_1133389.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dc2f7e6b-25d8-402c-98cc-6bd91f230960_source-aspect-ratio_default_1133389.jpg"
                    alt="Mensaje enviado por el Servicio Murciano de Salud a ciudadanos con hijos nacidos entre los años 1999 y 2003"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mensaje enviado por el Servicio Murciano de Salud a ciudadanos con hijos nacidos entre los años 1999 y 2003                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Por eso, desde la Direcci&oacute;n General de Salud P&uacute;blica de la Regi&oacute;n de Murcia recuerdan que detectar lesiones precancerosas a tiempo y vacunarse &mdash;hombres y mujeres&mdash; contra el VPH son las herramientas m&aacute;s eficaces para prevenir muchos casos de c&aacute;ncer.
    </p><p class="article-text">
        Laura, de 35 a&ntilde;os, es una de esas mujeres derivadas a la consulta de Ginecolog&iacute;a del Hospital Universitario Rafael M&eacute;ndez de Lorca, despu&eacute;s de que se le detectaran c&eacute;lulas an&oacute;malas en una prueba de Papanicolaou (citolog&iacute;a) rutinaria realizada por su matrona de Atenci&oacute;n Primaria. All&iacute;, una m&eacute;dico especialista le extrajo nuevas muestras para la prueba de ADN del VPH, que identifica directamente el virus, y que dio positivo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al principio me asust&eacute; much&iacute;simo, pero mi ginec&oacute;loga me explic&oacute; que, con seguimiento y control, pod&iacute;a evitar cualquier complicaci&oacute;n. S&eacute; que vivo con esta especie de espada de Damocles, pero poder hablar abiertamente con una profesional me ha tranquilizado y, sobre todo, me ha dado las pautas para evitar su transmisi&oacute;n&rdquo;, explica a elDiario.es Regi&oacute;n de Murcia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ad97409-63a6-400a-a3b3-4bdc13051f9a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ad97409-63a6-400a-a3b3-4bdc13051f9a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ad97409-63a6-400a-a3b3-4bdc13051f9a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ad97409-63a6-400a-a3b3-4bdc13051f9a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ad97409-63a6-400a-a3b3-4bdc13051f9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ad97409-63a6-400a-a3b3-4bdc13051f9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5ad97409-63a6-400a-a3b3-4bdc13051f9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una profesional sanitaria muestra la vacuna contra el VPH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una profesional sanitaria muestra la vacuna contra el VPH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pero el VPH no es un riesgo solo para las j&oacute;venes. Esperanza Gadea, ginec&oacute;loga en el hospital Ribera de Molina de Segura, advierte de que la edad no es un par&aacute;metro seguro al hablar de ITS: &ldquo;Hay un repunte de infecciones sexuales en mujeres entre los 45 y 60 a&ntilde;os. La mayor&iacute;a dejan de usar preservativo al estar en la menopausia y no preocuparles quedar embarazadas, pero siguen siendo vulnerables a las infecciones&rdquo;, explica la especialista.
    </p><p class="article-text">
        Una vulnerabilidad que se incrementa tambi&eacute;n por causas biol&oacute;gicas. Y es que, durante la perimenopausia, &ldquo;se produce un descenso de los niveles de estr&oacute;genos, lo que debilita la mucosa vaginal y la vuelve m&aacute;s propensa a coger infecciones&rdquo;, explica la reconocida ginec&oacute;loga.
    </p><h2 class="article-text">Un repunte claro y preocupante de las ITS</h2><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a de concienciaci&oacute;n del SMS sobre el VPH ha coincido en el tiempo con el anuncio del actor, guionista y director de cine espa&ntilde;ol Eduardo Casanova de su condici&oacute;n de persona que vive con otro virus de transmisi&oacute;n sexual: el de la Inmunodeficiencia Humana (VIH), responsable del desarrollo del SIDA cuando no se administra un tratamiento. La confesi&oacute;n de Casanova no solo ha servido para romper estigmas, tambi&eacute;n ha encendido una alarma social: a pesar de d&eacute;cadas de campa&ntilde;as y avances m&eacute;dicos, las infecciones de transmisi&oacute;n sexual (ITS) est&aacute;n creciendo con fuerza en toda Espa&ntilde;a, tambi&eacute;n en la Regi&oacute;n de Murcia.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de estar superadas, los datos epidemiol&oacute;gicos apuntan a que las ITS vuelven a ser un serio problema de salud p&uacute;blica, que afecta sobre todo a j&oacute;venes, y deja al descubierto lagunas preocupantes en educaci&oacute;n y prevenci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f770bc4-0a62-4b49-a619-9f698273603d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f770bc4-0a62-4b49-a619-9f698273603d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f770bc4-0a62-4b49-a619-9f698273603d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f770bc4-0a62-4b49-a619-9f698273603d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f770bc4-0a62-4b49-a619-9f698273603d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f770bc4-0a62-4b49-a619-9f698273603d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4f770bc4-0a62-4b49-a619-9f698273603d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La alcaldesa de Alhama de Murcia, Rosa Sánchez Bishop (PSOE), firma un convenio de colaboración entre el Ayuntamiento y la Asociación Vihsibles para trabajar de forma conjunta en acciones de información, apoyo y sensibilización sobre el VIH. AYUNTAMIENTO DE ALHAMA DE MURCIA"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La alcaldesa de Alhama de Murcia, Rosa Sánchez Bishop (PSOE), firma un convenio de colaboración entre el Ayuntamiento y la Asociación Vihsibles para trabajar de forma conjunta en acciones de información, apoyo y sensibilización sobre el VIH. AYUNTAMIENTO DE ALHAMA DE MURCIA                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el &uacute;ltimo Bolet&iacute;n de Vigilancia Epidemiol&oacute;gica de la Regi&oacute;n de Murcia, las tasas de ITS han aumentado de manera sostenida en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, con la gonorrea, la clamidia y la s&iacute;filis liderando el repunte. En 2024, se detectaron 792 casos de gonorrea frente a 640 del a&ntilde;o anterior y 710 casos de clamidia frente a 617, mientras que los casos de s&iacute;filis pasaron de 168 a 285, con aumentos porcentuales que superan el 30% en muchas de estas infecciones.
    </p><p class="article-text">
        Pero las cifras de ITS no solo se quedan en Murcia. En toda Espa&ntilde;a, el Instituto de Salud Carlos III recoge que durante 2024 se diagnosticaron m&aacute;s de 93.000 casos de ITS, con un crecimiento anual del 7&ndash;10% para s&iacute;filis, clamidia y otras infecciones, y con una tendencia al alza sostenida desde 2015.
    </p><h2 class="article-text">VIH y SIDA: una batalla que a&uacute;n no ha terminado</h2><p class="article-text">
        Aunque en Espa&ntilde;a la tasa general de nuevos diagn&oacute;sticos de VIH ha descendido en la &uacute;ltima d&eacute;cada, en la Regi&oacute;n de Murcia -donde se estima que unas 3.500 personas conviven con el virus&mdash; esta tendencia es m&aacute;s compleja. El informe m&aacute;s reciente del Servicio de Epidemiolog&iacute;a regional muestra que, en 2023, se notificaron 107 nuevos casos de infecci&oacute;n por VIH, lo que representa un incremento del 13,8% respecto al a&ntilde;o anterior.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n esos datos, la transmisi&oacute;n predominante fue sexual y afect&oacute; mayoritariamente a hombres que tienen sexo con hombres (HSH), aunque la transmisi&oacute;n heterosexual tambi&eacute;n represent&oacute; una proporci&oacute;n importante.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, existe un problema persistente de diagn&oacute;stico tard&iacute;o: casi la mitad de los nuevos diagn&oacute;sticos de VIH en Murcia se detectaron en fases avanzadas, lo que dificulta el tratamiento precoz y aumenta la probabilidad de transmisi&oacute;n no detectada durante a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Para el doctor Santiago Moreno, m&eacute;dico especialista en enfermedades infecciosas y uno de los referentes en Espa&ntilde;a del estudio y tratamiento del VIH, este &ldquo;ya no es una sentencia de muerte, gracias a los tratamientos antirretrovirales que permiten una carga viral indetectable &mdash;y, por tanto, intransmisible&mdash; en pacientes tratados&rdquo;. Sin embargo, el aumento de casos y el diagn&oacute;stico tard&iacute;o son indicadores de una educaci&oacute;n sexual insuficiente y de la normalizaci&oacute;n del sexo sin protecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es lo que denuncia Antonio Serrano, presidente de Vihsibles Murcia, quien alerta de que la falta de campa&ntilde;as educativas y de servicios de cribado accesibles contribuyen a incrementar el problema: &ldquo;No solo necesitamos pruebas gratuitas y f&aacute;ciles de acceder, tambi&eacute;n es importante hablar abiertamente de sexualidad en escuelas y espacios comunitarios para derribar mitos y promover pr&aacute;cticas seguras&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente, el secretario de Participaci&oacute;n y responsable regional de pol&iacute;ticas LGTBIQ+ de Podemos, Fernando Mi&ntilde;ana, acaba de denunciar el recorte a la mitad &mdash;de 8.000 a 4.000 euros&mdash; de los fondos que recibe la asociaci&oacute;n No Te Prives, que lleva dos d&eacute;cadas realizando pruebas r&aacute;pidas para la detecci&oacute;n del VIH en el municipio de Murcia en virtud a un convenio con el Ayuntamiento.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b7cab21-c8b0-4466-bb61-bf9ebdb45d53_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b7cab21-c8b0-4466-bb61-bf9ebdb45d53_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b7cab21-c8b0-4466-bb61-bf9ebdb45d53_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b7cab21-c8b0-4466-bb61-bf9ebdb45d53_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b7cab21-c8b0-4466-bb61-bf9ebdb45d53_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7b7cab21-c8b0-4466-bb61-bf9ebdb45d53_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7b7cab21-c8b0-4466-bb61-bf9ebdb45d53_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Miembros del colectivo ‘No te prives’ reunidos con el secretario de Participación y responsable regional de políticas LGTBIQ+ de Podemos, Fernando Miñana. PODEMOS"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Miembros del colectivo ‘No te prives’ reunidos con el secretario de Participación y responsable regional de políticas LGTBIQ+ de Podemos, Fernando Miñana. PODEMOS                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En paralelo, desde que en la Regi&oacute;n de Murcia, gobernada por el Partido Popular, el partido ultraderechista Vox es determinante para la aprobaci&oacute;n de los presupuestos auton&oacute;micos, en muchos centros educativos se ha impuesto el llamado veto parental &mdash;a pesar de que est&aacute; suspendido cautelarmente por el Tribunal Superior de Justicia de Murcia&mdash;, como denuncia el sindicato de trabajadoras y trabajadores de la Ense&ntilde;anza en la Regi&oacute;n Murciana (STERM).
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un permiso expreso de los progenitores para que sus hijos e hijas puedan participar en cualquier actividad complementaria organizada por personal ajeno al centro, aunque haya sido aprobada por el claustro de profesorado, el Consejo Escolar y la Inspecci&oacute;n Educativa. Entre esas actividades se encuentran las dirigidas a detectar y erradicar el abuso sexual, el acoso escolar, la violencia de g&eacute;nero, el racismo o la LGTBfobia y, por supuesto, tambi&eacute;n las relacionadas con la educaci&oacute;n afectivo sexual, esencial para la prevenci&oacute;n de ITS o embarazos no deseados.
    </p><h2 class="article-text">Prevenci&oacute;n que salva vidas</h2><p class="article-text">
        Organizaciones de salud y expertos insisten en que la educaci&oacute;n sexual no debe ser opcional ni parcial. Porque, en ausencia de informaci&oacute;n veraz, los j&oacute;venes recurren a contenidos pornogr&aacute;ficos o mitos que no ense&ntilde;an pr&aacute;cticas seguras para su salud.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c6f9b1bb-04dd-43f4-8570-4d6274f9d1f6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c6f9b1bb-04dd-43f4-8570-4d6274f9d1f6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c6f9b1bb-04dd-43f4-8570-4d6274f9d1f6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c6f9b1bb-04dd-43f4-8570-4d6274f9d1f6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c6f9b1bb-04dd-43f4-8570-4d6274f9d1f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c6f9b1bb-04dd-43f4-8570-4d6274f9d1f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c6f9b1bb-04dd-43f4-8570-4d6274f9d1f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Protesta por la suspensión de las charlas sobre diversidad sexual impartidas por el colectivo ‘No Te Prives’ en la Región de Murcia. JAVIER DÍAZ PERIAGO"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Protesta por la suspensión de las charlas sobre diversidad sexual impartidas por el colectivo ‘No Te Prives’ en la Región de Murcia. JAVIER DÍAZ PERIAGO                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n coinciden en que las pruebas de ITS como la gonorrea, la clamidia, la s&iacute;filis o el VIH, deben ser gratuitas, confidenciales y accesibles, especialmente para j&oacute;venes y poblaciones con m&aacute;s riesgo. Iniciativas locales, como campa&ntilde;as de test r&aacute;pidos de VIH y servicios comunitarios, buscan facilitar el acceso a estas pruebas en Murcia. Por eso no tiene sentido su reducci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las autoridades sanitarias, los profesionales de la salud y las organizaciones comunitarias coinciden en que no se trata solo de detectar y tratar infecciones, sino de transformar c&oacute;mo la sociedad entiende su salud sexual. Sin educaci&oacute;n, sin prevenci&oacute;n y sin di&aacute;logo abierto, las cifras seguir&aacute;n al alza. Y, detr&aacute;s de ellas, m&aacute;s vidas afectadas.
    </p><p class="article-text">
        El aumento sostenido de casos, la persistencia de diagn&oacute;sticos tard&iacute;os y la normalizaci&oacute;n de pr&aacute;cticas de riesgo sin protecci&oacute;n reflejan no solo fallos en salud p&uacute;blica, sino tambi&eacute;n vac&iacute;os culturales &mdash;cuando no directamente retr&oacute;grados&mdash;en torno a la sexualidad responsable.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gloria Piñero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/contagios-prevencion-infecciones-transmision-sexual-problema-salud-publica-region-murcia_1_12871677.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Dec 2025 05:01:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c6d8e31f-fc12-464a-bd86-16230bb2aad1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4254462" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c6d8e31f-fc12-464a-bd86-16230bb2aad1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4254462" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Más contagios y menos prevención: las infecciones de transmisión sexual, un problema de salud pública en la Región de Murcia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c6d8e31f-fc12-464a-bd86-16230bb2aad1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Educación sexual]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una nueva huelga en el campo murciano reaviva los debates pendientes sobre explotación laboral e inmigración]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/nueva-huelga-campo-murciano-reaviva-debates-pendientes-explotacion-laboral-e-inmigracion_1_12854979.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5dd99faa-756e-4107-ab43-a4d935c5a9b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una nueva huelga en el campo murciano reaviva los debates pendientes sobre explotación laboral e inmigración"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los trabajadores de la empresa Espace Tecno Agrícola, S.L., con sede en la pedanía de Torre Pacheco, han convocado el cese “indefinido” de la actividad, que comenzará este viernes</p></div><p class="article-text">
        Migrantes, en su mayor&iacute;a mujeres, y muchas de ellas madres de familia. Trabajadores del campo murciano han sido llamados a una nueva huelga tras meses de conflicto laboral en el seno de la empresa<em>&nbsp;Espace Tecno Agr&iacute;cola, S.L.</em>, dedicada al &ldquo;comercio al por mayor de frutas y hortalizas de todo tipo&rdquo;. La firma, cuyo domicilio fiscal se encuentra en Ribarroja del Turia, Valencia, cuenta tambi&eacute;n con instalaciones en la pedan&iacute;a de Dolores de Pacheco, perteneciente al municipio murciano de Torre Pacheco. Se trata de la localidad donde el pasado mes de julio se desencaden&oacute; una <a href="https://www.eldiario.es/murcia/cronologia-espiral-odio-torre-pacheco-promovida-extrema-derecha_1_12465122.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ola de odio racista</a> y violencia contra migrantes tras la paliza que un joven de origen marroqu&iacute; &mdash;ahora en libertad provisional por esos hechos&mdash; propin&oacute; a un vecino de la localidad de 68 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Son precisamente los trabajadores, y sobre todo trabajadoras, ligados a la sucursal pachequera quienes han promovido la convocatoria de huelga, que comenzar&aacute; este viernes y tendr&aacute; car&aacute;cter indefinido. Lo hacen despu&eacute;s de que la empresa &ldquo;se haya negado reiteradamente a abrir un proceso de negociaci&oacute;n&rdquo; sobre las condiciones de trabajo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c6c22277-e80f-4f97-88d0-27a0e9e48216_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c6c22277-e80f-4f97-88d0-27a0e9e48216_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c6c22277-e80f-4f97-88d0-27a0e9e48216_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c6c22277-e80f-4f97-88d0-27a0e9e48216_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c6c22277-e80f-4f97-88d0-27a0e9e48216_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c6c22277-e80f-4f97-88d0-27a0e9e48216_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c6c22277-e80f-4f97-88d0-27a0e9e48216_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vecinos de Torre Pacheco y localidades cercanas durante las protestas sucedidas este verano. GLORIA PIÑERO"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vecinos de Torre Pacheco y localidades cercanas durante las protestas sucedidas este verano. GLORIA PIÑERO                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Desde el comit&eacute; de huelga denuncian &ldquo;irregularidades en la naturaleza de los contratos, incumplimientos en los llamamientos de trabajadores fijos discontinuos, deficiencias en materia de seguridad e higiene y desigualdades salariales&rdquo;. Adem&aacute;s, manifiestan su rechazo a la reorganizaci&oacute;n productiva de la mercantil que, seg&uacute;n los portavoces de los trabajadores, &ldquo;est&aacute; repercutiendo negativamente en la plantilla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se trata de una decisi&oacute;n improvisada, sino del &uacute;ltimo recurso tras meses sin ser escuchados&rdquo;, se&ntilde;alan fuentes del comit&eacute; de huelga. &ldquo;Los trabajadores est&aacute;n pidiendo simplemente que se cumpla la ley y que se reconozcan derechos que ya existen sobre el papel&rdquo;, a&ntilde;aden.
    </p><h2 class="article-text">Trabajadores en el limbo tras veinte a&ntilde;os en la empresa</h2><p class="article-text">
        En 2007, Zahra empez&oacute; a trabajar como fija discontinua para Espace Tecno Agr&iacute;cola, S.L. Su tarea, que se desarrollaba en los almacenes de la mercantil, era la de envasar las hortalizas cosechadas en los campos por un salario de 8,40 euros la hora. Cuenta que, hasta 2022, coincidiendo con la reforma laboral que consolid&oacute; el contrato fijo discontinuo como la principal herramienta para cubrir trabajos estacionales e intermitentes, ten&iacute;an trabajo &ldquo;todo el a&ntilde;o, excepto un mes de vacaciones&rdquo;. Sin embargo, todo cambi&oacute; a comienzos de esta d&eacute;cada. La empresa decidi&oacute; que los mismos trabajadores que recolectaban se encargaran tambi&eacute;n de la preparaci&oacute;n, empaque y acondicionamiento de los productos agr&iacute;colas en el propio terreno de cultivo. Eso ocasion&oacute; que el volumen de trabajo descendiera en los almacenes.
    </p><p class="article-text">
        Los afectados, unos 80 trabajadores, han llegado a estar dos a&ntilde;os sin que la empresa haya vuelto a llamarles &mdash;lo que constituye su obligaci&oacute;n en virtud del art&iacute;culo 16 del Estatuto de los Trabajadores&mdash;, un hecho que ha ocasionado que agoten el paro durante este largo periodo de inactividad en el que, por la modalidad de contrataci&oacute;n, tampoco han estado cotizando a la Seguridad Social.
    </p><p class="article-text">
        Ante esta situaci&oacute;n de incertidumbre, la mayor&iacute;a de trabajadores piden que se les finiquite para poder buscar empleo en otro lugar, pero la firma no est&aacute; por la labor, seg&uacute;n han contado a elDiario.es Regi&oacute;n de Murcia. As&iacute; que se encuentran en un limbo laboral y con la presi&oacute;n de haber agotado las prestaciones con las que, durante todo este tiempo, han podido, al menos, mantener a sus familias.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b85ebe6a-e3b3-41c6-8297-76ebd854bf39_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b85ebe6a-e3b3-41c6-8297-76ebd854bf39_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b85ebe6a-e3b3-41c6-8297-76ebd854bf39_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b85ebe6a-e3b3-41c6-8297-76ebd854bf39_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b85ebe6a-e3b3-41c6-8297-76ebd854bf39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b85ebe6a-e3b3-41c6-8297-76ebd854bf39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b85ebe6a-e3b3-41c6-8297-76ebd854bf39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Trabajadoras del sector agrícola durante tareas de envasado. CCOO"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Trabajadoras del sector agrícola durante tareas de envasado. CCOO                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Yusra, envasadora desde el a&ntilde;o 2005, no entiende las excusas de los responsables de la empresa, que aseguran que el problema es que no hay trabajo para los almacenes: &ldquo;S&iacute; que lo hay, pero prefieren que se haga en el campo y ahorrarse el dinero que nos pagaban a nosotros&rdquo;. Para Ahmed es indignante que no se respete &ldquo;la antig&uuml;edad ni la experiencia&rdquo; y denuncia la falta de sensibilidad mostrada por los responsables de recursos humanos en las asambleas que han celebrado. &ldquo;Les da exactamente igual dejarnos en una situaci&oacute;n dram&aacute;tica&rdquo;, se lamenta.
    </p><p class="article-text">
        Esta redacci&oacute;n ha intentado, sin &eacute;xito, recabar la versi&oacute;n de los responsables de <em>Espace Tecno Agr&iacute;cola, S.L.</em>
    </p><h2 class="article-text">Un conflicto que conecta con una realidad extendida</h2><p class="article-text">
        Aunque la huelga responde a una situaci&oacute;n concreta, su trasfondo conecta con una problem&aacute;tica estructural del campo murciano: la precariedad laboral que afecta de manera especial a trabajadores migrantes, muchos de ellos empleados en condiciones de alta temporalidad y escasa protecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, organizaciones sociales recuerdan que la situaci&oacute;n actual guarda claras similitudes con las <a href="https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/huelga-campo-murciano-viernes-precarias-condiciones-laborales-acabo-tiempo-dialogo_1_6473623.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">movilizaciones</a> que sacudieron el sector agr&iacute;cola en 2020, cuando los sindicatos CC.OO, UGT y la Asociaci&oacute;n de Trabajadores Inmigrantes Marroqu&iacute;es (ATIM), denunciaron la explotaci&oacute;n laboral y la discriminaci&oacute;n que sufr&iacute;an los jornaleros inmigrantes.
    </p><h2 class="article-text">Demandas que se repiten</h2><p class="article-text">
        Representantes de ATIM aseguran que muchas de las demandas planteadas entonces siguen plenamente vigentes. &ldquo;Lo que est&aacute; ocurriendo ahora demuestra que los problemas no eran puntuales, sino estructurales&rdquo;, explican desde la asociaci&oacute;n. &ldquo;En 2020 ya advertimos de que, sin cambios profundos en el modelo laboral del campo, los conflictos volver&iacute;an a repetirse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        ATIM denunci&oacute; en aquel momento jornadas extenuantes, incumplimientos contractuales, falta de medidas de seguridad y una desigualdad sistem&aacute;tica entre trabajadores, especialmente en lo relativo a la poblaci&oacute;n migrante.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/42f802dc-cfe0-495f-b430-a6c15f707ef0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/42f802dc-cfe0-495f-b430-a6c15f707ef0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/42f802dc-cfe0-495f-b430-a6c15f707ef0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/42f802dc-cfe0-495f-b430-a6c15f707ef0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/42f802dc-cfe0-495f-b430-a6c15f707ef0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/42f802dc-cfe0-495f-b430-a6c15f707ef0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/42f802dc-cfe0-495f-b430-a6c15f707ef0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La precariedad laboral afecta de manera especial a trabajadores migrantes"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La precariedad laboral afecta de manera especial a trabajadores migrantes                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;El campo murciano se sostiene gracias a personas que muchas veces no tienen voz. Nuestra labor ha sido y sigue siendo amplificar esa voz&rdquo;, subrayan desde la entidad.
    </p><p class="article-text">
        Desde el entorno sindical y asociativo se advierte de que la precariedad sostenida en el campo murciano revela la falta de soluciones duraderas. Por eso, aseguran que &ldquo;cada huelga es una se&ntilde;al de alerta que antes no se ha querido escuchar&rdquo;, apuntan desde ATIM. &ldquo;Mientras no se aborde la precariedad como un problema estructural, el conflicto seguir&aacute; apareciendo en distintas empresas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un nuevo aviso al sector y a las instituciones</h2><p class="article-text">
        La huelga indefinida anunciada por el comit&eacute; de trabajadores de <em>Espace Tecno Agr&iacute;cola, S.L.,</em>&nbsp;ha sido comunicada tanto a la direcci&oacute;n de la empresa como a la Direcci&oacute;n General de Trabajo de la Consejer&iacute;a de Empresa, Empleo y Econom&iacute;a social que dirige la popular Mar&iacute;a Isabel L&oacute;pez Arag&oacute;n, y se suma a la cadena de conflictos que han marcado la &uacute;ltima d&eacute;cada en el campo murciano.
    </p><p class="article-text">
        Desde ATIM insisten en que estas movilizaciones no solo interpelan a las empresas, sino tambi&eacute;n a las administraciones p&uacute;blicas.&ldquo;No hablamos solo de derechos laborales, sino de dignidad, de igualdad y de convivencia&rdquo;, concluyen desde la asociaci&oacute;n. &ldquo;El campo no puede seguir creciendo sobre la precariedad de quienes lo sostienen&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gloria Piñero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/nueva-huelga-campo-murciano-reaviva-debates-pendientes-explotacion-laboral-e-inmigracion_1_12854979.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Dec 2025 09:53:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5dd99faa-756e-4107-ab43-a4d935c5a9b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="346332" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5dd99faa-756e-4107-ab43-a4d935c5a9b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="346332" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una nueva huelga en el campo murciano reaviva los debates pendientes sobre explotación laboral e inmigración]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5dd99faa-756e-4107-ab43-a4d935c5a9b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Torre Pacheco,Migrantes,Huelgas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un mitin desde el altar: los pastores evangélicos ultraconservadores ganan influencia en la Región de Murcia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/mitin-altar-pastores-evangelistas-ultraconservadores-ganan-influencia-region-murcia_1_12838604.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ebdf4a5-8111-4b3e-b8dd-979ab7b1980e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un mitin desde el altar: los pastores evangélicos ultraconservadores ganan influencia en la Región de Murcia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con el derecho de voto reconocido a ciudadanos de países con convenio de reciprocidad, fundamentalmente latinos, este electorado se ha convertido en objeto de deseo de los partidos políticos, pese a la contradicción que supone para algunos casarlo con su agenda antiinmigración</p><p class="subtitle">Viaje al fervor juvenil ultracatólico: redes sociales, 'tradwives' y la nueva ola pop-mística</p></div><p class="article-text">
        En un templo discreto del barrio murciano de El Carmen, un pastor de origen hondure&ntilde;o levanta la voz mientras decenas de fieles cierran los ojos y levantan las manos hacia el cielo. Afuera, la tarde oto&ntilde;al cae sobre una ciudad que, como toda la regi&oacute;n, ha cambiado silenciosamente en la &uacute;ltima d&eacute;cada: hoy, uno de cada cinco habitantes de origen extranjero en la Regi&oacute;n de Murcia procede de Am&eacute;rica Latina, y una parte creciente de ellos se define como evang&eacute;lica. Seg&uacute;n el Registro de entidades religiosas del Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, en esta comunidad aut&oacute;noma ya hay registradas 110 iglesias evang&eacute;licas.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, lo que antes era solo un fen&oacute;meno espiritual, empieza a tener una traducci&oacute;n pol&iacute;tica. Y los partidos lo saben. En Espa&ntilde;a, solo una parte de la poblaci&oacute;n extranjera puede votar en las elecciones municipales. Lo permite la Constituci&oacute;n, pero lo concreta un sistema de convenios de reciprocidad con pa&iacute;ses que garantizan el mismo derecho a los espa&ntilde;oles. En la pr&aacute;ctica, eso incluye a Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Per&uacute;, Trinidad y Tobago y Cabo Verde, adem&aacute;s de los pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea.
    </p><p class="article-text">
        En la Regi&oacute;n de Murcia, el n&uacute;mero de votantes potenciales procedentes de pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina, con derecho a sufragio activo en los comicios locales, supera ya los 30.000. No es un bloque homog&eacute;neo, pero los polit&oacute;logos coinciden: las iglesias evang&eacute;licas, muchas de ellas lideradas por pastores latinoamericanos, no solo son centros religiosos. Tambi&eacute;n son espacios de socializaci&oacute;n y, potencialmente, de movilizaci&oacute;n electoral.
    </p><h2 class="article-text">El laboratorio murciano</h2><p class="article-text">
        Murcia se ha convertido en un laboratorio pol&iacute;tico del voto evang&eacute;lico. En localidades como Alcantarilla, Torre Pacheco o Los Alc&aacute;zares, los templos pentecostales florecen en antiguas naves industriales o bajos comerciales. En solo una d&eacute;cada, el municipio de Lorca ha pasado de albergar tres iglesias evang&eacute;licas a once.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ee23d48b-88b9-445b-b1b0-14d012d17c49_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ee23d48b-88b9-445b-b1b0-14d012d17c49_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ee23d48b-88b9-445b-b1b0-14d012d17c49_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ee23d48b-88b9-445b-b1b0-14d012d17c49_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ee23d48b-88b9-445b-b1b0-14d012d17c49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ee23d48b-88b9-445b-b1b0-14d012d17c49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ee23d48b-88b9-445b-b1b0-14d012d17c49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fieles del Movimiento Carismático, ligado a la iglesia neopentecostal, durante una de sus celebraciones. ÁNGEL CANTERO"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fieles del Movimiento Carismático, ligado a la iglesia neopentecostal, durante una de sus celebraciones. ÁNGEL CANTERO                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Muchos fieles trabajan en la agricultura o el servicio dom&eacute;stico, y encuentran en su iglesia cobijo frente a la exclusi&oacute;n, la soledad o la precariedad. Pero ese refugio tambi&eacute;n articula discursos morales y pol&iacute;ticos que conectan con las agendas conservadoras. Los sermones sobre la familia tradicional, el rechazo al aborto o la cr&iacute;tica a la &ldquo;ideolog&iacute;a de g&eacute;nero&rdquo; encajan perfectamente con la narrativa de ciertas formaciones pol&iacute;ticas espa&ntilde;olas.
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; aparece la paradoja: partidos que se definen como antiinmigraci&oacute;n cortejan discretamente a las comunidades evang&eacute;licas, formadas mayoritariamente por personas de origen extranjero. El voto evang&eacute;lico no se explica solo por afinidades ideol&oacute;gicas, sino por su estructura organizativa. Cada congregaci&oacute;n, a menudo independiente, cuenta con un liderazgo fuerte y una notable capacidad para difundir mensajes entre sus miembros. No se trata de directrices expl&iacute;citas, pero s&iacute; de influencias informales, m&aacute;s o menos sutiles, que pueden orientar comportamientos pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        La Regi&oacute;n de Murcia, por su composici&oacute;n demogr&aacute;fica y su peso agr&iacute;cola, es un terreno f&eacute;rtil para el proselitismo religioso con tintes pol&iacute;ticos, tal y como advirti&oacute; hace a&ntilde;os el polit&oacute;logo Francisco Javier L&oacute;pez Carvajal.
    </p><h2 class="article-text">Andaluc&iacute;a y Madrid: las otras capitales del fervor</h2><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por ello, el presidente de la Regi&oacute;n de Murcia, Fernando L&oacute;pez Miras, cultiva desde hace a&ntilde;os una &ldquo;relaci&oacute;n personal&rdquo; con el presidente del Consejo Evang&eacute;lico de Murcia, &Aacute;ngel Zapata, con quien se ha reunido en varias ocasiones y ha formalizado un acuerdo que ha permitido que en Murcia se imparta la ense&ntilde;anza religiosa evang&eacute;lica en los colegios.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f79b324-85a4-47fe-a6ec-e041b16029a4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f79b324-85a4-47fe-a6ec-e041b16029a4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f79b324-85a4-47fe-a6ec-e041b16029a4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f79b324-85a4-47fe-a6ec-e041b16029a4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f79b324-85a4-47fe-a6ec-e041b16029a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f79b324-85a4-47fe-a6ec-e041b16029a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9f79b324-85a4-47fe-a6ec-e041b16029a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El presidente de la Comunidad, Fernando López Miras, reunido con el presidente del Consejo Evangélico de la Región de Murcia, Ángel Zapata. CARM"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El presidente de la Comunidad, Fernando López Miras, reunido con el presidente del Consejo Evangélico de la Región de Murcia, Ángel Zapata. CARM                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El presidente murciano no oculta su simpat&iacute;a por este colectivo, del que ha llegado a decir que &ldquo;si hubiera m&aacute;s evang&eacute;licos, Murcia ser&iacute;a mejor&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        L&oacute;pez Miras no est&aacute; solo. En Andaluc&iacute;a, especialmente en Almer&iacute;a y Sevilla, tanto el Partido Popular como Vox han participado en actos con asociaciones de pastores evang&eacute;licos, conscientes del peso creciente de este electorado en barrios obreros.
    </p><p class="article-text">
        En Madrid, durante la precampa&ntilde;a de las municipales de 2023, el Partido Popular dedic&oacute; semanas a visitar iglesias evang&eacute;licas. En un acto organizado dos meses antes de las elecciones bajo el lema 'Europa es Hispania', Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, Isabel D&iacute;az Ayuso y Jos&eacute; Luis Mart&iacute;nez-Almeida &mdash;junto a otros dirigentes &lsquo;populares&rsquo;&mdash; fueron bendecidos por la predicadora evang&eacute;lica Yadira Maestre, que se autodenomina 'ap&oacute;stol' y es la fundadora del centro 'Cristo Viene', implantada en un barrio obrero del madrile&ntilde;o distrito de Usera.
    </p><h2 class="article-text">La reacci&oacute;n de la Iglesia Cat&oacute;lica</h2><p class="article-text">
        Frente al laicismo institucional y la desafecci&oacute;n de muchos cat&oacute;licos, el evangelismo se presenta como un movimiento vitalista, orgulloso de su fe y con vocaci&oacute;n p&uacute;blica. 
    </p><p class="article-text">
        La jerarqu&iacute;a cat&oacute;lica observa el fen&oacute;meno con creciente inquietud. Aunque oficialmente se reconoce la libertad religiosa y la cooperaci&oacute;n con otras confesiones &mdash;el propio Estado espa&ntilde;ol firm&oacute; en 1992 un Acuerdo de Cooperaci&oacute;n con la Federaci&oacute;n de Entidades Religiosas Evang&eacute;licas de Espa&ntilde;a (FEREDE)&mdash;, en privado algunos representantes de la Iglesia Cat&oacute;lica reconocen sentirse amenazados por la p&eacute;rdida de fieles, especialmente entre migrantes latinoamericanos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El evangelismo avanza donde la Iglesia Cat&oacute;lica se ha retirado&rdquo;, admite un sacerdote lorquino que pide mantenerse en el anonimato. &ldquo;Quiz&aacute; no supimos conectar ni acompa&ntilde;ar espiritualmente a esa parte de la poblaci&oacute;n, y ahora son otros quienes lo hacen, con un mensaje m&aacute;s simple y emocional&rdquo;, reconoce.
    </p><p class="article-text">
        Para Carlos Malamud, catedr&aacute;tico de Historia de Am&eacute;rica en la Universidad Nacional de Educaci&oacute;n a Distancia (UNED), el sentido de pertenencia explica buena parte del &eacute;xito del evangelismo entre la di&aacute;spora latina. Frente a una Iglesia Cat&oacute;lica percibida como jer&aacute;rquica y distante, las comunidades evang&eacute;licas ofrecen proximidad y participaci&oacute;n. Y tambi&eacute;n &ldquo;proveen&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Yoselyn, una vecina de Lorca de 48 a&ntilde;os y origen ecuatoriano, explica que en su iglesia pentecostal &ldquo;el pastor nos ayuda a encontrar trabajo, a arreglar papeles. Gracias a &eacute;l y a su esposa, no nos sentimos solos&rdquo;. Y es que los pastores, pero tambi&eacute;n sus familias, son una parte m&aacute;s de esas redes sociales, en las que est&aacute;n perfectamente integrados. Por el contrario, el obligado celibato de los sacerdotes cat&oacute;licos limita su capacidad de influencia y les aleja de su comunidad.
    </p><h2 class="article-text">Un nuevo <em>lobby</em> pol&iacute;tico</h2><p class="article-text">
        Desde el Vaticano, el desaparecido Papa Francisco advirti&oacute; hace a&ntilde;os sobre el riesgo inherente a los &ldquo;sectarismos religiosos&rdquo; que sustituyen la fe por ideolog&iacute;a. Sus palabras no consiguieron frenar la expansi&oacute;n de este fen&oacute;meno. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy, en Brasil, la &ldquo;bancada evang&eacute;lica&rdquo; cuenta con m&aacute;s de un centenar de diputados que, en 2019, auparon al l&iacute;der ultraderechista Jair Bolsonaro a la presidencia de la rep&uacute;blica; en Colombia, pastores evang&eacute;licos fueron clave en el rechazo al acuerdo de paz en 2016 bajo el discurso de que &ldquo;Jesucristo es el &uacute;nico que puede traer la paz que tanto anhelamos&rdquo;; y en Argentina, Milei ha integrado pastores en su c&iacute;rculo de confianza, les ha eximido del cumplimiento de tr&aacute;mites legales y les ha hecho beneficiarios de rezagos aduaneros (donaciones de bienes decomisados por la Aduana). Su desembarco en la Casa Rosada no puede entenderse sin el gui&ntilde;o a los sectores cristianos conservadores.
    </p><p class="article-text">
        La alianza entre neoliberalismo econ&oacute;mico y conservadurismo moral ha demostrado ser pol&iacute;ticamente rentable. En ese marco, los evang&eacute;licos ofrecen una base disciplinada, movilizada y agradecida por la visibilidad que hist&oacute;ricamente les hab&iacute;a negado el sistema pol&iacute;tico tradicional. Aunque formalmente aconfesional, Espa&ntilde;a no es impermeable a esa tendencia.
    </p><h2 class="article-text">La paradoja del voto inmigrante conservador</h2><p class="article-text">
        El auge del voto evang&eacute;lico plantea una contradicci&oacute;n llamativa: inmigrantes que apoyan a partidos que, en teor&iacute;a, se oponen a la inmigraci&oacute;n y les se&ntilde;ala como culpables de los grandes males que azotan al pa&iacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9569bda6-5c71-4c55-8f17-3d438f6e398c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9569bda6-5c71-4c55-8f17-3d438f6e398c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9569bda6-5c71-4c55-8f17-3d438f6e398c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9569bda6-5c71-4c55-8f17-3d438f6e398c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9569bda6-5c71-4c55-8f17-3d438f6e398c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9569bda6-5c71-4c55-8f17-3d438f6e398c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9569bda6-5c71-4c55-8f17-3d438f6e398c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Feijóo y Ayuso en el acto &#039;Europa es hispana&#039; donde intervino la pastora Yadira Maestre. JUAN CARLOS HIDALGO"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Feijóo y Ayuso en el acto &#039;Europa es hispana&#039; donde intervino la pastora Yadira Maestre. JUAN CARLOS HIDALGO                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pero la paradoja tiene explicaci&oacute;n. &ldquo;No se ven a s&iacute; mismos como inmigrantes, sino como trabajadores honrados y creyentes que aportan al pa&iacute;s. Y tambi&eacute;n rechazan al inmigrante 'que no se integra', igual que lo hace el discurso conservador&rdquo;, apunta Evelyn, estudiante de Sociolog&iacute;a en Murcia y nacida en Venezuela.
    </p><p class="article-text">
        Una identificaci&oacute;n moral, m&aacute;s que &eacute;tnica, que permite a los partidos de derecha incorporar a segmentos de poblaci&oacute;n extranjera sin modificar su narrativa general y a los inmigrantes votar a pol&iacute;ticos abiertamente racistas y xen&oacute;fobos.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Un bloque pol&iacute;tico emergente?</h2><p class="article-text">
        Por ahora, el voto evang&eacute;lico no constituye un bloque uniforme ni en la Regi&oacute;n de Murcia ni en Espa&ntilde;a. No existe un partido confesional ni una federaci&oacute;n pol&iacute;tica unificada. Pero su influencia s&iacute; se deja sentir en la agenda p&uacute;blica: aborto, educaci&oacute;n sexual, matrimonio igualitario o derechos LGTBI vuelven al debate con un lenguaje cercano al de las iglesias pentecostales latinoamericanas.
    </p><p class="article-text">
        Y Murcia, por su densidad evang&eacute;lica y su estructura econ&oacute;mica, podr&iacute;a convertirse en el epicentro de un nuevo actor pol&iacute;tico-religioso. En municipios donde los m&aacute;rgenes electorales son estrechos, unos cientos de votos organizados pueden inclinar la balanza.
    </p><p class="article-text">
        De momento, ya existe un precedente, el de Franklin Lenin, el primer aspirante latino a una alcald&iacute;a murciana, la de Lorca, en las elecciones municipales de 2023. Lo hizo al frente del partido Valores, de corte &ldquo;humanista-cristiano&rdquo; e integrado por numerosos exmilitantes de Vox. No obtuvo representaci&oacute;n en el Pleno municipal.
    </p><h2 class="article-text">Fe, identidad y poder</h2><p class="article-text">
        El avance del evangelismo pol&iacute;tico interpela a la izquierda espa&ntilde;ola que, tradicionalmente, ha ignorado o desde&ntilde;ado las expresiones religiosas populares. &ldquo;Si no se entiende la fe como una dimensi&oacute;n cultural leg&iacute;tima, se deja libre un espacio que la derecha sabe aprovechar&rdquo;, advierte un exalcalde socialista de un municipio murciano.
    </p><p class="article-text">
        En la Regi&oacute;n de Murcia el fen&oacute;meno se encuentra todav&iacute;a en una fase inicial, pero su tendencia es clara: m&aacute;s templos, m&aacute;s redes, m&aacute;s visibilidad p&uacute;blica, m&aacute;s poder electoral. Y hay un n&uacute;mero creciente de fieles que, en mayo de 2027, acudir&aacute;n a las urnas convencidos de que su voto no solo servir&aacute; para elegir un alcalde o una alcaldesa, sino para defender unas creencias, un modo de vida.
    </p><p class="article-text">
        Y en esa frontera difusa entre la fe y la pol&iacute;tica, la Regi&oacute;n de Murcia se convierte en el espejo de un pa&iacute;s que empieza a descubrir la influencia del voto evang&eacute;lico.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, desde el Consejo Evang&eacute;lico de la Regi&oacute;n de Murcia (CEMU), que agrupa a un buen n&uacute;mero de las iglesias evang&eacute;licas de la Regi&oacute;n, no consideran que las ideas ultraconservadoras sean representativas de &ldquo;la generalidad del movimiento evang&eacute;lico espa&ntilde;ol ni del evangelio murciano&rdquo;. La posici&oacute;n institucional del CEMU es &ldquo;clara&rdquo;: &ldquo;no mezclar la vida eclesial con la pol&iacute;tica partidista &mdash;y, en particular, no hacerlo desde el p&uacute;lpito&mdash;, respetando en todo caso la libertad de conciencia de cada miembro, as&iacute; como su opini&oacute;n personal, su intenci&oacute;n de voto o su eventual participaci&oacute;n pol&iacute;tica a t&iacute;tulo individual&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gloria Piñero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/mitin-altar-pastores-evangelistas-ultraconservadores-ganan-influencia-region-murcia_1_12838604.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Dec 2025 20:54:48 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7ebdf4a5-8111-4b3e-b8dd-979ab7b1980e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="848800" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7ebdf4a5-8111-4b3e-b8dd-979ab7b1980e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="848800" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un mitin desde el altar: los pastores evangélicos ultraconservadores ganan influencia en la Región de Murcia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7ebdf4a5-8111-4b3e-b8dd-979ab7b1980e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Religión,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Viaje al fervor juvenil ultracatólico: redes sociales, 'tradwives' y la nueva ola pop-mística]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/viaje-fervor-juvenil-ultracatolico-redes-sociales-tradwives-nueva-ola-pop-mistica_1_12806070.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c86ec198-087c-4bf0-bdfa-a97ce63d31d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Viaje al fervor juvenil ultracatólico: redes sociales, &#039;tradwives&#039; y la nueva ola pop-mística"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Movimientos como AUTE, que cuestionan los avances sociales conquistados por el feminismo o por los movimientos LGTBIQ+, penetran poco a poco en una juventud española sumida en la incertidumbre sobre su futuro
</p><p class="subtitle">De la 'manosfera' a las 'tradwifes': cómo el contenido ultraconservador se ha convertido en negocio</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os, Espa&ntilde;a ha visto c&oacute;mo los movimientos juveniles ultracat&oacute;licos crecen en n&uacute;mero, visibilidad e influencia digital. La proliferaci&oacute;n de grupos como AUTE, fundado en 2021 por el <em>influencer</em>&nbsp;cat&oacute;lico Quique Mira, coincide con la expansi&oacute;n de tendencias conservadoras globales en redes sociales: desde el ideal de la <em>tradwife </em>(&ldquo;esposa tradicional&rdquo;), promocionado por j&oacute;venes estrellas de Instagram, hasta la est&eacute;tica del &ldquo;catolicismo aspiracional&rdquo;, donde crucifijos, escapularios y velas votivas encendidas como promesas conviven con <em>reels </em>de TikTok perfectamente editados.
    </p><p class="article-text">
        Una mezcla entre espiritualidad y un conservadurismo militante y reivindicativo, que ha encontrado un inesperado &mdash;y posiblemente malinterpretado&mdash; impulso con el lanzamiento de <em>LUX</em>, el &uacute;ltimo y exitoso proyecto art&iacute;stico de Rosal&iacute;a, que ha reabierto el debate cultural en torno a una religiosidad que funde el pop con la iconograf&iacute;a cat&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        No en vano, algunos sectores de la Iglesia han celebrado el lenguaje m&iacute;stico de la cantante catalana, mientras j&oacute;venes ultracat&oacute;licos aprovechan su impacto para reforzar el papel de la religi&oacute;n y, de paso, reclamar una vuelta a modelos de feminidad &ldquo;cl&aacute;sicos&rdquo; que, seg&uacute;n diversos colectivos feministas, suponen un retroceso en la lucha por la igualdad.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Vuelta al conservadurismo</strong></h2><p class="article-text">
        Elena (nombre cambiado), una murciana de 24 a&ntilde;os educada en el catolicismo, que dej&oacute; su ciudad natal para instalarse en Sevilla tras casarse con Paco (nombre ficticio), de su misma edad, es una de esas j&oacute;venes que defiende que mujeres y hombres &ldquo;no somos iguales&rdquo;. No se refiere a una cuesti&oacute;n biol&oacute;gica; habla desde un punto de vista antropol&oacute;gico y teol&oacute;gico. Este tipo de mensajes se apoyan en las catequesis de Juan Pablo II y, sobre todo, en su carta apost&oacute;lica <em>Mulieris Dignitatem </em>que versa sobre la dignidad y la vocaci&oacute;n de la mujer.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n esta visi&oacute;n, la mujer y el var&oacute;n son iguales en derechos, pero &ldquo;diferentes y complementarios en su ser y en su misi&oacute;n&rdquo;. Y la de las mujeres, seg&uacute;n las tesis de Karol Wojty&#322;a, a quienes atribuye una &ldquo;especial sensibilidad para el amor, el cuidado y el servicio&rdquo;, se expresa &ldquo;de modo eminente en la maternidad&rdquo;. Una idea que Elena abraza desde el convencimiento de que &ldquo;el regalo m&aacute;s grande es dar vida&rdquo; y que le lleva a no comprender que haya mujeres que &ldquo;trabajan y congelan &oacute;vulos para tener hijos a los 40&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su marido, que pide estar presente en la entrevista, se hace enseguida con el protagonismo en la conversaci&oacute;n. &ldquo;Vivimos en la sociedad del no parar, de la sobreestimulaci&oacute;n, de no pensar mucho ni dedicar tiempo para hacernos preguntas sobre la vida&hellip;&rdquo;, explica. Y culpa a las ideolog&iacute;as modernas de &ldquo;enga&ntilde;ar&rdquo; a las personas: &ldquo;Te dicen que puedes ser lo que quieras y alcanzar la felicidad por ti mismo, pero al final te das cuenta de que este ritmo de vida no nos hace felices y tampoco ofrece respuestas&rdquo;, argumenta. &ldquo;Por eso, nosotros decidimos parar y ver qu&eacute; nos dec&iacute;a el coraz&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ambos aseguran que encontraron el camino, &ldquo;que es el Se&ntilde;or&rdquo;, y despu&eacute;s decidieron hacerse voluntarios en AUTE, que definen como &ldquo;un puente entre los j&oacute;venes y la iglesia&rdquo;; un &ldquo;apostolado&rdquo; desde el que poder &ldquo;vivir la fe con nuestro grupo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero, en el modo en que se organiza este movimiento surgen las primeras grandes incongruencias. Como el uso del marketing &ldquo;adaptado a la iglesia&rdquo;, que despliegan en redes sociales como Instagram o TikTok, cuyas din&aacute;micas, inequ&iacute;vocamente mundanas, no son precisamente proclives a la introspecci&oacute;n, la reflexi&oacute;n sosegada, el cultivo del esp&iacute;ritu o el desarrollo del pensamiento cr&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n utilizan una aplicaci&oacute;n m&oacute;vil llamada WayUpp &mdash;&ldquo;encontrar un sitio en la casa de Dios ser&aacute; m&aacute;s f&aacute;cil que nunca&rdquo;, es su reclamo publicitario&mdash; para informarse sobre diferentes movimientos religiosos (Hakuna, Opus Dei, Comuni&oacute;n y Liberaci&oacute;n&hellip;), retiros espirituales (Effet&aacute;, Bartimeo, Seminario de Vida en el Esp&iacute;ritu...) y parroquias con &ldquo;vida joven&rdquo; en todas las ciudades de Espa&ntilde;a. Adem&aacute;s, la organizaci&oacute;n les ofrece &ldquo;formaci&oacute;n mensual&rdquo; a los voluntarios, y dispone de una escuela de liderazgo, 'Kaleo', cuyo objetivo es &ldquo;un evento cat&oacute;lico que pretende despertar el llamado en los j&oacute;venes a ser ap&oacute;stoles&rdquo;. Desde ah&iacute;, realizan actividades de <em>team building</em>&nbsp;&mdash;una t&eacute;cnica de construcci&oacute;n de equipos que utilizan muchas empresas&mdash; y, por supuesto, promueve el voluntariado como cuerpo de combate frente a lo que consideran &ldquo;un constante bombardeo de im&aacute;genes vac&iacute;as que, en definitiva, hacen mella en nuestras almas&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/90280f1f-dff8-4cd0-8ae9-73c41007ae9f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/90280f1f-dff8-4cd0-8ae9-73c41007ae9f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/90280f1f-dff8-4cd0-8ae9-73c41007ae9f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/90280f1f-dff8-4cd0-8ae9-73c41007ae9f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/90280f1f-dff8-4cd0-8ae9-73c41007ae9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/90280f1f-dff8-4cd0-8ae9-73c41007ae9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/90280f1f-dff8-4cd0-8ae9-73c41007ae9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="“Kaleo” es una escuela de liderazgo cuyo objetivo es “levantar líderes fuertes y sanos, que estén listos para construir el reino de Dios”. CEDIDA"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                “Kaleo” es una escuela de liderazgo cuyo objetivo es “levantar líderes fuertes y sanos, que estén listos para construir el reino de Dios”. CEDIDA                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>AUTE: evangelizaci&oacute;n 2.0 y est&eacute;tica digital</strong></h2><p class="article-text">
        Alentado por j&oacute;venes que quer&iacute;an comunicar la fe con un &ldquo;lenguaje actual&rdquo;, AUTE naci&oacute; en plena postpandemia, en un momento de gran inseguridad vital para la poblaci&oacute;n adolescente, que, seg&uacute;n Jos&eacute; Antonio Luengo, decano y presidente del Colegio Oficial de la Psicolog&iacute;a de Madrid, se mostr&oacute; &ldquo;altamente vulnerable&rdquo; a los estragos psicol&oacute;gicos de la crisis del COVID-19, incluido el confinamiento.
    </p><p class="article-text">
        Sus miembros suelen describir el proyecto como un espacio de evangelizaci&oacute;n multimedia que lo mismo recurre a v&iacute;deos verticales que a retos, testimonios, eventos o m&uacute;sica. La estrategia funciona: una est&eacute;tica pulida y un mensaje que combina espiritualidad con un discurso moral claro sobre sexualidad, familia y roles de g&eacute;nero, que ha conseguido decenas de miles de seguidores en apenas cuatro a&ntilde;os.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4bfd56c3-b1dc-4b4f-b3be-d83d0ec7412f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4bfd56c3-b1dc-4b4f-b3be-d83d0ec7412f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4bfd56c3-b1dc-4b4f-b3be-d83d0ec7412f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4bfd56c3-b1dc-4b4f-b3be-d83d0ec7412f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4bfd56c3-b1dc-4b4f-b3be-d83d0ec7412f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4bfd56c3-b1dc-4b4f-b3be-d83d0ec7412f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4bfd56c3-b1dc-4b4f-b3be-d83d0ec7412f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Asistencia a una misa por parte de miembros de un grupo de jóvenes cristianos en España. CEDIDA"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Asistencia a una misa por parte de miembros de un grupo de jóvenes cristianos en España. CEDIDA                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En el canal oficial de la asociaci&oacute;n se multiplican los v&iacute;deos que presentan la vida cat&oacute;lica como un camino de autenticidad en contraste con &ldquo;la confusi&oacute;n del mundo moderno&rdquo;. La narrativa resulta atractiva para algunos adolescentes y j&oacute;venes que buscan certezas en un entorno inestable. Sin embargo, cr&iacute;ticos y analistas subrayan que ese mensaje espiritual viene acompa&ntilde;ado de posturas ultraconservadoras sobre la mujer, el matrimonio o el aborto, que &mdash;aunque no siempre enunciadas expl&iacute;citamente&mdash; se despliegan en la selecci&oacute;n de contenidos y en los &ldquo;testimonios de conversi&oacute;n&rdquo; y entrevistas a invitados m&aacute;s virales.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Vidas &ldquo;bonitas, ordenadas, con sentido&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Javier, de 19 a&ntilde;os, estudiante de ingenier&iacute;a y miembro de AUTE, asegura que la asociaci&oacute;n le permiti&oacute; &ldquo;ordenar ideas&rdquo; en un momento de crisis personal. &ldquo;Yo ven&iacute;a de un ambiente donde todo era relativismo. Me agobiaba no saber qui&eacute;n era o qu&eacute; quer&iacute;a. En AUTE encontr&eacute; gente joven que hablaba, sin miedo, de valores firmes. Por primera vez sent&iacute; que hab&iacute;a un proyecto de vida claro, que no estaba solo. Y s&iacute;, defendemos que el matrimonio y la familia tradicional funcionan. No entiendo por qu&eacute; eso molesta tanto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Javier, la gran fortaleza de AUTE es su capacidad de &ldquo;usar TikTok mejor que los propios <em>influencers</em>&nbsp;profesionales&rdquo;. Y no duda en se&ntilde;alar que parte del atractivo radica en mostrar &ldquo;vidas bonitas, ordenadas, con sentido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute;, los algoritmos de TikTok, Instagram y YouTube han jugado un papel crucial en la expansi&oacute;n de estos movimientos. Por ejemplo, desde 2022, el contenido etiquetado como <em>#tradwife</em>&nbsp;se ha multiplicado en espa&ntilde;ol: mujeres j&oacute;venes &mdash;como Elena&mdash; hablando de renunciar a la ambici&oacute;n laboral para dedicarse al hogar, tutoriales de &ldquo;c&oacute;mo vestirse de forma recatada&rdquo; y v&iacute;deos que presentan el matrimonio cat&oacute;lico como la v&iacute;a hacia la plenitud femenina.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/055872e3-d874-463a-a7d7-81fa1aa9139b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/055872e3-d874-463a-a7d7-81fa1aa9139b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/055872e3-d874-463a-a7d7-81fa1aa9139b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/055872e3-d874-463a-a7d7-81fa1aa9139b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/055872e3-d874-463a-a7d7-81fa1aa9139b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/055872e3-d874-463a-a7d7-81fa1aa9139b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/055872e3-d874-463a-a7d7-81fa1aa9139b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ama de casa joven en la cocina. ARCHIVO (Imagen libre)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ama de casa joven en la cocina. ARCHIVO (Imagen libre)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Aunque muchas de estas creadoras se consideran simplemente &ldquo;contraculturales&rdquo;, expertas en igualdad de g&eacute;nero alertan de que el fen&oacute;meno est&aacute; siendo instrumentalizado por grupos ultraconservadores para reforzar discursos que cuestionan avances conquistados por el feminismo, como la autonom&iacute;a econ&oacute;mica, el acceso a la educaci&oacute;n sexual o los derechos reproductivos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Mi mejor amiga descubri&oacute; el movimiento </strong><em><strong>tradwife</strong></em><strong>&nbsp;en Instagram. Eso lo cambi&oacute; todo&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Irene, de 22 a&ntilde;os, explica c&oacute;mo estos contenidos han influido poderosamente en sus relaciones personales: &ldquo;Mi mejor amiga empez&oacute; a ver v&iacute;deos de chicas s&uacute;per monas, todo blanco y beige, hablando de limpiar por amor a Dios y de que la verdadera libertad es obedecer. Al principio me hac&iacute;a gracia, pero luego dej&oacute; la universidad y empez&oacute; a vivir a la sombra de su &lsquo;prometido&rsquo;. A veces temo que haya cambiado su libertad por no se sabe muy bien qu&eacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para esta joven, que reconoce abiertamente que no es creyente, estos discursos funcionan ante personas especialmente sensibles que tienen &ldquo;la sensaci&oacute;n de que el mundo est&aacute; demasiado loco y que ser tradicional es volver a lo seguro&rdquo;. Lo que le preocupa ahora es la presi&oacute;n que siente su amiga por &ldquo;ser pura, perfecta y sumisa&rdquo;, algo que ella observa &ldquo;cada vez m&aacute;s habitual en redes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Organizaciones feministas consultadas por<a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;</a><a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>&nbsp;Regi&oacute;n de Murcia alertan de que la presi&oacute;n social ejercida por estos contenidos puede afectar a chicas muy j&oacute;venes, especialmente si carecen de referentes alternativos o si viven en entornos donde el discurso religioso es el dominante.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los l&iacute;mites de la fe convertida en militancia</strong></h2><p class="article-text">
        Aunque el auge de estos movimientos es innegable, tambi&eacute;n se observan tensiones internas. No todos los j&oacute;venes cat&oacute;licos se sienten representados por los discursos m&aacute;s radicalizados. Muchos valoran la espiritualidad, pero rechazan la carga moralizante o el activismo contra derechos consolidados como el matrimonio igualitario o el aborto.
    </p><p class="article-text">
        Es el caso de Luis [nombre ficticio], de 20 a&ntilde;os, que pide mantener el anonimato, y que estuvo pr&oacute;ximo a AUTE durante casi un a&ntilde;o: &ldquo;Me gustaba la m&uacute;sica, los encuentros, las charlas&hellip; Pero cuando cont&eacute; que era gay, todo cambi&oacute;. No me insultaron, pero me empezaron a tratar como a alguien que necesitaba ser corregido. Cada conversaci&oacute;n era sobre castidad, sacrificio y la renuncia a mi identidad. Me fui porque ser yo mismo me convert&iacute;a en &lsquo;problema&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Luis explica que, tras su salida, recibi&oacute; mensajes privados de otros chicos que sent&iacute;an lo mismo. &ldquo;Hay mucha gente atrapada entre la fe y el miedo. Y eso no lo cuentan en los v&iacute;deos&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        Su experiencia se reafirma en las palabras expresadas por Paco, el marido de Elena, que manifiesta una posici&oacute;n muy marcada ante las relaciones afectivas entre personas del mismo sexo. &ldquo;Nosotros defendemos un amor concreto, que es el que nos ha revelado Jesucristo en los Evangelios&rdquo;. Y sentencia: &ldquo;Dios no bendice todos los amores&rdquo;. Para &eacute;l, el que surge de la infidelidad o el que implica sexo antes del matrimonio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/32207cb3-f994-4d10-ba47-22d115208e7f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/32207cb3-f994-4d10-ba47-22d115208e7f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/32207cb3-f994-4d10-ba47-22d115208e7f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/32207cb3-f994-4d10-ba47-22d115208e7f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/32207cb3-f994-4d10-ba47-22d115208e7f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/32207cb3-f994-4d10-ba47-22d115208e7f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/32207cb3-f994-4d10-ba47-22d115208e7f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Jóvenes en un encuentro con motivo religioso en la Región de Murcia. CEDIDA"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Jóvenes en un encuentro con motivo religioso en la Región de Murcia. CEDIDA                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Otra joven que tambi&eacute;n decidi&oacute; distanciarse de AUTE despu&eacute;s de participar en varios encuentros de evangelizaci&oacute;n es Ana, de 23 a&ntilde;os. &ldquo;Yo soy creyente, pero tengo una visi&oacute;n distinta. Me impact&oacute; escuchar a chicas muy j&oacute;venes decir que el aborto es siempre asesinato, incluso en casos de violaci&oacute;n o de peligro para la vida de la madre. Cuando pregunt&eacute; si hab&iacute;a excepciones, me dijeron que no, que Dios nunca quiere el mal. Ah&iacute; entend&iacute; que ese espacio no era seguro para m&iacute;&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Ana, estudiante de Filolog&iacute;a en Granada, asegura que muchas j&oacute;venes se sienten atra&iacute;das primero por la est&eacute;tica, &ldquo;limpia, ordenada, casi aspiracional&rdquo;, pero descubren m&aacute;s tarde un trasfondo que no encaja con su visi&oacute;n de la igualdad. &ldquo;Te venden pureza espiritual, pero lo que hay detr&aacute;s es puro control: de c&oacute;mo vistes, de con qui&eacute;n sales, de lo que haces con tu cuerpo. Y eso choca con los derechos por los que mujeres como mi madre han luchado tanto&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Retroceso o b&uacute;squeda de sentido?</strong></h2><p class="article-text">
        El impacto del auge ultracat&oacute;lico juvenil y del ideal <em>tradwife</em>&nbsp;plantea un debate complejo. Para muchos j&oacute;venes, se trata de un refugio espiritual en tiempos de incertidumbre, crisis y conflicto. Para organizaciones feministas y colectivos LGTBIQ+, representa un riesgo real: el renacimiento de discursos que promueven modelos de sumisi&oacute;n femenina, familia jer&aacute;rquica y rechazo a la diversidad.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis pol&iacute;tico coincide en que estos fen&oacute;menos no son aislados: est&aacute;n conectados con un auge internacional de movimientos conservadores digitales, presentes desde Estados Unidos hasta Am&eacute;rica Latina. Y Espa&ntilde;a, con una tradici&oacute;n cat&oacute;lica arraigada, ofrece un terreno especialmente f&eacute;rtil para que estas narrativas encuentren eco.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b09bb038-a79d-447a-b551-8b6e5997aa2c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b09bb038-a79d-447a-b551-8b6e5997aa2c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b09bb038-a79d-447a-b551-8b6e5997aa2c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b09bb038-a79d-447a-b551-8b6e5997aa2c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b09bb038-a79d-447a-b551-8b6e5997aa2c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b09bb038-a79d-447a-b551-8b6e5997aa2c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b09bb038-a79d-447a-b551-8b6e5997aa2c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Jóvenes cristianos reunidos en Lorca, Región de Murcia. CEDIDA"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Jóvenes cristianos reunidos en Lorca, Región de Murcia. CEDIDA                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La clave, seg&uacute;n los expertos, no es solo el mensaje, sino el medio. Las redes permiten que un discurso minoritario &mdash;tal y como <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/giro-catolico-profetizado-obispos-efecto-rosalia-desinfla-datos_1_12803763.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">public&oacute; </a>recientemente este medio, los datos sostienen que seis de cada diez j&oacute;venes se declaran &ldquo;sin religi&oacute;n&rdquo; y que la vuelta a la espiritualidad tiene m&aacute;s adeptos en el yoga o la meditaci&oacute;n que en las iglesias&mdash; parezca mayoritario gracias al efecto de la viralidad. Los formatos breves favorecen simplificaciones: v&iacute;deos de 15 segundos donde una joven con est&eacute;tica angelical afirma que &ldquo;la verdadera libertad consiste en obedecer a Dios&rdquo;, o un chico hablando de &ldquo;c&oacute;mo la castidad salv&oacute; su vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estos contenidos comparten est&eacute;tica, banda sonora y narrativa emocional. En un entorno saturado de mensajes, lo que triunfa es lo que emociona; y estos movimientos lo saben.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El peligro de la espiritualidad como herramienta para limitar derechos</strong></h2><p class="article-text">
        Llegados a este punto, la pregunta capital es c&oacute;mo este auge afectar&aacute; a la lucha por la igualdad de derechos en Espa&ntilde;a. Porque no se trata de un movimiento masivo, pero s&iacute; influyente. Y, al circular entre adolescentes y j&oacute;venes, sus mensajes pueden crear una percepci&oacute;n distorsionada de lo que significa &ldquo;ser mujer&rdquo; o &ldquo;formar una familia&rdquo;, presentando la sumisi&oacute;n como una forma de plenitud, la renuncia profesional como una vocaci&oacute;n divina o la homosexualidad nuevamente como un pecado.
    </p><p class="article-text">
        El reto, coinciden especialistas, no es negar la espiritualidad, sino garantizar que no se utilice como herramienta para limitar derechos ya reconocidos. Espa&ntilde;a ha demostrado en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas que es posible combinar la libertad religiosa con el avance feminista. Lo que est&aacute; en juego ahora es evitar que el creciente poder narrativo de las redes sociales incline la balanza hacia modelos de desigualdad revestidos de est&eacute;tica devocional.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, los j&oacute;venes siguen buscando respuestas a una realidad marcada por la precariedad laboral o la dificultad para acceder a la vivienda y la emancipaci&oacute;n. Algunos las encuentran en la firmeza moral de movimientos como AUTE. Otros, en un espiritualismo cultural como el de Rosal&iacute;a. Y muchos, en la duda, ese territorio intermedio donde se libra hoy la angustiosa batalla por su futuro. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gloria Piñero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/viaje-fervor-juvenil-ultracatolico-redes-sociales-tradwives-nueva-ola-pop-mistica_1_12806070.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Dec 2025 20:40:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c86ec198-087c-4bf0-bdfa-a97ce63d31d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="192885" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c86ec198-087c-4bf0-bdfa-a97ce63d31d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="192885" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Viaje al fervor juvenil ultracatólico: redes sociales, 'tradwives' y la nueva ola pop-mística]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c86ec198-087c-4bf0-bdfa-a97ce63d31d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Lorca,Granada,Valencia,Región de Murcia,Jóvenes,Ultracatólicos,Redes sociales,Religión,Aborto,LGTBI]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[José Moñino, Conde de Floridablanca: la luz ilustrada que aún guía el pulso de Murcia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/jose-monino-conde-floridablanca-luz-ilustrada-guia-pulso-murcia_1_12780386.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/795ecb3e-8b29-41f9-bbe4-2209b2ff8b26_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="José Moñino, Conde de Floridablanca: la luz ilustrada que aún guía el pulso de Murcia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estadista, reformista y murciano universal, su legado pervive en los grandes símbolos urbanos del siglo XIX —el Real Casino, el Jardín de Floridablanca y la Estación del Carmen—, tres escenarios donde la ciudad encontró el camino hacia la modernidad que él siempre defendió</p><p class="subtitle">Alonso Yáñez Fajardo I, guardián de la frontera y origen de un linaje esculpido en piedra en la Catedral de Murcia</p></div><p class="article-text">
        En este 2025, cuando Murcia<a href="https://1200.murcia.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> celebra </a>los 1.200 a&ntilde;os de la fundaci&oacute;n de Mursiya, la ciudad mira inevitablemente hacia aquellas figuras que, con su talento y su voluntad pol&iacute;tica, contribuyeron a dar forma a la identidad moderna de la regi&oacute;n. Entre todas ellas, pocas destacan con tanta fuerza como la de Jos&eacute; Mo&ntilde;ino y Redondo, Conde de Floridablanca, una de las personalidades m&aacute;s influyentes del reformismo ilustrado espa&ntilde;ol y un hombre cuya huella late a&uacute;n en muchos de los s&iacute;mbolos urbanos que definieron a la Murcia decimon&oacute;nica: el Real Casino, el Jard&iacute;n de Floridablanca y la Estaci&oacute;n del Carmen.
    </p><p class="article-text">
        Su biograf&iacute;a &mdash;que arranca en 1728 en la calle Plater&iacute;a y culmina, un siglo despu&eacute;s de su muerte, con el retorno de sus restos a la ciudad&mdash; es la historia de un murciano universal que supo navegar entre el Antiguo R&eacute;gimen y las convulsiones que condujeron a la Espa&ntilde;a contempor&aacute;nea. Fue ministro de Carlos III y Carlos IV, diplom&aacute;tico decisivo en la pol&iacute;tica exterior borb&oacute;nica y, sobre todo, un firme defensor de la legalidad y del gobierno civil frente a los excesos de cualquier poder, incluidos los del propio monarca.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, m&aacute;s all&aacute; de su relevancia estatal, Floridablanca encarna tambi&eacute;n la transformaci&oacute;n de Murcia en un tiempo marcado por la ilustraci&oacute;n, la modernizaci&oacute;n de las infraestructuras y la apertura al mundo. La Murcia del XIX &mdash;la que empezaba a ensanchar su casco urbano, a impulsar espacios p&uacute;blicos y a integrarse en la red ferroviaria&mdash; no podr&iacute;a entenderse sin el esp&iacute;ritu reformador que &eacute;l represent&oacute; y que, de alg&uacute;n modo, impregn&oacute; las d&eacute;cadas posteriores.
    </p><h2 class="article-text">El estadista murciano en la hora decisiva: la Guerra de Independencia</h2><p class="article-text">
        Aunque Floridablanca es recordado sobre todo por su carrera ministerial, su papel durante la Guerra de Independencia (1808&ndash;1814) lo sit&uacute;a en un lugar destacado de la historia murciana y espa&ntilde;ola. Tras la abdicaci&oacute;n de Carlos IV y el ascenso de Jos&eacute; I Bonaparte al trono, el murciano se convirti&oacute; en uno de los referentes del poder leg&iacute;timo frente a la ocupaci&oacute;n francesa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/274ab972-4c6f-4000-b3cd-bba9d877ac1b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/274ab972-4c6f-4000-b3cd-bba9d877ac1b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/274ab972-4c6f-4000-b3cd-bba9d877ac1b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/274ab972-4c6f-4000-b3cd-bba9d877ac1b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/274ab972-4c6f-4000-b3cd-bba9d877ac1b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/274ab972-4c6f-4000-b3cd-bba9d877ac1b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/274ab972-4c6f-4000-b3cd-bba9d877ac1b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El Conde de Floridablanca, retratado en 1776 por el pintor Pompeo Batoni, en una obra que se conserva en el Instituto de Arte de Chicago. ARCHIVO (FOTO LIBRE)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El Conde de Floridablanca, retratado en 1776 por el pintor Pompeo Batoni, en una obra que se conserva en el Instituto de Arte de Chicago. ARCHIVO (FOTO LIBRE)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En Murcia, impuls&oacute; la organizaci&oacute;n de la Junta Suprema de Murcia, uno de los primeros &oacute;rganos de resistencia institucional del pa&iacute;s. Su autoridad y prestigio hicieron que en septiembre de 1808 fuese nombrado presidente de la Junta Central Suprema, que actu&oacute; como gobierno nacional en ausencia del monarca y coordin&oacute; a las juntas provinciales. En una Espa&ntilde;a fragmentada, Floridablanca defendi&oacute; la necesidad de un mando &uacute;nico y de restaurar el orden jur&iacute;dico sin caer en los excesos revolucionarios que Europa estaba presenciando.
    </p><p class="article-text">
        La enfermedad y las discordias pol&iacute;ticas lo apartaron del poder poco antes de que la Junta se disolviera, pero su papel fue crucial: contuvo la anarqu&iacute;a, sostuvo la legitimidad del Estado y promovi&oacute; la convocatoria de unas Cortes que terminar&iacute;an alumbrando la Constituci&oacute;n de 1812. Su nombre, en consecuencia, qued&oacute; asociado a la defensa de las instituciones y al esp&iacute;ritu reformador que despu&eacute;s marcar&iacute;a buena parte del siglo XIX.
    </p><h2 class="article-text">El destino p&oacute;stumo de un grande: de Sevilla a la Capilla Real y, finalmente, Murcia</h2><p class="article-text">
        La muerte sorprendi&oacute; al conde en Sevilla, en diciembre de 1808, apenas unas semanas despu&eacute;s de abandonar la presidencia de la Junta. La ciudad, consciente de la magnitud del personaje, le rindi&oacute; honores excepcionales. Su cuerpo fue expuesto en la sala de los Embajadores del Alc&aacute;zar hispalense, uno de los espacios m&aacute;s solemnes del conjunto palaciego.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebe9bafd-c40e-4953-b5ee-d4545e3df29b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebe9bafd-c40e-4953-b5ee-d4545e3df29b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebe9bafd-c40e-4953-b5ee-d4545e3df29b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebe9bafd-c40e-4953-b5ee-d4545e3df29b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebe9bafd-c40e-4953-b5ee-d4545e3df29b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebe9bafd-c40e-4953-b5ee-d4545e3df29b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ebe9bafd-c40e-4953-b5ee-d4545e3df29b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Capilla Real de la Catedral de Sevilla albergó los restos mortales del Conde de Floridablanca desde su muerte en 1808 hasta su traslado a Murcia en 1931. CATEDRAL DE SEVILLA"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Capilla Real de la Catedral de Sevilla albergó los restos mortales del Conde de Floridablanca desde su muerte en 1808 hasta su traslado a Murcia en 1931. CATEDRAL DE SEVILLA                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente, el f&eacute;retro entr&oacute; en la Catedral de Sevilla por la puerta Mayor, un privilegio reservado tradicionalmente a los reyes. All&iacute; recibi&oacute; sepultura en la Capilla Real, junto a figuras hist&oacute;ricas de enorme relevancia como Fernando III, Alfonso X y Mar&iacute;a Padilla. El s&iacute;mbolo era claro: Floridablanca, aunque no fuera monarca, hab&iacute;a servido a la Corona con una lealtad y una altura de miras equiparables a las de un soberano.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, su vocaci&oacute;n de murciano persisti&oacute; incluso despu&eacute;s de muerto, porque su voluntad era reposar en su tierra. Solo un siglo m&aacute;s tarde, en 1908, se cumpli&oacute; ese deseo: sus restos fueron trasladados a Murcia y enterrados en la iglesia de San Juan Bautista, donde a&uacute;n descansan. Con ese gesto, la ciudad sald&oacute; una deuda hist&oacute;rica con uno de sus hijos m&aacute;s ilustres.
    </p><h2 class="article-text">La Murcia del XIX y los s&iacute;mbolos de la modernidad: una ciudad a la altura de su legado</h2><p class="article-text">
        El siglo XIX fue para Murcia un periodo de transici&oacute;n entre la tradici&oacute;n agr&iacute;cola y la modernidad urbana. La capital se expandi&oacute;, sus instituciones se fortalecieron y surgieron espacios p&uacute;blicos y edificios que hoy constituyen parte esencial de su identidad. Tres de ellos &mdash;el Real Casino, el Jard&iacute;n de Floridablanca y la Estaci&oacute;n del Carmen&mdash; pueden leerse como cap&iacute;tulos de una misma historia: la de una ciudad que, inspirada por el esp&iacute;ritu ilustrado que representaba Floridablanca, quiso abrirse al progreso.
    </p><h2 class="article-text">El Real Casino de Murcia: s&iacute;mbolo de una nueva burgues&iacute;a</h2><p class="article-text">
        En pleno coraz&oacute;n de la ciudad, en la calle Traper&iacute;a, el Casino de Murcia, iniciado en 1853 y hoy uno de los edificios civiles m&aacute;s visitados de la regi&oacute;n, es el reflejo arquitect&oacute;nico del auge de la burgues&iacute;a local durante la segunda mitad del siglo XIX. Con su mezcla de estilos &mdash;neonazar&iacute;, clasicista, modernista, academicista&mdash;, este edificio encarna la voluntad de la ciudad de integrarse en las corrientes culturales europeas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/aaaf3fc8-7685-45d5-9ab3-cfd08302e617_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/aaaf3fc8-7685-45d5-9ab3-cfd08302e617_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/aaaf3fc8-7685-45d5-9ab3-cfd08302e617_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/aaaf3fc8-7685-45d5-9ab3-cfd08302e617_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/aaaf3fc8-7685-45d5-9ab3-cfd08302e617_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/aaaf3fc8-7685-45d5-9ab3-cfd08302e617_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/aaaf3fc8-7685-45d5-9ab3-cfd08302e617_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fachada del Real Casino de Murcia a la calle Trapería, en pleno corazón de la ciudad y muy cerca de la catedral. REAL CASINO DE MURCIA"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fachada del Real Casino de Murcia a la calle Trapería, en pleno corazón de la ciudad y muy cerca de la catedral. REAL CASINO DE MURCIA                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El Casino funcion&oacute; desde el principio como centro social y cultural, lugar de tertulias, bailes y encuentros donde se gest&oacute; buena parte de la vida intelectual murciana. Su restauraci&oacute;n entre 2006 y 2009 &mdash;que culmin&oacute; con la concesi&oacute;n del t&iacute;tulo de Real por el rey Juan Carlos I&mdash; no solo recuper&oacute; su esplendor, sino que lo reafirm&oacute; como uno de los s&iacute;mbolos m&aacute;s reconocibles de la Murcia contempor&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el Casino naci&oacute; d&eacute;cadas despu&eacute;s de la muerte de Floridablanca, responde a la misma voluntad de modernizaci&oacute;n que &eacute;l impuls&oacute; en la administraci&oacute;n y en la vida p&uacute;blica. En su arquitectura y en su funci&oacute;n social se percibe el eco del reformismo ilustrado: una ciudad que busca espacios de convivencia, cultura y progreso.
    </p><h2 class="article-text">El Jard&iacute;n de Floridablanca: el primer parque p&uacute;blico de Murcia</h2><p class="article-text">
        En la margen derecha del Segura, en el barrio del Carmen, se encuentra el Jard&iacute;n de Floridablanca, creado a mediados del siglo XIX y considerado el parque p&uacute;blico m&aacute;s antiguo de la ciudad. Su origen se remonta a la antigua alameda situada en el partido de San Benito, un &aacute;rea entonces semirrural, pr&oacute;xima a los conventos de Carmelitas y Capuchinos y atravesada por el camino real de Cartagena.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a88a4f7-cf31-494e-b82f-3f07a56308d5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a88a4f7-cf31-494e-b82f-3f07a56308d5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a88a4f7-cf31-494e-b82f-3f07a56308d5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a88a4f7-cf31-494e-b82f-3f07a56308d5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a88a4f7-cf31-494e-b82f-3f07a56308d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a88a4f7-cf31-494e-b82f-3f07a56308d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9a88a4f7-cf31-494e-b82f-3f07a56308d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El Jardín de Floridablanca es el parque público más antiguo de la ciudad de Murcia. AYUNTAMIENTO DE MURCIA"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El Jardín de Floridablanca es el parque público más antiguo de la ciudad de Murcia. AYUNTAMIENTO DE MURCIA                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las intervenciones urbanas del siglo XVIII &mdash;el puente de los Peligros, la plaza de Camachos o la configuraci&oacute;n del actual eje de la calle Floridablanca&mdash; prepararon el terreno para una Murcia m&aacute;s abierta y moderna. En 1786, el corregidor Juan Pablo de Salvador ampli&oacute; la alameda plantando nuevos &aacute;rboles, un gesto que parece anticipar las pol&iacute;ticas ilustradas de embellecimiento urbano.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s tarde, ya en el siglo XIX, las tendencias paisaj&iacute;sticas llegadas de Madrid inspiraron una profunda transformaci&oacute;n: Vicente Cano Altares orden&oacute; construir un emparrado monumental, un cerramiento y varios macizos de flores, trabajos dirigidos por el arquitecto Juan Bautista Lacorte. As&iacute; naci&oacute; el jard&iacute;n tal y como lo conocemos, un espacio de paseo y esparcimiento que fue bautizado en honor al ilustre ministro murciano.
    </p><p class="article-text">
        El Jard&iacute;n de Floridablanca no es solo un homenaje nominal: encarna los valores que &eacute;l defendi&oacute;: civilidad, orden urbano, uso p&uacute;blico de los espacios; y punto de enlace emocional entre el barrio del Carmen y la figura del estadista.
    </p><h2 class="article-text">La Estaci&oacute;n del Carmen: la Murcia que se conecta con Espa&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        El tercer gran s&iacute;mbolo del siglo XIX murciano es la Estaci&oacute;n del Carmen, cuyo origen est&aacute; ligado a la expansi&oacute;n ferroviaria impulsada por la Compa&ntilde;&iacute;a de los Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante (MZA). La l&iacute;nea Murcia&ndash;Cartagena se inaugur&oacute; efectivamente en 1863, tras un viaje preliminar de la reina Isabel II en octubre de 1862, cuando las obras a&uacute;n no estaban terminadas y la ciudad solo pod&iacute;a ofrecer un pabell&oacute;n provisional para recibir a la familia real.
    </p><p class="article-text">
        El edificio definitivo, dise&ntilde;ado por Jos&eacute; Almaz&aacute;n, comenz&oacute; a construirse en septiembre de 1863. Y con &eacute;l surgieron industrias, almacenes y comercios que transformaron urban&iacute;sticamente todo el entorno del Carmen. La llegada del ferrocarril signific&oacute; la integraci&oacute;n de Murcia en los circuitos nacionales de comercio y movilidad: en 1884 se sum&oacute; la l&iacute;nea Alquer&iacute;as&ndash;Alicante, en 1885 la de Alcantarilla&ndash;Lorca &mdash;primer paso del futuro ferrocarril Murcia&ndash;Granada&mdash; y en 1910 se a&ntilde;adi&oacute; la marquesina met&aacute;lica que caracteriza su imagen actual.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e4788fb8-42cd-4e1c-842d-aec94d23ce4b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e4788fb8-42cd-4e1c-842d-aec94d23ce4b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e4788fb8-42cd-4e1c-842d-aec94d23ce4b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e4788fb8-42cd-4e1c-842d-aec94d23ce4b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e4788fb8-42cd-4e1c-842d-aec94d23ce4b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e4788fb8-42cd-4e1c-842d-aec94d23ce4b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e4788fb8-42cd-4e1c-842d-aec94d23ce4b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fachada histórica de la Estación del Carmen. ADIF"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fachada histórica de la Estación del Carmen. ADIF                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La estaci&oacute;n, por su vocaci&oacute;n de apertura al exterior, representa el salto definitivo de la ciudad al mundo contempor&aacute;neo. Es una Murcia que ya no solo produce, sino que se conecta; que ya no mira solo hacia dentro, sino hacia el conjunto del pa&iacute;s.
    </p><h2 class="article-text">Tres s&iacute;mbolos, una misma herencia</h2><p class="article-text">
        El Real Casino, el Jard&iacute;n de Floridablanca y la Estaci&oacute;n del Carmen forman, juntos, un mapa sentimental de la Murcia decimon&oacute;nica. Tres hitos distintos, pero vinculados por un mismo esp&iacute;ritu: la voluntad de construir una ciudad moderna, culta y abierta, justamente los valores que definieron la carrera pol&iacute;tica de Jos&eacute; Mo&ntilde;ino.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, al celebrar los 1.200 a&ntilde;os de Mursiya, la figura del Conde de Floridablanca adquiere una nueva dimensi&oacute;n. Ya no es solo el ministro ilustrado, el diplom&aacute;tico brillante o el presidente de la Junta Suprema: es tambi&eacute;n el s&iacute;mbolo de una manera murciana de entender el progreso, basada en el equilibrio entre tradici&oacute;n y modernidad, entre identidad local y vocaci&oacute;n universal.
    </p><p class="article-text">
        Murcia, que conserva su nombre en un jard&iacute;n, en calles y en monumentos, sigue reconociendo su papel como uno de los grandes hijos de la ciudad. Y al caminar por Traper&iacute;a hacia el Casino, al pasear bajo las sombras del Jard&iacute;n del Carmen o al ver llegar un tren a la estaci&oacute;n que abri&oacute; la ciudad al mundo, el recuerdo de Floridablanca se hace presente: discreto, ilustrado, decisivo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gloria Piñero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/jose-monino-conde-floridablanca-luz-ilustrada-guia-pulso-murcia_1_12780386.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Nov 2025 14:31:06 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/795ecb3e-8b29-41f9-bbe4-2209b2ff8b26_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="8923346" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/795ecb3e-8b29-41f9-bbe4-2209b2ff8b26_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="8923346" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[José Moñino, Conde de Floridablanca: la luz ilustrada que aún guía el pulso de Murcia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/795ecb3e-8b29-41f9-bbe4-2209b2ff8b26_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Ayuntamiento de Murcia,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El agua reclama su sitio en Lorca: "Vendrán más temporales y la naturaleza volverá a sacar sus escrituras"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/medio_ambiente/agua-reclama-sitio-lorca-vendran-temporales-naturaleza-volvera-sacar-escrituras_1_12749843.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f11a3cbc-eee4-4928-8b14-0fe851b3fbc9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El agua reclama su sitio en Lorca: &quot;Vendrán más temporales y la naturaleza volverá a sacar sus escrituras&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los representantes políticos piden infraestructuras hidráulicas para evitar que los terrenos señalados como inundables sean un “obstáculo” al desarrollo económico y urbanístico del municipio
</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Murcia, a la cabeza de las ciudades con más viviendas en zona inundable: “No hay que poner ni un ladrillo más ahí”</p></div><p class="article-text">
        Lorca, en la Regi&oacute;n de Murcia, vuelve a estar en pie de guerra por el agua. Pero, esta vez, por la que cae del cielo cuando lo hace sin misericordia. En las &uacute;ltimas semanas, la publicaci&oacute;n de un nuevo mapa de zonas de flujo preferente (ZFP) ha encendido a vecinos, agricultores y representantes municipales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pol&eacute;mica salta con el recuerdo de la riada de San Wenceslao, en 2012, que sigue vivo. Entonces, el agua arras&oacute; viviendas, caminos y cosechas, causando da&ntilde;os materiales que se valoraron en cien millones de euros. Pero, sobre todo, dej&oacute; nueve v&iacute;ctimas mortales.
    </p><p class="article-text">
        Las preguntas que hoy sobrevuelan Lorca son las mismas que cada cierto tiempo se repiten en el sureste espa&ntilde;ol: &iquest;hemos aprendido realmente del pasado o seguimos empujando al agua fuera de su cauce natural? Y, &iquest;a qu&eacute; coste o para preservar qu&eacute; intereses?
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; son las zonas de flujo preferente</h2><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos t&eacute;cnicos, las zonas de flujo preferente son los corredores naturales por los que, durante una avenida, discurre la mayor parte del caudal. En otras palabras, son las &ldquo;autopistas del agua&rdquo;. Cuando se ocupan o se modifican &mdash;por obras, intereses agr&iacute;colas o por la urbanizaci&oacute;n&mdash; se reduce su capacidad para desaguar y se multiplica el riesgo de que el agua busque nuevas salidas, aunque sea anegando casas, invernaderos o carreteras.
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista legal, las ZFP est&aacute;n reconocidas en el Reglamento del Dominio P&uacute;blico Hidr&aacute;ulico (RDPH). El <a href="https://www.miteco.gob.es/es/cartografia-y-sig/ide/descargas/agua/laminas-zona-flujo-preferente.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ministerio para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica y el Reto Demogr&aacute;fico (MITECO)</a> las define as&iacute;: &ldquo;Las zonas de flujo preferente, o v&iacute;as de intenso desag&uuml;e, son aquellas donde se concentra preferentemente el flujo durante las avenidas para un periodo de retorno de cien a&ntilde;os y donde pueden producirse graves da&ntilde;os sobre las personas y los bienes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, en las ZFP solo pueden ser autorizadas aquellas actividades que no son especialmente vulnerables frente a avenidas y que no suponen una reducci&oacute;n significativa de la capacidad de desag&uuml;e. Es decir: su raz&oacute;n de ser es proteger vidas humanas y minimizar da&ntilde;os en caso de riada.
    </p><h2 class="article-text">El conflicto local: mapas, alegaciones y desconfianza</h2><p class="article-text">
        El nuevo mapa de ZFP en la cuenca del Segura afecta a unas 3.500 hect&aacute;reas en distintas pedan&iacute;as lorquinas &mdash;Purias, Torrecilla, Campillo, Cazalla o La Escucha&mdash;. Seg&uacute;n el Ayuntamiento, la cartograf&iacute;a &ldquo;ampl&iacute;a en m&aacute;s de un 50% las zonas actualmente afectadas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para el alcalde del municipio, Fulgencio Gil (PP), esta medida &ldquo;no s&oacute;lo deja desamparados a los vecinos, sino que duplica el n&uacute;mero de familias arruinadas&rdquo;. El Consistorio, la Confederaci&oacute;n de Empresarios de Lorca (CECLOR) y la C&aacute;mara de Comercio de Lorca y Puerto Lumbreras, han cifrado en 200 millones de euros las p&eacute;rdidas econ&oacute;micas ligadas a la actualizaci&oacute;n de la cartograf&iacute;a de zonas inundables. En t&eacute;rminos monetarios se ha expresado tambi&eacute;n el concejal de Agricultura y Ganader&iacute;a, &Aacute;ngel Meca: &ldquo;Los vecinos necesitan protecci&oacute;n, no una expropiaci&oacute;n encubierta de sus terrenos y negocios.&rdquo;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fe3cfec-061e-41ac-836f-02c5859a854e_16-9-aspect-ratio_50p_1129973.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fe3cfec-061e-41ac-836f-02c5859a854e_16-9-aspect-ratio_50p_1129973.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fe3cfec-061e-41ac-836f-02c5859a854e_16-9-aspect-ratio_75p_1129973.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fe3cfec-061e-41ac-836f-02c5859a854e_16-9-aspect-ratio_75p_1129973.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fe3cfec-061e-41ac-836f-02c5859a854e_16-9-aspect-ratio_default_1129973.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fe3cfec-061e-41ac-836f-02c5859a854e_16-9-aspect-ratio_default_1129973.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7fe3cfec-061e-41ac-836f-02c5859a854e_16-9-aspect-ratio_default_1129973.jpg"
                    alt="El alcalde de Lorca y los presidentes de la patronal lorquina y la Cámara de Comercio han mostrado su oposición a las zonas de flujo preferente que plantea la CHS"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El alcalde de Lorca y los presidentes de la patronal lorquina y la Cámara de Comercio han mostrado su oposición a las zonas de flujo preferente que plantea la CHS                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo Pleno municipal, donde est&aacute;n representados PSOE, Vox y la coalici&oacute;n Izquierda Unida-Podemos-Alianza Verdes, adem&aacute;s del PP, se aprob&oacute; por unanimidad exigir al MITECO y a la Confederaci&oacute;n Hidrogr&aacute;fica del Segura (CHS) la anulaci&oacute;n de todas las declaraciones y mapas relativos a ZFP emitidos desde 2020, incluido el &uacute;ltimo, sobre el que se han presentado unas 300 alegaciones vecinales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los representantes pol&iacute;ticos locales piden la ejecuci&oacute;n previa de las infraestructuras hidr&aacute;ulicas previstas en el Plan de Defensa contra Inundaciones como alternativa para que los terrenos se&ntilde;alados como inundables no sean un &ldquo;obst&aacute;culo&rdquo; al desarrollo econ&oacute;mico y urban&iacute;stico del municipio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde la riada de San Wenceslao, la CHS ha invertido m&aacute;s de 9 millones de euros en la lucha contra inundaciones en el valle del Guadalent&iacute;n. Se han construido 20 grandes diques en la cabecera de la rambla de Nogalte, y otro centenar, de dimensiones m&aacute;s reducidas, en la rambla del Salero y en el r&iacute;o Luchena, en la cabecera del pantano de Puentes de Lorca.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dab71bde-63fc-406c-bdbf-b54095f516bb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dab71bde-63fc-406c-bdbf-b54095f516bb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dab71bde-63fc-406c-bdbf-b54095f516bb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dab71bde-63fc-406c-bdbf-b54095f516bb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dab71bde-63fc-406c-bdbf-b54095f516bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dab71bde-63fc-406c-bdbf-b54095f516bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dab71bde-63fc-406c-bdbf-b54095f516bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El concejal de Agricultura del Ayuntamiento de Lorca, Ángel Meca, muestra el último mapa de riesgo de inundación publicado por el MITECO"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El concejal de Agricultura del Ayuntamiento de Lorca, Ángel Meca, muestra el último mapa de riesgo de inundación publicado por el MITECO                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Sin embargo, siguen sin ejecutarse las principales obras solicitadas por los vecinos que viven en las pedan&iacute;as afectadas y que el Ayuntamiento reclama a trav&eacute;s de una campa&ntilde;a publicitaria que lleva el lema de &ldquo;&iexcl;Presas ya! El olvido nos ahoga&rdquo;, en alusi&oacute;n a las de Nogalte, Torrecilla y B&eacute;jar, que requerir&iacute;an de una inversi&oacute;n p&uacute;blica de 196 millones de euros.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Lo que dice la CHS: &ldquo;Las ZFP anteponen la seguridad de las personas&rdquo;</h2><p class="article-text">
        En la otra orilla del conflicto, la CHS defiende la validez de los mapas y su elaboraci&oacute;n &ldquo;conforme a criterios t&eacute;cnicos y legales&rdquo;, al tiempo que subraya la finalidad de estas zonas: preservar la estructura y funcionamiento del sistema fluvial, dotando al cauce del espacio adicional suficiente para permitir su movilidad natural, as&iacute; como la laminaci&oacute;n de caudales y de la carga s&oacute;lida transportada.
    </p><p class="article-text">
        El organismo de cuenca asegura, adem&aacute;s, que la definici&oacute;n de las ZFP no es discrecional ni urban&iacute;stica, sino hidrol&oacute;gica y normativa, y que est&aacute; derivada del Reglamento del Dominio P&uacute;blico Hidr&aacute;ulico. Desde la sede de la CHS insisten en que &ldquo;estas delimitaciones son una herramienta de prevenci&oacute;n y ordenaci&oacute;n del territorio&rdquo;, no una medida punitiva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Frente a quienes se quejan de que el ensanchamiento del mapa aumenta la inseguridad (jur&iacute;dica y, sobre todo, econ&oacute;mica) de quienes poseen tierras, negocios o viviendas dentro de esas franjas, la CHS, organismo dependiente del MITECO, insiste en la necesidad de restringir los usos en &aacute;reas de alta peligrosidad &ldquo;que representan un riesgo elevado para la vida &mdash;y tambi&eacute;n para la propiedad&mdash; debido a la fuerza y la frecuencia del flujo de agua&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Las protestas por el AVE y la rambla de La Torrecilla</h2><p class="article-text">
        Esta pol&eacute;mica se entrelaza con otra relacionada con las obras del AVE a su paso por Lorca. Vecinos de la pedan&iacute;a de La Torrecilla han denunciado que, parad&oacute;jicamente, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), est&aacute; rellenando un terrapl&eacute;n en plena rambla, sobre el que circular&aacute;n los trenes, por lo que temen que esa plataforma act&uacute;e como muro ante una riada.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5cfac2d0-7012-4980-a02f-b02304c2e785_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5cfac2d0-7012-4980-a02f-b02304c2e785_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5cfac2d0-7012-4980-a02f-b02304c2e785_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5cfac2d0-7012-4980-a02f-b02304c2e785_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5cfac2d0-7012-4980-a02f-b02304c2e785_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5cfac2d0-7012-4980-a02f-b02304c2e785_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5cfac2d0-7012-4980-a02f-b02304c2e785_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vecinos de La Torrecilla, en Lorca, en protesta por las obras de construcción del AVE, que se realizan sobre un terraplén en plena rambla"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vecinos de La Torrecilla, en Lorca, en protesta por las obras de construcción del AVE, que se realizan sobre un terraplén en plena rambla                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El presidente de la asociaci&oacute;n vecinal de esta pedan&iacute;a, Cayetano Padilla, expresa el sentir de los vecinos: &ldquo;Exigimos soluciones por nuestra seguridad, y eso pasa por construir un viaducto de 200 metros de longitud sobre el cauce de la rambla que garantice un paso suficiente para avenidas como las de 2012&rdquo;, que inund&oacute; aquella zona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ADIF, por su parte, ha anunciado que estudia &ldquo;alternativas t&eacute;cnicas&rdquo; para compatibilizar el trazado ferroviario con la seguridad frente a m&aacute;s que posibles futuras riadas.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Cuando el factor humano aumenta el riesgo de inundaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Los t&eacute;cnicos en hidr&aacute;ulica coinciden: estrechar o rellenar los cauces naturales multiplica el riesgo. Cada metro de rambla ganado al agua es un metro perdido de seguridad colectiva. Y las consecuencias son bien conocidas en el sureste espa&ntilde;ol.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bee17d06-9481-4f98-8489-aaa2a9768280_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bee17d06-9481-4f98-8489-aaa2a9768280_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bee17d06-9481-4f98-8489-aaa2a9768280_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bee17d06-9481-4f98-8489-aaa2a9768280_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bee17d06-9481-4f98-8489-aaa2a9768280_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bee17d06-9481-4f98-8489-aaa2a9768280_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bee17d06-9481-4f98-8489-aaa2a9768280_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La urbanización en zonas de rambla fue determinante en el dramático número de víctimas humanas que se cobró la DANA de Valencia en 2024"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La urbanización en zonas de rambla fue determinante en el dramático número de víctimas humanas que se cobró la DANA de Valencia en 2024                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Episodios como la DANA de Orihuela, Alicante, en 2019 (seis fallecidos, 678 personas rescatadas y m&aacute;s de 4.000 evacuadas) o las tr&aacute;gicas inundaciones en la rambla del Poyo (Valencia) en 2024 (220 muertos) son tr&aacute;gicos ejemplos de c&oacute;mo los cauces reducidos y urbanizados pueden convertirse en verdaderas trampas mortales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es una cuesti&oacute;n de pura f&iacute;sica: los terraplenes, muros o rellenos elevan la l&aacute;mina de agua y favorecen los desbordamientos, mientras que los pasos estrechos aceleran el flujo y fuerzan desbordes laterales hacia todo lo que est&eacute; construido en sus m&aacute;rgenes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las ramblas son corredores naturales de infiltraci&oacute;n y retenci&oacute;n, y su alteraci&oacute;n disminuye la capacidad del suelo para absorber agua. Para muchos expertos, las defensas locales no son la soluci&oacute;n, porque pueden salvar un terreno, pero tambi&eacute;n agravar el problema aguas abajo.
    </p><p class="article-text">
        Sobre c&oacute;mo afecta la mano del hombre en las inundaciones, otras voces, como las de la Asociaci&oacute;n para la Conservaci&oacute;n de la Huerta y el Patrimonio de Murcia (Huermur), llevan a&ntilde;os denunciando la destrucci&oacute;n de kil&oacute;metros de acequias mediante el entubamiento de los cauces de riego tradicionales.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/79e5100c-d6e7-4e01-873b-e8a02ceb3bcb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/79e5100c-d6e7-4e01-873b-e8a02ceb3bcb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/79e5100c-d6e7-4e01-873b-e8a02ceb3bcb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/79e5100c-d6e7-4e01-873b-e8a02ceb3bcb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/79e5100c-d6e7-4e01-873b-e8a02ceb3bcb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/79e5100c-d6e7-4e01-873b-e8a02ceb3bcb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/79e5100c-d6e7-4e01-873b-e8a02ceb3bcb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Entubamiento del brazal de los Calixtros de la acequia de Pitarque, en plena huerta del Esparragal y Casillas, en Murcia"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Entubamiento del brazal de los Calixtros de la acequia de Pitarque, en plena huerta del Esparragal y Casillas, en Murcia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Su representante, Sergio Pacheco, lamenta que los cauces de riego &ldquo;se sigan entubando sin piedad&rdquo;, a pesar del deber de conservaci&oacute;n al que obliga, por ejemplo, el Plan General de Ordenaci&oacute;n Urbana de Murcia. &ldquo;Con estas actuaciones salvajes estamos un paso m&aacute;s cerca de la desertizaci&oacute;n total de Murcia y de su huerta, porque las acequias regulan el clima y, si se entuban, se convierten en meros alcantarillados sin valor&rdquo;. Pero no solo se trata de p&eacute;rdida de valores patrimoniales, paisaj&iacute;sticos y ecol&oacute;gicos: cada metro de acequia desaparecida bajo la tierra, sirve para ganarle terreno a la urbanizaci&oacute;n y a las plantaciones. Terrenos convenientemente aplanados que obvian la necesidad del agua de seguir su curso cuando llega el momento.
    </p><h2 class="article-text">Una encrucijada entre el progreso y la seguridad</h2><p class="article-text">
        El caso de Lorca o el de la cada vez m&aacute;s exigua huerta de Murcia simbolizan un dilema que recorre toda la costa mediterr&aacute;nea: el equilibrio entre desarrollo urban&iacute;stico y agricultura intensiva, y la seguridad hidr&aacute;ulica.
    </p><p class="article-text">
        El urbanista murciano Francisco Mart&iacute;nez, especialista en ordenaci&oacute;n del territorio, lo resume as&iacute;: &ldquo;El problema no es el agua, es haberle quitado el sitio. Las zonas de flujo preferente son, literalmente, el espacio vital de la seguridad.&rdquo;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a966da48-7b92-4bf5-b7e7-ca98e92b0e61_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a966da48-7b92-4bf5-b7e7-ca98e92b0e61_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a966da48-7b92-4bf5-b7e7-ca98e92b0e61_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a966da48-7b92-4bf5-b7e7-ca98e92b0e61_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a966da48-7b92-4bf5-b7e7-ca98e92b0e61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a966da48-7b92-4bf5-b7e7-ca98e92b0e61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a966da48-7b92-4bf5-b7e7-ca98e92b0e61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Rambla de Nogalte, en la localidad murciana de Puerto Lumbreras, durante la riada de San Wenceslao de 2012"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Rambla de Nogalte, en la localidad murciana de Puerto Lumbreras, durante la riada de San Wenceslao de 2012                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; la memoria de la riada de San Wenceslao pesa como advertencia. Los cauces, las ramblas y las zonas de flujo preferente son la infraestructura natural que evita que episodios extremos se conviertan en cat&aacute;strofes humanas. Cambiarlos por suelos de cultivo o urbanizar en ellos es una transferencia de riesgos que, tarde o temprano, se cobra facturas muy altas en vidas, patrimonio y actividad econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        No es un capricho administrativo, es prevenci&oacute;n basada en memoria hist&oacute;rica y en ciencia hidrol&oacute;gica; un compromiso con la vida y con el futuro de una comarca que conoce demasiado bien el dolor que subyace tras cada avenida. Y vendr&aacute;n m&aacute;s. Entonces, como dice Dami&aacute;n, un anciano vecino de la pedan&iacute;a lorquina de Purias, &ldquo;el agua volver&aacute; a sacar sus escrituras&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gloria Piñero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/medio_ambiente/agua-reclama-sitio-lorca-vendran-temporales-naturaleza-volvera-sacar-escrituras_1_12749843.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Nov 2025 05:00:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f11a3cbc-eee4-4928-8b14-0fe851b3fbc9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="361204" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f11a3cbc-eee4-4928-8b14-0fe851b3fbc9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="361204" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El agua reclama su sitio en Lorca: "Vendrán más temporales y la naturaleza volverá a sacar sus escrituras"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f11a3cbc-eee4-4928-8b14-0fe851b3fbc9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Inundaciones,Confederaciones Hidrográficas,Hidrografía,AVE]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
