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    <title><![CDATA[elDiario.es - Augusto Delkáder-Palacios]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/augusto-delkader-palacios/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Augusto Delkáder-Palacios]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[El falso “efecto llamada”: la paradoja de las críticas de Marruecos y países europeos a España por la regularización de migrantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/falso-efecto-llamada-paradoja-criticas-marruecos-paises-europeos-espana-regularizacion-migrantes_129_13478752.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ac7dd853-e321-402e-9204-8164a6e73842_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El falso “efecto llamada”: la paradoja de las críticas de Marruecos y países europeos a España por la regularización de migrantes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El propio Marruecos, que se ha sumado a las críticas contra España por la medida, llevó a cabo dos regularizaciones extraordinarias de migrantes en 2014 y 2017, respectivamente</p><p class="subtitle">De Italia a Alemania: cómo buena parte de Europa ha regularizado a migrantes pese a las actuales críticas a España
</p></div><p class="article-text">
        Son muchos los pa&iacute;ses que cuentan con poblaci&oacute;n extranjera en situaci&oacute;n administrativa irregular dentro de su territorio. La raz&oacute;n es sencilla: en los pa&iacute;ses de destino de la migraci&oacute;n existe un enorme desfase entre la elevada demanda de mano de obra y las muy limitadas v&iacute;as legales para la migraci&oacute;n. Los problemas para cubrir las necesidades de mano de obra tienen un car&aacute;cter estructural. El envejecimiento de la poblaci&oacute;n aut&oacute;ctona y la dif&iacute;cil cobertura de determinados empleos con trabajadores locales son las principales causas.
    </p><p class="article-text">
        Complica la ecuaci&oacute;n el escaso uso de mecanismos legales de acceso, residencia y trabajo para personas extranjeras. Las pol&iacute;ticas migratorias restrictivas impulsadas por gobiernos temerosos a perder las pr&oacute;ximas elecciones y una opini&oacute;n p&uacute;blica cada vez m&aacute;s contraria a la inmigraci&oacute;n dibujan un contexto que dificulta abrir v&iacute;as legales para la migraci&oacute;n. Adem&aacute;s, las deportaciones de inmigrantes en situaci&oacute;n irregular a sus pa&iacute;ses de origen (o a terceros pa&iacute;ses como propone la UE) son jur&iacute;dica, &eacute;tica y pol&iacute;ticamente muy problem&aacute;ticas. En t&eacute;rminos operativos tampoco son sencillas, puesto que es necesario contar con un pa&iacute;s que acepte a las personas deportadas. Esto suele ser una tarea muy compleja y una fuente de tensiones. Adem&aacute;s, las normas y convenios internacionales sobre asilo y refugio proh&iacute;ben expulsar a personas a pa&iacute;ses no seguros, as&iacute; como las expulsiones colectivas.
    </p><h2 class="article-text">La narrativa falsa del &ldquo;efecto llamada&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Con <a href="https://www.eldiario.es/temas/ceuta/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la crisis de Ceuta</a> hemos visto una campa&ntilde;a pol&iacute;tica y medi&aacute;tica que relacionaba la entrada de decenas de miles de personas con <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/radiografia-regularizacion-han-pedido-viven-oficios-empiezan-darse-alta_1_13352597.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la regularizaci&oacute;n extraordinaria de migrantes</a> llevada a cabo por el Gobierno de Espa&ntilde;a. Lo cierto es que la intensidad, recorrido y destino de los flujos migratorios responde a un conjunto amplio de factores. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Explicar la migración únicamente atendiendo a un factor de atracción (la concesión de permisos temporales de residencia y trabajo en España) es una forma sesgada y simplista de interpretar la realidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las explicaciones tradicionales sobre la migraci&oacute;n distinguen entre los factores de expulsi&oacute;n (factores negativos en origen, que empujan a las personas a migrar) y factores de atracci&oacute;n (factores positivos en destino, que atraen a los migrantes). Tambi&eacute;n deben considerarse los factores de agencia de los migrantes, como son sus preferencias personales, contactos, recursos econ&oacute;micos, cualificaci&oacute;n, aspiraciones y expectativas. No menos importantes son los factores estructurales: el orden econ&oacute;mico internacional configurado con un centro que extrae mano de obra a bajo coste procedente de las periferias, los v&iacute;nculos basados en la herencia colonial y la divisi&oacute;n internacional del trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, explicar la migraci&oacute;n &uacute;nicamente atendiendo a un factor de atracci&oacute;n (la concesi&oacute;n de permisos temporales de residencia y trabajo en Espa&ntilde;a) es una forma sesgada y simplista de interpretar la realidad. Esto es exactamente lo que hace la muy extendida narrativa del &ldquo;efecto llamada&rdquo;. Es una narrativa parcial y err&oacute;nea porque escoge un factor, lo sobredimensiona e ignora el resto de los factores. Tambi&eacute;n es falsa. Los datos son claros: ning&uacute;n estudio cient&iacute;fico ha podido demostrar una correlaci&oacute;n positiva entre las regularizaciones extraordinarias y el aumento de la inmigraci&oacute;n. En todos los casos estudiados (por ejemplo, <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/italia-alemania-buena-parte-europa-regularizado-migrantes-pese-actuales-criticas-espana_1_13452326.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las regularizaciones de Espa&ntilde;a e Italia</a>) tras la aprobaci&oacute;n de las regularizaciones, la inmigraci&oacute;n continu&oacute; con tendencias similares sin experimentar incrementos abruptos.
    </p><h2 class="article-text">Marruecos se une a las cr&iacute;ticas</h2><p class="article-text">
        Algo particular de la regularizaci&oacute;n extraordinaria de 2026 es <a href="https://www.eldiario.es/internacional/sanchez-acusa-gobiernos-europeos-atacar-espana-pide-reunion-urgencia-ministros-interior_1_13422370.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la intensa campa&ntilde;a pol&iacute;tica y medi&aacute;tica en contra</a> que se ha articulado a nivel global. Todos los l&iacute;deres de la UE, salvo Francia, Portugal, Irlanda y Luxemburgo, firmaron una carta que se&ntilde;alaba directamente a la regularizaci&oacute;n extraordinaria como factor de atracci&oacute;n de la inmigraci&oacute;n irregular, culpando a Espa&ntilde;a de lo sucedido por su pol&iacute;tica migratoria. Esta carta ha sido interpretada por muchos como una muestra de la insolidaridad europea, que contrasta con el apoyo europeo brindado a Grecia en 2020 (cuando Turqu&iacute;a us&oacute; los flujos migratorios dejando entrar a miles de migrantes y refugiados) o a Polonia en 2021 (tras la instrumentalizaci&oacute;n de la migraci&oacute;n practicada por Bielorrusia). No se responsabiliz&oacute; a Grecia o a Polonia por las crisis fronterizas, sino a Bielorrusia y a Turqu&iacute;a. En cualquier caso, lo m&aacute;s parad&oacute;jico es que muchos de los pa&iacute;ses firmantes de la carta tambi&eacute;n han llevado a cabo regularizaciones extraordinarias en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Marruecos llevó a cabo dos regularizaciones extraordinarias de migrantes en 2014 y 2017, respectivamente. El objetivo era regularizar la situación administrativa de miles de inmigrantes procedentes de los países de África Subsahariana</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Rabat se ha sumado a estas cr&iacute;ticas, <a href="https://efe.com/mundo/2026-08-12/ministro-marroqui-justicia-critica-espana-aceptar-regularizar-migrantes/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">afirmando que frenan la migraci&oacute;n para que despu&eacute;s Espa&ntilde;a la fomente con las regularizaciones. </a>Conviene recordar que Marruecos en 2011 lanz&oacute; la llamada Nueva Pol&iacute;tica Migratoria, con la que redefini&oacute; su pol&iacute;tica migratoria present&aacute;ndose ante el mundo no solo como un pa&iacute;s de origen y tr&aacute;nsito de la migraci&oacute;n, sino tambi&eacute;n como un pa&iacute;s de destino de la migraci&oacute;n. Se habl&oacute; entonces de un abordaje integral del fen&oacute;meno migratorio. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Marruecos llev&oacute; a cabo dos regularizaciones extraordinarias de migrantes en 2014 y 2017, respectivamente. El objetivo era regularizar la situaci&oacute;n administrativa de miles de inmigrantes procedentes de los pa&iacute;ses de &Aacute;frica Subsahariana. Dentro de Marruecos, los sectores m&aacute;s radicalizados apuntaron al &ldquo;efecto llamada&rdquo; de las regularizaciones, agitando el miedo a una supuesta invasi&oacute;n subsahariana e incluso a una sustituci&oacute;n demogr&aacute;fica. Por ello, es muy sorprendente la cr&iacute;tica del pa&iacute;s vecino a Espa&ntilde;a por las regularizaciones, porque se asume la err&oacute;nea tesis del &ldquo;efecto llamada&rdquo; y se abandona por completo el abordaje integral de la migraci&oacute;n formulado en 2011. 
    </p><h2 class="article-text">La regularizaci&oacute;n como instrumento de pol&iacute;tica p&uacute;blica</h2><p class="article-text">
        Es cierto que las regularizaciones extraordinarias no son el instrumento de pol&iacute;tica p&uacute;blica m&aacute;s adecuado. Ponen de manifiesto el fracaso de las pol&iacute;ticas de migraci&oacute;n y extranjer&iacute;a. Corrigen una irregularidad previamente creada por el r&eacute;gimen migratorio. Por ello, son m&aacute;s deseables instrumentos ordinarios de gesti&oacute;n de la migraci&oacute;n, con figuras administrativas m&aacute;s accesibles para la entrada y residencia de trabajadores extranjeros. Un buen ejemplo es el de las contrataciones en origen mediante el Cat&aacute;logo de Ocupaciones de Dif&iacute;cil Cobertura. En t&eacute;rminos de planificaci&oacute;n p&uacute;blica y seguridad jur&iacute;dica, es m&aacute;s apropiado dise&ntilde;ar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas sobre migraci&oacute;n predecibles y basadas en evidencias, que consideren la complejidad del fen&oacute;meno y aborden los factores pol&iacute;ticos, demogr&aacute;ficos, econ&oacute;micos y laborales. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nuestra política migratoria seguirá siendo incapaz de gobernar las migraciones si los discursos y la práctica administrativa abordan este fenómeno desde el paradigma de la excepcionalidad y la emergencia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ahora bien, las regularizaciones extraordinarias sirven para reconocer la realidad migratoria de un pa&iacute;s. Es la &uacute;nica medida posible cuando no se utilizan los instrumentos ordinarios de regularizaci&oacute;n administrativa de la poblaci&oacute;n extranjera. Por un lado, reconocen los derechos y dignifican la vida de las personas extranjeras. Lo contrario es incompatible con el principio de igualdad. Por otro, corrigen de forma acelerada el desajuste se&ntilde;alado entre la mano de obra y los canales legales para la migraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Las migraciones son un fen&oacute;meno ordinario y cotidiano que, con toda seguridad, va a seguir existiendo. Por ello, lo razonable es utilizar herramientas ordinarias. Nuestra pol&iacute;tica migratoria seguir&aacute; siendo incapaz de gobernar las migraciones si los discursos y la pr&aacute;ctica administrativa abordan este fen&oacute;meno desde el paradigma de la excepcionalidad y la emergencia. Cuesti&oacute;n distinta son las crisis fronterizas, como la que sucedi&oacute; a finales de julio en Ceuta. Por su volumen y caracter&iacute;sticas, estos flujos no responden a la realidad migratoria habitual, sino a crisis pol&iacute;ticas bilaterales donde la migraci&oacute;n es instrumentalizada. La estrategia europea y espa&ntilde;ola de externalizar la frontera de Ceuta en un pa&iacute;s que no reconoce esa misma frontera es una estrategia condenada al fracaso.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Augusto Delkáder-Palacios]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/falso-efecto-llamada-paradoja-criticas-marruecos-paises-europeos-espana-regularizacion-migrantes_129_13478752.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Sep 2026 19:22:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El falso “efecto llamada”: la paradoja de las críticas de Marruecos y países europeos a España por la regularización de migrantes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Marruecos,Ceuta,Regularización extraordinaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo una modernización sin oportunidades en Marruecos dejó a una generación sin futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/modernizacion-oportunidades-marruecos-dejo-generacion-futuro_129_13472279.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/408baebd-ac1c-4484-bc5a-7f05ac28c33d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x518y171.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo una modernización sin oportunidades en Marruecos dejó a una generación sin futuro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los jóvenes rechazan un modelo de desarrollo de macroproyectos que desatiende las necesidades sociales básicas a medida que Marruecos intenta dejar de ser una economía periférica</p><p class="subtitle">Análisis - Ceuta y Melilla no son enclaves coloniales, sino dispositivos del control migratorio europeo
</p></div><p class="article-text">
        El orden econ&oacute;mico internacional tiene una estructura de especializaci&oacute;n productiva que reproduce las desigualdades. Esto significa que existe un centro industrial y una periferia agr&iacute;cola, tal y como se&ntilde;alaron desde el desarrollismo y el estructuralismo los economistas Ra&uacute;l Pr&eacute;bisch y Celso Furtado, entre otros. Los pa&iacute;ses del centro industrial se benefician de los t&eacute;rminos de intercambio en el comercio, mientras que los pa&iacute;ses de la periferia agr&iacute;cola se ven perjudicados, reproduciendo el subdesarrollo.
    </p><p class="article-text">
        La especializaci&oacute;n agr&iacute;cola de las periferias genera subdesarrollo porque sus econom&iacute;as se basan en la exportaci&oacute;n de productos primarios, que tienen menor capacidad para aumentar la productividad. En los pa&iacute;ses del centro industrial sucede justo al rev&eacute;s, por las exportaciones de productos de mayor valor a&ntilde;adido. Esta especializaci&oacute;n productiva debe entenderse en un contexto de dependencia y relaciones de poder. Durante d&eacute;cadas, las econom&iacute;as coloniales se organizaron para producir materias primas para las metr&oacute;polis, quedando la industrializaci&oacute;n concentrada en estas &uacute;ltimas. En este sentido, seg&uacute;n Andr&eacute; Gunder Frank, el desarrollo de los pa&iacute;ses centrales y el desarrollo de los pa&iacute;ses perif&eacute;ricos son dos caras del mismo proceso hist&oacute;rico. Una de las f&oacute;rmulas para que las periferias agr&iacute;colas rompieran el ciclo del subdesarrollo fue la Industrializaci&oacute;n por Sustituci&oacute;n de Importaciones, consistente en reemplazar los productos industriales extranjeros por bienes producidos en el propio pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Marruecos se ha especializado hist&oacute;ricamente en la agricultura, los fosfatos, las materias primas y las manufacturas de bajo valor a&ntilde;adido. Sin embargo, desde hace a&ntilde;os el sector industrial (entre el 25% y el 30% del PIB) duplica al sector agr&iacute;cola (entre el 10% y el 15%). Adem&aacute;s, las exportaciones industriales superan ya a las exportaciones primarias. Especialmente relevante es el aumento del sector servicios, que actualmente representa en torno al 60% del PIB. Pese a lo anterior, la econom&iacute;a marroqu&iacute; todav&iacute;a tiene una fuerte dependencia del sector agr&iacute;cola. Esto es visible, al menos, en dos &aacute;mbitos. Por un lado, en el impacto del clima en la econom&iacute;a. En los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os Marruecos ha crecido al 4,4% de media. Pero este crecimiento es muy vol&aacute;til porque el sector agr&iacute;cola es muy vulnerable a los ciclos de sequ&iacute;as. Es com&uacute;n que de un a&ntilde;o a otro el crecimiento var&iacute;e 5 puntos. A veces hasta 10 puntos. Por otro, en el elevado peso del empleo agr&iacute;cola: aproximadamente el 40% de la poblaci&oacute;n activa trabaja en la agricultura. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Uno de los rasgos característicos del modelo de desarrollo de Marruecos son las grandes infraestructuras y eventos internacionales. Muchos países han recorrido un camino similar. Los macroproyectos se piensan como palancas para modernizar la economía y atraer capital extranjero, pero este modelo tiene un riesgo notable</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por tanto, hoy en d&iacute;a Marruecos es una econom&iacute;a de servicios, con un peso mayoritario de la agricultura en t&eacute;rminos de empleo y con unas exportaciones industriales en expansi&oacute;n. Ahora bien, se trata de una industrializaci&oacute;n perif&eacute;rica, ya que esta se ha integrado en las cadenas de valor europeas. Casi la mitad de las exportaciones de Marruecos tienen como destino Francia y Espa&ntilde;a. Adem&aacute;s, el 30% de sus importaciones proceden de estos dos pa&iacute;ses. Es decir, en la estructura econ&oacute;mica global, Marruecos contin&uacute;a siendo una econom&iacute;a perif&eacute;rica, aunque emergente, m&aacute;s diversificada y en proceso de industrializaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los rasgos caracter&iacute;sticos del modelo de desarrollo de Marruecos son las grandes infraestructuras y eventos internacionales. Hay numerosos ejemplos, pero quiz&aacute;s los m&aacute;s relevantes y simb&oacute;licos sean el puerto T&aacute;nger Med (aspira a ser el principal <em>hub </em>euroafricano), el estadio de f&uacute;tbol Hassan II de Casablanca (un gran recinto de f&uacute;tbol en construcci&oacute;n que quieren que acoja la final del pr&oacute;ximo Mundial que se celebrar&aacute; en 2030 con Espa&ntilde;a y Portugal) y las l&iacute;neas ferroviarias de alta velocidad (ya finalizada la l&iacute;nea T&aacute;nger-Casablanca y en construcci&oacute;n la l&iacute;nea Kenitra-Marrakech). Este modelo de desarrollo no es algo nuevo. Muchos pa&iacute;ses han recorrido un camino similar. Los macroproyectos se piensan como palancas para modernizar la econom&iacute;a y atraer capital extranjero. Este modelo combina varios elementos: una inversi&oacute;n p&uacute;blica masiva, el desarrollo acelerado de macroproyectos, la proyecci&oacute;n internacional para posicionar al pa&iacute;s en el mercado global del turismo y los negocios, y la promesa de modernidad para la legitimaci&oacute;n pol&iacute;tica interna.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, este modelo tiene un riesgo importante: los elefantes blancos, una met&aacute;fora econ&oacute;mica sobre los proyectos cuyo coste de mantenimiento supera su utilidad o beneficios. Tiene su origen en Tailandia, donde los reyes regalaban elefantes blancos para arruinar a alguien por los altos costos de manutenci&oacute;n y porque, al ser sagrados, estaba prohibido usarlos para trabajar. Los macroproyectos financiados con dinero p&uacute;blico son muy costosos de mantener y, a menudo, quedan infrautilizados o abandonados. No cumplen una funci&oacute;n &uacute;til y real para la sociedad. El principal problema es que no dan respuesta a las necesidades internas, sino a la competici&oacute;n geoestrat&eacute;gica y al refuerzo de la marca pa&iacute;s. Cuanto mayor es la brecha entre las demandas de la poblaci&oacute;n y las respuestas que ofrece el sistema, mayor es el malestar social y la inestabilidad pol&iacute;tica. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Algunos dirán que es un proceso y que estos macroproyectos son una vía para escalar posiciones en las cadenas globales de valor, como hicieron China, Singapur o Emiratos Árabes Unidos y dejar de ser una economía periférica. Mientras tanto, muchos no pueden esperar y deciden irse</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las protestas de la Generaci&oacute;n Z de 2025 pusieron de manifiesto esa brecha entre las demandas de la sociedad y las respuestas del sistema. Estas protestas rechazaron un modelo de desarrollo de macroproyectos que desatiende las necesidades sociales b&aacute;sicas. Las inversiones millonarias en grandes infraestructuras y eventos internacionales, como la Copa de &Aacute;frica o el mundial de f&uacute;tbol de 2030 no han sido bien recibidas porque al mismo tiempo los centros educativos y sanitarios del pa&iacute;s se encuentran en una muy mala situaci&oacute;n. El fallecimiento en un mes de ocho mujeres embarazadas en el hospital Hassan II de Agadir fue la gota que colm&oacute; el vaso y dispar&oacute; una oleada de indignaci&oacute;n y movilizaciones.
    </p><p class="article-text">
        Pueden observarse con claridad las contradicciones de un pa&iacute;s en proceso de modernizaci&oacute;n e industrializaci&oacute;n, pero con importantes carencias socioecon&oacute;micas y la <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/regreso-marruecos-entrar-ceuta-han-mandado-vuelta_1_13422911.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">imposibilidad de ofrecer oportunidades para sus j&oacute;venes</a>. Los datos macro son buenos en Marruecos: crece m&aacute;s de cuatro puntos cada a&ntilde;o, es uno de los pa&iacute;ses con una tasa de inversi&oacute;n m&aacute;s altas del mundo (en torno a un 30% del PIB) y tiene una creciente Inversi&oacute;n Extranjera Directa. Adem&aacute;s, ha mejorado notablemente en t&eacute;rminos educativos. Pero tambi&eacute;n es cierto que el 47% de los j&oacute;venes est&aacute; en paro (en un pa&iacute;s donde el 41% de la poblaci&oacute;n tiene menos de 25 a&ntilde;os) y que los empleos tienen baja retribuci&oacute;n y aportan poco en t&eacute;rminos de productividad. No menos importante es el problema de la desigualdad, con una diferencia de recursos, servicios e infraestructuras enorme entre las zonas rurales y las zonas urbanas. 
    </p><p class="article-text">
        Los esfuerzos en proyectar al exterior una imagen de modernizaci&oacute;n, poder e influencia sirven de poco si, al mismo tiempo, existe una sociedad que ha dejado de confiar en el futuro.
    </p><p class="article-text">
        Algunos dir&aacute;n que es un proceso y que estos macroproyectos son una v&iacute;a para escalar posiciones en las cadenas globales de valor, como hicieron China, Singapur o los Emiratos &Aacute;rabes Unidos, y dejar de ser una econom&iacute;a perif&eacute;rica. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/marruecos-pide-oficialmente-espana-devuelva-migrantes-cruzaron-ceuta-muertos_1_13461755.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mientras tanto, muchos no pueden esperar y deciden irse</a>. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Augusto Delkáder-Palacios]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/modernizacion-oportunidades-marruecos-dejo-generacion-futuro_129_13472279.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Aug 2026 19:46:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Marruecos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ceuta y Melilla no son enclaves coloniales, sino dispositivos del control migratorio europeo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ceuta-melilla-no-son-enclaves-coloniales-dispositivos-control-migratorio-europeo_129_13447596.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3d949e43-9045-47fb-96ca-4d161915f0f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x626y345.jpg" width="1200" height="675" alt="Ceuta y Melilla no son enclaves coloniales, sino dispositivos del control migratorio europeo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ceuta y Melilla no son enclaves coloniales desde el punto de vista legal, pero han servido como instrumentos del poder colonial español para cuestiones militares y comerciales hasta convertirse ahora en un instrumento europeo del control fronterizo sobre África</p><p class="subtitle">Opinión - Ceuta es el ensayo de una nueva geopolítica y el abandono de las garantías democráticas
</p></div><p class="article-text">
        La idea de colonialidad de las fronteras alude a la persistencia de jerarqu&iacute;as y relaciones de poder heredadas del colonialismo en la forma en que se trazan, legitiman y gestionan las fronteras contempor&aacute;neas. Aunque el colonialismo concluy&oacute; formalmente, algunos de sus efectos pol&iacute;ticos contin&uacute;an vigentes. En su libro <em>Imperial Debris: On Ruins and Ruination</em>, la antrop&oacute;loga Ann Laura Stoler lo define como escombros o ruinas imperiales, en referencia al proceso actual por el que el poder colonial y la violencia contin&uacute;an configurando el presente. 
    </p><p class="article-text">
        El derecho internacional y las fronteras son excelentes ejemplos. Las aproximaciones del Tercer Mundo al derecho internacional sostienen que este no es neutral, sino que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/rumbo-abismo-matado-trump-derecho-internacional_129_12902087.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se desarroll&oacute; en un contexto colonial</a> que prioriz&oacute; la perspectiva y los intereses occidentales. En su obra <em>Imperialism, Sovereignty, and the Making of International Law</em>, el jurista singapurense Anthony Angie explica esto con claridad. Una de las consecuencias es que las fronteras y reivindicaciones territoriales establecidas por las potencias occidentales gozan de una mayor presunci&oacute;n de legalidad, legitimidad, reconocimiento y protecci&oacute;n jur&iacute;dica. En cambio, las reclamaciones territoriales de Estados y pueblos del Tercer Mundo encuentran mayores obst&aacute;culos para ser reconocidas. Nada nuevo: una vez m&aacute;s vemos c&oacute;mo los valores, las normas y las instituciones occidentales se presentan al resto del mundo como si fueran universales. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El único territorio de España como potencia administradora pendiente de descolonizar es el Sáhara Occidental, según la ONU. Ceuta y Melilla nunca han estado incluidas en esa lista. Marruecos intentó, sin éxito, incluir el expediente de Ceuta y Melilla en el Comité Especial de Descolonización para lograr su incorporación a la lista de territorios no autónomos. Por tanto, de acuerdo con la ONU y el derecho internacional, Ceuta y Melilla no pueden considerarse enclaves coloniales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una de las fuentes b&aacute;sicas sobre descolonizaci&oacute;n y territorios de soberan&iacute;a disputada es el listado de Territorios No Aut&oacute;nomos de la ONU. Es la denominaci&oacute;n empleada por esta organizaci&oacute;n para referirse a los territorios pendientes de descolonizaci&oacute;n. La lista inicial muestra un claro sesgo colonial, ya que fue elaborada unilateralmente por las potencias coloniales: Australia, B&eacute;lgica, Dinamarca, Francia, Pa&iacute;ses Bajos, Nueva Zelanda, Reino Unido y Estados Unidos. Los pueblos colonizados no tuvieron entonces ni voz ni voto. Por tanto, el proceso de descolonizaci&oacute;n de la ONU estuvo totalmente condicionado por las potencias coloniales, quienes decidieron qu&eacute; territorios de su administraci&oacute;n deb&iacute;an considerarse no aut&oacute;nomos. La primera lista, elaborada en 1946, cont&oacute; con 72 territorios. No se incluyeron entonces las colonias espa&ntilde;olas, ya que Espa&ntilde;a no era todav&iacute;a miembro de la ONU. Finalmente, la lista de 1963 s&iacute; incluy&oacute; las colonias espa&ntilde;olas del S&aacute;hara Occidental, Ifni, Fernando Poo y Rio Muni. Con la creaci&oacute;n del Comit&eacute; Especial de Descolonizaci&oacute;n en 1961, la condici&oacute;n de territorio no aut&oacute;nomo se acerc&oacute; m&aacute;s a una determinaci&oacute;n de la comunidad internacional organizada en la ONU que a una decisi&oacute;n unilateral de las potencias coloniales. 
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, en el marco de la ONU, el &uacute;nico territorio de Espa&ntilde;a como potencia administradora pendiente de descolonizar es el S&aacute;hara Occidental. En cambio, Ceuta y Melilla nunca han estado incluidas en esa lista. Marruecos intent&oacute;, sin &eacute;xito, incluir el expediente de Ceuta y Melilla en el Comit&eacute; Especial de Descolonizaci&oacute;n para lograr su incorporaci&oacute;n a la lista de territorios no aut&oacute;nomos. Por tanto, de acuerdo con la ONU y el derecho internacional, Ceuta y Melilla no pueden considerarse enclaves coloniales. 
    </p><p class="article-text">
        Conviene hacer dos matices importantes para ampliar la mirada m&aacute;s all&aacute; de lo estrictamente jur&iacute;dico. Primero, la lista de Territorios No Aut&oacute;nomos de la ONU es una construcci&oacute;n jur&iacute;dica de la descolonizaci&oacute;n, no una declaraci&oacute;n exhaustiva de todos los territorios que podr&iacute;an ser considerados coloniales desde una perspectiva hist&oacute;rica o pol&iacute;tica. Sin duda, uno de los factores a incluir en el an&aacute;lisis es la voluntad de la poblaci&oacute;n de Ceuta y Melilla, que mayoritariamente defienden ser parte de Espa&ntilde;a. Segundo, esa construcci&oacute;n jur&iacute;dica se dio en un contexto de dominaci&oacute;n colonial. Como nos ense&ntilde;a la Teor&iacute;a Cr&iacute;tica, el derecho no es pol&iacute;ticamente neutro ni ajeno a las relaciones de poder. Por tanto, desde un enfoque estrictamente descolonial, la ausencia de reconocimiento institucional (ONU) dentro de una categor&iacute;a jur&iacute;dica internacional occidentalizada (territorios no aut&oacute;nomos) no agota la discusi&oacute;n acad&eacute;mica sobre la colonialidad de un territorio o una frontera. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ceuta y Melilla fueron presidios, enclaves militares y comerciales y, desde la integración europea, se han convertido en frontera exterior europea en África con la principal función del control migratorio. Es decir, han pasado de ser instrumentos del poder colonial español para cuestiones militares y comerciales a un instrumento europeo del control fronterizo sobre África</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ahora bien, adem&aacute;s del derecho internacional, hay otros argumentos para se&ntilde;alar que Ceuta y Melilla no son colonias. Por un lado, nunca formaron parte del protectorado espa&ntilde;ol en Marruecos (1912-1956), sino que mantuvieron siempre su estatus de territorios espa&ntilde;oles. Por otro, como indica el jurista Alejandro del Valle G&aacute;lvez, en los siglos XVIII y XIX Espa&ntilde;a firm&oacute; varios tratados con los sultanes de las entidades pol&iacute;ticas que gobernaban el actual territorio marroqu&iacute;, antes de su creaci&oacute;n como Estado moderno en 1956. Esos tratados ratificaban la pertenencia de Ceuta y Melilla a Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, lo anterior no impide negar una cuesti&oacute;n hist&oacute;rica y pol&iacute;tica relevante. Por su condici&oacute;n geogr&aacute;fica, desde hace siglos existe una continuidad en las funciones extraterritoriales que Ceuta y Melilla desempe&ntilde;an para Espa&ntilde;a. El marco de an&aacute;lisis de la continuidad hist&oacute;rica entre el colonialismo y la actual externalizaci&oacute;n del control migratorio ha sido desarrollado por Martin Lemberg-Pedersen en su art&iacute;culo <em>Manufacturing displacement. Externalization and postcoloniality in European migration control </em>[La fabricaci&oacute;n del desplazamiento. Externalizaci&oacute;n y postcolonialidad en el control migratorio europeo]. Es aplicable a numerosos territorios. En el caso concreto de Ceuta y Melilla, la investigadora Angela Sagnella se&ntilde;ala que son espacios fronterizos cuya funci&oacute;n para Espa&ntilde;a se ha ido redefiniendo a trav&eacute;s de diferentes procesos hist&oacute;ricos: expansi&oacute;n colonial, militarizaci&oacute;n, comercio mediterr&aacute;neo, descolonizaci&oacute;n, integraci&oacute;n europea y control migratorio. Fueron presidios, enclaves militares y comerciales y, desde la integraci&oacute;n europea, se han convertido en frontera exterior europea en &Aacute;frica con la principal funci&oacute;n del control migratorio. Es decir, Ceuta y Melilla <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ceuta-marruecos-europa-consecuencias-regimen-migratorio-colonial-racista_129_13430144.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han pasado de ser instrumentos del poder colonial espa&ntilde;ol</a> para cuestiones militares y comerciales a un instrumento europeo del control fronterizo sobre &Aacute;frica. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del debate jur&iacute;dico, hist&oacute;rico y pol&iacute;tico, conviene plantearse en t&eacute;rminos pr&aacute;cticos qu&eacute; son hoy Ceuta y Melilla y qu&eacute; podr&iacute;an ser ma&ntilde;ana. Ceuta, Melilla y Marruecos viven hoy, en gran medida, de espaldas. Se desaprovechan importantes sinergias econ&oacute;micas, comerciales y sociales. Son muchas las restricciones a la libre circulaci&oacute;n de personas y mercanc&iacute;as. Marruecos ha contribuido a esta situaci&oacute;n. Mantiene importantes reticencias a intensificar los intercambios comerciales con ambas ciudades y ha limitado progresivamente su actividad econ&oacute;mica transfronteriza, en una pol&iacute;tica que algunos interpretan como una estrategia deliberada de asfixia econ&oacute;mica. Pero Espa&ntilde;a tambi&eacute;n tiene parte de responsabilidad. Por ejemplo, no parece acertado exigir visados a los ciudadanos de Tetu&aacute;n y Nador, que anteriormente pod&iacute;an acceder a Ceuta y Melilla respectivamente, sin necesidad de visado. Ceuta y Melilla no forman parte del espacio Schengen, por lo que la entrada a estas ciudades no permite la libre circulaci&oacute;n por el resto de Europa. 
    </p><p class="article-text">
        A corto plazo van a seguir persistiendo dos factores muy problem&aacute;ticos: son las fronteras m&aacute;s desiguales del mundo y existen reclamaciones territoriales antag&oacute;nicas e irreconciliables. Esto no significa que nada pueda hacerse. Es posible avanzar hacia un modelo de mayor integraci&oacute;n econ&oacute;mica y libre circulaci&oacute;n que permita aprovechar la cooperaci&oacute;n econ&oacute;mica, comercial y laboral de Ceuta y Melilla con Marruecos. Una intensificaci&oacute;n de las actividades transfronterizas generar&iacute;a oportunidades e integrar&iacute;a econ&oacute;mica y socialmente mejor ambas ciudades en su entorno geogr&aacute;fico. Al mismo tiempo, una frontera m&aacute;s permeable y ordenada deber&iacute;a constituir un espacio de mayor seguridad y cooperaci&oacute;n, capaz de prevenir tragedias humanitarias y reducir el riesgo de conflictos fronterizos. En esta ecuaci&oacute;n es esencial que Marruecos cumpla con un reto may&uacute;sculo: ofrecer un futuro digno a toda una generaci&oacute;n dispuesta a abandonar el pa&iacute;s por la falta de oportunidades. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Augusto Delkáder-Palacios]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ceuta-melilla-no-son-enclaves-coloniales-dispositivos-control-migratorio-europeo_129_13447596.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Aug 2026 20:37:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ceuta y Melilla no son enclaves coloniales, sino dispositivos del control migratorio europeo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Marruecos,Migraciones,Melilla,Colonialismo,ONU - Organización de las Naciones Unidas,Derecho Internacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marruecos no quiere ser el gendarme de Europa y la tragedia de Ceuta no es un acto de guerra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/marruecos-no-quiere-gendarme-europa-tragedia-ceuta-no-acto-guerra_129_13437810.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4069d3ab-de8a-4fa1-83cb-447c1e430e88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1075y507.jpg" width="1200" height="675" alt="Marruecos no quiere ser el gendarme de Europa y la tragedia de Ceuta no es un acto de guerra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es muy problemático el concepto de guerra híbrida aplicado a la instrumentalización de la migración porque militariza el fenómeno migratorio y desplaza el centro de atención desde las personas hacia las lógicas de la amenaza y la seguridad. Además, niega la agencia de las personas migrantes porque las convierte en meros instrumentos de confrontación</p><p class="subtitle">Ceuta, Marruecos y Europa: las consecuencias de un régimen migratorio colonial y racista
</p></div><p class="article-text">
        Marruecos ya no quiere ser el gendarme de Europa. En realidad, nunca quiso serlo. Y tiene razones para ello. En Ciencia Pol&iacute;tica explicamos que los componentes del Estado son el territorio, la poblaci&oacute;n y la soberan&iacute;a. Por tanto, una de las responsabilidades del Estado es la gesti&oacute;n de sus fronteras para garantizar la integridad y la seguridad de su propio territorio. En cambio, la vigilancia de las fronteras para dar respuesta a preocupaciones de seguridad de terceros pa&iacute;ses no es una las atribuciones cl&aacute;sicas del Estado. Menos a&uacute;n lo es permitir el ejercicio de funciones soberanas a terceros pa&iacute;ses dentro de tu territorio. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, &iquest;qu&eacute; sucede con las fronteras compartidas con otro Estado? En este caso parece razonable hablar de una responsabilidad compartida en la gesti&oacute;n de las fronteras de Ceuta y Melilla. Lo fundamental es bajo qu&eacute; principios y criterios se producen las negociaciones para abordar esa responsabilidad compartida. Un esquema horizontal de di&aacute;logo es la mejor f&oacute;rmula para evitar conflictos. La realidad dista mucho de esto debido a la externalizaci&oacute;n del control migratorio, entendida como el proceso por el que la Uni&oacute;n Europea traslada a los pa&iacute;ses de origen y tr&aacute;nsito el control de fronteras para evitar que la migraci&oacute;n llegue a su territorio. Es una forma de desplazar la frontera europea m&aacute;s all&aacute; de sus propios l&iacute;mites territoriales. En el caso de la Uni&oacute;n Europea y Marruecos, la externalizaci&oacute;n nace de una asimetr&iacute;a de poder. Es la agenda de la seguridad europea, que vincula la migraci&oacute;n con la inseguridad, la que se impone en todo este proceso. Esta agenda nunca fue ni una iniciativa ni una prioridad marroqu&iacute;, sino que responde al exclusivo inter&eacute;s de la parte europea. 
    </p><p class="article-text">
        La externalizaci&oacute;n del control migratorio es problem&aacute;tica por varias razones. Por un lado, se asienta en relaciones de dependencia. La brecha entre el discurso y la pr&aacute;ctica es muy obvia: la Uni&oacute;n Europea habla de socios, di&aacute;logo entre iguales y responsabilidad compartida, pero fuerza su propia agenda para convertir a Marruecos en un Estado tap&oacute;n de la inmigraci&oacute;n hacia Europa. Por otro, genera el rechazo de Marruecos porque conciben la externalizaci&oacute;n como una imposici&oacute;n desde el exterior. Por ello, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ensena-crisis-ceuta-relacion-espana-marruecos_129_13421487.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no cabe esperar un alineamiento genuino y sincero con estas pol&iacute;ticas</a>. Adem&aacute;s, crea un clima de confrontaci&oacute;n, con acontecimientos como los de la semana pasada, en contraste con la ret&oacute;rica de una cooperaci&oacute;n hispano-marroqu&iacute; ejemplar. Adem&aacute;s, la externalizaci&oacute;n no es un modelo eficaz. De hecho, garantiza el fracaso de la pol&iacute;tica migratoria de la Uni&oacute;n Europea. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En lugar de poner todo el peso explicativo en las estrategias de guerra híbrida o en conspiraciones que apuntan a la mano de Estados Unidos e Israel, convendría mirar la realidad desde abajo. Podría ser un factor más sólido el hecho de que la Generación Z en Marruecos no haya visto cumplidas sus expectativas y hayan dado por roto el contrato social. En un país de grandes infraestructuras y eventos (están construyendo el estadio más grande del mundo), los jóvenes gritan: “No queremos el mundial, queremos sanidad”</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otra consecuencia fundamental de la externalizaci&oacute;n es que ha otorgado a Rabat una palanca de enorme influencia. Parad&oacute;jicamente, en nombre del control migratorio, la Uni&oacute;n Europea ha perdido capacidad de control sobre su propia pol&iacute;tica. D&eacute;cadas de securitizaci&oacute;n y externalizaci&oacute;n han otorgado a Marruecos un extraordinario poder de negociaci&oacute;n, permiti&eacute;ndole utilizar la migraci&oacute;n como instrumento de presi&oacute;n pol&iacute;tica cuando considera lesionados sus intereses. Marruecos ha logrado revertir la relaci&oacute;n de poder con la Uni&oacute;n Europea. Aunque solo lo hace parcialmente, ya que a Europa a&uacute;n le quedan palancas relevantes como el comercio. Probablemente, este reequilibrio de poder explica que, pese a sus reticencias, Marruecos haya acabado desempe&ntilde;ando ese papel de gendarme. 
    </p><p class="article-text">
        Un aspecto preocupante es la securitizaci&oacute;n y militarizaci&oacute;n del debate p&uacute;blico en Europa al definir estos episodios como actos de guerra. En particular, como actos de guerra h&iacute;brida, en referencia a la confrontaci&oacute;n que combina instrumentos militares y no militares. Incluso muchos acad&eacute;micos cr&iacute;ticos han asumido la narrativa militarista de la guerra h&iacute;brida. Hay que insistir en algo elemental: los seres humanos no son armas de guerra. Por ello, es muy problem&aacute;tico el concepto de guerra h&iacute;brida aplicado a la instrumentalizaci&oacute;n de la migraci&oacute;n porque militariza el fen&oacute;meno migratorio y desplaza el centro de atenci&oacute;n desde las personas hacia las l&oacute;gicas de la amenaza y la seguridad. Adem&aacute;s, niega la agencia de las personas migrantes porque las convierte en meros instrumentos de confrontaci&oacute;n interestatal. Es una visi&oacute;n estatoc&eacute;ntrica y con una mirada de arriba a abajo, por lo que es comprensible su uso desde la jerarqu&iacute;a militar, pero no desde la sociedad civil, la academia y los medios de comunicaci&oacute;n. Es m&aacute;s acertado hablar de coerci&oacute;n migratoria o instrumentalizaci&oacute;n de la migraci&oacute;n, porque ni Ceuta es un frente de guerra ni los migrantes son armas.
    </p><p class="article-text">
        La crisis de Ceuta muestra la vulnerabilidad de la frontera provocada por la externalizaci&oacute;n y la dependencia que la Uni&oacute;n Europea tiene respecto de Marruecos. &iquest;Qu&eacute; papel jug&oacute; Marruecos? Por el momento, no hay pruebas de que Marruecos haya organizado este movimiento de personas. Una de las tesis m&aacute;s extendidas es la de los brazos ca&iacute;dos, es decir, el relajamiento en el control de la frontera. De hecho, Mehdi Alioua, una de las voces m&aacute;s autorizadas en el campo de la migraci&oacute;n en Marruecos en una reciente y muy influyente entrevista en <a href="https://legrandcontinent.eu/fr/2026/08/05/pourquoi-le-maroc-na-pas-pu-orchestrer-la-crise-de-ceuta/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Le Grand Continent</a>, se&ntilde;al&oacute; lo siguiente: &ldquo;Cuando varios miles de personas cruzaron a nado y una inmensa multitud se agolp&oacute; en la playa, la &uacute;nica alternativa para evitar lo peor &mdash;que se amontonaran o que se lanzaran al mar&mdash; fue abrir ligeramente la frontera terrestre, en coordinaci&oacute;n con los espa&ntilde;oles&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Europa no reconoce la marroquinidad del Sahara Occidental, pero sí se le exige a Marruecos que frene la migración irregular proveniente de ese territorio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de reconocer que dejaron a la gente cruzar a Ceuta, Alioua afirma que Marruecos no pudo evitarlo debido a un fallo de seguridad y al desbordamiento de las fuerzas de seguridad por la simultaneidad de varios acontecimientos masivos (Fiesta del Trono, vacaciones de los marroqu&iacute;es en las playas del norte del pa&iacute;s y la Operaci&oacute;n Paso del Estrecho). Sin embargo, niega las teor&iacute;as conspirativas que se&ntilde;alan a Marruecos como el organizador por dos razones. Primero, porque estas crisis da&ntilde;an la reputaci&oacute;n de Marruecos m&aacute;s que la de ning&uacute;n otro pa&iacute;s. Segundo, porque la alianza con Francia, Espa&ntilde;a y la Uni&oacute;n Europea es mucho m&aacute;s importante que la alianza con Estados Unidos e Israel, por el comercio y la di&aacute;spora marroqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Marruecos ten&iacute;a capacidades operativas para evitar la entrada masiva de personas? En Europa, algunos an&aacute;lisis apuntan a las enormes capacidades de Marruecos en la vigilancia de sus fronteras gracias al apoyo financiero europeo. A&ntilde;os de pol&iacute;ticas de externalizaci&oacute;n se han traducido en la entrega de equipamientos de vigilancia fronteriza y la transferencia de conocimiento a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad marroqu&iacute;es. Sin embargo, desde Marruecos se ofrecen otros argumentos. Por un lado, Marruecos tiene 3.000 kil&oacute;metros de costa, un territorio muy extenso e imposible de controlar en su totalidad las veinticuatro horas del d&iacute;a. En realidad, ser&iacute;an 4.000 kil&oacute;metros, ya que se da un hecho parad&oacute;jico: Europa no reconoce la marroquinidad del Sahara Occidental, pero s&iacute; se le exige a Marruecos que frene la migraci&oacute;n irregular proveniente de ese territorio. Por otro, Marruecos siempre ha sostenido que el apoyo econ&oacute;mico recibido es muy inferior al coste real de frenar la migraci&oacute;n irregular hacia Europa.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, en lugar de poner todo el peso explicativo en las estrategias de guerra h&iacute;brida, en un ensayo de ocupaci&oacute;n de Ceuta o en conspiraciones que apuntan a la mano de Estados Unidos e Israel, convendr&iacute;a mirar la realidad desde abajo. Podr&iacute;a ser un factor m&aacute;s s&oacute;lido el hecho de que la Generaci&oacute;n Z en Marruecos no haya visto cumplidas sus expectativas y hayan dado por roto el contrato social. En un pa&iacute;s de grandes infraestructuras y eventos (est&aacute;n construyendo el estadio m&aacute;s grande del mundo), los j&oacute;venes gritan: &ldquo;No queremos el mundial, queremos sanidad&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Augusto Delkáder-Palacios]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/marruecos-no-quiere-gendarme-europa-tragedia-ceuta-no-acto-guerra_129_13437810.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Aug 2026 19:25:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Marruecos,Ceuta,Migraciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ceuta, Marruecos y Europa: las consecuencias de un régimen migratorio colonial y racista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ceuta-marruecos-europa-consecuencias-regimen-migratorio-colonial-racista_129_13430144.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/62ff1c3d-bb62-4895-a217-e984eafa112d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Varias personas en la playa del Trampolín, a 5 de agosto de 2026, en Ceuta (España)."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entender lo sucedido como un simple chantaje de Marruecos a España es una simplificación de la realidad. Es la consecuencia del régimen migratorio euromarroquí construido sobre estructuras heredadas del colonialismo en las que Europa determina quién puede moverse y quién no a partir de jerarquías raciales</p><p class="subtitle">El sueño de Faten, la futbolista marroquí que perdió la vida en el cruce a Ceuta: “Quería ir a Europa”
</p></div><p class="article-text">
        Lo sucedido en Ceuta estos d&iacute;as no es solo una crisis migratoria o humanitaria, sino tambi&eacute;n <a href="https://www.eldiario.es/internacional/espana-relacion-marruecos-crisis-ceuta_129_13423942.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una crisis pol&iacute;tica entre pa&iacute;ses vecinos</a>. Las relaciones entre Espa&ntilde;a y Marruecos est&aacute;n formadas por una densa red de intereses mutuos en &aacute;mbitos como la seguridad, la migraci&oacute;n o el comercio, pero tambi&eacute;n por una serie de conflictos estructurales, irresolubles a corto o medio plazo, como el S&aacute;hara Occidental o los enclaves africanos de Ceuta y Melilla. 
    </p><p class="article-text">
        Durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola hacia Marruecos se bas&oacute; en el llamado colch&oacute;n de intereses, que sintetizaba una ecuaci&oacute;n sencilla: a mayor interdependencia, m&aacute;s costosa y menos probable es la crisis bilateral. Durante mucho tiempo el colch&oacute;n de intereses redujo significativamente las crisis, aunque sin llegar a eliminarlas. Este equilibrio siempre fue inestable, pero ahora se ha roto. El papel de Marruecos ha cambiado considerablemente: ahora tiene aspiraciones de potencia regional, una pol&iacute;tica exterior m&aacute;s asertiva y una amplia experiencia negociadora con Espa&ntilde;a y la Uni&oacute;n Europea en el campo de la migraci&oacute;n, combinando de manera inteligente diplomacia y coerci&oacute;n. Esto ha hecho que la interdependencia sea cada vez m&aacute;s asim&eacute;trica en favor de Marruecos, lo que incentiva el fomento de crisis bilaterales. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, entender estas crisis como una mera negociaci&oacute;n transaccional o un simple chantaje de Marruecos a Espa&ntilde;a y a la Uni&oacute;n Europea es una simplificaci&oacute;n de la realidad. Para comprender su naturaleza y caracter&iacute;sticas, y prevenirlas, es necesario ver que no son episodios aislados, sino consecuencias del r&eacute;gimen migratorio euromarroqu&iacute;. Este r&eacute;gimen migratorio se ha construido sobre estructuras y relaciones de poder heredadas del colonialismo, en las que Europa contin&uacute;a determinando qui&eacute;n puede moverse y qui&eacute;n no a partir de jerarqu&iacute;as raciales. El sistema de visados y las etiquetas que ponemos a las personas que viajan son buenos ejemplos. Si un europeo viaja a la gran mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses de &Aacute;frica puede hacerlo libremente y sin visado. Sin embargo, si un africano viaja a Europa, tendr&aacute; restricciones y necesitar&aacute; un visado muy dif&iacute;cil de obtener. Al europeo nos gusta llamarlo turista o expatriado. Al africano preferimos llamarlo inmigrante, ilegal, clandestino o MENA, categor&iacute;as de uso com&uacute;n utilizadas para deshumanizar, criminalizar y polarizar. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, esta jerarqu&iacute;a racial de la movilidad genera una violencia estructural que provoca <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/141-personas-han-muerto-entrada-ceuta-ong-caminando-fronteras_1_13429422.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">miles de muertes cada a&ntilde;o</a> y convierte la frontera en un espacio de excepci&oacute;n para las democracias europeas. Seg&uacute;n el proyecto <em>Missing Migrants,</em> de la Organizaci&oacute;n Internacional para las Migraciones, desde 2014 se han contabilizado m&aacute;s de 33.000 personas muertas o desaparecidas en las diferentes rutas migratorias y fronteras europeas. Son de media 2.350 muertes al a&ntilde;o. Por tanto, no es exagerado hablar de necropol&iacute;tica, tal y como lo hace el intelectual camerun&eacute;s Achille Mbembe cuando afirma que los europeos nos hemos acostumbrado a la muerte de migrantes porque sus vidas no merecen protecci&oacute;n ni tienen el mismo valor. Son muertes que no merecen luto. Buena prueba de ello es que, con 141 muertos en nuestra frontera, Espa&ntilde;a no ha decretado ni un solo d&iacute;a de luto nacional &iquest;Alguien se imagina una actitud as&iacute; con los fallecidos en un accidente ferroviario o en un incendio? Invito a encontrar la diferencia: solo hay una.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si un europeo viaja a África puede hacerlo libremente y sin visado. Sin embargo, si un africano viaja a Europa, tendrá restricciones y necesitará un visado muy difícil de obtener. Al europeo nos gusta llamarlo turista o expatriado. Al africano preferimos llamarlo inmigrante, ilegal, clandestino o MENA</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La matriz colonial del r&eacute;gimen migratorio y su jerarqu&iacute;a racial explican la agenda europea de convertir a Marruecos en un espacio de contenci&oacute;n de la migraci&oacute;n hacia Europa mediante pol&iacute;ticas de externalizaci&oacute;n. Como en la etapa de los imperios, Europa sigue recurriendo a f&oacute;rmulas de soberan&iacute;a extraterritorial, hoy incompatibles con el principio de igualdad soberana de los Estados. La creciente resistencia marroqu&iacute; a desempe&ntilde;ar el papel de polic&iacute;a de fronteras para Europa puede interpretarse tambi&eacute;n como un cuestionamiento de esa matriz de poder colonial. &iquest;Por qu&eacute; los espa&ntilde;oles podemos viajar sin visado a Marruecos y los marroqu&iacute;es necesitan un visado para viajar a Espa&ntilde;a? &iquest;No deber&iacute;a operar el principio de reciprocidad? Es leg&iacute;timo cuestionar esta asimetr&iacute;a desde la diplomacia, pero no desde la coerci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La instrumentalizaci&oacute;n de la migraci&oacute;n por parte de Marruecos puede entenderse como una forma de desestabilizar las jerarqu&iacute;as hist&oacute;ricas que han estructurado el r&eacute;gimen migratorio entre Europa y Marruecos. Pero evidentemente tambi&eacute;n es una forma de presi&oacute;n pol&iacute;tica. Cuando Marruecos percibe que sus intereses estrat&eacute;gicos se ven amenazados (como podr&iacute;a haber ocurrido por la futura aprobaci&oacute;n de la ley que otorgar&aacute; la nacionalidad espa&ntilde;ola a los saharauis nacidos en tiempos de la colonia espa&ntilde;ola) dispone de capacidad para instrumentalizar los flujos migratorios, en la l&oacute;gica que Kelly Greenhill define como ingenier&iacute;a estrat&eacute;gica de las migraciones. En la visi&oacute;n marroqu&iacute;, una buena forma de defender sus intereses es activar una de sus palancas m&aacute;s valiosas (o su renta pol&iacute;tica, como algunos la llaman), instrumentalizando esos flujos migratorios. 
    </p><p class="article-text">
        Las migraciones internacionales son parte de las estructuras y relaciones de poder que generan desigualdades entre pa&iacute;ses. Adem&aacute;s, las decisiones migratorias son una combinaci&oacute;n de factores de empuje y factores de atracci&oacute;n. Esta crisis combina todos los elementos indicados: la matriz colonial del r&eacute;gimen migratorio, la jerarqu&iacute;a racial de la movilidad, los factores de empuje (situaci&oacute;n interna en Marruecos, donde el lema de la Generaci&oacute;n Z fue &ldquo;dos mares y fosfato y vivimos bajo la bota&rdquo; &mdash;en relaci&oacute;n a las condiciones de vida pese a las riquezas naturales del pa&iacute;s&mdash;) y los factores de atracci&oacute;n (como mejores condiciones econ&oacute;micas en Europa o  pol&iacute;ticas migratorias m&aacute;s liberales, entre otros). 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La instrumentalización de la migración por parte de Marruecos puede entenderse como una forma de desestabilizar las jerarquías históricas del régimen migratorio entre Europa y Marruecos. Pero evidentemente también es una forma de presión política</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por su parte, la derecha radical global aprovecha cada crisis migratoria para reforzar una cada vez m&aacute;s extendida visi&oacute;n hobbesiana de la sociedad, presentada como una permanente lucha por recursos limitados entre grupos culturalmente incompatibles. Desde esta perspectiva, la inmigraci&oacute;n se construye como una amenaza para la seguridad, el bienestar y la identidad, legitimando pol&iacute;ticas cada vez m&aacute;s restrictivas, excluyentes y securitarias. Resulta alarmante la fragmentaci&oacute;n europea en esta crisis. Como se&ntilde;al&oacute; Josep Borrell, &ldquo;la solidaridad europea ha muerto en Ceuta&rdquo;. Quiz&aacute; nunca estuvo viva. 
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos descolonizar el r&eacute;gimen migratorio europeo, superando las l&oacute;gicas de securitizaci&oacute;n, externalizaci&oacute;n y jerarquizaci&oacute;n racial de la movilidad que reproducen la matriz colonial del poder. Tambi&eacute;n una pol&iacute;tica migratoria com&uacute;n europea basada en la solidaridad entre los pa&iacute;ses. Esto permitir&iacute;a reducir la dependencia estrat&eacute;gica de terceros Estados para la gesti&oacute;n migratoria y avanzar hacia una movilidad global m&aacute;s justa y segura. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Augusto Delkáder-Palacios]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Aug 2026 19:56:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ceuta, Marruecos y Europa: las consecuencias de un régimen migratorio colonial y racista]]></media:title>
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