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    <title><![CDATA[elDiario.es - João França]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/joao_franca/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - João França]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[De la Casa Orsola, las primeras veces y los 76 desahucios diarios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/casa-orsola-primeras-veces-76-desahucios-diarios_129_12014062.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/85b67744-be2e-4bea-b128-b591e0fff086_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De la Casa Orsola, las primeras veces y los 76 desahucios diarios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La lucha de la Casa Orsola es un símbolo de la resistencia de las personas que quieren las casas para vivir poniendo freno a la maquinaria especulativa. Necesitamos símbolos que nos muestren lo que podemos lograr, pero también necesitamos resistir cada día</p><p class="subtitle">El desahucio de Josep en Casa Orsola, aplazado hasta el martes tras una mañana de resistencia vecinal</p></div><p class="article-text">
        El pasado viernes ser&aacute; un d&iacute;a recordado en la lucha por el derecho a la vivienda. <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/decenas-personas-pasan-noche-frente-casa-orsola-evitar-desahucio-josep_1_12007620.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centenares de personas se reunieron delante de la Casa Orsola, en el Eixample de Barcelona, para impedir que echaran a Josep de su casa</a>, el primer vecino del bloque que, en su resistencia contra la apuesta especulativa de un fondo de inversi&oacute;n que los quiere expulsar, enfrentaba una fecha de desahucio. Y lograron impedirlo con una muestra espectacular de la fuerza que tiene la organizaci&oacute;n colectiva. El poder, sin embargo, es persistente, y los juzgados fijaron una nueva fecha con un horario ins&oacute;lito: la madrugada del lunes al martes, a las cinco de la ma&ntilde;ana. El Sindicat de Llogateres, que organiz&oacute; la resistencia el viernes, vuelve a convocar a la gente este lunes por la noche, y esperan poder mostrar otra vez lo que se puede lograr desde el apoyo mutuo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero qu&eacute; lleva a centenares de personas a congregarse para impedir que echen a una persona de su casa un viernes por la ma&ntilde;ana, o un lunes por la noche? No es sencillo explicar por qu&eacute; la gente se vincula a una lucha colectiva, y las razones pueden ser muy diversas. Vivir o conocer una situaci&oacute;n de injusticia suele ser un impulso importante, pero visto el mundo tan desigual en qu&eacute; vivimos, est&aacute; claro que necesitar que las cosas cambien no siempre es suficiente para llevarnos a organizarnos para cambiarlas. A veces es un convencimiento ideol&oacute;gico, un horizonte claro del mundo que deseamos, lo que nos lleva a la organizaci&oacute;n. Muy a menudo es alguna experiencia vivida en colectivo la que nos lleva a hacer &ldquo;clic&rdquo;, a dejar de pensar el mundo con los par&aacute;metros del individualismo. O al menos a empezar a pensar que, si podemos cambiar las cosas, tendr&aacute; que ser juntas.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/recuerdo-stop-desahucios-pah-significado_1_5017888.amp.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En noviembre de 2010, la Plataforma de Afectadas por la Hipoteca (PAH) par&oacute; por primera vez un desahucio</a>, el de Llu&iacute;s, vecino de la Bisbal del Pened&egrave;s (Tarragona) que a causa de los efectos de la crisis, no pudo seguir pagando su hipoteca. No sab&iacute;an s&iacute; lo lograr&iacute;an, pero fue el primero de centenares, que hizo triunfar el lema &ldquo;s&iacute; se puede&rdquo;. Observando la calle desde un balc&oacute;n de la Casa Orsola el viernes, no pude evitar recordar <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/personas-acuden-pah-defender-salt_1_5839531.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la resistencia contra el desalojo de un bloque de la Sareb</a> donde la PAH hab&iacute;a realojado a varias familiar en Salt (Girona) en octubre de 2013. Ah&iacute; se congregaron PAHs de todo el Estado y gente que militaba en otros colectivos. Para muchas personas, esas fueron primeras veces para recordar. Otras estaban ah&iacute; porque antes hab&iacute;an estado resistiendo el desalojo de bloques okupados o manifest&aacute;ndose por las razones m&aacute;s diversas. Despu&eacute;s de la PAH, muchos otros colectivos han seguido construyendo sobre lo aprendido.
    </p><p class="article-text">
        Como periodista que sigue estas realidades, lo que me enganch&oacute; a la lucha por la vivienda ya desde mis primeras semanas de pr&aacute;cticas fue ver a gente muy distinta, la mayor&iacute;a en situaciones muy precarias, que apostaba por lo colectivo como v&iacute;a de conquista de derechos y de transformaci&oacute;n social. Y no s&oacute;lo por salvarse del desahucio, sino porque la solidaridad es lo que daba sentido a seguir luchando en contextos muy dif&iacute;ciles. Es mucha la gente que dice que cuando empieza a luchar por los casos de compa&ntilde;eras y compa&ntilde;eros, acaba olvid&aacute;ndose de luchar por el suyo propio, por m&aacute;s que tambi&eacute;n est&eacute;n en riesgo de quedarse en la calle.
    </p><p class="article-text">
        No siempre hay centenares de personas movilizadas para parar un desahucio. Lo habitual es que sean 15, 30 o 50 personas valientes y persistentes las que est&aacute;n semana tras semana poniendo el cuerpo para evitar que echen a sus compa&ntilde;eras. Lo hacen en las ma&ntilde;anas de d&iacute;as laborables, y la mayor&iacute;a pueden estar ah&iacute; porque no tienen trabajo &mdash;y tambi&eacute;n se ven en riesgo de quedarse en la calle&mdash; o tienen empleos precarios que no entienden de horarios de oficina. Recuerdo que hace unos a&ntilde;os Chary, de la PAH de M&aacute;laga, <a href="https://archive.org/details/pah-manual-de-uso/page/n88" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">me contaba</a> que en una protesta contra el ministro De Guindos le espet&oacute; a un polic&iacute;a: &ldquo;Si tuviera trabajo, &iquest;t&uacute; crees que yo estar&iacute;a aqu&iacute; para darle un papelito al ministro? Yo me ir&iacute;a a trabajar para ganar dinero, que me hace m&aacute;s falta que qu&eacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Muchas de las personas que estaban ante la Casa Orsola el viernes, y que volver&aacute;n a estarlo este lunes por la noche, son esa gente, las que est&aacute;n cada semana poniendo el cuerpo para parar desahucios con los sindicatos de vivienda de barrios y pueblos, las PAHs, o el propio Sindicat de Llogateres. Pero muchas otras descubr&iacute;an por primera vez el viernes c&oacute;mo era parar un desahucio. Empezaron por todo lo alto.
    </p><p class="article-text">
        Las primeras veces son poderosas. Lo son sobre todo cuando alguien sale con el sentimiento de que juntas somos m&aacute;s fuertes, de que, juntas, s&iacute; se puede. Son poderosas cuando son la primera vez de muchas.
    </p><p class="article-text">
        La lucha de Josep y del resto de vecinos y vecinas de la Casa Orsola es una lucha emblem&aacute;tica. Un s&iacute;mbolo de c&oacute;mo la especulaci&oacute;n avanza y nos echa de nuestros barrios, de que, aun teniendo un trabajo estable y a pesar de llevar m&aacute;s de veinte a&ntilde;os convencido de que tienes un hogar, el capital quiere seguir apostando por encima de nuestras posibilidades, vampirizar nuestras vidas para extraernos el m&aacute;ximo beneficio. La lucha de la Casa Orsola es un s&iacute;mbolo de la resistencia de las personas que quieren las casas para vivir poniendo freno a la maquinaria especulativa.
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos s&iacute;mbolos que nos muestren lo que podemos lograr, pero tambi&eacute;n necesitamos resistir cada d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los datos del Poder Judicial, entre enero y septiembre de 2024 hubo en Espa&ntilde;a 76 desahucios diarios, 20 s&oacute;lo en Catalunya, que lidera hist&oacute;ricamente el lamentable ranking. En muchos barrios, ciudades y pueblos hay gente organizada para impedirlos. Por poner algunos ejemplos de la semana pasada, el lunes en Barcelona hab&iacute;a convocatorias para resistir a un desahucio en el Barri G&ograve;tic y otro en el Poble-sec; en Sabadell, la PAHC convocaba a parar siete desahucios, cuatro de los cu&aacute;les el mi&eacute;rcoles, de los que uno se consigui&oacute; parar antes en los juzgados y dos resistiendo en la puerta, pero los antidisturbios de los Mossos echaron a Bahore de su casa; en Manresa, hab&iacute;a 22 personas pendientes de compartir su amenaza de desahucio en la asamblea de la PAHC de la comarca del Bages el domingo anterior, seis con fecha para la semana pasada, y el martes cuatro furgones de antidisturbios cortaron la calle donde vive Rosa para expulsarla a pesar de que tiene un 95% de discapacidad y que la PAHC estuviera negociando con los servicios sociales para que cubrieran su deuda con el propietario mientras esperaba una soluci&oacute;n digna para su situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de veces, las concentraciones logran parar los desahucios, pero esta sangr&iacute;a tambi&eacute;n es el pan de cada d&iacute;a de los movimientos por el derecho a la vivienda. Quienes han descubierto en la Casa Orsola la potencia de esta lucha, que sepan que, pasada la madrugada del lunes al martes, all&aacute; donde hay 15 personas parando un desahucio, seguro les ir&iacute;a bien ser 30 o 50.
    </p><p class="article-text">
        La lucha por la vivienda tiene muchas caras, y todas necesitan respuestas colectivas. <a href="https://www.bellaterra.coop/es/libros/un-lugar-donde-volver" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En un libro reciente</a>, la antrop&oacute;loga Irene Sabat&eacute; nos habla de la alienaci&oacute;n residencial, que es la inseguridad constante de no poder dar por sentada una vivienda adecuada y estable, de saber que un cambio inesperado en la coyuntura del mercado, en la legislaci&oacute;n o en tu situaci&oacute;n vital pueden sacarte de lo que consideras tu hogar en cualquier momento. Lo que nos muestra a trav&eacute;s de las historias de mujeres muy distintas, es que esa inseguridad llena de angustia las vidas de personas en condiciones sociales muy variadas, desde profesionales liberales a madres solas que no tienen acceso al mercado de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Defender la Casa Orsola es defender las casas de todos y todas&rdquo;, le dec&iacute;a Josep a la multitud congregada la noche del jueves. Volver a parar el desahucio esta madrugada y forzar el fondo de inversi&oacute;n propietario de la finca a sentarse a negociar ser&iacute;a una gran muestra de lo que se puede conseguir colectivamente. Ojal&aacute; a muchas personas les ayude a hacer el &ldquo;clic&rdquo;, porque hace falta mucha gente para acabar con los 76 desahucios diarios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[João França]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/casa-orsola-primeras-veces-76-desahucios-diarios_129_12014062.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Feb 2025 21:12:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De la Casa Orsola, las primeras veces y los 76 desahucios diarios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desahucios,Vivienda,Barcelona]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Armand de Fluvià: hacer y contar la historia de la liberación homosexual]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/sociedad/armand-fluvia-contar-historia-liberacion-homosexual_1_11635216.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/783ae321-213d-4905-ab24-db66eff80dfd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Armand de Fluvià: hacer y contar la historia de la liberación homosexual"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fallecido este viernes a los 92 años, fue un pionero del movimiento gay en el España, y también guardián de la historia del colectivo</p><p class="subtitle">Hemeroteca - 1977: El día en que la homosexualidad salió de la clandestinidad para tomar la calle</p></div><p class="article-text">
        Las personas que hemos trabajado la historia desde abajo sabemos que ning&uacute;n cambio social lo provoca una sola persona. Pero tambi&eacute;n es verdad que a veces hay personas que, acompa&ntilde;adas por muchas otras, juegan un papel muy significativo. A Armand de Fluvi&agrave;, fallecido la madrugada de este viernes a los 92 a&ntilde;os, hay quien lo conoce como el padre del movimiento gay en el Espa&ntilde;a, y no le faltaron m&eacute;ritos para ese t&iacute;tulo.
    </p><p class="article-text">
        Su nombre aparece como referente en los relatos de muchas personas que empezaron su activismo LGTBI en la clandestinidad. En una conversaci&oacute;n reciente, Llu&iacute;s Rambla recordaba que lleg&oacute; al Movimiento Espa&ntilde;ol de Liberaci&oacute;n Homosexual (MELH) porque, en plena dictadura, escuch&oacute; a dos personas hablando de manifestaciones y congresos en un bar de ambiente. Eran Armand de Fluvi&agrave; y Germ&agrave; Pedra discutiendo las consecuencias de los disturbios de Stonewall en Nueva York, y le abrieron las puertas del activismo pol&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        La presidenta de la Federaci&oacute;n Plataforma Trans, Mar Cambroll&eacute;, cuenta que poco despu&eacute;s de la creaci&oacute;n del Front d&rsquo;Alliberament Gai de Catalunya (FAGC) ley&oacute; una entrevista con Armand, con el pseud&oacute;nimo Roger de Gaimon, en la revista <em>El Viejo Topo</em>, y llam&oacute; a la redacci&oacute;n desesperada por hablar con &eacute;l. &Eacute;l la recibi&oacute; en Barcelona y al volver fue una de las fundadoras del Movimiento Homosexual de Acci&oacute;n Revolucionaria andaluz.
    </p><p class="article-text">
        En <a href="https://www.vilaweb.cat/noticies/armand-de-fluvia-entrevista/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una entrevista en Vilaweb</a> con motivo de sus 90 a&ntilde;os, recordando la influencia del FAGC para la creaci&oacute;n de otros frentes en el Pa&iacute;s Valenci&agrave;, las Baleares o el Pa&iacute;s Vasco, De Fluvi&agrave; se comparaba con Santa Teresa de Jes&uacute;s: &ldquo;Fundaba conventos gays all&iacute; donde iba&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Armand de Fluvi&agrave; naci&oacute; en 1931 en una familia acomodada. Por parte de su padre, ven&iacute;a de un legado de artistas, por parte de madre, de una familia de la industria metal&uacute;rgica catalana. Estudi&oacute; derecho, pero se dedic&oacute; a la genealog&iacute;a y a la her&aacute;ldica, un campo del que fue el gran referente en Catalunya y en el que tambi&eacute;n obtuvo reconocimientos internacionales. Su primer activismo pol&iacute;tico, poco tuvo que ver con los derechos LGTBI. Pas&oacute; dos veces por la prisi&oacute;n durante el franquismo, pero nunca por homosexual. La primera fue por mon&aacute;rquico; su antifranquismo pasaba por la defensa de Juan de Borb&oacute;n como jefe del Estado, aunque con el activismo gay tambi&eacute;n fue girando sus posturas pol&iacute;ticas. La segunda fue en la revuelta estudiantil de 1957 en el paraninfo de la Universidad de Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        En 1969, las Cortes franquistas empiezan a debatir la propuesta de Ley de Peligrosidad y Rehabilitaci&oacute;n Social, que deb&iacute;a sustituir la Ley de Vagos y Maleantes de la Rep&uacute;blica, a la que el r&eacute;gimen incorpor&oacute; la homosexualidad en 1954. En ese momento, recordaba De Fluvi&agrave;, la homosexualidad era &ldquo;la condici&oacute;n que daba asco y repulsi&oacute;n a todo el mundo&rdquo;. En febrero de 1970, junto a Francesc Francino, env&iacute;a una carta an&oacute;nima a todos los obispos, que eran procuradores en las Cortes, firmada por &ldquo;un grupo de hom&oacute;filos espa&ntilde;oles&rdquo;, contra la criminalizaci&oacute;n de &ldquo;gran n&uacute;mero de hombres y mujeres espa&ntilde;oles, cuya &uacute;nica falta es la de haber nacido con, o la de poseer, una caracter&iacute;stica sexual cuya antig&uuml;edad se remonta a los or&iacute;genes de la humanidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se articulan con Andr&eacute; Baudry, director de la revista hom&oacute;fila francesa <em>Arcadie</em>, para que env&iacute;e materiales sobre la homosexualidad a todos los procuradores de las Cortes. Fruto de ese primer activismo, y aunque hoy nos pueda saber a poco, Armand de Fluvi&agrave; celebraba la que fue, a sus 38 a&ntilde;os, una primera victoria de la lucha por los derechos LGTBI en el estado: la versi&oacute;n finalmente aprobada de la ley ya no persegu&iacute;a el simple hecho de ser homosexual, sino que se cometieran actos &mdash;en plural&mdash; de homosexualidad.
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo a&ntilde;o fundaron el Movimiento Espa&ntilde;ol de Liberaci&oacute;n Homosexual, &ldquo;para hacer proselitismo entre amigos y conocidos&rdquo;, que en la clandestinidad se reun&iacute;a en distintos grupos, uno de ellos en el piso de Rambla Catalunya donde vivi&oacute; Armand toda su vida. En enero de 1972 empezaron a editar un bolet&iacute;n, <em>Aghois</em>, que imprim&iacute;an con una multicopista que hab&iacute;a instalado en la carbonera de su casa y enviaban desde Francia. &ldquo;Siempre recordar&eacute; las primeras vueltas a la manivela, me temblaban las piernas y le dije a Francesc: <em>alea iacta est</em>, &iquest;te das cuenta de que a partir de ahora somos delincuentes?&rdquo;, recordaba en una entrevista en 2017 para el proyecto <a href="https://elfilrosa.cat/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El Fil Rosa</em></a>.
    </p><p class="article-text">
        Del <em>Aghois</em> se publicaron 18 n&uacute;meros, y lleg&oacute; a tener 209 suscriptores, que Armand de Fluvi&agrave; insist&iacute;a en calificar como h&eacute;roes. Un amigo suyo, que en esa &eacute;poca ten&iacute;a unos 70 a&ntilde;os, se negaba a suscribirse y le dec&iacute;a: &ldquo;Por favor no me env&iacute;es nada, porque vivo con mi hermana y si se entera&hellip;&rdquo;. &ldquo;Me siento impotente para transmitir la atm&oacute;sfera de p&aacute;nico que hab&iacute;a en aquella &eacute;poca&rdquo;, enfatizaba Armand durante la entrevista. &ldquo;Es imposible que hoy en d&iacute;a vuestra generaci&oacute;n pueda entender el clima que viv&iacute;amos los homosexuales, viv&iacute;as con p&aacute;nico y autoodio&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <strong>Un movimiento revolucionario</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue tambi&eacute;n en el MELH donde Armand hizo un giro pol&iacute;tico, en gran medida influido por la activista lesbiana Amanda Klein, por ese entonces militante del PSUC. &ldquo;Empez&oacute; a venir a las reuniones del MELH y nos cont&oacute; que hab&iacute;a una ideolog&iacute;a dominante en el mundo, tanto en el capitalista como en el socialista, que era sexista, machista y heterosexista&rdquo;, recordaba. Les hizo empezar a leer otras cosas, empezando por Engels, y para Armand represent&oacute; un cambio radical: &ldquo;Yo ven&iacute;a de un mundo conservador, y mi homosexualidad cambi&oacute; radicalmente mi manera de pensar; era cat&oacute;lico y ahora soy ateo, era muy espa&ntilde;olista y ahora soy independentista, era muy pudoroso y ahora soy nudista, tambi&eacute;n soy vegetariano&hellip; todo lo que te convierte en un bicho raro&rdquo;, apuntaba en la conversaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ese cambio no lo vivi&oacute; s&oacute;lo Armand, sino todo el movimiento, y con la muerte del dictador el MELH dio paso al Front d&rsquo;Alliberament Gai de Catalunya, una organizaci&oacute;n de car&aacute;cter revolucionario, que ya no buscaba s&oacute;lo la aceptaci&oacute;n de la homosexualidad sino subvertir el orden establecido. Repasar las actas de las primeras reuniones del FAGC, cuidadosamente preservadas por Armand y depositadas en el Archivo Nacional de Catalunya, mostraba una generaci&oacute;n de militantes comprometidos que dedicaban horas y horas de sus semanas en la clandestinidad &mdash;ya que el FAGC no se legaliz&oacute; hasta 1980&mdash; a construir una organizaci&oacute;n homosexual revolucionaria. El 26 de enero de 1977 convocaron <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/homosexualidad-salio-clandestinidad-calles-barcelona_1_3317802.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la primera manifestaci&oacute;n por la liberaci&oacute;n homosexual en el Estado espa&ntilde;ol</a>. Armand de Fluvi&agrave; estaba en la manifestaci&oacute;n de Nueva York, representando al FAGC con una senyera, y pudo comprobar el &eacute;xito de sus compa&ntilde;eros a trav&eacute;s de la prensa estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo al FAGC, Armand de Fluvi&agrave; tambi&eacute;n fue fundador del Institut Lambda, hoy Casal Lambda, para crear un espacio seguro tambi&eacute;n para las personas homosexuales que no ten&iacute;an un inter&eacute;s en el activismo. A&ntilde;os m&aacute;s tarde, en 2008 fue uno de los impulsores de la Fundaci&oacute; Enlla&ccedil;, que defiende los derechos de las personas mayores LGTBI.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una memoria preservada</strong>
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima vez que tuve la oportunidad de entrevistar a Armand de Fluvi&agrave;, el a&ntilde;o pasado, su memoria ya era fr&aacute;gil. Sin embargo, segu&iacute;a recitando como una epopeya los grandes hitos del movimiento por la liberaci&oacute;n homosexual. En la conversaci&oacute;n grabada para el Archivo Hist&oacute;rico de la Ciudad de Barcelona, lamentaba no acordarse de cosas. &ldquo;Ya me falla la memoria, la suerte es que tengo un diario que va desde las primeras cosas que s&eacute; desde que nac&iacute;, por lo que me contaron, hasta hoy, que lo contin&uacute;o&rdquo;. Los estaba digitalizando, y quedar&aacute;n depositados, con todo su archivo y su biblioteca en el Archivo Nacional de Catalunya. &ldquo;Cumplir&eacute; 92 a&ntilde;os, y tengo que ir preparando estas cosas, porque si no, despu&eacute;s los que vivan har&aacute;n lo que les d&eacute; la gana, aunque s&eacute; que mi esposo se cuidar&aacute; de esto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Consultar el fondo del movimiento gay depositado por Armand en el archivo es una experiencia emocionante. La carta enviada a los obispos en 1970, el primer bolet&iacute;n de AGHOIS de 1972, las actas de las reuniones del FAGC, publicaciones de tem&aacute;tica homosexual de todo el mundo&hellip; &ldquo;A m&iacute; no me gusta destruir, me gusta conservar, y gracias a conservar estas cosas podemos escribir la historia&rdquo;, reivindicaba. Su preocupaci&oacute;n por esa historia no se limitaba a su archivo personal y los de las organizaciones en qu&eacute; particip&oacute;. Hace pocas semanas, descubr&iacute; que cuando falleci&oacute; Patricio Pe&ntilde;alver, activista gay y vecinal del barrio de Ca n&rsquo;Oriach de Sabadell, Armand se encarg&oacute; de recuperar sus papeles para depositarlos tambi&eacute;n en el archivo. Se empe&ntilde;&oacute; en qu&eacute; tuvi&eacute;ramos un fondo complet&iacute;simo para que nadie pueda negar nuestra historia.
    </p><p class="article-text">
        En un movimiento marcado desde sus inicios por divergencias y por el reto de reconocer distintos ejes de desigualdad dentro de la diversidad sexual y de g&eacute;nero, Armand ha sido, m&aacute;s all&aacute; de las diferencias, un referente incontestable. En la conversaci&oacute;n del a&ntilde;o pasado, dec&iacute;a que en el a&ntilde;o 1970 no pod&iacute;an imaginar lo que se ha conquistado hasta el d&iacute;a de hoy, &ldquo;pero es lo que quer&iacute;amos&rdquo;. Sobre el futuro, se mostraba optimista, &ldquo;creo que el mundo va siempre dos pasos adelante y uno atr&aacute;s, pero al final, siempre va adelante&rdquo;. &iquest;Y sobre su trayectoria? &ldquo;Hemos hecho lo que ten&iacute;amos que hacer, claro que podr&iacute;amos haber hecho m&aacute;s, pero hemos hecho todo lo que hemos podido&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[João França]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/sociedad/armand-fluvia-contar-historia-liberacion-homosexual_1_11635216.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Sep 2024 17:51:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Armand de Fluvià: hacer y contar la historia de la liberación homosexual]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[LGTBI]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La deuda pendiente con Silvia Reyes y la generación de mujeres trans que se atrevieron a ser libres en el franquismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/deuda-pendiente-silvia-reyes-generacion-mujeres-trans-atrevieron-libres-franquismo_1_11388181.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/580dd6a5-6bc1-4b9a-8967-152e86752bbc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La deuda pendiente con Silvia Reyes y la generación de mujeres trans que se atrevieron a ser libres en el franquismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El adiós a la histórica activista fallecida este miércoles recuerda la urgencia de reconocer el papel que jugaron en la dictadura, pero también de crear las condiciones sociales para que hoy puedan vivir con toda la dignidad que merecen</p><p class="subtitle">Vida y asesinato de Sonia Rescalvo, un antes y un después en la lucha contra la transfobia
</p></div><p class="article-text">
        Cuando Silvia Reyes (Las Palmas de Gran Canaria, 1949 - Barcelona, 2024), hist&oacute;rica activista fallecida este mi&eacute;rcoles, contaba su vida, no parec&iacute;a tan duro ser una joven trans en plena dictadura franquista. En la mili pensaban que la har&iacute;an &ldquo;un t&iacute;o de verdad&rdquo;, pero no fue as&iacute;, confesaba riendo. Mostraba las fotos en las que posaba, amanerada, junto a otros reclutas, y contaba que la apreciaban mucho. 
    </p><p class="article-text">
        En la c&aacute;rcel Modelo de Barcelona se dedicaba a compartir con otras presas transexuales las historias de sus primeros amores. Cuando la condenaron al exilio por &ldquo;peligrosa social&rdquo; compr&oacute; unas plumas, unos bikinis de <em>strass</em>, un diccionario, y se fue a Bruselas a trabajar en el espect&aacute;culo. De ah&iacute; a Suiza, a Par&iacute;s&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que ella contaba con alegr&iacute;a ten&iacute;a detr&aacute;s una historia de represi&oacute;n y persecuci&oacute;n. En la escuela las cosas le iban bien y le ofrecieron una beca para ir a la universidad, pero le dijeron que tendr&iacute;a que cortarse las u&ntilde;as y el pelo &ldquo;como un hombre&rdquo;. &ldquo;Si lo hago voy a estar toda la vida disfrazada, y eso va a ser un trauma&rdquo;, se dijo. 
    </p><p class="article-text">
        Opt&oacute; por empezar a trabajar en el Hotel Palace de Gran Canaria y de los 16 a los 20 a&ntilde;os se gan&oacute; la vida en la hosteler&iacute;a. Cuando se mud&oacute; a Barcelona buscando nuevas oportunidades, en los hoteles de Lloret de Mar le dijeron que le pod&iacute;an dar trabajo&hellip; Si se vest&iacute;a como un hombre. A falta de otras opciones, empez&oacute; a alternar en el Passeig de Gr&agrave;cia con otras mujeres trans mayores que ella. Muchas de aquellas jornadas acababan en la jefatura de polic&iacute;a, donde pod&iacute;a pasar hasta tres d&iacute;as sin comer ni beber. &ldquo;Nos deten&iacute;an un viernes y nos soltaban el lunes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero aquella represi&oacute;n no detuvo a Silvia, quien estuvo en la primera fila de la primera manifestaci&oacute;n por la liberaci&oacute;n sexual y de g&eacute;nero que se celebr&oacute; tras la muerte del dictador. El 26 de junio de 1977, en las Ramblas de Barcelona, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/raices-movimiento-lgtbi-reto-construir_1_3314125.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las mujeres trans arrancaron con la pancarta, dejando atr&aacute;s a los organizadores del Front d&rsquo;Alliberament Gai de Catalunya</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Ella, como muchas de su generaci&oacute;n, fue pioneras de la lucha, pero sobre todo del vivir en libertad a pesar de todo. Aguantaron los golpes &mdash;simb&oacute;licos y literales&mdash; con los que conquistaron derechos y libertades de los que podemos disfrutar hoy, y no se lo hemos agradecido suficiente.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Son muchas las que no han podido llegar hasta aquí, como Sonia Rescalvo, amiga de Silvia que fue asesinada de una paliza en 1991</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuando el a&ntilde;o pasado me propusieron crear un fondo de memoria oral LGTBIAQ+ para el Archivo Hist&oacute;rico de la Ciudad de Barcelona, ten&iacute;a claro que uno de los testimonios que ten&iacute;an que quedar preservados era el de Silvia. Siempre estuvo dispuesta a contar su historia, a participar en debates y a marchar en las manifestaciones. Sin embargo, cuando se lo propuse, tanto ella como Antonio Ruiz, su amigo y compa&ntilde;ero de la Asociaci&oacute;n de Expresos Sociales, mostraron reticencias. 
    </p><p class="article-text">
        En 2009 la asociaci&oacute;n empez&oacute; a conseguir indemnizaciones para las personas que la dictadura hab&iacute;a encarcelado por su sexualidad o su identidad de g&eacute;nero, pero eran muy pocas las que daban la cara en p&uacute;blico para defender su lucha. Eso, dec&iacute;an, tambi&eacute;n las desgastaba. 
    </p><p class="article-text">
        Y, por otro lado, la reparaci&oacute;n econ&oacute;mica hab&iacute;a hecho muy poco por reparar realmente el da&ntilde;o sufrido por la represi&oacute;n franquista (y postfranquista). Son muchas las que no han podido llegar hasta aqu&iacute;, como <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/vida-asesinato-sonia-rescalvo-despues-lucha-transfobia_1_8358384.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sonia Rescalvo, amiga de Silvia que fue asesinada de una paliza en 1991.</a>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Silvia Reyes, en la azotea de su casa, en Barcelona                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        A las mujeres trans de esta generaci&oacute;n nunca les gust&oacute; hacerse las v&iacute;ctimas. Habi&eacute;ndose ganado la vida en la noche, el espect&aacute;culo o el trabajo sexual, adem&aacute;s de supervivientes, han sido divas. Sin embargo, el hecho de estar limitadas a esos trabajos fuera del mercado formal &mdash;y en los que se premia la juventud&mdash; acarrea consecuencias hasta nuestros d&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        Mujeres con trayectorias como la de Silvia viven hoy con una pensi&oacute;n no contributiva de menos de 500 euros. Las m&aacute;s afortunadas han podido tirar adelante porque en su momento ganaron lo suficiente como para comprarse un piso y no tener que enfrentar hoy el salvaje de alquiler.
    </p><p class="article-text">
        Ante ese escenario, la conversaci&oacute;n con Silvia y Antonio dej&oacute; a un lado la entrevista para centrarse en c&oacute;mo ayudarla a acceder a otros recursos. Fuimos al Ayuntamiento de Barcelona a hablar de ello con la concejal de Feminismos, LGTBI y Servicios Sociales, Laura P&eacute;rez. Era el mismo d&iacute;a que la edil estaba recogiendo sus cosas del despacho, cuando el mandato de Ada Colau llegaba a su fin.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ambas hablaron de cu&aacute;les de los recursos que ofrec&iacute;a el Ayuntamiento podr&iacute;an interesar a Silvia, pero tambi&eacute;n de los l&iacute;mites de las ayudas econ&oacute;micas existentes para alguien en su situaci&oacute;n. A la salida, la concejala saliente ofreci&oacute; a Silvia una ruta por las salas y los pasillos del Ayuntamiento y se sorprendi&oacute; de que no hubiera estado antes all&iacute;. &ldquo;Se&ntilde;al de que no hemos hecho las cosas tan bien como nos hubiera gustado&rdquo;, le dijo. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Luchar exclusivamente por los derechos políticos a menudo ha hecho poca diferencia para una gran cantidad de personas, cuyas vidas están determinadas por la pobreza y la exclusión social</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Peter Winn</span>
                                        <span>—</span> Historiador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En <a href="https://www.tsqnow.online/post/terrorismo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una investigaci&oacute;n</a> sobre lo que llaman &ldquo;terrorismo de Estado anti-trans&rdquo; en Chile, los historiadores Hillary Hiner y Juan Carlos Garrido hablan de c&oacute;mo &ldquo;la ausencia de pol&iacute;ticas reparativas para mujeres trans y travestis complica m&aacute;s la situaci&oacute;n actual de ellas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Reclaman que se reconozca que las violencias anti-trans no acabaron con la dictadura &mdash;sea en Chile o en Espa&ntilde;a&mdash;, sino que perviven hasta la actualidad. Eso incluye discriminaciones econ&oacute;micas. Pero cuando se piensa en procesos de reparaci&oacute;n, poco se tienen en cuenta los impactos de la desposesi&oacute;n que perviven en nuestros d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        En <a href="https://www.cairn-mundo.info/no-hay-manana-sin-ayer-batallas-por-la-memoria-historica-en-el-cono-sur--9789560005069-page-327.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un texto</a> sobre las batallas por la memoria hist&oacute;rica en el Cono Sur, el historiador Peter Winn destaca que, cuando se reivindica el &ldquo;nunca m&aacute;s&rdquo; despu&eacute;s de las dictaduras, se pone el foco en los derechos civiles y pol&iacute;ticos, pero se piensa muy poco en los derechos econ&oacute;micos y sociales de las personas excluidas o marginalizadas. 
    </p><p class="article-text">
        Luchar exclusivamente por los derechos pol&iacute;ticos, dice, &ldquo;a menudo ha hecho muy poca diferencia en la vida de gran cantidad de personas en el mundo, cuyas vidas est&aacute;n determinadas por la pobreza y la exclusi&oacute;n social a causa de su g&eacute;nero, clase, raza, origen &eacute;tnico o religi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La justicia y la reparaci&oacute;n para Silvia Reyes y las de su generaci&oacute;n pasa por reconocer el papel que jugaron para que hoy estemos aqu&iacute;, pero tambi&eacute;n por crear las condiciones sociales para que puedan vivir con toda la dignidad que se merecen.
    </p><p class="article-text">
        Al final de la entrevista para el Archivo Hist&oacute;rico, le pregunt&eacute; a Silvia por qu&eacute; se hab&iacute;a prestado finalmente a participar del proyecto: &ldquo;Porque yo quiero que Catalunya se entere de lo que estamos viviendo las transexuales y los gays mayores de 72 a&ntilde;os, y que las personas gays se involucren m&aacute;s en lo que estamos luchando; si hay un evento gay ten&eacute;is que apoyarnos, porque si vais a lo vuestro y no os present&aacute;is a ninguna manifestaci&oacute;n&hellip;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Silvia dej&oacute; la frase inconclusa porque, como diva que era, no entr&oacute; a hablar de la precariedad en la que viven muchas de su generaci&oacute;n. Cuando le pregunt&eacute; c&oacute;mo era la vida de una mujer trans de 72 a&ntilde;os, cont&oacute; que hay algunas &ldquo;que son m&aacute;s tranquilas y se quedan en casa viendo una pel&iacute;cula en la tele&rdquo;. Pero ella no era as&iacute;. &ldquo;La que es m&aacute;s cachonda de todas, si un fin de semana se quiere poner guapa y se maquilla como yo, y va a una discoteca, pues es una ilusi&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La deuda que tenemos con Silvia y su generaci&oacute;n es enorme. A ella la a&ntilde;oraremos, tambi&eacute;n por su generosidad cont&aacute;ndonos tantas veces de d&oacute;nde venimos. Y yo al menos celebro nuestro encuentro del pasado verano, y que el archivo preserve su testimonio contando, divina, c&oacute;mo segu&iacute;a arregl&aacute;ndose despampanante, con tacones y vestido transparente, llev&aacute;ndose piropos de chicos de veintitantos en el ambiente barcelon&eacute;s.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1793266206989746416?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[João França]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/deuda-pendiente-silvia-reyes-generacion-mujeres-trans-atrevieron-libres-franquismo_1_11388181.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 May 2024 20:26:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La deuda pendiente con Silvia Reyes y la generación de mujeres trans que se atrevieron a ser libres en el franquismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[LGTBI,Transexualidad,Transexualitat,Transgénero,Franquismo,Lesbianas,Homosexuales,Homosexualidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los inquilinos de Nueva York impulsan una regulación de los alquileres para acabar con los desahucios "informales"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/inquilinos-nueva-york-impulsan-regulacion-alquileres-acabar-desahucios-informales_1_9037338.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/663d79c2-8ac0-4caa-a558-7c15164106e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los inquilinos de Nueva York impulsan una regulación de los alquileres para acabar con los desahucios &quot;informales&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El proyecto de ley que debaten las cámaras legislativas neoyorquinas plantea que los propietarios tengan que renovar los alquileres indefinidamente, a no ser que un juez apruebe su justificación para echar a un inquilino</p><p class="subtitle">Se alquila habitación por hasta 660 euros: “Es la opción menos mala si quieres estudiar aquí”</p></div><p class="article-text">
        Manifestarse ante la sede del gobierno del estado de Nueva York no es tarea f&aacute;cil. Mientras la mayor parte de la poblaci&oacute;n del estado se encuentra en la ciudad del mismo nombre, el Capitolio y la sede del gobierno se encuentran en Albany, a unos 240 quil&oacute;metros de la <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerifeahora/cultura/cambuyon-come-gran-manzana_1_4362871.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gran Manzana</a>. A pesar de eso, centenares de personas se desplazaron hasta ah&iacute; el pasado 17 de mayo desde varios puntos del estado para reclamar a sus representantes que voten a favor de la ley de regulaci&oacute;n de alquileres que plantea la plataforma Housing Justice for All (Justicia Habitacional para Todos y Todas), la ley del &ldquo;desahucio con causa justificada&rdquo;. Este martes un grupo de activistas irrumpi&oacute; en la c&aacute;mara para exigir una respuesta al problema de la vivienda antes que se acabe el periodo legislativo este jueves. Seg&uacute;n algunas encuestas, la propuesta cuenta con el apoyo del 69% de los votantes del estado, pero el liderazgo del partido Dem&oacute;crata no tiene previsto aprobar el texto presentado por su senadora Julia Salazar.
    </p><p class="article-text">
        En ambas ocasiones, ah&iacute; estaba Andrea Shapiro, del Met Council on Housing, una entidad que trabaja para organizar y acompa&ntilde;ar inquilinos en distintos puntos de la ciudad, y junto con otras organizaciones &mdash;la mayor&iacute;a de car&aacute;cter m&aacute;s local, de barrio&mdash;, forman parte de la plataforma Housing Justice for All. Desde Nueva York, celebra el &eacute;xito de la manifestaci&oacute;n del pasado 17 en Albany, la m&aacute;s importante que han organizado desde el inicio de la pandemia, asegura. &ldquo;Hab&iacute;a gente que vino desde las principales ciudades del estado y eso que, por ejemplo, Buffalo est&aacute; a seis horas de la capital; es incre&iacute;ble poder contar con gente dispuesta a tomar un bus a las cuatro de la ma&ntilde;ana para ir a protestar&rdquo;, celebra.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto legislativo, presentado en 2019, se inspira en los que ya han sido aprobados en los estados de New Jersey, California, Washington y Oregon, y ahora est&aacute; en discusi&oacute;n en la Asamblea y el Senado del estado de Nueva York. Sus promotores calculan que el 70% de los desahucios se dan de manera &ldquo;informal&rdquo;: la propiedad les dice a los inquilinos que se tienen que ir, y se van en silencio. Plantean la ley como una propuesta por el &ldquo;derecho a quedarse&rdquo;, en que ni el final de un contrato ni las exigencias de reparaciones puedan ser motivos para echar a una familia.
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                Protesta de la plataforma Housing Justice for All en la sede del gobierno de Nueva York                            </span>
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        La no renovaci&oacute;n de un contrato tiene que estar justificada ante un juzgado, por ejemplo, porque los y las inquilinas no hayan cuidado adecuadamente del apartamento, hayan provocado problemas de convivencia, o no hayan pagado el alquiler. La ley, admite Andrea Shapiro, no es una soluci&oacute;n para quien no puede pagar el alquiler: &ldquo;El siguiente paso es idear m&aacute;s herramientas para ayudar a la gente que no puede pagar pero, mientras tanto, tenemos que evitar que los alquileres sigan subiendo, porque esta es la principal causa de no poder hacer frente a los pagos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La ley plantea una regulaci&oacute;n de los precios en qu&eacute; los propietarios no podr&iacute;an subir los alquileres m&aacute;s de un 3% (y todav&iacute;a menos si la inflaci&oacute;n es inferior al 2%). Ante las cr&iacute;ticas del sector inmobiliario, la activista del Met Council asegura que no dejar&aacute;n de hacer negocio: &ldquo;Los propietarios ya tienen much&iacute;simos beneficios con la vivienda en Nueva York, y de hecho, la ley sigue contemplando aumentos y tambi&eacute;n establece que, si necesitan m&aacute;s dinero para una obra importante, pueden llevar sus libros de contabilidad a los juzgados y, si queda probado que es necesario m&aacute;s de lo que cobran de alquiler para el mantenimiento del edificio, s&iacute; que lo pueden reclamar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Shapiro cuenta que muchas personas en Nueva York viven pendientes de renovar su alquiler mes a mes: &ldquo;Hay un punto en el que dejas de pensar en ello, pero hay gente que vive as&iacute; durante d&eacute;cadas&rdquo;. A ella, por ejemplo, la avisaron con pocos d&iacute;as de antelaci&oacute;n que tendr&iacute;a que irse del piso que era su casa desde hac&iacute;a diez. La &uacute;ltima batalla legal del movimiento por la vivienda consigui&oacute; cambiar un poco esa situaci&oacute;n de incertidumbre; en 2019 lograron aprobar una ley que obligaba a avisar de la renovaci&oacute;n o de incrementos de m&aacute;s del 5% del alquiler con dos o tres meses de antelaci&oacute;n, seg&uacute;n el tiempo que lleve el inquilino en el piso. &ldquo;Pero nada les impide expulsarte o subirte el alquiler, s&oacute;lo tienen que avisarte&rdquo;, explica Shapiro para el caso del mercado libre.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, m&aacute;s o menos la mitad de las personas que viven de alquiler en la ciudad de Nueva York cuentan con alg&uacute;n tipo de control de los precios, sea en vivienda p&uacute;blica o privada con renta estabilizada o bajo alg&uacute;n otro tipo de control; es decir, para la mitad de los inquilinos de Nueva York la administraci&oacute;n p&uacute;blica limita, de una manera u otra, cu&aacute;nto pueden subir los alquileres. &ldquo;Estos programas son lo que hace posible que la poblaci&oacute;n migrante y la gente de bajos recursos puedan vivir en Nueva York&rdquo;, asegura &Aacute;ngel Vera, de Make the Road, una entidad de personas migrantes que se organizan en distintos barrios de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Plantar cara a la gentrificaci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Vera lleg&oacute; al barrio de Bushwick, en Brooklyn, desde Ecuador, hace 30 a&ntilde;os, y como muchos de sus familiares y amigos, se puso a trabajar en las f&aacute;bricas textiles que abundaban en la zona. Tiene un buen recuerdo de la vida en comunidad, pero tambi&eacute;n que era &ldquo;un vecindario abandonado, con uno de los &iacute;ndices m&aacute;s altos de asma en la ciudad, justamente por la situaci&oacute;n en la que estaban las viviendas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, aproximadamente el 60% de las viviendas del barrio tienen su renta estabilizada, cuenta, pero el barrio est&aacute; sufriendo una gentrificaci&oacute;n intensa, &ldquo;porque se van instalando artistas, gente joven, porque est&aacute; cerca de Manhattan&rdquo;. Las f&aacute;bricas en las que trabajaba mucha de la poblaci&oacute;n migrante fueron cerrando, deslocalizadas a M&eacute;xico, Centroam&eacute;rica o Asia, y esos edificios se han ido transformando en lofts para poblaci&oacute;n con m&aacute;s poder adquisitivo.
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                Protesta por la vivienda ante la sede del gobierno de Nueva York                            </span>
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        Con la llegada de esa nueva poblaci&oacute;n, se dispara el coste de vida. Vera a&ntilde;ora las tiendas en las que pod&iacute;as sentarte y comer por cinco d&oacute;lares al mediod&iacute;a. Pero, sobre todo, se incrementa el acoso a vecinos y vecinas para que abandonen sus casas y dejen espacio a qui&eacute;n puede pagar m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El hostigamiento va desde la falta de reparaciones, los cortes de servicios sin raz&oacute;n, o el no cobrar los cheques del alquiler para decir que no pagaron, pero tambi&eacute;n hay qui&eacute;n ofrece dinero a las familias para que dejen sus pisos, que es una estrategia muy efectiva&rdquo;, critica el activista. Por no hablar de otras estrategias que buscan infundir el miedo: &ldquo;Muchos inquilinos, sobretodo indocumentados, reciben una carta falsa con el logo de la ciudad, o escuchan hablar de los juzgados, y se van por miedo&rdquo;. Vera ha visto a varias familias que han tenido que dejar buenos apartamentos para pasar a alquilar una habitaci&oacute;n porque no pueden asumir los precios del barrio. Se muestra esperanzado con el proyecto de ley, porque, asegura &ldquo;cualquier protecci&oacute;n que tenga que ver con frenar el incremento del alquiler y los desalojos, ayuda a frenar la gentrificaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Equilibrar la balanza</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ronald Hernandez asegura que la gentrificaci&oacute;n no ha llegado todav&iacute;a a su barrio, el Northwest Bronx, pero va emanando desde Brooklyn, y ya la percibe en las calles de Harlem, d&oacute;nde naci&oacute;: &ldquo;Cuando paso, veo a m&aacute;s gente blanca en la calle que en toda mi infancia&rdquo;. Hernandez es capit&aacute;n en el departamento de prisiones de Nueva York y lleva 15 a&ntilde;os viviendo en el mismo edificio y el reto que afronta es intentar organizar a sus vecinos y vecinas junto a la Northwest Bronx Community &amp; Clergy Coalition (NWBCCC), pero asegura que hay mucho miedo a quejarse ante la propiedad. Cuenta que su bloque estaba en muy buenas condiciones hasta que lo compr&oacute; una empresa: &ldquo;Antes de que falleciera el propietario, ven&iacute;a &eacute;l mismo a supervisar todas las obras, pero los nuevos due&ntilde;os se limitan a hacer reformas baratas; hay una pared en mi casa que han tenido que revocar tres veces en el &uacute;ltimo a&ntilde;o&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1531745662240423938?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La lista de agravios que plantea Hernandez es larga, y asegura que, si su hijo peque&ntilde;o no estuviera todav&iacute;a estudiando en un instituto del barrio, se ir&iacute;a. Su exmujer y su hija ya tuvieron que irse a vivir fuera de la ciudad ante los abusos inmobiliarios. Tambi&eacute;n lo hizo el vecino que lo anim&oacute; a empezar a organizarse con NWBCCC, y se siente impotente en esta lucha. &ldquo;A la gente le asusta cuando llamamos a las puertas para intentar organizarnos&rdquo;, lamenta. &ldquo;Si se aprueba la ley y sabes que no pueden echarte por reclamar tu derecho a unos est&aacute;ndares razonables de vida, cambiar&iacute;a el desequilibrio de poder y el propietario har&iacute;a las reparaciones&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Hernandez reivindica que, si los propietarios dejaran de tratar a los inquilinos &ldquo;como un cheque cada final de mes&rdquo; y entendieran que est&aacute;n prestando un servicio, podr&iacute;a haber corresponsabilidad. Actualmente, encuentra muchos problemas de suciedad y de seguridad en su bloque, &ldquo;y eso me enfada, porque no deber&iacute;as tener miedo en el lugar d&oacute;nde vives, se supone que un hogar es un espacio seguro&rdquo;. &ldquo;Cuando equilibras la balanza, cuando tratas a la gente de forma humana, la haces sentir bienvenida en el edificio, viviendo en unas buenas condiciones, la gente se acostumbra a eso, y no deja que pase nada malo en el lugar d&oacute;nde viven; pero mientras me trates como a un cheque, &iquest;por qu&eacute; deber&iacute;a preocuparme?&rdquo;, se pregunta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[João França]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/inquilinos-nueva-york-impulsan-regulacion-alquileres-acabar-desahucios-informales_1_9037338.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Jun 2022 20:38:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los inquilinos de Nueva York impulsan una regulación de los alquileres para acabar con los desahucios "informales"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nueva York,Gentrificación,Alquiler,Protestas ciudadanas,Desahucios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marichuy Patricio, activista mexicana: "¿De qué sirve el dinero si se acaba lo que cultivamos en el campo?"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/sociedad/marichuy-patricio-activista-mexicana-sirve-dinero-si-acaba-cultivamos-campo_128_8527862.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7d579c12-de17-4088-ac66-07a1f2e57a00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Marichuy Patricio, activista mexicana: &quot;¿De qué sirve el dinero si se acaba lo que cultivamos en el campo?&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta representante del pueblo nahua, que fue la candidata zapatista para las elecciones mexicanas, participa en una una gira que busca tejer alianzas en Europa para luchar contra la desposesión de las comunidades indígenas</p><p class="subtitle">ESPECIAL - La ultraderecha teje nuevas alianzas para crecer en América Latina</p></div><p class="article-text">
        A pesar de conocida desde hace a&ntilde;os en la lucha de los pueblos ind&iacute;genas en M&eacute;xico, Mar&iacute;a de Jes&uacute;s Patricio, <em>Marichuy</em> (Tuxp&aacute;n, M&eacute;xico, 1963), alcanz&oacute; fama internacional en 2017 cuando apareci&oacute; como la apuesta del Ej&eacute;rcito Zapatista de Liberaci&oacute;n Nacional (EZLN) para las elecciones presidenciales mexicanas. Marichuy era la vocera, la portavoz, de una iniciativa que buscaba &ldquo;volver a sacudir M&eacute;xico&rdquo; como lo hizo el levantamiento zapatista en 1994.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la precandidatura de Marichuy, que no consigui&oacute; los apoyos necesarios para llegar a las elecciones, pero s&iacute; tejer alianzas a lo largo y ancho de M&eacute;xico, la nueva sacudida del zapatismo pasa por Europa. En julio <a href="https://www.eldiario.es/galicia/no-buscamos-diferencia-iguales-mision-zapatista-llega-europa-traves-puerto-vigo_1_8053893.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desembarc&oacute; en Vigo</a> un primer escuadr&oacute;n que buscaba abrir camino a la Gira por la Vida, que ahora cuenta con 28 grupos de zapatistas recorriendo el continente para compartir experiencias con colectivos europeos. Adem&aacute;s, la gira incluye una delegaci&oacute;n del <a href="http://www.congresonacionalindigena.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Congreso Nacional Ind&iacute;gena (CNI)</a>, de la que forma parte Marichuy.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A pesar de que estamos en geograf&iacute;as diferentes, tenemos un mismo dolor, o una misma lucha, que es por la vida&rdquo;, afirma Nisaguie Flores Cruz, que tambi&eacute;n forma parte de la delegaci&oacute;n del CNI en Barcelona. &ldquo;Venimos porque no es lo mismo leer o escuchar que vernos, y no podemos llegar y decir qu&eacute; tienen que hacer aqu&iacute;, pero podemos compartir c&oacute;mo estamos luchando&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace ya 25 a&ntilde;os que los zapatistas invitaron a los pueblos ind&iacute;genas de M&eacute;xico a Chiapas para crear el CNI. &iquest;Qu&eacute; ha cambiado en estos a&ntilde;os y qu&eacute; sigue igual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Congreso Nacional Ind&iacute;gena se cre&oacute; un 12 de octubre, que es una fecha en que se celebra una masacre y un despojo. Ese d&iacute;a la Comandanta Ramona, del EZLN, vino a decir que somos mexicanos y queremos seguir siendo de M&eacute;xico, pero queremos que nos respeten como colectivos y comunidades que somos. Ahora ya llevamos 25 a&ntilde;os caminando, y la situaci&oacute;n est&aacute; m&aacute;s dif&iacute;cil que cuando nos encontramos por primera vez. Ahora hay despojos en todos los territorios de los pueblos, con intereses econ&oacute;micos transnacionales, empresas de Europa y Estados Unidos que est&aacute;n llegando de manera violenta, y avaladas por el mismo gobierno de M&eacute;xico. Y cuando las comunidades levantan la voz, lo &uacute;nico que reciben son amenazas, encarcelamientos, muertes y desapariciones. 
    </p><p class="article-text">
        Hay un inter&eacute;s econ&oacute;mico y pol&iacute;tico arriba al que no le importa la vida de los dem&aacute;s, y por eso las comunidades han levantado la voz para decir que para nosotros los bosques, las aguas, las plantas o los animales son la vida, y vamos a organizarnos y a luchar contra todos aquellos que dan muerte a esto. Por eso digo que la situaci&oacute;n ha empeorado, y se ha acelerado despu&eacute;s de que ganara el gobierno de cambio [de Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador] que tenemos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De qu&eacute; manera se ha acelerado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n en los pueblos ha empeorado, han asesinado, encarcelado y hecho desaparecer a m&aacute;s gente. La relaci&oacute;n narco-gobierno tiene m&aacute;s agresividad. No vemos el cambio. Eso no quiere decir que est&aacute;bamos mejor antes con los otros partidos, sino que, gobierne quien gobierne, s&oacute;lo le va a dar seguimiento al inter&eacute;s del dinero. Muestra de todo eso son los megaproyectos que venimos denunciando, como el Proyecto Integral Morelos [de infraestructuras el&eacute;ctricas], el Corredor Interoce&aacute;nico o el tren mal llamado Maya, que no va a beneficiar a las comunidades, sino que es algo tur&iacute;stico que va a venir a modificar nuestra forma de vida y lesionar la tierra, los cultivos, los cenotes, los &aacute;rboles&hellip; Los pueblos han usado la fuerza, la cuesti&oacute;n legal y la cuesti&oacute;n organizativa, y a&uacute;n as&iacute; parece que no hay eco de sus demandas. Y eso pasa en todo el territorio, con gasoductos, e&oacute;licas, termoel&eacute;ctricas, transg&eacute;nicos&hellip; Es una serie de proyectos que est&aacute;n lesionando la vida de las comunidades y que se han acelerado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esos procesos de desposesi&oacute;n han acompa&ntilde;ado a todo el proceso de colonizaci&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; hace distintos estos &uacute;ltimos a&ntilde;os de los siglos anteriores?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Simplemente se ha matizado la forma de despojar. Hoy se sigue despojando, pero con el acuerdo pol&iacute;tico-econ&oacute;mico. Hay derechos que est&aacute;n plasmados en la Constituci&oacute;n, en tratados internacionales, pero que se violan constantemente. Por ejemplo, tenemos el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Convenio_169_de_la_OIT_sobre_pueblos_ind%C3%ADgenas_y_tribales" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Convenio 169 de la OIT</a> [sobre el derecho al trabajo de los pueblos ind&iacute;genas], y los pueblos han recurrido a &eacute;l como herramienta jur&iacute;dica para detener la amenaza de los megaproyectos. Sin embargo, el gobierno de M&eacute;xico lo que hace es usarlo para favorecer la introducci&oacute;n de esos proyectos. Dicen que est&aacute;n usando esa herramienta y consultando a los pueblos, pero es una consulta ama&ntilde;ada. Traen regalos y promesas para que los pueblos crean que es un gobierno bueno, pero no les est&aacute;n explicando todas las consecuencias que van a traer esos proyectos. Han matizado todo ese despojo de hace 500 a&ntilde;os, y se est&aacute; haciendo un despojo a trav&eacute;s de acuerdos. Dicen que es legal lo que est&aacute;n haciendo, y modifican leyes y tratados con el objetivo de desplazar a las comunidades. 
    </p><p class="article-text">
        En M&eacute;xico vemos como comunidades enteras son expulsadas para que otros se queden con esas aguas, esos bosques, y puedan trabajar sus megaproyectos. No hay inter&eacute;s por parte del gobierno de cuidar la vida de los dem&aacute;s. El despojo es el mismo, pero usando las herramientas que est&aacute;n para cuidar los derechos humanos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando las comunidades levantan la voz, lo único que reciben son amenazas, encarcelamientos, muertes y desapariciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo pretende hacer pol&iacute;tica el CNI en un momento as&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como espacio de los pueblos, el CNI siempre se ha planteado que tenemos que buscar formas organizativas que no caben en las urnas. Nuestra propuesta es poder crear otra forma organizativa desde abajo, porque est&aacute; claro que desde arriba no va a venir el cambio que anhelamos. Todos los programas que plantean desde arriba nuestros gobiernos, o quienes ejercen el poder, quienes tienen el dinero, buscan enga&ntilde;ar a la gente del pueblo, o usarla para sus fines. Los problemas cada vez son m&aacute;s dif&iacute;ciles y los programas del gobierno son puramente asistencialistas. Hay un camino ya trazado, y quien llega arriba se transforma y se olvida de la gente de abajo. Nuestra apuesta es por fortalecer la autonom&iacute;a de cada pueblo, porque es la &uacute;nica manera de salir adelante, y no vamos a esperar que nos den el cambio desde arriba. Lo tenemos que construir ya, como pueblos, como trabajadores, como mujeres, como estudiantes, porque no hay otra alternativa. Y para eso creamos el Concejo Ind&iacute;gena de Gobierno. 
    </p><p class="article-text">
        Apostamos por una organizaci&oacute;n que vaya encaminada a fortalecer nuestro propio gobierno como pueblo, y que sea un gobierno que obedezca a ese pueblo. No podemos dejar que decida el que est&aacute; arriba, porque quien llega arriba decide por todos, piensa por todos, y reparte, como un padre, pensando que va a ayudar, pero no lo est&aacute; haciendo. Est&aacute; acabando con todo lo que da vida a un pueblo, y ante eso tenemos que pensar que hay otras formas posibles de ir ejerciendo poder. No va a venir a trav&eacute;s de los partidos, ni de las herramientas que utilizan para aplicar la democracia, sino que hay que fortalecer las herramientas que tienen des de hace a&ntilde;os los pueblos y los barrios. No vemos que haya otra alternativa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En ese proyecto que no cabe en las urnas, &iquest;c&oacute;mo se explica la precandidatura a las elecciones presidenciales de 2018?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hicimos balance de 20 a&ntilde;os de caminada del CNI y vimos que la situaci&oacute;n estaba peor que cuando nos conocimos. Entonces nuestros hermanos zapatistas dijeron que hab&iacute;a que hacer algo, algo que volviera a sacudir M&eacute;xico y mostrara que los pueblos ind&iacute;genas est&aacute;n y est&aacute;n siendo masacrados. Eso no se dice en los medios, sino que solamente se muestra al ind&iacute;gena que tiene su fiesta, su lengua, su vestido; se ve el folclor, lo bonito, pero no se ve la situaci&oacute;n que se vive abajo. Por eso la asamblea decide participar en esas elecciones con dos objetivos: Uno, poder visibilizar esos problemas que viven los pueblos, y el otro, poder recorrer el pa&iacute;s, dar una gira por M&eacute;xico visitando a los pueblos ind&iacute;genas, y tambi&eacute;n los barrios, colonias y ciudades, para poder proponer otras formas organizativas. Nuestra propuesta organizativa era el Concejo Ind&iacute;gena de Gobierno, que cuando iniciamos eran 70 concejales, hombres y mujeres mandatados desde sus asambleas, y cuando terminamos fueron 157.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ese proceso implica a adaptarse a algunas din&aacute;micas, por ejemplo, presentar una candidatura individual.</strong>
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; fue y as&iacute; se vio. Decidimos usar las herramientas que nos dan para ejercer la democracia, y eso implicaba que el candidato no pod&iacute;a ser un grupo. La precandidata que se registr&oacute; fue la vocera, pero en realidad la propuesta de gobierno era la que comentaba. Hab&iacute;a qui&eacute;n se preguntaba &ldquo;&iquest;C&oacute;mo van a gobernar los pueblos, si son repoquitos? &iquest;Y c&oacute;mo, adem&aacute;s, una mujer?&rdquo;, pero el hecho de que se presentara una mujer llevaba tambi&eacute;n un mensaje. Quer&iacute;amos decir que la mujer no se tiene que quedar a un lado en esas nuevas formas organizativas. Era decir que las mujeres estamos, y tenemos problemas porque nos han abandonado, olvidado y considerado de tercera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Finalmente no consiguieron las 900 mil firmas que necesitaban para que fuera registrada como candidata.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No logramos conseguirlas todas, solamente cerca de 300 mil, pero eso nos permiti&oacute; recorrer 28 de los 32 estados de M&eacute;xico. Logramos nuestros objetivos como CNI porque lo m&aacute;s importante era escuchar, hablar, ver de cerca, y plantearnos juntos la b&uacute;squeda de otras formas organizativas. Lo ideal hubiera sido figurar en la boleta electoral, porque eso hubiera permitido otro tiempo de recorrer, pero no se pudo. Tambi&eacute;n nos dimos cuenta de las herramientas que tiene el poder, no es cierto que los medios para aplicar la democracia est&eacute;n a disposici&oacute;n del pueblo. Nos dicen que ah&iacute; est&aacute;n, que los usemos, que mandemos nuestro candidato como pueblos ind&iacute;genas, pero nos pusieron much&iacute;simas trabas. 
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que tuvi&eacute;ramos que firmar con un celular de alta gama lo hac&iacute;a dif&iacute;cil para comunidades que a duras penas escriben en papel. Fue denigrante. Hab&iacute;a comunidades donde no hab&iacute;a se&ntilde;al, donde no hab&iacute;a ni luz, y hab&iacute;a que viajar con el celular para buscar d&oacute;nde mandar las firmas y regresar otra vez. Pero a pesar de eso, hicimos un trabajo colectivo, y no solamente de los pueblos, tambi&eacute;n participaron hombres y mujeres que se agruparon en redes de apoyo al CNI. Para nosotros eso ya fue ganar, porque cuando iniciamos &eacute;ramos pocos y cuando terminamos &eacute;ramos bastantes. M&aacute;s que ocupar una silla presidencial, que luego quien llega ah&iacute; se transforma, lo importante era el trabajo que hicimos desde abajo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las mujeres estamos, y tenemos problemas porque nos han abandonado, olvidado y considerado de tercera</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Pero Marichuy hubiera cambiado, de llegar ah&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues creo que como no era Marichuy, sino el Concejo Ind&iacute;gena de Gobierno, entonces s&iacute; que iba a ser todo colectivo. Alg&uacute;n medio nos preguntaba qu&eacute; &iacute;bamos a hacer si gan&aacute;bamos, como dudando de la capacidad de los pueblos, y yo dije que har&iacute;amos una asamblea nacional. Eso es algo que no cabe en su cabeza, porque siempre el partido propone y al llegar ah&iacute; es s&oacute;lo un grupito de ellos que piensa por los dem&aacute;s y decide c&oacute;mo van a trabajar. Nunca le preguntan a la gente que les dio el voto. Al final es una contradicci&oacute;n, porque nos dicen que usemos sus herramientas, pero las usamos y vemos que est&aacute;n solamente para el poder y para el capital, que ellos deciden c&oacute;mo se hace y quien llega se transforma facilito.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Las herramientas democr&aacute;ticas son s&oacute;lo una ilusi&oacute;n de ese derecho?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, nos dicen que las usamos pero que tenemos que hacer lo que nos digan. Si hubi&eacute;ramos podido recoger libremente los apoyos hubiera sido mucha m&aacute;s f&aacute;cil, en una sola asamblea hubi&eacute;ramos recogido much&iacute;simos, porque participan representantes de comunidades con 2.000 comuneros. En cambio, s&oacute;lo pod&iacute;amos con la aplicaci&oacute;n, y adem&aacute;s hubo gente que se registr&oacute; para recoger firmas y nunca le lleg&oacute; la autorizaci&oacute;n. A pesar de eso, nosotros trabajamos para que cada firma que nos dieran fuera una firma consciente. Y hab&iacute;a quien no quer&iacute;a firmar ni quer&iacute;a votar, y est&aacute; bien, pero quer&iacute;amos que escucharan la propuesta. Voten o no voten, pero hay que organizarse, hay que inventar, hay que so&ntilde;ar otro mundo posible, como dicen nuestros hermanos zapatistas. Porque el mundo que hay nos est&aacute; excluyendo de todo, nos est&aacute; lesionando. 
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo un se&ntilde;or ya grande, de un pueblo de Sonora, que dec&iacute;a: &ldquo;Hay un cochinero en la actualidad, y a los pueblos nos toca limpiar&rdquo;. Cada vez se est&aacute; envenenando m&aacute;s todo, el aire, el agua, los bosques, y a pesar de eso, despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os, hay pueblos que est&aacute;n ah&iacute; todav&iacute;a, y algunos todav&iacute;a tienen sus propias formas de tomar decisiones, de curarse, de ver la vida de otra manera, donde la tierra no tiene un precio, sino que para ellos el valor es la vida misma. Saben que, si nosotros la da&ntilde;amos, ella luego nos va a da&ntilde;ar a nosotros, y somos parte de un todo, no existimos de manera aislada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Marichuy Patricio y Nisaguie Flores Cruz, tras esta entrevista.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Ahora est&aacute;n de gira por Europa para hablar y escuchar a los colectivos del continente. &iquest;Qu&eacute; articulaciones pueden generar aqu&iacute; en su lucha contra esos megaproyectos en los territorios de los pueblos ind&iacute;genas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay empresas de ac&aacute; que est&aacute;n trabajando all&aacute; en M&eacute;xico y en otros lugares. En los lugares por los que hemos pasado, hemos hablado con colectivos, organizaciones o cooperativas para que esos grupos de resistencia se puedan manifestar tambi&eacute;n y denunciar que lo que hacen esas empresas en M&eacute;xico es lesionar la tierra y los bosques. Est&aacute;n provocando la destrucci&oacute;n de la vida comunitaria. Eso que llaman desarrollo no lo es, y el venir ac&aacute; y recorrer estas otras geograf&iacute;as nos ha dejado claro que los pa&iacute;ses que se dicen desarrollados tambi&eacute;n est&aacute;n siendo lesionados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es lo que han visto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, hace unos d&iacute;as en Galicia nos llevaron a ver las minas a cielo abierto de Touro, y el agua ah&iacute; est&aacute; corriendo y dejando una huella de color mostaza por donde pasa, que llega a la r&iacute;a, y luego llega al mar. En Pescara, en Italia, hay tambi&eacute;n una resistencia muy importante contra un puerto que quieren poner, porque dicen que van a lesionar sus tierras, sus aguas, y al final no los van a dejar pasar al lugar que es suyo. Es una muestra de que ac&aacute; tambi&eacute;n el desarrollo les est&aacute; despojando. Tenemos una lucha en com&uacute;n. Este sistema, capitalista y patriarcal, est&aacute; muy dise&ntilde;ado, y parece que ahora preparan a los j&oacute;venes para que no digan nada, para que crean que lo importante es tener m&aacute;s dinero. Pero los pueblos decimos que no es el dinero lo que vamos a comer despu&eacute;s, vamos a comer ma&iacute;z, o frijol, y lo que llega a la ciudad es lo que cultivamos en el campo. Si eso se acaba, &iquest;de qu&eacute; sirve el dinero? Hemos visto que ac&aacute; tambi&eacute;n est&aacute;n lesionados, y si no hay esa articulaci&oacute;n de las diferentes fuerzas que est&aacute;n abajo, no va a haber un cambio para erradicar este sistema de muerte, que lo est&aacute;n pensando los que est&aacute;n arriba, porque tienen el poder, las formas y los medios. &iquest;Y a nosotros qu&eacute; nos queda? Hacer la &uacute;ltima lucha, organizarnos, y ponernos de acuerdo para lograr parar esto antes de que esto acabe con nosotros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[João França]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/sociedad/marichuy-patricio-activista-mexicana-sirve-dinero-si-acaba-cultivamos-campo_128_8527862.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Nov 2021 20:58:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marichuy Patricio, activista mexicana: "¿De qué sirve el dinero si se acaba lo que cultivamos en el campo?"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[México,Activismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Moustapha Kebe: "Los acuerdos de Europa con Senegal hablan de migración, pero se aprovechan para captar nuestro mercado"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/moustapha-kebe-europa-externalizando-fronteras_128_1179446.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ba5b5d86-0810-4177-ac97-960892681398_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Moustapha Kebe: &quot;Los acuerdos de Europa con Senegal hablan de migración, pero se aprovechan para captar nuestro mercado&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una red de organizaciones senegalesa lucha por la libre circulación de personas y por la reintegración de los repatriados</p><p class="subtitle">Su portavoz, Moustapha Kebe, critica la colaboración entre España y Senegal en materia de deportaciones; España puede repatriar a los senegaleses desde 2008</p><p class="subtitle">"Se nos está obligando a firmar acuerdos que causan la migración irregular. Hay cuestiones impuestas por la UE que están en la base de la migración", explica Kebe</p></div><p class="article-text">
        La que los medios apodaron como &ldquo;crisis de los cayucos&rdquo;, un considerable aumento de las llegadas a las Islas Canarias en 2005 y 2006, supuso una importante respuesta institucional en el incremento del control de las migraciones mar&iacute;timas entre Senegal y Espa&ntilde;a. En ese contexto se fund&oacute; Remidev (Red por la migraci&oacute;n y el desarrollo), una plataforma compuesta por una treintena de organizaciones senegalesas: asociaciones de repatriados, de familias de v&iacute;ctimas de la migraci&oacute;n irregular, de demandantes de asilo, as&iacute; como asociaciones juveniles, ONGs, sindicatos o grupos de investigaci&oacute;n. La red tiene como misi&oacute;n promover la libre circulaci&oacute;n de personas y bienes.
    </p><p class="article-text">
        Moustapha K&eacute;mal Kebe, el responsable de proyectos de la red, nos recibe en la sede que comparten con otras entidades en Dakar. Kebe plasma una realidad muy distinta a la que se describe en Espa&ntilde;a: Senegal es un pa&iacute;s que acoge a tantas personas como las que emigran, y de las que migran, s&oacute;lo un 13% va hacia Europa. Sin embargo, el experto critica un relato en el que las aut&eacute;nticas cifras en Europa no importan. Construir un problema mayor del real permite la injerencia europea en las pol&iacute;ticas senegalesas, seg&uacute;n su punto de vista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es el trabajo de Remidev?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Trabajamos en tres niveles. Por un lado, hacemos incidencia pol&iacute;tica en defensa de los derechos de los migrantes; por otro, hacemos formaciones para capacitar a nuestros miembros en funci&oacute;n de sus necesidades; y finalmente recogemos y compartimos informaci&oacute;n de calidad acerca de las migraciones a nivel nacional e internacional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo valoran las pol&iacute;ticas de la Uni&oacute;n Europea ante las personas que migran desde el continente africano?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La UE ha estado interviniendo en &Aacute;frica a nivel de migraciones desde hace varios a&ntilde;os, pero el contexto ha variado mucho &uacute;ltimamente. En el caso de Senegal, desde 2006 hemos visto oleadas de j&oacute;venes que se van en cayucos, y mueren o desaparecen en el mar, o lo mismo en el desierto, y pa&iacute;ses como Espa&ntilde;a o Italia, que no ten&iacute;an mucha relaci&oacute;n con Senegal, han reforzado la cooperaci&oacute;n. Una cooperaci&oacute;n que se traduce en m&aacute;s financiaci&oacute;n para el dispositivo de gesti&oacute;n de fronteras.
    </p><p class="article-text">
        La Comisi&oacute;n Europea ha desplegado <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/inmigracion/Parlamento-Europeo-fronteras-capacidad-intervenir_0_889611706.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muchos dispositivos para la gesti&oacute;n de flujos migratorios</a>, especialmente para la externalizaci&oacute;n de fronteras. Han firmado acuerdos con los pa&iacute;ses de salida y de tr&aacute;nsito para que estos &uacute;ltimos bloqueen los desplazamientos de poblaci&oacute;n, a trav&eacute;s de herramientas como el desarrollo de carnets de identidad y pasaportes biom&eacute;tricos, mecanismos para el registro y filtraje de migrantes, radares, pero tambi&eacute;n aviones y barcos que se han puesto a disposici&oacute;n de estos pa&iacute;ses para controlar las fronteras terrestres, mar&iacute;timas y aeroportuarias. Se han destinado miles de millones de francos a este dispositivo para frenar el flujo migratorio.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ratio ratio__16_9">
    
            <iframe src="https://www.dailymotion.com/embed/video/x7pf0qe" style="border: 0; top: 0; left: 0; width: 100%; height: 100%; position: absolute;" allowfullscreen="" scrolling="no" allow="encrypted-media">        </iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A qu&eacute; se debe la externalizaci&oacute;n de fronteras?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se est&aacute; externalizando la gesti&oacute;n porque los estados europeos son estados de derecho y no se pueden permitir seg&uacute;n qu&eacute; pr&aacute;cticas en el interior de la Uni&oacute;n, donde hay una Justicia y cierta democracia. Sin embargo hay ciertos dispositivos que si se aplican<a href="https://www.eldiario.es/desalambre/consultivo-Frontex-UE-Libia-inmigracion_0_769923835.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> no se est&aacute;n respetando los derechos humanos</a>, y se permiten pedir a pa&iacute;ses que no han alcanzado cierto nivel de democracia que los apliquen. Lo piden a los pa&iacute;ses de tr&aacute;nsito como Marruecos, L&iacute;bia o N&iacute;ger, con graves problemas presupuestarios. Especialmente despu&eacute;s de la Cumbre sobre las Migraciones de Valeta en 2015 [que reuni&oacute; a jefes de estado africanos y europeos], la ayuda p&uacute;blica al desarrollo est&aacute; condicionada a la gesti&oacute;n del flujo migratorio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Esta cooperaci&oacute;n destinada a frenar la migraci&oacute;n cumple con su objetivo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de muchos a&ntilde;os de cooperaci&oacute;n entre nuestros pa&iacute;ses y la UE, lo que constatamos es que hay tres puntos a tratar: el primero, las causas profundas de la migraci&oacute;n irregular; el segundo, la promoci&oacute;n de la migraci&oacute;n regular; y el tercero, la promoci&oacute;n del empleo juvenil. Hay programas de sensibilizaci&oacute;n y de formaci&oacute;n, pero en mi opini&oacute;n no funcionan. Cuando vamos sobre el terreno y hablamos con potenciales j&oacute;venes migrantes, nos dicen que ya conocen los peligros de la migraci&oacute;n irregular, pero que esto no les impide irse. Algunos de ellos se consideran muertos socialmente en Senegal, y la idea de morir otra vez no les inquieta.
    </p><p class="article-text">
        Es por eso que pensamos que hay que cambiar de paradigma, intentar encontrar otros medios, porque tenemos <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/deportados-senegaleses-luchan-estigma-fracaso_0_975352743.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una poblaci&oacute;n mayoritariamente joven que aspira a encontrar empleos decentes</a>. Estamos en un pa&iacute;s donde el paro es muy elevado y los j&oacute;venes intentan encontrar otros medios para sobrevivir y ayudar a sus familias. Si no les damos trabajos decentes, probar&aacute;n todos los medios para irse.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ratio ratio__16_9">
    
            <iframe src="https://www.dailymotion.com/embed/video/x7pf0hi" style="border: 0; top: 0; left: 0; width: 100%; height: 100%; position: absolute;" allowfullscreen="" scrolling="no" allow="encrypted-media">        </iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se est&aacute; dando ese cambio de paradigma?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El dinero siempre va dirigido al primero de los tres puntos: la lucha contra la migraci&oacute;n irregular, que es lo que m&aacute;s le interesa a la UE. Y luego est&aacute; lo que llamamos la 'realpolitik'. Se han firmado unos acuerdos que hablan de migraci&oacute;n, pero al mismo tiempo se aprovechan para captar nuevos mercados. Somos un pa&iacute;s que dispone de much&iacute;simos recursos. En Senegal, dentro de dos o tres a&ntilde;os se va a explotar petr&oacute;leo y gas. Tenemos oro, zirconia, pesca, fosfatos&hellip; En definitiva, muchos recursos naturales. M&aacute;s all&aacute; de los discursos sobre la migraci&oacute;n irregular, todos los pa&iacute;ses est&aacute;n interesados en nuestro mercado. Eso hay que decirlo claro.
    </p><p class="article-text">
        Los pa&iacute;ses de la UE no tienen esos recursos y los necesitan para su desarrollo. Es por eso que nuestros dirigentes tienen que tomar responsabilidades, y en la firma de los acuerdos para la explotaci&oacute;n de estos recursos naturales tenemos que ser capaces de introducir cl&aacute;usulas que permitan a los senegaleses desplazarse libremente como hacen los ciudadanos de otros pa&iacute;ses cuando vienen aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; control de las fronteras se hace en &Aacute;frica Occidental?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tenemos un espacio comunitario, la CEDEAO (Comunidad Econ&oacute;mica de Estados de &Aacute;frica Occidental), donde la gente puede circular libremente. Sin embargo, constatamos que a la gente que va a N&iacute;ger para llegar a Agadez se les bloquea para impedir que vayan a Libia o a Argelia. Hay mucha gente que invierte en dispositivos de control, pero esto no impide que la gente se vaya, porque hay muchos medios para hacerlo. Hay control mar&iacute;timo, pero a nivel terrestre los senegaleses pueden coger un bus, o un avi&oacute;n, e ir a Marruecos para intentarlo desde ah&iacute;. Otros se van a la ruta de N&iacute;ger, y no se les puede impedir la libertad de movimiento. Podr&iacute;an ser migrantes pero tambi&eacute;n viajeros o comerciantes. No es un delito cruzar la frontera de Senegal, sino que es un derecho reconocido a nivel internacional, especialmente en la Declaraci&oacute;n Internacional de los Derechos Humanos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero desde Europa se pide el control exhaustivo de las salidas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No podemos pedir a los pa&iacute;ses africanos que cierren las fronteras al mismo tiempo que se les pide que las abran para los bienes, servicios y empresas europeas. Actualmente estamos negociando <a href="https://www.eldiario.es/politica/paises-ACP-esperan-UE-proximos_0_972553289.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la situaci&oacute;n del Acuerdo de Coton&uacute;</a>, el acuerdo econ&oacute;mico entre la UE y los estados de &Aacute;frica, el Caribe y el Pac&iacute;fico, y se nos pide a los pa&iacute;ses africanos la apertura de las fronteras para un 70% de productos europeos. Algunos de estos productos han sido subvencionados y cuando vengan a nuestro pa&iacute;s no pagar&aacute;n impuestos en la aduana. Esto va a perjudicar a las empresas locales. Por ejemplo, las peque&ntilde;as y medianas empresas que producen leche estar&aacute;n obligadas a cerrar si entra leche subvencionada de Europa sin pagar impuestos. Si estas empresas cierran, la consecuencia directa ser&aacute; que las personas tengan que migrar.
    </p><p class="article-text">
        Se nos est&aacute; obligando a firmar acuerdos que causan la migraci&oacute;n irregular. El caso de la pesca es similar. Firmamos acuerdos con grandes barcos extranjeros que vienen a robarnos los recursos, y los pescadores locales, que se quedan sin peces, est&aacute;n obligados a migrar. Hay cuestiones impuestas por la Uni&oacute;n Europea que est&aacute;n en la base de la migraci&oacute;n irregular.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ratio ratio__16_9">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es la situaci&oacute;n de las v&iacute;as reguladas de migraci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ha habido un endurecimiento de las condiciones de los pa&iacute;ses de la UE para dar visado. El proceso es cada vez m&aacute;s largo y hay un aumento descomunal de los costes. Los &uacute;ltimos estudios han constatado, por ejemplo, que el a&ntilde;o pasado hubieron 19.000 solicitudes de visados a Francia desde Mali, lo que represent&oacute; 760 millones de francos CFA [1 mill&oacute;n de euros] para Francia. Hay una externalizaci&oacute;n de las gestiones, que se han convertido en un negocio. Dicen que quieren endurecer el acceso a los visados pero no deja de ser una forma de enriquecerse. Esto es algo que venimos denunciando desde hace a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Las autoridades senegalesas, pero tambi&eacute;n a nivel africano, tienen que asumir responsabilidades para que estos pa&iacute;ses dejen de tratar as&iacute; a los africanos. La espera es larga, y el hecho de tener que esperar hasta el &uacute;ltimo minuto tambi&eacute;n encarece los billetes de avi&oacute;n. Una vez en la UE los controles son a menudo humillantes. Lo que le pedimos a Senegal es que aplique las pol&iacute;ticas de forma rec&iacute;proca; si Espa&ntilde;a pide visados a los senegaleses, Senegal tambi&eacute;n deber&iacute;a pedirlos a los espa&ntilde;oles. Ser&iacute;a lo m&iacute;nimo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es la relaci&oacute;n actual entre Senegal y Espa&ntilde;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En 2008, Espa&ntilde;a y Senegal firmaron un acuerdo de readmisi&oacute;n, que permite a Espa&ntilde;a repatriar a los senegaleses. No estamos de acuerdo en esto, pero lo que nos preocupa realmente es que cuando estas personas son repatriadas, la sociedad civil no es informada. La informaci&oacute;n que tenemos de las repatriaciones es a trav&eacute;s de los medios, dos o tres d&iacute;as despu&eacute;s de haber sido repatriados. A veces ni tan solo los medios est&aacute;n al corriente.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos que pedir al gobierno senegal&eacute;s y a la OIM (Organizaci&oacute;n Internacional por las Migraciones), que en caso de repatriaci&oacute;n, nos permitan hacer un seguimiento para ver las condiciones en las que han sido repatriados y organizarnos para ofrecer un apoyo. En Senegal, tenemos que ver c&oacute;mo podemos dar informaci&oacute;n a los repatriados para su reinserci&oacute;n econ&oacute;mica y social. Desafortunadamente, se les trae de vuelta sin ning&uacute;n tipo de informaci&oacute;n ni seguimiento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; ocurre con una persona deportada en el momento que llega al aeropuerto de Dakar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los testimonios de los repatriados que volvieron entre 2006 y 2008 nos cuentan que a la llegada les daban 10.000 CFA [15 euros] para que volvieran a sus casas. Unos a&ntilde;os m&aacute;s tarde hubo una organizaci&oacute;n que les daba 100.000 CFA [152 euros], pero esto es en funci&oacute;n de los programas y la financiaci&oacute;n que haya en cada momento. En el caso de la oleada que lleg&oacute; de Espa&ntilde;a en septiembre del a&ntilde;o pasado, en los dos primeros aviones no les ofrec&iacute;an dinero y en los otros s&iacute;. No sabemos el criterio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y qu&eacute; representan esos 150 euros?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los 100.000 CFA son el m&aacute;ximo que se les ha dado. Habr&iacute;a que evaluar las cantidades que se destinan y el impacto que tiene estos programas en las vidas de la gente. &iquest;Imagin&aacute;is alguien que ha pasado varios a&ntilde;os en un pa&iacute;s, que ha trabajado, ha podido ahorrar algo y lo devuelven de repente a su pa&iacute;s sin poder ni siquiera coger sus bienes? Ese dinero no es mucho tampoco para una persona que vive en Senegal, y la situaci&oacute;n es muy compleja. Cuando llegan<a href="https://www.eldiario.es/desalambre/deportados-senegaleses-luchan-estigma-fracaso_0_975352743.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> se sienten frustrados, tristes, avergonzados</a> por no haber logrado establecerse en su lugar de destino.
    </p><p class="article-text">
        Estos sentimientos crean un clima enrarecido en las familias, muchas de las cuales han dado apoyo financiero a los viajes. Mucha gente se averg&uuml;enza y en vez de volver a casa se quedan en Dakar u otras ciudades para encontrar los medios o la ocasi&oacute;n para poder irse otra vez. Europa gasta mucho dinero en devolver a los inmigrantes, y no sirve de nada, porque seis meses m&aacute;s tarde intentan irse otra vez. Si este dinero fuera invertido aqu&iacute; podr&iacute;amos destinarlo al desarrollo con estas personas para que no necesiten volver a irse.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n hay quien decide volver voluntariamente.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay migrantes de regreso voluntario y forzoso, y hay algunas devoluciones forzosas que las calificamos de voluntarias. Muchos de los senegaleses que han vuelto de Libia fruto de la colaboraci&oacute;n entre la OIM y el Estado de Senegal nos cuentan que no lo han hecho de forma voluntaria, que han sido forzados. La OIM recibe financiaci&oacute;n para el retorno voluntario. Por eso siempre abordamos con prudencia la cuesti&oacute;n del retorno voluntario, para saber a trav&eacute;s de los propios migrantes si se tratan de retornos voluntarios o no.
    </p><p class="article-text">
        <em>Este reportaje forma parte del proyecto 'Deportaciones', del centro Ir&iacute;dia, que ha recibido el apoyo de la Beca DevReporter 2019, impulsada con financiaci&oacute;n del proyecto Frame, Voice, Report! de la Uni&oacute;n Europea, el Ayuntamiento de Barcelona y la Agencia Catalana de Cooperaci&oacute;n al Desarrollo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Puedes leer aqu&iacute; la&nbsp;primera y la&nbsp;segunda entrega.</em><a href="https://www.eldiario.es/desalambre/Tambacounda-nuevo-corazon-deportaciones-Senegal_0_975002640.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primera</a><a href="https://www.eldiario.es/desalambre/deportados-senegaleses-luchan-estigma-fracaso_0_975352743.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">segunda</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[João França, Yeray S. Iborra, Sònia Calvó Carrió]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/moustapha-kebe-europa-externalizando-fronteras_128_1179446.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Dec 2019 20:22:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Moustapha Kebe: "Los acuerdos de Europa con Senegal hablan de migración, pero se aprovechan para captar nuestro mercado"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Senegal,Europa,Migraciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La "vergüenza" de volver: los deportados luchan contra el estigma del 'fracaso' en Senegal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/deportados-senegaleses-luchan-estigma-fracaso_1_1162548.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2c4f2831-7646-406d-bbd5-3a7ae76068f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La &quot;vergüenza&quot; de volver: los deportados luchan contra el estigma del &#039;fracaso&#039; en Senegal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los ciudadanos de Thiaroye sur Mer, un región costera de Senegal, viven a diario el lastre económico, psicológico y comunitario de las repatriaciones</p><p class="subtitle">Moustapha Diouf preside una asociación de deportados en Thiaroye sur Mer que ofrece, sin apoyo institucional, formación para evitar la marcha de jóvenes a Europa</p><p class="subtitle">"Si nos das un proyecto sólido que sustituya las ganas de migrar, los chavales no viajarán", sostiene Ndaw, cuyo cayuco volcó y después fue deportado desde Canarias</p></div><p class="article-text">
        Al llegar a casa, todo el mundo estaba durmiendo, excepto su mujer. &ldquo;No le cont&eacute; nada de la deportaci&oacute;n. Me fui a dormir directamente&rdquo;. Durante ese d&iacute;a de 2006 en que volvi&oacute; a Senegal tras no conseguir prosperar en Europa, Moustapha Diouf no quer&iacute;a salir de la habitaci&oacute;n. &ldquo;Sent&iacute;a verg&uuml;enza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Moustapha Diouf abandon&oacute; Thiaroye sur Mer &ndash;comuna perteneciente a Thiaroye, una localidad situada en la periferia de Dakar&ndash; en direcci&oacute;n a Europa en un cayuco por 300.000 CFA, algo menos de 500 euros, una peque&ntilde;a fortuna, a causa del descenso de recursos pesqueros en la costa senegalesa all&aacute; por 2004. Diouf fue pionero en <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/365diasmigraciones/ruta-canaria-mortales_6_972612769.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hacer uso de la 'V&iacute;a Canaria</a>' para alcanzar territorio espa&ntilde;ol. El recorrido migratorio vivi&oacute; su m&aacute;ximo apogeo entre 2005 y 2006, momento en que <a href="https://www.eldiario.es/politica/Senegal-muestra-Espana-compromiso-migrantes_0_809119807.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Espa&ntilde;a y Senegal firmaron un acuerdo</a> que reforz&oacute; la protecci&oacute;n en el Atl&aacute;ntico y oblig&oacute; a las personas que quer&iacute;an irse del pa&iacute;s a hacerlo por otras v&iacute;as, como cruzando el desierto.
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    </figure><p class="article-text">
        Decenas de embarcaciones de colores descansan en la costa de Thiaroye Sur Mer. Pegadas las unas a las otras, no dejan pr&aacute;cticamente espacio para los j&oacute;venes, que revolotean alrededor de ellas mientras las pintan o reparan sus redes de pesca. Algunos de los cayucos est&aacute;n hundidos en la arena, como ballenas varadas. Se mueven mucho menos que antes. El flujo de salidas a&ntilde;os atr&aacute;s era constante, ya fuese para faenar o para emprender un arriesgado viaje hacia las Islas Canarias.
    </p><p class="article-text">
        Diouf rememora desde la azotea de su casa, desde donde se divisa toda la l&iacute;nea de costa, los motivos de su viaje y las penurias del mismo, as&iacute; como las innumerables p&eacute;rdidas de paisanos en el intenso azul del oc&eacute;ano. &ldquo;Yo era el responsable de alimentar a mis hijos y a mis padres. Y el trabajo de pescador aqu&iacute; ya no daba dinero. No pod&iacute;amos competir con los barcos europeos, que ten&iacute;an m&aacute;s maquinaria que la nuestra&rdquo;, describe Diouf, rodeado por su familia, y bajo una boina que le protege de un sol naranja que marca el fin del d&iacute;a.
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        El viaje hasta las Canarias fue el segundo de Diouf, que antes hab&iacute;a probado suerte por Marruecos. Una vez alcanz&oacute; suelo espa&ntilde;ol, pas&oacute; 45 d&iacute;as en un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE), hasta que fue deportado. &ldquo;El ministro de exterior senegal&eacute;s negoci&oacute; con el gobierno espa&ntilde;ol la expulsi&oacute;n de los inmigrantes irregulares. Una expulsi&oacute;n injusta para m&iacute;. Porque les dieron dinero para que aceptaran nuestra expulsi&oacute;n a Senegal. Podemos decir que nos vendieron como si fu&eacute;ramos animales&rdquo;, critica. Diouf regres&oacute; de manera forzada. Muchos de sus compa&ntilde;eros, no. Hab&iacute;an muerto en el mar. &ldquo;Entre 2004 y 2007, cada d&iacute;a hab&iacute;a funerales&rdquo;. Ahora, agradece a Dios la fortuna de estar vivo pero tambi&eacute;n explica las duras consecuencias del fracaso tras no alcanzar prosperar en Europa.
    </p><h3 class="article-text">El estigma de volver</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Diouf utiliza un lema de la lucha senegalesa, el primer deporte del pa&iacute;s por delante del f&uacute;tbol, para resumir sus sensaciones al volver a Senegal: &ldquo;&lsquo;Nuestra lucha es un juego, cuando pierdes es una verg&uuml;enza&rsquo;. Esto era lo que me pasaba. Cada d&iacute;a pensaba en volver a hacer el viaje&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n de Diouf no es aislada. Las personas que prueban una migraci&oacute;n y son deportadas no s&oacute;lo acarrean las consecuencias psicol&oacute;gicas de sus viajes, <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/despues-deportacion-crecido-Espana-perdido_0_478053017.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sino tambi&eacute;n de la convivencia</a> de nuevo con un entorno que hab&iacute;a depositado en el periplo sus esperanzas de mejor. &ldquo;Las consecuencias psicol&oacute;gicas son m&uacute;ltiples: sentimiento de culpabilidad, verg&uuml;enza e incapacidad de sentirse bien dentro de su familia y entorno&rdquo;, apunta Aminata Assis, terapeuta en el proyecto House of Hope, una organizaci&oacute;n evang&eacute;lica alemana que da apoyo psicol&oacute;gico a los migrantes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con las deportaciones, aumentan las posibilidades de padecer estr&eacute;s traum&aacute;tico&rdquo;, se&ntilde;ala. En House of Hope tratan alrededor de 35 a 40 personas. La mayor parte, hombres. Y la mayor&iacute;a de su actividad est&aacute; centrada en Dakar, pero buscan m&aacute;s recursos para extender sus servicios a otras regiones.
    </p><h3 class="article-text">Carecer de medios</h3><p class="article-text">
        Diouf jam&aacute;s recibi&oacute; ayuda de ninguna entidad. Es por ello que termin&oacute; creando una propia el a&ntilde;o 2007, la Association des Jeunes Rapatri&eacute;s. Un paraguas para los muchos migrantes senegaleses que, como &eacute;l, son retornados sin recursos. Diouf volvi&oacute; a Senegal, denuncia, con un bocadillo y 10.000 CFA (15 euros) que no le dieron siquiera para salvar en taxi los diecis&eacute;is kil&oacute;metros entre el aeropuerto de Dakar y Thiaroye sur Mer.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos prometieron ayudas para proyectos sociales, pero hasta ahora no ha habido ninguna&rdquo;, dicta Diouf, que realiz&oacute; su viaje cuando rondaba los 40 a&ntilde;os, algo poco com&uacute;n en la regi&oacute;n, donde son los j&oacute;venes los que se marchan m&aacute;s pronto. La labor de Diouf se ha ido expandiendo en la regi&oacute;n con la ayuda de otros deportados, como en el caso de Pap Dibi Ndaw.
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        &ldquo;Aqu&iacute; no hay trabajo, madrugas y madrugas y luego, durante el dia, no hay nada que hacer. Te toca volver con los bolsillos vac&iacute;os a casa, donde te esperan ni&ntilde;os y familiares... Y no llega para todos&rdquo;, alerta Ndaw. &Eacute;l se embarc&oacute; en un viaje a Espa&ntilde;a por mar que tuvo m&uacute;ltiples problemas. Su patera volc&oacute;. De 120 personas, s&oacute;lo alcanzaron territorio espa&ntilde;ol quince. Estuvo ocho d&iacute;as en las Palmas, hasta que fue deportado. &ldquo;Al despertar te suben a un coche, de ah&iacute; al avi&oacute;n y te tiran en Dakar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Diouf y Ndaw critican el destino para los j&oacute;venes de la regi&oacute;n: no quiere que su misma realidad la vivan los ni&ntilde;os del pueblo, que se cuelan en la conversaci&oacute;n con fuertes balonazos a las paredes. Tambi&eacute;n denuncian la dejadez institucional en Thiaroye sur Mer. Y que no s&oacute;lo afecta a la falta de trabajo: el pueblo vive constantes inundaciones por la lluvia. Las casas est&aacute;n pegadas al mar y las calles, estrechas, desiguales y cubiertas de arena, componen un laberinto imposible de resolver sin gu&iacute;a local.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si nos das un proyecto s&oacute;lido que sustituya las ganas de migrar, los chavales no viajar&aacute;n. Quiero un proyecto para formar a los j&oacute;venes a los que les voy ense&ntilde;ando la profesi&oacute;n&rdquo;, sostiene Ndaw, fontanero de profesi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Queremos crear conciencia para que todo el mundo entienda y luche por nuestros derechos y libertades. No puede ser que nos nieguen un visado y cuando una persona europea quiere venir aqu&iacute; lo haga sin problema. La emigraci&oacute;n clandestina es muy peligrosa. Necesitamos m&aacute;s financiaci&oacute;n para sacar adelante nuestros proyectos: entre 2018 y 2019 hemos formado m&aacute;s de 50 personas, todas j&oacute;venes, con la ayuda de C&aacute;ritas. Costureros, manipuladores de cereales&hellip; Ninguno de los 350 miembros de nuestra asociaci&oacute;n ha recibido ayuda por parte del gobierno senegal&eacute;s. Todos los gastos las tenemos que cubrir nosotros, con nuestro dinero&rdquo;, zanja Diouf.
    </p><p class="article-text">
        <em>Este reportaje forma parte del proyecto 'Deportaciones', del centro Ir&iacute;dia, que ha recibido el apoyo de la Beca DevReporter 2019, impulsada con financiaci&oacute;n del proyecto Frame, Voice, Report! de la Uni&oacute;n Europea, el Ayuntamiento de Barcelona y la Agencia Catalana de Cooperaci&oacute;n al Desarrollo.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yeray S. Iborra, João França, Sònia Calvó Carrió]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/deportados-senegaleses-luchan-estigma-fracaso_1_1162548.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Dec 2019 21:03:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La "vergüenza" de volver: los deportados luchan contra el estigma del 'fracaso' en Senegal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Senegal,Migraciones,Deportaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tambacounda, la nueva terminal de ida y vuelta de las migraciones en Senegal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/tambacounda-nuevo-corazon-deportaciones-senegal_1_1162529.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3a4a8711-a865-45df-b0d8-7c05bd796a43_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tambacounda, la nueva terminal de ida y vuelta de las migraciones en Senegal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tambacounda es la principal puerta de salida de Senegal, y también una de las principales regiones donde retornan las personas deportadas</p><p class="subtitle">La mayoría de migrantes deportados a Senegal eran originarios de esta región rica en recursos, pero donde el 60% de la población vive en situación de pobreza</p><p class="subtitle">Entre junio de 2017 y junio de 2019, 4.090 personas regresaron a Senegal en el programa de retorno voluntario, 544 a través del centro de Tambacounda</p></div><p class="article-text">
        Pese a ser una tierra rica en recursos, en Tambacounda escasea el empleo. Sus habitantes buscan la salida por la falta de oportunidades, azuzados por la elevada tasa de paro que la regi&oacute;n arrastra desde hace a&ntilde;os. Y a ellos se han sumado otros cientos que no han visto en Tambacounda un lugar donde echar ra&iacute;ces sino un sitio desde el que tambi&eacute;n huir del pa&iacute;s. Tambacounda es una tierra de paso.
    </p><p class="article-text">
        La regi&oacute;n m&aacute;s grande de Senegal tiene frontera con cuatro estados distintos: Mauritania, Mali, Guinea y Gambia. Se ha convertido, por lo tanto, en un trampol&iacute;n de la migraci&oacute;n. En la principal puerta de salida de Senegal. Es tambi&eacute;n una de las principales regiones donde retornan las personas deportadas desde Europa o incluso desde el norte del continente africano.
    </p><p class="article-text">
        El aumento del control mar&iacute;timo para evitar el viaje entre la costa senegalesa y las islas Canarias provoc&oacute; un cambio de estrategia entre los migrantes. &ldquo;Hace siete u ocho a&ntilde;os que la ruta central hacia el Mediterr&aacute;neo es la opci&oacute;n preferida por los migrantes; el n&uacute;mero tan importante de personas que optan por esta ruta se debe a varias razones. La principal, el intercambio de informaci&oacute;n con amigos o conocidos que ya la han tomado&rdquo;, explica Lia Poggio, de la oficina regional de la Organizaci&oacute;n Internacional por las Migraciones (OIM) en Senegal. Esa ruta central, por el desierto y hacia el Mediterr&aacute;neo, tiene su puerta de salida en Tambacounda.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En el acompa&ntilde;amiento que hacen a migrantes que regresan a Senegal, la OIM, vinculada a Naciones Unidas, empez&oacute; a constatar desde 2017 que la mayor&iacute;a de migrantes que acog&iacute;an en su llegada a Dakar ten&iacute;an como destino final las regiones de Kolda y Tambacounda, ambas situadas al sureste del pa&iacute;s. Es decir, las personas hab&iacute;an iniciado ah&iacute; su periplo migratorio.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras justifican el abandono de Tambacounda. En 2018 el 60% de la poblaci&oacute;n de la regi&oacute;n viv&iacute;a en la pobreza y la tasa del paro era del 36,5%. &ldquo;En Tambacounda hay oro, hierro, tierras, agua. La gente quiere trabajar la tierra, pero si no tienes los medios o no tienes la tierra, no lo puedes hacer&rdquo;, denuncia Cheick Fall que, a sus 37 a&ntilde;os y tras haber intentado llegar a Europa en dos ocasiones, ahora es el presidente de una Asociaci&oacute;n Regional de Migrantes de Retorno creada el pasado mes de abril.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Fall decidi&oacute; irse de Tambacounda, como la mayor&iacute;a de los suyos, porque no hab&iacute;a trabajo. &ldquo;A Europa todos le llamamos El Dorado, porque tenemos amigos que se han ido y han podido permitirse construir una casa aqu&iacute; y sostener a su familia&rdquo;, explica. En 2009 lleg&oacute; hasta Marruecos y tom&oacute; una barca en T&aacute;nger para intentar llegar a Espa&ntilde;a, pero los intercept&oacute; la polic&iacute;a marroqu&iacute;. En 2015 volvi&oacute; a intentarlo desde Libia, para llegar a Italia, pero la traves&iacute;a result&oacute; tambi&eacute;n sin &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        Tras la intensificaci&oacute;n de los controles en la ruta mar&iacute;tima desde el a&ntilde;o 2007, tras los acuerdos entre Senegal y Espa&ntilde;a a causa de la apodada &ldquo;Crisis de los cayucos&rdquo;, los migrantes apuestan ahora por la ruta del desierto, mucho m&aacute;s peligrosa. Tambacounda suele ser la &uacute;ltima parada en Senegal, con destino a Agadez, en N&iacute;ger, desde donde intentan llegar a trav&eacute;s del desierto a las costas de Argelia o Libia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gente aqu&iacute; tiene trabajo en el campo tres meses al a&ntilde;o. Y prefiere morir antes que volver a esta vida&rdquo;, cuenta Saraba Keita. Por eso &eacute;l decidi&oacute; irse en 2015. Fatou Diaby, tambi&eacute;n se fue con &eacute;l: ella &ndash;relata, mirando continuamente hacia sus rodillas, con posado abatido&ndash; no se iba a quedar de brazos cruzados. Fue al encuentro de su marido a una parada de autob&uacute;s el d&iacute;a que &eacute;l se iba a Libia. El camino fue muy duro. Diaby estaba embarazada. &ldquo;De noche, mientras duermes, vienen ladrones y te piden dinero, y si no tienes, se ponen agresivos, llegan a secuestrar o matar si es necesario&rdquo;, recuerda, con su hija en brazos, que se escurre de sue&ntilde;o.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Cuando llegaron a Libia encontraron trabajo ayudando a una familia y optaron por quedarse all&iacute;. En Libia naci&oacute; su hija, a la que llamaron Rania en homenaje a la due&ntilde;a de la casa. Pero las cosas all&iacute; tampoco eran f&aacute;ciles, y ante la grave situaci&oacute;n de conflicto en el pa&iacute;s, optaron por volver a sus casas. Diaby y Keita se acogieron a un programa de retorno voluntario de la OIM y se dedicaron a desandar lo andado. Aunque con menos riesgo, tambi&eacute;n fue dif&iacute;cil. &ldquo;Estuvimos un mes aliment&aacute;ndonos de pan y caf&eacute;&rdquo;, relata Diaby. Hoy viven en un peque&ntilde;o pueblo, cerca de la frontera con Gambia, donde cultivan ma&iacute;z y cacahuete.
    </p><p class="article-text">
        En octubre de 2018, la OIM puso en marcha un centro en la ciudad de Tambacounda. En colaboraci&oacute;n con el gobierno senegal&eacute;s, y con financiaci&oacute;n de la agencia de cooperaci&oacute;n brit&aacute;nica, el proyecto est&aacute; destinado a una primera acogida a las personas que regresan. Se trata de un espacio con capacidad para 50 personas en el que los deportados pueden pasar 48 horas y recibir una primera atenci&oacute;n psicosocial para facilitar su integraci&oacute;n. Una vez en Senegal, trabajan con ONG locales, como La Lumi&egrave;re en Tambacounda, en proyectos de reinserci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ibrahima Ndaw, a sus 22 a&ntilde;os, preside una asociaci&oacute;n en Nguidiwol, uno de los peque&ntilde;os pueblos de la regi&oacute;n de Tambacounda, la que tiene menos densidad de poblaci&oacute;n de Senegal. Con la ayuda de La Lumi&egrave;re han conseguido financiaci&oacute;n para invertir en ganado. &Eacute;l ha podido dedicarse a cultivar la tierra, la de Nguidiwol es zona productora de cacahuete, y se ha convertido en el campesino m&aacute;s productivo del peque&ntilde;o pueblo. Por lo general, trabaja s&oacute;lo sus campos; de vez en cuando cuenta con la ayuda de alg&uacute;n vecino del pueblo.
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        Ndaw se acogi&oacute; al retorno voluntario tras un largo viaje, en el que, entre otras cosas, fue secuestrado durante tres meses en Libia. No es el &uacute;nico en Nguidiwol que ha pasado por esta situaci&oacute;n. Su padre tuvo que vender una vaca, muy valiosa para la familia, para pagar su rescate, pero lo recibi&oacute; con los brazos abiertos: el fracaso, t&eacute;rmino recurrente entre las historias de migraciones de regreso, en la migraci&oacute;n qued&oacute; empa&ntilde;ado por la alegr&iacute;a de haber recuperado a su hijo. Sin embargo, el joven campesino dice que sigue pasando verg&uuml;enza. &ldquo;Sigo viendo a gente dispuesta a irse para ayudar a sus familias, y como no quiero volver a intentarlo, siento que la gente me menosprecia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que Ndaw, Diaby o Keita, entre junio de 2017 y junio de 2019, 4.090 personas regresaron a Senegal en el programa de retorno voluntario de la OIM, 544 a trav&eacute;s del centro de Tambacounda. Sin embargo, la idea de retorno voluntario tambi&eacute;n recibe cr&iacute;ticas por parte de algunos migrantes. &ldquo;Muchos de los senegaleses que han vuelto de Libia fruto de la colaboraci&oacute;n entre la OIM y el Estado de Senegal nos cuentan que no lo han hecho de forma voluntaria, que han sido forzados&rdquo;, cuenta Moustapha Kebe, de Remidev, una red de entidades por la migraci&oacute;n y el desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        La OIM hace patrullas en el desierto en N&iacute;ger a la b&uacute;squeda de personas abandonadas por quienes las transportaban o por las autoridades que las deportaron. Sin embargo, como admiten los responsables del centro de acogida de Tambacounda, s&oacute;lo rescatan a las personas que declaran querer volver a su pa&iacute;s de origen.
    </p><p class="article-text">
        <em>Este reportaje forma parte del proyecto 'Deportaciones', del centro Ir&iacute;dia, que ha recibido el apoyo de la Beca DevReporter 2019, impulsada con financiaci&oacute;n del proyecto Frame, Voice, Report! de la Uni&oacute;n Europea, el Ayuntamiento de Barcelona y la Agencia Catalana de Cooperaci&oacute;n al Desarrollo.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[João França, Yeray S. Iborra, Sònia Calvó Carrió]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/tambacounda-nuevo-corazon-deportaciones-senegal_1_1162529.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Dec 2019 21:12:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tambacounda, la nueva terminal de ida y vuelta de las migraciones en Senegal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Senegal,Deportaciones,Migrantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jean Wyllys, el exdiputado brasileño LGTB que huyó de Bolsonaro: "La homofobia es el gran consenso en Brasil"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/jean-wyllys-exdiputado-bolsonaro-brasil_128_1510686.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5fb5c83e-5c9f-445d-bbe7-0e523ef7a4cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jean Wyllys, el exdiputado brasileño LGTB que huyó de Bolsonaro: &quot;La homofobia es el gran consenso en Brasil&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Jean Wyllys fue elegido en 2010 como el primer diputado federal en llevar la causa del orgullo LGTB al Parlamento brasileño donde se convirtió en el principal opositor de Bolsonaro</p><p class="subtitle">Cuando el ultraderechista alcanzó la presidencia, aumentaron las amenazas contra su vida, por lo que decidió huir a Europa</p><p class="subtitle">"Bolsonaro pasó a la segunda vuelta de las presidenciales y yo estaba seguro de que ganaría; y de que si ganaba, yo no seguiría vivo"</p></div><p class="article-text">
        Jean Wyllys (Alagoinhas, Brasil, 1974) es periodista, profesor universitario y te&oacute;rico de la comunicaci&oacute;n, pero no es por eso por lo que se le conoce. Su fama est&aacute; marcada por dos hitos: en 2005 fue el ganador de Big Brother Brasil, la versi&oacute;n local del reality Gran Hermano, y en 2010 fue elegido como el primer diputado federal en llevar la causa del orgullo LGTB al Parlamento brasile&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces ha desarrollado su lucha por los derechos humanos como diputado del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), hasta que, tras la victoria del ultraderechista Jair Bolsonaro, opt&oacute; por abandonar el pa&iacute;s temiendo por su vida, ya que se hab&iacute;an intensificado las amenazas contra &eacute;l&nbsp;y su familia. Actualmente se encuentra en Alemania, donde empezar&aacute; una tesis doctoral sobre las <em>fake news</em>, con mucha atenci&oacute;n a todo lo que ha sucedido en Brasil en los &uacute;ltimo a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Jean Wyllys y Jain Bolsonaro coincidieron en el Congreso durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os como diputados.&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/zonacritica/presidente-homofobo-antagonista_6_869023097.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n explic&oacute; el diputado de izquierdas en el documental</a> 'Entre Hombres de Bien', mientras hablaba en el Parlamento, Bolsonaro le murmullaba detr&aacute;s de &eacute;l: &ldquo;Marica, marica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En otra ocasi&oacute;n el actual presidente de Brasil le espet&oacute;: &ldquo;&iexcl;Fuera de aqu&iacute;, maric&oacute;n!&rdquo;. Jean Wyllys respondi&oacute; escupiendo.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando&nbsp;el ultra derechista&nbsp;obtuvo&nbsp;la victoria electoral, el parlamentario decidi&oacute; exiliarse. Su vida, sostiene, corr&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s peligro en un Brasil presidido por Bolsonaro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En 2011 entr&oacute; en el Congreso brasile&ntilde;o como &uacute;nico diputado abiertamente LGTB.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Antes que yo hubo otra persona abiertamente gay en el Parlamento, Clodovil Hernandes, sin embargo, &eacute;l era hom&oacute;fobo, y no abogaba por la extensi&oacute;n de la plena ciudadan&iacute;a a la comunidad LGTB, al contrario. Se posicion&oacute; contra el matrimonio igualitario o la idea de orgullo LGTB. Era un tipo muy mis&oacute;gino. Yo llegu&eacute; ah&iacute; con una historia completamente distinta de la suya.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l era su bagaje?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo ven&iacute;a del activismo LGTB, y antes de eso mi vida ya hab&iacute;a sido politizada por el movimiento pastoral de la iglesia cat&oacute;lica, orientado por la teolog&iacute;a de la liberaci&oacute;n, que fue muy combatida por Juan Pablo II y la derecha cat&oacute;lica en Am&eacute;rica Latina. Esta oposici&oacute;n se deb&iacute;a a que&nbsp;era un movimiento de inspiraci&oacute;n marxista, un movimiento de facto cristiano, porque no hay nada m&aacute;s comunista que el cristianismo primitivo. Es en los a&ntilde;os 90 cuando empiezo el activismo en el movimiento LGTB, que entonces era llamado movimiento gay, muy en relaci&oacute;n con la epidemia del sida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y por qu&eacute; dio el paso a la pol&iacute;tica institucional?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando decid&iacute; presentarme a las elecciones fue para unir dos aspectos de mi vida que estaban separados. Mi formaci&oacute;n acad&eacute;mica y mi activismo pol&iacute;tico, por un lado, estaban disociados de una fama que consegu&iacute; a trav&eacute;s de la participaci&oacute;n en un programa de televisi&oacute;n, Big Brother Brasil.
    </p><p class="article-text">
        Me convert&iacute; en una celebridad instant&aacute;nea. El programa fue muy politizado por mi presencia, que gener&oacute; incontables debates sobre lo que dec&iacute;a o hac&iacute;a. Yo cre&iacute;a que esa fama pasar&iacute;a, pero pasados cinco o seis a&ntilde;os me segu&iacute;an parando por la calle, pidi&eacute;ndome fotos e invit&aacute;ndome a eventos en los que no quer&iacute;a participar. No pod&iacute;a librarme de eso, as&iacute; que la manera de unir los dos caminos, el de la fama y el del activismo pol&iacute;tico y la actividad acad&eacute;mica, era mi candidatura.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que me present&eacute;, me eligieron y me convert&iacute; en la primera figura que llega al Parlamento dici&eacute;ndose abiertamente gay pero con orgullo de serlo, abriendo la agenda de los derechos humanos para que incluya la cuesti&oacute;n LGTB. Pero tambi&eacute;n lo hice de forma distinta a como el movimiento LGTB conduc&iacute;a el debate.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo era esa perspectiva sobre la cuesti&oacute;n LGTB?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El movimiento se miraba mucho al ombligo, teniendo como buque insignia la criminalizaci&oacute;n de la homofobia. No trabajaba de manera interseccional. Todos los gays somos vulnerables a la homofobia, pero es obvio que un gay pobre y negro es triplemente vulnerable, y no puede tratarse cada cosa por separado, as&iacute; que no podemos tratar la homofobia de manera uniforme.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, yo tambi&eacute;n quer&iacute;a afirmar que un hombre gay no tiene que tratar s&oacute;lo las cuestiones LGTB. Eso quiz&aacute;s fue lo que m&aacute;s molest&oacute; de mi presencia ah&iacute;, porque adem&aacute;s de llevar la agenda LGTB, entr&eacute; para hacer la &ldquo;gran pol&iacute;tica&rdquo;, participar en el &ldquo;gran debate&rdquo;, hablar de econom&iacute;a, abordar las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas o disputar el presupuesto. Eso fue un hecho in&eacute;dito y abri&oacute; las puertas para que el n&uacute;mero de candidaturas LGTB no haya dejado de crecer en Brasil desde mi elecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo vivi&oacute; la homofobia en ese espacio institucional?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tuve que enfrentar la homofobia social, practicada incluso por personas que son tus aliadas pero no se dan cuenta que est&aacute;n siendo hom&oacute;fobas. Diputadas a las que tengo mucho cari&ntilde;o pero que de repente soltaban algo como &ldquo;no me gustar&iacute;a que mi hijo fuera gay&rdquo;, y cuando se daban cuenta a&ntilde;ad&iacute;an: &ldquo;porque va a sufrir mucho en este mundo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; persona no sufre en este mundo? Eso no es una excusa para no querer un hijo gay. Desde este tipo de situaciones hasta los chistes con el objetivo de insultarme, por ejemplo dentro del ba&ntilde;o cuando yo entraba.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, hab&iacute;a tambi&eacute;n una homofobia institucional, que me trataba de manera distinta a los dem&aacute;s. Cada d&iacute;a ten&iacute;a que imponerme para que los trabajadores de la c&aacute;mara de los diputados me viesen y me respetasen como a un diputado, porque en su cabeza ese no es lugar para un gay. En su cabeza un diputado es un hombre blanco, hetero, rico, normalmente viejo, un oligarca y vinculado a una familia de pol&iacute;ticos. A estos los serv&iacute;an como felpudos, pero personas como yo, o compa&ntilde;eros que ven&iacute;an del Movimiento Sin Tierra, no ten&iacute;amos su respeto.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente enfrentaba tambi&eacute;n una homofobia deliberada, de amenazas de muerte, insultos programados, ataques orquestados, todo para silenciarme y coaccionarme para que desistiera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; signific&oacute; la elecci&oacute;n de Jair Bolsonaro como presidente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n de Bolsonaro corona un cambio pol&iacute;tico que empieza en 2013. En junio de ese a&ntilde;o hubieron movimientos pol&iacute;ticos iniciados por la izquierda con reivindicaciones muy justas, contra el aumento de los billetes de autob&uacute;s o por la transparencia sobre los costes de las obras del Mundial de f&uacute;tbol.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, ya en 2013, esos movimientos empiezan a ser cooptados y parasitados por una fuerza pol&iacute;tica que estaba silenciada pero presente: las fuerzas derrotadas por el proceso de democratizaci&oacute;n que tuvo lugar con la constituci&oacute;n de 1988. Tras 24 a&ntilde;os de dictadura militar, esas fuerzas no fueron propiamente derrotadas. La ley de&nbsp;Amnist&iacute;a en Brasil no castig&oacute; a ning&uacute;n torturador ni a ninguno de los asesinos. Siguieron all&iacute;, recibiendo pensiones alt&iacute;simas, y pudieron convertirse en empresarios con ese dinero. Ve&iacute;an su agenda derrotada en las urnas, y a partir de la primera elecci&oacute;n de Lula no hab&iacute;a perspectiva de que ese grupo volviera democr&aacute;ticamente al poder, porque la agenda que el Partido de los Trabajadores (PT) present&oacute; contemplaba a los pobres, que eran la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n. Era una agenda de reparaci&oacute;n hist&oacute;rica a las injusticias practicadas contra los negros, que inclu&iacute;a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres o que abrazaba a la poblaci&oacute;n LGTB.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y qu&eacute; ocurri&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esas fuerzas pol&iacute;ticas empiezan a parasitar el movimiento de 2013, se organiza, se financia no sabemos c&oacute;mo, y empieza a producir un discurso usando sobretodo la t&aacute;ctica de la mentira y las <em>fake news</em>, aprovechando una inhabilidad de parte de la poblaci&oacute;n, sobre todo la poblaci&oacute;n mayor, con las redes sociales e internet.
    </p><p class="article-text">
        Esos grupos empiezan a evocar un discurso de extrema derecha que encuentra su portavoz en Jair Bolsonaro, alguien que llevaba m&aacute;s de 20 a&ntilde;os en el Congreso Nacional, como una voz solitaria, pol&iacute;ticamente incorrecta, diciendo todo eso que empieza a decirse de manera m&aacute;s clara. Con el uso de la mentira y un portavoz como Bolsonaro, que por su naturaleza jocosa gana espacio en televisi&oacute;n, era obvio que la extrema derecha ganar&iacute;a esa batalla, porque la izquierda, y me parece genial que sea as&iacute;, no echa mano de esos artificios.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero m&aacute;s all&aacute; del uso de la mentira, parece que la izquierda tiene reparos en ocupar seg&uacute;n qu&eacute; espacio, como por ejemplo un reality show como Gran Hermano.</strong><em>reality show</em>
    </p><p class="article-text">
        La izquierda todav&iacute;a tiene mucho prejuicios en relaci&oacute;n al consumo cultural. Si bien se autoproclama defensora de los derechos de la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n, y de hecho los defiende, la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n no se identifica con la izquierda. Entiendo que la izquierda sea derrotada muchas veces, porque el suyo es un ejercicio de despertar las conciencias y mostrar las cadenas que atan a las personas, y no es f&aacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s desprecia el consumo cultural de los pobres: las telenovelas, los <em>reality shows</em>, las divas del pop&hellip; Por ejemplo, la izquierda no ha percibido c&oacute;mo las maricas en Internet aman a las divas. Esto no puede ser despreciado, nos tenemos que apropiar de ese lenguaje y hablar as&iacute; con esas personas. En nuestro mandato contratamos a una persona especialmente para hacer eso, conectada con ese universo y esa jerga, y conseguimos politizar a muchas maricas de esa manera.
    </p><p class="article-text">
        La izquierda no ha le&iacute;do a Gramsci, porque si lo hubiera le&iacute;do entender&iacute;a, a partir del concepto de hegemon&iacute;a, que tenemos que ocupar todos los espacios, porque todos son campos de batalla. En cambio, la tendencia de la izquierda es decirme que si participo en Big Brother Brasil soy el enemigo o un traidor. No se da cuenta de que estoy ah&iacute; ocupando una posici&oacute;n estrat&eacute;gica, <em>hackeando</em> un espacio que debe ser <em>hackeado</em>.
    </p><p class="article-text">
        No tenemos que mentir como hace la extrema derecha, pero tenemos que apropiarnos del lenguaje que usan para mentir. No mentiremos pero tenemos que hacer una f&aacute;brica de memes, tenemos que poder decir nuestras verdades en forma de meme. Es por eso que quiero dedicarme al estudio de las <em>fake news</em>, no s&oacute;lo porque destruyeron parte de mi vida, sino porque necesitamos encontrar los modos de combatirla. Tenemos que restituir la l&iacute;nea entre la verdad y la mentira.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay consenso en decir que Bolsonaro gan&oacute; las elecciones gracias a WhatsApp y a las fake news, pero parece una explicaci&oacute;n simplista.</strong><em>fake news</em>
    </p><p class="article-text">
        La ascensi&oacute;n de la extrema derecha est&aacute; muy basada en prejuicios que est&aacute;n en la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n. Lo que pasa es que son prejuicios que no se dicen, porque una ola democr&aacute;tica que vino tras 24 a&ntilde;os de dictadura militar remarc&oacute; que ya no eran pol&iacute;ticamente correctos. Justo despu&eacute;s de la aprobaci&oacute;n de la constituci&oacute;n ciudadana de 1988, el racismo se convirti&oacute; en delito.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Significa eso que los racistas desaparecieron por la fuerza de la ley? No. Como dice el poeta Carlos Drummond de Andrade, los lirios no nacen de las leyes. Los racistas no lo dec&iacute;an pero segu&iacute;an ah&iacute;. &iquest;Y los hom&oacute;fobos? Igual, y el racismo no es tan un&aacute;nime en Brasil; pero la homofobia, s&iacute;. La homofobia es ubicua, est&aacute; en todas las clases sociales, entre letrados, acad&eacute;micos, iletrados, ignorantes&hellip; est&aacute; en todas partes.&nbsp;,
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En 2011 inventaron el bulo del &ldquo;kit gay&rdquo; [que te&oacute;ricamente quer&iacute;a repartir el ministerio de educaci&oacute;n], creando un p&aacute;nico moral de que la homosexualidad es fruto de un proselitismo que se har&iacute;a en las escuelas. Entonces hasta las personas enrolladas, de izquierdas, se sintieron aterradas con esa idea de que su hijo no iba a ver el partido del Flamengo el domingo en el Maracan&atilde;, sino que podr&iacute;a gustarle el ballet gracias al &ldquo;kit gay&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa mentira inventada en 2011 dio la victoria a Bolsonaro en 2018. Y, por supuesto,&nbsp; para eso no era suficiente el discurso, sino que entra en juego un elemento que nunca debe ser menospreciado: la fuerza econ&oacute;mica, que sigue definiendo qui&eacute;n gana y qui&eacute;n no. Antes el dinero se dedicaba a preciosas campa&ntilde;as de televisi&oacute;n, y ahora se est&aacute; invirtiendo masivamente en las nuevas tecnolog&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Sobre todo porque trazan un perfil tuyo que permite enviar un mensaje muy espec&iacute;fico, que te tocar&aacute; espec&iacute;ficamente a ti. Mediante esos bancos de datos se dispararon mensajes hechos a medida para diferentes grupos de personas con <em>fake news</em>.
    </p><p class="article-text">
        Se caracterizan por su difusi&oacute;n a trav&eacute;s de aplicaciones en las que est&aacute;s con personas en las que conf&iacute;as o con las que has convivido y tienes un afecto, como tu grupo de la escuela, de la universidad, de la familia o del trabajo. Su transmisi&oacute;n en esos espacios hace que pienses que son ciertas o, aunque sepas que no lo son, prefieres no desmentirlas.
    </p><p class="article-text">
        Cuando llegamos al punto de desmentirlas ya era demasiado tarde y empezaron las peleas y rupturas en los grupos de familia. Estabas en un grupo de familia y de repente tu t&iacute;o pon&iacute;a cualquier mierda contra los gays, falt&aacute;ndote al respeto. A lo mejor ni pensaba que estabas ah&iacute;, o le daba igual porque nunca le hab&iacute;as gustado y ahora no ten&iacute;a problema en dec&iacute;rtelo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Todo ese discurso cala porque hab&iacute;a un conservadurismo en Brasil del que no parece que la gente fuera consciente.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Vivimos 350 a&ntilde;os de esclavitud que se acab&oacute; porque una princesa blanca firm&oacute; una ley que liberaba a los esclavos. Punto. Esta ley se aprob&oacute; no porque ella fuera benevolente, sino porque Inglaterra presion&oacute; a Brasil, porque estaba viviendo una revoluci&oacute;n industrial y necesitaba mano de obra y nuevos mercados de consumo.
    </p><p class="article-text">
        La &eacute;lite brasile&ntilde;a nunca quiso renunciar a la esclavitud. Todav&iacute;a hoy hay personas que viven en condiciones similares a la esclavitud. No se desarroll&oacute; ninguna pol&iacute;tica de inclusi&oacute;n de la poblaci&oacute;n negra en el mercado de trabajo, al contrario. Muchas haciendas importaron mano de obra blanca para sustituir a los esclavos en la agricultura como asalariados, sobre todo inmigrantes italianos. Hab&iacute;a un prop&oacute;sito, despu&eacute;s de la liberaci&oacute;n de los esclavos, de emblanquecer la sociedad. Lo teorizaron y escribieron los intelectuales de la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        Somos un pa&iacute;s cat&oacute;lico, de tradici&oacute;n judeocristiana, con una poblaci&oacute;n de evang&eacute;licos neopentecostales que viene creciendo de forma abrumadora desde los a&ntilde;os 80. Y en los fundamentos de estas religiones abrah&aacute;micas est&aacute;n el patriarcado, la subalternizaci&oacute;n de la mujer y el rechazo a la homosexualidad. Esto est&aacute; dentro de la gente y lo que puede deconstruirlo son los sistemas educativos y de cultura, que nos llevan a conocer otros mundos y a pensar. Pero nuestro pa&iacute;s tiene un d&eacute;ficit inmenso en t&eacute;rminos de educaci&oacute;n de calidad y de acceso a la cultura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Los gobiernos del PT no revirti&oacute; esa situaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La era Lula ampli&oacute; el acceso a la educaci&oacute;n, lo pudo masificar, pero no necesariamente garantiz&oacute; la calidad de la educaci&oacute;n p&uacute;blica. Hay ciudades en Brasil que no tienen ni un solo equipamiento cultural, ni siquiera uno. Un cinema, un teatro, una sala de conciertos&hellip; nada. En un pa&iacute;s como este, que no ha dado acceso a las personas a estos sistemas de ampliaci&oacute;n del imaginario, las iglesias neopentecostales s&oacute;lo pueden triunfar, porque ofrecen eso.
    </p><p class="article-text">
        Ofrecen un espacio de sociabilidad. Las personas quieren convivir, estar juntas. Ofrece m&uacute;sica, puedes ir a cantar, y ofrece una caridad directa. Evidentemente, a cambio de todo esto introduce en las personas unos valores horribles, de racismo, homofobia, misoginia&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; momento los ataques a su persona lo llevan a optar por el exilio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En realidad ya lo ven&iacute;a meditando antes de las elecciones. Estaba viviendo una vida muy mala, restringida, con guardaespaldas, sin poder ir a los lugares que frecuentaba, siendo insultado en los espacios, en una postura constantemente reactiva.
    </p><p class="article-text">
        Desde 2016 mi equipo dej&oacute; de ser productivo para pasar a ser reactivo. No ten&iacute;amos tiempo para proponer porque est&aacute;bamos demasiado ocupados en defendernos. El equipo de comunicaci&oacute;n gastaba el 20% del tiempo en difundir nuestro trabajo y el 80% en rebatir <em>fake news</em>. Con la muerte de Marielle Franco [concejal de su partido asesinada en Rio] esa voluntad de abandonar la pol&iacute;tica institucional gan&oacute; m&aacute;s fuerza dentro de m&iacute;, pero a&uacute;n as&iacute; hice la campa&ntilde;a, y fue muy dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        No quer&iacute;a estar en la calle, ten&iacute;a crisis de p&aacute;nico. Hay dos personas en Brasil que son odiadas en esta misma proporci&oacute;n, y quiz&aacute;s tambi&eacute;n queridas, pero una de esas personas es Lula, que fue presidente de la Rep&uacute;blica dos veces, y la otra soy yo, que soy un simple diputado.
    </p><p class="article-text">
        Cuando fui elegido para el nuevo mandato, Bolsonaro pas&oacute; a la segunda vuelta de las presidenciales y yo estaba seguro de que ganar&iacute;a; y de que si ganaba, yo no seguir&iacute;a vivo. Podr&iacute;a morir de muchas maneras, desde un asesinato ostensivo, como pas&oacute; con Marielle -porque cada vez hay m&aacute;s asociaci&oacute;n entre organizaciones criminales y el poder constituido-. Tambi&eacute;n podr&iacute;a morir en un asesinato fabricado, un asesinato pol&iacute;tico convertido en crimen pasional, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        Y, si no, morir&iacute;a de depresi&oacute;n, porque no iba a aguantar cuatro a&ntilde;os viviendo atrapado y amenazado. Pero cuando tom&eacute; esa decisi&oacute;n no imaginaba que la erosi&oacute;n del Gobierno ser&iacute;a tan r&aacute;pida. Pensaba que durar&iacute;a algo m&aacute;s, que enga&ntilde;ar&iacute;a a m&aacute;s gente durante m&aacute;s tiempo. Por suerte no est&aacute; funcionando y mucha gente ya se ha dado cuenta del imb&eacute;cil que es, pero no le causa ning&uacute;n problema gobernar con la minor&iacute;a contra la mayor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ante cuatro a&ntilde;os de Bolsonaro, &iquest;c&oacute;mo se puede construir un futuro mejor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; hacer futurolog&iacute;a, pero la manera de construir un futuro mejor es trabajando, haciendo cada uno su parte en la resistencia y en la restituci&oacute;n del tejido democr&aacute;tico. Los movimientos sociales, los intelectuales, la universidad, los artistas&hellip; Los que fuimos desterrados, D&eacute;bora Diniz, Marcia Tiburi y yo, estamos los tres en activo, actuando desde fuera junto a instituciones internacionales para denunciar las violencias que est&aacute;n sucediendo en Brasil. Incluso hemos conseguido cosas importantes, como que Bolsonaro no fuera a Nueva York, y pronto conseguiremos que no lo inviten a Par&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En cada entrevista que doy, en cada denuncia, cuando cuento qui&eacute;n es esta figura, el mundo se asusta y quiere alejarse. Esto es un trabajo pol&iacute;tico en otro nivel, distinto del trabajo parlamentario. Me fui de Brasil para proteger mi vida, para tener una vida, pero no significa que me fuera para callarme, al contrario.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y, en la pol&iacute;tica institucional, &iquest;tambi&eacute;n hay lugar para la esperanza?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro que hay esperanza, tiene que haberla, no hay m&aacute;s opci&oacute;n. Fuera de la pol&iacute;tica est&aacute; la barbarie, as&iacute; que lo que tenemos que hacer es pol&iacute;tica. Tenemos que aprender a hablar entre quienes somos diferentes, a articularnos contra el mal mayor que es el fascismo. Las personas de centroderecha, socialdem&oacute;cratas, liberales, marxistas, socialistas, comunistas, tenemos que hablar m&aacute;s entre nosotros y defender la democracia contra el fascismo. Ese es el ejercicio que nos queda. Tengo muchas cr&iacute;ticas al Congreso Nacional de Brasil y a los Parlamentos en todo el mundo, pero es peor sin ellos, sin el espacio de debate.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[João França]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/jean-wyllys-exdiputado-bolsonaro-brasil_128_1510686.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Jun 2019 19:31:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jean Wyllys, el exdiputado brasileño LGTB que huyó de Bolsonaro: "La homofobia es el gran consenso en Brasil"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Jair Bolsonaro,Brasil]]></media:keywords>
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    <item>
      <title><![CDATA[La tasa de suicidios en las cárceles catalanas es once veces mayor entre los presos en régimen de aislamiento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/suicidios-carceles-catalanas-regimen-aislamiento_1_1617911.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed0b5453-b434-4441-8ae1-071dcad1464b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La tasa de suicidios en las cárceles catalanas es once veces mayor entre los presos en régimen de aislamiento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">18 de las 73 muertes por suicidio en las prisiones catalanas en los últimos 10 años se dieron en los departamentos de régimen cerrado en los que se encuentra alrededor del 2% de la población penitenciaria</p><p class="subtitle">En las prisiones catalanas la prevalencia del suicidio es 9 veces superior a la del conjunto de la sociedad; en países como Portugal o Italia se multiplica por 10 y 12, respectivamente</p><p class="subtitle">Este domingo a las 21:55 el programa '30 Minuts' de TV3 emite el documental 'Aislamiento: la prisión dentro de la prisión', que se adentra en la realidad de las personas que viven aisladas dentro de la prisión</p></div><p class="article-text">
        Raquel E. F. se quit&oacute; la vida la madrugada del 11 de abril de 2015 en una celda del Departamento Especial de R&eacute;gimen Cerrado (DERT, por sus siglas en catal&aacute;n) de la prisi&oacute;n de Brians 1. Llevaba seis meses en aislamiento y a partir de su muerte diversas entidades en defensa de los derechos de las personas presas empezaron una campa&ntilde;a para poner fin a la existencia de este r&eacute;gimen de vida penitenciaria. 
    </p><p class="article-text">
        El caso de Raquel <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/politica/funcionaria-contradice-Generalitat-asegura-interna_0_845165983.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tuvo la particularidad de que fue denunciado p&uacute;blicamente</a>, pero ese suicidio dentro de una celda de aislamiento no ha sido el &uacute;nico en la &uacute;ltima d&eacute;cada. Los datos, adelantados por el programa '<a href="https://www.ccma.cat/tv3/30-minuts/aillament-la-preso-dins-la-preso-a-30-minuts/noticia/2913669/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">30 Minuts</a>', muestran que, entre 2008 y 2018, de las 73 personas que se quitaron la vida en centros penitenciarios catalanes, 18 se encontraban en un DERT. Pese a que los reclusos en aislamiento representan tan s&oacute;lo el 2% de la poblaci&oacute;n penitenciaria, una de cada cuatro muertes por suicidio en c&aacute;rceles de Catalunya se dan en este r&eacute;gimen cerrado.
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        En 2018, por ejemplo, a pesar de que hubo una reducci&oacute;n de la poblaci&oacute;n en los DERT, que baj&oacute; hasta el 1,9%, 2 de las 9 muertes por suicidios registradas entonces &ndash;un 22%&ndash; fueron en estos espacios. Esto representa una prevalencia del suicidio 11 veces superior en aislamiento que en el resto de m&oacute;dulos de las prisiones.
    </p><p class="article-text">
        Los departamentos de r&eacute;gimen cerrado, el llamado aislamiento, consiste en espacios dentro de las c&aacute;rceles en los que los internos est&aacute;n hasta 18 horas diarias confinados en la soledad de una celda. Pueden estarlo a causa de una sanci&oacute;n, que tiene un l&iacute;mite de 14 d&iacute;as -aunque se puede encadenar tres sanciones hasta los 42-, o por recibir un tratamiento de primer grado o r&eacute;gimen cerrado, que no tiene un l&iacute;mite temporal, aunque actualmente dura tres meses de media.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, la prevalencia del suicidio es muy superior entre la poblaci&oacute;n de las prisiones si se compara con el resto de la sociedad. En las c&aacute;rceles catalanas la tasa es 9 veces superior a la media de la poblaci&oacute;n de Catalunya. Eso significa que si en el conjunto de la sociedad murieron por suicidio en 10 a&ntilde;os una de cada 16.949 personas, en las prisiones fueron una de cada 1.862.
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            <iframe title="Prevalencia suicidio" aria-label="Bar Chart" id="datawrapper-chart-mupsD" src="//datawrapper.dwcdn.net/mupsD/3/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important;" height="131"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"])for(var t in a.data["datawrapper-height"]){var e=document.getElementById("datawrapper-chart-"+t);e&&(e.style.height=a.data["datawrapper-height"][t]+"px")}})}();</script>
    </figure><p class="article-text">
        Los servicios penitenciarios catalanes manifiestan su preocupaci&oacute;n por los suicidios bajo su custodia, pero precisan que no son ni mucho menos algo exclusivo de Catalunya. Alegan, de hecho, que esta realidad es m&aacute;s alarmante en pa&iacute;ses del entorno. &ldquo;No es un fen&oacute;meno de Catalunya o del Estado espa&ntilde;ol, sino de todos los sistemas penitenciarios europeos y occidentales; en Francia la tasa de suicidios en c&aacute;rceles se multiplica por 9; en Portugal, por 10, y en Italia, por 12. En todos los sistemas penitenciarios la tasa es m&aacute;s alta que fuera de la prisi&oacute;n&rdquo;, asegura Carlos Soler, Subdirector General de Programas de Rehabilitaci&oacute;n y Sanidad de la Secretar&iacute;a de Medidas Penales de la Generalitat.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La explicaci&oacute;n de este fen&oacute;meno es m&uacute;ltiple&rdquo;, apunta Soler, &ldquo;por un lado sabemos que la mitad de las personas que ingresan en prisi&oacute;n tienen o han tenido problem&aacute;ticas de salud mental y adicciones, por lo que son personas m&aacute;s vulnerables a un episodio de suicidio&rdquo;. &ldquo;Por otro lado, por bien que funcione el sistema penitenciario, siempre es una situaci&oacute;n traum&aacute;tica, ya que la persona se tiene que separar de su entorno, est&aacute; confinada, es una situaci&oacute;n de estr&eacute;s que tambi&eacute;n influye en el riesgo de suicidio&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">El riesgo a&ntilde;adido del aislamiento</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Una de las explicaciones de la tasa de suicidios en prisi&oacute;n es el da&ntilde;o que provoca el aislamiento en las personas&rdquo;, explica Olga Casado, m&eacute;dico y asesora del S&iacute;ndic de Greuges en el Mecanismo Catal&aacute;n de Prevenci&oacute;n de la Tortura. Destaca que la literatura cient&iacute;fica que el aislamiento prolongado durante m&aacute;s de 15 d&iacute;as puede provocar da&ntilde;os psicol&oacute;gicos irreversible. Es por eso que las reglas m&iacute;nimas de Naciones Unidas para el tratamiento de personas reclusas establecen que ese deber&iacute;a ser el l&iacute;mite de las sanciones de aislamiento. Seg&uacute;n la opini&oacute;n de la experta, se deber&iacute;a aplicar el mismo l&iacute;mite tambi&eacute;n al tratamiento en primer grado.
    </p><p class="article-text">
        En el Estado espa&ntilde;ol las sanciones con aislamiento pueden prolongarse hasta 42 d&iacute;as y el r&eacute;gimen de vida en primer grado &ndash;que se cumple en condiciones de soledad similares&ndash; no tiene un l&iacute;mite temporal. En Catalunya, el a&ntilde;o pasado el tiempo medio de duraci&oacute;n de una sanci&oacute;n de aislamiento fue de 7 d&iacute;as. Sin embargo, en el r&eacute;gimen de primer grado, que representa el 81% de la poblaci&oacute;n de los DERT, la media fue muy superior, de 99 d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Casado asegura que &ldquo;estar 18 o 20 horas con uno mismo, dando vueltas y pensando, genera mucha ansiedad, angustia e irritabilidad; las personas pueden sacar este malestar o bien entrando en paranoia y despersonaliz&aacute;ndose, o bien entrando en situaciones de depresi&oacute;n profunda, que son las que tienen riesgo y pueden llevar al suicidio&rdquo;. Por eso reclama que los centros penitenciarios sean proactivos en la detecci&oacute;n del riesgo de suicidio, especialmente en los DERT.
    </p><h3 class="article-text">Las mujeres sufren m&aacute;s el peso de la c&aacute;rcel</h3><p class="article-text">
        Si se comparan los datos entre hombres i mujeres, los suicidios en la c&aacute;rcel afectan mucho m&aacute;s a ellas que a ellos. Si bien s&oacute;lo representan el 7% de la poblaci&oacute;n penitenciaria, el 18% de las muertes por suicidio registradas durante la &uacute;ltima d&eacute;cada fueron de mujeres: 13 de 73.
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        El dato destaca en comparaci&oacute;n con la situaci&oacute;n inversa en el conjunto de la sociedad. Entre 2007 y 2017 la tasa de muerte por suicidio de mujeres en Catalunya fue un tercio de la de los hombres. Uno de cada 11.111 hombres murieron por suicidio, frente a una de cada 33.333. En cambio, el dato se invierte en las prisiones. Entre 2008 y 2018 se quitaron la vida una de cada 730 mujeres reclusas en c&aacute;rceles catalanas, frente a uno de cada 2.110 hombres. Esa fue la causa de muerte de mujeres presas en una proporci&oacute;n casi tres veces superior a la de los hombres.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe title="Prevalencia por g&eacute;nero" aria-label="Bar Chart" id="datawrapper-chart-AKIFv" src="//datawrapper.dwcdn.net/AKIFv/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important;" height="179"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"])for(var t in a.data["datawrapper-height"]){var e=document.getElementById("datawrapper-chart-"+t);e&&(e.style.height=a.data["datawrapper-height"][t]+"px")}})}();</script>
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        &ldquo;Ese 7% de mujeres se encuentra en un sistema penitenciario pensado para hombres, y hay pocos programas de tratamiento y rehabilitaci&oacute;n que incorporen una perspectiva de g&eacute;nero e incluya las necesidades que tienen estas mujeres&rdquo;, asegura Olga Casado. La asesora del S&iacute;ndic destaca tambi&eacute;n el peso social distinto que sufren las mujeres: &ldquo;Hay que tener en cuenta que muchas mujeres, cuando entran en prisi&oacute;n, vienen de una experiencia de exclusi&oacute;n social, y que una vez en la prisi&oacute;n pagan no s&oacute;lo por haber cometido un delito, sino tambi&eacute;n por una transgresi&oacute;n de g&eacute;nero&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">El reto de la prevenci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Existe un protocolo de prevenci&oacute;n del riesgo de suicidio en los centros penitenciarios de Catalunya, pero a veces no est&aacute; claro a quien corresponde iniciarlo, y por eso debe ser m&aacute;s proactivo, los servicios sanitarios deben evaluar de manera meticulosa el riesgo de cualquier persona que est&aacute; en r&eacute;gimen de aislamiento, porque es un riesgo real&rdquo;, reivindica Casado.
    </p><p class="article-text">
        El responsable de la materia en la Secretar&iacute;a de Medidas Penales de la Generalitat, Carlos Soler, recuerda por su parte que hace dos a&ntilde;os, junto con el Departamento de Salud, revisaron los protocolos de prevenci&oacute;n de suicidio que exist&iacute;an en las c&aacute;rceles de Catalunya. &ldquo;Hemos trabajado las experiencias de m&aacute;s calidad en prevenci&oacute;n del suicidio fuera de las prisiones y las hemos adaptado a nuestros protocolos&rdquo;, asegura. &ldquo;Hemos mejorado los dispositivos de detecci&oacute;n de riesgo y tambi&eacute;n se ha mejorado la atenci&oacute;n psicol&oacute;gica y psiqui&aacute;trica y el seguimiento a estas personas&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Judit Pons, enfermera de salud mental en el Consorcio Hospitalario de Vic, &ldquo;la mejor manera de prevenir el suicidio es que la persona que est&aacute; en riesgo no pueda acceder a los medios para suicidarse, as&iacute; que entrada una instituci&oacute;n penitenciaria deber&iacute;a ser de menor riesgo&rdquo;. Aunque a&ntilde;ade que &ldquo;hay m&aacute;s maneras de quitarse la vida de las que nos podemos imaginar&rdquo;. Pons es una de las especialistas que ha asesorado a los profesionales penitenciarios. 
    </p><p class="article-text">
        Pons destaca la importancia de que los profesionales que est&aacute;n en contacto con los reclusos tengan conocimiento en la prevenci&oacute;n del suicidio. &ldquo;Algo tan b&aacute;sico como que si alguien dice que se quiere quitar la vida, es probable que lo haga, no nos podemos basar en la creencia popular de &lsquo;&eacute;l que lo dice no lo hace&rsquo;&rdquo;. Ese fue el caso de Raquel E.F., que manifest&oacute; en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n su voluntad de quitarse la vida. Sin embargo, seg&uacute;n expresaron los profesionales en el juicio sobre su muerte en 2015, no se activ&oacute; un protocolo de prevenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En el marco de su plan de actuaciones, la Generalitat ha incorporado 108 nuevos profesionales dedicados a la salud mental a las c&aacute;rceles catalanas, un 61% m&aacute;s de los 177 existentes en 2016. A pesar de estas medidas, el 2018 hubo 9 muertes por suicidios en las c&aacute;rceles catalanas, por encima de la media de los &uacute;ltimos 10 a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[João França, Sònia Calvó Carrió]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/suicidios-carceles-catalanas-regimen-aislamiento_1_1617911.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Apr 2019 18:21:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La tasa de suicidios en las cárceles catalanas es once veces mayor entre los presos en régimen de aislamiento]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cárceles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una década de la PAH: cronología de la lucha por la vivienda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/decada-pah-cronologia-lucha-vivienda_1_1687074.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La Plataforma de Afectados por la Hipoteca alcanza diez años de vida en los que ha conseguido parar cientos de desahucios y situar el derecho a la vivienda en el debate político</p></div><p class="article-text">
        La Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), impulsora de uno de los movimientos sociales m&aacute;s decisivos de la historia reciente, cumple 10 a&ntilde;os. En una d&eacute;cada, han promovido la desobediencia para parar miles de desahucios, han conseguido colocar el derecho a la vivienda en el debate p&uacute;blico y han propuesto cambios legislativos para proteger a quienes pueden perder su hogar.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n as&iacute;, y pese a haber dado respuesta a miles de familias en lo m&aacute;s duro de la crisis, la PAH no ha logrado el cambio estructural que reivindicaba desde sus inicios. La legislaci&oacute;n espa&ntilde;ola sigue sin garantizar que no se desaloje de su casa a nadie sin ofrecerle una alternativa o que exista vivienda p&uacute;blica suficiente para la demanda social, y hoy sigue habiendo desahucios. En 2017, los &uacute;ltimos datos anuales disponibles, hubo 57.996 en toda Espa&ntilde;a, contando los impagos de hipoteca y de alquiler (estos &uacute;ltimos han sustituido cada vez m&aacute;s a los primeros).
    </p><p class="article-text">
        Esta es la cronolog&iacute;a de una&nbsp;entidad que diez a&ntilde;os despu&eacute;s no se rinde.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>22/02/2009. Primera asamblea. </strong>La&nbsp;asamblea fundacional de la PAH re&uacute;ne alrededor de 70 personas en la Casa de la Solidaritat del Raval de Barcelona. Se convoca a trav&eacute;s de carteles que, m&aacute;s all&aacute; de un discurso pol&iacute;tico, buscan interpelar directamente a las personas que no pueden afrontar los pagos de la hipoteca, de ah&iacute; tambi&eacute;n el nombre tan claro de la plataforma. La iniciativa est&aacute; impulsada por Ada Colau y Adri&agrave; Alemany, que provienen de 'V de Vivienda'; Ernest Marco y Guillem Domingo, del Ateneu Candela de Terrassa, y Luc&iacute;a Mart&iacute;n y Luc&iacute;a Delgado, que se implican por primera vez en una iniciativa de este tipo.
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        <strong>25/04/2009. Primera manifestaci&oacute;n.</strong> Un peque&ntilde;o grupo de activistas de la PAH se manifiesta por el centro de Barcelona bajo el lema &ldquo;Contra el fraude hipotecario y por el derecho a la vivienda&rdquo;. Los primeros casos que, llegados a las asambleas, hab&iacute;an permitido ver que el problema no era s&oacute;lo la p&eacute;rdida de la vivienda, sino por la deuda que les quedaba de por vida.&nbsp;Se empieza a ver entonces&nbsp;como fundamental la reivindicaci&oacute;n de la daci&oacute;n en pago, es decir, que la entrega del piso sea suficiente para saldar la deuda.
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        <strong>03/11/2010:&nbsp;El primer desahucio frenado.</strong> Si bien las personas que impulsan la PAH ya han pensado en impedir los desahucios en la puerta de casa de los afectados, esta pr&aacute;ctica no se hace realidad hasta que hay la primera persona en la asamblea se muestra dispuesta a hacerlo. Es Llu&iacute;s Mart&iacute;, vecino de la Bisbal del Pened&egrave;s. Despu&eacute;s de aplazar un primer desahucio en septiembre a trav&eacute;s de una petici&oacute;n a los juzgados, en noviembre llega la fecha definitiva y la PAH se desplaza a la Bisbal para frenar por primera vez la comitiva judicial, impidiendo el acceso a la vivienda con una concentraci&oacute;n. Es el punto de partida de la campa&ntilde;a <em>Stop Desahucios</em> que se extender&aacute; por todo el Estado.
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        <strong>30/03/2011. Inicio de los tr&aacute;mites de una Iniciativa Legislativa Popular.&nbsp;</strong>La PAH presenta, junto a la Confederaci&oacute;n de Asociaciones de Vecinos de Catalunya (CONFAVC), la Taula del Tercer Sector, el Observatorio DESC y las delegaciones catalanas de CCOO y UGT, una iniciativa legislativa popular (ILP) en el Congreso para cambiar la ley hipotecaria y establecer una moratoria a los desahucios, la daci&oacute;n en pago retroactiva y la creaci&oacute;n de un parque de alquiler social como alternativa habitacional. La Mesa del Congreso rechaz&oacute; la iniciativa en dos ocasiones. Una iniciativa similar, presentada por los Verdes Ecopacifista, un partido valenciano de 300 militantes, imped&iacute;a la tramitaci&oacute;n de la ILP de la PAH, hasta que finalmente, el 8 de julio,&nbsp;<a href="https://www.publico.es/espana/iniciativa-popular-dacion-pago-cambia.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la formaci&oacute;n renunci&oacute;</a> para dejar paso a la propuesta con m&aacute;s apoyos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>15/05/2011. El 15-M.</strong> Los miembros de la PAH est&aacute;n implicados en la plataforma Democracia Real Ya, que convoca manifestaciones el 15 de mayo en las principales ciudades espa&ntilde;olas bajo el lema <em>&iexcl;Democracia real ya! No somos mercanc&iacute;a en manos de pol&iacute;ticos y banqueros!</em>. En Madrid, la manifestaci&oacute;n acaba en una acampada en la Puerta del Sol, desalojada aquella misma noche, que ser&aacute; la semilla del movimiento 15-M. En esas protestas la lucha por el derecho a la vivienda tendr&aacute; un peso muy importante. Parar desahucios ser&aacute; una de las respuestas pr&aacute;cticas que busca el movimiento. Antes del 15-M, la PAH ya se estaba ampliando en asambleas locales, pero despu&eacute;s de las acampadas la plataforma empieza a llegar a todo el territorio.
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        <strong>25/07/2011. Desahucio de Ver&oacute;nica y Eliseo.</strong> La asamblea de barrio del Clot y la asociaci&oacute;n 500x20 convocan una concentraci&oacute;n para parar el desahucio de Ver&oacute;nica, Eliseo y sus tres hijos en el barrio barcelon&eacute;s. Las convocatorias para parar desahucios empiezan a aglutinar a mucha gente despu&eacute;s del 15-M, pero en este caso la multitud no puede evitar que se eche a la familia. Veinte furgones de antidisturbios de los Mossos d&rsquo;Esquadra los echan por la fuerza, en un dispositivo hasta entonces sin precedentes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>01/09/2011. La familia de Elisa ocupa su propio piso.</strong> Despu&eacute;s de no haber podido parar el desahucio de Elisa y su familia en Montcada i Reixac, que ya hab&iacute;a superado tres intentos de desahucio, la PAH la ayuda a volver a ocupar su propio piso. Ya lo hab&iacute;a hecho una familia antes en Terrassa, pero es la primera vez que la PAH lo hace p&uacute;blico y presenta su campa&ntilde;a &ldquo;Obra Social&rdquo;, consistente en realojar familias desahuciadas en pisos vac&iacute;os propiedad de entidades bancarias.
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        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>25/09/2011.&nbsp;Manifestaciones en toda Espa&ntilde;a.&nbsp;</strong>Bajo el lema &ldquo;Por el derecho a la vivienda digna: Daci&oacute;n en pago retroactiva, Stop Desahucios y alquiler social ya&rdquo;, la PAH apuesta por demostrar su fuerza llenando las calles y convoca manifestaciones en las principales ciudades del Estado para defender su ILP.
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        <strong>15/10/2011. El 15-M ocupa edificios para realojar a familias.</strong> Seis meses despu&eacute;s del 15-M, el movimiento se vuelve a manifestar masivamente. En Barcelona adopta el lema &ldquo;Pasemos de la indignaci&oacute;n a la acci&oacute;n&rdquo;, y al final de la protesta ocupa un edificio vac&iacute;o para realojar familias que se hab&iacute;an quedado en la calle. En Madrid hacen lo mismo con un hotel abandonado. La ocupaci&oacute;n de edificios enteros ser&aacute; una pr&aacute;ctica que acabar&aacute; adoptando la PAH m&aacute;s all&aacute; de los realojos en pisos individuales.
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        <strong>16/12/2011. La PAH de Terrassa ocupa dos bloques de entidades bancarias.</strong> Tras una manifestaci&oacute;n, la PAH de Terrassa ocupa un bloque de viviendas de Catalunya Caixa para realojar a once familias y hace p&uacute;blico que en otro edificio, ocupado desde hace meses, viven cinco familias afectadas por la hipoteca. Se trata de las primeras ocupaciones de bloques enteros en el marco de la campa&ntilde;a &ldquo;Obra Social&rdquo; de la PAH. Un a&ntilde;o despu&eacute;s la plataforma contar&aacute; con seis bloques de viviendas vac&iacute;as propiedad de entidades financieras ocupados en el &aacute;rea metropolitana de Barcelona para realojar a 30 familias.
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        <strong>01/03/2012: La relatora de la ONU se re&uacute;ne con la PAH.</strong> La relatora especial de Naciones Unidas por el derecho a una vivienda adecuada, Raquel Rolnik, visita Espa&ntilde;a para conocer los efectos del estallido de la burbuja y se re&uacute;ne en Barcelona con miembros de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca. Asegura que la situaci&oacute;n que se da en Espa&ntilde;a &ldquo;es una locura&rdquo;. &ldquo;Entregar el inmueble y seguir endeudado es algo que no hab&iacute;a visto nunca en mi vida, en ning&uacute;n otro pa&iacute;s&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>17/04/2012. Empiezan a recoger firmas para su ILP.</strong> La PAH empieza a recoger firmas para que su ILP pueda llegar al Congreso de los Diputados. Necesitan recoger 500.000 firmas hasta el 31 de octubre para que los diputados y diputadas pasen a estudiar la iniciativa, aunque finalmente el proceso se alargar&aacute; unos meses.
    </p><p class="article-text">
        <strong>05/02/2013. Colau arremete contra la banca en el Congreso.</strong><a href="https://www.eldiario.es/politica/Comision-nueva-ley-desahucios_0_97990646.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Colau arremete contra la banca en el Congreso</a> Ada Colau comparece por primera vez en el Congreso de los Diputados, como portavoz de la PAH invitada a la en la Comisi&oacute;n de Econom&iacute;a. En su intervenci&oacute;n califica de &ldquo;criminal&rdquo; al vicesecretario de la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Banca, Javier Rodr&iacute;guez Pellitero, y anuncia que la PAH se&ntilde;alar&aacute; a los diputados que se opongan a la aprobaci&oacute;n de la ILP. &ldquo;Estamos ante una estafa porque todo te llevaba a acceder a la vivienda e hipotecarte&rdquo;, asegura Colau.
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        <strong>08/02/2013: M&aacute;s de un mill&oacute;n de&nbsp;firmas por la ILP.</strong> La PAH y el resto de entidades promotoras de la ILP hipotecaria anuncian que han recogido 1.402.854 firmas de apoyo a la ILP para llevarla al Congreso. Se trata de casi tres veces el medio mill&oacute;n que necesitaban, se&ntilde;al del crecimiento que ha vivido el movimiento desde que se plante&oacute; la iniciativa, cuando el medio mill&oacute;n les parec&iacute;a un reto dif&iacute;cil de conseguir.
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        <strong>12/02/2013.&nbsp;El PP cede y admite a tr&aacute;mite la ILP.</strong><a href="https://www.eldiario.es/catalunya/PAH-sede_del_pp-barcelona_0_100440720.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El PP cede y admite a tr&aacute;mite la ILP</a> A pesar del apoyo recogido, el Partido Popular, a trav&eacute;s de su mayor&iacute;a absoluta en el Congreso, ten&iacute;a la intenci&oacute;n de bloquear la tramitaci&oacute;n de la ILP de la PAH. En tres d&iacute;as los diputados del partido reciben m&aacute;s de un mill&oacute;n de correos electr&oacute;nicos y durante la jornada la plataforma convoca concentraciones ante las sedes del PP por todo el Estado. A la presi&oacute;n ciudadana se le suma el hecho que, durante la jornada parlamentaria, llega la noticia del suicidio de un matrimonio en Mallorca que estaban a punto de quedarse sin techo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>17/02/2013. Un 87% de la poblaci&oacute;n, favorable a la ILP.</strong> <a href="https://elpais.com/politica/2013/02/16/actualidad/1361053281_008924.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n una encuesta de Metroscopia para el diario El Pa&iacute;s</a>, el 87% de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola se mostraba a favor de la admisi&oacute;n a tr&aacute;mite de la ILP promovida por la PAH. El 92% estaba a favor de una moratoria a los desahucios y el 90% a favor de la daci&oacute;n en pago. El d&iacute;a anterior la PAH hab&iacute;a convocado manifestaciones ante las sedes del PP para reclamar la aprobaci&oacute;n de la ley.
    </p><p class="article-text">
        <strong>13/03/2013. Los afectados interpelan a los diputados.</strong> Tras enviar cartas a todos los diputados y diputadas reclamando su apoyo a la ILP e invit&aacute;ndolos a sus asambleas, la PAH publica un v&iacute;deo dirigido a los diputados del PP, que es el &uacute;nico grupo parlamentario que no ha mostrado apoyo a la iniciativa. &ldquo;Me acercar&eacute; yo a usted, porque resulta que usted me representa, pero no me conoce, no sabe nada de m&iacute;&rdquo;, dicen las personas afectadas.
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        <strong>13/03/2013. Los escraches.</strong><a href="https://www.eldiario.es/catalunya/afectados-hipoteca-empiezan-puerta-diputados_0_110589379.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los escraches</a> La PAH empieza a se&ntilde;alar en sus barrios a los diputados y diputadas que se muestran contrarios a la aprobaci&oacute;n de la ILP. El primer escrache con los lemas &ldquo;S&iacute; se puede&rdquo; y &ldquo;Pero no quieren&rdquo; es ante el domicilio de la diputada del PP Maria &Aacute;ngeles Esteller en el barrio de Sant Gervasi de Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        <strong>18/04/2013. La PAH retira su propuesta legislativa.</strong><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/PAH-retira-ILP-dacion-desahucios_0_123187836.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La PAH retira su propuesta legislativa</a> Despu&eacute;s que el PP, con su mayor&iacute;a absoluta, eliminara en el tr&aacute;mite parlamentario de la ILP hipotecaria sus tres principales medidas (la moratoria a los desahucios, la daci&oacute;n en pago y la creaci&oacute;n de un parque de alquiler social que respondiera a la demanda), la PAH opta por retirar su propuesta legislativa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>15/10/2013. El desalojo del Bloc Salt.</strong><a href="https://www.eldiario.es/catalunya/Bloc-Salt-fuertes-perder-miedo_0_186181962.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El desalojo del Bloc Salt</a> Unas 700 personas de diversas Plataformas de Afectados por la Hipoteca y tambi&eacute;n de otros movimientos sociales se concentran en un bloque ocupado en Salt por la PAH de Girona para evitar el desalojo de una cuarentena de personas, la mitad menores de edad. A la ma&ntilde;ana siguiente el desalojo se suspende por una medida cautelar del Tribunal de Estrasburgo en respuesta a un recurso presentado por el abogado Benet Salellas en representaci&oacute;n de la PAH. El Tribunal Europeu de Derechos Humanos ordena la suspensi&oacute;n al considerar que no se garantiza una alternativa habitacional para las familias.
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        <strong>07/05/2014. Colau&nbsp;deja la portavoc&iacute;a&nbsp;de la PAH para preparar Guanyem.</strong><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Ada-Colau-dimite-portavoz-PAH_0_257574401.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Colau&nbsp;deja la portavoc&iacute;a&nbsp;de la PAH para preparar Guanyem</a> Ada Colau env&iacute;a una carta a todas las asambleas de la PAH en la que se despide de los espacios de coordinaci&oacute;n y de su rol como portavoz estatal dado el desgaste que sufre en esa funci&oacute;n. Se compromete a seguir vinculada a la plataforma y asegura que no va a &ldquo;fichar&rdquo; por ning&uacute;n partido pol&iacute;tico, pero que estar&aacute; &ldquo;encantada de apoyar y participar de procesos amplios que planteen un cambio real en las formas de hacer pol&iacute;tica&rdquo;. Unos meses m&aacute;s tarde ser&aacute; la impulsora m&aacute;s visible de Guanyem Barcelona, que se convertir&aacute; en Barcelona en Com&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>10/07/2014. La PAH anuncia una nueva ILP a nivel catal&aacute;n.</strong><a href="https://www.eldiario.es/catalunya/PAH-ILP-vivienda-energetica-catalan_0_279972428.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La PAH anuncia una nueva ILP a nivel catal&aacute;n</a> Tras el fracaso en el Congreso de los Diputados, la PAH anuncia una nueva ILP, esta vez a nivel catal&aacute;n, juntamente con la Alianza contra la Pobreza Energ&eacute;tica y el Observatorio DESC, para llevar al Parlament una ley para hacer frente a la emergencia habitacional y a la pobreza energ&eacute;tica. Se proponen adaptar las medidas que propon&iacute;an en la ILP que llevaron al Congreso a las competencias auton&oacute;micas, en una l&oacute;gica de &ldquo;romper por abajo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>24/05/2015.&nbsp;Colau gana las elecciones.</strong> Barcelona en Com&uacute;, la candidatura encabezada por Ada Colau, gana las elecciones municipales y la exportavoz de la PAH se convierte en la primera alcaldesa de Barcelona. Con ella, muchas personas vinculadas a la PAH llegar&aacute;n al Ayuntamiento de Barcelona. Tambi&eacute;n la regidora Gala Pin hab&iacute;a sido activista de la plataforma, y los tenientes de alcald&iacute;a Gerardo Pisarello y Jaume Asens hab&iacute;an sido colaboradores habituales de la PAH en el &aacute;mbito jur&iacute;dico.
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        <strong>23/07/2015.&nbsp;El Parlament aprueba la ILP.</strong><a href="https://www.eldiario.es/catalunya/puede-cambiar-ley-calle_0_412259786.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Parlament aprueba la ILP</a>&nbsp;La C&aacute;mara catalana valida&nbsp;la propuesta legislativa de la PAH pr&aacute;cticamente por unanimidad. La &uacute;nica voz discordante es la del PP, que vota a favor de la ley pero en contra de algunos de sus art&iacute;culos en votaci&oacute;n separada. La Ley de medidas urgentes para afrontar la emergencia habitacional y la pobreza energ&eacute;tica aprobada permite hacer corresponsables a los grandes propietarios en la respuesta a los desahucios y tambi&eacute;n a las empresas suministradores, que no pueden cortar la luz, el agua o el gas sin consultar antes a servicios sociales la situaci&oacute;n de vulnerabilidad de las familias. La ley catalana sirve de inspiraci&oacute;n para otras PAHs y unos meses m&aacute;s tarde <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/PAH-ILP-catalana-parlamentos-autonomicos_0_447956021.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se llevan propuestas similares a los parlamentos de la Regi&oacute;n de Murcia, Baleares, Valencia, Navarra y Cantabria</a>.
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        <strong>01/12/2015. La PAH exige m&aacute;s al gobierno de Colau.</strong> En una carta dirigida a la alcaldesa, la PAH de Barcelona, exige a su antigua portavoz que haga m&aacute;s esfuerzos desde el gobierno municipal para garantizar el derecho a la vivienda con la aplicaci&oacute;n de la ley 24/2015 para forzar a que las entidades bancarias cedan sus pisos vac&iacute;os para alquiler social.
    </p><p class="article-text">
        <strong>29/04/2016. El Gobierno suspende el grueso de medidas de la ILP catalana con un recurso al Constitucional</strong>. El Consejo de Ministros recurre en la fecha l&iacute;mite para la impugnaci&oacute;n varios art&iacute;culos de la ley catalana contra los desahucios y la pobreza energ&eacute;tica impulsada por la PAH ante el Tribunal Constitucional, un hecho que implica su suspensi&oacute;n cautelar. Se paralizan as&iacute; el grueso de medidas en materia de vivienda, aunque no en lo que se refiere a la pobreza energ&eacute;tica. Quedan suspendidas tanto la obligaci&oacute;n de los grandes propietarios de ofrecer una alternativa de alquiler social a las familias vulnerables antes de ejecutar un desahucio como tambi&eacute;n la obligaci&oacute;n de esos grandes propietarios a ceder pisos vac&iacute;os a las administraciones para uso social. &ldquo;Se recurren aspectos procesales que afecten a la igualdad de los espa&ntilde;oles&rdquo;, asegura la vicepresidenta Soraya S&aacute;ez de Santamar&iacute;a en relaci&oacute;n a la ley catalana.
    </p><p class="article-text">
        <strong>22/03/2017: La PAH presenta una nueva propuesta legislativa a los grupos parlamentarios del Congreso.</strong> La PAH vuelve al Congreso para presentar a los grupos parlamentarios una nueva propuesta legislativa con cinco reivindicaciones que consideran m&iacute;nimas: la paralizaci&oacute;n de los desahucios, alquileres asequibles, viviendas sociales, suministros garantizados y la daci&oacute;n en pago retroactiva. Ante la experiencia anterior, la PAH considera que &ldquo;no hay tiempo para una ILP&rdquo;, y por eso proponen a los grupos que pongan en marcha la tramitaci&oacute;n de lo que llamar&aacute;n la Ley Vivienda PAH.
    </p><p class="article-text">
        <strong>08/05/2017.&nbsp;Nace el Sindicato de Inquilinos</strong>. Se presenta p&uacute;blicamente el Sindicat de Llogaters, una organizaci&oacute;n inspirada en las que ya existen en otros pa&iacute;ses para defender a las personas que viven de alquiler ante posibles abusos de la propiedad. La inciativa, impulsada por activista de diversas luchas de la ciudad, cuenta tambi&eacute;n con miembros de la PAH desde su inicio, y empiezan a complementarse en las movilizaciones por el derecho a la vivienda, atendiendo diferentes frentes de la misma problem&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>10/01/2018: La Ley de Vivienda de la PAH que pretende regular los alquileres llega al Congreso.</strong> Las cinco medidas de m&iacute;nimos de la PAH se concretan en una propuesta de ley registrada por Unidos Podemos, ERC, Comprom&iacute;s y EH Bildu. Un a&ntilde;o despu&eacute;s, la tramitaci&oacute;n de la Ley Vivieda PAH no acaba de materializarse.
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        <strong>05/12/2018: Se aprueba la obligaci&oacute;n de las promotoras a destinar un 30% de las nuevas construcciones a vivienda social en Barcelona. </strong>Tras la aprobaci&oacute;n de la medida en el plenario municipal, la subcomisi&oacute;n de Urbanismo existente entre la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona aprueba definitivamente la obligaci&oacute;n de que las promotoras inmobiliarias destinen un 30% de las nuevas construcciones o rehabilitaciones integrales a vivienda de alquiler social.
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        <strong>31/01/2019. El Tribunal Constitucional levanta la suspensi&oacute;n sobre el grueso de medidas de la ILP catalana</strong>. Tras los cambios de gobierno en la Generalitat y en la Moncloa, con los presidentes Quim Torra y Pedro S&aacute;nchez, respectivamente, la PAH empieza una campa&ntilde;a de presi&oacute;n a ambas administraciones para que lleguen a un acuerdo para la retirada del recurso de inconstitucionalidad sobre la ley catalana impulsada por la PAH. Finalmente, ese acuerdo se materializa y, tras semanas de espera, el Tribunal Constitucional acepta el desistimiento del recurso sobre la mayor&iacute;a de los puntos de la ley por parte del Gobierno espa&ntilde;ol y levanta la suspensi&oacute;n cautelar. As&iacute;, las administraciones y la ciudadan&iacute;a de Catalunya recuperan una herramienta que permite exigir a los grandes propietarios que no ejecuten un desahucio sin ofrecer antes una alternativa habitacional a las familias vulnerables.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[João França]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/decada-pah-cronologia-lucha-vivienda_1_1687074.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Feb 2019 20:46:10 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Una década de la PAH: cronología de la lucha por la vivienda]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Desahucios,Ada Colau]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La liberación LGTBI va de no dejar a nadie atrás]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/liberacion-lgtbi-va-dejar-nadie_129_2048682.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de390009-8a17-4a01-b8c0-27d3916da628_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La liberación LGTBI va de no dejar a nadie atrás"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tenemos mucho que celebrar, sí, pero también mucho que luchar. Si celebramos olvidándonos del racismo, de la precariedad, del capacitismo, del machismo y de tantas otras opresiones presentes en nuestra sociedad, estaremos dejando atrás a muchas personas y celebrando unas conquistas sólo para unas pocas</p></div><p class="article-text">
        El 26 de junio de 1977, pocos d&iacute;as despu&eacute;s de las primeras elecciones generales, el Front d&rsquo;Alliberament Gai de Catalunya, arropado por muchas m&aacute;s gente y organizaciones, sali&oacute; a la calle para reclamar libertad para las personas homosexuales, todav&iacute;a perseguidas por la ley, por primera vez en Espa&ntilde;a. M&aacute;s all&aacute; del hito hist&oacute;rico, es especialmente destacable que desde aquel a&ntilde;o en Barcelona se ha celebrado ininterrumpidamente a final de junio la manifestaci&oacute;n por la liberaci&oacute;n LGTBI. Y es &ldquo;por la liberaci&oacute;n&rdquo; porque los derechos y libertades se conquistan d&iacute;a a d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        En la organizaci&oacute;n de esa manifestaci&oacute;n no han sido bienvenidas las empresas destinadas al p&uacute;blico homosexual, porque sus convocantes entienden que la lucha por los derechos y libertades es eminentemente anticapitalista. De ah&iacute; que en 2008 surgiera en paralelo el Pride de Barcelona, como ya exist&iacute;a en otras grandes ciudades, de manos de la Asociaci&oacute;n Catalana de Empresas para Gays y Lesbianas (Acegal), la patronal del &ldquo;ambiente&rdquo;, una celebraci&oacute;n que ha ido ganando adeptos a&ntilde;o tras a&ntilde;o, hasta el punto que la mayor&iacute;a de organizaciones que convocan la manifestaci&oacute;n hist&oacute;rica tambi&eacute;n participan en el Pride. Pero sigue habiendo una resistencia cr&iacute;tica, que pretende plantar cara al capitalismo rosa. 
    </p><p class="article-text">
        Por capitalismo rosa se entiende la integraci&oacute;n a trav&eacute;s del consumo de las disidencias sexuales y de g&eacute;nero, que parte de una necesidad b&aacute;sica: espacios propios, de seguridad, de socializaci&oacute;n&hellip; Cuando la propia comunidad no tiene capacidad de proveerse estos espacios es el mercado quien lo hace, porque de ah&iacute; puede sacar un beneficio. Jordi Barceloneta era un militante gay en la transici&oacute;n que en 1981 fund&oacute; el primer <em>gay shop</em> de Espa&ntilde;a, la Sestienda, que todav&iacute;a resiste en el centro de Barcelona. Hoy podr&iacute;a ser un sexshop como otro cualquiera, pero al principio, recuerda, lo puso en marcha por la necesidad de referentes, y donde ahora hay pel&iacute;culas porno hab&iacute;a montones de libros que no se pod&iacute;an encontrar f&aacute;cilmente. Ah&iacute; nos recibi&oacute; para hablar en el documental <em>El Fil Rosa</em> y nos cont&oacute; que &eacute;l ha vivido de su tienda, pero la abri&oacute; con ese objetivo, en cambio para otros &ldquo;el negocio estaba ante todo&rdquo;. &ldquo;El que ten&iacute;a un bar que no le funcionaba lo pon&iacute;a en un ambiente gay porque recog&iacute;a una cantidad de gente que no pod&iacute;a ir a otro sitio, entonces autom&aacute;ticamente funcionaba&rdquo;, rememora.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de esta libertad vinculada al consumo se va construyendo tambi&eacute;n un imaginario, de qu&eacute; es ser gay, que es tener un poder adquisitivo determinado, unos cuerpos normativos, unos gustos similares&hellip; y se van invisibilizando otras realidades presentes en las luchas y vivencias LGTBI. Lo gay es central, y dif&iacute;cilmente tienen cabida las mujeres lesbianas y bisexuales o las personas trans en este modelo, que reproduce el machismo imperante en la sociedad. Mientras, muchas empresas (o tambi&eacute;n estados) aprovechan para lavarse la imagen, y sacar del foco pr&aacute;cticas no muy bien vistas, gracias a la bandera del arcoiris, lo que se conoce como <em>pinkwashing</em>, un lavado de imagen rosa. 
    </p><p class="article-text">
        El Pride ha ido poniendo sobre la mesa reivindicaciones sociales, que sirven para mostrar el compromiso de las empresas implicadas. Este a&ntilde;o se dedica a dar visibilidad a las personas refugiadas LGTBI, y lo hace de la mano de ACATHI, la principal entidad dedicada al tema en Catalunya. De forma muy oportuna, este a&ntilde;o han cambiado la imagen corporativa del Pride. Hasta el a&ntilde;o pasado ten&iacute;a como elemento central una silueta rosa de Crist&oacute;bal Col&oacute;n, que poco debe agradar a personas que llegan aqu&iacute; viniendo de pa&iacute;ses empobrecidos por un expolio colonial. 
    </p><p class="article-text">
        Esta edici&oacute;n iba a contar con el apoyo de Airbnb, que patrocinaba las conferencias sobre refugio LGTBI como parte de su despliegue publicitario en Barcelona. No es que la empresa tenga una imagen especialmente buena en una ciudad donde hay una guerra abierta ante el modelo tur&iacute;stico y la subida de los alquileres. Tampoco es la primera campa&ntilde;a que impulsan focalizada en las personas LGTBI. Finalmente, tras las cr&iacute;ticas recibidas el festival ha desistido de la colaboraci&oacute;n con la compa&ntilde;&iacute;a de alquiler tur&iacute;stico, pero de todas formas Acegal tiene un objetivo muy claro, y el Pride es su punta de lanza: &ldquo;mejorar la rentabilidad de las empresas del sector, potenciando Catalunya como destino tur&iacute;stico LGBT&rdquo;. De cara al 2022 pretenden postular Barcelona como sede del EuroPride. Mientras tanto, en mi escalera hay un Airbnb (sin licencia) que seguramente acoger&aacute; ese esperado turismo gay mientras a mi me suben un 40% el alquiler. &iquest;No deber&iacute;a un ayuntamiento que pretende cambiar este modelo de explotaci&oacute;n tur&iacute;stica cuestionarse su apoyo a una iniciativa de estas caracter&iacute;sticas? 
    </p><p class="article-text">
        Otra empresa sorprendente en el programa de actividades que tiene como n&uacute;cleo el derecho al refugio es B The Travel Brand, la antigua Barcel&oacute; Viajes, que hizo el pasado viernes un acto de presentaci&oacute;n de sus viajes LGTBI a Punta Cana o la Riviera Maya. Sorprendente porque durante el &uacute;ltimo a&ntilde;o dos compa&ntilde;&iacute;as del mismo grupo, Evelop Airlines y Orbest, han estado efectuando los macrovuelos de deportaci&oacute;n contratados por el Estado espa&ntilde;ol, que ahora volver&aacute;n a manos de Air Europa y Swiftair. En esos vuelos tambi&eacute;n habr&aacute; habido muchas personas LGTBI y tambi&eacute;n personas solicitantes de asilo que lo hayan tenido denegado. Ah&iacute; se plantaron personas del Encierro Migrante que lleva desde abril dando guerra en el centro de Barcelona para denunciarlo. 
    </p><p class="article-text">
        Hace pocas semanas se deportaba desde el Centro de Internamiento de Extranjeros de Barcelona a Mohamed, un chico marroqu&iacute; gay que solicitaba asilo en Espa&ntilde;a porque en su pa&iacute;s estaba amenazado de muerte por miembros de su propia familia. El Encierro Migrante intent&oacute; generar una movilizaci&oacute;n que parara la deportaci&oacute;n de Mohamed, pero no fue posible. Ahora nos ponen encima de la mesa que no es posible defender a las personas refugiadas LGTBI sin cuestionar las pol&iacute;ticas que menosprecian a personas migradas, refugiadas y racializadas. 
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a Paco Vidarte en su <em>&Eacute;tica Marica</em> que &ldquo;la lucha contra la homofobia s&oacute;lo es posible y realmente eficaz dentro de una constelaci&oacute;n de luchas conjuntas solidarias en contra de cualquier forma de opresi&oacute;n marginaci&oacute;n y persecuci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;No por caridad&rdquo;, a&ntilde;ad&iacute;a, &ldquo;sino porque la homofobia, como forma sist&eacute;mica de opresi&oacute;n, est&aacute; imbricada con ellas, articulada con ellas de tal modo que, si tiras de un extremo, el nudo se aprieta por el otro, y si aflojas un cabo, tensas otro&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tenemos mucho que celebrar, s&iacute;, pero tambi&eacute;n mucho que luchar. Si celebramos olvid&aacute;ndonos del racismo, de la precariedad, del capacitismo, del machismo y de tantas otras opresiones presentes en nuestra sociedad, estaremos dejando atr&aacute;s a muchas personas y celebrando unas conquistas s&oacute;lo para unas pocas. El 30 de junio a las 18:30 nos convocan a salir a la calle a reivindicar nuestros derechos y libertades como cada a&ntilde;o desde 1977. Aprovechemos para poner todo esto sobre la mesa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[João França]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/liberacion-lgtbi-va-dejar-nadie_129_2048682.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 Jun 2018 18:21:44 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Recuperar la Rambla, una tarea anterior a la tragedia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/recuperar-rambla-tarea-anterior-tragedia_1_3227482.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91d1e099-3831-4cb3-8d9c-4e7800a7abe8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Recuperar la Rambla, una tarea anterior a la tragedia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hace años que la 'normalidad' en la Rambla para los barceloneses pasa por trabajos precarios, luchas de colectivos vulnerables y expulsión de los vecinos</p></div><p class="article-text">
        Desde el pasado jueves se han ido repitiendo dos mensajes que, aunque no lo parezca, suenan contradictorios para muchos barceloneses: por un lado, que hay que recobrar la normalidad y, por el otro, que los ciudadanos volver&aacute;n a pasear por la Rambla. La visi&oacute;n que se ha dado en los &uacute;ltimos d&iacute;as de la Rambla de Barcelona parece olvidar que su cotidianidad habla de turismo, y tambi&eacute;n de trabajos precarios, de luchas de colectivos vulnerables y de expulsi&oacute;n de los vecinos. Para dichos vecinos y vecinas del centro de la ciudad, la Rambla no es un lugar por donde pasear, sino un territorio a evitar.
    </p><p class="article-text">
        Una semana despu&eacute;s del fat&iacute;dico <a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/MINUTO-Atropello-Barcelona_13_676962298.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">atentado</a>, la Rambla est&aacute; abarrotada de nuevo. A turistas y transe&uacute;ntes, que se mueven a un ritmo distinto al habitual, se han sumado en los &uacute;ltimos d&iacute;as periodistas de todo el mundo y tambi&eacute;n homenajes ciudadanos que han estrechado todav&iacute;a m&aacute;s el paseo: un manto de velas y flores cubren el mosaico de Joan Mir&oacute;, justo a la altura de donde el macabro eslalon toc&oacute; a su fin.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un estudio encargado por el anterior gobierno municipal, en los 1.200 metros de largo del paseo, quedaban s&oacute;lo 661 residentes censados, y es una cifra que lleva a&ntilde;os en descenso. El mismo informe apunta que este abandono de la Rambla tiene que ver con la falta de servicios necesarios para el d&iacute;a a d&iacute;a, y nos muestra que recorrerla de la plaza Catalunya al mar &ndash;o al rev&eacute;s&ndash; es una actividad reservada a los turistas, y que quien vive por la zona no hace m&aacute;s que atravesarla para cruzar entre el Raval y el G&oacute;tico (gr&aacute;fico inferior).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La Rambla es, al fin y al cabo, el m&aacute;ximo exponente de la batalla por la ciudad que se vive actualmente entre intereses econ&oacute;micos y vecinos y vecinas movilizadas. Poco despu&eacute;s del atentado comparec&iacute;a en la televisi&oacute;n p&uacute;blica catalana la representante de una empresa que tiene m&aacute;s de una decena de restaurantes a lo largo del paseo. Eso, m&aacute;s que las memorias del bullicio contracultural de hace d&eacute;cadas, representa lo que es hoy la Rambla. Lo que no quiere decir que no haya barceloneses en la Rambla, hay muchos, pero no salen a pasear. La toman para resistir.
    </p><p class="article-text">
        Resisten con trabajos precarios, sea en grandes cadenas de ropa o tiendas de <em>souvenirs</em>; en restaurantes con precios prohibitivos donde se sirve sangr&iacute;a y <a href="http://www.eldiario.es/consumoclaro/comer/donde-comprar-paellador_0_673683053.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paellador</a>; con la venta ambulante de &uacute;tiles para turistas, como abanicos o gafas de sol, o de latas de cerveza; o haciendo de estatuas humanas; o con la prostituci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Seg&uacute;n el estudio antes citado, el 28% de las licencias de actividad concedidas en la Rambla son de restauraci&oacute;n, de locales destinados principalmente a turistas. Otro 34% de las licencias son de comercios, un tercio de los cuales dedicados a la venta de regalos y recuerdos y m&aacute;s de una cuarta parte a la moda y los complementos. Eso deja poco espacio a vecinos y vecinas que no se ganen la vida alrededor del turismo.
    </p><p class="article-text">
        Para todas esas personas de la ciudad para las que la Rambla no es su d&iacute;a a d&iacute;a, es igualmente un lugar donde alzar la voz. Este a&ntilde;o Barcelona celebra que hace 40 a&ntilde;os que el colectivo LGTBI tom&oacute; las calles por primera vez en Espa&ntilde;a. <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/homosexualidad-salio-clandestinidad-calles-Barcelona_0_657585022.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Y eso pas&oacute; en la Rambla</a>, y la represi&oacute;n se hizo notar; la Rambla es tambi&eacute;n hoy territorio vetado para muchas protestas. El movimiento contra Bolonia en 2009 viv&iacute;a el reto constante de bajar la Rambla, y topaba con barreras policiales. Cuando las protestas posteriores al desalojo de Can Vies <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/protesta-Can-Vies-Barcelona-turistica_0_266323366.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quisieron tomar el centro de la ciudad</a>, uno de los momentos m&aacute;s tensos se vivi&oacute; cuando los manifestantes intentaron hacerse con el paseo desde las Drassanes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Pero algunas manifestaciones s&iacute; han podido cruzarla, y no dejan de proporcionar im&aacute;genes sintom&aacute;ticas. El pasado 28 de enero vecinos recorr&iacute;an la Rambla bajo el lema&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/Vecinos-Barcelona-Rambla-masificacion-turistica_0_606489470.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Barcelona no est&aacute; en venta&rdquo;</a> y en los pocos edificios con personas residentes y plantas en los balcones &ndash;sin las macetas uniformizadas que usan tiendas y hoteles&ndash; hab&iacute;a quien sal&iacute;a a aplaudir.
    </p><p class="article-text">
        El pasado 1 de mayo, una manifestaci&oacute;n durante la tarde gener&oacute; enfrentamientos en las terrazas tur&iacute;sticas y termin&oacute; su recorrido con polic&iacute;as antidisturbios custodiando las terrazas al paso de los manifestantes, una imagen metaf&oacute;rica. Otro de los colectivos que m&aacute;s protagonismo ha tenido en el paseo, los manteros de Barcelona, han sido de los &uacute;ltimos en bajar sus calles: esta vez en solidaridad por los atentados, pero tambi&eacute;n contra bulos que los estigmatizan, como el que dec&iacute;a hace unos d&iacute;as que <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/bulo-manteros-Rambla-sabian-atentado_0_677532374.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no estaban vendiendo en el paseo en el momento de los atentados porque &ldquo;sab&iacute;an algo&rdquo;</a>. Su objetivo no era otro que poder estar ah&iacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        As&iacute; que s&iacute;, Barcelona tiene un reto en recuperar la Rambla, pero es un reto que no comienza el fat&iacute;dico 17 de agosto. Es un reto que viene de lejos, pero ahora m&aacute;s que nunca vecinos y vecinas vuelven a sentirla suya, y est&aacute; en las manos de la ciudad apostar por recuperar la normalidad anterior al atentado o por hacer crecer las resistencias en esta arteria de la capital catalana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[João França, Yeray S. Iborra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/recuperar-rambla-tarea-anterior-tragedia_1_3227482.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Aug 2017 04:02:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Recuperar la Rambla, una tarea anterior a la tragedia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Atentado en Barcelona,Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Recuperar la Rambla, una tasca anterior a la tragèdia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/recuperar-rambla-tasca-anterior-tragedia_1_3223802.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91d1e099-3831-4cb3-8d9c-4e7800a7abe8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Recuperar la Rambla, una tasca anterior a la tragèdia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fa anys que la 'normalitat' a la Rambla per als barcelonins passa per treballs precaris, lluites de col·lectius vulnerables i expulsió dels veïns</p></div><p class="article-text">
        Des del passat dijous s'han anat repetint dos missatges que, encara que no ho sembli, sonen contradictoris per a molts barcelonins: d'una banda, que cal recuperar la normalitat i, de l'altra, que els ciutadans tornaran a passejar per la Rambla.&nbsp;La visi&oacute; que s'ha donat en els &uacute;ltims dies de la Rambla de Barcelona sembla oblidar que la seva quotidianitat parla de turisme, i tamb&eacute; de treballs precaris, de lluites de col&middot;lectius vulnerables i d'expulsi&oacute; dels ve&iuml;ns.&nbsp;Per a aquests ve&iuml;ns i ve&iuml;nes del centre de la ciutat, la Rambla no &eacute;s un lloc per on passejar, sin&oacute; un territori a evitar.
    </p><p class="article-text">
        Una setmana despr&eacute;s del fat&iacute;dic&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/MINUTO-Atropello-Barcelona_13_676962298.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">atemptat</a>, la Rambla est&agrave; abarrotada de nou.&nbsp;A turistes i transe&uuml;nts, que es mouen a un ritme diferent a l'habitual, s'han sumat en els &uacute;ltims dies periodistes de tot el m&oacute;n i tamb&eacute; homenatges ciutadans que han fet encara m&eacute;s estret el passeig: una catifa d'espelmes i flors vesteixen el mosaic de Joan Mir&oacute;, just a l'al&ccedil;ada d'on el macabre esl&agrave;lom va tocar a la seva fi el passat 17 d'agost.
    </p><p class="article-text">
        Segons un estudi encarregat per l'anterior govern municipal, en els 1.200 metres del llarg del passeig, quedaven nom&eacute;s 661 residents censats, i &eacute;s una xifra que porta anys en descens.&nbsp;El mateix informe apunta que aquest abandonament de la Rambla t&eacute; a veure amb la manca de serveis necessaris per al dia a dia, i ens mostra que rec&oacute;rrer-la de la pla&ccedil;a Catalunya a la mar &ndash;o al rev&eacute;s&ndash; &eacute;s una activitat reservada als turistes, i que qui viu per la zona no fa m&eacute;s que travessar-la per creuar entre el Raval i el G&ograve;tic (gr&agrave;fic inferior).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La Rambla &eacute;s, al cap i a la fi, el m&agrave;xim exponent de la batalla per la ciutat que es viu actualment entre interessos econ&ograve;mics i ve&iuml;ns i ve&iuml;nes mobilitzades.&nbsp;Poc despr&eacute;s de l'atemptat compareixia a la televisi&oacute; p&uacute;blica catalana la representant d'una empresa que t&eacute; m&eacute;s d'una desena de restaurants al llarg del passeig.&nbsp;Aix&ograve;, m&eacute;s que les mem&ograve;ries de l'enrenou contracultural de fa d&egrave;cades, representa el que &eacute;s avui la Rambla.&nbsp;El que no vol dir que no hi hagi barcelonins a la Rambla, n'hi ha molts, per&ograve; no surten a passejar.&nbsp;La prenen com a resist&egrave;ncia.
    </p><p class="article-text">
        Resisteixen amb feines prec&agrave;ries, sigui en grans cadenes de roba o botigues de&nbsp;<em>souvenirs</em>;&nbsp;en restaurants amb preus prohibitius on se serveix sangria i&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/consumoclaro/comer/donde-comprar-paellador_0_673683053.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paellador</a>;&nbsp;amb la venda ambulant d'&uacute;tils per a turistes, com ventalls o ulleres de sol, o de llaunes de cervesa;&nbsp;o fent d'est&agrave;tues humanes;&nbsp;o amb la prostituci&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Segons l'estudi abans citat, el 28% de les llic&egrave;ncies d'activitat concedides a la Rambla s&oacute;n de restauraci&oacute;, de locals destinats principalment a turistes.&nbsp;Un altre 34% de les llic&egrave;ncies s&oacute;n de comer&ccedil;os, un ter&ccedil; dels quals dedicats a la venda de regals i records i m&eacute;s d'una quarta part a la moda i els complements.&nbsp;Aix&ograve; deixa poc espai a ve&iuml;ns i ve&iuml;nes que no es guanyin la vida al voltant del turisme.
    </p><p class="article-text">
        Per a totes aquestes persones de la ciutat per a les que la Rambla no &eacute;s el seu dia a dia, &eacute;s igualment un lloc on al&ccedil;ar la veu.&nbsp;Aquest any Barcelona celebra que fa 40 anys que el col&middot;lectiu LGTBI va prendre els carrers per primera vegada a Espanya.&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/homosexualidad-salio-clandestinidad-calles-Barcelona_0_657585022.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">I aix&ograve; va passar a la Rambla</a>, i la repressi&oacute; es va fer notar;&nbsp;la Rambla &eacute;s tamb&eacute; avui territori vetat per a moltes protestes.&nbsp;El moviment contra Bolonya el 2009 vivia el repte constant de baixar la Rambla, i topava amb barreres policials.&nbsp;Quan les protestes posteriors al desallotjament de Can Vies&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/catalunya/protesta-Can-Vies-Barcelona-turistica_0_266323366.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">van voler prendre el centre de la ciutat</a>, un dels moments m&eacute;s tensos es va viure quan els manifestants van intentar fer-se amb el passeig des de les Drassanes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Per&ograve; algunes manifestacions s&iacute; que han pogut creuar-la, i no deixen de proporcionar imatges simptom&agrave;tiques.&nbsp;El 28 de gener passat els ve&iuml;ns recorrien la Rambla sota el lema <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/Vecinos-Barcelona-Rambla-masificacion-turistica_0_606489470.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Barcelona no est&agrave; en venda&rdquo;</a>&nbsp;i en els pocs edificis amb persones residents i plantes als balcons &ndash;sense els testos uniformats que fan servir botigues i hotels&ndash; hi havia qui sortia a aplaudir.
    </p><p class="article-text">
        El passat 1 de maig, una manifestaci&oacute; durant la tarda va generar enfrontaments a les terrasses tur&iacute;stiques i va acabar el seu recorregut amb policies antiavalots custodiant les terrasses al pas dels manifestants, una imatge metaf&ograve;rica.&nbsp;Un altre dels col&middot;lectius que m&eacute;s protagonisme ha tingut en el passeig, els manters de Barcelona, han estat dels &uacute;ltims a baixar els seus carrers: aquesta vegada en solidaritat pels atemptats, per&ograve; tamb&eacute; contra rumors que els estigmatitzen, com el que deia fa uns dies que&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/catalunya/bulo-manteros-Rambla-sabian-atentado_0_677532374.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no estaven venent al passeig en el moment dels atemptats perqu&egrave; &ldquo;sabien alguna cosa&rdquo;</a>.&nbsp;El seu objectiu no era altre que poder-hi ser.
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        Aix&iacute; que s&iacute;, Barcelona t&eacute; un repte a recuperar la Rambla, per&ograve; &eacute;s un repte que no comen&ccedil;a el fat&iacute;dic 17 d'agost.&nbsp;&Eacute;s un repte que ve de lluny, per&ograve; ara m&eacute;s que mai ve&iuml;ns i ve&iuml;nes tornen a sentir-la seva, i est&agrave; a les mans de la ciutat apostar per recuperar la normalitat anterior a l'atemptat o per fer cr&eacute;ixer les resist&egrave;ncies en aquesta art&egrave;ria de la capital catalana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[João França, Yeray S. Iborra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/recuperar-rambla-tasca-anterior-tragedia_1_3223802.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Aug 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Recuperar la Rambla, una tasca anterior a la tragèdia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Atentado en Barcelona,Sindicat Popular de Venedors Ambulants]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Denuncian que policías no identificados golpean a mujeres porteadoras en Melilla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/observadores-derechos-denuncian-porteadoras-melilla_1_3271031.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/69833531-5b0a-483c-ba35-e183559001fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Denuncian que policías no identificados golpean a mujeres porteadoras en Melilla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras una visita al paso fronterizo la Caravana Abriendo Fronteras asegura que los agentes de policía no van debidamente identificados y que cortan el paso a golpes de porra</p><p class="subtitle">Las porteadoras son el eslabón más débil de un comercio alegal que genera cerca de 1.000 millones de euros anuales en Ceuta y Melilla</p></div><p class="article-text">
        La Caravana Abriendo Fronteras que se encuentra estos d&iacute;as en Melilla busca poner luz sobre las situaciones de violaciones de derechos humanos que sufren las personas migrantes en la ciudad espa&ntilde;ola. Uno de los colectivos m&aacute;s afectados es el de las porteadoras, mayoritariamente mujeres, que cargan grandes bultos de mercanc&iacute;as de un lado a otro de la frontera. Este mi&eacute;rcoles han vuelto a presenciar abusos en el paso fronterizo y han presentado una queja ante la Delegaci&oacute;n del Gobierno en Melilla a trav&eacute;s del abogado Andr&eacute;s Garc&iacute;a Berrio, de Ir&iacute;dia Centro por la Defensa de los Derechos Humanos.
    </p><p class="article-text">
        Denuncian que los agentes de la Guardia Civil y de la Polic&iacute;a Nacional no llevan una identificaci&oacute;n visible, que se producen agresiones a las personas que cruzan desde Marruecos y que la estructura arquitect&oacute;nica pone a las personas en riesgo. &ldquo;Est&aacute; dise&ntilde;ada para que se generan aglomeraciones de personas y lesiones en las mismas, y exigimos un cambio urgente e inmediato, sobretodo en la parte por la cual pasan las mujeres en el paso del Barrio Chino&rdquo;, asegura Garc&iacute;a Berrio. En el caso de Ceuta, <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Muere-porteadora-aplastada-intentar-Ceuta_0_636586528.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dos mujeres han perdido la vida desde el mes de marzo</a>.
    </p><p class="article-text">
        Medio millar de personas han acudido al paso fronterizo en el marco de la caravana para hacer de observadoras, pero la Polic&iacute;a Nacional les ha barrado el paso. Solamente ha podido entrar en las instalaciones una comisi&oacute;n de formada por cinco mujeres de la caravana y el abogado que presenta la denuncia, que han presenciado agresiones a las porteadoras. &ldquo;Los agentes de la polic&iacute;a deciden cortar el paso a golpes de porra, sin ni siquiera un aviso previo&rdquo;, critica Marta Valldaura, del &aacute;rea de migraciones de Ir&iacute;dia. El colectivo ya hab&iacute;a presenciado agresiones similares en una visita realizada el 31 de enero para la elaboraci&oacute;n de <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Radiografia-excepcionalidad-reinante-frontera-Espana_0_634837312.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un informe sobre la frontera sur</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por todo esto se ha decidido presentar otra queja a la Delegaci&oacute;n del Gobierno y al Defensor del Pueblo denunciando una vez m&aacute;s todas las situaciones que se dan con las porteadoras tanto a nivel arquitect&oacute;nico y sobretodo porque la polic&iacute;a no lleva identificaci&oacute;n y por las situaciones de agresiones que se han vuelto a presenciar&rdquo;, explica Valldaura.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cabe destacar que uno de los agentes ha agredido directamente de manera repetida con la defensa de manera completamente injustificada a un grupo de porteadoras en el momento que iba a indicar que dejasen de pasar, en vez de limitarse a dar indicaciones verbales y cuando las mismas estaban obedeciendo&rdquo;, destaca el texto de la denuncia presentada este jueves.
    </p><p class="article-text">
        El colectivo reclama a la Delegaci&oacute;n del Gobierno en Melilla que tome medidas para garantizar que todos los agentes lleven el n&uacute;mero de identificaci&oacute;n visible, que abra una investigaci&oacute;n sobre la agresi&oacute;n presenciada este mi&eacute;rcoles, y que emprenda de forma urgente la reforma del paso de las porteadoras en el Barrio Chino.
    </p><h3 class="article-text">El eslab&oacute;n m&aacute;s d&eacute;bil de la frontera</h3><p class="article-text">
        Las porteadoras son el eslab&oacute;n m&aacute;s d&eacute;bil del &ldquo;comercio at&iacute;pico&rdquo;, sobre el que se sustenta la actividad econ&oacute;mica de las fronteras de Ceuta y Melilla, seg&uacute;n la Asociaci&oacute;n Pro Derechos Humanos de Andaluc&iacute;a. Especialmente en Ceuta, donde no existe una aduana comercial con Marruecos, debido a que el Estado alau&iacute;ta no reconoce esta ciudad aut&oacute;noma como territorio espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Este comercio alegal genera cerca de 1.000 millones de euros anuales en Ceuta y Melilla, seg&uacute;n los datos del Consejo espa&ntilde;ol de Econom&iacute;a en 2005, recogidos en <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Porteadoras-Ceuta-abusos_0_634487262.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el informe elaborado por Ir&iacute;dia, Novact y Fotomovimiento</a>. Atendiendo a los datos de la C&aacute;mara de Comercio Americana de Casablanca, 45.000 personas viven de esta econom&iacute;a at&iacute;pica de forma directa. De ellas, el 75% son mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Son ellas, las porteadoras &mdash;mayoritariamente mujeres&ndash; quienes deben transportar sobre su cuerpo los fardos (que pueden alcanzar los 90 kilogramos) que posteriormente se vender&aacute;n a un lado y a otro de la frontera. El trabajo pueden realizarlo a cuenta propia o por comisi&oacute;n. Tras cruzar el paso fronterizo, recogen los fardos en el pol&iacute;gono del Tarajal (en Ceuta) o en los terrenos y camiones aparcados en el Barrio Chino (en Melilla) y los transportan a territorio marroqu&iacute;&ldquo;, recuerdan en el informe.
    </p><h3 class="article-text">Dificultades arquitect&oacute;nicas</h3><p class="article-text">
        El informe tambi&eacute;n precisa c&oacute;mo es el dise&ntilde;o de los pasos fronterizos, un factor clave que, a juicio de los investigadores, &ldquo;conduce inevitablemente al amontonamiento de las personas&rdquo; y lleva a &ldquo;situaciones de tensi&oacute;n, amontonamiento, asfixia e incluso avalanchas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n describen, en el paso del Tarajal, frontera oficial de Ceuta, apenas dos personas &ndash;una al lado de la otra y sin contar con la mercanc&iacute;a&ndash;, pueden pasar por los &ldquo;estrechos&rdquo; pasillos delimitados por vallas. En el caso del paso del barrio Chino, en Melilla, el documento lo califica como &ldquo;un embudo&rdquo; que se va estrechando y &ldquo;solo permite el paso de las porteadoras una a una por sus extremadamente reducidas dimensiones&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[João França]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/observadores-derechos-denuncian-porteadoras-melilla_1_3271031.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Jul 2017 09:09:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Denuncian que policías no identificados golpean a mujeres porteadoras en Melilla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Porteadoras,Melilla,Caravanas,Irídia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Organització contra la precarietat: la cultura que es carrega amb la manta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/organitzacio-precarietat-cultura-carrega-manta_1_3291334.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/05cf8eb1-87de-4443-a644-9c8c29f2a282_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Manters"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Els venedors s'organitzen de forma semblant a Dakar, Roma o Barcelona: la pressió policial i les situacions de racisme es produeixen sense importar el país</p><p class="subtitle">El Sindicat de manters no vol reproduir errors d'altres lluites a la ciutat: no es desmobilitzarà tot i els plans de l'Ajuntament de Barcelona</p><p class="subtitle">"No vam crear el Sindicat per aconseguir 15 o 20 llocs de feina, sinó perquè s'escoltés als exclosos", diu el portaveu del col·lectiu, Aziz Faye</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Primera part | <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/Vidasmanteras-Marieme-marche-trabajar-Europa_0_658984675.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">&ldquo;Vull anar-me'n a Europa, he d'ajudar a la meva mare&rdquo;</a> | Segona part | <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/Ousmane-dedico-vender-llegada-Barcelona_0_659334310.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Vendre al carrer a Dakar o plantar la manta a Barcelona </a> | Tercera part | <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/Vida_Mantera-Dejar-navegar-fronteras-riesgos-Europa_0_660034118.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Deixar la pesca per navegar les fronteres: els riscos de migrar a Europa</a></li>
                            </ul>
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            </figure><p class="article-text">
        Un darrere l'altre, i pr&agrave;cticament en fila &iacute;ndia. Com si d'una contrarellotge ciclista es tract&eacute;s, el degoteig de persones amb grans sacs blancs a l'esquena &eacute;s constant a la parada de metro Bes&ograve;s Mar, a Barcelona. Cada mat&iacute;, poc despr&eacute;s de les vuit, plogui o troni, els manters entren a la boca del metro, amb destinaci&oacute; al centre de la ciutat o el passeig mar&iacute;tim. La tornada a casa est&agrave; menys coreografiada: cadasc&uacute; torna quan pot. Dep&egrave;n de com es doni la venda.
    </p><p class="article-text">
        Des de fa al voltant de cinc anys, al barri del Bes&ograve;s, el quart m&eacute;s pobre de la ciutat (segons la <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/barrios-pobres-Barcelona-ano_0_599840588.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">distribuci&oacute; familiar de la renda disponible</a>), ha estat aixopluc de la majoria de venedors ambulants procedents del Senegal. El barri t&eacute; experi&egrave;ncia en migracions: els moviments interiors, sobretot de persones provinents d'Andalusia i M&uacute;rcia, van edificar aquesta zona perif&egrave;rica de Barcelona en els anys seixanta.
    </p><p class="article-text">
        Els manters han generat lla&ccedil;os al barri de litoral: la vida en comunitat &eacute;s una de les m&agrave;ximes de les persones provinents del Senegal. Aix&iacute; ho apuntava el doctorand en migracions, Abdoulaye Fall, a la taula rodona <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/voces-vida-mantera-Vender-calle_0_661784910.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Visions del Sud&rdquo;</a>. &Eacute;s una cosa que l'activista del col&middot;lectiu Tras la Manta, &Aacute;urea Mart&iacute;n, no nom&eacute;s comparteix, sin&oacute; que posa en valor: &ldquo;Ells tenen la seva pr&ograve;pia organitzaci&oacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Les persones dedicades a la venda ambulant porten anys &ndash;segons Mart&iacute;n&ndash; generant vincles de solidaritat. &Eacute;s una forma d'aguantar el x&agrave;fec. Van resistir en silenci fins a l'estiu de 2015, quan la pressi&oacute; al centre de Barcelona es va disparar.
    </p><p class="article-text">
        En aquest moment, activistes en lluita pels drets de les persones migrants van generar una xarxa de solidaritat. Entre aquells activistes es trobava Rosa S&aacute;nchez, cantautora. &ldquo;Es va fer una xarxa de ve&iuml;nes i ve&iuml;ns que acud&iacute;em amb un tel&egrave;fon d'urg&egrave;ncies a les trucades que ens feien quan venien grups de 20 policies, de vegades vestits de pais&agrave;, simplement a pegar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Despr&eacute;s naixeria Tras la Manta, empesa per les converses entre activistes de diversos col&middot;lectius com l'Espai de l'Immigrant de Barcelona. No seria fins a uns mesos despr&eacute;s quan, en aquests espais de di&agrave;leg, la idea d'una plataforma que don&eacute;s veu al col&middot;lectiu, cobraria for&ccedil;a. Fet i fet s'estava gestant el Sindicat Popular de Venedors Ambulants.
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                </figure><p class="article-text">
        La idea sobre un sindicat, segons explica un dels portaveus del mateix, Aziz Faye, neix de les experi&egrave;ncies d'alguns venedors en <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/abordan-ciudades-ambulante-experiencias-gestion_0_587941593.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un dels pa&iuml;sos que m&eacute;s tr&agrave;fec de manters ha tingut a Europa: It&agrave;lia</a>. All&agrave; l'organitzaci&oacute; dels venedors va ser necess&agrave;ria molt abans. Anant m&eacute;s enrere de la q&uuml;esti&oacute;, l'autoorganitzaci&oacute; a It&agrave;lia se suma a la pr&ograve;pia capacitat organitzativa que els venedors ja tenen al Senegal.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;L'organitzaci&oacute; la porten des del Senegal&rdquo;, assenteix C&eacute;sar Z&uacute;&ntilde;iga, tamb&eacute; de l'Espai de l'Immigrant, i una de les persones que ha donat suport al col&middot;lectiu des del principi. Bona mostra d'aix&ograve; han estat les diferents iniciatives que el Sindicat Popular de Venedors Ambulants ha empr&egrave;s en poc m&eacute;s d'un any de vida: <a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/barcelona/Els-venedors-ambulants-decidits-reivindicant_0_493801088.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mercats rebels</a>, una <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/Sindicato-manteros-cooperativa-seguir-luchando_0_566244093.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cooperativa pr&ograve;pia</a> o fins i tot <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/Top-vendedores-ambulantes-Barcelona-comercial_0_661434779.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una recentment estrenada firma comercial</a>.
    </p><p class="article-text">
        A Dakar hi ha fins a tres associacions que regulen la venda ambulant i que breguen amb els governs locals per millorar les condicions dels treballadors. Les organitzacions al Senegal, It&agrave;lia o Espanya comparteixen un mateix si: totes han nascut fruit de la pressi&oacute; policial.
    </p><p class="article-text">
        Una de les organitzacions que ha estat testimoni de primera m&agrave; del pes de la repressi&oacute; als carrers &eacute;s SOS Racisme. Des de 2010, dels 77 casos que han at&egrave;s contra la Gu&agrave;rdia Urbana, 44 tenien relaci&oacute; amb la manta. Segons les seves dades, durant aquest temps &ndash;i dels episodis relacionats amb la venda ambulant&ndash; s'han produ&iuml;t tres casos d'identificaci&oacute; per perfil &egrave;tnic i dotze d'agressi&oacute; f&iacute;sica d'agents a manters per actuaci&oacute; en la venda ambulant.
    </p><p class="article-text">
        L'advocada de SOS Racisme, Al&iacute;cia Rodr&iacute;guez, posa en paraules l'ab&uacute;s policial i el racisme inherent a algunes actuacions. &ldquo;Els policies que actuen d'aquesta forma s&oacute;n conscients de l'estat d'indefensi&oacute; de la persona. No tenen papers i no poden defensar els seus drets&rdquo;, apunta. La situaci&oacute; s'agreuja si es suma que la manta torna a ser delicte penal des de fa dos anys. &ldquo;Fiscalia est&agrave; demanant delictes de dos anys, i un venedor ambulant pot acabar a la pres&oacute; per vendre 22 bosses de m&agrave;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        L'opini&oacute; la matisa l'Ajuntament de Barcelona. &ldquo;Aqu&iacute; hi ha un debat de fons: &iquest;Quin tipus de seguretat volem a la ciutat? Apuntant a la policia com un actor repressor no solucionarem res. L'esquerra no accepta la seguretat com a pr&ograve;pia: sembla que la policia nom&eacute;s hagi fet repressi&oacute;... Quants casos hi ha d'agressi&oacute; i quantes intervencions fa la Gu&agrave;rdia Urbana realment?&rdquo;, sost&eacute; Tatiana Guerrero, t&egrave;cnica del consistori dedicada als assumptes relacionats amb la venda ambulant.
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                </figure><p class="article-text">
        L'Ajuntament de Barcelona assegura que va viure una sobrepoblaci&oacute; de manters en determinades zones de la ciutat l'any passat. L'efecte crida, fruit de l'arribada massiva de turistes a la ciutat, va atreure centenars de venedors. La saturaci&oacute; de l'espai amb unitats de la policia es va succeir durant tot l'estiu; el mateix pla ja fa setmanes que opera a la ciutat.
    </p><p class="article-text">
        El dispositiu policial a la capital catalana ha transcorregut en paral&middot;lel a la resposta social per part de l'Ajuntament. Si b&eacute; el seu primer tinent d'alcaldia, Gerardo Pisarello, reconeix que &ldquo;el Govern de Barcelona podria fer autocr&iacute;tica&rdquo; per la tardan&ccedil;a en l'arribada dels plans socials, tamb&eacute; es felicita per les mesures portades a terme en els &uacute;ltims mesos.
    </p><p class="article-text">
        La m&eacute;s destacada, un <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/Barcelona-impulsa-cooperativa-laboral-manteros_0_549095453.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cooperativa</a> composta per ex manters i impulsada en col&middot;laboraci&oacute; amb el mateix consistori. &ldquo;Per a la poblaci&oacute; estable de 250 venedors, que aconsegueixin sortida uns 70 &eacute;s molt. Tenint en compte la llei d'estrangeria... S'ha de tenir molta imaginaci&oacute; jur&iacute;dica per saltar aquest mur&rdquo;, sost&eacute; Pisarello. Precisament per la llei d'estrangeria no s&oacute;n pocs els que han trobat esculls per regularitzar la seva situaci&oacute;. M&eacute;s efectiva s'ha mostrat la cooperativa, que ja t&eacute; a 15 persones treballant en fires de la ciutat. La cooperativa provoca recel per altres motius.
    </p><p class="article-text">
        L'&uacute;ltima gran mobilitzaci&oacute; de persones migrants en situaci&oacute; de risc, i pertanyents a l'economia informal, va ser la dels <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/Vuelven-Barcelona-encierros-migrantes-derechos_0_590741873.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">drapaires de la ferralla</a>. Despr&eacute;s de diverses protestes d'aquests &ndash;i les corresponents <span id="hdw"></span>picabaralles amb el Govern de Xavier Trias&ndash;, l'Executiu convergent va muntar una cooperativa que amb el pas del temps va desorganitzar al col&middot;lectiu. Va apagar la seva veu pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Aix&iacute; ho recorda &Aacute;urea Mart&iacute;n, de Tras la Manta. Comparteix la visi&oacute; de l'activista Aziz Faye. &ldquo;No vam crear el Sindicat per aconseguir 15 o 20 llocs de treball, sin&oacute; perqu&egrave; s'escolt&eacute;s als exclosos&rdquo;, diu. I continua: &ldquo;Aquesta cooperativa ha de ser independent de l'Ajuntament, no per les seves propagandes medi&agrave;tiques&rdquo;. La ra&oacute; de ser del Sindicat Popular de Venedors Ambulants &eacute;s que, en un futur, qui agafi el metro a la parada Bes&ograve;s Mar sense por de tornar a casa sense material. Tornar masegat. O no tornar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yeray S. Iborra, João França, Sònia Calvó Carrió]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/organitzacio-precarietat-cultura-carrega-manta_1_3291334.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Jul 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Organització contra la precarietat: la cultura que es carrega amb la manta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Europa,Senegal,Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Organización contra la precariedad: la cultura que se carga con la manta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/aziz-organizo-sindicato-vendedores-barcelona_1_3303346.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/05cf8eb1-87de-4443-a644-9c8c29f2a282_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Un mantero en la Rambla de Barcelona"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los vendedores se organizan de forma parecida en Dakar, Roma o Barcelona: la presión policial y las situaciones de racismo se producen sin importar el país</p><p class="subtitle">El Sindicato de manteros no quiere reproducir errores de otras luchas en la ciudad: no se desmovilizará pese a los planes del Ayuntamiento de Barcelona</p><p class="subtitle">"No creamos el Sindicato para conseguir 15 o 20 puestos de trabajo, sino para que se escuchara a los excluidos", dice el portavoz del colectivo, Aziz Faye</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Primera parte |&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/Vidasmanteras-Marieme-marche-trabajar-Europa_0_658984675.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">&ldquo;Quiero irme a Europa, tengo que ayudar a mi madre&rdquo; </a>| Segunda parte | <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/Ousmane-dedico-vender-llegada-Barcelona_0_659334310.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Vender en la calle en Dakar o plantar la manta en Barcelona&nbsp;</a> | Tercera parte | <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/Vida_Mantera-Dejar-navegar-fronteras-riesgos-Europa_0_660034118.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Dejar la pesca para navegar las fronteras: los riesgos de migrar a Europa</a></li>
                            </ul>
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            </figure><p class="article-text">
        Uno detr&aacute;s de otro, y pr&aacute;cticamente en fila india. Como si de una contrarreloj ciclista se tratara, el goteo de personas con grandes sacos blancos a la espalda es constante en la parada de metro Bes&ograve;s Mar, en Barcelona. Cada ma&ntilde;ana, poco despu&eacute;s de las ocho, llueva o truene, los manteros entran en la boca del metro, con destino al centro de la ciudad o al paseo mar&iacute;timo. La vuelta a casa est&aacute; menos coreografiada: cada uno regresa cuando puede. Depende de c&oacute;mo se d&eacute; la venta.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace alrededor de cinco a&ntilde;os, el barrio del Bes&ograve;s, el cuarto m&aacute;s pobre de la ciudad (seg&uacute;n la <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/barrios-pobres-Barcelona-ano_0_599840588.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">distribuci&oacute;n familiar de la renta disponible</a>), ha sido cobijo de la mayor&iacute;a de vendedores ambulantes procedentes de Senegal. El barrio tiene experiencia en migraciones: los movimientos interiores, sobre todo de personas provenientes de Andaluc&iacute;a y Murcia, edificaron esta zona perif&eacute;rica de Barcelona en los a&ntilde;os sesenta.
    </p><p class="article-text">
        Los manteros han generado lazos en el barrio de litoral: la vida en comunidad es una de las m&aacute;ximas de las personas provenientes de Senegal. As&iacute; lo apuntaba el doctorando en migraciones, Abdoulaye Fall, en la mesa redonda <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/voces-vida-mantera-Vender-calle_0_661784910.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Visiones del Sur&rdquo;</a>. Es algo que la activista del colectivo Tras la Manta, &Aacute;urea Mart&iacute;n, no s&oacute;lo comparte, sino que pone en valor: &ldquo;Ellos tienen su propia organizaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las personas dedicadas a la venta ambulante llevan a&ntilde;os &ndash;seg&uacute;n Mart&iacute;n&ndash; generando v&iacute;nculos de solidaridad. Es una forma de aguantar el chaparr&oacute;n. Resistieron en silencio hasta el verano de 2015, cuando la presi&oacute;n en el centro de Barcelona se dispar&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En ese momento, activistas en lucha por los derechos de las personas migrantes generaron una red de solidaridad. Entre aquellos activistas se encontraba Rosa S&aacute;nchez, cantautora. &ldquo;Se hizo una red de vecinas y vecinos que acud&iacute;amos con un tel&eacute;fono de urgencias a las llamadas que nos hac&iacute;an cuando ven&iacute;an grupos de 20 polic&iacute;as, a veces vestidos de paisano, simplemente a pegar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s nacer&iacute;a Tras la Manta, empujada por las conversaciones entre activistas de diversos colectivos como el Espacio del Inmigrante de Barcelona. No ser&iacute;a hasta unos meses despu&eacute;s cuando, en estos espacios de di&aacute;logo, la idea de una plataforma que diera voz al colectivo, cobrar&iacute;a fuerza. A la postre se estaba gestando el Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes.
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                </figure><p class="article-text">
        La idea sobre un sindicato, seg&uacute;n cuenta uno de los portavoces del mismo, Aziz Faye, nace de las experiencias de algunos vendedores en <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/abordan-ciudades-ambulante-experiencias-gestion_0_587941593.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de los pa&iacute;ses que m&aacute;s traj&iacute;n de manteros ha tenido en Europa: Italia</a>. All&iacute; la organizaci&oacute;n de los vendedores fue necesaria mucho antes. Yendo m&aacute;s atr&aacute;s de la cuesti&oacute;n, la autoorganizaci&oacute;n en Italia se suma a la propia capacidad organizativa que los vendedores ya tienen en Senegal.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La organizaci&oacute;n la traen desde Senegal&rdquo;, asiente C&eacute;sar Z&uacute;&ntilde;iga, tambi&eacute;n del Espacio del Inmigrante, y una de las personas que ha apoyado al colectivo desde el principio. Buena muestra de ello han sido las diferentes iniciativas que el Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes ha emprendido en poco m&aacute;s de un a&ntilde;o de vida: <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/vendedores-ambulantes-decididos-reivindicando-derechos_0_493801076.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mercadillos rebeldes</a>, una <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/Sindicato-manteros-cooperativa-seguir-luchando_0_566244093.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cooperativa propia</a> o incluso <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/Top-vendedores-ambulantes-Barcelona-comercial_0_661434779.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una reci&eacute;n estrenada firma comercial</a>.
    </p><p class="article-text">
        En Dakar existen hasta tres asociaciones que regulan la venta ambulante y que lidian con los Gobiernos locales para mejorar las condiciones de los trabajadores. Las organizaciones en Senegal, Italia o Espa&ntilde;a comparten un mismo sino: todas han nacido fruto de la presi&oacute;n policial.
    </p><p class="article-text">
        Una de las organizaciones que ha sido testimonio de primera mano del peso de la represi&oacute;n en las calles es SOS Racisme. Desde 2010, de los 77 casos que han atendido contra la Guardia Urbana, 44 ten&iacute;an relaci&oacute;n con la manta. Seg&uacute;n sus datos, durante este tiempo &ndash;y de los episodios relacionados con la venta ambulante&ndash; se han producido tres casos de identificaci&oacute;n por perfil &eacute;tnico y doce de agresi&oacute;n f&iacute;sica de agentes a manteros por actuaci&oacute;n en la venta ambulante.
    </p><p class="article-text">
        La abogada de SOS Racisme, Alicia Rodr&iacute;guez, pone en palabras el abuso policial y el racismo inherente a algunas actuaciones. &ldquo;Los polic&iacute;as que act&uacute;an de esta forma son conscientes del estado de indefensi&oacute;n de la persona. No tienen papeles y no pueden defender sus derechos&rdquo;, apunta. La situaci&oacute;n se agrava si se suma que la manta vuelve a ser delito penal desde hace dos a&ntilde;os. &ldquo;Fiscal&iacute;a est&aacute; pidiendo delitos de dos a&ntilde;os, y un vendedor ambulante puede terminar en prisi&oacute;n por vender 22 bolsos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La opini&oacute;n la matiza el Ayuntamiento de Barcelona. &ldquo;Aqu&iacute; hay un debate de fondo: &iquest;Qu&eacute; tipo de seguridad queremos en la ciudad? Apuntando a la polic&iacute;a como un actor represor no solucionaremos nada. La izquierda no acepta la seguridad como propia: parece que la polic&iacute;a s&oacute;lo haya hecho represi&oacute;n... &iquest;Cu&aacute;ntos casos hay de agresi&oacute;n y cu&aacute;ntas intervenciones hace la Guardia Urbana realmente?&rdquo;, sostiene Tatiana Guerrero, t&eacute;cnica del consistorio dedicada a los asuntos relacionados con la venta ambulante.
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        El Ayuntamiento de Barcelona asegura que vivi&oacute; una sobrepoblaci&oacute;n de manteros en determinadas zonas de la ciudad el a&ntilde;o pasado. El efecto llamada, fruto de la llegada masiva de turistas a la ciudad, atrajo a centenares de vendedores. La saturaci&oacute;n del espacio con unidades de la polic&iacute;a se sucedi&oacute; durante todo el verano; el mismo plan ya hace semanas que opera en la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        El dispositivo policial en la capital catalana ha transcurrido en paralelo a la respuesta social por parte del Ayuntamiento. Si bien su primer teniente de alcald&iacute;a, Gerardo Pisarello, reconoce que &ldquo;el Gobierno de Barcelona podr&iacute;a hacer autocr&iacute;tica&rdquo; por la tardanza de la llegada de los planes sociales, tambi&eacute;n se felicita por las medidas llevadas acabo en los &uacute;ltimos meses.
    </p><p class="article-text">
        La m&aacute;s destacada, una <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/Barcelona-impulsa-cooperativa-laboral-manteros_0_549095453.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cooperativa</a> integrada por ex manteros e impulsada en colaboraci&oacute;n con el mismo consistorio. &ldquo;Para la poblaci&oacute;n estable de 250 vendedores, que consigan salida unos 70 es mucho. Teniendo en cuenta la ley de extranjer&iacute;a... Hay que tener mucha imaginaci&oacute;n jur&iacute;dica para saltar este muro&rdquo;, sostiene Pisarello. Precisamente por la ley de extranjer&iacute;a no son pocos los que han encontrado escollos para regularizar su situaci&oacute;n. M&aacute;s efectiva se ha mostrado la cooperativa, que ya tiene a 15 personas trabajando en ferias de la ciudad. La cooperativa provoca recelo por otros motivos.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima gran movilizaci&oacute;n de personas migrantes en situaci&oacute;n de riesgo, y pertenecientes a la econom&iacute;a informal, fue la de los <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/Vuelven-Barcelona-encierros-migrantes-derechos_0_590741873.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">chatarreros</a>. Tras varias protestas de &eacute;stos &ndash;y los correspondientes <span id="hdw"></span>rifirrafes con el Gobierno de Xavier Trias&ndash;, el Ejecutivo convergente mont&oacute; una cooperativa que con el paso del tiempo desorganiz&oacute; al colectivo. Apag&oacute; su voz pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo recuerda &Aacute;urea Mart&iacute;n, de Tras la Manta. Comparte la visi&oacute;n de la activista Aziz Faye. &ldquo;No creamos el Sindicato para conseguir 15 o 20 puestos de trabajo, sino para que se escuchara a los excluidos&rdquo;, dice. Y prosigue: &ldquo;Esa cooperativa tiene que ser independiente del Ayuntamiento, no para sus propagandas medi&aacute;ticas&rdquo;. La raz&oacute;n de ser del Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes es que, en un futuro, quien coja el metro en la parada Bes&ograve;s Mar sin miedo a volver a casa sin material. Volver magullado. O no volver.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yeray S. Iborra, João França, Sònia Calvó Carrió]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/aziz-organizo-sindicato-vendedores-barcelona_1_3303346.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Jul 2017 16:29:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Organización contra la precariedad: la cultura que se carga con la manta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Europa,Senegal,Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes,Migrantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Deixar la pesca per navegar les fronteres: els riscos de migrar a Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/deixar-navegar-fronteres-riscos-europa_1_3293062.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3df810d0-2773-4272-aa4b-3e3432d7e9a0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Un pescador a la costa de Kayar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Malik Wade i Aziz Faye van deixar les seves feines com a pescadors per travessar la mar a la recerca d'un futur millor a Europa</p><p class="subtitle">Un acord entre Espanya i Senegal ha frenat l'arribada de piragües a Canàries i a les noves rutes tenen un cost econòmic fins a quatre vegades superior</p><p class="subtitle">Després dels riscos de la migració irregular, les persones que arriben a Europa viuen amb el risc de ser tancades en un CIE i de ser deportades</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Primera part | <a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/barcelona/Planejant-Get-away-Vull-anar-men-Europa_0_661434835.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">&ldquo;Vull anar-me'n a Europa, he d'ajudar la meva mare&rdquo;</a> | Segona part | <a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/barcelona/Vendre-carrer-Dakar-plantar-Barcelona_0_661784709.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Vendre al carrer a Dakar o plantar la manta a Barcelona</a></li>
                            </ul>
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            </figure><p class="article-text">
        A la costa de Kayar es dedica una gran extensi&oacute; de platja a assecar peix. Quan van mal dades, aliments com aquesta conserva s&oacute;n un important recurs per a les fam&iacute;lies. Malik Wade &eacute;s pescador per&ograve; en dies com avui, amb mala mar, es concentra en arreglar les xarxes. &ldquo;Viure aqu&iacute; &eacute;s una mica dur, per aix&ograve; ens sentim amb for&ccedil;a per anar a Espanya&rdquo;, diu. Aquesta for&ccedil;a la prova la seva hist&ograve;ria. El 2008 va conduir una pastera amb 109 persones fins a Tenerife.
    </p><p class="article-text">
        Kayar, al nord de Dakar, &eacute;s una poblaci&oacute; de nom&eacute;s 18.000 habitants, per&ograve; de la seva platja han sortit no poques embarcacions rumb a Europa. Un ve&iacute; de Wade va organitzar un d'aquests viatges, per&ograve; les rutes que emprenen els capitans de les embarcacions s&oacute;n nom&eacute;s d'anada, i per aix&ograve; al cap d'un temps li va demanar a ell que condu&iacute;s un altre d'aquests vaixells. Portar l'embarcaci&oacute; li donava dret a quatre places, que va repartir entre amics i familiars; la resta de passatgers van pagar uns 450.000 francs CFA (al voltant de 686 euros) pel viatge.
    </p><p class="article-text">
        La travessia del pescador va ser tranquil&middot;la. Recorda que van sortir un 4 de setembre a mitjanit i sis dies m&eacute;s tard eren acollits per la Creu Roja a la platja de Tenerife. Les dificultats van arribar m&eacute;s tard, buscant-se la vida a la pen&iacute;nsula i despr&eacute;s a It&agrave;lia. Va viure a empentes i rodolons, fins que un bon dia la policia el va parar en una batuda i el va deportar mentre tractava d'aconseguir un perm&iacute;s de resid&egrave;ncia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La migraci&oacute; irregular del Senegal a Espanya i a Europa va tenir molta atenci&oacute; medi&agrave;tica el 2005 i el 2006 amb l'arribada d'unes 30.000 pasteres per any&rdquo;, recorda Jo-Lind Roberts-Sene, de l'Organitzaci&oacute; Internacional per a les Migracions (OIM). &ldquo;Es van formar patrulles a la costa senegalesa amb el suport del Govern espanyol i de Frontex [ag&egrave;ncia de la Uni&oacute; Europea per al control de les fronteres exteriors] al llarg de la frontera senegalesa per evitar que sortissin m&eacute;s pasteres del Senegal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Per a J&uacute;lia Trias, d'Ir&iacute;dia Centre per la Defensa dels Drets Humans, aquest acord es d&oacute;na com a part d'una pol&iacute;tica d'externalitzaci&oacute; de fronteres per part d'Espanya i de la Uni&oacute; Europea. &ldquo;El que procura aquesta pol&iacute;tica &eacute;s que determinades persones no puguin ni tan sols acostar-se a les fronteres europees&rdquo;, apunta.
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;El 2006 es crea un acord de col&middot;laboraci&oacute; entre Espanya i Senegal que el que intenta, de manera molt clara, &eacute;s que el Senegal retingui els fluxos migratoris que surten cap a les Can&agrave;ries, i a canvi el que ofereix Espanya &ndash;i per extensi&oacute; la UE&ndash; s&oacute;n una s&egrave;rie d'acords que citen com a processos de democratitzaci&oacute;, sobretot recursos i inversi&oacute;&rdquo;, explica Trias. La pol&iacute;tica de patrulla i controls t&egrave;rmics de la frontera va aconseguir el seu objectiu i el 2009 les 30.000 arribades anuals a Can&agrave;ries s'havien redu&iuml;t en un 87%.
    </p><p class="article-text">
        Aquesta externalitzaci&oacute; de fronteres, sost&eacute; l'activista, ha fet que les vies d'entrada als pa&iuml;sos europeus siguin cada vegada menys segures. I m&eacute;s cares, refor&ccedil;a Jo-Lind Roberts-Sene. &ldquo;Les rutes que prenen els migrants avui, per Mali, N&iacute;ger i fins a L&iacute;bia, per despr&eacute;s creuar el Mediterrani, t&eacute; costos m&eacute;s alts; poden pagar prop de 3.000 euros arribar a L&iacute;bia, abans de creuar a It&agrave;lia&rdquo;, diu la cap de missi&oacute; de l'OIM al Senegal. M&eacute;s de quatre vegades m&eacute;s car que els prop de 700 euros que gastaven els migrants per pujar a una pastera.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el periple que fan les persones per arribar a les fronteres d'Espanya, It&agrave;lia o Gr&egrave;cia, es troben en una situaci&oacute; de vulnerabilitat, i especialment en el cas de les dones, hi ha el risc de caure en xarxes de tr&agrave;fic de persones o patir viol&egrave;ncia f&iacute;sica i sexual&rdquo;, afegeix Trias.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Les pol&iacute;tiques de fronteres espanyoles i europees no nom&eacute;s tenen conseq&uuml;&egrave;ncies en les rutes, tamb&eacute; en tenen quan s'arriba a la destinaci&oacute;. Aziz Faye, portaveu del Sindicat Popular de Venedors Ambulants, les ha viscut moltes vegades en la seva pr&ograve;pia pell, aquestes conseq&uuml;&egrave;ncies. Des de Senegal se'n va anar a Maurit&agrave;nia, a treballar com a pescador, per&ograve; all&agrave; tampoc guanyava suficient per viure, aix&iacute; que l'agost de 2006 va decidir agafar una altra pastera cap a Espanya. Quan va arribar, el van internar al Centre d'Internament d'Estrangers (CIE) d'Hoya Fr&iacute;a, a Tenerife, i 40 dies m&eacute;s tard el van deportar a Senegal. Ho va tornar a intentar una segona vegada, i encara una tercera, fins que va poder sortir del CIE i anar cap a la pen&iacute;nsula. Al juny de 2007 va arribar a Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Formalment la funci&oacute; d'un CIE &eacute;s senzillament tenir la gent retinguda i impedir-li la llibertat de moviment mentre es gestiona la seva deportaci&oacute;, per&ograve; en m&eacute;s de la meitat dels casos no s'aconsegueix la deportaci&oacute; als 60 dies que poden tenir a una persona all&agrave; dins&rdquo;, explica Merc&egrave; Duch, de la plataforma Tanquem els CIEs. Duch es pregunta quina funci&oacute; t&eacute; aleshores un CIE.
    </p><p class="article-text">
        Les persones que queden en llibertat, sost&eacute; l'activista, &ldquo;simplement tornen a la situaci&oacute; en qu&egrave; estan absolutament vulnerabilitzades, en qualsevol moment poden tornar a ser detingudes, tancades al CIE i potser deportades&rdquo;. &Eacute;s el cas d'Aziz Faye, que va tornar a passar pel CIE m&eacute;s vegades despr&eacute;s d'arribar a la pen&iacute;nsula. Per exemple, el 2011 quan tramitava un perm&iacute;s de resid&egrave;ncia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dos policies em van identificar en una estaci&oacute; de tren, sent jo l'&uacute;nic negre, i com que no tenia documentaci&oacute; em van portar a comissaria, i encara no s&eacute; perqu&egrave; vaig acabar al CIE, si estava tramitant els documents!&rdquo;. Aix&iacute; recorda Faye, incr&egrave;dul, aquell episodi, en qu&egrave; va acabar deportat. Tot i aix&ograve;, l'ara portaveu del Sindicat Popular de Venedors Ambulants va tornar al cap de quatre mesos, fent gala de la persist&egrave;ncia amb que ja havia aconseguit arribar a Europa anys abans. La seva tenacitat estava refor&ccedil;ada pel fet d'haver teixit vincles ja a Barcelona.
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        Despr&eacute;s d'una trobada d'entitats socials en un equipament municipal de Barcelona, Merc&egrave; Duch lamenta que en l'actualitat estiguin creixent les deportacions expr&eacute;s, en qu&egrave; una persona que t&eacute; una ordre d'expulsi&oacute; &ndash;en alguns casos expedida anys abans&ndash; pot ser identificada en ple carrer, retinguda a comissaria i finalment deportada. Tot en 72 hores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;I tamb&eacute; hi ha els vols de la vergonya&rdquo;, apunta Duch. L'activista fa refer&egrave;ncia a vols que organitza la Uni&oacute; Europea per deportar migrants de forma massiva a un pa&iacute;s determinat. &ldquo;Si tens la mala sort de ser senegal&egrave;s i que hi hagi un vol al Senegal preparat cap al pa&iacute;s en cinc dies... Tens molts n&uacute;meros de patir una batuda policial pel teu perfil &egrave;tnic&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Aquesta situaci&oacute; d'irregularitat administrativa a qu&egrave; s'enfronten les persones migrants &eacute;s al centre del treball de l'Espai de l'Immigrant. C&eacute;sar Zu&ntilde;iga, un dels seus membres, destaca que &ldquo;hi ha una poblaci&oacute;, majorit&agrave;riament migrant, que treballa al carrer i est&agrave; per sota de tots els conceptes dels drets humans, de la legalitat i del respecte&rdquo;. La llista &eacute;s llarga, i comen&ccedil;a amb els manters o els llauners, per&ograve; segueix amb els xofers que treballen a la porta d'Ikea, les dones que venen globus en zones tur&iacute;stiques, o els venedors de but&agrave; migrants. &ldquo;Si parlem a nivell d'efici&egrave;ncia, conv&eacute; que hi hagi certes persones que no tinguin acc&eacute;s a aquests drets b&agrave;sics per a poder explotar-les&rdquo;, destaca J&uacute;lia Trias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;L'entramat de la pol&iacute;tica migrat&ograve;ria europea &eacute;s tremendament violent, tot est&agrave; fet per seguir mantenint aquesta posici&oacute; privilegiada colonial europea, d'aquesta Europa fortalesa, que presumeix de no tenir fronteres, per&ograve; ho ha fet a costa de blindar-se i deixar fora a una gran majoria de persones&rdquo;, conclou Merc&egrave; Duch. No obstant aix&ograve;, milers de persones, com ho van fer Malik Wade o Aziz Faye, segueixen posant la seva vida en risc a la recerca d'un futur millor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[João França, Yeray S. Iborra, Sònia Calvó Carrió]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/deixar-navegar-fronteres-riscos-europa_1_3293062.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Jul 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Deixar la pesca per navegar les fronteres: els riscos de migrar a Europa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Venda Ambulant]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dejar la pesca para navegar las fronteras: los riesgos de migrar a Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/vida-mantera-dejar-navegar-fronteras-riesgos-europa_1_3308617.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3df810d0-2773-4272-aa4b-3e3432d7e9a0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Un pescador en la costa de Kayar (Senegal)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Malik Wade y Aziz Faye dejaron sus trabajos de pescadores para tomar el mar en busca de un futuro mejor en Europa</p><p class="subtitle">Un acuerdo entre España y Senegal ha frenado la llegada de cayucos a Canarias y las nuevas rutas tienen un coste económico hasta cuatro veces superior</p><p class="subtitle">Tras los riesgos de la migración irregular, las personas que llegan a Europa viven con el riesgo de ser encerradas en un CIE y de ser deportadas</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Primera parte | <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/Vidasmanteras-Marieme-marche-trabajar-Europa_0_658984675.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">&ldquo;Quiero irme a Europa, tengo que ayudar a mi madre&rdquo;</a> | Segunda parte | <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/Ousmane-dedico-vender-llegada-Barcelona_0_659334310.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Vender en la calle en Dakar o plantar la manta en Barcelona</a></li>
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            </figure><p class="article-text">
        En la costa de Kayar se dedica una gran extensi&oacute;n de playa a secar pescado. Cuando van mal dadas, los alimentos as&iacute; conservados son un importante recurso para las familias. Malik Wade es pescador pero en d&iacute;as como hoy, con mala mar, se concentra en arreglar las redes. &ldquo;Vivir en &Aacute;frica es un poco duro, por esto nos sentimos con fuerza para ir a Espa&ntilde;a&rdquo;, dice. Esa fuerza la prueba su historia. En 2008 condujo un cayuco con 109 personas hasta Tenerife.
    </p><p class="article-text">
        Kayar, al norte de Dakar, es una poblaci&oacute;n de tan solo unos 18.000 habitantes, pero de su playa han salido no pocos cayucos rumbo a Europa. Un vecino de Wade organiz&oacute; uno de esos viajes, pero las rutas que emprenden los capitanes de las embarcaciones son s&oacute;lo de ida, y por eso al cabo de un tiempo le pidi&oacute; a &eacute;l que condujera otra de esos barcos. Llevar la embarcaci&oacute;n le daba derecho a cuatro plazas, que reparti&oacute; entre amigos y familiares; el resto de pasajeros pagaron unos 450.000 francos CFA (alrededor de 686 euros) por el viaje.
    </p><p class="article-text">
        La traves&iacute;a del pescador fue tranquila. Recuerda que salieron un 4 de septiembre a media noche y seis d&iacute;as m&aacute;s tarde eran acogidos por la Cruz Roja en la playa de Tenerife. Las dificultades llegaron m&aacute;s tarde, busc&aacute;ndose la vida en la pen&iacute;nsula y luego en Italia. Vivi&oacute; a trancas y barrancas, hasta que un buen d&iacute;a la polic&iacute;a lo par&oacute; en una redada y lo deport&oacute; mientras trataba de conseguir un permiso de residencia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La migraci&oacute;n irregular de Senegal a Espa&ntilde;a y a Europa tuvo mucha atenci&oacute;n medi&aacute;tica en 2005 y 2006 con la llegada de unos 30.000 cayucos al a&ntilde;o&rdquo;, recuerda Jo-Lind Roberts-Sene, de la Organizaci&oacute;n Internacional para las Migraciones (OIM). &ldquo;Se formaron patrullas en la costa senegalesa con el apoyo del Gobierno espa&ntilde;ol y de Frontex [agencia de la Uni&oacute;n Europea para el control de las fronteras exteriores] a lo largo de la frontera senegalesa para evitar que salieran m&aacute;s cayucos de Senegal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para J&uacute;lia Trias, de Ir&iacute;dia Centro para la Defensa de los Derechos Humanos, ese acuerdo se da como parte de una pol&iacute;tica de externalizaci&oacute;n de fronteras por parte de Espa&ntilde;a y de la Uni&oacute;n Europea. &ldquo;Lo que procura esta pol&iacute;tica es que determinadas personas no puedan ni siquiera acercarse a las fronteras europeas&rdquo;, apunta.
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        &ldquo;En 2006 se crea un acuerdo de colaboraci&oacute;n entre Espa&ntilde;a y Senegal que lo que intenta, de manera muy clara, es que Senegal retenga los flujos migratorios que salen hacia Canarias, y a cambio lo que ofrece Espa&ntilde;a &ndash;y por extensi&oacute;n la UE&ndash; son una serie de acuerdos de lo que llamaron procesos de democratizaci&oacute;n. Sobretodo recursos e inversi&oacute;n&rdquo;, explica Trias. La pol&iacute;tica de patrulla y controles t&eacute;rmicos de la frontera logr&oacute; su objetivo y en 2009 las 30.000 llegadas anuales a Canarias se hab&iacute;an reducido en un 87%.
    </p><p class="article-text">
        Esta externalizaci&oacute;n de fronteras, sostiene la activista, ha hecho que las v&iacute;as de entrada a los pa&iacute;ses europeos sean cada vez menos seguras. Y m&aacute;s caras, refuerza Jo-Lind Roberts-Sene. &ldquo;Las rutas que toman los migrantes hoy, por Mali, N&iacute;ger y hasta Libia, para luego cruzar el Mediterr&aacute;neo, tiene costos m&aacute;s altos; pueden pagar cerca de 3.000 euros llegar a Libia, antes de cruzar a Italia&rdquo;, dice la jefa de misi&oacute;n de la OIM en Senegal. M&aacute;s de cuatro veces m&aacute;s caro que los cerca de 700 euros que gastaban los migrantes por subirse a un cayuco.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el periplo que hacen las personas para llegar a las fronteras de Espa&ntilde;a, Italia o Grecia, se encuentran en una situaci&oacute;n de vulnerabilidad, y especialmente en el caso de las mujeres, hay el riesgo de caer en redes de trata o sufrir violencia f&iacute;sica y sexual&rdquo;, a&ntilde;ade Trias.
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        Las pol&iacute;ticas de fronteras espa&ntilde;olas y europeas no s&oacute;lo tienen consecuencias en las rutas, tambi&eacute;n las tienen al llegar al destino. Aziz Faye, portavoz del Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes, lo ha vivido muchas veces en su propia piel. Desde Senegal se fue a Mauritania, a trabajar de pescador, pero ah&iacute; tampoco ganaba suficiente para vivir, as&iacute; que en agosto de 2006 decidi&oacute; tomar un cayuco hacia Espa&ntilde;a. Al llegar, lo internaron en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Hoya Fr&iacute;a, en Tenerife, y 40 d&iacute;as m&aacute;s tarde lo deportaron a Senegal. Lo volvi&oacute; a intentar una segunda vez, y todav&iacute;a una tercera, hasta que pudo salir del CIE e ir hacia la pen&iacute;nsula. En junio de 2007 lleg&oacute; a Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Formalmente la funci&oacute;n de un CIE es sencillamente tener a la gente retenida e impedirle la libertad de movimiento mientras se gestiona su deportaci&oacute;n, pero en m&aacute;s de la mitad de los casos no se consigue la deportaci&oacute;n en los 60 d&iacute;as que pueden tener a una persona all&iacute; dentro&rdquo;, explica Merc&egrave; Duch, de la plataforma Tanquem els CIEs. Duch se pregunta qu&eacute; funci&oacute;n tiene entonces un CIE.
    </p><p class="article-text">
        Las personas que quedan en libertad, sostiene la activista, &ldquo;simplemente vuelven a la situaci&oacute;n en que est&aacute;n absolutamente vulnerabilizadas, en cualquier momento pueden volver a ser detenidas, encerradas en el CIE y quiz&aacute;s deportadas&rdquo;. Es el caso de Aziz Faye, que volvi&oacute; a pasar por el CIE m&aacute;s veces despu&eacute;s de llegar a la pen&iacute;nsula. Por ejemplo, en 2011 cuando tramitaba un permiso de residencia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dos polic&iacute;as me identificaron en una estaci&oacute;n de tren, siendo yo el &uacute;nico negro, y como no ten&iacute;a documentaci&oacute;n me llevaron a comisar&iacute;a, y todav&iacute;a no s&eacute; porqu&eacute; acab&eacute; en el CIE, &iexcl;si estaba tramitando los documentos!&rdquo;. As&iacute; recuerda Faye, incr&eacute;dulo, aquel episodio, en el que acab&oacute; deportado. A&uacute;n as&iacute;, el ahora portavoz del Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes volvi&oacute; a cabo de cuatro meses, haciendo gala de la persistencia con que la que hab&iacute;a logrado llegar a Europa a&ntilde;os antes. Su tenacidad estaba reforzada por el hecho de haber tejido v&iacute;nculos ya en Barcelona.
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        Tras un encuentro de entidades sociales en un equipamiento municipal de Barcelona, Merc&egrave; Duch lamenta que en la actualidad est&eacute;n creciendo las deportaciones expr&eacute;s, en las que una persona que tiene una orden de expulsi&oacute;n &ndash;en algunos casos expedida a&ntilde;os antes&ndash; puede ser identificada en plena la calle, retenida en comisar&iacute;a y finalmente deportada. Todo en 72 horas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y tambi&eacute;n est&aacute;n los vuelos de la verg&uuml;enza&rdquo;, apunta Duch. La activista hace referencia a vuelos que organiza la Uni&oacute;n Europea para deportar migrantes de forma masiva a un pa&iacute;s determinado. &ldquo;Si tienes la mala suerte de ser senegal&eacute;s y que haya un vuelo a Senegal preparado hacia el pa&iacute;s en cinco d&iacute;as... Tienes muchos n&uacute;meros de sufrir una redada policial por tu perfil &eacute;tnico&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n de irregularidad administrativa a la que se enfrentan las personas migrantes est&aacute; en el centro del trabajo del Espacio del Inmigrante. C&eacute;sar Zu&ntilde;iga, uno de sus miembros, destaca que &ldquo;hay una poblaci&oacute;n, mayoritariamente migrante, que trabaja en la calle y est&aacute; por debajo de todos los conceptos de los derechos humanos, de la legalidad y del respeto&rdquo;. La lista es larga, y empieza con los manteros o los lateros, pero sigue con los ch&oacute;feres que trabajan en la puerta de Ikea, las mujeres que venden globos en zonas tur&iacute;sticas, o los vendedores de butano migrantes. &ldquo;Si hablamos a nivel de eficiencia, conviene que hay ciertas personas que no tengan acceso a esos derechos b&aacute;sicos para poder explotarlos&rdquo;, destaca J&uacute;lia Trias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El entramado de la pol&iacute;tica migratoria europea es tremendamente violento, todo est&aacute; hecho para seguir manteniendo esta posici&oacute;n privilegiada colonial europea, de esta Europa fortaleza, que presume de no tener fronteras, pero lo ha hecho a costa de blindarse y dejar fuera a una gran mayor&iacute;a de personas&rdquo;, concluye la Merc&egrave; Duch. Sin embargo, miles de personas, como lo hicieron Malik Wade o Aziz Faye, siguen poniendo su vida en riesgo en busca de un futuro mejor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[João França, Yeray S. Iborra, Sònia Calvó Carrió]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/vida-mantera-dejar-navegar-fronteras-riesgos-europa_1_3308617.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Jul 2017 16:08:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dejar la pesca para navegar las fronteras: los riesgos de migrar a Europa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Venta ambulante,Fronteras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vendre al carrer a Dakar o plantar la manta a Barcelona]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/vendre-carrer-dakar-plantar-barcelona_1_3294150.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e3b74e6f-9c9a-45b2-8463-883a3c7a2f14_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Un grup de venedors al centre de Dakar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La manca d'oportunitats a Dakar empeny els joves a la venda ambulant i, en última instància, a la migració: és el cas d'Ousmane, Fatou o Aziz</p><p class="subtitle">Un 72% de les persones dedicades al petit comerç a Dakar ho fan en el sector informal, organitzat sota el paraigua de tres associacions</p><p class="subtitle">Les persones que exerceixen la venda ambulant a Barcelona poden enviar al Senegal fins a 150 euros al mes, gairebé el triple del salari mínim local</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Primera Part | <a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/barcelona/Planejant-Get-away-Vull-anar-men-Europa_0_661434835.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">&ldquo;Vull anar-me'n a Europa, he d'ajudar la meva mare&rdquo;</a> | Tercera part | <a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/barcelona/Deixar-navegar-fronteres-riscos-Europa_0_662134642.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Deixar la pesca per navegar les fronteres: els riscos de migrar a Europa</a></li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Les botzines dels cotxes peten&nbsp;amb for&ccedil;a als carrers del centre de Dakar. L'aturada dels vehicles &eacute;s una constant, i a cada buit entre els cotxes, el tapa el conductor m&eacute;s &agrave;vid. No sense risc, encara que aqu&iacute; els mil&middot;l&iacute;metres semblen metres. El tr&agrave;nsit de cotxes no &eacute;s l'&uacute;nica constant: persones, cavalls i cabres ocupen cada rac&oacute;. A la capital del Senegal, el passos de vianants no existeixen, i la carretera&nbsp;es comparteix. Les voreres, tamb&eacute;. Al carrer es xerra, es resa, es menja i, &eacute;s clar, es ven.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es ven &ndash;m&eacute;s aviat s'ofereix de manera fren&egrave;tica: una&nbsp;<em>botiga</em> de ventiladors a una rotonda; fruita fresca a una cru&iuml;lla; o sabatilles esportives, col&middot;locades en els pivots que delimiten un dels pocs passeigs&nbsp;de la capital. Cada rac&oacute; &eacute;s una opci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        No es pot imaginar una Dakar sense venda ambulant, per&ograve; aix&ograve; no sempre va ser aix&iacute;. L'&egrave;xode rural al Senegal va comen&ccedil;ar cap als anys seixanta del segle passat, i es va anar amplificant als setanta, fruit de les sequeres que van devastar l'economia&nbsp;dels agricultors. Aix&iacute; ho explica Cheick Thiam, president de la Sinergia de Venedors Ambulants per al Desenvolupament (SYMAD).
    </p><p class="article-text">
        La mala fama de la venda, segons el mateix Thiam, no es correspon amb la import&agrave;ncia de la necessitat&nbsp;per a les persones... I per a les grans empreses al Senegal. Thiam cita el cas de les telef&ograve;niques, que aprofiten la venda ambulant per proveir les seves targetes i fer les rec&agrave;rregues telef&ograve;niques. &ldquo;Aprofiten les xarxes de venedors ambulants als carrers per a oferir els seus productes, i els va molt b&eacute;&rdquo;, comenta.
    </p><p class="article-text">
        Cheick Thiam, que fa anys que exerceix com a&nbsp;president de l'associaci&oacute; de venedors ambulants SYMAD a Dakar, tamb&eacute; es dedica a la venda. Les camises s&oacute;n la seva especialitat. Quan obre la seva manta, els clients s'hi aproximen a tota velocitat, com abelles a la mel.
    </p><p class="article-text">
        Al carrer tothom el coneix. Tant &eacute;s aix&iacute; que, al cap de poc d'iniciar la conversa davant la c&agrave;mera, altres venedors deixen els seus assumptes&nbsp;i se li arremolinen. En un pa&iacute;s on el 72% de la poblaci&oacute; activa al comer&ccedil; treballa en el sector informal, ser el president de la major associaci&oacute; de venedors, ha de donar galons. SYMAD negocia amb el Govern local les condicions de la venda. Com el mateix Thiam reconeix, malgrat que en segons quines zones hi ha llic&egrave;ncies, la majoria de gent no les t&eacute;. L'organitzaci&oacute; capitanejada per Thiam vetlla per mantenir els espais de venda.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Despr&eacute;s de les sequeres que comentava, molts van optar per l'&egrave;xode rural i van envair els centres urbans, sobretot a Dakar, per buscar feina i poder guanyar-se la vida. No es tracta d'instal&middot;lar l'anarquia a la ciutat sin&oacute; d'intentar guanyar-se la vida per ajudar a les nostres fam&iacute;lies que s'han quedat als pobles&rdquo;, matisa Thiam.
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        Les persones d'&agrave;rees interiors van a la capital a la recerca d'oportunitats. Davant la manca de possibilitats, la venda &eacute;s la sortida m&eacute;s recurrent. El mecanisme &eacute;s semblant al que es d&oacute;na en ciutats com Barcelona. Els venedors compren la mercaderia a grans majoristes. El resultat? Com el mateix Thiam explica, les sabatilles que es poden adquirir a la costa de Kayar poden haver compartit remesa amb les que es poden comprar al Passeig Joan de Borb&oacute; de Barcelona. Cheick Thiam assegura que la majoria del seu material procedeix, de fet, d'Holanda i d'Espanya. Una part d'aquest &eacute;s de segona m&agrave;.
    </p><p class="article-text">
        En un simple cop d'ull&nbsp;pels carrers de Dakar, no &eacute;s dif&iacute;cil comprovar que les cares de la majoria de gent que es dedica a la venda comparteixen una caracter&iacute;stica: traspuen joventut. &ldquo;Hi ha gent que va cinc anys a l'escola i despr&eacute;s ho deixa. Qu&egrave; fan despr&eacute;s? Fan d'ambulants aqu&iacute; i despr&eacute;s intenten migrar. Si van a Espanya, seran venedors&rdquo;, destaca el periodista del <a href="http://www.lesoleil.sn/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">diari Le Soleil</a>, Omar Diop.
    </p><p class="article-text">
        Sense con&egrave;ixer-lo, Diop sembla estar definint la vida d'Ousmane Niang, que despr&eacute;s de diversos anys estudiant va decidir <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/Vidasmanteras-Marieme-marche-trabajar-Europa_0_658984675.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">emigrar per donar suport a la seva fam&iacute;lia</a>. Ara Niang prefereix protegir la seva veritable identitat; els anys als carrers de Barcelona li han valgut diversos processos judicials. Alguns d'ells oberts.
    </p><p class="article-text">
        Quan Niang va arribar a Barcelona, mai s'imaginava que el seu dest&iacute; estaria entre ulleres de sol i bosses. Per&ograve;, com li va passar a <a href="http://www.eldiario.es/temas/aziz_faye/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aziz Faye</a>, portaveu del <a href="http://www.eldiario.es/temas/sindicato_popular_de_vendedores_ambulantes/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sindicat Popular de Venedors Ambulants</a>, els vents sobre la necessitat de m&agrave; d'obra a Europa sonaven molt diferent a un costat o a un altre de l'Estret de Gibraltar. Els rumors que els van arribar a Niang i a Faye sonaven&nbsp;a ofertes&nbsp;de treball en abund&agrave;ncia, per&ograve; la realitat va ser una altra.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un dia vaig sortir al carrer i vaig trobar uns companys aqu&iacute; a la Rambla, venent. Mai vaig voler vendre, per aix&ograve; em vaig dedicar els vuit primers mesos a buscar feina, per&ograve; el carrer finalment va ser la meva &uacute;nica soluci&oacute; per a una vida m&eacute;s digna. Va ser llavors quan vaig parlar amb Lamine Sarr [tamb&eacute; portaveu del Sindicat Popular de Venedors Ambulants] que em va portar a casa i em va aconseguir uns materials&rdquo;, diu Faye, precisament des de la mateixa Rambla que tantes vegades ha vist la seva manta estesa. Ara combina la manta i els estudis; est&agrave; acabant l'educaci&oacute; secund&agrave;ria obligat&ograve;ria (ESO).
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                </figure><p class="article-text">
        A Dakar la policia tamb&eacute; t'empaita, diu Cheick Thiam. I el carrer tamb&eacute; castiga (i a molta m&eacute;s temperatura). Sigui com sigui, per a Fatou Mbaye, actual membre de la <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/Barcelona-impulsa-cooperativa-laboral-manteros_0_549095453.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cooperativa</a> impulsada per ex manters i l'Ajuntament de Barcelona, la situaci&oacute; al Senegal &eacute;s m&eacute;s suportable: &ldquo;Hi ha m&eacute;s solidaritat i es comparteix, aqu&iacute; la gent no t&eacute; temps de res&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        Mbaye, que ha deixat el carrer, s'havia dedicat a fer trenes a la platja de Barcelona&nbsp;o a vendre menjar als seus compatriotes. Per&ograve; tamb&eacute; a la venda ambulant, cosa que tamb&eacute; fan altres dones manteres. &ldquo;Sabem que les trenes s&oacute;n per a l'estiu, i a l'hivern cal treballar tamb&eacute;: no queda una altra opci&oacute; que la venda al carrer, tot i que &eacute;s molt dura i comporta molts riscos que cal confrontar&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Niang sap de la duresa del carrer. Per&ograve; tot i aix&iacute; es lleva cada dia d'hora. Menja alguna cosa i a les nou ja camina amb els estris cap al Marem&agrave;gnum. Est&eacute;n i plega la manta tantes vegades com sigui necessari, en funci&oacute; de les patrulles que hi hagi aquest dia. Aix&iacute; durant el mat&iacute;, i despr&eacute;s de dinar, moltes m&eacute;s hores. Un dia m&eacute;s. I aix&iacute; ser&agrave; &ndash;segons diu&ndash; com a m&iacute;nim un parell d'anys m&eacute;s: els 150 euros de mitjana que envia cada mes a la seva fam&iacute;lia s&oacute;n vitals (la dada ho corrobora tamb&eacute; l'Organitzaci&oacute; Internacional per a les Migracions). Els 150 euros tripliquen el salari mitj&agrave; del pa&iacute;s, que no arriba als 55 euros (36.000 FCA).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yeray S. Iborra, João França, Sònia Calvó Carrió]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/vendre-carrer-dakar-plantar-barcelona_1_3294150.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Jul 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vendre al carrer a Dakar o plantar la manta a Barcelona]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Europa,Senegal,Venda Ambulant,Barcelona]]></media:keywords>
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