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    <title><![CDATA[elDiario.es - Xavier Martínez-Celorrio]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/xavier_martinez-celorrio/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Xavier Martínez-Celorrio]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Es el ascensor social, estúpido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ascensor-social-estupido_129_8066482.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9b2550cc-c678-4ae2-bac6-b7221839acae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Es el ascensor social, estúpido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los excesos sistémicos neoliberales ponen fin al ciclo de ascenso social masivo vivido durante la modernidad industrial. La alternativa es redistribuir renta y riqueza para reactivar el ascensor social como proponen tanto la socialdemocracia como las élites globales</p></div><p class="article-text">
        El ascensor social se ha convertido en una categor&iacute;a social <em>zombie</em> que dir&iacute;a Ulrich Beck. Un ascensor malherido y bloqueado por un capitalismo financiero que, tras la salida de la Gran Recesi&oacute;n, no ha hecho sino disparar las desigualdades, hacerlas m&aacute;s cerradas y concentrar la riqueza hasta extremos impensables. Por si fuera poco, bajo la pandemia la riqueza agregada de los 657 multimillonarios de Estados Unidos&nbsp;creci&oacute; en 1,3 billones de d&oacute;lares, un desorbitado 44,6%.&nbsp;&nbsp;Sin embargo, los impuestos de los multimillonarios son m&aacute;s bajos que nunca, <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2021/may/23/workers-government-covid-pandemic-lessons-biden-trump-vaccines" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nos dice Robert Reich</a>, pagando&nbsp;hoy&nbsp;una sexta parte de la tasa de impuestos que pagaron sus iguales en 1953. El modelo <em>todo para el ganador</em> es incompatible con la fluidez y el ascenso social.
    </p><p class="article-text">
        Como afirma Piketty, en el capitalismo financiero los retornos del capital siempre superan el crecimiento de la renta y la riqueza heredada crece a una mayor velocidad que la producci&oacute;n y los ingresos. A nivel global, la participaci&oacute;n de los salarios sobre el PIB pas&oacute; del 54% en 2004 al 51% en 2017, disminuyendo m&aacute;s de lo que suger&iacute;an las estimaciones de la<a href="https://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/---dgreports/---dcomm/---publ/documents/publication/wcms_757163.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> OIT</a>. En dicho per&iacute;odo, el 70% de los hogares de las 25 econom&iacute;as m&aacute;s avanzadas del mundo vieron caer o estancarse su nivel de ingresos, seg&uacute;n <a href="https://www.mckinsey.com/~/media/mckinsey/featured%20insights/Employment%20and%20Growth/Poorer%20than%20their%20parents%20A%20new%20perspective%20on%20income%20inequality/MGI-Income%20-Inequality-Executive-summary-July-2016.ashx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">McKinsey.</a> Eso s&iacute;, con variaciones que van del 81% en Estados Unidos al 63% en Francia o el 20% en Suecia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, el <em>efecto pa&iacute;s</em> y de las pol&iacute;ticas nacionales cuenta, y mucho. Tener o no tener un Estado del Bienestar avanzado, salarios dignos e impuestos justos marca la diferencia sin lesionar la competitividad. Al contrario, la impulsa. As&iacute; lo entienden ahora todos los organismos internacionales desde la OCDE hasta el FMI. La equidad es sin&oacute;nimo de m&aacute;s crecimiento y m&aacute;s sostenible. Siempre ha existido un <em>trade off</em> entre desigualdad, crecimiento inclusivo y movilidad social. Los pa&iacute;ses escandinavos y su modelo de bienestar universal encabezan la m&aacute;xima movilidad social, la m&iacute;nima desigualdad de ingresos y la innovaci&oacute;n productiva que les hace competitivos.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, Espa&ntilde;a forma parte de los pa&iacute;ses con alta desigualdad, d&eacute;bil cambio productivo y peor &iacute;ndice de movilidad social, incluso por debajo de Jap&oacute;n o Gran Breta&ntilde;a que tienen m&aacute;s desigualdad comparada. As&iacute; lo refleja el <a href="http://www3.weforum.org/docs/Global_Social_Mobility_Report.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Global Social Mobility Index</em></a> (2020) del Foro Econ&oacute;mico Mundial, donde Espa&ntilde;a ocupa el puesto 28 (justo por debajo de Estados Unidos) en un ranking de 82 pa&iacute;ses. &iquest;Qu&eacute; nos hace bajar en este ranking internacional? Primero de todo, el elevado desempleo y la desigualdad salarial por exceso de precarizaci&oacute;n y desempleo. En segundo lugar, la moderada equidad educativa y la falta de aprendizaje permanente y formaci&oacute;n profesional a lo largo de la vida. Ahora bien, culpar o poner las tintas en las supuestas deficiencias del sistema educativo es un espejismo demag&oacute;gico para no hablar de la elevada desigualdad de rentas o de la falta de modernizaci&oacute;n empresarial, tecnol&oacute;gica y fiscal de Espa&ntilde;a. De ah&iacute; la necesidad de proyectar una prospectiva hacia 2050 que desbroce los caminos y metas intermedias hacia 2025 o 2030 desde una mirada global, transversal y estrat&eacute;gica. O somos ojos de &aacute;guila o patas de gallina. Toca decidir, aqu&iacute; y ahora.
    </p><p class="article-text">
        El verdadero motor del ascensor social es contar con una matriz productiva con empleos m&aacute;s cualificados y de alta productividad, un camino no tomado por la Espa&ntilde;a cortoplacista en los a&ntilde;os de bonanza y del posterior ajuste. En 2018, los sectores quinarios con uso m&aacute;s intensivo del conocimiento representaban el 35,1% del PIB espa&ntilde;ol. Estamos lejos del 50% de Gran Breta&ntilde;a, Suecia o B&eacute;lgica o de la media europea del 40%. Son pa&iacute;ses que oscilan entre un <a href="https://www.eurofound.europa.eu/publications/report/2017/social-mobility-in-the-eu" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">30 o un 45% de empleos profesionales por tan solo un 19% en el caso espa&ntilde;ol</a>, incapaz de absorber el volumen de titulados superiores y de ofrecerles &ldquo;<em>more room at the top</em>&rdquo; para ascender y vivir con salarios m&aacute;s altos que permitan proyectos vitales m&aacute;s seguros y estables.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los j&oacute;venes milennials en Espa&ntilde;a son una generaci&oacute;n &uacute;nica y excepcional por tanta adversidad acumulada (Gran Recesi&oacute;n, austeridad y Gran Pandemia), arrastrando <a href="https://www.catarata.org/libro/vidas-low-cost_124208/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuatro cicatrices de contra-movilidad social</a> que van a condicionar su trayectoria futura de cotizaci&oacute;n, renta y bienestar. La primera es una contra-movilidad m&aacute;s descendente y m&aacute;s alargada en el tiempo al verse atrapados entre dos grandes crisis. La segunda es una contra-movilidad devaluadora de ingresos por la mayor precariedad, rotaci&oacute;n de empleos y p&eacute;rdida de renta salarial respecto a la precedente generaci&oacute;n X (aun siendo &eacute;sta un 31% m&aacute;s numerosa). La tercera contra-movilidad es ante la vivienda, sufriendo elevados y m&aacute;s gravosos costes que ni sus padres ni generaciones precedentes conocieron. Por &uacute;ltimo, padecen una cuarta contra-movilidad por la reducci&oacute;n y achique de destinos de ingresos medios a los que llegar en sus trayectorias, ante el declive y erosi&oacute;n de las ocupaciones de clase media y buen salario que hasta la OCDE ha evidenciado. No son una generaci&oacute;n perdida, son una generaci&oacute;n en espera de pol&iacute;ticas ambiciosas de movilidad social y redistribuci&oacute;n de la renta, incluso reclamadas hoy por el Foro de Davos ante los excesos sist&eacute;micos cometidos.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, las reglas del juego ya hab&iacute;an cambiado antes de la pandemia da&ntilde;ando la igualdad de oportunidades y el llamado sue&ntilde;o americano y su relato meritocr&aacute;tico. De hecho, el ciclo bajista del ascensor social empieza a primeros de los 2000. Desde entonces hasta 2014, Chetty y Grusky constatan una ca&iacute;da de 14 puntos del ascensor social entre los j&oacute;venes de 30 a&ntilde;os en Estados Unidos. La nueva econom&iacute;a financiera, digital y del conocimiento pone fin al ciclo de ascenso social masivo vivido durante la modernidad industrial. &iquest;D&oacute;nde fue mayor esa ca&iacute;da? En el medio oeste industrial en declive (el <em>Rust Belt </em>o cintur&oacute;n de &oacute;xido) que fue determinante para la victoria electoral de Donald Trump en 2016. Es decir, la frustraci&oacute;n aspiracional y el cierre de oportunidades es el mejor caldo de cultivo para la extrema derecha y los populismos iliberales con sus promesas de seguridad y autoridad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El diagn&oacute;stico que hacen todos los organismos internacionales es claro: un mayor crecimiento del PIB por s&iacute; solo, no aumenta sustancialmente las probabilidades de ascenso social si no se acompa&ntilde;a de mayor igualdad salarial y de rentas. Simulando un escenario de crecimiento con distribuci&oacute;n m&aacute;s equitativa de la renta, Chetty y Grusky hallan, en <a href="https://science.sciencemag.org/content/356/6336/398.abstract" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su art&iacute;culo para la revista Scien</a>ce, un aumento de la movilidad social absoluta de 18 puntos para Estados Unidos. La reactivaci&oacute;n del ascensor social desde la inversi&oacute;n p&uacute;blica y un Estado emprendedor es la mejor vacuna contra un crecimiento an&eacute;mico y contra el populismo reaccionario que se extiende.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; la &uacute;nica ingenier&iacute;a da&ntilde;ina ha sido la del modelo neoliberal de desigualdad, de individualismo posesivo y de abandono de territorios y familias a su suerte. Tantas brechas y destrozos en la cohesi&oacute;n social est&aacute;n siendo reconstruidas, de nuevo, desde la pol&iacute;tica progresista por una renovada socialdemocracia de urgencia que hoy representan tanto Joe Biden como Pedro S&aacute;nchez. Incluso, cuentan con el aval de todos los organismos internacionales que se alinean y defienden subidas de impuestos contra el exceso de desigualdad al ser &eacute;ste un claro freno al crecimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, sigue sin percibirse ning&uacute;n &ldquo;giro social&rdquo; en las derechas espa&ntilde;olas. Podr&iacute;amos decir aquello de<em> &ldquo;es el ascensor social, est&uacute;pido&rdquo;</em>. La prioridad no deber&iacute;a ser el debate identitario, las banderas en los balcones y las guerras culturales que proponen los laboratorios de derechas. Es su maniobra de distracci&oacute;n. Esto no va de identidades enfrentadas ni de inflamar la honra nacional ni de negarse a todo di&aacute;logo y por tanto, a hacer pol&iacute;tica. Es mucho m&aacute;s serio, decisivo y trascendental. Esto va de igualdad de oportunidades como base material de nuestra libertad y va de desarrollar un &ldquo;efecto pa&iacute;s&rdquo; positivo y con liderazgo desde una predistribuci&oacute;n valiente, con m&aacute;s productividad, m&aacute;s I+D, m&aacute;s empleos y mejor pagados, m&aacute;s becas y equidad formativa, vivienda accesible, fiscalidad progresiva y servicios p&uacute;blicos de calidad. Sociedad del bienestar o colapso iliberal. &Eacute;se es el dilema moderno en el que nos jugamos el porvenir, la natalidad y nuestra democracia, siendo el que definir&aacute; c&oacute;mo queremos ser. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xavier Martínez-Celorrio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ascensor-social-estupido_129_8066482.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Jun 2021 20:26:56 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Educació i quarta revolució industrial]]></title>
      <link><![CDATA[http://diarieducacio.cat/educacio-quarta-revolucio-industrial/]]></link>
      <description><![CDATA[]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xavier Martínez-Celorrio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[http://diarieducacio.cat/educacio-quarta-revolucio-industrial/]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Feb 2017 17:37:19 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Educació i quarta revolució industrial]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Educación y cuarta revolución industrial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/educacion-cuarta-revolucion-industrial_132_3595749.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">En educación estamos ante un dilema, aún por abordar con valentía, de una magnitud muy similar al que planteó Theodor W. Adorno con</p><p class="subtitle">La educación después de Auschwitz</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2017/02/06/educacion-y-cuarta-revolucion-industrial/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>Este es un art&iacute;culo publicado en El Diario de la Educaci&oacute;n</strong></a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La cuarta revoluci&oacute;n industrial ya est&aacute; aqu&iacute; entre nosotros aunque no la percibamos. Avanza imparable en centros de investigaci&oacute;n y desarrollo tecnol&oacute;gico bajo una fuerte competitividad por conquistar nuevas fronteras y l&iacute;mites sin tener en cuenta sus costes sociales y humanos. Diversos informes, algunos cuestionados como siempre, nos dicen que <a href="http://www.oxfordmartin.ox.ac.uk/downloads/reports/Citi_GPS_Technology_Work_2.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 57% de los empleos de los pa&iacute;ses de la OCDE est&aacute;n en riesgo o son vulnerables ante la robotizaci&oacute;n y el desarrollo de la inteligencia artificial.</a> Otro informe corporativo del banco Merril Lynch (los bancos siempre tienen <em>torres Mordor</em> que hacen de observatorios del porvenir), alerta que el 45% de los puestos de trabajo de fabricaci&oacute;n en el sector industrial ser&aacute;n robotizados en los pr&oacute;ximos 20 a&ntilde;os, afectando a las f&aacute;bricas asi&aacute;ticas pero tambi&eacute;n a las europeas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se estima que en cuatro a&ntilde;os, los taxis de Jap&oacute;n ser&aacute;n robots y una parte importante de la log&iacute;stica se realizar&aacute; con drones y camiones dirigidos sin conductor, prescindiendo gradualmente de miles de empleos humanos. Los recepcionistas de hotel o las cajeras de supermercado son ejemplos de los millones de empleos sustituibles por robots. Buena parte de los obreros de fabricaci&oacute;n de la industria, de la venta en comercios, de las rutinas administrativas e, incluso, de ciertas rutinas expertas como la de analistas financieros, abogados y periodistas ser&aacute;n f&aacute;cilmente prescindibles ante el avance de la rob&oacute;tica y la inteligencia artificial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La inteligencia artificial crecer&aacute; un 36% ligada al Internet de las cosas (IoT) y a la denominada Industria 4.0 (realidad virtual, impresi&oacute;n 3D&hellip;). Su aplicaci&oacute;n ser&aacute; r&aacute;pida y transversal, tanto en el hogar, en los servicios, en el transporte, en la sanidad, en las finanzas, en el ocio y en la industria militar y de seguridad. Estados Unidos, Jap&oacute;n, China, Corea del Sur y la India se perfilan como los nuevos centros de poder y de liderazgo de la cuarta revoluci&oacute;n industrial, deduci&eacute;ndose un nuevo tablero mundial de hegemon&iacute;a econ&oacute;mica no exento de dura rivalidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Robotizaci&oacute;n y nuevo contrato social</strong>
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de las otras revoluciones econ&oacute;micas que ha vivido la humanidad, la cuarta revoluci&oacute;n industrial es previsible y calculable. Nos anticipamos a la que nos espera a trav&eacute;s de informes, foros y reflexividad llegando a amplias capas de la opini&oacute;n p&uacute;blica, algo inexistente en los siglos XVIII,&nbsp;XIX<strong>&nbsp;</strong>y&nbsp;casi todo el siglo&nbsp;XX. Podernos anticipar y conocer las pros y contras&nbsp;siendo&nbsp;un ejemplo m&aacute;s de la sociedad del riesgo definida por Ulrich Beck que, al menos, genera reflexividad cr&iacute;tica y por tanto, repolitizaci&oacute;n de las agendas para negociar condiciones y consecuencias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los expertos ya nos anticipan que, a diferencia del resto de grandes cambios tecnol&oacute;gicos, esta vez, el reparto de los beneficios de la nueva revoluci&oacute;n industrial no ser&aacute; generalizados ni compartidos, agrav&aacute;ndose las brechas de desigualdad socio-econ&oacute;mica y de consumo que pueden amenazar el funcionamiento mismo del sistema capitalista que entrar&iacute;a en colapso. Por tanto, no estamos ante un cambio tecnol&oacute;gico menor o una simple innovaci&oacute;n incremental que evoluciona y&nbsp; avanza en l&iacute;nea ascendente, tal y como vemos en el gr&aacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        Nos enfrentamos a un nuevo modelo de desarrollo econ&oacute;mico, inducido no s&oacute;lo por la rob&oacute;tica, la IoT y la inteligencia artificial, sino por el crucial aumento de la innovaci&oacute;n que expandir&aacute; nuevas posibilidades y aplicaciones en forma geom&eacute;trica y muy acelerada en todos los &aacute;mbitos. La consecuencia previsible es un aumento in&eacute;dito de la complejidad social y nuevas contradicciones en el modelo de relaciones productivas que, tarde o m&aacute;s pronto, implicar&aacute;n una redefinici&oacute;n en profundidad del viejo contrato social construido en tiempos de la modernidad industrial.&nbsp; &nbsp; &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La robotizaci&oacute;n de la industria y los servicios aumentar&aacute; la productividad un 30% a costa de reducir los costes laborales entre un 18% y un 33%, seg&uacute;n ciertas estimaciones. Ah&iacute; est&aacute; la clave de la cuesti&oacute;n. La historia del capitalismo es la historia de su plusval&iacute;a y su tasa de ganancia a costa del trabajo humano. Ahora estamos ante el umbral de una nueva &eacute;poca donde el trabajo humano se va a hacer masivamente prescindible como si se recortara una buena tajada del pastel y desapareciera para siempre. La pregunta es bajo qu&eacute; condiciones y l&iacute;mites.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si el futuro del trabajo es una robotizaci&oacute;n destructora de empleo humano, sin pagar impuestos, sin capacidad de protesta y devaluadora de los salarios de los que queden trabajando, la cuesti&oacute;n es c&oacute;mo regular en clave de bienestar y equidad esta nueva revoluci&oacute;n industrial. Se perfila una in&eacute;dita alianza interclasista de las v&iacute;ctimas de la robotizaci&oacute;n donde las clases medias y obreras pueden emerger como nueva mayor&iacute;a social determinante &iquest;Podemos decidir que ya toca repartir el tiempo de trabajo, adelantar la edad de jubilaci&oacute;n, redistribuir las enormes plusval&iacute;as de la robotizaci&oacute;n y garantizar la co-gesti&oacute;n en las empresas? La robotizaci&oacute;n ya forma parte de la lucha de clases y de ah&iacute; las <a href="http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?pubRef=-//EP//NONSGML%252BCOMPARL%252BPE-582.443%252B01%252BDOC%252BPDF%252BV0//EN" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuevas propuestas de hacer que los robots tributen y paguen impuestos.</a>
    </p><p class="article-text">
        Las nuevas condiciones fuerzan la definici&oacute;n de un nuevo contrato social, de nuevas formas de propiedad y de co-gesti&oacute;n en las empresas y una nueva fiscalidad equitativa que se responsabilice tanto de la huella ecol&oacute;gica sobre el medio ambiente como de la nueva huella rob&oacute;tica sobre la estructura social y laboral. Las utop&iacute;as de una jornada semanal de 25 horas, con industrias y sectores que paguen impuestos por los robots que utilizan y con una renta b&aacute;sica de ciudadan&iacute;a, ya no son ideas descabelladas. Son exigencias para un nuevo sindicalismo ciudadano e interclasista, capaz de proponer alternativas post-capitalistas que sean redistributivas y humanizantes ante un futuro que no podemos consentir que acabe siendo post-humano. De ah&iacute;, la necesidad de consensuar qu&eacute; tipo de regulaciones p&uacute;blicas podemos decidir en com&uacute;n ante los nuevos riesgos y excesos que se avecinan. De ah&iacute;, que la educaci&oacute;n p&uacute;blica est&eacute; concernida a pronunciarse y a transformarse, s&iacute; o s&iacute;, esta vez.
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        <strong>Educarse para vivir, decidir y dominar un nuevo entorno tecnol&oacute;gico</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el terreno de la educaci&oacute;n nos enfrentamos a un hito o un punto grave de inflexi&oacute;n. La educaci&oacute;n es el arma m&aacute;s poderosa para crear conciencia y reflexividad que, luego, puede orientarse a fines transformadores o a fines reproductores del orden social y econ&oacute;mico. En educaci&oacute;n, creo que estamos ante un dilema, a&uacute;n por abordar con valent&iacute;a, de una magnitud muy similar al que plante&oacute; <a href="http://ddooss.org/articulos/textos/Theodor_W_Adorno.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Theodor W. Adorno con La educaci&oacute;n despu&eacute;s de Auschwitz (1966)</a>, abriendo un debate moral de enorme trascendencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Teniendo en cuenta que los efectos de la educaci&oacute;n son siempre a largo plazo (20 o 30 a&ntilde;os) y eso choca con el presentismo y coyunturalismo que nos inunda y nos limita, podemos plantearnos algunos interrogantes profundos. &iquest;C&oacute;mo educar en la escuela cuando no haya trabajo humano para todos y se deba competir con robots como nuestros sustitutos potenciales? &iquest;Qu&eacute; sentido tendr&aacute; educar para generar plusval&iacute;a o para asegurar la productividad cuando impere la rob&oacute;tica y la inteligencia artificial en todas partes, cuando las propias m&aacute;quinas piensen, hagan su propio mantenimiento y se fabriquen a s&iacute; mismas? &iquest;Para qu&eacute; nos servir&aacute; mantener un sistema escolar fordista pensado para disciplinar la mano de obra y dividirla entre la rama manual y la rama intelectual? &iquest;Qu&eacute; sentido tendr&aacute; en el a&ntilde;o 2050 mantener vigente el actual tr&iacute;vium y quadrivium que nos divide entre las ciencias y las letras por asignaturas? &iquest;C&oacute;mo se enfocar&aacute; el curriculum en una econom&iacute;a post-humana y con grandes brechas de desigualdad? &iquest;C&oacute;mo asumir&aacute; la escuela las necesidades de socializaci&oacute;n para una sociedad tan an&oacute;mica y fragmentada?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Son preguntas angustiantes pero peor es no hac&eacute;rselas y que otros decidan el futuro por nosotros. Todo ello nos conduce, de nuevo, a un dilema complejo sobre nuestra identidad. &iquest;Qu&eacute; somos? &iquest;Qu&eacute; queremos ser? &iquest;Podemos decidir c&oacute;mo vivir, regular y poner bajo dominio moral los previsibles excesos de la rob&oacute;tica? &iquest;Tenemos un marco democr&aacute;tico donde la decisi&oacute;n p&uacute;blica se imponga a los mercados y a las grandes corporaciones? &iquest;Estamos resignados y apocados o nos sentimos empoderados para ejercer nuestra ciudadan&iacute;a con nuevas exigencias para marcos de futuro a decidir? &iquest;Nuestro futuro est&aacute; abierto o ya lo damos por perdido?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Son preguntas que, m&aacute;s pronto que tarde, la comunidad educativa y el conjunto de la sociedad deber&aacute;n plantearse con valent&iacute;a. Por eso conviene primero, perfilar qu&eacute; nuevo contrato social es necesario y qu&eacute; tipo de ciudadan&iacute;a hay que formar y socializar para ponerlo en marcha y hacerlo realidad. En esas coordenadas, el gran objetivo de la nueva educaci&oacute;n p&uacute;blica deber&aacute; ser elevar la inteligencia colectiva y el pro-com&uacute;n colaborativo e interdisciplinar en un nuevo contexto de socializaci&oacute;n m&aacute;s igualitario y universal. La amenaza post-humana y an&oacute;mica que implica el futuro robotizado ha de hacernos recuperar el sentido de semejanza con nuestros iguales (las personas) y el sentido moral de la equidad y la igualdad como un beneficio mutuo. Mi bienestar no es tal si no hay equidad y la igualdad siempre ser&aacute; m&aacute;s fuerte como arma preventiva contra ese futuro post-humano que nos amenaza. En el fondo, la epopeya medi&aacute;tica por excelencia de nuestros tiempos (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Juego_de_tronos_(serie_de_televisi%25C3%25B3n)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la serie de televisi&oacute;n Juego de Tronos</a>) acierta de lleno por plantear en la ficci&oacute;n, lo que ser&aacute; nuestro dilema de futuro. O una nueva alianza por la igualdad entre diferentes o un futuro post-humano donde gobiernen caminantes blancos o robots con auto-conciencia de su supremac&iacute;a. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La nueva educaci&oacute;n p&uacute;blica ha de dise&ntilde;arse para asegurar la primac&iacute;a de un futuro humano de dignidad con personas libres y cr&iacute;ticas formadas para cooperar y decidir c&oacute;mo dise&ntilde;ar la tecnolog&iacute;a y la econom&iacute;a respetando las necesidades humanas. Este objetivo implica universalizar la igualdad, el sentido cr&iacute;tico, el trabajo en equipo, el pro-com&uacute;n, la creatividad, la argumentaci&oacute;n, y la empat&iacute;a emocional con la alteridad. Son virtudes y objetivos que est&aacute;n a a&ntilde;os luz del actual sistema escolar <em>zombie</em> que, agotado y condenado, sigue vigente con su curriculum y su formato homog&eacute;neo para una sociedad industrial que ha dejado de existir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El futuro robotizado y la econom&iacute;a digital apelan la necesidad de una educaci&oacute;n que sea emancipatoria y cr&iacute;tica, asegurando el derecho a aprender con equidad para que todos desarrollen su pleno potencial y todas sus inquietudes. Supone un cambio cultural disruptivo y radical que <a href="http://www.informe-espana.es/wp-content/uploads/2016/12/Cap%25C3%25ADtulo-1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunas escuelas ya est&aacute;n empezando a concretar a contracorriente del actual sistema escolar</a>. Son peque&ntilde;as hormigas con ejemplos peque&ntilde;os que est&aacute;n construyendo una gran esperanza. Las fuerzas del mercado o las empresas tecnol&oacute;gicas no pueden dictar c&oacute;mo ha de ser la educaci&oacute;n del futuro sino el profesorado y las comunidades cr&iacute;ticas y transformadoras que ya est&aacute;n cambiando la escuela desde abajo. &iquest;Qu&eacute; educaci&oacute;n p&uacute;blica queremos decidir?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xavier Martínez-Celorrio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/educacion-cuarta-revolucion-industrial_132_3595749.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Feb 2017 16:45:20 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Educación y cuarta revolución industrial]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El dilema d’avui: educar per rànquings o aprendre per projectes]]></title>
      <link><![CDATA[http://diarieducacio.cat/el-dilema-davui-educar-per-rankings-o-aprendre-per-projectes/]]></link>
      <description><![CDATA[]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xavier Martínez-Celorrio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[http://diarieducacio.cat/el-dilema-davui-educar-per-rankings-o-aprendre-per-projectes/]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2015 05:47:14 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El dilema d’avui: educar per rànquings o aprendre per projectes]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El dilema de hoy: educar para rankings o aprender por proyectos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/educacion/dilema-educar-rankings-aprender-proyectos_1_2679166.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a01081fa-96fb-4309-87dc-85f612df7b0d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El dilema de hoy: educar para rankings o aprender por proyectos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La personalización y la atención a la diversidad son más operativas educando por proyectos y flexibilizando el tiempo y los espacios, generando aprendizajes valiosos y un rendimiento auténtico que capacita y potencia a todos</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="http://diarieducacio.cat/el-dilema-davui-educar-per-rankings-o-aprendre-per-projectes/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>Este es un art&iacute;culo publicado en El Diari de l'Educaci&oacute;</strong></a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En el escenario educativo actual no predomina un &uacute;nico modelo pedag&oacute;gico sino m&aacute;s bien una paleta de colores (<a href="http://www.edmorata.es/libros/pedagogia-control-simbolico-e-identidad" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Basil Bernstein</a>) o un mosaico m&oacute;vil (<a href="http://www.octaedro.com/OCTart.asp?libro=07003&amp;id=es&amp;txt=Una%20educaci%F3n%20para%20el%20cambio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andy Hargreaves</a>) de pr&aacute;cticas y proyectos educativos. Y detr&aacute;s de los proyectos, encontramos tambi&eacute;n identidades docentes en mosaico con colores definidos y otros difuminados, m&aacute;s o menos brillantes. No todo es ni blanco ni negro. Predomina un pluralismo pedag&oacute;gico constituido por mestizajes que combinan aspectos tan tradicionales como innovadores en mixturas flotantes y variables.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, en un instituto de secundaria cualquiera podemos encontrar mezclados el enfoque por competencias, los ex&aacute;menes como principal forma de evaluaci&oacute;n, el aprendizaje por proyectos o el agrupamiento por niveles de rendimiento (streaming). Todo a la vez y justificado con un discurso de escuela competitiva pero inclusiva, democr&aacute;tica pero profesional y otras dualidades desconcertantes. Las formas y estrategias tradicionales se combinan con nuevos enfoques m&aacute;s modernos en una pugna donde lo antiguo no acaba de morir (m&aacute;s bien queda reforzado) y lo nuevo no acaba de nacer, como dir&iacute;a Antonio Gramsci.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo de tradicionalismo elevado a la potencia de ser pol&iacute;tica ministerial es el anuncio de Wert de <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/comunidades-rechazan-nueva-selectividad-preguntas_0_379362957.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los tests fara&oacute;nicos de 350 &iacute;tems en las rev&aacute;lidas de ESO y bachillerato</a>. Encima, los resultados de las rev&aacute;lidas servir&aacute;n para elaborar y hacer p&uacute;blicos rankings de escuela. Es la opci&oacute;n neoliberal para facilitar la libre elecci&oacute;n de escuela entre las familias para que sean ellas quienes reactiven la demanda: es decir, para forzar a los centros a diferenciarse y competir entre s&iacute; para ofrecer <em>diversity</em> de proyectos donde poder elegir. La propuesta de Wert incluye la ponderaci&oacute;n de las escuelas en los rankings seg&uacute;n el contexto y los factores socioecon&oacute;micos. Sin embargo, en un pa&iacute;s como Espa&ntilde;a, con una gran brecha entre red p&uacute;blica y concertada, el efecto ranking puede ser el tsunami definitivo para destrozar la igualdad de oportunidades tal como la hemos conocido hasta ahora.&nbsp;<a href="https://www.academia.edu/1088559/Pol%C3%ADtica_educativa_sin_sociolog%C3%ADa_populismo_y_cierre_social_en_las_reformas_conservadoras" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hace un tiempo sintetic&eacute; y document&eacute; los efectos negativos y perversos de los rankings de escuelas entre los pa&iacute;ses anglosajones</a>:
    </p><p class="article-text">
        1. En lugar de multiplicar la <em>diversity</em> de proyectos de centros donde poder elegir, se refuerza un modelo &uacute;nico de escuela muy acad&eacute;mica, sujeta a la presi&oacute;n por los resultados.
    </p><p class="article-text">
        2. Se impone el <em>teach to the test</em> que implica reforzar la did&aacute;ctica m&aacute;s tradicional y la obsesi&oacute;n por la disciplina de un alumnado sometido a comprobaciones continuadas de sus est&aacute;ndares.
    </p><p class="article-text">
        3. Hace desaparecer la innovaci&oacute;n pedag&oacute;gica, la cooperaci&oacute;n entre maestros y escuelas y la participaci&oacute;n de las familias, empobreciendo y aislando al profesorado en una rutina competitiva.
    </p><p class="article-text">
        4. Diluye la libertad real de elecci&oacute;n entre los padres que se transmuta en libertad de selecci&oacute;n del alumnado por parte de las escuelas con alta demanda (incumpliendo la promesa de la libre elecci&oacute;n para todos).
    </p><p class="article-text">
        5. Las escuelas con exclusi&oacute;n selectiva de alumnado siempre salen mejor en los rankings, no por la calidad de su proyecto, sino por ser selectivas. Ampl&iacute;a la segregaci&oacute;n y la discriminaci&oacute;n por origen social, &eacute;tnico o por discapacitados, excluyendo de forma escalonada a los alumnos que no pueden garantizar altos resultados para los centros o que los har&iacute;an disminuir.
    </p><p class="article-text">
        6. Se dualiza el sistema educativo entre una red de m&aacute;ximos (escuelas que funcionan y se les otorga plena autonom&iacute;a) y una red de m&iacute;nimos (escuelas fallidas sometidas a controles de mejora que en caso de no funcionar implica el despido del profesorado).
    </p><p class="article-text">
        Los rankings de escuela acaban por reclasificar el alumnado en un sistema educativo que queda descohesionado en forma de pir&aacute;mide fragmentada, ofreciendo escuelas independientes y segregadas por cada estrato social. El efecto resultante ha sido que los j&oacute;venes millennials o los &ldquo;hijos de la Tatcher&rdquo;, es decir <a href="http://www.if.org.uk/archives/3828/new-research-suggests-young-britons-are-more-liberal-than-any-previous-generation" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la generaci&oacute;n brit&aacute;nica educada en el sistema de rankings, es mucho m&aacute;s individualista, posesiva y menos colectivista que ning&uacute;n otro generaci&oacute;n brit&aacute;nica moderna</a>. Educar para los rankings es una opci&oacute;n que se ajusta bien con la cultura anglosajona que valora el individualismo competitivo y el darwinismo social como fundamentos del talento, del &eacute;xito y de la excelencia. Este ha sido su triunfo cultural e ideol&oacute;gico que Wert y los que piensan como &eacute;l sin ser del PP, quieren introducir aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Educar para hacer rankings es la opci&oacute;n neoliberal y tecnocr&aacute;tica que todos estos a&ntilde;os han rechazado el resto de pa&iacute;ses europeos con la &uacute;nica excepci&oacute;n de la Espa&ntilde;a del PP. Es un sistema que s&oacute;lo funciona en los pa&iacute;ses anglosajones y no en la Europa continental, tal y como pon&iacute;a de manifiesto el macro-proyecto de investigaci&oacute;n REGULEDEC. Ni los gobiernos liberal-conservadores de Finlandia, Holanda o Alemania ni de ning&uacute;n otro pa&iacute;s europeo se ha embarcado en una operaci&oacute;n de tal calibre. M&aacute;s que una opci&oacute;n de mercado es una opci&oacute;n cultural-ideol&oacute;gica rechazada por los neoliberales no anglosajones.
    </p><p class="article-text">
        Frente a la opci&oacute;n de educar por los rankings, poco a poco, la comunidad educativa va en una direcci&oacute;n contraria, <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/Adios-asignaturas-proyectos-convence-escuelas_0_380762408.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">expandiendo el aprendizaje por proyectos</a>. Este es un movimiento alternativo que, en Catalunya, viene impulsado por escuelas e institutos, entre otros, creados en la &eacute;poca del segundo gobierno tripartito (2006-2010). Centros nuevos con equipos nuevos en edificios nuevos o en barracones que han nacido con un proyecto diferenciado y rompedor. Son centros que han globalizado todo o gran parte del curr&iacute;culo, diluyendo las asignaturas y pasando a trabajar en base a proyectos. Algunos, incluso, no tienen departamentos y el profesorado siente que forma parte m&aacute;s de un proyecto intelectual y conceptual que de un &aacute;rea disciplinar determinada.
    </p><p class="article-text">
        En el actual escenario, el dilema de hoy parece dirimirse entre educar para rankings o educar por proyectos. La primera opci&oacute;n (<em>teach to the test</em>) es el ejemplo paradigm&aacute;tico de las pedagog&iacute;as visibles del modelo <em>taylorista</em> de escuela donde se prioriza la productividad acad&eacute;mica de ni&ntilde;os y adolescentes por encima de su desarrollo integral como personas. La productividad y erudici&oacute;n acad&eacute;mica eran valiosas en la sociedad industrial donde se impuso el <em>taylorismo</em> como modelo organizativo y de control de los rendimientos, los saberes y los horarios. El <em>taylorismo</em>, a la vez, requer&iacute;a que la escuela separara el alumnado orientado a la cultura culta (superior) y aquellos orientados a la cultura manual (inferior) con una divisi&oacute;n del conocimiento por disciplinas aisladas entre s&iacute;. Se han aislado tanto que el trivium y el quadrivium medieval ahora parecen una unidad globalizada y de prop&oacute;sito.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, el &uacute;nico espacio institucional donde funciona el <em>taylorismo</em> en su forma pura es la escuela. Bajo mosaicos y paletas de color mestizas pero sin haber variado el formato burocr&aacute;tico y la divisi&oacute;n por asignaturas. Un formato donde la figura central es el profesor (la instrucci&oacute;n), no el alumnado ni su diversidad (el aprendizaje). Una forma de superar y romper el modelo taylorista tan extendido es la segunda opci&oacute;n, la educaci&oacute;n en base a proyectos que tanto eco empieza a tener <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/secundaria-conservadora-publica-horizonte-jesuitas_0_365014602.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a partir del cambio disruptivo adoptado por los jesuitas en el proyecto Horizonte 2020</a>.
    </p><p class="article-text">
        El patrimonio cultural, art&iacute;stico, hist&oacute;rico y cient&iacute;fico que marca el curr&iacute;culo oficial se puede adquirir por m&uacute;ltiples v&iacute;as, canales y estrategias. Aprenderlo y descubrirlo en base a proyectos transdisciplinares conecta mejor con los adolescentes <em>millennials</em> de hoy. Cada proyecto implica tareas desafiantes que permiten cooperar, competir, equivocarse, tomar decisiones, descubrir, madurar y profundizar. Permite adquirir las competencias clave y duraderas del famoso <em>aprender a aprender</em> que el modelo <em>taylorista</em> es incapaz de hacer universal y real. Ya sea una escuela p&uacute;blica o concertada.
    </p><p class="article-text">
        La educaci&oacute;n por proyectos es la respuesta en forma de pedagog&iacute;as invisibles que transforma el modelo tradicional porque tiene en cuenta y parte de los grandes cambios sociales externos a la escuela. Excelencia, equidad e innovaci&oacute;n educativa ya no son realidades yuxtapuestas sino perfectamente alcanzables al mismo tiempo, tal y como Finlandia y otros pa&iacute;ses ponen de relieve. La educaci&oacute;n por proyectos permite resultados equitativos, mejora el clima y la motivaci&oacute;n de los alumnos y crea una nueva forma de excelencia no basada en la erudici&oacute;n sino en la asertividad. Por eso es ideal para una etapa como la ESO donde m&aacute;s que eruditos necesitamos hacer madurar nuestros alumnos. Las inteligencias m&uacute;ltiples, las competencias-clave, el aprendizaje sobre los errores o el trabajo en equipo afloran y se potencian con la educaci&oacute;n por proyectos. Negarlas, evitarlas o minimizarlas es negar la base cultural m&iacute;nima y funcional que requiere el alumnado de la ESO.
    </p><p class="article-text">
        La personalizaci&oacute;n y la atenci&oacute;n a la diversidad son m&aacute;s operativas educando por proyectos y flexibilizando el tiempo y los espacios. Generando aprendizajes valiosos y un rendimiento aut&eacute;ntico que capacita y potencia a todo el alumnado. Sin que nadie quede atr&aacute;s y sin &ldquo;bajar&rdquo; el nivel de los m&aacute;s aptos. No se trata de hacer competir en erudici&oacute;n sino de potencialitzar los &oacute;ptimos de cada uno. Haciendo que todos se equipen con las competencias-clave y garantizando por todos un desarrollo integral como personas asertivas y protagonistas del nuevo milenio. Educar para rankings o educar por proyectos es un dilema que todav&iacute;a no es objeto de debate. Pero nos conviene plantearlo si queremos tener claro qu&eacute; modelo de ESO queremos priorizar como sociedad y como democracia. Hag&aacute;moslo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xavier Martínez-Celorrio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/educacion/dilema-educar-rankings-aprender-proyectos_1_2679166.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 May 2015 18:07:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El dilema de hoy: educar para rankings o aprender por proyectos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El model esgotat de secundària en l’escola conservadora pública i l’horitzó dels jesuïtes]]></title>
      <link><![CDATA[http://diarieducacio.cat/el-model-esgotat-de-secundaria-en-lescola-conservadora-publica-lhoritzo-dels-jesuites/]]></link>
      <description><![CDATA[]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xavier Martínez-Celorrio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[http://diarieducacio.cat/el-model-esgotat-de-secundaria-en-lescola-conservadora-publica-lhoritzo-dels-jesuites/]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Mar 2015 07:56:37 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El model esgotat de secundària en l’escola conservadora pública i l’horitzó dels jesuïtes]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El modelo agotado de secundaria en la escuela conservadora pública y el horizonte de los jesuitas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/secundaria-conservadora-publica-horizonte-jesuitas_1_4330662.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb455685-7743-4cf7-aa61-d8d96616689d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El modelo agotado de secundaria en la escuela conservadora pública y el horizonte de los jesuitas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El modelo educativo que los jesuítas van a consolidar no es de derechas ni de izquierdas. Es el modelo disruptivo de una escuela democrática y creativa adaptada a los requisitos de la sociedad intercultural y compleja del siglo XXI</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="http://diarieducacio.cat/el-model-esgotat-de-secundaria-en-lescola-conservadora-publica-lhoritzo-dels-jesuites/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>Este es un art&iacute;culo publicado en El Diari de l'Educaci&oacute;</strong></a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El modelo productivo capitalista de hoy est&aacute; muy unido al modelo de consumo y fuerza a todos los agentes productivos a inventar nuevos productos y crear nuevas demandas de forma m&aacute;s r&aacute;pida que los competidores. Gigantes como General Motors o Nokia han ca&iacute;do de sus pedestales imperiales, v&iacute;ctimas de una continua <em>destrucci&oacute;n creadora</em> ya advertida por Karl Marx o por Schumpeter. La innovaci&oacute;n es la clave de la competitividad en un mundo global de contextos vol&aacute;tiles llenos de incertidumbre donde reina el corto plazo y el impacto emotivo y audiovisual. As&iacute; es la econom&iacute;a global del conocimiento donde viven el 90% de los cient&iacute;ficos que ha habido a lo largo de la historia de la humanidad y que hacen duplicar el stock de conocimientos cada diez a&ntilde;os en una espiral de innovaci&oacute;n intensiva.
    </p><p class="article-text">
        Contra el tiempo acelerado del mundo exterior, que funciona en base a la innovaci&oacute;n y la creatividad continuadas, s&oacute;lo hay dos grandes instituciones que se mantienen firmes en conservar los valores y referentes de la eternidad: las iglesias (en el terreno de la eternidad sagrada) y las escuelas (en el terreno de la eternidad burocr&aacute;tica). Nos interesa aqu&iacute; cuestionar la rigidez conservadora del formato que conocemos como escuela y que sobrevive indemne a los cambios externos que han hecho cambiar todo el modelo de sociedad y de cultura en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Si uno Erasmo o Ramon Llull resucitaran no entender&iacute;an el mundo de hoy pero encontrar&iacute;an un c&aacute;lido refugio en cualquier aula universitaria o de la secundaria, que contin&uacute;an funcionando bajo los mismos principios magistrales que en su &eacute;poca. &iquest;Por qu&eacute; el formato escuela contin&uacute;a bajo un modelo de f&aacute;brica mon&aacute;stica con curr&iacute;culos imposibles de cumplir, profesorado agotado y alumnado desmotivado? Parad&oacute;jicamente, esto sucede en plena sociedad del conocimiento que nos ha multiplicado las opciones para cambiar el formato escuela. Gran interrogante que se debe poner sobre la mesa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La LOMCE como &eacute;xtasis de salvaci&oacute;n de la escuela conservadora</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde 2000, Espa&ntilde;a tuvo una d&eacute;cada para plantearse grandes objetivos de pa&iacute;s en materia educativa para cumplir los objetivos de Lisboa 2010, per&ograve; renunci&oacute; a ello. Entre 2000 y 2009 opt&oacute; por un modelo de crecimiento basado en la construcci&oacute;n, la especulaci&oacute;n, el clientelismo pol&iacute;tico y el abandono escolar sin retorno. Ya antes de la actual crisis perdimos una d&eacute;cada. Si Espa&ntilde;a no ha tenido una pol&iacute;tica educativa global como pol&iacute;tica de Estado es porque ni es ni aspir&oacute; a ser una econom&iacute;a basada en el conocimiento. Mientras tanto, y como ejemplo contrastador, la ciudad-Estado de Singapur reconstru&iacute;a sus escuelas, derribando las paredes de las aulas para hacer espacios y talleres-estudio pensados para el trabajo en equipo, el aprendizaje cooperativo y la creatividad. Dos ejemplos antag&oacute;nicos: Espa&ntilde;a apost&oacute; por el caciquismo extractivo del siglo XIX y Singapur por la creatividad disruptiva del siglo XXI. &iquest;Qui&eacute;n ganar&aacute; el futuro?
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; y ahora, con el objetivo de austeridad del actual gobierno central y los recortes de 7.200 millones en educaci&oacute;n, acabaremos por perder otra d&eacute;cada. Un doble retroceso de 20 a&ntilde;os perdidos que pretende ser sublimado con la LOMCE como nueva narrativa de salvaci&oacute;n de todos los presuntos males y mediocridades acumulados. De la LOMCE se ha escrito mucho y se ha dicho o hemos dicho que es una ley innecesaria y, a la vez, ideol&oacute;gica, centralista, neoliberal, segregadora y tecnocr&aacute;tica. Nacida de un diagn&oacute;stico err&oacute;neo, populista y no compartido con la comunidad educativa, pretende aumentar la productividad acad&eacute;mica en base a rev&aacute;lidas, itinerarios, curr&iacute;culos centralizados y presi&oacute;n por los resultados y rankings. La LOMCE descansa sobre el paradigma del<em> teach to the test </em>del peor academicismo r&iacute;gido que reduce la complejidad educativa en el tecno-formalismo instruccional.
    </p><p class="article-text">
        Hace un a&ntilde;o, Andreas Schleicher (director de PISA) compart&iacute;a mesa de debate con el ministro Wert y hizo un duro diagn&oacute;stico de los males del sistema espa&ntilde;ol. Los resultados se estancan porque predomina la did&aacute;ctica tradicional basada en la memorizaci&oacute;n, que penaliza los errores y no personaliza el aprendizaje en un contexto donde ni profesorado ni centros tienen libertad creativa para innovar. De los 60 pa&iacute;ses analizados en PISA en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, 40 han mejorado resultados, pero no Espa&ntilde;a. A pesar de contar con menor ratios en el aula que Singapur o Finlandia, mejores salarios iniciales de los maestros o acoger menor tasa de alumnos &ldquo;problem&aacute;ticos&rdquo; que estos dos pa&iacute;ses. No hay mejora.
    </p><p class="article-text">
        En la apoteosis del cinismo, el ministro Wert responsabiliz&oacute; al profesorado de todos los males por no impulsar &ldquo;<em>los cambios necesarios en la did&aacute;ctica de los temarios</em>&rdquo;. Todo lo reduce a la did&aacute;ctica taylorista de unos <em>temarios</em> incuestionables y reforzados con una LOMCE tecnocr&aacute;tica que desconf&iacute;a del profesorado anulando su autonom&iacute;a pedag&oacute;gica y intelectual. No nos enga&ntilde;emos, la LOMCE es la apoteosis o el &eacute;xtasis del modelo de &ldquo;gran escuela nacional-conservadora&rdquo; impuesto como modelo oficial como respuesta defensiva y reactiva ante una sociedad y una econom&iacute;a del conocimiento que van en la direcci&oacute;n contraria. El mayor &eacute;xito de la LOMCE es neutralizar otros modelos pensables de escuela, de curr&iacute;culum y de evaluaci&oacute;n imponiendo una hegemon&iacute;a &uacute;nica que, ciertamente, ha desertizado el debate sobre qu&eacute; alternativa disruptiva requiere el sistema. Esta es su principal virtud: hacer de disolvente de alternativas reflexivas.
    </p><p class="article-text">
        La introducci&oacute;n de la jornada compactada en los institutos no ha hecho sino agravar el problema. Horarios comprimidos para curr&iacute;culos excesivos en un horario funcionarial sin proyecto de escuela para vivir. Opci&oacute;n perfecta que acaba por reproducir un modelo &uacute;nico, conservador y taylorista de escuela petrificada en la tradici&oacute;n. Todos los agentes mantienen su zona de confort, indignados y desmotivados, pero sin sentirse empoderados para construir una alternativa. Gran triunfo de la LOMCE y de la escuela conservadora p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Horizonte 2020: la innovaci&oacute;n radical de los jesuitas</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las redes colaborativas, los c&oacute;digos abiertos y la importancia del aprendizaje informal son tres tendencias nutrientes de la sociedad del conocimiento y de las ciudades creativas. Como afirman Sennet o Rifkin, la ciudad futura se basa en el procom&uacute;n colaborativo y participando de unos ciudadanos mejor formados y con m&aacute;s iniciativa. Por el contrario, podemos decir que la escuela es el procom&uacute;n tradicional (por muchas TIC que incorpore), enclaustrada y aislada como una f&aacute;brica mon&aacute;stica y selectiva que derrocha talentos y capacidades.
    </p><p class="article-text">
        No s&oacute;lo derrocha talentos de las clases obreras y populares, tambi&eacute;n lo hace entre los hijos de las capas de alto capital cultural. A modo de ejemplo, las puntuaciones en lectura de PISA a los 15 a&ntilde;os de los hijos de padres con estudios universitarios en Espa&ntilde;a est&aacute; muy por debajo de sus iguales de Alemania por no decir de Finlandia. Tomando este criterio, los hijos alemanes de padres universitarios superan en casi un curso a sus iguales espa&ntilde;oles. La mediocridad del sistema espa&ntilde;ol tiene m&aacute;s que ver con el infrarendimiento de los hijos de universitarios que de los resultados de los hijos de padres con estudios b&aacute;sicos que est&aacute;n sobre la media europea de sus iguales. Un sistema con alto fracaso escolar y que no potencia la excelencia ni entre quienes parten con m&aacute;s ventaja es un sistema fallido. Lo peor es que est&aacute; en manos de pol&iacute;ticos narcisistas y arrogantes que niegan toda evidencia emp&iacute;rica y cient&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Como respuesta a todo este escenario, nos llega la noticia del proyecto <a href="http://h2020.fje.edu/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Horizonte 2020</a> con este contundente titular: <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/jesuitas-asignaturas-examenes-horarios-colegios_0_363263834.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>"Los jesuitas eliminan las asignaturas, ex&aacute;menes y horarios de sus colegios"</strong></a>. No s&oacute;lo eso, sino que han creado una nueva etapa intermedia que engloba a quinto de primaria hasta segundo de ESO. Una buena opci&oacute;n preventiva que desborda las restricciones de la LOMCE. Han derribado las aulas (como hicieron en Singapur) y han construido nuevas salas di&aacute;fanas y amplias que recuerdan m&aacute;s a los talleres-estudio de los artistas que las aulas monacales de toda la vida. Pasan a intervenir sobre grupos de 60 alumnos pero con tres profesores y pasan a trabajar para proyectos codecididos con los alumnos donde tambi&eacute;n intervienen los padres. No hay asignaturas ni horarios, pueden salir al patio cuando quieran y dedican veinte minutos iniciales a plantear la jornada y veinte minutos finales a evaluarla entre todos. Se rompe el formato del tiempo y el espacio de la escuela-f&aacute;brica-mon&aacute;stica, tal y como hicieron <a href="http://books.google.es/books/about/Escuelas_democr%C3%A1ticas.html?id=r5rG44UQ3WIC" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las escuelas democr&aacute;ticas p&uacute;blicas</a> promovidas por Michael Apple a finales de los a&ntilde;os 90 o como lo ha hecho <a href="http://www.vittra.se/Default.aspx?alias=www.vittra.se/english" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la escuela libre Vittra de Suecia</a> (en la foto).
    </p><p class="article-text">
        El proyecto Horizonte 2020 de los jesuitas arranc&oacute; el curso 2012-13 activando un proceso participativo que ha generado 56.000 ideas de alumnos, padres y madres, profesores y asesores. Todo un cambio disruptivo en la pedagog&iacute;a jesu&iacute;tica que tanta influencia hist&oacute;rica ha tenido en configurar el actual formato escuela, fijada desde la RatioStudiorum en 1599. Tal y como se&ntilde;ala <a href="http://blog.enguita.info/2015/03/hay-que-quitarse-el-sombre-ante-los.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mariano Fern&aacute;ndez-Enguita</a>, hay que llamar la atenci&oacute;n sobre la trascendencia hist&oacute;rica de este cambio radical. Dejando aparte el car&aacute;cter religioso en su identidad, lo m&aacute;s trascendente es la audacia de romper el tiempo y el espacio abandonando las pedagog&iacute;as visibles, jer&aacute;rquicas y magistrales que tanto analiz&oacute; <a href="http://books.google.es/books/about/Pedagog%C3%ADa_control_simb%C3%B3lico_e_identida.html?id=MW-uKha8O4gC" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Basil Bernstein</a>. El recambio son las pedagog&iacute;as invisibles, sin una clasificaci&oacute;n fuerte del curr&iacute;culum, sin parcelaci&oacute;n del conocimiento en asignaturas y sin un encuadre r&iacute;gido de las relaciones de poder en el aula. Seg&uacute;n nos dicen, el tr&aacute;nsito hacia un modelo de pedagog&iacute;as invisibles ha hecho bajar las sanciones disciplinarias y ha elevado la motivaci&oacute;n y la implicaci&oacute;n de unos alumnos que (a&ntilde;adimos) ya no se sienten alienados.
    </p><p class="article-text">
        La apuesta por las pedagog&iacute;as invisibles de los jesuitas catalanes ha convencido a los padres de sus 13.000 alumnos que son altos profesionales y nuevas clases medias con fuerte capital cultural y simb&oacute;lico. Este es un hecho igual de trascendental desde el punto de vista sociol&oacute;gico. En lugar de refugiarse en el formato tradicional de escuela, su clientela conf&iacute;a en el cambio disruptivo y apuesta por un modelo radicalmente nuevo de escuela.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Para cu&aacute;ndo la innovaci&oacute;n radical de la escuela p&uacute;blica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ciertas escuelas e institutos p&uacute;blicos llevan adelante proyectos innovadores casi de forma clandestina, tanto por ser poco conocidos como para tener que esquivar el control restrictivo de los Departamentos de Educaci&oacute;n. La Inspecci&oacute;n act&uacute;a, muchas veces, como un control formalista y purista que persigue las desviaciones para estar fuera de la normativa, al igual que la Inquisici&oacute;n persegu&iacute;a brujas y herejes.
    </p><p class="article-text">
        No podemos aceptar una pol&iacute;tica educativa tan err&aacute;tica, burocr&aacute;tica y asocial. Asocial por menospreciar la realidad de las desigualdades sociales y los estragos de la crisis en las escuelas e institutos p&uacute;blicos. Err&aacute;tica por ponerse de espaldas a la historia y no impulsar una nueva secundaria 3.0, activa y laica que desborde una LOMCE en punto muerto despu&eacute;s de las pr&oacute;ximas elecciones generales. Burocr&aacute;tica por ser administradora del sistema a pesar de estar agotado en lugar de reconvertirse en una pol&iacute;tica de servicio promotora de innovaciones aut&eacute;nticas.
    </p><p class="article-text">
        Tras el ciclo de protestas (mareas verdes y movilizaciones contra los recortes) empieza a emerger un proceso de respuesta. <a href="http://porotrapoliticaeducativa.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La declaraci&oacute;n del Foro de Sevilla </a><em>Foro de Sevilla </em>re&uacute;ne a partidos y organizaciones progresistas y debiera ser el germen de un nuevo discurso disruptivo sobre la educaci&oacute;n moderna. No s&oacute;lo se trata de suprimir la LOMCE, tambi&eacute;n se trata de superar el formato <em>escuela </em>como f&agrave;brica-mon&aacute;stica por ser inadaptado e injusto en plena sociedad del conocimiento.
    </p><p class="article-text">
        La educaci&oacute;n espa&ntilde;ola est&aacute; herida y maltrecha por dos siglos de conflicto que no son sino el combate de dos fuerzas antag&oacute;nicas sin que ninguna sea capaz de vencer y asentarse. S&oacute;lo en el per&iacute;odo democr&aacute;tico reciente hemos tenido 7 reformas del sistema y 16 ministros del ramo que han gobernado una media de 2 a&ntilde;os. Es hora de que las nuevas generaciones lideren la superaci&oacute;n definitiva de ese conflicto antagonista<em>.</em> El modelo educativo que los jesu&iacute;tas, por ejemplo, van a consolidar no es de derechas ni de izquierdas. Es el modelo disruptivo de una escuela democr&aacute;tica y creativa adaptada a los requisitos de la sociedad intercultural y compleja del siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;En las pr&oacute;ximas elecciones veremos cantidatos y opciones pol&iacute;ticas que apuesten, adem&aacute;s de suprimir la LOMCE, por un cambio radical y disruptivo del modelo tradicional de secundaria? Lo dudo. Los pol&iacute;ticos, nuevos o viejos, son demasiado dependientes de la prudencia del sentido popular ante los temas educativos. Hacer cambios disruptivos en educaci&oacute;n asusta a los pol&iacute;ticos y no &ldquo;vende&rdquo; bien entre su electorado. <span id="result_box"></span><span id="result_box"></span>No arriesgan ni quieren hacerlo, m&aacute;s all&aacute; de las ret&oacute;ricas habituales y declarativas. Sus asesores suelen ser profesores abducidos por el mismo sistema que est&aacute;n deseando dejar de serlo y no tienen la audacia de plantear grandes cambios disruptivos. Pero la indecisi&oacute;n e inacci&oacute;n de pol&iacute;ticos y candidatos es la hipoteca que todos pagamos por no tomar la iniciativa. No podemos resignarnos a retroceder 20 a&ntilde;os la red p&uacute;blica mientras la fracci&oacute;n m&aacute;s innovadora de red privada ha apostado por asaltar los cielos y ganar el futuro.
    </p><p class="article-text">
        <span id="result_box"></span><span id="result_box"></span>Uno de los primeros institutos que experiment&oacute; un modelo muy similar al que ahora apuestan los jesuitas fue el IES Can Puig en Sant Pere de Ribes (Catalunya), liderado por su director, el pedagogo Ferran Miquel. La aventura dur&oacute; de 1986 a 1992, cuando fue liquidada por el Departamento de Ense&ntilde;anza. En aquel tiempo desbordaba la LOGSE y anticipaba lo que ahora es un nuevo modelo y formato de escuela para el siglo XXI. Tuvimos innovadores y tenemos innovadores en la red p&uacute;blica pero no l&iacute;deres pol&iacute;ticos con visi&oacute;n de futuro que conf&iacute;en en la creatividad disruptiva que siempre nace desde abajo. &iquest;A qu&eacute; esperamos? El horizonte est&aacute; delante de nosotros y nosotras...
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xavier Martínez-Celorrio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/secundaria-conservadora-publica-horizonte-jesuitas_1_4330662.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Mar 2015 19:21:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El modelo agotado de secundaria en la escuela conservadora pública y el horizonte de los jesuitas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Jesuítas,Innovación educativa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las becas ya eran excluyentes antes de Wert]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/becas-excluyentes-wert_1_4402192.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El modelo español de becas produce una “doble distorsión”: en nombre de la equidad, excluye a extranjeros, repetidores y abandonos.</p></div><p class="article-text">
        Como en el f&uacute;tbol, la equidad de un sistema educativo se ha de construir desde atr&aacute;s armando una buena defensa preventiva (infantil y b&aacute;sicas obligatorias), despu&eacute;s se ha de lograr una buena zona central para ampliar y diversificar opciones de juego (secundaria post-obligatoria) y, por &uacute;ltimo, la equidad se corona y apuntala con la delantera (etapa universitaria). Hay que pensar y poner el foco de atr&aacute;s hacia adelante. De poco sirve un sistema &ldquo;equitativo&rdquo; s&oacute;lo en becas universitarias cuando la selecci&oacute;n del alumnado ya est&aacute; hecha en la secundaria, etapa clave de bifurcaci&oacute;n de itinerarios donde el origen social, econ&oacute;mico y cultural sigue siendo determinante.
    </p><p class="article-text">
        De nada sirven las ret&oacute;ricas de la equidad si antes no evaluamos c&oacute;mo sirven las becas para prevenir el abandono temprano de la secundaria post-obligatoria. En el modelo espa&ntilde;ol, las becas sirven m&aacute;s bien poco o nada, porque sigue una l&oacute;gica excluyente. Los excluidos de beca suman 773.000 j&oacute;venes que, sumados a los abandonos entre 16-24 a&ntilde;os que s&oacute;lo tienen la ESO como m&aacute;ximo nivel de estudios, alcanzan un total de 1.678.000 j&oacute;venes que se detallan en la siguiente tabla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Alumnado excluido del sistema de becas y abandonos 16-24 (Espa&ntilde;a, curso 2011-12)</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En la reforma del 2007 aprobada con la ministra Mercedes Cabrera, se mantuvo el requisito de nacionalidad espa&ntilde;ola que ya exist&iacute;a desde 1983. La reforma Wert lo mantiene. Por tanto, las becas en ESO y post-obligatoria son un coto prohibido para el alumnado extranjero (9% tanto en 2007 como en 2012). Bonita forma de promover la igualdad de oportunidades en un contexto de mayor diversidad y complejidad socio-educativa que nada tiene que ver con los a&ntilde;os ochenta. Por si fuera poco, la reforma del PSOE incluy&oacute; otro requisito acad&eacute;mico hasta entonces inexistente: no haber repetido el curso precedente.
    </p><p class="article-text">
        Excluir a los repetidores no fue una medida insignificante cuando la tasa de idoneidad a los 15 a&ntilde;os era del 57% (es decir, un 43% hab&iacute;a repetido alguna vez en su trayectoria). Pero, adem&aacute;s Espa&ntilde;a es uno de los pa&iacute;ses que lidera el ranking mundial de alumnos desfavorecidos que han repetido alguna vez (una tasa del 53%).&nbsp;<a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Otra constataci&oacute;n</a> es que a igual nivel de competencia PISA en lectura, matem&aacute;ticas y ciencia, a los alumnos desfavorecidos se les hace repetir casi 4 veces m&aacute;s que al resto de alumnos con su mismo nivel de competencia PISA. Esta discriminaci&oacute;n did&aacute;ctica en una ESO sobre-academizada y con r&iacute;gidas pedagog&iacute;as visibles hace de la pobreza econ&oacute;mica familiar, un pasivo cultural que se penaliza. De hecho,&nbsp;<a href="http://www.mecd.gob.es/dctm/inee/documentos-de-trabajo/abandono-educativo-temprano-2.pdf?documentId=0901e72b818e38f4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 79% de los abandonos</a> de 18-24 a&ntilde;os vive en hogares que llegan a fin de mes con dificultad o mucha dificultad.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo puede legitimarse un modelo de becas que excluye a extranjeros, repetidores y abandonos que representan un 27% de los j&oacute;venes entre 12-17 a&ntilde;os y otro 29% de los j&oacute;venes entre 18-24 a&ntilde;os? &iquest;Es aceptable un modelo excluyente de becas que, en manos del PP, liquida los 70 millones de euros en educaci&oacute;n compensatoria en 2011 <a href="http://pedro.com.es/presupuesto-general-estado-2011/resumen-economico-por-programas-presupuesto-gastos.14/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para dejarlos en 5,2 millones en 2015</a>? Un recorte del 92% del programa ministerial 322G dedicado a los grupos m&aacute;s vulnerables, no es un recorte. Es destruir un derecho b&aacute;sico de la democracia hacia sus miembros m&aacute;s desvalidos. No protestan, ni acaparan los medios de comunicaci&oacute;n porque no est&aacute;n organizados ni tienen voz. Son una masa atomizada que suma casi 6 veces m&aacute;s efectivos que los universitarios becados de 18-24 a&ntilde;os como refleja el gr&aacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&nbsp;Poblaci&oacute;n 12-24 a&ntilde;os por situaci&oacute;n educativa (curso 2011-12)</strong>
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        Las protestas estudiantiles de los universitarios est&aacute;n justificadas por los recortes, la subida de tasas y el empe&ntilde;o hiper-selectivo de Wert que fija un umbral de nota de 6,5 a los becarios. Pero conviene no relegar y dejar en el olvido un modelo general de becas mal planteado desde su base y con poca capacidad distributiva real. Desde el punto de vista de la progresividad (impacto de las becas sobre las rentas elevadas, en beneficio de las rentas bajas), los datos que aportan Calero y Gil Izquierdo son regresivos para las becas, la universidad y la escuela concertada. Es decir, el gasto p&uacute;blico en esos cap&iacute;tulos beneficia m&aacute;s a las rentas altas. En cambio, el gasto p&uacute;blico en la primaria y secundaria p&uacute;blica es claramente progresivo. Las becas tienen un efecto redistributivo muy modesto (0,0012 medido por el &iacute;ndice de Reynolds-Smolensky), en contraste con el gasto p&uacute;blico total en educaci&oacute;n que es mucho m&aacute;s distributivo (0,0354). Es el resultado esperable de un modelo que hay que repensar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&Iacute;ndice de progresividad del gasto educativo (Espa&ntilde;a, 2008) (valores positivos = regresividad / valores negativos = progresividad)</strong><em>(valores positivos = regresividad / valores negativos = progresividad)</em>
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                </figure><p class="article-text">
        Wert no ha hecho sino reforzar a&uacute;n m&aacute;s la inercia de exclusi&oacute;n acad&eacute;mica y selecci&oacute;n meritocr&aacute;tica que ya qued&oacute; regulada en la anterior reforma aprobada por el gobierno Zapatero con la ministra Mercedes Cabrera (RD 1721 de 2007). La reforma Wert es m&aacute;s de lo mismo, mantiene la arquitectura del modelo heredado pero eleva la selectividad de acceso y, de paso, recorta el presupuesto un 12% (<a href="http://www.mecd.gob.es/servicios-al-ciudadano-mecd/estadisticas/educacion/recursos-economicos/gasto-publico/2012.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">235 millones menos entre 2010-2012 seg&uacute;n gasto liquidado</a>). As&iacute;, vamos a heredar un sistema de becas a&uacute;n m&aacute;s socialmente regresivo de lo que era.
    </p><p class="article-text">
        Ni PSOE ni PP han elaborado un sistema de becas inclusivo, coherente y equitativo para hacer frente a la mayor complejidad socio-educativa del presente, reproduciendo un modelo de transferencia limitada de renta pensado para una sociedad industrial que ya no existe. Ahora, no s&oacute;lo hay que neutralizar los costes y barreras econ&oacute;micas (crecientes) para acceder a la educaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n y, sobre todo, neutralizar los costes y barreras socio-culturales (persistentes) para mantenerse dentro y no fuera del aprendizaje y el conocimiento, reformando una secundaria tan obsoleta y excluyente.
    </p><p class="article-text">
        No s&oacute;lo hay que revertir el recorte del 12% de presupuesto de becas o el 92% de recorte en programas compensatorios, sino replantear paradigmas y estrategias de igualdad real de oportunidades en un escenario de mayores desigualdades sist&eacute;micas. Otro d&iacute;a hablaremos de los 3.000 millones &ldquo;regalados&rdquo; por el PSOE a las compa&ntilde;&iacute;as el&eacute;ctricas y los 12.000 millones que les regal&oacute; Aznar. Siempre hay actores extractivos que se apropian del Estado y sujetos invisibles excluidos por ese mismo Estado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xavier Martínez-Celorrio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/becas-excluyentes-wert_1_4402192.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Jan 2015 20:08:49 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Las becas ya eran excluyentes antes de Wert]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más cierre social con mayor igualdad educativa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/cierre-social-mayor-igualdad-educativa_1_4551978.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El debate de la igualdad de oportunidades se ha centrado en el logro más equitativo de títulos universitarios. Pero apenas se ha contrastado si la mayor equidad educativa se traduce o no en una mayor oportunidad de acceder a la clase directiva y profesional. Es una paradoja conocida pero ignorada por una izquierda que no se propuso neutralizar la herencia social.</p></div><p class="article-text">
        La clase directiva y profesional experta suma el 22% de los adultos espa&ntilde;oles y presenta una elevada herencia o reproducci&oacute;n de clase del 60%. Es decir, seis de cada diez padres directivos y profesionales logran que sus hijos se enclasen tambi&eacute;n como directivos y profesionales en Espa&ntilde;a. Es uno de los resultados de nuestro estudio <a href="http://www.informe-espana.es/download/educacion/cap2.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Educaci&oacute;n y movilidad social en Espa&ntilde;a&rdquo;</a> que nos encarg&oacute; la Fundaci&oacute;n Encuentro (2012). Un 60% de reproducci&oacute;n de clase viene a corroborar la tesis weberiana del cierre social por arriba (Parkin, 1979). Sobre todo si tenemos en cuenta que la media europea es del 49% de cierre clasista, poniendo en evidencia la mayor rigidez y herencia social por arriba del modelo espa&ntilde;ol de estratificaci&oacute;n. La desventaja en Espa&ntilde;a de nacer como hijos de obreros en comparaci&oacute;n con los pa&iacute;ses europeos <a href="http://www.informe-espana.es/desigualdades-de-clase-en-espana-y-en-la-ue/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se puede consultar aqu&iacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Entre los a&ntilde;os noventa y el 2006 se consolida la era posindustrial y global con una econom&iacute;a terciaria y quinaria que consolida el cognitariado profesional como n&uacute;cleo laboral hegem&oacute;nico. El cognitariado es una de las m&uacute;ltiples expresiones que reciben las clases profesionales expertas en la era creativa, <a href="http://www.theclassofthenew.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">expresiones que han sido bien recopiladas por Richard Barbrook</a>. Nuestra pregunta es si en la &uacute;ltima d&eacute;cada y media, ha aumentado o disminuido el cierre social entre la clase profesional experta. Para responderla haremos una comprobaci&oacute;n <em>cross-sectional</em> de la movilidad de entrada a la clase profesional en Espa&ntilde;a con datos de 1991 (Caraba&ntilde;a, 1999) y nuestros datos para la Fundaci&oacute;n Encuentro que proceden de una encuesta del CIS (2006).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tabla 1. Porcentaje de entrada a la clase profesional experta (I-II) seg&uacute;n origen social en 1991 y en 2006 (hombres)</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En 1991, el 50% de los hijos varones de la clase experta I-II lograban enclasarse tambi&eacute;n en la clase experta I-II. Pero en el 2006 ya se elevan hasta el 65%. En este per&iacute;odo 1991-2006 de consolidaci&oacute;n del bienestar son las propias clases directiva y profesional las que refuerzan su cierre y privilegio ganando 15 puntos absolutos a distancia de los 9 puntos de acceso que ganan los hijos de la peque&ntilde;a burgues&iacute;a y a mayor distancia del resto de or&iacute;genes sociales. Entre las clases obreras son los hijos de jornaleros agrarios (VIIb) quienes mejoran 7 puntos su tasa de entrada a la clase experta I-II mientras que el resto de las clases obreras (V-VI-VIIa) tan solo ganan 4 puntos. No disponemos de los datos femeninos de 1991 pero, aun con diferencias, es probable que hayan seguido una pauta similar.
    </p><p class="article-text">
        El mayor cierre y reproducci&oacute;n de la clase experta I-II va camino de convertirse en una l&oacute;gica de casta, reforzada tambi&eacute;n con el emparejamiento selectivo y la homogamia de clase y estudios. Es decir, hijos de padres profesionales que se acaban enclasando como profesionales y se casan con otros/otras profesionales universitarios. Por ello, algunos autores han hablado de la &ldquo;nueva casta de clase media&rdquo; que problematiza y enquista la dualizaci&oacute;n social y cultural.
    </p><p class="article-text">
        La paradoja es que el mayor cierre social de la clase experta I-II coexiste con la mejora de la igualdad de oportunidades educativas. Desde Boudon (1978) sabemos que es una paradoja esperable. Una mayor igualdad educativa puede no traducirse en mayor igualdad o equidad social puesto que son dos l&oacute;gicas independientes aunque conectadas. Para reducir la rigidez clasista de la estructura social, la equidad educativa es una condici&oacute;n necesaria pero no suficiente y sus logros temporales pueden evaporarse si no son sistem&aacute;ticos y de largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        Al medir la desigualdad relativa de hombres y mujeres en el logro universitario y en el acceso a la clase experta I-II, se constata que la primera ha ido reduci&eacute;ndose y la segunda ha ido en aumento. Los t&iacute;tulos universitarios se han democratizado mientras el logro profesional se ha convertido en m&aacute;s cerrado y adsriptivo, tal y como muestra el gr&aacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 1. Desigualdad relativa de logro universitario y de acceso a destinos profesionales (clase I-II) por cohortes de nacimiento entre las clases sociales de arriba (I-II) y abajo (VI-VII) En odd-ratios (cuanto m&aacute;s pr&oacute;ximos a 0, mayor igualdad y a la inversa)</strong><em>En odd-ratios (cuanto m&aacute;s pr&oacute;ximos a 0, mayor igualdad y a la inversa)</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Entre los nacidos entre 1942-46 (no salen en el gr&aacute;fico), los hijos/as de or&iacute;genes expertos I-II ten&iacute;an 12,75 veces m&aacute;s probabilidades de lograr un t&iacute;tulo universitario respecto a los hijos/as de clases obreras VI-VII. Esta fuerte desigualdad se reduce dr&aacute;sticamente en la siguiente cohorte 1947-51 y sigue bajando hasta una disparidad de 5 a 1 en la cohorte 1962-66. La mejora de la igualdad de oportunidades educativas sigue su curso hasta que en la cohorte m&aacute;s joven de nacidos/as entre 1977-81 se llega a un diferencial de 3,47. En suma, el logro de t&iacute;tulos universitarios se ha democratizado pero sin que ello suponga en paralelo la igualaci&oacute;n de accesos a los destinos de clase experta (I-II).
    </p><p class="article-text">
        El enclasamiento en la clase experta I-II entre los hijos de los extremos de arriba (I-II) y abajo (VI-VII) ha ido desigual&aacute;ndose de forma lenta pero constante entre los nacidos/as entre 1962-1976. Pero es en la cohorte m&aacute;s joven nacida entre 1977-81 cuando se dispara la desigualdad de logro profesional pasando a una disparidad de 5,78 a 1 en favor de los hijos que proceden de or&iacute;genes sociales altos (I-II). Unos t&iacute;tulos superiores m&aacute;s equitativos se acaban traduciendo en una mayor adscripci&oacute;n y herencia social.
    </p><p class="article-text">
        En la cohorte m&aacute;s joven y mejor formada se incrementa el coste de estatus y a&uacute;n con m&aacute;s equidad educativa vuelve a prevalecer la ventaja de un mayor origen social. Es una tendencia adscriptiva ya advertida (Grusky, 1984) por la creciente devaluaci&oacute;n de t&iacute;tulos superiores en especialidades poco selectivas (humanidades, periodismo, educaci&oacute;n, etc). Pero ahora la tendencia adscriptiva se agrava por el mayor filtro a la hora de contratar que ejercen las empresas y el mercado laboral en base a <em>competencias</em>, privilegiando un curriculum oculto de cualidades, lenguajes y saberes adquiridos por or&iacute;genes culturales, redes sociales y <em>habitus</em> de clase. En igualdad de titulaci&oacute;n se anteponen, de nuevo, los or&iacute;genes adscriptivos y sus ventajas.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, la expansi&oacute;n y equidad educativa no ha hecho m&aacute;s interclasista el acceso a la clase directiva y profesional (I-II). M&aacute;s bien al contrario, ha prevalecido la estrategia de cierre social familiar entre &ldquo;la casta de clase media&rdquo; en paralelo a la expansi&oacute;n neoliberal y de individualismo posesivo consolidada desde los a&ntilde;os noventa hasta ahora. Si con estos datos del 2006 ya se perfilaba un escenario de rigidez y din&aacute;micas de cierre social entre los extremos de la pir&aacute;mide social, las pol&iacute;ticas de gobierno de la actual legislatura de Mariano Rajoy (2011-2015) no har&aacute;n sino acelerar el aumento de desigualdades y cierres sociales. M&aacute;s desigualdad y m&aacute;s polarizada, y lo que es peor, m&aacute;s cerrada y r&iacute;gida.
    </p><p class="article-text">
        La socialdemocracia y la izquierda en general han ignorado la paradoja analizada conform&aacute;ndose con la mejora de la igualdad educativa aunque en paralelo se disparaba el cierre social por arriba. Ahora los desaf&iacute;os se acumulan y se hacen m&aacute;s complejos. Derivar sobre la escuela y el sistema educativo el tit&aacute;nico esfuerzo de resolver unas desigualdades m&aacute;s cerradas es sobrecargarla de una funci&oacute;n que no puede cumplir por s&iacute; sola. Es hora de formular pol&iacute;ticas de movilidad social que frenen la herencia adscriptiva como una estrategia transversal, multi-departamental y multi-nivel. Algo in&eacute;dito, complejo y sutil que la socialdemocracia y la izquierda espa&ntilde;ola siguen ignorando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xavier Martínez-Celorrio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/cierre-social-mayor-igualdad-educativa_1_4551978.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Oct 2014 19:46:25 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Más cierre social con mayor igualdad educativa]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Podemos decidir la predistribución?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/podemos-decidir-predistribucion_1_4629835.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1caf1269-d9bb-4a74-8019-3f3acf199f08_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Podemos decidir la predistribución?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para atacar las crecientes desigualdades hay que combinar políticas redistributivas y predistributivas. Estas últimas apenas reciben la atención de la nueva izquierda. Hay que evaluar las disfunciones extractivas del modelo español, más allá de lanzar etiquetas simbólicas como “la casta”.</p></div><p class="article-text">
        Soportamos seis a&ntilde;os de la peor crisis de la historia contempor&aacute;nea (2008-2014) que se alarga y agrava por las duras pol&iacute;ticas de austeridad aplicadas. Nos dejan el peor escenario posible: m&aacute;s desigualdades, un paro desbocado y mayor empobrecimiento. Una cosa es salir de la recesi&oacute;n, otra es absorber los miles de parados recuperando la demanda interna y una tercera es resolver tanta desigualdad social incubada como la peor herencia sist&eacute;mica. El aumento de las desigualdades sociales es el gran reto de la pol&iacute;tica moderna en la pr&oacute;xima d&eacute;cada, no s&oacute;lo por imperativo &eacute;tico de justicia social sino tambi&eacute;n por el riesgo de convertirse en el principal obst&aacute;culo para el crecimiento y la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Ante un ritmo de recuperaci&oacute;n muy lento que tensar&aacute; la conflictividad distributiva de los costes de la crisis, hay que afianzar y garantizar la red social b&aacute;sica pero a la vez hay que activar nuevas estrategias m&aacute;s ambiciosas. Contra el paro, el empobrecimiento y la devaluaci&oacute;n social injusta, hay que responder con una combinaci&oacute;n de pol&iacute;ticas redistributivas (para actuar sobre los efectos) y pol&iacute;ticas pre-distributivas (para actuar sobre las causas estructurales y prevenir la reproducci&oacute;n de las desigualdades). Este segundo enfoque es el paradigma de la &ldquo;predistribuci&oacute;n&rdquo; que <a href="http://www.policy-network.net/pno_detail.aspx?ID=3998&amp;title=The+institutional+foundations+of+middle-class+democracy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha sido propuesto por Jakob Hacker</a>.
    </p><p class="article-text">
        Ahora hace dos a&ntilde;os, Fern&aacute;ndez-Albertos publicaba dos art&iacute;culos en Agenda P&uacute;blica (<a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/blog/Redistribucion-Predistribucion-Parte_6_60953927.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">parte I</a> y <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/blog/Redistribucion-Predistribucion-Parte-II_6_64103592.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">parte II</a>) argumentando los posibles pros y contras de la predistribuci&oacute;n. Sin embargo, el debate sobre este paradigma no existe entre la izquierda espa&ntilde;ola ni forma parte de ninguna agenda. A diferencia de los pa&iacute;ses anglosajones donde <a href="http://www.policy-network.net/content.aspx?CategoryID=354&amp;ArticleID=3491&amp;fp=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los sectores progresistas han abierto un amplio debate sobre la predistribuci&oacute;n</a>, en Espa&ntilde;a este tema apenas es s&oacute;lo un artefacto acad&eacute;mico para minor&iacute;as. Aqu&iacute;, la izquierda cl&aacute;sica sigue atrapada en la ret&oacute;rica de un paradigma desarrollista y expansivo, sea socialdem&oacute;crata o de cu&ntilde;o obrerista, m&aacute;s propio de la sociedad industrial que de la sociedad del riesgo que nos toca vivir. De tal forma, que se ha confiado la reducci&oacute;n de las desigualdades a las pol&iacute;ticas redistributivas y, en especial, a la expansi&oacute;n educativa prometiendo para los hijos igualdad de oportunidades y justicia meritocr&aacute;tica. A cambio, se ha renunciado a intervenir contra las ineficiencias y privilegios del mercado, enquistados y personificados en las llamadas &eacute;lites extractivas o &ldquo;la casta&rdquo;, en su acepci&oacute;n espa&ntilde;ola m&aacute;s popular.
    </p><p class="article-text">
        El paradigma de la &ldquo;predistribuci&oacute;n&rdquo; propone una revisi&oacute;n profunda de la funci&oacute;n constitutiva y reguladora de los Estados. Defensa amplias reformas del mercado econ&oacute;mico y del mercado de trabajo que fomenten en s&iacute; mismas <a href="http://www.policy-network.net/pno_detail.aspx?ID=3998&amp;title=The+institutional+foundations+of+middle-class+democracy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una distribuci&oacute;n m&aacute;s equitativa de resultados para fortalecer la misma democracia</a>. De hecho la predistribuci&oacute;n tiene como objetivo hacer que los mercados trabajen por el bienestar com&uacute;n produciendo una menor desigualdad de partida. Si la distribuci&oacute;n a priori del poder econ&oacute;mico y de mercado se hace de manera m&aacute;s justa y equitativa, la necesidad de redistribuci&oacute;n <em>ex-post</em> se reduce, generando desde el principio m&aacute;s empleo, prosperidad, equidad y eficiencia. En lugar de ir a remolque de los intereses del mercado y de las desigualdades que produce sin contemplaciones, el Estado ha de anteponer el bien com&uacute;n y la inclusi&oacute;n social con medidas predistributivas.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, es una idea antigua defendida por el movimiento obrero y el propio Marx, como se&ntilde;ala Fern&aacute;ndez-Albertos, pero la predistribuci&oacute;n ha sido sepultada como un tab&uacute; prohibido ante el t&oacute;tem sagrado del libre mercado. Parece que la nueva izquierda tambi&eacute;n la ha sepultado adoptando, en su lugar, la Renta B&aacute;sica como nuevo man&aacute; redistributivo capaz de lograr una nivelaci&oacute;n social de m&iacute;nimos pero no de atacar las desigualdades en su origen. La renuncia de la predistribuci&oacute;n, sea por la neoderecha o por la nueva izquierda, es un grave error que permite a los mercados seguir reproduciendo m&aacute;s desigualdad, tolerada y gestionada desde un Estado de m&iacute;nimos y desde una cultura de individualismo posesivo.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta predistributiva no entorpece el funcionamiento de los mercados, m&aacute;s bien los enmarca en un campo de juego m&aacute;s competitivo, libre y si queremos, tambi&eacute;n m&aacute;s cooperativo. El libre mercado que se nos presenta como una realidad eficiente y sin alternativa es, en s&iacute;, <a href="http://www.policy-network.net/pno_detail.aspx?ID=4628&amp;title=The-free-market-fantasy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una fantas&iacute;a ret&oacute;rica</a> que encubre disfunciones aberrantes. Ahora hace siete a&ntilde;os estallaba la crisis de las hipotecas basura en Estados Unidos que desencaden&oacute; la colosal crisis que estamos viviendo. El sector financiero e inmobiliario se hinch&oacute; a ganar billones como faraones drogados de codicia. Se aliment&oacute; una burbuja descomunal que, al estallar a escala global, ha arruinado pa&iacute;ses enteros, con niveles de deuda, desempleo y pobreza masivos nunca vistos en el capitalismo moderno. Si resucitaran Adam Smith y los primeros liberales, volver&iacute;an a su tumba.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a los contribuyentes &ldquo;hemos&rdquo; rescatado la banca con unos 100.000 millones de euros. Es incre&iacute;ble que todav&iacute;a bailen las cifras seg&uacute;n el organismo que las calcula. Los expertos estiman que, de momento, se pueden recuperar s&oacute;lo 4.000. El gobierno decidi&oacute; socializar las p&eacute;rdidas del sector financiero como algo irremediable. Sin consultar a los ciudadanos si estaban de acuerdo o no. Sin hacer auditorias de responsabilidad para depurar los delincuentes y renegar de la deuda que nos han colocado como si fuera nuestra. Tienen raz&oacute;n las voces cr&iacute;ticas que denuncian lo que nos ha pasado como una gran estafa por parte de un conglomerado extractivo de &eacute;lites que salen impunes y sin rectificar su abuso.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.google.es/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=1&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=0CCMQFjAA&amp;url=http%3A%2F%2Fwww.amazon.com%2FThe-Price-Inequality-Divided-Endangers-ebook%2Fdp%2FB007MKCQ30&amp;ei=r54iVNOzBPW1sQTDgYGQDA&amp;usg=AFQjCNG7pFv_C2-LTCRLiQalCqHoCybqag&amp;sig2=t_SOhTPqgM7XL5yf7aHfcA&amp;bvm=bv.75775273,d.cWc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Stiglitz</a> ha destacado c&oacute;mo el funcionamiento real de los mercados no es libre sino que est&aacute; centrado en la extracci&oacute;n masiva de rentas que provoca una excesiva concentraci&oacute;n de la riqueza, muy bien <a href="http://www.google.es/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=5&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=0CDUQFjAE&amp;url=http%3A%2F%2Fwww.amazon.es%2FCapital-Twenty-First-Century-Thomas-Piketty%2Fdp%2F067443000X&amp;ei=4J4iVJjNLLDhsAT7t4KYCQ&amp;usg=AFQjCNEn5UB3JvDhgut3yzEZan8eba3YQw&amp;sig2=FhDDOAoCW8aJBjCreHZkYw&amp;bvm=bv.75775273,d.cWc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">radiografiada y medida por Piketty</a>. Estos dos autores coinciden con otros (Goldthorpe, Esping-Andersen o Krugman) para reclamar un margen de actuaci&oacute;n considerable para la pol&iacute;tica p&uacute;blica y la intervenci&oacute;n del Estado ante los mercados. Una intervenci&oacute;n a&uacute;n m&aacute;s justificada en los pa&iacute;ses mediterr&aacute;neos que reproducen una herencia de corporatismo regulado pero poco visible y discutido, m&aacute;s all&aacute; de simplificarlo con el apelativo de &ldquo;la casta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las disfunciones extractivas del modelo espa&ntilde;ol deben ser superadas pero antes conviene evaluarlas y dimensionarlas. Un ejercicio dif&iacute;cil para las izquierdas, poco acostumbradas al realismo cr&iacute;tico y la resoluci&oacute;n de paradojas y dilemas distributivos. Si el Estado ha jugado una funci&oacute;n residual en los pa&iacute;ses anglosajones, en Espa&ntilde;a ha jugado una doble funci&oacute;n extractiva y asistencialista. Con una mano permite los precios m&aacute;s altos de la energ&iacute;a en Europa (en detrimento del tejido productivo nacional) y con la otra, apenas responde a la nueva pobreza energ&eacute;tica con un sistema de bienestar poco redistributivo que s&oacute;lo reduce un 26% la tasa de pobreza.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta ante las desigualdades que han generado los mercados desbocados y desregulados no puede reducirse a las pol&iacute;ticas redistributivas y paliativas <em>ex post</em> que hacen unos Estados del Bienestar pensados para la sociedad industrial que ya no existe. Hay que incidir antes en las causas estructurales y de mercado que generan las desigualdades desde un papel m&aacute;s activo y preventivo por parte del Estado. M&aacute;s y mejor Estado predistributivo y redistributivo. &Eacute;sa es la clave que podemos decidir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xavier Martínez-Celorrio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/podemos-decidir-predistribucion_1_4629835.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Sep 2014 18:43:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Excelencia distribuida o perdida: ¿qué empleos logran los estudiantes con muy buenas notas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/excelencia-distribuida-perdida-empleos-estudiantes_1_4901465.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El 12% de los adultos españoles manifiestan haber sacado siempre “muy buenas notas”, una tasa de excelencia constante entre generaciones que refleja la rutina selectiva del sistema educativo.</p></div><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a apenas existen encuestas y fuentes para poder correlacionar la excelencia acad&eacute;mica y su recompensa profesional y salarial. Incluso el reciente informe PIACC de la OCDE (el PISA de adultos que mide competencias lectora y matem&aacute;tica) evita preguntar a los encuestados por sus buenas o malas notas acad&eacute;micas. Se ha perdido todo un fil&oacute;n de posibles hallazgos emp&iacute;ricos.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los recientes resultados de PIACC (2013), apenas un 5% de los adultos espa&ntilde;oles logran puntuaciones de excelencia en las pruebas matem&aacute;ticas. Sin embargo, conviene no confundir esa medici&oacute;n bajo pruebas est&aacute;ndar donde los m&aacute;s adultos siempre quedaran en desventaja ante los m&aacute;s j&oacute;venes por el desuso o depreciaci&oacute;n de competencias. Este fen&oacute;meno, a su vez, es independiente del nivel de esfuerzo y rendimiento acad&eacute;mico que pudieran tener en su pasado escolar y por el cual no pregunta PIACC.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 1. Jerarqu&iacute;a de notas acad&eacute;micas y de niveles PIACC: adultos espa&ntilde;oles  entre 25-64 a&ntilde;os</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En el gr&aacute;fico 1 contrastamos los resultados excelentes, notables, regulares y bajos de las pruebas PIACC en matem&aacute;ticas (2013) con la jerarqu&iacute;a de notas que los encuestados declaran de forma retrospectiva en su escolarizaci&oacute;n (encuesta 2634 del CIS, 2006). Seg&uacute;n ese recuerdo, el 12% de los encuestados adultos reconoc&iacute;an haber sacado de forma habitual &ldquo;muy buenas notas&rdquo;, un 41% recuerda &ldquo;buenas notas&rdquo;, el 34% declara &ldquo;notas regulares&rdquo; y el  restante 13% recuerda &ldquo;malas notas&rdquo;. Dejando al resto, nos vamos a centrar en ese segmento del 12% de adultos entre 25-64 a&ntilde;os que declaran haber logrado &ldquo;muy buenas notas&rdquo; en sus trayectorias acad&eacute;micas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una excelencia acad&eacute;mica constante.</strong> En primer lugar hay que destacar que ese 12% es un porcentaje persistente de excelencia acad&eacute;mica retrospectiva tanto entre los j&oacute;venes de 25 a 34 a&ntilde;os como en la poblaci&oacute;n adulta mayor de 35 a&ntilde;os. Tambi&eacute;n son constantes los porcentajes de &ldquo;buenas notas&rdquo; y de &ldquo;regulares y malas notas&rdquo; a lo largo del tiempo. Son tasas persistentes que muestran una rutina selectiva del sistema educativo que sigue su curso invariable a pesar de las reformas educativas y curriculares que se entremezclan entre la poblaci&oacute;n adulta. Un dato a considerar.<em> </em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una mejora de la retenci&oacute;n del talento excelente con trayectorias educativas m&aacute;s largas.</strong> Entre los adultos mayores de 35 a&ntilde;os con &ldquo;muy buenas notas&rdquo;, un 24% no pas&oacute; de la educaci&oacute;n b&aacute;sica. Un indicador de p&eacute;rdida de talento por la nula pol&iacute;tica de igualdad de oportunidades bajo el franquismo vivido por las cohortes m&aacute;s adultas. Entre los mayores de 35 a&ntilde;os, s&oacute;lo la mitad de los sujetos con &ldquo;muy buenas notas&rdquo; lograron t&iacute;tulos universitarios. Ese porcentaje se eleva al 65% entre los j&oacute;venes de 25-34 a&ntilde;os. Si sumamos el conjunto de la educaci&oacute;n terciaria (grados universitarios y FP superior), entre los j&oacute;venes excelentes se alcanza el 75% y entre los adultos del mismo rango, el 58%.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, el sistema educativo espa&ntilde;ol ha logrado aumentar 17 puntos la retenci&oacute;n acad&eacute;mica de los mejores estudiantes. Es un logro de eficacia puesto que, entre j&oacute;venes y adultos, tambi&eacute;n decaen 17 puntos los sujetos excelentes con tan s&oacute;lo estudios b&aacute;sicos.  Una segunda constataci&oacute;n relevante a favor del sistema educativo.  
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 2. M&aacute;ximo nivel de estudios del grupo con &ldquo;muy buenas notas&rdquo; por cohortes de nacimiento (Espa&ntilde;a, 2006)</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>Una excelencia acad&eacute;mica que no siempre es universitaria</strong>. Otro debate es considerar o no como fracaso ese 35% de j&oacute;venes excelentes que no logran titulaciones universitarias o el 25% que no logra educaci&oacute;n terciaria. Son indicadores aproximados de c&oacute;mo los buenos estudiantes no siempre optan por trayectorias acad&eacute;micas largas. Ante los puntos de bifurcaci&oacute;n de las rutas acad&eacute;micas (hacer FP o bachillerato, hacer diplomatura, licenciatura o FP superior, etc) interviene una combinaci&oacute;n de los llamados efectos secundarios (libre decisi&oacute;n individual o familiar) y los efectos primarios (imposibilidad de seguir estudiando por barreras econ&oacute;micas o costes de oportunidad). Pero no tenemos evidencia emp&iacute;rica para medir la influencia de tales efectos en las rutas acad&eacute;micas de los m&aacute;s excelentes. Una laguna de conocimiento a&uacute;n por resolver.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La excelencia acad&eacute;mica es relevante como ventaja meritocr&aacute;tica en la selecci&oacute;n y asignaci&oacute;n del empleo.</strong> Los que han sido excelentes estudiantes tienen 14 veces m&aacute;s probabilidades de pertenecer a la clase directiva y profesional que de verse ocupados en empleos bajos poco cualificados. Por tanto, merece la pena destacar y esforzarse por unas &ldquo;muy buenas notas&rdquo; y, sobre todo, acabar titul&aacute;ndose en la educaci&oacute;n superior sea universitaria o profesional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una inserci&oacute;n profesional de los excelentes que es constante y no var&iacute;a entre generaciones.</strong> Sin embargo, la mayor retenci&oacute;n y titulaci&oacute;n educativa de la excelencia no se traduce en una mayor probabilidad de inserci&oacute;n en la clase profesional de mejor salario. Entre los sujetos con excelencia acad&eacute;mica mayores de 35 a&ntilde;os, el 38% logra insertarse en la clase profesional por un 36% entre los excelentes m&aacute;s j&oacute;venes. Aquellos 17 puntos de mayor retenci&oacute;n en la educaci&oacute;n terciaria no se traducen en un mayor enclasamiento profesional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 3. Clases de empleo del grupo con &ldquo;muy buenas notas&rdquo; por cohortes de nacimiento (Espa&ntilde;a, 2006)</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        En el gr&aacute;fico 3 podemos comprobar las clases de empleo en que se insertan j&oacute;venes y adultos con una retrospectiva de &ldquo;muy buenas notas&rdquo;. Si descontamos la contra-movilidad de los j&oacute;venes (mayor inserci&oacute;n en empleos bajos poco cualificados y menor tama&ntilde;o de los aut&oacute;nomos), su pauta de estratificaci&oacute;n y enclasamiento es la misma que para los adultos excelentes. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Excelencia subempleada o socialmente distribuida?</strong> Los excelentes que no llegan a ser ni empresarios ni profesionales experimentan un subempleo aparente del 56% en el caso de los j&oacute;venes o del 54% en el caso de los adultos. Pero como no todos ellos son universitarios, estos porcentajes de excelencia subempleada tambi&eacute;n pueden ser considerados como una excelencia socialmente distribuida y transversal a la divisi&oacute;n del trabajo. &Eacute;sta ser&iacute;a una visi&oacute;n no elitista ni universitaria de la excelencia acad&eacute;mica aunque tambi&eacute;n pueda ser vista como una p&eacute;rdida de capital humano. 
    </p><p class="article-text">
        La excelencia acad&eacute;mica est&aacute; socialmente distribuida y atraviesa los diferentes estratos de la pir&aacute;mide laboral. Es algo que el ministro Wert y los ide&oacute;logos de la LOMCE deber&iacute;an de saber. Puede ser visto como algo positivo puesto que se evita un elitismo aristocr&aacute;tico del talento como pauta general de desigualdad tal y como critic&oacute; el soci&oacute;logo Michael Young en su famosa obra <em>The Rise Of The Meritocracy</em> (1958).  <em>.  </em>  
    </p><p class="article-text">
        <strong>El sistema educativo ha cumplido pero no el sistema productivo.</strong> Es el mercado de trabajo espa&ntilde;ol el que no ha mejorado la inserci&oacute;n profesional de los j&oacute;venes con &ldquo;muy buenas notas&rdquo; a pesar de su formaci&oacute;n acad&eacute;mica m&aacute;s larga y completa. Mientras el sistema educativo ha actuado con mayor eficacia (en contra de las cr&iacute;ticas catastrofistas que recibe), el sistema empresarial y productivo no ha maximizado ni mejorado las oportunidades de inserci&oacute;n de los m&aacute;s excelentes.
    </p><p class="article-text">
        Desde esa disfunci&oacute;n e ineficiencia empresarial, ahora ciertos dirigentes patronales desprecian a los j&oacute;venes poco cualificados porque <em>&ldquo;no sirven para nada&rdquo; </em>mientras el ex-presidente de la CEOE sigue en prisi&oacute;n por corrupto. Mayor cinismo es imposible. &iquest;Para cu&aacute;ndo una reforma a fondo de la clase empresarial espa&ntilde;ola que la haga m&aacute;s moderna, europea, meritocr&aacute;tica y resto de adjetivos sublimes? &iquest;Cu&aacute;l es su compromiso real con la educaci&oacute;n del pa&iacute;s y con la mitificada excelencia acad&eacute;mica que dicen promover? Se abren nuevos interrogantes que seguir&aacute;n sin respuesta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xavier Martínez-Celorrio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/excelencia-distribuida-perdida-empleos-estudiantes_1_4901465.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Jun 2014 18:58:41 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Excelencia distribuida o perdida: ¿qué empleos logran los estudiantes con muy buenas notas?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La geografía del clasismo en España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/geografia-clasismo-espana_1_5127141.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La fluidez social intergeneracional es un indicador capaz de medir el grado de cierre social con que se estructura la desigualdad. ¿Hasta qué punto la clase social de origen de nuestros padres determina  nuestras trayectorias profesionales como hijos?</p><p class="subtitle">Si influye mucho, estamos ante un modelo de rigidez y cierre clasista. Si influye poco, ante un modelo de fluidez abierta con mayor igualdad de oportunidades</p><p class="subtitle">Del análisis territorial de la fluidez social en España se perfila un mapa de tres geografías: una primera muy móvil y fluida (litoral mediterráneo y Madrid), una segunda situada en la media (Andalucía) y una tercera con más rigidez y cierre clasista (España Atlántica y España Interior)</p></div><p class="article-text">
        En el imaginario popular y medi&aacute;tico predomina un estereotipo de la movilidad social que identifica Madrid, Pa&iacute;s Vasco y Catalu&ntilde;a como los territorios de mayor ascenso social que ofrecen mayores oportunidades que el resto. Por tanto, donde se espera mayor fluidez social y apertura entre clases <em>(social openness) </em>con un mayor salto entre las clases de origen de los padres y las clases sociales de los hijos. Es una imagen invariable que se remonta desde los a&ntilde;os 60 cuando las olas de migraci&oacute;n interior hacia esos territorios buscaban la ansiada movilidad ascendente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        El gr&aacute;fico 1 nos permite comparar la desigual distribuci&oacute;n territorial  de las oportunidades de ascenso social entre los hombres de la  Espa&ntilde;a  de 1968. En pleno patriarcado y desarrollismo franquista. Cabe advertir  que Andaluc&iacute;a, aun con sus intensas olas de emigraci&oacute;n y muchos t&oacute;picos  sobre su rigidez clasista, no era la regi&oacute;n con menores oportunidades  de ascenso social ya por entonces. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s bien eran las regiones del interior (las dos Castillas, Extremadura y Le&oacute;n), junto a las regiones atl&aacute;ntico-cant&aacute;bricas (Galicia y Asturias), donde menos posibilidades de ascenso social encontramos en 1968. Cuarenta a&ntilde;os despu&eacute;s, este patr&oacute;n territorial apenas ha variado por lo que respecta a la fluidez social.
    </p><p class="article-text">
        En nuestra investigaci&oacute;n <a href="https://www.google.es/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=1&amp;ved=0CC4QFjAA&amp;url=http%3A%2F%2Fwww.fund-encuentro.org%2Finforme_espana%2Fdescargar.php%3Fid%3D2012-C2&amp;ei=Q22DUvfKO6ah0QXfy4GYDQ&amp;usg=AFQjCNFZcLoE40wCCbERjBJrua8bbeHdvg&amp;sig2=BqpqIOLvLFXlXOdLTVY_7w&amp;bvm=bv.56343320,d.Yms" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Educaci&oacute;n y movilidad social en Espa&ntilde;a&rdquo;</a> (Fundaci&oacute;n Encuentro, 2012), hemos analizado una encuesta espec&iacute;fica sobre estratificaci&oacute;n social que recoge datos muy valiosos de 2006 (encuesta 2634 del CIS, <a href="http://www.cis.es/cis/opencm/ES/1_encuestas/estudios/ver.jsp?estudio=5777&amp;cuestionario=6450&amp;muestra=11163" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Clases sociales y Estructura social&rdquo;</a>). Ser&iacute;a deseable que el CIS se planteara replicar hoy en d&iacute;a esta misma encuesta.
    </p><p class="article-text">
        El tama&ntilde;o de la muestra nos permite desagregar Andaluc&iacute;a, Catalu&ntilde;a y Madrid, pero nos obliga a agrupar tres grandes &aacute;reas territoriales: Levante (formada por Comunidad Valenciana, Murcia y Baleares), Espa&ntilde;a Interior (incluye Arag&oacute;n, <span id="La Rioja"></span>, las dos Castillas y Extremadura) y la amalgama Atl&aacute;ntica-Cant&aacute;brica (con Canarias, Galicia, Asturias, Cantabria, Pa&iacute;s Vasco y Navarra).
    </p><p class="article-text">
        Todo estudio de la movilidad social entre los hijos de <span id="25 a"></span> 64 a&ntilde;os y sus padres nos proporciona un alcance retrospectivo de los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os. Durante este largo periodo, la estructura social espa&ntilde;ola se ha transformado en una sociedad de clases medias que hace muy poco ha dejado atr&aacute;s la hegemon&iacute;a de su componente popular, obrero y agrario. Somos un pa&iacute;s de clases medias de ascendencia obrera y popular.
    </p><p class="article-text">
        Si comparamos qu&eacute; clases sociales ocupaban todos los padres (O) y qu&eacute; destinos de clase lograron hasta 2006 todos los hijos/as (D), obtenemos una <strong>disimilitud intergeneracional del 32%. </strong>Es decir, un tercio de las clases sociales de los padres han dejado de existir y se ha generado un tercio de nuevas profesiones y posiciones de clase. 
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        El gr&aacute;fico 2 presenta la disimilitud entre padres e hijos/as por  territorios y perfila dos procesos desigualmente repartidos que han  destruido posiciones de clase: la desagrarizaci&oacute;n y la  desindustrializaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En el conjunto de Espa&ntilde;a, en estos &uacute;ltimos  40 a&ntilde;os, se ha perdido un 20% de posiciones de clase que eran agrarias y  otro 12% de obreros industriales. Este 32% de las clases sociales de  los padres que han dejado de existir se reemplaza en la generaci&oacute;n de los  hijos con un 26% de nuevas posiciones de clase media y otro 6% de  nuevos puestos obreros pero poco cualificados. El predominio agrario e  industrial del pasado se ha sustituido por una econom&iacute;a de servicios m&aacute;s  dualizada.
    </p><p class="article-text">
        Los territorios de <span id="la Espa&ntilde;a Interior"></span><span id="la Espa&ntilde;a Interior"></span><span id="la Espa&ntilde;a Interior"></span><span id="la Espa&ntilde;a Interior"></span><span id="la Espa&ntilde;a Interior"></span> destacan con la tasa m&aacute;s alta de disimilitud intergeneracional: un 42%. La causa es la gran destrucci&oacute;n de or&iacute;genes agrarios que se reemplazan con la mayor creaci&oacute;n de posiciones de clase media (especialmente de peque&ntilde;a burgues&iacute;a comercial urbana). Levante y Andaluc&iacute;a tambi&eacute;n destacan por su alto nivel de desagrarizaci&oacute;n. En Madrid, Catalu&ntilde;a y <span id="la Espa&ntilde;a Atl&aacute;ntica"></span> (que incluye Pa&iacute;s Vasco o Asturias), es donde m&aacute;s se manifiesta la destrucci&oacute;n de posiciones de clase obrera cualificada a causa de la desindustrializaci&oacute;n vivida.
    </p><p class="article-text">
        Los territorios con mayor movilidad social (sumando ascenso y descenso de clase en relaci&oacute;n a los padres) son Madrid (66,1%), Catalu&ntilde;a (64,4%), Atl&aacute;ntica-Cant&aacute;brica (63,8%) y Levante (63,4%). Queda algo m&aacute;s rezagada Andaluc&iacute;a (61%) y a mayor distancia se sit&uacute;a <span id="la Espa&ntilde;a Interior"></span><span id="la Espa&ntilde;a Interior"></span><span id="la Espa&ntilde;a Interior"></span><span id="la Espa&ntilde;a Interior"></span><span id="la Espa&ntilde;a Interior"></span> con la menor tasa de movilidad (57,6%). Como vemos, la alta disimilitud intergeneracional que hemos comprobado para <span id="la Espa&ntilde;a Interior"></span><span id="la Espa&ntilde;a Interior"></span><span id="la Espa&ntilde;a Interior"></span><span id="la Espa&ntilde;a Interior"></span><span id="la Espa&ntilde;a Interior"></span> no se traduce en una mayor movilidad social absoluta. Tampoco el mayor o menor volumen de la movilidad absoluta coincide siempre con una mayor fluidez social o movilidad relativa, como vamos a ver.
    </p><p class="article-text">
        La fluidez social o movilidad relativa intergeneracional es un indicador muy potente capaz de medir el grado de cierre social con el que se estructura la desigualdad. La estructura de clases es cerrada y r&iacute;gida cuando los or&iacute;genes sociales bloquean la posibilidad de movilidad social de los hijos, perpetuando una mayor herencia social. Ser&iacute;a el caso de una estructura donde los hijos de las clases medias profesionales quedan a salvo del descenso y reproducen la misma clase que sus padres mientras los hijos de obreros tienen bloqueado el ascenso social y volver&aacute;n a ser obreros de segunda generaci&oacute;n. Blindaje de ventajas y desventajas de origen que se traduce como una rigidez clasista y sin igualdad de oportunidades.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, hablamos de una estructura abierta de desigualdad cuando existe mucha circulaci&oacute;n e intercambio entre los or&iacute;genes familiares de clase (O) y la clase social de destino (D) en la que acaban los hijos. Ser&iacute;a una estructura socialmente fluida con poca herencia social y una mayor igualdad de oportunidades. Es lo que los anglosajones reconocen como apertura entre clases <em>(social openness)</em>.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra pregunta es &iquest;qu&eacute; grado de fluidez o rigidez social tiene la desigualdad y la estructura de clases en los diversos territorios de Espa&ntilde;a? &iquest;Predomina un modelo &uacute;nico de fluidez o rigidez? Para calcular la movilidad relativa, hemos tomado Andaluc&iacute;a como referencia y hemos clasificado el resto de territorios por su grado de fluidez o rigidez social. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        El gr&aacute;fico 3 presenta los resultados comparados de fluidez social (en  positivo) y de rigidez adscriptiva (en negativo) en relaci&oacute;n a Andaluc&iacute;a  (valor 0). 
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis sit&uacute;a los territorios Espa&ntilde;a Atl&aacute;ntica y Espa&ntilde;a Interior como las zonas socialmente m&aacute;s r&iacute;gidas y menos afluyentes donde los or&iacute;genes sociales (O) contin&uacute;an determinando con m&aacute;s fuerza los posibles destinos de clase (D) de los hijos/as. En relaci&oacute;n a Andaluc&iacute;a, estos dos territorios incrementan un 47% y un 51% las odd-ratios de rigidez adscriptiva. Le&iacute;do a la inversa significa que Andaluc&iacute;a es un 47% m&aacute;s afluyente o fluida que <span id="la Espa&ntilde;a Interior"></span><span id="la Espa&ntilde;a Interior"></span><span id="la Espa&ntilde;a Interior"></span><span id="la Espa&ntilde;a Interior"></span><span id="la Espa&ntilde;a Interior"></span> y un 51% m&aacute;s que <span id="la Espa&ntilde;a Interior"></span><span id="la Espa&ntilde;a Interior"></span><span id="la Espa&ntilde;a Interior"></span><span id="la Espa&ntilde;a Interior"></span><span id="la Espa&ntilde;a Interior"></span>
    </p><p class="article-text">
        Levante (Comunidad Valenciana, Murcia y Baleares) cuenta con una estructura social que es un 40% m&aacute;s afluyente que la andaluza y destaca como el territorio con la estructura de clases m&aacute;s fluida del pa&iacute;s. La estratificaci&oacute;n en Madrid es un 24% m&aacute;s fluida que en Andaluc&iacute;a y en Catalu&ntilde;a lo es un 18% m&aacute;s. Se da la paradoja de que la zona Atl&aacute;ntica combina una alta movilidad absoluta (63,8%) y una alta rigidez entre sus clases sociales (1,47). En cambio, la Espa&ntilde;a Interior combina una baja movilidad absoluta (57,6%) y una alta rigidez entre las clases sociales de origen y destino (1,51).
    </p><p class="article-text">
        En suma, el an&aacute;lisis territorial de la movilidad relativa o fluidez entre clases sociales (O-D) parece perfilar un mapa de tres geograf&iacute;as espa&ntilde;olas: una primera muy m&oacute;vil y fluida (litoral mediterr&aacute;neo y Madrid), una segunda situada en la media (Andaluc&iacute;a) y una tercera geograf&iacute;a con m&aacute;s rigidez y cierre clasista (Atl&aacute;ntica e Interior).
    </p><p class="article-text">
        Cabe advertir que estos dos &uacute;ltimos territorios son una amalgama compleja pero forzada por la insuficiencia de muestras m&aacute;s desagregadas. Esperemos que, en alg&uacute;n momento, podamos disponer de encuestas y datos m&aacute;s territorializados por comunidades aut&oacute;nomas. En todo caso, el estigma de Andaluc&iacute;a como la regi&oacute;n con la estructura social m&aacute;s r&iacute;gida o clasista no se sostiene. Al menos, antes de la actual crisis.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xavier Martínez-Celorrio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/geografia-clasismo-espana_1_5127141.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Dec 2013 19:27:24 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La geografía del clasismo en España]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué determina las oportunidades de los hijos? Una respuesta compleja]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/determina-oportunidades-hijos-respuesta-compleja_1_5179056.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/82ade1c5-f972-4ba7-9d80-7a6f12f09948_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué determina las oportunidades de los hijos? Una respuesta compleja"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La relación entre desigualdad social, movilidad intergeneracional de renta y equidad escolar no es ni simple ni lineal ni mecánica</p><p class="subtitle">Si la LOMCE y el resto de políticas sociales y laborales devaluadoras perviven en la España de 2023, entonces se consagrará la alta desigualdad, la baja movilidad de renta y la inequidad escolar como modelo anglo-latino</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Este post desarrolla una respuesta m&aacute;s compleja al <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/determina-oportunidades-generaciones-futuras_0_191781065.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">interrogante planteado por Carlos Carrasco hace unos d&iacute;as en 'Agenda P&uacute;blica'</a> </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Shavit &amp; Blossfeld (1993) ya constataban que, a pesar del aumento y elevaci&oacute;n educativa absoluta producida por la expansi&oacute;n de la escuela de masas desde los a&ntilde;os 60, la desigualdad de oportunidades educativas (DOE) continuaba estancada en el tiempo y era bastante similar entre los pa&iacute;ses estudiados. Las &uacute;nicas excepciones que encontraban eran Suecia y Holanda, donde se hab&iacute;a reducido considerablemente la determinaci&oacute;n de los or&iacute;genes sociales en los resultados educativos. La nueva investigaci&oacute;n ampliada y coordinada por Breen (2004) constata de nuevo que estos dos pa&iacute;ses vuelven a disminuir la desigualdad clasista de resultados y titulaciones a lo largo de la de la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 90, juntamente con Francia (Vallet, 2004).
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Suecia, Holanda y Francia mantienen sistemas educativos con dise&ntilde;os organizativos, culturas pedag&oacute;gicas, volumen de gasto y esquemas de becas muy diferentes entre s&iacute;. Por ello, es m&aacute;s que probable que el aumento real de la igualdad de oportunidades en dichos casos tenga su origen en las pol&iacute;ticas fiscales y redistributivas de renta, empleo y bienestar que han reducido la desigualdad de condici&oacute;n aminorando las barreras entre clases sociales en el acceso a los recursos y bienes, en este caso, educativos (Breen, 2004; Goldthorpe, 2000).
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                </figure><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n entre la desigualdad estructural, efectos redistributivos, modelo de mercado de trabajo, grado de equidad entre escuelas y movilidad econ&oacute;mica intergeneracional es bastante compleja y poco unidireccional. La tabla 1 presenta un esbozo de la variabilidad de interacciones entre algunos de dichos factores. No todos los pa&iacute;ses con alta desigualdad estructurada (Gini superior a 30 puntos) presentan una baja movilidad intergeneracional de renta, sino la m&aacute;xima, como son los casos de Canad&aacute; y Australia.  
    </p><p class="article-text">
        El caso de Espa&ntilde;a es el de una mediana movilidad de renta lograda desde una alta desigualdad social y desde un sistema escolar equitativo. La prevalencia que juegan los recursos clasistas de partida es m&aacute;s fuerte en Espa&ntilde;a (Gini superior a 30) que en Alemania (Gini entre 25-30) y es mucho m&aacute;s acusada respecto a Suecia (Gini inferior a 25).
    </p><p class="article-text">
        La equidad escolar (baja desigualdad entre escuelas) se logra tanto en pa&iacute;ses de alta como baja desigualdad estructural medida por Gini y propician una movilidad de renta entre alta y media, pero no baja. Los pa&iacute;ses con alta inequidad entre escuelas tambi&eacute;n son los m&aacute;s desigualitarios y r&iacute;gidos al ofrecer una baja movilidad intergeneracional de ingresos (Estados Unidos, Gran Breta&ntilde;a o Italia).
    </p><p class="article-text">
        Pero no ser&iacute;a el caso de Alemania, puesto que logra una movilidad de renta de intensidad media aunque dispone de un inequitativo sistema escolar y una segregaci&oacute;n temprana de itinerarios. Este &uacute;ltimo rasgo escolar tambi&eacute;n es compartido con Holanda, a pesar de ser socialmente m&aacute;s fluida e igualitaria que Alemania.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, la tabla ofrece indicios que refrendan tanto el enfoque liberal de los incentivos (la desigualdad estimula la movilidad social) como el enfoque de los recursos (las desigualdades de partida limitan la movilidad social) combinados con diferentes impactos de la equidad o inequidad entre escuelas.
    </p><p class="article-text">
        En general, desde la ciencia econ&oacute;mica, la alta desigualdad social se asocia con una baja movilidad intergeneracional de ingresos (Solon, 2004; Corak, 2006; De Addio, 2007). En cambio, desde la perspectiva sociol&oacute;gica de la movilidad de clases, no se encuentra evidencia suficiente para defender que el crecimiento econ&oacute;mico o la desigualdad social est&eacute;n correlacionados con la movilidad social. De hecho, altos niveles de crecimiento econ&oacute;mico y de desigualdad social coexisten con niveles altos y bajos de movilidad social absoluta (Breen, 2004, p&aacute;g. 396).
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, las relaciones entre los factores considerados son complejas y no siempre lineales y es una cuesti&oacute;n abierta que a&uacute;n se problematiza m&aacute;s si se cruzan por los distintos reg&iacute;menes de bienestar (Beller &amp; Hout, 2007). El modelo escandinavo, que en la tabla 1 ocupa el v&eacute;rtice inferior (Dinamarca, Suecia, Finlandia y Noruega), siempre sobresale como el modelo institucional con mayor igualdad de oportunidades y fluidez social en contraste con el modelo liberal anglosaj&oacute;n o el continental corporatista de Francia, Alemania e Italia (Beller &amp; Hout, 2007; Esping-Andersen, 2005).
    </p><p class="article-text">
        Si se produce el despliegue de la LOMCE y pervive una d&eacute;cada junto al resto de pol&iacute;ticas sociales y laborales devaluadoras, es previsible que esa Espa&ntilde;a de 2023 cambie de casilla y se coloque en el v&eacute;rtice superior derecho con alta desigualdad, baja movilidad de renta e inequidad escolar. Pasar&iacute;a a formar parte de esa alianza anglo-latina con la que sue&ntilde;an algunos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xavier Martínez-Celorrio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/determina-oportunidades-hijos-respuesta-compleja_1_5179056.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Nov 2013 19:24:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué determina las oportunidades de los hijos? Una respuesta compleja]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más crisis, más vulnerables y más fragmentados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/crisis-vulnerables-fragmentados_132_5573433.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Hasta 2009, el 19% se ha desclasado hacia posiciones de clase más bajas a las ocupadas en 2003</p><p class="subtitle">Entre 2005-2010 la desigualdad 80/20 en España aumenta un 25% y en Cataluña un 23%</p><p class="subtitle">La gran recesión se traduce en dualización social y en el mayor incremento de las desigualdades sociales de la historia reciente</p></div><p class="article-text">
        Durante 2012 el mercado laboral espa&ntilde;ol perdi&oacute; 850.000 empleos y gener&oacute; otros 374.000 expedientados por regulaci&oacute;n de empleo. La tasa espa&ntilde;ola de paro se eleva al 26%, el desempleo juvenil es del 55% y unos 150.000 j&oacute;venes entre 25-29 a&ntilde;os emigraron al exterior, iniciando la di&aacute;spora espa&ntilde;ola de capital humano cualificado que no se detendr&aacute; ni con brotes verdes.  
    </p><p class="article-text">
        En clave interna, estamos acostumbrados a leer la escalada del paro cada trimestre pero apenas sabemos qu&eacute; nos ha pasado como conjunto, como estructura social, entre los tiempos de bonanza (hasta 2007) y la hecatombe del primer impacto de la crisis en 2009 hasta hoy mismo. Estamos acostumbrados a leer la realidad a partir de fotos-fijas, acumulando un frenes&iacute; de malas noticias que apenas dan tiempo para examinar el resultado conjunto y su din&aacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        El debate p&uacute;blico y medi&aacute;tico apenas cuenta con la perspectiva longitudinal que nos ampl&iacute;a el foco de visi&oacute;n y conocimiento. Por ejemplo, la economista Elena B&aacute;rcena descubri&oacute; que un 44% de los hogares espa&ntilde;oles fue pobre en alg&uacute;n momento entre 1994-2001, cuando la tasa est&aacute;tica o foto-fija de la pobreza medida en un s&oacute;lo a&ntilde;o era del 20%. La pobreza din&aacute;mica era el doble que la pobreza est&aacute;tica. Una realidad que no destacaron en su momento los medios de comunicaci&oacute;n ni fue objeto de debate alguno.
    </p><p class="article-text">
        Entre 2003-2009, entre esos siete a&ntilde;os de &eacute;xtasis, depresi&oacute;n y ruptura del <em>Espa&ntilde;a va bien </em>&iquest;qu&eacute; trayectorias de clase, de renta, de ascenso o de descenso social han vivido los ciudadanos? Nuestro reciente libro <a href="http://www.fbofill.cat/index.php?codmenu=11&amp;publicacio=564&amp;submenu=false&amp;SC=P&amp;titol=&amp;autor=&amp;ordenat=&amp;&amp;tags=" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Crisi, traject&oacute;ries socials i educaci&oacute;</a>, elaborado con Antoni Mar&iacute;n, aporta resultados que nos permiten conocer mejor la din&aacute;mica de la estructura social en dicho per&iacute;odo. Hemos estudiado una muestra longitudinal de 1.300 adultos de 25 a 64 a&ntilde;os a partir de la &uacute;nica encuesta-panel existente en Espa&ntilde;a, el PaD de la Fundaci&oacute;n Jaume Bofill. El PaD encuesta cada a&ntilde;o a 2.000 hogares catalanes desde 2002 hasta hoy, acumulando una enorme informaci&oacute;n que permite el an&aacute;lisis longitudinal de trayectorias vitales, familiares y laborales. Retrata la sociedad fluida.
    </p><p class="article-text">
        Los datos llegan hasta 2009, pero nos permiten capturar el mayor impacto de la crisis. El gr&aacute;fico visualiza la evoluci&oacute;n hist&oacute;rica de creaci&oacute;n y destrucci&oacute;n de empleo en Catalu&ntilde;a entre 1978-2012. Nunca antes, ni en la dura crisis fordista de finales de los a&ntilde;os 70-mediados 80, ni en la poscrisis 92-94, se hab&iacute;a destruido en un s&oacute;lo a&ntilde;o hasta el 8,7% de todo el stock ocupado. Fue en 2009, el a&ntilde;o que marca el primer abismo, cuando Zapatero negaba su trascendencia como gran recesi&oacute;n hasta que en mayo de 2010 dio un giro pol&iacute;tico radical, forzado desde arriba, y a&uacute;n inexplicado.  
    </p><p class="article-text">
        Gr&aacute;fico 1. Variaci&oacute;n interanual de los ocupados (en %) en Catalu&ntilde;a (1978-2012)
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Los cinco a&ntilde;os de crisis que estamos sufriendo (2008-2012) suponen el shock m&aacute;s traum&aacute;tico de los &uacute;ltimos treinta a&ntilde;os. Hasta 2012, la crisis lleva destruido el 18,8% del total de empleo previo a la crisis, casi anulando todo el empleo creado por la burbuja del ladrillo y retrotrayendo a Catalu&ntilde;a a los niveles del 2003, justo cuando empez&oacute; la burbuja. La din&aacute;mica de Espa&ntilde;a es muy paralela, habiendo destruido el 17,3% del empleo existente en 2007 y regresando tambi&eacute;n al horizonte de empleo de 2003. D&eacute;cada perdida y crisis en forma de W con doble recesi&oacute;n y recortes en el sector p&uacute;blico que continuar&aacute;n en este 2013, prolongando la devaluaci&oacute;n del bienestar.  
    </p><p class="article-text">
        En cierto modo, este retroceso pone en evidencia los pies de barro del modelo de crecimiento basado en el ladrillo y el compadreo. Nuestros resultados, en el contexto catal&aacute;n pero trasladable al conjunto espa&ntilde;ol, capturan el impacto negativo de dicho modelo productivo e institucional en la estructura social y en las condiciones de vida:        
    </p><p class="article-text">
        <strong>Desclasamiento:</strong> hasta 2009, el 19% se ha desclasado hacia posiciones de clase m&aacute;s bajas a las ocupadas en 2003 (incluido el paro), el 67% consigue mantener su posici&oacute;n y un 14% conoce el ascenso de clase, siendo sobre todo j&oacute;venes menores de 35 a&ntilde;os. Hemos identificado hasta 10 trayectorias desiguales de enclasamiento y 7 trayectorias de desclasamiento, sobre todo protagonizadas por la clase de cuadros y t&eacute;cnicos (42% de descenso de clase), obreros de la construcci&oacute;n (36%), obreros industriales (29%) y peque&ntilde;a burgues&iacute;a propietaria (28%). El desclasamiento es obrero y es clase media.   
    </p><p class="article-text">
        <strong>Empobrecimiento y descenso de renta:</strong> hasta 2009, el 38% se ha empobrecido descendiendo del quintil de renta respecto al 2003. No significa que todos ellos sean pobres sino que han perdido entre el 27% y el 46% de la media de renta que el hogar ten&iacute;a en 2003, descendiendo a quintiles m&aacute;s bajos. Por ejemplo, el 47% del quintil medio central (media de 31.000 &euro; netos) se ha empobrecido descendiendo, sobre todo, al quintil medio bajo (con una media de 21.000 &euro; netos). Mientras, el 33% del quintil medio bajo ha descendido al quintil inferior (media de 11.000 &euro; netos). Los saltos descendentes entre quintiles de renta de los hogares alcanza al 38% de encuestados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Descenso vulnerable m&aacute;s femenino que masculino: </strong>el indicador de vulnerabilidad social que hemos construido captura la p&eacute;rdida regresiva de nivel de renta, empleo y posici&oacute;n de clase. El descenso vulnerable alcanza al 40% de las mujeres y al 31% de los hombres. Ser mujer duplica el riesgo de caer en la vulnerabilidad, tener m&aacute;s de 49 a&ntilde;os incrementa el riesgo un 46% y no tener completado un nivel de educaci&oacute;n terciaria, aumenta el riesgo vulnerable un m&iacute;nimo del 29%. Es destacable que el origen familiar de clase no interviene en el riesgo vulnerable, siendo &eacute;ste m&aacute;s sexista, edista y credencialista que no clasista.  
    </p><p class="article-text">
        <strong>Educaci&oacute;n terciaria como nuevo umbral de garant&iacute;a</strong>: los niveles de la educaci&oacute;n secundaria (ESO, FP media y Bachillerato) no son suficientes como umbrales que garanticen protecci&oacute;n ante el riesgo vulnerable. La crisis eleva hasta los niveles terciarios (FP superior y grados universitarios) un nuevo umbral segregador sobre el resto. Contar con FP superior reduce un 29% el riesgo vulnerable mientras los grados universitarios en ciencias e ingenier&iacute;as, lo reducen un 75%. El 53% de los nacidos entre 1975-84 ya contaba con niveles terciarios, siendo ya el nivel m&aacute;s masivo y decisivo.   
    </p><p class="article-text">
        <strong>Educaci&oacute;n permanente s&oacute;lo para los m&aacute;s formados: </strong>el 60% de toda la formaci&oacute;n permanente (ocupacional, de empresa y otras no-regladas) realizada entre 2005-2009 est&aacute; acaparada por personas con niveles terciarios. El sistema <em>lifelong learning</em> no funciona con equidad ni como segunda oportunidad para los menos formados. Todo un desaf&iacute;o para decisores p&uacute;blicos, empresarios y sindicatos  que sigue sin resolverse.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aumentan las desigualdades sociales: </strong>entre 2005-2010 la desigualdad 80/20 en Espa&ntilde;a aumenta un 25% y en Catalu&ntilde;a, un 23%. En Espa&ntilde;a el 20% poblacional con m&aacute;s renta acumula casi 7 veces m&aacute;s ingresos que el quintil m&aacute;s pobre. En 2005 era 5,5 veces m&aacute;s. Con la crisis, Catalu&ntilde;a abandona la media europea de desigualdad 80/20 (4,75), sigue la inercia de aumento espa&ntilde;ola y pasa a ser m&aacute;s desigualitaria que Italia o Gran Breta&ntilde;a, hecho in&eacute;dito para Catalu&ntilde;a antes de la crisis.
    </p><p class="article-text">
        Gr&aacute;fico 2. Evoluci&oacute;n de la desigualdad de renta 80/20 (2005-20010)
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        <strong>No obstante, Catalu&ntilde;a es un 38% menos clasista que Italia y un 12% menos que Gran Breta&ntilde;a: </strong>es decir, los or&iacute;genes familiares de clase intervienen menos en los destinos y posiciones de clase de los hijos en Catalu&ntilde;a que en esos dos pa&iacute;ses. Dicho de otra manera, la pauta estructural de la desigualdad es m&aacute;s abierta, fluida y circulatoria. Los or&iacute;genes marcan o limitan menos en Catalu&ntilde;a pero un 14% a&uacute;n menos lo hacen en Holanda. Es un hallazgo relevante para medir el grado de clasismo/cierre o fluidez/apertura de la estructura de clases. Este modelo de fluidez social catalana es el que peligra por un bucle formado por la asfixia del modelo de financiaci&oacute;n auton&oacute;mica, la deuda acumulada y los recortes de servicios p&uacute;blicos. De ah&iacute;, el auge del soberanismo catal&aacute;n que ha pillado desprevenida a la sociedad espa&ntilde;ola. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Un 43% vulnerable en 2012?:</strong> entre 2010-12, el paro en Catalu&ntilde;a ha crecido 7 puntos respecto al 2009. Una primera estimaci&oacute;n sumando ese diferencial har&iacute;a llegar la tasa de vulnerabilidad social hasta el 43% de la sociedad catalana. Ya no podemos hablar de grupos vulnerables fragmentados o de una exclusi&oacute;n social divisible del resto sino que toda la sociedad es vulnerable, afectando al cuerpo central y no s&oacute;lo a los t&iacute;picos colectivos extremos. Bienestar devaluado con mayor riesgo vulnerable para casi todos.
    </p><p class="article-text">
        Son din&aacute;micas alarmantes y empeorables que no compadecen a &Aacute;ngela Merkel, que nos recuerda desde Davos c&oacute;mo a&uacute;n faltan hasta cuatro a&ntilde;os para que la austeridad d&eacute; sus frutos. La salida de la crisis se aventura lejana y el escenario pos-crisis nos puede situar en el 2017 con el nivel del PIB del 2007 y con el nivel de empleo del 2003. Una gran recesi&oacute;n traducida en m&aacute;s de una d&eacute;cada perdida y una dualizaci&oacute;n social sellada con el mayor incremento de las desigualdades sociales de la historia reciente. Entre tanto, cunde la indignaci&oacute;n y las protestas pero no se sustancia a&uacute;n una alianza y una alternativa transformadora por parte la izquierda social, el cognitariado y los sectores cr&iacute;ticos y creativos del pa&iacute;s. M&aacute;s crisis, m&aacute;s vulnerables y m&aacute;s desorganizados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xavier Martínez-Celorrio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/crisis-vulnerables-fragmentados_132_5573433.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Jan 2013 08:23:45 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Más crisis, más vulnerables y más fragmentados]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
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