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    <title><![CDATA[elDiario.es - Gonzalo Boye Tuset]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/gonzalo_boye_tuset/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Gonzalo Boye Tuset]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Griñán, cáncer y prisión: una combinación incompatible]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/grinan-cancer-prision-combinacion-incompatible_132_9824350.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a4f93b6-1f66-4929-b8f6-187a794df9df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Griñán, cáncer y prisión: una combinación incompatible"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No me cabe duda de que, constatada la enfermedad de Griñán y decidido el tratamiento a seguir, se debe suspender su ingreso en prisión hasta que se restablezca</p><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Nunca me he topado con Jos&eacute; Antonio Gri&ntilde;&aacute;n, no le conozco y, seguramente, nunca le habr&iacute;a votado, pero s&iacute; tengo algo en com&uacute;n con &eacute;l y, adem&aacute;s, una experiencia que a &eacute;l a&uacute;n le falta por vivir: he tenido c&aacute;ncer de pr&oacute;stata, que es lo que nos une, y, adem&aacute;s, he estado en prisi&oacute;n, que es la experiencia que &eacute;l todav&iacute;a no tiene. Ambas cosas, a mi entender, son incompatibles y me explicar&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Tal cual me dijeron mis m&eacute;dicos nada m&aacute;s diagnosticarme el c&aacute;ncer de pr&oacute;stata hace ya m&aacute;s de un a&ntilde;o y medio, exist&iacute;an varias alternativas de tratamientos y cada una ten&iacute;a sus pros y sus contras; despu&eacute;s de que me explicaron todas, la decisi&oacute;n fue m&iacute;a y opt&eacute; por la quir&uacute;rgica, cosa de lo que no solo no me arrepiento sino que, adem&aacute;s, me felicito porque fue la mejor decisi&oacute;n que pude tomar.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, tanto antes de la cirug&iacute;a como despu&eacute;s de &eacute;sta hay cosas que son esenciales, tal cual tambi&eacute;n me explicaron mis m&eacute;dicos, y una de ellas es el c&oacute;mo uno afronta la enfermedad y c&oacute;mo quiere salir de tan complejo trance: la parte an&iacute;mica o psicol&oacute;gica es muy importante y este tipo de desaf&iacute;os que nos pone la vida o se abordan para ganar o se pierden definitivamente.
    </p><p class="article-text">
        Obviamente, enfrentarse a todo ello es muy complejo, consume muchas energ&iacute;as y, sobre todo, requiere de un entorno en el cual uno pueda sentirse apoyado y querido, sobre todo porque no todos los d&iacute;as son buenos y, en el fondo, siempre est&aacute; por medio el fantasma de lo que entendemos por c&aacute;ncer, pero, tambi&eacute;n, las consecuencias, si el tratamiento no funciona o la enfermedad va m&aacute;s r&aacute;pido que la sanaci&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo se combina an&iacute;micamente enfrentarse a un c&aacute;ncer y estar en prisi&oacute;n al mismo tiempo?
    </p><p class="article-text">
        Darle vueltas a la idea no es sencillo, m&aacute;s bien es la parte m&aacute;s compleja de todo el proceso y, en mi caso, cont&eacute; con el apoyo irrestricto de mi pareja, mis hijas y un n&uacute;cleo muy reducido de amigos conocedores de la situaci&oacute;n; con eso me bast&oacute; para salir adelante junto con contar con los mejores m&eacute;dicos que aplicaron todos sus conocimientos y t&eacute;cnica para sacarme bien parado de una enfermedad que nunca se sabe por d&oacute;nde terminar&aacute; complic&aacute;ndonos. &iquest;Cu&aacute;l ser&iacute;a el entorno de Gri&ntilde;&aacute;n en el patio de una prisi&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        En los meses previos, me dediqu&eacute; a prepararme f&iacute;sica y mentalmente para la operaci&oacute;n y, despu&eacute;s de &eacute;sta, a recuperarme lo m&aacute;s r&aacute;pido posible, ya que las potenciales secuelas dependen de muchos factores, pero uno esencial es cu&aacute;n preparado est&eacute; uno para afrontarlas.
    </p><p class="article-text">
        La prisi&oacute;n, cualquiera que sea y teniendo presente que es una realidad que conozco bien, no es el sitio adecuado para enfrentar una enfermedad de estas caracter&iacute;sticas; no un lugar que cuente con las condiciones necesarias para una correcta y r&aacute;pida recuperaci&oacute;n y, adem&aacute;s, el proceso de recuperaci&oacute;n tiene una primera etapa, ya postoperatoria y post hospitalaria que en una c&aacute;rcel no se puede abordar adecuadamente y, mucho menos, con garant&iacute;as de poder conservar un m&iacute;nimo de intimidad y dignidad.
    </p><p class="article-text">
        Insisto, no conozco a Gri&ntilde;&aacute;n y seguramente no le votar&iacute;a nunca, pero defiendo, sin dudarlo, su derecho a la salud y su derecho a tener el mejor de los tratamientos que la medicina actual pueda brindarle y, sin lugar a dudas, para eso no puede estar en prisi&oacute;n, ni ahora ni durante el periodo que necesite para recuperarse al cien por cien despu&eacute;s del tratamiento que decida seguir.
    </p><p class="article-text">
        Las penas privativas de libertad no son para castigar al enemigo, son para reeducar y reinsertar al infractor y en ese proceso han de seguirse criterios de humanizaci&oacute;n, lo que implica que ning&uacute;n ser humano pueda verse sometido a un castigo mayor que el de exclusivamente verse privado de la libertad.
    </p><p class="article-text">
        Creo que, como sociedad, estamos ante un falso debate si discutimos sobre si Gri&ntilde;&aacute;n debe cumplir ahora la pena o no; no me cabe duda de que, constatada la enfermedad y decidido el tratamiento a seguir, se debe suspender su ingreso en prisi&oacute;n hasta que se reestablezca; lo contrario ser&iacute;a retroceder muchas d&eacute;cadas en la configuraci&oacute;n y entendimiento de lo que han de ser las penas privativas de libertad pero, adem&aacute;s, nos estar&iacute;amos transformando en una peor sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco es hora de entrar en el debate de si fue bien o mal condenado, eso lo tendr&aacute;n que decidir, primero, el Constitucional y, llegado el caso, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos; en estos momentos lo &uacute;nico que se debe decidir es si un ciudadano condenado a una pena privativa de libertad merece ser, adem&aacute;s, privado del mejor tratamiento m&eacute;dico que se le pueda dispensar&hellip; se llame Gri&ntilde;&aacute;n o como se llame.
    </p><p class="article-text">
        Seguramente, en una sociedad tan polarizada como la espa&ntilde;ola no seamos capaces de separar la pol&iacute;tica de la &eacute;tica, pero, en un caso como el de Gri&ntilde;&aacute;n, que tanto me da qui&eacute;n sea, se ha pensar si se debe de penar doblemente a la persona o no&hellip; es decir, si no basta con la pena privativa de libertad sino que, adem&aacute;s, hay que a&ntilde;adirle una suerte de &ldquo;pena privativa de la salud&rdquo;, esta y no otra es la clave de lo que se ha de dilucidar y, a partir de cu&aacute;l sea la respuesta, sabremos en qu&eacute; tipo de sociedad vivimos.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una enfermedad de desarrollo variable y que puede llegar a complicarse mucho, llevando a algunos pacientes a la muerte, pero, no solo ha de suspenderse el cumplimiento de las penas ante un riesgo inminente para la vida, sino que tambi&eacute;n ha de hacerse ante un riesgo para la salud incluso si no existe riesgo vital.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de temas no puede ser sometido al arrojadizo terreno de la discusi&oacute;n pol&iacute;tica, ha de mantenerse en el &aacute;mbito de lo m&eacute;dico y lo jur&iacute;dico, pero, sobre todo, en el campo de la &eacute;tica y para quienes tengan duda, basta con que se pregunten &iquest;c&oacute;mo me gustar&iacute;a que me tratasen si el afectado fuese yo?
    </p><p class="article-text">
        Al se&ntilde;or Gri&ntilde;&aacute;n, como a cualquier otro enfermo de c&aacute;ncer o padecimiento grave, le deseo una pronta y definitiva recuperaci&oacute;n y, en cuanto a la resoluci&oacute;n de su caso, simplemente deseo que no nos tengamos que ver en un espejo ante el que luego, como sociedad, sintamos verg&uuml;enza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gonzalo Boye Tuset]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/grinan-cancer-prision-combinacion-incompatible_132_9824350.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Dec 2022 20:19:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Griñán, cáncer y prisión: una combinación incompatible]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La salida se llama derecho de la Unión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/salida-llama-derecho-union_132_9803043.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c3ddbff6-c0ff-498d-9979-4d03589e2c50_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La salida se llama derecho de la Unión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La necesidad de imparcialidad es una garantía en cualquier sistema judicial democrático y esto el Tribunal Constitucional lo tenía claro, al menos cuando se dedicaba al derecho y no a la política</p><p class="subtitle">Los vocales conservadores del CGPJ ven “irresponsables” la declaraciones de Sánchez sobre los jueces y el TC</p></div><p class="article-text">
        La garant&iacute;a del juez imparcial no solo viene reconocida en la Constituci&oacute;n espa&ntilde;ola sino, tambi&eacute;n, en la <a href="https://fra.europa.eu/es/eu-charter/article/47-derecho-la-tutela-judicial-efectiva-y-un-juez-imparcial#:~:text=Toda%20persona%20tiene%20derecho%20a,hacerse%20aconsejar%2C%20defender%20y%20representar." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carta de los Derechos Fundamentales de la Uni&oacute;n Europea</a> y el <a href="https://www.derechoshumanos.net/Convenio-Europeo-de-Derechos-Humanos-CEDH/articulo6CEDH.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Convenio Europeo de Derechos Humanos</a>, normas de obligado cumplimiento en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La necesidad de imparcialidad es una garant&iacute;a en cualquier sistema judicial democr&aacute;tico y esto el Tribunal Constitucional lo ten&iacute;a claro, al menos cuando se dedicaba al derecho y no a la pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El juez, cuando se aproxima a un tema, ha de hacerlo desde una posici&oacute;n de tercero ajeno al proceso y, como dec&iacute;a el propio Constitucional, quien ha de resolver cualquier asunto &ldquo;no puede asumir procesalmente funciones de parte (...) y no puede realizar actos ni mantener con las partes relaciones jur&iacute;dicas o conexiones de hecho que puedan poner de manifiesto o exteriorizar una previa toma de posici&oacute;n an&iacute;mica a su favor o en su contra&rdquo; (STC 140/2004, Fj 4).
    </p><p class="article-text">
        Para el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) garantizar el derecho al juez imparcial es clave que el juez no s&oacute;lo sea imparcial, sino que tambi&eacute;n tiene que parecer que lo es; esto lo manifiesta reiteradamente el TEDH citando el adagio ingl&eacute;s &ldquo;<em>justice must not only be done: it must also be seen to be done</em>&rdquo; o, como ha dicho en su sentencia del caso Delcourt contra B&eacute;lgica, 17.1.1970, par&aacute;grafo 31: &ldquo;<em>No s&oacute;lo debe impartirse justicia; tambi&eacute;n ha de verse c&oacute;mo se imparte</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el fondo, la imparcialidad la podemos resumir como la ausencia de prejuicio, tambi&eacute;n de inter&eacute;s en el resultado del pleito cuyo conocimiento le es sometido a consideraci&oacute;n, y, todo ello, visto desde la perspectiva de un observador objetivo y razonable, desapasionado y con la distancia suficiente.
    </p><p class="article-text">
        Con estos criterios en la mano, resulta m&aacute;s que sorprendente que el Tribunal Constitucional pretenda revisar los recursos planteados tanto por el Partido Popular como por Vox en contra de las reformas ya aprobadas en el Congreso y pendientes de su tramitaci&oacute;n en el Senado; al menos en lo que respecta a aquellos magistrados que se ven directamente afectados por esas reformas.
    </p><p class="article-text">
        En un caso como este, un observador imparcial deber&iacute;a hacerse, como m&iacute;nimo, la siguiente presunta: &iquest;c&oacute;mo se compatibiliza el derecho al juez imparcial con el inter&eacute;s personal del juez si la materia sobre la que se tiene que pronunciar le afecta directamente incluso respecto a su propia condici&oacute;n de Juez?
    </p><p class="article-text">
        Dicho m&aacute;s claramente: &iquest;puede sostenerse que se cumple con el criterio, como m&iacute;nimo, de apariencia de imparcialidad si quien ha de resolver sobre la constitucionalidad o no de una determinada norma es, al mismo tiempo, el afectado directo de la norma en caso de aprobarse? 
    </p><p class="article-text">
        Creo que cualquier observador objetivo, razonable y desapasionado dir&aacute; que en un caso as&iacute; no se cumple, como m&iacute;nimo, con el criterio de la apariencia de imparcialidad.
    </p><p class="article-text">
        Basta ver las prisas que le ha entrado a un sector del Constitucional de cara a resolver la solicitud de medidas cautelares planteadas por el PP frente al m&aacute;s de un a&ntilde;o que lleva sin pronunciarse sobre el <a href="https://www.eldiario.es/politica/devolucion-cautelar-escano-alberto-rodriguez-atasca-constitucional_1_9699925.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">caso de Alberto Rodr&iacute;guez</a>, tambi&eacute;n pendiente de, entre otras cosas, medidas cautelares. 
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a razonable que antes de pronunciarse sobre las cautelares del PP lo hiciese respecto de las de Alberto Rodr&iacute;guez &iquest;o es que Alberto tiene menos derechos que el PP a los ojos del Constitucional?
    </p><p class="article-text">
        El Constitucional, a la vista de estas inusitadas prisas, no parece estar por la labor de cuestionarse su propia falta de imparcialidad pero, al menos, deber&iacute;a tratar de guardar las formas y, por ello, tendr&iacute;a que iniciar, de oficio o a petici&oacute;n de parte, un di&aacute;logo entre tribunales y realizar una remisi&oacute;n prejudicial el Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea (TJUE) para que por este &oacute;rgano se dictamine la compatibilidad de su futura decisi&oacute;n con las normas de Derecho primario de la Uni&oacute;n Europea.
    </p><p class="article-text">
        Las preguntas y sus derivadas son m&uacute;ltiples, especialmente porque todas afectan a la forma en que se han de aplicar las normas nacionales para no colisionar con las garant&iacute;as recogidas, entre otros, en el art&iacute;culo 47 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Uni&oacute;n Europea en relaci&oacute;n con lo previsto en los art&iacute;culos 258, 259 y 260 del Tratado de Funcionamiento de la Uni&oacute;n Europea, entre otras normas de la Uni&oacute;n de obligado cumplimiento tambi&eacute;n para el propio Constitucional. 
    </p><p class="article-text">
        Un planteamiento de cuestiones prejudiciales como el que propongo -que ser&iacute;a de obligada tramitaci&oacute;n seg&uacute;n establece el art&iacute;culo 267 del Tratado de Funcionamiento de la Uni&oacute;n Europea (&ldquo;cuando se plantee una cuesti&oacute;n de este tipo en un asunto pendiente ante un &oacute;rgano jurisdiccional nacional, cuyas decisiones no sean susceptibles de ulterior recurso judicial de Derecho interno, dicho &oacute;rgano estar&aacute; obligado a someter la cuesti&oacute;n al Tribunal&rdquo;) suspender&iacute;a la tramitaci&oacute;n del recurso y de la solicitud de cautelares planteadas por el PP hasta que las prejudiciales fuesen resueltas por el TJUE, cosa que no parece ser la intenci&oacute;n de un sector del Constitucional aferrado al asiento y al sueldo, as&iacute; como a los compromisos pol&iacute;ticos contra&iacute;dos con quienes les han designado para el cargo.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta que entonces surgir&iacute;a, en el supuesto de negarse a cumplir con tal obligaci&oacute;n, ser&iacute;a de mayor relevancia a&uacute;n: &iquest;est&aacute;n dispuestos, el PP y un sector mayoritario del Constitucional, a arrastrar a Espa&ntilde;a a un procedimiento de infracci&oacute;n con las consecuencias que ello tendr&iacute;a? Seguramente s&iacute; pero es un buen momento para que se definan sobre cu&aacute;n patriotas son y cu&aacute;nto de lo que hacen solo tiene sentido desde una perspectiva tanto personal como partidista.
    </p><p class="article-text">
        No estoy de acuerdo en c&oacute;mo se ha hecho la reforma, tan cuestionada por el PP y en v&iacute;as de sabotaje por parte del Constitucional, pero mis discrepancias, que son t&eacute;cnicas, no pueden llevarme a pensar que sea correcto que un poder del Estado, carente de cualquier contrapeso, secuestre las competencias de los restantes poderes del Estado y se termine de cargar lo poco que de democracia queda en Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Las disfunciones sist&eacute;micas son muchas y las vengo denunciando desde hace mucho tiempo, clamando en el desierto, y lo que ahora est&aacute; sucediendo puede ser, si as&iacute; lo quieren aquellos que ostentan la gesti&oacute;n de la mayor&iacute;a parlamentaria, que no el poder del Estado, un punto de inflexi&oacute;n para abordar, con serenidad pero sin pausa, las reformas necesarias para que ning&uacute;n poder del Estado carezca de los necesarios contrapesos que permitan que todos nos sintamos c&oacute;modos y seguros en un Estado absolutamente desbalanceado, como se est&aacute; viendo en estos d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        La salida de la encrucijada constitucional en la que se encuentra Espa&ntilde;a est&aacute; escrita y se llama derecho de la Uni&oacute;n; encontrarla ya es cosa de voluntad pol&iacute;tica y, sobre todo, de valent&iacute;a y compromiso con los valores democr&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gonzalo Boye Tuset]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/salida-llama-derecho-union_132_9803043.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Dec 2022 21:39:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La salida se llama derecho de la Unión]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tribunal Constitucional,Alberto Rodríguez,Poder Judicial,UE - Unión Europea,Estado de derecho]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De relato en relato]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/relato-relato_132_8080743.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/79f314c6-786b-4d54-9a12-c972d343d8a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De relato en relato"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La realidad del conflicto catalán es mucho más seria, más profunda y de más severas consecuencias que las recientes decisiones y dichos gubernamentales</p></div><p class="article-text">
        Algunos, que llevan a&ntilde;os viviendo instalados en una concatenaci&oacute;n de relatos, ahora han comenzado a sembrar uno nuevo: la sentencia del proc&eacute;s est&aacute; tocada de muerte en Europa por los indultos concedidos y las declaraciones realizadas por miembros del Ejecutivo de Pedro S&aacute;nchez. Tal cual ha ocurrido en los &uacute;ltimos casi cuatro a&ntilde;os, tal afirmaci&oacute;n no pasa de ser un relato mediante el cual se trata de adaptar la realidad a unos concretos intereses que distan mucho de ser los encomendados constitucionalmente hablando.
    </p><p class="article-text">
        No, la sentencia del proc&eacute;s y el procedimiento penal del que trae su origen no est&aacute;n tocados de muerte ni por los indultos ni por las declaraciones que, como corresponde a todo actor pol&iacute;tico, han concedido y realizado desde el Gobierno de Pedro S&aacute;nchez. Tanto el procedimiento como la sentencia estaban ya tocados de muerte mucho antes y ahora lo que se pretende no es m&aacute;s que trasladar las culpas propias a un nuevo enemigo bien determinado que estar&iacute;a encarnado por el actual Gobierno de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La realidad, que siempre ha distado mucho de los distintos relatos con los cuales se han ido creando, difundiendo y modulando a lo largo de los a&ntilde;os de politizaci&oacute;n del conflicto catal&aacute;n, es mucho m&aacute;s seria, m&aacute;s profunda y de m&aacute;s severas consecuencias que las recientes decisiones y dichos gubernamentales.
    </p><p class="article-text">
        La sentencia del proc&eacute;s, desde una perspectiva europea y de interpretaci&oacute;n democr&aacute;tica del derecho, naci&oacute; muerta, porque todo el procedimiento se ha asentado en bases incompatibles con los pilares fundamentales del derecho de la Uni&oacute;n entre los que destacan aquellos contenidos en el T&iacute;tulo I del Tratado de la Uni&oacute;n y, tambi&eacute;n, a lo largo del articulado de la Carta Europea de los Derechos Fundamentales y del Convenio Europeo de Derechos Humanos.
    </p><p class="article-text">
        La concatenaci&oacute;n de relatos surgidos para mantener vigente una visi&oacute;n de la realidad que, como digo, es incompatible con el derecho de la Uni&oacute;n ha sido extensa y muy variopinta, pero una somera revisi&oacute;n de esa ya dilatada lista nos permite asumir que, una vez m&aacute;s, estamos en presencia de un relato que solo pretende confundir a la gente y negar la mayor: el procedimiento al proc&eacute;s nunca sobrevivir&iacute;a a la internacionalizaci&oacute;n del mismo tal cual venimos demostrando desde el 3 de noviembre de 2017. Vamos por partes.
    </p><p class="article-text">
        Cuando un grupo relevante de miembros del Govern del president Puigdemont march&oacute; al exilio en octubre de 2017, el primero de los relatos fue bifocal: no era posible tomarles declaraci&oacute;n por videoconferencia y B&eacute;lgica les entregar&iacute;a a Espa&ntilde;a en menos de 30 d&iacute;as. Ya el 5 de noviembre, cuando todos ellos quedaron en libertad en Bruselas, el relato comenz&oacute; a hacer aguas. En paralelo, se hab&iacute;a enviado a prisi&oacute;n al resto de dicho Govern.
    </p><p class="article-text">
        El 5 de diciembre de 2017, cuando el juez Llarena, en lo que no fue otra cosa que una honda preocupaci&oacute;n por el resultado de la primera euroorden europea de detenci&oacute;n y entrega (OEDE), la retir&oacute;, se instal&oacute; el segundo de los relatos: es un gran estratega que est&aacute; construyendo el procedimiento para asegurarse la entrega. Otro tanto se dijo en enero de 2018, cuando el mismo Llarena se neg&oacute; a cursar una OEDE, en este caso a Dinamarca.
    </p><p class="article-text">
        En marzo de 2018, despu&eacute;s de dictado el auto de procesamiento y tras la detenci&oacute;n de Puigdemont en Alemania &ndash;en base a una segunda OEDE por los mismos hechos&ndash;, el relato que se construy&oacute; fue que Alemania marcaba el camino de regreso de &ldquo;los fugados&rdquo;. Ese relato dur&oacute; 12 d&iacute;as, los que estuvo en prisi&oacute;n, y se transform&oacute; en una serie de reproches y menosprecios hacia una justicia y un tribunal que fue el que primero dictamin&oacute; la verdadera enfermedad del procedimiento que se segu&iacute;a en el Tribunal Supremo.
    </p><p class="article-text">
        El 16 de mayo de 2018, la Justicia belga se neg&oacute; a tramitar la segunda OEDE en contra de los pol&iacute;ticos catalanes por venir mal formulada, al carecer de una orden nacional de detenci&oacute;n que la sustentase, y surgi&oacute; un nuevo relato que se decantaba por que los belgas nos tienen man&iacute;a y han convertido a su pa&iacute;s en un refugio de terroristas y delincuentes. Nadie quiso admitir que el fallo radicaba en el Supremo y no en B&eacute;lgica.
    </p><p class="article-text">
        En julio de 2018, despu&eacute;s de que el Tribunal Superior de Schleswig-Holstein dictara sentencia en la OEDE cursada en contra de Puigdemont, todo fueron ataques, una vez m&aacute;s, a la Justicia alemana y se gestaron una serie de relatos entre los que se establec&iacute;a que los jueces alemanes se hab&iacute;an excedido en sus funciones y que el juez Llarena cursar&iacute;a una prejudicial al Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea (TJUE) para que les pusiese en su lugar. Una vez m&aacute;s, solo fueron relatos pero que permitieron ocultar un hecho esencial: Alemania hab&iacute;a terminado por emitir el parte de defunci&oacute;n del procedimiento que se segu&iacute;a en Espa&ntilde;a y ello en base a una serie de elementos que, primero, tuvo muy en consideraci&oacute;n el Grupo de Trabajo de Detenciones Arbitrarias de Naciones Unidas y, recientemente, la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa.
    </p><p class="article-text">
        En ese proceso de concatenaci&oacute;n de relatos tampoco podemos olvidar la serie construida a partir de la elecci&oacute;n de Puigdemont, Com&iacute;n y Ponsat&iacute; como miembros del Parlamento Europeo; entre ellos destaco aquel que dec&iacute;a que la condici&oacute;n de eurodiputado se adquir&iacute;a mediante el juramento ante la Junta Electoral en Madrid. Este relato dur&oacute; hasta el 20 de diciembre de 2019, fecha en que el Tribunal General de la Uni&oacute;n Europea (TGUE) dictamin&oacute; lo contrario y su criterio fue asumido por el Parlamento Europeo, al que se incorporaron el 13 de enero de 2020 con efectos a junio de 2019.
    </p><p class="article-text">
        Por sorprendente que parezca, tal planteamiento sobre el momento de la adquisici&oacute;n de la condici&oacute;n de eurodiputados sigue sosteni&eacute;ndola, ya casi en solitario, la Sala Tercera del Supremo, que es la misma que tendr&aacute; que resolver los recursos interpuestos por la derecha en contra de los indultos.
    </p><p class="article-text">
        Pero como la cosa de los relatos nunca resulta suficiente para no reconocer los errores propios, se instal&oacute; un nuevo relato seg&uacute;n el cual la concesi&oacute;n del suplicatorio les traer&iacute;a de regreso a Espa&ntilde;a; no contaron ni con las dos sentencias de Puig ni con las cautelares acordadas por el TGUE.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, y ante el varapalo que ha representado el dictamen de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, que no dice nada distinto a lo que ya dijo Schleswig-Holstein en julio de 2018 o haya dicho la Justicia belga o la escocesa, se instala este nuevo relato seg&uacute;n el cual los grandes males que afectan al procedimiento y sentencias dictadas en el caso del proc&eacute;s son &uacute;nica y exclusivamente culpa de Pedro S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        La verdad es muy otra: construir contra viento y marea un proceso y una sentencia que no encaja en un derecho, el europeo, que es tan propio como el que surge de las Cortes, no solo es un error, sino un empecinamiento que m&aacute;s temprano que tarde llegar&iacute;a a este punto.
    </p><p class="article-text">
        Los indultos no han dado el certificado de defunci&oacute;n a la sentencia del proc&eacute;s, eso ya se consigui&oacute; en 2018 &ndash;fue en Schleswig-Holstein&ndash; solo que, de relato en relato, nunca se ha tenido la honradez intelectual de asumir el error propio y siempre se ha trasladado la culpa a un tercero. Esta vez le toca a Pedro S&aacute;nchez que, en definitiva, parece que se ha convertido en caza mayor porque siempre se vive mejor contra un enemigo que contra los fantasmas propios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gonzalo Boye Tuset]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/relato-relato_132_8080743.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Jun 2021 20:33:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De relato en relato]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Procés,Carles Puigdemont,Pedro Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Así están las cosas':  la estrategia exterior de Puigdemont después de la sentencia del procés trazada por Gonzalo Boye]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/politica/estrategia-puigdemont-sentencia-gonzalo-boye_1_6025334.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/01595e4d-2630-4593-b888-ef9cf7efb590_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Así están las cosas&#039;:  la estrategia exterior de Puigdemont después de la sentencia del procés trazada por Gonzalo Boye"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">eldiario.es adelanta el décimo capítulo del libro escrito por el abogado Gonzalo Boye y publicado por Roca Editorial. Sale a la venta este jueves 18 de junio</p></div><p class="article-text">
        <strong>Cap&iacute;tulo 10. Octubre</strong>
    </p><p class="article-text">
        El comienzo de mes me pillo&#769; de viaje en Escocia, y por la man&#771;ana del 1 de octubre regrese&#769; a Madrid en el primer vuelo vi&#769;a Londres. Fue ma&#769;s largo que el de ida pero no habi&#769;a otra combinacio&#769;n posible que me permitiese estar en el despacho antes de las 14.00, cuando teni&#769;a una reunio&#769;n convocada que fui preparando, en gran medida, en ambos vuelos, ya que me quedaba por revisar una parte importante de la documentacio&#769;n.
    </p><p class="article-text">
        Al di&#769;a siguiente, 2 de octubre, y una vez ma&#769;s a primera hora de la man&#771;ana, tuve que volar a Ginebra, donde teni&#769;a concertada una importante reunio&#769;n con la defensa de Marta Rovira y con la propia Marta para coordinarnos de cara a todo lo que sucederi&#769;a a partir del dictado de la sentencia. El vuelo de ida fue todo menos agradable, porque nos pillo&#769; una fuerte turbulencia que ni me dejo&#769; dormir ni mucho menos trabajar; pense&#769; que lo mismo sucederi&#769;a esa noche al regreso, pero afortunadamente no fue asi&#769;.
    </p><p class="article-text">
        El jueves 3 estuve toda la man&#771;ana en el despacho, donde teni&#769;a muchos temas que solucionar y el tiempo apremiaba. A las 3 de la tarde me teni&#769;a que ir nuevamente al aeropuerto para volar en esta ocasio&#769;n a Palma de Mallorca, donde teni&#769;a una presentacio&#769;n de mi libro y posteriormente una cena con los organizadores del evento.
    </p><p class="article-text">
        Consegui&#769; llegar justo a la hora prevista para el despegue y trate&#769; de dormir en el vuelo, pero la cabeza me daba vueltas y vueltas pensando en algo fundamental: cualquier di&#769;a de esos saldri&#769;a la sentencia y, si hasta ahora la cosa estaba agitada a partir del dictado de la misma y las consiguientes euroo&#769;rdenes, no tendri&#769;a un minuto de calma.
    </p><p class="article-text">
        Palma es una ciudad que me encanta y a la que, por motivos profesionales, me toco&#769; ir muy seguido hace ya algunos an&#771;os. Adema&#769;s, en ella tengo recuerdos muy buenos porque fue alli&#769; donde se estreno&#769; un documental que hizo Sebastia&#769;n Arabia sobre mi&#769;, que fue presentado por uno de mis mejores amigos, Rafa Escudero, y adonde acudieron Isabel, mi hija Sandra y mi querida ti&#769;a Graciela; esta, como regalo, me trajo dos grandes a&#769;lbumes en los que habi&#769;a recopilado y ordenado todas las cartas que le envie&#769; en los casi ocho an&#771;os que estuve en prisio&#769;n.
    </p><p class="article-text">
        En esta ocasio&#769;n presentaba mi libro, pero la presentacio&#769;n fue mucho ma&#769;s alla&#769; de lo que se cuenta en e&#769;l y se centro&#769;, a trave&#769;s de las preguntas que surgi&#769;an del pu&#769;blico, en la situacio&#769;n que se vivi&#769;a en ese momento y en las muchas dudas que generaba todo lo que esta&#769;bamos haciendo de cara al Parlamento Europeo. Tambie&#769;n se hicieron preguntas sobre co&#769;mo vei&#769;a el juicio y que&#769; sentencia esperaba; sobre ese tema siempre fui claro y cri&#769;tico, pero a la vez muy realista: no podi&#769;amos esperar nada bueno como di&#769;as despue&#769;s se confirmo&#769;.
    </p><p class="article-text">
        Tambie&#769;n desde el pu&#769;blico se me hizo una dura pero educada cri&#769;tica por mis quejas acerca de la actuacio&#769;n del Tribunal Supremo y de la JEC; intente&#769; explicar mis razones, pero era evidente que a mi interlocutor no le interesaban, y estoy seguro de que au&#769;n hoy, y ya con el tema resuelto por el TJUE, esa persona no es capaz de aceptar que todo lo que he dicho sobre lo hecho en este caso por el Supremo y la JEC ha terminado siendo cierto y juri&#769;dicamente bien fundamentado. Lo realmente inadmisible es pretender, como intentan muchos, que el poder judicial este&#769; exento de cri&#769;ticas, mucho menos cuando estamos viendo, di&#769;a a di&#769;a, que el aute&#769;ntico problema que tiene Espan&#771;a, para su democratizacio&#769;n, no es la falta de independencia del poder judicial, sino que este no tiene contrapesos y adema&#769;s cuenta con una agenda poli&#769;tica propia; me refiero a sus altas instancias jurisdiccionales.
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que nadie criticari&#769;a a un tribunal, mucho menos al Supremo, si no fuese con una base clara y con fundamentos juri&#769;dicos contrastados. Nosotros siempre que les hemos criticado lo hemos hecho con razones juri&#769;dicas y con el deseo de provocar un cambio de rumbo no solo en este caso, sino tambie&#769;n en te&#769;rminos generales y para que comiencen a aplicar la Ley desde una perspectiva democra&#769;tica.
    </p><p class="article-text">
        Como cada di&#769;a, iba tan pillado de tiempo que el vuelo de regreso lo reserve&#769; para primera hora de la man&#771;ana, con lo que sali&#769; del hotel sobre las 05.00 para poder tomar el de las 06.30. El aeropuerto de Palma pareci&#769;a dese&#769;rtico, lo que no es habitual, y tarde&#769; mucho menos de lo esperado en hacer todo el embarque y pasar los controles de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        El fin de semana nos reunimos con varios amigos en casa y pudimos relajarnos un poco sin perjuicio de las llamadas, que no cesaban porque, a esas alturas, ya todo el mundo estaba instalado en la rumorologi&#769;a y cada di&#769;a surgi&#769;a un rumor nuevo sobre cua&#769;ndo saldri&#769;a y co&#769;mo seri&#769;a la sentencia del Supremo. El tema era, en esos momentos, muy fatigoso, pero no quedaba ma&#769;s remedio que ser dida&#769;ctico y explicar a todo el mundo que Marchena teni&#769;a una agenda y que solo e&#769;l y el resto de miembros de la Sala la conoci&#769;an; por tanto, la sentencia saldri&#769;a cuando ellos quisieran y en todo caso seri&#769;a dura.
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        Internamente el razonamiento era ma&#769;s complejo: Marchena habi&#769;a jugado muy fuerte con las prejudiciales solicitadas por la defensa de Oriol Junqueras. Pero la verdad es que, de acuerdo con lo previsto en el arti&#769;culo 267 apartado tercero del Tratado de Funcionamiento de la Unio&#769;n Europea, como u&#769;ltimo o&#769;rgano decisorio en la jurisdiccio&#769;n interna, no teni&#769;a ma&#769;s remedio que cursarlas al venir solicitadas por una de las partes en el proceso; es decir, tuvo que cursar las prejudiciales porque le obliga el Tratado de Funcionamiento de la Unio&#769;n Europea y ahi&#769; se vio entrampado.
    </p><p class="article-text">
        Ponie&#769;ndome en su lugar, la cuestio&#769;n no era cursarlas o no, sino co&#769;mo hacerlo para, sin incumplir su obligacio&#769;n, conseguir que las mismas no le explotasen en la cara, como finalmente termino&#769; sucediendo. Nosotros veni&#769;amos sosteniendo, pu&#769;blicamente y al menos desde marzo, una serie de ideas que nadie queri&#769;a aceptar, y una de ellas era que la condicio&#769;n de eurodiputado se alcanzaba por la eleccio&#769;n y proclamacio&#769;n de los resultados y, a partir de ese momento, se contaba con inmunidad.
    </p><p class="article-text">
        Teniendo presente tal razonamiento, que finalmente ha sido avalado por el TJUE, es evidente que Marchena, que siendo buen jurista se pierde al salir del derecho espan&#771;ol, hizo un juego de malabares para, de una parte, no reconocerle la inmunidad a Junqueras y, de otra, remitir unas preguntas que, en la forma en que iban redactadas, le cubri&#769;an solo para el periodo en que siguiesen en prisio&#769;n provisional. Su jugada, la que disen&#771;o&#769; desde el principio, era plantear prejudiciales referidas a un preso preventivo, y luego, antes de que se pronunciase el TJUE, cambiarle la condicio&#769;n a la de penado; de esa forma no se veri&#769;a vinculado por la decisio&#769;n que dictase el TJUE.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, y como se ha demostrado posteriormente, curso&#769; las prejudiciales en el caso de Junqueras con la vista puesta en Puigdemont, Comi&#769;n y Ponsati&#769;, que, en definitiva, es lo que realmente le obsesiona. Hizo trampas y le salio&#769; mal, por mucho que sigan existiendo algunos medios que le entronizan como salvador de la patria o vaya uno a saber que&#769;.
    </p><p class="article-text">
        Dicho ahora no tiene mucho valor, pero lo dijimos desde marzo, como consta publicado en diversos medios de comunicacio&#769;n y arti&#769;culos que escribi&#769; sobre el tema. Cuando deci&#769;amos estas cosas, tanto a Costa como a mi&#769; se nos dijo de todo y se nos trato&#769; como aute&#769;nticos iluminados, vendedores de humo y cuantos otros calificativos se quiera uno imaginar. De una parte, el relato instalado desde el Supremo era muy potente y, de otra, muchos repiten lo que escuchan sin mayor estudio ni ana&#769;lisis; en realidad, les pueden los sentimientos y se aferran a los relatos surgidos del Supremo como a un clavo ardiendo. Tampoco faltan los que tratan de justificar sus propios errores ta&#769;cticos y estrate&#769;gicos a costa de desprestigiar al exilio y el trabajo que se ha hecho fuera del Estado, que, en definitiva, es el u&#769;nico que ha dado resultado. Son como el sol de invierno: iluminan un poco pero no calientan.
    </p><p class="article-text">
        Marchena teni&#769;a que dictar sentencia antes de que se pronunciase el TJUE, ese era nuestro aute&#769;ntico ana&#769;lisis, y lo ma&#769;s seguro es que tuviese que retirar la prejudicial, aduciendo que habi&#769;a devenido inu&#769;til porque se habi&#769;a dictado sentencia. Esto era lo ma&#769;s sensato ponie&#769;ndonos en sus zapatos, y por eso escribi&#769; y publique&#769; un arti&#769;culo titulado &laquo;&iquest;De quita y pon?&raquo; en elnacional.cat. Esta&#769; claro que Marchena no me hizo caso y eso ha terminado siendo su perdicio&#769;n, o puede ser que saberse tan buen jurista le llevase a pensar que en Luxemburgo las cosas se resolvi&#769;an como en Madrid. Hoy sabemos que, al final, Waterloo estaba en Luxemburgo y no en Be&#769;lgica, y que su objetivo no era Junqueras, a quien ya teni&#769;a entre rejas, sino Puigdemont, a quien queri&#769;a atar con esas prejudiciales.
    </p><p class="article-text">
        El resto de la semana estuve sacando escritos y resolviendo temas que teni&#769;amos pendientes, y el jueves 10 fui a Lleida para dar una charla en su universidad, en la sede de Linyola. La gente que la organizo&#769;, aparte de carin&#771;osa y muy bien informada, tuvo detalles muy pra&#769;cticos, como reservarme hotel para esa noche junto a la estacio&#769;n del AVE para poder regresar en el primer tren de la man&#771;ana siguiente.
    </p><p class="article-text">
        El domingo 13 fui a Igualada, donde me concedi&#769;an un reconocimiento. No conoci&#769;a la ciudad, pero me lleve&#769; una grata impresio&#769;n no solo de su pasado medieval, sino de co&#769;mo abordan el tema del turismo y de su historia. El viaje fue breve e intenso porque regrese&#769; esa misma noche a Madrid; no queri&#769;a estar fuera el 14 porque estaba prevista la vista de las prejudiciales de Junqueras ante el TJUE y, adema&#769;s, ya el viernes habi&#769;an comenzado los fundados rumores sobre la inminente notificacio&#769;n de la sentencia por parte del Supremo.
    </p><p class="article-text">
        En realidad esta habi&#769;a sido filtrada a determinados medios que desde el viernes comenzaron a publicar partes de su contenido. Para ser la sentencia ma&#769;s importante de la historia reciente de Espan&#771;a y haber sido &laquo;un juicio mode&#769;lico&raquo;, como lo definieron muchos corifeos, o &laquo;justo&raquo;, como sin rubor ni estrategia lo definio&#769; otro abogado, lo cierto y verdad es que filtrar la sentencia fue una ma&#769;s de las mu&#769;ltiples vulneraciones y errores cometidos por el director de orquesta, al que unos determinados medios no se cansaban de elevar a los altares.
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        La sentencia era importante, pero, en lo que a mis defendidos respecta, lo aute&#769;nticamente relevante estaba au&#769;n por venir: a partir de su notificacio&#769;n seri&#769;a cuestio&#769;n de horas o di&#769;as que se cursasen las nuevas euroo&#769;rdenes. El lunes 14 fue hecha pu&#769;blica la sentencia, cuyos principales &laquo;misterios&raquo; ya habi&#769;an sido adelantados por los medios ma&#769;s afines a su mun&#771;idor; por tanto, lo que correspondi&#769;a era un ana&#769;lisis sosegado de la misma para ver sus vulnerabilidades. El problema es que desde primera hora de la man&#771;ana no paro&#769; el tele&#769;fono con llamadas de distintos medios que, por una parte, intentaban tener unas primeras impresiones y, por otra, algu&#769;n tipo de pista o explicacio&#769;n sobre las claves de tan esperada como filtrada resolucio&#769;n.
    </p><p class="article-text">
        Mi primera lectura de la sentencia fue en diagonal y partiendo por el final, que es donde esta&#769; la parte dispositiva, donde se establece la absolucio&#769;n o condena y las penas. Una vez comprobada esa parte me dirigi&#769;, directamente, a los &laquo;hechos probados&raquo;, que es donde se establece la &laquo;verdad juri&#769;dica&raquo; y que necesitaba conocer para ver co&#769;mo afectaba a nuestros defendidos y en que&#769; medida nos beneficiari&#769;a o perjudicari&#769;a de cara a las euroo&#769;rdenes.
    </p><p class="article-text">
        La lectura de los hechos probados la hice con rotulador amarillo para ir destacando aquello que ma&#769;s me llamaba la atencio&#769;n y que no fue poco. La sedicio&#769;n era evidente que careci&#769;a de cualquier sustento fa&#769;ctico que permitiese encajar los hechos en ese tipo penal, algo que ya habi&#769;amos demostrado en Schleswig-Holstein haci&#769;a ma&#769;s de un an&#771;o, por mucho que les duela a tantos. Mi conclusio&#769;n fue clara: nos acababan de regalar la euroorden. En cuanto a la malversacio&#769;n, que es un delito &laquo;feo&raquo; o &laquo;sucio&raquo;, por tratarse de dineros pu&#769;blicos, y al que tratara&#769;n de agarrarse en el futuro, la sentencia era lapidaria afirmando y dando por probado que: &laquo;Ninguno de esos pagos fue finalmente ejecutado&raquo;. Eso es lo mismo que hemos venido sosteniendo durante ma&#769;s de dos an&#771;os: no existi&#769;a malversacio&#769;n pero se condenaba por ella, y mis defendidos seri&#769;an reclamados, en las correspondientes euroo&#769;rdenes, como si la misma se hubiese producido.
    </p><p class="article-text">
        Repasados los hechos probados comence&#769; la lectura de los fundamentos juri&#769;dicos, que es la parte donde se razona co&#769;mo se llega a la conclusio&#769;n de absolucio&#769;n o condena. Esta lectura me resulto&#769; muy compleja por las continuas interrupciones y porque en medio nos enteramos de algo que, para mis defendidos, era esencial: Llarena habi&#769;a cursado, por tercera vez, la euroorden.
    </p><p class="article-text">
        No sabi&#769;amos co&#769;mo pero, el jueves anterior a conocerse la sentencia, la Fiscali&#769;a del Supremo, que se supone que es una parte ma&#769;s del proceso y por tanto deberi&#769;a conocer lo mismo que nosotros, solicito&#769; que se cursase una euroorden en contra del president Puigdemont. Ante dicha solicitud, Llarena, que no forma parte del Tribunal de enjuiciamiento, acordo&#769; emitir una nueva orden nacional de bu&#769;squeda, detencio&#769;n e ingreso en prisio&#769;n para el president. Solo era en su contra y eso ya era raro.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ese momento, y en medio de una reunio&#769;n con un par de periodistas amigos, llame&#769; al president Puigdemont y despue&#769;s comunique&#769; al resto de defendidos la situacio&#769;n indica&#769;ndoles, expresamente, que solo se habi&#769;a cursado una euroorden. Acto seguido me puse en contacto con el que hemos denominado <em>Brussels Team</em>, el equipo de abogados de Be&#769;lgica, para informarles de la situacio&#769;n y poner en marcha el protocolo que meses antes habi&#769;amos disen&#771;ado.
    </p><p class="article-text">
        Una vez hecho lo ma&#769;s urgente contacte&#769; con el <em>Scottish </em><em>Team</em> y con Marc, el abogado suizo de Marta Rovira, con quien mantengo una buena relacio&#769;n. La idea era ponerlos al di&#769;a de todo lo que sabi&#769;amos hasta ese momento y que supiesen, sobre una base fa&#769;ctica cierta, cua&#769;l era la situacio&#769;n a la que nos enfrenta&#769;bamos.
    </p><p class="article-text">
        Todo lo teni&#769;amos preparado, y los equipos ya estaban activados; el proceso no duro&#769; ma&#769;s de diez minutos y se hizo evidente que el trabajo realizado en los meses precedentes habi&#769;a dado sus frutos. Terminada esa ronda de activacio&#769;n continue&#769; con mi reunio&#769;n y mis dos amigos periodistas acababan de ser testigos de un momento crucial en toda esta estrategia de internacionalizacio&#769;n; pero como buenos profesionales y amigos que son saben lo que es un <em>off</em> y mucho ma&#769;s lo que es la amistad.
    </p><p class="article-text">
        Ese di&#769;a no fue sencillo, pues no solo eran las llamadas de los medios, sino tambie&#769;n algu&#769;n du&#769;plex o entrada en directo en distintas televisiones y radios, lo que me fue marcando la agenda de manera irremediable. Mientras todo esto sucedi&#769;a, Isabel entraba y sali&#769;a de mi despacho hacie&#769;ndome comentarios sobre la sentencia, que la iba indignando por momentos; ella es mucho mejor penalista que yo, que soy ma&#769;s procesalista y, por tanto, sus comentarios se centraban en eso: el derecho penal puro y duro, que no dejaba de sorprenderla y a mi&#769; interesarme, pues en estos temas siempre me fi&#769;o de lo que me dice.
    </p><p class="article-text">
        A mediodi&#769;a tuve una larga conversacio&#769;n con Paul Bekaert y, acto seguido, otra con Christophe Marchand. No sabi&#769;amos cua&#769;ndo se activari&#769;an las euroo&#769;rdenes contra Toni y Llui&#769;s pero, en principio, nos quedaba claro, o me quedaba claro, que no la habri&#769;a contra Meritxell, ya que su conselleria ni siquiera se mencionaba en la sentencia. Decidimos que lo mejor era que Paul contactase con la Fiscali&#769;a de Bruselas y alli&#769; acordasen cua&#769;l seri&#769;a el procedimiento que habi&#769;a que seguir para presentar al president ante las autoridades, dando formal cumplimiento a la orden de detencio&#769;n... que nunca sera&#769; de entrega.
    </p><p class="article-text">
        Terminamos muy tarde ese di&#769;a porque, aparte de todo esto, teni&#769;a que preparar una serie de documentos y papeles para llevarme a la man&#771;ana siguiente a Algeciras, donde me habi&#769;an sen&#771;alado diligencias en un juzgado de alli&#769;. El viaje lo hari&#769;a en AVE hasta Sevilla y luego en coche, y la intencio&#769;n era regresar el mismo di&#769;a porque el mie&#769;rcoles 16 teni&#769;a que estar en Madrid a primera hora.
    </p><p class="article-text">
        Desde Sevilla a Algeciras el tele&#769;fono no paro&#769; de sonar, y una y otra vez la pregunta era la misma: &laquo;&iquest;Habiendo sentencia firme sera&#769; ma&#769;s sencillo que Be&#769;lgica los entregue?&raquo;. Era evidente que quienes me la haci&#769;an, varios periodistas especializados, no habi&#769;an escuchado ni lei&#769;do nada de lo que yo habi&#769;a dicho y escrito en todos esos meses, que resumidamente consisti&#769;a en que la sentencia seri&#769;a nuestra principal aliada para conseguir que no les entregasen. Marchena y Llarena tampoco me habi&#769;an lei&#769;do, como se esta&#769; demostrando di&#769;a a di&#769;a.
    </p><p class="article-text">
        No eran capaces de abstraerse de los &laquo;relatos&raquo; que tan interesadamente les habi&#769;an vendido desde la Sala y la Fiscali&#769;a del Supremo. La realidad ha ido demostrando que estos no eran ciertos y que, como tantas veces ha sucedido en estos ma&#769;s de dos an&#771;os, al final la razo&#769;n la teni&#769;amos nosotros, pues trabaja&#769;bamos sobre bases ciertas, objetivas y juri&#769;dicas, en lugar de hacerlo desde una construccio&#769;n emocional impropia de profesionales del Derecho.
    </p><p class="article-text">
        El problema que tienen algunos es que asumen, como si de un dogma de fe se tratase, todo lo que les dicen las &laquo;fuentes oficiales&raquo;, sin discernir si lo hacen con algu&#769;n intere&#769;s o no y mucho menos si saben siquiera de lo que les esta&#769;n hablando. En estos dos an&#771;os deberi&#769;a ya ser evidente que esas &laquo;fuentes oficiales&raquo; son interesadas y en la mayori&#769;a de los casos no tienen ni idea de lo que esta&#769;n hablando.
    </p><p class="article-text">
        Aproveche&#769; el viaje de regreso para darle un nuevo repaso a la sentencia; siempre habi&#769;a sostenido que seri&#769;a dura, pero sinceramente crei&#769;a que seri&#769;a, al menos, te&#769;cnicamente ma&#769;s so&#769;lida, y que obviamente no tendri&#769;a errores sinta&#769;cticos ni faltas de ortografi&#769;a. Las penas eran duras o muy duras, careci&#769;an de un sustento legal claro y, adema&#769;s, la me&#769;trica penolo&#769;gica se habi&#769;a construido, como todo en esta causa, forzando el derecho de forma tal que nos generaba una nueva vi&#769;a de defensa para las euroo&#769;rdenes y, de pasada, dejaba abierta una excelente oportunidad de defensa para los condenados, al establecer una nueva e inesperada definicio&#769;n del tipo penal, lo que vulnera el arti&#769;culo 7 del Convenio Europeo de Derechos Humanos.
    </p><p class="article-text">
        El mie&#769;rcoles 16, por la man&#771;ana, me llamo&#769; Paul Bekaert para informarme de que la Fiscali&#769;a de Bruselas queri&#769;a que al di&#769;a siguiente presenta&#769;semos al president Puigdemont ante la polici&#769;a e inicia&#769;semos los tra&#769;mites de la nueva euroorden. De pasada, pero de manera muy clara y contundente, me dijo que el fiscal habi&#769;a pedido absoluta discrecio&#769;n y que no queri&#769;a tener cientos de medios en la puerta de los juzgados mientras se realizaba toda esa tramitacio&#769;n inicial; por tanto, me pidio&#769; que no se lo dijese a nadie.
    </p><p class="article-text">
        Minutos despue&#769;s el president Puigdemont y yo hablamos de co&#769;mo organizarlo, y, mientras eso sucedi&#769;a, en el despacho trataban de conseguirme un billete para el jueves 17 a primeri&#769;sima hora a Bruselas que me permitiese regresar por la noche a Madrid, ya que el viernes 18, tambie&#769;n a primera hora, teni&#769;a previsto salir hacia Frankfurt para presentar mi libro en el marco de la Feria del Libro, que se celebraba en esa ciudad y que es una de las ma&#769;s relevantes del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Tome&#769;, ya el jueves 17, un vuelo a las 6 de la man&#771;ana a Bruselas y aterrice&#769; sobre las 08.15. Nada ma&#769;s bajar del avio&#769;n contacte&#769; con el president Puigdemont y acordamos do&#769;nde nos veri&#769;amos, muy cerca de la comisari&#769;a principal de Bruselas. Llegue&#769; minutos antes que el president, que vino acompan&#771;ado de Jami y dos personas de su seguridad. A los pocos minutos llego&#769; Paul y, luego de revisar los u&#769;ltimos temas, nos encaminamos a la comisari&#769;a, donde inmediatamente fuimos atendidos por tres agentes que no solo fue- ron muy amables, sino que, adema&#769;s, eran perfectamente conscientes de la situacio&#769;n y relevancia del caso.
    </p><p class="article-text">
        Subimos a la novena planta y alli&#769;, en un moderno y fri&#769;o despacho con vistas a toda Bruselas, una vez que llego&#769; la traductora de neerlande&#769;s, se procedio&#769; a los tra&#769;mites de lectura de derechos, entrega de copia de la euroorden cursada por Llarena y el resto de tra&#769;mites necesarios para regularizar la situacio&#769;n del president Puigdemont. Con la polici&#769;a tuvimos ocasio&#769;n de hablar por espacio de unas cuantas horas y pudimos explicarles aquellos datos que ellos no conoci&#769;an au&#769;n. Si algo les quedo&#769; claro, y asi&#769; lo demostro&#769; el trato recibido, fue que se trataba de una persecucio&#769;n poli&#769;tica y no de la detencio&#769;n de un presunto delincuente.
    </p><p class="article-text">
        La paradoja, que comentamos con el president Puigdemont y con Paul, fue que desde la ventana de esa sala esta&#769;bamos viendo un constante ir y venir de helico&#769;pteros y, al fondo, el edificio donde esa man&#771;ana estaban reunidos los jefes de Gobierno de los pai&#769;ses miembros de la Unio&#769;n Europea. Mientras, nosotros comenza&#769;bamos a solucionar la tercera euroorden sin que nadie se enterase de ello.
    </p><p class="article-text">
        Terminados los tra&#769;mites, Paul y yo nos fuimos hacia los Juzgados, que quedan a unos mil metros de distancia, y el president se quedo&#769; en las dependencias policiales, desde donde fue trasladado al cabo de una hora aproximadamente. De camino a los juzgados nos reunimos con Jami y le explicamos la situacio&#769;n y lo que vendri&#769;a despue&#769;s: comparecencia ante el Juzgado de Guardia, que era el que debi&#769;a acordar la puesta en libertad del president y fijar la agenda para comparecer ante la Ca&#769;mara del Consejo, el tribunal encargado de resolver sobre la entrega o no a Espan&#771;a.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Paul y yo llegamos al juzgado nos estaban esperando, y a los pocos minutos se nos unio&#769; Simon, que veni&#769;a de un juicio. Nos hicieron pasar a la sala de prensa y alli&#769; nos encontramos, casi media hora despue&#769;s, con el president. Cuando ya esta&#769;bamos todos reunidos, bajo&#769; el fiscal para saludarnos y comentar cua&#769;l era su visio&#769;n de lo que habi&#769;a que hacer; nosotros le expusimos la nuestra y acordamos entre todos la mejor forma de proceder.
    </p><p class="article-text">
        Desde antes de la comparecencia habi&#769;amos indicado al fiscal nuestra intencio&#769;n de reclamar la inmunidad con la que contaba el president, y le informamos de que el Parlamento Europeo no la estaba reconociendo y de que teni&#769;amos dos demandas pendientes en el TJUE por este tema, ma&#769;s una cuestio&#769;n prejudicial que habi&#769;a cursado Marchena en relacio&#769;n a Oriol Junqueras.
    </p><p class="article-text">
        El tiempo pasaba y no entendi&#769;amos por que&#769; segui&#769;amos esperando que nos llamaran para la comparecencia ante el juez, por lo que fui a preguntar y me indicaron que segui&#769;a con detenidos y que se iba a alargar un poco ma&#769;s. Simon teni&#769;a que coger un vuelo a Madrid y yo otro; al final solo Simon cogio&#769; el vuelo previsto.
    </p><p class="article-text">
        Sobre las 18.30 subimos al despacho del juez y, nada ma&#769;s entrar, nos saludo&#769; a los tres y me pregunto&#769; por mis otros defendidos; le indique&#769; que estaban en Be&#769;lgica pero que, segu&#769;n teni&#769;amos entendido, solo se habi&#769;a cursado una u&#769;nica euroorden. Tras revisar los documentos me confirmo&#769; que asi&#769; era pero que no lo entendi&#769;a; nosotros tampoco, pero, a esas alturas, en la justicia belga ya no tratan de entender a Llarena, sino simplemente de cumplir con sus compromisos internacionales.
    </p><p class="article-text">
        El juez informo&#769; al president Puigdemont de los cargos, como era su obligacio&#769;n, y le pregunto&#769; si queri&#769;a ser entregado; la respuesta fue simple, clara y sin ma&#769;rgenes para la duda: &laquo;No, no quiero&raquo;. Continuo&#769; la comparecencia y se entro&#769; en el a&#769;mbito de la situacio&#769;n personal, es decir, que&#769; medida se acordaba mientras se sustanciaba el procedimiento. Fue entonces cuando Paul alego&#769; que se trataba de un diputado al Parlamento Europeo y que, por tanto, contaba con inmunidad.
    </p><p class="article-text">
        Como habi&#769;amos hecho con el fiscal, fuimos claros indica&#769;ndole al juez la situacio&#769;n completa y dejando patente que el Parlamento negari&#769;a tal condicio&#769;n, al menos mientras el TJUE no se pronunciase respecto a los casos que alli&#769; teni&#769;amos. El juez nos comunico&#769; lo que habi&#769;a decidido: el president deberi&#769;a permanecer en dependencias policiales hasta la man&#771;ana siguiente, que seri&#769;a cuando el Parlamento le responderi&#769;a a la consulta que iba a realizar en esos momentos; si era positiva, se rechazari&#769;a la euroorden y quedari&#769;a en libertad, y si era negativa, la euroorden seguiri&#769;a su curso pero el president, igualmente, quedari&#769;a en libertad con la obligacio&#769;n de informar al juzgado si iba a salir de Be&#769;lgica. La situacio&#769;n no era la mejor, en realidad no nos la espera&#769;bamos, y todos los esfuerzos de discrecio&#769;n que nos habi&#769;a pedido o mejor dicho impuesto la Fiscali&#769;a saltaron por los aires, pues a nadie se le escapo&#769; que el president Puigdemont llevaba todo un di&#769;a en silencio y no se encontraba localizable.
    </p><p class="article-text">
        Ante ese panorama pedi&#769; instrucciones al propio president y acordamos que yo hablari&#769;a con Elsa Artadi para que ella se encargase de lo poli&#769;tico, y nada ma&#769;s salir tambie&#769;n hablari&#769;a con Jami para llamar a su esposa y explicarle la situacio&#769;n. No quedaba ma&#769;s remedio y, segu&#769;n nos habi&#769;an asegurado, los tra&#769;mites se terminari&#769;an a la man&#771;ana siguiente sin ma&#769;s demora.
    </p><p class="article-text">
        Nos despedimos del president, que me dio algunas instrucciones de a&#769;mbito ma&#769;s dome&#769;stico. El jefe de la unidad policial me pidio&#769; mi tele&#769;fono y me dio el suyo por si teni&#769;amos que comunicarnos, cosa que hicimos en un par de ocasiones entre esa noche y la man&#771;ana siguiente.
    </p><p class="article-text">
        Antes de separarnos les explique&#769; a los polici&#769;as que, si introduci&#769;an en el sistema la situacio&#769;n del president, en Espan&#771;a se filtrari&#769;a la noticia y toda la discrecio&#769;n solicitada por la Fiscali&#769;a de Bruselas saltari&#769;a por los aires. Me indicaron que no lo hari&#769;an sino hasta muy avanzada la noche, para de esa forma evitar una filtracio&#769;n hasta que hubiese finalizado el proceso de regularizacio&#769;n de la situacio&#769;n del president.
    </p><p class="article-text">
        Al salir, Paul tuvo que correr para alcanzar el u&#769;ltimo tren a su casa, y, como me estaban esperando Jami y los responsables de la seguridad del president, me encargue&#769; de informarle inmediatamente y procedimos a llamar a Marcela para explicarle la situacio&#769;n. La entereza, determinacio&#769;n, entrega e inteligencia emocional de Marcela Topor algu&#769;n di&#769;a sera&#769;n apreciadas en toda su intensidad, pero quienes la conocemos no necesitamos esperar nada para saberlo.
    </p><p class="article-text">
        Despue&#769;s de esta llamada, que no es ni un tra&#769;mite ni algo sencillo, Jami y yo nos encargamos de cuestiones ma&#769;s pra&#769;cticas como, por ejemplo, conseguir un hotel donde alojarme y ver de comprar arti&#769;culos de aseo y una muda de ropa, puesto que yo habi&#769;a ido solo para un di&#769;a. Con todo esto resuelto llame&#769; a Isabel para conta&#769;rselo, aun cuando ella estaba al tanto de co&#769;mo iban las cosas.
    </p><p class="article-text">
        Al llegar al hotel lo u&#769;nico que me apeteci&#769;a era dormir un poco; no habi&#769;a comido en todo el di&#769;a, pero en la tensio&#769;n entre hambre y suen&#771;o siempre se termina cediendo a favor de este u&#769;ltimo, y en esta ocasio&#769;n no iba a ser distinto. Justo cuando me estaba acostando me llamo&#769; el polici&#769;a encargado de la situacio&#769;n del president para preguntarme si habri&#769;a alguien en Waterloo para ir a buscar sus arti&#769;culos de aseo y ropa para la man&#771;ana siguiente; claro que si&#769;, pues siempre hay alguien alli&#769; por razones de seguridad, asi&#769; es que avise&#769; de que iban de camino y me fui a la cama, dejando el tele&#769;fono conectado y con la alarma puesta para las seis de la man&#771;ana. Menos mal que la puse.
    </p><p class="article-text">
        Por la man&#771;ana del 18, despue&#769;s de ducharme baje&#769; a desayunar para estar preparado para un di&#769;a que no sabi&#769;a cua&#769;n largo seri&#769;a, con la cabeza puesta en lo que teni&#769;amos que resolver en Bruselas y mirando en Internet la mejor forma de llegar a Frankfurt antes de la hora de la presentacio&#769;n a la que me habi&#769;a comprometido.
    </p><p class="article-text">
        Jami y yo quedamos para juntarnos sobre las 8 de la man&#771;ana cerca de los juzgados, en una cafeteri&#769;a que conoci&#769;amos de anteriores ocasiones. Mientras iba en el taxi me sono&#769; el tele&#769;fono. Era un periodista madrilen&#771;o de tribunales que me dijo: &laquo;Gonzalo, tengo alguna informacio&#769;n y necesito confirmar si Puigdemont esta&#769; detenido&raquo;. No tuve mucho que pensar porque era evidente que al introducirse los datos en el sistema desde Espan&#771;a se habi&#769;a filtrado la noticia y no teni&#769;a sentido negarla, asi&#769; que mi respuesta fue directa: &laquo;Si&#769;, pero quedara&#769; en libertad antes de las 3 de la tarde. No puedo darte ma&#769;s datos&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al juntarme con Jami, y antes de que le dijese nada, me solto&#769;: &laquo;Ya es pu&#769;blico, asi&#769; que ahora hay que sacarlo cuanto antes&raquo;. La respuesta fue simple: &laquo;No te preocupes, lo tengo claro&raquo;. Y es que en esos momentos en Catalunya se estaban viviendo intensas y duras jornadas de protesta como reaccio&#769;n a la sentencia, y tanto el president como Jami y yo e&#769;ramos conscientes de que, si se alargaba la situacio&#769;n, el simple hecho de que Puigdemont estuviese detenido incendiari&#769;a ma&#769;s los a&#769;nimos y las calles. Muchas veces, a lo largo de estos ma&#769;s de dos an&#771;os, el contexto ha sido clave, y eso es algo que no se puede omitir si se quiere actuar correctamente y con responsabilidad.
    </p><p class="article-text">
        No podi&#769;amos fallar, se trataba de evitar males mayores y, por tanto, habi&#769;a que correr. No alcanzamos a tomarnos un cafe&#769; entre llamadas y ma&#769;s llamadas, muchas de periodistas y otras de gente cercana al president, muy molestos porque no se les hubiera informado con antelacio&#769;n a su presentacio&#769;n. No entendi&#769;an, creo que ahora ya lo hacen, que se actuo&#769; como se debi&#769;a y que eso fue lo mejor y lo ma&#769;s responsable, pero nada impidio&#769; que tuviese que oi&#769;r todo tipo de improperios.
    </p><p class="article-text">
        Pocos minutos despue&#769;s me llamo&#769; la polici&#769;a para decirme que trasladaban al president al juzgado y que fuese lo antes posible porque ya se habi&#769;a filtrado la noticia. Inmediatamente pagamos y nos fuimos para alla&#769;. Al llegar vi a un grupo de periodistas catalanes y espan&#771;oles, entre ellos algu&#769;n buen y querido amigo, pero mi misio&#769;n ahi&#769; no era atenderles, sino solucionar la situacio&#769;n, asi&#769; que, aprovechando que llovi&#769;a, puse el paraguas de lado y pase&#769; junto a ellos sin que se diesen cuenta, entrando ra&#769;pidamente en el edificio y subiendo a la planta donde esta&#769; ubicado el juzgado de guardia.
    </p><p class="article-text">
        Arriba, en una amplia sala de reuniones, me esperaban los polici&#769;as del di&#769;a anterior y el president Puigdemont, que veni&#769;a perfectamente vestido y afeitado... E&#769;l se habi&#769;a podido afeitar mientras yo, que no estaba detenido, no lo habi&#769;a conseguido. Nos trajeron cafe&#769; en cantidades industriales y pudimos retomar la conversacio&#769;n donde la habi&#769;amos dejado la noche anterior, no sin antes informar al president de todo lo sucedido y de las diversas conversaciones con las personas de su equipo poli&#769;tico y con Marcela, que era la que ma&#769;s le preocupaba.
    </p><p class="article-text">
        Sin solucio&#769;n de continuidad, el president me dijo: &laquo;Confi&#769;o en que esto se solucione ra&#769;pido porque estoy muy preocupado con la situacio&#769;n en las calles&raquo;. La respuesta fue sencilla: asi&#769; se hari&#769;a. Justo en esos momentos entro&#769; una persona pidie&#769;ndome que fuese al despacho del fiscal jefe para comentar un tema. Al llegar, este me saludo&#769; con exquisita correccio&#769;n y muy afablemente, y lo primero que me dijo era que senti&#769;a el retraso y que abajo estaba lleno de medios, por lo que seri&#769;a conveniente que acorda&#769;semos una li&#769;nea de comunicacio&#769;n para que todos dije&#769;semos ma&#769;s o menos lo mismo. Me ensen&#771;o&#769; el borrador del comunicado que habi&#769;a preparado y le indique&#769; que me pareci&#769;a bien, que no vei&#769;a problemas y que nosotros diri&#769;amos lo mismo. Es un placer trabajar en las jurisdicciones donde existe respeto mutuo y donde al abogado no se le ve ni como un contrario, ni como un enemigo, ni como a uno de &laquo;los malos&raquo;, sino como a otra parte necesaria para que la administracio&#769;n de justicia y el sistema de justicia democra&#769;tica funcione.
    </p><p class="article-text">
        Volvi&#769; a la sala de reuniones, comente&#769; con el president y con los polici&#769;as lo acordado y a los pocos minutos agentes del juzgado nos informaron de que ya habi&#769;a contestado el departamento de protocolo del Parlamento Europeo indicando que &laquo;hasta la fecha no les consta el sen&#771;or Puigdemont como diputado&raquo;. Por tanto, el juez no le reconoceri&#769;a por ahora la inmunidad y continuari&#769;a la tramitacio&#769;n del procedimiento, deja&#769;ndole en libertad en ese mismo momento.
    </p><p class="article-text">
        Sabi&#769;amos que esa seri&#769;a la respuesta del Parlamento, no espera&#769;bamos otra, pero desde un punto de vista de nuestra estrategia legal era absolutamente obligatorio plantear la concurrencia de un requisito de procedibilidad como era la inmunidad, que en nuestra opinio&#769;n y como se ha demostrado posteriormente teni&#769;an el president Puigdemont y, cuando llegase el momento, tambie&#769;n Toni Comi&#769;n y Clara Ponsati&#769;.
    </p><p class="article-text">
        Al salir fuimos rodeados por los muchos periodistas alli&#769; presentes y el president explico&#769; la situacio&#769;n, luego yo di algunas respuestas te&#769;cnicas y finalmente logramos avanzar y subirnos al coche en el que nos esperaba Jami. Partimos rumbo a la Gare du Midi, donde me dejari&#769;an a mi&#769;, ya que teni&#769;a que tomar el pro&#769;ximo tren a Frankfurt si queri&#769;a llegar a tiempo a mi presentacio&#769;n.
    </p><p class="article-text">
        El viaje lo hice pegado al tele&#769;fono, solucionando temas del despacho y contestando a mu&#769;ltiples llamadas de medios, y tambie&#769;n hablando con Christophe y con Aamer, que necesitaba saber co&#769;mo habi&#769;amos resuelto lo del president; e&#769;l, como yo, no entendi&#769;a por que&#769; Llarena solo habi&#769;a cursado esa euroorden... no sabi&#769;amos si era un error, una trampa o simplemente una ma&#769;s de las estrategias de Llarena, que tan malos resultados le han dado siempre.
    </p><p class="article-text">
        En Escocia la cosa era ma&#769;s confusa si cabe, puesto que la polici&#769;a nos informaba de que estaban activas las euroo&#769;rdenes pero au&#769;n no ejecutaban la de Clara; ma&#769;s tarde descubrimos que era porque el servicio juri&#769;dico de la NCA, la agencia contra el crimen del Reino Unido, consideraba que la euroorden contra Clara era confusa, poco definida y por unos hechos que no teni&#769;an encaje delictivo en el Reino Unido. Cuando eso se hizo pu&#769;blico fue un nuevo reve&#769;s para el Tribunal Supremo, tanto es asi&#769; que la diplomacia espan&#771;ola tuvo que salir a ganarse el sueldo y mover Roma con Santiago para conseguir que se rectificase el comunicado y salvar la situacio&#769;n.
    </p><p class="article-text">
        Al poco de producirse esa rectificacio&#769;n, Borrell salio&#769; en Twitter exhibiendo la nueva resolucio&#769;n, pero, como suele hacer, con excesivo i&#769;mpetu y escaso consejo legal, desvelando datos protegidos de Clara, cosa que ma&#769;s temprano que tarde le traera&#769; una nueva sancio&#769;n. Los nervios le pudieron y siempre son malos consejeros, ma&#769;s au&#769;n en personas a las que se les presume cierta capacidad y experiencia.
    </p><p class="article-text">
        Al llegar al hotel de Frankfurt me duche&#769;, necesitaba despejarme, y me cambie&#769; de ropa por otra que habi&#769;a comprado cerca de la estacio&#769;n de Bruselas. Desde alli&#769; me fui a la presentacio&#769;n, que duro&#769; cerca de dos horas; al finalizar me invitaron a cenar y luego parti&#769;, cerca ya de medianoche, hacia mi hotel junto al aeropuerto para tomar el vuelo de las 6 de la man&#771;ana rumbo a Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Sa&#769;bado y domingo lo pasamos en casa, descansando y revisando algunos temas pendientes; en esos momentos ni Isabel ni yo podi&#769;amos ser conscientes de lo que se nos veni&#769;a encima y de lo mal que lo pasari&#769;amos, especialmente nuestra hija Elena, unas pocas horas despue&#769;s. La man&#771;ana del 21 de octubre me levante&#769;, como suelo hacer casi a diario, sobre las 05.30; despue&#769;s de ducharme saque&#769; a pasear a Lili. Nada ma&#769;s salir vi al fondo de la calle un coche con el motor y las luces encendidas, algo que siendo una zona muy tranquila y en la que todos nos conocemos me llamo&#769; la atencio&#769;n, pero segui&#769; caminando. Al girar hacia la calle principal observe&#769; co&#769;mo un coche aparcaba pero nadie se bajaba del mismo, lo que no dejo&#769; de parecerme extran&#771;o teniendo en cuenta que eran las 6 de la man&#771;ana y que en esa zona solo hay casas... Sabi&#769;a que algo estaba sucediendo, pero no teni&#769;a claro el que&#769;.
    </p><p class="article-text">
        Regrese&#769; con Lili y sobre las 07.15 desperte&#769; a Elena para que se preparase para ir al colegio. Justo antes de las 08:00, mientras Elena desayunaba y yo lei&#769;a la prensa, sono&#769; el timbre. Nuestra hija quiso ir a abrir pero la frene&#769; en seco, pues en esos momentos cai&#769; en la cuenta de que evidentemente nada era casual y se me vino a la cabeza el nombre de Manuel Puentes Saavedra, su falsaria declaracio&#769;n y las palabras que me dijo Wolfgang al despedirse en agosto, asi&#769; como ma&#769;s de una advertencia que habi&#769;a recibido meses antes sobre cua&#769;l seri&#769;a mi futuro si segui&#769;a &laquo;defendiendo a esos catalanes&raquo;... Todo paso&#769; por mi cabeza a gran velocidad, pero no me impidio&#769; actuar como teni&#769;a que hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Cogi&#769; el telefonillo y, sin alcanzar a decir nada, escuche&#769; una voz de mujer que deci&#769;a: &laquo;Polici&#769;a, abra la puerta&raquo;. Sali&#769; no sin antes decirle a Elena que fuese a buscar a su madre, que se estaba terminando de vestir.
    </p><p class="article-text">
        Cruzaron el jardi&#769;n un grupo de unas ocho personas con chalecos de polici&#769;a, de esos que se ven en las peli&#769;culas y en los telediarios; entre ellos vi una cara conocida: era la secretaria judicial &mdash;ahora se llaman letrados de la Administracio&#769;n de Justicia&mdash; del Juzgado Central de Instrucciones Nu&#769;mero 3 de la Audiencia Nacional, a quien conozco por razones profesionales desde hace ya muchos an&#771;os.
    </p><p class="article-text">
        Me entregaron copia de la parte dispositiva del mandamiento de entrada y registro y me preguntaron por mi tele&#769;fono mo&#769;vil. Les sen&#771;ale&#769; que estaba encima de la mesa del escritorio y uno de los polici&#769;as fue a cogerlo. El trato, desde el comienzo, fue muy correcto y la pobre secretaria judicial me saludo&#769; con un gesto de &laquo;lo siento&raquo;, pero tampoco era momento y lugar para decir nada.
    </p><p class="article-text">
        Isabel bajo&#769; inmediatamente acompan&#771;ada de Elena, y justo en esos momentos llego&#769; Sandra, la persona que nos ayuda con el cuidado de nuestra hija. La agente encargada del operativo, con muy buen criterio, le dijo a Isabel que esto era &laquo;rutinario&raquo;, en lo que creo que fue una forma de rebajar tensio&#769;n ante la presencia de mi hija. Inmediatamente Isabel repitio&#769; &laquo;rutinario&raquo; y Elena hizo lo propio.
    </p><p class="article-text">
        Le di un gran abrazo y un beso a nuestra hija, pues en esos momentos no sabi&#769;a cua&#769;ndo ni co&#769;mo ni do&#769;nde volveri&#769;a a verla, pero sabi&#769;a que era un momento clave en nuestras vidas, especialmente en la suya. Por tanto, manteniendo la serenidad, le desee&#769; un buen di&#769;a en el colegio y la volvi&#769; a besar, pero no le dije el acostumbrado &laquo;nos vemos a la noche&raquo;. No sabi&#769;a si eso iba a ser asi&#769; y no queri&#769;a mentirle o que ella, luego, se sintiese engan&#771;ada. Acto seguido, Sandra la saco&#769; de alli&#769;, hacie&#769;ndonos un gesto de complicidad a Isabel y a mi&#769;, y partieron rumbo al colegio.
    </p><p class="article-text">
        La polici&#769;a buscaba algo en mi tele&#769;fono y en nuestros ordenadores y memorias USB, nunca hemos sabido el que&#769;, pero a medida que los iban probando nos los iban devolviendo con manifiesto desengan&#771;o. Lo revisaron todo muy superficialmente y sin atropello ni desorden alguno. Debo decir que nada me encajaba porque he estado en muchos registros y no suelen ser asi&#769;, mucho menos en una casa donde hay tantos libros que podri&#769;an ser el escondite perfecto para cualquier tipo de objeto, documento o lo que sea.
    </p><p class="article-text">
        Al cabo de hora y media y antes de terminar les pregunte&#769; si estaba detenido y la primera en responder fue Isabel, que dijo: &laquo;No, eso ya lo han dejado claro&raquo;. La verdad es que no entendi&#769;a en que&#769; momento lo habi&#769;an dejado claro, pero seguramente yo no me habi&#769;a dado cuenta y era el u&#769;nico que no sabi&#769;a cua&#769;l era la situacio&#769;n.
    </p><p class="article-text">
        Sabiendo ya que no estaba detenido, les informe&#769; de que me hari&#769;a un cafe&#769; y les ofreci&#769; lo mismo, pero nadie acepto&#769;, imagino que por protocolo de actuacio&#769;n. Antes de terminar hable&#769; con la agente al mando y acordamos que Isabel y yo nos iri&#769;amos al despacho en mi coche para poder volver a casa por la tarde; en realidad, lo que queri&#769;a era estar seguro de que no seri&#769;a detenido despue&#769;s.
    </p><p class="article-text">
        Cuando nos indicaron que habi&#769;an terminado &mdash;cuando ya no quedaban memorias USB ni ordenadores por revi- sar&mdash;, nos organizamos para irnos y les recomende&#769; seguirme porque no es sencillo salir hacia el despacho, donde tendri&#769;a lugar el siguiente registro.
    </p><p class="article-text">
        Isabel y yo nos subimos a mi coche, y nada ma&#769;s salir del portal nos encontramos con dos ca&#769;maras de televisio&#769;n cubriendo en directo el especta&#769;culo del registro en la casa &laquo;del abogado de Puigdemont&raquo;, pues ese era, en definitiva, el titular que buscaban. Creo que la cara de sorpresa de los ca&#769;maras fue mayu&#769;scula cuando me vieron a mi&#769; conduciendo, la misma que puso ma&#769;s de uno cuando comprobaron que no estaba detenido.
    </p><p class="article-text">
        De camino a Madrid conecte&#769; el tele&#769;fono de Isabel al manos libres, y justo en ese momento entro&#769; una llamada de un periodista de la Cadena Ser, Miguel A&#769;ngel Campos, al que le conteste&#769; yo mismo. Tampoco e&#769;l daba cre&#769;dito a todo esto y a que fuese yo quien atendi&#769;a el tele&#769;fono mientras conduci&#769;a. Cuando colgo&#769; llame&#769; a Wolfgang Kaleck para informarle de la situacio&#769;n, pero e&#769;l iba ya por delante y justamente esa man&#771;ana su equipo y una serie de organizaciones y destacados abogados habi&#769;an remitido a Diego Garci&#769;a-Saya&#769;n, reportero especial de Naciones Unidas para la Independencia de Jueces, Fiscales y Abogados, una comunicacio&#769;n denunciando la situacio&#769;n de acoso y de continuos ataques que yo veni&#769;a recibiendo desde haci&#769;a meses por mi trabajo de defensa de los procesados catalanes.
    </p><p class="article-text">
        Claro esta&#769;, alcanzaron a incorporar lo de las entradas y registro. Wolfgang estaba muy preocupado, trataba de darme a&#769;nimos, de indicarme lo que estaban haciendo y de transmitirme saludos de muchos amigos y compan&#771;eros de Alemania, Francia, Be&#769;lgica, Holanda, Estados Unidos, Australia, Suiza, Italia, etc. Las muestras de solidaridad fueron mu&#769;ltiples y en el momento preciso, suma&#769;ndose, minutos despue&#769;s, la de Edward Snowden, amigo y defendido, que la hizo pu&#769;blica en Twitter y luego en privado.
    </p><p class="article-text">
        Le explique&#769; que i&#769;bamos al despacho y que en principio no estaba detenido, pero que mi tele&#769;fono habi&#769;a sido incautado y se encontraba en poder de la secretaria judicial porque queri&#769;an clonarlo. Wolfgang no daba cre&#769;dito a una medida asi&#769; e insisti&#769;a en preguntarme si eso de verdad lo habi&#769;a autorizado un juez. Mi respuesta: &laquo;Eso parece, no creo que se hayan inventado la resolucio&#769;n cuya parte dispositiva me han ensen&#771;ado&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una y otra vez me insisti&#769;a Wolfgang en lo mismo: &laquo;Gonzalo, no deben acceder a tu mo&#769;vil, no es tuyo lo que hay ahi&#769;, sino de tus defendidos&raquo;. Yo lo teni&#769;a claro, lo sorprendente es que se hubiese autorizado, algo que no habri&#769;a pasado en ningu&#769;n otro pai&#769;s de la Unio&#769;n Europea... Veremos cua&#769;l sera&#769; la respuesta judicial que tal medida obtendra&#769; de la Justicia europea si llega ese momento. 
    </p><p class="article-text">
        Antes de llegar al despacho les hice sen&#771;as a los polici&#769;as que veni&#769;an en un coche detra&#769;s del nuestro de que iri&#769;a a aparcar; por tanto, en lugar de girar en la calle del despacho segui&#769; unos metros ma&#769;s y me meti&#769; por otra. Bajamos al parking y de ahi&#769; fuimos caminando hacia nuestra oficina para, metros antes de llegar, encontrarnos con los compan&#771;eros de despacho, que estaban alli&#769; espera&#769;ndonos, desconcertados y dispuestos a ayudar en lo que fuese necesario. 
    </p><p class="article-text">
        Isabel y yo les indicamos que se podi&#769;an ir a casa y que era mejor asi&#769;, pues no sabi&#769;amos cua&#769;nto tiempo llevari&#769;a todo aquello. Nuestros compan&#771;eros no quedaron convencidos y nos dieron a&#769;nimos y dijeron que, de ocurrir cualquier cosa, les avisa&#769;semos. Isabel y yo continuamos caminando hasta llegar al despacho no sin antes encontrarnos con multitud de ca&#769;maras de televisio&#769;n y periodistas apostados frente a nuestras oficinas, vaya uno a saber avisados por quie&#769;n.
    </p><p class="article-text">
        En la puerta del despacho nos esperaba una persona del Colegio de Abogados en representacio&#769;n del decano, como establece la ley para estos casos, y una vez se presento&#769; entramos todos. El registro fue, al igual que en casa, muy superficial, sin entrar en los ordenadores de ninguno de nuestros compan&#771;eros ni tampoco en el de Isabel, y limita&#769;ndose a buscar en mi ordenador unas palabras claves que trai&#769;an apuntadas en un papel, ejercicio que repitieron una vez dentro de mi correo corporativo pero sin resultado alguno, lo que se reflejaba en las caras de frustracio&#769;n que iban poniendo.
    </p><p class="article-text">
        Al no encontrar nada de lo que buscaban optaron por copiar todo el correo electro&#769;nico desde 2012 en adelante en un disco duro que llevaban a dichos efectos. Luego, se instalaron en la sala de reuniones para intentar clonar mi tele&#769;fono mo&#769;vil por orden judicial, porque yo me negue&#769; a que se llevasen el equipo, ya que ahi&#769; tengo todo mi trabajo, contactos, notas profesionales, etc., todo ello amparado por el secreto profesional.
    </p><p class="article-text">
        El proceso de clonado fracasaba, por razones te&#769;cnicas que me superan, una y otra vez, por lo que dicha accio&#769;n se iba eternizando. En un momento dado me preguntaron si teni&#769;amos caja fuerte y les indique&#769; que no. Fue un grave error, porque solo dos horas ma&#769;s tarde me pidieron que bajase y me ensen&#771;aron, justo debajo de la escalera, lo que pareci&#769;a ser una caja fuerte; yo, por extran&#771;o que parezca, no teni&#769;a ni idea de que existiese.
    </p><p class="article-text">
        Mi cara de sorpresa debio&#769; de dejarles descolocados, pero, como estaba muy tranquilo, reaccione&#769; bien y les dije que, si queri&#769;an, lo consulta&#769;bamos con el propietario de la casa donde tenemos el despacho, a lo que accedieron. Contactamos con e&#769;l y nos indico&#769; que, efectivamente, era una caja fuerte, que llevaba ahi&#769; de&#769;cadas y que, seguramente, estaba abierta. No era asi&#769; y no habi&#769;a forma de abrirla, por lo que llamaron a una unidad especial de la Polici&#769;a Nacional.
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        Llegaron dos agentes con monos azules y comenzaron a maniobrar con la caja. Al no poder abrirla acordaron perforarla con un equipo que trai&#769;an e introdujeron una pequen&#771;a ca&#769;mara que les permiti&#769;a ver todo su interior: la caja, efectivamente, estaba vaci&#769;a, por lo que todos los esfuerzos, y ma&#769;s de dos horas de trabajo policial, corroboraban lo que se les 203 habi&#769;a dicho. Meses ma&#769;s tarde sufrimos un extran&#771;o robo en el cual no se llevaron nada, y por sorprendente que parezca los &laquo;ladrones&raquo; trajeron un soplete especial para abrir esa misma caja fuerte que, hasta el 21 de octubre de 2019, era desconocida para nosotros.
    </p><p class="article-text">
        El clonado de mi tele&#769;fono, aute&#769;ntico objetivo de toda la operacio&#769;n, segui&#769;a sin poderse realizar, y mientras todo esto sucedi&#769;a Isabel iba recibiendo cientos de llamadas de familiares, amigos, clientes, periodistas, etc., y me iba informando. Eran momentos complejos y todos los apoyos recibidos ese di&#769;a se agradecieron y se agradecen mucho, pues es en situaciones como esa en las que uno ve con quie&#769;n cuenta y con quie&#769;n no. A mi&#769;, entonces y ahora, lo que realmente me preocupaba era Elena y co&#769;mo estaba yendo su jornada escolar; en realidad, no me preocupaba tanto ese di&#769;a como los siguientes, porque cuando se filtro&#769; la noticia ella ya estaba en el colegio y, por tanto, sus compan&#771;eros no contaban con informacio&#769;n, pero al di&#769;a siguiente si&#769; que la tendri&#769;an y eso podi&#769;a pasarle una dura factura a nuestra hija. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre las 21.30 llego&#769; al despacho Eduardo Garci&#769;a- Pen&#771;a, abogado al que designe&#769;, junto a Francisco Andu&#769;jar, para mi defensa. Ambos son no solo grandes abogados, sino buenos amigos, y en sus manos me siento absolutamente seguro. Eduardo veni&#769;a muy acelerado de un largo juicio, y cabreado con la situacio&#769;n pero no sorprendido porque, estando ellos personados en el mismo procedimiento, conoci&#769;an las declaraciones de Puentes Saavedra y sabi&#769;a cua&#769;n falsas e interesadas eran.
    </p><p class="article-text">
        Nos reunimos en mi despacho un buen rato, Eduardo hablo&#769; con el compan&#771;ero que habi&#769;a enviado el decano y luego se instalo&#769; en la sala de reuniones, donde segui&#769;a el proceso para clonar mi mo&#769;vil. Sobre la medianoche termino&#769; el proceso y, antes de irse, la polici&#769;a monto&#769; una pequen&#771;a caja de esas que se usan para sacar los efectos intervenidos; como no lo entendi&#769;amos, porque no se habi&#769;a intervenido nada, el representante del decano pregunto&#769; para que&#769; era y, sin rubor, uno de los agentes dijo: &laquo;Despue&#769;s de quince horas no podemos salir con las manos vaci&#769;as, esto esta&#769; lleno de periodistas&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si&#769;, los periodistas segui&#769;an ahi&#769; y yo ni me habi&#769;a dado cuenta de que, por la man&#771;ana, uno habi&#769;a intentado entrar diciendo que era &laquo;prensa policial&raquo; y veni&#769;a, como el resto de polici&#769;as, con un chaleco policial; fue Isabel quien lo impidio&#769; porque, sinceramente, yo ni me entere&#769; de ese episodio hasta muy avanzada la noche. Teniendo una unidad de &laquo;prensa policial&raquo; no me extran&#771;a que sean tan comunes las filtraciones que se producen de causas secretas, con lo que ello implica a nivel de respeto a la presuncio&#769;n de inocencia y a lo expresamente establecido en la Directiva Comunitaria 2016/343, que por lo visto en Espan&#771;a creen que no les afecta.
    </p><p class="article-text">
        Una vez se fueron, y como habi&#769;amos pedido a nuestra compan&#771;era Roci&#769;o que se acercase, nos sentamos los tres con Eduardo a estudiar los pasos que debi&#769;amos seguir toda vez que me habi&#769;an dejado citado para declarar, en calidad de investigado, para el mie&#769;rcoles siguiente, 23 de octubre. Adema&#769;s habi&#769;an bloqueado mi cuenta personal y la del despacho, lo que, estando a fin de mes, nos generaba serios problemas. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando terminamos, cada cual se fue a su casa despue&#769;s de ser abordados por una periodista joven que era la u&#769;nica que segui&#769;a &laquo;al pie de la noticia&raquo;. Despue&#769;s de contestar a sus preguntas, Isabel y yo nos fuimos a coger el coche y regresamos a casa, donde Elena dormi&#769;a pla&#769;cidamente. Aprovechamos para hablar con su cuidadora y explicarle lo sucedido, aunque ella lo teni&#769;a bastante claro, y darle una serie de pautas para el di&#769;a siguiente, ya que nosotros teni&#769;amos que ir a Barcelona y hacer noche alli&#769;.
    </p><p class="article-text">
        Casi sin dormir, porque la cabeza no paraba de darme vueltas, sobre las 5 de la man&#771;ana me levante&#769;, me duche&#769;, me vesti&#769; y saque&#769; a pasear a Lili. Con las ima&#769;genes del di&#769;a anterior muy vivas, puse atencio&#769;n a cualquier cosa que me llamase la atencio&#769;n durante el paseo. Al regresar sali&#769; disparado al aeropuerto ya que volaba a las 07.00 a Barcelona e Isabel lo hari&#769;a a mediodi&#769;a; por la tarde yo teni&#769;a una serie de reuniones y ella una mesa redonda organizada por la gente de<em> VilaWeb.</em>
    </p><p class="article-text">
        Estaba agotado, pero no dormi&#769; durante el viaje porque teni&#769;a mil cosas en la cabeza y no fueron pocas las personas que me saludaron durante el vuelo y dieron discretas pero claras muestras de apoyo. Al llegar a Barcelona cogi&#769; un taxi para ir al hotel donde nos alojari&#769;amos y dejar el equipaje para moverme con ma&#769;s tranquilidad. El taxista fue muy discreto, me saludo&#769; y no dijo nada, pero al llegar a mi destino y preguntarle por el importe me dijo: &laquo;Si le cobro a usted, despue&#769;s de todo lo que esta&#769; haciendo por nosotros y de lo que esta&#769; padeciendo, mi mujer me echa de casa. Le deseo mucha suerte, sen&#771;or Boye&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al entrar en el hotel, el mismo donde nos alojamos siempre, las muestras de apoyo y carin&#771;o por parte de los trabajadores fueron un no parar y, mientras me tomaba un cafe&#769;, aparecio&#769; uno de los duen&#771;os a darme un abrazo y todo su apoyo. Asi&#769; seri&#769;a durante todo el di&#769;a alli&#769; adonde fuese, y sinceramente es algo que tanto Isabel como yo agradecimos entonces y agradecemos ahora.
    </p><p class="article-text">
        Tuve una primera reunio&#769;n en el despacho de Costa a la cual se acerco&#769; Cekpet, que llego&#769; un poco tarde porque se nos olvido&#769; pedir una credencial para su acceso al Parlament; en ella hicimos una breve valoracio&#769;n de lo sucedido con el registro de mi casa y despacho, pues habi&#769;a que discernir a cua&#769;nta documentacio&#769;n confidencial habi&#769;an podido tener acceso. Inmediatamente nos pusimos a trabajar, no teni&#769;amos tiempo que perder toda vez que nos venci&#769;a un tema del Supremo relacionado con la demanda que habi&#769;amos interpuesto por no notificar al Parlamento Europeo los resultados electorales y su correcta proclamacio&#769;n.
    </p><p class="article-text">
        Nada ma&#769;s salir de alli&#769; me fui caminando al Palau de la Generalitat, donde teni&#769;a prevista una reunio&#769;n con el president Torra y su equipo para ir preparando su juicio, que se celebrari&#769;a en tres semanas. Como siempre hago cuando acudo a una reunio&#769;n con el president Torra, antes de llegar pregunto por do&#769;nde hay que entrar, pues su agenda es muy compleja y nos reunimos en una u otra zona del Palau en funcio&#769;n de ella. Se me informo&#769; de que entrase por delante y al acceder me estaban esperando y me escoltaron para subir al patio de los naranjos. En el rellano de la escalera estaba ya el president Torra; me sorprendio&#769; la situacio&#769;n, pero al acercarme a e&#769;l me dio un fuerte abrazo y me dijo: &laquo;Aqui&#769; te recibimos como a una autoridad. Confiamos en que tu&#769;, Isabel y Elena este&#769;is bien despue&#769;s de lo de ayer&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Fue un claro acto de carin&#771;o y apoyo que me vino muy bien, y hasta despue&#769;s de salir del Palau no supe que el president Torra, muy valientemente, habi&#769;a tuiteado una foto que nos hicieron al saludarnos con un mensaje de apoyo. Se lo agradezco mucho porque, como digo, es en estos momentos donde uno sabe con quie&#769;n cuenta y con quie&#769;n no. Comi&#769; con el president Torra y su equipo, y aprovechamos ese tiempo para revisar algunos temas de su juicio y, sobre todo, algunos planteamientos que queri&#769;amos hacer, pues si bien te&#769;cnicamente eran acertados requeri&#769;an ser contrastados con el defendido porque, como he dicho en ma&#769;s de una ocasio&#769;n, defender a un poli&#769;tico implica no solo el uso de la te&#769;cnica juri&#769;dica, sino tambie&#769;n la comprensio&#769;n de a quie&#769;n se esta&#769; defendiendo y que&#769; defiende el defendido. Abstraerse de ello es renunciar a ver la realidad y dejar coja la defensa; un buen abogado siempre mira la situacio&#769;n en su conjunto y no la segmenta; de hacerlo solo demostrara&#769; una escasa o nula comprensio&#769;n sobre el encargo profesional que ha asumido.
    </p><p class="article-text">
        La reunio&#769;n fue fructi&#769;fera, logramos avanzar mucho y dejamos establecida la agenda previa al juicio, en que ya abordari&#769;amos aspectos ma&#769;s puntuales que en esos momentos no eran necesarios. El president Torra teni&#769;a las ideas muy claras, su condicio&#769;n de abogado facilita mucho la discusio&#769;n juri&#769;dica, y comparti&#769;a plenamente la li&#769;nea de defensa escogida. 
    </p><p class="article-text">
        Al salir fui a otra reunio&#769;n con una buena amiga abogada para comentar todo lo sucedido el di&#769;a anterior; ella era consciente, desde haci&#769;a tiempo, de que me habi&#769;an transformado en un objetivo que abatir y, por tanto, que algo asi&#769; podi&#769;a suceder en cualquier momento y bajo cualquier pretexto. Lo estuvimos analizando todo por espacio de cerca de dos horas para irnos juntos al acto en que participaba Isabel. Cuando llegamos nos dimos cuenta de que estaba lleno a rebosar, y es que era un buen panel: Jon In&#771;a&#769;rritu e Isabel Elbal presentados o moderados por Josep Casulleras. Nos sentamos donde pudimos y seguimos el acto con mucha atencio&#769;n; la conversacio&#769;n, porque no era debate, fue tremendamente interesante, en un tono amable y con mucha profundidad.
    </p><p class="article-text">
        Al finalizar nos fuimos a cenar con Josep, Jon, Vicent Partal con su esposa e hija y algunos amigos, entre ellos Costa y Miriam. Fue una cena muy agradable, pero siempre he tenido la impresio&#769;n de que todos estaban como despidie&#769;ndose de mi&#769;, pues eran conscientes de que al di&#769;a siguiente compareceri&#769;a en la Audiencia Nacional y poco o nada se sabi&#769;a de lo que alli&#769; me esperaba y se pudiese decidir. Por eso, al despedirnos, todos nos dieron fuertes y emotivos abrazos.
    </p><p class="article-text">
        Despue&#769;s de dormir muy pocas horas, nos levantamos y partimos al aeropuerto, ya que teni&#769;amos que coger el primer vuelo de la man&#771;ana. Al subirnos al avio&#769;n una de las azafatas me dio la mano y me dijo: &laquo;Mucho a&#769;nimo, sen&#771;or Boye, somos muchos los que le apoyamos y confiamos en que vaya todo bien&raquo;. Esa no fue la u&#769;nica muestra de apoyo vivida en ese vuelo, ya que muchas personas pasaron junto a nosotros da&#769;ndonos muestras inequi&#769;vocas de carin&#771;o. Tambie&#769;n, es innegable, todos nos miraban con cierta pena.
    </p><p class="article-text">
        Al llegar pasamos por el despacho para hablar con nuestros compan&#771;eros, dejar el equipaje y coger algunos documentos que podi&#769;amos necesitar. Una vez hablamos todos, y tras tomar un par de cafe&#769;s, salimos hacia la Audiencia Nacional, ya que habi&#769;amos quedado con Francisco Andu&#769;jar en una cafeteri&#769;a cercana; Eduardo Garci&#769;a Pen&#771;a vendri&#769;a cuando terminase un juicio por jurado que teni&#769;a ya comenzado.
    </p><p class="article-text">
        Cuando llegamos a la cafeteri&#769;a en la que habi&#769;amos quedado con Paco, nos saludamos efusivamente y comenzo&#769; a explicarnos lo que habi&#769;a preparado; a medida que avanzaba vi no solo lo mucho que conoci&#769;a la causa, sino lo preocupado que estaba por si adoptaban una medida de prisio&#769;n provisional. Paco es muy buen abogado y, en este caso, le tocaba defender a un amigo; conociendo como conoce la Audiencia Nacional, veni&#769;a preparado para todo.
    </p><p class="article-text">
        Minutos antes de la hora prevista cruzamos hacia la Audiencia y alli&#769; nos encontramos con muchos periodistas de diversos medios de comunicacio&#769;n; gran parte de ellos conocidos o amigos nuestros de tantos an&#771;os trabajando alli&#769;. En general fueron muy respetuosos y nos preguntaron si hari&#769;amos declaraciones en ese momento o al salir y conteste&#769; ra&#769;pidamente: &laquo;Al salir&raquo;. Creo que lo hice como reforza&#769;ndome en la idea de que saldri&#769;a a pesar de no saber a que&#769; me enfrentaba.
    </p><p class="article-text">
        La jueza nos hizo pasar con exquisita puntualidad y me ofrecio&#769; sentarme en el estrado para declarar, pero decline&#769; su oferta indica&#769;ndole que me sentari&#769;a donde me correspondi&#769;a en funcio&#769;n de mi situacio&#769;n procesal. No quise ser desagradable, pero creo que era lo correcto. Como ya me habi&#769;an lei&#769;do mis derechos como investigado, fue al grano indica&#769;ndome que me encontraba alli&#769; expresa, u&#769;nica y exclusivamente en relacio&#769;n con un presunto delito de blanqueo de capitales, porque habri&#769;a fabricado unos contratos mercantiles para intentar recuperar un dinero incautado en Barajas a unos clientes mi&#769;os. Me explico&#769;, aunque yo ya lo sabi&#769;a, que la pieza de blanqueo de capitales de la causa que se segui&#769;a en contra de mis defendidos habi&#769;a sido declarada secreta y me pregunto&#769; si iba a declarar.
    </p><p class="article-text">
        Tal cual habi&#769;amos acordado con Paco e Isabel, y tambie&#769;n antes con Eduardo, indique&#769; que, primero, me ratificaba en lo dicho en un escrito presentado el 26 de julio, despue&#769;s de las declaraciones de Puentes Saavedra. Dije que no habi&#769;a cometido ningu&#769;n delito pero no podi&#769;a declarar al estar la causa secreta y sin saber en que&#769; medida y sobre que&#769; base mis defendidos se podi&#769;an ver afectados; de hacerlo podi&#769;a incurrir en un delito de deslealtad profesional o de revelacio&#769;n de secretos. Por tanto, cuando se levantase el secreto de las actuaciones, hubiese visto en que&#769; medida se vei&#769;an o no afectados mis defendidos y, llegado el caso, solicitase las oportunas dispensas de secreto profesional, yo mismo pediri&#769;a comparecer y declarar.
    </p><p class="article-text">
        Mientras iba explicando mi postura, el fiscal asenti&#769;a con la cabeza porque todo lo que les estaba diciendo era de una lo&#769;gica juri&#769;dica apabullante. Un abogado, en una situacio&#769;n como esa, primero debe velar por los intereses que tiene encomendados, luego por el respeto a la legalidad y, finalmente, por su propia situacio&#769;n: ese y no otro es el orden que ha de seguirse. Esto, en resumidas cuentas, nos pone, a mi&#769; y a cualquier abogado en mi situacio&#769;n, en una tesitura extremadamente compleja... ba&#769;sicamente en una posicio&#769;n de indefensio&#769;n.
    </p><p class="article-text">
        Al terminar de hablar, el fiscal intento&#769; solicitar una medida cautelar consistente en firmar ante la autoridad judicial los di&#769;as 1 y 15 de cada mes, a lo que con so&#769;lidos argumentos se opuso Paco, mi abogado, con mucha coherencia y vehemencia. Cuando me concedieron la palabra trate&#769; de ser lo ma&#769;s claro posible: no es necesaria la medida porque todos los di&#769;as del an&#771;o estoy a disposicio&#769;n judicial, el dan&#771;o reputacional ya hecho es bastante y una medida cautelar lo seri&#769;a au&#769;n ma&#769;s; adema&#769;s, una medida de esas caracteri&#769;sticas podi&#769;a afectar a derechos de terceros, ya que una parte importante de mis defendidos vive en el extranjero y comparecer quincenalmente me impediri&#769;a desarrollar libremente mi profesio&#769;n.
    </p><p class="article-text">
        La jueza, que iba mirando todo atentamente, dijo muy directamente: &laquo;Voy a dejarlo claro: no voy a adoptar ninguna medida cautelar porque no es necesario, asi&#769; que esta comparecencia ya ha finalizado&raquo;. Luego firmamos todos el acta, Isabel incluida porque estuvo presente en toda la diligencia, y salimos con la intencio&#769;n de atender a los medios con los que nos habi&#769;amos comprometido antes de entrar y en lo que tardamos unos quince minutos.
    </p><p class="article-text">
        No eran pocos los periodistas que no entendi&#769;an lo sucedido pero eran perfectamente capaces de darse cuenta de que nada era inocuo y que las coincidencias no existen en la vida, mucho menos en la Audiencia Nacional, por lo que sus preguntas iban en esa direccio&#769;n: &laquo;&iquest;Por que&#769; crees que ha pasado todo esto?&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta&#769;bamos terminando cuando llego&#769; Eduardo y los cuatro cruzamos a otra cafeteri&#769;a para tomarnos una merecida cerveza y ponerlo en antecedentes de co&#769;mo se habi&#769;a desarrollado todo y de cua&#769;les eran los siguientes pasos toda vez que se pretendi&#769;a acceder al contenido de mi mo&#769;vil, a mis correos, y habi&#769;an decretado el embargo preventivo de mi cuenta bancaria... Trataban de paralizarnos.
    </p><p class="article-text">
        Al llegar al despacho nos reunimos con todos los compan&#771;eros que esperaban ansiosos por saber co&#769;mo habi&#769;a ido todo y que&#769; habi&#769;a sucedido. Fuimos bastante detallistas a la hora de dar explicaciones, ma&#769;s bien lo fue Isabel, que es quien tiene la paciencia y, justo al finalizar, les indicamos que, si alguien se senti&#769;a inco&#769;modo en el despacho o consideraba que era mejor no seguir con nosotros, lo entenderi&#769;amos; la respuesta fue una&#769;nime y, a lo largo de estos meses, nuestro equipo ha ido demostrando que no solo lo fue de compromiso, sino por conviccio&#769;n: nadie mejor que la gente del despacho para saber co&#769;mo trabajamos, que&#769; hacemos, que&#769; no hacemos y que, en este caso, no se trata ma&#769;s que de un montaje por el cual una persona presuntamente involucrada en dos delitos de tra&#769;fico de drogas, y tambie&#769;n presuntamente en un asesinato, fue puesta en libertad despue&#769;s de declarar en mi contra... Blanco y en botella.
    </p><p class="article-text">
        Por la tarde, y de forma inesperada, llego&#769; al despacho una gran amiga que estaba de vacaciones en Madrid y al ver las noticias paso&#769; a saludarnos y a ofrecernos todo su apoyo en lo que pudie&#769;semos necesitar; el gesto no pasari&#769;a ma&#769;s alla&#769; de lo anecdo&#769;tico si no fuese por el puesto que ocupa como fiscala jefa de Lavados de Activos en su pai&#769;s. Nos tomamos unos cuantos cafe&#769;s y le estuvimos explicando todo lo sucedido y, al final, sentencio&#769;: &laquo;Eso no es lavado ni es nada, simplemente han venido a molestarle y a preocuparle&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por la noche tuve una larga conversacio&#769;n con Wolfgang Kaleck, que estaba preocupado por la comparecencia en el juzgado y queri&#769;a todos los detalles. Entre mi anterior conversacio&#769;n, el lunes cuando se produjeron los registros, y ahora habi&#769;a una novedad importante: Diego Garci&#769;a-Saya&#769;n, reportero especial de Nacional Unidas para la Independencia de Jueces, Fiscales y Abogados, habi&#769;a emitido un comunicado expresando su preocupacio&#769;n por mi situacio&#769;n, y eso se habi&#769;a producido en un plazo de veinticuatro horas, lo cual deja patente el nivel de preocupacio&#769;n que mi situacio&#769;n genero&#769; a nivel internacional. Era la primera vez que su gabinete emiti&#769;a una comunicacio&#769;n de este tipo respecto a un abogado en un pai&#769;s de la Unio&#769;n Europea... Asi&#769; de grave era todo y asi&#769; lo asumio&#769; el reportero especial.
    </p><p class="article-text">
        Las llamadas y mensajes de apoyo no cesaron en todos esos di&#769;as y, como he dicho muchas veces, son muy de agradecer porque es lo que al final cuenta. Entre los mensajes destaco uno de Edward Snowden en que me deci&#769;a: &laquo;Permanece libre, amigo mi&#769;o. Estoy contigo&raquo;. Lo destaco porque Ed sabe muy bien lo que es ser perseguido no por delinquir, sino por hacer lo que se considera correcto. Todo el jueves lo dedique&#769; a contestar correos, sacar escritos y atender llamadas, y tambie&#769;n a darle vueltas a la situacio&#769;n que me habi&#769;an construido y a co&#769;mo eso terminari&#769;a afectando a Elena, que hasta ese momento no habi&#769;a tenido problemas en el colegio y a la cual Isabel habi&#769;a preparado mucho por si sucedi&#769;a cualquier cosa.
    </p><p class="article-text">
        Lo triste de todo es que estas cosas ocurran sin ma&#769;s y, abiertamente, para mermar el derecho de defensa de quienes no son considerados como oponentes, sino como aute&#769;nticos enemigos. El viernes a primera hora sali&#769; hacia Bruselas donde teni&#769;amos programada una reunio&#769;n del <em>Brussels Team</em> y tambie&#769;n con el president Puigdemont, Llui&#769;s y Toni, toda vez que era inminente que cursasen las o&#769;rdenes de detencio&#769;n en contra de ellos. No sabi&#769;amos el di&#769;a, pero esta&#769;bamos seguros de que asi&#769; sucederi&#769;a y, por tanto, teni&#769;amos que evaluar co&#769;mo lo habi&#769;amos hecho en el caso del president Puigdemont y que&#769; habi&#769;a salido bien y que&#769; mal; sin autocri&#769;tica no hay progreso y en un trabajo como este resulta fundamental para no tropezar dos veces con la misma piedra.
    </p><p class="article-text">
        En el aeropuerto me estaba esperando Christophe Marchand, que me recibio&#769; con un fuerte abrazo, muy emocionado de verme libre; como somos amigos desde hace muchos an&#771;os, se&#769; que su preocupacio&#769;n era sincera. Aparte de eso, Christophe y yo habi&#769;amos hablado haci&#769;a ma&#769;s de un an&#771;o de que era posible que se intentase alguna accio&#769;n policial, y seudolegal, en mi contra para tratar de neutralizar la estrategia internacional. Del aeropuerto nos fuimos directamente a Waterloo y, nada ma&#769;s entrar, tanto el president como Jami me dieron sendos abrazos y me preguntaron todo tipo de detalles sobre lo sucedido; ellos habi&#769;an estado en todo momento en contacto con Isabel durante los registros, pero no es lo mismo que contar las cosas directamente.
    </p><p class="article-text">
        Poco despue&#769;s llego&#769; Llui&#769;s, y ma&#769;s tarde y con algo de retraso &mdash;tengo que decir que poco para lo que es habitual en e&#769;l&mdash; Toni. Ambos fueron muy carin&#771;osos y estaban sinceramente preocupados, eran y son conscientes de que este tema no hubiese sucedido de no llevar la defensa que llevamos. Tambie&#769;n lo era mucha gente, unos lo admiten y otros no, pero es evidente que algo asi&#769; no habri&#769;a sucedido sin el papel que me ha tocado jugar en este caso.
    </p><p class="article-text">
        Sobre las 12.00 llegaron Paul, Simon y Michelle Hirsh, y dimos comienzo a la reunio&#769;n con la revisio&#769;n de lo sucedido durante la comparecencia del president Puigdemont buscando co&#769;mo evitar que algo asi&#769; volviese a suceder; el tiempo que transcurrio&#769; entre comisari&#769;a, fiscali&#769;a y juzgado fue excesivamente largo y debi&#769;amos buscar la forma de acortarlo. Despue&#769;s de dar muchas vueltas encontramos la manera y todos estuvimos de acuerdo en que era la mejor solucio&#769;n, porque no podi&#769;amos renunciar a plantear, en el caso de Toni, el tema de la inmunidad.
    </p><p class="article-text">
        Superado el tema de ana&#769;lisis y decisiones sobre la primera fase de la euroorden de Toni y Llui&#769;s, teni&#769;amos que abordar una no menos relevante: llevar los tres procedimientos a un mismo tiempo porque existen elementos de lo&#769;gica juri&#769;dica, pero tambie&#769;n de derechos fundamentales, que obligan a hacerlo asi&#769;. Al president y a Toni se les reclama por un delito de sedicio&#769;n en concurso medial con otro de malversacio&#769;n, y a Llui&#769;s se le reclama por uno de desobediencia y otro de malversacio&#769;n que, dicho asi&#769;, parece sencillo, pero te&#769;cnicamente hablando es algo bastante complejo en el marco de una euroorden.
    </p><p class="article-text">
        Cuando terminamos la reunio&#769;n, Toni y yo nos quedamos con el president y la conversacio&#769;n discurrio&#769;, ma&#769;s bien, sobre el tema del Parlamento Europeo y los diversos escenarios a los que nos podri&#769;amos enfrentar en cuestio&#769;n de di&#769;as o semanas, ya que, de una parte, el recurso de casacio&#769;n en contra de la decisio&#769;n que nos denego&#769; las cautelares estaba listo para sentencia y podi&#769;a resolverse en cualquier momento y, de otra, en el tema de las prejudiciales de Junqueras estaba previsto que el abogado general se pronunciase en dos semanas. Finalmente, respecto de nuestra demanda de anulacio&#769;n solo faltaba fijar fecha para la vista oral.
    </p><p class="article-text">
        Todos los caminos estaban abiertos y lo que uno y otro me pedi&#769;an era un escenario lo ma&#769;s realista posible; para ello lo mejor es pensar que&#769; hari&#769;a uno si estuviese en los zapatos del otro. Asi&#769; es como hemos operado todo este tiempo y asi&#769; es como mejor nos ha ido. Les indique&#769; que, en mi opinio&#769;n, nadie diri&#769;a ni moveri&#769;a nada mientras no estuviese el informe del abogado general, previsto para el 12 de noviembre, que abordari&#769;a en un u&#769;nico documento la globalidad del problema planteado porque no podi&#769;a permitirse fisuras en la doctrina que emitiese; finalmente, que las resoluciones saldri&#769;an por orden de mayor a menor en funcio&#769;n del nivel de la Sala.
    </p><p class="article-text">
        Me dijeron: &laquo;Traducido, &iquest;eso que&#769; significa?&raquo;, y explique&#769; que, en mi opinio&#769;n, primero saldri&#769;a el informe del abogado general en el que dari&#769;a respuesta a lo de Junqueras, a nuestra casacio&#769;n y a nuestra demanda de anulacio&#769;n, luego se pronunciari&#769;a la Gran Sala, es decir el TJUE en pleno, que lo hari&#769;a en el caso de Junqueras, y luego la vicepresidenta del TJUE, que iri&#769;a en la li&#769;nea marcada por el abogado general y la Gran Sala para, finalmente, hacerlo el Tribunal General en relacio&#769;n a la demanda de anulacio&#769;n. Ante ese escenario Toni hizo una de sus cla&#769;sicas, por agudas, preguntas de cierre: &laquo;&iquest;Y cua&#769;ndo habremos ganado?&raquo;. A esto conteste&#769; que cuando tengamos las dos primeras, porque el abogado general sienta la doctrina del TJUE y la Gran Sala su jurisprudencia, y en un caso asi&#769; necesitamos de ambas.
    </p><p class="article-text">
        Las cosas quedaron claras, pero, antes de separarnos, acordamos un plan de actuacio&#769;n para las siguientes semanas, que, como crei&#769;amos y luego asi&#769; se demostro&#769;, seri&#769;an claves dentro de la estrategia poli&#769;tica y juri&#769;dica que se habi&#769;a gestado dos an&#771;os antes a partir de que ellos tomaran la decisio&#769;n de exiliarse, sobre la base de los distintos &laquo;Efectos Domino&#769;&raquo; que les fuimos enviando.
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo justo llegue&#769; al aeropuerto para coger el u&#769;ltimo vuelo de regreso a Madrid, pues queri&#769;a pasar el fin de semana en casa y reunirme con calma con mis amigos y abogados para revisar la situacio&#769;n en la que me habi&#769;an metido, sin comerlo ni beberlo, a partir de la declaracio&#769;n de Manuel Puentes Saavedra, cuyas mu&#769;ltiples contradicciones y mentiras habi&#769;an servido de base para investigarme y acordar una entrada y registro en nuestra casa y despacho.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la ingente actividad, mi estado de a&#769;nimo no era el mejor, puesto que no paraba de darle vueltas a la situacio&#769;n, a co&#769;mo enfrentarla y al mucho dan&#771;o que se nos habi&#769;a hecho y, sin duda, au&#769;n se nos podi&#769;a hacer. Mi cerebro bulli&#769;a pensando en Elena y las consecuencias que todo esto tendri&#769;a para ella, que es, por su edad, la que ma&#769;s lo sufre y la que menos herramientas tiene para combatirlo.
    </p><p class="article-text">
        El sa&#769;bado, a primera hora, me fui al supermercado para hacer las compras de casa y lo necesario para hacer una barbacoa a la que vendri&#769;an Eduardo, Carola y la hija de ambos, asi&#769; como Paco, Salva y Marta, tambie&#769;n con su hijo. La idea era que mientras nosotros habla&#769;bamos los nin&#771;os se entretuviesen y, de esa forma, que no se convirtiese en una aburrida reunio&#769;n de mayores para nuestra hija.
    </p><p class="article-text">
        Fue un di&#769;a muy agradable, lo revisamos todo y, como siempre ocurre con Eduardo y Paco, sus impresiones eran las correctas y tanto Isabel como yo necesita&#769;bamos conocerlas para saber que&#769; terreno esta&#769;bamos pisando. Ya al anochecer la conversacio&#769;n derivo&#769; hacia el tema del caso de nuestros defendidos catalanes y co&#769;mo podri&#769;a terminar todo; meses ma&#769;s tarde, Salva me ha recordado que esa noche dije algo que le llamo&#769; mucho la atencio&#769;n: &laquo;Les vamos a ganar la partida, de eso no me cabe duda, y mi u&#769;nica preocupacio&#769;n es co&#769;mo me lo van a cobrar desde las cloacas del Estado&raquo;. El precio au&#769;n esta&#769; por fijarse.
    </p><p class="article-text">
        El lunes 28 cogi&#769; el primer vuelo a Barcelona porque teni&#769;a sen&#771;aladas unas declaraciones en un juzgado de Sabadell por una querella presentada en defensa de los intereses de una farmace&#769;utica palestina. Al llegar al juzgado nos informaron de que se suspendi&#769;a dicha diligencia porque los testigos no habi&#769;an sido localizados; estas cosas suceden y es tiempo que los abogados perdemos pero que nadie valora.
    </p><p class="article-text">
        Por la tarde teni&#769;a que dar una charla en Hospitalet y, durante el di&#769;a, acudi&#769; a varias reuniones que habi&#769;a organizado para revisar y resolver diversos temas. Como no podi&#769;a ser de otra forma, tambie&#769;n me reuni&#769; con Costa y con Cekpet, los tres desbordados, y es que nuestra estrategia en relacio&#769;n al tema del Parlamento Europeo teni&#769;a un punto de&#769;bil: nuestro agotamiento. Fueron tantas las demandas que interpusimos por los diversos temas que 217 fue entonces cuando comenza&#769;bamos a ver cua&#769;nto trabajo genera gestionar, en paralelo, tantos procedimientos, que adema&#769;s han de ser contestados al ma&#769;s alto nivel porque cualquier cosa que dije&#769;semos seri&#769;a utilizada en contra de lo que esta&#769;bamos defendiendo.
    </p><p class="article-text">
        Para ordenarnos habi&#769;amos confeccionado en el despacho una hoja excel de procedimientos con sus correspondientes temas, el estado de cada cual y lo que tendri&#769;a que ir pasando en cada demanda o procedimiento y en la fase en que nos encontra&#769;bamos. Es un esquema que refleja muy bien que el camino a Europa no era sencillo pero si&#769; posible, asi&#769; es que nada ma&#769;s sentarnos los tres sacamos la hoja y establecimos quie&#769;n haci&#769;a que&#769; en cada situacio&#769;n para, de ahi&#769;, discutir nuevas vi&#769;as dentro de cada procedimiento, asi&#769; como comentar los puntos esenciales de lo que estaban planteando los contrarios y a los que deberi&#769;amos dar respuesta en breve.
    </p><p class="article-text">
        Nuestras reuniones suelen ser bastante ejecutivas porque, de una parte, mantenemos comunicacio&#769;n constante y, de otra, porque los tres sabemos muy bien lo que estamos haciendo y co&#769;mo lo hacemos y, sobre todo, porque nos fiamos mucho de los criterios juri&#769;dicos de cada uno. Adema&#769;s, porque Cekpet tiene que robar tiempo a su trabajo y escaparse para acudir a las reuniones con nosotros. Obviamente nunca dejamos de discutir cua&#769;l es la respuesta ma&#769;s adecuada ni que&#769; li&#769;nea juri&#769;dica es la mejor, pero eso, entre buenos y cualificados profesionales, es algo que solo lleva a mejores soluciones. 
    </p><p class="article-text">
        El martes regrese&#769; a Madrid despue&#769;s de tener varias reuniones a primera hora en Barcelona; debi&#769;a estar en el despacho antes de mediodi&#769;a porque habi&#769;a quedado con clientes que veni&#769;an de fuera y, adema&#769;s, no podi&#769;a postergar una comida con un buen amigo al que tambie&#769;n habi&#769;an tratado de causar dan&#771;o con la campan&#771;a de desprestigio orquestada en mi contra, que tan rabiosamente se habi&#769;a reeditado a partir de las entradas y registro. 
    </p><p class="article-text">
        El resto de la semana lo use&#769; para ir sacando trabajo de despacho, atendiendo diversas reuniones y tratando au&#769;n de digerir todo lo que habi&#769;a sucedido desde el 21 de octubre y co&#769;mo ello afectari&#769;a al despacho, a nuestra familia y, en especial, a nuestra hija pequen&#771;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gonzalo Boye Tuset]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/politica/estrategia-puigdemont-sentencia-gonzalo-boye_1_6025334.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Jun 2020 19:49:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Así están las cosas':  la estrategia exterior de Puigdemont después de la sentencia del procés trazada por Gonzalo Boye]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Procés,Carles Puigdemont]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paramos, pero paren también la recaudación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/paramos-paren-recaudacion_132_1001351.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a555155b-3f7e-4d12-abe2-5997c18fcacb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Paramos, pero paren también la recaudación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Urge una moratoria inmediata que permita a familias, autónomos y pequeños empresarios, poder respirar aliviados y pensar en la mejor forma de afrontar lo que vendrá en los meses venideros</p><p class="subtitle">Preguntas y respuestas sobre el 'paro' extraordinario para los autónomos: cómo se tramita y quiénes tienen derecho</p></div><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n a la que nos estamos enfrentando producto de la pandemia que asola al mundo, y en estos momentos de manera muy especial a Espa&ntilde;a e Italia, nos tiene que llevar a algunas reflexiones que, seguramente, pocos quieran comenzar a hacer pero que, d&iacute;a a d&iacute;a, se hacen m&aacute;s y m&aacute;s urgentes. No s&oacute;lo estamos hablando de una crisis sanitaria sino, tambi&eacute;n, de un cambio de mundo entre aquel del que venimos y el que nos vamos a encontrar cuando se haya superado la fase m&aacute;s aguda de esta plaga.
    </p><p class="article-text">
        Seguramente, cuando hayan pasado los suficientes a&ntilde;os como para adquirir la adecuada perspectiva hist&oacute;rica, se hablar&aacute; de esta pandemia como el momento en que realmente se termin&oacute; el Siglo XX y comenz&oacute;, en t&eacute;rminos hist&oacute;ricos, sociol&oacute;gicos, culturales y econ&oacute;micos el Siglo XXI. Si esto es as&iacute;, es muy probable que cuanto antes asumamos que estamos ante el aut&eacute;ntico cambio de siglo o de sistema antes estaremos en condiciones de enfrentarnos a lo que viene y, sobre todo, m&aacute;s preparados estaremos para dar las respuestas adecuadas a desaf&iacute;os que a&uacute;n no logramos ni dimensionar ni controlar.
    </p><p class="article-text">
        Todo aquello que conoc&iacute;amos y d&aacute;bamos por garantizado hasta ahora deja de tener sentido por inaplicable a un problema de estas dimensiones; todas las recetas que se llevan aplicando durante d&eacute;cadas tambi&eacute;n han quedado superadas por los acontecimientos y, seguramente, una de las grandes frustraciones que estamos teniendo respecto de la clase gobernante, sea en Espa&ntilde;a o donde queramos mirar, es que los propios pol&iacute;ticos son incapaces de asumir que esto es as&iacute; y, por tanto, siguen acudiendo a los mismos manuales y recetas que llevan a&ntilde;os aplicando. El problema es que nada de eso servir&aacute; y, es m&aacute;s, podr&iacute;a aventurarme a decir que justamente esas viejas medicinas ser&aacute;n las que terminen por colapsar la situaci&oacute;n que, sin duda, ya es de una gravedad como nunca se hab&iacute;a visto.
    </p><p class="article-text">
        El problema es de tal calado que, si no queremos agarrotarnos, lo que debemos hacer es centrarnos en pocos y muy concretos objetivos que han de ser medidos m&aacute;s bien a corto plazo: el primero, qu&eacute; duda cabe, es el de la supervivencia m&eacute;dica y el segundo, conseguir que la actividad productiva y econ&oacute;mica, aun cuando se llegue a paralizar por completo, est&eacute; luego en condiciones de volver a funcionar.
    </p><p class="article-text">
        B&aacute;sicamente se necesita centrar todos los esfuerzos en curar a la gente, evitar m&aacute;s enfermos y asegurarnos de que los ciudadanos, como part&iacute;cipes de un determinado tejido productivo, estemos en condiciones de ponernos en marcha nada m&aacute;s superarse la fase aguda de esta pandemia. Claro, los dos objetivos son muy ambiciosos, pero ambos est&aacute;n planteados en lo que podr&iacute;amos denominar un corto plazo.
    </p><p class="article-text">
        Coincido en que este no es el momento de recriminaciones ni de exigencias de responsabilidades. Sin embargo, creo igualmente, que es un buen momento para pedir que, de una vez por todas, se abra los ojos ante lo que esta crisis realmente significa y se exija que las recetas no sean las de siempre porque no s&oacute;lo no funcionaron en el pasado, sino que es seguro que no servir&aacute;n en el futuro.
    </p><p class="article-text">
        Parte del problema de salud al que como sociedad nos enfrentamos no s&oacute;lo es aquel que hace referencia a la afectaci&oacute;n directa por la pandemia sino, tambi&eacute;n, aquella resultante de diversos factores que afectan a la salud mental de los ciudadanos. El conjunto de la poblaci&oacute;n est&aacute; sometido a una sobrecarga emocional que, por definici&oacute;n, es insana y entre los factores que m&aacute;s nos afectan a todos est&aacute;n la asimilaci&oacute;n de la intensidad de la pandemia, en muchos casos con p&eacute;rdidas de familiares y amigos directos, pero, tambi&eacute;n, la falta de certezas sobre el futuro inmediato y, sin duda, algunos de estos factores s&iacute; que pueden ser abordados por las autoridades a&uacute;n a un costo econ&oacute;mico elevado.
    </p><p class="article-text">
        Es claro que ning&uacute;n gobierno est&aacute; en condiciones de darnos ning&uacute;n tipo de certeza sobre el futuro, pedirlo es no solo ingenuo sino absurdo, pero s&iacute; que pueden ayudar a la salud mental de todos el que se adopten medidas extraordinarias que vayan encaminadas a paliar las consecuencias m&aacute;s inmediatas de este confinamiento y cierre productivo masivo al que estamos sometidos. Este tipo de actuaciones ir&aacute; en las dos direcciones antes apuntadas: la sanitaria, que tambi&eacute;n incluye la salud mental, y la econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Empecinarse en aplicar viejas recetas es tanto como reconocer que se carece de capacidad de an&aacute;lisis de la realidad, que es muy compleja, y una escasa o nula visi&oacute;n de futuro. Esta no es una r&eacute;plica de la crisis econ&oacute;mica de 2007-2010, de la cual pocos salieron bien parados y, miren por d&oacute;nde, se benefici&oacute; a los de siempre, por lo que dej&eacute;monos ya de excusas, quit&eacute;monos las anteojeras y hagamos una panor&aacute;mica de la situaci&oacute;n para as&iacute; comprender a qu&eacute; realmente nos enfrentamos.
    </p><p class="article-text">
        Seguramente habr&aacute; economistas que dir&aacute;n que es inviable, pero el sentido com&uacute;n, que tambi&eacute;n tiene una relevancia a nivel de comportamiento econ&oacute;mico, indica que, as&iacute; como se nos ha obligado, con acierto, a paralizar nuestras actividades econ&oacute;micas, el Estado ha de paralizar su actividad recaudatoria, al menos el tiempo suficiente para que podamos volver a ponernos en marcha.
    </p><p class="article-text">
        No me estoy refiriendo a una suerte de &ldquo;amnist&iacute;a fiscal&rdquo;, que ya sabemos a qui&eacute;nes benefici&oacute;, sino a una moratoria inmediata que permita a las familias, a los aut&oacute;nomos y a los peque&ntilde;os empresarios, que son la mayor&iacute;a y quienes sostienen el tejido productivo de este pa&iacute;s, poder respirar aliviados y pensar en la mejor forma de afrontar lo que vendr&aacute; en los meses venideros. Los tributos y la cotizaci&oacute;n a la seguridad social son una obligaci&oacute;n, pero en momentos de crisis ese dinero puede ser la diferencia entre poder o no poder reanudar la actividad al finalizar el confinamiento.
    </p><p class="article-text">
        Algunos, defendiendo lo indefendible, sostienen que sin esa recaudaci&oacute;n ser&aacute; imposible mantener el llamado &ldquo;escudo social&rdquo;, pero incluso los de letras, como es mi caso, sabemos que eso es absurdo porque la recaudaci&oacute;n durar&aacute; lo que dure la actividad. Si por asumir en estos momentos las cargas tributarias y de seguridad social se paraliza definitivamente una actividad - y ser&aacute;n muchas las pymes que caigan en esa din&aacute;mica-, entonces, la recaudaci&oacute;n se resentir&aacute; de manera irremediable y por mucho tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s, si una actividad se paraliza, de una parte cae la recaudaci&oacute;n y de otra se traslada el &ldquo;costo salarial&rdquo; al propio Estado que deber&aacute; asumirlo por v&iacute;a de subsidios de desempleo; es que hasta los de letras sabemos hacer estas cuentas.
    </p><p class="article-text">
        Conocer, y cuanto antes mejor, que no tendremos que salir en medio del confinamiento a realizar declaraciones tributarias, a pagar seguridad social e impuestos en los pr&oacute;ximos d&iacute;as, semanas y meses, como se ha hecho en Estados Unidos, igual nos da un respiro que nos permite rebajar el estr&eacute;s al que estamos sometidos todos los ciudadanos (salud mental) y, de esa forma, nos permite ver perspectivas y, tambi&eacute;n, creer que el Estado piensa en todos y no solo en aquellos a los que va a trasladar el negocio de hacer de intermediarios en la financiaci&oacute;n de la crisis.
    </p><p class="article-text">
        El esfuerzo econ&oacute;mico que implicar&aacute;, primero, sobrevivir a esta pandemia sin poder trabajar y, luego, volver a ponernos en marcha es de tal calado que, insisto, no se puede estructurar sobre recetas caducas y propias del Siglo XX; hemos entrado de golpe en el siglo XXI y se necesita aplicar imaginaci&oacute;n y, seguramente, f&oacute;rmulas incompatibles con el modelo neoliberal hasta ahora imperante.
    </p><p class="article-text">
        Parece evidente que no queda m&aacute;s remedio que generar liquidez y hacerlo de manera inmediata, sin intermediarios, y que la misma llegue directamente a todos los ciudadanos y que as&iacute; vayamos despejando inc&oacute;gnitas sobre qu&eacute; haremos una vez pase esta fase aguda de la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        Conservar los puestos de trabajo y la capacidad productiva ya no est&aacute; en manos ni de los aut&oacute;nomos ni de los peque&ntilde;os empresarios sino en las del Estado y hacerlo bien o mal ser&aacute; de la exclusiva responsabilidad de quienes tienen que tomar decisiones que, soy consciente, son complejas. Nuestros gobernantes sufrir&aacute;n muchas presiones, pero aguantarlas va en el sueldo y, adem&aacute;s, esas presiones se corresponden con una visi&oacute;n social y econ&oacute;mica ya en v&iacute;as de extinci&oacute;n impropias del escenario al que saldremos m&aacute;s temprano que tarde.
    </p><p class="article-text">
        El mejor papel que puede cumplir el Estado, en el plano econ&oacute;mico, es el de garantizarnos a todos que estaremos en condiciones de poder volver a ser productivos y mantener la actividad recaudatoria. No actuar en esa direcci&oacute;n, ser&iacute;a un error econ&oacute;mico, pol&iacute;tico y, tambi&eacute;n, &eacute;tico, pues recurriendo al refranero popular, ser&iacute;a &ldquo;pan para hoy y hambre para ma&ntilde;ana&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gonzalo Boye Tuset]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/paramos-paren-recaudacion_132_1001351.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Mar 2020 21:18:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Paramos, pero paren también la recaudación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De primero de cuñadismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/primero-cunadismo_132_1002543.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/671b0a93-85d7-4b09-82ba-9b3b34425a60_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Como sucede con las drogas, en el caso del juego, la prohibición estimula la actividad ilegal y más aún cuando resulta tan accesible que puede incluso llegar a implicar no solo su proliferación, sino el absoluto descontrol fiscal del mismo</p><p class="subtitle">Italia, Bélgica y Reino Unido ponen más trabas horarias a la publicidad del juego en el fútbol que el decreto del Gobierno</p></div><p class="article-text">
        En democracia, criticar a los pol&iacute;ticos no solo es sano sino, tambi&eacute;n, necesario. Y quien no quiera ser criticado, lo mejor que puede hacer es buscarse otro trabajo. Ahora bien, la cr&iacute;tica, para que surta los efectos esperados, ha de ser seria, responsable, bien documentada y venir construida sobre la base de unos conocimientos m&iacute;nimos que permita asumirla como tal y no como simple pataleta de quien no ve sus expectativas satisfechas o, peor a&uacute;n, como un mero ataque ad hominem vaya uno a saber por qu&eacute; motivo o por encargo de qui&eacute;n. Quiero entender que los ataques que han recibido estos d&iacute;as Alberto Garz&oacute;n y las medidas propuestas por su ministerio, sobre publicidad del juego online, corresponden al &aacute;mbito de las pataletas.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, no deja de sorprender que tan &aacute;cidas e infundadas cr&iacute;ticas, llegando incluso a la descalificaci&oacute;n, han venido, primero desde la izquierda, para luego ser asumidas como propias, por amplios sectores de la derecha. Seguramente, el nexo entre unas y otras sea la molestia que causa que un comunista llegue a ministro, pero as&iacute; est&aacute;n las cosas.
    </p><p class="article-text">
        A Garz&oacute;n y a su equipo se les ha acusado de todo. Y un breve an&aacute;lisis de las medidas adoptadas demuestra que esas cr&iacute;ticas no tienen ni seriedad, ni responsabilidad, ni se basan en un m&iacute;nimo entendimiento; no ya de lo regulado sino, incluso, del &aacute;mbito de competencias que tiene un ministro. Entre esas cr&iacute;ticas y una cena de cu&ntilde;ados no se aprecia gran diferencia, pero intentar&eacute; explicarme.
    </p><p class="article-text">
        No cabe duda de que el juego, en su vertiente m&aacute;s extrema o patol&oacute;gica, puede llegar a ser un problema de salud p&uacute;blica y que, en un mundo ideal, igual tendr&iacute;a que no estar permitido. Aunque, claro est&aacute;, toda prohibici&oacute;n siempre termina generando mayores disfunciones que su bien regulada existencia. Pero antes de criticar el conjunto de las m&aacute;s de cien medidas sobre publicidad del juego online, que suponen prohibir el 80% de los actuales anuncios y una restricci&oacute;n muy severa para el resto, igual habr&iacute;a que tener claros algunos conceptos b&aacute;sicos.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, la industria del juego no se puede prohibir en Espa&ntilde;a porque eso, al estar permitido en el resto de pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea, contravendr&iacute;a el derecho a la libre circulaci&oacute;n de capitales y, tambi&eacute;n, al derecho a la libertad de establecimiento. Expuesto m&aacute;s claramente: prohibir el juego, de entrada, solo se puede hacer si tal prohibici&oacute;n parte de la propia Uni&oacute;n Europea, no de Garz&oacute;n ni de su equipo.
    </p><p class="article-text">
        Un ministro, sea comunista o no, tiene unas limitadas competencias regulatorias y, m&aacute;s a&uacute;n si lo que se pretende es que luego no le tumben esas iniciativas por ilegales; en este caso se ha acudido, como no pod&iacute;a ser de otra forma, al instrumento establecido en la Constituci&oacute;n y denominado &ldquo;Real Decreto&rdquo;. Este tipo de instrumentos tiene, adem&aacute;s, una serie de limitantes como son las establecidas en las propias leyes y cuya raz&oacute;n de ser no es otra que la de impedir que el ejecutivo pueda invadir competencias exclusivas del poder legislativo.
    </p><p class="article-text">
        Pero los l&iacute;mites no solo est&aacute;n en las propias normas reguladoras del juego sino tambi&eacute;n en el conjunto del ordenamiento y, por tanto, solo desde una apreciaci&oacute;n simplista o de deliberada ignorancia puede aducirse que la propuesta de Garz&oacute;n sea una rendici&oacute;n, una cesi&oacute;n o, incluso, una traici&oacute;n. Quienes as&iacute; se posicionan en contra de estas medidas parecen desconocer aspectos b&aacute;sicos que afectan al sector cuya desaparici&oacute;n pretenden como son, por ejemplo, que en materia de juego las competencias est&aacute;n delegadas en las comunidades aut&oacute;nomas o que, a la hora de reconducir o restringir la publicidad de este tipo de actividades no s&oacute;lo operan las normas directamente aplicables al sector del juego sino tambi&eacute;n, y, por ejemplo, las contenidas en Ley General de Comunicaci&oacute;n Audiovisual.
    </p><p class="article-text">
        Los objetivos iniciales de estas medidas, de cuya urgencia no dudan ni los m&aacute;s ac&eacute;rrimos detractores, no son otros que los expuestos por el propio Garz&oacute;n: &ldquo;proteger a los menores, a los mayores de edad en edad temprana, a los colectivos m&aacute;s vulnerables y en general a toda persona que quiera jugar&rdquo; regulando tanto la difusi&oacute;n de publicidad &minus;horarios&minus; como el tipo de mensajes permitidos.
    </p><p class="article-text">
        Pero no todo tiene que ver con la publicidad que, insisto, por decreto no puede ser prohibida como pretenden los cu&ntilde;ados de turno. Tambi&eacute;n existen otras medidas que apuntan a algo esencial ante este fen&oacute;meno del juego como son aquellas orientadas a la &ldquo;informaci&oacute;n, prevenci&oacute;n y control sobre las posibles consecuencias que tiene el juego sobre la salud&rdquo; y que, seg&uacute;n han afirmado desde el ministerio, no son m&aacute;s que &ldquo;un primer paso de una estrategia integral contra la ludopat&iacute;a y para proteger la salud p&uacute;blica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, una de las cr&iacute;ticas que m&aacute;s duramente se han realizado apuntan a la inexistencia, en la propuesta de Garz&oacute;n, de medidas que regulen los salones presenciales de apuestas. No me cabe duda de que ese tipo de establecimientos han de ser regulados, no prohibidos, de forma tal que se desincentive su proliferaci&oacute;n y la del juego para proteger tanto a los menores como a los lud&oacute;patas. El problema es que la regulaci&oacute;n de este tipo de establecimientos, como ya he dicho, no es competencia del ministerio sino de las Comunidades Aut&oacute;nomas lo que, una vez m&aacute;s, no es culpa del comunista que tenemos por ministro.
    </p><p class="article-text">
        Los criterios seguidos a la hora de establecer estas medidas no parecen sustentarse ni en presiones ni de precipitaciones, sino en la experiencia acumulada en otros pa&iacute;ses y en estudios muy claros que demuestran que la mejor soluci&oacute;n pasa por la adecuada regulaci&oacute;n y no por la prohibici&oacute;n del juego. Tal cual sucede con las drogas y otros tantos productos, en el caso del juego, la prohibici&oacute;n estimula la actividad ilegal y m&aacute;s a&uacute;n cuando resulta tan accesible como sucede con el juego online que puede, incluso, llegar a implicar no solo su proliferaci&oacute;n, sino el absoluto descontrol fiscal del mismo.
    </p><p class="article-text">
        El paso dado hasta ahora, dentro de un ambicioso plan integral de regulaci&oacute;n y de prevenci&oacute;n contra los efectos patol&oacute;gicos del juego, es gigantesco, teniendo en cuenta de donde se ha partido: de un &aacute;mbito absolutamente descontrolado o desregulado o como el propio ministro ha expresado, provenimos de la &ldquo;ley de la selva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, convendr&iacute;a conocer el contexto, los l&iacute;mites legales y competenciales, as&iacute; como el alcance de la norma y su sentido, antes de dispararse en el pie, como algunas voces de izquierda han hecho en su precipitaci&oacute;n por ser los primeros en exhibirse duramente cr&iacute;ticos contra un ministerio que se habr&iacute;a rendido ante los lobbies del juego, seg&uacute;n su sesgada y poco formada opini&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, lo relevante no es si son las m&aacute;s acertadas o no, sino la ligereza con la que han sido criticadas y el que esas cr&iacute;ticas vengan de sectores que se presumen de izquierda y que no han dado ni los cien d&iacute;as de gracia a un ministro al que parece no perdon&aacute;rsele que sea comunista.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, y como part&iacute; diciendo, las cr&iacute;ticas a los pol&iacute;ticos han de ser bienvenidas y deben ser agradecidas si las mismas tienen una m&iacute;nima solidez intelectual y no surgen de meros arrebatos producto del galopante cu&ntilde;adismo que se est&aacute; adue&ntilde;ando del debate pol&iacute;tico en nuestra sociedad; siendo muy triste tener que explicar conceptos b&aacute;sicos de c&oacute;mo ha de funcionar un estado democr&aacute;tico y de derecho que son materias que, sin duda, debieron de explicarse en &ldquo;primero de cu&ntilde;adismo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gonzalo Boye Tuset]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/primero-cunadismo_132_1002543.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Feb 2020 20:12:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De primero de cuñadismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Juego online,Apuestas deportivas,Apuestas online,Alberto Garzón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En rebeldía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/rebeldia_132_1090377.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3121ae9b-e15f-4c92-b122-73b533ab7572_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En rebeldía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Junqueras, Romeva, Sánchez, Rull y Turull tenían una inmunidad que les fue vulnerada por el Tribunal Supremo con la innegable ayuda del Congreso y el Senado tal cual hoy la tienen Puigdemont, Junqueras y Comín como Diputados al Parlamento Europeo. Esto es así por aplicación, entre otros, de equivalencia y efectividad</p><p class="subtitle">Desde abril el Tribunal Supremo debió suspender el juicio y el procedimiento en contra de los electos y proclamados hasta obtener el correspondiente suplicatorio y, además, todos ellos debieron ser inmediatamente excarcelados</p></div><p class="article-text">
        Desde hace m&aacute;s de dos a&ntilde;os venimos insistiendo en que la judicializaci&oacute;n de la pol&iacute;tica, y especialmente, del conflicto con Catalunya no es m&aacute;s que un error. Adem&aacute;s, dejar tal tema en manos de los tribunales no s&oacute;lo es una anomal&iacute;a democr&aacute;tica sino, tambi&eacute;n, abre las v&iacute;as para una m&aacute;s que segura err&oacute;nea aplicaci&oacute;n del Derecho porque la que se har&iacute;a, y el tiempo nos ha dado la raz&oacute;n, ser&iacute;a contraria al derecho de la Uni&oacute;n Europea que, por definici&oacute;n, es el derecho que ha de prevalecer en Espa&ntilde;a por mucho que le moleste a los <em>neoconstitucionalistas</em>. Es decir, a aquellos que ahora se arropan con la Constituci&oacute;n, pero justamente, lo hacen para desnaturalizarla si no destruirla.
    </p><p class="article-text">
        Han bastado dos demandas y una cuesti&oacute;n prejudicial para poner en evidencia, de una parte, que ten&iacute;amos raz&oacute;n y, de otra, que las altas instancias jurisdiccionales espa&ntilde;olas viven de espaldas no ya a la realidad sino al prevalente derecho europeo. Cuando digo &ldquo;prevalente&rdquo; lo hago en funci&oacute;n de lo establecido en los tratados firmados y ratificados por Espa&ntilde;a que hablan, claramente, del principio de &ldquo;prevalencia&rdquo; y cuya aplicaci&oacute;n viene tambi&eacute;n recogida en el &ldquo;derecho patrio&rdquo;, si es que este t&eacute;rmino se puede usar, al estar espec&iacute;ficamente establecido as&iacute; en el art. 4 bis de la Ley Org&aacute;nica del Poder Judicial, seg&uacute;n el cual &ldquo;Los Jueces y Tribunales aplicar&aacute;n el Derecho de la Uni&oacute;n Europea de conformidad con la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, como parece que en el Tribunal Supremo existe alg&uacute;n tipo de confusi&oacute;n sobre estos temas de derecho comunitario, tambi&eacute;n en otros sectores de la administraci&oacute;n y en muchos &ldquo;opin&oacute;logos&rdquo;, conviene tener en consideraci&oacute;n algunos extremos relevantes.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, el principio de prevalencia del derecho de la Uni&oacute;n es una regla sin la cual no puede existir, tampoco avanzar, la Uni&oacute;n Europea y que, como primera consecuencia, tenemos que se hace inaplicable toda norma interna que sea contraria al derecho comunitario.
    </p><p class="article-text">
        Al respecto, nada m&aacute;s did&aacute;ctico que lo establecido en la sentencia Simmenthal de 9 de marzo de 1987 (asunto 106/77) en que se establecen algunos precedentes de aplicaci&oacute;n hasta hoy como son: la derogaci&oacute;n impl&iacute;cita de las normas nacionales anteriores a las normas de la UE, la derogaci&oacute;n impl&iacute;cita de las normas internas posteriores pero que sean contrarias al derecho de la UE y que todo &oacute;rgano jurisdiccional nacional, incluido el Supremo, debe excluir cualquier norma interna incompatible con una comunitaria al momento de resolver cualquier caso.
    </p><p class="article-text">
        Aclarado lo anterior, podemos avanzar hacia algo que, en estos momentos y de cara al juicio y sentencia del proc&eacute;s, tiene gran importancia: las decisiones del Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea (TJUE) que es el &oacute;rgano encargado, entre otras cosas, de dictar la jurisprudencia respecto de la forma de interpretar el derecho de la Uni&oacute;n. Este Tribunal dicta la Jurisprudencia y el Abogado General establece la &ldquo;doctrina&rdquo; de dicho tribunal por lo que, a la hora de aplicar el derecho comunitario, debe acudirse a una interpretaci&oacute;n integrada tanto de la doctrina como de la jurisprudencia del TJUE.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, si tenemos en consideraci&oacute;n las sentencias dictadas los pasados 19 y 20 de diciembre de 2019 en los asuntos referidos a Junqueras, Puigdemont y Com&iacute;n, as&iacute; como la doctrina establecida en las conclusiones del Abogado General de 12 de noviembre pasado tenemos que: &ldquo;El art&iacute;culo 9 del Protocolo establece, por su parte, la inviolabilidad de los miembros del Parlamento (inmunidad procesal). Conforme al art&iacute;culo 9, p&aacute;rrafo primero, letra a), del Protocolo, los miembros del Parlamento gozan, en su propio territorio nacional, de las inmunidades reconocidas a los miembros del Parlamento de su pa&iacute;s.&rdquo; (P&aacute;rrafo 74 de las Conclusiones del Abogado General) y &ldquo;La inmunidad establecida en el p&aacute;rrafo primero del art&iacute;culo 9 del Protocolo se aplica a los miembros del Parlamento, en principio, desde la apertura del primer per&iacute;odo de sesiones del nuevo Parlamento electo. En ese mismo momento comienza a correr el mandato de tales diputados (art&iacute;culo 5, apartado 2, del Acta de 1976). Dado que el Parlamento est&aacute; permanentemente en per&iacute;odo de sesiones, la duraci&oacute;n de la cobertura de la inmunidad en cuesti&oacute;n coincide con la duraci&oacute;n del mandato.&rdquo; (P&aacute;rrafo 83 de esas mismas conclusiones) y, adem&aacute;s, &ldquo;debe considerarse que goza de inmunidad en virtud del art&iacute;culo 9, p&aacute;rrafo segundo, del Protocolo sobre los privilegios y las inmunidades de la Uni&oacute;n una persona que, como el Sr. Junqueras Vies, ha sido oficialmente proclamada electa al Parlamento Europeo&rdquo; (P&aacute;rrafo 87 de la Sentencia).
    </p><p class="article-text">
        Teniendo estos razonamientos, criterios interpretativos en mente, es evidente que quienes fueron elegidos y proclamados como diputados y senador en las elecciones generales del 28 de abril pasado contaban con iguales prerrogativas y eso desde el mismo momento de sus respectivas elecciones y proclamaciones. Es decir, Junqueras, Romeva, S&aacute;nchez, Rull y Turull ten&iacute;an una inmunidad que les fue vulnerada por el Tribunal Supremo con la innegable ayuda del Congreso y el Senado tal cual hoy la tienen Puigdemont, Junqueras y Com&iacute;n como diputados al Parlamento Europeo. Esto es as&iacute; por aplicaci&oacute;n, entre otros, de equivalencia y efectividad.
    </p><p class="article-text">
        A efectos pr&aacute;cticos, lo que sostengo es que desde abril pasado el Tribunal Supremo debi&oacute; suspender el juicio y el procedimiento en contra de los electos y proclamados hasta obtener el correspondiente suplicatorio y que, adem&aacute;s, todos ellos debieron ser inmediatamente excarcelados. El &ldquo;apa&ntilde;o&rdquo; que se inventaron para impedir tales consecuencias del hecho innegable de la elecci&oacute;n y proclamaci&oacute;n ha generado una vulneraci&oacute;n de tal calibre que hacen inviable el futuro procesal de la sentencia dictada, que no filtrada, el pasado 14 de octubre.
    </p><p class="article-text">
        La voluntad condenatoria era tan intensa que ceg&oacute; a destacados juristas y les ha llevado a cometer unos errores de tal calibre que, como venimos sosteniendo desde hace ya mucho tiempo, hacen necesario replantearse muchas cosas pero cuya &uacute;nica soluci&oacute;n honesta, &eacute;tica y jur&iacute;dicamente aceptable pasa por asumir los errores y rectificar por la &uacute;nica v&iacute;a que, para estos dislates, prev&eacute; el ordenamiento jur&iacute;dico: la declaraci&oacute;n de nulidad con retroacci&oacute;n de las actuaciones hasta el momento mismo de producida la vulneraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Obviamente, las consecuencias no solo son jur&iacute;dicas, tambi&eacute;n lo son pol&iacute;ticas, desde el punto y momento en que por dichas resoluciones judiciales se alter&oacute; la composici&oacute;n y el funcionamiento, primero, del Congreso y Senado y, luego, del propio Parlamento Europeo. El da&ntilde;o es inmenso y solo quienes pretendan estar a la altura del juicio de la historia podr&aacute;n reconocer lo hecho, asumir sus responsabilidades y rectificar. Cualquier otra salida ser&aacute; persistir en una carrera que solo conduce a precipitar, tal vez de manera irremediable, la ya mermada credibilidad de las altas instancias jurisdiccionales espa&ntilde;olas y, adem&aacute;s, arrastrar a esa patria que dicen defender, a una situaci&oacute;n de rebeld&iacute;a respecto no ya del derecho de la Uni&oacute;n sino, tambi&eacute;n, de sus instituciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gonzalo Boye Tuset]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/rebeldia_132_1090377.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jan 2020 20:40:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En rebeldía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Oriol Junqueras,Tribunal Supremo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En la encrucijada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/encrucijada_132_1471305.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1c19124-1626-4e06-9c6c-365153144305_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aventurar lo que pueda o no decidir Luxemburgo es mucho aventurar, pero sí hay algunos temas que se puede tener claro que serán establecidos: la inmunidad que protege a los eurodiputados electos y la obligación de los Estados de respetarla</p><p class="subtitle">Si el TJUE determina que los diputados electos y proclamados gozan de inmunidad desde su proclamación, todo lo que se ha estado haciendo será nulo de pleno derecho</p></div><p class="article-text">
        Mientras en el panorama pol&iacute;tico se est&aacute;n moviendo las fichas de cara a las elecciones del pr&oacute;ximo 10 de noviembre, en la escena judicial son muchas otras fichas las que se mueven y, algunas, por inocuas que parezcan, tendr&aacute;n grandes repercusiones tanto de cara a ese procedimiento como a la situaci&oacute;n que afecta a los diputados electos y proclamados al Parlamento Europeo.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n no se sabe cu&aacute;ndo saldr&aacute; la sentencia del Tribunal Supremo sobre el proc&eacute;s ni la calificaci&oacute;n jur&iacute;dica que se dar&aacute; a los hechos ni las penas que se impondr&aacute;n, pero s&iacute; sabemos cu&aacute;ndo se resolver&aacute; algo que se nos antoja como esencial y a lo que no se le ha prestado ninguna atenci&oacute;n: la vista oral ante el Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea (TJUE) para contestar las cuestiones prejudiciales elevadas por Marchena y la Sala Segunda del Supremo.
    </p><p class="article-text">
        Aventurar lo que pueda o no decidir el TJUE es mucho aventurar, pero s&iacute; hay algunos temas que, de entrada, se puede tener claro que ser&aacute;n establecidos por dicho tribunal: la inmunidad que protege a los eurodiputados electos y proclamados (Puigdemont, Junqueras y Com&iacute;n) y la obligaci&oacute;n de los Estados de respetar dicha inmunidad. S&iacute;, el TJUE no negar&aacute; la condici&oacute;n de electos y proclamados, tal cual fue publicado en el BOE el pasado 14 de junio, ni negar&aacute; que est&aacute;n protegidos por la inmunidad propia de los diputados electos y proclamados.
    </p><p class="article-text">
        Cosa distinta, y ah&iacute; es donde estar&aacute; la clave, es cu&aacute;ndo comienza la misma a operar: si como ha sido hasta ahora, desde el momento de la proclamaci&oacute;n como electos o cuando haya comenzado el periodo de sesiones o, finalmente, cuando hayan prestado un juramento o promesa que no se pide en ning&uacute;n otro pa&iacute;s de la Uni&oacute;n. El Juez Marchena y el Tribunal Supremo han apostado a esta tercera alternativa que, adem&aacute;s, es la m&aacute;s improbable por los m&uacute;ltiples precedentes que existen en sentido contrario (acu&eacute;rdense de este nombre: Francesco Musotto).
    </p><p class="article-text">
        La apuesta del Tribunal Supremo fue muy arriesgada porque de tres opciones posibles, dos le dejan a pie cambiado y ante una compleja situaci&oacute;n que invalidar&iacute;a lo realizado en dicho procedimiento, como m&iacute;nimo, desde el 13 de junio que es cuando Puigdemont, Junqueras y Com&iacute;n fueron oficialmente proclamados como diputados electos. Sin embargo, en cumplimiento de lo previsto en el art&iacute;culo 267.3 del Tratado de Funcionamiento de la Uni&oacute;n Europea (TFUE) no les quedaba m&aacute;s remedio que elevar la cuesti&oacute;n prejudicial a pesar de haberlo hecho en la pieza de situaci&oacute;n personal de Junqueras con lo que el procedimiento no se ha visto suspendido y, por eso, est&aacute;n camino de dictar la sentencia que pondr&aacute; fin a meses de especulaciones y rumores.
    </p><p class="article-text">
        Si el TJUE determina que los diputados electos y proclamados gozan de inmunidad desde su proclamaci&oacute;n o, incluso, desde el comienzo del periodo de sesiones (comenz&oacute; el 2 de julio), entonces todo lo que se ha estado haciendo, deliberaciones y sentencia incluida, ser&aacute;n nulos de pleno derecho debiendo, adem&aacute;s, suspenderse el procedimiento, al menos contra Junqueras, hasta que se solicite y conceda el suplicatorio por parte del Parlamento Europeo. Un suplicatorio que, a la vista de los precedentes y unidos eso a la Sentencia de Schleswig-Holstein, se nos antoja dif&iacute;cil de conseguir.
    </p><p class="article-text">
        Pero no s&oacute;lo se deber&aacute; suspender el procedimiento contra Junqueras y dejarle en libertad, sino que tampoco se podr&aacute;n cursar las terceras euro&oacute;rdenes en contra de Puigdemont y Com&iacute;n que contar&iacute;an con plena inmunidad para, incluso, regresar a Catalunya y Espa&ntilde;a, no pudiendo ser detenidos. Otro tanto ocurrir&aacute; con el resto de los procedimientos abiertos en contra de los eurodiputados en diversas jurisdicciones.
    </p><p class="article-text">
        Solo en el improbable caso en que el TJUE dijese, salt&aacute;ndose su jurisprudencia y la doctrina del propio Parlamento Europeo, que la inmunidad depende del juramento o promesa, se salvar&iacute;a del rigor de la nulidad todo lo que se ha venido actuando desde que los tres eurodiputados resultaron elegidos con m&aacute;s de dos millones de votos&hellip; La apuesta, como se ve, no solo es arriesgada sino que, adem&aacute;s, podr&iacute;a terminar actuando, lo m&aacute;s probable, como la mejor l&iacute;nea de defensa de Puigdemont, Junqueras y Com&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Como ya hizo en su d&iacute;a Llarena, que termin&oacute; siendo el mejor abogado de mis defendidos, ahora el turno parece haberle tocado a Marchena que, sin duda, no s&oacute;lo es mejor jurista que el primero sino un aut&eacute;ntico gran jurista con el que discrepo y en mucho.
    </p><p class="article-text">
        La vista, punto de no retorno, se celebrar&aacute; el pr&oacute;ximo 14 de octubre ante el TJUE y, una vez celebrada, quedar&aacute; visto para sentencia que, por sistem&aacute;tica, puede a&uacute;n tardar unas semanas en emitirse, al tratarse de un procedimiento preferente. Una vez que el TJUE se pronuncie, su decisi&oacute;n ser&aacute; de obligado cumplimiento para Espa&ntilde;a y, especialmente, para el &oacute;rgano remisor: el Tribunal Supremo, que deber&aacute; actuar conforme ah&iacute; le determinen.
    </p><p class="article-text">
        Lo que desconozco es si Marchena midi&oacute; o no el riesgo que ha asumido o si, como digo, siendo un gran jurista tambi&eacute;n previ&oacute; una salida a una situaci&oacute;n de la que no pod&iacute;a inicialmente huir. Seguramente las claves est&aacute;n en los tiempos y las preguntas que fueron remitidas al TJUE y me explicar&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Las cuestiones prejudiciales planteadas al TJUE lo fueron en raz&oacute;n a la situaci&oacute;n de prisi&oacute;n provisional de Junqueras (lo pendiente de resolver es un permiso penitenciario para salir a prometer la Constituci&oacute;n) y, por tanto, las mismas s&oacute;lo tienen sentido mientras exista tal situaci&oacute;n. En el supuesto de que antes del 14 de octubre se dicte sentencia, al ser &eacute;sta firme de forma inmediata por no caber recurso en su contra, esas preguntas ya no necesitar&iacute;an ser contestadas y, tal vez, esa sea la apuesta de Marchena, solo que para que la jugada le resulte debe comunicarlo al Tribunal antes de la celebraci&oacute;n de la vista, retirando la cuesti&oacute;n prejudicial e impidiendo que el asunto ante el TJUE quede visto para sentencia.
    </p><p class="article-text">
        Un escenario de estas caracter&iacute;sticas es complejo, dif&iacute;cil de imaginar, pero no imposible y, tal vez, solo tal vez, esa sea la aut&eacute;ntica jugada para, de una parte, no vulnerar el 267.3 del TFUE y, al mismo tiempo, impedir que el TJUE se pronuncie sobre un tema de amplia repercusi&oacute;n tanto para Junqueras como, especialmente, para Puigdemont y Com&iacute;n. Como digo, la apuesta es muy arriesgada, pero lo ser&iacute;a menos si es que realmente no era tal sino un simple bluf de un buen jurista&hellip; Tiempo al tiempo, que ya veremos por d&oacute;nde nos salen, pero igual, y sin quererlo, la cuesti&oacute;n prejudicial termina siendo un gol en propia puerta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gonzalo Boye Tuset]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/encrucijada_132_1471305.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Sep 2019 19:07:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En la encrucijada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Juicio del Procés,Cataluña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rescatar es una obligación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/rescatar-obligacion_132_1479290.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1eaa8448-7b3e-4c33-8a2e-8c9fef83a91c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Una persona migrante a bordo del Open Arms. "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No es correcto dar a entender que existe una suerte de vacío legal respecto a la suerte que han de correr los migrantes una vez rescatados</p><p class="subtitle">En base al Convenio de Montego Bay existía, y existe, una obligación de rescate. La Unión Europea tampoco le asiste la razón ni al Gobierno ni a quienes quieren criminalizar las actuaciones de ONGs dedicadas a salvar a los migrantes</p></div><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n creada en los &uacute;ltimos d&iacute;as a ra&iacute;z del rescate de migrantes realizado por el buque Open Arms ha servido para conocer, aparte de las miserables posturas de muchos pol&iacute;ticos especialmente italianos y espa&ntilde;oles, una serie de carencias del actual gobierno o, al menos, de su portavoz Carmen Calvo quien ha llegado, incluso, a plantear la <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/Gobierno-descarta-Open-Arms-rescatar_0_933706702.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">posibilidad de que se sancione al capit&aacute;n de dicha embarcaci&oacute;n</a> porque &ldquo;el Open Arms no tiene permiso para rescatar. Lo sabe el capit&aacute;n del barco y se lo record&oacute; el ministro de Fomento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desconozco lo que sabe o no el capit&aacute;n, pero s&iacute; tengo claro lo que dicen las normas internacionales y, concretamente, lo que establece el Convenio de Montego Bay sobre Derecho del Mar de 1982, que fue firmado y ratificado por Espa&ntilde;a seg&uacute;n consta publicado en el BOE de 14 de febrero de 1997. M&aacute;s concretamente, lo que dice su art&iacute;culo 98, seg&uacute;n el cual no es que el capit&aacute;n no tenga permiso para rescatar, como sostiene la ministra Calvo, sino que, adem&aacute;s, tiene la obligaci&oacute;n de hacerlo y si no lo hace, el propio Gobierno del cual Calvo es portavoz, tendr&iacute;a la obligaci&oacute;n de exigirle responsabilidades.
    </p><p class="article-text">
        Ese convenio internacional, que no ha sido alterado hasta la fecha por ninguna otra norma internacional posterior, establece en su art&iacute;culo 98: &ldquo;<strong>Todo Estado exigir&aacute; al capit&aacute;n de un buque que enarbole su pabell&oacute;n que</strong>, siempre que pueda hacerlo sin grave peligro para el buque, su tripulaci&oacute;n o sus pasajeros: <strong>a) Preste auxilio a toda persona que se encuentre en peligro de desaparecer en el mar; b) Se dirija a toda la velocidad posible a prestar auxilio a las personas que est&eacute;n en peligro, en cuanto sepa que necesitan socorro</strong> y siempre que tenga una posibilidad razonable de hacerlo; c) Caso de abordaje, preste auxilio al otro buque, a su tripulaci&oacute;n y a sus pasajeros y, cuando sea posible, comunique al otro buque el nombre del suyo, su puerto de registro y el puerto m&aacute;s pr&oacute;ximo en que har&aacute; escala&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, en base a <strong>Montego Bay</strong> exist&iacute;a, y existe, una obligaci&oacute;n de rescate, pero, es m&aacute;s, si lo que se pretende es ampararse en normas de la Uni&oacute;n Europea tampoco le asiste la raz&oacute;n ni al Gobierno ni a quienes quieren criminalizar las actuaciones de aquellas ONGs que est&aacute;n dedicadas a ayudar y salvar a los migrantes en el Mediterr&aacute;neo. 
    </p><p class="article-text">
        El art&iacute;culo 2 del Tratado de la Uni&oacute;n establece. &ldquo;<strong>La Uni&oacute;n se fundamenta en los valores de respeto de la dignidad humana</strong>, libertad, democracia, igualdad, Estado de Derecho <strong>y respeto de los derechos humanos</strong>&hellip;&rdquo;. Y, como si esto no fuese bastante, el art&iacute;culo 6.3 del Tratado de la Uni&oacute;n precept&uacute;a que &ldquo;los derechos fundamentales que garantiza el Convenio Europeo para la <strong>Protecci&oacute;n de los Derechos Humanos</strong> y de las Libertades Fundamentales y los que son fruto de las tradiciones constitucionales comunes a los Estados miembros <strong>formar&aacute;n parte del Derecho de la Uni&oacute;n como principios generales</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s claro es imposible: exist&iacute;a un deber de auxilio por parte del Open Arms y tambi&eacute;n existe un deber de garantizar que dicho auxilio sea prestado. En caso de no hacerlo, se procede a exig&iacute;rselo al responsable del buque y tambi&eacute;n existe una serie de valores y derechos que han sido asumidos como fundamentos de la Uni&oacute;n Europa. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de todo esto, no han faltado voces desde la c&aacute;tedra que argumentan en la misma l&iacute;nea que el gobierno y que la ministra Calvo. Sirva como ejemplo la intervenci&oacute;n en la radio de la Profesora de Derecho Internacional y de la Uni&oacute;n Europea, Mariola Urrea, quien afirm&oacute;: &ldquo;El derecho internacional no resuelve la idea de la entrega y la obligaci&oacute;n de los Estados de aceptar a esos n&aacute;ufragos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No es correcto dar a entender que existe una suerte de vac&iacute;o legal respecto a la suerte que han de correr los migrantes una vez rescatados y ello porque Espa&ntilde;a tambi&eacute;n es parte, entre otros convenios, del Convenio sobre <strong>B&uacute;squeda y Salvamento Mar&iacute;timo 1979 (SAR) (BOE n&uacute;m. 103, de 30 de abril de 1993)</strong> y que, de acuerdo a las enmiendas que se le introdujo el 20 de mayo de 2004, mediante Resoluci&oacute;n del Comit&eacute; de Seguridad Mar&iacute;tima (BOE n&uacute;m. 43, de 19 de febrero de 2007) se establece, en su Pre&aacute;mbulo, lo siguiente: &ldquo;Consciente asimismo de que el prop&oacute;sito del p&aacute;rrafo 3.1.9 del anexo del Convenio, enmendado por la presente resoluci&oacute;n, es garantizar que en todos los casos se proporciona un lugar seguro en un periodo de tiempo razonable, hace suyo el prop&oacute;sito de que la responsabilidad de proporcionar dicho lugar seguro, o de cerciorarse de que se proporciona&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este convenio, ha de ser puesto en relaci&oacute;n con el de <strong>Seguridad de la Vida Humana en el Mar (SOLAS V) (BOE n&uacute;m. 302, de 18 de diciembre de 2002)</strong> seg&uacute;n el cual, como recuerda Jos&eacute; Luis Gabald&oacute;n &ldquo;las partes est&aacute;n obligadas a coordinarse y colaborar entre s&iacute; para garantizar que los capitanes de buques que presten auxilio embarcando a personas en peligro en el mar sean liberados de sus obligaciones con una desviaci&oacute;n m&iacute;nima del buque de su viaje proyectado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y ello porque, siguiendo tambi&eacute;n a Gabald&oacute;n: &ldquo;<strong>Corresponde a la Parte responsable</strong> de la regi&oacute;n SAR de que se trate la responsabilidad primordial de que la coordinaci&oacute;n y colaboraci&oacute;n se produzcan <strong>de modo que las personas rescatadas sean desembarcadas del buque que les prest&oacute; auxilio y entregados en un lugar seguro</strong>, teniendo en cuenta las circunstancias particulares de la situaci&oacute;n. En todo caso, <strong>las Partes tomar&aacute;n las medidas pertinentes para que el desembarco tenga lugar tan pronto como sea razonablemente posible</strong> (Norma 3.1.9 Anexo SAR). Y el proceso para determinar el lugar o lugares m&aacute;s id&oacute;neos para el desembarco debe ser indicado por los centros de salvamento del Estado responsable de la regi&oacute;n SAR (Norma 4.8.5 del Anexo SAR)&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El derecho internacional es un conjunto arm&oacute;nico, a&uacute;n cuando no lo parezca, seg&uacute;n el cual no existen lagunas o vac&iacute;os legales. Simplemente, existen &aacute;reas en las que debe hacerse un mayor esfuerzo de integraci&oacute;n de las normas sin que ello permita atribuirle carencias inexistentes, que s&oacute;lo sirven como argumentos para incumplir las obligaciones que todos los Estados tienen o, peor a&uacute;n, para hacer gui&ntilde;os pol&iacute;ticos a los sectores m&aacute;s reaccionarios de la sociedad ante futuros debates de investidura o convocatorias electorales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gonzalo Boye Tuset]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/rescatar-obligacion_132_1479290.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Aug 2019 19:32:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rescatar es una obligación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Open Arms,Carmen Calvo,Òscar Camps]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No cabe la suspensión y lo saben]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/suspension-saben_132_2723938.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Si hay algo que está claro es que no cabe la suspensión pretendida, al menos no hasta el dictado de la sentencia condenatoria, y eso es algo que saben Fiscalía y Tribunal Supremo… lo importante es que también lo sepa el Legislativo</p></div><p class="article-text">
        La suspensi&oacute;n de electos se est&aacute; complicando a pasos agigantados y, seguramente, ello se debe a algo que es esencial: no existe previsi&oacute;n legal para hacerlo en esta fase procesal y, por ello, el Tribunal Supremo est&aacute; tan interesado en que lo hagan las Cortes Generales. Me explicar&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        El art&iacute;culo que se aplic&oacute; cuando los presos pol&iacute;ticos catalanes fueron procesados es el art&iacute;culo 384 bis del C&oacute;digo Penal, y dicha norma s&oacute;lo es aplicable una vez que el auto de procesamiento es firme; pero cualquier interpretaci&oacute;n que se haga de dicho precepto impide su aplicaci&oacute;n en el momento actual toda vez que la norma dice, literalmente, que: &ldquo;Firme un auto de procesamiento y decretada la prisi&oacute;n provisional por delito cometido por persona integrada o relacionada con bandas armadas o individuos terroristas o rebeldes, el procesado que estuviere ostentando funci&oacute;n o cargo p&uacute;blico quedar&aacute; autom&aacute;ticamente suspendido en el ejercicio del mismo mientras dure la situaci&oacute;n de prisi&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero no s&oacute;lo basta tener presente la literalidad de la norma sino, tambi&eacute;n, su ubicaci&oacute;n sistem&aacute;tica dentro de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y, en este caso, nos encontramos con que dicho precepto se ubica T&iacute;tulo II (denominado &ldquo;De la querella&rdquo;) y, m&aacute;s espec&iacute;ficamente en su Cap&iacute;tulo III (denominado &ldquo;De la identidad del delincuente y sus circunstancias&rdquo;) pero, muy significativamente justo antes del Cap&iacute;tulo IV&nbsp; que se llama &ldquo;de las declaraciones de los procesados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, lo que el legislador de 1988 &ndash;que es cuando se introdujo esta norma&ndash; pretend&iacute;a era que esta suspensi&oacute;n, de car&aacute;cter cautelar, fuese solo aplicable al momento del procesamiento, pero jam&aacute;s al momento del juicio oral como ahora pretenden Marchena y compa&ntilde;&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Lo que tampoco ha querido el legislador, en ninguna &eacute;poca, es que, a una persona, por muy catalana que sea, se le pueda aplicar dos veces y en distintas fases procesales un precepto que solo est&aacute; previsto para el momento en que el auto de procesamiento adquiera firmeza, que es algo que sucedi&oacute; hace casi un a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Si asumimos como cierto y legalmente admisible lo que Marchena y compa&ntilde;&iacute;a dijeron el pasado 14 de mayo, en un auto que pasar&aacute; a los anales de la intromisi&oacute;n por parte del poder judicial en la esfera de exclusivas competencias del poder legislativo, mediante el cual se delimitaban las fases en que era de aplicaci&oacute;n la necesidad de solicitar el suplicatorio, entonces deber&iacute;an ellos mismos asumir que la suspensi&oacute;n prevista en el art&iacute;culo 384 bis) de la Ley de Enjuiciamiento Criminal es s&oacute;lo aplicable al momento inmediatamente posterior a la firmeza del auto de procesamiento.
    </p><p class="article-text">
        Estoy convencido que Marchena &amp; Co saben perfectamente que no pueden volver a aplicar el art&iacute;culo 384 bis y que, justamente por eso, est&aacute;n traslad&aacute;ndole, con enga&ntilde;ifas, la patata caliente a las Cortes Generales. Es decir, sabiendo que ellos no pueden o no deben aplicar una norma que no es de aplicaci&oacute;n, se aventuran a inducir a que eso lo hagan las c&aacute;maras legislativas indic&aacute;ndole, incluso, c&oacute;mo han de interpretar sus propios reglamentos.
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que s&oacute;lo desde la cesi&oacute;n de soberan&iacute;a y autonom&iacute;a de las Cortes Generales se podr&iacute;a acatar los dictados que Marchena &amp; Co le est&aacute;n tratando de colar al Legislativo pero, igualmente es posible, y en ello conf&iacute;o, que los legisladores sepan cu&aacute;les son sus prerrogativas y, sobre todo, cu&aacute;les son obligaciones entre las que se encuentra la de garantizar la separaci&oacute;n de poderes que tan afectada se ve cuando los pol&iacute;ticos tratan de influir en los jueces como cuando los jueces tratan de influir en los pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        En el caso que nos ocupa, tanto la Fiscal&iacute;a como el Tribunal Supremo saben que no existe apoyo legal a lo que pretenden que hagan las Cortes Generales y el seguir intent&aacute;ndolo solo refleja la intencionalidad del proceso que se sigue en contra de los l&iacute;deres pol&iacute;ticos y, en gran medida, refleja tambi&eacute;n la predeterminaci&oacute;n del resultado de dicho procedimiento.
    </p><p class="article-text">
        Si el Tribunal fuese imparcial no estar&iacute;a dando el espect&aacute;culo que se ha generado a partir de los resultados electorales del pasado 28 de abril y, mucho menos estar&iacute;an insistiendo tanto en lo esencial: mantener la prisi&oacute;n de personas que no tienen riesgo de fuga y conseguir la suspensi&oacute;n de los electos como si en ello les fuese la vida&hellip; igual, la explicaci&oacute;n hay que buscarla m&aacute;s en lo por venir que en lo ya sucedido.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es lo que viene? Dos son los hitos que m&aacute;s le preocupan a Marchena: de una parte, las pr&oacute;ximas elecciones al Parlamento Europeo al que no se podr&aacute; dirigir en la forma ni con la intencionalidad que lo est&aacute; haciendo con las Cortes Generales espa&ntilde;olas y, de otra, la pr&oacute;xima renovaci&oacute;n del Consejo General del Poder Judicial cuya presidencia es su m&aacute;xima aspiraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute;, lo que est&aacute; en juego no son las suspensiones de S&aacute;nchez, Rull, Turull, Junqueras o Romeva sino la autonom&iacute;a y soberan&iacute;a de las c&aacute;maras legislativas y, por ende, la separaci&oacute;n de poderes. Ahora, la pelota est&aacute; en manos de sus se&ntilde;or&iacute;as ilustr&iacute;simas y confiemos en que sabr&aacute;n defenderla de un ataque que es fiel reflejo de lo que estamos viviendo desde hace ya demasiado tiempo: la activa participaci&oacute;n y control de las altas instancias jurisdiccionales en la vida pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        En un Estado democr&aacute;tico y de derecho cada poder ha de tener un contrapoder y, en el caso de Espa&ntilde;a, el poder judicial no tiene un contrapoder que, desde una postura externa, pueda establecer pesos y contrapesos a los abusos de un sector de la Judicatura, seguramente el sector m&aacute;s poderoso. Sin embargo, estamos ante una ocasi&oacute;n &uacute;nica para que el Poder Legislativo se defienda y ponga l&iacute;mites a la actuaci&oacute;n irrefrenable de las altas instancias jurisdiccionales.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, si hay algo que est&aacute; claro es que no cabe la suspensi&oacute;n pretendida, al menos no hasta el dictado de la sentencia condenatoria, y eso es algo que saben Fiscal&iacute;a y Tribunal Supremo&hellip; lo importante es que tambi&eacute;n lo sepa el Legislativo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gonzalo Boye Tuset]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/suspension-saben_132_2723938.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 May 2019 11:50:21 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[No cabe la suspensión y lo saben]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Manuel Marchena,Tribunal Supremo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['...Y ahí lo dejo': así trazó Gonzalo Boye la estrategia exterior de Puigdemont]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/politica/gonzalo-boye-estrategia-exterior-puigdemont_1_1641372.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6bca06d9-4fc2-4ce5-bdfb-2f51e879d402_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;...Y ahí lo dejo&#039;: así trazó Gonzalo Boye la estrategia exterior de Puigdemont"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">eldiario.es adelanta el primer capítulo del libro escrito por el abogado Gonzalo Boye y publicado por Roca Editorial. Sale a la venta este jueves 21 de marzo</p><p class="subtitle">"Este caso, como se ha visto, no solo es una confrontación política y judicial sino también de relatos, y la realidad ha desmontado uno a uno los relatos de la Audiencia Nacional y el Supremo", sostiene Boye</p></div><p class="article-text">
        <strong>CAP&Iacute;TULO 1. La salida</strong>
    </p><p class="article-text">
        Muchos est&aacute;n convencidos de que conozco todos y cada uno de los detalles de la salida de Catalunya hacia el exilio tanto del president Puigdemont como de sus consellers, pero ya adelanto que no es as&iacute;, o que la mayor parte de esos entresijos los he conocido con posterioridad y a trav&eacute;s de quienes realmente los vivieron... Siguen equivocados. Mi papel fue, y sigue si&eacute;ndolo, meramente como abogado o asesor jur&iacute;dico.
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute;, este caso comenz&oacute; el 28 de octubre de 2017, cuando regresaba de Calcuta tras asistir a una reuni&oacute;n del Consejo de la FIFA en representaci&oacute;n de la Federaci&oacute;n Palestina de F&uacute;tbol (PFA). Fue un viaje agotador tanto por la intensidad del trabajo que all&iacute; ten&iacute;a que realizar como por las pu&ntilde;aladas que recibimos de parte de personas muy cercanas, o eso cre&iacute;amos, a la PFA, as&iacute; como las peripecias propias de cualquier viaje con muchas escalas y escaso tiempo de conexi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sal&iacute; de Calcuta sobre las 6 de la ma&ntilde;ana hora local y, despu&eacute;s de una escala con su respectivo cambio de avi&oacute;n, vol&eacute; a Dub&aacute;i para hacer all&iacute; otro trasbordo a un vuelo que me traer&iacute;a a Madrid. Hab&iacute;a dormido poco los dos d&iacute;as que estuve all&iacute; y, adem&aacute;s, ven&iacute;a con problemas estomacales, mezcla de una dieta que estaba realizando y del abuso del picante que tanto me gusta y que en la India saben preparar de una forma inigualable; picaba hasta el desayuno, pero en esos momentos no me import&oacute; y abus&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Al aterrizar en Dub&aacute;i conect&eacute; mi tel&eacute;fono y me encontr&eacute; con una serie de llamadas perdidas de Jaume Asens. Somos amigos desde 2006, cuando tuvo lugar en Barcelona el juicio por los hechos del 4-F, en el que se juzg&oacute; a unos j&oacute;venes que asistieron a una esta en una casa ocupada del centro de Barcelona donde, despu&eacute;s de una carga policial, result&oacute; gravemente herido un guardia urbano. Esta causa gener&oacute; una gran tensi&oacute;n en Barcelona y luego fue muy bien explicada en el documental Ciutat morta. Jaume Asens acudi&oacute; al juicio como observador de la Comis&oacute;n de Defensa del Colegio de Abogados de Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de lo que dice la prensa de extrema derecha, Jaume Asens no era el abogado de Rodrigo Lanza en el juicio del 4-F, sino que lo era yo. &Eacute;l solo fue uno de los muchos observadores que asistieron a un juicio que tambi&eacute;n marc&oacute; mi vida profesional y sobre el que mucho se ha dicho y escrito. Durante sus largas jornadas, nos conocimos, vimos que exist&iacute;a mucha sinton&iacute;a en lo personal y en lo profesional y, a partir de ah&iacute;, hemos mantenido una gran amistad.
    </p><p class="article-text">
        Quienes conozcan a Jaume Asens saben que recibir en un mismo d&iacute;a &mdash;o en una misma semana o en un mismo mes&mdash; varias llamadas suyas no es algo habitual, y mucho menos con ese nivel de insistencia. As&iacute; pues, le llam&eacute; inmediatamente: sab&iacute;a que algo estaba pasando.
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que hizo fue preguntarme si pod&iacute;amos hablar desde un fijo, y eso me bast&oacute; para tener claro que se trataba de algo serio. Le contest&eacute; que estaba haciendo escala en Dub&aacute;i y por el momento no era posible. Me insisti&oacute;: &ldquo;&iquest;En cu&aacute;nto rato m&aacute;s podemos hablar desde un fijo?&rdquo;. Mir&eacute; mi tarjeta de embarque, hice mis c&aacute;lculos y contest&eacute;: &ldquo;Dentro de unas ocho o diez horas m&aacute;s estar&eacute; en casa&rdquo;. Jaume Asens, sin entrar en m&aacute;s detalles, me dijo: &ldquo;Vale, espero tu llamada. No te olvides&rdquo;. Como si el de la mala memoria fuese yo.
    </p><p class="article-text">
        Una llamada as&iacute;, entre amigos pero sobre todo entre abogados que llevamos temas complejos y delicados, ya anunciaba que ven&iacute;an curvas. No dej&eacute; de pensar en qu&eacute; podr&iacute;a ser, por lo que aprovech&eacute; el resto de la escala para mirar la prensa espa&ntilde;ola, descargar algunas noticias que intu&iacute;a que pod&iacute;an estar relacionadas con la misteriosa llamada de Jaume Asens y poco m&aacute;s; en realidad estaba cansado y necesitaba dormir, as&iacute; que nada m&aacute;s despegar fue lo que hice para despertar un par de horas despu&eacute;s, absolutamente despejado, con una idea en la cabeza: &ldquo;Esto tiene que ver con el Govern...&rdquo;. No exist&iacute;an datos ni elementos que, por un an&aacute;lisis l&oacute;gico, me permitiesen llegar a tal conclusi&oacute;n, pero si un nivel importante de convencimiento basado, exclusivamente, en la intuici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El resto del viaje, que se me hizo eterno, lo dediqu&eacute; a pensar en lo que pod&iacute;a estar pasando; llevaba dos d&iacute;as en que pr&aacute;cticamente no hab&iacute;a le&iacute;do la prensa sino solo sus titulares, pero imaginaba que la situaci&oacute;n era grave, y si Jaume Asens me llamaba era porque hab&iacute;a que encontrar una respuesta jur&iacute;dica... Las preguntas que me daban vueltas eran &ldquo;&iquest;cu&aacute;l es el problema?&rdquo; y &ldquo;&iquest;qu&eacute; tipo de soluci&oacute;n necesita?&rdquo;. Mi intriga iba a m&aacute;s y el reloj avanzaba lentamente. Nunca me ha gustado volar, y mucho menos en momentos como ese, en que necesitaba matar mi curiosidad y no ten&iacute;a c&oacute;mo hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Al llegar a Madrid intent&eacute; localizar a Jaume Asens pero me result&oacute; imposible, por lo que decid&iacute; tumbarme un rato e intentar dormir algo. Justo cuando lo hab&iacute;a conseguido, comenz&oacute; a vibrar mi m&oacute;vil: era Jaume Asens, que me ped&iacute;a de nuevo un fijo para hablar. Le di el tel&eacute;fono de casa y en cuesti&oacute;n de segundos est&aacute;bamos al habla en una de las conversaciones m&aacute;s esot&eacute;ricas que he tenido en a&ntilde;os... Si hubi&eacute;semos estado preparando el atraco a un furg&oacute;n blindado igual habr&iacute;amos hablado m&aacute;s claramente.
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que hizo Jaume Asens fue hablarme de su amistad con un tal Toni Com&iacute;n, que era conseller de Sanitat y no s&eacute; cu&aacute;ntas cosas m&aacute;s; todas me entraban por un o&iacute;do y me sal&iacute;a por el otro, porque me parec&iacute;a una mera introducci&oacute;n que imped&iacute;a entrar en el fondo de la cuesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Como tengo poca paciencia, lleg&oacute; un momento en que pregunt&eacute;: &ldquo;Bueno, &iquest;cu&aacute;l es el problema realmente?&rdquo;. Jaume contest&oacute;: &ldquo;Claro, es por lo que te llamaba&rdquo; pero, en lugar de explicarme el problema, comenz&oacute; a interrogarme sobre lo que yo sab&iacute;a o no sobre el proc&eacute;s, las declaraciones del entonces fiscal general Jos&eacute; Manuel Maza, las intenciones del fiscal general Jos&eacute; Manuel Maza de querellarse en contra del Govern catal&aacute;n, etc. Aun as&iacute;, segu&iacute;amos sin entrar en materia.
    </p><p class="article-text">
        Llegados a un punto le dije &ldquo;Jaume, &iquest;qu&eacute; necesitas?&rdquo;, y &eacute;l contest&oacute; con una escueta pregunta: &ldquo;&iquest;T&uacute; qu&eacute; har&iacute;as?&rdquo;. Sin m&aacute;s detalles y sin siquiera pensarlo, respond&iacute;: &ldquo;Irme, hay que salir de aqu&iacute; ya&rdquo;. Creo que era la respuesta que Jaume estaba esperando, porque, sin l&oacute;gica alguna, me solt&oacute;: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo y para qu&eacute;?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Obviamente yo no sab&iacute;a c&oacute;mo hacerlo pero le di las siguientes pautas: que salgan ya, que no lleven los tel&eacute;fonos ni vayan en sus coches, que lleven efectivo y se muevan de la forma m&aacute;s discreta posible, pues todos ellos son gente muy conocida. Lo que yo en esos momentos no sab&iacute;a era que ya hab&iacute;an salido de Catalunya y se encontraban al otro lado de la actual frontera hispano-francesa.
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        La pregunta que le preocupaba a Jaume Asens no era el c&oacute;mo sino el para qu&eacute;, y ah&iacute; comenc&eacute; a exponerle mi idea de lo que se pod&iacute;a hacer, cu&aacute;les ser&iacute;an las consecuencias, c&oacute;mo habr&iacute;a que trabajarlo y desde d&oacute;nde. No paraba de sacarle diversos temas y Jaume Asens, con mucha delicadeza porque no quer&iacute;a cortarme el rollo, pero tambi&eacute;n con gran firmeza, me pregunt&oacute;: &ldquo;&iquest;Puedes hacer un breve informe y ponerme todo esto por escrito?&rdquo;. Le contest&eacute; que s&iacute; y me dijo: &ldquo;Acu&eacute;rdate de que son pol&iacute;ticos, as&iacute; que expl&iacute;calo claramente. &rdquo;Lo tendr&aacute;s en media hora&ldquo;, fue mi respuesta.
    </p><p class="article-text">
        Nada m&aacute;s colgar saqu&eacute; mi ordenador, me instal&eacute; en la cocina de casa, donde mi hija peque&ntilde;a estaba viendo la tele, y me puse a redactar un documento que titul&eacute; &ldquo;Efecto Domin&oacute;&rdquo;. Eleg&iacute; el nombre porque sab&iacute;a que la estrategia que se me ocurr&iacute;a tendr&iacute;a muchas fases y lo que hab&iacute;a que hacer era una suerte de construcci&oacute;n por piezas que, al final y solo tocando una de ellas, generase la ca&iacute;da de todas las dem&aacute;s hasta llegar al objetivo final: el efecto domin&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Minutos m&aacute;s tarde entr&oacute; Isabel, mi pareja y compa&ntilde;era en todas las luchas, y comenz&oacute; a hablar de las vacaciones de Navidad, de que su madre vendr&iacute;a con nosotros y no s&eacute; cu&aacute;ntas cosas m&aacute;s; yo estaba absorto en mi redacci&oacute;n y me limit&eacute; a contestarle &ldquo;Ahora no, Isa&rdquo;, pero ella insisti&oacute; sin ser consciente de lo que estaba sucediendo. Gir&eacute; el ordenador y le mostr&eacute; lo que estaba haciendo. Isabel, sin m&aacute;s, me ofreci&oacute; un caf&eacute; y no volvimos a hablar hasta que termin&eacute; el documento, que ser&iacute;a el comienzo de una serie sobre la cual se construy&oacute; toda la estrategia internacional que hemos desplegado desde entonces.
    </p><p class="article-text">
        Quien mejor explica la relevancia del 'Efecto Domin&oacute;'&nbsp;y de la serie de documentos que lo siguieron es Toni Com&iacute;n, quien por entonces no era m&aacute;s que un nombre en algunas noticias de prensa que hab&iacute;a repasado con prisa pero que al convertirse en uno de los destinatarios supo ver, desde el primer momento, que esa era la soluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Una vez terminado el documento y revisado por Isabel, que es quien revisa todos mis escritos, logr&eacute; cargarlo en una aplicaci&oacute;n segura y se lo envi&eacute; a Jaume Asens, que me contest&oacute; &ldquo;Lo leo y te digo&rdquo;. Ese &ldquo;te digo&rdquo; tard&oacute; varias horas en materializarse, lo cual me intrig&oacute; y hasta cierto punto me puso nervioso, porque no entend&iacute;a qu&eacute; podr&iacute;a estar cuestionando Jaume Asens de un documento sobre una materia que yo dominaba y &eacute;l no... Luego descubr&iacute; que no hab&iacute;a cuestionamientos sino una compleja situaci&oacute;n log&iacute;stica: por razones de seguridad, &ldquo;Efecto Domin&oacute;&rdquo; tard&oacute; un buen rato en llegar a su destino: las manos de Toni Com&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por la noche me volvi&oacute; a llamar Jaume Asens para decir que el documento ya lo ten&iacute;a el tal Toni; explicarme, por segunda vez, su amistad con Toni y la hermana de este y, ya de pasada, darme una serie de nombres de personas que no conoc&iacute;a y que entonces me parec&iacute;an irrelevantes. Entre que le envi&eacute; el documento y volvimos a hablar me le&iacute; todo lo que pude de lo sucedido en los &uacute;ltimos d&iacute;as en Catalunya para asegurarme de que estaba entendiendo bien el escenario y la situaci&oacute;n que se avecinaba.
    </p><p class="article-text">
        No fueron pocas las veces que esa noche Jaume Asens me pregunt&oacute; &ldquo;&iquest;Est&aacute;s seguro de que esto se puede hacer?&rdquo;. Y la respuesta siempre fue la misma: &ldquo;En teor&iacute;a claro que se puede, solo tenemos que ponerlo en pr&aacute;ctica, pero estoy seguro de lo que digo&rdquo;. Nuestra amistad siempre se ha asentado no solo en el cari&ntilde;o sino en el mutuo respeto intelectual y en el convencimiento de que ambos decimos lo que pensamos... guste o no.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la medianoche del domingo 29 de octubre, Jaume Asens me mand&oacute; un mensaje bastante cr&iacute;ptico pero que no tuve problemas en descifrar: &ldquo;Ya est&aacute;, ir&aacute;n donde dijiste y ahora te toca a ti&rdquo;. Entend&iacute;, err&oacute;neamente, que ya hab&iacute;an terminado de salir de Catalunya, cosa que hab&iacute;an hecho el d&iacute;a anterior, y que me correspond&iacute;a comenzar a gestionar lo que dec&iacute;a mi documento.
    </p><p class="article-text">
        Propuse cinco destinos: Reino Unido, Irlanda, Holanda, B&eacute;lgica y Alemania. Respecto de este &uacute;ltimo pa&iacute;s, hice una salvedad que ten&iacute;a que ver con el reciente caso de Dogan Akhanli, escritor turco-alem&aacute;n que hab&iacute;a sido detenido en Espa&ntilde;a en agosto de 2017 acusado por Erdogan de &ldquo;terrorismo&rdquo; por haber escrito en defensa de los derechos del pueblo kurdo; me encargu&eacute; de su defensa y por eso conoc&iacute;a bien el tema: finalmente se deneg&oacute; la entrega a Turqu&iacute;a a un elevado coste pol&iacute;tico para el gobierno de Merkel, que tuvo que mover Roma con Santiago para que Espa&ntilde;a denegase su entrega, con lo que no me parec&iacute;a el destino m&aacute;s adecuado en esos momentos y condiciones. En todo caso, el destino final fue B&eacute;lgica y, por tanto, me tocaba contactar con Christophe Marchand, belga, abogado, amigo de muchos a&ntilde;os y batallas. Era tarde pero Christophe duerme poco, se acuesta tarde, y, adem&aacute;s, me daba un poco igual. Sab&iacute;a que cuando le explicase el tema entender&iacute;a la hora.
    </p><p class="article-text">
        Le contact&eacute; por una aplicaci&oacute;n segura y tard&oacute; escasos segundos en contestar. Despu&eacute;s de los saludos de rigor, preguntarnos por nuestras respectivas familias y esas cosas que siempre se han de hacer, me espet&oacute; un &ldquo;Bueno, &iquest;cu&aacute;l es el problema?&rdquo;, a lo que le contest&eacute;: &ldquo;Ninguno, no hay problema, solo un gran desaf&iacute;o&rdquo;. A&uacute;n resuenan en mi cabeza sus carcajadas... Nos conoc&iacute;amos bien y &eacute;l sab&iacute;a que el t&eacute;rmino &ldquo;desaf&iacute;o&rdquo; implicaba muchas m&aacute;s cosas, sin duda, algunas muy complejas.
    </p><p class="article-text">
        Trat&eacute; de ser lo m&aacute;s did&aacute;ctico posible hasta que Christophe me interrumpi&oacute; dici&eacute;ndome: &ldquo;Gonzalo, estoy en Lanzarote y leo la prensa; vamos al grano que estoy con mi novia y mi hija de vacaciones&rdquo;. Como era evidente que sobraban los decorados, entr&eacute; en materia y le indiqu&eacute; que en pocas horas llegar&iacute;an a Bruselas unos cuantos miembros del Govern catal&aacute;n, y que hab&iacute;a que montar un equipo jur&iacute;dico de manera urgente para defenderles de una m&aacute;s que probable OEDE (Orden Europea de Detenci&oacute;n y Entrega).
    </p><p class="article-text">
        Christophe me pidi&oacute; un an&aacute;lisis de tiempos y le expliqu&eacute; que ese lunes, ya 30 de octubre, la Fiscal&iacute;a interpondr&iacute;a la querella, que lo m&aacute;s seguro era que se admitiese a tr&aacute;mite el mismo d&iacute;a o al d&iacute;a siguiente y que a partir del 2 o 3 de noviembre comenzar&iacute;an las detenciones y los ingresos en prisi&oacute;n. Le indiqu&eacute; que esas eran mis previsiones pero que no sab&iacute;amos nada m&aacute;s que lo que dec&iacute;an los medios de comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Me explic&oacute; que lo del equipo jur&iacute;dico no era problema, que lo montar&iacute;a con Michell Hirsh y Annemie Schaus y que le diese su tel&eacute;fono a ese tal &ldquo;Tino o como se llame&rdquo;, refiri&eacute;ndose a Toni Com&iacute;n. En realidad este ya lo ten&iacute;a, porque fue lo primero que les di teniendo el convencimiento de que Christophe se embarcar&iacute;a en esto. En todo este asunto siempre he contado con amigos, nos conocemos y sabemos trabajar r&aacute;pido y basados en la confianza.
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        Tal cual hab&iacute;amos previsto, esa misma ma&ntilde;ana del 30 de octubre la Fiscal&iacute;a General del Estado present&oacute; sendas querellas ante el Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional. En paralelo, Jaume Asens y yo seguimos hablando para ir avanzando en la defensa desde B&eacute;lgica y, al poco rato, me llam&oacute; Christophe para decirme que no se llamaba Tino sino Toni, como si fuese yo el que estaba confundido, y comentarme que ya estaban en contacto.
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo lunes, y ya desde primera hora, comenz&oacute; a circular el rumor de que el Govern hab&iacute;a salido al exilio. Y lo presentaron como una huida, pero nadie ten&iacute;a confirmaci&oacute;n... Bueno, algunos s&iacute; la ten&iacute;amos pero no pod&iacute;amos hablar de ello, lo que me pon&iacute;a en una situaci&oacute;n muy compleja con uno de mis grandes amigos, Nacho Escolar, director de eldiario.es, quien me contact&oacute; para preguntarme mi opini&oacute;n sobre el escenario legal que se abr&iacute;a a partir de esas nuevas querellas. Se lo expliqu&eacute;, de forma neutra, sin poder decirle lo que iba a suceder, o mejor dicho lo que ya hab&iacute;a sucedido.
    </p><p class="article-text">
        Como era l&oacute;gico, en esas horas le insist&iacute; mucho a Jaume en que era necesario que hablase directamente con Toni. Aquel me dec&iacute;a que s&iacute;, que me llamar&iacute;a en cualquier momento; con el tiempo he descubierto que si Jaume Asens es informal con el tel&eacute;fono Toni lo es m&aacute;s y, en esta ocasi&oacute;n, ni tan siquiera ten&iacute;a un tel&eacute;fono desde el que llamarme, por lo que habl&eacute; con &eacute;l, por primera vez, la noche del 31 de octubre, cuando ya se hab&iacute;a hecho p&uacute;blico que estaban en B&eacute;lgica, se sab&iacute;a de la admisi&oacute;n a tr&aacute;mite de la querella y estaban ya todos citados para el 2 de noviembre. Todo ello encajaba con el an&aacute;lisis previo que hab&iacute;a hecho para ellos en &ldquo;Efecto Domin&oacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, en esos momentos nuestra prioridad con Christophe era poner en conocimiento de las autoridades belgas la presencia all&iacute; del president Puigdemont y los miembros del Govern para, de esa forma, evitar una detenci&oacute;n y asegurarnos de que el proceso de la OEDE se realizase con ellos en libertad. Eso era esencial desde una perspectiva pol&iacute;tica, humana y jur&iacute;dica, por lo que nos volcamos en ello.
    </p><p class="article-text">
        Algo que nunca han aceptado, ni en la Audiencia Nacional ni en el Supremo, y mucho menos en Fiscal&iacute;a, es que en el resto de pa&iacute;ses europeos existe un entendimiento y aplicaci&oacute;n democr&aacute;tica de las normas penales y procesales y, por tanto, la prisi&oacute;n provisional es el &uacute;ltimo recurso, una medida de la que no se puede abusar; por eso fue prioritario dejar claro a las autoridades belgas que nuestros defendidos no ten&iacute;an intenci&oacute;n alguna de huir y que cuando ellos los citasen comparecer&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        Mientras trabaj&aacute;bamos en consolidar esa situaci&oacute;n, el president Carles Puigdemont hab&iacute;a contactado a otro aboga- do belga que habi&#769;a llevado muchos procesos de extradici&oacute;n, incluidos algunos casos de miembros de ETA. Se trataba de Paul Bekeart, letrado flamenco del que yo ten&iacute;a muy buenas referencias y con quien, a lo largo de todo este tiempo, he establecido una excelente relaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Puse en conocimiento de Christophe este hecho; &eacute;l se coordin&oacute; inmediatamente con Paul y ambos comenzaron las gestiones con la Fiscal&iacute;a de Bruselas. Una gran diferencia en la profesi&oacute;n entre lo que pasa dentro y fuera de Espa&ntilde;a es la cooperaci&oacute;n, lealtad y respeto mutuo entre los compa&ntilde;eros, lo que hace muy sencillo trabajar con gente de distintos despachos.
    </p><p class="article-text">
        En ese punto tuvimos que tomar la primera decisi&oacute;n jur&iacute;dica relevante: elegir el idioma y, por tanto, la jurisdicci&oacute;n ante la que quer&iacute;amos presentar a nuestros defendidos. Valoramos, siempre utilizando un sistema de comunicaci&oacute;n seguro, las alternativas, los pros y los contras de actuar en franc&eacute;s o en flamenco; finalmente, nos decantamos por acudir a los tribunales flamencos para, de esa forma, ganar tiempo con las traducciones.
    </p><p class="article-text">
        Como muchas cosas en este caso, la realidad es bastante distinta a lo que se ha especulado y escrito. Decidimos llevar a nuestros defendidos a la jurisdicci&oacute;n flamenca porque consideramos que, como en Espa&ntilde;a casi nadie habla flamenco, tendr&iacute;amos una ventaja: actuando en ese idioma ganar&iacute;amos tiempo, que era lo que por aquel entonces necesit&aacute;bamos, porque todo nos desbordaba y hab&iacute;amos comenzado una batalla jur&iacute;dica en la que enfrente ten&iacute;amos a todo un Estado.
    </p><p class="article-text">
        El 31 de octubre, con unas prisas inusitadas, la jueza Lamela, del Juzgado Central de Instrucci&oacute;n 3 de la Audiencia Nacional, admiti&oacute; a tr&aacute;mite la querella de la Fiscal&iacute;a y orden&oacute; citar a todos los querellados para que compareciesen ante ella y prestasen declaraci&oacute;n el 2 de noviembre a partir de las 10 de la ma&ntilde;ana. Para m&iacute; esa fue la confirmaci&oacute;n de que la idea era encarcelarlos a todos. As&iacute; se lo comuniqu&eacute; a Jaume y, a trav&eacute;s de &eacute;l, a Toni, quien hasta entonces no era m&aacute;s que un nombre para m&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        La querella conten&iacute;a un relato de hechos que no solo no se correspond&iacute;a con la realidad de lo sucedido en Catalunya, sino que, como se demostrar&iacute;a m&aacute;s adelante, conllevaba una visi&oacute;n franquista de la misma y una conceptuaci&oacute;n antidemocr&aacute;tica del Derecho Penal. Esos hechos, esos malditos hechos se transformar&iacute;an, con el pasar de los meses, en la pesadilla europea primero de Lamela, luego de Llarena y, en todo momento, de la propia Fiscal&iacute;a. El &uacute;nico sustento probatorio con el que contaba ese dislate de querella era una serie de art&iacute;culos de prensa, de un sector de la prensa, y nada m&aacute;s... y con eso pretend&iacute;an triunfar, jur&iacute;dicamente hablando, en Europa.
    </p><p class="article-text">
        La noche del 31 de octubre Toni me contact&oacute; directamente a trav&eacute;s de un tel&eacute;fono con un n&uacute;mero muy raro. Estuvimos hablando y me dijo que hab&iacute;a varios consellers que hab&iacute;an decidido regresar a Catalunya pero que &eacute;l, el president Puigdemont y otros consellers no pensaban volver. Le expuse mi convencimiento de que todos los que estuviesen en Espa&ntilde;a ir&iacute;an a prisi&oacute;n y mi visi&oacute;n del caso, que la &uacute;nica forma de internacionalizar el conflicto, desde una perspectiva jur&iacute;dica, era que ellos permaneciesen en Europa, as&iacute; como lo que fu&eacute;semos a hacer en los procedimientos de OEDE; igualmente le indiqu&eacute; que era necesario que me enviase un escrito de designaci&oacute;n para poder personarme en la Audiencia Nacional y comenzar all&iacute; la defensa.
    </p><p class="article-text">
        Toni, a quien solo conoc&iacute;a de esa conversaci&oacute;n, fue muy claro: me plante&oacute; una serie de dudas y, sobre todo, me hizo preguntas que marcar&iacute;an el desarrollo posterior de la estrategia de defensa. Como no paraba de hablar y de preguntar le dije: &ldquo;Te voy a preparar un documento y te lo har&eacute; llegar para que teng&aacute;is claro lo que estoy planteando y c&oacute;mo lo podemos hacer&rdquo;. Su respuesta fue clara: &ldquo;Perfecto, lo espero y hablamos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Me puse a redactar el documento y lo llam&eacute; &ldquo;Domin&oacute; 2&rdquo;; en &eacute;l expliqu&eacute; las particularidades del proceso de OEDE, c&oacute;mo los defender&iacute;amos y las consecuencias que ese trabajo podr&iacute;a tener de cara a las personas que se presentar&iacute;an el d&iacute;a 2 de noviembre ante la Audiencia Nacional. Tambi&eacute;n fui rotundo sobre un hecho que nadie parec&iacute;a asumir: en Espa&ntilde;a todos ir&iacute;an a prisi&oacute;n porque ese era el objetivo pretendido por la Fiscal&iacute;a, que contar&iacute;a con el apoyo de la jueza Lamela. La &uacute;nica l&iacute;nea de defensa que quedar&iacute;a ser&iacute;a la que mont&aacute;semos en el extranjero.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Domin&oacute; 2&rdquo; fue revisado, como no pod&iacute;a ser de otra forma, por Isabel, y de ah&iacute; se lo mand&eacute; a Jaume Asens, que lo remiti&oacute; a Toni por alg&uacute;n cauce que desconozco. Este, al poco de recibirlo ya avanzada la noche del 1 de noviembre, me llam&oacute; para darme las gracias e indicarme que el documento no solo era una hoja de ruta jur&iacute;dica sino tambi&eacute;n un relato, que tir&aacute;semos para adelante.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, muchos periodistas me estaban haciendo preguntas, pero no porque pensasen que yo tuviese algo que ver con el caso, sino porque siempre he llevado temas de extradiciones y, sin duda, necesitaban saber cu&aacute;l era el escenario que ven&iacute;a. Hasta ese momento nadie me asociaba al caso y eso era un buen indicador de que est&aacute;bamos volando por debajo del radar.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ese momento, cerca de la medianoche del 1 al 2 de noviembre, yo segu&iacute;a sin recibir el escrito de designaci&oacute;n para poder personarme y presentarme en la Audiencia Nacional a la ma&ntilde;ana siguiente. Me preocupaba mucho que no lo enviasen porque, como no nos conoc&iacute;amos de nada, pens&eacute; que a lo mejor era porque no confiaban en mi estrategia o que ya me hab&iacute;an googleado y eso les hab&iacute;a generado desconfianza; meses despu&eacute;s supe que no lo enviaban por la precariedad en la que se encontraban y la falta de recursos t&eacute;cnicos para hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Sobre las 3 de la ma&ntilde;ana me lleg&oacute; el e-mail de Toni design&aacute;ndome abogado y otro de una tal Meritxell Serret cuyo nombre era la primera vez que escuchaba. Intent&eacute; dormir un rato m&aacute;s y sobre las 5 de la ma&ntilde;ana me levant&eacute;, tom&eacute; mi dosis habitual de caf&eacute;, le&iacute; la prensa, me duch&eacute;, saqu&eacute; a pasear a nuestra perra y me fui al despacho sobre las 6.30 para poder enviar por fax y Lexnet los escritos de personaci&oacute;n como abogado antes de irme a la Audiencia Nacional.
    </p><p class="article-text">
        Llegu&eacute; a la Nacional sobre las 8.45 de la ma&ntilde;ana y, para mi sorpresa, estaba todo lleno de periodistas, polic&iacute;as, curiosos y manifestantes fascistas pidiendo el ingreso en prisi&oacute;n de todos los querellados. Salud&eacute;a muchos de los periodistas all&iacute; presentes, a quienes conoc&iacute;a de m&uacute;ltiples casos, pero ninguno imaginaba que yo pudiese estar all&iacute; por &ldquo;el tema&rdquo; de esa ma&ntilde;ana; en realidad todos me saludaban por cortes&iacute;a pero sin mayor inter&eacute;s, ya que esperaban a los abogados de &ldquo;los catalanes&rdquo; y a los propios querellados, que era donde estaba la noticia.
    </p><p class="article-text">
        Aprovech&aacute;ndome de esa situaci&oacute;n, entr&eacute; discretamente en el edificio donde se encuentran las salas de declaraciones y juicios y baj&eacute; hasta la correspondiente al juzgado central 3. Solo estaba la funcionaria encargada y la secretaria judicial (o letrada de la Administraci&oacute;n de Justicia, que es como ahora se denominan) y les indiqu&eacute; que ven&iacute;a en nombre de Toni Com&iacute;n y Meritxell Serret.
    </p><p class="article-text">
        A los pocos minutos sali&oacute; la funcionaria al pasillo y me pregunt&oacute;: &ldquo;Pero &iquest;usted por qu&eacute; ha venido si ellos est&aacute;n huidos?&rdquo;. Mi respuesta fue: &ldquo;No hay ning&uacute;n huido, ellos se fueron a vivir a B&eacute;lgica antes de la querella y queremos que se les tome declaraci&oacute;n por videoconferencia&rdquo;. Su sorpresa fue may&uacute;scula y me dijo que informar&iacute;a a su se&ntilde;or&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s tarde, ya sobre las 9.30, comenzaron a llegar los querellados y sus abogados. A algunos los conoc&iacute;a por la prensa y, a otros, por diversos procedimientos, pero estaba claro que ellos ven&iacute;an en un grupo y yo pertenec&iacute;a a otro o a ninguno; a pesar de ello, en un momento dado pudimos comentar la situaci&oacute;n y les dije que en mi opini&oacute;n ir&iacute;an todos a prisi&oacute;n; les expliqu&eacute; las razones y analic&eacute; la est&eacute;tica o escenograf&iacute;a del momento.
    </p><p class="article-text">
        Todo estaba a la vista: nos encontr&aacute;bamos en el pasillo del s&oacute;tano -1 y est&aacute;bamos rodeados de polic&iacute;as, no precisamente para protegerlos sino para detenerlos. En esos momentos nadie pareci&oacute; hacerme caso y, mientras trataba de convencerlos de lo que iba a suceder, apareci&oacute; Miguel &Aacute;ngel Carvallo, el fiscal del caso y a quien conoc&iacute;a desde hac&iacute;a a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Me acerqu&eacute; a &eacute;l, le expuse la situaci&oacute;n de Com&iacute;n y Serret y nuestro deseo de que declarasen por videoconferencia; Miguel &Aacute;ngel me mir&oacute; con cara de incredulidad o de l&aacute;stima, como diciendo &ldquo;No te est&aacute;s enterando&rdquo;. Ante su silencio le indiqu&eacute; que esa ma&ntilde;ana hab&iacute;a presentado los escritos de designaci&oacute;n, de personaci&oacute;n y una solicitud formal para que les tomasen declaraci&oacute;n por videoconferencia... Ante mi insistencia dijo: &ldquo;Vale, ya lo veremos&rdquo;, y eso es lo &uacute;ltimo que hemos hablado desde entonces.
    </p><p class="article-text">
        Sobre las 10.30 lleg&oacute; la jueza Lamela y dieron comienzo las declaraciones; no me dejaron entrar, as&iacute; que dej&eacute; constancia de mi protesta y me march&eacute;. No ten&iacute;a sentido quedarme all&iacute; toda la ma&ntilde;ana si era evidente que no podr&iacute;a estar en las declaraciones ni en las posteriores vistillas para adoptar medidas cautelares. Sal&iacute; del edificio y se me acercaron muchos periodistas, que ya sab&iacute;an que defend&iacute;a a algunos de &ldquo;los catalanes&rdquo;, a preguntarme qu&eacute; hab&iacute;a pasado, por qu&eacute; no me dejaban entrar y cualquier tipo de detalle que les permitiese dar alguna noticia mientras se produc&iacute;a la aut&eacute;ntica noticia, la que todos ellos estaban esperando: el ingreso en prisi&oacute;n de
    </p><p class="article-text">
        los miembros del Govern catal&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De camino al parking de Salesas fui hablando con periodistas a los que conozco desde hace m&aacute;s de una d&eacute;cada; todos me insist&iacute;an en que era una locura eso de huir a B&eacute;lgica, que vendr&iacute;an entregados en menos de un mes, que los hechos eran grav&iacute;simos y que ning&uacute;n pa&iacute;s europeo les proteger&iacute;a. Intent&eacute; explicarles que las cosas no eran as&iacute;, que en Europa existe una visi&oacute;n y aplicaci&oacute;n distintas del derecho y que en cualquier pa&iacute;s democr&aacute;tico sabr&iacute;an distinguir entre lo que realmente es una rebeli&oacute;n y/o sedici&oacute;n y lo que no es m&aacute;s que el ejercicio de derechos fundamentales como la libertad de expresi&oacute;n, reuni&oacute;n, manifestaci&oacute;n, etc.
    </p><p class="article-text">
        No les interesaba, ellos ten&iacute;an una visi&oacute;n y no quer&iacute;an que un iluminado les contase historias que no se sosten&iacute;an y que, adem&aacute;s, les estropeaba el relato que les hab&iacute;an vendido desde Fiscal&iacute;a, el Supremo y la propia Audiencia Nacional. Era todo tan evidente para m&iacute; que decid&iacute; irme r&aacute;pido al despacho para informar a Toni y Meritxell, hablar con Jaume Asens y comentar todo lo sucedido con Isabel.
    </p><p class="article-text">
        Esa tarde del 2 de noviembre, tal cual escrib&iacute; el 29 de octubre y el 1 de noviembre, la jueza Lamela decret&oacute; la prisi&oacute;n provisional para Oriol Junqueras, Jordi Turull, Josep Rull, Meritxell Borr&agrave;s, Ra&uuml;l Romeva, Carles Mund&oacute;, Dolors Bassa y Joaquim Forn; lamentablemente, mis predicciones se hab&iacute;an cumplido pero no estaba contento, m&aacute;s bien preocupado porque acertar, en casos como este, tiene como consecuencia que gente que nada ha hecho termine en prisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los argumentos utilizados por Lamela, y que ser&iacute;a luego sobado y ajado por Llarena y el Supremo, ser&iacute;a el del riesgo de fuga bas&aacute;ndose en que otros miembros del Govern se hab&iacute;an fugado ya; en realidad esa excusa no es m&aacute;s que una aberraci&oacute;n jur&iacute;dica impropia de quienes pretenden presentarse como la c&uacute;spide de la carrera judicial.
    </p><p class="article-text">
        La prisi&oacute;n provisional es una medida cautelar de car&aacute;cter personal que ha de adoptarse con criterios estrictamente individualizados, y el comportamiento de un determinado sujeto no puede condicionar la situaci&oacute;n personal de otro. Eso lo sabe cualquier juez, pero en el relato que se ha construido en torno a esta causa no les encajaba.
    </p><p class="article-text">
        No hab&iacute;a ni hay huidos, y eso les cuesta asumirlo, pero tiene una raz&oacute;n de ser: en todo momento, incluso antes de cursarse la primera OEDE, las autoridades belgas eran conocedoras del paradero de nuestros defendidos, parte esencial de la estrategia relativa a la libertad provisional; adem&aacute;s, dentro de un espacio com&uacute;n europeo nada debe impedir la libre circulaci&oacute;n de los ciudadanos, por lo que no exist&iacute;a motivo para ocultar un hecho as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Igualmente, ese relato sobre los supuestos &ldquo;huidos&rdquo; se cae por la simple raz&oacute;n de que algunas de las personas que Lamela envi&oacute; a prisi&oacute;n estuvieron en B&eacute;lgica y aun as&iacute; decidieron regresar y presentarse ante ella. La dura realidad desmonta los relatos que, de manera sucesiva, se ir&aacute;n construyendo, primero desde la Audiencia Nacional y luego desde el Supremo, para justificar lo injustificable como se ir&iacute;a comprobando con el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Este caso, como se ha visto, no solo es una confrontaci&oacute;n pol&iacute;tica y judicial sino tambi&eacute;n de relatos, y tanto la Audiencia Nacional como el Supremo han ido tratando de instalarlos de forma sistem&aacute;tica hasta que la realidad se los ha desmontado uno a uno.
    </p><p class="article-text">
        Sobre las 17.00 horas logr&eacute; hablar con todos, incluido Christophe, que ya estaba en contacto con la Fiscal&iacute;a de Bruselas pero que no terminaba de creerse que todos los consellers hubieran sido enviados a prisi&oacute;n. Ambos sab&iacute;amos que, a partir de ese momento, la pelota estaba en nuestro tejado y que la responsabilidad era muy alta; no pod&iacute;amos fallar y ten&iacute;amos que medir cada paso que di&eacute;semos. La presi&oacute;n ser&iacute;a brutal y se prolongar&iacute;a en el tiempo, como sigo comprobando.
    </p><p class="article-text">
        Esa noche dorm&iacute; bien, tal vez muy bien, aunque no exist&iacute;a m&aacute;s que una raz&oacute;n para ello: no nos hab&iacute;amos equivocado en cuanto a la previsi&oacute;n de lo que suceder&iacute;a y hab&iacute;amos aconsejado en funci&oacute;n de unos par&aacute;metros que se cumplieron en su totalidad. El comportamiento de Lamela, como luego suceder&iacute;a con Llarena, result&oacute; del todo previsible y ello por algo muy sencillo: el guion lo tra&iacute;an escrito y se ce&ntilde;ir&iacute;an a &eacute;l.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gonzalo Boye Tuset]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/politica/gonzalo-boye-estrategia-exterior-puigdemont_1_1641372.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Mar 2019 20:39:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['...Y ahí lo dejo': así trazó Gonzalo Boye la estrategia exterior de Puigdemont]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gonzalo Boye,Carles Puigdemont,Independencia de Catalunya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No nos perdamos con el relator ni en el relato]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/perdamos-relator-relato_132_1708168.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/afaf0d0a-3e1a-49e5-b44f-cba59ff81ca5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No nos perdamos con el relator ni en el relato"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si hay voluntad de solucionar el conflicto ha de haberla, igualmente, para admitir unas pocas reglas básicas que no son nuevas en la solución de conflictos: diálogo sin agenda ni condiciones, diálogo sin prisa ni trampas, diálogo cuyo único objetivo sea reconstruir la confianza perdida</p></div><p class="article-text">
        Desde que Mariano Rajoy decidi&oacute; judicializar el conflicto pol&iacute;tico existente entre Espa&ntilde;a y Catalunya es claro que han sido muchas las cosas que se han roto; pero en dicha espiral la primera de las v&iacute;ctimas fue la confianza entre las partes y la segunda el respeto hacia la verdad. Intentar reconducir el debate, y buscar una soluci&oacute;n pol&iacute;tica a un problema pol&iacute;tico, necesariamente pasa por dos etapas muy diferenciadas y sucesivas como son la de di&aacute;logo y la de negociaci&oacute;n; quien no lo entienda es que o no sabe de lo que est&aacute; hablando o no est&aacute; interesado en encontrar una salida al conflicto.
    </p><p class="article-text">
        La judicializaci&oacute;n del conflicto ha significado, entre otras cosas, la encarcelaci&oacute;n y pr&oacute;ximo enjuiciamiento de una serie de l&iacute;deres pol&iacute;ticos as&iacute; como la persecuci&oacute;n transfronteriza de aquellos que se encuentran en el exilio como v&iacute;a para la internacionalizaci&oacute;n de la soluci&oacute;n al problema. Sin embargo, la mayor y m&aacute;s grave de las externalidades de usar los &oacute;rganos judiciales para solucionar un problema pol&iacute;tico es que, ahora, parte esencial de la soluci&oacute;n pasa por desmontar el andamiaje judicial sobre el cual se ha construido esta persecuci&oacute;n y eso llevar&aacute; tiempo y seguir&aacute; unas v&iacute;as distintas a las pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito de la pol&iacute;tica, y de la soluci&oacute;n de conflictos, los pasos a seguir son claros, primero debemos adentrarnos en un proceso de reconstrucci&oacute;n de la confianza perdida y ello ha de hacerse sin agenda y sin grandes condiciones; se trata de ir hablando, de ir reconoci&eacute;ndose, de ir restableciendo puentes rotos a golpe de represi&oacute;n y resoluciones judiciales. Seguramente, la &uacute;nica condici&oacute;n a la que las partes no deben renunciar es a la de iniciar un di&aacute;logo honesto, sincero y &uacute;til que permita construir las bases sobre las cuales, llegado el caso, adentrarse en un proceso de negociaci&oacute;n y soluci&oacute;n del conflicto.
    </p><p class="article-text">
        Mientras las partes no hayan construido, mejor dicho, reconstruido, la confianza la &uacute;nica garant&iacute;a que existe de que este proceso de di&aacute;logo, que no de negociaci&oacute;n, llegue a buen puerto es la de contar con un relator, observador o testigo imparcial que d&eacute; cuenta de lo que se ha dicho, c&oacute;mo se ha dicho y hacia d&oacute;nde se ha avanzado. Negarse a ello es tanto como negarse a buscar una soluci&oacute;n pol&iacute;tica, por definici&oacute;n pac&iacute;fica, del problema y tener una escasa visi&oacute;n no ya pol&iacute;tica sino de Estado.
    </p><p class="article-text">
        Las voces que atacan a Pedro S&aacute;nchez por avanzar en el proceso de di&aacute;logo -insisto: reconstrucci&oacute;n de la confianza perdida-, lo &uacute;nico que pretenden es la implantaci&oacute;n, por la fuerza de los hechos, de un modelo de estructura de Estado y de dominaci&oacute;n que no es admitido por un amplio sector de la poblaci&oacute;n catalana; est&aacute;n manteniendo con respiraci&oacute;n asistida al r&eacute;gimen surgido de la Constituci&oacute;n de 1978 y, con ello, dinamitando las posibles v&iacute;as de solucionar un conflicto que tanto desgasta a Catalunya pero, tambi&eacute;n, a la propia Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Quienes no est&aacute;n de acuerdo con abrir ese di&aacute;logo y que el mismos sea observado o supervisado por una personalidad independiente lo que est&aacute;n es neg&aacute;ndose a pensar en el futuro, ancl&aacute;ndose en el pasado y cerr&aacute;ndole, a Espa&ntilde;a, las puertas de Europa mientras la arrastran hacia una democracia imperfecta, la que hoy tenemos, que, por definici&oacute;n, no es democracia.
    </p><p class="article-text">
        Quienes no est&aacute;n de acuerdo con abrir ese di&aacute;logo, ni contar con un relator que d&eacute; fe del mismo, lo que est&aacute;n es demostrando que o bien no quieren dialogar, sino imponer, o que tienen miedo a que el proceso de di&aacute;logo pueda, en el futuro, conducir a otro de negociaci&oacute;n; seguramente les preocupa m&aacute;s la siguiente fase que esta y, por ello, incitan a las masas a salir a la calle para intentar condicionar el comportamiento del gobierno de Pedro S&aacute;nchez sin medir, siquiera, las consecuencias que ello tiene tanto en el plano de la estabilidad democr&aacute;tica como en el de la credibilidad que tanto se pretende generar en Europa sobre las bondades de la democracia espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Nadie ha dicho que solucionar este conflicto vaya a ser sencillo pero lo que es inadmisible es que lo est&eacute;n poniendo tan complicado por meros intereses electoralistas aquellos que, justamente, han de ser vistos, porque lo son, como los principales responsables de la actual situaci&oacute;n; no podemos olvidarnos de d&oacute;nde surge este conflicto y c&oacute;mo se ha ido escalando hasta el momento actual y la responsabilidad que en ello tiene la derecha nacionalista espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Si hay voluntad de solucionar el conflicto ha de haberla, igualmente, para admitir unas pocas reglas b&aacute;sicas que no son nuevas en la soluci&oacute;n de conflictos: di&aacute;logo sin agenda ni condiciones, di&aacute;logo sin prisa ni trampas, di&aacute;logo cuyo &uacute;nico objetivo sea reconstruir la confianza perdida y di&aacute;logo bien relatado para que la verdad no se pierda por los pasillos y que, sobre ese di&aacute;logo y sobre esa confianza reconstruida se pueda iniciar un aut&eacute;ntico proceso de negociaci&oacute;n que, en definitiva, es la &uacute;nica v&iacute;a para solucionar los conflictos, especialmente los pol&iacute;ticos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gonzalo Boye Tuset]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/perdamos-relator-relato_132_1708168.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Feb 2019 20:06:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No nos perdamos con el relator ni en el relato]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los antisistema son ellos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/antisistema_132_1938783.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/52fc1129-2ae4-44b7-960f-f6539bb2452c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los antisistema son ellos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No hay mayor antisistema que aquel que, amparado en las estructuras de poder, lo destruye desde dentro para convertirlo en un cortijo en el cual el único derecho garantizado sea el propio</p></div><p class="article-text">
        La defensa de los Derechos fundamentales y las libertades p&uacute;blicas nunca ha sido una tarea f&aacute;cil ni exenta de riesgos y la mayor o menor gravedad que esos peligros puedan tener ir&aacute;n en proporci&oacute;n inversa al poder que ostentan aquellos a los que, desde el Derecho y solo desde el Derecho, confrontemos.
    </p><p class="article-text">
        Cuando asum&iacute; la defensa de los pol&iacute;ticos catalanes en el exilio era perfectamente consciente de la responsabilidad que estaba asumiendo y los riesgos que correr&iacute;a... los mismos que he corrido cuando hemos enfrentado a otras personas muy poderosas en casos como los de los asesinatos selectivos en Gaza, las torturas en Guant&aacute;namo, los falsos testigos en Colombia, Edward Snowden y tantas otras causas que, como defensor de derechos humanos, he tenido la suerte de defender.
    </p><p class="article-text">
        Lo que est&aacute; sucediendo en Espa&ntilde;a es grave y, d&iacute;a a d&iacute;a, nos aleja m&aacute;s del entorno en que se presume Espa&ntilde;a tiene que moverse en el marco de la Uni&oacute;n Europea pero, especial y espec&iacute;ficamente, dentro de los l&iacute;mites que establece el Convenio Europeo de Derechos Humanos; por eso, y desde una perspectiva jur&iacute;dica, el caso catal&aacute;n est&aacute; tensionando, quiz&aacute;s hasta l&iacute;mites hasta ahora desconocidos desde la Transici&oacute;n, las costuras de un modelo que presenta serias disfunciones.
    </p><p class="article-text">
        Hemos enfocado esta defensa como un litigio estrat&eacute;gico o pleito en el que, a trav&eacute;s de un concreto caso, se pretende cambiar una determinada realidad mediante el uso de los instrumentos jur&iacute;dicos existentes. El caso catal&aacute;n, sin duda, es un litigio estrat&eacute;gico a trav&eacute;s del cual se puede y debe cuestionar, para modificar, una serie de problemas estructurales o sist&eacute;micos que se han puesto de manifiesto a partir de la forma en que se reprimieron las leg&iacute;timas y pac&iacute;ficas manifestaciones del 1-O de 2017.
    </p><p class="article-text">
        Todo estado democr&aacute;tico est&aacute; obligado, por definici&oacute;n, a tolerar que los ciudadanos cuestionen desde la forma de acceso a la jefatura del estado hasta los l&iacute;mites y extensi&oacute;n territorial del mismo; igualmente, todo estado democr&aacute;tico ha de tolerar, por definici&oacute;n, que los ciudadanos se re&uacute;nan, manifiesten, protesten y opinen de todo aquello que consideren oportuno y, en caso de existir alg&uacute;n exceso que conlleve actos violentos, estos habr&aacute;n de ser reprochados de forma individualizada y proporcionada sin que se exacerbe el Derecho ni se retuerzan las normas para hacer parecer como actos de rebeli&oacute;n o de sedici&oacute;n aquello que no es m&aacute;s que libertad de expresi&oacute;n, reuni&oacute;n y manifestaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por sorprendente que parezca, dentro del &aacute;mbito europeo, el caso catal&aacute;n, entre otras cosas, est&aacute; poniendo de manifiesto algunas de las m&aacute;s graves disfunciones del sistema jur&iacute;dico-pol&iacute;tico espa&ntilde;ol donde estamos viendo c&oacute;mo un poder del Estado, o sus m&aacute;s altas magistraturas, carecen de cualquier tipo de contrapeso ('checks and balances') que pueda impedir que ese concreto poder sea impune, irresponsable e inviolable en el sentido de no pod&eacute;rsele exigir responsabilidad alguna y que, adem&aacute;s, termine invadiendo esferas que le son impropias para de esa forma y carg&aacute;ndose la separaci&oacute;n de poderes, llegar incluso a condicionar la vida y actividad pol&iacute;tica no ya de Catalunya sino, tambi&eacute;n, de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Las altas magistraturas judiciales en Espa&ntilde;a, en funci&oacute;n de su estructura legal, carecen de cualquier contrapeso que permita, externamente, impedir excesos y abusos y esto no solo es peligroso sino que, adem&aacute;s, es impropio de una aut&eacute;ntica democracia.
    </p><p class="article-text">
        Enfrentarse a esta situaci&oacute;n, en el ejercicio leg&iacute;timo del derecho de defensa que me ha sido encomendado por diversos ciudadanos, muchos de ellos pol&iacute;ticos catalanes, no puede ni debe conllevar el verme sistem&aacute;ticamente cuestionado y atacado, de forma virulenta, por quienes dicen defender el orden constitucional y que dicho cuestionamiento se base en los casos y personas que defiendo. Una err&oacute;nea concepci&oacute;n de lo que es un estado democr&aacute;tico y de derecho lleva a confundir al defensor con el defendido cuando los abogados no defendemos personas sino derechos... s&iacute;, los derechos de determinadas personas pero a trav&eacute;s de esas personas estamos defendiendo los derechos de todos, incluidos los de aquellos a los que tanto molesta que defendamos a unos concretos pol&iacute;ticos catalanes.
    </p><p class="article-text">
        El orden constitucional y las leyes no pueden ni deben ser interpretadas a la luz del art&iacute;culo 2 de la Constituci&oacute;n (ese que habla de &ldquo;... la indisoluble unidad de la naci&oacute;n espa&ntilde;ola&rdquo;) sino que ha de hacerse a trav&eacute;s del prisma de los Derechos fundamentales reconocidos en igual texto y del Convenio Europeo de Derechos Humanos porque as&iacute; es como se debe hacer si queremos mantenernos en el &aacute;mbito democr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Los ataques a los abogados, en esta ocasi&oacute;n me ha tocado a m&iacute; pero le podr&iacute;a tocar a cualquier otro que defienda esta u otra causa inc&oacute;moda para el poder, no son m&aacute;s que ataques a los pilares fundamentales de cualquier estado democr&aacute;tico y de derecho y reflejan que los aut&eacute;nticos antisistema no somos los que con mayor o menor acierto defendemos los intereses que se nos han encomendado sino aquellos que, abusando de la posici&oacute;n institucional que ocupan, avanzan a paso firme hacia la destrucci&oacute;n de los pilares esenciales de un estado democr&aacute;tico y de derecho.
    </p><p class="article-text">
        La democracia es mucho m&aacute;s que votar cada tantos a&ntilde;os y solo en situaciones de crisis es posible evaluar si un determinado estado es aut&eacute;nticamente democr&aacute;tico o, por el contrario, lo es en lo formal, en apariencia. En el caso de los pol&iacute;ticos catalanes est&aacute; quedando en evidencia que para salvaguardar la sacrosanta e indisoluble unidad de la naci&oacute;n espa&ntilde;ola est&aacute;n dispuestos a sacrificar no solo el derecho al juez imparcial o el derecho al proceso debido sino, tambi&eacute;n, el derecho de defensa y arrastrarnos, irremediablemente, hacia una clara destrucci&oacute;n del Estado democr&aacute;tico y de derecho.
    </p><p class="article-text">
        Quienes defendemos, con todos los instrumentos legales propios de un Estado democr&aacute;tico y de derecho, s&oacute;lo estamos apostando por mantenernos en un marco de respeto de las garant&iacute;as y derechos fundamentales y, sin duda, quienes nos est&aacute;n atacando lo hacen porque no les importan ni derechos ni libertades sino &uacute;nica y exclusivamente un estado de situaci&oacute;n en el que se sienten c&oacute;modos... no hay mayor antisistema que aquel que, amparado en las estructuras de poder, lo destruye desde dentro para convertirlo en un cortijo en el cual el &uacute;nico derecho garantizado sea el propio.
    </p><p class="article-text">
        Como abogado defiendo el derecho de defensa que es patrimonio de todo ser humano y s&oacute;lo los aut&eacute;nticos antisistema pueden pensar que el derecho de defensa es patrimonio de unos pocos y, peor a&uacute;n, que sean las altas magistraturas las que puedan decidir qui&eacute;n es digno de ser defendido, por qui&eacute;n debe serlo y c&oacute;mo ha de serlo. Mi compromiso con los derechos fundamentales es inalterable y ni antes ni ahora me van a intimidar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gonzalo Boye Tuset]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/antisistema_132_1938783.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Sep 2018 19:46:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los antisistema son ellos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Juez natural... ese gran ausente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/juez-naturalese-gran-ausente_132_2000063.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cec89ec8-acbc-4f4e-a5ed-d928032388ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Juez natural... ese gran ausente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si convocar un referéndum de autodeterminación es considerado por algunos un atentado o delito contra la Constitución, ¿cómo debemos llamar a que un poder del Estado invada competencias de otro poder del Estado?</p><p class="subtitle">¿Cómo debemos llamar a que se prive del derecho al Juez natural?</p></div><p class="article-text">
        Parte de las garant&iacute;as con las que cuenta cualquier persona que va a ser enjuiciada es la de conocer, de antemano y en base a lo que previamente establece la Ley, el Juez o Tribunal que va a enjuiciarle o, dicho en t&eacute;rminos jur&iacute;dicos tiene derecho al Juez predeterminado por Ley; es decir, con car&aacute;cter previo a la comisi&oacute;n de cualquier presunto delito, se debe saber qui&eacute;n (qu&eacute; &oacute;rgano jurisdiccional) ser&iacute;a el encargado de enjuiciar los hechos. Esta garant&iacute;a lo que busca, entre otras muchas cosas y explicado de manera muy sencilla, es evitar, en palabras de D&iacute;az-Picazo: 1) la creaci&oacute;n de tribunales extraordinarios o de excepci&oacute;n; 2) la creaci&oacute;n de jueces especiales, y 3) la alteraci&oacute;n de las reglas generales de competencia entre jueces ordinarios.
    </p><p class="article-text">
        A este respecto, y ya desde antiguo, tiene dicho el Tribunal Constitucional que el derecho al juez legal &laquo;exige tambi&eacute;n que la composici&oacute;n del &oacute;rgano judicial venga determinada por ley y que en cada caso concreto se siga el procedimiento legalmente establecido para la designaci&oacute;n de los miembros que han de constituir el &oacute;rgano correspondiente&raquo; (STC 47/1983), de modo que &laquo;una eventual irregularidad en la designaci&oacute;n del juez que ha de entender de un proceso puede constituir una infracci&oacute;n del derecho del justiciable al juez ordinario predeterminado por la ley&ldquo; (STC 31/1983).
    </p><p class="article-text">
        En el inminente juicio a los pol&iacute;ticos catalanes&nbsp;no s&oacute;lo se les est&aacute; vulnerando el derecho al juez imparcial&nbsp;sino, tambi&eacute;n, el derecho al Juez natural predeterminado por Ley toda vez que, con la Ley en la mano, este caso no debe ser enjuiciado por el Tribunal Supremo, y me explicar&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        La competencia para enjuiciar a los pol&iacute;ticos catalanes viene, en principio, determinada en el propio Estatuto de Catalunya que en su art&iacute;culo 57.2 dispone que &ldquo;en las causas contra los Diputados, es competente el Tribunal Superior de Justicia de Catalu&ntilde;a. Fuera del territorio de Catalu&ntilde;a la responsabilidad penal es exigible en los mismos t&eacute;rminos ante la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo&rdquo;. Es decir, los hechos sucedido dentro de Catalunya ser&aacute;n enjuiciados en el TSJC y los que sucedan fuera en el Tribunal Supremo.
    </p><p class="article-text">
        En el auto de admisi&oacute;n a tr&aacute;mite de la querella, los Jueces que ahora les van a enjuiciar, ahora plenamente contaminados, ya se pronunciaron sobre la competencia razonando que: &ldquo;El car&aacute;cter plurisubjetivo del delito de rebeli&oacute;n hace perfectamente explicable, a la hora de valorar la verdadera entidad de cada una de las aportaciones individuales, un reparto de cometidos en el que la coincidencia en la finalidad que anima la acci&oacute;n &ndash;la declaraci&oacute;n de independencia de Catalu&ntilde;a- tolera contribuciones f&aacute;cticas de muy distinto signo y, precisamente por ello, ejecutadas en diferentes puntos geogr&aacute;ficos.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        En realidad, y si nos ce&ntilde;imos al auto de procesamiento, tendremos que ning&uacute;n &ldquo;hecho&rdquo; &nbsp;se habr&iacute;a producido fuera del territorio de Catalunya y que lo que se ha buscado, desde un comienzo, es la competencia, primero, de la Audiencia Nacional y, luego, la del Supremo por razones que todos podemos imaginar.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, la &ldquo;territorial&rdquo; no es la &uacute;nica regla de competencia que se ha alterado sino tambi&eacute;n la denominada competencia objetiva en relaci&oacute;n con el o los delitos que se imputan: desde la presentaci&oacute;n de la querella, e incluso mucho antes (as&iacute; se ha podido determinar con el hallazgo de determinada documentaci&oacute;n), la acusaci&oacute;n ha incluido el presunto delito de malversaci&oacute;n y, dicho delito es competencia exclusiva del Tribunal del Jurado seg&uacute;n establece el art&iacute;culo 1.2.h) de la Ley del Jurado. La competencia del Tribunal del Jurado se extiende &ldquo;al enjuiciamiento de los delitos conexos, siempre que la conexi&oacute;n tenga su origen en&rdquo;, por ejemplo, &ldquo;a) Que dos o m&aacute;s personas reunidas cometan simult&aacute;neamente los distintos delitos&rdquo;, &ldquo;b) que dos o m&aacute;s personas cometan m&aacute;s de un delito en distintos lugares o tiempos, si hubiere precedido concierto para ello&rdquo;, &ldquo;c) que alguno de los delitos se haya cometido para perpetrar otros, facilitar su ejecuci&oacute;n o procurar su impunidad&rdquo; seg&uacute;n el art&iacute;culo 5.2 de la misma Ley que en su apartado 3&ordf;) establece, adem&aacute;s, que: &ldquo;Cuando un solo hecho pueda constituir dos o m&aacute;s delitos ser&aacute; competente el Tribunal del Jurado para su enjuiciamiento si alguno de ellos fuera de los atribuidos a su conocimiento.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Estas, y no otras, son las reglas que la Ley establece para la determinaci&oacute;n de la competencia pero, cosa que pocos saben, estas normas legales han sido derogadas y/o modificadas parcialmente por decisiones &ldquo;no jurisdiccionales&rdquo; del Tribunal Supremo que lleva a&ntilde;os atribuy&eacute;ndose la facultad no ya de interpretar la Ley sino, incluso, de modificarla a trav&eacute;s de lo que se denomina &ldquo;acuerdo del pleno no jurisdiccional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo del pleno no jurisdiccional del Tribunal Supremo de 20 de enero de 2010 no es que interprete los art&iacute;culos 1 y 5 de la Ley del Jurado sino que, salt&aacute;ndose la voluntad del Legislador, los reescribe acordando desperfilar la competencia del Jurado y, de pasada, excluyendo, en cualquier caso y de forma taxativa, los delitos de prevaricaci&oacute;n a&uacute;n cuando fuesen conexos con otros competencia del Jurado lo que no es un dato menor detr&aacute;s de la intencionalidad de la &ldquo;reforma legal&rdquo; practicada por el Supremo en su acuerdo de 20 de enero de 2010.
    </p><p class="article-text">
        Resumiendo: por &ldquo;acuerdo del pleno no jurisdiccional&rdquo; se ha modificado la Ley del Jurado, no solo en este sino para muchos m&aacute;s casos como si el Tribunal Supremo tuviese capacidad legislativa o de enmienda legislativa, y, adem&aacute;s, mediante acuerdo del Consejo General del Poder Judicial, se estableci&oacute; que la Sala de admisi&oacute;n de la querella sea la que enjuicie los mismos hechos sobre los que se pronunci&oacute; el 31 de octubre de 2017. Es decir, son acuerdos no leyes los que han determinado tanto la competencia como el reparto en este proceso.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, si se quiere hacer un an&aacute;lisis desapasionado de c&oacute;mo se ha vulnerado el derecho al juez predeterminado por Ley basta con analizar lo sucedido en el caso del 9-N y el juicio a Artur Mas y otros donde, por hechos id&eacute;nticos (convocar y celebrar un refer&eacute;ndum para la independencia de Catalunya), se les enjuici&oacute; en el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya; en esa ocasi&oacute;n, a pesar de generarse un gasto de m&aacute;s de 6 millones de euros no hubo acusaci&oacute;n por malversaci&oacute;n por lo que no fue, en ning&uacute;n momento competencia del Tribunal del Jurado como deber&iacute;a ser en el caso actual. Dos supuesto iguales o id&eacute;nticos no pueden tener un tratamiento procesal diferente si lo que se pretende es afirmar, como hacen algunos con demasiada alegr&iacute;a, que estamos ante un juicio justo que, por definici&oacute;n, implica el respeto de los derechos fundamentales del justiciable entre los que se encuentra el derecho al juez natural predeterminado por Ley.
    </p><p class="article-text">
        En resumidas cuentas, este juicio debi&oacute; y debe celebrarse en el &aacute;mbito del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya y, de mantenerse la acusaci&oacute;n por malversaci&oacute;n, ser&aacute; competente para el enjuiciamiento un Jurado dentro del &aacute;mbito del TSJC; cualquier otra soluci&oacute;n no s&oacute;lo vulnerar&aacute; el derecho al juez natural sino que, adem&aacute;s, pondr&aacute;, una vez m&aacute;s, en evidencia que tenemos serios problemas sist&eacute;micos cuando las normas legales de competencia pueden ser alteradas por el Tribunal Supremo mediante sus &ldquo;acuerdos del pleno no jurisdiccional&rdquo; que representan, al menos en este caso, una aut&eacute;ntica reforma legal fuera de los cauces legales establecidos... &nbsp;atribuy&eacute;ndose competencias que le corresponden, exclusivamente, al Poder Legislativo.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, si convocar un refer&eacute;ndum de autodeterminaci&oacute;n es considerado por algunos un atentado o delito contra la Constituci&oacute;n &iquest;c&oacute;mo debemos llamar a que un poder del Estado invada competencias de otro poder del Estado? &iquest;C&oacute;mo debemos llamar a que un &oacute;rgano jurisdiccional modifique la Ley sin siquiera pasar por el Parlamento? &iquest;C&oacute;mo debemos llamar a que se prive del derecho al Juez natural?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gonzalo Boye Tuset]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/juez-naturalese-gran-ausente_132_2000063.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Jul 2018 18:13:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Juez natural... ese gran ausente]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Juicios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Imparcialidad: ni está ni se le espera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/imparcialidad-espera_132_2001635.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/da355f9d-d4f5-4226-9953-62e98569e1dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Imparcialidad: ni está ni se le espera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Llegados a este punto, es evidente que los políticos catalanes no serán juzgados por un Tribunal imparcial sino por uno “prevenido”, es decir, por uno que ya tiene un conocimiento previo del caso, de los hechos y del derecho aplicable</p></div><p class="article-text">
        La imparcialidad judicial es una de las principales garant&iacute;as que tiene cualquier persona que se va a enfrentar a un proceso y, m&aacute;s a&uacute;n, cuando se trata de un proceso penal en el que est&aacute; en juego la libertad; la imparcialidad, por eso mismo, est&aacute; reconocida y garantizada en lo que podr&iacute;amos denominar el &ldquo;n&uacute;cleo duro&rdquo; de los derechos fundamentales. Sin imparcialidad no habr&aacute; juicio justo, como tampoco lo habr&aacute; sin pleno derecho de defensa, de tutela judicial efectiva o de debidas garant&iacute;as y cuando se vulnera uno de esos derechos el proceso deja de ser justo.
    </p><p class="article-text">
        La imparcialidad puede verse afectada por diversas razones y, como tiene dicho el Tribunal Europeo de Derechos Humanos no solo es una cuesti&oacute;n objetiva sino, tambi&eacute;n, subjetiva, lo que implica que el encargado de juzgar no solo debe ser imparcial sino, igualmente, parecerlo. En algunos casos ni se es imparcial ni se parece imparcial y esto es lo que est&aacute; ocurriendo con el proceso penal que se sigue en contra de los pol&iacute;ticos catalanes y no me refiero ya a la actuaci&oacute;n del Juez Llarena que, evidentemente, est&aacute; precedida por la falta de imparcialidad, sino, m&aacute;s concretamente, a la falta de imparcialidad del Tribunal que les va a enjuiciar.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el 31 de octubre de 2017 el Tribunal Supremo admiti&oacute; la querella presentada por la Fiscal&iacute;a en contra de los pol&iacute;ticos catalanes, la Sala de Admisi&oacute;n, es decir la que resolvi&oacute; que los hechos objeto de querella ten&iacute;an apariencia de delictivos y acord&oacute; abrir el procedimiento, estuvo formada por los Magistrados D. Manuel Marchena G&oacute;mez, D. Andr&eacute;s Mart&iacute;nez Arrieta, D. Juli&aacute;n S&aacute;nchez Melgar, D. Juan Ram&oacute;n Berdugo G&oacute;mez de la Torre y D. Luciano Varela Castro; ponente de dicha resoluci&oacute;n, es decir, quien la redact&oacute;, fue el Magistrado Sr. Marchena.
    </p><p class="article-text">
        En ese auto, esos cinco Magistrados se pronunciaron sobre los hechos objeto de querella, sobre la posible responsabilidad de una serie de personas y, tambi&eacute;n, sobre la calificaci&oacute;n jur&iacute;dica de los hechos, llegando a razonar que: &ldquo;La presente resoluci&oacute;n no da por supuestas todas y cada una de las valoraciones f&aacute;cticas y jur&iacute;dicas que se deslizan en la acci&oacute;n penal entablada.&rdquo; pero, de esta sola frase se desprende que: 1) toman conocimiento de todos los hechos objeto de querella, 2) conocen la valoraci&oacute;n jur&iacute;dica que la acusaci&oacute;n pretende, y 3) no dan por &ldquo;supuestas todas y cada una&rdquo; pero s&iacute; algunas sobre las cuales acuerda admitir a tr&aacute;mite la querella y justifica la competencia del propio Tribunal Supremo.
    </p><p class="article-text">
        Ahora vendr&aacute; un juicio oral en el cual tendr&aacute;n que dictar sentencia, absolutoria o condenatoria, y, para ello tendr&aacute;n que valorar unas pruebas, sobre esas pruebas determinar unos hechos probados y, entonces, subsumir (encajar) esos hechos en unas normas jur&iacute;dicas de car&aacute;cter penal; es decir, tendr&aacute;n que hacer un proceso similar al que hicieron el 31 de octubre de 2017, pero con una diferencia: lo har&aacute;n a la vista de unas pruebas pero con unos hechos id&eacute;nticos y una valoraci&oacute;n jur&iacute;dica id&eacute;ntica.
    </p><p class="article-text">
        De los cinco Magistrados que formaron la Sala de Admisi&oacute;n, cuatro formar&aacute;n la Sala de Enjuiciamiento y ser&aacute; ponente, una vez m&aacute;s, el Magistrado Sr. Marchena; es decir, la sentencia la redactar&aacute; la misma persona que escribi&oacute; el auto de admisi&oacute;n a tr&aacute;mite de la querella. Esto, justamente esto, es lo que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos tiene dicho que vulnera el Derecho al Juez imparcial no ya por la falta de apariencia de imparcialidad sino, adem&aacute;s, por haber resuelto y dictado resoluciones en fases anteriores del mismo procedimiento; en todo caso, esto no solo lo dice la Jurisprudencia del TEDH, sino tambi&eacute;n la del propio Tribunal Supremo y la doctrina del Tribunal Constitucional... o, al menos, lo dec&iacute;a hasta ahora.
    </p><p class="article-text">
        Llegados a este punto, es evidente que los pol&iacute;ticos catalanes no ser&aacute;n juzgados por un Tribunal imparcial sino por uno &ldquo;prevenido&rdquo;, es decir, por uno que ya tiene un conocimiento previo del caso, de los hechos y del derecho aplicable y que, ahora, ver&aacute; las pruebas y podr&aacute; ratificar o no el convencimiento que les llev&oacute;, el 31 de octubre de 2017, a admitir a tr&aacute;mite la querella en contra de estas mismas personas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo justificar&aacute; el Tribunal Supremo esta aberraci&oacute;n jur&iacute;dica?
    </p><p class="article-text">
        Lo har&aacute; sobre la base del Acuerdo de 21 de diciembre de 2016 de la Comisi&oacute;n Permanente del Consejo General del Poder Judicial que estableci&oacute; que: El Tribunal que habr&aacute; de conocer las Causas Especiales resolver&aacute; sobre su admisi&oacute;n a tr&aacute;mite y, en su caso, las enjuiciar&aacute;, estando formado por el Presidente de la Sala y dos o cuatro Magistrados, seg&uacute;n los casos...&ldquo;. Es decir, en base a un acuerdo, que no una Ley, se vulnerar&aacute; el Derecho al Juez Imparcial que todo acusado tiene garantizado tanto en la Constituci&oacute;n como en el Convenio Europeo de Derechos Humanos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Puede un acuerdo del Consejo General del Poder Judicial ser el fundamento para privar de un Derecho constitucional?
    </p><p class="article-text">
        En mi opini&oacute;n no y, si se tratase de un proceso justo, ajustado a Derecho y de factura democr&aacute;tica ser&iacute;an los propios Magistrados afectados los que deber&iacute;an abstenerse de enjuiciar porque ning&uacute;n derecho fundamental puede verse anulado por un acuerdo del Consejo General del Poder Judicial.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, para analizar esto de una forma m&aacute;s desapasionada propongo el siguiente ejercicio: olvid&eacute;monos que la causa que se sigue en contra de los pol&iacute;ticos catalanes, imaginemos que vamos a ser enjuiciados y que los mismos jueces que admitieron a tr&aacute;mite la querella (aquellos que vieron ya los hechos y aplicaron el Derecho) van a sentarse a decidir sobre nuestra culpabilidad o inocencia... &iquest;qu&eacute; pensar&iacute;amos? &iquest;Sentir&iacute;amos que estamos ante un Tribunal imparcial o, por el contrario, estar&iacute;amos convencidos de que &ldquo;todo el pescado ya est&aacute; vendido&rdquo;?
    </p><p class="article-text">
        Todos, incluidos nuestros peores enemigos, tienen derecho a un juez imparcial y no me cabe duda que el Tribunal que enjuiciar&aacute; a los pol&iacute;ticos catalanes incumple con tal criterio. No cuestiono, en esta sede, su profesionalidad y honorabilidad sino, simplemente, su falta absoluta de imparcialidad que es garant&iacute;a b&aacute;sica de un proceso justo y lo que tampoco es admisible es que se tenga que esperar a que as&iacute; lo declare el Tribunal Europeo de Derechos Humanos... en todo caso, cada cual tiene que asumir su propia responsabilidad y lo que luego no cabe es criticar a los Tribunales belgas o alemanes o desconfiar por adelantado de los escoceses o suizos si la imagen que se est&aacute; proyectando es esta. A&uacute;n est&aacute;n a tiempo de corregir estas &ldquo;disfunciones&rdquo; o vulneraciones de derechos fundamentales y sigo confiando en que as&iacute; se haga.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gonzalo Boye Tuset]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/imparcialidad-espera_132_2001635.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Jul 2018 18:06:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Imparcialidad: ni está ni se le espera]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Presos políticos,Independencia,Tribunal Supremo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Llarena, espantada y consecuencias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/llarena-espantada-consecuencias_132_2003291.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7e599b30-e79f-4702-b800-51a28b8b29ab_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Llarena propone a Alemania entregar a Puigdemont por sedición"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Derecho, como instrumento para solucionar conflictos, no puede ni debe ser usado de manera torticera y falaz para reprimir al disidente, ni mucho menos como coartada para restringir libertades y derechos fundamentales</p></div><p class="article-text">
        La &uacute;ltima espantada del juez Llarena, retirando no solo la Orden Europea de Detenci&oacute;n y Entrega cursada a Alemania en contra de Puigdemont, sino tambi&eacute;n la existente en contra de Ponsati en Escocia, las inexistentes contra Com&iacute;n, Serret y Puig en B&eacute;lgica, as&iacute; como la orden internacional de detenci&oacute;n cursada a Suiza en contra de Marta Rovira, pone en evidencia tanto el talante de dicha persecuci&oacute;n como el escaso rigor t&eacute;cnico de quien las hab&iacute;a cursado. En cualquier caso, lo relevante no es la retirada de dichas &oacute;rdenes, sino las razones para ello y sus consecuencias que, estoy seguro, no han sido adecuadamente calibradas.
    </p><p class="article-text">
        Las razones son claras: la tesis acusatoria, que no investigadora, de Llarena se sustenta en una antidemocr&aacute;tica interpretaci&oacute;n de los hechos y la correspondiente, tambi&eacute;n antidemocr&aacute;tica, aplicaci&oacute;n del Derecho Penal, como bien ha dejado en evidencia el Tribunal Superior de Schleswig-Holstein no en una ni en dos, sino en tres ocasiones.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pensar que lo sucedido el 20 de septiembre o el 1 de octubre pasados pueda encajarse en los delitos de rebeli&oacute;n y/o sedici&oacute;n solo refleja que quien est&aacute; realizando esa interpretaci&oacute;n dista mucho de tener una visi&oacute;n democr&aacute;tica de la realidad, porque basta una reposada y desapasionada lectura del auto de procesamiento dictado por Llarena para entender que lo que realmente est&aacute; criminalizando no es otra cosa que los derechos a la libertad de expresi&oacute;n, reuni&oacute;n y manifestaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta dada por el Tribunal de Schleswig-Holstein, y las que iban a llegar desde Escocia y Suiza, han infundido tal p&aacute;nico en el instructor que ha preferido coger el camino indigno de impedir el contraste jur&iacute;dico de su tesis, retirando todas las &oacute;rdenes de detenci&oacute;n por segunda vez. Se ha hecho un rid&iacute;culo de proporciones inimaginables y, por la actuaci&oacute;n de unos pocos, se ha puesto en cuesti&oacute;n a todo el sistema judicial espa&ntilde;ol, al menos a nivel europeo.
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito de las consecuencias, la primera y m&aacute;s evidente radica en ese rid&iacute;culo del que hablo: la credibilidad del sistema judicial espa&ntilde;ol ha quedado abiertamente tocada, producto de un actuar irreflexivo, cargado de pasi&oacute;n, intenciones pol&iacute;ticas y muy poco o nada de Derecho. Insisto: una lectura reposada, sin ardores patri&oacute;ticos, del auto de procesamiento y de una serie de resoluciones dictadas tanto por Llarena como por la Sala de Apelaciones durante la instrucci&oacute;n, lo que realmente refleja son juicios e intencionalidades pol&iacute;ticas que nada tienen que ver con un proceso penal dentro de un Estado Democr&aacute;tico y de Derecho.
    </p><p class="article-text">
        La segunda consecuencia, tambi&eacute;n evidente, es que tanto Carles Puigdemont como el resto de pol&iacute;ticos catalanes residentes en el extranjero han recuperado su total libertad de movimientos, con la excepci&oacute;n del territorio espa&ntilde;ol. Podr&aacute;n moverse por todo el territorio de la Uni&oacute;n sin verse privados, por v&iacute;a de suspensi&oacute;n, de ninguno de sus cargos p&uacute;blicos y derechos porque, bajo ning&uacute;n concepto, es de aplicaci&oacute;n la torticera interpretaci&oacute;n que, hasta ahora, se ha hecho del art&iacute;culo 384 bis) de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.
    </p><p class="article-text">
        La tercera consecuencia puede ser menos evidente pero es tan relevante como las anteriores: se ha arrastrado a diversos pa&iacute;ses de nuestro entorno a unos costosos procedimientos de extradici&oacute;n o entrega para, llegado el momento de la verdad -ese en el que Llarena quedar&iacute;a en evidencia-, retirar esas solicitudes de cooperaci&oacute;n, dejando a la Justicia de Alemania, Escocia y Suiza con unos gastos abrumadores y sin la posibilidad de que haya constancia de algo evidente: los hechos no son constitutivos de delito alguno.
    </p><p class="article-text">
        Esta actuaci&oacute;n irresponsable, impropia de quien ejerce la funci&oacute;n jurisdiccional, tendr&aacute; su respuesta cuando se curse, por tercera, cuarta o quinta vez, una nueva orden europea o internacional de detenci&oacute;n porque, a diferencia de lo que debe pensar el juez Llarena, esas ordenes ser&aacute;n tramitadas por los mismos jueces y tribunales a los que se les ha hecho trabajar y gastar recursos p&uacute;blicos para nada.
    </p><p class="article-text">
        La cuarta consecuencia tambi&eacute;n tendr&aacute; su reflejo en los procedimientos que se pretendan entablar en el futuro, porque la resoluci&oacute;n de Schleswig-Holstein, si bien no se ha ejecutado, ha devenido firme. Ah&iacute; se ha establecido algo esencial: no existe ni rebeli&oacute;n, ni sedici&oacute;n, ni des&oacute;rdenes p&uacute;blicos, y aunque esta resoluci&oacute;n no es -en principio- vinculante para los tribunales de B&eacute;lgica, Escocia o Suiza, s&iacute; que ser&aacute; un elemento que se tendr&aacute; muy en cuenta cuando, finalmente, el juez Llarena se atreva a volver a cursar nuevas &oacute;rdenes de detenci&oacute;n. Digo que en principio no es vinculante porque se dict&oacute; en el seno de un procedimiento archivado. Pero que las apariencias no nos enga&ntilde;en: se han plasmado unos criterios jur&iacute;dicos homologables en todo el territorio de la Uni&oacute;n Europea.
    </p><p class="article-text">
        La quinta consecuencia, aut&eacute;ntica raz&oacute;n por la cual Llarena -solo o en compa&ntilde;&iacute;a de otros- decidi&oacute; retirar las &oacute;rdenes de detenci&oacute;n, es el efecto domin&oacute; que la resoluci&oacute;n de Schleswig-Holstein podr&iacute;a tener en el juicio que se celebrar&aacute; en breve ante el propio Tribunal Supremo. Se ha pretendido encapsular el resultado obtenido en Alemania para intentar salvar una err&aacute;tica instrucci&oacute;n y una calificaci&oacute;n jur&iacute;dica inaceptable desde una perspectiva democr&aacute;tica. El problema es que, a&uacute;n cuando se trate de tapar el sol con las manos, la resoluci&oacute;n es ya firme y establece que los hechos descritos por Llarena no son constitutivos de delito alguno.
    </p><p class="article-text">
        Consecuencias hay muchas m&aacute;s (y ser&iacute;a largo de explicar), pero lo m&aacute;s relevante es que, por cuestiones ajenas a lo que es la correcta administraci&oacute;n de Justicia, se ha exacerbado un procedimiento, se han forzado los tipos penales, se han vulnerado derechos fundamentales y se ha llegado a las puertas de un juicio oral, cuyo resultado todos podemos avistar si no se hace nada para reconducir este procedimiento a unos cauces democr&aacute;ticos. Cuando hablo de democr&aacute;ticos me refiero a una interpretaci&oacute;n y aplicaci&oacute;n democr&aacute;tica del derecho, seg&uacute;n la cual los hechos objeto de investigaci&oacute;n no pasan de ser situaciones que todo estado democr&aacute;tico ha de soportar si quiere seguir llam&aacute;ndose as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a, hace muchos a&ntilde;os, decidi&oacute; incorporarse a la Uni&oacute;n Europea y siempre pens&eacute; que no lo hac&iacute;a para que nos construyesen carreteras, l&iacute;neas de alta velocidad o aeropuertos incluso donde no se necesitaran; cre&iacute;, y sigo creyendo, que entramos en Europa para formar parte del n&uacute;cleo duro de los pa&iacute;ses democr&aacute;ticos y ello, qu&eacute; duda cabe, tiene una serie de costos, entre los que se encuentra que cuando vayamos a interpretar la realidad, lo hagamos desde un prisma igualmente democr&aacute;tico; y que cuando pretendamos aplicar el derecho lo interpretemos en igual sentido, porque la democracia no es un apellido, sino una forma de enfrentarse a la vida.
    </p><p class="article-text">
        El Derecho, como instrumento para solucionar conflictos, no puede ni debe ser usado de manera torticera y falaz para reprimir al disidente, ni mucho menos como coartada para restringir libertades y derechos fundamentales. El Derecho ha de ser un instrumento que ayude a cambiar la realidad y, sobre todo, que garantice los derechos de todos, nos gusten o no sus planteamientos. 
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Catalunya, lo que se ha hecho es destrozar el derecho penal, procesal y constitucional para mantener la m&aacute;s lacerante herencia del franquismo: la estructura mon&aacute;rquica sustentada en la indisoluble unidad de la naci&oacute;n espa&ntilde;ola, como si la misma se pudiese sostener a punta de condenas e indebidos encarcelamientos.
    </p><p class="article-text">
        Si queremos quedarnos en Europa, debemos pensar y actuar como europeos; si queremos apellidarnos dem&oacute;cratas, debemos pensar y actuar como tales; y si queremos vivir en un estado democr&aacute;tico y de derecho, nuestra justicia tiene que pensar, actuar y resolver conforme a criterios democr&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        La pelota est&aacute; en el tejado del Tribunal Supremo pero, tambi&eacute;n, en el de la Fiscal&iacute;a.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gonzalo Boye Tuset]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/llarena-espantada-consecuencias_132_2003291.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Jul 2018 18:15:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Llarena, espantada y consecuencias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cataluña,Justicia,Independentismo,Pablo Llarena]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ahí lo dejo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/estrategia-correcta_132_2188173.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e6a17299-36f3-405a-b70a-302381198161_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Unos mismos hechos no pueden ser delictivos en un país y no en otro dentro del ámbito de la Unión Europea</p><p class="subtitle">Muchos han cuestionado la estrategia de defenderles fuera de España. Ahora, más que nunca, se ha demostrado que la estrategia era la correcta</p></div><p class="article-text">
        La reciente decisi&oacute;n de la Audiencia de Schleswig por la que se acuerda&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/politica/Justicia-libertad-Puigdemont-descarta-rebelion_0_757675192.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">poner en libertad a Carles Puigdemont</a> y, tambi&eacute;n, se desestima la pretensi&oacute;n de abrir un procedimiento de OEDE por delito de rebeli&oacute;n no es una resoluci&oacute;n judicial m&aacute;s, sino una que tendr&aacute; profundas consecuencias de cara al procedimiento, Causa Especial, que instruye el Juez Llarena.
    </p><p class="article-text">
        Lo que ha establecido la Justicia alemana, esa en la que tantas esperanzas hab&iacute;an puesto tanto Fiscal&iacute;a como el propio Juez Instructor, es que los hechos descritos por el propio Llarena en su auto de procesamiento no son constitutivos de delito violento alguno, mucho menos rebeli&oacute;n y eso es algo que deber&iacute;a obligar al Juez y a la Fiscal&iacute;a a meditar si vale la pena seguir caminando hacia el precipicio.
    </p><p class="article-text">
        No hay rebeli&oacute;n porque, entre otras cosas, no se dan los elementos objetivos ni subjetivos del tipo penal y, especialmente, no hay la violencia que obcecadamente se les viene atribuyendo.
    </p><p class="article-text">
        Muchos han cuestionado la estrategia de defenderles fuera de Espa&ntilde;a, cuestionamiento que ha llegado, incluso, a la descalificaci&oacute;n personal de quienes as&iacute; lo aconsejamos... ahora , m&aacute;s que nunca, se ha demostrado que la estrategia era la correcta y que la v&iacute;a m&aacute;s acertada era la de someter los hechos a la justicia de otros pa&iacute;ses de nuestro entorno, a una justicia m&aacute;s objetiva e imparcial, una justicia que no estuviese&nbsp; encandilada por el brillo de las banderas y, en definitiva, a una Justicia que interpretase los hechos a trav&eacute;s del prisma de los valores democr&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        La resoluci&oacute;n de la Audiencia de Schleswig es una buena noticia, as&iacute; deber&iacute;a interpretarse por parte de todos los dem&oacute;cratas, porque ha venido a establecer que cuestionar el marco convivencial, cuestionar la estructura estatal y la forma de gobierno, no es m&aacute;s que un ejercicio de libertad de expresi&oacute;n, de libertad de manifestaci&oacute;n, de libertad de reuni&oacute;n... en definitiva una actividad propia de un sistema democr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Pero, es m&aacute;s, al decidir en tal sentido (desestimando la existencia de un delito de rebeli&oacute;n), la Justicia alemana ha abierto la v&iacute;a a un cuestionamiento global sobre la causa por la cual se ha procesado y encarcelado a un grupo relevante de pol&iacute;ticos catalanes... unos mismos hechos no pueden ser delictivos en un pa&iacute;s y no en otro dentro del &aacute;mbito de la Uni&oacute;n Europea porque ello afecta a uno de los pilares fundamentales de dicha uni&oacute;n: la libre circulaci&oacute;n de las personas.
    </p><p class="article-text">
        La orden europea de detenci&oacute;n cursada por el Juez Llarena ha abierto este escenario, que ven&iacute;amos reclam&aacute;ndolo desde hace meses, y la respuesta que dar&aacute;n los pa&iacute;ses democr&aacute;ticos ser&aacute; muy similar a la que ya ha dado Alemania... con esas resoluciones sobre la mesa nuestro Tribunal Supremo deber&aacute; plantearse si contin&uacute;a &lsquo;albanizando&rsquo; nuestra Justicia o se sumerge en la interpretaci&oacute;n democr&aacute;tica de lo sucedido en Catalunya... la decisi&oacute;n es de ellos, pero las consecuencias las sufriremos todos... y ah&iacute; lo dejo
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gonzalo Boye Tuset]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/estrategia-correcta_132_2188173.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Apr 2018 19:45:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ahí lo dejo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Carles Puigdemont,Artículo 155]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Posverdad judicial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/posverdad-judicial_132_1102376.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5f383abc-7e3c-4548-ba39-e08cb2957575_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ni es creíble el relato del procesamiento en marzo ni es sostenible esa supuesta consecuencia consistente en la inhabilitación de los investigados</p></div><p class="article-text">
        En la &eacute;poca de la posverdad, y cuando se trata de instalar un determinado  &ldquo;relato&rdquo;, lo &uacute;ltimo que se tiene en consideraci&oacute;n es la verdad, la realidad e, incluso, la propia Ley; en el caso del procedimiento que se sigue en contra de los parlamentarios catalanes y del depuesto gobierno de la Generalitat de Catalunya sucede exactamente lo mismo y no son pocas las ideas, creencias y relatos que se van instalando sin siquiera tener en consideraci&oacute;n lo que establece la Ley y c&oacute;mo esta regula el procedimiento mediante el cual se pretende condenar a quienes participaron en el denominado &ldquo;proc&eacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo de los relatos que se busca instalar, y con el cual se han comprometido insignes magistrados y hasta el propio ministro de Justicia, hace relaci&oacute;n con el inminente procesamiento de los investigados y la subsiguiente &ldquo;inhabilitaci&oacute;n&rdquo; de todos los hoy investigados. La pregunta que surge, pero que pocos se quieren hacer, es la siguiente: &iquest;se trata de un relato o de una realidad jur&iacute;dica?
    </p><p class="article-text">
        Para determinar d&oacute;nde estamos y cu&aacute;nto camino habr&iacute;a que recorrer para que dichas afirmaciones terminen o no siendo realidad, igual deber&iacute;amos ver qu&eacute; dice la Ley, esa triste olvidada a la hora de reprimir aquello que afecte a la indisoluble unidad de la naci&oacute;n espa&ntilde;ola, y comprobaremos que la misma nos lleva a conclusiones un tanto divergentes respecto del relato que se est&aacute; pretendiendo instalar.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, por ahora, nos encontramos en el seno de unas Diligencias Previas que, cuando as&iacute; lo decida el magistrado Sr. Llarena, tendr&aacute;n que ser transformadas en procedimiento Sumario Ordinario, el que la Ley de Enjuiciamiento Criminal establece para aquellos delitos que conlleven pena superior a los 9 a&ntilde;os de prisi&oacute;n y que, en este caso, ser&iacute;a el apropiado si se insiste, absurdamente, en imputar los delitos de sedici&oacute;n y rebeli&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, dicha resoluci&oacute;n de transformaci&oacute;n en procedimiento Sumario Ordinario, por previsi&oacute;n legal, es recurrible primero en reforma (en el plazo de 3 d&iacute;as), y resuelta dicha reforma, en apelaci&oacute;n en el plazo de 5 d&iacute;as. Una resoluci&oacute;n que determine continuar un procedimiento por delitos tan graves implica, necesariamente, un gravamen para los afectados y, por tanto, resulta m&aacute;s que correcto pensar que contra la misma se ejercitar&aacute;n los mencionados recursos. Y, por otra parte, no recurrir dicha resoluci&oacute;n es tanto como aceptar la concurrencia de los presupuestos legales y f&aacute;cticos para la imputaci&oacute;n de esos delitos (rebeli&oacute;n y sedici&oacute;n),  por lo que es previsible que se recurrir&aacute; y ello, por mucho que se corra, implica, como m&iacute;nimo, de uno a dos meses antes de la firmeza del auto de transformaci&oacute;n en Sumario Ordinario.
    </p><p class="article-text">
        Una vez firme dicho auto, entonces y solo entonces, se podr&aacute; procesar a los hoy investigados. El procesamiento implica, entre otras cosas, la determinaci&oacute;n indiciaria de los hechos y sus presuntos responsables y es el momento en que, adem&aacute;s, han de practicarse las llamadas &ldquo;declaraciones indagatorias&rdquo; de todos los afectados Como es una resoluci&oacute;n que causa gravamen la misma puede y ser&aacute; recurrida, primero en  reforma y luego en apelaci&oacute;n, fase en la que se tardar&aacute;, por mucho que corran, como m&iacute;nimo, entre uno y dos meses hasta la firmeza del auto de procesamiento.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, entre la conversi&oacute;n en Sumario Ordinario y el Procesamiento se tardar&aacute;n, como m&iacute;nimo, unos 4 meses y, entonces y solo entonces, ser&aacute; de aplicaci&oacute;n la regla contenida en el art&iacute;culo 384 bis de la Ley de Enjuiciamiento Criminal &ndash; tantas veces esgrimido por Llarena - el cual establece que:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Firme un auto de procesamiento y decretada la prisi&oacute;n provisional por delito cometido por persona integrada o relacionada con bandas armadas o individuos terroristas o rebeldes, el procesado que estuviere ostentando funci&oacute;n o cargo p&uacute;blico quedar&aacute; autom&aacute;ticamente suspendido en el ejercicio del mismo mientras dure la situaci&oacute;n de prisi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando las normas son claras no cabe interpretaci&oacute;n (&ldquo;in claris non fit interpretatio&rdquo;) y lo que dice el art&iacute;culo 384 bis) es claro: primero deber&aacute; ser firme el auto de procesamiento (es decir una vez desestimados los recursos de reforma y apelaci&oacute;n) y luego se suspender&aacute;, que no inhabilitar&aacute;, a aquellos procesados que: a) ostenten funci&oacute;n o cargo p&uacute;blico, y b) est&eacute;n presos. Dicha suspensi&oacute;n, que no inhabilitaci&oacute;n, durar&aacute; todo el tiempo que se mantenga a esos procesados en prisi&oacute;n provisional.
    </p><p class="article-text">
        Si en lugar de repetir como un dogma de fe aquello que interesadamente se filtra desde alguna alta magistratura o por el propio Ministro de Justicia nos mir&aacute;semos la Ley, revis&aacute;semos la Jurisprudencia y comprendi&eacute;semos lo que las normas establecen podr&iacute;amos llegar a una clara conclusi&oacute;n: ni en marzo estar&aacute;n procesados los investigados ni podr&aacute;n ser inhabilitados, simplemente podr&aacute;n ser suspendidos aquellos que est&eacute;n en prisi&oacute;n y solo mientras dure tal situaci&oacute;n, por lo que aquello que se est&aacute; asumiendo como una verdad revelada no parece ser m&aacute;s que un intento de instalar un relato que poco o nada tiene que ver con lo que la Ley establece.
    </p><p class="article-text">
        Como se puede ver, no estamos ante una realidad jur&iacute;dica sino, simplemente, ante una maniobra pol&iacute;tica revestida de pseudolegalidad con una clara finalidad: alterar el escenario pol&iacute;tico a partir de una falsedad que se presenta como verdad revelada. Con la Ley en la mano, esa misma que ya se han saltado muchas veces, ni es cre&iacute;ble el relato del procesamiento en marzo ni es sostenible esa supuesta y directa consecuencia consistente en la inhabilitaci&oacute;n de todos los investigados.
    </p><p class="article-text">
        Alej&eacute;monos de la posverdad judicial para analizar la realidad tal cual se regula en las normas procesales y comprobaremos que: 1) No habr&aacute; auto de procesamiento en marzo, y 2) nadie ser&aacute; inhabilitado en funci&oacute;n del auto de procesamiento. Lo que habr&aacute;, cuando sea firme el auto de procesamiento, que tardar&aacute; a&uacute;n en dictarse, ser&aacute; una suspensi&oacute;n provisional de aquellos investigados que est&eacute;n en prisi&oacute;n y ostenten cargo o funci&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, y en el caso de aquellos futuros procesados que sean declarados en rebeld&iacute;a el auto de procesamiento, no adquirir&aacute; firmeza porque no se puede decretar la misma en ausencia del procesado que, una vez puesto a disposici&oacute;n judicial, podr&aacute; ejercitar ambos recursos (reforma y luego apelaci&oacute;n). Dicho claramente: el procesamiento tampoco conllevar&aacute; la suspensi&oacute;n de los investigados residentes en B&eacute;lgica.
    </p><p class="article-text">
        Este nuevo relato o posverdad judicial se suma a los muchos que hemos visto, en este procedimiento, en los &uacute;ltimos tres meses. As&iacute;, por orden de aparici&oacute;n, ser&iacute;an: que en menos de 30 d&iacute;as B&eacute;lgica les iba a entregar, que se retiraba la Euroorden porque s&oacute;lo les iban a entregar por malversaci&oacute;n, que se agotaban los tres meses de residencia en B&eacute;lgica, que es legal interceptar conversaciones si se est&aacute; en un lugar p&uacute;blico, etc. etc. etc.  Todos estos relatos tienen un denominador com&uacute;n: intentar alterar la realidad con pseudo explicaciones jur&iacute;dicas que poco o nada tienen que ver con el Derecho y mucho con la pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Cada cual tiene que sacar sus propias conclusiones pero ser&iacute;a aconsejable que todos nos preguntemos algo de mucho mayor alcance y sobre lo que los dem&oacute;cratas deber&iacute;amos estar de acuerdo &iquest;es este el Tribunal Supremo que queremos y debemos respetar o preferimos uno t&eacute;cnico, imparcial, independiente y despolitizado? De la respuesta que demos a esta pregunta depender&aacute; el tipo de sociedad en la que queremos vivir as&iacute; como su calidad democr&aacute;tica porque el resto solo es relato.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gonzalo Boye Tuset]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/posverdad-judicial_132_1102376.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Feb 2018 19:05:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Posverdad judicial]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Procés independentista,Gonzalo Boye,Carles Puigdemont]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las penas siempre se cumplen íntegramente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/penas-siempre-cumplen-integramente_132_2969662.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">A raíz del tremendo caso de Diana Quer, se está aprovechando, una vez más, un hecho lamentable pero muy concreto para intentar buscar el mismo objetivo: que las penas sólo sean retributivas</p></div><p class="article-text">
        Cada vez que se produce un crimen execrable comienza el debate, tanto sobre la duraci&oacute;n de las penas como sobre el cumplimiento de las condenas impuestas a quienes, finalmente, son declarados culpables. El argumento, en el fondo, es siempre el mismo: hay que buscar la f&oacute;rmula para que las penas se cumplan &iacute;ntegramente, como si hasta ahora no fuese as&iacute;.&nbsp;Lo que subyace en estos planteamientos no es otra cosa que una visi&oacute;n inconstitucional de las penas privativas de libertad y el deseo, de no pocos, de adentrarnos en un sistema penal basado exclusivamente en el castigo.
    </p><p class="article-text">
        Este proceso de &ldquo;des-constitucionalizaci&oacute;n&rdquo;&nbsp;de las penas, o de arrastrarlas fuera del mismo marco constitucional que tanto se dice respetar, comenz&oacute; con la Ley Org&aacute;nica 7/2003 que estableci&oacute;, entre otras cosas, el denominado &ldquo;periodo de seguridad&rdquo;&nbsp;seg&uacute;n el cual, en funci&oacute;n de unos determinados delitos, los penados no pod&iacute;an acceder al tercer grado penitenciario sin antes haber extinguido ese &ldquo;periodo de seguridad&rdquo;. Posteriormente han venido otras reformas hasta llegar a la prisi&oacute;n permanente revisable, un eufemismo para referirse a la cadena perpetua, que es una pena contraria a nuestro ordenamiento, tal y como ha establecido, en diversas resoluciones, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, y a ra&iacute;z del tremendo caso de Diana Quer, se est&aacute; aprovechando, una vez m&aacute;s, un hecho lamentable pero muy concreto para intentar buscar el mismo objetivo: que las penas s&oacute;lo sean retributivas. En esta ocasi&oacute;n, lo intentar&aacute;n a trav&eacute;s de una reforma de la Ley General Penitenciaria estableciendo l&iacute;mites a los denominados &ldquo;beneficios penitenciarios&rdquo;&nbsp;que ser&iacute;an los permisos de salida y la clasificaci&oacute;n en tercer grado de tratamiento (r&eacute;gimen abierto). El argumento es el de siempre y que tan f&aacute;cilmente cala en una sociedad que parece asumir, de buen grado, que las penas solo han de cumplir con la funci&oacute;n de castigar al culpable: hay que hacer que las penas se cumplan &iacute;ntegramente.
    </p><p class="article-text">
        Seguramente, si tuvi&eacute;semos las ideas m&aacute;s claras, nos ser&iacute;a m&aacute;s sencillo no caer en las trampas de quienes pretenden, a golpe de telediario, no solo endurecer unos de los c&oacute;digos penales m&aacute;s duros de Europa sino, al mismo tiempo, vaciar de contenido al art&iacute;culo 25 de la Constituci&oacute;n y desmontar un sistema penitenciario que, con sus aciertos y errores, es uno de los m&aacute;s avanzados de Europa. La realidad dista mucho de ser como nos la presentan.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se cumplen las penas en Espa&ntilde;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        B&aacute;sicamente, sobre la base de un sistema progresivo de cumplimiento que implica que, en funci&oacute;n de la evoluci&oacute;n del penado respecto a su tratamiento, puede ir progresando en su situaci&oacute;n penitenciaria, tambi&eacute;n retrocediendo. Es decir, se estableci&oacute; un sistema que muchos denominamos de 4 grados: primer grado (aislamiento), segundo grado (r&eacute;gimen normal), tercer grado (r&eacute;gimen abierto) y cuarto grado (libertad condicional); cada uno de esos grados tiene unos requisitos, unas necesidades y unas obligaciones para el penado y no son m&aacute;s que formas de cumplimiento de las penas. Afirmar lo contrario es faltar a la verdad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ndo pueden los penados acceder a &ldquo;beneficios penitenciarios&rdquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Simplificando mucho las cosas, podemos decir que a partir de tener la cuarta parte de la pena cumplida, estar clasificado en segundo grado de tratamiento y observar buena conducta. Obviamente, al tratarse de &ldquo;beneficios penitenciarios&rdquo;, y no de derechos, su concesi&oacute;n depender&aacute; de muchos otros factores, entre los cuales se analizan, tambi&eacute;n, el tipo delictivo por el que ha sido condenado, su trayectoria penal y penitenciaria, su perfil psicol&oacute;gico, su adaptaci&oacute;n al tratamiento que se le haya impuesto, su asunci&oacute;n del o de los delitos cometidos, etc... por lo que no se conceden de forma autom&aacute;tica sino despu&eacute;s del estudio individualizado de cada solicitante.
    </p><p class="article-text">
        A partir de la concesi&oacute;n de permisos de salida, el penado comienza a salir de la c&aacute;rcel por periodos no superiores a 6 d&iacute;as, como forma de ir prepar&aacute;ndolo para la vida en semi-libertad as&iacute; como para paliar la &ldquo;prisionizaci&oacute;n&rdquo; o consecuencias negativas de las largas estancias en prisi&oacute;n, que las hay y muchas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ndo pueden los penados acceder al tercer grado o r&eacute;gimen de semi-libertad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Excepcionalmente, podr&iacute;an hacerlo desde su primera clasificaci&oacute;n, pero la realidad es que no nos encontraremos con internos en r&eacute;gimen abierto que no hayan, como m&iacute;nimo, disfrutado de una serie de permisos y hayan, a trav&eacute;s de los mismos y de sus a&ntilde;os de cumplimiento, demostrado que est&aacute;n preparados para hacer una vida en semi-libertad. El tercer grado penitenciario conlleva, entre otras cosas, que los internos acudan a dormir a un Centro de Inserci&oacute;n Social (CIS), al menos, de lunes a viernes; tengan un trabajo remunerado que ser&aacute; supervisado por Instituciones Penitenciarias y cumplan con las normas establecidas en cada CIS. Adem&aacute;s, desde la Ley Org&aacute;nica 7/2003, para muchos de ellos, se agrega otro requisito: haber cumplido el periodo de seguridad que se establece en la mitad de la pena y haber satisfecho o estar satisfaciendo la responsabilidad civil a la que tambi&eacute;n hayan sido condenados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ndo puede un penado acceder a la libertad condicional?</strong>
    </p><p class="article-text">
        B&aacute;sicamente, podr&aacute;n acceder a dicho r&eacute;gimen de cumplimiento quienes est&eacute;n clasificados en tercer grado, tengan cumplida las dos terceras o tres cuartas partes de la pena y cuenten con un pron&oacute;stico favorable de reinserci&oacute;n emitido por los Equipos T&eacute;cnicos de Instituciones Penitenciarias.&nbsp;Tambi&eacute;n podr&aacute;n hacerlo los enfermos incurables y los septuagenarios sin cumplir con los anteriores requisitos.
    </p><p class="article-text">
        La libertad condicional no es una libertad plena sino sometida a condici&oacute;n, es revocable y conlleva una serie de limitaciones, raz&oacute;n por la cual muchos consideramos que es un cuarto grado de cumplimiento y ello, sin perjuicio de las &uacute;ltimas reformas legales sufridas que la dejan en una suerte de periodo de suspensi&oacute;n de la pena.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hasta cu&aacute;ndo cumplir&aacute; la pena un condenado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; est&aacute; la clave: hasta el &uacute;ltimo d&iacute;a de aquellos a los que haya sido condenado por sentencia firme. S&iacute;, todo penado es licenciado del cumplimiento, mediante resoluci&oacute;n judicial, solo el d&iacute;a en que termina de cumplir &iacute;ntegramente la o las penas impuestas y siempre ha sido as&iacute; a pesar de lo que digan algunos pol&iacute;ticos que, o no saben nada o, tal vez, saben demasiado.
    </p><p class="article-text">
        Teniendo presente lo anterior, deber&iacute;amos asumir como una falacia la necesidad de modificar la legislaci&oacute;n para que las penas se cumplan &iacute;ntegramente porque siempre se han cumplido as&iacute;.&nbsp;Cosa muy distinta es si queremos cambiar nuestro sistema penitenciario o dotar a las penas de un sentido distinto al establecido en el art&iacute;culo 25 de la Constituci&oacute;n: &ldquo;Las penas privativas de libertad y las medidas de seguridad estar&aacute;n orientadas hacia la reeducaci&oacute;n y reinserci&oacute;n social del penado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los mismos que se arropan con la Constituci&oacute;n como una suerte de texto sagrado, revelado e incuestionable, son los que desde hace a&ntilde;os est&aacute;n vaciando de contenido tanto el art&iacute;culo 25 de la CE como otros muchos de igual texto. Lo que tenemos que resolver es qu&eacute; sistema penal y penitenciario queremos y, sobre esa base, adoptar un criterio legislativo claro, duradero y que resista el escrutinio de los altos tribunales internacionales. Obviamente, un debate as&iacute; no se puede producir a golpe de telediario ni sobre la base de enga&ntilde;os, eufemismos y negaci&oacute;n de la realidad porque en Espa&ntilde;a las penas siempre se han cumplido &iacute;ntegramente,&nbsp; solo que dentro de un sistema&nbsp; individualizado y progresivo. Sostener lo contrario solo se justifica desde la ignorancia y/o la maledicencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gonzalo Boye Tuset]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/penas-siempre-cumplen-integramente_132_2969662.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jan 2018 20:51:40 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Las penas siempre se cumplen íntegramente]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Diana Quer,Prisión permanente revisable]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Que Fujimori no sea la excepción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/fujimori-excepcion_132_2974451.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5af70bc6-52de-4a23-816f-940542838c06_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fue todo menos un demócrata, usó y abusó del poder que le entregó, en su día, la ciudadanía peruana transformando dicho país en un sistema macabro en el cual todo pasaba por sus manos</p><p class="subtitle">Muchas veces se nos olvida una gran reflexión de Dostoievski: “El grado de civilización de una sociedad se mide por el trato a sus presos"</p></div><p class="article-text">
        La reciente excarcelaci&oacute;n de Fujimori no ha dejado a nadie indiferente y, por sorprendente que parezca, las cr&iacute;ticas han surgido tanto de la izquierda como de la derecha; las causas argumentadas para indultarle han sido de car&aacute;cter &ldquo;humanitario&rdquo; debido a su avanzada edad, a su estado de salud y a los 10 a&ntilde;os de prisi&oacute;n efectiva que ya ha cumplido por una serie de delitos muy graves, incluidos hechos que bien pueden ser calificados como cr&iacute;menes de lesa humanidad tal cual recuerda el texto de la Sentencia dictada por la Sala Penal Especial de la Corte Suprema de Per&uacute;:<strong>&ldquo;los actos de asesinato y lesiones graves, objeto de juzgamiento, trascienden su &aacute;mbito estrictamente individual o com&uacute;n al adecuarse, plenamente, a los presupuestos que identifican a los delitos contra la humanidad&rdquo;</strong><em>&ldquo;los actos de asesinato y lesiones graves, objeto de juzgamiento, trascienden su &aacute;mbito estrictamente individual o com&uacute;n al adecuarse, plenamente, a los presupuestos que identifican a los delitos contra la humanidad</em>
    </p><p class="article-text">
        Los cr&iacute;menes de Fujimori no s&oacute;lo son aquellos por los que fue Juzgado y condenado sino otros muchos que se solaparon o encubrieron en una supuesta lucha contra el terrorismo, guerra en la cual las primeras v&iacute;ctimas fueron tanto el propio estado democr&aacute;tico y de derecho como los derechos humanos de sus enemigos. Los muertos, torturados y detenidos fueron muchos...entre ellos algunos buenos y recordados amigos. 
    </p><p class="article-text">
        Las condiciones en las que cumpli&oacute; prisi&oacute;n Fujimori distan mucho de ser aquellas que han padecido y padecen sus opositores. Es inaceptable comparar las condiciones de cautiverio sufridas por Fujimori a las que sigue padeciendo, por ejemplo, V&iacute;ctor Polay desde 1992 as&iacute; como tantos otros que llevan d&eacute;cadas encarcelados en condiciones que repugnan a un entendimiento democr&aacute;tico de lo que ha de ser el cumplimiento penal. 
    </p><p class="article-text">
        Polay, al igual que otros muchos opositores a Fujimori, contin&uacute;a cumpliendo condena en condiciones inhumanas dentro de celdas de 1,80 metros de ancho por 2 de largo y 3 de alto a las que sus propios guardianes denominan &ldquo;N&eacute;mesis&rdquo; (la diosa griega de la venganza) y con un r&eacute;gimen penitenciario impropio de cualquier democracia. Nada de eso lo ha sufrido el expresidente ahora excarcelado. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a las garant&iacute;as procesales con las que fue enjuiciado Fujimori, obviamente, nada tienen que ver con las sufridas por sus opositores que fueron, incluso, enjuiciados por los denominados <em><strong>"jueces sin rostro"</strong></em>; que fue una figura creada por el propio expresidente, en 1992, para perseguir a todos aquellos a los que su siniestro r&eacute;gimen denomin&oacute; terroristas, traidores a la patria, etc. Las principales caracter&iacute;sticas de esos tribunales eran dos: los jueces cubr&iacute;an sus rostros para enjuiciar desde el m&aacute;s absoluto anonimato y las garant&iacute;as procesales (entre ellas la presunci&oacute;n de inocencia) brillaban por su ausencia. Recuperada la senda democr&aacute;tica esas sentencias han sido anuladas si bien no as&iacute; sus consecuencias encontr&aacute;ndose muchas de esas personas a&uacute;n en prisi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Fujimori fue todo menos un dem&oacute;crata, us&oacute; y abus&oacute; del poder que le entreg&oacute;, en su d&iacute;a, la ciudadan&iacute;a peruana transformando dicho pa&iacute;s en un sistema macabro en el cual todo pasaba por sus manos y por las de otro siniestro personaje que hoy tambi&eacute;n cumple condena: Vladimiro Montesinos... tan ladr&oacute;n y criminal como Fujimori. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras Fujimori hac&iacute;a todo esto, la Audiencia Nacional, de forma acr&iacute;tica, colaboraba con ese sistema tanto a nivel de investigaciones y obtenci&oacute;n de pruebas como con la entrega de reclamados en extradici&oacute;n negando, incluso, la existencia de Tribunales especiales y de una sistem&aacute;tica de vulneraci&oacute;n de derechos fundamentales. 
    </p><p class="article-text">
        La propia concesi&oacute;n del indulto no puede dejarnos indiferentes, especialmente si tenemos en consideraci&oacute;n que existen serias dudas sobre las aut&eacute;nticas motivaciones que ha tenido el presidente Pedro Pablo Kuczynski para acordar tal medida apunt&aacute;ndose, claramente, a un inter&eacute;s personal&iacute;simo por esquivar una acusaci&oacute;n constitucional que le impedir&iacute;a seguir en el poder. 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco puede obviarse que Fujimori, una vez excarcelado, sufra una repentina mejor&iacute;a como la vivida por Pinochet despu&eacute;s de ser denegada su extradici&oacute;n a Espa&ntilde;a por parte del Reino Unido; no es nuevo el uso de las denominadas &ldquo;razones humanitarias&rdquo; para librar de la c&aacute;rcel a destacados tiranos y criminales. 
    </p><p class="article-text">
        Peor a&uacute;n, no puede descartarse que &ldquo;<em>el Chino</em>&rdquo;, que es como se le denominaba a pesar de ser de origen japon&eacute;s, vuelva a jugar alg&uacute;n tipo de papel pol&iacute;tico bien directamente o a trav&eacute;s de sus hijos; este riesgo existe y va directamente ligado a la veracidad o no de esas &ldquo;<em>razones humanitarias</em>&rdquo; en que se ha sustentado su indulto. 
    </p><p class="article-text">
        Dicho todo lo anterior, creo que el aut&eacute;ntico tema a discutir no es el indulto a Fujimori sino un tema mucho m&aacute;s profundo que afecta a derechos fundamentales, a la comprensi&oacute;n que tenemos del Derecho Penal y, sobre todo, del sentido de las penas y la forma en que las mismas se han de cumplir. 
    </p><p class="article-text">
        No estoy de acuerdo con que se haya tenido que indultar a Fujimori, el camino no era ese sino el de contar con un sistema penal y penitenciario que impida que personas de esa edad (79 a&ntilde;os) sigan en prisi&oacute;n porque las penas han de tener un sentido mucho m&aacute;s all&aacute; del meramente retributivo. La humanizaci&oacute;n del cumplimiento penal tiene un costo, pero tambi&eacute;n muchos beneficios, tanto tangibles como intangibles, y muchas veces se nos olvida una gran reflexi&oacute;n de Dostoievski: &ldquo;<em>El grado de civilizaci&oacute;n de una sociedad se mide por el trato a sus presos&rdquo;</em>. 
    </p><p class="article-text">
        No podemos confundir la condena, la imposici&oacute;n de una pena y la forma en que la misma ha de cumplirse. Un sistema penitenciario inadecuado, injusto e inhumano genera situaciones indeseadas como la que ahora se est&aacute; viviendo con el caso de Fujimori. Indultarle fue una salida pol&iacute;tica para solucionar un problema individual, la aut&eacute;ntica soluci&oacute;n era otra: humanizar el cumplimiento penal y que, a partir de determinada edad, o circunstancias personales (salud, etc.) nadie pueda estar en prisi&oacute;n, ni &eacute;l ni sus enemigos ni ning&uacute;n ser humano. 
    </p><p class="article-text">
        Fujimori, a diferencia de muchos de sus enemigos y de la mayor&iacute;a de los presos peruanos, se ha beneficiado de una inexplicable &ldquo;<em>individualizaci&oacute;n del cumplimiento penal</em>&rdquo;; sin embargo, no creo que &eacute;l, ni nadie de su edad, deba estar en una prisi&oacute;n porque a partir de un determinado momento el cumplimiento de la pena pierde todo su sentido arrastr&aacute;ndonos, como sociedad, a un lugar del que dif&iacute;cilmente se regresa. 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco creo que se deban aplicar criterios penales y/o penitenciarios diferenciados en funci&oacute;n del cargo que se haya ocupado. A los dictadores, a los genocidas y a esos grandes criminales que han delinquido a partir de la posici&oacute;n de poder que han ocupado, hay que aplicarles la legislaci&oacute;n vigente, respetarles sus derechos fundamentales y garantizar que sus sentencias resistan el paso del tiempo y el peso de los recursos porque contra ellos tampoco existen atajos. 
    </p><p class="article-text">
        El desaf&iacute;o que tiene Per&uacute; no es el c&oacute;mo afronta las consecuencias de la excarcelaci&oacute;n de Fujimori sino el c&oacute;mo se avanza para crear un sistema penal y penitenciario en que la excarcelaci&oacute;n de septuagenarios y enfermos no sea la excepci&oacute;n sino la regla. En definitiva, el reto consiste en c&oacute;mo se humanizan las penas y se construye un sistema penal y penitenciario moderno y justo para que los derechos humanos no sean patrimonio de unos pocos sino de todos, sin olvidar que al enemigo tambi&eacute;n hay que respetarle sus derechos para no incurrir, justamente, en aquello que estamos combatiendo... y que en el castigo no perdamos la legitimidad.                                                   
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gonzalo Boye Tuset]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/fujimori-excepcion_132_2974451.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jan 2018 19:30:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Que Fujimori no sea la excepción]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alberto Fujimori]]></media:keywords>
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