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    <title><![CDATA[elDiario.es - Luis Navarro Ardoy]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/luis_navarro/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Luis Navarro Ardoy]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¡Qué mundo el nuestro, injusto de mierda!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/mundo-injusto-mierda_132_12926958.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c4c126e8-7a81-48f0-89f5-543a1d316b0c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡Qué mundo el nuestro, injusto de mierda!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A Mari Carmen Abril Vega, la vecina de Bujalance fallecida en Adamuz y que había viajado a Córdoba por una fiesta sorpresa de cumpleaños que le habían organizado sus amigos</p></div><p class="article-text">
        Volar, reaparecer, coincidir, visitar, esconderte para no volver a verte. No puedo creerlo. No podemos creerlo. Ba&ntilde;os, paradas de bus, BlaBlaCar. Avenidas, huertos, ciudades, pueblos, callejuelas, mesas de oficina. Playa, mercados. Barras de bar. Conciertos. En cada uno de esos espacios &mdash;o en todos al mismo tiempo&mdash;, un mismo d&iacute;a, ella estaba.
    </p><p class="article-text">
        Con ella pod&iacute;as coincidir y re&iacute;r, porque siempre estaba sonriente. Volar, reaparecer, coincidir, visitar, esconderte para no volver a verte. No puedo creerlo. No podemos creerlo.
    </p><p class="article-text">
        Una parte de nosotros ha muerto con ella. Y es cierto. Hemos llorado su p&eacute;rdida como una magdalena. Tambi&eacute;n es cierto. Hemos hecho tant&iacute;simas cosas con ella. Eso es mucho m&aacute;s cierto.
    </p><p class="article-text">
        Su madre, su padre, su hermana y su hermano. Su sobrino y su sobrina: a vosotros, que sois j&oacute;venes, lucid con orgullo la sonrisa &uacute;nica de Mari Carmen, la bonhom&iacute;a que siempre la caracteriz&oacute;, el abrazo siempre c&aacute;lido que te llenaba por dentro.
    </p><p class="article-text">
        Mari Carmen era de esas amigas que siempre estaban ah&iacute;. Para escucharte cuando lo necesitabas, para charlar sin reloj, para estar, simplemente. Con ella, una se sent&iacute;a menos sola. La recordaremos siempre.
    </p><p class="article-text">
        No solo por lo que fue, sino por todo lo bueno que nos dej&oacute;. De Mari Carmen aprendimos a estar, a escuchar, a arrimarnos sin ruido. Ahora nos toca cuidar eso que ella ten&iacute;a y hacerlo circular, llevarlo con nosotras, transmitirlo. En esta era tan desregulada e individualizada, contigo aprendimos algo esencial: el arte de o&iacute;r y de escuchar.
    </p><p class="article-text">
        En tu intuici&oacute;n sociol&oacute;gica hab&iacute;a un sexto sentido que nos ense&ntilde;aba a mejorar, a cuidarnos y a relacionarnos mejor con los dem&aacute;s. Esa era tu sociolog&iacute;a. La que llevabas dentro. Que esa forma suya de ser se quede entre nosotros, y tenga nombre propio: Mari Carmen Abril.
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo nos queda resistir. Resistir a esta p&eacute;rdida tan injusta, arrim&aacute;ndonos cuando nos veamos tanto o m&aacute;s como hac&iacute;a ella. Resistir. Arrimarnos. Y flores. Flores, flores y muchas flores.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Navarro Ardoy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/mundo-injusto-mierda_132_12926958.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Jan 2026 19:39:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Qué mundo el nuestro, injusto de mierda!]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Accidente trenes Adamuz]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando los vídeos sí importan: jóvenes, violencia de género y el poder de la divulgación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/videos-si-importan-jovenes-violencia-genero-divulgacion_132_12791467.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/960b4a6e-d3e5-4055-8f92-c6f12eb68574_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando los vídeos sí importan: jóvenes, violencia de género y el poder de la divulgación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los discursos negacionistas, los influencers misóginos o las narrativas de banalización corren más rápido, son más ágiles y se disfrazan mejor de entretenimiento. Frente a eso, las políticas públicas no pueden limitarse a publicar un vídeo y esperar resultados</p><p class="subtitle">¿Qué hemos hecho mal para que nuestros jóvenes crean que “con Franco se vivía mejor”?
</p></div><p class="article-text">
        A veces pensamos que las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas fallan porque est&aacute;n mal dise&ntilde;adas. O porque llegan tarde. O porque no se financian lo suficiente. Pero se habla menos de otro motivo, igual de importante: fallan porque no se entienden. Y cuando hablamos de violencia de g&eacute;nero en la juventud, este problema se vuelve enorme.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La incredulidad juvenil sobre temas como la violencia de g&eacute;nero o la igualdad no responde solo a la falta de informaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n a campa&ntilde;as que no conectan con sus experiencias y expectativas. Del&nbsp;<a href="https://www.injuve.es/observatorio/demografia-e-informacion-general/informe-juventud-en-espana-2024-y-resumen-ejecutivo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Informe Juventud en Espa&ntilde;a 2024</a>&nbsp;puede intuirse esta desconexi&oacute;n: la identificaci&oacute;n con el feminismo entre personas de 15 a 29 a&ntilde;os descendi&oacute; del 64% en 2019 al 54% en 2023; el acuerdo con la afirmaci&oacute;n que dice que &ldquo;<em>la violencia de g&eacute;nero es uno de los problemas sociales m&aacute;s relevantes</em>&rdquo; baj&oacute; del 82,5% al 65%. Y entre varones j&oacute;venes, el negacionismo pas&oacute; del 11,9% al 23,1%.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Los datos son claros: algo en nuestra forma de comunicar no est&aacute; funcionando</h2><p class="article-text">
        Imaginemos a una chica de 16 a&ntilde;os viendo c&oacute;mo su novio revisa el tel&eacute;fono m&oacute;vil de ella &ldquo;<em>porque la quiere</em>&rdquo;. O a un chico que normaliza los celos porque lo ha visto siempre. Ahora imaginemos que las instituciones publican un magn&iacute;fico informe, con datos, gr&aacute;ficos y recomendaciones&hellip; Pero ese informe jam&aacute;s llega ni a esa chica ni a ese chico. En tal vac&iacute;o es donde nace el verdadero fracaso de una pol&iacute;tica p&uacute;blica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la era digital, los v&iacute;deos han adquirido un papel fundamental en la comunicaci&oacute;n de informaci&oacute;n, consolid&aacute;ndose como herramientas clave para la comunicaci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas gracias a su potencial para ser compartidos con facilidad a trav&eacute;s de redes sociales. Estas plataformas ofrecen canales directos, accesibles y din&aacute;micos de interacci&oacute;n entre organismos p&uacute;blicos y ciudadan&iacute;a. Seg&uacute;n&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1017/CBO9780511816819.014" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Richard E. Mayer (2001)</a>, la combinaci&oacute;n de informaci&oacute;n visual y auditiva en un solo formato favorece la adquisici&oacute;n de contenidos de forma m&aacute;s eficaz. Como menciona el divulgador&nbsp;<a href="https://www.thenewbarcelonapost.com/author/jordi-catala/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jordi Catal&aacute; (2020)</a>, la ventaja de la comunicaci&oacute;n visual es apabullante: se cuantifica como de un 80% frente a un 20% de la lectura y un 10% de la comprensi&oacute;n oral, en igualdad de condiciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el mencionado&nbsp;<a href="https://www.injuve.es/observatorio/demografia-e-informacion-general/informe-juventud-en-espana-2024-y-resumen-ejecutivo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Informe Juventud en Espa&ntilde;a 2024</a>&nbsp;del INJUVE, en 2023 casi el 90% de la juventud espa&ntilde;ola de 15 a 29 a&ntilde;os se conectaba a Internet un m&iacute;nimo de dos horas al d&iacute;a y un 59% m&aacute;s de cuatro. El 82% lo usaba para informarse en peri&oacute;dicos o blogs y hasta un 94% consultaba contenidos o segu&iacute;a a influencers en plataformas como YouTube, Instagram, X o TikTok.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estos h&aacute;bitos de consumo masivo de redes sociales son una oportunidad para la comunicaci&oacute;n institucional. Sin embargo, la efectividad depende de si los v&iacute;deos son percibidos como claros, relevantes y confiables. Como menciona Yascha Mounk (2018) en su obra&nbsp;<a href="https://www.planetadelibros.com/libro-el-pueblo-contra-la-democracia/272278" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El pueblo contra la democracia</em></a>, una comunicaci&oacute;n p&uacute;blica clara, inclusiva y eficaz es esencial para fortalecer la cultura pol&iacute;tica democr&aacute;tica, mientras que estrategias opacas o ineficaces consolidan actitudes de desafecci&oacute;n, desconfianza y retraimiento c&iacute;vico. De acuerdo a lo que enuncia George Lakoff (2007) en su libro&nbsp;<a href="https://www.casadellibro.com/libro-no-pienses-en-un-elefante-lenguaje-y-debate-politico/9788474918137/1135068?srsltid=AfmBOop1ki-F5I1X-RwT2djMpa5AgT1P64I_zwTFNwlRg-PurKHabVFp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>No pienses en un elefante</em></a>, el efecto del mensaje depende m&aacute;s de c&oacute;mo se presenta que de su contenido literal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un v&iacute;deo bien hecho puede explicar, emocionar, prevenir, derribar mitos y abrir caminos. Un v&iacute;deo mal hecho, en cambio, pasa sin pena ni gloria, como si nunca hubiera existido. Una cuenta de TikTok que interact&uacute;a con su audiencia crea comunidad. Una cuenta que sube un video y no hace nada m&aacute;s, tendr&aacute; poco impacto.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Un video bien hecho, otro mal hecho</h2><p class="article-text">
        Un v&iacute;deo bien hecho es aquel que entiende a qui&eacute;n le habla y se cuela en la vida de quien lo ve. No se limita a transmitir datos: construye una peque&ntilde;a historia capaz de emocionar, sorprender o incomodar lo justo para generar reflexi&oacute;n. Un buen v&iacute;deo parte de situaciones reconocibles para la juventud &mdash;mensajes de WhatsApp, escenas en redes sociales, conversaciones r&aacute;pidas&mdash; y utiliza un lenguaje audiovisual &aacute;gil, limpio, con ritmo. Tiene una narrativa clara: plantea un problema, muestra una tensi&oacute;n y ofrece una salida. Un buen v&iacute;deo no sermonea, acompa&ntilde;a. No juzga, nombra. Y, sobre todo, no pide esfuerzo para ser comprendido: fluye con naturalidad porque respeta la forma en que los j&oacute;venes consumen contenidos hoy.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un v&iacute;deo mal hecho, en cambio, suele ser prisionero de las formas institucionales tradicionales. Intenta decir demasiado y no termina diciendo nada. Abusa de tecnicismos, se aferra a un tono paternalista que los j&oacute;venes identifican de inmediato como &ldquo;<em>mensaje oficial</em>&rdquo; y desconectan antes de los diez segundos A veces recurre a un exceso de dramatizaci&oacute;n que suena artificial; otras, cae en un didactismo r&iacute;gido que recuerda m&aacute;s a un manual que a una conversaci&oacute;n. La juventud, que vive rodeada de est&iacute;mulos audiovisuales depurados y veloces, detecta enseguida lo que es forzado, lo que est&aacute; poco trabajado o lo que directamente no encaja con su mundo cotidiano.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Divulgar es decidir</h2><p class="article-text">
        Decir que la divulgaci&oacute;n es importante ser&iacute;a quedarse corto. En el contexto de la violencia de g&eacute;nero &mdash;y especialmente cuando hablamos de juventud&mdash; divulgar es una decisi&oacute;n pol&iacute;tica sobre qui&eacute;n merece ser alcanzado y acompa&ntilde;ado. Es elegir si queremos que la prevenci&oacute;n dependa &uacute;nicamente de la voluntad individual o si queremos sembrarla en la conversaci&oacute;n colectiva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En una &eacute;poca en la que los j&oacute;venes pasan cada d&iacute;a horas en redes sociales, expuestos a contenidos de todo tipo, asumir que un mensaje institucional por s&iacute; solo encontrar&aacute; espacio en ese flujo resulta una ingenuidad peligrosa. La competencia por la atenci&oacute;n es feroz. Los discursos negacionistas, los&nbsp;<em>influencers</em>&nbsp;mis&oacute;ginos o las narrativas de banalizaci&oacute;n corren m&aacute;s r&aacute;pido, son m&aacute;s &aacute;giles y se disfrazan mejor de entretenimiento. Frente a eso, las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas no pueden limitarse a publicar un v&iacute;deo y esperar resultados. Deben dise&ntilde;ar estrategias claras, emocionales, narrativas, capaces de seducir, de interpelar y, sobre todo, de ser compartidas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Divulgar es decidir&nbsp;<em>c&oacute;mo</em>&nbsp;hablar: con qu&eacute; tono, desde qu&eacute; experiencia, con qu&eacute; im&aacute;genes, con qu&eacute; ritmo. Pero tambi&eacute;n es decidir&nbsp;<em>d&oacute;nde</em>&nbsp;hablar, es decir, qu&eacute; plataformas se priorizan, qu&eacute; comunidades se quieren activar y qu&eacute; espacios juveniles se respetan y se ocupan. Y divulgar tambi&eacute;n supone decidir&nbsp;<em>a qui&eacute;n</em>&nbsp;hablar. No solo a la v&iacute;ctima potencial, sino tambi&eacute;n al chico que no sabe reconocer el control como violencia, al amigo que observa y calla, a la joven que normaliza los celos, a la comunidad educativa que desea intervenir y no siempre tiene recursos. Cada elecci&oacute;n comunicativa abre o cierra puertas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una pol&iacute;tica p&uacute;blica que no se divulga bien corre el riesgo de convertirse en un documento m&aacute;s: t&eacute;cnicamente impecable, pero socialmente irrelevante. Una pol&iacute;tica que s&iacute; logra divulgarse &mdash;con precisi&oacute;n, sensibilidad, creatividad&mdash; puede transformar actitudes, puede poner palabras donde antes hab&iacute;a silencio, puede generar dudas que salvan y puede acompa&ntilde;ar a quien no se atrev&iacute;a a nombrar lo que viv&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Divulgar no es el cierre de un proceso administrativo; es el inicio de una conversaci&oacute;n social. Y en el combate contra la violencia de g&eacute;nero entre j&oacute;venes, donde todo se juega en los significados, las percepciones y los imaginarios, esa conversaci&oacute;n es quiz&aacute;s la herramienta m&aacute;s poderosa que tenemos.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Algoritmos: el actor silencioso que decide qu&eacute; vemos</h2><p class="article-text">
        Pero hay un actor silencioso que debemos considerar cuando hablamos de comunicaci&oacute;n: los algoritmos. Ninguna estrategia por afinada que est&eacute; puede garantizar por s&iacute; sola que un v&iacute;deo llegue a miles de j&oacute;venes, porque una parte decisiva del proceso est&aacute; en manos de sistemas opacos que premian lo que retiene, lo que impacta, lo que provoca reacci&oacute;n inmediata.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los algoritmos deciden qu&eacute; ver&aacute;n los j&oacute;venes antes incluso de que ellos lo elijan. Y esa arquitectura invisible condiciona qu&eacute; campa&ntilde;as se vuelven virales y cu&aacute;les se quedan atrapadas en canales institucionales con poco tr&aacute;fico. Las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas no pueden controlar ese engranaje, pero s&iacute; pueden comprenderlo: un mensaje plano, lineal y sin narrativa dif&iacute;cilmente superar&aacute; el filtro de recomendaci&oacute;n; uno que genere emoci&oacute;n, curiosidad o identificaci&oacute;n tiene m&aacute;s posibilidades de abrirse paso. En la disputa por la atenci&oacute;n, no competimos solo con otros mensajes, sino con un ecosistema digital cuyo motor &mdash;los algoritmos&mdash; no est&aacute; dise&ntilde;ado para priorizar el bien com&uacute;n, sino para maximizar el tiempo de permanencia. Y ese simple hecho cambia todas las reglas del juego.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Navarro Ardoy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/videos-si-importan-jovenes-violencia-genero-divulgacion_132_12791467.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Nov 2025 05:00:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando los vídeos sí importan: jóvenes, violencia de género y el poder de la divulgación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia machista,Redes sociales,TikTok]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El fuego que alumbró la fragilidad de nuestro sistema de vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/fuego-alumbro-fragilidad-sistema-vida_132_1368114.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        &iquest;Vieron? &iquest;Vieron qu&eacute; fr&aacute;giles somos? Una simple chispa enciende un incontrolable caos y todas con las manos en la cabeza, angustiados, alborotados, sin saber realmente qu&eacute; hacer y exigiendo responsabilidades a diestro y siniestro, sin fundamento ninguno. Por hablar, por decir algo, por desahogarnos.
    </p><p class="article-text">
        Este incendio no es nada, la puntita del iceberg. Es la cara visible, a d&iacute;a de hoy, de la dejadez social en cuanto a temas ambientales que existe en esta isla y en la mayor parte del mundo. Es la ignorancia en datos, que hace que en pocos d&iacute;as se recojan 235.000 firmas para una base permanente de hidroaviones en Canarias. El desarrollo tecnol&oacute;gico nos ha embobado y lo creemos todopoderoso, como pasaba anta&ntilde;o, y por desgracia hoy, con los dioses de las diferentes religiones. La naturaleza no entiende de eso, nunca lo ha hecho, ni lo har&aacute;. La vida tiene otras normas. Son muchas y muy complejas. Todo influye y nada sale gratis.
    </p><p class="article-text">
        Esta cat&aacute;strofe es repetible en otras islas y, por supuesto, en otras partes del mundo. En Siberia hay un incendio desde el 26 de julio y va por m&aacute;s de 3 millones de hect&aacute;reas. Toda Gran Canaria tiene 156.000 hect&aacute;reas. Tambi&eacute;n, como seguro que ya saben, hay otro fuego quemando el lugar m&aacute;s biodiverso que tenemos en el planeta, el Amazonas, para el que la cumbre del G7 ha destinado 18 millones de euros&hellip;me suena m&aacute;s a insulto que a ayuda. &iexcl;Y &Aacute;frica tambi&eacute;n arde! Pero quiz&aacute;s sea porque lo lleva haciendo tanto tiempo, metaf&oacute;ricamente hablando, que no nos resultan relevantes sus incendios actuales. Creo que cualquiera puede darse cuenta de la problem&aacute;tica ambiental analizando estas noticias, o ba&ntilde;&aacute;ndose en cualquiera de nuestras playas, contaminadas por pl&aacute;sticos, piche o materia org&aacute;nica en exceso, por poner un caso cercano.
    </p><p class="article-text">
        Las desgracias no vendr&aacute;n solamente con los incendios. Si vienen, por ejemplo, lluvias fuertes, realmente fuertes y duraderas, es muy probable que las zonas de costa, modificadas e impermeabilizadas a m&aacute;s no poder, se vean gravemente afectadas, rompiendo y arrastrando al mar todo tipo de materiales, con todo lo que ello conlleva, ayudando a contaminar un poquito m&aacute;s el mar de Canarias, el oc&eacute;ano atl&aacute;ntico y el resto del mundo. Cosas de la natura, que lo conecta todo.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, si realmente nos preocupa Gran Canaria y nos preocupa la calidad de nuestras vidas, de los que est&aacute;n llegando y quedan por venir, creo que debemos empezar a entender c&oacute;mo funciona la naturaleza, el sistema Tierra. Por lo menos lo m&aacute;s b&aacute;sico: necesitamos de un aire, agua y alimento con la mayor calidad posible y eso va directamente relacionado con nuestros h&aacute;bitos de consumo, que determinan el uso que hacemos de los recursos, influyendo sobre el aire, agua y alimento. El resto, nuestras aficiones, caprichos y dem&aacute;s, son totalmente innecesarios y, en la mayor&iacute;a de los casos, contraproducentes. Es as&iacute;, una putada, pero es as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n es dram&aacute;tica, no solo por el incendio, sino, m&aacute;s bien, por la gente que habita aqu&iacute;, por el uso que hacen de la naturaleza, por el futuro que irremediablemente les espera. Gran Canaria es un reflejo del mundo enfermizo que nos contamina a trav&eacute;s de los medios de comunicaci&oacute;n con r&aacute;fagas de informaci&oacute;n sin rigor, tremendamente manipuladas y contradictorias, provocando as&iacute; que no tengamos pensamiento cr&iacute;tico, ni libertad de pensamiento, y demostrando la fragilidad humana, la fragilidad del sistema que hemos establecido.
    </p><p class="article-text">
        Sinceramente, no tengo mucha esperanza en que logremos solucionar el problema. Creo, desde hace mucho tiempo y cada vez m&aacute;s, que estamos condenados a vernos desaparecer m&aacute;s pronto que tarde. Pero no por ello pienso que no debamos hacer lo que nos dicta la l&oacute;gica, m&aacute;s que sea por intentarlo, por vivir haciendo lo que creemos correcto. Y no, no es que opines que no es as&iacute;, que creas que no estamos tan mal. En realidad, la verdad es una y no entiende ni de derechas, ni de izquierdas, ni de banderas, ni de fronteras. De lo que entiende la verdad es de c&oacute;mo funciona el planeta y eso no es ning&uacute;n secreto ni atiende a opiniones, solo a hechos.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n es clara: el planeta tiene unos recursos limitados y nosotros los estamos usando de una forma irracional, lo que perjudica a toda la poblaci&oacute;n, incluso a los m&aacute;s poderosos, lo que me hace pensar que le hemos dado el poder a personas enfermas (s&iacute;, literalmente enfermos mentales), que al fin y al cabo representan a la poblaci&oacute;n, incapaz, tambi&eacute;n, de pensar con racionalidad. A estas alturas todos debemos (o deber&iacute;amos) saber que, dentro de la historia de la Tierra, no hablemos ya del universo, estamos m&aacute;s cerca de no ser nada que de ser algo. Es decir, si ma&ntilde;ana desapareci&eacute;ramos no pasar&iacute;a nada, absolutamente nada.
    </p><p class="article-text">
        Ser ego&iacute;stas, pensar en nosotros mismos m&aacute;s que nunca, eso, quiz&aacute;s, nos har&aacute; razonables. Me explico; pensar que para vivir mejor necesito un mejor aire, una mejor agua y una mejor comida y &ldquo;luchar&rdquo; por ello. Tener m&aacute;s tiempo &ldquo;libre&rdquo; para discurrir y discutir qu&eacute; est&aacute; bien y qu&eacute; no. Si fu&eacute;ramos realmente racionales no deber&iacute;amos siquiera precisar de leyes estrictas, la l&oacute;gica y el sentido com&uacute;n resuelve todas las dudas y problemas. Tampoco creo que haya que dedicarse a competir tan absurdamente como hacemos a d&iacute;a de hoy para decir: &ldquo;mira qu&eacute; aire m&aacute;s sano respiro, o qu&eacute; agua m&aacute;s limpia bebo&rdquo;. La naturaleza compite de forma excepcional, lo normal es que coopere, esto optimiza la energ&iacute;a y, con ello, los recursos.
    </p><p class="article-text">
        Es complejo y chocante, es normal. Nos hemos cre&iacute;do superiores y ahora que la loter&iacute;a que nos ha tocado y toca gestionar, que tantos privilegios nos ha dado, se agota, tenemos que optimizar. Este reto, el de optimizar recursos, deber&iacute;a ser la mayor de las motivaciones, lo que nos haga sentir realmente orgullosos como especie.
    </p><p class="article-text">
        Son muchos los frentes abiertos, pero lo que m&aacute;s complicado veo es que la poblaci&oacute;n se d&eacute; cuenta del problema, salga de su estado de aletargamiento y comience a pensar con racionalidad por ella misma, pensando realmente lo que se le dice o se le deja de decir y siendo capaz de proponer, de forma organizada, con criterios t&eacute;cnicos contrastados y un pensamiento a largo plazo, medidas que vayan caminando hacia un nuevo sistema de vida, que vaya desde lo local a lo global. Creo que es tremendamente dif&iacute;cil y, como dije, no conf&iacute;o en que lleguemos a tiempo, pero el mero hecho de intentarlo deber&iacute;a ser la motivaci&oacute;n que nos impulse a ello.
    </p><p class="article-text">
        Azaenegue naturalistas
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Navarro Ardoy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/fuego-alumbro-fragilidad-sistema-vida_132_1368114.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Sep 2019 11:35:45 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El fuego que alumbró la fragilidad de nuestro sistema de vida]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La recuperación de valores clásicos entre la izquierda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/recuperacion-valores-clasicos-izquierda_129_4137151.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La idea de patria y populismo en Podemos, de construcción nacional-popular, les situó en el pódium frente a los partidos de izquierda tradicionales</p></div><p class="article-text">
        Cuando los temas que entran a formar parte del debate pol&iacute;tico tocan cuestiones relacionadas con la naci&oacute;n espa&ntilde;ola, la terminolog&iacute;a es muy importante. De forma general, lo es tanto por la relaci&oacute;n que las ideolog&iacute;as de derechas y de izquierda mantienen con el nacionalismo como, de forma particular, por los desarrollos particulares que la idea de naci&oacute;n espa&ntilde;ola ha tenido en nuestro pa&iacute;s. (1)
    </p><p class="article-text">
        Hoy, es dif&iacute;cil no estar de acuerdo en que la cuesti&oacute;n nacional en Espa&ntilde;a es, m&aacute;s que nunca, un tema muy activo en la agenda de pr&aacute;cticamente todos los partidos pol&iacute;ticos. A diferencia de nuestro pasado reciente, hablar hoy de nacionalismo espa&ntilde;ol y de cuestiones relacionadas con el sentimiento nacional y el patriotismo espa&ntilde;ol se ha convertido en algo cotidiano y frecuente. Si hoy leen cualquier peri&oacute;dico, seguramente encuentran referencias a estos t&eacute;rminos no una, ni dos, ni tres veces. Es posible que se haga referencia constantemente.
    </p><p class="article-text">
        Cuarenta a&ntilde;os despu&eacute;s de la muerte del general Franco, lo nuevo hoy es que nos encontramos en la situaci&oacute;n ins&oacute;lita de que tambi&eacute;n los partidos de izquierda hablan de naci&oacute;n espa&ntilde;ola, de patria y de patriotismo. Donde antes hab&iacute;a una auto-contenci&oacute;n nacionalista o una resistencia a hablar de Espa&ntilde;a entre la izquierda, hoy el discurso se ha normalizado y est&aacute; menos monopolizado por la derecha pol&iacute;tica contempor&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        Quienes lo incorporaron con bastante &eacute;xito fueron l&iacute;deres de la formaci&oacute;n pol&iacute;tica morada. La idea de patria y populismo en Podemos, de construcci&oacute;n nacional-popular, les situ&oacute; en el p&oacute;dium frente a los partidos de izquierda tradicionales. Hubo sorpresas ante la recuperaci&oacute;n por parte de un partido de izquierda del t&eacute;rmino 'patria' para referirse a Espa&ntilde;a (2). La estrategia fue tan exitosa que Marine Le Pen ha hecho suyo uno de sus esl&oacute;ganes: &ldquo;El Frente Nacional no es de izquierdas ni de derechas sino de los verdaderos patriotas&rdquo;. (3)
    </p><p class="article-text">
        Los gabinetes de la izquierda tradicional en Espa&ntilde;a, pronto engrasaron las m&aacute;quinas con el objetivo de ofrecer nuevos argumentos sobre el significado de pertenecer a Espa&ntilde;a. Pedro S&aacute;nchez lo zanj&oacute; con una bandera de Espa&ntilde;a al fondo en su presentaci&oacute;n como candidato a la presidencia. Por utilizar alguna similitud con la l&oacute;gica de la moda, dir&iacute;a que quiso convertirse en un l&iacute;der de lo m&aacute;s cool entre la izquierda y quiso ser muy hipster al presentar una nueva imagen de la izquierda 'desfranquizada'.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del vintage, hoy el guardi&aacute;n de su estilismo discursivo y el de otros l&iacute;deres de izquierda son mensajes cl&aacute;sicos. Quieren parecer ser nuevos pero incorporan a la vez cuestiones viejas.
    </p><p class="article-text">
        Salvadas todas las distancias, flota en el ambiente una especie de nueva izquierda con la recuperaci&oacute;n de discursos veteranos de izquierdas. As&iacute;, por ejemplo, basta recordar a Manuel Aza&ntilde;a quien en los a&ntilde;os treinta animaba a defender la rep&uacute;blica como ejemplo de patriotismo y a Largo Caballero quien defend&iacute;a su socialismo internacionalista pero tambi&eacute;n su amor a su pa&iacute;s, a Espa&ntilde;a, porque era espa&ntilde;ol. Indalecio Prieto, figura hist&oacute;rica del socialismo vasco, dec&iacute;a en un mitin celebrado el 1 de mayo de 1936: &ldquo;Siento a Espa&ntilde;a dentro de mi coraz&oacute;n y, aunque internacionalista, me siento cada vez m&aacute;s profundamente espa&ntilde;ol&rdquo;. (4)
    </p><p class="article-text">
        Ante tanta superficialidad y vaguedad de discursos como los que manifiestan hoy l&iacute;deres de la izquierda que cobran por serlo, la defensa de los valores cl&aacute;sicos de la izquierda se ha convertido en recursos estrat&eacute;gicos para movilizar a la gente y para crear sentido comunitario. En la pasada campa&ntilde;a para las elecciones generales del 20D, l&iacute;deres de la izquierda en Espa&ntilde;a cerraban m&iacute;tines, precisamente, ensalzando a los cl&aacute;sicos valores de la izquierda (la cohesi&oacute;n social, la justicia social, la solidaridad, la pluralidad). Algunos como el ya mencionado Pedro S&aacute;nchez los reivindicaba como la 'raza' de los socialistas tras el intento de apropiaci&oacute;n de nuevas formaciones de izquierda como Podemos.(5)
    </p><p class="article-text">
        Hoy, a todo lo anterior se a&ntilde;ade que valores como la solidaridad y la justicia social se han convertido en una palabra indispensable de todo discurso pol&iacute;tico. Dir&iacute;amos que se trata de algunos de los t&eacute;rminos m&aacute;s disputados a nivel discursivo por las distintas fuerzas pol&iacute;ticas. Se han transformado en un 'significante vac&iacute;o' siguiendo el planteamiento de Laclau y Mouffe (1987), es decir, es el lugar donde cabe de todo por parte de cualquier formaci&oacute;n pol&iacute;tica. Al dotarles de su propio significado, configuran una solidaridad a medida que es moldeada a conveniencia, sin importarles si su significado pertenece a una tradici&oacute;n ideol&oacute;gica de izquierdas o de derechas.
    </p><p class="article-text">
        En sentido figurado, hoy los valores de la solidaridad y la justicia social en el lenguaje pol&iacute;tico cuando se habla de modelo para Espa&ntilde;a son como un camale&oacute;n, que evolucionan y se adaptan seg&uacute;n dictan las necesidades del momento.
    </p><p class="article-text">
         * Referencias bibliogr&aacute;ficas:
    </p><p class="article-text">
        <em>1. Ferri, E. y A.M. Ruiz. 2015. &ldquo;Entre patria y estado: formas de nombrar Espa&ntilde;a. Un recorrido por los discursos program&aacute;ticos de PSOE y AP-PP entre 1977 y 2011.&rdquo; Empiria. Revista de metodolog&iacute;a de ciencias sociales 32: 63-84. Consulta 15 de febrero de 2016.</em><a href="http://revistas.uned.es/index.php/empiria/article/view/15309/13400" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista de metodolog&iacute;a de ciencias sociales </a><a href="http://revistas.uned.es/index.php/empiria/article/view/15309/13400" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">32: 63-84.</a>
    </p><p class="article-text">
        <em>2. Juliana, E. 2015. &ldquo;Patria.&rdquo; La Vanguardia. Consulta 21 de febrero de 2016 .</em><a href="http://www.lavanguardia.com/politica/20150201/54425706950/patria-enric-juliana.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Vanguardia. Consulta 21 de febrero de 2016 </a>
    </p><p class="article-text">
        <em>3. Bascu&ntilde;&aacute;n, M.M. 2015. &ldquo;Lo que Marine Le Pen busca en Podemos.&rdquo; Ahora. Consulta 21 de febrero de 2016.</em><a href="https://www.ahorasemanal.es/lo-que-marine-le-pen-busca-en-podemos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ahora. Consulta 21 de febrero de 2016</a>
    </p><p class="article-text">
        <em>4. L&oacute;pez, V. 2013. &ldquo;La cuesti&oacute;n territorial en la historia del socialismo espa&ntilde;ol: debate te&oacute;rico y estrategias pol&iacute;ticas (1879-2011).&rdquo; Tesis doctoral, Departamento de Historia de la Comunicaci&oacute;n Social, Universidad Complutense, Madrid.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>5. Caldito, L. 2015. &ldquo;Pedro S&aacute;nchez apela a la 'raza' del PSOE y dice que Podemos no puede dar 'lecciones' cuando su modelo es Grecia.&rdquo; Europa press. Consulta 11 de febrero de 2016.</em><a href="http://www.europapress.es/nacional/noticia-pedro-sanchez-apela-raza-psoe-dice-podemos-no-puede-dar-lecciones-cuando-modelo-grecia-20151208132335.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Europa press. Consulta 11 de febrero de 2016</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Navarro Ardoy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/recuperacion-valores-clasicos-izquierda_129_4137151.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Feb 2016 19:31:20 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La recuperación de valores clásicos entre la izquierda]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Podemos,Pedro Sánchez,PSOE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jerarquía de la credibilidad: dudar de quien está en el poder]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/jerarquia-credibilidad-dudar-poder_129_5688555.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La jerarqu&iacute;a de la credibilidad nos dice una idea muy simple: dudar de todo lo que nos diga quien est&aacute; en el poder (<a href="http://es.scribd.com/doc/71149004/Becker-Howard-Trucos-Del-Oficio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Becker, 2009: 123</a>). Por ello, de sus argumentaciones tengan cuidado con la estrategia de incentivar la ilusi&oacute;n de optimismo (juntos podemos, hay que arrimar el hombro, saldremos de esta, nos sobra entusiasmo, capacidad y creatividad...) como de negar la evidencia emp&iacute;rica, manipular los datos con interpretaciones confusas y mirar hacia otro lado (nosotros estamos mejor valorados que los otros, las cifras reflejan que la alternativa no es viable, nos mantenemos m&aacute;s o menos en la misma posici&oacute;n, ellos tienen margen para hacerlo, nosotros no lo ten&iacute;amos, la tendencia es moderada&hellip;).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Mientras recurren a un sinf&iacute;n de pseudoexplicaciones para justificarse, de la monta&ntilde;a de investigaciones publicadas hasta el momento se obtiene una misma conclusi&oacute;n: suspenso, tarjeta roja para quienes ostentan poder y estallido de ciudadanos molestos. Ni las cifras tan preocupantes que seguidamente mostramos ni los an&aacute;lisis y debates que se plantean hacen reaccionar a los que gobiernan. &iquest;A qu&eacute; esperan? Quiz&aacute;, como dir&iacute;a <a href="http://www.eldiario.es/Kafka/miedo-va-cambiar-bando_0_101489920.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Isaac Rosa</a>, a que el miedo cambie de bando y los poderosos descubran que tambi&eacute;n tienen que atender al poder de los que no lo tienen. O, en realidad, esperan a que se recupere el crecimiento econ&oacute;mico para volver a m&aacute;s de lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        El primer dato y sobradamente conocido es el desempleo y puede valorarse sin miedo a exagerar como alarmante. En nueve comunidades aut&oacute;nomas, adem&aacute;s de Ceuta y Melilla, la tasa de paro de la poblaci&oacute;n activa est&aacute; por encima de la media nacional (27,16%), llegando alguna como la de Andaluc&iacute;a al 36,87%. El desempleo por efecto de la crisis econ&oacute;mica provoca que hasta un 71,2% de familias se encuentren ahora en situaciones de precariedad (<a href="http://www.foessa.es/publicaciones_compra.aspx?Id=4317&amp;Idioma=1&amp;Diocesis=42" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Foessa, 2012</a>). Las expectativas para encontrar trabajo son muy bajas entre las personas desempleadas y s&oacute;lo una de cada cuatro consideraba bastante probable encontrarlo en 2012. Como consecuencia de la p&eacute;rdida de empleo, un 11,5% de los hogares encuestados reconoce un deterioro de sus relaciones sociales.
    </p><p class="article-text">
        Si atendemos a otros datos demosc&oacute;picos, los resultados son sorprendentes y, de nuevo, muy &uacute;tiles para incrementar el estado de hartazgo de la sociedad. La Encuesta de Condiciones de Vida &mdash;un fabuloso instrumento para analizar lo que est&aacute; ocurriendo&mdash; se&ntilde;ala que el 40% de los hogares en Espa&ntilde;a en 2012 no ten&iacute;a capacidad para afrontar gastos imprevistos, 9,5 puntos porcentuales m&aacute;s que en 2007. Tambi&eacute;n recoge que el 12,7% de los hogares espa&ntilde;oles manifestaba en 2012 llegar a fin de mes con mucha dificultad, 2,9 puntos m&aacute;s que en 2011 y 2,4 m&aacute;s que en 2007. Aumentan los acontecimientos traum&aacute;ticos derivados de la crisis que llegan al suicidio en el peor de los casos y las entidades del tercer sector de acci&oacute;n social manifiestan casi estar colapsadas. Por ejemplo, desde 2007 a 2011 se ha multiplicado por casi tres el n&uacute;mero de personas atendidas en los servicios de acogida y atenci&oacute;n primaria de C&aacute;ritas, de 370.251 en 2007 a 1.015.276 en 2011 (<a href="http://www.caritas.es/noticias_tags_noticiaInfo.aspx?Id=6017" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C&aacute;ritas, 2012</a>).
    </p><p class="article-text">
        La importancia de los recortes al Estado de Bienestar y la persistencia y dureza de la recesi&oacute;n econ&oacute;mica amenaza la convivencia y las relaciones sociales, ya que contribuyen al aumento de la competitividad entre las personas por la b&uacute;squeda de empleo, de los prejuicios hacia grupos &eacute;tnicos y de las diferencias entre clases sociales. No es balad&iacute; que cuatro de cada cinco espa&ntilde;oles (79,2%) considere que a lo largo del siglo XXI habr&aacute; m&aacute;s pobres y personas marginadas que en el siglo XX (CIS, Estudio 2.972, diciembre 2012).
    </p><p class="article-text">
        Ya hay atisbos de una peligrosa sociedad de riesgo cada vez m&aacute;s dualizada. Una sociedad, como dir&iacute;a el soci&oacute;logo <a href="http://www.diariodesevilla.es/article/andalucia/1470382/secuelas/la/crisis.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">P&eacute;rez Yruela</a>, de ganadores y perdedores o, para ser m&aacute;s precisos, una sociedad de ganadores propiamente dichos, de supervivientes y de perdedores (que no son por voluntad propia en la gran mayor&iacute;a de los casos). El an&aacute;lisis de diferentes oleadas de estudios del CIS permite concluir que desde 2007 a 2010 el porcentaje de ciudadanos que considera que el reparto de la riqueza es injusto ha pasado del 77,9% al 84,3%. Y, para ser m&aacute;s precisos, el &uacute;ltimo <a href="http://www.foessa.es/publicaciones_compra.aspx?Id=4556&amp;Idioma=1&amp;Diocesis=42" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Informe Foessa 2013</a> confirma una mejora relativa de los hogares m&aacute;s ricos en Espa&ntilde;a y el dr&aacute;stico empeoramiento de los hogares m&aacute;s pobres. Es para alarmarse cuando constata que desde que se dispone de informaci&oacute;n anual sobre las rentas de los hogares no se hab&iacute;a registrado un crecimiento tan alto de la desigualdad.
    </p><p class="article-text">
        Se mire por donde se mire, las cifras conducen a unas conclusiones poco optimistas y, sobre todo, preocupantes. A las contraindicaciones estrictamente econ&oacute;micas de las pol&iacute;ticas hasta ahora practicadas hay que a&ntilde;adir la situaci&oacute;n cada d&iacute;a m&aacute;s visible de insatisfacci&oacute;n social y de millones de personas que han terminado en el desempleo y la pobreza. El debate sobre qu&eacute; hacer se mueve poco mientras permanece en auge la mencionada jerarqu&iacute;a de la credibilidad.
    </p><p class="article-text">
        Por favor. &iexcl;Esto es serio! Porque hasta la calidad de la democracia en Espa&ntilde;a est&aacute; bajo m&iacute;nimos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Navarro Ardoy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/jerarquia-credibilidad-dudar-poder_129_5688555.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 May 2013 18:02:21 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Jerarquía de la credibilidad: dudar de quien está en el poder]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aviso a la clase política: la indignación puede convertirse en revuelta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/aviso-politica-indignacion-convertirse-revuelta_129_5633666.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Aunque mencionar a la clase pol&iacute;tica y los partidos como un todo es arriesgado porque las generalizaciones nunca fueron demasiado acertadas, contamos con evidencias que, como veremos, s&iacute; deber&iacute;an hacer reflexionar, como m&iacute;nimo, a un buen n&uacute;mero de ellos. Si atendemos a los medios de comunicaci&oacute;n, un simple gesto de b&uacute;squeda en hemerotecas de peri&oacute;dicos digitales durante la &uacute;ltima semana de la palabra &ldquo;pol&iacute;tico&rdquo;, &ldquo;partidos&rdquo; o &ldquo;clase pol&iacute;tica&rdquo;, siempre o casi siempre aparecen asociados a corrupci&oacute;n, clientelismo, nepotismo, enchufismo, soborno, abuso, superficialidad, incumplimiento, ambici&oacute;n, imputado, tramas.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados demosc&oacute;picos relacionados con la pol&iacute;tica estimulan la indignaci&oacute;n ciudadana y, de nuevo, deber&iacute;an hacer reaccionar a quienes nos representan. La clase pol&iacute;tica y los partidos han alcanzado los primeros puestos del ranking de los problemas para los espa&ntilde;oles y podr&iacute;an estar de enhorabuena. No han cesado en su empe&ntilde;o hasta conseguir que el 31,4% de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola considere que son el principal problema de Espa&ntilde;a (27 puntos porcentuales m&aacute;s que en 1985). Adem&aacute;s, es in&eacute;dito que la corrupci&oacute;n y el fraude (44,5%) adelante a los problemas econ&oacute;micos y sea, en la actualidad, considerado el segundo problema en Espa&ntilde;a (v&eacute;ase Gr&aacute;fico). Resulta del todo obvio que sean superados por el paro que ya inquieta al 81,6% de los espa&ntilde;oles (<a href="http://www.cis.es/cis/export/sites/default/-Archivos/Indicadores/documentos_html/TresProblemas.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bar&oacute;metro de marzo y series del CIS</a>). Estas cifras se complementan con un estado de opini&oacute;n p&uacute;blica <em>jartible</em> con la situaci&oacute;n econ&oacute;mica y unos datos de desempleo por las nubes (5.965.400 personas) que pueden valorarse sin miedo a exagerar como alarmantes. En la actualidad, la valoraci&oacute;n de los espa&ntilde;oles de la situaci&oacute;n econ&oacute;mica como mala o muy mala se mantiene en m&aacute;ximos hist&oacute;ricos (91%).
    </p><p class="article-text">
        Lo anterior desemboca en una constante p&eacute;rdida de apoyo a los dos principales partidos pol&iacute;ticos, tanto de la poblaci&oacute;n general como de sus votantes (lo que se conoce como fidelidad). Los dos, PP-PSOE, tanto monta monta tanto, lo cual es un s&iacute;ntoma claro de la desafecci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a con la pol&iacute;tica profesional. Las &uacute;ltimas encuestas publicadas en nuestro pa&iacute;s muestran un evidente deterioro del bipartidismo. Seg&uacute;n el bar&oacute;metro del CIS de enero de 2013, PP y PSOE representan el 65% en estimaci&oacute;n de voto, 19 puntos porcentuales menos que en 2008. El sondeo de <a href="http://politica.elpais.com/politica/2013/04/06/actualidad/1365261960_266321.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Metroscopia para El Pa&iacute;s</a> publicado hace una semana confirmaba una ca&iacute;da incluso mayor (la suma de intenci&oacute;n de voto de PP y PSOE era del 47,5% del electorado). Respecto al grado de fidelidad, valga como bot&oacute;n de muestra el dato del PSOE: si en enero de 2012, al inicio de la legislatura, el PSOE contaba con un porcentaje de fidelidad de sus votantes del 78,9%, en enero de 2013 ese porcentaje se hab&iacute;a reducido al 56,7% (22 puntos porcentuales menos) (<a href="http://www.eldiario.es/autores/lluis_orriols/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Llu&iacute;s Orriols, 27-03-13: eldiario.es</a>).
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                </figure><p class="article-text">
        De la evidencia emp&iacute;rica presentada se derivan un conjunto de met&aacute;foras que rigen la pol&iacute;tica durante largo tiempo y que, coherentemente, empujan a la creaci&oacute;n de una aut&eacute;ntica red social de indignaci&oacute;n y malestar social que puede reventar en cualquier momento. Tiene que ver con el acceso al poder de los pol&iacute;ticos y su inter&eacute;s creciente por conseguir situarse en la cima del 'picking order', el lugar del pollo que pica a todos los dem&aacute;s y no es picado por ninguno. Alcanzar ese primer puesto de mayor importancia supone ejercitar todo tipo de triqui&ntilde;uelas. No es f&aacute;cil y lo es menos en pol&iacute;tica. Tienen que enfrentarse a toda clase de fieras y de animales salvajes, desde los reptiles venenosos hasta los m&aacute;s nobles leones. Unos son blandos, sinuosos y amorfos como la amiba. Otros son arrastrados, peligrosos y venenosos como los reptiles; otros son c&aacute;lidos y valientes como los gallos de pelea, o se levantan a grandes alturas como las &aacute;guilas; otros son astutos y traicioneros como los felinos; otros son poderosos e inteligentes como el le&oacute;n (Abad, 1996<a href="//#_ftn1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">[1]</a>).
    </p><p class="article-text">
        Uno de los espacios neur&aacute;lgicos que facilita esa lucha por el poder se lo debemos a la propia organizaci&oacute;n interna de los partidos, muy poco democr&aacute;tica por lo general y r&iacute;gida en su funcionamiento interno y basada, la mayor&iacute;a de las veces, en adhesiones personales m&aacute;s que en diferencias ideol&oacute;gicas. Adhesiones, adem&aacute;s, que cambian cada cierto tiempo en funci&oacute;n de los intereses particulares, no generales, no de la ciudadan&iacute;a, lo cual les aleja cada vez m&aacute;s de ella. Dan la sensaci&oacute;n de ser empresas de reparto de cargos sin ideolog&iacute;a donde lo que prevalece para hacer carrera es la fidelidad al l&iacute;der, nacional o local. La conexi&oacute;n del diputado con sus votantes es entre reducida y nula. Los rebeldes son expulsados de las listas electorales. Los puestos intermedios en la Administraci&oacute;n son utilizados para alimentar una amplia red clientelar. En algunas Comunidades Aut&oacute;nomas, hasta los empleos de conserje se conceden a las personas conectadas con el partido, aunque sea s&oacute;lo v&iacute;a familiar (Sa&eacute;nz de Ugarte, 2013: 12)<a href="//#_ftn2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">[2]</a>.
    </p><p class="article-text">
        Insisto en ser prudentes porque es delicado y arriesgado hablar de la clase pol&iacute;tica como un todo. Pido disculpas a todos los alcaldes, consejeros, directores generales o incluso ministros que cumplen honradamente con sus obligaciones y son buenas personas. Pero tambi&eacute;n les pido que sean cr&iacute;ticos con aquellos que no son transparentes y avanzan en una direcci&oacute;n contraria a las exigencias de la ciudadan&iacute;a, todos esos que se dirigen hacia la direcci&oacute;n opuesta a la franqueza y la honestidad.
    </p><p class="article-text">
        Aunque parezca que todo el mundo est&aacute; capacitado para dar consejos y recomendaciones, muchas seguramente cuestionables por imprecisas, mejor tomen nota y hagan caso de la evidencia emp&iacute;rica que d&iacute;a tras d&iacute;a visualiza una inaguantable insatisfacci&oacute;n ciudadana y el nivel cero o pr&oacute;ximo a cero de paciencia. Escuchen el coraz&oacute;n cansado de los espa&ntilde;oles porque hasta la satisfacci&oacute;n con su vida en 2012 (16%) era de las m&aacute;s bajas de los &uacute;ltimos quince a&ntilde;os (77,9%) y, respecto a 2007, aumenta 22 puntos porcentuales el porcentaje de hogares que manifiesta vivir peor que hace diez a&ntilde;os<a href="//#_ftn3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">[3]</a>. Aunque la indignaci&oacute;n todav&iacute;a no ha llegado a convertirse en revuelta, los &uacute;ltimos acontecimientos de 'escrache' demuestran el cabreo de la sociedad con los pol&iacute;ticos. Es un ejemplo de que la indignaci&oacute;n est&aacute; a punto del desbordamiento. Lo advertimos.
    </p><p class="article-text">
        <a href="//#_ftnref" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">[1]</a> Abad G&oacute;mez, H. 1996, <em>Manual de tolerancia</em>, Medell&iacute;n: Universidad de Antioquia.
    </p><p class="article-text">
        <a href="//#_ftnref" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">[2]</a> Sa&eacute;nz de Ugarte, I. 2013, &ldquo;Espa&ntilde;a. Estado de Zombi&rdquo;. <em>Cuadernos El Fin de la Espa&ntilde;a de la Transici&oacute;n</em>. Madrid: eldiario.es
    </p><p class="article-text">
        <a href="//#_ftnref" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">[3]</a> El grado de satisfacci&oacute;n con la vida es el porcentaje de personas que manifiestan estar muy satisfechas y bastante satisfechas. Se compara con quince a&ntilde;os (desde 1996) porque es el primer dato disponible en las series del CIS publicadas en su Web (<a href="http://www.cis.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">www.cis.es</a>). El dato de hogares que manifiesta vivir peor que hace diez a&ntilde;os procede de la mencionada fuente de informaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Navarro Ardoy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/aviso-politica-indignacion-convertirse-revuelta_129_5633666.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Apr 2013 18:02:31 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Aviso a la clase política: la indignación puede convertirse en revuelta]]></media:title>
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