<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Carlos Villodres]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/carlos_villodres/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Carlos Villodres]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/510863/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Después de la “guerra” contra el Coronavirus]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/despues-guerra-coronavirus_132_1001626.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d794bd2a-6856-4fbc-873d-63cc1b23e59b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Figura"></p><p class="article-text">
        Vaya por delante que no comparto ni el vocabulario b&eacute;lico ni las met&aacute;foras belicosas que se est&aacute;n extendiendo desde los p&uacute;lpitos oficiales. Es evidente que no estamos ante una guerra sino ante una emergencia sanitaria que precisa para superarse del trabajo de nuestros profesionales sanitarios y de la colaboraci&oacute;n c&iacute;vica de la ciudadan&iacute;a. Sobran, por tanto, algunas expresiones que se repiten en las ruedas de prensa y que a algunos nos provocan entre sonrojo y verg&uuml;enza ajena.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, tambi&eacute;n creo que se equivocan aquellos que piensan que este marco belicista ir&aacute; necesariamente en contra de las reivindicaciones de una mayor inversi&oacute;n en los servicios p&uacute;blicos o en la sanidad universal en el futuro m&aacute;s inmediato. Si hay alguien en las esferas del poder que piense que instaurar este marco  de orden y disciplina evitar&aacute; las demandas de igualdad y redistribuci&oacute;n cuando pase la crisis, tengo una mala noticia para &eacute;l: no ser&aacute; as&iacute;. O al menos, no lo ha sido a lo largo de la historia.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, una de las variables que ayudan a explicar la expansi&oacute;n de las pol&iacute;ticas sociales o la propia consolidaci&oacute;n del Estado del Bienestar en Europa es, sin duda, el impacto de las dos guerras mundiales que ha sufrido el continente.
    </p><p class="article-text">
        Las clases populares pagaron un precio enorme en estos conflictos. A los millones de muertos y heridos en el frente se sum&oacute; la sistem&aacute;tica destrucci&oacute;n de ciudades y ataques indiscriminados contra civiles en la segunda guerra mundial. Amplios sectores sociales que a lo largo de la historia hab&iacute;an sido ignorados en sus reclamos eran llamados a defender su pa&iacute;s. Acabada la guerra, estos sectores no pretend&iacute;an volver a l&rsquo;<em>status quo</em> anterior en el que sus reivindicaciones eran ignoradas sino participar activamente en la construcci&oacute;n de un nuevo pa&iacute;s m&aacute;s justo para los que m&aacute;s se hab&iacute;an sacrificado.
    </p><p class="article-text">
        Medidas como el reconocimiento de derechos sociales, la creaci&oacute;n de nuevas prestaciones y la construcci&oacute;n de servicios p&uacute;blicos se vieron acompa&ntilde;adas por una ampliaci&oacute;n de los derechos pol&iacute;ticos que facilitaba la presencia de las reivindicaciones de la mayor&iacute;a social en las instituciones. As&iacute;, en 1918 en el Reino Unido pasaron de tener derecho a voto menos de 8 millones de personas a m&aacute;s de 21. En la derrotada Alemania, la Constituci&oacute;n de Weimar estableci&oacute; un sistema parlamentario sin la anterior tutela del Kaiser.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los efectos de la guerra es la ca&iacute;da de los dogmas del liberalismo econ&oacute;mico. Durante los conflictos b&eacute;licos nadie conf&iacute;a en los mercados para asignar de la manera m&aacute;s eficiente los recursos. Es el Estado el que marca las directrices de la econom&iacute;a y planifica la producci&oacute;n, buscando movilizar todos los recursos del pa&iacute;s para conseguir un objetivo com&uacute;n: ganar la guerra. 
    </p><p class="article-text">
        En este contexto se explica c&oacute;mo en las elecciones del Reino Unido de 1945, los laboristas consiguieron una sorprendente victoria frente al entonces primer ministro Winston Churchill. Churchill representaba a esa clase dirigente que ansiaba volver a la normalidad. Abandonar el intervencionismo estatal y que el mercado recuperara el lugar que le correspond&iacute;a. Pero los millones de brit&aacute;nicos que volv&iacute;an del frente, o aquellos y, sobre todo, aquellas que hab&iacute;an mantenido la retaguardia productiva no compart&iacute;an ese deseo. No quer&iacute;an volver a sus vidas de desigualdad y pobreza.
    </p><p class="article-text">
        La reflexi&oacute;n era clara, si un pa&iacute;s era capaz de movilizar todos sus recursos para ganar una guerra, &iquest;por qu&eacute; no hacerlo tambi&eacute;n para garantizar una vivienda digna, el derecho a la educaci&oacute;n o una sanidad p&uacute;blica y universal? Y ante esa pregunta los laboristas ofrecieron una respuesta clara y le ganaron las elecciones al gran h&eacute;roe de la guerra. En s&oacute;lo cinco a&ntilde;os desplegaron un programa de nacionalizaci&oacute;n de industrias, construcci&oacute;n de un amplio parque de vivienda p&uacute;blica o la creaci&oacute;n del NHS, el Servicio Nacional de Salud, uno de los mayores orgullos de la sociedad brit&aacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, la experiencia nos dice que tras las grandes guerras no se suele volver a la situaci&oacute;n anterior, m&aacute;s bien lo contrario: se dan procesos de ampliaci&oacute;n de derechos y de nuevas v&iacute;as de participaci&oacute;n popular. Podemos comprobarlo en esta ilustrativa gr&aacute;fica del libro Capital e Ideolog&iacute;a de Thomas Piketty (el autor ha liberado en su p&aacute;gina web gr&aacute;ficas y otro material interesante para estudiar en estos d&iacute;as en casa.)
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d794bd2a-6856-4fbc-873d-63cc1b23e59b_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d794bd2a-6856-4fbc-873d-63cc1b23e59b_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d794bd2a-6856-4fbc-873d-63cc1b23e59b_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d794bd2a-6856-4fbc-873d-63cc1b23e59b_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d794bd2a-6856-4fbc-873d-63cc1b23e59b_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d794bd2a-6856-4fbc-873d-63cc1b23e59b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d794bd2a-6856-4fbc-873d-63cc1b23e59b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Podemos observar las distintas fases del estado social en Europa. Hasta la primera Guerra Mundial en un contexto de hegemon&iacute;a liberal y represi&oacute;n del movimiento obrero, el gasto p&uacute;blico se limitaba a aquellas funciones que la ideolog&iacute;a imperante reservaban para el estado: el mantenimiento del orden, la defensa, la administraci&oacute;n y la justicia. A partir de la Gran Guerra y con la ampliaci&oacute;n del sufragio, empieza a incrementarse el gasto p&uacute;blico en los distintos &aacute;mbitos de las pol&iacute;ticas sociales. A partir de la segunda Guerra Mundial  esta tendencia se acelera con la construcci&oacute;n del Estado del Bienestar que detiene su avance con la crisis del petr&oacute;leo y la ca&iacute;da de la URSS.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, entre 1910 y 1980, y con el impulso de las dos experiencias b&eacute;licas que sacudieron el continente, la recaudaci&oacute;n fiscal sobre la renta nacional se elev&oacute; de un escaso 10% a un 46% y su uso pas&oacute; de estar monopolizado por el gasto en polic&iacute;a, ej&eacute;rcito y administraci&oacute;n a ser dominado por pol&iacute;ticas sociales para garantizar la educaci&oacute;n, la sanidad, y el bienestar de la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Las &uacute;ltimas semanas no estamos viviendo una guerra. Estamos viviendo una emergencia sanitaria en la que se abusa del vocabulario b&eacute;lico. Pero este repaso hist&oacute;rico puede servir para que aquellos que banalizan con el significado de la destrucci&oacute;n b&eacute;lica recuerden que despu&eacute;s de las guerras nada vuelve a ser igual. La poblaci&oacute;n no suele olvidar que los dogmas del mercado y los l&iacute;mites de la intervenci&oacute;n estatal no son m&aacute;s que decisiones pol&iacute;ticas y que, por tanto, existen alternativas.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, es previsible que cuando superemos esta emergencia sanitaria se abra un amplio debate sobre cuestiones tan diversas como el papel del Estado y los servicios p&uacute;blicos, el rol de la Uni&oacute;n Europea y sus pol&iacute;ticas monetarias, las vulnerabilidades que genera la hiperglobalizaci&oacute;n o los distintos riesgos sociales a los que no vemos expuestos. Pero no est&aacute; escrito en ning&uacute;n sitio que tras esta crisis nos movamos hacia un mundo mejor o una sociedad m&aacute;s justa. Adem&aacute;s de los defensores del status-quo anterior, habr&aacute; quien quiera aprovechar estos debates para impulsar una agenda autoritaria de retroceso democr&aacute;tico para blindar la desigualdad con la xenofobia y el racismo como estandartes.
    </p><p class="article-text">
        Los que defendemos la necesidad de un avance democr&aacute;tico, del replanteamiento de la econom&iacute;a en clave ecol&oacute;gica as&iacute; como un nuevo impulso a la redistribuci&oacute;n de la riqueza, tendremos que formar parte del debate. Y deberemos ganar una mayor&iacute;a social para que esta crisis nos permita avanzar en nuestras ideas. Para que despu&eacute;s de esta &ldquo;guerra&rdquo; ganemos m&aacute;s democracia, m&aacute;s igualdad y m&aacute;s derechos. Para que la pr&oacute;xima emergencia sanitaria la afrontemos mejor preparados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Villodres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/despues-guerra-coronavirus_132_1001626.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2020 13:25:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d794bd2a-6856-4fbc-873d-63cc1b23e59b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="117625" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d794bd2a-6856-4fbc-873d-63cc1b23e59b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="117625" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Después de la “guerra” contra el Coronavirus]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d794bd2a-6856-4fbc-873d-63cc1b23e59b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El PP i el blaverisme, l’abraçada del nàufrag]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/pp-blaverisme-labracada-naufrag_132_4555602.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        &Eacute;s de sobra conegut l&rsquo;abra&ccedil;ada de l&rsquo;&oacute;s que li va fer el Partit Popular a Uni&oacute; Valenciana durant la d&egrave;cada dels 90. El blaverisme pol&iacute;tic rememora amb amargura el dia de 1991 que decidiren fer alcaldessa a Rita Barbera o el pacte del pollastre pel qual varen investir president a Eduardo Zaplana. Des del poder institucional, el PP es va dedicar a captar a figures destacades del blaverisme i a assumir amb tota naturalitat l&rsquo;est&egrave;tica del seu discurs mentre desactivava el conflicte ling&uuml;&iacute;stic amb la creaci&oacute; de l&rsquo;Acad&egrave;mia Valenciana de la Llengua. Sense quadres ni ra&oacute; per existir, Uni&oacute; Valenciana va quedar tocada de mort fins desapar&eacute;ixer de l&rsquo;espectre pol&iacute;tic valenci&agrave;.
    </p><p class="article-text">
        Estos dies el Partit Popular valenci&agrave; est&agrave; utilitzant novament l&rsquo;anticatalanisme com a element discursiu. No &eacute;s una novetat. Al llarg d&rsquo;estes d&egrave;cades de majories parlament&agrave;ries i creixent hegemonia social, el PP ha combinat amb mestria per&iacute;odes d&rsquo;utilitzaci&oacute; extrema del recurs anticatalanista amb etapes de pau ling&uuml;&iacute;stica i cultural per a evitar el sorgiment de noves opcions pol&iacute;tiques al calor d&rsquo;un <em>issue</em> tan potent en certs segments de la societat valenciana. Anticatalanistes per estrat&egrave;gia, no per convicci&oacute;. En dos paraules: Rafael Blasco.
    </p><p class="article-text">
        I hui, en octubre de 2014, tornen a la c&agrave;rrega. Per&ograve; Fabra no t&eacute; un Blasco per dibuixar estrat&egrave;gies guanyadores. El president popular ha heretat els manuals per a pilotar la nau per&ograve; encara no se n&rsquo;ha adonat que el seu partit no &eacute;s la m&agrave;quina imbatible d&rsquo;altres &egrave;poques i al societat valenciana no &eacute;s aquell poble que avan&ccedil;ava triomfalment cap a la plena ocupaci&oacute;. Lluny est&agrave; la Val&egrave;ncia pre-bombolla dels 90. O la Val&egrave;ncia euf&ograve;rica dels 2000. Anunciar Lleis identit&agrave;ries en la seu de Lo Rat Penat en 2014 no t&eacute; el mateix efecte que en 1995.
    </p><p class="article-text">
        La millor met&agrave;fora que se m&rsquo;ocorre a este nou intent de reviscolament del discurs blaver per part del PP &eacute;s la de <strong>l&rsquo;abra&ccedil;ada del n&agrave;ufrag</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El Partit Popular de 2014 &eacute;s la viva imatge d&rsquo;un r&egrave;gim que s&rsquo;afona. Com un n&agrave;ufrag a la deriva, s&rsquo;agafa a qualsevol element que encara sura per l&rsquo;ambient per intentar mantindre&rsquo;s a la superf&iacute;cie. Per&ograve; el recurs anticatalanista no t&eacute; prou for&ccedil;a per a evitar l&rsquo;afonament d&rsquo;un model que cada dia suma m&eacute;s pes a base d&rsquo;esc&agrave;ndols de corrupci&oacute;, baralles internes i malestar social.
    </p><p class="article-text">
        En la meua ment, l&rsquo;abra&ccedil;ada acaba amb el n&agrave;ufrag i la seua taula de salvaci&oacute; afonant-se fins les profunditats de l&rsquo;ostracisme social. Vincular una causa amb un partit com el PP &eacute;s una aposta segura per a aconseguir el rebuig social.
    </p><p class="article-text">
        El PP no &eacute;s gener&oacute;s amb el blaverisme. No van tindre prou amb absorbir-los. Ara sembla que vullguen acabar amb les restes. Una nova oportunitat per a construir un pa&iacute;s sense odis irracionals.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Villodres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/pp-blaverisme-labracada-naufrag_132_4555602.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Oct 2014 17:48:25 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El PP i el blaverisme, l’abraçada del nàufrag]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fabra, l’ànec coix]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/fabra-lanec-coix_132_4588074.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Als Estats Units es refereixen a un &laquo;&agrave;nec coix&raquo; (<em>lame duck</em>) per a denominar aquells pol&iacute;tics que es troben al final del seu mandat sense cap possibilitat de ser triats, b&eacute; perqu&egrave; han esgotat el l&iacute;mit legal o perqu&egrave; les enquestes no els dibuixen un futur molt afalagador.
    </p><p class="article-text">
        Els &laquo;&agrave;necs coixos&raquo; es veuen en una situaci&oacute; pol&iacute;tica molt particular. Per una banda, pateixen l&rsquo;a&iuml;llament de la resta d&rsquo;actors pol&iacute;tics que no es mostren massa disposats a col&middot;laborar amb qui t&eacute; els dies de la seua vida pol&iacute;tica comptats. Per contra, tamb&eacute; disposen d'un marge de maniobra m&eacute;s gran, ja que la seguretat de la fi de la seua carrera els permet assumir decisions que poden ser impopulars en el seu entorn, per&ograve; igualment necess&agrave;ries.
    </p><p class="article-text">
        El lector ja deu haver endevinat, i no nom&eacute;s pel t&iacute;tol d&rsquo;este article, que Fabra encaixa prou b&eacute; en la descripci&oacute; d&rsquo;un &laquo;&agrave;nec coix&raquo; a l&rsquo;estil americ&agrave;. Les enquestes el situen amb un peu i mig fora de la Generalitat, i ni tan sols des del seu partit s&rsquo;atreveixen a confirmar-lo com a candidat a revalidar en el c&agrave;rrec. Per&ograve; lluny d&rsquo;haver aprofitat la seua situaci&oacute; de llibertat per a netejar el seu partit de corrupci&oacute; i plantar-se davant Madrid, afronta l&rsquo;a&iuml;llament que provoca la seua feblesa pol&iacute;tica des de la resignaci&oacute; i el sucursalisme accentuat fins a extrems humiliants.
    </p><p class="article-text">
        La necess&agrave;ria lluita contra la corrupci&oacute; i la reivindicaci&oacute; pol&iacute;tica davant el govern central es queda en mera ret&ograve;rica buida, repetida davant un auditori de ciutadans que, des de la m&eacute;s profunda indifer&egrave;ncia, badalla esperant que arribe la fi de legislatura.
    </p><p class="article-text">
        Aix&iacute; vivim este nou dia nacional. Aniversari, diuen, del naixement del nostre pa&iacute;s. Des de l&rsquo;avorriment i la indifer&egrave;ncia ciutadana, amb un president que ja ha sigut amortitzat pel seu propi partit. I mentre Fabra, l&rsquo;&agrave;nec coix que regna una nau a la deriva, com &eacute;s la Generalitat, espera sense &egrave;xit una reuni&oacute; amb el ministre d&rsquo;hisenda; el poble valenci&agrave; espera, sense descans, que de les urnes i d'unes Corts renovades emanen nous lideratges, noves idees i nous horitzons col&middot;lectius. O com a m&iacute;nim, un president o presidenta, i no un &agrave;nec coix. &iquest;&Eacute;s massa esperar?
    </p><p class="article-text">
        <em>Este article ha segut publicat originalment per la Fundaci&oacute; Nexe</em><a href="http://www.fundacionexe.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute; Nexe</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Villodres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/fabra-lanec-coix_132_4588074.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Oct 2014 07:22:07 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Fabra, l’ànec coix]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Goooool del bipartidisme!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/goooool-bipartidisme_132_4678906.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2390386-71c6-4a6c-b8f0-f10679b3e47f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Goooool del bipartidisme!"></p><p class="article-text">
        L&rsquo;estiu se&rsquo;ns escapa de les mans i amb ell una &egrave;poca en que tradicionalment el govern &eacute;s capa&ccedil; de controlar l&rsquo;agenda medi&agrave;tica, al calor de la manca de titulars i les vacances en mitjans de comunicaci&oacute; i organitzacions pol&iacute;tiques. Ja ho varem vore amb Gibraltar i enguany li ha tocat el torn a la reforma electoral.
    </p><p class="article-text">
        En agost ens hem adonat que el Partit Popular est&agrave; decidit a portar fins les &uacute;ltimes conseq&uuml;&egrave;ncies  la reforma electoral que ells nomenen &ldquo;d&rsquo;elecci&oacute; directa de l&rsquo;alcaldia&rdquo;. Encara no existeix una proposta concreta, per&ograve; sembla que la reforma aniria encaminada a garantir el govern municipal a la llista que obtinga m&eacute;s del 40% dels vots amb una dist&agrave;ncia de m&eacute;s de 5 punts sobre la segona opci&oacute;. &Eacute;s a dir, que m&eacute;s que elecci&oacute; directa d&rsquo;alcalde el que estan plantejant &eacute;s garantir la majoria absoluta dels regidors a una llista a trav&eacute;s d&rsquo;una prima al m&eacute;s votat que complisca els tres requisits: 1) ser primera for&ccedil;a; 2) obtindr&eacute; m&eacute;s del 40% dels vots v&agrave;lids; 3) superar en 5 punts a la segona opci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Tot i que crec que finalment no n&rsquo;hi haur&agrave; reforma, fem b&eacute; els dem&ograve;crates en oposar-nos a estes pretensions. Perqu&egrave; trenca les regles del joc a pocs mesos de les eleccions, perqu&egrave; vol fer les eleccions &ndash;encara- m&eacute;s desproporcionals i excloure a una majoria de la poblaci&oacute; (organitzada en diversos partits) del govern municipal.
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve; n&rsquo;hi haja o no reforma el que sembla evident &eacute;s que el PP i el PSOE han marcat un gol comunicatiu a la resta de forces. Respondre a esta tupinada amb crides a la reedici&oacute; del Front Popular o convocat&ograve;ries unit&agrave;ries v&agrave;ries ens situa en un terreny de joc pintat pel PP i PSOE. Exactament el mateix que ha portat al bipartidisme a situar-se al voltant del 80%.
    </p><p class="article-text">
        Uns mesos despr&eacute;s del 25-M, el <a href="http://www.eldiario.es/cv/opinion/dia-bipartidisme-va-dir-podemos_6_264633539.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dia en que el bipartidisme va dir que no podien</a> superar el 50% en unes eleccions europees, acceptem com a certa una premissa falsa i extraem conclusions errades.
    </p><p class="article-text">
        La premissa que acceptem &ndash;quasi de forma inconscients- &eacute;s que ja no estem davant un r&egrave;gim bipartidista que cau a tro&ccedil;os sin&oacute; davant un Partit Popular que arriba amb facilitat al 40%. Assumim com a certa eixa premissa quan declarem que la reforma aconseguiria mantindre al Partit Popular al poder, quan amb les dades a la ma, no seria aix&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        D&rsquo;esta premissa s&rsquo;extrauen unes conclusions, al meu entendre, err&ograve;nies. Per exemple, s&rsquo;arriba a la conclusi&oacute; que &eacute;s que &eacute;s imprescindible un gran Front Popular per a fer front electoralment a esta situaci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Evidentment, els sistemes electorals generen comportaments estrat&egrave;gics en els electors (amb el vot &uacute;til o estrat&egrave;gic) i en els partits (amb coalicions pre-electorals). Per&ograve; el sistema electoral que te&ograve;ricament volen imposar no fa necessari aix&ograve; sin&oacute; que nom&eacute;s &eacute;s imprescindible que cap opci&oacute; arribe al 40%. Per a aconseguir-ho s&oacute;n m&eacute;s &uacute;tils diverses candidatures que aconseguisquen mobilitzar el seu electoral, que un gran front que perda electorat per les incompatibilitats de discurs i traject&ograve;ria entre els seus components.
    </p><p class="article-text">
        La segona conclusi&oacute;, err&ograve;nia al meu entendre, &eacute;s que esta gran opci&oacute; electoral ha ser un &ldquo;front de les esquerres contra el PP&rdquo;.  No ens enganyem, el bipartidisme ha caigut per baix del 50% perqu&egrave; s&rsquo;ha visualitzat que, a banda de l&rsquo;eix esquerra i dreta (on PSOE i PP tenen uns vots hist&ograve;rics molt consolidats) existeix una clara divisi&oacute; entre partits que estan dins del sistema i aquells que estan fora. Aix&ograve; explica la irrupci&oacute; de noves opcions com Comprom&iacute;s al 2011 o Podemos al 2014. Quan situem la partida nom&eacute;s en l&rsquo;eix esquerra-dreta trenquem estes din&agrave;miques,  i li fem un gran favor al bipartidisme. El terreny marcat pel bipartidisme que tants bons resultats li ha donat en les &uacute;ltimes d&egrave;cades.
    </p><p class="article-text">
        El PSOE s&rsquo;atreveix a rebutjar este gran front perqu&egrave; la feina discursiva ja la tenen feta. S&iacute;, el PSOE del 135, de la reforma laboral de Zapatero, i dels Gonz&aacute;lez i Salgados en consells d&rsquo;administraci&oacute; de les grans multinacionals. Eixe PSOE en un front alternatiu? Gol estival del bipartidisme.
    </p><p class="article-text">
        Crec, per&ograve;, que el partit en setembre pinta malament per als dos partits &ndash;fins ara- majoritaris. El govern del PP ja no pot amagar que continuar&agrave; apostant per fer m&eacute;s retallades, a inst&agrave;ncies d&rsquo;una Merkel que &ndash; a canvi- d&oacute;na suport a De Guindos com a president de l&rsquo;eurogrup. Es trenca el relat de la recuperaci&oacute;, la baixada d&rsquo;impostos i la fi dels &lsquo;sacrificis&rsquo;.  I el PSOE veu com la primera <a href="http://www.elmundo.es/espana/2014/08/31/54022a0522601dc31d8b457c.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enquesta</a> del curs pol&iacute;tic situa a l&rsquo;Efecte S&aacute;nchez en empat t&egrave;cnic amb Podemos. S&rsquo;acaba el relat de la remuntada.
    </p><p class="article-text">
        Siga com siga, el que hem de tindre clar &eacute;s que el partit el guanyaran uns o altres depenent del terreny de joc en el qual es jugue. Els qui apostem per alternatives i no per alternances, tamb&eacute; ho haurem de tindre en compte.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Villodres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/goooool-bipartidisme_132_4678906.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 Aug 2014 12:09:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a2390386-71c6-4a6c-b8f0-f10679b3e47f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="47995" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a2390386-71c6-4a6c-b8f0-f10679b3e47f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="47995" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Goooool del bipartidisme!]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a2390386-71c6-4a6c-b8f0-f10679b3e47f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El dia que el bipartidisme va dir: "No podemos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/dia-bipartidisme-va-dir-podemos_132_4854477.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La campanya a les eleccions europees va comen&ccedil;ar amb una portada d'El Pa&iacute;s que sintetitzava l'enquesta del CIS amb el titular: &ldquo;El bipartidismo recupera vigor ante las elecciones europeas&rdquo;. Dos setmanes despr&eacute;s els resultats ens deixen a un PP i PSOE que perden conjuntament 17 europarlamentaris i no arriben a sumar ni un 50% del total del vot. Qu&egrave; ha passat?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f206ace9-8338-4f25-8c03-6164400261fe_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f206ace9-8338-4f25-8c03-6164400261fe_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f206ace9-8338-4f25-8c03-6164400261fe_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f206ace9-8338-4f25-8c03-6164400261fe_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f206ace9-8338-4f25-8c03-6164400261fe_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f206ace9-8338-4f25-8c03-6164400261fe_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f206ace9-8338-4f25-8c03-6164400261fe_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        El que ha passat &eacute;s que des d'alguns despatxos es van confondre desitjos amb realitats. Ha passat que la ciutadania no ha comprat el relat d'una suposada recuperaci&oacute; m&agrave;gica, ni els debats artificials entre dos partits que s'han alternat en el poder sense canviar els ciments de la pol&iacute;tica econ&ograve;mica.
    </p><p class="article-text">
        Ja coneixeu els resultats: un gran resultat de forces com UPyD i IU, irrupci&oacute; espectacular de Podemos,o l'entrada de noves forces com Ciutadans i Comprom&iacute;s al Parlament Europeu. I Catalunya, amb la seua pr&ograve;pia din&agrave;mica que en Madrid s'entesten en no entendre.
    </p><p class="article-text">
        Fa temps que es parla de l'emerg&egrave;ncia d'un nou eix que vertebra la pol&iacute;tica per a amplis sectors de la societat. Un eix que no &eacute;s ni el cl&agrave;ssic esquerra-dreta, ni el de caire identitari o territorial. Es tracta d'un eix m&eacute;s procedimental i discursiu, que separa aquelles formacions que agafen la bandera del canvi de les formes de fer pol&iacute;tica i aquelles que s&oacute;n percebudes com que mantenen les velles i tradicionals formes partidistes.
    </p><p class="article-text">
        Un eix que explica el sorgiment d'UPyD/Ciutadans en el centre i el centre-dreta espanyol, que explica el creixement de forces com Comprom&iacute;s al Pa&iacute;s Valenci&agrave;  i que, evidentment, explica tamb&eacute; la irrupci&oacute; de Podemos en estes eleccions.
    </p><p class="article-text">
        Fem un experiment. Si esquematitzem  (amb &agrave;nims de visualitzar percepcions i sense basar-nos en dades de les quals no disposem) el posicionament de cada partit en estos dos eixos ens podria quedar una cosa aix&iacute;*:
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c66d51c-bdec-4cd5-85e9-ce6a716ce803_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c66d51c-bdec-4cd5-85e9-ce6a716ce803_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c66d51c-bdec-4cd5-85e9-ce6a716ce803_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c66d51c-bdec-4cd5-85e9-ce6a716ce803_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c66d51c-bdec-4cd5-85e9-ce6a716ce803_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c66d51c-bdec-4cd5-85e9-ce6a716ce803_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4c66d51c-bdec-4cd5-85e9-ce6a716ce803_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Com &eacute;s que fins ara ning&uacute; ocupava -a nivell estatal- un espai que emergia? Izquierda Unida, que &eacute;s la for&ccedil;a existent que millor posicionada estava per afrontar el repte, no va voler penetrar en aquest espai d'esquerra amb noves formes de fer pol&iacute;tica. Un espai que nom&eacute;s s'havia ocupat en algunes eleccions (pense en Anova/Beiras, a Gal&iacute;cia; o Comprom&iacute;s al Pa&iacute;s Valenci&agrave;). Per la seua banda, algunes opcions, com EQUO, ho van intentar a nivell estatal (sense &egrave;xit).
    </p><p class="article-text">
        El que ha passat en els &uacute;ltims quatre mesos &eacute;s que davant la incompareixen&ccedil;a d'altres forces, ha sorgit una nova oferta per a donar resposta a un sector social que reclama una renovaci&oacute; en el missatge i en les formes.  I eixa nova oferta ha sigut Podemos, que a m&eacute;s d'un missatge clar -que supera els llocs comuns utilitzats per l'esquerra tradicional- i una campanya molt ben dissenyada i executada de forma coherent amb el seu missatge, ha sabut aprofitar la visibilitat televisiva del seu lideratge. I diumenge, en les eleccions, es va resoldre l'interrogant de qui ocupava eixe espai.
    </p><p class="article-text">
        El que se'ns planteja ara &eacute;s una nova inc&ograve;gnita. Qu&egrave; passar&agrave;? Quin recorregut t&eacute; Podemos?
    </p><p class="article-text">
        A partir de les dades de diumenge ens podem plantejar escenaris. Per&ograve; el que entenc que no &eacute;s &uacute;til &eacute;s caure en les extrapolacions directes entre unes eleccions europees i altres tipus d'eleccions. Les extrapolacions directes s&oacute;n m&eacute;s absurdes com m&eacute;s ens allunyem de les caracter&iacute;stiques d'unes eleccions europees a nivell estatal i s'apliquen els resultats a eleccions locals o auton&ograve;miques.
    </p><p class="article-text">
        Despr&eacute;s de les eleccions europees de 1979, els polit&ograve;legs Karlheinz Reif i Hermann Schmitt van teoritzar les <a href="http://dev.ulb.ac.be/sciencespo/dossiers_supports/2-texte-a-lire-pour-le1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eleccions europees</a> com unes eleccions de segon grau. Unes eleccions considerades com menys importants per l'electorat i que tenien unes caracter&iacute;stiques determinades: una menor participaci&oacute;, din&agrave;miques alienes a les institucions que s'elegeixen, c&agrave;stig als governs i millors resultats de partits nous o minoritaris que arrepleguen el vot protesta.
    </p><p class="article-text">
        Podemos ha aprofitat les caracter&iacute;stiques d'estes eleccions i s'ha adaptat perfectament a la seua din&agrave;mica. Com es planteja el 2015 electoral? De moment, Pablo Iglesias ha deixat oberta la porta per a <a href="http://www.eldiario.es/politica/Pablo-Iglesias-Podemos-candidatura-elecciones_0_264224463.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tornar a les eleccions generals</a>, on pot aconseguir un bon resultat en aquells districtes on es reparteixen m&eacute;s escons. Per als districtes m&eacute;s xicotets i davant els efectes del sistema electoral, un acord amb IU guanyaria import&agrave;ncia, per&ograve; segons com es plantejara podria fer menys atractiva l'opci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        A nivell local i auton&ograve;mic ens trobem amb moltes difer&egrave;ncies: s&oacute;n eleccions on es donen din&agrave;miques pr&ograve;pies de cada territori, on t&eacute; una major import&agrave;ncia la implantaci&oacute; territorial i on el sistema electoral i la polaritzaci&oacute; davant possibles canvis a les institucions faran m&eacute;s atractives altres opcions. En definitiva, ja no es tractar&agrave; d'enviar un av&iacute;s als partits de sempre, sin&oacute; de triar a qui governar&agrave; una Comunitat Aut&ograve;noma o un Ajuntament. I &eacute;s molt complicat que l'alta valoraci&oacute; i coneixement de Pablo Iglesias es trasllade a la resta de candidats locals i auton&ograve;mics.
    </p><p class="article-text">
        Amb tot, el missatge que ens deixa estes eleccions &eacute;s clar: el bipartidisme -i els seus mitjans- no ha pogut imposar el seu relat i s'obrin nous espais on els partits han de competir. I aix&ograve; genera moltes inc&ograve;gnites de cara a l'any que ve.  Nom&eacute;s el temps i els vots (no les extrapolacions) les podran resoldre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Villodres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/dia-bipartidisme-va-dir-podemos_132_4854477.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 May 2014 06:21:35 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El dia que el bipartidisme va dir: "No podemos"]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Primàries: ¿Necessitat o ocurrència?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/primaries-necessitat-ocurrencia_132_4971289.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Les &uacute;ltimes setmanes han escenificat clarament les avantatges de les eleccions prim&agrave;ries per a la tria de candidats en certs contextos. Especialment amb l'&egrave;xit de participaci&oacute; de les eleccions prim&agrave;ries al PSOE valenci&agrave;, que ha sigut percebuda com una mostra d'apertura del partit i una encertada aposta de Ximo Puig amb gran cobertura medi&agrave;tica. Per&ograve; l'alegria no va durar molt en Blanqueries. La confecci&oacute; de la candidatura europea amb la <a href="http://www.eldiario.es/cv/Valenciano-rectifica-Puig-PSPV-representado_0_240076795.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">imposici&oacute;</a> per Rubalcaba de Inmaculada Rodr&iacute;guez Pi&ntilde;ero com a &ldquo;quota valenciana&rdquo; ha baixat els &agrave;nims dels socialistes valencians. I vet ac&iacute; el contrast: <strong>l'&egrave;xit de les prim&agrave;ries davant les llistes confeccionades pel l&iacute;der en base a criteris poc transparents</strong>. Hui hem conegut que vora un <a href="http://www.eldiario.es/cv/votos-primarias-Compromis-ejercido-internet_0_240776522.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">40% del cens</a> de Comprom&iacute;s ja ha votat de forma on-line en les eleccions prim&agrave;ries per a unes eleccions de tercer ordre, com s&oacute;n les europees.
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve;, fins i tot en este context, he sentit algunes opinions que mantenen que all&ograve; de fer prim&agrave;ries &eacute;s un viatge massa arriscat que sorgeix de l&rsquo;ocurr&egrave;ncia d&rsquo;uns pocs m&eacute;s que d&rsquo;una necessitat dels partits o una demanda social. M&eacute;s encara, quan estes prim&agrave;ries s&oacute;n a la totalitat de la llista electoral i generen un esfor&ccedil; org&agrave;nic per a definir-les, aquest corrent d&rsquo;opini&oacute; situa les prim&agrave;ries com un caprici que va en detriment de la pol&iacute;tica &ldquo;real&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Jo, com podreu imaginar, no estic d&rsquo;acord amb estos arguments. Entenc les raons d&rsquo;aquells que no veuen en les prim&agrave;ries la soluci&oacute; a alguns problemes de la selecci&oacute; d&rsquo;elits. Fins i tot podria estar parcialment d&rsquo;acord, ja que segons com es dissenyen les prim&agrave;ries estes poden permetre la descentralitzaci&oacute; del poder pol&iacute;tic i la selecci&oacute; de pol&iacute;tics m&eacute;s pr&ograve;xims i faeners, o tot el contrari (fa poc vaig <a href="http://www.eldiario.es/cv/opinion/totes-primaries-iguals_6_225437458.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escriure</a> sobre aix&ograve;). El que no puc compartir &eacute;s l&rsquo;argument que mant&eacute; que les prim&agrave;ries <em>no paguen la pena</em>, perqu&egrave; realment ning&uacute; les vol ni s&oacute;n necess&agrave;ries.
    </p><p class="article-text">
        Intentar&eacute; explicar perqu&egrave; no puc estar d&rsquo;acord amb eixe argument, i perqu&egrave; crec que l&rsquo;elecci&oacute; per prim&agrave;ries de totes les candidatures a totes les eleccions &eacute;s un pas necessari, positiu i que paga la pena coste l&rsquo;esfor&ccedil; org&agrave;nic que coste. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>1)      </strong><strong>Els partits pol&iacute;tics no generen confian&ccedil;a i s&oacute;n vistos com un problema.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El primer argument el centrar&eacute; en la percepci&oacute; ciutadana sobre els partits pol&iacute;tics. Els partits, fonamentals en qualsevol sistema democr&agrave;tic (fins que em demostren el contrari), no generen confian&ccedil;a en la ciutadania. Esta tend&egrave;ncia s&rsquo;ha vist accentuada en els &uacute;ltims anys, amb la constataci&oacute; de que els partits que han governat no han pogut aportar solucions a les necessitats de la societat, i han perm&eacute;s que, entre les seues files i institucions, quallaren comportament poc &egrave;tics o &ndash;directament- corruptes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1e314c6b-f32d-482c-bf9d-c0f596d27d37_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1e314c6b-f32d-482c-bf9d-c0f596d27d37_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1e314c6b-f32d-482c-bf9d-c0f596d27d37_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1e314c6b-f32d-482c-bf9d-c0f596d27d37_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1e314c6b-f32d-482c-bf9d-c0f596d27d37_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1e314c6b-f32d-482c-bf9d-c0f596d27d37_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1e314c6b-f32d-482c-bf9d-c0f596d27d37_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Com es pot observar, actualment una gran majoria social desconfia dels partits pol&iacute;tics. En concret, un 73,80% de la ciutadania utilitza un 0, 1, 2 o 3 com a expressi&oacute; num&egrave;rica de la seua confian&ccedil;a cap a les formacions pol&iacute;tiques, mentres que nom&eacute;s un 2,10% ho fa amb els valors m&eacute;s alts de l'escala (7, 8, 9 i 10).
    </p><p class="article-text">
        Potser alg&uacute; diga que la culpa &eacute;s de CIS per preguntar espec&iacute;ficament per a&ccedil;&ograve;. Si ho preferiu, ens podem fixar en les preocupacions de la ciutadania. Reiteradament en els bar&ograve;metres del CIS, els pol&iacute;tics i els partits se situen com un dels principals problemes de forma constant,  nom&eacute;s superats per l&rsquo;atur, la corrupci&oacute; i problemes d&rsquo;&iacute;ndole econ&ograve;mica.
    </p><p class="article-text">
        Per tant, alguna cosa passa amb els partits que allunya i preocupa a la ciutadania. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>2)      </strong><strong>La ciutadania vol participar de la tria de candidatures.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Part d&rsquo;eixa cosa que li passa als partits &eacute;s que no trien els millors pol&iacute;tics per a les seues llistes. Els processos de selecci&oacute; de c&agrave;rrecs p&uacute;blics en els partits tradicionals s&oacute;n opacs a la vista de la ciutadania, i normalment no aconsegueixen atraure el talent sin&oacute; tot el contrari.
    </p><p class="article-text">
        Per aix&ograve; quan es pregunta obertament a la ciutadania qui hauria de tindre la &uacute;ltima paraula en la tria de candidats i candidates, la gran majoria aposta per un sistema de prim&agrave;ries on predomina l&rsquo;opci&oacute; de prim&agrave;ries obertes a la ciutadania.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fbf6678-f212-4f9f-bf68-fb2e27a84fcc_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fbf6678-f212-4f9f-bf68-fb2e27a84fcc_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fbf6678-f212-4f9f-bf68-fb2e27a84fcc_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fbf6678-f212-4f9f-bf68-fb2e27a84fcc_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fbf6678-f212-4f9f-bf68-fb2e27a84fcc_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fbf6678-f212-4f9f-bf68-fb2e27a84fcc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2fbf6678-f212-4f9f-bf68-fb2e27a84fcc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Nom&eacute;s un 14% de la ciutadania opinava en 2009 que han de ser els &ograve;rgans interns dels partits els que decidisquen sobre la selecci&oacute; dels candidats i candidates. Podem intuir que aquesta xifra ser&agrave; encara m&eacute;s minsa en l&rsquo;actualitat, ja que &eacute;s precisament des de 2009 que s&rsquo;ha accentuat la desconfian&ccedil;a cap els partits pol&iacute;tics, com hem vist.
    </p><p class="article-text">
        Per tant, la ciutadania demana majorit&agrave;riament que en la tria de candidatures intervinga i decidisca alg&uacute; m&eacute;s que els &ograve;rgans de partits, que &eacute;s la f&oacute;rmula triada tradicionalment per les formacions pol&iacute;tiques. I majorit&agrave;riament volen que esta decisi&oacute; siga oberta a la ciutadania, i no nom&eacute;s a afiliats o simpatitzants.
    </p><p class="article-text">
        Aix&ograve; no vol dir que despr&eacute;s les prim&agrave;ries siguen un &egrave;xit de participaci&oacute; (aix&ograve; dep&egrave;n de molts altres factors), per&ograve; el que confirma &eacute;s que certament existeix en la ciutadania la sensaci&oacute; que els partits han d&rsquo;obrir les seues decisions a la societat.
    </p><p class="article-text">
        Una vegada certificat que existeix una demanda ciutadana clara, caldria reflexionar sobre si les prim&agrave;ries s&oacute;n realment necess&agrave;ries. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>3)      </strong><strong>Necessitem uns representants m&eacute;s pr&ograve;xims, faeners i decisius.</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Una de les fonts d&rsquo;inefici&egrave;ncia del sistema electoral espanyol &eacute;s que este incentiva que els representants estiguen m&eacute;s pendents del seu partit que dels seus representats. Mantindre &ndash;o no- el lloc en les llistes no dep&egrave;n de la faena realitzada sin&oacute; de la lleialtat al l&iacute;der que en el seu moment determine qui va o no en llistes.
    </p><p class="article-text">
        Nom&eacute;s amb un sistema electoral tan tancat es pot explicar que, per exemple, m&eacute;s de la meitat dels diputats de Les Corts valencianes hagen <a href="http://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/2014/01/12/52d2c589e2704e3b528b4574.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presentat</a> (&uacute;nicament) una (s&iacute;, tan sols una) iniciativa parlament&agrave;ria en vora 3 anys de legislatura (!!!).
    </p><p class="article-text">
        Si la decisi&oacute; dep&egrave;n &uacute;nicament de portar-se b&eacute; de cara al l&iacute;der de torn, no nom&eacute;s no s&rsquo;incentiva un major nivell de treball sin&oacute; que s&rsquo;allunya els representants de la ciutadania: els elegits no es preocupen per les necessitats de la ciutadania i responen &uacute;nicament als interessos del seu partit. I estos interessos s&oacute;n els que decideix un nombre molt limitat de persones.
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve; &eacute;s que a m&eacute;s, si els representants s&oacute;n triats mitjan&ccedil;ant un sistema de prim&agrave;ries, les decisions al s&iacute; dels grups institucionals tendeixen a ser m&eacute;s consensuades i deliberades (Llegiu l&rsquo;interessant <a href="http://elpais.com/elpais/2014/01/31/opinion/1391180223_006915.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">article</a> de C&ograve;ller i Cordero en El Pa&iacute;s).
    </p><p class="article-text">
        Les prim&agrave;ries, per tant, s&oacute;n necess&agrave;ries perqu&egrave; ens poden permetre tindre representants m&eacute;s orientats a la ciutadania i m&eacute;s faeners, millorant les possibilitats de control per part de l&rsquo;electorat i la deliberaci&oacute; en el proc&eacute;s de presa de decisions al s&iacute; dels grups parlamentaris.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Conclusi&oacute;: Fins que canvie el sistema electoral, prim&agrave;ries!</strong>
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;em comptar amb un sistema electoral m&eacute;s obert que ens estalviara la necessitat de fer prim&agrave;ries. Per&ograve; no &eacute;s el cas, i tenim un sistema electoral amb llistes tancades i bloquejades (a Europa, nom&eacute;s Espanya i Portugal mantenen este sistema). A les diferentes Comunitats Aut&ograve;nomes ha triomfat la imitaci&oacute; i tampoc es veuen grans innovacions (i quan s&rsquo;intenten, com en Ast&uacute;ries, el PP i el PSOE les <a href="http://elpais.com/elpais/2014/01/31/opinion/1391180223_006915.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">impedeixen</a>).
    </p><p class="article-text">
        Els partits que defensen sistemes amb llistes obertes o desbloquejades serien poc coherents si no aposten, al seu s&iacute;, per obrir la tria de candidats i candidates.
    </p><p class="article-text">
        Finalment no podem oblidar un &uacute;ltim argument. La ciutadania vol saber on es posiciona cada partit en els &agrave;nims regeneracionistes del sistema. Ja no nom&eacute;s importa si un partit &eacute;s m&eacute;s d&rsquo;esquerres o de dretes (o si aposta per una major centralitzaci&oacute; o descentralitzaci&oacute;). Importa qui aposta per introduir reformes profundes en la democr&agrave;cia per a fer-la m&eacute;s participativa, menys corrupta, i m&eacute;s propera a la ciutadania. N&rsquo;hi ha partits que poden explicar el seu creixement gr&agrave;cies a l&rsquo;emerg&egrave;ncia d&rsquo;este nou eix de competici&oacute; electoral. Precisament ells s&oacute;n els primers obligats a donar el pas i innovar, sense conformismes.
    </p><p class="article-text">
        Perqu&egrave;, tot i que a alg&uacute; li puga sorprendre, per este tipus de coses es van omplir les places en maig de 2011, contra una partitocr&agrave;cia tancada i al&middot;l&egrave;rgica al debat d&rsquo;idees i la participaci&oacute;. I este tipus de coses poden ser un motiu important per a omplir les urnes en 2015.  Les prim&agrave;ries responen a una demanda social i paguen la pena (si s&oacute;n obertes i globals).  Potser a qui no li agraden hauria de buscar altres arguments per oposar-se.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Villodres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/primaries-necessitat-ocurrencia_132_4971289.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Mar 2014 07:55:09 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Primàries: ¿Necessitat o ocurrència?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No totes les primàries són iguals]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/totes-primaries-iguals_132_5039908.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        &laquo;Pense que ha arribat l'hora del teu article sobre les Prim&agrave;ries, temies el moment. Confessa-t'ho: temies.&raquo;
    </p><p class="article-text">
        Clar que temia este moment. Certament el temia, per&ograve; tamb&eacute; &#8213;i curiosament&#8213; el necessitava. Despr&eacute;s de mesos passant de puntetes per un tema de gran actualitat, com &eacute;s la utilitzaci&oacute; de prim&agrave;ries per a triar candidats i candidates, arriba el moment d'escriure sobre el tema, i no &eacute;s f&agrave;cil.
    </p><p class="article-text">
        Mai he sigut un absolutista de les prim&agrave;ries. La q&uuml;esti&oacute;, trobe, no &eacute;s si prim&agrave;ries s&iacute; o prim&agrave;ries no. La q&uuml;esti&oacute; &eacute;s prim&agrave;ries <em>com</em>. &Eacute;s a dir, la gran decisi&oacute;, no &eacute;s la d'arribar a la conclusi&oacute; que cal celebrar prim&agrave;ries, sin&oacute; que el gran debat gira al voltant de com es dissenya un sistema de prim&agrave;ries que potencie els seus avantatges i es minimitzen els seus desavantatges (que en t&eacute;). 
    </p><p class="article-text">
        Actualment es parla tant de prim&agrave;ries perqu&egrave; existeix una demanda clara per a aquest tipus de sistema. Una demanda que s'explica per la creixent personalitzaci&oacute; de la pol&iacute;tica. Quan un creixent nombre d'electors vota &laquo;persones&raquo;, m&eacute;s que organitzacions o sigles, &eacute;s comprensible que tamb&eacute; vulga que la tria d'aquestes persones compte amb un major grau d'obertura i participaci&oacute; ciutadana i que no quede en mans d'organitzacions que semblen llunyanes i dif&iacute;cilment interpretables per a la ciutadania. Mentre no s'introdu&iuml;sca un sistema electoral amb llistes desbloquejades, o fins i tot un sistema electoral mixt, el cam&iacute; que duu a satisfer esta demanda &eacute;s ben clar: prim&agrave;ries.
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve; arribats a este punt que explica per qu&egrave; cada vegada m&eacute;s formacions opten per la realitzaci&oacute; de prim&agrave;ries, &eacute;s ineludible deixar clar que no totes les prim&agrave;ries s&oacute;n iguals. Les diferents caracter&iacute;stiques del sistema de tria de candidats determinen, en bona mesura, no nom&eacute;s qui ser&agrave; el candidat o candidata a un determinat c&agrave;rrec, sin&oacute; que modifica els equilibris de poder en les organitzacions aix&iacute; com l'estructura d'incentius dels c&agrave;rrecs institucionals a l'hora de treballar (m&eacute;s o menys) al servei de la ciutadania. 
    </p><p class="article-text">
        En aquesta l&iacute;nia quatre polit&ograve;legs israelians han publicat recentment un <a href="http://ppq.sagepub.com/content/20/1/37" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">article</a> sobre la personalitzaci&oacute; de la pol&iacute;tica i els seus possibles efectes sobre la distribuci&oacute; del poder pol&iacute;tic. Afirmen que el fenomen de la personalitzaci&oacute; pot o b&eacute; impulsar la descentralitzaci&oacute; d'aquest poder (amb una pluralitat de lideratges), o b&eacute; refor&ccedil;ar tend&egrave;ncies de centralitzaci&oacute; i concentraci&oacute; del poder en unes poques mans (amb un &uacute;nic lideratge). Les prim&agrave;ries es basen en la personalitzaci&oacute; i, per tant, tamb&eacute; poden incidir en qualsevol de les dos direccions.
    </p><p class="article-text">
        Parlem, per exemple, de les prim&agrave;ries del PSOE valenci&agrave;. Prim&agrave;ries que es celebren &uacute;nicament per al cap de llista de les eleccions auton&ograve;miques, i que enfrontaran Ximo Puig, secretari general del partit que fa mesos que est&agrave; en gira medi&agrave;tica cont&iacute;nua, i Toni Gaspar, alcalde d'un municipi de 3.600 habitants que va ser rellevat del seu c&agrave;rrec de portaveu a la Diputaci&oacute; de Val&egrave;ncia pel mateix Puig en accedir a Blanqueries. Siga Puig el guanyador (que ho ser&agrave;) o Gaspar (que no ho ser&agrave;), qui ven&ccedil;a tindr&agrave; capacitat de conformar un equip a la seua mida, encara amb menys controls i equilibris interns que garantisquen la pres&egrave;ncia de diferents sensibilitats. La ciutadania l'haur&agrave; triat. No debades l'esl&ograve;gan triat pel precandidat de Morella &eacute;s &laquo;Suma't a l'equip del President&raquo;. Qui no li done suport no ser&agrave; part del seu equip, sembla donar a entendre. El cl&agrave;ssic &laquo;quien se mueve no sale en la foto&raquo;, amb revestiment de prim&agrave;ries. Un plebiscit entre l'adhesi&oacute; o c&agrave;stig al l&iacute;der. No cal dir que aquest tipus d'elecci&oacute; de lideratges no comporta una descentralitzaci&oacute; del poder pol&iacute;tic sin&oacute; m&eacute;s aviat al contrari: elimina els &agrave;mbits de decisi&oacute; intermedis, i connecten directament el &laquo;l&iacute;der&raquo; amb &laquo;l'electorat&raquo;, generalment d'una manera unidireccional.
    </p><p class="article-text">
        Curiosament estes prim&agrave;ries tan limitades no han patit els atacs i les cr&iacute;tiques que han tingut altres processos de prim&agrave;ries m&eacute;s ambiciosos, com ara el de Comprom&iacute;s. La tria de &laquo;totes les persones candidates&raquo; (a llista o cap&ccedil;alera; a europees, locals, estatals o auton&ograve;miques) mitjan&ccedil;ant un procediment de prim&agrave;ries introdueix moltes m&eacute;s variables que podrien permetre una descentralitzaci&oacute; del poder pol&iacute;tic. I aix&ograve; vol dir canviar moltes coses. Vol dir canviar la manera en qu&egrave; un membre del partit pot ser c&agrave;rrec institucional, o fins i tot, canviar la manera en qu&egrave; un c&agrave;rrec institucional pot continuar sent-ho. Vol dir que la promesa de c&agrave;rrecs per part de qui ostenta el poder org&agrave;nic es difumina, es fa m&eacute;s incerta. Vol dir &#8213;esperem&#8213; que la tria de candidats es basa m&eacute;s en el treball i la tasca duts a terme que en l'adhesi&oacute; o no a un determinat sector org&agrave;nic.
    </p><p class="article-text">
        No tot &eacute;s positiu, &eacute;s clar. Els c&agrave;rrecs institucionals existents (<em>incumbents</em>, en angl&egrave;s) tenen m&eacute;s probabilitat de ser triats per la seua visibilitat, i pot arribar a ser m&eacute;s complicat conformar una candidatura amb una determinada combinaci&oacute; de perfils, etc. 
    </p><p class="article-text">
        En el disseny d'un sistema tan ambici&oacute;s, en la cerca d'un equilibri que potencie els seus efectes positius minimitzant els seus desavantatges dins d'una estructura complexa com la de Comprom&iacute;s, el que hauria sigut estrany &eacute;s que no hi haguera hagut debat o diverg&egrave;ncies. I seria estrany que de cara al reglament definitiu no n'hi haguera de noves. Quan es propugna un sistema de descentralitzaci&oacute; i distribuci&oacute; del poder, &eacute;s l&ograve;gic i saludable que entren en joc postures i matisos diferents. L'acceptaci&oacute; incondicional a una negociaci&oacute; limitada no &eacute;s ni saludable ni possible all&agrave; on existeix una pluralitat de sensibilitats. 
    </p><p class="article-text">
        A banda de les bondats del debat i la deliberaci&oacute; per a una decisi&oacute; tan important cal tindre en compte que les diferents postures dels actors implicats en el disseny del sistema de prim&agrave;ries de Comprom&iacute;s es basen en previsions de comportaments encara incerts. Simplificant-ho molt: aquells que dibuixen un escenari de poca participaci&oacute; &laquo;ciutadana&raquo; i amb un vot concentrat per partits, preveuen un gran pes del Bloc, com a formaci&oacute; majorit&agrave;ria. Aquells que preveuen un &egrave;xit de participaci&oacute; ciutadana i un vot m&eacute;s transversal i dividit de la milit&agrave;ncia, dibuixen un escenari m&eacute;s equilibrat. Tampoc queden a banda q&uuml;estions com les prefer&egrave;ncies pel futur model organitzatiu de la coalici&oacute;, que poden disc&oacute;rrer entre qui defensa una major integraci&oacute; (i per tant, no veu amb bons ulls un refor&ccedil;ament dels partits com a &agrave;mbits de decisi&oacute;) i qui propugna, simplement, mecanismes de coordinaci&oacute; entre els partits integrants (i que per tant vol garanties no nom&eacute;s de pres&egrave;ncia sin&oacute; de decisi&oacute; i tria de les persones per part de les diferents organitzacions). Amb escenaris incerts i altres debats, les variables es multipliquen i l'acord es fa m&eacute;s complex. 
    </p><p class="article-text">
        M&eacute;s enll&agrave; dels matisos, previsions, i model organitzatiu, al remat, el que est&agrave; clar &eacute;s que quan parlem prim&agrave;ries no totes s&oacute;n iguals ni tenen els mateixos efectes. I posats a triar, personalment preferisc aquell sistema que premie l'esfor&ccedil;, distribu&iuml;sca el poder i oriente els nostres representants cap a la ciutadania, i no aquell que fomente l'adhesi&oacute; &mdash;o no&mdash; a un l&iacute;der org&agrave;nic consolidat com a &uacute;nic &agrave;mbit de participaci&oacute; per molt senzill que siga el seu disseny i per moltes p&agrave;gines a la premsa que s'estalvien. Ho sent PSOE, per&ograve; per a eixe viatge, no calen prim&agrave;ries.
    </p><p class="article-text">
        <em>Este article ha estat originalment publicat per la Fundaci&oacute; Nexe. </em><a href="http://www.fundacionexe.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute; Nexe</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Villodres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/totes-primaries-iguals_132_5039908.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Feb 2014 08:28:09 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[No totes les primàries són iguals]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[PSPV - Partido Socialista del País Valenciano,Ximo Puig,Compromís]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Europees 2014: Entre l’avortament i Catalunya]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/europees-lavortament-catalunya_132_5078512.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b8579da1-69f7-4e39-953f-e50c8622585b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Europees 2014: Entre l’avortament i Catalunya"></p><p class="article-text">
        <em>Este article ha segut publicat originalment per la Fundaci&oacute; Nexe. </em><a href="http://www.fundacionexe.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute; Nexe</a>
    </p><p class="article-text">
        Despr&eacute;s d&rsquo;un 2012 i un 2013 sense eleccions, els valencians tornarem a ser cridats a les urnes en este nou any que comen&ccedil;a. I ho farem conjuntament amb la resta de ciutadans d&rsquo;arreu d&rsquo;Europa per a triar els 751 membres de l&rsquo;Europarlament.
    </p><p class="article-text">
        Tot i els esfor&ccedil;os de la Uni&oacute; Europea de vendre la dimensi&oacute; europea de les eleccions, el que &eacute;s ben cert &eacute;s que la contesa electoral continua dirimint-se en l&rsquo;arena estatal o regional; predominen les din&agrave;miques internes de cada sistema pol&iacute;tic i amb les caracter&iacute;stiques b&agrave;siques de les eleccions de segon ordre. &Eacute;s a dir, eleccions amb una alta abstenci&oacute; i temes de campanya aliens a la instituci&oacute; elegible.
    </p><p class="article-text">
        La baixa participaci&oacute; en estes eleccions &eacute;s un factor que condiciona les estrat&egrave;gies dels diferents partits. Per a aconseguir uns bons resultats amb una participaci&oacute; baixa &eacute;s fonamental la mobilitzaci&oacute; dels votants m&eacute;s fidels, abans que la conquesta de les fronteres entre espais ideol&ograve;gics.
    </p><p class="article-text">
        En este sentit s&rsquo;entenen alguns moviments pol&iacute;tics com l&rsquo;ofensiva retr&ograve;grada del Partit Popular, amb la criminalitzaci&oacute; de la protesta social o l&rsquo;eliminaci&oacute; del dret a decidir de les dones sobre el seu propi cos, tornant a una legislaci&oacute; m&eacute;s a prop dels postulats tardofranquistes que dels pa&iuml;sos m&eacute;s avan&ccedil;ats d&rsquo;Europa.
    </p><p class="article-text">
        Si en novembre del 2011 Mariano Rajoy va conquerir la Moncloa amb la bandera de la recuperaci&oacute; econ&ograve;mica, el 2014 no t&eacute; massa resultats tangibles per a construir un relat d&rsquo;&egrave;xit. Per aix&ograve; la campanya a les europees no pot girar al voltant del <em>issue</em> de la gesti&oacute; econ&ograve;mica i ha de centrar-se a mobilitzar l&rsquo;electorat m&eacute;s dur i tradicional del Partit Popular.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/29049393-fabd-47ee-a218-a48a05edee0e_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/29049393-fabd-47ee-a218-a48a05edee0e_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/29049393-fabd-47ee-a218-a48a05edee0e_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/29049393-fabd-47ee-a218-a48a05edee0e_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/29049393-fabd-47ee-a218-a48a05edee0e_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/29049393-fabd-47ee-a218-a48a05edee0e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/29049393-fabd-47ee-a218-a48a05edee0e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        <em>Gr&agrave;fica. Participaci&oacute; declarada en les eleccions europees del 2009 i les eleccions generals del 2011 per espais d&rsquo;autoubicaci&oacute; ideol&ograve;gica (l&iacute;nies); i grau de rellev&agrave;ncia pol&iacute;tica personal en el tema de l&rsquo;avortament (barres). En la variable de rellev&agrave;ncia de l&rsquo;avortament l&rsquo;encreuament amb l&rsquo;escala d&rsquo;esquerra a dreta no fa refer&egrave;ncia a una d&rsquo;1 a 10 sin&oacute; de 0 a 10. Font: estudis 2807, 2860 i 2920 del CIS.</em><strong>Gr&agrave;fica</strong>
    </p><p class="article-text">
        Com es pot apreciar en la gr&agrave;fica, la difer&egrave;ncia entre la participaci&oacute; en les eleccions europees respecte a les generals &eacute;s major en els segments de centre i d&rsquo;esquerra que en els sectors de la dreta. S&oacute;n precisament estos segments de la dreta espanyola els que, a banda de ser els m&eacute;s participatius en les eleccions europees, consideren que l&rsquo;avortament &eacute;s un tema de m&agrave;xima import&agrave;ncia. I cap a ells va orientada la pol&iacute;tica del Partit Popular.
    </p><p class="article-text">
        Aix&ograve; no vol dir que la reforma de la llei de l&rsquo;avortament siga &uacute;nicament electoralista i no forme part d&rsquo;un programa ideol&ograve;gic. El que vol dir &eacute;s que aquesta reforma no va en contra dels interessos electorals del Partit Popular a curt termini, tot i que les <a href="http://www.elmundo.es/espana/2014/01/03/52c659af268e3e382d8b456b.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enquestes</a>  semblen apuntar el contrari. Si el segment de votants del PP que d&oacute;na suport a la proposta de Gallard&oacute;n &eacute;s el que t&eacute; m&eacute;s possibilitats de mobilitzar-se de cara a les eleccions europees, l&rsquo;estrat&egrave;gia &eacute;s clara: anar directament al vot m&eacute;s f&agrave;cilment mobilitzable i que nom&eacute;s pot triar entre votar el PP o quedar-se a casa. De cara al 2015, quan el PP haja d&rsquo;eixamplar la seua base electoral per mantindre el govern, tornarem a veure un Partit Popular centrat en l&rsquo;eix ideol&ograve;gic venent els seus &laquo;&egrave;xits&raquo; econ&ograve;mics.
    </p><p class="article-text">
        Per aix&ograve; no &eacute;s d&rsquo;estranyar que siguen precisament els l&iacute;ders auton&ograve;mics del PP els que manifesten el seu rebuig a la reforma de Gallard&oacute;n. Ells nom&eacute;s tenen un horitz&oacute;: 2015. A excepci&oacute; d'Alberto Fabra, que sorpenentment ha <a href="http://www.eldiario.es/politica/PP-enfrenta-primer-interno-aborto_0_215578570.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">defensat</a> la llei contra les cr&iacute;tiques d'altres barons populars.
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve; deixem el Partit Popular i acostem-nos a l&rsquo;estrat&egrave;gia del valencianisme de cara a les eleccions europees. &iquest;Qu&egrave; far&agrave; Comprom&iacute;s? Esta &eacute;s la pregunta que molts s&rsquo;estan fent hui, fent refer&egrave;ncia a quina coalici&oacute; electoral ser&agrave; la que triaran per a conc&oacute;rrer a les europees. I &eacute;s que Comprom&iacute;s ha tingut diverses opcions al llarg d&rsquo;estos mesos de negociaci&oacute; que van des de sumar-se a una candidatura de l&rsquo;Alian&ccedil;a Lliure Europea, amb Esquerra i BNG com a principals forces; fins a apostar per una altra opci&oacute; menys centrada en l&rsquo;eix identitari i amb la possible pres&egrave;ncia d&rsquo;Equo.
    </p><p class="article-text">
        Ac&iacute; trobem novament els dos elements que ja hem descrit: la necessitat de mobilitzar <a href="http://blog.carlosvillodres.com/2012/07/%C2%BFnecesita-moderarse-compromis/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">l&rsquo;electorat m&eacute;s fidel</a> de la cooperativa pol&iacute;tica, per&ograve; sense perdre de vista l&rsquo;estrat&egrave;gia de cara a les eleccions locals i auton&ograve;miques de 2015.
    </p><p class="article-text">
        En altres paraules: la formaci&oacute; valencianista ha d&rsquo;aconseguir l&rsquo;equilibri entre una opci&oacute; atractiva per a portar a les urnes als segments enquadrats en l&rsquo;esquerra amb un predomini de sentiment valenci&agrave;, que, al mateix temps, no esdevinga una opci&oacute; que &laquo;espante&raquo; l&rsquo;electorat de centre-esquerra i amb una identitat dual (<em>tant valenci&agrave; com espanyol</em>), que ser&agrave; clau de cara al 2015 (com ara el nostre amic <a href="http://www.fundacionexe.org/web/article/350" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan, que dubta entre Comprom&iacute;s i UPyD</a>!).
    </p><p class="article-text">
        Davant de l&rsquo;electorat potencial de Comprom&iacute;s, una campanya europea amb companys de viatge centrats a defendre la independ&egrave;ncia de Catalunya pot ser un argument definitiu per a decantar-se per altres opcions. Aix&ograve; amb la inestimable ajuda de la maquin&agrave;ria comunicativa del Partit Popular &ndash;i el PSOE&ndash; que no desaprofitarien una oportunitat semblant.
    </p><p class="article-text">
        Per altra banda, sense un marcat discurs valencianista i de defensa de l&rsquo;autogovern no podr&agrave; mobilitzar l&rsquo;electorat clau per a aconseguir uns bons resultats en les europees. Els intents d&rsquo;Equo per encap&ccedil;alar una possible coalici&oacute; amb Comprom&iacute;s i altres forces van, fins i tot, contra els propis interessos del partit verd d&rsquo;aconseguir uns bons resultats perqu&egrave; dif&iacute;cilment podran mobilitzar l&rsquo;electorat del principal actiu pol&iacute;tic de la coalici&oacute;: Comprom&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        I en mig d&rsquo;este equilibri tan complex trobem algunes variables que poden suposar l&rsquo;&egrave;xit o el frac&agrave;s de Comprom&iacute;s el 2014 i que nom&eacute;s depenen de la voluntat i l&rsquo;habilitat pol&iacute;tica dels seus dirigents. Em referisc, per exemple, a la forma de tria dels seus candidats, que hauria d&rsquo;anar en la l&iacute;nia del que ha defensat la coalici&oacute; de manera p&uacute;blica i que, sense anar m&eacute;s lluny, est&agrave; sent aplicada amb &egrave;xit pels <a href="http://greenprimary.europeangreens.eu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">verds europeus</a> i <a href="https://unete.partidoequo.es/primarias/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Equo</a>. Em referisc, tamb&eacute;, al paper que ha de jugar l&rsquo;europarlamentari de Comprom&iacute;s a Europa. Un parlamentari que, encara que possiblement no puga estar la totalitat de la legislatura (cosa que &eacute;s comuna en les coalicions europees), s&iacute; que ho ha d&rsquo;estar el temps suficient per a esdevindre una mena de &laquo;Baldo&raquo; a Brussel&middot;les, que fa&ccedil;a d&rsquo;altaveu tant de les necessitats valencianes com dels valors m&eacute;s globals que representa Comprom&iacute;s. &Eacute;s a dir, independentment de la coalici&oacute; electoral on vaja (o fins i tot si es presenta en solitari), el que ha de fer Comprom&iacute;s &eacute;s fer de Comprom&iacute;s i ser fidel als valors i a la forma d&rsquo;entendre la pol&iacute;tica que pregona.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, se&rsquo;ns presenta un 2014 interessant i, per fi, electoral. I si cal, caurem en el t&ograve;pic: les europees s&oacute;n unes eleccions molt importants. Tot i que l&rsquo;&iacute;ndex de participaci&oacute; semble indicar el contrari. I els valencians, com a poble europeu, haur&iacute;em d&rsquo;estar-ne pendents.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Villodres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/europees-lavortament-catalunya_132_5078512.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Jan 2014 07:56:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b8579da1-69f7-4e39-953f-e50c8622585b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="124966" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b8579da1-69f7-4e39-953f-e50c8622585b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="124966" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Europees 2014: Entre l’avortament i Catalunya]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b8579da1-69f7-4e39-953f-e50c8622585b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[PP - Partido Popular,Compromís]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[3  breus apunts sobre l'enquesta del PSOE]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/breus-apunts-lenquesta-psoe_132_5085244.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        <strong>1- Per qu&egrave; fa una enquesta el PSOE valenci&agrave;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s habitual que els partits pol&iacute;tics (sempre que compten amb recursos suficients) realitzen enquestes per orientar la seua estrat&egrave;gia pol&iacute;tica i con&egrave;ixer l'escenari sociopol&iacute;tic. Tot i que normalment les xifres que capten l'atenci&oacute; medi&agrave;tica i els titulars s&oacute;n les projeccions de vot, estes s&oacute;n realment les dades menys importants per a definir les estrat&egrave;gies i accions per a aconseguir uns bons resultats. Tamb&eacute; &eacute;s habitual que els partits utilitzen estes enquestes per a situar un missatge en els mitjans de comunicaci&oacute;. De fet, durant molt de temps, el Partit Popular va utilitzar la publicaci&oacute; de les seues enquestes internes per accentuar la seua hegemonia electoral i afeblir els seus adversaris.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2- Quin missatge vol transmetre el PSOE?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El que sorpr&eacute;n de <a href="http://www.eldiario.es/cv/PP-hunde_0_215928593.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">l'enquesta</a> feta publica &eacute;s que no deixa ben parat al partit que l'ha encarregat. El PSOE de Ximo Puig, segons les estimacions de l'enquesta, obtindria els pitjors resultats del PSOE valenci&agrave; en unes eleccions auton&ograve;miques amb una p&eacute;rdua d'entre 2 i 4 escons respecte el resultat d'Alarte i una davallada en l'estimaci&oacute; del vot d'entre 3 i 5 punts. No &eacute;s habitual que un partit pol&iacute;tic fa&ccedil;a p&uacute;blics els resultats d'un estudi que els situa en una situaci&oacute; tan perjudicial. Una possible explicaci&oacute; &eacute;s que el PSOE ha decidit fer un exercici de transpar&egrave;ncia. Realment &eacute;s d'aplaudir, i m&eacute;s quan les enquestes encarregades per la Generalitat -que paguem tots els valencians- s&oacute;n <a href="http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/05/21/valencia/1369159704_760822.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amagades</a> de forma sistem&agrave;tica. Per&ograve; m&eacute;s enll&agrave; de la posada en valor de la transpar&egrave;ncia, una altra explicaci&oacute; possible &eacute;s que, d'acord amb les expectatives dels socialistes, el fet que continuen sent la primera for&ccedil;a pol&iacute;tica de l'oposici&oacute; ja &eacute;s un &egrave;xit a vendre. Es tractaria d'un &egrave;xit molt relatiu ja que la suma de Comprom&iacute;s i EUPV superaria el PSOE en suport electoral. Per tant el missatge dels socialistes es centra en dos vessants: Som transparents, i no n'hi ha &ldquo;<em>sorpasso</em>&rdquo; a nivell de Pa&iacute;s. Aix&ograve; vol dir que l'han contemplat -o el contemplen- com a opci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3 - Quin escenari dibuixa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Anant a les dades, l'estudi mostra una situaci&oacute; d'afonament generalitzat d'expectatives de vot del Partit Popular que perd 20 punts en estimaci&oacute; de vot i que no podria arribar al govern ni comptant amb el suport d'UPyD (entre les dos opcions sumarien, en el 'millor' dels casos, 43 diputats de 99). El gran creixement de Comprom&iacute;s es produeix en la circumscripci&oacute; de Val&egrave;ncia, on es queda a entre 1 i 3 escons de superar al PSPV-PSOE. Estos resultats donen credibilitat als rumors que plantegen que, a dia de hui, la coalici&oacute; encap&ccedil;alada per Rib&oacute; superaria al PSOE de Joan Calabuig en la batalla per desbancar a Rita Barber&aacute;. Diferent &eacute;s la situaci&oacute; als districtes d'Alacant i Castell&oacute; on Comprom&iacute;s compta amb pitjors perspectives i on es fonamenta l'avantatge del PSOE arribant a ser primera for&ccedil;a en les comarques del nord. UPyD i EU es beneficien de la menor fortalesa de Comprom&iacute;s al sud. Sorpr&eacute;n, finalment, la projecci&oacute; del 14% de vot en blanc, molt diferent a l'estimaci&oacute; del 4,2 que preveia <a href="http://elpais.com/elpais/2013/10/08/media/1381256433_023568.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">l'enquesta</a> d'El Pa&iacute;s d'octubre passat (esta dada pot amagar possibles abstencionistes).
    </p><p class="article-text">
        En resum, no podem oblidar que es tracten d'estimacions i projeccions realitzades i publicades per un partit pol&iacute;tic concret i que fan refer&egrave;ncia a un moment pol&iacute;tic concret (Desembre de 2013). &Eacute;s cert, tamb&eacute;, que es tracta d'un exercici de transpar&egrave;ncia parcial (trobem a faltar dades de valoraci&oacute; i coneixement de l&iacute;ders o encreuaments per segments poblacionals, que segurament anaven incloses en l'estudi i han quedat en la intimitat per decisi&oacute; pol&iacute;tica). Per&ograve; s&oacute;n, com a m&iacute;nim, unes dades interessants a comentar dins de la sequera d'enquestes a la qual estem acostumats en la nostra terra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Villodres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/breus-apunts-lenquesta-psoe_132_5085244.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jan 2014 17:14:53 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[3  breus apunts sobre l'enquesta del PSOE]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[PSPV - Partido Socialista del País Valenciano,Compromís]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Generació Tap, per tot arreu]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/generacio-tap-per-tot-arreu_132_2270579.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        L'austr&iacute;ac Sebastian Kurz t&eacute; 27 anys i des de fa uns mesos &eacute;s el ministre d'exteriors m&eacute;s jove de la Uni&oacute; Europea. El seu nomenament confirma una carrera fulgurant: amb 22 anys regidor de Viena, amb 24, Secretari d'Estat d'Immigraci&oacute; i ara, amb 27, flamant ministre. Aix&ograve; s&iacute;, despr&eacute;s de ser un dels candidats m&eacute;s votats gr&agrave;cies a les llistes semi-obertes del sistema electoral del parlament d'&Agrave;ustria.
    </p><p class="article-text">
        Si en lloc d'haver nascut a Viena ho haguera fet a D&eacute;nia, Val&egrave;ncia o Benic&agrave;ssim ho hauria tingut una mica m&eacute;s complicat. Segurament estaria rentant plats en algun hotel de Londres, o lamentant la seua situaci&oacute; amb amics en una d'eixes converses que es repeteixen en el nostre entorn generacional m&eacute;s que l'all i oli. Per&ograve; no seria ministre i no l'haurien votat, entre altres coses, perqu&egrave; el tancament del sistema electoral espanyol no permet eixes &ldquo;llibertats&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        I &eacute;s que vist des de la nostra perspectiva la seua hist&ograve;ria ens sembla impensable. No debades el govern espanyol no compta amb cap membre menor de 40 anys. De fet, el 85% del govern de Rajoy t&eacute; entre 50 i 70 anys. En el Consell valenci&agrave; nom&eacute;s Maria Jos&eacute; Catal&agrave;, amb 32 anys, contradiu la norma general.
    </p><p class="article-text">
        Si ens fixem en les cambres parlament&agrave;ries la hist&ograve;ria es repeteix. <a href="http://www.fundacionexe.org/web/article/223" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En Les Corts Valencianes un 82% dels membres s&oacute;n majors de 40 anys. En el Congr&eacute;s dels Diputats la xifra &eacute;s encara m&eacute;s exagerada: un 85%</a>.
    </p><p class="article-text">
        No &eacute;s d'estranyar. Estem en un Estat dominat per la coneguda com a Generaci&oacute; T. Esta definici&oacute; sorgida d'un <a href="http://desdelfiord.wordpress.com/2013/11/04/la-generacio-t-ens-ha-arruinat/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">blog</a> s'ha fet famosa per la seua capacitat descriptiva, i la seua certesa. La Generaci&oacute; T identifica a aquells nascuts entre 1945 i 1965. S&oacute;n la <strong>Generaci&oacute; Transici&oacute;</strong>, perqu&egrave; van ser els protagonistes d'esta etapa hist&ograve;rica en totes les dimensions (social, econ&ograve;mica, cultural, pol&iacute;tica...) i s&oacute;n, tamb&eacute;, <strong>Generaci&oacute; Tap</strong>, perqu&egrave;, 40 anys despr&eacute;s, continuen sent els protagonistes dels mateixos espais que van conquerir en el seu moment mentres taponen l'entrada de noves generacions en un relleu gradual i benefici&oacute;s per a tot el m&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ja hem vist com s'ha donat la situaci&oacute; en l'&agrave;mbit de la pol&iacute;tica, per&ograve; no &eacute;s l'&uacute;nic. Fixem-nos en la <a href="http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/12/22/valencia/1387739525_226201.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">patronal </a>o els <a href="http://www.europapress.es/murcia/noticia-candido-mendez-reelegido-secretario-general-ugt-mas-863-votos-20130413125145.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sindicats</a>. Generaci&oacute; T per totes bandes. Fixem-nos, tamb&eacute;, en els mitjans de comunicaci&oacute;. Segons va apuntar un <a href="http://www.media.cat/wp-content/uploads/2013/03/Informe_Mediacat_Opinadors_Informes-M%C3%A8dia.cat_.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudi</a> de Media.Cat, dels 50 m&eacute;s opinadors m&eacute;s influents de Catalunya, nom&eacute;s 2 s&oacute;n menors de 40 anys.
    </p><p class="article-text">
        Govern, parlament, agents socials, mitjans de comunicaci&oacute;. En tots ells existeix una barrera invisible que barra el pas a la gent m&eacute;s jove. Per aix&ograve; ens sorpr&egrave;n que en altres pa&iuml;sos siguen possibles ministres amb menys de 40 anys (i no cal dir-ho, amb 27!), i per aix&ograve; no ens ha de sorprendre que les decisions pol&iacute;tiques tamb&eacute; responguen a esta situaci&oacute; de desigualtat. Si tota una generaci&oacute; &eacute;s exclosa dels &agrave;mbits de poder i influ&egrave;ncia, &eacute;s normal que es note en les pol&iacute;tiques p&uacute;bliques que s'implementen i en aquelles que es deixen d'implementar; i per tant, tampoc &eacute;s casualitat que, en general, la crisi haja afectat amb major duresa i amplitud a esta generaci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        No &eacute;s casualitat que el govern permeta l'acomiadament lliure dels m&eacute;s joves, baix qualsevol figura &ldquo;formativa&rdquo; inventada. No &eacute;s casualitat que en alguns casos els sindicats accepten la doble escala salarial (aix&ograve; &eacute;s, que els joves, per fet de ser-ho, cobren molt menys que el seu company de feina). No &eacute;s casualitat que es retallen abans les beques que qualsevol altra subvenci&oacute;. Tampoc ho &eacute;s que desaparega l'abonament de transport jove mentres es mant&eacute; l'abonament per a la gent gran. No &eacute;s casualitat que el <a href="http://cincodias.com/cincodias/2013/02/15/economia/1360939311_399022.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">91% de llocs de treball</a> destru&iuml;ts durant la crisi corresponguen a menors de 35 anys, davant la passivitat del govern. 
    </p><p class="article-text">
        No cal dir que esta desigualtat se suma a d'altres. Per exemple, ser dona, jove i immigrant &eacute;s tindre totes les paperetes per a ser ignorada pel sistema. &Eacute;s evident que dins de les generacions es donen molts matisos i no es pot generalitzar. Tot aix&ograve; &eacute;s evident. 
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve; el que est&agrave; clar tamb&eacute; &eacute;s que tenim una situaci&oacute; de desigualtat molt pronunciada que queda amagada darrere d'un discurs inofensiu sobre la mala sort que hem tingut de ser joves en un moment com el que estem vivint, com si l'exclusi&oacute; de bona part de la poblaci&oacute; de les posicions d'influ&egrave;ncia i responsabilitat fora un manament div&iacute;, i no el resultat d'unes pol&iacute;tiques i d'uns equilibris de poder determinats en tots els &agrave;mbits. 
    </p><p class="article-text">
        Una vegada plantejat el problema caldria buscar solucions. Per&ograve; m&eacute;s que saber el que s'ha de fer se m'ocurreix el que no s'ha de fer. No hem de comprar el paternalisme hip&ograve;crita del discurs oficial (que no nom&eacute;s est&agrave; present en el govern, per cert). No hem de conformar-nos amb el lament i el pessimisme en el que moltes vegades caiguem, com a eixida f&agrave;cil cap el des&agrave;nim. Per&ograve; per sobre totes les coses, no hem de permetre que ens facen creure que tot &eacute;s q&uuml;esti&oacute; de temps i que ja arribar&agrave; el nostre moment. El temps ja ha passat. El nostre moment &eacute;s ara.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Villodres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/generacio-tap-per-tot-arreu_132_2270579.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Jan 2014 09:35:32 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Generació Tap, per tot arreu]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[València CF is not RTVV.]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/valencia-cf-is-not-rtvv_132_5113495.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ea75ee67-f301-4e3c-b74d-f3140d930586_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="València CF is not RTVV."></p><p class="article-text">
        <em><strong>El f&uacute;tbol es la cosa m&eacute;s important de les coses menys importants</strong></em>. Arrigo Sacchi.
    </p><p class="article-text">
        La coincid&egrave;ncia en el calendari del tancament de R&agrave;dio Televisi&oacute; Valenciana amb l&rsquo;inici del proc&eacute;s de venda del Val&egrave;ncia CF (davant la negativa de Bankia de continuar refinan&ccedil;ant el seu deute) ha fet que ambd&oacute;s temes s&rsquo;acaben barrejant tant en els discursos pol&iacute;tics com en les tert&uacute;lies de Bar.
    </p><p class="article-text">
        Certament, tant RTVV com el Val&egrave;ncia CF comparteixen algunes caracter&iacute;stiques, ja que al llarg de la seua exist&egrave;ncia han esdevingut elements identitaris de bona part de la societat valenciana. No cal dir que comparteixen altres aspectes menys positius: nefasta gesti&oacute; per part dels seus responsables, cont&iacute;nua inger&egrave;ncia pol&iacute;tica del Partit Popular, instrumentalitzaci&oacute; sense escr&uacute;pols per a forjar l&rsquo;hegemonia popular en les &uacute;ltimes d&egrave;cades, i &ndash;en diferent mesura- balafiament dels diners p&uacute;blics.
    </p><p class="article-text">
        Les difer&egrave;ncies, per&ograve;, s&oacute;n substancials i no podem obviar-les per a afrontar un debat rigor&oacute;s sobre el paper que han de jugar els poders p&uacute;blics en la nova crisi financera del Val&egrave;ncia. La principal difer&egrave;ncia &eacute;s que mentre RTVV constitu&iuml;a un servei essencial per a la societat valenciana (amb funcions imprescindibles com el foment del valenci&agrave;), el Val&egrave;ncia CF (com qualsevol altre equip de futbol de la nostra terra que ha rebut ajudes p&uacute;bliques en els &uacute;ltims anys) no deixa de ser una Societat An&ograve;nima privada que respon a l&rsquo;afici&oacute; d&rsquo;una part dels valencians i valencianes per un esport.
    </p><p class="article-text">
        Abans de generar suspic&agrave;cies, estes paraules no naixen de l&rsquo;animadversi&oacute; d&rsquo;un madridista, cul&eacute;, groguet o granota (en eixe cas hauria de parlar d&rsquo;eixos clubs, que tamb&eacute; han comptat amb suport governamental). Estes paraules naixen d&rsquo;un soci i xicotet accionista del Val&egrave;ncia que com a ciutad&agrave; veu amb preocupaci&oacute; que els recursos tan limitats dels poders p&uacute;blics acaben malbaratats en avals i cr&egrave;dits destinats a projectes de dubtosa utilitat social. O dit d&rsquo;una altra manera: crec que en este cas, s&iacute; que podem confrontar l&rsquo;educaci&oacute; o la sanitat, que s&oacute;n serveis essencials, amb un club de futbol, que no ho &eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Aix&ograve; no lleva que bona part dels responsables de l&rsquo;actual crisi del Val&egrave;ncia siguen precisament els que han ocupat la Generalitat, tan present en els moments m&eacute;s determinants de la ru&iuml;na del Val&egrave;ncia com la venda d&rsquo;accions de Paco Roig a Juan Soler, la construcci&oacute; del Nou Mestalla o el &ldquo;pelotazo&rdquo; (Soler dixit) de Porxinos. Errades passades, per&ograve;, no poden justificar-ne de noves.
    </p><p class="article-text">
        Una altra q&uuml;esti&oacute; &eacute;s si una possible venda del Val&egrave;ncia CF tindr&agrave; efectes electorals sobre el Partit Popular com la tindr&agrave; la <a href="http://www.eldiario.es/cv/coste-electoral-cierre-RTVV_0_206829877.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desaparici&oacute; de RTVV</a>. Des del meu punt de vista, la venda, com a tal, no tindr&agrave; un efecte considerable. L&rsquo;alternativa de continuar utilitzant recursos p&uacute;blics en el Val&egrave;ncia &eacute;s dif&iacute;cilment defensable.
    </p><p class="article-text">
        A m&eacute;s, tinc la sensaci&oacute; (sense dades en la m&agrave;) que l&rsquo;aficionat mitj&agrave; del Val&egrave;ncia veu amb resignaci&oacute; estos moviments accionarials. Esta resignaci&oacute; pot esdevindr&eacute; en il&middot;lusi&oacute; si els nous inversors plantegen un pla esportiu decent i els resultats acompanyen; o en ira, si els inversors no aconsegueixen una bona traject&ograve;ria de l&rsquo;equip.
    </p><p class="article-text">
        Tot i que el Partit Popular no compte amb una responsabilitat directa sobre la gesti&oacute; esportiva del club, s&rsquo;ha demostrat que les frustracions de la poblaci&oacute; poden afectar el rendiment electorat dels partits en el govern si existeix un relat social que apunte als governants com a culpables. Si n&rsquo;hi ha <a href="http://www.march.es/ceacs/publicaciones/working/archivos/2004_199.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudis</a> que han demostrat que fen&ograve;mens naturals com les sequeres, la grip o, fins i tot, els atacs de taurons afecten els resultats electorals: &iquest;Com no va afectar el rendiment esportiu d&rsquo;un equip tan instrumentalitzat i tele-dirigit pel Partit Popular?
    </p><p class="article-text">
        Recordem que, segons dades del CIS de 2007 (recollides per Vicent Baydal al seu <a href="http://www.ventdcabylia.com/2009/07/futbol-identitats-politiques-i.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">blog</a>) un 46% dels aficionats valencians al futbol s&oacute;n del Val&egrave;ncia CF, qui, a m&eacute;s compta amb una extensa implantaci&oacute; territorial amb <a href="http://www.ventdcabylia.com/2012/04/valencia-cf-fc-barcelona-i-reial-madrid.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">403 penyes</a> arreu de les comarques valencianes. La dada m&eacute;s significativa ens parla de la composici&oacute; ideol&ograve;gica de l&rsquo;afici&oacute; valencianista amb un 59% de valencianistes que se situava en 2007 a la dreta de l&rsquo;espectre ideol&ograve;gic front a nom&eacute;s un 14,1% que se situava a l&rsquo;esquerra.
    </p><p class="article-text">
        Per tant, l&rsquo;efecte electoral de la venda del Val&egrave;ncia dep&eacute;n del rendiment esportiu que obtinguen els nous inversors. Si fracassen els ulls d&rsquo;una considerable massa social, amb una gran incid&egrave;ncia en la base social del Partit Popular, es giraran contra els responsables de la venda del Val&egrave;ncia i ser&agrave; una pe&ccedil;a m&eacute;s de l&rsquo;enfonsament d&rsquo;una &egrave;poca.
    </p><p class="article-text">
        Paradoxa: despr&eacute;s de tant embolic accionarial, financer i pol&iacute;tic tot el que te a veure amb el futbol acaba resumint-se en si la pilota entra o no entra en la porteria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Villodres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/valencia-cf-is-not-rtvv_132_5113495.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Dec 2013 08:10:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ea75ee67-f301-4e3c-b74d-f3140d930586_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="158704" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ea75ee67-f301-4e3c-b74d-f3140d930586_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="158704" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[València CF is not RTVV.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ea75ee67-f301-4e3c-b74d-f3140d930586_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[València CF,RTVV]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Eleccions ara? No, gràcies.]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/eleccions-ara-gracies_132_5124496.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Aix&ograve; &eacute;s el que segurament respondria Fabra, i qualsevol membre del PP.
    </p><p class="article-text">
        La multitudin&agrave;ria manifestaci&oacute; que va rec&oacute;rrer el centre de Val&egrave;ncia fa poc m&eacute;s d'una setmana centrava les seues reivindicacions en la dimissi&oacute; del president de la Generalitat i la celebraci&oacute; d'eleccions anticipades. &iquest;En quin escenari ens situen estes demandes?
    </p><p class="article-text">
        Des del meu punt de vista la convocat&ograve;ria d'eleccions anticipades &eacute;s molt poc probable. Normalment, en les democr&agrave;cies parlament&agrave;ries, les eleccions s'avancen per dos motius: perqu&egrave; el govern perd la capacitat d'aprovar les seues propostes al parlament (cas de les eleccions generals de 1996, despr&eacute;s que CiU retirara el seu suport a Felipe Gonz&aacute;lez i no aprovara els pressupostos), o perqu&egrave; el partit en el govern compta amb millors expectatives de vot amb unes eleccions anticipades (que no vol dir, per&ograve;, que finalment les expectatives es tradu&iuml;squen en un millor resultat, com ens recordaria Artur Mas rememorant les &uacute;ltimes eleccions catalanes). 
    </p><p class="article-text">
        Ni l'una ni l'altra situaci&oacute; es donen en el nostre panorama pol&iacute;tic. 
    </p><p class="article-text">
        El Partit Popular disposa en l'actualitat d'una s&ograve;lida majoria absoluta i, malgrat tot, d'una forta cohesi&oacute; interna en el seu grup parlamentari a les Corts. M&eacute;s enll&agrave; de pol&egrave;miques (com la petici&oacute; d'indult subscrita per un 80 % dels diputats populars) o conflictes de poder (amb el q&uuml;estionament de la figura de Bellver com a portaveu), la votaci&oacute; de les diverses mesures relacionades amb el tancament de RTVV han demostrat que el Consell pot confiar en la disciplina de vot de tot el grup parlamentari, fins i tot, quan l'oposici&oacute; impulsa votacions secretes. Si Alberto Fabra no ha perdut el control en una decisi&oacute; tan q&uuml;estionada com l'execuci&oacute; de RTVV, &eacute;s d'esperar que continue tenint una gran facilitat per a aprovar qualsevol mesura o llei que envie a les Corts. No oblidem que el futur dels actuals diputats valencians, tant en llistes electorals com en altres possibles destinacions, no dep&eacute;n del vot de la ciutadania sin&oacute; del seu partit, i en gran mesura, de la lleialtat que mostren a Fabra. La m&agrave;xima de la vella pol&iacute;tica: &laquo;Qui es mou, no ix en la foto&raquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Quant a les expectatives de vot, sembla evident que el Partit Popular no t&eacute; les millors perspectives electorals hui en dia. Les &uacute;ltimes enquestes publicades ja apuntaven a la p&egrave;rdua de la majoria absoluta i d'un bon grapat d'escons que, amb el tancament de RTVV, podria ser encara m&eacute;s pronunciat. Si el que busquen &eacute;s obtindre el millor resultat electoral, sembla que l'estrat&egrave;gia m&eacute;s convenient no seria cridar-nos a les urnes en plena crisi i en ple descontentament ciutad&agrave;, sin&oacute; esperar al 2015 i vendre com a eixida de la crisi la t&iacute;mida recuperaci&oacute; dels indicadors macroecon&ograve;mics. 
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve; &eacute;s que, a banda de la inexist&egrave;ncia de les dues condicions que solen donar-se arreu del m&oacute;n, existeix una ra&oacute; de pes per la qual pense que Fabra no avan&ccedil;ar&agrave; eleccions. I &eacute;s que un avan&ccedil;ament electoral seria contrari al projecte pol&iacute;tic que el PP de Fabra ha aplicat fins ara, caracteritzat pel desmantellament constant de l'autogovern valenci&agrave;.
    </p><p class="article-text">
        Cal recordar que la dissoluci&oacute; de les Corts i la convocat&ograve;ria d'eleccions anticipades &#8213;permesa des de la reforma estatut&agrave;ria del 2006&#8213; situaria el Pa&iacute;s Valenci&agrave; fora del calendari d'eleccions locals i auton&ograve;miques marcat per la LOREG, equiparant-nos a Andalusia, Euskadi, Gal&iacute;cia i Catalunya. La celebraci&oacute; d'unes eleccions fora d'este calendari tindria grans efectes sobre el perfil del votant &#8213;deixant a casa l'electorat m&eacute;s influenciable per les din&agrave;miques de la pol&iacute;tica estatal&#8213; i facilitaria una agenda electoral centrada en els temes valencians. 
    </p><p class="article-text">
        Per tant, ni per manca de suport parlamentari, ni com a estrat&egrave;gia electoral, ni com a aposta pol&iacute;tica, sembla probable que Alberto Fabra decidisca convocar eleccions pr&ograve;ximament. 
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s a dir, que els que veur&iacute;em amb bons ulls la celebraci&oacute; d'eleccions nom&eacute;s ens queda confiar que el president albire, en un moment de lucidesa pol&iacute;tica, la manca de rumb que governa la Generalitat i decidisca posar fi a esta lenta agonia. Trobe, per&ograve;, que seria confiar massa.  
    </p><p class="article-text">
        <em>Este article ha segut publicat originalment per la Fundaci&oacute; Nexe</em><a href="http://www.fundacionexe.org/web" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute; Nexe</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Villodres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/eleccions-ara-gracies_132_5124496.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Dec 2013 18:23:11 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Eleccions ara? No, gràcies.]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Alberto Fabra,PP - Partido Popular,Comunitat Valenciana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carta abierta. Estimada RTVV:]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/carta-abierta-estimada-rtvv_132_5140899.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hoy, 29 de noviembre, a las 12.19 horas, te han apagado. Para toda una generaci&oacute;n, es nuestra primera tarde sin ti. El zapping nos devuelve pantallas negras y cartas de ajuste, y las frecuencias de radio memorizadas del coche nos asoman al silencio que te han impuesto unos indeseables.
    </p><p class="article-text">
        Te escribo en castellano, mi lengua materna, para que entiendas tu funci&oacute;n imprescindible e irremplazable en un pa&iacute;s con una lengua minorizada y excluida de tantos &aacute;mbitos, que muchos no habr&iacute;amos aprendido sin tu ayuda. En mi caso, no podr&eacute; olvidar aquellas tardes como joven valenciano que viv&iacute;a a m&aacute;s de 10.000 km de su tierra oyendo por internet la <em>Taula Esportiva</em>, el <em>Sambori</em> o las retransmisiones de los partidos &ndash;en aquellos a&ntilde;os, incluso victorias- del Valencia CF.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a retroceder mis recuerdos a&uacute;n m&aacute;s, recordando las meriendas con los m&iacute;ticos dibujos animados de principios de los 90, o acercarme al presente con la indignaci&oacute;n que me provocaba verte tan manipulada e indigna. Da igual. Desde la inocencia, la nostalgia o la rabia, has sido parte de nosotros.  
    </p><p class="article-text">
        Como te dec&iacute;a, son las primeras horas sin ti y a&uacute;n es pronto para digerir el esperpento que hemos vivido. Qu&eacute; pod&iacute;amos esperar de un gobierno como el que padecemos, pensar&aacute;s. Polic&iacute;as de la Generalitat sin orden judicial fracasando en su intento de apagarte, vallas cerradas que dejan fuera a los trabajadores de un turno y encierran a los de otro, permisos retribuidos enviados a las 3 de la madrugada o representantes sociales y pol&iacute;ticos entrando por ventanas a los plat&oacute;s donde hab&iacute;an sido prohibidos en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Y despu&eacute;s de tanto esperpento, uno se queda con la sensaci&oacute;n de que te han cerrado por la obcecaci&oacute;n de un presidente mediocre. Un presidente que cree, como ha afirmado horas despu&eacute;s de tu cierre, que gobernar es tomar decisiones dif&iacute;ciles. Supongo que por &ldquo;dif&iacute;ciles&rdquo; querr&aacute; decir impopulares, o contrarias a la <a href="http://www.eldiario.es/cv/Eppur-RTVVnoestanca_0_195980428.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">voluntad</a> del pueblo al que deber&iacute;a representar. Alguien podr&iacute;a recordarle que gobernar no es tomar decisiones dif&iacute;ciles, sino encontrar soluciones a los problemas y necesidades de los ciudadanos. Y m&aacute;s cuando los problemas son, en gran medida, su responsabilidad, como presidente del partido que (mal)gobierna hegem&oacute;nicamente desde hace d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Estate tranquila porque, por m&aacute;s que intenten evadir su responsabilidad, recordaremos por siempre que tu deuda millonaria, la manipulaci&oacute;n de tus informativos, o los contratos con tramas corruptas, no aparecieron por generaci&oacute;n espont&aacute;nea sino que fueron parte de una pol&iacute;tica planificada de saqueo al servicio de unos intereses inconfesables.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, d&eacute;jame decirte que no eres la &uacute;ltima v&iacute;ctima de una pol&iacute;tica basada en el esperpento y la mediocridad constante. Estudiantes de 16 a&ntilde;os tratados como &ldquo;enemigos&rdquo;, aeropuertos peatonales, hospitales construidos y tapiados, cursos de coaching o amistosos de baloncesto a precio de oro son parte del panorama desolador que debemos soportar d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        No eres la &uacute;nica, es cierto, pero si la que marca un punto y aparte. En tu caso no nos han cocido a fuego lento, sino que nos han tirado al agua hirviendo. Y, como las ranas de la famosa par&aacute;bola, hemos saltado. Porque entendemos que el negro en nuestras teles y el silencio en nuestras radios nos condena a la invisibilidad m&aacute;s absoluta.  
    </p><p class="article-text">
        Hemos saltado y lo hemos hecho de forma mayoritaria y transversal. Por eso en las &uacute;ltimas semanas te hemos intentado salvar. Pero no ha sido posible. Por eso un 29 de noviembre a las 12.19 has ido a negro. Y por eso te hemos llorado. Por eso, tambi&eacute;n, salimos a la calle el 30 por la tarde para exigir que los responsables de tu muerte nos den la posibilidad de echarlos.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s pienses que somos ingenuos, pero creo que entender&aacute;s que llenemos de indignaci&oacute;n el vac&iacute;o que nos dejas.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo decirte que una cosa debes tener clara. <strong>Te necesitamos</strong>. Quiz&aacute;s la mediocridad gobernante no nos permita tenerte en los pr&oacute;ximos d&iacute;as, semanas, meses o a&ntilde;os. Quiz&aacute;s te intenten suplantar con un suced&aacute;neo hecho a medida de los mediocres y sus amigos, deseosos de sacar tajada de tu muerte. Pero porque te necesitamos, libre, plural, valenciana y de calidad, no tengas ninguna duda que m&aacute;s pronto que tarde volveremos a tenerte entre nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Y no habr&aacute; ni esperpentos, ni corruptos, ni mediocres, que puedan evitarlo. 
    </p><p class="article-text">
        Descansa y toma fuerzas, porqu&eacute; volver&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Villodres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/carta-abierta-estimada-rtvv_132_5140899.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Nov 2013 20:12:50 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Carta abierta. Estimada RTVV:]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[RTVV]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una segona oportunitat per als valencians]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/segona-oportunitat-per-als-valencians_132_5165376.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Per als qui no v&agrave;rem viure la famosa manifestaci&oacute; del 9 d'octubre de 1977, la marxa d'ahir convocada en defensa de R&agrave;dio Televisi&oacute; Valenciana va suposar una mobilitzaci&oacute; sense precedents. I no ho dic en termes d'assist&egrave;ncia de manifestants. 60.000 persones en s&oacute;n moltes, per&ograve; no comparables als centenars de milers d'aquella hist&ograve;rica manifestaci&oacute; de la transici&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Em referisc, m&eacute;s aviat, al significat de les adhesions que va despertar la convocat&ograve;ria d'ahir. Des d'un primer moment va quedar clar que no responia a una manifestaci&oacute; a l'&uacute;s, de les tantes a les quals assistim un determinat sector de la poblaci&oacute; identificats amb els par&agrave;metres de l'esquerra i el valencianisme. Sindicats, membres de comissions falleres, partits pol&iacute;tics, fam&iacute;lies senceres, joves i persones majors, senyeres coronades i preauton&ograve;miques. Tot un ventall de perfils que van fer que en moltes converses, ahir i hui, isquera una mateixa paraula per a definir el que hav&iacute;em viscut: transversalitat.
    </p><p class="article-text">
        Com deia, els que no v&agrave;rem viure la il&middot;lusi&oacute; del desvetlament del sentiment autonomista mai hav&iacute;em participat en un exercici de ciutadania tan plural i ampli com el que va rec&oacute;rrer els carrers de Val&egrave;ncia dissabte. Mirat des del 2013, el projecte social, institucional, econ&ograve;mic i pol&iacute;tic dels valencians que es va comen&ccedil;ar a dibuixar en els anys 70 ha acabat en un gran frac&agrave;s. No debades, els carrers ahir no reclamaven unitat per l'Estatut, com en 1977, sin&oacute; unitat per a aturar l'atac al nostre autogovern. Si fa 36 anys es reclamava autonomia, ara hem d'eixir al carrer per a defensar la nostra visibilitat en un m&oacute;n en qu&egrave; els mitjans audiovisuals han guanyat en import&agrave;ncia i han esdevingut una pe&ccedil;a clau, tant en el vessant econ&ograve;mic com en el cultural.
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve; entre la tristor que produeix comprovar com eixim al carrer amb &agrave;nim de conservar el poc que hem aconseguit tamb&eacute; trobem alguna nota per a l'optimisme. Els valencians, recuperant les ganes de reclamar all&ograve; que &eacute;s just i de reclamar-ho junts, ens estem donant una segona oportunitat.
    </p><p class="article-text">
        Molt s'ha parlat de la segona oportunitat que ha donat la societat valenciana a una RTVV que, fa unes setmanes, es trobava amb uns m&iacute;nims hist&ograve;rics d'audi&egrave;ncia i de credibilitat. Potser &eacute;s agosarat, per&ograve; podem interpretar els fets dels &uacute;ltims dies com una segona oportunitat que ens donem com a societat.
    </p><p class="article-text">
        Perqu&egrave; els 5 milions de valencians som les principals v&iacute;ctimes del frac&agrave;s d'un projecte en totes les seues dimensions. La desaparici&oacute; de RTVV nom&eacute;s &eacute;s un pas m&eacute;s en un tortu&oacute;s cam&iacute; que inclou la desaparici&oacute; del sistema financer valenci&agrave;, una galopant taxa de desocupaci&oacute; &mdash;superior a l'estatal&mdash;, una renda per c&agrave;pita sensiblement inferior a la mitjana espanyola, una degradaci&oacute; dels m&iacute;nims democr&agrave;tics fins a un nivell insuportable, una p&egrave;rdua de posicions en qualsevol indicador que tinga a veure amb el progr&eacute;s econ&ograve;mic, el benestar social o la salut democr&agrave;tica del nostre pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Per tant, per a evitar la depressi&oacute; col&middot;lectiva a qu&egrave; estem tan acostumats, m&eacute;s ens val pensar que no nom&eacute;s estem assistint a la mort d'una &egrave;poca que ens ha situat en una situaci&oacute; molt complicada, sin&oacute; que al mateix temps estem comen&ccedil;ant a donar-nos eixa segona oportunitat. Ara, el que cal, &eacute;s preparar les bases per a no desaprofitar-la, novament. Com deia la can&ccedil;&oacute;, no em digueu il&middot;l&uacute;s perqu&egrave; tinga una il&middot;lusi&oacute;.  
    </p><p class="article-text">
        <em>Este article ha estat originalment publicat per la Fundaci&oacute; Nexe</em><a href="http://www.fundacionexe.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Fundaci&oacute; Nexe</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Villodres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/segona-oportunitat-per-als-valencians_132_5165376.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Nov 2013 08:26:10 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Una segona oportunitat per als valencians]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Valencia,Comunitat Valenciana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Eppur... #RTVVnoestanca!"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/eppur-rtvvnoestanca_1_5173067.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Que un 73,9% de valencians s'oposen al tancament de RTVV ha sorpr&eacute;s a alguns -entre els que m'incloc-.  Esta dada tan contundent, treta d'una <a href="http://www.lasexta.com/noticias/economia/espanoles-muestra-cierre-canal_2013110900362.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enquesta</a> d'Invymark per a La Sexta Noticias, va ser el preludi a una gran  i transversal mobilitzaci&oacute; que va rec&oacute;rrer el centre de Val&egrave;ncia dissabte.
    </p><p class="article-text">
        Despr&eacute;s de la decisi&oacute; d'Alberto Fabra d'apagar RTVV i tancar qualsevol porta a la negociaci&oacute;, varem ser molts els que ens pregunt&agrave;rem quina seria la resposta de la societat valenciana. 1800 acomiadats en un context amb m&eacute;s de 700.000 aturats podien tindre dificultats en generar una gran ona de solidaritat en defensa dels llocs de treball. Una televisi&oacute; amb unes xifres d'audi&egrave;ncia m&iacute;nimes podia no haver despertat cap protesta massiva. Un instrument de manipulaci&oacute; i burda propaganda, com ho ha sigut Canal 9 en el passat, podia no haver generat cap tipus d'empatia entre una poblaci&oacute; castigada durament per la crisi econ&ograve;mica i cansada de la corrupci&oacute;. Tots eixos ingredients podien apuntar a la indifer&egrave;ncia o la resignaci&oacute; davant la desaparici&oacute; de la televisi&oacute; i r&agrave;dios p&uacute;bliques.
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve; no. Ni indifer&egrave;ncia, ni resignaci&oacute;, ni -molt menys- suport a la decisi&oacute; taxativa del govern popular de tancar-les. Per&ograve;, per qu&egrave; va fallar el potent marc cognitiu que va intentar imposar Fabra amb la dicotomia sanitat o televisi&oacute;? Segurament perqu&egrave; mentres el Partit Popular nom&eacute;s contemplava Canal 9 com una eina al seu servei, la societat ha considerat la televisi&oacute; p&uacute;blica com una part de la seua identitat i un servei essencial <em>en pot&egrave;ncia</em>. Tant els qui veien Canal 9, com els qui somniaven poder gaudir d'una programaci&oacute; diferent en un futur proper han rebut la decisi&oacute; de Fabra com un atac identitari. Gaudint-lo, patint-lo, o insultant-lo, Canal 9 era part de la seua vida. La desastrosa situaci&oacute; de l'Estat del Benestar a la nostra terra, possiblement, tamb&eacute; ha restat credibilitat al discurs populista del Consell (a excepci&oacute; de Pedro J. Ram&iacute;rez, el primer en con&egrave;ixer -i aplaudir- la decisi&oacute; de Fabra).
    </p><p class="article-text">
        Qu&egrave; s'amaga darrere del 73,9% dels valencians que rebutgen el tancament de RTVV? Passem a fer un rep&agrave;s sobre algunes dades d'enquestes del CIS per buscar llum a la relaci&oacute; entre la societat valenciana i la seua televisi&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>S&iacute;, Canal 9 manipulava.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/75efdc53-de97-4180-8c94-989acd4caec9_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/75efdc53-de97-4180-8c94-989acd4caec9_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/75efdc53-de97-4180-8c94-989acd4caec9_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/75efdc53-de97-4180-8c94-989acd4caec9_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/75efdc53-de97-4180-8c94-989acd4caec9_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/75efdc53-de97-4180-8c94-989acd4caec9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/75efdc53-de97-4180-8c94-989acd4caec9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Sembla una evid&egrave;ncia, per&ograve; les dades ens ho confirmen. Els valencians consider&agrave;vem, de forma majorit&agrave;ria, que la nostra televisi&oacute; auton&ograve;mica no era imparcial. A nivell comparat observem com la percepci&oacute; de parcialitat de Canal 9 superava  tant la mitjana estatal com la parcialitat percebuda de les televisions auton&ograve;miques d'Euskadi, Andalusia i Catalunya. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f61fc7ef-24d6-4209-9bc9-d5b67d1a06c3_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f61fc7ef-24d6-4209-9bc9-d5b67d1a06c3_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f61fc7ef-24d6-4209-9bc9-d5b67d1a06c3_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f61fc7ef-24d6-4209-9bc9-d5b67d1a06c3_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f61fc7ef-24d6-4209-9bc9-d5b67d1a06c3_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f61fc7ef-24d6-4209-9bc9-d5b67d1a06c3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f61fc7ef-24d6-4209-9bc9-d5b67d1a06c3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Si creuem la percepci&oacute; de parcialitat amb el record de vot de les eleccions auton&ograve;miques de 2007, trobem com aquesta sensaci&oacute; de manca d'objectivitat era compartida tant pels votants del PSOE com del PP. &Eacute;s significatiu que nom&eacute;s un 16,70% dels votants del Partit Popular consideraren que Canal 9 era 'Molt' o 'Prou' imparcial. 
    </p><p class="article-text">
        En 2009, pel que veiem en les dades, la credibilitat de Canal 9 ja estava per terra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>S&iacute;, havia perdut influ&egrave;ncia</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d5a7409-77cf-4966-b6c2-490c0fdacae6_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d5a7409-77cf-4966-b6c2-490c0fdacae6_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d5a7409-77cf-4966-b6c2-490c0fdacae6_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d5a7409-77cf-4966-b6c2-490c0fdacae6_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d5a7409-77cf-4966-b6c2-490c0fdacae6_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1d5a7409-77cf-4966-b6c2-490c0fdacae6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1d5a7409-77cf-4966-b6c2-490c0fdacae6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Una televisi&oacute; sense credibilitat amb una evoluci&oacute; de l'audi&egrave;ncia preocupant. En la gr&agrave;fica es pot observar l'evoluci&oacute; entre 2010 i 2012 dels valencians que utilitzaven Canal 9 per tal d'informar-se de la situaci&oacute; pol&iacute;tica va passar  del 16,80% al 12,60%, sent especialment simptom&agrave;tica la p&egrave;rdua de seguiment per part dels electors del Partit Popular.
    </p><p class="article-text">
        Tamb&eacute; podem plantejar-nos estes dades des d'un altre punt de vista: tot i considerar que estava manipulada, els informatius continuaven sent triats com a mitj&agrave; d'informaci&oacute; pol&iacute;tica per m&eacute;s d'un 10% de la poblaci&oacute;. Si, com hem vist, la credibilitat no era precisament la seua bandera, potser era la proximitat la que atreia a milers de valencians a uns informatius parcials davant el Madrid-centrisme de la cobertura estatal. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>I aix&iacute; i tot, volem RTVV.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Arribats a este punt segurament el lector es preguntar&agrave; com pot ser que una televisi&oacute; parcial i poc utilitzada estiga sent defensada per una amplia majoria de la societat valenciana.
    </p><p class="article-text">
         Potser la resposta estiga en que els valencians considerem necess&agrave;ria una televisi&oacute; en valenci&agrave;. Tan senzill com aix&ograve;.
    </p><p class="article-text">
        Si tirem arrere en el temps trobem una interessant enquesta del CIS sobre l'&uacute;s de les lleng&uuml;es co-oficials. Davant diferents preguntes sobre la llengua preferida en diversos &agrave;mbits, trobem les seg&uuml;ents dades:
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d76f304-0e82-4b5e-bf23-985ab67705f2_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d76f304-0e82-4b5e-bf23-985ab67705f2_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d76f304-0e82-4b5e-bf23-985ab67705f2_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d76f304-0e82-4b5e-bf23-985ab67705f2_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d76f304-0e82-4b5e-bf23-985ab67705f2_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d76f304-0e82-4b5e-bf23-985ab67705f2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7d76f304-0e82-4b5e-bf23-985ab67705f2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Aix&iacute; &eacute;s, mentres a les relacions personals la societat no contemplava una llengua preferida, i tant en la lectura com en els actes p&uacute;blics la prefer&egrave;ncia s'inclinava clarament pel castell&agrave;, en el cas de la televisi&oacute; l'opci&oacute; del valenci&agrave; encap&ccedil;alava les prefer&egrave;ncies. Es pot entendre perqu&egrave; tractant-se d'una llengua que va comen&ccedil;ar a ser ensenyada a escola als anys 80, la pres&egrave;ncia oral en la televisi&oacute; era demandada per un nombre important dels valencians que entenien el valenci&agrave;.
    </p><p class="article-text">
        Si busquem dades m&eacute;s actuals podem fixar-nos en les que ens proporciona <a href="http://www.avl.gva.es/data/colleccions/Col-lecci---Recerca-/Llibre-blanc-de-l--s-del-valenci----I--Enquesta-sobre-la-situaci--social-del-valenci---2004/contentDocument/Recerca_02.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">l'Enquesta sobre la situaci&oacute; social del valenci&agrave;</a> realitzada per l'Acad&egrave;mia Valenciana de la Llengua en 2004. Segons este estudi un 60,36% de la poblaci&oacute; considerava que el valenci&agrave; hauria d'usar-se m&eacute;s en els mitjans de comunicaci&oacute; (i xifres semblants reclamaven un major &uacute;s del valenci&agrave; en el 'biling&uuml;e' Canal 9) .
    </p><p class="article-text">
        El que &eacute;s una evid&egrave;ncia &eacute;s que mentres la societat reclama m&eacute;s valenci&agrave; en la televisi&oacute;, el 'mercat' no ofereix un panorama audiovisual en valenci&agrave;. En altres paraules, sense RTVV la graella televisiva seria exclusivament, en castell&agrave;, amb alguna contada excepci&oacute; local o comarcal. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En conclusi&oacute;, Volem (i necessitem) RTVV!</strong>
    </p><p class="article-text">
        Comptar amb una televisi&oacute; i r&agrave;dio pr&ograve;pies, per tant, pot respondre a una demanda social de tindre informaci&oacute; de proximitat i en valenci&agrave;.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;em parlar del paper que juga RTVV en la pol&iacute;tica ling&uuml;&iacute;stica de la Generalitat. Una pol&iacute;tica que, com a m&iacute;nim, hauria d'aconseguir que el 100% dels valencians i valencianes entenguera el valenci&agrave; per a permetre a aquell que ho desitge puga expressar-se en esta llengua sense ser discriminat per fer-ho. 
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;em parlar de les potencialitats que t&eacute; RTVV com a eina per a informar a la ciutadania i esdevindre un &agrave;mbit plural per augmentar el rendiment de comptes dels pol&iacute;tics valencians (que, no ho oblidem, tenen en les seues mans compet&egrave;ncies tan importants com Educaci&oacute;, Sanitat o pol&iacute;tiques actives d'ocupaci&oacute;). Per no mencionar els beneficis de la vertebraci&oacute; i la cohesi&oacute; social com a legitimadors de l'entramat institucional i democr&agrave;tic auton&ograve;mic.
    </p><p class="article-text">
        Tot aix&ograve; ho perdem si perdem RTVV. No perqu&egrave; l'actual complisca totes eixes funcions. Sin&oacute; perqu&egrave; les podria complir amb un cost perfectament assumible per a la ciutadania. Clar que, per als seus gestors de les &uacute;ltimes d&egrave;cades, la funci&oacute; de Canal 9 estava clara, i no precisament orientada cap al servei p&uacute;blic.
    </p><p class="article-text">
        Potser per aix&ograve; els ha sorpr&eacute;s este 73,9%.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Villodres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/eppur-rtvvnoestanca_1_5173067.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Nov 2013 06:11:53 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA["Eppur... #RTVVnoestanca!"]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Canal 9,RTVV,PP - Partido Popular]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La (no) reforma electoral en Asturias ¿Una lección para 2015?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/reforma-electoral-asturias-leccion_129_5184711.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La semana pasada la Junta General de Asturias vivi&oacute; una votaci&oacute;n que ha provocado que el PSOE pierda el apoyo de sus dos socios parlamentarios y que puede desembocar en una nueva convocatoria de elecciones. El detonante fue el voto en contra del PSOE a una propuesta de reforma electoral presentada por el propio PSOE junto a IU y UPYD. Los socialistas defienden su voto porque la propuesta no consigui&oacute; sumar ni al PP ni al partido de &Aacute;lvarez Cascos y  esgrimen que el pacto de legislatura incluye una referencia a una necesaria mayor&iacute;a reforzada que no se iba a obtener.
    </p><p class="article-text">
        Pero vayamos por partes. En primer lugar, &iquest;Era una buena reforma? 
    </p><p class="article-text">
        Desde mi punto de vista, s&iacute;. El sistema electoral espa&ntilde;ol (que es reproducido a grandes rasgos en los sistemas electorales de las comunidades aut&oacute;nomas) es desproporcional, lo que aleja la decisi&oacute;n expresada por la ciudadan&iacute;a de la composici&oacute;n del parlamento, y muy centrado en los partidos pol&iacute;ticos, lo que dificulta el control ciudadano de los representantes y fortalece los conocidos &ldquo;aparatos&rdquo; de las organizaciones. La desproporcionalidad ha primado al bipartidismo y penalizado a peque&ntilde;as o nuevas formaciones, mientras que la distancia entre representantes y representados no ha incentivado precisamente a contar con los mejores diputados y diputadas, sino en muchos casos, a los pol&iacute;ticos m&aacute;s domesticables por las c&uacute;pulas y d&oacute;ciles a sus decisiones. Aunque solemos apuntar a sus defectos, este sistema tambi&eacute;n tiene algunos puntos positivos, como que nos permite identificar posibles gobiernos antes de las elecciones y facilita la estabilidad de gobiernos. La reforma del sistema electoral, por tanto, debe centrarse en eliminar o reducir los defectos sin perder los puntos fuertes del sistema actual.
    </p><p class="article-text">
        En esta l&iacute;nea, con la reforma asturiana se buscaba modificar el reparto de esca&ntilde;os entre distritos para conseguir un resultado m&aacute;s proporcional as&iacute; como facilitar la rendici&oacute;n de cuentas de los representantes con un sistema de listas desbloqueadas y voto preferencial. Adem&aacute;s, se establec&iacute;a por ley  la obligatoriedad de elegir los cabezas de lista mediante sistema de primarias y de celebrar debates electorales en la televisi&oacute;n p&uacute;blica, junto a otras novedades  (Pablo Sim&oacute;n ha descrito de forma m&aacute;s detallada las principales <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/nueva-politica/Espana-juega-reforma-electoral-Asturias_0_178832294.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">innovaciones</a> de la propuesta asturiana).
    </p><p class="article-text">
        Se trataba, por tanto, de una propuesta positiva. Una propuesta que ha sido rechazada en el &uacute;ltimo momento por no sumar a los partidos de la oposici&oacute;n. Entramos, entonces, en el segundo debate &iquest;Realmente era necesario el voto de PP o Foro Asturias?
    </p><p class="article-text">
        Vaya por delante que no era un requisito establecido en el Estatuto de Autonom&iacute;a. Cierto es que el pacto con UPyD hac&iacute;a referencia a una mayor&iacute;a reforzada. Tan cierto como que si el PSOE hubiese estado de acuerdo en sacar adelante la propuesta, nada les imped&iacute;a actualizar ese pacto ante despu&eacute;s de intentar, sin &eacute;xito, el di&aacute;logo y acercamiento con la oposici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Huyamos de ese debate etimol&oacute;gico sobre la mayor&iacute;a reforzada, porque, en el fondo, realmente estamos hablando de una decisi&oacute;n pol&iacute;tica del PSOE. Una decisi&oacute;n pol&iacute;tica de mantener el statu-quo, es decir, el actual sistema electoral con su desproporcionalidad y la centralizaci&oacute;n de la selecci&oacute;n de candidatos en las c&uacute;pulas partidistas, y no en los electores. La defensa de un statu-quo que beneficia a un PSOE que se excusa con una llamada al consenso.
    </p><p class="article-text">
        Por eso me surge la pregunta que encabeza este art&iacute;culo sobre si podemos extraer lecciones de la ruptura del pacto asturiano para un posible futuro acuerdo de cambio en Les Corts (sin entrar en la configuraci&oacute;n de mayor&iacute;as o quien podr&iacute;a liderarlo) .
    </p><p class="article-text">
        Desde mi punto de vista s&iacute; que podemos aprender de lo que est&aacute; pasando en Asturias. En 2015, presumiblemente, subir&aacute;n con fuerza opciones que defienden cambios profundos en la manera de entender la pol&iacute;tica valenciana. Seguramente viviremos batallas entre la apuesta por el cambio y la defensa del statu-quo. En estas batallas, asumir que las grandes decisiones deben contar con el acuerdo de los partidos m&aacute;s votados en aras del consenso puede significar, parad&oacute;jicamente, que en nombre de las mayor&iacute;as reforzadas se mantengan pol&iacute;ticas que cuentan con un apoyo ciudadano m&iacute;nimo y otorgar capacidad de veto a la opci&oacute;n que ha gobernado de forma hegem&oacute;nica durante d&eacute;cadas y que los ciudadanos, hipot&eacute;ticamente, habr&aacute;n mandado a la oposici&oacute;n. No ser&aacute; el caso de la ley electoral valenciana (ya que nuestro estatuto s&iacute; que fija para su reforma una amplia mayor&iacute;a 2/3) pero se me ocurren decenas de pol&iacute;ticas econ&oacute;micas, sociales, de defensa del autogobierno o de regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica en las que se pueden reproducir los mismos argumentos.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto nos encontramos ante una  cuesti&oacute;n de base. Frente a la previsible p&eacute;rdida de la mayor&iacute;a absoluta del PP de 2015, el PSOE valenciano deber&aacute; decidir si act&uacute;a como un actor del cambio o si preferir&aacute; seguir la estela asturiana y defender el statu-quo junto al PP.Y seguramente las dudas sobre su futuro papel ser&aacute;n centrales cuanto m&aacute;s se acerquen las elecciones y crezcan las expectativas de acabar con la hegemon&iacute;a popular. Lo que es innegable es que lo ocurrido en Asturias ya supone un golpe a la credibilidad del discurso del PSOE ante los escenarios de cambio que se abrir&aacute;n en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Villodres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/reforma-electoral-asturias-leccion_129_5184711.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 Nov 2013 18:57:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La (no) reforma electoral en Asturias ¿Una lección para 2015?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El valencià segons Calabuig, Bonig i Velasco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/valencia-segons-calabuig-bonig-velasco_1_5196995.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        A la Ciutat de Val&egrave;ncia, de tant en tant, pots viure el miratge de viure en una societat biling&uuml;e. Parles en valenci&agrave; en qualsevol &agrave;mbit i sense cap problema, i cada dia et trobes amb m&eacute;s gent que ho fa, al supermercat, al carrer, o al bar del cant&oacute;. Per&ograve; davant la creixent normalitat social, n'hi ha persones i actituds que des del m&oacute;n de la pol&iacute;tica ens tornen a donar un bany de realitat. La setmana passada varem tindre tres exemples ben clars sobre l'anormalitat que alguns volen imposar al valenci&agrave;. El menyspreu d'una llengua en tres actes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Primer Acte: Calabuig i Lo Rat Penat. </strong>
    </p><p class="article-text">
        La setmana passada, el portaveu del PSOE valenci&agrave; al Cap i Casal va presentar el seu projecte en un entorn cridaner: Lo Rat Penat. Per&ograve; si va ser cridaner l'entorn, m&eacute;s ho van ser les seues declaracions. En el torn de preguntes va ser q&uuml;estionat sobre si, amb un govern del PSOE, Lo Rat Penat tornaria a comptar amb la compet&egrave;ncia d'atorgar t&iacute;tols oficials de valenci&agrave;. Recordem que Lo Rat Penat defensa unes extravagants normes ortogr&agrave;fiques enfrontades a la normativa oficial que compta amb el consens acad&egrave;mic, social i pol&iacute;tic. Quina va ser la <a href="http://www.lasprovincias.es/v/20131022/politica/calabuig-evita-aclarar-permitiria-20131022.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">resposta</a> de Calabuig? Ni s&iacute;, ni no. Simplement, que no era una compet&egrave;ncia municipal.
    </p><p class="article-text">
        El valenci&agrave;, com qualsevol llengua normal, nom&eacute;s t&eacute; una normativa correcta que cal respectar. Eixe, afortunadament, &eacute;s el posicionament oficial de totes les forces pol&iacute;tiques valencianes amb pres&egrave;ncia a Les Corts.
    </p><p class="article-text">
        Potser Joan Calabuig no t&eacute; clar aix&ograve;. O potser ho t&eacute; clar per&ograve; no considera una q&uuml;esti&oacute; suficientment important com per a expressar en p&uacute;blic el posicionament del seu partit.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Segon Acte: El twitter i Bonig, en 140 car&agrave;cters. </strong>
    </p><p class="article-text">
        En una sorprenent <a href="http://www.volemsaber.com/preguntes/716" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">resposta</a> parlament&agrave;ria a Comprom&iacute;s, la consellera Isabel Bonig contesta a un ciutad&agrave; que el compte de MetroVal&egrave;ncia no respecta la co-oficialitat ling&uuml;&iacute;stica perqu&egrave; <em>&ldquo;La limitaci&oacute; en el nombre de car&agrave;cters en Twitter dificulta la publicaci&oacute; dels missatges en castell&agrave; i valenci&agrave; alhora&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        La seua manca d'inter&eacute;s pel valenci&agrave; no els ha perm&eacute;s considerar l'opci&oacute; de fer dos tuits (un en valenci&agrave; i un en castell&agrave;) amb el mateix contingut. Vaja per davant que una empresa p&uacute;blica no hauria de necessitar que ning&uacute; li recordara que ha d'utilitzar les dos lleng&uuml;es pr&ograve;pies. Per&ograve; l'excusa que donen per a justificar el seu incompliment deixa ben clar la manca d'arguments davant d'una discriminaci&oacute; tan evident com f&agrave;cilment evitable. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tercer Acte: Velasco i el pardal que vola</strong>
    </p><p class="article-text">
        La nova cap d'informatius de NOU ha comen&ccedil;at fort. I no ho dic precisament pels canvis a la nova televisi&oacute;, sin&oacute; per les seues declaracions p&uacute;bliques. En una <a href="http://www.levante-emv.com/comunitat-valenciana/2013/10/21/audiencia-tenia-motivos-seguramente-irse/1043304.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista</a> publicada per Levante i Informaci&oacute;n, va tocar temes tan pol&egrave;mics com el tractament informatiu de l'accident del Metro o el Cas G&uuml;rtel. Per&ograve; va ser l'&uacute;ltima resposta la que vull destacar.
    </p><p class="article-text">
        Davant la pregunta de si estava aprenent valenci&agrave;, esta va ser la resposta
    </p><p class="article-text">
        <em>No, pero digo alguna cosa: Pardal que vola a la cassola, Anem a vore? [R&iacute;e] Amo Valencia, vivo aqu&iacute; con intervalos desde hace 22 a&ntilde;os, cuando un valenciano me rob&oacute; el coraz&oacute;n y lo dej&eacute; todo. Entiendo el valenciano y lo leo, pero hablarlo? no tengo m&aacute;s tiempo.</em>
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s a dir, no nom&eacute;s Esmeralda Velasco no ha tingut inter&eacute;s en aprendre'l en 22 anys (que no seria important si no fora que cobra d'una empresa que t&eacute; com a objectiu precisament la promoci&oacute; del valenci&agrave;).  &Eacute;s que ara tampoc troba temps en aprendre'l, m&eacute;s enll&agrave; de dos frases soltes amb les que fer broma. A mi, sincerament, no em fa gr&agrave;cia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un exercici.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si vos costa entendre el que signifiquen estos tres exemples, tradu&iuml;m-los a situacions equivalents amb una altra llengua de protagonista.
    </p><p class="article-text">
        Imaginem un candidat a l'alcaldia de Madrid que no t&eacute; clar si una entitat que no escriu b&eacute; el castell&agrave; ha de poder donar t&iacute;tols d'aptitud, en lloc del Cervantes.
    </p><p class="article-text">
        Pensem en una ministra que excusa en els 140 car&agrave;cters de twitter que una empresa p&uacute;blica no utilitza el castell&agrave;.
    </p><p class="article-text">
        Visualitzem una entrevista a la directora d'informatius de RTVE on afirma que no ha apr&eacute;s castell&agrave; per&ograve; que t&eacute; acc&eacute;s al refranyer popular i sap articular alguna paraula solta &ldquo;Siesta, sangr&iacute;a...!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seria un esc&agrave;ndol. Ac&iacute; tamb&eacute; ho hauria de ser. Mentrestant, <em>pardal que vola...</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Villodres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/valencia-segons-calabuig-bonig-velasco_1_5196995.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Oct 2013 05:47:43 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El valencià segons Calabuig, Bonig i Velasco]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Valencia,Isabel Bonig]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fabra, peor que Camps]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/carlos-villodres-editar_1_5837386.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        No lo digo yo. Eso es lo que piensa la sociedad valenciana si atendemos a los datos que nos ofrecen los estudios demosc&oacute;picos. La &uacute;ltima encuesta sobre la actualidad pol&iacute;tica valenciana publicada por El Pa&iacute;s el pasado 9 de octubre es un nuevo toque de atenci&oacute;n a un Partido Popular que parece resignado a perder la Generalitat (o lo que quede de ella) en 2015.
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s all&aacute; de las estimaciones electorales, tan reclamadas como inexactas a dos a&ntilde;os de las elecciones, la encuesta nos dej&oacute; muchos datos interesantes. Uno de ellos fue el descalabro de Alberto Fabra y Rita Barber&aacute; en la valoraci&oacute;n de l&iacute;deres pol&iacute;ticos. Ninguno de los dos fue capaz de superar el 4 de nota, y marcaron tan solo un 3,9. Nota muy pobre para unos posibles futuros candidatos que deber&aacute;n hacer frente al desgaste de la propia marca del Partido Popular.
    </p><p class="article-text">
        El caso del President es especialmente notorio porque, a diferencia de Barber&aacute;, se trata de un pol&iacute;tico que no cuenta con el 'lastre' de haber sido un referente del partido en la etapa de gestaci&oacute;n de los grandes esc&aacute;ndalos de la pol&iacute;tica valenciana. Por eso puede llegar a sorprender que cuente con una valoraci&oacute;n tan baja. Incluso si lo comparamos con los peores momentos de su predecesor. En la encuesta del mismo peri&oacute;dico en 2010 la valoraci&oacute;n de Francisco Camps fue de 4,4.
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;qu&eacute; se esconde detr&aacute;s de estas valoraciones? Gracias a los bar&oacute;metros auton&oacute;micos del CIS podemos saber c&oacute;mo valoran los valencianos los diferentes atributos de Camps y Fabra en sus respectivas &eacute;pocas al frente del Consell y compararlos entre s&iacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7de08a4e-009f-46a2-916c-99966794e32c_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7de08a4e-009f-46a2-916c-99966794e32c_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7de08a4e-009f-46a2-916c-99966794e32c_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7de08a4e-009f-46a2-916c-99966794e32c_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7de08a4e-009f-46a2-916c-99966794e32c_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7de08a4e-009f-46a2-916c-99966794e32c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7de08a4e-009f-46a2-916c-99966794e32c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        <em>Gr&aacute;fico 1: Suma de las respuestas &ldquo;Mucho&rdquo; o &ldquo;Bastante&rdquo; a la pregunta &iquest;Podr&iacute;a decirme en qu&eacute; medida, mucho, bastante, poco o nada, posee el Presidente Francisco Camps/Alberto Fabra cada una de las siguientes cualidades? de los estudios del CIS 2956/10-0 y 2829/10-0</em>
    </p><p class="article-text">
        Como se puede observar, no existe un s&oacute;lo atributo en el cual el Fabra de 2012 obtenga una mejor valoraci&oacute;n que el Camps de 2010 (en plena crisis del caso G&uuml;rtel). Son m&aacute;s los valencianos que creen que el ex-presidente contaba con la cualidad de eficacia que los que opinan lo mismo de Alberto Fabra (38,3% frente a 19,5%). Lo mismo pasa con otras cualidades: prudencia (45,8% y 40,4%), simpat&iacute;a (44,2% y 31%), experiencia (60,6% y 30,6%), honradez (27,3% y 23,5%) o inteligencia (65% frente al 39,7%).
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo se explica que los valencianos encuentren m&aacute;s eficaz, prudente, simp&aacute;tico, honrado e inteligente a Camps? Es cierto que a Fabra le han explotado los esc&aacute;ndalos de corrupci&oacute;n gestados en la etapa anterior. Es cierto, tambi&eacute;n, que la situaci&oacute;n econ&oacute;mica es peor en la actualidad que en 2010. Como tambi&eacute;n lo es que el discurso del victimismo se ha quedado obsoleto ante una Moncloa gobernada por Mariano Rajoy. Todo eso es cierto, pero ni Fabra ni su entorno pueden utilizar el contexto como excusa.
    </p><p class="article-text">
        Alberto Fabra, el tranquilo, fue recibido por buena parte del panorama medi&aacute;tico valenciano como un soplo de aire fresco tras los delirios de grandeza de Camps. Se esperaba de &eacute;l que pusiese un punto y aparte en las formas  y las pol&iacute;ticas de su predecesor. Y se sigue esperando ese punto de inflexi&oacute;n en su carrera. Lo que los valencianistas futbol&iacute;sticos podr&iacute;amos denominar &ldquo;el Montju&iuml;c de Fabra&rdquo;. Pero el President queda lejos de Rafa Ben&iacute;tez y la remontada parece imposible.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a haber buscado ese s&iacute;mbolo de cambio en la reapertura de la comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n del accidente del metro. Podr&iacute;a haber apostado por una mayor transparencia en su gesti&oacute;n facilitando la documentaci&oacute;n solicitada por la oposici&oacute;n. Podr&iacute;a no haberse gastado m&aacute;s de 41 millones p&uacute;blicos en la compra de Valmor. Podr&iacute;a haber expulsado a Blasco sin ceder en una salida pactada. Podr&iacute;a haber ejercido su liderazgo amenazando a G&eacute;nova con dimitir si no se atend&iacute;an las justas reivindicaciones de un nuevo sistema de financiaci&oacute;n auton&oacute;mica y una inversi&oacute;n en los Presupuestos proporcional al peso econ&oacute;mico y poblacional de nuestro pa&iacute;s. Y un largo etc&eacute;tera de oportunidades desaprovechadas. Incluso la supuesta catarsis de Canal 9 ha venido dictada m&aacute;s por exigencias del negocio ante la debacle del <em>share</em> que por una decisi&oacute;n pol&iacute;tica de gran calado de Fabra.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, Alberto Fabra podr&iacute;a haberse separado de la oscura era de Camps y no lo hizo. Suya es la decisi&oacute;n y suyo es el 3,9 en valoraci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Villodres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/carlos-villodres-editar_1_5837386.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Oct 2013 16:22:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Fabra, peor que Camps]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Alberto Fabra,Francisco Camps,Comunitat Valenciana]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
