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    <title><![CDATA[elDiario.es - Belén Gómez]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Belén Gómez]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La vida invisible de Eurídice Gusmão: la trágica historia de dos hermanas separadas por el patriarcado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/edcreativo/pelicula-vida-invisible-euridice-gusmao-critica_1_5960156.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cc5fc1d3-d07d-4e28-a716-95f503e9ab95_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Carol Duarte protagoniza &#039;La vida invisible de Eurídice Gusmao&#039;."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La nueva película de Karim Aïnouz se estrena en España este 22 de noviembre, después de ganar el premio Un Certain Regard en el Festival de Cannes.</p><p class="subtitle">También ganó la espiga de plata en festival de Valladolid (Seminci 2019), premio a las mejores actrices Julia Stockler, Carol Duarte y premio Fipresci.</p><p class="subtitle">Además, es candidata a los premios Oscar por Brasil.</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        De todos los g&eacute;neros cinematogr&aacute;ficos &mdash;en dura pugna, probablemente, con la comedia o el musical&mdash; quiz&aacute; sea el del melodrama aqu&eacute;l que mayor historia tiene detr&aacute;s, y aqu&eacute;l que ya hab&iacute;a alcanzado una sofisticaci&oacute;n narrativa y formal antes de la invenci&oacute;n del propio cine. Desde el siglo XVII, y copando &oacute;peras, teatros y novelas, el melodrama increpa de forma universal, consciente de que sus ingredientes son los que apuntalan cualquier ficci&oacute;n, despojados de coartada tem&aacute;tica. Son sus ingredientes, desnudos y totalizadores, los que explican en s&iacute; mismos por qu&eacute; nos gustan las historias.
    </p><p class="article-text">
        Dado que el melodrama no es otra cosa que la exposici&oacute;n desaforada de los sentimientos humanos, el cine ya naci&oacute; con &eacute;l en su ADN, aunque tardara lo suyo en dotarlo de una etapa de esplendor que ejerciera de posible paradigma. Fue en los a&ntilde;os 50 cuando el cineasta estadounidense de origen alem&aacute;n Douglas Sirk dirigi&oacute; sus grandes obras maestras, de <em>Escrito sobre el viento </em>a<em> Imitaci&oacute;n</em> a <em>La vida</em>, pasando por <em>S&oacute;lo el cielo lo sabe</em>. Y es en los a&ntilde;os 50, precisamente, donde se ambienta gran parte de la historia de <em>La vida invisible de Eur&iacute;dice Gusm&atilde;o</em>.
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            </figure><p class="article-text">
        &iquest;Significa esto que Karim A&iuml;nouz es consciente de la tradici&oacute;n cinematogr&aacute;fica en la que se inscribe su &uacute;ltima pel&iacute;cula, y quiere ampararse en ella para llevar los tropos melodram&aacute;ticos a lugares nuevos y desafiantes? Dado que su primera pel&iacute;cula, <em>Madame Sat&atilde;</em>, ya era un drama de &eacute;poca &mdash;ambientado en los a&ntilde;os 30, nada menos&mdash; que jugaba con las concepciones de su g&eacute;nero al erigir como protagonista a un joven homosexual, no deber&iacute;amos descartarlo.
    </p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s sencillo que eso, no obstante, <em>La vida invisible de Eur&iacute;dice Gusm&atilde;o</em> se basa en la novela hom&oacute;nima de Martha Batalha, que a su publicaci&oacute;n en 2015 se convirti&oacute; en todo un best seller en Brasil. La historia se desarrollaba a lo largo de varias d&eacute;cadas, pero en su traslado al cine el guionista Murilo Hauser ha optado por condensar la trama en un &uacute;nico per&iacute;odo de tiempo. Los a&ntilde;os 50, cuando el melodrama norteamericano estaba poblado por viudas ricas, actrices en paro y secretarias envueltas en tri&aacute;ngulos amorosos, mientras que la realidad en R&iacute;o de Janeiro era algo diferente.
    </p><p class="article-text">
        Batalha articul&oacute; <em>La vida invisible de Eur&iacute;dice Gusm&atilde;o</em> como una reflexi&oacute;n sobre el Brasil conservador y machista que durante todo un siglo hab&iacute;a oprimido a sus mujeres. A&iuml;nouz ha recogido respetuosamente el testigo queriendo afinar el discurso a&uacute;n m&aacute;s, y plante&aacute;ndolo como un di&aacute;logo constante entre las formas l&uacute;dicas e hiperb&oacute;licas propias del melodrama cl&aacute;sico &mdash;o, sin ir m&aacute;s lejos, los culebrones brasile&ntilde;os&mdash;, y la cruda realidad sobre la que se asientan.
    </p><p class="article-text">
        En dicho esfuerzo ha logrado que esa invisibilizaci&oacute;n que describ&iacute;a Batalha tenga como punto extra de referencia todo un g&eacute;nero y un modo de entender el cine, acentuando la denuncia desde el propio medio, y dejando que la historia haga el resto para impactar en el espectador de forma mucho m&aacute;s contundente. Porque, para empezar, este melodrama no se centra en el romance atormentado de un hombre y una mujer. Porque, en realidad, esta es la historia de dos hermanas.
    </p><h3 class="article-text">Una b&uacute;squeda eterna</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La secuencia con la que comienza <em>La vida invisible de Eur&iacute;dice Gusm&atilde;o</em> no podr&iacute;a ser m&aacute;s ilustrativa de las intenciones de Karim A&iuml;nouz. En un paisaje tropical de gran belleza Eur&iacute;dice y Guida, interpretadas espl&eacute;ndidamente por Carol Duarte y Julia Stockler, van intern&aacute;ndose entre la vegetaci&oacute;n mientras suena constante el murmullo del agua, desliz&aacute;ndose como roc&iacute;o entre las hojas o discurriendo parsimoniosa por un riachuelo. Sin m&uacute;sica de ning&uacute;n tipo, dicha escena sumerge al espectador en una maravillada quietud, hasta que ocurre lo peor.
    </p><p class="article-text">
        Y es que Eur&iacute;dice y Guida se pierden. El sonido de las aguas es interrumpido por los gritos de las hermanas llam&aacute;ndose la una a la otra, adentr&aacute;ndose m&aacute;s y m&aacute;s en la jungla, y arrojando la perturbadora sensaci&oacute;n de que no se van a encontrar. De que esa jungla paradis&iacute;aca de bellos colores y evocadores sonidos se ha convertido en una jaula cuya m&aacute;xima prioridad es que su separaci&oacute;n sea definitiva. Que, a partir de ese momento, est&eacute;n solas.
    </p><p class="article-text">
        Es un pasaje de car&aacute;cter incuestionablemente metaf&oacute;rico, que adem&aacute;s sirve para asentar el tono en el que se mover&aacute; el relato a partir de entonces. Dejando la jungla atr&aacute;s, pero conscientes en todo momento de que nos sigue rodeando, descubrimos la cotidianeidad de Eur&iacute;dice y Guida, de 18 y 20 a&ntilde;os cada una. Eur&iacute;dice es una estudiante de piano que sue&ntilde;a con tocar en el conservatorio de Viena.
    </p><p class="article-text">
        Guida tiene ambiciones mucho menores que ella &mdash;reducidas, podr&iacute;a decirse, a extraer de la vida todo el disfrute posible&mdash;, pero a su modo dichas ambiciones son tanto o m&aacute;s desafiantes que las de su hermana. Sobre todo, porque viven en una familia tradicional, encabezada por un padre (Ant&oacute;nio Fonseca) obsesionado con mantener una imagen de orden y respetabilidad, en la que desde luego no encajan las aspiraciones de Guida de salir y conocer chicos.
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        Dentro de un ambiente tan claustrof&oacute;bico, Eur&iacute;dice y Guida han desarrollado una estrecha relaci&oacute;n seg&uacute;n la cual apoyan contundentemente los deseos de la otra, y se convencen de que son los &uacute;nicos posibles en un mundo justo&hellip; que dista de ser aqu&eacute;l en el que viven. Guida piensa que Eur&iacute;dice es la mejor pianista; Eur&iacute;dice piensa que Guida se merece ser feliz. Ambas creencias pronto se ver&aacute;n aplastadas por todo lo que les rodea.
    </p><p class="article-text">
        Guida conocer&aacute; a un marinero, tendr&aacute; un hijo con &eacute;l y abandonar&aacute; a su familia. Eur&iacute;dice se ver&aacute; envuelta en un matrimonio con un hombre al que no ama y que no s&oacute;lo dista de comprender su empe&ntilde;o en estudiar m&uacute;sica; tambi&eacute;n la utiliza de una forma violenta y posesiva para satisfacer sus deseos sexuales. A causa de estas tesituras las dos hermanas se ver&aacute;n separadas, y empujadas a pasar el resto de su vida busc&aacute;ndose.
    </p><p class="article-text">
        Es a trav&eacute;s de esta b&uacute;squeda, plena en sentimientos desbordados, traiciones y tristeza inacabable, con la que A&iuml;nouz conducir&aacute; el melodrama a unos escenarios inauditos, tan llenos de crudeza como de belleza mortecina. Su exhaustivo retrato del sufrimiento femenino &mdash;que le hizo alzarse con el premio Un Certain Regard en el Festival de Cannes&mdash; no busca tanto la compasi&oacute;n como la rabia, e identifica unos culpables muy claros de esa invisibilizaci&oacute;n a la que alude el t&iacute;tulo.
    </p><p class="article-text">
        Una invisibilizaci&oacute;n de la que &mdash;mientras toma forma corp&oacute;rea y condena a dos hermanas que se quieren a una soledad con visos de eternidad&mdash; es, parad&oacute;jicamente, imposible apartar la vista. O impedir que la indignaci&oacute;n nos consuma.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[Belén Gómez]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Nov 2019 08:43:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La vida invisible de Eurídice Gusmão: la trágica historia de dos hermanas separadas por el patriarcado]]></media:title>
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      <title><![CDATA['Madre': Rodrigo Sorogoyen da continuidad a su premiado corto retratando un camino de la oscuridad a la luz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/edcreativo/pelicula-madre-rodrigo-sorogoyen_1_5960163.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/87c528b7-813e-4bf7-81a5-3f837490b889_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Marta Nieto protagoniza &#039;Madre&#039;."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cuarta película del director de</p><p class="subtitle">El reino</p><p class="subtitle">se estrenó en el Festival de Venecia dándole a Marta Nieto el premio a Mejor Actriz, y este viernes 15 de noviembre llega a las salas españolas</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En el a&ntilde;o 2013, un joven m&uacute;sico frustrado decidi&oacute; rodar 15 p&aacute;ginas del gui&oacute;n de una pel&iacute;cula que acababa de escribir, esperando que el cortometraje resultante atrajera la atenci&oacute;n de los productores. Dicho corto acab&oacute; exhibi&eacute;ndose en el Festival de Sundance, y la potencia de sus im&aacute;genes le permiti&oacute; obtener la financiaci&oacute;n que necesitaba. Un a&ntilde;o despu&eacute;s, la pel&iacute;cula se estrenaba en cines y se colaba en los premios de la cr&iacute;tica. Dicha pel&iacute;cula era <em>Whiplash</em>, y su director se llamaba Damien Chazelle.
    </p><p class="article-text">
        La estrategia de quien poco despu&eacute;s volver&iacute;a con la exitos&iacute;sima <em>La La Land</em> dio unos resultados inmejorables, pues <em>Whiplash</em> se convirti&oacute; autom&aacute;ticamente en un film de culto y le consigui&oacute; un Oscar a J.K. Simmons, que ya hab&iacute;a aparecido en el cortometraje anterior. Es posible que Rodrigo Sorogoyen, quien tuvo que trabajar tanto o m&aacute;s que Chazelle para hacerse un hueco en el cine patrio, quisiera emular dicha estrategia para poder rodar Madre tal y como quer&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la situaci&oacute;n de Sorogoyen en 2017 era radicalmente opuesta a la de Chazelle. Para entonces, este ya hab&iacute;a dirigido tanto <em>Stockholm</em> como <em>Que Dios nos perdone</em>, obteniendo el premio Feroz a Mejor Pel&iacute;cula Dram&aacute;tica por la primera, y nadie dudaba que este realizador madrile&ntilde;o constitu&iacute;a uno de los talentos con mayor proyecci&oacute;n del panorama nacional.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, Sorogoyen rod&oacute; el cortometraje titulado <em>Madre</em> poco antes de ponerse con <em>El reino</em>, la pel&iacute;cula que supondr&iacute;a entonces el gran triunfo de su carrera, obteniendo 7 premios Goya entre los que se contaba el de Mejor Gui&oacute;n para &eacute;l y su inseparable colaboradora, Isabel Pe&ntilde;a. Pero ah&iacute; no acab&oacute; todo.
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            </figure><p class="article-text">
        <em>Madre</em>, a su exhibici&oacute;n en los circuitos internacionales, lleg&oacute; a recabar m&aacute;s de 100 premios, obteniendo el Goya a Mejor Cortometraje y siendo nominado al Oscar en la misma categor&iacute;a. Avales suficientes para seguir la estela de Chazelle y conseguir la financiaci&oacute;n necesaria para la pel&iacute;cula que siempre hab&iacute;a tenido en mente, &iquest;pero por qu&eacute; quiso Sorogoyen utilizar esta v&iacute;a? &iquest;Por qu&eacute; no opt&oacute; directamente por el largometraje, ampar&aacute;ndose en el holgado prestigio con el que ya contaba?
    </p><p class="article-text">
        La respuesta es que <em>Madre</em> es un salto sin red. Un punto y aparte en una filmograf&iacute;a marcada por el thriller y los personajes extremos, donde por vez primera Sorogoyen afronta el drama intimista. Las tramas enrevesadas, siempre dispuestas a estallar en una violencia que este realizador ha gustado de retratar con la mayor sequedad posible &mdash;ya sea con complej&iacute;simos planos secuencia o con di&aacute;logos de intensidad creciente&mdash;, son dejadas de lado en pos de un viaje pura y estrictamente emocional.
    </p><p class="article-text">
        Una jugada de lo m&aacute;s arriesgada, incluso desde el punto de vista de quien disfrut&oacute; &mdash;o m&aacute;s bien sufri&oacute;&mdash; el corto original, y se imaginaba que la pel&iacute;cula posterior compartir&iacute;a su tono e intenciones, acaso dando respuesta a ese cliffhanger con el que conclu&iacute;a dejando al espectador sin aliento.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la historia de <em>Madre</em>, la pel&iacute;cula, tiene lugar diez a&ntilde;os despu&eacute;s de lo que vimos en <em>Madre</em>, el cortometraje. Y el momento en el que lo descubrimos es devastador.
    </p><h3 class="article-text">Regreso a la playa</h3><p class="article-text">
        Originalmente, <em>Madre</em> consist&iacute;a en una sola toma donde Elena (Marta Nieto) recib&iacute;a la peor llamada de su vida. En compa&ntilde;&iacute;a de su madre (Blanca Apil&aacute;nez), la protagonista deb&iacute;a actuar a contrarreloj para ayudar a su hijo, que acababa de perderse en una playa sin nadie a su alrededor. El final del corto nos dibujaba a una Elena al borde de la histeria una vez el tel&eacute;fono de su hijo quedaba sin bater&iacute;a, y todo conclu&iacute;a con el pesadillesco plano de aquella playa.
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        Es justo en este lugar donde comienza el cuarto largometraje de Sorogoyen, diez a&ntilde;os despu&eacute;s de esa angustiosa escena. El suspense despertado por ella, agudizado por la decisi&oacute;n de grabarlo todo en un plano secuencia que dejaba al espectador sin la posible escapatoria del montaje, ahora se convierte en una fatalista serenidad. Una Elena muy cambiada, transcurrida una d&eacute;cada, camina por esa misma playa, y su sombra solitaria se confunde entre los ba&ntilde;istas de la zona.
    </p><p class="article-text">
        Muy pronto, Sorogoyen deja claro que la historia que a &eacute;l y a Isabel Pe&ntilde;a les interesaba contar no ten&iacute;a nada que ver con el horror psicol&oacute;gico de ese impactante corto que les llev&oacute; a los Oscar. Esta obra, ejercitando en la <em>Madre</em> definitiva de pr&oacute;logo ominoso, s&oacute;lo pretend&iacute;a dejar una sensaci&oacute;n determinada en el espectador. Su misi&oacute;n era precipitar una identificaci&oacute;n instant&aacute;nea con esa madre traumatizada. Esa madre que sigue buscando a su hijo.
    </p><p class="article-text">
        Consumada esa identificaci&oacute;n casi de forma kamikaze, Madre profundiza en unos temas muy concretos que la erigen como el largometraje m&aacute;s at&iacute;pico de todos los que ha rodado Sorogoyen. Tan tr&aacute;gico como <em>Stockholm</em>, tan sombr&iacute;o como <em>Que Dios nos perdone</em>, tan absorbente como <em>El reino</em>. Y eso que, en puridad, <em>Madre</em> ni siquiera es un thriller.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, la pel&iacute;cula protagonizada por Marta Nieto se nutre de todo lo aprendido, y escala una nueva cumbre dentro de una filmograf&iacute;a que siempre ha perseguido el m&aacute;s dif&iacute;cil todav&iacute;a tanto en t&eacute;rminos est&eacute;ticos como narrativos. Los planos secuencia marca de la casa, que antes persegu&iacute;an el encierro psicol&oacute;gico de los personajes, ahora se desarrollan en amplias tomas de la playa por la que transita Elena. Pero la opresi&oacute;n es la misma, y m&aacute;s poderosa si cabe, porque viene reforzada por la soledad.
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        Cero sorpresas por este lado. Sorogoyen siempre ha sido un superdotado de la puesta en escena, de modo que el aut&eacute;ntico valor de Madre radica en lo escueto de sus presupuestos. En un relato pausado, que alcanza de forma meditabunda las dos horas de duraci&oacute;n, mientras el afilado gui&oacute;n describe exhaustivamente el dolor de Elena y sus posibles v&iacute;as de escape, teniendo a una portentosa Marta Nieto &mdash; ganadora del premio a Mejor Actriz en el Festival de Venecia&mdash; como indispensable aliada.
    </p><p class="article-text">
        <em>Madre</em> es la pel&iacute;cula m&aacute;s dif&iacute;cil de su director, y por ello la m&aacute;s madura. Trasladando adem&aacute;s el punto de vista a un personaje femenino, Sorogoyen mira de frente a los grandes referentes del melodrama cl&aacute;sico, y lo hace sin dejar de ser &eacute;l. Sin que su cine deje de transmitir turbiedad, aspereza, y una verdad que inquieta m&aacute;s cuanto m&aacute;s cercana la percibimos.
    </p><p class="article-text">
        Lo ten&iacute;a dif&iacute;cil para superar el impacto del corto precedente, pero <em>Madre</em> es capaz de trascenderlo y de lanzar al espectador algo que no esperaba. Algo que, devastado por la fuerza del relato y la mirada rota de Marta Nieto, es posible que ya siempre lleve consigo.
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      <dc:creator><![CDATA[Belén Gómez]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 Nov 2019 05:27:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Madre': Rodrigo Sorogoyen da continuidad a su premiado corto retratando un camino de la oscuridad a la luz]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Las ciudades que predijo Blade Runner para noviembre de 2019: ¿en qué acertó Ridley Scott?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/edcreativo/predicciones-blade-runner-ridley-scott_1_5960164.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d8e706f-6a3e-4f28-8475-9cc1b7570286_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Escena de Blade Runner (1982)."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La película estrenada en 1982 dibujaba un futuro que ya es presente, lleno de megaciudades y profecías que se han cumplido, y otras que no deberían cumplirse jamás</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El futuro es una gran ciudad. No en vano, una de las primeras pel&iacute;culas de ciencia ficci&oacute;n llevaba por t&iacute;tulo Metr&oacute;polis, y a su estreno en 1927 recreaba un siglo XXI donde los n&uacute;cleos de poblaci&oacute;n se organizaban en inmensas ciudades-estado donde la guerra de clases hab&iacute;a alcanzado un punto de no retorno.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces la ciencia ficci&oacute;n futurista ha gustado de utilizar el cine para describir escenarios que la industrializaci&oacute;n ha conducido a sus m&aacute;ximas cotas de eficiencia. En Regreso al futuro II, el ya superado 2015 era un escenario kitsch donde los anuncios publicitarios en 3D te atacaban por la espalda. El quinto elemento constataba que los taxistas seguir&iacute;an estando furiosos por sus condiciones laborales ya entrado el siglo XXIII. Y ni siquiera Star Wars pudo resistirse a seguir la estela de Lang para mostrarnos planetas que constitu&iacute;an en una &uacute;nica ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Pero antes de todas estas pel&iacute;culas estuvo Blade Runner. La menos complaciente de todas. La que con ojo m&aacute;s cr&iacute;tico observaba la sociedad de su tiempo. Bas&aacute;ndose libremente en &iquest;Sue&ntilde;an los androides con ovejas el&eacute;ctricas? de Phillip K. Dick, la pel&iacute;cula de Ridley Scott se ambientaba en noviembre de 2019. Fecha que tambi&eacute;n hemos alcanzado, y que llegados a este punto es inevitable que utilicemos para comprobar en qu&eacute; acert&oacute; la ciencia ficci&oacute;n de finales de siglo.
    </p><h4 class="article-text">Las videollamadas</h4><p class="article-text">
        En una escena del film Rick Deckard llamaba a Rachael utilizando un videotel&eacute;fono enorme y aparatoso. La calidad de imagen que entonces recib&iacute;a era paup&eacute;rrima y, para colmo, pod&iacute;amos comprobar c&oacute;mo hacer la llamada le hab&iacute;a costado 1,25 d&oacute;lares. Lo que era percibido entonces como un t&oacute;pico del g&eacute;nero se convirti&oacute; a partir de 2003 en una realidad, pues con la llegada de Skype &mdash;seguida de aplicaciones an&aacute;logas en WhatsApp o FaceTime&mdash;, el ser humano no tuvo nunca que dejarse el sueldo en poder ver el rostro de su interlocutor. Tampoco tuvo que dejarse los ojos.
    </p><h4 class="article-text">Los asistentes de voz</h4><p class="article-text">
        Cuando Blade Runner se estren&oacute; en 1982 los espectadores enmudecieron al contemplar c&oacute;mo la casa de Deckard le daba amablemente la bienvenida. Fresco el recuerdo del HAL 9000 visto en 2001: Una odisea en el espacio, no pod&iacute;an menos que reaccionar con suspicacia ante este tipo de inteligencias artificiales, pensando que en cualquier momento se volver&iacute;an contra &eacute;l. Luego vinieron Siri, Cortana o Alexa, y descubrimos que dichas inteligencias pod&iacute;an formar parte de nuestro d&iacute;a a d&iacute;a, haci&eacute;ndonoslo de paso un poco m&aacute;s f&aacute;cil.
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                </figure><h4 class="article-text">Los detectores de mentiras</h4><p class="article-text">
        El primer pol&iacute;grafo fue desarrollado en 1938 por el californiano Leonard Keeler, de modo que cuando este pas&oacute; a tomar parte central del argumento de Blade Runner el p&uacute;blico no se sorprendi&oacute; tanto de su existencia como de su sofisticaci&oacute;n. El test de Voigt-Kampff trataba de discernir qui&eacute;n era un androide y qui&eacute;n no con una precisi&oacute;n casi total, y aunque por razones obvias los habitantes de nuestro siglo no le hayan encontrado esa utilidad, los detectores de mentiras son empleados a menudo por las fuerzas policiales. Siempre, al igual que en el film de Scott, con cierto margen de error.
    </p><h4 class="article-text">Los replicantes</h4><p class="article-text">
        A&uacute;n nos hallamos lejos de poder convivir con androides en los que relegar las tareas del d&iacute;a a d&iacute;a, pero ya se pueden divisar rastros de un futuro replicante en los robots de l&aacute;tex desarrollados por Hanson Robotics. Tambi&eacute;n existen inteligencias artificiales capaces de rivalizar con el raciocinio humano mientras les sirve copas <a href="https://www.youtube.com/watch?v=kvzrP2lrvqA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cual sol&iacute;cito camarero</a>, e incluso existen burdeles donde mu&ntilde;ecas sexuales rob&oacute;ticas satisfacen los deseos m&aacute;s inconfesables de sus clientes.
    </p><h4 class="article-text">Los coches voladores</h4><p class="article-text">
        S&iacute;, en alg&uacute;n momento ten&iacute;amos que llegar aqu&iacute;. Acaso porque supondr&iacute;an una estridente alteraci&oacute;n del tr&aacute;fico, acaso porque distan de estar disponibles para el poder adquisitivo de la poblaci&oacute;n mayoritaria, el entorno urbano trazado por Blade Runner sigue siendo una entelequia. Lo cual no quita que proyectos como el AeroMobil o los&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=4b4tztjRJkA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">taxis voladores de Dubai</a> la hagan cada vez m&aacute;s posible.
    </p><h4 class="article-text">La contaminaci&oacute;n</h4><p class="article-text">
        Lamentablemente, tambi&eacute;n en esto nos parecemos mucho a Blade Runner. La situaci&oacute;n no ha llegado a los extremos de gravedad que dibuja el film protagonizado por Harrison Ford, donde el suelo terr&aacute;queo se pierde entre brumas de poluci&oacute;n, pero la amenaza del cambio clim&aacute;tico es m&aacute;s perceptible que nunca. Y las smart cities podr&iacute;an tener la soluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n estimaciones de la ONU, para el a&ntilde;o 2050 &mdash;un a&ntilde;o despu&eacute;s de lo esbozado en la secuela Blade Runner 2049, que tampoco es precisamente alentador&mdash; el 70% de la poblaci&oacute;n vivir&aacute; en ciudades. Suponiendo estas s&oacute;lo el 3% de la superficie planetaria, generando menos residuos y consumiendo el 75% de los residuos, ser&iacute;a posible entonces adelantarse a las sombr&iacute;as profec&iacute;as de Dick, Scott y compa&ntilde;&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Se suele utilizar el t&eacute;rmino &ldquo;smart city&rdquo; en relaci&oacute;n a pol&iacute;ticas de desarrollo urbano que buscan ante todo la sostenibilidad y la satisfacci&oacute;n de las necesidades b&aacute;sicas de sus habitantes. Es un concepto, por tanto, que mira constantemente hacia el futuro y hacia la mejora en la calidad de vida, apostando por la ciudad como escenario del progreso y el bienestar universal.&nbsp; El <a href="http://www.smartcityexpo.com/en/visit/passes-and-prices?utm_source=paidsearch&amp;utm_medium=search&amp;utm_campaign=captacionvisitante&amp;&amp;amc=searchpaid.elogia.42885.50284.96306.SCEWC-branding.txt-branding&amp;gclid=EAIaIQobChMIiLSey4ni5QIVDVPTCh3zVAetEAAYASAAEgJnUfD_BwE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Smart City World Congress</a>, organizado por la Fira de Barcelona, se celebra del 19 al 21 de noviembre, y pretende estudiar medidas posibles para que el 2019 de Blade Runner no nos llegue a alcanzar nunca, en perpetua y desafiante huida hacia un futuro mejor. Un futuro que no tiene por qu&eacute; desvanecerse como l&aacute;grimas en la lluvia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[Belén Gómez]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Nov 2019 23:04:21 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA['Retrato de una mujer en llamas': romance entre pinceles, miradas y fuego]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/edcreativo/retrato-llamas-romance-pinceles-miradas_1_5960145.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/979d2a87-cc74-44d2-9de0-369d6cdc327d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La nueva película de la francesa Céline Sciamma llega este viernes 18 de octubre a nuestros cines protagonizada por Noémie Merlant y Adèle Haenel</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Dentro de las representaciones visuales de la realidad, no hay nada m&aacute;s &iacute;ntimo que un retrato. En su manufacturaci&oacute;n, el artista no s&oacute;lo debe tirar de oficio, sino tambi&eacute;n lidiar con numerosas variables. La disposici&oacute;n del modelo a no moverse m&aacute;s all&aacute; de lo indispensable. El detalle a la hora de perfilar cada l&iacute;nea, cada pliegue la expresi&oacute;n. Y, sobre todo, el logro may&uacute;sculo de conocer profundamente a quien se pinta, para que este y no otro pueda ser el protagonista de dicha obra.
    </p><p class="article-text">
        Es por ello que los retratos requieren de una introspecci&oacute;n psicol&oacute;gica que, una vez volcada en el lienzo, pueda dejar escapar una abstracci&oacute;n controlada. La inevitable de conseguir desarrollar a una persona, y no a un modelo inm&oacute;vil, en tu espacio de trabajo. Por supuesto que pocas cosas hay m&aacute;s enigm&aacute;ticas que la sonrisa de <em>La Gioconda</em> o el aire marcial de Inocencio X, pero Da Vinci y Vel&aacute;zquez s&oacute;lo pudieron dar con estos hallazgos una vez conoc&iacute;an perfectamente a quienes pintaban.
    </p><p class="article-text">
        Por ser esta una comunicaci&oacute;n tan estrecha, casi lindando lo asfixiante, no es descabellado que de vez en cuando pueda surgir el amor de quien pinta por lo pintado. Cada pincelada es otro detalle de una personalidad que se ha de comprender por motivos profesionales, pero si cada pincelada tambi&eacute;n redondea la belleza de lo trabajado, &iquest;c&oacute;mo no ha de surgir el deseo? &iquest;C&oacute;mo es posible que Marianne (No&eacute;mie Merlant) no acabe perdidamente enamorada de H&eacute;lo&iuml;se (Ad&egrave;le Haenel)?
    </p><p class="article-text">
        La protagonista de <a href="https://karmafilms.es/catalogo/retrato-de-una-mujer-en-llamas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Retrato de una mujer en llamas</em></a>, sin embargo, no lo tiene f&aacute;cil. A Marianne le han encargado que retrate a H&eacute;lo&iuml;se para que un pretendiente milan&eacute;s con quien sus padres pretenden casarla pueda averiguar si la transacci&oacute;n merece la pena, pero H&eacute;lo&iuml;se rechaza el matrimonio. Corre el a&ntilde;o 1770 en Francia y el personaje que encarna Ad&egrave;le Haenel est&aacute; harta del destino que la arcaica sociedad le reserva a las mujeres. Se niega a que la retraten. Se niega a perder la libertad.
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    </figure><p class="article-text">
        Como soluci&oacute;n a este choque de voluntades, Marianne se har&aacute; pasar por una dama de compa&ntilde;&iacute;a para unirse a los paseos de la modelo renuente, atenta a cada detalle de su expresi&oacute;n, desvivi&eacute;ndose por captar todo lo que hace a su rostro ser su rostro. Cuando vuelva a su taller al caer la noche, tirar&aacute; de memoria para ir recreando a su propia H&eacute;lo&iuml;se, la H&eacute;lo&iuml;se que sus padres quieren venderle al pretendiente milan&eacute;s. Y durante este agotador escrutinio, ocurrir&aacute; lo que tiene que ocurrir.
    </p><p class="article-text">
        <em>Retrato de una mujer en llamas</em>, dirigida por C&eacute;line Sciamma, construye una apasionada historia de amor a partir del estudio visual de la figura amada. Las posibilidades ya no s&oacute;lo pict&oacute;ricas, sino cinematogr&aacute;ficas de este idilio, bastar&iacute;an por s&iacute; solas para convertirla en una de las propuestas m&aacute;s arrebatadoramente bellas de la temporada. No obstante, el rostro de H&eacute;lo&iuml;se no se limita a ser retratado de forma d&oacute;cil. El rostro de H&eacute;lo&iuml;se se resiste, quiere escapar, y es en este forcejeo durante el que Marianne aprende a amarlo.
    </p><p class="article-text">
        Al fin y al cabo, <em>Retrato de una mujer en llamas</em> no quiere limitarse a contar una hermosa historia de amor. Esta historia no puede escapar del escenario en el que es descrita, del lienzo que a&ntilde;os de historia antigua transforman en una sociedad represora, donde el amor entre Marianne y H&eacute;lo&iuml;se es imposible. Donde un romance entre dos mujeres es un esc&aacute;ndalo semejante al hecho de que una mujer quiera luchar por la libertad de sus afectos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">Una filmograf&iacute;a en constante autodescubrimiento</h3><p class="article-text">
        Como realizadora, C&eacute;line Sciamma nunca ha ocultado sus intereses. Es decir, tuvo que esperar a 2014, cuando estren&oacute; <em>Girlhood</em>, para confirmar que le acababa de dar t&eacute;rmino a una trilog&iacute;a sobre el coming on age, pero distaba de ser necesario. Sus anteriores largometrajes, <em>Lirios de agua</em> y <em>Tomboy</em>, ya hablaban por s&iacute; solos, y hac&iacute;an gala de una coherencia discursiva a la que s&oacute;lo le hac&iacute;a falta seguir a&ntilde;adiendo obras maestras.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; fue <em>Tomboy</em>, estrenada en 2011 y protagonizada por Zo&eacute; H&eacute;ran, la que supuso un antes y un despu&eacute;s en su carrera. Ya en <em>Lirios de agua</em> la asunci&oacute;n de la madurez hab&iacute;a sido inseparable del autodescubrimiento personal &mdash;concretamente cuando la joven Marie (Pauline Acquart) albergaba repentinos sentimientos por quien hasta entonces hab&iacute;a sido su mejor amiga&mdash; pero hasta su tercer film no empez&oacute; a jugar con otras realidades de combativa pertinencia.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Tomboy</em>, Sciamma cuestionaba la construcci&oacute;n del g&eacute;nero, a partir de una ni&ntilde;a de diez a&ntilde;os que se hac&iacute;a pasar por un chico, sin que esto tuviera que limitar la capacidad de su historia para conmover a cualquier espectador que tuviera infancia y un m&iacute;nimo de empat&iacute;a. Este drama infantil obten&iacute;a una identidad propia que al mismo tiempo vehiculaba un estilo cinematogr&aacute;fico, y es este el que ahora vuelve a las pantallas con <em>Retrato de una mujer en llamas</em> no como en&eacute;sima carta de presentaci&oacute;n, sino como desafiante reafirmaci&oacute;n.
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        Antes hubo de venir <em>Girlhood</em>, acaparadora de nominaciones all&aacute; donde pasaba, pero ha sido <em>Retrato de una mujer en llamas</em> la que ha tenido que ser testigo de su madurez como artista. Como tambi&eacute;n ha sido testigo el Festival de Cannes, que este mismo a&ntilde;o le entreg&oacute; a la pel&iacute;cula que nos ocupa el premio a Mejor Gui&oacute;n. San Sebasti&aacute;n tambi&eacute;n ha ca&iacute;do rendido ante el poder de su romance, y ahora s&oacute;lo le queda enfrentarse finalmente al p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Para ello cuenta con unos recursos que ha ido perfeccionando a lo largo de su obra. Aprovechando una coyuntura en la que los dramas de &eacute;poca &mdash;o, ajustando m&aacute;s la etiqueta, las &ldquo;pel&iacute;culas de tacitas&rdquo;&mdash; son cada vez m&aacute;s proclives a los esfuerzos revisionistas y la demolici&oacute;n de convenciones, <em>Retrato de una mujer en llamas</em> se acerca con el mismo descaro que Yorgos Lanthimos emple&oacute; en <em>La favorita</em>, o con una intensidad psicol&oacute;gica similar a la tejida en Lady Macbeth.
    </p><p class="article-text">
        Pero, sobre todo, <em>Retrato de una mujer en llamas</em> se acerca con una emoci&oacute;n intempestiva, un anhelo aterrador, por bandera. Por muchos intereses sociopol&iacute;ticos que respire su historia y el af&aacute;n de denuncia desfile por ella, la &uacute;ltima pel&iacute;cula de C&eacute;line Sciamma se ampara en algo tan antiguo, pero tan complejo, como es el descubrimiento del amor y el deseo de consumarlo, mientras todo tipo de obst&aacute;culos terrenales se cruzan en su camino.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vine para pintarla&rdquo;, acaba admitiendo Marianne durante uno de los muchos paseos que comparten. Seg&uacute;n podemos ver en el tr&aacute;iler, H&eacute;lo&iuml;se se limita a responder, casi para s&iacute; misma, &ldquo;De ah&iacute; esas miradas&rdquo;. Es entonces, con las cartas sobre la mesa y las amantes frente a frente, cuando puede comenzar el incendio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Belén Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/edcreativo/retrato-llamas-romance-pinceles-miradas_1_5960145.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Oct 2019 15:42:38 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA['Orange Is the New Black' T7: las reclusas de Litchfield y la libertad envenenada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/orange-is-the-new-black-temporada-7-final_132_1480811.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/421d0c57-87ac-46b8-86ef-7540f9d16d79_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Nicky (Natasha Lyonne) y &#039;Red&#039; (Kate Mulgrew). "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La última entrega de la serie que protagoniza Taylor Schilling estará disponible de forma completa desde el 27 de julio</p><p class="subtitle">Se compone de 13 episodios de una hora de duración en los que la historia de Piper y el resto de presas llegará a su fin</p></div><p class="article-text">
        A la mitad del metraje de <em>Cadena perpetua</em>, la c&aacute;mara sal&iacute;a por fin de la prisi&oacute;n de Shawshank. Lo que ven&iacute;a a continuaci&oacute;n pod&iacute;a entenderse casi como un cortometraje independiente de la trama, a trav&eacute;s del cual el compungido espectador descubr&iacute;a qu&eacute; ocurr&iacute;a con Brooks (James Whitmore) una vez este era puesto en libertad y pod&iacute;a reintegrarse en la sociedad. No le iba muy bien.
    </p><p class="article-text">
        Tras toda una vida encerrado entre cuatro paredes, el antiguo bibliotecario de Shawshank era incapaz de rehacerla, de encontrarle un sentido fuera de los barrotes. La experiencia tan dura vivida en prisi&oacute;n lo hab&iacute;a dejado marcado e incapaz de avanzar, y no pod&iacute;a dejar de pensar en sus compa&ntilde;eros. Los que se hab&iacute;an quedado atr&aacute;s. Los que se hab&iacute;an convertido en su familia.
    </p><p class="article-text">
        <em>Orange Is the New Black</em> llega a su fin este verano, y lo hace consciente del poso que el presidio ha dejado en sus protagonistas. Piper Chapman (Taylor Schilling) ha salido de la c&aacute;rcel junto a Sophia Bursett (Laverne Cox) tras varios traslados, un mot&iacute;n y un redescubrimiento del amor entre los muros de Litchfield.
    </p><p class="article-text">
        Piper se prepara para retomar su vida. Esa que dej&oacute; apartada junto a un novio, Larry (Jason Biggs), y poco a poco sepultada bajo todo lo vivido dentro de lo que se convirti&oacute; en su nuevo hogar. Donde hizo nuevas amistades, descubri&oacute; la sororidad, y sinti&oacute; una uni&oacute;n indestructible hacia las personas menos pensadas.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, Taystee (Danielle Brooks) cumple cadena perpetua. Blanca (Laura G&oacute;mez) ha sido enviada a un centro de deportaci&oacute;n. Y Lorna Morello (Yael Stone) lidia con la maternidad. Piper, tras dejar atr&aacute;s la c&aacute;rcel, se acuerda de ellas. Como Brooks temblando en el autob&uacute;s, no reconoce el mundo del que una vez le obligaron a marcharse, y no sabe si sabr&aacute; desenvolverse en &eacute;l. Ha dejado algo demasiado importante atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <em>Orange Is the New Black</em> dio comienzo cuando Piper fue arrestada por un delito cometido diez a&ntilde;os antes junto a Alex Vause (Laura Prepon), su amante de entonces. Al dar con sus huesos en Litchfield, fue la primera persona con la que se encontr&oacute;, y con la que no tardar&iacute;a en retomar una relaci&oacute;n sentimental. Durante seis temporadas, este romance vehicul&oacute; la trama de <em>Orange Is the New Black</em>, hasta encontrar un final abrupto en su sexta andanada de episodios.
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                </figure><p class="article-text">
        A Piper le llamaba la libertad, aunque ya no estuviera segura de lo que &eacute;sta significaba. Y ella pod&iacute;a marcharse, pero Alex no. La protagonista deb&iacute;a abandonar de nuevo al amor de su vida; sin embargo, esta vez ambas decid&iacute;an tomar cartas en el asunto, y la sexta temporada culminaba con la boda de ambas mientras el tiempo de Piper en prisi&oacute;n se terminaba de agotar.
    </p><p class="article-text">
        Y ahora qu&eacute;, se pregunta Piper. Qu&eacute; har&eacute; ahora, que soy libre.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;A la vida le gusta ponerte a prueba&rdquo;</h3><p class="article-text">
        El primer gran &eacute;xito de Jenji Leslie Kohan dentro de la primera pantalla fue <em>Weeds</em>, emitida por <em>Showtime</em> desde 2005 hasta 2012. En torno a la historia de una viuda que vende marihuana a sus vecinos esta escritora californiana ya pudo encauzar su inter&eacute;s por personajes femeninos de gran fuerza, que se rigen por c&oacute;digos de honor alternativos.
    </p><p class="article-text">
        Como los que pueden extraerse de un pr&oacute;spero negocio de narcotr&aacute;fico o, mismamente, de una c&aacute;rcel de mujeres. Cuando m&aacute;s tarde cay&oacute; en sus manos <em>Orange Is the new black: Cr&oacute;nica de mi a&ntilde;o en una prisi&oacute;n federal de mujeres,</em> autobiograf&iacute;a de Piper Kerman publicada en 2010, Kohan supo que se encontraba ante un material muy prometedor.
    </p><p class="article-text">
        La historia real de Kerman, internada por culpa de un delito de narcotr&aacute;fico en la Instituci&oacute;n Correccional Federal de Danbury, Connecticut (Litchfield en TV), ha servido para guiar las tramas de su ambiciosa serie, apoyada tanto por el talento de Kohan en funciones de showrunner como de un magn&iacute;fico reparto que ha ido cambiando sustancialmente desde el estreno de la serie en 2013, pero que se las ha apa&ntilde;ado para mantener un nivel excepcional en todo momento.
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        Y este &uacute;ltimo elemento ha sido, precisamente, el encargado de distinguir a <em>Orange Is the New Black</em> dentro de un panorama televisivo cada vez m&aacute;s cambiante y diversificado. Liderado por una Taylor Schilling fundida con su personaje, pero bien acompa&ntilde;ada de nombres como Prepon, Natasha Lyonne o la citada Laverne Cox, el casting de la serie de Kohan ha sido aplaudido desde sus inicios.
    </p><p class="article-text">
        Schilling ha estado nominada tanto al Globo de Oro como al Emmy por su interpretaci&oacute;n de Piper, al igual que Uzo Aduba -Suzanne &ldquo;Crazy eyes&rdquo;-&nbsp; ganadora en dos ocasiones de este &uacute;ltimo premio y nominada otras tantas a los Golden Globes. El reparto de la serie al completo, por su parte, ha sido galardonado hasta en tres ocasiones con el premio a Mejor Reparto de Comedia en los SAG Awards. Todo mientras fortalec&iacute;a su v&iacute;nculo con la audiencia, y la iba preparando para lo que estaba por venir.
    </p><p class="article-text">
        La s&eacute;ptima temporada de Orange Is the New Black es la cumbre de ese camino, y el esbozo de una situaci&oacute;n que fue inevitable desde que Piper empez&oacute; a ver su estancia en Litchfield como mucho m&aacute;s que una imposici&oacute;n. Cuando el personaje de Schilling descubri&oacute; en esas compa&ntilde;eras de presidio una familia, la m&aacute;s aut&eacute;ntica que hab&iacute;a conocido nunca, los espectadores pudimos vislumbrar lo dif&iacute;cil que ser&iacute;a la despedida.
    </p><p class="article-text">
        Una que, por mucho que Piper y Alex se negaran a asumir &mdash;y por mucho que la vertiginosa temporada 5, centrada en un mot&iacute;n contra los guardias, nos hiciera temer que el final de estos personajes no se limitar&iacute;a a una tranquila separaci&oacute;n&mdash;, era inevitable que llegara en alg&uacute;n punto. Por lo que ahora Piper, como Brooks, como tantas personas a quienes les dieron la libertad pese a que de alguna forma segu&iacute;an encerrados ah&iacute; dentro, tendr&aacute; que arregl&aacute;rselas como pueda. En el exterior.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia con estos otros personajes es que, cuando de ahora en adelante Piper vea el color naranja en alg&uacute;n lado, no reaccionar&aacute; con nerviosismo. No despertar&aacute; ning&uacute;n trauma en ella. Bien al contrario, sonreir&aacute; y, al igual que los espectadores, recordar&aacute; los buenos tiempos. A su familia. Y quiz&aacute;, ampar&aacute;ndose en estos recuerdos, su destino fuera de prisi&oacute;n pueda ser algo m&aacute;s luminoso.
    </p><p class="article-text">
        Pero s&oacute;lo habr&aacute; una forma de comprobarlo, y puedes hacerlo ahora, en Movistar+.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Belén Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/orange-is-the-new-black-temporada-7-final_132_1480811.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Jul 2019 18:54:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Orange Is the New Black' T7: las reclusas de Litchfield y la libertad envenenada]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Seis series de intriga para prevenir las siestas veraniegas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/series-intriga-prevenir-siestas-veraniegas_132_1481302.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d611e01f-af0a-4698-9354-5939b3385d08_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Álvaro Cervantes, en &#039;La Zona&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Debido al calor estival es normal quedarse dormido ante la televisión, pero estos títulos mantendrán tus ojos bien abiertos</p></div><p class="article-text">
        Es la historia de siempre. Despu&eacute;s de comer, te pones una serie de la que has o&iacute;do hablar muy bien. Y, en efecto, la ficci&oacute;n que se despliega ante tus ojos no est&aacute; mal. Es entretenida, entiendes de d&oacute;nde vienen esas alabanzas. Pero hace calor, est&aacute;s digiriendo la comida, y cuando te quieres dar cuenta ya has ca&iacute;do en un profundo sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Puede ocurrir en tu casa, en la habitaci&oacute;n de hotel, o incluso en la playa. Y parece que no hay ninguna serie que pueda impedirlo, que ninguna conseguir&aacute; engancharte lo suficiente como para que puedas olvidarte de todo y puedas concentrarte en la historia que tienes delante.
    </p><p class="article-text">
        Los <em>thrillers</em>, no obstante, tienen m&aacute;s posibilidades de esquivar los sudorosos estragos de las tardes de verano. Sus giros, sus personajes enigm&aacute;ticos, los <em>cliffhangers</em> en los que a sus creadores les gusta incurrir, son un remedio perfecto contra la siesta involuntaria. Y estas seis series, que hoy te recomendamos para mantener tu cabeza ocupada en verano, m&aacute;s a&uacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Hierro</h3><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/Hierro-Candela-Pena-aislamiento-hostilidad_6_909269080.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hierro</a>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute;?</strong> Los hermanos Jorge y Pepe Coira han desarrollado una intriga tan adictiva como &uacute;nica. Protagonizada por Candela Pe&ntilde;a y Dar&iacute;o Gradinetti en un duelo interpretativo de los que marcan carreras,&nbsp;Hierro asume los c&oacute;digos del&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Whodunit" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>whodunnit</em></a><em> </em>popularizado por Agatha Christie en un escenario igualmente limitado y asfixiante, pero que aqu&iacute; tiene la particularidad de extenderse a una isla entera.
    </p><p class="article-text">
        El Hierro, territorio m&aacute;s apartado del archipi&eacute;lago canario, hace fluir las andanzas de sus personajes, observadas con suspicacia por una poblaci&oacute;n aut&oacute;ctona que, a cada gesto, deja claro que no son bienvenidos. Cargando un ambiente que marca el ritmo de la investigaci&oacute;n y las relaciones entre los personajes, mientras va dejando claro los motivos por los que <em>Hierro</em> es, actualmente, una de las producciones m&aacute;s estimulantes y originales del panorama patrio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Para qui&eacute;n?</strong> Para los amantes de las series ambientadas en entornos marcados.
    </p><h3 class="article-text">El embarcadero</h3><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/embarcadero-viaje-emocional-lado-salvaje_6_857824212.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El embarcadero</a>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute;?</strong> El elemento fundamental que da la medida de un buen <em>thriller</em> no radica en lo sorprendente de la trama o el espect&aacute;culo entregado, sino en unos personajes que el espectador quiera seguir hasta el fin del mundo. La serie de &Aacute;lex Pina y Esther Mart&iacute;nez Lobato &mdash;creadores de <em>La casa de papel</em>&mdash; no se va tan lejos, sino que llega hasta Albufera de Valencia para demostrar que el factor psicol&oacute;gico es indispensable en cualquier intriga que se precie.
    </p><p class="article-text">
        <em>El embarcadero</em>, de este modo, acoge con orgullo la etiqueta de <em>thriller</em> emocional, y se vehicula en torno al viaje de autodescubrimiento de Alejandra (Ver&oacute;nica S&aacute;nchez), tras descubrir que su marido muerto (&Aacute;lvaro Morte) tiene una mujer y una hija de las que no hab&iacute;a sabido nada hasta ahora. Investigar esta doble vida, conocer a esa familia secreta, le har&aacute; llegar a verdades tan inc&oacute;modas como apasionantes sobre su propia identidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Para qui&eacute;n?</strong> Para quienes afrontan cada viaje como un modo de conocerse mejor a s&iacute; mismos.
    </p><h3 class="article-text">La peste</h3><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/Peste_6_728687129.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La peste</a>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute;?</strong> La monumental Sevilla del siglo XVI que ha recreado el equipo de Alberto Rodr&iacute;guez y Rafael Cobos &mdash;director y guionista de enorme proyecci&oacute;n, como refrenda su trabajo en <em>La isla m&iacute;nima</em> o <em>El hombre de las mil caras</em>&mdash; deber&iacute;a ser por s&iacute; solo un motivo para asomarse a <em>La peste</em>. Sin embargo, este no es el mayor atractivo de esta serie original de Movistar+.
    </p><p class="article-text">
        Esta urbe, ostentosa por las riquezas que vienen de Am&eacute;rica, pero miserable en su interior &mdash;ocupado por una poblaci&oacute;n que se muere de hambre y enfermedad&mdash; sirve de escenario para un aterrador misterio que ha de resolver Mateo (Pablo Molinero), y s&oacute;lo as&iacute; librarse de sus problemas con la Santa Inquisici&oacute;n. El asesinato de varios nobles de la ciudad lleva al protagonista por burdeles, hospitales, callejones y c&aacute;rceles, y erige a <em>La peste</em> como una ficci&oacute;n claustrof&oacute;bica al tiempo que imprescindible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Para qui&eacute;n?</strong> Para apasionados de <em>thriller</em> de altura en contextos hist&oacute;ricos convulsos.
    </p><h3 class="article-text">F&eacute;lix</h3><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/mezcla-humor-thriller-Felix-Espana_6_759834022.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">F&eacute;lix</a>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute;?</strong> Entre las cosas que puede ofrecer un <em>thriller</em>, el p&uacute;blico espera sorprenderse, sufrir con sus atribulados protagonistas, o hacerse preguntas muy inc&oacute;modas sobre la naturaleza humana y su tendencia a la autodestrucci&oacute;n. Pero, desde luego, no suele pensar que va a re&iacute;rse a carcajadas ante equ&iacute;vocos y malentendidos de todo pelaje, y esta es la jugada de <em>F&eacute;lix</em>, lo nuevo de Cesc Gay.
    </p><p class="article-text">
        <em>F&eacute;lix</em> no s&oacute;lo posee rasgos de comedia negra, sino que adem&aacute;s se atreve a crear un microcosmos propio &mdash;ambientado en las monta&ntilde;as de Andorra&mdash; donde su imprevisible trama pueda percibirse l&oacute;gica e inevitable. Entre sus referencias, por tanto, no s&oacute;lo se cuela el toque fatalista de los hermanos Coen, sino tambi&eacute;n el realismo m&aacute;gico y, ante todo, una voluntad de sorprender al espectador constantemente que lo eleva como el mejor remedio contra las cabezadas al sol.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Para qui&eacute;n?</strong> Para los que creen en el amor a primera vista, inmune a barreras idiom&aacute;ticas.
    </p><h3 class="article-text">La zona</h3><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/Zona-verdad-siempre-primera-victima_6_700689926.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La zona</a>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <strong>&iquest;Por qu&eacute;?</strong> Los hermanos Alberto y Jorge S&aacute;nchez-Cabezudo pretend&iacute;an estrenar <em>La Zona</em> alrededor de 2011, pero justo coincidi&oacute; en el tiempo la cat&aacute;strofe Fukushima y tuvieron que postergar el que estaba llamado a convertirse en uno de los grandes proyectos de sus vidas. Cuando finalmente pudieron reanudarlo, hab&iacute;a pasado casi una d&eacute;cada, pero ello no les rest&oacute; un &aacute;pice de ambici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En <em>La zona</em>, la miseria humana campa a sus anchas en una regi&oacute;n del norte de Espa&ntilde;a asolada por un accidente nuclear, y su lenta reconstrucci&oacute;n es saboteada por todo tipo de intereses ego&iacute;stas. Sobre ellos pende tambi&eacute;n la sombra de una crisis econ&oacute;mica, y en medio de todo se encuentra el polic&iacute;a H&eacute;ctor Ur&iacute;a (Eduard Fern&aacute;ndez), trayendo sus propios fantasmas a un lugar tan inquietante como La zona.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Para qui&eacute;n?</strong> Para amantes de las distop&iacute;as y paisajes amenazantes.
    </p><h3 class="article-text">Gigantes</h3><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/Gigantes-temporada-importancia-apellidarse-Guerrero_6_881971813.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gigantes</a>
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute;?</strong> Antes rese&ntilde;&aacute;bamos la gran importancia de Alberto Rodr&iacute;guez y Rafael Cobos en la construcci&oacute;n de un <em>thriller</em> nacional tan sobrio como intenso, pero a la hora de examinar el estado del g&eacute;nero no podr&iacute;amos dejar de lado a alguien como Enrique Urbizu. Alguien cuyo fuerte, vale, nunca ha sido la sobriedad, y a cambio ha practicado un cine esp&iacute;dico y feroz cuya cumbre ha acabado teniendo lugar en televisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En Movistar+, concretamente, est&aacute;n disponibles las dos temporadas (o mitades) de <em>Gigantes</em>, donde Urbizu a&uacute;na sabidur&iacute;a cin&eacute;fila y discurso propio para poner en pie una &eacute;pica mafiosa de ecos tan cl&aacute;sicos como c&iacute;nicos. La historia del clan de los Guerrero, de un &uacute;nico desenlace posible, es uno de los platos fuertes de los &uacute;ltimos meses, y la constataci&oacute;n de que el gusto espa&ntilde;ol por el <em>thriller</em> no nos puede traer sino grandes alegr&iacute;as. Tamizadas, eso s&iacute;, con sangre y tragedia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Para qui&eacute;n?</strong> Para quienes no aguantan a la familia en vacaciones.
    </p><p class="article-text">
        <em>Hierro</em>, <em>El Embarcadero</em>, <em>La Peste</em>, <em>F&eacute;lix</em>, <em>La Zona</em> y <em>Gigantes</em> est&aacute;n disponibles bajo demanda al completo en Movistar+. Todas series pueden verse tanto en TV, como en m&oacute;vil y tablet.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Belén Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/series-intriga-prevenir-siestas-veraniegas_132_1481302.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jul 2019 20:14:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Seis series de intriga para prevenir las siestas veraniegas]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA['La voz más alta (The Loudest Voice)': auge y caída de un depredador sexual]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/loudest-voice-serie-roger-ailes-depredador-sexual_132_1481804.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5e265066-0a9a-4741-83ee-efdbdfda508c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Loudest voice"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La miniserie que protagoniza Russell Crowe como Roger Ailes está disponible en Movistar Series desde el 1 de julio</p><p class="subtitle">Cada lunes, un nuevo episodio de los siete que componen esta miniserie y cuentan la historia real del director ejecutivo de Fox News</p></div><p class="article-text">
        El inicio del movimiento #MeToo suele encuadrarse en torno a octubre de 2017 cuando, despu&eacute;s de la publicaci&oacute;n de un reportaje del New York Times que destapaba los abusos cometidos durante d&eacute;cadas por el productor Harvey Weinstein, la actriz Alyssa Milano anim&oacute; v&iacute;a Twitter a que otras mujeres compartieran experiencias similares a la suya. No obstante, la revuelta de las v&iacute;ctimas contra el machismo y el maltrato institucional puede rastrearse hasta mucho antes. En 2006, por ejemplo, Tarana Burke utiliz&oacute; la misma expresi&oacute;n para mostrar su apoyo a mujeres negras que, como ella, hab&iacute;an sufrido acoso sexual.
    </p><p class="article-text">
        El inicio oficial del #MeToo, como luego confirm&oacute; la misma Milano, cabe adscribirlo por tanto al esfuerzo de Burke, aunque durante la m&aacute;s de una d&eacute;cada que transcurri&oacute; entre 2006 y 2017 estallara otro caso de resonancia similar y capaz de anteceder la ca&iacute;da de Harvey Weinstein y otros hombres poderosos de la industria de Hollywood. En julio de 2016, la presentadora de Fox News Gretchen Carlson acus&oacute; a su jefe Roger Ailes de acoso sexual, propiciando su renuncia al puesto de director ejecutivo de la cadena.
    </p><p class="article-text">
        Esto lo cuenta <em>La voz m&aacute;s alta (The Loudest Voice)</em>, miniserie coproducida por Showtime y Blumhouse Television que se ha esmerado en contratar un equipo a la altura de la importancia de lo narrado. La historia de Roger Ailes, fallecido hace dos a&ntilde;os, extiende sus tent&aacute;culos hasta gran parte de la realidad sociopol&iacute;tica que vivimos, y no s&oacute;lo en lo referente a los movimientos #MeToo y Time&rsquo;s Up.
    </p><p class="article-text">
        Ailes, a quien da vida en la producci&oacute;n<em>&nbsp;</em>un irreconocible Russell Crowe, no s&oacute;lo era una personalidad de gran poder dentro de los <em>mass media</em> estadounidenses, estando al cargo de Fox News desde su nombramiento a manos del propio Rupert Murdoch en 1996. Tambi&eacute;n destac&oacute; como asesor pol&iacute;tico para los principales candidatos del Partido Republicano.
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        Para entender qu&eacute; ha llevado al resurgimiento de esta formaci&oacute;n, hay que conocer a Roger Ailes. Este periodista nacido en 1940 ha colocado en el Despacho Oval a presidentes como Richard Nixon, Ronald Reagan y George W. Bush, mientras que tambi&eacute;n ha apoyado la carrera de Rudy Giuliani y, en sus &uacute;ltimos a&ntilde;os, asesorado a Donald Trump. Todo esto lo explora <em>La voz m&aacute;s alta (The Loudest Voice)</em>, retratando los hitos de una carrera tan prol&iacute;fica como inquietante, al tiempo que dibuja bien claro en el horizonte qu&eacute; fue lo que precipit&oacute; su ca&iacute;da.
    </p><p class="article-text">
        Gretchen Carlson, interpretada por Naomi Watts, denunci&oacute; que su despido a manos de la cadena vino motivado por su negativa a corresponder los avances sexuales de Ailes. R&aacute;pidamente se le unieron otras mujeres que tambi&eacute;n declaraban haber sido vejadas de forma sistem&aacute;tica por el director ejecutivo y, tras unas cuantas reuniones de emergencia, Roger Ailes tuvo que presentar su renuncia al cargo. Apenas dos semanas despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, ah&iacute; no terminaba el da&ntilde;o hecho por este siniestro personaje. Y&nbsp;<em>La voz m&aacute;s alta (The Loudest Voice)</em> es consciente de ello en todo momento.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;La gente no quiere ser informada, quiere sentirse informada&rdquo;</h3><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n que recogi&oacute; los testimonios de estas mujeres fue llevada a cabo por Gabriel Sherman, y antes de que todo estallara fue recopilada en gran parte en su libro <em>The Loudest Voice in the Room</em>, publicado en 2014. Sherman entrevist&oacute; a m&aacute;s de 600 personas relacionadas con Ailes, y ahora ha querido volcar sus descubrimientos en el medio audiovisual.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, no es otro que Gabriel Sherman quien aparece en los cr&eacute;ditos de&nbsp;<em>La voz m&aacute;s alta (The Loudest Voice)</em> como productor ejecutivo, y coguionista del primer episodio. Lo hace en compa&ntilde;&iacute;a de Tom McCarthy, que en 2015 logr&oacute; que <em>Spotlight</em>, escrita y dirigida por &eacute;l, se alzara con el Oscar a Mejor Pel&iacute;cula. Ambos est&aacute;n comprometidos con que se sepa la verdad de lo que ocurri&oacute; en Fox News durante el reinado de Ailes, y a la hora de poner en pie la serie no han escatimado en detalles escabrosos.
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        Kari Skogland, quien ya ha estado a cargo de la puesta en escena de <em>El cuento de la criada</em>, dirige cuatro episodios de los siete que componen esta miniserie, y que no tienen intenci&oacute;n de prolongarse en una segunda temporada. <em>La voz m&aacute;s alta (The Loudest Voice)</em>, con un reparto espectacular que no s&oacute;lo incluye a Crowe y Watts, sino que adem&aacute;s se nutre de nombres como Sienna Miller o Seth MacFarlane, tiene pensado jugar todas sus cartas desde el principio, y hacer el retrato m&aacute;s visceral posible de Roger Ailes.
    </p><p class="article-text">
        Debido tanto a los elementos de su producci&oacute;n como a su esforzada documentaci&oacute;n, acompa&ntilde;ados de la buena acogida que los films eminentemente pol&iacute;ticos suelen acoger &uacute;ltimamente &mdash;impulsada tanto por el Adam McKay de <em>El vicio del poder</em> como por el propio Tom McCarthy que firma <em>La voz m&aacute;s alta (The Loudest Voice)</em>&mdash;, no es descabellado vislumbrar la serie protagonizada por Russell Crowe en la pr&oacute;xima temporada de premios, pero esto dista de ser una prioridad para quienes la han hecho posible.
    </p><p class="article-text">
        El afilad&iacute;simo guion del que se beneficia la serie&nbsp;nunca olvida las consecuencias de los hechos referidos. Las <em>fake news</em>, la pol&iacute;tica como espect&aacute;culo, el auge del #MeToo, y la figura de Donald Trump como amalgama de todas estas cuestiones, sobrevuelan la nueva serie de Showtime sin tampoco dejar de lado una extrema concreci&oacute;n en sus temas y narrativas.
    </p><p class="article-text">
        Con frases tan rimbombantes como la que encabeza este ep&iacute;grafe o el ic&oacute;nico &ldquo;Divide y triunfar&aacute;s&rdquo; &mdash;que el a&ntilde;o pasado sirvi&oacute; de t&iacute;tulo a un documental de Alexis Bloom sobre el mismo Ailes que tambi&eacute;n puedes ver en Movistar+&mdash;, este hombre inquietante s&oacute;lo pretend&iacute;a revestir de &eacute;pica sus prop&oacute;sitos. Unos mucho m&aacute;s sencillos de lo que parec&iacute;an, y que se reduc&iacute;an al poder. A la sed de este.
    </p><p class="article-text">
        La sed de poder que le llev&oacute; a manipular a miles de norteamericanos, a conducir al frente del gobierno a sus aliados, y que durante a&ntilde;os justificaba su agresi&oacute;n a cada mujer que se cruzaba con &eacute;l. Acos&aacute;ndolas, invadiendo su espacio, Roger Ailes se sent&iacute;a m&aacute;s poderoso que nunca. Hasta que ellas dijeron basta, y precipitaron una ca&iacute;da que, pese al excelente y fidedigno retrato que traza <em>La voz m&aacute;s alta (The Loudest Voice)</em>, nunca ser&aacute; del todo suficiente.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Belén Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/loudest-voice-serie-roger-ailes-depredador-sexual_132_1481804.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jul 2019 19:29:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['La voz más alta (The Loudest Voice)': auge y caída de un depredador sexual]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Line of Duty' temporada 5: el cerco se estrecha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/line-duty-nueva-temporada-cerco-estrecha_132_1482241.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c023e053-6056-429b-8741-6b7b281cea68_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Cartel promocional de la quinta temporada de &#039;Line of Duty&#039;."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La quinta temporada de la serie que produce Jed Mercurio ya está disponible al completo en Movistar+</p><p class="subtitle">También puedes ver cuándo y dónde quieras todos los capítulos de las cuatro temporadas anteriores</p></div><p class="article-text">
        En la ficci&oacute;n polic&iacute;aca, la figura de los agentes de Asuntos Internos suele constituirse como una amenaza extra e imprevisible. El comportamiento del arrojado protagonista, obsesionado con el caso de turno &mdash;o con mantener en secreto un problem&aacute;tico pasado&mdash; r&aacute;pidamente acoge las sospechas de sus superiores, y es enviada a la comisar&iacute;a una partida de agentes circunspectos, sombr&iacute;os y dispuestos a dejarle exhausto con preguntas inquisitivas.
    </p><p class="article-text">
        Hace 7 a&ntilde;os, <em>Line of Duty</em> se decidi&oacute; a ponerle rostro a estos agentes. La Unidad Anticorrupci&oacute;n de Birmingham, presentada con las siglas AC-12, ten&iacute;a como misi&oacute;n esclarecer los enga&ntilde;os e irregularidades que se dejaban entrever en el departamento de polic&iacute;a. Y todo daba comienzo cuando Steve Arnott, interpretado por Martin Compston, se un&iacute;a al equipo.
    </p><p class="article-text">
        Arnott era el detective m&aacute;s joven de la unidad, y su ambici&oacute;n de ascender choc&oacute; r&aacute;pidamente con los deseos an&aacute;logos de su compa&ntilde;era Kate Fleming (Vicky McClure). Una persona concienzuda, obsesionada con la profesionalidad y con que las emociones no interfirieran lo m&aacute;s m&iacute;nimo en su trabajo, que a medida que fue conociendo a Arnott pudo dejar de lado la competitividad y permitir que le uniera a este algo parecido a una relaci&oacute;n fraternal.
    </p><p class="article-text">
        Los agentes encargados de investigar a otros agentes, de este modo, obtuvieron por fin una personalidad definida, y <em>Line of Duty</em> se dispuso a mostrar abiertamente el grado de inseguridad y paranoia que se extra&iacute;a de su trabajo. Obligados a mirar con lupa las actitudes de sus semejantes, Arnott y Fleming se iban hundiendo poco a poco en un aislamiento donde al menos pod&iacute;an contar con la ayuda y comprensi&oacute;n de Ted Hastings, el m&aacute;s veterano de la unidad.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Line of Duty</em> Hastings est&aacute; encarnado por Adrian Dunbar, y desde la primera temporada sirve como jefe y mentor de Arnott y Fleming. Su entereza y dura profesionalidad son un referente para los m&aacute;s j&oacute;venes, y a lo largo de la serie todos ellos van reforzando los lazos de lealtad que los unen. Al menos hasta la quinta temporada, que ya est&aacute; disponible en Movistar Seriesman&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En ella, la AC-12 se enfrenta a un nuevo y complicado caso. Tres agentes han sido asesinados a sangre fr&iacute;a cuando varios hombres cubiertos con pasamonta&ntilde;as interceptaron un veh&iacute;culo protegido por estos. Todo apunta no s&oacute;lo a que ha sido algo planeado desde dentro, sino a que adem&aacute;s est&aacute; involucrado nada menos que &ldquo;H&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde el inicio de <em>Line of Duty</em>, la identidad de H ha sido una obsesi&oacute;n para los miembros de la AC-12. Siempre parec&iacute;a ir varios pasos por delante de ellos, pero ahora, a ra&iacute;z del nuevo crimen, los protagonistas est&aacute;n m&aacute;s cerca que nunca de desenmascararle.
    </p><p class="article-text">
        Problema: todo indica a que H no es otro que Ted Hastings.
    </p><h3 class="article-text">El giro de guion como disciplina art&iacute;stica</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Con esta &uacute;ltima, <em>Line of Duty</em> lleva ya cinco temporadas en antena. Recientemente fue anunciada su renovaci&oacute;n por una sexta tras la sensaci&oacute;n que ha causado en las audiencias de Reino Unido, donde lleg&oacute; a reunir a 7,4 millones de espectadores, y parece que a&uacute;n le queda mucho recorrido a una serie tan h&aacute;bil como generosa con su p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Desde su estreno el 26 de junio de 2012, la serie protagonizada por Adrian Dunbar ha logrado consolidar un atractivo incombustible y desatado, enganchando al p&uacute;blico gracias a elementos como sus personajes &mdash;la introducci&oacute;n de Keeley Hawes como Lindsay Denton en la segunda temporada fue todo un bombazo&mdash;, la perspectiva tan fresca que entrega sobre el sobado thriller policial y, sobre todo, la maestr&iacute;a a la hora de plantear giros de guion.
    </p><p class="article-text">
        <em>Line of Duty</em> ofrece un espect&aacute;culo extenuante, de revelaciones constantes y sucesos que pugnan por dejar una huella indeleble en la narrativa. Cualquiera pensar&iacute;a que, dado su compromiso con esta herramienta &mdash;tan seductora como potencialmente peligrosa&mdash;, a la serie de BBC se le habr&iacute;an acabado los cartuchos hace tiempo, m&aacute;s o menos hacia la mitad de la tercera temporada. Pero ah&iacute; sigue. Y gracias a una persona.
    </p><p class="article-text">
        La serie est&aacute; desarrollada por Jed Mercurio, todo un maestro del cliffhanger de cuyas artes pudimos disfrutar recientemente en Bodyguard. Antes de hacerse cargo de la ficci&oacute;n protagonizada por Richard Madden, Mercurio ya hab&iacute;a trabajado sin descanso en <em>Line of Duty</em>, no s&oacute;lo esforz&aacute;ndose porque los giros marca de la casa tuvieran un sentido org&aacute;nico, sino tambi&eacute;n recurriendo a asesores para que su perspectiva de las unidades anticorrupci&oacute;n fuera lo m&aacute;s realista posible.
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito de <em>Bodyguard</em>, sin embargo, ha precipitado a la fama a Mercurio y lo ha convertido en uno de los creadores brit&aacute;nicos m&aacute;s prestigiosos del momento. Es probable que, por ello, por muy lejos que se remonte la trayectoria de este realizador, ahora haya m&aacute;s opciones que nunca de que la gente se enganche a <em>Line of Duty</em> y pueda disfrutar de sus artima&ntilde;as. Aunque, claro, a esta serie nunca le haya faltado p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Durante los a&ntilde;os que lleva en antena, la serie se ha perfilado como uno de los thrillers m&aacute;s frescos y reveladores del panorama actual. Su esfuerzo por darle un enfoque actual al g&eacute;nero y exprimir al m&aacute;ximo las posibilidades discursivas de la corrupci&oacute;n policial siempre ha ido paralelo a su afici&oacute;n por los giros (tan ruidosos como calculados) y por dejar al espectador sin aliento, y no es de extra&ntilde;ar la fidelidad que ha ido gan&aacute;ndose por parte del p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        En la quinta temporada, con el misterio de la identidad de &ldquo;H&rdquo; m&aacute;s cerca de resolverse que nunca, <em>Line of Duty</em> es tan infartante como estamos acostumbrados, al tiempo que la maestr&iacute;a de Mercurio tambi&eacute;n se hace notar en las interacciones de sus protagonistas. Su definitiva conversi&oacute;n en un drama de personajes, con Hastings sufriendo las sospechas de sus compa&ntilde;eros, constata la absoluta calidad que siempre ha atesorado el show, y la impulsa a unos extremos nunca antes vistos.
    </p><p class="article-text">
        Cuatro temporadas despu&eacute;s, <em>Line of Duty</em> sigue sorprendiendo, sigue dej&aacute;ndonos con la boca abierta, y sigue sabiendo c&oacute;mo escaparse de cualquier expectativa. Y lo mejor es que sabemos que el bueno de Mercurio es capaz de prolongar esta situaci&oacute;n durante el tiempo que se le antoje.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Belén Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/line-duty-nueva-temporada-cerco-estrecha_132_1482241.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jul 2019 19:18:49 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['City on a Hill' y de cómo Kevin Bacon hizo posible el milagro de Boston]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/city-hill-kevin-bacon-boston_132_1482675.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c755b688-cd7b-4b42-b5b3-5f9cbfcb031c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Aldis Hodge y Kevin Bacon protagonizan ‘City on a Hill’."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La serie producida por Matt Damon y Ben Affleck está disponible desde el 17 de junio en Movistar+</p><p class="subtitle">Cada lunes, un nuevo episodio disponible de los 10 que componen esta primera entrega</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;We shall be a city upon a hill, the eyes of people are upon us&rdquo;, dijo John Winthrop, gobernador de Massachussets, en 1630. Con esta frase lapidaria anunciaba su intenci&oacute;n de que Boston, capital de su gobierno, fuera todo un ejemplo de rectitud para sus compatriotas, y la ciudad acabara conform&aacute;ndose como una amalgama de las virtudes de la naci&oacute;n. La colina sobre la que se asentaba Boston era tanto f&iacute;sica como metaf&oacute;rica, o eso le gustaba pensar a Winthrop.
    </p><p class="article-text">
        En 1992, sin embargo, la ciudad se hallaba muy lejos de este modelo de perfecci&oacute;n, inseparable del puritanismo que siglos antes promulgaban los seguidores de Winthrop pero no muy distinto del que pretend&iacute;an mantener las autoridades. Estas se encontraban desbordadas ante los terribles &iacute;ndices de criminalidad y la corrupci&oacute;n anidaba dentro de ellas, mientras el racismo era una constante y tipos como Decourcy Ward, dadas las circunstancias, lo ten&iacute;an doblemente dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        Ward est&aacute; interpretado por Aldis Hodge en <em>City on a Hill</em>, la nueva serie de Showtime que recrea esta &eacute;poca y esta ciudad, y viene de Brooklyn decidido a cambiar las cosas. Acaba de ser nombrado fiscal del distrito y su intenci&oacute;n es lidiar con el crimen sin dejarse seducir por sus tentaciones, al tiempo que es v&iacute;ctima instant&aacute;nea de los prejuicios de los habitantes, tanto por parte de lo que tiene que combatir como de sus propios compa&ntilde;eros.
    </p><p class="article-text">
        <em>City on a Hill</em> da comienzo con la llegada de Ward a esa ciudad que Winthrop quiso erigir una vez como br&uacute;jula moral, pero que en alg&uacute;n momento perdi&oacute; el norte. En su cruzada cuenta con la ayuda de Jackie Rhor (a quien da vida Kevin Bacon), un agente del FBI que ya hace tiempo le dio la espalda a sus convicciones y es part&iacute;cipe de esa misma corrupci&oacute;n que Ward quiere erradicar.
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n entre ambos vertebra la trama de esta serie que ya est&aacute; disponible en Movistar+, y aunque inicialmente pueda acoger ecos de una t&iacute;pica <em>buddy movie</em>, su peculiar naturaleza tiende unos puentes algo m&aacute;s sombr&iacute;os. La naturaleza de los desacuerdos entre Ward y Rhor es m&aacute;s de &iacute;ndole ideol&oacute;gico &mdash;con una agreste solemnidad a lo <em>True Detective</em>&mdash; y, sobre todo, racial, al estilo de esa improbable pareja formada por Adam Driver y John David Washington en la reciente <em>Infiltrado en el KKKlan.</em>
    </p><p class="article-text">
        Sus interacciones, por tanto, llenan a <em>City on a Hill</em> de electricidad est&aacute;tica, y sirven por s&iacute; solas para ejemplificar contradicciones m&aacute;s profundas. Las de la propia Boston, por ejemplo, que en la serie de Showtime es un personaje m&aacute;s y se debate entre la integridad de Ward, su creencia en que las cosas pueden cambiar, y el cinismo de Rhor, capaz de hacerle incurrir en los m&eacute;todos menos ortodoxos para salir del paso.
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        No obstante, sabemos que hubo un final feliz. Que de entre toda esta podredumbre, al final asom&oacute; una luz, y en 1992 tuvo lugar el llamado milagro de Boston, cuando su criminalidad baj&oacute; dr&aacute;sticamente y los esfuerzos de Ward, Rhor y otros profesionales tuvieron su recompensa. Es lo que pretende explorar <em>City on a Hill</em>, bas&aacute;ndose en una historia real de idealismo y violencia, y es lo que impuls&oacute; a sus responsables a ponerse de inmediato con el proyecto.
    </p><h3 class="article-text">Los chicos han vuelto a la ciudad</h3><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de Kevin Bacon, el nombre que m&aacute;s destaca en los cr&eacute;ditos de <em>City on a Hill</em> es el de Ben Affleck y Matt Damon. Ambos ejercen de productores de la ficci&oacute;n de Showtime, y no es de extra&ntilde;ar el inter&eacute;s que ambos han tenido en sacar adelante la serie. No s&oacute;lo por la importancia que una historia as&iacute;, inspiradora pero muy consciente de sus delicadas connotaciones sociales, puede aprehender hoy en d&iacute;a, sino por sus propias ra&iacute;ces.
    </p><p class="article-text">
        Antes de <em>City on a Hill</em>, estos dos amigos ya trabajaron juntos escribiendo el guion de <em>El indomable Will Hunting</em>, libreto que les hizo ganar el Oscar en 1998. La historia de este film que tambi&eacute;n protagonizaron, en principio, no tiene mucho que ver con el argumento de <em>City on a Hill</em>, pero s&iacute; es com&uacute;n en ambas una intenci&oacute;n de introducirse visceralmente en las calles de Boston, y reflejar los problemas de sus habitantes.
    </p><p class="article-text">
        El crimen, en este sentido, era esbozado de puntillas, pero pose&iacute;a un papel primordial en una pel&iacute;cula posterior dirigida por el mismo Affleck, la notable The Town. Que, no por casualidad, tambi&eacute;n estaba ambientada en Boston, y propon&iacute;a un drama criminal donde personajes al l&iacute;mite se debat&iacute;an entre el honor, el ego&iacute;smo y una profesionalidad extrema. La carrera de Affleck como director ha solido orbitar en torno a estas tem&aacute;ticas, y era cuesti&oacute;n de tiempo que reparara en la historia del milagro de Boston para querer tejer una nueva ficci&oacute;n polic&iacute;aca circundada por la tragedia y el dolor.
    </p><p class="article-text">
        Como las anteriores pel&iacute;culas de Affleck, <em>City on a Hill</em> propone una narrativa eminentemente masculina, llena de hombres dudando, equivoc&aacute;ndose y tratando de intimidar constantemente a otros hombres. Su aroma es inevitablemente a&ntilde;ejo, pero la ansiedad que transmiten sus di&aacute;logos no puede ser m&aacute;s actual y estimulante, encontrando obviamente un tremendo apoyo en el duelo interpretativo que protagonizan Aldis Hodge y Kevin Bacon, este &uacute;ltimo con un personaje a su medida.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de Jackie Rhor, y de su estrepitoso contraste con el car&aacute;cter del nuevo fiscal del distrito, <em>City on a Hill</em> va planteando su propio cuento moral, y no por previsible es menos estimulante. La lucha contra el crimen de Boston, aunque sepamos c&oacute;mo acabar&aacute;, se articula como un repaso de los peores instintos del ser humano, a caballo entre el poder, el vicio y la dignidad cada vez m&aacute;s difuminada.
    </p><p class="article-text">
        Una lucha que representa perfectamente el rostro de Kevin Bacon, enfrent&aacute;ndose a ese reci&eacute;n llegado al que sabe en lo m&aacute;s profundo que deber&iacute;a tomar como referente pero s&oacute;lo es capaz de ver ahora mismo como un soso, un ingenuo, un aguafiestas. <em>City on a Hill</em> representa acertadamente esa lucha entre lo correcto y lo que es f&aacute;cil, y s&oacute;lo una vez que personas como Jackie Rhor puedan decidirse, podr&aacute; tener lugar el verdadero milagro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Belén Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/city-hill-kevin-bacon-boston_132_1482675.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Jun 2019 19:27:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['City on a Hill' y de cómo Kevin Bacon hizo posible el milagro de Boston]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Series]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Hierro': cuando el escenario se convierte en un personaje más]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/serie-hierro-escenario-personaje-isla_132_1492019.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f3d7c6ea-8554-49e2-80c0-eaf58bc70c8d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="En &#039;Hierro&#039;, la isla se convierte en un personaje más."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La serie protagonizada por Candela Peña y Darío Grandinetti está disponible al completo en Movistar</p><p class="subtitle">Se compone de 8 capítulos de 50 minutos que han sido coproducidos por Movistar+ Portocabo, Atlantique Productions y ARTE France</p></div><p class="article-text">
        El g&eacute;nero del <em>murder mystery</em> suele ser m&aacute;s estimulante cuanto mayor es su coqueteo con la claustrofobia y m&aacute;s se estrechan sus paredes en torno a un n&uacute;mero concreto de sospechosos. El investigador, en dicho escenario, va interrogando exhaustivamente a cada uno de ellos y haciendo sus c&aacute;balas paralelamente a las del televidente o lector, que sabe (como &eacute;l sabe) que el asesino est&aacute; entre ellos.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de las cerca de seis d&eacute;cadas en que se extendi&oacute; su producci&oacute;n, Agatha Christie fue la reina de este tipo de historias. Ya fuera junto a H&eacute;rcules Poirot o Miss Marple, el lector acced&iacute;a en sus novelas a un cosmos limitado donde, seg&uacute;n se desplegaba la trama, dejaba de importar todo lo que ocurr&iacute;a fuera de ese vag&oacute;n de tren, ese barco, o esa mansi&oacute;n en medio de ninguna parte.
    </p><p class="article-text">
        Christie sab&iacute;a, como lo saben los responsables de <em>Hierro</em>, que cuanto m&aacute;s asfixiante fuera el caso mayor ser&iacute;a la implicaci&oacute;n del receptor. El asesinato del joven Fran (Alex Zacharias) el d&iacute;a de su boda, sin embargo, no tiene lugar en una habitaci&oacute;n cerrada que desconcierte a los polic&iacute;as. Tampoco en un tren lleno de gente que ya se la ten&iacute;a jurada de antes.
    </p><p class="article-text">
        El cad&aacute;ver de Fran, prometido con la hija de uno de los hombres m&aacute;s influyentes (y turbios) de la zona, ha sido hallado en El Hierro. El per&iacute;metro donde buscar sospechosos se extiende a lo largo de los 268 kil&oacute;metros cuadrados que constituyen la isla m&aacute;s occidental del archipi&eacute;lago canario, y las autoridades han de realizar sus pesquisas en medio de terrenos abruptos e ind&oacute;mitos que, en la ficci&oacute;n creada por Pepe Coira y dirigida por Jorge Coira, adquieren una belleza tan pura como inquietante.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; relaci&oacute;n tiene <em>Hierro</em>, entonces, con las historias de Agatha Christie? &iquest;C&oacute;mo es posible relacionar lo amplio y vasto de su mapa con los espacios m&iacute;nimos donde se desenvuelven Poirot y Marple? La respuesta radica en la propia concepci&oacute;n de la serie que protagonizan Candela Pe&ntilde;a y Dar&iacute;o Grandinetti.
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            </figure><h3 class="article-text">Sin escapatoria</h3><p class="article-text">
        En <em>Hierro</em>, la isla que enmarca los avatares de sus protagonistas es un personaje m&aacute;s. Sus acantilados, sus escarpadas elevaciones y, por supuesto, sus habitantes, hacen algo m&aacute;s que dibujar el ecosistema donde tienen lugar las investigaciones que, cada uno por su lado, realizan D&iacute;az (Grandinetti) y la jueza que encarna Candela Pe&ntilde;a, Candela Montes. Sus motivos van desde la b&uacute;squeda de justicia de la segunda al instinto de supervivencia del primero, pero ambos est&aacute;n determinados por el escenario.
    </p><p class="article-text">
        El Hierro es un territorio en el que es complicado entrar, pero del que tampoco es f&aacute;cil salir. El que sea la isla m&aacute;s alejada de su archipi&eacute;lago implica que sus accesos sean escasos, limit&aacute;ndose a pocos vuelos y alg&uacute;n barco, y a que sus comunicaciones con terrenos aleda&ntilde;os sean dificultosas. Unas condiciones que de inmediato sedujeron a los creadores de esta serie original de Movistar +.
    </p><p class="article-text">
        El guion de la misma, desarrollado por el propio Pepe Coira en compa&ntilde;&iacute;a de nombres como Coral Cruz, Araceli Gonda y Alfonso Blanco, est&aacute; planteado para que los sucesos que recrea no puedan ocurrir en ning&uacute;n otro sitio. Las particularidades de la comunidad herre&ntilde;a, con sus tradiciones, su religi&oacute;n y sus costumbres, no s&oacute;lo ayudan a detallar el contexto, sino que influyen directamente en la trama y moldean los comportamientos de los dos protagonistas.
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        Al fin y al cabo, tanto D&iacute;az como la jueza son forasteros, personas que han recalado en la isla dejando un tormentoso pasado a sus espaldas. En el caso de Candela, su estricto sentido de la justicia le ha ocasionado demasiados problemas con sus superiores y han precipitado esta especie de exilio. En lo que respecta a D&iacute;az, es algo m&aacute;s complicado.
    </p><p class="article-text">
        El personaje de Grandinetti ha conseguido instalarse en El Hierro y dominar un pr&oacute;spero negocio, pero verse envuelto en el asesinato de Fran reanudar&aacute; viejas suspicacias y, una vez caiga sobre &eacute;l el estigma y la marginaci&oacute;n, ninguno de sus progresos anteriores habr&aacute; servido de gran cosa. &ldquo;S&eacute; lo que es llegar a la isla y no caerle bien a nadie&rdquo;, le revela a Candela en una escena, sinti&eacute;ndose identificado con todo lo que ha de soportar la jueza.
    </p><p class="article-text">
        La naturaleza de los negocios de D&iacute;az, de hecho, perfila el cat&aacute;logo de posibles sospechosos, saltando a la palestra socios como Samir (Antonia San Juan), figura clave del narcotr&aacute;fico de la isla. Es por ello por lo que, por mucho que al escenario lo rodee el mar y se extienda por grandes espacios abiertos, el cerco en el que se mueven los personajes de <em>Hierro</em> no es mucho mayor que el de los que pueblan las p&aacute;ginas de Agatha Christie. O, al menos, no da esa sensaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los mismos Coira han asegurado su intenci&oacute;n de que la trama de su serie posea reminiscencias a esas narraciones donde todos son sospechosos y comparten un espacio min&uacute;sculo por el que el protagonista debe desenvolverse a trav&eacute;s del interrogatorio y la deducci&oacute;n. Y <em>Hierro</em> lo cumple del modo m&aacute;s inesperado y estimulante posible, al tiempo que ba&ntilde;a su narraci&oacute;n en un ritmo muy particular: el de la propia isla.
    </p><p class="article-text">
        El sol de justicia, el calor que invade todo, y un entorno donde todos se conocen. Familiares y socios, amigos y enemigos. Un lugar hostil que funciona a partir de sus propias reglas, y que pondr&aacute; las cosas realmente dif&iacute;ciles a los protagonistas mientras estos prosiguen con la investigaci&oacute;n y confirman que el asesino puede ser cualquiera. Incluso aquel que tienen al lado, y asegura estar de su parte.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Belén Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/serie-hierro-escenario-personaje-isla_132_1492019.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Jun 2019 19:50:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Hierro': cuando el escenario se convierte en un personaje más]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Series,Hierro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Hierro': Candela Peña se enfrenta al aislamiento y la hostilidad para resolver un asesinato]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/hierro-candela-pena-aislamiento-hostilidad_132_1504149.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6f905b0d-69c5-4354-b574-4308d407ec63_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Candela Peña y Darío Grandinetti protaonizan &#039;Hierro&#039;."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Protagonizada por Candela Peña y Darío Grandinetti, ya está disponible al completo en Movistar+</p><p class="subtitle">Se trata de una serie original de Movistar+, en coproducción con Portocabo, Atlantique Productions y ARTE France</p></div><p class="article-text">
        En <em>Chinatown</em>, a Jack Gittes (Jack Nicholson) le romp&iacute;an la nariz por meterla donde no le llamaban. En <em>La isla m&iacute;nima</em>, las enigm&aacute;ticas marismas del Guadalquivir enmarcaban las desventuras de dos polic&iacute;as incapaces de fundirse con su entorno, y de dejar de parecer forasteros observados con suspicacia por los lugare&ntilde;os. Unas reacciones similares a las que despierta la jueza Candela Montes (Candela Pe&ntilde;a) a su llegada a la isla de El Hierro, donde acaba de producirse un asesinato.
    </p><p class="article-text">
        El Hierro es la isla m&aacute;s remota del archipi&eacute;lago canario, y su adscripci&oacute;n a la provincia de Santa Cruz de Tenerife no ha impedido que en ella se haya criado una poblaci&oacute;n con sus propias reglas, tradiciones y c&oacute;digos. Una poblaci&oacute;n donde D&iacute;az (Dar&iacute;o Grandinetti) ha sabido m&aacute;s o menos echar ra&iacute;ces para conseguir poner en pie un negocio no demasiado l&iacute;cito pero que, tras el asesinato que empuja a Candela sobre sus pasos, empieza a tambalearse.
    </p><p class="article-text">
        <em>Hierro</em>, serie desarrollada por los hermanos Jorge (director) y Pepe Coira (creador), da inicio como tantas otras formidables intrigas polic&iacute;acas: con el hallazgo de un cad&aacute;ver. En este caso, el de Fran (Alex Zacharias), que ese mismo d&iacute;a se iba a casar con Pilar (Kimberly Tell), la hija de D&iacute;az. Algo que no s&oacute;lo conduce al llanto desgarrador de una hija caprichosa y malcriada por su padre, sino a que el dudoso cariz de las actividades de este pasen a primer plano.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de otros <em>thrillers</em> ambientados en entornos de marcadas particularidades, encabezados por peces fuera del agua como lo ser&iacute;an Candela o el propio D&iacute;az, <em>Hierro</em> no fundamenta su narrativa en infartantes giros de guion o revelaciones constantes. Al contrario, sabe poner desde el principio el foco en los personajes, y extraer a partir de sus interacciones la inquietud del espectador.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Es lo que sucede cuando colocas a dos individuos tan dispares como D&iacute;az y Candela al frente, pero por separado, de la investigaci&oacute;n. D&iacute;az es un tipo fr&iacute;o, acostumbrado tanto a la violencia como a los atajos, y sus motivos para descubrir al asesino de Fran responden a una cuesti&oacute;n de supervivencia m&aacute;s que a un empe&ntilde;o por que la verdad salga a la luz.
    </p><p class="article-text">
        Candela por su parte es insolente, inquisitiva, y su f&eacute;rrea moral incomoda tanto a la gente de la isla como a sus superiores, que por cierto fueron los mismos que la mandaron a El Hierro en una suerte de exilio. No est&aacute;, desde luego, asociada con D&iacute;az, pero s&iacute; se arrepiente de haber descartado su culpabilidad al poco del inicio de <em>Hierro</em>, y es inevitable que en alg&uacute;n punto su camino se vuelva a cruzar con el de &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Todo mientras las gentes del lugar les observa, les juzga, e insiste en que no son bienvenidos.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;S&eacute; lo que es llegar a la isla y no caerle bien a nadie&rdquo;</h3><p class="article-text">
        <em>Hierro</em> es un proyecto levantado gracias a muchas y variopintas manos. Al frente est&aacute;n dos veteranos del medio como suponen los hermanos Coira (habiendo estado Pepe a cargo de episodios de <em>El comisario</em>, <em>Pelotas</em> o la pel&iacute;cula <em>El a&ntilde;o de la garrapata</em> y haciendo lo propio Jorge en <em>S&eacute; qui&eacute;n eres</em> o <em>Piratas</em>), pero ha podido financiarse con recursos internacionales, no s&oacute;lo a partir de Movistar+ y la gallega Portocabo, sino tambi&eacute;n gracias a la prestigiosa cadena de televisi&oacute;n ARTE y a la productora francesa Atlantique Productions.
    </p><p class="article-text">
        Sorprende, por tanto, que una producci&oacute;n de car&aacute;cter tan idiosincr&aacute;sico como <em>Hierro</em> haya recabado la atenci&oacute;n de estas empresas, invirtiendo en una ficci&oacute;n que ha sido rodada &iacute;ntegramente en la isla cuyo nombre titula la serie. No s&oacute;lo siendo esta, adem&aacute;s, la que prestara sus escenarios y espectaculares parajes, sino tambi&eacute;n permitiendo que la poblaci&oacute;n aut&oacute;ctona interviniera en el rodaje.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <em>Hierro</em> supone una serie muy distintiva en nuestra producci&oacute;n patria por darse el caso que, de la totalidad de su reparto, s&oacute;lo hay tres actores que no proceden de las islas Canarias. Dar&iacute;o Grandinetti, Candela Pe&ntilde;a y Juan Carlos Vellido (que interpreta al polic&iacute;a Morata) son estos &uacute;nicos int&eacute;rpretes, rodeados de un reparto en el que despuntan rostros como Saulo Trujillo (encarnando a Daniel, mejor amigo de la v&iacute;ctima), Kimberly Tell (como la hija de D&iacute;az), o Yaiza Guimar&eacute; (como su esposa).
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n, claro, est&aacute; Antonia San Juan. Esta veterana actriz de Las Palmas de Gran Canaria encuentra a lo largo de <em>Hierro</em> un papel realmente jugoso en Samir, socia de D&iacute;az al cargo del narcotr&aacute;fico de la isla a quien, por supuesto, no acaba de gustarle la repentina atenci&oacute;n que este ha concentrado por parte de las autoridades.
    </p><p class="article-text">
        La serie de los hermanos Coira cuenta con todos estos personajes para jugar a la vez que propone una inmersi&oacute;n en la cotidianidad de la isla, retratando con fidelidad las costumbres y tradiciones de su peque&ntilde;a comunidad al tiempo que le obliga a digerir una tragedia que los toca a todos de cerca. Tambi&eacute;n, durante la descripci&oacute;n de estos detalles, <em>Hierro</em> consigue perfilar uno de sus elementos m&aacute;s interesantes: el aislamiento de sus protagonistas.
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a a d&iacute;a de el Hierro y sus habitantes condiciona la trama de la serie al tiempo que causa una virulenta reacci&oacute;n en sus personajes protagonistas. Tanto Candela como D&iacute;az ans&iacute;an descubrir qui&eacute;n ha matado a Fran, pero las circunstancias que los rodean no se lo ponen f&aacute;cil, y el particular ritmo de <em>Hierro</em> va hundi&eacute;ndoles poco a poco en una desaz&oacute;n vital de la que, rodeados de mar y desconocidos, no parece haber escapatoria.
    </p><p class="article-text">
        Morata, llegado el momento, resume la situaci&oacute;n admirablemente: &ldquo;En esta isla quien no es pariente es vecino, quien no es vecino es amigo, y quien no es amigo es enemigo&rdquo;. Una frase que marca la narrativa de <em>Hierro</em> y sintetiza la situaci&oacute;n de sus protagonistas: rodeados de multitud de gente, pero solos, al fin y al cabo, y con un asesinato que resolver.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Belén Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/hierro-candela-pena-aislamiento-hostilidad_132_1504149.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Jun 2019 20:31:37 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Animado presidente' T2, el Donald Trump más salvaje se enfrenta a Alexandria Ocasio-Cortez]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/animado-t2-donal-trump-ocasio-cortez_132_1516134.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/82ee98b4-4e1d-44e3-8170-443fbd05cfa3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El Trump más salvaje (y naranja) protagoniza la segunda temporada de &#039;Animado presidente&#039;."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La segunda entrega de la serie que parodia los EE.UU. de Donald Trump está disponible desde el 29 de mayo en Movistar Series</p><p class="subtitle">Cada miércoles, un nuevo episodio de los 10 que componen esta temporada y ha vuelto a producir Stephen Colbert</p></div><p class="article-text">
        El primer episodio de <em>Animado presidente</em> se estren&oacute; en Showtime el 11 de febrero de 2018. Poco m&aacute;s de un a&ntilde;o antes, Donald Trump hab&iacute;a sido elegido presidente de los EEUU, y la realidad que nos rodeaba hab&iacute;a emprendido un rumbo inesperado y terror&iacute;fico, capaz de superar cualquier amago de ficci&oacute;n, o de intento de afrontar la excentricidad de aquel personaje con una risa distanciada.
    </p><p class="article-text">
        Con alguien como Trump en el poder, cualquier posible carcajada era susceptible de congelarse, de revelarse insensata ante la gravedad de la situaci&oacute;n y los peligros a los que arrojaba al mundo. Y, sin embargo, gente como Bill Maher, Trevor Noah o John Oliver (todos provenientes del <em>late night</em> estadounidense) intentaron defender esa carcajada. Mantenerla con vida porque entend&iacute;an que, ahora, era m&aacute;s necesaria que nunca.
    </p><p class="article-text">
        Stephen Colbert fue uno de ellos, y sus esfuerzos acabaron conduciendo a la producci&oacute;n de <em>Animado presidente</em>, cuya segunda temporada estrena Movistar Series. Antes de convertirse en una ambiciosa apuesta televisiva con artistas como Steve Conner o Mack Williams (responsable de la fant&aacute;stica <em>Archer</em>) involucrados, la recreaci&oacute;n humor&iacute;stica del gobierno de Donald Trump se hab&iacute;a limitado a unos cuantos sketches emitidos en <em>The Late Show with Stephen Colbert</em>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Como la realidad segu&iacute;a yendo varios kil&oacute;metros por delante, Colbert se decidi&oacute; a producir una serie que encauzara todas sus opiniones sobre los movimientos de aquella criatura extra&ntilde;a a la que se ve&iacute;a obligado a llamar presidente. En el show que acab&oacute; dise&ntilde;ando opt&oacute; por no plegarse a esa rabiosa actualidad, prefiriendo dar pie a una narrativa autosuficiente, utilizando el comportamiento real de Trump como inspiraci&oacute;n para la caricatura m&aacute;s desatada y surrealista.
    </p><p class="article-text">
        Esta decisi&oacute;n, lejos de ser cobarde, resulta ser de lo m&aacute;s beneficiosa en t&eacute;rminos creativos. Series como <em>Veep</em>, sin ir m&aacute;s lejos, no necesitan desvelar el nombre del partido de su protagonista para reforzar su s&aacute;tira de la pol&iacute;tica estadounidense, y del mismo modo Colbert y su equipo (entre quienes se encuentran R.J. Fried, Matt Lapin o Tim Luecke) deciden construir en <em>Animado presidente</em> su propio mundo ajeno a las reglas que velan el nuestro.
    </p><p class="article-text">
        Aunque, claro, a la hora de la verdad estas no difieran tanto, y sea en este punto donde la serie empieza a sacar brillo a su aguij&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Tiempos de cambio</h3><p class="article-text">
        Si la primera temporada de <em>Animado presidente</em> se proyectaba sobre un tiempo de euforia para su protagonista (&uacute;nicamente preocupado por las luchas internas de su gabinete y por decir alguna otra salvajada que afianzara su leyenda), esta nueva entrega ofrece un panorama sensiblemente distinto. La amenaza toma fuerza desde el exterior, y ni el inmenso ego del POTUS puede fingir que todo va bien.
    </p><p class="article-text">
        Nancy Pelosi y Chuck Schumer ya trataron de entorpecer los avances de Trump desde la C&aacute;mara de Representantes y el Senado en los compases iniciales de la ficci&oacute;n. Sin embargo, su apego a un Partido Dem&oacute;crata tan incapaz de sobreponerse a la derrota como de acreditar al presidente como la amenaza que es, hab&iacute;a provocado que su trabajo al frente de la oposici&oacute;n nunca llegara a incomodarle de forma seria. Eso est&aacute; a punto de cambiar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La llegada a la primera l&iacute;nea pol&iacute;tica de Alexandria Ocasio-Cortez (una vez ganara las primarias del Partido Dem&oacute;crata por Nueva York a finales de 2018) supone ahora mismo la amenaza m&aacute;s potente y significativa a la que tiene que hacer frente la Administraci&oacute;n Trump. Su juventud y escasa experiencia, aunque no la ha podido conducir a ser una rival directa que pueda acabar con su gobierno en las pr&oacute;ximas elecciones de 2020, son la punta de lanza de un movimiento concienciado que representa todo lo que Donald rechaza. Todo lo que le impide conciliar el sue&ntilde;o por las noches.
    </p><h3 class="article-text">Trump vs. Ocasio-Cortez</h3><p class="article-text">
        As&iacute; lo retrata la segunda temporada de <em>Animado presidente</em>, donde Ocasio-Cortez asumir&aacute; un papel protag&oacute;nico y ejercer&aacute; de principal n&eacute;mesis de Trump. Su af&aacute;n por poner en apuros al presidente, eliminar los privilegios de la clase pol&iacute;tica y, sobre todo, enarbolar el &ldquo;sentido com&uacute;n&rdquo; como br&uacute;jula de su campa&ntilde;a (lo m&aacute;s confuso e incomprensible a lo que el protagonista se haya enfrentado jam&aacute;s), focalizar&aacute; los conflictos de estos nuevos cap&iacute;tulos, aunque no est&aacute; sola en este empe&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Kamala Harris comparte el ideario de su compa&ntilde;era dem&oacute;crata, y recientemente se postul&oacute; como la posible candidata a las elecciones presidenciales si las primarias de su partido lo permiten. Bernie Sanders, por su parte, sigue comprometido a hacerle la vida imposible a Trump, y Pete Buttigieg tambi&eacute;n se gu&iacute;a por principios parecidos.
    </p><p class="article-text">
        Todos estos conflictos penden sobre el devenir de la serie de Colbert, aunque como ya es habitual prefiera recurrir a ellos para apuntalar las fugas esperp&eacute;nticas por las que se caracteriza el show. Las inquietudes ecologistas de Harris y Ocasio-Cortez, de este modo, chocan contra el negacionismo ante el cambio clim&aacute;tico que defiende Trump, pero la serie lo adereza con el presidente vi&eacute;ndose obligado a estudiar el fen&oacute;meno y solo as&iacute; poder explicar los tremendos sudores corporales que le aquejan.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Animado presidente</em> el protagonista tambi&eacute;n pretende convencer a los norteamericanos de que financien la construcci&oacute;n de una gigantesca Torre Trump en Mosc&uacute;, as&iacute; como entender los c&oacute;digos nucleares sin provocar una hecatombe. Episodios que retratan la megaloman&iacute;a del personaje real desde la exageraci&oacute;n y la caricatura, pero que acaban ofreci&eacute;ndose como un diagn&oacute;stico relevante y de una urgencia mucho mayor de lo que parece.
    </p><p class="article-text">
        En esta segunda temporada, donde tambi&eacute;n se pasean otros personajes reales como Jeff Bezos o la inigualable Kellyanne Conway (una de las figuras m&aacute;s chillonas e ilustrativas del trumpismo), el presidente tiene m&aacute;s problemas que nunca. Su espiral de locura se va aproximando r&aacute;pidamente a un destino inevitable, y solo podemos aspirar a que, cuando este llegue, el mundo haya sobrevivido a Donald Trump. Si no puede ser dentro de la caricatura, al menos s&iacute; fuera de ella.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Belén Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/animado-t2-donal-trump-ocasio-cortez_132_1516134.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Jun 2019 19:02:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Animado presidente' T2, el Donald Trump más salvaje se enfrenta a Alexandria Ocasio-Cortez]]></media:title>
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      <title><![CDATA['Riviera' temporada 2: intrigas y chantajes con sabor mediterráneo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/riviera-segunda-temporada-conspirar-chantajear-odiar_132_1527473.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ccf2ba7d-877e-417e-96d5-ec6252c7cd0d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Julia Stiles encabeza el reparto de &#039;Riviera&#039;."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La segunda entrega de la serie que protagoniza Julia Stiles está disponible desde el 24 de mayo en Movistar Series</p><p class="subtitle">Cada viernes, un nuevo episodio de los 10 que componen esta temporada</p></div><p class="article-text">
        Cuando Georgina (Julia Stiles) se mud&oacute; a la Riviera francesa jam&aacute;s lleg&oacute; a pensar que su vida correr&iacute;a peligro. De hecho, este destino no le inspiraba otra cosa que satisfacci&oacute;n y la certeza de que ya no tendr&iacute;a que preocuparse por su bienestar econ&oacute;mico, garantizado por su reci&eacute;n estrenado marido Constantine (Anthony LaPaglia). Pero Constantine muri&oacute;. En el primer episodio de <em>Riviera</em>.
    </p><p class="article-text">
        La explosi&oacute;n en el yate donde este millonario celebraba una de sus extravagantes fiestas supuso un punto y aparte para la vida de Georgina. Esta joven apasionada por el arte se encontraba sola e indefensa entre los miembros de la familia de su marido muerto; un clan, el de los Clio, que bajo sus enga&ntilde;osos modales ocultaban una intenci&oacute;n muy clara de preservar el statu quo ahora que hab&iacute;a muerto el patriarca.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, de la noche a la ma&ntilde;ana, la protagonista tuvo que enfrentarse a las intrigas de ese clan con el que compart&iacute;a alojamiento, y esas palabras de cortes&iacute;a envenenada que tanto nos dan la vida a los fans de los culebrones sofisticados. Una agresividad llameante camuflada en unas exquisitas maneras que dejan entrever con claridad lo much&iacute;simo que se odian quienes las muestran. Y en <em>Riviera</em>, para alegr&iacute;a y est&iacute;mulo de la audiencia, se odian todos.
    </p><p class="article-text">
        Los hijos del anterior matrimonio de Constantine. La exmujer del mismo, una maquiav&eacute;lica Irina interpretada portentosamente por Lena Olin. Y ahora, en esta segunda temporada, la familia Eltham. Un clan de arist&oacute;cratas brit&aacute;nicos gobernado igualmente por una dama de hierro (Juliet Stevenson encarnando a Cassandra), pero donde los v&aacute;stagos que interpretan Poppy Delevingne (hermana de la modelo Cara) y Jack Fox tambi&eacute;n aprenden r&aacute;pido.
    </p><p class="article-text">
        El cerco se estrecha en torno a Georgina, quien a duras penas consigui&oacute; salir indemne del chantaje que Adam (Iwan Rheon), el hijo mediano de su marido, le hab&iacute;a impuesto durante la primera temporada. Sin embargo, cada vez le va pillando m&aacute;s el tranquillo a esto de intrigar, conspirar, y planear con una radiante sonrisa la perdici&oacute;n de aquellos que se interponen entre ella y el poder, y no va a dejar que nadie la intimide. Ya no.
    </p><p class="article-text">
        En la segunda temporada de Riviera, adem&aacute;s, tiene otras cosas en las que pensar. Las circunstancias de la muerte de Constantine siguen sin estar claras. La llegada sorpresa de su carism&aacute;tico t&iacute;o desde EEUU, interpretado por un Will Arnett siempre dispuesto a exprimir al m&aacute;ximo sus personajes. Y la relaci&oacute;n con Noah (Gr&eacute;gory Fitoussi), tan atractivo como inquietante, pugnando por distraerle de esa lucha de voluntades que no ha perdido intensidad con el paso del tiempo.
    </p><h3 class="article-text">En la Riviera todos se salen con la suya</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        En el estreno de su primer cap&iacute;tulo a trav&eacute;s de Sky, <em>Riviera</em> consigui&oacute; reunir frente a la televisi&oacute;n a cerca de 1.2 millones de espectadores. Un r&eacute;cord para la cadena y, desde luego, un buen indicador del atractivo que hab&iacute;a supuesto para los habitantes del Reino Unido la perspectiva de asomarse a las conspiraciones y juegos de tronos de esta familia de ricachones.
    </p><p class="article-text">
        <em>Riviera</em>, adem&aacute;s, se beneficiaba del talento de dos guionistas expertos en enganchar al p&uacute;blico a trav&eacute;s de giros locos, personajes ambiguos y una maestr&iacute;a absoluta en lo que se refiere a quitar el aliento con revelaciones tan intempestivas como descabelladas. Uno de ellos era nada menos que John Banville, ganador del Premio Booker y, bajo el seud&oacute;nimo de Benjamin Black, responsable de algunas de las novelas negras m&aacute;s infartantes de los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El otro era Neil Jordan, veterano realizador irland&eacute;s cuyas primeras pel&iacute;culas se remontan a las 80, pero que fue en la d&eacute;cada de los 90 cuando fue encadenando algunos de los &eacute;xitos que definir&iacute;an su estilo y lo consagrar&iacute;an frente a la cr&iacute;tica y el p&uacute;blico. Entre 1992 y 1994 firm&oacute; <em>Juego de l&aacute;grimas</em> (conteniendo uno de los giros de guion m&aacute;s valientes y antol&oacute;gicos de la &eacute;poca) y <em>Entrevista con el vampiro</em>, y de forma m&aacute;s reciente ha vuelto a las grandes ligas con <em>La viuda,</em> actualmente en cartelera.
    </p><p class="article-text">
        Ambos escritores se han esforzado por que <em>Riviera</em> compile gran parte de su peculiar imaginario creativo, siendo todo un hervidero de personajes retorcidos, pasiones inconfesas y mala leche que no es de extra&ntilde;ar que haya conectado tanto con los espectadores. La serie de Sky lo da todo en pos de su placer m&aacute;s inmediato y disfrut&oacute;n, y se configura como una fiesta donde la frivolidad y la tragedia shakesperiana pueden ir de la mano.
    </p><p class="article-text">
        Nada mejor para reforzar este hecho que la ambientaci&oacute;n de sus enrevesadas tramas. Las localizaciones de <em>Riviera</em> se extienden, como no pod&iacute;a ser de otro modo, por los espl&eacute;ndidos parajes del sur de Francia. Los planos que recrean su belleza son abundantes y luminosos, inyect&aacute;ndole a la serie un inconfundible aroma mediterr&aacute;neo que m&aacute;s sugerente se vuelve cuanto m&aacute;s contrasta con la podredumbre moral de sus personajes, dispuestos a todo por lograr sus objetivos.
    </p><p class="article-text">
        Montecarlo, Ibiza, Marbella&hellip; son muchos los parajes donde se podr&iacute;a ambientar la trama y que el espectador pudiera identificar sin problema con la historia de miseria y ambici&oacute;n que propone <em>Riviera</em>. Quiz&aacute; porque tras toda belleza es inevitable pensar que existe un pozo de oscuridad y perversi&oacute;n. La serie que protagoniza Julia Stiles nos invita a introducirnos en ese pozo y, a tenor de las vistas, es una oferta que claramente no podemos rechazar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Belén Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/riviera-segunda-temporada-conspirar-chantajear-odiar_132_1527473.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 May 2019 19:15:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Riviera' temporada 2: intrigas y chantajes con sabor mediterráneo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Instinto': las limitaciones del deseo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/instinto-limitaciones-deseo_132_2724433.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/438f954d-239e-41c1-8b6e-bcb2912c7744_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Mario Casas en un fotograma de Instinto."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La serie protagonizada por Mario Casas ya está disponible al completo bajo demanda en Movistar+</p><p class="subtitle">Se trata de un thriller erótico creado por Teresa Fernández-Valdes, Ramón Campos y Gema R. Neira</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Claro que te quiero, Bill, pero hay una cosa muy importante que debemos hacer cuanto antes: follar&rdquo;, le dec&iacute;a Nicole Kidman a un confundido Tom Cruise al final de <em>Eyes Wide Shut</em>. Con su &uacute;ltima pel&iacute;cula, Stanley Kubrick se marcaba una monumental reflexi&oacute;n sobre el ser humano y su conflictiva relaci&oacute;n con el deseo, y clausuraba una d&eacute;cada cinematogr&aacute;fica, la de los 90, que hab&iacute;a conseguido convertir el erotismo en un reclamo para la taquilla.
    </p><p class="article-text">
        De <em>Instinto b&aacute;sico</em> a <em>La &uacute;ltima seducci&oacute;n</em>, pasando por <em>Acoso</em>, el sexo se vincul&oacute; con tramas siniestras, rodeadas de violencia, que acentuaban la perdici&oacute;n para el hombre (generalmente interpretado por un Michael Douglas en constante empalme) al tiempo que refrendaba su incombustible capacidad de atracci&oacute;n. En este &uacute;ltimo film de Barry Levinson, m&aacute;s que en cualquier otro, acababa relacion&aacute;ndose tambi&eacute;n con el poder y las din&aacute;micas empresariales, e incluso con una peculiar psicosis tecnol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Si sorprenden los primeros minutos de Instinto es porque, probablemente, no se tenga constancia de la tremenda locura paranoico-er&oacute;tica que supusieron los a&ntilde;os 90. Su protagonista, Marco Mur (Mario Casas), es el joven l&iacute;der de ALVA, una todopoderosa empresa tecnol&oacute;gica a punto de terminar de desarrollar un coche que utilice el viento como energ&iacute;a. Algunos de los planos dedicados a retratar el interior de la compa&ntilde;&iacute;a, por tanto, parecen ciencia ficci&oacute;n. Pero solo son una m&aacute;scara.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que Christian Grey consegu&iacute;a disimular sus traumas y heridas ampar&aacute;ndose en su enorme fortuna familiar, Marco lo hace recluy&eacute;ndose en su propio cerebro, y utiliz&aacute;ndolo de forma&nbsp;displicente para dar a luz a las m&aacute;s prodigiosas invenciones. Su socio Diego (Jon Arias), por su parte, se encarga de las relaciones p&uacute;blicas y de exprimir el talento de su amigo, aprovech&aacute;ndose de unas habilidades sociales que a Marco le parecen extra&ntilde;as y amenazadoras.
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        No obstante, la introversi&oacute;n de Marco no se aplica al sexo. Si los personajes de Michael Douglas, Tom Cruise y tantos otros atractivos actores de mirada tormentosa ansiaban refugiarse en &eacute;l como forma de esquivar su confusi&oacute;n vital, el que encarna un Mario Casas en plena madurez interpretativa no es una excepci&oacute;n. Y, de esta forma, un club donde la gente se pasea con m&aacute;scaras de origen inequ&iacute;vocamente kubrickiano para dar rienda suelta a sus pulsiones es el escondite perfecto.
    </p><p class="article-text">
        Pero claro, no habr&iacute;a <em>thriller</em> sin un elemento perturbador que sacara al protagonista de esa t&oacute;rrida zona de confort. En Instinto, este papel se divide entre Eva (Silvia Alonso), una reci&eacute;n llegada a la empresa que romper&aacute; el fr&aacute;gil equilibrio de la relaci&oacute;n de Marco y Diego, y Carol (Ingrid Garc&iacute;a-Jonsson), la psicopedagoga de su hermano con autismo, que posee la llave para salvarle&hellip; pero nada de esto funcionar&aacute;, claro, si Marco no quiere antes salvarse a s&iacute; mismo.
    </p><h3 class="article-text">Encontrar el equilibrio</h3><p class="article-text">
        Ya desde una fase temprana de la producci&oacute;n de Instinto, parte de la prensa ha convenido en apodarla &ldquo;las <em>Cincuenta sombras de Grey</em> de Mario Casas&rdquo;. Dado el car&aacute;cter de sex symbol que el actor ha abanderado desde el principio de su carrera (combin&aacute;ndolo de forma intermitente con papeles de mayor complejidad) es comprensible esta tentaci&oacute;n, pero a la larga se ofrece como un enfoque superficial.
    </p><p class="article-text">
        Al fin y al cabo, la saga literaria que escribi&oacute; E.L. James y luego dio el salto al cine no era m&aacute;s que, en sus esencias, una convencional historia de amor. Culpa de ello ten&iacute;a que<em> Cincuenta sombras de Grey</em> fuera originalmente concebida como un fanfiction de <em>Crep&uacute;sculo</em>, pero tambi&eacute;n del escaso compromiso invertido en definir a sus protagonistas, limitando su relaci&oacute;n a una mujer salvando a un hombre de s&iacute; mismo y pilotando un avi&oacute;n extremadamente caro en sus ratos libres.
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        Instinto no va de eso. La serie creada por Teresa Fern&aacute;ndez-Vald&eacute;s, Ram&oacute;n Campos y Gema R. Neira, en cambio, se sumerge desde el principio en el mundo de Marco, y lo subordina absolutamente todo a su mirada. Lo que se dice un estudio asfixiantemente &iacute;ntimo de un personaje, guiado por ocasionales visitas a la que es su psic&oacute;loga y confidente, Sara (Miryam Gallego).
    </p><p class="article-text">
        La primera temporada de esta serie de Movistar+, por tanto, no se alejar&aacute; de su protagonista en ning&uacute;n momento, proponiendo una serie de cap&iacute;tulos claustrof&oacute;bicos y sumidos en la fatalidad que han contado con la aportaci&oacute;n de directores como Carlos Sedes, llegado de Fari&ntilde;a y, sobre todo, Roger Gual. Un cineasta realmente estimulante que tambi&eacute;n estudi&oacute; los instintos humanos y los objetivos capitalistas que tratan de sofocarlos en films como <em>Smoking Room</em> o <em>7 a&ntilde;os</em>.
    </p><p class="article-text">
        Pero los problemas de Marco no se reducen al terremoto generado por la incorporaci&oacute;n de Eva en ALVA. En absoluto. Tampoco al r&aacute;pido deterioro de su amistad con Diego, sino que estos se ampl&iacute;an al mantenimiento de su hermano Jos&eacute; (cuyo int&eacute;rprete, &Oacute;scar Casas, es el hermano de Mario Casas en la vida real), a una dif&iacute;cil relaci&oacute;n con su madre (Lola Due&ntilde;as) y, por si fuera poco, a la directiva de un centro m&eacute;dico que quiere llevarse a Jos&eacute; de su lado.
    </p><p class="article-text">
        Rodeado por todos estos problemas, Marco se decide cada noche a dejarlos atr&aacute;s marchando en direcci&oacute;n a ese club y teniendo sexo desenfrenado con desconocidos, pero llegar&aacute; un momento en que esto deje de ser suficiente. Llegar&aacute; un momento en que tenga que tomar las riendas de su vida, escuche lo que Carol tenga que decirle, y pueda mirarse finalmente en el espejo.
    </p><p class="article-text">
        Si consigue sobrevivir a lo que vea all&iacute; reflejado, probablemente, Marco Mur estar&aacute; a salvo por fin. Pero si no, y como Nicole Kidman nos ense&ntilde;&oacute; hace veinte a&ntilde;os, siempre podr&aacute; volver a recurrir al deseo para perderse y apartarse de esa vida que le exige tanto, y da tan poco a cambio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Belén Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/instinto-limitaciones-deseo_132_2724433.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 May 2019 19:32:16 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['The Fix': venganza por vía judicial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/the-fix-venganza-via-judicial_132_1544925.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fa31bd27-9e70-41bb-bd2c-9c50995e4a3e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Robin Tunney y Adewale Akinnuoye-Agbaje protagonizan &#039;The Fix&#039;."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La serie estadounidense desarrollada por Elizabeth Craft, Sarah Fain y Marcia Clark se estrenó el 12 de mayo en Movistar+ (cada semana, un nuevo episodio disponible)</p><p class="subtitle">Está compuesta por 10 episodios que retratan el proceso judicial de un famoso actor acusado de asesinato</p></div><p class="article-text">
        Existe un atractivo inexplicable en los dramas judiciales. Sus tramas suelen recluirse en salas cerradas, con los asistentes suponiendo un reflejo del espectador, y cada uno de sus abundantes giros est&aacute; construido exclusivamente en torno al testimonio y al di&aacute;logo. En su mayor parte se ofrecer&iacute;an como obras de teatro hipervitaminadas, si no fuera porque muchas veces la exposici&oacute;n de estos procesos es sumamente realista, o incluso sus referentes pueden llegar a superar la ficci&oacute;n a la que inspiran.
    </p><p class="article-text">
        El momento de O.J. Simpson prob&aacute;ndose los guantes encontrados en la escena del crimen del que se le acusaba (el asesinato de su ex mujer Nicole Brown Simpson y Ronald Goldman) super&oacute;, un 15 de junio de 1995, cualquier escena impactante que los estadounidenses hubieran podido ver antes en pel&iacute;culas tan celebradas como <em>Doce hombres sin piedad, Veredicto final </em>o<em> Algunos hombres buenos</em>. Nunca hab&iacute;a habido nada parecido. Nunca ninguna ficci&oacute;n podr&iacute;a superarlo.
    </p><p class="article-text">
        Ryan Murphy solo pudo tratar de recrearlo en su serie <em>The People v. O.J. Simpson: American Crime Story</em>, donde repasaba toda la historia, y utilizar el incidente de los guantes como catalizador de una derrota inevitable: la de la fiscal de Los &Aacute;ngeles Marcia Clark, interpretada en la ficci&oacute;n por Sarah Paulson, frente a un O.J. Simpson que consegu&iacute;a salir indemne.
    </p><p class="article-text">
        Es una derrota similar a la que sufre Maya Travis (Robin Tunney) en los primeros compases de <em>The Fix</em>. Sevyy Johnson (Adewale Akinnuoye-Agbaje), actor de enorme fama y carisma que tiene en su bolsillo a media ciudadan&iacute;a de Los &Aacute;ngeles, ha sido acusado de un doble homicidio, pero ni las pruebas m&aacute;s contundentes con las que contaba la protagonista consiguen sobreponerse a la marabunta medi&aacute;tica, e impedir que sea declarado inocente.
    </p><p class="article-text">
        Ocho a&ntilde;os despu&eacute;s, sin embargo, la figura de Johnson vuelve a estar en el punto de mira. Ha habido un asesinato, y nuevamente existen pruebas fehacientes de que &eacute;l ha estado involucrado. Para hacer frente a su agresivo equipo de defensa y al cari&ntilde;o popular que a&uacute;n despierta su figura, las autoridades de la ciudad californiana recurren a la misma Travis cuyo prestigio qued&oacute; hecho trizas cuando Johnson escap&oacute; la primera vez.
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        En estos a&ntilde;os, Maya ha intentado dejar atr&aacute;s su pasado y seguir avanzando en su carrera, empezando una nueva vida en Washington, pero meter entre rejas a Johnson se ha convertido en un asunto pendiente para ella. Incluso en una obsesi&oacute;n particular. Y ahora que todo parece indicar que ha vuelto a matar, quiz&aacute; haya llegado el momento de la revancha.
    </p><p class="article-text">
        El drama judicial que retrata <em>The Fix</em>, por tanto, no se limita a ser un proceso rutinario, sino que coquetea con el <em>thriller</em> polic&iacute;aco y deja que confluyan a trav&eacute;s de &eacute;l sentimientos muy fuertes y humanos como son la venganza, la redenci&oacute;n o el sentido de supervivencia. No es una cuesti&oacute;n de inocencia o culpabilidad, sino de ganar o perder.
    </p><p class="article-text">
        Y, por todo esto, que quien escribe esta serie sea Marcia Clark (la misma fiscal que tuvo que asistir impotente en 1995 a c&oacute;mo O.J. Simpson se marchaba en libertad), no deja de tener una terrible l&oacute;gica.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;&iquest;Me echabas de menos?&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de ese juicio, apartada ya de la Fiscal&iacute;a, Marcia Clark public&oacute;, en 1997 junto a Teresa Carpenter: <em>Without a Doubt</em>, donde repasaba el caso desde su perspectiva, y este libro fue el inicio de una provechosa carrera literaria que pronto lleg&oacute; a la ficci&oacute;n, desarrollando las series de Rachel Knight y Samantha Brinkman. En dichas obras manufactur&oacute; elaborados dramas judiciales inspirados en los casos que hab&iacute;a afrontado durante su carrera como fiscal, y es en el marco de esta actividad donde hay que localizar su trabajo en <em>The Fix</em>.
    </p><p class="article-text">
        La serie producida por ABC tiene a Clark como guionista principal, siendo desarrollada por Elizabeth Craft y Sarah Fain (responsables de la ficci&oacute;n <em>El club contra el crimen</em>), y contando con la habilidad para la puesta en escena de alguien como Larysa Kondracki, realizadora que ya se ha hecho un nombre en series como <em>Better Call Saul </em>o <em>Legi&oacute;n.</em>
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la principal impulsora del proyecto es esta exfiscal que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os no solo ha sabido reciclarse como exitosa novelista, sino que tambi&eacute;n ha trabajado en la CNN y participado en numerosos programas de televisi&oacute;n dando su opini&oacute;n sobre temas jur&iacute;dicos. Su omnipresencia ha llegado al punto de convertirla en pr&aacute;cticamente una figura de la cultura popular; incluso antes de que Paulson le prestara sus rasgos en la citada serie de Ryan Murphy.
    </p><p class="article-text">
        No es descabellado decir, teniendo en cuenta su argumento y los derroteros de la carrera de Clark, que <em>The Fix</em> es un proyecto personal. Terriblemente personal. Una serie donde Clark no ha dudado en erigir a la protagonista Maya Travis como un reflejo especular suyo, y ha resuelto darle a ella la oportunidad de revancha que la vida real nunca le lleg&oacute; a dar.
    </p><p class="article-text">
        Pero el caso es que Travis, ahora, puede hacer justicia. Una justicia que tiene mucho de venganza y un deseo kamikaze de retribuci&oacute;n (enunciado en forma de ese lapidario &ldquo;&iquest;Me echabas de menos?&rdquo; con el que saluda a Johnson ocho a&ntilde;os despu&eacute;s), pero justicia, al fin y al cabo. Y ahora va a hacer todo lo que pueda para que esta persona pague su deuda con la sociedad. Pese a quien pese.
    </p><p class="article-text">
        Antes coment&aacute;bamos que hab&iacute;a un atractivo inexplicable en los dramas judiciales, pero puede que, tras pensarlo un poco y asistir a una serie tan adictiva como <em>The Fix</em>, la explicaci&oacute;n sea algo m&aacute;s sencilla de lo que parece. Los dramas judiciales nunca son solo dramas judiciales, sino que tambi&eacute;n son, en todo caso, tragedias humanas. Y por eso no podemos despegar la vista de la pantalla.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Belén Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/the-fix-venganza-via-judicial_132_1544925.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 May 2019 19:44:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['The Fix': venganza por vía judicial]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA['The Missing: Baptiste': los secretos de Ámsterdam]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/the-missing-baptiste-secretos-amsterdam_132_1568945.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bbc48645-78ef-47f1-ab31-b7ed6c50bb91_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Tchéky Karyo (izquierda) protagoniza ‘The Missing: Baptiste&#039;."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La nueva entrega de la prestigiosa serie británica se estrenó el 1 de mayo en Movistar Seriesmanía</p><p class="subtitle">Se compone de 6 episodios escritos por Harry y Jack Williams, y cada miércoles habrá uno nuevo disponible</p></div><p class="article-text">
        Uno de los modelos de personaje m&aacute;s reconocibles y queridos por el p&uacute;blico que suele habitar el <em>thriller</em> es el del investigador cansado. Ese tipo que lleva d&eacute;cadas viendo morir a sus compa&ntilde;eros, lidiando con superiores desp&oacute;ticos y comprometi&eacute;ndose con los casos m&aacute;s dif&iacute;ciles, y que en el crep&uacute;sculo de su vida empieza a plantearse (en la mayor&iacute;a de ocasiones, contra su voluntad) la jubilaci&oacute;n. Acabar con todo para, por una vez, limitarse a descansar.
    </p><p class="article-text">
        La llamada de la acci&oacute;n, sin embargo, es tan poderosa que ni el hecho de que te queden un par de meses para entregar la placa logra por s&iacute; mismo dejarte con los brazos cruzados, desatenderla y pensar que ya habr&aacute; alguien, m&aacute;s joven y h&aacute;bil, que pueda sucederte. Y el investigador cansado vuelve a las calles, porque es lo &uacute;nico que sabe hacer.
    </p><p class="article-text">
        A esta filosof&iacute;a siempre se ha plegado militantemente <em>The Missing</em> pero su nueva entrega, Baptiste, hace de ella su raz&oacute;n de ser. El t&iacute;tulo designa al detective protagonista, interpretado por Tch&eacute;ky Karyo, y con &eacute;l ya consigue anunciar su intenci&oacute;n de punto y aparte: una puerta a una nueva etapa de<em> The Missing</em> donde los casos no son tan importantes como el modo en que influyen en la vida de ese hombre hastiado y empujado por un kamikaze sentido del deber.
    </p><p class="article-text">
        Julien Baptiste se ha mudado a &Aacute;msterdam con su familia, asegurando que su vinculaci&oacute;n con el crimen es historia y que tiene intenci&oacute;n de pasar los a&ntilde;os que le quedan en su compa&ntilde;&iacute;a. La capital holandesa, con sus rincones bellos y enigm&aacute;ticos, se ofrece como un escenario perfecto para cumplir la promesa de Baptiste, pero tambi&eacute;n como un entorno susceptible de causar en &eacute;l en una reca&iacute;da.
    </p><p class="article-text">
        Como acaba ocurriendo. Un encuentro casual con Martha Horchner (Barbara Sarafian), jefa de polic&iacute;a de la ciudad con quien tuvo una relaci&oacute;n hace a&ntilde;os, le llevar&aacute; a involucrarse en un nuevo caso, y uno que, al tratarse de una desaparici&oacute;n, guarda inquietantes reminiscencias con su pasado. Una prostituta del Barrio Rojo, por nombre Natalie Rose, se ha evaporado de la noche a la ma&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        Hay muy pocas pistas que puedan guiar a este detective de origen franc&eacute;s en la b&uacute;squeda de su paradero. Las primeras sospechas apuntan a una peligrosa red de tr&aacute;fico de personas que opera en &Aacute;msterdam, pero nada ser&aacute; tan decisivo como la irrupci&oacute;n en escena de Edward Stratton (Tom Hollander). El t&iacute;o de Natalie.
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        Este ciudadano brit&aacute;nico instalado en Amberes se ha desplazado r&aacute;pidamente a la capital holandesa desesperado por encontrar a su sobrina, que resulta ser la &uacute;nica familia que le queda con vida. Y, por supuesto, supondr&aacute; una figura clave en la investigaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n una fuente extra de conflictos para el atribulado Baptiste.
    </p><p class="article-text">
        El protagonista de <em>The Missing: Baptiste</em> prometi&oacute; a su mujer Celia (Anastasia Hile) que ya no tendr&iacute;a que preocuparse jam&aacute;s por el d&iacute;a en que no regresara a casa, y este cambio de planes ocasionar&aacute; problemas en su matrimonio que afectar&aacute;n a la investigaci&oacute;n. Por no hablar, claro, del hecho de que Baptiste ya no es lo que era.
    </p><h3 class="article-text">Solo un caso m&aacute;s</h3><p class="article-text">
        Al protagonista no le faltan motivos para afrontar este caso con total entusiasmo &mdash;al fin y al cabo, siempre mostr&oacute; un compromiso con el trabajo que lindaba lo enfermizo&mdash;, pero tampoco para mostrarse m&aacute;s vulnerable a las complicaciones que nunca. Su avanzada edad, sumada a las heridas de un pasado que nunca deja de estar presente, derivan en que en ocasiones el mayor obst&aacute;culo para encontrar a Natalie Rose sea &eacute;l mismo.
    </p><p class="article-text">
        El p&uacute;blico conoci&oacute; a Jean Baptiste hace cinco a&ntilde;os, dentro de la investigaci&oacute;n sobre el hijo de los Hughes en torno al cual orbitaba la primera temporada de <em>The Missing</em>. Este ni&ntilde;o de cinco a&ntilde;os hab&iacute;a desaparecido durante unas vacaciones en Francia sin dejar rastro, y la angustia de sus padres animaba al personaje interpretado por Tch&eacute;ky Karyo a abandonar temporalmente su retiro. Una vez de tantas.
    </p><p class="article-text">
        Ya entonces las andanzas de Baptiste estaban escritas por los hermanos Harry y Jack Williams &mdash;encargados de los guiones de esta nueva temporada&mdash;, y <em>The Missing</em> pod&iacute;a presentar las cartas necesarias para erigirse como uno de los <em>thrillers</em> m&aacute;s adictivos de los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Tanto es as&iacute;, que a lo largo de su primera temporada se convirti&oacute; en la serie m&aacute;s vista en Gran Breta&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;xito que luego vino respaldado por la atenci&oacute;n de los premios, siendo nominada a los Emmy, los Globos de Oro y los BAFTA, mientras las dos primeras entregas iban desarrollando la historia de este veterano detective a lo largo de 16 episodios y conflu&iacute;an en un cl&iacute;max memorable del que ahora <em>The Missing: Baptiste</em> se ofrece como sorprendente continuaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las dos investigaciones que anteriormente llev&oacute; a cabo el protagonista han dejado en &eacute;l una serie de traumas que por s&iacute; solos bastar&iacute;an para mantenerlo apartado del oficio detectivesco hasta el fin de sus d&iacute;as, pero Jean Baptiste no funciona as&iacute;. De hecho, todos estos recuerdos acaban suponiendo un est&iacute;mulo, una determinaci&oacute;n por volver a hacer lo correcto y salvar la vida de un inocente.
    </p><p class="article-text">
        Todo, adem&aacute;s, enmarcado por la confusi&oacute;n de las calles de &Aacute;msterdam. Oscuras, inh&oacute;spitas, llenas de secretos. As&iacute; como en el trabajo de Baptiste nada suele ser lo que parece, en un entorno como la capital holandesa a&uacute;n menos, y el espectador disfrutar&aacute; de lo lindo viendo c&oacute;mo el protagonista se desenvuelve en un lugar as&iacute;. Sea este caso el &uacute;ltimo de su carrera, o no. Probablemente no.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Belén Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/the-missing-baptiste-secretos-amsterdam_132_1568945.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 May 2019 19:41:12 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA['Enemigo público': cómo cazar a un asesino recurriendo a las habilidades de un psicópata]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/enemigo-publico-recurriendo-habilidades-psicopata_132_1579606.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/50b2761b-be59-4d86-95ec-b93f6b9d3295_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Imagen promocional de la segunda temporada de &#039;Enemigo Público&#039;. Copyright: Entre Chien et Loup / Playtime Films / Rtbf (télévision belge) / Proximus"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La segunda entrega de la serie de mayor éxito en Bélgica se estrenó el pasado 4 de abril en Movistar Seriesmanía</p><p class="subtitle">Cada jueves, un nuevo episodio disponible de la ficción protagonizada por Stéphanie Blanchoud</p></div><p class="article-text">
        Uno de los aspectos en los que m&aacute;s se suele incidir tanto para considerar <em>El silencio de los corderos</em> una obra magna de los a&ntilde;os 90 como para ensalzar el trabajo de Anthony Hopkins es el escaso tiempo en pantalla con el que cont&oacute; su papel: apenas 25 minutos. Menos de un tercio del metraje total del film de Jonathan Demme, pero para este actor gal&eacute;s debi&oacute; ser suficiente.
    </p><p class="article-text">
        Estos 25 minutos bastaron para acabar de introducir a Hannibal Lecter en la historia del cine y de paso en nuestras pesadillas recurrentes, pero no solo daban cuenta de un talento incontestable para la actuaci&oacute;n, sino del propio espectador que la contemplaba. Un espectador tan aterrado como Clarice Starling pero que tampoco, como el personaje de Jodie Foster, pod&iacute;a llegar a contener su fascinaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En la primera temporada de <em>Enemigo p&uacute;blico</em>, Angelo Bison cont&oacute; con mucho m&aacute;s tiempo tanto para desarrollar su personaje como para, en directa consecuencia, seducir al p&uacute;blico con una mirada elegante, fr&iacute;a, suavemente mal&eacute;vola. Su Guy Ber&aacute;nger era el centro de la trama; un asesino de ni&ntilde;os supuestamente redimido cuya reinserci&oacute;n en la sociedad era observada con gran suspicacia por un pueblo entero. Sobre todo, cuando en esa misma localidad se produc&iacute;a la desaparici&oacute;n de una ni&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Esta serie belga, de enorme &eacute;xito en su pa&iacute;s natal, cimentaba su premisa en torno a un dilema moral: la confianza que deposit&aacute;bamos, o no, en un psic&oacute;pata despreciable que afirmaba haber dejado atr&aacute;s sus actividades delictivas y se declaraba inocente. A favor, contaba con su carisma y buenos modales. En contra, un pasado terrible y&hellip; bueno, todo lo dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Dicho dilema promete alcanzar unas proporciones a&uacute;n m&aacute;s problem&aacute;ticas en la segunda temporada de<em> Enemigo p&uacute;blico</em>. Despu&eacute;s de los sucesos descritos por su estimulante primera entrega, hay un nuevo caso de desapariciones infantiles, y aunque esta vez las sospechas no vuelvan a recaer sobre Guy Ber&aacute;nger, esto no significa que vaya a mantenerse apartado del caso.
    </p><p class="article-text">
        Nada m&aacute;s lejos de la realidad. Y es que, como nos demostr&oacute; <em>El silencio de los corderos</em>, a veces la mejor forma de atrapar a un psic&oacute;pata es recurrir a otro psic&oacute;pata que est&eacute; a buen recaudo, y las autoridades no dudar&aacute;n en utilizar a Ber&aacute;nger para resolver el caso y seguirle la pista al responsable de la desaparici&oacute;n de Jasmine: un personaje que responde al nombre de &ldquo;comerciante de juguetes&rdquo;.
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        &iquest;Una jugada arriesgada por parte de la polic&iacute;a? Es probable, y desde luego existen m&eacute;todos m&aacute;s l&iacute;citos de dar caza a un criminal. Se trata de una narrativa que no s&oacute;lo exploraron las aventuras de Hannibal Lecter, sino que tambi&eacute;n hemos visto en <em>The Blacklist</em>, y que nos lleva a la conclusi&oacute;n de que, puestos a meterse en este l&iacute;o, lo mejor es contar con una persona de mayor o menor confianza que mantenga a este imprevisible aliado bajo control.
    </p><p class="article-text">
        En 1991 tuvimos a Clarice Starling. En <em>Enemigo p&uacute;blico</em> tenemos a Chlo&eacute; Muller (St&eacute;phanie Blanchoud), y tampoco es que cuente con una salud mental demasiado envidiable para mantenerse inmune a sus encantos.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Han dejado de chillar los corderos, Chlo&eacute;?</h3><p class="article-text">
        Cuando Guy Ber&aacute;nger sali&oacute; en libertad vigilada y hubo de enfrentar las sospechas de un pueblo entero pudo contar con la ayuda de una inspectora de polic&iacute;a bastante renuente a ayudar a un psic&oacute;pata, pero demasiado comprometida con su deber. En esta segunda temporada, los caminos de Ber&aacute;nger y Chlo&eacute; Muller se cruzar&aacute;n a&uacute;n m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El personaje al que da vida St&eacute;phanie Blanchoud &ndash;y por el que se deja la piel un cap&iacute;tulo tras otro&ndash; tiene, sin embargo, sus propios problemas m&aacute;s all&aacute; de lidiar con un asesino de ni&ntilde;os. Y, en este sentido, la tesitura en la que le ponen sus superiores al comienzo de la segunda temporada de Enemigo p&uacute;blico no har&aacute; sino hacerle m&aacute;s susceptible a las manipulaciones de Ber&aacute;nger.
    </p><p class="article-text">
        La misteriosa desaparici&oacute;n de su hermana Jessica planea sobre cada uno de los acontecimientos de esta serie, en forma de un pasado traum&aacute;tico que afecta constantemente al presente y pugna por nublar la raz&oacute;n de esta inspectora de polic&iacute;a. Cada uno de los casos investigados le hace volver a ella de una u otra forma, y esta segunda temporada no ser&aacute; ninguna excepci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, aunque la intriga que plantean esta nueva andanada de cap&iacute;tulos acoge una proyecci&oacute;n mucho m&aacute;s amplia, despeg&aacute;ndose del pueblo donde empez&oacute; todo y alcanzando a todo un culto religioso, el fantasma de Jessica se mantiene presente. Y no deja de caminar del lado de Chlo&eacute;, como tambi&eacute;n lo hace el enigm&aacute;tico Guy Ber&aacute;nger.
    </p><p class="article-text">
        Enemigo p&uacute;blico contin&uacute;a, as&iacute;, desarrollando los elementos que hicieron de su primera temporada una de las ficciones m&aacute;s rotundas salidas del mercado europeo, y que ya alcanzaron la cumbre de inquietud y oscuridad dentro de su mismo ep&iacute;logo. En este, Chlo&eacute; era increpada por un grupo de personas vestidas de blanco que le invitaban a hacerles compa&ntilde;&iacute;a, y su hermana Jessica parec&iacute;a encontrarse entre ellas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo va bien&rdquo;, se empe&ntilde;a Chloe en decirse a s&iacute; misma. &ldquo;Todo va bien&rdquo;, repite mientras la trama va complic&aacute;ndose, y frente a ella Guy Ber&aacute;nger le dirige otra de sus inquietantes sonrisas. Y vale, puede que no todo vaya bien, pero en cualquier caso ser&aacute; suficiente para que el espectador vuelva a disfrutar de su &aacute;rida y asfixiante trama, y sea seducido, una vez m&aacute;s, por la mirada del mal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Belén Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/enemigo-publico-recurriendo-habilidades-psicopata_132_1579606.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Apr 2019 19:51:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Enemigo público': cómo cazar a un asesino recurriendo a las habilidades de un psicópata]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA['Gigantes' temporada final: la importancia de apellidarse Guerrero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/gigantes-temporada-importancia-apellidarse-guerrero_132_1627837.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a9e8e35a-294d-409b-885e-7efeb111bc64_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Isak Férriz es Daniel Guerrero en &#039;Gigantes&#039;."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La última temporada de la serie dirigida por Enrique Urbizu ya está disponible en Movistar+</p><p class="subtitle">Está compuesta de seis episodios que conducirán la historia de los Guerrero a su inevitable desenlace</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Justo cuando pensaba que estaba fuera, vuelven a involucrarme&rdquo;, se lamentaba Michael (Al Pacino) en&nbsp;una&nbsp;memorable escena de<em> El Padrino. Parte III</em>. El antiguo Don, tras haber sido castigado por sus actos y perder a su familia m&aacute;s cercana, pensaba que pod&iacute;a por fin apartarse del negocio criminal en la &uacute;ltima entrega de la trilog&iacute;a de Francis Ford Coppola, pero se equivocaba. Porque ser el hijo de Vito Corleone tiene un precio, y el peso de la sangre no puede ser dejado de lado.
    </p><p class="article-text">
        La necesidad acuciante de una redenci&oacute;n, ya sea motivada por las malas decisiones o una herencia asfixiante, ha sido parte troncal de m&uacute;ltiples dramas mafiosos, desde Atrapado por su pasado de Brian De Palma hasta Posibilidad de escape de Paul Schrader. Y ahora, en la segunda y &uacute;ltima temporada de <em>Gigantes</em>, esta redenci&oacute;n imposible pasa a primer plano, cuando los hermanos Guerrero se disponen a rendir cuentas con su pasado y son testigos de c&oacute;mo su familia y el imperio construido durante a&ntilde;os est&aacute;n a punto de desmoronarse.
    </p><p class="article-text">
        El destino de estos protagonistas estaba escrito desde hace mucho tiempo. Enrique Urbizu, junto a su habitual Michel Gaztambide y el guionista Miguel Barros, nunca pensaron en Gigantes como una serie proclive a alargarse durante varias temporadas, sino como una historia con un final muy claro que tardar&iacute;a en alcanzar justo lo que necesitara, ni m&aacute;s ni menos. Es por ello que su primera temporada &mdash;o su primera mitad, como ser&iacute;a m&aacute;s apropiado llamarla&mdash; se extendi&oacute; &uacute;nicamente a los seis cap&iacute;tulos, y esta nueva entrega dura otro tanto.
    </p><p class="article-text">
        La concepci&oacute;n de <em>Gigantes</em> como una &eacute;pica pel&iacute;cula de 12 horas no es casual, ya que en ella se entrecruzan tanto numerosos e ilustres referentes cinematogr&aacute;ficos &mdash;hablamos de la dimensi&oacute;n tr&aacute;gica de <em>El Padrino</em>, s&iacute;, pero tambi&eacute;n de la violencia y suciedad de <em>El precio del poder</em>&mdash;, como un plan narrativo perfectamente delimitado. La decisi&oacute;n de que [SPOILER] Abraham (Jos&eacute; Coronado) muriera en el segundo cap&iacute;tulo obedece exclusivamente a dicho plan, y a la necesidad de que sus hijos se erijan como los verdaderos protagonistas de la historia.
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        Pero, &iquest;qu&eacute; es lo que quieren estos tres hermanos? Es complicado. A Daniel (Isak F&eacute;rriz), tras varios a&ntilde;os en la c&aacute;rcel, le gustar&iacute;a recuperar lo que es suyo. Tom&aacute;s (Daniel Grao), luego de haber conseguido una elaborada fachada para sus actividades delictivas, se conformar&iacute;a con mantenerlo. Y a Clemente (Carlos Librado &ldquo;Nene&rdquo;), el m&aacute;s peque&ntilde;o de los hermanos, s&oacute;lo le gustar&iacute;a llevar una vida donde apellidarse Guerrero no tuviera relevancia alguna, ni determinara su destino para los restos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no es posible. No cuando la familia corre peligro. Y, como el mismo Michael Corleone cuando su padre sufre un atentado y&nbsp;tiene que tomar cartas en el asunto, has de actuar r&aacute;pido. Echar mano de las armas, y defender el legado de quienes quieren hundirlo en el fango. Ya sean polic&iacute;as, mafias rivales, periodistas o incluso, qui&eacute;n sabe, antiguos amores.
    </p><h3 class="article-text">El futuro tiene nombre de mujer</h3><p class="article-text">
        Enrique Urbizu lleva cerca de treinta a&ntilde;os siendo un maestro del <em>thriller</em>, y demostrando que su discurso congenia particularmente bien con personajes extremos, de una masculinidad agresiva y ominosa que tiende puentes con antih&eacute;roes cl&aacute;sicos del g&eacute;nero como Tony Montana o los personajes de Humphrey Bogart. Santos Trinidad, protagonista de <em>No habr&aacute; paz para los malvados</em>, se ofrec&iacute;a como una amalgama de todos ellos, acompa&ntilde;ada de una mala leche netamente espa&ntilde;ola, pero ya bien al comienzo de <em>Gigantes</em> se percib&iacute;a una voluntad de cambio, de romper con estos viejos moldes.
    </p><p class="article-text">
        Y es que la historia de los hermanos Guerrero es tambi&eacute;n la de las mujeres que los acompa&ntilde;an, los aman, o buscan activamente su destrucci&oacute;n. Es la historia de M&aacute;rquez (Elisabet Gelabert), inspectora de la Udyco que no descansar&aacute; hasta meter a los Guerrero entre rejas. Tambi&eacute;n es la de Luc&iacute;a (Juana Acosta), dispuesta a que sus negocios ilegales salten a la luz p&uacute;blica. O la de B&aacute;rbara (Xenia Tostado), otra polic&iacute;a con un v&iacute;nculo m&aacute;s personal de lo deseable con los protagonistas. Pero, sobre todo, es la historia de Carmen (Sof&iacute;a Oria).
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        La hija de Tom&aacute;s y Sol (Yolanda Torosio) apenas tiene diecis&eacute;is a&ntilde;os pero, de entre todos los descendientes de Abraham, es la que mejor conserva&nbsp;su car&aacute;cter. Mientras que tanto su padre como sus t&iacute;os son habitualmente presas del ego&iacute;smo o, sobre todo, de la necesidad de legitimar su hombr&iacute;a a trav&eacute;s de actos impulsivos, la m&aacute;s joven de los Guerrero sabe sobreponerse a todo esto, y mantener la cabeza fr&iacute;a ante los desaf&iacute;os que vienen.
    </p><p class="article-text">
        El arco de este personaje ha estado muy cuidado desde su presentaci&oacute;n, y pese a haber atravesado sus par&eacute;ntesis de vulnerabilidad, Urbizu y compa&ntilde;&iacute;a lo han dejado todo preparado para que, en esta temporada final, ella tenga un papel preponderante. Y para que, mientras&nbsp;los&nbsp;Guerrero con m&aacute;s edad se vean obligados a aliarse por un bien mayor, Carmen mantenga la cabeza alta y sea, al final, la &uacute;nica capaz de plegarse a la gigantesca sombra de su abuelo sin que &eacute;sta acabe por aplastarla.
    </p><p class="article-text">
        Porque esa es otra. En esta &uacute;ltima tanda de cap&iacute;tulos Daniel, Tom&aacute;s y Clemente no s&oacute;lo deben anticiparse a la amenaza de familias rivales que quieren acabar abruptamente con la hegemon&iacute;a de los Guerrero, o tratar de seguir esquivando la presi&oacute;n policial: tambi&eacute;n han de enfrentarse entre s&iacute;. Daniel no olvida la traici&oacute;n de Tom&aacute;s, y Clemente tampoco podr&aacute; permanecer ajeno a este conflicto fratricida, capaz de hacerles m&aacute;s da&ntilde;o que cientos de clanes colombianos.
    </p><p class="article-text">
        Todo acabar&aacute; por estallar, c&oacute;mo no, en un cat&aacute;rtico ba&ntilde;o de sangre. En una lucha sin cuartel donde al final, y como siempre, s&oacute;lo el espectador acabar&aacute; alz&aacute;ndose victorioso, extasiado ante una de las ficciones m&aacute;s potentes y demoledoras que ha dado nuestra producci&oacute;n televisiva.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Belén Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/gigantes-temporada-importancia-apellidarse-guerrero_132_1627837.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Apr 2019 20:59:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Gigantes' temporada final: la importancia de apellidarse Guerrero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Seriéfilos,Series]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo sobrevivir al duro invierno de 'Juego de Tronos']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/daenerys-cersei-santa-jon-ocupara_132_1594879.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/20cf9006-d81c-417a-b300-5fecf6b9b4b9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Imagen promocional de la octava temporada de Juego de Tronos."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La serie que adapta la saga literaria de George R.R. Martin llega a su fin en Movistar+</p><p class="subtitle">Tras su estreno el pasado 14 de abril, cada madrugada del domingo al lunes habrá un nuevo episodio disponible, simultáneo a su estreno en EEUU (03:00h)</p><p class="subtitle">Además, todos los lunes en prime time, habrá un segundo pase del mismo episodio en Movistar Series. También disponible bajo demanda</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Se acerca el invierno&rdquo; es el lema de la casa Stark y, de igual modo que &ldquo;Oye mi rugido&rdquo; o &ldquo;Nosotros no sembramos&rdquo; definen a los Lannister y los Greyjoy, estas cuatro palabras nos dicen mucho sobre el car&aacute;cter de los protagonistas principales (o algo parecido) de Juego de Tronos. La necesidad de estar preparados. La fatalista seguridad de que todo puede ir a peor, de un momento a otro.
    </p><p class="article-text">
        Las estaciones pueden durar a&ntilde;os en el mundo que desarroll&oacute; George R.R. Martin en 1993, y es por ello que la espera hasta el invierno se ha ido alargando indefinidamente, desde que Lord Eddard Stark (Sean Bean) aconsejaba a sus hijos que se preparasen para lo que estaba por venir. Ahora esos hijos han crecido, sus padres han muerto, y el invierno, efectivamente, est&aacute; aqu&iacute; para ponerles a prueba.
    </p><p class="article-text">
        <em>Juego de Tronos</em>, serie que adapta la saga <em>Canci&oacute;n de hielo y fuego</em>, llegar&aacute; a su fin en los pr&oacute;ximos d&iacute;as, despu&eacute;s de un a&ntilde;o entero sin que supi&eacute;ramos de las vidas de Stark, Lannister y compa&ntilde;&iacute;a. En el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo de su s&eacute;ptima temporada asist&iacute;amos por fin a la llegada de ese invierno que pronosticaba el pobre Ned, y en su forma m&aacute;s terror&iacute;fica: los Caminantes Blancos, un ej&eacute;rcito de no-muertos que ha atravesado el Muro y se dispone a conquistar Poniente.
    </p><p class="article-text">
        Liderados por el Rey de la Noche, estos espectros no s&oacute;lo tienen a su favor que el drag&oacute;n Viserion haya pasado a engrosar sus filas, sino que adem&aacute;s encuentran al ej&eacute;rcito de los vivos fragmentado y conspirando entre s&iacute;. Las intrigas palaciegas y las traiciones han sido una constante en la serie escrita por David Benioff y D.B. Weiss desde su mismo comienzo, pero a medida que pasaban las temporadas iba quedando claro que esto s&oacute;lo era una distracci&oacute;n insensata ante lo que ven&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Varios de los bandos involucrados en la Guerra de los Cinco Reyes con la que dio inicio la serie lo acabaron comprendiendo, y fueron uniendo sus fuerzas a medida que el fr&iacute;o apretaba y ca&iacute;an las primeras nieves. Sin embargo, no es el caso de Cersei (Lena Headey), actual ocupante del Trono de Hierro, que s&oacute;lo piensa en conservarlo. Aunque pronto, quiz&aacute;, no quede nadie a quien gobernar.
    </p><p class="article-text">
        Este personaje, uno de los m&aacute;s gozosamente malvados de la serie, ha visto morir uno por uno a sus tres hijos &mdash;dos de ellos llegaron, cada uno a su modo, a ser monarcas desastrosos&mdash;, y ya no le queda otra cosa que aferrarse a su reinado y acabar con aquellos que considera culpables de su desgracia. A su manera, es una amenaza tan preocupante como los Caminantes Blancos, puesto que ella sola es capaz de debilitar al bando de los vivos desde dentro.
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        Un bando que lideran Jon Nieve (Kit Harrington) y Daenerys Targaryen (Emilia Clarke), apostados en Invernalia mientras van reuniendo a sus aliados. Entre ellos est&aacute;n los Stark que quedan con vida: Arya (Maisie Williams), Sansa (Sophie Turner) y Bran (Isaac Hempstead-Wright). Y tambi&eacute;n, providencialmente, cuentan con la ayuda de Tyrion Lannister (Peter Dinklage).
    </p><p class="article-text">
        El personaje m&aacute;s carism&aacute;tico y querido de<em> Juego de Tronos</em> ha tenido muchos apodos a lo largo de estos a&ntilde;os, pero era obvio que la nobleza que anidaba en su coraz&oacute;n &mdash;y que le distanciaba de sus familiares&mdash; le acabar&iacute;a conduciendo a estar del lado de los buenos. Si asumimos que<em> Juego de Tronos,</em> claro, ha tenido alguna vez de eso.
    </p><h3 class="article-text">Preparando el final</h3><p class="article-text">
        Cuando<em> Juego de Tronos</em> empez&oacute; a emitirse por HBO en abril del a&ntilde;o 2011 (en Espa&ntilde;a en Movistar+), los espectadores no estaban preparados para algo as&iacute;. Es decir, antes se hab&iacute;an dado otros fen&oacute;menos sociales como<em> Twin Peaks, Los Soprano</em> o <em>Perdidos</em>, que hab&iacute;an hecho de &ldquo;spoiler&rdquo; una palabra indispensable dentro de la conversaci&oacute;n seri&eacute;fila. Pero ninguna de ellas ten&iacute;a la rabia, o la imprevisibilidad, de la ficci&oacute;n creada por Benioff y Weiss.
    </p><p class="article-text">
        El que la serie adaptara unos exitosos libros que el estadounidense George R.R. Martin hab&iacute;a empezado a publicar a finales de los noventa no evitaba que ponerse un cap&iacute;tulo de Juego de Tronos, para una parte importante de los espectadores, fuera garant&iacute;a de escalofr&iacute;os y peque&ntilde;os infartos. Sobre todo, a partir de cierto cap&iacute;tulo de la primera temporada en la que descubr&iacute;amos que, simplemente, no nos deb&iacute;amos encari&ntilde;ar con ning&uacute;n personaje.
    </p><p class="article-text">
        La ambientaci&oacute;n de la serie nos remit&iacute;a directamente a El se&ntilde;or de los anillos y otras sagas de fantas&iacute;a medieval, pero conten&iacute;a algo que desafiaba de forma constante sus expectativas. No s&oacute;lo por la complejidad de su historia y la ambig&uuml;edad moral que defin&iacute;a los bandos, sino tambi&eacute;n por los giros. Si llegamos a<em> Juego de Tronos</em> por los dragones, no cabe duda de que nos quedamos por los giros.
    </p><p class="article-text">
        Y el giro mayor, el m&aacute;s inesperado, fue cuando la serie acab&oacute; superando los libros, y sus guionistas tuvieron que apa&ntilde;&aacute;rselas solos a partir de entonces. No se puede decir que no lo vieran venir, tanto por la rapidez con la que <em>Juego de Tronos</em> se iba convirtiendo en un &eacute;xito sin paliativos como por la lentitud al escribir de George R.R. Martin, al que a&uacute;n le quedan dos libros por publicar.
    </p><p class="article-text">
        Esta peculiar coyuntura acab&oacute; dotando a la serie de una mayor capacidad para la sorpresa, pues ahora sus revelaciones y muertes a destiempo pod&iacute;an ser disfrutadas por absolutamente todos: desde el lector avezado de Martin lleno de teor&iacute;as sobre el linaje de Jon Nieve, hasta el inocente espectador que no ten&iacute;a ni idea de lo que significaba &ldquo;Valar Morghulis&rdquo; antes de ver la segunda temporada.
    </p><p class="article-text">
        La octava entrega de Juego de Tronos cuenta adem&aacute;s con el precedente de una s&eacute;ptima que no s&oacute;lo cont&oacute; con espectaculares escenas de acci&oacute;n &mdash;algo en lo que sus responsables se han ido creciendo a medida que se afianzaba el &eacute;xito de la serie, y que lleg&oacute; a su cumbre con La Batalla de los Bastardos, sino que, concienciada con la cercan&iacute;a del desenlace, aceler&oacute; el ritmo a sus &uacute;ltimos extremos. Extremos que, probablemente, alcanzar&aacute;n un punto de infarto en los seis cap&iacute;tulos finales.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Llegar&aacute; a recapacitar Cersei? &iquest;Qui&eacute;n ganar&aacute; la batalla entre los vivos y los muertos? Y, una vez la lucha acabe y el destino de Poniente se haya decidido, &iquest;seguir&aacute; habiendo un Trono de Hierro al que aspirar? Es imposible contar con certezas al afrontar algo como <em>Juego de Tronos</em>; &uacute;nicamente podemos estar seguros de que la experiencia ser&aacute; intensa. Gane quien gane, muera quien muera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Belén Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/daenerys-cersei-santa-jon-ocupara_132_1594879.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Apr 2019 18:46:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo sobrevivir al duro invierno de 'Juego de Tronos']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Juego de Tronos,Series]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Justo antes de Cristo': neurosis a la romana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/justo-antes-cristo-neurosis-romana_132_1602709.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d31f535e-06f8-418b-8370-dc98b9e151ac_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Julián López protagoniza &#039;Justo antes de Cristo&#039;."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La serie, creada por Montero y Maidagán, ya está disponible en Movistar+</p><p class="subtitle">Esta primera parte se compone de 6 capítulos de 25 minutos de duración</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Griegos, romanos. Son todos humanos&rdquo;, cantaban las Bistecs en esa canci&oacute;n inclasificable que es Historia del Arte (HDA). Por mucho que este d&uacute;o barcelon&eacute;s, durante su corta andadura, quisiera cultivar un humor absurdo e iconoclasta en sus canciones, raz&oacute;n no les faltaba: los griegos, los romanos, eran tan humanos como nosotros. Pese a que, de tanto tener que estudiar sobre sus avatares en enormes vol&uacute;menes, acabaran adquiriendo un aura m&iacute;tica en nuestros d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        No es ninguna casualidad que Carlos Jean haya elegido este fragmento de la canci&oacute;n &mdash;acompa&ntilde;ado del m&iacute;tico &ldquo;D&oacute;rica, j&oacute;nica, corintia corintia&rdquo;&mdash; como insistente sample de una de sus &uacute;ltimas composiciones: <em>Thumbs Up</em>. La canci&oacute;n ha sido lanzada como promoci&oacute;n de la serie Justo antes de Cristo y, en este sentido, las Bistecs parecen haber sintetizado admirablemente su esencia.
    </p><p class="article-text">
        La nueva ficci&oacute;n de Movistar+ nos pone en la piel de Manio Sempronio Galva (Juli&aacute;n L&oacute;pez), un patricio del a&ntilde;o 31 antes de Cristo cuyo car&aacute;cter no ser&iacute;a muy distinto al de las ristras de grises intelectuales que pueblan las pel&iacute;culas de Woody Allen o Noah Baumbach. Es tremendamente inseguro y depresivo, suele hablar m&aacute;s de la cuenta, y la paranoia resultante de verse envuelto en las intrigas pol&iacute;ticas de la antigua Roma provoca las m&aacute;s variadas y catastr&oacute;ficas pifias.
    </p><p class="article-text">
        Manio es un ser imperfecto. Tremendamente humano. Para fortalecer su cercan&iacute;a con la audiencia, adem&aacute;s, los guionistas de Justo antes de Cristo han decidido que se exprese en un lenguaje coloquial netamente castellano (el resto de los personajes tambi&eacute;n lo hacen), pero sin que esto llegue a difuminar su psicolog&iacute;a de habitante de la &eacute;poca. De forma que, cada vez que consiga animar a sus tropas gritando la palabra &ldquo;Roma&rdquo;, no pueda evitar hacer referencia a c&oacute;mo los pelos de sus brazos se le han puesto como escarpias.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero c&oacute;mo ha llegado alguien tan in&uacute;til a comandar un ej&eacute;rcito? Pues, como no pod&iacute;a ser de otra forma, debido a una monumental metedura de pata. Tras ser el culpable accidental de la muerte de un senador, a Manio lo han enviado a Tracia como penitencia, donde deber&aacute; colocar bien alto el estandarte de Roma paralelamente a tratar de lidiar con el legado de su padre, que forj&oacute; su leyenda como militar en ese mismo lugar.
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            </figure><p class="article-text">
        Al padre de Manio lo apodaban El Magn&iacute;fico, pero este apodo le queda grande a su hijo. Lleno de dudas, de suspicacias, el protagonista de Justo antes de Cristo al menos cuenta con la ayuda de su esclavo Agorastocles, una especie de Sancho Panza, m&aacute;s inteligente, habilidoso y capacitado que &eacute;l, que va gan&aacute;ndose su confianza y utiliz&aacute;ndole para complacer sus propias ambiciones, al tiempo que lo apoya en todas sus decisiones.
    </p><p class="article-text">
        Antes de su anexi&oacute;n al Imperio Romano en el a&ntilde;o 46, las guerras en esta zona del sureste de Europa fueron un aut&eacute;ntico quebradero de cabeza para sus conquistadores pero, en lo que respecta a Manio, la campa&ntilde;a b&eacute;lica es lo de menos. Mucho m&aacute;s amenazadora se revela, por otro lado, la presencia de Valeria (Cecilia Freire), hija del general de la Legi&oacute;n apostada en Tracia.
    </p><p class="article-text">
        De gran inteligencia, este personaje no ha conseguido s&oacute;lo ejercer como general ante la incompetencia de su padre, sino que est&aacute; al corriente de todas las conspiraciones y har&aacute; lo que est&eacute; en su mano para conservar el poder, pasando por encima del protagonista si es preciso. Siendo mucho m&aacute;s que la &lsquo;chica lista&rsquo;, en Valeria confluyen tanto el sentido com&uacute;n como la ambici&oacute;n, lo que le har&aacute; tener algunos arrebatos de locura asesina muy divertidos.
    </p><h3 class="article-text">M&aacute;s all&aacute; de 'La vida de Brian'</h3><p class="article-text">
        Manio lo tiene crudo, y pese a que <em>Justo antes de Cristo</em> sea una comedia donde la mayor parte de los chistes provienen de su desgracia, eso no significa que la narrativa no se preocupe por &eacute;l, o no se haya depositado un gran mimo en definir su car&aacute;cter. Una actitud, la de poner en escena a personajes desagradables, pero de una humanidad a flor de piel, muy propia de los autores de la serie.
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        Los cap&iacute;tulos de<em> Justo antes de Cristo</em> han sido codirigidos por Borja Cobeaga (episodios 3, 4 y 5) pero, aunque su prodigioso m&uacute;sculo c&oacute;mico haya ayudado indudablemente a la serie, este realizador y guionista donostiarra no es su principal responsable. En su lugar tenemos a Pep&oacute;n Montero, dirigiendo tambi&eacute;n, y a Juan Maidag&aacute;n escribiendo.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los primeros trabajos importantes de este d&uacute;o vino cuando fueron designados como coordinadores de guion en la recordada Camera Caf&eacute; &mdash;de la cual han recuperado a uno de sus protagonistas, C&eacute;sar Sarachu, como el distra&iacute;do general de la Legi&oacute;n&mdash;, pero posteriormente participaron en <em>Plut&oacute;n B.R.B. Nero</em>, y a&ntilde;os despu&eacute;s alumbraron una de las comedias espa&ntilde;olas m&aacute;s brillantes de los &uacute;ltimos a&ntilde;os: <em>Los del t&uacute;nel.</em>
    </p><p class="article-text">
        Esta pel&iacute;cula protagonizada por Arturo Valls aunaba todo el patetismo y humor negro actuales, algo que tambi&eacute;n ocurre en <em>Justo antes de Cristo</em>. Una sensaci&oacute;n fatalista, de escepticismo hacia el g&eacute;nero humano, que no descarta sin embargo una fuerte empat&iacute;a por la historia y sus personajes, tratados como seres complejos, vivos, no dignos &uacute;nicamente de l&aacute;stima.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una comedia tan particular que sus creadores, desde que el proyecto empez&oacute; a perfilarse, siempre se han negado a considerar como referencia a los otros grandes artefactos pop que jugaron a introducir el humor en un ambiente tan marcial y severo como es el Imperio Romano. No hay ni rastro, pues, de <em>La vida de Brian</em> o de los c&oacute;mics de <em>Ast&eacute;rix el Galo</em> en<em> Justo antes de Cristo.</em>
    </p><p class="article-text">
        La serie transita su propia senda. Y, aunque se haya depositado un mimo especial en el rigor hist&oacute;rico &mdash;as&iacute; como en sus escenarios, garantes de un dise&ntilde;o de producci&oacute;n ciertamente ambicioso para la producci&oacute;n patria&mdash;, Montero y Maidag&aacute;n se han preocupado de que lo importante sean los personajes. Desde el pobre Manio hasta el peculiar Corbul&oacute;n (An&iacute;bal G&oacute;mez), esclavo de Valeria.
    </p><p class="article-text">
        La historia de todos ellos se ve abocada a una tragedia de las que marcan &eacute;pocas, pero no es muy distinta de la que sus espectadores viven cada d&iacute;a, as&iacute; como sus dudas y tribulaciones no dejan de parecerles cercanas, dolorosamente reales. Porque la mejor comedia es la que brota de nosotros mismos, y esa realidad nunca perder&aacute; potencia. Ni siquiera en la antigua Roma.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Belén Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/seriefilos/justo-antes-cristo-neurosis-romana_132_1602709.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Apr 2019 19:14:28 +0000]]></pubDate>
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