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    <title><![CDATA[elDiario.es - Alicia Justo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/alicia_justo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Alicia Justo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Francisco de Paula, el artista esclavizado que pintó una obra cumbre del barroco canario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/francisco-paula-artista-esclavizado-pinto-obra-cumbre-barroco-canario_1_13490083.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/540346a6-345c-4592-a990-5a2e1544aa47_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x806y371.jpg" width="1200" height="675" alt="Francisco de Paula, el artista esclavizado que pintó una obra cumbre del barroco canario"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor, que vivió como esclavo durante 33 años con la familia de otro pintor, Alonso de Ortega, está detrás de un cuadro clave sobre la Virgen de Pino del siglo XVIII</p><p class="subtitle">La historia silenciada de las mujeres africanas esclavizadas de Canarias: “Sus técnicas constituían un saber específico”</p></div><p class="article-text">
        Un pintor esclavizado del siglo XVIII de <strong>Las Palmas de Gran Canaria</strong> es el autor de una de las obras clave del <strong>barroco canario</strong>. La pieza es una imagen de la <strong>Virgen del Pino</strong>, patrona de la <strong>Di&oacute;cesis de Canarias</strong> y una de las principales figuras de veneraci&oacute;n cat&oacute;lica de <strong>Gran Canaria</strong>. <strong>Francisco de Paula</strong> naci&oacute; esclavo y perteneci&oacute; a otro artista, <strong>Alonso de Ortega</strong>, de quien aprendi&oacute; el oficio y quien tras su muerte le concedi&oacute; la libertad. &ldquo;La historia del cuadro es todav&iacute;a mucho m&aacute;s importante. Porque aparte de ser la Virgen del Pino, est&aacute; retratando un tema de la sociedad de entonces&rdquo;, reconoce <strong>Javier Pueyo</strong>, conservador del servicio de Museos del <strong>Cabildo de Gran Canaria</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Francisco de Paula naci&oacute; en 1688 en la capital grancanaria. Era propiedad de un pintor, dorador y carpintero muy conocido en la isla en aquella &eacute;poca, Alonso de Ortega, que pose&iacute;a cuatro esclavizados m&aacute;s. Tal y como comenta <strong>Juan Concepci&oacute;n</strong>, doctor en Historia del Arte por la <strong>Universidad de La Laguna</strong> (ULL) que ha estudiado la pieza, nada se sabe sobre c&oacute;mo lleg&oacute; Francisco de Paula a la casa de la familia de Ortega: o su madre al ser esclava tuvo que entregarlo para que sirviera como esclavizado o fue adquirido en compra por el artista. Durante su vida al servicio de Ortega aprendi&oacute; sobre pintura y restauraci&oacute;n de la mano de su maestro y amo. 
    </p><p class="article-text">
        Como prosigue el especialista en arte, Ortega muere en 1721 y deja instrucciones relevantes en su testamento. &ldquo;Hay una cuesti&oacute;n curiosa. Alonso de Ortega le concede carta de libertad a sus esclavos, pero con la condici&oacute;n de que uno de ellos, Francisco de Paula, atienda a la hija de Alonso de Ortega, y que, cada cierto tiempo, le aporte un real de plata&rdquo;, detalla Concepci&oacute;n. Despu&eacute;s de 33 a&ntilde;os como esclavizado, De Paula se vio obligado a entregar una parte de sus ganancias obtenidas gracias a su trabajo a la misma familia que lo hab&iacute;a esclavizado. Adem&aacute;s, el historiador revela que el testamento especifica que le concede la mitad de sus herramientas de trabajo y la madera, siempre con la misma condici&oacute;n de que entregue la moneda de plata. De lo contrario volver&iacute;a a ser un esclavizado de la familia. Una vez que consigue su libertad, se casa y se marcha a vivir a la actual <strong>calle Fernando Galv&aacute;n</strong>, en el <strong>casco hist&oacute;ric</strong>o de Las Palmas de Gran Canaria. 
    </p><p class="article-text">
        Aparte del cuadro de la Virgen del Pino, Pueyo enumera que tambi&eacute;n elabor&oacute; otras piezas, como la peana de la <strong>Virgen de las Nieves</strong> en <strong>El Palmar de Teror</strong> y un retablo para la <strong>Virgen del Pino</strong> en la <strong>Ermita de San Roque</strong>, en la capital. 
    </p><p class="article-text">
        Concepci&oacute;n a&ntilde;ade que tambi&eacute;n trabaj&oacute;, junto a su maestro, en el adorno de la capilla mayor de la<strong> iglesia de Teror</strong>, aunque recalca que es dif&iacute;cil conocer con exactitud sus obras, ya que muchas est&aacute;n perdidas o se hallan en colecci&oacute;n particular. En cualquier caso, su obra m&aacute;s destacada fue la pieza dedicada a la patrona de la Di&oacute;cesis de Canarias, la cual pint&oacute; en torno a <strong>1720-1730</strong>. Este cuadro, que re&uacute;ne las caracter&iacute;sticas del barroco canario, de dimensiones 200 por 142 cent&iacute;metros, es una <em>vera efigie -</em>una representaci&oacute;n fiel-,<em> </em>colocada en su nicho, con un cortinaje rojo que se abre y rodeada de querubines. La obra, tal y como detalla Concepci&oacute;n, fue un encargo de un m&uacute;sico de la <strong>catedral de Santa Ana,</strong> <strong>Diego Dur&oacute;n</strong>, hermano del conocido compositor <strong>Sebasti&aacute;n Dur&oacute;n</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        En sus primeros a&ntilde;os, estuvo alojada en la <strong>ermita de los Remedios</strong> de la capital de la isla hasta el fallecimiento del m&uacute;sico. Despu&eacute;s fue entregada en herencia a una sobrina. M&aacute;s tarde, la <strong>familia Batll&oacute;</strong> se hizo con el cuadro y con los a&ntilde;os lo vendieron al Cabildo de Gran Canaria, seg&uacute;n Pueyo. Ha sido expuesto en varias ocasiones, la &uacute;ltima en 2023 en la exposici&oacute;n<strong> Isla de Arte</strong> organizada por el Cabildo de Gran Canaria.
    </p><h2 class="article-text">Una ciudad de esclavizados de origen africano</h2><p class="article-text">
        La llegada de los castellanos y de otros europeos, como los genoveses, a las Islas Canarias, supuso la instauraci&oacute;n del sistema esclavista. Desde el siglo XVI hasta el siglo XIX miles de personas secuestradas del continente africano y sus descendientes formaron parte de la poblaci&oacute;n de pr&aacute;cticamente todas las islas del Archipi&eacute;lago. &ldquo;En el siglo XVII, los esclavos de <strong>Guinea</strong> eran unas 2.000 personas que se hab&iacute;an bautizado en la <strong>iglesia del Sagrario</strong>, en Las Palmas de Gran Canaria&rdquo;, subraya Pueyo. As&iacute; que no era de extra&ntilde;ar que personas como Alonso Ortega, de clase social acomodada, tuvieran a personas esclavizadas en sus casas y en sus trabajos. Un fen&oacute;meno que se dio no solo en Canarias, sino en el resto de Espa&ntilde;a. Concepci&oacute;n apunta que el caso de Francisco de Paula resuena al de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/nueva-york-libera-arte-juan-pareja-pintor-esclavizado-velazquez-durante-decadas_1_10092069.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Juan de Pareja</strong></a>, pintor esclavizado y mano derecha de <strong>Vel&aacute;zquez</strong>, y cuyo famoso retrato, pintado por el propio artista sevillano, se encuentra en el <strong>Museo Metropolitano de Nueva York</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Francisco de Paula muri&oacute; en 1768 y fue enterrado junto a su maestro en la <strong>iglesia de Santo Domingo</strong>. Adem&aacute;s, fue el precedente de una estirpe de artistas en Las Palmas de Gran Canaria. Su cuadro m&aacute;s famoso, ahora en los fondos art&iacute;sticos de la <strong>Casa de Col&oacute;n</strong>, podr&aacute; ser disfrutado por el p&uacute;blico en poco tiempo. El futuro <strong>Museo de Bellas Artes de Gran Canaria (MUBEA)</strong>, que prev&eacute; su apertura para finales de este a&ntilde;o, albergar&aacute; la pieza, tal y como se&ntilde;ala Pueyo. &ldquo;En el MUBEA habr&aacute; una sala, que ya hemos dise&ntilde;ado, en la cual estar&aacute; esta pieza de la Virgen del Pino junto al conocido grabado de <strong>Manuel Salvador Carmona</strong> y <strong>Jos&eacute; Rodr&iacute;guez de la Oliva,</strong> del cual el <strong>Museo del Prado</strong> tiene un ejemplar que recientemente ha expuesto. Ambas, compartir&aacute;n espacio con otros artistas canarios de la talla de <strong>Juan de Miranda</strong> o <strong>Luj&aacute;n P&eacute;rez</strong>. Esto ayudar&aacute; a comprender mejor la pieza y a que brille con luz propia&rdquo;, recalca. 
    </p><p class="article-text">
        Con su exposici&oacute;n p&uacute;blica, se contribuir&aacute; a revelar un episodio de la historia de la ciudad. &ldquo;Hay muchos temas que a lo largo de la historia han quedado un poco apagados. Y el tema de la esclavitud es uno de ellos. Y yo creo que ya es el momento de contar las cosas como tienen que ser&rdquo;, remata. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/francisco-paula-artista-esclavizado-pinto-obra-cumbre-barroco-canario_1_13490083.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Sep 2026 03:30:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Francisco de Paula, el artista esclavizado que pintó una obra cumbre del barroco canario]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cheikh Amadou Bamba, el líder que luchó pacíficamente contra la colonización francesa en Senegal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/cheikh-amadou-bamba-lider-lucho-pacificamente-colonizacion-francesa-senegal_1_13461511.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d227d8fc-b9f7-4e55-8db0-833d53bff248_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cheikh Amadou Bamba, el líder que luchó pacíficamente contra la colonización francesa en Senegal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A diferencia de otros referentes de liberación y resistencia como Nelson Mandela o Mahatma Gandhi, el líder religioso senegalés es escasamente reconocido fuera de su país</p><p class="subtitle">Sani Ladan, activista: “España no reconoce su pasado esclavista y colonial porque es un pasado manchado de sangre”
</p></div><p class="article-text">
        La violencia fue de los signos caracter&iacute;sticos de la <strong>colonizaci&oacute;n francesa </strong>en &Aacute;frica. En ese contexto de sangre, imposiciones y nuevas estructuras de poder, sobresali&oacute; una figura que luch&oacute; contra los colonizadores franceses sin coger un arma, que uni&oacute; a sus seguidores mediante el conocimiento y defendi&oacute; a trav&eacute;s de la palabra la soberan&iacute;a de su pueblo. A diferencia de otros referentes de liberaci&oacute;n y resistencia como <strong>Nelson Mandela o Mahatma Gandhi</strong>, el <strong>senegal&eacute;s Cheikh Amadou Bamba</strong> es escasamente reconocido fuera de su pa&iacute;s, y, al igual que estos l&iacute;deres, fue encerrado y, adem&aacute;s, desterrado por su oposici&oacute;n a la administraci&oacute;n francesa. &ldquo;&Eacute;l dec&iacute;a algo muy importante y es que quien ofende jam&aacute;s tendr&aacute; paz, quien se vengue jam&aacute;s tendr&aacute; paz&rdquo;, se&ntilde;ala<strong> Ibrahima Thioub,</strong> historiador especializado en la etapa moderna y contempor&aacute;nea de<strong> &Aacute;frica</strong> y vicerrector de la Universidad de Touba, <strong>Senegal</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Su figura viene ligada a su <strong>oposici&oacute;n pac&iacute;fica</strong> a la violencia colonial ejercida por <strong>Francia</strong> en el siglo XIX y por ser el fundador de la rama musulmana del<strong> </strong><em><strong>mouridismo.</strong></em> Amadou Bamba naci&oacute; en torno a 1852 en la ciudad de Mbacke, Senegal. Su infancia y adolescencia estuvieron marcadas por la violencia ejercida por el poder colonial en Senegal y por las diferentes guerras de religi&oacute;n protagonizadas por las facciones isl&aacute;micas de la zona. &ldquo;&Eacute;l fue capaz de encontrar una respuesta a la pregunta de c&oacute;mo preservar la identidad musulmana de la sociedad en un contexto colonial, pero sobre todo en un contexto de violencia&rdquo;, resume Thioub. &Eacute;l concibi&oacute; que la &uacute;nica respuesta era la paz. &ldquo;No solo busca eliminar la alienaci&oacute;n colonial, sino tambi&eacute;n la violencia de los estados nacidos de los yihadistas o de los movimientos reformistas yihadistas&rdquo;, agrega el historiador.
    </p><p class="article-text">
        Pronto comenz&oacute; a tener una gran comunidad que segu&iacute;a sus pasos. La administraci&oacute;n francesa ten&iacute;a miedo de su poder de convocatoria, al ver que cada vez m&aacute;s seguidores se un&iacute;an a su palabra: &ldquo;&Eacute;l concienciaba a los senegaleses sobre su futuro, su vida y respecto a su soberan&iacute;a. Por lo tanto, &eacute;l hablaba contra todas esas ideas que ten&iacute;an los colonizadores&rdquo;, apunta Amdy Moustapha Mback&eacute;, uno de los gu&iacute;as de la mezquita de Touba. El especialista agrega que ante esta situaci&oacute;n, los gobernadores franceses le escribieron varias cartas alert&aacute;ndole sobre la situaci&oacute;n, a lo que &eacute;l siempre respond&iacute;a que no estaba interesado en una guerra contra los franceses: &ldquo;&Eacute;l dec&iacute;a que no era su convicci&oacute;n matar a nadie o hacerle da&ntilde;o a alguien&rdquo;, aclara Mbacke.  De cualquier modo, fue acusado en 1895 por el poder colonial de alterar el orden p&uacute;blico y desterrado durante siete a&ntilde;os a Gab&oacute;n y despu&eacute;s a Mauritania. Una vez que la administraci&oacute;n francesa le permiti&oacute; regresar a Senegal, lo someti&oacute; a encierro domiciliario hasta su fallecimiento, en Diourbel el 19 de julio de 1927. &ldquo;La colonia lo ha juzgado con una visi&oacute;n del pasado. Mientras &eacute;l iba construyendo una comunidad con una mirada hacia el futuro, la colonia lo ha juzgado con los ojos del pasado. Y eso va a crear una tensi&oacute;n entre ellos&rdquo;, mantiene Thioub. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, su presencia y convicciones hab&iacute;a dejado una profunda huella en algunas regiones de Senegal. Fund&oacute; la ciudad de Darou Salam (la ciudad de la paz), un barrio de la actual Touba, la ciudad santa del pa&iacute;s y tambi&eacute;n fundada por &eacute;l. Al mismo tiempo, sus seguidores, con &eacute;l en la distancia, hab&iacute;an continuado con sus ense&ntilde;anzas. &ldquo;Incluso despu&eacute;s de su regreso del exilio a  Darou Salam, en 1903, los informes dicen que &eacute;l hab&iacute;a conseguido congregar a&uacute;n a m&aacute;s gente, a m&aacute;s disc&iacute;pulos. Y eso provocaba a&uacute;n m&aacute;s miedo&rdquo;, cuenta Mbacke. Su exilio, por lo tanto, no hizo sino potenciar su misticismo. Seg&uacute;n los informes coloniales redactados por los administradores franceses Victor Leclerc y Martial Henri Merlin, a Cheikh Amadou Bamba se le requiri&oacute; en varias ocasiones para preguntarle si estaba preparando una<em> yihad</em> (guerra santa) a lo que &eacute;l respondi&oacute;, tal y como se&ntilde;ala Mbacke, que &eacute;l era un combatiente que luchaba contra s&iacute; mismo para tener valores humanos y para alcanzar los valores del islam, pero no para tomar armas contra la poblaci&oacute;n. &ldquo;&Eacute;l hablaba de la <em>yihad</em> de la pluma, del saber. Pero cuando le preguntaron &iquest;est&aacute;s preparando la yihad? &Eacute;l dijo que s&iacute;. Entonces, para la administraci&oacute;n colonial, &eacute;l no solo era sospechoso, sino que adem&aacute;s lo admit&iacute;a&rdquo;, a&ntilde;ade Thioub.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El dec&iacute;a que el islam no era enfrentarse ni tener conflicto con personas de otras religiones o ideolog&iacute;as, sino que el islam es la paz y vivir juntos. &Eacute;l dec&iacute;a que nuestro enemigo es el mal que hay en nosotros y que hab&iacute;a que combatirlo&rdquo;, sostiene Mback&eacute;. En cualquier caso, su visi&oacute;n fue m&aacute;s all&aacute; de la religi&oacute;n. Criticaba el modo de vida que pasaba por el simple consumo de objetos y que por su producci&oacute;n causan el destrozo de la naturaleza y llamaba a centrarse en todo aquello que es realmente humano, como la producci&oacute;n literaria, la producci&oacute;n cultural, el pensamiento o la fe. &ldquo;La lecci&oacute;n de Cheikh Amadou Bamba es una lecci&oacute;n de soberan&iacute;a, de paz y de poner por delante el saber, ya que el saber no destruye la naturaleza&rdquo;, recalca Thioub. 
    </p><p class="article-text">
        La figura de Cheikh Amadou Bamba resalta al mismo tiempo por su gran producci&oacute;n literaria. Lleg&oacute; a escribir miles de libros sobre distintas tem&aacute;ticas, como religi&oacute;n, ciencias o astronom&iacute;a. Seg&uacute;n se&ntilde;ala Mback&eacute;, muchos de ellos contin&uacute;an en manos de Francia. &ldquo;Era una enciclopedia. Conoc&iacute;a pr&aacute;cticamente las ciencias religiosas, las ciencias naturales y ten&iacute;a conocimientos muy profundos de esas ciencias&rdquo;, revela el gu&iacute;a de la mezquita. A pesar de todo ello, el l&iacute;der religioso no es tan conocido fuera de sus fronteras. Para el vicerrector de la Universidad de Touba, esto puede deberse a la creaci&oacute;n de las jerarqu&iacute;as raciales durante la colonizaci&oacute;n, a que sus textos se divulgaron en &aacute;rabe y sus ense&ntilde;anzas, en el idioma mayoritario de Senegal, el <em>wolof</em>. Todo lo contrario ocurre en Senegal, donde es una figura venerada y respetada por millones de personas. Una muestra es la gran peregrinaci&oacute;n multitudinaria a su ciudad, Touba, que conmemora la partida al exilio del l&iacute;der religioso y que cada a&ntilde;o paraliza una buena parte del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Una vez que regres&oacute; de su destierro, y aun con la administraci&oacute;n francesa poni&eacute;ndole el ojo, continu&oacute; con sus ense&ntilde;anzas desde varias regiones del pa&iacute;s, sumando m&aacute;s seguidores a esta rama senegalesa del islam. &ldquo;Como historiador, me quedo particularmente fascinado por este an&aacute;lisis que hizo de la situaci&oacute;n y c&oacute;mo hablaba de que ten&iacute;amos que trabajar por la paz. Despu&eacute;s de tres siglos de tr&aacute;fico de esclavos y de robos, de conquistas coloniales que destruyeron los pueblos, de estados teocr&aacute;ticos y de yihadistas que matan a un gran n&uacute;mero de personas, &eacute;l hablaba de paz. De este modo, tambi&eacute;n vemos que su programa es realmente actual&rdquo;, asevera Thioub. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/cheikh-amadou-bamba-lider-lucho-pacificamente-colonizacion-francesa-senegal_1_13461511.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Aug 2026 04:01:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cheikh Amadou Bamba, el líder que luchó pacíficamente contra la colonización francesa en Senegal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colonización,Senegal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Binta llegó a Canarias desde Senegal persiguiendo el viento: “Quería mis propias alas para poder volar y decidir sobre mi cuerpo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/binta-llego-canarias-senegal-persiguiendo-viento-queria-propias-alas-volar-decidir-cuerpo_1_13460233.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c50635d2-0308-432f-8695-1035232c9c53_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1352y390.jpg" width="1200" height="675" alt="Binta llegó a Canarias desde Senegal persiguiendo el viento: “Quería mis propias alas para poder volar y decidir sobre mi cuerpo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La adolescente de 15 años ha escrito un libro en el que narra las razones para migrar, sueños, tristezas y aprendizaje de su trayecto migratorio</p><p class="subtitle">Thiaroye sur mer, uno de los epicentros de salidas de migrantes hacia Canarias, 20 años después: “2006 fue el año de la catástrofe”
</p></div><p class="article-text">
        En Colibantang el viento levanta la arena roja de sus caminos. En este <strong>pueblo de Senegal</strong>, el aire le llega en forma de susurro a Binta, una ni&ntilde;a que a&uacute;n no lo sabe, pero que estar&aacute; destinada a dejar a su familia y su pueblo en busca de un futuro mejor. Para ello, har&aacute; como otros muchos j&oacute;venes del pa&iacute;s y pondr&aacute; rumbo a Europa. Mientras, en su pueblo, muchas otras ni&ntilde;as la mirar&aacute;n como una referente. Finalmente, <strong>Binta</strong> consigue llegar a Canarias, comienza una nueva vida como menor tutelada en Gran Canaria y decide con 15 a&ntilde;os poner por escrito todo lo que vivi&oacute; antes de salir, sus sue&ntilde;os, sus tristezas y su aprendizaje. En<em> </em><em><strong>La hija del viento</strong></em><em>, </em>Binta cuenta a trav&eacute;s de textos en prosa y verso las vivencias de una ni&ntilde;a de Senegal que decidi&oacute; romper con lo que se esperaba de ella: &ldquo;Yo quiero tener mis propias alas para poder volar, para poder ser libre y decidir sobre mi cuerpo. En mi casa eso es casi imposible de conseguir, de poder vivir libre siendo ni&ntilde;a, siendo mujer&rdquo;, detalla. 
    </p><p class="article-text">
        Binta se cri&oacute; en una casa de una familia numerosa, con ocho hermanos por parte de padre y siete por parte de madre y posteriormente, los hijos de algunos de ellos. Aunque fue a la escuela cor&aacute;nica, recuerda que no pudo ir al colegio para aprender a leer y a escribir y que gracias a una prima francesa, pudo tener algunos conocimientos sobre escritura y lectura. Su vida transcurr&iacute;a en la tranquilidad y monoton&iacute;a de un pueblo del interior de Senegal, donde miraba a los ni&ntilde;os jugar al f&uacute;tbol y a ella se le encend&iacute;a la chispa de la ilusi&oacute;n. Sin embargo, esto no era lo que se esperaba de ella. &ldquo;Mi sue&ntilde;o siempre ha sido ser futbolista, y en mi pueblo era casi imposible jugar a la pelota siendo mujer. Esta es una de las cosas que me ayud&oacute; mucho a llegar aqu&iacute;&rdquo;. Rememora los momentos en los se un&iacute;a a otros ni&ntilde;os para jugar a la pelota pero se re&iacute;an de ella. Su madre, cuenta, no dec&iacute;a nada &ldquo;pero su mirada lo dec&iacute;a todo&rdquo;, apunta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Binta en Teror, el municipio de Gran Canaria donde reside con su familia de acogida. Foto: Alicia Justo                            </span>
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        Binta sab&iacute;a desde peque&ntilde;a que su futuro no ser&iacute;a muy diferente al de sus hermanas mayores. Todas fueron casadas muy j&oacute;venes, se encargan de llevar sus casas y ya son madres. &ldquo;Decid&iacute; irme para no acabar como mi hermana, que cumpli&oacute; 26 a&ntilde;os el mes pasado y ya tiene cinco hijos. Yo veo eso un poco absurdo para m&iacute;, porque yo no quer&iacute;a vivir eso, yo ten&iacute;a un pensamiento diferente&rdquo;, recalca. Todas sus reflexiones siempre las guard&oacute; para ella. Binta confiesa que desde muy peque&ntilde;a aprendi&oacute; a callar y a observar: &ldquo;Cuando yo era muy peque&ntilde;a observaba much&iacute;simas cosas dentro de mi casa y del pueblo, y empezaron esas ideas de irme de casa, porque mi cuerpo necesitaba algo diferente&rdquo;, comenta.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Yo quiero tener mi propias alas para poder volar, para poder ser libre y decidir sobre mi cuerpo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Binta</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Binta se march&oacute; de casa en 2023. Primero fue hasta la ciudad de Thies y despu&eacute;s a Mbour, una localidad costera de Senegal desde donde parten muchos cayucos. Cogi&oacute; la patera una noche sin luna, como relata en su libro. Era la &uacute;nica ni&ntilde;a. Durante diez d&iacute;as, el miedo y la esperanza calaron sus huesos. Hasta que lleg&oacute; en noviembre de ese mismo a&ntilde;o a Tenerife, donde estuvo tres meses en un centro de menores y la trasladaron a Teror, en Gran Canaria. En las p&aacute;ginas de su libro, menciona que durante el trayecto vio morir a compa&ntilde;eros. De ah&iacute;, que confiese que los peores momentos que ha vivido en Canarias son las noches en vela recordando las mismas noches que pas&oacute; en la patera. &ldquo;Muchos compa&ntilde;eros han sufrido, otros se quedaron all&iacute;. Eso no pod&iacute;a olvidarlo y ten&iacute;a la cabeza muy pesada. Y aunque ten&iacute;a mucha gente que me ayudaba, no he podido conseguir dormir algunas noches pensando en todo lo vivido all&iacute; en el mar&rdquo;, confiesa. 
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                Binta en Teror, el municipio de Gran Canaria donde reside con su familia de acogida. Foto: Alicia Justo                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;La familia que me acogi&oacute;, el mayor regalo que me ha ofrecido la vida&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Binta comenz&oacute; pronto a materializar uno de sus sue&ntilde;os. Cuenta que lo primero que dijo despu&eacute;s de llegar es que quer&iacute;a jugar al f&uacute;tbol hasta que la llevaron a un club de otro municipio de Gran Canaria, en Arucas. All&iacute; le ense&ntilde;aron a patear una pelota y conoci&oacute; a una chica que ser&iacute;a una persona muy importante en su vida. Gracias a Leyre, ahora Binta tiene una familia de acogida, vive con los padres de su amiga, a quienes ella llama mami y pap&aacute;. &ldquo;Primero estuve con Leyre en el mismo club y despu&eacute;s en la misma clase. Poco a poco la amistad se convirti&oacute; en algo m&aacute;s grande, que es ser mejores amigas y despu&eacute;s ser hermanas&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Se conocieron en el club, pero despu&eacute;s se reencontraron en la clase del instituto de Teror donde Binta estudia. All&iacute; Leyre se le acerc&oacute; para decirle que la conoc&iacute;a, se pusieron a hablar y se sentaron juntas. &ldquo;Me invit&oacute; a su casa porque ten&iacute;amos que hacer un trabajo y como ella no pod&iacute;a venir al centro, fui a su casa. Despu&eacute;s de eso siempre iba con ella, y su madre se encari&ntilde;&oacute; conmigo, y el padre tambi&eacute;n y decidieron que fuera a vivir con ella&rdquo;, se&ntilde;ala. A diferencia de muchos menores extranjeros que han llegado solos a Canarias y que residen en centros y est&aacute;n tutelados por el gobierno auton&oacute;mico, la familia de acogida de Binta la ha recibido como una m&aacute;s en su casa, lo que repercute en el bienestar de la ni&ntilde;a. &ldquo;La familia que me acogi&oacute;, que me abri&oacute; sus puertas, ha sido el mayor regalo que me ofreci&oacute; el mundo, la vida; es mi mayor felicidad porque ahora estoy m&aacute;s tranquila&rdquo;, indica. Binta contin&uacute;a con sus estudios y este pr&oacute;ximo curso pasar&aacute; a primero de bachiller, mientras lo compagina con el f&uacute;tbol. Se&ntilde;ala entre risas que es fan del Bar&ccedil;a y, como muchas adolescentes, admira a la exjugadora de este equipo, Alexia Putellas: &ldquo;Ella es mi referente, es la reina y sigo so&ntilde;ando con poder conocerla alg&uacute;n d&iacute;a&rdquo;.
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                    alt="Binta con su libro &#039;La hija del viento&#039;. Foto: Alicia Justo"
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                Binta con su libro &#039;La hija del viento&#039;. Foto: Alicia Justo                            </span>
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        Al mismo tiempo, Binta tambi&eacute;n escribe y lee mucho. Uno de sus gu&iacute;as ha sido Mario Benedetti, de quien confiesa que ha le&iacute;do mucho, y de quien tiene sus libros. Los poemas del uruguayo le sirvieron para observar la estructura y poder crear ella sus versos. Mediante estos textos, Binta quiso poner por escrito todas esas ideas que llenaban su cabeza y las cuales nunca hab&iacute;a dejado escapar. &ldquo;El libro naci&oacute; cuando decid&iacute; no callar m&aacute;s y de querer expresarme de otra forma, porque me costaba un mont&oacute;n poder mirar a la cara y explicar lo que realmente siento&rdquo;. Adem&aacute;s, se&ntilde;ala que este libro tambi&eacute;n tiene el objetivo de que la gente pueda conocer &ldquo;la vida real de una ni&ntilde;a africana, de una mujer, de una migrante&rdquo;, detalla. 
    </p><p class="article-text">
        En Colibantang, cuenta que tampoco le dan tanta importancia a que haya podido escribir un libro, pero su madre s&iacute; est&aacute; contenta. &ldquo;Ella me dijo que est&aacute; feliz si yo estoy bien. Al saber que yo estoy bien, que he podido conseguir algo bueno, porque le envi&eacute; las fotos y los v&iacute;deos que hemos hecho en la presentaci&oacute;n en Casa &Aacute;frica, pues, se qued&oacute; muy contenta&rdquo;. Sus otras seguidoras son las ni&ntilde;as del pueblo, para quien Binta es una referente. Ella confiesa que no busca ser un modelo a seguir mientras no consiga su objetivo: &ldquo;Lo que quiero es poder cambiar la mentalidad de esa gente, de los padres que casan a las ni&ntilde;as temprano y que las ni&ntilde;as vean que pueden hacer algo m&aacute;s que ser mujeres de casa, que levantarse, barrer, fregar, lavar, dar a luz y ya est&aacute;&rdquo;, subraya. A ella fue el viento, de lo cual sent&iacute;a que le dec&iacute;a que su vida pod&iacute;a ser de otra manera y el que la llev&oacute; hasta aqu&iacute;: &ldquo;Desde peque&ntilde;a yo pensaba que era el viento que me susurraba que me fuera, que me ten&iacute;a que ir. Por eso, b&aacute;sicamente el viento simboliza para m&iacute; la libertad, ser libre&rdquo;, concluye.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Poema </strong><em><strong>La hija del viento sue&ntilde;a</strong></em></h2><p class="article-text">
        Despu&eacute;s del vuelo, el sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de soltar cadenas, la mirada se eleva
    </p><p class="article-text">
        y toca estrellas que antes no sab&iacute;a nombrar. 
    </p><p class="article-text">
        Soy la hija del viento que sue&ntilde;a
    </p><p class="article-text">
        con cielos abiertos y mares en calma, 
    </p><p class="article-text">
        con palabras que se posan como p&aacute;jaros
    </p><p class="article-text">
        en la rama de mi pecho. 
    </p><p class="article-text">
        Sue&ntilde;o para volver a m&iacute;, 
    </p><p class="article-text">
        para acariciar a la ni&ntilde;a que fui, 
    </p><p class="article-text">
        para decirle que ahora puede cerrar los ojos
    </p><p class="article-text">
        sin miedo a la oscuridad. 
    </p><p class="article-text">
        (..)
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/binta-llego-canarias-senegal-persiguiendo-viento-queria-propias-alas-volar-decidir-cuerpo_1_13460233.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Aug 2026 04:00:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Binta llegó a Canarias desde Senegal persiguiendo el viento: “Quería mis propias alas para poder volar y decidir sobre mi cuerpo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migraciones,Canarias,Senegal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Thiaroye sur mer, uno de los epicentros de salidas de migrantes hacia Canarias, 20 años después: “2006 fue el año de la catástrofe”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/thiaroye-sur-mer-epicentros-salidas-migrantes-canarias-20-anos-despues-2006-ano-catastrofe_1_13447999.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d30c9d81-3dd4-4d3f-93ac-49112fd4e34d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1061y571.jpg" width="1200" height="675" alt="Thiaroye sur mer, uno de los epicentros de salidas de migrantes hacia Canarias, 20 años después: “2006 fue el año de la catástrofe”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En esta localidad a las afueras de Dakar aún se sienten las huellas que dejó la primera crisis de los cayucos</p><p class="subtitle">La familia Diop no olvida a sus hijos y hermanos: 21 jóvenes de un mismo hogar desaparecieron en la ruta hacia Canarias
</p></div><p class="article-text">
        Se cumplen 20 a&ntilde;os de la conocida <strong>crisis de los cayucos.</strong> En 2006, <strong>Canarias</strong> se convirti&oacute; en el principal punto de entrada de los migrantes que part&iacute;an de <strong>&Aacute;frica</strong> con la intenci&oacute;n de alcanzar <strong>Europa</strong>. Durante ese a&ntilde;o, m&aacute;s de 30 mil personas desembarcaron en las costas canarias y se desencaden&oacute; una crisis que puso los cimientos de la gesti&oacute;n migratoria actual: refuerzo de los CIE, deportaciones, c&aacute;rceles en terceros pa&iacute;ses o la primera gran operaci&oacute;n de Frontex para controlar los flujos migratorios. Uno de los principales pa&iacute;ses de salida fue Senegal. Fue el a&ntilde;o del lema <em><strong>Bar&ccedil;a o Barshak</strong></em><strong> (Barcelona o morir) </strong>y de los miles de pescadores que cogieron los mismos cayucos con los que sal&iacute;an a faenar, pero en este caso, con la intenci&oacute;n de llegar a las Islas. Ese a&ntilde;o, hubo una localidad senegalesa que concentr&oacute; a un gran n&uacute;mero de migrantes que se marcharon en b&uacute;squeda de mejores oportunidades: <strong>Thiaroye sur mer,</strong> una zona a las afueras de <strong>Dakar,</strong> donde hoy se sigue mirando al mar con una mezcla de fe y desesperanza.  
    </p><p class="article-text">
        Frente a la playa y a decenas de cayucos fondeados en un mar en calma, un grupo de pescadores se afana en remendar sus redes de pesca. Todos ellos han tenido alg&uacute;n tipo de experiencia con la migraci&oacute;n: tienen un familiar en Europa o lo han intentado en alguna ocasi&oacute;n. Tambi&eacute;n frente a esta escena, est&aacute; la casa de Mamadou Baye, de 62 a&ntilde;os, y uno de los primeros en desembarcar en Canarias en 2006. Fue en marzo y recuerda que la embarcaci&oacute;n, con 42 personas, lleg&oacute; por sus propios medios a las 16:00 horas a una playa del sur de Tenerife. Hab&iacute;a salido de Mauritania el mi&eacute;rcoles 15 de marzo y llegaron una semana despu&eacute;s. Una vez tocaron costa, la polic&iacute;a los identific&oacute; y fueron trasladados al campamento de las Ra&iacute;ces: <strong>&ldquo;Recuerdo el fr&iacute;o. Dejabas una botella de agua por la noche y al d&iacute;a siguiente estaba congelada. En ese momento, tanto yo como mis compa&ntilde;eros dec&iacute;amos que quer&iacute;amos volver&rdquo;</strong>, apunta. Tambi&eacute;n recuerda que fue un trabajador del recurso quien les dej&oacute; un tel&eacute;fono a &eacute;l y varios compa&ntilde;eros para poder llamar a sus familias en Senegal. &ldquo;Pude llamar a mi mujer ya que imaginaba que mi familia tendr&iacute;a miedo porque no sabr&iacute;an si yo estaba muerto&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Mamadou Baye consiguió llegar a Canarias y después se trasladó a Lleida, donde tuvo que vivir sin papeles 11 años.                            </span>
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        Mamadou est&aacute; en Thiaroye sur mer para pasar las vacaciones con su familia. Vive en Zaragoza y trabaja como soldador. Despu&eacute;s de Tenerife, fue trasladado a Barcelona y de all&iacute; se march&oacute; a Lleida, donde resid&iacute;a un amigo. En esta localidad, pas&oacute; 11 a&ntilde;os trabajando en el campo, mayoritariamente recogiendo manzanas. Cuenta que trabajaba tres meses seguidos durante la temporada y el resto del a&ntilde;o iba una semana y lo paraban un mes: &ldquo;Por si hac&iacute;an una inspecci&oacute;n, que no me vieran&rdquo;, relata. Mamadou estuvo todo este tiempo sin papeles. Pudo regularizar su situaci&oacute;n en 2017, se mud&oacute; a Zaragoza y ha podido trabajar con contrato desde entonces. Mientras tanto, en Senegal estaban su mujer y sus tres hijos, que pasaron 11 a&ntilde;os sin poder verlo. Su hijo Moussa, de 26 a&ntilde;os y estudiante de marketing, cuenta que no tiene grabado el momento en el que su padre se march&oacute; porque ten&iacute;a 6 a&ntilde;os pero s&iacute; que reconoce que ha sido muy dif&iacute;cil vivir sin uno de sus padres. Lo que s&iacute; puede describir es el d&iacute;a que regres&oacute;: &ldquo;Yo le preguntaba mucho por tel&eacute;fono si iba a regresar alg&uacute;n d&iacute;a. Y cuando vino en 2017 fue muy emocionante. Recuerdo que lo vi m&aacute;s mayor&rdquo;, se&ntilde;ala. La mujer de Mamadou tambi&eacute;n reconoce que vivieron unos a&ntilde;os duros cuando no sab&iacute;a en qu&eacute; momento &eacute;l podr&iacute;a regresar: &ldquo;Fueron muchos a&ntilde;os de estr&eacute;s. Pero mi familia, que es muy generosa y mis hijos han hecho mucho m&aacute;s f&aacute;cil la distancia. De todos modos, yo siempre pensaba que mientras hay vida, hay esperanza&rdquo;, sostiene.
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                    alt="Tamabra es una de las mujeres que se quedó viuda tras la crisis de los cayucos de 2006."
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                Tamabra es una de las mujeres que se quedó viuda tras la crisis de los cayucos de 2006.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Miles de desaparecidos </strong></h2><p class="article-text">
        En las calles de <strong>Thiaroye sur mer</strong> se palpa que la vida no es f&aacute;cil. Los edificios se han construido de manera contigua por la falta de terreno y el espacio que queda entre ellos es tan reducido que en algunos tramos sus vecinos deben pasar de lado. Las moscas, los corderos y los excrementos invaden las calles: &ldquo;&iquest;T&uacute; crees que se puede vivir as&iacute;?&rdquo;, inquiere Moustapha Diouf mientras se&ntilde;ala a un animal que se cruza entre sus pies. Es un vecino de esta zona y presidente de la Asociaci&oacute;n de J&oacute;venes Repatriados de Thiaroye Sur Mer, que busca sensibilizar sobre los riesgos de coger un cayuco pero, que al mismo tiempo, reconoce que las condiciones del barrio animan a muchos j&oacute;venes a querer marcharse. En aquel momento, seg&uacute;n un informe de la Organizaci&oacute;n Internacional de las Migraciones (OIM) un 80% de la poblaci&oacute;n de esta localidad estaba desempleada. Hoy en d&iacute;a, las cosas no han cambiado mucho.
    </p><p class="article-text">
        De aquellos que no llegaron, muchos ya estaban casados, de modo que en 2006, muchas mujeres de Thiaroye sur mer se convirtieron en viudas. Tambara es una vecina de la zona que estaba casada en aquel momento y ten&iacute;a una hija de cinco a&ntilde;os. Su marido, Mbaye Sarr, se march&oacute; en febrero desde Mauritania. Hab&iacute;a visto que algunos conocidos hab&iacute;an llegado y &eacute;l quer&iacute;a mejorar las condiciones de vida de su familia: &ldquo;Me llam&oacute; por tel&eacute;fono y me dijo que ese d&iacute;a por la noche se embarcaba para irse&rdquo;. A los pocos d&iacute;as, empez&oacute; a sospechar que la embarcaci&oacute;n pudo haber naufragado ya que en el pueblo ya hab&iacute;an tenido noticias de otros chicos que no llegaron. &ldquo;Todos los j&oacute;venes que entraron en Europa llamaron por tel&eacute;fono. De &eacute;l no hab&iacute;a nada&rdquo;, rememora. Cuenta que los a&ntilde;os posteriores a su desaparici&oacute;n fueron dif&iacute;ciles porque hab&iacute;a gastos que asumir como el colegio o la alimentaci&oacute;n de su hija. &ldquo;Los primeros a&ntilde;os lo record&eacute; mucho, lo pas&eacute; mal. Despu&eacute;s, pues fui olvidando poco a poco&rdquo;, reconoce. Las cifras de desaparecidos no son exactas ya que muchas personas salen sin comunic&aacute;rselo a sus familias, pero seg&uacute;n una cifra aproximada de la Asociaci&oacute;n Pro derechos humanos de Andaluc&iacute;a, ese a&ntilde;o pudieron desaparecer en su camino hacia Canarias m&aacute;s de un millar de personas. De ellos, solo unos pocos han podido ser enterrados y se encuentran en cementerios de Gran Canaria, Tenerife, El Hierro o Fuerteventura. Parad&oacute;jicamente la hija de Tambara y de Babacar se propuso hace unos a&ntilde;os, cuando se reactiv&oacute; la ruta canaria, coger un cayuco para llegar a las mismas islas que su padre no lleg&oacute; a pisar. Tal y como agrega Diouf, algunos j&oacute;venes que han llegado a Canarias en los &uacute;ltimos a&ntilde;os son hijos de migrantes desaparecidos en 2006. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Thiaroye sur mer.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Ahora el lema es que es mejor morir en el mar&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        La otra cara de la migraci&oacute;n en la ruta canaria la tienen los deportados. Fue en 2006 cuando se firm&oacute; el acuerdo bilateral de readmisi&oacute;n entre Espa&ntilde;a y Senegal. En aquel momento, el Gobierno de Rodr&iacute;guez Zapatero incluso suscribi&oacute; un acuerdo de repatriaci&oacute;n de menores de edad senegaleses. Unos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, en 2009, tambi&eacute;n se ampli&oacute; el tiempo m&aacute;ximo de estancia en un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) que pas&oacute; de 40 a 60 d&iacute;as. Moustapha Diouf, el presidente de la Asociaci&oacute;n de J&oacute;venes Repatriados de Thiaroye Sur Mer y pescador, cuenta que fue de esos j&oacute;venes que tras llegar a Canarias fue trasladado al CIE de Barranco Seco para despu&eacute;s ser devuelto. &ldquo;Llegu&eacute; de noche al aeropuerto de Dakar y de ah&iacute; me fui a Thiaroye. Llegu&eacute; a las 4:00 de la ma&ntilde;ana a mi casa y cuando mi hija me vio se asust&oacute;&rdquo;, cuenta. Al d&iacute;a siguiente, el recibimiento de su familia marcar&iacute;a el nuevo periodo de Diouf en su localidad. &ldquo;Por la ma&ntilde;ana sal&iacute;, pero nadie habl&oacute; conmigo, porque la gente se avergonz&oacute;, incluso mi esposa se avergonz&oacute;, porque sab&iacute;an que yo me hab&iacute;a ido de all&iacute; para trabajar, para ganar dinero y que salieran de la miseria&rdquo;.
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                Thiaroye sur mer                            </span>
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        Diouf revela que termin&oacute; divorci&aacute;ndose de su mujer ya que ella no aceptaba lo que para muchos era un fracaso. La &uacute;nica persona de su familia que le mostr&oacute; su apoyo fue su madre, quien lo anim&oacute; a empezar de cero. &ldquo;Me dijo &lsquo;t&uacute; eres joven, eres un hombre, no es el fin del mundo. Vuelve a trabajar. Si ma&ntilde;ana Dios dice que vas a entrar a Europa, lo har&aacute;s&acute;&rdquo;, rememora. En otro de esos vuelos, vino Souleymann, que ahora sobrevive gracias a una peque&ntilde;a tienda de <em>sow</em>, una leche cuajada. &ldquo;Cuando llegu&eacute; al aeropuerto de Dakar me dieron un bocadillo y 10.000 cfa (15&euro;)&rdquo;, relata. 
    </p><p class="article-text">
        Lleg&oacute; a Canarias en octubre de 2006 y pag&oacute; cerca de 500 euros. Su familia, que vive en otra regi&oacute;n del pa&iacute;s, no le retir&oacute; la palabra pero &eacute;l s&iacute; siente la presi&oacute;n de buscarse la vida en otro lugar d&oacute;nde pueda ganar m&aacute;s dinero. Diouf, sentado junto a otros pescadores que tambi&eacute;n conocen de cerca la ruta canaria de la migraci&oacute;n, ve que las cosas poco han cambiado. &ldquo;2006 fue el a&ntilde;o de la cat&aacute;strofe. En ese a&ntilde;o se dec&iacute;a<em> Bar&ccedil;a o Barshak</em>. Sin embargo en 2024, la gente dice que <strong>morir en el mar es mejor que morir al lado de nuestras madres.</strong> Aqu&iacute; nadie quiere quedarse sin ganar dinero. Nadie&rdquo;, recalca.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/thiaroye-sur-mer-epicentros-salidas-migrantes-canarias-20-anos-despues-2006-ano-catastrofe_1_13447999.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Aug 2026 20:04:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Thiaroye sur mer, uno de los epicentros de salidas de migrantes hacia Canarias, 20 años después: “2006 fue el año de la catástrofe”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Senegal,Migraciones,Canarias,Ruta canaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La vida en Barra, Gambia, punto de salida de migrantes hacia Canarias: “Con lo que gano aquí al día, no puedo ni comprar un plato de arroz”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/vida-barra-gambia-punto-salida-migrantes-canarias-gano-dia-no-comprar-plato-arroz_1_13404051.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a784591a-7b9f-4ec0-8449-d6f6c70c9c16_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x883y446.jpg" width="1200" height="675" alt="La vida en Barra, Gambia, punto de salida de migrantes hacia Canarias: “Con lo que gano aquí al día, no puedo ni comprar un plato de arroz”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las condiciones de vida de Gambia empuja a muchas personas del país a migrar en una ruta abierta a la que también se suman nacionales de otros países de África</p><p class="subtitle">La familia Diop no olvida a sus hijos y hermanos: 21 jóvenes de un mismo hogar desaparecieron en la ruta hacia Canarias</p></div><p class="article-text">
        En Barra, Gambia, el trasiego de personas que van o regresan a Banjul, la capital del pa&iacute;s, en uno de los ferris que salen cada pocos minutos y que atraviesan los casi cinco kil&oacute;metros que las separa, es imparable. Sin embargo, detr&aacute;s de ese bullicio hay otro m&aacute;s sutil y silencioso. En el barrio trasero al puerto, detr&aacute;s de esas paredes que a&uacute;n no est&aacute;n alicatadas, se esconde el rumor de la migraci&oacute;n. En esta ciudad de casi 6.000 habitantes, separada de la capital por el r&iacute;o Gambia, viven las familias de aquellos que llegaron a Europa, los que perdieron a un ser querido, los que lo intentaron y los que a&uacute;n mantienen la esperanza de embarcarse hacia Canarias. 
    </p><p class="article-text">
        De Barra han salido una gran parte de los cayucos que han llegado a Canarias en el &uacute;ltimo a&ntilde;o y en 2025. La intensificaci&oacute;n de los controles en Senegal y Mauritania ha desplazado las salidas de la ruta atl&aacute;ntica hacia el sur y ha hecho que Gambia se convierta en un foco importante de partida. Aunque tambi&eacute;n se producen salidas desde otras localidades como Djinak, unos kil&oacute;metros al norte de Barra, de Tanjeh, Kartong o Batokunkula, hasta el momento, Barra sigue siendo un punto de partida muy activo, como detalla Ebrima Drammeh, un activista y defensor de derechos humanos gambiano que hace un registro en sus redes sociales de las embarcaciones que han naufragado o llegado a Canarias. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n puntualiza, &ldquo;el cambio en los puntos de partida refleja la constante adaptaci&oacute;n de las redes de tr&aacute;fico de personas al aumento de la vigilancia a lo largo de la ruta&rdquo;. Al mismo tiempo, incide que aunque algunas embarcaciones consiguen llegar a Canarias despu&eacute;s de semanas de traves&iacute;a, otras muchas desaparecen sin dejar rastro, naufragan o solicitan rescate: &ldquo;Esto pone de manifiesto la persistente crisis humanitaria en la ruta migratoria del Atl&aacute;ntico&rdquo;, subraya.
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                Barra (Gambia).                            </span>
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        Katy es una mujer de 50 a&ntilde;os que ha vivido en el interior de su casa, rodeada de columnas de inspiraci&oacute;n romana, los sentimientos m&aacute;s extremos que puede dejar la migraci&oacute;n. Uno de sus hijos consigui&oacute; llegar a Canarias y ahora vive en Almer&iacute;a, mientras que una hija falleci&oacute; durante el trayecto. Se llamaba Yoyo, ten&iacute;a 22 a&ntilde;os y un hijo de tres. &ldquo;El d&iacute;a que recib&iacute; la noticia me qued&eacute; sin movilidad en las piernas. Mi familia ten&iacute;a que ayudarme para caminar&rdquo;, confiesa. Ese d&iacute;a, en 2019, recuerda que uno de sus hijos recibi&oacute; una llamada y se sent&oacute; en uno de los sof&aacute;s del sal&oacute;n atendiendo con mucha atenci&oacute;n lo que le dec&iacute;an al otro lado del tel&eacute;fono. &ldquo;Vi a mi hijo llorar y empec&eacute; a preguntarle `&iquest;qu&eacute; ha pasado?, &iquest;qu&eacute; ha pasado?&acute; y ya me dijo que un amigo suyo, cuyo hermano estaba en el cayuco, le estaba contando que mi hija hab&iacute;a muerto&rdquo;, se&ntilde;ala. 
    </p><p class="article-text">
        El naufragio ocurri&oacute; en Mauritania y, seg&uacute;n revela, s&oacute;lo ha podido saber de la muerte de su hija por los supervivientes de la embarcaci&oacute;n. Los cuerpos de los migrantes fallecidos, alrededor de una veintena, permanecen en un cementerio de Nuakchot. Como Yoyo, muchos de sus compa&ntilde;eros de traves&iacute;a eran de Barra, de donde sali&oacute; la embarcaci&oacute;n. Y como muchos de ellos, la joven se march&oacute; porque no encontraba trabajo y ten&iacute;a un hijo al que cuidar. Con el dolor de una madre que pierde a su hija, Katy ha tenido que salir adelante por su nieto y sus otros tres hijos. Su marido trabaja en la construcci&oacute;n y ella vende frutas y agua en la calle. En Gambia, seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo (OIT) el salario medio legal es de 16 euros. Y, tal y como indica Katy, los gastos medios por d&iacute;a, solo en comida, son de 600 dalasis, unos 7 euros al cambio. Aunque ha podido mejorar ligeramente gracias al dinero que le env&iacute;a su hijo desde Espa&ntilde;a, que trabaja recogiendo fruta, el d&iacute;a a d&iacute;a se hace cuesta arriba. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;No puedo comprar ni un plato de arroz&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Las historias de naufragios en Barra no son aisladas. Es normal conocer a alguien que ha fallecido o que ha sobrevivido a esta ruta. Sin embargo, esto no desalienta a algunos j&oacute;venes que consideran que permanecer en Barra es una lucha imposible debido a la disparidad entre lo que uno gana y el coste de la vida. Wally tiene 23 a&ntilde;os y escucha con atenci&oacute;n a Katy mientras relata con dolor la historia de la muerte de su hija. Ya ha intentado partir a Espa&ntilde;a en dos ocasiones, pero ha dado media vuelta a la altura de Mauritania debido a las malas condiciones del mar. Sin embargo, apunta con mucha seguridad que lo volver&iacute;a a intentar: &ldquo;Con lo que gano aqu&iacute; al d&iacute;a, no puedo ni comprar un plato de arroz&rdquo;, confiesa. 
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                    alt="Wally confiesa su deseo firme de partir a Canarias para poder ayudar económicamente a sus padres y sus cinco hermanos."
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                Wally confiesa su deseo firme de partir a Canarias para poder ayudar económicamente a sus padres y sus cinco hermanos.                            </span>
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        Wally trabaja como pescador con una peque&ntilde;a piragua alquilada, con la que gana al d&iacute;a 200 o 300 dalasis (2-3 euros al cambio). De hecho este d&iacute;a no ha salido a faenar, ya que no puede permitirse ni salir a pescar cada d&iacute;a. Se lamenta de que, aparte de la comida, les cuesta pagar la electricidad, ya que los contadores de luz se recargan seg&uacute;n la disponibilidad econ&oacute;mica que tiene la familia en ese momento, y que puede ser para unos d&iacute;as, unas semanas o un mes. Sus padres son mayores y tiene cinco hermanos, de los que &eacute;l es el mayor, por eso debe contribuir econ&oacute;micamente para ayudar a su familia: &ldquo;Vengo de una familia muy pobre y lo &uacute;nico que quiero es ayudar a mis padres&rdquo;, apunta. 
    </p><p class="article-text">
        Las experiencias de trabajo en Europa y las mejoras econ&oacute;micas que traen de vuelta los gambianos que han llegado, impulsa a muchos a querer salir. &ldquo; Ves a tus compa&ntilde;eros que se van, que cambian sus vidas, que ayudan a sus padres, les construyen casas, les pagan la renta. Y t&uacute; aqu&iacute; mientras la gente te dice que por qu&eacute; t&uacute; no haces lo mismo&rdquo;, relata Modou Lamine. Este peluquero de 36 a&ntilde;os es el reflejo de una perseverancia que a punto ha estado de costarle la vida. Ha intentado llegar a Canarias cinco veces. La &uacute;ltima en mayo de 2025. &ldquo;Sufr&iacute; mucho en este viaje. Despu&eacute;s de estar nueve d&iacute;as en la misma posici&oacute;n, no pod&iacute;a caminar. Estuve tres meses sentado. Todo mi cuerpo estaba lleno de dolor&rdquo;, rememora. 
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                    alt="Modou Lamine, en su peluquería, cuenta que ha intentando llegar a Canarias en cinco ocasiones. La última le dejó secuelas en su cuerpo."
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            <span class="title">
                Modou Lamine, en su peluquería, cuenta que ha intentando llegar a Canarias en cinco ocasiones. La última le dejó secuelas en su cuerpo.                            </span>
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        Salvo en una ocasi&oacute;n que sali&oacute; desde Senegal, el resto de partidas cuenta que las ha hecho desde Barra. Lo ha intentado tantas veces que ha vivido muchos episodios traum&aacute;ticos. En Mauritania la polic&iacute;a los detuvo durante una semana y, seg&uacute;n su relato, &ldquo;sufri&oacute; mucho&rdquo; y no les dieron comida ni bebida, estuvo en el vuelco de una patera cerca de Nuakchot, donde ayud&oacute; a rescatar a varias personas, ha visto en el mar los cuerpos de gente conocida y ha presenciado los efectos delirantes provocados por la falta de sue&ntilde;o durante el viaje. &ldquo;Lo que he visto es inimaginable. A veces, por la noche, ni siquiera puedes abrir los ojos y mirar a la gente. Porque lo que ves  a tu alrededor es aterrador&rdquo;, revela. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de este dolor, en el interior de algunas casas de Barra pervive el deseo de partir. Aunque muchos gambianos se han aventurado a llegar a Europa desde Barra, a esta localidad se trasladan tambi&eacute;n migrantes de otros pa&iacute;ses de &Aacute;frica, como Guinea Bissau, Senegal o Sierra Leona. 
    </p><p class="article-text">
        Hawa, Mayabi y Ena, son tres j&oacute;venes guineanas que se encuentran a la espera de poder viajar hacia Canarias. Dos de ellas migran con sus hijas peque&ntilde;as, ya han estado antes en Senegal y todas han sido detenidas en alg&uacute;n momento por las autoridades gambianas. &ldquo;Lo &uacute;nico que quiero es salir de la pobreza&rdquo;, recalca Ena, de 19 a&ntilde;os. Por su parte, Hawa cuenta su historia mientras su hija de cuatro a&ntilde;os revolotea a su alrededor. Lleg&oacute; hace seis meses a Gambia, est&aacute; casada y su primera hija falleci&oacute; despu&eacute;s de que la familia de su marido le practicara la mutilaci&oacute;n genital femenina. &ldquo;Tras eso, cog&iacute; a mi segunda hija y me vine para que no le sucediera eso, ya que quer&iacute;an hacerle lo mismo a ella&rdquo;, asegura. 
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            <span class="title">
                Hawa, Mayabi y Ena esperan en Barra poder embarcarse hacia Canarias. Han migrado solas con sus hijos pequeños desde Guinea Conakry.                            </span>
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        Lo ha intentado en dos ocasiones desde Djinak, Gambia. La primera ocasi&oacute;n estuvieron ocho d&iacute;as en alta mar sin moverse hasta que la polic&iacute;a los detuvo: &ldquo;Perd&iacute; 300.000 francos CFA (457 euros). Se comieron nuestro dinero&rdquo;, indica enfadada. En un segundo intento, su barco sufri&oacute; una aver&iacute;a frente a Mauritania debido al fuerte viento y al agua. &ldquo;Tuvimos que ir hacia la costa, hasta que la marina nos detuvo. Despu&eacute;s nos dejaron all&iacute; tres d&iacute;as&rdquo;, cuenta. Tras este episodio, relata que regres&oacute; a Gambia y que ahora trabaja como empleada de hogar de manera espor&aacute;dica para ganar algo de dinero con el que pagar la comida, el alquiler y, quiz&aacute;, en un futuro poder viajar de nuevo: &ldquo;Mi objetivo es poder llegar a Europa. Tengo miedo de volver a mi casa, porque si lo hago, lo que le hicieron a mi hija la mayor, se lo har&aacute;n a la otra&rdquo;, confiesa. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/vida-barra-gambia-punto-salida-migrantes-canarias-gano-dia-no-comprar-plato-arroz_1_13404051.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Jul 2026 20:47:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La vida en Barra, Gambia, punto de salida de migrantes hacia Canarias: “Con lo que gano aquí al día, no puedo ni comprar un plato de arroz”]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Senegal, donde el islam y el cristianismo conviven pacíficamente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/senegal-islam-cristianismo-conviven-pacificamente_1_13320249.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ffd9ee5-9e42-4665-96e8-9d94c8e8a1cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Senegal, donde el islam y el cristianismo conviven pacíficamente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con un 94% de musulmanes y un 5% de católicos, el país eligió como su primer presidente de la democracia a un hombre católico y a cada fiesta religiosa acuden los creyentes de ambas confesiones</p><p class="subtitle">Cómo viven los migrantes el Ramadán en los centros de acogida de Canarias: “Es muy difícil celebrarlo lejos de la familia”
</p></div><p class="article-text">
        La convivencia entre religiones dentro de un mismo pa&iacute;s siempre es un reto, aunque hay lugares donde esta tarea es una de sus se&ntilde;as de identidad. Senegal es un pa&iacute;s con un 94% de musulmanes y un 5% de cat&oacute;licos, donde sus creyentes comparten festividades, ceremonias o cementerios. La estampa en muchas localidades es la de mezquitas que se intercalan con algunas iglesias y la de la llamada al rezo musulm&aacute;n sonando al un&iacute;sono con el repique de las campanas. Para el pa&iacute;s, es una realidad con arraigo hist&oacute;rico. &ldquo;Es un legado, una herencia que recibimos de nuestros antepasados, de nuestros padres, y que nos ha llevado hoy en d&iacute;a a esta coexistencia religiosa en Senegal&rdquo;, remarca el sacerdote de la isla de Gor&eacute;e y encargado del di&aacute;logo interreligioso de la Archidi&oacute;cesis de Dakar, Alphonse Birame Ndour.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es un legado, una herencia que recibimos de nuestros antepasados, de nuestros padres, y que nos ha llevado hoy en día a esta coexistencia religiosa en Senegal</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Kine, de religi&oacute;n musulmana, es una vecina de Dakar, que dos veces al a&ntilde;o celebra con sus amigos cristianos sus festividades cat&oacute;licas. &ldquo;El 15 de agosto, para el d&iacute;a de la Asunci&oacute;n de la Virgen, unos amigos cristianos nos invitan a m&iacute; y a mi familia a su casa en Joal. All&iacute; comemos, bebemos y mientras ellos se van a la misa, nosotros los ayudamos preparando el cerdo. Tambi&eacute;n celebro el lunes de Pascua con otros amigos que viven en Dakar, que me invitan a su casa a comer&rdquo;, confiesa. Como ella, otros musulmanes celebran la Navidad o las peregrinaciones cristianas del pa&iacute;s y los cat&oacute;licos acuden al <em>Magal</em> de Touba, una peregrinaci&oacute;n musulmana, y se unen a la fiesta del cordero. &ldquo;Senegal es as&iacute;: celebramos juntos. Los musulmanes vamos a sus fiestas y ellos vienen a las nuestras&rdquo;, recalca Kine.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los ejemplos de estas buenas relaciones entre cat&oacute;licos y musulmanes lo representan ciertas figuras, como el Khalifa de Bambilor, Thierno Amadou Ba, una autoridad musulmana de las afueras de Dakar que lleva a&ntilde;os de intercambio y de trabajo para fomentar el di&aacute;logo interreligioso. El a&ntilde;o pasado, tras la proclamaci&oacute;n del Papa Le&oacute;n XIV, viaj&oacute; al Vaticano para reunirse con la m&aacute;xima autoridad de la Iglesia cat&oacute;lica, recibe con regularidad en su comuna a los representantes de la Archidi&oacute;cesis de Dakar y, adem&aacute;s, es reconocido porque su padre luch&oacute; por la construcci&oacute;n de un cementerio para cat&oacute;licos en el municipio. &ldquo;En Senegal no tenemos tensiones que vayan al extremo. Aqu&iacute; cada uno vive la religi&oacute;n a su manera, con una mentalidad abierta&rdquo;. Amadou Ba recalca al mismo tiempo, como ejemplo de cohabitaci&oacute;n, la existencia de varios cementerios mixtos, donde tumbas de musulmanes y cristianos comparten espacio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para el profesor de Historia Moderna de la Universidad de Zinguinchor Ambroise Dj&eacute;r&eacute; Mendy los cementerios mixtos son excelentes lugares de observaci&oacute;n de estas relaciones sociales. Pone como ejemplo, los camposantos de Joal Fadiouth y de Santhiaba, en Ziguinchor: &ldquo;Demuestran la profundidad de los lazos entre musulmanes, cristianos y seguidores de la religi&oacute;n tradicional local que, en algunas localidades, descansan en un mismo per&iacute;metro f&iacute;sico y social como para mantener una sociabilidad <em>post-mortem</em>&rdquo;, detalla. Adem&aacute;s, agrega que los fieles de las diferentes religiones colaboran puntualmente en el mantenimiento de los cementerios separados y destaca el caso del l&iacute;der musulm&aacute;n <em>mouride</em> Serigne Modou Kara Mback&eacute;, cuyos seguidores participan en la limpieza de las malas hierbas de los cementerios cat&oacute;licos en las v&iacute;speras del D&iacute;a de Todos los Santos.
    </p><p class="article-text">
        La convivencia se aprecia tambi&eacute;n en muchas familias. Mendy subraya que las familias plurirreligiosas son numerosas en el pa&iacute;s, especialmente en las pertenecientes a las culturas <em>serer</em> y <em>diola</em>: &ldquo;Estas familias constituyen tambi&eacute;n laboratorios de un di&aacute;logo vivido desde abajo en la vida cotidiana, entre personas que comparten el mismo patio, las mismas comidas, celebran juntas los momentos festivos y superan colectivamente las dificultades&rdquo;, sostiene. Por ello, le gusta recordar las palabras que el presidente del pa&iacute;s, Abdou Diouf, pronunci&oacute; durante la visita del Papa Juan Pablo II a Senegal en 1992: &ldquo;La tolerancia (...) es la consideraci&oacute;n del otro y de su diferencia&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Senegal ha sido forjado por ese espíritu de apertura, de comprensión del otro y de aceptación del otro. Es por eso que ha sido una gran facilidad para Senegal aceptar ser gobernado por un católico, mientras que el 95% de la población era musulmana</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Los senegaleses tienen una inteligencia social. Cada vez que hay una fiesta en Senegal, ves que hay una pr&aacute;ctica social creada para fortalecer esta coexistencia&rdquo;, revela el investigador de la Universidad Cheikh Anta Diop de Dakar y director del Congreso de Diplomacia religiosa de la misma universidad, Demba Thilel Diallo. Esta realidad se explica por el pasado. El primer presidente de Senegal tras la descolonizaci&oacute;n francesa, en 1960, fue L&eacute;opold S&eacute;dar Senghor, un cat&oacute;lico que gobern&oacute; el pa&iacute;s durante veinte a&ntilde;os. En una sociedad con una fuerte presencia religiosa y m&uacute;ltiples confederaciones musulmanas, la elecci&oacute;n de un l&iacute;der &ldquo;neutro&rdquo;, fue para Thilel un golpe maestro. Para esta aceptaci&oacute;n, el profesor apunta a la cooperaci&oacute;n entre los diferentes grupos culturales del pa&iacute;s. &ldquo;Senegal ha sido forjado por ese esp&iacute;ritu de apertura, de comprensi&oacute;n del otro y de aceptaci&oacute;n del otro. Es por eso que ha sido una gran facilidad para Senegal aceptar ser gobernado por un cat&oacute;lico, mientras que el 95% de la poblaci&oacute;n era musulmana&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mendy va m&aacute;s all&aacute; y se remonta a la &eacute;poca de la colonizaci&oacute;n francesa en Senegal para explicar el posible origen de esta coexistencia religiosa. El historiador cuenta que en 1870 los <em>marab&uacute;es</em> (l&iacute;deres religiosos del islam) deb&iacute;an&nbsp;enviar a sus alumnos a la escuela francesa por la tarde. Sin embargo, seg&uacute;n relata, muchos optaron por la escuela dirigida por los religiosos cat&oacute;licos en detrimento de la escuela laica. &ldquo;Se puede ver en la elecci&oacute;n de los padres musulmanes y de los <em>marab&uacute;es</em> una disposici&oacute;n a colaborar en torno a un proyecto religioso fundado en la fe com&uacute;n en dios, en detrimento de un sistema que se construye al margen de dios&rdquo;, indica.
    </p><p class="article-text">
        Hay m&aacute;s elementos que explican la cohesi&oacute;n. Aunque la poblaci&oacute;n senegalesa est&eacute; pr&aacute;cticamente dividida entre musulmanes y cat&oacute;licos, todos ellos tienen de base las creencias animistas. &ldquo;En muchos lugares, el islam y el cristianismo no lograron borrar los usos y costumbres que funcionaban como un cemento social y facilitaban el di&aacute;logo, a pesar de la pluralidad religiosa. Por ejemplo, entre los <em>serer</em>, el <em>Dakh</em> es un ritual que une a todas las mujeres casadas de un pueblo sin distinci&oacute;n de religi&oacute;n para implorar la lluvia&rdquo;, especifica Mendy.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, han jugado un papel fundamental los l&iacute;deres religiosos de ambas confesiones. Thilel enumera varios episodios a lo largo de la historia en los que los gu&iacute;as religiosos han marcado el comportamiento de la sociedad. Por ejemplo, durante la epidemia de peste de Dakar en 1914, muchos habitantes de la ciudad rechazaron la vacunaci&oacute;n hasta que el l&iacute;der musulm&aacute;n El Hadji Malick Sy se vacun&oacute; y convenci&oacute; a la poblaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n durante la Segunda Guerra Mundial, ante la movilizaci&oacute;n de Francia, muchos religiosos prefirieron enviar a sus hijos al frente para evitar conflictos entre los colonizadores y la sociedad.&nbsp;Mendy a&ntilde;ade que ya en 1889 se produjo una de las primeras colaboraciones entre sacerdotes y <em>marab&uacute;es</em> en Saint-Louis, la primera capital de Senegal, durante la primera edici&oacute;n de una peregrinaci&oacute;n cat&oacute;lica en 1888 y con motivo de la construcci&oacute;n de la primera capilla en ese lugar. Tambi&eacute;n en la actualidad, los l&iacute;deres religiosos suelen intervenir ante determinados eventos, como huelgas o&nbsp;para aliviar tensiones pol&iacute;ticas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El sacerdote Birame Ndour reconoce que la religi&oacute;n cat&oacute;lica es respetada en el pa&iacute;s: &ldquo;Ser minor&iacute;a no significa que una religi&oacute;n no deba ser respetada&rdquo;, sentencia. El sacerdote de Goree recurre al elemento principal de ambos credos para llamar a la coexistencia: &ldquo;Todos esos pa&iacute;ses que persiguen a creyentes, les quiero decir que Dios es amor. <em>Allah</em> es el Dios del amor. Nosotros seremos juzgados por el amor que hemos dado y por buscar cambiar el mundo gracias al amor&rdquo;. Para Amadou Ba es clave el tipo de islam practicado en el pa&iacute;s, el que sigue la corriente suf&iacute;, la cual hace hincapi&eacute; en la moral, el perd&oacute;n y la tolerancia &ldquo;Yo el consejo que doy es que hay que abrir el esp&iacute;ritu. Que vivir fraternalmente no significa romper tu fe&rdquo;, concluye.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/senegal-islam-cristianismo-conviven-pacificamente_1_13320249.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Jun 2026 04:01:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Senegal, donde el islam y el cristianismo conviven pacíficamente]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Senegal,Islam,Cristianismo,Dakar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La familia Diop no olvida a sus hijos y hermanos: 21 jóvenes de un mismo hogar desaparecieron en la ruta hacia Canarias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/familia-diop-no-olvida-hijos-hermanos-21-jovenes-hogar-desaparecieron-ruta-canarias_1_13262570.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9b917027-ebd0-4fb2-bce4-048dc0d364e8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La familia Diop no olvida a sus hijos y hermanos: 21 jóvenes de un mismo hogar desaparecieron en la ruta hacia Canarias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En septiembre de 2024, un cayuco localizado cerca de Dakar contenía unos 30 cuerpos de migrantes, de los cuales, muchos pertenecían a personas de una familia en Mbour</p><p class="subtitle">Un año del naufragio de un cayuco que dejó siete migrantes fallecidas en El Hierro, tres de ellas menores de edad
</p></div><p class="article-text">
        En el patio enterrado en arena de la casa de la familia Diop en <strong>Mbour (Senegal)</strong>, salpicada de l&iacute;neas para tender la ropa y rodeada de habitaciones de escasa altura revestidas de cemento reina el silencio. Solo las voces de los ni&ntilde;os peque&ntilde;os de la familia y los gallos recuerdan que la vida no se paraliz&oacute; del todo en esta casa humilde de techos de cinc. Por la puerta de la casa, que da frente al mar y a los cayucos de los pescadores, salieron 21 j&oacute;venes, todos hermanos y primos durante los primeros d&iacute;as de agosto de 2024. El 22 de septiembre de ese mismo a&ntilde;o, la localizaci&oacute;n de una patera a <strong>70 kil&oacute;metros de Dakar </strong>revel&oacute; que todos ellos hab&iacute;an partido hacia Canarias y hab&iacute;an fallecido durante la traves&iacute;a. Desde entonces, su familia se aferra a su recuerdo: &ldquo;Los echo mucho de menos. Me duele tanto que me cuesta incluso hablarlo&rdquo;, expresa Yatma Diop, hermano de uno de los fallecidos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los echo mucho de menos. Me duele tanto que me cuesta incluso hablarlo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El 9 de agosto de 2024, este grupo de j&oacute;venes se despidi&oacute; de su familia para ir a trabajar durante la temporada de pesca en Gambia, como hac&iacute;an con regularidad. Su familia comenta que se iban all&iacute; a trabajar y cuando terminaba la temporada, o cuando hab&iacute;a alguna festividad, regresaban a casa. Todos aseguran que ninguno de ellos confes&oacute; la intenci&oacute;n de cambiar de rumbo e ir Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Cuentan que el 12 de agosto, salieron de Gambia y, 41 d&iacute;as despu&eacute;s, la marina senegalesa localiz&oacute; una embarcaci&oacute;n con una treintena de cuerpos en su interior. En esa embarcaci&oacute;n, gracias a los v&iacute;deos que vieron sus familiares, estaban entre otros Mohamed Lamine, Mame Doudou, Qusseynou, Malamine, Pa Khoulame, Babou, Pa Mody, Maguette, Omar, Pape y Matam. 21 miembros de la familia Diop.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La familia Diop, como muchas en Senegal, es pol&iacute;gama. El padre de la familia ha tenido dos esposas y numerosos hijos, muchos de los cuales ya est&aacute;n casados y con familia. De ah&iacute; que la casa principal, est&eacute; siempre llena de gente.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pude ver el vídeo y vi los cuerpos. Conocía a muchas personas, entre ellas vi a mi hermano</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;El 12 de agosto sobre las 22 horas mi tel&eacute;fono son&oacute;. Era mi hermano, que me dec&iacute;a que estaba de camino para ir Espa&ntilde;a&rdquo;, recuerda Yatma. Al principio, pensaba que se trataba de una broma porque su hermano nunca le hab&iacute;a confesado su deseo de marcharse, pero le admiti&oacute; que, al ver la partida de todos sus primos, &eacute;l no pod&iacute;a quedarse atr&aacute;s. &ldquo;Despu&eacute;s esper&eacute; unas cuantas horas y volv&iacute; a llamarlo, pero estaba ilocalizable. Desde ese d&iacute;a ya no pude estar tranquilo&rdquo;, contin&uacute;a su relato. Al cuarto d&iacute;a sin noticias, se&ntilde;ala, sinti&oacute; una mala intuici&oacute;n. &ldquo;Desde entonces mi coraz&oacute;n lat&iacute;a muy fuerte y empec&eacute; a pensar que hab&iacute;a pasado algo malo&rdquo;, indica. Hasta que el 25 de septiembre una llamada de su madre lo apresur&oacute; a regresar a casa, ya que hab&iacute;an localizado una embarcaci&oacute;n donde estaba su hermano. &ldquo;Pude ver el v&iacute;deo y vi los cuerpos. Conoc&iacute;a a muchas personas, entre ellas vi a mi hermano, por supuesto&rdquo;, revela Yatma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su hermano Mohamed Lamine ten&iacute;a 27 a&ntilde;os y dos hijos peque&ntilde;os. Yatma cuenta que ten&iacute;a una relaci&oacute;n muy cercana y especial con &eacute;l, dorm&iacute;an en la misma habitaci&oacute;n y jugaban en el mismo equipo de f&uacute;tbol. &ldquo;Lo quiero m&aacute;s que a m&iacute; mismo, porque &eacute;l me ha apoyado much&iacute;simo&rdquo;. Explica que gracias al trabajo como pescador de Mohamed hab&iacute;a podido sufragar sus estudios, comprar el material escolar y pagar las inscripciones. Al mismo tiempo, su madre, apunta, est&aacute; bloqueada con la muerte de su hijo. &ldquo;Ella no puede hablar del tema&rdquo;, se&ntilde;ala.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Perder a un hijo, es duro, imagínate perder a dos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las l&aacute;grimas inundan los ojos de Anata Diop cuando habla de sus hijos, a los que menciona continuamente como <em>les enfants</em> (los ni&ntilde;os, en franc&eacute;s), aunque tuvieran 17 y 18 a&ntilde;os. &ldquo;Perder a un hijo, es duro, imag&iacute;nate perder a dos&rdquo;, dice mientras remarca el n&uacute;mero con su voz y forma con los dedos &iacute;ndice y coraz&oacute;n el s&iacute;mbolo del dos. Eran Gere y Mame Doudou. &ldquo;Ahora ya puedo hablar un poco sobre esto, porque antes no pod&iacute;a. Aunque hay d&iacute;as que ni como&rdquo;, confiesa. Nueve d&iacute;as despu&eacute;s de la &uacute;ltima vez que estuvieron en contacto, antes del 12 de agosto, empez&oacute; a preocuparse porque no hab&iacute;a vuelto a hablar con ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muchas noches, cuenta, se despertaba, sal&iacute;a de la cama y daba vueltas mientras se preguntaba: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; estar&aacute;n comiendo mis hijos? &iquest;Estar&aacute;n durmiendo bien?&rdquo;. Hasta que el 25 de septiembre conoci&oacute; la noticia. Confiesa que en alguna ocasi&oacute;n, uno de sus hijos le reconoci&oacute; su deseo de migrar por mar a Espa&ntilde;a porque en Senegal las condiciones de trabajo son complicadas y porque ten&iacute;a amigos en Europa que le contaban que ahora estaban mejor. Afirma que no estuvo de acuerdo y que de estar al tanto se hubiera opuesto. &ldquo;Yo no sab&iacute;a nada, porque si yo s&eacute; que los ni&ntilde;os se van a ir al mar, que son dos, yo no estoy loca. No los hubiera dejado ir&rdquo;, puntualiza.
    </p><p class="article-text">
        Anata est&aacute; divorciada, tiene un hijo y una hija peque&ntilde;os y trabaja como empleada de hogar por 40.000 francos CFA al mes, unos 60 euros. La contribuci&oacute;n econ&oacute;mica de sus hijos era indispensable para el mantenimiento de la familia. Pero, sobre todo, su madre habla de c&oacute;mo sus hijos llenaban la casa de alegr&iacute;a. Los recuerda como unos chicos muy trabajadores, muy valientes, amables, que hac&iacute;an re&iacute;r a la gente y &ldquo;dignos&rdquo;. &ldquo;Hemos pasado por &eacute;pocas duras, pero creo que lo m&aacute;s duro que nos ha tocado en la vida es esto. Yo le digo a mi hermana, que mis hijos son esas personas que vinieron al mundo solo de paso y se marcharon&rdquo;, revela.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tienes que regresar a casa, me dijo mi madre. Le pregunté por qué. Me respondió: tus hermanos están muertos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Junus trabajaba como temporero en un campo de manzanas en Sevilla cuando su madre lo llam&oacute; el 25 de septiembre. &ldquo;Tienes que regresar a casa, me dijo mi madre. Le pregunt&eacute; por qu&eacute;, mam&aacute;. Me respondi&oacute;: tus hermanos est&aacute;n muertos&rdquo;. Eran Pa Mody y Pathe, de 16 y 24 a&ntilde;os. Recuerda bien los d&iacute;as posteriores al 12 de agosto, ya que intent&oacute; comunicarse con sus hermanos, como hac&iacute;a normalmente y no obtuvo respuesta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante esos d&iacute;as, la pregunta que rondaba a la familia era &ldquo;&iquest;d&oacute;nde estar&aacute;n?&rdquo;. Junus rememora que sus hermanos ya le hab&iacute;an deslizado la idea de migrar a Espa&ntilde;a, le preguntaban por qu&eacute; no pod&iacute;an ir ellos tambi&eacute;n y, as&iacute;, ayudar as&iacute; a la familia. Y como muchos chicos de su edad, tambi&eacute;n so&ntilde;aban con conocer mundo y ver a su equipo favorito: &ldquo;A Pathe le gustaba el f&uacute;tbol, era del Bar&ccedil;a y quer&iacute;a ir a Barcelona para ir a ver un partido&rdquo;, se&ntilde;ala. Ahora, las condiciones de vida de la familia se han agravado. Perder dr&aacute;sticamente a 21 j&oacute;venes que aportaban econ&oacute;micamente en la casa, se nota. Amadou, que trabaja en la construcci&oacute;n en M&aacute;laga, que tambi&eacute;n perdi&oacute; a un hermano peque&ntilde;o en este siniestro, env&iacute;a dinero mensualmente a su padre para los gastos de la casa e imprevistos. Pero es insuficiente. &ldquo;No puedo ahorrar dinero porque todo lo mando a Senegal&rdquo;, comenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los bancos de cemento en forma de U, en frente de la casa, la familia se sent&oacute; durante muchos d&iacute;as con la mirada puesta en el mar, esperando que alguno de esos cayucos que en la distancia se aprecian como arcos alargados, fuera aquel que trajera de regreso a todos los j&oacute;venes Diop de la familia. Ahora, mientras cae la tarde, recuerdan a sus seres queridos, con quienes tantas veces jugaron al f&uacute;tbol, caminaron juntos al colegio o salieron a trabajar al mar. &ldquo;La casa estaba llena de gente y ahora est&aacute; vac&iacute;a. Ellos se fueron con todo y nosotros nos quedamos aqu&iacute;&rdquo;, se lamenta Amata.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/familia-diop-no-olvida-hijos-hermanos-21-jovenes-hogar-desaparecieron-ruta-canarias_1_13262570.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 May 2026 20:21:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La familia Diop no olvida a sus hijos y hermanos: 21 jóvenes de un mismo hogar desaparecieron en la ruta hacia Canarias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migraciones,Senegal,Canarias,Migracions]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El presidente de Senegal destituye a su primer ministro, Ousmane Sonko]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/politica/presidente-senegal-destituye-primer-ministro-ousmane-sonko_1_13245413.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a09995b8-b236-4e85-90c0-acca9e90ea14_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El presidente de Senegal destituye a su primer ministro, Ousmane Sonko"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El líder destituido cuenta con un gran apoyo popular y está detrás del programa político del Ejecutivo</p><p class="subtitle">Ousmane Sonko, el líder opositor que prendió las calles y ahora es primer ministro de Senegal
</p></div><p class="article-text">
        Reconfiguraci&oacute;n temprana en el Gobierno de<strong> Senegal</strong>. El presidente del pa&iacute;s, Diomaye Faye, destituy&oacute; en la noche del viernes al primer ministro, <strong>Ousmane Sonko</strong>, despu&eacute;s de meses en los que ambos hab&iacute;an presentado discrepancias sobre la gesti&oacute;n gubernamental. En un comunicado retransmitido por Radio Television Senegal (RTS), el presidente ha puesto fin a las funciones del l&iacute;der pol&iacute;tico, dos a&ntilde;os despu&eacute;s de las elecciones y con quien se present&oacute; en coalici&oacute;n para esos comicios. Con esta decisi&oacute;n puede cambiar por completo el escenario pol&iacute;tico de Senegal, puesto que Sonko cuenta con un gran apoyo popular, domina el Parlamento y muchos consideran que gracias &eacute;l, Faye ha logrado gobernar. 
    </p><p class="article-text">
        La destituci&oacute;n fue comunicada por el secretario general del presidente, Oumar Samba Ba, en una intervenci&oacute;n de apenas dos minutos desde el Palacio de la Rep&uacute;blica y en la cual no se explicaron los motivos del cese ni en plazo para nombrar al nuevo primer ministro. Al mismo tiempo, Sonko publicaba su primera reacci&oacute;n en sus perfiles de Facebook y X, en la que expresaba que esa noche ya dormir&iacute;a &ldquo;con el coraz&oacute;n ligero&rdquo; en su domicilio habitual. A su llegada, decenas de simpatizantes lo esperaban para mostrarle su apoyo, tal y como pudo verse en varios v&iacute;deos compartidos en las redes sociales. 
    </p><p class="article-text">
        Faye y Sonko llevaban meses protagonizando diferentes desencuentros marcados por una lucha de poder. El &uacute;ltimo fue este mismo viernes, en la Asamblea Nacional, donde el exprimer ministro mostr&oacute; su desacuerdo sobre la gesti&oacute;n de los fondos p&uacute;blicos y pidi&oacute; mayores controles. Tambi&eacute;n Sonko hab&iacute;a acusado recientemente al presidente de no respetar lo suficiente el programa pol&iacute;tico de Patriotas Africanos de Senegal por el Trabajo, la &Eacute;tica y la Fraternidad (PASTEF) en una retransmisi&oacute;n en directo hecha con sus militantes en la que dej&oacute; deslizar que no descartaba un gobierno de &ldquo;cohabitaci&oacute;n dulce&rdquo;, tal y como recoge la cadena TV5 Monde. Otro de los asuntos delicados ha sido la deuda contra&iacute;da por Senegal con el Fondo Monetario Internacional (FMI). La disputa salt&oacute; cuando se descubri&oacute; una deuda oculta durante el gobierno de Macky Sall que asciende a 7 mil millones de d&oacute;lares, lo que oblig&oacute; a la congelaci&oacute;n de fondos  por parte de esta instituci&oacute;n. Por su parte, Sonko siempre ha descartado una reestructuraci&oacute;n de la deuda. 
    </p><p class="article-text">
        Las desavenencias eran cada m&aacute;s evidentes y han llevado a ambos l&iacute;deres a pronunciarse en p&uacute;blico. Durante 2025, el ya exprimer ministro habr&iacute;a acusado a su compa&ntilde;ero de &ldquo;falta de autoridad&rdquo; en una intervenci&oacute;n televisada. Faye indic&oacute; en mayo que contaba con su confianza pero era &eacute;l &ldquo;quien nombraba a su primer ministro y quien pod&iacute;a poner fin a sus funciones&rdquo;. Tambi&eacute;n a&ntilde;adi&oacute; que estaban &ldquo;gestionando&rdquo; su diferencias y que &ldquo;por ahora, sigue contando con mi confianza como primer ministro&rdquo;, declar&oacute;. &ldquo;Pero si considero que ya no puede ser mi primer ministro, alguien m&aacute;s ocupar&aacute; su lugar&rdquo;. En otra entrevista televisada, el presidente tambi&eacute;n lleg&oacute; a decir que &ldquo;Senegal no necesita de mes&iacute;as ni de h&eacute;roes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tras la destituci&oacute;n surgen varios interrogantes sobre la estabilidad del Ejecutivo, ya que PASTEF domina la Asamblea Nacional y Sonko cuenta con un amplio apoyo popular. Muchas personas del pa&iacute;s, especialmente la juventud, hab&iacute;an depositado sus esperanzas en este t&aacute;ndem pol&iacute;tico y ve&iacute;an con entusiasmo esta nueva etapa marcada, en principio, por la unidad. Despu&eacute;s de las dos legislaturas del anterior presidente, de una coyuntura econ&oacute;mica y laboral complicada con los precios al alza -factores que adem&aacute;s han empujado a la salida del pa&iacute;s de miles de senegaleses a trav&eacute;s de las rutas migratorias irregulares como a Canarias-, una parte de la poblaci&oacute;n se mostraba confiada. Hoy, aunque muchos personas siguen prestando su apoyo a Sonko, tambi&eacute;n empiezan a sonar otras voces que expresan sentirse defraudadas porque no han visto que la situaci&oacute;n econ&oacute;mica haya mejorado desde su llegada. 
    </p><p class="article-text">
        Ousmane Sonko lleg&oacute; al Gobierno despu&eacute;s de haber pasado por la c&aacute;rcel durante el mandato del anterior presidente Macky Sall. Inhabilitado tras haber sido condenado por difamaci&oacute;n, sali&oacute; de prisi&oacute;n y se present&oacute; a las elecciones junto a su compa&ntilde;ero de partido, Diomaye Faye. Ambos concurrieron a los comicios con el lema Diomaye mooy Sonko (Dioamaye es Sonko, en wolof) para demostrar que eran algo m&aacute;s que l&iacute;deres individuales, sino que buscan la materializaci&oacute;n de un proyecto pol&iacute;tico com&uacute;n. Definidos por s&iacute; mismos como panafricanistas de izquierdas, llevaban en su programa pol&iacute;tico la revisi&oacute;n de los acuerdos comerciales entre Senegal y la Uni&oacute;n Europea, consolidar las instituciones democr&aacute;ticas y repensar el sistema judicial.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/politica/presidente-senegal-destituye-primer-ministro-ousmane-sonko_1_13245413.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 May 2026 16:33:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El presidente de Senegal destituye a su primer ministro, Ousmane Sonko]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cine para concienciar: los peligros de la política de externalización de fronteras se muestran a cielo abierto en Senegal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/cine-concienciar-peligros-politica-externalizacion-fronteras-muestran-cielo-abierto-senegal_1_13239247.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/12a6290b-94b4-42b4-bba7-4a04899507fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cine para concienciar: los peligros de la política de externalización de fronteras se muestran a cielo abierto en Senegal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ONG Boza fii organiza cada año en Senegal, un país con un alto porcentaje de jóvenes que desean migrar, un evento en el que visibiliza el papel de Frontex en la gestión migratoria</p><p class="subtitle">La UE investiga a su agencia de fronteras por el naufragio del pesquero con cientos de personas junto a la costa griega
</p></div><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Yo he sido v&iacute;ctima de Frontex, yo he sido v&iacute;ctima del tr&aacute;fico de personas y de las rutas clandestinas de la migraci&oacute;n&rdquo;</strong>, confiesa Ebrima, un joven gambiano que cuenta que fue interceptado siendo menor de edad por Frontex en el Mediterr&aacute;neo, entregado por este cuerpo a los guardacostas libios, encarcelado, torturado y de donde pudo escapar para viajar en un bote en 2014 con destino a Italia. Ahora, como activista, busca concienciar sobre los peligros que sufren las personas en movimiento en el continente africano como consecuencia de la pol&iacute;tica migratoria europea. Sus palabras han resonado fuerte en un evento anual que organiza la ONG senegalesa Boza Fii, una de las pocas que pone el foco en la pol&iacute;tica de externalizaci&oacute;n de fronteras y, concretamente, en Frontex y cuyo programa ha incluido dos veladas de cine al aire libre para sensibilizar a la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Activistas de Senegal, Mauritania, Marruecos, Gambia, Camer&uacute;n y Togo compartieron durante 72 horas con la poblaci&oacute;n local sus experiencias con el fin de &ldquo;deconstruir&rdquo; el relato de la Uni&oacute;n Europea (UE) sobre la migraci&oacute;n. &ldquo;Para nosotros, cuando se produce una p&eacute;rdida de una vida, ese no es el problema en s&iacute;. Es dif&iacute;cil, pero no es el problema. Para nosotros, el problema son las decisiones que hacen que la gente pierda a sus hijos. Son esas decisiones contra las que hay que luchar&rdquo;, matiza el director de la asociaci&oacute;n organizadora, Saliou Diouf. Por ello, defiende que el trabajo del colectivo va m&aacute;s all&aacute; de sensibilizar a trav&eacute;s de las redes sociales o de las intervenciones en los medios de comunicaci&oacute;n: &ldquo;Buscamos abordar esta cuesti&oacute;n de la manera m&aacute;s amplia posible e intercambiar con la poblaci&oacute;n en este tipo de eventos&rdquo;, detalla.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o, la acci&oacute;n denominada <em>Push back Frontex </em>(devoluci&oacute;n en caliente a Frontex, en ingl&eacute;s), ha tenido lugar en Sokone, una localidad del delta de Sine Saloum, donde muchos quieren irse y todos tienen a un familiar o un amigo en Europa. &ldquo;Nosotros, desde la asociaci&oacute;n, no podemos decirle a la gente que se vaya o se quede. Lo que nos preocupa es el acceso al derecho de moverse, que debe ser respetado&rdquo;, recalca Diouf. Para lograr su objetivo, han celebrado un concierto y proyectado dos piezas audiovisuales con un debate posterior en el que se encontraban una mezcla de migrantes retornados, personas que buscaban llegar a Europa y no lo consiguieron y vecinos, entre quienes algunos desean partir.
    </p><p class="article-text">
        El aire de la noche refresca, y en el cruce de cuatro calles, bordeados de &aacute;rboles de mangos- es la temporada y se nota en la calle, donde esta fruta es la protagonista de los puestos callejeros- se levanta una pantalla donde se proyecta esa noche el documental de investigaci&oacute;n de la BBC sobre los hechos ocurridos en 2022 en Melilla. Decenas de vecinos observan aquellas im&aacute;genes que dieron la vuelta al mundo, en las que cientos de cuerpos de personas negras yac&iacute;an en la frontera entre Espa&ntilde;a y Marruecos. La noche anterior, los vecinos de esta localidad, donde los pies se sumergen en la fina arena, pudieron disfrutar de la pel&iacute;cula italiana <em>Yo Capit&aacute;n, </em>que muestra la ruta por desierto o el mercado de migrantes en Libia: &ldquo;Esto es lo que ocurre verdaderamente. Yo lo he podido presenciar&rdquo;, comentaron inmediatamente tras la finalizaci&oacute;n algunos asistentes que han pasado por el duro trayecto migratorio por el continente africano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sus actividades de concienciaci&oacute;n van dando sus frutos. Dos vecinos presentes tomaron la palabra para mostrar su rechazo a la pol&iacute;tica migratoria europea: <strong>&ldquo;No sab&iacute;a que Frontex podr&iacute;a estar implicada en algunas muertes en el mar&rdquo;</strong>, coment&oacute; uno de ellos, mientras que el otro, hizo un llamamiento a los gobiernos africanos para proteger a sus ciudadanos: &ldquo;Llevar las fronteras hacia nuestros territorios implica que la gente tome m&aacute;s riesgos para poder llegar&rdquo;. Sin embargo, el deseo de migrar planea por muchos rincones del pa&iacute;s, sobre todo entre los j&oacute;venes. Durante la proyecci&oacute;n del documental varios adolescentes, aunque sorprendidos por la dureza de las im&aacute;genes, manten&iacute;an su deseo de migrar intacto, pero con matices: &ldquo;Queremos ir a Espa&ntilde;a para poder ganar algo de dinero y ayudar a mam&aacute; y pap&aacute;. Ma&ntilde;ana mismo, si puede ser&rdquo;, corearon casi al un&iacute;sono cuatro j&oacute;venes de 18 y 15 a&ntilde;os. Aunque tienen claro que quieren hacerlo por avi&oacute;n ya que conocen los riesgos de hacerlo por el mar. Adem&aacute;s, esta noche han presenciado el impacto de la pol&iacute;tica migratoria europea en la vida de las personas y no les gustar&iacute;a pasar por lo mismo: &ldquo;Eso que han hecho las autoridades no est&aacute; nada bien&rdquo;, apuntan.
    </p><p class="article-text">
        El sufrimiento de los migrantes del continente africano que buscan llegar a Europa no se produce solo en la frontera &uacute;ltima con el continente europeo. Empieza mucho antes. En las rutas clandestinas entre N&iacute;ger, Argelia y Libia. En un centro de detenci&oacute;n de este &uacute;ltimo pa&iacute;s, Ebrima confiesa que sufri&oacute; &ldquo;todo tipo de inhumanidades&rdquo;, de donde pudo finalmente escapar, ya que su familia, muy humilde, no pod&iacute;a pagar su rescate, para el cual, seg&uacute;n apunta, pueden pedir 700&euro; u 800&euro;. Pero el sufrimiento contin&uacute;a a d&iacute;a de hoy con otros migrantes: &ldquo;Esta misma ma&ntilde;ana, me llam&oacute; una persona de Senegal y me dijo que hab&iacute;an detenido a su hijo, que su familia no tiene dinero para pagar el rescate y que le estaban golpeando&rdquo;, asegura. Diouf, se&ntilde;ala tambi&eacute;n a Marruecos, T&uacute;nez y Mauritania, como los otros pa&iacute;ses de tr&aacute;nsito donde los migrantes sufren violencia y represi&oacute;n: &ldquo;Cada vez que la UE inyecta su dinero en estos pa&iacute;ses, esto deriva en problemas&rdquo;, subraya. &Eacute;l tambi&eacute;n sabe de lo que habla, puesto que emigr&oacute; en 2014 a Marruecos, desde donde intent&oacute; partir muchas veces hacia Espa&ntilde;a sin lograr su objetivo, para regresar en 2019 a Senegal.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, este grupo de activistas considera necesario este tipo de eventos. Fatma (nombre ficticio) tambi&eacute;n ha sufrido en su cuerpo las consecuencias de migrar. Ha pasado los &uacute;ltimos a&ntilde;os entre Marruecos y Mauritania y, por su trabajo como activista en la organizaci&oacute;n Alarm Phone, ha presenciado de primera mano el dolor que causa la pol&iacute;tica migratoria acordada a miles de kil&oacute;metros de distancia. &ldquo;Ellos dicen que van a salvar a la gente en el mar, pero la realidad es que ellos vienen para impedir a los migrantes viajar&rdquo;, cuestiona. Para Diouf, la independencia de su lucha se debe a la financiaci&oacute;n privada de la asociaci&oacute;n, puesto que sus fondos proceden de la militancia. &ldquo;Hemos tenido esta oportunidad, pero tambi&eacute;n somos v&iacute;ctimas porque hemos sufrido todas esas represiones y violencias durante muchos a&ntilde;os y no queremos que nuestros hermanos vivan las mismas cosas&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/cine-concienciar-peligros-politica-externalizacion-fronteras-muestran-cielo-abierto-senegal_1_13239247.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 May 2026 16:24:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cine para concienciar: los peligros de la política de externalización de fronteras se muestran a cielo abierto en Senegal]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las vidas truncadas de las familias de los migrantes acusados como patrones de patera: “Desde entonces mis sueños están rotos”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/vidas-truncadas-familias-migrantes-acusados-patrones-patera-suenos-rotos_1_13225132.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fe234404-9d9c-45c3-9c12-267230605ebd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las vidas truncadas de las familias de los migrantes acusados como patrones de patera: “Desde entonces mis sueños están rotos”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un migrante que viajó con su esposa y un señor de 50 años permanecen en prisión preventiva desde 2024 tras un tipo de proceso judicial cada vez más cuestionado por abogados y defensores de derechos humanos</p><p class="subtitle">Nunca había visto el mar y fue acusado de ser patrón de patera: “Entré en la cárcel injustamente y salí por justicia”
</p></div><p class="article-text">
        Mariama vio a su marido Sidy por &uacute;ltima vez el 5 de noviembre de 2024 en el Centro de Atenci&oacute;n Temporal para migrantes de <strong>El Hierro</strong>. Tras una peque&ntilde;a conversaci&oacute;n que mantuvieron, en la que le dec&iacute;a a su pareja que no lo hab&iacute;a podido ver el d&iacute;a anterior, Adama no pens&oacute; que desde entonces todas sus comunicaciones ser&iacute;an a trav&eacute;s del tel&eacute;fono. Souleymane y toda su familia, a&uacute;n no pueden creer que su primo Babacar, un hombre de 50 a&ntilde;os, reci&eacute;n llegado a Espa&ntilde;a, est&eacute; en prisi&oacute;n. Los dos hombres est&aacute;n acusados de <strong>pilotar la patera </strong>que los trajo a <strong>Canarias </strong>en 2024. El encarcelamiento de decenas de migrantes una vez desembarcan en el Archipi&eacute;lago, tras pasar por procesos judiciales cada m&aacute;s cuestionados por abogados y defensores de derechos humanos, impacta tambi&eacute;n en esposas, madres y hermanos: &ldquo;Lloro mucho y no paro de pensar&nbsp;porque mi marido no ha hecho nada&rdquo;, confiesa Mariama.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La historia de Mariama es una historia de huida. De Joal, Senegal, con 48 a&ntilde;os y cuatro hijos, relata entre l&aacute;grimas que su familia se opuso firmemente a su matrimonio con Sidy. A lo largo de 2024, la pareja decidi&oacute; instalarse en Gambia, por un lado para conseguir mayores ingresos econ&oacute;micos y, por otro, para estar lejos de la familia de ella, que la hostigaba regularmente por haberse casado con un hombre que sus hermanos mayores no hab&iacute;an elegido. En Gambia, Sidy trabajaba de pescador. Aqu&iacute; le comentaron unos meses despu&eacute;s de que una patera saldr&iacute;a rumbo a Canarias. &ldquo;Dijimos que no era seguro que nos qued&aacute;ramos en Senegal, que ten&iacute;amos que vivir nuestra propia vida y nuestro matrimonio sin que nadie nos moleste&rdquo;, recuerda. Sidy hab&iacute;a podido ahorrar algo de dinero fruto de su trabajo en el mar y decidieron que seguir&iacute;a trabajando un tiempo m&aacute;s para terminar de costear el viaje.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mariama recuerda que llegaron el 3 de noviembre a El Hierro. Despu&eacute;s de pasar 24 horas en el muelle, el tiempo que dur&oacute; la identificaci&oacute;n de la Polic&iacute;a, los tripulantes fueron derivados al CATE. Aqu&iacute; Mariama recuerda que quer&iacute;a estar con su marido, y que adem&aacute;s la Polic&iacute;a les hab&iacute;a hecho entrega de un documento que especificaba que eran marido y mujer, pero en el recurso, seg&uacute;n relata ella, le dijeron que deb&iacute;an permanecer separados, &eacute;l en m&oacute;dulo de hombres y ella en el de las mujeres. &ldquo;Mohamed me dijo que despu&eacute;s nos encontrar&iacute;amos. &Eacute;l pensaba que &iacute;bamos a reencontrarnos&rdquo;, rememora.
    </p><p class="article-text">
        Esa fue la &uacute;ltima conversaci&oacute;n que mantuvo con su marido en persona. Despu&eacute;s pasaron cuatro d&iacute;as en los que no tuvo noticias de &eacute;l, hasta que un amigo de la familia la llam&oacute; y le comunic&oacute; que Sidy se encontraba en la c&aacute;rcel de Tenerife II en prisi&oacute;n preventiva. Desde entonces se comunican muy de vez en cuando por tel&eacute;fono m&oacute;vil, ya que ella no ha podido ir a verlo al no tener papeles ni un trabajo con el que obtener ingresos. &ldquo;Ahora mismo no puedo realizar mis sue&ntilde;os. Desde que pas&oacute; esto mis sue&ntilde;os est&aacute;n rotos. Hemos venido juntos a Espa&ntilde;a para poder trabajar, vivir con tranquilidad y seguridad y con el tiempo traer a mis hijos&rdquo;, sostiene su mujer. El resto de la familia de Sidy tambi&eacute;n vive en la angustia desde noviembre de 2024. Mariama cuenta que no puede hablar con su suegra porque ambas rompen a llorar: &ldquo;Ella no puede ni hablar. Me dice que este es el final de su hijo y yo le respondo que no, que es el destino y que debemos rezar por &eacute;l&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Otra mujer sufre en la distancia el encarcelamiento de su marido. La esposa de Babacar vive en Ziguinchor, Senegal y debe alimentar ella sola a sus siete hijos desde que su marido parti&oacute; a Espa&ntilde;a y fue llevado a prisi&oacute;n en Tenerife. &ldquo;Es una mujer muy valiente porque se&nbsp;busca la vida; se va al puerto para comprar y vender pescado para sobrevivir. Pero no le llega, lo que gana es muy poco&rdquo;, cuenta Souleymane, el primo de Babacar desde Espa&ntilde;a. Como muchos otros migrantes, sali&oacute; de Senegal para mejorar sus condiciones de vida, pero un mes despu&eacute;s de llegar a El Hierro, la polic&iacute;a lo traslad&oacute; a Tenerife II. Souleymane cuenta que su primo pag&oacute; 450.000 CFA, unos 680 euros para llegar a Espa&ntilde;a. &ldquo;Cuando ya ten&iacute;a fecha para viajar a la Pen&iacute;nsula, se lo llevaron porque algunos tripulantes han dicho que &eacute;l era el patr&oacute;n, pero no lo es. Porque &eacute;l ha pagado; &eacute;l es cliente&rdquo;, se&ntilde;ala su primo.
    </p><p class="article-text">
        Souleymane cuenta que su primo se encuentra an&iacute;micamente &ldquo;muy mal&rdquo; porque sabe que ha dejado atr&aacute;s a su mujer con muchos hijos a cargo y sin recursos. Reconoce que al principio estaba a&uacute;n m&aacute;s desesperado y que con el paso del tiempo ha ido mentaliz&aacute;ndose:&nbsp;&ldquo;Tienes fe en que un d&iacute;a vas a salir, se te va levantando el &aacute;nimo, pero levantar el &aacute;nimo entre cuatro paredes no es nada f&aacute;cil&rdquo;. En el caso de Babacar se suma su edad. Cuando salga de prisi&oacute;n tendr&aacute; m&aacute;s de 50 a&ntilde;os, por lo cual le costar&aacute; mucho reengancharse a la vida laboral. &ldquo;Si sales de la c&aacute;rcel cuando a&uacute;n eres joven te queda mucho tiempo todav&iacute;a, pero si sales con 50 a&ntilde;os ya se te han ido las fuerzas las ganas y la energ&iacute;a&rdquo;, se lamenta. Sin padre ni madre, y con su mujer sobreviviendo en Senegal solo con la ayuda econ&oacute;mica de su primo, que de vez en cuando le envia dinero para que pueda hacer alguna llamada a &eacute;l, a su mujer y sus hijos: &ldquo;Imagina un hijo que no puede hablar con su padre&nbsp;y que si habla con &eacute;l es para solo un minuto. No es nada f&aacute;cil&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        *(Todos los nombres utilizados son ficticios para salvaguardar la identidad de los entrevistados)&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Cayucos en una playa de Senegal.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Voluntarios que facilitan la vida en prisi&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        El &uacute;nico contacto con el exterior de muchos migrantes encarcelados por supuestamente haber dirigido una patera hasta Canarias es el tel&eacute;fono m&oacute;vil. Sin embargo, la posibilidad de comunicarse con sus seres queridos supone una traba m&aacute;s en su encierro. En este sentido, la Asociaci&oacute;n Rehoyando de Las Palmas Gran Canaria, a trav&eacute;s del proyecto Boza, entre otras acciones, presta apoyo emocional, facilitando el contacto del migrante son su familia. Uno de sus voluntarios, el p&aacute;rroco Jos&eacute; Antonio Ben&iacute;tez, se&ntilde;ala que se trata de una tarea a veces complicada puesto que el reglamento penitenciario exige la existencia de un contrato telef&oacute;nico para que se d&eacute; la comunicaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Imag&iacute;nate buscar un contrato de tel&eacute;fono de una persona en medio de una poblaci&oacute;n rural de Senegal o de Mauritania para que pueda entrar en contacto con la familia&rdquo;, recalca. Por ello, con un equipo de voluntarios y voluntarias, a trav&eacute;s de traductores online y de personas del continente africano que hablan <em>bambara </em>o <em>wolof</em>, se ponen en contacto con las familias y les piden un contrato o una factura que incluya al propietario de la l&iacute;nea telef&oacute;nica. &ldquo;Cuando el chaval entra en contacto con su familia, el nivel de estr&eacute;s baja autom&aacute;ticamente&rdquo;, manifiesta Ben&iacute;tez.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ellos no entienden por qu&eacute; se encuentran en esta situaci&oacute;n&rdquo;, revela el p&aacute;rroco, quien adem&aacute;s sostiene que este tipo de casos son los m&aacute;s dolorosos que ha visto en prisi&oacute;n. De la regularidad con la que visita a los j&oacute;venes ha extra&iacute;do que son j&oacute;venes que no solo est&aacute;n viviendo un duelo migratorio, sino que adem&aacute;s lo hacen en prisi&oacute;n acusados de un delito, cuyo procedimiento est&aacute; entredicho: &ldquo;Como dos o tres personas que iban en la patera lo acusen porque coincidan en la ronda de reconocimiento de que &eacute;l estuvo echando una mano o que estaba achicando agua, o porque ayud&oacute; a dar alimentaci&oacute;n o agua pues ya entras en prisi&oacute;n&rdquo;, apunta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute;s investigaciones solo se centran en los conductores. Y aunque lo fueran, estas personas son el eslab&oacute;n m&aacute;s d&eacute;bil de la causa. Ning&uacute;n mafioso, ning&uacute;n traficante de personas viene en las pateras&rdquo;, denuncia la abogada Sara Rodr&iacute;guez, quien defiende los casos de Sidy y Babacar, acusados de patronear la embarcaci&oacute;n. La Fiscal&iacute;a puede pedir para ellos 20 a&ntilde;os de prisi&oacute;n ya que cuatro de sus ocupantes fallecieron como consecuencia de la traves&iacute;a. Rodr&iacute;guez cuestiona que las &uacute;nicas pruebas que sustentan la causa hasta el momento son los testimonios de tres testigos, cuyos relatos se recogieron como pruebas preconstituida y las cuales &ldquo;previsiblemente sean las que se reproduzcan en el juicio oral si no se identifican y no se encuentran los testigos protegidos&rdquo;, detalla la letrada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otra cuesti&oacute;n a la que apunta Rodr&iacute;guez es al volcado de los tel&eacute;fonos m&oacute;viles de los migrantes: &ldquo;Se est&aacute;n realizando de manera indiscriminada y muchas veces sin justificaci&oacute;n&rdquo;, denuncia. Adem&aacute;s, a&ntilde;ade que se trata de un procedimiento con &ldquo;much&iacute;simas irregularidades&rdquo; por el cual la polic&iacute;a selecciona la informaci&oacute;n que considera relevante, se acude a una persona que realiza la traducci&oacute;n, pero a quien no se identifica a posteriori, y se incorporan como indicios conversaciones que no guardan relaci&oacute;n con el delito. &ldquo;Se pretende hacer ver que esto se hace en aras de defender a los migrantes cuando lo cierto es que hay una desprotecci&oacute;n. En mi opini&oacute;n, esto no suceder&iacute;a si no estuvi&eacute;semos hablando de algo relacionado con un tema tan pol&iacute;tico como son las migraciones&rdquo;, remata.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/vidas-truncadas-familias-migrantes-acusados-patrones-patera-suenos-rotos_1_13225132.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 May 2026 04:02:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las vidas truncadas de las familias de los migrantes acusados como patrones de patera: “Desde entonces mis sueños están rotos”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Canarias,Migraciones,Senegal,Pateras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La regularización extraordinaria también traerá derechos a los niños y niñas:  “Mi hija tiene traumas por todo lo que ha pasado”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/regularizacion-extraordinaria-traera-derechos-ninos-ninas-hija-traumas-pasado_1_13153380.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c52f6339-a926-493a-b67e-881c4a32c7ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La regularización extraordinaria también traerá derechos a los niños y niñas:  “Mi hija tiene traumas por todo lo que ha pasado”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La irregularidad ha impedido a miles de menores viajar con el colegio, realizar estudios medios y universitarios, estar federados en equipos deportivos o hacer prácticas formativas
</p><p class="subtitle">Claves de la regularización: cómo pedirla, cuáles son los requisitos definitivos y qué pasa con los antecedentes</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Al no tener documentos, mis hijas se han privado de muchas cosas. Y ha sido frustrante&rdquo;, rememora Julia (nombre ficticio) sobre sus dos hijas, que eran adolescentes cuando llegaron a Gran Canaria. En Espa&ntilde;a, seg&uacute;n un informe de &lsquo;Save the Children&rsquo; y &lsquo;Por Causa&rsquo; publicado en 2021 con datos de 2019, hab&iacute;a m&aacute;s de 146.000 personas menores de 19 a&ntilde;os en situaci&oacute;n administrativa irregular, un escenario que va a cambiar con la <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/claves-regularizacion-extraordinaria-empieza-pedirla-son-requisitos-definitivos_1_13140371.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">regularizaci&oacute;n extraordinaria</a> aprobada por el Gobierno y que va a mejorar la vida de miles de menores que, incluso con protecci&oacute;n familiar, han vivido privados de derechos durante a&ntilde;os. Con la regularizaci&oacute;n, estos menores van a poder participar de manera plena en sus colegios, en las actividades extraescolares y podr&aacute;n continuar sus estudios si as&iacute; lo desean.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las ni&ntilde;as y ni&ntilde;os sin papeles se han enfrentado durante a&ntilde;os a numerosas trabas administrativas que les han impedido la integraci&oacute;n completa en la sociedad y que, adem&aacute;s, han dejado un impacto en la salud mental de ellos y de sus familias. Jennifer Zuppiroli, especialista en infancia en movimiento de &lsquo;Save the children&rsquo;, desgrana que estos menores han debido renunciar a viajes escolares, a la realizaci&oacute;n de estudios medios y superiores, a la realizaci&oacute;n de pr&aacute;cticas curriculares, al comedor escolar, a becas o a estar federados en equipos deportivos. &ldquo;Son cuestiones que van quitando la libertad de vivir y de participar en la sociedad de manera plena&rdquo;, denuncia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias de la falta de papeles se evidencian especialmente en la educaci&oacute;n. Julia, una mujer de Per&uacute; que no tiene papeles, recuerda que sus hijas ten&iacute;an buenas calificaciones y que decidieron estudiar. La menor comenz&oacute; una formaci&oacute;n de administraci&oacute;n que no pudo terminar, ya que le exig&iacute;an disponer de la tarjeta de residencia para la realizaci&oacute;n de las pr&aacute;cticas. &ldquo;Ella hizo un primer periodo de pr&aacute;cticas en el Hospital Doctor Negr&iacute;n de Gran Canaria, donde su coordinadora la lleg&oacute; a recomendar. Pero ya las segundas pr&aacute;cticas no las pudo hacer porque no ten&iacute;a el NIE (N&uacute;mero de Identificaci&oacute;n de Extranjero). As&iacute; que no pudo terminar&rdquo;, se&ntilde;ala su madre. &ldquo;Ella ha tenido capacidad intelectual para hacerlo, pero no se le ha dado la opci&oacute;n de elegir&rdquo;, denuncia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A su hija le gustaba la psicolog&iacute;a, pero tampoco hubiera podido matricularse en la universidad si antes no hac&iacute;a entrega del certificado acad&eacute;mico, para el cual es necesario disponer de tarjeta de residencia. &ldquo;Estas son cosas que est&aacute;n dentro de mi coraz&oacute;n, ah&iacute;, un poco reprimidas y con dolor, obviamente, porque no veo a mi hija realizada como ella querr&iacute;a&rdquo;. A su otra hija la matricul&oacute; en un centro privado para estudiar peluquer&iacute;a, donde pudo formarse sin necesidad de un NIE. Julia recuerda que trabajaba sin papeles y que con mucho esfuerzo econ&oacute;mico pagaba el curso a su hija. Sin embargo, una vez finalizada su formaci&oacute;n no pudo ejercer, ya que no ten&iacute;a autorizaci&oacute;n de residencia ni de&nbsp;trabajo. &ldquo;Fue muy frustrante porque no pod&iacute;a ejercer lo que le gustaba&rdquo;, se lamenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Zupporili subraya que estos menores se enfrentan a m&aacute;s obst&aacute;culos en su d&iacute;a a d&iacute;a. Por ejemplo, no pueden salir de excursi&oacute;n con sus compa&ntilde;eros de clase fuera de sus provincias o de su pa&iacute;s, puesto que deben presentar documentaci&oacute;n en regla. &ldquo;Hace muy poco hemos tenido un caso muy grave de un ni&ntilde;o que hab&iacute;a viajado a Polonia. Encontraron su situaci&oacute;n de irregularidad en el aeropuerto y empezaron un expediente de expulsi&oacute;n de ese ni&ntilde;o por estar en situaci&oacute;n de irregularidad en Espa&ntilde;a. Sabemos que es una situaci&oacute;n de mucho riesgo y de mucha inseguridad para ellos&rdquo;, destaca. Julia tambi&eacute;n recuerda que sus hijas tuvieron que renunciar a programas de intercambio con estudiantes de otros pa&iacute;ses por el mismo motivo.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n encuentran problemas para federarse en deportes, escuelas y equipos oficiales. Pero adem&aacute;s, si consiguen inscribirse en alguna entidad, pueden tener dificultades para viajar. La hija mayor de Armando (nombre ficticio) ha dejado con 11 a&ntilde;os y despu&eacute;s de dos a&ntilde;os sus clases de gimnasia r&iacute;tmica en un municipio del sur de Gran Canaria. &ldquo;Mi hija despu&eacute;s del colegio sal&iacute;a a clases de gimnasia r&iacute;tmica. Le pagaba una mensualidad, pero el inconveniente era que cuando ten&iacute;an presentaciones fuera, la ni&ntilde;a obligatoriamente ten&iacute;a que tener un NIE. Entonces ya la academia iba seleccionando a las ni&ntilde;as que pod&iacute;an viajar y tener descuento de residente&rdquo;, revela.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A ra&iacute;z de esta imposibilidad para viajar, Armando confiesa que su hija se ha desanimado y ha abandonado esta actividad. &ldquo;Ella ya dijo que no quer&iacute;a seguir porque ve&iacute;a a sus compa&ntilde;eritas que iban fuera y ella no pod&iacute;a&rdquo;, cuenta. Al mismo tiempo, Armando recuerda que el primer curso escolar fue el m&aacute;s complicado, ya que con los pocos recursos de los que dispon&iacute;a la familia, puesto que tanto &eacute;l como su mujer ten&iacute;an trabajos espor&aacute;dicos y sin contrato, tuvieron que hacer frente al pago de todos los libros, los uniformes y el comedor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un hogar en el que sus miembros no disponen de documentaci&oacute;n tiene bastantes probabilidades de caer en la pobreza. Zuppiroli constata que la irregularidad es un factor de riesgo, ya que la ausencia de papeles dirige a las personas hacia trabajos precarios, mal pagados, donde se exponen a la explotaci&oacute;n laboral o a ser chantajeados. &ldquo;Cuando est&aacute;s en la irregularidad no participas en la sociedad de la misma manera, con lo cual eso puede afectar a tu seguridad y a tu empoderamiento. Y esto puede tener unas consecuencias a nivel de salud mental de los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as y en su desarrollo en el medio y largo plazo&rdquo;, matiza la experta en infancia migrante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo veo en mi hija que tiene muchas cosas en la cabeza, tiene muchos traumas por lo que ha pasado. No me gustar&iacute;a que otros ni&ntilde;os pudieran tener ese tipo de traumas por no tener papeles&rdquo;, reclama Julia. De hecho, la vida en la irregularidad marca a los menores desde temprano. Los hijos de Armando, con 8 y 11 a&ntilde;os actualmente, preguntan en sus casas cu&aacute;ndo van a poder ir a la Pen&iacute;nsula o a hacer planes de familia fuera su localidad. &ldquo;&iquest;Cu&aacute;ndo vamos a tener los papeles para que vayamos de paseo?&rdquo;, le preguntan sus hijos a su padre.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Padres sin papeles, hijos sin papeles</strong></h2><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, la situaci&oacute;n administrativa de un menor va vinculada a la que tiene su progenitor: &ldquo;Yo he arrastrado a mis hijas a esta situaci&oacute;n por no tener papeles&rdquo;, se lamenta Julia. En nuestro pa&iacute;s, prevalece el criterio de &lsquo;ius sanguinis&rsquo;, el derecho de sangre, frente al &lsquo;ius soli&rsquo;, derecho de suelo. Por ello, hay personas que, aun habiendo nacido en Espa&ntilde;a, no tienen la nacionalidad espa&ntilde;ola y adoptan la de sus padres y, por consiguiente, su estatus jur&iacute;dico. &ldquo;Si el progenitor paterno o la progenitora materna progresan en ese sentido y tienen una autorizaci&oacute;n de residencia, tambi&eacute;n indirectamente los menores pueden de alguna forma solicitar su permiso de residencia&rdquo;, aclara Jair S&aacute;nchez, abogado experto en Extranjer&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por ello, el decreto para la regularizaci&oacute;n de miles de personas extranjeras es una oportunidad para las familias. Los progenitores que presenten su solicitud pueden a&ntilde;adir al mismo tiempo la de sus hijos, seg&uacute;n aclara S&aacute;nchez. Para ello, deben aportar el certificado de nacimiento donde conste qui&eacute;nes son los progenitores, el pasaporte con sello de entrada en Espa&ntilde;a y el certificado de empadronamiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Zuppiroli a&ntilde;ade que se puede aportar cualquier otra documentaci&oacute;n que demuestre que han entrado a Espa&ntilde;a antes del 1 de enero de 2026 y que han residido en el pa&iacute;s los &uacute;ltimos cinco meses, como informes de escolarizaci&oacute;n, m&eacute;dicos, de urgencias o de cualquier otro recurso que refleje que la persona ha estado residiendo en el territorio en el periodo solicitado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para aquellos progenitores que ya hayan iniciado su tramitaci&oacute;n de arraigo antes de la entrada en vigor de la regularizaci&oacute;n extraordinaria, Redwan Baddouh, portavoz de Regularizaci&oacute;n Ya en Canarias, recomienda que, a falta de nuevas instrucciones, lo aconsejable es esperar a que, si entrado junio no hay respuesta, que desistan y que se presenten a la regularizaci&oacute;n extraordinaria junto a sus hijos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El hecho de que los padres puedan tener su permiso de residencia y la autorizaci&oacute;n a trabajar, ya es algo que beneficia a los menores. Que sus padres puedan tener unas mejores condiciones laborales en sus puestos de trabajo, ya beneficia al menor&rdquo;, resalta S&aacute;nchez. En la misma l&iacute;nea, &lsquo;Save the children&rsquo; celebra esta regularizaci&oacute;n extraordinaria ,ya que va a sacar de la exclusi&oacute;n a miles de personas vulnerables: &ldquo;Proporcionar papeles a las familias y a los ni&ntilde;os es cuidar y proteger a los ni&ntilde;os&rdquo;, concluye Zuppiroli.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/regularizacion-extraordinaria-traera-derechos-ninos-ninas-hija-traumas-pasado_1_13153380.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 04:01:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La regularización extraordinaria también traerá derechos a los niños y niñas:  “Mi hija tiene traumas por todo lo que ha pasado”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migraciones,Canarias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nunca había visto el mar y fue acusado de ser patrón de patera: “Entré en la cárcel injustamente y salí por justicia”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/habia-visto-mar-acusado-patron-patera-carcel-injustamente-sali-justicia_1_13114956.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c052c6ee-13fd-4e0f-b961-e884d24acaac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nunca había visto el mar y fue acusado de ser patrón de patera: “Entré en la cárcel injustamente y salí por justicia”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El  joven de Mali, en prisión durante más de un año, defendió su inocencia hasta el final y el jurado consideró insuficientes las pruebas aportadas en su contra </p><p class="subtitle">Refugiados en prisión y migrantes empujados a mendigar: así son los juicios a patrones de pateras en Canarias
</p></div><p class="article-text">
        El 6 de abril de 2024, tuvo que ser un d&iacute;a feliz para<strong> Toumany </strong>(nombre ficticio para preservar su identidad). En 2020 y con 14 a&ntilde;os, se march&oacute; de Mali, su pa&iacute;s de origen, atraves&oacute; <strong>Senegal, Mauritania y finalmente Marruecos</strong>, de donde sali&oacute; una noche en medio de la voracidad del Atl&aacute;ntico. Junto a 49 personas m&aacute;s, la neum&aacute;tica precaria que los trasladaba lleg&oacute; a Fuerteventura despu&eacute;s de un d&iacute;a de viaje. Sin embargo, a pesar de que nunca hab&iacute;a visto el mar hasta que lleg&oacute; a Marruecos, cuatro d&iacute;as despu&eacute;s del desembarco estaba en prisi&oacute;n acusado de ser el encargado de <strong>pilotar la embarcaci&oacute;n.</strong> &ldquo;&iquest;Por qu&eacute;? Era la &uacute;nica palabra que se repet&iacute;a en mi cabeza. Yo ni sab&iacute;a lo qu&eacute; era ser patr&oacute;n de patera&rdquo;, recuerda en una entrevista concedida a este peri&oacute;dico unos meses despu&eacute;s de salir de la c&aacute;rcel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Toumany fue absuelto en diciembre del a&ntilde;o pasado en una de las pocas sentencias exculpatorias para los migrantes que han sido acusados de pilotar embarcaciones desde &Aacute;frica hasta las Islas Canarias. Como precedente, en 2024, la Secci&oacute;n Primera de la Audiencia Provincial de Las Palmas, en una sentencia de la que fue ponente la magistrada Victoria Rosell, ya hab&iacute;a absuelto a otros acusados valorando conjuntamente todos los elementos probatorios expuestos y analizados, concluyendo que el tribunal albergaba &ldquo;una duda razonable de si los acusados eran los patrones de la embarcaci&oacute;n, o si, como sostienen ellos, eran uno m&aacute;s de las 48 personas que pagaron dinero a una organizaci&oacute;n mafiosa para realizar la traves&iacute;a desde Marruecos a Espa&ntilde;a. Y esta duda nos obliga, en virtud del principio <em>in dubio pro reo</em>, a absolver a los acusados del delito de favorecimiento de la inmigraci&oacute;n ilegal que se les acusa, al no disponer de una convicci&oacute;n fundada de culpabilidad con respecto al delito&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, en la sentencia de Toumany, ha sido la Secci&oacute;n Sexta de la Audiencia Provincial de Las Palmas la que ha concluido que no era posible acreditar que el joven y otro compa&ntilde;ero fueran los encargados de dirigir a la tripulaci&oacute;n. Para el tribunal no eran suficientes los testimonios de dos testigos protegidos. Uno de ellos declar&oacute; por videoconferencia durante el juicio, pero el otro solo prest&oacute; declaraci&oacute;n durante la investigaci&oacute;n inmediata al desembarco, la denominada prueba preconstituida. La sentencia estim&oacute; que ambas declaraciones, que no ven&iacute;an acompa&ntilde;adas de otras pruebas, no pod&iacute;an desvirtuar la presunci&oacute;n de inocencia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El d&iacute;a que entr&eacute; en la prisi&oacute;n de Tahiche, Lanzarote, solo pensaba que era injusto, que por qu&eacute; yo, que me estaban echando la culpa de ser algo que yo no era&rdquo;, expresa Toumany. El joven remarca que desde ese instante se propuso aprender espa&ntilde;ol para poder defenderse el d&iacute;a del juicio: preguntaba a sus compa&ntilde;eros de prisi&oacute;n por el nombre de los objetos, le&iacute;a, escrib&iacute;a y tambi&eacute;n mataba el tiempo haciendo deporte y jugando al f&uacute;tbol para despejar su mente. &ldquo;Si cog&iacute; el riesgo de atravesar el mar, sab&iacute;a que ten&iacute;a que continuar. De hecho, nunca sent&iacute; que iba a tirar la toalla&rdquo;, rememora.
    </p><p class="article-text">
        Siempre tuvo claro que no aceptar&iacute;a el acuerdo de conformidad, por el cual muchos j&oacute;venes como &eacute;l se declaran culpables para evitar el riesgo de pasar m&aacute;s a&ntilde;os en prisi&oacute;n. &ldquo;Algunas personas me recomendaron que aceptara, pero me iba a costar mucho aceptar algo por lo que yo no soy culpable, porque &iquest;c&oacute;mo voy a culparme a m&iacute; mismo? No, no lo iba a hacer. Hab&iacute;a que luchar por mi inocencia&rdquo;, resalta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La conformidad ha terminado de enterrar a muchos j&oacute;venes migrantes que est&aacute;n en prisi&oacute;n acusados por este delito. Aceptar su culpabilidad implica no s&oacute;lo renunciar a su derecho a la defensa, sino que adem&aacute;s, una vez libres, deben esperar cinco o seis a&ntilde;os para poder solicitar la autorizaci&oacute;n de residencia y trabajo en Espa&ntilde;a, ya que uno de los requisitos para la regularizaci&oacute;n es carecer de antecedentes penales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A Toumany le mov&iacute;a la verdad de lo que hab&iacute;a pasado y su fe en dios. Esta perseverancia tuvo sus frutos el d&iacute;a del juicio. La Audiencia no s&oacute;lo lo absolvi&oacute;, sino que, adem&aacute;s, tal y como recoge la sentencia, advirti&oacute; de que exist&iacute;an &ldquo;indicios de la utilizaci&oacute;n de los tres subsaharianos por parte de los magreb&iacute;es, evitando atribuir responsabilidad alguna a ciudadano de este origen&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El fallo tambi&eacute;n recoge que las declaraciones de ambos testigos se bas&oacute; en el color de piel, ya que &ldquo;se&ntilde;alaban a las personas de piel oscura&rdquo;. Por su parte, agentes de la Polic&iacute;a declararon en este sentido que las mafias utilizan a j&oacute;venes subsaharianos para evitar enfrentamientos entre los grupos o mafias y para que los marroqu&iacute;es eludan la c&aacute;rcel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El joven maliense pag&oacute; por este trayecto unos 3.000 euros y recuerda una traves&iacute;a corta, pero donde se daban &oacute;rdenes y hab&iacute;a gritos. Los que pilotaban iban en la parte trasera de la neum&aacute;tica con el rostro cubierto, dejando s&oacute;lo visible los ojos y la nariz, mientras que el resto ten&iacute;a que permanecer sentado mirando hacia el frente. &ldquo;Si uno intenta mirarlos, te puede pasar algo malo&rdquo;, apunta. Poco antes de llegar, le dieron la orden de que se levantara y se trasladara a la parte trasera. &ldquo;Yo, cuando hablaron conmigo para desplazarme e ir hacia atr&aacute;s, dije, pero &iquest;por qu&eacute;? Si todo el camino yo he estado sentado aqu&iacute;. Y me dijeron: es una orden. Y lo tuve que hacer. Yo y los dos senegaleses&rdquo;, relata.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A d&iacute;a de hoy me siento orgulloso de que he podido luchar por mi inocencia y de la gente que he tenido, los que me apoyaron para salir de esta situaci&oacute;n&rdquo;, destaca. Una de las personas que m&aacute;s le ha ayudado ha sido su abogada, Louelia Sid Ahmed Ndiaye, quien cuestiona las investigaciones expr&eacute;s que determinan la culpabilidad de personas que no han manejado un tim&oacute;n en su vida. La abogada corrobora que la situaci&oacute;n que ha vivido Toumany es uno de los escenarios posibles a los que se enfrentan los investigadores y que es complicado resolver en las poco m&aacute;s de 72 horas de identificaci&oacute;n en que el migrante permanece entre el puerto y el Centro de Atenci&oacute;n Temporal de Extranjeros (CATE) antes de ir al recurso de acogida. &ldquo;Es pr&aacute;cticamente imposible o inviable para la Polic&iacute;a Nacional y para Frontex obtener esta informaci&oacute;n en un d&iacute;a, en dos d&iacute;as, en un CATE&rdquo;, subraya.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, estas declaraciones se obtienen en un contexto de vulnerabilidad m&aacute;xima, tal y como denuncian las organizaciones humanitarias, ya que en muchas ocasiones la persona que ha migrado acaba de vivir situaciones de violencia o ha estado en peligro de muerte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, Toumany reconoce que le ha marcado haber permanecido dos semanas en el desierto a la intemperie sin apenas comer ni beber con la amenaza constante de los integrantes de la mafia. El resultado de estas investigaciones inmediatas puede dar lugar a acusaciones err&oacute;neas. &ldquo;Encontrar la realidad material y poder probar qui&eacute;n es realmente el patr&oacute;n de la embarcaci&oacute;n es complejo y por eso cada vez vemos m&aacute;s sentencias absolutorias en Canarias&rdquo;, se&ntilde;ala la abogada.
    </p><p class="article-text">
        Sid Ahmed detalla que las pruebas usadas en contra de los migrantes se basan en el atestado policial que recoge las entrevistas realizadas tras el desembarco y que pueden incluir pruebas materiales como fotograf&iacute;as o volcados de tel&eacute;fono y despu&eacute;s en las declaraciones de los testigos protegidos. La abogada reconoce que hay ocasiones en que las pruebas acusatorias van desde que el migrante dio de comer a sus compa&ntilde;eros de traves&iacute;a o que la persona vino documentada, por ejemplo, con el carn&eacute; de conducir de su pa&iacute;s. En cualquier caso, para ella estas condenas no sirven para desmantelar las grandes mafias de tr&aacute;fico de personas: &ldquo;La realidad es que las personas y el negocio de las fronteras va a seguir moviendo a las personas mientras de manera sistem&aacute;tica impidamos que la gente pueda venir por las v&iacute;as seguras&rdquo;, sentencia.
    </p><p class="article-text">
        Toumany sali&oacute; de prisi&oacute;n preventiva despu&eacute;s de un a&ntilde;o y ocho meses. &ldquo;Entr&eacute; en la c&aacute;rcel injustamente y sal&iacute; por justicia&rdquo;, recuerda que fue el primer pensamiento que le vino a la cabeza tras pasar el umbral de la puerta de salida. Ahora sue&ntilde;a con seguir jugando al f&uacute;tbol, encontrar un trabajo que le permita tener una estabilidad y poder ayudar a su abuela, la persona que lo cri&oacute; en Mali y que ya es mayor y est&aacute; enferma. Confiesa que aunque a&uacute;n est&aacute; muy reciente su paso por prisi&oacute;n, tiene ganas y voluntad de dejar este episodio atr&aacute;s: &ldquo;En la vida el tiempo no se para. Cuando te ocurre algo, una vez que se pasa, hay que intentar hacer otras cosas para avanzar en la vida&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/habia-visto-mar-acusado-patron-patera-carcel-injustamente-sali-justicia_1_13114956.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Apr 2026 03:31:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nunca había visto el mar y fue acusado de ser patrón de patera: “Entré en la cárcel injustamente y salí por justicia”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migraciones,Canarias,Tribunales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo viven los migrantes el Ramadán en los centros de acogida de Canarias:  "Es muy difícil celebrarlo lejos de la familia”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/viven-migrantes-ramadan-centros-acogida-canarias-dificil-celebrarlo-lejos-familia-musulmanes-mezquita_1_13085655.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ac1486b8-25e3-45cb-b276-0adcb3a35090_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo viven los migrantes el Ramadán en los centros de acogida de Canarias:  &quot;Es muy difícil celebrarlo lejos de la familia”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este viernes finaliza el mes sagrado para los musulmanes, periodo que muchos migrantes que han llegado al Archipiélago por mar viven lejos de sus casas por primera vez
</p><p class="subtitle">Cuándo acaba el Ramadán en 2026: horarios, fechas y calendario de la celebración</p></div><p class="article-text">
        Es la primera vez que Amadou* (nombre ficticio) pasa el Ramad&aacute;n lejos de su casa en su pa&iacute;s, de Senegal. Como &eacute;l, cientos de migrantes que han sobrevivido a la ruta atl&aacute;ntica celebran el mes sagrado de la religi&oacute;n musulmana fuera de sus hogares, sin apoyo familiar y adem&aacute;s en alguno de los centros de acogida que hay en Canarias. &ldquo;Es muy dif&iacute;cil hacer el Ramad&aacute;n lejos de la familia, cada d&iacute;a es m&aacute;s dif&iacute;cil pero, <em>Alhamdulillah</em>, conf&iacute;amos en que el a&ntilde;o que viene ser&aacute; mejor&rdquo;, se&ntilde;ala el joven.
    </p><p class="article-text">
        Amadou lleg&oacute; a Gran Canaria en agosto de 2025 y es quien m&aacute;s repite que lo peor es pasar estas fechas fuera de su casa. Otros j&oacute;venes senegaleses, guineanos y gambianos llevan a&ntilde;os migrando por diferentes pa&iacute;ses de &Aacute;frica antes de llegar a Canarias y ya han celebrado esta fiesta lejos de sus familias: &ldquo;Este a&ntilde;o es diferente porque siempre lo celebramos con la familia. Lo &uacute;nico que podemos hacer es simplemente rezar porque aqu&iacute; no tenemos familia con la que ir a compartir y tampoco trabajamos para ganar algo de dinero. Si estuvi&eacute;ramos en casa y gan&aacute;ramos dinero, podr&iacute;amos comprar cualquier cosa, una cabra, ropa y har&iacute;amos una fiesta entre todos, con los amigos y con nuestros padres&rdquo;, confiesan.
    </p><p class="article-text">
        Lamine* (nombre modificado) ve esta festividad como un momento para la reflexi&oacute;n y el agradecimiento. Es de Gambia, lleg&oacute; hace ocho meses y tambi&eacute;n reside en el mismo recurso de emergencia de Las Palmas de Gran Canaria que Amadou. Aunque este a&ntilde;o no ha podido celebrar el Ramad&aacute;n junto a su familia como hab&iacute;a hecho hasta ahora, se muestra agradecido: &ldquo;Nada es para siempre, y este a&ntilde;o estar en Las Palmas es parte del proceso. Pienso que tengo buena salud, que duermo, que puedo comer y caminar para ir a la mezquita. No tengo malas condiciones de vida. Hay gente que no puede caminar, ni comer ni ir a la mezquita&rdquo;, reflexiona. En cualquier caso, reconoce que la vida no est&aacute; siendo muy f&aacute;cil, ya que vino para trabajar y hasta el momento no ha podido ser trasladado a la Pen&iacute;nsula: &ldquo;Es un poco dif&iacute;cil la vida aqu&iacute;. Hasta que no tengamos papeles no podemos trabajar y el cerebro necesita desconectar, y eso es complicado aqu&iacute;&rdquo;, confiesa.
    </p><p class="article-text">
        Cada d&iacute;a, poco antes de las seis de la ma&ntilde;ana, hacen la primera comida del d&iacute;a. Seg&uacute;n Amadou y Lamine, en su centro se les ofrece caf&eacute; con leche y pan. Algunas entidades se han ajustado a este periodo importante para los musulmanes. La Comisi&oacute;n Espa&ntilde;ola de Ayuda al Refugiado (CEAR) en Gran Canaria apunta que han adaptado el horario del servicio de comedor, que abre a las cuatro de la ma&ntilde;ana, para ofrecer el desayuno a las personas musulmanas, aunque tambi&eacute;n para aquellos que van a trabajar o a estudiar. Resaltan que siempre han preparado platos sin cerdo y que el men&uacute; es muy variado:&nbsp;muslitos de pollo al horno, cusc&uacute;s, batidos de frutas, sopa de pescado, paella mixta, burritos, hamburguesas (de carne de pollo) o pavo en salsa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ruptura del ayuno (<em>iftar</em>) este mes en Gran Canaria tiene lugar poco despu&eacute;s de las 19.00 horas, cuando cae el sol. En ese momento, decenas de j&oacute;venes de varios recursos de acogida de Las Palmas de Gran Canaria acuden a alguna de las tres mezquitas de la ciudad para realizar el rezo de la ruptura y degustar algunos alimentos que los responsables de estos espacios religiosos han preparado para los m&aacute;s vulnerables.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otros migrantes prefieren llevarse la comida preparada en unas bolsas con bandejas para comerla en sus centros, ya que tienen horario de llegada por la noche. &ldquo;Este es un mes de solidaridad, as&iacute; que se les invita a todos aquellos que no tienen medios a que si quieren romper el ayuno aqu&iacute;, que lo hagan&rdquo;, sostiene Omar Kasse, secretario de la Liga Comunidad Isl&aacute;mica, que gestiona dos mezquitas en la capital grancanaria.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay una primera parte que es la lectura del ayuno. Despu&eacute;s se hace entrega de una botella de agua, un zumo, un paquete peque&ntilde;o de leche y d&aacute;tiles. Se rompe el ayuno con esto y se celebra otro rezo. Y ya despu&eacute;s se come el segundo plato, que es la comida fuerte&rdquo;, explica Kasse. Esta segunda comida suele consistir en un plato de arroz con carne y verduras y es preparada de manera voluntaria por personal cercano a las mezquitas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los fieles donan los alimentos, como garrafas de agua o pan, y hay familias que tambi&eacute;n preparan alg&uacute;n plato en casa y lo llevan a la mezquita para que las personas sin recursos puedan celebrar el Ramad&aacute;n con la mayor normalidad posible. &ldquo;Vienen muchas personas, sobre todo j&oacute;venes, migrantes de confesi&oacute;n musulmana y no musulmana que tambi&eacute;n que est&aacute;n en los centros, y que suelen acudir aqu&iacute; todas las tardes para romper el ayuno o para comer durante todo el mes&rdquo;, detalla Kasse.
    </p><p class="article-text">
        Amadou y sus amigos van cada d&iacute;a a la mezquita m&aacute;s cercana a su centro, donde pueden rezar en comunidad y disfrutar del plato de arroz preparado a la manera que har&iacute;an en sus casas. &ldquo;La comida de la mezquita es buena, preparan muy bien el arroz. En el centro, sin embargo, la comida no es buena. No est&aacute; bien hecha&rdquo;, se&ntilde;ala este grupo de chicos que a&uacute;n est&aacute; en la isla desde hace ocho meses. Para los migrantes reci&eacute;n llegados, estos platos les dan la sensaci&oacute;n de que est&aacute;n m&aacute;s cerca de sus casas, a pesar de la distancia. &ldquo;El arroz es la comida b&aacute;sica de la mayor&iacute;a de sus pa&iacute;ses, as&iacute; que estar&aacute;n contentos&rdquo;, apunta Kasse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Ramad&aacute;n es el periodo m&aacute;s importante del Islam. Se celebra en el noveno mes del calendario lunar musulm&aacute;n y conmemora la transmisi&oacute;n del Cor&aacute;n por parte de Al&aacute; a Mahoma. En este tiempo se practica el recogimiento, una mayor autorreflexi&oacute;n y la ayuda al pr&oacute;jimo. &ldquo;De los 12 meses del a&ntilde;o, el mes del Ramad&aacute;n es el m&aacute;s importante. En esta festividad, prima ser solidario, hacer obras buenas, ayudar al pr&oacute;jimo, al m&aacute;s d&eacute;bil, al que no tiene&rdquo;, sostiene Kasse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gracias a esta preparaci&oacute;n de platos y a la acogida de las mezquitas, muchos migrantes han encontrado un espacio donde compartir su mes m&aacute;s importante como creyentes. &ldquo;Nosotros aqu&iacute; no tenemos familia con la que compartir, as&iacute; que nos gusta ir a rezar a la mezquita y as&iacute; estamos juntos. En todo caso, sentimos que aqu&iacute; nos comprenden, hay gente que no lo entiende tanto, pero vemos que hay personas de diferentes religiones y nos sentimos m&aacute;s o menos comprendidos&rdquo;, subraya Amadou.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/viven-migrantes-ramadan-centros-acogida-canarias-dificil-celebrarlo-lejos-familia-musulmanes-mezquita_1_13085655.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2026 17:31:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo viven los migrantes el Ramadán en los centros de acogida de Canarias:  "Es muy difícil celebrarlo lejos de la familia”]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Finca Clavijo, un cementerio del siglo XV que revela el pasado esclavista de la industria azucarera de Canarias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/finca-clavijo-cementerio-siglo-xv-revela-pasado-esclavista-industria-azucarera-canarias_1_13066993.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/516d7ce0-78ef-42e9-b2ee-8cf2995f7438_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Finca Clavijo, un cementerio del siglo XV que revela el pasado esclavista de la industria azucarera de Canarias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El hallazgo fortuito de una necrópolis con cuerpos enterrados fuera del ritual cristiano activó una investigación arqueológica y genética que concluyó que estas personas habrían sido esclavizadas en los ingenios azucareros
</p><p class="subtitle">Rosalía, Antonio, Viviana y Simón Gómez: la última generación de personas esclavizadas descendientes de africanos en Canarias</p></div><p class="article-text">
        Catorce cuerpos enterrados de forma lateral con pulseras de cuentas de vidrio de Senegal y Gambia y situados en los m&aacute;rgenes de los edificios religiosos de la zona. Este hallazgo tras unas obras para la canalizaci&oacute;n de aguas en&nbsp;Finca Clavijo en Gu&iacute;a, Gran Canaria, desemboc&oacute; en un estudio gen&eacute;tico sobre el linaje de estos cuerpos inhumados cerca de un ingenio azucarero. Las conclusiones fueron claras: algunas de estas personas ten&iacute;an un origen subsahariano y otras descend&iacute;an de norteafricanos. &ldquo;El yacimiento de Finca Clavijo es excepcional porque nos permite estudiar de manera directa a los individuos que llegaron a Canarias como resultado del tr&aacute;fico de esclavos&rdquo;, subraya Rosa Fregel, la experta en gen&eacute;tica de la Universidad de La Laguna (ULL).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La intervenci&oacute;n arqueol&oacute;gica de la empresa Tibicena y la posterior investigaci&oacute;n sobre el ADN de estas personas, liderada por Jonathan Santana, arque&oacute;logo de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), en la cual tambi&eacute;n particip&oacute; Fregel, y que fue publicada en 2015 en la revista<em> </em><a href="http://onlinelibrary.wiley.com/journal/10.1002/%28ISSN%291096-8644" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>American Journal of Physical Anthropology</em></a>, revelaron que este yacimiento podr&iacute;a tratarse del <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/descubrimiento-gran-canaria-cementerio-esclavos-atlantico_1_3640356.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>primer cementerio de esclavizados del Atl&aacute;ntico</strong></a>, el cual estuvo activo entre los siglos XV y XVII.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los cuerpos yac&iacute;an de lado con la cabeza elevada, en direcci&oacute;n oeste-este y con los brazos en diferentes disposiciones. Algunos los ten&iacute;an estirados y otros doblados en la parte anterior o posterior del cuerpo. Aunque la mayor&iacute;a de estas personas proced&iacute;a del continente africano, tambi&eacute;n se descubri&oacute; que una mujer era descendiente de abor&iacute;genes canarios, lo cual apuntar&iacute;a a que esa poblaci&oacute;n tambi&eacute;n fue esclavizada en aquella &eacute;poca. Fregel matiza que este primer estudio solo permiti&oacute; conocer parte del ADN mitocondrial, el cual dio informaci&oacute;n exclusivamente del or&iacute;gen por l&iacute;nea materna.
    </p><p class="article-text">
        Los an&aacute;lisis gen&eacute;ticos revelaron otros aspectos relacionados con la salud de estas personas. Sus investigadores se&ntilde;alan que los adultos enterrados en este yacimiento realizaron &ldquo;una actividad f&iacute;sica extenuante&rdquo; que les afect&oacute; a la columna vertebral y a las extremidades. El estudio evidencia que lesiones como la osteoartritis, los n&oacute;dulos de Schmorl y hernias discales se concentraron en las v&eacute;rtebras cervicales inferiores y tor&aacute;cicas inferiores y que el trabajo que desempe&ntilde;aron en Finca Clavijo dej&oacute; una importante huella en la articulaci&oacute;n del hombro. &ldquo;Se han observado altas tasas de osteoartritis, n&oacute;dulos de Schmorl y hernias discales en poblaciones esclavizadas de plantaciones de ca&ntilde;a de az&uacute;car en Carolina del Sur, Surinam y Barbados&rdquo;, a&ntilde;ade el documento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta necr&oacute;polis albergaba m&aacute;s particularidades. Estos catorce cuerpos fueron inhumados fuera de los cementerios oficiales y con rituales que no eran cristianos. Dos de las mujeres, que contaban entre 20 y 25 a&ntilde;os, portaban pulseras de cuentas de vidrio que tendr&iacute;an su or&iacute;gen en la zona de Senegal y Gambia, tal y como especifica Marco Moreno, gerente de Tibicena. Estas piezas de colores azul, verde, marr&oacute;n y blanco aparecieron asociadas a los huesos del antebrazo izquierdo de las dos j&oacute;venes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Museo Canario, donde est&aacute;n depositadas estas piezas, contextualiza que este tipo de elementos entraban en el norte del continente procedentes del Medio Oriente, desde el Mediterr&aacute;neo y de Asia, y llegaban al &Aacute;frica subsahariana a trav&eacute;s del comercio transahariano, donde est&aacute;n documentadas desde el siglo II. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se encontr&oacute; una medalla de la Inmaculada Concepci&oacute;n y de san Francisco de As&iacute;s, con lo cual, para Moreno, ya se observa otro tipo de hibridaci&oacute;n entre una cultura procedente de &Aacute;frica y la religi&oacute;n cristiana. &ldquo;Finca Clavijo es un cementerio multi&eacute;tnico con una pr&aacute;ctica funeraria singular, la cual es resultado del sincretismo de diversos or&iacute;genes como el cat&oacute;lico, el isl&aacute;mico y el africano. Los rituales funerarios sincr&eacute;ticos eran comunes en Am&eacute;rica y otros lugares de la esfera atl&aacute;ntica donde hubo presencia de poblaciones africanas&rdquo;, se puntualiza en el estudio liderado por Santana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para estos investigadores, este tipo de enterramientos ha puesto en evidencia la capacidad de resistencia cultural y de agencia de esta poblaci&oacute;n, que a pesar de vivir en la exclusi&oacute;n opt&oacute; por mantener s&iacute;mbolos de sus culturas originarias para dar paso a la muerte.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Esclavizados al servicio de la industria azucarera canaria</strong></h2><p class="article-text">
        Moreno pone en contexto estos enterramientos en los m&aacute;rgenes con el momento que viv&iacute;a Canarias en aquel periodo, cuando comenz&oacute; a albergar su primer monocultivo a trav&eacute;s de la industria azucarera: &ldquo;Hab&iacute;a una gran cantidad de ingenios en Canarias, y en Gran Canaria, en concreto. Surt&iacute;amos de az&uacute;car a Europa, de modo que esta ser&iacute;a la primera gran industria que tuvo Canarias&rdquo;, matiza el arque&oacute;logo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, los autores del estudio gen&eacute;tico recuerdan que entre el siglo XV y el XVI grandes cantidades de personas de origen norteafricano y subsahariano fueron tra&iacute;das a Canarias &ldquo;para servir como esclavos en la industria azucarera y como sirvientes dom&eacute;sticos para las familias m&aacute;s ricas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El mismo estudia subraya que las primeras plantaciones de esclavizados del Atl&aacute;ntico se alojaron en la Macaronesia, concretamente en Madeira, Canarias y Cabo Verde.
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo los trabajos de investigaci&oacute;n de historiadores como Ana Vi&ntilde;a o Manuel Lobo, el mismo documento desgrana que los moriscos eran los esclavizados m&aacute;s numerosos en Canarias, aunque tambi&eacute;n hab&iacute;a personas negras que llegaban a las Islas por acuerdos comerciales con los &aacute;rabes, por el tr&aacute;fico portugu&eacute;s de esclavizados y por las incursiones hacia el continente africano realizado por la poblaci&oacute;n colonial asentada en Canarias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una vez en las Islas Canarias, estas personas eran vendidas en subasta p&uacute;blica, pasando a formar parte de la fuerza de trabajo en casas, conventos y f&aacute;bricas de ca&ntilde;a de az&uacute;car&rdquo;, detalla el estudio.
    </p><p class="article-text">
        Las condiciones de vida de las mujeres y hombres esclavizados eran extremas. <em>El libro El az&uacute;car y su cultura en las islas atl&aacute;nticas</em>,<em> </em>de<em> </em>Jes&uacute;s P&eacute;rez Morera, relata que en la Casa Fuerte de Adeje, Tenerife, los esclavizados eran encerrados bajo llave cuando regresaban de la faena agr&iacute;cola y cuando no pod&iacute;an salir a trabajar por estar enfermos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El autor habla, adem&aacute;s, de la casa de galeras, una infraestructura de castigo donde se encerraba a los esclavizados que sus amos consideraban que hab&iacute;an tenido un mal comportamiento: &ldquo;Se les daba un colch&oacute;n relleno de paja y su manta, que el mayordomo revisar&iacute;a todos los domingos por si a alguno hubiera que darle su merecido castigo&rdquo;, se especifica en el libro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tal y como ha detallado la historiadora Ana Vi&ntilde;a en su investigaci&oacute;n<em> La organizaci&oacute;n social del trabajo en los ingenios azucareros canarios (siglos XV-XVI)</em>, en algunas haciendas se encontraban las casas de los negros, &ldquo;situadas en la esquina de la casa principal de aposento, como en el ingenio de Tazacorte en el que figuran 14 casas de negros en 1557&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la distribuci&oacute;n del trabajo, Vi&ntilde;a sostiene que aunque hab&iacute;a trabajadores asalariados, los esclavizados eran el personal m&aacute;s numeroso de los ingenios, ya que los hacendados ten&iacute;an como objetivo abaratar costes para obtener as&iacute; mayor rentabilidad del comercio del az&uacute;car.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los ingenios de Gran Canaria hab&iacute;a una media de 30 o 35 esclavizados entre hombres y mujeres. Ellos se dedicaban a tareas como cocer el az&uacute;car, pues se consideraba que resist&iacute;an mejor las temperaturas, o a regar las ca&ntilde;as. En cuanto a las labores de las mujeres en el proceso de obtenci&oacute;n del az&uacute;car, Vi&ntilde;a especifica en su estudio que las referencias que se tienen de ellas aluden a su trabajo como ceniceras, que consist&iacute;a en hacer ceniza en el campo para darle mayor blancura al az&uacute;car, mientras que el resto de las mujeres se dedicaban a las tareas dom&eacute;sticas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este tipo de arque&oacute;loga nos dice que este para&iacute;so no lo fue siempre. Nos pone delante de un espejo para decirnos que la vida de estas personas no fue agradable, que hab&iacute;a enfermedades o lesiones&rdquo;, reclama Moreno. El arque&oacute;logo considera que la arqueolog&iacute;a canaria se bas&oacute; durante mucho tiempo en el mundo aborigen y que el descubrimiento de la necr&oacute;polis de Finca Clavijo ha permitido que se hable de la etapa posterior a la colonizaci&oacute;n, momento en el cual se produce una &ldquo;hibridaci&oacute;n de lo ind&iacute;gena con lo colonial&rdquo;, agrega.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gente tiende a olvidar de d&oacute;nde viene el canario y la realidad es que dentro de nosotros habitan muchos ADN: de moriscos, de europeos, de abor&iacute;genes y de personas negras&rdquo;, subraya.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/finca-clavijo-cementerio-siglo-xv-revela-pasado-esclavista-industria-azucarera-canarias_1_13066993.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Mar 2026 05:01:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Finca Clavijo, un cementerio del siglo XV que revela el pasado esclavista de la industria azucarera de Canarias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Esclavitud,Canarias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Renunciar al asilo a cambio de quedarse en Canarias: ''Para un menor que ha sufrido persecución, es ponerse en riesgo'']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/renunciar-asilo-cambio-quedarse-canarias-menor-sufrido-persecucion-ponerse-riesgo_1_12965483.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cce718fd-5500-4ef7-83ad-bda4d4ffbffe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Renunciar al asilo a cambio de quedarse en Canarias: &#039;&#039;Para un menor que ha sufrido persecución, es ponerse en riesgo&#039;&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más de 120 jóvenes han abandonado el proceso por temor a ser trasladados a la Península en el marco de la orden del Supremo: ''Hemos recibido mucho cariño aquí, hemos formado una familia''</p><p class="subtitle">Hemeroteca  - El Supremo da 15 días al Estado para que cumpla con su orden de acoger a los menores refugiados de Canarias
</p></div><p class="article-text">
        Era mi&eacute;rcoles por la ma&ntilde;ana y, como todos los d&iacute;as, Modou (nombre ficticio) se preparaba para ir al instituto. Lleg&oacute; a El Hierro hace m&aacute;s de dos a&ntilde;os y desde hace un tiempo cursa en Gran Canaria una FP b&aacute;sica de Jardiner&iacute;a, que espera que le pueda abrir puertas a un trabajo cuando cumpla los 18. Sin embargo, ese 19 de noviembre sus planes estuvieron a punto de torcerse. &ldquo;Me llamaron para decirme que ten&iacute;a que ir al Canarias 50 para despu&eacute;s irme a la Pen&iacute;nsula. Me puse a llorar como loco&rdquo;, recuerda. Por miedo a salir de las islas en el marco de las reubicaciones ordenadas por el Supremo, opt&oacute; por renunciar al asilo.
    </p><p class="article-text">
        Como &eacute;l, otros 120 j&oacute;venes han abandonado los tr&aacute;mites para obtener la protecci&oacute;n internacional, y as&iacute; evitar el traslado a otra comunidad aut&oacute;noma, seg&uacute;n las cifras que maneja el Ejecutivo canario. &ldquo;Tenemos que pensar que para un ni&ntilde;o o una ni&ntilde;a que ha sufrido persecuci&oacute;n en su pa&iacute;s de origen, renunciar al asilo significa renunciar a la protecci&oacute;n global que brinda este reconocimiento&rdquo;, explica la especialista en Infancia en Movimiento de Save the Children Jennifer Zuppiroli.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ibrahim*, un joven mauritano de 16 a&ntilde;os, tampoco quiere irse de Canarias. &ldquo;Llevo aqu&iacute; dos a&ntilde;os y quiero vivir aqu&iacute;. No tengo ning&uacute;n problema. Estudiamos bien, jugamos al f&uacute;tbol, pero quieren separarnos, es un poco triste&rdquo;, dice. Aunque hace un par de meses expres&oacute; que no quer&iacute;a marcharse y consigui&oacute; permanecer en su centro sin renunciar al asilo, hace dos semanas fue derivado al Canarias 50, el recurso donde son alojados de forma temporal los menores que entran en el sistema nacional de protecci&oacute;n hasta ser reubicados en una plaza del Estado.
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a antes del traslado, Ibrahim habl&oacute; con esta redacci&oacute;n. &ldquo;Ma&ntilde;ana tendr&eacute; que faltar a clase y hoy tampoco fui, porque tengo que recoger todas mis cosas y despedirme de mis amigos. Estoy triste. Conozco mucha gente aqu&iacute; que es como mi familia&rdquo;, dijo entonces. Tambi&eacute;n Modou ha conseguido tejer en Gran Canaria en estos a&ntilde;os una red de apoyo. &ldquo;He recibido mucho cari&ntilde;o aqu&iacute;, en el instituto, en los entrenamientos de f&uacute;tbol, en todos lados.&nbsp;Hemos formado una familia y para m&iacute; ir a la pen&iacute;nsula ser&iacute;a lo peor&rdquo;, confiesa.
    </p><p class="article-text">
        El Tribunal Supremo, a instancia del Gobierno canario, orden&oacute; al Estado en marzo de 2025 hacerse cargo de cerca de un millar de menores refugiados que hasta ahora estaban siendo acogidos por la comunidad aut&oacute;noma. El auto concluy&oacute; que el sistema estatal de acogida de menores que solicitan asilo no hab&iacute;a sido puesto a disposici&oacute;n de los j&oacute;venes de Canarias, a pesar de que tienen &ldquo;pleno derecho a &eacute;l&rdquo;. El alto tribunal apuntaba adem&aacute;s que esta medida permitir&iacute;a corregir el hacinamiento de los recursos del Archipi&eacute;lago.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El peligro de ser devuelto</strong></h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del impacto emocional, renunciar al asilo tiene consecuencias en la seguridad de los ni&ntilde;os y adolescentes. &ldquo;Significa correr el riesgo de ser en alg&uacute;n momento devuelto a su pa&iacute;s de origen por haber ca&iacute;do en una situaci&oacute;n de irregularidad cuando alcance la mayor&iacute;a de edad&rdquo;, a&ntilde;ade. Este es uno de los miedos de Modou, que aunque entr&oacute; en 2023 al sistema de acogida de las islas como menor no acompa&ntilde;ado, a&uacute;n no cuenta ni con pasaporte ni con permiso de residencia, un tr&aacute;mite que debe asumir la comunidad aut&oacute;noma. &ldquo;Necesito una soluci&oacute;n porque en ocho meses ser&eacute; mayor de edad&rdquo;, insiste.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Comisi&oacute;n Espa&ntilde;ola de Ayuda al Refugiado (CEAR) coincide en que el futuro de quienes han renunciado al asilo se vuelve &ldquo;m&aacute;s incierto&rdquo; al cumplir los 18 a&ntilde;os, salvo que &ldquo;se disponga de una pol&iacute;tica p&uacute;blica para el acompa&ntilde;amiento en la transici&oacute;n a la vida adulta&rdquo;, un servicio que, apuntan, tiene &ldquo;car&aacute;cter residual&rdquo; en la actualidad. &ldquo;En la red estatal de asilo la transici&oacute;n de la minor&iacute;a de edad a la edad adulta podr&iacute;a mantener la acogida en el mismo sistema, aunque en recursos de acogida distintos&rdquo;, explica la ONG.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La cuesti&oacute;n positiva del asilo es que asegura a una persona extranjera el derecho de estar de manera indefinida en Espa&ntilde;a para no tener que correr el riesgo de ser devuelto al pa&iacute;s, donde puede sufrir vulneraciones de derechos muy graves&rdquo;, recalca Zuppiroli.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las m&aacute;s afectadas por este estado de vulnerabilidad son las ni&ntilde;as, que pueden haber solicitado asilo por sufrir persecuci&oacute;n por motivos de g&eacute;nero en su pa&iacute;s o por haber sido v&iacute;ctimas de trata de seres humanos. &ldquo;Renunciar a su protecci&oacute;n internacional las dejar&iacute;a desamparadas. Esa ni&ntilde;a, ya como adulta, puede verse otra vez en el lugar de origen donde se origin&oacute; la explotaci&oacute;n&rdquo;, resalta la experta de Save the Children.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Plazas en Canarias</strong></h2><p class="article-text">
        La Consejer&iacute;a de Bienestar Social del Gobierno de Canarias reclama al Estado la apertura de m&aacute;s centros en las islas donde se pueda acoger a los menores refugiados porque las plazas creadas hasta ahora no son suficientes. Por su parte, fuentes del Ministerio de Migraciones insisten en que ya se han creado recursos en Canarias para que los menores solicitantes de asilo que tienen arraigo puedan quedarse y no tengan que interrumpir sus estudios ni su trabajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas plazas, explican, tambi&eacute;n pueden ocuparse por j&oacute;venes refugiados que est&eacute;n a punto de cumplir la mayor&iacute;a de edad y que pueden pasar despu&eacute;s al sistema de asilo de adultos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Save the Children valora que es &ldquo;insuficiente&rdquo;. &ldquo;Los ni&ntilde;os lo que no quieren es dejar los centros en los que han estado viviendo, no tanto la isla. Si un ni&ntilde;o ha estado en una comunidad espec&iacute;fica, el hecho de que se le mantenga en la misma isla pero se le traslade a otro pueblo o a otra ciudad ya es, de por s&iacute;, un desarraigo&rdquo;, explica Zuppiroli.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para evitar el desarraigo, la entidad especializada en la infancia migrante propone el despliegue de equipos multidisciplinares en los centros de acogida con los que prestar apoyo especializado en asilo, sin que eso implique abandonar el recurso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde CEAR piden que cualquier derivaci&oacute;n al sistema estatal de asilo sea &ldquo;extremadamente rigurosa&rdquo;, desde una evaluaci&oacute;n individualizada de cada caso concreto, escuchando la opini&oacute;n del menor y valorando las alternativas que eviten rupturas traum&aacute;ticas, para que el acceso al asilo no se viva como una amenaza de desarraigo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia G. Vargas, Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/renunciar-asilo-cambio-quedarse-canarias-menor-sufrido-persecucion-ponerse-riesgo_1_12965483.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Feb 2026 21:03:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Renunciar al asilo a cambio de quedarse en Canarias: ''Para un menor que ha sufrido persecución, es ponerse en riesgo'']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migrantes,Canarias,Menores tutelados,Asilo,Solicitantes de asilo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De las aguas territoriales al Monte Tropic: cómo puede afectar a Canarias el plan de autonomía marroquí sobre el Sáhara]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/politica/aguas-territoriales-monte-tropic-afectar-canarias-plan-autonomia-marroqui-sahara_1_12841336.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c8e8250-5ae3-438c-baa9-0cb66223c9c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De las aguas territoriales al Monte Tropic: cómo puede afectar a Canarias el plan de autonomía marroquí sobre el Sáhara"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La propuesta del Gobierno de Marruecos cuestiona la línea divisoria con España y recoge la ampliación de la plataforma continental y una supuesta explotación conjunta del Monte Tropic, una cadena de montes submarinos donde se han descubierto tierras raras y minerales como el telurio, cobalto o níquel
</p><p class="subtitle">España y Marruecos obvian la delimitación de las aguas territoriales y el espacio aéreo del Sáhara, que puede afectar a Canarias</p></div><p class="article-text">
        Marruecos ha retomado una vez m&aacute;s su plan sobre la delimitaci&oacute;n de sus aguas y las de Espa&ntilde;a. No es un proyecto nuevo, pero s&iacute; es la primera vez que lo hace despu&eacute;s de la resoluci&oacute;n de la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas (ONU) que alude al plan de autonom&iacute;a marroqu&iacute; sobre el S&aacute;hara Occidental como otra de las v&iacute;as para solucionar el conflicto. La determinaci&oacute;n de los espacios mar&iacute;timos por parte del r&eacute;gimen marroqu&iacute; se convierte en un tema controvertido, pues roza varias cuestiones que entrar&iacute;an en conflicto con Espa&ntilde;a y, concretamente, con el archipi&eacute;lago canario. &ldquo;Deber&iacute;a institucionalizarse que Canarias est&eacute; presente en cualquier asunto internacional que afecte a nuestros intereses&rdquo;, alerta Fernando R&iacute;os, profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de La Laguna (ULL).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La revista <em>Atalayar</em> public&oacute; hace unas semanas la propuesta del Gobierno de Marruecos en la que se cuestiona la l&iacute;nea divisoria entre ambos territorios y recoge la ampliaci&oacute;n de la plataforma continental marroqu&iacute; y una supuesta explotaci&oacute;n conjunta con Espa&ntilde;a del Monte Tropic, un &aacute;rea al sur de Canarias sobre la que el Gobierno espa&ntilde;ol ha pedido extender su <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/marruecos-canarias-frontera-maritima-derecho_1_1087420.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plataforma continental</a>. &ldquo;Hasta ahora se est&aacute; respetando <em>de facto</em> la l&iacute;nea mediana como l&iacute;mite funcional entre las aguas jurisdiccionales de ambos estados&rdquo;, aclara Rafael Garc&iacute;a P&eacute;rez, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Pablo de Olavide.&nbsp;Por eso la frontera entre ambos pa&iacute;ses siempre se ha considerado de hecho, no de derecho<strong>.</strong> Hasta el momento, la frontera mar&iacute;tima viene marcada por una mediana, una l&iacute;nea imaginaria que divide en dos partes el espacio comprendido entre Gran Tarajal y Cabo Juby. Con base en esta mediana, Espa&ntilde;a ha establecido su Zona Econ&oacute;mica Exclusiva (ZEE), que puede llegar hasta las 200 millas. Sin embargo, Marruecos ha mostrado desde hace a&ntilde;os su desacuerdo con esta delimitaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este criterio para determinar la distancia de las aguas, conocido como equidistancia, suele ser la v&iacute;a com&uacute;n utilizada por los estados. Viene reconocida por la Convenci&oacute;n de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR). El otro principio para determinar una frontera mar&iacute;tima es el de la equidad, por el que se tienen en cuenta factores como el volumen de poblaci&oacute;n o la longitud del territorio. Este criterio es el defendido por Marruecos, el cual lo llevar&iacute;a a cambiar la mediana y, por lo tanto, siguiendo este principio, ganar&iacute;a territorio mar&iacute;timo. Para defender esta medida, su gobierno alude a las diferencias territoriales entre Marruecos y Canarias, a &ldquo;la asimetr&iacute;a geomorfol&oacute;gica entre una costa continental extensa -m&aacute;s de 3.000 km en el caso marroqu&iacute;- y un archipi&eacute;lago de extensi&oacute;n limitada&rdquo; y a que Canarias no es un estado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sobre la equidad y la equidistancia, el profesor recalca que son &ldquo;criterios generales&rdquo; pero que no hay mandato legal que obligue a los estados a llegar a un acuerdo: &ldquo;Si Espa&ntilde;a no lo acepta, no se hace; de la misma manera que si Marruecos no acepta la tesis espa&ntilde;ola, no se hace. No tenemos una frontera mar&iacute;tima, entre otras cosas, porque no hay una voluntad de acuerdo entre los dos pa&iacute;ses, y ante esa falta de entendimiento no existe esa frontera&rdquo;, matiza Garc&iacute;a P&eacute;rez. El profesor aclara que el principio jur&iacute;dico para cualquier delimitaci&oacute;n de aguas es que aquello que acuerden los estados implicados es lo que se acepta: &ldquo;No hay normas, no hay reglas, no hay justicias. Es lo que se acepta si se ha producido una negociaci&oacute;n diplom&aacute;tica, sin coacci&oacute;n, sin violencia, sin presi&oacute;n&rdquo;, detalla.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un plan marroqu&iacute; sin definici&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        En cualquier caso, el plan marroqu&iacute; de delimitaci&oacute;n de sus aguas no ofrece detalles sobre el n&uacute;mero de millas que tendr&iacute;a su zona econ&oacute;mica, ni sobre c&oacute;mo se delimitar&iacute;a la frontera en funci&oacute;n de su poblaci&oacute;n, orograf&iacute;a, etc. Para R&iacute;os, el Estado marroqu&iacute; suele moverse en una postura en la que no dice claramente qu&eacute; acepta y qu&eacute; no: &ldquo;Se ha movido en una indefinici&oacute;n, ni s&iacute; ni no, porque est&aacute; c&oacute;modo en esa indefinici&oacute;n&rdquo;, considera. Tambi&eacute;n opina que a Canarias no le beneficia la situaci&oacute;n actual de indefinici&oacute;n: &ldquo;Si hay una definici&oacute;n y seguridad jur&iacute;dica en la que se precise cu&aacute;l es el espacio de uno y cu&aacute;l es el espacio de otro, en principio yo creo que s&iacute; beneficiaria a Canarias&rdquo;, sostiene. En este sentido, la Plataforma por el Mar Canario lleva 25 a&ntilde;os reclamando que Canarias sea reconocida ante la ONU como un archipi&eacute;lago de pleno derecho. Tal y como defiende su director, Domingo Mart&iacute;n, el reconocimiento de Canarias como Archipi&eacute;lago en esta instituci&oacute;n internacional &ldquo;blindar&iacute;a a Canarias en lo que respecta a sus aguas interiores a trav&eacute;s del per&iacute;metro archipel&aacute;gico&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;n critica que la situaci&oacute;n actual supone que todas las aguas que superen las 12 millas (el espacio m&aacute;s cercano a la costa y que se denomina mar territorial) de cada isla puede pasar a jurisdicci&oacute;n marroqu&iacute;. De hecho, el Parlamento de Canarias aprob&oacute; el a&ntilde;o pasado en este sentido una proposici&oacute;n no de ley para pedir a la ONU el reconocimiento jur&iacute;dico como archipi&eacute;lago. Esta propuesta fue respaldada por todos los grupos parlamentarios a excepci&oacute;n de VOX. El director del colectivo lamenta que a pesar de que los 88 ayuntamientos de Canarias y los siete cabildos insulares tambi&eacute;n respaldan la propuesta y que el Estatuto de Autonom&iacute;a canario reconoce a Canarias como un archipi&eacute;lago, &ldquo;el estado espa&ntilde;ol sigue reconociendo a Canarias en un r&eacute;gimen de islas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esta l&iacute;nea, Mar&iacute;a Esperanza Orihuela Calatayud, catedr&aacute;tica de Derecho Internacional de la Universidad de Murcia, explica que el principio archipel&aacute;gico entiende al archipi&eacute;lago como un conjunto de tierra y mar y que Espa&ntilde;a con la Ley de Aguas Canarias de 2010 ha intentado provocar un cambio para que el derecho internacional reconozca a cualquier archipi&eacute;lago, sea estado o no, &ldquo;esa posibilidad de considerarse como un todo&rdquo;, detalla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima reforma del Estatuto de Autonom&iacute;a de Canarias de 2018 recoge que Canarias constituye un archipi&eacute;lago, cuyo per&iacute;metro viene determinado por lo que se conoce como l&iacute;neas de base recta, los cuales unen los puntos m&aacute;s extremos de las islas que componen el archipi&eacute;lago canario. Las aguas que quedan dentro del per&iacute;metro se denominan en la reforma del estatuto como aguas canarias. &ldquo;Canarias tiene trazadas las l&iacute;neas que unen el archipi&eacute;lago, lo que no tiene claramente establecido es cu&aacute;l es el r&eacute;gimen de las aguas que hay dentro de ese per&iacute;metro. La ley espa&ntilde;ola&nbsp;de lo que habla es de aguas canarias, pero no especifica qu&eacute; car&aacute;cter tiene y qu&eacute; relaci&oacute;n tiene&rdquo;, se&ntilde;ala Calatayud.
    </p><p class="article-text">
        Entretanto, Espa&ntilde;a y Marruecos celebraron la semana pasada en Madrid una reuni&oacute;n de alto nivel en la que no se toc&oacute; el asunto de la delimitaci&oacute;n de las aguas. Tal y como se&ntilde;al&oacute; el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, en su perfil de la red social X, &ldquo;no se han tratado asuntos que afecten a Canarias, ni directa ni indirectamente&rdquo;, seg&uacute;n le traslad&oacute; a trav&eacute;s de una llamada telef&oacute;nica el ministro de Exteriores espa&ntilde;ol, Jos&eacute; Manuel Albares.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Marruecos no tiene ninguna soberan&iacute;a sobre el territorio saharaui&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        La ampliaci&oacute;n de la plataforma continental por parte de Marruecos hacia el sur es otro de los puntos incluidos en la publicaci&oacute;n de Atalayar. El texto se&ntilde;ala que &ldquo;Espa&ntilde;a present&oacute; en 2014 y 2015 solicitudes para extender la plataforma alrededor de Canarias hasta el m&aacute;ximo permitido. Marruecos respondi&oacute; expresando su desacuerdo, por considerar que los l&iacute;mites propuestos por Espa&ntilde;a se superponen a la plataforma continental frente a sus provincias del Sur&rdquo;. Sin embargo, el S&aacute;hara Occidental sigue siendo un territorio pendiente de descolonizar, el &uacute;ltimo territorio en esta situaci&oacute;n en &Aacute;frica. El delegado del Frente Polisario para Canarias, Alisalem Sidi Zein, recuerda que Marruecos &ldquo;no tiene ninguna soberan&iacute;a sobre el territorio saharaui&rdquo; para que pueda delimitar sus fronteras mar&iacute;timas. &ldquo;El Frente Polisario, el pueblo saharaui y la Rep&uacute;blica &Aacute;rabe Saharaui Democr&aacute;tica rechazan y condenan ese intento siempre de querer involucrar a las fronteras saharauis que no le corresponden, en ese intento de delimitar las zonas mar&iacute;timas y las fronteras mar&iacute;timas con Canarias&rdquo;, recalca Sidi Zein. Una supuesta ampliaci&oacute;n de la plataforma continental de Marruecos entrar&iacute;a en confrontaci&oacute;n con la petici&oacute;n solicitada por Espa&ntilde;a, concretamente en la zona donde se aloja el <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/marruecos-espana-negocian-delimitacion-aguas-isla-tesoro-canarias-telon-fondo_1_8953913.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Monte Tropic</a>, una cadena de montes submarinos, consideradas una prolongaci&oacute;n de <em>las abuelas de Canarias</em>&ldquo;. En esta zona se han descubierto tierras raras, y minerales como el telurio, cobalto o n&iacute;quel, materiales que pueden ser relevantes para<strong> </strong>la transici&oacute;n ecol&oacute;gica del futuro<strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La explotaci&oacute;n de estas tierras raras es un proyecto muy a largo plazo del que tampoco hay muchas certezas. La profundidad del yacimiento hace muy dif&iacute;cil su exploraci&oacute;n y explotaci&oacute;n y hasta el momento no hay empresas que se hayan interesado en la extracci&oacute;n de los recursos de la zona. Garc&iacute;a P&eacute;rez precisa que no hace falta esperar a una resoluci&oacute;n sobre a qui&eacute;n pertenece esta zona para explotarla, ya que se puede hacer a trav&eacute;s de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA, por sus siglas en ingl&eacute;s) de la ONU, que se encarga de la gesti&oacute;n de los fondo oce&aacute;nicos. &ldquo;Una compa&ntilde;&iacute;a privada puede pedir acceder a la explotaci&oacute;n de estos recursos y conseguir la licencia por parte de esta instituci&oacute;n. Tendr&iacute;a que pagar un canon de explotaci&oacute;n que se lleva a cabo a trav&eacute;s de la ONU y que se reparte luego entre todos los miembros de la comunidad internacional&rdquo;, explica. El profesor a&ntilde;ade que esto no se ha hecho hasta ahora, quiz&aacute; porque no hay empresas que vean viabilidad t&eacute;cnica y econ&oacute;mica en este proyecto
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, para&nbsp;Sidi Zein el plan marroqu&iacute; sobre delimitaci&oacute;n mar&iacute;tima guarda relaci&oacute;n con sus &ldquo;pretensiones expansionistas&rdquo;, las cuales buscan llevar a cabo la idea del Gran Magreb, un proyecto que abarcar&iacute;a una parte de Argelia, de Mauritania, Mali, Ceuta, Melilla y Canarias. &ldquo;Estas pretensiones las ha utilizado desde su independencia en 1956. Es el sue&ntilde;o expansionista del r&eacute;gimen de Marruecos, el cual no respeta el derecho internacional, no porque lo ignore, sino que lo hace para conseguir sus objetivos expansionistas&rdquo;, concluye.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/politica/aguas-territoriales-monte-tropic-afectar-canarias-plan-autonomia-marroqui-sahara_1_12841336.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Dec 2025 04:30:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De las aguas territoriales al Monte Tropic: cómo puede afectar a Canarias el plan de autonomía marroquí sobre el Sáhara]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Marruecos,Canarias,Fronteras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Senegal trata de estabilizar el petrolero con 39.000 toneladas de crudo ruso para evitar el riesgo medioambiental]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/senegal-trata-estabilizar-petrolero-39-000-toneladas-crudo-ruso-evitar-riesgo-medioambiental_1_12818652.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/032427e1-564a-4a03-afee-52c5359ffa14_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Senegal trata de estabilizar el petrolero con 39.000 toneladas de crudo ruso para evitar el riesgo medioambiental"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El buque `Mersin´ sufrió cuatro explosiones entre el 27 y 28 de noviembre de las cuales se desconoce su causa, aunque algunas fuentes apuntan a un ataque ucraniano</p><p class="subtitle">Mutismo oficial sobre el naufragio de un petrolero con 39.000 toneladas de crudo ruso
</p></div><p class="article-text">
        La Marina Nacional de Senegal y un equipo especializado en trabajos mar&iacute;timos est&aacute;n llevando a cabo labores de estabilizaci&oacute;n del petrolero <em>Mersin </em>accidentando en la costa de Dakar entre el 27 y el 28 de noviembre. Seg&uacute;n ha comunicado el Puerto Aut&oacute;nomo de Dakar, dependiente del Ministerio de Pesca y de la Econom&iacute;a Mar&iacute;tima de Senegal, a pesar de las condiciones de viento desfavorables en el mar, el buque permanece estable y bajo vigilancia constante. El petrolero, que se encuentra aproximadamente a 1.400 km de Canarias, carga en su interior 39.000 toneladas de crudo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El organismo portuario se&ntilde;ala que el objetivo de la intervenci&oacute;n es la protecci&oacute;n del medio ambiente, para lo cual han desplegado un dispositivo que busca prevenir cualquier riesgo que afecte al medio marino. En la zona se encuentra un equipo de buzos artificieros de la empresa Tous Travaux Sous-Marins que est&aacute; realizando intervenciones espec&iacute;ficas en el casco y cuenta con el apoyo de una embarcaci&oacute;n de la Marina Nacional, que garantiza una supervisi&oacute;n cercana y la seguridad del per&iacute;metro de intervenci&oacute;n. Con este despliegue conjunto se busca &ldquo;aplicar lo antes posible la soluci&oacute;n t&eacute;cnica m&aacute;s segura y adecuada para asegurar de forma definitiva el buque y su carga&rdquo;, matiza la nota.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El despliegue est&aacute; coordinado por la Alta Autoridad de la Seguridad Mar&iacute;tima (HASSMAR, por sus siglas en franc&eacute;s), que dirige todas las acciones en estrecha colaboraci&oacute;n con el Puerto Aut&oacute;nomo de Dakar y la Agencia Nacional de Asuntos Mar&iacute;timos (ANAM, por sus siglas en franc&eacute;s), tal y como se detalla en el comunicado. Tambi&eacute;n, asegura el organismo, se mantienen intercambios t&eacute;cnicos con los representantes del armador del buque. Por otra parte, tal y como se&ntilde;ala la Agencia EFE, la naviera responsable de la gesti&oacute;n t&eacute;cnica del petrolero, Besiktas Shipping, ha asegurado que la situaci&oacute;n se control&oacute; de inmediato y que no hubo heridos, ni v&iacute;ctimas mortales ni contaminaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El petrolero <em>Mersin </em>sufri&oacute; cuatro explosiones externas en la noche del 27 al 28 de noviembre cerca de la costa de Dakar, de las cuales se desconocen sus causas. Algunas fuentes relacionan este incidente con ataques de drones originarios de Ucrania, aunque no hay confirmaci&oacute;n oficial. Por otra parte, la tripulaci&oacute;n atribuy&oacute; la escora sufrida por el barco a una v&iacute;a de agua en la sala de m&aacute;quinas provocada por el nulo mantenimiento al que es sometido. Seg&uacute;n recoge el peri&oacute;dico <em>Le Monde</em> la investigaci&oacute;n no descarta ninguna pista, incluida el ataque ucraniano. El <em>Mersin</em> es un buque con bandera paname&ntilde;a, seg&uacute;n recoge la web Vessel Finder pero de propiedad turca. Tal y como informa la Agencia EFE, seg&uacute;n datos de la empresa de seguimiento mar&iacute;timo Kpler, el <em>Mersin</em> tiene un historial de transporte de petr&oacute;leo ruso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El <em>Mersin</em> es considerado un buque de la llamada <em>shadow fleet</em> (flota sombra), barcos viejos, con nulo o escaso mantenimiento, que navegan al margen de las exigencias internacionales para el tipo de carga que transportan. Son los que habitualmente se ocupan de transportar crudo de procedencia rusa para, de ese modo, eludir las sanciones de los organismos internacionales. Habr&iacute;a salido el 21 de agosto del puerto de Taman, en Rusia, seg&uacute;n informaciones de Le Monde y lleg&oacute; a Dakar el 2 de noviembre, tal y como refleja la web Vessel Finder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta el momento no ha habido una reacci&oacute;n oficial por parte de Espa&ntilde;a ni de Canarias, teniendo en cuenta que en el caso de que se decretara la existencia de una marea negra, esta podr&iacute;a afectar a Canarias, a tan solo 1.400 kil&oacute;metros de la costa senegalesa. Por su parte, la Asociaci&oacute;n para el Desarrollo de Acciones Clim&aacute;ticas Integrales (ADACIS), liderada por el ambientalista Ezequiel Nav&iacute;o, ya se ha ofrecido al Gobierno de Canarias, este a&uacute;n no ha contestado formalmente por carecer de informaci&oacute;n consistente. Tampoco consta reacci&oacute;n oficial alguna del Gobierno de Espa&ntilde;a, al que tambi&eacute;n se ha hecho llegar un ofrecimiento similar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Greenpeace &Aacute;frica ha mostrado su preocupaci&oacute;n ante un hecho que no valoran como un evento aislado, sino que refleja una &ldquo;tendencia preocupante&rdquo; y un &ldquo;patr&oacute;n que se repite peligrosamente&rdquo;. Para la organizaci&oacute;n, las aguas senegalesas est&aacute;n expuestas a &ldquo;riesgos industriales insuficientemente anticipados&rdquo;. Y aunque valoran la reacci&oacute;n r&aacute;pida de las autoridades, critican que todav&iacute;a no hay respuestas a las preguntas esenciales para el p&uacute;blico y la protecci&oacute;n del medioambiente. 
    </p><p class="article-text">
        Por ello, desde Greenpeace &Aacute;frica reclaman a las autoridades competentes repuestas r&aacute;pidas sobre las causas reales del incidente, los potenciales riesgos para el medio marino, informaci&oacute;n sobre la eficacia real de la barrera anticontaminaci&oacute;n y cu&aacute;l ser&aacute; el destino del buque.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/senegal-trata-estabilizar-petrolero-39-000-toneladas-crudo-ruso-evitar-riesgo-medioambiental_1_12818652.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Dec 2025 17:01:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Senegal trata de estabilizar el petrolero con 39.000 toneladas de crudo ruso para evitar el riesgo medioambiental]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Senegal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿De qué color son los blancos?: Odome Angone reflexiona sobre los discursos marginados de quienes “no hablan lenguas occidentales”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/color-son-blancos-odome-angone-reflexiona-discursos-marginados-no-hablan-lenguas-occidentales_1_12769335.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f718abee-efe2-49c4-ad9c-f878133a4a4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿De qué color son los blancos?: Odome Angone reflexiona sobre los discursos marginados de quienes “no hablan lenguas occidentales”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La filóloga invita a revisar el contenido de los ámbitos académicos para que se integren otros saberes que no han sido producidos en Occidente pero que son igualmente válidos</p></div><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os reconoce que ha sentido el s&iacute;ndrome de la impostora. Odome Agone es gabonesa, fil&oacute;loga hispanista, doctora por la Universidad Complutense de Madrid, investigadora, profesora de Literatura hispanoafricana en la Universidad Cheikh Anta Diop de Dakar y cuenta con cuatro libros en el mercado en los que aborda las cuestiones de g&eacute;nero, raza, colonialidad e interseccionalidad. Y tambi&eacute;n en la actualidad, ha sentido que no es lo &ldquo;suficientemente v&aacute;lida&rdquo; para dar voz a contextos y saberes debido a su procedencia. Por eso, su trabajo, reivindica, no es solo acad&eacute;mico, sino tambi&eacute;n pol&iacute;tico, con el que llama a hacer una revisi&oacute;n del contenido de los &aacute;mbitos acad&eacute;micos para que se integren otros saberes que no han sido producidos en Occidente pero que son igualmente v&aacute;lidos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Debemos dejar de asociar &uacute;nicamente las lenguas occidentales con el saber acad&eacute;mico&rdquo;, enfatiza. La fil&oacute;loga, que ha estado recientemente en Las Palmas de Gran Canaria en el Congreso Compass organizado por la universidad p&uacute;blica de la misma ciudad, critica la marginaci&oacute;n que han sufrido los discursos y conocimientos de &ldquo;las periferias&rdquo;, creados por personas que no son de Occidente y que adem&aacute;s no transmiten sus conocimientos en alguna lengua occidental. Es lo que se denomina injusticia epist&eacute;mica. Ejemplifica que personas como ella, procedente de otros contextos, han tenido que leer a los grandes cl&aacute;sicos occidentales en detrimento de sus grandes cl&aacute;sicos porque no escrib&iacute;an en lenguas occidentales. Tambi&eacute;n recuerda a su abuela, quien le ense&ntilde;&oacute; las herramientas del feminismo pero que, a su vez, nunca podr&iacute;a estar en la academia porque no habla una lengua colonial: &ldquo;En la ciencia, llevamos siglos excluyendo a media poblaci&oacute;n humana porque no habla lenguas occidentales&rdquo;, revela.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para luchar contra este desequilibrio, la fil&oacute;loga recurre a la justicia epist&eacute;mica. Para ello habr&iacute;a que dar voz a los que hist&oacute;ricamente han sido ocultados, empezar a asociar las lenguas no occidentales tambi&eacute;n con el saber acad&eacute;mico y permitir que idiomas de otras latitudes entren en la academia para que sean tratadas como iguales. Adem&aacute;s, esta lucha, a juicio de Angone,&nbsp;debe hacerse desde los sures, desde sus contextos, realidades y sistemas donde buscar mecanismos para incluir esos saberes en los c&iacute;rculos acad&eacute;micos. &ldquo;Occidente, en mi opini&oacute;n, no nos reconocer&aacute; mientras sigamos autoexcluyendo nuestros propios saberes&rdquo;, asevera.&nbsp;
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                Odome Angone, autora del libro ¿De qué color son los blancos?                            </span>
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        Sobre Occidente tambi&eacute;n hay cuestiones que plantearse y para ello la fil&oacute;loga propone redirigir el foco. Angone considera que del mismo modo que se dice que hay personas afrodescendientes, habr&iacute;a que interrogarse &ldquo;de qu&eacute; color son los blancos, aquellos que se consideran el paradigma de la humanidad, de qu&eacute; color es el corpus que estudiamos desde una perspectiva euroc&eacute;ntrica y de qu&eacute; color es el discurso dominante&rdquo;. En su &uacute;ltimo libro <em>&iquest;De qu&eacute; color son los blancos?</em>, la investigadora se cuestiona sobre las implicaciones que conlleva pertenecer a cada grupo. &ldquo;Es importante que cuando hablemos de negros, de personas no blancas,&nbsp;entendamos que la blanquitud forma parte tambi&eacute;n de ese colectivo. Las personas racializadas somos todos, como negros y como blancos. Ya que los cuerpos son marcados hist&oacute;ricamente para actuar de determinada manera&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los mecanismos que la profesora ha puesto en marcha es la incorporaci&oacute;n de textos y libros de autores africanos o afrodescendientes en sus clases en la Universidad p&uacute;blica de Dakar. &ldquo;La universidad es para m&iacute; altamente pol&iacute;tica&rdquo;, revela y por ello, empez&oacute; a buscar materiales de autores contempor&aacute;neos, que hablen, por ejemplo, de las migraciones, pero desde sus puntos de vista, desde sus saberes y que, adem&aacute;s, pocas veces son escuchados en los &ldquo;espacios dominantes&rdquo;. &ldquo;Siempre en clave decolonial para desmontar los mitos y, tambi&eacute;n, los discursos err&oacute;neos que algunas veces se divulgan en los espacios p&uacute;blicos, en la televisi&oacute;n y en la narrativa dominante&rdquo;, matiza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sus clases hacen un recorrido literario por varias figuras y realidades diversas. Est&aacute;n presentes libros como <em>Tierra de la luz,</em> de Luc&iacute;a Mbomio; <em>La luna est&aacute; en Douala,</em> de Sani Ladan y otros de autores guineanos como Tom&aacute;s &Aacute;vila Laurel o&nbsp;Francisco Zamora Loboch, que en su libro <em>La rep&uacute;blica fant&aacute;stica de Annob&oacute;n </em>refleja la etapa de la colonizaci&oacute;n espa&ntilde;ola en Guinea Ecuatorial. La profesora destaca tambi&eacute;n <em>No hay pa&iacute;s para negros,</em> del camerun&eacute;s Oscar Kem, en el que habla de la dimensi&oacute;n global del racismo estructural antinegro a partir de la historia de Junior, el personaje principal. &ldquo;El texto es un mecanismo de socializaci&oacute;n para quienes aprenden en este contexto, como es la juventud africana. Yo creo que es importante que tambi&eacute;n se legitime su voz&rdquo;, subraya.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para llegar a esta lucha, Angone pas&oacute; por un doctorado en la Universidad Complutense, donde descubri&oacute; que tambi&eacute;n pod&iacute;a especializarse en filolog&iacute;a hisp&aacute;nica teniendo en cuenta su lugar de origen. Su tesis doctoral fue una comparativa entre la literatura franc&oacute;fona africana y la literatura cubanoamericana, en la que habla de las identidades transfronterizas y con la que comprendi&oacute; que su estudio estaba ligado a su propia experiencia: mujer nacida en un pa&iacute;s colonizado en el que segu&iacute;a teniendo un gran peso la lengua occidental y el imaginario colonial. &ldquo;Comprend&iacute; que hay una relaci&oacute;n directa entre la sociedad y la academia, y no puedo seguir estudiando otros corpus de otros espacios sin poner en perspectiva mi contexto personal y pol&iacute;tico&rdquo;, apunta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ha ido reforzando esta lucha su condici&oacute;n de madre. Su hija es de padre espa&ntilde;ol blanco y de madre africana universitaria y reconoce que empez&oacute; a dar contenidos en literatura afrodescendiente espa&ntilde;ola contempor&aacute;nea porque hasta entonces no ve&iacute;a a su hija reflejada en los textos. &ldquo;Si quiero transmitir el concepto de justicia epist&eacute;mica en la academia deber&iacute;a empezar por mi hija, haci&eacute;ndole justicia a ella&rdquo;, enfatiza. Reconoce que no puede considerarse &uacute;nicamente como una docente sino tambi&eacute;n como una madre universitaria que &ldquo;politiza su existencia&rdquo;. &ldquo;Hist&oacute;ricamente soy consciente de que cuerpos como el m&iacute;o no&nbsp;iban a las academias para ofrecer contenido y tener la legitimidad hablar en nombre de un todo. Por eso digo que no soy solo universitaria, sino que soy madre y universitaria como sujeto pol&iacute;tico en la academia&rdquo;, reivindica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/color-son-blancos-odome-angone-reflexiona-discursos-marginados-no-hablan-lenguas-occidentales_1_12769335.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Nov 2025 05:00:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Canarias,Racismo,África]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni “viven de pagas” ni “les regalan las casas”: cómo se construyen y propagan los bulos sobre migrantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/viven-pagas-les-regalan-casas-construyen-propagan-bulos-migrantes_1_12750590.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab59a812-dba5-440a-b176-07d462d879fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni “viven de pagas” ni “les regalan las casas”: cómo se construyen y propagan los bulos sobre migrantes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los mensajes falsos sobre la población migrante continúan circulando por redes sociales y medios de comunicación, a pesar de que los datos y las fuentes oficiales los desmienten
</p><p class="subtitle">Los datos que desmienten a Vox: España tiene el doble de extranjeros que en 2005 y una tasa de delincuencia más baja</p></div><p class="article-text">
        Los mensajes contra las personas migrantes llevan a&ntilde;os marcando la agenda pol&iacute;tica y p&uacute;blica. Desde l&iacute;deres de partidos pol&iacute;ticos, hasta <em>influencers&nbsp;</em>y personas an&oacute;nimas de la sociedad han recurrido a la utilizaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n migrante para ganar votos y expandir su posicionamiento ideol&oacute;gico. 
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; se repasan los bulos m&aacute;s repetidos que afectan a las personas migrantes y racializadas de Espa&ntilde;a y cu&aacute;l es la realidad.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Viven de las pagas&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Los datos del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica (INE) junto con los del Ministerio de Trabajo recuerdan que la poblaci&oacute;n migrante en Espa&ntilde;a&nbsp;es clave en el mercado de trabajo. En nuestro pa&iacute;s, seg&uacute;n el INE, residen casi siete millones de extranjeros. De la poblaci&oacute;n activa extranjera, es decir mayores de 16 a&ntilde;os y que trabajan o buscan trabajo, el 83,5% est&aacute; ocupada, seg&uacute;n <a href="https://www.mites.gob.es/ficheros/ministerio/sec_trabajo/analisis_mercado_trabajo/poblacion-extranjera/2025/Informe_trimestral_extranjeros_5.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Ministerio de Trabajo</a>. En cifras, de acuerdo con el <a href="https://www.inclusion.gob.es/en/w/la-afiliacion-de-extranjeros-crece-mas-de-un-7-en-el-ultimo-ano-hasta-los-3.090.000-cotizantes-de-media" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ministerio de Inclusi&oacute;n, Seguridad Social y Migraciones</a>, m&aacute;s de tres millones est&aacute;n afiliados a la Seguridad Social. Su trabajo es especialmente relevante en hosteler&iacute;a, agricultura, construcci&oacute;n, actividades administrativas y transporte. Adem&aacute;s, casi la mitad del total de extranjeros afiliados a la Seguridad Social son mujeres. La marroqu&iacute; es la nacionalidad extranjera con m&aacute;s trabajadores, seguida de personas de Ruman&iacute;a y Colombia. Estas ser&iacute;an las personas migrantes que trabajan de manera legal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero en nuestro pa&iacute;s residen personas de origen extranjero que viven sin papeles, por lo tanto, sin acceso a derechos b&aacute;sicos. Seg&uacute;n <a href="https://www.funcas.es/prensa/el-numero-de-extranjeros-en-situacion-irregular-se-aproximaba-ya-en-2023-a-los-700-000/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el centro de an&aacute;lisis Funcas</a>, a principios de 2023 en Espa&ntilde;a hab&iacute;a casi 700.000 personas residiendo en estas condiciones. Quitando a los menores, muchos de estos migrantes trabajan en la econom&iacute;a sumergida, de los cuales es complicado tener datos debido a su actividad irregular. Estas personas ejercen sin contrato, sin seguro de trabajo, expuestos a condiciones laborales extremas y con el riesgo de sufrir abusos de diversa &iacute;ndole por parte de sus empleadores. Entre los sectores donde se tira m&aacute;s de mano de obra extranjera sin regularizar est&aacute;n el empleo dom&eacute;stico, los invernaderos o la construcci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas personas, aun sin contrato laboral, sobreviven gracias a la remuneraci&oacute;n que perciben por su trabajo y no gracias a ayudas p&uacute;blicas, ya que sin papeles no hay acceso a prestaciones sociales. En esta l&iacute;nea, una de las &uacute;ltimas afirmaciones lanzadas contra las personas migrantes gira en torno al Ingreso M&iacute;nimo Vital (IMV) y a su supuesto acceso por parte de migrantes que no est&aacute;n en situaci&oacute;n administrativa regular. Uno de los requisitos obligatorios para comenzar el tr&aacute;mite del IMV es que el solicitante tenga residencia legal en Espa&ntilde;a. Otras prestaciones sociales como los subsidios por desempleo o el permiso por maternidad tambi&eacute;n exigen estar en posesi&oacute;n de la tarjeta de residencia.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Les regalamos la nacionalidad espa&ntilde;ola&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n relativa a la documentaci&oacute;n, ya sea la nacionalidad espa&ntilde;ola o el permiso de residencia, tambi&eacute;n es tendencia. La obtenci&oacute;n de la nacionalidad espa&ntilde;ola por residencia <a href="https://www.inclusion.gob.es/documents/3976286/3994811/Metod_Concesiones_nacionalidad.pdf/38321653-d74a-11bc-518c-0ae9d80f38ea?t=1747918916931" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tiene varias modalidades</a>. Las personas de pa&iacute;ses de Iberoam&eacute;rica o Filipinas pueden solicitar el pasaporte espa&ntilde;ol despu&eacute;s de dos a&ntilde;os de residencia legal en nuestro pa&iacute;s. Si el extranjero procede de alg&uacute;n pa&iacute;s de &Aacute;frica o de Oriente Medio debe haber residido en nuestro pa&iacute;s durante m&iacute;nimo diez a&ntilde;os de manera legal. Adem&aacute;s, los solicitantes deben pasar por dos pruebas realizadas por el Instituto Cervantes, una de espa&ntilde;ol A2 (salvo para los procedentes de Hispanoam&eacute;rica) y otra de conocimientos sobre la Constituci&oacute;n y sobre la realidad social y cultural de Espa&ntilde;a. En cualquier caso, en Espa&ntilde;a hay personas que han nacido en este territorio o llevan residiendo 20 a&ntilde;os y no tienen a&uacute;n DNI espa&ntilde;ol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace unas semanas, durante la presentaci&oacute;n del plan migratorio del Partido Popular (PP), su l&iacute;der, Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, incidi&oacute; en que la solicitud de residencia por arraigo &ldquo;no puede seguir siendo una v&iacute;a masiva&rdquo;. El tr&aacute;mite para la regularizaci&oacute;n de una persona que ha pasado m&iacute;nimo dos a&ntilde;os residiendo en nuestro pa&iacute;s de manera ilegal (solicitud por arraigo), requiere de diversa documentaci&oacute;n con la que demostrar tanto&nbsp;su v&iacute;nculo social como laboral con Espa&ntilde;a. <a href="https://www.inclusion.gob.es/en/web/migraciones/w/29.-autorizacion-de-residencia-temporal-por-circunstancias-excepcionales.-arraigo-sociolaboral" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Entre otros documentos</a>, se requiere de certificado de empadronamiento, informe de integraci&oacute;n social expedido por servicios sociales de la comunidad aut&oacute;noma o ayuntamiento, antecedentes penales del pa&iacute;s de origen, pasaporte y oferta&nbsp;de trabajo con una jornada semanal de m&iacute;nimo 20 horas. Hay migrantes que pueden esperar hasta 6 meses para saber si su solicitud est&aacute; aprobada o no. Sin embargo, quienes s&iacute; han tenido facilidades para obtener su regularizaci&oacute;n en Espa&ntilde;a fueron los millonarios, que con una inversi&oacute;n en nuestro pa&iacute;s superior a 500.000 euros, obten&iacute;an autom&aacute;ticamente la tarjeta de residencia. Es la conocida como <em>golden visa</em> y fue suprimida el a&ntilde;o pasado por el Gobierno de Pedro S&aacute;nchez.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Les regalan las casas&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Oumar (nombre ficticio) es un joven de Senegal que reside en Bilbao. Relata a este medio que cuando est&aacute; en b&uacute;squeda de piso y las conversaciones se mantienen por Whatsapp todo funciona con normalidad. Desde que acude en persona a ver el inmueble, surgen los problemas. &ldquo;Cuando he ido a la cita puesta por el propietario y me ha visto, me ha dicho directamente en la puerta de la casa que al final no va a alquilar el piso&rdquo;. Oumar tiene un contrato de trabajo indefinido con un salario alto y tarjeta de residencia. Su caso no es el &uacute;nico. Se conoce como racismo inmobiliario y dificulta a las personas negras, musulmanas, latinas y gitanas el acceso a una vivienda, hayan migrado o nacido en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.inclusion.gob.es/en/web/oberaxe/w/estudio-de-provivienda-la-discriminacion-en-el-mercado-del-alquiler-esta-limitando-el-acceso-a-la-vivienda-de-las-personas-migrantes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Asociaci&oacute;n Provivienda</a>, en un informe financiado por el Ministerio de Inclusi&oacute;n, determin&oacute; en 2024 que pr&aacute;cticamente el 99% de las inmobiliarias aceptan pr&aacute;cticas discriminatorias contra personas extranjeras sugeridas por los propietarios. El mismo documento se&ntilde;ala que no hay negociaci&oacute;n alguna &ldquo;cuando se trata de excluir a personas extranjeras de pa&iacute;ses de &Aacute;frica, Asia y Am&eacute;rica Latina&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Son unos delincuentes&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Cuando se lanza la afirmaci&oacute;n de que los extranjeros cometen m&aacute;s delitos que los espa&ntilde;oles, realmente lo que se quiere expresar es que son las personas africanas las que copan estas estad&iacute;sticas, aunque no sea as&iacute;. Seg&uacute;n los datos de poblaci&oacute;n del INE, en nuestro pa&iacute;s resid&iacute;an 1.217.706&nbsp;personas de &Aacute;frica en 2022. Tambi&eacute;n seg&uacute;n datos del instituto de estad&iacute;stica, <a href="https://www.ine.es/jaxiT3/Datos.htm?t=26014#_tabs-tabla" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">36.289 personas</a> procedentes de alg&uacute;n pa&iacute;s africano cometieron alg&uacute;n delito en Espa&ntilde;a ese mismo a&ntilde;o. Se trata de 2,98% si presuponemos que todos los que delinquieron residen en nuestro pa&iacute;s, ya que los datos sobre delincuencia aportados por el INE tambi&eacute;n incluyen a los que no residen en Espa&ntilde;a pero cometieron un delito en una visita puntual.&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Los j&oacute;venes y menores son unos delincuentes&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Relacionado con lo anterior y de manera m&aacute;s espec&iacute;fica, tambi&eacute;n sobrevuela la afirmaci&oacute;n de que los migrantes m&aacute;s j&oacute;venes, incluso los menores de edad, se dedican a actividades delictivas. <a href="https://inclusion.gob.es/web/opi/estadisticas/catalogo/menores?tab=ultimos-datos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Ministerio de Inclusi&oacute;n</a> matiz&oacute; que a 30 de junio de 2025, el 62% de las personas menores y j&oacute;venes extuteladas, de 16 a 23 a&ntilde;os, con autorizaci&oacute;n de residencia en vigor, estaban afiliadas a la Seguridad Social. Entre las personas de 18 a 23 a&ntilde;os ese porcentaje es del 71% y entre las de 16 y 17 a&ntilde;os es del 15%. Pero adem&aacute;s, muchos de ellos <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/89-jovenes-extutelados-espana-trabaja-estudia-compagina-ambas-actividades_1_12160105.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudian y trabajan al mismo tiempo</a>: cursan formaciones profesionales, cursos de idiomas o se est&aacute;n sacando el carnet de conducir.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Si el migrante delinque, debe ser expulsado&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        El C&oacute;digo Penal ya establece en su art&iacute;culo 89 que las penas de prisi&oacute;n de m&aacute;s de un a&ntilde;o impuestas a un ciudadano extranjero ser&aacute;n sustituidas por su expulsi&oacute;n del territorio espa&ntilde;ol. En 2024 se expulsaron <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/datos-desmienten-vox-espana-doble-extranjeros-2005-tasa-delincuencia-baja_1_12570813.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de ocho personas</a><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/datos-desmienten-vox-espana-doble-extranjeros-2005-tasa-delincuencia-baja_1_12570813.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> </strong></a><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/datos-desmienten-vox-espana-doble-extranjeros-2005-tasa-delincuencia-baja_1_12570813.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de media al d&iacute;a</a> tras ser condenados. La nacionalidad con m&aacute;s expulsados a su pa&iacute;s de origen en 2023 fue la albanesa, <a href="https://www.fiscal.es/memorias/memoria2024/FISCALIA_SITE/recursos/pdf/capitulo_III/cap_III_4_4.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n datos de la Fiscal&iacute;a</a>.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Si el Gobierno le da ayudas es para que los voten&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Los migrantes sin papeles y los que tienen permiso de residencia, incluso de larga duraci&oacute;n, no pueden votar en las elecciones generales. Son los espa&ntilde;oles mayores de edad los que tienen derecho a sufragio para elegir a los miembros del Congreso y el Senado, seg&uacute;n establece la Junta Electoral Central. Solo en los comicios municipales, pueden hacerlo aquellos nacionales de una serie de pa&iacute;ses como Bolivia, Cabo Verde, Corea o Islandia. Para ejercer este derecho primero deben haber residido en Espa&ntilde;a m&iacute;nimo cinco a&ntilde;os de manera legal antes de la celebraci&oacute;n de las elecciones y solicitar una inscripci&oacute;n en el censo electoral.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Colapsan nuestro sistema de salud&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Los extranjeros utilizan menos que los espa&ntilde;oles los servicios sanitarios, salvo urgencias, de acuerdo con informaciones del <a href="https://www.inclusion.gob.es/documents/d/oberaxe/indicadores-de-seguimiento-del-marco-estrategico_acc_17-02-25" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ministerio de Inclusi&oacute;n</a><strong>.</strong> No solamente no consumen m&aacute;s que los nacionales este tipo de recursos, sino que muchas personas de origen migrante tienen dificultades para acceder al derecho a la salud por las distintas barreras a las que se tienen que enfrentar, como la discriminaci&oacute;n administrativa o los obst&agrave;culos culturales o idiom&aacute;ticos, tal y como ha alertado <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/mujer-migrante-regularizar-radiografia-barreras-acceso-sanidad-publica-canarias_1_12200494.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&eacute;dicos del Mundo</a>. De hecho, para algunos expertos, el racismo ya se contempla como un problema de salud p&uacute;blica, que provoca mayor morbilidad y mortalidad prematura en los grupos racializados. La fundaci&oacute;n&nbsp;FUNDEC va m&aacute;s all&aacute; y se&ntilde;ala que gran parte de los problemas de salud de los migrantes derivan de la pol&iacute;tica migratoria, como la Ley de Extranjer&iacute;a (una persona en situaci&oacute;n administrativa irregular durante a&ntilde;os puede encontrar dificultades para tener m&eacute;dico de cabecera asignado, por ejemplo) o la pol&iacute;tica de externalizaci&oacute;n de fronteras (un migrante de &Aacute;frica que que se ve obligado a atravesar el continente antes de llegar a Europa puede sufrir desde torturas hasta padecer enfermedades que no son tratadas y arrastran hasta llegar a Espa&ntilde;a).&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>C&oacute;mo los sesgos y los estereotipos refuerzan los bulos</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Creemos que sabemos mucho de una persona y sobre c&oacute;mo se comporta solo por el hecho de saber un dato, como, por ejemplo, que es migrante o que viene de un lugar determinado&rdquo;, revela Naira Delgado, profesora de Psicolog&iacute;a Social de la Universidad de La Laguna (ULL). Para la psic&oacute;loga, la predisposici&oacute;n a creer en bulos se basa en el funcionamiento de nuestro cerebro, ya que las personas, ante toda la informaci&oacute;n disponible, se queda con aquella que confirma sus creencias previas, aunque estas no est&eacute;n verificadas o contrastadas cient&iacute;ficamente. &ldquo;Es un pensamiento circular que se produce y est&aacute; relacionado con lo que conocemos en psicolog&iacute;a como el sesgo de confirmaci&oacute;n&rdquo;, matiza. A trav&eacute;s de los sesgos, detalla, la persona toma un &ldquo;atajo de pensamiento&rdquo; para llegar a una conclusi&oacute;n, en detrimento de pararse a pensar o reflexionar sobre la persona en concreto. &ldquo;Esto nos lleva a tomar conclusiones y decisiones&nbsp;injustas&rdquo;, destaca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n est&aacute; la cuesti&oacute;n pol&iacute;tica y c&oacute;mo los l&iacute;deres de los diferentes grupos han hecho de esta cuesti&oacute;n su caballo de batalla. Para el Doctor en Econom&iacute;a e investigador de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) Alessandro Indelicato, una parte de responsabilidad la tiene a la clase pol&iacute;tica, la cual polariza cada vez m&aacute;s el fen&oacute;meno migratorio: &ldquo;Hay un contraste muy fuerte entre una parte de la pol&iacute;tica que dice que hay que dejar entrar pero despu&eacute;s no da una respuesta clara de c&oacute;mo organizar la entrada y gestionar la convivencia y otra parte que dice que vienen aqu&iacute; con machete&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que el principal problema de la migraci&oacute;n en Espa&ntilde;a y en Europa es la gesti&oacute;n&rdquo;, mantiene Indelicato. A su juicio, &ldquo;la culpa&rdquo; es de las instituciones que no han desarrollado pol&iacute;ticas &ldquo;eficientes&rdquo;, ya que considera que si las personas migrantes pudieran trabajar de manera reglamentada desde que llegan, muchas de las percepciones negativas sobre los migrantes no se pensar&iacute;an.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Delgado, estas percepciones negativas son los estereotipos que se han formado en el cerebro, y que son &ldquo;construcciones sociales, criterios arbitrarios&rdquo; que hacen &ldquo;m&aacute;s c&oacute;modo&rdquo; organizar la diversidad del mundo social. Sin embargo, la especialista subraya que las personas tienen una pluralidad de comportamientos y que las personas no son iguales: &ldquo;Cualquier afirmaci&oacute;n que vaya en la l&iacute;nea de que todos los miembros de este grupo son iguales, es de origen falso, no puede ser real&rdquo;, incide. En cualquier caso, sostiene que el racismo es lo que va estar siempre detr&aacute;s de este comportamiento, acompa&ntilde;ado del etnocentrismo, la visi&oacute;n de que la cultura y valores de Europa son superiores, cuando estas personas &ldquo;tambi&eacute;n tienen un acervo cultural, otro recorrido y otra riqueza&rdquo;, enfatiza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/viven-pagas-les-regalan-casas-construyen-propagan-bulos-migrantes_1_12750590.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Nov 2025 21:09:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ni “viven de pagas” ni “les regalan las casas”: cómo se construyen y propagan los bulos sobre migrantes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Xenofobia,Racismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Guinea Conakry a El Hierro, la ruta de 2.000 kilómetros abierta en el Atlántico: ''Hay familias que viven con angustia'']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/guinea-conakry-hierro-ruta-2-000-kilometros-abierta-atlantico-hay-familias-viven-angustia_1_12731046.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f4f12b80-d715-4f40-a0aa-9ab5427fbded_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De Guinea Conakry a El Hierro, la ruta de 2.000 kilómetros abierta en el Atlántico: &#039;&#039;Hay familias que viven con angustia&#039;&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El control fronterizo en otros países ha empujado a los cayucos a intentar salir desde el puerto de Kamsar, asumiendo un riesgo mayor: ''Los jóvenes son conscientes, pero dicen que poco importa si mueres o vives, porque ya aquí sobrevives''
</p><p class="subtitle">Torturas, expulsiones y abusos: la cara oculta del control fronterizo en la ruta entre Mauritania y Canarias
</p></div><p class="article-text">
        Solo faltaban cinco metros para que el cayuco tocara tierra firme en La Restinga, El Hierro. La embarcaci&oacute;n, con 150 personas a bordo, intent&oacute; colocarse junto a la Salvamar. En mitad de la maniobra, la barcaza volc&oacute;. El momento fue capturado por las c&aacute;maras de televisi&oacute;n y <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/vuelca-cayuco-llegada-puerto-restinga_1_12336058.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las im&aacute;genes de la tragedia</a> dieron la vuelta al pa&iacute;s ese 28 de mayo. Siete personas murieron: cuatro ni&ntilde;as y tres mujeres. Los migrantes hab&iacute;an salido diez d&iacute;as antes desde Guinea Conakry, a m&aacute;s de 2.000 kil&oacute;metros de distancia del Archipi&eacute;lago. Las salidas desde este pa&iacute;s han a&ntilde;adido una nueva ruta hacia Canarias y los guineanos se han convertido este a&ntilde;o en la tercera nacionalidad m&aacute;s frecuente entre quienes cruzan el Atl&aacute;ntico. 
    </p><p class="article-text">
        ''Aqu&iacute; nada ha cambiado, es la direcci&oacute;n la que cambia'', explica Elhadji Mohamed, coordinador de la Organizaci&oacute;n guineana por la lucha contra la migraci&oacute;n irregular. Los &uacute;ltimos datos publicados por Frontex, la agencia europea de vigilancia de fronteras, concluyen que la mayor&iacute;a de personas que sobrevivieron a la ruta canaria entre enero y agosto de 2025 son los nacionales de Mali (5.059), Senegal (2.833) y Guinea (1.284). La situaci&oacute;n pol&iacute;tica, la b&uacute;squeda de un futuro mejor y el refuerzo de los controles en otros puntos de salida explican la mayor presencia de guineanos entre las embarcaciones que llegan a las islas, as&iacute; como las salidas que se han contabilizado desde el pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el mismo periodo de 2024, cuando el n&uacute;mero de llegadas era un 52,6% mayor, el n&uacute;mero de guineanos que sobrevivieron al Atl&aacute;ntico (1.666) estaba por debajo de la cifra de malienses (10.727), senegaleses (6.851), marroqu&iacute;es (2.150) y mauritanos (2.024).&nbsp;Ya en junio de 2025, el delegado del Gobierno en Canarias, Anselmo Pestana, afirm&oacute; que las salidas de migrantes se hab&iacute;an desplazado hacia Guinea Conakry y Argelia, suponiendo un mayor riesgo para las personas que intentan llegar a Europa. En las embarcaciones que han salido de Guinea en 2025 no hay solamente nacionales de este pa&iacute;s. Tambi&eacute;n viajan j&oacute;venes de Senegal o Gambia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ''Estamos hablando de diez d&iacute;as de navegaci&oacute;n, por lo que el riesgo es mucho mayor para la vida de las personas que intentan acercarse a Canarias, al tratar de alejarse de la costa demasiado para evitar que les detecten'', explic&oacute; Pestana, quien record&oacute; que los cayucos pueden perderse en el Atl&aacute;ntico y llegar al Caribe o a Brasil, como ya ha ocurrido.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Distancia entre el puerto de Kamsar (Guinea Conakry) y el muelle de La Restinga (El Hierro)                            </span>
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        Para Elhadji Mohamed, el desplazamiento hacia el sur de la ruta que conecta el continente africano con las Islas Canarias responde a la pol&iacute;tica de cierre de fronteras de la Uni&oacute;n Europea (UE), ya que las salidas desde Marruecos, S&aacute;hara Occidental, Mauritania y Senegal se han complicado. &ldquo;Es como si llenas algo con mucha agua y cierras. El agua seguir&aacute; saliendo y terminar&aacute; explotando&rdquo;, ejemplifica.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Mauritania, una investigaci&oacute;n reciente elaborada por la organizaci&oacute;n Human Rights Watch (HRW) destap&oacute; el lado oscuro del control fronterizo que trata de frenar las salidas desde este pa&iacute;s hacia Canarias y que explica por qu&eacute; las llegadas de migrantes a las islas han ca&iacute;do en m&aacute;s de un 60% este a&ntilde;o. El exhaustivo informe documenta extorsiones, arrestos masivos, detenciones durante d&iacute;as y semanas sin agua ni comida, expulsiones colectivas, palizas y torturas. Los mauritanos negros son quienes sufren con m&aacute;s fuerza este tipo de violencia y discriminaci&oacute;n ejercida por parte de mauritanos de piel m&aacute;s clara, que son mayor&iacute;a entre las fuerzas de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        ''Si el oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico de Senegal permite llegar, los que est&aacute;n en Guinea dir&aacute;n, &iquest;por qu&eacute; no intentarlo desde nuestro pa&iacute;s? Esto pasar&aacute; m&aacute;s a menudo, porque si las otras zonas est&aacute;n cerradas, otras necesariamente se van a abrir'', cuenta Mohamed. Sin embargo, intentarlo desde Guinea Conakry implica elevar el riesgo a la m&aacute;xima potencia. La mayor parte de las embarcaciones que lo han intentado han salido desde el puerto de Kamsar, en la regi&oacute;n de Bok&eacute;, una zona m&aacute;s cercana a Guinea Bissau que a Conakry, la capital del pa&iacute;s. Desde este puerto al de La Restinga hay m&aacute;s de 2.200 kil&oacute;metros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mohamed explica que se trata de la regi&oacute;n pesquera del pa&iacute;s, donde sus trabajadores tienen un gran conocimiento del mar, y que al estar alejada de la principal ciudad del pa&iacute;s, est&aacute; menos controlada. Aunque no se trata de un fen&oacute;meno nuevo, puesto que el experto cuenta que ya en 2024 se produjeron varias salidas, es en 2025 cuando esta ruta se ha materializado con la llegada de tres embarcaciones, a las que se suman dos que vieron interrumpido su trayecto, una en Senegal y otra en Mauritania.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El primer cayuco que alcanz&oacute; El Hierro lo hizo en abril. El segundo arrib&oacute; a las costas canarias en mayo y termin&oacute; en tragedia. La &uacute;ltima barcaza que sali&oacute; desde Guinea y que lleg&oacute; al Archipi&eacute;lago fue rescatada el 16 de octubre con 28 personas a bordo. Fue localizada a 13 kil&oacute;metros de la costa y llam&oacute; la atenci&oacute;n de las autoridades porque iba &ldquo;sobrada de espacio&rdquo; con comida y combustible para trasladar a m&aacute;s de 200 personas. Fuentes policiales indicaron a la Agencia Efe que sospechan que los migrantes fueron sorprendidos por las autoridades de su pa&iacute;s cuando iban a salir hacia Canarias y que estos emprendieron el viaje sin completar el embarque.
    </p><h2 class="article-text"><strong>''Poco importa si mueres o vives''</strong></h2><p class="article-text">
        De la regi&oacute;n de Bok&eacute; proceden algunos de los j&oacute;venes guineanos que se adentran en la ruta canaria desde sus costas. Hay varios motivos que subyacen a la decisi&oacute;n de partida. Por un lado est&aacute; la cuesti&oacute;n pol&iacute;tica. Una junta militar gobierna el pa&iacute;s desde el a&ntilde;o 2021 y las manifestaciones son constantes: ''No hay manifestaci&oacute;n donde no haya alg&uacute;n muerto. Esto tambi&eacute;n hace que la gente migre'', detalla Mohamed. Por otra parte est&aacute; el factor econ&oacute;mico, en un pa&iacute;s con un 60% de desempleo juvenil, seg&uacute;n las cifras publicadas por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ''Imagina un gran pa&iacute;s con una mayor&iacute;a de poblaci&oacute;n joven, un 72%, que no tiene oportunidades de empleo. El salario medio es de 55 euros y el alquiler de una vivienda es de 600 euros. &iquest;C&oacute;mo podemos pensar que la gente puede vivir con esto?'', se lamenta. Tambi&eacute;n cuentan las proyecciones que se tienen antes de partir. Los j&oacute;venes piensan que si comienzan a trabajar y env&iacute;an a sus casas 100 o 200 euros, esa cifra se convierte en unos 5 millones de francos, una cantidad que supone mucho dinero en Guinea. O que si consiguen ahorrar 15.000 euros pueden construir una casa en su pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese anhelo por tener una vida mejor no tiene frenos. ''Los j&oacute;venes son todos conscientes de que la ruta es peligrosa. Pero cuando t&uacute; hablas de esto, ellos dicen que poco importa si mueres o vives, porque ya aqu&iacute; sobrevives'', afirma. La organizaci&oacute;n que Mohamed coordina trabaja en la sensibilizaci&oacute;n sobre los riesgos de la migraci&oacute;n y recuerda que hay familias que no han vuelto a ver a sus seres queridos que partieron en embarcaciones de las que se perdi&oacute; su rastro. ''El oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico es muy peligroso, es una cuesti&oacute;n de vida o muerte, y si ellos salen y mueren, dejan a sus familias con dificultades. Aqu&iacute; hay familias que viven con miedo y angustia'', destaca. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia G. Vargas, Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/guinea-conakry-hierro-ruta-2-000-kilometros-abierta-atlantico-hay-familias-viven-angustia_1_12731046.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Nov 2025 21:51:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De Guinea Conakry a El Hierro, la ruta de 2.000 kilómetros abierta en el Atlántico: ''Hay familias que viven con angustia'']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migrantes,Canarias]]></media:keywords>
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