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    <title><![CDATA[elDiario.es - Alicia Justo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/alicia_justo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Alicia Justo]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La regularización extraordinaria también traerá derechos a los niños y niñas:  “Mi hija tiene traumas por todo lo que ha pasado”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/regularizacion-extraordinaria-traera-derechos-ninos-ninas-hija-traumas-pasado_1_13153380.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c52f6339-a926-493a-b67e-881c4a32c7ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La regularización extraordinaria también traerá derechos a los niños y niñas:  “Mi hija tiene traumas por todo lo que ha pasado”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La irregularidad ha impedido a miles de menores viajar con el colegio, realizar estudios medios y universitarios, estar federados en equipos deportivos o hacer prácticas formativas
</p><p class="subtitle">Claves de la regularización: cómo pedirla, cuáles son los requisitos definitivos y qué pasa con los antecedentes</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Al no tener documentos, mis hijas se han privado de muchas cosas. Y ha sido frustrante&rdquo;, rememora Julia (nombre ficticio) sobre sus dos hijas, que eran adolescentes cuando llegaron a Gran Canaria. En Espa&ntilde;a, seg&uacute;n un informe de &lsquo;Save the Children&rsquo; y &lsquo;Por Causa&rsquo; publicado en 2021 con datos de 2019, hab&iacute;a m&aacute;s de 146.000 personas menores de 19 a&ntilde;os en situaci&oacute;n administrativa irregular, un escenario que va a cambiar con la <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/claves-regularizacion-extraordinaria-empieza-pedirla-son-requisitos-definitivos_1_13140371.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">regularizaci&oacute;n extraordinaria</a> aprobada por el Gobierno y que va a mejorar la vida de miles de menores que, incluso con protecci&oacute;n familiar, han vivido privados de derechos durante a&ntilde;os. Con la regularizaci&oacute;n, estos menores van a poder participar de manera plena en sus colegios, en las actividades extraescolares y podr&aacute;n continuar sus estudios si as&iacute; lo desean.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las ni&ntilde;as y ni&ntilde;os sin papeles se han enfrentado durante a&ntilde;os a numerosas trabas administrativas que les han impedido la integraci&oacute;n completa en la sociedad y que, adem&aacute;s, han dejado un impacto en la salud mental de ellos y de sus familias. Jennifer Zuppiroli, especialista en infancia en movimiento de &lsquo;Save the children&rsquo;, desgrana que estos menores han debido renunciar a viajes escolares, a la realizaci&oacute;n de estudios medios y superiores, a la realizaci&oacute;n de pr&aacute;cticas curriculares, al comedor escolar, a becas o a estar federados en equipos deportivos. &ldquo;Son cuestiones que van quitando la libertad de vivir y de participar en la sociedad de manera plena&rdquo;, denuncia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias de la falta de papeles se evidencian especialmente en la educaci&oacute;n. Julia, una mujer de Per&uacute; que no tiene papeles, recuerda que sus hijas ten&iacute;an buenas calificaciones y que decidieron estudiar. La menor comenz&oacute; una formaci&oacute;n de administraci&oacute;n que no pudo terminar, ya que le exig&iacute;an disponer de la tarjeta de residencia para la realizaci&oacute;n de las pr&aacute;cticas. &ldquo;Ella hizo un primer periodo de pr&aacute;cticas en el Hospital Doctor Negr&iacute;n de Gran Canaria, donde su coordinadora la lleg&oacute; a recomendar. Pero ya las segundas pr&aacute;cticas no las pudo hacer porque no ten&iacute;a el NIE (N&uacute;mero de Identificaci&oacute;n de Extranjero). As&iacute; que no pudo terminar&rdquo;, se&ntilde;ala su madre. &ldquo;Ella ha tenido capacidad intelectual para hacerlo, pero no se le ha dado la opci&oacute;n de elegir&rdquo;, denuncia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A su hija le gustaba la psicolog&iacute;a, pero tampoco hubiera podido matricularse en la universidad si antes no hac&iacute;a entrega del certificado acad&eacute;mico, para el cual es necesario disponer de tarjeta de residencia. &ldquo;Estas son cosas que est&aacute;n dentro de mi coraz&oacute;n, ah&iacute;, un poco reprimidas y con dolor, obviamente, porque no veo a mi hija realizada como ella querr&iacute;a&rdquo;. A su otra hija la matricul&oacute; en un centro privado para estudiar peluquer&iacute;a, donde pudo formarse sin necesidad de un NIE. Julia recuerda que trabajaba sin papeles y que con mucho esfuerzo econ&oacute;mico pagaba el curso a su hija. Sin embargo, una vez finalizada su formaci&oacute;n no pudo ejercer, ya que no ten&iacute;a autorizaci&oacute;n de residencia ni de&nbsp;trabajo. &ldquo;Fue muy frustrante porque no pod&iacute;a ejercer lo que le gustaba&rdquo;, se lamenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Zupporili subraya que estos menores se enfrentan a m&aacute;s obst&aacute;culos en su d&iacute;a a d&iacute;a. Por ejemplo, no pueden salir de excursi&oacute;n con sus compa&ntilde;eros de clase fuera de sus provincias o de su pa&iacute;s, puesto que deben presentar documentaci&oacute;n en regla. &ldquo;Hace muy poco hemos tenido un caso muy grave de un ni&ntilde;o que hab&iacute;a viajado a Polonia. Encontraron su situaci&oacute;n de irregularidad en el aeropuerto y empezaron un expediente de expulsi&oacute;n de ese ni&ntilde;o por estar en situaci&oacute;n de irregularidad en Espa&ntilde;a. Sabemos que es una situaci&oacute;n de mucho riesgo y de mucha inseguridad para ellos&rdquo;, destaca. Julia tambi&eacute;n recuerda que sus hijas tuvieron que renunciar a programas de intercambio con estudiantes de otros pa&iacute;ses por el mismo motivo.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n encuentran problemas para federarse en deportes, escuelas y equipos oficiales. Pero adem&aacute;s, si consiguen inscribirse en alguna entidad, pueden tener dificultades para viajar. La hija mayor de Armando (nombre ficticio) ha dejado con 11 a&ntilde;os y despu&eacute;s de dos a&ntilde;os sus clases de gimnasia r&iacute;tmica en un municipio del sur de Gran Canaria. &ldquo;Mi hija despu&eacute;s del colegio sal&iacute;a a clases de gimnasia r&iacute;tmica. Le pagaba una mensualidad, pero el inconveniente era que cuando ten&iacute;an presentaciones fuera, la ni&ntilde;a obligatoriamente ten&iacute;a que tener un NIE. Entonces ya la academia iba seleccionando a las ni&ntilde;as que pod&iacute;an viajar y tener descuento de residente&rdquo;, revela.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A ra&iacute;z de esta imposibilidad para viajar, Armando confiesa que su hija se ha desanimado y ha abandonado esta actividad. &ldquo;Ella ya dijo que no quer&iacute;a seguir porque ve&iacute;a a sus compa&ntilde;eritas que iban fuera y ella no pod&iacute;a&rdquo;, cuenta. Al mismo tiempo, Armando recuerda que el primer curso escolar fue el m&aacute;s complicado, ya que con los pocos recursos de los que dispon&iacute;a la familia, puesto que tanto &eacute;l como su mujer ten&iacute;an trabajos espor&aacute;dicos y sin contrato, tuvieron que hacer frente al pago de todos los libros, los uniformes y el comedor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un hogar en el que sus miembros no disponen de documentaci&oacute;n tiene bastantes probabilidades de caer en la pobreza. Zuppiroli constata que la irregularidad es un factor de riesgo, ya que la ausencia de papeles dirige a las personas hacia trabajos precarios, mal pagados, donde se exponen a la explotaci&oacute;n laboral o a ser chantajeados. &ldquo;Cuando est&aacute;s en la irregularidad no participas en la sociedad de la misma manera, con lo cual eso puede afectar a tu seguridad y a tu empoderamiento. Y esto puede tener unas consecuencias a nivel de salud mental de los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as y en su desarrollo en el medio y largo plazo&rdquo;, matiza la experta en infancia migrante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo veo en mi hija que tiene muchas cosas en la cabeza, tiene muchos traumas por lo que ha pasado. No me gustar&iacute;a que otros ni&ntilde;os pudieran tener ese tipo de traumas por no tener papeles&rdquo;, reclama Julia. De hecho, la vida en la irregularidad marca a los menores desde temprano. Los hijos de Armando, con 8 y 11 a&ntilde;os actualmente, preguntan en sus casas cu&aacute;ndo van a poder ir a la Pen&iacute;nsula o a hacer planes de familia fuera su localidad. &ldquo;&iquest;Cu&aacute;ndo vamos a tener los papeles para que vayamos de paseo?&rdquo;, le preguntan sus hijos a su padre.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Padres sin papeles, hijos sin papeles</strong></h2><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, la situaci&oacute;n administrativa de un menor va vinculada a la que tiene su progenitor: &ldquo;Yo he arrastrado a mis hijas a esta situaci&oacute;n por no tener papeles&rdquo;, se lamenta Julia. En nuestro pa&iacute;s, prevalece el criterio de &lsquo;ius sanguinis&rsquo;, el derecho de sangre, frente al &lsquo;ius soli&rsquo;, derecho de suelo. Por ello, hay personas que, aun habiendo nacido en Espa&ntilde;a, no tienen la nacionalidad espa&ntilde;ola y adoptan la de sus padres y, por consiguiente, su estatus jur&iacute;dico. &ldquo;Si el progenitor paterno o la progenitora materna progresan en ese sentido y tienen una autorizaci&oacute;n de residencia, tambi&eacute;n indirectamente los menores pueden de alguna forma solicitar su permiso de residencia&rdquo;, aclara Jair S&aacute;nchez, abogado experto en Extranjer&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por ello, el decreto para la regularizaci&oacute;n de miles de personas extranjeras es una oportunidad para las familias. Los progenitores que presenten su solicitud pueden a&ntilde;adir al mismo tiempo la de sus hijos, seg&uacute;n aclara S&aacute;nchez. Para ello, deben aportar el certificado de nacimiento donde conste qui&eacute;nes son los progenitores, el pasaporte con sello de entrada en Espa&ntilde;a y el certificado de empadronamiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Zuppiroli a&ntilde;ade que se puede aportar cualquier otra documentaci&oacute;n que demuestre que han entrado a Espa&ntilde;a antes del 1 de enero de 2026 y que han residido en el pa&iacute;s los &uacute;ltimos cinco meses, como informes de escolarizaci&oacute;n, m&eacute;dicos, de urgencias o de cualquier otro recurso que refleje que la persona ha estado residiendo en el territorio en el periodo solicitado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para aquellos progenitores que ya hayan iniciado su tramitaci&oacute;n de arraigo antes de la entrada en vigor de la regularizaci&oacute;n extraordinaria, Redwan Baddouh, portavoz de Regularizaci&oacute;n Ya en Canarias, recomienda que, a falta de nuevas instrucciones, lo aconsejable es esperar a que, si entrado junio no hay respuesta, que desistan y que se presenten a la regularizaci&oacute;n extraordinaria junto a sus hijos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El hecho de que los padres puedan tener su permiso de residencia y la autorizaci&oacute;n a trabajar, ya es algo que beneficia a los menores. Que sus padres puedan tener unas mejores condiciones laborales en sus puestos de trabajo, ya beneficia al menor&rdquo;, resalta S&aacute;nchez. En la misma l&iacute;nea, &lsquo;Save the children&rsquo; celebra esta regularizaci&oacute;n extraordinaria ,ya que va a sacar de la exclusi&oacute;n a miles de personas vulnerables: &ldquo;Proporcionar papeles a las familias y a los ni&ntilde;os es cuidar y proteger a los ni&ntilde;os&rdquo;, concluye Zuppiroli.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/regularizacion-extraordinaria-traera-derechos-ninos-ninas-hija-traumas-pasado_1_13153380.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 04:01:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Migraciones,Canarias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nunca había visto el mar y fue acusado de ser patrón de patera: “Entré en la cárcel injustamente y salí por justicia”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/habia-visto-mar-acusado-patron-patera-carcel-injustamente-sali-justicia_1_13114956.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c052c6ee-13fd-4e0f-b961-e884d24acaac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nunca había visto el mar y fue acusado de ser patrón de patera: “Entré en la cárcel injustamente y salí por justicia”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El  joven de Mali, en prisión durante más de un año, defendió su inocencia hasta el final y el jurado consideró insuficientes las pruebas aportadas en su contra </p><p class="subtitle">Refugiados en prisión y migrantes empujados a mendigar: así son los juicios a patrones de pateras en Canarias
</p></div><p class="article-text">
        El 6 de abril de 2024, tuvo que ser un d&iacute;a feliz para<strong> Toumany </strong>(nombre ficticio para preservar su identidad). En 2020 y con 14 a&ntilde;os, se march&oacute; de Mali, su pa&iacute;s de origen, atraves&oacute; <strong>Senegal, Mauritania y finalmente Marruecos</strong>, de donde sali&oacute; una noche en medio de la voracidad del Atl&aacute;ntico. Junto a 49 personas m&aacute;s, la neum&aacute;tica precaria que los trasladaba lleg&oacute; a Fuerteventura despu&eacute;s de un d&iacute;a de viaje. Sin embargo, a pesar de que nunca hab&iacute;a visto el mar hasta que lleg&oacute; a Marruecos, cuatro d&iacute;as despu&eacute;s del desembarco estaba en prisi&oacute;n acusado de ser el encargado de <strong>pilotar la embarcaci&oacute;n.</strong> &ldquo;&iquest;Por qu&eacute;? Era la &uacute;nica palabra que se repet&iacute;a en mi cabeza. Yo ni sab&iacute;a lo qu&eacute; era ser patr&oacute;n de patera&rdquo;, recuerda en una entrevista concedida a este peri&oacute;dico unos meses despu&eacute;s de salir de la c&aacute;rcel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Toumany fue absuelto en diciembre del a&ntilde;o pasado en una de las pocas sentencias exculpatorias para los migrantes que han sido acusados de pilotar embarcaciones desde &Aacute;frica hasta las Islas Canarias. Como precedente, en 2024, la Secci&oacute;n Primera de la Audiencia Provincial de Las Palmas, en una sentencia de la que fue ponente la magistrada Victoria Rosell, ya hab&iacute;a absuelto a otros acusados valorando conjuntamente todos los elementos probatorios expuestos y analizados, concluyendo que el tribunal albergaba &ldquo;una duda razonable de si los acusados eran los patrones de la embarcaci&oacute;n, o si, como sostienen ellos, eran uno m&aacute;s de las 48 personas que pagaron dinero a una organizaci&oacute;n mafiosa para realizar la traves&iacute;a desde Marruecos a Espa&ntilde;a. Y esta duda nos obliga, en virtud del principio <em>in dubio pro reo</em>, a absolver a los acusados del delito de favorecimiento de la inmigraci&oacute;n ilegal que se les acusa, al no disponer de una convicci&oacute;n fundada de culpabilidad con respecto al delito&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, en la sentencia de Toumany, ha sido la Secci&oacute;n Sexta de la Audiencia Provincial de Las Palmas la que ha concluido que no era posible acreditar que el joven y otro compa&ntilde;ero fueran los encargados de dirigir a la tripulaci&oacute;n. Para el tribunal no eran suficientes los testimonios de dos testigos protegidos. Uno de ellos declar&oacute; por videoconferencia durante el juicio, pero el otro solo prest&oacute; declaraci&oacute;n durante la investigaci&oacute;n inmediata al desembarco, la denominada prueba preconstituida. La sentencia estim&oacute; que ambas declaraciones, que no ven&iacute;an acompa&ntilde;adas de otras pruebas, no pod&iacute;an desvirtuar la presunci&oacute;n de inocencia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El d&iacute;a que entr&eacute; en la prisi&oacute;n de Tahiche, Lanzarote, solo pensaba que era injusto, que por qu&eacute; yo, que me estaban echando la culpa de ser algo que yo no era&rdquo;, expresa Toumany. El joven remarca que desde ese instante se propuso aprender espa&ntilde;ol para poder defenderse el d&iacute;a del juicio: preguntaba a sus compa&ntilde;eros de prisi&oacute;n por el nombre de los objetos, le&iacute;a, escrib&iacute;a y tambi&eacute;n mataba el tiempo haciendo deporte y jugando al f&uacute;tbol para despejar su mente. &ldquo;Si cog&iacute; el riesgo de atravesar el mar, sab&iacute;a que ten&iacute;a que continuar. De hecho, nunca sent&iacute; que iba a tirar la toalla&rdquo;, rememora.
    </p><p class="article-text">
        Siempre tuvo claro que no aceptar&iacute;a el acuerdo de conformidad, por el cual muchos j&oacute;venes como &eacute;l se declaran culpables para evitar el riesgo de pasar m&aacute;s a&ntilde;os en prisi&oacute;n. &ldquo;Algunas personas me recomendaron que aceptara, pero me iba a costar mucho aceptar algo por lo que yo no soy culpable, porque &iquest;c&oacute;mo voy a culparme a m&iacute; mismo? No, no lo iba a hacer. Hab&iacute;a que luchar por mi inocencia&rdquo;, resalta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La conformidad ha terminado de enterrar a muchos j&oacute;venes migrantes que est&aacute;n en prisi&oacute;n acusados por este delito. Aceptar su culpabilidad implica no s&oacute;lo renunciar a su derecho a la defensa, sino que adem&aacute;s, una vez libres, deben esperar cinco o seis a&ntilde;os para poder solicitar la autorizaci&oacute;n de residencia y trabajo en Espa&ntilde;a, ya que uno de los requisitos para la regularizaci&oacute;n es carecer de antecedentes penales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A Toumany le mov&iacute;a la verdad de lo que hab&iacute;a pasado y su fe en dios. Esta perseverancia tuvo sus frutos el d&iacute;a del juicio. La Audiencia no s&oacute;lo lo absolvi&oacute;, sino que, adem&aacute;s, tal y como recoge la sentencia, advirti&oacute; de que exist&iacute;an &ldquo;indicios de la utilizaci&oacute;n de los tres subsaharianos por parte de los magreb&iacute;es, evitando atribuir responsabilidad alguna a ciudadano de este origen&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El fallo tambi&eacute;n recoge que las declaraciones de ambos testigos se bas&oacute; en el color de piel, ya que &ldquo;se&ntilde;alaban a las personas de piel oscura&rdquo;. Por su parte, agentes de la Polic&iacute;a declararon en este sentido que las mafias utilizan a j&oacute;venes subsaharianos para evitar enfrentamientos entre los grupos o mafias y para que los marroqu&iacute;es eludan la c&aacute;rcel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El joven maliense pag&oacute; por este trayecto unos 3.000 euros y recuerda una traves&iacute;a corta, pero donde se daban &oacute;rdenes y hab&iacute;a gritos. Los que pilotaban iban en la parte trasera de la neum&aacute;tica con el rostro cubierto, dejando s&oacute;lo visible los ojos y la nariz, mientras que el resto ten&iacute;a que permanecer sentado mirando hacia el frente. &ldquo;Si uno intenta mirarlos, te puede pasar algo malo&rdquo;, apunta. Poco antes de llegar, le dieron la orden de que se levantara y se trasladara a la parte trasera. &ldquo;Yo, cuando hablaron conmigo para desplazarme e ir hacia atr&aacute;s, dije, pero &iquest;por qu&eacute;? Si todo el camino yo he estado sentado aqu&iacute;. Y me dijeron: es una orden. Y lo tuve que hacer. Yo y los dos senegaleses&rdquo;, relata.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A d&iacute;a de hoy me siento orgulloso de que he podido luchar por mi inocencia y de la gente que he tenido, los que me apoyaron para salir de esta situaci&oacute;n&rdquo;, destaca. Una de las personas que m&aacute;s le ha ayudado ha sido su abogada, Louelia Sid Ahmed Ndiaye, quien cuestiona las investigaciones expr&eacute;s que determinan la culpabilidad de personas que no han manejado un tim&oacute;n en su vida. La abogada corrobora que la situaci&oacute;n que ha vivido Toumany es uno de los escenarios posibles a los que se enfrentan los investigadores y que es complicado resolver en las poco m&aacute;s de 72 horas de identificaci&oacute;n en que el migrante permanece entre el puerto y el Centro de Atenci&oacute;n Temporal de Extranjeros (CATE) antes de ir al recurso de acogida. &ldquo;Es pr&aacute;cticamente imposible o inviable para la Polic&iacute;a Nacional y para Frontex obtener esta informaci&oacute;n en un d&iacute;a, en dos d&iacute;as, en un CATE&rdquo;, subraya.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, estas declaraciones se obtienen en un contexto de vulnerabilidad m&aacute;xima, tal y como denuncian las organizaciones humanitarias, ya que en muchas ocasiones la persona que ha migrado acaba de vivir situaciones de violencia o ha estado en peligro de muerte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, Toumany reconoce que le ha marcado haber permanecido dos semanas en el desierto a la intemperie sin apenas comer ni beber con la amenaza constante de los integrantes de la mafia. El resultado de estas investigaciones inmediatas puede dar lugar a acusaciones err&oacute;neas. &ldquo;Encontrar la realidad material y poder probar qui&eacute;n es realmente el patr&oacute;n de la embarcaci&oacute;n es complejo y por eso cada vez vemos m&aacute;s sentencias absolutorias en Canarias&rdquo;, se&ntilde;ala la abogada.
    </p><p class="article-text">
        Sid Ahmed detalla que las pruebas usadas en contra de los migrantes se basan en el atestado policial que recoge las entrevistas realizadas tras el desembarco y que pueden incluir pruebas materiales como fotograf&iacute;as o volcados de tel&eacute;fono y despu&eacute;s en las declaraciones de los testigos protegidos. La abogada reconoce que hay ocasiones en que las pruebas acusatorias van desde que el migrante dio de comer a sus compa&ntilde;eros de traves&iacute;a o que la persona vino documentada, por ejemplo, con el carn&eacute; de conducir de su pa&iacute;s. En cualquier caso, para ella estas condenas no sirven para desmantelar las grandes mafias de tr&aacute;fico de personas: &ldquo;La realidad es que las personas y el negocio de las fronteras va a seguir moviendo a las personas mientras de manera sistem&aacute;tica impidamos que la gente pueda venir por las v&iacute;as seguras&rdquo;, sentencia.
    </p><p class="article-text">
        Toumany sali&oacute; de prisi&oacute;n preventiva despu&eacute;s de un a&ntilde;o y ocho meses. &ldquo;Entr&eacute; en la c&aacute;rcel injustamente y sal&iacute; por justicia&rdquo;, recuerda que fue el primer pensamiento que le vino a la cabeza tras pasar el umbral de la puerta de salida. Ahora sue&ntilde;a con seguir jugando al f&uacute;tbol, encontrar un trabajo que le permita tener una estabilidad y poder ayudar a su abuela, la persona que lo cri&oacute; en Mali y que ya es mayor y est&aacute; enferma. Confiesa que aunque a&uacute;n est&aacute; muy reciente su paso por prisi&oacute;n, tiene ganas y voluntad de dejar este episodio atr&aacute;s: &ldquo;En la vida el tiempo no se para. Cuando te ocurre algo, una vez que se pasa, hay que intentar hacer otras cosas para avanzar en la vida&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/habia-visto-mar-acusado-patron-patera-carcel-injustamente-sali-justicia_1_13114956.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Apr 2026 03:31:34 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Cómo viven los migrantes el Ramadán en los centros de acogida de Canarias:  "Es muy difícil celebrarlo lejos de la familia”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/viven-migrantes-ramadan-centros-acogida-canarias-dificil-celebrarlo-lejos-familia-musulmanes-mezquita_1_13085655.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ac1486b8-25e3-45cb-b276-0adcb3a35090_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo viven los migrantes el Ramadán en los centros de acogida de Canarias:  &quot;Es muy difícil celebrarlo lejos de la familia”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este viernes finaliza el mes sagrado para los musulmanes, periodo que muchos migrantes que han llegado al Archipiélago por mar viven lejos de sus casas por primera vez
</p><p class="subtitle">Cuándo acaba el Ramadán en 2026: horarios, fechas y calendario de la celebración</p></div><p class="article-text">
        Es la primera vez que Amadou* (nombre ficticio) pasa el Ramad&aacute;n lejos de su casa en su pa&iacute;s, de Senegal. Como &eacute;l, cientos de migrantes que han sobrevivido a la ruta atl&aacute;ntica celebran el mes sagrado de la religi&oacute;n musulmana fuera de sus hogares, sin apoyo familiar y adem&aacute;s en alguno de los centros de acogida que hay en Canarias. &ldquo;Es muy dif&iacute;cil hacer el Ramad&aacute;n lejos de la familia, cada d&iacute;a es m&aacute;s dif&iacute;cil pero, <em>Alhamdulillah</em>, conf&iacute;amos en que el a&ntilde;o que viene ser&aacute; mejor&rdquo;, se&ntilde;ala el joven.
    </p><p class="article-text">
        Amadou lleg&oacute; a Gran Canaria en agosto de 2025 y es quien m&aacute;s repite que lo peor es pasar estas fechas fuera de su casa. Otros j&oacute;venes senegaleses, guineanos y gambianos llevan a&ntilde;os migrando por diferentes pa&iacute;ses de &Aacute;frica antes de llegar a Canarias y ya han celebrado esta fiesta lejos de sus familias: &ldquo;Este a&ntilde;o es diferente porque siempre lo celebramos con la familia. Lo &uacute;nico que podemos hacer es simplemente rezar porque aqu&iacute; no tenemos familia con la que ir a compartir y tampoco trabajamos para ganar algo de dinero. Si estuvi&eacute;ramos en casa y gan&aacute;ramos dinero, podr&iacute;amos comprar cualquier cosa, una cabra, ropa y har&iacute;amos una fiesta entre todos, con los amigos y con nuestros padres&rdquo;, confiesan.
    </p><p class="article-text">
        Lamine* (nombre modificado) ve esta festividad como un momento para la reflexi&oacute;n y el agradecimiento. Es de Gambia, lleg&oacute; hace ocho meses y tambi&eacute;n reside en el mismo recurso de emergencia de Las Palmas de Gran Canaria que Amadou. Aunque este a&ntilde;o no ha podido celebrar el Ramad&aacute;n junto a su familia como hab&iacute;a hecho hasta ahora, se muestra agradecido: &ldquo;Nada es para siempre, y este a&ntilde;o estar en Las Palmas es parte del proceso. Pienso que tengo buena salud, que duermo, que puedo comer y caminar para ir a la mezquita. No tengo malas condiciones de vida. Hay gente que no puede caminar, ni comer ni ir a la mezquita&rdquo;, reflexiona. En cualquier caso, reconoce que la vida no est&aacute; siendo muy f&aacute;cil, ya que vino para trabajar y hasta el momento no ha podido ser trasladado a la Pen&iacute;nsula: &ldquo;Es un poco dif&iacute;cil la vida aqu&iacute;. Hasta que no tengamos papeles no podemos trabajar y el cerebro necesita desconectar, y eso es complicado aqu&iacute;&rdquo;, confiesa.
    </p><p class="article-text">
        Cada d&iacute;a, poco antes de las seis de la ma&ntilde;ana, hacen la primera comida del d&iacute;a. Seg&uacute;n Amadou y Lamine, en su centro se les ofrece caf&eacute; con leche y pan. Algunas entidades se han ajustado a este periodo importante para los musulmanes. La Comisi&oacute;n Espa&ntilde;ola de Ayuda al Refugiado (CEAR) en Gran Canaria apunta que han adaptado el horario del servicio de comedor, que abre a las cuatro de la ma&ntilde;ana, para ofrecer el desayuno a las personas musulmanas, aunque tambi&eacute;n para aquellos que van a trabajar o a estudiar. Resaltan que siempre han preparado platos sin cerdo y que el men&uacute; es muy variado:&nbsp;muslitos de pollo al horno, cusc&uacute;s, batidos de frutas, sopa de pescado, paella mixta, burritos, hamburguesas (de carne de pollo) o pavo en salsa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ruptura del ayuno (<em>iftar</em>) este mes en Gran Canaria tiene lugar poco despu&eacute;s de las 19.00 horas, cuando cae el sol. En ese momento, decenas de j&oacute;venes de varios recursos de acogida de Las Palmas de Gran Canaria acuden a alguna de las tres mezquitas de la ciudad para realizar el rezo de la ruptura y degustar algunos alimentos que los responsables de estos espacios religiosos han preparado para los m&aacute;s vulnerables.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otros migrantes prefieren llevarse la comida preparada en unas bolsas con bandejas para comerla en sus centros, ya que tienen horario de llegada por la noche. &ldquo;Este es un mes de solidaridad, as&iacute; que se les invita a todos aquellos que no tienen medios a que si quieren romper el ayuno aqu&iacute;, que lo hagan&rdquo;, sostiene Omar Kasse, secretario de la Liga Comunidad Isl&aacute;mica, que gestiona dos mezquitas en la capital grancanaria.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay una primera parte que es la lectura del ayuno. Despu&eacute;s se hace entrega de una botella de agua, un zumo, un paquete peque&ntilde;o de leche y d&aacute;tiles. Se rompe el ayuno con esto y se celebra otro rezo. Y ya despu&eacute;s se come el segundo plato, que es la comida fuerte&rdquo;, explica Kasse. Esta segunda comida suele consistir en un plato de arroz con carne y verduras y es preparada de manera voluntaria por personal cercano a las mezquitas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los fieles donan los alimentos, como garrafas de agua o pan, y hay familias que tambi&eacute;n preparan alg&uacute;n plato en casa y lo llevan a la mezquita para que las personas sin recursos puedan celebrar el Ramad&aacute;n con la mayor normalidad posible. &ldquo;Vienen muchas personas, sobre todo j&oacute;venes, migrantes de confesi&oacute;n musulmana y no musulmana que tambi&eacute;n que est&aacute;n en los centros, y que suelen acudir aqu&iacute; todas las tardes para romper el ayuno o para comer durante todo el mes&rdquo;, detalla Kasse.
    </p><p class="article-text">
        Amadou y sus amigos van cada d&iacute;a a la mezquita m&aacute;s cercana a su centro, donde pueden rezar en comunidad y disfrutar del plato de arroz preparado a la manera que har&iacute;an en sus casas. &ldquo;La comida de la mezquita es buena, preparan muy bien el arroz. En el centro, sin embargo, la comida no es buena. No est&aacute; bien hecha&rdquo;, se&ntilde;ala este grupo de chicos que a&uacute;n est&aacute; en la isla desde hace ocho meses. Para los migrantes reci&eacute;n llegados, estos platos les dan la sensaci&oacute;n de que est&aacute;n m&aacute;s cerca de sus casas, a pesar de la distancia. &ldquo;El arroz es la comida b&aacute;sica de la mayor&iacute;a de sus pa&iacute;ses, as&iacute; que estar&aacute;n contentos&rdquo;, apunta Kasse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Ramad&aacute;n es el periodo m&aacute;s importante del Islam. Se celebra en el noveno mes del calendario lunar musulm&aacute;n y conmemora la transmisi&oacute;n del Cor&aacute;n por parte de Al&aacute; a Mahoma. En este tiempo se practica el recogimiento, una mayor autorreflexi&oacute;n y la ayuda al pr&oacute;jimo. &ldquo;De los 12 meses del a&ntilde;o, el mes del Ramad&aacute;n es el m&aacute;s importante. En esta festividad, prima ser solidario, hacer obras buenas, ayudar al pr&oacute;jimo, al m&aacute;s d&eacute;bil, al que no tiene&rdquo;, sostiene Kasse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gracias a esta preparaci&oacute;n de platos y a la acogida de las mezquitas, muchos migrantes han encontrado un espacio donde compartir su mes m&aacute;s importante como creyentes. &ldquo;Nosotros aqu&iacute; no tenemos familia con la que compartir, as&iacute; que nos gusta ir a rezar a la mezquita y as&iacute; estamos juntos. En todo caso, sentimos que aqu&iacute; nos comprenden, hay gente que no lo entiende tanto, pero vemos que hay personas de diferentes religiones y nos sentimos m&aacute;s o menos comprendidos&rdquo;, subraya Amadou.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/viven-migrantes-ramadan-centros-acogida-canarias-dificil-celebrarlo-lejos-familia-musulmanes-mezquita_1_13085655.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2026 17:31:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo viven los migrantes el Ramadán en los centros de acogida de Canarias:  "Es muy difícil celebrarlo lejos de la familia”]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Finca Clavijo, un cementerio del siglo XV que revela el pasado esclavista de la industria azucarera de Canarias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/finca-clavijo-cementerio-siglo-xv-revela-pasado-esclavista-industria-azucarera-canarias_1_13066993.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/516d7ce0-78ef-42e9-b2ee-8cf2995f7438_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Finca Clavijo, un cementerio del siglo XV que revela el pasado esclavista de la industria azucarera de Canarias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El hallazgo fortuito de una necrópolis con cuerpos enterrados fuera del ritual cristiano activó una investigación arqueológica y genética que concluyó que estas personas habrían sido esclavizadas en los ingenios azucareros
</p><p class="subtitle">Rosalía, Antonio, Viviana y Simón Gómez: la última generación de personas esclavizadas descendientes de africanos en Canarias</p></div><p class="article-text">
        Catorce cuerpos enterrados de forma lateral con pulseras de cuentas de vidrio de Senegal y Gambia y situados en los m&aacute;rgenes de los edificios religiosos de la zona. Este hallazgo tras unas obras para la canalizaci&oacute;n de aguas en&nbsp;Finca Clavijo en Gu&iacute;a, Gran Canaria, desemboc&oacute; en un estudio gen&eacute;tico sobre el linaje de estos cuerpos inhumados cerca de un ingenio azucarero. Las conclusiones fueron claras: algunas de estas personas ten&iacute;an un origen subsahariano y otras descend&iacute;an de norteafricanos. &ldquo;El yacimiento de Finca Clavijo es excepcional porque nos permite estudiar de manera directa a los individuos que llegaron a Canarias como resultado del tr&aacute;fico de esclavos&rdquo;, subraya Rosa Fregel, la experta en gen&eacute;tica de la Universidad de La Laguna (ULL).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La intervenci&oacute;n arqueol&oacute;gica de la empresa Tibicena y la posterior investigaci&oacute;n sobre el ADN de estas personas, liderada por Jonathan Santana, arque&oacute;logo de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), en la cual tambi&eacute;n particip&oacute; Fregel, y que fue publicada en 2015 en la revista<em> </em><a href="http://onlinelibrary.wiley.com/journal/10.1002/%28ISSN%291096-8644" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>American Journal of Physical Anthropology</em></a>, revelaron que este yacimiento podr&iacute;a tratarse del <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/descubrimiento-gran-canaria-cementerio-esclavos-atlantico_1_3640356.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>primer cementerio de esclavizados del Atl&aacute;ntico</strong></a>, el cual estuvo activo entre los siglos XV y XVII.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los cuerpos yac&iacute;an de lado con la cabeza elevada, en direcci&oacute;n oeste-este y con los brazos en diferentes disposiciones. Algunos los ten&iacute;an estirados y otros doblados en la parte anterior o posterior del cuerpo. Aunque la mayor&iacute;a de estas personas proced&iacute;a del continente africano, tambi&eacute;n se descubri&oacute; que una mujer era descendiente de abor&iacute;genes canarios, lo cual apuntar&iacute;a a que esa poblaci&oacute;n tambi&eacute;n fue esclavizada en aquella &eacute;poca. Fregel matiza que este primer estudio solo permiti&oacute; conocer parte del ADN mitocondrial, el cual dio informaci&oacute;n exclusivamente del or&iacute;gen por l&iacute;nea materna.
    </p><p class="article-text">
        Los an&aacute;lisis gen&eacute;ticos revelaron otros aspectos relacionados con la salud de estas personas. Sus investigadores se&ntilde;alan que los adultos enterrados en este yacimiento realizaron &ldquo;una actividad f&iacute;sica extenuante&rdquo; que les afect&oacute; a la columna vertebral y a las extremidades. El estudio evidencia que lesiones como la osteoartritis, los n&oacute;dulos de Schmorl y hernias discales se concentraron en las v&eacute;rtebras cervicales inferiores y tor&aacute;cicas inferiores y que el trabajo que desempe&ntilde;aron en Finca Clavijo dej&oacute; una importante huella en la articulaci&oacute;n del hombro. &ldquo;Se han observado altas tasas de osteoartritis, n&oacute;dulos de Schmorl y hernias discales en poblaciones esclavizadas de plantaciones de ca&ntilde;a de az&uacute;car en Carolina del Sur, Surinam y Barbados&rdquo;, a&ntilde;ade el documento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta necr&oacute;polis albergaba m&aacute;s particularidades. Estos catorce cuerpos fueron inhumados fuera de los cementerios oficiales y con rituales que no eran cristianos. Dos de las mujeres, que contaban entre 20 y 25 a&ntilde;os, portaban pulseras de cuentas de vidrio que tendr&iacute;an su or&iacute;gen en la zona de Senegal y Gambia, tal y como especifica Marco Moreno, gerente de Tibicena. Estas piezas de colores azul, verde, marr&oacute;n y blanco aparecieron asociadas a los huesos del antebrazo izquierdo de las dos j&oacute;venes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Museo Canario, donde est&aacute;n depositadas estas piezas, contextualiza que este tipo de elementos entraban en el norte del continente procedentes del Medio Oriente, desde el Mediterr&aacute;neo y de Asia, y llegaban al &Aacute;frica subsahariana a trav&eacute;s del comercio transahariano, donde est&aacute;n documentadas desde el siglo II. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se encontr&oacute; una medalla de la Inmaculada Concepci&oacute;n y de san Francisco de As&iacute;s, con lo cual, para Moreno, ya se observa otro tipo de hibridaci&oacute;n entre una cultura procedente de &Aacute;frica y la religi&oacute;n cristiana. &ldquo;Finca Clavijo es un cementerio multi&eacute;tnico con una pr&aacute;ctica funeraria singular, la cual es resultado del sincretismo de diversos or&iacute;genes como el cat&oacute;lico, el isl&aacute;mico y el africano. Los rituales funerarios sincr&eacute;ticos eran comunes en Am&eacute;rica y otros lugares de la esfera atl&aacute;ntica donde hubo presencia de poblaciones africanas&rdquo;, se puntualiza en el estudio liderado por Santana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para estos investigadores, este tipo de enterramientos ha puesto en evidencia la capacidad de resistencia cultural y de agencia de esta poblaci&oacute;n, que a pesar de vivir en la exclusi&oacute;n opt&oacute; por mantener s&iacute;mbolos de sus culturas originarias para dar paso a la muerte.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Esclavizados al servicio de la industria azucarera canaria</strong></h2><p class="article-text">
        Moreno pone en contexto estos enterramientos en los m&aacute;rgenes con el momento que viv&iacute;a Canarias en aquel periodo, cuando comenz&oacute; a albergar su primer monocultivo a trav&eacute;s de la industria azucarera: &ldquo;Hab&iacute;a una gran cantidad de ingenios en Canarias, y en Gran Canaria, en concreto. Surt&iacute;amos de az&uacute;car a Europa, de modo que esta ser&iacute;a la primera gran industria que tuvo Canarias&rdquo;, matiza el arque&oacute;logo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, los autores del estudio gen&eacute;tico recuerdan que entre el siglo XV y el XVI grandes cantidades de personas de origen norteafricano y subsahariano fueron tra&iacute;das a Canarias &ldquo;para servir como esclavos en la industria azucarera y como sirvientes dom&eacute;sticos para las familias m&aacute;s ricas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El mismo estudia subraya que las primeras plantaciones de esclavizados del Atl&aacute;ntico se alojaron en la Macaronesia, concretamente en Madeira, Canarias y Cabo Verde.
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo los trabajos de investigaci&oacute;n de historiadores como Ana Vi&ntilde;a o Manuel Lobo, el mismo documento desgrana que los moriscos eran los esclavizados m&aacute;s numerosos en Canarias, aunque tambi&eacute;n hab&iacute;a personas negras que llegaban a las Islas por acuerdos comerciales con los &aacute;rabes, por el tr&aacute;fico portugu&eacute;s de esclavizados y por las incursiones hacia el continente africano realizado por la poblaci&oacute;n colonial asentada en Canarias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una vez en las Islas Canarias, estas personas eran vendidas en subasta p&uacute;blica, pasando a formar parte de la fuerza de trabajo en casas, conventos y f&aacute;bricas de ca&ntilde;a de az&uacute;car&rdquo;, detalla el estudio.
    </p><p class="article-text">
        Las condiciones de vida de las mujeres y hombres esclavizados eran extremas. <em>El libro El az&uacute;car y su cultura en las islas atl&aacute;nticas</em>,<em> </em>de<em> </em>Jes&uacute;s P&eacute;rez Morera, relata que en la Casa Fuerte de Adeje, Tenerife, los esclavizados eran encerrados bajo llave cuando regresaban de la faena agr&iacute;cola y cuando no pod&iacute;an salir a trabajar por estar enfermos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El autor habla, adem&aacute;s, de la casa de galeras, una infraestructura de castigo donde se encerraba a los esclavizados que sus amos consideraban que hab&iacute;an tenido un mal comportamiento: &ldquo;Se les daba un colch&oacute;n relleno de paja y su manta, que el mayordomo revisar&iacute;a todos los domingos por si a alguno hubiera que darle su merecido castigo&rdquo;, se especifica en el libro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tal y como ha detallado la historiadora Ana Vi&ntilde;a en su investigaci&oacute;n<em> La organizaci&oacute;n social del trabajo en los ingenios azucareros canarios (siglos XV-XVI)</em>, en algunas haciendas se encontraban las casas de los negros, &ldquo;situadas en la esquina de la casa principal de aposento, como en el ingenio de Tazacorte en el que figuran 14 casas de negros en 1557&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la distribuci&oacute;n del trabajo, Vi&ntilde;a sostiene que aunque hab&iacute;a trabajadores asalariados, los esclavizados eran el personal m&aacute;s numeroso de los ingenios, ya que los hacendados ten&iacute;an como objetivo abaratar costes para obtener as&iacute; mayor rentabilidad del comercio del az&uacute;car.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los ingenios de Gran Canaria hab&iacute;a una media de 30 o 35 esclavizados entre hombres y mujeres. Ellos se dedicaban a tareas como cocer el az&uacute;car, pues se consideraba que resist&iacute;an mejor las temperaturas, o a regar las ca&ntilde;as. En cuanto a las labores de las mujeres en el proceso de obtenci&oacute;n del az&uacute;car, Vi&ntilde;a especifica en su estudio que las referencias que se tienen de ellas aluden a su trabajo como ceniceras, que consist&iacute;a en hacer ceniza en el campo para darle mayor blancura al az&uacute;car, mientras que el resto de las mujeres se dedicaban a las tareas dom&eacute;sticas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este tipo de arque&oacute;loga nos dice que este para&iacute;so no lo fue siempre. Nos pone delante de un espejo para decirnos que la vida de estas personas no fue agradable, que hab&iacute;a enfermedades o lesiones&rdquo;, reclama Moreno. El arque&oacute;logo considera que la arqueolog&iacute;a canaria se bas&oacute; durante mucho tiempo en el mundo aborigen y que el descubrimiento de la necr&oacute;polis de Finca Clavijo ha permitido que se hable de la etapa posterior a la colonizaci&oacute;n, momento en el cual se produce una &ldquo;hibridaci&oacute;n de lo ind&iacute;gena con lo colonial&rdquo;, agrega.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gente tiende a olvidar de d&oacute;nde viene el canario y la realidad es que dentro de nosotros habitan muchos ADN: de moriscos, de europeos, de abor&iacute;genes y de personas negras&rdquo;, subraya.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/finca-clavijo-cementerio-siglo-xv-revela-pasado-esclavista-industria-azucarera-canarias_1_13066993.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Mar 2026 05:01:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Finca Clavijo, un cementerio del siglo XV que revela el pasado esclavista de la industria azucarera de Canarias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Esclavitud,Canarias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Renunciar al asilo a cambio de quedarse en Canarias: ''Para un menor que ha sufrido persecución, es ponerse en riesgo'']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/renunciar-asilo-cambio-quedarse-canarias-menor-sufrido-persecucion-ponerse-riesgo_1_12965483.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cce718fd-5500-4ef7-83ad-bda4d4ffbffe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Renunciar al asilo a cambio de quedarse en Canarias: &#039;&#039;Para un menor que ha sufrido persecución, es ponerse en riesgo&#039;&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más de 120 jóvenes han abandonado el proceso por temor a ser trasladados a la Península en el marco de la orden del Supremo: ''Hemos recibido mucho cariño aquí, hemos formado una familia''</p><p class="subtitle">Hemeroteca  - El Supremo da 15 días al Estado para que cumpla con su orden de acoger a los menores refugiados de Canarias
</p></div><p class="article-text">
        Era mi&eacute;rcoles por la ma&ntilde;ana y, como todos los d&iacute;as, Modou (nombre ficticio) se preparaba para ir al instituto. Lleg&oacute; a El Hierro hace m&aacute;s de dos a&ntilde;os y desde hace un tiempo cursa en Gran Canaria una FP b&aacute;sica de Jardiner&iacute;a, que espera que le pueda abrir puertas a un trabajo cuando cumpla los 18. Sin embargo, ese 19 de noviembre sus planes estuvieron a punto de torcerse. &ldquo;Me llamaron para decirme que ten&iacute;a que ir al Canarias 50 para despu&eacute;s irme a la Pen&iacute;nsula. Me puse a llorar como loco&rdquo;, recuerda. Por miedo a salir de las islas en el marco de las reubicaciones ordenadas por el Supremo, opt&oacute; por renunciar al asilo.
    </p><p class="article-text">
        Como &eacute;l, otros 120 j&oacute;venes han abandonado los tr&aacute;mites para obtener la protecci&oacute;n internacional, y as&iacute; evitar el traslado a otra comunidad aut&oacute;noma, seg&uacute;n las cifras que maneja el Ejecutivo canario. &ldquo;Tenemos que pensar que para un ni&ntilde;o o una ni&ntilde;a que ha sufrido persecuci&oacute;n en su pa&iacute;s de origen, renunciar al asilo significa renunciar a la protecci&oacute;n global que brinda este reconocimiento&rdquo;, explica la especialista en Infancia en Movimiento de Save the Children Jennifer Zuppiroli.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ibrahim*, un joven mauritano de 16 a&ntilde;os, tampoco quiere irse de Canarias. &ldquo;Llevo aqu&iacute; dos a&ntilde;os y quiero vivir aqu&iacute;. No tengo ning&uacute;n problema. Estudiamos bien, jugamos al f&uacute;tbol, pero quieren separarnos, es un poco triste&rdquo;, dice. Aunque hace un par de meses expres&oacute; que no quer&iacute;a marcharse y consigui&oacute; permanecer en su centro sin renunciar al asilo, hace dos semanas fue derivado al Canarias 50, el recurso donde son alojados de forma temporal los menores que entran en el sistema nacional de protecci&oacute;n hasta ser reubicados en una plaza del Estado.
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a antes del traslado, Ibrahim habl&oacute; con esta redacci&oacute;n. &ldquo;Ma&ntilde;ana tendr&eacute; que faltar a clase y hoy tampoco fui, porque tengo que recoger todas mis cosas y despedirme de mis amigos. Estoy triste. Conozco mucha gente aqu&iacute; que es como mi familia&rdquo;, dijo entonces. Tambi&eacute;n Modou ha conseguido tejer en Gran Canaria en estos a&ntilde;os una red de apoyo. &ldquo;He recibido mucho cari&ntilde;o aqu&iacute;, en el instituto, en los entrenamientos de f&uacute;tbol, en todos lados.&nbsp;Hemos formado una familia y para m&iacute; ir a la pen&iacute;nsula ser&iacute;a lo peor&rdquo;, confiesa.
    </p><p class="article-text">
        El Tribunal Supremo, a instancia del Gobierno canario, orden&oacute; al Estado en marzo de 2025 hacerse cargo de cerca de un millar de menores refugiados que hasta ahora estaban siendo acogidos por la comunidad aut&oacute;noma. El auto concluy&oacute; que el sistema estatal de acogida de menores que solicitan asilo no hab&iacute;a sido puesto a disposici&oacute;n de los j&oacute;venes de Canarias, a pesar de que tienen &ldquo;pleno derecho a &eacute;l&rdquo;. El alto tribunal apuntaba adem&aacute;s que esta medida permitir&iacute;a corregir el hacinamiento de los recursos del Archipi&eacute;lago.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El peligro de ser devuelto</strong></h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del impacto emocional, renunciar al asilo tiene consecuencias en la seguridad de los ni&ntilde;os y adolescentes. &ldquo;Significa correr el riesgo de ser en alg&uacute;n momento devuelto a su pa&iacute;s de origen por haber ca&iacute;do en una situaci&oacute;n de irregularidad cuando alcance la mayor&iacute;a de edad&rdquo;, a&ntilde;ade. Este es uno de los miedos de Modou, que aunque entr&oacute; en 2023 al sistema de acogida de las islas como menor no acompa&ntilde;ado, a&uacute;n no cuenta ni con pasaporte ni con permiso de residencia, un tr&aacute;mite que debe asumir la comunidad aut&oacute;noma. &ldquo;Necesito una soluci&oacute;n porque en ocho meses ser&eacute; mayor de edad&rdquo;, insiste.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Comisi&oacute;n Espa&ntilde;ola de Ayuda al Refugiado (CEAR) coincide en que el futuro de quienes han renunciado al asilo se vuelve &ldquo;m&aacute;s incierto&rdquo; al cumplir los 18 a&ntilde;os, salvo que &ldquo;se disponga de una pol&iacute;tica p&uacute;blica para el acompa&ntilde;amiento en la transici&oacute;n a la vida adulta&rdquo;, un servicio que, apuntan, tiene &ldquo;car&aacute;cter residual&rdquo; en la actualidad. &ldquo;En la red estatal de asilo la transici&oacute;n de la minor&iacute;a de edad a la edad adulta podr&iacute;a mantener la acogida en el mismo sistema, aunque en recursos de acogida distintos&rdquo;, explica la ONG.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La cuesti&oacute;n positiva del asilo es que asegura a una persona extranjera el derecho de estar de manera indefinida en Espa&ntilde;a para no tener que correr el riesgo de ser devuelto al pa&iacute;s, donde puede sufrir vulneraciones de derechos muy graves&rdquo;, recalca Zuppiroli.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las m&aacute;s afectadas por este estado de vulnerabilidad son las ni&ntilde;as, que pueden haber solicitado asilo por sufrir persecuci&oacute;n por motivos de g&eacute;nero en su pa&iacute;s o por haber sido v&iacute;ctimas de trata de seres humanos. &ldquo;Renunciar a su protecci&oacute;n internacional las dejar&iacute;a desamparadas. Esa ni&ntilde;a, ya como adulta, puede verse otra vez en el lugar de origen donde se origin&oacute; la explotaci&oacute;n&rdquo;, resalta la experta de Save the Children.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Plazas en Canarias</strong></h2><p class="article-text">
        La Consejer&iacute;a de Bienestar Social del Gobierno de Canarias reclama al Estado la apertura de m&aacute;s centros en las islas donde se pueda acoger a los menores refugiados porque las plazas creadas hasta ahora no son suficientes. Por su parte, fuentes del Ministerio de Migraciones insisten en que ya se han creado recursos en Canarias para que los menores solicitantes de asilo que tienen arraigo puedan quedarse y no tengan que interrumpir sus estudios ni su trabajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas plazas, explican, tambi&eacute;n pueden ocuparse por j&oacute;venes refugiados que est&eacute;n a punto de cumplir la mayor&iacute;a de edad y que pueden pasar despu&eacute;s al sistema de asilo de adultos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Save the Children valora que es &ldquo;insuficiente&rdquo;. &ldquo;Los ni&ntilde;os lo que no quieren es dejar los centros en los que han estado viviendo, no tanto la isla. Si un ni&ntilde;o ha estado en una comunidad espec&iacute;fica, el hecho de que se le mantenga en la misma isla pero se le traslade a otro pueblo o a otra ciudad ya es, de por s&iacute;, un desarraigo&rdquo;, explica Zuppiroli.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para evitar el desarraigo, la entidad especializada en la infancia migrante propone el despliegue de equipos multidisciplinares en los centros de acogida con los que prestar apoyo especializado en asilo, sin que eso implique abandonar el recurso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde CEAR piden que cualquier derivaci&oacute;n al sistema estatal de asilo sea &ldquo;extremadamente rigurosa&rdquo;, desde una evaluaci&oacute;n individualizada de cada caso concreto, escuchando la opini&oacute;n del menor y valorando las alternativas que eviten rupturas traum&aacute;ticas, para que el acceso al asilo no se viva como una amenaza de desarraigo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia G. Vargas, Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/renunciar-asilo-cambio-quedarse-canarias-menor-sufrido-persecucion-ponerse-riesgo_1_12965483.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Feb 2026 21:03:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Renunciar al asilo a cambio de quedarse en Canarias: ''Para un menor que ha sufrido persecución, es ponerse en riesgo'']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migrantes,Canarias,Menores tutelados,Asilo,Solicitantes de asilo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De las aguas territoriales al Monte Tropic: cómo puede afectar a Canarias el plan de autonomía marroquí sobre el Sáhara]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/politica/aguas-territoriales-monte-tropic-afectar-canarias-plan-autonomia-marroqui-sahara_1_12841336.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c8e8250-5ae3-438c-baa9-0cb66223c9c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De las aguas territoriales al Monte Tropic: cómo puede afectar a Canarias el plan de autonomía marroquí sobre el Sáhara"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La propuesta del Gobierno de Marruecos cuestiona la línea divisoria con España y recoge la ampliación de la plataforma continental y una supuesta explotación conjunta del Monte Tropic, una cadena de montes submarinos donde se han descubierto tierras raras y minerales como el telurio, cobalto o níquel
</p><p class="subtitle">España y Marruecos obvian la delimitación de las aguas territoriales y el espacio aéreo del Sáhara, que puede afectar a Canarias</p></div><p class="article-text">
        Marruecos ha retomado una vez m&aacute;s su plan sobre la delimitaci&oacute;n de sus aguas y las de Espa&ntilde;a. No es un proyecto nuevo, pero s&iacute; es la primera vez que lo hace despu&eacute;s de la resoluci&oacute;n de la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas (ONU) que alude al plan de autonom&iacute;a marroqu&iacute; sobre el S&aacute;hara Occidental como otra de las v&iacute;as para solucionar el conflicto. La determinaci&oacute;n de los espacios mar&iacute;timos por parte del r&eacute;gimen marroqu&iacute; se convierte en un tema controvertido, pues roza varias cuestiones que entrar&iacute;an en conflicto con Espa&ntilde;a y, concretamente, con el archipi&eacute;lago canario. &ldquo;Deber&iacute;a institucionalizarse que Canarias est&eacute; presente en cualquier asunto internacional que afecte a nuestros intereses&rdquo;, alerta Fernando R&iacute;os, profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de La Laguna (ULL).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La revista <em>Atalayar</em> public&oacute; hace unas semanas la propuesta del Gobierno de Marruecos en la que se cuestiona la l&iacute;nea divisoria entre ambos territorios y recoge la ampliaci&oacute;n de la plataforma continental marroqu&iacute; y una supuesta explotaci&oacute;n conjunta con Espa&ntilde;a del Monte Tropic, un &aacute;rea al sur de Canarias sobre la que el Gobierno espa&ntilde;ol ha pedido extender su <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/marruecos-canarias-frontera-maritima-derecho_1_1087420.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plataforma continental</a>. &ldquo;Hasta ahora se est&aacute; respetando <em>de facto</em> la l&iacute;nea mediana como l&iacute;mite funcional entre las aguas jurisdiccionales de ambos estados&rdquo;, aclara Rafael Garc&iacute;a P&eacute;rez, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Pablo de Olavide.&nbsp;Por eso la frontera entre ambos pa&iacute;ses siempre se ha considerado de hecho, no de derecho<strong>.</strong> Hasta el momento, la frontera mar&iacute;tima viene marcada por una mediana, una l&iacute;nea imaginaria que divide en dos partes el espacio comprendido entre Gran Tarajal y Cabo Juby. Con base en esta mediana, Espa&ntilde;a ha establecido su Zona Econ&oacute;mica Exclusiva (ZEE), que puede llegar hasta las 200 millas. Sin embargo, Marruecos ha mostrado desde hace a&ntilde;os su desacuerdo con esta delimitaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este criterio para determinar la distancia de las aguas, conocido como equidistancia, suele ser la v&iacute;a com&uacute;n utilizada por los estados. Viene reconocida por la Convenci&oacute;n de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR). El otro principio para determinar una frontera mar&iacute;tima es el de la equidad, por el que se tienen en cuenta factores como el volumen de poblaci&oacute;n o la longitud del territorio. Este criterio es el defendido por Marruecos, el cual lo llevar&iacute;a a cambiar la mediana y, por lo tanto, siguiendo este principio, ganar&iacute;a territorio mar&iacute;timo. Para defender esta medida, su gobierno alude a las diferencias territoriales entre Marruecos y Canarias, a &ldquo;la asimetr&iacute;a geomorfol&oacute;gica entre una costa continental extensa -m&aacute;s de 3.000 km en el caso marroqu&iacute;- y un archipi&eacute;lago de extensi&oacute;n limitada&rdquo; y a que Canarias no es un estado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sobre la equidad y la equidistancia, el profesor recalca que son &ldquo;criterios generales&rdquo; pero que no hay mandato legal que obligue a los estados a llegar a un acuerdo: &ldquo;Si Espa&ntilde;a no lo acepta, no se hace; de la misma manera que si Marruecos no acepta la tesis espa&ntilde;ola, no se hace. No tenemos una frontera mar&iacute;tima, entre otras cosas, porque no hay una voluntad de acuerdo entre los dos pa&iacute;ses, y ante esa falta de entendimiento no existe esa frontera&rdquo;, matiza Garc&iacute;a P&eacute;rez. El profesor aclara que el principio jur&iacute;dico para cualquier delimitaci&oacute;n de aguas es que aquello que acuerden los estados implicados es lo que se acepta: &ldquo;No hay normas, no hay reglas, no hay justicias. Es lo que se acepta si se ha producido una negociaci&oacute;n diplom&aacute;tica, sin coacci&oacute;n, sin violencia, sin presi&oacute;n&rdquo;, detalla.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un plan marroqu&iacute; sin definici&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        En cualquier caso, el plan marroqu&iacute; de delimitaci&oacute;n de sus aguas no ofrece detalles sobre el n&uacute;mero de millas que tendr&iacute;a su zona econ&oacute;mica, ni sobre c&oacute;mo se delimitar&iacute;a la frontera en funci&oacute;n de su poblaci&oacute;n, orograf&iacute;a, etc. Para R&iacute;os, el Estado marroqu&iacute; suele moverse en una postura en la que no dice claramente qu&eacute; acepta y qu&eacute; no: &ldquo;Se ha movido en una indefinici&oacute;n, ni s&iacute; ni no, porque est&aacute; c&oacute;modo en esa indefinici&oacute;n&rdquo;, considera. Tambi&eacute;n opina que a Canarias no le beneficia la situaci&oacute;n actual de indefinici&oacute;n: &ldquo;Si hay una definici&oacute;n y seguridad jur&iacute;dica en la que se precise cu&aacute;l es el espacio de uno y cu&aacute;l es el espacio de otro, en principio yo creo que s&iacute; beneficiaria a Canarias&rdquo;, sostiene. En este sentido, la Plataforma por el Mar Canario lleva 25 a&ntilde;os reclamando que Canarias sea reconocida ante la ONU como un archipi&eacute;lago de pleno derecho. Tal y como defiende su director, Domingo Mart&iacute;n, el reconocimiento de Canarias como Archipi&eacute;lago en esta instituci&oacute;n internacional &ldquo;blindar&iacute;a a Canarias en lo que respecta a sus aguas interiores a trav&eacute;s del per&iacute;metro archipel&aacute;gico&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;n critica que la situaci&oacute;n actual supone que todas las aguas que superen las 12 millas (el espacio m&aacute;s cercano a la costa y que se denomina mar territorial) de cada isla puede pasar a jurisdicci&oacute;n marroqu&iacute;. De hecho, el Parlamento de Canarias aprob&oacute; el a&ntilde;o pasado en este sentido una proposici&oacute;n no de ley para pedir a la ONU el reconocimiento jur&iacute;dico como archipi&eacute;lago. Esta propuesta fue respaldada por todos los grupos parlamentarios a excepci&oacute;n de VOX. El director del colectivo lamenta que a pesar de que los 88 ayuntamientos de Canarias y los siete cabildos insulares tambi&eacute;n respaldan la propuesta y que el Estatuto de Autonom&iacute;a canario reconoce a Canarias como un archipi&eacute;lago, &ldquo;el estado espa&ntilde;ol sigue reconociendo a Canarias en un r&eacute;gimen de islas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esta l&iacute;nea, Mar&iacute;a Esperanza Orihuela Calatayud, catedr&aacute;tica de Derecho Internacional de la Universidad de Murcia, explica que el principio archipel&aacute;gico entiende al archipi&eacute;lago como un conjunto de tierra y mar y que Espa&ntilde;a con la Ley de Aguas Canarias de 2010 ha intentado provocar un cambio para que el derecho internacional reconozca a cualquier archipi&eacute;lago, sea estado o no, &ldquo;esa posibilidad de considerarse como un todo&rdquo;, detalla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima reforma del Estatuto de Autonom&iacute;a de Canarias de 2018 recoge que Canarias constituye un archipi&eacute;lago, cuyo per&iacute;metro viene determinado por lo que se conoce como l&iacute;neas de base recta, los cuales unen los puntos m&aacute;s extremos de las islas que componen el archipi&eacute;lago canario. Las aguas que quedan dentro del per&iacute;metro se denominan en la reforma del estatuto como aguas canarias. &ldquo;Canarias tiene trazadas las l&iacute;neas que unen el archipi&eacute;lago, lo que no tiene claramente establecido es cu&aacute;l es el r&eacute;gimen de las aguas que hay dentro de ese per&iacute;metro. La ley espa&ntilde;ola&nbsp;de lo que habla es de aguas canarias, pero no especifica qu&eacute; car&aacute;cter tiene y qu&eacute; relaci&oacute;n tiene&rdquo;, se&ntilde;ala Calatayud.
    </p><p class="article-text">
        Entretanto, Espa&ntilde;a y Marruecos celebraron la semana pasada en Madrid una reuni&oacute;n de alto nivel en la que no se toc&oacute; el asunto de la delimitaci&oacute;n de las aguas. Tal y como se&ntilde;al&oacute; el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, en su perfil de la red social X, &ldquo;no se han tratado asuntos que afecten a Canarias, ni directa ni indirectamente&rdquo;, seg&uacute;n le traslad&oacute; a trav&eacute;s de una llamada telef&oacute;nica el ministro de Exteriores espa&ntilde;ol, Jos&eacute; Manuel Albares.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Marruecos no tiene ninguna soberan&iacute;a sobre el territorio saharaui&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        La ampliaci&oacute;n de la plataforma continental por parte de Marruecos hacia el sur es otro de los puntos incluidos en la publicaci&oacute;n de Atalayar. El texto se&ntilde;ala que &ldquo;Espa&ntilde;a present&oacute; en 2014 y 2015 solicitudes para extender la plataforma alrededor de Canarias hasta el m&aacute;ximo permitido. Marruecos respondi&oacute; expresando su desacuerdo, por considerar que los l&iacute;mites propuestos por Espa&ntilde;a se superponen a la plataforma continental frente a sus provincias del Sur&rdquo;. Sin embargo, el S&aacute;hara Occidental sigue siendo un territorio pendiente de descolonizar, el &uacute;ltimo territorio en esta situaci&oacute;n en &Aacute;frica. El delegado del Frente Polisario para Canarias, Alisalem Sidi Zein, recuerda que Marruecos &ldquo;no tiene ninguna soberan&iacute;a sobre el territorio saharaui&rdquo; para que pueda delimitar sus fronteras mar&iacute;timas. &ldquo;El Frente Polisario, el pueblo saharaui y la Rep&uacute;blica &Aacute;rabe Saharaui Democr&aacute;tica rechazan y condenan ese intento siempre de querer involucrar a las fronteras saharauis que no le corresponden, en ese intento de delimitar las zonas mar&iacute;timas y las fronteras mar&iacute;timas con Canarias&rdquo;, recalca Sidi Zein. Una supuesta ampliaci&oacute;n de la plataforma continental de Marruecos entrar&iacute;a en confrontaci&oacute;n con la petici&oacute;n solicitada por Espa&ntilde;a, concretamente en la zona donde se aloja el <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/marruecos-espana-negocian-delimitacion-aguas-isla-tesoro-canarias-telon-fondo_1_8953913.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Monte Tropic</a>, una cadena de montes submarinos, consideradas una prolongaci&oacute;n de <em>las abuelas de Canarias</em>&ldquo;. En esta zona se han descubierto tierras raras, y minerales como el telurio, cobalto o n&iacute;quel, materiales que pueden ser relevantes para<strong> </strong>la transici&oacute;n ecol&oacute;gica del futuro<strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La explotaci&oacute;n de estas tierras raras es un proyecto muy a largo plazo del que tampoco hay muchas certezas. La profundidad del yacimiento hace muy dif&iacute;cil su exploraci&oacute;n y explotaci&oacute;n y hasta el momento no hay empresas que se hayan interesado en la extracci&oacute;n de los recursos de la zona. Garc&iacute;a P&eacute;rez precisa que no hace falta esperar a una resoluci&oacute;n sobre a qui&eacute;n pertenece esta zona para explotarla, ya que se puede hacer a trav&eacute;s de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA, por sus siglas en ingl&eacute;s) de la ONU, que se encarga de la gesti&oacute;n de los fondo oce&aacute;nicos. &ldquo;Una compa&ntilde;&iacute;a privada puede pedir acceder a la explotaci&oacute;n de estos recursos y conseguir la licencia por parte de esta instituci&oacute;n. Tendr&iacute;a que pagar un canon de explotaci&oacute;n que se lleva a cabo a trav&eacute;s de la ONU y que se reparte luego entre todos los miembros de la comunidad internacional&rdquo;, explica. El profesor a&ntilde;ade que esto no se ha hecho hasta ahora, quiz&aacute; porque no hay empresas que vean viabilidad t&eacute;cnica y econ&oacute;mica en este proyecto
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, para&nbsp;Sidi Zein el plan marroqu&iacute; sobre delimitaci&oacute;n mar&iacute;tima guarda relaci&oacute;n con sus &ldquo;pretensiones expansionistas&rdquo;, las cuales buscan llevar a cabo la idea del Gran Magreb, un proyecto que abarcar&iacute;a una parte de Argelia, de Mauritania, Mali, Ceuta, Melilla y Canarias. &ldquo;Estas pretensiones las ha utilizado desde su independencia en 1956. Es el sue&ntilde;o expansionista del r&eacute;gimen de Marruecos, el cual no respeta el derecho internacional, no porque lo ignore, sino que lo hace para conseguir sus objetivos expansionistas&rdquo;, concluye.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/politica/aguas-territoriales-monte-tropic-afectar-canarias-plan-autonomia-marroqui-sahara_1_12841336.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Dec 2025 04:30:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De las aguas territoriales al Monte Tropic: cómo puede afectar a Canarias el plan de autonomía marroquí sobre el Sáhara]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Marruecos,Canarias,Fronteras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Senegal trata de estabilizar el petrolero con 39.000 toneladas de crudo ruso para evitar el riesgo medioambiental]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/senegal-trata-estabilizar-petrolero-39-000-toneladas-crudo-ruso-evitar-riesgo-medioambiental_1_12818652.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/032427e1-564a-4a03-afee-52c5359ffa14_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Senegal trata de estabilizar el petrolero con 39.000 toneladas de crudo ruso para evitar el riesgo medioambiental"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El buque `Mersin´ sufrió cuatro explosiones entre el 27 y 28 de noviembre de las cuales se desconoce su causa, aunque algunas fuentes apuntan a un ataque ucraniano</p><p class="subtitle">Mutismo oficial sobre el naufragio de un petrolero con 39.000 toneladas de crudo ruso
</p></div><p class="article-text">
        La Marina Nacional de Senegal y un equipo especializado en trabajos mar&iacute;timos est&aacute;n llevando a cabo labores de estabilizaci&oacute;n del petrolero <em>Mersin </em>accidentando en la costa de Dakar entre el 27 y el 28 de noviembre. Seg&uacute;n ha comunicado el Puerto Aut&oacute;nomo de Dakar, dependiente del Ministerio de Pesca y de la Econom&iacute;a Mar&iacute;tima de Senegal, a pesar de las condiciones de viento desfavorables en el mar, el buque permanece estable y bajo vigilancia constante. El petrolero, que se encuentra aproximadamente a 1.400 km de Canarias, carga en su interior 39.000 toneladas de crudo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El organismo portuario se&ntilde;ala que el objetivo de la intervenci&oacute;n es la protecci&oacute;n del medio ambiente, para lo cual han desplegado un dispositivo que busca prevenir cualquier riesgo que afecte al medio marino. En la zona se encuentra un equipo de buzos artificieros de la empresa Tous Travaux Sous-Marins que est&aacute; realizando intervenciones espec&iacute;ficas en el casco y cuenta con el apoyo de una embarcaci&oacute;n de la Marina Nacional, que garantiza una supervisi&oacute;n cercana y la seguridad del per&iacute;metro de intervenci&oacute;n. Con este despliegue conjunto se busca &ldquo;aplicar lo antes posible la soluci&oacute;n t&eacute;cnica m&aacute;s segura y adecuada para asegurar de forma definitiva el buque y su carga&rdquo;, matiza la nota.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El despliegue est&aacute; coordinado por la Alta Autoridad de la Seguridad Mar&iacute;tima (HASSMAR, por sus siglas en franc&eacute;s), que dirige todas las acciones en estrecha colaboraci&oacute;n con el Puerto Aut&oacute;nomo de Dakar y la Agencia Nacional de Asuntos Mar&iacute;timos (ANAM, por sus siglas en franc&eacute;s), tal y como se detalla en el comunicado. Tambi&eacute;n, asegura el organismo, se mantienen intercambios t&eacute;cnicos con los representantes del armador del buque. Por otra parte, tal y como se&ntilde;ala la Agencia EFE, la naviera responsable de la gesti&oacute;n t&eacute;cnica del petrolero, Besiktas Shipping, ha asegurado que la situaci&oacute;n se control&oacute; de inmediato y que no hubo heridos, ni v&iacute;ctimas mortales ni contaminaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El petrolero <em>Mersin </em>sufri&oacute; cuatro explosiones externas en la noche del 27 al 28 de noviembre cerca de la costa de Dakar, de las cuales se desconocen sus causas. Algunas fuentes relacionan este incidente con ataques de drones originarios de Ucrania, aunque no hay confirmaci&oacute;n oficial. Por otra parte, la tripulaci&oacute;n atribuy&oacute; la escora sufrida por el barco a una v&iacute;a de agua en la sala de m&aacute;quinas provocada por el nulo mantenimiento al que es sometido. Seg&uacute;n recoge el peri&oacute;dico <em>Le Monde</em> la investigaci&oacute;n no descarta ninguna pista, incluida el ataque ucraniano. El <em>Mersin</em> es un buque con bandera paname&ntilde;a, seg&uacute;n recoge la web Vessel Finder pero de propiedad turca. Tal y como informa la Agencia EFE, seg&uacute;n datos de la empresa de seguimiento mar&iacute;timo Kpler, el <em>Mersin</em> tiene un historial de transporte de petr&oacute;leo ruso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El <em>Mersin</em> es considerado un buque de la llamada <em>shadow fleet</em> (flota sombra), barcos viejos, con nulo o escaso mantenimiento, que navegan al margen de las exigencias internacionales para el tipo de carga que transportan. Son los que habitualmente se ocupan de transportar crudo de procedencia rusa para, de ese modo, eludir las sanciones de los organismos internacionales. Habr&iacute;a salido el 21 de agosto del puerto de Taman, en Rusia, seg&uacute;n informaciones de Le Monde y lleg&oacute; a Dakar el 2 de noviembre, tal y como refleja la web Vessel Finder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta el momento no ha habido una reacci&oacute;n oficial por parte de Espa&ntilde;a ni de Canarias, teniendo en cuenta que en el caso de que se decretara la existencia de una marea negra, esta podr&iacute;a afectar a Canarias, a tan solo 1.400 kil&oacute;metros de la costa senegalesa. Por su parte, la Asociaci&oacute;n para el Desarrollo de Acciones Clim&aacute;ticas Integrales (ADACIS), liderada por el ambientalista Ezequiel Nav&iacute;o, ya se ha ofrecido al Gobierno de Canarias, este a&uacute;n no ha contestado formalmente por carecer de informaci&oacute;n consistente. Tampoco consta reacci&oacute;n oficial alguna del Gobierno de Espa&ntilde;a, al que tambi&eacute;n se ha hecho llegar un ofrecimiento similar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Greenpeace &Aacute;frica ha mostrado su preocupaci&oacute;n ante un hecho que no valoran como un evento aislado, sino que refleja una &ldquo;tendencia preocupante&rdquo; y un &ldquo;patr&oacute;n que se repite peligrosamente&rdquo;. Para la organizaci&oacute;n, las aguas senegalesas est&aacute;n expuestas a &ldquo;riesgos industriales insuficientemente anticipados&rdquo;. Y aunque valoran la reacci&oacute;n r&aacute;pida de las autoridades, critican que todav&iacute;a no hay respuestas a las preguntas esenciales para el p&uacute;blico y la protecci&oacute;n del medioambiente. 
    </p><p class="article-text">
        Por ello, desde Greenpeace &Aacute;frica reclaman a las autoridades competentes repuestas r&aacute;pidas sobre las causas reales del incidente, los potenciales riesgos para el medio marino, informaci&oacute;n sobre la eficacia real de la barrera anticontaminaci&oacute;n y cu&aacute;l ser&aacute; el destino del buque.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/senegal-trata-estabilizar-petrolero-39-000-toneladas-crudo-ruso-evitar-riesgo-medioambiental_1_12818652.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Dec 2025 17:01:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Senegal trata de estabilizar el petrolero con 39.000 toneladas de crudo ruso para evitar el riesgo medioambiental]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Senegal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿De qué color son los blancos?: Odome Angone reflexiona sobre los discursos marginados de quienes “no hablan lenguas occidentales”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/color-son-blancos-odome-angone-reflexiona-discursos-marginados-no-hablan-lenguas-occidentales_1_12769335.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f718abee-efe2-49c4-ad9c-f878133a4a4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿De qué color son los blancos?: Odome Angone reflexiona sobre los discursos marginados de quienes “no hablan lenguas occidentales”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La filóloga invita a revisar el contenido de los ámbitos académicos para que se integren otros saberes que no han sido producidos en Occidente pero que son igualmente válidos</p></div><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os reconoce que ha sentido el s&iacute;ndrome de la impostora. Odome Agone es gabonesa, fil&oacute;loga hispanista, doctora por la Universidad Complutense de Madrid, investigadora, profesora de Literatura hispanoafricana en la Universidad Cheikh Anta Diop de Dakar y cuenta con cuatro libros en el mercado en los que aborda las cuestiones de g&eacute;nero, raza, colonialidad e interseccionalidad. Y tambi&eacute;n en la actualidad, ha sentido que no es lo &ldquo;suficientemente v&aacute;lida&rdquo; para dar voz a contextos y saberes debido a su procedencia. Por eso, su trabajo, reivindica, no es solo acad&eacute;mico, sino tambi&eacute;n pol&iacute;tico, con el que llama a hacer una revisi&oacute;n del contenido de los &aacute;mbitos acad&eacute;micos para que se integren otros saberes que no han sido producidos en Occidente pero que son igualmente v&aacute;lidos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Debemos dejar de asociar &uacute;nicamente las lenguas occidentales con el saber acad&eacute;mico&rdquo;, enfatiza. La fil&oacute;loga, que ha estado recientemente en Las Palmas de Gran Canaria en el Congreso Compass organizado por la universidad p&uacute;blica de la misma ciudad, critica la marginaci&oacute;n que han sufrido los discursos y conocimientos de &ldquo;las periferias&rdquo;, creados por personas que no son de Occidente y que adem&aacute;s no transmiten sus conocimientos en alguna lengua occidental. Es lo que se denomina injusticia epist&eacute;mica. Ejemplifica que personas como ella, procedente de otros contextos, han tenido que leer a los grandes cl&aacute;sicos occidentales en detrimento de sus grandes cl&aacute;sicos porque no escrib&iacute;an en lenguas occidentales. Tambi&eacute;n recuerda a su abuela, quien le ense&ntilde;&oacute; las herramientas del feminismo pero que, a su vez, nunca podr&iacute;a estar en la academia porque no habla una lengua colonial: &ldquo;En la ciencia, llevamos siglos excluyendo a media poblaci&oacute;n humana porque no habla lenguas occidentales&rdquo;, revela.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para luchar contra este desequilibrio, la fil&oacute;loga recurre a la justicia epist&eacute;mica. Para ello habr&iacute;a que dar voz a los que hist&oacute;ricamente han sido ocultados, empezar a asociar las lenguas no occidentales tambi&eacute;n con el saber acad&eacute;mico y permitir que idiomas de otras latitudes entren en la academia para que sean tratadas como iguales. Adem&aacute;s, esta lucha, a juicio de Angone,&nbsp;debe hacerse desde los sures, desde sus contextos, realidades y sistemas donde buscar mecanismos para incluir esos saberes en los c&iacute;rculos acad&eacute;micos. &ldquo;Occidente, en mi opini&oacute;n, no nos reconocer&aacute; mientras sigamos autoexcluyendo nuestros propios saberes&rdquo;, asevera.&nbsp;
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            <span class="title">
                Odome Angone, autora del libro ¿De qué color son los blancos?                            </span>
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        Sobre Occidente tambi&eacute;n hay cuestiones que plantearse y para ello la fil&oacute;loga propone redirigir el foco. Angone considera que del mismo modo que se dice que hay personas afrodescendientes, habr&iacute;a que interrogarse &ldquo;de qu&eacute; color son los blancos, aquellos que se consideran el paradigma de la humanidad, de qu&eacute; color es el corpus que estudiamos desde una perspectiva euroc&eacute;ntrica y de qu&eacute; color es el discurso dominante&rdquo;. En su &uacute;ltimo libro <em>&iquest;De qu&eacute; color son los blancos?</em>, la investigadora se cuestiona sobre las implicaciones que conlleva pertenecer a cada grupo. &ldquo;Es importante que cuando hablemos de negros, de personas no blancas,&nbsp;entendamos que la blanquitud forma parte tambi&eacute;n de ese colectivo. Las personas racializadas somos todos, como negros y como blancos. Ya que los cuerpos son marcados hist&oacute;ricamente para actuar de determinada manera&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los mecanismos que la profesora ha puesto en marcha es la incorporaci&oacute;n de textos y libros de autores africanos o afrodescendientes en sus clases en la Universidad p&uacute;blica de Dakar. &ldquo;La universidad es para m&iacute; altamente pol&iacute;tica&rdquo;, revela y por ello, empez&oacute; a buscar materiales de autores contempor&aacute;neos, que hablen, por ejemplo, de las migraciones, pero desde sus puntos de vista, desde sus saberes y que, adem&aacute;s, pocas veces son escuchados en los &ldquo;espacios dominantes&rdquo;. &ldquo;Siempre en clave decolonial para desmontar los mitos y, tambi&eacute;n, los discursos err&oacute;neos que algunas veces se divulgan en los espacios p&uacute;blicos, en la televisi&oacute;n y en la narrativa dominante&rdquo;, matiza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sus clases hacen un recorrido literario por varias figuras y realidades diversas. Est&aacute;n presentes libros como <em>Tierra de la luz,</em> de Luc&iacute;a Mbomio; <em>La luna est&aacute; en Douala,</em> de Sani Ladan y otros de autores guineanos como Tom&aacute;s &Aacute;vila Laurel o&nbsp;Francisco Zamora Loboch, que en su libro <em>La rep&uacute;blica fant&aacute;stica de Annob&oacute;n </em>refleja la etapa de la colonizaci&oacute;n espa&ntilde;ola en Guinea Ecuatorial. La profesora destaca tambi&eacute;n <em>No hay pa&iacute;s para negros,</em> del camerun&eacute;s Oscar Kem, en el que habla de la dimensi&oacute;n global del racismo estructural antinegro a partir de la historia de Junior, el personaje principal. &ldquo;El texto es un mecanismo de socializaci&oacute;n para quienes aprenden en este contexto, como es la juventud africana. Yo creo que es importante que tambi&eacute;n se legitime su voz&rdquo;, subraya.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para llegar a esta lucha, Angone pas&oacute; por un doctorado en la Universidad Complutense, donde descubri&oacute; que tambi&eacute;n pod&iacute;a especializarse en filolog&iacute;a hisp&aacute;nica teniendo en cuenta su lugar de origen. Su tesis doctoral fue una comparativa entre la literatura franc&oacute;fona africana y la literatura cubanoamericana, en la que habla de las identidades transfronterizas y con la que comprendi&oacute; que su estudio estaba ligado a su propia experiencia: mujer nacida en un pa&iacute;s colonizado en el que segu&iacute;a teniendo un gran peso la lengua occidental y el imaginario colonial. &ldquo;Comprend&iacute; que hay una relaci&oacute;n directa entre la sociedad y la academia, y no puedo seguir estudiando otros corpus de otros espacios sin poner en perspectiva mi contexto personal y pol&iacute;tico&rdquo;, apunta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ha ido reforzando esta lucha su condici&oacute;n de madre. Su hija es de padre espa&ntilde;ol blanco y de madre africana universitaria y reconoce que empez&oacute; a dar contenidos en literatura afrodescendiente espa&ntilde;ola contempor&aacute;nea porque hasta entonces no ve&iacute;a a su hija reflejada en los textos. &ldquo;Si quiero transmitir el concepto de justicia epist&eacute;mica en la academia deber&iacute;a empezar por mi hija, haci&eacute;ndole justicia a ella&rdquo;, enfatiza. Reconoce que no puede considerarse &uacute;nicamente como una docente sino tambi&eacute;n como una madre universitaria que &ldquo;politiza su existencia&rdquo;. &ldquo;Hist&oacute;ricamente soy consciente de que cuerpos como el m&iacute;o no&nbsp;iban a las academias para ofrecer contenido y tener la legitimidad hablar en nombre de un todo. Por eso digo que no soy solo universitaria, sino que soy madre y universitaria como sujeto pol&iacute;tico en la academia&rdquo;, reivindica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/color-son-blancos-odome-angone-reflexiona-discursos-marginados-no-hablan-lenguas-occidentales_1_12769335.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Nov 2025 05:00:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Canarias,Racismo,África]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni “viven de pagas” ni “les regalan las casas”: cómo se construyen y propagan los bulos sobre migrantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/viven-pagas-les-regalan-casas-construyen-propagan-bulos-migrantes_1_12750590.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab59a812-dba5-440a-b176-07d462d879fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni “viven de pagas” ni “les regalan las casas”: cómo se construyen y propagan los bulos sobre migrantes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los mensajes falsos sobre la población migrante continúan circulando por redes sociales y medios de comunicación, a pesar de que los datos y las fuentes oficiales los desmienten
</p><p class="subtitle">Los datos que desmienten a Vox: España tiene el doble de extranjeros que en 2005 y una tasa de delincuencia más baja</p></div><p class="article-text">
        Los mensajes contra las personas migrantes llevan a&ntilde;os marcando la agenda pol&iacute;tica y p&uacute;blica. Desde l&iacute;deres de partidos pol&iacute;ticos, hasta <em>influencers&nbsp;</em>y personas an&oacute;nimas de la sociedad han recurrido a la utilizaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n migrante para ganar votos y expandir su posicionamiento ideol&oacute;gico. 
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; se repasan los bulos m&aacute;s repetidos que afectan a las personas migrantes y racializadas de Espa&ntilde;a y cu&aacute;l es la realidad.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Viven de las pagas&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Los datos del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica (INE) junto con los del Ministerio de Trabajo recuerdan que la poblaci&oacute;n migrante en Espa&ntilde;a&nbsp;es clave en el mercado de trabajo. En nuestro pa&iacute;s, seg&uacute;n el INE, residen casi siete millones de extranjeros. De la poblaci&oacute;n activa extranjera, es decir mayores de 16 a&ntilde;os y que trabajan o buscan trabajo, el 83,5% est&aacute; ocupada, seg&uacute;n <a href="https://www.mites.gob.es/ficheros/ministerio/sec_trabajo/analisis_mercado_trabajo/poblacion-extranjera/2025/Informe_trimestral_extranjeros_5.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Ministerio de Trabajo</a>. En cifras, de acuerdo con el <a href="https://www.inclusion.gob.es/en/w/la-afiliacion-de-extranjeros-crece-mas-de-un-7-en-el-ultimo-ano-hasta-los-3.090.000-cotizantes-de-media" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ministerio de Inclusi&oacute;n, Seguridad Social y Migraciones</a>, m&aacute;s de tres millones est&aacute;n afiliados a la Seguridad Social. Su trabajo es especialmente relevante en hosteler&iacute;a, agricultura, construcci&oacute;n, actividades administrativas y transporte. Adem&aacute;s, casi la mitad del total de extranjeros afiliados a la Seguridad Social son mujeres. La marroqu&iacute; es la nacionalidad extranjera con m&aacute;s trabajadores, seguida de personas de Ruman&iacute;a y Colombia. Estas ser&iacute;an las personas migrantes que trabajan de manera legal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero en nuestro pa&iacute;s residen personas de origen extranjero que viven sin papeles, por lo tanto, sin acceso a derechos b&aacute;sicos. Seg&uacute;n <a href="https://www.funcas.es/prensa/el-numero-de-extranjeros-en-situacion-irregular-se-aproximaba-ya-en-2023-a-los-700-000/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el centro de an&aacute;lisis Funcas</a>, a principios de 2023 en Espa&ntilde;a hab&iacute;a casi 700.000 personas residiendo en estas condiciones. Quitando a los menores, muchos de estos migrantes trabajan en la econom&iacute;a sumergida, de los cuales es complicado tener datos debido a su actividad irregular. Estas personas ejercen sin contrato, sin seguro de trabajo, expuestos a condiciones laborales extremas y con el riesgo de sufrir abusos de diversa &iacute;ndole por parte de sus empleadores. Entre los sectores donde se tira m&aacute;s de mano de obra extranjera sin regularizar est&aacute;n el empleo dom&eacute;stico, los invernaderos o la construcci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas personas, aun sin contrato laboral, sobreviven gracias a la remuneraci&oacute;n que perciben por su trabajo y no gracias a ayudas p&uacute;blicas, ya que sin papeles no hay acceso a prestaciones sociales. En esta l&iacute;nea, una de las &uacute;ltimas afirmaciones lanzadas contra las personas migrantes gira en torno al Ingreso M&iacute;nimo Vital (IMV) y a su supuesto acceso por parte de migrantes que no est&aacute;n en situaci&oacute;n administrativa regular. Uno de los requisitos obligatorios para comenzar el tr&aacute;mite del IMV es que el solicitante tenga residencia legal en Espa&ntilde;a. Otras prestaciones sociales como los subsidios por desempleo o el permiso por maternidad tambi&eacute;n exigen estar en posesi&oacute;n de la tarjeta de residencia.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Les regalamos la nacionalidad espa&ntilde;ola&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n relativa a la documentaci&oacute;n, ya sea la nacionalidad espa&ntilde;ola o el permiso de residencia, tambi&eacute;n es tendencia. La obtenci&oacute;n de la nacionalidad espa&ntilde;ola por residencia <a href="https://www.inclusion.gob.es/documents/3976286/3994811/Metod_Concesiones_nacionalidad.pdf/38321653-d74a-11bc-518c-0ae9d80f38ea?t=1747918916931" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tiene varias modalidades</a>. Las personas de pa&iacute;ses de Iberoam&eacute;rica o Filipinas pueden solicitar el pasaporte espa&ntilde;ol despu&eacute;s de dos a&ntilde;os de residencia legal en nuestro pa&iacute;s. Si el extranjero procede de alg&uacute;n pa&iacute;s de &Aacute;frica o de Oriente Medio debe haber residido en nuestro pa&iacute;s durante m&iacute;nimo diez a&ntilde;os de manera legal. Adem&aacute;s, los solicitantes deben pasar por dos pruebas realizadas por el Instituto Cervantes, una de espa&ntilde;ol A2 (salvo para los procedentes de Hispanoam&eacute;rica) y otra de conocimientos sobre la Constituci&oacute;n y sobre la realidad social y cultural de Espa&ntilde;a. En cualquier caso, en Espa&ntilde;a hay personas que han nacido en este territorio o llevan residiendo 20 a&ntilde;os y no tienen a&uacute;n DNI espa&ntilde;ol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace unas semanas, durante la presentaci&oacute;n del plan migratorio del Partido Popular (PP), su l&iacute;der, Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, incidi&oacute; en que la solicitud de residencia por arraigo &ldquo;no puede seguir siendo una v&iacute;a masiva&rdquo;. El tr&aacute;mite para la regularizaci&oacute;n de una persona que ha pasado m&iacute;nimo dos a&ntilde;os residiendo en nuestro pa&iacute;s de manera ilegal (solicitud por arraigo), requiere de diversa documentaci&oacute;n con la que demostrar tanto&nbsp;su v&iacute;nculo social como laboral con Espa&ntilde;a. <a href="https://www.inclusion.gob.es/en/web/migraciones/w/29.-autorizacion-de-residencia-temporal-por-circunstancias-excepcionales.-arraigo-sociolaboral" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Entre otros documentos</a>, se requiere de certificado de empadronamiento, informe de integraci&oacute;n social expedido por servicios sociales de la comunidad aut&oacute;noma o ayuntamiento, antecedentes penales del pa&iacute;s de origen, pasaporte y oferta&nbsp;de trabajo con una jornada semanal de m&iacute;nimo 20 horas. Hay migrantes que pueden esperar hasta 6 meses para saber si su solicitud est&aacute; aprobada o no. Sin embargo, quienes s&iacute; han tenido facilidades para obtener su regularizaci&oacute;n en Espa&ntilde;a fueron los millonarios, que con una inversi&oacute;n en nuestro pa&iacute;s superior a 500.000 euros, obten&iacute;an autom&aacute;ticamente la tarjeta de residencia. Es la conocida como <em>golden visa</em> y fue suprimida el a&ntilde;o pasado por el Gobierno de Pedro S&aacute;nchez.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Les regalan las casas&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Oumar (nombre ficticio) es un joven de Senegal que reside en Bilbao. Relata a este medio que cuando est&aacute; en b&uacute;squeda de piso y las conversaciones se mantienen por Whatsapp todo funciona con normalidad. Desde que acude en persona a ver el inmueble, surgen los problemas. &ldquo;Cuando he ido a la cita puesta por el propietario y me ha visto, me ha dicho directamente en la puerta de la casa que al final no va a alquilar el piso&rdquo;. Oumar tiene un contrato de trabajo indefinido con un salario alto y tarjeta de residencia. Su caso no es el &uacute;nico. Se conoce como racismo inmobiliario y dificulta a las personas negras, musulmanas, latinas y gitanas el acceso a una vivienda, hayan migrado o nacido en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.inclusion.gob.es/en/web/oberaxe/w/estudio-de-provivienda-la-discriminacion-en-el-mercado-del-alquiler-esta-limitando-el-acceso-a-la-vivienda-de-las-personas-migrantes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Asociaci&oacute;n Provivienda</a>, en un informe financiado por el Ministerio de Inclusi&oacute;n, determin&oacute; en 2024 que pr&aacute;cticamente el 99% de las inmobiliarias aceptan pr&aacute;cticas discriminatorias contra personas extranjeras sugeridas por los propietarios. El mismo documento se&ntilde;ala que no hay negociaci&oacute;n alguna &ldquo;cuando se trata de excluir a personas extranjeras de pa&iacute;ses de &Aacute;frica, Asia y Am&eacute;rica Latina&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Son unos delincuentes&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Cuando se lanza la afirmaci&oacute;n de que los extranjeros cometen m&aacute;s delitos que los espa&ntilde;oles, realmente lo que se quiere expresar es que son las personas africanas las que copan estas estad&iacute;sticas, aunque no sea as&iacute;. Seg&uacute;n los datos de poblaci&oacute;n del INE, en nuestro pa&iacute;s resid&iacute;an 1.217.706&nbsp;personas de &Aacute;frica en 2022. Tambi&eacute;n seg&uacute;n datos del instituto de estad&iacute;stica, <a href="https://www.ine.es/jaxiT3/Datos.htm?t=26014#_tabs-tabla" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">36.289 personas</a> procedentes de alg&uacute;n pa&iacute;s africano cometieron alg&uacute;n delito en Espa&ntilde;a ese mismo a&ntilde;o. Se trata de 2,98% si presuponemos que todos los que delinquieron residen en nuestro pa&iacute;s, ya que los datos sobre delincuencia aportados por el INE tambi&eacute;n incluyen a los que no residen en Espa&ntilde;a pero cometieron un delito en una visita puntual.&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Los j&oacute;venes y menores son unos delincuentes&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Relacionado con lo anterior y de manera m&aacute;s espec&iacute;fica, tambi&eacute;n sobrevuela la afirmaci&oacute;n de que los migrantes m&aacute;s j&oacute;venes, incluso los menores de edad, se dedican a actividades delictivas. <a href="https://inclusion.gob.es/web/opi/estadisticas/catalogo/menores?tab=ultimos-datos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Ministerio de Inclusi&oacute;n</a> matiz&oacute; que a 30 de junio de 2025, el 62% de las personas menores y j&oacute;venes extuteladas, de 16 a 23 a&ntilde;os, con autorizaci&oacute;n de residencia en vigor, estaban afiliadas a la Seguridad Social. Entre las personas de 18 a 23 a&ntilde;os ese porcentaje es del 71% y entre las de 16 y 17 a&ntilde;os es del 15%. Pero adem&aacute;s, muchos de ellos <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/89-jovenes-extutelados-espana-trabaja-estudia-compagina-ambas-actividades_1_12160105.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudian y trabajan al mismo tiempo</a>: cursan formaciones profesionales, cursos de idiomas o se est&aacute;n sacando el carnet de conducir.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Si el migrante delinque, debe ser expulsado&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        El C&oacute;digo Penal ya establece en su art&iacute;culo 89 que las penas de prisi&oacute;n de m&aacute;s de un a&ntilde;o impuestas a un ciudadano extranjero ser&aacute;n sustituidas por su expulsi&oacute;n del territorio espa&ntilde;ol. En 2024 se expulsaron <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/datos-desmienten-vox-espana-doble-extranjeros-2005-tasa-delincuencia-baja_1_12570813.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de ocho personas</a><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/datos-desmienten-vox-espana-doble-extranjeros-2005-tasa-delincuencia-baja_1_12570813.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> </strong></a><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/datos-desmienten-vox-espana-doble-extranjeros-2005-tasa-delincuencia-baja_1_12570813.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de media al d&iacute;a</a> tras ser condenados. La nacionalidad con m&aacute;s expulsados a su pa&iacute;s de origen en 2023 fue la albanesa, <a href="https://www.fiscal.es/memorias/memoria2024/FISCALIA_SITE/recursos/pdf/capitulo_III/cap_III_4_4.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n datos de la Fiscal&iacute;a</a>.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Si el Gobierno le da ayudas es para que los voten&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Los migrantes sin papeles y los que tienen permiso de residencia, incluso de larga duraci&oacute;n, no pueden votar en las elecciones generales. Son los espa&ntilde;oles mayores de edad los que tienen derecho a sufragio para elegir a los miembros del Congreso y el Senado, seg&uacute;n establece la Junta Electoral Central. Solo en los comicios municipales, pueden hacerlo aquellos nacionales de una serie de pa&iacute;ses como Bolivia, Cabo Verde, Corea o Islandia. Para ejercer este derecho primero deben haber residido en Espa&ntilde;a m&iacute;nimo cinco a&ntilde;os de manera legal antes de la celebraci&oacute;n de las elecciones y solicitar una inscripci&oacute;n en el censo electoral.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Colapsan nuestro sistema de salud&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Los extranjeros utilizan menos que los espa&ntilde;oles los servicios sanitarios, salvo urgencias, de acuerdo con informaciones del <a href="https://www.inclusion.gob.es/documents/d/oberaxe/indicadores-de-seguimiento-del-marco-estrategico_acc_17-02-25" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ministerio de Inclusi&oacute;n</a><strong>.</strong> No solamente no consumen m&aacute;s que los nacionales este tipo de recursos, sino que muchas personas de origen migrante tienen dificultades para acceder al derecho a la salud por las distintas barreras a las que se tienen que enfrentar, como la discriminaci&oacute;n administrativa o los obst&agrave;culos culturales o idiom&aacute;ticos, tal y como ha alertado <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/mujer-migrante-regularizar-radiografia-barreras-acceso-sanidad-publica-canarias_1_12200494.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&eacute;dicos del Mundo</a>. De hecho, para algunos expertos, el racismo ya se contempla como un problema de salud p&uacute;blica, que provoca mayor morbilidad y mortalidad prematura en los grupos racializados. La fundaci&oacute;n&nbsp;FUNDEC va m&aacute;s all&aacute; y se&ntilde;ala que gran parte de los problemas de salud de los migrantes derivan de la pol&iacute;tica migratoria, como la Ley de Extranjer&iacute;a (una persona en situaci&oacute;n administrativa irregular durante a&ntilde;os puede encontrar dificultades para tener m&eacute;dico de cabecera asignado, por ejemplo) o la pol&iacute;tica de externalizaci&oacute;n de fronteras (un migrante de &Aacute;frica que que se ve obligado a atravesar el continente antes de llegar a Europa puede sufrir desde torturas hasta padecer enfermedades que no son tratadas y arrastran hasta llegar a Espa&ntilde;a).&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>C&oacute;mo los sesgos y los estereotipos refuerzan los bulos</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Creemos que sabemos mucho de una persona y sobre c&oacute;mo se comporta solo por el hecho de saber un dato, como, por ejemplo, que es migrante o que viene de un lugar determinado&rdquo;, revela Naira Delgado, profesora de Psicolog&iacute;a Social de la Universidad de La Laguna (ULL). Para la psic&oacute;loga, la predisposici&oacute;n a creer en bulos se basa en el funcionamiento de nuestro cerebro, ya que las personas, ante toda la informaci&oacute;n disponible, se queda con aquella que confirma sus creencias previas, aunque estas no est&eacute;n verificadas o contrastadas cient&iacute;ficamente. &ldquo;Es un pensamiento circular que se produce y est&aacute; relacionado con lo que conocemos en psicolog&iacute;a como el sesgo de confirmaci&oacute;n&rdquo;, matiza. A trav&eacute;s de los sesgos, detalla, la persona toma un &ldquo;atajo de pensamiento&rdquo; para llegar a una conclusi&oacute;n, en detrimento de pararse a pensar o reflexionar sobre la persona en concreto. &ldquo;Esto nos lleva a tomar conclusiones y decisiones&nbsp;injustas&rdquo;, destaca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n est&aacute; la cuesti&oacute;n pol&iacute;tica y c&oacute;mo los l&iacute;deres de los diferentes grupos han hecho de esta cuesti&oacute;n su caballo de batalla. Para el Doctor en Econom&iacute;a e investigador de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) Alessandro Indelicato, una parte de responsabilidad la tiene a la clase pol&iacute;tica, la cual polariza cada vez m&aacute;s el fen&oacute;meno migratorio: &ldquo;Hay un contraste muy fuerte entre una parte de la pol&iacute;tica que dice que hay que dejar entrar pero despu&eacute;s no da una respuesta clara de c&oacute;mo organizar la entrada y gestionar la convivencia y otra parte que dice que vienen aqu&iacute; con machete&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que el principal problema de la migraci&oacute;n en Espa&ntilde;a y en Europa es la gesti&oacute;n&rdquo;, mantiene Indelicato. A su juicio, &ldquo;la culpa&rdquo; es de las instituciones que no han desarrollado pol&iacute;ticas &ldquo;eficientes&rdquo;, ya que considera que si las personas migrantes pudieran trabajar de manera reglamentada desde que llegan, muchas de las percepciones negativas sobre los migrantes no se pensar&iacute;an.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Delgado, estas percepciones negativas son los estereotipos que se han formado en el cerebro, y que son &ldquo;construcciones sociales, criterios arbitrarios&rdquo; que hacen &ldquo;m&aacute;s c&oacute;modo&rdquo; organizar la diversidad del mundo social. Sin embargo, la especialista subraya que las personas tienen una pluralidad de comportamientos y que las personas no son iguales: &ldquo;Cualquier afirmaci&oacute;n que vaya en la l&iacute;nea de que todos los miembros de este grupo son iguales, es de origen falso, no puede ser real&rdquo;, incide. En cualquier caso, sostiene que el racismo es lo que va estar siempre detr&aacute;s de este comportamiento, acompa&ntilde;ado del etnocentrismo, la visi&oacute;n de que la cultura y valores de Europa son superiores, cuando estas personas &ldquo;tambi&eacute;n tienen un acervo cultural, otro recorrido y otra riqueza&rdquo;, enfatiza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/viven-pagas-les-regalan-casas-construyen-propagan-bulos-migrantes_1_12750590.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Nov 2025 21:09:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ni “viven de pagas” ni “les regalan las casas”: cómo se construyen y propagan los bulos sobre migrantes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Xenofobia,Racismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Guinea Conakry a El Hierro, la ruta de 2.000 kilómetros abierta en el Atlántico: ''Hay familias que viven con angustia'']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/guinea-conakry-hierro-ruta-2-000-kilometros-abierta-atlantico-hay-familias-viven-angustia_1_12731046.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f4f12b80-d715-4f40-a0aa-9ab5427fbded_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De Guinea Conakry a El Hierro, la ruta de 2.000 kilómetros abierta en el Atlántico: &#039;&#039;Hay familias que viven con angustia&#039;&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El control fronterizo en otros países ha empujado a los cayucos a intentar salir desde el puerto de Kamsar, asumiendo un riesgo mayor: ''Los jóvenes son conscientes, pero dicen que poco importa si mueres o vives, porque ya aquí sobrevives''
</p><p class="subtitle">Torturas, expulsiones y abusos: la cara oculta del control fronterizo en la ruta entre Mauritania y Canarias
</p></div><p class="article-text">
        Solo faltaban cinco metros para que el cayuco tocara tierra firme en La Restinga, El Hierro. La embarcaci&oacute;n, con 150 personas a bordo, intent&oacute; colocarse junto a la Salvamar. En mitad de la maniobra, la barcaza volc&oacute;. El momento fue capturado por las c&aacute;maras de televisi&oacute;n y <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/vuelca-cayuco-llegada-puerto-restinga_1_12336058.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las im&aacute;genes de la tragedia</a> dieron la vuelta al pa&iacute;s ese 28 de mayo. Siete personas murieron: cuatro ni&ntilde;as y tres mujeres. Los migrantes hab&iacute;an salido diez d&iacute;as antes desde Guinea Conakry, a m&aacute;s de 2.000 kil&oacute;metros de distancia del Archipi&eacute;lago. Las salidas desde este pa&iacute;s han a&ntilde;adido una nueva ruta hacia Canarias y los guineanos se han convertido este a&ntilde;o en la tercera nacionalidad m&aacute;s frecuente entre quienes cruzan el Atl&aacute;ntico. 
    </p><p class="article-text">
        ''Aqu&iacute; nada ha cambiado, es la direcci&oacute;n la que cambia'', explica Elhadji Mohamed, coordinador de la Organizaci&oacute;n guineana por la lucha contra la migraci&oacute;n irregular. Los &uacute;ltimos datos publicados por Frontex, la agencia europea de vigilancia de fronteras, concluyen que la mayor&iacute;a de personas que sobrevivieron a la ruta canaria entre enero y agosto de 2025 son los nacionales de Mali (5.059), Senegal (2.833) y Guinea (1.284). La situaci&oacute;n pol&iacute;tica, la b&uacute;squeda de un futuro mejor y el refuerzo de los controles en otros puntos de salida explican la mayor presencia de guineanos entre las embarcaciones que llegan a las islas, as&iacute; como las salidas que se han contabilizado desde el pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el mismo periodo de 2024, cuando el n&uacute;mero de llegadas era un 52,6% mayor, el n&uacute;mero de guineanos que sobrevivieron al Atl&aacute;ntico (1.666) estaba por debajo de la cifra de malienses (10.727), senegaleses (6.851), marroqu&iacute;es (2.150) y mauritanos (2.024).&nbsp;Ya en junio de 2025, el delegado del Gobierno en Canarias, Anselmo Pestana, afirm&oacute; que las salidas de migrantes se hab&iacute;an desplazado hacia Guinea Conakry y Argelia, suponiendo un mayor riesgo para las personas que intentan llegar a Europa. En las embarcaciones que han salido de Guinea en 2025 no hay solamente nacionales de este pa&iacute;s. Tambi&eacute;n viajan j&oacute;venes de Senegal o Gambia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ''Estamos hablando de diez d&iacute;as de navegaci&oacute;n, por lo que el riesgo es mucho mayor para la vida de las personas que intentan acercarse a Canarias, al tratar de alejarse de la costa demasiado para evitar que les detecten'', explic&oacute; Pestana, quien record&oacute; que los cayucos pueden perderse en el Atl&aacute;ntico y llegar al Caribe o a Brasil, como ya ha ocurrido.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Distancia entre el puerto de Kamsar (Guinea Conakry) y el muelle de La Restinga (El Hierro)                            </span>
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        Para Elhadji Mohamed, el desplazamiento hacia el sur de la ruta que conecta el continente africano con las Islas Canarias responde a la pol&iacute;tica de cierre de fronteras de la Uni&oacute;n Europea (UE), ya que las salidas desde Marruecos, S&aacute;hara Occidental, Mauritania y Senegal se han complicado. &ldquo;Es como si llenas algo con mucha agua y cierras. El agua seguir&aacute; saliendo y terminar&aacute; explotando&rdquo;, ejemplifica.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Mauritania, una investigaci&oacute;n reciente elaborada por la organizaci&oacute;n Human Rights Watch (HRW) destap&oacute; el lado oscuro del control fronterizo que trata de frenar las salidas desde este pa&iacute;s hacia Canarias y que explica por qu&eacute; las llegadas de migrantes a las islas han ca&iacute;do en m&aacute;s de un 60% este a&ntilde;o. El exhaustivo informe documenta extorsiones, arrestos masivos, detenciones durante d&iacute;as y semanas sin agua ni comida, expulsiones colectivas, palizas y torturas. Los mauritanos negros son quienes sufren con m&aacute;s fuerza este tipo de violencia y discriminaci&oacute;n ejercida por parte de mauritanos de piel m&aacute;s clara, que son mayor&iacute;a entre las fuerzas de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        ''Si el oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico de Senegal permite llegar, los que est&aacute;n en Guinea dir&aacute;n, &iquest;por qu&eacute; no intentarlo desde nuestro pa&iacute;s? Esto pasar&aacute; m&aacute;s a menudo, porque si las otras zonas est&aacute;n cerradas, otras necesariamente se van a abrir'', cuenta Mohamed. Sin embargo, intentarlo desde Guinea Conakry implica elevar el riesgo a la m&aacute;xima potencia. La mayor parte de las embarcaciones que lo han intentado han salido desde el puerto de Kamsar, en la regi&oacute;n de Bok&eacute;, una zona m&aacute;s cercana a Guinea Bissau que a Conakry, la capital del pa&iacute;s. Desde este puerto al de La Restinga hay m&aacute;s de 2.200 kil&oacute;metros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mohamed explica que se trata de la regi&oacute;n pesquera del pa&iacute;s, donde sus trabajadores tienen un gran conocimiento del mar, y que al estar alejada de la principal ciudad del pa&iacute;s, est&aacute; menos controlada. Aunque no se trata de un fen&oacute;meno nuevo, puesto que el experto cuenta que ya en 2024 se produjeron varias salidas, es en 2025 cuando esta ruta se ha materializado con la llegada de tres embarcaciones, a las que se suman dos que vieron interrumpido su trayecto, una en Senegal y otra en Mauritania.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El primer cayuco que alcanz&oacute; El Hierro lo hizo en abril. El segundo arrib&oacute; a las costas canarias en mayo y termin&oacute; en tragedia. La &uacute;ltima barcaza que sali&oacute; desde Guinea y que lleg&oacute; al Archipi&eacute;lago fue rescatada el 16 de octubre con 28 personas a bordo. Fue localizada a 13 kil&oacute;metros de la costa y llam&oacute; la atenci&oacute;n de las autoridades porque iba &ldquo;sobrada de espacio&rdquo; con comida y combustible para trasladar a m&aacute;s de 200 personas. Fuentes policiales indicaron a la Agencia Efe que sospechan que los migrantes fueron sorprendidos por las autoridades de su pa&iacute;s cuando iban a salir hacia Canarias y que estos emprendieron el viaje sin completar el embarque.
    </p><h2 class="article-text"><strong>''Poco importa si mueres o vives''</strong></h2><p class="article-text">
        De la regi&oacute;n de Bok&eacute; proceden algunos de los j&oacute;venes guineanos que se adentran en la ruta canaria desde sus costas. Hay varios motivos que subyacen a la decisi&oacute;n de partida. Por un lado est&aacute; la cuesti&oacute;n pol&iacute;tica. Una junta militar gobierna el pa&iacute;s desde el a&ntilde;o 2021 y las manifestaciones son constantes: ''No hay manifestaci&oacute;n donde no haya alg&uacute;n muerto. Esto tambi&eacute;n hace que la gente migre'', detalla Mohamed. Por otra parte est&aacute; el factor econ&oacute;mico, en un pa&iacute;s con un 60% de desempleo juvenil, seg&uacute;n las cifras publicadas por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ''Imagina un gran pa&iacute;s con una mayor&iacute;a de poblaci&oacute;n joven, un 72%, que no tiene oportunidades de empleo. El salario medio es de 55 euros y el alquiler de una vivienda es de 600 euros. &iquest;C&oacute;mo podemos pensar que la gente puede vivir con esto?'', se lamenta. Tambi&eacute;n cuentan las proyecciones que se tienen antes de partir. Los j&oacute;venes piensan que si comienzan a trabajar y env&iacute;an a sus casas 100 o 200 euros, esa cifra se convierte en unos 5 millones de francos, una cantidad que supone mucho dinero en Guinea. O que si consiguen ahorrar 15.000 euros pueden construir una casa en su pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese anhelo por tener una vida mejor no tiene frenos. ''Los j&oacute;venes son todos conscientes de que la ruta es peligrosa. Pero cuando t&uacute; hablas de esto, ellos dicen que poco importa si mueres o vives, porque ya aqu&iacute; sobrevives'', afirma. La organizaci&oacute;n que Mohamed coordina trabaja en la sensibilizaci&oacute;n sobre los riesgos de la migraci&oacute;n y recuerda que hay familias que no han vuelto a ver a sus seres queridos que partieron en embarcaciones de las que se perdi&oacute; su rastro. ''El oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico es muy peligroso, es una cuesti&oacute;n de vida o muerte, y si ellos salen y mueren, dejan a sus familias con dificultades. Aqu&iacute; hay familias que viven con miedo y angustia'', destaca. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia G. Vargas, Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/guinea-conakry-hierro-ruta-2-000-kilometros-abierta-atlantico-hay-familias-viven-angustia_1_12731046.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Nov 2025 21:51:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De Guinea Conakry a El Hierro, la ruta de 2.000 kilómetros abierta en el Atlántico: ''Hay familias que viven con angustia'']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migrantes,Canarias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Baye Masse Mbaye, sociólogo: “No todos los migrantes africanos quieren venir a Europa”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/baye-masse-mbaye-sociologo-no-migrantes-africanos-quieren-venir-europa_1_12732327.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8f1c40fa-e595-4afb-8d8e-ba120de7939d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Baye Masse Mbaye, sociólogo: “No todos los migrantes africanos quieren venir a Europa”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las elevadas cifras de movilidad humana dentro de África ponen en cuestión los mensajes que alertan sobre una supuesta llegada masiva de personas a Europa
</p></div><p class="article-text">
        Lejos de las im&aacute;genes de los cayucos que llegan a las costas canarias y de los migrantes que saltan las vallas de Ceuta y Melilla, hay otra realidad migrante africana. Las movilidades humanas dentro del continente supusieron 16 millones de desplazamientos en 2022, seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n Mundial de las Migraciones, mientras que ese a&ntilde;o llegaron a las fronteras del sur de Europa cerca de 133.000 personas procedentes de &Aacute;frica, de acuerdo con datos de Frontex. Una de las rutas con mayor dinamismo dentro del continente africano es la que une Rosso (Senegal), Nuakchot (Mauritania) y Casablanca (Marruecos), cuya historia de intercambios comerciales comenz&oacute; hace siglos y donde hoy miles de migrantes subsaharianos contribuyen a su crecimiento econ&oacute;mico sin ninguna pretensi&oacute;n de lanzarse al mar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay muchas personas que prefieren mil veces instalarse en Mauritania y Marruecos y no arriesgarse a atravesar el mar para llegar a Canarias&rdquo;, sostiene el socioantrop&oacute;logo senegal&eacute;s Baye Masse Mbaye, autor del libro <em>Socioantropolog&iacute;a de la inmigraci&oacute;n subsahariana. </em>Entre 2021 y 2023, el investigador y profesor de Sociolog&iacute;a de la Universidad de Saint Louis (Senegal) se camufl&oacute; entre los trabajadores subsaharianos que trabajan entre estos tres polos, donde constat&oacute; que esta ruta no es &uacute;nicamente un desierto caluroso y seco, sino que tambi&eacute;n es un corredor lleno de vida. &ldquo;Es un desierto rico donde sus trabajadores han construido infraestructura. Son alba&ntilde;iles o personal de carga en los puertos y en los mercados. Verdaderamente la mano de obra subsahariana hace maravillas&rdquo;, subraya. Su trabajo, que ha obtenido el Premio de Ensayo de Casa &Aacute;frica en 2024, sirve tambi&eacute;n para ampliar el foco y dejar de reducir las migraciones africanas al sue&ntilde;o europeo. &ldquo;Los pa&iacute;ses africanos que son atravesados por este corredor constituyen un verdadero destino del sur. No son necesariamente pa&iacute;ses de tr&aacute;nsito. Y no todos los migrantes quieren necesariamente venir a vivir en Europa&rdquo;, revela.&nbsp;
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            <span class="title">
                Mbaye Baye Masse.                            </span>
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        Para el soci&oacute;logo, estos migrantes est&aacute;n construyendo &Aacute;frica. Se mueven no solo entre las tres principales localidades del corredor, sino tambi&eacute;n por los puntos de tr&aacute;nsito como Guerguerat, Nuadib&uacute;, Dajla y Agadir. El investigador desgrana que la cercan&iacute;a a sus lugares de origen es un factor con mucho peso a la hora de migrar dentro del continente, ya que saben que pueden regresar en cualquier momento para ver a sus familias y en cada festividad religiosa. Si vive en Europa, el migrante debe pensar en el papeleo indispensable para moverse, como la tarjeta de residencia y a&ntilde;adir el coste del billete de avi&oacute;n. Adem&aacute;s, el profesor agrega que cuando ya est&aacute;n bien instalados traen a sus familias. &ldquo;Ellos viven el dorado africano. Quer&iacute;a mostrar que hay migrantes que triunfan en &Aacute;frica, que son ricos en &Aacute;frica, que traen a su familia y que cuidan a sus padres en la distancia&rdquo;, matiza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de las personas que han migrado a lo largo de este corredor ya ten&iacute;an un oficio en sus pa&iacute;ses de origen. Eran alba&ntilde;iles, profesionales de la mec&aacute;nica, pintores, dise&ntilde;adores o pescadores. Uno de los perfiles profesionales m&aacute;s destacados es el de los transportistas, que llevan en sus grandes camiones minerales, como los fosfatos a lo largo de carreteras invadidas por las arenas del desierto. Los migrantes del corredor son de Senegal, Mali, N&iacute;ger, Costa de Marfil y Guinea y tienen entre 15 y 35 a&ntilde;os. Que los migrantes subsaharianos presentes en esta ruta pertenezcan a esta franja de edad desmonta el mito de que todos los j&oacute;venes africanos quieren venir a Europa. Adem&aacute;s, tal y como apunta el profesor, pudo preguntarles qu&eacute; har&iacute;an en el caso de que tuvieran una visa para venir a Europa: &ldquo;Si la embajada de Espa&ntilde;a les ofreciera una visa, &iquest;se ir&iacute;an a trabajar? Y me dijeron que partir&iacute;an pero para regresar. Ser&iacute;a solo para diversificar el comercio y encontrar otros mercados, pero no para recomenzar de cero en Espa&ntilde;a, ni rehacer su vida, ni los papeles&rdquo;, cuenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Hay que hacer hablar a las cifras&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El trabajo de Masse se inscribe en el campo de la sociolog&iacute;a decolonial. Para realizar esta investigaci&oacute;n quiso alejarse del enfoque cl&aacute;sico de las estad&iacute;sticas en los estudios sobre el fen&oacute;meno migratorio entre &Aacute;frica y Europa: &ldquo;Para m&iacute; las estad&iacute;sticas son las cifras, pero hay que hacer hablar a las cifras&rdquo;. Para ello, se visti&oacute; como los trabajadores de esta ruta y se adentr&oacute; en el terreno para hacer una &ldquo;observaci&oacute;n participante&rdquo;, gracias a la cual pudo obtener la informaci&oacute;n necesaria de manera directa, bruta y sin filtros.&ldquo;Es la etnograf&iacute;a multisituada, que ya ha sido hecha por muchos investigadores, que se plantea de manera discreta, a largo plazo y que incluye tomar fotos, mantener conversaciones, observar las escenas&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Entre conversaciones y comidas pudo descubrir, por ejemplo, la figura del migrante de reemplazo. Se trata de aquel joven que ha llegado a Casablanca y Nuakchot con el objetivo de sustituir a un trabajador familiar o amigo que ha sufrido alg&uacute;n percance de salud. &ldquo;Quise mostrar que el migrante, cuando est&aacute; herido, no piensa: <em>ay, me voy a ir a Europa, que all&iacute; hay mejor sistema sanitario</em>, sino que prefiere hacer venir a un vecino o a su hermano peque&ntilde;o para que ocupe su puesto y reciba un salario. Es la solidaridad entre migrantes&rdquo;, incide.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fronteras actuales africanas y la colonizaci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        La historia de la circulaci&oacute;n dentro del corredor no es nueva. Masse explica que ya en el siglo VIII los camellos transportaban piezas de valor, joyas, libros en &aacute;rabe, sal y goma &aacute;rabe hasta Rosso, en la frontera entre Mauritania y Senegal, para realizar intercambios por esclavos negros. En esta zona siempre hubo intercambios y migraciones sin fronteras. Sin embargo, la llegada de la colonizaci&oacute;n sacudi&oacute; la zona y la transform&oacute; sin tener en cuenta a sus poblaciones. Francia se hizo con el control de Marruecos, Mauritania y Senegal y defini&oacute; sus fronteras. Esta delimitaci&oacute;n se hizo sobre los mapas, pero en el d&iacute;a a d&iacute;a de las personas africanas la situaci&oacute;n es otra. &ldquo;En la psicolog&iacute;a de las personas de esta zona y de los migrantes no hay fronteras; la frontera es para el estado, para los militares. La historia, las relaciones, los conocimientos, la religi&oacute;n es lo que nos une y eso es m&aacute;s fuerte que la jurisdicci&oacute;n del estado o el arsenal de control. Por eso hasta hoy la pol&iacute;tica estatal ha fracasado ante la realidad social y cultural de esta zona&rdquo;, enfatiza.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Mbaye Baye Masse, en la presentación de su libro &#039;Socioantropología de la inmigración subsahariana. En el corredor de Rosso, Nuakchot y Casablanca&#039;, ganador del Premio de Ensayo Casa África 2024."
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            <span class="title">
                Mbaye Baye Masse, en la presentación de su libro &#039;Socioantropología de la inmigración subsahariana. En el corredor de Rosso, Nuakchot y Casablanca&#039;, ganador del Premio de Ensayo Casa África 2024.                            </span>
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        Este trabajo transfronterizo tambi&eacute;n le ha permitido sacar conclusiones sobre el funcionamiento de los l&iacute;mites geogr&aacute;ficos y pol&iacute;ticos: &ldquo;Cuanto m&aacute;s cerrada es una frontera, m&aacute;s creativa es la gente para encontrar soluciones para pasar&rdquo;. Masse apunta que, aunque <em>a priori</em> se puede pensar que una frontera cerrada puede desmotivar a una persona, &eacute;l ha comprobado todo lo contrario: &ldquo;Cuanto m&aacute;s musculosa, m&aacute;s dura y haya m&aacute;s tasas para pasar, la gente va a encontrar m&aacute;s alternativas. Esto quiere decir que no se puede hacer nada contra la voluntad del hombre; cuando &eacute;l quiere vivir no se puede limitar. Y eso es algo humano, no algo africano&rdquo;, destaca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/baye-masse-mbaye-sociologo-no-migrantes-africanos-quieren-venir-europa_1_12732327.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Nov 2025 05:02:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Baye Masse Mbaye, sociólogo: “No todos los migrantes africanos quieren venir a Europa”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migrantes,Canarias,Migraciones,Racismo,Xenofobia,Colonización]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cómo se descoloniza un museo en Canarias?: “El primer paso es identificar cómo se ha infiltrado el racismo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/descoloniza-museo-canarias-primer-paso-identificar-infiltrado-racismo_1_12675295.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e4b0ca86-6647-4260-95bc-15e49f8b3bb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cómo se descoloniza un museo en Canarias?: “El primer paso es identificar cómo se ha infiltrado el racismo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cambio de marcos coloniales en los espacios culturales es una tarea global, que en Canarias tiene sus particularidades por su propio contexto histórico</p><p class="subtitle">Cómo desatascar la prometida y congelada descolonización de los museos españoles
</p><p class="subtitle">Canarias ve en la retirada de la momia guanche de Erques de su exhibición en Madrid una “ocasión histórica” para que vuelva a casa
</p></div><p class="article-text">
        La descolonizaci&oacute;n de los museos en todo el mundo es un proceso imparable. Desde hace a&ntilde;os, acad&eacute;micos y pa&iacute;ses que sufrieron la violencia colonial han reivindicado una lectura de los museos m&aacute;s acorde con la realidad y, en algunos casos, la restituci&oacute;n de su patrimonio cultural ubicado en museos &mdash;y sus almacenes&mdash; de Europa o Estados Unidos. Tambi&eacute;n Espa&ntilde;a, siguiendo esta l&iacute;nea, quiso sumarse a la ola de la descolonizaci&oacute;n muse&iacute;stica y el a&ntilde;o pasado el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, llam&oacute; a &ldquo;hacer revisiones de las colecciones para superar el marco colonial&rdquo;. En el caso de Canarias, esta pr&aacute;ctica&nbsp;muestra una serie de particularidades que guardan relaci&oacute;n con su propio proceso hist&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        La descolonizaci&oacute;n de los museos no es tarea sencilla. Una de las medidas de mayor impacto es la restituci&oacute;n de piezas obtenidas mediante el expolio durante la colonizaci&oacute;n, ante la cual muchos expertos muestran sus dudas, ya que resulta complicado trazar c&oacute;mo se apoderaron de ellas y a qui&eacute;n hay que devolverlas hoy.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n incluye la contextualizaci&oacute;n de los objetos, explicar su procedencia, su uso en su cultura de origen y c&oacute;mo lleg&oacute; hasta las vitrinas de un museo. <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/patrimonio-canarias/canarias-ve-retirada-momia-guanche-erques-exhibicion-madrid-ocasion-historica-vuelva-casa_1_12080329.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En Canarias, con la retirada y reclamaci&oacute;n de la momia de Erques</a>, ya almacenada en el Museo Arqueol&oacute;gico Nacional, se intensific&oacute; el debate sobre la restituci&oacute;n y futuros usos de los restos humanos de los antiguos canarios. Pero al mismo tiempo, museos como el&nbsp;Museo de la Naturaleza y Arqueolog&iacute;a de Tenerife (MUNA) custodian materiales arqueol&oacute;gicos, procedentes del S&aacute;hara Occidental, que fueron donados por Jos&eacute; H&eacute;ctor V&aacute;zquez, el que fue el primer gobernador de este territorio durante la colonizaci&oacute;n espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Para Roberto Gil, soci&oacute;logo y doctor en Filosof&iacute;a, Cultura y Sociedad por la Universidad de La Laguna (ULL), esta descolonizaci&oacute;n se hace necesaria, ya que en numerosos museos &ldquo;a&uacute;n se exhiben de manera acr&iacute;tica bienes y restos humanos obtenidos del saqueo, el despojo y la violencia colonial&rdquo;, frente a lo cual se pide su restituci&oacute;n y el &ldquo;fin de la exposici&oacute;n p&uacute;blica de cuerpos ind&iacute;genas&rdquo;, detalla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esta l&iacute;nea, la doctora en Filosof&iacute;a por la ULL Larisa P&eacute;rez Flores considera que, aunque se trate de una realidad que afecta a todos los museos, en las Islas, &ldquo;de una manera espec&iacute;fica, tambi&eacute;n se vuelve urgente&rdquo;. Para la fil&oacute;sofa, la particularidad tiene que ver con la propia conquista, la cual ha hecho que las Islas tengan &ldquo;una relaci&oacute;n hist&oacute;rica con la expansi&oacute;n colonial directa&rdquo;. &ldquo;Canarias es un territorio que hace cinco siglos empieza a tener una interacci&oacute;n bastante violenta con otra manera de organizar la sociedad y de producir conocimiento y eso va a ir instal&aacute;ndose a lo largo de los siglos y va a producir una visi&oacute;n de nuestro propio territorio&rdquo;, subraya. Esta manera diferente de entender el mundo, para ella se materializa en que los contenidos de los museos de historia o arqueolog&iacute;a canarios tienen que ver con la manera en la que &ldquo;otras personas&rdquo; han mirado a las Islas. &ldquo;Esas categor&iacute;as est&aacute;n creadas desde unos marcos concretos, con unos intereses concretos, que quiz&aacute; no son los que le corresponden a nuestro territorio&rdquo;, puntualiza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La identidad colonial de Canarias es un poco ser el colono y ser el colonizado&rdquo;, revela el doctor en Artes y Humanidades de la ULL Jos&eacute; Otero. Del mismo modo, la titular de Estudios Culturales de la Universidad Paris 8 Claire Laguian, que ha investigado sobre la invisibilizaci&oacute;n de la esclavitud en los museos canarios, mantiene que la posici&oacute;n de las Islas es muy compleja en el sistema mundial: &ldquo;Canarias est&aacute; entre tensiones socioculturales y geopol&iacute;ticas opuestas: entre el continente africano, Europa, Am&eacute;rica Latina y el Caribe y dentro del Estado espa&ntilde;ol&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        P&eacute;rez explica que &ldquo;la doble colonialidad en Canarias es muy evidente&rdquo;, ya que se trata de un espacio geogr&aacute;fico que recrea colonialidad sobre otros territorios africanos, y al mismo tiempo, las islas son vistas como &ldquo;algo ex&oacute;tico de donde extraer cosas sin permiso&rdquo;. Por todo ello, la descolonizaci&oacute;n de los museos en las Islas podr&iacute;a indicar que deber&iacute;a seguir su propio camino: &ldquo;Estamos empezando a plantear las cosas y es verdad que hacerlo siguiendo f&oacute;rmulas que no son las que nos pide el contexto puede ser peligroso&rdquo;, sostiene Otero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo se descoloniza un museo en Canarias? Para Gil, el primer paso ser&iacute;a identificar &ldquo;c&oacute;mo el racismo se ha infiltrado en los museos&rdquo;. A partir de ah&iacute;, se podr&iacute;an revisar las perspectivas que han modulado los discursos sobre la historia de Canarias: &ldquo;La que niega la violencia de la colonizaci&oacute;n cuando la representa como un proceso id&iacute;lico de mestizaje, la que a&uacute;n sigue diferenciando a la poblaci&oacute;n ind&iacute;gena por tipos raciales, la que todav&iacute;a proyecta estereotipos sexistas que invisibilizan a las mujeres nativas y su importancia para el orden social; la que sobredimensiona determinados rasgos de la cultura precolonial, como sus lesiones y enfermedades, pero apenas atiende a otros, como sus formas de producir conocimiento y la exhibici&oacute;n de los cuerpos de estos &uacute;ltimos como si fueran simples curiosidades cient&iacute;ficas&rdquo;, resalta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Laguian, tambi&eacute;n es importante preguntarse qu&eacute; es lo que se ense&ntilde;a y qu&eacute; no se ense&ntilde;a y a&ntilde;ade que se deber&iacute;a dar al p&uacute;blico la oportunidad de conocer la historia colonial tal y como ocurri&oacute;. Seg&uacute;n P&eacute;rez, la construcci&oacute;n de un museo descolonizado deber ser fruto del di&aacute;logo social en el que participen los diferentes agentes sociales: &ldquo;No puede ser una entidad que est&eacute; de alguna manera copada solo por un grupo de expertos que pertenecen a la comunidad cient&iacute;fica o acad&eacute;mica y tomar las decisiones acerca de eso&rdquo;, reivindica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, la fil&oacute;sofa tambi&eacute;n incide en que se trata de una tarea compleja, puesto que ya los or&iacute;genes del museo son problem&aacute;ticos, debido a que la instituci&oacute;n &ldquo;naci&oacute; como algo vinculado con el poder, con ciertas &eacute;lites que ten&iacute;an capacidad para acumular bienes&rdquo;. Adem&aacute;s, matiza que estos objetos eran arrancados de sus contextos para ser colocados en otros espacios: &ldquo;Esa cosa pierde su uso que ten&iacute;a en aquel contexto y acaba resignificada en otro para que la observen determinadas personas. Y cuando t&uacute; observas el objeto se pierden muchas cosas. Incluso se puede perder la dignidad. Por ejemplo, enterrar una persona puede ser una manera de preservar una dignidad y exponerla puede ser una manera de perderla&rdquo;.
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                    alt="Entrada de la Casa de Colón, en la plaza del Pilar Nuevo. EFE/Elvira Urquijo"
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                Entrada de la Casa de Colón, en la plaza del Pilar Nuevo. EFE/Elvira Urquijo                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Museos en Canarias, en proceso de reflexi&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Uno de los espacios muse&iacute;sticos que est&aacute; en proceso de revisi&oacute;n es la Casa de Col&oacute;n, en Gran Canaria, un lugar que recrea el viaje del navegante a Am&eacute;rica y que desemboc&oacute; en la que se considera la primera globalizaci&oacute;n de la historia. Para su directora, Carmen Gloria Rodr&iacute;guez, es &ldquo;necesario cambiar las narrativas&rdquo;, para ir dejando atr&aacute;s esa &ldquo;mirada euroc&eacute;ntrica&rdquo;. Recuerda que en el recorrido que realiza un visitante cuando llega a la casa museo, el cual empieza por el camarote del almirante y por los cuadros de los Reyes Cat&oacute;licos, no se nombra, por ejemplo, a un ta&iacute;no (la poblaci&oacute;n originaria que se encontraba en la primera isla del Caribe que abord&oacute; la expedici&oacute;n de Col&oacute;n). &ldquo;No se descubre un mundo, se descubre una ruta para navegar; no se descubre un territorio, ese territorio estaba. A partir de ese momento, el mundo no volver&aacute; a ser lo mismo. Es esa primera globalizaci&oacute;n que lo va a cambiar todo&rdquo;, remarca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El museo ha comenzado contactos con otras instituciones, como el Museo de Am&eacute;rica, para trabajar en la cesi&oacute;n de piezas con las que articular ese cambio de discurso o ha celebrado el foro de debate &lsquo;Di&aacute;logos. De museos y ontolog&iacute;as&rsquo; con la intenci&oacute;n de reflexionar sobre las nuevas miradas sugeridas alrededor de la descolonizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El Museo Canario, situado en Las Palmas de Gran Canaria, es otro de los espacios que reconoce la imparable ola de la descolonizaci&oacute;n de los museos. &ldquo;Es necesario que todos los museos afronten una reflexi&oacute;n de c&oacute;mo configuraron sus colecciones, el origen de esas piezas y sobre la participaci&oacute;n de las comunidades de los lugares de origen de esas piezas&rdquo;, sostiene su director, Daniel P&eacute;rez Est&eacute;vez. En esta l&iacute;nea, se&ntilde;ala que tanto en la gesti&oacute;n, como en las actividades y en el enfoque buscan una revisi&oacute;n de sus discursos a los que se implementa, adem&aacute;s, la cuesti&oacute;n de g&eacute;nero para &ldquo;darle un papel prioritario a la mujer ind&iacute;gena como protagonista de su tiempo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La sala m&aacute;s fotografiada de este museo es donde se exponen los cr&aacute;neos y momias de antiguos canarios y sobre la cual hay un debate sobre su pertinencia. &ldquo;En el caso del Museo Canario hay una particularidad diferencial y es que si bien en los museos de los pa&iacute;ses coloniales se trataba a los ind&iacute;genas como un objeto ex&oacute;tico de estudio, en este caso, los propios fundadores pusieron a la poblaci&oacute;n ind&iacute;gena canaria en el centro como sujetos protagonistas&rdquo;, puntualiza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este peri&oacute;dico se puso en contacto en varias ocasiones con el Cabildo de Tenerife para incluir la postura&nbsp;del Museo de Naturaleza y Arqueolog&iacute;a de Tenerife (MUNA) sobre la descolonizaci&oacute;n muse&iacute;stica y no recibi&oacute; respuesta.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un debate p&uacute;blico y a largo plazo</strong></h2><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n de restos humanos de los antiguos canarios es uno de los temas m&aacute;s controvertidos en la generaci&oacute;n de nuevas narrativas decoloniales. Otero, quien ha realizado una investigaci&oacute;n sobre la sala de los cr&aacute;neos del Museo Canario, anima a la apertura de un debate p&uacute;blico y a largo plazo sobre esta cuesti&oacute;n: &ldquo;Por un lado, en el Museo Canario tenemos esta rareza museol&oacute;gica, sobre esta forma de exponer restos humanos de gente que fue asesinada, de lo que fue un etnocidio en Canarias. Por otro, intento ahondar en alg&uacute;n tipo de soluci&oacute;n que no sea un copia y pega de lo que se ha hecho en otro tipo de situaciones coloniales&rdquo;. En principio no es partidario de un desmantelamiento del museo, sino que propone que este espacio sea un &ldquo;un museo que se investigue a s&iacute; mismo, que investigue sus ra&iacute;ces fundacionales&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, P&eacute;rez Est&eacute;vez defiende que esta sala es como &ldquo;un museo dentro de un museo&rdquo;, que se encuentra conservada como en el momento de su fundaci&oacute;n con el objetivo de comprender c&oacute;mo era la antropolog&iacute;a en aquel momento: &ldquo;Es una sala que invita a la reflexi&oacute;n al p&uacute;blico que la visita, tanto sobre la poblaci&oacute;n aborigen como de la historia de la ciencia en s&iacute; misma&rdquo;, destaca.
    </p><p class="article-text">
        Los museos canarios, enmarcados en la narrativa colonial, han podido dejar atr&aacute;s ciertos episodios relevantes en la historia de Canarias. Uno de ellos es el comercio y la explotaci&oacute;n de personas africanas para convertirlas en esclavas. Laguian realiz&oacute; una investigaci&oacute;n sobre la invisibilidad de esta tem&aacute;tica en 49 museos de Canarias en 2020 y 2021. La investigadora concluy&oacute; que ninguno de ellos ten&iacute;a una sala dedicada a este per&iacute;odo esclavista y que solo en tres de ellos se hac&iacute;a una ligera menci&oacute;n, a veces con eufemismos.&nbsp;
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                La Sala Verneau después de la restauración que  realizamos en 1987.                            </span>
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        Recuerda que en el siglo XVI, el 25% de la poblaci&oacute;n de La Laguna era negra: &ldquo;Ser&iacute;a&nbsp;importante&nbsp;transmitir esta historia,&nbsp;porque la poblaci&oacute;n canaria es el resultado de un mestizaje, pero un mestizaje que no siempre fue fruto de alianzas de amor,&nbsp;sino m&aacute;s bien de relaciones de poder.&nbsp;Uno de los obst&aacute;culos hoy en d&iacute;a&nbsp;es que, descubrirse&nbsp;como africanos o descendientes de personas subsaharianas&nbsp;les&nbsp;puede resultar inc&oacute;modo&nbsp;a muchas personas,&nbsp;por la colonialidad impensada o interiorizada, y esto se ve tambi&eacute;n en las narrativas de los museos&rdquo;, remarca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Laguian recurre a alguno de los retablos de Flandes que se exponen en Canarias para ejemplificar c&oacute;mo se podr&iacute;a construir una narrativa decolonial en los museos contando el peso que tuvo la esclavitud en la construcci&oacute;n del territorio y de la identidad canaria: &ldquo;Si se cuenta que ese cuadro lleg&oacute; a las Islas gracias al mecenazgo de los comerciantes de ca&ntilde;a de az&uacute;car, se podr&iacute;a a&ntilde;adir que unas familias de las Islas se enriquecieron con este sector, lo que implicaba en la mayor&iacute;a de los casos, tener esclavos moriscos y/o subsaharianos&rdquo;, incide.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos evitando temas porque nos resultan inc&oacute;modos o no sabemos c&oacute;mo tratarlos&rdquo;, sintetiza Laguian. A su juicio, la ocultaci&oacute;n de la esclavitud guarda relaci&oacute;n con la colonialidad: &ldquo;Las jerarqu&iacute;as interiorizadas que el pensamiento occidental ha producido hacen que nos cueste ver hasta d&oacute;nde llega la violencia que hay dentro de la colonialidad&rdquo;. En este sentido, considera que el camino es superar el marco de la culpabilidad, la cual no permite avanzar: &ldquo;Se trata de afrontar el pasado para poder entender de d&oacute;nde venimos y a d&oacute;nde vamos&rdquo;, concluye.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/descoloniza-museo-canarias-primer-paso-identificar-infiltrado-racismo_1_12675295.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Oct 2025 04:01:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cómo se descoloniza un museo en Canarias?: “El primer paso es identificar cómo se ha infiltrado el racismo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Museos,Cultura,Canarias,Descolonización]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los jóvenes de Marruecos vuelven a salir a las calles: “¿Cómo el país osa organizar el Mundial cuando su población vive en la pobreza y la exclusión?”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/jovenes-marruecos-vuelven-salir-calles-pais-osa-organizar-mundial-poblacion-vive-pobreza-exclusion_1_12649246.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/795d8e57-ddfb-41da-8b0d-a52c79498801_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los jóvenes de Marruecos vuelven a salir a las calles: “¿Cómo el país osa organizar el Mundial cuando su población vive en la pobreza y la exclusión?”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las carencias en sanidad y educación también se encuentran detrás de los motivos que llevan a los jóvenes marroquíes a migrar fuera del país</p><p class="subtitle">El hartazgo de los jóvenes marroquíes que está detrás de un nuevo llamamiento para cruzar la frontera con Ceuta</p></div><p class="article-text">
        Varias ciudades marroqu&iacute;es han vivido estos d&iacute;as una serie de protestas por parte de la poblaci&oacute;n para reivindicar mejoras en la sanidad y la educaci&oacute;n. Estas manifestaciones han estado protagonizadas por j&oacute;venes, movilizados a trav&eacute;s de las redes sociales y bajo el nombre de GenZ212 (generaci&oacute;n Z por el grupo de edad al que pertenecen y 212 por el prefijo telef&oacute;nico de Marruecos). Las fuerzas policiales marroqu&iacute;es desplegaron fuertes dispositivos en algunas ciudades como Rabat y detuvieron a varios participantes, seg&uacute;n ha informado la agencia EFE.
    </p><p class="article-text">
        En T&aacute;nger, Rabat, Oujda o Casablanca cientos de j&oacute;venes han salido a las calles para pedir un cambio en las condiciones de vida. <strong>Omar Naji,</strong> integrante de la Asociaci&oacute;n Marroqu&iacute; de Derechos Humanos (AMDH), desgrana a este peri&oacute;dico que las principales reivindicaciones se centran en el sistema sanitario y educativo y en la disparidad social: &ldquo;Muchos marroqu&iacute;es no son bien tratados en los hospitales p&uacute;blicos, donde hay una privatizaci&oacute;n general&rdquo;, cuenta. De hecho, seg&uacute;n datos de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS), el pa&iacute;s contaba en 2022 con una media de casi 8 m&eacute;dicos por 10.000 habitantes, cuando la media mundial se sit&uacute;a en 17,2 (Espa&ntilde;a, por ejemplo tiene 43 m&eacute;dicos cada 10.000 habitantes). Naji nombra tambi&eacute;n la educaci&oacute;n, &ldquo;que es catastr&oacute;fica, tambi&eacute;n con la privatizaci&oacute;n en el sector&rdquo;. Y por &uacute;ltimo, los manifestantes hacen referencia a &ldquo;la disparidad social que existe entre el pobre y el rico y entre las regiones de Marruecos&rdquo;, detalla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Varios hechos han ido acumulando el descontento de los j&oacute;venes marroqu&iacute;es hasta llegar a la explosi&oacute;n de rabia en las calles. Por una parte, el fallecimiento de ocho mujeres embarazadas en el hospital p&uacute;blico de Agadir, el fallecimiento del padre uno de los l&iacute;deres de las protestas que tuvieron lugar en 2016 en el norte de Marruecos mientras este cumple prisi&oacute;n y, por &uacute;ltimo, la construcci&oacute;n de los estadios que albergar&aacute;n el Mundial de f&uacute;tbol de 2030. Adem&aacute;s, muchos j&oacute;venes tambi&eacute;n denuncian la par&aacute;lisis en la reconstrucci&oacute;n de las zonas afectadas por el terremoto de 2023 en el norte del pa&iacute;s. &ldquo;La gente se cuestiona c&oacute;mo Marruecos osa organizar el mundial cuando su poblaci&oacute;n vive en la pobreza y la exclusi&oacute;n&rdquo;, resalta Naji. Por ejemplo, el pa&iacute;s est&aacute; construyendo el que ser&aacute; el estadio de f&uacute;tbol m&aacute;s grande del mundo, el Gran Estadio Has&aacute;n II de Casablanca con capacidad para 115.000 espectadores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es lo que algunos llaman el Marruecos de las dos velocidades&rdquo;, resume <strong>Irene Fern&aacute;ndez Molina,</strong> profesora de Relaciones Internacionales en la Universidad de Exeter y miembro del Centro de Estudios &Aacute;rabes Contempor&aacute;neos (CEARC). Conviven por un lado, el Marruecos de las grandes infraestructuras, de grandes obras p&uacute;blicas y de proyectos modernos y, por otro, el del &ldquo;subdesarrollo persistente y la degradaci&oacute;n de los servicios p&uacute;blicos b&aacute;sicos, especialmente en las zonas rurales&rdquo;, ampl&iacute;a Fern&aacute;ndez Molina. Coincide en esta l&iacute;nea el catedr&aacute;tico de Estudios &Aacute;rabes e Isl&aacute;micos en la Universidad de Castilla La Mancha y presidente del CEARC, <strong>Miguel Hernando de Larramendi,</strong> quien detalla que los j&oacute;venes ven que aunque el pa&iacute;s ha llevado un proceso de modernizaci&oacute;n con la construcci&oacute;n de grandes obras, como el tren de alta velocidad o la ampliaci&oacute;n del puerto de Casablanca, despu&eacute;s, los servicios p&uacute;blicos se han ido deteriorando: &ldquo;La generaci&oacute;n Z se encuentra un poco al margen de una modernizaci&oacute;n por arriba, pero que no ha sido capaz de limitar las crecientes desigualdades que sufre el pa&iacute;s&rdquo;, subraya.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las disparidades socioecon&oacute;micas que sufre el pa&iacute;s se agudizan en los entornos rurales. &ldquo;T&uacute; ves Casablanca o T&aacute;nger, que son ciudades bien equipadas, pero Marruecos es otra cosa&rdquo;, matiza Naji. Estas desigualdades se remontan a la &eacute;poca colonial de los protectorados franceses y espa&ntilde;oles, tal y como revela Fern&aacute;ndez: &ldquo;Marruecos es un pa&iacute;s que desde la &eacute;poca colonial se ha dividido entre los que algunos llamaban el Marruecos &uacute;til y el Marruecos in&uacute;til. Se consider&oacute; que el Marruecos &uacute;til eran las grandes ciudades de la franja costera, como Rabat o Casablanca; en cambio, el interior, las zonas m&aacute;s monta&ntilde;osas, el Atlas, el Rif son zonas que est&aacute;n muy abandonadas y en las que parece que se va entrando en un pa&iacute;s completamente diferente, en otra &eacute;poca y en otra realidad&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Cuando migrar es la salida para muchos j&oacute;venes marroqu&iacute;es</strong></h2><p class="article-text">
        Las movilizaciones que se han producido en los &uacute;ltimos d&iacute;as en Marruecos han sido lideradas por chicos y chicas j&oacute;venes que se han organizado mediante las redes sociales, especialmente, por medio de Discord, una plataforma pensada para jugadores de videojuego, pero donde se pueden compartir mensajes de texto, audios e im&aacute;genes. Tal y como recuerda Hernando de Larramendi, se trata de la misma red que usaron los j&oacute;venes en Nepal hace unas semanas para protestar contra el Gobierno. &ldquo;En Discord, que es de los <em>gamers</em>, se crean como espacios aut&oacute;nomos donde se pueden debatir diferentes temas y que act&uacute;a muchas veces como espacio de coordinaci&oacute;n&rdquo;, apunta.&nbsp;Tambi&eacute;n considera que se trata de un movimiento horizontal, con mensajes muy concretos y transversales &ldquo;que pueden atraer a j&oacute;venes y no j&oacute;venes que compartan esa agenda&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta franja de poblaci&oacute;n que usa las redes sociales para movilizarse es especialmente relevante en el pa&iacute;s. Fern&aacute;ndez destaca que cerca de 9 millones de marroqu&iacute;es tienen entre 15 y 29 a&ntilde;os y que una cuarta parte no estudian ni trabajan, y &ldquo;no por voluntad propia, sino por falta de oportunidades estructurales&rdquo;. Y esta situaci&oacute;n puede generar con el tiempo el deseo de querer migrar, por lo que puede darse &ldquo;una conexi&oacute;n clara entre las condiciones estructurales a las que responde este movimiento de protesta y las que motivan a una parte de los j&oacute;venes marroqu&iacute;es a la inmigraci&oacute;n&rdquo;, indica Fern&aacute;ndez. Para Naji tambi&eacute;n las condiciones de vida terminan impulsado a muchos j&oacute;venes a migrar. Resalta como factor determinante un sistema educativo &ldquo;fallido&rdquo;, donde los j&oacute;venes no estudian o reciben una mala calidad en la ense&ntilde;anza. La OCDE en 2024 public&oacute; un informe que revelaba que &ldquo;los estudiantes marroqu&iacute;es de 15 a&ntilde;os se encontraban entre los de menor rendimiento entre los pa&iacute;ses participantes en el Programa para la Evaluaci&oacute;n Internacional de Alumnos (PISA) de 2018, muy por debajo del promedio de la OCDE y tambi&eacute;n de otros pa&iacute;ses de la regi&oacute;n de Oriente Medio y Norte de &Aacute;frica (MENA)&rdquo;. &ldquo;Mucha gente no puede ir al colegio y esa es la migraci&oacute;n de menores no acompa&ntilde;ados que vemos despu&eacute;s&rdquo;, se&ntilde;ala el activista. A&ntilde;ade, que la deficiencia de los recursos sanitarios tambi&eacute;n los anima a salir del pa&iacute;s hacia otros lugares donde puedan recibir prestaciones b&aacute;sicas: &ldquo;Ellos ven como los hospitales europeos est&aacute;n bien equipados y los pacientes son bien tratados&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muchos de los j&oacute;venes marroqu&iacute;es terminan cruzando a nado hasta Ceuta, saltando la valla del Melilla, cogiendo z&oacute;diacs hasta Andaluc&iacute;a o adentr&aacute;ndose en el Atl&aacute;ntico en la peligrosa ruta canaria. La poblaci&oacute;n joven de este pa&iacute;s representa un grueso importante entre los nacionales marroqu&iacute;es que viven en Espa&ntilde;a, de los cuales m&aacute;s 200.000, entre hombres y mujeres, tienen entre 20 y 34 a&ntilde;os, seg&uacute;n datos del INE. <strong>Ayoub (nombre ficticio)</strong> es uno de esos chicos que sirve como retrato de una juventud marroqu&iacute; que no ve esperanzas en su pa&iacute;s y decide buscar oportunidades fuera. Lo intent&oacute; con 20 a&ntilde;os por el oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico y lleg&oacute; en 2020 a Gran Canaria: &ldquo;Comenc&eacute; en Marruecos a trabajar con 14 a&ntilde;os como mec&aacute;nico cobrando muy poco. Despu&eacute;s de cuatro a&ntilde;os, trabaj&eacute; dos a&ntilde;os en un supermercado donde tambi&eacute;n cobraba muy poco. Adem&aacute;s, solo descansaba medio d&iacute;a cada semana porque el tiempo que descansas no cobras. Hab&iacute;a gente que no descansaba ni un d&iacute;a porque no pod&iacute;a permitirse reducir su sueldo&rdquo;, recuerda. El joven a&ntilde;ade que tambi&eacute;n le impuls&oacute; a salir la mala asistencia sanitaria, &ldquo;solo te atienden si tienes dinero y all&iacute; somos muchos los pobres que no tenemos dinero&rdquo;. Ahora trabaja y estudia en la capital grancanaria y visita cada a&ntilde;o a su familia en Marruecos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las carencias a las que hace referencia Ayoub reflejan una problem&aacute;tica estructural que viene de atr&aacute;s. Fern&aacute;ndez recuerda en este sentido las protestas producidas en 2011 en el contexto de las primaveras &aacute;rabes y especialmente las que tuvieron en 2016&nbsp;en el norte del pa&iacute;s, la conocida como el <em>Hirak</em> del Rif, movimiento &ldquo;al que se le respondi&oacute; con mano muy dura ,con la detenci&oacute;n y la puesta en prisi&oacute;n de gran parte de los l&iacute;deres&rdquo;, se&ntilde;ala. Ahora, de nuevo, algunos j&oacute;venes han sido detenidos en el marco de estas nuevas protestas, quienes seg&uacute;n la AMDH han sufrido &ldquo;un trato muy violento por parte las autoridades marroqu&iacute;es&rdquo;, y reclama por ello su excarcelamiento: &ldquo;Adem&aacute;s, pedimos que se pueden manifestar con total libertad&rdquo;, concluye Naji. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/jovenes-marruecos-vuelven-salir-calles-pais-osa-organizar-mundial-poblacion-vive-pobreza-exclusion_1_12649246.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Oct 2025 17:10:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los jóvenes de Marruecos vuelven a salir a las calles: “¿Cómo el país osa organizar el Mundial cuando su población vive en la pobreza y la exclusión?”]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia silenciada de las mujeres africanas esclavizadas de Canarias: “Sus técnicas constituían un saber específico”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/historia-silenciada-mujeres-africanas-esclavizadas-canarias-tecnicas-constituian-especifico_1_12616893.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/058b1879-1cb1-427d-b47d-3b371102e796_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia silenciada de las mujeres africanas esclavizadas de Canarias: “Sus técnicas constituían un saber específico”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La historiadora Claudia Stella Geremia ha estudiado el rol que desempeñaron las mujeres traídas a la fuerza desde el continente vecino hasta el Archipiélago canario durante la Edad Moderna
</p><p class="subtitle">Rosalía, Antonio, Viviana y Simón Gómez: la última generación de personas esclavizadas descendientes de africanos en Canarias</p></div><p class="article-text">
        Canarias tuvo un papel relevante en el comercio de personas esclavizadas. Por sus puertos pasaron los barcos con destino a Am&eacute;rica y, en un porcentaje menor pero significativo, desembarcaron aquellas personas que ser&iacute;an forzadas a trabajar en las Islas. Pero, &iquest;c&oacute;mo eran las tradiciones, vidas y cultura de los que permanecieron en las Islas? Esta es la pregunta de la que parti&oacute; la historiadora Claudia Stella Geremia y cuyas respuestas forman parte de sus investigaciones, en las que ha puesto el foco en las vidas de las mujeres esclavizadas de origen africano acusadas de brujer&iacute;a por la Inquisici&oacute;n. &ldquo;Mi trabajo busca devolver centralidad a la experiencia de las mujeres, que en la mayor&iacute;a de las veces estaban silenciadas por los inquisidores y los hombres&rdquo;, reconoce.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Geremia, Doctora en Historia Moderna por la Universidad de Florencia y por la de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) e investigadora de la Universidad de Venecia, ha centrado su investigaci&oacute;n en el papel de las mujeres esclavizadas en Canarias en la Edad Moderna. Para abordar este tema ha estado estos d&iacute;as en el Instituto de Estudios Canarios en Tenerife, donde ha impartido una ponencia en el seminario <em>Esclavitud, g&eacute;nero y familia, siglos XVI-XI</em>. Aunque el inter&eacute;s que suscita este tema en el mundo acad&eacute;mico ha llegado tambi&eacute;n a la Universidad de Harvard, donde la historiadora ha visibilizado el papel de las mujeres durante la trata trasatl&aacute;ntica en Canarias a trav&eacute;s de su colaboraci&oacute;n con el Centro de Estudios Africanos (Hutchins Center).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Canarias y la Macaronesia fueron un laboratorio de preparaci&oacute;n del sistema de esclavitud que se va a exportar a Am&eacute;rica&rdquo;, defiende. Geremia reivindica la importancia de &ldquo;probar&rdquo; que Canarias tuvo un rol activo en el sistema esclavista, ya no solo por su participaci&oacute;n en el tr&aacute;fico de esclavizados, sino como lugar de recepci&oacute;n de miles de personas que se asentaron en las Islas e intentaron preservar sus costumbres y conocimientos, todo ello bajo la vigilancia del sistema inquisitorial. Por ello, m&aacute;s all&aacute; de las cifras de personas que han formado parte de la historia de Canarias durante 300 a&ntilde;os, la investigadora sent&iacute;a que hab&iacute;a un hueco en el relato que se quedaba hu&eacute;rfano: &ldquo;Necesitamos saber algo de la cultura de la gente que llegaba&rdquo;, enfatiza.
    </p><p class="article-text">
        En Canarias, la particularidad de las pr&aacute;cticas que desarrollaron las mujeres ven&iacute;a ligada por su cercan&iacute;a geogr&aacute;fica con &Aacute;frica. Salvo en Andaluc&iacute;a, donde seg&uacute;n la historiadora tambi&eacute;n hab&iacute;a una alta presencia de africanas esclavizadas, en muchos de los territorios de la Monarqu&iacute;a espa&ntilde;ola de la &eacute;poca, los rituales se hab&iacute;an cristianizado. &ldquo;En Canarias est&aacute; claro que hab&iacute;a herencia africana, del norte y de occidente, y eso es muy peculiar&rdquo;, subraya.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para los tribunales de la Inquisici&oacute;n, el mantenimiento de estas pr&aacute;cticas y costumbres era motivo enjuiciamiento. Los archivos preservados de esta instituci&oacute;n son los que han permitido a Geremia ahondar en las vidas de estas mujeres que vivieron en Canarias entre los siglos XVI y XVIII. &ldquo;A partir de las fuentes inquisitoriales y parroquiales analizo las m&uacute;ltiples violencias que marcaron su vida, as&iacute; como su capacidad de agencia. Entiendo agencia como la transmisi&oacute;n de pr&aacute;cticas culturales, rituales de origen africano, la construcci&oacute;n de redes familiares en el contexto de opresi&oacute;n y su participaci&oacute;n en la formaci&oacute;n de sociedades atl&aacute;nticas multiculturales en el contexto de Canarias&rdquo;, detalla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para la historiadora, uno de los legados m&aacute;s importantes que trajo consigo la presencia de esclavizados fue la construcci&oacute;n de una sociedad canaria multicultural que ha llegado hasta la actualidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres esclavizadas acusadas de brujer&iacute;a y juzgadas por la Inquisici&oacute;n viv&iacute;an bajo sospecha constante. Un marcador determinante era su color de piel. La historiadora apunta que en las primeras p&aacute;ginas de los juicios inquisitoriales se especificaba el color negro de piel de la acusada, como el caso de Catalina, una mujer esclavizada acusada de &ldquo;negar a dios&rdquo; y a la que se describe como &ldquo;negra bozales&rdquo;, tal y como recoge la propia historiadora en uno de sus ensayos.&nbsp;
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                La historiadora Claudia Stella Geremia. (CEDIDA)                            </span>
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        En el mismo documento se detalla que la acusada relat&oacute; durante el juicio que proced&iacute;a de Guinea, que su familia era originaria de Nigeria y que hab&iacute;a sido trasladada primero a Cabo Verde, antes de ser vendida en Las Palmas de Gran Canaria. &ldquo;Ser negra al ser esclava o si quer&iacute;a ganar su libertad eran indicios para ser sospechoso, porque cuando una mujer era blanca, en la primera p&aacute;gina del juicio nunca vas a encontrar Catalina, la blanca&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Bolsas mandinga</strong></h2><p class="article-text">
        Uno de los descubrimientos de la investigadora en Gran Canaria fue el uso de las bolsas mandinga, procedente de una de las culturas predominantes de &Aacute;frica occidental. Estas bolsas se usaban como talismanes en cuyo interior se guardaban im&aacute;genes de santos, oraciones, plegarias o piedras de varios tama&ntilde;os y colores con la intenci&oacute;n de protegerse o incluso para encontrar marido en la noche de San Juan. &ldquo;Esto es muy importante. Al otro lado del Atl&aacute;ntico, como en Brasil, Cartagena de Indias o Cuba est&aacute; demasiado estudiado el uso de ese amuleto, pero en Canarias nunca nadie habl&oacute; de esto&rdquo;, revela. De hecho, esta pr&aacute;ctica contin&uacute;a en la actualidad en Cuba o &Aacute;frica occidental. &ldquo;Las bolsas mandingas las descubr&iacute; gracias a las cartas guardadas por el Museo Canario. En los procesos, las mujeres acusadas de hechicer&iacute;a, por ejemplo, cuentan que utilizaban ese tipo de amuleto. Cuentan que era necesario guardarlo, y as&iacute; la gente no pod&iacute;a verlo para que no las delataran. Y al mismo tiempo, cuentan que se las hab&iacute;an ense&ntilde;ado a hacer la abuela o la mam&aacute;. Esto es claramente de procedencia africana&rdquo; concreta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El uso de rituales africanos en Canarias, ya mezclados con otras creencias, incluso salt&oacute; el Oc&eacute;ano y lleg&oacute; al Caribe, donde perviven las santiguadoras, una figura que en Canarias la representan mujeres que mediante los rezos buscan la sanaci&oacute;n de sus allegados. En este sentido, la historiadora indica que los documentos de los juicios inquisitoriales en Cuba y Canarias guardan muchas similitudes en lo referente a los ritos de sanaci&oacute;n de las personas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Geremia ha querido centrar su estudio en los objetos usados por estas mujeres y que representaban tambi&eacute;n una manera de resistencia. Amuletos, talismanes o instrumentos de adivinaci&oacute;n del futuro o para conocer alg&uacute;n episodio del pasado han servido para desentra&ntilde;ar el mundo espiritual y de adaptaci&oacute;n de estas mujeres. &ldquo;Las habilidades manuales y t&eacute;cnicas curativas de esas mujeres constitu&iacute;an un saber espec&iacute;fico para la sociedad canaria de la Edad Moderna&rdquo;, destaca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para llegar a estas conclusiones, lleva tiempo consultando los archivos conservados en el Museo Canario de Las Palmas de Gran Canaria. Geremia se&ntilde;ala que, a diferencia de otros territorios que formaron parte de la Corona, donde gran parte de los archivos fueron destruidos, en Gran Canaria se conservan &iacute;ntegramente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La historiadora comenz&oacute; su investigaci&oacute;n en Sicilia sobre las brujas que viv&iacute;an en la isla durante la presencia de la Corona espa&ntilde;ola y despu&eacute;s quiso hacer una comparativa con los otros territorios insulares de la Monarqu&iacute;a. Para ello se traslad&oacute; a Canarias, donde encontr&oacute; algo que no esperaba: &ldquo;Cuando llegu&eacute; al Museo Canario me di cuenta de que hab&iacute;a un mont&oacute;n de cartas, de procesos, en la versi&oacute;n integral que ning&uacute;n sitio de la Monarqu&iacute;a espa&ntilde;ola tiene. Por eso es precioso. En ning&uacute;n otro lado tenemos los procesos integrales como en Canarias&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/historia-silenciada-mujeres-africanas-esclavizadas-canarias-tecnicas-constituian-especifico_1_12616893.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Sep 2025 21:03:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia silenciada de las mujeres africanas esclavizadas de Canarias: “Sus técnicas constituían un saber específico”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Esclavitud,Canarias,África,Trata de mujeres,Trata de personas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Viven en Canarias, pero no tienen descuento de residente para viajar por su origen migrante: “Es  una injusticia”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/viven-canarias-no-descuento-residente-viajar-origen-migrante-injusticia_1_12597827.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/288b66da-04e3-4bf0-96a4-61a451a9078d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Viven en Canarias, pero no tienen descuento de residente para viajar por su origen migrante: “Es  una injusticia”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las quejas por esta discriminación han llegado al Defensor del Pueblo, que entiende que la norma que los excluye debe ser revisada</p><p class="subtitle">El bono residente canario en Tenerife no llega a todos: migrantes y menores extranjeros no tienen acceso al transporte gratuito</p></div><p class="article-text">
        Personas que nacen en Canarias, residen en las Islas desde hace a&ntilde;os y que tienen contrato de trabajo con empresas situadas en el Archipi&eacute;lago se ven obligadas a pagar el billete completo de barco o avi&oacute;n para trasladarse a otras islas o a la Pen&iacute;nsula. A pesar de estar registradas en el padr&oacute;n de alg&uacute;n municipio canario, el descuento de residente canario las excluye debido a su origen migrante. Desde hace a&ntilde;os, personas que han migrado y la Asociaci&oacute;n Solidaridad Venezuela denuncian lo que consideran un obst&aacute;culo a su movilidad. &ldquo;Es una injusticia porque cotizamos, pagamos impuestos y vivimos en Canarias&rdquo;, se lamenta Marcela M&aacute;spero, la presidenta de la entidad venezolana.
    </p><p class="article-text">
        La norma exige como condici&oacute;n para beneficiarse del descuento de residente que la persona est&eacute; empadronada en alg&uacute;n municipio canario. As&iacute; se detalla en el Real Decreto 1316/2001, de 30 de noviembre que regula esta bonificaci&oacute;n para residentes de Canarias, Balears, Ceuta y Melilla. Sin embargo, personas con el certificado de viajes expedido por su ayuntamiento se encuentran con problemas en la puerta de embarque, donde se les pide que paguen el billete completo. Este hecho no es aislado. M&aacute;spero se&ntilde;ala que reciben casos diarios de viajeros que sufren esta situaci&oacute;n y, por ello, el colectivo se ha agarrado al requisito del decreto para ir elevando sus quejas en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima respuesta la han recibido del Defensor del Pueblo, que entiende la disconformidad de la entidad y por ello emiti&oacute; en diciembre de 2024 una recomendaci&oacute;n dirigida a la Secretar&iacute;a de Estado de Transportes, dependiente del Ministerio de Transportes, en la que se ped&iacute;a una revisi&oacute;n de los requisitos de acceso a la bonificaci&oacute;n. Dicha recomendaci&oacute;n fue rechazada. Este medio intent&oacute; por varias v&iacute;as y en distintas ocasiones recabar su versi&oacute;n, pero no ha recibido respuesta a sus preguntas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio de Transportes en su p&aacute;gina web a&ntilde;ade que las personas de terceros pa&iacute;ses (todos aquellos que no pertenecen a la Uni&oacute;n Europa) aparte de estar empadronados en uno de los cuatro territorios mencionados, deben estar en posesi&oacute;n de la tarjeta de residencia de larga duraci&oacute;n, la que se otorga cuando la persona lleva m&aacute;s de cinco a&ntilde;os residiendo de manera legal en Espa&ntilde;a. La entidad venezolana defiende que este punto no se encuentra recogido en la norma reguladora del descuento de residente y cuestiona que este Ministerio entre a valorar una &ldquo;competencia que no tiene atribuida, como es el control de documentaci&oacute;n&nbsp;y situaci&oacute;n administrativa&rdquo; y que adem&aacute;s provoca que las personas que no pueden afrontar el coste de un billete a&eacute;reo o mar&iacute;timo se quedan en una situaci&oacute;n peor, seg&uacute;n denuncian en el escrito enviado el Defensor del Pueblo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La abogada especializada en extranjer&iacute;a Loueila Sid Ahmed Ndiaye, quien ha estado asesorando a la entidad de migrantes venezolanos, detalla que la problem&aacute;tica deriva de la colisi&oacute;n entre este decreto y una Ley de Presupuestos Generales del Estado de 2013, la cual establece como requisito que la persona debe estar en posesi&oacute;n de la tarjeta de residencia de larga duraci&oacute;n. En su respuesta al Defensor del Pueblo, la Marina Mercante, dependiente del Ministerio de Transportes, defiende que la voluntad del legislador es requerir que estas personas &ldquo;disfrutaran de un mayor grado de conexi&oacute;n con Espa&ntilde;a, dilatado en el tiempo y plasmado en la posesi&oacute;n de una residencia en el territorio&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hay personas con un fuerte v&iacute;nculo con las Islas y que se quedan al margen del descuento. &ldquo;En Canarias hay gente que ha nacido aqu&iacute; y que no ha conseguido regularizar su situaci&oacute;n, que lleva aqu&iacute; 20 a&ntilde;os. En Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla hay gente que ha devenido en una situaci&oacute;n administrativa irregular por sus padres, a pesar de haber nacido en ese territorio&rdquo;, incide la abogada. A&ntilde;ade que ha tenido alg&uacute;n caso en el que personas que han nacido aqu&iacute;, tienen que ir a Madrid a renovar el pasaporte del pa&iacute;s de su madre y no pueden asumir el coste de los billetes sin descuento: &ldquo;&iquest;Esa madre soltera c&oacute;mo va a pagar el billete de todos esos ni&ntilde;os?, se pregunta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta exclusi&oacute;n tambi&eacute;n afecta a la movilidad por motivos de trabajo. La abogada recuerda el caso de una mujer casada con un espa&ntilde;ol y que, debido a su profesi&oacute;n de comercial, debe viajar regularmente entre las islas. &ldquo;Esta mujer me dijo que no sab&iacute;a si dejar el trabajo, ya que tiene que viajar a Gran Canaria pr&aacute;cticamente todas las semanas y que le cuesta tanto dinero que no lo puede asumir&rdquo;, subraya. Por su parte, Andy Lermith tambi&eacute;n ha encontrado dificultades para moverse entre islas por trabajo y ocio. Es un venezolano empadronado en Telde desde hace nueve a&ntilde;os, que trabaja en Gran Canaria con contrato laboral y que hasta el a&ntilde;o anterior contaba con permiso de residencia y trabajo por razones humanitarias. Se&ntilde;ala que las m&uacute;ltiples veces que ha viajado entre islas, ha tenido problemas a la hora de embarcar, ya que le exig&iacute;an que pagara el billete sin descuento de residente, a pesar de contar con el certificado de viaje. Ahora ya tiene nacionalidad espa&ntilde;ola y asegura que le han indicado desde una l&iacute;nea a&eacute;rea que debe registrarse en el Ministerio de Transportes para poder acceder a la bonificaci&oacute;n. &ldquo;Yo aporto al fisco nacional por medio de mi trabajo y no se me otorga el descuento de residente canario, aun cuando yo estoy aportando para ese tipo de subvenciones&rdquo;, se queja.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias de esta limitaci&oacute;n en la aplicaci&oacute;n de la bonificaci&oacute;n dificulta que las personas de origen extranjero puedan conocer el resto de las islas que forman parte del Archipi&eacute;lago donde residen desde hace a&ntilde;os. As&iacute; opina Soda Niasse, una senegalesa que est&aacute; empadronada desde junio de 2019 en Las Palmas de Gran Canaria, que trabaja con contrato laboral y que desde hace unos a&ntilde;os est&aacute; casada con un espa&ntilde;ol con quien tiene dos hijos tambi&eacute;n de nacionalidad espa&ntilde;ola. Cuenta que en el puente del mes de agosto de este a&ntilde;o su familia propuso un viaje a Tenerife, pero debido al alto coste de su billete decidieron aplazarlo. &ldquo;Para m&iacute; no te facilitan la manera de conectarte con tu pueblo, como ciudadano, de interactuar con los dem&aacute;s&rdquo;, se lamenta. Lermith tambi&eacute;n reconoce que esto le ha supuesto un freno para conocer otras islas. Sin descuento de residente, el precio de un billete a&eacute;reo entre Gran Canaria y Tenerife puede costar hasta 136 euros m&aacute;s. En barco, la diferencia puede ser de unos 100 euros. &ldquo;Es totalmente discriminatorio. &iquest;Cu&aacute;l es el fin del legislador y de la bonificaci&oacute;n? Acercar a las comunidades aut&oacute;nomas que son insulares y que tiene que moverse s&iacute; o s&iacute; en avi&oacute;n o en barco&rdquo;,&nbsp;sostiene Sid Ahmed.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para estas personas el momento de viajar supone incertidumbre y nerviosismo, sobre todo cuando llegan a la puerta de embarque. Lermeth remarca que este instante le genera &ldquo;angustia y ansiedad&rdquo;, ya que hasta el &uacute;ltimo momento antes de entrar al avi&oacute;n no sabe si le dir&aacute;n que debe pagar el billete completo: &ldquo;Hay gente que prefiere gastarse el dinero porque no vaya a ser que en la puerta la vayan a devolver&rdquo;, confiesa. Tambi&eacute;n causa incomodidad, puesto que estas escenas suceden a la vista de muchas personas. Niasse reconoce sentir verg&uuml;enza, ya que los trabajadores de la compa&ntilde;&iacute;a la apartan de la cola para comenzar un di&aacute;logo que puede ir subiendo de tono: &ldquo;Es vergonzoso. Por eso ahora prefiero comprar el billete m&aacute;s caro o quedarme en casa y no estar ah&iacute; pasando esa verg&uuml;enza&rdquo;, mantiene.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;spero a&ntilde;ade que muchos ayuntamientos expiden el certificado de viaje, el cual especifica el derecho al descuento de residente, y que, una vez en la puerta de embarque, la aerol&iacute;nea no acepta el billete comprado con el descuento. &ldquo;Al final todo esto es exclusi&oacute;n, es violencia institucional y, de alguna manera, tambi&eacute;n es racismo&rdquo;, recalca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/viven-canarias-no-descuento-residente-viajar-origen-migrante-injusticia_1_12597827.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Sep 2025 20:23:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Viven en Canarias, pero no tienen descuento de residente para viajar por su origen migrante: “Es  una injusticia”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Canarias,Transporte aéreo,Discriminación,Subvenciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bloqueados en el desierto: miles de refugiados protestan por las condiciones de vida en Níger]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/bloqueados-desierto-miles-refugiados-protestan-condiciones-vida-niger_1_12563240.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cedb2b36-239d-4646-9788-4bec8a5643e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bloqueados en el desierto: miles de refugiados protestan por las condiciones de vida en Níger"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dos años después del golpe de Estado que cambió el Gobierno, uno de los países más pobres del mundo atraviesa una crisis migratoria en el corazón de su desierto 
</p><p class="subtitle">La crisis de Níger: un hervidero de cuestiones históricas y de seguridad sin resolver
</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s de 2.000 refugiados y solicitantes de asilo permanecen bloqueados en el centro humanitario de Agadez, N&iacute;ger. En uno de los pa&iacute;ses m&aacute;s pobres del mundo, con temperaturas que superan normalmente los 40 grados y en una zona des&eacute;rtica, los usuarios de este recurso, que gestiona ACNUR, llevan 340 d&iacute;as de protesta pac&iacute;fica porque consideran que viven en condiciones indignas y reclaman poder salir del centro. Las protestas de la semana pasada dejaron a varias personas encarceladas de las que a&uacute;n no se sabe nada. &ldquo;No nos sentimos seguros aqu&iacute;&rdquo;, se lamenta Halil, un solicitante de asilo sudan&eacute;s, a quien se le ha modificado su nombre por seguridad.
    </p><p class="article-text">
        El centro de acogida de Agadez, donde seg&uacute;n cifras de ACNUR, residen m&aacute;s de dos millares de personas, de los cuales un 35% son ni&ntilde;os y un 31% mujeres y ni&ntilde;as, se ha convertido en la prueba gr&aacute;fica de los efectos que deja la externalizaci&oacute;n de fronteras. Miles de personas que huyen de sus pa&iacute;ses y que se encuentran a la espera de poder continuar su viaje, sobreviven en un entorno inh&oacute;spito y donde se denuncian el recorte de necesidades b&aacute;sicas. Desde hace casi un a&ntilde;o, sus residentes critican la falta de m&eacute;dicos, de educaci&oacute;n y ahora de alimentos. <a href="https://x.com/refugeesniger?s=21" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">La organizaci&oacute;n Refugees in N&iacute;ger</a> lleva denunciando la situaci&oacute;n a trav&eacute;s de sus redes sociales, donde reivindica que &ldquo;Agadez no es un lugar seguro para los refugiados&rdquo;. Por ello, cada d&iacute;a se plantan delante del centro con carteles que muestran el n&uacute;mero de d&iacute;as que acumula la protesta. La semana anterior, la intervenci&oacute;n de las fuerzas y cuerpo de seguridad llev&oacute; a seis residentes a prisi&oacute;n, sobre quienes la relatora de la ONU Mary Lawlor ha exigido su inmediata puesta en libertad a trav&eacute;s de su perfil en X.
    </p><p class="article-text">
        La protesta se remonta a septiembre de 2024. Aunque desde hace unos meses se ha intensificado debido a la eliminaci&oacute;n del servicio de alimentaci&oacute;n. Halil se&ntilde;ala que para comer debe pedir un adelanto a los comerciantes de la zona con la promesa de que pagar&aacute; m&aacute;s adelante. &ldquo;Hace unos d&iacute;as, le ped&iacute; un pr&eacute;stamo a un peque&ntilde;o comerciante. Me dijo que no hasta que pagara lo que deb&iacute;a. Ahora estoy pensando en irme, como muchos otros, debido a la dificultad de la situaci&oacute;n&rdquo;, confiesa. En respuesta a este medio, la portavoz de ACNUR, Eujin Byun, reconoce &ldquo;las dificultades&rdquo; que enfrenta este centro, el cual ha sido &ldquo;escenario de protestas por parte de algunos refugiados y solicitantes de asilo, quienes han expresado su frustraci&oacute;n por las condiciones de vida y su prolongada estancia en el Centro&rdquo;, detalla Byun. En cuanto al recorte del servicio de alimentaci&oacute;n, la agencia defiende que se trata de un plan a largo plazo para fomentar la autosuficiencia y que su puesta en marcha ha venido &ldquo;acelerada por los recortes actuales de financiamiento&rdquo;. Byun tambi&eacute;n matiza que la asistencia alimentaria no afectar&aacute; a los refugiados y solicitantes de perfiles m&aacute;s vulnerables. 
    </p><p class="article-text">
        Este centro alberga a un gran n&uacute;mero de sudaneses que han huido del pa&iacute;s debido a los conflictos y posterior guerra civil. Muchos de ellos llevan a&ntilde;os bloqueados en esta zona. Halil tiene 29 a&ntilde;os y era estudiante hasta 2019 de Administraci&oacute;n de Empresas en la Universidad de Kordofan. Tras huir de Sud&aacute;n por la guerra, se march&oacute; a Libia, donde reconoce que &ldquo;sufri&oacute; mucho debido a las prisiones donde se tortura&rdquo;. Cuenta que cuando accedi&oacute; a Argelia para poder llegar a Marruecos, fue interceptado por las autoridades argelinas, que lo abandonaron en la frontera con N&iacute;ger. Sostiene que ya ha solicitado protecci&oacute;n internacional, pero que a&uacute;n no le ha llegado su documentaci&oacute;n de refugiado. Lleva un a&ntilde;o a la espera en este centro. &ldquo;Hice una entrevista para obtener el documento hace unos cuatro meses y a&uacute;n no ha llegado. Aunque aqu&iacute; hay personas que llevan siete y cinco a&ntilde;os sin documento&rdquo;, mantiene. 
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                Solicitantes de asilo y refugiados del centro de Agadez durante una de las protestas. Foto: cedida                            </span>
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        Los refugiados y solicitantes de asilo tambi&eacute;n se quejan de la falta de acceso a educaci&oacute;n y a asistencia sanitaria. Halil asegura que no hay ning&uacute;n m&eacute;dico en el centro y que deben caminar varios kil&oacute;metros para llegar a un centro sanitario. &ldquo;Si te enfermas de noche, morir&aacute;s porque no podemos ir de noche&rdquo;, asegura. En ese sentido, la agencia puntualiza que este centro de salud est&aacute; a 7 kil&oacute;metros del recurso humanitario y que los casos graves son transferidos en ambulancia al hospital general de Agadez. &ldquo;Una escuela primaria establecida por ACNUR, ubicada a una distancia caminable (700 metros) del Centro Humanitario, est&aacute; operativa&rdquo;, a&ntilde;ade Byun.
    </p><p class="article-text">
        El tiempo pasa, y los solicitantes de asilo y refugiados se desesperan en una zona &aacute;rida sin nada que hacer. HaIil indica que no trabaja, ya que en esta zona es muy dif&iacute;cil conseguir un empleo y que, adem&aacute;s, no sabe hablar el idioma local. Asegura que pasa su d&iacute;a a d&iacute;a intentando visibilizar a trav&eacute;s de las redes sociales la situaci&oacute;n que se vive en el centro, actualizando los v&iacute;deos y fotos, sobre todo a trav&eacute;s de la red social X. &ldquo;Se lo cuento al mundo hasta que llega la noche y me duermo dando vueltas en la cama y con pesadillas. As&iacute; hasta que amanece&rdquo;, relata. &ldquo;Nuestra demanda es salir del centro. Nunca pedimos el reasentamiento en un tercer pa&iacute;s. Solo queremos salir de esta situaci&oacute;n. Lo importante es ir a un pa&iacute;s que respete mis derechos como ser humano, donde pueda vivir en paz&rdquo;, recalca Halil. 
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n que se vive en el centro humanitario de Agadez evidencia los efectos de la pol&iacute;tica de recortes de fondos humanitarios que recorre el mundo. ACNUR reconoce que las dificultades que atraviesa este centro &ldquo;forman parte de una reducci&oacute;n de financiamiento que est&aacute; afectando las operaciones humanitarias en todo el mundo&rdquo;. Ante la pregunta de si los recortes aplicados por la Uni&oacute;n Europea tras el golpe de Estado en el pa&iacute;s han dejado un impacto en los servicios prestados por esta agencia, apunta que &ldquo;aunque las contribuciones de la UE siguen siendo importantes, la reducci&oacute;n general de fondos de m&uacute;ltiples fuentes ha afectado la capacidad de ACNUR para mantener el mismo nivel de asistencia&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tras la llegada al poder de la junta militar que derroc&oacute; al presidente Mohamed Bazoum, varios agentes internacionales que no reconoc&iacute;an al nuevo Gobierno se apresuraron a anunciar un recorte de fondos para N&iacute;ger. Tanto la UE como Estados Unidos comunicaron que diferentes fondos quedar&iacute;an bloqueados. Entre estas l&iacute;neas de financiaci&oacute;n estaba el NDICI - Global Europe, un instrumento de la Comisi&oacute;n Europea para ayudar a los pa&iacute;ses m&aacute;s necesitados. Para el doctor en Historia especializado en Relaciones Internacionales por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), Dagauh Komenan, esta pol&iacute;tica de recortes es clave para entender la situaci&oacute;n que viven los migrantes y refugiados del pa&iacute;s. &ldquo;N&iacute;ger es uno de los pa&iacute;ses m&aacute;s pobres del mundo y que adem&aacute;s tiene que hacer frente a la insurrecci&oacute;n yihadista. El nivel de capacidad para acoger a la persona que ha sido devuelta de Argelia con fondos propios es un poco complicado. Depend&iacute;a casi al 100% de esta cooperaci&oacute;n de la UE&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        El especialista detalla que este escenario viene adem&aacute;s propiciado por la premisa de la UE por la que los fondos de cooperaci&oacute;n se vinculan a la predisposici&oacute;n del pa&iacute;s para bloquear el paso de las personas migrantes. &ldquo;A partir del acuerdo de Cotonu, en el 2010, y el de Samoa, se estableci&oacute; que la cooperaci&oacute;n est&aacute; enfocada en aceptar o contribuir a bloquear los flujos migratorios que vienen hacia Europa. Todos esos fondos a ra&iacute;z del golpe de Estado se han visto bloqueados. El pa&iacute;s est&aacute; haciendo m&aacute;s o menos lo que puede con sus nuevos aliados&rdquo;, apunta. 
    </p><p class="article-text">
        Los nuevos aliados de N&iacute;ger son especialmente Rusia y China. Por un lado, la cooperaci&oacute;n rusa se reserva a instrucci&oacute;n militar: &ldquo;N&iacute;ger al contrario de Mali y al contrario del pron&oacute;stico de muchos, no ha ca&iacute;do del todo en los brazos ahora de &Aacute;frica Corps, antes Wagner&rdquo;. Por su parte, el principal socio comercial de N&iacute;ger es China, pa&iacute;s que ha visto &ldquo;abrirse un bulevar con la salida de todos los socios occidentales&rdquo; y de donde interesa especialmente el uranio, tal y como detalla el historiador. Sin embargo, dos a&ntilde;os despu&eacute;s del cambio de gobierno, puntualiza que el ciudadano no ha notado mucho los cambios: &ldquo;Salvo un poco el orgullo nacional, su cartera no est&aacute; m&aacute;s llena&rdquo;, destaca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/bloqueados-desierto-miles-refugiados-protestan-condiciones-vida-niger_1_12563240.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 Aug 2025 04:31:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bloqueados en el desierto: miles de refugiados protestan por las condiciones de vida en Níger]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando la dureza del trabajo doméstico lleva a las mujeres migrantes a hablar con ChatGPT: “Me dejó tocada aceptar condiciones de esclavitud”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/dureza-trabajo-domestico-lleva-mujeres-migrantes-hablar-chatgpt-dejo-tocada-aceptar-condiciones-esclavitud_1_12536160.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72964c15-d6d3-4a95-a68f-151525ed6cf4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1123914.jpg" width="1184" height="666" alt="Mujeres migrantes empleadas de hogar recurren a la IA para buscar apoyo psicológico ante las duras condiciones de sus trabajos. EFE/Marcelo Sayão"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La IA también se ha convertido en un espacio donde se vuelcan las preocupaciones por un entorno laboral exigente y debido a la falta de redes y acompañamiento
</p><p class="subtitle">Un espacio para las mujeres migrantes dedicadas al cuidado: ''En mi país soy abogada y aquí solo puedo limpiar baños''
</p></div><p class="article-text">
        Verg&uuml;enza, miedo y culpabilidad. Martina (nombre ficticio) lleva los &uacute;ltimos a&ntilde;os arrastrada por estas emociones, desde que migr&oacute; de Colombia en 2019 y comenz&oacute; a trabajar como interna en Espa&ntilde;a. La dureza de las condiciones de trabajo, el aislamiento en el hogar y la falta de apoyo psicol&oacute;gico gratuito, la han llevado a buscar apoyo psicol&oacute;gico en la IA (Inteligencia Artificial). Este fen&oacute;meno reciente ha hecho de ChatGPT no solo un espacio de asesoramiento en materia de extranjer&iacute;a, sino tambi&eacute;n un lugar de desahogo. &ldquo;Le di a ChatGPT el rol de<em> coach </em>de vida. La necesidad y el hambre de compa&ntilde;&iacute;a me han llevado a darle muchos detalles privados para que me ayudara a encontrar la calma&rdquo;, confiesa.
    </p><p class="article-text">
        Esta din&aacute;mica ha comenzado a vislumbrase recientemente. Natalia Oldano, pedagoga e investigadora en Mosaico Acci&oacute;n Social, apunta que se trata de una tendencia que ha salido en los grupos de trabajo enmarcados en proyectos de investigaci&oacute;n sobre mujeres y cuidados en los que ella trabaja. &ldquo;Al no tener redes de apoyo psicosocial, en muchos casos ni siquiera v&iacute;nculos de amistad o de familia, ni entidades que se est&eacute;n encargando de esto y mucho menos de acceso al servicio de salud mental, est&aacute;n encontrando alternativas&rdquo;, detalla. Realizar consultas a un asistente virtual es un espacio de no juicio, al que se puede acudir en cualquier momento, que respeta el anonimato y que genera seguridad. En cualquier caso, Oldano matiza que se trata de un procedimiento que a&uacute;n debe seguir explor&aacute;ndose: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; encontramos ese espacio de escucha ah&iacute; y no en  otro sitio? Sin &aacute;nimo de juzgar, porque al final si a ti te hace bien es un espacio de desahogo. Pero despu&eacute;s hay que pensar qu&eacute; consecuencias puede tener esto&rdquo;, aclara. Por ello, seg&uacute;n la pedagoga, el foco habr&iacute;a que ponerlo en las condiciones de trabajo y en las ausencias de apoyo psicosocial. Adem&aacute;s, voces expertas alertan <a href="https://www.eldiario.es/era/caso-gente-relacion-bot-quiero-vuelva-chloe_1_11981488.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de sus limitaciones</a>.
    </p><p class="article-text">
        El empleo de hogar desempe&ntilde;ado por mujeres migrantes es uno de los sectores de trabajo con mayor vulnerabilidad en Espa&ntilde;a. Seg&uacute;n UGT en el informe<em> Mujeres migrantes en ocupaciones precarias</em>, las mujeres que han migrado se concentran en los sectores con los salarios m&aacute;s bajos, siendo uno de ellos, el del empleo dom&eacute;stico. El sindicato revela que a 1 de enero de 2025, el 43% de las mujeres afiliadas al Sistema Especial de Empleados de Hogar ten&iacute;an nacionalidad extrajera. La mayor&iacute;a de ellas procede de Latinoam&eacute;rica. Sin embargo, no hay datos de cu&aacute;ntas mujeres de origen migrante pero ya nacionalizadas espa&ntilde;olas trabajan en el sector. El mismo documento subraya que muchas mujeres reci&eacute;n llegadas inician su actividad en el empleo de hogar y de los cuidados y casi siempre en situaci&oacute;n irregular,  de modo que no estar&iacute;an dadas de alta en este sistema.
    </p><p class="article-text">
        Martina trabaj&oacute; como interna durante tres a&ntilde;os sin contrato para dos familias diferentes. Es licenciada en Administraci&oacute;n de empresas en Colombia y trabajaba como docente en una universidad de su pa&iacute;s. Cuando decidi&oacute; instalarse en el norte de Espa&ntilde;a, debido a la violencia que se ejerce en su localidad de origen, comenz&oacute; a trabajar como interna. Su jornada laboral era de lunes a domingo, incluidas muchas noches. En el primer empleo se encargaba del cuidado de una se&ntilde;ora con alzh&eacute;imer, quien debido a su enfermedad la maltrataba: &ldquo;Ella no pod&iacute;a ver que la servidumbre tuviera m&oacute;viles, o cosas que fueran tecnol&oacute;gicas porque lo asociaba a que era un robo que se le estaba haciendo a sus familiares. Si ella ve&iacute;a que estaba usando el tel&eacute;fono, se enfurec&iacute;a, lanzaba el bast&oacute;n e improperios&rdquo;, lamenta. Tambi&eacute;n recuerda que deb&iacute;a pasar siete horas fuera de casa todos los d&iacute;as hasta las 22.00 horas. En esas horas, relata, daba paseos, se sentaba en alguna cafeter&iacute;a donde hubiera internet y pudiera recargar el m&oacute;vil, iba a la iglesia o a la biblioteca y otros d&iacute;as se sentaba a esperar. Tambi&eacute;n comenz&oacute; su cambio f&iacute;sico ya que el almuerzo y la cena deb&iacute;a hacerlos en la calle a base de panes, dulces y zumos. En este trabajo cobraba 900 euros.
    </p><p class="article-text">
        En esa &eacute;poca, Martina, que ya de por s&iacute; no socializaba por su trabajo de interna, comenz&oacute; a generar aversi&oacute;n a los tel&eacute;fonos m&oacute;viles debido a los problemas que su uso le causaban con la se&ntilde;ora de la casa. Recuerda que dej&oacute; de hablar por tel&eacute;fono y de llamar a su familia en Colombia, perdiendo de este modo su contacto con el exterior. En su segundo trabajo como interna, Martina dej&oacute; pr&aacute;cticamente de salir a la calle. Cuidaba a una se&ntilde;ora mayor con quien lleg&oacute; a construir un v&iacute;nculo casi familiar y hac&iacute;a m&uacute;ltiples tareas, no solo de cuidado personal o sanitario, sino que adem&aacute;s a quien le proporcionaba compa&ntilde;&iacute;a. Rememora que le cortaba y te&ntilde;&iacute;a el pelo, hac&iacute;a ejercicios de movilidad, escuchaba sus historias de la Guerra Civil y de Franco, ve&iacute;an fotos y adem&aacute;s hac&iacute;a los recados indispensables para el mantenimiento de la se&ntilde;ora y del hogar, como hacer la compra, ir a la farmacia, lavar la ropa y preparar la comida. Su salario en este segundo hogar era de 700 euros. 
    </p><p class="article-text">
        Por una parte, ambos trabajos generaron en Martina miedo a salir a la calle. A d&iacute;a de hoy, sostiene que sigue luchando contra esta barrera, ya que, seg&uacute;n relata, muchas veces despu&eacute;s de estar preparada, llega a la puerta de la casa y se da media vuelta. El trabajo como interna durante tres a&ntilde;os tambi&eacute;n dej&oacute; huella en su salud. Ha sufrido anemia, insomnio, falta de concentraci&oacute;n, desregulaciones del ciclo menstrual, ca&iacute;da del pelo, u&ntilde;as quebradizas, gastritis y dolores de cabeza. A estos se a&ntilde;aden los problemas que arrastra actualmente y que derivan de los ejercicios de movilidad con las dos mujeres ancianas, como dolores de huesos, de espalda, de hombros y un desbalance en la cadera. Problemas de salud para los que se est&aacute; medicando.
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s, las condiciones del trabajo de interna tambi&eacute;n han impactado en su salud mental: &ldquo;Lo me dej&oacute; tan tocada fue aceptar condiciones de esclavitud, de no descanso, de falta de sue&ntilde;o, de aceptar una paga injusta, no retribuida&rdquo;. Al estar volcada en el cuidado de personas mayores, cuenta que se despreocup&oacute; de su imagen, de comer equilibradamente y de comunicarse con su propia familia: &ldquo;Me fui alienando y se me olvid&oacute; la persona que yo era.  Lo que m&aacute;s me impact&oacute; fue verme al espejo y no reconocerme&rdquo;, enfatiza. Despu&eacute;s de esto, y durante dos a&ntilde;os, ha intentado sin &eacute;xito que el servicio p&uacute;blico de salud la derivara a un especialista de salud mental. Ante la falta de respuestas, reconoce que ha acudido a ChatGPT para compartir sus inquietudes. &ldquo;Yo uso la inteligencia artificial, no solo para temas profesionales, sino tambi&eacute;n muchas veces para que me ayude a organizar mis pensamientos por la falta de acceso a un psic&oacute;logo, a una persona que te hable y que tenga m&aacute;s o menos un conocimiento y una formaci&oacute;n. Es una soledad muy tremenda&rdquo;, incide. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, este asistente virtual tambi&eacute;n le ha servido para plantear otras cuestiones relacionadas con el proceso migratorio y las consecuencias derivadas del marco normativo espa&ntilde;ol en materia de extranjer&iacute;a. A Martina le ha preocupado c&oacute;mo solicitar atenci&oacute;n m&eacute;dica en Tenerife, donde ahora reside, teniendo en cuenta que ha sufrido abandono sanitario durante los primeros a&ntilde;os en Espa&ntilde;a, per&iacute;odo en el que ha sufrido un deterioro en su salud, y tambi&eacute;n ha buscado entidades de apoyo a personas en su situaci&oacute;n, informaci&oacute;n sobre el tr&aacute;mite para la regularizaci&oacute;n de documentos y sobre visado familiar para entrar en Espa&ntilde;a.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las mujeres migrantes generan sus herramientas de resistencia</strong></h2><p class="article-text">
        Para Oldano, la situaci&oacute;n de sobrecarga de las mujeres migrantes en el empleo dom&eacute;stico en Espa&ntilde;a se explica por la crisis de los cuidados. Detalla que existe un choque entre el sistema patriarcal y capitalista, por un lado, y las necesidades reales de cuidado, por otro. &ldquo;Una jornada de trabajo de ocho horas, que muchas veces son diez, &iquest;c&oacute;mo te posibilita tener tiempo de calidad para el cuidado, para el autocuidado, y para todo lo que se nos exige a las mujeres?&rdquo;, cuestiona. Estos factores inasumibles por las familias, a lo que se a&ntilde;ade una respuesta insuficiente por parte de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en materia de cuidados, ha llevado a que muchas de ellas recurran a mujeres migrantes, especialmente de Latinoam&eacute;rica, para cubrir esta necesidad. 
    </p><p class="article-text">
        Oldano manifiesta, al mismo tiempo, que a la hora de buscar una empleada de hogar o cuidadora se recurre a una mujer, especialmente de Latinoam&eacute;rica, por varios motivos. Por un lado, se ha &ldquo;naturalizado&rdquo; que la mujer es la persona encargada de los cuidados, y, por otra parte, que esta mujer pueda ser explotada. En este caso, har&iacute;an su aparici&oacute;n las mujeres de pa&iacute;ses empobrecidos, que en situaci&oacute;n administrativa irregular, hay m&aacute;s posibilidades de vulneraci&oacute;n de derechos. 
    </p><p class="article-text">
        La pedagoga apunta que esta situaci&oacute;n se est&aacute; viviendo mucho en Tenerife, pero tambi&eacute;n en las islas no capitalinas, donde muchos de sus vecinos se han marchado, pero siguen residiendo las personas mayores, quienes necesitan de cuidados. Por ello, para la especialista, la labor de cuidados se hace en funci&oacute;n de la capacidad adquisitiva de las familias, al mismo tiempo que la implicaci&oacute;n de las administraciones p&uacute;blicas no est&aacute; siendo suficiente. &ldquo;Hay muchas alternativas y experiencias que se pueden hacer, sobre todo, como en los pa&iacute;ses n&oacute;rdicos. Pero tambi&eacute;n en otras realidades m&aacute;s parecidas a las nuestras, como en pa&iacute;ses latinoamericanos que nos est&aacute;n diciendo que un sistema de cuidados integrado es necesario y es posible. Hay que tratar de desfamiliarizar  y desfeminizar el cuidado y llevarlo a otros espacios&rdquo;, incide. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de las condiciones laborales extremas, las mujeres migrantes est&aacute;n generando sus formas de resiliencia mediante la creaci&oacute;n de espacios de escucha e intercambio, inform&aacute;ndose y tambi&eacute;n acudiendo a la IA. Oldano detalla que estas redes se construyen muchas veces de manera informal, en parques o grupos de alguna entidad o de Whatsapp: &ldquo;Son mujeres rebeldes, valientes, que en muchos casos han migrando solas. Han tomando la decisi&oacute;n de cambiar de pa&iacute;s, y eso en su identidad es una narrativa de fuerza de resistencia&rdquo;, destaca.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me empec&eacute; a reconocer cuando la abrac&eacute; as&iacute; moribunda, porque no la quer&iacute;a conmigo. A la d&eacute;bil, a la pisoteada, a la humillada no la quer&iacute;a conmigo. Y me toc&oacute; abrazarla, reconocerla&rdquo;. Martina se encuentra ahora en un camino de superaci&oacute;n de las secuelas que le dej&oacute; el trabajo como interna. Confiesa que le ha costado asumir que fue sometida a situaciones de maltrato laboral, de negociaciones desleales, de cambios de las condiciones en medio del trabajo y que la enga&ntilde;aran con la posibilidad de hacerle un contrato. &ldquo;Yo estoy acostumbrada a manejar contratos y cl&aacute;usulas y ca&iacute; como una tonta, como una ingenua total. Y me lo he machacado demasiado. Me he echado la culpa&rdquo;, confiesa. Pero asegura que &ldquo;abrazar&rdquo; el dolor que le ha dejado esa etapa, le permite aceptar la nueva persona que ha resultado desde que migr&oacute;. Para ello, va de lunes a viernes a estudiar, sale con sus compa&ntilde;eros de clase a tomarse un caf&eacute; y ha conseguido homologar su t&iacute;tulo: &ldquo;He aprendido que del barro se sale. Y aunque me cuesta, tengo un fuego por dentro que me impulsa todos los d&iacute;as. Voy para adelante porque a lo pisado no vuelvo a ir&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/dureza-trabajo-domestico-lleva-mujeres-migrantes-hablar-chatgpt-dejo-tocada-aceptar-condiciones-esclavitud_1_12536160.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 Aug 2025 20:17:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando la dureza del trabajo doméstico lleva a las mujeres migrantes a hablar con ChatGPT: “Me dejó tocada aceptar condiciones de esclavitud”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una exposición fotográfica pone a España frente a su pasado esclavista: "Hay episodios de nuestra historia que han sido ocultados"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/exposicion-fotografica-pone-espana-frente-pasado-esclavista-hay-episodios-historia-han-sido-ocultados_1_12512518.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5a64e959-c8b2-4f49-9e76-a85ff38a3f76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una exposición fotográfica pone a España frente a su pasado esclavista: &quot;Hay episodios de nuestra historia que han sido ocultados&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La creadora Judith Prat bucea en uno de los episodios más ocultos de la historia española y el cual mantiene sus lazos con problemáticas actuales
</p><p class="subtitle">Rosalía, Antonio, Viviana y Simón Gómez: la última generación de personas esclavizadas descendientes de africanos en Canarias
</p></div><p class="article-text">
        Jaume Bad&iacute;a Padrines fue el primer administrador del Banco de Barcelona. Tambi&eacute;n fue un comerciante que amas&oacute; su fortuna con la compra y venta de personas esclavizadas en Cuba, donde se instal&oacute; a principios del siglo XIX hasta que regres&oacute; a Catalunya en 1840 convertido en un hombre acaudalado. Esta historia, aunque particular, se generaliz&oacute; durante varios siglos entre Espa&ntilde;a y sus colonias de Am&eacute;rica gracias al comercio y a la mano de obra de personas esclavizadas que, una vez secuestradas del continente africano, terminaban en plantaciones, ingenios azucareros y en los hogares de las familias m&aacute;s pudientes. El paso por cada una de estas etapas puede imaginarse hoy gracias a las fotograf&iacute;as de la exposici&oacute;n <em>Aquella niebla, este silencio</em> de Judith Prat, en la cual hace un recorrido por el pasado esclavista espa&ntilde;ol: &ldquo;Un pasado duro, dif&iacute;cil de asumir, pero incontestable&rdquo;, remarca su autora. Gracias a PHotoESPA&Ntilde;A el proyecto se ha podido visitar en Madrid y a partir de septiembre se podr&aacute; ver en Zaragoza.
    </p><p class="article-text">
        El comercio de esclavizados africanos fue un sistema protagonizado por las potencias occidentales entre los siglos XV y XIX. Entre 12 y 50 millones de personas (las cifran oscilan) fueron obligadas a atravesar el Atl&aacute;ntico para llegar a las colonias americanas. &ldquo;De ellas, 2,5 millones fueron llevadas a las colonias espa&ntilde;olas. Espa&ntilde;a mantuvo impunemente la trata hasta 60 a&ntilde;os despu&eacute;s de su prohibici&oacute;n internacional&rdquo;, sostiene Prat. De hecho, Espa&ntilde;a fue la &uacute;ltima naci&oacute;n europea en abolir la esclavitud, primero en 1837 en la Pen&iacute;nsula y Canarias, y despu&eacute;s, en 1880, en Cuba, la &uacute;ltima de sus colonias en la que segu&iacute;a siendo legal el comercio y el uso de esclavizados. Una historia silenciada, que, adem&aacute;s, seg&uacute;n critica la autora, no se menciona en los libros de texto en las distintas etapas formativas. &ldquo;Hay muchos episodios de nuestra historia que han sido deliberadamente ocultados, obviados. Y eso es exactamente lo que ha ocurrido con nuestro pasado esclavista&rdquo;, recalca.
    </p><p class="article-text">
        El viaje por el pasado esclavista espa&ntilde;ol que recorre la autora empieza en Barcelona, salta a Ghana y Sierra Leona, contin&uacute;a en Cuba y finaliza de nuevo en Barcelona. Es lo que se denomina &ldquo;el tri&aacute;ngulo del comercio trasatl&aacute;ntico&rdquo;, detalla Prat. Todo comienza con un contexto econ&oacute;mico adverso en el que apenas hay oportunidades para salir adelante. &ldquo;A mediados del siglo XVIII, una grave crisis econ&oacute;mica azot&oacute; la costa catalana y muchos hombres emigraron a Cuba en busca de fortuna&rdquo;, detalla el texto de una de las fotograf&iacute;as. Otros se trasladaron a las costas de Ghana y Sierra Leona, donde capturaron y despu&eacute;s vendieron a las personas que eran forzadas a cruzar el oc&eacute;ano hacinadas en barcos. Una vez en destino, como en Cuba o Rep&uacute;blica Dominicana, fueron sometidas a trabajo extremo, donde las ganancias para los empresarios se multiplicaban. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tanto la trata como la utilizaci&oacute;n de mano de obra esclava en las plantaciones y los ingenios azucareros de Cuba hizo que muchas familias espa&ntilde;olas se enriquecieran de forma extraordinaria&rdquo;, matiza la fot&oacute;grafa. El dinero obtenido por la instituci&oacute;n esclavista fue reinvertido despu&eacute;s en las regiones de las que proced&iacute;an los comerciantes y esclavistas, donde destinaron su capital a la construcci&oacute;n de mansiones, en la banca, la industria y en infraestructuras en Catalunya o el Pa&iacute;s Vasco. 
    </p><p class="article-text">
        De uno de los territorios de partida de los esclavizados, de Sierra Leona, el espa&ntilde;ol Pedro Blanco sac&oacute; grandes beneficios. En un estuario entre dos r&iacute;os, lleg&oacute; a establecer una red de factor&iacute;as donde encerraba a las personas que m&aacute;s tarde embarcar&iacute;a a Am&eacute;rica. Tal y como detalla la investigaci&oacute;n realizada por Prat, Pedro Blanco fue uno de los mayores traficantes espa&ntilde;oles de esclavos. Seg&uacute;n recoge uno de los paneles informativos de la muestra, las factor&iacute;as eran &ldquo;enclaves organizados por funcionarios cuyo cometido era facilitar el asentamiento de las compa&ntilde;&iacute;as negreras en territorio africano&rdquo;. Estos espacios facilitaban el encierro de las personas que entrar&iacute;an a formar parte del sistema esclavista puesto que, rodeados de agua, era imposible escapar. 
    </p><p class="article-text">
        Una vez en territorio americano entraban en juego otros actores. La fot&oacute;grafa recoge la historia de Juli&aacute;n Zulueta y Amondo, un pol&iacute;tico espa&ntilde;ol que mantuvo negocios esclavistas clandestinos con la reina regente Mar&iacute;a Cristina de Borb&oacute;n. Lleg&oacute; a recibir el t&iacute;tulo nobiliario de Marqu&eacute;s de &Aacute;lava, al igual que otro esclavista, el Marqu&eacute;s de Comillas. Zulueta era conocido por realizar pr&aacute;cticas de torturas y castigos extremos contra las personas esclavizadas que ten&iacute;a en propiedad. La fotograf&iacute;a que acompa&ntilde;a este relato muestra la torre del ingenio desde donde colgaban por un pie a la persona que intentaba escapar, dej&aacute;ndolo morir a la vista de todos. El trabajo de Prat a&ntilde;ade que las ganancias que Zulueta obtuvo gracias al tr&aacute;fico de personas las invirti&oacute; en la industria textil de &Aacute;lava. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Aquella niebla, este silencio busca reflejar el pasado esclavista español. Foto: Judith Prat.                            </span>
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        El viaje por el pasado esclavista espa&ntilde;ol se completa con las diferentes fotograf&iacute;as que reflejan las huellas que dej&oacute; este negocio, desde los vistosos mosaicos de una mansi&oacute;n cubana de un esclavista, hasta las mansiones actuales en Barcelona que fueron propiedad de los que hicieron negocio con las personas esclavizadas. &ldquo;Mi mirada est&aacute; puesta en nosotros, los esclavistas&rdquo;, resalta la fot&oacute;grafa.
    </p><p class="article-text">
        En estos ambientes de violencia, tambi&eacute;n surgieron movimientos de resistencia protagonizados por las personas esclavizadas. Muchas lograron escapar y formaron los palenques, comunidades autogestionadas donde las personas eran libres. Entre estas pr&aacute;cticas, conocidas como cimarronaje, la fot&oacute;grafa ha rescatado la historia de la esclavizada Carlota. Esta mujer lider&oacute; la primera gran sublevaci&oacute;n antiesclavista de Cuba, en la que un grupo de 250 hombres y mujeres arras&oacute; el ingenio Triunvirato de Matanzas, propiedad de la poderosa familia espa&ntilde;ola esclavista Afonso-Soler, seg&uacute;n detalla Prat en su trabajo. La autora saca a la luz su historia mostrando la fotograf&iacute;a de la escultura dedicada al esclavo rebelde y que est&aacute; representada por Carlota en los mismos terrenos donde se ubic&oacute; el ingenio. &ldquo;La participaci&oacute;n de la mujer cimarrona en estos movimientos fue fundamental: lideraron numerosas revueltas y lucharon en primera l&iacute;nea, desafiando tanto el sistema esclavista como el rol subordinado que les impon&iacute;a la sociedad colonial oficial&rdquo;, revela la autora. 
    </p><p class="article-text">
        Estos episodios clave del pasado han dejado una huella en la actualidad. La conexi&oacute;n entre la memoria hist&oacute;rica, su relaci&oacute;n con la identidad colectiva y sus implicaciones actuales, llevaron a su aurora a bucear en aquellos episodios del pasado que se vinculan con el presente. &ldquo;Es preciso entender c&oacute;mo se ha configurado nuestra identidad com&uacute;n para poder abordar debates actuales, como el racismo y los discursos de odio crecientes&rdquo;. En la misma l&iacute;nea, la curadora de la exposici&oacute;n, Sem&iacute;ramis Gonz&aacute;lez, apunta que de este proyecto no solo le interes&oacute; &ldquo;el preciosismo y el cuidado de la fotograf&iacute;a&rdquo; sino que aborda esta cuesti&oacute;n que apenas tiene eco en el presente y del cual destaca que &ldquo;tiene capacidad de enunciarse desde un lugar problem&aacute;tico y por poner la mirada sobre un tema tab&uacute;&rdquo;, destaca.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de lo que ocurre en otros pa&iacute;ses con un pasado esclavista como Reino Unido, Francia o Pa&iacute;ses Bajos, donde hay un reconocimiento, en Espa&ntilde;a, este asunto contin&uacute;a sepultado. Para Gonz&aacute;lez, la ocultaci&oacute;n de esta parte de la historia espa&ntilde;ola guarda relaci&oacute;n con un estado de confort del que cuesta explorar su ra&iacute;z: &ldquo;Es m&aacute;s f&aacute;cil aludir al s&iacute;ntoma y no a la causa. Hablamos de emergencia clim&aacute;tica pero no de capitalismo. Hablamos de desigualdad de g&eacute;nero pero no de patriarcado. Hablamos de pobreza de algunos pa&iacute;ses, pero no de extractivismo. Igualmente, hablamos de los pa&iacute;ses Occidentales como ricos y pr&oacute;speros pero no hablamos de colonialismo. Preferimos apartar la mirada porque las comodidades que disfrutamos est&aacute;n construidas, en muchos casos, sobre el expolio a otros&rdquo;, subraya. 
    </p><p class="article-text">
        Para contrarrestar este relato, Prat considera que es necesario abrir un debate &ldquo;honesto y constructivo&rdquo; sobre la historia y estudiar sus implicaciones en el presente: &ldquo;Urge el reconocimiento, la reparaci&oacute;n y la justicia hist&oacute;rica hacia los pueblos esclavizados para hacer frente al racismo estructural y asentado&rdquo;, concluye. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/exposicion-fotografica-pone-espana-frente-pasado-esclavista-hay-episodios-historia-han-sido-ocultados_1_12512518.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Aug 2025 19:44:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una exposición fotográfica pone a España frente a su pasado esclavista: "Hay episodios de nuestra historia que han sido ocultados"]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Los menores refugiados, en el centro del debate político: ''En nuestro país corremos peligro, solo queremos estar bien'']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/menores-refugiados-centro-debate-politico-pais-corremos-peligro-queremos_1_12522865.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c376ea7a-ea25-4f2d-bbda-995de1e09055_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los menores refugiados, en el centro del debate político: &#039;&#039;En nuestro país corremos peligro, solo queremos estar bien&#039;&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este lunes comienzan las derivaciones a la Península, después de que el Supremo requiriera al Estado hacerse cargo de 1.200 jóvenes asilados acogidos en los centros colapsados de Canarias </p><p class="subtitle">Hemeroteca  - Claves del traslado de menores refugiados desde Canarias: dos grupos por semana y centros pequeños
</p></div><p class="article-text">
        El entorno del campamento Canarias 50 es diferente desde hace casi dos semanas. A los adultos migrantes que residen en este recurso de emergencia de Gran Canaria y que salen a pasear por los alrededores se unen ahora los <strong>menores solicitantes de asilo</strong>. Estos j&oacute;venes llevan meses en el centro del debate pol&iacute;tico, despu&eacute;s de que, a petici&oacute;n del Gobierno canario, el <strong>Tribunal Supremo</strong> ordenara al Estado que se hiciera cargo de ellos. <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/claves-derivaciones-menores-refugiados-canarias-grupos-semana-traslados-madrid_1_12516107.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Este lunes comenzar&aacute;n los traslados a la Pen&iacute;nsula </a>y, si los plazos se cumplen, algunos de estos menores habr&aacute;n pasado en menos de dos meses por hasta cuatro centros diferentes. Muchos quieren quedarse en <strong>Canarias</strong>, donde estudian o trabajan y donde han creado ya lazos de amistad. &ldquo;Me preocupa que me lleven a la Pen&iacute;nsula&rdquo;, asegura uno de ellos.
    </p><p class="article-text">
        Moussa (nombre ficticio) lleva un a&ntilde;o residiendo en Gran Canaria. Es de la regi&oacute;n de Kayes, en Mali, de donde procede la mayor&iacute;a de los nacionales de este pa&iacute;s que llegan a Canarias por la ruta del Atl&aacute;ntico. El maliense est&aacute; al borde de cumplir la mayor&iacute;a de edad y ha encontrado trabajo en una empresa de fontaner&iacute;a, de donde regresa por las tardes para entrar de nuevo en el Canarias 50. 
    </p><p class="article-text">
        Moussa asegura que los trabajadores del centro les han comunicado que a&uacute;n no saben cu&aacute;ndo ser&aacute;n trasladados a otros recursos, &ldquo;porque es algo que depende del Gobierno&rdquo;. &Eacute;l no quiere moverse a ninguna localidad de la Pen&iacute;nsula. Tiene trabajo en la isla y, adem&aacute;s, ha hecho amigos y amigas. &ldquo;Me gusta estar aqu&iacute;&rdquo;, confiesa m&aacute;s de una vez y dice que ya ha informado de su deseo de permanecer en el Archipi&eacute;lago a la entidad que gestiona el m&oacute;dulo de menores asilados dentro del centro, la ONG Engloba.
    </p><p class="article-text">
        El caso de Ansou* es diferente. A &eacute;l no le importar&iacute;a que lo reubiquen en la Pen&iacute;nsula: &ldquo;Este centro no es bueno, la comida no es buena. Quiero que me trasladen, me da igual d&oacute;nde&rdquo;. Lleva un a&ntilde;o en Gran Canaria y no ha recibido ninguna formaci&oacute;n en todo este tiempo. Ha pasado ya por dos centros distintos. Uno de ellos fue<a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/caso-quorum-centro-proteccion-menores-deja-serlo-encierran-les-pegan-cadena-hierro_1_12497705.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> clausurado por la Polic&iacute;a Canaria</a> recientemente en el marco de una investigaci&oacute;n de supuestos malos tratos a los menores por parte de los trabajadores de la ONG Quorum Social 77. &ldquo;Lo &uacute;nico que se puede hacer es comer y dormir&rdquo;, lamenta.
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                Menores refugiados en los alrededores del campamento Canarias 50, en Gran Canaria                            </span>
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        En marzo, el Supremo requiri&oacute; al Estado que se hiciera cargo de m&aacute;s de 1.200 menores solicitantes de asilo en sus centros de protecci&oacute;n. Estos j&oacute;venes han convivido hasta el momento en los recursos colapsados de la comunidad aut&oacute;noma, donde no se les ha brindado una atenci&oacute;n espec&iacute;fica adecuada a sus vulnerabilidades. Despu&eacute;s de varias semanas de reuniones entre el Gobierno central y el canario, el Ministerio de Migraciones ha adelantado que este lunes comenzar&aacute;n los traslados a los centros de la Pen&iacute;nsula con un primer grupo de ocho personas. Cada semana saldr&aacute; de las islas un m&aacute;ximo de dos grupos de entre 15 y 20 menores cada uno. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, de los 1.200 menores solicitantes de asilo, 141 han sido trasladados de forma temporal al Canarias 50, dependiente de Migraciones. Seg&uacute;n el Ministerio, la entidad responsable de atender a los menores en este espacio est&aacute; realizando valoraciones individualizadas a quienes han manifestado su disposici&oacute;n a trasladarse a la Pen&iacute;nsula, con el prop&oacute;sito que los desplazamientos se hagan &ldquo;con todas las garant&iacute;as&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En todo este proceso, el inter&eacute;s superior de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as &ldquo;es clave&rdquo;, apuntan desde Unicef. &ldquo;Para poder garantizarlo, hay que hacer una evaluaci&oacute;n previa al traslado, para ver las necesidades de cada menor&rdquo;, apunta Sara Casero, t&eacute;cnica de Pol&iacute;ticas de Infancia de esta agencia de Naciones Unidas. Esta evaluaci&oacute;n tiene que pasar por la escucha activa de los ni&ntilde;os, &ldquo;permiti&eacute;ndoles participar en las decisiones que le est&aacute;n afectando&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La estabilidad y la previsibilidad son &ldquo;elementos fundamentales&rdquo; para el desarrollo de los j&oacute;venes y para reducir su nivel de estr&eacute;s. &ldquo;Los constantes cambios de centro generan un impacto negativo en el bienestar emocional de los ni&ntilde;os y adolescentes. Debe limitarse el n&uacute;mero de movimientos para que se reduzca ese impacto en su salud mental o en su estado psicosocial&rdquo;, detalla Casero. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando no hay otra alternativa que el traslado, apunta la t&eacute;cnica, es necesario velar por el derecho de los menores a la informaci&oacute;n y a la participaci&oacute;n. &ldquo;Hay que hacer part&iacute;cipes a estos ni&ntilde;os y adolescentes de estas decisiones que les afectan y explicarles lo que est&aacute; ocurriendo y lo que va a ocurrir, para reducir el impacto que pueda tener en ellos y ellas&rdquo;, a&ntilde;ade la experta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los menores malienses </strong>
    </p><p class="article-text">
        Ansou un apasionado del baloncesto. Es un joven alto, que con un bal&oacute;n en las manos se apresura a buscar una cancha donde poder pasar la tarde junto a su compa&ntilde;ero. Lleva un a&ntilde;o en Gran Canaria y asegura que tampoco ha podido estudiar. Aun as&iacute;, prefiere quedarse en la isla, donde lo que m&aacute;s desea es poder acudir a una formaci&oacute;n. Aunque no le han detallado cu&aacute;ndo ser&aacute;n trasladados, s&iacute; que les han informado de que est&aacute;n en el Canarias 50 porque son solicitantes de asilo. Como la mayor&iacute;a de los menores acogidos all&iacute;, tambi&eacute;n es de Mali.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros venimos de un pa&iacute;s donde estamos en peligro, y lo &uacute;nico que queremos es estar aqu&iacute;. Estar bien&rdquo;, se&ntilde;ala Ansou. El 90% de los menores acogidos en Canarias que han pedido protecci&oacute;n internacional son de Mali. En este pa&iacute;s se libra desde hace m&aacute;s de diez a&ntilde;os una guerra entre grupos yihadistas y el ej&eacute;rcito maliense, que ha dejado cientos de miles de desplazados internos y hacia los pa&iacute;ses vecinos. Otros han optado por emprender la ruta canaria para llegar hasta Europa. Seg&uacute;n datos de CEAR, la maliense fue la tercera nacionalidad con m&aacute;s solicitudes de asilo en Espa&ntilde;a en 2024. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mali est&aacute; en una situaci&oacute;n delicada, con un conflicto armado que expone a los menores a una violencia muy alta y que les arrebata su infancia&rdquo;, subraya la t&eacute;cnica de Unicef. Este pa&iacute;s tambi&eacute;n es vulnerable a los impactos del cambio clim&aacute;tico. El a&ntilde;o pasado sufri&oacute; importantes inundaciones y un informe de Naciones Unidas de 2021 lo sit&uacute;a entre los 30 pa&iacute;ses donde los efectos del cambio clim&aacute;tico suponen una mayor amenaza para los derechos de la infancia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los ni&ntilde;os y adolescentes a los que se les reconoce la protecci&oacute;n internacional tienen necesidades espec&iacute;ficas, porque huyen de sus pa&iacute;ses de origen por situaciones que ponen en riesgo su vida, como persecuciones o conflictos armados&rdquo;, recuerda Sara Casero. Los menores no solo deben hacer frente a situaciones peligrosas en su pa&iacute;s de origen. Tambi&eacute;n durante la traves&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto no es solo espec&iacute;fico de los solicitantes de protecci&oacute;n. El trayecto migratorio puede durar a&ntilde;os, y se enfrentan a hambre, sed, violencia, riesgos contra la infancia, e incluso la muerte de familiares cercanos&rdquo;, especifica la especialista. &ldquo;Han sufrido situaciones que para nosotros son inimaginables y que requieren que se desplieguen los recursos necesarios para atenderles de una forma diferenciada y sensible&rdquo;, a&ntilde;ade.
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                Moussa sostiene su balón de baloncesto en L                            </span>
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        Otros tres j&oacute;venes malienses, sentados en un parque, matan el tiempo de la tarde viendo v&iacute;deos musicales en sus m&oacute;viles. Llevan nueve meses en la isla y han podido ir al instituto o estudiar una formaci&oacute;n de soldadura. Hasta hace poco m&aacute;s de una semana viv&iacute;an en recursos del sur de Gran Canaria, hasta que fueron trasladados al Canarias 50 por ser solicitantes de asilo. Dos de ellos quieren quedarse en la isla, pero aseguran que no saben si se ir&aacute;n o a d&oacute;nde. En realidad, el asunto que m&aacute;s inquieta a uno de los chicos es la obtenci&oacute;n de sus papeles. La realizaci&oacute;n de este tr&aacute;mite, que el Gobierno de Canarias est&aacute; obligado a ejecutar antes de que cumplan los 18 a&ntilde;os, tambi&eacute;n ha estado en entredicho en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Malick, tambi&eacute;n maliense, dice que le gustar&iacute;a ser trasladado a Madrid. &ldquo;Me gusta mucho Madrid&rdquo;, confiesa. Por el momento, <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/claves-derivaciones-menores-refugiados-canarias-grupos-semana-traslados-madrid_1_12516107.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ninguno de los ocho menores</a> que saldr&aacute;n de Canarias el lunes ir&aacute;n a la capital, aunque Migraciones no descarta traslados a esta comunidad aut&oacute;noma en el futuro. Madrid no ha dejado de intentar bloquear las salidas de menores migrantes hacia la Pen&iacute;nsula. La &uacute;ltima estrategia fue ordenar el cierre del centro de refugiados de Pozuelo de Alarc&oacute;n, a donde se preve&iacute;a trasladar a 400 ni&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo, Natalia G. Vargas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/menores-refugiados-centro-debate-politico-pais-corremos-peligro-queremos_1_12522865.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Aug 2025 19:44:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los menores refugiados, en el centro del debate político: ''En nuestro país corremos peligro, solo queremos estar bien'']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Refugiados,Protección de menores,Migrantes,Gobierno,Canarias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las baloncestistas de Shatila: una revolución feminista en un campo de refugiados de Beirut]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/baloncestistas-shatila-revolucion-feminista-campo-refugiados-beirut_1_12408585.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d94420a0-af0d-403a-ab5b-5b75bcca2687_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las baloncestistas de Shatila: una revolución feminista en un campo de refugiados de Beirut"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La periodista Txell Feixas narra en su libro Aliadas la historia del primer equipo de baloncesto femenino del Líbano</p></div><p class="article-text">
        En una quinta planta de un edificio desvencijado de un barrio de calles en las que apenas penetra la luz del d&iacute;a se gesta una revoluci&oacute;n feminista. En este espacio ubicado en el campo de refugiados de Shatila en Beirut hay una especie de pista de baloncesto con canastas sin red en la que entrena un grupo de ni&ntilde;as y adolescentes, todas descendientes la Nakba palestina y, despu&eacute;s, de la guerra de Siria. Sus integrantes han formado el primer equipo de baloncesto femenino del L&iacute;bano, en una zona donde salir a la calle siendo mujer, vestida de deportista y con una pelota en la mano, puede suponer una actividad de alto riesgo. 
    </p><p class="article-text">
        La historia la ha desentra&ntilde;ado la periodista y corresponsal durante seis a&ntilde;os en Oriente Medio, Txell Feixas, quien comprob&oacute; durante su estancia en el pa&iacute;s que en uno de los lugares m&aacute;s hostiles del mundo, tambi&eacute;n hab&iacute;a peque&ntilde;os rayos de esperanza: &ldquo;Una vez quise ver la verdad de ese lugar y no lo que yo quiero imaginar o lo que se me ha vendido, me di cuenta de que en medio de esta oscuridad hab&iacute;a muchas lucecitas en cada uno de los edificios&rdquo;. La historia del equipo Palestinian Youth Club, que ya tiene un recorrido de 12 a&ntilde;os y ha integrado a m&aacute;s de 150 ni&ntilde;as, la ha plasmado en el libro<em> Aliadas</em>, de la editorial Capit&aacute;n Swing. 
    </p><p class="article-text">
        El campo de Shatila fue creado en 1949 en Beirut para alojar a los palestinos que se vieron forzados a huir de sus casas tras la creaci&oacute;n del Estado de Israel. Adem&aacute;s, su nombre resuena porque su poblaci&oacute;n sufri&oacute; un genocidio en 1982 debido a la invasi&oacute;n israel&iacute; en el L&iacute;bano y su posterior guerra civil. Tal y como apunta la UNRWA, el campo, planificado para  500 unidades residenciales y en el que hoy viven m&aacute;s de 10.000 personas -aunque hay cifras que hablan de 40.000- , est&aacute; conformado por edificios hacinados que han crecido en vertical, con un sistema de alcantarillado deficiente, sin apenas electricidad y donde los servicios p&uacute;blicos no llegan. Adem&aacute;s, sus habitantes tienen restringidos muchos de sus derechos fuera del campo. 
    </p><p class="article-text">
        En sus seis a&ntilde;os de corresponsal&iacute;a en Oriente Medio, Feixas ha visitado numerosos campos de refugiados. Y en todos ellos vio que en cualquier terreno de arena, hab&iacute;a ni&ntilde;os jugando al f&uacute;tbol incluso con pelotas hechas con trozos de trapos. Sin embargo, las ni&ntilde;as nunca formaban parte del juego. Estaban en los alrededores del campo de f&uacute;tbol, en las casetas de campa&ntilde;a o en los pisos ayudando a sus madres. Pero lo que ha diferenciado a Shatila del resto de campos, es la existencia de Madji. Un veterano del barrio, nieto e hijo de refugiados palestinos que llegaron en 1948 a Beirut, fue quien ide&oacute; este proyecto con la esperanza de salvar a su hija de un matrimonio a temprana edad. Un gran n&uacute;mero de adolescentes de Shatila dejan sus estudios para casarse y tener hijos. Tambi&eacute;n lo hizo para prevenirla a ella y a sus compa&ntilde;eras del consumo o la venta de drogas, en un barrio donde muchos j&oacute;venes, sin alternativas ni oportunidades, terminan en este mundo. &ldquo;Madji fue muy atrevido en crear este equipo de baloncesto. Y sobre todo les propone el baloncesto porque sabe que esos padres no van a entrar en raz&oacute;n si se les propone el f&uacute;tbol&rdquo;, subraya. Al principio, la idea de que las ni&ntilde;as y adolescentes de Shatila pudieran dedicar algunas de sus tardes a la pr&aacute;ctica del baloncesto se convirti&oacute; en algo descabellado para muchos padres. Hoy, muchos de esos ellos acompa&ntilde;an a sus hijas al aeropuerto para despedirlas antes de partir al extranjero para jugar alg&uacute;n amistoso. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;El baloncesto me salva la vida&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Pero el impacto ha sido a&uacute;n mayor en ellas. &ldquo;Recuerdo a Hafat que me dec&iacute;a: a m&iacute; es que el baloncesto me salva la vida. Antes de botar esta pelota, mi sue&ntilde;o era, porque era el de mi familia, ser una buena esposa y una mejor madre. Y desde que he botado esta pelota, me lo dec&iacute;a emocionada, quiero estudiar y salir de Shatila. Y lo ha hecho&rdquo;, comenta la periodista. A lo largo del libro, la corresponsal describe la vida de varias chicas a las que el baloncesto les cambi&oacute; la vida. &ldquo;Recuerdo tambi&eacute;n a Amina, otra de las pioneras, que me dec&iacute;a: yo cuando iba a entrenar rezaba para que cuando volviera, mis padres no tuvieran escogido uno de los hombres que hac&iacute;an cola delate de mi casa para casarse conmigo&rdquo;. Gracias al deporte, Feixas relata que la chica se interes&oacute; por el cuerpo humano, estudi&oacute; fisioterapia y hoy ejerce de ello. &ldquo;Al final es muy potente ver c&oacute;mo una iniciativa que era peque&ntilde;a y que piensas que solo puede cambiar las mentalidades de las chicas, cambia a sus padres, al vecindario, a la comunidad y al campo. Al final es como una gota de aceite que se expande con un poder transformador incre&iacute;ble&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La periodista Txell Feixas, autora del libro Aliadas. Foto: Andrés Gallart.                            </span>
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        Sin embargo, el recorrido del Palestinian Youth Club ha estado salpicado de numerosos obst&aacute;culos. Primero, debido a las reticencias de muchos padres de las chicas. Despu&eacute;s, vinieron los problemas procedentes de algunos miembros de su comunidad y, m&aacute;s tarde, los de fuera. De los chicos que no toleran ver a mujeres practicando un deporte, o del duro sistema de visados de la Uni&oacute;n Europea (UE) para viajar al extranjero a jugar un amistoso. Pero las jugadoras de Shatila ya proceden de entornos lo suficientemente adversos como bajar los hombros a la primera. La cancha de baloncesto del quinto piso de un edificio casi en ruinas, es su espacio seguro. Aqu&iacute; intercambian inquietudes y acuden a los consejos de las m&aacute;s mayores. &ldquo;El deporte les permite hacer equipo y hacer una tribu donde al final el deporte es la excusa para empoderarse y luchar juntas de forma aliada por sus derechos&rdquo;, comenta la corresponsal. El baloncesto tambi&eacute;n es revoluci&oacute;n para las m&aacute;s peque&ntilde;as, quienes por la dureza de las condiciones de vida del campo, no han tenido la oportunidad de experimentarse como ni&ntilde;as. &ldquo;Para las ni&ntilde;as era un para&iacute;so. Porque esas ni&ntilde;as se siete o nueve a&ntilde;os no solo aprend&iacute;an a jugar a baloncesto, sino que aprend&iacute;an a ser ni&ntilde;as. Para m&iacute; era muy triste, pero a la vez era esperanzador ver c&oacute;mo ni&ntilde;as de esa edad, se descubr&iacute;an siendo las ni&ntilde;as que no hab&iacute;an podido ser. C&oacute;mo el hecho de incentivarlas con un silbato y con una pelota, hac&iacute;an que empezaran a re&iacute;r, a llorar, a saltar, a gritar, a tirarse, a hacer la croqueta por el suelo, a perseguirse&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La historia de la jugadoras de Shatila revela que este no el &uacute;nico ejemplo de empoderamiento femenino que se cocina dentro del campo. Feixas descubre en sus visitas al barrio las revoluciones que se cuecen en &ldquo;las casas, los hogares, entre cuatro paredes, entre fogones&rdquo;. Muchas de ellas no pueden andar por las calles salvo que vayan a hacer alguna gesti&oacute;n, de modo que es en el espacio interior donde se arman sus luchas silenciosas. &ldquo;Las casas se transforman en centros de resistencia, de empoderamiento, de complicidad, de curas entre ellas. Aqu&iacute; podr&iacute;as pensar, entre cuatro paredes, qu&eacute; triste, &iquest;no? Ah&iacute; no es triste. Es atrevido y es vida y es resistencia&rdquo;, recalca. Por ello, a diferencia de Occidente, donde el feminismo se ha convertido en una cuesti&oacute;n de elecci&oacute;n ideol&oacute;gica, en esta zona es una &ldquo;cuesti&oacute;n de supervivencia&rdquo;. &ldquo;Las valent&iacute;as m&aacute;s importantes son las heroicidades cotidianas, como salir a la calle, o salir a la calle con un ch&aacute;ndal y una pelota, como en el caso de Shatila hace unos a&ntilde;os o como salir a la calle para protestar por tus derechos. Son sitios donde a veces no entendemos por qu&eacute; las mujeres no salen a la calle a reivindicarse. Y b&aacute;sicamente no lo hacen, no porque no quieran, sino porque las matan por manifestarse&rdquo;, destaca.
    </p><p class="article-text">
        Para tener este dibujo completo de realidad de una de las sociedades que componen Oriente Medio, la periodista reconoce la importancia de ser consciente de cu&aacute;l es el punto de partida de la voz que narra las historias. &ldquo;Los peligros a la hora de contar historias que no son las tuyas son muchos. Yo iba con la precauci&oacute;n de intentar no ser condescendiente, ni paternalista, ni hablar desde el etnocentrismo o que sonara ex&oacute;tico. Y la forma que m&aacute;s me pod&iacute;a ayudar a eso, era que, sobre todo, hablasen ellas y ellos&rdquo;. Aunque confiesa que a veces hay cuestiones que se escapan, incluso sin quererlo, puesto que la cultura y el marco del cual procede el periodista tienen bastante peso. &ldquo;Pero siendo honestos, sabi&eacute;ndolo, te ayuda a no reproducir errores que has visto en ti misma o en compa&ntilde;eros&rdquo;, aclara.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Jul 2025 08:53:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las baloncestistas de Shatila: una revolución feminista en un campo de refugiados de Beirut]]></media:title>
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