<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Michael Bronner]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/michael_bronner/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Michael Bronner]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/512922" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA["Tras 22 años, las víctimas del dictador chadiano podemos ver la luz al final del túnel"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/despues-victimas-dictador-chadiano-pueden_1_4304786.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/47a9cd33-f381-4c73-88a6-b2b9c846d4c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Tras 22 años, las víctimas del dictador chadiano podemos ver la luz al final del túnel&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El pasado 13 de febrero la justicia terminó la instrucción contra el exdictador de Chad Hissène Habré y decidió que debía ser juzgado por crímenes contra la Humanidad, de guerra y torturas</p><p class="subtitle">"Un juicio televisado en un tribunal africano puede dejar volar la imaginación de la gente", aseguran felices las víctimas que han batallado los últimos veinte años con muchos obstáculos</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Quinta y &uacute;ltima entrega de&nbsp;<a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" target="_blank">un reportaje</a> traducido al castellano de la revista estadounidense Foreign Policy. Toda la serie: <a href="http://www.eldiario.es/temas/nuestro_hombre_en_africa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>Nuestro hombre en &Aacute;frica</strong></a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En la ma&ntilde;ana del 30 de junio de 2013 la polic&iacute;a senegalesa arrest&oacute; a Hiss&egrave;ne Habr&eacute; &mdash;l&iacute;der guerrillero que luego se convirti&oacute; en dictador de Chad 1982 a 1990&mdash;  en su casa de Dakar, donde hab&iacute;a vivido un dorado exilio de 22 a&ntilde;os. Se le acusaba de cr&iacute;menes de lesa humanidad, tortura y cr&iacute;menes de guerra. 
    </p><p class="article-text">
        Se le ha encerrado en una renovada c&aacute;rcel de Dakar a la espera de juicio ante el Tribunal Extraordinario Africano, una jurisdicci&oacute;n especial en los tribunales de Senegal creado expresamente para su juicio, previsto para 2015. &ldquo;Las ruedas de la justicia est&aacute;n en marcha&rdquo;, declar&oacute; Reed Brody (exdirector de promoci&oacute;n de causas de Human Rights Watch) el d&iacute;a del arresto. &ldquo;Despu&eacute;s de 22 a&ntilde;os, por fin las v&iacute;ctimas de Habr&eacute; pueden ver la luz al final del t&uacute;nel.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Por medio de sus abogados, Habr&eacute; declin&oacute; numerosas invitaciones para ser entrevistado para este art&iacute;culo, pero uno de sus abogados parisinos, Fran&ccedil;ois Serres, declar&oacute; que su cliente negaba todos los cargos. El gobierno de Obama se ha mostrado p&uacute;blicamente a favor del juicio, hecho que Serres califica como la m&aacute;s alta de las hipocres&iacute;as. En una carta a Hillary Clinton, entonces Secretaria de Estado, fechada el 4 de julio de 2012, Serres condena la posici&oacute;n de EEUU, como se refleja en un informe del Departamento de Estado enviado al Congreso el mes anterior. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;(El documento) no ofrece una vista justa e imparcial de este caso&rdquo;, escribe Serres. &ldquo;Este es probablemente el resultado de la desinformaci&oacute;n transmitida por un gran n&uacute;mero de organizaciones, entre ellas Human Rights Watch, y en especial por su portavoz, quien, en la &uacute;ltima d&eacute;cada y con la complicidad de las actuales autoridades chadianas, ha organizado una campa&ntilde;a de odio contra Hiss&egrave;ne Habr&eacute;, a pesar de las decisiones de los tribunales, vulnerando los principios b&aacute;sicos de los derechos humanos.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;an sido los belgas quienes en &uacute;ltima instancia hab&iacute;an ayudado a Brody a engrasar las ruedas de la justicia internacional, pero aun con la imputaci&oacute;n de 2000, el progreso hab&iacute;a sido intermitente. En 2003, la ley de justicia universal de B&eacute;lgica fue duramente criticada por EEUU despu&eacute;s de que el ex-presidente George H. W. Bush, el ex-presidente del Estado Mayor Conjunto Colin Powell y el ex-secretario de Defensa Dick Cheney hubiesen sido acusados por su responsabilidad en el bombardeo de refugios civiles de 1991 en Bagdad durante la Guerra del Golfo. Las amenazas estadounidenses lograron que B&eacute;lgica retirase la ley en agosto de 2003, pero el caso contra Habr&eacute; fue eximido y sigui&oacute; adelante.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bf47d1e-4325-4310-8966-6f27427b58d2_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bf47d1e-4325-4310-8966-6f27427b58d2_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bf47d1e-4325-4310-8966-6f27427b58d2_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bf47d1e-4325-4310-8966-6f27427b58d2_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bf47d1e-4325-4310-8966-6f27427b58d2_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bf47d1e-4325-4310-8966-6f27427b58d2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7bf47d1e-4325-4310-8966-6f27427b58d2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        En 2009, despu&eacute;s de que Senegal desoyese de forma continuada las peticiones de extradici&oacute;n para Habr&eacute;, B&eacute;lgica acudi&oacute; a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) (&oacute;rgano judicial principal&nbsp; de las Naciones Unidas, a menudo llamado simplemente Tribunal Mundial) para que obligase a Senegal a que cumpliera sus compromisos. &ldquo;Ir a la CIJ es el equivalente jur&iacute;dico de ir a la guerra&rdquo;, explica Brody. Al fin, en marzo de 2012, el tribunal convoc&oacute; las audiencias sobre el fondo de la cuesti&oacute;n. Su decisi&oacute;n ser&iacute;a vinculante en el caso de Senegal.
    </p><p class="article-text">
        Human Rights Watch traslad&oacute; a Souleymane Guengueng desde Nueva York. El dosier legal que Brody y su equipo entregaron a los abogados belgas para apoyar el caso inclu&iacute;a los archivos originales de las v&iacute;ctimas de Guengueng, los archivos del DDS y una serie de opiniones legales recogidas desde la primera vez que se inici&oacute; el procedimiento contra Habr&eacute; en Dakar. &ldquo;Leer en alto y en detalle los supuestos cr&iacute;menes de Habr&eacute; y que ambas partes y el tribunal superior de la ONU los dieran por v&aacute;lidos era ya una victoria&rdquo;, declara Brody, quien trabaj&oacute; a destajo con un equipo de becarios durante las audiencias preparando escritos legales para ayudar a los abogados belgas a rebatir los argumentos de Senegal.
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;as despu&eacute;s se precipitaron los acontecimientos: Macky Sall, un pol&iacute;tico joven y lleno de energ&iacute;a, fue elegido presidente de Senegal. Poco despu&eacute;s de tomar posesi&oacute;n del cargo, Sall manifest&oacute; su compromiso con el Derecho Internacional y anunci&oacute; que Habr&eacute; ser&iacute;a juzgado en Senegal. &ldquo;No quer&iacute;amos marear la perdiz durante a&ntilde;os como el anterior gobierno&rdquo;, declar&oacute; Aminata &ldquo;Mimi Tempestad&rdquo; Tour&eacute;, entonces ministra de justicia de Senegal y posteriormente primera ministra. &ldquo;Debemos ser consecuentes con nuestras palabras.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Entonces, el 20 de julio de 2012, la CIJ anunci&oacute; la decisi&oacute;n un&aacute;nime que conminaba a Senegal a &ldquo;sin mayor dilaci&oacute;n, remitir el caso del Sr. Hiss&egrave;ne Habr&eacute; a sus autoridades competentes para que se celebrase el juicio, o a extraditarlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Guengueng sinti&oacute; que se hac&iacute;a justicia: &ldquo;(h)oy mis amigos torturados, la gente que vi morir en la c&aacute;rcel, todos los que nunca perdieron la esperanza est&aacute;n m&aacute;s cerca de conseguir justicia&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/97738673-d44f-4a90-bc3d-ee4c07cc9dc7_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/97738673-d44f-4a90-bc3d-ee4c07cc9dc7_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/97738673-d44f-4a90-bc3d-ee4c07cc9dc7_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/97738673-d44f-4a90-bc3d-ee4c07cc9dc7_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/97738673-d44f-4a90-bc3d-ee4c07cc9dc7_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/97738673-d44f-4a90-bc3d-ee4c07cc9dc7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/97738673-d44f-4a90-bc3d-ee4c07cc9dc7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
         Brody viaj&oacute; al Chad en diciembre para ayudar en lo que fuera posible mientras cuatro fiscales de Senegal visitaban Yamena para recoger testimonios, un paso previo crucial en el procedimiento. Las v&iacute;ctimas chadianas, que por primera vez creyeron que Habr&eacute; ser&iacute;a finalmente juzgado, poco a poco pierden el miedo a hablar. Los jueces han llevado a cabo m&aacute;s de 1000 entrevistas, visitado fosas comunes acompa&ntilde;ados de arque&oacute;logos forenses e inspeccionado una granja en el sur del Chad donde las fuerzas de Habr&eacute; est&aacute;n acusadas de masacrar a cientos de soldados rebeldes cuando trataban de rendirse.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este acontecimiento puede transformar la justicia africana&rdquo;, declara Brody. &ldquo;Un juicio televisado en un tribunal africano en el que v&iacute;ctimas africanas llevan a un dictador africano ante la justicia puede dejar volar la imaginaci&oacute;n de la gente&hellip; Gente que, inspirada por el uso del Derecho para arrestar a Pinochet, puede inspirarse aun m&aacute;s cuando vea testificar a Souleymane Guengueng, cuando vea a Jacqueline Moudeina, a&uacute;n con metralla en la pierna, interrogar a Hiss&egrave;ne Habr&eacute;.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        El presidente Barack Obama ha elogiado los esfuerzos de Senegal para juzgar a Habr&eacute; y su gobierno ha anunciado que contribuir&aacute; con un mill&oacute;n de d&oacute;lares para ayudar a sufragar el juicio. No hay duda de que el propio Obama ha apoyado a gobiernos represivos cuando esto ha beneficiado a los intereses de EEUU. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en 2011 culmin&oacute; la obra que Reagan hab&iacute;a comenzado tres d&eacute;cadas antes, ayudando a los rebeldes libios a derrocar a Gadafi. Este inesperado apoyo de Washington a la labor realizada para conseguir justicia en el Chad puede interpretarse como poco m&aacute;s que un burdo intento de encubrir sus a&ntilde;os de apoyo al torturador. Esta labor comenz&oacute; hace m&aacute;s de veinte a&ntilde;os: el 30 de noviembre de 1990, cuando Habr&eacute; huy&oacute; al exilio.
    </p><p class="article-text">
        La tarde de ese d&iacute;a fat&iacute;dico para Habr&eacute;, con Yamena a punto de caer en las manos de los rebeldes de Idriss D&eacute;by, el coronel David Foulds sali&oacute; a toda prisa de la embajada estadounidense en direcci&oacute;n al centro de entrenamiento de la CIA a las afueras de la capital. El adjunto de defensa estadounidense deb&iacute;a evacuar de inmediato a la &ldquo;quinta columna&rdquo; de cerca de 200 libios expatriados que la CIA hab&iacute;a armado en secreto antes de que entraran en combate con las tropas de D&eacute;by, apoyadas por Gadafi. 
    </p><p class="article-text">
        En el campo, empac&oacute; las armas, subi&oacute; a los hombres en camiones y les llev&oacute; al aeropuerto: estaban tan apretados en el C-141 estadounidense que tuvieron que ir de pie, como en una lata de sardinas. En cuanto a los Stingers que EEUU hab&iacute;a entregado a Habr&eacute;, nadie parec&iacute;a acordarse de ellos. Finalmente los encontraron escondidos debajo de un malet&iacute;n del ministro de Defensa chadiano, bien ordenados.
    </p><p class="article-text">
        Hiss&egrave;ne Habr&eacute; hab&iacute;a abandonado su pa&iacute;s en un estado f&iacute;sico y psicol&oacute;gico deplorable. Decenas de miles de chadianos fueron asesinados directamente por su r&eacute;gimen o perdieron la vida en la guerra con Libia. Entre las v&iacute;ctimas a las que entrevist&eacute;, un pol&iacute;tico de la oposici&oacute;n llamado Gali Gatta N&rsquo;gothe explicaba con vehemencia que el legado del terror de Habr&eacute; a&uacute;n perdura. Gali, antiguo asesor del dictador, dimiti&oacute; como protesta en 1988 y fue detenido en 1990 por organizar una campa&ntilde;a de panfletos que ped&iacute;a el fin de la represi&oacute;n y la disoluci&oacute;n del DDS. 
    </p><p class="article-text">
        Fue salvajemente torturado, encerrado en la Piscina y en la Gendarmer&iacute;a (una c&aacute;rcel donde Guengueng tambi&eacute;n pas&oacute; un a&ntilde;o). En un momento dado, Gali fue interrogado por el jefe del DDS, quien recib&iacute;a instrucciones de Habr&eacute; por walkie-talkie. Gali es un hombre robusto, bonach&oacute;n, con el pelo rizado y una risa c&aacute;lida, pero sus ojos se empa&ntilde;aban cuando hablamos. &ldquo;Incluso ahora, mientras hablamos, tengo miedo. Me vigilan&hellip; Es muy peligroso. El sistema de Habr&eacute; dividi&oacute; por completo la sociedad chadiana, colaps&oacute; la sociedad chadiana. Incluso ahora nuestras vidas son la consecuencia del reinado de Hiss&egrave;ne Habr&eacute;.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Charlie Duelfer ve el ejemplo del Chad como una advertencia. &ldquo;&iquest;Ayud&oacute; esto a controlarle (a Gadafi) un poco? No lo s&eacute;&rdquo;, reflexionaba hace poco en un almuerzo que compartimos en un pub irland&eacute;s cerca de las Naciones Unidas. &ldquo;&iquest;Habr&iacute;a cambiado algo si no hubi&eacute;semos hecho nada?&rdquo; Hiss&egrave;ne Habr&eacute; mat&oacute; a casi 10000 soldados libios, pero Gadafi continu&oacute; en el poder dos d&eacute;cadas m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si analizas esa estrategia de defensa diez a&ntilde;os despu&eacute;s, cabe preguntar: '&iquest;mereci&oacute; la pena?&rsquo; Mira Vietnam. Mira Iraq diez a&ntilde;os m&aacute;s tarde. &iquest;Bin Laden? &iquest;La 'Guerra al Terror'? &iquest;Hemos gastado trillones de d&oacute;lares en diez a&ntilde;os s&oacute;lo para meter una bala de 50 centavos en la cabeza de un tipo? Todos creen que ha sido un gran &eacute;xito. Yo no estoy tan seguro.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        <em>(El 13 de febrero de 2015, los jueces de instrucci&oacute;n del Tribunal Extraordinario Africano terminaron la instrucci&oacute;n y decidieron que Habr&eacute; deb&iacute;a ser juzgado por cr&iacute;menes contra la Humanidad, cr&iacute;menes de guerra y torturas. El juicio deber&iacute;a comenzar en junio de 2015)</em>. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Michael Bronner]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/despues-victimas-dictador-chadiano-pueden_1_4304786.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Mar 2015 18:35:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/47a9cd33-f381-4c73-88a6-b2b9c846d4c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1183204" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/47a9cd33-f381-4c73-88a6-b2b9c846d4c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1183204" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["Tras 22 años, las víctimas del dictador chadiano podemos ver la luz al final del túnel"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/47a9cd33-f381-4c73-88a6-b2b9c846d4c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Chad,Estados Unidos,Libia,Torturas,Justicia universal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De torturador al servicio de la dictadura de Chad a colaborador indispensable con la justicia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/incalculable-testimonio-torturador-dictador-chad_1_4307046.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/22fa11f2-5dee-4d6c-b997-57a798938027_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De torturador al servicio de la dictadura de Chad a colaborador indispensable con la justicia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La guerra declarada por Libia a el Chad se decantó en favor de los segundos gracias a las armas con origen norteamericano que llegaron a manos de Hissène Habré, guerrillero convertido en dictador</p><p class="subtitle">"Quiero llevar a Habré ante la justicia. Puedo dar nombres y aclarar muchas cosas", aseguró Bandjim Bandoum, un torturador de los servicios de inteligencia a las órdenes de Habre entrenado por EEUU</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Cuarta entrega de&nbsp;<a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" target="_blank">un reportaje</a> traducido al castellano de la revista estadounidense Foreign Policy. La tercera: <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/dinero-americano-armo-futuro-dictador_0_370263755.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">C&oacute;mo financi&oacute; Estados Unidos la dictadura del 'Pinochet africano'</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Era 1986. Libia y el Chad estaban sumidos en una cruenta guerra, en la que EEUU jugaba un papel fundamental en favor de los segundos. El presidente Ronald Reagan quer&iacute;a evitar a toda costa que los planes panafricanos de Gadafi se hicieran realidad. Con la inestimable ayuda de la CIA, los norteamericanos armaron las tropas de Hiss&egrave;ne Habr&eacute;, l&iacute;der guerrillero que luego se convirti&oacute; en dictador de 1982 a 1990. Las tropas libias estaban tomando ventaja y los norteamericanos quer&iacute;an poner remedio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me reun&iacute;a con el presidente casi a diario, al menos tres o cuatro veces a la semana&hellip; y trabaj&aacute;bamos juntos, creo que con evidente &eacute;xito&rdquo;, declara John Propst Blane, embajador estadounidense en el Chad de 1985 a 1988. &ldquo;Su objetivo, su &uacute;nico objetivo durante mi etapa de servicio all&iacute; era quitarse a los libios de encima. No pensaba en otra cosa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estados Unidos aument&oacute; los env&iacute;os de armas a Habr&eacute; y, en respuesta a los vuelos libios sobre Yamena, la CIA recurri&oacute; al entonces amigo Sadam Husein para que aportase misiles SA-2 tierra-aire de fabricaci&oacute;n sovi&eacute;tica: &ldquo;lo necesario para defender un aeropuerto&rdquo;, declara un antiguo agente estadounidense que particip&oacute; en el trato.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, Habr&eacute; se mor&iacute;a por hacerse con dos de los art&iacute;culos de &uacute;ltima generaci&oacute;n m&aacute;s exclusivos del arsenal de EEUU: el misil port&aacute;til tierra-aire FIM-92 Stinger y el antitanque BGM-71 TOW. &ldquo;No dejaba de repetir: enviadme los Stinger, enviadme los TOW. Enviadme los Stinger, enviadme los TOW&rdquo;, afirma el agente retirado. &ldquo;Quiz&aacute; no debimos hacerlo, pero lo hicimos: le enviamos los misiles Stinger y los misiles TOW.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Habr&eacute; lanz&oacute; su contraofensiva el 2 de enero de 1987: envi&oacute; sus cazas al norte con el objetivo de destruir la base de comunicaciones fortificada de Fada y hostigar a los 1000 hombres que la proteg&iacute;an con una serie de ataques r&aacute;pidos en pinza. Las defensas libias (tanques T-55 de fabricaci&oacute;n sovi&eacute;tica y artiller&iacute;a pesada) resultaron in&uacute;tiles ante el inesperado asalto. Los chadianos lanzaron misiles antitanque MILAN desde sus camionetas a muy corta distancia y destruyeron los veh&iacute;culos acorazados libios, que quedaron atascados en la arena. Los soldados libios abandonaban los tanques con los motores a&uacute;n en marcha.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, en Washington, agentes de la Agencia de Inteligencia de Defensa transmit&iacute;an informes sobre las &oacute;rdenes de Gadafi (posiciones de las tropas, movimientos, campos de minas) por medio de las m&aacute;quinas &ldquo;WASHFAX&rdquo; (Washington Area Secure High-Speed Facsimile System), entonces de &uacute;ltima generaci&oacute;n. Y Habr&eacute; ten&iacute;a acceso directo a estos datos. Unos 700 soldados libios, &ldquo;muertos de miedo&rdquo;, perdieron la vida y 80 fueron capturados, mientras que s&oacute;lo 20 combatientes chadianos fenecieron, seg&uacute;n el informe de un capit&aacute;n del ej&eacute;rcito franc&eacute;s publicado en el Marine Corps Gazette.
    </p><p class="article-text">
        En respuesta, Gadafi moviliz&oacute; tres batallones de tropas y enormes cantidades de equipamiento militar a la base a&eacute;rea de Wadi Doum. No obstante, perdi&oacute; muy pronto a 800 de aquellos hombres (dos batallones acorazados) en una emboscada chadiana cuando los libios part&iacute;an de Wadi Doum para reconquistar el fuerte de Fada. Los chadianos persiguieron a la retaguardia libia hasta Wadi Doum y penetraron con toda su artiller&iacute;a en la base.
    </p><p class="article-text">
        Al llegar a Wadi Doum, la batalla se desarroll&oacute; en muy pocos metros: las tropas chadianas disparaban lanzacohetes antitanque RPG-7 a una distancia de 20 metros, da&ntilde;ando tanques, pero tambi&eacute;n a s&iacute; mismos, seg&uacute;n el capit&aacute;n franc&eacute;s. Mientras tanto, sus camaradas atacaban &ldquo;de forma r&aacute;pida e instintiva&rdquo; con lanzacohetes, metralletas y misiles antitanque. La batalla dur&oacute; dos horas y se sald&oacute; con la muerte de 1.300 libios y 200 chadianos.
    </p><p class="article-text">
        En septiembre, las fuerzas de Habr&eacute; llevaron el frente a territorio libio, sorprendiendo a la fuerza a&eacute;rea libia en tierra. &ldquo;Acabaron por completo con la base a&eacute;rea y con los aviones que hab&iacute;a en los hangares&rdquo;, declara Blane. &ldquo;Se llevaron a mucha gente que sab&iacute;a conducir, ya que volvieron con 600 camiones.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se hicieron con enormes cantidades de material de guerra de fabricaci&oacute;n sovi&eacute;tica, un caramelo para la inteligencia de EEUU. &ldquo;Era muy complicado entonces tener acceso a material sovi&eacute;tico, saber c&oacute;mo funcionaba, de qu&eacute; calidad era, qu&eacute; frecuencia de radio usaba&rdquo;, declara Duelfer. Hab&iacute;a helic&oacute;pteros de combate Mi-25 en perfecto estado, un sistema m&oacute;vil de misiles tierra-aire SA-6; radares P-12 &ldquo;Yenisei&rdquo;. Duelfer contribuy&oacute; a inventariar el material: se reuni&oacute; el m&aacute;s valioso y se envi&oacute; en gigantescos aviones C-5 de transporte militar log&iacute;stico pesado para que analistas de la inteligencia francesa y estadounidense los diseccionaran.
    </p><p class="article-text">
        Tras la inicial derrota libia ante las fuerzas chadianas en Wadi Doum, Blane recibi&oacute; un cable de Washington: el presidente Reagan quer&iacute;a recibir al presidente Habr&eacute; en el Despacho Oval. El encuentro se produjo en la Casa Blanca el 19 de junio de 1987.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fue de lo lindo&rdquo;, recuerda Blane en el informe verbal (falleci&oacute; en 2012). &ldquo;Mi esposa me acompa&ntilde;&oacute; y estuvo con la se&ntilde;ora de Habr&eacute; todo el tiempo. S&iacute;, fue como la seda. Habr&eacute; y Reagan se trataban como aut&eacute;nticos caballeros.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Reagan no fue menos efusivo en sus comentarios tras la reuni&oacute;n. &ldquo;Creemos que las victorias en el desierto chadiano aseguran la paz y la estabilidad en &Aacute;frica&rdquo;, declar&oacute;. &ldquo;Hoy el presidente Habr&eacute; me ha trasladado que su gobierno se ha comprometido a construir una vida mejor para el pueblo chadiano.&rdquo;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f70e168-0166-491c-b60b-b6ff0e5de560_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f70e168-0166-491c-b60b-b6ff0e5de560_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f70e168-0166-491c-b60b-b6ff0e5de560_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f70e168-0166-491c-b60b-b6ff0e5de560_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f70e168-0166-491c-b60b-b6ff0e5de560_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f70e168-0166-491c-b60b-b6ff0e5de560_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4f70e168-0166-491c-b60b-b6ff0e5de560_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Habr&eacute; volvi&oacute; al Chad y llev&oacute; a cabo dos de las olas de represi&oacute;n m&aacute;s mortales de su mandato. En 1987, cuando un militar de la tribu hadyerai form&oacute; un movimiento de oposici&oacute;n, las fuerzas del gobierno comenzaron una violenta campa&ntilde;a de represi&oacute;n &eacute;tnica que alcanz&oacute; a dignatarios de la tribu y a sus familias, pero tambi&eacute;n a la poblaci&oacute;n hadyerai en general. Al dictador tampoco le tembl&oacute; el pulso al reprimir a la etnia zaghawa dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, cuando Idriss D&eacute;by, miembro de la tribu y consejero personal de Habr&eacute;, rompi&oacute; con &eacute;l. Una vez m&aacute;s, la respuesta de Habr&eacute; consisti&oacute; en castigar a la poblaci&oacute;n civil.
    </p><p class="article-text">
        Durante este per&iacute;odo Habr&eacute; segu&iacute;a disfrutando del apoyo del gobierno estadounidense y de la CIA en particular, incluso a pesar de la p&eacute;rdida de inter&eacute;s de Washington en Libia y de las crecientes denuncias, por parte de grupos como Amnist&iacute;a Internacional, de los horribles cr&iacute;menes cometidos en las c&aacute;rceles chadianas. &ldquo;Hab&iacute;a denuncias de miles de personas encerradas en condiciones infrahumanas, literalmente en frente de la delegaci&oacute;n de la AID (Agencia para el Desarrollo Internacional de los EEUU) que m&aacute;s tarde probaron ser ciertas&rdquo;, declara Bogosian, embajador estadounidense cuando Habr&eacute; fue derrocado. Sin embargo, reconoce que Hiss&egrave;ne Habr&eacute; continu&oacute; siendo el hombre de Washington en Yamena. &ldquo;Aunque, s&iacute;, puede ser que la relaci&oacute;n se desinflase un poco.&rdquo;
    </p><h3 class="article-text">2001: los papeles de la tortura</h3><p class="article-text">
        Las primeras victorias de Reed Brody en la persecuci&oacute;n de Hiss&egrave;ne Habr&eacute; no duraron demasiado, ya que pronto qued&oacute; claro que llevar al dictador a la justicia era una decisi&oacute;n m&aacute;s pol&iacute;tica que judicial.
    </p><p class="article-text">
        El 4 de julio de 2000 (s&oacute;lo un par de meses despu&eacute;s de que Habr&eacute; hubiese sido imputado en Dakar) Brody jugaba al softball en una fiesta por el d&iacute;a de la Independencia de EEUU en el norte del Estado de Nueva York cuando recibi&oacute; una llamada urgente: el juez senegal&eacute;s que hab&iacute;a imputado a Habr&eacute; hab&iacute;a sido apartado del caso. Esto pod&iacute;a significar el sobreseimiento, algo que finalmente ocurri&oacute;: primero por el Tribunal de Apelaci&oacute;n de Senegal y luego, al a&ntilde;o siguiente, por su tribunal supremo, que arguy&oacute; la falta de jurisdicci&oacute;n sobre los cr&iacute;menes que Habr&eacute; hab&iacute;a cometido en el Chad. El fallo supuso una descarada violaci&oacute;n de los compromisos de Senegal en virtud de la Convenci&oacute;n de la ONU contra la Tortura.
    </p><p class="article-text">
        Fue, en fin, el primero de muchos escollos en la odisea que supuso llevar a Habr&eacute; ante la justicia. La l&iacute;der del equipo, la abogada chadiana Jacqueline Moudeina (una de las abogadas m&aacute;s importantes del pa&iacute;s) sufri&oacute; un ataque y result&oacute; gravemente herida despu&eacute;s de que abriera un caso paralelo en Yamena en el que representaba a 17 v&iacute;ctimas de tortura contra todos los agentes del DDS (Directorio de Documentaci&oacute;n y Seguridad, el temido servicio de inteligencia de Habr&eacute;),  que hab&iacute;an trabajado para el r&eacute;gimen de Habr&eacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Antiguos agentes del DDS, algunos a&uacute;n en altos cargos del gobierno, fueron citados a declarar, hecho sin precedentes en el Chad. Entre los acusados hab&iacute;a un comisario de la polic&iacute;a nacional de D&eacute;by. En junio de 2001, la propia polic&iacute;a atac&oacute; a Moudeina, lanz&aacute;ndole una granada que le explot&oacute; entre las piernas. Brody, entonces en EEUU, recaud&oacute; fondos a toda prisa para evacuarla a Par&iacute;s y pagarle la operaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Brody contraatac&oacute; desde m&uacute;ltiples frentes: acudi&oacute; a todos los periodistas que conoc&iacute;a para presionar al entonces presidente de Senegal, Abdulaye Wade, y forzarle a que cumpliera con los compromisos adquiridos por su pa&iacute;s en virtud de la Convenci&oacute;n contra la Tortura de la ONU. &ldquo;Decid&iacute;&hellip; convertirlo en la pesadilla del presidente Wade&rdquo;, afirma Brody. &ldquo;Quer&iacute;a que le preguntasen por el caso all&aacute; donde fuera.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, lo m&aacute;s importante que hizo Brody fue buscar foros alternativos para llevar a Habr&eacute; ante la justicia. El 30 de noviembre de 2000, v&iacute;ctimas chadianas exiliadas en B&eacute;lgica presentaron una querella en Bruselas seg&uacute;n la ley de justicia universal belga de 1993, basada en el mismo principio legal que hab&iacute;a logrado el arresto de Pinochet en Inglaterra. Ya e 2002, un juez de Bruselas con coleta caus&oacute; un enorme revuelo en el Chad al presentarse en Yamena con cuatro corpulentos polic&iacute;as y un fiscal para investigar el caso, insistiendo en visitar las antiguas prisiones pol&iacute;ticas. Esta investigaci&oacute;n tardar&iacute;a 12 a&ntilde;os en dar sus frutos, pero la intervenci&oacute;n belga result&oacute; vital.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el retraso result&oacute; parad&oacute;jico, ya que permiti&oacute; a Brody recabar nuevas pruebas incriminatorias.
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a caluroso de abril de 2001, Brody se present&oacute; a la entrada de la infame &ldquo;Piscina&rdquo;, una piscina de la era colonial que el DDS de Habr&eacute; hab&iacute;an convertido en una asfixiante prisi&oacute;n bajo tierra en el centro de Yamena. Era quiz&aacute; la instalaci&oacute;n m&aacute;s cruel de la constelaci&oacute;n de c&aacute;rceles secretas de Habr&eacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c24766d3-4107-47cd-8b11-ded9a73a4c9d_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c24766d3-4107-47cd-8b11-ded9a73a4c9d_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c24766d3-4107-47cd-8b11-ded9a73a4c9d_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c24766d3-4107-47cd-8b11-ded9a73a4c9d_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c24766d3-4107-47cd-8b11-ded9a73a4c9d_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c24766d3-4107-47cd-8b11-ded9a73a4c9d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c24766d3-4107-47cd-8b11-ded9a73a4c9d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Brody hab&iacute;a viajado al Chad acompa&ntilde;ado de un equipo de documentalistas que pretend&iacute;a grabar un documental y consigui&oacute; que el gobierno les permitiera visitar las celdas abandonadas. Tras filmar en la Piscina (entre cuyas paredes a&uacute;n resonaban los gritos de s&uacute;plica escarbados por las almas de los condenados), y con las c&aacute;maras a&uacute;n grabando, el equipo solicit&oacute; ver los cuarteles abandonados del DDS en el siguiente edificio.
    </p><p class="article-text">
        Con este viaje Brody s&oacute;lo esperaba lograr un poco de atenci&oacute;n medi&aacute;tica para el caso. Pero al acceder a los antiguos edificios del DDS se encontr&oacute; de forma inesperada con un tesoro de documentos que le llegaba hasta las rodillas y que describ&iacute;a el inhumano mecanismo del r&eacute;gimen de Habr&eacute;. Acumuladas en el suelo, hab&iacute;a miles de p&aacute;ginas de archivos de inteligencia: listas de prisioneros, informes de arresto e interrogatorio, certificados de defunci&oacute;n, informes de espionaje&hellip; Un &ldquo;archivo olvidado y descuidado del per&iacute;odo m&aacute;s oscuro del Chad&rdquo;, como lo denomina Brody. El propio Brody se aprovech&oacute; del inter&eacute;s de D&eacute;by de distanciarse del r&eacute;gimen de Habr&eacute; y consigui&oacute; permiso para copiar los documentos. El documental, realizado por el periodista suizo Pierre Hazan, se titular&iacute;a Chasseur de Dictateurs.
    </p><p class="article-text">
        De regreso a Nueva York, Human Rights Watch envi&oacute; los archivos del DDS a un auditor externo, que determin&oacute; que conten&iacute;an referencias a 1208 ejecutados o fallecidos en prisi&oacute;n y 12321 v&iacute;ctimas de graves violaciones de los derechos humanos. El auditor tambi&eacute;n averigu&oacute; que el DDS hab&iacute;a enviado 1265 informes de 898 prisioneros directamente a Habr&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, uno de los documentos fue apartado por razones diferentes: en &eacute;l se nombraba a 12 miembros del DDS y la guardia personal de Habr&eacute; que hab&iacute;an sido enviados a EEUU en 1985 para recibir &ldquo;entrenamiento especial&rdquo; en unas instalaciones secretas a las afueras de Washington D. C.
    </p><p class="article-text">
        Bandjim Bandoum, un tipo corpulento y de cara redonda, fue uno de los doce agentes del DDS seleccionados para recibir entrenamiento en EEUU. Su nombre est&aacute; en el documento que Brody descubri&oacute;, pero tambi&eacute;n en otra lista: en 1992, la Comisi&oacute;n de Investigaci&oacute;n del Chad (una modesta iniciativa local que pretend&iacute;a denunciar los cr&iacute;menes de Habr&eacute;) identific&oacute; a 12 agentes del DDS como los torturadores m&aacute;s despiadados de Habr&eacute;, conocidos entre los prisioneros pol&iacute;ticos &ldquo;por su crueldad, sadismo e inhumanidad&rdquo;. Bandoum era uno de ellos. &ldquo;Ven&iacute;a a menudo a donde estaba detenida y bromeaba y jugaba con las mujeres&rdquo;, relata Ginette Ngarbaye, una antigua prisionera pol&iacute;tica. &ldquo;Se llevaba a los prisioneros por la noche y los asesinaba.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Bandoum tuvo mucho cuidado de no acusar directamente a nadie cuando me encontr&eacute; con &eacute;l en 2012 en un caf&eacute; de la Gare du Nord de Par&iacute;s para hacerle dos largas entrevistas, pero estaba claramente dispuesto a compartir con el mundo su testimonio de primera mano.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hubo entre 40.000 y 45.000 muertos. No son menos importantes que yo&rdquo;, declara. &ldquo;Quiero llevar a Habr&eacute; ante la justicia. Puedo dar nombres y aclarar muchas cosas. Estoy dispuesto a enfrentarme a la justicia por mis actos.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Ante el asombro de los boquiabiertos comensales que escuchaban la conversaci&oacute;n desde la mesa de al lado, Bandoum desmenuz&oacute; la arquitectura del DDS y su participaci&oacute;n en las atrocidades cometidas. &ldquo;Por la noche, se ejecutaba a los prisioneros con mucha discreci&oacute;n. Sab&iacute;a que torturar&iacute;an a todo aquel que arrestase.&rdquo; Describi&oacute; c&oacute;mo, despu&eacute;s de que los prisioneros sufriesen la tortura inicial, iban a parar ante un jurado de 10 o 12 agentes del DDS que decid&iacute;a su destino.
    </p><p class="article-text">
        La iniciaci&oacute;n de Bandoum en el lado oscuro comenz&oacute; en el sur, donde Habr&eacute; se enfrentaba a la revuelta m&aacute;s dura desde que se hiciera con el poder en 1982. La tropas desplegadas bajo el mando de Idriss D&eacute;by, entonces jefe del estado mayor del ej&eacute;rcito de Habr&eacute;, masacraron a miles de personas, con ejecuciones sumarias a rebeldes y civiles. A Bandoum, un sure&ntilde;o que contaba con un primo entre los rebeldes, se le orden&oacute; que recabase informaci&oacute;n y usase sus conexiones familiares para establecer un canal diplom&aacute;tico entre el ej&eacute;rcito y los comandantes rebeldes.
    </p><p class="article-text">
        En septiembre de 1984 se alcanz&oacute; un acuerdo de paz, pero Bandoum asegura que cuando los rebeldes a los que &eacute;l hab&iacute;a convencido para que abandonaran las armas salieron de sus posiciones para firmar el acuerdo, las fuerzas de Habr&eacute; los acribillaron. La matanza supuso el inicio del que ser&iacute;a el per&iacute;odo de ejecuciones en masa m&aacute;s oscuro del Chad, conocido como &ldquo;Septembre Noir&rdquo;, en el que las tropas del gobierno diezmaron aldeas enteras bajo la sospecha de haber apoyado a los rebeldes. En medio de estas atrocidades Bandoum fue elegido para ir a EEUU gracias a una recomendaci&oacute;n personal de D&eacute;by al dictador Habr&eacute;, seg&uacute;n relata.
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;entrenamiento especial&rdquo; se desarroll&oacute; en 1985. Los cadetes volaron a Par&iacute;s, donde se reunieron con funcionarios estadounidenses, que les acompa&ntilde;aron en la segunda parte de su viaje hasta el Aeropuerto Internacional de Washington-Dulles, a las afueras de Washington D.C. De all&iacute; tomaron un vuelo privado, con las cortinas de las ventanas del avi&oacute;n corridas. El autob&uacute;s que les llev&oacute; desde el campo de aviaci&oacute;n a las instalaciones de entrenamiento ten&iacute;a los cristales tintados. Durante 10 semanas, estadounidenses francoparlantes entrenaron a Bandoum y a sus camaradas en &ldquo;antiterrorismo&rdquo;: les ense&ntilde;aron a identificar y manejar explosivos, distinguir el olor de productos qu&iacute;micos asociados con las bombas, detectar y desactivar bombas, desminar y ofrecer protecci&oacute;n. &ldquo;Nos ense&ntilde;aron a pensar como un terrorista&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a nadie se le ocurri&oacute; que Bandoum y sus camaradas pudiesen ser terroristas para su propio pueblo y que por ello era desaconsejable que recibieran entrenamiento y apoyo estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos daban por todos lados&rdquo;, recuerda Duelfer. En 1983, los cuarteles de los marines estadounidenses en Beirut hab&iacute;an sido bombardeados y una cami&oacute;n bomba hab&iacute;a destruido parte de la embajada estadounidense en Kuwait. William Buckley, m&aacute;ximo responsable de la CIA en Beirut, fue secuestrado en marzo de 1984. Al mes siguiente, agentes libios abrieron fuego desde el consulado libio de facto en Londres, acabando con la vida de una polic&iacute;a e hiriendo a 10 civiles.
    </p><p class="article-text">
         Y, en septiembre de 1984, se relacion&oacute; a Gadafi con la colocaci&oacute;n de minas en el Canal de Suez y con el env&iacute;o de un malet&iacute;n bomba al Chad para intentar asesinar a Habr&eacute;. Al a&ntilde;o siguiente, ciudadanos estadounidenses perdieron la vida cuando unos terroristas secuestraron aviones de TWA, EgyptAir y Kuwait Airlines, atacaron el Aeropuerto Internacional de Roma y secuestraron el crucero Achille Lauro.
    </p><p class="article-text">
        Reagan, iracundo aunque relativamente indefenso ante la oleada de ataques terroristas, ofreci&oacute; un violento discurso en la National Bar Association (asociaci&oacute;n de jueces y abogados afroamericanos) en julio de 1985 y dej&oacute; algunas frases que hac&iacute;an temblar: &ldquo;[e]l pueblo estadounidense no tolerar&aacute;, repito, no tolerar&aacute; ninguna intimidaci&oacute;n, terror o acto de guerra abierto contra esta naci&oacute;n y su pueblo. Y mucho menos vamos a tolerar estos ataques de pa&iacute;ses al margen de la ley dirigidos por la especie m&aacute;s rara de inadaptados, lun&aacute;ticos y escu&aacute;lidos criminales que ha habido desde el Tercer Reich&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El entrenamiento estadounidense le fue &uacute;til a Bandoum (y a EEUU): me cont&oacute; que fue ascendido a jefe de la unidad antiterrorista del DDS y que intercept&oacute; personalmente un malet&iacute;n bomba libio, tras lo cual un agente de la CIA de nombre John se present&oacute; en su oficina para darle las gracias y llevarse el malet&iacute;n. Una bomba hab&iacute;a destruido un avi&oacute;n de pasajeros franc&eacute;s antes de que despegara de Yamena en marzo de 1984 y en septiembre de 1989 otra bomba derrib&oacute; un avi&oacute;n franc&eacute;s menos de una hora despu&eacute;s de que partiera del Chad, cobr&aacute;ndose la vida de 171 personas entre las que se encontraba Bonnie Pugh, esposa de Robert Pugh, entonces embajador estadounidense en el Chad. Agentes libios estuvieron implicados en el &uacute;ltimo ataque.
    </p><p class="article-text">
        Pero la presi&oacute;n de sus funciones menos nobles pudo m&aacute;s que &eacute;l. Exhausto por la detenci&oacute;n e interrogatorio de prisioneros, Bandoum sufri&oacute; un colapso mental y f&iacute;sico en 1987 y tuvo que ser hospitalizado. Incapaz de volver al trabajo despu&eacute;s de m&aacute;s de un a&ntilde;o, Bandoum solicit&oacute; un pasaporte. Esto despert&oacute; las sospechas del DDS, as&iacute; que le condujeron a Yamena y lo pusieron ante un tribunal que le someti&oacute; a un interrogatorio &ldquo;muy duro, muy severo&rdquo;, acusado de conspirar contra Habr&eacute;. Tras eso, lo confinaron en una celda no muy lejos de su antigua oficina del DDS.
    </p><p class="article-text">
        La ejecuci&oacute;n de prisioneros en la celda de Bandoum ocurr&iacute;a siempre entre las 11 y las 12 de la noche, seg&uacute;n afirma. Siempre ven&iacute;an tres guardias: Bandoum no dejaba de pensar que cuando fuesen por &eacute;l, les arrebatar&iacute;a un arma y acabar&iacute;a al menos con uno antes de que le mataran. Pero cuando al fin vinieron a buscarle, se vio incapaz de oponer resistencia y camin&oacute; hacia su ejecuci&oacute;n. Entonces, algo extra&ntilde;o ocurri&oacute;: el director de la prisi&oacute;n apareci&oacute;, abraz&oacute; a Bandoum y le comunic&oacute; que le dejaba marchar.
    </p><p class="article-text">
        Tres d&iacute;as despu&eacute;s de su liberaci&oacute;n, citaron a Bandoum en el despacho del nuevo director del DDS, quien le ofreci&oacute; trabajo. Bajo amenaza de ser encerrado si no aceptaba, Bandoum volvi&oacute; a la faena. Sin embargo, esta vez comenz&oacute; a pasar informaci&oacute;n a algunos contactos que hab&iacute;a hecho en el ej&eacute;rcito franc&eacute;s. Cansados de la brutalidad del dictador, los antiguos defensores de Habr&eacute; en Par&iacute;s comenzaron a interesarse por las fosas comunes, las ejecuciones extrajudiciales y los campos de prisioneros. En 1990 lograron sacar a Bandoum del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Pero Bandoum no pod&iacute;a escapar de su pasado: en Par&iacute;s era famoso entre la comunidad de expatriados chadianos por ser un antiguo torturador y tuvo que lidiar con incesantes acusaciones y amenazas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en el transcurso de 2001 a 2002, Bandoum conoci&oacute; a Dobian Assingar, famoso defensor de los derechos humanos, &iacute;ntimo amigo de Reed Brody, que a menudo frecuentaba Par&iacute;s como parte de su relaci&oacute;n con el caso Habr&eacute;. &ldquo;Te he estado vigilando, te he estado siguiendo, s&eacute; lo que has hecho con respecto al caso&rdquo;, le dijo Bandoum. &ldquo;He participado en los cr&iacute;menes de los que hablas.&rdquo; Bandoum invit&oacute; a Assingar a su casa. &Eacute;ste ten&iacute;a miedo y sus amigos le aconsejaron que no fuera, pero la curiosidad pudo m&aacute;s que &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Era nuestra &uacute;nica oportunidad&rdquo;, confiesa. Cuando lleg&oacute;, Bandoum hab&iacute;a cocinado para &eacute;l. Durante varias horas y no menos copas, Bandoum se sincer&oacute; y se comprometi&oacute; a testificar en el caso. M&aacute;s tarde, en una entrevista en Par&iacute;s, me confes&oacute; que estar&iacute;a dispuesto a dar testimonio completo y detallado sobre su propia complicidad en los cr&iacute;menes de Habr&eacute; si el equipo de Brody llevaba el caso a juicio.
    </p><p class="article-text">
        En julio de 2008, Bandoum se reuni&oacute; con Brody y otros miembros del equipo legal en la oficina de Human Rights Watch en Par&iacute;s para una maratoniana sesi&oacute;n de 15 horas en la que ofreci&oacute; contexto para los miles de documentos que Brody hab&iacute;a encontrado en los cuarteles del DDS. Bandoum ofreci&oacute; una exhaustiva deposici&oacute;n en la que expon&iacute;a de forma meticulosa los enlaces directos entre el dictador y el DDS. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este caso no tiene ni un solo documento &rdquo;con las huellas de Habr&eacute;&ldquo; en el que &eacute;ste diga &rdquo;ve y asesina a esa gente&ldquo;, puntualiza Brody. &rdquo;Bandoum es quien explica la forma en que el DDS entregaba los documentos en mano a Habr&eacute;, c&oacute;mo &eacute;ste vigilaba el proceso&hellip;&ldquo; Cientos de documentos llevan escrito 'Al presidente Habr&eacute;', y Bandjim Bandoum puede afirmar que &rdquo;el jefe del DDS enviaba los documentos a Habr&eacute; y sabemos que los le&iacute;a&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        ____
    </p><p class="article-text">
         Traducido por Jos&eacute; Cardona y Carlos Pfretzschner. 
    </p><p class="article-text">
         Michael Bronner es periodista, guionista y director de cine. Recientemente ha producido  Captain Phillips.  Este art&iacute;culo fue encargado en colaboraci&oacute;n con el Fondo de Investigaci&oacute;n del Instituto de la Naci&oacute;n con la colaboraci&oacute;n de la Fundaci&oacute;n Puffin.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Michael Bronner]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/incalculable-testimonio-torturador-dictador-chad_1_4307046.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Mar 2015 19:10:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/22fa11f2-5dee-4d6c-b997-57a798938027_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="56731" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/22fa11f2-5dee-4d6c-b997-57a798938027_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="56731" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De torturador al servicio de la dictadura de Chad a colaborador indispensable con la justicia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/22fa11f2-5dee-4d6c-b997-57a798938027_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Chad,Estados Unidos,Libia,Torturas,Justicia universal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo financió Estados Unidos la dictadura del 'Pinochet africano']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/dinero-americano-armo-futuro-dictador_1_4306999.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4f70e168-0166-491c-b60b-b6ff0e5de560_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo financió Estados Unidos la dictadura del &#039;Pinochet africano&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ronald Reagan tenía un objetivo secreto como presidente: financiar a Hissène Habré, luego convertido en dictador, para evitar que Chad cayese en manos de Gadafi</p><p class="subtitle">El Pinochet africano, como calificó The New York Times a Habré, acabó imputado por un juez tras los testimonios de tortura presentados por varios testigos que vencieron el miedo</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Tercera entrega de&nbsp;<a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" target="_blank">un reportaje</a> traducido al castellano de la revista estadounidense Foreign Policy. La segunda:<a href="http://www.eldiario.es/desalambre/denuncia-crimenes-dictador-chadiano-EEUU_0_369914001.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"> El hombre que jur&oacute; revelar toda la verdad sobre el &ldquo;guerrero del desierto&rdquo; de EEUU</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Poco antes de que Ronald Reagan fuera elegido presidente de los Estados Unidos, unas 4.000 tropas libias hab&iacute;an invadido el Chad, sumido en una guerra civil. El pa&iacute;s era la plataforma de lanzamiento perfecta para el proyecto panafricano con el que so&ntilde;aba Muamar el Gadafi. La respuesta de Estados Unidos no se hizo esperar. En secreto, el presidente Reagan decidi&oacute;, con el benepl&aacute;cito de la CIA, financiar a Habr&eacute; para terminar con los planes expansionistas de Gadafi. El primer paso: poner al l&iacute;der guerrillero en el palacio presidencial.
    </p><p class="article-text">
        El responsable de la CIA en Jartum, francoparlante, realiz&oacute; el primer acercamiento al reunirse con Hiss&egrave;ne Habr&eacute;, quien luego se convertir&iacute;a en dictador del Chad de 1982 a 1990,  y sus consejeros en Sud&aacute;n. Poco despu&eacute;s, las armas y el dinero llegaban al campamento rebelde de Habr&eacute; en la frontera entre el Chad y Sud&aacute;n. La CIA enviaba los suministros a Jartum a trav&eacute;s de sus aliados regionales y, despu&eacute;s, la inteligencia sudanesa, buen aliado de la CIA, los transportaba en tren hasta Nyala, antiguo Cuartel General de la administraci&oacute;n brit&aacute;nica en Darfur, donde Habr&eacute; los recog&iacute;a y transportaba al otro lado de la frontera.
    </p><p class="article-text">
        Apenas se tuvo en consideraci&oacute;n la posibilidad de que esta asistencia pudiera usarse contra la poblaci&oacute;n chadiana. &ldquo;Si se le dio poca importancia a las cuestiones relacionadas con los derechos humanos fue por tres razones&rdquo;, explica por e-mail un antiguo agente de la inteligencia estadounidense que trabaj&oacute; con Habr&eacute;: &ldquo;primero quer&iacute;amos expulsar a los libios y Habr&eacute; era el &uacute;nico instrumento fiable a nuestra disposici&oacute;n, segundo, los informes sobre Habr&eacute; estaban &uacute;nicamente manchados por el secuestro (el Asunto Claustre), que decidimos pasar por alto y tercero, Habr&eacute; era un buen combatiente que no necesitaba entrenamiento, as&iacute; que lo &uacute;nico que ten&iacute;amos que hacer era suministrarle el material b&eacute;lico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El 7 de junio de 1982, Habr&eacute; y 2000 hombres bajo su mando se abrieron paso por la fuerza hasta Yamena, donde proclamaron la &ldquo;Tercera Rep&uacute;blica&rdquo; del Chad. Desde el principio, el dictador consolid&oacute; su poder por medio de la fuerza: ejecut&oacute; a prisioneros de guerra de facciones rivales, captur&oacute; y asesin&oacute; a opositores pol&iacute;ticos y reprimi&oacute; a los civiles sospechosos de haber apoyado a sus oponentes. Oueddei huy&oacute; a Libia, donde Gadafi entren&oacute; y rearm&oacute; a sus tropas. En respuesta, Estados Unidos comenz&oacute; a enviar StarLifters C-41 al Chad para armar a Habr&eacute; ante la inminencia de la guerra contra Libia.
    </p><p class="article-text">
        En primera l&iacute;nea se encontraba un espabilado joven funcionario llamado Charles Duelfer, quiz&aacute; m&aacute;s conocido por su labor en el grupo que investig&oacute; los fallos de la inteligencia estadounidense en Iraq relacionados con las armas de destrucci&oacute;n masiva de Sadam Husein. Al principio de los 80 ya hab&iacute;a creado una buena red de contactos en Langley (sede de la CIA) y hab&iacute;a participado en proyectos que le hab&iacute;an valido la expulsi&oacute;n del departamento. Colaborar con las tropas de Habr&eacute; era la misi&oacute;n perfecta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me llamaban 'Charlie Chad&rdquo;, cuenta Duelfer. En 1982 le destinaron a la Oficina Pol&iacute;tico-Militar del Departamento de Estado, &ldquo;un peque&ntilde;o Pent&aacute;gono y CIA dentro del Departamento de Estado&rdquo;, seg&uacute;n sus palabras, donde trabaj&oacute; con Chester Crocker, influyente vicesecretario de Reagan para asuntos africanos. Su primera tarea con respecto al Chad consist&iacute;a en entablar amistad con un contacto de la CIA para pedir, tomar prestado y robar todo el material de guerra que fuera posible para envi&aacute;rselo a Habr&eacute;. &ldquo;Hab&iacute;a muchas cosas de gran utilidad, algunas de las cuales hab&iacute;an sido producidas en Estados Unidos, aunque la mayor&iacute;a proven&iacute;a de otros lugares&rdquo;, afirma Duelfer.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El RPG-7 es fant&aacute;stico: apuntar y disparar, coser y cantar. Pero no pod&iacute;amos sacarlos del Pent&aacute;gono. Hay que utilizar otros medios. Usa la imaginaci&oacute;n.&rdquo; Su contacto en la CIA, un veterano de Vietnam algo mayor que &eacute;l, arreglaba compras de armas con el Pacto de Varsovia a trav&eacute;s de la inteligencia egipcia y sudanesa.
    </p><p class="article-text">
        Con la colaboraci&oacute;n de James Bishop, h&aacute;bil segundo de Crocker experto en asuntos africanos, Duelfer esquilm&oacute; las existencias del Pent&aacute;gono al amparo del p&aacute;rrafo 506-A de la Ley de Asistencia a Pa&iacute;ses Extranjeros, que autorizaba env&iacute;o de &ldquo;material de emergencia&rdquo;. &ldquo;Al Pent&aacute;gono no le hac&iacute;a nada de gracia. Rob&aacute;bamos rifles de 106 mil&iacute;metros sin retroceso (cualquier cosa nos serv&iacute;a), los envi&aacute;bamos en avi&oacute;n y le pas&aacute;bamos la factura al Pent&aacute;gono&rdquo;, declara Duelfer. Su primer gran env&iacute;o, que parti&oacute; desde la base a&eacute;rea de Dover, inclu&iacute;a 10 jeeps con rifles escondidos en la carrocer&iacute;a, munici&oacute;n altamente explosiva y flechettes. La gesti&oacute;n de Bishop para enviar material de emergencia a Habr&eacute; fue tan efectiva que su equipo le regal&oacute; una maqueta de un helic&oacute;ptero C-141 con &ldquo;506-A&rdquo; serigrafiado en la cola.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En los primeros a&ntilde;os del gobierno de Reagan hubo momentos en los que el aeropuerto de Yamena parec&iacute;a el de Rhein-Main&rdquo;, declara John Propst Blane, embajador estadounidense en el Chad de 1985 a 1988, en referencia a la enorme base a&eacute;rea de la Rep&uacute;blica Federal Alemana durante la Guerra Fr&iacute;a. &ldquo;Es decir, hab&iacute;a aviones C-5 y C-141 aparcados en las pistas de aquel aeropuerto. Hab&iacute;amos montado un puente a&eacute;reo de ag&aacute;rrate y no te menees&rdquo;, recuerda en una declaraci&oacute;n grabada de la diplomacia estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        La primera crisis militar seria para Habr&eacute; estall&oacute; en el verano de 1983, cuando las fuerzas de Oueddei, con apoyo libio, lanzaron una ofensiva en el norte de Chad y capturaron el enclave de Faya-Largeau, ciudad natal de Habr&eacute;. Gadafi envi&oacute; paramilitares libios y aviones de su fuerza a&eacute;rea atacaron las posiciones de Habr&eacute;. &ldquo;S&oacute;lo le vi [a Habr&eacute;] perder el control una vez o dos&rdquo;, declara Peter Moffat, quien vivi&oacute; tres a&ntilde;os y medio en el Chad, primero como diplom&aacute;tico y luego como embajador. Esa vez, afirma, fue la &uacute;nica que vio a Habr&eacute; con temor.
    </p><p class="article-text">
        En respuesta, el negocio de Duelfer, Bishop y Crocker factur&oacute; un env&iacute;o encubierto que inclu&iacute;a 30 misiles port&aacute;tiles tierra-aire Redeye. Adem&aacute;s, instructores estadounidenses se desplazaron al Chad para entrenar a las tropas de Habr&eacute;. Dos aviones de vigilancia AWACS, varios F-15 y un avi&oacute;n de transporte, adem&aacute;s de un contingente de personal de apoyo estadounidense de 600 personas llegaron a Sud&aacute;n para contribuir a la contraofensiva de Habr&eacute;. Reagan aprob&oacute; una ayuda de emergencia p&uacute;blica de 25 millones de d&oacute;lares y envi&oacute; en secreto a un diplom&aacute;tico estadounidense a Par&iacute;s para lograr que el presidente Mitterrand apoyase a Habr&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, un antiguo operativo de la CIA en Nigeria se entrevist&oacute; con un contacto de la inteligencia local y le solicit&oacute; dinero para adquirir un par de docenas de camionetas Toyota Hilux, que se enviaron en secreto a la gente de Habr&eacute;. Las camionetas de la CIA, llenos de metralletas pesadas de 12,7 mil&iacute;metros, fueron decisivos en la guerra contra los libios.
    </p><p class="article-text">
        Zakaria, que me pidi&oacute; que usase s&oacute;lo su nombre de pila, se alist&oacute; con 21 a&ntilde;os en las tropas de Oueddei en Faya-Largeau. Me cont&oacute; que recuerda los Toyota a la perfecci&oacute;n: se abalanzaron desde el norte a una velocidad endiablada. Los soldados de Habr&eacute; desencadenaron tal tormenta de fuego que el p&aacute;nico cundi&oacute; en las filas rebeldes. Al mismo tiempo, una segunda columna de Habr&eacute; atacaba desde el sur, anticip&aacute;ndose (y diezmando) a la columna rebelde de refuerzo. La Agencia de Inteligencia de Defensa estadounidense hab&iacute;a mostrado a Habr&eacute; &ldquo;dibujos&rdquo; (ilustraciones basadas en im&aacute;genes a&eacute;reas) con las posiciones del enemigo antes del ataque. Los soldados de Oueddei no tuvieron ninguna oportunidad.
    </p><p class="article-text">
        Para celebrar la victoria, las fuerzas de Habr&eacute; ataron a sus enemigos a los parachoques de los Toyota y los arrastraron por todo el desierto, afirma Zakaria. Habr&eacute; apareci&oacute; ataviado con un uniforme militar y orden&oacute; a los prisioneros de determinadas ciudades (estaban divididos por tribus) que se pusieran en pie. Zakaria estaba malherido y no pudo levantarse, hecho que le salv&oacute; la vida: subieron a unos 150 rebeldes en camionetas y los condujeron a la muerte en medio del desierto.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, una semana despu&eacute;s de la victoria de Habr&eacute; en Faya-Largeau, Gadafi envi&oacute; a tropas regulares al combate, hecho que intensificaba el conflicto. Los cazas libios bombardearon a las fuerzas de Habr&eacute; y las fuerzas de Oueddei, con apoyo directo de los libios, reconquistaron Faya-Largeau e iniciaron la ocupaci&oacute;n del norte del Chad. Finalmente Par&iacute;s decidi&oacute; intervenir y despleg&oacute; 3.000 paracaidistas que establecieron una l&iacute;nea en el paralelo 16, a unos 300 kil&oacute;metros del norte de Yamena. A pesar de ello, los libios permanecieron en el pa&iacute;s durante a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Zakaria pas&oacute; los siguientes cuatro a&ntilde;os y medio en la terrible prisi&oacute;n de Maison d'Arr&ecirc;t. A sus 50 a&ntilde;os, apareci&oacute; en octubre de 2012 vestido con un turbante blanco y una larga t&uacute;nica del desierto en el patio de un grupo de defensores de los derechos humanos fundado por la abogada chadiana Delphine Djiraibe para ofrecer su testimonio. Reed Brody y el abogado franc&eacute;s Olivier Bercault, su colega clave en la preparacionn del caso contra Habr&eacute;, le entrevistaron durante varias horas en las que describi&oacute; los hechos acaecidos en Faya-Largeau, el papel de Habr&eacute; en las ejecuciones de prisioneros de guerra y, por supuesto, los horrores de la prisi&oacute;n. &ldquo;Estoy deseando testificar contra Hiss&egrave;ne Habr&eacute;&rdquo;, me contaba Zakaria ese d&iacute;a. &ldquo;Quiero decirle a la cara todo lo que les he contado a ustedes.&rdquo;
    </p><h3 class="article-text">2000: la primera imputaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Al principio del caso Habr&eacute; todo eran buenas noticias&rdquo;, recuerda Brody, entre risas, tras 14 largos a&ntilde;os de caso. En el transcurso de enero a febrero de 2000, Brody y sus colegas abrieron el primer procedimiento contra Habr&eacute; en Senegal, lo que significaba la primera imputaci&oacute;n e interrogaci&oacute;n de Habr&eacute;, hecho del que se har&iacute;a eco la prensa de todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        La mayor preocupaci&oacute;n del equipo cuando preparaban la apertura del proceso era evitar que Habr&eacute; sospechase. &ldquo;Cuando comenzamos no sab&iacute;amos exactamente qui&eacute;n era qui&eacute;n, ni qui&eacute;n pod&iacute;a poner a Habr&eacute; sobre aviso&rdquo;, explica Brody. &ldquo;Tem&iacute;amos que tratase de escapar de Senegal.&rdquo; En enero, Brody, que resid&iacute;a en Nueva York, y su equipo en Yamena y Dakar, intercambiaron incontables llamadas y correos electr&oacute;nicos en c&oacute;digo para &ldquo;llevar a curas griegos a la fiesta de aniversario de un cardenal en Roma&rdquo;, donde &ldquo;Grecia&rdquo; era el Chad, &ldquo;los curas&rdquo;, un grupo de v&iacute;ctimas del r&eacute;gimen de Habr&eacute;, &ldquo;Roma&rdquo; era Dakar y el &ldquo;cardenal&rdquo; era el propio Habr&eacute;. La &ldquo;fiesta de aniversario&rdquo; era la denuncia con la que las v&iacute;ctimas iban a acusar formalmente a Habr&eacute; de &ldquo;tortura, actos de barbarie y cr&iacute;menes de lesa humanidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los testimonios de las v&iacute;ctimas, recogidos por Souleymane Guengueng (sobrevivi&oacute; a tres de las prisiones de Habr&eacute; y recogi&oacute; 792 testimonios de otros prisioneros) y extra&iacute;dos del Chad ocultos en el equipaje de Nicolas Seutin, compon&iacute;an el cuerpo documental de la querella. Guengueng y otros seis supervivientes (que representan las complejas divisiones tribales entre musulmanes y cristianos, norte y sur, y en especial los grupos &eacute;tnicos castigados por Habr&eacute;) viajaron con el equipo a Senegal para estar a disposici&oacute;n del juez en caso de que &eacute;ste requiriera su testimonio. Fue necesario emitir invitaciones falsas a un seminario en Dakar para que los chadianos no tuviesen problemas para obtener permisos de viaje.
    </p><p class="article-text">
        El equipo se reuni&oacute; en un descascarillado hotel de Dakar. El d&iacute;a antes de la vista, Guengueng llam&oacute; a la puerta de Brody. &ldquo;Alto y delgado, con la cara dominada por unas gafas de culo de botella, rezumaba una firme determinaci&oacute;n&rdquo;, escribe Brody en un relato in&eacute;dito de primera mano que comparti&oacute; conmigo. &ldquo;Comprend&iacute; que est&aacute;bamos m&aacute;s cerca de alcanzar su mayor deseo: llevar a Hiss&egrave;ne Habr&eacute; ante la justicia. Me cont&oacute; que estaba en esto &rdquo;hasta el final&ldquo;, y me pregunt&oacute; si yo tambi&eacute;n lo estaba. Respond&iacute; que era un privilegio trabajar con alguien como &eacute;l y que har&iacute;a todo lo que estuviese en mis manos.&rdquo;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/97738673-d44f-4a90-bc3d-ee4c07cc9dc7_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/97738673-d44f-4a90-bc3d-ee4c07cc9dc7_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/97738673-d44f-4a90-bc3d-ee4c07cc9dc7_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/97738673-d44f-4a90-bc3d-ee4c07cc9dc7_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/97738673-d44f-4a90-bc3d-ee4c07cc9dc7_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/97738673-d44f-4a90-bc3d-ee4c07cc9dc7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/97738673-d44f-4a90-bc3d-ee4c07cc9dc7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        El procedimiento se inici&oacute; el 26 de enero. Dos d&iacute;as despu&eacute;s, el magistrado que llevaba la investigaci&oacute;n llam&oacute; a declarar a los chadianos en una sesi&oacute;n a puerta cerrada. A las puertas del juzgado, numerosos periodistas, convocados por Brody, esperaban ansiosos la salida de los testigos y el caso gener&oacute; titulares en la prensa de toda &Aacute;frica.
    </p><p class="article-text">
        Cuatro d&iacute;as despu&eacute;s, el juez imput&oacute; a Habr&eacute; y como medida preventiva le aplic&oacute; arresto domiciliario temporal. Un editorial de The New York Times, &ldquo;An African Pinochet&rdquo; (El Pinochet africano), celebraba &ldquo;un nuevo avance en la evoluci&oacute;n del Derecho Penal Internacional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Justo despu&eacute;s de que el equipo presentara los cargos, el embajador franc&eacute;s en Senegal ofreci&oacute; asilo temporal en Par&iacute;s a los testigos chadianos, convencido de que corr&iacute;an grave peligro si volv&iacute;an a casa. Toda la atenci&oacute;n se centr&oacute; en Guengueng, que se tom&oacute; una pausa antes de empezar a hablar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Antes de venir a Dakar a iniciar este procedimiento, decid&iacute; que estaba dispuesto a morir&rdquo;, declar&oacute; al extasiado diplom&aacute;tico franc&eacute;s. &ldquo;Volver&eacute; al Chad ma&ntilde;ana y si me matan cuando baje del avi&oacute;n, morir&eacute; como un h&eacute;roe&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero Guengueng no muri&oacute;. Human Rights Watch le concedi&oacute; un galard&oacute;n de unos 10000&nbsp;d&oacute;lares y le llev&oacute; a Estados Unidos para recaudar fondos para su causa. El humilde contable chadiano fue agasajado por Samuel L. Jackson, Joan Baez y Nancy Pelosi en los c&iacute;rculos intelectuales de Nueva York y California. Guengueng tambi&eacute;n se dirigi&oacute; a 1000 simpatizantes en la Catedral de San Juan el Divino en Nueva York, siempre escoltado por Brody. Su historia logr&oacute; un amplio apoyo para el caso.
    </p><p class="article-text">
        Durante el viaje, Brody contact&oacute; con el Programa para Supervivientes de Tortura de Bellevue/NYU, que sufrag&oacute; los gastos de la cirug&iacute;a para tratar las cataratas que sufr&iacute;a Guengueng. Durante los meses que dur&oacute; su tratamiento Guengueng vivi&oacute; con la familia de Brody en Brooklyn y, en palabras del propio Brody, pronto no hab&iacute;a quien le tosiera jugando al Monopoly. Incluso mont&oacute; en trineo con Zac, hijo de Brody, en la primera vez que ve&iacute;a la nieve. Guengueng volvi&oacute; al Chad centrado en un caso que se hab&iacute;a convertido en el motivo de su vida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/47a9cd33-f381-4c73-88a6-b2b9c846d4c9_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/47a9cd33-f381-4c73-88a6-b2b9c846d4c9_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/47a9cd33-f381-4c73-88a6-b2b9c846d4c9_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/47a9cd33-f381-4c73-88a6-b2b9c846d4c9_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/47a9cd33-f381-4c73-88a6-b2b9c846d4c9_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/47a9cd33-f381-4c73-88a6-b2b9c846d4c9_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/47a9cd33-f381-4c73-88a6-b2b9c846d4c9_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><h3 class="article-text">1987: victoria en el desierto</h3><p class="article-text">
        En la nublada ma&ntilde;ana inglesa del 14 de abril de 1986, una flota de 58 aviones estadounidenses despeg&oacute; de cuatro bases brit&aacute;nicas en direcci&oacute;n sur. Horas m&aacute;s tarde, cuando el ej&eacute;rcito de bombarderos, aviones furtivos y aviones cisterna cruzaba el Mediterr&aacute;neo en silencio a excepci&oacute;n de algunos controles rutinarios por radio, dos transportadores estadounidenses lanzaron cazas a la oscuridad de la noche.
    </p><p class="article-text">
        Los aviones furtivos atacaron primero, a la 1:50 de la ma&ntilde;ana (hora de Tr&iacute;poli), con un estruendo que desafiaba la sofisticada red de defensa a&eacute;rea de Gadafi. Luego, un grupo de cazas lanz&oacute; un bombardeo con misiles HARM y Shrike. Durante m&aacute;s de 12 minutos, los bombarderos estadounidenses atacaron el campo a&eacute;reo de Tr&iacute;poli, la academia naval libia y el complejo del Bab el-Azizia, donde Gadafi resid&iacute;a con su mujer e hijos. Al mismo tiempo, 12 cazas se cern&iacute;an sobre Bengasi y Benina, y destru&iacute;an cuarteles militares y un aer&oacute;dromo. En esos ataques perdieron la vida unos 37 libios, civiles incluidos, adem&aacute;s de dos capitanes de la fuerza a&eacute;rea de Estados Unidos cuyo bombardero F-111 hab&iacute;a sido derribado.
    </p><p class="article-text">
        Esta operaci&oacute;n militar respond&iacute;a al ataque terrorista a una discoteca de Berl&iacute;n Oeste que se hab&iacute;a cobrado la vida de dos funcionarios estadounidenses una semana antes. La autor&iacute;a del ataque se atribuy&oacute; a Gadafi, ya que se interceptaron unos t&eacute;lex en los que Tr&iacute;poli felicitaba a unos agentes libios al otro lado del muro por su trabajo. En realidad, el ataque representaba la firme intenci&oacute;n del gobierno de Reagan de contraatacar tras la oleada de ataques terroristas a principios de los 80 que le hab&iacute;a situado en una posici&oacute;n de debilidad, algo que &eacute;l hab&iacute;a criticado al gobierno de Carter.
    </p><p class="article-text">
        La operaci&oacute;n Eldorado Canyon, como fue bautizado el ataque, fue devastadora. Sin embargo, Habr&eacute;, se&ntilde;or de la guerra de Reagan, aniquilar&iacute;a a un n&uacute;mero 200 veces mayor de tropas libias y exigir&iacute;a 1500 millones de d&oacute;lares de equipamiento militar libio como contraprestaci&oacute;n. Esta guerra se desarroll&oacute; con medios tan precarios que la &uacute;ltima fase del conflicto entre Chad y Libia se conoce como &ldquo;Guerra Toyota&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La prolongada ocupaci&oacute;n libia del norte del Chad humillaba tanto a Habr&eacute; como el terrorismo de Gadafi a Reagan. Unas 10000 tropas libias controlaban enormes extensiones del pa&iacute;s y, en 1986, un grupo de rebeldes apoyados por el gobierno libio avanzaban hacia la capital, violando el paralelo 16. La fuerza a&eacute;rea libia realizaba incursiones desde la Franja de Aouzou, en terreno chadiano conquistado en el norte del pa&iacute;s, y hab&iacute;a construido una amenazante base a&eacute;rea en el puesto fronterizo chadiano de Wadi Doum.
    </p><p class="article-text">
        En respuesta, Francia, que hab&iacute;a retirado las tropas del paralelo tras un pacto con Gadafi en 1984, envi&oacute; un nuevo contingente defensivo de aviones de combate, fuerzas especiales y mil tropas; una presencia que resultaron cruciales en las operaciones francesas en Mali. Los franceses lanzaron un breve bombardeo sobre Wadi Doum, se refugiaron y aconsejaron a Habr&eacute; que hiciera lo mismo por temor a que Gadafi se viera tentado de tomar Yamena.
    </p><p class="article-text">
        ____
    </p><p class="article-text">
         Traducido por Jos&eacute; Cardona y Carlos Pfretzschner. 
    </p><p class="article-text">
         Michael Bronner es periodista, guionista y director de cine. Recientemente ha producido  Captain Phillips.  Este art&iacute;culo fue encargado en colaboraci&oacute;n con el Fondo de Investigaci&oacute;n del Instituto de la Naci&oacute;n con la colaboraci&oacute;n de la Fundaci&oacute;n Puffin.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Michael Bronner]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/dinero-americano-armo-futuro-dictador_1_4306999.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2015 18:27:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4f70e168-0166-491c-b60b-b6ff0e5de560_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2074076" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4f70e168-0166-491c-b60b-b6ff0e5de560_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2074076" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cómo financió Estados Unidos la dictadura del 'Pinochet africano']]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4f70e168-0166-491c-b60b-b6ff0e5de560_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Chad,Estados Unidos,Libia,Torturas,Justicia universal]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
