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    <title><![CDATA[elDiario.es - Keren Manzano]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/keren_manzano/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Keren Manzano]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¡Qué bello es beber!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/bello-beber_132_1612869.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d3e16310-e0ec-4492-af36-5e79afa217fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡Qué bello es beber!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cultura condiciona los hábitos de consumo del alcohol y crea expectativas de comportamiento</p><p class="subtitle">La 'mixóloga' española, María Dolores Boadas y la inglesa Ada Coleman han trascendido en la historia universal del cóctel</p></div><p class="article-text">
        Hay quienes solo confiesan sus miserias en presencia de un barman. La palabra de este confidente vale su precio en oro. Me pregunto cu&aacute;nto valdr&iacute;a el silencio de Ada Coleman, la famosa <em>bartender</em> que gobern&oacute; tras la barra, el legendario Bar Americano del Hotel Savoy de Londres, desde 1903. De ella se cuenta que sirvi&oacute; al mism&iacute;simo Pr&iacute;ncipe de Gales, adem&aacute;s de Charles Chaplin, Marlene Dietrich y Mark Twain. El escritor V&aacute;zquez Montalb&aacute;n escribi&oacute; acerca de Mar&iacute;a Dolores Boadas, otra grande del c&oacute;ctel europeo que regent&oacute; el bar Boadas de Barcelona desde finales de los sesenta. Del mismo modo que Coleman, la <em>mix&oacute;loga</em> barcelonesa atrajo a celebridades a su local, como Antonio Mach&iacute;n, Ernest Hemingway, Federico Garc&iacute;a Lorca, Pablo Picasso y Salvador Dal&iacute;. <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">La cultura no pasa por alto el alcohol.</a>
    </p><p class="article-text">
        Una mujer que vivi&oacute; una larga temporada en Tijuana me cont&oacute;, mientras paladeaba mezcal con los ojos cerrados, que en M&eacute;xico se r&iacute;e y se llora brindando con esta bebida destilada. Ir&oacute;nicamente, otra querida amiga rusa mantiene a raya sus emociones con vino. Incluso en sus peores d&iacute;as, permanece elegantemente reposada en la silla, con la copa en la mano y una sonrisa prudente. Nunca vi tal sobriedad en Nueva York, donde tuve ocasi&oacute;n de presenciar varias partidas de 'Beer Pong' entre j&oacute;venes trabajadores afincados en Long Island. No es m&aacute;s que un juego de beber y sin embargo, el ganador oficial de la noche &ndash;un gran competidor&ndash;, se emple&oacute; a fondo por tal de encestar la pelota de pimp&oacute;n dentro de los diez vasos llenos de cerveza que el adversario iba bebiendo a su turno. Mientras jugaba, parec&iacute;a un tibur&oacute;n. Fuera del juego, ten&iacute;a la ingenuidad de los ni&ntilde;os brutos que llaman la atenci&oacute;n del personal para ganarse su afecto. Conoc&iacute; a otro &ldquo;ni&ntilde;o bruto&rdquo; durante la temporada que pas&eacute; en Irlanda. &Eacute;l fue quien me introdujo en la tradici&oacute;n irlandesa de los 'Twelve Pubs'. En el mes de diciembre, los irlandeses e irlandesas se enfundan en sus jers&eacute;is navide&ntilde;os con el objetivo de visitar doce pubs distintos a lo largo de una sola noche. La gracia est&aacute;, evidentemente, en beber una copa en cada uno. Debo decir que no todo el mundo llega hasta el &uacute;ltimo y que quien lo hace, se ve recompensado con una dosis de honorabilidad y verg&uuml;enza, a partes iguales. Una ma&ntilde;ana fr&iacute;a encontr&eacute; a mi amigo irland&eacute;s sentado en el portal de su casa. Estaba tranquilamente reposado en un escal&oacute;n y com&iacute;a patatas fritas de bolsa. Al parecer, hab&iacute;a estado haciendo honor a la tradici&oacute;n navide&ntilde;a la noche anterior y no sab&iacute;a en cu&aacute;l de los doce pubs hab&iacute;a perdido las llaves. Se desternill&oacute; al ver el gesto preocupado de mi cara. A sus treinta a&ntilde;os, ten&iacute;a los ri&ntilde;ones maltrechos por el consumo excesivo de alcohol y contaba divertido, que el m&eacute;dico le hab&iacute;a recomendado moderaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n aqu&iacute;, en fechas se&ntilde;aladas, muchas personas se saltan restricciones de todo tipo. No lo tienen f&aacute;cil, las mesas de quienes pueden deben hallarse rebosantes de comida, vino y licor. Durante estas veladas, los sentidos, colmados de est&iacute;mulo, se adormecen con el tintineo de las copas, el murmullo y las risas de los comensales. Solo quienes observan las costumbres con los ojos curiosos de una extranjera pueden percibir los detalles del cuadro: Restos de salsa en la comisuras de los labios, rostros enrojecidos, mand&iacute;bulas relajadas y un infinito af&aacute;n por escapar, por un breve lapso de tiempo, de la condena de vivir en nuestras mentes.
    </p><h3 class="article-text">Para leer m&aacute;s:</h3><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.pikaramagazine.com/2019/02/mujeres-y-bebidas-espirituosas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Mujeres y bebidas espirituosas. </a>Un podcast de Sangre Fucsia.</li>
                                    <li><a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" target="_blank">&ldquo;Tenemos una sociedad superalcoh&oacute;lica que no da espacio a otras existencias&rdquo;</a> La antrop&oacute;loga, comunicadora social y coordinadora de los Proyectos Malva y Notct&agrave;mbul@s sobre drogas y g&eacute;nero, Ana Burgos, hace una reflexi&oacute;n abstemia en la que problematiza el papel que juega el alcohol en nuestras vidas y un an&aacute;lisis de las desigualdades de g&eacute;nero en los contextos de consumo.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <a href="https://www.pikaramagazine.com/2018/11/digo-mas-veces-no-es-no-a-la-gente-que-bebe-alcohol-que-a-los-machirulos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Digo m&aacute;s veces &ldquo;no es no&rdquo; a la gente que bebe alcohol que a los machirulos</a>.&nbsp;El alcohol est&aacute; en el centro de todo, y quienes tomamos la decisi&oacute;n de no consumirlo pasamos a estar en los m&aacute;rgenes y a ser vistes como aguafiestas -nunca mejor dicho-, aburrides. Un art&iacute;culo de Jacarand&aacute; Disidente.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li></li>
                                    <li><a href="https://www.pikaramagazine.com/2018/04/maria-moreno/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Mar&iacute;a Moreno: historias de periodismo y licor.&nbsp;</a>La periodista y escritora argentina fue una de las pioneras en crear medios feministas: el diario &lsquo;Alfonsina&rsquo; y el suplemento &lsquo;La Mujer&rsquo;. Ahora publica &lsquo;Black Out&rsquo;, unas memorias sobre su profesi&oacute;n y sobre su debilidad: el alcohol.</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Keren Manzano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/bello-beber_132_1612869.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Apr 2019 17:15:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Qué bello es beber!]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alcohol]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mis labios están sellados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/labios-sellados_132_1837866.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a47ef5c-976d-4266-bedc-3659f2f3fa06_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mis labios están sellados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Deseamos borrar del discurso algo o a alguien que nos enfada, nos escandaliza o que directamente nos violenta</p><p class="subtitle">El pensamiento censurado no desaparece, solo se tapa y se expulsa de los circuitos principales, en los que podría dialogar y transformarse</p></div><p class="article-text">
        A los nueve a&ntilde;os sent&iacute;a un fuego arder dentro de m&iacute; cada vez que cantaba <em>I'm every woman </em>de Chaka Khan, con sus subidas y bajadas, sujetando un cepillo redondo con los ojos cerrados, los brazos elevados en el aire y la cabeza ondeando de un lado al otro al ritmo de la m&uacute;sica. Antes se pod&iacute;a cantar. Cuando yo era peque&ntilde;a. Cantar lo que quisieras. Y <a href="http://gentedigital.es/comunidad/june/2013/07/24/si-no-puedo-perrear-no-es-mi-revolucion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bailar al ritmo de Roberta Flack si era lo que te gustaba</a>, adem&aacute;s de otros m&uacute;sicos que escuchaba por primera vez gracias a mi primo, adepto del R&amp;B y mi gur&uacute; musical mientras me duraron los dientes de leche. Cantar esa canci&oacute;n era f&aacute;cil para m&iacute;. Y no me sab&iacute;a la letra.<strong> La m&iacute;a no es una familia art&iacute;stica ni especialmente versada en idiomas, pero a m&iacute; </strong><strong>I will always love you me sal&iacute;a del cuerpo, casi como si fuera m&iacute;a.</strong><em>I will always love you</em>
    </p><p class="article-text">
        Mi t&iacute;a me preguntaba que por qu&eacute; cantaba en ingl&eacute;s. Y yo la miraba desde abajo, dudosa, como si hubiera cuestionado algo que no me concern&iacute;a en absoluto. Entend&iacute; que aquello no era com&uacute;n y aprend&iacute; algunas letras de Nino Bravo que escuchaba en el coche de mis padres, cuando &iacute;bamos a la playa. Pero nada me hac&iacute;a vibrar como el g&oacute;spel y <strong>no hubo Dios que se atreviera a mirar mis ojos brillantes, que reflejaban la viveza de Whitney Houston, y pedirme que dejara de imitar a las grandes del espiritual negro. Para entonces no conoc&iacute;a las sutilezas de la correcci&oacute;n.</strong><a href="http://www.pikaramagazine.com/2018/10/sister-rosetta-tharpe/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las grandes del espiritual negro</a> Solo sab&iacute;a, porque me lo hab&iacute;an explicado moviendo las manos de lado a lado, que hab&iacute;a cosas que estaban bien y cosas que estaban mal. Punto. Siempre fui muy obediente. Me dej&eacute; encarrilar d&oacute;cilmente hasta convertirme en una de esas ni&ntilde;as obstinadamente disciplinadas.
    </p><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a le cont&eacute; a una compa&ntilde;era que hace poco estuve tomando caf&eacute; en Starbucks. Le dije: &ndash;El fin de semana pasado fui a... bueno, yo no suelo ir a esos sitios... pero me apetec&iacute;a leer en un caf&eacute; y acab&eacute; en Starbucks. <strong>Para mi consuelo, ella se ri&oacute; y me confes&oacute; que tampoco le cuenta a la gente que va a Starbucks. Me sent&iacute; un poco menos culpable</strong> porque ambas sab&iacute;amos de forma intuitiva, que una no se puede permitir ser franca acerca de algunas costumbres en seg&uacute;n qu&eacute; c&iacute;rculos. Consumir caf&eacute; car&iacute;simo en una multinacional, que es a la vez joya del neoliberalismo yanqui y punto de encuentro del turismo acomodado est&aacute; mal visto en nuestro grupo social, poco importa el placer que pueda brindarte.
    </p><p class="article-text">
        Desde peque&ntilde;as aprendemos qu&eacute; se dice y qu&eacute; se calla seg&uacute;n el contexto. <strong>Nos autocensuramos, incluso ante nuestros amigos m&aacute;s &iacute;ntimos. Y censuramos a los dem&aacute;s, hasta cuando no les conocemos.</strong><a href="http://www.pikaramagazine.com/2015/09/tan-feminista-que-eres/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">censuramos a los dem&aacute;s</a> Les se&ntilde;alamos si hacen algo digno de nuestra desaprobaci&oacute;n. Decimos &ldquo;est&aacute; bien&rdquo;, cuando creemos que aquello encaja con nuestra moral o, &ldquo;est&aacute; mal&rdquo;, cuando creemos que un acto es condenable. Ese es el patr&oacute;n. As&iacute; es como leemos el comportamiento humano, as&iacute; es como entendemos nuestras acciones y como las asimilamos. <strong>A menudo nos dejamos llevar por esa necesidad de se&ntilde;alar, de prohibir, de censurar; buscamos la tranquilidad que nos brinda el tener las cosas claras. Y escondemos nuestras contradicciones porque nosotros mismos las juzgamos</strong>, engrosando nuestro sentimiento de culpa.
    </p><p class="article-text">
        La censura tiene una larga historia y como casi todo, suele dejar huella. La llevamos incorporada en nuestros esquemas y la empleamos casi por defecto, para cubrirnos las espaldas. Desear&iacute;a que mi profesora de secundaria hubiera respondido con franqueza a las preguntas de sexualidad que le hicimos sus alumnos, habr&iacute;amos aprendido algo necesario. Tambi&eacute;n <strong>preferir&iacute;a no haber tenido que privarme de opinar libremente sobre temas altamente controvertidos para evitar ser castigada con un alud de etiquetas fulminantes y definitivas.</strong> As&iacute; podr&iacute;a abrirme a opiniones contrarias, conocer otras informaciones y otras realidades sin pasar por un periodo de acorazamiento defensivo y autofustigamiento encubierto.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as so&ntilde;&eacute; que no pod&iacute;a hablar. Retorc&iacute;a y sacud&iacute;a el cuerpo para expulsar de ah&iacute; aquello que necesitaba ver la luz. De peque&ntilde;a, a menudo enfermaba de anginas.
    </p><h3 class="article-text">Para leer m&aacute;s:</h3><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="http://www.pikaramagazine.com/2018/10/rita-bosaho/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">&ldquo;Es esencialista pensar que ser personas negras nos une autom&aacute;ticamente&rdquo;</a> Entrevista a Rita Bosaho Gori, la primera diputada negra en el Congreso espa&ntilde;ol en la historia de la democracia.</li>
                                    <li><a href="http://www.pikaramagazine.com/2018/09/joumana-haddad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">&ldquo;Libertad no es ense&ntilde;ar el hombro; es vivir en un Estado que respeta tus derechos&rdquo;</a> Conversaci&oacute;n con la periodista, poeta y activista libanesa Joumana Haddad, defensora feroz de la libertad de expresi&oacute;n y de los derechos de las mujeres.</li>
                                    <li><a href="http://www.pikaramagazine.com/2015/09/tan-feminista-que-eres/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Tan feminista que eres</a>. Art&iacute;culo de Barbijaputa</li>
                                    <li><a href="http://www.pikaramagazine.com/2018/10/sister-rosetta-tharpe/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Al diablo no se le deber&iacute;a permitir mantener ese ritmo</a>. Art&iacute;culo de Carlos Bouza sobre Sister Rosetta Tharpe.</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Keren Manzano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/labios-sellados_132_1837866.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Nov 2018 20:10:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mis labios están sellados]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libertad de expresión,Censura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cine de terror, mujeres y los nuevos miedos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/cine-terror-mujeres-nuevos-miedos_132_1921093.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/99122ab1-868e-43fb-ab17-37c59afd47c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cine de terror, mujeres y los nuevos miedos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las directoras de cine de terror están introduciendo nuevas metáforas de nuestros miedos sociales y están dando un giro a los antiguos roles genéricos.</p><p class="subtitle">Las estadísticas revelan que las mujeres hablan y aparecen en pantalla más tiempo de promedio que los hombres en las películas de miedo</p></div><p class="article-text">
        En pocos d&iacute;as comienza en Sitges uno de los eventos m&aacute;s esperados por los y las amantes del cine fant&aacute;stico y de terror. El Festival Internacional de Cinema Fant&agrave;stic de Catalunya, que presenta este a&ntilde;o su quincuag&eacute;simo primera edici&oacute;n, ha publicado ya una atractiva cartelera en la que destacan algunos t&iacute;tulos.
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas ediciones del festival se ha visto una creciente presencia de pel&iacute;culas dirigidas por mujeres entre las grandes apuestas del evento. Justamente, la representatividad de mujeres en el cine de terror ha sido objeto de reflexi&oacute;n en revistas especializadas de cine y cultura popular durante los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os. Casualidad o no, el auge de historias hechas por mujeres y sobre mujeres coincide, con lo que los y las especialistas denominan una renovaci&oacute;n del g&eacute;nero de terror que presenta nuevos temas y ofrece nuevas perspectivas.
    </p><p class="article-text">
        El cine de terror que se ven&iacute;a haciendo hasta hace poco, a menudo reciclaba viejos clich&eacute;s sobre las mujeres. Un recurso utilizado hasta la saciedad en el terror y en algunas pel&iacute;culas fant&aacute;sticas y de ciencia ficci&oacute;n es el de la mantis religiosa. Este personaje est&aacute; siempre encarnado por una mujer atractiva a la par que malvada que aprovecha su sexualidad para seducir, manipular y a veces, exterminar a los protagonistas de la historia. En ocasiones, ella es la protagonista, como en el caso de <em>Jennifer's body,</em> un film protagonizado por Megan Fox en 2009 cuando la famosa actriz encabezaba las encuestas sobre las celebridades m&aacute;s deseadas. La hist&oacute;rica <em>femme fatale</em> tiene en el extremo opuesto al personaje la joven virginal, la mujer que queda en pie tras sobrevivir a la muerte de todos los miembros del grupo, y que se enfrenta sola con el asesino al final de la pel&iacute;cula. <em>Cherry Falls</em> (2000) fundamentaba su trama precisamente en el rol de la virgen, ya que el asesino persigue exclusivamente a mujeres que todav&iacute;a no han tenido relaciones sexuales.
    </p><p class="article-text">
        El cine de terror estaba gravemente necesitado de nuevas perspectivas que se ajuste a los nuevos tiempos y las cineastas del g&eacute;nero las est&aacute;n ofreciendo. Las cintas de terror m&aacute;s exitosas de los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os como <em>The Babadook</em> (2014), <em>La invitaci&oacute;n</em> (2015) o <em>Crudo</em> (2016), representan nuevas met&aacute;foras de nuestros miedos sociales y dan un giro a los antiguos roles de las mujeres en el g&eacute;nero cinematogr&aacute;fico de terror. Que las mujeres consumen cine de terror es un hecho probado. El servicio PostTrak que encuesta a las audiencias de cine estadounidenses para proveer de informaci&oacute;n a los estudios cinematogr&aacute;ficos calcul&oacute;, tras el estreno de la pel&iacute;cula <em>It </em>(2017), que las mujeres compraron un 49% de las entradas, y el 51% restantes las compraron los hombres. Poco a poco, la paridad en el consumo se est&aacute; trasladando a las pantallas. Un monitoreo llevado a cabo por Google y el Geena Davis Institute en las pel&iacute;culas estrenadas en Estados Unidos entre el 2014 y el 2016 revelaba que, si bien los hombres hablan mucho m&aacute;s y aparecen m&aacute;s tiempo de promedio en pantalla que las mujeres, el cine de terror es una excepci&oacute;n. Las mujeres aparecen un 53% de tiempo de promedio en pantalla en estas pel&iacute;culas, superando con diez puntos las cifras del g&eacute;nero rom&aacute;ntico, y situ&aacute;ndose por encima de la comedia, la ciencia ficci&oacute;n, el drama, el cine de acci&oacute;n, el biogr&aacute;fico y el de crimen. Adem&aacute;s, en los largometrajes de terror, las mujeres tambi&eacute;n hablan m&aacute;s que en cualquier otro g&eacute;nero cinematogr&aacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que todav&iacute;a hay un desequilibrio rotundo en el lado de la producci&oacute;n. En la selecci&oacute;n oficial de pel&iacute;culas que ir&aacute;n a competici&oacute;n en esta &uacute;ltima edici&oacute;n del Festival Internacional de Cinema Fant&agrave;stic de Catalunya hay solo cuatro largometrajes de autor&iacute;a femenina frente a los diecinueve de autor&iacute;a masculina, pero esta asimetr&iacute;a no opaca las historias de las directoras. Dos de las cineastas cuentan con una s&oacute;lida experiencia y una excelente reputaci&oacute;n. Es el caso de la cineasta Reed Morano que se gan&oacute; a la cr&iacute;tica mundial con <em>Meadowland</em> (2015) y que se populariz&oacute; en el 2017 tras dirigir los tres primeros episodios de la popular serie <em>The Handmaid's Tale. </em>Este a&ntilde;o presenta en Sitges la pel&iacute;cula <em>I think we're alone now, </em>una cinta apocal&iacute;ptica protagonizada por Elle Fanning y Peter Dinklage.
    </p><p class="article-text">
        La directora polaca Agniezka Smoczynska tambi&eacute;n se hab&iacute;a estrenado en la gran pantalla con el musical de terror <em>The Lure</em> (2015). Este a&ntilde;o presenta <em>Fuga (Fugue),</em> una pieza dram&aacute;tica sobre una mujer que regresa con su antigua familia para asumir, contra su voluntad, su rol como esposa, madre e hija, dos a&ntilde;os despu&eacute;s de perder la memoria. Los otros dos largometrajes de autor&iacute;a femenina, incluidos en la selecci&oacute;n oficial, son el drama psicol&oacute;gico <em>Nancy</em> de la directora americana Christina Choe que presenta la historia de una joven convencida de que fue secuestrada de peque&ntilde;a y <em>Lazzaro Felice</em> de la italiana Alice Rohrwacher, sobre lo que acontece en la vida aislada de un honrado campesino.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n son cuatro las directoras que compiten en la categor&iacute;a de cortometraje. La irlandesa Kate Dolan explora de una forma visceral en <em>Catcall,</em> uno de los malestares cada vez m&aacute;s visibilizados en pantalla, como es el del acoso callejero. A su vez, Mariama Diallo tambi&eacute;n pone en escena un malestar actual en <em>Hair Wolf</em>, un largometraje protagonizado por un grupo de estilistas de Brooklyn que se ven amenazadas por el monstruo blanco que quiere robar el alma de la cultura negra. Los otros dos cortos de autor&iacute;a femenina son <em>Good morning </em>de Elaine que muestra la adaptaci&oacute;n de una joven y su padre a ciertos cambios terror&iacute;ficos y, <em>The lady from 406</em>, de la directora coreana Lee Kyounmi que presenta la reacci&oacute;n de una mujer ante la respuesta inesperada de uno de sus vecinos.
    </p><p class="article-text">
        Las espectadoras y espectadores interesados en las piezas de autor&iacute;a femenina tambi&eacute;n podr&aacute;n disfrutar este a&ntilde;o en Sitges, del documental <em>Anime en femenino</em> producido por Isabel Guerrero en el que se analiza el auge de la presencia femenina en el sector de la animaci&oacute;n japonesa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para leer m&aacute;s:</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.pikaramagazine.com/2018/09/trans-audiovisual/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">&ldquo;Las personas y las historias trans, excluidas del mundo audiovisual&rdquo; </a>Los escasos personajes transexuales que se pueden ver en pantalla son interpretados en la mayor&iacute;a de los casos por actores y actrices cis del g&eacute;nero opuesto.</li>
                                    <li><a href="http://www.pikaramagazine.com/2017/11/christine-vachon/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">&ldquo;La industria del cine era blanca y masculina. La idea era cambiar eso&rdquo;</a>&nbsp;Entrevista a la estadounidense Christine Vachon, productora de m&aacute;s de cien pel&iacute;culas que destacan por su car&aacute;cter reivindicativo.</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Keren Manzano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/cine-terror-mujeres-nuevos-miedos_132_1921093.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Sep 2018 19:27:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cine de terror, mujeres y los nuevos miedos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Terror,Feminismo,Festivales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ministras con "a" de "hartazgo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/ministras-hartazgo_132_2076505.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/054ba905-8898-49d3-bbd4-806a78155dd9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ministras con &quot;a&quot; de &quot;hartazgo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El uso del masculino génerico descontextualiza el sentido de muchos mensajes y neutraliza situaciones que son relevantes para las mujeres</p></div><p class="article-text">
        El mi&eacute;rcoles pasado la RAE rechazaba el uso de &ldquo;Consejo de Ministras&rdquo; a trav&eacute;s del servicio de consultas que ofrece a trav&eacute;s de Twitter con la etiqueta #RAEconsultas. La instituci&oacute;n mon&aacute;rquica respond&iacute;a a un usuario que &ldquo;el uso de Consejo de Ministras no es aceptable, pues el femenino, como t&eacute;rmino marcado de la oposici&oacute;n de g&eacute;nero, solo incluye en la referencia a las mujeres, y en el nuevo Gobierno hay ministros&rdquo;. Las reacciones en la red no se hicieron esperar. El ambiente estaba caldeado tras el debate ling&uuml;&iacute;stico que Irene Montero desencaden&oacute; cuando dijo &ldquo;portavoces y portavozas&rdquo; en el Congreso. No faltaron opiniones de ling&uuml;istas en este di&aacute;logo que cuenta ya con una tradici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La propia RAE se manifest&oacute; a trav&eacute;s de un informe sobre lenguaje no sexista. Las conclusiones de dicho estudio, elaborado por Jos&eacute; Ignacio Bosque, doctor en Filolog&iacute;a Hisp&aacute;nica, fueron categ&oacute;ricas: el masculino gen&eacute;rico no es discriminatorio. Podr&iacute;a pensarse que este pilar de la lengua espa&ntilde;ola tan arraigado a la tradici&oacute;n se halla libre de arcaicas injerencias ideol&oacute;gicas, ahora que han eliminado del diccionario algunas acepciones machistas que irritaban las narices de algunos pol&iacute;ticos de fachada pretendidamente igualitaria. Hace menos de cuatro a&ntilde;os, femenino se defin&iacute;a como &ldquo;d&eacute;bil, endeble&rdquo; mientras que masculino era &ldquo;varonil, en&eacute;rgico&rdquo;. Estas t&iacute;midas concesiones no son producto de un cambio sustancial en la ideolog&iacute;a de los 38 hombres y 8 mujeres que componen la mesa de honorables acad&eacute;micos de la RAE. Algunos de ellos siguen rezumando esa almibarada nostalgia del pasado rancio. El reconocido escritor Javier Mar&iacute;as dedica esfuerzos y energ&iacute;as en deslegitimar el lenguaje no sexista en sus columnas de opini&oacute;n. Seg&uacute;n sus propias palabras, las f&oacute;rmulas de visibilizaci&oacute;n ling&uuml;istica son una &ldquo;mojigater&iacute;a, una ridiculez, una cursiler&iacute;a&rdquo;. No se queda atr&aacute;s el honorable escritor Arturo P&eacute;rez Reverte que profiere comentarios jocosos en su cuenta de Twitter y entretiene as&iacute; a su s&eacute;quito de espadachines de la lengua. Florecen, henchidos de placer, cada vez que Reverte escribe que diferenciar el masculino y el femenino es &ldquo;una soplapollez&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Probablemente, la visibilizaci&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica de las mujeres les parezca m&aacute;s rid&iacute;culo, o quiz&aacute; m&aacute;s ridiculizable, que algunos de los titulares que leemos habitualmente en la prensa generalista. En ellos, el uso del masculino gramatical para referir a ambos sexos nos entrega preciosas joyas del absurdo. Por ejemplo, el titular que encabeza una noticia de trabajo en <em>ABC</em> dice que &ldquo;Empleo revisar&aacute; la reforma de los trabajadores del hogar&rdquo; (octubre del 2012). El masculino gramatical en esta oraci&oacute;n descontextualiza y oculta la relevancia pol&iacute;tica de la noticia. Formulado en masculino, el texto no da cuenta de que la iniciativa impacta en las condiciones laborales de un colectivo precarizado: el de las mujeres, especialmente las de clase trabajadora. Otros titulares divierten por lo parad&oacute;jico, como el que afirma que &ldquo;El 95% de los maestros de educaci&oacute;n infantil son mujeres&rdquo; en un art&iacute;culo de <em>La Vanguardia</em> (septiembre de 2015). Sobran, en este caso, las explicaciones y el chiste perder&iacute;a su gracia, pero es que en el cuerpo del texto se explica que &ldquo;tambi&eacute;n son maestras tres de cada cuatro educadores de primaria y m&aacute;s de la mitad de secundaria&rdquo;. Rocambolesco. Esperp&eacute;ntico. Tambi&eacute;n es algo grotesco el titular de <em>El Pa&iacute;s </em>que dice que &ldquo;Los j&oacute;venes con anorexia recurren a Internet para reafirmar sus h&aacute;bitos&rdquo; (8 de febrero de 2016). El uso del masculino gramatical neutraliza un malestar mayoritariamente femenino y estrechamente vinculado a las exigencias de &ldquo;perfecci&oacute;n f&iacute;sica&rdquo; que esta sociedad exige a las mujeres. Y esto no solo es rid&iacute;culo, tambi&eacute;n es ofensivo. La lista es larga y hay repercusiones, pero a&uacute;n as&iacute; la instituci&oacute;n no quiere llamar a las cosas por su nombre. Quiz&aacute; es que mantener el <em>status quo</em> requiere el sacrificio de ciertos avances que amenazan un orden beneficioso para algunos. Se lavan las manos aduciendo que el diccionario recoge &ldquo;los usos de los hablantes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es innecesario iniciar el debate de la gallina y el huevo. Hace ya mucho tiempo que la gente diferencia el g&eacute;nero en sus discursos. Hemos entendido que la discriminaci&oacute;n de las mujeres alcanza los procedimientos ling&uuml;&iacute;sticos y l&oacute;gicos a trav&eacute;s de los cuales se produce el significado, que el lenguaje no hace la cosa pero s&iacute; representa a la cosa. Y dicha representaci&oacute;n repercute en la visibilidad de los colectivos discriminados.
    </p><p class="article-text">
        Si las personas hablantes tienen el poder, &iquest;para qu&eacute; esperar a que nos den permiso? Quiz&aacute; podamos escapar alg&uacute;n d&iacute;a de las firmes redes de la correcci&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para leer m&aacute;s:</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;En este <a href="https://www.eldiario.es/cultura/partir-ahora-Consejo-Ministras_0_779372896.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reportaje de M&oacute;nica Zas en eldiario.es,</a> se recoge tambi&eacute;n la postura de Fund&eacute;u: &ldquo;Fund&eacute;u tambi&eacute;n defiende que &rdquo;deber&iacute;amos decir <em>los ministros del gobierno</em> y no<em>las ministras</em>&ldquo;. En cambio, se muestra menos reticente ante el paulatino avance social y pol&iacute;tico del lenguaje inclusivo. &rdquo;Somos conscientes del poder que tienen las palabras para visibilizar realidades, por eso proponemos sistem&aacute;ticamente las formas en femenino de todos aquellos sustantivos que, sin conculcar las reglas morfol&oacute;gicas, pueden formar su femenino&ldquo;, responden en un comunicado a las preguntas de este diario. (...) Sin embargo, terminan declar&aacute;ndose optimistas ante un uso del femenino plural que incluya tanto a hombres como a mujeres en determinadas situaciones. &rdquo;Cuando estos usos se generalicen con naturalidad, estaremos ante un fen&oacute;meno mayoritario y este uso del femenino ser&aacute; un consenso t&aacute;cito en la mente de los hablantes&ldquo;, declaran. Y entonces, la consagrada Gram&aacute;tica, &rdquo;previsiblemente registrar&aacute; que el masculino ya no es la &uacute;nica forma correcta de referirse a un grupo mixto&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&ldquo;<a href="http://www.pikaramagazine.com/2018/02/cisexista-campos-de-nabos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;Es cisexista hablar de 'campos de nabos'?</a>&rdquo; Reportaje que recoge las opiniones de mujeres trans sobre el uso de algunas expresiones que asocian la genitalidad al g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;<a href="http://www.pikaramagazine.com/2018/04/lengua-romano/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;La lengua o la vida&rdquo;</a> La censura del roman&oacute; constituye una agresi&oacute;n cultural contra la identidad y el v&iacute;nculo entre las comunidades gitanas
    </p><p class="article-text">
        &mdash;<a href="http://www.pikaramagazine.com/2012/03/%C2%BFesta-la-rae-a-favor-de-la-igualdad-entre-hombres-y-mujeres-sobre-el-informe-sexismo-linguistico-y-visibilidad-de-la-mujer/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;&iquest;Est&aacute; la RAE a favor de la igualdad entre mujeres y hombres&rdquo;</a> Art&iacute;culo de Pilar L&oacute;pez D&iacute;ez.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Keren Manzano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/ministras-hartazgo_132_2076505.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Jun 2018 18:56:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ministras con "a" de "hartazgo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Pedro Sánchez,Consejo de Ministros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Facebook y 'pornovenganza' en el territorio sin ley]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/facebook-pornovenganza-territorio-ley_132_2163307.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/07db7490-f9df-4257-bc57-3c5b67da671f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Facebook y &#039;pornovenganza&#039; en el territorio sin ley"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las redes sociales canalizan nuevas formas estandarizadas de violencia contra las mujeres</p><p class="subtitle">La legislación actual no garantiza la sexualidad indemne de las personas, a través de una regulación que tome en cuenta las experiencias cotidianas</p></div><p class="article-text">
        Facebook est&aacute; de barro hasta las cejas. La pol&eacute;mica reciente por una filtraci&oacute;n masiva de datos personales de 87 millones de personas se suma a una larga lista de esc&aacute;ndalos. Las usuarias m&aacute;s cautelosas limpian y editan sus historiales con mayor aprensi&oacute;n que nunca. <a href="http://www.pikaramagazine.com/2015/05/como-sera-vivir-sin-miedo-al-porno-de-venganza/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un peque&ntilde;o desliz y sale a la luz aquella foto prohibida</a>. La imagen que convierte a una dama virtuosa en una apestada condenada al ostracismo.
    </p><p class="article-text">
        Corren tiempos de inseguridad e incertidumbre. El mundo cada vez m&aacute;s globalizado en que vivimos propicia nuevas formas de habitar y de relacionarse. Ahora que el flirteo conecta a personas que se hallan separadas por un oc&eacute;ano, las nuevas tecnolog&iacute;as canalizan las pr&aacute;cticas del erotismo y el sexo. <em>Sexting, cam sex,</em> <em>cibersexo </em>son algunos de los t&eacute;rminos que proliferan en un terreno casi virgen en el que se estipulan nuevas normas y se asumen nuevos riesgos.
    </p><p class="article-text">
        Hace menos de un a&ntilde;o, el diario brit&aacute;nico <em>The Guardian</em> revelaba que Facebook evalu&oacute; 54.000 casos de pornograf&iacute;a de venganza y<em> sextorsi&oacute;n</em> en un solo mes. Para entonces, ya est&aacute;bamos familiarizados con esos neologismos. Los descubrimos cuando comenzaron a popularizarse aquellas p&aacute;ginas web en las que hombres colgaban videos pornogr&aacute;ficos caseros de sus exnovias con la intenci&oacute;n de herirlas y hundir su reputaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En una sociedad en la que el deseo femenino todav&iacute;a se considera vergonzoso, exponer la intimidad de las mujeres p&uacute;blicamente es una forma de violencia cruda. Somete a aquellas afectadas a la cr&iacute;tica, la reprobaci&oacute;n y al rechazo social. Pone en riesgo posibles oportunidades laborales, educativas e incluso relacionales. Si la sexualidad de las mujeres todav&iacute;a se considera sucia, si la manifestaci&oacute;n desacomplejada de su libido lesiona su feminidad, se puede afirmar que las mujeres que tienen pr&aacute;cticas heterosexuales corren m&aacute;s riesgos en el nuevo marco virtual del erotismo.
    </p><p class="article-text">
        La responsabilidad de protecci&oacute;n ante posibles agresiones no deber&iacute;a recaer sobre mujeres. En tanto que las nuevas formas de sexualidad ponen a las mujeres en una posici&oacute;n vulnerable, la ley debe encargarse de regular estas contingencias por tal de garantizar su derecho a la sexualidad libre de acoso en el marco actual. Sin embargo, pese a que la <em>pornovenganza </em>es una forma estandarizada de violencia contra las mujeres, no existe una figura jur&iacute;dica que d&eacute; cuenta de esa realidad.
    </p><p class="article-text">
        Para estos casos espec&iacute;ficos de <em>ciberacoso,</em> se aplica una reforma del art&iacute;culo 197 del C&oacute;digo Penal espa&ntilde;ol que regula los delitos de descubrimiento y revelaci&oacute;n de secretos. Esa modificaci&oacute;n del 2015 castiga con pena de prisi&oacute;n de tres meses a un a&ntilde;o o multa de seis a doce meses a aquella persona que, sin el consentimiento de la persona afectada, &ldquo;difunda, revele o ceda a terceros im&aacute;genes o grabaciones audiovisuales&rdquo; obtenidos con su consentimiento y fuera del alcance de terceros.
    </p><p class="article-text">
        Bajo ese marco legal, una forma cruda de violencia espec&iacute;fica se regula y, por tanto, se equipara a delitos de invasi&oacute;n a la intimidad como el apoderamiento de las cartas, mensajes o correos electr&oacute;nicos de otra persona. El bien jur&iacute;dico protegido es el derecho a la intimidad y no el derecho a la sexualidad libre de violencia. Adem&aacute;s, la ley no contempla la <em>sextorsi&oacute;n.</em> No hay un protocolo que inste a investigar a un hombre amenaza o chantajea a su exligue con publicar o compartir documentos de car&aacute;cter &iacute;ntimo. Los cuerpos de seguridad act&uacute;an cuando el da&ntilde;o ya est&aacute; hecho. Las consecuencias son nefastas.
    </p><p class="article-text">
        Si aprendimos algo cuando entendimos que tienen que haber leyes que regulan la violencia machista, el acoso sexual y el acoso por raz&oacute;n de sexo, es que es necesaria una intervenci&oacute;n publica en el &aacute;mbito privado. La ausencia de regulaci&oacute;n espec&iacute;fica que d&eacute; nombre a formas habituales de violencias impide el despliegue de medidas de protecci&oacute;n integral para prevenir, sancionar, erradicar y prestar asistencia a las afectadas.
    </p><p class="article-text">
        Cabe recordar que una Ley que se ampara bajo un criterio universal &ndash;esto es, por lo general, androc&eacute;ntrico&shy;&ndash;, y que no toma en consideraci&oacute;n las especificidades de la experiencia de las mujeres, no hace efectivo el principio de igualdad de mujeres y hombres. Los resultados de una ley 'neutra' no son equitativos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para leer m&aacute;s:</strong>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2015/05/como-sera-vivir-sin-miedo-al-porno-de-venganza/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;C&oacute;mo ser&aacute; vivir sin miedo al porno de la venganza? </a>
    </p><p class="article-text">
        Barbijaputa reflexiona sobre las pr&aacute;cticas que aplica en su vida diaria para protegerse de la pornovenganza.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2017/11/leyes-violencias-machistas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El derecho que nos viola, el derecho a la vida </a>
    </p><p class="article-text">
        Cr&oacute;nica sobre las jornadas que la oeneg&eacute; Mugarik Gabe orzaniz&oacute; en Bilbao para analizar y debatir sobre las legislaciones que regulan violencias machistas.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2012/12/misoginia-por-whatsapp/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Misoginia por WhatsApp</a>
    </p><p class="article-text">
        Los ataques a la intimidad de las j&oacute;venes a trav&eacute;s de las redes sociales responden a una l&oacute;gica sexista que a&uacute;n est&aacute; muy presente entre los adolescentes: aquella mujer que decide sobre su cuerpo es una guarra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Keren Manzano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/facebook-pornovenganza-territorio-ley_132_2163307.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Apr 2018 17:24:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Facebook y 'pornovenganza' en el territorio sin ley]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Facebook]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Critica y vencerás: la batalla cibernética femenina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/critica-venceras-batalla-cibernetica-femenina_132_1100684.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d999fe78-286d-4aab-9b78-b4f235dfab8a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Critica y vencerás: la batalla cibernética femenina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El vituperio es un sutil mecanismo de poder que aúna comunidades virtuales y destruye la imagen social de las mujeres</p><p class="subtitle">La socialización de género atraviesa las relaciones construidas en las redes sociales que funcionan siguiendo códigos, normas y una ética</p></div><p class="article-text">
        Hace poco m&aacute;s de una semana, la revista Vogue online cerr&oacute; su foro dejando sin amparo cibern&eacute;tico a una red de casi 150.000 usuarias registradas a lo largo de m&aacute;s de 10 a&ntilde;os. La p&aacute;gina se elimin&oacute; por la noche y sin previo aviso. Los tel&eacute;fonos de las usuarias sonaron a la ma&ntilde;ana siguiente: ForoVogue y toda la historia que sus participantes hab&iacute;an construido, ya no exist&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        Solo unas pocas horas antes, la 'influencer' LovelyPepa denunciaba a ForoVogue a trav&eacute;s de su canal de Youtube por los insultos y calumnias que algunas usuarias hab&iacute;an vertido sobre ella durante a&ntilde;os. Pero ni ella misma imaginaba la magnitud de su poder de influencia. La actual directora de Vogue, Eugenia de la Torriente, llam&oacute; a la 'influencer' para disculparse y para proteger algo muy valioso que estaba en juego: la reputaci&oacute;n de LovelyPepa y la de la propia revista.
    </p><p class="article-text">
        La direcci&oacute;n de Vogue olvid&oacute;, sin embargo, amparar a las usuarias de su foro &ndash;las que no participaban en las conversaciones ofensivas sobre mujeres famosas, que eran la mayor&iacute;a&ndash;. Se tom&oacute; la parte por el todo y en vez de invertir esfuerzos en controlar la actividad del foro, se decidi&oacute; cortar por lo sano. Como resultado, la reputaci&oacute;n del foro estall&oacute; en Twitter con el 'hashtag' #AdiosForoVogue, y se conden&oacute; a sus usuarias de forma generalizada por chismosas y criticonas.
    </p><p class="article-text">
        El ejercicio de sororidad que Vogue alegaba para justificar su decisi&oacute;n de cerrar el foro implicaba solo a la 'influencer'. Poco ten&iacute;a que ver con las usuarias que han quedado desprovistas del poder emancipador que ten&iacute;a su participaci&oacute;n en esa comunidad. La revista ha castigado a las mujeres que viven aisladas en zonas rurales y que hab&iacute;an creado comunidades con otras usuarias a kil&oacute;metros de distancia; a las que hablaban civilizadamente de pol&iacute;tica, de feminismo, de maternidad, de ginecolog&iacute;a; a las que compart&iacute;an los productos nuevos que llegaban al supermercado; a las que crearon gu&iacute;as colaborativas de viaje, que inclu&iacute;an actividades y lugares econ&oacute;micos en los que hospedarse, y a las moderadoras que durante a&ntilde;os y a&ntilde;os han gestionado voluntariamente ese macroespacio virtual que tantas visitas proporcionaba a la revista online. En este juego de prestigio, se ha derribado al rival m&aacute;s d&eacute;bil y el sistema ha ganado de nuevo.
    </p><p class="article-text">
        El divide y vencer&aacute;s que la cultura inculca a las mujeres ha alcanzado la gloria. <strong>Mientras nos se&ntilde;alamos unas a otras, nadie mira el engranaje</strong>. Criticamos y castigamos a las dem&aacute;s desde nuestra posici&oacute;n dependiente del poder, al mismo tiempo que descalificamos a las que critican por su conducta infiel y deshonesta. Y mientras tanto, la socializaci&oacute;n de g&eacute;nero queda intacta.
    </p><p class="article-text">
        Lo hemos visto,<strong> a trav&eacute;s de la cr&iacute;tica se forjan alianzas y enemistades, se construyen grupos de presi&oacute;n, se incluye a unas en una comunidad al mismo tiempo que se deja fuera a otras.</strong> Ni siquiera las 'influencers', que padecen y denuncian el escarnio p&uacute;blico se libran de practicar esa din&aacute;mica de socializaci&oacute;n. Ejemplo de ello fue el programa 'Quiero ser', que emitieron Tele5 y Divinity hace dos a&ntilde;os en el que las 'influencers' Dulceida, Madame de Rosa y Cristo B&aacute;&ntilde;ez formaban a otras futuras gur&uacute;s del mundo de la moda. A trav&eacute;s de las pruebas, se incentivaban las afrentas y la competitividad feroz entre compa&ntilde;eras.
    </p><p class="article-text">
        Pero no se trata de criticar de nuevo. Al contrario, se trata de mirar hacia el lugar donde el corporativismo masculino se cubre de gloria, orgulloso y con la cabeza alta. Desde all&iacute;, la cr&iacute;tica y el chismorreo se menosprecian tambi&eacute;n, como tantas otras actividades vinculadas tradicionalmente a la feminidad. Se ridiculizan y se repudian como comportamientos de bajeza moral que comparten las mujeres. Pero, al mismo tiempo, se temen.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Recordamos a todas esas compa&ntilde;eras hu&eacute;rfanas de un foro para debatir tras el cierre del de&nbsp; ForoVogue que os adoptamos encantadas en el foro de Pikara, un espacio tranquilo, seguro y libre de (machi)trols.</strong><a href="http://foro.pikaramagazine.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">foro de Pikara</a>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para leer m&aacute;s y debatir mejor:</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;<a href="http://www.pikaramagazine.com/2017/12/remedios-zafra/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Remedios Zafra, un olivo flotante con ra&iacute;ces&rdquo; </a>Entrevista a la referente del ciberfeminismo sobre su &uacute;ltimo ensayo &lsquo;El entusiasmo. Precariedad y trabajo creativo en la era digital&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&ldquo;<a href="http://www.pikaramagazine.com/2017/10/yolanda-dominguez-exposicion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Quiero replicar la angustia que una siente cuando se compara con el estereotipo</a>&rdquo; La artista visual Yolanda Dom&iacute;nguez critica la presi&oacute;n sobre los cuerpos femeninos que ejerce la industria de la moda.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Keren Manzano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/critica-venceras-batalla-cibernetica-femenina_132_1100684.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Feb 2018 20:11:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Critica y vencerás: la batalla cibernética femenina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Redes sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La postal de una Navidad de cara al público]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/postal-navidad-cara-publico_132_2981948.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/76c4d766-e11a-4cf6-9c7c-3fe8d692ce48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La postal de una Navidad de cara al público"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ficción del 'alegre' consumo navideño no representa a las trabajadoras de comercio que sacrifican su tiempo y su cuerpo en beneficio del ensueño festivo</p><p class="subtitle">Dependientas de tienda de algunos centros españoles tienen restricciones para satisfacer necesidades básicas como beber agua, comer o llevar un calzado apropiado para su bienestar</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestro centro comercial les da la bienvenida&rdquo;, dice la voz amable que suena desde los altavoces. A primera hora de la ma&ntilde;ana, el hilo musical del establecimiento caldea el ambiente con una canci&oacute;n del disco de Navidad que Michael Bubl&eacute; lanz&oacute; hace siete a&ntilde;os y que sonar&aacute; por lo menos 10 veces a lo largo de la jornada laboral. La cajera de supermercado que hace el arqueo, la dependienta de tienda que surte las baldas, la auxiliar de atenci&oacute;n al cliente que revisa los horarios resoplan por lo bajo cada vez que oyen <em>Christmas baby please come home.</em>
    </p><p class="article-text">
        Lleva 20 a&ntilde;os en la empresa y le han quitado las comisiones. Est&aacute; quemada de escuchar siempre lo mismo y de contar siempre lo mismo. Lleva 14 d&iacute;as seguidos trabajando y su jefa le avis&oacute; anteayer de que trabajar&iacute;a el d&iacute;a de Nochebuena, justo cuando le toca ser la anfitriona durante la cena familiar. &ldquo;&iquest;Tiene la tarjeta OpenClub?&rdquo;, le pregunta al cliente con desgana mientras desliza cajas de gambas, bl&iacute;ster de pat&eacute; y surtidos de quesos sobre el lector de c&oacute;digos.
    </p><p class="article-text">
         No muy lejos, una dependienta de perfumer&iacute;a picotea unas galletas sentada sobre la tapa del inodoro en el ba&ntilde;o de personal. <strong>Su convenio laboral no incluye ning&uacute;n descanso en siete horas de trabajo</strong>. Zapatea contra las baldosas con la punta del pie y maldice su suerte porque se le ha ca&iacute;do el &uacute;ltimo pedazo al suelo. Necesita calmar la ansiedad y al mismo tiempo se culpa por no poder quitarse los 20 kilos que ha ganado durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Su jefa la mira de arriba abajo cada vez que trae el nuevo uniforme. Cuando se trata de la imagen personal es implacable. Una vez<strong>, una empleada nueva le pregunt&oacute; si pod&iacute;a usar bailarinas porque los tacones le destrozaban los pies despu&eacute;s de siete horas sin poder sentarse. Le contest&oacute; que buscara otro trabajo si no quer&iacute;a llevar tacones.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dos plantas arriba un cliente se queja del humor amargo de la mujer que le busca una camisa de su talla. El hombre ignora que el dolor de pies prolongado agria el estado de &aacute;nimo. Primero, las facciones del rostro se vuelven r&iacute;gidas. Despu&eacute;s, la sonrisa se tensa. <strong>Pero los tobillos hinchados, la espalda machacada y las articulaciones entumecidas no est&aacute;n contemplados como &ldquo;dolencias profesionales&rdquo;</strong> y las que seleccionan los uniformes no siempre tienen en cuenta las indicaciones para la prevenci&oacute;n de riesgos laborales.
    </p><p class="article-text">
        Con los brazos cubiertos de cinta adhesiva y los dedos marcados por el hierro fr&iacute;o de las tijeras, envolviendo paquetes como si tuviera seis brazos detr&aacute;s del mostrador, se ubica la empleada eventual, una estudiante. <strong>Es la trabajadora precarizada que da el cayo cuando el resto tiene vacaciones</strong>, la que firma contratos con la categor&iacute;a de &ldquo;ayudante de dependienta&rdquo; aunque se deja el pellejo igual o m&aacute;s que las dem&aacute;s. <strong>Es la mandada de la mandada, el eslab&oacute;n inferior de la jerarqu&iacute;a empresarial</strong>; la que conoce el almac&eacute;n hasta las juntas, la eterna novata, la que no cobra un plus por trabajar un domingo ni lo libra porque no tiene ese derecho y da las gracias por cobrar 50 euros brutos al d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Lleva acumulada en el cuerpo la rabia que han volcado sobre ella los clientes malhumorados que hacen sus compras en el &uacute;ltimo momento, a pocos minutos de cerrar la tienda. Se muerde la lengua a la hora del cierre, cuando escucha al hombre que pasea por la planta con la barriga suelta y las manos llenas diciendo: &ldquo;Mira c&oacute;mo corren cuando llega la hora de plegar&rdquo;.<strong> Los ansiol&iacute;ticos pasan de mano en mano en los vestuarios de personal. Algunas ya est&aacute;n surtiendo el botiqu&iacute;n para rebajas</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Otras ya se han resignado. Ven pasar, a&ntilde;o tras a&ntilde;o, la cabalgata de reyes desde dentro de la tienda, a trav&eacute;s del cristal del escaparate e imaginan la sonrisa de sus hijas mientras recogen caramelos con su abuela. Ni siquiera se le nota la pena cuando desea felices fiestas a una familia que se le ha acercado para preguntar un precio.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o la encargada se ha saltado las normas y ha dejado, escondidos en el almac&eacute;n, una botella de champ&aacute;n y unos bombones para terminar con sus compa&ntilde;eras las &uacute;ltimas horas de la jornada laboral en ese d&iacute;a tan especial porque se ha propuesto que nadie va a amargarle la fiesta, a pesar de todo. <strong>Esta es la postal</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para leer m&aacute;s:</strong>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2017/12/nos-quereis-invisibilizar-y-vamos-a-estar-presentes-mas-que-nunca/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Nos quer&eacute;is invisibilizar y vamos a estar presentes m&aacute;s que nunca&rdquo;</a>. Reportaje en el que las trabajadoras de residencias de ancianos de Bizkaia narran lo que ha supuesto la victoria de su huelga por un convenio m&aacute;s justo en un sector de gesti&oacute;n privada pero que se financia con dinero p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2017/12/espartanas-coca-cola/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Las &lsquo;espartanas&rsquo;, la lucha obrera contra Coca-Cola&rdquo;</a>. Cr&oacute;nica de la lucha de las mujeres de trabajadores de Coca-Cola contra las condiciones laborales de los empleados en las f&aacute;bricas de Fuenlabrada (Madrid).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Keren Manzano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/postal-navidad-cara-publico_132_2981948.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Dec 2017 19:29:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La postal de una Navidad de cara al público]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mujeres monstruosas para todos los santos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/mujeres-monstruosas-santos_132_3093288.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb62d065-ec31-4865-92a5-00895f23a931_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mujeres monstruosas para todos los santos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las historias de miedo de la tradición oral recogen los preceptos de la moral católica y aleccionan a las mujeres en la castidad</p><p class="subtitle">La monstruosidad de las mujeres se vincula con la transgresión de la maternidad, el matrimonio o la cordura</p></div><p class="article-text">
        Cuenta la leyenda que el fantasma de una mujer ind&iacute;gena vaga de noche por las calles de M&eacute;xico vestida de blanco y busca a sus hijos muertos, lament&aacute;ndose de su tragedia. Fue un caballero espa&ntilde;ol. La dej&oacute; con tres v&aacute;stagos y se cas&oacute; con una espa&ntilde;ola de clase alta para salvaguardar su estatus. Prendida por la ira, la mexicana ahog&oacute; a sus hijos en un r&iacute;o y se suicid&oacute;. La llaman La Llorona y su llanto pone los pelos de punta.
    </p><p class="article-text">
        Esta Medea latina nos acompa&ntilde;a en la vigilia del D&iacute;a de Todos los Santos junto con otras mujeres terror&iacute;ficas, cuando intercambiamos historias de terror, alrededor de una mesa o a la lumbre de una vela. Estos relatos se nutren del inconsciente colectivo y revelan aquello que nos aterroriza. Casualidad o no, las mujeres protagonizan muchas de estas historias. Nos ense&ntilde;an lo que le pasa a una jovencita cuando deambula sola a la intemperie o aleccionan sobre los castigos que pesan sobre las mujeres 'excesivas'. 
    </p><p class="article-text">
        En los relatos de terror, las mujeres pagan caro su exceso de belleza o pagan con su belleza los excesos. Muchas de estas historias ponen en juego el terror que nos provoca el rostro desfigurado de una mujer bonita. Nos recuerdan la cruel frontera que separa lo bello y lo grotesco. Comenzamos diciendo aquello de &ldquo;le pas&oacute; a la amiga de una amiga&rdquo; para que sepamos que podr&iacute;a sucedernos cualquiera de nosotras. Y luego lo contamos. La mujer de <em>La sonrisa del payaso</em>, debe elegir entre morir, ser violada o llevar de por vida un corte profundo de lado a lado en la boca. Nos invita a pensar qu&eacute; habr&iacute;amos elegido nosotras en su lugar. Y dudamos, es espeluznante. 
    </p><p class="article-text">
        En El Salvador prolifera la leyenda de La Descarnada, una mujer atractiva que hace autoestop en la carretera y seduce a los hombres que la invitan a subir a su autom&oacute;vil. El deseo que les embarga se trunca cuando la piel de la joven comienza a desgarrarse en las manos de los conductores. Jam&aacute;s se recuperan del shock. La tradici&oacute;n japonesa recoge el ejemplo de Kuchisake-Onna, una mujer hermosa y promiscua, castigada por su lujuria. El aleccionador es su marido, un samur&aacute;i que, tras enterarse de las infidelidades de su esposa le raja la boca para que ning&uacute;n hombre pueda desearla. El fantasma de la mujer desfigurada se convierte en una <em>femme fatale</em>. Regresa al mundo terrenal con la boca cubierta con una m&aacute;scara quir&uacute;rgica para vengarse de los hombres y antes de matarlos les pregunta si creen que es bella. 
    </p><p class="article-text">
        La leyenda de Kuchisake-Onna es una de muchas historias de miedo que domestican la sexualidad de las mujeres. Sus protagonistas reciben castigos mucho peores que la muerte. La Mul&aacute;nima, de la tradici&oacute;n argentina, es una mujer condenada por su lujuria a vivir eternamente en el cuerpo de una mula cargada con pesadas cadenas. Ning&uacute;n hombre volver&aacute; a desearla, ese es su castigo. En la versi&oacute;n peruana es la mula quien inflige la sanci&oacute;n. Visita las casas de las ad&uacute;lteras y las promiscuas, cabalgada por el mismo diablo y relinchando para que todo el pueblo est&eacute; al corriente de sus pecados.
    </p><p class="article-text">
        Bellezas sobrenaturales convertidas en monstruos, mujeres ardientes desprovistas de su libido, los relatos nos muestran el peligro que supone detentar algunos de los pocos privilegios femeninos, pero el trono est&aacute; reservado para las locas. Infanticidas, malas madres, mujeres cegadas por los celos protagonizan muchos de los relatos m&aacute;s grotescos. La Sallana deg&uuml;ella a sus hijos y a su marido tras o&iacute;r que su c&oacute;nyuge la enga&ntilde;a con su propia madre. Atemoriza por loca pero lo que hace que nos tiemblen las piernas es que abdica brutalmente de su amor maternal. No menos macabras son las historias sobre ni&ntilde;eras, que abundan tambi&eacute;n, entre los relatos de esta &iacute;ndole. La imprudencia de las ni&ntilde;era, inocentes y vulnerables, se penaliza con la muerte de los ni&ntilde;os. Tampoco es bueno pasarse de lista. Hay una maldici&oacute;n reservada para las mujeres que se aventuran a jugar con lo desconocido. El castigo pesa sobre Ver&oacute;nica o Bloody Mary, que murieron por relacionarse con las artes oscuras y a quienes se invoca pronunciando su nombre m&uacute;ltiples veces delante del espejo. 
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres monstruosas son hirsutas, o terror&iacute;ficamente bellas. Tienen vaginas armadas de dientes. Deg&uuml;ellan a sus hijos y bailan sobre la tumba de sus amantes. Quiz&aacute; podamos indultarlas de su atrocidad durante estos d&iacute;as. La mayor&iacute;a tienen un porqu&eacute; y es curioso el contraste: el hombre del saco no tiene tradici&oacute;n ni historia, solo es un hombre que da miedo porque es malo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Keren Manzano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/mujeres-monstruosas-santos_132_3093288.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Oct 2017 17:48:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mujeres monstruosas para todos los santos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dime cómo vistes y te diré quién eres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/dime-vistes-dire_132_3280984.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f30eaa0d-f1d7-4647-862d-4000fe33b18a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dime cómo vistes y te diré quién eres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando nos vestimos, negociamos con la clase social, el género y el protocolo consensuado en cada espacio de interacción</p><p class="subtitle">La moda incluye y excluye a las personas de la esfera de poder, facilita el acceso al empleo o impide ascenso en la escala social</p></div><p class="article-text">
        Las altas temperaturas no son compatibles con el exceso de tela en el cuerpo. Durante las &uacute;ltimas semanas, grupos de trabajadores y estudiantes <a href="http://www.eldiario.es/theguardian/Rebelion-masculina-faldas-codigo-vestimenta_0_657235423.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se han rebelado contra los c&oacute;digos de vestimenta.</a> Primero, decenas de estudiantes del este de Inglaterra se presentan al colegio en falda, piernas depiladas y todo. Despu&eacute;s, los conductores de una empresa de transportes en Nantes hacen lo propio en protesta contra la normativa empresarial que les proh&iacute;be llevar pantalones cortos. M&aacute;s de una compa&ntilde;era se ha re&iacute;do entre dientes por la feliz coincidencia de estas peque&ntilde;as transgresiones de las normas de g&eacute;nero con la celebraci&oacute;n de las v&iacute;speras del D&iacute;a Internacional del Orgullo LGTBI.
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;as despu&eacute;s de estas protestas, una joven reportera protagoniza un incidente en el Capitolio tras ser expulsada por llevar un vestido sin mangas, algo inapropiado para la C&aacute;mara de Representantes. La periodista no pudo entrar ni usando unas p&aacute;ginas de su cuaderno a modo de mangas.
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que el sexismo impregna las normas de etiqueta y que se ceba con las personas menos poderosas, pero lo cierto es que del c&oacute;digo de vestimenta no se libr&oacute; ni Obama durante su mandato. El expresidente de los Estados Unidos fue criticado duramente por parte de reputados hombres de negocios y pol&iacute;ticos por no llevar chaqueta o por elegir un color inadecuado. Pareciera como si un fuerte escozor se colara en los pantalones del poder cada vez que alguien desentona con el atrezo del circo.
    </p><p class="article-text">
        La semana pasada, sin ir m&aacute;s lejos, enrojecieron las caras de algunos diputados de la C&aacute;mara de los Comunes inglesa a causa de un cambio de reglamento que levantaba la obligaci&oacute;n de llevar corbata. Despu&eacute;s de esto, no es tan sorprendente que algunos pol&iacute;ticos espa&ntilde;oles se distraigan con las camisas de Pablo Iglesias. No simbolizan distinci&oacute;n, ni estatus, no representan el poder de un alto cargo.
    </p><p class="article-text">
        La vulneraci&oacute;n de las normas de etiqueta levanta muchas ampollas y los motivos van m&aacute;s all&aacute; de la desobediencia al decoro. No hay que tomar la moda a broma. Es la comunicaci&oacute;n no verbal que revela instant&aacute;neamente nuestra identidad, nos iguala y nos diferencia. Distingue a hombres y mujeres y separa a las personas que tienen estatus de las que no lo tienen. Muchas personas leen en el vestuario de las dem&aacute;s su nivel de competencia cultural, de d&oacute;nde vienen, sus conexiones familiares y su posici&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        Unos zapatos marrones y una corbata llamativa pueden ser motivo de descarte durante una entrevista de trabajo en algunos entornos laborales. Algunas trabajadoras de recursos humanos as&iacute; lo expresan: no importa que tengas una gran competencia y un curr&iacute;culum excelente, si no pareces c&oacute;modo en el traje, est&aacute;s acabado.
    </p><p class="article-text">
        La moda es una herramienta pol&iacute;tica que nos coloca en nuestro sitio y se asegura de que no nos movamos de ah&iacute;. El rey Luis XIV conoc&iacute;a bien la artima&ntilde;a. Exhib&iacute;a su prestigio a trav&eacute;s de su indumentaria y la de su nobleza cortesana que ten&iacute;a la obligaci&oacute;n de cuidar su apariencia para los actos sociales. Como buen &aacute;rbitro de los c&oacute;digos del lujo, se asegur&oacute; de mantener la distancia social prohibiendo al resto de la poblaci&oacute;n usar objetos ostentosos. Supo ver que el vestido es m&aacute;s que un objeto, habla sobre qui&eacute;n eres y sobre qui&eacute;n querr&iacute;as ser.
    </p><p class="article-text">
        Circula la an&eacute;cdota de que un americano de familia poderosa regal&oacute; un bolso Birkin vintage a su amada, &ndash;una mujer sin linaje familiar de prestigio&ndash;, antes de presentarla a sus parientes. Este complemento emblem&aacute;tico de Herm&egrave;s es todo un s&iacute;mbolo de distinci&oacute;n ya que puede alcanzar hasta los 195.000 euros. El hombre tuvo el ingenio de ponerle en la mano a su pareja un Birkin &ldquo;heredado&rdquo;. &iquest;De qu&eacute; mejor manera hubiera podido transformar a su amante en una mujer con familia de alta alcurnia?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para leer m&aacute;s</strong>:
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2017/05/los-rotos-la-industria-fashion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Los rotos de la industria fashion&rdquo;.</a> El sistema de la moda r&aacute;pida es un engranaje que atrapa, de distinta manera, a las trabajadoras explotadas que confeccionan las prendas y a las consumidoras.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2016/05/machismo-politico-y-mediatico-en-brasil/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Bella, recatada y del hogar: el machismo pol&iacute;tico y medi&aacute;tico en Brasil&rdquo;.</a> La esposa del nuevo vicepresidente es el prototipo deseable de la mujer en la pol&iacute;tica: discreta y elegante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Keren Manzano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/dime-vistes-dire_132_3280984.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Jul 2017 18:25:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dime cómo vistes y te diré quién eres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Moda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ser #healthy para estar #happy]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/healthy-happy_132_3353403.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/359dcaab-3290-4e84-9751-5695e79a11ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ser #healthy para estar #happy"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las estrategias de control del cuerpo más sofisticadas aprovechan la capacidad de generar moda que tienen las redes sociales</p><p class="subtitle">Los discursos sobre salud sin conciencia pueden lesionar la autoestima de las mujeres</p></div><p class="article-text">
        Comiendo fruta ha engordado. La famosa gur&uacute; de la alimentaci&oacute;n crudivegana que cuenta con casi 900 millones de suscriptores en Youtube, <a href="https://www.instagram.com/fullyrawkristina/?hl=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kristina Carrillo-Bucaram</a>, ha ganado peso durante los &uacute;ltimos meses con una dieta estricta basada en frutas y verduras sin cocinar. La comunidad <em>healthy</em> de las redes sociales se ha llevado las manos a la cabeza. &iquest;La admirada <em>influencer</em> ha roto las normas del crudiveganismo? Sus seguidoras est&aacute;n alerta, un paso en falso y podr&iacute;an destronarla.
    </p><p class="article-text">
        Mujeres de todo el Planeta se han apuntado al movimiento <em>healthy</em> que es ya una moda en redes sociales como Instagram. Esta plataforma que acu&ntilde;&oacute; el t&eacute;rmino &lsquo;#postureo&rsquo; y que facilita filtros fotogr&aacute;ficos para poder cubrir con una tela artificial de perfecci&oacute;n lo que ya era perfecto, est&aacute; saturada de im&aacute;genes de comida colorida, 'cuerpos <em>fitness</em>' y 'sonrisas profident' que apuntan al objetivo. &ldquo;S&uacute;bete al carro y ser&aacute;s tan feliz como nosotras&rdquo;, parecen decir. Lo que esas sonrisas ocultan es que esa felicidad se consigue a base de sacrificio y privaci&oacute;n. <strong>Por lo menos, ahora no est&aacute;s sola. La vigilancia del cuerpo est&aacute; asegurada por ti y por toda una comunidad que permanece alerta. La obediencia est&aacute; servida.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No hay dudas de que, desarrollada con consciencia, una iniciativa semejante podr&iacute;a tener efectos muy positivos en los h&aacute;bitos de vida de las usuarias. Pero este proyecto tiene un peligro de partida y es que la delgadez de las mujeres no es una cultura privada, sus cuerpos ya sufren un control social. Y parece inocente, pero<strong> el 'healthylifestyle' funciona a menudo como una forma intensa de vigilancia del cuerpo.</strong> Los mensajes que transmiten estas<em> instagramers</em> llevan inscritos muchos t&oacute;picos sobre la idea del &eacute;xito, la felicidad y la feminidad. Sus c&oacute;digos los revelan.
    </p><p class="article-text">
        #happyness #beautifulhealth #success El amor propio siempre est&aacute; vinculado con el culto al cuerpo. Los mensajes transmiten la idea de que controlar la dieta y hacer ejercicio habitualmente es se&ntilde;al de autoestima. Frases como &ldquo;cuida tu cuerpo y qui&eacute;rete&rdquo;, &ldquo;recuerda que la raz&oacute;n por la que haces esto es para mejorar tu vida&rdquo; o &ldquo;salud, comida, felicidad&rdquo; saltan a la vista de las usuarias con esta promesa: <strong>la p&eacute;rdida de peso y el cuerpo esbelto te curar&aacute;n el auto-odio.</strong> Todo es belleza y amor en estos canales. La comida es bonita, los zumos multicolor brillan bajo los rayos del sol, la ropa y los accesorios deportivos son muy <em>fashio</em>n y los rostros de esas mujeres que sonr&iacute;en sujetando su <em>smoothie</em> de 40 calor&iacute;as son luminosos. <strong>La belleza y el cuerpo fibroso equivalen a &eacute;xito.</strong>
    </p><p class="article-text">
        #guiltfree #health junkie #challenge El cuerpo es un trofeo que hay que ganar a base de sacrificio y dolor. El motor de la obediencia es el rechazo al cuerpo que no est&aacute; 'en forma' y la culpabilidad es la emoci&oacute;n que lo acompa&ntilde;a. Las gur&uacute;s de la vida saludable rezan &ldquo;los cuerpos incre&iacute;bles no se crean solos&rdquo;, &ldquo;haz sentadillas porque un culo que valga la pena no se crea f&aacute;cilmente&rdquo;. Exponen su cuerpo en forma y <em>postean</em> fotos del antes y el despu&eacute;s, como en los anuncios de la teletienda. Algunas <em>instagramers</em> aparecen mostrando el resultado de su b&aacute;scula despu&eacute;s de pesarse o suben la foto de su puls&oacute;metro mostrando su consumo de calor&iacute;as tras el ejercicio. He cumplido con mi deber. Ah&iacute; est&aacute; la prueba.
    </p><p class="article-text">
        #cleaneating #staymotivated Si comer es un s&iacute;mbolo de poder, en este reino de salud se promueve el culto al hambre. Los mensajes de privaci&oacute;n est&aacute;n siempre te&ntilde;idos de humor: &ldquo;Solo soy una chica, parada ante una ensalada, pidiendo que se convierta en un donut&rdquo;, &ldquo;ejercicio para perder peso: gira la cabeza hacia la izquierda y luego g&iacute;rala a la derecha. Repite este gesto cada vez que te ofrezcan comida&rdquo;. El humor y el lenguaje emotivo y positivo permiten enfrentar esa lesi&oacute;n a la autoestima del cuerpo hambriento y desempoderado.
    </p><p class="article-text">
         Las <em>instagramers</em> del movimiento <em>healthy</em> comen o pasan hambre en el orden social p&uacute;blico que est&aacute; muy interesado en su relaci&oacute;n con la comida. Lo primordial no es la salud. Si as&iacute; lo fuera, el aspecto corporal quedar&iacute;a en el terreno individual de las mujeres. El cuerpo estilizado es el verdadero &eacute;xito y, en muchos casos, el objetivo final.
    </p><p class="article-text">
        Conscientes de ello, <strong>hay iniciativas que aprovechan el poder innegable de las redes sociales para promulgar h&aacute;bitos saludables sin lesionar la autoestima de las usuarias.</strong> Para la<em> instagramer</em> <a href="https://www.instagram.com/healthycleantimes/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Healthycleantimes</a> los h&aacute;bitos saludables no van vinculados a la forma f&iacute;sica, se debe aspirar a la salud por la salud misma, el cuerpo es amado tal y como es y el ejercicio f&iacute;sico se practica moderadamente y de forma divertida. Sus 54 millones de seguidoras reciben este mensaje: <strong>&ldquo;</strong><strong>T</strong><strong>u cuerpo es lo menos interesante sobre ti&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s cerquita, desde Barcelona, la formadora 'body positive' <a href="http://www.ifeelgoodbcn.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aizea Villareal</a>, propone en las <a href="https://www.instagram.com/ifeelgoodbcn/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">redes sociales</a> pero tambi&eacute;n en los talleres que organiza: <strong>&ldquo;Haz las paces con tu cuerpo&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para leer m&aacute;s:</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="http://www.pikaramagazine.com/2016/12/quien-grita-en-un-gimnasio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">&iquest;Qui&eacute;n grita en un gimnasio?</a> Unos bramidos se celebran, y otros se sancionan. El grito no es una reacci&oacute;n natural, sino una marca de autoridad.</li>
                                    <li><a href="http://www.pikaramagazine.com/2016/03/deporte-y-feminismo-una-relacion-dificil/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Deporte y feminismo: una relaci&oacute;n dif&iacute;cil</a> El patriarcado no se ha despistado al suponer que la actividad f&iacute;sica es una herramienta para la libertad integral de las mujeres.</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Keren Manzano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/healthy-happy_132_3353403.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Jun 2017 19:25:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ser #healthy para estar #happy]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dietas,Moda,Redes sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Superheroína o nada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/superheroina_132_3476122.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ca9fcbf8-2751-494c-87b3-0394ee5f5a8a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Fotograma de &#039;Elle&#039;, de Paul Verhoeven. Avalon 2"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las víctimas de violencia tienen derecho a nombrarse y construir su propio relato, al margen de las expectativas sociales</p><p class="subtitle">Empoderarse también es llorar, pedir ayuda y validar las emociones que surgen después del trauma para poder desvictimizarse</p></div><p class="article-text">
        Hay que ir con cuidado. El deseo de 'estar a la &uacute;ltima' no pasa por alto a los intelectuales y activistas m&aacute;s 'progres' y a&uacute;n menos cuando sus ideas reafirman las actitudes transgresoras. &iquest;Acaso no nos complace romper las normas? Pero incluso el pensamiento o las acciones transgresoras se convierten en norma cuando toda una comunidad lo replica. Un discurso bien intencionado va en camino de erigirse como la nueva norma. Ensalza a las mujeres 'empoderadas' despu&eacute;s de haber padecido violencia. Rechaza a las v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        La industria cinematogr&aacute;fica nos lo pone en bandeja. Un sinf&iacute;n de mujeres poderosas y dominantes nos interpelan a trav&eacute;s de la pantalla. El estreno reciente de <em>Elle</em> (2016) brinda un referente glorioso. Una mujer blanca, de clase media y con una posici&oacute;n de directiva en una empresa es asaltada y violada en su propia casa por un desconocido. La protagonista no pide ayuda, no llora, se recompone al momento y contin&uacute;a con su vida como si nada hubiera pasado. Pero la obsesi&oacute;n por vengarse har&aacute; que no se detenga hasta identificar al hombre que la viol&oacute; para desatarse violentamente. Esta vengadora poderosa ofrece un espejo en el que muchas personas han querido mirarse. 
    </p><p class="article-text">
        Algunas voces femeninas entre la cr&iacute;tica cinematogr&aacute;fica la reciben con los brazos abiertos. Opinan que la pel&iacute;cula es <a href="http://www.empireonline.com/movies/elle/review/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;ferozmente feminista&rdquo;.</a> Otras, la definen como un <a href="http://www.theshiznit.co.uk/review/elle.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;fascinante estudio del feminismo moderno&rdquo;.</a> Consideran que la protagonista es una &ldquo;hero&iacute;na que se libera del control de los dem&aacute;s&rdquo; y que &ldquo;est&aacute; determinada a establecer su propio camino&rdquo;. La protagonista de esta pel&iacute;cula no comulga con el imaginario social de la v&iacute;ctima que ha quedado devastada tras sufrir violencia. Al contrario, el personaje encarna un nuevo ideal: la mujer empoderada y cabreada que se mantiene en pie de guerra, pese a todo.
    </p><p class="article-text">
        Me pregunto, &iquest;hemos sucumbido ante el arquetipo masculino e individualista del h&eacute;roe? El viaje del h&eacute;roe vende pel&iacute;culas, nos muestra un proceso hacia el triunfo. Identificarse con ese rol es poderoso y nos lleva a la acci&oacute;n, pero deja a un lado la pol&iacute;tica de los cuidados, se aparta de las emociones. Voy m&aacute;s all&aacute;, &iquest;sentimos rechazo hacia el car&aacute;cter culturalmente femenino que va ligado a la condici&oacute;n de v&iacute;ctima? Observar lo vulnerable nos confronta con nuestra propia vulnerabilidad. La ira, en cambio, nos hace sentir grandes e imponentes.
    </p><p class="article-text">
        La experiencia personal de violencia no ha dejado de requerir una validaci&oacute;n externa. Si antes ped&iacute;amos que las personas que atraviesan experiencias traum&aacute;ticas se mostraran destrozadas, ahora les exigimos que sean un ejemplo de 'empoderamiento' y superaci&oacute;n, como si su deber fuera encarnar los ideales de nuestra lucha pol&iacute;tica. Queremos que sean superhero&iacute;nas y, aunque esa figura ficcional puede ser un buen referente al que aspirar, si aterrizamos en el mundo real, cumplir con esas expectativas sociales supone un doble castigo.
    </p><p class="article-text">
        Elige: superviviente o v&iacute;ctima. Esas dos categor&iacute;as se presentan como si fueran excluyentes. Y es comprensible. El rechazo hacia la categor&iacute;a de v&iacute;ctima es fruto de un esfuerzo por desestigmatizar y promover cambios positivos de la imagen social de las mujeres que han padecido violencia y abusos, porque entendemos que tratar a alguien de v&iacute;ctima es paralizante, resta agencia y se&ntilde;ala la vulnerabilidad de esa persona. Pero nombrarse como v&iacute;ctima tambi&eacute;n es identificarse como alguien que ha sufrido un da&ntilde;o emocional, f&iacute;sico o de otro car&aacute;cter. Es reconocer la necesidad de protecciones y apoyo y, en algunos casos, es una garant&iacute;a de derechos. Tambi&eacute;n es darse permiso para validar sentimientos dolorosos, el primer paso de un proceso previo a la desvictimizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ninguna estrategia social tiene que pasar por el rechazo a las mujeres que se nombran como v&iacute;ctimas y que se duelen por lo acontecido p&uacute;blicamente. Las personas afectadas tienen derecho a nombrarse y a construir su relato libremente. Que sus relatos tengan cabida solo si cumplen con las expectativas sociales es condenable y revictimizador, sea como sea. Hay que ir con cuidado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para leer m&aacute;s:</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<a href="http://www.pikaramagazine.com/2016/09/violencia-machistas-soluciones/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;Qu&eacute; hacemos con la violencia machista?</a>&rdquo; Estado de la cuesti&oacute;n sobre pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y perspectivas de futuro sobre la violencia machista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<a href="http://www.pikaramagazine.com/2016/04/origen-observatorio-medios-violencia-machista/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Para que lo esencial en las violencias machistas no sea invisible en la tele</a>&rdquo; El observatorio ORIGEN realiza un an&aacute;lisis cr&iacute;tico y pedag&oacute;gico de la cobertura diaria de las violencias machistas en los informativos de televisi&oacute;n para incidir en periodistas y medios. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Keren Manzano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/superheroina_132_3476122.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Apr 2017 18:56:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Superheroína o nada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia machista,Violencia de género,Víctimas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El muro de Trump está hecho de complejos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/muro-trump-hecho-complejos_132_3603452.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/12672de7-f324-4194-9ee0-9f7aeaf040ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El muro de Trump está hecho de complejos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ciudadanía transnacional amenaza la identidad estática de una nación y estimula nuevas formas de habitar</p><p class="subtitle">Los flujos de discriminación se convierten en canales de comunicación mientras la interacción con otra comunidad desafía la visión monolítica de la población</p></div><p class="article-text">
        Donald Trump firm&oacute; el pasado mi&eacute;rcoles una orden ejecutiva para construir un muro en la frontera de M&eacute;xico, cumpliendo con su promesa electoral. El presidente habla de la <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&ldquo;protecci&oacute;n&rdquo;</a> que los ciudadanos de Estados Unidos desean frente a la inmigraci&oacute;n ilegal y la amenaza que para ellos representa. Pero no se trata de una amenaza a la seguridad o a la econom&iacute;a de los estadounidenses, como Trump se&ntilde;ala. <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Los medios ya han corroborado</a> que la inmigraci&oacute;n ilegal de Estados Unidos no atenta de manera especial contra esos dos pilares. Se trata de otro tipo de amenaza mucho m&aacute;s aterradora. Es la amenaza del cambio.
    </p><p class="article-text">
        <em>Make America great again!</em> Trump recupera el lema que Ronald Reagan us&oacute; en su campa&ntilde;a presidencial durante una crisis econ&oacute;mica en los 80. El presidente apela al patriotismo de sus ciudadanos porque, seg&uacute;n &eacute;l y los que comparten sus ideas, Am&eacute;rica ya no es lo que era. La Am&eacute;rica poderosa e id&iacute;lica, la Am&eacute;rica inalcanzable, la Am&eacute;rica hecha de sue&ntilde;os donde todo puede suceder y que todo el mundo desea habitar se hunde en sus propias aguas. El muro es la promesa del mito americano. Es el sue&ntilde;o de los nost&aacute;lgicos. <strong>El muro reavivar&aacute; la ficci&oacute;n de superioridad de una naci&oacute;n que ya no es great.</strong><em>great</em> Detr&aacute;s del muro de Trump se esconde el miedo a soltar el mito.
    </p><p class="article-text">
        Pero detr&aacute;s del muro hay otras muchas cosas. Por eso, las intenciones del presidente han levantado la indignaci&oacute;n, no solo entre sus vecinos mexicanos, sino en todo el mundo. <strong>El muro inviste de poder a los que lo construyen y a los que leg&iacute;timamente pueden cruzarlo.</strong> El muro jerarquiza comunidades y la comunidad hegem&oacute;nica es la que dibuja la frontera para separarse de la comunidad vecina.
    </p><p class="article-text">
        El muro es una apropiaci&oacute;n de la tierra ajena. Una apropiaci&oacute;n m&aacute;s que se suma a la invasi&oacute;n de M&eacute;xico en el a&ntilde;o 1846, cuando los Estados Unidos obligaron a los mexicanos a ceder lo que hoy en d&iacute;a son Texas, Nuevo M&eacute;xico, Arizona, Colorado y California. El muro es una construcci&oacute;n artificial que rompe la continuidad en el espacio. Una fractura hostil que enemista poblaciones y a&iacute;sla a una comunidad frente a otra cultura, otra gente y otra tierra. El muro es violencia. Es la exclusi&oacute;n de un pueblo de manera f&iacute;sica y simb&oacute;lica. Es decirle &ldquo;al otro&rdquo; que es peor que &ldquo;t&uacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El muro es tambi&eacute;n identidad. Se&ntilde;ala qui&eacute;n es parte de la comunidad hegem&oacute;nica y qui&eacute;n no lo es. Solo una naci&oacute;n puede poseer el mito. Solo a trav&eacute;s del muro, podr&aacute; Trump blindar a su pa&iacute;s ante la posibilidad del cambio social. La ciudadan&iacute;a transnacional es la aut&eacute;ntica amenaza cuando existe el terror a desafiar la propia identidad. Cuando existe el miedo a abrirse a la identidad m&uacute;ltiple que conlleva la identidad del mestizaje.<strong> El p&aacute;nico ante la mezcla de culturas hace que los cowboys frustrados corran a agarrarse a estructuras obsoletas y rancias</strong><em>cowboys</em>. Trump y los que piensan como &eacute;l no quieren abrirse a la diferencia, no quieren que los valores de &ldquo;lo otro&rdquo; cuestionen &ldquo;lo propio&rdquo;. Quieren asentarse a salvo en el dogma, vivir c&oacute;modamente en sus quimeras, sin que nada ni nadie perturbe su complacencia.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, <strong>para recuperar su Am&eacute;rica id&iacute;lica Trump necesita muros y no puentes</strong>. Los puentes son peligrosos. Representan un movimiento permanente que desaf&iacute;a al estatismo del muro. Abren paso a otras culturas que con sus formas distintas de habitar erosionan los paradigmas culturales occidentales, desestabilizan los fundamentos del mito consagrado de la supremac&iacute;a blanca occidental.
    </p><p class="article-text">
        La interacci&oacute;n con otra comunidad desaf&iacute;a la visi&oacute;n monol&iacute;tica de la ciudadan&iacute;a. Es el elemento que abre paso a la diferencia. Permite conocer al &ldquo;otro ciudadano&rdquo; y verse reflejado en &eacute;l. Con el puente los flujos de discriminaci&oacute;n se convierten en v&iacute;as de comunicaci&oacute;n. Lo aut&oacute;ctono se mezcla con lo extranjero a ambos lados, la ciudadan&iacute;a se construye atravesando diferencias y evolucionando a una cultura nueva, a un pa&iacute;s nuevo.
    </p><p class="article-text">
        El muro de Trump no es un s&iacute;mbolo de inferioridad del pueblo mexicano ni tampoco es un monumento al poder de una gran naci&oacute;n. El muro de Trump est&aacute; hecho de insignificancia. Todo lo opuesto a la envergadura imponente de un muro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para leer m&aacute;s:</strong>
    </p><p class="article-text">
        <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Tess Asplund: &ldquo;Me enfrent&eacute; a los nazis por puro impulso. La rabia se hizo cargo&rdquo;</a> Esta activista afrosueca alcanz&oacute; la fama mundial cuando la imagen en la que se enfrenta a una manifestaci&oacute;n neonazi se volvi&oacute; viral.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2013/09/hemos-demostrado-que-no-somos-terroristas-el-mundo-entero-deberia-apoyarnos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Hemos demostrado que no somos terroristas; el mundo entero deber&iacute;a apoyarnos&rdquo;</a> Manal Tamimi da testimonio de la resistencia no violenta con la que el peque&ntilde;o pueblo palestino en el que habita, Nabi Saleh, enfrenta la ocupaci&oacute;n de su territorio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Keren Manzano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/muro-trump-hecho-complejos_132_3603452.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Jan 2017 20:02:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El muro de Trump está hecho de complejos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No quería matarse pero se mató]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/queria-matarse-mato_132_3693417.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e95dc751-2cca-4d14-ae74-671c540a43a2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Pau Fabregat – La Directa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los prejuicios sobre el suicidio y las personas que lo llevan a cabo atraviesan los protocolos de prevención que se aplican sobre las comunidades en riesgo</p><p class="subtitle">Las personas que se quitan la vida, a menudo, luchan y aplican resistencias</p></div><p class="article-text">
        La Generalitat se ha pronunciado. Rechaza la reclamaci&oacute;n que la hija de Raquel E. F., la interna de Brians que se estrangul&oacute; en su celda el abril del 2015, interpuso a trav&eacute;s de Ir&iacute;dia, Centro para la Defensa de los Derechos Humanos. Esta alegaba que Serveis Penitenciaris era responsable de la muerte de la interna porque no aplic&oacute; el protocolo de prevenci&oacute;n de suicidios que corresponde a la Instituci&oacute;n, pese a que la interna se hab&iacute;a autolesionado en repetidas ocasiones y su salud se hab&iacute;a agravado tras haber pasado seis meses en <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/Regimen-aislamiento-punto-oscuro-prisiones_0_509199725.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">r&eacute;gimen de aislamiento.</a>
    </p><p class="article-text">
        La resoluci&oacute;n niega el nexo entre el suicidio de Raquel E. F. y la diligencia de la instituci&oacute;n penitenciaria, aduciendo que esta no mostraba una conducta suicida y que su acci&oacute;n no se pudo prever. Los argumentos que se desprenden del texto y los extractos de los informes m&eacute;dicos incluidos en &eacute;l son la sustancia de nuestros prejuicios sociales acerca del suicidio. Hay que destapar esos sesgos.
    </p><p class="article-text">
        Los que ahora pueden pronunciarse y decidir sobre los actos sobre la interna escriben que el protocolo no se aplic&oacute; porque esta no estaba en riesgo de suicidio. En los informes est&aacute; bien claro que ella manifest&oacute; su deseo de quitarse la vida pero ellos hicieron caso omiso. No es extra&ntilde;o que el deseo de morir no se tome seriamente. La muerte es un tab&uacute; en esta sociedad y no podemos concebir que alguien la elija verdaderamente.
    </p><p class="article-text">
        Los que ahora pueden pronunciarse argumentan que Raquel E. F. ten&iacute;a &ldquo;una actitud victimista e hipermostrativa&rdquo;, un &ldquo;car&aacute;cter claramente manipulador&rdquo; y que no ten&iacute;a una &ldquo;aut&eacute;ntica intencionalidad autol&iacute;tica&rdquo;. Esta valoraci&oacute;n, frecuente en los discursos del suicidio, est&aacute; en consonancia con el estereotipo sexista que presenta a las mujeres como manipuladoras y victimistas. Tambi&eacute;n se apoya en las estad&iacute;sticas. Seg&uacute;n los datos del INE, las mujeres cometen m&aacute;s tentativas de suicidio que los hombres y, sin embargo, son muchos m&aacute;s los hombres que culminan el acto. &ldquo;Lo que quieren es llamar la atenci&oacute;n&rdquo;, dicen algunos. 
    </p><p class="article-text">
        Pero ya que usamos la estad&iacute;stica, us&eacute;mosla rigurosamente. Si las mujeres no culminan el acto de suicidio tanto como los hombres es, frecuentemente, porque usan m&eacute;todos autol&iacute;ticos menos letales que ellos. <a href="http://www.ine.es/jaxi/Datos.htm?path=/t18/p427/a2006/l0/&amp;file=02003.px" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El INE registra</a> el uso de armas de fuego, estrangulamiento y otros m&eacute;todos altamente agresivos por parte de los hombres frente al envenenamiento y la ingesta de sedantes y drogas por parte de las mujeres. Asociar la letalidad de los m&eacute;todos autol&iacute;ticos con la intenci&oacute;n de morir es un error.
    </p><p class="article-text">
        Desafortunadamente, los prejuicios influyen en nuestras acciones. Raquel E. F. incendi&oacute; su propia celda pero ni esa, ni otras acciones autol&iacute;ticas se trataron con seriedad. No se atendi&oacute; a la interna como a una persona en situaci&oacute;n de riesgo, ni se le proporcionaron las condiciones adecuadas para mejorar su estado.
    </p><p class="article-text">
        Los que ahora pueden pronunciarse escriben, tambi&eacute;n, que Raquel E.F. no presentaba s&iacute;ntomas psiqui&aacute;tricos y que &ldquo;a pesar de su conducta disruptiva, la interna no presentaba ninguna enfermedad mental que alterase su juicio de la realidad&rdquo;. El v&iacute;nculo entre psicopatolog&iacute;a y suicidio es otro de los prejuicios sociales que, adem&aacute;s, se refuerzan desde el &aacute;mbito de la salud. Psicopatologizar el suicidio es una forma de entender que nadie elige morir por voluntad propia. Impide reivindicar la agencia de la persona que ha decidido quitarse la vida.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la interna tampoco mostraba signos de depresi&oacute;n. Por contra, ella gritaba, exhib&iacute;a su ira y usaba la fuerza. Este comportamiento choca contra el prejuicio de que las personas que se quitan la vida est&aacute;n tristes, no luchan y no aplican resistencias. Los profesionales que trataron con Raquel E. M. afirman que &ldquo;nunca manifest&oacute; una intencionalidad autol&iacute;tica porque se mostraba luchadora&rdquo;. Ellos juzgan, como esta sociedad, que la suicida leg&iacute;tima es la persona derrotada que &ldquo;no exige ni pide nada, tampoco exterioriza ning&uacute;n otro tipo de problema&rdquo;. Olvidan que el suicidio puede ser una acci&oacute;n fuertemente pol&iacute;tica contra determinadas condiciones de vida. Y que a menudo, es el &uacute;ltimo acto de agencia frente la privaci&oacute;n de libertad.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, la resoluci&oacute;n concluye que la muerte de Raquel E. M &ldquo;no fue el resultado de la actividad o inactividad de la Administraci&oacute;n penitenciaria o del personal a su servicio&rdquo;. No ve m&aacute;s all&aacute; de lo que ve.
    </p><p class="article-text">
        <em>Para leer m&aacute;s:</em><strong>Para leer m&aacute;</strong><strong>s:</strong>
    </p><p class="article-text">
         <a href="http://www.pikaramagazine.com/2015/01/aprendiendo-de-las-muertes-de-leelah-y-carla/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Aprendiendo de las muertes de Leelah y Carla&rdquo;</a> Reflexi&oacute;n sobre el suicidio de dos adolescentes que enfrentaban la transfobia y la lesbofobia.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2016/11/los-cie-son-nuestros-guantanamos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Los CIE son nuestros guant&aacute;namos&rdquo;</a> Relato de una v&iacute;ctima pol&iacute;tica de extranjer&iacute;a que criminaliza, persigue, hostiga y maltrata a las personas procedentes de pa&iacute;ses empobrecidos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Keren Manzano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/queria-matarse-mato_132_3693417.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Dec 2016 19:21:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No quería matarse pero se mató]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Suicidio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿El nuevo permiso de paternidad nos hará corresponsables?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/nuevo-permiso-paternidad-hara-corresponsables_132_3763313.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff1e8783-dcc3-4fa8-9827-fdd5d705845a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿El nuevo permiso de paternidad nos hará corresponsables?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La regulación del mercado laboral es una forma efectiva de lograr la entrada de los hombres en el hogar</p><p class="subtitle">Igualar los permisos de maternidad y paternidad supone una menor discriminación empresarial para todo el mundo</p></div><p class="article-text">
        El Congreso ha aprobado recientemente una propuesta para igualar los permisos de maternidad y paternidad.<a href="http://igualeseintransferibles.org/wp-content/uploads/2016/09/Carta-PPIINA-a-diputados_as.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> El trabajo de la Plataforma por Permisos Iguales e Intransferibles de Nacimiento y Adopci&oacute;n (PPiiNA) ha dado sus frutos</a>. Unidos Podemos present&oacute; la iniciativa y el Pleno del Congreso la aprob&oacute; con 173 votos a favor, dos en contra y la abstenci&oacute;n del PP y Foro Asturias.
    </p><p class="article-text">
        Ya se han descorchado algunas botellas de champ&aacute;n pero a&uacute;n no hay nada definitivo. Aunque el Parlamento haya aprobado la propuesta, <a href="http://elpais.com/elpais/2016/10/20/opinion/1476974764_959184.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la decisi&oacute;n de adoptarla est&aacute; en manos del PP</a>. Pero no quiero aguar la fiesta. Al contrario, propongo que fantaseemos sobre el impacto que esta nueva propuesta tendr&iacute;a si se hiciera efectiva.
    </p><p class="article-text">
        De ser aceptado, el nuevo permiso de paternidad se extender&iacute;a hasta las 16 semanas de baja intransferible y cien por cien remunerada. Es todo un avance con respecto al permiso actual de 13 d&iacute;as, ampliables a 15 en la segunda criatura. Y este &uacute;ltimo lo agradecimos mucho en su momento porque, si bien no supuso un cambio para la igualdad efectiva, tuvo un valor simb&oacute;lico innegable. Por algo fue considerada la medida estrella en materia de corresponsabilidad, prevista en la Ley org&aacute;nica de igualdad de mujeres y hombres de 2007. Ocho a&ntilde;os despu&eacute;s de su entrada en vigor, podemos decir que no ha funcionado mal del todo. Seg&uacute;n los datos del Instituto Nacional de la Seguridad Social un 85,8% de los padres solicitaron el permiso el a&ntilde;o anterior.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las cifras muestran que no somos mucho m&aacute;s corresponsables. Seg&uacute;n la &uacute;ltima encuesta del empleo del tiempo del INE, entre 2009 y 2010 <a href="http://www.pikaramagazine.com/2012/12/la-economia-feminista-desnuda-al-capitalismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las mujeres dedicaron m&aacute;s de cuatro horas diarias al cuidado del hogar y la familia</a>, mientras que los hombres apenas alcanzaron las dos horas de trabajo. La atribuci&oacute;n de roles a hombres y mujeres en materia de trabajo dom&eacute;stico y cuidados no ha cambiado demasiado, pero s&iacute; comenzamos a entender que esas labores son responsabilidad de ambos.
    </p><p class="article-text">
        La ley de igualdad ya declaraba que el objetivo principal del permiso de paternidad era &ldquo;el fomento de la corresponsabilidad entre hombres y mujeres en la asunci&oacute;n de obligaciones familiares&rdquo;. Daba por hecho que el trabajo en el hogar y los cuidados son asunto de todo el mundo y que este reparto equitativo de tareas revertir&iacute;a en una mejora de las condiciones de las mujeres en el &aacute;mbito laboral.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n entend&iacute;a, de forma impl&iacute;cita, que regular el mercado de trabajo es la manera efectiva de lograr una mayor corresponsabilidad. Esto supuso un gran avance porque implicaba a las empresas que son, a menudo, agentes hostiles con las mujeres. Y no por falta de talento o eficacia sino, precisamente, por las consecuencias del reparto desigual de labores del hogar y cuidados.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres, especialmente en el seno de las familias heterosexuales, <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/poder-hombres-generado-trabajo-mujeres_0_492051644.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">transfieren tiempo de trabajo a los hombres</a> a trav&eacute;s de su labor dom&eacute;stica y de cuidado de ni&ntilde;os y otras personas dependientes. Brindan oportunidades a los hombres en el mercado laboral y, al mismo tiempo, reducen sus posibilidades de crecer y promocionarse en ese entorno.
    </p><p class="article-text">
        La aprobaci&oacute;n del nuevo permiso de paternidad cambia esta atribuci&oacute;n complementaria de labores a mujeres y hombres y nos sit&uacute;a un paso m&aacute;s cerca de la corresponsabilidad que implica que el trabajo en el hogar y los cuidados son asunto de todos. Si se materializa esta propuesta, <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/ampliacion-permisos-paternidad-penalizar-mujeres_0_197030497.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no se discriminar&aacute; tanto a las mujeres que quieran entrar en el mercado laboral</a> porque contratar a una mujer o a un hombre en edad de procrear, supondr&aacute; un impacto similar en las din&aacute;micas empresariales. A su vez, los hombres podr&aacute;n disfrutar del permiso de paternidad sin tener que justificarse ante los posibles juicios de la empresa o de sus compa&ntilde;eros de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, si este permiso va acompa&ntilde;ado de un cambio de conciencia con respecto a la responsabilidad de los cuidados, las criaturas podr&aacute;n recibir la atenci&oacute;n de madres y padres por igual. Progenitores que entienden, del mismo modo que lo har&iacute;an el Gobierno y las empresas a trav&eacute;s de esta pol&iacute;tica, que su cuidado corresponde a ambos.
    </p><p class="article-text">
        Y aprovecho para ir un poco m&aacute;s all&aacute;. Esta medida se centra en un momento muy espec&iacute;fico de la crianza que es el nacimiento de las criaturas y sus primeros meses de vida. Es un gran paso para la mejora de las condiciones de las mujeres en las familias heterosexuales, pero deja la continuidad de estos cuidados bajo el anterior amparo jur&iacute;dico. Me refiero espec&iacute;ficamente a las excedencias laborales para el cuidado de ni&ntilde;os y <a href="http://www.pikaramagazine.com/2015/01/las-que-ayudan-a-vivir/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otras personas dependientes</a> y a las reducciones de jornada. Son las mujeres quienes todav&iacute;a las solicitan en mayor&iacute;a, no solo por socializaci&oacute;n sino tambi&eacute;n porque sus sueldos suelen ser inferiores a los de sus parejas. Si esta propuesta abre un camino hacia la igualdad efectiva que ese sea el siguiente paso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para leer m&aacute;s:</strong>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2016/04/permiso-de-paternidad-igual-e-intransferible-si-pero/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Permiso de paternidad igual e intransferible</a>. La PPiiNA pone sobre la mesa un debate sobre la corresponsabilidad de los cuidados.
    </p><p class="article-text">
        <a href="/content/edit/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;&iquest;Y d&oacute;nde est&aacute; el padre?&rdquo; por una corresponsabilidad social y no heterosexual</a>. Las maternidades modernas requieren una legislaci&oacute;n distinta a la que se elabora pensando solamente en la familia tradicional.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Keren Manzano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/nuevo-permiso-paternidad-hara-corresponsables_132_3763313.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Oct 2016 19:05:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿El nuevo permiso de paternidad nos hará corresponsables?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Permisos de paternidad,Maternidad,Derechos laborales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué da vergüenza leer novela rosa?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/da-verguenza-leer-novela-rosa_132_3808762.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/384a70b3-e521-47bf-bb4c-05b71fa8e6ed_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="&quot;Ilustración de Núria Frago para Pikara Magazine"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El imaginario de la feminidad cala con éxito en una cultura popular que se resiste a las historias de mujeres</p><p class="subtitle">Las escritoras y lectoras del género romántico crean un espacio en el que construir sus deseos y su sexualidad</p></div><p class="article-text">
        Las personas que cubren las portadas de sus libros con papel de regalo dan alas a la faceta m&aacute;s perversa de mi imaginaci&oacute;n. Da igual qui&eacute;n sea, o c&oacute;mo sea la persona que est&eacute; leyendo. Si la portada de su libro est&aacute; oculta, una sonrisa traviesa me asoma en el rostro. Pienso que probablemente lee <em>Las 50 sobras de Grey</em> o alg&uacute;n otro t&iacute;tulo pill&iacute;n como <em>El deseo de Rosamund Heart</em> o <em>El amante salvaje</em>.
    </p><p class="article-text">
        S&eacute; que mi regocijo al imaginar la escena no es casual. Tiene que ver con el valor que atribuimos al g&eacute;nero rom&aacute;ntico. A menudo, nos mofamos de las pocas personas que se atreven a decir, con la con la boca peque&ntilde;a, que leen novela rom&aacute;ntica. Les preguntamos, &iquest;t&uacute; lees eso?
    </p><p class="article-text">
        La novela rom&aacute;ntica es, al fin y al cabo, el g&eacute;nero m&aacute;s denostado dentro de la ya denostada ficci&oacute;n popular. Pese a ello, no son pocas las personas adeptas. Los &uacute;ltimos <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">informes anuales de la Federaci&oacute;n de Gremios de Editores de Espa&ntilde;a</a> muestran que pese a que hay un descenso en la venta de novelas de cualquier g&eacute;nero, la venta de novela rom&aacute;ntica incrementa, generando una porci&oacute;n superior de beneficios al sector editorial. No hay m&aacute;s que mirar las listas de <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">los libros m&aacute;s descargados en iTunes</a> para darse cuenta. Aumentan, tambi&eacute;n, las especializaciones dentro del g&eacute;nero: no solo est&aacute; la novela rom&aacute;ntica de personajes, o la er&oacute;tica, sino que tambi&eacute;n hay novelas de romances que se desarrollan solo en hospitales o la <em>chick lit</em>, que representan a mujeres j&oacute;venes y urbanitas. Pese a ser un g&eacute;nero tan exitoso, muchas personas se averg&uuml;enzan al reconocer que lo consumen.
    </p><p class="article-text">
        Decimos que es mala literatura. Algunas escritoras del g&eacute;nero matizan: la novela rosa no es literatura. Es un tipo de lectura f&aacute;cil y r&aacute;pida, hecha para proporcionar momentos relajantes y hechizantes. Las personas que hemos le&iacute;do alg&uacute;n libro del g&eacute;nero podemos confirmarlo. En esas novelas hay tramas simples, a menudo predecibles y llenas de clich&eacute;s. Pero tambi&eacute;n se brinda en ellas un espacio seguro con paisajes deslumbrantes en lugares rec&oacute;nditos, monta&ntilde;as, islas y caba&ntilde;as en el lago con chimeneas. Simbolizan lo que es para muchas personas la novela rosa: una v&iacute;a de escape de las vidas de las lectoras, una fuente de placer.
    </p><p class="article-text">
        Me pregunto si descalificamos del mismo modo los textos de otros g&eacute;neros que no gozan de una redacci&oacute;n impecable. Pienso en las novelas de ciencia ficci&oacute;n o de terror. Desconozco si las personas adeptas a este g&eacute;nero forran a menudo sus portadas, pero s&iacute; veo algunas diferencias entre este tipo de novelas y las novelas rosas que levantan mis sospechas. La novela rosa est&aacute; escrita principalmente por mujeres, para mujeres y trata, a menudo, sobre mujeres. Y lo que clasificamos como la cultura de la feminidad, ya cuenta con un desprestigio de antemano. No es extra&ntilde;o que se reste valor a un espacio en el que se cuentan vidas de mujeres y en el que se tratan preocupaciones atribuidas a la feminidad como las relaciones humanas, la vejez y la soledad. Tampoco sorprende que a penas se mencione que detr&aacute;s de esos libros <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">hay mujeres que se ganan la vida</a> &ndash;y se la ganan muy bien&ndash; escribiendo.
    </p><p class="article-text">
        Decimos que la novela rom&aacute;ntica es sensiblera. Nos empachan las portadas almibaradas y recubiertas de pastelitos rosas. Poco nos afecta, sin embargo, la sensibler&iacute;a de muchas novelas b&eacute;licas que glorifican la masculinidad y el honor o las novelas del oeste, que presentan al llanero solitario en la portada cargando un rev&oacute;lver con su amanerado movimiento de manos. Ese tipo de sensibler&iacute;a goza de un estatus superior.
    </p><p class="article-text">
        Decimos que la novela rom&aacute;ntica genera falsas expectativas en las mujeres. Tambi&eacute;n que construye modelos de mujeres pasivas que viven por y para el amor. Pero olvidamos la agencia de las lectoras, sus interpretaciones, c&oacute;mo llevan la lectura a su terreno personal. La novela rosa, precisamente por ser un g&eacute;nero sobre mujeres, brinda la oportunidad de transformar los valores atribuidos a la feminidad. La mujer pasiva de anta&ntilde;o deja paso a otras representaciones diversas. Ahora son populares las mujeres independientes y las que aspiran a tenerlo todo &ndash;trabajo, una familia grande, tiempo para ella mismas&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        Los cambios sociales y la cultura popular van de la mano. Hay escritoras que encuentran en la novela rom&aacute;ntica su espacio para contar las experiencias de muchas personas infrarrepresentadas. Escritoras afroamericanas generan representaciones de las mujeres negras, hilan sus historias, expresan sus deseos. La escritora Len Barot publica historias de amor entre mujeres y presenta relaciones afectivas y sexuales positivas entre ellas. Una cura al anti-narcisismo femenino.
    </p><p class="article-text">
        Si imagino que hay quien cubre la portada de su novela rom&aacute;ntica por verg&uuml;enza es porque yo la siento. La violencia simb&oacute;lica contra lo femenino y contra las personas que lo abrazan gana, una vez m&aacute;s, la partida.
    </p><p class="article-text">
        Para leer m&aacute;s:
    </p><p class="article-text">
        <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">'Mujeres y escritura: viejos deseos, nuevos proyectos':</a> Las mujeres siguen demandando espacios de confianza en los que se sientan legitimadas y apoyadas para escribir
    </p><p class="article-text">
        <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">'Ellas toman los versos':</a> Las nuevas generaciones de autoras participan cada vez m&aacute;s en los recitales de poes&iacute;a y abren nuevos caminos creativos apoy&aacute;ndose en las redes sociales y los formatos audiovisuales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Keren Manzano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/da-verguenza-leer-novela-rosa_132_3808762.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Sep 2016 18:24:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué da vergüenza leer novela rosa?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En el podio de las rebajas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/podio-rebajas_132_3911928.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3530e0c9-9465-472d-a959-7bb7743a465a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En el podio de las rebajas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta estrategia comercial es una forma de ocio que define el estándar de la feminidad y excluye a las personas que no encajan en él</p><p class="subtitle">Se incentiva a las mujeres para que compren ropa y, al mismo tiempo, se las ridiculiza por considerar que su actitud es superficial</p></div><p class="article-text">
        Han dado el pistoletazo de salida y t&uacute; ya has calentado los m&uacute;sculos. Comienza una carrera en la que se disputa mucho m&aacute;s que una medalla. El premio es aquella falda tan mona que viste semanas atr&aacute;s con brocados en los bajos y que sobrepasaba los l&iacute;mites de tu tarjeta de cr&eacute;dito.<strong> La quieres. La necesitas. Le haces la mirada del tigre a la mujer que corre a tu lado y te mira las caderas. Ella tambi&eacute;n gasta la talla 42.</strong> Esto no tiene buena pinta. Tu contrincante derrapa hasta la falda. T&uacute; te abalanzas sobre ella. Choc&aacute;is. Ninguna de las dos gana la competici&oacute;n. Es un triunfo del sistema que te arrastra a las trincheras del consumo desenfrenado y hace que practiques tu mejor esprint para comprar una prenda de saldo, con la cremallera rota, por un precio muy superior al que tiene ahora.
    </p><p class="article-text">
        Por lo menos, no est&aacute;s sola. Has venido con un grupo de amigas que tambi&eacute;n est&aacute;n entrenadas para el evento. <strong>A una de ellas no le han dado el ascenso que esperaba en el trabajo y necesita un premio de consolaci&oacute;n. As&iacute; que hoy toca divertirse y sentirse guapa</strong>, aunque tengas la regla y te veas hinchada. Nunca se falla a las amigas. Tampoco se falla a las rebajas. Es el ritual.<strong> Te miras en el espejo del probador y te ves los muslos enormes</strong>. Piensas en la amiga que se ha quedado en casa porque no le gusta comprar ropa. Las otras compa&ntilde;eras del grupo le quitan importancia. &ldquo;Es que ella no es femenina, le gusta ir casual&rdquo;, dicen. Tampoco tienen su talla en las tiendas a las que vamos, piensas.
    </p><p class="article-text">
        Si no vas a esa cita, est&aacute;s fuera del grupo. Lo sab&iacute;as, antes de renunciar a acompa&ntilde;arlas aunque hace seis meses que necesitas pantalones. Solo tienes dos y los has remendado ya tres veces. La que te hace los arreglos te ha mandado a fre&iacute;r esp&aacute;rragos. Pero es que ir de compras te baja la autoestima cuando no encajas en las prendas. As&iacute; de crudo es. Tengas el cuerpo que tengas,<strong> si las medidas o las formas de tu cuerpo no se ajustan a las prendas, no encajas en el sistema de g&eacute;nero.</strong> Resoplas ante el espejo de tu habitaci&oacute;n. Recuerdas al hombre vestido de Gucci que hace dos d&iacute;as, miraba tu ropa holgada y le dec&iacute;a al de al lado: &ldquo;Algunas mujeres no cuidan su feminidad en absoluto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los medios de comunicaci&oacute;n te dicen lo mismo. <strong>Todas las mujeres triunfadoras que aparecen en la tele y en los anuncios realzan su silueta, combinan los colores &ldquo;con gusto&rdquo; y llevan siempre las bragas y el sujetador a juego.</strong> Encima, les sobra tiempo para brillar en su vida profesional. T&uacute; tambi&eacute;n quieres ser una mujer de &eacute;xito. Por eso, te arreglas para tu primer d&iacute;a de trabajo. Te pones las prendas que adquiriste en las rebajas y te sientes satisfecha delante del espejo.
    </p><p class="article-text">
        Durante el almuerzo, tus nuevas compa&ntilde;eras te cuentan detalles sobre la gente de la empresa. &ldquo;Las que est&aacute;n ah&iacute; sentadas son las del grupo de las guapas. Aqu&iacute;, todo el mundo las llama as&iacute; porque siempre van muy bien vestidas. No son como nosotras, que nos preocupamos por otras cosas&rdquo;. Te miras de arriba abajo. Has tardado media hora en vestirte. Al salir del trabajo, vuelves a la tienda a por m&aacute;s ropa.
    </p><p class="article-text">
        Eres de las que se preocupan por otras cosas, as&iacute; que te sientes a gusto con tu estilo casual. Pero cuando sales del probador, tu compa&ntilde;era te mira como si hubieras cometido un crimen de odio contra los colores de tendencia. &iquest;Marr&oacute;n con negro?<strong> Con lo guapa que eres y n</strong><strong>o te sacas partido. Ya ver&aacute;s. Coge esos jeans, ese crop top, y ponte esos pumps</strong><em>jeans</em><em>crop top</em><em> pumps</em><strong> que te realzan el culo. Ahora s&iacute;.</strong> Te sientes disfrazada y caminas como si aguantaras un huevo entre los muslos. Pero eres &ldquo;lo m&aacute;s&rdquo; y hasta la dependienta, que lleva tres horas doblando prendas mezcladas en una pelota gigante de ropa, te felicita. No sabes si lo que te has probado te gusta del todo. Te miras en el espejo por delante, te das la vuelta, te agachas un poco. La dependienta se te acerca. Si no est&aacute;s segura, da igual. Ll&eacute;vatelo. Total, por ese precio... Al final, durante las rebajas, no hace falta ni ir al probador.
    </p><p class="article-text">
        Desde dentro, mientras vuelves a ponerte tu ropa, oyes la conversaci&oacute;n entre dos hombres. <strong>&ldquo;&iquest;Has visto a esas dos t&iacute;as que corr&iacute;an por una falda en la entrada? Est&aacute;n todas locas&rdquo;</strong>. Avergonzada, agachas la cabeza ante el espejo y colocas, una a una, las prendas que te has probado, sobre su correspondiente percha.
    </p><p class="article-text">
        ---
    </p><h2 class="article-text">Para leer m&aacute;s:</h2><h4 class="article-text">El 4. anuario de Pikara en papel incluye un reportaje in&eacute;dito de Keren Manzano sobre la cadena de explotaci&oacute;n que sostiene la industria de la moda. Si quieres leerlo, precompra tu ejemplar en Verkami.</h4><p class="article-text">
        <a href="http://www.verkami.com/projects/15278-pikara-tu-espacio-apoyanos-en-la-financiacion-del-cuarto-anuario-en-papel" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">precompra tu ejemplar en Verkami</a><a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><strong>Lo del maquillaje, los tacones y la depilaci&oacute;n</strong></a><strong>&nbsp;</strong>Los mandatos sociales nos privan de libertad para decidir sobre nuestro aspecto.
    </p><p class="article-text">
        <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><strong>Tu vida fuera del eslogan</strong></a> La obra de Barbara Kruger arremete contra el poder de los medios, el consumismo, los postulados del machismo y los estereotipos sexistas.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2015/09/la-policia-del-genero/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>La polic&iacute;a del g&eacute;nero</strong></a>&nbsp;An&eacute;cdotas reales de una dibujante que osa comprar calcetines de caballero.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2013/11/gorda/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Gorda </strong></a>Mar&iacute;a Unanue habla de tiendas de tallas grandes, des&oacute;rdenes alimentarios y la necesidad de juntarse con otras gordas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Keren Manzano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/podio-rebajas_132_3911928.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Jul 2016 17:50:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En el podio de las rebajas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Moda,Sexismo,Consumo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La televisión mata a las lesbianas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/tv-mata-lesbianas_132_3971772.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/16e92b43-a738-4ebd-bd1e-b2d989186cad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La televisión mata a las lesbianas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 35% de las lesbianas que aparecen en las series norteamericanas muere</p><p class="subtitle">Esa tendencia agrava un panorama televisivo en el que los referentes lésbicos son escasos y estereotipados</p></div><p class="article-text">
        Ser lesbiana es peligroso. Eso es lo que dan a entender los finales tr&aacute;gicos que sufren en las series de televisi&oacute;n. Tras la muerte de Lexa, una de las protagonistas lesbianas m&aacute;s queridas por la audiencia de <em>Los 100 </em>el pasado marzo, el colectivo lesbiano y bisexual se ha movilizado. La denuncia es clara: la industria televisiva mata desaforadamente a las lesbianas, a menudo de forma muy violenta. Desde entonces, las muertes de las lesbianas en las series han ido in crescendo hasta alcanzar las 15 en lo que va de a&ntilde;o. Felicity de la serie <em>The Catch</em>, recibe el disparo de un hombre, Camilla de <em>Empire</em> muere envenenada y Mimi Whiteman de la misma serie corre igual suerte. Nora y Mary Louise de <em>Cr&oacute;nicas Vamp&iacute;ricas</em> directamente se suicidan. No es de extra&ntilde;ar viendo el panorama.
    </p><p class="article-text">
        Algunos dir&aacute;n que tambi&eacute;n mueren muchos personajes heterosexuales. Eso es indiscutible, pero las lesbianas mueren mucho m&aacute;s. <a href="http://www.autostraddle.com/autostraddles-ultimate-infographic-guide-to-dead-lesbian-tv-characters-332920/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ya se han hecho n&uacute;meros</a>. Desde finales de los 70 y hasta el 2016, el 35% de las lesbianas que aparecen en las series norteamericanas, muere. Es una cifra muy alta, pero para los que encuentren que no es suficiente justificaci&oacute;n a&ntilde;adir&eacute; que las que no mueren no tienen un destino mucho m&aacute;s alentador. Solo un 16% tiene un final feliz. &iquest;Cu&aacute;l es el porqu&eacute; de esa condena?
    </p><p class="article-text">
        Lo sabemos. Cuando un personaje de ficci&oacute;n va a morir en una pel&iacute;cula de terror lo sabemos. Un comentario inoportuno, un gesto demasiado extravagante y la intuici&oacute;n se dispara. &ldquo;Este ser&aacute; el primero en morir&rdquo;, decimos, y la persona que se sienta a nuestro lado asiente con la cabeza. Lo hemos visto en muchas ocasiones. La industria audiovisual penaliza las conductas &ldquo;incorrectas&rdquo;. No hay nada aleatorio en la elecci&oacute;n de las sentenciadas, casi siempre muere quien transgrede lo c&oacute;digos de lo aceptable. Y si es as&iacute; es porque la audiencia lo desea. 
    </p><p class="article-text">
        Las espectadoras y espectadores miran la televisi&oacute;n con la esperanza de ver lo que quieren que pase: que este y aquella acaben juntos, que el protagonista logre vengarse de sus enemigos. Detr&aacute;s de la muerte y la desgracia de todas esas mujeres se esconde el deseo de sancionar al colectivo l&eacute;sbico porque las lesbianas son disruptivas solo por existir. Y si, adem&aacute;s, su existencia es feliz, lo son todav&iacute;a m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Los cl&aacute;sicos son un ejemplo. Xena, un icono de la cultura popular para muchas lesbianas muere decapitada por un samurai en 2011. Gabrielle, su compa&ntilde;era, llora su muerte. Un a&ntilde;o despu&eacute;s, en 2002, la relaci&oacute;n entre Willow Rosenberg y Tara Maclay de <em>Buffy Cazavampiros</em> termina, tras la muerte de la segunda por un disparo al coraz&oacute;n. La series espa&ntilde;olas no son una excepci&oacute;n. Uno de los personajes m&aacute;s entra&ntilde;ables de <em>Los hombres de Paco</em> (2010), la cient&iacute;fica forense Silvia Castro Le&oacute;n, recibe el disparo de un g&aacute;nster justo despu&eacute;s de casarse con Pepa, su pareja. En <em>Amar es Para Siempre</em> (2014), la secuela de <em>Amar en tiempos revueltos </em>se sabe que Ana y Teresa han muerto a causa de un incendio. En resumen, si eres lesbiana no puedes tener una relaci&oacute;n feliz y, adem&aacute;s, es probable que mueras violentamente. 
    </p><p class="article-text">
        Hay algunas excepciones. En febrero del a&ntilde;o pasado las animadoras de <em>Glee</em> (2009), Brittany y Santana se casaban poniendo el broche de oro a una relaci&oacute;n que se hab&iacute;a iniciado temporadas atr&aacute;s. En Espa&ntilde;a, la pediatra y la enfermera que conquistaron a la audiencia de <em>Hospital Central</em> (2000), Maca y Esther, se mudan a Argentina. Las dos se quedan viviendo all&iacute;, juntas. Series como <a href="http://www.pikaramagazine.com/2014/01/orange-is-the-new-black-deseos-y-otros-temas-incomodos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Orange is the new black&nbsp; </a>o <a href="http://www.pikaramagazine.com/2016/02/transparent-la-revolucion-feminista-y-transfeminista-en-las-series/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Transparent</a> tambi&eacute;n nos aportan referentes l&eacute;sbicos diversos.
    </p><p class="article-text">
        Pero el colectivo lesbiano merece m&aacute;s y no es que no se pueda echar mano de una escritura m&aacute;s creativa. Matar a las pocas lesbianas representadas en televisi&oacute;n significa condenarlas a la inexistencia. Una condena que siempre ha pesado sobre el colectivo. Porque silenciadas no, ocultadas tampoco, las lesbianas han sido inexistentes. La industria televisiva puede cambiar la situaci&oacute;n. Tiene el poder de decidir qui&eacute;n merece existir. Solo tiene que representarlo, -vivo, a ser posible-. Por eso digo que cuando la televisi&oacute;n mata a una lesbiana da la espalda al p&uacute;blico l&eacute;sbico. Porque agrava la falta de referentes que significan el lesbianismo y permiten que exista.
    </p><p class="article-text">
        Hace poco, le&iacute;a en un comentario escrito debajo de un art&iacute;culo sobre una serie de humor que cada vez hay m&aacute;s lesbianas representadas en TV. El autor del comentario expresaba esto como si fuera algo digno de celebraci&oacute;n. Y podr&iacute;a serlo, desde luego. Pero el comentario segu&iacute;a: las actrices que interpretan el papel de las lesbianas son las que est&aacute;n m&aacute;s buenas, nada que ver con la realidad. No s&eacute; si hay algo que celebrar pero tengo claro que no me conformo con las migajas. Las lesbianas en las series no deben estar para satisfacer los deseos er&oacute;ticos de algunos hombres heterosexuales. Deben estar porque existen. Dejad de matarlas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para leer m&aacute;s:</strong>
    </p><p class="article-text">
        <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&ldquo;Las lesbianas tenemos que madurar como audiencia&rdquo;:</a> &lsquo;Go Fish&rsquo; y &lsquo;The L Word&rsquo; marcaron a dos generaciones de lesbianas que se vieron por fin representadas por productos audiovisuales que pon&iacute;an el acento en la amistad y no en el drama.
    </p><p class="article-text">
        <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Hey, hey, hey: Esto es lo que pasa por ser bollera:</a> Las cr&iacute;ticas al videoclip del grupo chileno Los Tres obvian que dos de los asesinatos son fruto de la lesbofobia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Keren Manzano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/tv-mata-lesbianas_132_3971772.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Jun 2016 18:12:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La televisión mata a las lesbianas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Televisión,Lesbianas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Contenedores-teta por el cáncer de mama]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/contenedores-teta-cancer-mama_132_4069598.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/02a13364-0daa-41c0-9540-bd52380b208d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Contenedores-teta por el cáncer de mama"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Muchas de las campañas contra el cáncer de mama excluyen a las principales afectadas</p><p class="subtitle">El recurso del humor oculta los discursos más insensibles y discriminatorios</p></div><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as, el <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Ayuntamiento de Benidorm anunciaba</a> su participaci&oacute;n en la campa&ntilde;a &laquo;Recicla vidrio por ellas&raquo; para recaudar fondos contra el c&aacute;ncer de mama. Esta acci&oacute;n publicitaria que Ecovidrio lanz&oacute; el pasado mes de octubre consiste en la instalaci&oacute;n en pareja de contenedores-teta rosas en varios puntos estrat&eacute;gicos de la ciudad. La acci&oacute;n es el reciclaje y el c&aacute;ncer de mama es el reclamo: por cada kilo de vidrio reciclado, Ecovidrio dona 1 euro a la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola Contra el C&aacute;ncer (AECC).
    </p><p class="article-text">
        Hay que reconocerlo, es una labor atractiva de sensibilizaci&oacute;n y visibilizaci&oacute;n del c&aacute;ncer de mama que promueve, tambi&eacute;n, la implicaci&oacute;n social. Adem&aacute;s, un contenedor-teta es divertido, nos hace re&iacute;r, o casi. A algunas y a algunos se nos frena la sonrisa a medio camino. Hay algo en el mensaje que incomoda y no averiguas lo que es hasta que te paras a pensar. Y es que bajo el recurso del humor se esconden, a veces, <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">los discursos m&aacute;s insensibles y excluyentes.</a>
    </p><p class="article-text">
        Un anuncio jocoso no da cuenta de c&oacute;mo el mensaje tiene una posici&oacute;n pol&iacute;tica y un impacto real sobre la poblaci&oacute;n, afectada o no por el c&aacute;ncer. Lo que te deja a medias la sonrisa es, al principio, la ridiculizaci&oacute;n de la enfermedad. No es la primera campa&ntilde;a que &ldquo;le quita hierro&rdquo; al c&aacute;ncer. Hay una corriente de reclamos publicitarios que, como este, trivializan, simplifican e incluso vulgarizan el c&aacute;ncer de mama, con la inocua apariencia de un producto divertido y rosa.
    </p><p class="article-text">
        En este caso, es bastante evidente, un contenedor-teta es rid&iacute;culo del mismo modo que lo ser&iacute;a un contenedor-culo. Y no sigo con la lista de artefactos chistosos que conectan con el ni&ntilde;o cachondo que llevamos dentro. Esta campa&ntilde;a est&aacute; enfundada con humor y revestida con la imposici&oacute;n del <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">pensamiento y la actitud positiva</a>, y eso est&aacute; bien, de acuerdo, pero yo a&ntilde;ado: para calmar nuestras conciencias, no las suyas. No hay dolor, no hay sufrimiento, no hay miedo, el c&aacute;ncer son dos pechos rosas en los que debemos depositar nuestro envase de vidrio.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, no hay nada aleatorio en usar esta parte atribuida a la feminidad y a la sexualidad de las mujeres. Hay algo espec&iacute;fico en ese s&iacute;mbolo tan ultrarrepresentado que me otorga la comodidad de dibujar una sonrisa antes de que mi mente active el filtro. Algo que, a la vez, me impide imaginar una campa&ntilde;a que use contenedores-test&iacute;culo para representar el c&aacute;ncer de test&iacute;culo. 
    </p><p class="article-text">
        Cabe pensar, tambi&eacute;n, si tiene sentido representar el c&aacute;ncer de mama usando los pechos de las mujeres cuando, a veces, ni siquiera est&aacute;n en realidad. Aceptar la diversidad de cuerpos es una labor que incumbe a todo el mundo y las representaciones del c&aacute;ncer de mama deber&iacute;an reflejar esa diversidad. Esta no es una cuesti&oacute;n balad&iacute;, las representaciones son espejos con los que nos identificamos.
    </p><p class="article-text">
        No me atrevo a preguntar si las mujeres afectadas por el c&aacute;ncer de mama se sienten representadas por estos contenedores-teta, en todo caso, esa es una labor que las personas que han creado la campa&ntilde;a deber&iacute;an llevar a cabo. Las y los publicistas alegar&aacute;n, quiz&aacute;, que su profesi&oacute;n requiere el uso de estereotipos. El tiempo es breve y la audiencia tiene que captar el significado de forma instant&aacute;nea. 
    </p><p class="article-text">
        Puede que sea hora de buscar otra soluci&oacute;n al problema de la inmediatez, una alternativa creativa que es, al fin y al cabo, el punto fuerte de la publicidad. Se trata de elaborar un mensaje inclusivo y este no lo es: &laquo;Recicla vidrio por ellas&raquo;. El mensaje excluye a las afectadas por el c&aacute;ncer de mama e interpela al resto de la ciudadan&iacute;a. Son ellos los que pueden beneficiar, mediante su acci&oacute;n responsable, a las principales implicadas y no ellas, que est&aacute;n relegadas a la pasividad. Se las expulsa de su condici&oacute;n de ciudadanas, se les niega su autonom&iacute;a personal, se las infantiliza, de nuevo. Hay que sensibilizar sobre el c&aacute;ncer e implicar a la sociedad, s&iacute;, pero con las mujeres, no para las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Y dir&aacute;n que soy algo quisquillosa, pero me gusta leer entre l&iacute;neas. Y la publicidad juega mucho con eso. Puede que, por ese motivo, me incomode un poco hacerme abiertamente esta pregunta. El &ldquo;ellas&rdquo; del eslogan &laquo;Recicla vidrio por ellas&raquo; colocado bajo los contenedores-teta, &iquest;a qui&eacute;nes se refiere? &iquest;Ellas, las mujeres afectadas por el c&aacute;ncer de mama o ellas, las tetas? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para leer m&aacute;s:</strong>
    </p><p class="article-text">
        <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">-&ldquo;Tengo una teta con cremallera&rdquo;</a>. Los relatos alternativos de las afectadas sobre sus experiencias rompen estereotipos y les devuelven la autoridad sobre sus cuerpos. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">-Una flor de repuesto para mam&aacute;</a>. Un ni&ntilde;o relata c&oacute;mo vive el proceso del c&aacute;ncer de mama de su madre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Keren Manzano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/contenedores-teta-cancer-mama_132_4069598.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Apr 2016 18:16:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Contenedores-teta por el cáncer de mama]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cáncer de mama]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
