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    <title><![CDATA[elDiario.es - Rocío Niebla]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/rocio_niebla/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Rocío Niebla]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Criar a un hijo con enanismo: entre las miradas de curiosidad y el desconocimiento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/criar-hijo-enanismo-miradas-curiosidad-desconocimiento_1_9961730.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f7efe154-1344-4841-8e02-965a91f12b2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Criar a un hijo con enanismo: entre las miradas de curiosidad y el desconocimiento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"No hemos adaptado nada porque nos recomendaron que, si hacemos de nuestra casa una burbuja, le costará salir", cuenta Silvia, madre de una niña con acondroplasia</p><p class="subtitle">Así criamos una madre y un padre ciegos a nuestro hijo sin discapacidad
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Algo no va bien&rdquo;, le dijo la obstetra del hospital comarcal de la Garrocha (Girona) a Silvia Aulet. Estaba entre la semana 36 y 37 de gestaci&oacute;n de su segunda hija, y el p&aacute;nico hizo presencia en la sala de <a href="https://www.eldiario.es/era/ecografias-embarazos-mejor-justas_1_9894855.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ecograf&iacute;as</a>. &ldquo;&iquest;Pero qu&eacute; es? &iquest;Qu&eacute; pasa?&rdquo;, a lo que la doctora contest&oacute;: &ldquo;No lo s&eacute;, pero ten&eacute;is que ir de urgencia al hospital de Girona para hacer pruebas&rdquo;. Cuando Aulet lo recuerda, la voz se le entrecorta: &ldquo;Estuvimos yendo diariamente. Me dec&iacute;an que reposara. Lo vivimos con much&iacute;sima angustia, con ansiedad. Volv&iacute;amos a casa y me pon&iacute;a a llorar. No sab&iacute;amos ni qu&eacute; decirle a nuestra otra hija que por entonces ten&iacute;a 8 a&ntilde;os&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un par de semanas antes del parto, los m&eacute;dicos le contaron la sospecha: su hija podr&iacute;a tener un tipo de enanismo conocido como acondroplasia. A la madre la ahog&oacute; la culpa porque pens&oacute; que era fruto de su estr&eacute;s laboral o de que algo hab&iacute;a hecho mal. &ldquo;No ten&iacute;amos ni idea de qu&eacute; era aquella enfermedad. Cuando tecle&eacute; y le&iacute;mos las complicaciones y las patolog&iacute;as derivadas de esta displasia &oacute;sea, me asust&eacute; much&iacute;simo&rdquo;, admite.&nbsp;Lo padres&nbsp;se pusieron en contacto con la Fundaci&oacute;n ALPE Acondroplasia para que le despejaran dudas y le recomendaran qu&eacute; hacer. Fue como buscar unas palmeras en un desierto de miedos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Josep Maria de Bergua Domingo es doctor en&nbsp;Cirug&iacute;a Ortop&eacute;dica y Traumatolog&iacute;a Infantil del Hospital HM Nens de Barcelona. Afirma que la acondroplasia es una enfermedad gen&eacute;tica que est&aacute; clasificada como displasia esquel&eacute;tica; un grupo heterog&eacute;neo de enfermedades del aparato locomotor donde el tejido afectado es el &oacute;seo. &ldquo;Esta condici&oacute;n es la forma m&aacute;s com&uacute;n de enanismo desproporcionado&rdquo;, apunta. Prosigue: &ldquo;Es la forma de talla baja desproporcionada que ocurre en 1 de cada 22.000 nacimientos y por lo tanto, est&aacute; considerada como una enfermedad rara&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El doctor tambi&eacute;n cuenta que&nbsp;hay una serie de patolog&iacute;as o comorbilidades que suelen ser consecuencia de la enfermedad: los problemas con apneas obstructivas del sue&ntilde;o; la p&eacute;rdida de audici&oacute;n por infecciones repetidas de o&iacute;do; la estenosis tanto de cervicales como de lumbar. As&iacute; como deformidades en las dos extremidades inferiores o el retraso en el desarrollo motor. &ldquo;Pero tambi&eacute;n es importante remarcar que esta displasia esquel&eacute;tica no produce ninguna alteraci&oacute;n cognitiva de por s&iacute;. Y la esperanza de vida no est&aacute; pr&aacute;cticamente afectada&rdquo;, contrapone De Bergua Domingo.
    </p><h3 class="article-text">La ayuda mutua entre familias</h3><p class="article-text">
        Carmen Alonso es la coordinadora de la Fundaci&oacute;n ALPE Acondroplasia y, en lo que un reloj de arena gira, llam&oacute; a Silvia Aulet. Alonso le explic&oacute; paciente y emp&aacute;ticamente en qu&eacute; consist&iacute;a la enfermedad. Le ofreci&oacute; escucha, comprensi&oacute;n y el contacto de otra familia catalana con un menor en la misma situaci&oacute;n. &ldquo;Me dio el tel&eacute;fono de Eva, madre de Sergi, que ten&iacute;a un a&ntilde;o m&aacute;s que mi hija mayor y el mismo problema. Estaba asustad&iacute;sima sobre todo por c&oacute;mo gestionarlo, pero gracias a ellas me sent&iacute; acompa&ntilde;ada y consegu&iacute; sacar fuerzas de flaqueza&rdquo;, recuerda Aulet. Carmen Alonso le habl&oacute; sobre la necesidad de tener en casa una trona evolutiva y con pelda&ntilde;os, y un carrito espec&iacute;fico para que la ni&ntilde;a tuviera la espalda muy recta y el material fuera m&aacute;s r&iacute;gido que blando, &ldquo;ya que se les puede acentuar la lumbalgia&rdquo;. La trona la han usado hasta hace unos meses. Con Eva ha quedado varias veces y la sororidad es mutua.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de parir, las pruebas confirmaron que su hija ten&iacute;a este tipo de enanismo. La psic&oacute;loga Rosana Garc&iacute;a de Fundaci&oacute;n ALPE habla sobre el proceso de aceptaci&oacute;n de las madres: &ldquo;Desde el momento del embarazo, en la cabeza de cada progenitor va apareciendo la idea de c&oacute;mo ser&aacute; su hijo y, habitualmente, de manera inconsciente, se crea una imagen de un hijo ideal. Pero, &iquest;qu&eacute; sucede cuando el beb&eacute; es diferente?&rdquo;. Asegura, que al recibir la noticia de la discapacidad, los progenitores se enfrentan a una situaci&oacute;n donde suelen aflorar emociones como la angustia, la rabia, la desesperaci&oacute;n o la culpa. &ldquo;Todas las emociones est&aacute;n relacionadas con la p&eacute;rdida del hijo idealizado y, en algunos casos, requieren el afrontamiento de una experiencia de duelo. Aunque el duelo es un proceso adaptativo y no se debe entender como una enfermedad, resulta conveniente el acompa&ntilde;amiento&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Hoy la ni&ntilde;a tiene nueve a&ntilde;os, mide 1.05cm (la madre cree que su otra hija estaba en torno a 1.40 cm con la misma edad), no ha tenido complicaciones graves, pero es cierto que al ser una enfermedad, hay unos calendarios y visitas regulares a los dos hospitales de referencia en Barcelona (Sant Joan de D&eacute;u y la Dexeus). &ldquo;No hemos adaptado nada de casa porque nos recomendaron que, si hacemos de nuestra casa una burbuja, le costar&aacute; salir. As&iacute; que tiene una silla con un pelda&ntilde;o para que las piernas no le queden colgando y un taburete en el ba&ntilde;o para poderse lavar las manos o hacer pis tranquila&rdquo;, cuenta.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>La crianza social</strong></h3><p class="article-text">
        Cuando empez&oacute; la escuela, Silvia Aulet y el profesorado hicieron una reuni&oacute;n de madres y padres para explicarles en qu&eacute; consist&iacute;a la enfermedad para que ellos, a su vez, lo contaran a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. &ldquo;Les dijimos que por favor no la cogieran en brazos, que no es un beb&eacute;. Tambi&eacute;n hemos llevado varios cuentos como&nbsp;<em>La Clara &eacute;s gran o El poder de una sonrisa&nbsp;</em>para que conozcan qu&eacute; le pasa a su compa&ntilde;era&rdquo;, dice. El desconocimiento social sobre este tipo de enanismo es evidente: &ldquo;Una ni&ntilde;a de la edad de mi hija mayor se acerc&oacute; al carrito y me pregunt&oacute; si la pod&iacute;a tocar y si lo que le pasaba era contagioso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para&nbsp;Aulet,&nbsp;lo m&aacute;s dif&iacute;cil de esta crianza es encontrar el equilibrio entre lo que Victoria quiere hacer y lo que puede hacer realmente. Por ejemplo: &ldquo;Ella tiene limitaciones f&iacute;sicas y le gusta mucho montar a caballo. Yo s&eacute; que esto no es lo m&aacute;s indicado para su espalda. Tiene los brazos m&aacute;s cortos y le cuesta controlar al animal porque tiene menos fuerza&rdquo;. As&iacute; que dice que el desaf&iacute;o es cuidarla pero sin&nbsp;sobreprotegerla, y&nbsp;empoderarla&nbsp;para que las burlas, miradas y el sentirse diferente no la ahoguen. La psic&oacute;loga Rosana Garc&iacute;a a&ntilde;ade: &ldquo;Es necesario que las familias les hablen abiertamente para que interioricen lo que les pasa como algo natural, de lo que no se deben avergonzar, y sobre todo para que entiendan que, aunque la condici&oacute;n es algo con lo que conviven y que les puede limitar en algunos sentidos, no les define&rdquo;. Para Garc&iacute;a es esencial tambi&eacute;n explicarles de una manera realista lo que pueden conseguir y lo que no, y hacerlo &ldquo;desde una perspectiva de diferencias individuales entendiendo que cada persona tiene sus propias capacidades, limitaciones y talentos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Iv&aacute;n tiene acondroplasia y 15 a&ntilde;os. Es el hermano mayor de una familia de tres, y la madre, Montse Nieto, dice que es un &ldquo;ni&ntilde;o sano pero con la gen&eacute;tica &oacute;sea diferente&rdquo;. Nieto afirma que la palabra discapacidad no hace justicia a Iv&aacute;n: &ldquo;Lo hace de una parte a nivel m&eacute;dico, pero silencia que tiene la capacidad f&iacute;sica de hacer casi todo sin limitaci&oacute;n. Esa palabra s&iacute; limita a nivel social y mental a mi hijo&rdquo;. El t&eacute;rmino &ldquo;enanismo&rdquo; lo rechaza con rotundidad por el estigma que conlleva. Iv&aacute;n es muy sociable y abierto. Hace vida tan normal como que acaba de llegar junto a sus amigos de comprarse unos cascos de sonido. La familia acude cada a&ntilde;o al congreso de la Fundaci&oacute;n ALPE, y en el &uacute;ltimo, se ha hecho colega del campe&oacute;n de b&aacute;dminton adaptado Iv&aacute;n Segura. Dice que se siente igual de bien entre adolescentes con o sin acondroplasia. En el instituto est&aacute; a gusto: &ldquo;Alguna vez me han hecho un comentario feo, pero es algo aislado&rdquo;. Lo que s&iacute; ha tenido que dejar este curso es la taquilla del pasillo. &ldquo;Llegaba con retraso a las clases porque va a su paso, y adem&aacute;s, al ser tan social, se me dispersa&rdquo;, dice entre risas Montse Nieto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Madre e hijo han estado leyendo&nbsp;<em>Treinta cent&iacute;metros, </em>de Mercedes Olivet (Edeb&eacute;, 2022). Es un libro para ni&ntilde;os y ni&ntilde;as a partir de 10 a&ntilde;os en el que el protagonista hace un trabajo sobre esta forma de enanismo y conoce a Dami&aacute;n, tambi&eacute;n con acondroplasia. &ldquo;Me sent&iacute; bien ley&eacute;ndolo. Parec&iacute;a que era mi vida en algunas cosas. Por ejemplo, las miradas en la cafeter&iacute;a desde que Dami&aacute;n entra&rdquo;, cuenta el joven. En ocasiones, cuando camina tranquilo por la calle, las miradas son demasiado directas e incisivas. La psic&oacute;loga Garc&iacute;a apunta: &ldquo;Los padres deben saber explicarle que, habitualmente, las miradas de los dem&aacute;s suelen denotar curiosidad ante una diferencia. Es importante hacer hincapi&eacute; en que, en la mayor&iacute;a de los casos, mirar no va de la mano de despreciar ni tiene una connotaci&oacute;n negativa, sino que es m&aacute;s bien inter&eacute;s&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La esperanza</strong></h3><p class="article-text">
        Las familias miran esperanzadas a un nuevo medicamento que podr&iacute;a hacer frente a la enfermedad. Se llama Voxzogo y es de la empresa farmac&eacute;utica&nbsp;Biomarin. El doctor&nbsp;Josep Maria de Bergua Domingo indica que es&nbsp;&ldquo;un momento hist&oacute;rico y a la vez apasionante&rdquo; ya que, en enero de 2022, despu&eacute;s de muchos a&ntilde;os de ensayos cl&iacute;nicos, la Agencia del Medicamento Espa&ntilde;ola aprob&oacute; el primer f&aacute;rmaco para el tratamiento sist&eacute;mico de la acondroplasia. &ldquo;En sus resultados han reportado que los pacientes que se medicaron con Vosoritide (Voxzogo) crecieron 1.6 cm al a&ntilde;o m&aacute;s respecto a los ni&ntilde;os que se les administr&oacute; placebo&rdquo;, asegura. Este medicamento es de prescripci&oacute;n hospitalaria y consiste en un pinchazo subcut&aacute;neo diario.
    </p><p class="article-text">
        Prosigue: &ldquo;Voxzogo est&aacute; indicado para el tratamiento de pacientes con acondroplasia a partir de los 2 a&ntilde;os cuyas fisis o cart&iacute;lagos de crecimiento est&eacute;n a&uacute;n abiertas&rdquo;. Para algunas familias con hijos adolescentes ha sido un jarro de agua fr&iacute;a. &ldquo;El tratamiento se debe interrumpir si se confirma que el paciente ya no tiene potencial de crecimiento&rdquo;, cuenta el doctor De Bergua&nbsp;Domingo. La madre de Iv&aacute;n asegura: &ldquo;Estamos muy esperanzados, hemos seguido los ensayos cl&iacute;nicos desde hace cinco a&ntilde;os. Ahora nos encontramos que I&aacute;an est&aacute; en el tiempo l&iacute;mite para aplicarle el tratamiento. Tenemos que esperar a los resultados de las radiograf&iacute;as y a los an&aacute;lisis del genetista&rdquo;. Pero este nuevo rumbo les da esperanza y confianza porque, aunque no pueda ser para Iv&aacute;n, ser&aacute; bueno para todos los&nbsp;<em>Ivanes</em>&nbsp;que vendr&aacute;n.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Niebla]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Feb 2023 22:03:49 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[June Fernández: “Las bollo con deseo materno nos hemos sentido en un limbo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/june-fernandez-bollo-deseo-materno-hemos-sentido-limbo_128_9938597.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aafaaf2d-8d4f-4259-ae74-1ab8fe2275cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="June Fernández: “Las bollo con deseo materno nos hemos sentido en un limbo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La asociación feminista Histeria lucha por crear espacios en los que la maternidad y el lesbianismo vayan de la mano</p><p class="subtitle">Las claves de la Ley de Familias: de los nuevos permisos para cuidados a la prohibición del ‘pin parental’</p></div><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n feminista Histeria, en Euskadi, lleva a&ntilde;os remando por crear espacios de pensamiento y cuidados en los que la maternidad y el lesbianismo vayan de la mano. <em>Maternidades Bollo </em>es el grupo en el que comparten testimonios, referentes, luchas y dolores de cabeza desde las experiencias de crianza con enfoque <em>cuir</em>. 
    </p><p class="article-text">
        <em>La tribu de las amatxus Bollo </em>(Histeria, 2022) es el libro en el que la periodista June Fern&aacute;ndez (Bilbao, 1984) establece una serie de conversaciones con distintas lesbianas diversas del Estado. La maternidad es pol&iacute;tica y como dice Izaro (una de ellas): &ldquo;Las bolleras feministas tenemos la intenci&oacute;n de hacer las cosas de otra manera y, adem&aacute;s, en colectividad. Asimismo, traemos otras referencias para ser madres y por eso abrimos nuevas ventanas. Eso es el camino hacia la libertad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La conversaci&oacute;n con June Fern&aacute;ndez se establece v&iacute;a videollamada desde casa. Pero, en la casa de las Fern&aacute;ndez aparecen su pareja y su hija y, entonces, se hace imposible el silencio y la conversaci&oacute;n sosegada. As&iacute; que, sin dudarlo, improvisa irse a su coche ataviada con un abrigo t&eacute;rmico. He ah&iacute; los derroteros del criar: la maternidad tiene mucho de volantazo en la carretera, de improvisaci&oacute;n, de sobreponerse al mal tiempo y de trabajar como si de una malabarista se tratase.
    </p><p class="article-text">
        <strong>H&aacute;blenos del concepto </strong><em><strong>bollofeminista </strong></em><strong>que tantas veces nombr&aacute;is, una palabra que si lo dicen otras personas suena fuerte, irrespetuosa. &iquest;Es as&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Puede que en el d&iacute;a a d&iacute;a si le llamas bollera a una lesbiana igual es un atrevimiento, pero, en este caso, hablamos de bollo para darle la impronta de la identidad pol&iacute;tica. En un tiempo de supuesta normalizaci&oacute;n de las identidades LGTBI, hablar de las bollo tiene otra fuerza, como de apropiarse del insulto. Dentro del movimiento LGTBI ha habido dos corrientes: una m&aacute;s asimilacionista, desde donde se ha peleado, por ejemplo, el matrimonio igualitario; y luego, est&aacute; el movimiento m&aacute;s <em>cuir</em>, el m&aacute;s contestatario, que ser&iacute;a las personas que no queremos ser aceptadas por la sociedad mayoritaria porque no nos gusta c&oacute;mo funciona y nos reafirmamos en nuestra disidencia.
    </p><p class="article-text">
        Hablar de maternidades bollo en lugar de maternidades l&eacute;sbicas nos sit&uacute;a en el eje m&aacute;s contestatario y es una forma tambi&eacute;n de responder a un sector bollofeminista que es bastante antimaternal. Es reafirmarnos en nuestra identidad pol&iacute;tica que cuestiona las normas heteropatriarcales, pero que, dentro de ese cuestionamiento, asumimos que tenemos deseo materno y que nuestras familias son familias deseadas y pueden incluso entenderse como antipatriarcales porque criamos y nos reproducimos desde la cr&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En muchas de las entrevistas que ha hecho para este libro sale la cuesti&oacute;n de no tener referentes de mujeres bollo que han querido ser madres</strong><em><strong>.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Las bollo que ten&iacute;amos deseo materno nos hemos sentido en un limbo. Incluso las que somos m&aacute;s femeninas pareciera que como hemos sido socializadas como ni&ntilde;as se nos ha educado para ser madres. Pero hay compis que son masculinas, camioneras o machorras que han desobedecido todos los mandatos de la feminidad y, en cambio, han tenido deseo materno. Est&aacute;bamos en un limbo porque en el feminismo y en lo <em>transmaribibollo </em>como en lo <em>cuir</em> lo que nos llegaba es una posici&oacute;n muy antimaternal. Necesitamos referentes para tratar nuestras contradicciones y los malestares, porque si no es todo muy idealizado, como un cuento infantil con dos mam&aacute;s en el que todo es un campo de rosas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se ha avanzado en la cultura hecha para ni&ntilde;os y ni&ntilde;as en la visibilizaci&oacute;n de las parejas de mujeres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En lo <em>mainstream</em> hemos pasado de la invisibilidad de las maternidades l&eacute;sbicas a, en las ficciones, modelos que no se corresponden con nuestra diversidad. Como en el caso de <em>Peppa Pig</em>: hab&iacute;a dos madres, que las dos llevaban falda, que una era m&eacute;dica y la otra ama de casa... son modelos normalizados dentro de las normas patriarcales. Son lesbianas femeninas que se han casado porque les hace ilusi&oacute;n. Los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as necesitan referentes reales y diversos de lesbianas: no todas somos femeninas, ni blancas ni burguesas y muchas nos casamos porque nos obligan para ser madres. Desde el bollerismo, a esta reinserci&oacute;n en las normas de la sociedad les decimos que queremos dinamitarlo y mostrar que hay otras maneras de criar y de vivir el g&eacute;nero. Y de cara a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, hacemos bien en mostrarles otras formas de masculinidad y feminidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Algunas de las entrevistadas hablaban de la cantidad de veces que hay que salir del armario en el proceso de 'maternar': en la cl&iacute;nica de reproducci&oacute;n, en los parques, en pediatr&iacute;a, en la escuela...</strong>
    </p><p class="article-text">
        No es solo salir del armario, tambi&eacute;n hay algo previo que es el saber qu&eacute; puede ocurrir. El estr&eacute;s de minor&iacute;as que le llaman. Por ejemplo, en las inseminaciones en la sanidad p&uacute;blica no dejan entrar a la pareja con la excusa de que el cuarto es peque&ntilde;o y por la cabeza te pasa: &iquest;a un padre tambi&eacute;n se lo har&iacute;an? Igual s&iacute;, pero la duda ya la tienes sembrada. O tambi&eacute;n est&aacute; el miedo a que en un momento tan vulnerable como el parto te toque un personal que no reconoce a la pareja de la gestante como madre. A nosotras nos pas&oacute; algo al ir a tramitar el permiso de paternidad porque, en aquellos momentos, no eran iguales ni intransferibles. Yo con la de maternidad ning&uacute;n problema, Susanna con la de paternidad s&iacute; tuvo porque el sistema no entend&iacute;a que una persona de sexo femenino pidiese el permiso de paternidad. La funcionaria acab&oacute; ojipl&aacute;tica diciendo: &ldquo;A ver si alguien me ayuda porque el sistema no reconoce que el padre es una mujer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Humor y buen encaje tuvo Natalia, que cuenta que cuando en 2003 fue a registrar a la criatura le obligaron a poner el nombre del padre. Les dijo que no hab&iacute;a padre sino dos madres y no aceptaron. Para re&iacute;rse de la situaci&oacute;n intentaron poner que era George Washington y como no les dejaron, al final pusieron de nombre paterno Ura (Unidad de Reproducci&oacute;n Asistida). Sacaron el nomencl&aacute;tor y como Ura no aparec&iacute;a les aceptaron Ur, que es la primera civilizaci&oacute;n mesopot&aacute;mica. Y Natalia, con toda la gracia del mundo, te cuenta que cuando fueron con los hijos al Museo Brit&aacute;nico y vieron el estandarte de Ur les dijo: </strong><em><strong>&iexcl;Mirad qu&eacute; importante era aita!</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Estas situaciones nos regalan anecdotario y muchas nos lo tomamos con humor, pero es cansado. Otra cosa que nos pas&oacute; a nosotras es que en el momento inicial en el que decidimos que yo me inseminase, fuimos a la m&eacute;dica de familia a preguntar c&oacute;mo era la derivaci&oacute;n a reproducci&oacute;n asistida y nos dijo que ten&iacute;amos que hacernos las dos an&aacute;lisis de sangre. Y Susanna le pregunt&oacute; que ella para qu&eacute;, y la m&eacute;dica se qued&oacute; sorprendida y dijo: &ldquo;Ay, perdona, que t&uacute; no tienes semen&rdquo;. As&iacute; que s&iacute;, que salimos en la<em> Peppa Pig</em> y parece que esto es s&uacute;per normal pero nuestra realidad cotidiana es todo el rato chocar y chocar.
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                    alt="Casa intercultural de las mujeres en Hernani, Gipuzkoa, durante un taller sobre Maternidades Feministas."
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                Casa intercultural de las mujeres en Hernani, Gipuzkoa, durante un taller sobre Maternidades Feministas.                            </span>
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        <strong>Otra realidad dolorosa y dura que cont&aacute;is en el libro es la de las adopciones internacionales.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, porque hay una gran mayor&iacute;a de pa&iacute;ses que excluyen a las parejas de un mismo sexo, entonces, tenemos compa&ntilde;eras en <em>Maternidades Bollo</em> que siguieron la estrategia de que una de las dos adoptaba a la criatura como madre monoparental y eso implica que la familia viva en el armario para siempre. Hay inspecciones y hay que contarle a la hija que delante de la trabajadora social no puede llamarle a la madre, madre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y en los procesos de reproducci&oacute;n asistida qu&eacute; problemas encontr&aacute;is?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se nos trata como si fu&eacute;ramos est&eacute;riles, de hecho, en el hospital de Vizcaya el cartel es &ldquo;Unidad de Esterilidad&rdquo;. Se nos aplican los mismos protocolos y se nos hacen las mismas pruebas invasivas para ver si tenemos bien las trompas de Falopio en lugar de inseminarnos directamente. No estamos ah&iacute; por un problema de infertilidad sino porque no tenemos semen en casa. Nos proponen hormonarnos, y algunas pruebas que no hacen falta. Y esta es una lucha porque no encajamos en el protocolo pensado para parejas heterosexuales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Las cl&iacute;nicas de reproducci&oacute;n asistida os instrumentalizan?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La industria de la reproducci&oacute;n asistida, en la que Espa&ntilde;a es la segunda potencia mundial, ha encontrado un nicho de mercado en las parejas de mujeres. Y el producto estrella que nos venden es el m&eacute;todo ROPA que tiene un planteamiento sumamente heteropatriarcal: lo venden como la soluci&oacute;n para que las dos seamos &ldquo;madres de verdad&rdquo;, porque, una pone los &oacute;vulos y la otra los gesta... desde los espacios <em>cuirs</em> lo criticamos mucho porque precisamente lo que hacemos nosotras es demostrar que somos madres independientemente de la vinculaci&oacute;n gen&eacute;tica o de qui&eacute;n lo haya gestado. Y no es tanto culpabilizar a las mujeres que acuden al m&eacute;todo ROPA, que en algunas situaciones puede ser interesante, sino de que la industria nos venda que es la manera de que las dos seamos madres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La nueva Ley de Familias contempla que no hace falta que dos mujeres se casen para registrar a una criatura con dos madres, como era hasta ahora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;,<strong> </strong>pero no solo era el certificado de estar casadas, tambi&eacute;n hay que llevar un certificado que demuestre que has concebido en una cl&iacute;nica privada o en un hospital p&uacute;blico. Seg&uacute;n el C&oacute;digo Civil, en Espa&ntilde;a, la paternidad es irrenunciable as&iacute; que el donante de semen es el padre, por mucho que pudiera firmar un papel diciendo que renuncia a la paternidad. Y la forma de gestionarlo es imponernos que para que las dos seamos tutoras legales de nuestras criaturas tengamos que demostrar con un certificado que esto no lo hemos hecho en casa con colaboraci&oacute;n de un amigo o colega, sino que ha sido tutelado m&eacute;dicamente. Estamos en contra porque limita nuestra autogesti&oacute;n. El sistema nos obliga a elegir: o ir a la privada a gastarnos un pastizal o vamos a la p&uacute;blica y nos sometemos a los mismos protocolos fr&iacute;os y homog&eacute;neos. Personalmente, adem&aacute;s, creo que, el hecho de que en Espa&ntilde;a la paternidad sea irrenunciable, a lo que nos lleva es a que tengamos miedo de que si contamos con semen de amigos en alg&uacute;n momento nos puedan llevar a juicio y por supuesto, como ha pasado, la justicia le d&eacute; la raz&oacute;n al hombre. As&iacute; que el camino que nos da seguridad jur&iacute;dica es el que es funcional al sistema con lo que las opciones autogestionadas y cercanas se descartan porque para ojos del Estado el padre es el donante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay en el movimiento feminista un silencio inc&oacute;modo respecto a los temas de la maternidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas Jornadas Feministas de Euskal Herria qued&oacute; patente. Hubo una mesa redonda sobre cuidados y no se hab&iacute;a incluido a nadie que hablase desde las maternidades. Se hizo un taller a parte sobre maternidades y no cab&iacute;a un alfiler. Es un tema inc&oacute;modo. Venimos de una corriente que entiende la maternidad como algo alienante y una trampa patriarcal, y en lo<em> cuir</em> tambi&eacute;n ha calado que nos prefieren casadas y criando, que no en saunas y en congresos de pospornograf&iacute;a. Es verdad que hay un esfuerzo del sistema por asimilarnos pero, al mismo tiempo, tampoco es de recibo que nos hagan sentir que hemos escogido un camino inadecuado. Y cuando no hablamos de maternidades porque nos parece patriarcal o poco transgresor nos estamos tragando opresiones, discriminaciones y violencias concretas que merecen ser nombradas y peleadas. Por ejemplo, que en la mayor&iacute;a de unidades de reproducci&oacute;n asistida se est&eacute;n excluyendo a las mujeres gordas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l ser&iacute;an los principales temas en maternidad y crianza que tenemos que batallar las feministas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La violencia obst&eacute;trica. El Comit&eacute; de Eliminaci&oacute;n de la Discriminaci&oacute;n contra la Mujer (CEDAW) ha condenado dos veces a Espa&ntilde;a por violencia obst&eacute;trica, y el segundo caso, la superviviente es Nahia Alkorta, una compa&ntilde;era que tiene adem&aacute;s un podcast de maternidades feministas y que se dedica profesionalmente al acompa&ntilde;amiento en la crianza. Y ella cuando la condena lleg&oacute;, se sinti&oacute; sola, sin el calor del movimiento feminista. Esto no puede pasar. Y no puede pasar que en Oviedo vaya la polic&iacute;a a sacar a la fuerza a una mujer de su casa, en medio de la dilataci&oacute;n, y que el movimiento feminista no salga a las calles. La violencia obst&eacute;trica es violencia machista, y en la negaci&oacute;n de esta violencia, operan los discursos del poder biom&eacute;dico que trata a las mujeres con un paternalismo asqueroso y con un autoritarismo que abona a las violencias.
    </p><p class="article-text">
        Otro tema es el discurso cr&iacute;tico hacia la industria de la reproducci&oacute;n asistida. Recomiendo leer el libro de <em>Mercados reproductivos</em> de Sara Lafuente Funes; y otro elemento a disputar es la diversidad familiar. Y que la manera de criar de una forma m&aacute;s sostenible es saliendo del modelo que marca el neoliberalismo y cuidando en colectivo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Niebla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/june-fernandez-bollo-deseo-materno-hemos-sentido-limbo_128_9938597.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Feb 2023 21:00:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[June Fernández: “Las bollo con deseo materno nos hemos sentido en un limbo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[familia,LGTBI,Maternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las niñas que fuimos, las madres que somos: la manera en que nos educaron influye en cómo lo hacemos con nuestros hijos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/ninas-madres-manera-educaron-influye-hijos_1_9880811.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b430e5c-a99d-403a-8ebd-7b5e7184a34f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las niñas que fuimos, las madres que somos: la manera en que nos educaron influye en cómo lo hacemos con nuestros hijos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tener hijos nos pone delante de nuestra propia infancia. Y a veces duele. La psicóloga Marta Segrelles dice que para independizarse de ciertos comportamientos maternales o paternales hay que atravesar la propia experiencia primero</p><p class="subtitle">Beatriz Cazurro: “El comportamiento que necesitamos corregir como padres es el reflejo de lo que vivimos como hijos”
</p></div><p class="article-text">
        Ana Galindo ten&iacute;a 39 a&ntilde;os cuando una amiga la acompa&ntilde;&oacute; a una cl&iacute;nica para congelarse los &oacute;vulos. Lleg&oacute; all&iacute; por la cuenta atr&aacute;s que mentalmente hac&iacute;a entre el sumar d&iacute;gitos en los cumplea&ntilde;os y la fertilidad. Ella quer&iacute;a ser madre y, a&ntilde;os despu&eacute;s, bloque&oacute; la intenci&oacute;n de hacerlo en pareja. Galindo es madre soltera, tiene 43 a&ntilde;os y su hija Paula casi dos. Uno de los tsunamis maternales para los que no ten&iacute;a chubasquero es que, en el d&iacute;a a d&iacute;a, su propia infancia le sobreviene. &ldquo;Tengo cocina americana. La ni&ntilde;a juega y yo preparo la cena mientras le hablo. Y ese recuerdo de mi infancia se repite, es como un reflejo. Mi madre cosiendo o cocinando y yo mir&aacute;ndola y jugando&rdquo;, dice.  
    </p><p class="article-text">
        Algo parecido le pas&oacute; este verano en la playa, montaba castillos con Paula cuando empez&oacute; a recordar c&oacute;mo le gustaba cuando su madre la arrastraba por el agua y la abrazaba flotando. Juegos que hace con Paula. 
    </p><p class="article-text">
        Tener hijos nos pone delante, aunque no lo hayamos pedido, de nuestra propia infancia. Y a veces duele. En el libro <em>Los ni&ntilde;os que fuimos los padres que somos</em> (Planeta, 2022), Beatriz Cazurro escribe que la manera en que aprendemos a gestionar nuestras emociones depende directamente de la manera en que nuestra figura principal de cuidado (nuestra madre, generalmente en esta sociedad) regul&oacute; las suyas y las nuestras durante los primeros a&ntilde;os de vida. &ldquo;Tenemos evidencias sobre c&oacute;mo nuestro sistema nervioso estructura su funcionamiento bas&aacute;ndose en los cuidados que recibimos y c&oacute;mo esta forma de organizarse va a tener una relaci&oacute;n directa con nuestra manera de entender el mundo y de relacionarnos&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga asegura que &ldquo;llevamos nuestra infancia con nosotros siempre&rdquo;. &ldquo;En nuestras creencias, nuestras reacciones, nuestras emociones y en nuestras relaciones&rdquo;. Revisitarla en la maternidad muchas veces se presenta de forma inconsciente, y Cazurro considera que &ldquo;no siempre se trata de ir hacia atr&aacute;s sino de, en el presente, ver cu&aacute;l es la parte que nos habla de nuestro pasado&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga perinatal Paola Roig-Gironella a&ntilde;ade que durante el posparto ocurre lo que se denomina &ldquo;transparencia ps&iacute;quica&rdquo;: los recuerdos de infancia vuelven a la superficie &ldquo;para que podamos recuperarnos y construirnos como madres y padres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de ser adultos nos convierte inevitablemente en modelos para nuestros hijos, mientras que nuestros modelos fueron nuestros padres. A Ana Galindo la educaron en el amor por el deporte y recuerda c&oacute;mo su padre iba a todos los partidos de baloncesto. Ella con su hija pretende hacer lo mismo: &ldquo;Quiero que vea lo que ve&iacute;a yo desde la cancha, que mi padre estaba siempre ah&iacute; para apoyarme&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Somos el espejo en el que los ni&ntilde;os se van a mirar, el ejemplo que van a interiorizar, una muestra de c&oacute;mo pueden y deben moverse en el mundo en el que est&aacute;n&rdquo;, afirma Cazurro, que defiende que gran parte de los comportamientos que necesitamos corregir como padres (los gritos, la falta de paciencia, la h&iacute;per exigencia e incluso la violencia f&iacute;sica), no son m&aacute;s que el reflejo de la conexi&oacute;n con el pasado que vivimos como hijos de nuestros padres.
    </p><h3 class="article-text">Educar diferente</h3><p class="article-text">
        Aunque Ana Galindo reconoce estar profundamente influida por c&oacute;mo lo hicieron sus padres, ella se ha independizado de ciertos aspectos que no comparte. &ldquo;Mi madre le dice a Paula mentiras piadosas. Yo no estoy de acuerdo y se lo hago saber. Son mentiras para calmarla, del estilo: luego volveremos o seguimos despu&eacute;s jugando en un rato&rdquo;. La madre prefiere exponerle la verdad a la hija, antes que acostumbrarla al enga&ntilde;o y mermar su futura confianza. Beatriz Cazurro asegura que encontrar la forma propia en la que queremos criar parte de escoger (o no) respecto a c&oacute;mo hac&iacute;an nuestros padres y esto, recapacitar y dar con aquello que hicieron mal, suele suponer un duelo y un reaprendizaje. &ldquo;Tenemos que pasar por varios duelos: por las madres que cre&iacute;amos que ser&iacute;amos y las que realmente somos. Y por el de la infancia que cre&iacute;amos que tuvimos y la que realmente tuvimos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Luis Amavisca es padre de un ni&ntilde;o y cuenta que &eacute;l fue educado de una forma poco dialogante. Escuch&oacute; mil veces &ldquo;cuando seas padre comer&aacute;s huevos&rdquo; y en su casa lo que dec&iacute;a su padre era ley. Ostentaba tanto autoritarismo que llegaba a imponer qu&eacute; deb&iacute;an estudiar sus hijos. Pero, como somos tambi&eacute;n hijos de las propias contradicciones de nuestros padres, la madre de Amavisca le habl&oacute; desde bien peque&ntilde;o de la igualdad, de la diversidad y de alzar la voz frente a la injusticia. &ldquo;Yo me hice un ser librepensador y les estoy agradecido a mis padres porque, gracias a la educaci&oacute;n que me dieron, me pude oponer a la que me estaban dando&rdquo;, a&ntilde;ade. Luis no estudi&oacute; Derecho como le impuso su padre, se decant&oacute; por Historia del Arte y Musicolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Amavisca trabaja en la editorial infantil NubeOcho y en los libros que escribe y edita se reconocen los principios del feminismo y del amor por la diversidad que su madre tanto le inculc&oacute;. Un cat&aacute;logo lleno de historias y valores hacen de espejo a los valores y principios de su propia madre. Su marido y &eacute;l educan a su hijo en &ldquo;la empat&iacute;a, la diversidad y el respeto al pr&oacute;jimo&rdquo;, y reconoce que, a diferencia de su padre, cuando se equivocan le piden perd&oacute;n. &ldquo;El sistema autoritario de mi padre no lo practicamos. Hablamos mucho, yo procuro ponerme a la altura de los ojos de mi hijo y los tres tomamos decisiones conjuntas&rdquo;. Dice que para dar el paso de &ldquo;no ser escuchado como hijo a escuchar como padre&rdquo; ha tenido que llover mucho: &ldquo;Muchas muchas veces pienso: qu&eacute; diferente la forma de hacer de mi padre y la m&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga Marta Segrelles dice que para independizarse de ciertos comportamientos maternales o paternales hay que atravesar la propia experiencia primero. Romper con ciertos modelos parentales pasa por aceptar el da&ntilde;o que hubo, &ldquo;la mayor&iacute;a de veces por desconocimiento y repetici&oacute;n de patrones de una generaci&oacute;n a otra&rdquo;, asegura Segrelles, que observa que aprendimos sobre las rupturas pero no sobre la reparaci&oacute;n. &ldquo;Es probable que no tengamos ning&uacute;n recuerdo de una disculpa por parte de los adultos ya que los mayores siempre ten&iacute;an la raz&oacute;n&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">El piloto autom&aacute;tico</h3><p class="article-text">
        El profesor Jos&eacute; Mart&iacute;n Aguado tiene cuatro hijos y es el peque&ntilde;o de nueve hermanos. &ldquo;Me gust&oacute; vivir en familia numerosa y hemos tendido a ello&rdquo;. Su padre le dedicaba horas y horas para explicarle matem&aacute;ticas, y esos ratos, ese cuidado no delegado en la figura materna, como era costumbre y pr&aacute;ctica cuando era peque&ntilde;o, est&aacute; ampliamente relacionado con la manera de coeducar a sus hijos. Mart&iacute;n Aguado no recuerda a sus padres pidi&eacute;ndole perd&oacute;n como &eacute;l s&iacute; hace con sus hijos, pero reconoce sus propios fallos mir&aacute;ndolos a ellos: &ldquo;Hay veces que caigo en el 'esto se hace as&iacute; porque lo digo yo', y mi padre hac&iacute;a lo contrario: me hac&iacute;a reflexionar m&aacute;s que imponer. Intentaba extraer de m&iacute; los razonamientos, y consegu&iacute;a que actuara por creencia y no por imposici&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Paola Roig-Gironella asegura que la &ldquo;generaci&oacute;n de madres de ahora intentamos tener m&aacute;s en cuenta a las criaturas, sus necesidades y emociones&rdquo;. Eso hace que vayan quedando atr&aacute;s pr&aacute;cticas como dejar llorar a los beb&eacute;s en la cuna, considerar que los ni&ntilde;os son chantajistas o el decirles &ldquo;deja de llorar&rdquo; tratando de cortar emociones en ellos que nos suponen sensaciones negativas a nosotros. Pero Roig-Gironella se&ntilde;ala que cuando ponemos el piloto autom&aacute;tico suelen salir las pr&aacute;cticas que hac&iacute;an nuestras madres y padres y &ldquo;resulta casi imposible que nunca salgan porque est&aacute; muy metido en nosotras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pone un ejemplo: &ldquo;Ni&ntilde;o o ni&ntilde;a en una rabieta, y puede que llevemos rato y rato acompa&ntilde;ando y poni&eacute;ndole palabras a lo que le pasa... pero nada funciona porque &eacute;l necesita acabar la rabieta, y es aqu&iacute;, cansadas y nerviosas cuando salen los patrones aprendidos, el 'no llores m&aacute;s' o el darle una galleta para distraerle o el chantajearle para que pare&rdquo;. Lo que vimos, lo hacemos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La mayor&iacute;a de nosotros arrastramos una serie de dificultades a la hora de gestionar nuestras emociones, de relacionarnos, de cubrir nuestras necesidades, de interpretar la realidad o de comprender el comportamiento que tienen su ra&iacute;z en nuestra infancia&rdquo;, escribe la psic&oacute;loga Beatriz Cazurro, que considera que, como madres y padres, necesitamos reconocer y comprender el origen de las dificultades para encontrar la forma de lidiar con ellas y acercarnos a nuestros hijos como necesitan. Bucear en nuestra infancia no supone una traici&oacute;n a nuestros padres: &ldquo;Podemos, al mismo tiempo, agradecer lo que tuvimos y reconocer lo que no han podido o sabido darnos. Cuanto m&aacute;s conscientes de lo que nos pas&oacute; seamos, y m&aacute;s herramientas tengamos para regularnos, m&aacute;s f&aacute;cil ser&aacute; relacionarnos con nuestros hijos y estar m&aacute;s a gusto con nosotros mismos&rdquo;, afirma.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Niebla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/ninas-madres-manera-educaron-influye-hijos_1_9880811.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Jan 2023 21:18:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las niñas que fuimos, las madres que somos: la manera en que nos educaron influye en cómo lo hacemos con nuestros hijos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crianza,familias,Maternidad,Paternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Embarazadas con sobrepeso, entre el miedo a los riesgos y la gordofobia: "La ginecóloga me preguntó si ya era así de gorda"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/embarazadas-sobrepeso-miedo-riesgos-gordofobia-ginecologa-pregunto-si-gorda_1_9828207.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b38f9b05-1ab0-4e65-a4bf-df75c009efb1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Embarazadas con sobrepeso, entre el miedo a los riesgos y la gordofobia: &quot;La ginecóloga me preguntó si ya era así de gorda&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las expertas piden “explicar los riesgos y tender la mano para ayudar a disminuirlos", pero sin presionar, juzgar, avergonzar o culpar a las mujeres, algo que sienten muchas mujeres que llegan a sus embarazos con sobrepeso u obesidad</p><p class="subtitle">Detrás de un bebé hay una madre a la que atender: la sanidad se desentiende de la salud mental materna
</p></div><p class="article-text">
        P&eacute;sate antes que nada. He ah&iacute; el saludo inicial en todas las visitas a la matrona y a ginecolog&iacute;a de Carolina Dom&iacute;nguez. Ella trabaja en un campo de verduras ecol&oacute;gicas, as&iacute; que el movimiento y el esfuerzo f&iacute;sico son el pan de cada d&iacute;a. Peso: 105 kg. Altura: 1,68kg. Talla de pantal&oacute;n: 48-50 (depende de lo <em>curvy friendly</em> que sea la marca). Para las tablas m&eacute;dicas, Dom&iacute;nguez tiene obesidad. Para la hortelana quedarse embarazada fue una lucha mental con los riesgos que podr&iacute;an correr ella y su feto. El personal sanitario as&iacute; se los expuso y &ldquo;el sentimiento constante fue de culpa&rdquo;, dice. &ldquo;Ten&iacute;a miedo de poner m&aacute;s peso por si da&ntilde;aba al ni&ntilde;o, o por si con mi sobrepeso sal&iacute;a m&aacute;s grande, o por si me sub&iacute;a la tensi&oacute;n o por si ten&iacute;a az&uacute;car gestacional&rdquo;, cuenta. Nada de esto pas&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Se sub&iacute;a a la b&aacute;scula y aguantaba el chaparr&oacute;n. En ocasiones el agua ven&iacute;a en forma de miradas o de palabras pasivo agresivas. La ansiedad y la tensi&oacute;n le sub&iacute;an. Tal cual le pasa a Carmen Barroso, que estos d&iacute;as est&aacute; esperando a su segundo ni&ntilde;o. En su primer embarazo pesaba casi 130 kg y perdi&oacute; 26 kg: las nauseas fueron su mejor amiga y vomitaba tal cual trabajaba. Ahora roza los 100 y ha perdido 16. &ldquo;La matrona del centro de salud no me dice nada porque me conoce y sabe que pierdo, pero cuando llegu&eacute; al Hospital Universitario de Jerez, teniendo yo ya unas contracciones brutales, una ginec&oacute;loga me pregunt&oacute; si me hab&iacute;a puesto as&iacute; de gorda o ya lo era&rdquo;. Tono y mirada inquisitorial mediante. Barroso le explic&oacute; que lo hab&iacute;a pasado muy mal y que hab&iacute;a perdido mucho peso. &ldquo;Ella, con sa&ntilde;a, me dijo: pues m&aacute;s tendr&iacute;as que haber perdido&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tres a&ntilde;os despu&eacute;s, aquellas palabras las sigue teniendo clavadas: &ldquo;Mi marido sali&oacute; a por una bebida y aquella se&ntilde;ora, en lugar de acompa&ntilde;arme, de ayudarme, me juzg&oacute; y me encendi&oacute; ira&rdquo;. A Carolina Dom&iacute;nguez le estaban cosiendo la ces&aacute;rea cuando el m&eacute;dico se &ldquo;asom&oacute; por el tel&oacute;n&rdquo;: &ldquo;Si te quedas embarazada otra vez tienes que perder m&iacute;nimo 15 kg&rdquo;. A lo que la enfermera dio el estacazo final: &ldquo;Doctor, hemos cosido a gordas m&aacute;s gordas que esta&rdquo;. La mujer cuenta que estaba muerta de miedo, conmocionada por la cirug&iacute;a de urgencia y apenada porque se llevaron r&aacute;pidamente al ni&ntilde;o y que aquellas palabras las recibi&oacute; como una tromba de violencia. 
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                Carolina Domínguez con su hijo Aritz                            </span>
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        En la Avenida de Arcos de Jerez est&aacute; ubicada Sonia Up Shop Curvy, una tienda &ldquo;de moda juvenil para preciosas chicas de talla grande&rdquo;. La regenta Sonia Mercury y su activismo en redes sociales (y en el establecimiento) a favor de los cuerpos no normativos hizo que Carmen Barroso le pusiera palabras al tono despectivo de aquella ginec&oacute;loga: gordofobia. 
    </p><p class="article-text">
        Magdalena Pi&ntilde;eyro es autora de <em>10 gritos sobre la gordofobia</em> (Vergara, 2019) y directora t&eacute;cnica de las Jornadas sobre Gordofobia y Violencia Est&eacute;tica del Instituto Canario de Igualdad del Gobierno de Canarias. &ldquo;La gordofobia es la discriminaci&oacute;n que sufrimos las personas gordas por el hecho de ser gordas, y se basa en una serie de prejuicios y estereotipos morales, est&eacute;ticos y salutistas sobre los cuerpos gordos, muy arraigados en la sociedad&rdquo;. La gordofobia afecta por completo a la vida de las personas gordas, desde el <em>bullying</em> escolar, el acoso callejero, la falta de acceso al empleo y hasta violencia m&eacute;dica.
    </p><h3 class="article-text">Factores de riesgo, pero no determinantes</h3><p class="article-text">
        La matrona Roc&iacute;o Gonz&aacute;lez Jim&eacute;nez trabaja en el Hospital Gregorio Mara&ntilde;&oacute;n. Dice que la obesidad es factor de riesgo en el embarazo por enfermedades como la preeclampsia (tensi&oacute;n arterial elevada que surge a partir de la semana 20 de embarazo y que puede producir da&ntilde;os en el h&iacute;gado o ri&ntilde;ones, as&iacute; como Crecimiento Intrauterino Retardado (CIR) en el feto) o por el mayor riesgo de diabetes gestacional. &ldquo;Asimismo, tras el parto, las mujeres que padecieron diabetes gestacional se ha demostrado que tienen un mayor riesgo de padecer diabetes tipo II a lo largo de su vida&rdquo;. Respecto al feto, la evidencia cient&iacute;fica dice que &ldquo;puede haber complicaciones como malformaciones, especialmente del tubo neural como la espina b&iacute;fida, adem&aacute;s de un peor diagn&oacute;stico por la dificultad en la realizaci&oacute;n de las ecograf&iacute;as, ya que cuanto m&aacute;s tejido adiposo m&aacute;s dif&iacute;cil es conseguir una imagen de calidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Gonz&aacute;lez Jim&eacute;nez dice que a las mujeres con IMC (&Iacute;ndice de Masa Corporal) elevado se las relaciona con aumento en las tasas de abortos, mayor tasa de ces&aacute;reas en el parto, hipoglucemias del reci&eacute;n nacido o macrosom&iacute;a que puede provocar lesiones durante el parto, por ejemplo, por una distocia de hombros. La ginec&oacute;loga Miriam Al Adib avisa: &ldquo;Cuando decimos que son factores de riesgo son eso: factores de riesgo, es decir, aumentan el riesgo pero no son factores determinantes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las matronas de los centros de salud hacen el seguimiento del embarazo y orientan sobre los h&aacute;bitos alimenticios m&aacute;s saludables. En la primera visita del embarazo se realiza una anamnesis completa de la embarazada para detectar precozmente factores de riesgo o alteraciones f&iacute;sicas. &ldquo;Se deben explorar h&aacute;bitos diet&eacute;ticos y dar recomendaciones adaptadas a cada mujer. Se consens&uacute;an peque&ntilde;os objetivos para las consultas sucesivas y se recomiendan ejercicios&rdquo;, explica Gonz&aacute;lez Gim&eacute;nez. Lo cierto es que a las mujeres obesas o con sobrepeso se les controla m&aacute;s el peso. &ldquo;Se recomienda realizar el despistaje de diabetes gestacional con el test de O&rsquo;Sullivan en gestantes con obesidad en la primera consulta prenatal&rdquo;, a&ntilde;ade. Si es normal se repite entre la semana 24-28 de gestaci&oacute;n, que es cuando se realizar&iacute;a a una mujer que no presenta factores de riesgo.
    </p><p class="article-text">
        A la ginec&oacute;loga Miriam Al Adib no le gusta decir &ldquo;controlar el peso&rdquo;, ya que, considera, sit&uacute;a a las mujeres como objetos pasivos. &ldquo;Estamos hablando con personas adultas y, m&aacute;s que controlarles el peso, hay que explicarles los beneficios de los buenos h&aacute;bitos para tener mejor salud&rdquo;. Afirma que no est&aacute; en el papel de los profesionales hacer juicios de valor a las personas, &ldquo;sino ayudarlas&rdquo;. La doctora considera que &ldquo;tambi&eacute;n es posible estar gorda y tener buena salud&rdquo; ya que &eacute;sta depende de otros muchos factores como el tipo de alimentaci&oacute;n, el estr&eacute;s, si hay sedentarismo u otros h&aacute;bitos a&ntilde;adidos poco saludables. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que explicar los riesgos y tender la mano para ayudar a disminuirlos, pero sin presionar, juzgar, avergonzar o culpar a las mujeres&rdquo;, defiende. La doctora apuesta por dejar los juicios de valor al margen y ofrecer herramientas para mejorar los condicionantes de salud. &ldquo;Esto no puede ser una dictadura de la salud&rdquo;, afirma. 
    </p><p class="article-text">
        Desde hace un a&ntilde;o, en Badalona, est&aacute; en marcha el primer Centro de Nacimientos p&uacute;blico de Espa&ntilde;a. Pertenece al Hospital Germans Tr&iacute;as i Pujol, se llama Casa Laiet&agrave;nia y es un punto medio entre un paritorio tradicional y el sal&oacute;n de una casa. Las mujeres con alto riesgo, como despu&eacute;s de un primer parto por ces&aacute;rea o inducciones, no son admitidas ya que es un centro de partos de bajo/medio riesgo, donde la atenci&oacute;n es de baja intervenci&oacute;n: no se canaliza por v&iacute;a venosa, la auscultaci&oacute;n es intermitente y no hay monitorizaci&oacute;n. Irene de Pedro es una de las matronas: &ldquo;Tenemos como criterios de exclusi&oacute;n ciertas patolog&iacute;as. Hasta hace poco el l&iacute;mite del &Iacute;ndice de Masa Corporal era de 35, pero a ra&iacute;z de una reclamaci&oacute;n de una mam&aacute; hemos ampliado&rdquo;. El IMC se calcula dividiendo el peso entre la altura (metros) al cuadrado. &ldquo;Se relaciona el IMC elevado con mayor n&uacute;mero de inducciones, m&aacute;s tasas de partos instrumentales, mayores tasas de desgarro, de riesgo de perdida del bienestar fetal&rdquo;, dice. Ahora, las mujeres que tienen un IMC mayor de 35 y menor de 40 tienen como requisito imprescindible para la admisi&oacute;n que el incremento de peso durante el embarazo haya sido de cinco a nueve kilos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No estoy nada a favor de re&ntilde;ir a las mujeres en una etapa de tanta vulnerabilidad como es el embarazo. Muchas veces la sociedad no nos facilita un estilo de vida saludable. Y una mujer se presenta con su primer embarazo, normalmente entre los 35 y los 40 a&ntilde;os, con unas rutinas y tendencias que es dif&iacute;cil cambiar en poco tiempo&rdquo;, dice la matrona Irene de Pedro. Ella aboga por el acompa&ntilde;amiento &ldquo;desde el respeto y la comprensi&oacute;n, con la m&aacute;xima empat&iacute;a&rdquo; y defiende la necesidad de la prevenci&oacute;n primaria en las consultas preconcepcionales. 
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n es c&oacute;mo logramos que las personas tengan derecho a cuidarse. Magdalena Pi&ntilde;eyro invita a reflexionar: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo garantizamos el acceso a alimentaci&oacute;n saludable cuando vivimos en sociedades empobrecidas? &iquest;C&oacute;mo vamos a lograr que todas las personas tengan derecho al ocio, al deporte y al descanso en sociedades hiperproductivas? &iquest;C&oacute;mo cuidamos la salud mental de las personas gordas si est&aacute;n sometidas a la brutal discriminaci&oacute;n, exclusi&oacute;n social y laboral, al <em>bullying</em> escolar y a la violencia m&eacute;dica?&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Niebla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/embarazadas-sobrepeso-miedo-riesgos-gordofobia-ginecologa-pregunto-si-gorda_1_9828207.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Dec 2022 17:38:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Embarazadas con sobrepeso, entre el miedo a los riesgos y la gordofobia: "La ginecóloga me preguntó si ya era así de gorda"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Embarazo,Salud,Sociedad,Maternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La 'técnica de la nueva amiga' y otras estrategias de autodefensa feminista para adolescentes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/tecnica-nueva-amiga-estrategias-autodefensa-feminista-adolescentes_1_9812408.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/26871aca-8c84-4d4a-bbab-057baad602c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La &#039;técnica de la nueva amiga&#039; y otras estrategias de autodefensa feminista para adolescentes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Varias novelas gráficas y talleres ofrecen a las adolescentes herramientas para identificar situaciones de riesgo y comportamientos machistas, y presentan distintas posibilidades para protegerse, poner límites y defenderse</p><p class="subtitle">Bulos sobre las leyes de violencia machista para miles de adolescentes a golpe de TikTok
</p></div><p class="article-text">
        Una chica joven llora mientras su m&oacute;vil arde. Los&nbsp;&ldquo;&iexcl;Qu&eacute; buena est&aacute;s!-te violar&iacute;a-pareces una puta pero me la pones dura&rdquo;&nbsp;llevan semanas martille&aacute;ndole en todas las ventanas de interacci&oacute;n. Le pas&oacute; unas fotos sexis a su pareja y cuando cortaron &eacute;l las difundi&oacute; sin miramientos. Esta es una de las escenas que presenta&nbsp;<em>&iexcl;Basta! Gu&iacute;a de autodefensa feminista para adolescentes&nbsp;</em>(Litera, 2022), la novela gr&aacute;fica que ayuda a identificar situaciones y comportamientos machistas, y ofrece distintas posibilidades para protegerse, poner l&iacute;mites y autodefenderse.
    </p><p class="article-text">
        El personaje de una abogada suele aparecer en las vi&ntilde;etas posteriores a las problem&aacute;ticas de las chicas. En este caso dice que lo que est&aacute; sufriendo es ciberacoso. &ldquo;Se trata de varios delitos: contra la integridad moral, delito de injurias y calumnias, y delito de amenazas&rdquo;. No es un juego, ni un asunto menor, as&iacute; que hacer capturas de pantalla y denunciar podr&iacute;a ser una opci&oacute;n. Otra, con menos enjundia judicial, puede ser re&iacute;rse de los acosadores. Por ejemplo, con este texto: &ldquo;Frente a la afluencia de mensajes tras la difusi&oacute;n de mis fotos &iacute;ntimas, se ruega ponerse en contacto con secretar&iacute;a de 9h a 14h&rdquo;. Otro mensaje a publicar para &ldquo;hacer que el miedo cambie de bando&rdquo;: &ldquo;Su n&uacute;mero ha sido registrado por nuestros servicios en el marco de la investigaci&oacute;n por ciberacoso. Para m&aacute;s info, p&oacute;ngase en contacto con la comisar&iacute;a m&aacute;s cercana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Kronsky y Marion Le Muzic son las autoras de&nbsp;<em>&iexcl;Basta!,</em>&nbsp;y cuentan que la idea naci&oacute; cuando, cerca de la Navidad, Le Muzic quiso regalarle a su sobrina de 17 a&ntilde;os un c&oacute;mic de autodefensa feminista pero que, como no encontr&oacute; ninguno, decidi&oacute; hacerlo ella.<strong>&nbsp;&ldquo;</strong>Me junt&eacute; con mi sobrina y sus amigas para comprobar a qu&eacute; agresiones sexistas ten&iacute;an que enfrentarse en el d&iacute;a a d&iacute;a. Desarrollamos las situaciones de su cotidianidad: en el cole, en las fiestas entre amigos, en la calle&rdquo;, explica. El libro pretende que aprendan a identificar situaciones de violencia machista, y tambi&eacute;n procura establecer posibilidades para parar las situaciones violentas de la manera m&aacute;s c&oacute;moda para ellas. &ldquo;No hay una soluci&oacute;n &uacute;nica frente a cada situaci&oacute;n, pero s&iacute; un panel de estrategias posibles&rdquo;, afirma Kronsky.
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                Ilustra de Josune Urrutia en &#039;Autodefensa feminista para todo el mundo&#039;.                            </span>
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        Un hombre ense&ntilde;a el pene erecto en la parada del autob&uacute;s. &iquest;Qu&eacute; hacer? Huir siempre es una opci&oacute;n, o pedirle que pare &ldquo;bastante fuerte para que todo el mundo lo oiga&rdquo; o bien, proponen, la mofa: &ldquo;&iquest;Hab&eacute;is visto a este tipo que saca su picha delante de todo el mundo? &iquest;No te da verg&uuml;enza ense&ntilde;ar el pito?&rdquo;. Las autoras, en boca de la ilustraci&oacute;n de la abogada, exponen que el exhibicionismo es una agresi&oacute;n sexual, que puede caerle un a&ntilde;o de c&aacute;rcel y 15.000 euros de multa. &ldquo;&iexcl;Si puedes tomarle una foto con el pajarito al aire no se ir&aacute; de rositas!&rdquo;, animan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Frente a situaciones de estr&eacute;s, miedo o p&aacute;nico, la ayuda entre mujeres es una buena opci&oacute;n. Dice Marion Le Muzic que la sociedad patriarcal intenta fomentar la competici&oacute;n entre las chicas y que &ldquo;nosotras mismas hemos integrado los estereotipos de g&eacute;nero y la discriminaci&oacute;n a la que llevan&rdquo;. Pero en realidad, prosigue, &ldquo;somos la mitad de la humanidad viviendo agresiones similares, as&iacute; que es importante que nos apoyemos entre nosotras&rdquo;. La sororidad posibilita construir redes entre mujeres para hacer frente a situaciones semejantes y ofrecer apoyo mutuo. Sentirnos como m&iacute;nimo menos solas.
    </p><h3 class="article-text">La t&eacute;cnica de la nueva amiga</h3><p class="article-text">
        Otra escena: si un hombre te persigue de noche, &ldquo;la t&eacute;cnica de la nueva amiga&rdquo; puede ser &uacute;til. &ldquo;Si te sientes insegura y ves a otra chica que va en la misma direcci&oacute;n, puedes hablar con ella y caminar juntas&rdquo;. Y si no hay nadie por la calle, &ldquo;la t&eacute;cnica de le amigue imaginarie&rdquo; podr&iacute;a ser una opci&oacute;n: coger el m&oacute;vil, teatralizar una conversaci&oacute;n y, alto y claro, expresar que en unos metros habr&aacute; rencuentro. Arrojar algo a la cara y salir corriendo, o gritar &ldquo;fuego&rdquo; para que alguien en el vecindario asome la cara tambi&eacute;n son alternativas. Lo interesante es que, desde un espacio seguro como puede ser la habitaci&oacute;n o la casa de la lectora, se recapacite y se piense e imagine qu&eacute; pasar&iacute;a llegado el caso y qu&eacute; podr&iacute;a hacer yo. Prepararse mentalmente para posibles situaciones de emergencia o de violencia puede ayudar a gestionarlo si de verdad pasa.
    </p><p class="article-text">
        Karin Konkle imparte talleres en Barcelona desde el 2001, y ha publicado&nbsp;<em>Autodefensa feminista para todo el mundo</em>&nbsp;(Larousse, 2021), un libro ilustrado para el p&uacute;blico&nbsp;<em>young adult.&nbsp;</em>Cuenta que sus clases son para mujeres partir de los 13 a&ntilde;os, pero que, hasta una se&ntilde;ora con 83 a&ntilde;os ha estado acudiendo. Se apuntan buscando trabajar la seguridad, y Konkle asegura que ha tenido grupos en los que todas las alumnas han sufrido alg&uacute;n tipo de agresi&oacute;n. No se trata solo de c&oacute;mo autodefenderse f&iacute;sicamente, tambi&eacute;n de mantener la calma, c&oacute;mo ir por la calle con mayor tranquilidad, c&oacute;mo evaluar las situaciones para decidir qu&eacute; hacer o c&oacute;mo hablar para no tener que llegar a las manos.
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                Ilustra de Josune Urrutia en &#039;Autodefensa feminista para todo el mundo&#039;.                            </span>
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        &ldquo;No es lo mismo la autodefensa feminista y la defensa personal femenina. En la autodefensa feminista tenemos un concepto de g&eacute;nero, y en las clases expongo las diferencias entre las violencias que experimentan las chicas y los chicos&rdquo;, cuenta Karin Konkle. Considera que en la autodefensa feminista hay un claro enfoque para empoderar a las mujeres, destripar y radiografiar por qu&eacute; se dan las situaciones de violencia y acoso, as&iacute; como, una meta m&aacute;s proactiva como ser&iacute;a crear relaciones sanas de sororidad entre las asistentes. Los a&ntilde;os de experiencia de la maestra en artes marciales hacen que exponga las ideas sin titubear: &ldquo;Si creo que no puedo evitar el contacto f&iacute;sico con alguien es mejor decidir yo misma c&oacute;mo y cu&aacute;ndo entrar en contacto&rdquo; o &ldquo;si estoy sentada y veo alguna situaci&oacute;n o persona que me incomoda, mejor ponerse de pie&rdquo; o &ldquo;el momento en que estoy ocupada con algo es un momento vulnerable&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde Ca la Dona, la profesora de autodefensa feminista Clarissa Fontana dice que estas clases son una buena herramienta para las adolescentes, ya que se trabaja desde la prevenci&oacute;n. &ldquo;Las j&oacute;venes sufren m&aacute;s acoso callejero que las mujeres adultas, as&iacute; que ense&ntilde;arles pautas y l&iacute;mites, y a hacer caso a la intuici&oacute;n es primordial&rdquo;. Fontana les avisa: las armas blancas como cuchillos o el espray de pimienta son ilegales, as&iacute; que, de querer llevar algo, es mejor una alarma personal, ya que al accionar el bot&oacute;n el ruido es tan estridente que desconcierta al agresor y &ldquo;as&iacute; se gana un poquito de tiempo para pegarle m&iacute;nimo tres veces, gritar lo m&aacute;ximo y salir corriendo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mireia Redondo Prat tambi&eacute;n imparte talleres en Catalunya. Dice que su relaci&oacute;n con la autodefensa feminista empez&oacute; cuando era adolescente, justo despu&eacute;s de vivir una relaci&oacute;n de violencia de g&eacute;nero en la pareja. Y es ah&iacute;, en la adolescencia, cuando advierte como trascendental formarles en el consentimiento, en las secuelas de las violencias, en el origen sist&eacute;mico e incluso ir m&aacute;s all&aacute; y abrirles las puertas de la defensa f&iacute;sica como otra forma de autodefensa. &ldquo;La autodefensa feminista va m&aacute;s all&aacute; de la defensa f&iacute;sica. Ojo, es una parte importante, la f&iacute;sica, por lo que conlleva y por la sensaci&oacute;n que nos proporciona. Ya sea de seguridad o de subida de autoestima, cada una, cada une, lo sentir&aacute; de manera distinta&rdquo;, asegura Redondo.
    </p><p class="article-text">
        Pero no solamente consiste en aprender a deshacerte de un ataque f&iacute;sico puntual. Cuenta que se trata de estar f&iacute;sicamente en forma, tambi&eacute;n de conocer c&oacute;mo golpear, hacer llaves o desagarres. Pero tambi&eacute;n, de &ldquo;preparar la mente, la reacci&oacute;n ante los bloqueos, la manera de manejar los miedos, y tambi&eacute;n la toma de decisiones r&aacute;pida valorando qu&eacute; puede ser mejor&rdquo;. Para Redondo Prat es interesante tener consciencia de la capacidad de ejercer f&iacute;sicamente nuestra defensa. &ldquo;A lo largo del tiempo se nos ha hecho creer que no la tenemos, ya sea porque se nos supone d&eacute;biles o dependientes de alg&uacute;n protector individual o administrativo, o ya sea porque se nos dice que por ser mujeres la violencia f&iacute;sica no es nuestro campo o es un campo aberrante para nosotras&rdquo;, afirma. Esa &ldquo;expropiaci&oacute;n&rdquo;, a&iacute;sla y bloquea, y la pr&aacute;ctica de la autodefensa busca recuperar la seguridad, la consciencia, el cuidado de una misma, el autocontrol y la autoestima.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La conciencia de apoyo colectivo da mucha seguridad&rdquo;, dice Redondo Prat. Y concluye: &ldquo;Saber que nos defendemos entre todas, que no se trata de una mujer fuerte individualmente, si no que ah&iacute; estamos todas velando para que no haya agresiones, eso ya es m&aacute;s temido por el patriarcado y el sistema entero&rdquo;. Y desde&nbsp;<em>&iexcl;Basta!&nbsp;</em>la guinda de la cuesti&oacute;n: &ldquo;Y, sobre todo, recuerda: la v&iacute;ctima de una agresi&oacute;n sexual o machista nunca es responsable de esta. Cualquiera que sea tu reacci&oacute;n, tu respuesta es correcta&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Niebla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/tecnica-nueva-amiga-estrategias-autodefensa-feminista-adolescentes_1_9812408.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Dec 2022 20:21:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La 'técnica de la nueva amiga' y otras estrategias de autodefensa feminista para adolescentes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Violencia machista,Violencia sexual,Adolescentes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Libros infantiles para regalar y leer en Navidades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/libros-infantiles-regalar-leer-navidades_1_9800582.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0cf0dc2f-643c-4f3d-84da-1732d7965eba_16-9-discover-aspect-ratio_default_1062620.jpg" width="2650" height="1490" alt="Libros infantiles para regalar y leer en Navidades"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aquí van ocho propuestas que podrían haber sido ochocientas porque el nivel nacional en literatura infantil y juvenil es altísimo</p><p class="subtitle">Leer cuentos de otra manera: el amor romántico acabó con la Sirenita y San Jorge necesitó a la princesa para domar al dragón
</p></div><p class="article-text">
        Pap&aacute; Noel y las Reinas Magas son muy de libros. Son de chimenea y manta, de aventuras y desiertos, de abrir y cerrar p&aacute;ginas de las historias para cruzar Laponia en trineo. Han le&iacute;do tanto, que los cuatro, incluso compa&ntilde;eros de reparto como el Ti&oacute; en Catalu&ntilde;a o el Olentzero en Euskadi, llevan gafas por vista cansada de tan lectores empedernidos que son. Y el que no lleva gafas es porque se ha operado de la vista, pero libros e historias consumen como si fuera chocolate con churros en una hambrienta ma&ntilde;ana. As&iacute; que alg&uacute;n libro debajo del &aacute;rbol tiene que caer. La lista de recomendados ha sido complicad&iacute;sima de elaborar porque, como la producci&oacute;n de mantecados y turrones, el nivel nacional en literatura infantil y juvenil es alt&iacute;simo. Podr&iacute;amos haber incluido el cat&aacute;logo entero de editoriales como NubeOcho (maravilla todo lo que hace para primeros lectores feministas) o Wonder Ponder (empe&ntilde;ados en que filosofen). Pero aqu&iacute; van ocho propuestas que podr&iacute;an haber sido ochocientas. Hemos cambiado la etiqueta &ldquo;a partir de&rdquo; o &ldquo;recomendado para&rdquo; por una edad orientativa. Hay ni&ntilde;os y ni&ntilde;as ratones de biblioteca que se beben las lecturas pensadas para cuatro a&ntilde;os m&aacute;s, o tambi&eacute;n  familias en las que puede que los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as no lean todav&iacute;a pero en las que los adultos entonan la voz de seis formas distintas y leen para degustaci&oacute;n de todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Suciedad. La apestosa historia de la higiene</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Piotr Socha y Monica Utnik</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Editorial Maeva</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Edad orientativa para 10 a&ntilde;os</strong>
    </p><p class="article-text">
        Colosal &aacute;lbum ilustrado sobre la historia social del lavado de manos, defecar en el v&aacute;ter, ir a los ba&ntilde;os romanos como quien va a tomar un caf&eacute; con amigas o de las pelucas renacentistas blancas y ostentosas para paliar el olor pestilente. Un par de carcajadas est&aacute;n aseguradas por el anecdotario y las divertid&iacute;simas ilustraciones. Cuenta c&oacute;mo han ido cambiado las costumbres: en el antiguo Egipto la limpieza personal era important&iacute;sima, de hecho los arque&oacute;logos han encontrado en las tumbas utensilios de aseo y cosm&eacute;ticos. En la Edad Media la cosa cambia, Santa In&eacute;s no se lav&oacute; nunca y Sant Godric fue a pie de Londres a Jerusalem sin cambiarse la ropa. O el culto al spa en &eacute;pocas posteriores, rescatado de la cultura latina, que etimol&oacute;gicamente viene de <em>salus per acquam</em>.
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            <span class="title">
                La vida amorosa de los animales.                            </span>
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        <em><strong>La vida amorosa de los animales</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Katharina van der Gathen y Anke Kuhl</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Editorial Takatuka</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Edad orientativa de 10 a&ntilde;os</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este libro ilustrado es un regalazo para toda la familia. Trata sobre el amor, la seducci&oacute;n, el apareamiento, e incluso, los embarazos y partos de algunos animales. Las luci&eacute;rnagas macho se encienden de noche para buscar pareja, os&eacute;ase, para ligar; los caballitos de mar danzan alrededor de su enamorada hasta aturdirla con coreograf&iacute;as a la altura de 'Fama a bailar', y las ballenas jorobadas y las ranas macho cantan y chillan para que ellas les miren con ojos apetitosos. Las abejas macho, los z&aacute;nganos, experimentan el placer sexual solo una vez en la vida y los leones llegan a veces a tener sexo hasta 40 al d&iacute;a: una y otra vez: cada 10 o 15 minutos. &iexcl;Ah! Y hay delfines y leones que viven en parejas de machos, tan felices, tan amorosos y tan diversos.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Tu cuerpo mola</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tyler Feder</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Bellaterra Ediciones</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Edad orientativa 5 a&ntilde;os</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mola de verdad, como todo lo que saca el editor Lucas Platero en juvenil e infantil en Bellaterra Ediciones. Los cuerpos son todos preciosos y en la variedad est&aacute; el gusto. Grandotes, peque&ntilde;ines, bailones y felices. Molan los cuerpos redonditos, los musculados o los estirados. Con piel oscura, morena, rosada o p&aacute;lida. Tambi&eacute;n molan much&iacute;simo los cuerpos salpicados de pecas, con lunares como luceros o con manchas con forma de nubes. <em>Amor, </em>de Jess Hong (de la misma editoral) es otro t&iacute;tulo que rema por la aceptaci&oacute;n de todes. Un amor es alto o bajo, negro o blanco. Suave o atrevido. Las ilustraciones de ambos libros son bell&iacute;simas, expl&iacute;citas y dan lugar a conversar en familia. Son libros para tocarlos tanto o igual como a las personas que queremos.
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            <span class="title">
                Malvarina. La bruja en prácticas.                            </span>
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        <em><strong>Malvarina</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sussana Isern y Laura Proietti</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Editorial Flamboyant</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Edad orientativa 8 a&ntilde;os</strong>
    </p><p class="article-text">
        Imaginen ser una bruja en pr&aacute;cticas. A Malvarina solo le falta la L en la espalda. Ella est&aacute; empezando en el arte del buen hechizo y la mejor p&oacute;cima, pero redondo todo no le sale. Arranc&oacute; encantando a unas flores para que fueran su despertador pero una devora, la otra siempre miente, otra ronca y a la rosa le huelen los pies. A su conejo Lila le construy&oacute; una casita, pero despu&eacute;s de agitar la varita la casa corre y a veces no se deja entrar. Ahora la llaman la casita intranquila. Y su gran amigo, Trist&aacute;n, era un ogro apestoso y feo, al que con unos ingredientes secretos consigui&oacute; devolver a lo que era en realidad: un ni&ntilde;o. Pero como Malvarina est&aacute; inici&aacute;ndose, a veces Trist&aacute;n vuelve a ogro y los ni&ntilde;os del pueblo salen por patas con diarrea en el culo. Divertid&iacute;simo. La colecci&oacute;n lleva dos t&iacute;tulos y el a&ntilde;o que viene sale el tercero. Las ilustraciones tambi&eacute;n son bellas y muy vistosas.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Do&ntilde;a Problemas</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>El Hematocr&iacute;tico y Paco Roca</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Anaya</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Edad orientativa 8 a&ntilde;os</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como todo lo que escribe el maestro de educaci&oacute;n infantil Miguel Lopez, alias El Hematocr&iacute;tico, Do&ntilde;a Problemas es carne para ser devorada. O tofu para ser degustado si el que lee es vegano. Todos los problemas del colegio los soluciona la ni&ntilde;a s&uacute;per Carlota: desde un yogur que invade el interior de una mochila, a un trabajo olvidado y la maestra a punto de entrar en el aula, a un abus&oacute;n que amenaza de muerte. Carlota es una ni&ntilde;a comprometida, que junto a su ayudante Juan, reparte el bien entre los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as del cole. La empat&iacute;a, la solidaridad y la ayuda mutua imperan en esta historia que, adem&aacute;s, viene acompa&ntilde;ada de los trazos del ilustrador Paco Roca. Y sus novelas gr&aacute;ficas, como <em>Arrugas</em> o<em> Los surcos del azar</em>, pueden ser buen regalo para lectores adolescentes o para sus progenitores.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Gaia. Diosa de la tierra</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Imogen e Isabel Greenberg</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Astronave</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Edad orientativa 9 a&ntilde;os</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este c&oacute;mic cuenta la historia de la diosa que cre&oacute; la tierra, el universo y el espacio infinito, Gaia. Urano, su marido, enfadado por la gran creaci&oacute;n de la mujer, sembr&oacute; el caos en la tierra. La envidia es como un pu&ntilde;al, que dir&iacute;a Alaska. Urano mand&oacute; el miedo, la envidia y las tormentas a la tierra. Encaden&oacute; a Gaia, defensora de la paz y del amor, y fue su hijo Cronos quien ayud&oacute; a la madre a salir de la prisi&oacute;n logrando derrotar a su padre. Pero Cronos se volvi&oacute; paranoico, &iquest;y si su propio hijo hace lo mismo que &eacute;l? As&iacute; que, cada vez que nac&iacute;a un beb&eacute; suyo, hasta cinco, los devoraba. Se los zampaba como aperitivo a las 12. Al sexto hijo, la madre y su abuela lo escondieron en el bosque. Zeus le pusieron por nombre, e iba a ser el dios de los rayos, el toro y el roble.
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            <span class="title">
                Portada de &#039;Pepa guindilla&#039;.                            </span>
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        <em><strong>Pepa Guindilla</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ana Campoy</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>N&oacute;rdica</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Edad orientativa 9 a&ntilde;os</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pepa Guindilla tiene dos casas, e incluso tres, porque su 'madrastri' vive a tiempo parcial con su padre. A su madre la han ascendido y tienen que buscar una cuidadora que se encargue de ella y de sus dos hermanastros. El casting es escrutado detr&aacute;s de la puerta de la cocina, y finalmente una misteriosa chica de zapatos amarillos ser&aacute; la elegida. Pepa tambi&eacute;n se apunta a salvar la librer&iacute;a de su barrio. Gracias a la llamada social que hace en su cole, decenas de ni&ntilde;os se apuntan al club de lectura y consiguen que no eche el cierre. Pepa Guindilla es carism&aacute;tica, amorosa y divertida. Se deja querer y su lectura es placentera.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>La perla del drag&oacute;n</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Yoon Ha lee</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Duomo Ediciones</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Edad orientativa 12 a&ntilde;os</strong>
    </p><p class="article-text">
        Adictivo 'fantasy' que se lee como el comer pipas: se empieza y no se para hasta que se acaban las existencias. La historia bebe del folclore coreano, de magia y dragones, y del espacio como escenario de conflicto. Junto a los humanos viven zorros con poderes disfrazados de humanos, tambi&eacute;n duendes y fantasmas. La protagonista, Min, de trece a&ntilde;os, se alista a las Fuerzas Espaciales. Ella adoptar&aacute; varias formas corp&oacute;reas como de pirata, fantasma o jugadora
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Niebla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/libros-infantiles-regalar-leer-navidades_1_9800582.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Dec 2022 21:16:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Libros infantiles para regalar y leer en Navidades]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,Literatura infantil,Infancia,familias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Acción comadres': cómo la violencia atraviesa a todas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/accion-comadres-violencia-atraviesa_1_9802871.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2c5fc4f5-3c7c-450d-9666-477333c8dc31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Acción comadres&#039;: cómo la violencia atraviesa a todas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cristina Fallarás comenzó invitando a lentejas a amigas, y ahora, llevan al teatro el diálogo personal e íntimo sobre abusos, sexualidad y feminismos
</p></div><p class="article-text">
        La vida es tan amarga que abre a diario las ganas de comer. Esta frase del escritor y dramaturgo Enrique Jardiel Poncela daba la vuelta a la olla de lentejas que, la escritora y periodista Cristina Fallar&aacute;s, preparaba para sus comensales con amor y ah&iacute;nco. La mesa de su casa est&aacute; puesta, mantel de cuadros mediante y un giro de 360 grados atestigua que, adem&aacute;s de dispuesta para el compartir, la literatura le acompa&ntilde;a como fiel escudera. Cuecen los libros como las palabras que van a flotar en el sal&oacute;n porque somos las historias que nos contamos. Sus invitadas, todas mujeres, pueden ser unas u otras: eso depende de las agendas, la planificaci&oacute;n familiar y la verg&uuml;enza de ser nueva en la fiesta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fallar&aacute;s hace a&ntilde;os que siente el abrazo entre mujeres como agua para el sediento. Reconoce algunos tintes en la voz de las otras como ecos de su propia historia, tambi&eacute;n es creyente de <em>lo personal es pol&iacute;tico</em> y de la uni&oacute;n hace la fuerza. Y en un mundo hostil para las mujeres con un m&iacute;nimo de altavoz (para todas, de hecho) la necesidad de tejer red y espacios seguros es imperante. Fallar&aacute;s ech&oacute; el cierre a su hostigado Twitter y, para combatir la indignaci&oacute;n, el desconcierto, e incluso, la soledad cre&oacute; un grupo de mujeres en otra red social. Meti&oacute; amigas, conocidas, mujeres de reputado prestigio, de aqu&iacute; y all&aacute;, pol&iacute;ticas, periodistas, cineastas, cantantes y lo que surja. Premisa: respeto, comadrer&iacute;a, ayuda mutua, soporte. &ldquo;&iquest;Pongo unas lentejas y os ven&iacute;s a casa?&rdquo;. Y con legumbres en el est&oacute;mago, vino en las venas y todo aderezado con baile y cante, naci&oacute; <em>Acci&oacute;n comadres</em>, el show perfom&aacute;tico, el espect&aacute;culo en el que mujeres suben a escena y las luces ponen foco a su historia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Sala Mirador se queda en mute. Es la cuarta representaci&oacute;n y cada d&iacute;a es una nueva ventana del calendario en la que chocolate hay seguro. Las hablantes van rotando y las historias que se cuentan tambi&eacute;n. Esta noche lluviosa y de cenas de empresa cuenta con un elenco variado: la productora Cristina (M&iacute;a) Abell&oacute;, Fallar&aacute;s, Zinnia Quir&oacute;s, abogada y economista, la periodista Marisa Kohan, la televisiva Karmele Marchante, Amparo S&aacute;nchez de Amparanoia y la exdiputada por el PSOE Carla Antonelli. Realmente a qu&eacute; se dedican no trasciende, pero es cierto que, en ocasiones nos da un apunte, una nota al p&iacute;e del lugar desde d&oacute;nde proyectan su voz, el recorte de su historia. La costura se llama violencias hacia las mujeres y el hilo que lo cose feminismo: aqu&iacute; se da testimonio sobre violencia sexual, violencia intrafamiliar, violencia vicaria, violencia machista, lesbofobia y transfobia, e incluso, educaci&oacute;n sexual carente, y como parche: el porno.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Acción Comadres                            </span>
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        El com&uacute;n denominador entre ellas: sin ser a priori amigas, aceptaron la invitaci&oacute;n de Fallar&aacute;s para comer y disfrutar, y en las sobremesas, en la ch&aacute;chara y el tercer tiempo de rugby, cada una empez&oacute; a contar retales vivenciales. Habla una, escuchan y abrazan otras: en comadrer&iacute;a, en el compartir y respeto. Y como cuenta Cristina Fallar&aacute;s en el arranque: tantos milenios las mujeres silenciadas, ninguneadas de los escenarios&nbsp; que subirse para narrarse es un acto justo, necesario, e incluso, por supuesto revolucionario. La actriz Mar&iacute;a Botto es la directora de <em>Acci&oacute;n Comadres</em>, as&iacute; que mal no puede salir esto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Karmele Marchante viene a hablar sobre c&oacute;mo el sistema edadista descuida a las personas mayores. Cuenta que fue a la doctora de cabecera, en la sanidad p&uacute;blica madrile&ntilde;a, y que, pregunt&oacute; por qu&eacute; no le mandaban una mamograf&iacute;a de control. La doctora algo avergonzada le cont&oacute; que a las mujeres mayores de 70 a&ntilde;os no les hacen controles de mama. Sus compa&ntilde;eras de escena la miran indignada, y una mujer del p&uacute;blico, como si estuviera en el sal&oacute;n de la Fallar&aacute;s tambi&eacute;n (de eso se trata el show), protesta y cuenta que s&iacute;, que a ella le ha pasado y que es para enfadarse. Marchante dice que, por este sistema liberal y patriarcal &ldquo;solo le entran ganas de rebelarse&rdquo; y que se deber&iacute;an juntar para protestar en las puertas de los centros de salud como m&iacute;nimo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ni casarse ni tener hijos. He ah&iacute; el pensamiento de Marisa Kohan cuando era peque&ntilde;a. Hoy tiene tres hijos y esta casada con una mujer. La historia que cuenta esta noche - en otras ocasiones tratado sus partos - versa sobre el despertar sexual de una adolescente, en el que, no se encontraba en los estereotipos sobre lesbianas. Cuenta sobre c&oacute;mo conoci&oacute; a una mujer, a&ntilde;os m&aacute;s tarde de que sus amigas dejaran ser v&iacute;rgenes, y c&oacute;mo el amor y la ternura la arrasaron como fuego a bosque de eucaliptos: &ldquo;Y el primer morreo fue en una cafeter&iacute;a y nos fuimos porque nos miraron fatal&rdquo;. Se r&iacute;en. Ternura a raudales desprende Kohan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Zinnia R&iacute;os lleg&oacute; a las comidas y a las comadres despu&eacute;s en una mala &eacute;poca laboral y de ansiedad. Tiene tres hijos y una frescura para contar historias como hierbabuena en la boca. Gracia y desparpajo, un centrifugado de ideas que hace que, espete con palabras, y no haya presente que pesta&ntilde;e&eacute;. Hoy se siente fuerte para hablar de sus tres padres: del padre biol&oacute;gico ausente, de la violencia vicaria del que le dio el apellido, y de los tocamientos del tercer hombre que comparti&oacute; casi 15 a&ntilde;os con su madre. Es un drama lo que cuenta pero, su arma se llama claridad y humor. Nadie la para. Es un tsunami arrasando la cosa: sus palabras escuecen e indignan. Tres mal tratos por partes de tres padres. Se ha llevado el combo. Y a Cristina Fallar&aacute;s le recuerda que, ella tambi&eacute;n sufri&oacute; abusos por parte de un familiar y eso condicion&oacute; su relaci&oacute;n con el sexo. Hoy con humor y teatralidad pone en marcha su relaci&oacute;n con el cunnilingus.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y sobre sexo, Cristina Abell&oacute; reflexiona sobre lo pronto conoci&oacute; su propio placer y c&oacute;mo su educaci&oacute;n sexual se ha basado en el porno. Explica que, &ldquo;haci&eacute;ndose una resonancia de vida&rdquo; se dio cuenta que durante a&ntilde;os ella ha interpretado a las actrices del porno: las miradas, el dedo en la boca o las posturas. Y que, d&iacute;a a d&iacute;a trabaja mentalmente para dejarse fluir y reconstruir el disfrute. Y sobre hacer disfrutar con m&uacute;sica y lamerse las heridas, la cantante Amparo S&aacute;nchez, explica que siendo muy joven, en su Granada natal, conoci&oacute; a un tipo que, con 15 a&ntilde;os la dej&oacute; embarazada. Enamorada hasta el tu&eacute;tano, tuvieron al hijo y se fueron a vivir juntos. Los malos tratos y la violencia f&iacute;sica se hizo el pan de cada d&iacute;a pero su fuerza huracanada (y la apoyo de su padre feminista), hizo que cogiera su guitarra y recompusiera su vida en Madrid con su hijo. He ah&iacute; porqu&eacute; sus letras cuentan lo que cuentan. Y su historia la cuenta y la canta: es complicad&iacute;simo que en esta noche el vello no se erice, que la melod&iacute;a no te abra, que las espectadoras no gocen y lagrimal rebose.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la Sala Mirador, entre el p&uacute;blico, se encuentra el escritor y director Fernando Olmeda. All&iacute; lo hab&iacute;a llevado su amiga, sentada bajo las luces esc&eacute;nicas, Carla Antonelli, a la que hace a&ntilde;os sigui&oacute; con c&aacute;mara en mano para retratar c&oacute;mo volv&iacute;a treinta y dos a&ntilde;os despu&eacute;s a su pueblo, G<strong>&uuml;i</strong>mar (al sur de Tenerife). El viaje de Carla (se puede ver en Filmin) y esta noche tambi&eacute;n, relata c&oacute;mo tuvo que huir de sus pueblo siendo jovenc&iacute;sima, c&oacute;mo fue empujada a la prostituci&oacute;n para sobrevivir y c&oacute;mo al fallecer su padre no pudo asistir al entierro a causa de la violencia y el odio que hab&iacute;an ejercido sus paisanos. A&ntilde;os m&aacute;s tarde, volvi&oacute; a G&uuml;imar, con honores que rinden medalla a su labor en la defensa de los derechos LGTBI en este pa&iacute;s. Hoy, la Sala Mirador, aplaude non stop la rotonda que en G&uuml;imar lleva su nombre, y la inminente aprobaci&oacute;n de la 'Ley Trans'. Un abrazo colectivo que dura hora y media, y como fest&iacute;n: la sororidad.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Niebla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/accion-comadres-violencia-atraviesa_1_9802871.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Dec 2022 12:07:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Acción comadres': cómo la violencia atraviesa a todas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Teatro,Violencia machista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando la escuela infantil es un bosque o una playa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/escuela-infantil-bosque-playa_1_9766206.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/129bf690-dff7-4905-b31e-eb29881a3760_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando la escuela infantil es un bosque o una playa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Varios proyectos apuestan por la educación en plena naturaleza para menores de seis años y buscan acercarse al Ministerio de Educación para que su opción entre dentro de la oferta educativa reglada</p><p class="subtitle">Educación aplazará la reforma de la Selectividad para conseguir “más consenso”</p></div><p class="article-text">
        En los frondosos bosques de San Xoan do Alto, en plena reserva de la biosfera Terras do Mi&ntilde;o, a tan solo 6 kil&oacute;metros del centro de Lugo, un grupo de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as ataviados con botas de agua, ropa impermeable y mochilas de colores juega con palos, plantas, hojas, barro y cuerdas. El psic&oacute;logo suizo Jean Piaget investig&oacute; durante a&ntilde;os c&oacute;mo los ni&ntilde;os constru&iacute;an su pensamiento y observ&oacute; que aprend&iacute;an mediante la interacci&oacute;n directa con el medio, con un m&eacute;todo: el juego. La naturaleza incrementa la capacidad de atenci&oacute;n y observaci&oacute;n, fomenta la autonom&iacute;a, regula las emociones y empuja a cooperar antes que competir.
    </p><p class="article-text">
        'Nenea, medrar creando' es el proyecto educativo que, siguiendo el modelo de las escuelas en la naturaleza, tiene lugar entre abedules y robles en San Xoan do Alto. 25 ni&ntilde;os de entre 3 y 6 a&ntilde;os forman el grupo, y sus acompa&ntilde;antes son tres pedagogas y dos personas encargadas del espacio y tiempo del juego. El juego libre entre plantas y animales es el pilar del proyecto, y unos 250 euros mensuales es la cuota. 
    </p><p class="article-text">
        Katia Hueso, autora de 'Jugar al aire libre' y 'Educar en la naturaleza' (Plataforma Actual), dice que el juego permite crear una realidad paralela, aislada, en la que pueden atreverse a ensayar acciones, actitudes, roles o comportamientos que ser&iacute;an arriesgados en la vida real: &ldquo;En el juego, ponemos a prueba las consecuencias de nuestros actos sin que estos sean irreversibles&rdquo;, dice. Jugar es otra forma de aprender, o la manera m&aacute;s pr&aacute;ctica y emocional de hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Bibiana Marful es una de las pedagogas que los acompa&ntilde;a: &ldquo;Si les preguntas a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as te dir&aacute;n que 'Nenea' es un bosque que tiene una escuelita&rdquo;. En el propio bosque reciben al grupo a las 9 de la ma&ntilde;ana, y al bosque entran las familias a las tres a por ellos. All&iacute;, cada d&iacute;a es diferente porque la naturaleza tambi&eacute;n lo es: &ldquo;Si hace fr&iacute;o tenemos que encender la chimenea del bosque, si est&aacute; lloviendo tenemos que revisar la ropa que llevamos, si hace sol hay que llenar las cantimploras y buscar las gorras&rdquo;. La naturaleza manda a lo largo de la jornada, que tiene unas bases m&iacute;nimas establecidas: se inicia con una asamblea y un &ldquo;ritual de bienvenida&rdquo;: encienden una vela y pasan un minuto en silencio escuchando el bosque. All&iacute; han construido un peque&ntilde;o refugio, un espacio acogedor donde realizan talleres, proyectos o danza, y donde se refugian en caso de que el clima les d&eacute; la espalda. Hay preparada una zona de dibujo, una zona de libros y un espacio con materiales sensoriales. &ldquo;As&iacute; ni&ntilde;os y ni&ntilde;as eligen qu&eacute; quieren hacer... leer, dibujar, ir a una propuesta o jugar en el bosque&rdquo;, cuenta la pedagoga.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de almorzar hacen unos talleres que, depende del d&iacute;a, son: lunes de luna y ciencia, martes de matem&aacute;ticas, los mi&eacute;rcoles se van de ruta, los jueves se abre el taller de bricolaje y el viernes aprenden a cocinar. &ldquo;Nosotras decimos que, si tuvi&eacute;semos que elegir una sola cosa para hacer con los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, ser&iacute;a dejarles jugar, pero tambi&eacute;n les nutrimos con estas propuestas, a las que hay que decir que acuden encantados&rdquo;, afirma. La educaci&oacute;n en la naturaleza no es solo estar fuera, ir al bosque o al campo y usarlo como escenario o como fuente de materiales. Bibiana Marful es miembro de Edna (la Federaci&oacute;n de la Educaci&oacute;n en la Naturaleza) y afirma que lo que se consigue es un conocimiento profundo de la naturaleza, y que esto los lleva a amarla &ldquo;en toda la extensi&oacute;n de la palabra&rdquo;, a cuidarla y protegerla.
    </p><p class="article-text">
        La educaci&oacute;n al aire libre, en la naturaleza, trabaja la resiliencia, la autonom&iacute;a, la creatividad, la comunicaci&oacute;n y el pensamiento cr&iacute;tico. As&iacute; lo considera la bi&oacute;loga Katia Hueso, que fund&oacute; en 2011 el Grupo de Juego en la Naturaleza Saltamontes. Asegura que los m&uacute;sculos y el cerebro se desarrollan mejor con ejercicios f&iacute;sicos, de equilibrio y motricidad como ser&iacute;a trepar por &aacute;rboles, escalar mont&iacute;culos o caminar por troncos. &ldquo;La motricidad fina se ve del mismo modo beneficiada, pues los ni&ntilde;os fabrican sus propios juguetes a partir de lo que encuentran&rdquo;, y el barro les proporciona sensaciones visuales, t&aacute;ctiles, olfativas e incluso gustativas, que les permiten agudizar el ingenio e imaginar mundos propios. &ldquo;La educaci&oacute;n en el exterior es esencial por lo que supone de contacto con la vida real y el significado profundo y duradero de los aprendizajes que derivan de ello&rdquo;, as&iacute; que para Hueso la pregunta que deber&iacute;amos hacernos es: &iquest;qu&eacute; no se puede hacer fuera y por qu&eacute;?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Playa Escuela El Médano, en Tenerife.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">La clase a la orilla del mar</h3><p class="article-text">
        En Tenerife sur hay otro oasis llamado 'Playa Escuela El M&eacute;dano'. Frente al mar, hay playas de arena flanqueadas por acantilados. Un paraje id&iacute;lico. Y all&iacute;, en la playa, tienen 25 ni&ntilde;os de infantil el lugar de su actividad diaria de nueve a una de la tarde. El equipo educativo est&aacute; compuesto por un psic&oacute;logo, una maestra y una bi&oacute;loga, la mensualidad b&aacute;sica es a partir de 235 euros. Gabriel Groiss es el director pedag&oacute;gico: &ldquo;Solemos ver una amplia gama de animales, como camarones de charco, burgados y an&eacute;monas, vaquitas de mar y pulpos. Tambi&eacute;n vemos aves como chorlitejos, sarapitos, gaviotas y cern&iacute;calos. Tierra adentro tenemos muchos lagartos, y por supuesto una amplia gama de invertebrados, como hormigas, ara&ntilde;as y mariposas, hormigas le&oacute;n, saltamontes y lib&eacute;lulas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Groiss resulta evidente que, saliendo de las aulas aisladas y &ldquo;est&eacute;riles&rdquo; al mundo natural, se dejan atr&aacute;s contenidos &ldquo;artificiales y abstractos transportados por materiales muertos&rdquo;. De esta manera, considera, se entra en contacto con materiales vivos que ofrecen una infinidad de informaci&oacute;n y posibilidad para conectar, conocer, disfrutar e interpretar en un aprendizaje transversal y significativo. El equipo educativo tiene un rol algo m&aacute;s pasivo, de observaci&oacute;n y apoyo afectivo, pero en ocasiones, cuando la inquietud de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as les requiere, les proporcionan conocimientos culturales o cient&iacute;ficos conforme a lo que est&eacute;n viendo o experimentando. &ldquo;Cuando hay esa conectividad emocional propia, como la curiosidad, el asombro, la fascinaci&oacute;n, es cuando se activan los mecanismos bioqu&iacute;micos cerebrales necesarios para un aprendizaje significativo y duradero&rdquo;, afirma. 
    </p><p class="article-text">
        Desde 'Playa Escuela El M&eacute;dano' consideran que la educaci&oacute;n convencional usa de forma sistem&aacute;tica la motivaci&oacute;n extr&iacute;nseca, a trav&eacute;s de premios y castigos, para implementar contenidos de forma anticipada, que en realidad no interesan en ese momento al alumnado. &ldquo;La saturaci&oacute;n que esto les supone les lleva en la mayor&iacute;a de los casos a una frustraci&oacute;n, que solo se soporta desde la obligaci&oacute;n, resignaci&oacute;n y finalmente la sumisi&oacute;n e imitaci&oacute;n&rdquo;, asegura Gabriel Groiss.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s que organizar actividades did&aacute;cticas, cuenta que a ellos les interesa acostumbrar a las ni&ntilde;as y ni&ntilde;os a la participaci&oacute;n democr&aacute;tica activa: &ldquo;Les estamos acostumbrando a hablar en p&uacute;blico, inculc&aacute;ndoles la cultura cooperativa y solidaria, pero tambi&eacute;n cr&iacute;tica y responsable. Priorizamos la convivencia por encima del trabajo&rdquo;, asegura Groiss. La actividad principal en la playa es el juego libre, ya que lo entienden como una necesidad etol&oacute;gica y, por tanto, un derecho de la infancia que se debe salvaguardar, &ldquo;ofreciendo tiempos y espacios amplios para que puedan desenvolver sus capacidades b&aacute;sicas personales y sociales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a est&aacute; creciendo el n&uacute;mero de proyectos de este tipo, pero est&aacute; a a&ntilde;os luz de las escuelas bosques o en el medio ambiente de otros pa&iacute;ses. Seg&uacute;n la pedagoga Bibiana Marful, &ldquo;el problema&rdquo; es que no es un modelo autorizado como escuela por el Ministerio de Educaci&oacute;n. As&iacute; que la oferta es minoritaria, llevada a cabo desde algunas asociaciones o grupos de familias, desde un &aacute;mbito privado, y con el l&iacute;mite de edad hasta que la escolarizaci&oacute;n es obligatoria. Cierto es que 'Playa Escuela El M&eacute;dano' ha iniciado el proceso de regularizaci&oacute;n para tener un grupo de Primaria, pero ser&iacute;a la excepci&oacute;n. &ldquo;Desde Edna trabajamos para acercarnos al Ministerio de Educaci&oacute;n y generar un espacio de di&aacute;logo para que este modelo sea contemplado como una f&oacute;rmula m&aacute;s, como ocurre en muchos pa&iacute;ses de Europa&rdquo;, cuenta Bibiana Marful.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Niebla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/escuela-infantil-bosque-playa_1_9766206.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Dec 2022 21:48:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando la escuela infantil es un bosque o una playa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación infantil,Crianza,Infancia,Naturaleza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El sexo en el embarazo: la placentera preparación para el parto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/sexo-embarazo-placentera-preparacion-parto_1_9738920.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d63a2003-fe60-4e97-91cd-db6e449521a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1061090.jpg" width="804" height="452" alt="El sexo en el embarazo: la placentera preparación para el parto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los cambios hormonales y físicos durante la gestación incrementan la capacidad de sentir placer y aprovecharla tiene, de acuerdo con médicas y matronas, múltiples beneficios; desde emocionales, de regulación del sueño y de producción de endorfinas que también benefician al feto</p><p class="subtitle">Beatriz Rodríguez: “El sexo de las embarazadas sigue siendo un tabú; amable, pero tabú”</p></div><p class="article-text">
        Cuatro amigas hace seis meses que no se ven. En ese <em>impasse</em> una de ellas, Alba S&aacute;nchez, ha engordado diez kilos y en su cuerpo late otro coraz&oacute;n. Las amigas no madres la miran contrariadas y expectantes: &ldquo;Lo mejor del embarazo es el sexo, sin duda. Noto en la vagina much&iacute;simo m&aacute;s placer. Los orgasmos son m&aacute;s r&aacute;pidos y dir&iacute;a que m&aacute;s intensos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ante esas primeras sensaciones, la embarazada acudi&oacute; al libro <em>Ser mam&aacute;, gu&iacute;a del embarazo del parto y posparto </em>(Grijalbo, 2022) de la matrona Nazareth Olivera, donde encontr&oacute; respuesta. Efectivamente, la capacidad para el placer aumenta durante el embarazo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Olivera es conocida en redes sociales como Comadrona en la ola, trabaja para la sanidad p&uacute;blica y es madre de tres hijos. Dice que el embarazo supone un aumento del volumen de sangre en el cuerpo de la mujer y que, para poder nutrir la placenta y al beb&eacute; sin dejar de abastecer a la madre, se llega a tener hasta un 50% m&aacute;s de volumen sangu&iacute;neo. &ldquo;Por tanto, la vulva y la vagina est&aacute;n muy irrigadas&rdquo;. Es por eso que aumenta la sensibilidad en la zona genital. &ldquo;La mucosa se engrosa, est&aacute; m&aacute;s turgente; por ello muchas mujeres tienen ese aumento de sensibilidad&rdquo;, dice. La gran cantidad de estr&oacute;genos producidos durante el embarazo favorecen una mucosa vaginal lubricada y engrosada, que tambi&eacute;n contribuye a esa sensibilidad placentera que comenta Alba S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la matrona, el cl&iacute;toris est&aacute; &ldquo;m&aacute;s hinchado&rdquo; y &ldquo;en general, las mamas y los pezones est&aacute;n m&aacute;s sensibles por las hormonas, por el crecimiento de la mama y por el aumento de volumen sangu&iacute;neo&rdquo;. M&aacute;s placer y mayor sensibilidad. Incluso hay algunas mujeres embarazadas, &ndash;pocas, dice&ndash; que tienen tanta facultad de sentir en los pezones que les acaba siendo m&aacute;s molesto que er&oacute;tico. La ginec&oacute;loga y sex&oacute;loga Maria Alvarez Vinuesa, del Hospital Sant Jaume de Calella, afirma que como la irrigaci&oacute;n de la zona genital aumenta, hay mayor lubricaci&oacute;n y sensibilidad: &ldquo;Esto hace que muchas mujeres durante el embarazo tengan orgasmos m&aacute;s r&aacute;pidos, intensos y prolongados&rdquo;. A medida que el embarazo avanza, se&ntilde;ala la doctora, los orgasmos se pueden percibir como contracciones uterinas, pero &ldquo;no hay que asustarse, ya que un orgasmo no desencadena un parto a no ser que sea un embarazo de riesgo&rdquo;.&nbsp;As&iacute; que, &ldquo;lo que hay que hacer es disfrutarlo&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">El placer como productor de oxitocina </h3><p class="article-text">
        Las relaciones sexuales placenteras aumentan la producci&oacute;n de oxitocina y dopamina, ambas hormonas producen vasodilataci&oacute;n aumentando el riego que llega a la placenta y al beb&eacute;. La oxcitocina es la hormona responsable de las contracciones uterinas, es decir, de poner un cuerpo de parto, pero tambi&eacute;n la oxitocina es la hormona de las relaciones sociales, del amor y del placer. &ldquo;Se produce desde el sistema nervioso parasimp&aacute;tico, el de la calma y la conexi&oacute;n&rdquo;, asegura Nazareth Olivera. La doctora Maria Alvarez Vinuesa dice que el sexo, tanto en pareja como en solitario, disminuye la ansiedad, y es por eso que despu&eacute;s de las relaciones sexuales desciende el cortisol. &ldquo;El cortisol y el estr&eacute;s son un conocido bloqueante del trabajo de parto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El embarazo es una &eacute;poca de cambios. Alvarez Vinuesa afirma que muchas veces produce cierta ansiedad e inseguridad, incluso miedo, y que &ldquo;tener relaciones sexuales placenteras puede mejorar la situaci&oacute;n&rdquo;. La m&uacute;sica y el sexo amansan a las fieras. El placer nos pone de buen humor y nos relaja. Stefanie Red&oacute;n Fitzl trabaja como ginec&oacute;loga y sex&oacute;loga en Gynaikos, en Barcelona, y se&ntilde;ala que el sexo favorece un estado emocional positivo debido a la liberaci&oacute;n de las endorfinas, un bienestar que tambi&eacute;n recibe el beb&eacute;, ya que las endorfinas le llegan a trav&eacute;s de la placenta. Para la doctora Red&oacute;n Fitzl el sexo es buen regulador del sue&ntilde;o debido al efecto relajante postcoital: &ldquo;Y esto es importante porque los des&oacute;rdenes del sue&ntilde;o son muy frecuentes durante el embarazo&rdquo;. Dormir y descansar son fundamentales en el proceso de gestaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del propio placer y la segregaci&oacute;n de hormonas a modo de fuegos artificiales, practicar sexo mejora la recuperaci&oacute;n posparto, ya que, dice Red&oacute;n Fitzl, los m&uacute;sculos que forman parte del suelo p&eacute;lvico se ejercitan, lo cual ayuda a fortalecerlos antes del parto. Y Nazareth Olivera a&ntilde;ade: &ldquo;El sexo es un masaje perineal maravilloso&rdquo;. Deisy Tavares, fisioterapeuta obst&eacute;trica y uroginecol&oacute;gica que trabaja en el centro Suelo Consciente, dice que durante el orgasmo se pueden producir contracciones tanto de los m&uacute;sculos del suelo p&eacute;lvico como de la vagina y el &uacute;tero, y que estas contracciones son &ldquo;uno de los mejores entrenamientos para el suelo p&eacute;lvico, ya que durante el orgasmo se contraen mayor n&uacute;mero de fibras musculares que con los ejercicios de Kegel&rdquo;. Afirma que el 20% de las fibras musculares del suelo p&eacute;lvico son de contracci&oacute;n voluntaria, mientras que el otro 80% son fibras de contracci&oacute;n involuntarias y posturales y, justo esas, son las que se contraen cuando alcanzamos el cl&iacute;max. La idea fuerza es clara: &ldquo;Cuantos m&aacute;s orgasmos, mejor para nuestro suelo p&eacute;lvico&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los m&uacute;sculos del suelo p&eacute;lvico ayudan en el posicionamiento y desplazamiento del beb&eacute; a trav&eacute;s de la pelvis, por lo que, asegura Tavares, es importante conseguir el equilibrio entre el tono, la fuerza y la elasticidad de cara al parto. &ldquo;Estos m&uacute;sculos se deber&iacute;an entrenar y ejercitar durante el embarazo, ya que una musculatura perineal sana y tonificada est&aacute; mejor preparada para el proceso de compresi&oacute;n y estiramiento al que ser&aacute; sometida durante el parto&rdquo;. El sexo, u otros ejercicios p&eacute;lvicos, previenen lesiones o disfunciones de cara al posparto.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>La penetraci&oacute;n y el semen</strong></h3><p class="article-text">
        A partir de las 37 semanas y hasta las 42 el embarazo se considera 'a t&eacute;rmino'. Durante estas semanas el cuerpo empieza a prepararse. La doctora Alvarez Vinuesa dice que se inician las modificaciones que ayudar&aacute;n a desencadenar el trabajo de parto: como la acortaci&oacute;n del cuello uterino, la expulsi&oacute;n del tamp&oacute;n mucoso y las contracciones de <em>braxton hicks</em> que permiten prepararse al &uacute;tero. &ldquo;La penetraci&oacute;n, al estimular mec&aacute;nicamente el c&eacute;rvix, puede favorecer el acortamiento del cuello uterino. Hay que tener en cuenta que durante el tercer trimestre sobre todo el c&eacute;rvix est&aacute; muy vascularizado y a veces puede sangrar un poco despu&eacute;s de la penetraci&oacute;n. No es nada grave, pero es bueno que la mujer lo sepa&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        El semen contiene prostaglandinas. Nazareth Olivera dice que las prostaglandinas en un embarazo a t&eacute;rmino &ldquo;forman parte de la cascada de hormonas que maduran el cuello del &uacute;tero para que est&eacute; preparado para la dilataci&oacute;n&rdquo;. Pero se&ntilde;ala que la cantidad que contiene el semen es muy peque&ntilde;a y no influye en que un parto se ponga en marcha. La doctora Stefanie Red&oacute;n Fitzl dice que en ocasiones es necesario ayudar a iniciar el trabajo de parto y &ldquo;se indica que las relaciones sexuales pueden ser una forma efectiva&rdquo;. Sin embargo, &ldquo;no hay suficiente evidencia cient&iacute;fica para mostrar si la penetraci&oacute;n y el semen son efectivos&rdquo;. Lo que s&iacute; que es cierto, prosigue, es que las prostaglandinas &ldquo;se utilizan m&eacute;dicamente para favorecer las contracciones, y que concentradas y de forma directa tienen unos efectos muy fuertes&rdquo;. Por lo tanto, el semen durante el coito podr&iacute;a trabajar por ese camino, aunque no con la misma intensidad que la prostaglandina m&eacute;dica. &nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>El sexo no es solo penetraci&oacute;n&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        El sexo es con y sin pareja. La matrona avisa: &ldquo;&iexcl;No perdamos de vista que el autoplacer est&aacute; a nuestro servicio!&nbsp;La masturbaci&oacute;n es sexo igual de maravilloso, y se pueden utilizar vibradores siempre que sean de silicona m&eacute;dica y se laven bien tras cada uso. Adem&aacute;s, los dildos favorecen la elasticidad y relajaci&oacute;n del perin&eacute; de cara al parto&rdquo;. En un embarazo a t&eacute;rmino, el orgasmo favorece las contracciones de preparaci&oacute;n. &ldquo;En un parto incipiente podr&iacute;a llegar a dar un empujoncito y desencadenarlo, pero solo si el parto fuese inminente&rdquo;, dice Nazareth Olivera. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para la ginec&oacute;loga Stefanie Red&oacute;n Fitzl la masturbaci&oacute;n est&aacute; igualmente indicada y recomendada. Con las manos, por supuesto, pero tambi&eacute;n existen muchos tipos de juguetes sexuales a los que se puede recurrir. &ldquo;Se pueden utilizar <a href="https://www.enjoymytoy.es/catalogo/juguetes-sexuales/succionadores" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">succionadores de cl&iacute;toris</a> y vibradores tambi&eacute;n, siempre que hayan sido limpiados y desinfectados previo uso para evitar infecci&oacute;n vaginal&rdquo;. Red&oacute;n Fitzl dice que, en el caso de utilizar lubricantes, lo mejor es usar uno de base acuosa, que no altere el pH de la vagina.&nbsp;Debemos tambi&eacute;n asegurarnos de que los juguetes sexuales no est&eacute;n fabricados con <a href="https://acsa.gencat.cat/es/actualitat/butlletins/acsa-brief/ftalats-en-materials-en-contacte-amb-aliments/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ftalatos.</a>
    </p><h3 class="article-text">Sexo contraindicado, &iquest;en qu&eacute; casos?</h3><p class="article-text">
        La doctora Mar&iacute;a &Aacute;lvarez Vinuesa asegura que las relaciones sexuales son bienvenidas en cualquier momento del embarazo exceptuando casos concretos:
    </p><p class="article-text">
        - Cuando hay amenaza de aborto o se produce alg&uacute;n hematoma retrocorial (acumulaci&oacute;n de sangre en la zona de la placenta que puede suponer un riesgo de aborto).
    </p><p class="article-text">
        - Cuando existe una amenaza de parto prematuro (aparecen contracciones regulares y modificaciones del cuello uterino antes de la semana 37 de embarazo).
    </p><p class="article-text">
        - Si existe una incompetencia cervical, cuello uterino que se acorta y comienza a abrirse de manera prematura.
    </p><p class="article-text">
        - En los casos de placenta previa, cuando la placenta cubre parcial o totalmente la abertura cervical.
    </p><p class="article-text">
        - Si hay rotura prematura de membranas, si se ha roto la bolsa de las aguas.
    </p><p class="article-text">
        - Si se tiene antecedente personal de parto prematuro o incompetencia cervical en embarazos previos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El aborto espont&aacute;neo del primer trimestre en un embarazo previo no contraindica las relaciones sexuales. La p&eacute;rdida del tap&oacute;n mucoso al final del embarazo no contraindica las relaciones sexuales. Y concluye: &ldquo;De todas maneras, hay que individualizar cada caso. La gran mayor&iacute;a de la veces las relaciones sexuales durante el embarazo no solo no est&aacute;n contraindicadas sino que son recomendables&rdquo;. Si existen dudas o miedos&nbsp;es preciso consultar con la matrona o la ginec&oacute;loga de referencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Niebla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/sexo-embarazo-placentera-preparacion-parto_1_9738920.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Nov 2022 21:00:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Embarazo,Sexo,Mujer,Sexualidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aprender a detectar la violencia machista es tan importante como aprender a leer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/aprender-detectar-violencia-machista-importante-aprender-leer_1_9652346.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/caa201dd-5088-49df-b671-d76d2ac9f1a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Aprender a detectar la violencia machista es tan importante como aprender a leer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Raquel Díaz Reguera trata de hacer visible a los lectores más pequeños las violencias que sufren mujeres y niñas por el simple hecho de serlo: lo hace desde el aula, educando en igualdad, y con el libro 'Soy solo mía' en el que retrata el autoengaño, el control de la pareja y la manipulación</p><p class="subtitle">Bulos sobre las leyes de violencia machista para miles de adolescentes a golpe de TikTok</p></div><p class="article-text">
        Como todos los jueves, la Ratona fue a degustar manjares con sus colegas, y all&iacute;, leche y queso en mesa, su pandilla la not&oacute; triste. A cada poco, muy nerviosa miraba el reloj y cuando le preguntaron qu&eacute; pasaba, respondi&oacute;: &ldquo;Quiero llegar pronto a casa antes de que Rat&oacute;n se preocupe por m&iacute;&rdquo;. Hace semanas que Rat&oacute;n est&aacute; &aacute;spero y le suelta m&aacute;s bufidos que palabras. Y cuando le grita, o le quita la cara para no besarla y teatralizar su enfado por nimiedades, le dice: &ldquo;&iquest;No ves que todo lo hago por ti? Te quiero tanto, dime que eres solo m&iacute;a&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Rat&oacute;n le mira el m&oacute;vil, le prohibe pintarse los labios colorados e ir al cine con sus amigos. Cada d&iacute;a ella se hace m&aacute;s peque&ntilde;a, encoje, mientras que la corpulencia de &eacute;l se transforma en robusta forma gatuna. El miedo acaba ocupando el lugar de la alegr&iacute;a. Hasta que, esquivando un zarpazo del gato, sale huyendo y pide ayuda a sus amigos y amigas. <em>Soy solo m&iacute;a</em> (NubeOcho, 2022) es el cuento ilustrado y escrito por Raquel D&iacute;az Reguera que trata de hacer visible las <a href="https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/violencias-machistas-vidas-feministas_132_8522499.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">violencias machistas</a> a los lectores m&aacute;s peque&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Cuenta la autora que la idea le surgi&oacute; leyendo <em>La Ratita Presumida</em>. En una sus m&uacute;ltiples versiones, la Ratita barriendo la puerta de su casa se encuentra una moneda, y con ella decide comprarse un lazo para estar muy preciosa. Distintos animales obnubilados por su belleza le proponen matrimonio y ella decide quedarse con el gato. El felino la quiere m&aacute;s como comida que como amante y es el rat&oacute;n quien acaba salv&aacute;ndola del asesino. D&iacute;az Reguera reflexiona: &ldquo;Pens&eacute; en esa pobre ratita, que lo &uacute;nico que quiere es estar guapa para gustar a los pretendientes, su objetivo es casarse. Y me impresiona que de la lista ella elija al gato, al peligro&rdquo;. He ah&iacute; el gui&ntilde;o que en su cuento hace sobre la evoluci&oacute;n del rat&oacute;n, que de compa&ntilde;ero e igual deriva al malvado gato que quiere anularla y aniquilarla.&nbsp;
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        La autora quer&iacute;a poner la lupa en distintos comportamientos abusivos dentro del seno de la pareja, antes incluso de llegar a la violencia f&iacute;sica. Dice que es importante que los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as detecten las conductas vejatorias cuanto antes para echar el freno de mano. &ldquo;Vivimos en una sociedad en la que hay que estar emparejada cueste lo que cueste. Como si fuera el destino &uacute;ltimo en la vida de las mujeres, haya trato bueno o malo en la relaci&oacute;n&rdquo;, dice. En el cuento queda reflejado el autoenga&ntilde;o, la justificaci&oacute;n de lo injustificable y el sentirse culpable porque la v&iacute;ctima est&aacute; supuestamente haciendo algo mal. Tambi&eacute;n trata otra condena (o cadena) que tienen &ldquo;las ratitas&rdquo;, como la obligaci&oacute;n de estar siempre j&oacute;venes y hermosas porque &ldquo;ha sido el objeto ideal en la casa de un hombre&rdquo;. &nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Materia obligatoria en los centros escolares</h3><p class="article-text">
        Elsa Garc&iacute;a S&aacute;nchez es maestra en dos escuelas p&uacute;blicas de Torrej&oacute;n de Ardoz. Educa en la igualdad, en el buen trato y en el rechazo a cualquier tipo de violencia desde todas las esquinas del centro. La educaci&oacute;n en el respeto es algo trasversal, pero en sus clases hay tolerancia cero a hablarse mal, a las malas palabras, a los tonos desagradables y, por supuesto, nada de levantarse la voz. La maestra hace bandera de educar en la amabilidad y con palabras intencionadamente cari&ntilde;osas. &ldquo;Yo he sido muy gritona pero ya no. Si tengo que ense&ntilde;arles el respeto, la primera que tiene que respetarlos soy yo. Si hay que llamarles la atenci&oacute;n o rega&ntilde;arles, me pongo al nivel f&iacute;sico de ellos o incluso m&aacute;s bajita y mir&aacute;ndoles a los ojos les hablo&rdquo;, asegura. Buenos tratos para ni&ntilde;os y ni&ntilde;as libres de los malos tratos.&nbsp;
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        Garc&iacute;a S&aacute;nchez dice que la educaci&oacute;n en el buen trato, en la empat&iacute;a y en la firme idea de que ni&ntilde;os y ni&ntilde;as son exactamente iguales es el remedio a la lacra llamada machismo: &ldquo;Les introduzco la violencia de g&eacute;nero como lo que es: un tipo espec&iacute;fico de violencia, a la que rechazamos exactamente igual que lo hacemos con el resto, pero explico que esta es espec&iacute;ficamente la que sufren las mujeres y ni&ntilde;as por el mero hecho de serlo&rdquo;. Y les puntualiza que puede venir tanto por parte de sus parejas como &ldquo;de un sistema social que est&aacute; construido y estructurado para que los varones se desarrollen en todos los &aacute;mbitos con muchas m&aacute;s facilidades y derechos que las mujeres&rdquo;. Por tanto, la maestra considera primordial nombrar las violencias, darlas a conocer y que ellos y ellas sepan detectar entre la violencia f&iacute;sica, psicol&oacute;gica, vicaria, simb&oacute;lica o la medi&aacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Les cuento tal cual, sin edulcorar y llamando a cada cosa por su nombre. Para ayudarles a entenderlo y que lo reciban de una forma sana y eficaz utilizo los cuentos, que son un recurso valios&iacute;simo para presentar estos conceptos e ideas de una forma menos agresiva&rdquo;, explica. El libro <em>Arturo y Clementina </em>es de sus favoritos ya que en el aula visualizan a la tortuga hembra triste y agobiada, con el caparaz&oacute;n cargado de objetos, y les sirve para que entiendan los efectos de la violencia psicol&oacute;gica. &ldquo;No se trata de generarles miedo, sino de que sepan reconocer, nombrar y, si llega el caso, gestionar y actuar&rdquo;, asegura.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Les cuento la violencia tal cual, sin edulcorar. Para ayudarles a entender y que lo reciban de una forma sana y eficaz utilizo los cuentos, un recurso valiosísimo para presentar estos conceptos de una forma menos agresiva</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga infantil Margot Ripoll cuenta que la violencia es dimensional, que empieza en detalles peque&ntilde;os como es el desprecio, diminutas vejaciones o minimizaciones, y que esto se va incrementando hasta que es visible, como el maltrato f&iacute;sico o las agresiones verbales. &ldquo;Parece que cuando hablamos de malos tratos tienen que ser cosas muy extremas y no, hay que ense&ntilde;ar a los ni&ntilde;os y a las ni&ntilde;as a identificar las microconductas que ya son indicativas de que algo no es aceptable&rdquo;, dice. Para Ripoll, si no lo hacemos as&iacute;, estar&iacute;amos &ldquo;ayudando a generar tolerancia hacia situaciones o actos que est&aacute;n en la misma dimensi&oacute;n que la violencia pero que, hasta que no sean muy extremas, no las leemos como conductas no apropiadas&rdquo;.&nbsp;
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                </figure><p class="article-text">
        Ripoll propone educar en la igualdad desde que empezamos hablarles, ya que &ldquo;entienden antes que hablan&rdquo;. No solo hay que inculcarles que ni&ntilde;os y ni&ntilde;as son iguales y sujetos a los mismos derechos, tambi&eacute;n hay que ense&ntilde;arles a que identifiquen los distintos tipos de violencia, as&iacute; como saber alejarse de las situaciones, e incluso defenderse. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si saben identificar los tipos de abuso, podr&aacute;n no aceptarlos; el problema est&aacute; en que a veces no saben ni lo que est&aacute;n recibiendo&rdquo;, sostiene. Y pone como ejemplo cuando una persona (pareja o no) deja de hablarte con el objeto de manipular, lo que se conoce como la ley de hielo: &ldquo;Esta pr&aacute;ctica est&aacute; aceptad&iacute;sima y no es una conducta buena, porque el silencio infringe dolor. As&iacute; que recomendar&iacute;a dejar claro que esto no se puede aceptar y que la persona que act&uacute;a as&iacute; tiene que asumir las consecuencias porque es una forma de manipulaci&oacute;n&rdquo;. Para Ripoll, esta es una de las mil maneras de entrar en una relaci&oacute;n t&oacute;xica.
    </p><p class="article-text">
        Garc&iacute;a S&aacute;nchez trabaja tambi&eacute;n en el aula la imposici&oacute;n a las mujeres de estar siempre bellas, perfectas y encajar en los c&aacute;nones, as&iacute; como la de los hombres de ser fuertes y protectores. &ldquo;Es important&iacute;simo desmitificar el amor rom&aacute;ntico. Como <em>La Sirenita </em>que no conoce al pr&iacute;ncipe pero se enamora perdidamente y dona hasta la voz para tener piernas y poder andar junto a &eacute;l&rdquo;, detalla. Prosigue: &ldquo;Muchas veces, hablo a mis alumnos y alumnas desde mi experiencia porque soy su referente. La primera persona les funciona. As&iacute; que les digo: 'Yo pensaba que estar enamorada era maravilloso, pero a la ecuaci&oacute;n hay que a&ntilde;adirle la tranquilidad y la estabilidad'. As&iacute; que, en la pareja m&aacute;s que pasi&oacute;n y altos voltajes sentimentales... mejor tranquilidad&rdquo;. Se r&iacute;e.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Niebla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/aprender-detectar-violencia-machista-importante-aprender-leer_1_9652346.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Oct 2022 21:02:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Aprender a detectar la violencia machista es tan importante como aprender a leer]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia machista,Igualdad,Educación,Violencia,Libros,Literatura,Literatura infantil,Infancia,Machismo,Agresiones machistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Beatriz Cazurro: "El comportamiento que necesitamos corregir como padres es el reflejo de lo que vivimos como hijos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/beatriz-cazurro-comportamiento-necesitamos-corregir-padres-reflejo-vivimos-hijos_128_9612324.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/911db2aa-6fe6-47a9-b776-36a1545b5e0e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La psicóloga Beatriz Cazurro."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora analiza en 'Los niños que fuimos, los padres que somos' el peso de las experiencias pasadas en la maternidad y paternidad, y advierte: "La palabra educación sigue siendo un paraguas bajo el que se acomodan prácticas violentas”</p><p class="subtitle">El síndrome de la falta de atención de algunos hombres cuando se convierten en padres</p></div><p class="article-text">
        Tener hijos nos pone mirando a nuestra propia infancia. La psic&oacute;loga Beatriz Cazurro dice que el buen trato no depende solo de encontrar informaci&oacute;n y decidir qu&eacute; modelo de <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/paternidades-daniel-rosell_131_2439195.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">padre o madre </a>queremos ser; tambi&eacute;n tiene que ver con nuestra propia experiencia como ni&ntilde;os: &ldquo;Gran parte del comportamiento que necesitamos corregir como padres, como los gritos o la falta de paciencia, no son m&aacute;s que el reflejo de la desconexi&oacute;n que vivimos en el pasado como hijos de nuestros padres&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bajo la idea de que todo lo que no sea buen trato es maltrato, en <em>Los ni&ntilde;os que fuimos, los padres que somos (Planeta, 2022) </em>expone y nos hace reflexionar sobre violencias y abusos que, en ocasiones, tenemos heredados e integrados en nuestra educaci&oacute;n, pero que no dejan de ser eso: malos tratos. &ldquo;Lo importante es que podemos acercarnos a ser los padres que nuestros hijos precisan, a pesar de nuestras necesidades no cubiertas de la infancia, de nuestras limitaciones, de nuestras creencias err&oacute;neas, de nuestros tab&uacute;s y nuestros traumas&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dice que para nuestros hijos somos figuras de autoridad y que una de las decisiones que debemos tomar como padres es c&oacute;mo queremos ejercerla. &iquest;C&oacute;mo se crea o se ejerce una autoridad sana, sin caer en abusos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Atendiendo a las necesidades de nuestros hijos, respetando los ritmos, con informaci&oacute;n acerca del desarrollo evolutivo normal, escuchando&hellip; Y poniendo l&iacute;mites que tengan sentido, con firmeza pero sin violencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; tipos de violencia ejercemos las familias sin pensar que es violencia o abuso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La palabra educaci&oacute;n ha sido y sigue siendo un paraguas bajo el que se han acomodado muchas pr&aacute;cticas violentas. Los gritos, las amenazas, las etiquetas, las humillaciones, los castigos, ignorar... adem&aacute;s de otras formas de abuso m&aacute;s invisibles como la luz de gas, por ejemplo. Hemos crecido creyendo que la &uacute;nica forma de poner l&iacute;mites y ejercer la autoridad es as&iacute; y, sin darnos cuenta, muchas veces seguimos perpetuando actuaciones da&ntilde;inas que no son necesarias.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Entiendo perfectamente la dificultad de la escuela, con las ratios que hay y la falta de recursos, desde la que se pide que el pañal desaparezca cuanto antes. Pero la necesidad de ir al colegio sin pañal es de los adultos, no de los niños</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Quitar el pa&ntilde;al antes de tiempo por necesidad de la escuela es violencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Obligar a alguien a hacer algo para lo que ni psicol&oacute;gicamente ni neurol&oacute;gicamente est&aacute; preparado para hacer es violencia. No nos podemos olvidar de que algunos ni&ntilde;os empiezan el colegio a&uacute;n con dos a&ntilde;os. Castigarlos si no consiguen algo imposible para ellos por supuesto que es violencia. O dejarlos en clase manchados hasta que pueda ir alguien a buscarlos. Entiendo perfectamente la dificultad de la escuela con las ratios que hay y la falta de recursos desde la que se pide que el pa&ntilde;al desaparezca cuanto antes, pero la necesidad de ir al colegio sin pa&ntilde;al es de los adultos, no de los ni&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; opina usted de los castigos? &iquest;Hay unos adecuados y otros no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los castigos son una manera de sentir control por parte de los adultos. Generan miedo, indefensi&oacute;n, alerta, resentimiento y desconexi&oacute;n. Pero generalmente, solo nos fijamos en que a veces el comportamiento que queremos eliminar desaparece tras un castigo. Es importante que empecemos a ver m&aacute;s all&aacute; de los comportamientos y comprendamos el impacto de nuestras acciones en el mundo emocional, en la seguridad y en la confianza de nuestros hijos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando un niño deja de hacer algo por miedo al castigo no hay aprendizaje, hay supervivencia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Aprenden realmente por castigos y premios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aprenden a saber lo que queremos que aprendan. Es decir, entienden qu&eacute; es lo que esperamos de ellos y qu&eacute; necesitan hacer para conseguir nuestra aprobaci&oacute;n e, incluso, nuestro afecto. Pero el aprendizaje real sobre los comportamientos que castigamos o premiamos no lo hacen. Aprender conlleva entender el motivo por el cu&aacute;l hacemos o no hacemos las cosas, experimentar las consecuencias de nuestros actos, reflexionar, practicar, fallar&hellip; Cuando un ni&ntilde;o deja de hacer algo por miedo al castigo, no hay aprendizaje, hay supervivencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; m&eacute;todos alternativos al sistema de castigo y premio aconseja?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La presencia, la escucha, la narrativa de los estados internos desde donde hacen o no hacen lo que les pedimos, la explicaci&oacute;n de las consecuencias, la experimentaci&oacute;n de las propias consecuencias, los acuerdos, la anticipaci&oacute;n de l&iacute;mites&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Puede hablarnos de la violencia por negligencia?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La negligencia hace referencia a aquellos casos en los que los padres no nos encargamos de las necesidades de nuestros hijos. Hay ejemplos claros como no darles de comer, no cuidar su higiene&hellip; pero tambi&eacute;n se refiere a cuando no nos hacemos cargo de nuestra labor con respecto a sus necesidades emocionales. Los padres y las madres somos responsables de la regulaci&oacute;n emocional de nuestros hijos, por ejemplo. Para eso hace falta tiempo, atenci&oacute;n, contacto f&iacute;sico, calma. Ignorar las emociones para que dejen de expresarlas es una negligencia, por ejemplo. Lo importante de este tipo de negligencia es que es m&aacute;s invisible y eso la hace m&aacute;s dif&iacute;cil de reconocer, aunque el impacto que tiene es el mismo que el de cualquier otro tipo de violencia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>Afirma que el chantaje es una forma de manipulaci&oacute;n, una manera de generar sentimientos desagradables en los otros para que cedan finalmente a lo que queremos. &iquest;C&oacute;mo hacemos chantaje y por qu&eacute; desestima el m&eacute;todo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hacemos chantaje de muchas maneras. Intentamos presionarlos para que hagan algo que queremos diciendo que si no lo hacen habr&aacute; algo que no reciban: si no te portas bien, no te van a traer el regalo los Reyes, por ejemplo. Pero no solo eso: a veces con nuestra cara de enfado o de pena estamos haciendo chantaje emocional, tratando de hacerlos sentir culpables y que cambien su comportamiento para que nosotros estemos alegres. La manipulaci&oacute;n no es recomendable para generar seguridad, confianza y protecci&oacute;n, que es lo que nuestros hijos necesitan de nosotros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Afirma que la sobreprotecci&oacute;n es una forma edulcorada de nombrar el control. &iquest;No puede ser un exceso de miedo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro, pero para poder no sentir nuestro miedo, controlamos a nuestros hijos. Hacemos que no se suban al columpio que nos da miedo, o que no se alejen emocionalmente de nosotros porque nos da miedo sentirnos solos. El control no solo se ejerce de manera autoritaria. A veces, se ejerce tras aparentes buenas intenciones y cuidados. Y es importante empezar a nombrar que si utilizamos a nuestros hijos para tranquilizarnos nosotros, estamos ejerciendo un abuso de nuestro poder y que no los estamos teniendo en cuenta como necesitan.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los niños tienen derecho a saber la verdad sobre las cosas que les impactan directamente y no les gusta que les mintamos, exactamente igual que nos ocurre a nosotros</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; efectos negativos tiene en nuestros hijos e hijas la sobreprotecci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Falta de confianza en s&iacute; mismos, sensaci&oacute;n de incomprensi&oacute;n y soledad, duda sobre lo que sienten, culpa, miedo a cosas que no son peligrosas e inseguridad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y sobre las mentiras, &iquest;qu&eacute; piensa?&iquest;son maltrato hasta si son piadosas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de los actos violentos que ejercemos, creemos que los estamos haciendo por el bien de los ni&ntilde;os. Con las mentiras ocurre igual. &iquest;Qu&eacute; tipo de mentiras piadosas? Si escondemos que su perrito se ha muerto y le decimos que se ha escapado, &iquest;c&oacute;mo va a poder hacer su duelo? Una cosa es ajustar la informaci&oacute;n a lo que pueden procesar y a su momento evolutivo y otra cosa es infravalorarlos. Los ni&ntilde;os tienen derecho a saber la verdad sobre las cosas que les impactan directamente y no les gusta que les mintamos, exactamente igual que nos ocurre a nosotros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>H&aacute;blenos sobre la parentificaci&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; es? &iquest;C&oacute;mo se lleva a cabo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La parentificaci&oacute;n es un t&eacute;rmino que se refiere a aquellas situaciones en que se produce una inversi&oacute;n de roles y los ni&ntilde;os acaban asumiendo alguna funci&oacute;n que no les corresponde como ni&ntilde;os. Cuando se convierten en los encargados de cuidar de sus pap&aacute;s o de alg&uacute;n hermano, por ejemplo. El problema es que tenemos este tipo de comportamientos muy ligados a la idea de ni&ntilde;o bueno y a veces no nos damos cuenta de que no es que nuestro hijo sea muy emp&aacute;tico, o muy responsable sino que est&aacute; llevando una carga muy pesada encima.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; efectos psicol&oacute;gicos tiene el abuso o la violencia f&iacute;sica o emocional sobre los ni&ntilde;os o las ni&ntilde;as?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La violencia tiene impacto en los ni&ntilde;os a muchos niveles. Autoestima baja, sentimientos de indefensi&oacute;n, soledad, miedo, rabia&hellip; Pero tambi&eacute;n puede ser la causa tras algunos problemas de aprendizaje, dificultades a la hora de relacionarnos, incluso de algunos&nbsp;s&iacute;ntomas f&iacute;sicos. A largo plazo, el haber vivido violencia en la infancia tiene relaci&oacute;n con la aparici&oacute;n de sintomatolog&iacute;a psiqui&aacute;trica, consumo de drogas, riesgo de suicidio e, incluso, enfermedades como las cardiovasculares, entre otras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Niebla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/beatriz-cazurro-comportamiento-necesitamos-corregir-padres-reflejo-vivimos-hijos_128_9612324.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Oct 2022 20:44:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Beatriz Cazurro: "El comportamiento que necesitamos corregir como padres es el reflejo de lo que vivimos como hijos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Padres,Maternidad,Maltrato infantil,Psicología,Crianza,Paternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Guerra Civil contada para niños y niñas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/guerra-civil-contada-ninos-ninas_1_9594055.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4cfbd99c-2cae-48a5-bd19-a7d1f985cbaf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Guerra Civil contada para niños y niñas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con lenguaje accesible pero "sin edulcorar", el libro de Sara Marconi y el especialista en memoria Gutmaro Gómez Bravo se adentra en el golpe de Estado y la contienda: "Es necesario acercarse de forma gradual a la historia para entender mejor el presente y construir un futuro diferente”</p><p class="subtitle">Las rutas guiadas que Franco montó para legitimar la Guerra Civil ante los turistas</p></div><p class="article-text">
        Carmen y Marco son hermanos y llevan unos d&iacute;as al cuidado de su abuelo. Se pelean bastante, que si esto es m&iacute;o, que si yo estaba primero. Hasta que el abuelo, hart&iacute;simo, les dice: &ldquo;No hay nada m&aacute;s feo que discutir entre hermanos&rdquo;. Prosigue el barbudo octogenario: &ldquo;A veces las cosas pueden acabar de forma horrible. Para demostr&aacute;roslo, os contar&eacute; una historia que sucedi&oacute; justo aqu&iacute;, en Espa&ntilde;a&rdquo;. <em>La guerra civil espa&ntilde;ola</em> (Shackleton Kids, 2022) es el libro que firma Sara Marconi, con el asesoramiento del profesor de la Universidad Complutense Gutmaro G&oacute;mez Bravo, especialista en la Guerra Civil, el franquismo y las pol&iacute;ticas de memoria. Novedad: no es otro libro m&aacute;s; este, desde el rigor hist&oacute;rico, est&aacute; pensado para ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de a partir de 10 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Inicia con el contexto social y pol&iacute;tico pre Rep&uacute;blica: &ldquo;Para entender lo que pas&oacute; tenemos que viajar al a&ntilde;o 1931. Por aquel entonces, en Espa&ntilde;a hab&iacute;a un rey, Alfonso XIII, pero muchos espa&ntilde;oles estaban enfadados con &eacute;l&rdquo;. Los ni&ntilde;os atentos y expectantes le preguntan al abuelo: &iquest;No tra&iacute;a buenos regalos?, y el anciano les contesta: &ldquo;M&aacute;s bien, uno muy malo. Durante a&ntilde;os hab&iacute;a apoyado a la dictadura, es decir, un gobierno en el que mandan sin que nadie los haya votado e imponen lo que ellos dicen&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los puntos fuertes que tiene el libro es que trata a los lectores tal y como son: ni&ntilde;os y ni&ntilde;as listos. La autora lleva a&ntilde;os escribiendo para ellos y dice que son capaces de entender muchas cosas que a bote pronto puedan parecernos complicadas, &ldquo;sobre todo si uno se esfuerza en explicarlas de forma comprensible e interesante&rdquo;. Da una clave: &ldquo;El dise&ntilde;ador italiano Bruno Munari dec&iacute;a que complicar es f&aacute;cil, simplificar es lo dif&iacute;cil. Para simplificar hay que quitar, y para quitar hay que saber qu&eacute; se puede quitar. Quitar en lugar de a&ntilde;adir implica reconocer la esencia de las cosas y comunicarlas en su esencialidad&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Relato e im&aacute;genes. De d&oacute;nde venimos y hacia d&oacute;nde fuimos. Qu&eacute; valores defend&iacute;a la Rep&uacute;blica o qu&eacute; privilegios tocados ten&iacute;an los que dieron el golpe de Estado. Ejemplo textual de <em>La guerra civil espa&ntilde;ola</em>: &ldquo;En muchas zonas de Espa&ntilde;a, la situaci&oacute;n en el campo era dram&aacute;tica. Unos pocos terratenientes pose&iacute;an grandes extensiones de tierra que hac&iacute;an trabajar de sol a sol a los jornaleros por un salario tan bajo que no les daba ni para comer&rdquo;. Con la introducci&oacute;n de este hecho, los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as pueden sacar sus propias conclusiones cuando luego se explica c&oacute;mo la Rep&uacute;blica hizo un esfuerzo por repartir algunas tierras entre los pobres y c&oacute;mo la Iglesia se posicion&oacute; del lado de los golpistas, dado que la Rep&uacute;blica &ldquo;le hab&iacute;a quitado el poder y le hab&iacute;a hecho perder parte de sus riquezas&rdquo;, sobre todo tierras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se exponen los multifactores que derivaron en la guerra de clases que fue la Guerra Civil. &iquest;C&oacute;mo? Con ilustraciones precisas y preciosas y con un texto bien escrito y la descripci&oacute;n de los hechos hist&oacute;ricos exactos para poder entender qu&eacute; pas&oacute;. G&oacute;mez Bravo afirma sin titubear: &ldquo;Los chavales pueden entender perfectamente ideas complejas. A su manera, con su lenguaje, eso s&iacute;. El problema en historia es conectar los hechos, y ah&iacute; s&iacute; que hay que hacer un esfuerzo y este libro lo permite&rdquo;. El profesor tiene dos hijos y dice que precisamente asumi&oacute; el trabajo por ellos, ya que siempre se queja de que no entienden bien la historia. Ha reflexionado muchas veces sobre por qu&eacute; no les acaba de interesar o encajar el tema y sus conclusiones son que las explicaciones a las que acceden son o muy simples o ya muy para mayores. &ldquo;Simples quiero decir: o buenos y malos, o solo im&aacute;genes&rdquo;, asegura.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;C&oacute;mo acercar la historia a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as?</strong></h3><p class="article-text">
        La Guerra Civil sucedi&oacute; hace m&aacute;s de 80 a&ntilde;os. &ldquo;Para un ni&ntilde;o, es hace much&iacute;simo tiempo&rdquo;, se&ntilde;ala la autora. &ldquo;Una guerra civil siempre es una herida profunda para un pa&iacute;s. Y es necesario intentar hacer cuentas con ese pasado ya desde peque&ntilde;os, acerc&aacute;ndose de forma gradual a la historia para entender mejor el presente y construir un futuro diferente&rdquo;. Gutmaro G&oacute;mez defiende que los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as necesitan conocer la Guerra Civil sin tab&uacute;es y sin prejuicios: &ldquo;Cuesta porque est&aacute; dentro de una guerra cultural o ideol&oacute;gica que sigue hoy en d&iacute;a&rdquo;, es por eso que, seg&uacute;n el profesor, &ldquo;es tan f&aacute;cil que se manipule o que se reduzca a buenos o malos o que se deformen los hechos&rdquo;. La intencionalidad, dice, es pol&iacute;tica, no divulgativa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El profesor cuenta que los hechos hist&oacute;ricos, o m&aacute;s bien la historia descontextualizada, les llega a trav&eacute;s del m&oacute;vil, sobre todo v&iacute;a im&aacute;genes que carecen de texto. &ldquo;Lo ven sin argumentaci&oacute;n ni lenguaje. Al ser visual lo aterrizan muy deformado&rdquo;. En los centros escolares la materia de Historia tiene dos problemas: much&iacute;simo temario y pocas horas a la semana. La Guerra Civil en concreto no se estudia cada a&ntilde;o, se ve algo a finales de Primaria, una vez en la ESO y ya hasta segundo de Bachillerato. Materiales did&aacute;cticos como este libro tienen mucha cabida, ya que no hay tantos ni de tanto rigor. 
    </p><p class="article-text">
        G&oacute;mez Bravo dice que en este libro &ldquo;no se ha descafeinado la historia&rdquo; y que su labor ha consistido en facilitar y estructurar el contenido, adem&aacute;s de sintetizarlo para que Sara Marconi escribiera desde el ejercicio hist&oacute;rico. Tiene por tanto una base cient&iacute;fica y, dice, &ldquo;no importa la ideolog&iacute;a del lector porque los hechos son irrefutables&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;c&oacute;mo contarlo? Y contesta: &ldquo;No podemos reconstruir la historia desde el presente para hacerla atractiva, eso es presentismo y es un craso error&rdquo;. Se&ntilde;ala que no se deber&iacute;a emplear palabras o problemas del ahora que arranquen en el pasado: &ldquo;Eso es como hacer <em>spoiler</em>&rdquo;. Y facilita el ejemplo: &ldquo;Esto de hab&iacute;a dos Espa&ntilde;as y se enfrentaron en una guerra... Esa lectura es construida y muy posterior, adem&aacute;s de ser mentira&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Para G&oacute;mez Bravo el camino deber&iacute;a ser algo parecido a: &ldquo;Hay una &eacute;poca de cambios pol&iacute;ticos profundos, una crisis econ&oacute;mica a nivel global. Aparecen unos movimientos que no son democr&aacute;ticos y se oponen a las reformas organiz&aacute;ndose violentamente, y el fracaso del golpe de Estado arrastra a una guerra civil&rdquo;. Es decir, consiste en ense&ntilde;ar a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as a pensar hist&oacute;ricamente, y &ldquo;desterrar las ideas preconcebidas como la supuesta violencia inicial o la separaci&oacute;n previa de las Espa&ntilde;as&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La Guerra Civil no fue una pelea entre hermanos</strong></h3><p class="article-text">
        El &ldquo;pero&rdquo; al libro: la Guerra Civil no fue una disputa entre hermanos como abre el texto. Gutmaro G&oacute;mez Bravo se desmarca de esta licencia po&eacute;tica de la autora y afirma que el s&iacute;mil no es acertado. Ella explica: &ldquo;Este es un ejemplo de lo que dec&iacute;a Munari, &iquest;cu&aacute;l es la esencia de este algo complicado? &iquest;Cu&aacute;l es su n&uacute;cleo? Y una vez que lo he entendido, &iquest;qu&eacute; experiencia parecida tiene un ni&ntilde;o de ese algo complicado? &iquest;C&oacute;mo puedo narr&aacute;rselo a partir de lo que ya conocen, que sea parte de su vida cotidiana?&rdquo;. Marconi dice que el encaje no es perfecto, pero que el s&iacute;mil de la pelea entre hermanos &ldquo;nos permite convertir en accesible y cercana la cuesti&oacute;n complejas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El texto arranca con el pie equivocado. Tatiana Romero es historiadora y considera que hab&iacute;a una serie de opresiones, privilegios, estructuras desiguales tanto en el poder como en el reparto de la riqueza, con lo que no se puede equiparar a un burgu&eacute;s navarro o catal&aacute;n, con un jornalero andaluz o extreme&ntilde;o. &ldquo;La pelea entre hermanos es una falacia y hay que desmontarla desde peque&ntilde;os. No son dos hermanos iguales, sino unas personas que abusan del monopolio de la violencia, como fue el ej&eacute;rcito, que se levant&oacute; contra un Estado constituido democr&aacute;ticamente&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Romero considera que los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as pueden entender cuando una autoridad injusta se impone de forma sangrienta a la raz&oacute;n. Y cambia radicalmente si la guerra es entre iguales, como ser&iacute;an dos hermanos, o la deriva de un golpe de Estado y tres a&ntilde;os de contienda porque la ciudadan&iacute;a se defendi&oacute; del golpe en favor de la democracia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Niebla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/guerra-civil-contada-ninos-ninas_1_9594055.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Oct 2022 20:37:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Guerra Civil contada para niños y niñas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra Civil Española,Franquismo,Memoria Histórica,Educación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Maternidad y discapacidad: el tabú y el deseo de muchas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/maternidad-discapacidad-tabu-deseo_1_9601615.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11e4c9f1-90cf-452f-bec7-ff2496fd05f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Maternidad y discapacidad: el tabú y el deseo de muchas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El deseo sexual y el afán de formar una familia en mujeres con distintas discapacidades que plantea la obra de teatro Madre de Azúcar pone sobre la mesa los prejuicios y las políticas que “intentan protegerlas, pero en ese intento las aíslan”</p><p class="subtitle">ENTREVISTA - Jordi Durà, abogado: “La esterilización de mujeres con discapacidad sin consultarles ni su consentimiento es un delito”</p></div><p class="article-text">
        El silencio absoluto lo rompe Cloe, de 27 a&ntilde;os, con un deseo escondido como un gato debajo de un coche. Grita: &ldquo;Un deseo, que en teor&iacute;a yo no tengo, porque lo que tengo es, seg&uacute;n mi diagn&oacute;stico, retraso mental leve del 65%&rdquo;. El escenario hierve y prosigue: &ldquo;No tenemos ning&uacute;n deseo. No tenemos ganas de follar ni ganas de formar una familia. No tenemos instintos. Las chicas con discapacidad intelectual del 65% somos &aacute;ngeles que volamos junto a la gente normal haci&eacute;ndoles sentir cosas agradables. Pero todo esto lo han decidido unos se&ntilde;ores sin discapacidad, sin instinto y sin el deseo que yo tengo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ella es la actriz con diversidad funcional Andrea &Aacute;lvarez y el texto y la direcci&oacute;n lo firma Cl&agrave;udia Ced&ograve;, tambi&eacute;n psic&oacute;loga de formaci&oacute;n, que lleva a&ntilde;os conjugado las artes esc&eacute;nicas como m&eacute;todo de expresi&oacute;n y mejora de calidad de vida de personas con distintas discapacidades. Y s&iacute;, tanto Cloe como otras <em>Cloes </em>tienen deseos e instintos sexuales hacia con otras personas, tambi&eacute;n, en algunos casos, ganas de maternar y formar familia. <a href="https://dramatico.mcu.es/evento/madre-de-azucar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Madre de az&uacute;car </em></a><a href="https://dramatico.mcu.es/evento/madre-de-azucar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es la obra</a> que aborda el complejo tema y que finaliza su programaci&oacute;n esta semana en el Centro Dram&aacute;tico Nacional en Madrid. &ldquo;Az&uacute;car&rdquo; es lo que son los ni&ntilde;os o las ni&ntilde;as que juegan pero no cuentan, que ni suman ni restan, que no pueden ser eliminados ni eliminar. &ldquo;Az&uacute;car&rdquo; es existir sin existir.
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                Una imagen de la obra &#039;Madre de azúcar&#039;                             </span>
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        Todo empez&oacute; con la capacidad de escucha y alta dosis de empat&iacute;a de la directora: &ldquo;Abrimos un aula de teatro para personas con diversidad funcional en Banyoles y muchas mujeres sacaban el tema de ser o poder ser madres&rdquo;. Relata que hab&iacute;a una improvisaci&oacute;n y hac&iacute;an un parto o interpretaban tener un beb&eacute; y darle teta o una pon&iacute;a en marcha una escena en la que ten&iacute;an su propia familia.&nbsp;Cl&agrave;udia Ced&ograve; lleva m&aacute;s de 15 a&ntilde;os trabajando con algunos de los actores y actrices con diversidad funcional que suben al escenario de <em>Madre de az&uacute;car,</em> su compa&ntilde;&iacute;a se llama Escenaris Especials. Y la bola ech&oacute; a rodar cuesta abajo. &ldquo;Empezamos a plantearnos que, si ellas verdaderamente quer&iacute;an serlo, &iquest;qu&eacute; pasa? Duro. En algunos casos, con diagn&oacute;stico de discapacidad y viviendo en un centro no es f&aacute;cil, puede que incluso intervenga Asuntos Sociales y les quiten la tutela&rdquo;, dice. El aula de teatro se convirti&oacute; en un f&oacute;rum de pensamiento colectivo y de interpretar o entender las decisiones de las instituciones que, seg&uacute;n la directora, &ldquo;intentan protegerlos, pero en ese intento los a&iacute;slan&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Ha sido una maternidad dura pero he salido adelante&rdquo;</h3><p class="article-text">
        <em>Madre de az&uacute;car </em>brinda voz a distintas posturas: el deseo de menstruar, tener sexo y concebir de una persona discapacitada; las objeciones y el rechazo de la posible abuela; la visi&oacute;n protectora y paternalista del director del centro en el que vive Cloe (en un piso tutelado); la educadora social que considera que puede ser posible pero con apoyo y acompa&ntilde;amiento; as&iacute; como las posturas de distintos amigos y amigas de Cloe a quienes les parece una decisi&oacute;n acertada o no, dependiendo del nivel de miedo que se les haya insuflado en el cuerpo. La obra es el resultado de un proceso de documentaci&oacute;n de m&aacute;s de dos a&ntilde;os, en el que la compa&ntilde;&iacute;a ha entrevistado a madres con discapacidad, o mujeres que quisieron pero no pudieron o no las dejaron, as&iacute; como madres que les quitaron sus hijos por ser divergentes funcionales.
    </p><p class="article-text">
        Inma Cateura es una de las voces expertas. &ldquo;Tengo una discapacidad intelectual del 38% y tres hijos, una de 39, una de 38 y otro de 36. Ha sido una maternidad muy dura porque nadie me ha ayudado, m&aacute;s all&aacute; de mi padre y mi exmarido, pero he salido adelante&rdquo;. &ldquo;Me qued&eacute; embarazada con 16 a&ntilde;os y aquello parec&iacute;a una locura. Viv&iacute;a en un pueblo y nadie lo entend&iacute;a. Yo decid&iacute; no operarme ni tomarme pastillas anticonceptivas. Quer&iacute;a ser madre y lo fui&rdquo;, cuenta Cateura, que sigue trabajando como limpiadora en la Fundaci&oacute; Ram&oacute;n Noguera, donde tambi&eacute;n trabaja su hija mediana. La hija mediana de Cateura tiene una discapacidad del 65%, y sordera.
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                Inma Cateura, madre de tres hijos.                             </span>
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        &ldquo;Yo pensaba: soy discapacitada, &iquest;puedo cuidarlos bien? &iquest;Sabr&eacute; ponerles la ropa o el pa&ntilde;al o hacer gestiones? Los peque&ntilde;os detalles se me hac&iacute;an muy grandes, pero lo consegu&iacute;&rdquo;, se&ntilde;ala con una sonrisa gigante en la boca. La hija mayor es funcionaria de la Generalitat y el hijo menor, inform&aacute;tico. &ldquo;Como siempre digo: soy discapacitada y mis hijos ni se drogan ni toman alcohol ni son malas personas. Tienen sus estudios y sus trabajos&rdquo;, dice Cateura, que cuenta que cuando vio <em>Madre de az&uacute;car</em> se vio reflejada en la incomprensi&oacute;n exterior, en los prejuicios, en la propia inseguridad que como mujer discapacitada se puede tener, en sentir un deseo maternal que puede con toda tempestad y contratiempo.
    </p><h3 class="article-text">El deseo sexual </h3><p class="article-text">
        La educadora social Ida Ventura lleva m&aacute;s de 12 a&ntilde;os trabajando con personas con discapacidad intelectual en el &aacute;mbito social: &ldquo;Soy madre y como madre el tema me toca la fibra, me hace pensar en otras mujeres que por la condici&oacute;n con la que han nacido se les ha privado de la maternidad. Por decisiones sociales, pol&iacute;ticas o familiares externas a lo que ellas quieren para su vida&rdquo;. La educadora social de la obra la conecta con su trabajo, ya que Ida tambi&eacute;n ha tenido que acompa&ntilde;ar a mujeres discapacitadas que eran madres o a mujeres a las que les hubiera gustado serlo, aunque los <em>peros</em> se les hicieron monta&ntilde;a. &ldquo;He conocido a mujeres que no se les ha dejado ni siquiera menstruar porque desde muy j&oacute;venes ya se les pon&iacute;a el implante o las pastillas. Se les ha robado incluso sus ciclos menstruales y conectarse con sus cuerpos&rdquo;, se&ntilde;ala. El deseo sexual tambi&eacute;n es tab&uacute;. &ldquo;Tienen problemas de relaciones sexuales por un desconocimiento con el cuerpo, y con el placer propio y del otro&rdquo;, asegura.&nbsp;La educadora cuenta que ha conocido a mujeres que hubieran deseado, por lo menos, plante&aacute;rselo, y que no tuvieron ni siquiera la posibilidad porque las esterilizaban incluso enga&ntilde;adas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como muchos aspectos en la vida y en todo ser humano, lo de ser capaz o no de criar y cuidar, se tendr&iacute;a que sopesar de forma individual sobre las capacidades, red de apoyo, pros y contras de cada persona. En la decisi&oacute;n final deber&iacute;a estar acompa&ntilde;ada pero en sus propias manos&rdquo;, dice. Lo que s&iacute; es innegable es que todas las mujeres necesitamos ayuda y recursos para maternar. &ldquo;Quiz&aacute; yo necesito un hombro en el que llorar cuando llevo mil noches sin dormir cuidando a mi beb&eacute; y una mujer como Cloe necesita una externa que le ayude con sus sue&ntilde;os para ver cu&aacute;les quiere o puede materializar y cu&aacute;les deben seguir siendo sue&ntilde;os&rdquo;, dice. &ldquo;Los t&iacute;tulos generalistas, como que todas las personas con discapacidad intelectual o mental no pueden tener hijos, yo te digo que no estoy de acuerdo&rdquo;, apunta. Ella defiende que, igual que tienen el apoyo a la autonom&iacute;a de las casas, con educadores que van a los pisos de personas que deciden vivir solas, &ldquo;un apoyo a la maternidad podr&iacute;a ser una opci&oacute;n y posible&rdquo;. Aunque a&ntilde;ade: &ldquo;Primero hay que ir al inicio: que una chica joven pueda descubrir su sexualidad tranquila y segura. Y si necesita, educadoras formadas para poder acompa&ntilde;arla e informarla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estrella Gil decidi&oacute; tener un hijo y su discapacidad f&iacute;sica no se lo impidi&oacute;. Habla con dificultad, pero razona casi mejor que algunas personas capacitistas. &ldquo;Voy en silla de ruedas y cuando a mi hijo le daban las rabietas, esperaba tranquilamente a que se calmara. Luego le cog&iacute;a y le hablaba&rdquo;, cuenta. Gil dice que cuando cont&oacute; a los ginec&oacute;logos, 13 a&ntilde;os atr&aacute;s, que quer&iacute;a ser madre, alguno le mir&oacute; con una ceja levantada: &ldquo;No llevaba a mi hijo en carrito, lo porteaba y tan a gusto. Lo &uacute;nico que no he podido hacer nunca es ba&ntilde;arlo, pero su padre lo asea y as&iacute; nos arreglamos&rdquo;. Estrella Gil reconoce que maternar desde una silla de ruedas no es tarea f&aacute;cil, pero que con amor y empe&ntilde;o, se consigue. Tiene una web llamada <a href="http://maternidad-adaptada.blogspot.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Maternidad adaptada,</a> y <a href="https://www.editorialecu.com/libro/maternidad-adaptada/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un libro con el mismo nombre</a>. &ldquo;Se necesita una gran dosis de superaci&oacute;n y rechazo a los miedos, pero mi hijo Miquel es feliz y yo estoy orgullosa y satisfecha&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Niebla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/maternidad-discapacidad-tabu-deseo_1_9601615.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Oct 2022 21:21:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Maternidad y discapacidad: el tabú y el deseo de muchas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Discapacidad,Derechos sociales,Maternidad,Arte,Teatro,Centro Dramático Nacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diario de confinamiento de una madre trabajadora con niña al lado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/diario-confinamiento-madre-trabajadora-nina-lado_1_9570757.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/69e575bd-3723-46c1-bc3b-089427b53270_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diario de confinamiento de una madre trabajadora con niña al lado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El encierro en las casas de marzo de 2020 y la crianza de su hija Eleonor son los ingredientes clave de 'La mujer enmascarada', el libro con el que Elena Cabrera, redactora jefa de Cultura de elDiario.es, recupera el diario personal que escribió en la época de los malabares imposibles</p><p class="subtitle">Cinco datos sobre el impacto de la pandemia en la infancia y adolescencia</p></div><p class="article-text">
        Cuando los centros escolares cerraron por un virus que campaba a sus anchas, los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as redescubrieron un lugar llamado madre. As&iacute; le pas&oacute; a Eleonor, de nueve a&ntilde;os: &ldquo;Viva el coronavirus, porque as&iacute; puedo pasar un mont&oacute;n de rato con mi mami. No quiero que la cuarentena acabe jam&aacute;s, jam&aacute;s, jam&aacute;s&rdquo;. Las familias pasamos 24 horas con ellos y ellas como si de agosto se tratase, con el plus del temor y el desconcierto, con el redoble de tambores de una jornada laboral intacta pero desplazada al interior de la casa. He ah&iacute; el periodo de malabares m&aacute;s delirante de las madres y los padres. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/heridas-covid-19-han-abierto-camino-cambios-esperabamos_1_8823292.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los cuidados se instalaron en el centro</a>, pero sin margen para recolocar todo lo dem&aacute;s.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La periodista Elena Cabrera (Madrid, 1975) por aquel entonces colaboradora en las secciones de Sociedad y Cultura, actualmente redactora jefa de Cultura, public&oacute; en este medio <a href="https://www.eldiario.es/nidos/diario-personal-cuarentena-coronavirus_1_1030686.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un diario personal</a>, pero con aspiraci&oacute;n de espejo de otras <em>curritas</em> que como ella a la vez maternaban. <em>La mujer enmascarada</em> (Libros.com, 2022) es el compendio y revisi&oacute;n de aquel diario de sesiones, ahora en papel y librer&iacute;as, retrato de unos meses que pasaron lentos como el caballo del malo, y despu&eacute;s, quiz&aacute;, olvidados tan r&aacute;pido como corre el caballo del bueno.
    </p><p class="article-text">
        Un piso ubicado en el popular barrio de La Prosperidad, en Madrid, era el escenario en el que madre e hija (con padre incluido) desarrollaron y habitaron las semanas de encierro rebosantes de teledeberes y teletrabajo. Empez&oacute; para Cabrera como una pregunta al infinito &ndash;si meses despu&eacute;s podr&iacute;a asistir al concierto de The Sisters of Mercy&ndash; y acab&oacute; derivando en preocupaci&oacute;n por la salud de la sanidad p&uacute;blica o por el impactante recuento de muertos diarios. Y acaba relatando la desescalada con m&aacute;xima preocupaci&oacute;n por el contacto f&iacute;sico, las distancias o con cumplir las medidas de seguridad. Lo personal es pol&iacute;tico, y leyendo <em>La Mujer Enmascarada</em> hacemos lectura de nuestra propia experiencia.
    </p><p class="article-text">
        Este texto produce una sensaci&oacute;n de <em>voyeurismo</em>, como de observar la habitaci&oacute;n desde el agujero de la llave de la puerta. D&iacute;a a d&iacute;a nos acercamos a la protagonista absoluta que es la ni&ntilde;a Eleonor desde la atenta mirada de una madre. &ldquo;Descubr&iacute; a Eleonor como material narrativo. Yo quer&iacute;a escribir un diario sobre m&iacute; misma y seg&uacute;n avanzaban los d&iacute;as me aburr&iacute; de m&iacute; y me enamor&eacute; de ella no solo como persona, eso ya lo estaba de antes, sino como personaje&rdquo;, dice la autora. Prosigue Cabrera: &ldquo;Convivir con Eleonor es muy divertido y tem&iacute;a no ser capaz de trasladarlo bien a la narraci&oacute;n, por lo que mi mayor reto era saber dar las pinceladas exactas para reflejarla fielmente. Cada d&iacute;a trabajaba sobre eso&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Malabares y equilibrios</h3><p class="article-text">
        Ventajas del confinamiento de Elena Cabrera: una ni&ntilde;a tremendamente lista, perspicaz y recurrente. Desventajas del confinamiento de Elena Cabrera: una ni&ntilde;a tremendamente lista, perspicaz y recurrente. Para muestra, un bot&oacute;n. Cada vez fueron mejores sus tretas para excusar la obligaci&oacute;n de hacer deberes o tareas. &iquest;C&oacute;mo imponer rutina a los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as dentro del caos del confinamiento? La madre cuenta que ellos intentaron establecer unos horarios &ldquo;pero se volv&iacute;an laxos y maleables&rdquo;. Y a&ntilde;ade algo compartido por muchas madres y padres: &ldquo;No nos sent&iacute;amos con la autoridad moral de ser estrictos porque la vida estaba cargada de una gran incertidumbre, y de miedo, por lo que tend&iacute;amos a hiperprotegerla no siendo estrictos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Malabares y equilibrios complicados. &ldquo;Ten&iacute;a que dar la talla como madre, cuidadora, educadora&rdquo;, dice. Con la convicci&oacute;n de que la educaci&oacute;n es &ldquo;algo social y colectivo&rdquo;, en tiempos de confinamiento los padres tuvieron que asumir todas las partes. &ldquo;Creo que es ese control, que en el resto del tiempo queda, digamos, repartido entre mucha gente, lo que ella ve&iacute;a centralizado en m&iacute;&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Dice la periodista que las ni&ntilde;as de entre nueve y once a&ntilde;os viven en tensi&oacute;n: &ldquo;Quieren ser mayores, sentirse independientes y a la vez sufren al dejar de ser objeto de atenci&oacute;n, cuidados y mimos&rdquo;. Puede que el confinamiento &ldquo;les diera la oportunidad de prolongar esa primera infancia y posponer los retos del crecimiento por un tiempo&rdquo;, piensa. La ni&ntilde;a demandaba cuidados en forma de atenci&oacute;n a cualquier hora del d&iacute;a, y la madre, necesitaba como el comer algo de silencio y calma para traducir o escribir. &ldquo;Por mucho que cerrara la puerta de mi espacio de trabajo, ella la abr&iacute;a sin contemplaciones. Buscaba 'hacer un BBC', es decir, colarse en una videollamada por detr&aacute;s, haciendo el ganso&rdquo;. Cabrera consegu&iacute;a juntar letras con sentido cuando el padre de Eleonor, que trabajaba fuera, aterrizaba en casa por las tardes. Era una pugna constante entre varios deberes: el maternal y el laboral.
    </p><h3 class="article-text">La desescalada y las consecuencias del encierro</h3><p class="article-text">
        Cuando meses despu&eacute;s <a href="https://www.eldiario.es/politica/pedro-sanchez-anuncia-permitira-partir_1_5873545.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Gobierno permiti&oacute; que los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as salieran de casa</a> a horas controladas y sin relaci&oacute;n entre iguales, Eleonor prefer&iacute;a quedarse en casa. Su madre tuvo que insistir con los paseos en el exterior: &ldquo;No es que tuviera miedo, aunque un poco s&iacute;, pero se hab&iacute;a instalado c&oacute;modamente en el mundo interior y dom&eacute;stico. No sent&iacute;a la necesidad de ir a la calle para nada&rdquo;. Tambi&eacute;n detect&oacute; ciertas secuelas de la excesiva educaci&oacute;n en el miedo al contagio: &ldquo;Not&eacute; tambi&eacute;n su reticencia a quitarse la mascarilla y c&oacute;mo me obligaba a m&iacute; a llevarla aunque no hubiera nadie delante. A&uacute;n hoy es extremadamente obediente y estricta con las normas higi&eacute;nicas, jam&aacute;s las cuestiona&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Puede que los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as se adapten a la novedad sin grandes dificultades pero, lo que s&iacute; es cierto es que durante dos a&ntilde;os las relaciones humanas y de amistad se quedaron en <em>standby</em>. En el caso de Eleonor, incorpor&oacute; a sus rutinas las conexiones tecnol&oacute;gicas como las videollamadas para sentirse acompa&ntilde;ada de sus iguales. Pero aun as&iacute;, la autora considera que la pandemia &ldquo;trunc&oacute; sus relaciones de amistad en un momento muy importante&rdquo; y quiz&aacute; &ldquo;ahora deber&iacute;a tener lazos m&aacute;s estrechos de los que tiene&rdquo;. Y a&ntilde;ade: &ldquo;Le pill&oacute; a una edad en la que todav&iacute;a iba al parque, que es un lugar de socializaci&oacute;n y encuentro de grupos grande y la pandemia arras&oacute; con eso. Cuando quitaron los precintos de los parques ella ya se sent&iacute;a demasiado mayor para volver a ellos. Una pena&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para la periodista, las medidas estrictas con los ni&ntilde;os fueron desproporcionadas <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/sanidad-elimina-ultimas-restricciones-pandemia-colegios_1_9284662.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobre todo en los centros escolares</a>: &ldquo;Una de las principales consecuencias de las medidas en el colegio de mi hija fue juntar al alumnado de diferentes cursos para crear clases mixtas con dos niveles diferentes&rdquo;. Puede que este &ldquo;experimento&rdquo; aportara aspectos buenos relativos a la convivencia, pero, &ldquo;acad&eacute;micamente ralentiz&oacute; mucho la ense&ntilde;anza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Leemos en <em>La mujer enmascarada</em>: &ldquo;Eleonor, que est&aacute; disfrutando de este tiempo de confinamiento con bastante alegr&iacute;a y, hasta dir&iacute;a placer, me plante&oacute;: &iquest;Por qu&eacute; no vamos al colegio y t&uacute; trabajas durante el fin de semana y nos divertimos el resto?&rdquo;. Por contra, dos a&ntilde;os despu&eacute;s, el ascenso laboral de Elena Cabrera le ha exigido dedicar m&aacute;s tiempo al trabajo. A Eleonor, cree su madre, le gustar&iacute;a que hubiera otra pandemia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Niebla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/diario-confinamiento-madre-trabajadora-nina-lado_1_9570757.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Sep 2022 20:12:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diario de confinamiento de una madre trabajadora con niña al lado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus,Covid-19,Pandemia,Infancia,Conciliación,Cuidados familiares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Junto a los restos de un santo y con el testamento hecho: lista de curiosidades sobre los partos de las reinas de España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/restos-santo-testamento-hecho-lista-curiosidades-partos-reinas-espana_1_9298990.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c7fbd3d3-ee05-4acd-ad4d-024848d07f5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Junto a los restos de un santo y con el testamento hecho: lista de curiosidades sobre los partos de las reinas de España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los doctores Pedro Gargantilla y Berta María Martín Cabrejas han publicado 'Embarazos y partos de las Reinas de España', en el que narran los cambios en la maternidad en los últimos cinco siglos</p><p class="subtitle">¿Qué clase de madre abandona a su hijo? De cómo muchas mujeres sienten a veces la necesidad de huir</p></div><p class="article-text">
        De Isabel la Cat&oacute;lica a Letizia Ortiz han pasado m&aacute;s de 500 a&ntilde;os. Las reinas de Espa&ntilde;a han sido m&uacute;ltiples, con personalidades variadas y un s&eacute;quito de an&eacute;cdotas bien documentado. Todas ellas con la gran misi&oacute;n de gestar y parir herederos. Varones, claro. Los doctores Pedro Gargantilla y Berta Mar&iacute;a Mart&iacute;n Cabrejas han publicado <em>Embarazos y partos de las Reinas de Espa&ntilde;a</em> (La esfera de los Libros), en el que narran los cambios en estos cinco &uacute;ltimos siglos. 
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo: las reinas ya no paren en palacio, lo hacen en hospitales. La reina Sof&iacute;a fue la primera soberana espa&ntilde;ola que dio a luz en un centro sanitario. El doctor Gargantilla asegura que durante siglos &ldquo;los m&eacute;dicos tuvieron vedada la asistencia a los partos y la anestesia no hizo aparici&oacute;n hasta el siglo XIX&rdquo;. Todo esto hac&iacute;a que en el pasado, cuando se aproximaba la fecha prevista de parto, la reina hiciera testamento. Los doctores cuentan que cuando una reina se pon&iacute;a de parto, mandaban llamar a la matrona, que era quien la atend&iacute;a en sus propios aposentos. En algunos casos, como por ejemplo el de Mariana de Neoburgo, las reinas hac&iacute;an traer tambi&eacute;n a sus sanitarios de confianza. 
    </p><p class="article-text">
        El m&eacute;dico permanec&iacute;a ajeno a lo que estaba sucediendo en la habitaci&oacute;n donde la reina par&iacute;a, ya que ellos esperaban en la sala contigua. En cuanto el trabajo de parto estaba avanzado y era el momento de los pujos entraba &ldquo;una larga n&oacute;mina de nobles y arist&oacute;cratas que hac&iacute;an las veces de notarios para evitar que se pudiera suplantar la figura del reci&eacute;n nacido por otro&rdquo;. La alegr&iacute;a se daba solo cuando el reci&eacute;n nacido era var&oacute;n, ya que aseguraba la continuidad din&aacute;stica. 
    </p><p class="article-text">
        El pudor al cuerpo de las mujeres y la fe en la providencia de Dios ha jugado un papel importante en los partos reales. El 21 de abril de 1539, la reina Isabel de Portugal se pone de parto con una &ldquo;fuerte hemorragia y fiebres elevadas&rdquo;. Su partera, do&ntilde;a Quirce de Toledo, pide ayuda a los m&eacute;dicos pero la reina se opone. &ldquo;Si Dios quiere curarme lo har&aacute; sin necesidad de m&eacute;dicos y si tengo que morir ser&aacute; in&uacute;til la intervenci&oacute;n&rdquo;. Isabel mostr&oacute; durante las horas de fuertes contracciones un &ldquo;altivo pudor por desnudar su cuerpo y poca confianza en los f&iacute;sicos&rdquo;, con lo que los m&eacute;dicos nunca pasaron a su habitaci&oacute;n. La reina falleci&oacute; d&iacute;as despu&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Las monarqu&iacute;as est&aacute;n sembradas de muertes durante el posparto. &ldquo;Hay que tener presente que el term&oacute;metro no aparece hasta el siglo XVII, el lavado de manos como pr&aacute;ctica m&eacute;dica no lleg&oacute; hasta el siglo XIX y que no dispusimos de antibi&oacute;ticos hasta el siglo XX, por lo que ante una infecci&oacute;n puerperal nada se pod&iacute;a hacer&rdquo;. Esta fue precisamente la causa de la muerte de la emperatriz Isabel de Portugal.
    </p><h3 class="article-text">Morir pariendo</h3><p class="article-text">
        Todas las mujeres, las pobres a&uacute;n m&aacute;s, acariciaban el peligro real de morir pariendo. Puede que por este motivo, est&eacute; ampliamente documentado que las reinas eran muy supersticiosas y mandaban traer a palacio un sinf&iacute;n de amuletos y reliquias. Isabel de Valois, la tercera esposa de Felipe II, quiso parir junto a los restos incorruptos de San Eugenio. A la ni&ntilde;a que pari&oacute; le pusieron de nombre Isabel Clara Eugenia porque su parto no fue tan malo como podr&iacute;a haber sido. Mar&iacute;a de Austria, la esposa de Felipe III, mando llevar a su habitaci&oacute;n el b&aacute;culo de San Antonio de Silos, considerado el &ldquo;abogado de los buenos partos&rdquo;. Margarita, primera esposa de Felipe IV, pari&oacute; con la Santa Cinta en la mano, que se veneraba en la iglesia de Tortosa y se cre&iacute;a que la hab&iacute;a tejido la virgen. 
    </p><p class="article-text">
        Algunas veces los bautizos se daban al minuto de nacer. Y &ldquo;en cuando la reina se encontraba en condiciones &oacute;ptimas acud&iacute;a a lo que se llamaba misa de parida para dar las gracias por el buen curso del parto&rdquo;, cuenta el m&eacute;dico. Sol&iacute;a tener lugar hacia los 40 d&iacute;as despu&eacute;s del alumbramiento, &ldquo;la reina vest&iacute;a de blanco y la iglesia elegida era la de la Virgen de Atocha&rdquo;. Si las cosas ven&iacute;an mal dadas y el posparto ten&iacute;a complicaciones, ya que algunas reinas sufrieron lo que se conoce como infecci&oacute;n puerperal, los galenos pod&iacute;an hacer poca cosa ya que todav&iacute;a no exist&iacute;an los antibi&oacute;ticos. 
    </p><p class="article-text">
        Pedro Gargantilla asegura que muchas de las reinas sufrieron depresi&oacute;n posparto, adem&aacute;s de por las complicaciones psicol&oacute;gicas que tiene una mujer despu&eacute;s de ser madre, porque la presi&oacute;n que ten&iacute;an las reinas por parir hijos varones era considerable. Alumbrar a una ni&ntilde;a pod&iacute;a someterlas a muchos meses de tristeza y de ansiedad por volver a gestar para dar a luz un var&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que las reinas pod&iacute;an permitirse descansar y recuperarse contratando los servicios de nodrizas. Para la crianza de Margarita Mar&iacute;a, la que dibuj&oacute; Vel&aacute;zquez en Las meninas, fue preciso contratar a once nodrizas durante los tres a&ntilde;os y cuatro meses que dur&oacute; su lactancia. La &uacute;ltima nodriza que amamant&oacute; a un rey espa&ntilde;ol fue Maximina Pedraja, madre de leche de Alfonso XIII, el bisabuelo de Felipe VI. &ldquo;Fue tal el cari&ntilde;o y afecto que se tuvieron que ella form&oacute; parte de la comitiva de la boda de Alfonso XIII&rdquo;. Las nodrizas hac&iacute;an una especie de <em>casting</em> en el que se valoraba la edad, estar vacunada, la buena conducta moral o &ldquo;que la presente ocupaci&oacute;n del marido sea la del cultivo del campo&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Vigorizantes sexuales para los reyes</h3><p class="article-text">
        Algunos reyes, con el fin de tener amplia descendencia as&iacute; como para &ldquo;disfrutar de unas relaciones sexuales m&aacute;s satisfactorias&rdquo;, empleaban vigorizantes sexuales. &ldquo;No hab&iacute;a f&aacute;rmacos y recurr&iacute;an a alimentos o plantas a las que se atribu&iacute;an propiedades afrodisiacas. A ellas recurrieron, por ejemplo, Fernando el Cat&oacute;lico y Fernando VII&rdquo;, asegura el doctor Gargantilla. Est&aacute; documentado que uno de los remedios m&aacute;s empleados era la cantaridina o mosca espa&ntilde;ola, &ldquo;una sustancia producida de forma natural por los escarabajos, que se obtiene desecando, triturando y pulverizando los insectos&rdquo;. Seg&uacute;n los doctores, el efecto afrodisiaco responde a la &ldquo;capacidad para causar congesti&oacute;n vascular e inflamaci&oacute;n del tracto genitourinario, lo que conduce al priapismo, una erecci&oacute;n mantenida en el tiempo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En el libro tambi&eacute;n narran como Fernando VII ten&iacute;a macrogenitosomia, un desarrollo excesivo de los genitales. Esto le dificultaba las relaciones sexuales adem&aacute;s de que para las reinas resultaban bastante dolorosas. &ldquo;Los m&eacute;dicos de c&aacute;mara fabricaron una almohadilla circular con un agujero central para que pudiera penetrar a la reina sin producirle molestias durante el coito&rdquo;, asegura el doctor.
    </p><h3 class="article-text">Las ces&aacute;reas</h3><p class="article-text">
        Poco se sabe de los dos partos de la reina Letizia m&aacute;s all&aacute; de que fueron por ces&aacute;rea. Siglos atr&aacute;s, solo se practicaban una vez muerta la madre. Seg&uacute;n las cr&oacute;nicas, la primera ces&aacute;rea en la monarqu&iacute;a espa&ntilde;ola tuvo lugar durante el embarazo de Isabel de Braganza, esposa de Fernando VII. La reina falleci&oacute; durante el parto y los m&eacute;dicos pidieron permiso al rey para realizar una ces&aacute;rea post mortem. El permiso fue concedido, abrieron el vientre pero extrajeron a una ni&ntilde;a que muri&oacute; minutos despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        A la ciencia le debemos la posibilidad de que las madres, como la reina Letizia, hayamos parido por ces&aacute;rea y la vida nos haya regalado una nueva vida, as&iacute; como conservar la propia. Atr&aacute;s qued&oacute; la sorpresa del sexo del beb&eacute; en el mismo parto. En la historia encontramos a reinas y mujeres que parieron sin epidural, con sumo dolor, y que murieron o padecieron infecciones bestiales por cuestiones que ahora parecen tan razonables como lavarse las manos antes de tocar la vagina de las mujeres.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Niebla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/restos-santo-testamento-hecho-lista-curiosidades-partos-reinas-espana_1_9298990.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Sep 2022 20:31:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Junto a los restos de un santo y con el testamento hecho: lista de curiosidades sobre los partos de las reinas de España]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Maternidad,Historia,Nacimientos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Leer cuentos de otra manera: el amor romántico acabó con la Sirenita y San Jorge necesitó a la princesa para domar al dragón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/leer-cuentos-manera-amor-romantico-acabo-sirenita-san-jorge-necesito-princesa-domar-dragon_1_9302103.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f1866cd6-85bd-4b5c-b586-00a429cd82bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Leer cuentos de otra manera: el amor romántico acabó con la Sirenita y San Jorge necesitó a la princesa para domar al dragón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Teresa Duran (Barcelona, 1949) lleva más de cinco décadas estudiando los cuentos minuciosamente, narrándolos en radios y en librerías, y escribiéndolos en revistas infantiles</p><p class="subtitle">Hemeroteca - La 'rajita' se llama vulva, solo tú decides si dar un beso y otros mensajes sobre el cuerpo en forma de cuento infantil</p></div><p class="article-text">
        Los trenes en Catalunya llegaban tarde, se paraban mucho. Teresa Duran (Barcelona, 1949) iba camino de Figueres cuando el suyo se par&oacute; y, con 19 a&ntilde;os cumplidos, alz&oacute; la voz y se dispuso a contar historias. Hab&iacute;a una vez. Los all&iacute; presentes, algunos con ansiedad producida por la claustrofobia, se vieron arrastrados por las voces de los personajes de Duran. Acababa uno y empezaba otro. Y cuando el tren lleg&oacute; a su destino, boca seca ella, los pasajeros le agradecieron efusivamente aquel peque&ntilde;o regalo contra el tedio diario. &ldquo;Y a partir de ah&iacute;, vivo del cuento&rdquo;, dice entre risas.
    </p><p class="article-text">
        Dur&aacute;n lleva m&aacute;s de cinco d&eacute;cadas estudi&aacute;ndolos minuciosamente, narr&aacute;ndolos en radios y en librer&iacute;as, y escribi&eacute;ndolos e<a href="https://cavallfort.cat/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">n revistas infantiles como </a><a href="https://cavallfort.cat/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cavall Fort</em></a><a href="https://cavallfort.cat/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">.</a> La cuentacuentos tiene tres cualidades sumamente importantes: mucha memoria, arte para narrar y una curiosidad sin l&iacute;mites para, de pa&iacute;s en pa&iacute;s, ir buscando leyendas, f&aacute;bulas, cuentos e historietas que, supuestamente, son cosa de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. En algunos casos roza la arqueolog&iacute;a porque la industria cinematogr&aacute;fica o el boca a boca ha ido manose&aacute;ndolos y haciendo nuevas versiones. 
    </p><p class="article-text">
        En la editorial Edelvives tiene dos antolog&iacute;as colosales: <em>50 cuentos para entendernos mejor </em>(2020) y <em>50 cuentos de personajes extraordinarios</em> (2022), compendio que bebe de la tradici&oacute;n narrativa de los hogares. Las abuelas son muy dadas a los refranes: &ldquo;Quien todo lo quiere, todo lo pierde&rdquo;, y acto seguido puede que se dispongan a ejemplificarlo contando <em>La gallina de los huevos de oro</em>. Contra el <em>bulling</em> se ha explicado desde 1843 <em>El patito feo</em>; o si los oyentes son intr&eacute;pidos aventureros apuesta segura es <em>Simbad el marino</em>, extra&iacute;do directamente de <em>Las mil y una noches</em>. &ldquo;A los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as les fascinan los relatos de anta&ntilde;o, probablemente porque ven reflejados unos comportamientos, unas pericias y unas vivencias emocionales que sienten como propias&rdquo;, dice Duran.
    </p><p class="article-text">
        Funcionan porque los vertebran claros arquetipos que poseen la virtud de tener un car&aacute;cter universal, f&aacute;cil de entender y de compartir. &ldquo;Estudiando a Carl Jung, Bruno Bettelheim, Vladimir Propp o Marie Louise se puede llegar a hacer un listado de las designaciones acad&eacute;micas de estos arquetipos y de sus funciones psicol&oacute;gicas y narratol&oacute;gicas&rdquo;, afirma. Los arquetipos son como monolitos: o buenos o malos. No hay punto medio. Los principales son: el aventurero, el bienechor, el bruto, el enamorado, el h&eacute;roe, el inocente, el malvado, el mandam&aacute;s, el necio o bobo, el p&iacute;caro, el rebelde y el sabio. Dice la escritora Soledad Pu&eacute;rtolas en el pr&oacute;logo del &uacute;ltimo libro: &ldquo;Los personajes que deambulan por los cuentos producen en nosotros un conjunto de emociones y de pensamientos que no son del todo coherentes, pero son muy v&iacute;vidos, y caemos en la cuenta de que esos miedos, esas ilusiones, esos dolores y alegr&iacute;as que se despliegan no est&aacute;n solo en los cuentos, tambi&eacute;n lo est&aacute;n en nuestros corazones&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Una propuesta para leer dos cuentos populares</h3><p class="article-text">
        <strong>La Sirenita: la enamorada</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ni los m&aacute;s prestigiosos cient&iacute;ficos han conseguido descifrar los misterios del amor, esa fuerza maravillosa que empuja a las personas a hacer grandes proezas... o tonter&iacute;as muy gordas&rdquo;, dice Teresa Duran. En este caso, la sirenita se enamora de un pr&iacute;ncipe y pierde la raz&oacute;n, y al final, <em>spoiler</em> mediante, tambi&eacute;n la vida. El cuento fue escrito por el dan&eacute;s Hans Christian Andersen en 1837, traducido a m&aacute;s de cincuenta idiomas, y narra que al cumplir los 16 a&ntilde;os las sirenas pueden sacar la cabeza del mar y espiar a los humanos.
    </p><p class="article-text">
        La sirenita, obsesionada con el olor de las flores y el piar de los p&aacute;jaros, lleva a&ntilde;os so&ntilde;ando con ese momento. Y ese mismo d&iacute;a saca su medio cuerpo para observar un barco navegante. All&iacute; descubre a un hombre guap&iacute;simo, al que salvar&aacute; minutos despu&eacute;s de una gran tormenta que deja el nav&iacute;o hecho astillas. Posa al pr&iacute;ncipe en tierra y ella vuelve al mar profundamente enamorada. La abuela es tajante: una sirena solo puede vivir con humanos cuando un hombre la ame m&aacute;s que a su madre y a su padre y se case prometiendo fidelidad eterna. &ldquo;Pero eso jam&aacute;s pasar&aacute; porque tu cola a ellos les parece una monstruosidad&rdquo;, le dice la abuela.
    </p><p class="article-text">
        La sirenita va en busca de una bruja sirena oscura: &ldquo;Te preparar&eacute; un brebaje y te lo beber&aacute;s, desaparecer&aacute; tu cola que se transformar&aacute; en unas piernas. Te advierto que te doler&aacute; como si te cortasen con una espada afilada y que jam&aacute;s podr&aacute;s recuperar tu cola&rdquo;. A cambio, la sirenita tendr&aacute; que entregarle su voz y, totalmente muda, enamorar al chico. &ldquo;Si &eacute;l se casa con otra, se partir&aacute; tu coraz&oacute;n y te convertir&aacute;s en espuma de las olas&rdquo;. Y as&iacute; pas&oacute;: &eacute;l y ella se hacen muy amigos, pero el pr&iacute;ncipe no se enamora de ella. &Eacute;l est&aacute; obsesionado con la mujer que le salv&oacute; del naufragio y ella no tiene palabras para decirle que es ella. Acaba cas&aacute;ndose con otra, y de muerte por sobre amor, la Sirenita se convierte en espuma.
    </p><p class="article-text">
        Teresa Duran dice que la Sirenita se enamora &ldquo;y este hecho le empuja a desobedecer, aceptando todo riesgo, asumiendo cualquier dolor&rdquo;. Un sacrificio desmedido que podr&iacute;a darnos pie a explicarles a los ni&ntilde;os y a las ni&ntilde;as que el amor es m&aacute;s sano que tantear la muerte, menos sacrificio y m&aacute;s compartir, m&aacute;s tranquilidad y placer y que deber&iacute;a estar basado en el bienestar mental. &ldquo;En la pel&iacute;cula de Disney el final edulcorado refuerza la idea de entrega e inmolaci&oacute;n que hace la chica por amor, pero hay que contar mejor el cierre tr&aacute;gico de Andersen&rdquo;, asegura. En la ciudad de Copenhague se encuentra la m&iacute;tica escultura de la sirenita, que recuerda que el amor no vale tanto como para perder la vida intentando alcanzarlo.
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        <strong>La leyenda de San Jorge: el h&eacute;roe que tambi&eacute;n es hero&iacute;na</strong>
    </p><p class="article-text">
        El nombre de Jorge significa &ldquo;campesino&rdquo; y cuenta Duran que la existencia real del caballero heroico es muy dudosa, &ldquo;aunque hay noticia de un m&aacute;rtir cristiano que muri&oacute; en el a&ntilde;o 303&rdquo;. Le resulta curioso que se venere tanto en la religi&oacute;n cristiana como en la musulmana, donde se le cita en el Cor&aacute;n. Esta leyenda fue muy popular durante la Edad Media y una buena fuente de inspiraci&oacute;n para pintores. &ldquo;Sin duda la historia nace alrededor de las hogueras de quienes participaban en las cruzadas para conquistar Jerusal&eacute;n&rdquo;, asegura. La leyenda fue recopilada a finales del siglo XIII por Jacopo da Varazze. Cada 23 de abril tenemos a un reguero de caballeros que salvan a la princesa pero la misoginia no viene enlatada en la leyenda primigenia.
    </p><p class="article-text">
        San Jorge no la salv&oacute; de morir en la boca del drag&oacute;n. La ayud&oacute; a seguir viva, pero fue la bondad y la compasi&oacute;n de la princesa la que apacigu&oacute; el hambre de la bestia. Seg&uacute;n la leyenda de Varazze, hab&iacute;a una ciudad tan podrida de avaricia y ego&iacute;smo que de sus cloacas emergi&oacute; un drag&oacute;n. Los vecinos asustados acordaron con el rey ofrecerle todas las jovencitas, ya que eran las menos productivas, las que supuestamente menos val&iacute;an. Cuando se las trag&oacute; a todas y le tocaba el turno a la princesa, el rey manifest&oacute; un rotundo rechazo, pero ella quiso ser exactamente igual que las dem&aacute;s, as&iacute; que emprendi&oacute; rumbo al est&oacute;mago del drag&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En el camino, la princesa se encontr&oacute; al caballero Jorge y ella le implor&oacute; que marchara r&aacute;pido porque su vida estaba en peligro. Jorge se dio cuenta de su inmenso coraz&oacute;n y decidi&oacute; ayudarla. Le arroj&oacute; la lanza y el drag&oacute;n cay&oacute; herido, pero fue la princesa quien le amarr&oacute; con su cinta de pelo y, como si fuera un perro manso, lo llev&oacute; a rastras hasta la ciudad. El drag&oacute;n fue domesticado gracias a los buenos sentimientos de ella. Jorge se despidi&oacute; y los ciudadanos prometieron abandonar la maldad que alimentaba la monstruosidad de la bestia. Cambia dr&aacute;sticamente el papel de ella: de esperar a ser salvada, a ser tan fuerte de coraz&oacute;n que logra (con ayuda de Jorge, s&iacute;) amansar a la bestia.
    </p><p class="article-text">
        En palabras de Soledad Pu&eacute;rtolas: &ldquo;Los cuentos tienen vocaci&oacute;n de ense&ntilde;arnos a vivir. Las virtudes de la prudencia, la paciencia, la templanza, la diligencia, la justicia o la lealtad son altamente recomendables. Pero la vocaci&oacute;n did&aacute;ctica no eclipsa nunca la de crear un mundo con sentido propio, la de ser, en suma, un buen cuento&rdquo;. La princesa y san Jorge pudieron remar juntos y apaciguar a la bestia, y la sirenita puso su vida en juego por amor, y fue el amor rom&aacute;ntico quien la mat&oacute;. Entretener, divertir y extraer moralejas, he ah&iacute; porqu&eacute; siguen funcionando los cuentos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Niebla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/leer-cuentos-manera-amor-romantico-acabo-sirenita-san-jorge-necesito-princesa-domar-dragon_1_9302103.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Sep 2022 20:59:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Leer cuentos de otra manera: el amor romántico acabó con la Sirenita y San Jorge necesitó a la princesa para domar al dragón]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Infancia,Cuentos,Cuentos infantiles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La preocupación por el medio ambiente llega a la crianza: pañales reutilizables, jabón sólido y tarros de cristal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/preocupacion-medio-ambiente-llega-crianza-panales-reutilizables-jabon-solido-tarros-cristal_1_9252647.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ffd14f31-e45f-4356-9ead-e296d6726231_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La preocupación por el medio ambiente llega a la crianza: pañales reutilizables, jabón sólido y tarros de cristal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La psicóloga infantil Rosa Jové ha publicado 'La crianza sostenible', un libro en el que comparte ideas "para evitar, reducir y reciclar todo aquello que genere residuos" durante la infancia</p><p class="subtitle">Cuentos sobre el cambio climático: libros para niños y niñas comprometidos con el medio ambiente</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ntos pa&ntilde;ales gastamos al d&iacute;a? &iquest;Cu&aacute;ntas toneladas de toallitas al a&ntilde;o? Abra el caj&oacute;n y diseccione los juguetes: pl&aacute;stico, m&aacute;s pl&aacute;stico y pl&aacute;stico a todo color. De pl&aacute;stico es el biber&oacute;n, la tetina y el chupete. Y una vez usado... r&aacute;pidamente a tirar. Las datos de Greenpeace producen escalofr&iacute;os: solo el 9% de todo el pl&aacute;stico consumido se ha reciclado, el 12% se ha incinerado, y la gran mayor&iacute;a, el 79%, ha terminado en vertederos o en el medio ambiente. Se estima que una botella tarda m&aacute;s de 500 a&ntilde;os en desintegrarse, los cubiertos de pl&aacute;stico unos 400, una bolsa simple de supermercado 55 a&ntilde;os y un globo m&aacute;s de seis meses. &iquest;Es sostenible? &iquest;Podemos seguir consumiendo como si los recursos fueran infinitos? Robert Swan es abogado y trabaja en favor de la protecci&oacute;n de la Ant&aacute;rtida, adem&aacute;s es conocido por su defensa de las energ&iacute;as renovables, y dijo: &ldquo;La peor amenaza para nuestro planeta es la creencia de que alguien lo salvar&aacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga infantil Rosa Jov&eacute; (Lleida, 1961) afirma que la soluci&oacute;n &ldquo;empieza por un paso individual de cada habitante de este planeta&rdquo; y cree que una sucesi&oacute;n de &ldquo;individualidades&rdquo; puede presionar a los gobiernos para que legislen a favor y en protecci&oacute;n al medio ambiente. Grandes pasos: emplear cero pl&aacute;sticos o los m&iacute;nimos, consumir y comprar solo lo necesario, gastar la menor energ&iacute;a posible y cuidar el consumo de agua. &ldquo;No tenemos que mirar por nosotros, sino por el planeta, porque si lo hacemos por nosotros, el d&iacute;a que no ahorremos nada, no lo haremos&rdquo;, dice. Jov&eacute; lleva a&ntilde;os concienciada y ha escrito un manual pr&aacute;ctico para una crianza cuidadosa con el medio ambiente. El objetivo de <em>La crianza sostenible </em>(La Esfera de los libros, 2022) es compartir ideas &ldquo;para evitar, reducir y reciclar todo aquello que genere residuos durante la infancia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asegura que hay seis pilares b&aacute;sicos para conseguir un hogar de residuo cero: &ldquo;Rechazar, reducir, reutilizar (y regalar), reparar, reciclar y recuperar la basura&rdquo;. Al capitalismo de comprar y amontonar hay que ponerle freno. Sobre &ldquo;rechazar&rdquo;, la psic&oacute;loga dice que antes de adquirir es necesario rechazar aquello que genere residuos ef&iacute;meros. Ejemplo: en lugar de un paquete de garbanzos, un paquete de lentejas y otro paquete de pl&aacute;stico de alubias, comprar a granel y llevar peque&ntilde;as bolsitas de tela. En lugar de biberones de pl&aacute;stico buscar uno de cristal, y las tetinas mejor de caucho natural o silicona. Y a poder ser, dar el m&aacute;ximo tiempo lactancia materna: &ldquo;La teta s&iacute; que es <em>zero waste</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sobre &ldquo;reducir&rdquo;, Jov&eacute; anima a volver a las bolsas de tela para ir a por el pan y siempre que un objeto pueda reutilizarse &ldquo;dar voces a familiares y conocidos para que aprovechen&rdquo;. &iquest;Y si todas las amigas y amigos del grupo pudieran aprovechar una misma cuna, carro y trona? &iquest;O por qu&eacute; no regalamos artilugios de segunda mano, como los primeros cuentos de beb&eacute;s o pa&ntilde;uelos de porteo? La idea principal de Rosa Jov&eacute; es consumir lo justo para que se produzca lo justo: en lugar de flores regalar plantas, y en lugar de adquirir ropa de tallas justas hacerlo de tallas m&aacute;s grandes para que se aprovechen m&aacute;s tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Propone trucos como &ldquo;utilizar el pan duro para empanar y la carne que se ha puesto mala emplearla para compost para las plantas del balc&oacute;n&rdquo;. El aceite usado es posible reciclarlo haciendo pastillas de jab&oacute;n. &ldquo;Se puede hacer hasta tus propios discos de lactancia que no sean de usar y tirar. Dos trozos de tela que empapen doblados con un pedazo de bolsa de pl&aacute;stico biodegradable&rdquo;. Lo mismo para los empapadores de la cuna: en lugar de comprarlos, utilizar como s&aacute;banas las bolsas de pl&aacute;stico que nos dan en el supermercado. Jov&eacute; es enemiga total del pl&aacute;stico as&iacute; que utiliza servilletas y baberos de tela: &ldquo;Hay madres que ponen un trozo de bolsa compostable debajo del babero de tela&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Ideas sostenibles para los primeros cuidados</h3><p class="article-text">
        Hasta el siglo XX los pa&ntilde;ales no eran un problema para el medio ambiente porque eran de tela. &ldquo;A mitad del siglo XIX es cierto que se empezaron a hacer cobertores de pl&aacute;stico, que ya no eran reciclables, pero las madres lo reutilizaban durante toda la infancia&rdquo;, se&ntilde;ala. Para Jov&eacute; los pa&ntilde;ales actuales no son respetuosos ya que la fabricaci&oacute;n de los materiales requiere un consumo elevado de agua, los blanqueantes para fibras son t&oacute;xicos en su vertido, se producen emisiones de gases a la atm&oacute;sfera en su fabricaci&oacute;n y su empaquetado genera un pl&aacute;stico no reciclable. As&iacute; que considera que la soluci&oacute;n es volver a los pa&ntilde;ales reutilizables. Aquello de &ldquo;a la lavadora y punto&rdquo;. Hay de tela y de fibra de bamb&uacute;. &ldquo;Tambi&eacute;n se pueden fabricar. Mi madre lo hac&iacute;a. Se coge tela que funcione como empapador y encima se ponen unas braguitas plastificadas. Se pueden hacer hasta con cortinas de ba&ntilde;o&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Jov&eacute; invita a reflexionar: &iquest;Necesitan los beb&eacute;s cremas, botes de geles y champ&uacute;s y colonias? No. La famosa canastilla tiene que sustituirse por tarros de cristal y que sean lo justo y necesario. &ldquo;Las cremas del culito pueden ser en tarro de vidrio. Yo no las he visto en tiendas y supermercados, pero s&iacute; en farmacias y establecimientos de cosm&eacute;tica natural&rdquo;, afirma. &ldquo;Hay que erradicar las toallitas porque el planeta no se las puede permitir&rdquo;, as&iacute; que recomienda limpiar el culo con esponja, agua y jab&oacute;n. La esponja vegetal o de lufa, y el jab&oacute;n en pastilla. Como alternativa a la esponja de pl&aacute;stico propone tambi&eacute;n una manopla de tela de toalla: &ldquo;Es barata, dura un mont&oacute;n y se lava en la lavadora&rdquo;. A la hora del ba&ntilde;o, cuidado con el agua que se desperdicia: &ldquo;Aprovecha el agua de la ba&ntilde;era de tu beb&eacute; para lavar la terraza o el coche&rdquo;, y otra idea: &ldquo;Cuando tu hijo pide agua y se deja correr hasta que baje el agua fresca, ese agua es cien por cien limpia. Si dejas una botella al lado del grifo puedes ir rellenando botellas para la nevera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de escribir libros sobre crianza y atender a sus pacientes, Jov&eacute; hace sus propios jabones y productos de limpieza. En el libro cuenta sobre distintos productos que le funcionan bien: &ldquo;Hay un vinagre para limpieza que es incoloro. Es bueno para quitar la grasa y si lo combinas con bicarbonato hasta que se haga una pasta, mucho mejor&rdquo;. Ella emplea vinagre para las manchas de las ollas o como antical para el ba&ntilde;o, adem&aacute;s dice que el vinagre quita perfectamente las manchas de &oacute;xido. &ldquo;El bicarbonato sirve para reblandecer las manchas y tambi&eacute;n como suavizante de la ropa y el agua oxigenada funciona mejor que la lej&iacute;a&rdquo;. Y en el caso de la ropa propone sustituir el jab&oacute;n por nueces de lavado. &ldquo;Son unas nueces especiales que tienen entre uno y dos cent&iacute;metros de di&aacute;metro y son uno de los mejores detergentes naturales&rdquo;. La c&aacute;scara tiene saponina, una sustancia que le sirve a los &aacute;rboles para luchar contra las plagas. &ldquo;Para los ni&ntilde;os es inocua y no contiene nada nocivo. Ser&aacute; la alternativa a los jabones del futuro si se consigue ampliar el cultivo&rdquo;, cuenta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Niebla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/preocupacion-medio-ambiente-llega-crianza-panales-reutilizables-jabon-solido-tarros-cristal_1_9252647.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Aug 2022 20:27:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La preocupación por el medio ambiente llega a la crianza: pañales reutilizables, jabón sólido y tarros de cristal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[familias,Crianza,Infancia,Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Naza Olivera, sanitaria y autora: “Tenemos una falta de matronas grave”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/naza-olivera-sanitaria-autora-falta-matronas-grave_128_9232948.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6406c6a1-b8e5-43cd-add4-70cf6252cf1f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Naza Olivera, sanitaria y autora: “Tenemos una falta de matronas grave”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Comadrona en un hospital público, autora de 'Ser mama' y fenómeno en las redes, Olivera afirma que su mayor deseo es "devolver el conocimiento del cuerpo a las mujeres"</p><p class="subtitle">Las matronas del hospital más grande de Euskadi piden perdón por atender con cuatro trabajadoras menos por turno</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Comadrona en la ola&rdquo; es el nombre en redes sociales de Nazareth Olivera Belart. Trabaja en un hospital p&uacute;blico de la Comunidad de Madrid y tambi&eacute;n realiza preparaciones online al parto y el posparto.
    </p><p class="article-text">
        Su tarea divulgativa sobre el embarazo, el alumbramiento y el puerperio la ha hecho conocida y respetada. Ha plasmado ciencia y experiencia en un libro ameno y cercano llamado <em>Ser mam&aacute;</em> (Grijalbo, 2022). &ldquo;Mi mayor deseo como matrona ha sido devolver el conocimiento del cuerpo a las mujeres, un conocimiento que nos pertenece y que perdimos en alg&uacute;n momento. A veces, no saber c&oacute;mo funciona nuestra fisiolog&iacute;a y la de nuestros beb&eacute;s nos lleva a vivir esta etapa con miedo y muchas dudas&rdquo;, escribe en el pr&oacute;logo. Olivera Belart es adem&aacute;s madre de tres criaturas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; hace una matrona y qu&eacute; hace un ginec&oacute;logo en un parto? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Las matronas somos las especialistas en parto normal. Es decir, en la grand&iacute;sima mayor&iacute;a de partos.
    </p><p class="article-text">
         <strong>&iquest;Cu&aacute;ndo dice normal qu&eacute; quiere decir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un parto que empieza solo, o incluso aunque sea inducido o estimulado, pero que progresa adecuadamente. La matrona es quien valora el proceso y progreso de la dilataci&oacute;n. Si el beb&eacute; se encuentra bien hace seguimiento del registro del monitor, que es c&oacute;mo sabemos si lo est&aacute;. Si el proceso sigue su curso, el o la ginec&oacute;loga no interviene en absoluto. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y si algo no va bien?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el momento que el beb&eacute; empieza a mostrar signos de que no est&aacute; bien, o el parto o el expulsivo no progresa, pasa el tiempo y las medidas que tienen las matronas no consiguen que el parto termine, o se produce alg&uacute;n tipo de complicaci&oacute;n se avisa a los ginec&oacute;logos para que valoren la situaci&oacute;n e intervengan de la manera que considere: a veces con un parto instrumental o a veces con una ces&aacute;rea.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; en los partos haya ginec&oacute;logos y obstetras en lugar de matronas hace que las intervenciones en los partos sean mayores?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, objetivamente s&iacute;. Esto lo hemos hablado en mi paritorio estando de guardia con nuestros compa&ntilde;eros ginec&oacute;logos a ra&iacute;z de la crisis de matronas que hay en todo el estado. Ellos son los primeros que te dicen: &ldquo;Nosotros no estamos acostumbrados a llevar una dilataci&oacute;n&rdquo;<em>.</em> Ellos no est&aacute;n acostumbrados a acompa&ntilde;ar un parto de 12, 24, 48 horas que puede durar. Nosotras en el expulsivo nos podemos pasar cuatro horas empujando con la mujer, y mis compa&ntilde;eros dicen: &ldquo;Yo ya no tengo paciencia para eso, porque estoy acostumbrado a que vengo, valoro y resuelvo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las comadronas del Hospital Universitario de Cruces de Baracaldo emitieron un comunicado a principio de verano denunciando que no se estaban cumpliendo las presencias m&iacute;nimas para atender adecuadamente y que el problema era generalizado. &iquest;Qu&eacute; est&aacute; pasando?&iquest;A qu&eacute; se debe?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tenemos una falta de matronas grave. Las residentes ten&iacute;an que haber terminado la formaci&oacute;n de matronas en mayo, como todos los a&ntilde;os, pero este a&ntilde;o por el receso por la pandemia terminar&aacute;n a finales de septiembre o en octubre. Eso son 400 matronas menos. Pero adem&aacute;s, se est&aacute;n jubilando un mont&oacute;n de compa&ntilde;eras y no hay reemplazo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En los &uacute;ltimos datos del INE, de 2020, se contabiliza que un 75% de los nacimientos fueron parto vaginal, y el 25% por ces&aacute;rea. Y las recomendaciones de la OMS afirman que las ces&aacute;reas deber&iacute;an ser como mucho entre un el 10% y el 15%, &iquest;Qu&eacute; pasa en este pa&iacute;s, por qu&eacute; hay tantas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si lo separas, la sanidad privada tiene en torno a 31% de ces&aacute;reas y la sanidad p&uacute;blica est&aacute; entre un 22% y un 24%. La mayor&iacute;a de los hospitales no utiliza protocolos actualizados en tiempos. Por ejemplo, para ver el progreso de la dilataci&oacute;n los tactos vaginales deben hacerse cada cuatro horas, y en la mayor&iacute;a de los hospitales son cada dos. Aqu&iacute; est&aacute;s quitando tiempo al trabajo de parto, con lo que se puede decir que el parto no progresa much&iacute;simo antes de lo que se deber&iacute;a. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la clínicas privadas una matrona puede llevar a cinco o seis mujeres de parto. Lo ideal sería matrona por parto, dos como mucho</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El tiempo del expulsivo tampoco se respeta en muchos hospitales ya puede durar hasta cuatro horas si la madre y el beb&eacute; est&aacute;n bien. Hay tambi&eacute;n un exceso de inducciones, las inducciones mal realizadas, con prisas y agresivas a nivel farmacol&oacute;gico tambi&eacute;n aumentan el riesgo de ces&aacute;reas. Y s&iacute; es cierto que hay una peque&ntilde;a proporci&oacute;n de ces&aacute;reas por patolog&iacute;as como la preeclampsia ya que la edad materna cada vez es m&aacute;s tard&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y c&oacute;mo lee que en los hospitales privados haya m&aacute;s ces&aacute;reas que en los p&uacute;blicos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En la cl&iacute;nicas privadas una matrona puede llevar a cinco o seis mujeres de parto. Lo ideal ser&iacute;a matrona por parto, dos como mucho. La mayor&iacute;a de ginec&oacute;logos vienen simplemente a asistir al expulsivo. Llaman por tel&eacute;fono a la matrona, <em>oye c&oacute;mo va esta mujer, yo a las 8 ya no puedo ir porque tengo un compromiso.</em> Esto es real, a veces dicen no ha dilatado lo suficiente pues nos pasamos al quir&oacute;fano. O mujeres que les pusieron prostaglandina tres horas y como en tres horas no hab&iacute;a dilatado el ginec&oacute;logo les dice que mejor ces&aacute;rea. Tambi&eacute;n hay mucha ces&aacute;rea programada por conveniencia en la privada. No todos, eso s&iacute;, hay obstetras por privada que son fant&aacute;sticos y que trabajan de una manera incre&iacute;ble, pero no es la norma.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La OMS habla del 10% de inducciones como buena pr&aacute;ctica, y en Espa&ntilde;a parece que est&aacute;n alrededor del 30%. Much&iacute;simas inducciones acaban en ces&aacute;rea. &iquest;Por qu&eacute; se induce?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Algunas inducciones est&aacute;n completamente justificadas, un ejemplo claro, una mujer que tiene una preeclampsia. Hay otras que se pueden poner bastante en duda, como por ejemplo inducir en la semana 41. Si est&aacute; todo bien, tanto monitores como las ecograf&iacute;as salen correctas, el parto se considera normal entre la semana 41 y la 42. A la mujer se le debe ofrecer, pero no imponer la inducci&oacute;n. Ser&iacute;a adecuado inducir entre la 41 y hasta la 42, si en lugar de inducir a todas las mujeres en la 41 se espera a la 41 m&aacute;s 4 d&iacute;as, m&aacute;s 5, m&aacute;s 6 d&iacute;as la gran mayor&iacute;a de las mujeres ponen de parto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En la semana 42 es obligatoria la inducci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Obligatorio no es nada porque a una mujer no pueden obligarla a ir a una inducci&oacute;n. Ella sigue siendo aut&oacute;noma y tiene toda la potestad y autonom&iacute;a sobre su cuerpo y su embarazo. Se le debe informar que a partir de la 42 aumenta el riesgo de muerte perinatal, pero ese aumento sigue siendo muy bajito. Estamos hablando que pasa de un 1,7% en la semana 41, a un 3.2% en la semana 42. La mayor&iacute;a de embarazos que pasan a la semana 42 no les va a pasar nada, pero existe ese aumento y nosotros debemos informar. Si la mujer no quiere una inducci&oacute;n se deber&iacute;a poder esperar haciendo un seguimiento del bienestar materno fetal, cada dos o tres d&iacute;as una ecograf&iacute;a y un monitor. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El hecho de que la mujer tenga que parir en el quirófano por vía no vaginal no impide que pueda estar acompañada por su pareja o la persona que ella decida</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Leo en su libro el concepto de &ldquo;ces&aacute;rea humanizada&rdquo;, &iquest;a qu&eacute; se refiere?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es como llamamos al hecho de que aunque la mujer tenga que parir en el quir&oacute;fano por v&iacute;a no vaginal pueda estar acompa&ntilde;ada por su pareja o la persona que ella decida, y tener a su beb&eacute; en todo momento sin separaci&oacute;n. Si el beb&eacute; nace bien se deber&iacute;a poner inmediatamente encima de la madre en el mismo quir&oacute;fano a hacer &ldquo;piel con piel&rdquo;, igual que si se hubiera nacido por v&iacute;a vaginal. Sabemos con estudios, que la separaci&oacute;n del beb&eacute; de la madre aumenta las tasas de depresi&oacute;n posparto, aumenta las complicaciones en la lactancia. Muchas mujeres me han confesado avergonzadas que esa separaci&oacute;n injustificada de horas ha hecho que cuando se lo traen no se sienten vinculadas a &eacute;l. La ces&aacute;rea se humaniza ya en much&iacute;simos paritorios de toda Espa&ntilde;a. Y los que no lo hacen es por falta de voluntad. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Otro motivo de ces&aacute;rea es que el beb&eacute; venga de nalgas, &iquest;tan complicados son estos partos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, realmente se sabe que la mayor&iacute;a de partos de nalgas progresan sin complicaciones. Eso s&iacute;, si surge una complicaci&oacute;n, suele ser en el nacimiento de la cabeza, porque la cabeza no est&aacute; bien flexionada y puede quedar atrapada en la pelvis. En Espa&ntilde;a hace unos veinte a&ntilde;os se dejaron de asistir partos de nalgas porque sali&oacute; un estudio a nivel mundial que dec&iacute;a que hab&iacute;a que dejar de asistirlos por riesgo. Con los a&ntilde;os este estudio se ha desgranado y se ha comprobado que estaba mal planteado y las conclusiones no eran adecuadas. La realidad es que tenemos muy pocos obstetras con experiencia en parto de nalgas, con lo cual no lo saben asistir y tienen miedo a complicaciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leo en su libro que las relaciones sexuales placenteras aumentan la producci&oacute;n de oxitocina y dopamina, y dice que ambas hormonas producen vasodilataci&oacute;n aumentando el riego a la placenta y al beb&eacute;.</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Vasodilataci&oacute;n es cuando los vasos sangu&iacute;neos, cualquier vaso sangu&iacute;neo de nuestro cuerpo se dilata un poquito, se expande, se abre, como que le llega m&aacute;s riego. Las relaciones sexuales aumentan ese riego a la placenta ya que los vasos se engrosan, se ensanchan y llega m&aacute;s cantidad a la placenta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; beneficios tiene el sexo cuando se acerca el parto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Produce oxitocina, que es la hormona del placer. Tambi&eacute;n se genera oxitocina cuando alguien te da un masaje en la piel o cuando alguien caricia el pelo. La oxitocina es la hormona que se va encargar de que el &uacute;tero se contraiga para que se produzca la dilataci&oacute;n y el nacimiento, en el posparto la oxitocina est&aacute; por las nubes y favorece que se expulse la placenta y que la madre no sangre. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; pasa durante el embarazo con la zona genital de la mujer? &iquest;Por qu&eacute; hay m&aacute;s sensaci&oacute;n de placer durante las relaciones sexuales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para poder alimentar el cuerpo de la madre, la placenta y al beb&eacute;, las mujeres tienen m&aacute;s volumen de sangre durante el embarazo, y en la zona genital tambi&eacute;n, as&iacute; que la vulva y el cl&iacute;toris est&aacute;n mucho m&aacute;s irrigados. A la mujer embarazada le aumenta el ritmo sangu&iacute;neo. La zona est&aacute; m&aacute;s llena de sangre y eso aumenta la sensibilidad, por eso es m&aacute;s f&aacute;cil tener sensaciones placenteras y alcanzar el orgasmo. Al haber m&aacute;s circulaci&oacute;n de sangre aumenta la sensibilidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cada vez m&aacute;s hospitales p&uacute;blicos ofrecen ba&ntilde;eras para parir. &iquest;Por qu&eacute; hay tantas mujeres que quieren parir en el agua?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El agua es un m&eacute;todo analg&eacute;sico de alta eficacia y es la alternativa m&aacute;s potente a la anestesia epidural. Hay mujeres que no quieren usar la epidural y necesitan alg&uacute;n tipo de analgesia. Meterse en un ba&ntilde;o de agua caliente alivia. Tiene un alto grado de eficacia en disminuir la sensaci&oacute;n dolorosa del parto. Muchas mujeres con una ba&ntilde;era de agua caliente consiguen llevar mejor el dolor sin pierder las sensaciones de pujo, adem&aacute;s de poder moverse libremente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hubo pol&eacute;mica en las redes sociales por un video de una mujer pariendo en la playa. &iquest;Qu&eacute; opina?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que por encima de todo est&aacute; el respeto a la autonom&iacute;a de las mujeres. Si ella se inform&oacute; y tom&oacute; responsabilidad de su decisi&oacute;n yo no puedo decir nada. Evidentemente, como profesional no recomiendo parir sola. Pero una vez formadas, informadas y siendo responsables de las decisiones... yo lo respeto. Lo que s&iacute; hay es un acoso y derribo a las decisiones que tomamos. Ardieron las redes con el parto en la playa pero nadie habla del peligro que conlleva la falta de matronas que hay en los paritorios.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Niebla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/naza-olivera-sanitaria-autora-falta-matronas-grave_128_9232948.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Aug 2022 20:28:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Naza Olivera, sanitaria y autora: “Tenemos una falta de matronas grave”]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo se forman los agujeros negros o para qué sirven los viajes espaciales: libros para los científicos y científicas del mañana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/forman-agujeros-negros-sirven-viajes-espaciales-libros-cientificos-cientificas-manana_1_9189362.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/313c6e81-28f6-408e-9bbe-1632e194ed56_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x225y342.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo se forman los agujeros negros o para qué sirven los viajes espaciales: libros para los científicos y científicas del mañana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Cómo puede una pelota rodar hasta el infinito sin niño o niña detrás que la empuje?, ¿por qué los viajes espaciales son tan importantes como los museos?, ¿es real el peligro de que en la Tierra caiga un meteorito? Ocho libros para hablar de física cuántica con la infancia</p><p class="subtitle">Diez libros con personajes LGTBI para niñas y niños de entre 3 y 14 años</p></div><p class="article-text">
        Estas semanas la ciencia conmemoraba un importante aniversario: hace diez a&ntilde;os, el 4 de julio del 2021, se anunciaba el descubrimiento del bos&oacute;n de Higgs. Hac&iacute;a 48 que se hab&iacute;a hecho su predicci&oacute;n en la teor&iacute;a, y la f&iacute;sica de part&iacute;culas acab&oacute; dando en el clavo. Existe un campo, nombrado el campo de Higgs, que impregna todo el espacio y que, cuando las part&iacute;culas interaccionan con &eacute;l adquieren masa, una masa mayor cuanto mayor sea la interacci&oacute;n con el campo. El bos&oacute;n de Higgs es la part&iacute;cula cu&aacute;ntica asociada al campo que se considera fundamental en el mecanismo por el que se origina la masa del universo. Para iniciar a los ni&ntilde;os y a las ni&ntilde;as en la <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/cuantica-teoria-humilde-descifrar-secretos_1_3558894.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">f&iacute;sica cu&aacute;ntica</a> y animarles a construir su propio Gran Colisionador de Hadrones (el acelerador de part&iacute;culas m&aacute;s grande del mundo), ah&iacute; va una caterva de &aacute;tomos hecho libros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>Maldita f&iacute;sica</strong></em><strong>. Carlo Frabetti. De 12 a 16 a&ntilde;os. Gran Angular &ndash; SM.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No lloren, que la pluma y la piedra caen a la misma velocidad por algo. Alicia no entiende nada y quiere entenderlo todo. Le hace preguntas y preguntas a su profesor: &ldquo;&iquest;No ser&aacute; que la ciencia no es ciencia sino magia? &iquest;C&oacute;mo puede una pelota rodar hasta el infinito sin ni&ntilde;o o ni&ntilde;a detr&aacute;s que la empuje?&rdquo; Estas y mil cuestiones m&aacute;s las solventar&aacute; su estimado profesor, que pasar&aacute; de ser un se&ntilde;or chiflado a un cient&iacute;fico maravillo pero tambi&eacute;n chiflado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>F&iacute;sica cu&aacute;ntica</strong></em><strong>. Carlos Pazos. A partir de 4 a&ntilde;os. Beascoa.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; el gato de Valentina no es capaz de atrapar con sus zarpas la luz del l&aacute;ser? Carlos Pazos es divulgador cient&iacute;fico y, desde su proyecto <em>Mola Saber,</em> procura acercar la ciencia mediante ilustraciones y juegos con personajes. La colecci&oacute;n se llama <em>Futuros genios</em> y cuenta con otros libros muy muy le&iacute;dos son sobre gen&eacute;tica o astron&aacute;utica. En este, Valentina y su gato Plank le ayudar&aacute;n a iniciar a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as en los primeros conceptos de f&iacute;sica.
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                    alt="Portada de &#039;Física cuántica&#039;, de Carlos Pazos."
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            <span class="title">
                Portada de &#039;Física cuántica&#039;, de Carlos Pazos.                            </span>
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        <strong>3. </strong><em><strong>C&oacute;mo explicar f&iacute;sica cu&aacute;ntica a un gato zombie.</strong></em><strong> Big Van, cient&iacute;ficos sobre ruedas. A partir de 12 a&ntilde;os. Alfaguara.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Divertido y divulgativo a partes iguales, apto para adultos de letras y j&oacute;venes con ganas de entender el mundo. La f&iacute;sica est&aacute; por todos lados y este libro trata de aterrizar la teor&iacute;a a la pr&aacute;ctica. Propone, incluso, una sucesi&oacute;n de experimentos y observaciones para hacer en casa. &iquest;Sab&iacute;an que dos part&iacute;culas pueden influenciarse mutuamente aunque est&eacute;n a a&ntilde;os luz de distancia?
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. </strong><em><strong>Mi primer libro de f&iacute;sica cu&aacute;ntica</strong></em><strong>. Sheddad Kaid-Salah Ferr&oacute;n. A partir de 9 a&ntilde;os. Editorial Juventud.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este &aacute;lbum ilustrado es un buen material para empezar a amar la ciencia. Con la ayuda del Dr. Albert, los conceptos abstractos dejaran de ser pesados e inentendibles. Todo lo que nos rodea y somos: el ordenador, la mesa, la luz, incluso nuestros ojos, est&aacute; compuesto por part&iacute;culas min&uacute;sculas y peque&ntilde;&iacute;simas. En este universo casi paralelo, al estilo Liliput, rigen unas leyes que el Dr. Albert har&aacute; que sean sorprendentes y asequibles. El mismo autor tiene otros t&iacute;tulos de la colecci&oacute;n que ahondan en la ciencia, como <em>Mi primer libro de electromagnetismo</em> o <em>Mi primer libro del Cosmos</em>. Son muy visuales y recomendables.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. </strong><em><strong>Big Bang: el blog de la verdad extraordinaria. </strong></em><strong>Bel&eacute;n Gopegui y Luis Gopegui. De 12 a 14 a&ntilde;os. Literatura SM.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este libro es una novela familiar, un entretenido texto de divulgaci&oacute;n sobre f&iacute;sica, as&iacute; como un relato de intriga. Los nietos tienen un manojo de preguntas sobre el universo y el caos y el abuelo, moderno donde los haya, se pone manos a la obra creando un blog. Y las entradas ser&aacute;n divertidas e incre&iacute;bles: &iquest;por qu&eacute; los viajes espaciales son tan importantes como los museos?&iquest;Por qu&eacute; las habitaciones se desordenan r&aacute;pidamente?&iquest;Es real el peligro de que en la Tierra caiga un meteorito? Lo que el abuelo pens&oacute; solo para sus nietos acabar&aacute; siendo una s&uacute;per web le&iacute;da por adolescentes &aacute;vidos de conocimiento de todo el mundo.
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            <span class="title">
                Portada de &#039;Big Bang. El blog de la verdad extraordinaria&#039;.                            </span>
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        <strong>6. </strong><em><strong>El universo explicado</strong></em><strong>. Doctor Fisi&oacute;n. A partir de 12 a&ntilde;os. Crossbooks.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; miramos las estrellas? &iquest;C&oacute;mo se forman los agujeros negros? &iquest;Podemos viajar a la velocidad de la luz? &iquest;Qu&eacute; es la energ&iacute;a oscura? &iquest;Y la materia oscura?&iquest;Por qu&eacute; a cada pregunta se suman tres m&aacute;s? Doctor Fisi&oacute;n es un divulgador de f&iacute;sica y astrof&iacute;sica muy conocido en las redes sociales y que, adem&aacute;s, colabora en la revista <em>Muy Interesante</em>. Merece la pena leer este <em>best seller</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>7.</strong><em><strong> Doce soles. </strong></em><strong>Amaya Garc&iacute;a y Alberto M&iacute;nguez. A partir de 12 a&ntilde;os. Edeb&eacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esta novela de aventuras tiene tintes de Harry Potter, pero cambiando la magia por ciencia. Amistad y cooperaci&oacute;n es lo que une a los protagonistas cuando el transbordador espacial Sila V despega hacia los confines del sistema solar para explorar Saturno. Doce j&oacute;venes seleccionados por la WASA (una especie de NASA) ser&aacute; la diversa tripulaci&oacute;n. Tras m&uacute;ltiples complicaciones, la nave no puede regresar as&iacute; que tendr&aacute;n que convivir durante los dos a&ntilde;os que durar&aacute; la aventura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>8. </strong><em><strong>El libro de las grandes ideas de la ciencia. </strong></em><strong>Freya Hardy y Sara Mulvanny. A partir de 9 a&ntilde;os. Astronave.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Curioso y muy visual. Cada p&aacute;gina responde a una pregunta tan compleja como: &iquest;Qu&eacute; es el m&eacute;todo cient&iacute;fico? o &iquest;de qu&eacute; est&aacute; hecho todo? Desarrolla quince grandes ideas de la ciencia, as&iacute; como a unos cincuenta pensadores y pensadoras que han trabajado por hacernos el mundo m&aacute;s entendible. Ideal para leer con madres y padres y que nosotros, los adultos, refresquemos nuestros conocimientos congelados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Niebla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/forman-agujeros-negros-sirven-viajes-espaciales-libros-cientificos-cientificas-manana_1_9189362.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Jul 2022 20:41:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo se forman los agujeros negros o para qué sirven los viajes espaciales: libros para los científicos y científicas del mañana]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crianza,Niños,Infancia,Ciencia,Científicos,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diez libros con personajes LGTBI para niñas y niños de entre 3 y 14 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/diez-libros-personajes-lgtbi-ninas-ninos-3-14-anos_1_9122558.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7279d22b-83eb-4e7e-8828-f161997458ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diez libros con personajes LGTBI para niñas y niños de entre 3 y 14 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los libros son una tabla de salvación y, como ahí fuera hace mucho frío porque la mente de algunos parece congelada en el tiempo, estos textos (e ilustraciones) pretenden divertir y normalizar que el amor y sus derivados son múltiples, diversos y variopintos</p><p class="subtitle">Seis jóvenes adultos criados por lesbianas o gays desmontan las leyendas urbanas sobre familias homoparentales</p></div><p class="article-text">
        Nos gustan los besos. Y como los grises nos parecen aburrid&iacute;simos, celebramos los colores y toda las caras del amor. Esta selecci&oacute;n de libros festeja que las personas tengan el sexo y la identidad que sean, se cuiden, quieran, amen y disfruten. Los libros son una tabla de salvaci&oacute;n, y como ah&iacute; fuera hace mucho fr&iacute;o porque la mente de algunos parece congelada en el tiempo, estos textos (e ilustraciones) pretenden divertir y normalizar que el amor y sus derivados son m&uacute;ltiples, diversos y variopintos. Aqu&iacute; diez propuestas para que la biblioteca de casa tenga personajes <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/adolescencias-personas-lgtbi_1_9119317.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">LGTBI</a>+ en las estanter&iacute;as, como en la calle, el parque, el instituto y la sala de baile.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. El gran viaje de las familias extraordinarias </strong>-<strong> </strong>Susanna Isern. Editorial Duomo. A partir de 8 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La inspectora Cruz y su hija Alba se merecen unas vacaciones. Suben al barco de sus sue&ntilde;os, pero la primera noche en el camarote un suceso inquietante ocurre: &iexcl;la preciosa esmeralda de la duquesa de la Florinata ha desaparecido! As&iacute; que madre e hija pondr&aacute;n patas arriba a todas las familias del barco hasta descubrir d&oacute;nde se encuentra la magn&iacute;fica piedra. Hay tantas familias distintas como estrellas por la noche. Este divertido libro pretende trabajar la empat&iacute;a y la diversidad que hay en las casas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Ahora me llamo Luisa </strong>-<strong> </strong>Jessica Walton. Editorial Algar. A partir de 6 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo ser un buen amigo? Mart&iacute;n y el osito Luis juegan juntos todos los d&iacute;as. Son como u&ntilde;a y carne o Pili y Mili. Tienen hasta una casa en el &aacute;rbol y comen chuches por las tardes. Un d&iacute;a el osito no tiene muchas ganas de sonre&iacute;r, ni el columpio le apetece. Mart&iacute;n le pregunta qu&eacute; pasa, y el osito le cuenta que necesita ser &eacute;l mismo. El osito le dice a su amigo que no es Luis, sino Luisa. Mart&iacute;n le escucha atentamente y le da un abrazo. Siempre amigos: Mart&iacute;n y la osita siguen jugando todos los d&iacute;as.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Portada de &#039;La boda&#039;                            </span>
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        <strong>3. La Boda </strong>-<strong> </strong>Jessica Love. Editorial K&oacute;kinos. A partir de 6 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Una boda es una fiesta en la que se celebra el amor. Julian y Marisol asisten a la celebraci&oacute;n de dos mujeres racializadas (como ellos) que se aman. En el convite deciden escaparse por debajo de la mesa y encuentran un &aacute;rbol m&aacute;gico que les arropa y les da alas para ser hadas. Su abuela les pilla y las novias les invitan a bailar y a seguir festejando. Las ilustraciones son preciosas, y todo lo que hace Jessica Love es maravilloso. Muy recomendable tambi&eacute;n su 'Sirenas', editado por la editorial K&oacute;kinos, y con la misma mirada en la inclusi&oacute;n y la diversidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Con tango son tres - </strong>Peter Parnell y Justin Richardson. Editorial Kalandraka. A partir de 3 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        En el zoo de Nueva York los ping&uuml;inos comparten la vida de dos en dos. Las chicas y los chicos ping&uuml;inos se juntan para hacerse compa&ntilde;&iacute;a y poner huevos. Pero hay dos machos, Roy y Silo, que est&aacute;n enamorados y se lo pasan muy diver: nadan, cantan y caminan juntos. Comparten nido y el cuidador del zoo decide ponerles un huevo perdido. Al calor de Roy y Silo nacer&aacute; Tango, el primer ping&uuml;ino con dos padres. Esta historia est&aacute; basada en un hecho real.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Portada &#039;La princesa Li&#039;                            </span>
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        <strong>5. La princesa Li </strong>-<strong> </strong>Luis Amavisca. Editorial NubeOcho. A partir de 4 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;rase una vez, en un pa&iacute;s muy lejano, una princesa asi&aacute;tica que ten&iacute;a una novia llamada Beatriz. Cuando el padre le dice que ha llegado la hora de casarse y que pr&iacute;ncipes llegados de todos los puntos del reino ir&aacute;n a cortejarla, la princesa Li se manifiesta en contra y dice que nadie podr&aacute; separarla de su amada Beatriz. Cuando su querida va a visitarla a escondidas, el padre llama al hechicero y este la transforma en p&aacute;jaro. Pero el amor es fuerte, y hasta el rey m&aacute;s cabezota del mundo tendr&aacute; que claudicar ante dos mujeres que se aman. Lean todo lo que escribe Luis Amavisca, que adem&aacute;s de ser un gran editor (de NubeOcho) siempre inventa libros contra los estereotipos y por la igualdad. Divertidos y preciosos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. Heartstopper </strong>-<strong> </strong>Alice Oseman. CrossBooks. A partir de 12 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Narra la historia de amor entre dos chicos adolescentes que se conocen en el instituto. Ellos son Charlie y Nick: dif&iacute;ciles de olvidar. La autora, Alice Oseman, public&oacute; los libros en formato web c&oacute;mic en la app inglesa 'Tapas' y logr&oacute; m&aacute;s de 13 millones de visualizaciones en pocos meses. Hizo despu&eacute;s una recolecta para publicarlos en papel y en dos horas recaud&oacute; m&aacute;s de cinco veces lo requerido. La serie de Netflix est&aacute; basada en estos adictivos cuatro libros que han sido traducidos a quince idiomas. Necesit&aacute;bamos una serie de libros de amor adolescente entre dos chicos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. La Chica P&aacute;jaro </strong>-<strong> </strong>Sandy Stark-McGinnis. Blacky Books. A partir de 12 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        December tiene once a&ntilde;os y va a convertirse en p&aacute;jaro. De la cicatriz de su espalda brotar&aacute;n alas y echar&aacute; a volar lejos. Cumplir sue&ntilde;os y ver mundo, abandonar la casa de acogida en la que ahora est&aacute; encerrada. Cherilynn, la mejor amiga de la protagonista, es trans y tiene problemas con otras personas del colegio que no aceptan su transexualidad y la forma en que juega y explora las relaciones entre su identidad y las convenciones sociales. Un libro po&eacute;tico y precioso.
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                Portada de &#039;Snapdragon&#039;                            </span>
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        <strong>8. Snapdragon </strong>-<strong> </strong>Kat Leyh. Astronave. A partir de 9 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El c&oacute;mic que ha conquistado a la cr&iacute;tica de todo el mundo por su buena mezcla de humor, fantas&iacute;a y aventura. Parece que a la ciudad de Snap ha llegado una bruja. Habladur&iacute;as corren y las malas lenguas aseguran que ella se alimenta de animales muertos. Pero cuando la bruja rescata al perro de Snap, se da cuenta de que m&aacute;s all&aacute; de una se&ntilde;ora desali&ntilde;ada con zapatos Crocs, no tiene nada malo. Puede que un trabajo un tanto raro, eso s&iacute;, ya que se dedica a vender esqueletos por internet. Adem&aacute;s de brujas y magia, esta novela gr&aacute;fica va sobre estereotipos y familias inclusivas. Snap no solo encuentra refugio en la magia, por el camino encuentra a Lou, un chico del que se hace muy amigo. Lou decide llamarse Lulu y ser como ella siente ser.
    </p><p class="article-text">
        <strong>9. Cada seis meses </strong>-<strong> </strong>Clara Duarte. La Galera &ndash; Luna Roja. A partir de 14 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Bonita historia de amor entre dos chicas. Hana y Ro coinciden en un supermercado. Primero discuten, pero luego las miradas delatan. Poco a poco, una se hace m&aacute;s irresistible para la otra, hasta que necesitan estar juntas todas las horas del d&iacute;a. Hana se duerme el 31 de agosto y al despertar, Ro no est&aacute; por ning&uacute;n lado. &iquest;Todo ha sido un sue&ntilde;o? La historia es muy muy adictiva. Ideal para adolescentes que arrancan en el placer de la lectura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>10. Tim Te Maro y la magia de los corazones rotos </strong>- H.S.Valley. Editorial VR Editoras. A partir de 12 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La Escuela Glaciar para expertos en magia tiene dos alumnos de nivel que se tienen por enemigos ac&eacute;rrimos. Ellos son Tim Te Maro y Elliot Parker. Un trabajo de clase les pone en una situaci&oacute;n compleja ya que tendr&aacute;n que cuidar a un huevo m&aacute;gico como si de un beb&eacute; se tratara. As&iacute; que tendr&aacute;n que silenciar la man&iacute;a que se tienen porque horas y horas pasar&aacute;n juntos. Mientras cuidan y se aguantan, algo florece. &iquest;Es solo atracci&oacute;n sexual?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Niebla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/diez-libros-personajes-lgtbi-ninas-ninos-3-14-anos_1_9122558.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Jun 2022 20:26:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diez libros con personajes LGTBI para niñas y niños de entre 3 y 14 años]]></media:title>
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