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    <title><![CDATA[elDiario.es - Martín Alonso]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/martin_alonso/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Martín Alonso]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La muga infranqueable para las víctimas de ETA]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/muga-infranqueable-victimas-eta_132_10778214.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2837a21e-a797-47ab-bfa6-5721623b92b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La muga infranqueable para las víctimas de ETA"></p><p class="article-text">
        El terrorismo de ETA se diferencia del conjunto de los nacidos en la tercera ola por su longevidad, un rasgo que remite a su componente nacionalista, pero hay otros rasgos diferenciales. El organicismo -la caracterizaci&oacute;n del cuerpo pol&iacute;tico como un todo compacto y homog&eacute;neo- es fundamental en los credos nacionalistas. Para el caso del nacionalismo vasco, aunque nominalmente abarca al conjunto del territorio a ambos lados de los Pirineos, en la pr&aacute;ctica el tratamiento anal&iacute;tico y las reivindicaciones nacionalistas se circunscriben muy mayoritariamente solo a Espa&ntilde;a (ocurre lo mismo con el catalanismo). Puesto que las reivindicaciones del nacionalismo vasco radical (NVR) tienen que ver con el reconocimiento de sus particularidades en cuanto minor&iacute;a nacional habr&iacute;a que esperar que las expresiones de agravio y descontento, incluida la m&aacute;s extrema de la violencia, guardar&aacute;n alguna relaci&oacute;n con los grados de reconocimiento identitario. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, resulta que &ldquo;el conflicto m&aacute;s antiguo de Europa&rdquo;, el nudo del &ldquo;empate infinito&rdquo;, a) no se expresa como terrorismo sino en la mitad del territorio: ETA no atent&oacute; en Francia ni permiti&oacute; que lo hiciera <em>Iparretarrak</em> (contra el organicismo de la unidad y la homogeneidad); b), lo hace en una abrumadora proporci&oacute;n en un r&eacute;gimen de libertades, no durante el franquismo (contra el persistente uso del ep&iacute;teto democr&aacute;tico para las propuestas del NVR); c) en el espacio que goza de mayor reconocimiento nacional &#9472;autogobierno, status de la lengua, polic&iacute;a, tratamiento fiscal, gesti&oacute;n de prisiones, etc.&#9472; (contra la tesis de la opresi&oacute;n colonial), d) donde es mayor el nivel de bienestar (contra las premisas izquierdistas) y e) no suscita ninguna pregunta a los defensores franceses de la causa vasca sobre el balance en su propio pa&iacute;s: &iquest;cu&aacute;l es su lehendakari, su polic&iacute;a auton&oacute;mica, su naci&oacute;n foral...? 
    </p><p class="article-text">
        En la divisi&oacute;n territorial del trabajo la persistencia de ETA se explica tanto por una amplia base de apoyo en Euskadi y Navarra, en raz&oacute;n de su imprimaci&oacute;n nacionalista, como por la existencia durante mucho tiempo de una retaguardia segura que serv&iacute;a de refugio para los terroristas guiados por los <em>mugalaris</em> y de negociado de cobro de la extorsi&oacute;n. Acabada la etapa de &lsquo;santuario&rsquo; y desaparecidos los GAL, la suerte de ETA estaba echada. Sin embargo, las redes de acogida siguieron prestando apoyo a pr&oacute;fugos y presos (el n&uacute;cleo del aparato de subsistencia de ETA fue detenido en Francia en mayo de 2013 y Josu <em>Ternera</em> disfruta hoy de una generosa hospitalidad). 
    </p><p class="article-text">
        Vencida ETA, se pone en marcha en la parte francesa una serie de iniciativas, encabezadas por <em>artesanos de la paz</em>, dirigidas a establecer un relato edulcorado del pasado reciente. Ese activismo se expres&oacute; en diversas dramaturgias, como el llamado desarme o la instalaci&oacute;n en Bayona de un hacha arborescente, una escultura apolog&eacute;tica de ETA y ep&iacute;tome del camuflaje del programa del NVR en el molde sem&aacute;ntico de la paz, el di&aacute;logo, la convivencia y los derechos humanos. Lo particular de este colectivo, como de muchos medios, es que en su radar no cabe el terrorismo y, por tanto, no se conoce ninguna petici&oacute;n suya a los asesinos de enmienda o empat&iacute;a hac&iacute;a las v&iacute;ctimas (heridas, extorsionadas, perseguidas, exiliadas, traumatizadas...) y las familias (de las asesinadas). Su empe&ntilde;o se agota en &ldquo;pasar p&aacute;gina&rdquo; y establecer &ldquo;una nueva historia&rdquo; que presente a ETA como una organizaci&oacute;n sedienta de paz y libertad y a sus l&iacute;deres como r&eacute;plicas de Mandela o Gandhi. 
    </p><p class="article-text">
        Esta disonancia territorial se resume en que las v&iacute;ctimas de ETA no existen -por tanto carecen de voz, al norte del Bidasoa- una afon&iacute;a que contrasta con la megafon&iacute;a y cobertura de los publicistas de los exterroristas inconfesos (no de los arrepentidos), incluidos sus padrinos siempre &lsquo;internacionales&rsquo; (mediadores, observadores, verificadores, facilitadores...). El Bidasoa es la met&aacute;fora de un muro infranqueable para la memoria de las v&iacute;ctimas, y no solo de ellas: ni el Centro Memorial de las V&iacute;ctimas del Terrorismo, ni publicaciones de referencia como el <em>Informe Foronda</em> forman parte del paisaje. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso es tan valiosa la iniciativa de desafiar el tab&uacute; que represent&oacute; la celebraci&oacute;n en Biarritz el 25 de noviembre de una jornada organizada por la Fundaci&oacute;n Fernando Buesa con la colaboraci&oacute;n de Covite y Gogoan, con participaci&oacute;n de v&iacute;ctimas (de ETA y los GAL) y analistas, titulada &ldquo;la voz de las v&iacute;ctimas del terrorismo y la construcci&oacute;n de su memoria&rdquo;. Ninguna cobertura de los medios franceses y apenas testimonial de los pol&iacute;ticos. La des-cobertura y una cierta atm&oacute;sfera muestran la vigencia del tab&uacute;. Uno de los asistentes, tras dar cuenta de sus empe&ntilde;os para contrarrestar el discurso revisionista dominante, pidi&oacute; que se eliminara su comentario de la grabaci&oacute;n. El miedo, la autocensura y la espiral de silencio; la artesan&iacute;a de la posverdad y los hechos alternativos, aseguran el eclipse total de las v&iacute;ctimas de ETA en la ribera gala del Bidasoa. En tiempos de memoria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Alonso, Eduardo Mateo Santamaría]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/muga-infranqueable-victimas-eta_132_10778214.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 Dec 2023 20:46:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La muga infranqueable para las víctimas de ETA]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un Guinness contra 27 muertes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/guinness-27-muertes_132_8682020.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/90e57f2b-ebee-4612-9662-7bbed16db878_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un Guinness contra 27 muertes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los tambores de guerra nos devuelven al tiempo de otros miedos; como los ídolos caídos pueden volver a levantarse, los jinetes del apocalipsis pueden volver a cabalgar.</p></div><p class="article-text">
        Los tambores de guerra en la frontera de Ucrania nos devuelven (a los mayores) a la pantalla oscura de la Guerra Fr&iacute;a. Merece la pena rescatar un episodio de ese periodo. En el <em>Libro Guinness de los r&eacute;cords</em> se lee: &ldquo;Vesna Vulovi&#263;, 23 a&ntilde;os, azafata, cay&oacute; desde 10.160 metros en la cola de un DC9 que explot&oacute; encima de &#268;esk&aacute; Kamenice el 26 de febrero de 1972. Estuvo 27 d&iacute;as en coma y 16 meses en el hospital&rdquo;. El dato necesita tres a&ntilde;adidos: 1) la azafata se recuper&oacute; por completo, aunque nunca recobr&oacute; la memoria de lo ocurrido; 2) recibir&iacute;a embelesada en 1985 el galard&oacute;n de &ldquo;superviviente a la mayor altura sin paraca&iacute;das&rdquo; de manos de su &iacute;dolo Paul McCartney, y 3) en 2009 perder&iacute;a esta condici&oacute;n, y no porque nadie hubiera ca&iacute;do desde m&aacute;s alto. 
    </p><p class="article-text">
        Se cumplen, pues, cincuenta a&ntilde;os desde el terrible episodio que da pie a esta columna. El vuelo JAT 367, que cubr&iacute;a el trayecto entre Copenhague y Zagreb, explot&oacute; en el aire en territorio checoslovaco; de las 28 personas que lo ocupaban solo se salv&oacute; Vesna Vulovi&#263;; y ese milagro fue utilizado como pantalla para lo dem&aacute;s. La versi&oacute;n oficial de las autoridades de Checoslovaquia y Yugoslavia aseguraba que la causa fue un malet&iacute;n bomba atribuido a un grupo ultranacionalista croata de filiaci&oacute;n <em>ustacha</em> (seguidores de Ante Paveli&#263;, el dirigente coaligado con los nazis, exiliado en el Madrid de Franco y enterrado en la sacramental de San Isidro). Hab&iacute;a piezas para la plausibilidad de la atribuci&oacute;n, pero hab&iacute;a tambi&eacute;n conveniencias. 
    </p><p class="article-text">
        La plausibilidad descansa en la realidad del ultranacionalismo croata, uno de los colectivos terroristas m&aacute;s activos durante la Guerra Fr&iacute;a, como muestra Mate Nikola Tokic en <em>Croatian radical separatism and diaspora terrorism during the Cold War</em> (2020). Compuesto por personas de la inmigraci&oacute;n, oper&oacute; en pa&iacute;ses repartidos por el planeta, de Australia a Estados Unidos, con un balance de 128 actuaciones entre 1962 y 1980 seg&uacute;n los c&aacute;lculos de Denis Pluchinsky; algunas tan sonadas como la ocupaci&oacute;n de consulados en Suecia o Estados Unidos. El mismo d&iacute;a que explot&oacute; el DC-9, una bomba hiri&oacute; a seis personas en un tren Viena-Zagreb. Entre los hechos m&aacute;s destacados figura el secuestro de dos aviones, uno sueco el mismo a&ntilde;o 1972, despu&eacute;s de asesinar en ese pa&iacute;s al embajador yugoslavo en 1971, &nbsp;y otro con alta resonancia retrospectiva, porque se produjo un 11 de septiembre en Nueva York, a la vez que estallaba una bomba en la Estaci&oacute;n Central que mat&oacute; a un polic&iacute;a. Un a&ntilde;o despu&eacute;s del golpe de Pinochet, otro 11 de septiembre. Los secuestradores obligaron a la tripulaci&oacute;n y sus 92 pasajeros a dirigirse a Par&iacute;s, donde se entregaron a las autoridades tras haber conseguido que cuatro cabeceras importantes publicaran sus manifiestos reivindicativos y miles de folletos fueran arrojados desde el aire en ciudades europeas y norteamericanas. El <em>Manchester Journal Inquirer</em> se&ntilde;ala la satisfacci&oacute;n de los secuestradores por la publicidad conseguida en su denuncia de la ayuda que el gobierno de Estados Unidos prestaba a Tito, al que acusaban de llevar a cabo una represi&oacute;n brutal contra la poblaci&oacute;n croata. Reivindicaban un estado independiente. 
    </p><p class="article-text">
        Para el lado de las conveniencias: la atribuci&oacute;n interesaba a las autoridades yugoslavas, que viv&iacute;an momentos dif&iacute;ciles por la represi&oacute;n de las movilizaciones de la &ldquo;primavera croata&rdquo;, que Tito, croata, vincul&oacute; con el nacionalismo <em>ustacha</em>, presionado tambi&eacute;n por los oficiales serbios. En diciembre de 1971 fueron obligados a dimitir los l&iacute;deres de la Liga Comunista croata acusados de nacionalismo, lo que suscit&oacute; numerosas protestas estudiantiles. Se prohibi&oacute; la sociedad cultural <em>Matica Hrvatska</em> y varios medios. Hubo purgas masivas en el partido y miles de detenciones. Asegura el eslavista Paul Garde que entre estas v&iacute;ctimas se reclutar&iacute;a veinte a&ntilde;os despu&eacute;s el personal de la Croacia independiente, empezando por Franjo Tudjman, un admirador de Franco y del Valle de los Ca&iacute;dos. En ese contexto, cargar las muertes a los terroristas fascistas croatas ven&iacute;a bien a Tito. Pero tambi&eacute;n ven&iacute;a bien a las autoridades checas que hab&iacute;an cercado la zona impidiendo el acceso y justificado la tesis de la bomba mostrando un temporizador. Les interesaba enmascarar un error para lo que contaban con el benepl&aacute;cito de las autoridades yugoslavas. Seg&uacute;n Walter Laqueur (<em>Una historia del terrorismo</em>) exist&iacute;an v&iacute;nculos entre la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica y el movimiento terrorista croata. 
    </p><p class="article-text">
        Como es sabido, la Guerra Fr&iacute;a define la relaci&oacute;n entre los dos bloques, occidental y oriental, capitalista y comunista, la OTAN y el Pacto de Varsovia. Yugoslavia, pronto enfrentada a Stalin, ocup&oacute; un lugar protagonista en el Movimiento de Pa&iacute;ses No Alineados (MPNA), constituido formalmente en su primera conferencia celebrada en Belgrado. Esta condici&oacute;n habr&iacute;a provocado alguna respuesta, siquiera simb&oacute;lica, de malestar ante el ataque a un avi&oacute;n civil. Es probable que consideraciones internas, como el cuestionamiento de su autoridad y el malestar de ciertos sectores que le afeaban una respuesta d&eacute;bil frente a las movilizaciones croatas, coadyuvara a dar por buena la versi&oacute;n oficial checoslovaca. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero esta versi&oacute;n fue puesta en cuesti&oacute;n en 2009 por los periodistas Peter Hornung y Pavel Theiner, quienes, a partir de documentos desclasificados y algunas entrevistas, sugirieron que la causa del derribo no fue la bomba de la versi&oacute;n oficial sino los disparos de un MIG checo. Seg&uacute;n estos periodistas, el DC9 habr&iacute;a perdido altura y se habr&iacute;a acercado a una instalaci&oacute;n sensible con armas nucleares. Aduc&iacute;an tambi&eacute;n, que a la vez que volaba el JAT 367 lo hac&iacute;a un aparato con el l&iacute;der sovi&eacute;tico Le&oacute;nidas Brezhnev y el dirigente de la RDA Eric Honecker tras una conferencia en Praga (recu&eacute;rdese, despu&eacute;s de la &ldquo;normalizaci&oacute;n&rdquo; tras la primavera aplastada del 68). Los periodistas refieren el testimonio de algunos lugare&ntilde;os que declararon haber visto el avi&oacute;n en llamas pero entero debajo de las nubes, es decir, mucho m&aacute;s cerca que los 10.000 ms., antes de estallar; la reducida superficie que cubrieron los restos del aparato invitaba a pensar que la desintegraci&oacute;n se habr&iacute;a producido a unos 800 metros. Esto impugnaba la versi&oacute;n oficial difundida. 
    </p><p class="article-text">
        El elemento portentoso de la supervivencia de la azafata ten&iacute;a todos los ingredientes para saturar los focos de la atenci&oacute;n y distraer de todo lo dem&aacute;s. Vesna se hab&iacute;a convertido en una celebridad y en una hero&iacute;na nacional. Los 27 muertos pasaron al olvido y los medios se interesaron por buscar explicaciones para ese portento ciertamente merecedor del Guinness. La nueva versi&oacute;n sac&oacute; a la azafata de sus p&aacute;ginas: &ldquo;Fuimos enga&ntilde;ados como todos los dem&aacute;s&rdquo;, declar&oacute; un portavoz de Guinness. 
    </p><p class="article-text">
        Vesna volvi&oacute; a la JAT, aunque a puestos administrativos. Muri&oacute; en diciembre de 2016, con 66 a&ntilde;os, la mala conciencia de ser superviviente y el pesar de haber perdido a su pa&iacute;s y a su compa&ntilde;&iacute;a bandera. En el nuevo dej&oacute; de ser hero&iacute;na porque se hab&iacute;a manifestado contra el nacionalismo furibundo de Milosevic, lo que le hab&iacute;a costado el despido de la compa&ntilde;&iacute;a estatal devenida serbia. Fue activa en la campa&ntilde;a que provoc&oacute; la ca&iacute;da de Milosevic y apoy&oacute; a Boris Tadic. 
    </p><p class="article-text">
        En 2013 desapareci&oacute; la JAT, con 66 a&ntilde;os, como Vesna. Una desaparici&oacute;n que remataba una lista larga. No existe Yugoslavia, no existe Checoslovaquia y no existe la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica Alemana. El MPNA tiene un irrelevante papel geopol&iacute;tico. Es una tragedia que a tantos vaivenes no haya acompa&ntilde;ado el hundimiento de la cultura del enfrentamiento y la tensi&oacute;n de bloques, a pesar de que han desaparecido las diferencias ideol&oacute;gicas sobre las que se sustent&oacute; la hostilidad de la Guerra Fr&iacute;a y que tantos millones de vidas se llev&oacute; por delante.&nbsp;Los tambores de guerra nos devuelven al tiempo de otros miedos; como los &iacute;dolos ca&iacute;dos pueden volver a levantarse, los jinetes del apocalipsis pueden volver a cabalgar.&nbsp;&iquest;Estamos tan lejos de los esquemas mentales que acabaron con el vuelo 367 de JAT?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Alonso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/guinness-27-muertes_132_8682020.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Jan 2022 09:42:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un Guinness contra 27 muertes]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diez años del ultimátum a España del Banco Central Europeo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/diez-anos-ultimatum-espana-banco-central-europeo_132_8199282.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a207056c-e951-418f-bc9c-84022ea2d609_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diez años del ultimátum a España del Banco Central Europeo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nos encontramos aprisionados entre la cleptocracia neoliberal que abomina de lo público y el wokismo identitario que abomina de lo común, entre la espada de lo privado y la pared de lo propio. El autoritarismo populista no puede aspirar, por activa o por pasiva, a mejores padrinos</p></div><p class="article-text">
        La recesi&oacute;n provocada por la burbuja financiera de 2008 est&aacute; teniendo consecuencias profundas. Si en los a&ntilde;os inmediatos hubo diferentes reacciones encaminadas a cuestionar la ideocracia neoliberal culpable de la crisis, a mediados de la d&eacute;cada pasada un giro narrativo desde el plano vertical de las desigualdades al plano horizontal de las diferencias ha propiciado una eclosi&oacute;n de nacionalpopulismos. 
    </p><p class="article-text">
        El indicador m&aacute;s visible del efecto acumulado de la crisis es la desafecci&oacute;n hacia la democracia. El inter&eacute;s por los a&ntilde;os de Weimar en busca de analog&iacute;as est&aacute; emparentado con ello. El sustento de la analog&iacute;a descansa en la correlaci&oacute;n entre degradaci&oacute;n de las condiciones de vida y seducci&oacute;n de las propuestas autoritarias. Aunque a menudo se estudia el populismo conservador desde el lado pol&iacute;tico, no cabe obviar la complicidad, directa o indirecta, <a href="https://www.wzb.eu/de/veranstaltungen/the-neoliberal-spirit-of-populism" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entre nacionalpopulismo y neoliberalismo</a>. Una muestra de esta complicidad es que el nacionalpopulismo ha puesto en la diana a los que atribuye el monopolio de la representaci&oacute;n pero ha preservado de la cr&iacute;tica a quienes ostentan el monopolio de la producci&oacute;n, a la plutonom&iacute;a de la oferta. 
    </p><p class="article-text">
        De esta manera el c&oacute;digo neoliberal se ha impuesto como doxa oficial. En la genealog&iacute;a de los fen&oacute;menos sociales hay una pieza que ilustra paradigm&aacute;ticamente este imperialismo intelectual. Se trata de la carta enviada el 5 de agosto de 2011 por el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, cofirmada por Miguel Fern&aacute;ndez Ord&oacute;&ntilde;ez, al presidente del Gobierno de Espa&ntilde;a, Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero, con copia a la ministra de Econom&iacute;a, Elena Salgado. La carta es elocuente desde el sintagma del encabezamiento, en may&uacute;sculas y en negrita: &ldquo;<strong>ESTRICTAMENTE CONFIDENCIAL</strong>&rdquo;. No hace falta una alta definici&oacute;n anal&iacute;tica para mostrar su disonancia con los patrones del funcionamiento democr&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al contenido, las cuatro p&aacute;ginas de la carta se centran en tres apartados t&iacute;picos: el mercado de trabajo, la pol&iacute;tica fiscal y monetaria envuelta en el eufemismo de la &ldquo;sostenibilidad de las finanzas p&uacute;blicas&rdquo; y, con menor detalle, el mercado de productos donde se recomienda &ldquo;aumentar la competitividad en el sector servicios&rdquo;. El efecto de esta carta queda de manifiesto en varios aspectos de indudable impacto sobre la vida p&uacute;blica espa&ntilde;ola: la modificaci&oacute;n urgente del art&iacute;culo 135 de la Constituci&oacute;n al mes siguiente, la reforma laboral (2012), la eliminaci&oacute;n de Educaci&oacute;n para la Ciudadan&iacute;a en las aulas (2013: m&aacute;s relacionada con el elemento conservador pero funcional para el autoritarismo neoliberal) y la Ley Org&aacute;nica de Seguridad Ciudadana, popularmente denominada Ley Mordaza (2015), cuya reforma pide insistentemente Amnist&iacute;a Internacional. Un balance ciertamente impactante para un documento confidencial. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que tiene de ejemplar la carta del BCE es que ilustra de manera tangible los aspectos principales del credo neoliberal, con el a&ntilde;adido, tan ilustrativo de la externalizaci&oacute;n de la pol&iacute;tica, de que se hace desde una instituci&oacute;n p&uacute;blica. Entre esos aspectos cabe destacar, como tel&oacute;n de fondo, la imposici&oacute;n de la superstici&oacute;n monetaria enmascarada en el celof&aacute;n de la austeridad. Fueron dos los sustentos te&oacute;ricos principales de este dogma: Carmen Reinhart y Ken Rogoff, de un lado, y los &ldquo;Bocconi boys&rdquo;, de otro. Sobre los primeros cabe decir que aunque se descubri&oacute; un error en la hoja de c&aacute;lculo de la que dedujeron que el crecimiento cae en picado cuando la deuda supera el 90%, nunca mostraron signos de pesar. Los segundos tienen una relaci&oacute;n directa con nuestro tema. Seg&uacute;n muestra Mark Blyth (<em>Austerity: The history of a dangerous idea</em>), fue el grupo de los italianos Alberto Alesina y Silvia Ardagna quienes dieron alas a la idea de la &lsquo;austeridad expansiva&rsquo;, que se injert&oacute; en la ortodoxia y arrincon&oacute; las propuestas de reformar el capitalismo. En abril de 2010 estos economistas protagonizaron una sesi&oacute;n especial ante el Consejo Europeo de Ministros y a partir de all&iacute; la tesis se hizo carne en las declaraciones de la Comisi&oacute;n y el BCE. 
    </p><p class="article-text">
        En el verano de 2010 la austeridad era dogma y de ello es prueba la carta de marras escrita apenas cuatro meses despu&eacute;s de la sesi&oacute;n de apostolado con los tres mandamientos de los &ldquo;bocconi boys&rdquo;: recortes en las prestaciones del estado de bienestar (a menudo referidos como reformas estructurales y responsables del estrangulamiento de la sanidad p&uacute;blica, entre otros), moderaci&oacute;n salarial y devaluaci&oacute;n interna. Ning&uacute;n inter&eacute;s por la pol&iacute;tica fiscal. Sus an&aacute;lisis son altamente cuestionables, no as&iacute; sus efectos. Con raz&oacute;n se pregunt&oacute; Paul Krugman <a href="https://www.nybooks.com/articles/2013/06/06/how-case-austerity-has-crumbled/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;&iquest;c&oacute;mo la econom&iacute;a de la austeridad ejerci&oacute; tal fascinaci&oacute;n en la opini&oacute;n de las &eacute;lites en aquel momento?&rdquo;</a>. La econocracia es la respuesta, no de una manera distinta a como capturaron las mentes otras supersticiones en el pasado. 
    </p><p class="article-text">
        Las medidas austericidas se expresaron en tres flancos principales: las relaciones laborales, las prestaciones bienestaristas (gasto p&uacute;blico) y el vaciamiento de la sustancia democr&aacute;tica. No son una especificidad, pero las particularidades del mercado de trabajo espa&ntilde;ol suponen unos impactos diferenciales mayores en lo tocante al &aacute;mbito laboral. Entre los fen&oacute;menos que expresan el deterioro se encuentra la fragmentaci&oacute;n del puesto de trabajo, las formas de trabajo precario, las condiciones impuestas por las plataformas, contratos por horas, falsos aut&oacute;nomos, uberizaci&oacute;n, kellyficaci&oacute;n, etc. En el origen de todo est&aacute; una desregulaci&oacute;n; pero no se usa tal t&eacute;rmino sino un eufemismo gemelo de austeridad: flexibilidad; el conjunto de fuerzas que doblegan a la gente, en palabras de Richard Sennet. <a href="https://www.ituc-csi.org/2021-global-rights-index-es?lang=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El &Iacute;ndice de Derechos Globales 2021 de la Confederaci&oacute;n Sindical Internacional avala estas tendencias</a>. Chris Baldry y Jeff Hyman han establecido una analog&iacute;a entre el deterioro del planeta por el cambio clim&aacute;tico y el deterioro del trabajo por las reformas estructurales: <a href="https://socialeurope.eu/climate-change-labours-neglected-role" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una misma l&oacute;gica extractivista est&aacute; a la base de ambos</a>. El apocalipsis de la Amazon&iacute;a es el contrapunto de la apoteosis de Amazon. 
    </p><p class="article-text">
        La merma de sueldos y derechos laborales se complet&oacute; con el impacto de los recortes sociales, reflejados en los que un ministro de Econom&iacute;a, hoy en el BCE, llam&oacute; unos presupuestos &lsquo;agresivos&rsquo;; un t&eacute;rmino de connotaciones inequ&iacute;vocas. Las listas de espera de la dependencia son un indicador fiel de ese estado de cosas, no desde luego el &uacute;nico como han explicado estudios solventes. El desmantelamiento del estado de bienestar tiene antecedentes tristes en la izquierda; fue Bill Clinton, af&iacute;n a la Tercera V&iacute;a, &nbsp;quien engras&oacute; su campa&ntilde;a presidencial de 1992 con la promesa de &ldquo;terminar con el estado de bienestar tal como lo conocemos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero no se trata solamente de un ataque al aspecto social del Estado, tambi&eacute;n lo es al car&aacute;cter democr&aacute;tico. La voluntad popular ha sido cortocircuitada de diferentes formas, no solo por la carta motivo de esta columna. Recordemos el papel complementario de &ldquo;los hombres de negro&rdquo; y las agencias de calificaci&oacute;n como instrumento de amedrentamiento de la opini&oacute;n p&uacute;blica y de presi&oacute;n sobre los gobiernos. No lejos de ellas se encuentra un enjambre de consultoras y asesor&iacute;as que <a href="https://www.elsaltodiario.com/consultoras/neoliberalismo-basque-country-privatizacion-gestion-publica-jeltzale" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">juegan un papel decisivo desde los escalones t&eacute;cnicos de las administraciones</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Si se quiere una evaluaci&oacute;n global de la econocracia basta con fijarse en la gr&aacute;fica de la desigualdad. El &uacute;ltimo informe Oxfam se titula <a href="https://www.oxfam.org/es/informes/el-virus-de-la-desigualdad" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'El virus de la desigualdad'</a>. No es solo un mal hisp&aacute;nico. En la comunista China el coeficiente Gini ha subido quince puntos entre 1990 y 2015. El aumento de la desigualdad, con su cortejo de calamidades, es inmune a la crisis. Todos los pensadores cl&aacute;sicos insistieron en que no hay pol&iacute;tica razonable si no se pone l&iacute;mites a la desigualdad. La econocracia ha roto en los &uacute;ltimos cincuenta a&ntilde;os este consenso hist&oacute;rico sin abandonar la cantilena c&iacute;nica de la meritocracia. Hoy se multiplican, sincronizadas, la riqueza y la pobreza. No faltan razones para preguntarse por la responsabilidad de las ideas inductoras de lo que cabe calificar de cr&iacute;menes econ&oacute;micos contra la humanidad. 
    </p><p class="article-text">
        Como ha se&ntilde;alado Jonathan Aldred, la econom&iacute;a reinante es una patente de corso y lo ha corrompido todo. La l&oacute;gica del beneficio a cualquier precio ha sido favorecida por el desarrollo de las tecnol&oacute;gicas que han conformado la ingenier&iacute;a algor&iacute;tmica en el sistema operativo que regula las conductas y los ritmos. De modo que el ser humano vive hoy en una carrera permanente para adaptarse a un mundo en permanente cambio; en una obsolescencia programada de nuestro mobiliario mental, social y moral. El soci&oacute;logo Richard Sennet escrib&iacute;a en <em>La corrosi&oacute;n del car&aacute;cter. Las consecuencias personales del trabajo en el nuevo capitalismo</em> (2000: 155): &ldquo;Un r&eacute;gimen que no proporciona a los seres humanos ninguna raz&oacute;n profunda para cuidarse entre s&iacute; no puede preservar por mucho tiempo su legitimidad.&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        En esas estamos. Hist&oacute;ricamente el universalismo y el racionalismo han sido las herramientas principales para la emancipaci&oacute;n. Hoy nos encontramos aprisionados entre la cleptocracia neoliberal que abomina de lo p&uacute;blico y el wokismo identitario que abomina de lo com&uacute;n, entre la espada de lo privado y la pared de lo propio. El autoritarismo populista no puede aspirar, por activa o por pasiva, a mejores padrinos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Alonso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/diez-anos-ultimatum-espana-banco-central-europeo_132_8199282.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Aug 2021 19:22:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diez años del ultimátum a España del Banco Central Europeo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El exilio republicano como pedagogía mnemotécnica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/exilio-republicano-pedagogia-mnemotecnica_132_1503505.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1be839b5-8bf2-4494-b75f-fe4eaf3dfb43_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El exilio republicano como pedagogía mnemotécnica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras en la Europa de postguerra los países vencedores pudieron construir un relato antifascista y un sistema bienesterista remedial, en España la larga duración de la dictadura no sólo impidió algo equivalente sino que reforzó la erradicación de la memoria republicana</p></div><p class="article-text">
        Los espasmos de violencia a gran escala dejan, adem&aacute;s de las terribles consecuencias directas, una tarea exigente de memoria una vez concluidos. Basta pensar en Ruanda, los Balcanes, la guerra de Argelia, &nbsp;Vietnam, los a&ntilde;os de plomo, Tiananmen, Jedwabne, Katyn, Guatemala o el santuario japon&eacute;s de Yasukuni. Tal como se plantea entre nosotros, la cuesti&oacute;n de la memoria hist&oacute;rica nos remite, cronol&oacute;gicamente, al ciclo argumental de la Segunda Guerra Mundial. Un vistazo panor&aacute;mico muestra que el desempe&ntilde;o de la memoria, de las pol&iacute;ticas de memoria, no es ni de lejos una cuesti&oacute;n zanjada.
    </p><p class="article-text">
        El s&iacute;ndrome de Vichy es una tentaci&oacute;n poderosa que ha afectado de un modo u otro a numerosos pa&iacute;ses. Algunos estudiosos han atribuido la eclosi&oacute;n de la derecha populista en Suecia a ese fen&oacute;meno; algo parecido ocurri&oacute; en Suiza con el Schweizerische Volkspartei hace casi dos d&eacute;cadas. Alemania es considerada un ejemplo en el tratamiento del pasado, un proceso para el que se acu&ntilde;&oacute; un t&eacute;rmino a la medida: Vergangenheitsbew&auml;ltigung. Sin embargo, la eclosi&oacute;n de Alternativa para Alemania (AfD) ha reabierto las preguntas. Con todo, la prueba de que las medidas emprendidas en Alemania no han sido in&uacute;tiles queda de manifiesto en el hecho de que all&iacute; no son pensables varios de los fen&oacute;menos que hemos presenciado recientemente entre nosotros. A t&iacute;tulo de ejemplo, la declaraci&oacute;n del Tribunal Supremo intitulando a Franco Jefe del Estado desde octubre de 1936, la normalizaci&oacute;n sutil de Vox, las peripecias del Diccionario Biogr&aacute;fico Espa&ntilde;ol de la Real Academia de la Historia, la existencia de cuerpos sin identificar en fosas comunes o el Valle de los Ca&iacute;dos, por un lado; la asimilaci&oacute;n de los catalanes presos a la de los encerrados en Mauthausen o la denominaci&oacute;n de fascistas a quienes homenajeaban a Machado en Collioure, por otro.
    </p><p class="article-text">
        Hay bastantes elementos que separan ambos supuestos, empezando por la escala de los da&ntilde;os; pero hay una pieza com&uacute;n que tiene que ver con la memoria: el no tomar en cuenta que el nacionalismo fue el causante de los dos grandes desastres del siglo XX, que Traverso ha llamado con raz&oacute;n &ldquo;guerras civiles europeas&rdquo;. Por eso, el nacionalismo es un tema tab&uacute; en Alemania para los partidos tradicionales. Por eso funciona all&iacute; un cord&oacute;n sanitario que impide cualquier colaboraci&oacute;n con partidos de la extrema derecha; lo que por cierto no ha ocurrido en Austria, precisamente un pa&iacute;s que no ha hecho frente a su pasado pronazi y que conoci&oacute; un primer episodio en la figura de Kurt Waldheim, que lleg&oacute; a Secretario General de la ONU habiendo ocultado, como el pa&iacute;s, su pasado nazi.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n dentro de los l&iacute;mites y con la presi&oacute;n exterior &ndash;un elemento que est&aacute; ausente en muchos otros supuestos como el espa&ntilde;ol&ndash;, Alemania puso en marcha un proceso de desnazificaci&oacute;n que afect&oacute; al aparato institucional y, sobre todo, a la forma de abordar la responsabilidad del nazismo en las aulas y los medios de comunicaci&oacute;n. Desde luego nada de eso ha ocurrido en Espa&ntilde;a, como aparece reflejado, entre otros trabajos, en algunos de los cap&iacute;tulos de '&iquest;Qu&eacute; saben de su historia nuestros j&oacute;venes? Ense&ntilde;anza de la historia e identidad nacional' (A. Delgado y A. Rivera, eds., 2018). Las inercias, la comodidad y una supuesta neutralidad explican ese estado de cosas.
    </p><p class="article-text">
        Si me he referido antes a las guerras civiles europeas es porque hay una dimensi&oacute;n irrenunciablemente europea en el tema de la memoria, para lo bueno y, aqu&iacute;, para lo malo. Por eso, es a la vez significativo e intelectualmente desafiante, el que la rama franquista del ciclo de violencia se haya desgajado del tronco europeo com&uacute;n. Como ha escrito Jorge de Hoyos, &ldquo;el exilio republicano de 1939 se inserta dentro de una oleada hist&oacute;rica de movimientos migratorios forzosos, marcados por los conflictos europeos, derivados del auge de los totalitarismos de diverso signo y de las aspiraciones imperiales de no pocas naciones&rdquo;. Se ha dicho que la Guerra Civil espa&ntilde;ola fue un pre&aacute;mbulo, incluido el flanco militar; el exilio republicano es el primer &eacute;xodo masivo, que tendr&iacute;a su continuidad en las transferencias de poblaci&oacute;n en Europa central y oriental y, de forma parox&iacute;stica, en el genocidio jud&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Si hay una especificidad espa&ntilde;ola, ella reside en que mientras en la Europa de postguerra los pa&iacute;ses vencedores pudieron construir un relato antifascista y un sistema bienesterista remedial, en Espa&ntilde;a la larga duraci&oacute;n de la dictadura no s&oacute;lo impidi&oacute; algo equivalente sino que reforz&oacute; la erradicaci&oacute;n de la memoria republicana ocurrida en la guerra y la inmediata postguerra. Pero no se puede olvidar que el r&eacute;gimen de Franco fue reconocido en febrero del 39 por las potencias europeas, incluidas las democracias asentadas. Por eso el trabajo de memoria no es solo una tarea espa&ntilde;ola; la soledad de la Rep&uacute;blica, el trato a los exiliados en Argel&egrave;s, el reconocimiento de Franco, la condici&oacute;n de ap&aacute;tridas de los presos republicanos del nazismo&hellip;, son piezas de la ecuaci&oacute;n memorial.
    </p><p class="article-text">
        Pero desde luego la tarea principal es de los espa&ntilde;oles y tiene que ver con la asignatura pendiente de la desfranquizaci&oacute;n (o desnacionalcatolicizaci&oacute;n) en la esfera p&uacute;blica. Hace falta un ajuste de memoria por los dos lados para acomodarla a un paradigma democr&aacute;tico: depurar o lustrar aquellos elementos que remiten a un r&eacute;gimen dictatorial y recuperar aquellos otros que simbolizan valores humanistas y universalistas. Ambos confluyen en la pedagog&iacute;a de la historia como socializaci&oacute;n c&iacute;vica, y en esa socializaci&oacute;n una de las lecciones m&aacute;s provechosas es la de &ldquo;la musa del escarmiento&rdquo;, que m&aacute;s tarde se condens&oacute; en el &ldquo;Nunca m&aacute;s&rdquo;. Pero la historia hay que leerla para que pueda aleccionarnos. A veces la lectura debe estar dirigida a desautorizar otras lecturas; particularmente aquellas construcciones esencialistas que han conducido a pr&aacute;cticas de exclusi&oacute;n. Es una tarea que no se ha hecho, de modo que el franquismo no ha merecido un juicio equivalente al de sus hom&oacute;logos europeos. Y eso no es solo una cuesti&oacute;n te&oacute;rica, porque estamos obligados a salir de la teor&iacute;a desde que hay v&iacute;ctimas y en el franquismo las hubo a gran escala y las sigui&oacute; habiendo cuando no hab&iacute;a la justificaci&oacute;n de la guerra.
    </p><p class="article-text">
        Pero, sobre todo, no es una cuesti&oacute;n partidaria: tiene que ver con la medida &eacute;tica de un pa&iacute;s en su conjunto. Y tiene exigencias en las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que siguen siendo una asignatura pendiente, colateral, podr&iacute;amos decir, a la falta lustraci&oacute;n del franquismo que colm&oacute; durante d&eacute;cadas la capa fre&aacute;tica del imaginario colectivo. Resulta decisivo que se entienda que es una responsabilidad colectiva, del Estado; ni patrimonializable, ni externalizable, ni esquivable por agentes particulares. Es algo peor que una indecencia ridiculizar a los &lsquo;desenterradores de huesos&rsquo;. Nadie que crea en la dignidad del ser humano puede no considerar vergonzosa e inaceptable la existencia de cuerpos sin sepultura. Y as&iacute; lo establece la legalidad internacional. Esta es sin duda una p&aacute;gina negra en el balance de los cambios experimentados por la sociedad espa&ntilde;ola desde la muerte del dictador. Todas aquellas organizaciones que trabajan en este sentido, -sin sectarismo, sin revanchismo, con la intenci&oacute;n de saber (verdad) y de reparar de esta forma simb&oacute;lica a trav&eacute;s de la memoria- tienen una innegable dimensi&oacute;n de &eacute;tica p&uacute;blica, por eso, para centrarme en lo cercano, es tan valioso &ndash;en lo cient&iacute;fico y en lo pedag&oacute;gico- el trabajo de <a href="https://www.eldiario.es/autores/desmemoriados-org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Desmemoriados</a>.
    </p><p class="article-text">
        Entiendo que un instrumento pedag&oacute;gico precioso para acercarse cabalmente a aquella &eacute;poca oscura es el estudio del exilio. Porque el drama del exilio republicano no puede ser ajeno a ning&uacute;n espa&ntilde;ol (tampoco el de los migrantes de hoy). Es verdad que el tema del exilio ocupa a investigadores especialistas que desempe&ntilde;an una encomiable labor. Sin embargo, esas tareas desti&ntilde;en poco sobre el p&uacute;blico general y apenas contribuyen a una tarea pedag&oacute;gica confluyente con la de la desfranquizaci&oacute;n. Por eso resultan tan encomiables iniciativas como el <a href="https://www.eldiario.es/norte/cantabria/cultura/Destinos-Exilio-Republicano-Santander-aniversario_0_892411088.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">III Congreso Destinos del Exilio Republicano</a>, que tendr&aacute; lugar en Santander los d&iacute;as 20 y 21 pr&oacute;ximos, coorganizado por la UNED, la Fundaci&oacute;n Bruno Alonso, Ochenta Aniversario del Exilio Republicano y el Gobierno de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El exilio es portador de muchas lecciones, por cuanto se trata de un fen&oacute;meno social total que afect&oacute; a todos los planos de la vida, desde lo personal a lo pol&iacute;tico. En t&eacute;rminos de comunidad nacional supuso que en nombre de Espa&ntilde;a una parte de ella destruy&oacute; o expuls&oacute; del solar com&uacute;n a otra parte. En nombre de la naci&oacute;n se amput&oacute; a la naci&oacute;n. M&aacute;s all&aacute; de la dimensi&oacute;n fundamental de la violencia f&iacute;sica, el exilio priv&oacute; a Espa&ntilde;a de buena parte de sus personas m&aacute;s preparadas y la conden&oacute; al atraso durante d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Se habla de reglas mnemot&eacute;cnicas para designar estrategias que ayudan a recordar; aqu&iacute; se invierte la secuencia entre fines y medios y se propone la memoria del exilio como instrumento para asentar nuestros patrones normativos c&iacute;vicos, para apuntalar una socializaci&oacute;n democr&aacute;tica que desaloje los residuos autoritarios y totalitarios. Sin partidismos, sin sectarismos. La pedagog&iacute;a del exilio adquiere un valor a&ntilde;adido con la desaparici&oacute;n de los testigos, como ha sido recordado persistentemente con motivo del 75 aniversario del desembarco de Normand&iacute;a. La desaparici&oacute;n de los testigos es una de las razones del resurgimiento del nacionalpopulismo. Olvidamos as&iacute; aquella advertencia de David Rousset, un superviviente de los campos: &ldquo;Los hombres normales no saben que todo es posible&rdquo;. Por eso Louise Arbour, que fuera procuradora de los tribunales penales internacionales para la exYugoslavia y Ruanda y alta comisaria de las Naciones Unidas para los derechos humanos juzga que &ldquo;el repliegue nacionalista de las democracias es inquietante&rdquo; (Le Temps, 31/05/2019).
    </p><p class="article-text">
        Una parte del inter&eacute;s de los trabajos sobre el exilio consiste en recuperar figuras m&aacute;s o menos &ndash;la mayor&iacute;a menos&ndash; conocidas para reintegrarlas a la memoria colectiva, con el doble objetivo de la reparaci&oacute;n y del aprendizaje. Un ejemplo es, para lo que toca a Santander, la persona de Juan Bautista Gonz&aacute;lez-Aguilar. Se trata de una figura de vanguardia en el campo de la medicina; ejerci&oacute; como &nbsp;Jefe del Servicio de huesos y articulaciones de Valdecilla, como director del Sanatorio Mar&iacute;timo Antituberculoso de Pedrosa y fue socio fundador de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Cirug&iacute;a Ortop&eacute;dica y Traumatolog&iacute;a y de la Asociaci&oacute;n Nacional de M&eacute;dicos para la Lucha Antituberculosa. &nbsp;Form&oacute; a tres generaciones de cirujanos, ortopedas y traumat&oacute;logos. De sensibilidad institucionista desempe&ntilde;&oacute; un papel de primer orden en la Universidad Internacional de Verano de Santander y, como afiliado socialista, era cercano a Bruno Alonso. Durante la Guerra Civil, fue Jefe de Sanidad Militar de la Armada; tras la ca&iacute;da de Santander, trabaj&oacute; como m&eacute;dico y como militar en Murcia, Valencia y Barcelona; cruzando la frontera de los Pirineos en el gran &eacute;xodo. Se traslado con su familia a Argentina donde muri&oacute;. Su figura es apenas conocida en el &aacute;mbito cl&iacute;nico, completamente desconocida fuera de &eacute;l. La lecci&oacute;n del exilio nos hace preguntarnos por lo que perdi&oacute; Santander con la marcha de personas de este perfil. Sin olvidar lo que perdieron ellas. Y nos obliga, sobre todo, a pensar en los procesos sociales que conducen a tales desenlaces. Ese es el mensaje de hace ochenta a&ntilde;os, la lecci&oacute;n permanente del exilio. Lo dej&oacute; escrito poco antes, un poeta que ni siquiera tuvo tiempo de exiliarse y que tampoco tiene una tumba que le acoja. Escribi&oacute; Lorca en Poeta en Nueva York: &ldquo;Yo denuncio a toda la gente / que ignora a la otra mitad&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Alonso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/exilio-republicano-pedagogia-mnemotecnica_132_1503505.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Jun 2019 05:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El exilio republicano como pedagogía mnemotécnica]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Nacionalismos y movilización social en Cataluña]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/nacionalismos-movilizacion-social-cataluna_132_2993023.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c3be8f83-de2f-4c8c-848a-e1774b009d5a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nacionalismos y movilización social en Cataluña"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las manifestaciones de octubre obligan a un análisis que se haga cargo de la orfandad política de las clases populares causada por el escoramiento nacionalista de la izquierda</p></div><p class="article-text">
        Las manifestaciones del 8 y el 29 de octubre en Barcelona han dado lugar a interpretaciones diversas que son de inter&eacute;s tanto para el an&aacute;lisis sociol&oacute;gico como para el diagn&oacute;stico pol&iacute;tico, particularmente para aquellos sectores que se sit&uacute;an en la izquierda del espectro ideol&oacute;gico. La valoraci&oacute;n de estas movilizaciones permite establecer dos grandes bloques. En el de quienes las atribuyen un car&aacute;cter negativo figuran el conjunto de los partidarios de la secesi&oacute;n y una parte considerable de la izquierda, tanto de dentro como de fuera de Catalu&ntilde;a. Entre quienes las valoran positivamente se encuentran buena parte del nacionalismo espa&ntilde;ol, otra parte considerable de lo que podemos llamar opciones c&iacute;vicas transversales y, por &uacute;ltimo, un sector reducido de la izquierda de un lado y otro del Ebro. Hay dos aspectos que llaman la atenci&oacute;n en estos agrupamientos. Por un lado, la posici&oacute;n seg&uacute;n los dos ejes de la movilizaci&oacute;n, el ideol&oacute;gico y el identitario. Por otro, el contraste en las apreciaciones entre las movilizaciones convocadas por Societat Civil Catalana (SCC) y las organizadas desde 2012 por las organizaciones promotoras del secesionismo: Asamblea Nacional Catalana (ANC) y &Ograve;mnium Cultural (OC).
    </p><p class="article-text">
        Para elucidar estos dos aspectos es preciso dar un peque&ntilde;o rodeo. A la pregunta &ldquo;&iquest;Se puede ser nacionalista y de izquierdas?&rdquo;, el investigador del CSIC y especialista en la historia oscura del siglo XX y los usos de la memoria, Manuel Reyes Mate, contesta: &ldquo;Es imposible por lo que acabo de decir&rdquo;.&nbsp;<a href="https://www.infolibre.es/noticias/politica/2017/11/20/reyes_mate_construccion_nacional_catalana_hay_una_expresion_del_franquismo_72113_1012.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lo que acaba de decir es que &ldquo;el prestigio del nacionalismo</a> s&oacute;lo se da en Europa en la ultraderecha. Las generaciones posteriores al holocausto, al repensar las piezas que llevaron al desastre, vieron que hab&iacute;a caminos que no se pod&iacute;an seguir. [&hellip;] Por eso es impensable que un intelectual cr&iacute;tico, que es un hombre con conciencia hist&oacute;rica, sea nacionalista en Europa. Este es el problema que hay en Catalu&ntilde;a&rdquo;. La posici&oacute;n de Reyes Mate atiende expl&iacute;citamente a los dos ejes mencionados, pero impl&iacute;citamente lo que se puede leer es que el apoyo a los nacionalismos radicalizados &ndash;y eso es lo que expresa la sustituci&oacute;n de la senyera por la estelada&ndash; es incompatible con la izquierda porque tiene que serlo con las posiciones c&iacute;vicas a la vista del legado del siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        Para clarificar estas aproximaciones es necesario distinguir los dos ejes de coordenadas de la inclusi&oacute;n: el social cuya dominante es izquierda derecha y el identitario, que tiene que ver con la afiliaci&oacute;n nacional. Como observa Ralf Dahrendorf (<em>The modern social conflict)</em>, inicialmente el descubrimiento de la etnicidad supuso una extensi&oacute;n de los derechos; pero la armon&iacute;a inicial sucumbi&oacute; pronto ante lo que &eacute;l denomina fundamentalismo, que no es otra cosa que el&nbsp;&nbsp; organicismo rom&aacute;ntico traducido en preferencia nacional: <em>La France aux Fran&ccedil;ais</em>, <em>Make America great again</em>, <em>Buy British</em>, los espa&ntilde;oles primero, la lengua propia&hellip; Dahrendorf asegura (escrib&iacute;a en 1988) que las renacidas reivindicaciones de autenticidad y defensa de la cultura aut&oacute;gena alimentan pol&iacute;ticas de corte rom&aacute;ntico y que el liberalismo es culpable de haber abandonado los logros de un suelo de derechos y titularidades comunes para todos por el empe&ntilde;o en acomodarse al separatismo de las minor&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Para este soci&oacute;logo esto es un paso atr&aacute;s en la historia de la sociedad civil; y de graves consecuencias, porque ninguna de las experiencias que han servido para responder a la lucha de clases democr&aacute;tica son aplicables a minor&iacute;as activas que exigen la separaci&oacute;n o quieren imponer su credo fundamentalista a los dem&aacute;s. Separatistas, fundamentalistas y rom&aacute;nticos, sigue Dahrendorf, tienen otros objetivos que los de la ciudadan&iacute;a com&uacute;n; el liberalismo democr&aacute;tico en cambio necesita la heterogeneidad porque solo ella puede asegurar el pluralismo.
    </p><p class="article-text">
        Las manifestaciones de octubre han provocado un shock en el secesionismo porque, de acuerdo con su querencia homogeneizadora, la geometr&iacute;a de Catalu&ntilde;a termina donde terminan los colores de la estelada. El recurso principal fue desautorizar la calidad de los manifestantes y lo hicieron acudiendo al otro eje de las ligaduras para adscribirlos a la extrema derecha. Este tipo de desautorizaciones infundadas &ndash;ning&uacute;n documento elaborado por SCC y ninguna acci&oacute;n imputable a sus miembros responden al perfil ideol&oacute;gico de la extrema derecha y en esas convocatorias se hac&iacute;a menci&oacute;n expresa al respeto de los s&iacute;mbolos constitucionales&ndash; puede entenderse, en el sentido menos comprometido de la palabra, dentro de la l&oacute;gica del nacionalismo.
    </p><p class="article-text">
        Es loable la unanimidad desde la izquierda a la hora de establecer que nacionalismo espa&ntilde;ol e izquierda son incompatibles pero es sorprendente que esta valoraci&oacute;n no se extienda a los otros nacionalismos. Reyes Mate resume el quid del embrollo: &ldquo;Es un autoenga&ntilde;o relacionar izquierda y nacionalismo. S&oacute;lo es posible en Espa&ntilde;a, adem&aacute;s. Mi generaci&oacute;n, yo tengo 75 a&ntilde;os, se ha autoenga&ntilde;ado. &iquest;Por qu&eacute;? Porque el nacionalismo [perif&eacute;rico], al ser perseguido por el franquismo, pas&oacute; a ser considerado como una forma antidictatorial y democr&aacute;tica. Y eso es un grave error, porque el nacionalismo era efectivamente antidictatorial, pero profundamente antidemocr&aacute;tico. Pero como fue objeto de persecuci&oacute;n, ha tenido esa vitola de izquierdas&rdquo;. De modo que cuando hablamos de la herencia del franquismo no se puede olvidar esta carambola y cuando se habla del &lsquo;r&eacute;gimen del 78&rsquo; tampoco se puede olvidar, como se hace a menudo, su legado m&aacute;s ominoso, la ejecutoria de ETA y la aquiescencia de que goz&oacute; entre quienes nunca vieron m&aacute;s all&aacute; de las sombras siniestras del nacionalismo espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Hay entonces una falta de lucidez a&ntilde;adida a la falta de sentido hist&oacute;rico a la hora de comprar el relato de la supuesta opresi&oacute;n de catalanes y vascos. Opresi&oacute;n que tendr&iacute;a que serlo por los habitantes de otras comunidades, pongamos Galicia o Extremadura. La m&iacute;nima exigencia de rigor respecto a la evaluaci&oacute;n de condiciones objetivas e indicadores de calidad de la vida obligar&iacute;a a mirar con precauci&oacute;n la ret&oacute;rica victimista de robos y agravios.
    </p><p class="article-text">
        Paralelamente, deber&iacute;an tomarse las debidas cautelas cuando se remite a argumentos de autoridad para sustentar la atribuci&oacute;n de ultra a SCC y por extensi&oacute;n a quienes acuden a sus convocatorias. Resulta sorprendente que al final, o al principio, de esta genealog&iacute;a se encuentra una misma persona, el autor de <em>Desmuntant Societat Civil Catalana. </em>A menudo se presenta a este fotoperiodista como un experto en extrema derecha, pero esta es una atribuci&oacute;n generosa que se puede contrastar recurriendo a una simple b&uacute;squeda en los corpus especializados; y respecto a la validez de sus tesis basta con acudir a un verdadero experto para constatar que el ultranacionalismo espa&ntilde;ol ni es nuevo ni es desde luego masivo, o sea, nada que ver con timing o<a href="http://www.eldiario.es/norte/euskadi/extrema-derecha-espanola-competitiva-urnas_0_716378559.html?utm_source=adelanto&amp;utm_medium=email&amp;utm_content=Socio&amp;utm_campaign=17-12-08-adelanto&amp;goal=0_10e11ebad6-d81b0d37be-56353353" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el tama&ntilde;o de las manifestaciones de Barcelona</a>.
    </p><p class="article-text">
        Hay un paso entre la falta de lucidez y la falta de responsabilidad. La presencia de estos cientos de miles de personas en las calles, con banderas catalanas, espa&ntilde;olas &ndash;entre ellas alguna, alguna, republicana&ndash; y europeas, deber&iacute;a obligar a la izquierda a formularse algunas preguntas Por ejemplo, por las razones de la ca&iacute;da de apoyo popular a los partidos de izquierda (incluido seg&uacute;n los &uacute;ltimos sondeos el complejo Comunes-Podemos). No parece exagerado sugerir que ello obedece en parte a que estos partidos (la vieja y la nueva izquierda) han asumido el relato del nacionalismo catal&aacute;n. No solo el relato: obs&eacute;rvese la falta de correspondencia entre la distribuci&oacute;n de los apellidos entre la poblaci&oacute;n general y en las c&uacute;pulas de organizaciones y partidos nacionalistas y de izquierdas. Obs&eacute;rvese tambi&eacute;n la relaci&oacute;n entre el apoyo al independentismo y el nivel de renta. Son piezas que deber&iacute;an hacer pensar a la izquierda.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, ante la respuesta de una parte de la ciudadan&iacute;a que hab&iacute;a permanecido muda y en cierto modo atemorizada &ndash;la espiral del silencio no es un mito&ndash;, la izquierda puede envolverse en el traje prestado del secesionismo o recuperar ese espacio dejado yermo en el que, si no es ocupado por formaciones sensibles a los malestares de las clases populares maltratadas por la desigualdad y la crisis, acaban brotando los populismos.
    </p><p class="article-text">
        Y entonces s&iacute; que se podr&aacute; decir con raz&oacute;n que ha venido la extrema derecha. E incluso presumir de su exquisita (otra vez) clarividencia. Como se&ntilde;alaba hace poco por pasiva Juan Torres, para ser una izquierda &uacute;til hay que empezar por tener ideas claras, porque, en sus palabras, &ldquo;&iquest;Alguien puede creer de verdad que la sociedad puede confiar en una izquierda con semejante galimat&iacute;as en una cuesti&oacute;n tan esencial como es un refer&eacute;ndum en el que se plantea <a href="/content/edit/txt.es/es/20170719/Firmas/14066/izquierda-psoe-podemos-juan-torres-ctxt.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la independencia de un territorio del Estado</a>?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hay otro asunto sobre el que llama la atenci&oacute;n J. Torres y que remite a la tercera pieza del tri&aacute;ngulo, el del humanismo y la democracia: &ldquo;Me temo que las izquierdas siguen sin ser capaces o sin tener deseo de ser amables, de ser humanas, y que carecen de pr&oacute;jimos. Hicieron suyas las banderas de la libertad y la igualdad pero dejaron a un lado la fraternidad. Y as&iacute; es muy dif&iacute;cil que se hagan querer por quienes no compartan su credo o l<a href="http://ctxt.es/es/20161012/Firmas/8874/Podemos-crisis-izquierda-socialdemocracia-torres.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">os postulados de su exclusiva raz&oacute;n</a> (o incluso por quienes los comparten)&rdquo; .
    </p><p class="article-text">
        Este llamamiento coincide con las propuestas de actualizaci&oacute;n del socialismo &ndash;un t&eacute;rmino que, como la expresi&oacute;n derechos humanos, escasea cada vez m&aacute;s en el uso ordinario&ndash; que plantea Axel Honneth a partir de una cr&iacute;tica a la &ldquo;ceguera jur&iacute;dica&rdquo; de los primeros socialistas: &ldquo;puesto que los derechos civiles universales, a&uacute;n en sus albores [&hellip;] solo pod&iacute;an ser reconocidos en el fragmento en el que ten&iacute;an importancia funcional para el centro de control de la econom&iacute;a, necesariamente se perdi&oacute; de vista el rol emancipador que pod&iacute;an tener, de acuerdo con su significado, en la esfera, tan distinta, de la construcci&oacute;n de voluntad pol&iacute;tica&rdquo;&nbsp;&nbsp; (<em>La idea del socialismo. Una tentativa de actualizaci&oacute;n, </em>2017). El horizonte universalista concuerda con los presupuestos del internacionalismo, un rasgo distintivo de la izquierda que se completa con el tercer t&eacute;rmino del lema revolucionario ya mencionado: la fraternidad. El nacionalismo atenta contra estos dos presupuestos; contra la fraternidad, porque fractura la sociedad desde dentro y contra el internacionalismo, porque necesita banderas y fronteras. En definitiva, engulle en la pr&aacute;ctica la agenda social.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Alonso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/nacionalismos-movilizacion-social-cataluna_132_2993023.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 Dec 2017 16:40:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nacionalismos y movilización social en Cataluña]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sociedad Civil Catalana no pertenece a la extrema derecha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/sociedad-civil-catalana-pertenece-extrema_132_3065227.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/629d11b2-4fe2-495f-910d-58859841012c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sociedad Civil Catalana no pertenece a la extrema derecha"></p><p class="article-text">
        En el art&iacute;culo publicado&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/norte/cantabria/cultura/punto-vista-claro-presos-politicos_0_706229579.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 10 de noviembre</a> por eldiario.es en Cantabria con la encomiable intenci&oacute;n de rememorar el D&iacute;a Internacional contra el Fascismo se recogen &nbsp;diferentes manifestaciones de Manuel Corbera en representaci&oacute;n de Libres que compartimos plenamente, tanto por convicci&oacute;n, como por nuestra pertenencia y actividad en Libres.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tenemos una total discrepancia sobre su opini&oacute;n, que expresa a t&iacute;tulo personal, acerca de Sociedad Civil Catalana (SCC), imput&aacute;ndole el car&aacute;cter de organizaci&oacute;n de extrema derecha. El debate sobre el fascismo en Espa&ntilde;a ha generado mucha controversia.<em>&nbsp;Las manifestaciones m&aacute;s multitudinarias a favor de la uni&oacute;n de Espa&ntilde;a, con respecto al tema catal&aacute;n, han sido convocadas por la Societat Civil Catalana (SCC), que en opini&oacute;n de Manuel Corbera es una organizaci&oacute;n de &ldquo;extrema derecha&rdquo;, y en cuyas manifestaciones han participado tambi&eacute;n otros grupos del mismo corte ideol&oacute;gico. &ldquo;Est&aacute; camuflado detr&aacute;s de esta reacci&oacute;n ante el independentismo, pero son organizaciones que tienen ra&iacute;ces de extrema derecha&rdquo;, asegura.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>En torno a este tema se ha hablado del lenguaje que utilizan los medios de comunicaci&oacute;n para referirse a algunos participantes de las manifestaciones. &ldquo;La mayor parte de los medios generalistas no le est&aacute;n dando el eco que merece y, por supuesto, camuflan la informaci&oacute;n sobre la SCC&rdquo;, insiste Corbera sobre el tema catal&aacute;n.</em>
    </p><p class="article-text">
        La importancia de la discrepancia radica en la gravedad que la acci&oacute;n de la extrema derecha est&aacute; adquiriendo en Espa&ntilde;a y en Europa en este momento. El art&iacute;culo se hace eco de la actividad reciente de Libres difundiendo informaci&oacute;n y promoviendo movilizaciones contra el repunte de estos grupos. Precisamente por eso nos parece tan grave, y tambi&eacute;n dif&iacute;cil de comprender, que se puedan verter tal suerte de acusaciones sobre una organizaci&oacute;n como SCC sin aportar ninguna prueba.
    </p><p class="article-text">
        SCC es una organizaci&oacute;n que est&aacute; en contra del secesionismo y que impugna su objetivo de pretender que el nacionalismo representa al conjunto de la sociedad catalana. Denunciar este intento de manera democr&aacute;tica y argumentada ha sido el cometido de esta agrupaci&oacute;n, a la que no se puede acusar ni de pr&aacute;cticas antidemocr&aacute;ticas propias de la extrema derecha, ni de otra cosa que promover textos, manifiestos, tomas de posici&oacute;n, y manifestaciones de car&aacute;cter democr&aacute;tico. V&eacute;ase por ejemplo <a href="http://www.eldiariomontanes.es/apoyos/documentos/manifiesto-barcelona.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el manifiesto que se ley&oacute; en la manifestaci&oacute;n del 29 de octubre en Barcelona</a>, del que destacar&iacute;amos:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Ha llegado la hora de la cultura del acuerdo y el primer paso es reclamarlo y alcanzarlo aqu&iacute;, en Catalu&ntilde;a.&nbsp; No queremos una Catalu&ntilde;a de bandos opuestos por la lengua con la que nos identificamos; no queremos una Catalu&ntilde;a del interior que d&eacute; la espalda a la Catalu&ntilde;a del litoral; no queremos una Catalu&ntilde;a rica que mire por encima del hombro los m&aacute;s desfavorecidos. &iexcl;Catalu&ntilde;a somos todos! El acuerdo imprescindible es entre nosotros, los catalanes, y para lograrlo es necesario que los nacionalistas asuman lo que hasta ahora no han querido ver: que los no nacionalistas inexorablemente tambi&eacute;n formamos parte de la soluci&oacute;n&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n destacar&iacute;amos la presencia y participaci&oacute;n en esa y otras manifestaciones promovidas por SCC de Carlos Jim&eacute;nez Villarejo, Paco Frutos o Josep Borrell. O la presencia de miembros de SCC en la lista del PSC para las pr&oacute;ximas auton&oacute;micas &iquest;Son de extrema derecha? &iquest;Tienen algo que ver con los fascistas que atacan a M&oacute;nica Oltra, o que atacan a los asistentes del acto de Podemos en Santander?
    </p><p class="article-text">
        Sobre un aspecto delicado y problem&aacute;tico como es el de la cuesti&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica, v&eacute;ase tambi&eacute;n el estudio y el trabajo sobre biling&uuml;ismo elaborado por SCC recogido en el <a href="https://www.societatcivilcatalana.cat/es/noticias/razones-para-el-bilinguismo-0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enlace siguiente.</a>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; tienen que ver esos contenidos, esas maneras de decir y argumentar, con la extrema derecha? Cualquier visita a su web, a sus documentos, demuestran palmariamente que esas identificaciones no son ciertas, y que sostener tal cosa sin argumentarla ni presentar pruebas, hace un flaco favor a la identificaci&oacute;n y denuncia de la extrema derecha realmente existente.
    </p><p class="article-text">
        Desgraciadamente SCC ha estado en el punto de mira de los sectores m&aacute;s extremistas del secesionismo, que no han dudado en difundir todo tipo de calumnias sobre una organizaci&oacute;n que impugna, con su pr&aacute;ctica y existencia, la imagen monol&iacute;tica y esencialista que quieren ver en la sociedad catalana. Lo que es m&aacute;s triste es que estas calumnias se repliquen, sin cr&iacute;tica ni investigaci&oacute;n, en sectores de la izquierda que deber&iacute;an ser absolutamente rigurosos en la identificaci&oacute;n y en la denuncia de quienes quieren volver a reproducir el fascismo. El asunto empeora si tenemos en cuenta que el secesionismo catal&aacute;n acumula una buena cantidad de apoyos de la extrema derecha europea: la Liga norte italiana, el Vlaams Belang flamenco, el UKIP brit&aacute;nico, entre otros. &iquest;Cabe concluir de esos apoyos que las importantes manifestaciones secesionistas est&aacute;n organizadas por la extrema derecha? En absoluto, como tampoco lo est&aacute;n las importantes manifestaciones promovidas por SCC.
    </p><p class="article-text">
        Consideramos que lo que realmente representa SCC, es la posibilidad de volver a suturar a una sociedad fracturada por la imposici&oacute;n de un falso relato de opresi&oacute;n nacional en Catalu&ntilde;a. Entendemos que sus planteamientos, democr&aacute;ticos y deliberativos,&nbsp; a favor de lo que nos une como ciudadan&iacute;a a los dos lados del Ebro son uno de los mejores ant&iacute;dotos contra la proliferaci&oacute;n, real y resistible, de la extrema derecha espa&ntilde;olista.
    </p><p class="article-text">
        <em>NOTA: El art&iacute;culo est&aacute; firmado por Mart&iacute;n Alonso y Jes&uacute;s Puente, miembros del Colectivo Juan de Mairena.</em><strong>NOTA</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Alonso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/sociedad-civil-catalana-pertenece-extrema_132_3065227.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Nov 2017 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sociedad Civil Catalana no pertenece a la extrema derecha]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La xenofobia, la extrema derecha y la acción ciudadana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/xenofobia-extrema-derecha-accion-ciudadana_132_3751832.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f394eac-4ea7-4db3-90de-f8adca71d994_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 9 de noviembre se celebra el Día Internacional contra el Fascismo para recordar los terribles crímenes cometidos en la tercera y cuarta década del siglo pasado. También para recordar la responsabilidad de quienes toleraron aquellas muertes</p></div><p class="article-text">
        Un mal d&iacute;a de hace 77 a&ntilde;os el Mediterr&aacute;neo sembr&oacute; una playa occitana de cad&aacute;veres. Un temporal hab&iacute;a anegado el campo de concentraci&oacute;n en el que malviv&iacute;an 100.000 refugiados. Eran espa&ntilde;oles que hab&iacute;an cruzado la frontera en febrero de 1939 huyendo de las garras de ese preludio del fascismo que fue el nacionalcatolicismo. Fueron mal recibidos y peor tratados. Tuvieron que o&iacute;r que eran cerdos y b&aacute;rbaros. Murieron a miles; de enfermedades, de fr&iacute;o, quiz&aacute;s tambi&eacute;n de asco, en esa playa de Argel&egrave;s-sur-Mer convertida en campo-cementerio.
    </p><p class="article-text">
        La Segunda Guerra Mundial y el Holocausto tienen una presencia constante en los medios; pero el cuadro descrito no suele aparecer en ellos. Y eso tiene que ver con un tratamiento del nazismo que utiliza a &eacute;ste m&aacute;s bien como pantalla que como espejo. Podemos recordar ciertos hechos pero pasamos por alto la cuesti&oacute;n de su significado profundo. El nazismo fue la culminaci&oacute;n de una secuencia descivilizatoria que desemboc&oacute; en la destrucci&oacute;n masiva de vidas humanas ante la complicidad o la indiferencia de Europa y del mundo.
    </p><p class="article-text">
        El 9 de noviembre se celebra el D&iacute;a Internacional contra el Fascismo, precisamente para recordar los terribles cr&iacute;menes cometidos en la tercera y cuarta d&eacute;cada del siglo pasado. Tambi&eacute;n para recordar la responsabilidad de quienes toleraron aquellas muertes, comprendidas las de la playa occitana. Esta celebraci&oacute;n responde a una exigencia derivada precisamente de la memoria de Auschwitz, la consigna del &ldquo;nunca m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Europa de los valores y los derechos naci&oacute; de Auschwitz. Y aquella Europa impuso sanciones a Austria en febrero de 2000 cuando lleg&oacute; al gobierno el partido de extrema derecha del xen&oacute;fobo J&ouml;rg Haider. 16 a&ntilde;os despu&eacute;s partidos equivalentes se multiplican en Europa y gobiernos que tienen la obligaci&oacute;n de cumplir el derecho europeo y el internacional, como Polonia, Hungr&iacute;a, Eslovaquia y la Rep&uacute;blica Checa se niegan a aceptar refugiados.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el asilo est&aacute; recogido en los tratados firmados por la UE, a diferencia de lo que ocurri&oacute; con Haider no se han adoptado medidas contra ellos. La condescendencia de Europa con estas actitudes muestra hasta qu&eacute; punto hemos olvidado la lecci&oacute;n de Auschwitz. Los protofascistas no tienen por qu&eacute; parecerse a Hitler pero la adopci&oacute;n de pol&iacute;ticas de exclusi&oacute;n basadas en las premisas de un nacionalismo agresivo es la antesala del fascismo.
    </p><p class="article-text">
        Y no es solo la condescendencia con los desobedientes; es que la propia Europa se est&aacute; desentendiendo de la suerte de esos miles y miles de personas que tratan de salvar sus vidas cruzando las aguas. Esta pol&iacute;tica viola la ley y la moral. Y de ello somos responsables en cuanto ciudadanos de los estados miembros. Europa est&aacute; traicionando su credo de patria de los Derechos Humanos.
    </p><p class="article-text">
        Los partidos de extrema derecha se sienten fuertes para recordar los viejos estigmas, como la explicaci&oacute;n del l&iacute;der polaco Jaroslaw Kaczynski para el rechazo: nos traen par&aacute;sitos. Una palabra que asociada a refugiados hiere los t&iacute;mpanos a quienes no han perdido la memoria. Y, sin necesidad de asociaciones, esa invitaci&oacute;n a hundir los barcos de los inmigrantes emanada de la zona parda italiana.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay una responsabilidad secundaria: buena parte de los votantes de los partidos de extrema derecha son los perdedores de la crisis. La crisis ha sido doblemente letal para la vida colectiva: por el desmantelamiento de los derechos sociales conseguidos en la posguerra y por el incremento de la desigualdad. Es un paisaje que nos devuelve a los a&ntilde;os de entreguerras. Y a las tormentas perfectas.
    </p><p class="article-text">
        Entonces el bander&iacute;n de enganche fue el antisemitismo, hoy son otros pero funcionalmente equivalentes. La desigualdad no es un efecto colateral sino una consecuencia necesaria de un ingrediente poco iluminado: el darwinismo social que rezuma la econom&iacute;a&nbsp; de la oferta (en realidad una superstici&oacute;n intelectual y un timo social) como ya denunci&oacute; K. Galbraith en los tiempos de la <em>Reaganomics</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La primera obligaci&oacute;n ante este estado de cosas es la de quitarse la venda y calibrar en su justa medida los peligros inminentes. Encender las se&ntilde;ales de alarma. El &ldquo;nunca m&aacute;s&rdquo; ha sido violentado en muchas ocasiones y puede volver a serlo y a una escala tan in&eacute;dita como las cifras actuales de refugiados.
    </p><p class="article-text">
        Hace 16 a&ntilde;os decenas de miles de austriacos salieron a las calles a protestar contra Haider coreando &ldquo;Nunca m&aacute;s&rdquo;. En este D&iacute;a Internacional contra el Fascismo los motivos se han multiplicado; por eso deber&iacute;an multiplicarse las voces. Pero no basta con gritar. Hay que preocuparse por las motivaciones de quienes votan a partidos de extrema derecha. Vemos c&oacute;mo hay notables diferencias territoriales dentro de cada pa&iacute;s. Y se sabe que la pol&iacute;tica a nivel local es determinante para explicarlas. Desde aqu&iacute; se dibuja una tarea precisa: el trabajo de base comunitario.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, sabemos que los principales votantes de partidos de extrema derecha son los varones j&oacute;venes y que las redes sociales son los instrumentos en los que fermentan los discursos de odio. Si la educaci&oacute;n no cubre estos flancos, muchos j&oacute;venes se ver&aacute;n indefensos ante la seducci&oacute;n de los vendedores de utop&iacute;as carro&ntilde;eras, los predicadores de odio y los pol&iacute;ticos oportunistas dispuestos a pescar en estos caladeros t&oacute;xicos.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, como ciudadanos organizados, tenemos la doble tarea de exigir a las autoridades el cumplimento del derecho internacional para atender a los refugiados de acuerdo con los patrones humanitarios, por un lado, y de intervenir a escala local para propiciar el respeto a los derechos humanos y prevenir la formaci&oacute;n de actitudes excluyentes y la instrumentalizaci&oacute;n del miedo, por otro.
    </p><p class="article-text">
        A la vez debemos instar a nuestros conciudadanos a no mirar para otro lado ante la gravedad de las circunstancias del momento. Como escribi&oacute; Jaspers hay tambi&eacute;n una culpabilidad en mantenerse al margen cuando son tan flagrantemente violados los derechos humanos de nuestros semejantes, con independencia de su pasaporte o de que lo tengan o no.
    </p><p class="article-text">
        Dos a&ntilde;os antes de las alambradas de Argel&egrave;s-sur-Mer, Klaus Mann, ya privado del pasaporte alem&aacute;n, conclu&iacute;a as&iacute; su intervenci&oacute;n ante una asamblea de estudiantes norteamericanos en 1933: &ldquo;Esperamos que 'el mundo', que los estados democr&aacute;ticos no repitan nuestros errores&rdquo;. La frase se encuentra en un libro reci&eacute;n traducido al franc&eacute;s (con un t&iacute;tulo elocuente: <em>Mise en garde</em> (advertencia, aviso, llamada de atenci&oacute;n).
    </p><p class="article-text">
        Conocemos los hechos: la haiderizaci&oacute;n-lepenizaci&oacute;n-bossinizaci&oacute;n-orbanizaci&oacute;n-blocherizaci&oacute;n y un etc&eacute;tera largo, de Europa. De nosotros depende que saquemos las conclusiones de su significado. Hay motivos sobrados para hacer sonar las alarmas. Como dec&iacute;a un cartel contra el Frente Nacional (FN) de Le Pen del colectivo Ras l&rsquo;Front hace unos a&ntilde;os: &ldquo;Si no te ocupas del FN, el&nbsp; FN se ocupar&aacute; de ti&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Alonso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/xenofobia-extrema-derecha-accion-ciudadana_132_3751832.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Nov 2016 20:22:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La xenofobia, la extrema derecha y la acción ciudadana]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Auschwitz,Nazismo,Holocausto,Segunda Guerra Mundial,Xenofobia,Extrema derecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La calle como manual de ciudadanía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/calle-manual-ciudadania_132_3820079.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/13043d6f-dc61-4c98-9d05-f6248a45bc16_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando se embota nuestra sensibilidad ante el dolor de los demás pasa lo mismo con nuestra humanidad. Y cuando florece la solidaridad nos enriquecemos a la vez como personas y como ciudadanos</p></div><p class="article-text">
        La calle es la metonimia de la vida civil, mientras que en los gobiernos y los parlamentos se articulan las reglas de la vida pol&iacute;tica. Se trata de dos esferas interdependientes. Si las instituciones pol&iacute;ticas operan sin tener en cuenta las necesidades y los anhelos de la gente de a pie, de la gente la calle &ndash;como si la tropolog&iacute;a hubiera privilegiado esta dimensi&oacute;n peatonal del ser humano&ndash;, tendremos en el mejor de los casos un sistema marcado por las patolog&iacute;as paternalistas (como en el despotismo ilustrado), en el peor, &nbsp;por las autoritarias. Pero si la ciudadan&iacute;a no hace o&iacute;r su voz asistiremos a las patolog&iacute;as de la evasi&oacute;n, del pasotismo a la servidumbre voluntaria. La presencia de una ciudadan&iacute;a vibrante y comprometida con los valores que han venido pautando el norte normativo de la vida buena es a la vez un indicador y una garant&iacute;a del funcionamiento de la vida colectiva.
    </p><p class="article-text">
        Se atribuye a menudo una connotaci&oacute;n positiva a la movilizaci&oacute;n. Pero la movilizaci&oacute;n, como la activaci&oacute;n org&aacute;nica, no es buena o mala <em>per se</em> sino en funci&oacute;n de los fines a los que sirve. Por eso hace falta la br&uacute;jula de los valores. Sin ellos la calle puede convertirse en un instrumento al servicio de la tiran&iacute;a y la deshumanizaci&oacute;n. Basta recordar el papel que desempe&ntilde;aron las concentraciones de masas en el apuntalamiento de los totalitarismos en los a&ntilde;os treinta y cuarenta del siglo pasado. Precisamente aquel enrolamiento de las sociedades, a menudo bajo la consigna identitaria de la <em>uni&oacute;n sagrada,</em> condujo a Europa a la peor cat&aacute;strofe de su historia, con la ayuda &ndash;hay que recordarlo&ndash; &nbsp;de los vientos huracanados de una dura crisis econ&oacute;mica. Precisamente para evitar su repetici&oacute;n se cre&oacute; un corpus normativo dirigido a establecer pautas de &eacute;tica pol&iacute;tica encaminadas al establecimiento de un sistema de garant&iacute;as a todos los niveles, nacional e internacional. La universalidad de los derechos humanos tiene dos caras: el derecho a disfrutar de ellos y la obligaci&oacute;n de contribuir para asegurarlos a aquellas personas que sufren conculcaciones a ellos en sus carnes.
    </p><p class="article-text">
        Esta universalidad tiene una contrapartida en la reciprocidad. Para hablar de lo m&aacute;s cercano, la historia de Espa&ntilde;a est&aacute; pautada por los exilios (Jordi Canal, ed. <em>Exilios. Los &eacute;xodos pol&iacute;ticos en la historia de Espa&ntilde;a siglos XV-XX</em>). Quiere esto decir que a la postre una &eacute;tica exigente es tambi&eacute;n un seguro de asistencia mutua distribuido en el tiempo. Resulta parad&oacute;jico en t&eacute;rminos hist&oacute;ricos que Trump quiera construir un muro para proteger a su pa&iacute;s, fundado por exiliados europeos de ayer, de los migrantes mejicanos de hoy. Una falta de humanidad, y a la vez de conciencia hist&oacute;rica, es perceptible en esas movilizaciones xen&oacute;fobas en ciudades europeas contra los refugiados, infligi&eacute;ndoles una suerte de victimaci&oacute;n preventiva.
    </p><p class="article-text">
        La universalidad de los derechos humanos impone deberes al conjunto de la ciudadan&iacute;a. Recordamos que una figura indispensable para el &eacute;xito del nazismo fue la de los circunstantes, ciudadanos alemanes que consideraron que lo que pasaba con jud&iacute;os, gitanos, comunistas, homosexuales o disminuidos f&iacute;sicos, no les concern&iacute;a. El ensayo de Karl Jaspers reparte las responsabilidades por las diferentes categor&iacute;as de la culpa. Para &eacute;l la falta de solidaridad absoluta con la persona humana en tanto que tal es una culpa metaf&iacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        El art&iacute;culo 14 de la Declaraci&oacute;n Universal de Derechos Humanos dice en su literalidad: &ldquo;En caso de persecuci&oacute;n, toda persona tiene derecho a buscar asilo, y a disfrutar de &eacute;l, en cualquier pa&iacute;s&rdquo;. Pero para que las personas perseguidas o ven sus vidas en riesgo por motivo de la guerra puedan disfrutar de ese derecho hace falta una voluntad y una disposici&oacute;n a contribuir en esa direcci&oacute;n. Vemos, sin embargo, que mientras no deja de crecer el n&uacute;mero de personas en busca de asilo, como constatan las agencias internacionales, el tema de los refugiados est&aacute; lejos de ocupar un espacio proporcional a su gravedad en la agenda pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, la gravedad de la situaci&oacute;n de los refugiados en un&aacute;nimemente admitida; lo que no es el caso respecto a la inhibici&oacute;n (el desinter&eacute;s y la pasividad) de las instancias de decisi&oacute;n, entre las que figuran los gobiernos. Y con ello volvemos al principio: como ciudadanos somos tambi&eacute;n responsables de lo que los pol&iacute;ticos que hemos elegido hacen o no hacen. Y tenemos la obligaci&oacute;n de no permanecer callados ante los atropellos que est&aacute;n sufriendo tantas personas, ante la repetici&oacute;n interminable de Aylan Kurdis, que son absorbidos en el ruido para dejar de molestar a las conciencias. Y tendr&iacute;a que indignarnos la insolidaridad que estamos mostrando como pa&iacute;s, hasta en los modestos t&eacute;rminos de la cifra de acogida propuesta.
    </p><p class="article-text">
        Y una mezcla de indignaci&oacute;n y de exigencia c&iacute;vica es lo que llen&oacute; de amarillo las calles de Santander el pasado d&iacute;a 18, con un pre&aacute;mbulo la tarde del 17. No puede haber mayor contraste entre esa iniciativa y las manifestaciones xen&oacute;fobas de otros lugares.&nbsp; Las organizaciones responsables &ndash;Amnist&iacute;a Internacional, Pasaje Seguro Cantabria y la Asociaci&oacute;n de Apoyo al Pueblo Sirio&ndash; nos han regalado una espl&eacute;ndida lecci&oacute;n de ciudadan&iacute;a utilizando la calle y las personas de la calle como manual para una pedagog&iacute;a viva. Los pa&iacute;ses y las ciudades promocionan con raz&oacute;n su patrimonio pero descuidan la parte m&aacute;s valiosa de &eacute;l, los quilates c&iacute;vicos de su sociedad civil.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa <a href="http://www.eldiario.es/norte/cantabria/ultima-hora/Santander-Siria-logra-inscripciones-solidarias_0_560294157.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'Santander corre por Siria'</a>, contiene dos patron&iacute;micos equipolentes: se corr&iacute;a por Siria porque representa ahora la universalidad de derechos humanos conculcados, pero al hacerlo se acrecentaba la imagen de Santander como ciudad decente, el patrimonio intangible m&aacute;s valioso de una comunidad. Como ciudadanos hay que agradecer en los t&eacute;rminos m&aacute;s comprometidos a las organizaciones y a las personas que desde ellas han preparado esta iniciativa &nbsp;por haber aupado a Santander en el ranking de la decencia. Cuando se embota nuestra sensibilidad ante el dolor de los dem&aacute;s pasa lo mismo con nuestra humanidad. Y cuando florece la solidaridad nos enriquecemos a la vez como personas y como ciudadanos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Alonso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/calle-manual-ciudadania_132_3820079.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Sep 2016 18:18:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La calle como manual de ciudadanía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Solidaridad,Refugiados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Regresión, repliegue y resistencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/regresion-repliegue-resistencia_132_3867302.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/43cf466c-d998-403e-a24c-4aaabe86a6e7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si la modernidad es la transformación de los súbditos en ciudadanos a través del contrato social, la globalización neoliberal nos ha convertido en clientes para degradarnos luego a la condición de semiesclavos.</p></div><p class="article-text">
        Hemos llegado a un punto en que parece hasta de mal gusto ironizar sobre el final de la historia. Efectivamente, desde aquella&nbsp; profec&iacute;a neoc&oacute;n que declaraba consumada la trayectoria de la humanidad, la historia ha conocido &nbsp;unas cuantas peripecias;&nbsp; y desde la detonaci&oacute;n de la crisis financiera camina por unos derroteros que evocan &eacute;pocas &nbsp;tenebrosas.&nbsp; Como siempre, el lenguaje registra fielmente los cambios acaecidos en el paisaje social. &nbsp;Seguramente no hay mejor indicador de la regresi&oacute;n civilizacional que vivimos que la mutaci&oacute;n que ha sufrido, nunca mejor dicho, la palabra 'reforma'. Si&nbsp; remontamos el curso hist&oacute;rico encontraremos que el t&eacute;rmino ha tenido hasta ayer una connotaci&oacute;n positiva, las reformas eran un instrumento al servicio de la emancipaci&oacute;n y la mejora de las instituciones humanas. Recordamos que los grandes reformadores &nbsp;del XIX (Owen, Saint Simon, Fourier&hellip;) se autocalificaban como tales porque entend&iacute;an su reflexi&oacute;n como una herramienta para la transformaci&oacute;n, para cambiar el mundo. Hoy la palabra ha sido pervertida para &nbsp;alojar el sentido opuesto, cambios institucionales que abocan al recorte de derechos. La reforma laboral, producto de la mayor&iacute;a absoluta conservadora, es un bot&oacute;n de muestra de ese mantra de la escol&aacute;stica neoliberal de las &ldquo;reformas estructurales&rdquo;, un eufemismo dogm&aacute;tico que enmascara el expolio de derechos sociales. Una involuci&oacute;n parecida han experimentado otros t&eacute;rminos, en particular los que incorporan la ra&iacute;z de libertad, presente en el significante mismo del neoliberalismo (como la liberalizaci&oacute;n), pese a su manifiesto contenido antiliberal.
    </p><p class="article-text">
        Esta involuci&oacute;n sem&aacute;ntica se completa con la pr&aacute;ctica expulsi&oacute;n del discurso p&uacute;blico de los derechos humanos, el v&eacute;rtice geod&eacute;sico nacido de la experiencia totalitaria. La emasculaci&oacute;n de los derechos sociales, pese a estar recogidos en la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola, es una prueba del asalto a la ciudadela de la ciudadan&iacute;a. Nuestro estado &ndash;y otros, no es desgraciadamente un mal particular&ndash; ha perdido buena parte de su nunca s&oacute;lido andamiaje social. La abducci&oacute;n de la pol&iacute;tica por los poderes de la econom&iacute;a y las finanzas, la desaparici&oacute;n de la igualdad como un requisito de sostenibilidad pol&iacute;tica &ndash;m&aacute;s all&aacute; de las preferencias ideol&oacute;gicas: es una constante de la buena <em>politeia</em> desde Arist&oacute;teles&ndash;, la aceptaci&oacute;n de los criterios instrumentales (macroecon&oacute;micos: la prioridad de PP y C&rsquo;s en estas conversaciones preliminares es el &ldquo;techo de gasto&rdquo; no el suelo de derechos) contra los normativos, revela una regresi&oacute;n que nos devuelve a un siglo atr&aacute;s, cuando el liberalismo sucumbi&oacute; a los embates confabulados de especuladores y caudillos. Es una alianza de hecho que presenta hoy sus aristas m&aacute;s inquietantes y mediante la cual encontramos a los excluidos de la globalizaci&oacute;n neoliberal votando las propuestas del populismo xen&oacute;fobo en media Europa o EEUU, para culpar de su exclusi&oacute;n a los excluidos de segundo grado (inmigrantes, refugiados y minor&iacute;as se&ntilde;aladas como chivos expiatorios). Esta coalici&oacute;n es expresi&oacute;n de un circuito perverso que trenza globalizaci&oacute;n neoliberal y tribalismo, present&aacute;ndose este &uacute;ltimo como una f&oacute;rmula salvadora frente a los estragos de aquella. La aceptaci&oacute;n de estas recetas, de estas utop&iacute;as de naufragio, es un exponente del gran expolio a que ha sido sometido el sue&ntilde;o europeo. Si la modernidad es la transformaci&oacute;n de los s&uacute;bditos en ciudadanos a trav&eacute;s del contrato social, la globalizaci&oacute;n neoliberal nos ha convertido en clientes para degradarnos luego a la condici&oacute;n de semiesclavos.
    </p><p class="article-text">
        Este repliegue se refleja en una especie de nostalgia de Westfalia para recuperar el protagonismo del Estado-naci&oacute;n, un anacronismo que deber&iacute;a ceder paso a configuraciones federales cada vez m&aacute;s inclusivas en la direcci&oacute;n del cosmopolitismo antropoc&eacute;ntrico de cu&ntilde;o kantiano. Es anacr&oacute;nico porque hace tiempo, por lo menos desde que el programa de la Comisi&oacute;n Trilateral fue aceptado por la socialdemocracia con el Consenso de Washington, que estados e individuos han sido despose&iacute;dos de su soberan&iacute;a. De la misma manera que, aparte de su significado profundamente inhumano, el &nbsp;reflejo de volver a levantar vallas y muros se antoja tan inane ante la naturaleza planetaria de los problemas de la desigualdad como las respuestas&nbsp; parciales frente a la escala del cambio clim&aacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este desajuste esquizofr&eacute;nico entre la naturaleza objetiva de los problemas de nuestro tiempo y el tipo de reacciones instrumentalizadas mencionadas tiene un soporte en el plano del conocimiento. Para decirlo en breve: tenemos ej&eacute;rcitos de nanoexpertos pero adolecemos de una ignorancia global; de otro modo, buena parte de la ciudadan&iacute;a carece de una imagen del mundo que le permita responder y actuar de forma congruente y no seguidista de los demagogos. Estamos aqu&iacute; en el problema dorsal de nuestra sociedad: la ausencia de un marco de legibilidad o inteligilibilidad&nbsp; panor&aacute;mico del funcionamiento de sus procesos decisivos; en particular los que tienen que ver con la distribuci&oacute;n de los recursos. No es ajeno a ello que la colonizaci&oacute;n neoliberal de la educaci&oacute;n est&eacute; expulsando de ella a quienes pueden proporcionar &nbsp;el mapa &nbsp;macro: las ciencias humanas y sociales; un espacio del que, por cierto y sin que se les haya reclamado responsabilidades corporativas, ha desertado buena parte de los economistas, los expertos mejor pagados de las ciencias blandas.
    </p><p class="article-text">
        Frente a este repliegue tribal y tecnocr&aacute;tico, una cultura resistencialista encaminada a defender &nbsp;derechos costosamente conquistados y hacer propuestas emancipatorias, tiene que alentar un conocimiento integrado y socialmente motivado: la funci&oacute;n del saber, la prioritaria, es mejorar la vida de las personas, todo lo dem&aacute;s es instrumental. Establecer la prevalencia normativa de la dignidad de las personas, de la inaceptabilidad de la desigualdad creciente, es una condici&oacute;n de sostenibilidad social, cr&eacute;anlo o no los devotos de la escol&aacute;stica de Wall Street. La resistencia tiene que cifrarse hoy en &nbsp;enfrentarse al gran expolio, el que nos arrebata no s&oacute;lo los recursos necesarios sino el sustento mismo de la dignidad, sin la cual la ciudadan&iacute;a es un cascar&oacute;n vac&iacute;o. Desde ah&iacute; hay que construir las nuevas utop&iacute;as. Partiendo, contra lo que expresan las pr&aacute;cticas de las elites depredadoras, de que no hay signo m&aacute;s elocuente de la deshumanizaci&oacute;n que la insensibilidad ante el dolor ajeno. El maltrato y la complicidad con la injusticia es tambi&eacute;n una forma de suicidio moral. Y un indicador de la&nbsp; gravedad de la regresi&oacute;n civilizacional.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Alonso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/regresion-repliegue-resistencia_132_3867302.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Aug 2016 05:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Regresión, repliegue y resistencia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[ACB y Cabildo acuerdan la celebración de la Copa del Rey de 2014 en Gran Canaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/Deportes/acb-cabildo-copa-gran-canaria_1_5567731.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">SE DISPUTARÁ EN EL NUEVO PALACIO DE DEPORTES DE SIETE PALMAS</p></div><p class="article-text">
        Gran Canaria organizar&aacute;, en 2014, la fase final de la Copa del Rey de baloncesto. El Cabildo y la ACB han concretado, tras varias semanas de negociaciones [en las que se incluy&oacute; la disputa de la Supercopa 2009 en el Centro Insular  en octubre], un acuerdo que permitir&aacute; al nuevo Palacio de Deportes grancanario [a construir en Siete Palmas] acoger una de las competiciones m&aacute;s importantes del <em>basket</em> europeo el mismo a&ntilde;o que la ciudad ser&aacute; una de las sedes del Mundobasket de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El pacto entre Cabildo y ACB, que ser&aacute; presentado este jueves, permitir&aacute; redoblar la apuesta de la corporaci&oacute;n insular por el baloncesto, ya que durante los &uacute;ltimos meses Gran Canaria ha sido confirmada como sede para el Mundobasket 2014, para acoger un amistoso de preparaci&oacute;n para Espa&ntilde;a [ante Cuba el 14 de agosto] de cara al Eurobasket 2009, para la Supercopa 2009 y ahora para acoger la fase final de la Copa del Rey en 2014 [competici&oacute;n que ya se disput&oacute; en la isla, en 1990 en el Centro Insular, y que gan&oacute; el CAI Zaragoza tras derrotar en la final al RAM Joventut (76-69)].
    </p><p class="article-text">
        Los contactos entre las dos instituciones [Cabildo y ACB], para negociar la posibilidad de que Gran Canaria acogiera la Copa del Rey de 2014, comenzaron el a&ntilde;o pasado, casi de manera conjunta, con la aspiraci&oacute;n de la corporaci&oacute;n insular de entrar en la candidatura de Espa&ntilde;a para acoger el Mundobasket. Esa posibilidad supon&iacute;a la construcci&oacute;n de un nuevo pabell&oacute;n y, la nueva instalaci&oacute;n [con capacidad para 10.500 espectadores], conlleva la oportunidad de poder atender todos los requisitos necesarios para organizar un torneo como la Copa.
    </p><p class="article-text">
        Este jueves, en las instalaciones del Cabildo [Edificio Anexo I], se har&aacute; oficial la firma del acuerdo entre Cabildo y ACB para la organizaci&oacute;n de la Supercopa 2009. La competici&oacute;n, que se disputar&aacute; los d&iacute;as 2 y 3 de octubre, reunir&aacute; al CB Gran Canaria [como anfitri&oacute;n], Regal FC Barcelona [como campe&oacute;n de Liga], Tau Cer&aacute;mica [como campe&oacute;n de Copa] y al Real Madrid [mejor coeficiente nacional y europeo].
    </p><p class="article-text">
        Para ese acto se han trasladado hasta Gran Canaria representantes de la ACB [con su presidente, Eduardo Portela, al frente], que adem&aacute;s de rubricar el pacto adquirido por la Supercopa, tambi&eacute;n cerrar&aacute;n con el Cabildo el acuerdo correspondiente a la organizaci&oacute;n de la Copa del Rey de 2014 [o 2015, si en febrero de 2014 las obras del pabell&oacute;n no estuvieran finalizas], tras varias semanas ultimando los t&eacute;rminos del convenio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Satisfacci&oacute;n por ambas partes</strong>
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Miguel P&eacute;rez dijo que esta convocatoria &ldquo;est&aacute; llena de ilusi&oacute;n para el baloncesto porque traer&aacute; a la Isla a cuatro equipos punteros de la ACB&rdquo;, al tiempo que tambi&eacute;n firmaba un preacuerdo para la disputa de la Copa del Rey en 2014.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo esto forma parte del muy claro compromiso del Cabildo con el baloncesto, no s&oacute;lo con el Kalise Gran Canaria sino con Espa&ntilde;a por la obtenci&oacute;n de una de las sedes del Mundial de 2014&rdquo;, apunt&oacute; P&eacute;rez.
    </p><p class="article-text">
        Para el m&aacute;ximo responsable de la corporaci&oacute;n insular prima &ldquo;la ilusi&oacute;n&rdquo; por los pr&oacute;ximos eventos de baloncesto -&ldquo;tendr&aacute; recorrido a lo largo estos a&ntilde;os&rdquo;-, y apost&oacute; por su trascendencia en muchos &aacute;mbitos, como el econ&oacute;mico y urban&iacute;stico, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Supone un reto m&aacute;s para Gran Canaria, que est&aacute; en la Liga de mejor nivel. Tenemos que estar a la altura de los mejores&rdquo;, concluy&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Eduardo Portela destac&oacute; la trascendencia del &ldquo;primer t&iacute;tulo oficial de la temporada&rdquo; y agradeci&oacute; &ldquo;el esfuerzo e inter&eacute;s del Cabildo Insular y la ilusi&oacute;n del club Gran Canaria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Portela destac&oacute; el salto de calidad que ha protagonizado el baloncesto en la isla, que tendr&aacute; su referente en la construcci&oacute;n de un nuevo Palacio de Deportes. &ldquo;La Supercopa es un primer paso, pero habr&aacute;n m&aacute;s en el futuro como la Copa del Rey&rdquo;, adelant&oacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Alonso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/Deportes/acb-cabildo-copa-gran-canaria_1_5567731.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2009 06:54:57 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[ACB y Cabildo acuerdan la celebración de la Copa del Rey de 2014 en Gran Canaria]]></media:title>
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