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    <title><![CDATA[elDiario.es - Marta Chavarrías]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/marta_chavarrias/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Marta Chavarrías]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Beatriz Calvo, nutricionista: “El consumo moderado de chocolate rico en cacao puede influir en la longevidad”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/beatriz-calvo-dietista-nutricionista-consumo-chocolate-cacao-aumento-longevidad-xp_1_13193884.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7841e70a-77b2-4631-884f-106914a33bd9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Beatriz Calvo, nutricionista: “El consumo moderado de chocolate rico en cacao puede influir en la longevidad”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lejos de ser un simple capricho, el chocolate se ha consolidado como un complejo cóctel de sustancias capaces de interactuar con nuestro reloj biológico</p><p class="subtitle">Un cardiólogo explica los efectos del café en el corazón: “La mala fama que tiene no está justificada” </p></div><p class="article-text">
        Los amantes del chocolate esperan que este dulce manjar sea la clave tambi&eacute;n para una vida m&aacute;s larga y saludable. Sin embargo, y aunque la evidencia cient&iacute;fica va en esta direcci&oacute;n, debemos tener en cuenta que no todos los chocolates son iguales ni todos ofrecen los mismos beneficios, tampoco los que lo relacionan con la longevidad, por lo que matizar ciertos conceptos es clave a la hora de hablar de chocolate y longevidad. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Podr&iacute;a ayudarnos uno de nuestros caprichos favoritos a vivir m&aacute;s tiempo? &iquest;D&oacute;nde termina el mito y d&oacute;nde empieza la evidencia? La dietista-nutricionista <a href="http://www.bcalvo.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Beatriz Calvo</a> nos ayuda a comprender un poco mejor cu&aacute;les son estos beneficios y qu&eacute; parte del chocolate es la responsable.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de ser un simple capricho, el chocolate se ha consolidado como un complejo c&oacute;ctel de sustancias capaces de interactuar con nuestro reloj biol&oacute;gico. Las investigaciones sugieren que consumir el tipo adecuado de chocolate puede tener importantes beneficios para la longevidad. As&iacute;, es el cacao del chocolate el que contiene potentes compuestos vegetales que se han relacionado con la reducci&oacute;n del riesgo de enfermedades card&iacute;acas, la disminuci&oacute;n de la inflamaci&oacute;n y la protecci&oacute;n contra el estr&eacute;s oxidativo a nivel celular. 
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; tiene que ver el chocolate con longevidad</h2><p class="article-text">
        De acuerdo con un estudio publicado en <a href="https://academic.oup.com/eurheartj/article-abstract/31/13/1616/418351" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">European Heart Journal</a>, las personas que consumen m&aacute;s chocolate tienen una menor presi&oacute;n arterial y menor riesgo de eventos cardiovasculares. Calvo cita tambi&eacute;n este <a href="https://www.mdpi.com/2072-6643/9/8/852" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis</a>, seg&uacute;n el cual el consumo moderado de chocolate se asocia a un menor riesgo de enfermedad cardiovascular y menor mortalidad. Sin embargo, como apunta la especialista, esos estudios son &ldquo;observaciones, no prueban causalidad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Si buscamos evidencia m&aacute;s s&oacute;lida que explique los mecanismos biol&oacute;gicos por los que el cacao es beneficioso, Calvo afirma que debemos recurrir a lo que dice la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (<a href="https://efsa.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.2903/j.efsa.2012.2809" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">EFSA</a>), seg&uacute;n la cual el cacao contiene flavonoides que disminuyen el riesgo cardiovascular, uno de los principales determinantes de longevidad, ya que mejoran &ldquo;la funci&oacute;n endotelial y aumenta la vasodilataci&oacute;n&rdquo;, afirma Calvo. Estos antioxidantes neutralizan los radicales libres, reduciendo el estr&eacute;s oxidativo y previniendo el da&ntilde;o celular, uno de los principales factores del envejecimiento y las enfermedades cr&oacute;nicas.
    </p><p class="article-text">
        Pero es importante matizar esta afirmaci&oacute;n porque, en realidad, lo que de verdad puede tener efectos beneficiosos son ciertos compuestos del cacao. No es lo mismo tomar una tableta de chocolate que cacao en polvo puro. Como matiza Calvo, el cacao y el chocolate &ldquo;no son equivalentes porque la tableta contiene, adem&aacute;s de cacao, manteca de cacao y az&uacute;car (en proporci&oacute;n variable), lo que disminuye su densidad de flavonoides por gramo y aumenta su valor energ&eacute;tico&rdquo;, explica Calvo.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, el cacao en polvo puro &ldquo;solo contiene cacao y, por tanto, es m&aacute;s rico en flavonoides y menos denso cal&oacute;ricamente&rdquo;, aclara Calvo. Esta semilla fermentada y secada del fruto del &aacute;rbol <em>Theobroma cacao</em>, de sabor amargo e intenso, conserva mejor sus nutrientes como antioxidantes, magnesio y flavonoides. &ldquo;El cacao en polvo puro es m&aacute;s interesante desde el punto de vista nutricional que el chocolate en tableta&rdquo;, advierte Calvo.
    </p><p class="article-text">
        Otro matiz que apunta Calvo es que deben tenerse en cuenta otras variables de estilo de vida que &ldquo;podr&iacute;an explicar parte del efecto: las personas que toman chocolate negro, m&aacute;s rico en cacao, suelen tener una alimentaci&oacute;n m&aacute;s equilibrada y unos mejores h&aacute;bitos&rdquo;. La suma de todo ello nos permite concluir que &ldquo;el consumo moderado de chocolate rico en cacao puede asociarse con mejor salud cardiovascular y, potencialmente, con efectos beneficiosos a nivel cognitivo y emocional, lo que puede influir indirectamente en un aumento de la longevidad&rdquo;, afirma Calvo.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; el chocolate negro es mejor?</h2><p class="article-text">
        Ya hemos visto que no todos los chocolates son iguales, ya que muchos productos de chocolate de consumo diario est&aacute;n altamente procesados y repletos de az&uacute;cares y grasas a&ntilde;adidos. Estas particularidades pueden contrarrestar cualquier beneficio para la longevidad. &ldquo;La diferencia entre los distintos tipos de chocolate es muy grande desde el punto de vista nutricional&rdquo;, afirma Calvo, que recuerda que &ldquo;los efectos beneficiosos se atribuyen a los flavanoles del cacao, cuya cantidad depende del tipo de chocolate&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto, el chocolate negro es el que contiene la mayor cantidad de cacao, el chocolate con leche menos y el blanco, ninguno. La cantidad recomendada de consumo de cacao para obtener los beneficios vasculares estar&iacute;a entorno a los 200 miligramos de flavanoles al d&iacute;a, lo que se traduce en unos 2,5 gramos de cacao puro en polvo o 10 gramos de chocolate negro con aproximadamente un 70% de cacao.
    </p><p class="article-text">
        Como explica Calvo, el procesado que sufre el chocolate reduce de forma dr&aacute;stica estos compuestos: &ldquo;son mucho m&aacute;s interesantes aquellos que contengan mayor porcentaje de cacao, al menos un 70% y preferiblemente sobre el 85%, que son los valores &oacute;ptimos demostrado en estudios&rdquo;. Por tanto, el &ldquo;consumo moderado de chocolate negro de alta pureza es lo que nos reportar&aacute; beneficios para la salud&rdquo;, reconoce la nutricionista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque, al tratarse de un producto altamente palatable, es f&aacute;cil que nos excedamos en su consumo, &ldquo;lo que puede llevar a un aumento significativo de la ingesta cal&oacute;rica y de az&uacute;cares, contrarrestando los efectos beneficiosos descritos e incluso puede resultar perjudicial desde el punto de vista metab&oacute;lico&rdquo;, advierte Calvo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/beatriz-calvo-dietista-nutricionista-consumo-chocolate-cacao-aumento-longevidad-xp_1_13193884.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2026 08:45:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Beatriz Calvo, nutricionista: “El consumo moderado de chocolate rico en cacao puede influir en la longevidad”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Salud,Nutrición,Longevidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La neuróloga Celia García comparte las claves para tener un sueño reparador: "Hay que pasar por todas las fases"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/neurologa-celia-garcia-comparte-claves-sueno-reparador-hay-pasar-fases-xp_1_13200437.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c04d9bb9-7287-401f-b658-a7868cbbf431_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La neuróloga Celia García comparte las claves para tener un sueño reparador: &quot;Hay que pasar por todas las fases&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando no descansamos bien, nos cuesta concentrarnos, nos sentimos más lentos en ciertas actividades e, incluso, nos hace más vulnerables a ciertas enfermedades</p><p class="subtitle">El secreto de un buen descanso está en el despertador, explica un experto en sueño: “No se recupera, simplemente se pierde”</p></div><p class="article-text">
        Dormir es un proceso natural que hacemos a diario y que permite que cuerpo y cerebro descansen. Es un proceso esencial e involuntario sin el cual no podemos funcionar eficazmente. Es tan imprescindible para nuestro organismo como comer, beber y respirar. Pese a ser tan importante, y seg&uacute;n datos de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Neurolog&iacute;a (SEN), un <a href="https://www.sen.es/saladeprensa/pdf/Link472.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">48% de la poblaci&oacute;n adulta</a> no tiene un sue&ntilde;o de calidad.
    </p><p class="article-text">
        Si bien a primera vista puede parecer un proceso corporal f&aacute;cil y simple, detr&aacute;s de esta aparente sencillez se esconde uno de los procesos corporales m&aacute;s complejos. Porque cuando dormimos ocurren muchas cosas: procesamos informaci&oacute;n, consolidamos recuerdos y llevamos a cabo diversos procesos que nos ayudan a funcionar durante el d&iacute;a. Por tanto, el cuerpo atraviesa diversos procesos y fases.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un sue&ntilde;o reparador suele ser el resultado de pasar suficiente tiempo en todas y cada una de las distintas fases del sue&ntilde;o. <a href="https://www.clinicacisne.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Celia Garc&iacute;a Malo</a>, neur&oacute;loga especialista en Medicina del Sue&ntilde;o, nos ayuda a entender mejor c&oacute;mo se estructura el sue&ntilde;o humano y nos explica si de verdad existe alguna fase en particular que sea especialmente importante. Porque si no descansamos bien y no tenemos un sue&ntilde;o reparador, lo notaremos: nos costar&aacute; concentrarnos, seremos m&aacute;s lentos en ciertas actividades e, incluso, nos hace m&aacute;s vulnerables a ciertas enfermedades.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Fases del sue&ntilde;o: aquello que sucede mientras dormimos</h2><p class="article-text">
        Cuando pensamos en dormir lo suficiente solemos centrarnos b&aacute;sicamente en la cantidad de horas. Sin embargo, y aunque la duraci&oacute;n del sue&ntilde;o es importante, no es el &uacute;nico factor. Es fundamental tambi&eacute;n considerar la calidad del sue&ntilde;o y si el tiempo que dedicamos a dormir es realmente reparador. Y aqu&iacute; es donde entran en juego las distintas fases del sue&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada una de ellas produce cambios en nuestro cuerpo y, por tanto, cumple con una funci&oacute;n distinta. Como nos explica Garc&iacute;a, estas se dividen en &ldquo;la fase del sue&ntilde;o superficial, la de sue&ntilde;o profundo (o sue&ntilde;o de ondas lentas) y la fase de sue&ntilde;o REM, que es la de los movimientos oculares r&aacute;pidos&rdquo;. Cada una de estas fases contribuye a su manera a que nos despertemos descansados. &ldquo;Para tener un sue&ntilde;o de calidad hay que pasar por todas las fases de sue&ntilde;o como unas cuatro o cinco veces en forma de ciclos de sue&ntilde;o&rdquo;, explica Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todas son importantes, aunque se suele pensar que la m&aacute;s trascendental es la de sue&ntilde;o profundo o de ondas lentas. Sin embargo, aclara Garc&iacute;a, &ldquo;incluso la de sue&ntilde;o ligero tiene sus propias funciones y el tiempo que pasamos en cada una de ellas es indispensable para regular una serie de procesos fisiol&oacute;gicos que tiene lugar en nuestro cuerpo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; es el sue&ntilde;o profundo y la fase REM y qu&eacute; ocurre en cada una de ellas</h2><p class="article-text">
        Cada fase del sue&ntilde;o es necesaria para la salud en general. Esto no significa que la del sue&ntilde;o profundo sea especialmente importante y peculiar porque este sue&ntilde;o de ondas lentas &ldquo;es de gran reposo metab&oacute;lico, es cuando m&aacute;s baja la frecuencia card&iacute;aca, la tensi&oacute;n arterial y la respiraci&oacute;n es m&aacute;s profunda&rdquo;, admite Garc&iacute;a. Se trata de una fase en la que &ldquo;tienen lugar unos procesos muy importantes: refuerza el sistema inmunol&oacute;gico, revisa y fortalece nuestro estado metab&oacute;lico, cardiovascular&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta fase tiene que ver tambi&eacute;n con la &ldquo;consolidaci&oacute;n de la memoria, los recuerdos; la limpieza de desechos que se acumulan en el cerebro en las horas de vigilia, nos protege frente a algunas enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y, en el caso de ni&ntilde;os y deportistas, se regenera el tejido a nivel muscular, es muy importante en la recuperaci&oacute;n de lesiones o en el crecimiento de los ni&ntilde;os&rdquo;, admite Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no es la &uacute;nica que ejecuta funciones imprescindibles. Tambi&eacute;n la fase REM es peculiar e indispensable para que el sue&ntilde;o sea saludable. Si bien se trata de una fase muy distinta a la del sue&ntilde;o profundo porque la actividad cerebral es m&aacute;s similar a la vigilia, &ldquo;es la etapa en la que solemos so&ntilde;ar, se recuerdan las enso&ntilde;aciones, y es una fase relacionada con las emociones, con los estados de estr&eacute;s, ansiedad, estado de &aacute;nimo&hellip; adem&aacute;s tiene que ver con los recuerdos y con la selecci&oacute;n de qu&eacute; cosas memorizamos, qu&eacute; aprendizaje nos quedamos de lo que hemos vivido en el d&iacute;a a d&iacute;a, qu&eacute; cosas vamos a consolidar y cu&aacute;les vamos a olvidar&rdquo;, afirma Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo ello nos permite concluir, como admite Garc&iacute;a, que &ldquo;todas las fases son realmente importantes&rdquo; y que un ciclo ininterrumpido con la secuencia correcta de las fases es esencial para nuestro bienestar.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; hacer para lograr un sue&ntilde;o reparador</h2><p class="article-text">
        Los datos de la SEN revelan que uno de cada tres adultos espa&ntilde;oles se despierta con la sensaci&oacute;n de no haber tenido un sue&ntilde;o reparador. Para Garc&iacute;a, &ldquo;esto tiene muchos or&iacute;genes distintos, aunque lo m&aacute;s probable es que el sue&ntilde;o est&eacute; alterado y no hay una adecuada representaci&oacute;n de todas las fases de sue&ntilde;o&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que suele ocurrir cuando nos sentimos cansados al levantarnos es que hay una &ldquo;disminuci&oacute;n del sue&ntilde;o profundo y microdespertares o fragmentaci&oacute;n del sue&ntilde;o, y detr&aacute;s puede haber problemas como apnea del sue&ntilde;o o estados cr&oacute;nicos de estr&eacute;s y ansiedad, lo que provoca un sue&ntilde;o superficial y fragmentado&rdquo;, matiza Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todos podemos mejorar la calidad de nuestro sue&ntilde;o. Para muchos, basta con realizar peque&ntilde;os ajustes en el estilo de vida o actitud para dormir mejor. Y, aunque la cantidad es importante, debemos tener en cuenta que &ldquo;el sue&ntilde;o es un proceso muy din&aacute;mico que cambia a lo largo de la vida&rdquo;, explica Garc&iacute;a. No tiene las mismas necesidades de sue&ntilde;o un ni&ntilde;o de 8 a&ntilde;os que un anciano de 86 a&ntilde;os. Lo importante en cada caso es que &ldquo;la persona sienta que ha tenido un sue&ntilde;o de calidad y que ha pasado por todas las fases de sue&ntilde;o, m&aacute;s all&aacute; de lo que diga un reloj inteligente&rdquo;, advierte Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para conseguir un sue&ntilde;o reparador, &ldquo;una de las claves es priorizar el sue&ntilde;o como parte de nuestra salud&rdquo;, reconoce Garc&iacute;a. A partir, y en cuanto a la salud del sue&ntilde;o, &ldquo;todo lo que sea predecible para el cerebro suele ser bueno y esto pasa por mantener unos horarios de sue&ntilde;o m&aacute;s o menos regulares; tratar de generar contrastes durante el d&iacute;a (por la ma&ntilde;ana buscar sitios luminosos porque la luz nos sincroniza y la vigilia, movernos, comer a horas regulares) y por la tarde-noche intentar favorecer el descanso, intentar desconectar, evitar cosas que nos alteren y estresen&hellip; para que el cuerpo haga estas transiciones de forma progresiva porque son hormonas lo que nos regulan&rdquo;, reconoce Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El cuerpo es muy inteligente y &eacute;l mismo se va regulando&rdquo;, admite Garc&iacute;a, que reconoce que si no hemos dormido bien, por el motivo que sea, &ldquo;a la noche siguiente nuestro cuerpo hace un rebote de fase REM, hace much&iacute;sima m&aacute;s fase REM porque la ha perdido la noche anterior&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La especialista advierte, sin embargo, que &ldquo;si una persona no tiene un sue&ntilde;o reparador, y se levanta y no ha descansado, es importante consultar con un m&eacute;dico porque muchas veces puede haber un trastorno del sue&ntilde;o con un origen f&iacute;sico que no hay que normalizar y que tiene tratamientos muy concretos&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/neurologa-celia-garcia-comparte-claves-sueno-reparador-hay-pasar-fases-xp_1_13200437.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 May 2026 14:47:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La neuróloga Celia García comparte las claves para tener un sueño reparador: "Hay que pasar por todas las fases"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Descanso,Trastornos del sueño,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rafael Ruiz, fisioterapeuta, sobre los beneficios de caminar a diario: “La longevidad saludable no es un milagro médico"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/rafael-ruiz-fisioterapeuta-beneficios-caminar-longevidad-saludable-xp_1_13181376.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c85c55bf-300c-4e94-95d7-b828bca62e46_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rafael Ruiz, fisioterapeuta, sobre los beneficios de caminar a diario: “La longevidad saludable no es un milagro médico&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Caminar con regularidad ayuda a mantener y mejorar la salud musculoesquelética, especialmente al aumentar la fuerza y la resistencia muscular</p><p class="subtitle">Una doctora internista explica por qué es mejor un paseo que una siesta después de comer: “Reduce el pico de glucosa”</p></div><p class="article-text">
        A medida que vamos sumando a&ntilde;os, la p&eacute;rdida de masa muscular, &oacute;sea y capacidad aer&oacute;bica se va acelerando de manera exponencial. Por ello, es clave someter el cuerpo a un esfuerzo constante que permita mantener la forma f&iacute;sica. Y, aunque caminar suele pasarse por alto como forma de ejercicio, es una de las actividades no solo m&aacute;s accesibles sino tambi&eacute;n beneficiosas para mantener y mejorar la salud musculoesquel&eacute;tica, adem&aacute;s de cardiovascular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada vez hay m&aacute;s <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10643563/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evidencia cient&iacute;fica</a> que relaciona la frecuencia y la distancia de las caminatas con una mayor esperanza de vida. Investigaciones que demuestran que esta sencilla actividad, bien ejecutada, puede tener efectos en la longevidad del movimiento, la salud muscular, la cardiovascular, la densidad mineral &oacute;sea, la prevenci&oacute;n de enfermedades y la reducci&oacute;n de lesiones. Tanto si damos 4.000 pasos como si nos proponemos llegar a los 10.000, cada uno de ellos nos acerca a una vida m&aacute;s larga y saludable.
    </p><h2 class="article-text">La sencillez y el poder de caminar y su efecto en la longevidad&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Caminar con regularidad ayuda a mantener y mejorar la salud musculoesquel&eacute;tica, especialmente al aumentar la fuerza y la resistencia muscular. Y es que, con la edad, los m&uacute;sculos pierden masa y fuerza de forma natural. Al caminar, logramos combatir este problema estimulando las fibras musculares y manteniendo su funci&oacute;n y tama&ntilde;o. Adem&aacute;s, ayuda a mantener la flexibilidad de las articulaciones, reduciendo as&iacute; el riesgo de rigidez y dolor articular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Rafael Ruiz, fisioterapeuta y responsable de <a href="https://telefisiosevilla.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">TelefisioSevilla</a>, nos cuenta que caminar &ldquo;es mucho m&aacute;s que un ejercicio cardiovascular, la evidencia nos dice que reduce el riesgo de enfermedades cr&oacute;nicas y, desde la fisioterapia, vemos algo a&uacute;n m&aacute;s fundamental: es nuestro patr&oacute;n de movimiento primario y, cuando caminamos, estamos lubricando nuestras articulaciones, activando la musculatura profunda del <em>core</em> y el suelo p&eacute;lvico y entrenando nuestro equilibrio segundo a segundo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero es que hay m&aacute;s beneficios que nos acercan a una vida m&aacute;s larga: &ldquo;A nivel metab&oacute;lico, el simple hecho de mover grandes grupos musculares libera micinas, unas prote&iacute;nas con un potente efecto antiinflamatorio. Por eso la calidad de vida se traduce directamente en calidad de movimiento: quien camina con soltura, sin miedo a caerse y sin dolor, mantiene su autonom&iacute;a y su vida social activa&rdquo;, reconoce Ruiz.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; dice la evidencia cient&iacute;fica? De acuerdo con este estudio publicado en <a href="https://www.acpjournals.org/doi/10.7326/ANNALS-25-01547" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Annals of Internal Medicine</a>, las personas que caminan al menos de 10 a 15 minutos pueden obtener mayores beneficios para la salud que las que dan, aunque sea en la misma cantidad de pasos, caminatas m&aacute;s cortas. En concreto, los expertos han concluido que estas personas tienen menos probabilidades de desarrollar enfermedades cardiovasculares durante el periodo de estudio de aproximadamente 10 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Hay investigaciones que hablan incluso del n&uacute;mero de pasos a partir de los cuales obtenemos los beneficios. Como este estudio publicado en <a href="https://jamanetwork.com/journals/jama/article-abstract/2820298" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">JAMA Internal Medicine</a>, que sigui&oacute; a m&aacute;s de 16.000 mujeres de 60 a&ntilde;os o m&aacute;s, descubri&oacute; que aquellas que caminan un promedio de 4.400 pasos al d&iacute;a tienen un 41% menos de riesgo de mortalidad que aquellas que caminaban menos de 2.700 pasos.
    </p><h2 class="article-text">Consejos pr&aacute;cticos para introducir la caminata de forma saludable</h2><p class="article-text">
        &ldquo;No se trata de sumar pasos como si fuera una competici&oacute;n&rdquo;, aclara Ruiz. La clave est&aacute;, seg&uacute;n el especialista, en la intencionalidad. &ldquo;Caminar 10.000 pasos arrastrando los pies, con los hombros ca&iacute;dos y sin disociaci&oacute;n de caderas puede generar m&aacute;s sobrecarga que beneficio&rdquo;, advierte Ruiz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Integrar los beneficios de una caminata pasar&iacute;a, como enumera el fisioterapeuta, por fijarnos en tres pilares b&aacute;sicos: &ldquo;Primero, una buena fase de despegue, impuls&aacute;ndonos con el dedo gordo del pie y activando el gl&uacute;teo en cada zancada; segundo, el braceo alternante, que moviliza la caja tor&aacute;cica y la columna dorsal; y tercero, una cadencia viva, es decir, mantener un ritmo que nos impida mantener una conversaci&oacute;n muy fluida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Necesitamos dar largas caminatas para notar los beneficios? En este sentido, la cantidad no siempre es sin&oacute;nimo de calidad. Como especifica Ruiz, &ldquo;no hace falta caminar horas ya que es m&aacute;s eficiente hacer tres bloques de 15 minutos al d&iacute;a con buena t&eacute;cnica y ritmo ligero que un paseo de una hora con pasos cortos y postura pasiva. La calidad gana a la cantidad&rdquo;, aclara Ruiz.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Pueden compensar unos minutos de caminata el tiempo que pasamos sin hacer nada?</h2><p class="article-text">
        Solemos pensar que dedicar una hora o algo m&aacute;s del d&iacute;a a realizar actividad f&iacute;sica compensa que el resto del d&iacute;a lo pasemos sentados o tumbados en el sof&aacute;. Sin embargo, para Ruiz, esto habr&iacute;a que matizarlo porque &ldquo;compensa solo en parte: unos minutos de marcha activa act&uacute;an como un reseteo metab&oacute;lico: bajamos los picos de glucosa postprandial y reactivamos el drenaje venoso y linf&aacute;tico, que es vital para piernas y espalda. Pero no podemos pretender que 20 minutos de paseo borren ocho o diez horas de sedentarismo mantenido porque el m&uacute;sculo necesita est&iacute;mulos frecuentes&rdquo;, afirma Ruiz.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; juega un papel clave las micropausas activas: &ldquo;Si est&aacute;s mucho tiempo sentado, la mejor estrategia no es solo caminar despu&eacute;s del trabajo, sino levantarte cada 45 minutos, hacer tres sentadillas o rotaciones de tobillo y cambiar de postura. Esta &lsquo;medicina de movimiento&rsquo; en microdosis es lo que realmente protege la columna y la salud metab&oacute;lica a largo plazo&rdquo;, reconoce Ruiz.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/rafael-ruiz-fisioterapeuta-beneficios-caminar-longevidad-saludable-xp_1_13181376.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 10:05:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rafael Ruiz, fisioterapeuta, sobre los beneficios de caminar a diario: “La longevidad saludable no es un milagro médico"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Salud,Bienestar,Fisioterapia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Concetta D’Alessandro, especialista en dermatología, sobre los tatuajes: “Los pigmentos rojos, azules o verdes tienen una mayor tendencia a causar alergias”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/dermatologa-explica-tatuajes-no-son-inocuos-piel-pigmentos-rojos-azules-verdes-alergias-xp_1_13174792.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d3459a65-2fac-4dfd-8331-b4a37f12a4dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Concetta D’Alessandro, especialista en dermatología, sobre los tatuajes: “Los pigmentos rojos, azules o verdes tienen una mayor tendencia a causar alergias”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La doctora nos ayuda a entender por qué los tatuajes no son inocuos y explica qué le ocurre a nuestra piel cuando nos tatuamos y cómo podemos cuidarla</p><p class="subtitle">Marcos Llorente no lleva razón: los argumentos de los dermatólogos contra su negacionismo de la crema solar</p></div><p class="article-text">
        Para muchas personas, un tatuaje es como una peque&ntilde;a obra de arte que llevan en el cuerpo. La tinta refleja la creatividad del tatuador y la personalidad de quien lo lleva. Los tatuajes se han convertido en una forma cada vez m&aacute;s popular de expresi&oacute;n corporal, desde peque&ntilde;as im&aacute;genes de una sola l&iacute;nea fina hasta dibujos grandes y detallados.
    </p><p class="article-text">
        Parece que los tatuajes est&aacute;n cada vez m&aacute;s presentes. Seg&uacute;n datos de la Academia Espa&ntilde;ola de Dermatolog&iacute;a y Venerolog&iacute;a (AEDV) de 2021, al menos el 30% de la poblaci&oacute;n de entre 20 y 40 a&ntilde;os en Espa&ntilde;a se ha realizado un tatuaje, una pr&aacute;ctica que entonces ya iba en aumento, por lo que las cifras a d&iacute;a de hoy podr&iacute;an ser superiores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, a la hora de pensar en hacernos uno, debemos tener en cuenta que no son inocuos para la piel, por lo que es importante actuar con precauci&oacute;n ante posibles problemas dermatol&oacute;gicos. Si bien puede ser una experiencia emocionante, conviene planificar con antelaci&oacute;n. Concetta D&rsquo;Alessandro, m&eacute;dico del equipo de Dermatolog&iacute;a del <a href="http://www.ideidermatologia.com" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Instituto de Dermatolog&iacute;a Integral</a>, nos ayuda a entender un poco m&aacute;s qu&eacute; le ocurre a nuestra piel cuando nos tatuamos y c&oacute;mo podemos cuidarla. 
    </p><h2 class="article-text">Tatuajes: peque&ntilde;as heridas en la piel</h2><p class="article-text">
        Los tatuajes son im&aacute;genes permanentes en la piel. Cualquiera que se haya tatuado sabe que el proceso puede ser un poco desagradable. Lo primero que debe tener en cuenta una persona que est&eacute; pensando en tatuarse es ser consciente de que el proceso de creaci&oacute;n se basa en una serie de peque&ntilde;as heridas rellenas de tinta. Y esto, aunque nos encante el resultado, puede ser un proceso traum&aacute;tico para la piel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para entender un poco mejor c&oacute;mo funcionan los tatuajes nos ser&aacute; de gran ayuda recordar un poco las primeras clases de biolog&iacute;a: sabremos as&iacute; que la piel tiene varias capas. La superior es la epidermis; debajo est&aacute; la dermis, que alberga peque&ntilde;os vasos sangu&iacute;neos, fol&iacute;culos pilosos, vasos y gl&aacute;ndulas sudor&iacute;paras. Es precisamente la profundidad de la dermis la raz&oacute;n de la durabilidad de un tatuaje y el motivo por el cual no se borra.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tatuarse equivale a provocarse una herida controlada en la piel, ya que se introduce tinta mediante agujas que perforan la dermis&rdquo;, explica D&rsquo;Alessandro, que admite que, &ldquo;aunque no es una herida muy profunda porque no llega a tejidos subcut&aacute;neos, s&iacute; es lo suficiente como para que la tinta quede alojada de forma permanente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las agujas cargadas de tinta empujan el color hacia la piel, lo que permite al tatuador crear dise&ntilde;os, im&aacute;genes y peque&ntilde;as obras maestras permanentes. Seg&uacute;n D&rsquo;Alessandro, &ldquo;la profundidad var&iacute;a en funci&oacute;n de la t&eacute;cnica: la micropigmentaci&oacute;n se realiza en la dermis superficial (es menos agresiva), mientras que el tatuaje permanente alcanza la dermis media (m&aacute;s profundo y duradero), y se activan los mecanismos de inflamaci&oacute;n y reparaci&oacute;n cut&aacute;nea&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, el artista no est&aacute; &ldquo;dibujando&rdquo; en la superficie, aunque lo parezca, sino que deposita pigmento en la dermis, la capa que no se desprende, compuesta por fibras de col&aacute;geno, nervios, gl&aacute;ndulas y vasos sangu&iacute;neos que puede sufrir traumatismos al inyectarse la tinta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el momento en el que la aguja empieza a hacer efecto, el cuerpo la trata como una lesi&oacute;n controlada: aumenta el flujo sangu&iacute;neo, llegan los gl&oacute;bulos blancos, comienza la inflamaci&oacute;n y la zona se calienta y puede hincharse un poco. &ldquo;La piel cicatriza formando una costra que no debe manipularse, sino que debe caerse de manera natural&rdquo;, afirma D&rsquo;Alessandro. Esta reacci&oacute;n es normal porque nuestro cuerpo inicia el proceso de curaci&oacute;n y, en la mayor&iacute;a de los casos, &ldquo;es relativamente r&aacute;pido, con una duraci&oacute;n de entre siete y diez d&iacute;as&rdquo;, explica la especialista en dermatolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; es importante tener en cuenta que, durante este tiempo, la zona est&aacute; &ldquo;m&aacute;s vulnerable a infecciones, por lo que se deben seguir cuidados espec&iacute;ficos &ndash;higiene, cremas regeneradoras y evitar la exposici&oacute;n solar o el contacto con agua contaminada &ndash;. La reparaci&oacute;n completa de la piel &ndash;en la dermis media &ndash; puede llegar a durar hasta dos meses&rdquo;, advierte D&rsquo;Alessandro.
    </p><h2 class="article-text">La tinta, de calidad y con garant&iacute;as sanitarias</h2><p class="article-text">
        La tinta atraviesa la epidermis y se asienta en la dermis, es una mezcla de pigmentos, generalmente derivados de metales pesados y, en ocasiones, &ldquo;puede provocar reacciones en la piel&rdquo;, advierte D&rsquo;Alessandro, ya que algunas tintas &ldquo;contienen t&oacute;xicos o con alta capacidad alerg&eacute;nica&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es distinta la tinta negra que la de colores? Seg&uacute;n explica la m&eacute;dica especialista en dermatolog&iacute;a, &ldquo;los pigmentos rojos, azules o verdes tienen una mayor tendencia a causar alergias que los de otros tatuajes, as&iacute; como enrojecimiento, hinchaz&oacute;n o picor cr&oacute;nico en la zona, pero tambi&eacute;n pueden provocar reacciones granulomatosas, con s&iacute;ntomas como n&oacute;dulos peque&ntilde;os, duros, dolorosos o erimatosos en la zona pigmentada, que est&aacute;n provocados por una respuesta exagerada del sistema inmunitario al reconocer la tinta como un cuerpo extra&ntilde;o&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para evitar problemas de este tipo, la especialista aconseja &ldquo;siempre realizar una prueba de alergia previa y usar pigmentos hipoalerg&eacute;nicos, y siempre acudir a profesionales que usen tintas de calidad y con garant&iacute;as sanitarias&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo debemos cuidar una piel tatuada</h2><p class="article-text">
        Ya hemos visto que una piel tatuada es una piel herida y, como tal, requiere cuidados para sanar de forma correcta. Sobre todo durante los primeros meses, porque es probable que la piel pique, se inflame y se enrojezca. Como explica D&rsquo;Alessandro, &ldquo;es recomendable aplicar cremas hidratantes y nutritivas durante todo el a&ntilde;o para mantener la piel el&aacute;stica y sana&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otra medida es proteger, proteger y proteger. Siempre es recomendable proteger la piel de los da&ntilde;inos rayos UV, pero es absolutamente fundamental hacerlo despu&eacute;s de hacerse un tatuaje. En los d&iacute;as posteriores al tatuaje, la piel no debe someterse al sol porque est&aacute; muy fr&aacute;gil en esta etapa y cualquier da&ntilde;o solar podr&iacute;a causar complicaciones mayores.
    </p><p class="article-text">
        Pero cuando el tatuaje est&aacute; completamente curado, tambi&eacute;n es importante protegerla, &ldquo;en verano, es imprescindible usar fotoprotector alto (SPF 30-50, preferiblemente filtros f&iacute;sicos) y reaplicarlo cada dos horas, evitando las horas centrales del d&iacute;a para evitar quemaduras, fotoenvejecimiento prematuro y, por supuesto, c&aacute;ncer de piel&rdquo;, advierte D&rsquo;Alessandro.
    </p><p class="article-text">
        Un tatuaje reciente debe siempre &ldquo;cubrirse y evitar playas o piscinas para evitar infecciones: el sol no solo afecta la salud de la piel sino que acelera la degradaci&oacute;n del color del tatuaje, especialmente los rojos. Una vez cicatrizado, se aplican las mismas medidas de fotoprotecci&oacute;n que en el resto del cuerpo, pero siempre con mayor atenci&oacute;n&rdquo;, explica D&rsquo;Alessandro.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Pueden los tatuajes ser un problema a largo plazo?</h2><p class="article-text">
        Los tatuajes rara vez causan da&ntilde;os permanentes en la piel: cicatrizan con normalidad y permanecen como una marca sana, siempre que se apliquen los cuidados adecuados para su mantenimiento. Como reconoce D&rsquo;Alessandro, &ldquo;si los tatuajes los realizan profesionales acreditados y con tintas de calidad, los problemas se minimizan much&iacute;simo. Pero el riesgo cero no existe, por lo que pueden aparecer reacciones al&eacute;rgicas a medio-largo plazo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Algunas <a href="https://www.pnas.org/doi/10.1073/pnas.2510392122" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> sugieren que algunas part&iacute;culas de los pigmentos migran a trav&eacute;s del sistema linf&aacute;tico y &ldquo;se acumulan en los ganglios linf&aacute;ticos, donde pueden permanecer durante a&ntilde;os y desencadenar respuestas biol&oacute;gicas significativas&rdquo;, concluye D&rsquo;Alessandro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/dermatologa-explica-tatuajes-no-son-inocuos-piel-pigmentos-rojos-azules-verdes-alergias-xp_1_13174792.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2026 08:46:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Concetta D’Alessandro, especialista en dermatología, sobre los tatuajes: “Los pigmentos rojos, azules o verdes tienen una mayor tendencia a causar alergias”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tatuajes,Piel,Dermatología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué debes tener en cuenta antes de añadir burrata a la ensalada, según una nutricionista: “No es una opción saludable por su gran aporte de grasa saturada"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/debes-cuenta-anadir-burrata-ensalada-nutricionista-gran-aporte-calorico-procede-grasas-saturadas-xp_1_13163648.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/90027af2-2d0e-4c53-8a89-e7e1cfb003b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué debes tener en cuenta antes de añadir burrata a la ensalada, según una nutricionista: “No es una opción saludable por su gran aporte de grasa saturada&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La burrata es un queso cremoso en forma de bola que, por su contenido en nata y grasas saturadas, debe consumirse con moderación</p><p class="subtitle">Un entrenador explica el tipo de ejercicios que hacer después de los 50: “A esta edad necesitas un estímulo real, no solo moverte”</p></div><p class="article-text">
        T&iacute;pica de Italia, la burrata es un queso fresco con una peculiar forma de bola. Con su delicada corteza y su interior suave, cautiva a cualquiera desde el primer bocado. Su nombre ya da una idea de su naturaleza. Descubrir que &ldquo;burro&rdquo; en italiano significa mantequilla revela que este queso posee una suavidad excepcional debido a su alta cremosidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de queso ofrece riqueza sin pesadez, pero esto no significa que se trate de una opci&oacute;n ligera y saludable, ya que tiene un alto aporte cal&oacute;rico procedente de la grasa saturada. <a href="https://veronicacnutricion.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ver&oacute;nica Casta&ntilde;eda</a>, nutricionista, nos ayuda a entender un poco m&aacute;s qu&eacute; es la burrata y qu&eacute; debemos tener en cuenta antes de introducirla en nuestras ensaladas.
    </p><h2 class="article-text">Burrata, &iquest;dos quesos en uno?</h2><p class="article-text">
        Nacida en la regi&oacute;n de Apulia, Italia, a primera vista la burrata puede parecer una bola de mozzarella, pero un solo corte revela su secreto. La burrata es un queso fresco en forma de bola &ldquo;que se hace rellenando una parte exterior, hecha de mozzarella, con una mezcla de crema de leche o nata y mozzarella deshilachada, llamada stracciatella, lo que le aporta una textura muy particular y un sabor mantequilloso&rdquo;, explica Casta&ntilde;eda. Esta estructura &uacute;nica &mdash;una c&aacute;scara de mozzarella que envuelve un relleno sedoso&mdash;, la hace cautivadora, tanto para la vista como para el paladar.
    </p><p class="article-text">
        Es como una especie de mozzarella un poco m&aacute;s refinada. La combinaci&oacute;n crea el contraste que caracteriza a la burrata: una corteza firme y brillante que se deshace en la boca, dando paso a un centro cremoso y fundente. Una vez abierta, el relleno se desborda lentamente. Este contraste entre la capa exterior m&aacute;s dura y el centro untuoso y fluido la convierte en un queso apreciado que suele servirse con acompa&ntilde;amientos sencillos como tomates frescos, albahaca y aceite de oliva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La burrata puede tener una apariencia similar a la mozzarrella, pero la mozzarella es una bola s&oacute;lida que no lleva nata, mientras que la burrata &ldquo;es un saquito relleno y cerrado que, adem&aacute;s, lleva nata. La mozzarella puede cocinarse, mientras que la burrata se come en crudo&rdquo;, aclara Casta&ntilde;eda, que matiza que la cremosidad de la burrata y su sabor m&aacute;s dulce la hacen m&aacute;s adecuada para &ldquo;su uso en postres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a sus valores nutricionales, la burrata es un &ldquo;alimento muy rico en calcio y f&oacute;sforo pero, a diferencia de otros quesos frescos, al llevar nata es m&aacute;s rico en grasa, sobre todo saturada&rdquo;, afirma Casta&ntilde;eda. La nutricionista da unos datos reveladores (aunque dependen mucho de la marca): 100 gramos de queso de burrata aportan unas 250 calor&iacute;as; unos 24 gramos de grasa, 15 de ellos saturada; y entre 8 y 12 gramos de prote&iacute;nas. &ldquo;Para comparar, el queso fresco tipo burgos entero tiene unas 150 kcal y su versi&oacute;n 0%, unas 60 kcal cada 100 gramos, aportando 11 gramos de prote&iacute;na y 0 gramos de grasa&rdquo;, destaca Casta&ntilde;eda.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La sentencia nutricional: la burrata no es una opci&oacute;n ligera</h2><p class="article-text">
        A&ntilde;adir burrata en las ensaladas, ahora que viene el buen tiempo y estas preparaciones suelen ser uno de los platos preferidos cuando empieza el calor, debe hacerse con moderaci&oacute;n. &ldquo;La burrata no es una opci&oacute;n ligera y saludable para a&ntilde;adir a las ensaladas debido a su gran aporte cal&oacute;rico procedente de grasa saturada&rdquo;, advierte Casta&ntilde;eda.&nbsp;La nutricionista lo ejemplifica de la siguiente manera: por las calor&iacute;as que aportan 100 gramos de burrata (menos de una bola), podr&iacute;amos comernos cuatro veces m&aacute;s cantidad de queso fresco desnatado (m&aacute;s de cinco tarrinas peque&ntilde;as), que nos aportar&iacute;an adem&aacute;s unos 45 gramos de prote&iacute;nas, comparadas con las 8-12 de la burrata.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si el objetivo es controlar el peso, debemos tener en cuenta que, con las mismas calor&iacute;as, la prote&iacute;na &ldquo;sacia m&aacute;s que la grasa y, adem&aacute;s, favorece el mantenimiento o ganancia de masa muscular, de ah&iacute; que sea m&aacute;s interesante optar por quesos frescos desnatados&rdquo;, afirma Casta&ntilde;eda.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el contenido graso de la burrata, si se consume en exceso, puede afectar a la salud cardiovascular. &ldquo;El consenso cient&iacute;fico nos dice que la grasa saturada aumenta el riesgo cardiovascular, ya que aumenta el colesterol LDL y, con &eacute;l, la formaci&oacute;n de placas de ateroma en las arterias, lo que hace que sea m&aacute;s interesante optar por un queso fresco desnatado y a&ntilde;adirle, si se desea, grasa saludable como nueces, aguacate o aceite de oliva&rdquo;, afirma Casta&ntilde;eda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, el consumo de burrata no estar&iacute;a indicado en casos en los que se necesite disminuir los valores de colesterol en sangre o prevenir eventos cardiovasculares, o se quiera controlar el peso. &ldquo;Otras personas que deber&iacute;an limitar su consumo son las que tienen problemas digestivos como <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/comer-no-caso-sibo-nutricionista-verduras-hortalizas-son-imprescindibles_1_12592171.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SIBO</a> o mala absorci&oacute;n de lactosa, y las al&eacute;rgicas a la prote&iacute;na de la leche deben evitarla por completo&rdquo;, advierte Casta&ntilde;eda. Tambi&eacute;n las mujeres embarazadas deben prestar atenci&oacute;n y fijarse en la etiqueta para &ldquo;optar solo por las que hayan sido elaboradas con leche pasteurizada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La burrata tampoco es una buena opci&oacute;n para los &ldquo;pacientes renales en estado avanzado debido a su mayor contenido en f&oacute;sforo, comparado con otros quesos como el de Burgos o mozzarella; tambi&eacute;n puede generar problemas a personas con pancreatitis debido a su alto contenido en grasa, si bien muchos lo toleran en las cantidades habitualmente consumidas&rdquo;, explica Casta&ntilde;eda.
    </p><p class="article-text">
        Si no podemos sucumbir a la cremosidad de la burrata debemos saber que podemos introducirla a nuestra alimentaci&oacute;n de forma saludable con moderaci&oacute;n. La burrata ser&aacute; siempre la protagonista indiscutible de cualquier plato. Sin embargo, una de las mejores formas de servirla es con verduras de todas las formas y colores, no solo porque se crea un interesante contraste con el blanco sino que porque as&iacute; conseguimos que &ldquo;la fibra disminuya la absorci&oacute;n de estas grasas&rdquo;, afirma Casta&ntilde;eda. Y, como en todo, el deber del equilibrio y la moderaci&oacute;n es clave, adem&aacute;s de optar por las opciones con menos grasa saturada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/debes-cuenta-anadir-burrata-ensalada-nutricionista-gran-aporte-calorico-procede-grasas-saturadas-xp_1_13163648.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Apr 2026 08:35:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué debes tener en cuenta antes de añadir burrata a la ensalada, según una nutricionista: “No es una opción saludable por su gran aporte de grasa saturada"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Comida,Queso,Lácteos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las razones de un dermatólogo para cuidar de nuestra piel en primavera: “La radiación UV relevante está ahí aunque no haga calor"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/razones-dermatologo-cuidar-piel-primavera-radiacion-uv-relevante-xp_1_13143761.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1de87db9-4749-44dc-a5af-b7316bd79deb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las razones de un dermatólogo para cuidar de nuestra piel en primavera: “La radiación UV relevante está ahí aunque no haga calor&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sol empieza ya a ganar protagonismo poco a poco y empezamos a pasar más tiempo fuera: así podemos disfrutar de los primeros rayos de sol sin que nos pase factura, según el dermatólogo Juan García Gavín</p><p class="subtitle">Cómo preparar tu espalda antes de volver a correr, según una fisioterapeuta: “El impacto puede ser excesivo”</p></div><p class="article-text">
        La primavera es un momento de cambio y de renovaci&oacute;n. De la misma manera que aprovechamos para ordenar nuestro hogar y renovar el armario, nuestra rutina de cuidado de la piel tambi&eacute;n merece la misma atenci&oacute;n. Porque los productos que hemos usado durante el invierno quiz&aacute;s ya no nos sirven.
    </p><p class="article-text">
        Es importante actualizar el cuidado de la piel porque los cambios de temperatura, humedad y exposici&oacute;n a al&eacute;rgenos modifican sus necesidades: la primavera reci&eacute;n estrenada trae consigo un clima m&aacute;s c&aacute;lido, d&iacute;as m&aacute;s largos y, sobre todo, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/protector-solar-aire-libre-primavera-dermatologa-idea-sol-no-quema-falsa-xp_1_13114666.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s sol</a>, lo que puede afectar a nuestra piel de diversas maneras.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; la piel necesita unos cuidados especiales en primavera</h2><p class="article-text">
        Nuestra piel necesita una transici&oacute;n suave para adaptarse a los cambios ambientales propios de la primavera. Como advierte la Academia Espa&ntilde;ola de Dermatolog&iacute;a y Venereolog&iacute;a (<a href="https://aedv.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">AEDV</a>), esta &eacute;poca del a&ntilde;o aumentan los episodios de dermatitis at&oacute;pica y alergias cut&aacute;neas. Porque ahora, y tras el letargo invernal, la piel empieza a exponerse a las condiciones externas de la nueva &eacute;poca del a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Tras los fr&iacute;os meses de invierno, en los que el aire seco de la calefacci&oacute;n y las bajas temperaturas resecan la piel, las necesidades cambian con la llegada de la primavera: aumenta la humedad, la piel produce m&aacute;s sebo, ya que las altas temperaturas suelen engrasar la piel, y la mayor exposici&oacute;n al sol requiere una protecci&oacute;n especial (el sol de primavera es mucho m&aacute;s intenso de lo que solemos pensar). Ahora es un buen momento para adaptar nuestra rutina de cuidado facial a las nuevas condiciones. 
    </p><h2 class="article-text">Protecci&oacute;n solar, nuestro escudo contra los rayos ultravioleta</h2><p class="article-text">
        Aunque muchas veces no lo tenemos en cuenta, la protecci&oacute;n solar es innegociable, sirve para las cuatro estaciones porque es nuestro escudo contra los rayos UV, pero es especialmente relevante al pasar del invierno a la primavera porque esta estaci&oacute;n implica una mayor exposici&oacute;n al sol. Como explica <a href="https://gavindermatologos.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan Garc&iacute;a Gav&iacute;n</a>, dermat&oacute;logo, &ldquo;la radiaci&oacute;n UV relevante ya est&aacute; ah&iacute; aunque no haga calor ni el sol &lsquo;pique&rsquo;. En primavera sube r&aacute;pido la radiaci&oacute;n UVA, que es la que m&aacute;s envejecimiento produce y la que pasa m&aacute;s desapercibida porque no quema&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otra particularidad que se da ahora en primavera es que la exposici&oacute;n suele ser &ldquo;m&aacute;s irregular: primeros paseos largos, m&aacute;s tiempo en las terrazas, realizar ejercicio f&iacute;sico en el exterior&hellip; sin adaptaci&oacute;n previa, lo que genera m&aacute;s da&ntilde;o acumulado del que la gente percibe&rdquo;, advierte Garc&iacute;a Gav&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La clave para protegernos del sol en primavera y cuidar de la piel a medio plazo est&aacute;, seg&uacute;n el dermat&oacute;logo, en &ldquo;la fotoprotecci&oacute;n diaria, priorizando filtros f&iacute;sicos como la ropa, ya que en esta &eacute;poca del a&ntilde;o tiene m&aacute;s impacto del que parece&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Incluso una exposici&oacute;n solar leve puede acelerar el envejecimiento de la piel y provocar manchas de pigmentaci&oacute;n. No debemos, por tanto, descuidar el protector solar a diario, incluso en las tardes nubladas de primavera.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Otras medidas para adaptar la piel a la nueva estaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Ya hemos visto que, con la llegada del buen tiempo, las necesidades de la piel cambian. Hemos pasado de la sequedad de invierno, que puede dejar la barrera natural de la piel enrojecida, agrietada o deshidratada, a la primavera, que ofrece la oportunidad de recuperar su vitalidad. &ldquo;La piel cambia de escenario en primavera: m&aacute;s radiaci&oacute;n y exposici&oacute;n, mayor actividad y m&aacute;s sudor. Por tanto, hay que ayudar a adaptarse, no solo protegerla&rdquo;, matiza Garc&iacute;a Gav&iacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto se materializa en tres puntos clave, seg&uacute;n el experto. Por un lado, debemos ajustar la limpieza, &ldquo;retirar bien el sudor, el sebo y usar fotoprotector sin agredir; as&iacute; como introducir antioxidantes t&oacute;picos para manejar el estr&eacute;s oxidativo que ya empieza a ser relevante; y, por &uacute;ltimo, revisar la hidrataci&oacute;n&rdquo;, afirma Garc&iacute;a Gav&iacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La primavera exige una hidrataci&oacute;n, s&iacute;, pero m&aacute;s ligera y transpirable. &ldquo;La idea de todos estos puntos es mantener la piel funcional: equilibrada, sin inflamaci&oacute;n de base, capaz de responder bien al entorno&rdquo;, explica el especialista.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo adaptar la rutina de cuidado y preparar la piel para el verano</h2><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es fundamental adaptar los productos de cuidado facial. El clima m&aacute;s suave y la mayor humedad ahora son distintos. Y no solo es un buen momento para adaptarla a la primavera, sino tambi&eacute;n para prepararla para el riguroso verano. De hecho, seg&uacute;n Garc&iacute;a Gav&iacute;n, &ldquo;este es el mejor momento para hacerlo&rdquo;. La primavera es &ldquo;la fase de &lsquo;entrenamiento&rsquo; de la piel, el momento ideal para optimizar la funci&oacute;n de barrera, para controlar la inflamaci&oacute;n y llegar al verano con una piel m&aacute;s resiliente&rdquo;, matiza el experto.
    </p><p class="article-text">
        Para Garc&iacute;a Gav&iacute;n, ahora es un buen momento para aplicar &ldquo;estrategias progresivas: retinoides bien tolerados, antioxidantes y, en algunos casos, procedimientos m&eacute;dicos si est&aacute;n indicados&rdquo;. Los retinoides son derivados de la vitamina A, conocidos por su capacidad para atenuar la hiperpigmentaci&oacute;n, estimular la producci&oacute;n de col&aacute;geno y combatir el acn&eacute; m&aacute;s persistente y extendido. Al potenciar la s&iacute;ntesis de col&aacute;geno y acelerar la renovaci&oacute;n celular, exfolian y uniformizan la distribuci&oacute;n de la melanina, logrando una piel m&aacute;s suave y un tono m&aacute;s homog&eacute;neo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/razones-dermatologo-cuidar-piel-primavera-radiacion-uv-relevante-xp_1_13143761.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 08:07:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las razones de un dermatólogo para cuidar de nuestra piel en primavera: “La radiación UV relevante está ahí aunque no haga calor"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dermatología,Salud,Piel,Protección solar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una nutricionista explica la relación entre el hambre y el mal humor: "Los azúcares rápidos empeoran los altibajos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/ponemos-mal-humor-hambre-nutricionista-aumentan-hormonas-estres-xp_1_13157188.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d83ec3ef-0efe-41dd-85bd-b6e7d31af6c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una nutricionista explica la relación entre el hambre y el mal humor: &quot;Los azúcares rápidos empeoran los altibajos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La comida y el estado de ánimo se influyen de forma mutua: entender cómo interactúan nos ayuda a tomar buenas decisiones alimentarias y evitar comer de forma impulsiva</p><p class="subtitle">Leticia Marín, dietista-nutricionista, sobre los picos de glucosa: “El problema es que sean muy frecuentes o muy elevados” </p></div><p class="article-text">
        El hambre no solo se hace notar en el est&oacute;mago. Tambi&eacute;n provoca cambios en los circuitos emocionales del cerebro. Incluso la persona m&aacute;s afable, razonable y comprensiva puede cambiar por completo cuando tiene hambre, su paciencia se esfuma, la tolerancia flaquea y cualquier inconveniente se convierte en una afrenta personal. 
    </p><p class="article-text">
        Es un hecho que el hambre nos enfada. Y existen varias razones inevitables que lo explican. &iquest;Por qu&eacute; tiene el poder de alterar nuestro estado de &aacute;nimo de esta manera? Esta reacci&oacute;n cuando tenemos el est&oacute;mago vac&iacute;o no es solo mal genio, sino una reacci&oacute;n biol&oacute;gica que tiene su origen en el cerebro y el torrente sangu&iacute;neo.
    </p><h2 class="article-text">La relaci&oacute;n entre el hambre y el mal humor</h2><p class="article-text">
        Para comprender un poco mejor todo esto, debemos analizar el contexto espec&iacute;fico en el que se encuentran nuestro cuerpo y cerebro. Este &uacute;ltimo depende casi exclusivamente de la glucosa como fuente de energ&iacute;a. Es la &ldquo;gasolina&rdquo; que necesita para funcionar bien. Cuando pasamos mucho tiempo sin comer, nuestros niveles de glucosa bajan y el cerebro se resiente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La principal causa del mal humor es la bajada de glucosa en sangre, que hace que el cerebro funcione peor en &aacute;reas relacionadas con el autocontrol y la regulaci&oacute;n emocional, lo que facilita la irritabilidad y el mal humor&rdquo;, explica Sandra G&oacute;mez Gonz&aacute;lez, dietista-nutricionista y directora de <a href="https://saboreatusalud.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Saborea tu Salud</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando disminuyen los niveles de glucosa en sangre, el cerebro activa se&ntilde;ales que estimulan a distintos &oacute;rganos a producir y liberar hormonas responsables de elevar los niveles de az&uacute;car en sangre. Las funciones cognitivas esenciales, como la regulaci&oacute;n emocional, la toma de decisiones y el autocontrol, comienzan a fallar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n lo demuestra, como este estudio publicado en <a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0269629" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Plos One</em></a>, seg&uacute;n el cual, y tras pedir a los participantes que informaran sobre su hambre y estado de &aacute;nimo cinco veces al d&iacute;a, esos reportaron mayor enojo, irritabilidad y menor placer cuando ten&iacute;an hambre. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay un componente psicol&oacute;gico y hormonal: aumentan las hormonas del estr&eacute;s como el cortisol y la adrenalina y, adem&aacute;s, fluyen factores como el contexto &mdash;estr&eacute;s, cansancio&mdash;, o la personalidad&rdquo;, afirma G&oacute;mez. Este aumento hormonal puede intensificar la tensi&oacute;n emocional, provocando irritabilidad, impaciencia y una leve agresividad.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de esta causa fisiol&oacute;gica, la experta anuncia otro factor que puede influir: &ldquo;la relaci&oacute;n que hayamos establecido entre la comida y las emociones, de ah&iacute; que sea importante no comer ni porque estemos cansados ni por aburrimiento o porque algo nos haya salido mal, sino intentar separar el hecho de comer, de las emociones, y para ello es clave comer solo cuando tenemos hambre real y nos d&eacute; igual un alimento que otro&rdquo;, puntualiza G&oacute;mez.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; tipo de alimentos nos &lsquo;enojan&rsquo; m&aacute;s? &iquest;Y los que menos?</h2><p class="article-text">
        Nuestra alimentaci&oacute;n tiene una conexi&oacute;n directa con la qu&iacute;mica cerebral y las emociones. Los alimentos que consumimos nos pueden ayudar a mantenernos concentrados y l&uacute;cidos, pero tambi&eacute;n pueden hacer que nuestro estado de &aacute;nimo se descontrole, llev&aacute;ndonos a m&aacute;s irritabilidad. Si tuvi&eacute;ramos que hablar de los que m&aacute;s influyen en nuestro humor tendr&iacute;amos que nombrar &ldquo;los alimentos ultraprocesados y ricos en az&uacute;cares, que provocan subidas r&aacute;pidas de glucosa, seguidas de ca&iacute;das bruscas, que lo que hacen es intensificar la sensaci&oacute;n de hambre y, por tanto, el mal humor&rdquo;, reconoce G&oacute;mez.
    </p><p class="article-text">
        El az&uacute;car, a pesar de que da a nuestro cerebro una dosis r&aacute;pida de dopamina, es ef&iacute;mero, y el nivel en sangre sube y baja igual de r&aacute;pido, y con &eacute;l nuestro estado de &aacute;nimo: irritabilidad o mal humor son efectos secundarios comunes de este baj&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el otro lado de la balanza, es decir, los alimentos que nos ayudan a prevenir este mal humor, tenemos los alimentos ricos en &ldquo;fibra, prote&iacute;nas y grasas saludables, que nos ayudan a mantener los niveles de energ&iacute;a m&aacute;s estables y reducir esos cambios bruscos de estado de &aacute;nimo&rdquo;, afirma G&oacute;mez.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Dos claves para acabar con la relaci&oacute;n entre hambre y mal humor</h2><p class="article-text">
        Nuestras elecciones alimentarias, por tanto, son tan importantes para nuestro cerebro como para nuestro cuerpo. Porque, adem&aacute;s, cuando &ldquo;nos rodeamos de conductas m&aacute;s saludables hace que no sea tan f&aacute;cil que elijamos otros alimentos m&aacute;s insanos: estar envueltos de un entorno saludable nos permite mantenernos rodeados de estos buenos h&aacute;bitos con los que nos encontramos a gusto, y que se mantengan en el tiempo&rdquo;, reconoce G&oacute;mez.
    </p><p class="article-text">
        Para la especialista, hay algunas estrategias m&aacute;s para evitar el mal humor y gestionarlo mejor cuando tenemos hambre. La primera que enumera, adem&aacute;s de elegir los alimentos saciantes &mdash;prote&iacute;nas, fibra y grasas saludables, que liberan energ&iacute;a de forma gradual&mdash; es mantener unos horarios regulares de comida, que nos permitir&aacute;n evitar bajadas extremas de glucosa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otra estrategia fundamental para G&oacute;mez es &ldquo;no depender de az&uacute;cares r&aacute;pidos ya que empeoran los altibajos&rdquo;. Adem&aacute;s de dormir bien y gestionar el estr&eacute;s, &ldquo;ya que amplifican el mal humor, y reconocer la se&ntilde;al de hambre porque identificar que el mal humor puede ser hambre ayuda a reaccionar mejor&rdquo;, matiza G&oacute;mez. &iquest;Tendr&iacute;amos que comer m&aacute;s a menudo para que no nos pase? &ldquo;No necesariamente; lo que s&iacute; puede ayudar es comer mejor y de forma m&aacute;s estable&rdquo;, concluye la nutricionista.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/ponemos-mal-humor-hambre-nutricionista-aumentan-hormonas-estres-xp_1_13157188.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 14:34:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una nutricionista explica la relación entre el hambre y el mal humor: "Los azúcares rápidos empeoran los altibajos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nutrición,Salud,Alimentación,Bienestar emocional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué es el pensamiento rumiante, según una psicóloga: "Genera agotamiento y una mayor intensidad de las emociones negativas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/pensamiento-rumiante-psicologa-genera-agotamiento-mayor-intensidad-emociones-negativas-xp_1_13151105.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5a3ff1e5-3b86-4d86-b2b7-f65ace69d919_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué es el pensamiento rumiante, según una psicóloga: &quot;Genera agotamiento y una mayor intensidad de las emociones negativas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este tipo de pensamientos no constituyen una reflexión ocasional ni una forma saludable de resolver problemas: nos agota, nos nubla el juicio y nos roba bienestar</p><p class="subtitle">Un psicólogo explica el método 2-7-30: la fórmula de repasos para estudiar y “vencer la curva del olvido” sin atracones </p></div><p class="article-text">
        Es inevitable reflexionar de vez en cuando sobre cuestiones del d&iacute;a a d&iacute;a que nos preocupan. Todos tendemos a darle vueltas a los problemas en mayor o menor medida, y todo acaba al encontrar la soluci&oacute;n. Pero nuestra mente puede convertirse en un escenario de repeticiones interminables, en el que las preocupaciones se repiten sin cesar como un disco rayado que es muy dif&iacute;cil silenciar. Los pensamientos rumiantes son precisamente esa repetici&oacute;n incesante de pensamientos que, lejos de ser positivos, nos deja atrapados.
    </p><p class="article-text">
        Los pensamientos rumiantes son algo m&aacute;s que simplemente pensar en algo que nos preocupa o nos molesta. Se trata, m&aacute;s bien, de un patr&oacute;n c&iacute;clico que nos estanca porque implica pensar de forma continua en eventos o preocupaciones angustiantes. Para Blanca Fern&aacute;ndez Tobar, psic&oacute;loga y directora de <a href="https://psynthesispsicologia.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Psynthesis Psicolog&iacute;a</a>, &ldquo;la rumiaci&oacute;n es quedarse dando vueltas o atrapado en el mismo pensamiento, contenido o evento psicol&oacute;gico interno durante un tiempo determinado&rdquo;. La especialista nos evoca a la imagen de un &ldquo;disco rayado mental que nos distancia del mundo exterior y nos sumerge en nuestro mundo interno&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s que un simple pensamiento o preocupaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El problema de la rumiaci&oacute;n es que nos lleva a obsesionarnos con ideas, situaciones o sentimientos desagradables sin avanzar en su soluci&oacute;n. Uno puede sentir que est&aacute; atrapado en un ciclo interminable, con el mismo pensamiento desagradable, dando vueltas en la mente una y otra vez. Pero nada tiene que ver la rumiaci&oacute;n con la preocupaci&oacute;n, aunque puedan confundirse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La rumiaci&oacute;n no es &uacute;til, es decir, le damos vueltas a algo una y otra vez sin intenci&oacute;n de resolverlo, solo analizamos el porqu&eacute; del malestar&rdquo;, matiza Fern&aacute;ndez. En cambio, sigue la psic&oacute;loga, &ldquo;en la preocupaci&oacute;n intentamos buscar una soluci&oacute;n, nos impulsa a planificar o actuar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La rumiaci&oacute;n va mucho m&aacute;s all&aacute; de la preocupaci&oacute;n: esta &ldquo;solo genera una alerta necesaria, mientras que la rumiaci&oacute;n genera un agotamiento psicol&oacute;gico y una mayor intensidad de las emociones negativas, aliment&aacute;ndose a s&iacute; misma en un ciclo sin fin&rdquo;, explica Fern&aacute;ndez. Los pensamientos rumiantes pueden llevarnos a sentirnos atrapados en un proceso de pensamiento negativo porque se centra en los aspectos negativos de una situaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Los rasgos de personalidad que pueden potenciar la rumiaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Hay algunos factores que pueden provocar la rumiaci&oacute;n, como ciertos rasgos de personalidad. &ldquo;No es que la personalidad obligue a rumiar, sino que ciertos rasgos funcionan como una predisposici&oacute;n&rdquo;, dice la psic&oacute;loga. Por tanto, si bien cualquier persona puede rumiar en momentos concretos, &ldquo;hay ciertos rasgos de personalidad que pueden actuar como un potenciador de este tipo de pensamientos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Fern&aacute;ndez enumera los siguientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El perfeccionismo: para Fern&aacute;ndez, este rasgo &ldquo;lleva a la persona a tener un est&aacute;ndar muy alto y, como consecuencia, un miedo intenso a equivocarse o hacer algo mal&rdquo;. Porque el perfeccionismo crea est&aacute;ndares poco realistas que, al no cumplirse, pueden desencadenar una profunda autocr&iacute;tica.&nbsp;</li>
                                    <li>El neuroticismo o inestabilidad emocional: de forma general, &ldquo;las personas que suelen experimentar m&aacute;s emociones negativas suelen ser m&aacute;s propensas a rumiar&rdquo;, afirma Fern&aacute;ndez.</li>
                                    <li>La alta sensibilidad: una persona con mayor sensibilidad &ldquo;al entorno o a las cr&iacute;ticas pueden rumiar m&aacute;s sobre las interacciones sociales&rdquo;.&nbsp;</li>
                                    <li>La necesidad de control cerrar&iacute;a esta lista de rasgos que predisponen al pensamiento rumiante. </li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">Se&ntilde;ales de alerta del pensamiento rumiante</h2><p class="article-text">
        Los pensamientos intrusivos y rumiantes var&iacute;an de manera significativa de una persona a otra. Identificarlos es el primer paso para abordarlos, ya que puede confundirse con un pensamiento normal o una forma de resolver problemas. Muchas veces la persona &ldquo;no se da cuenta de que est&aacute; rumiando, pero hay se&ntilde;ales de alerta que podemos tener en cuenta&rdquo;, afirma Fern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la naturaleza repetitiva, los mismos pensamientos, preocupaciones o preguntas que nos dan vueltas en la mente una y otra vez, otra se&ntilde;al clara es la &ldquo;aparici&oacute;n de preguntas sin respuesta que suelen llevar un tono m&aacute;s catastrofista y que solo buscan alimentar la duda&rdquo;, advierte Fern&aacute;ndez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dar vueltas y m&aacute;s vueltas en torno a las mismas preocupaciones sin avanzar, es un patr&oacute;n de pensamiento que suele comenzar con preguntas como &lsquo;&iquest;Por qu&eacute; a m&iacute;?, &iquest;Por qu&eacute; no puedo resolverlo? &iquest;Por qu&eacute; siempre cometo errores?&rsquo; Son casi siempre preguntas abstractas y anal&iacute;ticas que tienden a alimentar la rumiaci&oacute;n en lugar de conducir a soluciones pr&aacute;cticas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otra se&ntilde;al que nos puede poner en alerta es la &ldquo;aparici&oacute;n de sensaci&oacute;n f&iacute;sica de tensi&oacute;n o mayor intensidad de emociones negativas, es decir, que pasado un tiempo nos sentimos peor&rdquo;, explica Fern&aacute;ndez. Emocionalmente, la rumiaci&oacute;n suele aumentar los sentimientos negativos en lugar de proporcionar alivio, el estado de &aacute;nimo a menudo empeora durante estos episodios, con un aumento de la tristeza, la ansiedad o la irritabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Con frecuencia, un pensamiento rumiante tiene un impacto directo en nuestro funcionamiento diario, puede interferir con el rendimiento laboral o acad&eacute;mico porque los &lsquo;recursos mentales&rsquo; se concentran en pensamientos repetitivos. Lo que ocurre es que &ldquo;dejamos de registrar lo que pasa a nuestro alrededor, no escuchamos lo que nos dicen, perdemos el hilo de una pel&iacute;cula o no recordamos el camino que acabamos de recorrer&rdquo;, afirma Fern&aacute;ndez. As&iacute;, la preocupaci&oacute;n por los pensamientos internos puede dificultar la presencia y la capacidad de respuesta en las relaciones.
    </p><p class="article-text">
        Lo que realmente nos da pistas es que &ldquo;sentimos que estamos estancados en ese hilo de pensamiento, que no hay avance y siempre llegamos a la misma conclusi&oacute;n negativa sin un plan de acci&oacute;n concreto&rdquo;, advierte Fern&aacute;ndez.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Primeros auxilios psicol&oacute;gicos&rsquo; para evitar los pensamientos rumiantes</h2><p class="article-text">
        Aunque en algunos casos puede ser recomendable un tratamiento profesional, y es &ldquo;muy dif&iacute;cil actuar antes de que aparezca la rumiaci&oacute;n, lo m&aacute;s importante es ser conscientes de que estamos en un bucle e intentar poner medidas para interrumpir ese patr&oacute;n&rdquo;, afirma Fern&aacute;ndez. La psic&oacute;loga enumera algunas estrategias que podemos aplicar:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Cambiar de actividad: &ldquo;obligarnos a cambiar de actividad a otra que requiera atenci&oacute;n plena, hacer un crucigrama, recitar capitales europeas por orden alfab&eacute;tico o sumar los n&uacute;meros de las matr&iacute;culas&hellip;&rdquo;, en definitiva, distraernos con actividades que interrumpan los pensamientos negativos y concentrarnos en algo m&aacute;s positivo, necesitamos actividades atractivas que capten nuestra atenci&oacute;n. La clave es elegir actividades lo suficientemente interesantes como para desviar la atenci&oacute;n mental de la rumiaci&oacute;n.&nbsp;</li>
                                    <li>Realizar actividad f&iacute;sica: salir a correr o caminar pueden ayudarnos tambi&eacute;n y aliviarnos de forma temporal.&nbsp;&nbsp;</li>
                                    <li>Escribir lo que estamos pensando: debido a que el pensamiento rumiante &ldquo;va muy r&aacute;pido y es muy ca&oacute;tico, al escribir ayudamos al cerebro a seguir una estructura lineal y a parar, porque nuestra mano va a ir siempre m&aacute;s despacio que nuestra cabeza&rdquo;, afirma Fern&aacute;ndez.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando el malestar afecta a nuestro d&iacute;a a d&iacute;a y no lo podemos manejar por nosotros mismos debemos buscar ayuda&rdquo;, concluye Fern&aacute;ndez.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/pensamiento-rumiante-psicologa-genera-agotamiento-mayor-intensidad-emociones-negativas-xp_1_13151105.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 11:59:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué es el pensamiento rumiante, según una psicóloga: "Genera agotamiento y una mayor intensidad de las emociones negativas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Salud,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una veterinaria, sobre la ansiedad en perros y gatos: “Si el ambiente familiar es muy tenso, absorben ese estrés y lo reflejan en su conducta”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/rosana-alvarez-veterinaria-si-ambiente-familiar-tenso-animales-absorben-estres-reflejan-conducta-xp_1_13144613.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bddb7ba9-f1c7-4f08-a156-8ea579fe2636_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una veterinaria, sobre la ansiedad en perros y gatos: “Si el ambiente familiar es muy tenso, absorben ese estrés y lo reflejan en su conducta”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuestros animales se comunican a través de su comportamiento y su lenguaje corporal, que a veces interpretamos de forma errónea, como un acto de desobediencia o terquedad</p><p class="subtitle">Una psicóloga infantil explica todas las consecuencias de dormir con tus hijos: “Puede favorecer el apego seguro”
</p></div><p class="article-text">
        Perros y gatos, como ocurre con las personas, afrontan el estr&eacute;s de formas distintas. Un perro puede temblar como una hoja durante su revisi&oacute;n veterinaria anual; una gata puede necesitar atenci&oacute;n de urgencia por una obstrucci&oacute;n urinaria despu&eacute;s de que su due&ntilde;o se haya ido un fin de semana; incluso otro perro puede intentar morder la puerta de la entrada cada vez que su due&ntilde;a saca la basura. Los animales pueden manifestar estr&eacute;s y ansiedad de diversas maneras.
    </p><p class="article-text">
        Es importante reconocer todas estas y otras se&ntilde;ales ya que pueden afectar su bienestar general. Saber c&oacute;mo identificarlas y manejarlas puede ayudar a que nuestro animal se sienta seguro y c&oacute;modo en situaciones inusuales o antes de que surja un factor estresante conocido y de dif&iacute;cil soluci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Las claves para reconocer las se&ntilde;ales</h2><p class="article-text">
        A diferencia de los humanos, los animales no pueden decirnos cu&aacute;ndo se sienten estresados ni pueden expresar verbalmente su malestar. Pero s&iacute; se comunican a trav&eacute;s de su comportamiento y su lenguaje corporal, que los due&ntilde;os a veces interpretamos, de forma err&oacute;nea, como un acto de desobediencia o terquedad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los animales nos hablan a trav&eacute;s de sus rutinas y su lenguaje corporal: cualquier cambio llamativo y mantenido en c&oacute;mo comen, duermen o se relacionan con nosotros es una se&ntilde;al de alarma&rdquo;, explica Rosana &Aacute;lvarez Bueno, veterinaria especializada en Medicina del Comportamiento de <a href="https://www.etologiaveterinaria.net/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Etolog&iacute;a Veterinaria</a>. Un signo muy com&uacute;n de estr&eacute;s, por tanto, es el cambio en el comportamiento general. Ya sea que un animal se esconda y evite la interacci&oacute;n o se muestre extremadamente apegado, cualquier cambio fuera de su comportamiento habitual puede indicar estr&eacute;s u otros posibles problemas de salud. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En perros y gatos vemos con frecuencia m&aacute;s inquietud, vocalizaciones excesivas como ladridos o maullidos constantes, conductas destructivas, esconderse o, al contrario, volverse excesivamente dependientes de la familia&rdquo;, advierte &Aacute;lvarez. Adem&aacute;s, y m&aacute;s all&aacute; de estos signos de comportamiento, tambi&eacute;n debemos prestar atenci&oacute;n a otras se&ntilde;ales m&aacute;s f&iacute;sicas, como &ldquo;jadeo o temblores sin causa aparente, lamidos o acicalado hasta perder pelo, problemas con el arenero y defecar fuera de su sitio habitual a pesar de estar educados&rdquo;, se&ntilde;ala &Aacute;lvarez.
    </p><p class="article-text">
        Cualquier cambio en el comportamiento que se &ldquo;mantenga en el tiempo y no encaje con la personalidad habitual del animal es sospechoso de estr&eacute;s o ansiedad&rdquo;, afirma &Aacute;lvarez. Comprender qu&eacute; desencadena estas respuestas permite intervenir antes de que la ansiedad se arraigue de manera profunda.
    </p><h2 class="article-text">Las causas m&aacute;s comunes detr&aacute;s del estr&eacute;s en animales</h2><p class="article-text">
        Nuestros animales pueden tener dificultades con los cambios, tanto grandes como peque&ntilde;os, que afectan a su vida diaria. Probablemente no nos sorprenda que los viajes en coche, las visitas al veterinario, las tormentas, los fuegos artificiales y los ba&ntilde;os sean factores estresantes comunes. Otros incluyen la llegada de nuevos animales o personas al hogar, las mudanzas, las enfermedades, el castigo por comportamientos o cualquier otra cosa que altere su rutina habitual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como admite &Aacute;lvarez, &ldquo;normalmente no hay una sola causa, sino una suma de factores: experiencias previas, falta de socializaci&oacute;n temprana, dolor o enfermedad y, muy especialmente, el tipo de vida que llevan con nosotros&rdquo;, afirma &Aacute;lvarez, que matiza adem&aacute;s que uno de los desencadenantes m&aacute;s frecuentes suele ser &ldquo;la falta de previsibilidad &ndash;cambios bruscos de rutina, mudanzas, nuevos horarios de trabajo, la llegada de un beb&eacute; o de otro animal- y pasar muchas horas solos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En los perros, la ansiedad por separaci&oacute;n es una de las causas m&aacute;s comunes de problemas ya que son animales sociales y con frecuencia dependen de la presencia de sus due&ntilde;os para sentirse seguros y c&oacute;modos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n el entorno del hogar &ldquo;puede ser estresante si es pobre en estimulaci&oacute;n, es decir, no hay juguetes, ni rascadores u opciones de exploraci&oacute;n&rdquo;. Tambi&eacute;n lo es si &ldquo;hay ruidos intensos de forma recurrente&rdquo;, admite &Aacute;lvarez, ya que se ponen ansiosas al o&iacute;r ruidos fuertes ya que, los perros en particular, tienen los sentidos del o&iacute;do y del olfato muy desarrollados, lo que los hace m&aacute;s propensos a la ansiedad causada por ruidos fuertes.
    </p><p class="article-text">
        Los animales ambi&eacute;n pueden contagiarse del estr&eacute;s de sus due&ntilde;os. &ldquo;Si el ambiente familiar es muy tenso, los animales &lsquo;absorben&rsquo; ese estr&eacute;s y lo reflejan en su conducta&rdquo;, afirma &Aacute;lvarez. Estudios como <a href="https://www.nature.com/articles/s41598-019-43851-x" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este</a> demuestran que los perros cuyos due&ntilde;os sufren estr&eacute;s cr&oacute;nico tambi&eacute;n pueden padecerlo. &ldquo;Tambi&eacute;n influyen los conflictos con otros animales de casa y la ausencia de lugares seguros donde retirarse a descansar sin ser molestados&rdquo;, reconocer &Aacute;lvarez.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo podemos ayudar a nuestro animal a que se sienta mejor</h2><p class="article-text">
        Pensar que con el tiempo se les pasar&aacute; o castigarlas no es la soluci&oacute;n. La ansiedad rara vez desaparece sin intervenci&oacute;n, sin tratamiento las respuestas de miedo suelen interferirse a medida que se sensibilizan a los desencadenantes. El castigo tampoco funciona: todo lo contrario, aumenta el miedo y da&ntilde;a la confianza entre el animal y su due&ntilde;o, puede suprimir temporalmente los s&iacute;ntomas visibles, pero agrava la ansiedad subyacente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La clave es ofrecer seguridad a trav&eacute;s de la rutina y del respeto a sus necesidades: precisan saber, m&aacute;s o menos, qu&eacute; va a pasar en su d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;, reconoce la veterinaria. Debido a que los animales se benefician de la previsibilidad es clave establecer un horario regular para la alimentaci&oacute;n, el juego y los paseos, que puede ayudar a reducir su ansiedad.
    </p><p class="article-text">
        Por encima de todo, lo primero que debemos hacer es identificar los desencadenantes, anotando cu&aacute;ndo aparecen los s&iacute;ntomas, &ldquo;identificar qu&eacute; situaciones les superan e intentar reducirlas o hacerlas m&aacute;s previsibles, en lugar de obligarles a &lsquo;aguantar&rsquo;, al tiempo que cubrimos sus necesidades f&iacute;sicas y mentales con paseos de calidad &ndash;dej&aacute;ndoles olfatear&ndash;, juegos de inteligencia, rascadores y opciones de exploraci&oacute;n&rdquo;, recomienda &Aacute;lvarez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es muy importante adem&aacute;s crear un espacio seguro, una zona tranquila en casa donde nuestro animal pueda refugiarse cuando se sienta abrumada. &ldquo;Es muy &uacute;til crear esta &lsquo;zona segura&rsquo; en casa, un rinc&oacute;n tranquilo con su cama o refugio donde sepan que nadie les va a molestar&rdquo;, afirma &Aacute;lvarez.
    </p><p class="article-text">
        Debemos ofrecer consuelo y tranquilidad, dedicar tiempo de calidad a nuestro animal y brindarle un contacto f&iacute;sico suave, como caricias y mimos, para reforzar su sensaci&oacute;n de seguridad. Es importante &ldquo;relacionarnos con ellos con calma, usando refuerzo positivo y evitando castigos, porque estos solo aumentan la ansiedad y da&ntilde;an el v&iacute;nculo&rdquo;, advierte la profesional.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de todas estas medidas, en ciertas circunstancias es posible, como admite &Aacute;lvarez, &ldquo;a&ntilde;adir herramientas de apoyo como feromonas, complementos espec&iacute;ficos o tratamientos m&eacute;dicos, siempre dentro de un plan individualizado pautado por el veterinario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si la ansiedad de nuestro animal persiste o parece grave a pesar de todas estas medidas, quiz&aacute;s es el momento de consultar con un especialista. La ansiedad cr&oacute;nica puede provocar complicaciones de salud f&iacute;sica o agravar problemas de comportamiento. &ldquo;Es fundamental pedir ayuda cuanto antes, desde que empezamos a ver cambios preocupantes, no solo cuando &lsquo;ya lo hemos intentado todo&rsquo;&rdquo;, ya que entonces quiz&aacute;s es muy tarde y la situaci&oacute;n insostenible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para &Aacute;lvarez, &ldquo;debemos consultar siempre que el estr&eacute;s interfiera con la calidad de vida del animal o de la familia, aunque lleve poco tiempo, y de forma urgente, si aparecen signos f&iacute;sicos persistentes como diarrea, p&eacute;rdida de peso o automutilaci&oacute;n, o cualquier tipo de agresividad, mordiscos, destrucci&oacute;n intensa o autolesiones&rdquo;. Seg&uacute;n la veterinaria, &ldquo;lo ideal es empezar por una revisi&oacute;n con el veterinario generalista y, si es necesario, derivar pronto a un veterinario especialista en Medicina del Comportamiento ya que la intervenci&oacute;n temprana mejora mucho el pron&oacute;stico y evita que el problema se cronifique&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/rosana-alvarez-veterinaria-si-ambiente-familiar-tenso-animales-absorben-estres-reflejan-conducta-xp_1_13144613.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 14:43:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una veterinaria, sobre la ansiedad en perros y gatos: “Si el ambiente familiar es muy tenso, absorben ese estrés y lo reflejan en su conducta”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Animales,Animales domésticos,Estrés,Bienestar animal,Mascotas,Perros,Gatos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Leticia Marín, dietista-nutricionista, sobre los picos de glucosa: “El problema es que sean muy frecuentes o muy elevados”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/leticia-marin-dietista-nutricionista-picos-glucosa-problema-no-ocurran-sean-frecuentes-elevados-xp_1_13139210.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f9341010-c047-4aa3-b007-e6d0dc8b1868_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Leticia Marín, dietista-nutricionista, sobre los picos de glucosa: “El problema es que sean muy frecuentes o muy elevados”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Además del tipo de carbohidratos y del momento en el que se ingieren hay otros factores que determinan cuánto sube el azúcar en sangre después de comer</p><p class="subtitle">Natalia Paz, nutricionista: “La inflamación es una respuesta de defensa de nuestro sistema inmunitario ante una agresión” </p></div><p class="article-text">
        Nuestro organismo posee un sofisticado mecanismo para regular los niveles de glucosa. Despu&eacute;s de comer, los carbohidratos se descomponen en mol&eacute;culas de az&uacute;car simples, la glucosa, que circula por todo el cuerpo a trav&eacute;s del torrente sangu&iacute;neo. Este combustible es esencial para cada c&eacute;lula y debe recorrer la sangre para saciar la demanda energ&eacute;tica de las c&eacute;lulas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; est&aacute; precisamente la clave de todo: aunque la glucosa es necesaria, un exceso puede provocar problemas. El quid de la cuesti&oacute;n est&aacute; en conseguir un delicado equilibrio para que los niveles de az&uacute;car en sangre no sean ni muy altos (hiperglucemia) ni muy bajos (hipoglucemia). 
    </p><p class="article-text">
        Y, aunque a menudo hablamos de niveles altos de az&uacute;car en sangre en el contexto de la diabetes, tambi&eacute;n son habituales en personas sin diabetes. Seg&uacute;n las directrices de la Federaci&oacute;n Internacional de Diabetes, la glucosa en sangre no deber&iacute;a superar los <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/j.1464-5491.2008.02565.x" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">140-180 mg/dL</a> despu&eacute;s de una comida. Todos podemos experimentar fluctuaciones m&aacute;s pronunciadas en los niveles de az&uacute;car en sangre a diario debido a factores relacionados con el estilo de vida, de forma especial con la alimentaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Leticia Mar&iacute;n, dietista-nutricionista especializada en salud digestiva y trastornos de la conducta alimentaria de la <a href="https://umaminutricion.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cl&iacute;nica de nutrici&oacute;n Umami,</a> en Burgos, afirma que &ldquo;es completamente normal tener estos picos si no somos diab&eacute;ticos, forman parte de la respuesta fisiol&oacute;gica del organismo. El problema no es que ocurran, sino que sean muy frecuentes o muy elevados&rdquo;.  
    </p><h2 class="article-text">Los culpables de los picos de glucosa</h2><p class="article-text">
        Ciertas opciones alimentarias pueden estar detr&aacute;s de los picos de glucosa, ya que la dieta desempe&ntilde;a un papel clave en la regulaci&oacute;n del az&uacute;car en sangre. &iquest;Cu&aacute;ndo suelen producirse estos picos? Hablamos de &ldquo;alimentos ricos en hidratos de carbono de absorci&oacute;n r&aacute;pida como zumos, harinas no integrales o az&uacute;car. Lo que ocurre es que estos hidratos se transforman r&aacute;pidamente en glucosa y pasan a la sangre. Como respuesta, el p&aacute;ncreas libera la insulina, actuando como llave que permite a la glucosa entrar en nuestras c&eacute;lulas&rdquo;, admite Mar&iacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dado que los carbohidratos se convierten en glucosa una vez digeridos, consumir demasiados a la vez puede sobrecargar los sistemas de eliminaci&oacute;n de glucosa en el cuerpo, especialmente si se digieren y absorben r&aacute;pidamente. Por ejemplo, las harinas refinadas, las bebidas azucaradas y los edulcorantes puros como la miel o el az&uacute;car de mesa tienen muchas m&aacute;s probabilidades de provocar un pico de glucosa que un pu&ntilde;ado de carbohidratos en una verdura entera. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del tipo de carbohidratos y del momento en el que se ingieren hay otros factores que determinan cu&aacute;nto sube el az&uacute;car en sangre despu&eacute;s de comer, como de qu&eacute; manera se comen y con qu&eacute; se acompa&ntilde;an. Por ejemplo, nutrientes como las prote&iacute;nas, las grasas y la fibra ralentizan la digesti&oacute;n y la liberaci&oacute;n de az&uacute;car al torrente sangu&iacute;neo. &ldquo;Si los alimentos ricos en az&uacute;cares libres o harinas refinadas se consumen junto con otros alimentos ricos en fibra, prote&iacute;na o grasa, la absorci&oacute;n de glucosa puede ser m&aacute;s lenta y ayuda a evitar esos picos de glucosa, aunque es preferible mejorar la calidad de la alimentaci&oacute;n&rdquo;, matiza Mar&iacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si, por el contrario, los alimentos como az&uacute;car, l&aacute;cteos azucarados, zumos, ultraprocesados con az&uacute;car a&ntilde;adido, pan blanco, pasta normal o arroz blanco se consumen solos, los niveles de glucosa se elevan r&aacute;pidamente. 
    </p><p class="article-text">
        Para la especialista, &ldquo;en personas sanas los picos puntuales no son peligrosos, puesto que el organismo est&aacute; preparado para gestionarlos. Pero, si son muy frecuentes, por ejemplo con una dieta rica en az&uacute;cares, pueden favorecer a largo plazo resistencia a la insulina, un aumento de peso o incluso mayor riesgo de diabetes tipos 2&rdquo;. A corto plazo, los s&iacute;ntomas pueden ir &ldquo;desde cansancio, hambre poco despu&eacute;s de comer o sensaci&oacute;n de &lsquo;baj&oacute;n&rsquo; debido a la bajada r&aacute;pida posterior de glucosa en sangre&rdquo;, afirma Mar&iacute;n.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo ajustar la dieta para suavizar los picos de glucosa</h2><p class="article-text">
        Ya hemos visto que los episodios ocasionales de hiperglucemia pueden no ser un problema de salud grave. Sin embargo, si se repite este patr&oacute;n con regularidad a lo largo del tiempo puede provocar una elevaci&oacute;n cr&oacute;nica del az&uacute;car en sangre y un mayor riesgo de resistencia a la insulina y diabetes.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, es recomendable ajustar la dieta. Y esto significa tomar decisiones acertadas, como incluir cantidades adecuadas de prote&iacute;nas, fibra, grasas saludables y carbohidratos de bajo &iacute;ndice gluc&eacute;mico. En este sentido, y como recomienda Mar&iacute;n, es aconsejable, &ldquo;m&aacute;s que evitar los picos, intentar suavizarlos y, para ello, puede ayudar optar por opciones integrales para la pasta, el arroz o el pan, priorizar los yogures naturales y procesados de calidad sin az&uacute;cares a&ntilde;adidos, as&iacute; como limitar el az&uacute;car, los zumos y los refrescos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Mar&iacute;n, la clave optar por una &ldquo;alimentaci&oacute;n basada en verduras, frutas enteras, legumbres, cereales integrales, prote&iacute;nas de calidad y grasas saludables, lo que se acerca a la dieta mediterr&aacute;nea. En este sentido, la combinaci&oacute;n de alimentos se deber&iacute;a hacer teniendo en cuenta como referencia el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/plato-harvard-dice-alimentacion_1_10936011.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Plato de Harvard</a>, donde se combina la verdura (en una porci&oacute;n mayor), la prote&iacute;na y el hidrato&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si tomamos este plato como referencia, una forma de reducir los picos de glucosa es seguir un orden espec&iacute;fico. Para Mar&iacute;n, &ldquo;hay evidencia de que empezar por verduras, seguir con prote&iacute;nas y dejar los carbohidratos para el final puede reducir el pico de glucosa: es una estrategia sencilla, aunque no es imprescindible&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/leticia-marin-dietista-nutricionista-picos-glucosa-problema-no-ocurran-sean-frecuentes-elevados-xp_1_13139210.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Apr 2026 14:48:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Leticia Marín, dietista-nutricionista, sobre los picos de glucosa: “El problema es que sean muy frecuentes o muy elevados”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f9341010-c047-4aa3-b007-e6d0dc8b1868_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Nutrición,Dietas,Salud,Comida,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Natalia Paz, nutricionista: "La inflamación es una respuesta de defensa de nuestro sistema inmunitario ante una agresión"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/natalia-paz-nutricionista-inflamacion-respuesta-defensa-sistema-inmunitario-agresion-xp_1_13134060.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b0eb45f9-ef6d-4e9d-8bfa-8595f390c6e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Natalia Paz, nutricionista: &quot;La inflamación es una respuesta de defensa de nuestro sistema inmunitario ante una agresión&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pescado azul, frutos rojos, aceite de oliva virgen extra o las crucíferas son algunos de los imprescindibles en nuestra despensa para prevenir la inflamación</p><p class="subtitle">Los trucos de una nutricionista para preparar ensaladas ligeras y saludables aprovechando el aliño </p></div><p class="article-text">
        La inflamaci&oacute;n es la forma en que el cuerpo se protege contra agentes da&ntilde;inos. Cuando las c&eacute;lulas se da&ntilde;an, el sistema inmunitario desencadena una respuesta inflamatoria para protegerlas durante el proceso de curaci&oacute;n. Natalia Paz, nutricionista y socia de <a href="https://www.nutricionvitoria.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nutrici&oacute;n Vitoria</a>, explica que la inflamaci&oacute;n es, en esencia, &ldquo;una respuesta de defensa de nuestro sistema inmunitario ante una agresi&oacute;n, un golpe, infecci&oacute;n o toxina&rdquo;. Este proceso de de inflamaci&oacute;n aguda para reparar las c&eacute;lulas da&ntilde;adas es necesario y forma parte del proceso de curaci&oacute;n. Por ejemplo, cuando nos torcemos el tobillo y se hincha, esa reacci&oacute;n es la forma en que el cuerpo cura la herida y previene da&ntilde;os mayores.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el problema aparece cuando la &ldquo;inflamaci&oacute;n es cr&oacute;nica de bajo grado porque el cuerpo detecta una amenaza constante y se mantiene en alerta permanente. Esto, a largo plazo, da&ntilde;a tejidos sanos y se asocia con enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y trastornos autoinmunes&rdquo;, advierte Paz. La inflamaci&oacute;n, por tanto, se vuelve <a href="https://www.mdpi.com/2073-4409/13/22/1906" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">perjudicial</a> cuando persiste porque supone un estr&eacute;s para el organismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El problema es que &ldquo;no duele ni presenta s&iacute;ntomas evidentes como rojez o dolor; puedes tener el organismo inflamado durante a&ntilde;os sin saberlo, mientras tus c&eacute;lulas sufren un desgaste acelerado&rdquo;, reconoce Paz. Este tipo de inflamaci&oacute;n puede producirse como respuesta a factores del estilo de vida. Por tanto, una forma de&nbsp;controlarla y reducirla es adoptar h&aacute;bitos de vida saludables.
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, y tal y como reconoce la nutricionista, &ldquo;la alimentaci&oacute;n es nuestra herramienta m&aacute;s poderosa para &lsquo;bajar el volumen&rsquo; de esa inflamaci&oacute;n. No se trata de un remedio m&aacute;gico de un d&iacute;a, sino de crear un entorno qu&iacute;mico favorable en el cuerpo&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Los top 5 de los alimentos antiinflamatorios</h2><p class="article-text">
        Diversos <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/21139128/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> demuestran que la alimentaci&oacute;n puede desempe&ntilde;ar un papel fundamental en la inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica, bien porque que el cuerpo la produzca o porque la combata, ya que hay ciertos alimentos que &ldquo;luchan&rdquo; por nosotros. Elegir los ingredientes adecuados es una de las herramientas m&aacute;s eficaces para prevenir la inflamaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Para Paz, &ldquo;si tuvi&eacute;ramos que llenar la despensa con los imprescindibles antiinflamatorios, estos ser&iacute;an los ganadores&rdquo;:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>C&uacute;rcuma y jengibre:&nbsp;gracias a la curcumina de la primera y los gingeroles del segundo, estos alimentos act&uacute;an de forma similar a como lo hacen algunos analg&eacute;sicos naturales, afirma la nutricionista.&nbsp;</li>
                                    <li>Pescado azul: el salm&oacute;n, las sardinas o la caballa son ricos en omega-3, &ldquo;el &aacute;cido graso &lsquo;rey&rsquo; para frenar la inflamaci&oacute;n&rdquo;, reconoce Paz. Esta <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s11010-020-03965-7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">investigaci&oacute;n</a> ha demostrado que los &aacute;cidos omega-3 desactivan los genes proinflamatorios del cuerpo y aumentan la capacidad de las c&eacute;lulas para eliminar componentes da&ntilde;inos.</li>
                                    <li>Frutos rojos: hablamos aqu&iacute; de ar&aacute;ndanos o frambuesas, alimentos que est&aacute;n cargados de antiocianinas que protegen las c&eacute;lulas del estr&eacute;s oxidativo y que frenan la producci&oacute;n de compuestos inflamatorios. </li>
                                    <li>Cruc&iacute;feras: alimentos como el br&oacute;coli o la coliflor contienen sulforafano, que ayuda a &ldquo;bloquear enzimas que causan destrucci&oacute;n articular e inflamaci&oacute;n&rdquo;, explica Paz. Adem&aacute;s, contienen altas concentraciones de vitaminas, minerales y antioxidantes asociados con la reducci&oacute;n de la inflamaci&oacute;n.</li>
                                    <li>Aceite de oliva virgen extra (AOVE): lo que conocemos como el &ldquo;&rsquo;oro l&iacute;quido&rsquo; contiene oleocantal, con efectos similares al ibuprofeno&rdquo;, afirma Paz. Este tipo de aceite se procesa m&iacute;nimamente y conserva m&aacute;s compuestos vegetales protectores, conocidos como polifenoles, que pueden ser eficaces contra la inflamaci&oacute;n y el dolor.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Al introducir estos alimentos podemos ayudar al cuerpo a combatir la inflamaci&oacute;n de forma natural, ya que est&aacute;n repletos de nutrientes que lo permiten al fortalecer el sistema inmunitario y promover el bienestar general. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hablamos, por tanto, de una dieta antiinflamatoria beneficiosa para todo el mundo? Si bien la nutricionista reconoce que hay principios universales, muchas veces centrados en una dieta de estilo mediterr&aacute;neo, como el hecho de comer m&aacute;s vegetales, menos az&uacute;car y m&aacute;s grasas saludables, conviene recordar que la composici&oacute;n ideal de la dieta puede variar porque &ldquo;la nutrici&oacute;n es profundamente individual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esto significa que debemos prestar atenci&oacute;n a factores como la gen&eacute;tica y la microbiota de cada uno&nbsp;porque &ldquo;lo que para alguien es un superalimento &mdash;como el br&oacute;coli o las legumbres&mdash; para otra con una microbiota desequilibrada o sensibilidad digestiva puede causarle gases e inflamaci&oacute;n abdominal&rdquo;, afirma Paz.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n debe prestarse atenci&oacute;n al &ldquo;contexto vital de cada uno, ya que no necesita el mismo soporte nutricional un atleta de &eacute;lite que una persona con una enfermedad autoinmune o alguien con un alto nivel de estr&eacute;s laboral&rdquo;, reconoce la nutricionista. Por tanto, si bien la &ldquo;base antiinflamatoria es beneficiosa para todos, el ajuste adecuado debe personalizarlo un nutricionista&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; alimentos debemos evitar para prevenir la inflamaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Hay alimentos que, por el contrario, pueden promover la inflamaci&oacute;n. Lo admite Paz, seg&uacute;n la cual &ldquo;existen productos que act&uacute;an como &lsquo;gasolina&rsquo; para el fuego inflamatorio&rdquo;, como los az&uacute;cares refinados y las harinas blancas, que &ldquo;provocan picos de insulina que disparan citoquinas proinflamatorias; las grasas trans y los aceites vegetales refinados, presentes en los ultraprocesados y la boller&iacute;a; y el exceso de carnes procesadas como embutidos y carnes con muchos aditivos.
    </p><p class="article-text">
        Para Paz, &ldquo;en un mundo ideal los ultraprocesados no deber&iacute;an formar parte de la dieta, pero, m&aacute;s que una &lsquo;prohibici&oacute;n&rsquo;, que genera estr&eacute;s y tambi&eacute;n inflama, debemos hablar de prioridad&rdquo;. Esto significa que nuestra dieta debe basarse principalmente en alimentos saludables, lo que permite que &ldquo;nuestro cuerpo pueda gestionar, excepcionalmente, un capricho ocasional&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/natalia-paz-nutricionista-inflamacion-respuesta-defensa-sistema-inmunitario-agresion-xp_1_13134060.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Apr 2026 11:59:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Natalia Paz, nutricionista: "La inflamación es una respuesta de defensa de nuestro sistema inmunitario ante una agresión"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Salud,Comida,Aceite de oliva virgen extra,Pescado,Nutrición,Longevidad,Envejecimiento]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pedro Ramírez, psicólogo: “Hablar con uno mismo en voz alta facilita la claridad mental y reduce la carga cognitiva”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/pedro-ramirez-psicologo-hablar-voz-alta-facilita-claridad-mental-reduce-carga-cognitiva-xp_1_13127165.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/63eaa647-f1fb-4489-8033-4f89e13e7bbd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pedro Ramírez, psicólogo: “Hablar con uno mismo en voz alta facilita la claridad mental y reduce la carga cognitiva”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Contrariamente a la creencia popular, pensar en voz alta no es un signo de desequilibrio psicológico, sino que es una forma natural y eficaz de procesar la información</p><p class="subtitle">María Bernardo, psicóloga: “El tiempo no cura como un medicamento, lo que hace es bajar la intensidad emocional” </p></div><p class="article-text">
        &iquest;Hablas contigo mismo en voz alta cuando no hay nadie cerca? Seguramente muchas personas responder&iacute;an que s&iacute; a esta pregunta. Ya sea murmurando entre dientes lament&aacute;ndonos de algo o, por el contrario, felicit&aacute;ndonos por alg&uacute;n peque&ntilde;o logro ante una situaci&oacute;n dif&iacute;cil, o simplemente pensando en voz alta, expresar nuestros pensamientos es algo bastante com&uacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hacer audible nuestro mon&oacute;logo interior, sin embargo, a menudo puede provocar verg&uuml;enza o burla, porque nos evoca el divagar de las personas mayores o los desvar&iacute;os de otras. Sin embargo, en la mayor&iacute;a de los casos, no hay nada patol&oacute;gico en este mon&oacute;logo externo. 
    </p><p class="article-text">
        Pedro Ram&iacute;rez Lafuente, psic&oacute;logo de <a href="https://kaizenpsicoformacion.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kaizen Psicolog&iacute;a y Formaci&oacute;n</a>, explica que es &ldquo;completamente normal hablar solo en voz alta de vez en cuando, forma parte del funcionamiento habitual del pensamiento humano y una forma de externalizar el di&aacute;logo interno que tenemos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un mecanismo natural para ordenar los pensamientos</h2><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; muchas veces nos hacemos preguntas en alto e incluso las respondemos? Este h&aacute;bito, aparentemente extra&ntilde;o pero normal, y considerado durante mucho tiempo un signo de excentricidad o aislamiento, es en realidad un proceso cognitivo normal que puede ayudarnos a organizar nuestros pensamientos y sentimientos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En muchos casos se trata de un proceso autom&aacute;tico&rdquo;, reconoce Ram&iacute;rez, que afirma que &ldquo;el cerebro usa el lenguaje como herramienta para organizar la informaci&oacute;n, regular la conducta o tomar decisiones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es, por tanto, una valiosa herramienta para pensar, actuar y comprenderse mejor a uno mismo. Hablar en voz alta nos ayuda a estructurar el flujo, a veces ca&oacute;tico, de nuestros pensamientos. Cuando pensamos en silencio, en la mayor&iacute;a de los casos las ideas fluyen sin l&oacute;gica aparente. Sin embargo, al expresarlas en voz alta, el cerebro se ve obligado a ralentizar el proceso, clarificar y priorizar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al verbalizar, facilitamos la claridad mental y reducimos la carga cognitiva, por eso aparece de forma espont&aacute;nea, especialmente en situaciones de concentraci&oacute;n o estr&eacute;s&rdquo;, admite Ram&iacute;rez. Porque es precisamente en situaciones de excitaci&oacute;n, emoci&oacute;n o desaf&iacute;o, momentos en los que queremos controlarnos, cuando la frecuencia de estos mon&oacute;logos se dispara.
    </p><h2 class="article-text">Beneficios de verbalizar pensamientos en lugar de pensarlos</h2><p class="article-text">
        Contrariamente a la creencia popular, pensar en voz alta no es un signo de desequilibrio psicol&oacute;gico, sino que es una forma natural y eficaz de procesar la informaci&oacute;n. Y esto nos ayuda a concretar y dar forma estable a lo que pensamos, por lo que vemos las cosas con mayor claridad.&nbsp;Para Ram&iacute;rez, &ldquo;verbalizar pensamientos ayuda a estructurar mejor las ideas, mejorar la toma de decisiones y aumentar el autocontrol&rdquo;. Bajo ciertas condiciones, pensar en voz alta mejora la organizaci&oacute;n, la creatividad y la gesti&oacute;n emocional.
    </p><p class="article-text">
        Algunas investigaciones sugieren incluso que cuando analizamos un problema en voz alta sucede algo interesante en nuestro cerebro: no solo estamos pensando sino que estamos activando m&uacute;ltiples procesos a la vez. Este <a href="https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/17470218.2011.647039?journalCode=pqje20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> demuestra que hablar en voz alta puede facilitar la resoluci&oacute;n de problemas y mejorar el desempe&ntilde;o en las tareas. Es como darle una herramienta adicional con la que trabaja porque nos obliga a organizar los pensamientos con mayor claridad, identificar posibles lagunas en el razonamiento y detectar soluciones que podr&iacute;amos pasar por alto al pensar en silencio.
    </p><p class="article-text">
        Hablar en voz alta puede ser una extensi&oacute;n de este di&aacute;logo interno silencioso, que se activa cuando se produce una determinada orden motora de forma involuntaria. Hablar con uno mismo es una manera de exteriorizar nuestras emociones y, por tanto, regularlas. Ya sea dolor cuando nos golpeamos, desahogarnos cuando estamos enojados o estresados, hablar con uno mismo nos permite despejar la mente y alejar los pensamientos negativos.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En psicolog&iacute;a, se ha observado que el lenguaje externo puede actuar como una forma de autorregulaci&oacute;n emocional y conductual, algo que usamos tambi&eacute;n en intervenci&oacute;n cl&iacute;nica&rdquo;, explica Ram&iacute;rez. Si nos enviamos mensajes como &ldquo;m&aacute;s despacio&rdquo; o &ldquo;una cosa a la vez&rdquo;, este di&aacute;logo interno autorregulado nos permite transformar la emoci&oacute;n pura en una se&ntilde;al sencilla que nos ayuda a concentrarnos de nuevo en una tarea. Peque&ntilde;as frases como estas son como intenciones de implementaci&oacute;n inmediata. Al exteriorizar la se&ntilde;al, esta se abre paso entre el ruido mental y resulta m&aacute;s f&aacute;cil de seguir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nombrar la emoci&oacute;n activa los sistemas reguladores antes de que esta emoci&oacute;n se intensifique a&uacute;n m&aacute;s. Muchas veces, expresar emociones en voz alta es m&aacute;s eficaz que pensarlas para reducir su intensidad, el acto motor de vocalizar activa m&aacute;s sistemas cerebrales que el pensamiento silencioso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hablar en voz alta, por tanto, es una herramienta reguladora que nuestro cerebro ya reconoce y nos puede ayudar de varias maneras. Cuando las emociones se desbordan, podemos nombrarlas en voz alta; cuando aumenta el estr&eacute;s, podemos hablar desde nuestra perspectiva; cuando empezamos a rumiar, verbalizarlo nos ayuda a interrumpir ese pensamiento.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Cu&aacute;ndo puede ser un s&iacute;ntoma de alerta?</h2><p class="article-text">
        Aunque, en general, mantener este di&aacute;logo con uno mismo en voz alta no es preocupante y tampoco implica en s&iacute; mismo &ldquo;ning&uacute;n problema psicol&oacute;gico&rdquo;, matiza Ram&iacute;rez, s&iacute; es importante mantenerse atentos a ciertas se&ntilde;ales de alerta. &ldquo;Podr&iacute;a ser recomendable valorar m&aacute;s en profundidad cuando este comportamiento se vuelve muy frecuente, interfiere en la vida diaria o se acompa&ntilde;a de otros s&iacute;ntomas, como la sensaci&oacute;n de no controlar ese di&aacute;logo o la presencia de contenido que genera malestar significativo&rdquo;, advierte Ram&iacute;rez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En estos casos es importante realizar una evaluaci&oacute;n profesional para entender el contexto y la funci&oacute;n de esa conducta&rdquo;, advierte Ram&iacute;rez, que en consulta se suele trabajar &ldquo;este tipo de procesos desde un enfoque cognitivo-conductual e integrativo, ayudando a las personas a comprender su di&aacute;logo interno, regular sus pensamientos y mejorar su bienestar emocional de forma pr&aacute;ctica&rdquo;, concluye el experto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/pedro-ramirez-psicologo-hablar-voz-alta-facilita-claridad-mental-reduce-carga-cognitiva-xp_1_13127165.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 14:43:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pedro Ramírez, psicólogo: “Hablar con uno mismo en voz alta facilita la claridad mental y reduce la carga cognitiva”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carmen Ruano, psicóloga: "Los límites a los niños sirven como barrera cuando funciones como el autocontrol están en proceso de maduración"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/carmen-ruano-psicologa-limites-sirven-barreras-mantienen-nino-encarrilado-buen-camino-xp_1_13121981.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fa75ee5e-f7cc-4a91-9e2e-5d2e643357fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carmen Ruano, psicóloga: &quot;Los límites a los niños sirven como barrera cuando funciones como el autocontrol están en proceso de maduración&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque pueden ser una parte ingrata de la crianza, las reglas y normas para los niños son estrategias y herramientas para guiarles y que sean independientes en su vida adulta</p><p class="subtitle">Cuatro conversaciones clave con nuestros padres al hacerse mayores: “Afrontan las situaciones con más tranquilidad”</p></div><p class="article-text">
        A diario solemos tener que lidiar con situaciones de &ldquo;desobediencia&rdquo; por parte de los ni&ntilde;os. Es normal que esto ocurra cuando se encuentran en la etapa de consolidaci&oacute;n de su individualidad. Las peque&ntilde;as luchas de poder son una parte inevitable de la crianza: se trata de querer quedarse despiertos hasta tarde, comer helado para desayunar, cruzar solos la calle aunque sean muy peque&ntilde;os o querer m&aacute;s tiempo frente a la pantalla en el caso de los m&aacute;s mayores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las dudas, dificultades y contradicciones a la hora de educar a los ni&ntilde;os son una parte intr&iacute;nseca a todo este complejo proceso de su desarrollo. Y es aqu&iacute; donde entra en juego una parte importante de todo este camino: los ni&ntilde;os necesitan l&iacute;mites y reglas que les ayuden a conocer sus posibilidades, hasta d&oacute;nde pueden llegar y qu&eacute; se espera de ellos. Se trata, sobre todo, de proporcionarles un marco de referencia, fronteras claras y consistentes, establecidas con respeto.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; son importantes los l&iacute;mites</h2><p class="article-text">
        Nos guste o no, establecer l&iacute;mites a nuestros hijos es parte de la vida cotidiana. De forma natural, queremos protegerlos, ayudarlos a construir relaciones respetuosas y que aprendan a cuidarse. &ldquo;Los l&iacute;mites que ponen los adultos sirven como barreras que mantienen al ni&ntilde;o encarrilado en el buen camino: aprendizaje de autocuidado, tareas de la casa, horarios saludables, h&aacute;bitos de sue&ntilde;o y de alimentaci&oacute;n, educaci&oacute;n, respeto a la autoridad&hellip;&rdquo;, explica Carmen Ruano, psic&oacute;loga infantojuvenil de <a href="https://www.alivpsicologosfuengirola.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aliv Psic&oacute;logos</a>.
    </p><p class="article-text">
        Seguramente alguna vez hemos intentado que nuestro hijo pause su videojuego a la hora de cenar, o hemos pretendido que un ni&ntilde;o peque&ntilde;o nos d&eacute; la mano para cruzar la calle. Estas situaciones no siempre fomentan un clima tranquilo. Sin embargo, los l&iacute;mites y las normas apropiadas son los que brindan a los ni&ntilde;os una sensaci&oacute;n de seguridad, coherencia y confianza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Establecer l&iacute;mites significa definir reglas y expectativas claras y apropiadas para su desarrollo. Los l&iacute;mites pueden establecerse por motivos de seguridad o disciplina, pero su prop&oacute;sito es siempre guiar al ni&ntilde;o, no controlarlo. Deben, por tanto, ser f&aacute;ciles de seguir y comprender y, adem&aacute;s, tienen que ser consistentes y coherentes.
    </p><p class="article-text">
        Un l&iacute;mite es algo que imponemos, que indica lo que consideramos apropiado o no, y lo que toleraremos o no. Ayudan, adem&aacute;s, a crear un espacio seguro tanto para los adultos como para los ni&ntilde;os. Para Ruano, los l&iacute;mites son &ldquo;su aprendizaje para su vida futura adulta, que les permitir&aacute; ser funcionales e independientes&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Un l&iacute;mite no es un castigo</h2><p class="article-text">
        Los ni&ntilde;os necesitan apoyo y seguridad para crecer, espacio para cometer errores y, al mismo tiempo, necesitan ser guiados y apoyados para aprender la lecci&oacute;n, no asustarlos ni castigarlos para que obedezcan. La gran diferencia entre un l&iacute;mite y un castigo radica en que &ldquo;un l&iacute;mite es una norma definida, que ayuda a los adultos a guiar la conducta del ni&ntilde;o&rdquo;, matiza Ruano, mientras que un castigo es &ldquo;una consecuencia por un mal comportamiento, normalmente limitado por normas que el ni&ntilde;o conoce y se salta a conciencia&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El castigo y las recompensas no son la forma de establecer l&iacute;mites. Como explica Ruano, &ldquo;el cerebro de una persona no llega a su completo desarrollo hasta la etapa del adulto joven, por lo que las funciones cognitivas de los m&aacute;s j&oacute;venes, como el autocontrol, est&aacute;n en proceso de maduraci&oacute;n. Y los l&iacute;mites sirven como barreras&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los castigos pueden ser de dos tipos: &ldquo;positivos, cuando se da algo que no gusta, como un grito o una tarea extra, y negativos, cuando se quita algo que gusta, como alg&uacute;n juego o tiempo para estar con los amigos. El problema es que los castigos en exceso generan una habituaci&oacute;n en el ni&ntilde;o, que termina por darle igual las consecuencias de su comportamiento y dejan de funcionar&rdquo;, advierte Ruano.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Entre la crianza permisiva y la autoritaria</h2><p class="article-text">
        No siempre es f&aacute;cil establecer l&iacute;mites claros y consistentes. Es com&uacute;n preguntarse: &iquest;somos demasiado permisivos? &iquest;O demasiado estrictos? Encontrar el punto medio puede ser un verdadero desaf&iacute;o. La parte m&aacute;s importante es entender que estamos guiando, no castigando. Por tanto, el tono de voz y el lenguaje corporal son tan importantes como las palabras. &ldquo;Comunicar con tranquilidad, cari&ntilde;o y respeto fomentar&aacute; que el ni&ntilde;o escuche y tenga en cuenta la norma&rdquo;, afirma Ruano.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, explicar &ldquo;el porqu&eacute; del l&iacute;mite le ayuda a comprenderlo y la probabilidad de que lo respete ser&aacute; m&aacute;s elevada que si se impone directamente&rdquo;, reconoce la especialista, que admite adem&aacute;s que tampoco es &ldquo;necesario explicarlo en exceso, aunque si este pregunta de forma tranquila el porqu&eacute;, darle una explicaci&oacute;n puede servir para afianzar tanto la norma como la relaci&oacute;n de confianza y respeto con el adulto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Establecer l&iacute;mites no es f&aacute;cil. Cu&aacute;ntas veces al d&iacute;a decimos &ldquo;&iquest;No!&rdquo; o &ldquo;&iexcl;Para!&rdquo;. Es com&uacute;n caer en esta trampa cuando el trabajo y las tareas nos absorben en el d&iacute;a a d&iacute;a, pero a menudo no son las que ense&ntilde;an a los ni&ntilde;os lo que queremos que hagan. Adaptar nuestro lenguaje para ense&ntilde;arles lo que pueden hacer en lugar de lo que no pueden hacer puede ayudar a poner fin a la lucha de poder, redirigi&eacute;ndolos con calma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; podemos caer en el mismo error que con los castigos: el exceso de l&iacute;mites puede &ldquo;generar una &lsquo;rebeld&iacute;a&rsquo; ante la norma, dando lugar a problemas de conducta desafiante&rdquo;, advierte Ruano. Aunque tambi&eacute;n es cierto que el otro extremo &ldquo;tambi&eacute;n puede generar mucha rigidez, perfeccionismo y autoexigencia en el ni&ntilde;o, que le podr&iacute;a llevar a tener niveles elevados de ansiedad y baja capacidad de adaptaci&oacute;n a situaciones impredecibles o novedosas&rdquo;, afirma Ruano.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; pasa si no ponemos l&iacute;mites a los ni&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        La clave para establecer l&iacute;mites es el equilibrio: fijar demasiados tambi&eacute;n puede ser contraproducente, ya que es posible que el ni&ntilde;o se sienta restringido y, por tanto, se rebelar&aacute;. Imponer muchos l&iacute;mites puede impedir el desarrollo de la responsabilidad, la iniciativa y la capacidad de tomar decisiones. Los ni&ntilde;os deben poder &ldquo;experimentar ciertas situaciones no peligrosas y aprender de los errores, dentro de ciertas normas, que a veces pueden ser flexibles&rdquo;, matiza Ruano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que estos sean alcanzables, realistas, mostrarnos constantes, claros y concisos, dar ejemplos positivos y aplicar consecuencias puede ayudar a la hora de establecer l&iacute;mites, porque su aprendizaje &ldquo;a veces requiere tiempo, por lo que la paciencia y la comprensi&oacute;n por parte de los adultos es importante&rdquo;, afirma Ruano.
    </p><p class="article-text">
        Cuando un l&iacute;mite no ha quedado claro, o m&aacute;s a&uacute;n, cuando es inexistente, hay mucha discusi&oacute;n y negociaci&oacute;n, se abre un gran agujero que el ni&ntilde;o trata de llenar con intentos interminables de mantener a los padres involucrados o de lograr que hagan lo que &eacute;l quiere. Para Ruano, un ni&ntilde;o que se cr&iacute;a sin l&iacute;mites &ldquo;tiende a tener problemas de conducta que le generar&aacute; dificultades para adaptarse a situaciones y resolver problemas cotidianos cuando sean adultos&rdquo;. Por tanto, &ldquo;una falta de l&iacute;mites tiene un impacto en la funcionalidad de la persona en el futuro y en el seguimiento de normas, impactando a uno mismo y a los dem&aacute;s&rdquo;, concluye Ruano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/carmen-ruano-psicologa-limites-sirven-barreras-mantienen-nino-encarrilado-buen-camino-xp_1_13121981.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Apr 2026 07:46:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carmen Ruano, psicóloga: "Los límites a los niños sirven como barrera cuando funciones como el autocontrol están en proceso de maduración"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crianza,Niños,familias,Educación,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[María Bernardo, psicóloga: “El tiempo no cura como un medicamento, lo que hace es bajar la intensidad emocional”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/maria-bernardo-psicologa-tiempo-no-cura-medicamento-bajar-intensidad-emocional-xp_1_13114763.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8f27b20d-7046-4a7b-a013-e33675960ec5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="María Bernardo, psicóloga: “El tiempo no cura como un medicamento, lo que hace es bajar la intensidad emocional”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A pesar de esta creencia, algunas heridas emocionales persisten, no desaparecen con el tiempo e, incluso, pueden intensificarse si no se tratan, porque en realidad no tienen fecha de caducidad</p><p class="subtitle">Ni milagros, ni suplementos: una nutricionista indica qué alimentos ayudan a retrasar el envejecimiento de la piel</p></div><p class="article-text">
        Todos hemos o&iacute;do decir en alg&uacute;n momento el dicho de que &ldquo;el tiempo lo cura todo&rdquo;. A menudo solemos usarlo como consuelo tras una p&eacute;rdida, un desenga&ntilde;o amoroso o un trauma. Pero, &iquest;de verdad el tiempo cura las heridas? &iquest;O necesitamos algo m&aacute;s que dejar pasar el tiempo para sanar? La curaci&oacute;n es un proceso activo, que viene moldeado por la memoria y la regulaci&oacute;n emocional, lo que dar&iacute;a sentido a los l&iacute;mites de esta creencia popular. 
    </p><p class="article-text">
        A simple vista, el tiempo parece ser el mejor remedio. La vida contin&uacute;a su camino, el dolor se desvanece y aprendemos a adaptarnos. Sin embargo, algunas heridas emocionales persisten, no desaparecen con el tiempo e, incluso, pueden intensificarse si no se tratan, porque en realidad no tienen fecha de caducidad. Como reconoce <a href="https://mariabernardopsicologia.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Bernardo</a>, psic&oacute;loga general sanitaria, &ldquo;el tiempo por s&iacute; solo no cura como si fuera un medicamento, lo que hace en la mayor&iacute;a de los casos es crear distancia, es decir, bajar la intensidad emocional, la herida deja de estar &lsquo;abierta&rsquo; y el cerebro deja de interpretar el hecho como una amenaza inmediata&rdquo;.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        Como admite Bernardo, esa &ldquo;percepci&oacute;n de distancia respecto a la amenaza permite recuperar rutinas y pensar con m&aacute;s claridad y abre el espacio mental y la perspectiva necesaria para que podamos curar&rdquo;. Sin embargo, y aunque la intenci&oacute;n detr&aacute;s de esta frase puede ser reconfortar o alentar, simplifica el complejo proceso de recuperaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Implica que el paso del tiempo por s&iacute; solo traer&aacute; alivio, cuando en realidad, la sanaci&oacute;n a menudo requiere esfuerzo activo, apoyo y recursos. Como advierte la especialista, que la &ldquo;emoci&oacute;n se vuelva menos intensa no significa que el tema est&eacute; resuelto&rdquo;. El tiempo puede ser un ingrediente m&aacute;s en el proceso de sanaci&oacute;n, pero no es la clave. El verdadero valor del tiempo est&aacute; en c&oacute;mo usamos esa distancia.
    </p><h2 class="article-text">Olvidar no significa sanar: los l&iacute;mites de dejar pasar el tiempo</h2><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de este dicho popular se puede esconder la idea de que la sanaci&oacute;n es un proceso natural e inevitable que ocurre simplemente con el paso del tiempo. Pero, aunque ayuda a que las emociones se calmen, no es una poci&oacute;n m&aacute;gica e incondicional. Problemas como la ansiedad o el trauma no son inconvenientes temporales que se resuelven solos, son experiencias complejas que pueden afectar todos los aspectos de la vida de una persona.
    </p><p class="article-text">
        Es fundamental, como matiza Bernardo, tener en cuenta que &ldquo;olvidar no es lo mismo que sanar&rdquo;. Cuando dejamos de pensar de manera activa en algo, en realidad &ldquo;el cuerpo y la mente siguen reaccionando y, por tanto, aparecen disparadores, ansiedad, tristeza, hipervigilancia o evitaci&oacute;n sin entender muy bien por qu&eacute;&rdquo;, explica la psic&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el tiempo se usa bien para sanar heridas es porque hacemos algo espec&iacute;fico con &eacute;l. Le damos forma para realizar un trabajo interior. &ldquo;Sanar implica algo m&aacute;s profundo: poder recordar lo vivido sin que arrastre emocionalmente y sin que condicione de forma intensa el funcionamiento cotidiano de la persona, que la herida se cierre aunque quede una cicatriz&rdquo;, explica Bernardo.
    </p><p class="article-text">
        Sanar el dolor o una p&eacute;rdida no es una carrera de velocidad. Si bien el tiempo ayuda a silenciar y a evitar el malestar inmediato, si la &ldquo;emoci&oacute;n no se procesa, no desaparece, sino que se expresa por otras v&iacute;as: irritabilidad, somatizaciones, insomnio, conductos compulsivas, dificultades en relaciones o miedo a repetir la experiencia&rdquo;, matiza Bernardo.
    </p><p class="article-text">
        Dejar pasar el tiempo, sin m&aacute;s, y esperar que todo fluya y todo pase, es no enfrontarse al problema y solucionarlo de ra&iacute;z. Detr&aacute;s de esta creencia subyace la suposici&oacute;n y la expectativa de que, con el tiempo, el dolor de una experiencia dolorosa desaparecer&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Pero no es as&iacute;: si el tiempo fuera una panacea para el dolor emocional, todos los que alguna vez lo hemos experimentado sanar&iacute;amos con el tiempo. Sin embargo, hacerlo puede &ldquo;convertirse en una forma de aplazamiento&rdquo;, advierte Bernardo, que reconoce que &ldquo;cuando depositamos toda la responsabilidad en el paso del tiempo es f&aacute;cil caer en la evitaci&oacute;n: no hablar del tema, no tomar decisiones necesarias, no pedir ayuda o no revisar patrones que se repiten. Esta evitaci&oacute;n mantiene y empeora el malestar a largo plazo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El tiempo por s&iacute; solo no basta: lo que hacemos con &eacute;l, s&iacute;</h2><p class="article-text">
        La idea de que el tiempo por s&iacute; solo lo puede solucionar todo es simplista y falsa. S&iacute; nos da distancia de los sucesos dolorosos porque disminuye la intensidad de los pensamientos, sentimientos y reacciones ante la p&eacute;rdida, la ruptura o un evento traum&aacute;tico. Pero esto no significa que lo hayamos superado solo porque hayan pasado las semanas, los meses y los a&ntilde;os. S&iacute; ayuda cuando &ldquo;la herida est&aacute; muy reciente y el sistema emocional est&aacute; &lsquo;en alerta&rsquo;&rdquo;, reconoce Bernardo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El tiempo nos da espacio y la calma necesarios &ldquo;para integrar lo ocurrido y tomar decisiones con m&aacute;s claridad&rdquo;, afirma la especialista. Pero no funciona si no lo acompa&ntilde;amos de intenci&oacute;n y apoyo, de un proceso activo e intencional que nos permita reconocer e identificar los sentimientos. &ldquo;El tiempo es m&aacute;s &uacute;til cuando va acompa&ntilde;ado de ciertos procesos, como poner palabras a lo vivido &mdash;hablarlo o escribirlo&mdash;, darle sentido, permitir el duelo si hay una p&eacute;rdida y recuperar rutinas que devuelvan estabilidad&rdquo;, reconoce Bernardo.
    </p><p class="article-text">
        El tiempo ayuda cuando alguien &ldquo;hace algo con lo vivido, es decir, lo entiende, lo integra, le pone palabras, lo coloca en su historia y recupera sensaci&oacute;n de control. Esto puede conseguirse con apoyo, reflexi&oacute;n, terapia o cambios concretos, pero en ocasiones el dolor simplemente queda en modo &lsquo;pausa&rsquo; y reaparece m&aacute;s adelante en forma de ansiedad, irritabilidad, tristeza o bloqueos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La forma en la que usamos el tiempo s&iacute; puede ayudarnos, como &ldquo;cuando se hacen peque&ntilde;os actos de cierre que marcan un antes y un despu&eacute;s, como conversaciones pendientes, l&iacute;mites, cambios de h&aacute;bitos o despedidas simb&oacute;licas&rdquo;. Para Bernardo, la clave est&aacute; en &ldquo;no dejar toda la responsabilidad al tiempo, sino en aprovecharlo sabiamente&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/maria-bernardo-psicologa-tiempo-no-cura-medicamento-bajar-intensidad-emocional-xp_1_13114763.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Apr 2026 11:59:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[María Bernardo, psicóloga: “El tiempo no cura como un medicamento, lo que hace es bajar la intensidad emocional”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Laura García Sáez, psicóloga: “La complacencia puede ser problemática si implica renunciar al propio bienestar”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/laura-garcia-saez-psicologa-complacencia-problematica-si-implica-renunciar-propio-bienestar-xp_1_13112520.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92882643-6e60-40b8-9310-056959aed06f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Laura García Sáez, psicóloga: “La complacencia puede ser problemática si implica renunciar al propio bienestar”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La especialista explica cómo y cuándo aprendemos a complacer y a evitar conflictos, y por qué nos puede pasar factura más adelante</p><p class="subtitle">¿Prefieres comer solo o en compañía? Una nutricionista explica sus efectos: "No se trata de elegir, sino de equilibrar”</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Priorizamos constantemente las necesidades de los dem&aacute;s? &iquest;Nos cuesta decir que no por miedo a decepcionar o molestar a alguien? Si es as&iacute;, podr&iacute;amos estar hablando de la complacencia, una manera de actuar inofensiva a simple vista, pero que puede tener consecuencias con el tiempo. Y es que el conflicto es algo que la mayor&iacute;a de nosotros queremos evitar. Ya sea una cierta tensi&oacute;n con la pareja, una din&aacute;mica inc&oacute;moda en el trabajo o problemas familiares, la idea de una &ldquo;conversaci&oacute;n dif&iacute;cil&rdquo; puede generar malestar.
    </p><p class="article-text">
        En estos casos es f&aacute;cil que surja una manera de actuar que antepone los deseos de los dem&aacute;s a las necesidades y deseos de uno mismo. Como nos explica Laura Garc&iacute;a S&aacute;ez, psic&oacute;loga de <a href="https://www.apai-psicologos.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Apai Psic&oacute;logos</a>, &ldquo;la complacencia a menudo se disfraza de amabilidad, empat&iacute;a o generosidad, cualidades positivas, pero que pueden volverse problem&aacute;ticas cuando implican una renuncia constante del propio bienestar&rdquo;. &iquest;Por qu&eacute; lo hacemos, con qu&eacute; finalidad y qu&eacute; repercusiones puede tener a la larga no atender a nuestras propias necesidades?
    </p><h2 class="article-text">Complacer a los dem&aacute;s: una lecci&oacute;n aprendida de peque&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        A la mayor&iacute;a de nosotros no nos ense&ntilde;aron a manejar los conflictos de manera saludable. De hecho, de alguna manera inconsciente, nos ense&ntilde;aron a temerlos, lo que nos llevaba a callar, a no causar problemas para mantener la paz. Durante un tiempo, esta estrategia funcionaba. Como admite Garc&iacute;a, esta tendencia de complacer no surge de la nada: &ldquo;en la mayor&iacute;a de los casos se aprende en etapas muy tempranas de desarrollo&rdquo;. Y es que, seg&uacute;n la psic&oacute;loga, &ldquo;durante la infancia dependemos emocional y f&iacute;sicamente de nuestras figuras de apego, lo que implica que, de forma m&aacute;s o menos consciente, aprenderemos qu&eacute; conductas generan aprobaci&oacute;n, afecto o atenci&oacute;n, y cu&aacute;les rechazo, enfado o distancia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Evitar el conflicto, por tanto, es una estrategia de afrontamiento aprendida. Crecer en entornos donde se reprim&iacute;an las emociones, donde la confrontaci&oacute;n era peligrosa o la vulnerabilidad se juzgaba tiene mucho que ver con la complacencia. Porque aprendemos, con el tiempo, que mantener la paz es estar a salvo, que incluso el silencio se produce a costa del bienestar emocional. &ldquo;Poco a poco se va configurando la idea de que ser aceptado implica adaptarse constantemente a las expectativas de los dem&aacute;s&rdquo;, reconoce Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del aprendizaje, la complacencia tambi&eacute;n tiene que ver con &ldquo;factores culturales y sociales, ya que en muchas culturas se valora en determinados roles &mdash;como el femenino&mdash; y se refuerza la idea de que cuidar, ceder o evitar el conflicto es una virtud&rdquo;, reconoce Garc&iacute;a. Todo ello, con el tiempo, acaba interioriz&aacute;ndose y acept&aacute;ndose hasta el punto de que se establece una manera de relacionarnos que evita generar problemas.
    </p><h2 class="article-text">Cuando complacer a los dem&aacute;s parece m&aacute;s f&aacute;cil que alzar la voz</h2><p class="article-text">
        Evitar los conflictos puede parecer la opci&oacute;n m&aacute;s segura para protegernos, pero a la larga puede deteriorar la confianza. Comprender la base emocional de este patr&oacute;n es el primer paso hacia el cambio. Evitar la confrontaci&oacute;n suele empezar como una estrategia de protecci&oacute;n y est&aacute; estrechamente ligado con &ldquo;necesidades humanas como la pertenencia, el amor y la seguridad&rdquo;, admite Garc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de complacer a los dem&aacute;s de forma excesiva puede haber un cierto &ldquo;temor a no ser suficiente, a ser rechazado o a generar conflicto&rdquo;, reconoce la especialista, que admite adem&aacute;s que tambi&eacute;n puede haber &ldquo;una b&uacute;squeda de validaci&oacute;n externa ya que, cuando la autoestima est&aacute; m&aacute;s apoyada en la opini&oacute;n de los dem&aacute;s que en la propia valoraci&oacute;n interna, complacer se convierte en una estrategia para sentirse querido, aceptado o valioso&rdquo;, afirma Garc&iacute;a. No es raro, por tanto, que las personas complacientes puedan tener baja autoestima y creen que no est&aacute;n a la altura de los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Esforzarse al m&aacute;ximo para que los dem&aacute;s est&eacute;n contentos o a gusto sacrificando nuestro propio bienestar tambi&eacute;n puede tener una causa vinculada al abandono. &ldquo;La persona puede pensar que si deja de adaptarse a los dem&aacute;s, perder&aacute; el v&iacute;nculo, lo que genera una din&aacute;mica de sobrecarga emocional que, aunque al principio parezca funcional, puede ser muy costosa&rdquo;, advierte Garc&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">El coste de la complacencia&nbsp;</h2><p class="article-text">
        En el fondo, nos estamos enga&ntilde;ando de forma moment&aacute;nea porque <a href="https://www.eldiario.es/era/psicologo-nacho-calvo-explica-razones-aprender-decir-no-poner-limites-forma-parte-relacion-sana-xp_1_13053606.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este &ldquo;s&iacute;&rdquo; que damos en alg&uacute;n momento</a> para evitar tensiones puede acabar pasando factura con el tiempo en distintos &aacute;mbitos de nuestra vida. &ldquo;En el plano personal, una de las principales consecuencias es la desconexi&oacute;n con uno mismo ya que se puede perder claridad sobre las propias necesidades, deseos o l&iacute;mites, lo que genera una sensaci&oacute;n de vac&iacute;o, frustraci&oacute;n o resentimiento hacia los otros&rdquo;, reconoce Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Anteponer de manera constante las necesidades de los dem&aacute;s a las propias tambi&eacute;n puede generar relaciones desequilibradas porque se establece una manera de funcionar en la que &ldquo;la persona complaciente tiende a dar mucho m&aacute;s de lo que recibe, lo que fomenta din&aacute;micas de dependencia y se dificulta la comunicaci&oacute;n aut&eacute;ntica&rdquo;, admite Garc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del &aacute;mbito personal, la complacencia mal llevada tambi&eacute;n influye en lo laboral ya que se suelen &ldquo;asumir m&aacute;s tareas de las que se pueden gestionar, hay dificultad para poner l&iacute;mites y se pueden experimentar altos niveles de estr&eacute;s y agotamiento&rdquo;, reconoce Garc&iacute;a. Todo ello puede traducirse en &ldquo;ansiedad, baja autoestima y una sensaci&oacute;n de no estar viviendo una vida alineada con uno mismo&rdquo;, advierte Garc&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo romper este patr&oacute;n sin irnos al otro extremo?</h2><p class="article-text">
        La consciencia es el primer paso hacia el cambio. Es importante que notemos cu&aacute;ndo complacemos a alguien por miedo y cu&aacute;ndo elegimos de manera consciente una acci&oacute;n amable. &ldquo;Identificar en qu&eacute; situaciones se tiende a complacer, qu&eacute; pensamientos aparecen (&lsquo;si digo no, se enfadar&aacute;&rsquo;, &lsquo;no es para tanto, puedo hacerlo&rsquo;) y qu&eacute; emociones est&aacute;n implicadas es clave para empezar a cambiar&rdquo;, reconoce Garc&iacute;a. En este punto, es importante observar qu&eacute; nos ocurre antes de que tomemos una decisi&oacute;n para que seamos m&aacute;s conscientes de c&oacute;mo actuamos antes de complacer a los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; es donde entra la parte de autoestima. &ldquo;Cuanto m&aacute;s s&oacute;lida sea la valoraci&oacute;n interna, menos depender&aacute; la persona de la aprobaci&oacute;n externa, lo que implica aprender a validarse, reconocer las propias necesidades y entender que poner l&iacute;mites no es un acto de ego&iacute;smo, sino de autocuidado&rdquo;, explica Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro pilar clave es aprender a expresar los l&iacute;mites de forma clara y directa, comunicar nuestros sentimientos y necesidades sin culpar a nadie, &ldquo;aprender a expresar opiniones, necesidades y l&iacute;mites de forma clara, respetuosa y firme para construir relaciones m&aacute;s equilibradas&rdquo;, afirma Garc&iacute;a. El primer &ldquo;no&rdquo; siempre es m&aacute;s dif&iacute;cil. De ah&iacute; que sea importante expresarlo de forma sencilla y contundente.
    </p><p class="article-text">
        Esto no significa que nos pasemos al otro extremo y que de decir siempre &ldquo;s&iacute;&rdquo; pasemos a decir siempre &ldquo;no&rdquo;. Para encontrar el equilibrio es &uacute;til preguntarse &ldquo;&iquest;quiero hacer esto o siento que debo hacerlo?&rdquo;, aconseja Garc&iacute;a, que concluye que &ldquo;superar la complacencia no implica volverse ego&iacute;sta o indiferente hacia los dem&aacute;s, el objetivo no es dejar de cuidar, sino aprender a incluirse a uno mismo en ese cuidado porque, al hacerlo, es posible reconectar con uno mismo, fortalecer la autoestima y aprender a relacionarse desde la autenticidad&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/laura-garcia-saez-psicologa-complacencia-problematica-si-implica-renunciar-propio-bienestar-xp_1_13112520.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 07:58:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Laura García Sáez, psicóloga: “La complacencia puede ser problemática si implica renunciar al propio bienestar”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Relaciones,Infancia,Amistad,familia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alejandro García, fisio: “La hiperlaxitud conlleva un mayor riesgo de problemas como esguinces o tendinopatías”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/alejandro-garcia-fisio-hiperlaxitud-conlleva-mayor-riesgo-problemas-esguinces-tendinopatias-xp_1_13104104.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/700da4a5-1e90-4bbe-aec6-3dd22c798c1c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alejandro García, fisio: “La hiperlaxitud conlleva un mayor riesgo de problemas como esguinces o tendinopatías”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algunas personas son hiperlaxas por naturaleza y no experimentan ningún dolor ni problema relacionado con ello, pero en otras ocasiones sí puede haber molestias articulares</p><p class="subtitle">Dos nutricionistas abordan los límites del Índice de Masa Corporal: “No indica dónde se acumula la grasa” </p></div><p class="article-text">
        Cada articulaci&oacute;n del cuerpo tiene un rango de movilidad considerado normal y saludable. Una persona con hiperlaxitud, en cambio, puede moverlas m&aacute;s all&aacute; de este rango normal. &iquest;Tus articulaciones se mueven mucho m&aacute;s que las de otras personas? &iquest;Puedes apoyar las palmas de las manos en el suelo con facilidad o doblar los dedos hacia atr&aacute;s m&aacute;s de lo normal?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es posible que algunas personas vivan con su &ldquo;normalidad&rdquo; sin darse cuenta de que podr&iacute;a tratarse de un signo de hiperlaxitud. La movilidad excesiva en partes del cuerpo como las manos, los codos, los hombros, las rodillas, los tobillos y los pies a veces suele pasar desapercibida. Seg&uacute;n datos de la Fundaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Reumatolog&iacute;a, la hiperlaxitud afecta entre un 5% y un 15% de la poblaci&oacute;n, sobre todo en las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        En algunos casos, aunque no siempre, esto puede conllevar desaf&iacute;os inesperados como dolor articular, lesiones frecuentes e, incluso, fatiga inexplicable. Tener hiperlaxitud no significa padecer un trastorno del tejido conectivo; algunas personas son hiperlaxas por naturaleza y no experimentan ning&uacute;n dolor ni problema relacionado con ello.
    </p><h2 class="article-text">Hiperlaxitud: las cinco articulaciones chivatas</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La hiperlaxitud ocurre cuando las articulaciones tienen un rango anat&oacute;mico mayor que el de los est&aacute;ndares marcados como normales o funcionales y se debe a un aumento de elasticidad de los ligamentos que componen la articulaci&oacute;n&rdquo;, explica <a href="https://clinicapegadas.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alejandro Garc&iacute;a Salgado</a>, fisioterapeuta. Pero, &iquest;c&oacute;mo puede una persona si es hiperlaxa? Como matiza Garc&iacute;a, se usa una escala de medici&oacute;n, la de Beighton: &ldquo;un sistema de puntuaci&oacute;n de cinco maniobras donde est&aacute;n involucradas las articulaciones del dedo me&ntilde;ique, dedo pulgar, codos, rodillas y tronco&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada una de estas articulaciones tiene un punto y la suma total es un m&aacute;ximo de nueve puntos. &ldquo;Las maniobras consisten en flexionar los me&ntilde;iques 90 grados hacia atr&aacute;s, tocar con los dedos pulgares el antebrazo, la hiperextensi&oacute;n de codos, hiperextensi&oacute;n de rodillas y tocar con las palmas de las manos en el suelo flexionando el tronco sin doblar las rodillas&rdquo;, detalla Garc&iacute;a
    </p><p class="article-text">
        A la hora de puntuar debe tenerse en cuenta que no es lo mismo una persona de 60 a&ntilde;os que una m&aacute;s joven o un ni&ntilde;o, ya que &ldquo;con la edad se va perdiendo elasticidad de los ligamentos y es m&aacute;s com&uacute;n dar una puntuaci&oacute;n m&aacute;s alta durante los primeros a&ntilde;os&rdquo;, matiza Garc&iacute;a, que reconoce adem&aacute;s que esta escala no tiene en cuenta &ldquo;otras articulaciones que tambi&eacute;n pueden presentar hiperlaxitud, como hombros, caderas o tobillos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la mayor&iacute;a de los casos, este movimiento excesivo se logra sin ning&uacute;n esfuerzo. Una persona hiperlaxa alcanza f&aacute;cilmente estos rangos excesivos. Y, aunque se trata de una particularidad que no es &ldquo;patol&oacute;gica y, en la mayor&iacute;a de los casos, indolora, debe tenerse en cuenta que puede cursar en algunos casos con dolor musculoesquel&eacute;tico constante e inestabilidad recurrente, lo que lleva a esguinces recidivantes y otras alteraciones extraarticulares&rdquo;, afirma el fisioterapeuta.
    </p><h2 class="article-text">S&iacute;ntomas de la hiperlaxitud y mayor riesgo de lesiones&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Como hemos visto, si bien suele ser una caracter&iacute;stica inofensiva y no suele conllevar problemas, en algunos casos puede provocar inconvenientes como dolor articular, especialmente despu&eacute;s de movimientos repetitivos; inestabilidad articular, lo que aumenta el riesgo de luxaciones; lesiones de tejidos blandos, que conlleva a un mayor riesgo de sufrir esguinces de ligamentos, distensiones musculares y otras lesiones de tejidos blandos, as&iacute; como trastornos del tejido conectivo.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n pueden aparecer otros s&iacute;ntomas como &ldquo;cansancio por fatiga muscular al estar en constante activaci&oacute;n muscular para suplir la falta de estabilizaci&oacute;n ligamentaria y dolores articulares porque se suele exceder del movimiento fisiol&oacute;gico sin darse cuenta, como estar de pie con hiperextensi&oacute;n de rodillas, lo que puede provocar complicaciones a nivel de la articulaci&oacute;n y un exceso de estiramiento de los ligamentos&rdquo;, afirma Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, la desventaja es que es m&aacute;s probable experimentar dolor y rigidez en las articulaciones o los m&uacute;sculos, esguinces o distensiones de alguna parte del cuerpo o dislocarse las articulaciones. Garc&iacute;a advierte que esto se debe a la &ldquo;inestabilidad de la articulaci&oacute;n, lo que se traduce en que, al no tener la estabilidad &iacute;ntegra de los ligamentos de las articulaciones, un mayor riesgo a presentar problemas musculoesquel&eacute;ticos como esguinces o tendinopat&iacute;as&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los problemas que pueda causar la hiperlaxitud dependen sobre todo del tipo de articulaci&oacute;n que est&eacute; afectada. As&iacute;, y como reconoce Garc&iacute;a, la articulaci&oacute;n del hombro es la que presenta &ldquo;un mayor riesgo lesivo, ya que es la articulaci&oacute;n con mayor movimiento del cuerpo debido a que la congruencia articular es mucho menor que otras articulaciones&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; puede hacer una persona con hiperlaxitud</h2><p class="article-text">
        Un enfoque integral que incluya fortalecimiento, entrenamiento del equilibrio, cardio de bajo impacto y fortalecimiento del tronco es esencial. Para hacerlo de forma segura, y siempre que surjan dudas, lo mejor es trabajar con un fisioterapeuta o con un profesional del deporte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Garc&iacute;a, antes que hablar de lo que deber&iacute;a hacer una persona hiperlaxa, es importante tener en cuenta lo que no debe hacer: &ldquo;tiene que evitar el estiramiento excesivo articular, es decir, llevar la articulaci&oacute;n al extremo, y evitar el sedentarismo tambi&eacute;n porque la musculatura tiene que estar fuerte para que pueda estabilizar la articulaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque los ejercicios var&iacute;an en funci&oacute;n de la persona, la edad y su condici&oacute;n f&iacute;sica, desarrollar la fuerza muscular de forma gradual y segura contribuye a la estabilidad de las articulaciones. Para ello, debe buscarse la &ldquo;co-contracci&oacute;n de la musculatura antagonista y agonista para evitar el rango de movimiento excesivo en el que tiene mucha relevancia el control motor durante el fortalecimiento, que permite al cuerpo aprender c&oacute;mo y cu&aacute;ndo hay que activar la musculatura para controlar el movimiento excesivo&rdquo;, explica Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hay deportes que pueden ayudar a fortalecer las articulaciones? Lo que prima a la hora de elegir una actividad f&iacute;sica es priorizar la estabilidad antes que la flexibilidad. La clave est&aacute; en buscar deportes que &ldquo;no impliquen cambios de direcci&oacute;n bruscos, movimientos explosivos o de movimiento excesivo&rdquo;, afirma Garc&iacute;a, que a&ntilde;ade: &ldquo;el entrenamiento de fuerza individualizado y supervisado es el que permite no solo mejorar, sino tambi&eacute;n poder practicar diversos deportes&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/alejandro-garcia-fisio-hiperlaxitud-conlleva-mayor-riesgo-problemas-esguinces-tendinopatias-xp_1_13104104.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Mar 2026 11:59:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alejandro García, fisio: “La hiperlaxitud conlleva un mayor riesgo de problemas como esguinces o tendinopatías”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Salud,Fisioterapia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un nutricionista explica por qué tienes sueño después de comer: "La carga glucémica de la comida ha sido excesiva"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/nutricionista-explica-sueno-despues-comer-carga-glucemica-comida-sido-excesiva-xp_1_13079020.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a93eacdb-3db6-495d-8982-cbd7124384ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un nutricionista explica por qué tienes sueño después de comer: &quot;La carga glucémica de la comida ha sido excesiva&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El especialista Íñigo Marabini Mesones indica cuáles son los alimentos que pueden favorecer una mayor sensación de somnolencia y lo que esto exige a nuestro organismo</p><p class="subtitle">Una nutricionista, sobre tomar o no proteínas en el desayuno: “No es la comida más relevante en este aspecto”</p></div><p class="article-text">
        A todos nos ha pasado alguna vez que, despu&eacute;s de disfrutar de una comida, nos entra un poco de sue&ntilde;o y cierta modorra. O, lo que es lo mismo, lo que se conoce en t&eacute;rminos m&eacute;dicos como somnolencia postprandial, que hace que estemos m&aacute;s cansados cuando acabamos de comer, cuando nuestros niveles de energ&iacute;a de nuestro organismo disminuyen. &iquest;Qu&eacute; hay detr&aacute;s de este fen&oacute;meno y qu&eacute; podemos hacer para sobrellevarlo mejor?
    </p><p class="article-text">
        La respuesta a por qu&eacute; nos pasa esto est&aacute; m&aacute;s en lo que contiene nuestro plato que en tomar otra taza de caf&eacute; para evitarlo. Como nos explica <a href="https://nutricionmarabini.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">I&ntilde;igo Marabini Mesones</a>,<strong> </strong>nutricionista, &ldquo;sentir un ligero descenso de energ&iacute;a es fisiol&oacute;gicamente normal debido a la activaci&oacute;n del sistema nervioso parasimp&aacute;tico, que prioriza la digesti&oacute;n&rdquo;. Debemos pensar que nuestro cuerpo tiene una cantidad limitada de energ&iacute;a y, si la digesti&oacute;n consume una gran parte de ella, queda menos para el cerebro y los m&uacute;sculos. 
    </p><h2 class="article-text">Sue&ntilde;o despu&eacute;s de comer: cu&aacute;les son las causas</h2><p class="article-text">
        Solemos decir que el cuerpo no se equivoca: cada reacci&oacute;n, cada s&iacute;ntoma, tiene una raz&oacute;n de ser. Sentir cierta somnolencia despu&eacute;s de comer no es solo una impresi&oacute;n nuestra, sino un proceso fisiol&oacute;gico ligado a la digesti&oacute;n y al equilibrio del az&uacute;car en sangre.
    </p><p class="article-text">
        Para comprender por qu&eacute; podemos sentirnos cansados despu&eacute;s de comer debemos entender el proceso de digesti&oacute;n de los alimentos. Cuando comemos, nuestro cuerpo descompone los carbohidratos en glucosa y esta se absorbe en el intestino y pasa al torrente sangu&iacute;neo, donde se transporta a las c&eacute;lulas &ndash;con la ayuda de la insulina&ndash; y se metaboliza para obtener energ&iacute;a. Este es el proceso normal cada vez que consumimos carbohidratos. El aumento de la concentraci&oacute;n de glucosa en la sangre depende de la cantidad y el tipo de carbohidratos ingeridos.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s que hablar de alimentos concretos que den mayor sensaci&oacute;n de sue&ntilde;o que otros, &ldquo;lo que suele influir es la composici&oacute;n global de la comida&rdquo;, matiza Marabini, seg&uacute;n el cual s&iacute; es cierto que &ldquo;las comidas muy ricas en hidratos de carbono refinados, como pan blanco, dulces o bebidas azucaradas, pueden favorecer una mayor sensaci&oacute;n de somnolencia porque generan picos r&aacute;pidos de glucosa seguidos de bajadas que se perciben como cansancio&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, a la pregunta sobre c&oacute;mo influye la insulina en la aparici&oacute;n del cansancio, Marabini sostiene que esta es la &ldquo;llave que abre las c&eacute;lulas para que entre la glucosa; si hacemos una comida muy cargada de az&uacute;car o harinas, el cuerpo segrega una cantidad masiva de insulina, lo que provoca una bajada brusca de glucosa en sangre &ndash;hipoglucemia reactiva&ndash; poco despu&eacute;s. Es en este &lsquo;valle&rsquo; de energ&iacute;a cuando el cerebro, que se alimenta de glucosa, nos manda la se&ntilde;al de cansancio y falta de lucidez&rdquo;, explica el experto. Esta bajada es la que desencadena fatiga y un deseo irresistible de echarse una siesta. 
    </p><p class="article-text">
        Pero el especialista a&ntilde;ade otro matiz importante: &ldquo;algunos alimentos contienen nutrientes que participan en la s&iacute;ntesis de melatonina, la hormona que regula el sue&ntilde;o&rdquo;. Hablamos de alimentos &ldquo;ricos en tript&oacute;fano como los l&aacute;cteos, los huevos, los frutos secos o el pavo&rdquo;, afirma Marabini a la vez que matiza que, si bien no van a &ldquo;provocar sue&ntilde;o inmediato despu&eacute;s de comer, s&iacute; pueden ser interesantes en el contexto de la cena para facilitar un mejor descanso nocturno&rdquo;. Algunas <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7230229/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> han demostrado incluso que consumir estos alimentos podr&iacute;a ayudarnos a mejorar la calidad y la cantidad del sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Si bien es com&uacute;n sentir un poco de cansancio y sue&ntilde;o despu&eacute;s de comer, Marabini advierte que cuando &eacute;ste es &ldquo;incapacitante o necesitamos una siesta obligatoria suele ser una se&ntilde;al de que la carga gluc&eacute;mica de la comida ha sido excesiva para nuestro metabolismo. No es solo lo que comemos, sino c&oacute;mo nuestro cuerpo gestiona ese pico de energ&iacute;a&rdquo;, advierte Marabini.
    </p><h2 class="article-text">Nutrientes que dan energ&iacute;a y poco sue&ntilde;o: c&oacute;mo equilibrar el plato para ralentizar la digesti&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Buena parte de la clave para no quedarnos dormidos despu&eacute;s de comer est&aacute; en encontrar el equilibrio con lo que comemos y combinar bien los alimentos. En este sentido, Marabini aconseja combinar &ldquo;alimentos ricos en fibra, grasas saludables y prote&iacute;nas, que ralentizan la absorci&oacute;n de los az&uacute;cares, con los hidratos con prote&iacute;na o grasas saludables para reducir la curva de glucosa&rdquo;. Esto ralentiza la digesti&oacute;n, lo que retrasa la absorci&oacute;n de glucosa, un aumento m&aacute;s gradual del az&uacute;car en sangre y niveles de energ&iacute;a m&aacute;s estables.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una buena manera de conseguir todo esto ser&iacute;a optar por &ldquo;legumbres, frutos secos o grasas como el aguacate y el aceite de oliva virgen extra, que nos dan energ&iacute;a constante durante horas pero evitan la monta&ntilde;a rusa de la insulina que nos lleva directos al sue&ntilde;o&rdquo;, explica Marabini.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero prevenir la somnolencia despu&eacute;s de comer no acaba en la alimentaci&oacute;n. Ponernos en marcha tambi&eacute;n nos ayudar&aacute; en la digesti&oacute;n, a mejorar la circulaci&oacute;n sangu&iacute;nea y a mantener los niveles de az&uacute;car en sangre estables. No hace falta que hagamos una larga caminata para conseguir estos beneficios. &ldquo;Un paseo de apenas 10 o 15 minutos despu&eacute;s de comer ayuda a que los m&uacute;sculos consuman parte de esa glucosa en sangre sin necesidad de que la insulina trabaje en exceso&rdquo;, reconoce Marabini.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y, si durante este paseo nos exponemos a la luz, mucho mejor ya que &ldquo;la exposici&oacute;n a la luz natural ayuda a regular nuestros ritmos circadianos y le indica al cuerpo que todav&iacute;a es momento de estar alerta y no de dormir&rdquo;, concluye Marabini. Tambi&eacute;n la <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26016658/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> indica que la exposici&oacute;n a la luz natural puede ayudarnos a combatir la fatiga y contribuir a una mejor capacidad de razonamiento despu&eacute;s de comer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/nutricionista-explica-sueno-despues-comer-carga-glucemica-comida-sido-excesiva-xp_1_13079020.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Mar 2026 05:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un nutricionista explica por qué tienes sueño después de comer: "La carga glucémica de la comida ha sido excesiva"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nutrición,Alimentación,Comida,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Prefieres comer solo o en compañía? Una nutricionista explica sus efectos: "No se trata de elegir, sino de equilibrar”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/prefieres-comer-compania-nutricionista-explica-efectos-no-trata-elegir-equilibrar-xp_1_13099089.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e560ef1b-2fca-4656-8d03-6726ea2ebba8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Prefieres comer solo o en compañía? Una nutricionista explica sus efectos: &quot;No se trata de elegir, sino de equilibrar”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada vez es más frecuente que la opción de comer a solas se convierta en una elección consciente que puede resultar reconfortante e incluso placentera</p><p class="subtitle">Cuál es la ración perfecta de frutos secos al día, según una dietista: “Todos se consideran de alta calidad nutricional” </p></div><p class="article-text">
        Cuando nos sentamos a comer solemos dirigir casi toda nuestra atenci&oacute;n en lo que comemos, pero no damos importancia a c&oacute;mo, d&oacute;nde y con qui&eacute;n comemos. &iquest;Nos hemos parado a pensar alguna vez si hay diferencias cuando nos sentamos a comer solos a cuando lo hacemos en compa&ntilde;&iacute;a y rodeados de gente? Si nos fijamos, veremos que hay algunas diferencias, y no se trata muchas veces de decidir cu&aacute;l es mejor, sino de comprender c&oacute;mo ambas formas de sentarnos en la mesa pueden influir en nuestra alimentaci&oacute;n y en la relaci&oacute;n que mantenemos con la comida. 
    </p><p class="article-text">
        Cada vez hay m&aacute;s pruebas de que compartir comida va m&aacute;s all&aacute; de simplemente saciar el hambre. Sentarnos a comer y dedicar tiempo a hacerlo con los dem&aacute;s podr&iacute;a ser una de las maneras m&aacute;s sencillas de sentirnos mejor, vivir de forma m&aacute;s saludable y conectar con los dem&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A menudo, cuando compartimos comida, el tiempo parece detenerse. Las conversaciones, los intercambios y las risas crean una atm&oacute;sfera donde podemos saborear cada momento y cada bocado. Las comidas en grupo suelen fomentar la relajaci&oacute;n y un ritmo m&aacute;s pausado, lo que en ocasiones nos permite prestar m&aacute;s atenci&oacute;n a las se&ntilde;ales de hambre y saciedad. Cuando nos tomamos el tiempo para comer, solemos hacerlo de forma m&aacute;s consciente y con moderaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tendemos a comer m&aacute;s despacio porque seguimos el ritmo de la conversaci&oacute;n y hay m&aacute;s probabilidad de saborear y disfrutar de la comida, no solo ingerirla&rdquo;, afirma <a href="https://elivaldinutricion.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elisabet Valdivielso</a>, dietista-nutricionista. Los momentos compartidos alrededor de la mesa suelen ir ligados a &ldquo;cierta autorregulaci&oacute;n social, cuidamos m&aacute;s lo que elegimos o c&oacute;mo comemos, lo que favorece una alimentaci&oacute;n m&aacute;s conectada con el hambre real&rdquo;, reconoce Valdivielso.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Valdivielso advierte que no siempre la compa&ntilde;&iacute;a ayuda: &ldquo;A veces ocurre lo contrario: comemos m&aacute;s cantidad por efecto social, podemos perder las se&ntilde;ales de saciedad si estamos hablando o distra&iacute;dos y hay m&aacute;s tendencia a comer por compromiso o presi&oacute;n social&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; hay de cocinar en compa&ntilde;&iacute;a?, &iquest;es siempre una buena opci&oacute;n? Seg&uacute;n este <a href="https://www.sen.es/attachments/article/3861/ResumenEjecutivo_Investigacion.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Neurolog&iacute;a (SEN), la Universidad Rey Juan Carlos (URJC), el Centro de Investigaci&oacute;n Biom&eacute;dica en Red de Fisiopatolog&iacute;a de la Obesidad y Nutrici&oacute;n (CIBEROBN) del Instituto Carlos III e Ikea, cocinar y comer en compa&ntilde;&iacute;a nos hace estar m&aacute;s alegres. Para Valdivielso, &ldquo;cocinar en compa&ntilde;&iacute;a facilita probar alimentos nuevos y puede mejorar la calidad de la alimentaci&oacute;n&rdquo;. Aunque todo depender&aacute; de &ldquo;cada persona, la intenci&oacute;n y el ambiente&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; pasa cuando comemos solos</h2><p class="article-text">
        Ya hemos visto que las comidas compartidas son, en la mayor&iacute;a de los casos, un indicador de bienestar. En cambio, la idea de comer solo ha ido asociada a una opci&oacute;n peor, una creencia sin embargo que est&aacute; cayendo en desuso. Cada vez es m&aacute;s frecuente que esta opci&oacute;n se convierta en una elecci&oacute;n consciente que puede resultar reconfortante e incluso placentera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque no es una cifra espectacular, s&iacute; es indicativa: m&aacute;s de un <a href="https://documentacion.fundacionmapfre.org/documentacion/publico/es/media/group/1119025.do" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">20% de los espa&ntilde;oles comen y cenan solos</a> entre semana, personas que en algunos casos deciden comer solas y no con la familia o los compa&ntilde;eros de trabajo. Pero debemos saber c&oacute;mo hacerlo. &ldquo;Comer solo puede tener muchos beneficios, siempre y cuando no se haga en &lsquo;modo autom&aacute;tico&rsquo; ni frente a pantallas&rdquo;, reconoce Valdivielso, que admite que, &ldquo;bien aprovechado, puede ser uno de los momentos m&aacute;s conscientes del d&iacute;a&rdquo;.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        Comer solos nos aporta el placer de concentrarnos en la comida porque eliminamos las distracciones. Nuestros sentidos se centran en el alimento que tenemos delante. &ldquo;Hay m&aacute;s conexi&oacute;n con el hambre y la saciedad, es m&aacute;s f&aacute;cil escuchar nuestro cuerpo (hambre real vs. <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/elena-fuente-nutricionista-comida-cumple-funcion-distraernos-aporta-placer-inmediato-xp_1_12981242.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hambre emocional</a>) y detectamos mejor cu&aacute;ndo estamos satisfechos&rdquo;, afirma Valdivielso. Adem&aacute;s, al estar a solas &ldquo;evitamos comer &lsquo;por inercia&rsquo; o por seguir el ritmo de otros, lo que favorece una relaci&oacute;n m&aacute;s intuitiva con la comida&rdquo;, comenta la experta.
    </p><p class="article-text">
        Pero los beneficios de comer solo, sin pantallas, no acaban aqu&iacute;. Valdivielso enumera otros tantos m&aacute;s:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Saboreamos m&aacute;s los alimentos, su textura, olor y sabor.</li>
                                    <li>Comemos m&aacute;s despacio de forma natural.</li>
                                    <li>Disfrutamos m&aacute;s, aunque se trate de una comida sencilla.</li>
                                    <li>Podemos elegir en funci&oacute;n de lo que nos apetece o necesitamos.</li>
                                    <li>Ajustamos las cantidades sin la presi&oacute;n social de los dem&aacute;s. </li>
                                    <li>Creamos rutinas m&aacute;s alineadas con nosotros.</li>
                                    <li>En un d&iacute;a con prisas, comer solo puede suponer un peque&ntilde;o reseteo, un momento de calma y desconexi&oacute;n y una oportunidad para bajar el estr&eacute;s, lo que tiene un impacto en la digesti&oacute;n y el bienestar.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Pese a todos estos beneficios, no debemos pasar por alto que comer solo, con emociones negativas, puede llevar a &ldquo;comer por ansiedad y a p&eacute;rdida de apetito&rdquo;, advierte Valdivielso
    </p><h2 class="article-text">La influencia del entorno y de la atenci&oacute;n a la hora de comer</h2><p class="article-text">
        Cuando se trata de elegir entre dos opciones no siempre todo es blanco y negro. Los matices a menudo son importantes y en este caso tambi&eacute;n lo son. &ldquo;No es una cuesti&oacute;n de elegir uno u otro sino de equilibrar&rdquo;, explica Valdivielso. Comer acompa&ntilde;ados nos permite mayor conexi&oacute;n social y un disfrute compartido, mientras que comer solo (sin pantallas) nos lleva a una conexi&oacute;n interna y mayor conciencia. &ldquo;Ambos son necesarios y complementarios&rdquo;, admite la especialista.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de si estamos solos o acompa&ntilde;ados cuando comemos, la clave est&aacute; en fijarnos en el tipo de ambiente que nos rodea. Como admite Valdivielso, &ldquo;comer en un ambiente tranquilo activa el sistema digestivo, digerimos mejor. En cambio, comer con estr&eacute;s, prisas o nervios dificulta la digesti&oacute;n en forma de hinchaz&oacute;n, pesadez y peor absorci&oacute;n&rdquo;. Hay m&aacute;s condicionantes que afectan a nuestro bienestar a la hora de comer. &ldquo;La postura, el ruido o incluso la luz influyen en c&oacute;mo responde el cuerpo&rdquo;, admite Valdivielso.
    </p><p class="article-text">
        Si no prestamos atenci&oacute;n a lo que comemos, bien porque estamos distra&iacute;dos con el televisor o el m&oacute;vil, &ldquo;nuestro cerebro no registra bien la comida y esto puede hacer que comamos m&aacute;s cantidad sin darnos cuenta y tengamos m&aacute;s hambre despu&eacute;s. En cambio, comer con atenci&oacute;n mejora la conexi&oacute;n con las se&ntilde;ales de hambre real&rdquo;, matiza la nutricionista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los ambientes ca&oacute;ticos suelen llevar a comer &ldquo;m&aacute;s ultraprocesados o comida r&aacute;pida; los entornos organizados, en cambio, nos llevan a tomar decisiones m&aacute;s saludables&rdquo;, reconoce la especialista. El lugar donde comemos tambi&eacute;n influye en parte de las decisiones que tomamos. Para Valdivielso, &ldquo;hacerlo siempre en el mismo lugar y horario ayuda a regular el apetito, a evitar picoteos constantes; por el contrario, la falta de estructura suele desordenar la alimentaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/prefieres-comer-compania-nutricionista-explica-efectos-no-trata-elegir-equilibrar-xp_1_13099089.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Mar 2026 09:36:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Prefieres comer solo o en compañía? Una nutricionista explica sus efectos: "No se trata de elegir, sino de equilibrar”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Comida,Cocina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuál es la ración perfecta de frutos secos al día, según una dietista: "Todos se consideran de alta calidad nutricional"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/racion-perfecta-frutos-secos-dia-dietista-consideran-alta-calidad-nutricional-xp_1_13093549.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ee2c4d79-158d-4417-8b8e-d4ca830df1e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuál es la ración perfecta de frutos secos al día, según una dietista: &quot;Todos se consideran de alta calidad nutricional&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La especialista Cristina García Tébar nos ayuda a determinar cuántos frutos secos debemos tomar al día para beneficiarnos de todas sus propiedades y nutrientes</p><p class="subtitle">Dos nutricionistas abordan los límites del Índice de Masa Corporal: “No indica dónde se acumula la grasa” </p></div><p class="article-text">
        Los frutos secos suelen ser uno de los tentempi&eacute;s m&aacute;s apetecibles: ya sea para picar en una celebraci&oacute;n o fiesta, o como algo que tomamos cuando tenemos prisa. Probablemente hayamos escuchado tambi&eacute;n informaci&oacute;n contradictoria sobre ellos. Alguna nos dice que son la mejor opci&oacute;n para un picoteo saludable y rico en prote&iacute;nas; otra, en cambio, dice que es muy f&aacute;cil excederse y comer demasiado, y que es mejor evitarlos.
    </p><p class="article-text">
        En ocasiones, incluso lo bueno en exceso es malo, y cuando hablamos de frutos secos ricos en grasas, ese tentempi&eacute; saludable puede acabar convirti&eacute;ndose en algo perjudicial. La expresi&oacute;n &ldquo;todo con moderaci&oacute;n&rdquo; cobra especial importancia al hablar del consumo de frutos secos. &iquest;Cu&aacute;ntos deber&iacute;amos tomar para beneficiarnos de sus propiedades? <a href="https://www.nutriemocion.net/tu-nutricionista-en-valencia/dietista-valencia-cristina-garcia/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cristina Garc&iacute;a T&eacute;bar</a>, dietista de Nutriemoci&oacute;n en Val&egrave;ncia, nos ayuda a despejar esta y otras dudas sobre los frutos secos.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; tienen los frutos secos que los hacen saludables</h2><p class="article-text">
        Los frutos secos son una verdadera fuente de nutrientes, est&aacute;n repletos de valiosos ingredientes. Tanto si hablamos de avellanas, como de nueces o de almendras, cada tipo de fruto seco tiene un perfil nutricional &uacute;nico. Pero en todos ellos encontraremos una interesante variedad de vitaminas, minerales, grasas saludables y prote&iacute;nas que son beneficiosas para nuestro organismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los frutos secos, explica Garc&iacute;a, &ldquo;son alimentos muy completos, de alta calidad nutricional, en los que est&aacute;n representados todos los nutrientes, sobre todo prote&iacute;nas, grasas, fibra, vitaminas y minerales como hierro, zinc, selenio o calcio, y tambi&eacute;n, aunque en menor proporci&oacute;n, carbohidratos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con todo, y como apunta la dietista, no son tan ricos en agua como otros alimentos. Pero al consumir frutos secos con regularidad, nos aseguramos de que nuestro organismo recibe estos nutrientes esenciales y, por tanto, recibe varios beneficios. Garc&iacute;a destaca los siguientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Efecto cardioprotector gracias a su contenido en &aacute;cidos grasos insaturados, que ayudan a regular los niveles de colesterol en la sangre.</li>
                                    <li>Ofrecen una buena salud digestiva debido a su riqueza en fibra, que ayuda a regular el tr&aacute;nsito intestinal y favorece una digesti&oacute;n regular y saludable.</li>
                                    <li>Aportan gran saciedad gracias a su contenido en l&iacute;pidos, fibra y prote&iacute;nas. &ldquo;Su estructura m&aacute;s compacta y poco hidratada implica un mayor procesamiento digestivo&rdquo;, explica Garc&iacute;a.</li>
                                    <li>Ejercen una funci&oacute;n antioxidante gracias a la cantidad de vitamina E, que protege las c&eacute;lulas del da&ntilde;o causado por los radicales libres y reduce la inflamaci&oacute;n en el cuerpo.&nbsp;</li>
                                    <li>Poseen propiedades antiinflamatorias debido al efecto combinado de muchos de los nutrientes que contienen.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &ldquo;Muchos estudios han relacionado el consumo habitual de frutos secos con menor riesgo de sufrir enfermedad cardiovascular, c&aacute;ncer, enfermedades respiratorias, diabetes o infecciones, entre otras&rdquo;, reconoce Garc&iacute;a. Lo demuestra, por ejemplo, este an&aacute;lisis de estudios sobre el consumo de frutos secos y el riesgo de enfermedades publicado en <a href="https://link.springer.com/article/10.1186/s12916-016-0730-3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>BMC Medicine</em></a>, seg&uacute;n el cual el consumo de 20 gramos al d&iacute;a, el equivalente a un pu&ntilde;ado, puede reducir el riesgo de padecer cardiopat&iacute;a coronaria en casi un 30%, el riesgo de c&aacute;ncer en un 15% y el riesgo de muerte prematura en un 22%.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        O este otro <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9930735/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a>, que concluye, tras revisar 60 investigaciones, que las personas que consumen 30 gramos diarios de frutos secos, en particular nueces, almendras y pistachos, tienen un 19% menos de probabilidades de sufrir enfermedades cardiovasculares y un 23% menos de probabilidades de morir a causa de ellas.
    </p><h2 class="article-text">Cu&aacute;ntos frutos secos debemos tomar para beneficiarnos de sus propiedades</h2><p class="article-text">
        Ya hemos visto que los frutos secos son una opci&oacute;n saludable si los a&ntilde;adimos de manera regular a nuestra alimentaci&oacute;n. Y s&iacute; podemos consumirlos a diario. Es m&aacute;s, Garc&iacute;a afirma que &ldquo;es muy recomendable hacerlo&rdquo;. Pero, &iquest;qu&eacute; significa que los tomemos de forma regular? &iquest;Cu&aacute;l es la cantidad recomendada? &iquest;Cu&aacute;ndo es demasiado? Para la dietista, &ldquo;la cantidad recomendada es aproximadamente un pu&ntilde;ado&rdquo;, siempre que no haya contraindicaciones m&eacute;dicas ni alergias.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, es posible sobrepasar esta cantidad con los frutos secos, bien porque nos quedamos con todo el paquete abierto y vamos picando casi sin darnos cuenta, o porque son de tan f&aacute;cil consumo que puede llevarnos a comer m&aacute;s de lo deseado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto hace que la ingesta no sea muy consciente, ya que muchas veces el foco est&aacute; en la pantalla o en una conversaci&oacute;n, y no en la cantidad que consumimos&rdquo;, advierte Garc&iacute;a. Si esto es algo puntual, no pasa nada, &ldquo;pero si ocurre de forma habitual, desordenamos nuestras ingestas y desplazamos el consumo de otros alimentos necesarios. Las consecuencias depender&iacute;an del caso en concreto, como la frecuencia o el resto de alimentos que componen la dieta&rdquo;, reconoce la especialista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo podemos incluir los frutos secos para no caer en estos y otros errores? Garc&iacute;a sugiere incluirlos como parte de nuestra ingesta habitual. &ldquo;En ensaladas, con un yogur o una fruta para merendar o en un <em>porridge</em> para desayunar. En estos casos es raro que nos excedamos y es m&aacute;s f&aacute;cil que incluyamos la raci&oacute;n recomendada&rdquo;, matiza Garc&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">No todos los frutos secos son iguales: mejor en su versi&oacute;n cruda</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Hay ciertas diferencias en su composici&oacute;n, pero todos se consideran de alta calidad nutricional&rdquo;, afirma Garc&iacute;a. &iquest;En qu&eacute; se diferencian entre ellos? Como apunta la especialista, el contenido de grasa es uno de los que pueden marcar alguna diferencia, ya que algunos, como las nueces de macadamia, &ldquo;contienen una mayor proporci&oacute;n, aunque no deber&iacute;amos descartarlas por este motivo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las nueces, por su parte, contienen l&iacute;pidos omega 3, que son &ldquo;importantes para nuestra nutrici&oacute;n y que no los encontramos en muchos otros alimentos&rdquo;, reconoce Garc&iacute;a. Con todo, y para la especialista, la clave est&aacute; en &ldquo;la variedad de frutos secos, en el contexto de una alimentaci&oacute;n equilibrada, comer de manera consciente, a un ritmo adecuado, conocer las raciones recomendadas y atender a nuestras se&ntilde;ales de hambre y saciedad&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Garc&iacute;a, &ldquo;los frutos secos pueden usarse como complementos proteicos de algunos platos, pero tambi&eacute;n pueden completar su valor nutricional y energ&eacute;tico gracias a su contenido en grasa&rdquo;. Eso s&iacute;, &ldquo;priorizando los frutos secos en su versi&oacute;n cruda, aunque esto no signifique que no podamos incluir los salados en la misma o distintas ingestas&rdquo;, concluye Garc&iacute;a. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/racion-perfecta-frutos-secos-dia-dietista-consideran-alta-calidad-nutricional-xp_1_13093549.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 08:48:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuál es la ración perfecta de frutos secos al día, según una dietista: "Todos se consideran de alta calidad nutricional"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comida,Alimentación,Frutos secos,Salud,Dietas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dos nutricionistas abordan los límites del Índice de Masa Corporal: "No indica dónde se acumula la grasa"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/nutricionistas-abordan-limites-indice-masa-corporal-no-indica-acumula-grasa-xp_1_13085737.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab0a7714-72f1-4a82-a626-6a5afa08c29c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dos nutricionistas abordan los límites del Índice de Masa Corporal: &quot;No indica dónde se acumula la grasa&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este indicador mide la relación entre nuestro peso y altura, pero no tiene en cuenta la grasa muscular, su distribución ni las particularidades de cada persona</p><p class="subtitle">Un nutricionista explica por qué tienes sueño después de comer: "La carga glucémica de la comida ha sido excesiva"</p></div><p class="article-text">
        El &Iacute;ndice de Masa Corporal (IMC) es una medida muy generalizada que calcula el peso corporal de una persona en relaci&oacute;n con su estatura. Desarrollado en los inicios del siglo XIX, en un principio se concibi&oacute; para realizar <a href="https://www.ama-assn.org/public-health/chronic-diseases/ama-use-bmi-alone-imperfect-clinical-measure" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios poblacionales</a>, no evaluaciones de salud individuales. Con el tiempo, esta medida gan&oacute; popularidad porque era una forma r&aacute;pida y f&aacute;cil de determinar si el peso de una persona es normal o no y si est&aacute; dentro del rango que se considera saludable.&nbsp;Sin embargo, con los a&ntilde;os, su uso ha llevado a muchos profesionales a plantearse si realmente esta medida sigue siendo tan relevante como antes.
    </p><p class="article-text">
        El IMC es una medida de detecci&oacute;n r&aacute;pida, segura y fiable para evaluar el peso de una persona en relaci&oacute;n con su estatura, expresada en kilogramos, y el cuadrado de la talla, expresada en metros. &ldquo;Es una f&oacute;rmula que relaciona el peso y la altura de una persona para clasificar su tama&ntilde;o corporal en categor&iacute;as y se calcula dividiendo el peso en kilos entre la altura en metros al cuadrado&rdquo;, afirma Silvia Uriarte, nutricionista en <a href="https://gutnutricion.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">GUT Nutrici&oacute;n</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A partir de este &iacute;ndice, un valor inferior a 18,5 kg/m&sup2; se&ntilde;ala un peso insuficiente; el peso es normal cuando el IMC est&aacute; entre los 18,5 kg/m&sup2; y 25 kg/m&sup2;; cuando la cifra se sit&uacute;a entre los 25 kg/m&sup2; y los 30 kg/m&sup2;, indica que hay sobrepeso; y, cuando es superior a 30 kg/m&sup2;, nos dice que hay obesidad.
    </p><p class="article-text">
        Esta medida, por tanto, permite clasificar de manera r&aacute;pida a las personas con bajo peso, normopeso, sobrepeso u obesidad. &ldquo;Se usa desde hace d&eacute;cadas como herramienta r&aacute;pida para estudiar la salud de grandes poblaciones&rdquo;, afirma por su parte Mar&iacute;a Garc&eacute;s, nutricionista tambi&eacute;n de GUT Nutrici&oacute;n. Pero, &iquest;podemos confiar en ella como un indicador fiable de salud?
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; nos dice el IMC</h2><p class="article-text">
        Una de las mayores ventajas del IMC es su sencillez: solo se requiere la estatura y el peso, datos f&aacute;ciles de medir sin necesidad de equipos especializados. Adem&aacute;s, tenemos acceso numerosas aplicaciones online que lo calculan de manera inmediata, solo es necesario introducir estos dos datos y lo calcula de forma autom&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El IMC s&iacute; es una herramienta pr&aacute;ctica para que m&eacute;dicos y nutricionistas, e incluso investigadores, puedan realizar evaluaciones r&aacute;pidas a grandes grupos de personas. &ldquo;El IMC puede servir como herramienta orientativa para detectar posibles riesgos en estudios de salud p&uacute;blica&rdquo;, reconoce Uriarte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este &iacute;ndice ayuda a rastrear las tendencias de obesidad en distintos grupos demogr&aacute;ficos y a asignar recursos y dise&ntilde;ar intervenciones. Proporciona, por tanto, una forma estandarizada de comparar los riesgos para la salud entre diferentes grupos. Pero algunas <a href="https://www.ama-assn.org/public-health/chronic-diseases/ama-use-bmi-alone-imperfect-clinical-measure" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> han puesto en tela de juicio la utilidad del IMC, sus categor&iacute;as de peso, su utilidad como medida de diagn&oacute;stico cl&iacute;nico y su aplicaci&oacute;n inapropiada en subgrupos de poblaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Las limitaciones del IMC como medida de salud</h2><p class="article-text">
        &ldquo;No es un diagn&oacute;stico m&eacute;dico&rdquo;, aclara Garc&eacute;s, que reconoce que este &iacute;ndice &ldquo;no mide la grasa corporal ya que no distingue entre m&uacute;sculo, grasa, hueso o agua. Esto hace que personas con mucha masa muscular puedan aparecer como personas &lsquo;con sobrepeso&rsquo;, mientras otras con un IMC considerado normal puedan tener un porcentaje de grasa elevado o problemas de salud asociados&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No indica d&oacute;nde se acumula la grasa, algo clave para valorar el riesgo cardiovascular&rdquo;, dice Uriarte, que considera esta como una de las limitaciones m&aacute;s grandes del IMC. La distribuci&oacute;n de la grasa corporal influye en los riesgos para la salud: la grasa abdominal aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares m&aacute;s que la grasa en otras zonas, pero el IMC no tiene en cuenta la distribuci&oacute;n, por lo que dos personas con el mismo IMC pueden tener perfiles de salud muy distintos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un IMC alto no siempre es sin&oacute;nimo de obesidad porque solo se tiene en cuenta la altura y el peso, pero no se distingue de d&oacute;nde viene el peso. Una persona puede tener un porcentaje de grasa saludable pero mucha masa muscular y aun as&iacute; aparecer con un IMC elevado&rdquo;, aclara Garc&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El IMC no considera la masa magra, la &oacute;sea, las proporciones de grasa ni la salud metab&oacute;lica, que son indicadores importantes de la salud general. En realidad, lo que nos dice es que &ldquo;el peso y la enfermedad tienen una relaci&oacute;n directa cuando en realidad se ha demostrado que esto no es as&iacute;&rdquo;, reconoce Uriarte.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, debemos tener en cuenta que no todo el mundo es igual. Si bien la clasificaci&oacute;n del IMC seg&uacute;n la edad cambia en funci&oacute;n de si es un ni&ntilde;o, adulto o adulto mayor, el c&aacute;lculo es el mismo. &ldquo;Lo que cambia son los rangos considerados normales. Pero no tiene en cuenta diferencias importantes entre personas&rdquo;, aclara Uriarte, que habla de m&aacute;s limitaciones, como que &ldquo;no mide la salud metab&oacute;lica (tensi&oacute;n, colesterol, glucosa, entre otros), puede afirmar que personas sanas est&aacute;n enfermas, y al contrario, y refuerza la idea de que el peso define la salud de las personas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;En qu&eacute; casos puede resultar poco fiable el IMC? </h2><p class="article-text">
        Garc&eacute;s habla de &ldquo;deportistas con mucha masa muscular, personas mayores, adolescentes, personas con cuerpos m&aacute;s grandes y distintos grupos &eacute;tnicos o gen&eacute;ticos&rdquo;.&nbsp;Las categor&iacute;as de peso del IMC implican que existe un cuerpo t&iacute;pico saludable, un concepto que simplifica en exceso la salud al ignorar la variedad de tipos de cuerpos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creemos que reducir la salud a un n&uacute;mero, adem&aacute;s de llevar a diagn&oacute;sticos err&oacute;neos, pueden generar una relaci&oacute;n poco saludable con el cuerpo y la alimentaci&oacute;n&rdquo;, matiza Garc&eacute;s. &ldquo;El IMC no relaciona de manera directa la salud y el bienestar de cada persona, ya que es un mero &iacute;ndice estad&iacute;stico&rdquo;, a&ntilde;ade la nutricionista.
    </p><p class="article-text">
        Resulta m&aacute;s convincente respaldar su aplicaci&oacute;n si se analiza c&oacute;mo debe modificarse su uso actual y c&oacute;mo podr&iacute;a y deber&iacute;a evolucionar. &ldquo;Cada vez m&aacute;s profesionales defendemos que el IMC no deber&iacute;a ser el &uacute;nico criterio para evaluar a una persona: da una orientaci&oacute;n sobre el peso relativo, pero no es una medida completa de salud ni deber&iacute;a usarse como &uacute;nico criterio para evaluar a una persona&rdquo;, afirma Uriarte.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, las nutricionistas defienden una evaluaci&oacute;n de la salud a partir de una visi&oacute;n m&aacute;s amplia que incluya no solo el peso sino tambi&eacute;n otros par&aacute;metros como h&aacute;bitos, bienestar f&iacute;sico y mental, contexto social y calidad de vida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/nutricionistas-abordan-limites-indice-masa-corporal-no-indica-acumula-grasa-xp_1_13085737.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2026 09:04:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dos nutricionistas abordan los límites del Índice de Masa Corporal: "No indica dónde se acumula la grasa"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Alimentación,Nutrición,Ejercicio físico]]></media:keywords>
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