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    <title><![CDATA[elDiario.es - Marta Chavarrías]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/marta_chavarrias/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Marta Chavarrías]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Una neuróloga repasa los límites de los tratamientos para el insomnio: "Las benzodiacepinas no dan un sueño natural"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/neurologa-repasa-limites-tratamientos-insomnio-benzodiacepinas-no-dan-sueno-natural-xp_1_13328450.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/35e189fe-1675-420b-8e75-83cdd85ed88d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una neuróloga repasa los límites de los tratamientos para el insomnio: &quot;Las benzodiacepinas no dan un sueño natural&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La especialista en sueño defiende la importancia de tratar de determinar cuál es la causa concreta del insomnio para poder actuar desde la raíz y resolver el problema</p><p class="subtitle">Los hábitos de un fisio para estimular el nervio vago y pasar del estrés a la calma: “El cuerpo ya no se recupera igual”</p></div><p class="article-text">
        Dormir las horas necesarias y que este sue&ntilde;o sea de calidad es de vital importancia para nuestra salud en general. Si no conseguimos dormir bien, se resiente la calidad de vida y, a largo plazo, se pueden agravar y hay mayor riesgo de algunas enfermedades como trastornos cardiovasculares, problemas mentales, demencia, hipertensi&oacute;n arterial, diabetes tipo 2 u obesidad. Tambi&eacute;n nuestras funciones cognitivas se ven afectadas, ya que baja la concentraci&oacute;n y la capacidad de atenci&oacute;n, mientras que el tiempo de reacci&oacute;n aumenta.
    </p><p class="article-text">
        El insomnio es uno de los trastornos del sue&ntilde;o m&aacute;s frecuentes: <a href="https://www.sen.es/saladeprensa/pdf/Link182.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 25-35% de la poblaci&oacute;n adulta</a> padece insomnio transitorio y entre un 10-15% de los espa&ntilde;oles &mdash;m&aacute;s de cuatro millones de adultos&mdash;, sufre insomnio cr&oacute;nico, seg&uacute;n la Sociedad Espa&ntilde;ola de Neurolog&iacute;a (SEN). Para estas personas, pasar la noche, dormir y descansar bien se convierte en todo un reto. En la mayor&iacute;a de los casos, y con el fin de tener una noche de sue&ntilde;o, muchas recurrir&aacute;n a un tratamiento farmacol&oacute;gico. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Algunas medicinas usadas alteran las fases de sue&ntilde;o&rdquo;, explica <a href="https://www.clinicacisne.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Celia Garc&iacute;a Malo</a>, neur&oacute;loga especialista en Medicina del Sue&ntilde;o, que apuesta por tratar de determinar siempre cu&aacute;l es la causa concreta del insomnio para poder actuar desde la ra&iacute;z y resolver el problema.  
    </p><h2 class="article-text">Tratar la ra&iacute;z detr&aacute;s del insomnio</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Hay otras opciones m&aacute;s fisiol&oacute;gicas respecto a c&oacute;mo se va regulando el sue&ntilde;o&rdquo;, dice Garc&iacute;a, y a&ntilde;ade que no siempre es necesario recurrir a medicamentos como las benzodiacepinas. Muchas veces, explica, detr&aacute;s del insomnio puede haber un origen psicol&oacute;gico relacionado con trastornos del estado de &aacute;nimo, ansiedad o depresi&oacute;n, incluso con enfermedades neurol&oacute;gicas como el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/causas-tratamiento-sindrome-piernas-inquietas-enfermedad-prevalente-valorada_1_12970409.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute;ndrome de piernas inquietas</a> o trastornos respiratorios como la <a href="https://www.eldiario.es/era/no-son-ronquidos-aparece-apnea-sueno-detectarla_1_13068219.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apnea del sue&ntilde;o</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Para tratar el insomnio, como pasa con cualquier otra enfermedad, es clave conocer primero la causa concreta e ir al origen del problema para descubrir qu&eacute; es lo que lo est&aacute; provocando. Sea cual sea de donde proceda, ya es posible iniciar el tratamiento, que en la mayor&iacute;a de los casos incluir&aacute; medidas como ajustes en los h&aacute;bitos de sue&ntilde;o, como&nbsp;mantener unos horarios regulares de sue&ntilde;o o evitar el uso de pantallas antes de acostarnos.
    </p><p class="article-text">
        Otro tratamiento recomendado es la terapia cognitivo-conductual, un tipo de tratamiento que las <a href="https://speciality.medicaldialogues.in/european-guideline-for-the-diagnosis-and-treatment-of-insomnia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gu&iacute;as cl&iacute;nicas europeas</a> recomiendan como opci&oacute;n de tratamiento de primera l&iacute;nea para el insomnio cr&oacute;nico. El <a href="https://www.infocop.es/wp-content/uploads/2026/03/Guia-Practica-TCCIC.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">objetivo</a> es restaurar la autorregulaci&oacute;n natural del sue&ntilde;o y, para ello, se act&uacute;a en los factores que mantienen el problema, en lugar de limitarse a tratar los s&iacute;ntomas.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de tratamiento integra estrategias conductuales, cognitivas y psicoeducativas y logra abordar el insomnio no solo como un s&iacute;ntoma aislado, sino como un trastorno con m&aacute;s implicaciones, lo que permite desarrollar un modelo de atenci&oacute;n m&aacute;s preventivo y sostenible.&nbsp; 
    </p><h2 class="article-text">Los l&iacute;mites del tratamiento farmacol&oacute;gico para dormir</h2><p class="article-text">
        Cuando nada de esto funciona, los profesionales pueden barajar la posibilidad de recurrir a los f&aacute;rmacos, en concreto benzodiacepinas, que son efectivos siempre y cuando se usen bien.&nbsp;Lejos de lo que dice la creencia popular, &ldquo;las benzodiacepinas no dan un sue&ntilde;o natural&rdquo;, reconoce Garc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si hacemos una comparaci&oacute;n con polisomnograf&iacute;a, una prueba usada para diagnosticar trastornos del sue&ntilde;o y que registra las ondas cerebrales, los niveles de ox&iacute;geno en sangre, la frecuencia card&iacute;aca y respiratoria y los movimientos de los ojos y las piernas, sin &lsquo;benzos&rsquo; y con &lsquo;benzos&rsquo;, veremos que el sue&ntilde;o es mucho m&aacute;s superficial con &lsquo;benzos&rsquo; y la arquitectura del sue&ntilde;o no es la misma que la sin &lsquo;benzos&rdquo;, advierte la neur&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&iacute; es verdad que estos medicamentos son &uacute;tiles para periodos de tiempo cortos, as&iacute; como cuando hay crisis de insomnio por ansiedad o por circunstancias estresantes concretas, pero nunca deber&iacute;an tomarse durante m&aacute;s de cuatro semanas porque a medio y largo plazo la calidad del sue&ntilde;o se empobrece mucho&rdquo;, aclara Garc&iacute;a acerca de un medicamento que siempre se debe consumir bajo prescripci&oacute;n m&eacute;dica y que requiere de una valoraci&oacute;n profesional &mdash;tanto al iniciar el tratamiento como al interrumpirlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, si bien pueden tratar r&aacute;pidamente el insomnio grave, interfieren con los patrones naturales del sue&ntilde;o y alteran las etapas cruciales del descanso. Y, aunque tengamos la sensaci&oacute;n de que dormimos m&aacute;s tiempo, no nos sentiremos descansados del todo porque reducen el sue&ntilde;o profundo y alteran el ritmo natural de sue&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todas las benzodiacepinas act&uacute;an sobre el sue&ntilde;o como hipn&oacute;ticos, pero lo que hacen es favorecer un sue&ntilde;o superficial y quitan sue&ntilde;o profundo&rdquo;, explica la neur&oacute;loga. Esto explicar&iacute;a por qu&eacute;, seg&uacute;n la experta, algunas personas que las usan para dormir &ldquo;no descansan, y esto ocurre porque muchas veces la propia benzodiacepina altera la arquitectura del sue&ntilde;o&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otra limitaci&oacute;n de este tipo de tratamiento es que pueden <a href="https://www.mdpi.com/2035-8377/13/4/59" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desarrollar tolerancia</a> si su uso se prolonga en el tiempo, lo que a la larga se convertir&aacute; en un problema grave porque cada vez se tendr&aacute;n que usar dosis mayores si no se trata la causa subyacente. Esta dependencia, lejos de mejorar la situaci&oacute;n, puede crear nuevas dificultades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La experta alerta que Espa&ntilde;a es uno de los pa&iacute;ses con mayo consumo de benzodiacepinas del mundo, tal como demuestra este <a href="https://www.frontiersin.org/journals/pharmacology/articles/10.3389/fphar.2025.1547488/full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a>, a pesar de las <a href="https://www.aemps.gob.es/informa/circulares/medicamentosusohumano/seguridad-5/2000/circular-3-2000/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recomendaciones</a> existentes destinadas a prevenir su mal uso de la Agencia Espa&ntilde;ola de Medicamentos y Productos Sanitarios. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es algo sobre lo que estamos intentando hacer un llamamiento para controlarlo. La creencia de que &lsquo;me tomo un f&aacute;rmaco para dormir desde hace 20 a&ntilde;os' y lo consideramos normal no es la soluci&oacute;n para tratar el insomnio, ni mucho menos, porque debemos ir a la ra&iacute;z del problema&rdquo;, declara la neur&oacute;loga.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/neurologa-repasa-limites-tratamientos-insomnio-benzodiacepinas-no-dan-sueno-natural-xp_1_13328450.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jun 2026 08:18:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Trastornos del sueño,Descanso,Salud,Medicina,Salud mental,Ansiedad,Estrés]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los hábitos de un fisio para estimular el nervio vago y pasar del estrés a la calma: "El cuerpo ya no se recupera igual"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/habitos-fisio-estimular-nervio-vago-estres-calma-xp_1_13286754.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c189c1a8-4c6e-4dc2-893b-3fa7d3f819c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los hábitos de un fisio para estimular el nervio vago y pasar del estrés a la calma: &quot;El cuerpo ya no se recupera igual&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El nervio vago está relacionado con la capacidad del cuerpo para salir del estado de alerta constante y entrar en uno de recuperación y regulación</p><p class="subtitle">Reducir la tensión arterial o ganar fuerza: una entrenadora explica los beneficios de las sentadillas contra la pared
</p></div><p class="article-text">
        Nuestro cuerpo es un sistema complejo e intrincadamente conectado, donde el cerebro y el sistema nervioso desempe&ntilde;an un papel clave en la regulaci&oacute;n de varias funciones. Entre los numerosos nervios que componen este sistema, el nervio vago destaca por su clara influencia en la salud f&iacute;sica y mental.
    </p><p class="article-text">
        Probablemente muchas personas desconozcan su existencia, o quiz&aacute;s nunca han o&iacute;do hablar de &eacute;l. Para hacernos una idea, podr&iacute;amos imaginarlo como una simple cuerda, aunque en realidad se asemeja m&aacute;s a un &aacute;rbol, ramific&aacute;ndose una y otra vez en diminutos dedos. Lo llamamos nervio, en singular, si bien son un par de nervios que descienden del cerebro, a trav&eacute;s de una serie de ramificaciones, que se conectan con el coraz&oacute;n, los pulmones, el bazo, el h&iacute;gado y los intestinos. 
    </p><h2 class="article-text">Nervio vago, la principal comunicaci&oacute;n bidireccional entre cerebro y cuerpo</h2><p class="article-text">
        El nervio vago es una v&iacute;a principal de comunicaci&oacute;n bidireccional entre el cerebro y el cuerpo, ya que transmite se&ntilde;ales sensoriales de los &oacute;rganos internos y &oacute;rdenes motoras desde el cerebro. Como nos explica Andr&eacute;s S&aacute;nchez D&aacute;vila, director del equipo de fisioterapeutas especialistas en nervio vago y Sistema Nervioso Aut&oacute;nomo (SNA) de <a href="https://www.fisioterapiagoya.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fisioterapia Goya</a>, &ldquo;es uno de los nervios m&aacute;s importantes del cuerpo y una pieza clave del SNA, el encargado de regular funciones autom&aacute;ticas como la respiraci&oacute;n, el ritmo card&iacute;aco, la digesti&oacute;n, el sue&ntilde;o y la respuesta al estr&eacute;s&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El nervio vago, este &ldquo;sistema global de adaptaci&oacute;n del cuerpo&rdquo;, como lo denominan los expertos, se origina en el tronco encef&aacute;lico y se extiende hacia abajo a trav&eacute;s del cuello hasta el t&oacute;rax y el abdomen. Este nervio se ramifica hacia m&uacute;ltiples &oacute;rganos, incluyendo el coraz&oacute;n, los pulmones, el h&iacute;gado, el bazo, el est&oacute;mago, los intestinos y los ri&ntilde;ones. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata por tanto de un componente clave del SNA, que regula procesos fisiol&oacute;gicos involuntarios como la frecuencia card&iacute;aca, la presi&oacute;n arterial y la respiraci&oacute;n. Su nombre deriva de la palabra latina <em>vagus</em>, que significa <em>errante</em>, lo cual describe a la perfecci&oacute;n su extenso recorrido por todo el cuerpo. 
    </p><p class="article-text">
        En otras palabras: cuando el cerebro pregunta al coraz&oacute;n o a los pulmones si todo est&aacute; bien, las respuestas suelen llegar a trav&eacute;s del nervio vago.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, &ldquo;cuando el organismo pierde capacidad de regulaci&oacute;n, pueden aparecer s&iacute;ntomas muy distintos entre s&iacute;: desde cansancio a problemas digestivos, sensaci&oacute;n de alerta constante, palpitaciones, insomnio o dificultad para recuperarse f&iacute;sica y mentalmente&rdquo;, advierte S&aacute;nchez. 
    </p><h2 class="article-text">Cuando el cuerpo no puede regularse correctamente</h2><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; puede fallar en el nervio vago? La disfunci&oacute;n puede deberse a diversas causas, tanto fisiol&oacute;gicas como psicol&oacute;gicas. &ldquo;No suele existir una &uacute;nica se&ntilde;al clara que nos diga que no est&aacute; funcionando como deber&iacute;a, sino un conjunto&rdquo;, aclara el fisioterapeuta. 
    </p><p class="article-text">
        Y esto se debe sobre todo a que el nervio vago influye en varios sistemas corporales, lo que explicar&iacute;a que su disfunci&oacute;n puede producir una amplia gama de s&iacute;ntomas, que nos muestran que el cuerpo est&aacute; teniendo dificultades para regularse de la forma correcta. Muchas veces, &ldquo;cuando el paciente nos llega a consulta, estos s&iacute;ntomas llevan ya meses coexistiendo&rdquo;, reconoce S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos de s&iacute;ntomas tan variados como fatiga persistente, sue&ntilde;o poco reparador, estr&eacute;s mantenido, tensi&oacute;n cervical o mandibular, problemas digestivos, sensaci&oacute;n de ansiedad f&iacute;sica, palpitaciones o dificultad para desconectar.  
    </p><p class="article-text">
        Lo que observa el especialista es que muchas veces se trata de personas &ldquo;que llevan a&ntilde;os en un estado de &lsquo;alerta&rsquo; constante y sienten que su cuerpo ya no recupera igual que antes&rdquo;. Muchas personas con disfunci&oacute;n del nervio vago describen sentirse &lsquo;mal&rsquo; durante a&ntilde;os antes de descubrir la causa de ra&iacute;z.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, la disfunci&oacute;n del nervio vago no solo se refiere a &ldquo;estr&eacute;s emocional, sino a c&oacute;mo el cuerpo y el sistema nervioso se han desadaptado al ritmo, las exigencias y la sobrecarga del d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;, afirma S&aacute;nchez. 
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo podemos mejorar la regulaci&oacute;n del nervio vago</h2><p class="article-text">
        A partir de todas estas se&ntilde;ales, es obvio deducir que la influencia del nervio vago y su conexi&oacute;n con el cerebro desempe&ntilde;a un papel importante en la regulaci&oacute;n del estado de &aacute;nimo, la respuesta al estr&eacute;s y la funci&oacute;n cognitiva. A la hora de hablar de c&oacute;mo &lsquo;tonificar&rsquo; el nervio vago, lo mejor es referirnos a ello como de qu&eacute; manera se puede &ldquo;favorecer una mejor regulaci&oacute;n del nervio vago y del SNA&rdquo;, reconocen el experto, que admite que las herramientas m&aacute;s eficaces suelen ser tambi&eacute;n las m&aacute;s b&aacute;sicas:&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Pasear al aire libre cada d&iacute;a</li>
                                    <li>Hacer ejercicio moderado de forma regular</li>
                                    <li>Practicar respiraciones lentas y profundas&nbsp;</li>
                                    <li>Mantener horarios de sue&ntilde;o estables&nbsp;</li>
                                    <li>Reducir el exceso de pantallas y est&iacute;mulos, sobre todo por la noche</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Dar estos peque&ntilde;os pasos constantes puede ayudar al cuerpo a recuperar la comunicaci&oacute;n y la resiliencia adecuadas. Con el tiempo, esto puede significar sentirse con m&aacute;s control, menos fatigados y mejor preparados para afrontar las exigencias de la vida diaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El problema es que hoy vivimos hiperestimulados: estr&eacute;s, m&oacute;vil, notificaciones, mal descanso y poca conexi&oacute;n con la naturaleza&rdquo;, advierte S&aacute;nchez. Y el nervio vago est&aacute; &ldquo;muy relacionado con la capacidad del cuerpo para salir del estado de alerta constante y entrar en uno de mayor recuperaci&oacute;n y regulaci&oacute;n&rdquo;, reconoce.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero necesita justo lo contrario de lo que le estamos dando, es decir, descanso, respiraci&oacute;n, movimiento y estabilidad. Pero, sobre todo, &ldquo;necesita mantener esos h&aacute;bitos saludables en el tiempo para ayudar al cuerpo a recuperar equilibrio, mejorar su capacidad de recuperaci&oacute;n y volver a sentirse bien&rdquo;, concluyen el fisioterapeuta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/habitos-fisio-estimular-nervio-vago-estres-calma-xp_1_13286754.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jun 2026 05:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Fisioterapia,Fisioterapeutas,Salud,Estrés]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más allá del azúcar: una nutricionista explica todas las diferencias entre el zumo de fruta y los refrescos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/azucar-nutricionista-explica-diferencias-zumo-fruta-refrescos-xp_1_13323341.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a8026383-26ed-411e-bfbf-ffd57f182b17_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más allá del azúcar: una nutricionista explica todas las diferencias entre el zumo de fruta y los refrescos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La experta afirma que la respuesta glucémica puede ser menor con el zumo que con una bebida azucarada y nos aclara por qué</p><p class="subtitle">Qué es la microbiota intestinal y por qué se la considera una aliada clave de la salud </p></div><p class="article-text">
        &iquest;Zumo de fruta o refresco? &iquest;Tienen el mismo contenido de az&uacute;car? Cada vez nos hacemos m&aacute;s preguntas sobre el az&uacute;car, ya que un consumo excesivo diario de az&uacute;car tiene efectos perjudiciales para la salud. La Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) clasifica ambas bebidas como &ldquo;zumos con az&uacute;cares libres&rdquo;. Sin embargo, la realidad metab&oacute;lica que afecta a nuestro organismo es diferente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este reciente <a href="https://pubs.rsc.org/en/content/articlelanding/2026/fo/d5fo04536c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> cuestiona la idea de que el az&uacute;car de los jugos naturales y el de las bebidas afecten de la misma manera el organismo. Seg&uacute;n los expertos, los nutrientes de las frutas act&uacute;an como un regulador natural que frena el alza de la glucosa, algo que contradice las clasificaciones de la OMS.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, la investigaci&oacute;n demuestra que el az&uacute;car presente en los zumos 100% naturales y en los refrescos no se absorbe de la misma manera en nuestro organismo. &iquest;Hay diferencias entre los dos tipos de az&uacute;cares? &iquest;En qu&eacute; radica esta diferencia? Lo analizamos con m&aacute;s detalle.
    </p><h2 class="article-text">El az&uacute;car y sus particularidades</h2><p class="article-text">
        A primera vista, el contenido de az&uacute;car de los refrescos y los zumos es similar. Pero quedarse ah&iacute; significa ignorar el tipo de az&uacute;car presente en la bebida, m&aacute;s all&aacute; de la cantidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas veces no hay grandes diferencias entre los dos tipos de az&uacute;cares: tanto el zumo de naranja como un refresco pueden aportar principalmente glucosa, fructosa y sacarosa&rdquo;, explica Roc&iacute;o S&aacute;nchez Pastor, nutricionista en <a href="https://nutrieat.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nutrieat</a>.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia est&aacute;, seg&uacute;n la nutricionista, en que &ldquo;el zumo natural contiene otros componentes presentes en la fruta como peque&ntilde;as cantidades de fibra soluble, &aacute;cidos org&aacute;nicos como el &aacute;cido c&iacute;trico, polifenoles y otros compuestos bioactivos y vitaminas y minerales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y esto es lo que marcar&iacute;a parte de la diferencia: &ldquo;estos componentes pueden ralentizar el vaciado g&aacute;strico y la absorci&oacute;n de los az&uacute;cares, haciendo que la glucosa llegue a la sangre de forma m&aacute;s gradual&rdquo;, explica S&aacute;nchez. De ah&iacute; que, &ldquo;aunque la cantidad de az&uacute;car sea similar, la respuesta gluc&eacute;mica puede ser menor con el zumo que con una bebida azucarada formulada b&aacute;sicamente con agua y az&uacute;car&rdquo;, reconoce la especialista.
    </p><p class="article-text">
        Esta es la raz&oacute;n por la que debe tenerse en cuenta el papel de la matriz natural, es decir, la estructura f&iacute;sica y qu&iacute;mica en la que est&aacute;n integrados los nutrientes. Seg&uacute;n explica S&aacute;nchez, &ldquo;no es lo mismo consumir 20 gramos de az&uacute;car disueltos en agua que la misma cantidad dentro de una naranja o de un zumo reci&eacute;n exprimido. En la fruta y, en menor medida, en el zumo, los az&uacute;cares est&aacute;n acompa&ntilde;ados por fibra, agua, compuestos vegetales y estructuras celulares que modifican la digesti&oacute;n y absorci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, la matriz del zumo de fruta no es solo az&uacute;car, sino un regulador interno de ese az&uacute;car que generar&iacute;a picos de glucosa menos pronunciados, algo que no se podr&iacute;a replicar en los refrescos industriales (los az&uacute;cares ligados a los alimentos ricos en fibra se comportan de forma muy distinta a los que &lsquo;flotan&rsquo; libremente en una bebida azucarada).
    </p><p class="article-text">
        Esto permite afirmar que el az&uacute;car del zumo llegue al intestino de forma m&aacute;s lenta y controlada y lo que justificar&iacute;a algo que los nutricionistas defienden: &ldquo;no debemos juzgar un alimento solo por la cantidad de az&uacute;car que contiene sino por el conjunto del alimento y c&oacute;mo interact&uacute;an sus componentes&rdquo;, reconoce S&aacute;nchez.
    </p><h2 class="article-text">Zumos de fruta y refrescos, &iquest;d&oacute;nde est&aacute; la diferencia?</h2><p class="article-text">
        Para S&aacute;nchez, la diferencia entre ambas bebidas &ldquo;tampoco debe exagerarse&rdquo;, si bien es cierto que cada una de ellas tiene ciertas particularidades que las hacen distintas. Por un lado, un zumo 100% fruta &ldquo;aporta vitaminas, minerales y compuestos bioactivos, suele generar una respuesta metab&oacute;lica algo m&aacute;s favorable y no contiene az&uacute;cares a&ntilde;adidos&rdquo;, afirma S&aacute;nchez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cambio, un refresco azucarado &ldquo;aporta principalmente az&uacute;car y agua, tiene escaso valor nutricional adicional y se asocia de forma consistente con peores resultados de salud cuando se consume habitualmente&rdquo;, reconoce S&aacute;nchez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pese a estas claras diferencias, &ldquo;desde el punto de vista energ&eacute;tico, el zumo sigue siendo una fuente concentrada de az&uacute;cares y calor&iacute;as. Beber varios vasos al d&iacute;a no es equivalente a comer fruta entera&rdquo;, advierte la nutricionista.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; s&iacute; que la evidencia cient&iacute;fica sigue considerando la fruta entera como la opci&oacute;n m&aacute;s recomendable. &ldquo;Al comer una naranja entera, se conserva toda la fibra, la masticaci&oacute;n aumenta la sensaci&oacute;n de saciedad, la absorci&oacute;n de los az&uacute;cares es m&aacute;s lenta y es m&aacute;s dif&iacute;cil consumir grandes cantidades r&aacute;pidamente&rdquo;, afirma S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        La nutricionista coincide as&iacute; con las conclusiones del estudio, este &ldquo;muestra que la respuesta del organismo depende de la matriz alimentaria y no solo de los gramos de az&uacute;car. Pero a&uacute;n as&iacute;, la jerarqu&iacute;a nutricional sigue siendo fruta entera, seguida de zumo 100% fruta y, por &uacute;ltimo, refrescos azucarados&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/azucar-nutricionista-explica-diferencias-zumo-fruta-refrescos-xp_1_13323341.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jun 2026 14:29:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más allá del azúcar: una nutricionista explica todas las diferencias entre el zumo de fruta y los refrescos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comida,Bebidas azucaradas,Zumos,Frutas,Salud,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué es la microbiota intestinal y por qué se la considera una aliada clave de la salud]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/microbiota-intestinal-considera-aliada-clave-salud-xp_1_13318625.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cc310a1c-d512-4d49-9820-3b0e523647bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1860y2012.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué es la microbiota intestinal y por qué se la considera una aliada clave de la salud"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este diminuto ecosistema interno desempeña un papel vital en nuestro bienestar general</p><p class="subtitle">Qué come a diario una especialista en microbiota
</p></div><p class="article-text">
        Nuestro intestino alberga un ecosistema complejo repleto de miles de millones de bacterias, virus, hongos y otros microorganismos en nuestro sistema digestivo. Esta diversidad, conocida como <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cosmos-abdomen-especialista-explica-diario-cuidar-microbiota-intestinal_1_12533233.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">microbiota intestinal</a>, se ha convertido en un actor clave en la sinton&iacute;a de nuestra salud en general, con especial atenci&oacute;n a la digestiva. El intestino es una bulliciosa zona donde tienen lugar la digesti&oacute;n, la absorci&oacute;n de nutrientes y el control inmunitario y se encuentra en el coraz&oacute;n de esta &lsquo;magia&rsquo; microbiana.
    </p><p class="article-text">
        La microbiota intestinal act&uacute;a como una especie de orquesta que opera en numerosos procesos fisiol&oacute;gicos, y nunca descansa, billones de &lsquo;habitantes&rsquo; trabajan sin descanso d&iacute;a y noche. Y, pese al tama&ntilde;o diminuto de virus, hongos y otros microorganismos, son aliados poderosos para una buena salud y una funci&oacute;n inmunol&oacute;gica &oacute;ptima. 
    </p><h2 class="article-text">Microbiota, un complejo ecosistema con infinidad de funciones</h2><p class="article-text">
        La microbiota intestinal es el conjunto de todas las bacterias, virus, hongos y otros microorganismos que viven en el intestino. Contrariamente a lo que muchas personas creen, no todas las bacterias son una amenaza para nuestra salud. Si bien la palabra <em>bacteria</em> puede tener una connotaci&oacute;n negativa, la gran mayor&iacute;a son microorganismos simbi&oacute;ticos, es decir, les proporcionamos un hogar y alimento y, a cambio, realizan funciones esenciales que el cuerpo humano no puede llevar a cabo por s&iacute; solo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La mayor parte se encuentra en el intestino, donde mantiene una relaci&oacute;n de colaboraci&oacute;n con nuestro cuerpo y participa activamente en funciones esenciales para la salud&rdquo;, afirma la doctora <a href="http://www.clinicaneogenia.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar S&aacute;nchez Somolinos</a>, jefa de la Unidad de Microbiota de la Cl&iacute;nica Neogenia.
    </p><p class="article-text">
        El inter&eacute;s por saber m&aacute;s sobre la microbiota ha llevado a un &ldquo;cambio de nuestra comprensi&oacute;n de su importancia: ya no se considera un simple grupo de microorganismos que habita en el intestino, sino un elemento clave para el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo&rdquo;, explica S&aacute;nchez. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; la microbiota influye en nuestra salud general? &iquest;Qu&eacute; funci&oacute;n cumple exactamente? &ldquo;La microbiota desempe&ntilde;a funciones mucho m&aacute;s amplias de lo que se pensaba hace unos a&ntilde;os&rdquo;, dice la especialista. Quiz&aacute;s la m&aacute;s evidente es la de facilitar nuestros procesos digestivos. Por un lado, las bacterias beneficiosas que habitan en nuestro intestino ayudan al organismo a procesar compuestos dif&iacute;ciles de digerir, como el almid&oacute;n y la fibra. Esto nos permite absorber los nutrientes de los alimentos ricos en estos nutrientes, minimizando el riesgo de estre&ntilde;imiento, diarrea y otros problemas digestivos. &ldquo;Tambi&eacute;n participa en la s&iacute;ntesis de algunas vitaminas y favorece la absorci&oacute;n de nutrientes&rdquo;, reconoce S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        Pero la microbiota tiene un impacto que va m&aacute;s all&aacute; del sistema digestivo. Tambi&eacute;n desempe&ntilde;a un papel importante en nuestra salud inmunol&oacute;gica, &ldquo;ayudando a entrenar nuestras defensas y protegi&eacute;ndonos frente a microorganismos potencialmente da&ntilde;inos&rdquo;, afirma la especialista. Las bacterias beneficiosas alertan a menudo de nuestras c&eacute;lulas inmunitarias e inician una respuesta inmunitaria lo suficientemente r&aacute;pida como para prevenir enfermedades. Por tanto, la microbiota act&uacute;a como una especie de entrenamiento para las c&eacute;lulas inmunitarias, ense&ntilde;&aacute;ndoles a distinguir entre part&iacute;culas de alimentos inofensivas y pat&oacute;genos peligrosos. 
    </p><p class="article-text">
        Gracias a la microbiota, es posible tambi&eacute;n &ldquo;mantener la integridad de la barrera intestinal, que regula qu&eacute; sustancias pueden pasar desde el intestino al resto del organismo&rdquo;, afirma S&aacute;nchez, que admite adem&aacute;s que &ldquo;la investigaci&oacute;n m&aacute;s reciente tambi&eacute;n ha demostrado que influye en procesos tan diversos como la inflamaci&oacute;n, el metabolismo, el control del peso corporal, la respuesta a determinados medicamentos e incluso el estado de &aacute;nimo gracias a la comunicaci&oacute;n constante entre el intestino y el cerebro&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Una firma biol&oacute;gica &uacute;nica</h2><p class="article-text">
        Nuestra microbiota nos define a cada uno de nosotros porque es &uacute;nica, no hay dos iguales. &ldquo;De la misma forma que no existen dos huellas dactilares id&eacute;nticas, tampoco hay dos microbiotas exactamente iguales&rdquo;, asegura S&aacute;nchez, que admite que &ldquo;cada individuo alberga miles de especies microbianas en proporciones distintas, creando una composici&oacute;n caracter&iacute;stica y personal&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con este <a href="https://www.pnas.org/doi/abs/10.1073/pnas.1423854112" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> de la Escuela de Salud P&uacute;blica de Harvard, los m&aacute;s de 100 billones de microorganismos que albergamos pueden identificarnos de forma individual, al igual que una huella dactilar. Al parecer, estos microorganismos personales poseen caracter&iacute;sticas distintivas que podr&iacute;an usarse para identificarnos a lo largo del tiempo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es lo que la hace &uacute;nica en cada persona? Para S&aacute;nchez, esta diversidad depende de factores como &ldquo;la gen&eacute;tica, el tipo de parto, la lactancia durante los primeros meses de vida, la alimentaci&oacute;n, el uso de medicamentos (sobre todo antibi&oacute;ticos), la actividad f&iacute;sica, el estr&eacute;s o el entorno. De ah&iacute; que incluso entre familiares o personas que comparten hogar puedan existir diferencias significativas&rdquo;. Y esta particularidad la que explicar&iacute;a por qu&eacute; &ldquo;cada organismo responde de forma distinta a determinados alimentos, tratamientos o cambios en el estilo de vida&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Construir una microbiota diversa, m&aacute;s all&aacute; de la alimentaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        A la hora de cuidar de nuestra microbiota, la alimentaci&oacute;n es uno de los factores que determinan su composici&oacute;n y funci&oacute;n. &ldquo;La microbiota prospera cuando recibe una alimentaci&oacute;n rica y variada en alimentos de origen vegetal: frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales aportan fibra, que act&uacute;a como combustible para muchas bacterias beneficiosas&rdquo;, afirma S&aacute;nchez. Los alimentos fermentados, &ldquo;como el yogur o el k&eacute;fir, tambi&eacute;n ayudan a enriquecer el ecosistema intestinal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero, como admite la especialista, &ldquo;la salud de la microbiota no depende solo de lo que comemos&rdquo;, ya que el ejercicio f&iacute;sico regular, bueno para nosotros, tambi&eacute;n lo es para el intestino. Las <a href="https://www.pnas.org/doi/abs/10.1073/pnas.1423854112" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> demuestran que realizar ejercicio de intensidad moderada a alta de 30 a 90 minutos al menos tres veces por semana puede generar cambios importantes en la microbiota intestinal, incluyendo un aumento de la diversidad microbiana.
    </p><p class="article-text">
        Al binomio alimentaci&oacute;n-ejercicio se le suma otro m&aacute;s: la gesti&oacute;n del estr&eacute;s tambi&eacute;n influye de manera decisiva en su equilibrio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al otro lado de la balanza, es decir, como factores que perjudican a nuestra microbiota, tenemos &ldquo;el sedentarismo, la falta de sue&ntilde;o, el estr&eacute;s cr&oacute;nico, el consumo excesivo de alcohol o una dieta rica en ultraprocesados, que pueden reducir la diversidad microbiana y favorecer alteraciones conocidas como disbiosis&rdquo;, advierte S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, nuestra microbiota no deja de ser una especie de chivato de nuestro estilo de vida. &ldquo;Cuanto m&aacute;s saludables y consistentes sean nuestros h&aacute;bitos, mayores probabilidades tendremos de mantener un ecosistema intestinal diverso, resiliente y capaz de contribuir a nuestra salud a largo plazo&rdquo;, concluye S&aacute;nchez.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/microbiota-intestinal-considera-aliada-clave-salud-xp_1_13318625.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Jun 2026 11:59:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué es la microbiota intestinal y por qué se la considera una aliada clave de la salud]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Flora intestinal,Salud,Alimentación,Comida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Selene Martínez, psicóloga: “Muchas veces no nos bloquea la decisión en sí, sino la incomodidad de no saber qué ocurrirá”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/selene-martinez-psicologa-veces-no-bloquea-decision-si-incomodidad-no-ocurrira-despues-xp_1_13312284.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/460b0d71-f210-4483-95ba-eda6fd61b195_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Selene Martínez, psicóloga: “Muchas veces no nos bloquea la decisión en sí, sino la incomodidad de no saber qué ocurrirá”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para muchas personas, el verdadero desafío a la hora de tomar decisiones es el miedo a equivocarse. Una psicóloga explica cómo superarlo</p><p class="subtitle">Los hábitos de un fisio para estimular el nervio vago y pasar del estrés a la calma: “El cuerpo ya no se recupera igual”</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Chocolate o vainilla? &iquest;En tren o en coche? &iquest;Jersey o chaqueta? Tomamos infinidad de decisiones a diario, incluso muchas veces sin dudarlo ni pensarlo dos veces, casi por instinto. Pero no todas son iguales: m&aacute;s all&aacute; de las decisiones m&aacute;s banales como las de la introducci&oacute;n, est&aacute;n las que nos cuestan, las que nos atormentan m&aacute;s y las que nos obligan a darle vueltas y m&aacute;s vueltas durante d&iacute;as. Quien m&aacute;s, quien menos, ha experimentado la frustraci&oacute;n de sentirse incapaz de decantarse por una opci&oacute;n clara cuando la decisi&oacute;n puede tener consecuencias mayores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Decidir un cambio de carrera o de trabajo o en una relaci&oacute;n no es f&aacute;cil. En cualquiera de ellas es normal estar sopesando todas las posibles consecuencias, algo que muchas veces nos hace sentir m&aacute;s inseguros que al principio. Pero, en la mayor&iacute;a de los casos, lo que es dif&iacute;cil no es la decisi&oacute;n en s&iacute;, sino en c&oacute;mo reaccionamos ante la incertidumbre. Comprender esto es el primer paso para tomarlas con mayor seguridad.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; nos cuesta tomar decisiones</h2><p class="article-text">
        &ldquo;En realidad, muchas veces no nos bloquea la decisi&oacute;n en s&iacute;, sino la incomodidad emocional que genera no saber qu&eacute; ocurrir&aacute; despu&eacute;s&rdquo;, nos explica la psic&oacute;loga <a href="https://www.selenepsicologia.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Selene Mart&iacute;nez</a>. Nuestro cerebro est&aacute; programado para buscar la previsibilidad y la seguridad. Por tanto, cuando nos enfrentamos a una decisi&oacute;n, especialmente una que puede afectar a nuestro futuro, intentamos anticipar todas las posibles consecuencias y surgen dudas como: &iquest;Y si elijo mal? &iquest;Y si me arrepiento despu&eacute;s? &iquest;Es la mejor opci&oacute;n? Analizamos opciones para evitar errores, pero muchas veces buscamos una certeza que no existe.
    </p><p class="article-text">
        Para muchas personas, el verdadero desaf&iacute;o a la hora de tomar decisiones es el miedo a equivocarse. &ldquo;Detr&aacute;s de la dificultad de tomar una decisi&oacute;n puede encontrarse el miedo a equivocarnos y tambi&eacute;n la necesidad de tener la certeza de que estamos eligiendo la mejor opci&oacute;n posible. El problema es que, en la mayor&iacute;a de las decisiones importantes de la vida, esa certeza no existe&rdquo;, afirma Mart&iacute;nez. 
    </p><p class="article-text">
        Otras veces, adem&aacute;s de la dificultad para tomar decisiones, puede influir el perfeccionismo, una particularidad engorrosa e inflexible que deja poco espacio para la creatividad. Y la toma de decisiones es una de las v&iacute;ctimas del perfeccionismo, que suele ralentizar de manera dr&aacute;stica este proceso porque muchas veces nos deja atrapados en un ciclo de indecisi&oacute;n por sobrean&aacute;lisis. El miedo a cometer errores y no alcanzar nuestros propios est&aacute;ndares puede llevarnos a la evasi&oacute;n, porque el perfeccionismo nos dice que cualquier cosa que no sea la excelencia es inaceptable.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando sentimos que una decisi&oacute;n tiene que ser perfecta, cualquier alternativa parece insuficiente porque inevitablemente implica renunciar a algo&rdquo;, afirma Mart&iacute;nez, que reconoce que &ldquo;a esto se suma la inseguridad, la dificultad para tolerar la incertidumbre o incluso experiencias pasadas en las que asociamos equivocarnos con consecuencias muy negativas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo convencernos de que la decisi&oacute;n es acertada</h2><p class="article-text">
        Una de las partes m&aacute;s dif&iacute;ciles de tomar decisiones es aceptar que, a veces, no existe una respuesta correcta. Cada elecci&oacute;n implica renunciar a algo, cerrar la puerta a otras opciones. Y esto est&aacute; bien. Es normal sentir inquietud ante lo desconocido y tratar de encontrar la opci&oacute;n perfecta puede mantenernos estancados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una de las trampas m&aacute;s frecuentes es evaluar nuestras decisiones con informaci&oacute;n que no ten&iacute;amos cuando las tomamos. Es m&aacute;s f&aacute;cil mirar atr&aacute;s y pensar: &lsquo;deber&iacute;a haber elegido otra cosa&rsquo;, pero solemos hacerlo con la ventaja de conocer ya el desenlace&rdquo;, dice Mart&iacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        La clave para mejorar en la toma de decisiones reside en aceptar la idea de que no siempre acertaremos, que hay que estar dispuestos a cometer errores y a no &ldquo;idealizar la alternativa que descartamos, imaginando que todo habr&iacute;a salido mejor, porque nunca podremos saber con certeza qu&eacute; habr&iacute;a ocurrido&rdquo;, afirma Mart&iacute;nez. La experta sostiene, en este sentido, que &ldquo;muchas veces aprendemos m&aacute;s de una decisi&oacute;n que no sali&oacute; como esper&aacute;bamos que de una que sali&oacute; bien por casualidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tener una mentalidad adaptable es importante a la hora de tomar decisiones; as&iacute;, si nos equivocamos, podemos ajustarnos en consecuencia y verlo como una oportunidad de aprendizaje. &ldquo;Es importante practicar cierta autocompasi&oacute;n y recordar que decidir implica asumir un margen inevitable de incertidumbre. M&aacute;s que preguntarnos si fue la decisi&oacute;n perfecta, puede ser m&aacute;s &uacute;til preguntarnos si actuamos de acuerdo con nuestros criterios, valores y recursos de aquel momento&rdquo;, matiza la experta.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo podemos tomar decisiones sin que nos cause malestar</h2><p class="article-text">
        No podemos esperar la certeza absoluta y s&iacute; puede ser &uacute;til reconocer que la incertidumbre es parte de la vida. Por mucho que analicemos y planifiquemos, no podemos predecir todos los resultados. Si aceptamos esto, nos estamos dando permiso para tomar decisiones basadas en lo que creemos correcto y alineado con nuestros deseos y valores, sabiendo que tambi&eacute;n est&aacute; bien cometer errores.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, debemos &ldquo;aceptar que tomar decisiones importantes suele generar cierto grado de malestar, porque muchas personas esperan sentirse completamente seguras antes de decidir, pero esa sensaci&oacute;n rara vez llega&rdquo;, afirma Mart&iacute;nez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para la especialista, podemos preguntarnos, por ejemplo &ldquo;qu&eacute; informaci&oacute;n necesitamos realmente para decidir y cu&aacute;l estamos buscando solo para intentar eliminar la incertidumbre. A partir de cierto punto, seguir analizando no aporta m&aacute;s claridad, sino m&aacute;s dudas&rdquo;, advierte.
    </p><p class="article-text">
        Tomar decisiones importantes requiere a menudo de planificaci&oacute;n y ciertas acciones. Para tomar decisiones de forma m&aacute;s eficaz nos puede ayudar evaluar las opciones y &ldquo;cambiar el foco de encontrar la opci&oacute;n perfecta a elegir una suficientemente buena y coherente con nuestros valores, necesidades y circunstancias actuales. Tomamos decisiones con la informaci&oacute;n que tenemos hoy, no con la que tendremos dentro de seis meses&rdquo;, afirma Mart&iacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una buena decisi&oacute;n no es aquella que garantiza un buen resultado, sino aquella que se toma de forma reflexiva y coherente con lo que sabemos en ese momento&rdquo;, recuerda la experta.
    </p><h2 class="article-text">La indecisi&oacute;n que se vuelve persistente</h2><p class="article-text">
        &iquest;En qu&eacute; momento de todo este proceso la indecisi&oacute;n deja de ser algo normal? &iquest;Cu&aacute;ndo deber&iacute;amos preocuparnos? Lo primero que debemos tener en cuenta es que &ldquo;la indecisi&oacute;n es una experiencia completamente normal, todas las personas dudamos cuando nos enfrentamos a elecciones importantes o con consecuencias relevantes&rdquo;, matiza Mart&iacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        A partir de aqu&iacute;, sin embargo, hay ciertos comportamientos que act&uacute;an de alerta. &ldquo;La preocupaci&oacute;n aparece cuando esa dificultad para decidir se vuelve persistente y empieza a interferir en la vida cotidiana&rdquo;, advierte Mart&iacute;nez. Debemos preocuparnos cuando &ldquo;una persona evita tomar decisiones de forma sistem&aacute;tica, necesita una validaci&oacute;n constante de los dem&aacute;s, dedica una cantidad excesiva de tiempo a analizar opciones o experimenta niveles de ansiedad muy elevados ante decisiones incluso peque&ntilde;as&rdquo;, explica la especialista.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de casos en los que &ldquo;la indecisi&oacute;n puede estar relacionada con problemas m&aacute;s amplios, como trastornos de ansiedad, perfeccionismo extremo, baja autoestima o rasgos obsesivos y merece la pena explorar qu&eacute; est&aacute; ocurriendo en profundidad&rdquo;, afirma Mart&iacute;nez. &ldquo;El criterio fundamental no es cu&aacute;nto duda una persona, sino cu&aacute;nto sufrimiento le genera esa duda y hasta qu&eacute; punto limita su vida&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/selene-martinez-psicologa-veces-no-bloquea-decision-si-incomodidad-no-ocurrira-despues-xp_1_13312284.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jun 2026 14:12:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Selene Martínez, psicóloga: “Muchas veces no nos bloquea la decisión en sí, sino la incomodidad de no saber qué ocurrirá”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ainhoa Parra, logopeda: "Considerar las pantallas como una herramienta principal para enseñar a hablar es un error"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/ainhoa-parra-logopeda-considerar-pantallas-herramienta-principal-ensenar-hablar-error-xp_1_13304819.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/234e0894-7366-49f3-b9dd-d65035f76b4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ainhoa Parra, logopeda: &quot;Considerar las pantallas como una herramienta principal para enseñar a hablar es un error&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El uso excesivo y precoz de pantallas puede influir en el desarrollo del lenguaje y otras áreas fundamentales del desarrollo infantil</p><p class="subtitle">Cómo detectar y cómo responder si tu hijo padece acoso escolar, según un experto: “El principal predictor de daño es el tiempo”</p></div><p class="article-text">
        En una era plenamente digital, las pantallas se han convertido en parte integral de la vida diaria, tanto de adultos como de ni&ntilde;os. Si bien la tecnolog&iacute;a ofrece numerosos beneficios, un mal uso &mdash;o excesivo&mdash;, conlleva problemas, especialmente en los ni&ntilde;os m&aacute;s peque&ntilde;os, durante sus a&ntilde;os de desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        Los tres primeros a&ntilde;os de vida son de suma importancia para el desarrollo de la comunicaci&oacute;n y el lenguaje. Este periodo es crucial para el aprendizaje de idiomas y, si se prolonga m&aacute;s de lo previsto, la adquisici&oacute;n del lenguaje puede retrasarse con respecto a su desarrollo normal. Tanto es as&iacute; que, de acuerdo con este <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/j.1651-2227.2008.00831.x" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a>, los ni&ntilde;os que empiezan a ver la televisi&oacute;n antes de los 12 meses y la ven m&aacute;s de dos horas diarias tienen seis veces m&aacute;s probabilidades de presentar retrasos en el lenguaje.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Los primeros meses, claves para el desarrollo de habilidades como el lenguaje</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Desde los tres y cuatro meses los beb&eacute;s muestran inter&eacute;s por las personas y los est&iacute;mulos que les rodean: buscan la mirada de sus cuidadores, reaccionan a voces familiares, observan expresiones faciales y empiezan a participar en peque&ntilde;os intercambios comunicativos que ser&aacute;n la base del lenguaje posterior&rdquo;, nos explica la logopeda Ainhoa Parra, del equipo de <a href="https://logopediaparra.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Logopedia Parra</a>.
    </p><p class="article-text">
        El desarrollo del lenguaje, por tanto, no se inicia cuando empiezan a balbucear los primeros sonidos. &ldquo;Antes de que aparezcan estas primeras palabras, el ni&ntilde;o necesita adquirir una serie de prerrequisitos fundamentales como el contacto visual, la atenci&oacute;n conjunta, la imitaci&oacute;n, la reciprocidad social, el respeto de turnos, la intenci&oacute;n comunicativa o el juego, habilidades que se desarrollan a trav&eacute;s de la interacci&oacute;n directa con otras personas&rdquo;, admite Parra. 
    </p><p class="article-text">
        La tecnolog&iacute;a, en s&iacute; misma, no es mala. De hecho, los programas interactivos y aplicaciones educativas pueden ser herramientas valiosas para el aprendizaje. Sin embargo, la forma en que la usamos y el tiempo que pasamos frente a las pantallas s&iacute; influye de manera significativa en sus efectos. 
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo el tiempo frente a la pantalla afecta al desarrollo del habla</h2><p class="article-text">
        Los beb&eacute;s, incluso antes de imitar sonidos y palabras, se comunican con su entorno con gestos y expresiones corporales. El lenguaje se adquiere a trav&eacute;s de la interacci&oacute;n con el entorno y con otras personas, participando activamente en situaciones reales de comunicaci&oacute;n, de manera que se integran los requisitos del lenguaje mediante la imitaci&oacute;n de los modelos que ofrecen los adultos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, cuando un ni&ntilde;o interact&uacute;a con un dispositivo, se convierte en un receptor pasivo de informaci&oacute;n en lugar de un participante activo en la conversaci&oacute;n, aunque la pantalla emita palabras, canciones o im&aacute;genes, &ldquo;no responden a las se&ntilde;ales comunicativas del ni&ntilde;o ni adaptan la interacci&oacute;n a sus necesidades del mismo modo que lo hace un adulto&rdquo;, afirman desde Logopedia Parra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La escucha pasiva no ofrece las mismas oportunidades para practicar los sonidos del habla, ampliar el vocabulario o aprender el ritmo de la conversaci&oacute;n. As&iacute;, &ldquo;considerar una aplicaci&oacute;n o una pantalla como una herramienta principal para ense&ntilde;ar a hablar resulta un error&rdquo;, afirma la logopeda. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; pasa cuando la exposici&oacute;n a la pantalla gana a la interacci&oacute;n? &ldquo;Cuando el entorno anticipa constantemente todo lo que el ni&ntilde;o necesita o cuando gran parte del tiempo de ocio est&aacute; mediado por pantallas, disminuyen las oportunidades naturales para que aparezca esa comunicaci&oacute;n espont&aacute;nea&rdquo;, defiende la especialista.
    </p><p class="article-text">
        Y el problema aparece muchas veces mucho antes de desarrollarse el lenguaje, por lo que una de las claves es &ldquo;ayudar al ni&ntilde;o a descubrir que comunicarse sirve para conseguir algo, compartir intereses, pedir ayuda o expresar necesidades&rdquo;, explica Parra.
    </p><h2 class="article-text">Impacto de las pantallas en la atenci&oacute;n y las habilidades de escucha</h2><p class="article-text">
        El tiempo que pasa un ni&ntilde;o frente a una pantalla, sobre todo cuando el contenido es acelerado o sobreestimulante, puede afectar negativamente tambi&eacute;n a la atenci&oacute;n y la capacidad de escucha, dos habilidades fundamentales para el desarrollo del lenguaje y el &eacute;xito acad&eacute;mico. Adem&aacute;s, el uso excesivo de pantallas se ha asociado con una menor capacidad de atenci&oacute;n y dificultades para mantenerla durante tareas que requieren una concentraci&oacute;n prolongada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto puede generar dificultad en la comprensi&oacute;n del lenguaje y en las habilidades de expresi&oacute;n, ya que a los ni&ntilde;os les puede resultar dif&iacute;cil seguir conversaciones, instrucciones o narraciones que requieren atenci&oacute;n y escucha constantes.
    </p><p class="article-text">
        Parra reconoce que en consulta &ldquo;observamos menor tolerancia a la frustraci&oacute;n, menor capacidad de espera, dificultades para mantener la atenci&oacute;n en actividades prolongadas, menor inter&eacute;s por el juego simb&oacute;lico y una reducci&oacute;n de las oportunidades de exploraci&oacute;n activa del entorno, habilidades todas ellas estrechamente relacionadas con el desarrollo del lenguaje y del aprendizaje&rdquo;, admite la especialista.
    </p><h2 class="article-text">Navegando por la era digital sin que afecte al habla</h2><p class="article-text">
        Si bien es muy dif&iacute;cil eliminar por completo el tiempo que nuestros hijos pasan frente a las pantallas y que el contacto &ldquo;cero&rdquo; con la tecnolog&iacute;a es &ldquo;una visi&oacute;n poco realista&rdquo;, existen medidas que podemos tomar para minimizar su efecto en el desarrollo de su habla y lenguaje.<strong>&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) establece directrices claras y recomienda que los ni&ntilde;os menores de dos a&ntilde;os no tengan ning&uacute;n tipo de contacto con pantallas, y que de los de dos a cinco a&ntilde;os solo las usen menos de una hora al d&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de limitar el tiempo, tambi&eacute;n es importante elegir contenido de alta calidad, priorizar el contenido did&aacute;ctico que fomente el desarrollo del lenguaje, buscar programas que promuevan el di&aacute;logo, los componentes interactivos y la repetici&oacute;n. Adem&aacute;s, es esencial interactuar con nuestro hijo durante el tiempo frente a la pantalla; esta no debe ser una experiencia pasiva.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde nuestro punto de vista, estas recomendaciones ayudan a proteger el desarrollo del lenguaje no porque exista una cifra exacta a partir de la cual aparezcan dificultades, sino porque favorecen que el ni&ntilde;o dedique m&aacute;s tiempo a aquellas actividades que realmente impulsan su desarrollo: el juego, la exploraci&oacute;n del entorno, el movimiento, la interacci&oacute;n social y la comunicaci&oacute;n con otras personas&rdquo;, afirma la especialista.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, nada puede reemplazar el valor del contacto personal en el desarrollo del lenguaje: fomentar conversaciones, encuentros para jugar y actividades grupales que permitan a los ni&ntilde;os escuchar, practicar y mejorar sus habilidades ling&uuml;&iacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi recomendaci&oacute;n es que, mientras se vea la pantalla como un medio l&uacute;dico, reducido y haya una buena estimulaci&oacute;n e interacci&oacute;n directa con los ni&ntilde;os a nivel personal y juego compartido, las pantallas pasan a un segundo plano y no tenemos por qu&eacute; rehuir de ellas&rdquo;, dice Larra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras todo esto se cumpla, &ldquo;las oportunidades de desarrollo del lenguaje seguir&aacute;n estando presentes&rdquo;, afirma la experta ,porque &ldquo;el verdadero factor protector del lenguaje no es solo reducir el tiempo de pantalla sino aumentar las oportunidades de comunicaci&oacute;n real en el d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/ainhoa-parra-logopeda-considerar-pantallas-herramienta-principal-ensenar-hablar-error-xp_1_13304819.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jun 2026 14:22:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ainhoa Parra, logopeda: "Considerar las pantallas como una herramienta principal para enseñar a hablar es un error"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Bebés,Lenguaje,Smartphones,Lectura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paola Ríos, geriatra: “Para que envejecer en su propio hogar no se convierta en un riesgo, la casa debe evolucionar"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/paola-rios-geriatra-envejecer-propio-hogar-no-convierta-riesgo-casa-debe-evolucionar-xp_1_13298039.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4ca7efbf-97ed-40c6-b2a7-c0cc466bdf39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2932y0.jpg" width="1200" height="675" alt="Paola Ríos, geriatra: “Para que envejecer en su propio hogar no se convierta en un riesgo, la casa debe evolucionar&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La doctora recomienda adaptar el espacio para mantener la autonomía de los mayores el mayor tiempo posible</p><p class="subtitle">Ada Cosme, psicóloga: “El bienestar emocional durante la maternidad no es negociable, también hay un bebé implicado” </p></div><p class="article-text">
        No hay nada como nuestra propia casa. Es c&oacute;moda, familiar y est&aacute; llena de recuerdos. Para muchos adultos mayores, envejecer en casa es clave para su independencia y para su buena calidad de vida en la vejez. Pero con la edad, la movilidad disminuye y las cosas que antes se hac&iacute;an sin dificultad ahora pueden suponer un reto mayor. Quiz&aacute;s las escaleras parezcan m&aacute;s empinadas o ya no se tiene la misma estabilidad al entrar y salir de la ducha. Son peque&ntilde;os desaf&iacute;os que van apareciendo de forma gradual y que hacen que el hogar no sea tan seguro ni tan c&oacute;modo como antes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero eso no significa que se tenga que renunciar a la independencia ni abandonar el lugar donde queremos vivir. Con algunas adaptaciones, nuestro hogar puede ser igual de seguro que siempre. &ldquo;Para que el deseo de envejecer en su propio hogar no se convierta en un factor de riesgo, la casa debe evolucionar al mismo ritmo que nuestras capacidades f&iacute;sicas y cognitivas; no se trata de cambiar de vida, sino de adaptar el espacio para mantener la autonom&iacute;a el mayor tiempo posible&rdquo;, nos explica <a href="http://geriatriacontigo.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paola R&iacute;os Germ&aacute;n</a>, doctora especialista en Geriatr&iacute;a y Medicina Preventiva.
    </p><p class="article-text">
        Mantener la independencia y lograr la seguridad en el hogar no tienen por qu&eacute; ser objetivos contrapuestos. M&aacute;s bien al contrario. &ldquo;La adaptaci&oacute;n del hogar no debe verse como un paso hacia la dependencia, sino todo lo contrario: es una herramienta de prevenci&oacute;n y una inversi&oacute;n de calidad: un entorno amigable prolonga la independencia de la persona y retrasa la necesidad de institucionalizaci&oacute;n&rdquo;, afirma R&iacute;os.
    </p><h2 class="article-text">Los puntos m&aacute;s cr&iacute;ticos de la casa</h2><p class="article-text">
        El hogar debe fomentar la independencia, no obstaculizarla. Las modificaciones estrat&eacute;gicas facilitan y hacen m&aacute;s seguras las actividades diarias a medida que las necesidades evolucionan con el tiempo. Porque una de las mayores amenazas para la independencia en el hogar son las ca&iacute;das, cuyo riesgo aumenta con la edad debido a cambios en la salud y fisiolog&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 30% de las personas mayores de 65 a&ntilde;os y el 50% de los mayores de 80 a&ntilde;os se <a href="https://estilosdevidasaludable.sanidad.gob.es/seguridad/caidas/mayores/home.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">caen al menos una vez al a&ntilde;o</a>, seg&uacute;n datos del Ministerio de Sanidad.&nbsp;Pero no deben considerarse normales ni inevitables. Tropiezos y quemaduras, incluso situaciones de aislamiento, tambi&eacute;n pueden evitarse con peque&ntilde;os cambios.
    </p><p class="article-text">
        El ba&ntilde;o es uno de los puntos m&aacute;s cr&iacute;ticos de la casa. Se calcula que el <a href="https://solidaridadintergeneracional.es/wp/las-caidas-en-el-bano-causan-el-66-de-los-accidentes-domesticos-en-la-tercera-edad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">66% de los accidentes dom&eacute;sticos</a> que sufren las personas mayores suceden en el ba&ntilde;o. Es un espacio que se usa mucho, por lo que es importante que sea seguro y f&aacute;cil de usar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro de los enemigos de la autonom&iacute;a a medida que envejecemos son los obst&aacute;culos ocultos. &ldquo;Las alfombras, por muy bonitas o familiares que sean, son la principal causa de tropiezos en el hogar y deber&iacute;an retirarse por norma general&rdquo;, advierte R&iacute;os.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo crear un entorno seguro en casa, habitaci&oacute;n por habitaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Ya hemos visto que un hogar seguro es clave para fomentar la independencia en la vejez. Incluso peque&ntilde;os problemas de seguridad pueden dificultar la vida de las personas mayores, sobre todo cuando las capacidades f&iacute;sicas, como la movilidad, el equilibrio o la visi&oacute;n se ven afectadas. Al pasar de una habitaci&oacute;n a otra de la casa, veremos c&oacute;mo unos pocos cambios en el mobiliario y en las instalaciones pueden marcar una gran diferencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el ba&ntilde;o: de la ba&ntilde;era al plato de ducha</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La transici&oacute;n m&aacute;s urgente siempre es sustituir la ba&ntilde;era por un plato de ducha a ras de suelo con superficie antideslizante&rdquo;, aconseja R&iacute;os. En esta habitaci&oacute;n tambi&eacute;n es indispensable la instalaci&oacute;n de &ldquo;barras de apoyo estrat&eacute;gicas, como en el inodoro y la ducha, que no son un s&iacute;mbolo de vejez sino de seguro de vida&rdquo;. Tambi&eacute;n ser&aacute;n de gran ayuda algunas acciones simples como &ldquo;elevar la altura del inodoro mediante un alzador o incorporar una silla de ducha adecuada, peque&ntilde;os objetos que transforman por completo la experiencia diaria, reduciendo el esfuerzo f&iacute;sico y el miedo a los resbalones&rdquo;, matiza R&iacute;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dormitorio: una cama c&oacute;moda y con la altura adecuada</strong>
    </p><p class="article-text">
        El dormitorio deber&iacute;a ser una de las habitaciones m&aacute;s c&oacute;modas de la casa. Sin embargo, muchas veces los muebles a los que uno est&aacute; acostumbrado pueden volverse menos accesibles a medida que disminuye la movilidad. Sin duda, la gran protagonista es la cama, y la clave para que sea c&oacute;moda es &ldquo;la altura y la firmeza porque, si es demasiado baja, dificulta el levantarse y sobrecarga las articulaciones&rdquo;, explica R&iacute;os.
    </p><p class="article-text">
        Una buena opci&oacute;n es una cama regulable en altura, ya que permite ajustar la altura y la posici&oacute;n, generalmente mediante control remoto, lo que facilita entrar y salir sin forzar la espalda ni las piernas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sal&oacute;n: priorizar la accesibilidad y ergonom&iacute;a</strong>
    </p><p class="article-text">
        Igual que la cama es importante en el dormitorio, el sof&aacute; lo es en el sal&oacute;n. En este caso, la necesidad es la misma: altura y firmeza. &ldquo;Es fundamental contar con asientos firmes, con reposabrazos que sirvan de palanca&rdquo;, afirma R&iacute;os. Tambi&eacute;n hay la opci&oacute;n de contar con sillones reclinables elevadores, que ayudan a prevenir lesiones y reducen el esfuerzo f&iacute;sico necesario para sentarse o levantarse. Basta con pulsar un bot&oacute;n en el mando a distancia y el sill&oacute;n har&aacute; su labor con un movimiento suave y sin esfuerzo. El paso de una posici&oacute;n erguida a una sentada facilita el acceso al sill&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, incorporan otras particularidades que brindan comodidad, como un reposapi&eacute;s elevado, respaldo reclinable y soporte lumbar.
    </p><p class="article-text">
        Es fundamental, tanto en el sal&oacute;n como la habitaci&oacute;n y otras zonas, la distribuci&oacute;n del espacio, que &ldquo;debe permitir el paso c&oacute;modo, incluso si en el futuro se necesita un bast&oacute;n o un andador. Forzar a una persona a &lsquo;esquivar muebles&rsquo; en su propia casa es una receta para el desastre&rdquo;, reconoce R&iacute;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, es clave &ldquo;mantener despejados los pasillos, eliminando cables sueltos o muebles auxiliares inestables&rdquo;. Aqu&iacute; hablar&iacute;amos tambi&eacute;n de las alfombras, que ya hemos visto que suponen un riesgo de tropiezo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Reorganizaci&oacute;n de la cocina</strong>
    </p><p class="article-text">
        La cocina es otro espacio donde algunas personas mayores pueden tener dificultades con el paso de los a&ntilde;os: armarios altos que obligan a usar taburetes o sillas para llegar a los trastos de m&aacute;s arriba o armarios esquineros de dif&iacute;cil acceso. Esto, unido al hecho de que, a medida que envejecemos, nos resulta m&aacute;s dif&iacute;cil estirarnos y agacharnos, dificulta muchas veces las tareas m&aacute;s cotidianas.
    </p><p class="article-text">
        Siempre que sea posible, es preferible colocar los utensilios que se usan con m&aacute;s frecuencia en lugares de f&aacute;cil acceso. Los cajones y armarios extra&iacute;bles pueden ayudar tambi&eacute;n a acceder a objetos en zonas de dif&iacute;cil acceso. Esto elimina la necesidad de estirarse o trepar innecesariamente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mejorar la entrada a casa</strong>
    </p><p class="article-text">
        El acceso al hogar es otro punto importante. Adaptaciones como rampas, salvaescaleras, puertas y marcos de entrada m&aacute;s anchos facilitar&aacute;n la entrada y salida de casa. Tambi&eacute;n se puede considerar instalar una luz exterior que ayude a encontrar el camino cuando est&eacute; oscuro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una iluminaci&oacute;n adecuada</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uno de los sentidos que suelen verse m&aacute;s comprometidos con el paso de los a&ntilde;os es el de la agudeza visual. De ah&iacute; que &ldquo;se necesite m&aacute;s luz para caminar con seguridad: una iluminaci&oacute;n potente y homog&eacute;nea, sobre todo en zonas de paso como pasillos, y la instalaci&oacute;n de luces con sensores de movimiento por la noche, previenen un porcentaje alt&iacute;simo de ca&iacute;das nocturnas&rdquo;, afirma la especialista en geriatr&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">Cambios que no deben pasar por alto la salud emocional</h2><p class="article-text">
        Todas estas modificaciones en el hogar pueden marcar una diferencia significativa en la capacidad de las personas mayores para envejecer en su propio hogar de forma segura y c&oacute;moda. Sin embargo, esto conlleva uno de los &ldquo;grandes retos de la geriatr&iacute;a y de la arquitectura adaptada: lograr que una casa sea segura sin que parezca un centro de mayores&rdquo;, afirma R&iacute;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La comodidad y seguridad no debe estar re&ntilde;ida con &ldquo;la calidez, la est&eacute;tica y un ambiente acogedor&rdquo;, reconoce la especialista, para la que la clave est&aacute; en &ldquo;hacer peque&ntilde;os cambios en un tiempo prudencial para que la persona mayor no se sienta fuera de su hogar. Muchas veces la frase &lsquo;ser&iacute;a importante ver un alzador para el inodoro&rsquo; puede ser mejor a &lsquo;vamos a tener que reformar toda tu casa&rsquo;&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/paola-rios-geriatra-envejecer-propio-hogar-no-convierta-riesgo-casa-debe-evolucionar-xp_1_13298039.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jun 2026 11:59:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Paola Ríos, geriatra: “Para que envejecer en su propio hogar no se convierta en un riesgo, la casa debe evolucionar"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Geriatría,Atención sanitaria,Envejecimiento]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ada Cosme, psicóloga: “El bienestar emocional durante la maternidad no es negociable, también hay un bebé implicado”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/ada-cosme-psicologa-bienestar-emocional-durante-maternidad-no-negociable-hay-bebe-implicado-xp_1_13290442.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4348b61e-110c-4b6b-aaee-01aaca06f425_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ada Cosme, psicóloga: “El bienestar emocional durante la maternidad no es negociable, también hay un bebé implicado”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El posparto trae consigo una inmensa alegría y también importantes desafíos entre ajustes emocionales y el exigente trabajo de cuidar a un recién nacido</p><p class="subtitle">De la extorsión a las apuestas: un psicólogo explica por qué el TDAH multiplica los peligros digitales en la adolescencia</p></div><p class="article-text">
        El embarazo y el parto son momentos cruciales para la madre. Pero tambi&eacute;n lo es el posparto. Es un tiempo de transici&oacute;n y adaptaci&oacute;n, fundamental para el desarrollo de todos. Dar la bienvenida a un nuevo beb&eacute; es una experiencia que cambia la vida, la llena de alegr&iacute;a y tambi&eacute;n de numerosos retos. El posparto puede resultar abrumador para la madre: su cuerpo se est&aacute; recuperando, las hormonas est&aacute;n en constante cambio y el sue&ntilde;o escasea. 
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, m&aacute;s all&aacute; de su recuperaci&oacute;n f&iacute;sica, tambi&eacute;n debe contemplarse la emocional. &ldquo;Mientras los cambios corporales son visibles y el entorno reconoce el nuevo rol de la mam&aacute;, el plano emocional a menudo se invisibiliza&rdquo;, reconoce <a href="https://aricopsicologia.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ada Cosme</a>, psic&oacute;loga especializada en trauma, apego y procesos de maternidad.
    </p><p class="article-text">
        Si bien la maternidad suele representarse como una experiencia alegre y plena, la realidad es mucho m&aacute;s compleja. Algunas madres luchan contra emociones abrumadoras y cierto agotamiento. Comprender qu&eacute; es lo que est&aacute; ocurriendo es fundamental, no solo para la madre, tambi&eacute;n para el beb&eacute;. 
    </p><h2 class="article-text">La transici&oacute;n posparto: qu&eacute; esperar</h2><p class="article-text">
        Convertirse en madre marca una de las transiciones m&aacute;s profundas de la vida. El posparto trae consigo una inmensa alegr&iacute;a y tambi&eacute;n importantes desaf&iacute;os en los que los ajustes emocionales y el exigente trabajo de cuidar a un reci&eacute;n nacido pueden generar una sensaci&oacute;n de agobio y cansancio. Tanto es as&iacute; que, seg&uacute;n Cosme, &ldquo;la salud mental de una mujer nunca ser&aacute; tan vulnerable en toda su vida como durante el primer a&ntilde;o del posparto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es posible que el periodo tras el parto conduzca a altibajos emocionales que traer&aacute;n felicidad y, despu&eacute;s, una sensaci&oacute;n de melancol&iacute;a. Sentimientos que vienen y desaparecen. &iquest;Qu&eacute; hace que esta etapa sea tan exigente tanto f&iacute;sica como mentalmente?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Cosme, &ldquo;a nivel psicol&oacute;gico y f&iacute;sico se da una paradoja dur&iacute;sima: la madre se enfrenta de golpe a factores como la deprivaci&oacute;n del sue&ntilde;o y el aislamiento social y, sostener esto en el d&iacute;a a d&iacute;a, mientras se transita con un cerebro hipersensibilizado a las necesidades del beb&eacute; y se forja la propia identidad como madre, es un desaf&iacute;o colosal que hace que la mujer desconf&iacute;e continuamente de sus capacidades&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y es que, emocionalmente, el posparto puede ser una monta&ntilde;a rusa. Las investigaciones muestran que hasta <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9863514/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 76% de las nuevas mam&aacute;s</a> experimentan cambios de humor en los d&iacute;as y semanas posteriores al parto. Y esto a menudo no se entiende muy bien, precisamente porque hay una cierta &ldquo;presi&oacute;n impl&iacute;cita de que &lsquo;todo est&aacute; bien&rsquo; solo si la madre se muestra plet&oacute;rica y feliz. Parece que las emociones negativas o la ambivalencia no tengan cabida, cuando la realidad emocional del posparto es mucho m&aacute;s compleja que esa expectativa id&iacute;lica&rdquo;, reconoce Cosme.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Comprender que estas experiencias son comunes y normales puede ayudar a afrontar esta etapa transformadora con mayor confianza. &ldquo;Lo importante es saber que esto se puede reparar y trabajar&rdquo;, admite la especialista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y es clave entender tambi&eacute;n que, aunque est&aacute; claro que si la madre est&aacute; bien, el beb&eacute; tambi&eacute;n lo estar&aacute;, &ldquo;es crucial transmitirlo sin el peso ni la obligaci&oacute;n de &lsquo;tener que ser la madre perfecta&rsquo;, porque esto no existe, por que el beb&eacute; necesita una madre suficientemente buena, y esa sin lugar a dudas es su mam&aacute; siempre&rdquo;, explica Cosme.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los problemas que puedan surgir no son un signo ni de debilidad ni de fracaso. Pueden afectar a cualquier madre, independientemente del amor que sienta por su hijo, su preparaci&oacute;n o su red de apoyo. Ya hemos visto que los cambios hormonales, la falta de sue&ntilde;o, incluso traumas pasados o la presi&oacute;n social por ser la madre &lsquo;perfecta&rsquo;, pueden contribuir a ello.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El bienestar emocional de la madre no es negociable, es una prioridad absoluta porque, en el centro de todo este proceso, tambi&eacute;n hay un beb&eacute; implicado&rdquo;, afirma Cosme. &ldquo;No podemos convertir la salud mental de la madre en una tarea m&aacute;s de su lista de exigencias: cuidarla es la &uacute;nica v&iacute;a para que ella pueda sostener y corregular a su beb&eacute; desde la calma, no desde la culpa o la m&aacute;scara de que todo va bien&rdquo; a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Las claves del cuidado emocional de la madre: construir una red de apoyo y flexibilizar expectativas</h2><p class="article-text">
        Dicho esto, la especialista tambi&eacute;n aclara que no es algo que afecte solo a las madres primerizas: &ldquo;En consulta me encuentro a menudo con mujeres que me dicen: &lsquo;Ada, ya tengo dos hijos, &iquest;por qu&eacute; dudo ahora de si lo estoy haciendo bien? &iquest;Por qu&eacute; a veces siento que no entiendo a mi beb&eacute; y me siento culpable por ello&rsquo;?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cada madre es un mundo, y no todas pasar&aacute;n por el mismo proceso, ni siquiera si es el segundo o tercer hijo. Cada uno de ellos tiene sus propias circunstancias y particularidades que har&aacute;n que el momento despu&eacute;s del parto sea diferente y &uacute;nico.&nbsp;Lo que s&iacute; son comunes son algunas de las claves que pueden ayudar al cuidado emocional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Cosme, estas dos recomendaciones resultan fundamentales:&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Contar con una red de apoyo: es una ayuda para favorecer el sue&ntilde;o y el descanso. Es muy importante &ldquo;encontrar peque&ntilde;os descansos a lo largo del d&iacute;a, que ayudar&aacute;n mucho a que la mam&aacute; pueda regularse mejor y, en consecuencia, sintonizar y corregular mejor a su beb&eacute;&rdquo;, reconoce Cosme.</li>
                                    <li>Flexibilizar expectativas: ya hemos visto que la maternidad no es perfecta, ni tiene por qu&eacute; serlo. S&iacute; podemos buscar &ldquo;la maternidad <em>suficientemente buena</em>, en la que hay conciencia, errores y reparaci&oacute;n. El beb&eacute; tiene a la mam&aacute; que necesita, con sus aciertos y errores&rdquo;, matiza Cosme.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es clave establecer prioridades: buscar momentos para expresar lo que se siente, hablarlo, llorarlo si es necesario (acompa&ntilde;ar sin juzgar ni invalidar, s&iacute; escuchar y entender). La ayuda puede ser tan diversa como lo son las distintas madres. &ldquo;Habr&aacute; mam&aacute;s que necesiten separarse alg&uacute;n rato de su beb&eacute;, y est&aacute; bien; pero otras no querr&aacute;n hacerlo, y aqu&iacute; la ayuda puede ser b&aacute;sica pero vital: las compras, las comidas o la limpieza de casa&rdquo;, afirma Cosme.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, pero no menos importante, es clave pedir ayuda cuando se siente que algo nos desborda. Si los recursos que se tienen &ldquo;fallan o sentimos que no est&aacute;n ayudando, es importante acudir a un profesional&rdquo;, aconseja Cosme.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es importante prestar atenci&oacute;n a &ldquo;una tristeza profunda que no remite, una desconexi&oacute;n persistente con el beb&eacute;, ansiedad desbordante, culpa intrusiva o pensamientos obsesivos, y todo lo que es dif&iacute;cil de gestionar&rdquo;, advierte la especialista, que explica que el posparto &ldquo;no dura 40 d&iacute;as, por tanto, debemos disponer de tiempo para construir la nueva identidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al final, &ldquo;lo que s&iacute; est&aacute; claro es que no hay una &uacute;nica forma de maternar, pero todas merecen un lugar seguro donde sentirse vistas, comprendidas y acompa&ntilde;adas&rdquo;, concluye Cosme.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/ada-cosme-psicologa-bienestar-emocional-durante-maternidad-no-negociable-hay-bebe-implicado-xp_1_13290442.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Jun 2026 14:39:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ada Cosme, psicóloga: “El bienestar emocional durante la maternidad no es negociable, también hay un bebé implicado”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mujer,Maternidad,Salud mental,Parto]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo responder a un niño que miente, según un psicólogo: “No es lo mismo mentir por miedo que por vergüenza”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/como-responder-nino-miente-no-mentir-miedo-verguenza-xp_1_13284148.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2c830adb-07d6-4424-8020-83b8360ea4e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo responder a un niño que miente, según un psicólogo: “No es lo mismo mentir por miedo que por vergüenza”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El profesional Giuseppe Iandolo, psicólogo clínico, plantea las distintas causas que llevan a mentir a algunos niños, cómo forma parte de su desarrollo y cómo influye la respuesta de sus progenitores</p><p class="subtitle">Un psicólogo explica cómo reaccionar ante el absentismo escolar adolescente: “Es muy raro que empiecen a faltar de la nada” </p></div><p class="article-text">
        Cuando un ni&ntilde;o miente muchos padres se sienten desconcertados por este comportamiento. Pero mentir, igual que otras formas de actuar, suele tener su origen en emociones dif&iacute;ciles de regular para los ni&ntilde;os. Podemos imaginarla como un iceberg: la mentira es la punta visible sobre el agua, mientras que debajo se esconde una compleja historia de sentimientos y motivaciones que impulsan este comportamiento. Comprender estas bases emocionales es fundamental para abordar las causas reales de la mentira.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde la psicolog&iacute;a del desarrollo, la mentira infantil es un fen&oacute;meno m&aacute;s complejo: puede tener que ver con evitar un castigo, obtener un beneficio, proteger la propia imagen, probar l&iacute;mites o preservar la intimidad&rdquo;, nos explica Giuseppe Iandolo, Psic&oacute;logo Cl&iacute;nico y Psicoterapeuta, Responsable de <a href="https://psisemadrid.org/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Psise - Servicio de Psicolog&iacute;a Cl&iacute;nica del Desarrollo</a> en Madrid.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La mentira: una parte del desarrollo infantil</h2><p class="article-text">
        La capacidad de mentir es una parte del desarrollo infantil. Si bien parece contradictorio, este avance cognitivo demuestra un progreso significativo en el crecimiento mental del ni&ntilde;o porque, cuando lo hace, significa que puede albergar dos verdades en su mente de manera simult&aacute;nea: la verdad y lo que nos va a decir. Y esto es muy importante. Demuestra lo que el psic&oacute;logo llama la &ldquo;&rsquo;teor&iacute;a de la mente&rsquo;, es decir, la capacidad de representar lo que uno sabe, lo que sabe el otro y c&oacute;mo una afirmaci&oacute;n puede modificar la creencia del interlocutor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esto significa que el ni&ntilde;o comprende que los dem&aacute;s tienen pensamientos, creencias y perspectivas distintas a las suyas. Y es lo que nos ayudar&iacute;a a abordar la situaci&oacute;n con curiosidad y compasi&oacute;n, en lugar de con ira o castigo. Nos recuerda, adem&aacute;s, que nuestros hijos est&aacute;n en constante crecimiento y aprendizaje, incluso de maneras que inicialmente pueden parecernos negativas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero no todas las mentiras son iguales: no es lo mismo que la diga un ni&ntilde;o de dos a&ntilde;os que uno de ocho. Cuando son m&aacute;s peque&ntilde;os, suele tratarse de &ldquo;afirmaciones falsas muy simples, a menudo relacionadas con una transgresi&oacute;n o a un deseo inmediato, pero con poca capacidad para sostener el enga&ntilde;o&rdquo;, afirma Iandolo.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Las mentiras tambi&eacute;n cambian con la edad</h2><p class="article-text">
        A medida que el ni&ntilde;o crece, la mentira cambia y la intenci&oacute;n tambi&eacute;n. &ldquo;Hacia los cuatro o cinco a&ntilde;os aumenta la frecuencia de mentiras para ocultar una conducta; sobre los seis a&ntilde;os son m&aacute;s capaces de adaptar su relato a lo que el otro sabe o cree y, con siete u ocho a&ntilde;os, el enga&ntilde;o puede volverse m&aacute;s elaborado y coherente&rdquo;, matiza el especialista.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;por qu&eacute; lo hacen? Hay varias razones detr&aacute;s de la mentira. Muchas veces lo hacen para evitar el castigo, para escaparse de problemas por algo que han hecho mal. O para conseguir algo que desean. Tambi&eacute;n para proteger los sentimientos de alguien porque, a medida que desarrollan empat&iacute;a, pueden mentir para evitar herir los sentimientos de otra persona. Incluso lo pueden hacer para establecer v&iacute;nculos, porque mentir es la forma en que un ni&ntilde;o busca conectar con los dem&aacute;s, es una de las herramientas que tiene para cubrir su necesidad de conexi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otras veces pueden sentirse confundidos y tienen dificultad para distinguir entre la realidad y la fantas&iacute;a. O, simplemente, mienten por curiosidad y quieren poner a prueba los l&iacute;mites mientras intentan comprender su entorno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entender estas motivaciones puede ayudar a reaccionar con mayor eficacia cuando descubrimos que nuestros hijos mienten. Porque, como hemos visto, en la mayor&iacute;a de los casos la mentira no surge de la malicia, sino de un malentendido, un deseo o un miedo. 
    </p><h2 class="article-text">Reaccionar ante una mentira: evitar la humillaci&oacute;n para buscar la honestidad</h2><p class="article-text">
        Aunque, como hemos visto, las mentiras de los ni&ntilde;os m&aacute;s peque&ntilde;os suelen ser una parte normal de su desarrollo, esto no significa que deban ignorarse. Para Iandolo, &ldquo;la pregunta clave no deber&iacute;a ser solo &lsquo;&iquest;por qu&eacute; me ha mentido&rsquo; sino &lsquo;&iquest;qu&eacute; funci&oacute;n ha cumplido esta mentira?&rsquo; No es lo mismo mentir por miedo que por verg&uuml;enza, o para evitar una consecuencia, por deseo de agradar, por fantas&iacute;a, por presi&oacute;n del grupo o por no saber c&oacute;mo reparar un error&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra reacci&oacute;n inicial marca la pauta de toda la interacci&oacute;n. Lo primero que hay que hacer es no reaccionar de forma exagerada. Hacerlo con enojo puede poner al ni&ntilde;o a la defensiva, lo que aumenta la probabilidad de que siga mintiendo para evitar la culpa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una respuesta muy intensa puede desplazar el foco: el ni&ntilde;o deja de pensar en lo ocurrido y se centra en escapar de la reacci&oacute;n adulta&rdquo;, explica Iandolo. Mantener la calma permite crear un espacio para que el ni&ntilde;o pueda expresarse con sinceridad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, la manera c&oacute;mo enfocamos la mentira y c&oacute;mo nos expresamos es fundamental. As&iacute;, en lugar de acusar o sacar conclusiones precipitadas es mejor hacer preguntas para comprender mejor la situaci&oacute;n. Para Iandolo, &ldquo;no es lo mismo decir &lsquo;has dicho algo que no era verdad&rsquo; que &lsquo;eres un mentiroso&rsquo;&rdquo;. Este enfoque invita al ni&ntilde;o a explicar su punto de vista sin sentirse atacado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s que centrarnos en las mentiras, es mejor enfocarnos en decir la verdad y &ldquo;abrir una conversaci&oacute;n breve y concreta del estilo &lsquo;creo que esto no ocurri&oacute; as&iacute;. Me interesa saber qu&eacute; pas&oacute; para ayudarte a arreglarlo&rsquo;&rdquo;, explica Iandolo. Tampoco servir&aacute; de mucho culpar o avergonzar a un ni&ntilde;o por mentir; s&iacute; ser&aacute; m&aacute;s &uacute;til intentar conectar con sus sentimientos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es clave tambi&eacute;n trabajar juntos para encontrar soluciones y generar confianza. &ldquo;Si ha roto algo, puede ayudar a arreglarlo; si ha culpado a otra persona, puede pedir disculpas; si ha ocultado una nota, se puede revisar qu&eacute; miedo hab&iacute;a detr&aacute;s&rdquo;, afirma Iandolo. La finalidad de todo ello, m&aacute;s que descubrir la verdad, es &ldquo;ense&ntilde;ar que decirla permite buscar soluciones&rdquo;, explica el especialista.
    </p><p class="article-text">
        La mentira puede crecer con el ni&ntilde;o, as&iacute; que lo mejor es actuar en edades tempranas. Porque cuando un ni&ntilde;o peque&ntilde;o miente todav&iacute;a est&aacute; aprendiendo a tolerar la frustraci&oacute;n, la culpa o la desaprobaci&oacute;n. &ldquo;M&aacute;s tarde, cuando la mentira se repite, se vuelve instrumental o aparece junto a otros problemas como aislamiento, agresividad, ansiedad, bajo rendimiento, conflictos familiares o miedo al castigo, y esto significa que necesita m&aacute;s acompa&ntilde;amiento&rdquo;, advierte Iandolo.
    </p><p class="article-text">
        Comprender por qu&eacute; mienten los ni&ntilde;os y abordarlo con empat&iacute;a y compasi&oacute;n puede transformar este comportamiento en una oportunidad de crecimiento. Al fomentar un entorno de confianza y reconocimiento, los padres pueden ayudar a sus hijos a desarrollar la honestidad y la capacidad de regular sus emociones, habilidades que les ser&aacute;n &uacute;tiles a lo largo de su vida.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La honestidad no se ense&ntilde;a castigando la mentira, se aprende en un clima donde los errores se pueden reconocer, reparar y pensar. Los adultos ayudan m&aacute;s cuando combinan l&iacute;mites claros con una actitud segura: &lsquo;decir la verdad es importante y, aunque haya una consecuencia, vamos a resolverlo juntos&rsquo;. Esta combinaci&oacute;n de norma, v&iacute;nculo y reparaci&oacute;n permite que el ni&ntilde;o pase de evitar castigos a comprender la confianza en un valor&rdquo;, afirma Iandolo.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, &ldquo;la respuesta adulta debe ayudarle a decir la verdad, reparar el da&ntilde;o y confiar en que reconocer un error no destruye el v&iacute;nculo con sus padres o educadores&rdquo;, concluye el especialista.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/como-responder-nino-miente-no-mentir-miedo-verguenza-xp_1_13284148.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Jun 2026 14:17:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo responder a un niño que miente, según un psicólogo: “No es lo mismo mentir por miedo que por vergüenza”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Niños,Psicología,Infancia,Educación,familia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una psicóloga explica por qué tenemos miedo a envejecer: "Se puede experimentar angustia, terror o desasosiego"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/psicologa-explica-miedo-envejecer-experimentar-angustia-terror-desasosiego-xp_1_13278090.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff4ade5f-2f15-4b92-a7d4-e173048e43cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una psicóloga explica por qué tenemos miedo a envejecer: &quot;Se puede experimentar angustia, terror o desasosiego&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Irene Fernández apunta que, para afrontarlo, es clave aprender a aceptar el paso del tiempo y encontrar cosas que valoremos a medida que envejecemos</p><p class="subtitle">Una psicóloga infantil explica todas las consecuencias de dormir con tus hijos: “Puede favorecer el apego seguro”</p></div><p class="article-text">
        Cuando somos ni&ntilde;os, anhelamos crecer. Quiz&aacute;s deseamos tener la libertad que promete la edad adulta. Pero, a medida que envejecemos, muchas personas, ir&oacute;nicamente, desear&iacute;an poder retroceder en el tiempo. Muchas veces ocurre porque solemos pensar en todos los efectos negativos del envejecimiento. Este temor a envejecer engloba tambi&eacute;n el miedo a perder la juventud y a ser menos independientes, a ser menos capaces de valernos por nosotros mismos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, debemos recordar que nuestro proceso de envejecimiento es natural y, simplemente, se convierte en otra forma de vivir. Es clave aprender a aceptar el paso del tiempo y a encontrar cosas que valoremos a medida que envejecemos. &ldquo;Es normal que algunos aspectos de este proceso nos puedan generar miedo, m&aacute;s o menos intenso, seg&uacute;n las particularidades y circunstancias de la persona&rdquo;, explica Irene Fern&aacute;ndez Pinto, psic&oacute;loga y directora de <a href="https://www.libertiapsicologia.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Libertia Psicolog&iacute;a</a>.
    </p><h2 class="article-text">Una compleja combinaci&oacute;n de factores biol&oacute;gicos, psicol&oacute;gicos y sociales</h2><p class="article-text">
        A medida que envejecemos nos enfrentamos a una serie de cambios y desaf&iacute;os que pueden desencadenar ansiedad y miedo.<strong> </strong>Un estudio revelaba en 2024 que, para aproximadamente <a href="http://tandfonline.com/doi/full/10.1080/03601277.2024.2402056" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 62% de las personas</a>, el envejecimiento es una fuente importante de ansiedad, preocupaciones que suelen afectar a personas de entre 60 y 70 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Este temor puede derivar de una compleja combinaci&oacute;n de factores biol&oacute;gicos, psicol&oacute;gicos y sociales. No queremos envejecer por varios motivos. &ldquo;El miedo a envejecer puede manifestar de maneras muy diversas, seg&uacute;n la persona&rdquo;, afirma Fern&aacute;ndez, que apunta que, a nivel emocional, &ldquo;puede experimentarse con sensaci&oacute;n de angustia, terror, preocupaci&oacute;n continua, sensaci&oacute;n de desasosiego y con comprobaciones continuas de indicios sobre si estamos o no envejeciendo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto significa que la persona se &ldquo;autoobserva la piel, se mira al espejo por si hay posibles marcas de envejecimiento, vigila distintos s&iacute;ntomas como dolores, achaques u otros s&iacute;ntomas t&iacute;picos del envejecimiento&rdquo;, afirma Fern&aacute;ndez. 
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n puede manifestarse de otras formas en las que se involucra el comportamiento social, &ldquo;a trav&eacute;s de cirug&iacute;as o cosm&eacute;ticos que nos ayuden a mantener una apariencia joven, manteniendo un estilo de vida que pueda ser m&aacute;s o menos compatible con nuestras necesidades y condiciones actuales pero que nos ayudan a sentirnos m&aacute;s j&oacute;venes&rdquo;, reconoce Fern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, hay razones comunes por las que la gente teme envejecer, como una cultura centrada en la juventud y discriminatoria por edad. Y es que el poder de la juventud est&aacute; presente en todas partes. Sin embargo, con la edad, aparecen cambios f&iacute;sicos como arrugas, canas y problemas de salud. &ldquo;Podemos tener miedo a perder la apariencia f&iacute;sica joven&rdquo;, afirma Fern&aacute;ndez. Pero tambi&eacute;n pueden producirse cambios en las relaciones, como la p&eacute;rdida de amigos y familiares y sobrevivir a c&oacute;nyuges, amigos y seres queridos, lo que puede desencadenar sentimientos de aislamiento social y una p&eacute;rdida de prop&oacute;sito.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n podemos &ldquo;tener miedo a la muerte o a las enfermedades o intervenciones, m&aacute;s habituales a medida que avanza la edad, o tener preocupaciones porque si envejecemos podemos perder empleabilidad o capacidad para dedicarnos a intereses o aficiones que nos gustan&rdquo;, matiza la especialista. Es decir, no poder cumplir con los roles importantes en la vida (padre, madre, trabajador, voluntario) y, en consecuencia, volverse irrelevante.
    </p><p class="article-text">
        No olvidemos los estereotipos negativos sobre las personas mayores, como la creencia de que son menos valiosas o menos capaces, que pueden provocar sentimientos de ansiedad y de miedo. No hay m&aacute;s que observar a nuestro alrededor para ver &ldquo;c&oacute;mo se trata a la vejez, en nuestra sociedad es frecuente que &lsquo;se aparque&rsquo; a las personas mayores, que estas pierdan peso una vez alcanzada la jubilaci&oacute;n, que se las infantilice, se les prive de autonom&iacute;a sobre su vida, se les preste menos atenci&oacute;n con sus peticiones sanitarias&hellip;&rdquo;, advierte Fern&aacute;ndez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A menudo, se habla de que &ldquo;existe una crisis de la soledad a nivel social que afecta sobre todo a personas mayores, que con demasiada frecuencia viven solas o mal atendidas o en residencias&rdquo;. El temor de algunas personas respecto al envejecimiento gira en torno tambi&eacute;n el verse obligado a enfrentarse a la propia mortalidad y a la inevitabilidad de la muerte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Frente a esta diversidad, es importante, para la experta, &ldquo;ir m&aacute;s all&aacute; de la etiqueta &lsquo;envejecer&rsquo; e identificar cu&aacute;l es el miedo que acecha&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo afrontar el miedo a envejecer</h2><p class="article-text">
        La diversidad y complejidad de los componentes que pueden explicar este temor&nbsp;obligan a actuar de forma precisa. &ldquo;Lo primero que debe hacerse es identificar qu&eacute; es exactamente lo que a cada persona en particular le da miedo&rdquo;, afirma Fern&aacute;ndez. Al identificar las causas principales de los problemas relacionados con la edad se pueden buscar las herramientas necesarias para envejecer sin miedo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A partir de aqu&iacute;, es clave afrontar estos miedos &ldquo;con sensatez y honestidad, mejor acompa&ntilde;ados de personas de confianza o de ayuda profesional&rdquo;. Aunque no es lo mismo afrontar aspectos inevitables del envejecimiento, un proceso que afecta a todo el mundo, que tener que hacer frente a factores prevenibles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el primer caso, no hay m&aacute;s que &ldquo;aceptar que se trata de un proceso por el que todos pasamos y visualizarnos, sin huir, atravesando ese camino, sin atajos, que no hacen m&aacute;s que alargar el camino pero que nos complican a&uacute;n m&aacute;s, como cirug&iacute;as&rdquo;, explica Fern&aacute;ndez. De hecho, puede ser una etapa estimulante, envejecer suponer tener m&aacute;s tiempo para compartir con amigos y familiares, de aprovechar la sabidur&iacute;a adquirida para vivir la vida. Con los cuidados adecuados, podemos convertirnos en nuestra mejor versi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; es donde son importantes los factores prevenibles porque &ldquo;s&iacute; podemos tomar medidas, como potenciar el ejercicio f&iacute;sico, mejorar nuestra red de apoyo para estar acompa&ntilde;ados o fomentar o descubrir nuevos <em>hobbies&rdquo;</em>, reconoce Fern&aacute;ndez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si envejecer supone un problema, causa mucho malestar y tiene consecuencias indeseables &ldquo;en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a, puede ser un buen momento para pedir ayuda profesional&rdquo;, concluye la experta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/psicologa-explica-miedo-envejecer-experimentar-angustia-terror-desasosiego-xp_1_13278090.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jun 2026 10:36:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una psicóloga explica por qué tenemos miedo a envejecer: "Se puede experimentar angustia, terror o desasosiego"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Envejecimiento,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Beatriz Calvo, nutricionista: "El consumo moderado de chocolate rico en cacao puede influir en la longevidad"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/beatriz-calvo-dietista-nutricionista-consumo-chocolate-cacao-longevidad-xp_1_13216081.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7841e70a-77b2-4631-884f-106914a33bd9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Beatriz Calvo, nutricionista: &quot;El consumo moderado de chocolate rico en cacao puede influir en la longevidad&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lejos de ser un simple capricho, el chocolate se ha consolidado como un complejo cóctel de sustancias capaces de interactuar con nuestro reloj biológico</p><p class="subtitle">Un cardiólogo explica los efectos del café en el corazón: "La mala fama que tiene no está justificada"</p></div><p class="article-text">
        Los amantes del chocolate esperan que este dulce manjar sea la clave tambi&eacute;n para una vida m&aacute;s larga y saludable. Sin embargo, y aunque la evidencia cient&iacute;fica va en esta direcci&oacute;n, debemos tener en cuenta que no todos los chocolates son iguales ni todos ofrecen los mismos beneficios, tampoco los que lo relacionan con la longevidad, por lo que matizar ciertos conceptos es clave a la hora de hablar de chocolate y longevidad.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Podr&iacute;a ayudarnos uno de nuestros caprichos favoritos a vivir m&aacute;s tiempo? &iquest;D&oacute;nde termina el mito y d&oacute;nde empieza la evidencia? La dietista-nutricionista <a href="http://www.bcalvo.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Beatriz Calvo</a> nos ayuda a comprender un poco mejor cu&aacute;les son estos beneficios y qu&eacute; parte del chocolate es la responsable. 
    </p><p class="article-text">
        Lejos de ser un simple capricho, el chocolate se ha consolidado como un complejo c&oacute;ctel de sustancias capaces de interactuar con nuestro reloj biol&oacute;gico. Las investigaciones sugieren que consumir el tipo adecuado de chocolate puede tener importantes beneficios para la longevidad. As&iacute;, es el cacao del chocolate el que contiene potentes compuestos vegetales que se han relacionado con la reducci&oacute;n del riesgo de enfermedades card&iacute;acas, la disminuci&oacute;n de la inflamaci&oacute;n y la protecci&oacute;n contra el estr&eacute;s oxidativo a nivel celular. 
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; tiene que ver el chocolate con longevidad</h2><p class="article-text">
        De acuerdo con un estudio publicado en <a href="https://academic.oup.com/eurheartj/article-abstract/31/13/1616/418351" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">European Heart Journal</a>, las personas que consumen m&aacute;s chocolate tienen una menor presi&oacute;n arterial y menor riesgo de eventos cardiovasculares. Calvo cita tambi&eacute;n este <a href="https://www.mdpi.com/2072-6643/9/8/852" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis</a>, seg&uacute;n el cual el consumo moderado de chocolate se asocia a un menor riesgo de enfermedad cardiovascular y menor mortalidad. Sin embargo, como apunta la especialista, esos estudios son &ldquo;observaciones, no prueban causalidad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Si buscamos evidencia m&aacute;s s&oacute;lida que explique los mecanismos biol&oacute;gicos por los que el cacao es beneficioso, Calvo afirma que debemos recurrir a lo que dice la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (<a href="https://efsa.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.2903/j.efsa.2012.2809" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">EFSA</a>), seg&uacute;n la cual el cacao contiene flavonoides que disminuyen el riesgo cardiovascular, uno de los principales determinantes de longevidad, ya que mejoran &ldquo;la funci&oacute;n endotelial y aumenta la vasodilataci&oacute;n&rdquo;, afirma Calvo. Estos antioxidantes neutralizan los radicales libres, reduciendo el estr&eacute;s oxidativo y previniendo el da&ntilde;o celular, uno de los principales factores del envejecimiento y las enfermedades cr&oacute;nicas. 
    </p><p class="article-text">
        Pero es importante matizar esta afirmaci&oacute;n porque, en realidad, lo que de verdad puede tener efectos beneficiosos son ciertos compuestos del cacao. No es lo mismo tomar una tableta de chocolate que cacao en polvo puro. Como matiza Calvo, el cacao y el chocolate &ldquo;no son equivalentes porque la tableta contiene, adem&aacute;s de cacao, manteca de cacao y az&uacute;car (en proporci&oacute;n variable), lo que disminuye su densidad de flavonoides por gramo y aumenta su valor energ&eacute;tico&rdquo;, explica Calvo.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, el cacao en polvo puro &ldquo;solo contiene cacao y, por tanto, es m&aacute;s rico en flavonoides y menos denso cal&oacute;ricamente&rdquo;, aclara Calvo. Esta semilla fermentada y secada del fruto del &aacute;rbol <em>Theobroma cacao</em>, de sabor amargo e intenso, conserva mejor sus nutrientes como antioxidantes, magnesio y flavonoides. &ldquo;El cacao en polvo puro es m&aacute;s interesante desde el punto de vista nutricional que el chocolate en tableta&rdquo;, advierte Calvo.
    </p><p class="article-text">
        Otro matiz que apunta Calvo es que deben tenerse en cuenta otras variables de estilo de vida que &ldquo;podr&iacute;an explicar parte del efecto: las personas que toman chocolate negro, m&aacute;s rico en cacao, suelen tener una alimentaci&oacute;n m&aacute;s equilibrada y unos mejores h&aacute;bitos&rdquo;. La suma de todo ello nos permite concluir que &ldquo;el consumo moderado de chocolate rico en cacao puede asociarse con mejor salud cardiovascular y, potencialmente, con efectos beneficiosos a nivel cognitivo y emocional, lo que puede influir indirectamente en un aumento de la longevidad&rdquo;, afirma Calvo.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; el chocolate negro es mejor?</h2><p class="article-text">
        Ya hemos visto que no todos los chocolates son iguales, ya que muchos productos de chocolate de consumo diario est&aacute;n altamente procesados y repletos de az&uacute;cares y grasas a&ntilde;adidos. Estas particularidades pueden contrarrestar cualquier beneficio para la longevidad. &ldquo;La diferencia entre los distintos tipos de chocolate es muy grande desde el punto de vista nutricional&rdquo;, afirma Calvo, que recuerda que &ldquo;los efectos beneficiosos se atribuyen a los flavanoles del cacao, cuya cantidad depende del tipo de chocolate&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto, el chocolate negro es el que contiene la mayor cantidad de cacao, el chocolate con leche menos y el blanco, ninguno. La cantidad recomendada de consumo de cacao para obtener los beneficios vasculares estar&iacute;a entorno a los 200 miligramos de flavanoles al d&iacute;a, lo que se traduce en unos 2,5 gramos de cacao puro en polvo o 10 gramos de chocolate negro con aproximadamente un 70% de cacao.
    </p><p class="article-text">
        Como explica Calvo, el procesado que sufre el chocolate reduce de forma dr&aacute;stica estos compuestos: &ldquo;son mucho m&aacute;s interesantes aquellos que contengan mayor porcentaje de cacao, al menos un 70% y preferiblemente sobre el 85%, que son los valores &oacute;ptimos demostrado en estudios&rdquo;. Por tanto, el &ldquo;consumo moderado de chocolate negro de alta pureza es lo que nos reportar&aacute; beneficios para la salud&rdquo;, reconoce la nutricionista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque, al tratarse de un producto altamente palatable, es f&aacute;cil que nos excedamos en su consumo, &ldquo;lo que puede llevar a un aumento significativo de la ingesta cal&oacute;rica y de az&uacute;cares, contrarrestando los efectos beneficiosos descritos e incluso puede resultar perjudicial desde el punto de vista metab&oacute;lico&rdquo;, advierte Calvo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/beatriz-calvo-dietista-nutricionista-consumo-chocolate-cacao-longevidad-xp_1_13216081.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jun 2026 16:20:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Beatriz Calvo, nutricionista: "El consumo moderado de chocolate rico en cacao puede influir en la longevidad"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Salud,Nutrición,Longevidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo actuar ante un calambre muscular, según un fisioterapeuta: "No siempre están relacionados con la actividad física"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/actuar-calambre-muscular-fisioterapeuta-no-relacionados-actividad-fisica-xp_1_13276327.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/71a33025-7501-4edf-819c-56e8ce9ad653_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo actuar ante un calambre muscular, según un fisioterapeuta: &quot;No siempre están relacionados con la actividad física&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los calambres musculares aparecen con un dolor repentino y agudo en un músculo que se contrae sin control</p><p class="subtitle">Una nutricionista, sobre tomar o no proteínas en el desayuno: “No es la comida más relevante en este aspecto”
</p></div><p class="article-text">
        Un calambre muscular suele aparecer siempre por sorpresa. Y lo hace de manera molesta, con una contracci&oacute;n involuntaria sin previo aviso, ya sea en mitad de la noche o durante el d&iacute;a mientras realizamos cualquier acci&oacute;n cotidiana. Son muy comunes y ocurren cuando los m&uacute;sculos se contraen de forma involuntaria y no pueden relajarse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando &lsquo;atacan&rsquo; pueden paralizarnos por completo, desde <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/causas-tratamiento-sindrome-piernas-inquietas-enfermedad-prevalente-valorada_1_12970409.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">interrumpir nuestro sue&ntilde;o</a> hasta obligarnos a parar si estamos realizando alg&uacute;n tipo de actividad. Se calcula que los calambres afectan aproximadamente a un <a href="https://www.elsevier.es/es-revista-medicina-integral-63-articulo-contracturas-calambres-agujetas-10022201" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">37% de la poblaci&oacute;n</a>, con una especial predilecci&oacute;n por las extremidades inferiores, sobre todo gemelos, pies y muslos, por este orden.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;c&oacute;mo sabemos que es en realidad un calambre? Como explica <a href="https://fisiodanielutrilla.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Daniel Utrilla</a>, fisioterapeuta, &ldquo;lo podemos diferenciar por sintomatolog&iacute;a, es decir, provoca un dolor intenso que puede llegar a impedir realizar cualquier tarea pero que dura solo de unos segundos hasta unos minutos y suelen estar asociados a distintos momentos del d&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de los calambres, ni las contracturas ni las agujetas nos impiden poder realizar tareas o actividades, aunque duelen y pueden durar horas.&nbsp;Por tanto, un calambre se caracteriza porque queda limitado a un m&uacute;sculo, su inicio es s&uacute;bito, es breve y provoca dolor intenso. 
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; se producen: las causas de los calambres musculares</h2><p class="article-text">
        Nos movemos a lo largo del d&iacute;a y, cuando lo hacemos, los nervios motores del sistema nervioso perif&eacute;rico se activan para desencadenar las contracciones musculares necesarias para el movimiento muscular normal. Lo que ocurre es que estos nervios motores son muy sensibles y, en ocasiones, fallan de manera espont&aacute;nea, creando contracciones musculares que parecen de todo pero menos algo normal. 
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de los calambres musculares ocurren sin ninguna raz&oacute;n clara debido a descargas nerviosas involuntarias, pero tambi&eacute;n pueden ser resultado de varios factores. &ldquo;Los calambres pueden aparecer por diversos motivos, sobre todo por una sobrecarga de la musculatura y a un fallo en el metabolismo, como deshidrataci&oacute;n o alteraci&oacute;n qu&iacute;mica. No siempre est&aacute;n relacionados con una modificaci&oacute;n en la actividad f&iacute;sica, y s&iacute; a un cambio de calzado, estar en una posici&oacute;n distinta, a una falta de nutrientes como el potasio, a enfermedades o cambios hormonales&rdquo;, afirma Utrilla.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de los calambres que experimentamos entran en la categor&iacute;a de los que no tienen una causa clara. Los calambres se suelen dar por la noche b&aacute;sicamente &ldquo;porque es el momento del d&iacute;a en el que nos relajamos y los niveles de sustancias como la adrenalina bajan&rdquo;, explica Utrilla.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; debemos hacer (y qu&eacute; no) cuando nos da un calambre muscular</h2><p class="article-text">
        Ante un calambre muscular, lo primero que queremos hacer es buscar una forma de deshacernos del dolor lo m&aacute;s r&aacute;pido posible. Como explica Utrilla, lo m&aacute;s recomendable es &ldquo;aplicar calor, hacer estiramientos y masajes en la zona&rdquo;. Lo principal para detener un calambre es estirar el m&uacute;sculo en la direcci&oacute;n opuesta, aunque puede ser dif&iacute;cil, ya que son muy dolorosos, pero funciona para romper la contracci&oacute;n muscular y detener el calambre. Si bien puede volver unos segundos despu&eacute;s, esta es la manera m&aacute;s efectiva de detenerlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La hidrataci&oacute;n tambi&eacute;n es clave puesto que nuestro cuerpo gasta agua y otros minerales en cualquier actividad f&iacute;sica, y los necesita para que los m&uacute;sculos se contraigan y realicen los movimientos cotidianos. Si no hay suficiente agua en el cuerpo, los m&uacute;sculos no funcionan con la misma eficiencia y pueden aparecer los tan temidos calambres. De ah&iacute; que debamos asegurarnos de beber suficiente agua, especialmente al hacer ejercicio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Utrilla, tambi&eacute;n es recomendable, adem&aacute;s de la hidrataci&oacute;n, &ldquo;aplicar corrientes tipo tens y, sobre todo, dejar descansar la musculatura afectada&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, &iquest;qu&eacute; no deber&iacute;amos hacer cuando nos da un calambre muscular? Utrilla desaconseja &ldquo;poner fr&iacute;o, hacer actividad f&iacute;sica y hacer auto tratamiento si el calambre dura horas, hay dolor el&eacute;ctrico o se ha producido cambios en la coloraci&oacute;n y est&aacute; hinchado&rdquo;. En estos casos es aconsejable la visita a un especialista.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Estiramientos y alimentaci&oacute;n, claves para prevenir los calambres musculares</h2><p class="article-text">
        Lo mejor para lidiar con los calambres musculares es prevenir que ocurran. Para ello, es importante realizar estiramientos din&aacute;micos para calentar suavemente los m&uacute;sculos antes de hacer ejercicio; realizar estiramientos est&aacute;ticos despu&eacute;s del ejercicio y antes de acostarnos. Para Utrilla, la mejor forma de prevenir calambres es &ldquo;hacer estiramientos todos los d&iacute;as, durante 10 o 15 minutos, justo antes de acostarnos, en la cama&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La forma f&iacute;sica y las rutinas de estiramiento adecuadas son medidas preventivas esenciales. Encontrar el equilibrio adecuado de intensidad de ejercicio para nuestra condici&oacute;n f&iacute;sica nos ayuda a prevenir el sobreesfuerzo y a mantener la fuerza muscular. Por tanto, es mejor dedicar siempre un tiempo a estirar despu&eacute;s de la actividad f&iacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        La alimentaci&oacute;n tambi&eacute;n juega un papel determinante a la hora de prevenir los calambres musculares. En este sentido, Utrilla aconseja llevar una alimentaci&oacute;n &ldquo;rica en alimentos con calcio, magnesio y potasio, como pl&aacute;tanos o pistachos y, adem&aacute;s, tratar de hacer ejercicio f&iacute;sico de forma habitual&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/actuar-calambre-muscular-fisioterapeuta-no-relacionados-actividad-fisica-xp_1_13276327.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jun 2026 15:27:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo actuar ante un calambre muscular, según un fisioterapeuta: "No siempre están relacionados con la actividad física"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Ejercicio físico,Deporte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un podólogo explica por qué duele el talón con la fascitis plantar y qué hacer para evitarlo: "Es más sencillo de lo que parece"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/podologo-explica-duele-talon-fascitis-plantar-evitarlo-sencillo-parece-xp_1_13272918.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1392e28d-9380-4700-87cf-7c91046560f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un podólogo explica por qué duele el talón con la fascitis plantar y qué hacer para evitarlo: &quot;Es más sencillo de lo que parece&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre las recomendaciones de Jordi Mata están “progresar la carga de forma gradual, sin aumentos bruscos, y usar un calzado adecuado y renovado”
</p><p class="subtitle">Un médico explica cómo protegerse de la enfermedad de Lyme que transmiten las garrapatas y crece en España</p></div><p class="article-text">
        Te despiertas por la ma&ntilde;ana y, al levantarte, notas un dolor en el tal&oacute;n del pie. Pero sientes que una vez empiezas a moverte, el dolor disminuye y est&aacute;s mejor. Sin embargo, vuelve despu&eacute;s de descansar o tras largos periodos de esfuerzo f&iacute;sico o ejercicio. Crees que desaparecer&aacute;, porque puede mejorar durante el d&iacute;a. Pero vuelve al d&iacute;a siguiente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, se calcula que alrededor del <a href="https://cgcop.es/fascitis-plantar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">10% de las personas</a> sufrir&aacute; en alg&uacute;n momento de su vida fascitis plantar, cuya incidencia aumenta con la edad, sobre todo entre los 40 y los 60 a&ntilde;os, seg&uacute;n datos del Consejo General de Colegios Oficiales de Pod&oacute;logos de Espa&ntilde;a (CGCOP). Hablamos de una dolencia que es la causa &ldquo;m&aacute;s frecuente de dolor de tal&oacute;n, provocada por microlesiones repetidas en <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/que-es-la-fascia_1_10974113.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la fascia</a> plantar, la banda que va del tal&oacute;n a los dedos&rdquo;, explica <a href="https://podologiavila-real.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jordi Mata</a>, pod&oacute;logo, que reconoce que hoy se entiende &ldquo;m&aacute;s como una fasciopat&iacute;a, un proceso degenerativo por sobrecarga, que como una inflamaci&oacute;n aguda&rdquo;.&nbsp;  
    </p><p class="article-text">
        Un t&eacute;rmino, por tanto, que se ajustar&iacute;a mejor a lo que hoy se conoce de la afecci&oacute;n, concretamente la degeneraci&oacute;n de la fascia, en lugar de una inflamaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Fascitis plantar, cuando el primer paso de la ma&ntilde;ana duele </h2><p class="article-text">
        Antes de adentrarnos en por qu&eacute; duele el tal&oacute;n es importante saber qu&eacute; es la fascia. Este tejido conectivo fibroso, largo y delgado, est&aacute; justo debajo de la parte inferior del pie, que conecta el tal&oacute;n a la parte delantera del pie y le da soporte el arco. Su misi&oacute;n es rodear los m&uacute;sculos y los vasos sangu&iacute;neos para mantener unidas algunas de estas estructuras, permitiendo a su vez que otras se muevan libremente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la fascitis plantar, aparece dolor en la zona donde la fascia se inserta en el hueso del tal&oacute;n. La tendinopat&iacute;a por microtrauma repetido suele manifestarse sobre todo por la ma&ntilde;ana, al dar el primer paso. Sin embargo, aunque este suele ser el s&iacute;ntoma m&aacute;s caracter&iacute;stico, &ldquo;no es en todo el mundo igual&rdquo;, explica Mata. En este caso, lo que ocurre es que, &ldquo;tras el reposo nocturno, la fascia queda r&iacute;gida y, al apoyar el pie, se tensa de golpe, reactivando el dolor. Con el movimiento, el tejido entra en calor y suele mejorar en pocos minutos. Sin embargo, puede reaparecer tras muchas horas de pie o intensificarse al final del d&iacute;a&rdquo;, afirma Mata.  
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; reside buena parte de las causas de esta dolencia. Cualquier actividad que irrite o da&ntilde;e la fascia plantar puede causarla. Y esto incluye &ldquo;la sobrecarga mec&aacute;nica repetida: correr mucho, largas jornadas de pie, aumentar el entrenamiento demasiado r&aacute;pido o usar calzado inadecuado&rdquo;, afirma Mata. Tambi&eacute;n influyen otros factores, como &ldquo;el sobrepeso o el acortamiento del gemelo y el tend&oacute;n de Aquiles, as&iacute; como el tipo de pisada ya que tanto el pie plano como el cavo elevan el riesgo&rdquo;, admite Mata.
    </p><p class="article-text">
        Este dolor puede incluso dificultar tareas cotidianas como ir de compras o puede impedir la pr&aacute;ctica de deporte.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo se diagnostica la fasciopat&iacute;a plantar</h2><p class="article-text">
        Los pod&oacute;logos son expertos en el diagn&oacute;stico de esta y otras lesiones de tejidos blandos. Para ello, realizan diversas pruebas diagn&oacute;sticas. Como reconoce Mata, &ldquo;el diagn&oacute;stico es principalmente cl&iacute;nico: historia t&iacute;pica m&aacute;s dolor a la palpaci&oacute;n en la inserci&oacute;n de la fascia y con maniobras que la tensan&rdquo;. En algunos casos, &ldquo;la ecograf&iacute;a ayuda a confirmar y medir el engrosamiento de la fascia. La resonancia magn&eacute;tica se reserva para casos dudosos o para descartar otras causas, como una fractura por estr&eacute;s&rdquo;, explica Mata.
    </p><p class="article-text">
        Una vez diagnosticada la lesi&oacute;n, se elabora un plan de tratamiento para aliviar el dolor y que permita retomar las actividades cotidianas o deportivas. Todos los planes de tratamiento se adaptan a cada paciente y dependen de la causa y la intensidad del dolor.
    </p><h2 class="article-text">Tratamiento: la escala terap&eacute;utica que se adapta a cada caso&nbsp;</h2><p class="article-text">
        El tratamiento t&iacute;pico de la fascitis plantar &ldquo;es escalonado y empieza por lo conservador: reducir carga, realizar estiramientos espec&iacute;ficos e introducir soportes plantares, junto con educaci&oacute;n y vendajes&rdquo;, afirma Mata. Si este tratamiento funciona, las mejoras aparecen en unas seis u ocho semanas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De no ser as&iacute;, pueden a&ntilde;adirse plantillas personalizadas, dise&ntilde;adas espec&iacute;ficamente para la estructura &uacute;nica del pie para brindar soporte preciso al arco y ayudar a distribuir la presi&oacute;n de manera m&aacute;s uniforme en todo el pie; y ondas de choque, un procedimiento no invasivo que usa ondas ac&uacute;sticas para estimular la curaci&oacute;n del tejido fascial da&ntilde;ado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las infiltraciones de corticoide y el plasma rico en plaquetas (PRP) quedan para casos seleccionados, siempre tras un estudio individualizado. La cirug&iacute;a tambi&eacute;n se reserva estrictamente a los casos refractarios tras al menos seis o doce meses de tratamiento conservador bien llevado&rdquo;, afirma Mata.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Existen maneras de prevenir la fascitis plantar?</h2><p class="article-text">
        A la hora de prevenir la fascitis plantar, es importante escuchar al cuerpo y adaptar las actividades para no sobrecargar los pies. Porque, seg&uacute;n Mata, prevenir la fascitis plantar &ldquo;es m&aacute;s sencillo de lo que parece. La clave est&aacute; en progresar la carga de forma gradual, sin aumentos bruscos, y usar un calzado adecuado y renovado&rdquo;, que nos dar&aacute; un buen soporte para el arco del pie, amortiguaci&oacute;n y flexibilidad.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n los estiramientos regulares nos ayudar&aacute;n a aumentar la flexibilidad del gemelo y el tend&oacute;n de Aquiles y, por tanto, a &ldquo;reducir la tensi&oacute;n en el tal&oacute;n y el pie&rdquo;, afirma Mata, que matiza que otras medidas de prevenci&oacute;n efectivas son &ldquo;controlar el peso y, si hay alteraciones en la pisada, una evaluaci&oacute;n biomec&aacute;nica preventiva y el uso de soportes plantares&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de la pr&aacute;ctica de deporte, es importante &ldquo;no aumentar el volumen de entrenamiento o carga de trabajo m&aacute;s de un 10% por semana, la gu&iacute;a m&aacute;s sencilla para evitar sobrecargas en cualquier tejido musculoesquel&eacute;tico&rdquo;, aconseja Mata.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/podologo-explica-duele-talon-fascitis-plantar-evitarlo-sencillo-parece-xp_1_13272918.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Jun 2026 15:11:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un podólogo explica por qué duele el talón con la fascitis plantar y qué hacer para evitarlo: "Es más sencillo de lo que parece"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una psicóloga explica cómo ayudar a los niños a gestionar sus notas: "Es importante separar el resultado de la relación"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/psicologa-explica-ninos-gestionar-notas-separar-resultado-relacion-xp_1_13266387.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e6268b34-2250-4f8b-a970-8483790cc6c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una psicóloga explica cómo ayudar a los niños a gestionar sus notas: &quot;Es importante separar el resultado de la relación&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando las calificaciones no sean las esperadas, es probable que los niños se sientan vulnerables. El objetivo es brindarles apoyo, no añadir presión. Como explica Nerea López, psicóloga infantojuvenil, “las notas no deberían vivirse como una medida del valor personal de un niño o adolescente"</p><p class="subtitle">Una psicóloga infantil explica todas las consecuencias de dormir con tus hijos: “Puede favorecer el apego seguro”</p></div><p class="article-text">
        En pocos d&iacute;as se acaba el curso escolar y empiezan a llegar las calificaciones en las mochilas escolares o en las bandejas de entrada de los correos de los padres. Para muchas familias, este peque&ntilde;o gesto contiene m&uacute;ltiples emociones: orgullo, ansiedad, decepci&oacute;n, esperanza&hellip; y las tan temibles comparaciones (e incluso quiz&aacute;s alguna que otra reacci&oacute;n de sorpresa).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa letra o n&uacute;mero impresa en un papel es solo una pieza de un rompecabezas mucho m&aacute;s complejo. Indica el rendimiento de nuestro hijo en los ex&aacute;menes y deberes durante unos meses. Pero revela muchas m&aacute;s cosas. La respuesta y la reacci&oacute;n que podamos tener como padres es importante porque nuestro hijo empieza a comprender su valor, su esfuerzo y su relaci&oacute;n con el aprendizaje a largo plazo.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo responder ante las notas (y lo que el informe no dice)</h2><p class="article-text">
        Cuando las calificaciones no sean las esperadas, es probable que nuestro hijo se sienta vulnerable. El objetivo es brindarle apoyo, no a&ntilde;adir una fuente de presi&oacute;n adicional. Adem&aacute;s, y como nos explica <a href="http://www.nerealopez.es" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nerea L&oacute;pez,</a> psic&oacute;loga infantojuvenil, &ldquo;las notas no deber&iacute;an vivirse como una medida del valor personal de un ni&ntilde;o o adolescente, por tanto, es importante separar el resultado acad&eacute;mico de la relaci&oacute;n afectiva con ellos, porque perciben r&aacute;pidamente la decepci&oacute;n aunque no se verbalice&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En lugar de ir directamente a la cifra y reaccionar es importante invitar a la conversaci&oacute;n y &ldquo;escuchar qu&eacute; explicaci&oacute;n hace de esa nota y c&oacute;mo se sienten porque ayuda mucho hablar del proceso: h&aacute;bitos de estudio, esfuerzo, motivaci&oacute;n o posibles dificultades emocionales&rdquo;, aclara L&oacute;pez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las calificaciones finales son una instant&aacute;nea de una historia m&aacute;s compleja, por lo que frente a una mala nota puede surgir la &ldquo;oportunidad para entender qu&eacute; est&aacute; pasando y qu&eacute; necesita el menor en ese momento. Aprenden m&aacute;s desde la calma y el acompa&ntilde;amiento que desde el miedo o la presi&oacute;n&rdquo;, afirma L&oacute;pez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si bien todos los padres quieren que sus hijos brillen y saquen buenas notas, las notas escolares no deben convertirse en una especie de evaluaci&oacute;n p&uacute;blica que mida nuestro &eacute;xito en la crianza. Estas inquietudes de los padres llevan muchas veces a caer en ciertas actitudes que, en realidad, no ayudan para nada.
    </p><h2 class="article-text">Evitar las comparaciones con hermanos o compa&ntilde;eros de clase</h2><p class="article-text">
        Comparar con los dem&aacute;s puede parecer inofensivo. Sin embargo, puede minar la confianza y generar verg&uuml;enza. Cada ni&ntilde;o aprende y crece de forma distinta. Al compararse con los dem&aacute;s, puede desarrollar creencias internas sobre el perfeccionismo y lo que significa ser &lsquo;suficientemente bueno&rsquo;. Cuando son ellos los que se comparan con los dem&aacute;s, y nos dicen que a sus compa&ntilde;eros les ha ido peor que a ellos, &ldquo;muchas veces est&aacute; intentando protegerse emocionalmente o disminuir la sensaci&oacute;n de fracaso&rdquo;, advierte L&oacute;pez, que admite adem&aacute;s que compararse con los dem&aacute;s s&iacute; puede aliviar de forma moment&aacute;nea, &ldquo;pero no ayuda a responsabilizarse del propio proceso&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tampoco ayuda que nos dirijamos a ellos con<a href="https://www.eldiario.es/nidos/frenar-rivalidad-hermanos-no-da-tregua-casa-riesgo-convierta-patron_1_13257512.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> frases del tipo &lsquo;tu hermano s&iacute; puede&rsquo;</a> o &lsquo;mira las notas de tu hermana&rsquo;. Estas frases aparentemente inofensivas, muchas veces &ldquo;generan rivalidad y afectan directamente al autoconcepto. Cada hijo necesita sentir que es valorado por quien es, no por c&oacute;mo rinde respecto al otro&rdquo;, matiza L&oacute;pez.
    </p><p class="article-text">
        Cuando hay hermanos, &ldquo;lo m&aacute;s recomendable es hablar de las notas de forma individual, respetando las fortalezas y dificultades de cada menor: algunos ni&ntilde;os son brillantes acad&eacute;micamente y otros tienen grandes habilidades sociales, deportivas, creativas o emocionales, y todas son importantes&rdquo;, reconoce L&oacute;pez, para la que &ldquo;la relaci&oacute;n entre hermanos puede resentirse cuando sienten que compiten por la aprobaci&oacute;n de sus padres&rdquo;. La clave est&aacute; en dar valor el crecimiento personal de cada uno, &ldquo;no en qui&eacute;n destaca m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para la especialista, lo m&aacute;s importante es no entrar en comparaciones &ldquo;y devolver la conversaci&oacute;n a c&oacute;mo se sienten ellos: &lsquo;M&aacute;s all&aacute; de los dem&aacute;s, &iquest;c&oacute;mo te has sentido t&uacute; con este resultado?&rsquo; El objetivo no es buscar culpables ni medir qui&eacute;n va peor, sino ayudarles a reflexionar sobre qu&eacute; pueden aprender de la situaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es importante respetar el ritmo y las capacidades de cada ni&ntilde;o porque &ldquo;educar desde la comparaci&oacute;n constante suele generar inseguridad, rivalidad o autoestima basada &uacute;nicamente en el rendimiento&rdquo;, afirma la experta. Comparar a nuestro hijo con otros tambi&eacute;n puede hacer que pasemos por alto las cualidades &uacute;nicas que posee, por tanto, ayudarle a ver sus fortalezas desde nuestra perspectiva le permite desarrollar la confianza y la resiliencia que necesita para avanzar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, y aunque a veces es tentador fijarse en la nota m&aacute;s baja, los ni&ntilde;os necesitan saber que son m&aacute;s que un simple n&uacute;mero. De ah&iacute; que centrarnos en su crecimiento individual, sin comparaciones, puede ayudarle a sentirse apoyado y aceptado, independientemente de las expectativas externas.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Recompensas a las notas, &iquest;ayudan a ense&ntilde;arles que un mal resultado puede ser una forma de aprendizaje?</h2><p class="article-text">
        Muchos padres caen en la tentaci&oacute;n de recompensar a sus hijos para que saquen buenas notas. A primera vista, parece una situaci&oacute;n del todo pr&aacute;ctica y beneficiosa para las dos partes: uno se asegura de que su hijo mantenga un buen rendimiento acad&eacute;mico y el otro recibe una recompensa por su esfuerzo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero las recompensas, como las comparaciones, no son lo mejor cuando hablamos de notas. Si bien hacerlo de forma puntual no es algo negativo, s&iacute; lo puede ser si &ldquo;se convierten en la &uacute;nica motivaci&oacute;n ya que puede acabar estudiando solo por el premio y no por aprendizaje o responsabilidad personal&rdquo;, advierte L&oacute;pez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al usar recompensas, les transmitimos el mensaje de que &lsquo;obtienen algo&rsquo; por hacer una tarea que simplemente deben hacer como parte de la vida. Adem&aacute;s, &ldquo;a largo plazo, es m&aacute;s saludable reforzar el esfuerzo, la constancia y la capacidad de superaci&oacute;n y que entiendan que los errores forman parte natural del aprendizaje y ayudan al cerebro a generas nuevas estrategias y conexiones&rdquo;, afirma L&oacute;pez, que concluye que &ldquo;una mala nota no define a un ni&ntilde;o sino que lo importante es qu&eacute; hacemos despu&eacute;s con esa experiencia&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/psicologa-explica-ninos-gestionar-notas-separar-resultado-relacion-xp_1_13266387.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 14:24:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una psicóloga explica cómo ayudar a los niños a gestionar sus notas: "Es importante separar el resultado de la relación"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Niños,Colegios,Institutos,Padres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Equilibrio, fuerza y vitalidad: una profesora explica todos los beneficios de practicar yoga para las personas mayores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/equilibrio-fuerza-vitalidad-profesora-explica-beneficios-practicar-yoga-personas-mayores-xp_1_13254006.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/83aae4f0-b6da-46f2-9621-cbf2afa0ca32_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Equilibrio, fuerza y vitalidad: una profesora explica todos los beneficios de practicar yoga para las personas mayores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
Nuria Parera, profesora de yoga, afirma que con el paso de la edad, el yoga resulta una práctica "más amable, tanto física como mentalmente”
</p><p class="subtitle">¿Por qué el yoga es tan efectivo? La ciencia detrás de las posturas</p></div><p class="article-text">
        Cada a&ntilde;o que pasa Espa&ntilde;a envejece cada vez m&aacute;s. Los n&uacute;meros lo confirman. Seg&uacute;n <a href="https://www.ine.es/dyngs/Prensa/es/ECP3T24.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos</a> del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica (INE) de 2024, la proporci&oacute;n de habitantes de 80 y m&aacute;s a&ntilde;os se sit&uacute;a en torno al 6% de la poblaci&oacute;n total y la de mayores de 90 a&ntilde;os representa el 1,3%. Unas cifras que est&aacute; previsto que contin&uacute;en subiendo en la pr&oacute;xima d&eacute;cada. 
    </p><p class="article-text">
        Con los a&ntilde;os, mantener la fuerza f&iacute;sica, el bienestar emocional y la claridad mental se vuelve m&aacute;s importante que nunca. El <a href="https://www.who.int/es/initiatives/decade-of-healthy-ageing" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Decenio del Envejecimiento Saludable</a> de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (2021-2030) describe cuatro &aacute;reas de acci&oacute;n clave: cambiar las actitudes frente el envejecimiento, crear entornos amables con las personas mayores, brindar atenci&oacute;n integral y centrada en la persona y garantizar el acceso a la atenci&oacute;n a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        Esta perspectiva examina tambi&eacute;n el yoga, una pr&aacute;ctica mente-cuerpo que integra posturas f&iacute;sicas y regulaci&oacute;n de la respiraci&oacute;n y atenci&oacute;n plena como una intervenci&oacute;n segura y adaptable para adultos mayores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Adem&aacute;s de ser una camino de crecimiento interior y aquietamiento mental, resulta muy saludable para todo tipo de personas de edad avanzada: ayuda a la salud &oacute;sea, gracias al movimiento y la fuerza que las posturas de yoga requieren&rdquo;, nos explica <a href="https://www.nuriaparera.com/yoga-terapeutico-y-personalizado/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nuria Parera</a>, profesora de yoga, que admite adem&aacute;s que &ldquo;favorece la movilidad gracias al cuidado de las articulaciones que, especialmente a esta edad, tienden a atrofiarse debido a la falta de actividad f&iacute;sica&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del aval de la OMS como herramienta para un envejecimiento activo, varias <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12922125/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> demuestran que el yoga puede optimizar nuestro bienestar f&iacute;sico, emocional y mental y aportan datos que muestran que su pr&aacute;ctica tiene efectos positivos en el envejecimiento celular, la movilidad, el equilibrio, la salud mental y la prevenci&oacute;n del deterioro cognitivo. 
    </p><p class="article-text">
        La pr&aacute;ctica de yoga puede marcar as&iacute; una diferencia significativa en la calidad de vida porque apoya el hecho de sentirse m&aacute;s conectados y arraigados con su rutina diaria. Tambi&eacute;n puede ser una excelente manera para que las personas mayores hagan ejercicio y alcancen el bienestar porque est&aacute; al alcance de individuos de distintas capacidades y niveles de movilidad.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El poder del yoga para personas mayores</h2><p class="article-text">
        Mantenerse activo mediante el yoga ayuda a prevenir ca&iacute;das, mejorar la movilidad y favorecer una mejor calidad de vida en general. Pero es m&aacute;s que ejercicio: es una pr&aacute;ctica que combina movimientos suaves, respiraci&oacute;n consciente y relajaci&oacute;n. Adem&aacute;s de los beneficios f&iacute;sicos, el yoga ayuda al sistema nervioso ya que, explica Parera, &ldquo;gracias a la respiraci&oacute;n lenta y consciente que favorece, previene o aten&uacute;a la ansiedad o estado depresivo. Esta respiraci&oacute;n, adem&aacute;s, incide en el cerebro, influyendo en la capacidad cognitiva, entre otros factores&rdquo;, a&ntilde;ade la profesora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Existen <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S002239561500206X" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evidencias</a> de que el yoga tiene propiedades que mejoran el estado de &aacute;nimo e <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19341989/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> que dicen que el yoga ayuda a reducir la ansiedad y es un m&eacute;todo eficaz para afrontarla: incluso reconocen que puede considerarse una terapia complementaria a la v&iacute;a m&eacute;dica en el tratamiento de los trastornos de ansiedad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No debemos olvidar que el yoga es una pr&aacute;ctica energ&eacute;tica y, practicado adecuadamente, tambi&eacute;n contribuye a que las personas que lo practican ganen en vigor y vitalidad, tengan la edad que tengan&rdquo;, afirma Parera.
    </p><h2 class="article-text">Yoga y personas mayores, &iquest;mejor juntos?</h2><p class="article-text">
        Otra raz&oacute;n por la que el yoga beneficia a las personas mayores al mejorar su estado de &aacute;nimo es el simple hecho de que puede ser tambi&eacute;n una actividad grupal. Muchas personas viven solas o les resulta dif&iacute;cil socializar tanto como antes, y reunirse con otras personas en una clase puede mejorar de manera considerable su estado de &aacute;nimo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como seres gregarios que somos, y teniendo en cuenta que muchos mayores se sienten solos, el hecho de tener el h&aacute;bito de acudir a una clase regular y encontrarse con el profesor y otras personas con las que socializar ayuda a que se sientan parte de un grupo, cultiven relaciones afectivas y se sientan m&aacute;s acompa&ntilde;ados&rdquo;, reconoce Parera.
    </p><p class="article-text">
        La suma de todos estos beneficios contribuye a que &ldquo;cada persona que practica, establezca una mejor relaci&oacute;n consigo mismo y tenga una mejor imagen de s&iacute; mismo. A esta edad, &iquest;qu&eacute; mejor que lograr todo esto?&rdquo;, afirma Parera.
    </p><h2 class="article-text">Practicar yoga cuando se tiene casi un siglo</h2><p class="article-text">
        El yoga, por tanto, es para todos, sin importar la edad. Es m&aacute;s que la pr&aacute;ctica f&iacute;sica de posturas, conocidas como asanas. Incluye meditaci&oacute;n y ejercicios de respiraci&oacute;n, ofrece muchas modificaciones y variaciones para todos, con accesorios para facilitar la pr&aacute;ctica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A esta edad, la pr&aacute;ctica se vuelve mucho m&aacute;s amable, tanto f&iacute;sica como mentalmente&rdquo;, aclara Parera, que admite que, &ldquo;sobre todo para aquellas personas que no han practicado en d&eacute;cadas anteriores, su pr&aacute;ctica debe consistir en movimientos y ejercicios muy suaves y amables, en los que no se busca intensidad f&iacute;sica, sino movilidad y ternura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se huye de la exigencia para invitar a la persona a que tome conciencia, a trav&eacute;s de sus sentidos, y respire con lentitud, favoreciendo un estado mental que les ayuda en su vida y su d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;, reconoce Parera.
    </p><p class="article-text">
        E, insistimos, la puede practicar todo el mundo. Como afirma Parera, &ldquo;si la persona que gu&iacute;a la pr&aacute;ctica tiene la preparaci&oacute;n adecuada, es totalmente seguro&rdquo;. En algunas circunstancias, la clase puede tener que adaptarse a las necesidades de cada persona. Es posible que, &ldquo;en la mayor&iacute;a de los casos, se practique sentados en una silla, que servir&aacute; de apoyo y referencia en los movimientos&rdquo;, matiza Parera.
    </p><p class="article-text">
        O incluso tumbados, &ldquo;con movimientos m&aacute;s amplios o m&aacute;s sutiles, se puede practicar yoga y obtener los beneficios f&iacute;sicos, mentales, emocionales y energ&eacute;ticos que esta disciplina provee&rdquo;, afirma Parera.
    </p><p class="article-text">
        Es importante tener en cuenta que, &ldquo;en yoga, se deja de lado todo juicio y exigencia, para convertirse en una herramienta que proporcione salud y mejora de la calidad de vida de las personas&rdquo;, concluye Parera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/equilibrio-fuerza-vitalidad-profesora-explica-beneficios-practicar-yoga-personas-mayores-xp_1_13254006.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 May 2026 08:00:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Equilibrio, fuerza y vitalidad: una profesora explica todos los beneficios de practicar yoga para las personas mayores]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/83aae4f0-b6da-46f2-9621-cbf2afa0ca32_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Yoga,Salud,Ejercicio físico,Personas mayores,Tercera edad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ignacio Rodríguez, podólogo: “Cortar los bordes laterales demasiado profundos favorece que la uña se clave en la piel”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/ignacio-rodriguez-podologo-cortar-bordes-laterales-profundos-favorece-clave-piel-xp_1_13252854.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/523b393f-7971-4d17-81e5-4f087880a269_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ignacio Rodríguez, podólogo: “Cortar los bordes laterales demasiado profundos favorece que la uña se clave en la piel”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El especialista explica qué hacemos mal para tener uñas encarnadas y qué debemos cambiar para remediarlo</p><p class="subtitle">Una dermatóloga indica cómo elegir un autobronceador: “La preocupación principal es la inhalación de partículas”</p></div><p class="article-text">
        Nos ponemos nuestros zapatos preferidos y sentimos un ligero pinchazo en el dedo gordo del pie. Miramos los dedos y vemos una zona roja e hinchada donde la u&ntilde;a se clava en la piel. Probablemente, se trate de una u&ntilde;a encarnada, o lo que se conoce en t&eacute;rminos m&eacute;dicos como onicocriptosis, una de las afecciones m&aacute;s frecuentes en podolog&iacute;a y una causa de habitual de dolor e inflamaci&oacute;n en el pie, seg&uacute;n el Consejo General de Colegios Oficiales de Podolog&iacute;a (CGCOP). 
    </p><p class="article-text">
        Aunque pueda parecer una molestia menor, una u&ntilde;a encarnada puede convertirse en un verdadero problema, con un fuerte dolor de pie que se complica con una infecci&oacute;n si no se trata de forma adecuada.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">U&ntilde;as encarnadas: cuando la u&ntilde;a crece mal</h2><p class="article-text">
        En una u&ntilde;a encarnada, &ldquo;el borde de la u&ntilde;a se introduce en la piel que la rodea, provocando inflamaci&oacute;n y dolor. Aunque puede aparecer en cualquier dedo, lo m&aacute;s habitual es que afecte al dedo gordo del pie&rdquo;, explica Ignacio Rodr&iacute;guez, pod&oacute;logo y cofundador de <a href="https://www.podologosamoresyrodriguez.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pod&oacute;logos Amores y Rodr&iacute;guez</a>. 
    </p><p class="article-text">
        En lugar de que la u&ntilde;a crezca sobre la piel, lo hace hacia adentro. El cuerpo la trata como un agente extra&ntilde;o, como una especie de astilla que no podemos extraer. Esto desencadena una respuesta inflamatoria, el dedo del pie se enrojece, se calienta y se inflama. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No siempre produce infecci&oacute;n, sobre todo en las fases iniciales, pero si no se trata puede llegar a provocar una infecci&oacute;n, una inflamaci&oacute;n importante o incluso tejido inflamatorio conocido como granuloma&rdquo;, advierte Rodr&iacute;guez. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo podemos saber si se trata de una leve irritaci&oacute;n o de un problema m&aacute;s grave? Para saber si tenemos una u&ntilde;a encarnada nos ayudar&aacute; prestar atenci&oacute;n a la presencia de s&iacute;ntomas como &ldquo;dolor, enrojecimiento, inflamaci&oacute;n, sensibilidad al roce, dificultad para caminar y, en casos m&aacute;s graves, supuraci&oacute;n o infecci&oacute;n&rdquo;, advierte Rodr&iacute;guez. 
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, lo primero que har&aacute; una u&ntilde;a encarnada ser&aacute; que notemos dolor y sensibilidad en la u&ntilde;a, especialmente al presionar el dedo. Nos doler&aacute; al caminar, la piel de alrededor de la u&ntilde;a se tensar&aacute; y ser&aacute; brillante y, en algunos casos, puede aparecer pus, lo que indica que el cuerpo est&aacute; combatiendo una infecci&oacute;n.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; hacemos mal para que aparezca una u&ntilde;a encarnada?</h2><p class="article-text">
        Existen varias razones por las que nuestras u&ntilde;as pueden estar comport&aacute;ndose de forma extra&ntilde;a. Una de las causas m&aacute;s comunes es un corte de u&ntilde;as incorrecto. &ldquo;Es uno de los or&iacute;genes m&aacute;s frecuente que vemos en consulta: muchas personas cortan los bordes laterales demasiado profundos, lo que favorece que la u&ntilde;a se clave en la piel al crecer&rdquo;, afirma Rodr&iacute;guez. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata, por tanto, de un punto clave: si nos cortamos las u&ntilde;as demasiado cortas o les damos una curvatura excesiva en las esquinas, la piel puede doblarse sobre la u&ntilde;a y, al crecer, no tiene m&aacute;s remedio que clavarse en la piel.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        Otra causa com&uacute;n son los &ldquo;traumatismos y los microtraumatismos repetidos, especialmente por el uso de calzado estrecho o ajustado en la parte delantera del pie&rdquo;, afirma Rodr&iacute;guez. La presi&oacute;n constante que ejerce el calzado puede hacer que la u&ntilde;a se clave en la piel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A estas dos causas se les suma una m&aacute;s, que es &ldquo;la limpieza excesiva de los bordes de la u&ntilde;a, es decir, intentar &lsquo;vaciar&rsquo; los laterales, lo que puede irritar y favorecer que la u&ntilde;a termine encarn&aacute;ndose&rdquo;, aclara Rodr&iacute;guez.
    </p><h2 class="article-text">Las tres claves de una buena prevenci&oacute;n&nbsp;</h2><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/consejos-podologo-mantener-pies-sanos-xp_1_12870852.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prevenci&oacute;n</a> es clave para evitar las molestias y las posibles complicaciones de las u&ntilde;as encarnadas. Para ello, es importante incorporar una serie de pr&aacute;cticas a nuestra rutina de cuidado de los pies si queremos reducir el riesgo. Y esto pasa, en primer lugar y por l&oacute;gica pura, por &ldquo;cortar las u&ntilde;as rectas, sin profundizar en los laterales&rdquo;, aconseja Rodr&iacute;guez. Esto minimiza la posibilidad de que la u&ntilde;a crezca hacia la piel de alrededor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n nos ayudar&aacute; a prevenir la onicocriptosis &ldquo;usar un calzado con espacio suficiente en la zona del antepi&eacute;&rdquo;, afirma Rodr&iacute;guez, para que los dedos puedan moverse libremente. El uso de un zapato ajustado puede ejercer presi&oacute;n sobre los dedos, lo que aumenta la probabilidad de que se encarnen las u&ntilde;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y, por &uacute;ltimo, pese a que no se trata de una medida a la que solamos prestar mucha atenci&oacute;n, es fundamental &ldquo;mantener una buena higiene y cuidado de los pies&rdquo;, reconoce Rodr&iacute;guez. Esto nos ayudar&aacute; a mantener los pies limpios y secos y prevenir infecciones bacterianas o f&uacute;ngicas que pueden agravar las u&ntilde;as encarnadas.
    </p><h2 class="article-text">Errores que cometemos ante una u&ntilde;a encarnada</h2><p class="article-text">
        Cuando los s&iacute;ntomas de una u&ntilde;a encarnada son leves, es decir, el dedo del pie est&aacute; irritado y rojo pero no infectado y no duele mucho, &ldquo;conviene revisar el tipo de calzado y la forma de cortarse las u&ntilde;as&rdquo;, afirma Rodr&iacute;guez. Pero nunca debemos &ldquo;intentar arrancar trozos de u&ntilde;a, introducir objetos punzantes o manipular en exceso la zona porque puede empeorar la lesi&oacute;n y favorecer la infecci&oacute;n&rdquo;, advierte Rodr&iacute;guez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero tendremos que acudir al pod&oacute;logo en el caso de que &ldquo;aparezca dolor intenso, inflamaci&oacute;n importante, pus, sangrado, granuloma o dificultad para caminar&rdquo;. Ante estas circunstancias, acudir a la consulta de un especialista cuanto antes nos ayudar&aacute; a evitar posibles complicaciones y tratar el problema de forma adecuada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y es que, como reconoce el especialista, &ldquo;muchas u&ntilde;as encarnadas se cronifican por intentar tratarlas en casa, de ah&iacute; que un diagn&oacute;stico precoz sea clave porque ayuda a evitar complicaciones y tratamientos m&aacute;s invasivos&rdquo;. La consulta ante molestias repetidas tambi&eacute;n es determinante, concluye Rodr&iacute;guez, ya que muchas &ldquo;u&ntilde;as encarnadas se vuelven cr&oacute;nicas por intentar solucionarlas en casa. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/ignacio-rodriguez-podologo-cortar-bordes-laterales-profundos-favorece-clave-piel-xp_1_13252854.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 May 2026 07:56:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ignacio Rodríguez, podólogo: “Cortar los bordes laterales demasiado profundos favorece que la uña se clave en la piel”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Médicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una neuropsicóloga explica cómo aceptar las críticas: “El objetivo realista es que nos afecte en su justa medida, ni más ni menos”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/neuropsicologa-explica-aceptar-criticas-objetivo-realista-afecte-justa-medida-xp_1_13247193.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/252f2886-207a-465b-9bdc-854264b49171_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una neuropsicóloga explica cómo aceptar las críticas: “El objetivo realista es que nos afecte en su justa medida, ni más ni menos”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La experta indica que la sensibilidad a la crítica describe no solo nuestra reacción ante la retroalimentación crítica, sino también la capacidad de comprenderla e interpretarla</p><p class="subtitle">Un psicólogo explica cómo nos traiciona el lenguaje corporal: “Tenemos muy poca conciencia de nuestra propia conducta no verbal” </p></div><p class="article-text">
        Es probable que nuestro jefe nos haya dicho que tenemos que mejorar algo, o que un amigo, medio en broma, diga que nuestro hogar est&aacute; desordenado. Son cr&iacute;ticas que, a quien m&aacute;s quien menos, pueden afectarle. La cr&iacute;tica es una parte natural de la convivencia con otras personas, algo habitual cuando trabajamos en grupo, vivimos con amigos o publicamos contenido en redes sociales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cr&iacute;tica es inevitable, no podemos pasarnos la vida recibiendo solo opiniones de cinco estrellas, por mucho que intentemos ser perfectos, as&iacute; que es importante aprender a gestionarlas para mitigar su impacto y encontrar valor a las palabras que no gustan. Independientemente de las intenciones de la persona, puede sentirse como un rechazo. Y aqu&iacute; es donde radica buena parte del problema. 
    </p><h2 class="article-text">El poder de la cr&iacute;tica</h2><p class="article-text">
        Como nos explica Claudia Molpeceres G&oacute;mez, neuropsic&oacute;loga sanitaria en <a href="http://www.centrocrecetorrevieja.es" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centro Crece Torrevieja</a>, &ldquo;las cr&iacute;ticas no sientan bien porque, en el fondo, no estamos dise&ntilde;ados para encajarlas con neutralidad&rdquo;. Dado que es humano querer pertenecer a un grupo, no contar con la aprobaci&oacute;n y aceptaci&oacute;n de alguien se puede percibir como algo terrible. &ldquo;Somos una especie profundamente social: durante miles de a&ntilde;os, sentirnos aceptados por el grupo no era cuesti&oacute;n de autoestima, sino de supervivencia. Quien quedara fuera del clan corr&iacute;a peligro, y ese mecanismo sigue activo en nuestro cerebro, aunque hoy el &lsquo;clan&rsquo; sea la oficina, la familia pol&iacute;tica o un comentario en redes sociales&rdquo;, afirma Molpeceres.
    </p><p class="article-text">
        La cr&iacute;tica significa o implica que nos hemos desviado de alguna manera. Y, en el peor de los casos, ser rechazado por el grupo significa estar solo. Que nos digan que nos hemos pasado con algo puede hacernos sentir incapaces y, como somos seres sociales, no queremos que los dem&aacute;s nos vean mal por decepcionarlos o equivocarnos, solemos ponernos a la defensiva cuando nos critican. &ldquo;De hecho, sabemos que el rechazo social activa zonas cerebrales muy parecidas a las del dolor f&iacute;sico: una cr&iacute;tica, literalmente, duele&rdquo;, afirma Molpeceres.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; a unas personas las cr&iacute;ticas les afecta m&aacute;s que a otras</h2><p class="article-text">
        Es verdad, no a todo el mundo le afectan de igual manera. Y esto se debe a aspectos como &ldquo;la autoestima de base, los aprendizajes tempranos &mdash;quien creci&oacute; en entornos hipercr&iacute;ticos suele estar m&aacute;s en alerta&mdash; y la famosa necesidad de agradar, especialmente en personas perfeccionistas o con miedo al conflicto. As&iacute; que no es una sola causa, sino una mezcla de biolog&iacute;a, historia personal y car&aacute;cter&rdquo;, matiza Molpeceres.
    </p><p class="article-text">
        La reacci&oacute;n a una cr&iacute;tica, en realidad, a menudo es algo un poco complejo. Porque lo que nos hace reaccionar a ella muchas veces no corresponde a lo que el otro dice &ldquo;sino a lo que interpretamos que dice; entre el comentario y nuestra emoci&oacute;n siempre hay un pensamiento intermedio, muchas veces autom&aacute;tico: &lsquo;lo ha dicho con segundas&rsquo;, &lsquo;piensa que soy un desastre&rsquo;, &lsquo;me lo dice para fastidiarme&rsquo;. Esta interpretaci&oacute;n es la que dispara el malestar, no las palabras en s&iacute;&rdquo;, explica Molpeceres. Porque cuando la cr&iacute;tica va m&aacute;s all&aacute;, &ldquo;toca una inseguridad propia, escuece mucho m&aacute;s&rdquo;, afirma la experta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La sensibilidad a la cr&iacute;tica describe no solo la reacci&oacute;n ante la retroalimentaci&oacute;n cr&iacute;tica, sino tambi&eacute;n la capacidad de comprenderla e interpretarla. Y muchas veces, &ldquo;si alguien me se&ntilde;ala un error y yo ya dudaba de mi competencia, su comentario aterriza en una herida abierta. Y, si encima estoy cansada, estresada o he tenido un mal d&iacute;a, mi capacidad de filtrar racionalmente lo que recibo se reduce y reacciono de forma m&aacute;s defensiva&rdquo;, reconoce Molpeceres.
    </p><p class="article-text">
        Puede surgir cuando no se desean ni se esperan, lo que suele propiciar una reacci&oacute;n defensiva que, en general, resulta contraproducente. Incluso cuando se solicita esta retroalimentaci&oacute;n, la cr&iacute;tica recibida puede no ser la esperada y a algunos les puede resultar dif&iacute;cil aceptarla sin sentir que se trata de un ataque personal o injustificado.
    </p><h2 class="article-text">Relativizar el impacto de una cr&iacute;tica</h2><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo podemos actuar cuando recibimos una cr&iacute;tica? Irremediablemente, una cr&iacute;tica nos afecta, de alguna manera u otra. De lo contrario, habr&iacute;amos &ldquo;desconectado emocionalmente, y esto tampoco es sano&rdquo;, advierte la experta, que reconoce que &ldquo;el objetivo realista es que nos afecten en su justa medida, ni m&aacute;s ni menos&rdquo;. Y para ello es fundamental protegernos por dentro. &ldquo;Si mi valor depende de la aprobaci&oacute;n ajena, vivo en una monta&ntilde;a rusa permanente. La autoestima s&oacute;lida se construye sobre coherencia personal: actuar en l&iacute;nea con lo que uno valora, cumplir los compromisos con uno mismo y reconocer los propios logros sin necesitar que otros lo validen&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Vivir conoci&eacute;ndonos a nosotros mismos y evaluar los acontecimientos seg&uacute;n nuestros propios valores nos lleva a una vida m&aacute;s equilibrada. En este contexto, lo m&aacute;s probable es que las cr&iacute;ticas de los dem&aacute;s sean, en el peor de los casos, una sorpresa y, en el mejor, una valiosa lecci&oacute;n. Porque &ldquo;no podemos gustar a todo el mundo; tampoco todas las cr&iacute;ticas merecen nuestro tiempo, sobre todo en entornos como redes sociales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como indica Molpeceres, &ldquo;lo primero que podemos hacer ante una cr&iacute;tica es ganar tiempo y pasar la primera oleada emocional, que apenas dura un par de minutos si no la alimentamos con pensamientos&rdquo;. Por tanto, aqu&iacute; nos puede ayudar &ldquo;respirar, no responder en caliente y darnos un momento para evitar actuar desde la reactividad y que luego nos arrepintamos&rdquo;, afirma Molpeceres. Mantener la calma y posponer la conversaci&oacute;n nos ayuda a alcanzar un estado de calma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muchas veces la cr&iacute;tica se centra en lo que no se desea de nuestro comportamiento, como llegar tarde o contestar de mala manera. Puede ser &uacute;til, pero se&ntilde;ala problemas percibidos, no soluciones. Y aqu&iacute; entra en juego otro aspecto fundamental: separar el contenido de la forma. &ldquo;En ocasiones, la cr&iacute;tica est&aacute; mal expresada pero contiene informaci&oacute;n &uacute;til, quedarnos solo con el tono nos hace perder el aprendizaje&rdquo;, matiza Molpeceres.
    </p><p class="article-text">
        Un siguiente paso al enfrentar cr&iacute;ticas es hacerse preguntas sobre de d&oacute;nde proceden. &iquest;Qui&eacute;n nos critica? &iquest;Es alguien a quien respetamos? &iquest;C&oacute;mo es nuestra relaci&oacute;n con esa persona? Para Molpeceres, &ldquo;la opini&oacute;n de alguien con criterio sobre el tema no pesa lo mismo que la de un desconocido en redes&rdquo;. Tampoco es lo mismo recibir una cr&iacute;tica del tipo &ldquo;&rsquo;esto que has hecho no est&aacute; bien&rsquo; o &lsquo;eres un desastre&rsquo;, porque el error es puntual, pero nuestra val&iacute;a, no&rdquo;, advierte Molpeceres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Reconocer qu&eacute; es lo que sentimos cuando recibimos una cr&iacute;tica es algo fundamental: podemos estar molestos o decepcionados, pero no es normal darle demasiadas vueltas, debemos ser capaces de retomar la actividad diaria para que la emoci&oacute;n se regule sola.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si una cr&iacute;tica deja huella, genera ansiedad sostenida o nos hace evitar situaciones, detr&aacute;s puede haber una vulnerabilidad emocional que merece atenci&oacute;n profesional&rdquo;, concluye Molpeceres.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/neuropsicologa-explica-aceptar-criticas-objetivo-realista-afecte-justa-medida-xp_1_13247193.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 May 2026 08:16:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una neuropsicóloga explica cómo aceptar las críticas: “El objetivo realista es que nos afecte en su justa medida, ni más ni menos”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Salut mental,Relaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un psicólogo explica cómo nos traiciona el lenguaje corporal: “Tenemos muy poca conciencia de nuestra propia conducta no verbal”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/psicologo-explica-traiciona-lenguaje-corporal-conciencia-propia-conducta-no-verbal-xp_1_13236582.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6f49726d-7998-4c26-a553-e04b5a39c11b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un psicólogo explica cómo nos traiciona el lenguaje corporal: “Tenemos muy poca conciencia de nuestra propia conducta no verbal”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El lenguaje corporal, las expresiones faciales y las características vocales son difíciles de controlar, mientras que la comunicación verbal es intencional y más fácil de manipular</p><p class="subtitle">Una psicóloga indica cómo hablar con personas que siempre quieren tener razón: “Ceder es perder una parte de quienes son”</p></div><p class="article-text">
        El lenguaje humano es una forma de comunicaci&oacute;n muy compleja, compuesta por innumerables lenguas. A pesar de la gran diversidad ling&uuml;&iacute;stica, otra constante persiste: los aspectos no verbales de la comunicaci&oacute;n y, con ellos, el lenguaje corporal. La forma en la que nuestro cuerpo enfatiza o contradice las palabras habladas es, a veces, tan importante, como las palabras mismas.
    </p><p class="article-text">
        Incluso cuando no nos comunicamos verbalmente, seguimos haci&eacute;ndolo de forma no verbal. Nuestra forma de presentarnos influye en c&oacute;mo nos entienden los dem&aacute;s, y viceversa. Pero, &iquest;qu&eacute; es exactamente el lenguaje corporal? Y, lo que es m&aacute;s importante, &iquest;es un idioma universal?
    </p><h2 class="article-text">El poder de lo que no se dice</h2><p class="article-text">
        La comunicaci&oacute;n no verbal es la informaci&oacute;n que se transmite sin el uso de palabras, ni habladas ni escritas, sino a trav&eacute;s del tono, la entonaci&oacute;n, los movimientos corporales o las expresiones faciales, y no solo mediante los o&iacute;dos y la boca. Es tan compleja como la verbal y puede incluir se&ntilde;ales visuales como gestos, distancia, contacto visual, movimiento de los ojos e incluso la velocidad del habla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Nos da tanta informaci&oacute;n como la verbal? &ldquo;S&iacute; y no. La creencia de que el &lsquo;93% de la comunicaci&oacute;n es no verbal&rsquo; es una distorsi&oacute;n del <a href="https://www.kaaj.com/psych/smorder.html" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de Albert Mehrabian</a>, que solo analizaba la expresi&oacute;n emocional en situaciones muy concretas&rdquo;, aclara<strong> </strong>Luis Ant&oacute;n, psic&oacute;logo en <a href="http://www.psicologosmadrid-ipsia.com" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">IPSIA Psicolog&iacute;a</a>. Debemos tener en cuenta, por tanto, que la diversidad del lenguaje no verbal y, por tanto, del lenguaje corporal, puede reflejar matices culturales, lo que evidencia la riqueza de la expresi&oacute;n humana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, la comunicaci&oacute;n verbal y no verbal se producen de manera simult&aacute;nea, aunque la &uacute;ltima suele estar menos controlada y revela m&aacute;s de lo que realmente pensamos y sentimos. El lenguaje corporal, las expresiones faciales y las caracter&iacute;sticas vocales son dif&iacute;ciles de controlar, mientras que la comunicaci&oacute;n verbal es intencional y m&aacute;s f&aacute;cil de manipular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Ant&oacute;n, &ldquo;el canal no verbal es m&aacute;s antiguo evolutivamente y m&aacute;s dif&iacute;cil de falsificar porque las se&ntilde;ales auton&oacute;micas &ndash;rubor, temblor, dilataci&oacute;n pupilar&ndash; las regula el sistema nervioso simp&aacute;tico sin que podamos controlarlas voluntariamente&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nadie se ruboriza a voluntad de forma convincente, por eso son se&ntilde;ales honestas en sentido biol&oacute;gico: su coste de falsificaci&oacute;n es alto&rdquo;, explica el especialista, que matiza adem&aacute;s que &ldquo;cuando hay incongruencia entre lo que alguien dice y c&oacute;mo lo dice, detectamos algo raro aunque no sepamos qu&eacute; es exactamente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si bien la postura y los gestos, as&iacute; como el uso del espacio, el tono y el ritmo y la apariencia pueden revelar mucho sobre c&oacute;mo se siente una persona, estas se&ntilde;ales solo tienen sentido cuando se consideran en conjunto y dentro del contexto de la situaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un sistema multicanal que incluye varias conductas simult&aacute;neas que revelan fundamentalmente cuatro cosas: estado emocional real, nivel de activaci&oacute;n auton&oacute;mica, actitudes de dominancia o sumisi&oacute;n y calidad del v&iacute;nculo interpersonal&rdquo;, explica Ant&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n nos advierte de dos cosas: este tipo de comunicaci&oacute;n no es universal (el contacto visual sostenido puede ser percibido como honestidad en occidente pero como algo agresivo en otros contextos) y es una conducta aprendida, por tanto, interpretarla sin conocer la historia de aprendizaje puede llevar a errores.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo interpretar bien lo que nos dice el lenguaje corporal&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Ya hemos visto que el lenguaje corporal no es &uacute;nico. Por ejemplo, &ldquo;cruzar los brazos no siempre es una actitud defensiva&rdquo;, aclara Ant&oacute;n. Sin embargo, s&iacute; puede darnos algunas pistas en determinadas situaciones, pero &ldquo;hay que buscar <em>clusters</em> de conductas y leerlos en contexto&rdquo;, advierte Ant&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para el psic&oacute;logo, lo que s&iacute; tiene valor diagn&oacute;stico es &ldquo;la orientaci&oacute;n corporal, los pies son menos controlados que la cara y apuntan hacia donde la persona realmente quiere ir; la sincron&iacute;a postural que, cuando es espont&aacute;nea, indica confianza y empat&iacute;a y, cuando falta, indica distancia emocional&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n tienen valor diagn&oacute;stico &ldquo;los cambios posturales en momentos clave, que son m&aacute;s informativos que la postura est&aacute;tica; y las conductas adaptadoras como tocarse la cara o frotarse las manos, que indican activaci&oacute;n auton&oacute;mica, no necesariamente mentira&rdquo;, explica Ant&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para Ant&oacute;n, la regla de oro es &ldquo;buscar cambios respecto a la l&iacute;nea base de la persona en una situaci&oacute;n: el buen lector de no verbal es inductivo, no deductivo, y maneja probabilidades, no certezas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; hacer para que el lenguaje corporal no nos &lsquo;traicione&rsquo;</h2><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s alguna vez hemos captado se&ntilde;ales subconscientes en el lenguaje de una persona que nos est&aacute; hablando. Si intentamos detectar una mentira en algo que no sean palabras es importante mantener una &ldquo;mayor coherencia entre canal verbal y no verbal, porque es percibido como m&aacute;s cre&iacute;ble, competente y c&aacute;lido&rdquo;, explica Ant&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si bien algunas se&ntilde;ales como el contacto visual, la postura o los movimientos inconscientes son algunas de las que m&aacute;s pistas suelen dar, a veces no es algo tan sencillo. &ldquo;&lsquo;Evitar que nos traicione&rsquo; es una afirmaci&oacute;n trampa. No podemos controlar completamente nuestra conducta no verbal e intentarlo conscientemente suele empeorar las cosas: genera una rigidez que el interlocutor detecta como artificialidad&rdquo;, advierte Ant&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;En qu&eacute; podemos fijarnos entonces? El comportamiento habitual de la persona nos puede dar pistas, ya que cada individuo tiene una forma &uacute;nica de gesticular, hablar y reaccionar cuando est&aacute; relajado y dice la verdad.
    </p><p class="article-text">
        Para Ant&oacute;n, &ldquo;lo que s&iacute; funciona es indirecto: el estado interno, no la conducta, es decir, si alguien est&aacute; genuinamente tranquilo, el lenguaje no verbal se ajusta solo&rdquo;. Aqu&iacute; es donde el lenguaje corporal delata las palabras. La incongruencia se produce cuando los mensajes verbales y no verbales no coinciden.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Exponte a las situaciones que te generan ansiedad porque esta produce las se&ntilde;ales que quieres evitar y gr&aacute;bate en v&iacute;deo: tenemos muy poca conciencia de nuestra propia conducta no verbal y verla desde fuera permite identificar patrones concretos&rdquo;, concluye Ant&oacute;n.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/psicologo-explica-traiciona-lenguaje-corporal-conciencia-propia-conducta-no-verbal-xp_1_13236582.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 May 2026 08:20:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un psicólogo explica cómo nos traiciona el lenguaje corporal: “Tenemos muy poca conciencia de nuestra propia conducta no verbal”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Relaciones,Lenguaje]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo hablar con personas que siempre quieren tener razón, según una psicóloga: "Ceder es perder parte de quienes son"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/psicologa-indica-hablar-personas-quieren-razon-ceder-perder-parte-son-xp_1_13229482.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/31c67c62-0623-4e46-a2cb-69273c8d7bef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo hablar con personas que siempre quieren tener razón, según una psicóloga: &quot;Ceder es perder parte de quienes son&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El punto de inflexión se produce cuando una persona no tolera equivocarse, ni siquiera en detalles insignificantes, incluso cuando la evidencia está delante</p><p class="subtitle">Qué es el método de la 'piedra gris' y cómo ayuda a dejar de prestar atención a las personas que buscan conflicto</p></div><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de querer tener la raz&oacute;n no solo est&aacute; el deseo de expresar una opini&oacute;n, sino de convencer, demostrar, imponer e, incluso, a veces, &lsquo;ganar&rsquo;. Esta necesidad a menudo refuta las acciones u opiniones de los dem&aacute;s. Reuniones de trabajo, cenas familiares e incluso mensajes de WhatsApp que se descontrolan y lo que ha empezado siendo una conversaci&oacute;n cotidiana acaba provocando una tensi&oacute;n invisible que transforma un intercambio trivial en una confrontaci&oacute;n. &iquest;De qu&eacute; nos protege realmente? &iquest;Por qu&eacute; es dif&iacute;cil resistirse a este reflejo?
    </p><h2 class="article-text">Las causas detr&aacute;s de querer tener siempre la raz&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Que a alguien le guste verificar unos hechos o defender una idea est&aacute; bien. Porque proteger la propia opini&oacute;n es saludable, pero ser incapaz de admitir el m&aacute;s m&iacute;nimo error no lo es tanto. El punto de inflexi&oacute;n se produce cuando una persona no tolera equivocarse, ni siquiera en detalles insignificantes, incluso cuando la evidencia est&aacute; delante. No se busca la verdad, sino la confirmaci&oacute;n de su propio estatus. Hay personas que, cuando hablan, se muestran intransigentes y quieren tener siempre la raz&oacute;n, sea cual sea el tema de debate.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de esta necesidad imperiosa puede haber varias causas. Como nos explica Esther Bl&aacute;zquez &Aacute;lvarez, psic&oacute;loga en <a href="https://epsibapsicologia.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Epsiba Psicolog&iacute;a</a>, &ldquo;una causa frecuente es la inseguridad. Cuando una persona tiene una imagen negativa de s&iacute; misma, ser desautorizada o corregida puede confirmar esa creencia de fondo de &lsquo;no soy suficiente&rsquo; o &lsquo;no valgo&rsquo;. En este caso, imponer la propia opini&oacute;n no es tanto que la persona quiera salirse con la suya, sino evitar que se confirme algo negativo que la persona piensa de s&iacute; misma&rdquo;, aclara Bl&aacute;zquez.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n puede haber un motivo relacionado con la historia personal porque &ldquo;hay personas que han crecido en entornos donde mostrar dudas o admitir un error ten&iacute;a consecuencias: castigos, cr&iacute;ticas, burlas, p&eacute;rdida de afecto&hellip; Esto puede hacer que aprendan que equivocarse no es seguro, lo que sigue condicionando el presente aunque actualmente la conducta no tenga la funci&oacute;n adaptativa que tuvo en su origen&rdquo;, admite la psic&oacute;loga.
    </p><h2 class="article-text">Cuando llevar la raz&oacute;n es parte de una identidad</h2><p class="article-text">
        Otras veces detr&aacute;s de esta necesidad hay una &ldquo;identidad construida de cada uno, hay personas cuyo autoconcepto depende en gran parte de ser las m&aacute;s inteligentes, las m&aacute;s expertas o las que siempre tienen las cosas claras. Para ellas, ceder no es simplemente cambiar de opini&oacute;n, sino perder una parte de quienes son&rdquo;, afirma Bl&aacute;zquez, que precisamente relaciona esto con la opini&oacute;n de la identidad, es decir, &ldquo;no distinguir entre &lsquo;me equivoqu&eacute; en esto&rsquo; y &lsquo;soy alguien que se equivoca&rsquo;, por lo que cualquier correcci&oacute;n se vive como un ataque personal, no como un intercambio de ideas u opiniones&rdquo;, matiza la experta.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n puede haber, en algunos casos, &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/era/dicen-malo-constantemente-viven-personas-narcisistas_1_12694628.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rasgos de personalidad narcisista</a>, no como diagn&oacute;stico, sino como rasgo de personalidad o car&aacute;cter, personas con necesidad de admiraci&oacute;n y dificultad para reconocer los l&iacute;mites de su propio conocimiento o para tolerar que otros tengan raz&oacute;n&rdquo;, afirma Bl&aacute;zquez.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, detr&aacute;s de este deseo de buscar siempre la raz&oacute;n hay personas con perfiles muy distintos que suelen tener un factor com&uacute;n: la mayor&iacute;a no son conscientes de que lo est&aacute;n haciendo. Cuando alguien cercano al que intentamos contradecir se enfada y descalifica nuestros argumentos, &ldquo;no est&aacute; pensando la mayor&iacute;a de las veces &lsquo;voy a imponer mi opini&oacute;n&rsquo;, solo est&aacute; respondiendo desde un patr&oacute;n aprendido y autom&aacute;tico&rdquo;, dice la psic&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        Solo en algunos casos se usa de forma consciente &ldquo;como estrategia, en contextos de manipulaci&oacute;n dentro de relaciones cercanas, donde imponer el criterio propio es una forma de mantener el control sobre la otra persona, o en perfiles con rasgos narcisistas marcados, en los que mostrar una posici&oacute;n de superioridad se hace forma consciente&rdquo;, detalla Bl&aacute;zquez.
    </p><h2 class="article-text">No renunciar a la raz&oacute;n: una forma de ser que afecta a la relaci&oacute;n con los dem&aacute;s</h2><p class="article-text">
        &iquest;A qu&eacute; lleva todo esto? &iquest;Es posible comunicarnos de una forma sana cuando alguien est&aacute; persiguiendo la raz&oacute;n constantemente? Para Bl&aacute;zquez, esto &ldquo;no deja espacio para el punto de vista de la otra persona, por tanto, la comunicaci&oacute;n se vuelve un terreno seguro solo para uno de los dos&rdquo;. Al final, compartir ideas con una persona as&iacute; &ldquo;genera conflicto, descalificaci&oacute;n y tensi&oacute;n, y una de las dos deja de compartir su verdadero punto de vista e, incluso, deja de expresar necesidades, lo que acaba generando distancia emocional&rdquo;, advierte la psic&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        Y esto nos lleva muchas veces a un c&iacute;rculo vicioso porque &ldquo;para la persona con este patr&oacute;n, este alejamiento refuerza las creencias que est&aacute;n en el origen del problema: la sensaci&oacute;n de no ser suficiente, de no ser valorada o que los dem&aacute;s no la entienden&rdquo;, afirma Bl&aacute;zquez. La imagen de sensaci&oacute;n de control que pueda dar una persona as&iacute;, al final, con el tiempo, solo &ldquo;contribuye al aislamiento, dificulta la construcci&oacute;n de v&iacute;nculos reales y mantiene a la persona atrapada en una forma de relacionarse que no le permite crecer ni conectar con los dem&aacute;s&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Tratar con una persona as&iacute; no siempre es f&aacute;cil porque ceder para evitar conflictos no es la soluci&oacute;n, y tampoco lo es seguir su misma estrategia. La clave est&aacute; en &ldquo;mantener la calma sin renunciar a la propia posici&oacute;n, elegir bien el momento y los temas en los que vale la pena mantener el punto de vista propio&rdquo;, aconseja Bl&aacute;zquez. La especialista nos da algunas pistas para hacerlo con el uso de expresiones como &ldquo;entiendo lo que quieres decir, pero yo lo veo de otra manera&rsquo; en lugar de &lsquo;te est&aacute;s equivocando&rsquo;; es decir, poner l&iacute;mites claros y respetar al otro&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; puede hacer una persona que siempre quiere tener la raz&oacute;n para dejar de hacerlo?</h2><p class="article-text">
        Reconocer y aceptar una visi&oacute;n del mundo distinta es un poderoso acto de comprensi&oacute;n, empat&iacute;a y humildad y el primer paso para empezar a cambiar. Para Bl&aacute;zquez, el entorno es una pieza clave para que &ldquo;la persona que presenta este patr&oacute;n se d&eacute; cuenta de su conducta porque, sin darse cuenta, sus conversaciones siempre terminan igual: la gente ha dejado de opinar o sus relaciones se han convertido en algo superficial&rdquo;. Hay mucha gente con opiniones muy diversas, posturas contrarias y muchas de ellas seguramente tienen una justificaci&oacute;n l&oacute;gica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Practicar la escucha activa es importante: dejar que el otro termine y tratar de entender qu&eacute; est&aacute; queriendo transmitir&rdquo;, admite Bl&aacute;zquez, que aconseja tambi&eacute;n &ldquo;hacer preguntas en lugar de contradecir: &lsquo;&iquest;c&oacute;mo has llegado a esa conclusi&oacute;n?&rsquo; o &lsquo;&iquest;has considerado esta otra perspectiva?&rsquo; invita a la reflexi&oacute;n sin generar una defensa inmediata, as&iacute; como reconocer lo que el otro ha dicho con un simple &lsquo;entiendo lo que dices, aunque yo lo veo de otra manera&rsquo; puede disminuir la reacci&oacute;n defensiva y facilitar una conversaci&oacute;n m&aacute;s abierta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A largo plazo, lo que m&aacute;s puede ayudar es &ldquo;trabajar la relaci&oacute;n con el error: entender que equivocarse no dice nada sobre el valor de uno como persona, sino que es parte de lo que implica ser humano&rdquo;, concluye la psic&oacute;loga. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/psicologa-indica-hablar-personas-quieren-razon-ceder-perder-parte-son-xp_1_13229482.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 May 2026 07:43:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo hablar con personas que siempre quieren tener razón, según una psicóloga: "Ceder es perder parte de quienes son"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Salud mental,Relaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alexander Harton, psicólogo: “La carga mental no es solo hacer cosas sino pensar constantemente en lo que hay que hacer"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/alexander-harton-psicologo-carga-mental-no-cosas-pensar-constantemente-hay-xp_1_13198723.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e6f04e1f-1719-45b1-bd17-6e5491869f1b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alexander Harton, psicólogo: “La carga mental no es solo hacer cosas sino pensar constantemente en lo que hay que hacer&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El experto destaca que esta sensación de cansancio puede estar acompañada de sensaciones de nerviosismo o ansiedad y estrés</p><p class="subtitle">Reforzar la memoria y la plasticidad cerebral: todas las ventajas cognitivas de escribir a mano, según un psiquiatra</p></div><p class="article-text">
        Acabamos el d&iacute;a cansados, la paciencia se ha agotado y la energ&iacute;a est&aacute; por los suelos. Sin embargo, si echamos un vistazo al d&iacute;a que acaba de pasar, no hay horas en el gimnasio, ni un esfuerzo f&iacute;sico extenuante que explique este cansancio. Muchas veces, esta debilidad progresiva no tiene que ver con la cantidad de cosas que hacemos, sino que se asocia m&aacute;s a lo que pensamos, planificamos, recordamos, decidimos y gestionamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta tensi&oacute;n invisible tiene un nombre. Hablamos de carga mental, es decir, el trabajo invisible que mantiene la vida en marcha: recordar, anticipar, organizar, resolver problemas, adem&aacute;s de llevar una jornada laboral, una interminable e invisible lista de tareas pendientes que vive en nuestra cabeza.
    </p><h2 class="article-text">No solo cansa hacer las cosas, sino tambi&eacute;n pensarlas</h2><p class="article-text">
        El agotamiento mental surge al tener que gestionar m&uacute;ltiples tareas que rara vez aparecen en la lista de cosas pendientes. La responsabilidad impl&iacute;cita es recordar fechas l&iacute;mite, planificar comidas, controlar las emociones y tomar un sinf&iacute;n de peque&ntilde;as decisiones antes del mediod&iacute;a. Es una sobrecarga cognitiva disfrazada, y es por ello que sentimos la necesidad de un descanso, incluso cuando sentimos que no hemos hecho gran cosa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Alexander Hartong, psic&oacute;logo de <a href="https://www.alavareyes.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;lava Reyes</a>, explica que la carga mental &ldquo;es el conjunto de procesos cognitivos y emocionales implicados en organizar, anticipar, recordar y gestionar tareas, especialmente aquellas relacionadas con la vida cotidiana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos de acordarse y de supervisar tareas simples que van sumando: las tareas de nuestros hijos para el colegio, las cenas, comidas, compras, citas m&eacute;dicas y un largo etc&eacute;tera. &ldquo;Es invisible porque no siempre se traduce en acciones visibles, pero s&iacute; en un esfuerzo mental continuo que, a la larga, puede llevar al agotamiento&rdquo;, matiza Hartong. 
    </p><h2 class="article-text">Una carga fundamentalmente invisible</h2><p class="article-text">
        La fatiga mental se cuela sigilosamente, acumul&aacute;ndose en cada recordatorio, cada tarea pendiente, cada esfuerzo invisible que mantiene la vida en marcha. Es como si nuestro cerebro fuera un navegador de ordenador lleno de pesta&ntilde;as abiertas, algunas relacionadas con el trabajo y otras m&aacute;s personales, como acordarnos de comprar la cena o pedir cita con el m&eacute;dico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y, justo cuando cerramos una de estas pesta&ntilde;as, aparece otra. Es como un procesamiento mental constante que mantenemos en segundo plano y que, si se mantiene en el tiempo, &ldquo;puede llevar a una ansiedad constante o sensaci&oacute;n de estar desbordado que, parad&oacute;jicamente, se suele acompa&ntilde;ar de olvidos, cambios de humor e irritabilidad&rdquo;, advierte Hartong. Porque incluso las decisiones m&aacute;s sencillas pueden resultar agotadoras, y ninguna cantidad de sue&ntilde;o parece ser suficiente para recargarnos por completo.
    </p><p class="article-text">
        En la mayor&iacute;a de los casos, estos pensamientos &ldquo;van acompa&ntilde;ados de sensaciones de nerviosismo o ansiedad y estr&eacute;s porque no es solo &lsquo;hacer cosas&rsquo; sino pensar constantemente en todo lo que hay que hacer, planificarlo y responsabilizarse de que ocurra esto&rdquo;, advierte Hartong. 
    </p><p class="article-text">
        Esta sobrecarga psicol&oacute;gica mantiene la mente en constante actividad, incluso cuando intentamos relajarnos, por lo que &ldquo;es posible que influya en la calidad del descanso, m&aacute;s a&uacute;n si continuamos repasando mentalmente los quehaceres&rdquo;, reconoce Hartong.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo lidiar con la carga mental</h2><p class="article-text">
        Muchas veces, y con la mejor de las intenciones, alguien, en un intento de ayudar, pregunta qu&eacute; puede hacer. Esta pregunta, por muy inocente que parezca, no ayuda a rebajar la carga mental. Al contrario, la fomenta. Porque obliga al otro a dar instrucciones de nuevo, a pensar qu&eacute; es lo que se debe hacer y qu&eacute; es prioritario o no, y la otra persona simplemente sigue las instrucciones cuando se le pide, lo que genera de nuevo un desequilibrio claro. Lo que realmente ayuda es que otra persona se fije en las cosas y tome la iniciativa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una forma de lidiar con todo ellos es hacer visible lo invisible, externalizando los quehaceres, con listas, calendarios o <em>apps</em>. Tambi&eacute;n ayuda a priorizar o simplificar las tareas&rdquo;, dice Hartong. Para el psic&oacute;logo, la comunicaci&oacute;n es clave y, &ldquo;desde la asertividad, es importante establecer los l&iacute;mites y clarificar las necesidades, sin dar por sentado que &lsquo;deber&iacute;a saberlo&rsquo; o sin esperar a un punto en el que &lsquo;no se puede m&aacute;s&rsquo; y explote&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La comunicaci&oacute;n, por tanto, requiere conversaciones sinceras, abiertas y claras, en las que se busque comprender las perspectivas y preferencias de cada uno, crear acuerdos claros y consensuados, ponerlos a prueba y ajustarlos cuando sea necesario.
    </p><p class="article-text">
        Otra forma de amortiguar esta carga mental es el descanso, &ldquo;pero no estar sentado viendo una serie cualquiera en Netflix, sino algo que ayude a apartar la cabeza de la rutina&rdquo;, afirma Hartong. La actividad depender&aacute; de cada persona, de sus gustos y preferencias. &ldquo;A algunas personas les sirve el deporte, a otras ver amigos y tomar algo, hacer algo diferente en pareja o practicar <em>midnfulness</em> [atenci&oacute;n plena], que ayuda a salir de ese estado de alerta constante con el que muchas personas conviven&rdquo;, explica Hartong. 
    </p><p class="article-text">
        Incorporar este tipo de actividades en la rutina ayudar&aacute;, pero teniendo en cuenta que &ldquo;la carga mental tender&aacute; a seguir apareciendo incluso en momentos de desconexi&oacute;n, aunque tender&aacute; a la baja si se normalizan esos momentos&rdquo;, afirma Hartong.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; nos cuesta tanto delegar tareas</h2><p class="article-text">
        Reducir la carga mental no significa descuidar las responsabilidades ni volverse ego&iacute;sta. Significa reconocer que somos humanos, que tenemos una energ&iacute;a limitada y que podemos compartir las tareas con otras personas. &ldquo;A veces delegar resulta complicado por ciertas creencias, por los roles de g&eacute;nero, la necesidad de control o miedos a no cumplir con lo esperado&rdquo;, admite Hartong.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al principio puede aparecer la &ldquo;falta de confianza en que la otra persona se pueda ocupar o gestionar esas tareas mentalmente. Aqu&iacute; es importante revisar esas creencias o expectativas, y asumir que el cambio es un proceso, m&aacute;s que algo que se vaya a dar despu&eacute;s de una &uacute;nica conversaci&oacute;n&rdquo;, afirma Hartong. Cambiar unos roles establecidos puede ser dif&iacute;cil, &ldquo;tanto para la persona que quiere delegar como para la que quiere asumir m&aacute;s responsabilidades&rdquo;, reconoce Harton.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y delegar no significa continuar siendo el operador de vuelo que todo lo controla y decide, sino que en lugar de pedir a alguien que compre leche, que la otra persona se d&eacute; cuenta de cu&aacute;ndo hace falta comprar y se encargue de reponerla. &ldquo;Delegar en s&iacute; implica, m&aacute;s que soltar la ejecuci&oacute;n de la tarea, destrabar la planificaci&oacute;n y la responsabilidad de la misma&rdquo;, concluye Hartong.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/alexander-harton-psicologo-carga-mental-no-cosas-pensar-constantemente-hay-xp_1_13198723.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 May 2026 07:54:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alexander Harton, psicólogo: “La carga mental no es solo hacer cosas sino pensar constantemente en lo que hay que hacer"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Salud,Salud mental]]></media:keywords>
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