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    <title><![CDATA[elDiario.es - Patricia Gea]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Patricia Gea]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Laia Casadevall: “Me llegan muchas madres dudando de su instinto, pero al criar somos más mamíferas que nunca”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/laia-casadevall-llegan-madres-dudando-instinto-criar-mamiferas_1_10939634.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/78b72132-049d-43de-89db-bf4050085503_16-9-discover-aspect-ratio_default_1090163.jpg" width="3648" height="2052" alt="Laia Casadevall: “Me llegan muchas madres dudando de su instinto, pero al criar somos más mamíferas que nunca”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora de 'Guía para un embarazo consciente' vuelve con un nuevo libro sobre los primeros años de la crianza; habla de la importancia de pasar mucho tiempo con el bebé, adaptar los tiempos de la vida a los ritmos naturales del recién nacido y de la soledad de las mujeres que acaban de convertirse en madres</p><p class="subtitle">¿Es malo ser un padre o madre helicóptero? </p></div><p class="article-text">
        &iquest;Y si la revoluci&oacute;n en la maternidad pasara por volver a conectarnos con nuestro lado m&aacute;s primitivo? &iquest;Por m&aacute;s carne que aparatos de &uacute;ltimo modelo, por m&aacute;s pausa que frenetismo, por aceptar que es un vaiv&eacute;n de hormonas e instintos el que va a guiarnos en el proceso m&aacute;s exigente de nuestra vida? Laia Casadevall, enfermera, matrona, divulgadora y activista por los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, defiende esta tesis en <em>Maternidad consciente</em> (Vergara, 2024), un libro que bien podr&iacute;a ser una peque&ntilde;a enciclopedia con todo lo que necesita saber una mujer para sobrevivir a los dos primeros a&ntilde;os de crianza. Y tambi&eacute;n, por qu&eacute; no, con todo lo que necesita saber la sociedad acerca de lo que supone convertirse en madre.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo del libro, entre pautas m&aacute;s t&eacute;cnicas sobre lactancia, alimentaci&oacute;n complementaria o porteo, sobresale la idea de que &ldquo;el posparto nos enfrenta a nuestro yo m&aacute;s mam&iacute;fero&rdquo;. Invita a las lectoras a entregarse a esa revoluci&oacute;n animal y dejar de luchar contra lo que les est&aacute; pasando: la transformaci&oacute;n de la maternidad. &ldquo;Este libro es por todas nosotras&rdquo;, anuncia en una de sus primeras p&aacute;ginas, &ldquo;independientemente de las decisiones que tomes y el camino que elijas&rdquo;. Es un libro, dice, &ldquo;para que ni una mujer m&aacute;s se sienta sola&rdquo; en una sociedad que &ldquo;menosprecia y silencia nuestras experiencias&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay un hilo conductor atravesando el libro que insiste en la idea de que cuando gestamos y criamos hijos &ldquo;somos m&aacute;s mam&iacute;feras que nunca&rdquo;, que somos, sobre todo, instinto. </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, insisto en esa idea porque es algo de lo que veo que la mayor&iacute;a de mujeres no son conscientes. Llegan a tener a su primer beb&eacute; en brazos sin hacerse una idea de lo que va a pasar y creyendo que pronto volver&aacute;n a una vida normal, a su vida de antes. Digamos que eso es lo que la sociedad espera, que no se te note que has parido, que te incorpores a lo que ten&iacute;as y recuperes quien eras. Y esa idea tan extendida choca contra nuestros instintos, contra lo que sentimos que debemos hacer. No conectarte contigo misma en ese momento y luchar contra el instinto, duele y tiene consecuencias. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; opina nuestro instinto, por ejemplo, de una ces&aacute;rea programada o un parto medicalizado? &iquest;'Perdemos' algo por el camino? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Si la naturaleza ha previsto un ritmo en el parto, es por algo. En ese momento intervienen muchos procesos hormonales que se van activando para que todo fluya en una determinada direcci&oacute;n. Tenemos que saber que cuando programamos una ces&aacute;rea &ndash;otra cosa es que haya motivos m&eacute;dicos, claro&ndash; o medicalizamos un parto, estamos rompiendo la cascada hormonal que se pone en marcha y que es necesaria, entre otras cosas, para vincular a una mujer con su nuevo beb&eacute;, para que se produzca lo que llamamos el enamoramiento inicial. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Menciona varios estudios que evidencian que estas intervenciones interfieren en ese v&iacute;nculo que madre e hijo son capaces de crear. </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, hay evidencias de que ciertas intervenciones pueden dificultar este enamoramiento inicial del que hablo. Es un concepto que se ha romantizado mucho pero que se trata de algo puramente biol&oacute;gico. Para sentirlo es necesario que se activen una serie de hormonas, como la oxitocina, que facilitan tanto el v&iacute;nculo inicial como, por ejemplo, la lactancia materna&hellip; Pero cuando una madre da a luz por ces&aacute;rea, esas hormonas no se activan y la cosa se complica: hay que hacer un trabajo posterior para fortalecer el v&iacute;nculo. Se puede conseguir a trav&eacute;s del piel con piel, etc., pero cuesta m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; hay de la oxitocina que proporcionan a la madre para inducir el parto? &iquest;Cumple la misma funci&oacute;n que la oxitocina que produce su propio cuerpo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, porque la oxitocina que se utiliza en las inducciones no llega a cruzar la barrera cerebral, as&iacute; que no favorece los cambios adaptativos para que se produzca el enamoramiento inicial. Esto se convierte en un factor de riesgo para que la madre sufra depresi&oacute;n posparto, que tiene entre sus s&iacute;ntomas esa dificultad que siente la madre para vincularse con el beb&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Eso, por la parte que le toca a la madre, pero &iquest;c&oacute;mo influye en el beb&eacute;? </strong>
    </p><p class="article-text">
        La creencia de que los beb&eacute;s son mu&ntilde;ecos que no se enteran de nada, que solo duermen y comen, no tiene mucho que ver con la realidad. El cerebro del beb&eacute; nace muy inmaduro y est&aacute; en pleno desarrollo durante el primer a&ntilde;o de vida, as&iacute; que lo que ocurra en ese tiempo es muy importante para las relaciones que establezcan con el mundo. C&oacute;mo se relacionan con &eacute;l las figuras de apego va a marcar la forma en que &eacute;l se relacione con los dem&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Los beb&eacute;s son seres dependientes de nosotras y necesitan la fusi&oacute;n emocional con nosotras, al menos el primer a&ntilde;o de vida, en realidad los dos primeros. Los dos primeros a&ntilde;os la figura de apego m&aacute;s importante es la madre porque es a la &uacute;nica persona que conoce, el v&iacute;nculo ya ha empezado dentro del &uacute;tero, y necesitan que colmemos sus necesidades f&iacute;sicas y emocionales m&aacute;s primarias. Luego van apareciendo otras figuras de apego.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace unos d&iacute;as alguien cercano que acaba de ser padre comentaba que se siente en un segundo plano, como si &ldquo;no importara&rdquo; nada m&aacute;s que el beb&eacute; y su madre. &iquest;Es habitual esta sensaci&oacute;n de abandono en otros miembros de la familia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es normal, pero tambi&eacute;n es absurdo luchar contra la naturaleza. El v&iacute;nculo madre-hijo es inevitable. El beb&eacute; solo conoce el olor, la voz, la frecuencia card&iacute;aca y la respiraci&oacute;n de su madre. Ha sido su ecosistema, y por eso muchas veces es la &uacute;nica que le puede calmar, por ejemplo, en un momento de llanto o incluso dormir. Esto puede chocar a la pareja, que puede percibirse en un papel secundario, pero esto es fruto de la desinformaci&oacute;n. Cuando entendemos los procesos del beb&eacute; sabemos que ese fuerte v&iacute;nculo inicial no es para siempre, que la vida son etapas. El padre o madre tiene que crear ese v&iacute;nculo poco a poco, cambiando pa&ntilde;ales, cantando canciones, porte&aacute;ndolo, habl&aacute;ndole mucho, sobre todo en momentos tranquilos y en los que ha cubierto sus necesidades b&aacute;sicas de hambre y sue&ntilde;o. Con el tiempo el beb&eacute; ir&aacute; entendiendo que esa persona es de confianza y que le sabe cuidar. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El sexo tambi&eacute;n pasa a un segundo plano.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es lo m&aacute;s com&uacute;n, s&iacute;. Es tanta la demanda que no queda espacio para nada m&aacute;s, casi no puedo satisfacer mis necesidades b&aacute;sicas, as&iacute; que la libido est&aacute; bajo cero y no deber&iacute;amos sentirnos culpables por ello. Todo vuelve, pero no cuando se nos exige sino cuando estamos m&aacute;s cuidadas, y eso va de la mano del crecimiento del beb&eacute; y de que nosotras vayamos recuperando nuestros espacios y nuestra libido.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Portada de &#039;Maternidad consciente&#039;.                            </span>
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        <strong>En los primeros a&ntilde;os del beb&eacute;, la crianza deber&iacute;a ir de que nos cuiden, pero las casas (y las estad&iacute;sticas) est&aacute;n llenas de madres desbordadas que asumen muchas otras tareas que no son la de maternar. </strong>
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; es, y eso acaba por convencernos de que el problema es la maternidad. Normalmente no son nuestros hijos quienes nos cargan, nos suele encantar estar con los hijos, el problema es una sociedad que no acompa&ntilde;a a la maternidad y que nos pone contra la espada y la pared. Luchar contra esto es cansado y cruel, sobre todo cuando est&aacute;s criando. Si pudi&eacute;ramos maternar libremente, la mayor&iacute;a elegir&iacute;amos quedarnos con nuestros beb&eacute;s porque realmente es un s&uacute;per placer poder gozar de ellos, la crianza temprana pasa muy r&aacute;pido, exige mucho cuerpo, demanda y presencia, pero si lo pones en contexto de toda tu vida es un periodo muy peque&ntilde;ito. Si no lo gozamos, se pierde y no hay vuelta atr&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Ellos (nuestros beb&eacute;s) nos ense&ntilde;an a cuidarnos&rdquo;, dices en uno de los cap&iacute;tulos dedicado a analizar los ritmos en los que criamos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mira, se supone que deber&iacute;amos estar tranquilas, simplemente maternando, pero mientras el ni&ntilde;o duerme estamos pensando en todo lo que tenemos que hacer. En este momento de nuestra vida nuestros ritmos van de la mano con los del beb&eacute;, porque somos mam&iacute;feras que acaban de tener una cr&iacute;a. Est&aacute; demostrado que los beb&eacute;s duermen m&aacute;s y mejor cuando est&aacute;n pegados a la madre, mientras que en una cuna duermen la mitad. As&iacute; que para que ellos descansen bien y nos permitan descansar, deber&iacute;amos estar tumbadas con ellos en el sof&aacute;. Ese es un momento de descanso que te brinda la maternidad, &iquest;no? Y ser&iacute;a un verdadero descanso si no pens&aacute;ramos en tender la ropa, hacer la comida, poner la lavadora&hellip; Es decir, si todo fuera como tiene que ser y pudi&eacute;ramos dedicarnos a maternar, nos ver&iacute;amos obligadas en cierta manera a parar y gozar de lo esencial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tanta presencia y acompa&ntilde;amiento choca con algunos (no pocos) de los saberes populares m&aacute;s extendidos: &ldquo;si llora, no vayas y dejar&aacute; de llorar&rdquo; o &ldquo;tiene que aprender a dormir solo&rdquo;. &iquest;En la crianza, van ganando los mitos a las evidencias cient&iacute;ficas? &nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay una avalancha tremenda, un negocio brutal, por ejemplo, con el sue&ntilde;o de los beb&eacute;s. Se est&aacute;n patologizando conductas normales, de beb&eacute;s sanos, solo por fines econ&oacute;micos. Se est&aacute;n cobrando barbaridades para adiestrar el sue&ntilde;o de los beb&eacute;s, cuando los beb&eacute;s no necesitan aprender a dormir. Ya saben, pero lo hacen a su manera. El sue&ntilde;o es un proceso madurativo. Los despertares, en las primeras etapas, son normales, que pidan la teta por la noche es normal, ya que les previene, por ejemplo, de la muerte s&uacute;bita del lactante. Realmente no hay nada de malo en esos despertares, pero se nos dan mensajes de que esto es malo y me llegan much&iacute;simas madres dudando de su instinto: &ldquo;No s&eacute; si estoy haciendo bien d&aacute;ndole la teta de noche, no s&eacute; si es normal que se despierte tanto&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y aparece la culpa.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro, porque se nos da el mensaje de que es culpa nuestra porque los estamos malacostumbrando. Pero ellos no hacen nada mal pidiendo que cubramos sus necesidades y nosotras tampoco hacemos nada malo cubri&eacute;ndolas. A nadie se le ocurrir&iacute;a hacer andar a un beb&eacute; cuando todav&iacute;a no puede, pues sucede lo mismo con el sue&ntilde;o. Varios estudios nos dicen que, si no respondemos a las necesidades de las criaturas, sobre todo por la noche, que es cuando m&aacute;s desprotegidas se sienten, el v&iacute;nculo se ve afectado porque aprenden que nadie responde a sus llamadas. Es la indefensi&oacute;n aprendida. Dejan de llorar porque aprenden que es in&uacute;til, pero un estudio ha demostrado que el nivel de cortisol en el beb&eacute; (&ldquo;la hormona del estr&eacute;s&rdquo;) sigue siendo igual de alto aunque no llore. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Necesita un beb&eacute; socializar con otros beb&eacute;s? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Un beb&eacute; no necesita socializarse en un espacio donde haya otros ni&ntilde;os y no est&eacute;n sus figuras de apego durante los tres primeros a&ntilde;os de vida. Esto no es acorde con sus necesidades. Son necesarias estas escuelas infantiles para que podamos conciliar con nuestra vida laboral, pero ni de lejos es lo que necesita un beb&eacute; de 0 a 3 a&ntilde;os, que lo que necesita es a su figura referente con &eacute;l durante todo ese proceso. La socializaci&oacute;n ocurre en cualquier &aacute;mbito de nuestra vida: en el mercado, en el banco, en el parque con otros ni&ntilde;os, con los abuelos, y ocurre de forma natural sin tener que forzarla. Es la presencia de sus figuras de apego durante esos a&ntilde;os lo que va a favorecer la confianza necesaria para socializar con sus iguales m&aacute;s adelante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; pol&iacute;ticas hacen falta para que podamos pasar ese tiempo cerca de nuestros hijos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que necesitamos las madres son permisos maternales dignos, que se respeten como m&iacute;nimo los seis meses de lactancia materna exclusiva que recomiendan las sociedades cient&iacute;ficas. Volver al trabajo a las 16 semanas con un beb&eacute; dependiente de ti es muy duro. Hay estudios que dice que la salud mental de las madres es mucho mejor cuando se respetan los permisos maternales m&aacute;s largos y no se fuerza desapego temprano. Y despu&eacute;s, que la familia pudiera elegir libremente c&oacute;mo organizarse en los cuidados. Los permisos intransferibles han tenido su funci&oacute;n, pero nos obligan a cuidar de una forma determinada, que no es como realmente necesitar&iacute;amos. Las madres acabamos cogiendo excedencias y nos empobrecemos. Lo que necesitamos no es separarnos de nuestros beb&eacute;s para que socialicen, sino espacios y pol&iacute;ticas para que las madres se puedan relacionar con otras madres. Necesitamos m&aacute;s espacios en las ciudades donde podamos compartir y hacer tribu. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Solo una madre puede entender a una madre. </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. El posparto es un periodo de la vida en el que te sientes muy sola a pesar de estar rodeada. Solo te llegas a sentir comprendida cuando tienes a otra madre delante que est&aacute; en las mismas circunstancias que t&uacute;, porque piensas: &iexcl;ostras! No estoy loca, ella tambi&eacute;n siente lo mismo y vemos que no estamos solas. En Espa&ntilde;a nos cuesta salir a buscar esta tribu porque tampoco sabemos d&oacute;nde buscarla, pero a veces la podemos crear, quiz&aacute; tu tribu es una madre con la que quedar un d&iacute;a para tomar un caf&eacute;. Mientras los ni&ntilde;os juegan t&uacute; hablas con una persona adulta que te comprende. Tener un hijo nos cambia la vida en todos los aspectos: familia, relaciones sociales, pareja, trabajo&hellip; Si dejamos de luchar contra esto podemos aprovechar este momento para expandirnos como personas. Mientras criamos a nuestros hijos, descubrimos un mont&oacute;n de cosas nuevas. Claro que puede ser bonito maternar. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Gea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/laia-casadevall-llegan-madres-dudando-instinto-criar-mamiferas_1_10939634.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Feb 2024 21:52:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Laia Casadevall: “Me llegan muchas madres dudando de su instinto, pero al criar somos más mamíferas que nunca”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociedad,Maternidad,Crianza,Parto,Paternidad,Permisos de maternidad,Permisos de paternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los hijos únicos se rebelan contra los mitos: ni egoístas, ni consentidos, ni asociales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/hijos-unicos-rebelan-mitos-egoistas-consentidos-asociales_1_10607927.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9dd34d05-2186-4b01-a203-dfc7215e3229_16-9-discover-aspect-ratio_default_1082919.jpg" width="694" height="391" alt="Los hijos únicos se rebelan contra los mitos: ni egoístas, ni consentidos, ni asociales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Blima García, psicóloga experta en terapia familiar y traumaterapia infantil, advierte de que no se puede dar por hecho que tener hermanos sea un factor protector, ya que “muchas veces las personas tienen más hijos para que se cuiden entre ellos, pero luego la relación no es cercana o, directamente, no se llevan bien”</p><p class="subtitle">Familias de niños canarios con enfermedades raras reclaman respuestas para sus hijos</p></div><p class="article-text">
        Tienen fama de ego&iacute;stas, caprichosos, consentidos y solitarios. De entre todas las criaturas inventadas por la mitolog&iacute;a familiar, sin duda, los hijos &uacute;nicos son los grandes perjudicados. Tanto es as&iacute; que muchas madres y padres se ven obligados a justificarse ante familiares o amigos cuando no quieren &ldquo;darle un hermanito&rdquo; a su &uacute;nico reto&ntilde;o, incluso en un contexto en el que el n&uacute;mero de familias que tienen un solo hijo es cada vez mayor. Se sigue dando por hecho que la falta de hermanos va a condicionar su desarrollo, que ser&aacute; una persona ego&iacute;sta, caprichosa o solitaria. Sin embargo, aunque como bulo para fomentar la <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/error-confundir-natalidad-despoblacion_132_8140520.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">natalidad </a>podr&iacute;a resultar impecable, la extendida creencia que estigmatiza a los hijos &uacute;nicos no tiene ninguna base sobre la que sostenerse, empezando por la propia experiencia de los protagonistas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando me dicen eso de &lsquo;no pareces hija &uacute;nica&rsquo; no dejo de pensar que igual se creen que nuestros padres nos escond&iacute;an en un caj&oacute;n de casa o que no nos hablaban&rdquo;, ironiza Raquel D&iacute;az de la Campa, hija &uacute;nica y madre de una sola ni&ntilde;a, que reconoce sentirse sorprendida cuando recibe comentarios de ese tipo, que muestran los mitos que pesan sobre los hijos &uacute;nicos. Tambi&eacute;n Alejandra Fern&aacute;ndez asegura haber tenido que discutir en varias ocasiones a lo largo de su vida que &ldquo;ser hija &uacute;nica no es mejor o peor que tener hermanos, que simplemente son formas diferentes de crecer&rdquo; y que no tiene por qu&eacute; influir directamente en la personalidad. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que dice Blima Garc&iacute;a, psic&oacute;loga experta en terapia familiar y traumaterapia infantil, es que &ldquo;lo que realmente condiciona el desarrollo de los hijos tiene que ver con lo que sus progenitores hacen con ellos a lo largo de la crianza, especialmente en la etapa temprana&rdquo;. Con ello se refiere a los cuidados emocionales: &ldquo;Cuando tenemos cuidadores que est&aacute;n disponibles emocionalmente y que son capaces de satisfacer nuestras necesidades en un alto grado y de una manera acertada, hay un impacto muy positivo en t&eacute;rminos de autoestima, confianza y habilidades interpersonales. As&iacute; que, para algunas familias, el hecho de tener un solo hijo puede incluso favorecer din&aacute;micas que ayudan a los padres a vincular mejor con sus hijos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ego&iacute;stas, consentidos o sobreprotegidos</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si no has tenido hermanos, &iquest;no has aprendido a compartir? &iquest;Quieres tenerlo todo para ti? &iquest;Te han malcriado? Son cuestiones a las que responden muchos de los mitos m&aacute;s comunes que venimos arrastrando y que, seg&uacute;n Patricia Casta&ntilde;o, soci&oacute;loga y coach familiar, pueden tener su origen en una visi&oacute;n antigua y simplista de la psicolog&iacute;a infantil que asum&iacute;a que la presencia de hermanos es necesaria para el desarrollo de habilidades sociales: &ldquo;Pero la realidad es que numerosos estudios actuales demuestran que los hijos &uacute;nicos pueden ser tan colaborativos y generosos como los que tienen hermanos, ya que aprenden estas habilidades en otros contextos sociales que no necesariamente tienen que ser los familiares, como la escuela o los grupos de amigos&rdquo;. Aqu&iacute; la clave est&aacute; en las estrategias que utilizan los cuidadores al educar en la negociaci&oacute;n y trabajar en los acuerdos.
    </p><p class="article-text">
        Si a un ni&ntilde;o le han permitido todo o lo han sobreprotegido tiene m&aacute;s que ver con los patrones que ese padre o madre adulto ha adquirido, a su vez, en su infancia, que con su condici&oacute;n de hijo &uacute;nico: &ldquo;Por ejemplo, si cuando eras ni&ntilde;o tuviste un padre autoritario y sobreprotector y lo percibiste como algo malo, es probable que cuando t&uacute; eduques te vayas al otro extremo y te vuelvas s&uacute;per permisivo, independientemente de cu&aacute;ntos hijos tengas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Alejandra afirma que la etiqueta de hija &uacute;nica &ldquo;caprichosa&rdquo; y &ldquo;consentida&rdquo; no se ajustar&iacute;a a su educaci&oacute;n y realidad. &ldquo;Nunca me han dado todo hecho y he sido muy consciente de lo que le costaba a mi padre, que era minero, ganar el dinero. Yo era muy conformista, no necesitaba &lsquo;lujos&rsquo; ni caprichos. Sab&iacute;a que gracias a ellos ten&iacute;a las cosas m&aacute;s importantes: comida todos los d&iacute;as, much&iacute;simo cari&ntilde;o, la oportunidad de hacer un deporte a 100 km de mi casa y estudiar para tener un futuro mejor&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Introvertidos y poco sociables</strong>
    </p><p class="article-text">
        La familia de Saray es muy peque&ntilde;a, no ha tenido una de esas infancias rodeada de primos los fines de semana o en fechas se&ntilde;aladas. Reconoce que quiz&aacute; ese v&iacute;nculo s&iacute; lo ha echado en falta en alg&uacute;n momento de su vida. No obstante, recuerda muchas ocasiones en las que ser hija &uacute;nica y carecer de esos v&iacute;nculos entre iguales dentro de la familia le ha ayudado a salir de su zona de confort y encontrar &ldquo;compa&ntilde;eros de batallas con quien jugar en el parque y ser una ni&ntilde;a muy sociable&rdquo;. Ya de adulta, explica que&nbsp;disfruta much&iacute;simo de sus amigos en cualquier circunstancia: &ldquo;Aunque estamos repartidos por el mundo, somos capaces de tener una relaci&oacute;n estrecha y siempre me he sentido apoyada. Ellos son los hermanos que eleg&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El mito de que los hijos &uacute;nicos tienen m&aacute;s dificultades para establecer relaciones interpersonales, detalla la soci&oacute;loga Patricia Casta&ntilde;o, se ha perpetuado a lo largo del tiempo debido a la idea de que la falta de hermanos significar&iacute;a una falta de compa&ntilde;eros de juego y socializaci&oacute;n: &ldquo;Ya sabemos que no define su capacidad para establecer relaciones. De hecho, los hijos &uacute;nicos pueden desarrollar relaciones cercanas con amigos y familiares que pueden ser igual de v&aacute;lidas para su socializaci&oacute;n que el tener hermanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Raquel y Alejandra destacan la oportunidad que les ha brindado el ser hijas &uacute;nicas para comunicarse desde peque&ntilde;as con personas de diferentes edades, de relacionarse con un entorno maduro y tener una relaci&oacute;n muy cercana con los padres. &ldquo;Creo que eso me ha aportado mucha destreza en la comunicaci&oacute;n&rdquo;, afirma Alejandra. Tambi&eacute;n se identifican, como Saray, en ese sentimiento hacia sus amigos que bastante puede parecerse a la familia.
    </p><p class="article-text">
        Para Alberto Mart&iacute;nez Cano, soci&oacute;logo y ex vicepresidente de UNICEF Comit&eacute; Madrid, este mito de introversi&oacute;n y carencias en la sociabilidad de los hijos &uacute;nicos entronca con una idea de que &ldquo;crecen solos&rdquo;, algo que valora como muy relativo. &ldquo;Yo mismo soy hijo &uacute;nico y, adem&aacute;s de haberme integrado siempre muy bien en distintos contextos, incluso teniendo que cambiar de ciudad por el trabajo de mi padre, tengo muy buena relaci&oacute;n y mucha confianza con mis padres, lo que no me ha dejado sentirme solo&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;No quiero que crezca solo&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En ciertos momentos, Alejandra s&iacute; confiesa haber echado en falta la figura de un hermano para tener &ldquo;un apoyo m&aacute;s cercano en situaciones dif&iacute;ciles o conversaciones inc&oacute;modas que no quieres hablar con tus padres&rdquo;, aunque reconoce que no es garant&iacute;a de nada. Mirian Calvo tambi&eacute;n asegura haber echado de menos &ldquo;saber lo que es tener un hermano&rdquo;. Aunque Saray no lo ha percibido como carencia: &ldquo;Nunca ech&eacute; en falta tener hermanos, creo que, en parte, gracias a los libros y a mi imaginaci&oacute;n. Me entreten&iacute;a muy bien sola. Soy una persona muy autosuficiente y resolutiva, valoro el apoyo de los dem&aacute;s pero en primera instancia mi reacci&oacute;n siempre es solucionar las situaciones con mis propios recursos. De hecho, aunque pedir consejo no me ha costado tanto, pedir ayuda es algo que he aprendido con los a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Raquel, hasta el momento, nunca se ha sentido sola. Solo identifica un peque&ntilde;o miedo que pueden llegar a compartir los hijos &uacute;nicos en sus conversaciones. &ldquo;Hace poco una amiga me dijo: 'Solo ech&eacute; de menos la compa&ntilde;&iacute;a de un hermano cuando falleci&oacute; mi padre'. Y quiz&aacute;s esa sea la parte mas dura de un hijo &uacute;nico, la sensaci&oacute;n de soledad cuando faltan tus padres&hellip; pero, en realidad, casi todos nos veremos en esa situaci&oacute;n de tristeza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Blima Garc&iacute;a recalca que no se puede dar por hecho que el tener hermanos sea un factor protector: &ldquo;Muchas veces las personas tienen hijos para que se cuiden entre ellos, pero luego la relaci&oacute;n no es cercana o, directamente, no se llevan bien&rdquo;. A lo largo de su experiencia como coach familiar, Patricia Casta&ntilde;o tambi&eacute;n relata haber encontrado a muchos adultos que pese a tener hermanos se sent&iacute;an muy solos, o hijos mayores que se sienten solos porque perciben que el hermano le quita su lugar. &ldquo;Sentirse solo estando acompa&ntilde;ado es peor que sentirse solo estando solo&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;He escuchado muchas veces lo de &lsquo;yo eso a mi hermano no se lo contar&iacute;a nunca&rsquo;, y he visto a personas que no pueden contar con el apoyo o la ayuda de su hermano. Creo que eso te afecta a ti personalmente y tambi&eacute;n a los padres y el resto de la familia. A veces alguien de tu misma sangre te aporta menos que un amigo&rdquo;, afirma Alejandra. As&iacute; que la soledad se puede sufrir igual estando solo que rodeado de hermanos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para cu&aacute;ndo el hermanito</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una de las razones que argumentan las expertas para acabar cuanto antes con estos mitos en torno a los hijos &uacute;nicos es que dejen de influir en la toma de decisiones de los padres al considerar la cantidad de hijos que quieren tener. &ldquo;Parece que dos o tres es la cantidad de hijos &lsquo;aceptable&rsquo; en nuestra cultura. Tener m&aacute;s o menos implica tener que justificarnos ante el otro&rdquo;, explica Vanina&nbsp;Schoijett, hija &uacute;nica, madre, puericultora y autora de <em>La revoluci&oacute;n de la crianza</em> (2018).
    </p><p class="article-text">
        Considera que tener m&aacute;s de un hijo para que el primero no se quede solo responde a una visi&oacute;n limitada de la crianza y que los progenitores han de tener en cuenta que &ldquo;criar es un trabajo enorme y hay que estar realmente dispuesto y comprometido a ello, de manera &uacute;nica con cada uno de los hijos que trae al mundo&rdquo;. No es verdad que los segundos y terceros ya se cr&iacute;en solos: &ldquo;Cada hijo nos trae nuevos y diferentes desaf&iacute;os, son personas con caracter&iacute;sticas y necesidades &uacute;nicas, con las que estableceremos un v&iacute;nculo &uacute;nico y distinto del que tenemos con nuestro primer hijo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando no atendemos las necesidades emocionales en la infancia, &ldquo;descubrimos heridas que vienen de aquella &eacute;poca y que nos marcan hasta nuestros d&iacute;as aun cuando no tenemos ninguna consciencia de ello&rdquo;. Y esas necesidades no las cubren los hermanos, sino unos padres que han trabajado un modelo de crianza sano y que tienen el deseo de acompa&ntilde;arlos con dedicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ante la presi&oacute;n del entorno de dar hermanitos, me planto&rdquo;, reivindica Raquel desde su situaci&oacute;n como madre primeriza, &ldquo;en este momento mi hija es hija &uacute;nica y se trata de una decisi&oacute;n personal y familiar&rdquo;. Su experiencia vital como hija &uacute;nica, dice, es muy buena, y est&aacute; contenta con ello. No tendr&iacute;a por qu&eacute; no estarlo ni sentir culpa por &ldquo;privar&rdquo; a su hija de un hermano. Lo importante, concluye&nbsp;Vanina&nbsp;Schoijett, es haber construido un v&iacute;nculo sano con ese hijo que dure toda la vida. &ldquo;Que nos sepan incondicionales, que seamos un lugar seguro y que les demos las herramientas para desarrollarse y funcionar socialmente. Entonces podr&aacute;n crear v&iacute;nculos s&oacute;lidos y elegidos por ellos mismos&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Gea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/hijos-unicos-rebelan-mitos-egoistas-consentidos-asociales_1_10607927.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Oct 2023 20:54:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los hijos únicos se rebelan contra los mitos: ni egoístas, ni consentidos, ni asociales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crianza,familias,Niñez,Niños,Niñas,Psicología,familia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los ministerios de la Soledad ya no pertenecen a las distopías]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/ministerios-soledad-no-pertenecen-distopias_1_9806548.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d0d288e-9520-414e-8a68-5649cfd44299_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los ministerios de la Soledad ya no pertenecen a las distopías"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La soledad no deseada –a la que hay que distinguir de la que se elige por decisión propia– es la mecha que prende muchos de los problemas de salud mental que proliferan como hongos en nuestras sociedades</p><p class="subtitle">Este texto forma parte de la revista de elDiario.es ‘La emergencia de la salud mental’: hazte socia o socio antes del 7 de enero y te la enviamos a casa</p></div><p class="article-text">
        El pasado 16 de mayo, un m&eacute;dico de familia compart&iacute;a en su cuenta de Twitter (@martinfd78) la nota que le hab&iacute;a hecho llegar un paciente en consulta, y que dec&iacute;a as&iacute;: &ldquo;Doctor, estoy sufriendo f&iacute;sica y mentalmente, no me funciona bien nada. Caminando me canso r&aacute;pido, se me engancha el ri&ntilde;&oacute;n derecho, las cervicales mal, si muevo el cuerpo pierdo el andar recto. No tengo ilusi&oacute;n de vida, no tengo mujer, ni hijos ni dinero para ir a una residencia. Me parece que tengo neuralgia. Solo pienso en morir sin sufrir para descansar y no dar trabajo ni asco&rdquo;. La publicaci&oacute;n cerraba con el hashtag #soledad. El sanitario ley&oacute; en las palabras de este paciente, escritas a mano y en letra may&uacute;scula, que entre muchos males y dificultades hab&iacute;a uno que sobresal&iacute;a con intencionada sutileza: se sent&iacute;a solo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La soledad no deseada &ndash;a la que hay que distinguir de la que se elige por decisi&oacute;n propia&ndash; es la mecha que prende muchos de los problemas de salud mental que proliferan como hongos en nuestras sociedades. El sentimiento de soledad impuesta multiplica, por ejemplo, por cinco el riesgo de sufrir depresi&oacute;n, seg&uacute;n el estudio &lsquo;Aislamiento social, soledad y depresi&oacute;n&rsquo; llevado a cabo por investigadores del Parc Sanitari Sant Joan de D&eacute;u. Otra memoria sobre salud mental, el &lsquo;Libro blanco de depresi&oacute;n y suicidio 2020&rsquo;, con las aportaciones de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Psiquiatr&iacute;a (SEP), la Sociedad Espa&ntilde;ola de Psiquiatr&iacute;a Biol&oacute;gica (SEPB) y la Fundaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Psiquiatr&iacute;a y Salud Mental (FEPSM), determina que la depresi&oacute;n, a su vez, aumenta hasta 21 veces el riesgo de suicidio. &ldquo;Cabe destacar &ndash;explica el documento&ndash; que el aumento de la depresi&oacute;n est&aacute; ligado al envejecimiento de la poblaci&oacute;n, con la vida en soledad y con patolog&iacute;as cr&oacute;nicas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De estos datos se desprende la conclusi&oacute;n de que la salud mental abarca un gran entramado de conceptos, cada uno con su idiosincrasia pero que desembocan el uno en el otro creando una espiral de causas y consecuencias que nos han llevado al escenario en el que nos encontramos. En todo el mundo, alrededor de 300 millones de personas padecen depresi&oacute;n. En Europa, de las 60.000 personas que mueren por suicidio consumado cada a&ntilde;o, m&aacute;s de la mitad estaban deprimidas. En Espa&ntilde;a, el suicido es la causa externa m&aacute;s frecuente de muerte por encima de los accidentes de tr&aacute;fico, la segunda entre j&oacute;venes de 15 a 29 a&ntilde;os. Desde que comenzaron las restricciones de la pandemia, el porcentaje de espa&ntilde;oles que aseguran sentirse solos ha pasado del 11,6% al 18,8%, seg&uacute;n el estudio &lsquo;Soledad en la UE&rsquo; del Centro Com&uacute;n de Investigaci&oacute;n (JRC, por sus siglas en ingl&eacute;s) de la Comisi&oacute;n Europea. &ldquo;La soledad est&aacute; afectando a todas las regiones de Europa&rdquo;, expone el estudio; y aunque no puede relacionarse directamente con el suicidio, supone uno de los principales factores de riesgo.
    </p><p class="article-text">
        Algunos pa&iacute;ses, como Reino Unido, han tomado la iniciativa en el desarrollo de medidas para medir y paliar el negativo impacto de la soledad no deseada en su poblaci&oacute;n. &ldquo;Han hecho estudios para conocer hasta qu&eacute; punto puede provocar problemas mentales, pero tambi&eacute;n f&iacute;sicos. Uno de ellos concluye que las personas que est&aacute;n solas tienen mas probabilidad de sufrir no solo depresi&oacute;n, sino tambi&eacute;n problemas card&iacute;acos, de muerte temprana o de tensi&oacute;n arterial&rdquo;, explica L&aacute;zaro Gonz&aacute;lez, presidente de la Asociaci&oacute;n contra la Soledad en Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Durante la pandemia, hemos visto en las residencias de nuestro pa&iacute;s progresiones de demencias que nunca hab&iacute;amos visto; al cortar la comunicaci&oacute;n y el contacto con los profesionales y las familias, los enfermos se han deteriorado como nunca&rdquo;, a&ntilde;ade Celso Arango, psiquiatra y presidente de la SEP. &ldquo;Esto significa que la soledad no deseada es un problema de salud p&uacute;blica, con otras dimensiones a&ntilde;adidas, como la social, pero al fin y al cabo un problema de salud p&uacute;blica&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Conscientes de ello, algunos pa&iacute;ses han ido convirtiendo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os la soledad no deseada en un asunto de Estado. En Reino Unido, el Gobierno de la ex primera ministra Theresa May cre&oacute; en 2018 la primera Secretar&iacute;a de Estado de la Soledad. &ldquo;Para demasiada gente, la soledad es la triste realidad de la vida moderna&rdquo;, afirmaba May al anunciarlo. Reino Unido hab&iacute;a recibido la alerta desde la OMS por ser el pa&iacute;s europeo en el que el mayor n&uacute;mero de personas &ndash;en torno a 200.000&ndash; aseguraban sentirse solas. Unos a&ntilde;os despu&eacute;s, en mitad de la pandemia, en febrero de 2021, llegaba desde Jap&oacute;n la noticia de la creaci&oacute;n de un dist&oacute;pico Ministerio de la Soledad; se hab&iacute;a revelado el registro de suicidios en el pa&iacute;s nip&oacute;n en 2020, que hab&iacute;a alcanzado los 21.919 casos y hab&iacute;a supuesto el primer ascenso en 11 a&ntilde;os. Adem&aacute;s, el 14% de las personas fallecidas que viv&iacute;an solas fueron halladas entre uno y tres meses despu&eacute;s del deceso. Las autoridades japonesas cre&iacute;an que la elevada tasa de suicidios solo pod&iacute;a descender si se combat&iacute;a la soledad, y desde ese punto part&iacute;a su estrategia.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;La triste realidad de la vida moderna&rdquo;&nbsp;</h3><p class="article-text">
        La sociedad ha cambiado muy r&aacute;pidamente: el &eacute;xodo a las ciudades, a las grandes ciudades, el cambio en los modelos de familia, un mapa de vivienda cada vez m&aacute;s poblado de apartamentos individuales y urbanizaciones cerradas... Los expertos coinciden en que las redes comunitarias se est&aacute;n difuminando, o apenas empezando a regenerarse y reinventarse. Miguel &Aacute;ngel D&iacute;az Camacho, arquitecto especializado en sostenibilidad y coordinador del grupo de investigaci&oacute;n &lsquo;Mal acompa&ntilde;adas&rsquo;, sobre la soledad en las ciudades, explica c&oacute;mo &ldquo;la propia disposici&oacute;n de las urbes responde a la necesidad de que el sistema de producci&oacute;n funcione, pero no les importa que sepas qui&eacute;nes son tus vecinos o que tengas un espacio donde charlar con ellos&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La din&aacute;mica social y econ&oacute;mica ha ido labrando el terreno id&oacute;neo para sufrir soledad no deseada; especialmente para las personas mayores de 65 a&ntilde;os, que constituyen el grupo m&aacute;s afectado y al que m&aacute;s recursos y planes destinan los programas de atenci&oacute;n que se han ido poniendo en marcha en diferentes territorios dentro y fuera de Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no son los &uacute;nicos y otras franjas de edad tambi&eacute;n sufren soledad. Los expertos sit&uacute;an en el otro extremo del problema a adolescentes y j&oacute;venes. Cada vez son m&aacute;s los que dicen sentirse solos y apartados de la sociedad y, en muchos casos, manifiestan ese sentimiento de dolor con autolesiones. &ldquo;Sabemos que el suicidio entre los j&oacute;venes ha aumentado y que adem&aacute;s ha bajado la media de edad, pero tambi&eacute;n es muy llamativo que, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, se ha multiplicado por diez el n&uacute;mero de menores de edad o j&oacute;venes que se autolesionan, haci&eacute;ndose, por ejemplo, cortes; entre otras cosas, porque se sienten solos y de alguna forma apartados&rdquo;, explica Celso Arango.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sufren tambi&eacute;n, y cada vez m&aacute;s, la soledad no deseada un perfil de personas de en torno a 30 a&ntilde;os que viven tremendamente aisladas, que casi no salen de casa y hacen vida por internet, asegura el doctor P&eacute;rez-Sola, miembro del centro de investigaci&oacute;n Biom&eacute;dica en Red (Cibersam) y director de Psiquiatr&iacute;a del Hospital del Mar, en Barcelona, una de las ciudades que han puesto en marcha un programa de acompa&ntilde;amiento a ciudadanos y ciudadanas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por otro lado, hay muchas cuidadoras que trabajan en casas, no en residencias, que dedican su vida entera a atender a personas dependientes o con alguna discapacidad, en algunos casos miembros de su propia familia, y se sienten muy solas. No tienen un respiro y su entorno les culpabiliza si faltan a lo que se considera su obligaci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade L&aacute;zaro Gonz&aacute;lez, dedicado a colaborar con las administraciones p&uacute;blicas para impulsar proyectos de acompa&ntilde;amiento. De la misma forma, se encuentran solos los ciudadanos migrantes &ldquo;que llegaron siendo j&oacute;venes hace algunos a&ntilde;os, pero ya empiezan a ser mayores y no tienen suficientes redes de apoyo alrededor, ni familiares&rdquo;. Tambi&eacute;n los enfermos cr&oacute;nicos o simplemente convalecientes, as&iacute; como las personas discapacitadas, se ven apartadas de una red de afecto y cuidados, seg&uacute;n los profesionales consultados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;El ser humano no est&aacute; hecho para estar aislado ni quieto &ndash;asegura Arancha Santos de la Rosa, psic&oacute;loga sanitaria en Cepsicap Psic&oacute;logos. Cuando eso sucede, nuestro cuerpo reacciona como si estuviera expuesto a peligros permanentes&rdquo;. Cuando pierdes la red social, confirma P&eacute;rez-Sola, aparecen a menudo cuadros de depresi&oacute;n, aislamiento y sintomatolog&iacute;a ansiosa. No es algo que se pueda tratar &uacute;nicamente prescribiendo un f&aacute;rmaco, dice. Los expertos reclaman estrategias que sit&uacute;en en el centro la salud mental y ataquen a todas las causas que hay detr&aacute;s de las disparadas estad&iacute;sticas actuales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Apuntan a medidas relacionadas con el acompa&ntilde;amiento, el seguimiento y la supervisi&oacute;n, el aumento de profesionales en las &aacute;reas psiqui&aacute;tricas y de atenci&oacute;n primaria de los centros sanitarios... Pero tambi&eacute;n sobrepasan la esfera de la salud y hablan de urbanismo, arquitectura, intercambio intergeneracional o simples programas de ocio. Para atajar el problema de salud mental que padecemos hace falta mucho m&aacute;s que dinero: se necesita voluntad pol&iacute;tica, acci&oacute;n ciudadana e imaginaci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Estrategia de salud mental</h3><p class="article-text">
        Aunque se podr&iacute;a haber producido mucho antes, el debate sobre salud mental est&aacute; apenas emergiendo en nuestro pa&iacute;s. No hace tanto que un diputado del Partido Popular respond&iacute;a con un &ldquo;vete al m&eacute;dico&rdquo; a un &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n que recordaba desde la tribuna del Congreso que cada d&iacute;a se suicidan 10 personas en Espa&ntilde;a. Unos meses despu&eacute;s, el Ministerio de Sanidad presentaba la primera Estrategia de salud mental en 12 a&ntilde;os, que sal&iacute;a adelante con el voto favorable de todas las comunidades aut&oacute;nomas, quienes poseen realmente las competencias en materia sanitaria.
    </p><p class="article-text">
        Una de las medidas estrella del plan, en el que se invertir&aacute;n 100 millones de euros, se centra precisamente en el suicidio. La apertura del tel&eacute;fono 024 ha tenido un gran impacto desde el primer d&iacute;a: seg&uacute;n los datos aportados por la propia ministra de Sanidad, Carolina Darias, sus l&iacute;neas atendieron en la primera semana una media de 800 llamadas diarias, cifra que se ha ido reduciendo a entre 500 y 600 al d&iacute;a. La mayor&iacute;a son mujeres, j&oacute;venes... y profesorado que pide pautas de detecci&oacute;n de comportamientos entre sus alumnos y alumnas. &ldquo;Tener capacidad para diagnosticar de forma precoz el pron&oacute;stico de la enfermedad&nbsp; mental es clave. Especialmente con pacientes j&oacute;venes, todo lo que tiene que ver con prevenci&oacute;n puede ser determinante, porque la mitad de las enfermedades mentales empiezan antes de los 18 a&ntilde;os&rdquo;, explica D&iacute;ez-Sola. El &lsquo;Libro blanco de depresi&oacute;n y suicidio 2020&rsquo; se&ntilde;ala que el suicidio se relaciona con la mayor&iacute;a de los trastornos mentales graves.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La apertura del teléfono 024 de atención al suicidio ha tenido un gran impacto: 800 llamadas diarias durante la primera semana</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los profesionales consultados coinciden en que, por lo dem&aacute;s, el plan presentado por sanidad est&aacute; cargado de buenas intenciones pero de pocos recursos, especialmente en lo referido a la contrataci&oacute;n de personal psicosanitario, que, creen, deber&iacute;a ajustarse a los est&aacute;ndares europeos. En Espa&ntilde;a hay 11 psiquiatras por cada 100.000 habitantes, casi cinco veces menos que en Suiza (52) y la mitad que en Francia (23), Alemania (27) o Pa&iacute;ses Bajos (24). De poco sirve un tel&eacute;fono de atenci&oacute;n al suicidio si despu&eacute;s no hay sanitarios para hacer el seguimiento.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, reconocen, lo id&oacute;neo es que este plan vaya acompa&ntilde;ado de una estrategia contra la soledad a nivel estatal, algo que tambi&eacute;n est&aacute;n impulsando algunos vecinos europeos y que en Espa&ntilde;a se est&aacute; trabajando con previsi&oacute;n de que pueda ver la luz el pr&oacute;ximo oto&ntilde;o. &ldquo;Uno de los factores que aumentan el riesgo de suicidio es la desesperaci&oacute;n, no ver una salida. Y la desesperaci&oacute;n se alcanza antes cuando est&aacute;s en soledad. Eso lo vemos continuamente &ndash;apunta Arango&ndash;. &iquest;C&oacute;mo se disuade del suicidio? Poniendo se&ntilde;ales de contacto con otras personas: mira, llama a este n&uacute;mero, pi&eacute;nsalo dos veces, date la oportunidad de hablar con alguien&rdquo;. No es cierto el mito de que la gente se suicide sin dec&iacute;rselo a nadie, de repente, sin explicaci&oacute;n, dice P&eacute;rez-Sola. &ldquo;En un suicidio hay algo ambivalente de querer morir y querer vivir, y una llamada a un tel&eacute;fono o una conversaci&oacute;n con alguien puede cambiarlo todo, de forma que no es algo que se pueda abordar solo desde el &aacute;mbito sanitario&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Enfoque multidisciplinar</h3><p class="article-text">
        El arquitecto Miguel &Aacute;ngel D&iacute;az organiz&oacute; un grupo de investigaci&oacute;n, al que llam&oacute; &lsquo;Mal acompa&ntilde;adas&rsquo;, cuando el alzh&eacute;imer llev&oacute; a su padre a una residencia hace unos a&ntilde;os y su madre se qued&oacute; sola en su casa del centro de Getafe. Su sensaci&oacute;n era que hab&iacute;a quedado expulsada de la vida social. &ldquo;Encerrada en casa, con un espacio p&uacute;blico en la calle que no ayudaba a que estuviera acompa&ntilde;ada&rdquo;.&nbsp; A partir de entonces, D&iacute;az ha centrado sus investigaciones en pensar espacios m&aacute;s amables para los barrios, que no dificulten la vida a quienes tienen problemas de movilidad y que fomenten el encuentro entre vecinos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora se ha puesto de moda el concepto de &rdquo;ciudad de los 15 minutos&ldquo;, que sirve bien para ejemplificar hacia d&oacute;nde tenemos que ir&rdquo;, afirma. &ldquo;Quiere decir que en 15 minutos puedas llegar a un centro de salud, a un supermercado, a un parque, a un banco, a todo lo b&aacute;sico que necesites&rdquo;. Aunque para adaptarlo al problema de la soledad que sufren, sobre todo, los mayores habr&iacute;a que a&ntilde;adir unas condiciones de calmado de trafico, aceras m&aacute;s anchas, regeneraci&oacute;n ambiental, instalaciones de bancos cada 50 o 100 metros... &ldquo;O hacemos todo esto o les empujamos a vivir aislados en residencias de las afueras, sac&aacute;ndoles de sus barrios y de sus c&iacute;rculos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La arquitectura tradicional de principios del siglo XX era perfecta para el acompa&ntilde;amiento y favorec&iacute;a la comunidad, explica. &ldquo;Los porches, las entradas abiertas, las corralas en Madrid, los jardines y patios comunitarios&rdquo;&hellip; Todo esto se situaba frente a lo que llama la &ldquo;arquitectura del aislamiento&rdquo;, que consiste en portales con m&aacute;s de cien viviendas, pero solo dos por planta. Esta disposici&oacute;n, dice, no favorece a ning&uacute;n grupo de edad.&nbsp; &ldquo;Pensemos en todos los bloques de edificios que se est&aacute;n levantando, dentro de urbanizaciones cerradas con la piscina, el gimnasio y la pista de tenis dentro. Son como b&uacute;nkeres, lo p&uacute;blico tambi&eacute;n es privado. Se est&aacute; perdiendo, en seg&uacute;n qu&eacute; nuevos barrios, la escena de los chavales jugando en una canasta en la calle, al lado de un parque en el que hay sentadas varias abuelas y hay una convivencia, que es lo que realmente puede aportar la arquitectura para paliar la soledad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero mientras se reconstruye &ndash;o se empieza a construir&ndash; el escenario urbano en el que va a transcurrir el futuro, en los municipios y ciudades espa&ntilde;olas ya han comenzado los trabajos a pie de calle. Proliferan en los grandes y peque&ntilde;os ayuntamientos proyectos contra la soledad no deseada. &ldquo;Hay ciudades que promueven que personas mayores que viven solas acojan a estudiantes para que vivan en su casa &ndash;cuenta D&iacute;az&ndash;, otras organizan actividades de ocio donde los mayores pueden establecer contactos, en muchas otras los servicios a domicilio que exist&iacute;an para dependientes se est&aacute;n reforzando con programas de acompa&ntilde;amiento para gestiones de la vida diaria, empezando por identificar qu&eacute; personas est&aacute;n solas con mapas por barrios&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y en otras ocasiones son los propios afectados quienes, ante la inacci&oacute;n institucional y social, deciden movilizarse y emprender su propio proyecto para luchar contra la soledad. Nemesio Rasillo Oliver preside la Cooperativa Brisa del Cant&aacute;brico, el proyecto de &lsquo;cohousing&rsquo; senior m&aacute;s grande de Espa&ntilde;a, ubicado en Meruelo (Cantabria). En &eacute;l van a vivir 400 personas de entre 50 y 90 a&ntilde;os, en 200 viviendas de planta baja, de una o dos habitaciones, con 3.500 m2 de espacios comunes, residencias con servicios de apoyo para los miembros dependientes, edificio para invitados y campamentos con nietos en verano. Una miniciudad hecha a su medida. &ldquo;Queremos que sea un espacio para toda la vida &ndash;afirma Nemesio&ndash;, en el que los costes se asuman en grupo y donde las personas mayores podamos vivir a gusto sin sentirnos abandonadas. Porque nuestra vida no se acaba despu&eacute;s de la jubilaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Gea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/ministerios-soledad-no-pertenecen-distopias_1_9806548.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Jan 2023 21:08:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los ministerios de la Soledad ya no pertenecen a las distopías]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Salud,La emergencia de la salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Breve guía de consulta si estás dudando en apuntar a tus hijos a un campamento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/breve-guia-consulta-si-dudando-apuntar-hijos-campamento_1_9037718.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/67720745-2068-4d2c-86c2-311808304925_16-9-discover-aspect-ratio_default_1048972.jpg" width="2894" height="1628" alt="Breve guía de consulta si estás dudando en apuntar a tus hijos a un campamento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para elegir entre la abrumadora oferta que existe, hay que tener en cuenta los gustos del niño o niña y también a sus hábitos de socialización y pernocta</p><p class="subtitle">Cinco modelos de hornillos de camping gas para tus días en el campo</p></div><p class="article-text">
        Este ser&aacute; el segundo verano que Teo, de cinco a&ntilde;os, se va de campamento. El a&ntilde;o pasado fue su primera vez y la experiencia fue tan positiva que tanto su familia como &eacute;l han decidido repetir. &ldquo;Fundamentalmente porque &eacute;l se lo pas&oacute; genial e iba encantado&rdquo;, explica su madre, Teresa L&aacute;zaro, &ldquo;pero tambi&eacute;n porque nosotros lo necesitamos&rdquo;. Ambos trabajan y no pueden estar con sus hijos &ndash;tienen otra ni&ntilde;a de diez meses- todo lo que duran las vacaciones infantiles, en torno a diez semanas. &ldquo;Podemos cogernos como mucho dos o tres cada uno, pero ni siquiera turn&aacute;ndonos y separando las vacaciones llegar&iacute;amos a cubrirlo&rdquo;. As&iacute; que, &ldquo;si puedes permit&iacute;rtelo, porque algunos son bastante caros aunque hay muchos p&uacute;blicos&rdquo;, dice, el campamento de verano es un buen salvavidas para todos. &ldquo;All&iacute; hace actividades distintas y con gente nueva&rdquo;, aconseja. 
    </p><p class="article-text">
        Estos dos a&ntilde;os se han decantado por un campamento organizado fuera del colegio de Teo para que salga del contexto en el que se desenvuelve durante todo el curso y adem&aacute;s conozca a otros ni&ntilde;os distintos: &ldquo;Queremos que salga de la ciudad &ndash;viven en Madrid-, que haga actividades al aire libre, que tenga sensaci&oacute;n de verano&rdquo;. Pero no es f&aacute;cil elegir.
    </p><p class="article-text">
        La oferta de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/los-campamentos-de-verano-se-renuevan-ante-la-covid_1_6100721.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">campamentos </a>es actualmente abrumadora. Ha habido una evoluci&oacute;n, desde una actividad que relacion&aacute;bamos hace un par de d&eacute;cadas con poco m&aacute;s que la tienda de campa&ntilde;a, los sacos y las noches de<em> playback</em>, a un cat&aacute;logo pormenorizado de especialidades que, sin duda, complica la elecci&oacute;n de los progenitores. De rob&oacute;tica, de ingl&eacute;s, de artes marciales, de granja, de inteligencia emocional, de cocina; solo hay que teclear &ldquo;campamentos de verano Espa&ntilde;a&rdquo; en Google para toparse con m&aacute;s de cuatro millones y medio de resultados.
    </p><p class="article-text">
        El consejo de la psic&oacute;loga infantil en los centros Crece Bien, Sonia Mart&iacute;nez, es que para elegir el mejor campamento para nuestros hijos hay que tener en cuenta, por un lado, que se adapte a sus gustos y, por otro, a sus h&aacute;bitos de socializaci&oacute;n y pernocta &ndash;si ha dormido ya fuera de casa o ha pasado unos d&iacute;as separado de los progenitores, por ejemplo-. Pero en cualquier caso, dice, &ldquo;trae asociados muchos beneficios a cualquier edad&rdquo;, especialmente la f&oacute;rmula elegida por Teresa de apuntarle a uno distinto al organizado por la escuela, en el que los ni&ntilde;os se exponen a nuevos escenarios, nuevas personas y diferentes actividades.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Qu&eacute; les aporta</strong>
    </p><p class="article-text">
        La socializaci&oacute;n empieza en la infancia. Mediante nuestra relaci&oacute;n con los dem&aacute;s, construimos una personalidad preparada para integrarse en la sociedad. A medida que los ni&ntilde;os van estableciendo lazos con otras personas y con sus iguales, ganan capacidades para enfrentarse a diferentes situaciones, se sienten m&aacute;s seguros, se integran mejor. Cuando no est&aacute;n presentes los adultos de referencia, que suelen ser los padres y madres, tienen que llevar a cabo esta socializaci&oacute;n por s&iacute; solos. Esto se fomenta en los entornos acad&eacute;micos, como las escuelas, pero tambi&eacute;n en los entornos de ocio, como los campamentos. &ldquo;Suele suplir lo de anta&ntilde;o de irte al pueblo con tus abuelos y tus primos. Se ve como una prolongaci&oacute;n de las experiencias vitales (m&aacute;s all&aacute; del colegio)&rdquo;, apunta Montse Modesto, pedagoga.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando ven que est&aacute;n all&iacute; solos y que pueden hacerlo todo, adem&aacute;s de ganar autonom&iacute;a, ganan confianza en s&iacute; mismos&rdquo;. Si, a mayores, fomentamos que se relacionen con ni&ntilde;os distintos a los que lo hacen normalmente, como sus amigos del colegio, se ver&aacute;n obligados a aprender cosas que a los adultos nos resultan tan habituales como iniciar una conversaci&oacute;n, trabar una nueva amistad o llegar a acuerdos y jugar nuevos roles.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que salga del campamento organizado por el colegio tambi&eacute;n le expone a nuevos contextos. &ldquo;Si ven que son capaces de manejarse en la naturaleza, o en un campamento hablando ingl&eacute;s, o simplemente haciendo varias actividades como pintura, nataci&oacute;n&hellip; van a sentirse seguros en muchos tipos de situaciones. Esas oportunidades les sirven como pruebas para cuando sean adultos y les ense&ntilde;an, adem&aacute;s, a elegir a sus compa&ntilde;eros y amistades&rdquo;, afirma la psic&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Entrenarles&rdquo; para ello</strong>
    </p><p class="article-text">
        Podemos entrenar a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as para que, llegado el momento de iniciarse en la aventura que para ellos supone ir de campamento, tengan las habilidades y cualidades necesarias para verlo como algo de lo que disfrutar y no con lo que sufrir. Esto se puede hacer teniendo una peque&ntilde;a conversaci&oacute;n con ellos un tiempo antes o, lo que ser&iacute;a m&aacute;s adecuado, ir labr&aacute;ndolo a lo largo de la infancia con peque&ntilde;as salidas fuera del hogar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es mejor hacerlo progresivo&rdquo;, se&ntilde;alan las expertas consultadas. De esta forma, podremos saber cu&aacute;ndo el ni&ntilde;o o ni&ntilde;a est&aacute; preparado mucho mejor que bas&aacute;ndonos en criterios de edad. &ldquo;Depende m&aacute;s de a qu&eacute; les hayamos acostumbrado, si han hecho otras actividades m&aacute;s cortas con otros ni&ntilde;os, si han tenido &eacute;xito con ellas y se ven capaces de sentirse bien viviendo otras experiencias&hellip;&rdquo;, apunta Mart&iacute;nez. Por lo que aconseja que la primera vez sea un campamento urbano y de unas pocas horas en la ma&ntilde;ana. Despu&eacute;s, cuando haya tenido tiempo de entrenarse pernoctando, por ejemplo, con un amigo o con alg&uacute;n familiar y se haya separado de los padres un fin de semana, dar el paso a un campamento con pernocta.
    </p><p class="article-text">
        Montse Modesto cree que es &uacute;til dividirlo por edades para saber por qu&eacute; tipo de campamento tirar. As&iacute;, &ldquo;de 4 a 5 a&ntilde;os es mejor apuntarles a lo que se llaman campamentos de d&iacute;a, en los que est&aacute;n ocupados el tiempo que los padres est&aacute;n trabajando, pero luego duermen en casa. Hacia los 8-9 a&ntilde;os podr&iacute;an empezar a hacer campamentos en los que duermen fuera, pero mejor en un entorno pr&oacute;ximo o con unos monitores o compa&ntilde;eros que conozcan de otras actividades para que no lo tomen de forma brusca&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Hacia los 13 o 14, ya pueden dormir en campamentos lejos de casa, incluso en otros pa&iacute;ses. Las malas experiencias en campamentos, dice, suelen vivirlas ni&ntilde;os o ni&ntilde;as que no han viajado con el colegio en las excursiones, van&nbsp;acompa&ntilde;ados por los padres a todas partes o no han dormido nunca fuera de casa... &ldquo;Pero si se va haciendo poco a poco, no tiene por qu&eacute; haber problemas&rdquo;, recomienda.
    </p><p class="article-text">
        Sonia Mart&iacute;nez coincide en que antes de los siete u ocho a&ntilde;os suele ser pronto para pernoctar fuera porque todav&iacute;a dependen del adulto en la propia autonom&iacute;a. &ldquo;A partir de los siete ya son m&aacute;s independientes, tienen interiorizados los h&aacute;bitos de higiene, comida, sue&ntilde;o, ya no tienen despertares nocturnos y controlan perfectamente los esf&iacute;nteres. Pero siempre depende de la madurez del ni&ntilde;o, hay algunos que pueden irse de campamento siendo m&aacute;s peque&ntilde;os porque est&aacute;n m&aacute;s preparados y otros para los que a los siete a&ntilde;os puede ser pronto&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Si ya hemos tomado la decisi&oacute;n de apuntarles, lo aconsejable es hablar con ellos con naturalidad de c&oacute;mo va a ser, transmitirles mensajes positivos sobre lo que van a vivir y dejarles claro que vamos a estar all&iacute; cuando vuelvan: &ldquo;No hace falta darle demasiada importancia o hablarlo mil veces. De hecho, puede ser contraproducente porque puede percibirlo como algo muy grande y cogerle miedo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; pasa si no quiere ir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si un ni&ntilde;o no quiere ir de campamento, lo primero es preguntarse por qu&eacute; y pregunt&aacute;rselo a &eacute;l, aunque en principio puede resultar normal que le d&eacute; inquietud y miedo enfrentarse a cosas nuevas con gente que no conoce. &ldquo;Hay ni&ntilde;os que se resisten m&aacute;s porque es un entorno que no conocen y no saben al 100% si lo van a poder dominar&rdquo;, explica Mart&iacute;nez. Pero el miedo es una emoci&oacute;n m&aacute;s y, como tal, se puede educar. &ldquo;Lo sabr&aacute;n manejar si cuando expresan ese miedo les comprendemos y les apoyamos para superarlo. Si evitamos que se expongan a &eacute;l lo &uacute;nico que conseguimos es aumentarlo&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Les ayudamos a entender su miedo cont&aacute;ndoles que todos tenemos miedo a cosas que no conocemos, poni&eacute;ndoles ejemplos propios en los que como adultos hayamos pasado miedo tambi&eacute;n, buscando alguna situaci&oacute;n en la que ellos hayan sentido miedo y lo hayan superado, explica la experta en psicolog&iacute;a infantil. &ldquo;&iquest;Te acuerdas cuando fuiste al cole la primera vez? Tambi&eacute;n te daba miedo al principio y ahora te gusta y tienes amigos all&iacute;&rdquo;, pone como ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        Otra estrategia es ayudarles a visualizar c&oacute;mo va a ser el campamento, lo bien que se lo va a pasar, qu&eacute; actividades va a hacer, lo bueno que es conocer a otros ni&ntilde;os, lo bien que le van a cuidar sus monitores -esto es importante ya que para ellos son adultos desconocidos y necesitan confiar en ellos- y lo contentos que se van a poner todos cuando vuelva a casa de nuevo. &ldquo;El &lsquo;no tengas miedo&rsquo; a secas no funciona, hay que ayudarle a visualizarlo y propon&eacute;rselo como un reto que va a superar y sobre todo, disfrutar. Al fin y al cabo, consiste en que lo disfruten&rdquo;, concluye la psic&oacute;loga.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Gea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/breve-guia-consulta-si-dudando-apuntar-hijos-campamento_1_9037718.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 May 2022 20:12:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Breve guía de consulta si estás dudando en apuntar a tus hijos a un campamento]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crianza,Campamentos,Educación,Infancia,Niñez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El primer año de crianza quita a madres y padres entre 400 y 700 horas de sueño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/primer-ano-crianza-quita-madres-padres-400-700-horas-sueno_1_8715420.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c02988d0-102e-4aa3-be2f-d469024cfbb9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El primer año de crianza quita a madres y padres entre 400 y 700 horas de sueño"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Despertares, lactancia, piel con piel, miedo a chafar al bebé, estrés... dormir con un bebé en casa es misión complicada, pero totalmente normal</p><p class="subtitle">Deja dormir a tu hijo adolescente toda la mañana: no es consentirle, lo necesita</p></div><p class="article-text">
        Cuenta Mar&iacute;a Casado, madre primeriza de &Aacute;ngel, que ahora tiene poco m&aacute;s de un a&ntilde;o, que desde que naci&oacute; el ni&ntilde;o se despierta cada noche &ldquo;entre dos e infinitas veces&rdquo;. Durante todo este tiempo ha dormido con &eacute;l en la misma cama, pegado al cuerpo y pidiendo teta para calmarse. Ella, respondiendo al reclamo en un completo estado de duermevela y casi de forma autom&aacute;tica. &ldquo;Ya no miro el reloj cuando me despierto ni llevo la cuenta de las veces que me pide la teta, es una tortura saber lo poco que est&aacute;s durmiendo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde que es madre no recuerda haber vuelto a dormir profundamente y a veces solo se imagina que lo ha hecho porque recuerda haber so&ntilde;ado, pero no porque se sienta descansada. &ldquo;Estoy agotada todo el d&iacute;a pero, aun as&iacute;, resisto. No lo entiendo. El poder de las hormonas debe ser brutal&rdquo;. Realmente los padres, sobre todo las madres, tienen buenos motivos para sentir ese cansancio &ldquo;brutal&rdquo;, porque duermen entre una hora y una hora y media menos cada noche desde que nace el beb&eacute;, entre 400 y 700 horas menos a lo largo de su primer a&ntilde;o de vida, tal y como explica el experto en Medicina del Sue&ntilde;o Gonzalo Pin. 
    </p><p class="article-text">
        El reci&eacute;n nacido marca el ciclo del sue&ntilde;o de la familia con su &lsquo;ritmo ultradiano&rsquo;, explica el doctor. &ldquo;El beb&eacute; cuando nace tiene un ritmo ultradiano, es decir, que cada tres horas entra en periodo de actividad o vigilia&rdquo;. Esto suceder&aacute; durante los cinco o seis primeros meses de vida, hasta que adquieren el ritmo circadiano y pueden disfrutar de cerca de cinco horas seguidas de sue&ntilde;o. En torno al s&eacute;ptimo mes podr&iacute;an haberse adaptado ya al horario de los progenitores, aunque no tanto como para dormir ocho horas de un tir&oacute;n porque, en su caso, con seis tienen m&aacute;s que suficiente. 
    </p><p class="article-text">
        La ilustradora Elisa Riera, que ha relatado en algunos de sus dibujos la experiencia de la maternidad, sus luces y sombras, el cansancio y la nueva vida, cuenta a elDiario.es que el mejor consejo que ha recibido desde que naci&oacute; su hijo hace poco m&aacute;s de dos meses es: &ldquo;No intent&eacute;is mantener vuestro horario de sue&ntilde;o o de vida. Si pod&eacute;is, adaptaos al ni&ntilde;o y aprovechad los momentos en los que est&eacute; dormido para dormir, da igual que sean las dos de la tarde&rdquo;. Por su parte, el doctor recomienda aprovechar los momentos del d&iacute;a en que se pueda para descansar, ya que contribuir&aacute; a reducir el nivel de ansiedad y as&iacute; se transmitir&aacute; tambi&eacute;n al beb&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Riera hizo caso al darse cuenta de que el sue&ntilde;o que arrastraban no era compatible con una vida funcional, reconoce riendo. &ldquo;No tengo agudeza mental, no me salen las palabras y a veces se me olvidan las cosas. Me daba miedo fallar en cosas b&aacute;sicas como apagar el fuego o cerrar la puerta de casa. As&iacute; que, adem&aacute;s de dormir cuando podemos, usamos la t&eacute;cnica de centrarnos en lo inmediato: qu&eacute; comemos, qu&eacute; cenamos, hay que cambiar las s&aacute;banas, y ya. Cosas sencillas y b&aacute;sicas&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">Duerme cuando el beb&eacute; duerma... si puedes</h3><p class="article-text">
        Sin embargo, Mar&iacute;a &Aacute;ngeles, matrona en un hospital y madre de dos hijos, avisa de que eso de 'duerme cuando el beb&eacute; duerma' no siempre es realista. &ldquo;Amamantar hace que los despertares sean m&aacute;s frecuentes y es muy duro. Te dicen que duermas cuando lo hace el beb&eacute;, pero en ese momento, o bien aprovechas para hacer todo lo que no puedes cuando est&aacute; despierto, o bien no te puedes dormir cuando te da la gana por muy cansada que est&eacute;s. Yo soy mala dormidora y a partir de las 4 de la ma&ntilde;ana me cuesta dormir, y de d&iacute;a mucho m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El doctor Gonzalo Pin apunta que &ldquo;la sociedad occidental nos marca unos ritmos muy complicados, nos exige que seamos los mejores profesionales, los mejores padres, la mejor pareja, mientras perdemos 700 horas de sue&ntilde;o durante ese a&ntilde;o. Parece, realmente, que estamos en contra de cuidar la maternidad en este sentido, los permisos largos de paternidad y maternidad son muy importantes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En el peor de los casos, el cansancio prolongado en esta etapa puede convertirse en un trastorno del sue&ntilde;o incluso cuando ya han pasado los &lsquo;peores&rsquo; momentos del beb&eacute;. &ldquo;A lo primero que afecta es al control del humor, nos volvemos m&aacute;s irritables, m&aacute;s impulsivos y tenemos menos capacidad de concentraci&oacute;n, hay m&aacute;s posibilidad de cometer errores&rdquo;, explica Pin. Si persiste puede llegar a afectar a nivel metab&oacute;lico y cardio-circulatorio.
    </p><p class="article-text">
        La naturaleza le da tiempo al sue&ntilde;o porque es fundamental. &ldquo;Un tercio de la vida de un adulto y el 60% del tiempo de un adolescente pertenecen al sue&ntilde;o&rdquo;. El doctor Pin lo compara con &ldquo;un cami&oacute;n de la basura del organismo&rdquo;. Durmiendo recogemos todos los desechos que nuestra actividad metab&oacute;lica produce para afrontar la vigilia m&aacute;s &ldquo;limpios&rdquo; y de forma m&aacute;s adecuada. 
    </p><h3 class="article-text">La lactancia</h3><p class="article-text">
        Rita Garc&iacute;a Valor es matrona en atenci&oacute;n primaria y adem&aacute;s colabora en un programa de atenci&oacute;n al nacimiento, talleres con los que ayuda a los progenitores en todo lo que tiene que ver con los primeros meses de crianza, desde la lactancia hasta el sue&ntilde;o. &ldquo;Tratamos de hacer un poco de tribu y que nos cuenten c&oacute;mo les est&aacute; yendo el postparto. Lo que nos dicen las mam&aacute;s en lo referente a sus nuevos horarios de sue&ntilde;o es que, adem&aacute;s de la lactancia, el beb&eacute; necesita los primeros&nbsp;meses mucho piel con piel y les preocupa que al hacer colecho puedan hacerles da&ntilde;o, o que se quede la cara del beb&eacute; muy pegada a su cuerpo y se pueda ahogar. Esto les genera bastante estr&eacute;s y duermen poco y mal tambi&eacute;n por ello&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Eso es m&aacute;s al principio, y despu&eacute;s es por la lactancia. Hay madres que se pasan toda la noche con la camiseta levantada para que el beb&eacute; coja teta cuando quiera. Las tomas nocturnas son importantes en la producci&oacute;n de la leche al d&iacute;a siguiente, as&iacute; que en realidad las tomas nocturnas son buenas&rdquo;, prosigue.
    </p><p class="article-text">
        Aunque para Mar&iacute;a Casado no es tan f&aacute;cil como parece y es, precisamente, la insistencia de su hijo pidiendo la teta lo que la mayor&iacute;a de veces no le permite descansar. &ldquo;Hay d&iacute;as que duerme toda la noche enganchado como si fuera su chupete y eso es agotador. Tengo que dormir como de lado para que el pecho quede bien colocado porque si no me tira del pez&oacute;n&rdquo;. Solo ha habido tres d&iacute;as desde que tuvo al beb&eacute;, hace algo m&aacute;s de un a&ntilde;o, en los que se ha despertado a las seis de la ma&ntilde;ana sin haberse cambiado de lado para facilitar la toma. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me despierto yo m&aacute;s veces que Adri &ndash;su pareja&ndash;. Hay d&iacute;as que por la ma&ntilde;ana me pregunta que qu&eacute; tal hemos dormido porque &eacute;l no se ha enterado de nada, pero como es por la teta no puede hacer nada. Las siestas durante el d&iacute;a las duerme &eacute;l. Se coge el chupete y el sill&oacute;n de lactancia y le duerme. Nos apa&ntilde;amos como podemos&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">De qu&eacute; depende la calidad del sue&ntilde;o </h3><p class="article-text">
        El sue&ntilde;o tiene cuatro componentes, explica el doctor Pin: el biol&oacute;gico, controlado por el sistema neuronal; el social &ndash;no dormimos igual en todas las partes del mundo ni lo hemos hecho en todas las &eacute;pocas&ndash;; el educativo, que tiene que ver con la adquisici&oacute;n de los h&aacute;bitos; y el ecol&oacute;gico, seg&uacute;n la luz, el ruido y la tecnolog&iacute;a que rodea al sue&ntilde;o. &ldquo;Entre esos cuatro componentes tiene que haber una armon&iacute;a&rdquo;, explica Pin. Durante los tres primeros meses de vida predomina el componente biol&oacute;gico y a partir del cuarto o quinto empiezan a entrar en juego los dem&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando un ni&ntilde;o o ni&ntilde;a tiene una buena historia cl&iacute;nica pero sospechamos que tiene una mala calidad de sue&ntilde;o, le hacemos un diagn&oacute;stico teniendo en cuenta muchas cosas. Y tambi&eacute;n que no es culpa de nadie, sino la suma de una serie de factores. No hay que culpabilizar a los padres, ni mucho menos, sino valorar qu&eacute; interrelaciones se han creado entre los cuatro elementos y c&oacute;mo podemos optimizarlas&rdquo;, aclara. 
    </p><p class="article-text">
        Como aprendemos a hablar, de una manera natural se va aprendiendo a dormir. &ldquo;A veces los beb&eacute;s no descansan como esperamos, pero si no duermen ocho horas seguidas es porque no est&aacute;n en esa fase. Definimos que un ni&ntilde;o duerme bien por la noche cuando es capaz de volver a dormirse de manera aut&oacute;noma despu&eacute;s de los despertares biol&oacute;gicos, y que no permanece despierto m&aacute;s de 60 minutos entre sue&ntilde;os. El problema es que estos horarios no coinciden con los de los padres porque te suena el despertador a las 7 de la ma&ntilde;ana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La matrona Rita Garc&iacute;a Valor aconseja pautas a seguir hasta convertirlas en una rutina: a las ocho el ba&ntilde;o, despu&eacute;s las luces van baj&aacute;ndose, le damos pecho o el biber&oacute;n y lo metemos a descansar. Cuando se duerma se puede aprovechar para cenar o estar un rato tranquilas antes de ir a dormir. &ldquo;Lo m&aacute;s importante es hacer rutinas y que no las cambien de un d&iacute;a a otro porque facilita las cosas que el beb&eacute; se acostumbre a unos horarios&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Gea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/primer-ano-crianza-quita-madres-padres-400-700-horas-sueno_1_8715420.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Feb 2022 21:20:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El primer año de crianza quita a madres y padres entre 400 y 700 horas de sueño]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crianza,familias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La impotencia del centro de menores de una víctima de la trama en Madrid: "No podemos hacer nada"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/impotencia-centro-menores-victima-trama-madrid-no_1_8674563.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/01071cd4-bdc3-4e7e-8366-b680712e17ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La impotencia del centro de menores de una víctima de la trama en Madrid: &quot;No podemos hacer nada&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sumario desvela la desesperación de los trabajadores para evitar situaciones como las de las niñas prostituidas en Madrid. Expertos apuntan a las carencias del sistema para proteger a las víctimas en estas situaciones tan extremas</p><p class="subtitle">Reportaje - Operación Sana: seis escenas de niñas en un infierno atroz de aquí al lado</p></div><p class="article-text">
        El sumario del caso de <a href="https://www.eldiario.es/politica/proxenetas-captaban-menores-madrid-instagram-retenian-cadenas-invisibles_1_8670698.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las chicas prostituidas en Madrid</a> revela c&oacute;mo los centros de menores son uno de los lugares preferidos por los proxenetas para captar a las v&iacute;ctimas m&aacute;s vulnerables. No es el &uacute;nico y Madrid no es la &uacute;nica regi&oacute;n en la que ha pasado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os: Catalunya, Castilla y Le&oacute;n, Baleares o la Comunidad Valenciana son algunos lugares donde la Justicia ha tenido que intervenir en casos de menores tuteladas o internas en residencias que han ca&iacute;do en las garras de estas tramas. Los propios <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/sistema-proteccion-menores-tutelados-falla-no-favorecer-familias-acogida-frente-residencias_1_7321706.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trabajadores de los centros</a>, cuyas declaraciones constan en el sumario del caso de Madrid, reconocen que con sus medios no pueden hacer frente de manera efectiva a estas situaciones: &ldquo;No podemos hacer nada&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Fuentes especializadas en este tipo de criminalidad reconocen que el sistema de los centros de menores no es el id&oacute;neo para proteger a las j&oacute;venes que sufren este tipo de delito. &ldquo;Lo mejor ser&iacute;a el acogimiento familiar&rdquo;, explican, pero es una opci&oacute;n m&aacute;s compleja y con menos implantaci&oacute;n. El clamor de la Fiscal&iacute;a de C&oacute;rdoba es significativo: &ldquo;Resulta lamentable que no existan centros para menores con indicadores de v&iacute;ctimas de trata&rdquo;, recoge la &uacute;ltima memoria de la Fiscal&iacute;a General relativa a los datos de 2020. Los datos de la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/sistema-proteccion-menores-tutelados-falla-no-favorecer-familias-acogida-frente-residencias_1_7321706.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n Estatal de Acogimiento Familiar</a> (ASEAF) revelan que, a nivel nacional, en 2019 hab&iacute;a m&aacute;s de 23.000 menores tutelados en centros y m&aacute;s de 19.000 en acogimiento familiar. En ese contexto, estas mismas fuentes explican a elDiario.es que el r&eacute;gimen abierto en que viven estas j&oacute;venes impide coartar su movilidad si no han cometido ninguna infracci&oacute;n, m&aacute;s a&uacute;n teniendo en cuenta que est&aacute;n siendo v&iacute;ctimas. 
    </p><p class="article-text">
        El sistema de protecci&oacute;n a los menores tutelados por las administraciones tiene carencias desde el primer eslab&oacute;n. La Ley de Protecci&oacute;n a la Infancia y la Adolescencia <a href="https://www.lamoncloa.gob.es/consejodeministros/Paginas/enlaces/200215enlaceinfancia.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se modific&oacute; en 2015</a> introduciendo por primera vez, entre otros puntos, la obligaci&oacute;n de dar prioridad al acogimiento familiar frente al residencial, pero a&uacute;n as&iacute; m&aacute;s de la mitad de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que entran en el sistema van directamente a centros de menores o pisos tutelados. &ldquo;Hace falta un cambio de modelo al completo como el que se ha hecho en otros pa&iacute;ses. En Espa&ntilde;a ahora tenemos todo lo necesario: el marco legal, una partida de fondos europeos dedicada a la protecci&oacute;n de estos ni&ntilde;os y al Comit&eacute; de Derechos del Ni&ntilde;o de las Naciones Unidas empujando para desinstitucionalizarles&rdquo;, explica Adriana de la Osa, que forma parte de la Asociaci&oacute;n Estatal de Acogimiento Familiar (ASEAF). Cree que est&aacute;n todos los elementos a favor para que esto se pueda llevar a cabo y que &ldquo;solo se necesita voluntad pol&iacute;tica: primero desde el Gobierno central y luego desde las comunidades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El reparto de los recursos, destinados hasta ahora mayoritariamente <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/sistema-proteccion-menores-tutelados-falla-no-favorecer-familias-acogida-frente-residencias_1_7321706.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al acogimiento residencial</a>, es clave para que empiece a cumplirse lo establecido en la ley. &ldquo;Hay un exceso de recursos para el acogimiento residencial y una parte &iacute;nfima para el familiar&rdquo;, a&ntilde;ade la presidenta de ASEAF, Mar&iacute;a Ara&uacute;z de Robles. Un informe de la C&aacute;mara de Cuentas de Andaluc&iacute;a que fiscalizaba el programa de atenci&oacute;n a la infancia de la comunidad recogi&oacute; en 2018 que el gasto mensual en un menor en acogimiento familiar remunerado es de 424 euros, mientras que el gasto medio de un menor que vive en una residencia es de 3.370 euros. 
    </p><p class="article-text">
        La cuant&iacute;a que perciben los acogedores var&iacute;a en funci&oacute;n de la comunidad. La horquilla de diferencia es de m&aacute;s de 2.000 euros anuales, seg&uacute;n el An&aacute;lisis Econ&oacute;mico del Acogimiento Familiar en Espa&ntilde;a, dirigido por el catedr&aacute;tico de la Universidad Complutense de Madrid Francesco Sandulli. &ldquo;Si los recursos se reorientasen podr&iacute;amos, incluso con menos dinero, posibilitar que todos los ni&ntilde;os estuvieran en una familia&rdquo;. Pero, por el contrario, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha incrementado el n&uacute;mero de centros de menores. Seg&uacute;n los datos del Ministerio de Derechos Sociales, en 2019 se sumaron 124 residencias m&aacute;s, hasta alcanzar las 1.228 en toda Espa&ntilde;a. La mayor&iacute;a de ellas, el 80%, est&aacute;n gestionadas por entidades colaboradoras que acceden por concurso mientras que el 20% son de titularidad p&uacute;blica. Es decir, el peso de agentes privados y subcontratas en los centros de menores es muy grande y pese a que la mayor&iacute;a de los recursos p&uacute;blicos se destinan a este tipo de acogimiento sigue mostrando debilidades y carencias.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Las limitaciones de nuestros recursos&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Muchas veces, adem&aacute;s, las propias menores no reconocen el delito en el que est&aacute;n atrapadas y se escapan continuamente. Y esa es una foto que se repite en multitud de casos juzgados y sentenciados por tribunales de todo el pa&iacute;s. Lo explicaron con impotencia, por ejemplo, trabajadores de los centros donde estaban las chicas sometidas por la trama de Madrid: &ldquo;Es una ni&ntilde;a muy influenciable, que tiende a relacionarse con gente conflictiva, que desde que ha empezado a salir es muy de estar por la calle con gente mayor y que busca el afecto de los mayores, los cuales hacen de ella lo que quieren&rdquo;, dijo ante la Polic&iacute;a Nacional un trabajador de uno de los centros sobre una de las v&iacute;ctimas, de 14 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No podemos hacer nada&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; este trabajador. Un informe del centro aportado a la causa es m&aacute;s expl&iacute;cito: &ldquo;La situaci&oacute;n es insostenible, claramente tiene un problema de adicci&oacute;n y no podemos saber qu&eacute; est&aacute; haciendo para conseguir las sustancias ni a lo que se expone&rdquo;, dice el documento. La irrupci&oacute;n de la pandemia empeor&oacute; la situaci&oacute;n, su familia no era una opci&oacute;n y el centro solicit&oacute; el ingreso en un r&eacute;gimen cerrado como consecuencia de su &ldquo;situaci&oacute;n de desprotecci&oacute;n&rdquo; y las &ldquo;limitaciones&rdquo; del centro para tratarla.
    </p><p class="article-text">
        Rodrigo And&uacute;jar, educador social en un piso tutelado en la Comunidad de Madrid, cuenta c&oacute;mo es el procedimiento para abrir un nuevo centro y decidir a qui&eacute;n se adjudica su gesti&oacute;n. &ldquo;En funci&oacute;n de las necesidades que la comunidad identifique, decide abrir centros o pisos tutelados nuevos para los que varias asociaciones o fundaciones presentan sus proyectos de gesti&oacute;n. Entonces, mediante un concurso p&uacute;blico se les concede a unas u otras y lo que m&aacute;s prima en esa selecci&oacute;n es la parte econ&oacute;mica. Si lo haces por el menor precio posible, es tuyo&rdquo;, afirma. 
    </p><p class="article-text">
        Esto, a&ntilde;ade, deja sobre el escenario un sistema con insuficiencias en lo material y lo personal. &ldquo;Ya lo vimos con el centro de Hortaleza, cientos de menores en un espacio para cuarenta, hacinados y con pocos cuidadores. Hay falta de personal y las condiciones son muy malas, lo que repercute en el bienestar de los trabajadores y, por lo tanto, de los menores, a los que no se puede atender con el trato individualizado que requieren&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Un grupo de menores junto al centro de menores Santa Amelia.                             </span>
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        La situaci&oacute;n se ha intensificado con la pandemia y ha puesto de manifiesto los problemas estructurales en el funcionamiento de los centros y pisos. As&iacute; lo ha denunciado esta semana el sindicato Comisiones Obreras en un comunicado en el que afirma que &ldquo;las plantillas se han reducido en algunos casos a la mitad por los contagios COVID-19&rdquo;. Esas bajas (tal y como ya suced&iacute;a antes de la pandemia) no se sustituyen y, seg&uacute;n los afectados, se est&aacute;n viviendo situaciones insostenibles&ldquo;, a&ntilde;ade la organizaci&oacute;n sindical. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos con personal doblando turnos, renunciando a las vacaciones o posponi&eacute;ndolas&hellip; Adem&aacute;s, en general, hay mucha inestabilidad porque al estar mal pagado y ser unas condiciones duras y complejas muchos profesionales suelen dejar el puesto de trabajo en un periodo muy breve&rdquo;, explica And&uacute;jar. Algo que juega en contra del v&iacute;nculo que se establece entre los cuidadores y los residentes, ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que atraviesan dif&iacute;ciles circunstancias vitales, que han sido alejados de sus familias biol&oacute;gicas y que necesitan la mayor estabilidad posible. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un modelo residencial deficitario</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Hay varios problemas aqu&iacute;. Uno de ellos tiene que ver con una visi&oacute;n de conjunto en la que se entiende, tanto por parte de administraciones como de ciudadanos, el gasto social como eso, un gasto. Pero deber&iacute;a verse como una inversi&oacute;n que repercute en el presente y futuro de los menores y del conjunto de la poblaci&oacute;n&rdquo;, afirma el educador. &ldquo;El otro h&aacute;ndicap es que, en concreto, las administraciones no ven esta situaci&oacute;n como un problema sino como una oportunidad para sacar provecho con las asociaciones y fundaciones que gestionan las residencias&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Isabel Galv&iacute;n, secretaria general de la Federaci&oacute;n Ense&ntilde;anza de CCOO Madrid, comparte que &ldquo;el problema de fondo es que el modelo externaliza la atenci&oacute;n de los menores con un modelo deficitario, que no se ajusta a las necesidades a las que deber&iacute;a responder&rdquo;. Asegura que las empresas acceden a la gesti&oacute;n de los centros con pliegos de condiciones que concurren a la baja y el servicio que se presta es absolutamente de m&iacute;nimos. And&uacute;jar a&ntilde;ade que &ldquo;ni siquiera se cumplen las condiciones que vienen en los pliegos, sobre todo en lo que respecta al personal contratado para atender a los cr&iacute;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para acabar de perfilar un sistema de protecci&oacute;n integral y eficiente para estos menores, el educador cree que se necesita adem&aacute;s formaci&oacute;n espec&iacute;fica para que todos los profesionales puedan identificar las situaciones a las que se ven expuestos dada su vulnerabilidad, como la trata. &ldquo;Estos chicos y chicas, por sus circunstancias vitales, pueden tener problemas de comportamiento, de adicciones o de salud mental que necesitan una atenci&oacute;n espec&iacute;fica. Al no haber recursos para darles esa atenci&oacute;n total, pasan cosas como lo que hemos visto, hay ni&ntilde;as en situaci&oacute;n de trata y nadie repara en ello porque los profesionales no dan abasto. Hay una serie de indicadores psicol&oacute;gicos, f&iacute;sicos y conductuales que no se ajustan a su etapa del desarrollo y que nos alertan de que pueden estar viviendo una situaci&oacute;n as&iacute;, y es fundamental que haya personal suficiente y formado para identificarlo, denunciarlo y abordarlo&rdquo;, afirma. 
    </p><h3 class="article-text">Los casos de Baleares y Valencia</h3><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo a&ntilde;o y medio estos casos, que ocurren desde hace una d&eacute;cada, se han convertido tambi&eacute;n en un <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/politica/pp-retuerce-datos-abusos-menores-tutelados-pedir-bruselas-investigacion-gobierno-valenciano_1_8628748.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arma arrojadiza pol&iacute;tica</a>. En las Islas Baleares, por ejemplo, la Fiscal&iacute;a lleg&oacute; a abrir una investigaci&oacute;n para dilucidar si exist&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/politica/prostitucion-menores-mallorca-anos-pugnas-politicas-lacra-no-limita-baleares_1_8380812.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una trama coordinada</a> dentro del Instituto Mallorqu&iacute;n de Asuntos Sociales (IMAS) para explotar sexualmente a menores tuteladas aunque el caso qued&oacute; archivado en octubre de 2020. No se pudo probar la existencia de una organizaci&oacute;n en el seno del organismo p&uacute;blico. Y el fiscal superior Bartomeu Barcel&oacute; declar&oacute; que hab&iacute;a habido &ldquo;casos aislados de prostituci&oacute;n de menores tutelados&rdquo; pero que se investigaban en cuanto se ten&iacute;a conocimiento de ello. 
    </p><p class="article-text">
        El caso estall&oacute; cuando <a href="https://www.eldiario.es/politica/pablo-iglesias-prostituidas-baleares-descojonen_1_1125864.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una menor tutelada por el IMAS</a> denunci&oacute; haber sido v&iacute;ctima de una violaci&oacute;n grupal, una denuncia que dio pie a investigar si exist&iacute;a una trama dentro del organismo p&uacute;blico que habr&iacute;a afectado a m&aacute;s de 15 menores tutelados. Las diligencias de la Fiscal&iacute;a fueron archivadas al no poder probar que existiera esa red de prostituci&oacute;n, pero desde entonces la Polic&iacute;a, la Fiscal&iacute;a y los tribunales han destapado, investigado e incluso condenado diversos casos ocurridos en las islas. El Govern reconoci&oacute; que hab&iacute;a despedido <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/consellera-asuntos-sociales-baleares-imas_1_1058945.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a cinco trabajadores</a> por hechos de este tipo. &ldquo;A mi intentaron prostituirme en los a&ntilde;os noventa&rdquo;, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/joana-molinas-intentaron-prostituir-tutelada_1_1071938.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relat&oacute; a este peri&oacute;dico</a> Joana Molinas, que fue una ni&ntilde;a tuteada. 
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                Joana Molinas, que fue una niña tutelada en un centro de menores de Palma.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En septiembre del a&ntilde;o pasado, por ejemplo, la Polic&iacute;a Nacional lanzaba la 'operaci&oacute;n Bakana' con 17 detenidos por prostituir a menores fugadas de estos centros. Apenas unos d&iacute;as despu&eacute;s, el Tribunal Superior de Justicia de Baleares confirmaba una condena de ocho a&ntilde;os y medio de c&aacute;rcel a un proxeneta por prostituir a varias menores tuteladas de Calvi&agrave; en hoteles de la ciudad. A finales de octubre del a&ntilde;o pasado el mismo tribunal confirm&oacute; que tres hombres hab&iacute;an sido enviados a prisi&oacute;n provisional acusados de abusar de una menor tutelada que se hab&iacute;a fugado de uno de estos centros en la misma ciudad. 
    </p><p class="article-text">
        Otro caso con gran presencia en la vida judicial pero tambi&eacute;n en la pol&iacute;tica es la de la menor tutelada que sufri&oacute; abusos a manos de Luis Ram&iacute;rez, educador del centro donde estaba acogida y <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/tsjcv-confirma-condena-cinco-anos-carcel-educador-exmarido-monica-oltra-abusos-menor-tutelada_1_8313197.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exmarido de la vicepresidenta valenciana</a> M&oacute;nica Oltra. En septiembre del a&ntilde;o pasado el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana confirm&oacute; una condena de cinco a&ntilde;os de c&aacute;rcel para &eacute;l. La sentencia no declar&oacute; la responsabilidad econ&oacute;mica subsidiaria de la Generalitat pero s&iacute; critic&oacute; con dureza la actitud de <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/politica/131-175-abusos-menores-pp-reprocha-monica-oltra-produjeron-entrar-sistema-proteccion_1_8666497.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la administraci&oacute;n regional</a> al elaborar un informe, a trav&eacute;s del Servicio de Atenci&oacute;n a Menores V&iacute;ctimas de Abusos Sexuales, &ldquo;completamente al margen de este procedimiento&rdquo;, algo que para los jueces &ldquo;no es una actuaci&oacute;n muy normal, ni desde luego habitual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa sentencia aval&oacute; lo que hab&iacute;a dicho previamente la Audiencia Provincial de Valencia sobre ese informe y otro m&aacute;s aportado a la causa: &ldquo;Podr&iacute;an estar animados por un inter&eacute;s de exculpar o aminorar una eventual responsabilidad de la Generalitat al haberse producido los abusos en un centro dependiente de la Conselleria por un educador&rdquo;, dijo la primera resoluci&oacute;n del caso. Recientemente, <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/oltra-insiste-no-habia-protocolo-informar-fiscalia-abusos-menores-tutelados-entro-igualdad_1_8676990.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la vicepresidenta M&oacute;nica Oltra</a> defendi&oacute; que no exist&iacute;an protocolos concretos sobre c&oacute;mo informar a Fiscal&iacute;a cuando estaba al frente de Igualdad. 
    </p><h3 class="article-text">Casos en todo el pa&iacute;s</h3><p class="article-text">
        Como es habitual, los casos m&aacute;s medi&aacute;ticos o con m&aacute;s presencia en la vida pol&iacute;tica no son ni los &uacute;nicos ni los primeros. Y los abusos a menores tuteladas en centros p&uacute;blicos no son una excepci&oacute;n. Las bases de datos de las distintas audiencias provinciales revelan que el car&aacute;cter especialmente vulnerable de estas menores y la falta de medios de los centros son los ingredientes perfectos para que los proxenetas consigan lo que buscan. Ni el Consejo General del Poder Judicial ni la Fiscal&iacute;a mantienen una estad&iacute;stica sobre este tipo concreto de casos de abusos y explotaci&oacute;n sexual de menores de edad tuteladas o internadas en centros de menores dependientes de las administraciones p&uacute;blicas. 
    </p><p class="article-text">
        El caso de la menor de Valencia, por ejemplo, no es el &uacute;nico sentenciado por los tribunales. En marzo de 2021 el Tribunal Supremo confirm&oacute; una condena de cinco a&ntilde;os y medio de presidio para un hombre que prostituy&oacute; a dos menores tuteladas en el centro Monteolivete (Valencia), con las que contact&oacute; a trav&eacute;s de internet. El Supremo dej&oacute; claro el impacto que estos cr&iacute;menes tienen sobre las v&iacute;ctimas, que llegan a normalizar la situaci&oacute;n. &ldquo;Que unas menores perciban esas conductas como algo trivial supone el reflejo del profundo y negativo impacto que actuaciones como &eacute;sta dejan en la formaci&oacute;n de las menores&rdquo;, dijo el alto tribunal. Los hechos ocurrieron entre 2016 y 2017. 
    </p><p class="article-text">
        Varios casos ya sentenciados se han dado en distintos centros de Catalunya en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. En mayo del a&ntilde;o pasado, por ejemplo, el Supremo confirm&oacute; cuatro a&ntilde;os de prisi&oacute;n para un educador de un centro de acogida de Reus por abusar de una ni&ntilde;a de 10 a&ntilde;os de edad &ldquo;aprovechando su condici&oacute;n de educador&rdquo; entre 2012 y 2015. Previamente, en marzo de 2020, el Supremo confirm&oacute; otra condena de cuatro a&ntilde;os de c&aacute;rcel para un hombre que prostituy&oacute; a dos menores de edad de un centro de menores de Tarragona en 2015. En este caso usaba a las chicas como &ldquo;compa&ntilde;&iacute;a con el fin de acompa&ntilde;ar a hombres a fiestas, viajes y mantener relaciones sexuales&rdquo;. Sin embargo, los jueces rechazaron que se pudiera aplicar el agravante de aprovecharse de su vulnerabilidad. &ldquo;El hecho de que estuvieran tuteladas por la Generalitat de Catalunya no las hac&iacute;a m&aacute;s vulnerables, la tutela administrativa por s&iacute; misma no significa mayor vulnerabilidad&rdquo;, dijo la Audiencia de Tarragona. 
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                Centro de Menores de Monteolivete (Valencia).                            </span>
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        Otro caso ocurrido en Catalunya fue sentenciado en firme por el Supremo a finales de 2020, cuando un hombre fue condenado a m&aacute;s de 18 a&ntilde;os de c&aacute;rcel por liderar una violaci&oacute;n en grupo a una menor tutelada que se hab&iacute;a escapado del centro. Tambi&eacute;n hay casos registrados y sentenciados en Castilla y Le&oacute;n. En mayo de 2019, por ejemplo, la Audiencia de Burgos impuso m&aacute;s de 14 a&ntilde;os de c&aacute;rcel a un hombre que abus&oacute; de una menor tutelada por la Junta y que lleg&oacute; a prostituir a la v&iacute;ctima en un hostal. La v&iacute;ctima relat&oacute; que estaba convencida de que el dinero que ganaba iba a ser usado para que ella y el proxeneta, a quien consideraba su pareja, se fueran a vivir juntos. 
    </p><p class="article-text">
        Los centros de menores de Ceuta y Melilla, donde recalan en primera instancia los menores de edad que llegan solos a nuestro pa&iacute;s nadando, en patera o tambi&eacute;n ocultos en los bajos de veh&iacute;culos, tambi&eacute;n son lugares donde habitualmente acuden a 'cazar' los ped&oacute;filos. Seg&uacute;n explican varias sentencias de los tribunales territoriales y del Supremo, los pederastas aprovechan la situaci&oacute;n extremadamente desvalida de estos menores para conseguir que se sometan a sus abusos a cambio de peque&ntilde;as cantidades de dinero o de algo de marihuana. Varios han sido condenados por hacerlo con menores de edad no acompa&ntilde;ados. 
    </p><p class="article-text">
        Los casos se reproducen por todos los tribunales territoriales del pa&iacute;s. En Albacete, por ejemplo, un hombre fue condenado el a&ntilde;o pasado a m&aacute;s de tres a&ntilde;os de c&aacute;rcel por maltratar a una menor de edad tutelada por la Junta de Castilla-La Mancha. En abril del a&ntilde;o pasado un joven fue condenado en el Pa&iacute;s Vasco por maltratar y abusar de una menor tutelada por el Consejo del Menor de &Aacute;lava que se escapaba del centro en el que estaba interna. El caso destapado hace unas semanas tampoco es el primero de la Comunidad de Madrid. En 2018 un hombre fue condenado a seis a&ntilde;os de c&aacute;rcel por violar a una menor tutelada que estaba interna en un centro de menores. Un caso en el que el Ejecutivo regional se person&oacute; como acusaci&oacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Gea, Alberto Pozas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/impotencia-centro-menores-victima-trama-madrid-no_1_8674563.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Jan 2022 20:40:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La impotencia del centro de menores de una víctima de la trama en Madrid: "No podemos hacer nada"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Centros de menores,Prostitución,Explotación sexual]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las consecuencias emocionales de la pandemia podrían durar más que las económicas y prolongarse hasta 2030]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/consecuencias-emocionales-pandemia-durar-economicas-prolongarse-2030_1_8624164.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/643f093f-1293-443b-adc2-33c3863502d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las consecuencias emocionales de la pandemia podrían durar más que las económicas y prolongarse hasta 2030"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No solo el confinamiento, también la incertidumbre, el miedo al contagio, el 'hambre de piel' y los duelos han hecho mella en nuestro estado de ánimo, situación que se extenderá por la persistencia de esta circunstancia excepcional</p><p class="subtitle">ENTREVISTA - Marcos López Hoyos: “La COVID seguirá mutando a una variante menos agresiva que la convertirá en un catarro”</p></div><p class="article-text">
        Es posible que, despu&eacute;s de casi dos a&ntilde;os de pandemia, la econom&iacute;a se acabe recuperando antes que nuestra salud mental. Primero fue el confinamiento, esa circunstancia extraordinaria que nos oblig&oacute; a separarnos de nuestros seres queridos, el aire libre y las rutinas, pero despu&eacute;s llegaron en goteo las muertes sin despedida, la incertidumbre, el miedo al contagio, la p&eacute;rdida de empleos y la vista de un horizonte lejano e impreciso del fin de la pandemia. Durante todo este tiempo hemos ido cargando nuestra mochila con vivencias emocionales dif&iacute;ciles y nuevas y lo m&aacute;s realista es afirmar que el dolor de ese peso, inevitablemente, se prolongar&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Esa es la conclusi&oacute;n que se desprende del &uacute;ltimo Estudio publicado por el Centro de Investigaciones Sociol&oacute;gicas (CIS) que aborda, entre otras, las Tendencias en Salud Mental a corto y medio plazo a trav&eacute;s de un m&eacute;todo &ndash;Delphi- que permite determinar la probabilidad de que acontezcan determinados eventos en el espacio temporal de una d&eacute;cada, lo que nos situar&iacute;a en el a&ntilde;o 2030. Expertos especialistas en distintas &aacute;reas de la psicolog&iacute;a y la psiquiatr&iacute;a apuntan a que, en la actualidad, la pandemia ha provocado un aumento de la ansiedad en toda la poblaci&oacute;n debido al aislamiento y la incertidumbre, los cambios en el estilo de vida, los problemas econ&oacute;micos y laborales y los duelos. 
    </p><p class="article-text">
        De cara al futuro, proyectan problemas de adaptaci&oacute;n, fatiga mental, mayor vulnerabilidad, incremento de ideas de desesperanza o suicidio &ndash;especialmente estas en la poblaci&oacute;n adolescente- y trastornos de estr&eacute;s postraum&aacute;tico entre los profesionales sanitarios. A la vez, prev&eacute;n una aumento de la sensibilizaci&oacute;n hacia los trastornos mentales, algo que ya habita en la conversaci&oacute;n p&uacute;blica y pol&iacute;tica, aunque son esc&eacute;pticos con que se traduzca en la implementaci&oacute;n de una Estrategia de Salud Mental eficiente y coordinada en todo el territorio. Por grupos de poblaci&oacute;n, la encuesta se&ntilde;ala a mujeres y j&oacute;venes como principales afectados por la ansiedad. 
    </p><p class="article-text">
        Las emociones que hemos venido experimentando encuentran su raz&oacute;n de ser en la psicolog&iacute;a y los procesos vitales, pero se han movido dentro de un contexto absolutamente excepcional. &ldquo;El ser humano es el &uacute;nico ser vivo que puede imaginar o proyectar escenarios futuros, nos gusta tener control sobre las cosas, pero durante este tiempo no ha sido posible y ahora es poco &uacute;til para la supervivencia&rdquo;, afirma Arancha Santos de la Rosa, psic&oacute;loga sanitaria en Cepsicap Psic&oacute;logos.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Primera barrera: el confinamiento </strong></h3><p class="article-text">
        El 13 de marzo de 2020 nuestra vida dej&oacute;, de golpe, de ser tal y como la conoc&iacute;amos. Se rompieron nuestras rutinas, dejamos de estar expuestos a la luz solar, se alteraron nuestros ritmos biol&oacute;gicos, sufrimos lo que en psicolog&iacute;a se conoce como &lsquo;hambre de piel&rsquo;. &ldquo;La falta de contacto f&iacute;sico con nuestros seres queridos ha hecho much&iacute;simo da&ntilde;o. Nuestro sistema nervioso percibe como una amenaza el hecho de no ser tocados por otros. El ser humano no est&aacute; hecho para estar aislado ni quieto&rdquo;, explica Santos de la Rosa. As&iacute; que nuestro cuerpo ha reaccionado como si estuviera expuesto a peligros permanentes: el aislamiento ha alterado los patrones de alimentaci&oacute;n, de sue&ntilde;o y ha repercutido en nuestro estado de &aacute;nimo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A medida que vamos recuperando la vida normal, todos estos efectos se van pasando&rdquo;, aclara la psic&oacute;loga. &ldquo;Una de las cosas que tiene el ser humano es que es s&uacute;per flexible. De la misma forma que nos adaptamos a estar confinados nos adaptamos tambi&eacute;n a lo de antes&rdquo;. El problema es que, cuanto m&aacute;s tiempo sufrimos los comportamientos restringidos, m&aacute;s nos cuesta recuperarnos. As&iacute; lo constata el trabajo de los expertos en las consultas. &ldquo;Hay personas que siguen muy aisladas, con mucho miedo y a las que se les est&aacute; haciendo muy dif&iacute;cil retomar su vida y convivir. Lo siguen sufriendo de la misma forma que hace dos a&ntilde;os, cuando est&aacute;bamos confinados&rdquo;. El hecho de no visualizar un plazo l&iacute;mite de fin de pandemia, es decir, la incertidumbre, agrava el sentimiento de angustia. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Cuando lo &uacute;nico permanente es el cambio</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Una de las cosas que se han hecho m&aacute;s evidentes con esta situaci&oacute;n es que lo &uacute;nico permanente es el cambio&rdquo;, afirma Santos de la Rosa. &ldquo;La incertidumbre nos afecta emocionalmente y la pandemia nos ha ense&ntilde;ado que cuando parece que todo est&aacute; controlado aparece un nuevo escenario, una nueva variante que lo altera todo&rdquo;. Por eso, tal y como se&ntilde;ala el estudio del CIS, el mayor reto actual de la sociedad es aprender a vivir en el presente y aprender a manejarnos con lo que tenemos delante. Esto nos permite llevar mejor la incertidumbre que tanta ansiedad nos provoca.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La mente humana ha aprendido evolutivamente a detectar peligros para evitarlos y lo que ocurre ahora es que esta funci&oacute;n est&aacute; hiperactivada. La incertidumbre prolonga esa forma de funcionamiento caus&aacute;ndonos a&uacute;n m&aacute;s da&ntilde;o. Hay otra forma de vivir todo esto que es aceptando lo que se nos da y haciendo con ello lo que podemos de la mejor forma que podemos&rdquo;, aclara la psic&oacute;loga. Pero reconoce que no es f&aacute;cil en un contexto en el que adem&aacute;s hemos tenido que hacer frente a otras vivencias muy duras como la p&eacute;rdida, no solo de las personas de nuestro entorno sino de pr&aacute;cticamente todo lo que ten&iacute;amos. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Los duelos </strong></h3><p class="article-text">
        En el imaginario colectivo, el duelo se entiende y se manifiesta ante la muerte de un ser querido, pero Santos de la Rosa explica que es un proceso emocional que abarca otros tipos de p&eacute;rdida de muy diferentes tipos. &ldquo;Durante la pandemia hemos hecho duelos tambi&eacute;n de contacto, de actividades, de trabajos, de rutinas&rdquo;. Y a&ntilde;ade que la reacci&oacute;n del ser humano ante estas p&eacute;rdidas es una emoci&oacute;n de tristeza, algo normal y adaptativo. &ldquo;La tristeza no es en s&iacute; un trastorno, sino una forma que tiene nuestra mente de autorregularse y asimilar lo que est&aacute; sucediendo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Dependiendo de la personalidad y el contexto, hay personas que se han adaptado mejor que otras a hechos muy cotidianos, como el poder viajar, el poder quedar con los amigos o acudir a trabajar. Otra cosa distinta, m&aacute;s dif&iacute;cil de superar, aunque tambi&eacute;n tiene que ver con los rituales a los que estamos acostumbrados, han sido las muertes sin despedidas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El no poder ser acompa&ntilde;ados en dolor de la muerte de un ser querido con un abrazo, ni recibir a las personas que en ese momento hubieran asistido a visitarnos ha hecho que los duelos hayan comenzado de una forma complicada&rdquo;. Este extra&ntilde;o inicio de la p&eacute;rdida hace que, un proceso emocional normal &ndash;insiste, no patol&oacute;gico&ndash; a la larga se complique. &ldquo;Es necesario y sienta bien decir, de alguna forma, &lsquo;adi&oacute;s&rsquo; a la persona que ha fallecido. Los rituales culturales, religiosos o sociales vinculados a la muerte tienen su raz&oacute;n de ser y si no se producen el duelo se hace m&aacute;s largo, m&aacute;s doloroso e incluso puede demorarse su manifestaci&oacute;n hasta meses despu&eacute;s&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Los grandes perjudicados: ni&ntilde;os, adolescentes y mujeres</strong></h3><p class="article-text">
        El hospital Gregorio Mara&ntilde;&oacute;n de Madrid fue uno de los primeros en dar la voz de alarma este verano <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/pandemia-arrasa-salud-mental-menores_1_7996083.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al ver multiplicadas las urgencias pedi&aacute;tricas por motivos psiqui&aacute;tricos</a>. No hay todav&iacute;a datos oficiales sobre el aumento percibido por los especialistas, pero la organizaci&oacute;n Save the Children se ha aproximado al impacto con una encuesta propia cuyos resultados public&oacute; a mediados de diciembre y que revela que trastornos como la ansiedad o la depresi&oacute;n se dan cuatro veces m&aacute;s. Mientras que antes de pandemia, en 2019, afectaban al 1,1% de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de entre 4 y 14 a&ntilde;os, en 2021 han aumentado hasta el 4%. Los problemas de conducta &mdash;entre ellos el d&eacute;ficit de atenci&oacute;n o los comportamientos destructivos&mdash; se han multiplicado por tres (2,5% a 6,9%).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que estamos viendo en la cl&iacute;nica nos pone los pelos de punta&rdquo;, cuenta la psic&oacute;loga. En los ni&ntilde;os m&aacute;s peque&ntilde;os se observan m&aacute;s problemas de ansiedad, crisis de p&aacute;nico, miedo a morir, a enfermar, a atragantarse, cuadros obsesivo-compulsivos con rituales de limpieza y obsesi&oacute;n con el contagio&ldquo;. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ano-quebro-salud-mental-ninos-adolescentes_1_8602302.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pero los que m&aacute;s nos preocupan, dice, son los adolescentes</a>. &rdquo;Estamos viendo mucha desregulaci&oacute;n emocional, mucha tristeza profunda, sensaci&oacute;n de desesperanza. Tambi&eacute;n que se han incrementado las conductas autolesivas con cortes, por ejemplo, como una forma de regular el dolor, e ideas de suicidio con cierta gravedad&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia con otros grupos es que en la etapa evolutiva en la que est&aacute;n, m&aacute;s desvinculados de la familia y con mayor necesidad de relacionarse con sus iguales, la pandemia les ha hecho sentirse aislados y ha provocado relaciones conflictivas en casa. &ldquo;Hemos percibido que en los hogares se ha dado excesiva importancia a lo acad&eacute;mico, lo que es un error en una situaci&oacute;n as&iacute;. Hemos perdido de vista que los adolescentes son seres humanos que est&aacute;n aprendiendo a vivir en un escenario muy complicado. No necesitaban sacar buenas notas, necesitaban apoyo, cuidado y comprensi&oacute;n. No estaban en disposici&oacute;n de concentrarse en los estudios, sino de sobrevivir&rdquo;. La criminalizaci&oacute;n constante de sus conductas, apunta, tambi&eacute;n les ha afectado mucho, cuando en realidad &ldquo;la mayor&iacute;a han sido muy cuidadosos y han tenido mucho miedo de contagiar a sus familias&rdquo;. Cree que habiendo pasado por un trauma tan grande no es raro que pasen por un estr&eacute;s postraum&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        La encuesta del CIS tambi&eacute;n se&ntilde;ala que las mujeres han sufrido m&aacute;s la ansiedad y otros trastornos emocionales que otros grupos de poblaci&oacute;n. &ldquo;Por el rol que juegan en la sociedad, ha sido dur&iacute;simo para ellas teletrabajar en casa y a la vez hacerse cargo de las tareas, el cuidado de los ni&ntilde;os y de familiares mayores y dependientes&rdquo;. En junio de 2020, un informe sobre las consecuencias psicol&oacute;gicas de la COVID-19 y el confinamiento liderado por la Universidad del Pa&iacute;s Vasco puso de manifiesto hasta qu&eacute; punto existen diferencias de g&eacute;nero a la hora de analizar cu&aacute;l es el impacto en la salud mental de la crisis del coronavirus. Seg&uacute;n este estudio, sobre una encuesta realizada a 6.829 personas, un 46% dijo experimentar un incremento del malestar psicol&oacute;gico general, pero las mujeres informaron de una escalada m&aacute;s acusada: el 12% afirm&oacute; que hab&iacute;a subido &ldquo;mucho&rdquo; frente al 6,8% de los hombres.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En situaciones donde se ve tan afectada la supervivencia emergen los comportamientos primitivos, y uno de ellos en las mujeres es cuidar&rdquo;, explica Santos de la Rosa. &ldquo;El problema viene cuando nos metemos mucho en ese rol y olvidamos que la primera persona a la que tenemos que cuidar es a nosotras mismas: tener nuestro espacio, hacer cosas que nos gusten y permitirnos relajarnos&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Perspectiva de futuro</strong></h3><p class="article-text">
        En el horizonte a diez a&ntilde;os vista que plantea la encuesta del CIS, algunos de estos problemas podr&iacute;an mantenerse. &ldquo;No me gustar&iacute;a que se prolongasen hasta 2030, pero no es descabellado que as&iacute; sea a juzgar por lo que estamos viendo en consulta. Los recursos p&uacute;blicos de salud mental son vergonzosos, las personas no tienen acceso a la atenci&oacute;n psicol&oacute;gica y se est&aacute;n medicalizando dificultades emocionales que no requieren medicaci&oacute;n&rdquo;. De la forma en que se est&aacute;n tratando, con f&aacute;rmacos y una visi&oacute;n cortoplacista que no hace m&aacute;s que poner parches, la ansiedad y otros trastornos se pueden volver cr&oacute;nicos. 
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga afirma, adem&aacute;s, que una de las cualidades de las emociones es que se contagian tanto o m&aacute;s que los virus. &ldquo;Si veo alrededor o tengo en la boca todo el rato expresiones como &lsquo;me da ansiedad&hellip;&rsquo;, vamos a generar esa respuesta emocional&rdquo;. Aunque, aclara, decir y reconocer que tienes ansiedad no tiene por qu&eacute; ser problem&aacute;tico en s&iacute;. &ldquo;Pero no hay que confundir la ansiedad como emoci&oacute;n con la ansiedad como trastorno. El trastorno cursa con crisis de p&aacute;nico continuados o fobias muy intensas que afectan a la vida de la persona. La ansiedad como emoci&oacute;n no es un problema. De hecho, nos ha permitido sobrevivir. Sin esas emociones &ndash;miedo, ansiedad, tristeza- no estar&iacute;amos aqu&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Santos de la Rosa pide, para concluir, no olvidar el da&ntilde;o que tambi&eacute;n ha hecho la soledad no elegida, un mal que ya padec&iacute;amos como sociedad y que con la pandemia se ha evidenciado a&uacute;n m&aacute;s, as&iacute; como las altas tasas de suicidio. &ldquo;Tengamos presente la frase &lsquo;un mono solo es un mono muerto&rsquo;. Necesitamos los unos de los otros para sobrevivir, apoyarnos, cooperar. Eso protege nuestra salud f&iacute;sica y mental. Cuando estamos solos nuestro cuerpo responde peor ante las amenazas. Todos podemos ser agentes de cambio en la salud mental&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Gea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/consecuencias-emocionales-pandemia-durar-economicas-prolongarse-2030_1_8624164.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Jan 2022 20:55:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las consecuencias emocionales de la pandemia podrían durar más que las económicas y prolongarse hasta 2030]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Pandemia,Coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aprovechar la Navidad para salir del armario: "Es liberador pero no siempre es una opción"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/aprovechar-navidad-salir-armario-liberador-no-opcion_1_8622477.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d2918c00-5553-4d8f-a895-cab828e8f912_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Aprovechar la Navidad para salir del armario: &quot;Es liberador pero no siempre es una opción&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Xantal, de 21 años, fue al salón donde sus padres veían una película y se lanzó. “No me gustan los chicos, me gustan las chicas y llevo saliendo con mi pareja más de un año”, les dijo. Cuenta que la reacción de ambos fue estupenda</p><p class="subtitle">El doble encierro de vivir con una familia que rechaza al colectivo LGTBI: “Es triste que solo pueda ser yo misma a través de la pantalla”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;El d&iacute;a 24 en la cena de Nochebuena les cuento a mis padres que soy lesbiana&rdquo;, se propuso Xantal a principios de diciembre, el mes por excelencia de las reuniones familiares y la exaltaci&oacute;n de los lazos de sangre. Pero llegado el d&iacute;a recibi&oacute; a su pareja en casa como a una amiga m&aacute;s y la despidi&oacute; sin atreverse a dar el paso de &lsquo;salir del armario&rsquo;. Sus hermanas s&iacute; lo sab&iacute;an. &ldquo;Ser&iacute;a hora de que se lo dijeras&rdquo;, le aconsejaron. 
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo d&iacute;a, un positivo en coronavirus puso a toda la casa en cuarentena y Xantal pas&oacute; 48 horas encerrada en su cuarto d&aacute;ndole vueltas al asunto y triste, adem&aacute;s, porque no podr&iacute;an celebrar las navidades en condiciones. &ldquo;Como no paraba de pensarlo escrib&iacute; a algunos amigos para decirles: oye, quiero decirles a mis padres que soy lesbiana, &iquest;c&oacute;mo lo hago?&rdquo;. Esperaba que, como sucede en algunas pel&iacute;culas, se diera en alg&uacute;n momento la situaci&oacute;n propicia, el silencio o el comentario oportunos para arrancar de forma improvisada la conversaci&oacute;n. Pero se dio cuenta de que en la vida real esa inc&oacute;moda escena no surge sola sino que en la mayor&iacute;a de los casos &ldquo;el que va a salir del armario la tiene que provocar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fui al sal&oacute;n donde estaban viendo una peli y me sent&eacute; en el sof&aacute;. Me puse a llorar y ellos me preguntaron que qu&eacute; pasaba. Al verme as&iacute; cre&iacute;an que era algo malo&rdquo;. Xantal, de 21 a&ntilde;os, les tranquiliz&oacute; diciendo que no hab&iacute;a ning&uacute;n problema. &ldquo;Simplemente que no me gustan los chicos, me gustan las chicas y llevo saliendo con mi pareja m&aacute;s de un a&ntilde;o&rdquo;. Cuenta que la reacci&oacute;n de ambos fue estupenda. &ldquo;Mi padre me dijo que ya se lo esperaba y que solo se lo acababa de confirmar, mi madre sin embargo no se lo esperaba pero me apoy&oacute; diciendo que si as&iacute; soy feliz ella no ten&iacute;a nada m&aacute;s que decir&rdquo;. Y para rematar invitaron a Laura, la novia de Xantal, a pasar con ellos la Nochevieja. Pas&oacute; a experimentar un sentimiento de tristeza y angustia a una enorme liberaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Salir del armario es liberador pero no siempre es una opci&oacute;n&rdquo;, explica Amaia Elena Barrena, coordinadora del Servicio P&uacute;blico de Informaci&oacute;n y Atenci&oacute;n LGTBI+ del Gobierno de Navarra (Kattalingune). &ldquo;Para las personas del colectivo, los eventos que suponen un encuentro con la familia pueden ser a veces un espacio de apoyo, pero tambi&eacute;n un espacio muy hostil del que se viene huyendo y que abre una herida al llegar ciertas fechas, como la Navidad, en las que se exaltan los afectos&rdquo;. Reaparecen, adem&aacute;s, miembros de la familia extensa con los que la relaci&oacute;n no es tan estrecha como con la familia nuclear &ndash;madres, padres, hermanos- y que se interesan por tu vida con comentarios estereotipados y ajustados a la norma cisheterosexual. &ldquo;Qu&eacute;, &iquest;ya te has echado novia? A ver si nos la presentas. &iquest;No piensas tener hijos?&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En ese momento hay quien aprovecha para &lsquo;salir del armario&rsquo; y quien decide seguir fingiendo algo que no es porque, simplemente, no le apetece dar explicaciones. En el caso de Xantal, lo que le llev&oacute; a ocultar su orientaci&oacute;n sexual durante siete a&ntilde;os estaba m&aacute;s relacionado con evitar el momento de sentarse a la mesa para contarlo, como si fuese un hecho extraordinario, que el miedo a la reacci&oacute;n de sus padres. 
    </p><h3 class="article-text">Utilizar un detonante para &lsquo;salir del armario&rsquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;La t&iacute;pica imagen de pel&iacute;cula de reunir a toda la familia para contarles que eres gay, lesbiana, bisexual, transexual o lo que sea, para nosotros es fatal y horrible&rdquo;, asegura Nahum Cabrera, director del Observatorio de la Asociaci&oacute;n L&aacute;nzate LGTBI+ de Canarias. &ldquo;Parece que les re&uacute;nes como si tuvieras que contarles que tienes un c&aacute;ncer, en vez de una circunstancia natural de la vida&rdquo;. Por eso, desde su asociaci&oacute;n aconsejan a quienes piden ayuda para enfrentar este tipo de conversaciones que utilicen una excusa o detonante para explicarlo con total naturalidad: &ldquo;Ah, pues ya les presentar&eacute; un d&iacute;a de estos a mi novio (si, por ejemplo, eres un chico gay)&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Jose, gaditano de 26 a&ntilde;os, ese detonante fue la ruptura con la pareja con la que comparti&oacute; siete a&ntilde;os de relaci&oacute;n. &ldquo;Vine a casa por Navidad despu&eacute;s de que me dejase. Como mis padres no sab&iacute;an que soy gay ni que ten&iacute;a novio no pod&iacute;a hablar con ellos de eso. Pero necesitaba su apoyo, lo estaba pasando muy mal as&iacute; que decid&iacute; dec&iacute;rselo&rdquo;. Cuenta que llevaba tres o cuatro a&ntilde;os visualizando la manera de tener esa conversaci&oacute;n, esperando el momento oportuno, de pel&iacute;cula, como dec&iacute;a Xantal, para que las palabras saliesen solas y el di&aacute;logo fluyese. &ldquo;Pero eso es falso, tienes que armarte de valor y forzarlo, o aprovechar algo como lo que me pas&oacute; a m&iacute;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para su sorpresa, la respuesta inmediata de sus padres fue mostrarle su absoluto apoyo. &ldquo;Toda la vida y tambi&eacute;n durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os he notado comentarios que me daban a entender que la homosexualidad no les hac&iacute;a mucha gracia, pero no les culpo. Son de otra generaci&oacute;n, han sido educados de otra forma y tienen actitudes interiorizadas de las que ni siquiera se dan cuenta. Creo que las familias de personas LGTBI+ tambi&eacute;n necesitan herramientas que les ayuden a afrontar estas situaciones que no saben gestionar&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">Menos culpa y m&aacute;s herramientas</h3><p class="article-text">
        Sergio Siverio, presidente de la Asociaci&oacute;n LGBTI+ Diversas Canarias, explica que las personas del colectivo tienen que hacer una labor educativa con sus familias, ense&ntilde;arles a ponerse las gafas arco&iacute;ris. &ldquo;Sal&iacute; del armario con 17 a&ntilde;os y me di cuenta de que los padres lo viven con un sentimiento de culpa impuesto por la sociedad y por una cultura que impone unas determinadas expectativas con respecto a los hijos&rdquo;. Al principio le pidieron que lo tomara con calma, que &ldquo;no ten&iacute;a por qu&eacute; ir diciendo ni mostrando lo que soy&rdquo;. A lo que &eacute;l les respond&iacute;a: &ldquo;&iquest;Y por qu&eacute; no? Si mi hermana puede llevar a su novio a cualquier espacio, besarle, darle la mano&hellip; &iquest;por qu&eacute; yo no?&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando superaron esa fase vinieron otras dudas: &iquest;y si la gente del pueblo nos pregunta, qu&eacute; les decimos? Por lo que aconseja que es necesario tener paciencia, &ldquo;ya que si a nosotros mismos nos cuesta aceptar nuestra orientaci&oacute;n o identidad, lo mismo les sucede a las familias, es un proceso paralelo e incluso m&aacute;s dif&iacute;cil porque sus procesos educativos, sin que ahora lleguen a ser la panacea, no fueron tan ricos en este sentido&rdquo;. Con el tiempo y gracias a esa labor educativa vio como su madre, a la que m&aacute;s cost&oacute; asimilar su homosexualidad, acab&oacute; convirti&eacute;ndose en activista como familia de una persona LGBTI. &ldquo;Ahora soy totalmente visible con toda la familia en general y a las fiestas navide&ntilde;as vengo con mi novio sin ning&uacute;n tipo de problema&rdquo;. Aunque reconoce que no todos viven esa suerte. 
    </p><h3 class="article-text">Referentes para los peque&ntilde;os de la familia</h3><p class="article-text">
        Uno de los motivos en los que se apoya Jose para animarse a salir del armario tambi&eacute;n con su familia extensa es que sus sobrinos y primos peque&ntilde;os crezcan con un referente que les sirva para normalizar la homosexualidad y que tengan una persona a la que recurrir si en alg&uacute;n momento tienen dudas en el proceso de aceptaci&oacute;n de una orientaci&oacute;n sexual que, todav&iacute;a, se sigue estigmatizando. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que tengo una responsabilidad tambi&eacute;n con las generaciones m&aacute;s peque&ntilde;as, para que lo vean con naturalidad y sientan mi apoyo. Siento que mi papel ahora es ayudarles&rdquo;. Le hubiera gustado que en todos estos a&ntilde;os de silencio alguien hubiese sembrado el terreno con simples comentarios que no diesen por hecho su heterosexualidad. &ldquo;He compartido mi experiencia por Twitter y ha tenido una respuesta tremenda, me han escrito algunos padres y madres diciendo que si su hijo les dice que es gay le apoyar&aacute;n. A todos les he respondido: pues h&aacute;zselo saber desde ya, antic&iacute;pate&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Desde su experiencia como activista en la Asociaci&oacute;n Diversas Canarias, Sergio Siverio cuenta que recomiendan a las familias abrir la pregunta de si tienes novio, novia o novie lo m&aacute;s pronto posible, desde la infancia. &ldquo;Ser visible no puede ser una obligaci&oacute;n, pero s&iacute; se puede ver como una responsabilidad. Quiz&aacute; nuestro primo menor est&aacute; esperando a que alguien se visibilice dentro de la familia para dar el paso. La invisibilidad solo genera sufrimiento porque no te deja ser libre&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, algunas instituciones est&aacute;n trabajando para visibilizar la diversidad sexo-afectiva con campa&ntilde;as que llegan a todos los rincones de Espa&ntilde;a, especialmente en fechas clave como son las fiestas navide&ntilde;as. Este a&ntilde;o, la Consejer&iacute;a de Derechos Sociales, Igualdad, Diversidad y Juventud del Gobierno de Canarias ha impulsado el corto &ldquo;Esta Navidad haz que vuelvan a casa y no al armario&rdquo;, dirigido por Willy Su&aacute;rez y realizado con la participaci&oacute;n de numerosas asociaciones, como L&aacute;nzate Canarias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estas iniciativas ayudan much&iacute;simo porque a veces llegan a m&aacute;s personas que los propios colectivos. Es un mensaje institucional que nos dice que la administraci&oacute;n p&uacute;blica est&aacute; de nuestro lado. Quiz&aacute; esto no es tan necesario en grandes ciudades como Madrid, pero en un pueblo perdido del norte de Tenerife con 600 habitantes, estos mensajes son cruciales porque te muestran lo que ni en la calle ni en casa se ve&rdquo;, concluye Siverio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Gea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/aprovechar-navidad-salir-armario-liberador-no-opcion_1_8622477.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Jan 2022 20:59:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Aprovechar la Navidad para salir del armario: "Es liberador pero no siempre es una opción"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[LGTBI,familias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los animales ya tienen derecho a la custodia compartida, pero no en todas las familias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/animales-derecho-custodia-compartida-no-familias_1_8590296.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/074e9675-2a51-46a6-876d-c04a7fc4825f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los animales ya tienen derecho a la custodia compartida, pero no en todas las familias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con la modificación del Código Civil, la pareja inmersa en un divorcio deberá especificar en el convenio regulador con quién se queda el animal, durante qué periodos de tiempo, el régimen de visitas o quién corre con sus gastos</p><p class="subtitle">Hombres que cuidan y mujeres que quieren independencia, el cambio cultural que ha duplicado las custodias compartidas</p></div><p class="article-text">
        Nuestros animales ya son un miembro m&aacute;s de la familia tambi&eacute;n a efectos de la ley. Con la modificaci&oacute;n del C&oacute;digo Civil aprobada el pasado 2 de diciembre, los animales han dejado de ser considerados &ldquo;cosas&rdquo; o &ldquo;bienes inmuebles&rdquo; para ser reconocidos como &ldquo;seres sintientes&rdquo;, o seres dotados de sensibilidad. Uno de los cambios que trae consigo esta reforma afecta directamente a las familias y en concreto a los matrimonios: ahora tambi&eacute;n los animales gozar&aacute;n de custodia compartida.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, por ejemplo, en una situaci&oacute;n de divorcio, las partes deber&aacute;n especificar en el convenio regulador con qui&eacute;n se queda el animal, durante qu&eacute; periodos de tiempo, de qu&eacute; forma se van a hacer las visitas o qui&eacute;n corre con sus gastos. Tal y como sucede con los hijos &ndash;aunque hay algunas diferencias- si las condiciones no se fijan por mutuo acuerdo, un juez tomar&aacute; la decisi&oacute;n velando por la protecci&oacute;n del animal.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Tal y como sucede con los hijos –aunque hay algunas diferencias- si las condiciones no se fijan por mutuo acuerdo, un juez tomará la decisión velando por la protección del animal.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Hasta ahora era el propietario de la mascota, es decir, la persona que figuraba como tal en su registro o chip (solo una), quien ten&iacute;a el 100% de su custodia, tambi&eacute;n en caso de divorcio&rdquo;, apunta David Fern&aacute;ndez, mediador civil en Pactio Mediaci&oacute;n. A&ntilde;ade que el C&oacute;digo Civil no habla de custodia compartida pero que se usa este t&eacute;rmino por analog&iacute;a con los hijos. El art&iacute;culo 91 de la norma establece, tras la modificaci&oacute;n, que cuando no hay acuerdo en la pareja y tienen que ir a juicio, es el juez quien decide todo lo relativo a la mascota. &ldquo;Es muy parecido a lo que sucede con las custodias de menores&rdquo;, afirma el abogado. 
    </p><p class="article-text">
        De llegar a un acuerdo, el convenio con todas las condiciones detalladas tambi&eacute;n ha de ser verificado por un juez que comprobar&aacute; que cumple con lo que estipula la ley y que garantiza la protecci&oacute;n del animal. &ldquo;En el derecho de familia no todo es posible: puedo negociar qu&eacute; cantidad de alimento pago a mis hijos, pero no si lo puedo hacer o no, eso es obligatorio&rdquo;. Aqu&iacute; reside una de las diferencias entre la custodia de las mascotas y la de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. En el primer caso no hay obligaci&oacute;n de encargarse de los animales de compa&ntilde;&iacute;a si ambas partes as&iacute; lo han acordado y no tienen que acudir al criterio de la justicia. &ldquo;Igualmente el juez tiene que aprobarlo y vigilar que no es perjudicial para su bienestar, pero si las dos partes est&aacute;n de acuerdo lo normal es que se mantenga&rdquo;, explica Fern&aacute;ndez. 
    </p><p class="article-text">
        Los t&eacute;rminos legales, se&ntilde;alan las fuentes consultadas, se ir&aacute;n definiendo mejor a medida que se vayan dictando sentencias despu&eacute;s de esta modificaci&oacute;n. Actualmente hay muy pocos antecedentes. Esta es la primera ley que introduce la obligaci&oacute;n de acordar una custodia compartida de los animales en los convenios reguladores de divorcio. Quiz&aacute; porque acaba de nacer tambi&eacute;n ha dejado algunos huecos que no abarcan a todos los tipos de familias y separaciones. Es el ejemplo de las parejas de hecho sin hijos, en las que en caso de ruptura no se redacta el convenio regulador de familia al que se adscribe la reforma.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la disolución de las parejas de hecho solo se hace un convenio regulador si tienen hijos. Si no los hay, no tienen nada que regular en un convenio de familia”, explica la abogada María Girona. Esas parejas quedan, por tanto, fuera de la norma </p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">&iquest;Y si no estoy casada o casado?</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Desde el punto de vista de los matrimonios que se disuelvan es un cambio legislativo muy positivo porque va a ayudar a solucionar muchos problemas, sin lugar a dudas. Entiendo que el hecho de que est&eacute; puesto en la ley te obliga a adoptar una decisi&oacute;n en un sentido u otro, te obliga a negociar sobre ello, pero est&aacute; el problema de las parejas de hecho, porque para eso no hay regulaci&oacute;n. En la disoluci&oacute;n de las parejas de hecho solo se hace un convenio regulador si tienen hijos. Si no los hay, una familia no matrimonial no tiene nada que regular en un convenio de familia&rdquo;, explica Mar&iacute;a Girona, presidenta de la secci&oacute;n de Derecho de los Animales del Colegio de Abogados de Madrid (ICAM). Si los hubiera, en ese convenio regulador tambi&eacute;n entrar&aacute; la mascota. 
    </p><p class="article-text">
        Esta es una de las grietas que deja la modificaci&oacute;n de la ley. Una de las diputadas que ha participado como ponente en la reforma del C&oacute;digo Civil, Sandra Guiaita, del Partido Socialista de Catalu&ntilde;a, tambi&eacute;n coportavoz de la Asociaci&oacute;n Parlamentaria en Defensa de los Derechos de los Animales (APDDA), explica a elDiario.es que &ldquo;las aritm&eacute;ticas nos impidieron que esto saliese. Algunos partidos pidieron que se regulase, pero no pas&oacute; el filtro del Senado&rdquo;. Asegura que aunque est&aacute; satisfecha con lo logrado en la reforma legislativa, reconoce que este punto &ldquo;ser&iacute;a importante introducirlo m&aacute;s adelante&rdquo; porque si bien la demanda de reclamo se puede llevar a cabo por la v&iacute;a judicial, algo que ya se puede hacer, el tr&aacute;mite para su resoluci&oacute;n es mucho m&aacute;s engorroso y debe iniciarse a solicitud de una de las partes.
    </p><p class="article-text">
        Si has mantenido una relaci&oacute;n de, digamos, diez a&ntilde;os con tu pareja pero no hay un contrato matrimonial de por medio la mascota se va a quedar con el &ldquo;propietario&rdquo; que figura en el registro, independientemente del v&iacute;nculo afectivo que la otra parte tenga con el animal. Si el perjudicado en este sentido no est&aacute; conforme, puede presentar una demanda, aclaran las expertas. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si has mantenido una relación pero no hay un contrato matrimonial, el animal se queda con el “propietario” que figura en el registro. Si el perjudicado no está conforme, puede presentar una demanda.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La abogada Girona explica que &ldquo;puedes llevar a cabo lo que se llama una acci&oacute;n reivindicatoria civil, a trav&eacute;s de la cual los abogados pueden aplicar una analog&iacute;a con la custodia de los hijos. Pero esta analog&iacute;a puede ser estimada por el juez o no, a criterio de su interpretaci&oacute;n&rdquo;. La experta pone el supuesto de que una persona se va unos d&iacute;as de vacaciones dejando a una mascota con su expareja y cuando vuelve, &eacute;sta no quiere devolv&eacute;rsela. Teme que, en casos como este, sin una menci&oacute;n clara a los animales, haya problemas para reclamarlos por apropiaci&oacute;n indebida &ndash;porque no son cosas a ojos de la ley, como hasta ahora- y tampoco como un delito de secuestro, como sucede con los menores &ndash;porque no son personas-. Girona cree que esta modificaci&oacute;n del C&oacute;digo Civil &ldquo;tiene que ser el motor de empuje para cambiar otras otras leyes a las que afecta la descosificaci&oacute;n de los animales&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Auge de casos en los despachos de mediaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Antes de llegar a juicio cada vez son m&aacute;s las parejas que recurren a la mediaci&oacute;n, un recurso en auge para agotar las posibles v&iacute;as de acuerdo. Cuenta el mediador David Fern&aacute;ndez que en el &uacute;ltimo a&ntilde;o han recibido muchas consultas relacionadas con mascotas, principalmente por parte del miembro de la pareja que ve menos al animal y quiere cambiar esa din&aacute;mica. &ldquo;Tratamos de crear un espacio de di&aacute;logo para que se alcance un acuerdo sin necesidad de enfrentarse a un juicio, con el gasto econ&oacute;mico y emocional que conlleva&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Del proceso de mediaci&oacute;n la pareja separada puede salir con acuerdo o sin &eacute;l, y cumplirlo o no. &ldquo;No todos lo consiguen, pero aproximadamente el 75% de los que s&iacute;, lo cumple&rdquo;. De cualquier manera, a pesar del vac&iacute;o legal que deja para las parejas de hecho esta reforma legislativa, el abogado ve positivo el avance porque &ldquo;supone un referente para el futuro y la tendencia en los tribunales ser&aacute; aplicar los mismos precedentes que hab&iacute;a con los matrimonios. Tambi&eacute;n allana el camino de los mediadores en este sentido&rdquo;, opina. 
    </p><p class="article-text">
        Pero hay otros flecos a los que la mediaci&oacute;n no llega y que, seg&uacute;n Girona, tampoco est&aacute;n bien definidos en la ley. 
    </p><h3 class="article-text">Violencia intrafamiliar</h3><p class="article-text">
        La diputada Sandra Guiaita explica que la ley recoge que los mascotas &ldquo;no pueden ser utilizadas como una herramienta m&aacute;s en la violencia intrafamiliar o de g&eacute;nero: o haces esto o me quedo con el perro, le pego, etc&rdquo;. Tambi&eacute;n David Fern&aacute;ndez apunta que el juez tendr&aacute; que vigilar que ninguna de las partes se queda con el animal con fines de venganza o que le est&aacute; maltratando. &ldquo;En ese caso, aunque pida una custodia compartida, el juez est&aacute; obligado a velar por el bienestar del animal y negar el r&eacute;gimen de visitas, custodia o lo que haya establecido por convenio regulador&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El juez tendrá que vigilar que ninguna de las partes se queda con el animal con fines de venganza o que le está maltratando. En ese caso, aunque pida una custodia compartida, el juez está obligado a velar por el bienestar del animal.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La abogada Girona, sin embargo, cree que la modificaci&oacute;n no deja prevista de forma expl&iacute;cita la imposibilidad de conceder custodias de animales a personas que ejercen violencia intrafamiliar m&aacute;s all&aacute; del criterio del juez que lleve la causa. &ldquo;El juez tiene que considerar que se est&aacute; tratando, o se va a tratar, mal al animal. Pero esto ya lo hemos visto con la violencia de g&eacute;nero cuando dicen que un maltratador puede ser un buen padre. El t&iacute;pico: que pegue a la mujer no quiere decir que vaya a pegar a los hijos&rdquo;. Por eso cree que la norma deber&iacute;a ser m&aacute;s clara en este sentido y eliminar la posibilidad de interpretaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los expertos y expertas consultados, es com&uacute;n, sobre todo en casos de violencia machista, que se utilice a la mascota para infligir da&ntilde;o a la expareja. &ldquo;Cuando una mujer est&aacute; sufriendo una situaci&oacute;n de violencia como esa se vincula mucho m&aacute;s al animal emocionalmente y el maltratador sabe que es una herramienta poderosa para hacerla sufrir&rdquo;, a&ntilde;ade Girona. Ese es un supuesto extremo, pero casi todo el que tiene una mascota crea un enorme v&iacute;nculo afectivo con ella y la separaci&oacute;n puede llegar a afectarle de manera importante. 
    </p><h3 class="article-text">Tambi&eacute;n hay duelo por separaci&oacute;n de nuestra mascota</h3><p class="article-text">
        Cuenta la psic&oacute;loga experta en Familia, Elena Dapr&aacute;, que lo que sucede en una separaci&oacute;n de pareja cuando uno de los dos se queda con la mascota es lo mismo que con cualquier otra p&eacute;rdida: un duelo. &ldquo;El duelo se produce cada vez que perdemos algo que queremos tener, da igual que sea una pareja, un familiar, una mascota&hellip;&rdquo;. Y como tal, se pasa por todas las fases caracter&iacute;sticas del duelo. Negaci&oacute;n, ira, negociaci&oacute;n, depresi&oacute;n y aceptaci&oacute;n. &ldquo;Cada persona lo vive con una intensidad distinta, pero siempre hay sufrimiento&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuenta la psicóloga experta en Familia, Elena Daprá, que lo que sucede en una separación de pareja cuando uno de los dos se queda con la mascota es lo mismo que con cualquier otra pérdida: un duelo.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; llegamos a ese nivel de conexi&oacute;n con nuestro animal dom&eacute;stico? Dapr&aacute; aclara que tener una mascota supone introducir muchas piezas a nuestro puzle emocional, &ldquo;como asumir un alto grado de responsabilidad y compromiso, o el aprendizaje del amar por amar, el amor incondicional que no te pide nada a cambio, la compa&ntilde;&iacute;a sin juicio&hellip;&rdquo;, a&ntilde;ade. Adem&aacute;s suele adquirir el rol de elemento del sistema familiar que conecta a los miembros entre s&iacute;. Tambi&eacute;n al contrario, cuando la familia se separa pueden utilizar a la mascota como arma arrojadiza, bien para hacer da&ntilde;o, bien para conseguir algo, chantajear.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, los expertos y expertas consultados coinciden en que la nueva modificaci&oacute;n que regula la custodia de los animales es solo el primer paso de un largo camino en materia legislativa en este terreno. &ldquo;La psique de las personas cuando inician una relaci&oacute;n no suele plantearse qu&eacute; va a pasar si se termina. Normalmente nadie ha pensado en qu&eacute; suceder&aacute; con la mascota si llega ese final. Pera para eso debe estar la ley&rdquo;, concluye David Fern&aacute;ndez. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Gea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/animales-derecho-custodia-compartida-no-familias_1_8590296.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Dec 2021 21:24:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los animales ya tienen derecho a la custodia compartida, pero no en todas las familias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[familias,Animales,Animales domésticos,Custodia compartida,Divorcios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["¡Eres muy malo!", "¡Qué trasto!" o cómo todo lo que decimos a los niños conforma su personalidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/malo-trasto-decimos-ninos-conforma-personalidad_1_8548139.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/520504c4-b90e-4a97-9652-ba256902a11f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;¡Eres muy malo!&quot;, &quot;¡Qué trasto!&quot; o cómo todo lo que decimos a los niños conforma su personalidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque algunos rasgos de su forma de ser tienen una base biológica innata, la mayoría se desarrollan con la socialización desde la infancia. En ese momento, lo que digan, transmitan o comuniquen sus adultos de referencia, que en la mayoría de los casos son los padres, importa</p><p class="subtitle">¿Cómo diferenciar la tristeza 'normal' de una depresión en los adolescentes?</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Suelo preguntar el primer d&iacute;a de clase a mis estudiantes si las personas nacen o se hacen&rdquo;, dice Eliseo Diez-Itza, profesor de psicolog&iacute;a del desarrollo en la Universidad de Oviedo. Una pregunta que, llevada al terreno de la crianza, podr&iacute;a dar lugar a otras como si tiene sentido aquello que les decimos a<a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/57-espanoles-preocupado-seguridad-ninos-internet_1_8556651.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> los ni&ntilde;os </a>de &ldquo;Eres malo!&rdquo;, &ldquo;&iexcl;Eres un trasto!&rdquo;, o &ldquo;&iexcl;No s&eacute; a qui&eacute;n habr&aacute;s salido!&rdquo;. Como si el ni&ntilde;o o la ni&ntilde;a viniera as&iacute; de serie. 
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que, aunque algunos rasgos de la personalidad tienen una base biol&oacute;gica innata muy fuerte &ndash;el temperamento, por ejemplo, se manifiesta ya en los primeros meses de vida-, la mayor&iacute;a se desarrollan con la socializaci&oacute;n y empiezan a forjarse en la infancia, la etapa que los expertos consultados identifican como clave en la construcci&oacute;n de la identidad. En ese momento, lo que digan, transmitan o comuniquen sus adultos de referencia, que en la mayor&iacute;a de los casos son los padres, importa. Buena parte de ello va a parar a la imagen que los ni&ntilde;os se hacen de s&iacute; mismos. En la infancia construyen su autoconcepto a trav&eacute;s de la imagen que les devuelven los otros, seg&uacute;n la psic&oacute;loga Nuria V&aacute;zquez Orellana. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La psicóloga infantil Silvia Álava explica que cuando no tienen claro su autoconcepto recogen lo que el entorno dice sobre ellos. “Si recojo todo el tiempo que ‘soy malo’ voy a pensar que es algo inherente a mí, algo que no puedo cambiar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aprenden as&iacute; lo que el profesor Diez-Itza llama un &ldquo;relato autobiogr&aacute;fico&rdquo; a partir de las evaluaciones que se realizan en el &aacute;mbito familiar. &ldquo;En todo acto comunicativo hay evaluaci&oacute;n, pero puede ser m&aacute;s o menos expl&iacute;cita&rdquo;. La psic&oacute;loga infantil Silvia &Aacute;lava explica que cuando no tienen claro su autoconcepto recogen lo que el entorno dice sobre ellos. &ldquo;Si recojo todo el tiempo que &lsquo;soy malo&rsquo;; voy a pensar que es algo inherente a m&iacute;, algo que no puedo cambiar&rdquo;. Tambi&eacute;n es pernicioso utilizar el &ldquo;siempre&rdquo; o &ldquo;nunca&rdquo; -como &ldquo;Siempre se te olvida hacer la mochila&rdquo; o &ldquo;Nunca haces los deberes&rdquo;- porque le dices lo que se espera de &eacute;l, haga lo que haga. Por eso aconseja que si hay que corregir algo se mencione esa conducta en concreto y se evite caer en etiquetas y generalizaciones. &ldquo;Hay una gran diferencia entre el ser (malo) y el estar (haciendo algo mal)&rdquo;, se&ntilde;ala &Aacute;lava.
    </p><p class="article-text">
        Cuando detectamos que un ni&ntilde;o o ni&ntilde;a tiene un rasgo menos funcional o adaptativo, a&ntilde;ade Nuria V&aacute;zquez, lo ideal es no hacerle sentir culpable sino capaz de domar ese rasgo. &ldquo;Los adultos debemos posicionarnos en la aceptaci&oacute;n incondicional del &lsquo;T&uacute; s&iacute;, pero ese comportamiento no&rsquo;, y poner a su alcance las estrategias para que esa conducta se pueda controlar o modificar y que los menores pasen de un control inicialmente externo, a interiorizarlo y ser capaz de autogestionarse&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El niño necesita apoyo psicológico. La simple desatención comunicativa puede tener consecuencias muy negativas en el desarrollo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para el experto en desarrollo D&iacute;az-Itza &ldquo;el problema no es tanto que los padres se expresen as&iacute; de forma puntual, sino que realmente lleguen a pensar y sentir eso de sus hijos, porque van a percibirlo en todo momento afectando a su autoestima, confianza, seguridad y sentimiento de competencia&rdquo;. Cree que, a veces, hay una idea de que solo hay que cuidar al ni&ntilde;o en lo f&iacute;sico mientras se va produciendo un despliegue madurativo. &ldquo;Pero no funciona as&iacute;. El ni&ntilde;o necesita apoyo psicol&oacute;gico. La simple desatenci&oacute;n comunicativa puede tener consecuencias muy negativas en el desarrollo&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&ldquo;Nos imita en todo, incluso quiere trabajar&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        Todo lo que hacen o dicen estos adultos de referencia sirve como modelo, explica V&aacute;zquez Orellana. Adem&aacute;s creen que lo que ellos viven es &ldquo;lo normal&rdquo;, como si esa realidad fuese la &uacute;nica posible. &ldquo;Si en mi casa hay gritos y malas formas, creen que as&iacute; es como se relaciona la gente&rdquo;. Y as&iacute; van construyendo su personalidad: absorbiendo todo lo que sucede a su alrededor hasta que de alguna manera cristaliza en la adolescencia y se sigue cubriendo de capas de experiencia durante todas las etapas vitales. 
    </p><p class="article-text">
        Nazaret Rodr&iacute;guez es madre de Alejandra, una ni&ntilde;a de tres a&ntilde;os que, seg&uacute;n ellos mismos, es un fiel reflejo de sus padres tanto en su forma de hablar como de comportarse. &ldquo;Ella, por ejemplo, es t&iacute;mida con la gente que no conoce. Es curioso que los dos somos as&iacute;. No nos parece algo muy evidente ni que se nos note mucho, pero de alguna forma lo debe percibir y nos imita&rdquo;. Reconoce que son muy conscientes de su papel crucial como referentes en el proceso de construcci&oacute;n de su personalidad y se plantean muchos de sus comportamientos: &ldquo;Si le gritamos, despu&eacute;s ella lo va a reproducir, o si le pegas va a pensar que se puede pegar a la gente cuando hace algo que no te gusta&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Cuenta Nazaret que el ejemplo m&aacute;s claro de c&oacute;mo les imita es que Alejandra, a falta de un mes para cumplir tres a&ntilde;os, quiere trabajar. &ldquo;Yo no quiero jugar, quiero trabajar, nos dice. Es porque nos ha visto mucho tiempo trabajando en casa&rdquo;. Mientras hacen la comida, la ni&ntilde;a se sienta en la mesa con el ordenador: &iexcl;Mira mam&aacute;, soy una ni&ntilde;a mayor y ya trabajo! &ldquo;Supongo que es la edad, ahora nos imita a nosotros porque somos sus principales referentes, pero pensamos que esto ir&aacute; cambiando con el tiempo&rdquo;, afirma Nazaret. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Socializar para adaptarse al entorno</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;En la personalidad existen algunos rasgos que con la maduraci&oacute;n se van modificando, como la capacidad de espera, la escucha, la empat&iacute;a&hellip;, es decir, hay muchos componentes que est&aacute;n en construcci&oacute;n&rdquo;, explica V&aacute;zquez Orellana. Vamos limando los aspectos menos adecuados porque la finalidad &uacute;ltima de la personalidad, aclara la psic&oacute;loga, es la adaptaci&oacute;n de la persona a su entorno para aumentar la probabilidad de sobrevivir. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que si un ni&ntilde;o es criado por unos padres, por ejemplo, muy t&iacute;midos y es educado en ese ambiente, aunque es probable que tenga rasgos de timidez altos, la socializaci&oacute;n fuera del entorno familiar &ndash;en el colegio- puede ayudarle a reforzar estrategias para que la timidez no sea una limitaci&oacute;n en su vida. &ldquo;La socializaci&oacute;n refuerza los rasgos de la personalidad m&aacute;s adaptativos para el entorno ofreciendo un repertorio de conductas alternativas que los ni&ntilde;os pueden ensayar, consolidar y acabar incorporando como propias&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> “La socialización refuerza los rasgos de la personalidad más adaptativos para el entorno ofreciendo un repertorio de conductas alternativas que los niños pueden ensayar, consolidar y acabar incorporando como propias</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El profesor Diez-Itza asegura que en la psicolog&iacute;a popular subyacen ideas muy arraigadas sobre la herencia de la personalidad que dan por hecho que de unos padres extrovertidos van a salir unos hijos extrovertidos, o despistados o entusiastas. &ldquo;Sin embargo, lo que sabemos precisamente de la herencia biol&oacute;gica es que garantiza la biodiversidad, de ah&iacute; la necesidad de que los progenitores permitan el libre desarrollo de la personalidad de los ni&ntilde;os&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A veces, concluye, vemos a un ni&ntilde;o como un adulto a medio hacer, incompleto. &ldquo;Pero lo cierto es que el ni&ntilde;o es una persona que simplemente est&aacute; en un momento determinado de un desarrollo que contin&uacute;a a lo largo de toda la vida&rdquo;, apunta Diez-Itza. Lo que diferencia la infancia de otras etapas es que nos deja una honda huella en el yo futuro. &ldquo;Podemos preguntarnos qu&eacute; queda en nosotros de lo que fuimos cuando ten&iacute;amos 20 o 30 a&ntilde;os. Y la verdad es que acumulamos todo, pero si se me permite la aparente contradicci&oacute;n, lo que m&aacute;s queda siempre es el ni&ntilde;o que fuimos, de ah&iacute; la importancia de atender al desarrollo temprano de la infancia, dice el profesor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Gea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/malo-trasto-decimos-ninos-conforma-personalidad_1_8548139.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Dec 2021 21:01:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["¡Eres muy malo!", "¡Qué trasto!" o cómo todo lo que decimos a los niños conforma su personalidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[familias,Educación,Infancia,Psicología,Crianza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué a los adolescentes les cuesta tanto meterse en la ducha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/adolescentes-les-cuesta-meterse-ducha_1_8422567.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/546c5b12-cfd4-4ec1-a14e-d01770bcae2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué a los adolescentes les cuesta tanto meterse en la ducha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Casi siempre que niños y adolescentes no quieren bañarse es simplemente por pereza: ducharse es para ellos y ellas una tarea más aburrida que cualquier otra que podrían estar haciendo</p><p class="subtitle">Deja dormir a tu hijo adolescente toda la mañana: no es consentirle, lo necesita</p></div><p class="article-text">
        Lourdes, madre de un joven de 22 a&ntilde;os, recuerda que unos a&ntilde;os atr&aacute;s re&ntilde;&iacute;a con su hijo casi a diario cada vez que llegaba la hora de la ducha. Rara vez sal&iacute;a de &eacute;l y cuando le mandaba hacerlo, protestaba. Seg&uacute;n las expertas consultadas, es bastante habitual esta resistencia al ba&ntilde;o tanto en la infancia como en la adolescencia temprana. Algunos padres y madres acuden a consulta con esta preocupaci&oacute;n, pero la respuesta que cabe encontrarse al 'por qu&eacute; mi hijo no quiere ducharse' es mucho m&aacute;s sencilla de lo que parece. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Ser&aacute; que le pasa algo? &iquest;Qu&eacute; est&aacute; triste y por eso no quiere asearse? &iquest;No le he inculcado unos buenos h&aacute;bitos de higiene? En realidad, casi siempre que los ni&ntilde;os y adolescentes no quieren ba&ntilde;arse es simplemente por pereza. Ducharse, as&iacute; sin adornos ni complementos, es para ellos una tarea m&aacute;s aburrida que cualquier otra que podr&iacute;an estar haciendo en ese momento, as&iacute; que prefieren, si pueden, evitarlo. De ah&iacute; la oposici&oacute;n que ejercen contra los padres cuando les recuerdan pr&aacute;cticamente todos los d&iacute;as que ha llegado el momento de meterse al agua. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Depende de cada etapa evolutiva. Hay momentos en los que les encanta el ba&ntilde;o y otros en los que nada&rdquo;, explica Amaya Prado, psic&oacute;loga cl&iacute;nica infanto-juvenil. &ldquo;Hay un periodo, por ejemplo, al inicio de la adolescencia, digamos muy 'guarrete', en el que podemos ver c&oacute;mo se ponen colonia y se echan desodorante porque no les cuesta nada, pero si les mandas meterse a la ducha huyen. Entra dentro de la pereza, prefieren estar haciendo otras cosas que consideran m&aacute;s importantes y por eso lo posponen&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Otros, a&ntilde;ade, pueden utilizar esta tarea como un desaf&iacute;o hacia sus padres, como una herramienta m&aacute;s para demostrar su rebeld&iacute;a adolescente. Y algunos otros van a resistirse solo porque no han adquirido un buen h&aacute;bito de higiene desde la infancia. Sea por la raz&oacute;n que sea, el rechazo de los hijos a la ducha es algo que los padres no pueden dejar pasar. &ldquo;Especialmente en la adolescencia temprana, una etapa en la que est&aacute;n invadidos por hormonas que generan olor corporal y practican deporte tanto en el aula como en clases extraescolares, hay que estar pendiente de si se ba&ntilde;an o no y, si es necesario, hablar con ellos sobre las consecuencias que puede tener su conducta&rdquo;, apunta la psic&oacute;loga. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Expl&iacute;cales por qu&eacute; es necesario ducharse</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que explicarles que el olor corporal puede ser desagradable para uno mismo y para los dem&aacute;s. Una persona que huele mal continuamente genera conductas de rechazo hacia &eacute;l&rdquo;, explica Prado. Aconseja afrontar la conversaci&oacute;n desde la normalidad. Un 'hueles mal', si es que son necesarias las explicaciones, puede resultar hiriente. As&iacute; que mejor si empezamos diciendo que a todos nos pasa, olemos, pero que la forma de evitarlo es a trav&eacute;s de la ducha y tambi&eacute;n manteniendo una correcta higiene &iacute;ntima. &ldquo;En el caso de las chicas, por ejemplo, est&aacute; bien hablarles sobre su menstruaci&oacute;n y sobre la higiene que se debe mantener en ese momento por dos razones: el olor y la salud&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga descarta que el adolescente pueda estar desanimado o sufrir depresi&oacute;n solo por el hecho de que no quiera ducharse. &ldquo;Este comportamiento s&iacute; forma parte de la sintomatolog&iacute;a depresiva adulta, pero no se puede extender a la infancia y la adolescencia&rdquo;, afirma Prado. Mientras que los adultos tendemos a dejar de hacer cosas que nos apetec&iacute;an, de ducharnos, pintarnos, afeitarnos o salir a la calle, en la infancia y la adolescencia la depresi&oacute;n se manifiesta habitualmente en conductas hiperactivas, de irritabilidad o enfurecimiento. 
    </p><p class="article-text">
        En alg&uacute;n caso, se&ntilde;ala la experta, &ldquo;puede ser un s&iacute;ntoma depresivo en un adolescente cuando va acompa&ntilde;ado de otros signos, como que no quiera salir con sus amigos y est&eacute; encerrado en la habitaci&oacute;n, tenga ataques de rabia&hellip;&rdquo;. El l&iacute;mite para justificar una preocupaci&oacute;n de los padres, dice, es cuando observan un cambio de din&aacute;mica en la actitud y rutinas de su hijo o hija, que deja de hacer cosas que antes hac&iacute;a con energ&iacute;a y normalidad. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>La pelea con la ducha en la infancia</strong></h3><p class="article-text">
        Hay ni&ntilde;os y ni&ntilde;as a los que tambi&eacute;n les cuesta aceptar de buena gana la hora del ba&ntilde;o. Y puede que, una vez en el agua, despu&eacute;s no quieran salir. De la misma forma que en la adolescencia, en la infancia les da much&iacute;sima pereza dejar una tarea para ducharse. Adem&aacute;s a esa hora suelen estar jugando, viendo la tele o pasando un rato con sus padres. Es decir: el ba&ntilde;o les fastidia el mejor momento del d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Elena Barroso es profesora de primaria y escritora de cuentos como 'El peque&ntilde;o gatof&uacute;', que trata precisamente sobre este inc&oacute;modo pero necesario h&aacute;bito. &ldquo;Los adultos vemos la ducha como algo agradable, pero esa no es la visi&oacute;n de los ni&ntilde;os. Ellos quieren estar haciendo otras cosas que les divierten m&aacute;s&rdquo;, explica Barroso. Adem&aacute;s del componente del aburrimiento o la pereza, la profesora destaca un concepto que se ha de tener a menudo en cuenta en la infancia: la transici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la infancia, el hecho de dejar de hacer una tarea para empezar con otra les cuesta mucho. Y cuanto m&aacute;s peque&ntilde;os, m&aacute;s. A partir de los nueve a&ntilde;os aproximadamente lo suelen llevar mejor, pero hay excepciones que llevan muy mal las transiciones hasta bien mayores. Pensemos que a los adultos tambi&eacute;n nos cuesta&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s lo m&aacute;s habitual es que les duchemos por la noche, antes de cenar, cuando los ni&ntilde;os est&aacute;n jugando y disfrutando de cosas que les divierten. En su experiencia como madre, la psic&oacute;loga Amaia Prado recuerda que con su hija mayor &ldquo;era un drama cada vez que se ten&iacute;a que ba&ntilde;ar hasta que conseguimos unos rotuladores que pintaban en los azulejos. Se qued&oacute; fascinada y fue la manera en la que se divert&iacute;a&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que una buena estrategia es buscar algo l&uacute;dico y no dejar que la ducha sea solo eso. &ldquo;Depende de las casas, afirma Barroso, a veces no tienes tiempo para m&aacute;s que un ba&ntilde;o r&aacute;pido, pero por muy corto que sea podemos jugar de alguna manera o, si son m&aacute;s mayores, simplemente con una charla y un rato con los padres se divierten. &rdquo;Si asocian ese momento con algo placentero, como el de la lectura del cuento -que en realidad les gusta porque est&aacute;n su padre y su madre ah&iacute;- les costar&aacute; menos. No hace falta tener mil juguetes en el ba&ntilde;o&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Prado propone tambi&eacute;n juegos fuera del agua como un calendario de recompensas, refuerzos positivos, en el que se sumen puntos cada vez que el ni&ntilde;o o ni&ntilde;a se meta a la ducha sin que sus padres se lo tengan que pedir. Y Barroso recomienda una estrategia que usa en clase: poner una canci&oacute;n que indique que se va a cambiar de tarea para que les cueste menos la transici&oacute;n. La &uacute;nica estrategia en la que coinciden &ldquo;no es una buena soluci&oacute;n&rdquo; es dejarles que decidan cu&aacute;ndo quieren ba&ntilde;arse porque &ldquo;en ese caso te van a decir que nunca, que mejor otro d&iacute;a, que hoy no&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Gea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/adolescentes-les-cuesta-meterse-ducha_1_8422567.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 Oct 2021 20:24:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué a los adolescentes les cuesta tanto meterse en la ducha]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[familias,Adolescentes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ares González: "En la crianza, como en todo, los adultos tenemos la obligación de ponernos límites a nosotros mismos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/ares-gonzalez-crianza-adultos-obligacion-ponernos-limites_128_8109562.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2f5c751-34d6-48a3-9c0a-b57d070369e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ares González: &quot;En la crianza, como en todo, los adultos tenemos la obligación de ponernos límites a nosotros mismos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En su último libro, 'Educar sin GPS' (Planeta), este formador en educación y crianza defiende que el bienestar de las niñas y los niños depende en gran medida de la destreza de sus progenitores para explorar y desarrollar una maternidad y paternidad propias</p><p class="subtitle">Las apps educativas son los nuevos 'cuadernos Santillana' para repasar durante el verano</p></div><p class="article-text">
        Aunque a veces parezca que en la crianza, como en la conducci&oacute;n, hace falta un GPS para guiarnos en el camino, puede que en realidad llegar al destino con &eacute;xito requiera de menos indicaciones de las que pensamos. Si observamos a los ni&ntilde;os sin la mirada infantilizadora a la que estamos acostumbrados, podremos ver que son personas aut&oacute;nomas capaces de resolver sus necesidades y que no necesitan mucho m&aacute;s de sus progenitores que su presencia y acompa&ntilde;amiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su &uacute;ltimo libro, <em>Educar sin GPS </em>(Planeta), el maestro y formador en educaci&oacute;n y crianza, tambi&eacute;n padre de familia numerosa, Ares Gonz&aacute;lez, habla de &ldquo;educar simplificando&rdquo; y &ldquo;educar en la vida real&rdquo;. Un anti-m&eacute;todo para el que no hace falta haber comprado el &uacute;ltimo modelo de carrito, aunque pueda resultar muy c&oacute;modo para el beb&eacute;, ni una cama a ras de suelo, aunque pueda favorecer su autonom&iacute;a. Lo que el profesor defiende a lo largo de las p&aacute;ginas de este libro es que el bienestar de las ni&ntilde;as y los ni&ntilde;os depende en gran medida de la destreza de sus progenitores para explorar y desarrollar una maternidad y paternidad propias. Esta tarea no es f&aacute;cil, a los condicionantes sociales y publicitarios ahora se suma la 'infoxicaci&oacute;n': demasiados libros, demasiadas recetas, cientos de manuales con la f&oacute;rmula perfecta de la crianza.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Habla de la necesidad de educar en la vida real, &iquest;c&oacute;mo est&aacute;bamos educando entonces hasta ahora?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un poco bajo las leyes del mercado. Todo el mercado y la sociedad nos lleva a cosas que no son necesarias para nuestros hijos e hijas, y lo que hace el libro es poner en el centro lo que es necesario para el bienestar de todos los miembros de la familia. Por ejemplo, preguntarnos: &iquest;Los ni&ntilde;os tienen que saber de todo y apuntarse a mil extraescolares, o pasar tiempo con los padres? Pues impera lo primero, pero el sentido com&uacute;n dice que lo segundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dice que la ausencia de los progenitores en la crianza provoca mayor dependencia en los hijos, en vez de favorecer su autonom&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando estamos ausentes hacemos que nuestros hijos sean supervivientes. De lo que hay disponible, coger&aacute;n lo que puedan, pero para coger o hacer lo correcto necesitan a alguien que acompa&ntilde;e sus emociones y sus pensamientos. Necesitan a los padres como figura de referencia. La mera presencia crea el vinculo que nos va a dar la seguridad cuando nos alejemos. Si hay ausencia, generaremos dependencia porque el ni&ntilde;o o la ni&ntilde;a se siente inseguro pensando que tiene que 'sobrevivir'.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 10px solid white;" src="https://static.eldiario.es/clip/8effd812-29ff-44f2-ac75-918effcbefed_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="100%" width="250" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es la edad en la que los ni&ntilde;os se encuentran m&aacute;s perdidos, o se sienten m&aacute;s incomprendidos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La edad en la que sufren m&aacute;s incomprensi&oacute;n por parte de los adultos es la de los dos a&ntilde;os, y sobre todo cuando tienen rabietas. Cuando hablo de rabietas las defino, de hecho, como un momento de incomprensi&oacute;n del mundo hacia el ni&ntilde;o o del ni&ntilde;o hacia el mundo. En este &uacute;ltimo caso es porque no tiene la capacidad cognitiva para aceptar que las cosas no van a ser como quiere. Pero la realidad es que la mayor&iacute;a de las veces es el mundo el que no comprende al peque&ntilde;o. No respetamos su 'tempo', les llevamos m&aacute;s r&aacute;pido de lo que sus ritmos le piden, no tienen sue&ntilde;os regulares, est&aacute;n cansados, les ofrecemos cosas o actividades cuando no corresponde les sobreestimulamos con pantallas&hellip; Un ejemplo es cuando un beb&eacute; est&aacute; pasando de mano en mano de un grupo de gente y llora, en ese mismo momento o quiz&aacute; despu&eacute;s. Pues llora porque se ha frustrado con lo que ha vivido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>C&oacute;mo respetar ese 'tempo' del ni&ntilde;o cuando los progenitores tienen que hacer encajes de piezas imposibles para conciliar&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El estr&eacute;s que vivimos a nivel social lo sufrimos todos: los que tenemos hijos y los que no. Al final, una reflexi&oacute;n que me gusta es que los adultos tenemos la obligaci&oacute;n de ponernos l&iacute;mites a nosotros mismos: si tenemos que trabajar, no podemos ver todas las pelis que queremos, o si queremos cuidarnos no podemos comer todo lo que nos apetece. Pues es lo mismo, cuando eres padre o madre tienes que decidir lo que quieres y lo que no quieres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El sistema nos lo pone dif&iacute;cil y normalmente no nos damos cuenta. Habr&iacute;a que hacer una lista de qu&eacute; cosas hacemos a lo largo del d&iacute;a y si nos conduce a lo que realmente queremos conseguir. Por ejemplo, para escribir este libro tuve que quitarme tiempo de otras cosas, como por ejemplo ver redes sociales. Cuando tenemos hijos esta distribuci&oacute;n del tiempo se complica porque tenemos muchas m&aacute;s demandas por su parte y todos los horarios son m&aacute;s r&iacute;gidos. .&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro dice que cuando llega la paternidad o maternidad &ldquo;la persona que somos se va diluyendo&rdquo;. &iquest;Por qu&eacute; es importante no llegar a permitir que eso ocurra?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay una evoluci&oacute;n natural cuando eres padre o madre, por una especie de explosi&oacute;n hormonal, que te lleva a un &ldquo;estado de enamoramiento&rdquo; durante algunos meses: miras al beb&eacute; todo el rato, te fijas incluso en c&oacute;mo ha movido el dedo me&ntilde;ique o en c&oacute;mo respira. Y esto, que se junta con que el beb&eacute; necesita mucha atenci&oacute;n y presencia, hace que a veces nos olvidemos de nosotros mismos por el camino. En alg&uacute;n momento hay que parar a preguntarse: 'oye, la persona que yo era, que iba al gimnasio, que sal&iacute;a a tomarse algo con amigos, que iba a cenar con su pareja&hellip; &iquest;d&oacute;nde est&aacute;? &iquest;Cu&aacute;ndo es la &uacute;ltima vez que hab&eacute;is ido al cine? Conviene ir haciendo poco a poco tu vida porque de lo contrario no vas a estar bien. La crianza requiere mucho esfuerzo y energ&iacute;a y si no estamos bien nuestros cr&iacute;os tampoco lo van a estar. El otro d&iacute;a mi hijo me dijo que le apetec&iacute;a estar conmigo esa tarde, pero le dije que no pod&iacute;a porque ten&iacute;a que leer, que tengo otros intereses y era mi momento. Yo me puse a leer, y &eacute;l se puso a leer a mi lado. Si ellos reciben el ejemplo de que nos cuidamos, de mayores se cuidar&aacute;n, si no, no.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Habla a lo largo de las p&aacute;ginas de estar presente en la vida de los hijos, de mostrarse contento, de tener paciencia, de comprenderles&hellip; Pero, &iquest;cu&aacute;l es la v&iacute;a de escape cuando ya no podemos m&aacute;s?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando te desbordas lo mejor es irte unos minutos por tu lado, bajar las emociones y volver a la realidad. En alg&uacute;n momento todos y todas sentimos que no podemos m&aacute;s porque la crianza es un momento intenso, pero puede tener sus partes maravillosas o ser un sufrimiento absoluto. Por eso el libro habla de disfrutar, de anticipar lo que va a ocurrir y de tener una actitud de 'oye, aqu&iacute; estamos para disfrutar y no para sufrir', y liberarnos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; influencia tienen los juicios externos sobre esa auto-exigencia que nos imponemos y que no nos deja disfrutar? Se ha pasado del 'qu&eacute; dir&aacute;n' en los corrillos de vecinos al 'qu&eacute; dir&aacute;n' en los grupos de WhatsApp de padres y otras redes sociales.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; lo que pasa, y lo tenemos que reconocer todos, es que desde el parto, algo tan complejo, y cuando tienes a tu hijo en brazos, sufres un miedo y una inseguridad tremendos y te preguntas: &iquest;c&oacute;mo sacamos ahora esto adelante? Te llegan consejos externos que te dicen qu&eacute; y c&oacute;mo tienes que hacer las cosas con tus hijos. Lo primero que nos condiciona es nuestra cultura de origen, c&oacute;mo nos han educado a nosotros. Luego los 200 libros que nos leemos porque tenemos la suerte de tener mucha informaci&oacute;n. Y por &uacute;ltimo c&oacute;mo educan o qu&eacute; pautas siguen nuestras amistades. Por ejemplo, en un entorno en el que dar el biber&oacute;n es lo normal, puede sonar raro que t&uacute; decidas dar la teta, y viceversa. Te juzgan. Depende mucho de la cultura que rodea a la madre. Sabemos mucho m&aacute;s de lo que sabemos hace veinte a&ntilde;os de lo que necesitan los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as para crecer, ahora el reto es simplificarlo al m&aacute;ximo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nos hemos dejado la influencia de la publicidad&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, las necesidades que nos generan a nivel <em>m&aacute;rketing:</em> la ba&ntilde;era no s&eacute; qu&eacute;, el term&oacute;metro con luz, la leche en polvo omega 3 con dos mil cereales, y una cama Montessori para fomentar su autonom&iacute;a. Pero lo que necesitan nuestros hijos, en realidad, es mucho m&aacute;s b&aacute;sico. Sue&ntilde;o regular, alimentaci&oacute;n, presencia, espacio para desarrollar su autonom&iacute;a, l&iacute;mites, y bienestar familiar. Nos estamos metiendo necesidades que no tenemos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo equilibrar nuestra presencia con dejarles libertad para que adquieran autonom&iacute;a, o el amor incondicional sin caer en el amor ciego?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El amor incondicional es aquel que est&aacute; ah&iacute; independientemente de lo que ocurra, y el ciego es el que no es capaz de distinguir las necesidades de los ni&ntilde;os con las suyas propias. Un buen ejercicio es observarlos. Si&eacute;ntate a su lado y observa, d&eacute;jales actuar. A veces, por amor ciego no le dejo subir solo un escal&oacute;n, por si le pasa algo, pero la realidad es que tiene que hacerlo porque tiene que explorar. Si les hacemos nosotros la exploraci&oacute;n, ni van a ser aut&oacute;nomos ni van a aprender. Se trata de estar al lado y permitirles desarrollar sus propias capacidades. Nosotros en el aula, por ejemplo, les decimos: aqu&iacute; tienes tu ropa, c&aacute;mbiate t&uacute;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Gea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/ares-gonzalez-crianza-adultos-obligacion-ponernos-limites_128_8109562.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Jul 2021 20:36:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ares González: "En la crianza, como en todo, los adultos tenemos la obligación de ponernos límites a nosotros mismos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Paternidad,Infancia,Maternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Conductores que no abren la puerta o pasajeros que increpan: varias madres relatan cómo es coger un bus urbano con un carrito de bebé]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/conductores-no-abren-puerta-pasajeros-increpan-madres-relatan-coger-bus-urbano-carrito-bebe_1_8028046.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f29ece65-b6e8-4c79-9b46-64b9d6ff89ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Conductores que no abren la puerta o pasajeros que increpan: varias madres relatan cómo es coger un bus urbano con un carrito de bebé"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El testimonio de una madre en redes sociales desata una cascada de respuestas de mujeres a las que se les ha negado el acceso al transporte público o se les ha increpado por llevar a sus hijos en carrito</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Mi carro del beb&eacute; no entra por la puerta delantera del autob&uacute;s urbano, as&iacute; que me tienen que abrir la de atr&aacute;s. El mes pasado, cuando estaba llevando a mi hijo al colegio, un conductor se neg&oacute; a permitirme el acceso el autob&uacute;s, me dijo que si mi carro no entraba por la puerta delantera, pues no podr&iacute;a entrar&rdquo;, cuenta Sonia Encinas, sex&oacute;loga y madre de un ni&ntilde;o de un a&ntilde;o y medio. &ldquo;Entonces me est&aacute;s diciendo que no puedo llevar a mi hijo al colegio porque no quieres abrirme la puerta&rdquo;, respondi&oacute; Sonia al conductor de uno de los autobuses urbanos de la EMT de Madrid. Al escuchar esa frase decidi&oacute; permitirla subir, pero no dej&oacute; de increparla a lo largo de todo el trayecto hasta llegar al destino, donde el acoso continu&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se pas&oacute; todo el trayecto insult&aacute;ndome y amenaz&aacute;ndome con bajarme del autob&uacute;s. Se acerc&oacute; a m&iacute; en alguna ocasi&oacute;n chill&aacute;ndome y se&ntilde;alando violentamente <a href="http://www.madrid.org/wleg_pub/secure/normativas/contenidoNormativa.jsf?opcion=VerHtml&amp;nmnorma=510&amp;cdestado=P#no-back-button" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la normativa</a>&rdquo;. La norma, recogida en el Decreto 1/2008 y aprobada en el Reglamento de Viajeros de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT), reconoce la accesibilidad de los carritos de ni&ntilde;os a los autobuses por la puerta central o trasera. As&iacute; que Sonia continu&oacute; subray&aacute;ndole que &ldquo;me estaba discriminando al negarme el uso del transporte p&uacute;blico cuando la normativa ampara mi necesidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ante la mirada pasiva del resto de pasajeros, Sonia continu&oacute; recibiendo amenazas. &ldquo;Segu&iacute;a insult&aacute;ndome, as&iacute; que decid&iacute; sacar el tel&eacute;fono para hacerle una fotograf&iacute;a al autob&uacute;s y poner una reclamaci&oacute;n. Me dijo entonces que estaba prohibido hacer fotos y amenaz&oacute; con llamar a la polic&iacute;a y me dijo que me estaba grabando&rdquo;. A Sonia le pareci&oacute; &ldquo;perfecto que grabase a una madre llevando a su hijo al colegio y llegando tarde al trabajo&rdquo;. La respuesta del conductor sum&oacute; tensi&oacute;n a la escena que estaba viviendo adem&aacute;s en presencia de sus hijos: &ldquo;T&uacute; qu&eacute; vas a trabajar. Pues ya me dir&aacute;s d&oacute;nde trabajas para ir a buscarte&rdquo;. Ella recuerda como sin darse cuenta se vio pidiendo perd&oacute;n a los pasajeros. &ldquo;Fue doloroso darme cuenta de que me culpabilic&eacute;, y las disculpas salieron de mi parte y no de toda esa gente que simplemente se qued&oacute; mirando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente acab&oacute; llamando a su pareja para que la fuese a buscar a la parada. &ldquo;Cuando llegamos varias se&ntilde;oras se acercaron a decirme por lo bajo que me apoyaban y que iban a poner una reclamaci&oacute;n, pero no se hab&iacute;an atrevido a decirlo en alto&rdquo;. Al llegar, la polic&iacute;a me dijo que no pod&iacute;a denunciarlo porque no hab&iacute;a amenazas violentas.
    </p><p class="article-text">
        Sonia decidi&oacute; compartir su historia en redes sociales y muchas otras mujeres madres le escribieron cont&aacute;ndole situaciones similares que hab&iacute;an vivido en autobuses urbanos. Uno de los mensajes que le lleg&oacute; a Sonia a trav&eacute;s de redes sociales tras contar su historia fue el de Ana. En este caso el acoso no vino de parte del conductor, que permaneci&oacute; ajeno a la situaci&oacute;n que se estaba produciendo en su autob&uacute;s, sino de parte de uno de los pasajeros, tambi&eacute;n en un veh&iacute;culo urbano de la capital. &ldquo;Mi peque ten&iacute;a dos a&ntilde;os, llevaba el carrito y como no hab&iacute;a casi gente en el autob&uacute;s lo dej&eacute; desplegado y me situ&eacute; en uno de los asientos verdes&rdquo;. Para un trayecto de una hora, busc&oacute; el lugar m&aacute;s c&oacute;modo posible y que tambi&eacute;n est&aacute; reservado, adem&aacute;s de para embarazadas y personas con movilidad reducida, para viajar con ni&ntilde;os o ni&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los asientos verdes se fueron llenando. Entr&oacute; un se&ntilde;or mayor con un bast&oacute;n, se puso a mi lado y junto a otros pasajeros empez&oacute; a increparme, a decirme que deber&iacute;a haber plegado el carrito. Y yo les explicaba que ten&iacute;a derecho a llevar a mi hijo a contramarcha. El conductor no intervino, as&iacute; que por presi&oacute;n me levant&eacute;&rdquo;. La normativa recoge que &ldquo;los ni&ntilde;os de hasta tres a&ntilde;os de edad podr&aacute;n viajar en coches, sillas o carritos desplegados, contando con zonas habilitadas al efecto, siempre que estas no est&eacute;n previamente ocupadas, valoraci&oacute;n que ser&aacute; realizada por el conductor del veh&iacute;culo&rdquo;. Sin embargo esta norma no siempre se cumple. 
    </p><p class="article-text">
        Otra madre, Laura, que ya vivi&oacute; hace dos a&ntilde;os una situaci&oacute;n similar en la que le obligaron a plegar el carro a pesar de llevarlo cargado de cosas para el ni&ntilde;o, lamenta que se perciba tan poco cambio en este terreno y se pregunta &ldquo;si las criaturas no son ciudadanas, no tienen derechos y si el transporte p&uacute;blico no es tambi&eacute;n suyo y nuestro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El g&eacute;nero es un diferenciador importante en la movilidad dentro de las ciudades. Los roles a&uacute;n pesan y hacen que llevar a los hijos al colegio o actividades extraescolares sea una tarea mayoritariamente de mujeres. Mientras se avanza en la corresponsabilidad, todav&iacute;a hay mujeres que sufren discriminaci&oacute;n en estos espacios p&uacute;blicos y &ldquo;sus necesidades se ven subestimadas en las evaluaciones del transporte convencional&rdquo;, dice la <a href="https://mujeresenmovimiento.net/2020/11/20/lanzamiento-de-mujeres-en-movimiento-espana-mem-con-la-jornada-movilidad-feminista-en-la-agenda-publica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'Declaraci&oacute;n de mujeres en movimiento'</a>, una iniciativa que naci&oacute; en la Cumbre del Foro Internacional de Transporte en 2018, cuyo objetivo es incluir la perspectiva de g&eacute;nero en las pol&iacute;ticas de movilidad. &nbsp;
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Como si fuera un capricho&rdquo;</h3><p class="article-text">
        De Isa, otra de las mujeres que contactaron con Sonia para compartir su experiencia, el conductor de la l&iacute;nea 55 de la capital pas&oacute; de largo cuando ella se coloc&oacute; en la puerta trasera esperando a que la abriese para subir con el carrito. &ldquo;Entr&oacute; un se&ntilde;or por la puerta central y yo hice aspavientos para avisarle y que me viera, golpe&eacute; la puerta, grit&eacute; con ganas, era imposible que no me viese. Cerr&oacute; todo y me dej&oacute; all&iacute;&rdquo;. En otra ocasi&oacute;n tuvo que sufrir las miradas y los comentarios quejosos de los pasajeros cuando tuvieron que moverse de sitio para que ella pudiera meter el carro. &ldquo;Como si fuera un capricho m&iacute;o&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las denuncias y reclamaciones que ponen las mujeres que viven estas situaciones en los transportes p&uacute;blicos suelen caer en saco roto, no solo en la Comunidad de Madrid. Roc&iacute;o cuenta como en la ciudad de Badalona y tras vivir escenas similares a las relatadas por el resto de mujeres en este art&iacute;culo, puso una denuncia de reclamaci&oacute;n contra la empresa TUBLSA (Transportes Urbanos de Badalona Laboral, SA) que &ldquo;no sirvi&oacute; para nada&rdquo;. Es m&aacute;s, recuerda que hasta en cinco ocasiones los hechos se han repetido y los conductores se han negado a abrirle la puerta para acceder con el carrito o la han increpado cuando finalmente se han visto obligados a hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Todas van m&aacute;s all&aacute; de los hechos aislados. &ldquo;La discriminaci&oacute;n se percibe en muchas cosas, no s&oacute;lo en que te dejen o no subir al autob&uacute;s&rdquo;. Y cita, por ejemplo, las miradas y comentarios de los pasajeros al dar la teta. &ldquo;El transporte p&uacute;blico deber&iacute;a ser un espacio seguro para la lactancia&rdquo;. Tambi&eacute;n la conducci&oacute;n brusca &ldquo;antes de que hayas podido colocarte con el carrito&rdquo;, la posibilidad de entrar por la puerta de atr&aacute;s siempre y que no te pongan problemas con los carritos gemelares &ndash;con espacio para dos ni&ntilde;os y por lo tanto m&aacute;s grandes-, que tengas prioridad en ciertos asientos, y que los conductores se aseguren de que se cumpla&hellip;&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A ra&iacute;z de su denuncia, Sonia pide revisar las medidas para que realmente acojan las necesidades de las personas que utilizan el transporte p&uacute;blico: &ldquo;Los autobuses urbanos deber&iacute;an de ser un espacio seguro para las madres&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Gea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/conductores-no-abren-puerta-pasajeros-increpan-madres-relatan-coger-bus-urbano-carrito-bebe_1_8028046.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Jun 2021 20:23:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Conductores que no abren la puerta o pasajeros que increpan: varias madres relatan cómo es coger un bus urbano con un carrito de bebé]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Transporte,Movilidad,EMT - Empresa Municipal de Transportes de Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sergio del Molino: "En 'La España vacía' no había intenciones ecologistas o de lucha contra la despoblación, sino de vertebración de la convivencia"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/sergio-molino-espana-vacia-no-habia-intenciones-ecologistas-lucha-vertebracion-convivencia_128_8001200.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d188e2e2-ea1d-4b1f-8684-f34a9137b960_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sergio del Molino: &quot;En &#039;La España vacía&#039; no había intenciones ecologistas o de lucha contra la despoblación, sino de vertebración de la convivencia&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor publica 'Contra la España vacía', un ensayo que centra el debate del reto demográfico en la convivencia entre territorios, más allá de la dicotomía entre pueblos y ciudades</p><p class="subtitle">'Feria', el libro de la discordia: ¿autoficción neofascista o reivindicación de lo comunitario?</p></div><p class="article-text">
        Ech&aacute;ndose a la espalda los adjetivos de 'tibio' o 'elusivo' que se le atribuyen con cierta frecuencia, Sergio del Molino ha escrito <em>Contra la Espa&ntilde;a Vac&iacute;a</em> (Alfaguara) para mojarse. Visto con perspectiva, se dio cuenta de que <em>La Espa&ntilde;a Vac&iacute;a</em> (2016) dej&oacute; tantos hilos sueltos como m&aacute;rgenes para la interpretaci&oacute;n, y esta segunda parte, que acaba de publicar, es una explicaci&oacute;n m&aacute;s profunda de aquello que quer&iacute;a reivindicar de esos lugares atravesados por las carreteras secundarias por las que ya apenas conducimos. 
    </p><p class="article-text">
        En su anterior ensayo, el escritor no ten&iacute;a la intenci&oacute;n de hablar de las virtudes de volver al pueblo a plantar un huerto, ni dotar de romanticismo al pasado o hacer filosof&iacute;a de la forma en que elegimos vivir, sino poner en el centro del debate la convivencia entre territorios que se han ido distanciando y contribuir a ese acercamiento abriendo el di&aacute;logo, tomando la palabra y aterrizando un concepto, el de la Espa&ntilde;a Vac&iacute;a, que acab&oacute; por provocar a su alrededor un sinf&iacute;n de remolinos y de polvaredas entre los que qued&oacute; difuminado. 
    </p><p class="article-text">
        Dice su autor en una entrevista con elDiario.es que en este texto hay un empe&ntilde;o por ser m&aacute;s serio y tambi&eacute;n m&aacute;s claro, m&aacute;s directo, un lujo que solo pueden permitirse los que, como &eacute;l en esta ocasi&oacute;n, han perdido el miedo al encasillamiento y la interpretaci&oacute;n. En t&eacute;rminos coloquiales, al 'qu&eacute; dir&aacute;n'. &ldquo;S&eacute; que es algo que escapa a mi control&rdquo;, se explica. Y empieza la conversaci&oacute;n con el mismo &iacute;mpetu esclarecedor que encara las p&aacute;ginas de su &uacute;ltimo libro. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El t&iacute;tulo del libro induce a enga&ntilde;o. No es un 'Contra la Espa&ntilde;a vac&iacute;a' sino m&aacute;s bien una reafirmaci&oacute;n m&aacute;s extensa de 'La Espa&ntilde;a vac&iacute;a', una aclaraci&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; entendimos de ese primer texto y qu&eacute; quiso decir en realidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sent&iacute;a la necesidad de retomar algunos conceptos muy pol&iacute;ticos que hab&iacute;a dibujado de forma difusa y necesitaban un desarrollo m&aacute;s serio y pausado. No fue tanto el malentendido de los lectores como todo el ruido que se fue generando en torno al sintagma y al concepto, y c&oacute;mo fue us&aacute;ndose como bandera, c&oacute;mo se fueron a&ntilde;adiendo un mont&oacute;n de interpretaciones, algunas muy simples, y de esl&oacute;ganes que ten&iacute;an que ver con darle un parapeto a la lucha contra la despoblaci&oacute;n y otros mas sofisticados que ten&iacute;an m&aacute;s que ver con un retorno a la naturaleza vinculado con ciertas posiciones ecologistas o repobladoras. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que se elud&iacute;a y no estaba presente era el elemento de la vertebraci&oacute;n de la convivencia, que para m&iacute; era lo importante de la Espa&ntilde;a vac&iacute;a y es lo que intento recuperar en este libro. C&oacute;mo el relato sobre la despoblaci&oacute;n, o la constataci&oacute;n de esto como un rasgo particular en Espa&ntilde;a, puede servir para crear unas se&ntilde;as de identidad democr&aacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;nto espacio ha dejado la barrera cultural a la acci&oacute;n pol&iacute;tica? Es decir, &iquest;hace falta, antes de meterse en barrena, un cambio de mentalidad para entender y colmar las necesidades de la Espa&ntilde;a vac&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay un terreno de discusi&oacute;n muy grande. Si logramos darnos cuenta y cartografiarlo, y sobreponernos al enorme ruido pol&iacute;tico que hay ahora mismo y que creo que no es representativo de las preocupaciones mayoritarias de mucha gente, s&iacute; podemos. Es necesario que lo pongamos por escrito y que nos identifiquemos unos a otros. Pero no es momento todav&iacute;a para la acci&oacute;n pol&iacute;tica, es necesario primero que nos reconozcamos y que sepamos que estamos ah&iacute;, que no estamos solos y que no somos tan raros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro profundiza en las caracter&iacute;sticas de la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola actual, tambi&eacute;n europea e internacional, habla mucho de populismos y nacionalismos, y lo entremezcla continuamente con la nostalgia, algo muy emocional de lo que se nutren buena parte de esos discursos. &iquest;Hay algo rescatable de la nostalgia que no estamos sabiendo ver?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La nostalgia desde luego es neutra. La puedes usar de muchas formas: para el bien o para el mal, como cualquier otra cosa que tenemos a nuestra disposici&oacute;n. Los populismos y los nacionalismos la utilizan como un mecanismo cat&aacute;rtico para simplificar el discurso social e inventar un pasado que nunca existi&oacute;. Desde la idealizaci&oacute;n invitan a la sociedad a recuperar ese pasado. Y podemos darle ese uso, que est&aacute; muy extendido, pero la nostalgia puede tener otras connotaciones positivas. En la literatura, por ejemplo, tiene un efecto cat&aacute;rtico muy poderoso, sobre todo cuando no lo usamos a la grosera. La nostalgia no es solo un elemento paralizante, tiene mala prensa porque pol&iacute;ticamente se ha abusado mucho de ella. Tenemos formas mucho m&aacute;s sutiles de abordar la nostalgia y mucho m&aacute;s sutiles finalmente para la convivencia democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pues hablemos de convivencia y del poder del di&aacute;logo para que &eacute;sta se d&eacute;, a todos los niveles. Dice en el texto que el di&aacute;logo requiere de un reconocimiento mutuo y de un cierto terreno com&uacute;n. Es muy f&aacute;cil llevar esto a Catalunya. &iquest;Estamos cayendo en el error de empezar a construir un di&aacute;logo sin ese previo reconocimiento mutuo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El reconocimiento lo facilitaba la construcci&oacute;n de la democracia liberal, que ofrece un terreno de encuentro para sentarse y debatir. Si hablamos desde fuera y rompemos el tablero y decimos que ese espacio no existe y que hay que inventar otro es cuando es imposible entenderse. Cualquier entendimiento pasa por la aceptaci&oacute;n de que no hemos inventado otro foro mejor para el debate pol&iacute;tico que la democracia liberal, y si nos salimos de &eacute;l es imposible reconocernos. Porque ah&iacute; nos reconocemos todos y podemos llegar a acuerdos y desacuerdos, y adem&aacute;s el desacuerdo no tiene consecuencias negativas. Podemos estar en desacuerdo y sentarnos a la mesa a discutir con alguien, esa es la virtud de la democracia liberal. En el momento en que no queremos sentarnos en la mesa es cuando los problemas empiezan a aflorar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; hacemos cuando el di&aacute;logo tambi&eacute;n es visto y aprovechado por los actores pol&iacute;ticos como una concesi&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay que sentarse a dialogar, s&iacute;, pero es que hay muchos sitios para dialogar. Tenemos los parlamentos, que parece que los usamos para cruzarnos de brazos y mirar al esca&ntilde;o de al lado. As&iacute; no sirve para nada. Se intentan crear foros alternativos de mesas de di&aacute;logo porque no usamos los que tenemos. Tenemos incluso foros informales: prensa, sociedad civil, lugares de encuentro que no usamos. Para qu&eacute; inventar nuevas mesas si ya tenemos un mont&oacute;n. &iquest;Por qu&eacute; no usamos el parlamento para parlamentar?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quiz&aacute; tiene que ver con la importancia que se concede al simbolismo. Usted dice que deber&iacute;amos volver esos s&iacute;mbolos m&aacute;s as&eacute;pticos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los s&iacute;mbolos tienen mucha importancia y precisamente por eso es importante hablar en el parlamento. Crear otras instituciones que no han pasado por la arquitectura institucional de la democracia, en un sentido amplio, no sirve. Si inventamos cosas paralelas estamos tambi&eacute;n hablando desde fuera de la democracia y creo que eso invalida las reglas del juego. Si la mesa de di&aacute;logo no tiene la misma representaci&oacute;n que el parlamento no vale, quiero decir, no puede haber un representante por partido pol&iacute;tico porque no todos pesan lo mismo, no tienen el mismo peso social. Lo que aspiras en una mesa es que mi voz minoritaria resuene tanto como la mayoritaria, y no puede ser as&iacute; en t&eacute;rminos democr&aacute;ticos. Si quieres que sea representativa, no se entiende que estos di&aacute;logos se den fuera del parlamento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hablemos de los 'pijoprogres', a los que dedica un cap&iacute;tulo del libro. En ese concepto de 'pijoprogre' se enmarca usted y tambi&eacute;n a buena parte de la poblaci&oacute;n que vive en una situaci&oacute;n m&aacute;s o menos acomodada y con un compromiso pol&iacute;tico que se agota en esl&oacute;ganes. &iquest;Podemos garantizar el futuro manteniendo el ritmo de vida que seguimos los pijoprogres, o es, en el fondo, contrario al progreso y a lo que pide, por ejemplo, el planeta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El planeta no pide nada porque no tiene conciencia. Tenemos que desmitificar la relaci&oacute;n religiosa de la Tierra como algo a lo que hacemos da&ntilde;o. Evidentemente hay muchas cosas que no pueden seguir igual, ya no solo desde una perspectiva ecologista, sino ego&iacute;sta desde el punto de vista de Sapiens. Es obvio que el crecimiento capitalista, en el que estamos ahora mismo, lo que hace es agotar los recursos y llevarnos a la extinci&oacute;n haciendo que el planeta no sea habitable para nosotros. Al planeta le da igual, desapareceremos ma&ntilde;ana y el planeta se regenerar&aacute; y seguir&aacute; sus ritmos biol&oacute;gicos a su marcha, habremos sido una etapa m&aacute;s. Es un problema de auto-preservaci&oacute;n, y es evidente que ahora mismo ha empezado un declive y que este modelo no se puede sostener mucho m&aacute;s en el tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        Pero es que creo que ya est&aacute; cambiando. Estamos viendo avances en el modelo energ&eacute;tico, hay muchos s&iacute;ntomas en el mundo de que se est&aacute; cambiando poco a poco. Probablemente sean medidas insuficientes, lentas, tard&iacute;as y sin el alcance suficiente para frenar muchos desastres. No implicar&aacute;n probablemente un cambio de vida en el que volveremos a ser cazadores recolectores, pero poco a poco s&iacute; iremos encontrando el camino porque somos una especie muy adaptativa y creo que hay un consenso mundial en el da&ntilde;o que a la propia especie le produce esto. No dir&iacute;a que soy optimista, pero no soy tan pesimista, creo en la capacidad de adaptaci&oacute;n y creo que el Apocalipsis no se podr&aacute; evitar pero s&iacute; mitigar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dice en el libro que es ingenuo creer en el retorno a los pueblos o a vidas menos capitalistas, pero reivindica sin embargo la ingenuidad como una buena herramienta para empezar a construir (o reconstruir) algo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para poder pensar el mundo y compartir los pensamientos, la ingenuidad es una herramienta necesaria. El fil&oacute;sofo Javier Gom&aacute; tiene un libro que se llama 'La ingenuidad aprendida' y habla de su importancia. Yo tambi&eacute;n creo que es importante y a m&iacute; ahora me supone un esfuerzo intelectual ser ingenuo. No lo supuso cuando escrib&iacute; 'La Espa&ntilde;a vac&iacute;a' porque ten&iacute;a la idea de que a nadie le importaba lo que iba a escribir, y lo hacia con libertad. Ahora tengo que invent&aacute;rmelo, tengo que escribir fingiendo que no lo va a juzgar nadie porque si no, pensar en el qu&eacute; dir&aacute;n, condiciona lo que escribo. Eso es lo que llamo ingenuidad, intentar recuperar ese esp&iacute;ritu que me exige abstraerme de las reacciones que pueda provocar lo que escribo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay muchas 'Espa&ntilde;as vac&iacute;as' si vamos m&aacute;s all&aacute; de los pueblos, casi podr&iacute;amos llamarlas 'Espa&ntilde;as olvidadas' o 'invisibles'. Habla de las dicotom&iacute;as periferia/centro, pueblo/ciudad, ciudad de provincia/capital&hellip; &iquest;Pueden esos lugares olvidados ser el germen de una desigualdad que nos explote en la cara y que acabe erosionando la democracia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estamos yendo hacia all&iacute; y en muchos sitios ya estamos. Recojo mucho el pensamiento de un autor franc&eacute;s que entiende el mundo en t&eacute;rminos de centros y periferias. No son conceptos geogr&aacute;ficos en s&iacute;, sino que dentro del propio Madrid, por ejemplo, hay muchas periferias, y las hay tambi&eacute;n dentro del centro de Madrid. Pongo el ejemplo del edificio m&aacute;s poderoso del mundo, un banco, en el que hay banqueros pero donde tambi&eacute;n trabajan becarios o gente de la limpieza que son, en realidad, periferia. Hay una gran parte de Espa&ntilde;a, fuera de Madrid, que est&aacute; convirti&eacute;ndose en periferia, que no participa del debate pol&iacute;tico y que es una versi&oacute;n desle&iacute;da y secundaria, un furg&oacute;n de cola, del pa&iacute;s. Hay muchas ciudades de provincia que se est&aacute;n convirtiendo en lugares que ya no cuentan para el d&iacute;a a d&iacute;a, ni en la agenda pol&iacute;tica ni en el discurso que vemos en los medios.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Soy de Le&oacute;n y tengo adem&aacute;s un pueblo de unos cien habitantes en El Bierzo. A d&iacute;a de hoy me preocupa m&aacute;s el futuro de Le&oacute;n que el de ese pueblo, al que parece que hay gentes dispuestas a volver en una rotura total con su modo de vida y dedicarse al huerto y a la repoblaci&oacute;n. Me preocupan las ciudades de provincia porque no tienen el atractivo nost&aacute;lgico de un pueblo. &iquest;Son las grandes olvidadas de la Espa&ntilde;a vac&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Te preocupan bien. Ah&iacute; es donde est&aacute; el verdadero problema demogr&aacute;fico, pol&iacute;tico y tambi&eacute;n democr&aacute;tico de Espa&ntilde;a. Le&oacute;n es un ejemplo paradigm&aacute;tico. La fuga de poblaci&oacute;n, y sobre todo joven, que ha habido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os es brutal. Que t&uacute; est&eacute;s aqu&iacute; es un ejemplo de ello. Pero es dif&iacute;cil darse cuenta, porque luego vas a Le&oacute;n y es preciosa, se come muy bien, la gente es feliz, hay mucho turista, todo el mundo presume de calidad de vida... Entonces es dif&iacute;cil porque tienes que mirar los n&uacute;meros, las estad&iacute;sticas: en el paseo esa sensaci&oacute;n no se produce.
    </p><p class="article-text">
        Hace 40 a&ntilde;os, con la degradaci&oacute;n urban&iacute;stica que produjo el franquismo, en muchas ciudades de provincia la decadencia era palpable: no hab&iacute;a universidades, no hab&iacute;a turistas, los cascos antiguos estaban hechos un asco. Y ahora esa decadencia es invisible, tienes que estudiarla. Al no poder hacer una foto de esa decadencia es mucho m&aacute;s dif&iacute;cil que se perciba como un problema, lo que hace que se agrave m&aacute;s. Para cuando sea un problema visible habr&aacute; muchas cosas que no tengan soluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se visten de gala para los de fuera pero no hay una prosperidad real dentro.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo las llamo ciudades Potemkin, usando una historia de Catalina La Grande, que ten&iacute;a su valido, el pr&iacute;ncipe Potemkin, que era adem&aacute;s su amante, y cuando iba recorriendo Rusia, como todo estaba despoblado, invent&oacute; unas ciudades de escayola, unas maquetas, que iba colocando a los lados que eran como pueblos rusos muy bonitos, para que cuando fuera pasando Catalina con su corte lo viera todo muy bonito. Ese concepto, que recupera Adolf Loos para hablar de Viena como una ciudad Potemkin, lo traslado yo tambi&eacute;n a las ciudades de provincia espa&ntilde;olas, que se est&aacute;n convirtiendo en aldeas muy paseables, muy bonitas, pero que son bloques de escayola huecos por dentro en los que la vida dentro es muy dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Cuanta m&aacute;s gente sea capaz de vivir a su antojo y cuanto m&aacute;s diverso sea el repertorio de formas de vida, m&aacute;s fuerte y digna ser&aacute; la sociedad&rdquo;, sentencia en el texto. &iquest;En qu&eacute; lugar nos dejan actualmente como pa&iacute;s esas palabras?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues en un pa&iacute;s que va poco a poco perdiendo esos espacios porque cada vez la vida es m&aacute;s homog&eacute;nea. En un pasaje del libro digo que hay un momento en mis tantos viajes en el que todas las ciudades me parecen iguales y que me llego incluso a confundir, que no s&eacute; d&oacute;nde estoy. Tengo un amigo que dice que donde m&aacute;s se nota la igualdad es en las casas de la gente. Ahora todo el mundo tiene la casa decorada de Ikea, as&iacute; que entras en una casa y la sensaci&oacute;n que te asalta es de que puedes estar en cualquier parte. As&iacute; que llevamos una vida cada vez m&aacute;s homog&eacute;nea y nos parecemos m&aacute;s los unos a los otros, y eso empobrece la riqueza de una sociedad m&aacute;s compleja y m&aacute;s abierta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Entonces no hay en Espa&ntilde;a identidades irreconciliables?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Son fachada. Somos mucho m&aacute;s parecidos de lo que creemos. Un militante de la CUP de Vic y un se&ntilde;or de derechas de Burgos tienen mucho m&aacute;s en com&uacute;n de lo que creen. En realidad suelen ver las mismas series, discuten de las mismas cosas aunque desde puntos de vista distintos y sus vidas son m&aacute;s parecidas de lo que creen porque viven, en realidad, en un mundo muy parecido. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Puede ser la escritura, el periodismo, la narraci&oacute;n, un veh&iacute;culo para que esos di&aacute;logos se produzcan?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tradicionalmente lo ha sido, de hecho. Cuando no es un periodismo de declaraciones o de trincheras sino que cuenta la vida de la gente, nos reconocemos en esas vidas ajenas. Y cuando conocemos la vida de los otros nos damos cuenta de que tenemos muchas cosas en com&uacute;n, algo que comparte con la literatura. El Quijote empieza a contar historias de gente normal y demuestra que esto es realmente un elemento muy democratizador. Al entender la vida de los otros nos resulta m&aacute;s dif&iacute;cil arrancarles la cabeza. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Gea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/sergio-molino-espana-vacia-no-habia-intenciones-ecologistas-lucha-vertebracion-convivencia_128_8001200.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Jun 2021 20:23:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sergio del Molino: "En 'La España vacía' no había intenciones ecologistas o de lucha contra la despoblación, sino de vertebración de la convivencia"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,España vaciada,Demografía,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Precariedad, emancipación tardía y un cambio cultural: por qué los jóvenes tienen cada vez menos hijos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/precariedad-emancipacion-tardia-cambio-cultural-jovenes-vez-hijos_1_7982024.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/208cc339-318c-4b25-a268-848b9a86f9f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Precariedad, emancipación tardía y un cambio cultural: por qué los jóvenes tienen cada vez menos hijos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los motivos no se reducen a un solo indicador, como la renta disponible, sino que abarcan otros factores como la precariedad, la incertidumbre laboral o el cambio cultural y de valores</p><p class="subtitle">Datos - El mapa de las ciudades más ricas y pobres de España (y su relación con los hijos que tiene cada mujer)</p></div><p class="article-text">
        Ha dado la vuelta a Espa&ntilde;a y levantado polvareda a izquierda y derecha. El pol&eacute;mico discurso <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/feria-libro-discordia-autoficcion-neofascista-reivindicacion-comunitario_1_7969825.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de la escritora Ana Iris Sim&oacute;n</a> ante el presidente Pedro S&aacute;nchez sigue dando que hablar sobre algunos temas que parecen estar lejos de resolverse, entre ellos el valor de la familia, la despoblaci&oacute;n rural o la natalidad. Sim&oacute;n, de 29 a&ntilde;os, compar&oacute; la vida que ten&iacute;an las anteriores generaciones de j&oacute;venes con la actual y apunt&oacute; a los motivos econ&oacute;micos como obst&aacute;culo que les est&aacute; impidiendo tener hijos. Un diagn&oacute;stico que se repite con frecuencia a la hora de analizar este fen&oacute;meno complejo. La ca&iacute;da de la natalidad no es exclusiva de Espa&ntilde;a, ni mucho menos del a&ntilde;o 2021, pero nuestro pa&iacute;s s&iacute; es, junto a Ucrania y Malta, el que tiene en Europa menos nacimientos por mujer y una de las edades medias del primer hijo m&aacute;s tard&iacute;as del mundo. &iquest;Qu&eacute; hay detr&aacute;s? &iquest;Sirve &uacute;nicamente la renta de los j&oacute;venes para explicarlo? &iquest;Por qu&eacute; no tenemos hijos?
    </p><p class="article-text">
        La respuesta no es &uacute;nica y apunta a un c&uacute;mulo de factores sociales, culturales, pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos que las expertas estudian desde hace a&ntilde;os en el marco del debate sobre el llamado 'reto demogr&aacute;fico'. No es algo nuevo; la ca&iacute;da de la natalidad es generalizada en todo el continente desde los a&ntilde;os 60, pero lo cierto es que el caso espa&ntilde;ol es uno de los singulares, con una bajada mucho m&aacute;s pronunciada que el resto. Espa&ntilde;a, junto a apenas una docena de pa&iacute;ses del mundo, forma parte del grupo de los que est&aacute;n por debajo de la llamada <em>lowest-low-fertility</em> (un umbral marcado por los dem&oacute;grafos en 1,3 hijos por mujer), cifra a la que llegamos ya en 1991. Tambi&eacute;n tenemos una de las edades medias para tener el primer hijo m&aacute;s tard&iacute;as del mundo: en los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os ha escalado desde los 25,1 a los 31,1 a&ntilde;os. El problema podr&iacute;a acentuarse adem&aacute;s con la pandemia de COVID-19, ya que a pesar del leve repunte del pasado marzo, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/natalidad-muestra-leve-repunte-nueve-meses-despues-desescalada-sigue-desplomada-pandemia_1_7909198.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la natalidad mantiene su desplome.</a>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="¿A qué edad son madres las mujeres?" aria-label="Mapa" id="datawrapper-chart-2kmgW" src="https://datawrapper.dwcdn.net/2kmgW/3/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="666"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(e){if(void 0!==e.data["datawrapper-height"]){var t=document.querySelectorAll("iframe");for(var a in e.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<t.length;r++)t[r].contentWindow===e.source&&(t[r].style.height=e.data["datawrapper-height"][a]+"px")}}))}();
</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        Los cambios en la escala de valores y prioridades, una menor presi&oacute;n social o el aumento generalizado de los niveles de educaci&oacute;n suelen nombrarse como causas, que se unen a las dificultades de conciliaci&oacute;n y los motivos econ&oacute;micos. Entre estos &uacute;ltimos, no es la renta per c&aacute;pita el &uacute;nico elemento, y de hecho <a href="https://www.eldiario.es/economia/mapa-ciudades-ricas-pobres-espana-relacion-hijos-mujer_1_7973847.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los datos apuntan</a> a que no existe una correlaci&oacute;n directa entre esta variable y la fecundidad: no necesariamente a m&aacute;s dinero disponible se tienen m&aacute;s hijos, ni tampoco al rev&eacute;s. Pero tras los factores econ&oacute;micos se esconde toda una amalgama de condicionantes. Algunos son m&aacute;s cuantificables que otros. &ldquo;La asociaci&oacute;n entre renta y fecundidad es compleja; a nivel mundial, en general, a mayor nivel de desarrollo econ&oacute;mico y social, menor tasa de fecundidad, pero una vez alcanzado cierto grado de prosperidad, influyen otros factores&rdquo;, resume Teresa Castro Mart&iacute;n, soci&oacute;loga y experta en demograf&iacute;a del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, si comparamos la tasa de fecundidad en el contexto europeo, con pa&iacute;ses m&aacute;s o menos semejantes a pesar de las diferencias, vemos que apenas tiene correlaci&oacute;n clara con la renta: en pa&iacute;ses con niveles de renta distintos se tiene un n&uacute;mero similar de hijos. Hay otros factores, como la emancipaci&oacute;n tard&iacute;a, el paro juvenil o la temporalidad en los contratos que s&iacute; muestran una correlaci&oacute;n con la tasa de fecundidad. En general, en los pa&iacute;ses donde las mujeres tienen m&aacute;s hijos, hay menos desempleados y menos temporalidad; y a medida que aumenta la fertilidad, tambi&eacute;n lo hace la tasa de j&oacute;venes que viven fuera de casa de sus padres, como puede observarse en el siguiente gr&aacute;fico:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <link href="https://fonts.googleapis.com/css?family=Roboto+Slab:400,700|Roboto:400,500,700&display=swap"
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<h4 style="font-family:'Roboto',sans-serif;text-align:left;color:black;font-size:22px;font-weight:700">¿Dónde se tienen más hijos?</h4>

<p style="font-size:14px;text-align:left;font-family:'Roboto',sans-serif;line-height:20px;color:#181818">Relación entre la tasa de fecundidad (eje horizontal), con la tasa de paro entre los jóvenes de 20 a 34 años, el porcentaje de jóvenes de 25 a 34 años con contratos temporales sobre los empleados, la tasa de jóvenes independizados y la renta mediana de los países de Europa. Los colores corresponden a las subregiones de Europa: <span style="background-color:#ea512d;color:#ffffff;padding:0px 2px">sur</span>, <span style="background-color:#68acde;color:#ffffff;padding:0px 2px">oeste</span>, <span style="background-color:#785CB4;color:#ffffff;padding:0px 2px">norte</span> y <span style="background-color:#fad05c;color:#ffffff;padding:0px 2px">este</span>. Datos de 2019</p>

<div class="flourish-embed flourish-scatter" data-src="visualisation/6266464"><script src="https://public.flourish.studio/resources/embed.js"></script></div>

<p style="font-size:12px;text-align:left;font-family:'Roboto',sans-serif;line-height:20px;color:#181818;">Fuentes: Banco Mundial, Eurostat</p>

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    </figure><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, cree Mariona Lozano, dem&oacute;grafa del Centro de Estudios Demogr&aacute;ficos, el principal problema &ldquo;es que tardamos mucho en reunir las condiciones que consideramos necesarias para poder tener un hijo y cuando ya llegamos a ese punto, nos hemos hecho mayores&rdquo;. Hay, coinciden las expertas, un efecto domin&oacute;: el cambio cultural ha impulsado que la maternidad y paternidad no sea deseable antes de los 25. En ese momento, la raz&oacute;n principal que dan las mujeres, seg&uacute;n la &uacute;ltima encuesta de fecundidad del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica (INE), de 2018, es que son demasiado j&oacute;venes. Sin embargo, no significa que no quieran tenerlos en un futuro. De hecho, en general, las mujeres tienen menos hijos de los que desean, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/fecundidad-mujeres-decadas_1_1812553.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como ya mostr&oacute; la encuesta anterior, de 1999</a>: dos de cada tres quieren al menos dos. Cuando se les pregunta a las espa&ntilde;olas de entre 30 y 39 a&ntilde;os por las razones para no hacerlo, ya no es la edad la principal, como ocurre con las veintea&ntilde;eras, sino que apuntan a la econ&oacute;mica y las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas: un 42,9% aduce razones laborales o de conciliaci&oacute;n; un 39%, econ&oacute;micas. Y entre las mayores de 40 ganan peso los motivos de salud.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Motivos por los que se tienen menos hijos de los deseados" aria-label="Barras divididas" id="datawrapper-chart-9yIDb" src="https://datawrapper.dwcdn.net/9yIDb/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="359"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(e){if(void 0!==e.data["datawrapper-height"]){var t=document.querySelectorAll("iframe");for(var a in e.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<t.length;r++)t[r].contentWindow===e.source&&(t[r].style.height=e.data["datawrapper-height"][a]+"px")}}))}();
</script>
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    </figure><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n, explica Castro Mart&iacute;n, es que ahora el margen temporal en el que se toman las decisiones reproductivas se ha achicado debido &ldquo;a la demora de todas las transiciones previas a la vida adulta&rdquo;: influyen factores culturales y el retraso de la edad social de la primera maternidad, pero tambi&eacute;n &ldquo;la edad de emancipaci&oacute;n, de contar con un empleo estable o poder convivir en pareja. Tienes que haber pasado estos eslabones antes de plantearte tener un hijo y no es f&aacute;cil reunir todas esas condiciones&rdquo;. En Espa&ntilde;a la edad de emancipaci&oacute;n de los j&oacute;venes es una de las m&aacute;s elevadas de Europa, y se sit&uacute;a en los 29,8 a&ntilde;os, <a href="http://appsso.eurostat.ec.europa.eu/nui/show.do?query=BOOKMARK_DS-344495_QID_A9F27F2_UID_-3F171EB0&amp;layout=SEX,L,X,0;GEO,L,Y,0;UNIT,L,Z,0;TIME,C,Z,1;INDICATORS,C,Z,2;&amp;zSelection=DS-344495UNIT,AVG;DS-344495INDICATORS,OBS_FLAG;DS-344495TIME,2015;&amp;rankName1=UNIT_1_2_-1_2&amp;rankName2=INDICATORS_1_2_-1_2&amp;rankName3=TIME_1_0_0_0&amp;rankName4=SEX_1_2_0_0&amp;rankName5=GEO_1_2_0_1&amp;rStp=&amp;cStp=&amp;rDCh=&amp;cDCh=&amp;rDM=true&amp;cDM=true&amp;footnes=false&amp;empty=false&amp;wai=false&amp;time_mode=ROLLING&amp;time_most_recent=true&amp;lang=EN&amp;cfo=%23%23%23%2C%23%23%23.%23%23%23" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n Eurostat</a>, solo m&aacute;s baja que en otros siete pa&iacute;ses. Hay, de hecho, seg&uacute;n los datos disponibles, una correlaci&oacute;n entre esta variable y la fecundidad en todo el continente. Al creciente esfuerzo econ&oacute;mico que tienen que afrontar los j&oacute;venes para acceder a la vivienda nos acerca un sorprendente dato de 2019: los menores de 30 a&ntilde;os deben destinar el 94% de su salario si quieren vivir solos en un piso de alquiler.
    </p><p class="article-text">
        A ello se suman cuestiones clave para las expertas, como la temporalidad que arrastra el mercado de trabajo en Espa&ntilde;a: es la campeona de Europa en este tipo de contratos, y la tasa se dispara hasta el 52% entre los menores de 30 a&ntilde;os. Ello, junto a los elevados niveles de paro &ldquo;conforman un mapa de precariedad y, sobre todo, de incertidumbre que influye a la hora de plantearse un proyecto de maternidad o paternidad&rdquo;, cree Castro Mart&iacute;n, que incide en que &ldquo;much&iacute;simos j&oacute;venes no tienen empleo, y si lo tienen, con salarios bajos o contratos cortos, no saben si en seis meses tendr&aacute;n trabajo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n entre el paro y la fecundidad viene de lejos. Ambos van acompasados desde los 90: el paro subi&oacute; con la recesi&oacute;n de entonces y baj&oacute; la fertilidad; solo remont&oacute; con el crecimiento econ&oacute;mico y la llegada de la inmigraci&oacute;n en los 2000. Ah&iacute; el desempleo en menores de 35 estaba en m&iacute;nimos, pero volvi&oacute; a escalar vertiginosamente con la crisis de 2008 y la fecundidad, de nuevo, a caer. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<h4 style="font-family:'Roboto',sans-serif;text-align:left;color:black;font-size:22px;font-weight:700">Evolución del paro juvenil y el número de hijos</h4>

<p style="font-size:14px;text-align:left;font-family:'Roboto',sans-serif;line-height:20px;color:#181818">Evolución de la <b style="color:#644d96;text-decoration:underline">tasa de fecundidad</b> y el porcentaje de <span style="background-color:#68acde;color:#ffffff;padding:0px 2px">jóvenes de 20 a 34 años en paro</span> en España</span>

<div class="flourish-embed flourish-chart" data-src="visualisation/6274926"><script src="https://public.flourish.studio/resources/embed.js"></script></div>

<p style="font-size:12px;text-align:left;font-family:'Roboto',sans-serif;line-height:20px;color:#181818;">Fuentes: INE, Banco Mundial</p>

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    </figure><p class="article-text">
        Con todo, el paro no es exclusivo de la situaci&oacute;n actual, es un problema end&eacute;mico en Espa&ntilde;a. A finales de los a&ntilde;os 80, los niveles de desempleo juvenil tambi&eacute;n eran elevados, y entonces la tasa de fecundidad era m&aacute;s alta que la actual, pero no alcanzaba ni de lejos los niveles de los a&ntilde;os 70, en los que Espa&ntilde;a superaba con creces los dos hijos por mujer. Es ah&iacute; precisamente donde se produce la ruptura m&aacute;s evidente de la tendencia constante de la natalidad en nuestro pa&iacute;s, justo cuando termina la dictadura franquista. Espa&ntilde;a cae entonces desde uno de los niveles m&aacute;s altos de fecundidad de Europa hasta el m&aacute;s bajo en 1995, tal y como se puede observar en este gr&aacute;fico:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="El descenso de la fertilidad en Europa" aria-label="Interactive line chart" id="datawrapper-chart-Kjw0w" src="https://datawrapper.dwcdn.net/Kjw0w/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="587"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(e){if(void 0!==e.data["datawrapper-height"]){var t=document.querySelectorAll("iframe");for(var a in e.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<t.length;r++)t[r].contentWindow===e.source&&(t[r].style.height=e.data["datawrapper-height"][a]+"px")}}))}();
</script>
<br>
    </figure><h3 class="article-text">Pol&iacute;ticas sociales y econ&oacute;micas frente a las pronatalistas</h3><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los indicadores puramente econ&oacute;micos o laborales, todas las expertas ponen la mirada en las estructuras pol&iacute;ticas y sociales que favorecen o desincentivan la natalidad. En Espa&ntilde;a el cuidado de los hijos e hijas sigue recayendo fundamentalmente en las familias, y dentro de ellas, de manera desproporcionada sobre las mujeres. &ldquo;Hay un conjunto de elementos que en vez de facilitar que los j&oacute;venes puedan tener hijos, ponen una barrera&rdquo;, se&ntilde;ala Bego&ntilde;a Eliazlde, profesora de sociolog&iacute;a en la Universidad P&uacute;blica de Navarra. La escasa flexibilidad en el &aacute;mbito laboral, la penalizaci&oacute;n de las mujeres en el mercado de trabajo y, en definitiva, el d&eacute;ficit de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que impulsen y garanticen la corresponsabilidad Estado-familias y hombres-mujeres, son las principales fallas, coinciden las expertas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las escuelas infantiles siguen siendo deficitarias y caras, muchas familias tienen que dedicar 400 euros de su salario a pagarlas&rdquo;, expone Elizalde. Seg&uacute;n las investigaciones que ha venido haciendo al respecto, las pol&iacute;ticas que mejor funcionan en los pa&iacute;ses con mayores &iacute;ndices de fecundidad son sobre todo dos: una buena red de escuelas p&uacute;blicas de 0 a 3 a&ntilde;os y amplios permisos de maternidad y paternidad. &ldquo;La primera evita el descalabro econ&oacute;mico de los hogares al tener hijos y la segunda facilita los primeros meses de crianza&rdquo;, apunta la experta.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido ser&aacute; interesante examinar el impacto <a href="https://www.eldiario.es/nidos/espana-hoy-primer-pais-mundo-permisos-nacimiento-equiparados_1_6628768.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de la equiparaci&oacute;n de permisos</a> aprobada en Espa&ntilde;a, que &ldquo;es solo un peque&ntilde;o avance en comparaci&oacute;n con pa&iacute;ses como Suecia, Islandia o Noruega, donde adem&aacute;s de ampliarlos hasta un a&ntilde;o contemplan otros en relaci&oacute;n a posibles enfermedades de los hijos que no tienen que ver con su hospitalizaci&oacute;n, sino con peque&ntilde;as coyunturas en los cuidados&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este escenario, no se puede obviar, advierte la soci&oacute;loga, la necesidad de conseguir el equilibrio en las tareas de cuidados entre hombres y mujeres. &ldquo;En torno a un 25% de las trabajadoras que son madres en Espa&ntilde;a se acaban reduciendo la jornada laboral por cuidado de los hijos. Esto amenaza su estabilidad y adem&aacute;s implica una bajada de ingresos que a largo plazo tendr&aacute; consecuencias en la pensi&oacute;n&rdquo;. No se puede entender la toma de decisiones de las mujeres sin la perspectiva de g&eacute;nero: una madre no sufre las mismas consecuencias que un padre. &ldquo;Ni en el trabajo ni en el hogar&rdquo;, explica Elizalde. Y es que la incorporaci&oacute;n de las mujeres al mercado laboral en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, otro de los factores que suele citarse al hablar de la ca&iacute;da de la natalidad, no ha llevado aparejada al mismo ritmo la incorporaci&oacute;n de los hombres a las tareas del hogar ni la participaci&oacute;n p&uacute;blica y colectiva del cuidado.
    </p><p class="article-text">
        La salida al trabajo fuera de casa de las mujeres ha ido acompa&ntilde;ada en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas del descenso de la natalidad, pero actualmente la tendencia en Europa es que a m&aacute;s mujeres activas, mayor es la tasa de fecundidad. Salvo contadas excepciones, los territorios con altas cifras de empleo femenino, como<strong> </strong>Islandia, Suecia, Dinamarca o Reino Unido confirman esta correlaci&oacute;n. Sin embargo, existen voces que advierten de que en algunos casos las elevadas cifras de actividad laboral de las mujeres se consiguen con el fomento de contratos a tiempo parcial y, por lo tanto, con salarios m&aacute;s bajos, que est&aacute;n muy feminizados. 
    </p><p class="article-text">
        Si nos fijamos en el caso espa&ntilde;ol, la ca&iacute;da de nacimientos comienza a finales de los 70, antes de que las mujeres se incorporen masivamente al mercado laboral. &ldquo;Al principio tuvo en general un efecto en la fecundidad, pero a largo plazo es positivo porque se crean pol&iacute;ticas p&uacute;blicas eficaces. Adem&aacute;s, en casi todos los pa&iacute;ses europeos el nivel educativo de las mujeres de las generaciones j&oacute;venes es m&aacute;s alto que el de los hombres, por lo que aspiran a una trayectoria laboral continuada, y no deciden tener hijos hasta lograr cierta estabilidad laboral, que les permita tener un hijo y mantener el empleo. Esto se une a que ahora suele tomarse la decisi&oacute;n cuando al hogar entran dos sueldos, con uno solo no suele ser suficiente&rdquo;, esgrime Castro-Mart&iacute;n.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<h4 style="font-family:'Roboto',sans-serif;text-align:left;color:black;font-size:22px;font-weight:700">La fecundidad cayó antes de la entrada masiva de la mujer al mercado laboral</h4>

<p style="font-size:14px;text-align:left;font-family:'Roboto',sans-serif;line-height:20px;color:#181818">Evolución de la <b style="color:#644d96;text-decoration:underline">tasa de fecundidad</b> y el porcentaje de <span style="background-color:#785CB4;color:#ffffff;padding:0px 2px">mujeres</span> y <span style="background-color:#FFCC00;color:#ffffff;padding:0px 2px">hombres</span> en activo en España</span>

<div class="flourish-embed flourish-chart" data-src="visualisation/6274741"><script src="https://public.flourish.studio/resources/embed.js"></script></div>

<p style="font-size:12px;text-align:left;font-family:'Roboto',sans-serif;line-height:20px;color:#181818;">Fuentes: INE, Banco Mundial</p>

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    </figure><p class="article-text">
        Las expertas consultadas coinciden en que los pa&iacute;ses que mantienen unos niveles de natalidad superiores a los de Espa&ntilde;a y son considerados referentes en Europa &ldquo;no han desarrollado pol&iacute;ticas expl&iacute;citamente pronatalistas&rdquo;, como podr&iacute;an ser los llamados 'cheques-beb&eacute;', sino m&aacute;s bien pol&iacute;ticas enfocadas &ldquo;a la conciliaci&oacute;n de la vida laboral y familiar, a la igualdad de g&eacute;nero en cuanto a corresponsabilidad en los cuidados, a facilitar la emancipaci&oacute;n residencial y econ&oacute;mica de los j&oacute;venes o a garantizar el acceso universal a la educaci&oacute;n infantil&rdquo;, enumera Castro-Mart&iacute;n. Con todo, algunos de estos pa&iacute;ses, como Noruega o Finlandia, est&aacute;n reduciendo recientemente sus tasas de fertilidad, lo que ha sorprendido a los dem&oacute;grafos: &ldquo;Se est&aacute; estudiando, pero las primeras investigaciones apuntan a que tiene que ver una creciente incertidumbre econ&oacute;mica global&rdquo;, dice la experta.
    </p><h3 class="article-text">El cambio de valores y est&aacute;ndares de vida</h3><p class="article-text">
        No se puede entender el caso espa&ntilde;ol ni el mapa europeo de la fecundidad sin atender a las cuestiones econ&oacute;micas, pero tampoco sin mirar a los muchos cambios culturales que han entrado en juego en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas y m&aacute;s recientemente. Es parte de la explicaci&oacute;n desde un punto de vista cualitativo de la tendencia a la baja de la fecundidad. Las prioridades han cambiado, la presi&oacute;n social para tener hijos ha descendido, los est&aacute;ndares de vida se han modificado y tambi&eacute;n las expectativas o deseos vitales, coinciden las expertas. No es solo la renta, la temporalidad de los contratos o la incertidumbre laboral: el signo de los tiempos condiciona la toma de decisiones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Margarita Le&oacute;n, profesora de Ciencias Pol&iacute;ticas en la Universidad Aut&oacute;noma de Barcelona, explica que en Espa&ntilde;a la muerte de Franco confluye con numerosos factores culturales que en otros pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea ven&iacute;an produci&eacute;ndose con anterioridad, en los a&ntilde;os 60, y que en nuestro pa&iacute;s se vieron frenados por la dictadura: menos matrimonios, b&uacute;squeda tard&iacute;a de una pareja estable, parejas que no cohabitan, la ca&iacute;da del ideal de la maternidad como elemento de realizaci&oacute;n de las mujeres&hellip; &ldquo;En Espa&ntilde;a la brecha cultural entre generaciones est&aacute; m&aacute;s acentuada que en otros lugares de Europa porque explot&oacute; de repente, no fue tan gradual&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        Pero tampoco el cambio, apunta Mariona Lozano, del Centro de Estudios Demogr&aacute;ficos, &ldquo;ocurri&oacute; de la anterior generaci&oacute;n de j&oacute;venes a la actual&rdquo;, sino que se extiende m&aacute;s all&aacute;. Y se caracteriza por &ldquo;el desarrollo de las carreras profesionales de las mujeres y un cambio de ideas y de valores que implica primar otros elementos como la realizaci&oacute;n individual, la libertad, la igualdad de g&eacute;nero o el aumento de los niveles educativos. Este &uacute;ltimo hecho hace que invertir en tu capital humano y carrera profesional cambie el esquema de prioridades, no se le da el sentido a los hijos que se le daba anteriormente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Encuesta de Fecundidad de 2018 del INE muestra que, por ejemplo, por detr&aacute;s de los motivos econ&oacute;micos, la ausencia de una pareja &ldquo;adecuada&rdquo; frena al 10% de las j&oacute;venes espa&ntilde;olas menores de 30 a&ntilde;os para tener hijos. Le&oacute;n cree que adem&aacute;s hay un componente conductual. &ldquo;&iquest;No tenemos pareja estable porque no la encontramos o porque no la buscamos hasta m&aacute;s tarde? Los comportamientos que hace un tiempo eran m&aacute;s propios de la d&eacute;cada de los veinte a&ntilde;os ahora est&aacute;n m&aacute;s cercanos a los treinta. Se ha prolongado lo que se entiende por etapa juvenil y tal y como se entiende es en ocasiones incompatible con tener hijos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entiende Le&oacute;n que estos rasgos generacionales no tienen por qu&eacute; ser vistos de forma negativa, igual que la bajada de la natalidad. &ldquo;Siempre insisto en que una muy baja natalidad es un problema, pero no podemos interpretarla solo en t&eacute;rminos de p&eacute;rdida porque, en el contexto comparado, las mujeres que deciden no tener hijos en edad f&eacute;rtil han tenido la capacidad de elegir. Estos datos tambi&eacute;n deben leerse como una emancipaci&oacute;n de las mujeres, algo muy positivo&rdquo;. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica, el n&uacute;mero de mujeres que declaran no querer ser madres se ha duplicado entre 1999 y 2018. Y el incremento parece escalar r&aacute;pido en los a&ntilde;os m&aacute;s recientes: en 2018 el 14% de las mujeres y el 20% de los hombres de 20 a 40 a&ntilde;os dijeron no querer descendencia; en 2006, cuando el CIS pregunt&oacute; a las espa&ntilde;olas, eran un 5%.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Las mujeres que no quieren ser madres se han duplicado en 20 años" aria-label="Gráfica de barras" id="datawrapper-chart-ogrWI" src="https://datawrapper.dwcdn.net/ogrWI/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="189"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(e){if(void 0!==e.data["datawrapper-height"]){var t=document.querySelectorAll("iframe");for(var a in e.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<t.length;r++){if(t[r].contentWindow===e.source)t[r].style.height=e.data["datawrapper-height"][a]+"px"}}}))}();
</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        Constanza Tobio, catedr&aacute;tica de Sociolog&iacute;a de la Universidad Carlos III de Madrid, tambi&eacute;n considera clave esta variable. Unida a que el abanico de opciones vitales se ha abierto r&aacute;pidamente en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. &ldquo;Hace 30 o 40 a&ntilde;os el imperativo social de la maternidad era mucho m&aacute;s fuerte que hoy y una pareja tend&iacute;a a dar por supuesto que el matrimonio y la vida en pareja inclu&iacute;a tener hijos. Hoy esto ha cambiado y hay una mayor decisi&oacute;n individual sobre la maternidad. No solo de si tener descendencia o no, sino cu&aacute;ndo, en qu&eacute; condiciones y equilibrando tambi&eacute;n otras prioridades vitales&rdquo;, explica la experta.
    </p><p class="article-text">
        Es un hecho que los est&aacute;ndares y anhelos de la generaci&oacute;n joven actual no son los mismos que los de hace 30 o 40 a&ntilde;os, y tampoco &ldquo;las condiciones en que se quieren tener hijos&rdquo;, remarca Tobio, &ldquo;pero es que son las del mundo actual&rdquo;. Coincide Mariona Lozano, del Centro de Estudios Demogr&aacute;ficos: &ldquo;Nadie les preguntaba hace 50 a&ntilde;os por qu&eacute; ten&iacute;an hijos y qu&eacute; esperaban de la vida, evidentemente el significado de la familia y de las necesidades vitales es diferente, pero eso no resuelve &ndash;se&ntilde;ala la experta&ndash; el problema actual: la frustraci&oacute;n de toda una generaci&oacute;n que manifiesta querer tener hijos, pero no poder tenerlos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Borraz, Patricia Gea, Victòria Oliveres, Ana Ordaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/precariedad-emancipacion-tardia-cambio-cultural-jovenes-vez-hijos_1_7982024.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Jun 2021 20:23:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Precariedad, emancipación tardía y un cambio cultural: por qué los jóvenes tienen cada vez menos hijos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Natalidad,Igualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Si tienes la regla no es mi culpa', caras de asco y otras formas de hacernos sentir mal con nuestra menstruación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/si-tienes-regla-no-culpa-caras-asco-formas-hacernos-sentir-mal-menstruacion_132_7957425.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3c0c96a7-c1e5-49cc-8e80-cc1e5f4660d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Si tienes la regla no es mi culpa&#039;, caras de asco y otras formas de hacernos sentir mal con nuestra menstruación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Varias mujeres nos cuentan sus experiencias cotidianas: desde los comentarios o las caras de sus compañeros de trabajo hasta el señalamiento por manchar los pantalones</p><p class="subtitle">Libros para reconciliarse con la menstruación</p></div><p class="article-text">
        Que levanten la mano las mujeres que hayan escuchado alguna vez eso de 'est&aacute;s de mala leche, &iquest;tienes la regla?'. Y tambi&eacute;n las que al levantarse de una silla le han preguntado a su amiga si tienen manchado el pantal&oacute;n de sangre &ndash;porque qu&eacute; verg&uuml;enza-, o las que se van al ba&ntilde;o a cambiarse con el tamp&oacute;n escondido en la manga. Tambi&eacute;n las que han aguantado estoicas sin ningunas ganas en su puesto de trabajo, matando a ibuprofenos el dolor menstrual, sonriendo ante los inoportunos comentarios de otros. 
    </p><p class="article-text">
        Un mandato social impl&iacute;cito nos ha venido diciendo que la regla es algo que es mejor llevar en secreto y dentro de la intimidad del ba&ntilde;o. De puertas para fuera, para no incomodar a nadie, mejor disimularla, ocultarla, reservarla a las mujeres y tampoco en cualquier parte: que no salga de casa.
    </p><p class="article-text">
        Este viernes se celebrar&aacute; el D&iacute;a de la Menstruaci&oacute;n y en elDiario.es hemos preguntado a varias mujeres qu&eacute; estigmas siguen pesando sobre ellas durante la regla, si siguen recibiendo comentarios referentes a su mal humor o sus enfados, o avergonz&aacute;ndose de la regla y sus efectos colaterales. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>'Esa cosa que padec&eacute;is las mujeres'</strong></h3><p class="article-text">
        Pregunto en un grupo de WhatsApp de amigas si alguna quiere compartir una an&eacute;cdota menstrual. Responde Aroa, tiene 30 a&ntilde;os:
    </p><p class="article-text">
        -Mi jefe siempre evita nombrar las palabras 'regla' y 'menstruaci&oacute;n'. Lo llama 'esa cosa que padec&eacute;is las mujeres' o 'esos d&iacute;as que os dejan fatal'.
    </p><p class="article-text">
        En su caso no va tan desencaminado. Aroa sufre importantes dolores y mareos durante el ciclo que en varias ocasiones le han obligado a pedirle permiso para ausentarse del puesto de trabajo. &ldquo;Para eso es comprensivo conmigo porque a su mujer le sucede algo parecido&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>No habl&eacute;is de la regla, qu&eacute; asco</strong></h3><p class="article-text">
        Carolina (nombre ficticio) es una mujer de 24 a&ntilde;os que desde hace tiempo est&aacute; muy concienciada con la salud menstrual, fue la primera de sus amigas en usar la copa y siempre que puede la recomienda. &ldquo;El otro d&iacute;a una compa&ntilde;era del trabajo me pregunt&oacute; que c&oacute;mo se utilizaba, y mientras se lo explicaba (se hierve, te la pones, te la cambias y la lavas con agua&hellip;) las dem&aacute;s de la mesa, que eran todas mujeres, pon&iacute;an caras de asco&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Alba, madrile&ntilde;a de 27 a&ntilde;os, cuenta que su compa&ntilde;ero de oficina finge que le dan arcadas cada vez que ella saca un tamp&oacute;n para ir a cambiarse al ba&ntilde;o. &ldquo;A veces se lo lanzo, para fastidiarlo, y &eacute;l se aparta corriendo como si fuera material corrosivo&rdquo;. Dice que tambi&eacute;n es habitual que haga bromas con su humor durante esos d&iacute;as y que atribuya todas sus reacciones a la regla. &ldquo;Nos re&iacute;mos, pero est&aacute; obsesionado. La de 'si tienes la regla no es mi culpa' es mi favorita. &iquest;Entonces la culpa es m&iacute;a?&rdquo;, se pregunta Alba.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Trapicheo de tampones de camino al ba&ntilde;o</strong></h3><p class="article-text">
        Aroa tambi&eacute;n cuenta que se ha fijado en que una de sus compa&ntilde;eras siempre acude al ba&ntilde;o con el bolso completo durante los d&iacute;as del periodo. &ldquo;Para no sacar los tampones all&iacute; delante de todo el mundo&rdquo;, aclara. &ldquo;A m&iacute;, por ejemplo, eso ya me da igual&rdquo;. Sin embargo para Azucena, opositora burgalesa de 36 a&ntilde;os, sacar el tamp&oacute;n, la compresa o la copa de turno delante de otros sigue siendo un mal trago y trata de pasarlo cuanto m&aacute;s discretamente mejor. &ldquo;Siempre escondo el tamp&oacute;n sujeto en la mano o en la manga de la camiseta, para que no se vea&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n cuando nos dejamos alguno de estos art&iacute;culos de higiene menstrual las unas a las otras, nos decimos al o&iacute;do '&iquest;oye, tienes un tamp&oacute;n?', y despu&eacute;s nos lo pasamos por lo bajo palma con palma como si se tratase de un trapicheo con fardos de droga. &ldquo;Cuando lo haces normal la gente se queda mirando y no me gusta que sepan que estoy con la regla, no s&eacute; por qu&eacute;, pero por eso lo hago con disimulo&rdquo;, a&ntilde;ade Azucena. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>&ldquo;Quer&iacute;a que me tragara la tierra&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        La profesora Ana Iniesta recibe a elDiario.es por videoconferencia en una clase con sus alumnas y alumnos de 3&ordm; de ESO, todas y todos tienen en torno a 15 a&ntilde;os. Les cuesta arrancarse a hablar, pero Luc&iacute;a rompe el hielo y los dem&aacute;s se animan en cascada. &ldquo;Ahora ya me da igual, pero recuerdo que en sexto me baj&oacute; la regla y manch&eacute; la silla, quer&iacute;a que me tragara la tierra y lo pas&eacute; muy mal&rdquo;. De fondo se oye a otras chicas admitir que a ellas tambi&eacute;n les hab&iacute;a dado miedo manchar la silla o pedirle a un profesor ir al ba&ntilde;o mencionando la regla.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Recuerdo un d&iacute;a que lo pas&eacute; muy mal porque le ped&iacute; a un profesor que me dejara ir al ba&ntilde;o y no me dejaba. Yo no quer&iacute;a decirle que era por la regla y que ten&iacute;a que cambiarme, solo le dije que era urgente. Pens&eacute; que los chicos no me iban a apoyar en ese momento, sin embargo intervinieron para decirle que me dejara ir, pero no me dej&oacute; hasta el final de la clase&rdquo;. Su maestra Ana a&ntilde;ade que &ldquo;antes era muy raro que una alumna se acercase a pedirte un tamp&oacute;n o una compresa, o a decirte que necesitaba ir al ba&ntilde;o porque tiene la regla. Ahora ya lo hacen con total normalidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, la mayor&iacute;a de ellas aseguran seguir escuchando comentarios del tipo '&iquest;qu&eacute; pasa, que tienes la regla?', para ironizar con su mal humor. &ldquo;Cada vez nos lo dicen menos, nos sentimos bastante c&oacute;modas hablando de esto con nuestros compa&ntilde;eros&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <em>*Si has vivido alguna de estas situaciones u otras relacionadas con el machismo cotidiano y la regla escr&iacute;benos a micromachismos@eldiario.es y menciona nuestra cuenta @Micromachismos en Twitter.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Gea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/si-tienes-regla-no-culpa-caras-asco-formas-hacernos-sentir-mal-menstruacion_132_7957425.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 May 2021 20:03:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Si tienes la regla no es mi culpa', caras de asco y otras formas de hacernos sentir mal con nuestra menstruación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Menstruación,Feminismo,Machismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Día de los Museos... pero sin mujeres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/dia-museos-mujeres_1_7945290.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eafcd9d0-6e39-4554-b6de-cd18cf9a3d77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Día de los Museos... pero sin mujeres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cientos de artistas de la Asociación Mujeres en las Artes Visuales (MAV) okupan virtualmente las salas de museos de toda España con sus obras para exigir igualdad</p><p class="subtitle">Una 'performance' en la Estación del Arte del metro de Madrid para denunciar que (casi) todos los artistas expuestos son hombres</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s de cien artistas espa&ntilde;olas han okupado este martes museos de todas las regiones de Espa&ntilde;a. Es el tercer a&ntilde;o de reivindicaci&oacute;n de la Asociaci&oacute;n de Mujeres en las Artes Visuales (MAV) por el D&iacute;a de Internacional de los Museos, y en esta ocasi&oacute;n han tenido que adaptarse a las restricciones anticovid para hacer llegar su mensaje al p&uacute;blico sin dejar de respetar las medidas. El resultado es una representaci&oacute;n virtual de las principales salas de los museos espa&ntilde;oles en las que sus famosos cuadros, la gran mayor&iacute;a pintados por hombres, han sido sustituidos a golpe de edici&oacute;n fotogr&aacute;fica por las obras de 106 artistas femeninas, unidas para lanzar esta campa&ntilde;a feminista que exige la presencia de autoras en las instituciones culturales. 
    </p><p class="article-text">
        Las socias voluntarias de MAV han descargado de las p&aacute;ginas web de los museos las fotos de sus salas y las han reinterpretado colgando 300 obras de mujeres relegadas a la trastienda del arte. Todas ellas se pueden ver en sus <a href="https://www.instagram.com/mujeresenlasartesvisuales/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">redes sociales</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Algunas de las obras que han &#039;okupado&#039; los museos españoles.                            </span>
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        Los datos del &uacute;ltimo <a href="https://www.culturaydeporte.gob.es/cultura/mc/espacio-de-igualdad/observatorio-igualdad-genero-cultura.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'Informe sobre la aplicaci&oacute;n de la Ley de Igualdad' </a>del Ministerio de Cultura respaldan la acci&oacute;n de MAV. El estudio recoge que, por ejemplo, solo un 6,4% de las obras expuestas en la feria internacional ARCO est&aacute;n firmadas por mujeres. En los patronatos de los principales museos de nuestro pa&iacute;s, el 66% de las sillas est&aacute;n ocupadas por hombres. En los &uacute;ltimos 19 a&ntilde;os, el Reina Sof&iacute;a ha comprado un 75,2% de cuadros de artistas masculinos frente a un 17,9% de creadoras femeninas, y el Prado decidi&oacute; incluir solo 10 obras de mujeres entre las 636 que ha adquirido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Algo dice que los cuadros que MAV ha sacado a las salas este D&iacute;a de los Museos las hace m&aacute;s representativas de la realidad del patrimonio de artistas de nuestro pa&iacute;s, y tambi&eacute;n m&aacute;s igualitarias, una exigencia que la Ley de Igualdad extiende al &aacute;mbito de la cultura. &ldquo;Hay muy pocos que la cumplen&rdquo;, lamenta D&iacute;az.
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                Algunas de las obras que han &#039;okupado&#039; los museos españoles.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">'Todas somos una'</h3><p class="article-text">
        No lo busquen, porque no ser&aacute; posible encontrar el nombre de las artistas al lado de los cuadros. Las socias de MAV no quieren darlos porque &ldquo;un d&iacute;a tan se&ntilde;alado en el mundo del arte es el altavoz que necesita el activismo y la reivindicaci&oacute;n&rdquo;, explica a elDiario.es Lola D&iacute;az, presidenta de la asociaci&oacute;n. Hoy, que se les escucha, todas son una. &ldquo;La idea, desde el punto de vista feminista, es que todas las socias artistas aparezcan simplemente por orden alfab&eacute;tico, porque esas mujeres representan a todas. No es una exposici&oacute;n virtual, es una acci&oacute;n reivindicativa a trav&eacute;s del arte&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El trabajo en com&uacute;n de las voluntarias ha sido esencial para llevarla a cabo y &ldquo;adem&aacute;s representa el esp&iacute;ritu de la iniciativa&rdquo;, que no quiere mover la balanza hacia unas u otras autoras en funci&oacute;n de su trayectoria o reconocimiento sino conquistar un espacio que tambi&eacute;n pertenece a las mujeres y que les est&aacute; siendo negado. &ldquo;Hay mujeres de distintas razas, de origen latino, afrodescendientes, y de todos los territorios del estado espa&ntilde;ol&rdquo;. 
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                Algunas de las obras que han okupado los museos españoles.                            </span>
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        En total, 101 salas de 41 museos como el CAC de M&aacute;laga, el centro Niemeyer en Avil&eacute;s, el TEA de Tenerife, el MAS de Santander; el Centre d'Art Tecla de Barcelona; el MEIAC en Badajoz, CGAC en Santiago de Compostela, el PRADO, el Reina Sof&iacute;a, el Thyssen y el Palacio de Vel&aacute;zquez en Madrid, el MAM de Murcia, el Centro Huarte de Navarra o el BBAA de Bilbao. &ldquo;Todos ellos han sido intervenidos con distintas obras para demostrar que si la presencia de las creadoras en nuestros centros de arte es insignificante en 2021 no es porque no haya talento ni producci&oacute;n de obra&rdquo;, asegura la presidenta de la Asociaci&oacute;n.
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            <span class="title">
                Algunas de las obras que han &#039;okupado&#039; los museos españoles.                            </span>
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        Para este a&ntilde;o, el Consejo Internacional de Museos (ICOM), organizador de la cita, ha elegido el lema 'El futuro de los museos: Recuperar y reimaginar' para invitar a los centros art&iacute;sticos y a sus profesionales a compartir nuevas pr&aacute;cticas de creaci&oacute;n de valor, nuevos modelos de negocio y soluciones innovadoras para los retos sociales. Una propuesta a la que se suman estas mujeres artistas devolvi&eacute;ndole la pelota al ICOM: &ldquo;En MAV queremos reimaginar un mundo donde todos los museos cumplen con las buenas pr&aacute;cticas, y que se rigen por la igualdad en la presencia y papel de las mujeres del extenso &aacute;mbito profesional de las artes visuales&rdquo;, explican.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Gea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/dia-museos-mujeres_1_7945290.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 May 2021 14:26:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Día de los Museos... pero sin mujeres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arte,Feminismo,Activismo,Museos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diana Oliver, escritora: "Para comer sano no solo hay que tener recursos económicos, también formativos”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/diana-oliver-escritora-comer-sano-no-hay-recursos-economicos-formativos_128_7921486.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6f75042d-1b4a-496d-9fd8-daf0f18c4ba6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diana Oliver, escritora: &quot;Para comer sano no solo hay que tener recursos económicos, también formativos”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En su nuevo libro, '¡Ñam!, sobre lo que comemos', la periodista renueva la mirada sobre las comidas e invita a dejar los manuales para reflexionar: ¿qué significa comer sano?</p><p class="subtitle">Alimentación vegetariana y vegana en la infancia, ¿sí o no?</p></div><p class="article-text">
        A diferencia de otros animales, para los seres humanos el acto de comer responde a mucho m&aacute;s que una necesidad fisiol&oacute;gica. Es tradici&oacute;n y cultura, h&aacute;bito e incluso identidad. Comemos alrededor de una mesa, en un espacio y con unas herramientas destinadas a ello, reunidos con los seres queridos, para celebrar fechas se&ntilde;aladas y compartir. Hemos levantado negocios dedicados exclusivamente a la gastronom&iacute;a, hablamos de 'turismo gastron&oacute;mico': comer es mucho m&aacute;s que llenar la barriga.
    </p><p class="article-text">
        A las librer&iacute;as ha llegado un <em>boom</em> de libros de recetas que nos invitan a comer m&aacute;s sano, m&aacute;s sostenible, mejor, pero no nos dicen por qu&eacute; es conveniente que lo hagamos ni c&oacute;mo evaluar el impacto que tiene en nuestras vidas la forma en que leemos los alimentos y los consumimos. Esta toma de conciencia deber&iacute;a comenzar en la infancia. El libro que acaba de publicar la periodista Diana Oliver, <a href="https://www.andana.net/libro/nam-sobre-lo-que-comemos_115804/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&iexcl;&Ntilde;am!, sobre lo que comemos</em></a><a href="https://www.andana.net/libro/nam-sobre-lo-que-comemos_115804/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (Editorial Andana)</a>, renueva la mirada sobre las comidas en un texto que abarca todos sus estadios, desde el componente social a las alergias o el impacto en el medioambiente, y que conducido por las ilustraciones de Carmen Salda&ntilde;a se presenta como una gu&iacute;a educativa constructiva para ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, y tambi&eacute;n adultos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Creo que nunca me hab&iacute;a hecho la pregunta con la que empieza el libro: '&iquest;Por qu&eacute; comemos?' Es curioso c&oacute;mo una cuesti&oacute;n tan simple puede concienciar mucho m&aacute;s que un manual de nutrici&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay que empezar por el principio. Hay mucha informaci&oacute;n sobre alimentaci&oacute;n, pero &iquest;sabemos por qu&eacute; comemos? Comemos por otras cosas adem&aacute;s de para cubrir una necesidad primaria. Si lo pensamos bien, nuestra cultura y nuestra sociedad giran alrededor de un mantel. Pues ese es el primer paso, saber por qu&eacute; est&aacute; ah&iacute; y cu&aacute;l es el alcance de algo que forma parte de nuestras vidas cada d&iacute;a. El libro es una especie de caminito con migas de pan: por qu&eacute; comemos, cuales son los alimentos que deber&iacute;an ser la base de la alimentaci&oacute;n, qu&eacute; alimentos tienen carn&eacute; de saludable y cu&aacute;les no, sobre todo en el apartado de procesados y alimentos a evitar. Con esa orientaci&oacute;n m&iacute;nima para luego decir: vale, ya s&eacute; qu&eacute; es lo b&aacute;sico, ahora seguir&eacute; investigando.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Parece que buscamos pautas y directrices, o soluciones m&aacute;gicas, en vez de someter nuestros h&aacute;bitos alimentarios a reflexi&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que la publicidad es tremenda. Por un lado, creo que hablamos m&aacute;s que antes de lo que comemos, porque internet ha recogido mucha informaci&oacute;n y derribado muchos mitos fomentados por el marketing alimentario, pero no s&eacute; si somos muy conscientes todav&iacute;a de lo que comemos. &iquest;Sabemos analizar las etiquetas que hay detr&aacute;s de un procesado? No demasiado bien, porque la publicidad nos ha hecho un l&iacute;o, nos vende como productos saludables cosas que no lo son, as&iacute; que tenemos que aprender a averiguar si nos est&aacute; diciendo la verdad y eso se consigue aprendiendo qu&eacute; tiene el producto original.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Todo el mundo puede permitirse comer sano? &iquest;Es m&aacute;s caro, o esto tambi&eacute;n es un mito?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Primero tienes que tener la conciencia de querer hacerlo y luego, efectivamente, los recursos. Pero tambi&eacute;n recursos a nivel formativo, no solo econ&oacute;mico. La educaci&oacute;n que recibimos tambi&eacute;n influye mucho en lo que comemos, lo haremos mejor si tenemos condicionantes que nos lo faciliten un poco. Hay mucha informaci&oacute;n y por lo tanto hay que saber organizarla, saber d&oacute;nde ir, a qui&eacute;n acudir en caso de necesitar ayuda y empezar por cosas muy sencillas, peque&ntilde;os cambios para los que est&aacute; bien valerte de manuales de alimentaci&oacute;n, pero que sean completos. Por ejemplo, la <a href="https://salutpublica.gencat.cat/web/.content/minisite/aspcat/promocio_salut/alimentacio_saludable/02Publicacions/pub_alim_salu_tothom/Petits-canvis/La-guia-peq-cambios-castella.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gu&iacute;a catalana de alimentaci&oacute;n</a> hecha por la Ag&egrave;ncia de Salut P&uacute;blica es una pasada. De hecho, este libro est&aacute; muy inspirado en ella. Ese es el primer recurso del que debe disponer la gente, la formaci&oacute;n. Y si lo vemos imposible, tirar de nutricionista, pero eso ya es un gasto que no puede permitirse todo el mundo. En realidad el objetivo no ha de ser la perfecci&oacute;n sino la conciencia de lo que estamos comiendo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que es necesaria m&aacute;s educaci&oacute;n alimentaria tambi&eacute;n en los colegios tanto para estudiantes como para docentes? &iquest;Y c&oacute;mo deber&iacute;a enfocarse?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, porque comer implica muchas cosas a todos los niveles. A veces caemos en el error de centrarnos solo en lo que nos aportan los alimentos y los beneficios que tienen para la salud, pero hay detr&aacute;s un car&aacute;cter social, cultural que tambi&eacute;n hay que ense&ntilde;ar a los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as. O por ejemplo las alergias, es muy habitual encontrarlas en varios alumnos de una clase, as&iacute; que tendremos que ense&ntilde;arles que comer tiene tambi&eacute;n una implicaci&oacute;n para la salud en este sentido. Otra cosa: ahora todo se vende con etiqueta de 'bio', pero quiz&aacute; habr&iacute;a que centrar el esfuerzo en hacer pedagog&iacute;a del consumo local y los alimentos de temporada. O el deporte, no podemos hablar de alimentaci&oacute;n y olvidarnos del movimiento porque si estamos todo el d&iacute;a sentados en el sof&aacute;, por mucho que comamos muy bien, estamos destrozando por un lado lo que construimos por el otro. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para cuidarse hay que adoptar toda una serie de costumbres, una forma de vida.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es tomar un poco de conciencia de todo, en general. Saber que los pilares para una vida saludable est&aacute;n en la alimentaci&oacute;n, en el descanso, el ejercicio f&iacute;sico, la ingesta de l&iacute;quidos saludables, el no consumo de alcohol y bebidas azucaradas, e intentar huir del estr&eacute;s todo lo que podamos, lo que es una utop&iacute;a para muchas de nosotras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es imposible alimentarse bien al ritmo que nos movemos, por ejemplo, en las grandes ciudades, donde la vida nos come a nosotras?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Contribuye a que comamos mal, sin duda. Es muy sencillo encontrar comidas preparadas, hay una secci&oacute;n entera de refrigerados con comida lista para calentar. Vamos corriendo, no hay m&aacute;s horas para hacer lo que se nos exige. Pero tambi&eacute;n es cierto que podemos aprender cuatro cosas, cu&aacute;les son los alimentos b&aacute;sicos en una dieta y a partir de ah&iacute; tirar de ellas. Si vas muy pillada de tiempo en vez de hacer un guiso puedes comprar un bote de legumbre que ya viene cocido con el que puedes preparar un mill&oacute;n de cosas muy r&aacute;pidas y que no son tan perjudiciales como la comida preparada, que contiene cantidades ingentes de sal e ingredientes no saludables. Las legumbres de bote, el tomate triturado o incluso las verduras congeladas sirven perfectamente. Adem&aacute;s podemos organizar un men&uacute; y cocinar un par de d&iacute;as a la semana e ir sacando.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El libro nos invita tambi&eacute;n a salir de los l&iacute;mites de nuestra realidad y asomarnos al mundo, a la cultura gastron&oacute;mica de los distintos puntos geogr&aacute;ficos del globo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Llevo muchos a&ntilde;os escribiendo contenidos sobre maternidad, educaci&oacute;n, salud&hellip; y me he dado cuenta de que uno de los conflictos cuando se empieza con la alimentaci&oacute;n complementaria de los beb&eacute;s (a partir de los seis meses) surge de la creencia de mitos. Lo que se puede hacer y lo que no depende mucho del pa&iacute;s o la regi&oacute;n. En Espa&ntilde;a, por ejemplo, antiguamente se dec&iacute;a que a los beb&eacute;s no se les deb&iacute;a dar fresas porque provocaban mucha alergia. Fuera de aqu&iacute; no hab&iacute;a esa norma o recomendaci&oacute;n. La idea del libro tambi&eacute;n es plantearte preguntas, que llegues a saber otras cosas. &iquest;Qu&eacute; desayunan los ni&ntilde;os en Nueva Zelanda? &iquest;Puedo sacar algo de ah&iacute;? Claro que s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para quienes se inician en la vida sana, &iquest;podr&iacute;a dar una f&oacute;rmula sencilla de plato saludable?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que m&aacute;s ayuda, aunque ahora se ha popularizado y tergiversado el tema, es la f&oacute;rmula saludable de Harvard, que dice que la mitad del plato deben ser hortalizas frutas y alimentos de origen vegetal, y la otra mitad hidratos de carbono y producto animal. Se pueden hacer muchas combinaciones con esto. Una pasta de tomate casero con una ensalada para el centro, mira que cosa m&aacute;s sencilla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;El error com&uacute;n en los primeros pasos hacia una dieta sana?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tener en casa cosas que no quieres que tus hijos coman. Si no lo tienes en casa, cuando te d&eacute; la tentaci&oacute;n no vas a caer. Sobre todo bollos y galletas para desayunos y meriendas. Es verdad que no van a pasar de un d&iacute;a para otro de comer fatal a comer bien, es imposible, pero el truco para conseguirlo es ir sumando cambios hasta encontrar el punto en el que est&eacute;n a gusto y haya un equilibrio entre lo que les gusta y lo que les sienta bien. La clave est&aacute; en el equilibrio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Gea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/diana-oliver-escritora-comer-sano-no-hay-recursos-economicos-formativos_128_7921486.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 May 2021 19:58:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diana Oliver, escritora: "Para comer sano no solo hay que tener recursos económicos, también formativos”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Infancia,Comida,Literatura infantil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 'duelo por separación' y otras claves para saber cómo y cuándo presentar una nueva pareja a tus hijos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/momento-oportuno-presentar-nueva-pareja-hijos-viene-despues_1_7886650.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/02fe52ce-8df1-4e55-8d61-c47b82187e0c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El &#039;duelo por separación&#039; y otras claves para saber cómo y cuándo presentar una nueva pareja a tus hijos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Cuándo es el mejor momento para que se conozcan? ¿Y para iniciar la convivencia? ¿Lo llamo "pareja" o lo llamo "amigo"…? ¿Puedo ponerle normas si no es mi hijo?</p></div><p class="article-text">
        Cerca de la mitad de los ni&ntilde;os espa&ntilde;oles van a pasar por una separaci&oacute;n de los padres. Los &uacute;ltimos datos anuales del INE, de 2019, recogen que el 45% de las parejas que se divorcian o separan en nuestro pa&iacute;s tienen hijos menores de edad. A ojos de los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as se derrumba el castillo de naipes que constituye su n&uacute;cleo familiar, el &uacute;nico que tienen de referencia, y es posible que adem&aacute;s vayan a conocer a nuevas parejas de sus progenitores, a convivir con ellos y tambi&eacute;n con la idea de que su padre y su madre no van a volver a estar juntos. &ldquo;Esta posibilidad late como una peque&ntilde;a esperanza en su imaginaci&oacute;n fantasiosa hasta que aparece la nueva pareja; entonces, se la carga de un plumazo&rdquo;, cuenta Silvia &Aacute;lava, doctora en psicolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Hace una d&eacute;cada, la Uni&oacute;n Nacional de Asociaciones Familiares (UNAF) se uni&oacute; a la Universidad Complutense en la realizaci&oacute;n de dos estudios sobre la situaci&oacute;n de las familias reconstituidas en Espa&ntilde;a, y &ldquo;una de las conclusiones es que necesitan una intervenci&oacute;n espec&iacute;fica&rdquo;, explica Gregorio Gull&oacute;n, responsable del <a href="https://unaf.org/mediacion-familiar/terapia-y-orientacion-a-familias-reconstituidas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;rea de Familias Reconstituidas de UNAF</a> desde el momento de su creaci&oacute;n, en 2015. &ldquo;Llev&aacute;bamos cerca de 30 a&ntilde;os trabajando diversidad familiar en separaci&oacute;n y divorcio, y nos dimos cuenta de que hab&iacute;a otro momento cr&iacute;tico: cuando empezaban a aparecer las nuevas parejas del padre y de la madre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hay una forma correcta de hacer las presentaciones? &iquest;Cu&aacute;ndo es el mejor momento? &iquest;Y para iniciar la convivencia? &iquest;Lo llamo &ldquo;pareja&rdquo; o lo llamo &ldquo;amigo&rdquo;&hellip;? &iquest;Puedo ponerle normas si no es mi hijo? &ldquo;Est&aacute; muy claro cu&aacute;l es el rol de los progenitores, pero hay mucha ambig&uuml;edad con las nuevas parejas&rdquo;. &nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>El momento oportuno</strong></h3><p class="article-text">
        Gull&oacute;n cuenta que una de las grandes dudas que le plantean en terapia es cu&aacute;ndo introducir a la nueva pareja en la vida del ni&ntilde;o o la ni&ntilde;a. Blima Fern&aacute;ndez, psic&oacute;loga especializada en familias, aconseja evaluar primero el nivel de estabilidad que se tiene con la persona con que se ha iniciado la relaci&oacute;n. &ldquo;Es imposible saber si va a salir como esperamos o no, cu&aacute;nto va a durar, pero no es tan dif&iacute;cil saber si hay un proyecto de futuro en mente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si no lo hay, la psic&oacute;loga recomienda no hacer las presentaciones, porque &ldquo;el ni&ntilde;o va a construir un v&iacute;nculo y cuando se rompa va a ser doloroso. Nosotros tenemos estrategias para gestionarlo, pero ellos no&rdquo;. En caso afirmativo, a&ntilde;ade Gull&oacute;n, lo que aconsejan en UNAF es &ldquo;esperar un a&ntilde;o desde la separaci&oacute;n para present&aacute;rselo&rdquo;. Un a&ntilde;o es el tiempo medio necesario para superar el duelo por p&eacute;rdida, en este caso no por muerte sino por separaci&oacute;n. &ldquo;Les explicamos que el punto de partida de las familias reconstituidas es una p&eacute;rdida, incidiendo especialmente en la persona que decide separarse&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sobre todo cuando hay hijos, el miembro de la pareja que anuncia que quiere separarse suele llevar tiempo madurando la idea, evaluando las consecuencias de la decisi&oacute;n y elaborando poco a poco el duelo de separaci&oacute;n. &ldquo;Normalmente cuando se decide a dar el paso ya ha superado ese duelo, ha conocido a otra persona y lo comunica a la pareja y los hijos. Le hacemos entender que para ellos el duelo empieza en ese momento: t&uacute; est&aacute;s plet&oacute;rico, pero tu pareja y tu hijo necesitan tiempo. Un a&ntilde;o es suficiente para esto&rdquo;. Pero superar con &eacute;xito esta nueva etapa familiar no depende solo de la destreza en el manejo de los tiempos, hay una barrera tambi&eacute;n complicada, que var&iacute;a mucho, explica Gull&oacute;n, seg&uacute;n el g&eacute;nero y que ocasiona problemas con los hijos y con la propia pareja: el rol que el reci&eacute;n llegado asume (o se le otorga).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En nuestra cultura, y tambi&eacute;n los ni&ntilde;os lo pueden percibir as&iacute;, hay una creencia de que la aparici&oacute;n de la pareja nueva pone en riesgo el espacio que t&uacute; y yo tenemos, tanto con la expareja como con los hijos. Sin embargo no hay que caer en el escenario de competir por el amor de pap&aacute; o mam&aacute;, porque <a href="https://www.eldiario.es/nidos/familias-reconstituidas_1_2004623.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en ning&uacute;n caso la nueva pareja es un sustituto</a> de nadie.&rdquo;
    </p><h3 class="article-text"><strong>No es un amigo, es mi pareja</strong></h3><p class="article-text">
        Carlos, de 38 a&ntilde;os, soltero desde hace tres, sent&oacute; en el sof&aacute; del sal&oacute;n a su hijo para contarle que hab&iacute;a encontrado una nueva pareja, una persona que le &ldquo;hace feliz&rdquo; y con la que ha &ldquo;comenzado una relaci&oacute;n&rdquo;. Pero acab&oacute; habl&aacute;ndole de &ldquo;una amiga&rdquo;, que &ldquo;vendr&iacute;a a jugar algunos d&iacute;as con nosotros&rdquo; y que &ldquo;ten&iacute;a que tratarla bien porque era muy amiga de pap&aacute;&rdquo;. En ese momento, explica, no supo verbalizarlo &ldquo;por miedo a hacer da&ntilde;o a Diego&rdquo;, que solo tiene cinco a&ntilde;os. Es un error muy com&uacute;n, se&ntilde;alan las expertas consultadas, a la hora de tener la primera conversaci&oacute;n sobre el asunto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo ideal es ser lo m&aacute;s claro posible, evitar enga&ntilde;os o palabras suaves, y decirlo sin miedo: no es una amiga, es mi pareja y a partir de ahora estar&aacute; presente en nuestras vidas&rdquo;. Mentirle u ocultarle la realidad son estrategias que no facilitan la construcci&oacute;n de una relaci&oacute;n de apego segura. &ldquo;Va a despertar desconfianza en el ni&ntilde;o o la ni&ntilde;a y estropearlo todo. Uno de los objetivos de los padres, a lo largo de toda la crianza, es que los hijos conf&iacute;en en ellos&rdquo;, a&ntilde;ade Blima. Se puede trabajar con otros mensajes, como que esa persona no va a sustituir al otro progenitor o que no habr&aacute; cambios en la frecuencia de las actividades juntos. &ldquo;A un adolescente se le puede tratar de forma m&aacute;s adulta y preguntarle, por ejemplo, si quiere conocerle&rdquo;. Es importante, en todos los casos, elegir para cont&aacute;rselo un momento tranquilo, agradable, de buena relaci&oacute;n y que permita hablar con calma.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de darle a nuestra hija o hijo toda la informaci&oacute;n y hacer las presentaciones, el v&iacute;nculo &ldquo;se va a formar poco a poco&rdquo;, explica &Aacute;lava, as&iacute; que la paciencia puede ser una buena aliada. &ldquo;Al principio es mejor hacer actividades fuera de casa, pasar m&aacute;s tiempo juntos progresivamente, intentando sacar conversaciones de cosas que sepamos que le gustan para que se sienta c&oacute;modo&hellip;&nbsp;Y no obligarle a darle dar besos o abrazos a la nueva pareja si no nace de ellos&rdquo;. La relaci&oacute;n avanza bien, es posible que el pr&oacute;ximo dilema de la familia reconstituida sea c&oacute;mo iniciar la convivencia.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El lastre de los roles de g&eacute;nero</strong></h3><p class="article-text">
        Es un momento siempre delicado, pero que se complica especialmente en la adolescencia. Y en concreto en la temprana, sobre los 13, 14 a&ntilde;os, explica Gull&oacute;n a elDiario.es. &ldquo;Hay que ser cuidadoso e ir echando el freno porque en el contexto evolutivo del adolescente supone una crisis, ya que le pedimos que se desvincule de su padre o su madre y se vincule a una nueva persona adulta que, especialmente cuando es un hombre, suele entrar en la casa intentando poner orden&rdquo;. El paso a la convivencia, a&ntilde;ade el experto, suele ser m&aacute;s f&aacute;cil en la infancia aunque los roles no est&eacute;n bien marcados porque los ni&ntilde;os peque&ntilde;os responden bien a la autoridad, pero en la adolescencia surge la famosa frase: 't&uacute; no puedes mandarme porque no eres mi padre'.
    </p><p class="article-text">
        Lo que se espera del 'padrastro', o m&aacute;s bien el rol que acaba asumiendo, es muy distinto al de la 'madrastra' por una cuesti&oacute;n de herencia de roles de g&eacute;nero. Gull&oacute;n incide en que &ldquo;es un aspecto important&iacute;simo en las familias reconstituidas. &rdquo;De ella se espera que sea la nueva madre, proveedora afectiva y que se ocupe de las tareas dom&eacute;sticas de la casa. Y de &eacute;l, la otra cara de la moneda, que sea el sujeto normativo que pone y hace cumplir las normas, adem&aacute;s del proveedor econ&oacute;mico&ldquo;. Si las nuevas parejas se ajustan a estos roles de g&eacute;nero, advierte, se condenan al fracaso.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando trabajamos con ellos les pedimos que vengan a una consulta con su nueva novia, les preguntamos qu&eacute; tal se lleva con los hijos, y la respuesta es muchas veces, y con mucha alegr&iacute;a: 'va perfecto, de hecho se llevan tan bien que cuando est&aacute;n tristes no vienen a m&iacute; sino que recurren a ella'. Pero eso no es una buena se&ntilde;al&rdquo;, apunta Gull&oacute;n. &ldquo;Tambi&eacute;n es muy com&uacute;n que, cuando es ella la que aporta los hijos a la relaci&oacute;n, estos son adolescentes y surgen discusiones, llega el nuevo novio como un caballero andante a decirles que no la pueden tratar as&iacute;. Esto genera problemas con los hijos y adem&aacute;s los traslada a la pareja porque a la madre en el fondo no le gusta que la cuestionen y vengan a rescatarla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Normalmente estas personas han llevado el mismo papel en su anterior relaci&oacute;n, pero en las familias tradicionales se suele sostener mejor. &ldquo;La recomendaci&oacute;n general es que tienen que abandonar esos roles de g&eacute;nero, y que son el padre y la madre quienes se tienen que hacer cargo de sus hijos en todos los aspectos: crianza, afectos, econ&oacute;mico&hellip;&rdquo;. Explica Gull&oacute;n que ven a menudo que &ldquo;cuando la nueva pareja es un hombre, se genera mucha confusi&oacute;n en cuanto al tema econ&oacute;mico, tambi&eacute;n porque algunos padres biol&oacute;gicos no se hacen cargo de la pensi&oacute;n del menor&rdquo;. Les invitan a hablarlo, y no ignorarlo, porque dar por hecho que va a funcionar como proveedor econ&oacute;mico &ldquo;le hace acumular malestar y explotar de la manera menos apropiada&rdquo;. &ldquo;Si ellos acuerdan compartir gastos, perfecto, pero hay que abordar este asunto&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Una buena base emocional</strong></h3><p class="article-text">
        Antes de llegar al punto del divorcio, el duelo de separaci&oacute;n y la presentaci&oacute;n de la nueva pareja, venimos tejiendo un tipo de relaci&oacute;n con nuestras hijas e hijos cuyas virtudes pueden cambiarlo todo en un momento de crisis. Es lo que en t&eacute;rminos de crianza se conoce como &lsquo;Teor&iacute;a del apego&rsquo;: de qu&eacute; forma establecemos el v&iacute;nculo con ellos para que se cr&iacute;en en un entorno de seguridad emocional. &ldquo;Si ha habido una cobertura f&iacute;sica y emocional de sus necesidades, en los momentos de cambio, como el de conocer a la nueva pareja de su padre o su madre, esta seguridad funciona como un colch&oacute;n, un factor protector&rdquo;, dice Blima. As&iacute; que, para saber c&oacute;mo puedo introducir la nueva pareja en la vida que tengo con mi hijo y comprender sus reacciones, primero he de entender qu&eacute; represento para &eacute;l en ese momento.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga Kathrynk Kerns hace en su libro &lsquo;Apego en la ni&ntilde;ez media&rsquo; una diferenciaci&oacute;n por etapas en la que afirma que, por ejemplo, en la primera infancia, las figuras paterna y materna son el centro social del menor (su todo), y as&iacute; es percibido por &eacute;ste aunque durante un periodo de tiempo quede al cuidado de otras personas. Cuando llegan a la escuela el centro de socializaci&oacute;n cambia, pero los progenitores siguen siendo las figuras de apego, dice, insustituibles por amistades y cuidadores. Este v&iacute;nculo se mantiene incluso en la adolescencia, cuando &ldquo;el papel de las figuras parentales es estar disponible cuando sea necesario, mientras el adolescente hace excursiones al mundo exterior&rdquo;. Blima explica que &ldquo;estando presentes en cada momento cuando lo necesitan, escuch&aacute;ndoles y dejando que expresen sus emociones, la sensaci&oacute;n que van a tener, aunque aparezca una nueva persona, es que pueden contar con nosotros&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Gea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/momento-oportuno-presentar-nueva-pareja-hijos-viene-despues_1_7886650.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 May 2021 20:53:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El 'duelo por separación' y otras claves para saber cómo y cuándo presentar una nueva pareja a tus hijos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Divorcios,Infancia,Terapia,Crianza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué tiene que ver Ibai Llanos con Max Weber: cómo puede explicar la sociología el éxito de los 'streamers']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/ver-ibai-llanos-max-weber-explicar-sociologia-exito-streamers_1_7839047.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dbc1e431-e52f-4d98-852f-52e5c3ea8afa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué tiene que ver Ibai Llanos con Max Weber: cómo puede explicar la sociología el éxito de los &#039;streamers&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El concepto de "dominación carismática", establecido por el sociólogo alemán, ha mutado hasta nuestros días y tiene su reflejo en redes como Twitch, que sirve para fabricar legitimidad en la población a partir de la puesta en escena continuada de un individuo</p><p class="subtitle">Guía de 'streamers' para 'boomers': todo lo que debes saber sobre uno de los fenómenos actuales, sobre todo si no entiendes nada de este titular</p></div><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;Estoy aqu&iacute; y es como si te conociese mucho&rdquo;, dijo Jordi &Eacute;vole en su entrevista a Ibai Llanos hace solo unas semanas. El <em>streamer</em> aparec&iacute;a por primera vez en un programa de televisi&oacute;n en prime time, abandonando as&iacute; su &ldquo;hogar&rdquo; natural en la plataforma Twitch para llegar a las pantallas de los salones, pero su popularidad viene de mucho antes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde de que se iniciara como comentarista de videojuegos en la Liga de Videojuegos Profesional (LVP), Llanos ha ido acumulando fama hasta el d&iacute;a de hoy, llegando a entrevistar por el camino al jugador de baloncesto Marc Gasol para anunciar su fichaje por Los &Aacute;ngeles Lakers, o a futbolistas como Piqu&eacute; o el Kun Ag&uuml;ero. Incluso organiz&oacute; la pasada Nochevieja en su canal de Twitch las campanadas en las que congreg&oacute; a 500.000 personas en el mismo directo, incluido el por entonces ministro de Sanidad, Salvador Illa. Aunque <a href="https://www.eldiario.es/nidos/guia-streamers-boomers-debes-consultar-si-no-entiendes-titular_1_7190067.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo &ldquo;popular&rdquo; es un concepto algo difuso</a> que no se puede medir &uacute;nicamente por estad&iacute;sticas, el comentarista bilba&iacute;no ya no es solo una de las caras m&aacute;s reconocidas entre los streamers: es un personaje medi&aacute;tico con influencia en casi todas las esferas comunicativas. &iquest;C&oacute;mo lo consigue? Gracias a una cualidad que no es precisamente nueva: el carisma medi&aacute;tico, anticipado hace cien a&ntilde;os por el soci&oacute;logo alem&aacute;n Max Weber.
    </p><p class="article-text">
        El carisma como tal no es un concepto actual, puede encontrarse en el Antiguo Testamento e incluso en los textos de Homero refiri&eacute;ndose a &ldquo;mostrar favor&rdquo; o &ldquo;dar con abundancia&rdquo;, tal y como detallaba el fil&oacute;logo alem&aacute;n Georg Autenrieth en <a href="https://archive.org/details/homericdictionar00auteiala/page/290/mode/2up?q=charisma" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un diccionario del autor griego para colegios</a>. Sin embargo, si nos centramos en su aplicaci&oacute;n en las sociedades contempor&aacute;neas, el carisma de los streamers se podr&iacute;a considerar una mutaci&oacute;n del que el soci&oacute;logo alem&aacute;n Max Weber ya explor&oacute; en el siglo XIX, incluso antes de que existieran medios de comunicaci&oacute;n de masas como la televisi&oacute;n o las redes sociales, las cuales, m&aacute;s tarde, obligar&iacute;an a los principales expertos de la comunicaci&oacute;n a repensar teor&iacute;as en las que el carisma ha sido muchas veces un tema central.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La teolog&iacute;a protestante germana viene usando el concepto de carisma desde el siglo XIX. Para el jurista e historiador Rudolph Sohm, significaba el &ldquo;don de gracia&rdquo; que le otorga Dios a alguien, ya que toda Iglesia estar&iacute;a constituida por un individuo carism&aacute;tico, un profeta, un l&iacute;der natural que no ha sido elegido por otro humano, sino por una &ldquo;llamada exterior&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Pintura de un monumento en Tirol del Sur (Italia) que muestra a Cristo recibiendo la llamada de Dios en el Monte de los Olivos"
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                Pintura de un monumento en Tirol del Sur (Italia) que muestra a Cristo recibiendo la llamada de Dios en el Monte de los Olivos                            </span>
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        M&aacute;s tarde, Max Weber toma esta idea de Sohm y la seculariza. Es decir: borra a Dios de la ecuaci&oacute;n. Como el soci&oacute;logo alem&aacute;n expuso en su obra cumbre, <em>Econom&iacute;a y Sociedad</em>, el carisma es &ldquo;la cualidad, que pasa por extraordinaria de una personalidad, por cuya virtud se la considera en posesi&oacute;n de fuerzas sobrenaturales o sobrehumanas o como enviados del dios, o como ejemplar y, en consecuencia, como jefe, caudillo, gu&iacute;a o l&iacute;der&rdquo;. La diferencia es que desde ese momento es la sociedad (o los &ldquo;dominados carism&aacute;ticos&rdquo;) quien concede esas cualidades extraordinarias a unos determinados individuos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El carisma es, seg&uacute;n Weber, uno de los tres tipos de dominaci&oacute;n que existen seg&uacute;n la fuente de legitimidad. Tambi&eacute;n est&aacute; la dominaci&oacute;n tradicional, basada en la mitificaci&oacute;n de un pasado glorificado (como puede ocurrir en una comuna religiosa, tal y como se ve <a href="https://www.eldiario.es/cultura/sexo-drogas-religion-colonizo-estadounidense_1_2201397.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el documental </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/sexo-drogas-religion-colonizo-estadounidense_1_2201397.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Wild Wild Country</em></a>); y la legal, que defienden el orden establecido a trav&eacute;s de las normas entre los miembros de una comunidad (como una constituci&oacute;n).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esa teor&iacute;a tiene un siglo. Weber determinaba carisma a la influencia que otros confieren a las caracter&iacute;sticas de una persona individual. Quiere decir algo as&iacute; como que uno no es poderoso en el vac&iacute;o, no es poderoso si no le hacen caso. Y es aqu&iacute; donde la teor&iacute;a del soci&oacute;logo conecta con los nuevos streamers&rdquo;, explica a elDiario.es Liliana Arroyo, doctora en Sociolog&iacute;a y especialista en innovaci&oacute;n social digital.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, gran parte de la comunidad de Twitch se sustenta gracias a suscriptores que pueden afiliarse al canal de un streamer a cambio de beneficios como ver v&iacute;deos sin anuncios o donaciones como los &ldquo;Cheer&rdquo;, un emoticono animado a cambio de dinero real. &ldquo;No se puede decir que Twitch sea el elemento definitivo, en el sentido de que mucha gente est&aacute; en Twitch pero no todos son Ibai llanos, pero s&iacute; es verdad que estas plataformas ofrecen un ecosistema con muchos elementos que te atraen&rdquo;, expone Arroyo. Twitch, en particular, dice, pone al streamer, la comunidad, la suscripci&oacute;n&hellip; &ldquo;Es como ver la tele y estar comentando en Twitter a la vez, pero con la virtud de que el streamer te puede leer y comentarte. Eso es lo que m&aacute;s engancha&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Se puede perder el carisma?</strong></h3><p class="article-text">
        Weber habla de diferentes caracter&iacute;sticas que definen ese carisma, como que se atribuye a un individuo en particular o que se ve potenciado en una situaci&oacute;n de crisis (como puede ser una pandemia). Tambi&eacute;n, y quiz&aacute; esta sea una de sus mayores cualidades, es que es inestable. Si ese l&iacute;der carism&aacute;tico falla en su cometido o entra en contradicciones con su relato fabricado, el amor de sus seguidores se puede convertir en odio. Por ejemplo, Ibai ha sido uno de los streamers defensores de pagar impuestos en Espa&ntilde;a. &iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si cambiara ese relato? &ldquo;Probablemente, que ser&iacute;a considerado un &lsquo;traidor&rsquo; por muchos de sus seguidores&rdquo;, explica a este peri&oacute;dico Luis Garc&iacute;a Tojar, profesor de Sociolog&iacute;a en la Universidad Complutense de Madrid (UCM).&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1368671547393781767?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Pero el propio Llanos reconoci&oacute; en la entrevista con &Eacute;vole que a otros compa&ntilde;eros de profesi&oacute;n &ldquo;no les ha ido mal&rdquo; en Andorra, ya que a pesar del revuelo inicial han seguido recibiendo el apoyo de marcas y seguidores mientras adem&aacute;s pagaban menos impuestos. Sin embargo, lo que se considera como &ldquo;traici&oacute;n&rdquo; tambi&eacute;n var&iacute;a seg&uacute;n el contexto. &ldquo;Uno puede consumir un producto cultural que le guste sin admirar a su autor, supongo. Adem&aacute;s en Espa&ntilde;a la evasi&oacute;n de impuestos tiene poca sanci&oacute;n social, y menos a&uacute;n entre los j&oacute;venes. Todos estos factores pueden intervenir en ese hecho&rdquo;, a&ntilde;ade el docente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es la audiencia quien decide qu&eacute; creador es digno de su apoyo, ya que se crea lo que el estadounidense Robert King Merton defini&oacute; como pseudocomunidad. En la obra <em>Persuasi&oacute;n de Masas</em> (1944) hizo un an&aacute;lisis de las campa&ntilde;as que realiz&oacute; el gobierno norteamericano para recaudar fondos para la guerra, y, precisamente, la m&aacute;s exitosa es una de radio donde la locutora se presentaba como una t&iacute;pica madre americana. La tesis final es que es precisamente ese car&aacute;cter ordinario lo que lo convierte en una campa&ntilde;a aut&eacute;ntica.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Lo para-social como salvavidas en un mundo capitalista y solitario</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que no hay campa&ntilde;a que haga el ministerio de Hacienda que iguale lo que acabas de decir&rdquo;, dijo &Eacute;vole tras la respuesta de Ibai sobre su decisi&oacute;n de tributar en Espa&ntilde;a. Un mismo mensaje cala de forma diferente en los espectadores seg&uacute;n qui&eacute;n sea su emisor. &iquest;Por qu&eacute;? &ldquo;Los medios de comunicaci&oacute;n son capaces de producir lo que en sociolog&iacute;a llamamos interacci&oacute;n para-social&rsquo;. Se trata de una falsa sensaci&oacute;n de proximidad que se produce cuando determinadas personas aparecen de forma recurrente en los medios para hablar de asuntos personales, que pueden ser triviales (aficiones, gustos, etc) o no (problemas que hayan podido tener)&rdquo;, apunta Tojar.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1368666010971168779?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El t&eacute;rmino de interacci&oacute;n para-social <a href="http://visual-memory.co.uk/daniel/Documents/short/horton_and_wohl_1956.html?LMCL=Hj34U8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue acu&ntilde;ado por Donald Horton y R. Richard Wohl</a> en la &eacute;poca de la radio y la televisi&oacute;n, pero como se&ntilde;ala el profesor de la UCM, ahora con las redes sociales &ldquo;tiene una potencia mucho mayor&rdquo;. &ldquo;Nos permiten ver a estos &lsquo;&iacute;dolos&rsquo; en su aparente intimidad, a cualquier hora del d&iacute;a, y encima interactuar con ellos. Vivimos en la edad de oro de la para-socialidad, y al efecto de las redes sociales se suman los procesos de individualizaci&oacute;n y desafiliaci&oacute;n sociales forzados por el capitalismo contempor&aacute;neo. Perdemos interacciones personales y las sustituimos por para-sociales, perdemos comunidad y la sustituimos por pseudo-comunidades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Arroyo cree que &ldquo;el caso de Ibai Llanos es muy llamativo porque para muchos sectores de la sociedad puede resultar extra&ntilde;o que un tipo en ch&aacute;ndal, que emite desde su casa, y que viene de una familia humilde, haya llegado a ser un referente que engancha a decenas de miles de personas a sus directos de tres horas&rdquo;. Recuerda el directo que realiz&oacute; despu&eacute;s de la entrevista con &Eacute;vole, en el que criticaba sus propios comentarios. &ldquo;Proyecta la imagen de ser un tipo sincero, honesto, directo, sin pelos en la lengua, que sabe que tiene influencia sobre una comunidad y la ejerce con responsabilidad&rdquo;, apostilla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta sensaci&oacute;n de comunidad tambi&eacute;n se ve reforzada por el uso de un vocabulario espec&iacute;fico. Los creadores se expresan en t&eacute;rminos propios de millennials y la generaci&oacute;n Z, y palabras como 'streamer', 'Fortnite' o 'Twitch' forman parte de un vocabulario compartido por ambos.&nbsp; A diferencia de lo que ocurr&iacute;a con el carisma definido por Weber, los nuevos medios de comunicaci&oacute;n permiten que se pueda fabricar lo que el soci&oacute;logo Salvador Giner defini&oacute; como &ldquo;manufactura del carisma&rdquo;. &ldquo;Puede darse una espontaneidad controlada, o fabricada. Lo importante es fijar el personaje: su aspecto, sus ademanes, su lenguaje, etc. y luego interpretarlo en contextos diferentes&rdquo;, sostiene Tojar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El carisma contempor&aacute;neo se ha &ldquo;democratizado&rdquo;, y ahora cualquiera que cuente con una adecuada estrategia de comunicaci&oacute;n puede pasar como persona carism&aacute;tica, como se puede ver en campa&ntilde;as pol&iacute;ticas capaces de convertir atributos <a href="https://www.eldiario.es/madrid/politica/angel-gabilondo-lanza-campana-soso-serio-formal_1_7328774.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como &ldquo;soso, serio y formal&rdquo; en virtudes</a>. Se trata, en definitiva, de aprovechar lo que queda de &ldquo;humano&rdquo; y afectivo en un mundo racionalizado. Y, si ese individuo es carism&aacute;tico, como ocurre en el caso de Ibai, las nuevas plataformas multiplican su efecto. &ldquo;La plataforma se aprovecha del carisma del influencer y, en base a algoritmos, catapulta al que ya lo es&rdquo;, culmina Arroyo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Antonio Luna, Patricia Gea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/ver-ibai-llanos-max-weber-explicar-sociologia-exito-streamers_1_7839047.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Apr 2021 20:35:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué tiene que ver Ibai Llanos con Max Weber: cómo puede explicar la sociología el éxito de los 'streamers']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Streaming,Filosofía]]></media:keywords>
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