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    <title><![CDATA[elDiario.es - Sara Lafuente]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/sara_lafuente/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Sara Lafuente]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Las nuevas guerras culturales de Ayuso: por qué es tramposo hablar de “concepción”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/nuevas-guerras-culturales-ayuso-tramposo-hablar-concepcion_129_13395583.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/da80f9fa-62e1-440a-9c91-d05469b3c69c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138897.jpg" width="4612" height="2594" alt="Las nuevas guerras culturales de Ayuso: por qué es tramposo hablar de “concepción”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Madrid es una región con una necesidad flagrante de protección a la infancia: la huelga del sector educativo 0-3 lleva meses señalándolo. Nos reproducimos en un contexto de creciente desigualdad, en el que tener criaturas nos empobrece y en el que un porcentaje vergonzoso de criaturas viven por debajo del umbral de la pobreza. Jugar con las ayudas a las embarazadas y a las familias para colocar discursos ultraconservadores que allanen el camino a propuestas restrictivas de nuestros derechos es ruin y peligroso</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es eso del &ldquo;concebido no nacido&rdquo; y por qu&eacute; est&aacute; de pronto en el centro de tantas conversaciones? <a href="https://www.eldiario.es/madrid/ley-concebido-no-nacido-ayuso-entra-vigor-sabado-queda-norma_1_13371141.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Isabel D&iacute;az Ayuso ha anunciado una normativa en la Comunidad de Madrid</a> a este respecto que es, cuanto m&aacute;s, insulsa en sus efectos reales y en lo que propone, pero relevante, una vez m&aacute;s, en la batalla discursiva. Una batalla que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/concebido-no-nacido-ayuso-fetal-personhood-nueva-estrategia-antiaborto-ultraderecha-eeuu_1_13349002.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">forma parte de una agenda pol&iacute;tica internacional extremadamente peligrosa</a> en torno a las &ldquo;<a href="https://www.podiumpodcast.com/podcasts/la-familia-correcta-elpais-os/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">familias correctas</a>&rdquo; que no debemos ignorar.
    </p><p class="article-text">
        Entre la visita del papa y estas conversaciones llevamos unas semanas como si estuvi&eacute;semos en otra &eacute;poca, con olor a naftalina, curas dictando leyes y pol&iacute;ticos devenidos en burdos opinadores que mezclan t&eacute;rminos religiosos y cient&iacute;ficos sin pudor. D&iacute;az Ayuso sabe perfectamente que regular en torno a una figura tan dif&iacute;cil de definir como el &ldquo;concebido no nacido&rdquo; es muy dif&iacute;cil, adem&aacute;s de peligroso e injusto. La normativa en s&iacute; pone habla m&aacute;s bien de las unidades familiares, asimilando las familias en las que hay mujeres embarazadas a aquellas en las que ya hay menores para calcular cuestiones como el nivel de renta per c&aacute;pita al acceder a algunas ayudas. El n&uacute;cleo central de la norma es poder adelantar el reconocimiento de estas unidades familiares como &ldquo;familias numerosas&rdquo; en caso de cumplir el resto de criterios, una asimilaci&oacute;n que se podr&aacute; pedir a partir de las 14 semanas de gestaci&oacute;n y que se deber&aacute; justificar tras el nacimiento. Poco m&aacute;s que eso.
    </p><p class="article-text">
        Que la norma sea m&aacute;s bien insulsa no hace que la batalla en el lenguaje lo sea, y no debemos permitir que la gane. Sobre todo porque, m&aacute;s que al pasado, esta agenda busca propulsarnos al dist&oacute;pico futuro que nos dibujan las alianzas de ultraderecha a nivel internacional. Por ello, es importante se&ntilde;alar lo problem&aacute;tico de abordar el debate pol&iacute;tico sobre el comienzo de la vida con t&eacute;rminos religiosos sin base cient&iacute;fica como el de &ldquo;concepci&oacute;n&rdquo;. Adem&aacute;s, conviene alertar del uso de medidas populistas dirigidas al momento de la gestaci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/madrid/pasa-si-nacidos-madrid-falta-pediatras-educacion-infantil_1_13363308.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mientras se olvida a las infancias reales, v&iacute;ctimas de pol&iacute;ticas adultoc&eacute;ntricas que les condenan a una falta de cuidados sociopol&iacute;ticos vergonzosa</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Miremos de frente la idea de &ldquo;concepci&oacute;n&rdquo;. Existe una tendencia en el lenguaje com&uacute;n a equiparar la concepci&oacute;n con la fecundaci&oacute;n, o la concepci&oacute;n con el embarazo: son relatos vinculados al famoso &ldquo;de d&oacute;nde venimos&rdquo; que tienen m&aacute;s de discurso cultural (con grandes dosis de dogma religioso) que de consenso cient&iacute;fico. Ayuso habla de proteger &ldquo;desde el primer minuto&rdquo;, y su director de gabinete da muestras de una grave incapacidad para la comprensi&oacute;n del funcionamiento de los cuerpos y la biolog&iacute;a al vincular ese primer momento con la eyaculaci&oacute;n o el coito (<a href="https://www.publico.es/tremending/perplejidad-bochornoso-tuit-mar-sobre-mujer-fecundada-ducharse.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en qu&eacute; tristes declaraciones</a>). Pero incluso su propia normativa se ve obligada a establecer una l&iacute;nea muy clara para asimilar el embarazo a &ldquo;un hijo m&aacute;s&rdquo; para ser reconocida como unidad familiar: superar las 14 primeras semanas de embarazo. 
    </p><p class="article-text">
        La legislaci&oacute;n espa&ntilde;ola actual ya reconoce, de forma cuestionable, los embriones como entidades a proteger: es la causa de que se acumulen <em>sine die</em> en las neveras de las cl&iacute;nicas de reproducci&oacute;n asistida (siendo muy dif&iacute;cil dejar de preservarlos, incluso cuando ya no se van a usar), generando problemas de diverso tipo que no podemos abordar en este art&iacute;culo, pero que son de gran relevancia pol&iacute;tica. Nuestro ordenamiento jur&iacute;dico maneja diferentes formulaciones para la protecci&oacute;n de estas c&eacute;lulas, f&oacute;rmulas que arrastran un sesgo religioso muy cuestionable y cuestionado por la sociedad civil. Cuestionamiento que se ve, por un lado, en el apoyo mayoritario a la libertad de decidir sobre la continuidad o no de los embarazos, y por otro, en una creciente conciencia de la imposibilidad de controlar el primer desarrollo humano. No obstante, el discurso del fanatismo conservadurista trata de dibujar como estable e incuestionable lo que no lo es: el comienzo de la vida. 
    </p><p class="article-text">
        Poner la &ldquo;concepci&oacute;n&rdquo; (sin clara equivalencia cient&iacute;fica) en el centro del debate ignora no solo que esas primeras semanas de embarazo son el tiempo leg&iacute;timo e incuestionable en el que quien gesta puede decidir interrumpir el embarazo, sino que en torno al 25% de las veces esto sucede de forma involuntaria y como parte de un mecanismo meramente biol&oacute;gico: al menos 1 de cada 4 embarazos termina en aborto espont&aacute;neo, precisamente porque, que se genere un embri&oacute;n, se implante, devenga en feto, el embarazo se logre sostener hasta el nacimiento&hellip; es algo mucho menos lineal o escrito en piedra de lo que estos pol&iacute;ticos intentan hacer ver. Cualquiera que haya pasado por una unidad de reproducci&oacute;n asistida lo sabe.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.elsaltodiario.com/comunidad-madrid/nuevo-caballo-troya-politicas-ayuso" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centrar el debate en &ldquo;el concebido&rdquo; es pol&iacute;ticamente peligroso porque busca atentar sobre el derecho a decidir</a>, pero es tambi&eacute;n profundamente da&ntilde;ino en tanto que ratifica la idea de que lograr un embarazo es algo sencillo que siempre equivale a llegar a tener un beb&eacute;, algo que genera much&iacute;simo sufrimiento en todas las personas que viven abortos espont&aacute;neos. El hecho de que mucha gente cuide a qui&eacute;n y c&oacute;mo contar un embarazo hasta que pasa el primer trimestre responde a esta realidad que el Partido Popular se empe&ntilde;a en ignorar. Y, si bien estos silencios pueden no ser la mejor estrategia para acompa&ntilde;ar y visibilizar estas p&eacute;rdidas gestacionales y los duelos perinatales, insistir en crear imaginarios en los que &ldquo;el primer momento&rdquo; de una vida es un punto tan temprano y tan incierto, genera mucho da&ntilde;o. No es inocuo presentar como realidad dada algo que es, m&aacute;s bien, una posibilidad abierta. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; hablan de &ldquo;concebido no nacido&rdquo; si las ayudas son para la unidad familiar? &iquest;A qui&eacute;n buscan proteger? No es f&aacute;cil responder porque quiz&aacute;s no buscan proteger a nadie, sino atacar a quienes decidimos sobre nuestros cuerpos y nuestras biograf&iacute;as reproductivas. A quienes no dejamos que nos impongan un discurso culpabilizador y rancio con, adem&aacute;s, nula base cient&iacute;fica. 
    </p><p class="article-text">
        No hay consenso hist&oacute;rico, ni cient&iacute;fico, ni legal claro sobre el comienzo de la vida que no sea el que marca el nacimiento, y no hay entidad previa a esta que pueda convertirse en sujeto de derechos. La edad gestacional a nivel m&eacute;dico se mide a partir del desarrollo del &oacute;vulo (calculado con la &uacute;ltima regla, momento en que reactiva su crecimiento, no de la fecundaci&oacute;n). La ley habla de &ldquo;preembriones&rdquo; tras la fecundaci&oacute;n y hasta el d&iacute;a 14 (fecha en torno a la que se calcula la implantaci&oacute;n en el &uacute;tero), y los considera embriones solo a partir de entonces, cuando se calcula que puede haber un embarazo. El momento en que empieza a hablarse de feto y no de embri&oacute;n var&iacute;a, pero tiende a situarse en torno al paso del primer al segundo trimestre de embarazo, coincidiendo con las fechas m&aacute;s claras en nuestro ordenamiento jur&iacute;dico: la semana 14 que marca la ley de interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo (22 para algunas casu&iacute;sticas). En todo caso, hablar&iacute;amos entonces de fetos que, y esto es de central importancia para c&aacute;lculos y reflexiones, no alcanzan la potencial viabilidad fuera del &uacute;tero de forma significativa hasta la semana 24 de embarazo, y eso con necesidad de much&iacute;simo apoyo tecnol&oacute;gico y biom&eacute;dico. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde el primer minuto&rdquo;, o &ldquo;antes de ducharse&rdquo; no son eventos temporales rigurosos con los que legislar, y el barullo terminol&oacute;gico en el que nos estamos dejando meter en los &uacute;ltimos d&iacute;as, hablando de fetos donde solo hay embriones, o de fecundaci&oacute;n donde solo hay eyaculaci&oacute;n, es peligroso y nada inocente. No dejemos que nos marquen la agenda: si bien la normativa tiene poco calado, este nuevo episodio de guerra cultural va dirigido a ir cambiando la forma en que pensamos e imaginamos lo posible y lo deseable, y buscan allanar el camino para hacer viables futuras leyes m&aacute;s restrictivas, que recorten los espacios de libertad que tanto nos ha costado conquistar. 
    </p><p class="article-text">
        Madrid es una regi&oacute;n con una necesidad flagrante de protecci&oacute;n a la infancia: <a href="https://www.eldiario.es/madrid/meses-huelga-indefinida-escuelas-infantiles-conseguido-ahora_1_13292935.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la huelga del sector educativo 0-3 lleva meses se&ntilde;al&aacute;ndolo</a>. Nos reproducimos en un contexto de creciente desigualdad, en el que tener criaturas nos empobrece y en el que un porcentaje vergonzoso de criaturas viven por debajo del umbral de la pobreza. Jugar con las ayudas a las embarazadas y a las familias para colocar discursos ultraconservadores que allanen el camino a propuestas restrictivas de nuestros derechos es ruin y peligroso. 
    </p><p class="article-text">
        Hay muchas f&oacute;rmulas para mejorar la protecci&oacute;n del embarazo y de los fetos (por ejemplo: reducir la contaminaci&oacute;n que se ha demostrado que afecta a su peso al nacer), pero ninguna puede pasar por inventarnos una figura jur&iacute;dica que le d&eacute; entidad de sujeto a lo que no lo es, y todas ellas deben ahondar en proteger a quienes s&iacute; estamos aqu&iacute; y ahora. <a href="https://www.pikaramagazine.com/2026/07/ana-requena-hay-que-arrebatar-el-termino-provida-a-quienes-defienden-la-maternidad-forzosa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Como dice Ana Requena, debemos arrebatar el t&eacute;rmino provida a las derechas</a>. Ir a favor de la vida pasa por resolver el problema del calor extremo en los colegios, por abordar la violencia obst&eacute;trica y la infrafinanciaci&oacute;n de los hospitales, por acabar con la escasez de plazas en escuelas infantiles, por garantizar el acceso a interrupciones voluntarias del embarazo en los hospitales p&uacute;blicos, por asegurar la gratuidad y calidad de los comedores escolares. 
    </p><p class="article-text">
        Desterremos de nuestro lenguaje conceptos religiosos con nula base cient&iacute;fica y un peligroso poder ideol&oacute;gico y centr&eacute;monos en garantizar condiciones materiales dignas para que la charlataner&iacute;a de estas figuras se quede en eso, y no nos devuelvan a esos mundos con olor a naftalina ni nos propulsen a futuros dist&oacute;picos plagados de familias homog&eacute;neas y maternidades marcadas por la abnegaci&oacute;n y el sufrimiento en lugar de por el goce y la ternura. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Lafuente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/nuevas-guerras-culturales-ayuso-tramposo-hablar-concepcion_129_13395583.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jul 2026 20:24:42 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gestación subrogada: ¿derechos o negocio?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/gestacion-subrogada-derecho-negocio_129_2072208.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3eb25c87-6c64-4432-88e5-f7d6d0b83554_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gestación subrogada: ¿derechos o negocio?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si bien la gestación por sustitución está actualmente prohibida, la normalización de esta práctica hace que la regulación debe confrontar este nuevo escenario y actuar sobre el mismo, sea en la dirección que sea</p><p class="subtitle">Si la preocupación es la no invasión de los cuerpos y las vidas de las mujeres más pobres o vulnerables, hay que sentarse a pensar y debatir de forma informada</p></div><p class="article-text">
        La ministra y vicepresidenta Carmen Calvo declaraba hace unos d&iacute;as que <a href="https://politica.elpais.com/politica/2018/06/09/actualidad/1528557286_424452.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no hab&iacute;a que legislar en torno a lo que denomina vientres de alquiler</a>. Lo argumentaba diciendo que estos &ldquo;<em>son la utilizaci&oacute;n del cuerpo de las mujeres m&aacute;s pobres</em>&rdquo;. Muchas personas, desde posiciones ideol&oacute;gicas diversas, compartimos la preocupaci&oacute;n por la expansi&oacute;n de la gestaci&oacute;n por sustituci&oacute;n<a href="//#sdfootnote1sym" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">1</a> y, en t&eacute;rminos m&aacute;s generales, la mercantilizaci&oacute;n de los procesos y materiales biol&oacute;gicos. La cuesti&oacute;n, no obstante, no se soluciona en absoluto con &ldquo;no legislar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si bien la gestaci&oacute;n por sustituci&oacute;n est&aacute; actualmente prohibida, la normalizaci&oacute;n de esta pr&aacute;ctica est&aacute; vinculada a que algunas familias recurren a ella fuera de nuestras fronteras, por lo que la regulaci&oacute;n debe confrontar este nuevo escenario y actuar sobre el mismo, sea en la direcci&oacute;n que sea. Es necesario, adem&aacute;s, asegurar que lo que no queramos permitir aqu&iacute; sea igualmente respetado por los ciudadanos espa&ntilde;oles cuando se van fuera, algo que, de hecho, se hace con otras cuestiones como las donaciones de &oacute;rganos no vitales.
    </p><p class="article-text">
        En este art&iacute;culo propongo algunas claves para abordar este tema. Las extraigo de mi trabajo en torno a las bioeconom&iacute;as reproductivas como investigadora, por un lado, y de las m&uacute;ltiples conversaciones y debates mantenidos en torno al tema desde mi activismo feminista. Estamos, como sociedad, enfrentando un debate de gran importancia, que tiene que ver con c&oacute;mo se introducen, o no, en un mercado cada vez m&aacute;s globalizado, los denominados trabajos cl&iacute;nicos o biol&oacute;gicos. &iquest;C&oacute;mo hacemos para llevar la preocupaci&oacute;n que nos mueve hacia un terreno fruct&iacute;fero?
    </p><h3 class="article-text">El negocio de la reproducci&oacute;n asistida</h3><p class="article-text">
        La reproducci&oacute;n asistida se ha desarrollado en el Estado espa&ntilde;ol principalmente en el sector privado. Si bien se incluyen la mayor&iacute;a de tratamientos en el sector p&uacute;blico, el privado es el m&aacute;s fuerte, constituyendo uno de los principales mercados reproductivos en Europa y suponiendo una parte destacable del PIB.
    </p><p class="article-text">
        Si bien se habla mucho de las familias que buscan acceder a ser p/madres a trav&eacute;s de la gestaci&oacute;n por sustituci&oacute;n<a href="//#sdfootnote2sym" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2</a>, no podemos olvidar que existe un gran negocio detr&aacute;s. Lo que motiva de forma fundamental las regulaciones favorables a la &ldquo;gestaci&oacute;n subrogada altruista&rdquo; no es el derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos, es la libertad de las empresas para hacer grandes negocios y generar lucro o, en el mejor de los casos, la libertad de los potenciales p/madres para acceder como clientes a un servicio privatizado. Esto se da en una doble v&iacute;a: permitir el lucro de las cl&iacute;nicas privadas aqu&iacute; (a trav&eacute;s de la gestaci&oacute;n altruista y compensada, es decir, pr&aacute;cticamente gratis para las cl&iacute;nicas) y el negocio de las agencias intermediarias fuera (donde sea a&uacute;n m&aacute;s complicado asegurar los derechos de las gestantes).
    </p><p class="article-text">
        El principal motor que impulsa estas regulaciones es la expansi&oacute;n del negocio en torno a una bioeconom&iacute;a, la reproductiva, con un fuerte crecimiento en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, particularmente en el Estado espa&ntilde;ol. Uno de los motores principales de este mercado est&aacute; vinculado, no tanto a las t&eacute;cnicas de reproducci&oacute;n asistida en s&iacute;, como la participaci&oacute;n de terceras personas.
    </p><p class="article-text">
        Las donaciones de semen y &oacute;vulos, que tambi&eacute;n est&aacute;n compensadas, son adem&aacute;s el principal atractivo del llamado turismo reproductivo, del que Espa&ntilde;a es el principal destino en Europa. Esto es as&iacute; porque aqu&iacute; existe mucha m&aacute;s disponibilidad de &oacute;vulos (cuya donaci&oacute;n es an&oacute;nima y se compensa con en torno a 1000 euros por ciclo, a diferencia de la gran mayor&iacute;a de pa&iacute;ses europeos). Como vemos, la participaci&oacute;n de terceras personas en los procesos reproductivos est&aacute; ya generando un importante mercado reproductivo en el Estado espa&ntilde;ol: &iquest;qu&eacute; pasar&iacute;a si se regulase a favor de la gestaci&oacute;n subrogada?
    </p><h3 class="article-text">La gestaci&oacute;n por sustituci&oacute;n no es una t&eacute;cnica de reproducci&oacute;n asistida</h3><p class="article-text">
        En m&uacute;ltiples ocasiones se habla de la gestaci&oacute;n subrogada como una t&eacute;cnica de reproducci&oacute;n asistida. Si bien esta pr&aacute;ctica es posible gracias a las t&eacute;cnicas de reproducci&oacute;n asistida, no es en s&iacute; misma una t&eacute;cnica, sino una pr&aacute;ctica relacional que implica que una mujer se someta a tratamientos de reproducci&oacute;n asistida, primero, para despu&eacute;s gestar y parir un beb&eacute; para una persona o pareja que as&iacute; lo haya contratado. Estas pr&aacute;cticas no deber&iacute;an abordarse en t&eacute;rminos t&eacute;cnicos, sino con base en el tipo de relaci&oacute;n que queramos que exista entre estas partes: &iquest;deber&iacute;a existir esta relaci&oacute;n?, &iquest;sujeta a la existencia un v&iacute;nculo afectivo, o econ&oacute;mico, laboral, o emocional? Aqu&iacute;, creo, est&aacute; la discusi&oacute;n principal.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, resulta necesario hablar de distintos modelos. Un primer modelo pasar&iacute;a por no permitir que una persona geste para otras en ning&uacute;n caso; un segundo modelo ser&iacute;a el de la gestaci&oacute;n altruista o relacional (entre gente conocida y sin compensaci&oacute;n econ&oacute;mica, como se realizan las donaciones de &oacute;rganos no vitales); la denominada gestaci&oacute;n &ldquo;altruista&rdquo; pero con compensaci&oacute;n econ&oacute;mica ser&iacute;a un tercer modelo, en el que s&iacute; se monetiza la pr&aacute;ctica pero no se paga a precio de mercado. El cuarto modelo ser&iacute;a de tipo comercial o laboral, donde la gestante accediera a mayor remuneraci&oacute;n y a una serie de derechos laborales<a href="//#sdfootnote3sym" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">3</a>.
    </p><h3 class="article-text">La mercantilizaci&oacute;n de la gestaci&oacute;n: generaci&oacute;n de lucro y estratificaci&oacute;n de la reproducci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Tanto el modelo de altruismo con compensaci&oacute;n en el &aacute;mbito privado como el modelo laboral o comercial supondr&iacute;an una mercantilizaci&oacute;n de facto de los procesos reproductivos. Resulta err&oacute;neo pensar que el s&oacute;lo hecho de no &ldquo;pagar&rdquo; a las gestantes suponga que no hay mercantilizaci&oacute;n. Debemos poner el foco en los intereses de las cl&iacute;nicas de reproducci&oacute;n asistida y las agencias intermediarias que no paran de crecer en el sector: mientras ellas puedan lucrarse de estos procesos, la reproducci&oacute;n se estar&aacute; mercantilizando.
    </p><p class="article-text">
        Introducir en el mercado espa&ntilde;ol de la reproducci&oacute;n asistida la gestaci&oacute;n por sustituci&oacute;n pondr&iacute;a en cuesti&oacute;n algunos acuerdos sociales b&aacute;sicos: esos que nos llevan a haber decidido no mercantilizar la donaci&oacute;n de sangre, de m&eacute;dula, o de &oacute;rganos, y que cuentan con un gran apoyo social. Esos son los acuerdos que hacen que la Organizaci&oacute;n Nacional de Trasplantes (ONT) nos haya situado a la cabeza mundial de este tipo de pr&aacute;cticas, realizadas en principio al margen de la generaci&oacute;n de beneficio econ&oacute;mico (es decir, en el sector p&uacute;blico) y de forma no pagada (en relaci&oacute;n tanto a las personas que donan y como a las que reciben).
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, este tipo de mercantilizaci&oacute;n de la gestaci&oacute;n (ya sea a trav&eacute;s de compensaci&oacute;n o pago), tiene el peligro de aumentar a&uacute;n m&aacute;s la estratificaci&oacute;n de la reproducci&oacute;n. Esto es, habr&aacute; unas personas legitimadas para ser p/madre a trav&eacute;s de unos cuerpos leg&iacute;timos para reproducirse gen&eacute;ticamente (los de las donantes) y otros disponibles para gestar para los primeros. Esto est&aacute; ya sucediendo en los casos de gestaci&oacute;n subrogada internacional, en los que se escogen &oacute;vulos de donantes blancas que son luego gestados en muchos casos por mujeres racializadas. &iquest;Cu&aacute;l ser&iacute;a el efecto de regular la gestaci&oacute;n por sustituci&oacute;n en un pa&iacute;s que establece una obligada coherencia fenot&iacute;pica entre receptoras y donantes de &oacute;vulos?, &iquest;qu&eacute; cuerpos van a destinar a unos procesos y a otros? El peligro de asentar reg&iacute;menes racistas de estratificaci&oacute;n es uno de los temas clave en este debate, sin embargo, raramente se nombra. &iquest;Qu&eacute; mujeres acceder&aacute;n a gestar por una compensaci&oacute;n econ&oacute;mica?, &iquest;cu&aacute;les lo har&iacute;an dentro de un r&eacute;gimen laboral?, &iquest;cu&aacute;les a trav&eacute;s de un v&iacute;nculo afectivo?
    </p><p class="article-text">
        Plantearnos todas estas cuestiones es fundamental a la hora de abordar el debate. Si la preocupaci&oacute;n es la no invasi&oacute;n de los cuerpos y las vidas de las mujeres m&aacute;s pobres o vulnerables, hay que sentarse a pensar y debatir de forma informada. No legislar va a dejar exactamente igual de desprotegidas a quienes supuestamente nos importan. Frente al gran negocio de la gestaci&oacute;n subrogada, &iquest;cu&aacute;les son los derechos que nos importan?
    </p><p class="article-text">
        <span id="sdfootnote1"></span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2"><a href="#sdfootnote1anc">1</a> Sin ser una posición rígida, prefiero denominar a esta práctica gestación por sustitución tal y como lo hace la ley que la regula (y prohíbe) actualmente en el Estado español.<br/><br/></blockquote>
    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2"><bbtanchor id="sdfootnote2"/><a href="#sdfootnote2anc">2</a> No quiero con esto decir que no sea importante hablar del <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/preguntas-futuro_0_727928073.html">deseo reproductivo de estas personas, que creo que debe ser abordado en profundidad, tomado muy en serio y vinculado a la pregunta de qué reproducción queremos</a>, pero no creo que sea esto lo que mueve a los partidos políticos que proponen la regulación de la gestación “con compensación” en la actualidad.<br/><br/><br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        <span id="sdfootnote3"></span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2"><a href="#sdfootnote3anc">3</a> <a href="https://www.elsaltodiario.com/vidas-precarias/bioeconomias-reproductivas-trabajo-derechos-y-otros-vinculos-posibles">Aqui una reflexión interesante al hilo de lo mercantil o laboral</a>.<br/><br/></blockquote>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Lafuente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/gestacion-subrogada-derecho-negocio_129_2072208.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Jun 2018 19:31:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Gestación subrogada: ¿derechos o negocio?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gestación subrogada,Maternidad,Carmen Calvo,Vientres de alquiler]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Maternidades y paternidades: entre lo posible y lo deseable]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/preguntas-futuro_1_1100256.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b433423e-750f-4c24-8eb7-e6bbc9ee98fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Maternidades y paternidades: entre lo posible y lo deseable"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Qué familias, qué vidas, qué redes de parentesco, qué crianzas, qué paternidades y maternidades serán posibles o deseables?</p><p class="subtitle">Frente a la mercantilización, ¿no sería una respuesta más lógica empezar a testear modelos de crianzas más compartidas, en los que la necesidad de implicación de terceras partes se minimizase en lo monetizado y se ampliase en lo vital?</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Art&iacute;culo publicado en '2034: El reto de imaginar el futuro', n&uacute;mero 17 de la revista de eldiario.es. <a href="http://www.eldiario.es/hazte_socio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Hazte socio y te enviaremos a casa nuestras revistas monogr&aacute;ficas</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Pensar c&oacute;mo nos reproduciremos en unas d&eacute;cadas es preguntarnos por los mundos que vamos a habitar, cu&aacute;les deseamos vivir y dejar. &iquest;Qu&eacute; familias, qu&eacute; vidas, qu&eacute; redes de parentesco ser&aacute;n posibles o deseables?, &iquest;qu&eacute; identidades, qu&eacute; crianzas, qu&eacute; paternidades y maternidades? Siento que proyectar es m&aacute;s f&aacute;cil para pensar el hoy de la reproducci&oacute;n que conversar sobre el presente: salirnos de la casu&iacute;stica individual, del deseo (o no) propio de crianza. Pensar un futuro justo y factible para la reproducci&oacute;n requiere ampliar los l&iacute;mites de lo imaginable y poner en pr&aacute;ctica una valent&iacute;a pol&iacute;tica y social que haga, de futuros deseados, futuros posibles.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos una responsabilidad hist&oacute;rica en relaci&oacute;n a lo reproductivo, tanto por las pr&aacute;cticas asociadas a las t&eacute;cnicas de reproducci&oacute;n asistida, como por el contexto de globalizaci&oacute;n, deslocalizaci&oacute;n y crisis ecosist&eacute;mica. Aqu&iacute; me centrar&eacute; en las primeras, pero es fundamental no perder de vista su contexto.
    </p><p class="article-text">
        Las t&eacute;cnicas de reproducci&oacute;n asistida que se han expandido desde finales del siglo pasado dibujan un escenario marcado por dos cambios principales. Por un lado, posibilitan la transferencia de capacidad reproductiva o participaci&oacute;n de terceras personas en la generaci&oacute;n de embriones, gestaci&oacute;n y partos. Esto se ve en las (mal) llamadas donaci&oacute;n de &oacute;vulos y gestaci&oacute;n subrogada. Por otro lado, estas t&eacute;cnicas posibilitan la intervenci&oacute;n y selecci&oacute;n, ya sea a nivel morfol&oacute;gico o gen&eacute;tico, de gametos (&oacute;vulos y espermatozoides) y embriones.
    </p><p class="article-text">
        Si el futuro se rige por las mismas l&oacute;gicas que, en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, han tendido a la identificaci&oacute;n de los problemas desde lo individual y a la b&uacute;squeda de soluciones privatizadas y mercantilizadas, el futuro de la reproducci&oacute;n estar&aacute; f&aacute;cilmente ordenado en una l&iacute;nea a la que ya se apunta en el presente: fragmentaci&oacute;n del proceso reproductivo y externalizaci&oacute;n cada vez de m&aacute;s partes del mismo, regido por una l&oacute;gica de selecci&oacute;n que, seg&uacute;n el contexto, se ampliar&aacute; m&aacute;s o menos, en unas u otras direcciones. Si el problema que buscamos resolver es garantizar el acceso individualizado a unos beb&eacute;s determinados, posibilitaremos unos mercados reproductivos particulares (acceso a t&eacute;cnicas de reproducci&oacute;n asistida, de selecci&oacute;n reproductiva y disposici&oacute;n de material gen&eacute;tico y gestantes para quienes quieran resolver proyectos individuales de p/maternidad y puedan permit&iacute;rselo). La selecci&oacute;n de donantes y gestantes podr&aacute; crecer, la de caracter&iacute;sticas concretas en la descendencia, tambi&eacute;n. Ya hoy se oferta selecci&oacute;n de embriones por sexo en algunos pa&iacute;ses, ya hoy existen cuidadas selecciones de gestantes y donantes. Si este modelo se afianza, resolver&aacute; el deseo de crianza de una parte de la poblaci&oacute;n en una direcci&oacute;n concreta. Y generar&aacute; nuevos nichos de &iquest;empleo? para otra parte de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Este futuro posible, cercano, contiene fundamentalmente dos problemas. El primero es que se construye sobre las desigualdades globales que en la actualidad estratifican el acceso a estos mercados reproductivos: salvo contadas excepciones, ser&aacute;n las clases m&aacute;s bajas las que opten a ser gestantes y donantes, y las mejor posicionadas a escala global las que puedan permitirse acceder de este modo a la p/maternidad. Dentro de este segundo grupo, para el que se abrir&iacute;a un nuevo nicho de empleo, algo quedar&iacute;a trastocado en la forma de entender el yo f&iacute;sico, que devendr&iacute;a mercantilizado de una nueva manera; desde el momento en que las ni&ntilde;as empiecen a menstruar, esta parte de s&iacute; podr&aacute; ser vista no s&oacute;lo en t&eacute;rminos de potencial reproductivo sino en t&eacute;rminos de potencial trabajo, empleo o generaci&oacute;n de beneficio1. Si la l&oacute;gica de regulaci&oacute;n contin&uacute;a por donde viene funcionando, estos empleos ser&aacute;n adem&aacute;s parte de los trabajos feminizados, infravalorados tanto social como monetariamente. Un salto m&aacute;s en la mercantilizaci&oacute;n de la vida &iacute;ntima y la estratificaci&oacute;n por sexo.
    </p><p class="article-text">
        Pero volvamos al juego de pensar a unos a&ntilde;os vista, en el que proyectar futuros posibles desde preguntas abiertas. Algunas feministas hablan de la apuesta por medidas pol&iacute;ticas de resistencia, transici&oacute;n y transformaci&oacute;n. La resistencia apela a defender lo que queda fuera de las l&oacute;gicas de acumulaci&oacute;n de capital: &iquest;podemos considerar la reproducci&oacute;n hoy un afuera? En cierto sentido no, pero en muchos otros &mdash;el monetizado fundamentalmente&mdash;, lo contin&uacute;a siendo de forma generalizada. No es un &aacute;mbito libre de presiones o violencias, pero s&iacute; tiene elementos otros a la l&oacute;gica de acumulaci&oacute;n sobre los que reflexionar. La idea de transformaci&oacute;n nos habla desde otro lugar: ese desde el que propongo ampliar la imaginaci&oacute;n de lo posible: &iquest;qu&eacute; pasar&iacute;a si proyectamos un futuro en el  que el deseo de crianza se situase fuera de la familia nuclear tal y como la conocemos?, &iquest;no ser&iacute;a una respuesta m&aacute;s l&oacute;gica, frente a la necesidad biof&iacute;sica de decrecimiento poblacional y la necesidad &eacute;tica de un acceso m&aacute;s igualitario a una vida digna, empezar a testear modelos de crianzas m&aacute;s compartidas, en los que la implicaci&oacute;n de terceras partes se minimice en lo monetizado y se ampl&iacute;e en lo vital? Ese futuro que queramos dibujar, ese accesible para todas, necesariamente transfronterizo, necesitar&aacute; medidas de transici&oacute;n particulares que resuelvan las necesidades y deseos del ahora permitiendo labrar un camino diferente, unas din&aacute;micas y l&oacute;gicas distintas, otras vidas posibles y buenas.
    </p><p class="article-text">
        Transformar los modelos de crianza parece necesario, tanto por el hecho de que hay muchas personas que quieren ser padres/madres y no pueden (y al rev&eacute;s), como porque muchos de los que s&iacute; tienen beb&eacute;s no tienen tiempo o recursos para cuidarlos, con muy distinto significado a uno y otro lado de las cadenas globales de cuidados. Estas cadenas est&aacute;n lidiando con, que no resolviendo, la llamada crisis de los cuidados, esto es: el acceso desigual al derecho al cuidado, que hace que estas necesidades se resuelvan cada vez m&aacute;s en el mercado por quien puede pagarlas y de forma precaria por quienes no. Entender la injusticia en este acceso a los cuidados necesarios para una vida digna es fundamental para repensar la reproducci&oacute;n de la vida. Existen, tanto en el pasado como en el presente, modelos que observar en los que la crianza se comparte y existe tambi&eacute;n una necesidad imperiosa de atreverse a crear modelos nuevos desde la responsabilidad real para con las criaturas que traemos al mundo.
    </p><p class="article-text">
        Para ello hay que romper con un sentido com&uacute;n limitado y limitante que nos dice que todo lo justo, que todo lo bueno, es imposible. Las utop&iacute;as que queramos ser&aacute;n las que creemos: revolviendo todo, impugn&aacute;ndolo todo. Abrir los espacios a la disidencia pasa tambi&eacute;n por impugnar el modelo de familia nuclear como eje organizador de la vida y los derechos. Hay que darle la vuelta a todo para dejar de reproducir lo mismo: el &uacute;nico futuro posible que combine el realismo con la justicia en el reconocimiento y el acceso pasa por ah&iacute;, tambi&eacute;n en lo reproductivo. La valent&iacute;a pol&iacute;tica y la apertura de mundo es hoy la &uacute;nica forma de intentar conseguirlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Lafuente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/preguntas-futuro_1_1100256.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Jan 2018 20:05:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Maternidades y paternidades: entre lo posible y lo deseable]]></media:title>
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