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    <title><![CDATA[elDiario.es - Fernando Olmeda]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/fernando_olmeda/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Fernando Olmeda]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[José Américo, el preso que logró fugarse del Valle de los Caídos y acabó en Cuba]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/fuga-valle-caidos_1_2005661.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e2fdc03e-346f-4e60-8528-720e4b6e3af0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="José Américo, el preso que logró fugarse del Valle de los Caídos y acabó en Cuba"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Preso comunista y exciclista profesional, José Américo Tuero protagonizó en 1944 una de las evasiones menos conocidas</p><p class="subtitle">Su célula quería apoderarse de Cuelgamuros y organizar una guerrilla, pero la dirección del PCE lo descartó</p><p class="subtitle">En un libro autobiográfico relató su rocambolesca huida hasta llegar a Cuba, donde murió en 1987</p></div><p class="article-text">
        Durante los a&ntilde;os cuarenta, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/verdades-desconocidas-Valle-Caidos_0_631687105.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los m&aacute;s duros de la construcci&oacute;n del monumento emblem&aacute;tico de la dictadura</a>, numerosos presos trataron de escapar de los destacamentos penales de Cuelgamuros, aunque pocos lo lograron. No solo se trataba de abandonar un recinto sin vallado perimetral y custodiado por un exiguo grupo de funcionarios y guardias civiles. El problema era qu&eacute; hacer despu&eacute;s. La vigilancia en carreteras y caminos, estaciones de autob&uacute;s y de ferrocarril era grande, y aunque los fugados pudieran franquear la barrera natural de la sierra, sus posibilidades de &eacute;xito eran peque&ntilde;as si no dispon&iacute;an de ayuda exterior.
    </p><p class="article-text">
        Ser capturado y regresar a las c&aacute;rceles de Madrid, donde reinaba el hacinamiento, el hambre y las enfermedades, era una posibilidad que muchos descartaron, porque en cierta medida les compensaba esperar la ca&iacute;da del r&eacute;gimen, que se aventuraba cercana por la evoluci&oacute;n de la Segunda Guerra Mundial. La resonancia que alcanz&oacute; la fuga de Nicol&aacute;s S&aacute;nchez &Aacute;lbornoz y Manuel Lamana -reconstruida para el cine por Fernando Colomo en Los a&ntilde;os b&aacute;rbaros- opac&oacute; otros muchos intentos. La evasi&oacute;n m&aacute;s numerosa tuvo lugar el 11 de septiembre de 1944, cuando se fugaron de manera simult&aacute;nea once presos. Otros muchos lo intentaron individualmente o en peque&ntilde;os grupos, pero la mayor&iacute;a fracas&oacute;. Quien s&iacute; lo logr&oacute; fue Jos&eacute; Am&eacute;rico Tuero, cuya fuga es una de las menos conocidas, a pesar de tener tintes novelescos.
    </p><p class="article-text">
        Su familia, de humilde extracci&oacute;n obrera, hab&iacute;a emigrado a Argentina y regresado a Asturias cuando a&uacute;n era un ni&ntilde;o. Su participaci&oacute;n en movilizaciones sociales y huelgas a finales de los a&ntilde;os treinta forj&oacute; su esp&iacute;ritu autodidacta, combativo y revolucionario. Era aficionado al ciclismo, gan&oacute; carreras e incluso corri&oacute; la vuelta a Espa&ntilde;a (qued&oacute; decimonoveno en la edici&oacute;n de 1935). En la guerra se afili&oacute; al PCE y combati&oacute; en diferentes unidades del Ej&eacute;rcito Popular Republicano. El ca&oacute;tico final de la guerra le impulsa a huir a Valencia pero cambi&oacute; de opini&oacute;n y se qued&oacute; en la clandestinidad, en Madrid y Le&oacute;n. Desde esta ciudad regresa una noche en bicicleta para inscribirse en el registro consular argentino y obtener documentaci&oacute;n acreditativa de su ciudadan&iacute;a de origen. Participa en la reconstrucci&oacute;n del partido, hasta que, en el invierno de 1941, es detenido por la Brigada Pol&iacute;tico-Social. Despu&eacute;s de dos meses en los calabozos de la Puerta del Sol, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/fechorias-Billy-Nino-ensanamiento-torturados_0_784972536.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">donde sufre golpes y humillaciones</a>, es trasladado a la prisi&oacute;n de Torrijos y luego a Porlier.
    </p><h3 class="article-text">Consejos de guerra</h3><p class="article-text">
        Son meses dif&iacute;ciles para los presos pol&iacute;ticos, la mayor&iacute;a a la espera de consejos de guerra que mayoritariamente dictan sentencias de fusilamiento. El 22 de marzo de 1942 comparece en juicio sumar&iacute;simo. A partir de acusaciones, sin pruebas incriminatorias y sin defensa, cuatro de los veinte juzgados son condenados a muerte, Tuero entre ellos. Logra hacer llegar una carta al embajador argentino y despu&eacute;s de ochenta y cinco d&iacute;as en la &ldquo;galer&iacute;a provisional&rdquo; (el 'corredor de la muerte' de Porlier), su pena capital es conmutada por la de treinta a&ntilde;os de trabajos forzados. Se le traslada&nbsp;al campo puesto en marcha para construir la estaci&oacute;n ferroviaria de Chamart&iacute;n, y de ah&iacute; al destacamento penal de la empresa Ban&uacute;s, adjudicataria de la construcci&oacute;n del viaducto y la carretera de acceso al Valle de los Ca&iacute;dos.
    </p><p class="article-text">
        Se integra en el grupo de presos comunistas, que aprovecha las misas dominicales para organizar una estructura jerarquizada. Crean comunas para compartir alimentos, cigarrillos y el poco dinero que env&iacute;an los familiares, hacen circular en secreto noticias que facilita la organizaci&oacute;n y ejercen gran influencia sobre la poblaci&oacute;n penal. Entre sus estrategias est&aacute; acceder al destino de oficinas, donde el trabajo burocr&aacute;tico se realiza a mano y donde est&aacute;n los libros de registro de correspondencia, con lo cual tienen conocimiento de cambios, &oacute;rdenes, instrucciones, traslados, libertades y sanciones antes de que se apliquen. Los oficiales se limitan a revisar por encima y firmar. Incluso el director de su destacamento suele dejar documentos firmados en blanco, entre ellos &oacute;rdenes de libertad que los presos que se han ganado la confianza de los funcionarios van acumulando para usarlos cuando sea necesario.
    </p><p class="article-text">
        En la primavera de 1944, los presos llegan a la conclusi&oacute;n de que pueden poner fin a su cautiverio adue&ntilde;&aacute;ndose de Cuelgamuros. La c&eacute;lula comunista elabora un plan para apoderarse del armamento de los custodios y de la dinamita del polvor&iacute;n de la futura cripta. Quieren organizar un frente guerrillero en Guadarrama. Para conocer mejor las monta&ntilde;as adyacentes, proponen exhibiciones y concursos de escalada, que son incluidos en las fiestas religiosas, sin levantar sospechas. Un domingo, su esposa Pilar le hace llegar, ocultas en una cesta de comida, las dos pistolas y la munici&oacute;n que Tuero hab&iacute;a escondido en su casa. Solo queda el visto bueno de la direcci&oacute;n del PCE en el interior. Despu&eacute;s de un mes de espera, el enlace les informa de que el Partido no aprueba constituir la guerrilla, pero autoriza su fuga. No era la idea de Tuero en aquel momento, porque ten&iacute;a la convicci&oacute;n de que el r&eacute;gimen de Franco no pod&iacute;a durar m&aacute;s all&aacute; de la derrota del nazismo.
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        Una tarde, el jefe del destacamento le anuncia que al d&iacute;a siguiente va a ser trasladado a Madrid. Tuero cree que es a petici&oacute;n de la embajada argentina, pero sus contactos en la oficina le dicen que su nombre no figura en la planilla del d&iacute;a siguiente. Sospecha que quieren aplicarle la ley de fugas, es decir, simular su evasi&oacute;n para asesinarlo. Esa noche traspasa la direcci&oacute;n del grupo a un compa&ntilde;ero y pide en la barber&iacute;a un corte de pelo y un afeitado. En la casa del capataz del viaducto, que era de confianza, le espera una maleta con ropa nueva, zapatos, jab&oacute;n, m&aacute;quina de afeitar, cuchillas, colonia y una pluma estilogr&aacute;fica, que le hab&iacute;a preparado su esposa. Adem&aacute;s, tiene tres mil pesetas que su hermana le hab&iacute;a hecho llegar por la venta de una casa y un terreno. Ahora s&iacute; est&aacute; decidido a marcharse.
    </p><p class="article-text">
        En la ma&ntilde;ana del 17 de agosto, cuando el director le entrega -sin instrucci&oacute;n ni papel alguno- al cabo de la guardia civil encargado del supuesto traslado, tiene la certeza de que va a ser eliminado. Decide echar a correr y se interna en un jaral. Los guardias no tienen tiempo de armar sus fusiles y optan por tratar de capturarle en alguna poblaci&oacute;n cercana, para lo que han de dar aviso a la polic&iacute;a. Como no hay tel&eacute;fono, han de recorrer varios kil&oacute;metros a pie hasta la carretera y luego llegar a alg&uacute;n pueblo en el primer autom&oacute;vil que pase. Tuero recoge la maleta y sigue monta&ntilde;a abajo. A la estaci&oacute;n de ferrocarril m&aacute;s pr&oacute;xima hay doce kil&oacute;metros de senderos y una enorme dehesa. Su plan es coger un tren que pasa a las once por Villalba. En la dehesa se lava y se cambia de ropa. En uno de los documentos robados -vac&iacute;o pero con sello y firma oficiales- escribe que ha sido puesto en libertad tras haber cumplido condena. En la estaci&oacute;n compra un peri&oacute;dico fascista, se acomoda en un compartimento del tren y enciende un cigarrillo Camel, cerca siempre de dos guardias civiles, que no sospechan de una persona elegante y, por supuesto, adepto al r&eacute;gimen.
    </p><h3 class="article-text">El tren que no cogi&oacute;</h3><p class="article-text">
        En la embajada argentina se sorprenden con su aparici&oacute;n. Recibe un pasaporte pero no se f&iacute;a del entonces c&oacute;nsul general, que le aconseja salir de Madrid en un tren nocturno. Tuero cree que es una trampa. Acude a ver a su esposa, le anuncia que se marcha -aunque le dice, por cautela, que a Francia- y le da indicaciones para gestionar su salida y la de su hija de Espa&ntilde;a a trav&eacute;s de la legaci&oacute;n argentina. Descarta el tren que le han aconsejado y opta por otro a Galicia, que ya ha salido de la estaci&oacute;n del Norte.
    </p><p class="article-text">
        En aquella &eacute;poca los trenes ten&iacute;an que cruzar Guadarrama, lo que supon&iacute;a una compleja maniobra ferroviaria, y tardaban diez horas hasta Valladolid, mientras que por carretera solo se tardaban tres. Tuero toma un taxi a Segovia y luego un autob&uacute;s hasta la estaci&oacute;n de Valladolid, donde enlaza con el tren. En el viaje disimula como puede sus tremendos nervios. Se aloja en un hotel de Vigo, donde planea variantes de actuaci&oacute;n en funci&oacute;n de los documentos que lleva, firmados pero en blanco. Decide hacerse pasar por un guardia de Cuelgamuros llamado Tom&aacute;s Calvo, e inventa que el documento que lleva es provisional, porque ha perdido la cartera.
    </p><p class="article-text">
        Gracias a la intervenci&oacute;n del c&oacute;nsul argentino y de un grupo clandestino de guerrilleros cruza en bote la frontera natural del Mi&ntilde;o. En Portugal est&aacute; en situaci&oacute;n peligrosamente ilegal. Si la polic&iacute;a del r&eacute;gimen fascista de Oliveira Salazar le detecta, ser&aacute; devuelto a Espa&ntilde;a, con consecuencias fatales. En Lisboa, ni la embajada argentina ni la agencia de los aliados que atiende a los perseguidos por el fascismo le facilita las cosas. Descarta viajar a la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica -cruzando Europa en plena guerra o v&iacute;a &Aacute;frica-, a Estados Unidos -le ofrecen nacionalidad a cambio de combatir en el Pac&iacute;fico contra los japoneses- o a Canad&aacute; o Australia -como colono-. Finalmente es detenido por la Interpol y expulsado mediante el procedimiento de embarcarle, provisto de un visado de tr&aacute;nsito en Cuba, en un buque espa&ntilde;ol que zarpaba hacia Am&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de treinta y cuatro d&iacute;as de navegaci&oacute;n, con fuertes medidas de autoprotecci&oacute;n por el miedo a ser capturado o incluso arrojado al mar, llega a La Habana, que a la postre ser&iacute;a su destino final. En 1947, dado que las gestiones para su busca y captura hab&iacute;an sido infructuosas, el juzgado n&uacute;mero 3 del Tribunal Especial para la Represi&oacute;n de la Masoner&iacute;a y el Comunismo decreta el archivo provisional de su expediente. Tuero hab&iacute;a logrado dejar atr&aacute;s la negra noche del franquismo e iniciaba una etapa nueva, de dedicaci&oacute;n plena al PCE y el PCC, en la que vivi&oacute; acontecimientos hist&oacute;ricos como el triunfo de la revoluci&oacute;n y la defensa de Cuba durante la invasi&oacute;n de 1961. En 1987, despu&eacute;s de dejar escritas sus memorias, que su hija Chely Tuero convirti&oacute; en libro autobiogr&aacute;fico (Mi desquite, publicado en Cuba), falleci&oacute; a los setenta y tres a&ntilde;os de edad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Olmeda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/fuga-valle-caidos_1_2005661.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Jul 2018 18:16:39 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Franco es un cuerpo extraño en el Valle de los Caídos y su salida ha de ser irreversible"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/franco-extrano-valle-caidos-irreversible_128_2013314.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a05c1c36-2784-4747-ad39-04ecf8576ebf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Franco es un cuerpo extraño en el Valle de los Caídos y su salida ha de ser irreversible&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El antropólogo social del CSIC Francisco Ferrándiz considera que, tras la concentración de la ultraderecha el pasado fin de semana, el argumento de la reconciliación se les ha caído por completo</p><p class="subtitle">Fue miembro de la Comisión de Expertos a la que el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero encargó en 2011 un informe sobre el Valle</p><p class="subtitle">Propone mantenerlo como paradigma de monumento totalitario y convertirlo en un ‘ciberlugar’ donde los ciudadanos puedan participar en la transformación del relato oficial</p></div><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Franco va a salir del Valle de los Ca&iacute;dos antes o despu&eacute;s&rdquo;, dijo usted hace cuatro a&ntilde;os en una entrevista en este diario. &iquest;Se dan ahora las condiciones id&oacute;neas para la exhumaci&oacute;n de los restos del dictador?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Absolutamente, creo que el tema est&aacute; maduro. Desde la <a href="http://digital.csic.es/bitstream/10261/85710/1/INFORME%20COMISION%20EXPERTOS%20VALLE%20CAIDOS%20PDF.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Comisi&oacute;n de Expertos ya planteamos en 2011 la salida de los restos</a>&nbsp;de Franco en los t&eacute;rminos actuales, y en estos siete a&ntilde;os ha habido un gran debate social, pero sobre todo se ha colocado en el imaginario un tema que est&aacute; cayendo por su propio peso. Y es b&aacute;sico para romper el cord&oacute;n umbilical con el franquismo a&uacute;n latente en Espa&ntilde;a. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Congreso-Franco-Valle-Caidos-PP_0_642535910.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Congreso aprob&oacute; el a&ntilde;o pasado una PNL</a>&nbsp;que exig&iacute;a el traslado, y sea la f&oacute;rmula un Real Decreto-Ley, como parece, o sea cualquier otra, lo cierto es que el dictador Franco fue sepultado all&iacute; -y entregado su cuerpo a los benedictinos- por un Decreto del rey Juan Carlos, por tanto es pol&iacute;tica de Estado, y ese acto puede deshacerse. El Estado tiene la raz&oacute;n. Eso s&iacute;, hay que analizar todos los escenarios posibles, ah&iacute; tenemos el &lsquo;<a href="https://www.eldiario.es/norte/navarra/familia-Sanjurjo-devolver-golpista-Pamplona_0_788471822.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">caso Sanjurjo&rsquo;</a>. Igual ha habido algo de precipitaci&oacute;n, pero no tengo prisa, despu&eacute;s de cuarenta a&ntilde;os se puede esperar seis meses m&aacute;s. Tiene que hacerse bien. La salida de Franco tiene que ser irreversible. Es un cuerpo extra&ntilde;o en el Valle de los Ca&iacute;dos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Franco est&aacute; enterrado all&iacute; en un lugar&nbsp;preeminente, pero tambi&eacute;n Jos&eacute; Antonio</strong>
    </p><p class="article-text">
        El momento que transitamos ahora mismo ha de tener un car&aacute;cter doble. Hablar de uno sin tener en cuenta al otro no tiene sentido. No se trata de trasladar a Franco, sino desmantelar la jerarqu&iacute;a funeraria del monumento. Abogo por una soluci&oacute;n integral. Sacar a Franco y trasladar a Jos&eacute; Antonio a otro lugar del recinto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Est&aacute;n desarroll&aacute;ndose las labores previas a la exhumaci&oacute;n de los hermanos Lape&ntilde;a... Parece que el nivel de la cripta adyacente a la capilla donde se supone que est&aacute;n los restos no sufre el grado de deterioro de otras zonas... &iquest;C&oacute;mo valora este proceso?</strong>
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        En las im&aacute;genes que se han difundido estos d&iacute;as del <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/exhumacion-Lapena-comenzara-Valle-Caidos_0_762573793.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sector donde est&aacute;n los hermanos Lape&ntilde;a</a>&nbsp;se ven las cajas colocadas e incluso algunas con nombres, por tanto creo que un equipo de especializado puede hacerlo, es absolutamente viable. Pero no nos podemos quedar ah&iacute;, la realidad es que hay veintiocho niveles de enterramiento separados por muros, y ser&iacute;a necesario conocer su situaci&oacute;n para arrojar luz sobre el estado general de las criptas y evaluar de manera global las posibilidades de intervenci&oacute;n. Desde luego, ser&iacute;a a un coste razonable si lo comparamos, por ejemplo, con el coste de un aeropuerto vac&iacute;o o de una estaci&oacute;n de AVE con poco tr&aacute;nsito.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Estamos conociendo estos d&iacute;as la posici&oacute;n del prior, atrincherado en la abad&iacute;a y poniendo en jaque la exhumaci&oacute;n de Franco... &iquest;Puede recurrir a la justicia y denunciar por profanaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es el derecho al pataleo. Recurrir&aacute;n todo lo que haya que recurrir, pero en todo caso, son una minor&iacute;a, tanto en el seno de la iglesia cat&oacute;lica como en el conjunto de la sociedad espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El prior Santiago Cantera -tambi&eacute;n el antiguo padre abad, Anselmo &Aacute;lvarez- suelen decir que solo se puede alcanzar el sentido de la reconciliaci&oacute;n &ldquo;bajo los brazos redentores de la Cruz&rdquo;...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que ha ocurrido estos d&iacute;as es muy revelador, desde mi punto de vista. Defienden que el Valle es un monumento a la reconciliaci&oacute;n, que la cruz es un potente s&iacute;mbolo universal de paz, pero hace unos d&iacute;as los ultraderechistas se movilizan y se concentran en la explanada en defensa del monumento cuando, seg&uacute;n ellos, est&aacute; &ldquo;en peligro&rdquo;. Ver a esa gente all&iacute; demuestra que el Valle no represent&oacute; nunca ni representa a las dos Espa&ntilde;as, sino a una sola. En resumen, el argumento de la reconciliaci&oacute;n se les ha ca&iacute;do por completo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si la familia Franco mantiene su idea de no hacerse cargo, &iquest;qu&eacute; se puede hacer con los restos del dictador? &iquest;Deber&iacute;an de ir a un osario, como se ha especulado estos d&iacute;as?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si el Estado cuenta con seguridad jur&iacute;dica para la exhumaci&oacute;n, podr&iacute;a dejar los restos en la puerta del recinto de Cuelgamuros. Enti&eacute;ndame, es una forma de hablar, no creo que se produzca esa situaci&oacute;n. La familia tendr&aacute; que plegarse, no les queda otra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Realmente es posible la resignificaci&oacute;n del valle de los Ca&iacute;dos? &iquest;Cu&aacute;l de las opciones barajadas estos a&ntilde;os le parece id&oacute;nea?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Reconozco que en estos a&ntilde;os he ido cambiando de opini&oacute;n, conforme he ido conociendo las soluciones adoptadas en otros espacios de memoria del mundo. Ahora mismo creo que deber&iacute;a hacerse una recontextualizaci&oacute;n del Valle de los Ca&iacute;dos como monumento totalitario. Expertos de otros pa&iacute;ses consideran que, con diferencia, es el m&aacute;s impactante, por encima de los lugares que a&uacute;n quedan en Berl&iacute;n o Mosc&uacute;, por ejemplo. A fin de cuentas, es la petrificaci&oacute;n del nacionalcatolicismo de forma casi perfecta. Entonces, yo no lo tocar&iacute;a, lo usar&iacute;a para hacer pedagog&iacute;a del totalitarismo, para explicar a trav&eacute;s del monumento c&oacute;mo funcionan las dictaduras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y c&oacute;mo ser&iacute;a esa recontextualizaci&oacute;n? &iquest;Demoler&iacute;a la cruz?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hoy d&iacute;a la museolog&iacute;a est&aacute; muy avanzada, desde luego no utilizar&iacute;a f&oacute;rmulas caducas como poner placas ni nada por el estilo, sino que convertir&iacute;a el Valle en un &lsquo;ciberlugar&rsquo;. Es decir, si se me permite la expresi&oacute;n, en lugar de demoler la cruz la convertir&iacute;a en un gran receptor que garantizase una wifi potente para que los visitantes pudieran acceder a contenidos de todo tipo e incluso pudieran subir fotos o v&iacute;deos. Desde luego, hay especialistas espa&ntilde;oles y extranjeros que podr&iacute;an desarrollar un proyecto puntero en el mundo y as&iacute; transformar por completo Cuelgamuros, como se ha hecho por ejemplo en Hiroshima. Y as&iacute;, con participaci&oacute;n de la propia ciudadan&iacute;a, transformar poco a poco el relato. Porque hasta ahora solo ha habido un relato monol&iacute;tico, hegem&oacute;nico, y no se trata de imponer un relato alternativo sino sumar una multiplicidad de relatos, envolver el Valle de otra manera, para facilitar el conocimiento de las nuevas generaciones y fortalecer la calidad democr&aacute;tica del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esta semana usted ha codirigido el Congreso internacional entre otras cosas sobre fosas comunes. &iquest;Por qu&eacute; las exhumaciones est&aacute;n transformando radicalmente los modos de gesti&oacute;n del pasado traum&aacute;tico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El trabajo en torno a las fosas comunes tiene, desde luego, car&aacute;cter simb&oacute;lico, pero ahora mismo es central en los discursos y en las pol&iacute;ticas de memoria y de derechos humanos. Cuando empezamos con este tema, en 2002, nos desbordaba su complejidad. Durante a&ntilde;os hemos ido creando equipos y redes de investigaci&oacute;n interdisciplinar que han ido arrojando luz a un debate paup&eacute;rrimo, derivado del &lsquo;vuelo bajo&rsquo; de la crispada situaci&oacute;n pol&iacute;tica y del famoso &lsquo;y t&uacute; m&aacute;s&rsquo;. Hemos ido creando marcos comparativos porque quer&iacute;amos entender mejor, a fin de superar la pobreza del debate. Ahora mismo la conexi&oacute;n de la ciencia forense con los derechos humanos es un proceso global, mundial. Para que te hagas una idea, el equipo argentino de antropolog&iacute;a forense ha trabajado ya en cincuenta pa&iacute;ses. Son los instrumentos centrales de la justicia transicional. Porque cualquier conflicto deja evidencias, que permiten construir casos judiciales. Y la fosa com&uacute;n es, a fin de cuentas, el lugar del crimen.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; posici&oacute;n est&aacute; Espa&ntilde;a en relaci&oacute;n a otros pa&iacute;ses?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es un referente mundial, el caso espa&ntilde;ol no es perif&eacute;rico, est&aacute; en los mapas de an&aacute;lisis acad&eacute;micos, m&aacute;s a&uacute;n con el tema de Franco de por medio. Lo caracter&iacute;stico de nuestro pa&iacute;s es que fue un movimiento de abajo arriba, desde familias, asociaciones, equipos forenses... Est&aacute; ocurriendo algo similar ahora mismo en pa&iacute;ses como Colombia y M&eacute;jico donde, frente a gobiernos, fiscal&iacute;as, grupos mafiosos o paramilitares, est&aacute;n siendo las madres, o ciudadanos an&oacute;nimos, quienes est&aacute;n buscando los cuerpos, objetos personales... Aqu&iacute;, a partir de 2005 el apoyo institucional ha sido desigual, r&aacute;cano y mal orientado. Ha sido un &ldquo;b&uacute;scate la vida&rdquo; para las familias, y eso tiene que cambiar. No quiere decir que no haya problemas. Una exhumaci&oacute;n reaviva traumas y a veces genera frustraci&oacute;n, porque se ha pensado que con una identificaci&oacute;n gen&eacute;tica se resolv&iacute;a todo, y no es tan sencillo, necesitamos seguir mejorando y analizando los procesos desde un punto de vista cr&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; cambios deber&iacute;an de producirse con la creaci&oacute;n de la Direcci&oacute;n General de Memoria Hist&oacute;rica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con Mariano Rajoy como presidente, la f&oacute;rmula era &ldquo;cero m&aacute;s cero m&aacute;s cero igual a cero&rdquo;. Sin embargo, paralelamente se destinaban recursos, se financiaban exhumaciones o se creaban institutos de memoria. La situaci&oacute;n es desigual, pero se ha trabajado bien en Andaluc&iacute;a, Pa&iacute;s Vasco, Navarra... Hasta en Castilla y Le&oacute;n se ha avanzado en esta materia. Hemos pedido mil veces que el Estado asuma las exhumaciones, que se cree un archivo &uacute;nico, que se ponga en marcha una oficina de v&iacute;ctimas... Precisamente en el Congreso de San Sebasti&aacute;n -que he codirigido junto a Francisco Etxeberr&iacute;a- ha participado el nuevo Director General de Memoria Hist&oacute;rica, que ha dejado importantes anuncios en sinton&iacute;a con las demandas de las asociaciones, como la voluntad de asumir la gesti&oacute;n directa de las exhumaciones o la anulaci&oacute;n de las sentencias franquistas. Es cierto que no ha sido sino expresar las l&iacute;neas de acci&oacute;n de un programa, porque adem&aacute;s tienen pocos diputados y poco tiempo por delante, pero hay mucho por hacer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Olmeda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/franco-extrano-valle-caidos-irreversible_128_2013314.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Jul 2018 18:31:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Franco es un cuerpo extraño en el Valle de los Caídos y su salida ha de ser irreversible"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Condenados por masones, homosexuales o activistas: el Gobierno aborda la ingente tarea de anular sentencias franquistas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/anulacion-sentencias-franquistas_1_2026479.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/480675f9-21ab-4e70-86a2-46650ec9d5b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Condenados por masones, homosexuales o activistas: el Gobierno aborda la ingente tarea de anular sentencias franquistas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno ha anunciado que estudia dejar sin efectos las sentencias dictadas por tribunales de la dictadura cuyas consecuencias castigan aún a las víctimas del franquismo</p><p class="subtitle">Expertos advierten de que las instancias fueron muchas y variadas, lo que dificulta la tarea</p><p class="subtitle">La devolución de patrimonio confiscado en estas sentencias es un proceso mucho más complejo que algunos historiadores ven como asunto a abordar más adelante</p></div><p class="article-text">
        El reciente anuncio de la ministra de Justicia, Dolores Delgado, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Gobierno-estudiara-ilegalizar-Francisco-Franco_0_791621643.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de &ldquo;declarar la nulidad de los tribunales de excepci&oacute;n franquistas</a>&nbsp;y sus fallos y sentencias&rdquo; ha sido en general bien recibido tanto en el &aacute;mbito de la investigaci&oacute;n especializada en el franquismo como en el de las asociaciones memorialistas. &ldquo;Es el tema clave, el pilar fundamental del golpe militar y del r&eacute;gimen dictatorial posterior, porque Franco legitim&oacute; sus atrocidades a trav&eacute;s de la ley, algo tan flagrante como aplicar el C&oacute;digo de Justicia Militar a los civiles leales a la Rep&uacute;blica&rdquo;, se&ntilde;ala Mirta N&uacute;&ntilde;ez, historiadora y profesora titular de la UCM; &ldquo;Fue un aparato judicial inmenso para no dejar ni un resquicio, para que no se escapara nadie&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Jaime Ruiz, presidente de la Asociaci&oacute;n de la Memoria Social y Democr&aacute;tica (AMESDE), considera que la reivindicaci&oacute;n de la anulaci&oacute;n de las sentencias ha sido y es &ldquo;un clamor&rdquo;, porque &ldquo;aquellos juicios no se correspondieron nunca con los criterios b&aacute;sicos de la justicia, todo lo que produjo el franquismo en este &aacute;mbito fue ilegal e ileg&iacute;timo, los tribunales no eran tribunales, eran aparatos de represi&oacute;n sin ning&uacute;n tipo de procedimiento y sin posibilidad alguna de defensa&rdquo;. Gutmaro G&oacute;mez Bravo, historiador y tambi&eacute;n profesor de la UCM, considera que reconocer&aacute; definitivamente a las v&iacute;ctimas de la crueldad de la represi&oacute;n franquista, aunque cree que tendr&aacute; m&aacute;s car&aacute;cter simb&oacute;lico que real, dada la multiplicidad de situaciones generadas por la supervivencia del marco jur&iacute;dico impuesto por la dictadura: &ldquo;Est&aacute; el Tribunal Especial para la Represi&oacute;n de la Masoner&iacute;a y el Comunismo, el de Responsabilidades Pol&iacute;ticas, jurisdicciones especiales... Es complicado, desde una perspectiva garantista como la que otorga nuestro marco constitucional, llegar a entender c&oacute;mo funcion&oacute; la justicia franquista. Y est&aacute;n los fusilados, los presos pol&iacute;ticos, los exiliados, el concepto de v&iacute;ctima es amplio y complejo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuantificar el n&uacute;mero de sentencias a anular y el n&uacute;mero de personas afectadas es de una enorme dificultad. &ldquo;Por ejemplo, el nazismo circunscribi&oacute; su acci&oacute;n genocida a un enemigo &eacute;tnico y sociopol&iacute;tico concreto, y durante un periodo de tiempo al que puso fin la derrota en la Segunda Guerra Mundial; sin embargo, la represi&oacute;n en Espa&ntilde;a tiene mucho m&aacute;s peso, porque se extendi&oacute; a medio pa&iacute;s durante cuatro d&eacute;cadas&rdquo;; explica G&oacute;mez Bravo; &ldquo;la dictadura argentina no dej&oacute; rastro jur&iacute;dico, y algo semejante ocurri&oacute; en Sud&aacute;frica, Colombia, incluso la Italia mussoliniana... Aqu&iacute; fue diferente, la Causa General actu&oacute; en cada pueblo, por peque&ntilde;o que fuera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La anulaci&oacute;n de las sentencias fue siempre una de las principales reivindicaciones de las asociaciones de memoria hist&oacute;rica y de los colectivos de familiares de v&iacute;ctimas. &ldquo;Cada familia tiene un (juicio) sumar&iacute;simo&rdquo;, explica Tom&aacute;s Montero, de &lsquo;Memoria y Libertad&rsquo;. cuyo abuelo fue detenido, sometido a consejo de guerra y fusilado en el cementerio del Este de Madrid el 14 de junio de 1939: &ldquo;Somos esc&eacute;pticos, pero este anuncio del Gobierno suena bien. Desde luego, podr&iacute;a ser algo m&aacute;s que simb&oacute;lico, tendr&iacute;a valor real porque vaciar&iacute;a de argumentos a la derecha, que sigue dando validez a sentencias ilegales; se ha visto este a&ntilde;o con la pol&eacute;mica en torno al monumento de La Almudena y la ofensiva en relaci&oacute;n con los nombres de los chequistas fusilados, se sigue dando p&aacute;bulo a esas sentencias, es una verg&uuml;enza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
         En junio del a&ntilde;o pasado, el Parlament de Catalunya aprob&oacute; por unanimidad anular las sentencias pol&iacute;ticas del r&eacute;gimen franquista y declarar ilegales los tribunales de la &lsquo;Auditor&iacute;a de Guerra del Ej&eacute;rcito de Ocupaci&oacute;n&rsquo;, llamada posteriormente &lsquo;Auditor&iacute;a de la IV Regi&oacute;n Militar&rsquo;, que actu&oacute; de 1938 al 1978. Respecto al conjunto del territorio espa&ntilde;ol, la tarea es ardua y dif&iacute;cil de abarcar. G&oacute;mez Bravo no se atreve a aventurar cifras pero apunta algunas que pueden dar idea de la envergadura del reto: &ldquo;En 1940 hab&iacute;a 300.000 personas en prisi&oacute;n con sentencias firmes, 500.000 en campos de prisioneros y 90.000 en batallones de soldados trabajadores, es decir, casi un mill&oacute;n. Por hacer una comparaci&oacute;n, recuerdo que la dictadura portuguesa encarcel&oacute; a 25.000 personas en total. Adem&aacute;s, habr&iacute;a que sumar las decenas de miles de cad&aacute;veres que a&uacute;n esperan en fosas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El problema no est&aacute;, sin embargo, en la posguerra inmediata (1939-1945), sino en que la dictadura consigui&oacute; instaurar un marco jur&iacute;dico y legislativo represor de larga duraci&oacute;n, con el Tribunal de Orden P&uacute;blico -creado en diciembre de 1963 y suprimido en enero de 1977- como piedra angular. &ldquo;La justicia militar fue, podr&iacute;amos decir, reutilizada durante a&ntilde;os, y por eso sigui&oacute; habiendo consejos de guerra y fusilamientos, como el de Juli&aacute;n Grimau y otros muchos, hasta poco antes de la muerte de Franco&rdquo;, explica N&uacute;&ntilde;ez.
    </p><p class="article-text">
        Charo Alises, jurista de la Federaci&oacute;n de Lesbianas, Gays, Trans y Bisexuales (FELGTB) , considera que el problema es la delimitaci&oacute;n de la iniciativa anunciada por el Gobierno: &ldquo;Adem&aacute;s de los encarcelados por sus ideas pol&iacute;ticas, muchas personas se vieron privadas de libertad simplemente por ser como eran; puestos a revisar, habr&iacute;a que contemplar hacerla extensiva a las resoluciones judiciales enmarcadas en la aplicaci&oacute;n, por ejemplo, de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitaci&oacute;n Social&rdquo;. La LPRS de 1970 estableci&oacute; penas de hasta cinco a&ntilde;os de internamiento para los homosexuales y dem&aacute;s individuos considerados peligrosos. Las Memorias de la Fiscal&iacute;a del Tribunal Supremo (1970-1979) revelan la existencia de m&aacute;s de 58.000 expedientes y m&aacute;s de 21.000 sentencias condenatorias para todo el conjunto de tipos de peligrosos sociales. Alises explica que si se extrapolan a la totalidad los datos disponibles de los Juzgados de Peligrosidad de Madrid entre 1974 y 1975, donde alrededor de un 6% de los expedientes fueron por homosexualidad y un 5 por ciento se resolvieron con condenas, &ldquo;estar&iacute;amos hablando de unos 3.600 expedientes por homosexualidad entre 1970 y 1979, y unos 1.000 condenados en este mismo periodo sin garant&iacute;as y sin delito&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Ruiz, la anulaci&oacute;n de los antecedentes es fundamental porque &ldquo;en los expedientes vitales de muchas personas sigue apareciendo que fueron delincuentes, cuando no hicieron otra cosa sino defender la legalidad, y lo que ocurri&oacute; fue que los verdaderos rebeldes hicieron un parip&eacute; judicial y humillaron a las v&iacute;ctimas&rdquo;. Montero corrobora: <a href="https://www.eldiario.es/zonacritica/Marcos_Ana_6_583801661.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Ocurri&oacute; durante a&ntilde;os con Marcos Ana</a>&nbsp;y le sigue ocurriendo a muchas personas, que siguen escuchando que su familiar fue un asesino porque fue condenado, y no tienen posibilidad alguna de defenderse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Conf&iacute;an en que el anuncio de Dolores Delgado sea concretado desde la nueva <a href="https://www.eldiario.es/investigadoresmemoria/Fernando-Martinez-Memoria-Historica-Espana_6_787481280.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">direcci&oacute;n general de Memoria Hist&oacute;rica, para la que ha sido nombrado Fernando Mart&iacute;nez</a>, catedr&aacute;tico de Historia y coordinador del Mapa de Fosas de Andaluc&iacute;a: &ldquo;Hay que aprovechar para hacer una cosa seria, poner de una vez por todas sobre la mesa nombres y casos, y por supuesto, que los archivos y la documentaci&oacute;n est&eacute;n a total disposici&oacute;n de investigadores y familias, y/o que deje de estar bajo la jurisdicci&oacute;n militar&rdquo;, apunta G&oacute;mez Bravo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estoy conmovida solo con pensar que pueda llevarse a cabo, marcar&iacute;a un antes y un despu&eacute;s en la lucha contra la impunidad&rdquo;, a&ntilde;ade N&uacute;&ntilde;ez, quien ve m&aacute;s complicado, sin embargo, que la eventual anulaci&oacute;n de las condenas signifique abrir la puerta al resarcimiento econ&oacute;mico. En esta l&iacute;nea, respecto a la posibilidad de que desencadenase un aluvi&oacute;n de reclamaciones patrimoniales (de terrenos, bienes muebles u otras propiedades, confiscados por la dictadura), Ruiz se&ntilde;ala que &ldquo;las prospecciones realizadas desde diferentes gabinetes jur&iacute;dicos indican que, en todo caso, ser&iacute;an asumibles, y no ser&iacute;a, como se ha dicho, la ruina de las arcas del Estado&rdquo;. Montero lo deja claro: &ldquo;No creo que ese tema haya sido prioritario. Lo que queremos es restituir el buen nombre de nuestros familiares, y evitar que se siga denostando a los republicanos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Olmeda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/anulacion-sentencias-franquistas_1_2026479.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Jul 2018 19:12:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Condenados por masones, homosexuales o activistas: el Gobierno aborda la ingente tarea de anular sentencias franquistas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Francisco Franco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pacto de silencio entre la política y la Iglesia que explica por qué el Valle de los Caídos sigue como en el franquismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/silencio-politicos-iglesia-valle-caidos_1_2152681.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7027e48a-3d05-4c7f-a174-b6506d769b38_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="España vive con serenidad los 40 años de la muerte de Franco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El inmovilismo político y los acuerdos entre el Estado y la Santa Sede en 1979 han provocado que la mayor fosa común de España viva un bloqueo que ningún gobierno de la democracia ha resuelto</p><p class="subtitle">Soraya Sáenz de Santamaría, ministra de la Presidencia y de la que depende el Valle, no ha considerado el monumento como una prioridad de gestión</p><p class="subtitle">El PSOE tampoco inició una reconversión profunda a pesar de las recomendaciones de resignificación elaboradas por una comisión de expertos</p></div><p class="article-text">
        El 18 de noviembre de 1976 las Cortes aprobaron la Ley de Reforma Pol&iacute;tica, impulsada por Adolfo Su&aacute;rez. Entonces, una nueva Espa&ntilde;a se abre camino, y sin embargo en el Valle de los Ca&iacute;dos se ha detenido el reloj de la historia. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Comienzan-preliminares-exhumacion-Valle-Caidos_0_763973651.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Este lunes han comenzado los trabajos de exhumaci&oacute;n de los cuerpos de cuatro personas</a> en la mayor fosa com&uacute;n de Espa&ntilde;a tras una larga batalla. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Trabas-valle-caidos_0_763973733.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Diez a&ntilde;os de pelea</a>, en el caso de la familia Lape&ntilde;a, para recuperar los restos de dos hermanos fusilados en Calatayud en 1936. Pero, &iquest;c&oacute;mo hemos llegado hasta aqu&iacute;?
    </p><p class="article-text">
        El pacto de silencio de la transici&oacute;n impidi&oacute; la reconciliaci&oacute;n nacional a partir de la condena expl&iacute;cita de la dictadura y el reconocimiento pol&iacute;tico y moral de las v&iacute;ctimas y los represaliados. Ese factor, unido a la vigencia de los Acuerdos entre el Estado espa&ntilde;ol y la Santa Sede de 1979 son claves para entender la inacci&oacute;n y la falta de voluntad pol&iacute;tica para desbloquear la situaci&oacute;n que desde hace d&eacute;cadas vive el monumento de mayor carga simb&oacute;lica de la dictadura.
    </p><p class="article-text">
        Aunque, en 1980, operarios del Ayuntamiento de Madrid comenzaron a sustituir placas de calles con nombres franquistas, la transici&oacute;n dej&oacute; intactos los principales monumentos. El Valle se convirti&oacute; en intocable: ni se cambia su nombre ni su r&eacute;gimen de funcionamiento y ning&uacute;n gobierno democr&aacute;tico mover&aacute; los restos de Franco o de Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera, fundador de Falange.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto de inmovilismo pol&iacute;tico tampoco se han puesto en marcha las recomendaciones de resignificaci&oacute;n elaboradas por una comisi&oacute;n de expertos ni siquiera han sido retirados los escudos franquistas labrados en la exedra. Funciona la hospeder&iacute;a, el internado de la escolan&iacute;a, la tienda de recuerdos, el bar, pero ni se ha revisado el convenio ni se ha frenado <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/DOCUMENTO-criptas-llenas-Valle-Caidos_0_749975832.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el deterioro del lugar</a> ni se ha creado un museo o un centro de memoria. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Valle-Caidos-dinero-publico-millones_0_641486155.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Esto unido a unas cifras que lo convierten en deficitario. </a> Mantener el Valle cost&oacute; a Patrimonio Nacional, seg&uacute;n datos oficiales, 1,8 millones de euros en 2016. Aunque en 2017 visitaron el lugar 283.277 personas (un 8% m&aacute;s que el a&ntilde;o anterior), al monumento no le salen las cuentas.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente la responsabilidad &uacute;ltima de todo lo relacionado con el Valle de los Ca&iacute;dos recae en Soraya S&aacute;enz de Santamar&iacute;a, ministra de la Presidencia y de la que depende Patrimonio, aunque no tiene autoridad sobre la abad&iacute;a. S&aacute;enz de Santamar&iacute;a no ha considerado el Valle como una prioridad de gesti&oacute;n, y los sucesivos presidentes del organismo, siete en total &ndash;entre ellos, Manuel G&oacute;mez de Pablos, &Aacute;lvaro Fern&aacute;ndez-Villaverde, Jos&eacute; Rodr&iacute;guez-Spiteri o el actual, Alfredo P&eacute;rez de Armi&ntilde;&aacute;n&ndash; se han caracterizado por una gesti&oacute;n en la sombra. Jam&aacute;s han comparecido p&uacute;blicamente para dar explicaciones en relaci&oacute;n con el monumento ni para ofrecer transparencia. Un manto de silencio y secretismo sigue cubriendo Cuelgamuros, que se encuentra en un callej&oacute;n sin salida inmediata. La oposici&oacute;n parlamentaria sigue preguntando al gobierno, pero no ha habido en los &uacute;ltimos meses ni un solo anuncio que pudiese significar el desbloqueo.
    </p><h3 class="article-text">Cambiar la ley para que nada cambie</h3><p class="article-text">
        El origen del inmovilismo se remonta a 1982, cuando el ejecutivo de Leopoldo Calvo-Sotelo dict&oacute; una ley reguladora del Patrimonio Nacional que le atribuye la administraci&oacute;n provisional hasta que el Gobierno constituya una comisi&oacute;n con partes afectadas (comunidad benedictina, Ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial, Gobierno auton&oacute;mico madrile&ntilde;o, Patrimonio y Ministerio de la Presidencia) para establecer el r&eacute;gimen jur&iacute;dico deseable para el complejo monumental. Cambiar la ley para que nada cambie.
    </p><p class="article-text">
        En 1984, un Real Decreto del gobierno de Felipe Gonz&aacute;lez resucita esa comisi&oacute;n, sin utilidad alguna. A una de las misas de 1985, en el d&eacute;cimo aniversario de la muerte de Franco, asiste el militar Camilo Men&eacute;ndez, condenado por el 23-F. En la de 1988, la primera sin Carmen Polo, se corean los gritos de siempre, unidos a otros como &ldquo;Tejero, aguanta, Espa&ntilde;a se levanta&rdquo; y &ldquo;Tejero, unidad y libertad&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        A pesar del escenario, ning&uacute;n gobierno toma medidas y todo sigue igual cuando el PSOE pierde las elecciones en 1996 tras a&ntilde;os en el poder. Aunque los nost&aacute;lgicos denuncian el clima de &ldquo;satanizaci&oacute;n&rdquo; reinante y mantienen la existencia de un plan &ndash;guiado por un &ldquo;odio enfermizo&rdquo;, con complicidad de instancias gubernamentales&ndash; para limitar el acceso mediante desproporcionadas medidas de seguridad en el Valle, nada de eso ocurre durante los gobiernos de Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar. Moncloa siempre har&aacute; la vista gorda ante la apolog&iacute;a del franquismo que se repite cada 20N. Dejar&aacute; hacer.
    </p><p class="article-text">
        Con el cambio de siglo, las asociaciones de memoria comenzaron a localizar e identificar restos, a abrir fosas y a erigir monumentos de homenaje a las v&iacute;ctimas. Chocan con la resistencia de autoridades pol&iacute;ticas, religiosas y judiciales, pero cuentan con la colaboraci&oacute;n de vecinos, testigos e incluso personas que participaron en los enterramientos. Es entonces cuando empieza a quebrarse el silencio que la transici&oacute;n hab&iacute;a impuesto y en 2003, los descendientes de <em>los siete de Pajares de Adaja</em> dan a conocer su caso y empiezan a reclamar los restos de sus seres queridos, sepultados en el Valle.
    </p><p class="article-text">
        Las reclamaciones de las familias de Joan Colom, de los hermanos Lape&ntilde;a y otras muchas &ndash;incluidas franquistas&ndash; han venido sucedi&eacute;ndose durante estos a&ntilde;os, con la negativa t&aacute;cita o expresa de todas las instituciones con alg&uacute;n tipo de relaci&oacute;n o responsabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Paralelamente a los reclamos de las familias se inicia la batalla pol&iacute;tica. Por un lado, se abre el debate sobre el Valle, que sigue siendo escenario de actos de iconograf&iacute;a ultraderechista y paramilitar y por otro los partidos de izquierda instan al Gobierno de Aznar a que proceda a la retirada de s&iacute;mbolos, a la condena de la sublevaci&oacute;n militar y al reconocimiento de las v&iacute;ctimas de la guerra y del franquismo. Sin embargo, el PP bloquea todas las propuestas en el Congreso con su mayor&iacute;a absoluta.
    </p><p class="article-text">
        La victoria socialista de 2004 abri&oacute; un paisaje nuevo, pero apenas hubo cambios en la consideraci&oacute;n del recinto, que, hasta 2007, permaneci&oacute; en el centro de agrios debates parlamentarios, sobre todo durante la tramitaci&oacute;n de la Ley de Memoria Hist&oacute;rica. Desde la sociedad civil se aportan numerosas propuestas de reconversi&oacute;n, que asumen algunas formaciones pol&iacute;ticas. Pero el consenso es imposible. A pesar de la insistencia parlamentaria y ciudadana, el Gobierno no contempla propuesta alguna.
    </p><h3 class="article-text">El PSOE y su relaci&oacute;n con la Iglesia</h3><p class="article-text">
        Se ce&ntilde;ir&aacute; en su decisi&oacute;n final a lo fijado por la comisi&oacute;n interministerial en su informe. Es decir, que el recinto se rija por las normas destinadas a otros lugares de culto y a los cementerios p&uacute;blicos, que no se autoricen actos de naturaleza pol&iacute;tica o exaltadores de la guerra civil, de la dictadura o de sus protagonistas, y que entre los objetivos de la fundaci&oacute;n gestora est&eacute; el de profundizar en el conocimiento del periodo hist&oacute;rico de la guerra y la posguerra. As&iacute; figurar&aacute; en el texto definitivo de la Ley de Memoria Hist&oacute;rica tras un largo y tormentoso tr&aacute;mite parlamentario. Queda claro que el ejecutivo no tiene intenci&oacute;n alguna de abordar una reconversi&oacute;n profunda.
    </p><p class="article-text">
        En estos meses de negociaciones a dos bandas &ndash;Izquierda Unida, por un lado, y las formaciones nacionalistas y el PP por otro&ndash;, adquiere protagonismo Teresa Fern&aacute;ndez de la Vega, entre 2004 y 2010 ministra de la presidencia, y por tanto responsable &uacute;ltima de Patrimonio Nacional.
    </p><p class="article-text">
        Y es que el PSOE logra sacar adelante la Ley de Memoria Hist&oacute;rica en la comisi&oacute;n constitucional del Congreso gracias a darle el visto bueno a una enmienda de Convergencia i Uni&oacute; que evita la liquidaci&oacute;n de la fundaci&oacute;n gestora del Valle de los Ca&iacute;dos. Un movimiento directamente relacionado con una informaci&oacute;n de La Vanguardia que desvela una de las claves del inmovilismo que caracteriza a Cuelgamuros: los monjes de Montserrat (Barcelona) intervinieron en favor de los benedictinos del Valle para defender su estatus, y los nacionales catalanes actuaron como correa de transmisi&oacute;n. Al PSOE le interesa evitar una colisi&oacute;n frontal con la Iglesia. 
    </p><p class="article-text">
        El paso del tiempo y los sucesivos gobiernos de la democracia han provocado que el Valle siga igual. Y ante escenario, el reciente fallecimiento de Carmen Franco Polo puede abrir una posibilidad de soluci&oacute;n. Aunque se neg&oacute; tajantemente a trasladar los restos de su padre al pante&oacute;n familiar de El Pardo, el diferente talante de Carmen Mart&iacute;nez-Bordiu &ndash;nueva interlocutora de la familia para este asunto, que, adem&aacute;s, ha solicitado que le sea otorgado el Ducado de Franco&ndash; ayude a arreglar lo que la pol&iacute;tica no ha logrado resolver en cuarenta a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Olmeda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/silencio-politicos-iglesia-valle-caidos_1_2152681.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Apr 2018 18:43:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El pacto de silencio entre la política y la Iglesia que explica por qué el Valle de los Caídos sigue como en el franquismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Valle de los Caídos,PSOE,PP - Partido Popular,Iglesia,Exhumaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Las condenas a muerte del franquismo no son material jurídico, sino documentación histórica”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/manuel-garcia-munoz-salvador-antich_1_2190463.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9421f3d5-7ac0-41be-b9d2-f1abb2f464b8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Manuel García Muñoz / Fernando Olmeda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El investigador Manuel García Muñoz lamenta que el PP utilice su trabajo para desacreditar el memorial con el que el Ayuntamiento de Madrid quiere homenajear a 3.000 fusilados por la dictadura</p><p class="subtitle">"Alguien ha sido capaz de interpretar mi libro en su propio interés, sin respetar mi voluntad", explica</p><p class="subtitle">Se define como antifranquista y asegura que Salvador Puig Antich, del que fue amigo, le marcó para oponerse de por vida a las cárceles y a la pena de muerte</p></div><p class="article-text">
        Manuel Garc&iacute;a Mu&ntilde;oz (Baza, Granada, 1948) ha formado parte del equipo multidisiciplinar &ndash;coordinado por el historiador Fernando Hern&aacute;ndez Holgado&ndash; que ha elaborado el informe para el Ayuntamiento de Madrid sobre los casi <a href="https://www.eldiario.es/madrid/fusilados-primeros-franquismo-Madrid-alcaldes_0_739477058.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">3.000 ejecutados en la tapia del cementerio del Este entre 1939 y 1944</a>.
    </p><p class="article-text">
        Su libro <em>Los fusilamientos de la Almudena</em> es una de las fuentes usadas para completar el listado y fue mencionado hace unas semanas por medios de comunicaci&oacute;n conservadores y por el Partido Popular en el Consistorio. El portavoz municipal del PP, Jos&eacute; Luis Mart&iacute;nez-Almeida, <a href="https://www.eldiario.es/politica/PP-Ayuntamiento-Madrid-chequistas-fusilados_0_741926300.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">solicit&oacute; que se excluyesen a </a><a href="https://www.eldiario.es/politica/PP-Ayuntamiento-Madrid-chequistas-fusilados_0_741926300.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">355 miembros de la Checa</a> entre los represaliados por el franquismo a los que homenajear.
    </p><p class="article-text">
        La obra ha sido utilizada para desacreditar el futuro memorial municipal a los fusilados. &ldquo;Alguien ha sido capaz de interpretar mi libro en su propio inter&eacute;s, sin respetar mi voluntad; duele, porque ese uso va en contra del planteamiento y de mis motivaciones al escribirlo&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Y esas motivaciones no son otras que arrojar luz sobre la historia de las v&iacute;ctimas de la dictadura. Reclama el derecho de los investigadores a trabajar con documentos p&uacute;blicos y a acceder a sus datos, que fueron ocultados durante a&ntilde;os: &ldquo;Una vez descubiertos, &iquest;qui&eacute;n soy yo para ocultarlos, si podr&iacute;an tener valor para alguien? Porque muchas personas a&uacute;n no saben qu&eacute; pas&oacute; en la guerra con sus padres o con sus abuelos. En el informe incluimos datos que pueden tener valor para familiares o inter&eacute;s para investigadores, y ahora alguien los ha utilizado de forma totalmente ileg&iacute;tima&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para aclarar por qu&eacute; no se deben eliminar los nombres de los 'chequistas' del listado &ndash;como defendi&oacute; en pleno el concejal Mauricio Valiente, responsable de la Oficina de Derechos Humanos y Memoria del consistorio madrile&ntilde;o&ndash;, Garc&iacute;a Mu&ntilde;oz explica que los juicios sumar&iacute;simos de posguerra, que desembocaron en la pena capital para miles de republicanos, fueron ilegales e ileg&iacute;timos, y por eso &ldquo;pueden ser considerados nulos, no contienen ning&uacute;n elemento probatorio, no son materiales judiciales, y s&iacute; documentos hist&oacute;ricos. Por eso no tenemos elementos para entrar a juzgar a los llamados 'chequistas'. Estar a favor de alguien no significa pensar que no hizo nada, y entrar en lo que hizo o no hizo me provoca rechazo. Volver a juzgar es demencial&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Influencia de Puig Antich</h3><p class="article-text">
        En su autodefinici&oacute;n como antifranquista influy&oacute; decisivamente el momento en que conoci&oacute; a Salvador Puig Antich, ejecutado en 1974, cuando ambos hac&iacute;an el servicio militar en Ibiza: &ldquo;Salvador estaba destinado en enfermer&iacute;a, ya por entonces estaba clara su disidencia anarquista. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, en 1973, vi su foto en el peri&oacute;dico. Nos reunimos varios compa&ntilde;eros de mili y seguimos con angustia las noticias del consejo de guerra y de su ejecuci&oacute;n. Lo terrible es que conoc&iacute; a su verdugo, Antonio L&oacute;pez Sierra, porque Basilio Mart&iacute;n Patino y yo rodamos con &eacute;l para la pel&iacute;cula <em>Querid&iacute;simos verdugos</em>. Aquel hombre, que hab&iacute;a ejecutado a Jarabo, estaba destinado en Madrid y fue designado para cumplir la pena de muerte de Salvador&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El caso Puig Antich le marc&oacute; de por vida, y despert&oacute; en &eacute;l una radical oposici&oacute;n a la pena de muerte: &ldquo;A ning&uacute;n Estado, por muy democr&aacute;tico que sea, le reconozco la capacidad de disponer de la vida de las personas. Rechazo radicalmente que tengan la m&aacute;s m&iacute;nima competencia en esta materia&rdquo;. Dice &ldquo;odiar&rdquo; las c&aacute;rceles, y su rechazo se extiende a las situaciones penitenciarias de cadena perpetua o prisi&oacute;n permanente revisable.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de trabajar con Mart&iacute;n Patino, fue ayudante de direcci&oacute;n de Pedro Lazaga y Jos&eacute; Lu&iacute;s Garc&iacute;a S&aacute;nchez, entre otros, director de documentales como <em>Testamento de un pueblo</em> (Espiga de Oro en el Festival de Valladolid) y autor del libro ya citado y de <em>80 mujeres. Las mujeres fusiladas en el Madrid de la posguerra</em>. Este mes de abril saldr&aacute; a la luz <em>Detr&aacute;s de las rejas. Ejecuciones en Carabanchel 1944-1975</em>, un minucioso trabajo que concreta en 202 la cifra de personas muertas, por fusilamiento o garrote, en el centro penitenciario de Carabanchel desde su puesta en funcionamiento hasta la muerte del dictador.
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                </figure><p class="article-text">
        La mayor parte tuvieron lugar en sus primeros a&ntilde;os, cuando se cerraron la mayor&iacute;a de prisiones madrile&ntilde;as: &ldquo;La &uacute;ltima ejecuci&oacute;n de un preso de la c&aacute;rcel de Porlier fue en febrero del 44, y la primera en Carabanchel &ndash;tres atracadores a la vez&ndash; en marzo. Llevaban a los reos a campos de tiro en los cuarteles del barrio de Campamento, y despu&eacute;s los enterraban en el cementerio de Carabanchel Alto. Antonio L&oacute;pez, el verdugo de Salvador, fue el autor de muchas de las realizadas mediante garrote&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Reparaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas</h3><p class="article-text">
        Aunque hubo miles de condenas a muerte en la posguerra inmediata, en 1945 Franco aprob&oacute; un decreto que conced&iacute;a el indulto total a los condenados por delito de rebeli&oacute;n militar y otros cometidos hasta 1939. &ldquo;Lo que ocurri&oacute; fue que mucha gente ten&iacute;a varias condenas, por eso muchos antifranquistas siguieron en prisi&oacute;n en los a&ntilde;os cincuenta e incluso los sesenta&rdquo;, explica. A esa cifra de 202 ejecutados se han de a&ntilde;adir tres m&aacute;s: los militantes del FRAP Jos&eacute; Luis S&aacute;nchez Bravo, Ram&oacute;n Garc&iacute;a Sanz y Jos&eacute; Humberto Baena Alonso, presos en Carabanchel pero que fueron ejecutados en Hoyo de Manzanares (Madrid).
    </p><p class="article-text">
        En su opini&oacute;n, Franco y los militares que le acompa&ntilde;aban no supieron ganar la guerra, aunque aclara que muchos republicanos tampoco supieron perderla. A&ntilde;ade que el contexto b&eacute;lico no puede hacer olvidar que solo hubo una responsabilidad: la de quienes se sublevaron y desencadenaron la contienda.
    </p><p class="article-text">
        Y sobre el concepto de reparaci&oacute;n para las v&iacute;ctimas de la dictadura, tiene una idea muy clara: &ldquo;&iquest;En qu&eacute; cabeza cabe que las familias no tengan derecho a compensaciones, si les quitaron no solo dinero y propiedades, sino la posibilidad misma de trabajar? Sin ser familiar de v&iacute;ctima, comparto las reivindicaciones de estas personas. Cualquier posici&oacute;n de un familiar es leg&iacute;tima. Quienes no hemos vivido esa situaci&oacute;n podemos entenderlas, pero no todo. Considero esas v&iacute;ctimas como m&iacute;as, como tambi&eacute;n considero m&iacute;as las de los familiares de las victimas de Paracuellos, por ejemplo. Tenemos que conocer lo que pas&oacute;, no para diferenciar las historias de los dos bandos sino para integrarlas; unas y otras son leg&iacute;timas. Sus historias son nuestras historias. Si las incorporamos a nuestros recuerdos podremos reflexionar mejor sobre nuestro pasado y nuestro futuro&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Olmeda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/manuel-garcia-munoz-salvador-antich_1_2190463.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Apr 2018 20:10:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Las condenas a muerte del franquismo no son material jurídico, sino documentación histórica”]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De niño cantor de Franco a denunciante contra el franquismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/nino-cantor-franco-denunciante-franquismo_1_2240785.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c483b44f-130f-4b4a-94e5-9321ad46cdd7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="José Luis Galán en la actualidad / Foto: Fernando Olmeda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">José Luis Galán fue interno en la escolanía del Valle de los Caídos, presenció los homenajes a José Antonio Primo de Rivera e incluso cantó para el dictador en actos solemnes</p><p class="subtitle">La lectura de un libro sobre la explotación de presos republicanos en el Valle le impulsó a buscar la verdad de su propio padre, represaliado por la dictadura</p><p class="subtitle">Ahora, además de ser uno de los querellantes en Argentina contra el franquismo, trabaja en documentales que dan otra versión de la propaganda que durante años inculcó el NO-DO</p></div><p class="article-text">
        Jos&eacute; Luis Gal&aacute;n creci&oacute; fascinado por la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/verdad-esconde-Valle-Caidos-minutos_0_620488873.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">imponente simbolog&iacute;a del Valle de los Ca&iacute;dos</a>. Como un primo suyo cantaba en la escolan&iacute;a y hab&iacute;a viajado a Jap&oacute;n para ofrecer recitales, se empe&ntilde;&oacute; en entrar tambi&eacute;n en el internado. Ante su insistencia, su padre consinti&oacute;, y en 1967, poco antes de cumplir diez a&ntilde;os, fue admitido en la abad&iacute;a benedictina, en pleno franquismo. Era un ni&ntilde;o cantor, que, adem&aacute;s de voz, ten&iacute;a buen o&iacute;do, afinaba.
    </p><p class="article-text">
        Era uno de esos muchachos que recib&iacute;an a Franco en fila de a dos cuando entraba bajo palio a la bas&iacute;lica junto al abad Luis Mar&iacute;a de Lojendio, mientras tronaban desde el imponente &oacute;rgano los acordes del himno nacional: &ldquo;Recuerdo los brillos de los correajes y las botonaduras, los cascos y de las botas de los uniformados, a Franco en el sitial ubicado tras el altar, a la derecha del coro, mientras el entonces rey Juan Carlos se situaba a la izquierda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante cuatro a&ntilde;os presenci&oacute; los homenajes a Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera y a los ca&iacute;dos del bando vencedor: &ldquo;No recuerdo haber escuchado en las homil&iacute;as referencia alguna a ideas como la de reconciliaci&oacute;n; eran ceremonias de exaltaci&oacute;n del Caudillo y de su obra, en las que jam&aacute;s se mencionaba a los otros, a los republicanos, salvo para acusarles de los males de Espa&ntilde;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 1971, antes de cumplir catorce a&ntilde;os, rechaz&oacute; seguir la carrera religiosa y volvi&oacute; a Orcasitas (Madrid), donde se enfrent&oacute; a una vida muy diferente de la que hab&iacute;a conocido. Fue entonces cuando su percepci&oacute;n tanto de Cuelgamuros como del franquismo cambi&oacute; por completo. Leyendo <em>La verdadera historia del Valle de los Ca&iacute;dos</em>, de Daniel Sueiro, descubri&oacute; que buena parte de quienes hab&iacute;an construido aquel monumento de la sierra madrile&ntilde;a hab&iacute;an sido presos republicanos. Su propio padre tambi&eacute;n hab&iacute;a sido esclavo de Franco, solo que en otro lugar. A partir de ese momento, se propuso descubrir la verdad sobre &ldquo;aquello&rdquo; de lo que nunca se hab&iacute;a hablado en casa. Inici&oacute; en solitario la tarea de esclarecer la historia -no contada- de la rama paterna de su familia.
    </p><p class="article-text">
        Quer&iacute;a saber, por ejemplo, c&oacute;mo, cu&aacute;ndo y por qu&eacute; fue fusilado su t&iacute;o. Tiburcio Gal&aacute;n, tejero de profesi&oacute;n y concejal de abastos de Santa Ana de Pusa (Toledo), fue detenido al final de la guerra, acusado junto a varias personas m&aacute;s de ser inductor del asesinato de dos sacerdotes el 18 de agosto de 1936, condenado a muerte y ejecutado el 29 de abril de 1940 en la tapia del cementerio del Este.
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        Jos&eacute; Luis recorri&oacute; archivos y hall&oacute; respuestas en los documentos: &ldquo;El examen es terrible, acusaciones sin pruebas, condenas a muerte... Para m&iacute; el  documento m&aacute;s estremecedor es el oficio por el que se entrega a mi t&iacute;o al pelot&oacute;n de fusilamiento. En ese momento, los condenados a&uacute;n viven, pero unas horas despu&eacute;s ya los han matado&rdquo;. El drama familiar se acent&uacute;a porque Jos&eacute; Luis cree que uno de esos sacerdotes pudo ser un primo de su abuelo materno, aunque la hagiograf&iacute;a que sirvi&oacute; de base para su beatificaci&oacute;n por Benedicto XVI en 2007 no concuerda con los relatos individuales que sirvieron de base para la redacci&oacute;n de la sentencia de muerte de su t&iacute;o: &ldquo;Como era habitual en aquellos procedimientos, las declaraciones de hechos recogidos en las sentencias sol&iacute;an obtenerse mediante torturas o dando validez probatoria a delaciones realizadas por personas de orden&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Supo tambi&eacute;n que otro t&iacute;o, Lucio, hab&iacute;a muerto en la defensa de Madrid, y que su abuelo hab&iacute;a sido detenido al final de la contienda por la denuncia de un vecino. &ldquo;Nunca se habl&oacute; de &eacute;l en casa, ni de mi t&iacute;os&rdquo;, a&ntilde;ade. Adriano Gal&aacute;n estuvo dos a&ntilde;os en el campo de concentraci&oacute;n de San Bernardo, en Toledo capital, y como no hab&iacute;a causa contra &eacute;l, lo pusieron en libertad, pero, por su condici&oacute;n de familiar de &lsquo;rojo&rsquo;, le dieron una paliza al volver a casa. Tuvo que irse a otro pueblo, La Mata, donde hab&iacute;a nacido y donde muri&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Le quedaba reconstruir la historia de su padre, que solo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de su vida se anim&oacute; a hablar. A recordar. V&iacute;ctor Gal&aacute;n, tejero como su hermano Tiburcio, hab&iacute;a sido movilizado en 1938 y destinado al frente de Pozoblanco (C&oacute;rdoba). Tras pasar por un centro de clasificaci&oacute;n de presos de Madrid -el colegio Miguel de Unamuno, donde, casualmente, despu&eacute;s estudiar&iacute;a el propio Jos&eacute; Luis- fue destinado al Batall&oacute;n Disciplinario de Soldados Trabajadores n&uacute;mero 40, encargado de construir el aer&oacute;dromo de La Morgal, en Lugo de Llanera (Asturias): &ldquo;Aunque no ten&iacute;an nada contra &eacute;l, por haber sido soldado republicano lo enviaron a trabajos forzados a la espera de informes posteriores. De esos informes depend&iacute;a la suerte de los soldados, que pod&iacute;an ser trasladados a una prisi&oacute;n con cargos o a un consejo de guerra sumar&iacute;simo&rdquo;.
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        Su trabajo consist&iacute;a en desecar la marisma en la que iban a construirse las pistas, sin herramienta pesada y en condiciones precarias de alimentaci&oacute;n y abrigo. De noche, en los barracones, sufr&iacute;an palizas a vergajo limpio. All&iacute; permaneci&oacute; un a&ntilde;o. Al salir de aquel infierno, a&uacute;n tuvo que cumplir tres a&ntilde;os de servicio militar. Paralelamente empez&oacute; a grabar testimonios de otras personas, para establecer concordancias. Para comprobar que ese relato de su padre no estaba influido por la subjetividad o el olvido.
    </p><p class="article-text">
        Como sus padres ya han fallecido, Jos&eacute; Luis quiere contar su historia  personal y familiar para acabar con lo que denomina &lsquo;relato interpuesto&rsquo;: &ldquo;Ha prevalecido el relato de otros. Lo que ocurri&oacute; ha pasado por el tamiz de historiadores, escritores, cineastas, pol&iacute;ticos, abogados, etc., pero han sido interpretaciones, han faltado muchos relatos directos de v&iacute;ctimas y familiares. Durante a&ntilde;os se acudi&oacute; a la fuente primaria solo como base testimonial de la represi&oacute;n, pero no se difundieron tantas y tan diversas tragedias que habr&iacute;an cambiado la percepci&oacute;n social del trauma infligido por la dictadura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Luis fue <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/victimas-franquismo-Argentina-fosas-Espana_0_648835693.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de los querellantes en el proceso instruido en Argentina</a>. Gracias al esfuerzo de su abogada Ana Messuti acudi&oacute; a declarar en el juzgado de Mar&iacute;a Servini de Cubr&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Timoteo_Mendieta-Guadalajara-Memoria_Historica-Querella_Argentina-Ascension_Mendieta_0_653034734.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">junto a Ascensi&oacute;n Mendieta y otros familiares de v&iacute;ctimas</a>: &ldquo;En Argentina se enjuici&oacute; a los responsables, pero aqu&iacute; no; aqu&iacute;, el entramado judicial y pol&iacute;tico ha construido <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Espana-entorpeciendo-investigacion-desapariciones-ONU_0_681032081.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una arquitectura de impunidad que ha ocultado el da&ntilde;o</a> que se hizo a miles de familias; si hoy se interpreta como odio lo que dicen raperos o tuiteros, no es descabellado interpretar como un acto de odio hacia las v&iacute;ctimas la dictadura la negaci&oacute;n de la justicia. De no ser por ese sentimiento ya no existir&iacute;a la Ley de Amnist&iacute;a de 1977 y ya se habr&iacute;an juzgado aquellas violaciones de los derechos humanos, se habr&iacute;an reconocido a las v&iacute;ctimas, se habr&iacute;an abierto las fosas, etc.; en el fondo creo que se act&uacute;a con una mezcla de desprecio y miedo hacia las v&iacute;ctimas. Parafraseando a uno de aquellos curas del Valle de los Ca&iacute;dos, dir&iacute;a que el tiempo pasa y solo la eternidad (de la injusticia) perdura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su trabajo como memorialista consiste en la realizaci&oacute;n de audiovisuales inspirados en la idea de acabar con la manipulaci&oacute;n de la historia que el r&eacute;gimen hizo a trav&eacute;s del No-Do: &ldquo;La imagen que se difundi&oacute; durante d&eacute;cadas fue la de un r&eacute;gimen blando, paternalista, providencial; aquel dulcificado selfie se consolid&oacute; en el subconsciente de Espa&ntilde;a, pero era una imagen irreal, porque la guerra no termin&oacute; en 1939, Franco sigui&oacute; en estado de guerra reprimiendo ferozmente la disidencia, y caus&oacute; un enorme trauma a millones de espa&ntilde;oles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con el corto titulado <em>Franquismo ordinario</em> gan&oacute; el Festival Internacional Ciudad de Soria. Adem&aacute;s, es autor de una trilog&iacute;a de documentales. En &ldquo;Cr&oacute;nicas de aquel infierno&rdquo; abord&oacute; la mec&aacute;nica represiva; en &ldquo;La luz que no apagaron&rdquo;, el trauma; en el &uacute;ltimo, a&uacute;n sin t&iacute;tulo, se centrar&aacute; en la negaci&oacute;n de la justicia. Ese trabajo incluir&aacute; las im&aacute;genes grabadas <a href="https://www.eldiario.es/madrid/eurodiputados-Valle-Caidos-necesario-Europa_0_745776215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">durante la reciente visita de los eurodiputados a Cuelgamuros</a>, a la que se pudo sumarse: &ldquo;El ambiente era extra&ntilde;o, artificial, sutilmente hostil, no s&eacute; que sensaciones se llevaron los europarlamentarios, pero no creo que fueran positivas. Para m&iacute;, volver al Valle fue como un desquite, como romper un maleficio. Alguien, con talante democr&aacute;tico y con voluntad de combatir lo que represent&oacute; y representa el monumento, estaba all&iacute;, y yo estaba con ellos. La sensaci&oacute;n fue reparadora. Me liber&oacute;&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Olmeda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/nino-cantor-franco-denunciante-franquismo_1_2240785.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Mar 2018 20:36:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De niño cantor de Franco a denunciante contra el franquismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Valle de los Caídos,Memoria Histórica,Francisco Franco]]></media:keywords>
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