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    <title><![CDATA[elDiario.es - Mina López]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/mina_lopez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Mina López]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El misterio y la juventud eterna de 'Las vírgenes suicidas']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/juventud-eterna-virgenes-suicidas_1_2142215.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6a2b91f0-e09f-4fb5-aed5-70bc1db38c47_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Fotograma de &#039;Las vírgenes suicidas&#039; (1999), de Sofia Coppola"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se cumplen 25 años de la novela de Jeffrey Eugenides, una dramática historia sobre varias adolescentes que acabaron suicidándose sin que nadie llegara a comprender los motivos</p></div><p class="article-text">
        Nadie lleg&oacute; a saber nunca por qu&eacute; se suicidaron las cinco hermanas Lisbon, porque ellas nunca contaron su historia. El relato de la progresi&oacute;n de sus historias desde el suicidio de Cecilia, la m&aacute;s peque&ntilde;a y la primera en quitarse la vida, hasta el adi&oacute;s del resto, lo desarrolla un grupo de chicos adolescentes obsesionados con ellas.<em> Las v&iacute;rgenes suicidas</em> (1993) fue la primera novela de Jeffrey Eugenides y, aunque el Pulitzer le lleg&oacute; con la siguiente, <em>Middlesex</em> (2002), su fama despeg&oacute; con su obra debut, que ahora cumple 25 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El apellido Lisbon hizo aparici&oacute;n por primera vez en el mundo literario en el n&uacute;mero 117 de la revista <em>The Paris Review</em> en 1990. La firma del novel Eugenides iba acompa&ntilde;ada por nombres como los de Margaret Atwood, Daniel Stern o Ruth Tarson. &Eacute;l se hizo con el premio Aga Khan a la mejor ficci&oacute;n en 1991 y con su prestigio las hermanas ganaron p&aacute;ginas.
    </p><p class="article-text">
        Son las hijas de uno de los profesores del instituto y su estricta esposa, que las hab&iacute;an concebido en cadena. Cecilia (13 a&ntilde;os), Lux (14), Bonnie (15), Mary (16) y Therese (17), todas ellas rubias e hipn&oacute;ticas, al menos para cinco chicos de un barrio residencial estadounidense en los a&ntilde;os 70. Las hermanas se quitan la vida antes de cumplir la mayor&iacute;a de edad, pr&aacute;cticamente a la vez, y dejan obsesionados a los j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        Dos d&eacute;cadas despu&eacute;s de lo sucedido, con menos pelo y m&aacute;s barriga, cuentan en primera persona del plural lo que sucedi&oacute; ese a&ntilde;o, intentando atar cabos con las pruebas reunidas a lo largo del tiempo para obtener una respuesta. Nunca dan con ella, porque es imposible.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute; claro, doctor, que usted nunca ha sido una ni&ntilde;a de trece a&ntilde;os&rdquo;. Esa frase, ya m&iacute;tica, que Cecilia le espeta al confundido psic&oacute;logo despu&eacute;s de su intento de suicidio, resume la esmirriada conclusi&oacute;n a la que llegan los personajes (fascin&oacute; tanto, que los j&oacute;venes de los 90 la apuntaron en libretas y ahora la comparten en formato GIF en las redes sociales).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Pero m&aacute;s all&aacute; de la incomprensi&oacute;n del suicidio, el tema de la novela es la decadencia de la clase media americana en los a&ntilde;os 60, que ve como la bonanza y la paz de la posguerra se empieza a desvanecer como un espejismo.
    </p><p class="article-text">
        El propio escritor creci&oacute; en un suburbio de Detroit en esa &eacute;poca, y plasm&oacute; en su libro aquella atm&oacute;sfera que influy&oacute; en la psique colectiva de los adolescentes de su generaci&oacute;n, representada en las hermanas. De hecho, Eugenides explic&oacute; en una entrevista a Dazed que hab&iacute;a concebido a las Lisbon como una entidad con varias cabezas: &ldquo;Como una hidra, pero no monstruosa. Una hidra agradable&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La enfermedad holandesa del olmo que acaba progresivamente con los &aacute;rboles del barrio, la plaga de mosca de la fruta que cubre la ciudad de cad&aacute;veres de insectos o la fiesta de la asfixia. Todo son muestras del declive de la comunidad. &ldquo;Las hermanas Lisbon pasaron a convertirse en todo lo que funcionaba mal en el pa&iacute;s, de los males que este inflig&iacute;a hasta en sus ciudadanos m&aacute;s inocentes&rdquo;. Ellas atisbaron c&oacute;mo ser&iacute;a el futuro y decidieron convertirse en un mito como tambi&eacute;n lo fue el sue&ntilde;o americano.
    </p><h3 class="article-text">La m&iacute;stica de la adolescencia angustiada</h3><p class="article-text">
        <em>Las v&iacute;rgenes suicidas</em> es una novela que marc&oacute; obras posteriores, pero que tambi&eacute;n bebe, inevitablemente, de algunas predecesoras. The New York Times se&ntilde;al&oacute; como referente inmediato <em>Aquella noche</em> (1987) de Alice McDermott: &ldquo;No solo ambos libros comparten tema, sino tambi&eacute;n estructuras y m&eacute;todos narrativos. Ambas novelas se centran en eventos que fracturan la conciencia de una comunidad entera en un antes y un despu&eacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, no pod&iacute;a faltar el t&iacute;tulo por excelencia del adolescente aturdido, <em>El guardi&aacute;n entre el centeno</em> (J.D. Salinger, 1951) y las j&oacute;venes confusas y con gusto por los ansiol&iacute;ticos de <em>El valle de las mu&ntilde;ecas</em> (Jacqueline Susann, 1966) tambi&eacute;n podr&iacute;an apuntarse a esta pandilla disfuncional.
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                </figure><p class="article-text">
        Sin quitarle m&eacute;rito alguno a Eugenides, la huella que su historia ha dejado en la generaci&oacute;n que la ley&oacute; por primera vez y a las sucesivas, se debe en gran parte a la adaptaci&oacute;n que Sofia Coppola hizo para la gran pantalla. La directora se adelant&oacute; d&eacute;cadas a Instagram y con el filtro amarillento de la pel&iacute;cula y la pegajosa banda sonora que el grupo franc&eacute;s Air consigui&oacute; reproducir a la perfecci&oacute;n el clima asfixiante que destilan las p&aacute;ginas del libro.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, y mal que les pese a los defensores de &ldquo;el libro siempre es mejor que la pel&iacute;cula&rdquo;, los primeros resultados que salen al teclear el t&iacute;tulo en el buscador de Internet son sobre el filme. Fue su primer largo y uno de sus trabajos m&aacute;s c&eacute;lebres, aunque el Oscar le lleg&oacute; con su segunda pel&iacute;cula, <em>Lost in Traslation</em> (2003). Las rubias suicidas supusieron el inicio de dos de las carreras m&aacute;s exitosas del mundo de la cultura.
    </p><h3 class="article-text">Posibles sucesoras</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        A&uacute;n est&aacute; por ver si la futura pel&iacute;cula basada en <em>Las chicas</em> (Anagrama, 2016) supera el &eacute;xito fulgurante de la novela en la que est&aacute; inspirada como ocurri&oacute; con &ldquo;las v&iacute;rgenes&rdquo; de Eugenides. Su autora es Emma Cline y los derechos del libro ya est&aacute;n vendidos desde hace a&ntilde;os al productor cinematogr&aacute;fico Scott Rudin por dos millones de d&oacute;lares, la misma cantidad que Penguin Random House le pag&oacute; a la escritora por su manuscrito. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque su libro est&aacute; basado en la historia de Charles Manson y su familia de j&oacute;venes abducidas, la angustia de una adolescente que vive en una zona acomodada de Estados Unidos en los a&ntilde;os 60 es la misma que la que se respira en el barrio de las Lisbon. Y la atracci&oacute;n que genera un grupo de muchachas tambi&eacute;n: &ldquo;Volv&iacute; la mirada por las risas, y segu&iacute; mirando por las chicas&rdquo;, dice la protagonista al empezar. El ansia por resolver un misterio puede convertirse en obsesi&oacute;n y pocas cosas pueden ser m&aacute;s indescifrables que la mente de una persona de 13 a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mina López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/juventud-eterna-virgenes-suicidas_1_2142215.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 May 2018 18:51:30 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Marisol, la obrera de la cultura que vendió sus premios franquistas para ayudar al comunismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/marisol-obrera-cultura_1_2167466.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/600dde14-35b2-474c-847c-3225f5b7390d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="C:\fakepath\efespeleven573738.jpg"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se cumplen 70 años del nacimiento de Pepa Flores, una mujer que se alejó del "ángel" de ojos azules explotado por el franquismo</p><p class="subtitle">"Soy una obrera de la cultura. Me fusilarán antes que traicionar a mi clase", declaraba tras liberarse de su pasado</p></div><p class="article-text">
        Resulta dif&iacute;cil escribir sobre Marisol (M&aacute;laga, 1948), el nombre art&iacute;stico de Pepa Flores, sin caer en el formato propio de las revistas del coraz&oacute;n. Al fin y al cabo, la ni&ntilde;a prodigio del cine de la &eacute;poca franquista atrajo al p&uacute;blico tanto por su trabajo como por su vida personal. Protagoniz&oacute; cientos de portadas desde su debut hasta su retirada de la vida p&uacute;blica con 37 a&ntilde;os, decisi&oacute;n que tambi&eacute;n gener&oacute; montones de titulares y programas especiales.
    </p><p class="article-text">
        Lo f&aacute;cil es encontrar un motivo para recuperar su figura. Sin ir m&aacute;s lejos, la efem&eacute;ride de su 70 cumplea&ntilde;os este 2018, aunque es mucho m&aacute;s interesante su aparici&oacute;n en el disco que el sello Ace Records! public&oacute; el pasado enero.
    </p><p class="article-text">
        Se trata del recopilatorio <em>Beat Girls Espa&ntilde;ol! 1960s She-Pop From Spain</em>, que lleva como subt&iacute;tulo: &ldquo;El lado femenino del pop espa&ntilde;ol, inclu&iacute;dos algunos ejemplos del Sonido Torrelaguna&rdquo; (caracter&iacute;stico de los arreglos de las canciones del sello Hispavox, situado en la calle Torrelaguna, en la &eacute;poca de Rafael Trabucchelli como director. Es decir, lo ye-y&eacute;).
    </p><p class="article-text">
        En el volumen aparecen artistas como Concha Velasco, Roc&iacute;o D&uacute;rcal, Sonia (con una hist&oacute;rica versi&oacute;n en castellano del <em>Get Out Of My Cloud</em> de The Rolling Stones) y, por supuesto, Marisol.
    </p><p class="article-text">
        Sus dos canciones poco tienen que ver con la ni&ntilde;a rubia de <em>Ha llegado un &aacute;ngel</em> y mucho con la artista adulta que lleg&oacute; a ser: la archifamosa <em>Coraz&oacute;n Contento</em> y una versi&oacute;n desenfrenada de <em>La Tarara</em>, que interpreta en su pel&iacute;cula<em> Las cuatro bodas de Marisol</em>. La escena en la que la representa poco tiene que envidiar al mejor Tarantino.
    </p><p class="article-text">
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    </figure><h3 class="article-text">Instrumento del franquismo</h3><p class="article-text">
        Es el primer filme -el sexto de su filmograf&iacute;a- en el que se escucha su singular voz ronca y su imagen empieza a corresponderse con la de la joven de 20 a&ntilde;os que es. Los esfuerzos de Manuel Goyanes, el productor que la llev&oacute; al estrellato, por mantener en la infancia a aquella mina de ojos azules que tanto dinero hab&iacute;a generado ya no serv&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        Fue la pen&uacute;ltima pel&iacute;cula de su etapa adolescente. En 1968 protagoniz&oacute; junto al torero Palomo Linares, <em>Solos los dos</em> y se convirti&oacute; en 'mujer' a ojos del p&uacute;blico. De paso, en el mismo a&ntilde;o se cas&oacute; con Carlos Goyanes, hijo del productor (que d&eacute;cadas despu&eacute;s caer&iacute;a en la redada de la Operaci&oacute;n N&eacute;cora) y con el que hab&iacute;a convivido desde ni&ntilde;a. Su 'hermano' se convirti&oacute; en su marido, un cambio de roles un tanto truculento pero rentable. La boda se convirti&oacute; en uno de los eventos m&aacute;s sonados del momento, con hordas de fans en la entrada de la iglesia y cientos de hojas de papel couch&eacute; con ella vestida de blanco.
    </p><p class="article-text">
        La actriz representaba en aquel momento el papel de esposa feliz que acataba y difund&iacute;a los valores del r&eacute;gimen con alegr&iacute;a. Seg&uacute;n su biograf&iacute;a autorizada (T&amp;B editores, 2008), firmada por Javier Aguilar y Miguel Losada, Marisol lleg&oacute; a declarar ante la prensa: &ldquo;No s&eacute; si seguir&eacute; trabajando despu&eacute;s de la boda porque pienso que la responsabilidad econ&oacute;mica del hogar ha de recaer sobre el hombre. Si Carlos me manda que deje el cine, estoy dispuesta a hacerlo aunque preferir&iacute;a seguir con mi carrera&rdquo;. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s se separaron y el matrimonio se anul&oacute; en 1973 por 'inmadurez de ambos'.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">La prehistoria del #Metoo</h3><p class="article-text">
        Poco hab&iacute;a de verdad en todo aquello. Muchos a&ntilde;os antes de que estallara el caso de Harvey Weinstein, Pepa Flores ya hab&iacute;a hablado p&uacute;blicamente de los abusos que hab&iacute;a sufrido desde que empez&oacute; en el mundo del cine siendo una ni&ntilde;a. La periodista Pilar Eyre <a href="http://www.lecturas.com/blogs/pilar-eyre/marisol-sufrio-tantos-abusos-que-veces-podia-salir-escenario-por-tener-cuerpo-lleno-cardenales_29552/7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recuper&oacute; hace poco las declaraciones de la artista hizo a la revista Intervi&uacute; </a>hace d&eacute;cadas y que no levantaron ning&uacute;n movimiento parecido al #MeToo. &ldquo;A los ocho a&ntilde;os no era la ni&ntilde;a angelical que todo el mundo cre&iacute;a&hellip; ya estaba m&aacute;s sacudida que una estera&rdquo;, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        Esa misma revista lleg&oacute; a vender un mill&oacute;n de ejemplares con una portada que ya ha pasado a la posteridad: el desnudo de Marisol. La ni&ntilde;a rubia del franquismo convertida en icono sexual al posar sin ropa para el fot&oacute;grafo <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/andalucesdel4dediciembre/Marisol-mito-transformo-democracia_6_706639357.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C&eacute;sar Lucas</a>. Fue en 1976 y la publicaci&oacute;n llevaba en su interior un art&iacute;culo titulado &ldquo;Marisol: el bello camino hacia la democracia&rdquo;. Se libraron del secuestro por los pelos, aunque el fot&oacute;grafo tuvo problemas con la justicia hasta 1981, cuando le absolvieron de los cargos por atentado a la moral y esc&aacute;ndalo p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        El verdadero problema es que la protagonista del retrato nunca dio el consentimiento para su publicaci&oacute;n. Aquellas fotos se tomaron en 1970, por encargo de Carlos Goyanes &ldquo;parece ser que con el fin de que las viera el director italiano Bernardo Bertolucci, con los ojos puestos en que Marisol trabajara con &eacute;l y con el actor Alain Delon en una pel&iacute;cula. La sesi&oacute;n fotogr&aacute;fica hab&iacute;a costando 90.000 pesetas&rdquo;, aseguran Aguilar y Losada en su libro.
    </p><p class="article-text">
        Pepa Flores nunca denunci&oacute; ni a Lucas ni a la revista, pese a que hab&iacute;an vuelto a utilizar su cuerpo sin su aprobaci&oacute;n. La imagen ha sido una de las m&aacute;s lucrativas de la publicaci&oacute;n. En 1991 recuperaron la portada con motivo de su 15 aniversario y fue&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/Facebook-censura-portada-Interviu-Marisol_0_727927554.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la &uacute;ltima que lleg&oacute; al quiosco antes del cierre de la revista el pasado mes de enero.</a>
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/960226460085624832?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h3 class="article-text">Activismo paralelo</h3><p class="article-text">
        Curiosamente, la biograf&iacute;a de Pepa Flores guarda similitudes en algunos momentos con la de Jane Fonda aunque, de entrada, pueda parecer improbable. La norteamericana tambi&eacute;n tuvo que hacer esfuerzos para librarse del dichoso cartel de &lsquo;mito er&oacute;tico&rsquo; que le colgaron despu&eacute;s de protagonizar <em>Barbarella</em> (Roger Vadim, 1968) vestida con el m&iacute;tico bikini dise&ntilde;ado por Paco Rabanne.
    </p><p class="article-text">
        A ambas les cost&oacute; que las tomasen en serio profesionalmente pero tambi&eacute;n supieron sacarle partido a aquellos prejuicios. Fonda gan&oacute; mucho dinero con sus famos&iacute;simos v&iacute;deos de <em>Aerobic Jane Fonda&rsquo;s Workout</em> que &lsquo;ayudaban&rsquo; a las mujeres del mundo a conseguir un cuerpo como el suyo (y lucir as&iacute; su propio bikini). Lo que no sab&iacute;an sus seguidoras es que el dinero recaudado iba destinado a apoyar a las causas pol&iacute;ticas en las que participaba.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte Marisol vendi&oacute; los premios de oro que le hab&iacute;an otorgado en las fiestas del Caudillo en La Granja cuando a&uacute;n era un instrumento perfecto de la dictadura, para apoyar a la izquierda espa&ntilde;ola de la &eacute;poca. Se hab&iacute;a implicado en el comunismo en la &eacute;poca en la que empez&oacute; su relaci&oacute;n con Antonio Gades y, como personajes p&uacute;blicos, lideraron muchas de las protestas de la &uacute;ltima &eacute;poca del franquismo y de la democracia. Gades y ella se casaron en Cuba en 1982 con Fidel Castro como padrino.
    </p><p class="article-text">
        Llegaron a llamarla &lsquo;La ni&ntilde;a de Mosc&uacute;&rsquo;, estuvo afiliada al Partido Comunista y al Partido Comunista de los Pueblos de Espa&ntilde;a y ella misma se declar&oacute;: &ldquo;Una obrera de la cultura. Me fusilar&aacute;n antes que traicionar a mi clase&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cumpli&oacute; con su palabra y en 1985 protagoniz&oacute; su &uacute;ltima pel&iacute;cula <em>Caso Cerrado</em>, dirigida por Juan Ca&ntilde;o. Fue la segunda en la que sali&oacute; acreditada como Pepa Flores, despu&eacute;s de <em>Carmen</em> (Carlos Saura, 1983). Poco tiempo despu&eacute;s desapareci&oacute; de la vida p&uacute;blica y se mud&oacute; a M&aacute;laga, el sitio de d&oacute;nde ven&iacute;a. Viaj&oacute; por todo el mundo, conoci&oacute; a gente como Audrey Hepburn, Ann- Magret o Harpo Marx, comparti&oacute; pantalla con Mel Ferrer y Jean Seberg y trabaj&oacute; bajo las &oacute;rdenes de Juan Antonio Bardem y Mario Camus, pero se hubiese cambiado por cualquiera de los que so&ntilde;aban su vida desde sus casas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[Mina López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/marisol-obrera-cultura_1_2167466.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Apr 2018 19:36:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marisol, la obrera de la cultura que vendió sus premios franquistas para ayudar al comunismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Franquismo,Me Too]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["El trap y esas canciones de que si se drogan y follan mucho... son de una simpleza conmovedora"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/complicamos-pequeno-accidente-materia-inorganica_128_2178018.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b1b65e9b-aeef-4f12-b7d2-0bf38560e10c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Antonio Luque, líder del grupo Sr. Chinarro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hablamos con Antonio Luque, líder del grupo sevillano formado en los 90 que vuelve a la carga con</p><p class="subtitle">Asunción</p><p class="subtitle">, su último y decimoséptimo disco</p><p class="subtitle">"Si por mi fuese, no se fabricaban más vinilos y CDs"</p></div><p class="article-text">
        La cita con Antonio Luque, l&iacute;der y esencia de Sr. Chinarro, es en las mesas de p&iacute;cnic de un parque en las afueras de Barcelona, un entorno inusual para una entrevista. Lo habitual es que se realicen en la cafeter&iacute;a de un hotel o un bar en el centro de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Pero la idea es buena: un martes por la ma&ntilde;ana no hay m&aacute;s ruido que el de los coches en la lejan&iacute;a y adem&aacute;s hace sol. Nos reunimos con &eacute;l para hablar, entre otras muchas cosas, de <em>Asunci&oacute;n</em>, su &uacute;ltimo y decimos&eacute;ptimo disco, con el que ha vuelto al sello Mushroom Pillow.
    </p><p class="article-text">
        El t&iacute;tulo del &aacute;lbum, seg&uacute;n su autor, se presta a m&aacute;s de una interpretaci&oacute;n: &ldquo;Mi abuela se llamaba Asunci&oacute;n y muri&oacute; el a&ntilde;o pasado, pero tambi&eacute;n es por el verbo asumir tambi&eacute;n, claro. Yo me preguntaba por qu&eacute; en verano se dec&iacute;a es el D&iacute;a de la Asunci&oacute;n o de La Ascensi&oacute;n, si era una equivocaci&oacute;n&rdquo;. Pero descubri&oacute; que realmente era lo mismo, y ese es el juego que le interesa. &ldquo;Asumir lo que hay te ayuda a liberarte, a elevarte. Asumir que la vida no era para tanto. Nos complicamos mucho y solo somos un peque&ntilde;o accidente de la materia inorg&aacute;nica&rdquo;, afirma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Han evolucionado en su forma, pero las letras de Sr. Chinarro siguen teniendo un car&aacute;cter reflexivo que el disco en su conjunto trata de admitir. No obstante, tambi&eacute;n hay cortes que hablan de no conformarse. Es lo que hay, pero podr&iacute;a ser mejor. &ldquo;El otro d&iacute;a puse un tuit algo <em>naif</em> en el que me preguntaba acerca de lo de Siria, si no habr&iacute;a alguien que pudiera hacer algo. Hubo uno que me contest&oacute; 'Dar dinero a Unicef' y me dio un poco la risa. Sigo plante&aacute;ndome c&oacute;mo podr&iacute;a hacerlo&rdquo;, considera el cantante.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Lleva m&aacute;s de 20 a&ntilde;os grabando discos, aunque fue a partir de <em>El fuego amigo</em> cuando empez&oacute; a vivir de la m&uacute;sica. Acababan de echarle de la f&aacute;brica de boller&iacute;a industrial en la que hab&iacute;a trabajado durante cinco a&ntilde;os (un dato de su vida laboral que se suele destacar) y pens&oacute; que hab&iacute;a llegado el momento de ganar dinero de verdad con sus canciones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Primero me echaron de la f&aacute;brica y la compr&oacute; Panrico, y luego la vendieron a un fondo de esos buitre y empezaron a hacer recortes&rdquo;, considera Luque. De hecho, a&ntilde;ade que la f&aacute;brica cerr&oacute; unos a&ntilde;os despu&eacute;s, &ldquo;como casi todas&rdquo;, y que&nbsp;ah&iacute; pens&oacute; que &ldquo;tendr&iacute;a que hacer las letras m&aacute;s comprensibles para llegar a m&aacute;s gente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para conseguirlo cont&oacute; con la ayuda de&nbsp;Jota (de Los Planetas), y as&iacute; sigui&oacute; unos cuantos discos hasta que aprendi&oacute; a expresarse &ldquo;de otra manera&rdquo;. &ldquo;He tenido mucha suerte, lo m&aacute;s normal ser&iacute;a que hubiese acabado como tanta otra gente en los a&ntilde;os de la crisis, pero escap&eacute;&rdquo;, menciona.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">La industria</h3><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito del periodismo musical no se suele hablar de dinero, aunque la reivindicaci&oacute;n de la mejora de las condiciones laborales de los trabajadores del sector cada vez est&aacute; tomando m&aacute;s fuerza. De hecho, se ha formado la Uni&oacute;n Estatal de Sindicatos de M&uacute;sicos, Int&eacute;rpretes y Compositoras, aunque Luque no est&aacute; demasiado interesado en sus acciones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con esos modales que tiene ese que da tanto por saco en Twitter, conmigo no van a contar. No s&eacute; realmente qui&eacute;nes son, pero est&aacute;n todo el rato interpel&aacute;ndome&rdquo;. Argumenta, adem&aacute;s, que identificar &ldquo;sindicato&rdquo; con &ldquo;c&oacute;cteles molotov o con barricadas&rdquo; es algo que le parece &ldquo;muy del siglo pasado&rdquo;.
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        Por otro lado, se indigna mucho con las bandas que aceptan tocar gratis a cambio de promoci&oacute;n o la pulsera del festival porque &ldquo;est&aacute;n haciendo competencia desleal&rdquo;. La respuesta de&nbsp; Sr. Chinarro estos es clara y contundente: &ldquo;Me gustar&iacute;a decirles que se dediquen a otra cosa, que se vayan a joder a otro&rdquo;. Y no solo se refiere a grupos n&oacute;veles, que representan su proyecto en el primer a&ntilde;o, sino &ldquo;a bandas que llevan diez a&ntilde;os de carrera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para esas nuevas formaciones tiene un consejo: &ldquo;Ser profesional desde el principio. Tener esa vocaci&oacute;n de cobrar. Esto lo he hablado con otros compa&ntilde;eros. Yo desde el principio, en el primer concierto que hice en mi ciudad, pens&eacute;: esto vale pasta. Concretamente fue en el Caf&eacute; Lisboa de Sevilla, lugar donde seg&uacute;n el artista, se atrevi&oacute; a pedir 50.000 pesetas. &rdquo;Y no iba a ir nadie, los que iban a tomar caf&eacute; ese d&iacute;a y cuatro colegas, pero me dieron las 50.000 pesetas&ldquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es lo que da m&aacute;s dinero ahora a los m&uacute;sicos? &iquest;Las ventas o los conciertos? Luque no se corta a la hora de opinar, aunque sus respuestas puedan ser controvertidas. &ldquo;Si por mi fuese, no se fabricaban m&aacute;s vinilos y CDs. Lo subir&iacute;a directamente al <em>streaming</em>. Suena bien, aunque los comprimen un poco&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Sr. Chinarro, el trabajo no aumenta de calidad &ldquo;por ponerlo en un pl&aacute;stico&rdquo;, un material que &ldquo;no estar&iacute;a de m&aacute;s dejar de consumir&rdquo;. Contin&uacute;a diciendo que parece &ldquo;un poco putada a Mushroom Pillow, que acaba de fabricar el disco. Pero tampoco se han hecho muchas copias: generalmente ya son tiradas limitadas de 2.000 CDs y 500 vinilos, una cosa as&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, comenta que una buena posibilidad es que todos los m&uacute;sicos suban los trabajos a la red con un sistema de remuneraci&oacute;n con el que cobrar <em>royalties</em>, que dar&aacute; menos dinero que antes pero se reducir&aacute; el trabajo de fabricaci&oacute;n y distribuci&oacute;n.
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        Aunque anticipa posibles quejas de artistas con menos seguidores que Sr. Chinarro: &ldquo;Si te escuchan 500 personas al d&iacute;a, qu&eacute; te va a llegar&hellip; Adem&aacute;s est&aacute; lo que negocies con el sello. Hay gente que entrega el disco y luego no les dan nada, pero es que tienes que negociar&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Los festivales</h3><p class="article-text">
        Otro jard&iacute;n complicado: la discusi&oacute;n sobre si los grandes festivales est&aacute;n masificados y est&aacute;n perjudicando a los circuitos de los conciertos en salas. Si los precios son demasiado altos y la calidad de sonido cuestionable. Si la experiencia de ver a las bandas en grandes eventos es peor que en un entorno m&aacute;s reducido.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando hay mucha demanda empieza a haber clases, como en los partidos de f&uacute;tbol a los que nadie discute. Si vas a un partido del Real Madrid, necesitas una entrada de las caras para ver a los futbolistas de cerca&rdquo;. Hace la analog&iacute;a con la zona Vip de los festivales, las cuales suelen tener zonas privilegiadas rodeadas con vallas para aquellas personas que han pagado m&aacute;s. &ldquo;&iquest;Que es caro? Pues claro. Ir a ver al Real Madrid tambi&eacute;n lo es y nadie le dice nada a Florentino&rdquo;, mantiene.
    </p><p class="article-text">
        Como ejemplo pone el Primavera Sound, que incluso fue objeto de mofa en el programa de Jos&eacute; Mota por supuestamente presentar grupos demasiado desconocidos. &ldquo;Pero es el &uacute;nico festival, con algunas excepciones y con el BBK, que atiende a la calidad de la m&uacute;sica. Viene gente de todo el mundo. Y si quieres ver al grupo de cerca o consigues el pase de artista o lo pagas&rdquo;, indica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dice que no quiere parecer un abogado del festival barcelon&eacute;s (que ahora tambi&eacute;n se celebra en Porto), pero es indudable y no niega que su relaci&oacute;n es buena. Ha tocado en &eacute;l y El Segell del Primavera licenci&oacute; su disco anterior, y mantiene que &ldquo;los conciertos son actos sociales, la gente bebe cerveza con los amigos, ense&ntilde;a su ropa&hellip; eso tambi&eacute;n me parece bien&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Antonio Luque cree que la Feria de Abril &ldquo;ya no se hace por el flamenco&rdquo; y a&uacute;n as&iacute; sigue teniendo mucho &eacute;xito. &ldquo;&iquest;La vamos a criticar porque la gente no conoce qui&eacute;n es Antonio Mairena?&rdquo;, se pregunta. A lo que autom&aacute;ticamente responde: &ldquo;Pues no, es que yo tampoco s&eacute; qui&eacute;n es. No pasa nada. Qu&eacute; se puede hacer mejor en el F&oacute;rum &iquest;Una batucada gigante? &iquest;Un botell&oacute;n enorme? Bueno, hay d&iacute;as para hacer eso tambi&eacute;n&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">La m&uacute;sica &ldquo;de ahora&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Actualmente est&aacute; escuchando con devoci&oacute;n el &uacute;ltimo disco de MGMT &ldquo;posiblemente el mejor grupo en activo del momento&rdquo;. Los nuevos g&eacute;neros como el trap no le interesan nada: &ldquo;Es que esos sonidos as&iacute; como de tel&eacute;fono m&oacute;vil&hellip; no suena bonito&rdquo;, argumenta.
    </p><p class="article-text">
        Luque sostiene que las estrellas del trap &ldquo;son muy j&oacute;venes&rdquo; y que &ldquo;han crecido con eso&rdquo;, pero que &ldquo;esos temas de que si se drogan, que follan mucho&hellip; son de una simpleza conmovedora&rdquo;. &Eacute;l mismo lo compara con otro grupo que no siempre cant&oacute; a gusto de todos. &ldquo;Tambi&eacute;n yo flipaba con La Polla Records cuando ten&iacute;a 16 a&ntilde;os, supongo que es algo parecido. Ya dar&aacute;n un paso m&aacute;s, evolucionar&aacute;n en su propio discurso y en sus necesidades&rdquo;, observa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para su descontento, a su hijo de 11 a&ntilde;os lo que le va es el rap. &ldquo;El otro d&iacute;a me escuch&oacute; en una entrevista por la radio diciendo que no me gustaba y me mir&oacute; ofendido, como diciendo 'pap&aacute;, yo te he ense&ntilde;ado un mont&oacute;n de letras'&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n le pide que le grabe algunas bases, o que le lleve al estudio de grabaci&oacute;n donde monta Jaime Beltr&aacute;n, el guitarra. &ldquo;Se da cuenta de que me levanto muchos d&iacute;as a la hora que me da la gana y que vivo m&aacute;s relajado que su madre, que es abogada&rdquo;, algo que no pasa desapercibido para su primog&eacute;nito. &ldquo;&Eacute;l toma nota, no es tonto&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mina López, Mina López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/complicamos-pequeno-accidente-materia-inorganica_128_2178018.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Apr 2018 19:34:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["El trap y esas canciones de que si se drogan y follan mucho... son de una simpleza conmovedora"]]></media:title>
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      <title><![CDATA[50 años sin Enid Blyton, la autora de 'Los Cinco' que no quería a los niños]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/enid-blyton-escritora-queria-ninos_1_2207709.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd5a1159-d187-4305-9322-e03b4153b7c6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La escritora Enid Blyton en la Iglesia de Saint James de Londres, el 17 de agosto de 1957"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se cumplen 50 años de la muerte de una autora que, aunque sigue viva en las bibliotecas de muchos niños, destaca por su vida más allá de sus libros</p><p class="subtitle">Obsesionada con la fama, con cierta predilección por el alcohol y el nazismo, llegó incluso a ser compadecida por su propia hija</p></div><p class="article-text">
        Con su m&aacute;quina de escribir sobre las piernas y utilizando solo un dedo de cada mano, la autora inglesa Enid Blyton escrib&iacute;a 10.000 palabras al d&iacute;a. A lo largo de su vida public&oacute; 762 obras dirigidas al p&uacute;blico infantil y sus t&iacute;tulos se han traducido a 40 idiomas. Sus ventas han alcanzado los 600 millones de copias, cifra a la que cada a&ntilde;o se le suman 8 millones. En este 2018 se cumplen 50 a&ntilde;os de su muerte, pero sigue viva en las bibliotecas de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, para los lectores que ya hayan superado la barrera de la adolescencia lo verdaderamente interesante se encuentra fuera de las p&aacute;ginas de sus libros. De hecho, resulta bastante complicado disfrutar de la relectura adulta de las aventuras de la pandilla de <em>Los Cinco</em>, los problemas y alegr&iacute;as de las internas en <em>Torres de Malory y Santa Clara</em> o las pesquisas de los <em>Siete Secretos</em>. Su lenguaje es limitado, la estructura de sus novelas muy simple y est&aacute;n cargadas de moralina ramplona y situaciones repetitivas.
    </p><p class="article-text">
        Esa es una de las principales cr&iacute;ticas que le hizo la prensa de su &eacute;poca (empez&oacute; a publicar en los a&ntilde;os 30 y sigui&oacute; hasta la d&eacute;cada de los 60). La BBC la obvi&oacute; durante d&eacute;cadas por considerarla una autora de segunda pese al fervor de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que esperaban sus lanzamientos como agua de mayo -el recelo por los <em>Best Sellers</em>&nbsp;tiene un largo recorrido- porque, seg&uacute;n ella misma dec&iacute;a, conoc&iacute;a los lugares en donde los peque&ntilde;os quer&iacute;an refugiarse con la literatura.
    </p><p class="article-text">
        Blyton, que tambi&eacute;n firmaba a veces con su nombre de casada Mary Pollock, era una genio del marketing, sobre todo si se tiene en cuenta el poco caso que le hicieron los medios. Por ejemplo, el nombre de su casa, Green Hedges, lo escogieron sus fans a trav&eacute;s de un concurso en una revistas y las <em>tea parties</em>&nbsp;(merendolas festivas) con lectores y lectoras que ten&iacute;an la fortuna de recibir una invitaci&oacute;n eran habituales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La autora estaba obsesionada con la fama. Los enormes sacos de cartas que recib&iacute;a de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que la admiraban eran el principal alimento de su ego, m&aacute;s grande que ella misma. La familia formada con su primer marido Hugh Alexander Pollock, que tambi&eacute;n fue el primer editor en darle una oportunidad, fue solo un objetivo que una vez alcanzado dej&oacute; de interesarle.
    </p><p class="article-text">
        Sus hijas quedaban bien en las fotos promocionales en las que simulaba ser una madre amorosa, pero Gillian e Imogen no disfrutaron nunca de la atenci&oacute;n de su madre, que deleg&oacute; su cuidado a la institutriz Dorothy Richards y sus diversas sucesoras y ayudantes. Las ni&ntilde;as nunca asistieron a las fiestas que se celebraban en su propia casa y seg&uacute;n los vecinos, ella se quejaba del ruido que hac&iacute;an sus hijas cuando jugaban en el jard&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En 2009 la BBC, despu&eacute;s de ignorarla en vida y de que en 2008 los lectores brit&aacute;nicos la escogiesen como escritora m&aacute;s querida, emiti&oacute; un <em>biopic</em> protagonizado por la oscura Helena Bonham Carter. Aunque en el telefilme se ve lo narrado aqu&iacute; hasta ahora, se ahorra los detalles m&aacute;s escabrosos -si exisitiese una revista del coraz&oacute;n de literatos, Enid habr&iacute;a tenido bastantes portadas- y dulcifica su figura.
    </p><h3 class="article-text">Los trapos m&aacute;s sucios</h3><p class="article-text">
        En 1996, la BBC emiti&oacute; un documental sobre la escritora titulado <em>Secret Lives: Enid Blyton</em>, en el que s&iacute; se ahonda en los aspectos m&aacute;s oscuros de la vida de la escritora, de la que podr&iacute;a hacerse una serie tipo <em>The Crown</em>.
    </p><p class="article-text">
        En plena pubertad, su padre abandon&oacute; a su familia para irse con otra mujer, hecho que la marc&oacute; para siempre. En cuanto pudo, se fue del hogar familiar sin mirar atr&aacute;s. No volvi&oacute; a ver a sus hermanos hasta que uno de ellos apareci&oacute; en su casa d&eacute;cadas despu&eacute;s para comunicarle el fallecimiento de su madre (y de paso reprocharle que les hab&iacute;a dejado en la estacada). No fue al funeral y tuvo que explicar a sus seres cercanos que su madre no hab&iacute;a muerto cuando ella era ni&ntilde;a como les hab&iacute;a contado, sino en ese momento.
    </p><p class="article-text">
        Ese primer trauma hizo que no solo su car&aacute;cter se desarrollase de esa manera cuestionable, sino que su cuerpo tambi&eacute;n lo hizo en sinton&iacute;a. Cuando con su primer marido se decidi&oacute; a tener hijos, el ginec&oacute;logo le notific&oacute; que su &uacute;tero no hab&iacute;a madurado lo suficiente (era como el de una ni&ntilde;a de 12 a&ntilde;os, edad en la que se qued&oacute; sin su padre) y tuvo que someterse a tratamientos hormonales. Consigui&oacute; tener esas dos hijas que despu&eacute;s le molestaron.
    </p><p class="article-text">
        En 1989, la hija peque&ntilde;a, Imogen Pollock, public&oacute; una autobiograf&iacute;a titulada <em>A Childhood at Green Hedges</em> (Una infancia en Green Hedges). En ella explica que &ldquo;Enid Blyton era arrogante, insegura, pretenciosa y ten&iacute;a mucha habilidad para alejar de su mente las cosas dif&iacute;ciles o desagradables&rdquo;. Adem&aacute;s, menciona que &ldquo;no ten&iacute;a ni rastro de instinto maternal&rdquo;, y que cuando era ni&ntilde;a &ldquo;la ve&iacute;a como una autoridad bastante estricta&rdquo;. Esa visi&oacute;n cambi&oacute; con el paso de los a&ntilde;os: &ldquo;Como adulta, no la odi&eacute;. La compadec&iacute;&rdquo;, indica.
    </p><p class="article-text">
        Cuando lleg&oacute; el momento de divorciarse de su marido, le hizo declarar que la relaci&oacute;n se acababa porque &eacute;l le hab&iacute;a sido infiel a cambio de poder ver a sus hijas cuando quisiera. En realidad, ella hab&iacute;a tenido sus escarceos y ya hab&iacute;a establecido una relaci&oacute;n paralela con el que ser&iacute;a su segundo y definitivo marido, Kenneth Fraser Darrell Waters. El acuerdo se hizo con el objetivo de no da&ntilde;ar la c&aacute;ndida imagen p&uacute;blica de Enid, pero Pollock nunca volvi&oacute; a ver a sus hijas, que pasaron a apellidarse Darrell Waters.
    </p><p class="article-text">
        Las lenguas m&aacute;s viperinas dijeron que le gustaba demasiado el alcohol, que su estrecha relaci&oacute;n con la ni&ntilde;era Dorothy Richards hab&iacute;a ido m&aacute;s all&aacute; de la mera amistad, que jugaba al tenis desnuda en su jard&iacute;n y que no hab&iacute;a mostrado un rechazo demasiado vehemente al nazismo. M&aacute;s bien no evidenci&oacute; ninguno, porque sencillamente hizo como que nada pasaba, como era habitual en ella.
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        Fue Ida Pollock, la tercera mujer del exmarido de Blyton (&eacute;l ya hab&iacute;a estado casado antes de conocerla), quien en unas declaraciones al diario brit&aacute;nico The Independent en 2010 acus&oacute; su conducta cuando esta fue invitada a cenar en una conocida casa de campo a finales de la d&eacute;cada de 1930. &ldquo;Se habl&oacute; sobre apaciguar a Hitler. No s&eacute; qu&eacute; pens&oacute; Enid Blyton sobre ello, pero no quiso irse mientras que a &eacute;l le hirvi&oacute; la sangre y se fue&rdquo;, explican.
    </p><h3 class="article-text">Los &ldquo;escritores fantasmas&rdquo; en sus p&aacute;ginas</h3><p class="article-text">
        Blyton llor&oacute; en su casa cuando la acusaron de tener un ej&eacute;rcito de <em>ghost writers. </em>Es decir, de escritores a sueldo que se encargan de redactar textos que luego firman otros. La traducci&oacute;n al castellano es &ldquo;escritores fantasma&rdquo;, pero en Espa&ntilde;a tambi&eacute;n se les conoce como &ldquo;negros&rdquo;. En los a&ntilde;os 60, la brit&aacute;nica ya acumulaba una ingente lista de t&iacute;tulos en su obra y era pr&aacute;cticamente impensable que hubiesen salido todos de su m&aacute;quina de escribir, aunque fuese cierto.
    </p><p class="article-text">
        Un poco antes, las cr&iacute;ticas hab&iacute;an empezado a se&ntilde;alar los visos racistas y clasistas de sus historias. Los malos sol&iacute;an estar racializados y ser extranjeros, las chicas se ocupaban autom&aacute;ticamente de las labores del hogar y los cuidados y en los internados el poder adquisitivo de las familias era demasiado importante.
    </p><p class="article-text">
        Esas incorrecciones podr&iacute;an achacarse a la &eacute;poca en la que se publicaron (primera mitad del siglo XX), aunque la excusa no es demasiado v&aacute;lida ahora. En 2009, los 21 vol&uacute;menes de la serie de <em>Los Cinco</em> se reeditaron en Espa&ntilde;a por la editorial Juventud (que ya los hab&iacute;a publicado con antelaci&oacute;n), pero con cambios sustanciales. Se eliminaron t&eacute;rminos que pudiesen resultar ofensivos para los colectivos a los que apelaban y el lenguaje se adapt&oacute; a la &eacute;poca actual.
    </p><p class="article-text">
        Pero la esencia de los libros de Blyton contin&uacute;a siendo la misma pese a los cambios aplicados. Los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as protagonistas a&uacute;n viven aventuras en islas, p&aacute;ramos y campos ingleses, resolviendo misterios, haciendo travesuras en los colegios y todo sin sus padres cerca (dato importante). El paisaje que imagin&oacute; y en el que se refugi&oacute; la escritora durante toda su vida. Muri&oacute; a los 71 a&ntilde;os, poco despu&eacute;s que su marido, en 1968, enferma de Alzheimer, sumergida del todo en su propio mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mina López, Mina López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/enid-blyton-escritora-queria-ninos_1_2207709.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Mar 2018 18:41:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[50 años sin Enid Blyton, la autora de 'Los Cinco' que no quería a los niños]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Biografías,Cuentos infantiles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sala Apolo: los 75 años del alma de la fiesta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/sala-apolo-anos-alma-fiesta_1_2774116.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e69c2095-d34c-42ac-9546-eea831b5a6da_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Sala Apolo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Repasamos la historia de una de las salas más míticas de Barcelona, cuna de anécdotas y leyendas urbanas que ya ha sobrevivido a tres generaciones</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Quedamos en la esquina del Apolo&rdquo;. Es f&aacute;cil que cualquier amante de la m&uacute;sica y la fiesta en Barcelona haya pronunciado esa frase en alguna ocasi&oacute;n. Sobre todo teniendo en cuenta que ya han pasado 75 a&ntilde;os desde que abri&oacute; sus puertas como sala de fiestas, aniversario que se celebrar&aacute; con un libro, un documental, cuatro exposiciones y mucha m&uacute;sica bajo el lema &ldquo;Todo cambia, nada cambia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tres generaciones de una misma familia podr&iacute;an haber bailado en su pista y quiz&aacute;s alguna pareja de abuelos se haya conocido all&iacute;. De hecho, la an&eacute;cdota m&aacute;s memorable que Dani Cant&oacute; recuerda haber vivido en el Apolo va en esa l&iacute;nea. Este fot&oacute;grafo musical, periodista, profesor y responsable del sello Snap! Clap! Club cuenta que &ldquo;la m&aacute;s importante, quiz&aacute;s, es que all&iacute; me bes&eacute; por primera vez con mi pareja desde entonces, hace ya 11 a&ntilde;os. Tras un concierto de Art Brut y antes de que se encendieran las luces. Ese recuerdo lo llevar&eacute; grabado siempre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cant&oacute; ha pasado muchas noches en el Apolo, tanto como cliente como trabajador. Lleg&oacute; a Barcelona en 2006 y al a&ntilde;o ya era un habitual. &ldquo;La primera vez que pinch&eacute; fue por invitaci&oacute;n de Graham Dj, residente entonces de La (2)&rdquo;. Contin&uacute;a diciendo que coincid&iacute;a con el festival&nbsp;Wintercase y le dijo que pod&iacute;a ir &ldquo;porque ese d&iacute;a a nadie le importar&iacute;a si la cagaba, as&iacute; de natural&rdquo;. Debido a esto, al final el p&uacute;blico brill&oacute; por su ausencia. &ldquo;Acabamos poniendo discos el uno para el otro&hellip; &iexcl;y fue incre&iacute;ble!&rdquo;, afirma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
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    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">Al DeLorean</h3><p class="article-text">
        Pero es necesario remontarse a 1935 para comenzar a narrar la historia de esta instituci&oacute;n cultural que en sus inicios nada tuvo que ver con la m&uacute;sica. Su primer due&ntilde;o fue un burgu&eacute;s catal&aacute;n que se llamaba Jos&eacute; Vall&eacute;s Rovira, cuyo esp&iacute;ritu emprendedor le llev&oacute; a abrir un parque de atracciones cubierto llamado AutoPark. Su llegada a la Avenida del Paralelo, considerada por aquel entonces el Broadway espa&ntilde;ol, fue toda una revoluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Vall&eacute;s Rovira viaj&oacute; por toda Europa buscando las atracciones m&aacute;s originales para comprar su patente. La m&aacute;s famosa era &ldquo;La autogruta&rdquo;, un tren que recorr&iacute;a los bajos del edificio. Cuando lleg&oacute; la Guerra Civil tuvo que exiliarse y a su vuelta, en 1943 -a&ntilde;o que se toma como referencia para la efem&eacute;ride- se adapt&oacute; a las novedades que hab&iacute;an llegado a la ciudad y mont&oacute; una sala de fiestas detr&aacute;s del parque, que pas&oacute; a llamarse Atracciones Apolo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La antrop&oacute;loga e historiadora Eva Espinet ha reconstruido la biograf&iacute;a en el libro<em> 75 a&ntilde;os sin parar de bailar</em>, que la editorial Comanegra publicar&aacute; dentro de unos meses. El proceso de documentaci&oacute;n ha sido arduo, ya que en un principio no ten&iacute;a demasiado material.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hace dos a&ntilde;os tomamos el primer testimonio, el de la hija del primer propietario, que tiene m&aacute;s de 90 a&ntilde;os&rdquo;, indica la autora. Aquel fue el inicio de lo que, m&aacute;s tarde, acabar&iacute;a siendo un completo reportaje. &ldquo;Cost&oacute; mucho que nos concediese la entrevista, pero despu&eacute;s de hacerla ya vi que era suficientemente interesante como para seguir&rdquo;, matiza.
    </p><p class="article-text">
        En sus p&aacute;ginas se podr&aacute;n leer historias como la de los marines de la VI flota estadounidense que cerraron el Apolo durante dos d&iacute;as para darse una gran fiesta o la de las taxi-girls, una figura que apareci&oacute; en Espa&ntilde;a en los a&ntilde;os 40, proveniente de Par&iacute;s. Estas eran bailarinas en la pista para animar a los hombres solos a bailar.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la&nbsp;bi&oacute;grafa, &ldquo;todav&iacute;a hay un espejo que tiene los restos de un cartel que pone: <em>cada hombre s&oacute;lo puede tener un boleto y no se puede repetir la misma bailarina&rdquo;</em>. &iquest;La intenci&oacute;n? &ldquo;Que ninguno acabase enamor&aacute;ndose o quisiera tener una relaci&oacute;n m&aacute;s all&aacute; del baile&rdquo;, explica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Tambi&eacute;n cuenta que en los a&ntilde;os 50 llegaron los deportes. Primero fue el hockey sobre patines, que se hab&iacute;a convertido en una sensaci&oacute;n incluso mayor a la del f&uacute;tbol, despu&eacute;s de que el equipo nacional en divisi&oacute;n de honor ganase el mundial.
    </p><p class="article-text">
        El propietario mont&oacute; una pista reglamentaria con una grada con capacidad para 500 personas en la terraza del edificio, que por aquel entonces tambi&eacute;n se utilizaba para las verbenas. Incluso lleg&oacute; a tener dos equipos propios, uno de ellos en primera divisi&oacute;n, el Apolo Pat&iacute;nClub. Los fines de semana se abr&iacute;a para uso p&uacute;blico y tambi&eacute;n se realizaban demostraciones de patinaje art&iacute;stico. Estuvo activa desde 1951 a 1957.
    </p><p class="article-text">
        Los marines trajeron la moda del baloncesto, por lo que Vall&eacute;s tambi&eacute;n hizo una pista y en los 60 apareci&oacute; el boxeo. Espinet aclara que: &ldquo;Como por las tardes hab&iacute;a baile, las ma&ntilde;anas se transformaron en matin&eacute;es de boxeo y la sala grande del Apolo se convert&iacute;a en un ring. Por all&iacute; pasaron los mejores boxeadores y luchadores de lucha libre&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La llegada de la modernidad contempor&aacute;nea</h3><p class="article-text">
        Una vez en los a&ntilde;os 90, el Apolo comenz&oacute; su camino hacia lo que es ahora. Por aquel entonces, se cerr&oacute; el parque de atracciones y la Orquesta Apolo dej&oacute; de tocar. Fue cuando Alberto Guijarro comenz&oacute; su andadura como director art&iacute;stico de la sala y, con &eacute;l, la idea de convertirlo en un 'club de clubes'.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada d&iacute;a iba a haber un tipo de m&uacute;sica que &iacute;bamos a tratar espec&iacute;ficamente, especializ&aacute;ndonos en cada sesi&oacute;n. Esa idea es la que hemos ido explotando, abri&eacute;ndonos cada vez a m&aacute;s g&eacute;neros&rdquo;, comenta por tel&eacute;fono.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En 1996, el NITSA se asent&oacute; en el Apolo y se convirti&oacute; en uno de los clubs de electr&oacute;nica de referencia. Desde entonces, por su cabina han pasado m&aacute;s de 5.000 DJs invitados. La sala (2) lleg&oacute; en 2006, una ampliaci&oacute;n tanto de aforo como de oferta musical (los 'indies' y dem&aacute;s fauna amante del soul, el pop y el rock alternativo gastaron mucha suela en su pista), y en 2018 lleg&oacute; la &uacute;ltima reforma con la apertura de La (3).
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, dicen haber alcanzado &ldquo;un nuevo punto &aacute;lgido&rdquo;. &ldquo;Con la nueva sala de fumadores y venta de comida, haciendo cosas que antes hab&iacute;a como charlas, debates, cursos&hellip; toda esa parte de espacio de creaci&oacute;n con el Laboratorio del Apolo que empezaremos tambi&eacute;n durante este 2018&rdquo;, comenta Guijarro. Entre algunos de los nuevos proyectos, est&aacute; el de crear una radio propia o una sala de grabaci&oacute;n, aunque no quiere desvelar demasiados detalles.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a lo que se escucha ahora en sus diferentes espacios, no puede concretar demasiado. &ldquo;No hay nada espec&iacute;fico, depende del tipo de gente. No creo en una sola tendencia&rdquo;, explica el director art&iacute;stico. A pesar de ello, tendencias como la electr&oacute;nica y las m&uacute;sicas urbanas &ldquo;siguen estando muy fuertes&rdquo;, pero tambi&eacute;n todo lo relacionado con m&uacute;sicas latinas, como el reguet&oacute;n, el trap y dem&aacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Sin embargo, los ritmos son m&uacute;ltiples y variados. &ldquo;La escena del swing y del jazz tambi&eacute;n est&aacute; funcionando muy bien. El pop rock se ha quedado para los conciertos y ya no tanto para el clubbing&rdquo;, matiza Guijarro.
    </p><h3 class="article-text">An&eacute;cdotas y leyendas urbanas</h3><p class="article-text">
        75 aniversarios dan para mucho, y sobre todo en un sitio en el que se celebran 500 conciertos al a&ntilde;o, por el que han pasado 11.000 artistas y en el que entran cientos de personas a la semana. Dani Cant&oacute; recuerda subirse al escenario con bandas como Mujeres, Kokoshcka o Animalitos del Bosque y hacer coreograf&iacute;as improvisadas. Tambi&eacute;n otros momentos, como pasarse un &ldquo;concierto entero de Black Lips, el m&iacute;tico, sentado en el escenario con una fiebre considerable, mientras a ambos lados (p&uacute;blico y tablas) se desataba el caos y la locura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Guijarro rememora a grandes del soul en directo como Solomon Burke, Marlena Shaw o Martha Reeves &amp; The Vandellas. Por su parte, Eva Espinet se&ntilde;ala el d&iacute;a que Coldplay presentaron su primer disco y no consiguieron llenar la sala grande: &ldquo;Entraron unas 700 personas. Nadie pens&oacute; en ese momento que acabar&iacute;an llenando estadios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a leyendas urbanas, corre la de que el Apolo les paga la comunidad a los vecinos de los edificios cercanos para que no se quejen y no molesten. Alberto Guijarro comenta patidifuso que es la primera vez que lo escucha: &ldquo;Tenemos una relaci&oacute;n cordial con el vecindario, y claro que a veces surge alg&uacute;n problema por la gente que circula por la calle, los gritos&hellip; e intentamos aportar soluciones&rdquo;. Adem&aacute;s, sostiene que est&aacute;n en &ldquo;contacto permanente con la asociaci&oacute;n de vecinos&rdquo;, pero que &ldquo;lo de pagar no tiene sentido&rdquo;.
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        Espinet aporta una an&eacute;cdota a&uacute;n m&aacute;s fantasiosa. &ldquo;Durante mucho tiempo, en el s&oacute;tano de la sala Apolo mor&iacute;an las v&iacute;as del metro y del funicular que va de Montj&uuml;ic a Paralelo&rdquo;. Esto es algo que la bi&oacute;grafa dice haber visto en primera persona, lo cual tambi&eacute;n le sirvi&oacute; para descubrir &ldquo;algunas de las vagonetas de la atracci&oacute;n del parque de atracciones&rdquo; en una sala vigilada por &ldquo;una pareja de se&ntilde;ores mayores que cuidaban de ese lugar por las noches&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando llegaron los nuevos accionistas en los 90, estos adquirieron la explotaci&oacute;n de toda la sala junto a una sorpresa inesperada: una mujer all&iacute; viviendo. &ldquo;Sigui&oacute; all&iacute; hasta su muerte, y muchos clientes han contado que han sentido y han visto el esp&iacute;ritu de una mujer paseando por la sala. Y nosotros hacemos la broma de que es el esp&iacute;ritu que protege a la sala Apolo&rdquo;, indica la historiadora. Por el momento, ha hecho un buen trabajo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mina López, Mina López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/sala-apolo-anos-alma-fiesta_1_2774116.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Mar 2018 19:27:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sala Apolo: los 75 años del alma de la fiesta]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dos décadas hablando de vaginas para acabar con el 'ahí abajo']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/decadas-hablando-vaginas_1_2238247.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dbbcc91a-afb4-415e-b18d-46ae5d633826_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Portada de &#039;Monólogos de la vagina&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Monólogos de la vagina</p><p class="subtitle">aprovecha su vigésimo aniversario para seguir reivindicando el lenguaje como forma de lucha feminista</p></div><p class="article-text">
        Eve Ensler public&oacute; sus <em>Mon&oacute;logos de la vagina</em> en 1998 con la editorial Villard Books, perteneciente a Random House Mondadori. Ahora, coincidiendo con su vig&eacute;simo aniversario, Ediciones B ha vuelto a ponerlo en el mercado a&ntilde;adiendo una nueva aportaci&oacute;n a la larga lista de ediciones de un libro que se ha convertido en uno de los m&aacute;s insignes del feminismo.
    </p><p class="article-text">
        Su recorrido comenz&oacute; realmente en 1996, cuando la autora se subi&oacute; a los escenarios de Nueva York para representar esos testimonios basados en sus entrevistas a las 200 mujeres que estuvieron dispuestas a hablar de sus vaginas. Algo nada f&aacute;cil en su momento: el t&eacute;rmino resultaba violento, vergonzoso, peyorativo. Y Ensler quiso que las mujeres volviesen a hacerlo suyo para reivindicarlo. De hecho, lo repite 128 veces en la obra, traducida a m&aacute;s de 48 idiomas.
    </p><p class="article-text">
        La autora, que ya ten&iacute;a un largo recorrido como activista feminista, viaj&oacute; a Bosnia durante la guerra de principios de la d&eacute;cada de los 90 y volvi&oacute; traumatizada despu&eacute;s de descubrir que la violaci&oacute;n a las mujeres era una t&aacute;ctica de combate m&aacute;s. Ella misma hab&iacute;a sido agredida sexualmente durante la infancia y cuando empez&oacute; a reflexionar sobre dichas experiencias repar&oacute; en ese rechazo que exist&iacute;a hacia la palabra.
    </p><p class="article-text">
        Como explica Gloria Steinem en el pr&oacute;logo: &ldquo;Yo pertenezco a la generaci&oacute;n del 'ah&iacute; abajo'. Es decir, &eacute;sas eran las palabras pronunciadas rara vez y en voz baja que las mujeres de mi familia usaban para referirse a todos los genitales femeninos, ya fuesen internos o externos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ensler habl&oacute; con muchos tipos de mujeres: j&oacute;venes, ejecutivas, ancianas, latinas, asi&aacute;ticas, europeas, casadas, solteras, afroamericanas o jud&iacute;as, entre otras. Con sus testimonios -y el suyo propio- elabor&oacute; una serie de discursos tem&aacute;ticos en primera persona que tratan temas con el vello p&uacute;bico, la dificultad para verse la vagina, la menstruaci&oacute;n o el olor. Casi todos en clave de humor y sinceridad.
    </p><p class="article-text">
        La actriz Maite Merino fue la primera en traer la obra a los teatros espa&ntilde;oles. Seg&uacute;n cuenta por tel&eacute;fono a este medio, en 1999 estaba pasando una semana en Londres y vio la actuaci&oacute;n de Eve Ensler anunciada en la gu&iacute;a del ocio. &ldquo;Por supuesto, me llam&oacute; la atenci&oacute;n el t&iacute;tulo. Cuando la vi me qued&eacute; impresionada, tanto por sus dotes como actriz como por el texto&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Contin&uacute;a diciendo que, aunque su nivel de ingl&eacute;s no es muy alto, qued&oacute; impactada por la reacci&oacute;n del p&uacute;blico. &ldquo;Era un lugar peque&ntilde;o y la gente estaba sentada alrededor de mesitas con sus cervezas o copas, muy cerca unos de otros&rdquo;, detalla la int&eacute;rprete sobre un lugar desde el que pudo &ldquo;ver a se&ntilde;ores congestionados, risas muy nerviosas, carcajadas de morirse que se quedaban congeladas, porque se pasaba de la comedia al drama en un segundo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; mismo le compr&oacute; el libro y le pidi&oacute; el contacto de su agente. Al volver a Espa&ntilde;a, le pas&oacute; el texto a sus conocidas y al observar sus reacciones decidi&oacute; subirlo a las tablas del pa&iacute;s tras encargarle la traducci&oacute;n a&nbsp;V&iacute;ctor Cr&eacute;mer, que por entonces sol&iacute;a trabajar con obras de autores anglosajones y que ya hab&iacute;a&nbsp;colaborado&nbsp;con Merino en una producci&oacute;n anterior. &ldquo;La autora acept&oacute; la versi&oacute;n en castellano del texto publicado por Villard Books y consegu&iacute; los derechos de la obra en espa&ntilde;ol y territorio espa&ntilde;ol&rdquo;, aclara.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Lograr representarla fue dif&iacute;cil ya que, seg&uacute;n el testimonio de Merino, ning&uacute;n teatro quer&iacute;a programar una obra con la palabra &ldquo;vagina&rdquo; en el t&iacute;tulo. Finalmente, en septiembre del a&ntilde;o 2000 hubo uno que s&iacute; decidi&oacute; apostar por ella: el teatro Alfil, dirigida por Antonia Garc&iacute;a junto a dos actrices para darle mayor movilidad. &ldquo;Antonia realiz&oacute; un trabajo precioso de puesta en escena escogiendo unas magn&iacute;ficas composiciones cantadas por grandes voces femeninas del jazz&rdquo;, considera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su producci&oacute;n estuvo en cartelera durante nueve a&ntilde;os, con 1.600 representaciones. Merino actu&oacute; en todas, acompa&ntilde;ada por diferentes actrices como Magda Broto, Ione Iraz&aacute;bal , Paloma Catal&aacute;n, Fanny Condado y M&ordf; Jos&eacute; Gil.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si se publicase hoy?</h3><p class="article-text">
        &ldquo;No tendr&iacute;a ese choque del lenguaje, porque ya no nos dan tanto miedo las palabras, pero el significado de la palabra vagina sigue dando miedo. Hay muros muy altos que hay que derribar&rdquo;.&nbsp;Algunos de esos muros, sostiene la productora y actriz, son las religiones, que &ldquo;todav&iacute;a siguen ah&iacute;&rdquo;. Por ello, cree que igual la palabra vagina no desconcierta tanto, pero que &ldquo;el fondo y el contenido de la obra, pues tampoco se ha avanzado mucho&rdquo;, algo que menciona refiri&eacute;ndose solo &ldquo;a pa&iacute;ses occidentales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La cr&iacute;tica m&aacute;s sonada que se le ha hecho es acerca de su inclusividad. La obra tambi&eacute;n es el manifiesto fundacional de un movimiento mundial en contra de la violencia de g&eacute;nero que el 14 de febrero celebra el V-Day (Valent&iacute;n, victoria y vagina). Entre el 1 de febrero y el 8 de marzo, las <em>Vagina Warriors</em> (voluntarias) representan los soliloquios de Ensler por todo el mundo para recaudar fondos destinados a la lucha contra la violencia machista.
    </p><p class="article-text">
        En 2015, un grupo de estudiantes de la escuela de artes femenina Mount Holyoke College, en Estados Unidos, decidieron acabar con la tradici&oacute;n del V-Day argumentando que la obra no tiene en cuenta a las personas transg&eacute;nero o de color. &ldquo;Ofrece una perspectiva demasiado limitada de lo que significa ser mujer&rdquo;, seg&uacute;n el grupo de teatro del centro educativo.
    </p><p class="article-text">
        Ensler contest&oacute; en&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/world/2015/jan/16/vagina-monologues-eve-ensler-rejects-mount-holyoke-college-claims-reductionist-exclusive" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Guardian</a> al respecto que nunca tuvo la intenci&oacute;n de &ldquo;escribir una obra sobre lo que significa ser mujer, no es lo que pretenden ser los mon&oacute;logos&rdquo;. Por el contrario, se tratar&iacute;a de &ldquo;una obra de teatro sobre lo que significa tener una vagina&rdquo;. La autora indica que nunca dijo, por ejemplo, &ldquo;que la definici&oacute;n de mujer es alguien que tiene vagina&rdquo;, lo cual cree que es &ldquo;una distinci&oacute;n realmente importante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente hay m&aacute;s de 7.500 millones de personas viviendo en la Tierra, de los cuales pr&aacute;cticamente el 50% tienen vagina. Solo por eso son vulnerables a sufrir violencia de tipo sexual, entre otras. Por ello, que la palabra vagina siga haci&eacute;ndose visible y reivindic&aacute;ndose parece indispensable.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mina López, Mina López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/decadas-hablando-vaginas_1_2238247.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Mar 2018 20:08:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dos décadas hablando de vaginas para acabar con el 'ahí abajo']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Necrológicas, asesinatos y un pingüino: el surrealismo post-soviético de Andrei Kurkov]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/surrealismo-post-sovietico-andrei-kurkov-pinguino_1_2782770.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/85ae7948-2612-4625-8cd1-872bbc0b6764_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Portada de &#039;Muerte con Pingüino&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se edita en España Muerte con pingüino, uno de los títulos más conocidos de Andrei Kurkov</p><p class="subtitle">Charlamos con el afamado autor sobre sus inicios en el mundo de la literatura</p></div><p class="article-text">
        Que alguien tenga como mascota a un ping&uuml;ino ya sirve para calificar su vida como &ldquo;poco convencional&rdquo;. Si adem&aacute;s el destino le convierte en escritor de necrol&oacute;gicas sobre personas que a&uacute;n no han fallecido para un peri&oacute;dico, suma puntos y pasar a ser &ldquo;inusual&rdquo;. Y si despu&eacute;s los protagonistas de sus art&iacute;culos empiezan a morir inesperadamente ya alcanza el nivel de &ldquo;muy extra&ntilde;a&rdquo;. As&iacute; es la historia de Viktor, un hombre triste de mediana edad que sin quererlo se mete en un l&iacute;o tan inesperado como emocionante.
    </p><p class="article-text">
        Andrei Kurkov (1961, Rusia) cuenta esas vicisitudes en <em>Muerte con ping&uuml;ino</em> (Blackie Books, 2018), uno de los t&iacute;tulos m&aacute;s famosos de su extensa bibliograf&iacute;a. Es autor de 19 novelas, varios libros para ni&ntilde;os y tambi&eacute;n ha escrito guiones para documentales. Sus obras se han traducido a m&aacute;s de 35 idiomas -incluidos el japon&eacute;s, el chino o el hebreo- y se han distribuido en m&aacute;s de 60 pa&iacute;ses. Como curr&iacute;culum no est&aacute; nada mal.
    </p><p class="article-text">
        Decidi&oacute; convertirse en escritor con 13 a&ntilde;os porque pensaba que este oficio no exig&iacute;a ir a trabajar. Ahora es famoso y se dedica a viajar por todo el mundo -recientemente visitaba Barcelona para participar en el festival BCNegra-, una actividad algo diferente a lo que imaginaba cuando era un chaval.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, sus inicios no fueron para nada alentadores, aunque van en consonancia con su propia biograf&iacute;a, m&aacute;s ajetreada incluso que la del mencionado Viktor. Sus primeras siete novelas fueron rechazadas por las editoriales cientos de veces, aunque &eacute;l no desisti&oacute; en su empe&ntilde;o. &ldquo;De alguna manera mi car&aacute;cter me impide parar cuando me propongo algo. No hasta alcanzar el objetivo o reemplazarlo por otro similar. Y cuando te acostumbras a hacer la misma cosa y obtener el mismo resultado, incluso cuando es negativo, se convierte en una rutina. La sigues diariamente solo para verificar si los resultados son los mismos. Y un d&iacute;a llega la sorpresa y tu rutina cambia por el &eacute;xito o algo similar&rdquo;, cuenta en una entrevista con eldiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Una de las estrategias que sigui&oacute; para lograr su fin fue la autoedici&oacute;n. Con la ayuda de unos amigos compr&oacute; seis toneladas de papel de Kazajist&aacute;n (que se enviaron directamente a la imprenta y no tuvo que guardar en ning&uacute;n sitio, por si alguien -como esta desatinada periodista- se lo pregunta) e imprimi&oacute; 75.000 ejemplares de su primer libro (muchos de los cuales s&iacute; que tuvo que apilar en su apartamento &ldquo;no fue divertido &iexcl;especialmente para mi mujer!&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        Gracias a su iniciativa, sus libros ganaron fama y se convirti&oacute; en un autor venerado por un gran n&uacute;mero de lectores. Un logro sorprendente teniendo en cuenta c&oacute;mo llegaban los t&iacute;tulos al &lsquo;mercado&rsquo;. Que las editoriales tardasen tanto tiempo en darse cuenta del &eacute;xito potencial que supon&iacute;an las novelas de Kurkov es chocante.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los editores sovi&eacute;ticos rechazaban mis libros porque representaban una literatura de estilo no-sovi&eacute;tico. Me ped&iacute;an que aprendiese a escribir novelas realistas y sin humor. Los extranjeros ni los le&iacute;an porque los manuscritos no llegaban a trav&eacute;s de un agente. Yo segu&iacute;a enviando sinopsis y cap&iacute;tulos y una descripci&oacute;n de media p&aacute;gina de la novela porque as&iacute; ten&iacute;a m&aacute;s posibilidades de que alguien la leyera. As&iacute;, 17 a&ntilde;os despu&eacute;s, al editor suizo Daneel Keel (editorial Di&oacute;genes, Zurich) le gust&oacute; uno de esos res&uacute;menes y me solicit&oacute; el manuscrito completo. Dos semanas despu&eacute;s, lo aprobaron y firm&eacute; mi primer contrato. Mi rutina se rompi&oacute; y tuve mucho m&aacute;s tiempo para escribir&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Su evoluci&oacute;n de desconocido a escritor de &eacute;xito es s&oacute;lo uno de los cristales que conforman su caleidoscopio vital. Sus conocimientos de japon&eacute;s le permitieron trabajar en la KGB, en su infancia lleg&oacute; a tener 1.500 cactus y en 1988 perdi&oacute; su voz tras pasarse cuatro horas y media leyendo las 200 p&aacute;ginas de una de sus novelas ante el p&uacute;blico. Uno de sus libros fue sospechoso de haber servido de inspiraci&oacute;n para los autores del envenenamiento del candidato presidencial ucraniano Viktor Yushchenko, ya que en sus p&aacute;ginas ocurr&iacute;a algo similar. Dos agentes secretos del gobierno se lo preguntaron mientras le invitaban a caf&eacute; y una copa de co&ntilde;ac en Kiev.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me sent&iacute; conmocionado al enterarme de la noticia y ten&iacute;a raz&oacute;n al esperar consecuencias. En la misma novela, el presidente ruso promete al presidente ucraniano cortar el suministro de gas y anexionarse Crimea. Ambas cosas sucedieron. Estoy tratando de no escribir novelas sobre el futuro nunca m&aacute;s. Especialmente pol&iacute;ticas&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de escritor, Kurkov tambi&eacute;n es un respetado comentarista pol&iacute;tico sobre Ucrania en medios internacionales. La situaci&oacute;n de su pa&iacute;s es complicada y al preguntarle que c&oacute;mo se la explicar&iacute;a a alguien que no la conozca en absoluto contesta: &ldquo;Ucrania estuvo durante 23 a&ntilde;os bajo el control pol&iacute;tico y econ&oacute;mico de la Federaci&oacute;n Rusa. Estuvo intentando lograr un equilibrio entre Rusia y Occidente con el fin de obtener cr&eacute;ditos y ayuda de ambos lados. Pero nuestros pol&iacute;ticos corruptos no miraban por el futuro del pa&iacute;s, por lo que lentamente el Kremlin pod&iacute;a absorberlo y convertirse &lsquo;de facto&rsquo; en territorio ruso. La juventud ucraniana se dio cuenta y comenz&oacute; la lucha para restablecer la Ucrania europea independiente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al futuro del pa&iacute;s, opina que: &ldquo;Ucrania es un gigante agr&iacute;cola y un estado industrial moderno dirigido por gobiernos y pol&iacute;ticos corruptos. Puede convertirse en un pa&iacute;s normal y civilizado, pero no suceder&aacute; de la noche a la ma&ntilde;ana. Es diferente de Rusia incluso en su mentalidad: los rusos son colectivos y leales a su l&iacute;der, los ucranianos son an&aacute;rquicos y todos tienen su propia opini&oacute;n sobre la pol&iacute;tica, el futuro e incluso el pasado. Es una sociedad mucho m&aacute;s plural y din&aacute;mica, y muy creativa. Creo en Ucrania y en los ucranianos y espero que en algunos a&ntilde;os la situaci&oacute;n sea diferente y el pa&iacute;s est&eacute; en paz y en crecimiento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su visita a Barcelona coincide tambi&eacute;n con un momento pol&iacute;tico crucial entre Catalu&ntilde;a y el estado central espa&ntilde;ol. Como ucraniano explica que este es un tema dif&iacute;cil de tratar en su pa&iacute;s, teniendo en cuenta su propia situaci&oacute;n. Tampoco, comenta, tienen demasiada informaci&oacute;n acerca de la relaci&oacute;n entre Madrid y Barcelona, pero: &ldquo;La violencia que se vivi&oacute; en Barcelona puso a muchos ucranianos del lado catal&aacute;n porque estaba claro qui&eacute;n era la v&iacute;ctima. Por otro lado, existe el temor en Ucrania de que si Europa se desintegra, y est&aacute; sucediendo lentamente, no habr&aacute; apoyo para Ucrania en el conflicto UE-Ucrania-Rusia. Pero al final, si la gente no quiere convivir, debe encontrar una forma no violenta de resolver este problema&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mina López, Mina López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/surrealismo-post-sovietico-andrei-kurkov-pinguino_1_2782770.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Feb 2018 20:17:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Necrológicas, asesinatos y un pingüino: el surrealismo post-soviético de Andrei Kurkov]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Lo que tenemos entre las piernas no puede decidir qué vamos a hacer en la vida"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/puede-piernas-decida-vamos-hacer_128_2780480.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/925a436b-569c-4f5a-9682-59f33037fe79_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cantante presenta su último disco,</p><p class="subtitle">Un hombre rubio,</p><p class="subtitle">que hace referencia a su padre</p><p class="subtitle">Hablamos con ella de su trabajo, de la situación en la industria musical y sobre los avances del feminismo en la era del</p><p class="subtitle">MeToo</p></div><p class="article-text">
        Christina Rosenvinge (Madrid, 1964) habla en tono bajo y pausado. Se extiende en sus respuestas, pero se toma su tiempo para pensar bien lo que dice. No le cuesta rebobinar y volver a empezar su discurso si no esta segura de estar expresando bien lo que quiere transmitir. Lleva dos d&iacute;as en Barcelona concediendo entrevistas para presentar su &uacute;ltimo disco,&nbsp;<em>Un hombre rubio</em>, t&iacute;tulo que hace referencia a su padre, cuyo recuerdo es el germen de este trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Nos reunimos con ella en la cafeter&iacute;a de un hotel que tiene la m&uacute;sica demasiado alta, as&iacute; que se esfuerza por encontrar un rinc&oacute;n silencioso en el que la grabadora capte bien sus palabras. Est&aacute; m&aacute;s que entrenada para lidiar con estos peque&ntilde;os contratiempos: public&oacute; su primer trabajo en 1980 con el grupo <em>Ella y los Neum&aacute;ticos</em> y desde entonces no ha parado. Con <em>Cerrado</em> (1997) inici&oacute; su carrera en solitario y actualmente es una de las artistas mejor consideradas del pop-rock en castellano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lleva tres d&eacute;cadas publicando discos &iquest;Sigue poni&eacute;ndose nerviosa ante la posible acogida que pueda tener su nuevo trabajo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nerviosa no. Pero si algo no va bien me genera la misma ilusi&oacute;n, la misma expectaci&oacute;n o la misma frustraci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es posible vivir ahora mismo de la m&uacute;sica? &iquest;C&oacute;mo son las condiciones laborales de los trabajadores?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo lo he conseguido de manera intermitente. Es much&iacute;simo m&aacute;s dif&iacute;cil que antes, ya que la irrupci&oacute;n digital supuso un cambio muy grande. Es cierto que las compa&ntilde;&iacute;as discogr&aacute;ficas siempre han tenido contratos abusivos con los artistas pero, por lo menos, se encargaban de pagar las grabaciones y de toda la inversi&oacute;n posterior. Sin embargo, al desaparecer los ingresos por la venta de discos, el dinero pr&aacute;cticamente sale de los directos. Ha supuesto una precarizaci&oacute;n en general.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se vendi&oacute; esta ilusi&oacute;n de que uno pod&iacute;a grabar en su casa un disco con la tecnolog&iacute;a que hay, pero realmente no es cierto. Pensar que puedes hacer eso es como pensar que puedes hacer una pel&iacute;cula con un tel&eacute;fono. Lo puedes hacer, pero a ver lo que te sale&hellip; En realidad la m&uacute;sica bien hecha supone un trabajo en equipo con gente que est&aacute; especializada en hacer lo que hace.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se est&aacute; impulsando un sindicato de m&uacute;sicos &iquest;Cree que puede servir de algo en esta industria en concreto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que s&iacute; y que hay que hacerlo. De hecho, estoy en contacto con ellos. Tiene que existir, aunque como dec&iacute;a una persona de dentro &ldquo;poner de acuerdo a unos m&uacute;sicos es como llevar un reba&ntilde;o de gatos&rdquo;. Tradicionalmente es una profesi&oacute;n que se escoge por vocaci&oacute;n y la cuesti&oacute;n econ&oacute;mica siempre ha sido secundaria. Y por ah&iacute; es por donde empieza la explotaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el p&uacute;blico y los medios solo ven el lado bonito de la historia. Este es un trabajo tan duro como cualquier otro y con un grado de inestabilidad enorme. Los que pueden vivir sin agobios son muy pocos, y es especialmente injusto con la generaci&oacute;n que se ha incorporado ahora.
    </p><p class="article-text">
        Luego hay otro tipo de gente que tiene un trabajo y hace m&uacute;sica por afici&oacute;n, as&iacute; que no tiene esta dependencia. Y a lo mejor es gente con much&iacute;simo talento. Pero yo creo que un m&uacute;sico tiene que poder vivir de su m&uacute;sica y vivir bien.
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        <strong>En el escrito de presentaci&oacute;n de su disco Un hombre rubio dice que indaga sobre las diferentes identidades masculinas &iquest;Qu&eacute; significa esto?</strong><em>Un hombre rubio</em>
    </p><p class="article-text">
        Cuando hago discos me parece que no es suficiente con tener canciones que solo tengan sentido musicalmente. Tiene que haber un discurso ideol&oacute;gico o emocional. Busco un hilo vertebral o, por lo menos, un punto de partida. En este surgi&oacute; a partir de una canci&oacute;n que escrib&iacute; en homenaje a mi padre que se llama <em>Romance de la plata</em>. Es tremendamente personal y ahora puedo escribir y cantarla porque ya han pasado 26 a&ntilde;os de su muerte.
    </p><p class="article-text">
        Yo ten&iacute;a muchas diferencias con mi padre, sobre todo en la adolescencia. Est&aacute;bamos muy lejos ideol&oacute;gicamente, hab&iacute;a muchas discusiones y luego se puso enfermo, muri&oacute; y nunca le pude contemplar como adulta. Y escrib&iacute; la canci&oacute;n como cerrando un duelo no expresado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hubiese cambiado algo en usted, en su manera de ver la vida, si su relaci&oacute;n hubiese sido diferente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso es imposible de saber. Creo que mi padre es fruto de su tiempo, de lo que le toc&oacute; vivir, de un cierto tipo de educaci&oacute;n, y no se puede juzgar a la gente fuera de su contexto. &Eacute;l se rebel&oacute; contra ciertas cosas de su educaci&oacute;n, pero otras no fue capaz ni de cuestionarlas. &iquest;Hubiese sido capaz ahora? Posiblemente s&iacute;, pero es muy dif&iacute;cil saberlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Explica que el disco tambi&eacute;n parte de una de las acepciones que la RAE da a la palabra hombre: &ldquo;un animal racional, var&oacute;n o mujer&rdquo; &iquest;C&oacute;mo explicar&iacute;a mejor esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hubo un momento en el que todo el mundo estaba discutiendo sobre esta cuesti&oacute;n del lenguaje y sobre si hay que hacer el desdoblamiento de g&eacute;nero cada vez que aludes a hombres y a mujeres. La RAE esgrime la ley de la econom&iacute;a del lenguaje como motivo principal para utilizar el masculino gen&eacute;rico. Como letrista lo aplico para decir lo m&aacute;ximo posible con el m&iacute;nimo de palabras. Ahora bien, para mi, mientras sea siempre un hombre el que represente al colectivo de mujeres y hombres, ya tenga barba o coleta, o diga ciudadanos y ciudadanas, esto ser&aacute; solamente un gesto cosm&eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Para que las mujeres nos sintamos realmente incluidas en el masculino neutro tiene que haber mujeres representando lo universal. Es algo que no ocurre y que est&aacute; muy metido en nuestro subconsciente, tanto masculino como femenino. Las mujeres se han incorporado a la vida p&uacute;blica como fuerza de trabajo, pero es muy normal que encuentres a un grupo de mujeres haciendo toda la producci&oacute;n, poniendo el andamio y al final a un hombre dirigiendo y sobre todo administrando presupuestos.
    </p><p class="article-text">
        Con lo cual, esa es una frontera que es important&iacute;simo romper. Y me da igual que se diga todas, todes, tidis&hellip; no habr&aacute; realmente una ideolog&iacute;a de igualdad incorporada hasta que no haya realmente mujeres&nbsp;hablando en nombre de todos y representando a hombres y mujeres&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El feminismo est&aacute; en un punto &aacute;lgido ahora mismo &iquest;Hacia d&oacute;nde vamos? &iquest;Se conseguir&aacute; una igualdad real o solo habr&aacute; medidas &ldquo;cosm&eacute;ticas&rdquo; como acaba de decir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que hay que hacer con el feminismo es explicarlo, porque incre&iacute;blemente no lo est&aacute;. Much&iacute;sima gente sigue pensando que el feminismo es una lucha de sexos. Se ve en los comentarios de cualquier noticia feminista, hay un cierto victimismo de los hombres al respecto. Para muchos y bueno, tambi&eacute;n para muchas, es una cuesti&oacute;n de puro desconocimiento.
    </p><p class="article-text">
        Hay que asumir que esta es una transformaci&oacute;n lenta y complicada en la que hay muchas situaciones y muy complejas que no se pueden resumir en un tuit como a mucha gente le gusta. Por ejemplo: si los hombres no se incorporan a las labores dom&eacute;sticas, al cuidado de los hijos, las mujeres no pueden desarrollar carreras profesionales en igualdad de condiciones.
    </p><p class="article-text">
        Pero, por otro lado, los poqu&iacute;simos hombres que asumen esas labores de cuidado a las que se les da tan poco valor son vistos como fracasados por su entorno. Como el hombre que se queda en casa para cuidar de los hijos y su propia madre le ve como un calzonazos. Hay un aprendizaje que&nbsp;se debe trabajar&nbsp;dentro de cada hogar y desde la educaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la complejidad del discurso quer&iacute;a decir tambi&eacute;n que, por ejemplo, con el <em>MeToo</em> se est&aacute; permitiendo que el debate vaya hacia lo que es acoso y lo que no es, lo est&aacute; desviando de su origen y lo que es importante. En el mundo del cine se ha cristalizado un hecho que ocurre en muchas partes: como el c&iacute;rculo de poder es masculino, una mujer que quiera hacer una carrera profesional tiene que pasar necesariamente por cosas que se pueden convertir en chantajes sexuales.
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        <strong>&iquest;Ocurre en la m&uacute;sica tambi&eacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, porque, por ejemplo, desde hace 25 a&ntilde;os soy jefa de mi proyecto. No tienes que pasar por un solo filtro, hay muchos. No todos los productores son t&iacute;os. En el caso de Harvey Weinstein tienes que pasar por &eacute;l necesariamente. Pero con la carta de las francesas se ha puesto el foco en la cuesti&oacute;n de qu&eacute; es acoso, qu&eacute; es ligoteo torpe y esa no es la discusi&oacute;n. La discusi&oacute;n es que no hay m&aacute;s proyectos femeninos porque si no hay productoras con recursos econ&oacute;micos suficientes entonces no hay discurso femenino.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ha sido para usted ser mujer dentro del mundo de la m&uacute;sica? &iquest;Cree que ha sido m&aacute;s dif&iacute;cil que para un hombre?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, es m&aacute;s complicado que se te valore o que se te juzgue m&aacute;s all&aacute; de tu aspecto f&iacute;sico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Alguna vez ha tenido que enfrentar a una situaci&oacute;n de acoso dentro del &aacute;mbito laboral?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Muy al principio, quiz&aacute;s en la &eacute;poca de Alex y Cristina, viv&iacute; situaciones en las que s&iacute; hubo. Nunca las pude leer de manera tan clara, no fueron &ldquo;si no pasas por aqu&iacute; te voy a arruinar la carrera&rdquo;, pero cuando una lo recuerda a posteriori s&iacute; nota el matiz. Pero desde hace 25 a&ntilde;os soy mi propia jefa y con los m&uacute;sicos con los que toco tengo una relaci&oacute;n de compa&ntilde;erismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted tiene dos hijos varones, &iquest;c&oacute;mo es educarles en el feminismo teniendo en cuenta los est&iacute;mulos que reciben desde fuera?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay que cargarles de argumentos para que sean feministas. Pero ya no por una cuesti&oacute;n de solidaridad con las mujeres, sino porque a ellos mismos les interesa. Un mundo en igualdad es mejor para los hombres tambi&eacute;n y tienen mucho que ganar. Eso es lo que hay que explicar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Quiere decir que la masculinidad como se entiende hoy en d&iacute;a es opresiva para ellos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una construcci&oacute;n muy falsa. No la masculinidad, sino &ldquo;el macho&rdquo; que se construye encima de un var&oacute;n es una construcci&oacute;n tan falsa como el papel de la mujer fatal o la mujer sacrificada. Que nuestras partes sexuales sean binarias, menos para un precioso conjunto que se escapa de esta definici&oacute;n, no quiere decir que nuestras cabezas lo sean. No puede ser que lo que tenemos entre las piernas decida lo que vamos a hacer en la vida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>Una pregunta que hay que hacer, &iquest;qu&eacute; opina de la huelga feminista del 8 de marzo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que m&aacute;s me gusta es la idea de colgar delantales de los balcones. Es fundamental que se le de valor al trabajo que hacen las mujeres en las familias y que los hombres asuman que ese trabajo les corresponde a ellos tambi&eacute;n. Da igual si no tiene &eacute;xito mayoritario. Simplemente que se hable de ello, de que las mujeres somos una fuerza unida y de que queremos un mundo libre de machismo ya es un triunfo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es una huelga que convoca a las mujeres en la que los hombres pueden participar de manera secundaria, sin quitarle voz a sus compa&ntilde;eras. Es una huelga laboral, de cuidados y de consumo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que movemos el mundo y podemos paralizarlo. No s&eacute; si es realista que ocurra esta vez. En todo caso, es muy esperanzador lo que est&aacute; ocurriendo. Es solo el inicio, la toma de conciencia. La transformaci&oacute;n ser&aacute; lenta y tiene que vencer muchas resistencias en muchos frentes. Cada 8 de marzo sale m&aacute;s gente a la calle a cargarse de fuerza. Empoderar a las mujeres es lo m&aacute;s urgente, pero creo que a los hombres que se desmarcan del machismo hay que darles un sitio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted da un concierto en Barcelona el 8 de marzo&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, ten&iacute;a este concierto programado mucho antes de que se hablase de huelga y no puedo moverlo. Si no lo hago ese d&iacute;a no puedo presentar el disco en Barcelona, pero como en este disco soy un hombre rubio creo que estoy disculpada. Estamos haciendo planes para que sea un fin de fiesta espectacular.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mina López, Mina López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/puede-piernas-decida-vamos-hacer_128_2780480.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Feb 2018 22:03:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Lo que tenemos entre las piernas no puede decidir qué vamos a hacer en la vida"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Christina Rosenvinge]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Es fantástico hacer una huelga de brazos caídos el Día de la Mujer Trabajadora"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/entrevistas/marisa-paredes-fantastico-dia-mujer-trabajadora_128_2805264.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/13865f00-0f8e-4960-b753-c674255ec0b6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Marisa Paredes, Goya de Honor 2018 © Enrique Cidoncha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hablamos con la veterana actriz sobre el acoso sexual en el mundo del cine, la huelga del próximo 8 de marzo y de sus inicios en la industria española</p><p class="subtitle">"Cuando yo empecé en esta profesión, siempre había alguno que más o menos te quería meter mano"</p></div><p class="article-text">
        Cuando Marisa Paredes cogi&oacute; el tel&eacute;fono y escuch&oacute; a Yvonne Blake, presidenta de la Academia de Cine, <a href="http://www.eldiario.es/cultura/cine/Marisa-Paredes-Goya-Honor_0_697831100.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">decirle que el Goya de Honor 2018 era para ella</a>, lo primero que pens&oacute; fue: &ldquo;Qu&eacute; horror, por qu&eacute; me toca esto a m&iacute; ahora. Todo el l&iacute;o de escoger el traje y escribir el discurso&rdquo;. No es extra&ntilde;o, porque la actriz ya sabe de qu&eacute; va el tema.
    </p><p class="article-text">
        En sus m&aacute;s de 50 a&ntilde;os de carrera ha recogido m&aacute;s de 15 premios, entre ellos la Medalla de Oro al M&eacute;rito en las Bellas Artes. Pero este se le hab&iacute;a resistido hasta ahora. &ldquo;Por fin nos vemos t&uacute; y yo las caras&rdquo; le dijo al &lsquo;cabez&oacute;n&rsquo; cuando lo tuvo en sus manos.
    </p><p class="article-text">
        Esta actriz espigada, con pose y voz de diva de cine cl&aacute;sico, empez&oacute; en el oficio cuando ten&iacute;a 14 a&ntilde;os, pese a la oposici&oacute;n paterna, que consideraba que trabajar en el mundo de la far&aacute;ndula era m&aacute;s o menos como dedicarse a la prostituci&oacute;n. &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n te crees que eres, Lola Flores?&rdquo;, le dijo.
    </p><p class="article-text">
        Tuvo que pasar un a&ntilde;o e hizo falta mucha insistencia por parte de su madre para conseguir su permiso. &ldquo;Las funciones acababan como a las 12 o la 1 de la noche. Ella, que trabajaba como una fiera, me acompa&ntilde;aba a casa cruzando la m&iacute;tica plaza de Santa Ana para que si pap&aacute; se despertaba no hubiese problema&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente en la gala de este a&ntilde;o, Isabel Coixet tambi&eacute;n record&oacute; el apoyo que recibi&oacute; por parte de su progenitora cuando recogi&oacute; su <a href="http://www.eldiario.es/cultura/cine/Coixet-directora-Goya-arrasan-Handia_0_736326757.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Goya al Mejor Gui&oacute;n Adaptado por su pel&iacute;cula La librer&iacute;a</a>. &ldquo;Las madres han sido m&aacute;s comprensivas porque sab&iacute;an lo que era estar viviendo con un se&ntilde;or del que depend&iacute;an econ&oacute;micamente en aquel momento. Ellas, o por lo menos la m&iacute;a, sent&iacute;an que eso era una prisi&oacute;n de la que no se pod&iacute;a mover. Lo que ten&iacute;a muy claro era que quer&iacute;a que yo hiciera lo que quisiera, pero que me sintiera libre&rdquo;, explica Paredes por tel&eacute;fono a este peri&oacute;dico.
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                </figure><h3 class="article-text">La libertad de la reivindicaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Tiene muy presente el <em>No a la guerra</em> que se exclam&oacute; en la gala de los premios de 2003, cuando ella a&uacute;n era presidenta de la Academia. Desde aquel momento la ceremonia se ha convertido, en mayor o menor medida, en una ocasi&oacute;n que los asistentes aprovechan para hacer o&iacute;r sus reivindicaciones.
    </p><p class="article-text">
        Algo que no gusta a todo el mundo, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/Arturo-Valls-Goya-gustaria-hablase_0_736326791.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como por ejemplo al presentador y actor Arturo Valls</a>, que declar&oacute; en la alfombra roja que la fiesta del cine no es el &ldquo;escaparate&rdquo; para tratar temas no relacionados con la industria.&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/cultura/cine/Abanicos-feministas-igualdad-Goya_0_736326763.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En esta edici&oacute;n se reclamaba la igualdad de derechos</a> para las mujeres, cuya presencia en el cine (tanto delante como detr&aacute;s de las c&aacute;maras) es mucho menor que la de los hombres.
    </p><p class="article-text">
        Con respecto a este tema, la entrevistada comenta que: &ldquo;Es verdad que es una fiesta en la que se celebra el cine espa&ntilde;ol pero en un momento en el que la gente se manifiesta de una manera m&aacute;s valiente, es un poco absurdo que no se utilice esa plataforma. Pero bueno, tengo que decir que siempre hay censura. Tienes que cumplir con la Academia, cumplir con la productora y con TVE. Son demasiadas presiones para que todo el mundo est&eacute; contento y siempre hay muchas cosas que te dejas por el camino&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La protesta de este a&ntilde;o no es una casualidad. Se enmarca dentro de la ola de denuncias que las mujeres del cine en Estados Unidos comenzaron hace un par de a&ntilde;os pidiendo igualdad laboral (la ceremonia de los Oscar de 2016 fue uno de los momentos &aacute;lgidos) y coincide con el esc&aacute;ndalo de los acosos sexuales por parte de Harvey Weinstein y muchos otros grandes nombres de Hollywood.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.eldiario.es/cultura/feminismo/descubrir-Harvey-Weinstein-cine-espanol_0_734577312.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;Ocurre lo mismo en Espa&ntilde;a?</a>&nbsp;&ldquo;Cuando yo empec&eacute; en esta profesi&oacute;n, siempre hab&iacute;a alguno que m&aacute;s o menos quer&iacute;a meter mano a quienes fu&eacute;ramos mujeres en determinado proyecto de trabajo. Era como parte del momento social y se aprovechaban, por supuesto, de la situaci&oacute;n de poder. Es muy alentador que las mujeres americanas se hayan atrevido a denunciar eso, incluso en una gala como los Globos de Oro. A ver qu&eacute; pasa en los Oscar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n hace un comentario con respecto al manifiesto firmado por 100 intelectuales francesas, entre las que se encontraba Catherine Deneuve, en el que se cuestionaba al movimiento de las norteamericanas -cuyo lema es #MeToo (#YoTambi&eacute;n, en castellano)- por puritano y por haber iniciado una &lsquo;caza de brujas&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que para nada pueden estar en contra de ese movimiento. Lo que s&iacute; hicieron y yo creo que no se entendi&oacute; bien, es alertar sobre hasta d&oacute;nde pod&iacute;a llegar ese movimiento porque puede suceder que alguien te diga 'qu&eacute; guapa est&aacute;s' y t&uacute; contestes 'usted me ha ofendido'. Hay un punto ah&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/huelga-feminista-asamblea_0_738077164.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Apoya entusiasta la huelga feminista del pr&oacute;ximo 8 de marzo</a>&nbsp;que, adem&aacute;s de laboral, tambi&eacute;n quiere ser de cuidados, de consumo y de estudios. Un d&iacute;a en el que las mujeres dejen de lado sus labores diarias para que se haga visible su importancia en la sociedad. &ldquo;Me parece muy buena idea. Yo tengo suerte porque mi marido es maravilloso y friega platos, hace la cama, me levanto con la mesa puesta para el desayuno&hellip; yo tengo una joyita, pero s&eacute; y conozco todas las dem&aacute;s situaciones. Mismamente he visto a mi madre. As&iacute; que me parece fant&aacute;stico hacer una huelga de brazos ca&iacute;dos para el D&iacute;a de la Mujer Trabajadora&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">Medio siglo de oficio</h3><p class="article-text">
        Ha trabajado con los grandes directores, desde Fern&aacute;n G&oacute;mez a Pedro Almod&oacute;var pasando por Roberto Benigni, Arturo Ripstein o Fernando Trueba. Se ha subido a las tablas del teatro, su rostro se ha proyectado en la gran pantalla y se code&oacute; con Las chicas de hoy en d&iacute;a en la televisi&oacute;n. Y esto solo es un m&iacute;nimo resumen.
    </p><p class="article-text">
        De los tres medios escoge el cine, porque la pel&iacute;cula viaja: &ldquo;T&uacute; haces la pel&iacute;cula y luego ella sigue su camino y te ven ac&aacute; y all&aacute; y es bonito porque tiene una repercusi&oacute;n. Tambi&eacute;n es cierto que el teatro tiene esa cosa s&uacute;per importante que es el encuentro con el p&uacute;blico. Es un acto vivo, que no se repite, la representaci&oacute;n diaria casi siempre es diferente porque el p&uacute;blico es diferente y su respuesta tambi&eacute;n lo es&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la televisi&oacute;n ya no se siente c&oacute;moda. &ldquo;Ha llegado a los extremos de que cualquiera que salga en la televisi&oacute;n es famoso tanto con inter&eacute;s como sin &eacute;l. Hay gente maravillosa en televisi&oacute;n, actores y actrices estupendos&hellip; pero entran las cosas buenas y las cosas malas. Cuando yo hac&iacute;a televisi&oacute;n, en general, todo ten&iacute;a un nivel. Ensay&aacute;bamos una semana, grab&aacute;bamos en dos o tres d&iacute;as. Ahora hay series que est&aacute;n muy bien, pero a m&iacute; cuando me llaman y me cuentan que hay que hacer todos los d&iacute;as no s&eacute; cu&aacute;ntas secuencias y adem&aacute;s aprend&eacute;rselo el d&iacute;a anterior... esa no es mi forma de trabajar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pr&oacute;ximamente estrenar&aacute; dos pel&iacute;culas: <em>Petra</em>, de Jaime Rosales y <em>El sue&ntilde;o del califa</em> de Souheil Ben-Barka y, por el momento, no tiene previsto jubilarse. &ldquo;Siempre me queda mucho por hacer, lo &uacute;nico que no quiero es repetir personajes. Si ya he hecho dos veces de prostituta borracha hacerlo otra vez me aburre. Aunque s&iacute; tengo que decir que si el director es nuevo y me excita o me estimula la curiosidad lo har&eacute; igualmente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Le gustar&iacute;a trabajar en un <em>thriller</em>, una comedia polic&iacute;aca o musical, aunque &ldquo;como soy tan delgaducha pues no parece que encaje mucho&rdquo;, dice entre risas.
    </p><p class="article-text">
        Afirma que ha tenido la suerte de trabajar con muchos de los m&aacute;s grandes y que est&aacute; &ldquo;contenta como estoy y como me han venido las cosas pero siempre espero que pasen otras, quiero aprender todo el rato. Porque este oficio es para aprender. Eso s&iacute;, cada vez intento m&aacute;s, y a veces lo consigo, ser m&aacute;s feliz. Trabajar con menos agobios, menos angustias, con m&aacute;s serenidad&hellip; eso es fundamental&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mina López, Mina López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/entrevistas/marisa-paredes-fantastico-dia-mujer-trabajadora_128_2805264.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Feb 2018 19:11:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Es fantástico hacer una huelga de brazos caídos el Día de la Mujer Trabajadora"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Premios Goya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres décadas al borde de un ataque de nervios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/mujeres-borde-ataque-nervios_1_2939855.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/35cd9fb1-49d7-4728-a2c8-e13a256432ea_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Mujeres al borde de un ataque de nervios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'Mujeres al borde de un ataque de nervios', una de las películas más míticas de Pedro Almodóvar cumple 30 años</p><p class="subtitle">Hablamos con las actrices María Barranco y Kiti Mánver, y con la crítica de cine Nuria Vidal para analizar la imagen que proyecta de las mujeres a través de sus protagonistas</p></div><p class="article-text">
        Parece mentira, pero hace ya 30 a&ntilde;os que Carmen Maura arranc&oacute; el cable de su tel&eacute;fono rojo para tirarlo por la ventana, harta de esperar una llamada. <em>Mujeres al borde de un ataque de nervios</em> se estren&oacute; en 1988 y subi&oacute; a Pedro Almod&oacute;var a la palestra internacional con una candidatura al Oscar, despu&eacute;s de haber ganado el Premio Goya a la mejor pel&iacute;cula ese mismo a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Visualmente impactante, el filme narra la historia de cuatro mujeres que viven, como bien indica el t&iacute;tulo, a punto del colapso. La protagonista, Pepa, descubre que est&aacute; embarazada del que acaba de convertirse en su expareja y trata de ponerse en contacto con &eacute;l desesperadamente. Mientras tanto, su amiga Candela se presenta hist&eacute;rica en su casa al descubrir que puede ir a la c&aacute;rcel por acoger en su piso a un grupo de terroristas chi&iacute;tas liderado por su amante. Luc&iacute;a, la primera mujer del padre del hijo de Pepa, finge estar cuerda para salir del psiqui&aacute;trico en ir en su busca. Y todav&iacute;a falta Paulina, la abogada feminista que es la que tiene hecha la maleta de verdad. Un l&iacute;o con gazpacho en la nevera.
    </p><p class="article-text">
        <span id="2605774_1516206490210"></span>
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    </figure><p class="article-text">
        Esta fue la primera pel&iacute;cula de Mar&iacute;a Barranco, la actriz que da vida a la pobre Candela, la modelo malague&ntilde;a con pendientes en forma de cafetera de la que se ha aprovechado su amante &aacute;rabe. &ldquo;Yo ten&iacute;a la misma cara que mi personaje. Estaba asustada porque era consciente de que iba a ser una oportunidad muy grande para m&iacute;, aunque no imaginaba que tanto. Y no sab&iacute;a cu&aacute;l era la t&eacute;cnica del cine, no sab&iacute;a pararme en una marca... Pedro me dirig&iacute;a y yo tropezaba con el sof&aacute; y esas cosas. Pero lo recuerdo con mucho cari&ntilde;o&rdquo;, cuenta a eldiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Kiti M&aacute;nver, Paulina la abogada feminista en la pel&iacute;cula, entr&oacute; a formar parte del elenco casi por casualidad y con unas condiciones m&aacute;s que especiales. &ldquo;Llevaba un a&ntilde;o entero primero postrada en una cama y despu&eacute;s en una silla de ruedas porque hab&iacute;a tenido un accidente en el teatro, me ca&iacute; de un trapecio. Y lo curioso es que este personaje estaba escrito para Marisa Paredes y no lo pudo hacer. As&iacute; que le dijeron a Pedro que me llamase, que ya me hab&iacute;an visto por la calle y as&iacute; fue&rdquo;, recuerda sobre su fichaje.
    </p><p class="article-text">
        Esa situaci&oacute;n personal tambi&eacute;n sirvi&oacute; para imprimir m&aacute;s car&aacute;cter a su personaje: &ldquo;Salgo un poco hinchada, porque despu&eacute;s de tanto tiempo sin moverme&hellip; Adem&aacute;s llevaba un cors&eacute; que, de hecho, tuve que ponerme dos a&ntilde;os seguidos. Pero todo eso le favorece al personaje, tan tiesa, tan grandota. Y aun as&iacute; salgo guap&iacute;sima, cuando trabajas con Pedro sabes que est&eacute;ticamente vas a ir maravillosa&rdquo;, afirma. La actriz se&ntilde;ala que la direcci&oacute;n de fotograf&iacute;a&ldquo;es de Jos&eacute; Lu&iacute;s Alcaide, nada m&aacute;s y nada menos y tengo que decir que es de los pocos que me consigue sacar los ojos verdes&rdquo;.
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                </figure><h3 class="article-text">El trabajo que sirvi&oacute; de trampol&iacute;n</h3><p class="article-text">
        La producci&oacute;n es uno de los factores clave en el salto cualitativo que da el trabajo de Almod&oacute;var con esta pel&iacute;cula. Nuria Vidal, cr&iacute;tica de cine y autora del libro<em> El cine de Pedro Almod&oacute;var</em> (Destino, 1988), explica: &ldquo;Aunque sigue siendo muy poco dinero, tiene un nivel de producci&oacute;n mucho m&aacute;s alto que le permite competir en los Oscar&rdquo;. A&ntilde;ade que &ldquo;adem&aacute;s, tiene uno de sus mejores guiones, con algunas de las l&iacute;neas de di&aacute;logo que tambi&eacute;n est&aacute;n entre lo mejor que ha escrito y cuenta con un grupo de actrices muy potentes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El ranking de &ldquo;mejores pel&iacute;culas&rdquo; de Almod&oacute;var puede causar encendidos debates, pero es innegable que <em>Mujeres al borde de un ataque de nervios</em> ha proporcionado alguna de las escenas m&aacute;s memorables de la historia del cine espa&ntilde;ol (los memes y gifs animados que circulan por Internet dan f&eacute; de ello).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        La melena al viento de Luc&iacute;a (Julieta Serrano) sentada en el asiento trasero de la moto, Candela (Mar&iacute;a Barranco) llorando y diciendo &ldquo;horroroso, horroroso&rdquo; en el sal&oacute;n, la cama de Pepa (Carmen Maura) en llamas o las l&aacute;grimas en el mambo-taxi son ya emblem&aacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, M&aacute;nver comenta que: &ldquo;Creo que en la que me tiran el disco es la secuencia de una pel&iacute;cula en la que he trabajado que m&aacute;s se ha puesto en todos los medios. Es como una cosa recurrente que cada cierto tiempo vuelve a aparecer en Twitter, en las otras redes&hellip; en fin, sigue ah&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las tres entrevistadas afirman un&aacute;nimemente que la pel&iacute;cula ha aguantado muy bien el paso del tiempo y que sigue siendo v&aacute;lida en la actualidad, aunque para Vidal si se hubiese estrenado ahora la acogida habr&iacute;a sido diferente. &ldquo;No s&eacute; si hoy en d&iacute;a alguien se atrever&iacute;a a hacer una pel&iacute;cula as&iacute;. Ahora estamos todos tan sumergidos en lo correcto que puede que ni el propio Almod&oacute;var se atrever&iacute;a a hacer una pel&iacute;cula tan desmadradamente incorrecta&rdquo;, afirma.
    </p><h3 class="article-text">Un universo femenino &iquest;feminista?</h3><p class="article-text">
        Si algo tiene que agradecerle el p&uacute;blico a Almod&oacute;var -m&aacute;s all&aacute; de la calidad de sus pel&iacute;culas- es la reivindicaci&oacute;n de la mujer en la pantalla y la eliminaci&oacute;n de las construcciones de g&eacute;nero normativas. En sus historias salen mujeres ricas, de clase obrera, transexuales, modernas, ilustradas, marginales, reservadas, toreras, histri&oacute;nicas, valientes, feas, monjas, inteligentes, bordes y podr&iacute;amos seguir.
    </p><p class="article-text">
        Almod&oacute;var conoce bien el mundo femenino pero, como defiende Nuria Vidal, eso no significa necesariamente que sea feminista. &ldquo;Ser feminista es una ideolog&iacute;a. No digo que sea buena ni que sea mala, solo que es una ideolog&iacute;a. Y no creo que en su cine exista. Lo que s&iacute; creo es que existe una gran comprensi&oacute;n y un gran capacidad de observar el mundo femenino. Pero no es lo mismo&rdquo;, puntualiza.
    </p><p class="article-text">
        Algunos momentos de su obra se han criticado por banalizar problemas tan graves como la violaci&oacute;n -Ver&oacute;nica Forqu&eacute; en <em>Kika</em>, por ejemplo- o la dependencia emocional de sus personajes femeninos con respecto a los hombres. Pero para Kiti M&aacute;nver s&iacute; es feminista en el sentido de que representa a unas mujeres muy potentes haciendo lo que ellas consideran que tienen que hacer, tanto ideol&oacute;gicamente como est&eacute;ticamente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pedro es un hombre que conoce muy bien el sentimiento y el padecimiento de la mujer. Y adem&aacute;s la quiere y se nota en la pel&iacute;cula. Las pone como grandes hero&iacute;nas incluso cuando son lumpen, como en <em>&iquest;Qu&eacute; he hecho yo para merecer esto?</em> que es una maravilla&rdquo;, concreta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Por su parte, Mar&iacute;a Barranco afirma que &ldquo;cree que cualquier tema que sea una visi&oacute;n de mujeres, de sentimientos de mujeres pues es una cosa feminista. Porque yo no puedo separar una cosa de la otra. Yo creo que todas las mujeres tienen una condici&oacute;n feminista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al fin y al cabo y al final, las protagonistas de la pel&iacute;cula acaban haciendo lo que les da la gana, hartas de correr y preocuparse por se&ntilde;ores que las ponen de los nervios. Se van de viaje, pierden la virginidad sin necesidad de un hombre o se vuelven a su casa a seguir con sus vidas, bien sea a un &aacute;tico de lujo en la calle Montalb&aacute;n de Madrid o &ldquo;a la L&oacute;pez Ibor&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mina López, Mina López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/mujeres-borde-ataque-nervios_1_2939855.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jan 2018 20:11:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tres décadas al borde de un ataque de nervios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pedro Almodóvar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De 'El pirata garrapata' a 'Elige tu propia aventura': la vuelta a los libros infantiles en casa de nuestros padres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/vuelta-biblioteca-infantil-casapadres_1_2990112.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f195484-2a4e-4d69-92f6-92c0e65665b6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Viñeta de &#039;El Tesorero&#039;, un cómic de &#039;Mortadelo y Filemón&#039; lanzado en 2015"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nunca es mal momento para sentir el síndrome Peter Pan y, por unos instantes, recorrer esas historias en las que nos perdimos cuando éramos pequeños </p></div><p class="article-text">
        Cuando se vive fuera, volver a casa de la familia temporalmente -por Navidad, sin ir m&aacute;s lejos- puede suponer un retroceso en la edad. Da igual que los padres ya sean abuelos y que la persona en cuesti&oacute;n peine canas, porque las preguntas que no se quieren responder, las &oacute;rdenes &ldquo;ayuda-a-poner-la-mesa-haz-el-favor&rdquo; y los roles familiares est&aacute;n ah&iacute;, con el turr&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Con un poco de suerte tambi&eacute;n seguir&aacute; la colecci&oacute;n de libros infantiles y juveniles de los a&ntilde;os mozos, t&iacute;tulos que se han le&iacute;do en gran parte de los hogares del pa&iacute;s, algunos por imperativo escolar y otros por puro disfrute. Sentarse en la habitaci&oacute;n de los primeros a&ntilde;os -si es que los progenitores no la han convertido en el cuarto de los trastos o en un inquietante gimnasio casero- activa un viaje al pasado parecido al de la magdalena de Proust.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, teniendo en cuenta que es bastante posible que durante esos d&iacute;as muchos y muchas vuelvan a refugiarse en su guarida despu&eacute;s de alguna trifulca -&ldquo;&iexcl;Ay, pap&aacute;, d&eacute;jame en paz!&rdquo;-, revisarlos es una buena manera de pasar el tiempo. De esa vuelta simb&oacute;lica a la infancia tambi&eacute;n se puede sacar provecho y a lo mejor alguno incluso acaba en la maleta de vuelta.
    </p><h3 class="article-text">El pirata garrapata,&nbsp;de Juan Mu&ntilde;oz Mart&iacute;n</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/9cddb577-41a1-403d-a4ac-2ce77c507774_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Las series de El Barco de vapor de la editorial SM son uno de los cat&aacute;logos m&aacute;s habituales en los que se escogen las lecturas &ldquo;obligadas&rdquo; del curr&iacute;culum escolar, al menos en las d&eacute;cadas de los 80 y los 90. La blanca para los ni&ntilde;os peque&ntilde;os, la azul a partir de los 7 a&ntilde;os, la naranja para los que empiezan a creerse m&aacute;s mayores y la roja para los experimentados de m&aacute;s de 10 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <em>Fray Perico y su borrico</em> o <em>El pirata garrapata</em> de Juan Mu&ntilde;oz Mart&iacute;n han sido de los m&aacute;s le&iacute;dos y es f&aacute;cil encontrarlo en muchas habitaciones infantiles. Ambos son los primeros de sendas sagas, siendo la del marinero la m&aacute;s larga, con 16 t&iacute;tulos.
    </p><p class="article-text">
        La trama de Garrapata, un temido bandido de Londres en el siglo XVIII, es sencilla pero eficaz. El polic&iacute;a Lord Chaparrete le propone capitanear el barco Salmonete y ambos se lanzan al mar como piratas. Uno de los principales objetivos de su viaje es liberar a Floripondia, secuestrada por sus enemigos, aunque en el proceso viven incidentes variados.
    </p><h3 class="article-text">Celia, de Elena Fort&uacute;n</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/996b2276-8b3f-4f14-8f2e-293edd277b9d_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Posiblemente muchas y muchos conocieron a Celia por primera vez a trav&eacute;s de la televisi&oacute;n, con la adaptaci&oacute;n dirigida por Jos&eacute; Luis Borau y guion de Carmen Mart&iacute;n Gaite que se empez&oacute; a emitir en Televisi&oacute;n Espa&ntilde;ola el 5 de enero de 1993. Coincidiendo con el &eacute;xito de la serie, la editorial Aguilar reedit&oacute; alguno de los t&iacute;tulos protagonizados por esa ni&ntilde;a sabionda salida de la mente de Elena Fort&uacute;n, seud&oacute;nimo de Encarnaci&oacute;n Aragoneses de Urquijo y los puso en manos de los nietos de aquellos y aquellas que los hab&iacute;an le&iacute;do en su edici&oacute;n original.
    </p><p class="article-text">
        Pero seguramente gran parte de las casas ya ten&iacute;an acumulados en sus estanter&iacute;as muchos de los vol&uacute;menes, porque desde su primera aparici&oacute;n en la secci&oacute;n<em> Gente menuda</em> de la revista Blanco y negro en 1928, Celia G&aacute;lvez de Montalb&aacute;n se convirti&oacute; en una amiga intergeneracional. Preguntona y rebelde, esa ni&ntilde;a cuestiona desde el papel las acciones y el universo de los adultos: sus diatribas atacan directamente al clasismo, el papel de la mujer en la sociedad y la opresi&oacute;n de los m&aacute;s d&eacute;biles.
    </p><p class="article-text">
        El nombre de Elena Fort&uacute;n se recuper&oacute; en 2017 gracias a la labor de la editorial Renacimiento, que public&oacute; su novela autobiogr&aacute;fica <em>Oscuro sendero</em> y est&aacute; reeditando la saga de Celia, inclu&iacute;do el volumen <em>Celia en la revoluci&oacute;n</em>, que sit&uacute;a a nuestra hero&iacute;na en la Guerra Civil espa&ntilde;ola y que pr&aacute;cticamente estaba desaparecido del mercado (la edici&oacute;n original solo se puede encontrar de segunda mano por precios que incluso alcanzan los 200 euros).
    </p><h3 class="article-text"><strong>El peque&ntilde;o Nicol&aacute;s, de Ren&eacute; Goscinny y Jean-Jacques Semp&eacute;</strong></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0ff40ec5-f9c9-404e-8e2d-8ebc4b3e06f1_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Podr&iacute;a ser el equivalente a Celia en franc&eacute;s. Este ni&ntilde;o de siete a&ntilde;os imaginado por el guionista responsable de Asterix e ilustrado por uno de los dibujantes m&aacute;s importantes de Francia (Blackie Books ha recuperado alguno de sus trabajos recientemente en una colecci&oacute;n que lleva su nombre) tambi&eacute;n se dedica a cuestionar a los adultos desde su perspectiva infantil, poniendo de manifiesto lo absurdo de muchas de las cosas que hacen.
    </p><p class="article-text">
        Sus historias empezaron public&aacute;ndose en revistas. La primera fue la belga Le Moustique y despu&eacute;s pasaron a las francesas Sud-Ouest Dimanche y Pilote, montada por el propio Goscinny. El primero de los cinco libros de la colecci&oacute;n sali&oacute; en 1960 y en 2004 se publicaron otros tres con historias in&eacute;ditas de la mano de la hija del fallecido Goscinny y Semp&eacute;. Todos ellos fueron un &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        Nicol&aacute;s es el encargado de contar las aventuras -casi siempre enmarcadas en el escenario de la escuela- que corre con sus amigos. Una de las caracter&iacute;sticas de estos es que, adem&aacute;s de tener personalidades muy definidas, tienen nombres muy extravagantes para los lectores en castellano, al menos. Los Clotario, Alcestes, Majencio, Godofredo o Eudes no abundan en las listas de clase en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Esta saga es una de las m&aacute;s atractivas para recuperar en la edad adulta ya que est&aacute; escrita de una manera tan amena, divertida e inteligente que hace palidecer a muchas novelas. Y los dibujos de Semp&eacute; siempre son una maravilla.
    </p><h3 class="article-text">Torres de Malory, de Enid Blyton</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/48c0f15f-1be4-4834-8434-cfd3c1c2c8a8_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Aunque sus personajes m&aacute;s conocidos son <em>Los cinco</em>, la brit&aacute;nica firm&oacute; m&aacute;s de 700 libros dirigidos al p&uacute;blico infantil, la mayor&iacute;a de ellos agrupados por series. Una de ellas es <em>Torres de Malory,</em> compuesta por seis t&iacute;tulos y ambientada en un internado femenino situado en Cornualles. El primer libro de la saga protagonizada por Darrell Rivers se public&oacute; en 1946, lo que explica la moralina imperante en cada p&aacute;gina.
    </p><p class="article-text">
        Blyton presenta el colegio como un ed&eacute;n juvenil en el que las ni&ntilde;as entran a los 12 a&ntilde;os y salen a los 17 convertidas en jovencitas correctas y cultivadas para ejercer su papel en la sociedad brit&aacute;nica del momento. All&iacute; las alumnas aprenden a jugar al hockey y al lacrosse, comen puding y beben limonada, pasean por los acantilados, se divierten locamente en fiestas clandestinas de pijamas y viven dramas derivados de sus comportamientos - &ldquo;&iexcl;Darrell Rivers ha renunciado a ser jefa de clase!&rdquo;- aunque siempre acaban encontrando el camino de la rectitud.
    </p><p class="article-text">
        Para las lectoras espa&ntilde;olas (la serie est&aacute; orientada claramente al p&uacute;blico femenino, aunque ser&iacute;a interesante saber cu&aacute;ntos ni&ntilde;os los leyeron a escondidas) ese universo se presentaba de lo m&aacute;s ex&oacute;tico, porque el n&uacute;mero de j&oacute;venes que iban a internados, jugaban a otra cosa que no fuese el f&uacute;tbol o la comba y comiesen pastel de ri&ntilde;ones era m&aacute;s bien escaso.
    </p><p class="article-text">
        Si se repasan ahora los libros de Blyton, se revelan como clasistas, machistas e incluso racistas aunque son cl&aacute;sicos que engancharon a la lectura a un gran p&uacute;blico, especialmente con las ediciones que la Editorial Molino lanz&oacute; en Espa&ntilde;a a partir de los a&ntilde;os 80, ilustradas por Escolano. Por cierto, un libro recopilatorio con los trabajos que el dibujante realiz&oacute; para esta y otras sagas est&aacute; tardando: son aut&eacute;nticas obras de arte pop.
    </p><h3 class="article-text">El peque&ntilde;o vampiro, de Angela Sommer-Bodenburg</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/2d1e183d-963f-4c9e-9972-0e0f120983ce_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El &eacute;xito de los vampiros entre la juventud est&aacute; m&aacute;s que demostrado con ejemplos como <em>Crep&uacute;sculo</em>. Pero antes que Bella y sus dramas amorosos estuvo el peque&ntilde;o vampiro, menos melodram&aacute;tico y m&aacute;s dado a las aventuras, aunque tambi&eacute;n triunfador. Desde su primera edici&oacute;n en 1979 ha vendido m&aacute;s de 10 millones de copias, se ha traducido a una treintena de idiomas y se ha adaptado al cine, la televisi&oacute;n, el teatro y la radio.
    </p><p class="article-text">
        R&uuml;diger von Schlotterstein es un ni&ntilde;o que se convirti&oacute; en vampiro m&aacute;s o menos a los 13 a&ntilde;os y que un d&iacute;a aparece en la ventana de Anton. Se hacen amigos y empiezan a salir por las noches volando (el ni&ntilde;o vivo puede hacerlo gracias a una capa que le deja su nuevo colega). Seg&uacute;n avanza la trama va conociendo a la familia de R&uuml;diger y sus problemas cotidianos, como la intolerancia al ajo, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        La saga cuenta con 21 libros (casi todos traducidos al castellano) y los personajes llegan a experimentar problemas de adultos como ir a terapia para intentar no temer al sol, decidir entre la vida de vampiro y el amor o la separaci&oacute;n de los padres. Es como la serie de iniciaci&oacute;n al mundo de los colmillos afilados antes de que llegue la pasi&oacute;n y los dramas de amor.
    </p><h3 class="article-text">Puck,&nbsp;de Lisbeth Werner</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d738a12a-157c-47e6-9184-ea96f58de3f2_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        A muchos y muchas les sorprender&aacute; saber que tras las aventuras de Puck no estaba ninguna mujer, sino que estaban escritas a cuatro manos por Carlo Andersen y Knud Meister (el segundo sigui&oacute; con la serie tras la muerte de Andersen en 1970). La protagonista de la colecci&oacute;n se llama Bente Winther aunque la apodan Puck por el duende que aparece en la obra <em>Sue&ntilde;o de una noche de verano</em> de Shakespeare.
    </p><p class="article-text">
        Esta joven danesa vive en un internado (escenario muy com&uacute;n de las novelas para j&oacute;venes, como se puede observar) porque su madre falleci&oacute; y su padre viaja demasiado para poder cuidarla, aunque no existe ning&uacute;n tipo de resentimiento por parte de la protagonista ya que, por supuesto, el colegio es fant&aacute;stico. En este caso tiene la particularidad de ser mixto -algo que no sucede con los de Blyton o Fort&uacute;n- lo cual aporta un poco m&aacute;s de diversidad.
    </p><p class="article-text">
        Las tramas de Puck no var&iacute;an demasiado de los planteamientos cl&aacute;sicos de este tipo de literatura juvenil extranjera escrita entre la d&eacute;cada de los 40 y los 80 del siglo XX. Las historias giran en torno a la protagonista, que tiene madera de detective y resuelve cr&iacute;menes menores. Si los libros se leen por orden cronol&oacute;gico, se puede ver su paso de la infancia a la edad adulta. De hecho, en el &uacute;ltimo libro publicado en Espa&ntilde;a (solo se tradujeron 29 de los 46 en dan&eacute;s) se enamora y se casa.
    </p><p class="article-text">
        La editorial Toray es la responsable de que esos libros encuadernados en tapa dura y con cubiertas ilustradas con la imagen del personaje principal y una caracter&iacute;stica franja rosa llegasen a las casas espa&ntilde;olas (tambi&eacute;n los tradujeron al catal&aacute;n, aunque su color es el azul). La editorial Molino se encarga ahora de su gesti&oacute;n y su est&eacute;tica se ha actualizado para llamar la atenci&oacute;n de los j&oacute;venes de hoy.
    </p><h3 class="article-text">Mortadelo y Filem&oacute;n, de Francisco Ib&aacute;&ntilde;ez</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/9f831e12-7a11-491d-86a0-e4ecf56f21eb_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Disponibles en vol&uacute;menes individuales o agrupados en las recopilaciones <em>Super Humor</em> de la editorial Bruguera acompa&ntilde;ados por otras historietas protagonizadas por Zipi y Zape, Pepe Gotera y Otilio o El botones Sacarino, entre otros. Raro ser&iacute;a que en una casa no hubiese al menos alg&uacute;n t&iacute;tulo guardado en una estanter&iacute;a o ba&uacute;l de los recuerdos.
    </p><p class="article-text">
        Las aventuras de los personajes, trabajadores de la agencia de esp&iacute;as TIA, son pr&aacute;cticamente incontables. Filem&oacute;n es bajito, casi calvo y bastante gru&ntilde;&oacute;n, mientras que Mortadelo es flaco, alto, calvo, miope y tiene la habilidad de disfrazarse de lo que necesite. Trabajan junto al Superintendente, el cient&iacute;fico Bacterio y la secretaria Ofelia. Generalmente, todo es un desastre.
    </p><p class="article-text">
        Sus aventuras se han adaptado a la televisi&oacute;n, al cine e incluso a videojuegos, y se siguen publicando a d&iacute;a de hoy. Adem&aacute;s de disfrute, las vi&ntilde;etas de Ib&aacute;&ntilde;ez sirvieron para aumentar el vocabulario de sus lectores, especialmente el de insultos ilustrados: &ldquo;merluzo&rdquo;, &ldquo;andoba&rdquo; &ldquo;canto rodao&rdquo; o &ldquo;cenutrio&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Elige tu propia aventura, de varios autores&nbsp;</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/51ffb827-8165-4ec9-b309-09a7f6904e89_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Encuadernados en r&uacute;stica, con fondo rojo e ilustraci&oacute;n en la cubierta, llaman la atenci&oacute;n en cualquier librer&iacute;a. Quien tuviese toda la colecci&oacute;n en casa era un aut&eacute;ntico fan, porque&nbsp;esta tiene casi cien n&uacute;meros.
    </p><p class="article-text">
        En su momento el formato fue una aut&eacute;ntica revoluci&oacute;n, porque se trataba de un libro que adem&aacute;s era un juego. El lector debe escoger entre opciones seg&uacute;n avanza y, por lo tanto, saltar entre p&aacute;ginas (&ldquo;si escoges quedarte durmiendo pasa a la p&aacute;gina 37&rdquo;, por ejemplo). Dependiendo del camino que se tome, el final ser&aacute; mejor o peor.
    </p><p class="article-text">
        La editorial SM los trajo a Espa&ntilde;a en 1980 y fueron un aut&eacute;ntico &eacute;xito (estaban muy en la onda de las pel&iacute;culas juveniles de la &eacute;poca como <em>Los Goonies</em>). Miqui Otero hizo su propia versi&oacute;n del formato en su libro<em> La c&aacute;psula del tiempo</em> en 2012 (Blackie Books).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mina López, Mina López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/vuelta-biblioteca-infantil-casapadres_1_2990112.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Jan 2018 20:23:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De 'El pirata garrapata' a 'Elige tu propia aventura': la vuelta a los libros infantiles en casa de nuestros padres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cómic,Literatura juvenil,Literatura infantil,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Feliz libro nuevo! Los títulos que devoraremos este 2018]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/libros-2018-novedades-editoriales_1_2973398.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ac2297fe-cedd-4c1c-8b0d-6adf3ff60f9e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="¡Feliz libro nuevo! "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tanto si buscas distopías feministas como reportajes históricos, este año tiene un libro para ti: recopilamos los lanzamientos más esperados de la temporada</p></div><p class="article-text">
        El entusiasmo de la entrada en un nuevo a&ntilde;o suele durar aproximadamente 24 horas (o menos, dependiendo de si hay resaca de por medio o no). Una vez pasadas las celebraciones, enero es como una patada de vuelta a la realidad. Nada ha cambiado, porque la suma de una cifra m&aacute;s al calendario no es m&aacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        La lectura puede ser una buena opci&oacute;n para hacer m&aacute;s llevadera la cuesta del arranque del a&ntilde;o y, afortunadamente, el mercado editorial est&aacute; bien nutrido. Eso s&iacute;, conviene seleccionar bien entre tanta oferta o el lector puede enfrentarse a un c&uacute;mulo de p&aacute;ginas insustanciales. Aqu&iacute;, una lista de sugerencias para no empezar el a&ntilde;o perdiendo el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La Muerte de Bunny Munro, de Nick Cave. Editorial&nbsp;Malpaso</strong><em>La Muerte de Bunny Munro</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        El australiano public&oacute; esta, su segunda novela, 20 a&ntilde;os despu&eacute;s de la primera. En 2009 lleg&oacute; a Espa&ntilde;a de la mano de la editorial Global Rhythm y ahora Malpaso la recupera con el 'pretexto' de que: &ldquo;era imposible de encontrarla en castellano&rdquo;. En realidad, no hace falta justificaci&oacute;n alguna para volver a poner al alcance del p&uacute;blico esta historia de decadencia humana narrada de forma salvaje a la vez que divertida.
    </p><p class="article-text">
        El protagonista, Bunny, es un vendedor de productos cosm&eacute;ticos a domicilio obsesionado con el sexo (especialmente con las vaginas, entre ellas las de Madonna, Kylie Minogue o Avril Lavigne). Cuando su mujer se suicida, se echa a la carretera con su hijo de nueve a&ntilde;os. Este se dedica a esperar a su padre mientras se intenta ligar a alguna de sus clientas, a hablar con el fantasma de su progenitora y a ver la la inevitable decadencia de su progenitor. Una suerte de vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El caf&eacute; sobre el volc&aacute;n. Una cr&oacute;nica del Berl&iacute;n de entreguerras (1922-1933), de Francisco Uzcanga Meinecke. Editorial Libros del K.O</strong><em>El caf&eacute; sobre el volc&aacute;n. Una cr&oacute;nica del Berl&iacute;n de entreguerras (1922-1933),</em>
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        Este libro, aunque podr&iacute;a haberlo sido, no es una novela sino un reportaje hist&oacute;rico. De entrada, su g&eacute;nero puede parecer poco atractivo, pero la cosa cambia cuando en la sinopsis se desvela que Joseph Goebbels, adem&aacute;s de un despiadado y despreciable nazi, tambi&eacute;n era un escritor frustrado. Ese fiasco personal le hizo atacar con especial inquina el Romanisches Caf&eacute;, local berlin&eacute;s por el que durante los a&ntilde;os 20 pasaron autores -muchos de ellos jud&iacute;os- como Stefan Zweig, Else Lasker-Sch&uuml;ler, Bertolt Brecht, K&auml;the Kollwitz, Billy Wilder u Otto Dix.
    </p><p class="article-text">
        Para el autor, que con este t&iacute;tulo sale un poco del &aacute;mbito acad&eacute;mico en el que se enmarca la gran parte de su trabajo, intenta poner de manifiesto c&oacute;mo la cultura puede ayudar a luchar, en cierta manera, contra la maldad humana.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Muerte con ping&uuml;ino,&nbsp;de Andrei Kurkov. Editorial&nbsp;Blackie Books</strong><em>Muerte con ping&uuml;ino,&nbsp;</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El protagonista del libro es un escritor arruinado y muy deprimido que decide adoptar un ping&uuml;ino como animal de compa&ntilde;&iacute;a, pero resulta que la mascota tambi&eacute;n est&aacute; con el &aacute;nimo m&aacute;s bien bajo. Adem&aacute;s, acepta el trabajo de redactor de obituarios &ldquo;por si acaso&rdquo; para un peri&oacute;dico (necrol&oacute;gicas sobre personajes que a&uacute;n est&aacute;n vivos para que cuando fallezcan la noticia est&eacute; ya preparada. Es una pr&aacute;ctica real y habitual). Una labor que no ayuda mucho a ver la vida con alegr&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La trama se complica a&uacute;n m&aacute;s cuando los protagonistas de sus escritos empiezan a morir en extra&ntilde;as circunstancias -algo que hace muy necesario su trabajo, por otro lado- y los personajes principales inician una aventura macabra y emocionante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un debut en la vida, de Anita Brookner. Editorial&nbsp;Libros del Asteroide</strong><em>Un debut en la vida,</em><em>Libros del Asteroide</em>
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                </figure><p class="article-text">
        Esta es la historia de una profesora universitaria que busca reflejos de ella misma en los personajes de Balzac, en los que ha centrado su carrera profesional. A los 40 a&ntilde;os experimenta una especie de crisis existencial en la que reflexiona sobre c&oacute;mo su pasi&oacute;n por la lectura ha guiado su vida y la conclusi&oacute;n que extrae no es demasiado positiva. A ra&iacute;z de ese pensamiento, toma la decisi&oacute;n de volver a comenzar. Una meta, como poco, peliaguda.
    </p><p class="article-text">
        Anita Brookner, prol&iacute;fica, escribi&oacute; 24 novelas y gan&oacute; el Premio Booker en 1984 con <em>Hotel du Lac</em>. En la cr&iacute;tica de <a href="https://www.theguardian.com/books/2016/mar/19/the-five-best-anita-brookner-novels" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Guardian</a>, Tessa Hadley escribi&oacute; sobre la obra que ahora se publica en Espa&ntilde;a: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo es posible que algo sea tan divertido y tan triste al mismo tiempo? Cada frase es una lecci&oacute;n objetiva de concisi&oacute;n y sabidur&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El arte de no desesperar cuando no est&aacute;s esperando, de Belle Boggs. Editorial&nbsp;Seix Barral</strong><em>El arte de no desesperar cuando no est&aacute;s esperando,</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La autora toma como referencia y modifica el t&iacute;tulo del famos&iacute;simo libro sobre el embarazo de Heidi Murkoff y Sharon Mazel:&nbsp;<em>Qu&eacute; puedes esperar mientras est&aacute;s esperando. </em>Con &eacute;l da&nbsp;nombre a su ensayo acerca de los problemas de fertilidad, en el que toca temas como la adopci&oacute;n, la inseminaci&oacute;n, los vientres de alquiler o el planteamiento del futuro cuando no habr&aacute; hijos en &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        El origen del libro fue un art&iacute;culo publicado en la revista Onion y que despu&eacute;s se reprodujo en otros medios como Harper's Bazaar debido a su gran repercusi&oacute;n en el p&uacute;blico. Boggs suma as&iacute; un volumen m&aacute;s a la colecci&oacute;n de escritos que abordan la maternidad desde una perspectiva alejada de la convencional, que idealiza la experiencia que se han ido publicando en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y que, en su mayor&iacute;a, han causado bastante revuelo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Madona con abrigo de piel, de Sabahattin Ali. Editorial&nbsp;Salamandra</strong><em>Madona con abrigo de piel</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Se public&oacute; por primera vez en el a&ntilde;o 1943, pero su &eacute;xito masivo lleg&oacute; cuando se recuper&oacute; en los a&ntilde;os 90. Tanto triunf&oacute; que ya se ha traducido a 16 idiomas, ha vendido cerca de 1 mill&oacute;n de ejemplares y se est&aacute; preparando su adaptaci&oacute;n al cine con Marion Cotillard como protagonista.
    </p><p class="article-text">
        La historia de amor entre el joven turco Raif Efendi y la pintora alemana Maria Puder es el eje sobre el que pivota la novela, que tambi&eacute;n simboliza la relaci&oacute;n entre Oriente y Occidente y la situaci&oacute;n de Turqu&iacute;a dentro de Europa.
    </p><p class="article-text">
        Aunque se enmarca en el periodo de entreguerras sigue siendo v&aacute;lida a&uacute;n hoy, lo que explica su fama actual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Bitch Planet 2: Presidenta Bitch, de Valentine De Landro y Santiago Garc&iacute;a. Editorial&nbsp;Astiberri</strong><em>Bitch Planet 2: Presidenta Bitch</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Segunda entrega de la distop&iacute;a creada por De Landro y Garc&iacute;a, en el que la tierra se encuentra dominada por El Protectorado, un sistema que lleva a las mujeres que no se doblegan a sus mandatos a un mundo-c&aacute;rcel llamado el Planeta de las Zorras.
    </p><p class="article-text">
        En esta entrega se revisa el pasado de Meiko, una de las presas que fallece en un campeonato de megat&oacute;n, un deporte salvaje destinado a fascinar a los hombres.
    </p><p class="article-text">
        Bitch Planet es una denuncia al patriarcado, el racismo y las injusticias que sufren las personas con diferentes orientaciones sexuales o identidades de g&eacute;nero distintas a las normativas. Un alegato feminista y social necesario en 2018 (y durante muchos a&ntilde;os m&aacute;s).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entre ellos, de Richard Ford. Editorial&nbsp;Anagrama</strong><em>Entre ellos</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <em>Entre ellos</em> es el homenaje literario de Richard Ford a sus padres por separado, escritos con tres d&eacute;cadas de diferencia. Anagrama empieza el a&ntilde;o con un libro del ganador del Premio Princesa Asturias de las Letras 2016, nombramiento que, sin duda, ayudar&aacute; a seducir al p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        El texto dedicado a su madre ya se hab&iacute;a publicado en 1986, cinco a&ntilde;os despu&eacute;s de su muerte y se rescata ahora para unirlo en el mismo volumen con el de su padre, reciente e in&eacute;dito. Narra las historias de dos personas de Arkansas que se casan en 1928 y tienen a su hijo -que llegar&aacute; a ser un famoso y reputado escritor- en 1944, en una edad tard&iacute;a para su &eacute;poca. Y tambi&eacute;n es, inevitablemente, un retrato de una parte de la sociedad americana tras la Gran Depresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Vernon Subutex 3, de Virgine Despentes. Editorial&nbsp;Random House</strong><em>Vernon Subutex 3</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &ldquo;Los atentados han cambiado el tono del libro, modifican nuestra forma de movernos en la ciudad, de expresarnos sobre la actualidad y cambian c&oacute;mo nos miramos los unos a los otros. En lo que me concierne, como hablo del Par&iacute;s contempor&aacute;neo, es dif&iacute;cil hacerlo sobre 2016 sin adem&aacute;s evocar los atentados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esas son las palabras de la autora sobre el libro final de una trilog&iacute;a que retrata los problemas de la Francia actual, en este caso el racismo, la violencia de las religiones y el derrumbe de la democracia. Un texto poco alentador acerca del futuro de Europa que no tiene otro final que una tragedia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lunario del para&iacute;so, de Gianni Celati. Editorial Perif&eacute;rica</strong><em>Lunario del para&iacute;so,</em>
    </p><p class="article-text">
        En Il Corriere della Sera escribieron: &ldquo;Cuando pase el tiempo, muchos lectores recordaremos todav&iacute;a este libro &uacute;nico y lleno de vida. Un cl&aacute;sico&rdquo; sobre la novela de Gianni Celati. Y, por lo visto ten&iacute;an raz&oacute;n. Considerado como uno de los mejores libros en su lengua del siglo pasado, se public&oacute; por primera vez en 1970 y se ha traducido a diversos idiomas, ahora tambi&eacute;n al espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        <em>Lunario del Para&iacute;so</em> cuenta la historia de un veintea&ntilde;ero que viaja a Alemania siguiendo a la mujer de la que est&aacute; enamorado, Anjte. Enmarcada dentro del g&eacute;nero de novela de formaci&oacute;n (las que narran el paso del protagonista de la infancia a la edad adulta) tambi&eacute;n es un texto de entretenimiento y la editorial la ha definido como &ldquo;divertida y ejemplar como una narraci&oacute;n antigua&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mina López, Mina López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/libros-2018-novedades-editoriales_1_2973398.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jan 2018 20:50:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Feliz libro nuevo! Los títulos que devoraremos este 2018]]></media:title>
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      <title><![CDATA['Cuerda de presas': 11 dolorosas historias de mujeres encarceladas por el franquismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/cuerda-dolorosas-historias-encarceladas-franquismo_1_3061356.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/25e401b6-f727-40ab-95da-6d4ff87a57a4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Portada del libro &#039;Cuerda de presas&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cómic de Jorge García y Fidel Martínez nos hace partícipes del crudo relato personal de mujeres prisioneras en los años del franquismo</p><p class="subtitle">Cuerda de presas</p><p class="subtitle">es el resultado de un proceso de documentación lento y laborioso para no dejar escapar los numerosos detalles que componen el tema</p></div><p class="article-text">
        Una cuerda de presas es un conjunto de presidiarias atadas y en hilera para su traslado. Y tambi&eacute;n el t&iacute;tulo del c&oacute;mic de Jorge Garc&iacute;a (guionista) y Fidel Mart&iacute;nez (dibujante) que la editorial Astiberri acaba de reeditar 12 a&ntilde;os despu&eacute;s de su primera aparici&oacute;n en el mercado. La obra cuenta las historias de 11 mujeres prisioneras del franquismo durante los primeros a&ntilde;os de la dictadura.
    </p><p class="article-text">
        Cada una de ellas tiene su propio drama: la embarazada que da a luz en la c&aacute;rcel de Las Ventas, la lesbiana a la que confinan a una celda de aislamiento cuando la encuentran con otra compa&ntilde;era o a la que le perdonan su melena para resultar m&aacute;s atractiva a sus violadores. Tragedias dibujadas que fueron una cruda realidad hace no tanto tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Astiberri, que public&oacute; por primera vez el libro en encuadernaci&oacute;n r&uacute;stica en 2005, lo ha recuperado con modificaciones con la intenci&oacute;n de mejorar la primera entrega. Seg&uacute;n el editor, Javier Zalbidegoitia: &ldquo;Planteamos a Jorge y Fidel que cre&iacute;amos que deb&iacute;a pasar por un ligero cambio de dimensiones, quitarle algo de altura y darle m&aacute;s anchura para que quedara la mancha del dibujo m&aacute;s proporcionada&rdquo;. Adem&aacute;s, aprovecharon para pasar al carton&eacute; y poner una nueva ilustraci&oacute;n en la portada para dar un mejor acabado a una obra considerada de referencia dentro del cat&aacute;logo de la editorial.
    </p><p class="article-text">
        Jorge Garc&iacute;a explica a eldiario.es que la idea de guion surgi&oacute; por casualidad en el a&ntilde;o 2003, mientras revolv&iacute;a una pila de CDs de m&uacute;sica de la Guerra Civil en una biblioteca p&uacute;blica de Salamanca. &ldquo;Tropec&eacute; con un disco titulado <em>Dones del 36</em> (&rdquo;Mujeres del 36&ldquo;) interpretado por el grupo Maquis&rdquo;. Como cuenta el guionista, el disco recreaba un concierto clandestino en los lavabos de la prisi&oacute;n de mujeres de Ventas en 1948, hecho que tambi&eacute;n recrea en las vi&ntilde;etas de su c&oacute;mic.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Yo ya conoc&iacute;a la historia de las Trece Rosas Rojas por <em>Cr&oacute;nicas del antifranquismo</em> de Pedro Vega y Fernando J&aacute;uregui, pero era la primera vez que tomaba conciencia de la existencia de presas pol&iacute;ticas durante el franquismo&rdquo;, se&ntilde;ala Garc&iacute;a. En su mente impact&oacute; la imagen de &ldquo;esa m&uacute;sica que hablaba de libertad escurri&eacute;ndose a trav&eacute;s de los barrotes de una prisi&oacute;n&rdquo; y decidi&oacute; materializarla en un libro para poder compartirla.
    </p><p class="article-text">
        Aunque las historias son ficticias, estas no difieren demasiado de lo que ocurri&oacute; en realidad, algo que confirm&oacute; la expresa pol&iacute;tica Mar&iacute;a Salvo (cuya biograf&iacute;a fue reconstruida por el historiador Ricard Vinyes en <em>El da&ntilde;o y la memoria</em>) a Jorge Garc&iacute;a&nbsp;durante un encuentro en la universidad Can Fabra de Barcelona. &ldquo;Me dijo que yo no hab&iacute;a inventado nada. La rutina, las vejaciones, las monjas, la muerte. Desgraciadamente, todo fue real&rdquo;, explica el autor. Contin&uacute;a diciendo que &ldquo;como dec&iacute;a Garc&iacute;a M&aacute;rquez, hay obras que no pertenecen a quien las hace, sino a quien las padece&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando le propuso a Fidel Mart&iacute;nez que se encargase de ilustrar su guion, este acept&oacute; atra&iacute;do por una idea: la de visibilizar las vivencias de&nbsp;unas presas pol&iacute;ticas que no han recibido tanta atenci&oacute;n&nbsp;en&nbsp;la memoria hist&oacute;rica. &ldquo;Cuando me aproximo a cualquier conflicto, ya sea como dibujante o como autor, me gusta prestar especial atenci&oacute;n a todos aquellos aspectos que han sido despreciados o silenciados y a la mujer, en este tipo de situaciones, siempre se le ha otorgado un papel secundario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La dureza de los testimonios se refleja en el estilo de las ilustraciones, que el autor define como &ldquo;de corte expresionista, con influencias del cartelismo utilizado en aquella &eacute;poca para difundir la diferente propaganda pol&iacute;tica&rdquo;. El tipo de dibujo es importante a la hora de transmitir al lector la gravedad de los hechos que est&aacute; contemplando. Por ello, menciona que para retratar sucesos tan tr&aacute;gicos hac&iacute;a falta &ldquo;un dibujo muy contrastado&rdquo;, que fuera duro y cortante para &ldquo;adaptarse a cada uno de los relatos&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Escarbando en el pasado</h3><p class="article-text">
        En el proceso de documentaci&oacute;n, que fue lento y laborioso, el guionista consult&oacute; numerosos&nbsp;detalles&nbsp;del tema. El punto de partida fue el ensayo<em> Irredentas</em>, de Ricard Vinyes. Le siguieron los testimonios de presas recogidos por Tomasa Cuevas durante los a&ntilde;os 70 y 80, una monograf&iacute;a sobre la c&aacute;rcel de Ventas en Madrid, el libro <em>Rojas</em>, de Mary Nash, la novela <em>La voz dormida</em> de Carmen Chac&oacute;n y &ldquo;en general, todo lo que ca&iacute;a en mis manos&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <em>El furg&oacute;n de los locos</em>, de Carlos Liscano, una novela&nbsp;donde el autor recuerda las experiencias que vivi&oacute; durante el tiempo que pas&oacute; en la prisi&oacute;n de la Libertad de Montevideo en los a&ntilde;os 70 y 80, fue la que le ayud&oacute; a concretar el tono del libro. &ldquo;Me impresion&oacute; hondamente la frialdad de su prosa e intent&eacute; reproducirla en los 11 relatos de que consta <em>Cuerda de presas</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La labor de plasmar en im&aacute;genes las historias de las presas imaginadas por Jorge Garc&iacute;a tampoco fue sencilla. El ilustrador fue recibiendo el material que el guionista iba encontrando, como fotograf&iacute;as, pero tuvo que &ldquo;inventar o recrear escenarios desde la mera suposici&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que<em> Cuerda de presas</em> tiene el claro objetivo de dar luz y concienciar sobre una parte de la historia que se vivi&oacute; en Espa&ntilde;a hace solo unas d&eacute;cadas, Fidel Mart&iacute;nez ve muy complicado el que se llegue a hacer justicia con las v&iacute;ctimas del franquismo. El dibujante cree que desde las instituciones p&uacute;blicas no existe inter&eacute;s por ello porque &ldquo;aqu&iacute; se dio paso de la dictadura a la democracia a trav&eacute;s de un pacto, oscuro en muchos de sus aspectos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Mart&iacute;nez, hacer la memoria hist&oacute;rica en este pa&iacute;s conllevar&iacute;a &ldquo;sacar todos los casos a la luz&rdquo;, lo que no solo supondr&iacute;a la condena p&uacute;blica, sino tambi&eacute;n la judicial de los agentes implicados. &ldquo;Agentes que todav&iacute;a se mantienen activos y vigentes en la vida pol&iacute;tica de este pa&iacute;s&rdquo;, matiza el dise&ntilde;ador.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[Mina López, Mina López]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Nov 2017 20:26:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Franquismo,Dictadura]]></media:keywords>
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