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    <title><![CDATA[elDiario.es - Lara López]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/lara_lopez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Lara López]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Dania]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/dania_132_13191082.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4c23bdd4-f30a-4658-83f5-4f15584dd944_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dania"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ser parte de la maquinaria que hace circular cultura, dar espacio y crear reconocimiento para voces que luego sí entran en el juego del prestigio, muestra cómo funciona de verdad el sistema con una red de afinidades, de hábitos, de pertenencias tácitas, de simpatías acumuladas, de lugares donde ciertos nombres circulan entre sí y otros, incluso siendo decisivos, quedan fuera</p></div><p class="article-text">
        Vengo de Las Palmas, de conocer a gente muy interesante y de ver a amigos de muchos a&ntilde;os. Y en el avi&oacute;n he venido pensando en esta forma particular de cansancio que se produce cuando, despu&eacute;s de casi cuatro d&eacute;cadas trabajando en cultura, en radio, en espacios donde se habla de ella, sigues sabiendo que no est&aacute;s en el lugar donde se reparte lo importante. No es una queja superficial; no tiene que ver con la vanidad eso de saber que has sostenido una parte del todo sin nunca representarlo. Es un desajuste interior que no se resuelve con un premio, ni con una rese&ntilde;a, por maravillosa que sea &mdash;y lo est&aacute;n siendo&mdash;, y, desde luego, no con una trayectoria que trata de ser impecable. Porque lo que est&aacute; en juego no es solo el m&eacute;rito, sino el sitio. Y el sitio, cuando se vuelve esquivo, acaba pesando m&aacute;s que cualquier elogio.
    </p><p class="article-text">
        En mi caso no hablamos de alguien al margen por falta de recorrido, o que haya permanecido fuera de los circuitos por desinter&eacute;s o por aislamiento. Al contrario, una trayectoria larga, sostenida en la cultura p&uacute;blica, en espacios de <strong>RNE, TVE y Radio 3</strong>, con una obra po&eacute;tica a&ntilde;adida, trabajo, constancia y un oficio que, obviamente, no te garantiza un lugar simb&oacute;lico. No que no te conozcan, sino que crean que te conocen, que digan conocerte, y aun as&iacute; no te incluyan del todo. Porque no es que no hayas hecho m&eacute;ritos, sino que estos nunca basten para ser tomada como parte natural del establishment. Una cosa es la visibilidad y otra muy distinta la legitimidad. Una cosa es que te lean, te escuchen, te inviten, te reconozcan en determinados momentos, y otra que eso se convierta en un lugar claro dentro del mapa cultural. Hay much&iacute;sima gente visible que no est&aacute; realmente integrada en el centro de casi nada. Hay trayectorias muy s&oacute;lidas que siguen siendo tratadas como si fueran marginales, aunque hayan contribuido a hacer posible buena parte de lo que luego otros ocupan con naturalidad. Ese &eacute;xito caduco. Ser parte de la maquinaria que hace circular cultura, dar espacio y crear reconocimiento para voces que luego s&iacute; entran en el juego del prestigio, muestra c&oacute;mo funciona de verdad el sistema con una red de afinidades, de h&aacute;bitos, de pertenencias t&aacute;citas, de simpat&iacute;as acumuladas, de lugares donde ciertos nombres circulan entre s&iacute; y otros, incluso siendo decisivos, quedan fuera. Es una forma muy elaborada de marginaci&oacute;n eso inclusi&oacute;n parcial. El estar cerca sin entrar del todo. El ser &uacute;til, necesaria, le&iacute;da, escuchada, respetada en ciertos &aacute;mbitos, y seguir sintiendo que no te toman como una figura del establishment; una puerta que no se abre nunca del todo, pero que nos obliga a convivir con una realidad que muestra que la evidencia de una obra y una trayectoria no tiene mucho que ver con lo que el mundo cultural convierte &mdash;o no&mdash; en prestigio. Hay personas que se construyen un nombre con menos oficio y m&aacute;s estrategia. Lo que no tengo claro es de qui&eacute;n exactamente o para qui&eacute;n. Hay quienes acumulan una obra muy seria y se quedan en una especie de tierra de nadie porque su lugar no coincide con la forma en que el sistema distribuye la visibilidad. Y puede que el verdadero conflicto no sea entre estar dentro o estar fuera, sino entre aceptar o no aceptar que el centro no es necesariamente el lugar donde m&aacute;s valor hay, sino el lugar donde mejor se administra la legitimidad, que es a lo que llevo dando vueltas estos d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Cuando has sido part&iacute;cipe de que otros fueran reconocidos, sabes lo suficiente como para comprender que entrar no equivale a ser de los suyos, de los que valen, de los que son y est&aacute;n. Pero seguir midiendo la propia val&iacute;a seg&uacute;n la aceptaci&oacute;n de un sistema que te deja a medias es especialmente sangrante cuando lo ves como un juego de jerarqu&iacute;as entre los que son y los que viven sostenidos por la costumbre. Hay un momento en que empiezas a sospechar que el problema no es haber hecho poco, sino haber hecho demasiado en sitios donde eso no garantiza pertenencia.
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si eso se arregla. Tal vez no. Pero s&iacute; s&eacute; que nombrarlo importa. Porque nombrarlo sin adornos, sin falsa modestia y sin exageraci&oacute;n, ya es una forma de reclamar verdad. Y una vida entera de trabajo y de una relaci&oacute;n compleja con el reconocimiento, de la tensi&oacute;n entre lo que has dado y lo que recibes, entre la voz p&uacute;blica y el lugar asignado, que haya personas que han hecho much&iacute;simo por la cultura, como <strong>Dania D&eacute;vora Barrera,</strong> y sin embargo sigan sin ser contadas como parte, nos dice que, a veces, eso que decide qui&eacute;nes somos los que contamos es una m&aacute;quina torpe, parcial y, en absoluto, justa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lara López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/dania_132_13191082.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2026 09:38:26 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[WOMAD canario: el futuro presente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/womad-canario-futuro-presente_132_1906860.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d359a78-41d0-476c-a980-c008c82ef76e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Actuación de Horace Andy en Womad | ALEJANDRO RAMOS"></p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/Womad-anuncia-Oumou-Sangare-continentes_0_818218628.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Llegan los primeros nombres confirmados en el cartel del WOMAD de Gran Canaria</a>. 20 a&ntilde;os&nbsp; juntos y a&uacute;n son capaces de sorprenderme con artistas emergentes de la calidad de la colombiana afincada en Barcelona Sol Escobar; la de Colectivo Panamera, firmes candidatos a competir como mejor nueva banda mestiza internacional, o con la que para muchos es la verdadera apuesta del flamenco m&aacute;s joven, Mar&iacute;a Jos&eacute; Llergo. A esa lista a&ntilde;ado un nombre que no me suena de nada: Noga Erez. Electropop experimental a lo St. Vicent o FKA Twigs. Parece que han vuelto a hacerlo. Han vuelto a conseguir que viajar a Las Palmas de Gran Canaria me asegure descubrir, en un solo viaje, el directo de artistas que conformar&aacute;n en breve otros carteles, otros festivales. Las m&uacute;sicas del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Abro el calendario y cierro las fechas. Desde el jueves 15 de noviembre, WOMAD vuelve a convertir durante cuatro d&iacute;as el parque de Santa Catalina y sus aleda&ntilde;os en un referente global de la cultura y la solidaridad, un ejercicio com&uacute;n con un sentido mucho m&aacute;s profundo que el de esa tolerancia descafeinada seg&uacute;n la cual solo queremos saber del otro cuando no nos molesta demasiado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Leo en los medios canarios que es una de las citas culturales de mayor calado entre la ciudadan&iacute;a y que el a&ntilde;o pasado&nbsp; fue considerado uno de los mejores eventos culturales de 2017 en el Archipi&eacute;lago, seg&uacute;n el Observatorio de la Fundaci&oacute;n Contempor&aacute;nea. <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/politica/Audiencia-Cuentas-Gobierno-Canarias-Womad-Gran_Canaria-Fuerteventura_0_820668154.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tambi&eacute;n, que han vuelto a apretarle el cintur&oacute;n</a>. Recibir&aacute; 125.000 euros por parte del Cabildo grancanario, al igual que el Ayuntamiento de la capital, y tendr&aacute; una subvenci&oacute;n de 30.000 euros por parte de la Consejer&iacute;a de Cultura del Gobierno de Canarias, adem&aacute;s de la colaboraci&oacute;n de diferentes empresas privadas.
    </p><p class="article-text">
        Vuelvo a mirar el cartel que acaban de adelantar y al que a&uacute;n le faltan nombres por desvelar. Me entero de que viene de nuevo una antigua amiga de la casa, la diva africana Oumaou Sangar&eacute;, la voz m&aacute;s grande del Mal&iacute; contempor&aacute;neo, premiada en otros grandes festivales europeos y admirada en todo el planeta por su talento incuestionable y por haber abanderado la lucha de las mujeres del continente por la igualdad. Pienso en cu&aacute;ntas artistas se han subido a los escenarios del WOMAD&nbsp;canario con reivindicaciones esenciales. Susana Baca, Amparo S&aacute;nchez <em>Amparanoia</em>, La Mala Rodr&iacute;guez o Suzannne Vega. Noa o Concha Buika.
    </p><p class="article-text">
        Pienso en la cultura que nos define como espejo y, tambi&eacute;n, en la que se&ntilde;ala los contrastes. En la que denuncia y en la que construye. En la que hermana y en la que distingue. Pienso en el empe&ntilde;o de otra mujer, Dania D&eacute;vora, directora de Womad Espa&ntilde;a. En su f&eacute;rrea convicci&oacute;n de afianzar el festival que ha defendido dentro y fuera. Recuerdo a Ojos de Brujo o a Jos&eacute; Merc&eacute; deslumbrando al p&uacute;blico europeo gracias a su esfuerzo. Pienso en Las Palmas de Gran Canaria como ciudad WOMAD y en que 150.000 asistentes se convierten en correa de transmisi&oacute;n de los valores m&aacute;s dignos.
    </p><p class="article-text">
        Pienso en estos 20 a&ntilde;os de WOMAD en Canarias que han servido de trampol&iacute;n a artistas de la tierra como El Guincho, Mariv&iacute; Cabo, Germ&aacute;n L&oacute;pez o los Troveros de Asieta. Sin WOMAD, Canarias habr&iacute;a tenido bastante m&aacute;s que dif&iacute;cil haberse codeado con Khaled, Salif Keita, Youssou N'Dour, Enrique Morente, Sonic Youth, Joe Strummer o Femi Kuti. Se agolpan en la memoria im&aacute;genes y presencias. Y algunas ausencias. Ya no est&aacute;n con nosotros Ali Farka Tour&eacute; o Rachid Taha, dos de los grandes.
    </p><p class="article-text">
        Pienso en estos cuatro d&iacute;as de noviembre en los que Las Palmas de Gran Canaria se convierte en la capital del planeta. Tambi&eacute;n pienso en aquella edici&oacute;n en la que el escenario del&nbsp;WOMAD estuvo en Maspalomas. Era 1997 y present&eacute; a Van Morrison ante una multitud casi en silencio. Pienso en si dentro de otros veinte Sol Escobar o la Llergo volver&aacute;n a Las Palmas de Gran Canaria en calidad de estrellas globales, como regresa Gecko Turner con su nuevo disco.
    </p><p class="article-text">
        Pienso que quiero celebrar estos veinte a&ntilde;os juntos felicitando a quienes hacen que este festival sea lo que se propone: una celebraci&oacute;n del compromiso y la diversidad a trav&eacute;s de las culturas del planeta. Y que quiero volver a celebrarlo dentro de nada, cuando&nbsp;WOMAD cumpla 40 a&ntilde;os en Las Palmas de Gran Canaria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lara López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/womad-canario-futuro-presente_132_1906860.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Oct 2018 18:27:08 +0000]]></pubDate>
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