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    <title><![CDATA[elDiario.es - Eduardo Saldaña]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/eduardo_saldana/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Eduardo Saldaña]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Los videojuegos llegan a la geopolítica: las grandes potencias se pelean por los datos de 1.200 millones de jugadores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/juegas-videojuegos-librando-pelea-geopolitico_1_1486733.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/48eb0f03-b8c5-4925-8af4-335935f6d7a5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el mundo hay actualmente 1.200 millones de personas que juegan a videojuegos generando diariamente miles de terabytes de datos listos para analizar</p><p class="subtitle">El desarrollo de la industria del videojuego y del análisis de datos ha hecho que las grandes potencias se preocupen por quién posee los datos de los jugadores y qué se puede aprender de ellos</p></div><p class="article-text">
        Una persona se distrae jugando a unir frutas u objetos de colores en su smartphone en su trayecto cotidiano en transporte p&uacute;blico. Tras superar el nivel 711 de ese videojuego, guarda su tel&eacute;fono y se baja en su parada, aunque en el tren quedan otras personas mirando sus pantallas, muchas de ellas tambi&eacute;n jugando a videojuegos. Lo que esa persona y probablemente el resto de viajeros desconocen es la cantidad de informaci&oacute;n que han generado en cada una de las cientos de pantallas que han jugado. Unos datos que dicen mucho de qui&eacute;nes son, qu&eacute; hacen, d&oacute;nde juegan, qu&eacute; aptitudes tienen y qu&eacute; les mueve a tomar una u otra decisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En menos de una d&eacute;cada, el sector del videojuego ha vivido una evoluci&oacute;n profunda que ha cambiado no solo la forma de consumo y el modelo de negocio dentro de la industria, sino que ha convertido a los videojuegos en una herramienta con un potencial tremendo. Uno de los factores que han fomentado este crecimiento es el del uso de los dispositivos m&oacute;viles como plataforma para jugar. Ahora esos padres y madres que antes ve&iacute;an a su hijo enganchado a un cable y mirando a la pantalla de su cuarto tienen en su bolsillo un dispositivo que no tiene nada que envidiar a la Play Station que su hijo disfrutaba.
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        Sin embargo, la verdadera revoluci&oacute;n a todos los niveles est&aacute; en la entrada de internet en el sector. El acceso masivo a videojuegos en l&iacute;nea con un solo click ha hecho que el propio modelo de negocio de la industria evolucione. Si antes nos encontr&aacute;bamos con un modelo en el que los videojuegos estaban limitados por un soporte f&iacute;sico que hab&iacute;a que comprar en una tienda, con el paso de los a&ntilde;os <a href="https://www.eldiario.es/juegoreviews/noticias/jugadores-no-reservan-videojuegos_0_380762313.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el juego online ha ido ganando</a> peso. A su vez, el avance de las comunicaciones hace que sea cada vez m&aacute;s f&aacute;cil descargar y jugar a un videojuego, masificando el negocio: ahora lo que importa es llegar a mucha gente, que esta juegue y, lo que es m&aacute;s importante, que sigan jugando todo lo posible, porque todo eso son datos y, por lo tanto, dinero.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, las desarrolladoras de videojuegos tienen que procesar los<a href="https://datafloq.com/read/gaming-industry-turns-big-data-improve-gaming-expe/137" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> miles de terabytes </a>de datos que los m&aacute;s de 1.200 millones de jugadores y jugadoras en todo el mundo generan a diario. Aprender qu&eacute; les motiva y c&oacute;mo hacer que pasen m&aacute;s tiempo en el juego para que gasten m&aacute;s dinero y para que la publicidad siga apareciendo en sus pantallas. Este enfoque de retener al jugador ha generado problemas: desde <a href="https://www.nytimes.com/interactive/2018/09/12/technology/kids-apps-data-privacy-google-twitter.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">videojuegos infantiles que registran los datos de los jugadores</a> y comparten la ubicaci&oacute;n de los ni&ntilde;os que los juegan a <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/estrategias-juego-enganchan-ninos-adolescentes_0_836067270.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">modelos de negocio que rozan el fomento de la ludopat&iacute;a</a>.
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        Sin embargo, si bien muchas de las desarrolladoras defienden que la investigaci&oacute;n de los datos de los usuarios se utiliza para <a href="https://www.analyticsindiamag.com/how-the-gaming-industry-uses-data-analytics-to-up-game-development-drive-user-base/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mejorar el juego y sus futuras entregas</a>, no deben pasarse por alto otros aspectos importantes de esta cara de la industria del videojuego. El entretenimiento y los datos que genera un sector como los videojuegos tienen un encaje geopol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La guerra tecnol&oacute;gica entre EEUU y China no es solo por dominar tecnolog&iacute;as <a href="https://elordenmundial.com/huawei-y-la-geopolitica-del-5g/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como el 5G</a>, ni por ser el pa&iacute;s m&aacute;s importante a nivel comercial. El control de los datos que generan los usuarios es un factor cada vez m&aacute;s estrat&eacute;gico. Se puede aprender mucho a trav&eacute;s de los datos que producimos en nuestra vida digital, incluso cuando jugamos a videojuegos. Como ya han se&ntilde;alado algunos expertos, los datos van camino de convertirse en uno de los <a href="https://www.economist.com/leaders/2017/05/06/the-worlds-most-valuable-resource-is-no-longer-oil-but-data" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pr&oacute;ximos recursos por los que competir en el futuro</a>.
    </p><p class="article-text">
        China es uno de los casos m&aacute;s paradigm&aacute;ticos a la hora de analizar c&oacute;mo se pueden utilizar los datos de un usuario por parte de un gobierno. En el gigante asi&aacute;tico &ndash;que destaca por su modelo de control social al m&aacute;s puro estilo Black Mirror&ndash; el sector del videojuego se ha convertido en una <a href="https://elordenmundial.com/china-ante-la-amenaza-de-los-videojuegos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">herramienta de control social</a>. Se analiza si el tiempo que juega es o no el correcto, qu&eacute; tipo de comportamiento tiene y as&iacute; se determina si el usuario es mejor o peor ciudadano dentro de los <a href="https://elordenmundial.com/el-sistema-de-credito-social-chino/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute;ndares del sistema de cr&eacute;dito social</a>.
    </p><p class="article-text">
        La aproximaci&oacute;n de China al sector ha despertado mucha desconfianza por la vinculaci&oacute;n de las grandes compa&ntilde;&iacute;as con altos cuadros del Partido Comunista. Actualmente casi el 30% del mercado mundial del sector est&aacute; en China, un mercado <a href="https://newzoo.com/insights/trend-reports/newzoo-global-games-market-report-2018-light-version/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">copado por empresas nacionales</a>. Esto ha permitido que las grandes compa&ntilde;&iacute;as chinas compren desarrolladoras occidentales y se expandan por el resto de mercados globales, lo que ha despertado temores sobre el control de los datos de esos miles de jugadores no chinos a los que esas empresas tecnol&oacute;gicas tienen acceso. Un ejemplo es Tencent &ndash;<a href="https://www.xataka.com/videojuegos/tencent-asi-desconocido-gigante-chino-que-domina-industria-videojuego-dueno-fortnite-lol" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la principal compa&ntilde;&iacute;a de videojuegos china</a>&ndash;, due&ntilde;a de &eacute;xitos como Fortnite, League of Legends, o de empresas como Supercell, la creadora de juegos como Clash of Clans o Clash Royale. A su vez, la capacidad de presi&oacute;n del Gobierno sobre las compa&ntilde;&iacute;as de videojuegos ha quedado clara en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. La propia Tencent tuvo que <a href="https://www.reuters.com/article/us-china-tencent-videogames/tencent-to-bring-worlds-hottest-video-game-to-china-promises-socialist-values-idUSKBN1DM192?feedType=RSS&amp;feedName=technologyNews" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">modificar la versi&oacute;n de Playerunknown&rsquo;s Battleground</a> para incluir los valores socialistas que se le exig&iacute;an desde Pek&iacute;n si quer&iacute;a distribuir el videojuego en el mercado nacional.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        El aumento del an&aacute;lisis de datos en el sector del videojuego y su combinaci&oacute;n con los inter&eacute;s pol&iacute;ticos de los Gobiernos hacen que el entretenimiento empiece a entrar en el complejo entramado de la geopol&iacute;tica internacional. Hace unos a&ntilde;os, se realiz&oacute; una encuesta pol&iacute;tica en EEUU <a href="https://hbr.org/2014/09/xbox-polling-and-the-future-of-election-prediction" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a trav&eacute;s de Xbox </a>a cerca de 350.000 usuarios para estudiar su tendencia pol&iacute;tica. Ante la dificultad creciente de llevar a cabo encuestas tradicionales, un grupo de expertos se plante&oacute; hacer una encuesta a trav&eacute;s de la conocida videoconsola.
    </p><p class="article-text">
        El resultado demostr&oacute; que la encuesta se acercaba con bastante precisi&oacute;n a los datos de las principales encuestadoras del pa&iacute;s norteamericano. La tasa de respuesta a la encuesta no solo era mayor que en las encuestas tradicionales, sino que los usuarios tend&iacute;an a ser m&aacute;s proclives a repetir la encuesta. Con datos suficientes, se podr&iacute;an llegar a cruzar factores y comportamientos en los videojuegos de cada usuario para detectar patrones pol&iacute;ticos asociados al juego que escoge cada usuario o incluso a la forma que tiene de jugar.
    </p><p class="article-text">
        El videojuego se ha convertido en una puerta a miles de millones de personas que, en un marco de entretenimiento virtual, inconscientemente dejan un rastro digital y se exponen a recibir est&iacute;mulos e informaci&oacute;n. El polit&oacute;logo italiano Giovanni Sartori hablaba hace a&ntilde;os de la &ldquo;<a href="https://www.lanacion.com.ar/opinion/la-era-de-la-telepolitica-nid1314608" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">telepol&iacute;tica</a>&rdquo;, la utilidad de la televisi&oacute;n para influir pol&iacute;ticamente en la sociedad. Ahora los Gobiernos y la pol&iacute;tica han empezado a entender el impacto que puede tener el entretenimiento en la construcci&oacute;n de valores, y si desde hace a&ntilde;os el videojuego ha estado influido por la pol&iacute;tica, puede que estemos cada vez m&aacute;s cerca de conseguir lo opuesto, la &ldquo;ludopol&iacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En un momento en el que el entretenimiento tiende a 'gamificarse'&ndash;ya hay series que te animan a interactuar con la propia historia, aplicaciones para encontrar pareja que funcionan con mecanismos de juego muy b&aacute;sicos&ndash;<a href="https://www.eldiario.es/juegoreviews/noticias/videojuegos-ganan-visibilidad-Google_0_318118798.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la sociedad est&aacute; cada vez m&aacute;s acostumbrada a jugar</a>. As&iacute;, resulta mucho m&aacute;s sencillo llegar a los usuarios, analizar su comportamiento y utilizar esos datos en pos de un beneficio empresarial o pol&iacute;tico. En cualquier caso, la amenaza m&aacute;s grave no est&aacute; en que el videojuego se convierta en una herramienta de promoci&oacute;n de valores pol&iacute;ticos o una forma de inculcar comportamientos en los usuarios, como cuando se relacion&oacute; los juegos violentos con actitudes violentas de los usuarios, <a href="https://www.eldiario.es/juegoreviews/noticias/videojuegos-generan-violencia-mito_0_321268809.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un debate hoy ya superado</a>. El verdadero problema est&aacute; en qu&eacute; se puede aprender de los usuarios y hasta qu&eacute; punto est&aacute;n realmente regulados sus datos para evitar que puedan ser utilizados con fines m&aacute;s all&aacute; de la mejora de los propios videojuegos.
    </p><p class="article-text">
        La disputa entre potencias como China y EEUU por el control de la tecnolog&iacute;a no puede entenderse ya sin tener en cuenta que el entretenimiento &ndash;y los datos que proporciona&ndash; es un campo m&aacute;s de ese pulso geopol&iacute;tico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Saldaña]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/juegas-videojuegos-librando-pelea-geopolitico_1_1486733.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Jun 2019 20:02:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los videojuegos llegan a la geopolítica: las grandes potencias se pelean por los datos de 1.200 millones de jugadores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Videojuegos,Geopolítica,China]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Entre debates y chalecos se perdió la izquierda francesa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/debates-chalecos-perdio-izquierda-francesa_1_1597987.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6e633aeb-5192-403f-bd37-2ff79853adc4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Entre debates y chalecos se perdió la izquierda francesa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De los cuatro partidos que lideran las encuestas sólo hay uno de izquierdas: la Francia Insumisa de Mélenchon, y no supera el 10%</p><p class="subtitle">Mientras la izquierda se busca en la política francesa, Macron y LePen afianzan un nuevo bipartidismo</p><p class="subtitle">La izquierda no ha sabido capitalizar el descontento de los chalecos amarillos</p></div><p class="article-text">
        Han pasado 23 semanas desde que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/chalecos-amarillos-Francia-suburbios-presidente_0_840616740.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">empezaron las protestas de los chalecos amarillos</a>, un movimiento de contestaci&oacute;n al poder de Macron y su proyecto nacional que tom&oacute; las calles de las principales ciudades francesas. Desde ese 17 de noviembre de 2018 las manifestaciones, los discursos y los art&iacute;culos alabando o denostando las protestas han sido una constante. Unas protestas que han puesto en aprietos al gobierno de Macron y que han dejado entrever que hay una Francia que cree que <a href="https://www.eldiario.es/theguardian/barricada-chalecos-amarillos-arrogancia-Macron_0_844816218.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el antiguo establishment no ha cambiado, sino que ha vuelto maquillado</a> de &ldquo;progreso y europe&iacute;smo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, desde que comenzaron las manifestaciones de los chalecos, la percepci&oacute;n del movimiento ha cambiado: las actuaciones de algunos violentos han ocupado el centro de atenci&oacute;n, lo que ha ido minando el fondo de un movimiento que tampoco ha conseguido materializarse en un proyecto pol&iacute;tico. Seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos del mes de marzo, un <a href="https://www.ifop.com/wp-content/uploads/2019/02/116229-Rapport.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">50% de los franceses segu&iacute;an mostrando simpat&iacute;a por el movimiento</a> frente a un 31% que mostraba rechazo y un 19% indiferencia. Ante el lento pero constante aumento del rechazo y la indiferencia y el temor de que la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/Gobierno-Macron-manifestaciones-chalecos-amarillos_0_879112777.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">raz&oacute;n sociopol&iacute;tica quede eclipsada definitivamente por la violencia</a>, son muchos los que se empiezan a preguntar d&oacute;nde est&aacute; la izquierda francesa y si es o no capaz de canalizar una protesta como esta hacia un proyecto pol&iacute;tico.
    </p><h3 class="article-text">Un socialismo que ni abarca ni aprieta</h3><p class="article-text">
        Los chalecos han sido una prueba que la izquierda francesa parece no haber superado. No solo porque han demostrado no tener capacidad de capitalizar este descontento con una alternativa pol&iacute;tica, sino que el choque de opiniones sobre las protestas entre los partidos y plataformas deja entrever que no hay una posici&oacute;n com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, las encuestas ante las elecciones europeas de este mes de mayo han puesto de manifiesto de nuevo que la izquierda francesa no pasa por sus mejores momentos. Lo que ya pudimos comprobar en las elecciones de 2017 cuando el Partido Socialista obtuvo su peor resultado desde 1969, se ve ahora reflejado en las estimaciones de voto de estos comicios. De los cuatro partidos que lideran las encuestas a las elecciones europeas s&oacute;lo hay uno de izquierdas: la Francia Insumisa de M&eacute;lenchon, y <a href="https://www.politico.eu/2019-european-elections/france/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no supera el 10% de intenci&oacute;n de voto</a>, seguido de cerca por Los Verdes, que tienen un escaso peso en la pol&iacute;tica francesa.
    </p><p class="article-text">
        El partido que mejor ejemplifica la crisis por la que pasa la izquierda francesa es el Partido Socialista (PS). Los a&ntilde;os de gobierno de Hollande no solo da&ntilde;aron duramente la imagen del partido ante sus electores, sino que tambi&eacute;n gener&oacute; una crisis interna que ha terminado materializ&aacute;ndose en una polaridad de corrientes, partidos y movimientos varios. La ruptura del eje de izquierda y derecha en la pol&iacute;tica francesa y la consecuente llegada de partidos como el En Marcha del exministro socialista Macron puso de manifiesto la falta de esencia que padec&iacute;a el socialismo franc&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Anclado en el modelo socioliberal al que se hab&iacute;a acostumbrado durante tres d&eacute;cadas y marcado por las medidas econ&oacute;micas aplicadas en los a&ntilde;os de crisis, los socialistas no supieron ofrecer respuesta a las nuevas demandas del electorado y de sus propios cuadros.
    </p><p class="article-text">
        El que fuera en su d&iacute;a uno de los dos partidos tradicionales que se repart&iacute;an el juego pol&iacute;tico en el pa&iacute;s ve hoy como tres de las figuras clave en su campa&ntilde;a para las elecciones presidenciales de 2017 concurren en distintos movimientos y formaciones a las europeas. Beno&icirc;t Hamon &ndash;el excandidato a la presidencia por el PS en 2017&ndash; acude a las elecciones <a href="https://www.eldiario.es/internacional/Hamon-anuncia-creacion-movimiento-legislativas_0_642185970.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con su nuevo movimiento Gen&eacute;ration.s</a>, una escisi&oacute;n a la izquierda del PS. Por su parte, el candidato de los verdes Yannick Jadot &ndash;quien en 2017 renunci&oacute; a presentarse a las presidenciales para fortalecer el voto socialista&ndash; ha rechazado una candidatura conjunta y acude con su partido en solitario. Finalmente, los socialistas se han decantado por Rapha&euml;l Glucksmann &ndash;un ensayista y pol&iacute;tico franc&eacute;s cofundador del movimiento pol&iacute;tico de reforma de la izquierda Place P&uacute;blique&ndash; en un intento de aglutinar a votos de izquierda, pero podr&iacute;an quedar pr&aacute;cticamente fuera de la escena pol&iacute;tica francesa si no superan el resultado que anticipan las encuestas, que <a href="https://www.politico.eu/2019-european-elections/france/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no les dan m&aacute;s de un 6%</a>.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, nos encontramos con una izquierda que no parece capaz de encontrar un discurso com&uacute;n y que mira a la contienda entre Macron y Le Pen desde la banda mientras se ponen la zancadilla unos a otros a la espera de un minuto de gloria en el descuento.
    </p><h3 class="article-text">La Francia Insumisa perdida entre chalecos</h3><p class="article-text">
        Aunque M&eacute;lenchon y sus insumisos eran <a href="https://www.eldiario.es/theguardian/Melenchon-devuelve-izquierda-contienda-francesa_0_634136830.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la gran esperanza para la izquierda francesa</a> en 2017, desde entonces no han obtenido el peso necesario como para influir en el tablero pol&iacute;tico franc&eacute;s. Si bien el candidato estuvo en el centro de los focos durante las presidenciales de 2017, estos dos a&ntilde;os &ndash;salpicados por alg&uacute;n roce con la justicia por la financiaci&oacute;n de la formaci&oacute;n&ndash; han hecho mella en el partido y su capacidad de alcance.
    </p><p class="article-text">
        M&eacute;lenchon, miembro del Partido Socialista desde 1976, empez&oacute; a marcar distancia con el partido en 2008, cuando la crisis de identidad en el socialismo ya empezaba a dar se&ntilde;ales de vida, y fund&oacute; el Frente de Izquierda, un intento de aglutinar a los partidos de izquierda y a las ramas socialistas m&aacute;s cr&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Tras las elecciones presidenciales de 2012 y las europeas de 2014, M&eacute;lenchon form&oacute; la plataforma de la Francia Insumisa, que absorbi&oacute; al Frente de Izquierda, entre otros movimientos, como respuesta al descontento social que llenaba las calles. R&aacute;pidamente se convirti&oacute; en la cabeza m&aacute;s visible del movimiento contestatario al gobierno de Hollande en la izquierda, criticando duramente lo que percibe como una deriva socioliberal y el aburguesamiento ideol&oacute;gico del que fuera su partido.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el l&iacute;der de los insumisos contin&uacute;a viendo a su partido en unas l&oacute;gicas de lucha contra un establishment propio del escenario izquierda-derecha tradicional, una visi&oacute;n que puede ser un obst&aacute;culo si se quiere construir un proyecto con aspiraci&oacute;n de gobierno, al dejar fuera del movimiento a muchos potenciales votantes.
    </p><p class="article-text">
        En su &uacute;ltimo libro, 'L&rsquo;archipiel fran&ccedil;ais', J&eacute;r&ocirc;me Fourquet, director de IFOP, la principal encuestadora de Francia, explica que en Francia la divisi&oacute;n entre izquierda y derecha se ha reemplazado por la divisi&oacute;n entre las zonas urbanas y econ&oacute;micamente avanzadas frente a zonas rurales e industrializadas, cada una con su propias caracter&iacute;sticas y particularidades.
    </p><p class="article-text">
        El declive del socialismo tradicional ha llevado a muchos de sus votantes urbanitas y de corte m&aacute;s globalista y ecologista a mirar al proyecto de M&eacute;lenchon. Una clase urbana formada pero con un estilo de vida cada vez m&aacute;s precario. Pese a no encajar ideol&oacute;gicamente en las propuestas m&aacute;s extremas de los insumisos, s&iacute; que ven en el proyecto una oportunidad para la izquierda y sus demandas.
    </p><p class="article-text">
        Pese a haber articulado un discurso que le permite ser el partido m&aacute;s fuerte a la izquierda de Macron, M&eacute;lenchon todav&iacute;a tiene que hacer frente a un riesgo potencial: la heterogeneidad de su proyecto y el surgimiento de movimientos como los chalecos amarillos. Por un lado, tiene que lidiar con la divisi&oacute;n interna y estructurar a sus cuadros y corrientes en un proyecto que les permita concurrir a las elecciones. Por otro, el surgimiento de movimientos como los chalecos en un momento en el que la izquierda est&aacute; tan dividida solo pone m&aacute;s presi&oacute;n sobre estos partidos que no encuentran el modo de canalizar <a href="https://www.eldiario.es/internacional/Perder-documental-consecuencias-policiales-amarillos_0_873163288.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el descontento que cada s&aacute;bado llena las calles</a>.
    </p><p class="article-text">
        Mientras la izquierda se busca en la pol&iacute;tica francesa, En Marcha y Agrupaci&oacute;n Nacional (nuevo nombre del antiguo Frente Nacional) no pierde la ocasi&oacute;n para afianzar un nuevo bipartidismo basado en el centrismo liberal de Macron frente al nacionalpopulismo de Le Pen. El gran desaf&iacute;o para la izquierda m&aacute;s contestataria est&aacute; en evitar que el descontento nutra a una Agrupaci&oacute;n Nacional que sabe que puede sacar r&eacute;dito pol&iacute;tico de esta situaci&oacute;n. Y, por su lado, los socialistas tienen que frenar la fuga de votantes hacia las filas de En Marcha.
    </p><p class="article-text">
        El gran debate y las conclusiones que el primer ministro Eduard Philippe anunci&oacute; el lunes 8 de abril han mostrado que Macron es un maestro en utilizar la fuerza de sus cr&iacute;ticos en su favor. No solo ha conseguido utilizar el empuje de los chalecos para posicionar al Gobierno como el actor que gestiona la soluci&oacute;n al descontento, sino que ha dejado fuera a la izquierda.
    </p><p class="article-text">
        Las conclusiones que se han alcanzado en el debate, que van en la l&iacute;nea de bajar impuestos, reducir el centralismo franc&eacute;s, profundizar en el papel de la ciudadan&iacute;a en la democracia o apostar por la transici&oacute;n ecol&oacute;gica no son m&aacute;s que eso, conclusiones, pero por el momento es En Marcha el partido que tiene la batuta y marca la agenda pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Como <a href="https://www.liberation.fr/politiques/2019/04/08/grand-debat-qui-represente-qui_1720067" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dijo hace unos d&iacute;as Laurent Joffrin, director del peri&oacute;dico Liberation</a>, &ldquo;la gente de izquierdas que quiere una pol&iacute;tica de izquierdas debe aprender la lecci&oacute;n: para llevarla a cabo no es suficiente con debatir o manifestarse; hay que ganar elecciones&rdquo;. Y para ello hay que tener un proyecto com&uacute;n que convenza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Saldaña]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/debates-chalecos-perdio-izquierda-francesa_1_1597987.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Apr 2019 20:07:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Entre debates y chalecos se perdió la izquierda francesa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Francia]]></media:keywords>
    </item>
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