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    <title><![CDATA[elDiario.es - Asociación Sancho de Beurko]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/asociacion_sancho_de_beurko/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Asociación Sancho de Beurko]]></description>
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      <title><![CDATA['Del infierno a la eternidad' (Phil Karlson, 1960): víctimas civiles en Saipán durante el Día D del Pacífico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/cine-y-memoria-historica/infierno-eternidad-phil-karlson-1960-victimas-civiles-saipan-durante-dia-d-pacifico_132_10753695.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/51e07bc7-5185-48d0-97c4-9bd6d40da0c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1086157.jpg" width="694" height="390" alt="&#039;Del infierno a la eternidad&#039; (Phil Karlson, 1960): víctimas civiles en Saipán durante el Día D del Pacífico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Resulta verdaderamente sorprendente que, teniendo actores de origen hispano en Hollywood, se eligiese para el papel de Gabaldon a un chico blanco, alto, de gran presencia física y bien parecido"</p></div><p class="article-text">
        La reciente publicaci&oacute;n del art&iacute;culo sobre la pel&iacute;cula 'Bataan' (Tay Garnett, 1943) <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/cine-y-memoria-historica/bataan-tay-garnett-1943-hollywood-retrata-gran-derrota-estadounidense-filipinas_132_10675808.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este mismo blog</a> ya nos dio ocasi&oacute;n de comentar como el simbolismo de las cabezas cortadas -tan humillante como cargado de tintes racistas con el que se trat&oacute; en la Segunda Guerra Mundial (SGM) al soldado nip&oacute;n que, debido a la brutalidad con la que se desempe&ntilde;&oacute; en el escenario Asia-Pac&iacute;fico, ser&iacute;a presentado de modo deshumanizado por la propaganda y el cine de Hollywood- se extendi&oacute; entre los soldados estadounidenses desplegados en aquel inmenso teatro de operaciones, quienes comenzaron a coleccionar los cr&aacute;neos de sus enemigos, que luego ser&iacute;an enviados a casa como trofeos empleando &ldquo;los servicios postales de la Marina y el Ej&eacute;rcito&rdquo; (1). Francisco Gracia Alonso se&ntilde;ala que esta atroz pr&aacute;ctica causar&iacute;a malestar en el Pent&aacute;gono, que tem&iacute;a las represalias que los japoneses, al enterarse, pod&iacute;an tomar contra los prisioneros propios, que sobreviv&iacute;an en sus campos en condiciones ya de por si particularmente dif&iacute;ciles. De hecho, las autoridades de Tokio se sintieron tan sumamente agraviadas que no dudaron en utilizarlo como propaganda para espolear un sentimiento de resistencia a ultranza que llevar&iacute;a a soldados y civiles a preferir el suicidio a la humillaci&oacute;n de ser ultrajados (2).
    </p><p class="article-text">
        Tal es as&iacute; que en 1944, cuando las tornas hab&iacute;an cambiado para los nipones en el Pac&iacute;fico y los estadounidenses, despu&eacute;s de una dur&iacute;sima campa&ntilde;a, llegaron a Saip&aacute;n se encontraron con un escenario en el que numerosos civiles, v&iacute;ctimas inocentes atrapadas en medio del fuego cruzado y viviendo todo tipo de penalidades, se suicidaban arroj&aacute;ndose desde los acantilados con sus hijos en brazos ante la vista de marines y soldados, calcul&aacute;ndose en unos 1.000 quienes as&iacute; perdieron la vida<em> </em>en una isla en la que exist&iacute;a una importante poblaci&oacute;n japonesa formada por algo m&aacute;s de 20.000 personas, a las que hab&iacute;a que sumar unos 4.000 isle&ntilde;os, chamorros y un n&uacute;mero indeterminado de trabajadores coreanos. Un horroroso espect&aacute;culo que se repetir&iacute;a de manera amplificada en Okinawa al a&ntilde;o siguiente, 1945, donde los soldados nipones llegaron a obligar a su propia gente a ponerse como escudos humanos, amenazando con ejecutar a quienes no cumpliesen sus instrucciones (3). Esta semana en la que nuestro compa&ntilde;ero <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/homenaje-isla-japonesa-okinawa-seis-vascoestadounidenses-murieron-ii-guerra-mundial_1_10745724.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pedro Oiarzabal ha acudido en representaci&oacute;n de la Asociaci&oacute;n Sancho de Beurko al Museo de la Paz de la Prefectura de Okinawa</a> para memorializar a seis vascos que fallecieron en la que fue la &uacute;ltima gran batalla de la SGM hemos decidido dedicar otras dos entradas de este blog de cine y memoria al Pac&iacute;fico. En la de hoy hablaremos de la pel&iacute;cula 'Del infierno a la eternidad' (Phil Karlson, 1960), que trata de la biograf&iacute;a de un marine de origen mexicano llamado Guy Gabaldon que, debido a su dominio del japon&eacute;s, pudo salvar numerosas vidas de civiles y soldados en Saip&aacute;n y Tini&aacute;n
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                    alt="Poster original de la película “Del infierno a la eternidad”. El palmarés de este filme se reduce a la nominación de David Janssen a los Globos de Oro 1960 como nueva promesa masculina."
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                Poster original de la película “Del infierno a la eternidad”. El palmarés de este filme se reduce a la nominación de David Janssen a los Globos de Oro 1960 como nueva promesa masculina.                            </span>
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        Pero antes nos gustar&iacute;a hacer referencia a algunos de los hitos de esta batalla relacionados con nuestro proyecto Fighting Basques, ya que Saip&aacute;n tambi&eacute;n se vincula con la memoria de nuestra di&aacute;spora en un doble sentido, primero hablaremos del real y despu&eacute;s del ficticio. El real pasa por los vascos y vascoamericanos que combatieron en el que est&aacute; considerado el D&iacute;a D del Pac&iacute;fico y comenz&oacute; poco despu&eacute;s que el de Normand&iacute;a, el 15 de junio de 1944. A ellos dedicamos un <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/vascos-navarros-dia-saipan-pacifico_132_1291316.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo en nuestro blog &ldquo;Ecos de dos guerras&rdquo; </a>en este mismo peri&oacute;dico. Se trata de un n&uacute;mero a&uacute;n sin concretar del todo en este momento de la investigaci&oacute;n, pero que puede estar en torno a los 60 veteranos de las batallas de Saip&aacute;n, Iwo Jima y Okinawa. La importancia de la isla de Saip&aacute;n -junto a las de Guam y Tinian, conquistadas a mediados de agosto- para el mando estadounidense estribaba en su inter&eacute;s como base a&eacute;rea para los bombarderos B-29 &ldquo;Superfortress&rdquo; que a partir de su conquista podr&iacute;an llegar hasta Jap&oacute;n, a 2.100 kil&oacute;metros de distancia, en un viaje de ida y vuelta que por fin parec&iacute;a posible sin tener que sobrevolar la peligrosa cordillera del Himalaya desde China. Las cifras de p&eacute;rdidas de vidas humanas en tres semanas de lucha son escalofriantes: 3.200 combatientes estadounidenses y 28.000 japoneses a los que hay que sumar 8.000 civiles. Los heridos estadounidenses superaron los 13.000; de los otros no tenemos datos. Entre los fallecidos estaba el marine de la 4&ordf; Divisi&oacute;n Lawrence &ldquo;Larry&rdquo; Michael Erburu.
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        La parte ficticia tiene que ver con el mito del uso del euskera como lengua codificada durante la batalla de Guadalcanal, que deconstruimos hace seis a&ntilde;os Pedro Oiarzabal y un servidor en el art&iacute;culo <a href="https://drive.google.com/file/d/0B-soXPaPxVtJMld2QWVnRHhNcDA/view?resourcekey=0-oz2ibi3tmxf3hn6JAXan8Q" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&ldquo;El enigma del mito y la historia. Basque code talkers en la Segunda Guerra Mundial&rdquo;</a> . La realidad es que el Cuerpo de Marines solamente se sirvi&oacute; de ind&iacute;genas norteamericanos para esta tarea, especialmente navajos, que se desplegaron por primera vez en operaciones precisamente en Guadalcanal en noviembre de 1942 (4), si bien lo que m&aacute;s conocemos es su desempe&ntilde;o en Saip&aacute;n debido sobre todo a la pel&iacute;cula &ldquo;Windtalkers&rdquo; (John Woo, 2002), que nos muestra a estos operadores agregados a unidades de reconocimiento de la 4&ordf; Divisi&oacute;n. Y es que el cine de Hollywood tuvo mucho que ver con que se popularizase la gesta de los codificadores navajos, que ya dispon&iacute;an de su propio d&iacute;a (14 de agosto), institucionalizado por el presidente Ronald Reagan en el a&ntilde;o 1982.
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                Los codificadores navajos del Cuerpo de Marines llegaron a la isla de Saipán con las primeras oleadas del día 15 de junio de 1944                            </span>
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        Sin embargo, bastante menos conocido es el desempe&ntilde;o de cientos de operadores y traductores de origen japon&eacute;s. Formaban parte de un programa secreto que hab&iacute;a comenzado hacia noviembre de 1941, antes incluso del ataque a Pearl Harbor, cuando los primeros 60 comenzaron a ser instruidos en el Presidio de San Francisco (California). La mayor&iacute;a eran nisei, de segunda generaci&oacute;n (nacidos en EEUU), y unos pocos issei, naturales de Jap&oacute;n y emigrados a un pa&iacute;s en el que ni unos ni otros hab&iacute;an conseguido ser ciudadanos de pleno derecho. Tras el estallido de la SGM tuvieron que sufrir la humillaci&oacute;n de ver como sus familias eran recluidas en campos por el Gobierno federal -en palabras del congresista John Rankin &ldquo;Once a jap, always a jap&rdquo; [una vez japon&eacute;s, siempre japon&eacute;s] e incluso el teniente general John De Witt, jefe del comando de la costa oeste, consideraba a la raza japonesa como un enemigo- y la escuela de idiomas tuvo que trasladarse a Minnesota, uno de los pocos estados que les toleraba como estudiantes (5). Ninguno de ellos fue admitido en el Cuerpo de Marines y en los &uacute;ltimos a&ntilde;os los investigadores estadounidenses apenas han prestado atenci&oacute;n a los que sirvieron como traductores con las fuerzas de ocupaci&oacute;n a partir de la capitulaci&oacute;n del imperio Nip&oacute;n en agosto de 1945, por lo que aquellos que conminaban a la rendici&oacute;n de los pobres desgraciados aislados sin agua y sin alimentos, heridos y/o enfermos, abocados a un destino fatal en inmundos agujeros y cuevas, solo han tenido a Tomoko Ozawa, profesora de la facultad de Artes de Musashino, como su m&aacute;s importante valedora. La excepci&oacute;n es el autor Jim C. MacNaughton, que ha documentado, entre otras, las historias de Nobuo &ldquo;Dick&rdquo; Kishiue, Ben Honda, George Matsui, Tim Ohta, Jack Tanimoto y Hoichi &ldquo;Bob&rdquo; Cubo, quienes no solo proporcionaron valiosos servicios en Saip&aacute;n traduciendo documentos e interrogando prisioneros, sino que tambi&eacute;n salvaron muchas vidas(6).
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                    alt="El sargento Hoichi Cubo consuela a un niño japonés en Saipán. Cubo era uno de los traductores nisei de las tropas de invasión. Recibiría la Cruz de Servicios Distinguidos por conseguir la rendición de varios soldados japoneses y salvar a más de 100 civiles"
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                El sargento Hoichi Cubo consuela a un niño japonés en Saipán. Cubo era uno de los traductores nisei de las tropas de invasión. Recibiría la Cruz de Servicios Distinguidos por conseguir la rendición de varios soldados japoneses y salvar a más de 100 civiles                            </span>
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        Guy &ldquo;Gabby&rdquo; Gabaldon no solo no ten&iacute;a nada que ver con todos estos traductores, ya que no era ning&uacute;n nisei, sino que su desempe&ntilde;o en Saip&aacute;n como marine se caracterizar&iacute;a por su audacia, determinaci&oacute;n y desparpajo, cuando no mera inconsciencia, como hab&iacute;a aprendido durante su vida en las calles. Nacido en 1926 en Los &Aacute;ngeles (California) en el seno de una familia mexicana, creci&oacute; durante la Gran Depresi&oacute;n y comenz&oacute; a trabajar limpiando zapatos a los 10 a&ntilde;os. Poco despu&eacute;s &mdash;por motivos que tienen que ver con la marginalidad y el abandono- se traslad&oacute; a vivir con los Nakano (llamados Une en la pel&iacute;cula), donde fue uno m&aacute;s entre los miembros de aquella familia japonesa cuyos hijos ya hab&iacute;an nacido en Estados Unidos. Con ellos aprendi&oacute; a defenderse con el idioma y se familiariz&oacute; con las costumbres y la cultura nipona, pero cuando estall&oacute; la SGM fueron recluidos en un campo en Wyoming y el muchacho se qued&oacute; de nuevo en las calles a los 15 a&ntilde;os. Lyle y Lane Nakano se incorporaron al 442&ordm; de Infanter&iacute;a, m&aacute;s conocido por &ldquo;Regimiento Nisei&rdquo;, y &eacute;l intent&oacute; alistarse sin &eacute;xito debido a su corta edad, por lo que tuvo que esperar hasta 1943 para ser admitido en el Cuerpo de Marines, completando el entrenamiento b&aacute;sico en Camp Pendleton. Fue enviado a Haw&aacute;i como reemplazo, incorpor&aacute;ndose a la secci&oacute;n de inteligencia del 2&ordm; Regimiento de la 2&ordf; Divisi&oacute;n poco antes de que su unidad partiese hacia Saip&aacute;n. All&iacute; se desempe&ntilde;&oacute; como observador/explorador, comenzando a desplazarse en solitario en peligrosas incursiones nocturnas, como le cont&oacute; a Maggie Rivas-Rodr&iacute;guez al ser entrevistado para el <a href="https://voces.moody.utexas.edu/collections/stories/guy-gabaldon" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Voces Oral History Center</a> de la Universidad de Texas Durante una de ellas tuvo la ocurrencia de pedir a dos prisioneros que regresaran hasta unas cuevas situadas m&aacute;s abajo, donde se encontr&oacute; rodeado de cientos de soldados y civiles japoneses a los que convenci&oacute; de que se rindieran en la que ser&iacute;a su mayor haza&ntilde;a, que le valdr&iacute;a la Estrella de Plata, cuando su oficial al mando, el capit&aacute;n John Schwabe, hab&iacute;a pedido para &eacute;l la Medalla de Honor. Poco despu&eacute;s ser&iacute;a herido y trasladado a un hospital de Haw&aacute;i. Fue apodado &ldquo;el flautista de Saip&aacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>A veces me preguntaba &iquest;Quien era en realidad el prisionero? &mdash;dijo Gabaldon al ser entrevistado para el Proyecto- yo estaba entre cientos de japoneses [que] eran mis prisioneros [y] me habr&iacute;an convertido en carne de chicano. Habr&iacute;a matado a dos o tres y ese habr&iacute;a sido el final.(7).</em>
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                El marine Guy Gabaldon posa para el fotógrafo con una de las familias japonesas que salvó en Saipán                            </span>
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        La historia de Gabaldon fue conocida por el gran p&uacute;blico a raiz de su aparici&oacute;n en 1957 en el programa de televisi&oacute;n &ldquo;This is your life&rdquo;. El relato del hombre que consigui&oacute; la rendici&oacute;n de m&aacute;s de 1.000 japoneses era tan impresionante que el productor Irving H. Levin y el guionista Bill Doud comenzaron a trabajar en su adaptaci&oacute;n para el cine. Tras la muerte de Doud, Ted Shederman se har&iacute;a cargo del guion, pero a&uacute;n pasar&iacute;an dos largos a&ntilde;os hasta llegar a un acuerdo con Allied Artists, una productora de bajo presupuesto que se hab&iacute;a llamado hasta entonces Monogram y ten&iacute;a en Phil Karlson a su director fetiche. Karlson, de tendencia izquierdista y marcadamente antirracista, hab&iacute;a destacado en pleno Macartismo con pel&iacute;culas de cine negro y retrataba de modo realista tanto a h&eacute;roes -que se opon&iacute;an al &ldquo;vigilantismo&rdquo; que dice Bill Krohn (8)- como a villanos, en la creencia de que &ldquo;el mal rara vez se eliminaba, solo se deten&iacute;a temporalmente&rdquo; (9). Debido a su dominio del medio y al manejo de las escenas de violencia (repentinas y muy expl&iacute;citas para la &eacute;poca) parec&iacute;a el candidato perfecto. Vio la pel&iacute;cula como una representaci&oacute;n en tres actos: 1, el internamiento de los japoneses, 2, org&iacute;a en Honolulu y 3, suicidio en masa de japoneses,
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                    alt="Phil Karlson hacía mucho con poco y tenía muy claro el material humano que tenía entre las manos, pero a pesar de algún éxito de taquilla como este jamás dejó de ser un director de serie B"
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                Phil Karlson hacía mucho con poco y tenía muy claro el material humano que tenía entre las manos, pero a pesar de algún éxito de taquilla como este jamás dejó de ser un director de serie B                            </span>
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        Su pasi&oacute;n por los avances tecnol&oacute;gicos le hizo volcarse en un rodaje en el que la fotograf&iacute;a correr&iacute;a a cargo de un veterano del talento de Burnett Guffey, que ya hab&iacute;a trabajado con John Ford y otros grandes directores y ten&iacute;a a&uacute;n reciente su Oscar con &ldquo;De aqu&iacute; a la eternidad&rdquo; (Fred Zinneman, 1953), cuyo parecido con esta, incluso en el t&iacute;tulo, no deja de sorprendernos. Guffey se puso a cargo de un equipo de m&uacute;ltiples c&aacute;maras para filmar una recreaci&oacute;n de la batalla de Saip&aacute;n que se rodar&iacute;a en parajes naturales de Okinawa, convertida para entonces en una enorme base militar bajo administraci&oacute;n estadounidense, por lo que todo eran facilidades. Gracias a George J. Mitchell, mayor del ej&eacute;rcito destinado en aquella isla (10), conocemos toda la parte t&eacute;cnica y los problemas que hubo para contrarrestar la intensidad de la luz okinawense. Para las escenas de acci&oacute;n se eligi&oacute; una c&aacute;mara de mano como la &ldquo;Arriflex&rdquo; de 35 mm que permiti&oacute; seguir a los actores durante sus movimientos de un modo tan cercano que impidi&oacute; la posibilidad de doblarlos, por lo que el rodaje fue bastante brusco. Un equipo de camar&oacute;grafos japoneses formado por Jumji Nishimura, Toru Ayashi, Iwao Niki y Koji Oshima se incorpor&oacute; al set y la poblaci&oacute;n local estuvo representada por los 800 extras que fueron contratados al efecto, de los que al menos 25 hab&iacute;an servido como oficiales y suboficiales del ej&eacute;rcito imperial. A pesar de todo este esfuerzo, algunas escenas de combate no son hoy lo bastante cre&iacute;bles, aunque el filme es digno hijo de su tiempo, pues justo es decir que desde &ldquo;Salvar al soldado Ryan&rdquo; (Steven Spiellberg, 1998) hay un antes y un despu&eacute;s en el cine b&eacute;lico.
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                    alt="Burnett Guffey, a la izquierda de la imagen durante el rodaje, era un gran director de fotografía que había ganado un Oscar por “De aquí a la eternidad”. El sol de Okinawa le causó no pocos dolores de cabeza, pero estaba convencido de que se encontraba ante la película de su vida"
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            <span class="title">
                Burnett Guffey, a la izquierda de la imagen durante el rodaje, era un gran director de fotografía que había ganado un Oscar por “De aquí a la eternidad”. El sol de Okinawa le causó no pocos dolores de cabeza, pero estaba convencido de que se encontraba ante la película de su vida                            </span>
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        Pero lo que resulta verdaderamente sorprendente es que, teniendo actores de origen hispano en Hollywood, se eligiese para el papel de Gabaldon a un chico blanco, alto, de gran presencia f&iacute;sica&nbsp;y bien parecido como Jeffrey Hunter, que a sus 33 a&ntilde;os ni siquiera pod&iacute;a pasar por un adolescente. De este modo, la identidad de Gabaldon quedaba diluida racialmente de un modo que no acabamos de comprender. Es muy posible que se buscase el modo de conectar m&aacute;s f&aacute;cilmente con el estadounidense medio, que pod&iacute;a sentirse m&aacute;s identificado con la historia que se les propon&iacute;a al ver a uno de los suyos formando parte de una familia nipona (11), ya que tampoco es hispano el actor que le interpretaba de ni&ntilde;o (Richard Eyer). Pero, aunque sabemos que Karlson no era racista en absoluto, no deja de ser una flagrante discriminaci&oacute;n, aunque es muy posible que se dejase convencer por la versatilidad de Hunter, que ya hab&iacute;a interpretado a un mestizo indio en &ldquo;Centauros del desierto&rdquo; (John Ford, 1956) y a un nativo californiano en &ldquo;Siete ciudades de oro&rdquo; (Robert D. Webb, 1955). En cualquier caso, se trataba de un buen profesional que se dedicaba esforzadamente a componer sus personajes y sufri&oacute; m&aacute;s de un revolc&oacute;n durante el rodaje, si bien encontr&oacute; dificultades para comprender las motivaciones de Gabaldon para sus actos heroicos.
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                    alt="De izquierda a derecha, Jeffrey Hunter, Guy Gabaldon y David Janssen en el set de rodaje en Okinawa. El californiano quedó tan impresionado con Hunter que pondría el nombre del actor a uno de sus hijos"
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                De izquierda a derecha, Jeffrey Hunter, Guy Gabaldon y David Janssen en el set de rodaje en Okinawa. El californiano quedó tan impresionado con Hunter que pondría el nombre del actor a uno de sus hijos                            </span>
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        El californiano se pas&oacute; por el rodaje y conoci&oacute; a los actores, quedando fascinado con Hunter, y es muy posible que se sintiese tan agasajado que pasase por encima todas las libertades que se tomaron los guionistas con unos hechos que marcaron su vida, algunas de las cuales son tan flagrantes y absurdas, de puramente estereotipadas, como la del suicidio del general Iwane Matsui (interpretado por Sessue Hayakawa), que no solo no cometer&iacute;a seppuku o harakiri, sino que ser&iacute;a colgado por cr&iacute;menes de guerra en 1946 (12). Pero lo peor para Gabaldon vendr&iacute;a despu&eacute;s del estreno. A pesar de que la Armada le cambiar&iacute;a su Estrella de Plata por nada menos que una Navy Cross reconociendo sus m&eacute;ritos, algunos de sus compa&ntilde;eros llegaron a decir que buscaba la gloria y que solamente hab&iacute;a rescatado a la mitad de los prisioneros que afirmaba. Sin embargo, &eacute;l mantendr&iacute;a esta versi&oacute;n en su libro de 1990 &ldquo;Saipan, suicide island&rdquo;, donde insisti&oacute; en que siempre iba solo, generalmente protegido por la oscuridad de la noche, y que cuando comenz&oacute; a capturar prisioneros se convirti&oacute; en una adicci&oacute;n. Su oficial al mando, el capit&aacute;n John Schwabe (interpretado por John Larch), zanjar&iacute;a definitivamente la cuesti&oacute;n respaldando sus afirmaciones de que hab&iacute;a capturado a 1.500 japoneses. Opinaba que no se le hab&iacute;a concedido la Medalla de Honor por racismo o dudas persistentes sobre cu&aacute;ntas o cu&aacute;n peligrosas eran las personas.que hab&iacute;a capturado (13).
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                    alt="Guy Gabaldon y un compañero durante la SGM. Se trataba de un avispado muchacho que estaba acostumbrado a buscarse la vida de cualquier modo"
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                Guy Gabaldon y un compañero durante la SGM. Se trataba de un avispado muchacho que estaba acostumbrado a buscarse la vida de cualquier modo                            </span>
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        Sin embargo, todo esto queda diluido por la aut&eacute;ntica contribuci&oacute;n de la pel&iacute;cula, que no es otra que&nbsp;limpiar una afrenta al humanizar a los emigrantes japoneses que se hab&iacute;an establecido en EEUU y sus familias, reconociendo no solo la injusticia de haberles internado en campos alejados de la Costa Oeste -siendo la primera vez que se refleja esta realidad de modo expl&iacute;cito en el cine de Hollywwod-, sino su contribuci&oacute;n a la llamada generaci&oacute;n del sacrificio con la participaci&oacute;n de dos de los hijos de la familia Une en el 442&ordm; Regimiento de Infanter&iacute;a, formado por nisei, que se convertir&iacute;a en la unidad m&aacute;s condecorada de la historia militar estadounidense (14). En esta visi&oacute;n es fundamental el papel de la madre adoptiva (interpretada por Tsuru Aoki), que se nos muestra como el alma de una familia trabajadora que mantiene a sus hijos unidos, convirti&eacute;ndose en una verdadera inspiraci&oacute;n para el joven Guy, quien se manifiesta rotundamente contra tantas vejaciones, como cuando no les admiten en el ej&eacute;rcito: &ldquo;&iexcl;Si no os quieren a vosotros a mi tampoco!&rdquo;. O cuando les internan y &eacute;l se rebela: &ldquo;&iexcl;Sois americanos!&rdquo;. A lo que ella responde: &ldquo;Los americanos no piensan lo mismo!&rdquo;. El desamparo que muestra el muchacho al verse solo y tener que regresar a las calles es demoledor: &ldquo;Os ver&eacute; pronto, ha sido maravilloso vivir con vosotros&rdquo;. Y ni siquiera la separaci&oacute;n, como consecuencia del internamiento, puede evitar la enorme influencia que ella, sin abandonar su estoicismo, ejerce en sus decisiones, como cuando le convence de alistarse: &ldquo;Un hombre debe creer, debe marcar diferencia&rdquo;, y le da su bendici&oacute;n para que vaya a la guerra contra los japoneses. Phil Karlson siempre tuvo claro que sus objetivos pasaban por memorializar a la poblaci&oacute;n nisei, como dijo al ser entrevistado en 1973:
    </p><p class="article-text">
        <em>Es una de las pel&iacute;culas m&aacute;s importantes que jam&aacute;s haya hecho porque era la verdadera historia de los Nisei, lo que sucedi&oacute; en este pa&iacute;s. Pero Allied Artists, incluso en ese momento, la ve&iacute;a como una gran historia de guerra que se pod&iacute;a hacer por un precio. No ten&iacute;an (ni) idea de lo que estaba haciendo (15).</em>
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                    alt="Tsuru Aoki había hecho toda su carrera en EEUU, adonde llegó con solo siete años, siendo una reconocida actriz de cine mudo. Estaba casada con el también actor Sessue Hayakawa, que interpretaba al general Matsui en la película. Ella fue la madre de los Une, el principal soporte de Guy Gabaldon, en el que sería su último papel en el cine"
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                Tsuru Aoki había hecho toda su carrera en EEUU, adonde llegó con solo siete años, siendo una reconocida actriz de cine mudo. Estaba casada con el también actor Sessue Hayakawa, que interpretaba al general Matsui en la película. Ella fue la madre de los Une, el principal soporte de Guy Gabaldon, en el que sería su último papel en el cine                            </span>
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        La pel&iacute;cula se estren&oacute; en Nueva Orleans, Los &Aacute;ngeles y Jacksonville el 28 de julio de 1960 y fue un &eacute;xito de taquilla. Karlson sab&iacute;a perfectamente de lo que hablaba porque la cr&iacute;tica se centr&oacute; m&aacute;s en lo b&eacute;lico y no vio lo que se le propon&iacute;a. Tampoco la comunidad japonesa-estadounidense, quiz&aacute;s llevada de ese estoicismo, se dio por aludida especialmente y hubo incluso medios como <em>Pacific Citizen </em>que ni siquiera publicaron una rese&ntilde;a (16). En este sentido, una de las cr&iacute;ticas m&aacute;s significativas que hemos le&iacute;do hac&iacute;a referencia a la aparente inconexi&oacute;n entre sus diferentes partes, que no fueron bien comprendidas: &ldquo;las escenas de batalla... tienen una sensaci&oacute;n de inmediatez que es bastante rara en una pel&iacute;cula de guerra. La actuaci&oacute;n de Hunter es bastante cre&iacute;ble... pero han arrastrado una escena rid&iacute;cula con un general japon&eacute;s... y una secuencia de sexo con tres t&iacute;as en Haw&aacute;i que es de mal gusto a la vez que larga. Son estas escenas las que restan valor a la pel&iacute;cula&rdquo; (17). Para nosotros, en cambio, los tres actos en que Karlson divide a la pel&iacute;cula tienen en su protagonista a su hilo conductor y describen no solo la madurez del personaje, que pasa de ni&ntilde;o a hombre forzado por las circunstancias, sino el verdadero drama de los japoneses, que pasan de v&iacute;ctimas (la familia Une), a victimarios <em>(</em>los soldados que matan al sargento Bill Hazen [David Janssen], dando paso a otro hombre, el del guerrero solitario Gabaldon que busca venganza y no hace prisioneros), para finalizar convertidos de nuevo en v&iacute;ctimas a los que salvar de una muerte cierta y redimirse.
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                    alt="Tras perder a sus dos amigos Hazen (Janssen) y Lewis (Damone) a manos de los japoneses, Gabaldon se ciega por el odio y comienza una caza del hombre cueva a cueva en la que no hace prisioneros. El sufrimiento de los más inocentes hará que se redima salvando vidas"
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                Tras perder a sus dos amigos Hazen (Janssen) y Lewis (Damone) a manos de los japoneses, Gabaldon se ciega por el odio y comienza una caza del hombre cueva a cueva en la que no hace prisioneros. El sufrimiento de los más inocentes hará que se redima salvando vidas                            </span>
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        La escena del striptease con sus frases vulgares y de mal gusto -que fue seriamente cuestionada por el &oacute;rgano censor de la industria o PCA [Production Code Administration]- se nos presenta como una suerte de rito inici&aacute;tico de car&aacute;cter sexual para un jovencito de 17-18 a&ntilde;os, la edad que ten&iacute;a Gabaldon entonces, aunque no resulte del todo cre&iacute;ble al estar interpretado por un hombret&oacute;n como Hunter. Por lo dem&aacute;s, la situaci&oacute;n se ajustaba a la realidad totalmente. La combinaci&oacute;n de Bebida y prostitutas en Honolulu nos lleva a un escenario que el gran p&uacute;blico ya conoc&iacute;a bien desde el estreno de &ldquo;De aqu&iacute; a la eternidad&rdquo; en 1953. Sin embargo, aquellas chicas a las que cortejaban Robert E. Lee Prewitt (Montogomery Clifft) y Angelo Maggio (Frank Sinatra) no se insinuaban tan claramente ni se desnudaban ante los soldados. Cosas del cine, ya que la novela de James Jones dejaba muy claro a que se dedicaban. A Hollywood le daba lo mismo hacer un roto a un best seller que a alguien como Gabaldon. El que pone los dineros manda.
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                    alt="El striptease que protagoniza Sheila Lincoln (Patricia Owens) es el reflejo de los cambios que ya estaban llegando al cine. Una periodista y dos prostitutas que se acabarán acostando con los tres marines en una suerte de orgía que, obviamente, no se muestra al espectador y da paso de modo abrupto al tercer acto de la película: Saipán"
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                El striptease que protagoniza Sheila Lincoln (Patricia Owens) es el reflejo de los cambios que ya estaban llegando al cine. Una periodista y dos prostitutas que se acabarán acostando con los tres marines en una suerte de orgía que, obviamente, no se muestra al espectador y da paso de modo abrupto al tercer acto de la película: Saipán                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Tabernilla, Asociación Sancho de Beurko]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/cine-y-memoria-historica/infierno-eternidad-phil-karlson-1960-victimas-civiles-saipan-durante-dia-d-pacifico_132_10753695.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Dec 2023 20:46:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Del infierno a la eternidad' (Phil Karlson, 1960): víctimas civiles en Saipán durante el Día D del Pacífico]]></media:title>
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      <title><![CDATA['Bataan' (Tay Garnett, 1943): Hollywood retrata la gran derrota estadounidense en Filipinas.]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/cine-y-memoria-historica/bataan-tay-garnett-1943-hollywood-retrata-gran-derrota-estadounidense-filipinas_132_10675808.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e0db1cf2-8140-4845-96ba-f0a28fdf6a38_16-9-discover-aspect-ratio_default_1084464.jpg" width="1007" height="566" alt="&#039;Bataan&#039; (Tay Garnett, 1943): Hollywood retrata la gran derrota estadounidense en Filipinas."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Espoleada por la ola de patriotismo que invadía todo el país, la industria del cine había dado un paso al frente desde el primer momento. </p></div><p class="article-text">
        Si hace dos meses comenz&aacute;bamos este blog hablando del idealista descre&iacute;do personaje de Rick Blaine en 'Casablanca', en esta ocasi&oacute;n regresamos al cine de propaganda estadounidense con otra producci&oacute;n del Hollywood de la Segunda Guerra Mundial (SGM). Se trata de 'Bataan' (Tay Garnett, 1943), una pel&iacute;cula que, a diferencia de aquella gran obra maestra, ya no necesitaba convencer a los espectadores que acud&iacute;an a las salas de aquel pa&iacute;s -que no olvidemos que era marcadamente aislacionista hasta el ataque japon&eacute;s a la base aeronaval de Pearl Harbor- de la necesidad de intervenir en aquella guerra lejana cuyos escenarios (hoy nos referiremos a los del inmenso teatro de operaciones Asia-Pac&iacute;fico) ya eran conocidos por el gran p&uacute;blico a trav&eacute;s de la prensa cuando fue estrenada en Nueva York el 3 de junio de 1943. Son escenarios que, en lo concerniente a los estadounidenses, eran en aquel primer periodo de la campa&ntilde;a: Filipinas, mares del Coral y de Bismarck, atolones de Midway y Wake, Guadalcanal, Aleutianas y Nueva Guinea. Previamente, el 29 de marzo de ese mismo a&ntilde;o, se hab&iacute;a estrenado el filme 'Corregidor', dirigida por William Nigh, que hac&iacute;a referencia a la resistencia en aquella isla situada frente a la pen&iacute;nsula de Bata&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Espoleada por la ola de patriotismo que invad&iacute;a todo el pa&iacute;s, la industria del cine de Hollywood hab&iacute;a dado un paso al frente desde el primer momento. Algunos de sus m&aacute;s grandes directores ya se hab&iacute;an desplegado en ultramar al servicio de las tropas, como John Ford, William Wyler, Frank Capra y John Houston, mientras que actores de la talla de James Stewart y Henry Fonda se hab&iacute;an incorporado como personal combatiente a las fuerzas a&eacute;reas y marina respectivamente. S&oacute;lo tres d&iacute;as despu&eacute;s del ataque a Pearl Harbor, el 10 de diciembre de 1941, se hab&iacute;a constituido el Comit&eacute; de la Victoria de Hollywood, a trav&eacute;s del cual se organizaron los primeros eventos en apoyo al esfuerzo de guerra (1) y, dando un paso m&aacute;s all&aacute; en esto del entretenimiento, el 3 de octubre de 1942 las estrellas de cine abrieron su propia cantina en la ciudad de Los &Aacute;ngeles (California). Un lugar al que se acercaban los j&oacute;venes soldados de permiso para disfrutar de un momento de asueto en compa&ntilde;&iacute;a de Bette Davis, Betty Grable, Shirley Temple, John Garfield o Bob Hope. La lista de artistas que pasaron por aquel espacio &uacute;nico es largu&iacute;sima y la propia Bette Davis recordaba c&oacute;mo el d&iacute;a de su inauguraci&oacute;n estaba tan lleno que &ldquo;tuvo que trepar por una ventana para entrar&rdquo; (2).
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                    alt="Marlene Dietrich, Bob Hope y Bette Davis miran el cuadro de honor que había en la cantina de Hollywood con todos los miembros de la industria del cine que se habían incorporado a las fuerzas armadas durante la SGM"
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                Marlene Dietrich, Bob Hope y Bette Davis miran el cuadro de honor que había en la cantina de Hollywood con todos los miembros de la industria del cine que se habían incorporado a las fuerzas armadas durante la SGM                            </span>
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        Pero en 1943 ya hab&iacute;an pasado muchas cosas y la industria del cine ya no ten&iacute;a necesidad de adaptar para sus guiones historias ajenas de nazis y sus colaboradores, pues sus propios soldados ya se hab&iacute;an batido contra las potencias del Eje por todo el mundo, conformando la &ldquo;primera ola de pel&iacute;culas de combate&rdquo;, cuyas narrativas &ldquo;representan las primeras y desastrosas batallas perdidas de la entrada de Estados Unidos en la guerra&rdquo; (3). Una de estas historias con tintes de tragedia griega con la que el p&uacute;blico pod&iacute;a identificarse inmediatamente tuvo lugar en Filipinas en los primeros meses de 1942, cuando las tropas del general Douglas McArthur se vieron recluidas en la pen&iacute;nsula de Bata&aacute;n, en la isla de Luz&oacute;n, ante el imparable avance del ej&eacute;rcito japon&eacute;s, que les derrotar&iacute;a tras tres meses de ag&oacute;nica resistencia. Pero el escenario en que esta lucha se desarrollar&iacute;a no pod&iacute;a llevarse al cine en un guion que recogiese sin m&aacute;s aquella dur&iacute;sima rendici&oacute;n -la m&aacute;s grande de los EEUU desde la batalla de Harpers Ferry en la Guerra de Secesi&oacute;n- con todas sus amargas consecuencias, incluyendo una plaga de malaria que afectar&iacute;a a 24.000 de los 76.000 soldados filipinos y estadounidenses y la posterior 'Marcha de la Muerte' en la que los japoneses cometer&iacute;an horrendos cr&iacute;menes de guerra sobre los prisioneros, a los que se oblig&oacute; a recorrer a pie la distancia de 90 km que separaba Mariveles de San Fernando. Una vez all&iacute;, los supervivientes (miles de filipinos y unos 600 americanos fallecieron como consecuencia de ejecuciones sumarias, asesinatos, malnutrici&oacute;n, enfermedades y la crueldad de sus guardianes) ser&iacute;an enviados en tren a Capas, donde a&uacute;n se les forzar&iacute;a a andar otros 10 km m&aacute;s para llegar al campo O&rsquo;Donnell.
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                    alt="Escenografía de la Asociación Sancho de Beurko que nos muestra a un grupo de marineros y aviadores que habían luchado contra los japoneses en la costa oeste de Bataán. Después de su rendición el 7 de abril de 1942 todos serían obligados a sumarse a la llamada “Marcha de la Muerte”"
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                Escenografía de la Asociación Sancho de Beurko que nos muestra a un grupo de marineros y aviadores que habían luchado contra los japoneses en la costa oeste de Bataán. Después de su rendición el 7 de abril de 1942 todos serían obligados a sumarse a la llamada “Marcha de la Muerte”                            </span>
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        Para visibilizar esta memoria, en 2022, con motivo del 80&ordf; Aniversario de la batalla de Bata&aacute;n, el grupo de recreaci&oacute;n de la Asociaci&oacute;n Sancho de Beurko realiz&oacute; una escenograf&iacute;a cuyas im&aacute;genes sirvieron para ilustrar un art&iacute;culo que fue publicado en el <a href="https://www.despertaferro-ediciones.com/2022/guerra-y-derechos-humanos-80-anos-marcha-de-la-muerte-de-bataan-1942-japon-filipinas-segunda-guerra-mundia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">blog de la editorial Desperta Ferro</a>. Y es que nuestra di&aacute;spora, tan vinculada desde siempre a Filipinas, tambi&eacute;n estuvo representada en aquellas operaciones, sufriendo padecimientos sin fin a manos de las tropas japonesas de invasi&oacute;n, aunque nadie conocer&iacute;a sus historias hasta el nacimiento de nuestro proyecto Fighting Basques. As&iacute; fue como supimos<a href="https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/vasco-americanos-batalla-filipinas_132_1230349.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la suerte que corrieron Paul Indart y Joe Arrizabalaga, fallecidos en el campo O&rsquo;Donnell, y Manuel Eneriz</a>, de padre navarro y madre andaluza. Este &uacute;ltimo no solo sobrevivi&oacute; a la infame 'Marcha de la Muerte', sino que resisti&oacute; un cautiverio que se mantuvo incluso hasta m&aacute;s all&aacute; del final de la guerra, siendo liberado por las tropas estadounidenses el 15 de octubre de 1945 en la isla de Kyushu, donde hab&iacute;a pasado tres a&ntilde;os y seis meses forzado a trabajar en una mina de carb&oacute;n.
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                    alt="Paul Indart y Joe Arrizabalaga, dos miembros de la comunidad vasca de EEUU, estuvieron en la “Marcha de la Muerte” de Bataán y tras sobrevivir a tantas penalidades no pudieron resistir las duras condiciones del cautiverio, falleciendo en el campo O’Donnell. Sus restos descansan en el cementerio americano de Manila"
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                Paul Indart y Joe Arrizabalaga, dos miembros de la comunidad vasca de EEUU, estuvieron en la “Marcha de la Muerte” de Bataán y tras sobrevivir a tantas penalidades no pudieron resistir las duras condiciones del cautiverio, falleciendo en el campo O’Donnell. Sus restos descansan en el cementerio americano de Manila                            </span>
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        Los guionistas de 'Bataan' -Robert Hardy Andrews (acreditado), Garrett Fort y Dudley Nichols (sin acreditar)- no suprimieron la cuesti&oacute;n de la malaria, que sufren al menos dos miembros de la patrulla, ni tampoco la referencia a las violaciones de derechos humanos (la imagen del soldado filipino torturado y colgado sin vida), aunque s&iacute; lo hicieron en lo concerniente a la 'Marcha de la Muerte'. Pero la realidad es que tampoco se conocer&iacute;an los detalles con exactitud hasta el verano de 1943, cuando lleg&oacute; a MacArthur la informaci&oacute;n de los &ldquo;doce de Davao&rdquo;: 10 prisioneros estadounidenses y dos filipinos que hab&iacute;an protagonizado una espectacular fuga de un campo japon&eacute;s y se hab&iacute;an incorporado a las guerrillas de Mindanao (4). A la propaganda le interesaba m&aacute;s reflejar una historia de resistencia y sacrificio a ultranza contra un enemigo implacable y cruel que en el filme se nos presentaba sin rostro, lo que contribuir&iacute;a a su deshumanizaci&oacute;n (5). Y por ello no es casual que la muerte del soldado afroamericano Wesley Epps (Kenneth Spencer) se produzca bajo la espada de un oficial nip&oacute;n, posiblemente decapitado, en una de las primeras representaciones en el cine de esta b&aacute;rbara pr&aacute;ctica que se atribu&iacute;a al guerrero samurai y su katana. Esta simbolog&iacute;a de las &ldquo;cabezas cortadas&rdquo; se extender&iacute;a entre los estadounidenses desplegados en el brutal frente del Pac&iacute;fico, que adquirieron la costumbre de coleccionar los cr&aacute;neos de sus enemigos, trofeos que luego ser&iacute;an enviados a casa para padres y novias empleando &ldquo;los servicios postales de la Marina y el Ej&eacute;rcito&rdquo; (6).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El soldado Epps es el primer héroe negro de Hollywood, y lo es por méritos propios: a sus habilidades como ingeniero militar y experto en demoliciones había que añadir su liderazgo como futuro pastor. Al morir decapitado por la katana todo lo que pudo ser quedaba cercenado de golpe, sin que pueda culparse de ello a los blancos ni al racismo de su ejército segregado, sino a los japoneses"
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                El soldado Epps es el primer héroe negro de Hollywood, y lo es por méritos propios: a sus habilidades como ingeniero militar y experto en demoliciones había que añadir su liderazgo como futuro pastor. Al morir decapitado por la katana todo lo que pudo ser quedaba cercenado de golpe, sin que pueda culparse de ello a los blancos ni al racismo de su ejército segregado, sino a los japoneses                            </span>
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        La presencia de Epps (Kenneth Spencer), un experto en demoliciones que quer&iacute;a ser predicador<em>,</em> nos mostraba una integraci&oacute;n racial en la lucha contra un enemigo com&uacute;n que no reflejaba, ni mucho menos, la realidad de las fuerzas armadas estadounidenses, que estaban segregadas racialmente. Pero lo cierto es que, adem&aacute;s de Epps -el primer h&eacute;roe negro de Hollywood, antes incluso que el personaje de Rex Ingram en 'Sahara' [Zoltan Korda, 1943], que se estrenar&iacute;a tres meses despu&eacute;s-, el grupo de 12 hombres bajo el liderazgo del sargento Bill Dane (Robert Taylor) inclu&iacute;a al californiano de origen hispano Felix Ramirez (Desi Arnaz) y a los filipinos Yankee Salazar (Alex Havier) y Juan Katigbak (Roque Espiritu). El hecho de que el decapitado (aunque en un lance del combate y no ejecutado sumariamente) fuese precisamente el &uacute;nico afroamericano que aparece en el filme contribuye, seg&uacute;n Brian Locke, a presentarnos a los japoneses incluso &ldquo;m&aacute;s racistas hacia los negros que hacia los estadounidenses blancos, desplazando la historia del racismo blanco hacia los negros al (nuevo) enemigo asi&aacute;tico&rdquo; (7). Lo que nos llevar&iacute;a a plantearnos preguntas muy interesantes sobre el manejo que la propaganda de guerra de aquel pa&iacute;s har&iacute;a de todas estas cuestiones raciales a trav&eacute;s de guiones como este claramente &ldquo;supervisados&rdquo;, si bien es justo decir que en el personaje de Epps se &ldquo;evita la pura caricatura racista de los primeros films de Hollywood&rdquo; (8). Pero a&uacute;n tendr&iacute;an que pasar cinco largos a&ntilde;os para que el segregacionismo en las fuerzas armadas de aquel pa&iacute;s desapareciese.
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                    alt="La historia de redención del asesino y desertor Barney Todd (Lloyd Nolan), antítesis del sargento Dane, justifica por si sola el único duelo interpretativo de toda la cinta. Su evolución hasta convertirse en héroe sublima el sacrificio del individuo por mor de un bien mayor, que no es otro que el éxito de la misión"
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                La historia de redención del asesino y desertor Barney Todd (Lloyd Nolan), antítesis del sargento Dane, justifica por si sola el único duelo interpretativo de toda la cinta. Su evolución hasta convertirse en héroe sublima el sacrificio del individuo por mor de un bien mayor, que no es otro que el éxito de la misión                            </span>
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        La historia del grupo del sargento Dane -una suerte de 'Doce del pat&iacute;bulo', emulando el t&iacute;tulo de la pel&iacute;cula de Robert Aldrich de 1967- no puede ser m&aacute;s simple. El capit&aacute;n Henry Lassiter (Lee Bowman) les hab&iacute;a ordenado la destrucci&oacute;n de un puente y su posterior defensa para ganar un tiempo precioso para los defensores de Bata&aacute;n. Se trataba de una versi&oacute;n libre de la pel&iacute;cula 'La patrulla perdida' (John Ford, 1934), cuyos derechos fueron comprados por Metro-Goldwyn-Mayer (MGM) a RKO Radio Pictures por 6.500 d&oacute;lares para evitar una demanda. La cinta comienza con un bombardeo de la aviaci&oacute;n japonesa sobre civiles y soldados en retirada que deja a los muertos tirados en la carretera mientras los soldados estadounidenses, que han corrido a protegerse ellos mismos, hacen comentarios est&uacute;pidos sobre &ldquo;piques&rdquo; entre las diferentes ramas y servicios del ej&eacute;rcito, como si no les importase nada el sufrimiento de los filipinos. Sin embargo, cuando Dane intenta agrupar el heterog&eacute;neo equipo de voluntarios que le ha asignado el mando, es precisamente un soldado filipino (Alex Havier) el primero en acudir a la llamada, algo que los dem&aacute;s hacen de mala gana y con indolencia. Los personajes se presentan al sargento para que los conozca -un soldado de sanidad (Phillip Terry), otro de transmisiones (Desi Aznar), dos de ingenieros (Kenneth Spencer y Barry Nelson), un cocinero (Tom Dugan), un cabo de zapadores (Thomas Mitchell), un marinero (Robert Walker) e incluso un desertor que termina redimi&eacute;ndose (Lloyd Nolan)-, pero se nos muestran bastante estereotipados, y tampoco ayudan a su descripci&oacute;n los di&aacute;logos, un tanto infantiles y simples, en los que se nota en demas&iacute;a la mano de los asesores gubernamentales.
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                    alt="Un joven Robert Walker daría vida al marinero Leonard Purckett. Fuera de su elemento, el mar, se nos presenta a priori como el más confuso de la trama, pero pronto se revelan sus muchas habilidades: cowboy, músico y mecánico. Acompañará hasta el final a los principales protagonistas haciendo gala de un valor extraordinario"
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                Un joven Robert Walker daría vida al marinero Leonard Purckett. Fuera de su elemento, el mar, se nos presenta a priori como el más confuso de la trama, pero pronto se revelan sus muchas habilidades: cowboy, músico y mecánico. Acompañará hasta el final a los principales protagonistas haciendo gala de un valor extraordinario                            </span>
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        De este modo, el sargento se comporta como lo que se espera de &eacute;l, un verdadero l&iacute;der que proporciona instrucciones concisas y claras, mientras que el resto cumple con las expectativas, tambi&eacute;n las raciales: el soldado Epps canta seg&uacute;n coloca los explosivos en el puente. Los japoneses atacan y atacan hasta mermar los efectivos de una patrulla que tambi&eacute;n pierde a un piloto que ha decidido sum&aacute;rseles mientras arregla su avi&oacute;n (George Murphy)... As&iacute; hasta el sacrificio final de un Dane solo y agotado que, sin apenas fuerzas, se aferra a sus armas con absoluta determinaci&oacute;n, la misma que ha manifestado a todos desde el principio, cuando hablaba de los nipones con esos tics racistas de la propaganda: &ldquo;M&aacute;s tarde o m&aacute;s temprano esos monos [sic] tendr&aacute;n que dejarse ver, y cuando lo hagan aqu&iacute; estaremos&rdquo;. Los espectadores terminan el visionado de la cinta con la idea de que no es posible la victoria sin pagar el precio m&aacute;s alto, el de los defensores de Bata&aacute;n:
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        <em>As&iacute; lucharon los h&eacute;roes de Bata&aacute;n. Su sacrificio hizo posible nuestras victorias en los mares de Coral y Bismarck, en Midway, en Nueva Guinea y Guadalcanal. Su esp&iacute;ritu liderar&aacute; el regreso a Bata&aacute;n </em>(9).
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                    alt="Manila fue totalmente devastada en 1945. Al verse acorralados, los japoneses cometieron una masacre sobre la población civil. El número total de víctimas, incluyendo a las causadas por el bombardeo de la artillería y la aviación estadounidense que arrasó la ciudad completamente, estaría en torno a las 100.000"
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                Manila fue totalmente devastada en 1945. Al verse acorralados, los japoneses cometieron una masacre sobre la población civil. El número total de víctimas, incluyendo a las causadas por el bombardeo de la artillería y la aviación estadounidense que arrasó la ciudad completamente, estaría en torno a las 100.000                            </span>
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        Y efectivamente, al igual que lo hicieron las tropas de MacArthur, Hollywood volver&iacute;a a Filipinas con 'No eran imprescindibles' (John Ford, 1945) y 'Regreso a Bata&aacute;n' (Edward Dymytrick, 1945), que reflejan tanto la derrota como la postrer y definitiva victoria aliada, la cual dejar&iacute;a a Manila como la segunda ciudad m&aacute;s bombardeada de la SGM tras Varsovia. Una ciudad cosmopolita, conocida como la Perla de Oriente, de la que pr&aacute;cticamente desaparecer&iacute;a la colonia espa&ntilde;ola al ser masacrada por el ej&eacute;rcito nip&oacute;n, que no har&iacute;a distingos entre ellos y los filipinos, a pesar de Francisco Franco y su posterior y rid&iacute;culo intento de declarar la guerra a Jap&oacute;n (10). Por su parte, los prisioneros estadounidenses que hab&iacute;an sobrevivido a la 'Marcha de la Muerte' hab&iacute;an sido trasladados a diferentes campos: unos a Mindanao, otros a Jap&oacute;n, mientras que una parte permaneci&oacute; en Luz&oacute;n, donde la historia a&uacute;n dar&iacute;a pie a una &uacute;ltima pel&iacute;cula titulada 'El gran rescate' (John Dahl, 2005), que ya tendremos ocasi&oacute;n de comentar otro d&iacute;a.
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                Poster original de la película “Bataan”, que muestra a su principal estrella, Robert Taylor, en el centro de la imagen                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Tabernilla, Asociación Sancho de Beurko]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/cine-y-memoria-historica/bataan-tay-garnett-1943-hollywood-retrata-gran-derrota-estadounidense-filipinas_132_10675808.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Nov 2023 20:24:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Bataan' (Tay Garnett, 1943): Hollywood retrata la gran derrota estadounidense en Filipinas.]]></media:title>
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      <title><![CDATA[El tardofranquismo lleva al cine 'El otro árbol de Guernica'. La  novela de Luis de Castresana sobre los niños de la guerra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/cine-y-memoria-historica/tardofranquismo-lleva-cine-arbol-guernica-pedro-lazaga-1969_132_10637127.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/197c0388-eb0e-45d2-89db-1d4b20e0c634_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El tardofranquismo lleva al cine &#039;El otro árbol de Guernica&#039;. La  novela de Luis de Castresana sobre los niños de la guerra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta historia de niños que se ven abocados al exilio con toda su carga emotiva tuvo su reflejo cinematográfico en 1969, cuando el régimen celebraba los “treinta años de paz”, coyuntura que sería aprovechada para promover un indulto de todos los "delitos" que se le imputaban al bando perdedor entre 1936 y 1939</p></div><p class="article-text">
        Decir que las obras humanas son hijas de su tiempo parece una obviedad que conviene recordar cuando hablamos de una pel&iacute;cula como 'El otro &aacute;rbol de Guernica' (Pedro Lazaga, 1969), basada en la novela hom&oacute;nima y autobiogr&aacute;fica de Luis de Castresana Rodr&iacute;guez que trata sobre la primera expedici&oacute;n de ni&ntilde;os de la Guerra Civil Espa&ntilde;ola (GCE) evacuados de Bilbao a Francia y B&eacute;lgica, que tuvo lugar el 20 de marzo de 1937. Sobre este escritor pesa un olvido incomprensible que, a decir de F&eacute;lix Mara&ntilde;a, puede atribuirse a diversas causas, entre las que cabe destacar la negaci&oacute;n del propio autor, &ldquo;uno de los grandes narradores en castellano que ha dado el Pa&iacute;s Vasco&rdquo; (1). Nosotros a&ntilde;adir&iacute;amos que ha sido estigmatizado por una connivencia con el franquismo, la cual, aunque pudiera parecer cierta en sentido estricto por ser un hombre que desarroll&oacute; su carrera durante un r&eacute;gimen al cual jam&aacute;s se opuso -y por ello, no se ver&iacute;a penalizado, como en cambio si les pas&oacute; a otros-,<em> </em>no se corresponde ni con su personalidad ni con sus m&eacute;ritos, pues fue un escritor que se hizo a si mismo a base de trabajo y de lecturas, y mucho menos con la realidad de su obra. Afortunadamente, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha sido reivindicado en su localidad natal de Trapagaran, donde han cuajado algunas iniciativas en su memoria: charlas, exposiciones y la adquisici&oacute;n de diversos objetos personales, incluyendo dos cuadros de su autor&iacute;a (2).&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero para conocer de verdad a Castresana (nacido en el barrio de Ugarte en 1925) -cuya prosa es honesta y sincera, nada recargada e impregnada de la cultura de quien ha devorado multitud de libros- hemos le&iacute;do el que creemos que es su trabajo m&aacute;s directo y personal, con el que precisamente pretend&iacute;a responder a todas aquellas cuestiones que hab&iacute;an quedado en el aire tras el gran revuelo montado por aquella novela (la m&aacute;s famosa de toda su carrera) que pon&iacute;a voz a miles de ni&ntilde;os que, como &eacute;l, se vieron obligados a marchar al extranjero durante la GCE y a su regreso tuvieron que crecer rodeados de la simbolog&iacute;a y la propaganda opresiva de un r&eacute;gimen que no admit&iacute;a discrepancias en aquella dur&iacute;sima posguerra en blanco y negro, lo que acaba marcando y mucho. Y subrayamos esto para entender al escritor en su justo contexto, ya que tuvieron que pasar muchos a&ntilde;os y llegar a los estertores del franquismo para que se pusiese a la tarea de luchar contra su modestia y hablar de s&iacute; mismo en 'La verdad sobre &lsquo;El otro &aacute;rbol de Guernica&rsquo; (1972), si bien lo hizo de modo muy comedido, a tono con la personalidad de quien hab&iacute;a evitado siempre el conflicto (3).
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                    alt="El general franquista Emilio Mola pretendía presionar al Partido Nacionalista Vasco con los bombardeos sobre la población civil y Bilbao ya sufría los efectos de las bombas desde 1936. Al comenzar 1937 había en la ciudad una histeria colectiva que se desataba cada vez que sonaban las sirenas y la visión de edificios enteros demolidos como este minaban la moral de la población civil, que se hacinaba en los más de 160 refugios habilitados por toda la villa. Hubo mujeres y niños que llegaron a pasar el día en los túneles para protegerse de los aviones rebeldes (Biblioteca Nacional)."
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                El general franquista Emilio Mola pretendía presionar al Partido Nacionalista Vasco con los bombardeos sobre la población civil y Bilbao ya sufría los efectos de las bombas desde 1936. Al comenzar 1937 había en la ciudad una histeria colectiva que se desataba cada vez que sonaban las sirenas y la visión de edificios enteros demolidos como este minaban la moral de la población civil, que se hacinaba en los más de 160 refugios habilitados por toda la villa. Hubo mujeres y niños que llegaron a pasar el día en los túneles para protegerse de los aviones rebeldes (Biblioteca Nacional).                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de este libro, escrito a petici&oacute;n del editor Jos&eacute; Mar&iacute;a Mart&iacute;n de Retana, nos muestra, sin el subterfugio de quien recurre a su personaje, su propia visi&oacute;n del mundo. La de un humanista profundamente cristiano que se declara totalmente apol&iacute;tico (&ldquo;los pol&iacute;ticos no me inspiran ning&uacute;n inter&eacute;s, ninguna curiosidad&rdquo;), reivindicando su independencia ante las cr&iacute;ticas de quienes &ldquo;se sienten con derecho a juzgarle y a colocarle las etiquetas pol&iacute;ticas que les de la gana&rdquo;) y reclamando su derecho a que se le defina &ldquo;por lo que escribe y no por lo que (se) va diciendo por ah&iacute; a media voz en los corrillos de chismosos y en los caf&eacute;s y mentideros literarios&rdquo; (4). Toda una declaraci&oacute;n de principios que sabemos sincera a tenor de las impresiones que caus&oacute; en aquellos que le conocieron y se honraban de su amistad hasta el punto de dedicarle exquisitos ep&iacute;tetos de hondo sentimiento, como el obituario con el que le homenaje&oacute; el poeta Mario &Aacute;ngel Marrodan (5).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, como dec&iacute;a recientemente la novelista Mariana Enr&iacute;quez, es un serio problema pensar siempre &ldquo;en lo que ofende y en lo que no&rdquo; (6), algo que sin duda preocup&oacute; vivamente a nuestro autor hasta el punto de crearse un universo propio en el que sortear todas aquellas cuestiones de un modo que su integridad y moral quedasen a salvo, incluso de aquellas personas m&aacute;s vinculadas al Movimiento con las que tuvo que tratar, algunas muy cercanamente como el que fuera alcalde de Bilbao Jos&eacute; Mar&iacute;a Careaga y su mujer, la reconocida abogada y escritora Mercedes Formica, a quienes iba dedicada la novela, &iquest;pero lo consigui&oacute; realmente? Nosotros creemos que no. En su descargo podr&iacute;a decirse que no era f&aacute;cil sustraerse de la propaganda con la que el tardofranquismo pretend&iacute;a blanquearse cuando hab&iacute;an pasado casi 30 a&ntilde;os de la GCE y se promov&iacute;a t&iacute;midamente cierto lenguaje conciliador que no era sino la integraci&oacute;n &ldquo;del vencido en los valores del vencedor que propon&iacute;a el r&eacute;gimen con su ret&oacute;rica de la paz&rdquo; (7). Pero s&iacute; es cierto que algo estaba cambiando en el cine con pel&iacute;culas como 'El verdugo' (Luis Garc&iacute;a Berlanga, 1963) y 'La caza' (Carlos Saura, 1966) en un momento en que tambi&eacute;n se sumaban a esta &ldquo;apertura&rdquo; Jos&eacute; Antonio Bardem y Antonio Buero Vallejo (8).
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                    alt="Bilbao, 11 de marzo de 1937. La imagen del sufrimiento de los niños y sus madres sobreviviendo solos mientras los hombres iban a la guerra fue muy pronto captada por fotoperiodistas como Philip Seymour “Chim”. La muerte del padre, el héroe de esta imagen de “Chim” vendida a “Associated Press of America”, fue un drama real con el que tuvieron que vivir los más indefensos. Imágenes como estas contribuyeron a sensibilizar a la opinión pública internacional, que se mostró proclive a las evacuaciones (Biblioteca Nacional)."
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                Bilbao, 11 de marzo de 1937. La imagen del sufrimiento de los niños y sus madres sobreviviendo solos mientras los hombres iban a la guerra fue muy pronto captada por fotoperiodistas como Philip Seymour “Chim”. La muerte del padre, el héroe de esta imagen de “Chim” vendida a “Associated Press of America”, fue un drama real con el que tuvieron que vivir los más indefensos. Imágenes como estas contribuyeron a sensibilizar a la opinión pública internacional, que se mostró proclive a las evacuaciones (Biblioteca Nacional).                            </span>
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        Una ret&oacute;rica de la paz en la que, a su manera, tambi&eacute;n cre&iacute;a Castresana, si bien desde la honestidad de quien despu&eacute;s de una vida dedicada a escribir no hab&iacute;a ganado -a decir de &Aacute;ngel Ortiz Alfau- ni &ldquo;un solo c&eacute;ntimo&rdquo; con sus novelas hasta la llegada de 'El otro &aacute;rbol de Guernica' en 1967, aunque la primera edici&oacute;n se la tuvo que sufragar &eacute;l mismo poniendo todos sus ahorros (9). Este modo de pensar se percibe con claridad en el pr&oacute;logo del libro, en el que habla de una &ldquo;Vizcaya entra&ntilde;able&rdquo; que &eacute;l sabe estigmatizada por roja y separatista. La misma que conoci&oacute; en su ni&ntilde;ez de parte de sus mayores, ya que su padre pertenec&iacute;a a Uni&oacute;n Republicana. Por ello, no nos parece casual que se encontrase tan c&oacute;modo en la piel del ni&ntilde;o que fue, el Santi Celaya de su novela (interpretado en la pel&iacute;cula por Jos&eacute; Manuel Barrio), ya que, protegido por su inocencia, pod&iacute;a hablar de ciertos temas que a&uacute;n eran un tab&uacute; para el r&eacute;gimen sin molestar a nadie. Empezando por esa &ldquo;representaci&oacute;n universal del sufrimiento infantil durante la guerra y el exilio&rdquo; a la que hace referencia Iker Gonz&aacute;lez Allende (10). De este modo, al centrar todo el relato en las vicisitudes de los ni&ntilde;os, los sucesos de 1936-1939 solo son el marco que se necesita para dar dimensi&oacute;n al protagonista y &eacute;l se empe&ntilde;a en convencernos de que no hay ning&uacute;n otro trasfondo:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>El otro &aacute;rbol de Guernica es, en esencia, una novela de esperanza espa&ntilde;ola y una declaraci&oacute;n de amor a Vizcaya; una Vizcaya entra&ntilde;able, evocada y sensibilizada por la lejan&iacute;a, la guerra y la a&ntilde;oranza, y que adquiere en el desarrollo argumental la dimensi&oacute;n del protagonista </em>(11)<em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        A rengl&oacute;n seguido, y por si quedaba alguna duda del af&aacute;n conciliador del autor de Trapagaran:
    </p><p class="article-text">
        <em>Este no es un libro de restas, sino de sumas, y ha sido escrito con la serenidad y la melancol&iacute;a de lo que ayer fue dolor en carne viva y hoy es historia, con el desasimiento de m&aacute;s de un siglo de distancia y con la esperanza de lo que une y no con pasi&oacute;n de lo que separa </em>(12).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La primera expedición de niños de la Guerra partió de Bilbao el 20 de marzo de 1937 y se dirigió a Bermeo para embarcar en los destructores británicos “Campbell” y “Blanche” con destino a la Isla de Oléron, en la costa francesa. Se trataba de un total de 450, entre los que estaban los hermanos Luis y Begoña de Castresana. En la imagen, los niños esperan en el puerto de Bermeo a ser embarcados (Biblioteca Nacional)."
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                La primera expedición de niños de la Guerra partió de Bilbao el 20 de marzo de 1937 y se dirigió a Bermeo para embarcar en los destructores británicos “Campbell” y “Blanche” con destino a la Isla de Oléron, en la costa francesa. Se trataba de un total de 450, entre los que estaban los hermanos Luis y Begoña de Castresana. En la imagen, los niños esperan en el puerto de Bermeo a ser embarcados (Biblioteca Nacional).                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Con estos mimbres 'El otro &aacute;rbol de Guernica' pronto llamar&iacute;a la atenci&oacute;n de la maquinaria propagand&iacute;stica del r&eacute;gimen, ganando el premio nacional de literatura en 1967 y, a instancias de Carlos Robles Piquer -cu&ntilde;ado del ministro Manuel Fraga, que estaba tanto en el jurado como en la Direcci&oacute;n General de Cultura Popular y Espect&aacute;culos, donde hab&iacute;a sustituido al frente de la misma al coronel Jos&eacute; Mar&iacute;a Garc&iacute;a Escudero -, fue propuesta para ser llevada al cine con la pretensi&oacute;n de que sirviese a los fines de esa pol&iacute;tica de conciliaci&oacute;n con la que el tardofranquismo pretend&iacute;a cerrar las heridas de la Guerra Civil: &ldquo;La citada novela contiene valores muy positivos que ser&iacute;a de transcendente inter&eacute;s llevar al cine, buscando as&iacute; una mayor difusi&oacute;n del esp&iacute;ritu de la obra y de su eficacia pol&iacute;tica, particularmente en cuanto se refiere a la integraci&oacute;n de espa&ntilde;oles de diferentes regiones&rdquo; (13). Esa espa&ntilde;olidad del personaje de Santi era indudable en el texto de Castresana.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, no puede extra&ntilde;arnos que de una historia que serv&iacute;a &uacute;nicamente como marco de la vida y madurez del protagonista se pasase a abordar de modo integrador los problemas de multiculturalidad del Estado, donde a&uacute;n persist&iacute;a la cuesti&oacute;n de las nacionalidades hist&oacute;ricas duramente reprimidas e ilegalizadas desde la victoria de los franquistas en 1939 (14). Este objetivo requer&iacute;a de unos guionistas avezados en los entresijos de contentar a la censura como Pedro Mas&oacute; y Florentino Soria, que se movieron en un juego de equilibrios para que el resultado no resultase ni comprometido ni molesto, habida cuenta de que se trataba de un material muy sensible porque se tocaba el mito de la &ldquo;Cruzada&rdquo;. De hecho, el guion ser&iacute;a determinante para (como sugerir&iacute;a Mas&oacute;, que tambi&eacute;n se encargar&iacute;a de la producci&oacute;n) acogerse al proteccionismo del r&eacute;gimen, lo que conllevaba indudables ventajas como &ldquo;cr&eacute;ditos sindicales, clasificaci&oacute;n de filmes por su afinidad [&hellip;], premios ministeriales&rdquo;, etc. (15).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La fotografía de los niños en la cubierta del destructor “Campbell” camino de un exilio forzoso tenía una enorme carga simbólica. Precisamente, este fue el barco en el que viajaron Luis de Castresana y su hermana. La primera vez que los destroyers británicos trasladaron niños por petición de las autoridades vascas fue el 30 de diciembre de 1936. Ese día acompañaban a sus madres en una expedición a San Juan de Luz para ser entregados a los representantes del gobierno de Franco buscando asentar una política de canjes que pretendía evitar el bombardeo de poblaciones civiles, a lo que no accederían nunca los rebeldes (Biblioteca Nacional)."
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                La fotografía de los niños en la cubierta del destructor “Campbell” camino de un exilio forzoso tenía una enorme carga simbólica. Precisamente, este fue el barco en el que viajaron Luis de Castresana y su hermana. La primera vez que los destroyers británicos trasladaron niños por petición de las autoridades vascas fue el 30 de diciembre de 1936. Ese día acompañaban a sus madres en una expedición a San Juan de Luz para ser entregados a los representantes del gobierno de Franco buscando asentar una política de canjes que pretendía evitar el bombardeo de poblaciones civiles, a lo que no accederían nunca los rebeldes (Biblioteca Nacional).                            </span>
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        Y siguiendo con este juego de equilibrios imposibles que no se hubieran resuelto sin el inter&eacute;s del propio Carlos Robles -que acab&oacute; accediendo a las pretensiones de Mas&oacute;- cabe se&ntilde;alar que toda esta producci&oacute;n se acab&oacute; convirtiendo en un trasunto de la pol&iacute;tica de memoria del tardofranquismo, que casi hizo coincidir el estreno de la pel&iacute;cula con una reedici&oacute;n de la novela de 200.000 ejemplares a cargo del C&iacute;rculo de Lectores, a la que seguir&iacute;a casi inmediatamente otra (la 9&ordf; Edici&oacute;n) de la Editorial Prensa Espa&ntilde;ola (16). Tampoco era casual que esta historia de ni&ntilde;os que se ven abocados al exilio con toda su carga emotiva tuviese su reflejo cinematogr&aacute;fico precisamente en 1969, cuando el r&eacute;gimen celebraba los &ldquo;treinta a&ntilde;os de paz&rdquo;, coyuntura que ser&iacute;a aprovechada para promover un cacareado indulto de todos los delitos que se le imputaban al bando perdedor entre 1936 y 1939, responsabilidades que, por otra parte, ya se hab&iacute;an extinguido de sobra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La paz&rdquo; se hab&iacute;a convertido as&iacute; en un mantra con el que pretendi&oacute; legitimarse la dictadura franquista en su periodo final (17). Pero todo sonaba tan absurdo a esas alturas que la sociedad ya no estaba para estas cosas y la pel&iacute;cula, a pesar de sus buenas cr&iacute;ticas, no obtuvo el &eacute;xito esperado debido a que, como dice Fernando Gonz&aacute;lez, &ldquo;el p&uacute;blico de masas parec&iacute;a m&aacute;s interesado en el &lsquo;destape&rsquo; que en cuestiones ideol&oacute;gicas&rdquo; (18) . Por cierto, un tipo de cine en el que descollar&iacute;a una de las compa&ntilde;eras de Santi, aquella Montse de la que se enamorar&iacute;a en el colegio Fleury: la infortunada actriz <a href="https://diario16plus.com/sandra-mozarowsky-la-joven-que-pago-con-su-vida-por-quedarse-supuestamente-embarazada-de-juan-carlos-i/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Sandra Mozarowsky</a>, fallecida en extra&ntilde;as circunstancias a los 18 a&ntilde;os. Sin embargo, la novela si toc&oacute; la fibra m&aacute;s sensible de aquellos miles de ni&ntilde;os, muchos de ellos vascos, que como Castresana sufrieron los padecimientos de separarse de sus padres y ser enviados al Reino Unido, Francia, B&eacute;lgica o la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, visibilizando por primera vez aquella memoria com&uacute;n y adquiriendo una cohesi&oacute;n que no volver&iacute;an a sentir hasta casi 20 a&ntilde;os despu&eacute;s, cuando naci&oacute; la Asociaci&oacute;n de Ni&ntilde;os Vascos Evacuados el 37 (19).
    </p><p class="article-text">
        Volviendo a la pel&iacute;cula, su propio nombre, que por algo era el mismo del libro, ya se prestaba a la manipulaci&oacute;n, 'El otro &aacute;rbol de Guernica', como si de este si se quisiese hablar y del otro -s&iacute;mbolo del autogobierno vasco y de la villa que hab&iacute;a sido arrasada por la aviaci&oacute;n rebelde durante la GCE- nada en absoluto. Y lo hace de un modo sibilino a trav&eacute;s de un esfuerzo narrativo que contribuye a difuminar cuestiones complejas para que cale en un p&uacute;blico proclive (&iquest;qui&eacute;n no lo es?) a conectar con la mirada de un ni&ntilde;o, con sus anhelos y emociones, que se duerme, despu&eacute;s de mirar una foto del &aacute;rbol junto a otra de sus padres, pensando en los bombardeos que en ese momento deben atormentarles. Una conexi&oacute;n que no deja lugar a dudas gracias al inteligente, y nada inocente, montaje de toda la secuencia, que nos lleva hasta la madre (Mar&iacute;a Fernanda D&rsquo;Oc&oacute;n) mientras esta redacta una carta a la luz de una vela en la intimidad de una cocina que termina totalmente a oscuras cuando las sirenas anuncian la llegada de los aviones. Historias reales de gran impacto emocional que la propaganda ha repetido hasta la saciedad incluso en nuestros d&iacute;as, como vemos en Ucrania o Gaza.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Estos bombarderos se nos muestran a trav&eacute;s del recurso de la transici&oacute;n entre planos por medio de im&aacute;genes de &eacute;poca que han sido elegidas, no por casualidad, para que no haya forma de discernir entre bandos y si alguien entendido en aeron&aacute;utica militar pudiese hacerlo distinguir&iacute;a en el brev&iacute;simo espacio de tiempo que dura la secuencia a una formaci&oacute;n de tres Savoia Marchetti SM.79 de la Aviaci&oacute;n Legionaria italiana tan oscuros y distantes que es imposible verles ninguna escarapela ni c&oacute;digo identificativo. La pel&iacute;cula arranca con una sucesi&oacute;n de im&aacute;genes de archivo de la GCE con sonidos de disparos y explosiones que se alternan con una versi&oacute;n de la popular canci&oacute;n <em>Boga Boga </em>cantada en castellano, pudiendo verse los nombres de algunos pueblos vizca&iacute;nos tal y como se los iban encontrando los vencedores al ser ocupados en 1937, entre otros (con la graf&iacute;a de la &eacute;poca), Lequeitio, Mungu&iacute;a, Valmaseda, Durango y por supuesto Guernica. A continuaci&oacute;n aparece un texto a modo de declaraci&oacute;n de intenciones que ahonda en esa supuesta conciliaci&oacute;n a la que hemos hecho referencia anteriormente:
    </p><p class="article-text">
        <em>Esta pel&iacute;cula va dirigida a todos los espa&ntilde;oles: a los mayores y a los peque&ntilde;os, a los que lucharon en un bando y en otro, a los que han echado ra&iacute;ces en la tierra que les vio nacer y a los que viven lejos de la patria.</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="A la combinación del talento de Mariné como fotógrafo y la habilidad de Lazaga en los movimientos de cámara se debe la belleza de algunas de las escenas más simbólicas de la película, que son las que recrean la estancia de los niños en la colonia llamada “Maison Hereusse” en la isla de Oléron. Ellos serían los primeros de cientos de niños de la España republicana que fueron acogidos por los franceses en esta bonita isla atlántica hasta la llegada de la Segunda Guerra Mundial (SGM) (“El otro árbol de Guernica, 9ª Edición, Ed. Prensa Española)."
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                A la combinación del talento de Mariné como fotógrafo y la habilidad de Lazaga en los movimientos de cámara se debe la belleza de algunas de las escenas más simbólicas de la película, que son las que recrean la estancia de los niños en la colonia llamada “Maison Hereusse” en la isla de Oléron. Ellos serían los primeros de cientos de niños de la España republicana que fueron acogidos por los franceses en esta bonita isla atlántica hasta la llegada de la Segunda Guerra Mundial (SGM) (“El otro árbol de Guernica, 9ª Edición, Ed. Prensa Española).                            </span>
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        Por supuesto y como era previsible tampoco hay referencias al gabinete del presidente Jos&eacute; Antonio de Aguirre (que aparec&iacute;a en el pr&oacute;logo de la novela como &ldquo;Gobierno de Euzkadi&rdquo;), aut&eacute;ntico promotor de las evacuaciones por causas humanitarias, ni a ninguna de las organizaciones pol&iacute;ticas y sindicales leales a la Rep&uacute;blica, cuya propaganda en forma de carteles se encontraba por todas partes en el paisaje urbano del Bilbao de 1936-1937, que la pel&iacute;cula reduce &uacute;nicamente al ayuntamiento y su entorno m&aacute;s inmediato, donde las &uacute;nicas concesiones a lo vasco son la figura del <em>txistulari </em>que despide a los ni&ntilde;os al montar en el autob&uacute;s y las canciones <em>Hator hator</em> (esta s&iacute;, en <em>euskera</em>), de gran simbolog&iacute;a que se escucha mientras viajan camino de B&eacute;lgica, y las popular&iacute;simas &ldquo;Desde Santurce a Bilbao&rdquo;, &ldquo;No hay en el mundo puente colgante m&aacute;s elegante&rdquo; y<em> Agur Jaunak</em> -esta &uacute;ltima a los sones de la arm&oacute;nica en uno de los momentos m&aacute;s emotivos de la cinta- en la muerte de Eusebio. Todo lo dem&aacute;s est&aacute; cercenado de modo que, siguiendo la t&oacute;nica del juego de equilibrios imposible impuesto por la censura, resulta muy dif&iacute;cil saber de qu&eacute; se trata la historia que nos propone el filme m&aacute;s all&aacute; de que comienza en el <em>Botxo </em>y sucede durante la GCE. Bueno, eso y que Santi es del Athletic Club y luce la camisola rojiblanca en un partido jugado en el Fleury, que en la realidad era un orfanato dulcificado por la pluma del escritor.
    </p><p class="article-text">
        El personaje de Santi se nos muestra desde el principio como un l&iacute;der, a pesar de estar muy marcado por la separaci&oacute;n de sus padres y el miedo a los bombardeos, a lo que contribuye el obligado salto a la madurez de quien tiene que convertirse de golpe en &ldquo;tutor&rdquo; de su hermana Bego&ntilde;a (la a&ntilde;orada Inma de Santis). Forzado al silencio de quien se adentra en un pa&iacute;s desconocido como B&eacute;lgica y no domina a&uacute;n el idioma &mdash;curiosamente, el se&ntilde;or Dufour (Diego Hurtado), que le acoge en Bruselas, habla un castellano perfecto, a diferencia de su mujer, que s&oacute;lo sabe franc&eacute;s-, nos parece muy posible que lo que Castresana sintiese al marchar en 1937 no pudiese describirse en el cine m&aacute;s que con las bellas im&aacute;genes de Lazaga, que a ratos se nos aparecen como un simple y efectista recurso esc&eacute;nico, sin apenas di&aacute;logo, que el director catal&aacute;n maneja con buenos movimientos de c&aacute;mara. Pero todo es de un manique&iacute;smo nada inocente, el cual, unido a la sensibler&iacute;a que impregna la cinta, ha provocado que esta no haya envejecido nada bien.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Niños de la guerra en Bruselas en 1938 en una fotografía publicada en “La verdad sobre el otro árbol de Guernica” (en la primera fila, sexta por la derecha, puede verse a Begoña de Castresana). Su llegada a este país fue debida a la movilización de todas las organizaciones de izquierda, especialmente el Partido Socialista Belga (POB/BWP), a la que se sumarían sectores católicos, atendiendo a la llamada del cardenal Van Roey, arzobispo de Malinas, influenciado especialmente por el caso de los niños vascos, que fueron los primeros en llegar en 1937. A la caída del frente norte se produjo la repatriación de la mayoría de los niños acogidos por las familias católicas, mientras que el resto empezarían a regresar a partir de 1939 (https://fflc.ugt.org/)."
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                Niños de la guerra en Bruselas en 1938 en una fotografía publicada en “La verdad sobre el otro árbol de Guernica” (en la primera fila, sexta por la derecha, puede verse a Begoña de Castresana). Su llegada a este país fue debida a la movilización de todas las organizaciones de izquierda, especialmente el Partido Socialista Belga (POB/BWP), a la que se sumarían sectores católicos, atendiendo a la llamada del cardenal Van Roey, arzobispo de Malinas, influenciado especialmente por el caso de los niños vascos, que fueron los primeros en llegar en 1937. A la caída del frente norte se produjo la repatriación de la mayoría de los niños acogidos por las familias católicas, mientras que el resto empezarían a regresar a partir de 1939 (https://fflc.ugt.org/).                            </span>
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        Por otra parte, toda esa madurez del protagonista, fruto de sus propias experiencias vitales, se nos presenta con el objetivo &uacute;ltimo de convertir al ni&ntilde;o en &ldquo;un modelo de hombre de la Nueva Espa&ntilde;a&rdquo;-en nuestra opini&oacute;n, m&aacute;s en la pel&iacute;cula que en la propia novela, a pesar de que Iker Gonz&aacute;lez en su trabajo lo tiene claro desde el principio (20)- como si fuera la consecuencia de un camino inici&aacute;tico y no de una guerra, de modo que pronto estar&aacute; preparado para volver a su pa&iacute;s, que le recibir&aacute; con los brazos abiertos. Y da igual que deje atr&aacute;s a su maestro y tutor Segundo Mu&ntilde;oz (Jos&eacute; Montijano), el &uacute;nico de todos los adultos que tiene cierta enjundia, si exceptuamos a los matrimonios belgas que acogieron a los ni&ntilde;os o al personal del colegio donde se les intern&oacute;, cuando sabemos que en esta expedici&oacute;n hab&iacute;a m&aacute;s personal de apoyo, incluyendo dos m&eacute;dicos, nueve maestros (uno de ellos director) y maestras, dos cocineras, tres ayudantes de cocina y 11 auxiliares (21), para quienes, en caso de regresar, habr&iacute;a penas de inhabilitaci&oacute;n y/o reclusi&oacute;n que plantear&iacute;an al espectador una cuesti&oacute;n descorazonadora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero la verdad es que, salvo uno de los maestros cuyo nombre real era Gregorio Fern&aacute;ndez Mosquera, tampoco ten&iacute;an ning&uacute;n protagonismo en la novela, y si lo tuviesen, como el t&iacute;o L&aacute;zaro, combatiente republicano que falleci&oacute; en el hospital a causa de sus heridas, se le suprime en el guion directamente. El contraste entre Don Segundo -a quien Castresana tendr&iacute;a ocasi&oacute;n de ver a&ntilde;os despu&eacute;s en B&eacute;lgica, donde estableci&oacute; su domicilio forzado por las circunstancias- y los maestros que conocer&iacute;an los ni&ntilde;os a su regreso tuvo que ser muy grande, pues ya no habr&iacute;a m&aacute;s que retrocesos en la consideraci&oacute;n de la infancia, sujeta desde entonces a los cors&eacute;s de la escuela franquista a trav&eacute;s de docentes que proced&iacute;an de los propios cuadros de Falange (22). Es posible que durante este reencuentro con Segundo a comienzos de los a&ntilde;os setenta pudiese saber m&aacute;s cosas sobre el triste final del hombre que acogi&oacute; a su hermana en su casa, Pierre Gelders Bogaerts, a quien rindi&oacute; un sentido homenaje:
    </p><p class="article-text">
        <em>Monsieur Gelders era un gran, un buen hombre. Siempre le recuerdo con cari&ntilde;o y emoci&oacute;n. Dominaba tan perfectamente el flamenco como el franc&eacute;s. Era socialista y durante la ocupaci&oacute;n nazi ayud&oacute; en la Resistencia. Un d&iacute;a fueron a buscarle los de la Gestapo, se lo llevaron y Monsieur Gelders desapareci&oacute; para siempre </em>(23).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los hermanos Luis y Begoña de Castresana junto a la familia Gelders. La niña fue extraordinariamente acogida por esta familia, cuyo padre, Pierre, a la derecha de la imagen, estaba muy comprometido con el POB/BWP. Al llegar la SGM y ser invadido su país por los nazis se sumó a la resistencia, siendo detenido y asesinado sin que supiesen más de él. Luis de Castresana rinde un sentido homenaje a su memoria (“El otro árbol de Guernica, 9ª Edición, Ed. Prensa Española)."
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                Los hermanos Luis y Begoña de Castresana junto a la familia Gelders. La niña fue extraordinariamente acogida por esta familia, cuyo padre, Pierre, a la derecha de la imagen, estaba muy comprometido con el POB/BWP. Al llegar la SGM y ser invadido su país por los nazis se sumó a la resistencia, siendo detenido y asesinado sin que supiesen más de él. Luis de Castresana rinde un sentido homenaje a su memoria (“El otro árbol de Guernica, 9ª Edición, Ed. Prensa Española).                            </span>
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        Castresana no quiso hacer p&uacute;blicas sus discrepancias sobre como hab&iacute;an tratado a su novela en el cine, pero si lo hizo en privado, ya que, a diferencia de los censores del r&eacute;gimen, &eacute;l si cre&iacute;a sinceramente en la pol&iacute;tica de conciliaci&oacute;n. Florentino Soria dijo que no le gust&oacute; que se rechazase el primer guion y que por ello hizo llegar su protesta (24). A pesar de que manifest&oacute; su alegr&iacute;a por llevarla a la gran pantalla, e incluso sigui&oacute; de cerca el rodaje (25), se sabe que no fue de su agrado que mutilasen las partes referentes a la reacci&oacute;n de los ni&ntilde;os cuando conocen que la guerra ha terminado y su llegada a Ir&uacute;n, sobre todo por eliminar todo atisbo de lealtad a los suyos &mdash;obviamente, la censura no pod&iacute;a consentir ninguna muestra de apoyo a la causa republicana- y la parte correspondiente al di&aacute;logo de despedida de los ni&ntilde;os con el maestro Gregorio y un representante consular espa&ntilde;ol llamado D&aacute;maso en el Fleury. Y todo porque ambos insinuaban que no pod&iacute;an volver a causa de represalias (26). Sin embargo, Castresana se mostrar&iacute;a en esto como en todo muy tibio y conciliador con el &aacute;nimo de no molestar a nadie. Sin duda, en su &aacute;nimo pesar&iacute;a m&aacute;s el gran &eacute;xito de su novela, que supon&iacute;a su definitiva consagraci&oacute;n como escritor.
    </p><p class="article-text">
        Aunque hab&iacute;an pasado treinta a&ntilde;os de aquella expedici&oacute;n de ni&ntilde;os, a&uacute;n no eran tiempos para hacer declaraciones heroicas, que no iban con &eacute;l, sino medidas e incluso subliminales; adem&aacute;s &iquest;por qu&eacute; tendr&iacute;a que hacerlas? Hab&iacute;a sido v&iacute;ctima de la guerra y se hab&iacute;a convertido en un superviviente que, tras su regreso de B&eacute;lgica en 1939, se hab&iacute;a visto abocado a buscarse la vida como pudo, siendo muchos los oficios que se le conocen: aprendiz de electricista en la Naval de Sestao, pe&oacute;n de alba&ntilde;il, traductor de franc&eacute;s, representante de circo, mecan&oacute;grafo, empleado en una oficina de seguros, oficinista y traductor de ingl&eacute;s en un importador de autom&oacute;viles. Trabajaba de d&iacute;a y quitaba horas al sue&ntilde;o para escribir de noche. Hizo el servicio militar en Madrid y luego se fue a Francia y a otros pa&iacute;ses, donde perfeccion&oacute; su dominio de idiomas (hablaba fluidamente franc&eacute;s, flamenco, ingl&eacute;s y neerland&eacute;s). En 1953 se cas&oacute; en Bilbao con Carmen Simpson Zaratiegui (hija del director de la compa&ntilde;&iacute;a de seguros para la que trabajaba en Limpias) y su suerte cambi&oacute;, pudiendo por fin establecerse en Madrid como le hab&iacute;a aconsejado P&iacute;o Baroja, frecuentando c&iacute;rculos literarios, si bien para vivir de su pluma tuvo que hacerse periodista, una profesi&oacute;n denostada entonces que era &ldquo;cosa de saltimbanquis&rdquo;, como le dir&iacute;an a Jos&eacute; Luis Balb&iacute;n cuando hizo lo propio (27). Se traslad&oacute; a Londres como corresponsal de <em>Hierro</em> y <em>Alc&aacute;zar</em>. All&iacute; fue agregado cultural de la embajada y tambi&eacute;n trabaj&oacute; para la agencia del Movimiento Pyresa. Luego cubri&oacute; la informaci&oacute;n para <em>Pueblo</em> en &Aacute;msterdam y Londres, participando en una expedici&oacute;n cient&iacute;fica al Casquete Polar &Aacute;rtico. Tras su etapa de corresponsal de guerra en Oriente Medio fue sustituido por el periodista Vicente Tal&oacute;n, quien dijo que pensaba en vasco y que para &eacute;l no contaban para nada las adscripciones pol&iacute;ticas (28).&nbsp;
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                    alt="El maestro Don Segundo, interpretado por José Montijano, representa a la extraordinaria generación de maestros republicanos que se vieron abocados al exilio y su afecto e influencia en los niños es innegable, preocupándose por atender sus problemas durante su difícil adaptación al internado “Fleury”, transmitiéndoles del mejor modo posible las duras noticias que llegaban de casa. Personas como él serían la única conexión con el mundo que habían dejado atrás y al que aquellos educadores no podrían volver hasta pasados muchos años, si es que lo hicieron alguna vez (“El otro árbol de Guernica, 9ª Edición, Ed. Prensa Española)."
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                El maestro Don Segundo, interpretado por José Montijano, representa a la extraordinaria generación de maestros republicanos que se vieron abocados al exilio y su afecto e influencia en los niños es innegable, preocupándose por atender sus problemas durante su difícil adaptación al internado “Fleury”, transmitiéndoles del mejor modo posible las duras noticias que llegaban de casa. Personas como él serían la única conexión con el mundo que habían dejado atrás y al que aquellos educadores no podrían volver hasta pasados muchos años, si es que lo hicieron alguna vez (“El otro árbol de Guernica, 9ª Edición, Ed. Prensa Española).                            </span>
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        Tambi&eacute;n colabor&oacute; con <em>La estafeta literaria </em>y <em>Blanco y Negro. </em>Despu&eacute;s de ganar el Nacional de Literatura en 1967, gan&oacute; el Fastenrath de 1969 con &ldquo;Catalina de Erauso, la monja alf&eacute;rez&rdquo; y luego se present&oacute; al Planeta en 1970 con &ldquo;Retrato de una bruja&rdquo;, que perdi&oacute; por un voto. Por aquel entonces, ya se dedicaba en exclusiva a la literatura. De regreso a Bilbao con su familia, se puso a estudiar<em> euskera </em>y a pintar al &oacute;leo, que fue tabla de salvaci&oacute;n tras el fallecimiento de su mujer. Muri&oacute; en el hospital de Basurto en 1986 dejando tras &eacute;l una extensa obra en la que se incluyen miles de art&iacute;culos, dos docenas de cuentos y m&aacute;s de 20 libros. Finalizar con esta biograf&iacute;a de Castresana nos hace entender un poco mejor a la persona y sus circunstancias, las de un hombre que siempre vivi&oacute; del fruto de su trabajo, sin lujos, que lo arriesg&oacute; todo a una carta, que ser&iacute;a la de su revelaci&oacute;n como escritor, y con las 50.000 pesetas que ten&iacute;a ahorradas pudo publicar la 1&ordf; Edici&oacute;n de &ldquo;El otro &aacute;rbol de Guernica&rdquo;. Un gran &eacute;xito que quiz&aacute;s no fue suficiente para ahogar los fantasmas que le atenazaban y que el r&eacute;gimen aprovechar&iacute;a para blanquearse con su ret&oacute;rica de la paz que &eacute;l se crey&oacute; (o m&aacute;s bien quiso creerse) con la inocencia del ni&ntilde;o que march&oacute; a B&eacute;lgica en 1937.
    </p><p class="article-text">
        En nuestros tiempos, cuando muchos de los que vivieron la transici&oacute;n quieren apuntarse a esa llamada &ldquo;oposici&oacute;n silenciosa&rdquo; al franquismo, que no es m&aacute;s que una falacia y un autoenga&ntilde;o como dice Gregorio Mor&aacute;n (29), lo m&aacute;s f&aacute;cil es poner etiquetas a todo el mundo, incluyendo a verdaderos intelectuales como Luis de Castresana, que incluso fue colaborador de &ldquo;La clave&rdquo;, adonde lleg&oacute; como guionista del propio Balb&iacute;n, quien le ten&iacute;a entre sus principales mentores (30). Y no vamos a cuestionar la influencia que aquel y otros espacios tuvieron en una ciudadan&iacute;a m&aacute;s libre y formada. Si de lo que se trata es de que fue franquista por omisi&oacute;n, al menos tuvo la dignidad de ser &eacute;l mismo siempre y no sumarse, como tantos arribistas de &uacute;ltima hora, a los cuadros de los partidos tras la muerte del dictador, pues su &uacute;nica militancia fue la cultura. De lo dem&aacute;s no quer&iacute;a saber nada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Repatriación de niños de la guerra en 1939 (Archivo General de la Administración [AGA], vía https://www.memoires-en-jeu.com/). De su recepción se encargaba Asistencia Social, organización fundada por la Falange en 1937 que colaboró con la Junta de Protección de Menores hasta convertirse en la mejor imagen de la propaganda de un régimen que se dulcificaba con el trabajo de estas mujeres que se nos muestran recogiendo con entusiasmo a los niños “robados”. Pero para que esto fuese realidad tuvieron que colaborar diversas organizaciones internacionales bajo la coordinación de la Cruz Roja. Alonso Carballés cifra en unos 500 los niños que no regresaron a España y se quedaron en Bélgica por diversas razones, incluyendo cuestiones relacionadas con la orfandad y la miseria a la que se vieron abocadas muchas familias en la posguerra y, también hay que decirlo, la apropiación de algunas de sus familias de adopción, que no quisieron devolverlos."
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                Repatriación de niños de la guerra en 1939 (Archivo General de la Administración [AGA], vía https://www.memoires-en-jeu.com/). De su recepción se encargaba Asistencia Social, organización fundada por la Falange en 1937 que colaboró con la Junta de Protección de Menores hasta convertirse en la mejor imagen de la propaganda de un régimen que se dulcificaba con el trabajo de estas mujeres que se nos muestran recogiendo con entusiasmo a los niños “robados”. Pero para que esto fuese realidad tuvieron que colaborar diversas organizaciones internacionales bajo la coordinación de la Cruz Roja. Alonso Carballés cifra en unos 500 los niños que no regresaron a España y se quedaron en Bélgica por diversas razones, incluyendo cuestiones relacionadas con la orfandad y la miseria a la que se vieron abocadas muchas familias en la posguerra y, también hay que decirlo, la apropiación de algunas de sus familias de adopción, que no quisieron devolverlos.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        'El otro &aacute;rbol de Guernica' fue producida por CB Films y se estren&oacute; el 21 de noviembre de 1969 en Bilbao con gran despliegue de prensa, que sigui&oacute; las evoluciones de los ni&ntilde;os actores, primero en el ayuntamiento, luego en Gernika con visita a la Casa de Juntas incluida, para finalizar en el teatro Trueba, donde se proyectar&iacute;a a las 07:30 h. Despu&eacute;s le sigui&oacute; Madrid el 1 de diciembre y Barcelona el 26 de enero del a&ntilde;o siguiente. Las cr&iacute;ticas fueron un tanto dispares, sobre todo en Madrid, a pesar de la t&oacute;nica general positiva. En Francia y B&eacute;lgica, en cambio, hiri&oacute; algunas sensibilidades al convertir lo que hab&iacute;a sido un acto de solidaridad de aquellos pa&iacute;ses durante la GCE en una suerte de secuestro en el que Santi ten&iacute;a que estar constantemente defendi&eacute;ndose por la necesidad de mostrar esa espa&ntilde;olidad que, en el fondo, es el verdadero atributo de la pel&iacute;cula, tal y como quer&iacute;an los ide&oacute;logos del r&eacute;gimen (31).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Tabernilla, Asociación Sancho de Beurko]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/cine-y-memoria-historica/tardofranquismo-lleva-cine-arbol-guernica-pedro-lazaga-1969_132_10637127.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Oct 2023 19:45:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El tardofranquismo lleva al cine 'El otro árbol de Guernica'. La  novela de Luis de Castresana sobre los niños de la guerra]]></media:title>
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      <title><![CDATA['Sordo' (Alfonso Cortés-Cavanillas, 2019): La caza sin cuartel del maquis se convierte en un 'spaguetti western']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/cine-y-memoria-historica/sordo-alfonso-cortes-cavanillas-caza-cuartel-maquis-convierte-spaguetti-western_132_10591526.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dee4c9d5-7b84-4cdb-bdc8-46314de9afc8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Sordo&#039; (Alfonso Cortés-Cavanillas, 2019): La caza sin cuartel del maquis se convierte en un &#039;spaguetti western&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Tiene ritmo, está excelentemente rodada y nos muestra un gran trabajo técnico, pero la inclusión de anacronismos con el ánimo de transgredir los límites del género hace que cruce algunas líneas rojas que a nosotros nos han acabado sacando de la trama"</p></div><p class="article-text">
        En estas fechas se cumple el 79&ordm; aniversario de la llamada operaci&oacute;n Reconquista de Espa&ntilde;a, la m&aacute;s importante llevada a cabo por la guerrilla antifranquista, que tuvo su epicentro en la Vall&nbsp;d'Aran (Lleida) del 19 al 24 de octubre de 1944 y fue precedida por varias infiltraciones en zonas de Girona, Huesca y Navarra, contabilizando entre 4.000 y 5.000 combatientes que se encontraban en Francia formando parte de varias brigadas bajo control de la Agrupaci&oacute;n de Guerrilleros Espa&ntilde;oles (AGE). 
    </p><p class="article-text">
        Esta organizaci&oacute;n, cuyo l&iacute;der era el pamplon&eacute;s <a href="https://forodelahistoria.com/jesus-monzon-y-la-invasion-del-valle-de-aran" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Jes&uacute;s Monz&oacute;n Reparaz</a><strong>,</strong> segu&iacute;a consignas de la Uni&oacute;n Nacional Espa&ntilde;ola (UNE), liderada por el Partido Comunista de Espa&ntilde;a (PCE), que se empe&ntilde;ar&iacute;a en sostener la lucha armada en Espa&ntilde;a manteniendo, incluso despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial (SGM), una postura maximalista que le acabar&iacute;a alejando del resto del exilio republicano. Los enfrentamientos se sucedieron por toda la frontera y provocaron la reacci&oacute;n fulminante del r&eacute;gimen, que reuni&oacute; en los Pirineos unos 50.000 hombres sin que hubiese, a pesar de lo que esperaba Monz&oacute;n, ninguna reacci&oacute;n significativa de la poblaci&oacute;n civil (que fue francamente hostil en alg&uacute;n caso), ni mucho menos de las fuerzas aliadas, que no contemplaban una intervenci&oacute;n contra el Gobierno del general Francisco Franco. Finalmente, fracasar&iacute;an estas operaciones y el grueso de la fuerza se retirar&iacute;a a sus bases de partida, pero la lucha se prolongar&iacute;a por todo el pa&iacute;s algunos a&ntilde;os m&aacute;s. El pragmatismo de la 'realpolitik<em>' </em>y la nuevas alianzas de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica (URSS) acabar&iacute;an frenando el entusiasmo de estos grupos guerrilleros que hab&iacute;an surgido al final de la SGM tanto en Francia como en Italia (1). A partir de entonces, los que hab&iacute;a en Espa&ntilde;a ser&iacute;an acosados y perseguidos sin cuartel, principalmente por la Guardia Civil.
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                    alt="Los personajes de Vicente Roig (Hugo Silva) y Anselmo Rojas (Asier Etxeandia) eran, junto al de Rosa Ribagorda, fundamentales en la trama y proceden del cómic homónimo, donde Vicente era Roberto. Su estética paramilitar es más propia del arquetipo de revolucionario que han popularizado el cine y los videjuegos, lo que puede conectar con un público más joven que carece de referencias sobre la Guerra Civil Española (GCE) y la inmediata posguerra (http://www.eldiariotorrelavega.es/)."
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                Los personajes de Vicente Roig (Hugo Silva) y Anselmo Rojas (Asier Etxeandia) eran, junto al de Rosa Ribagorda, fundamentales en la trama y proceden del cómic homónimo, donde Vicente era Roberto. Su estética paramilitar es más propia del arquetipo de revolucionario que han popularizado el cine y los videjuegos, lo que puede conectar con un público más joven que carece de referencias sobre la Guerra Civil Española (GCE) y la inmediata posguerra (http://www.eldiariotorrelavega.es/).                            </span>
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        Si bien estas operaciones de la Vall&nbsp;d'Aran han sido tratadas por el cine documental en varias ocasiones (2), no ha sido as&iacute; en la ficci&oacute;n, que solo lo ha hecho en una ocasi&oacute;n y muy tangencialmente en la pel&iacute;cula 'Sordo' (Alfonso Cort&eacute;s-Cavanillas, 2019). El filme comienza con un texto que nos introduce en la historia, pero lo hace de modo un tanto confuso al aludir a la infiltraci&oacute;n de grupos guerrilleros en la frontera &ldquo;meses antes&rdquo;, cuando sabemos que durante el verano de 1944 los guerrilleros espa&ntilde;oles en Francia se encontraban combatiendo al Ej&eacute;rcito alem&aacute;n. Esta cuesti&oacute;n queda definitivamente aclarada al comienzo de la acci&oacute;n, que nos presenta precisamente a &ldquo;una de esas partidas guerrilleras&rdquo; en una zona sin concretar del Pirineo el 8 de octubre de ese a&ntilde;o, fecha que si se corresponde con las primeras infiltraciones en el Pa&iacute;s Vasco y Navarra. A continuaci&oacute;n sucede una escaramuza que nos muestra a un Imanol Arias en el papel de un veteran&iacute;simo sargento al mando de un pelot&oacute;n de soldados de reemplazo emboscando y siendo emboscado a su vez por unos maquis de la UNE, cuya est&eacute;tica se nos asemeja m&aacute;s al guerrillero castrista de Sierra Maestra de finales de los a&ntilde;os 50, con pelos y barbas de haber estado bastante tiempo en el monte que no se corresponden con las im&aacute;genes que tenemos de estos grupos acantonados al final de la SGM en las localidades fronterizas del lado franc&eacute;s. Poblaciones en las que esperaban la oportunidad de pasar al otro lado bajo la cobertura (que no les hac&iacute;a falta en exceso, ya que el gobierno de Charles De Gaulle no controlaba a&uacute;n su vertiente de los Pirineos) de trabajar de le&ntilde;adores en los llamados 'Chantiers<em>'</em>, explotaciones forestales auspiciadas por las organizaciones antifranquistas para servir de refugio a los perseguidos y de base a los grupos armados (3).&nbsp;
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                    alt="Guerrilleros de la 35ª Brigada en las jornadas previas a la operación Reconquista. Esta unidad nos sirve de ejemplo, pues fue una de las que progresó por el Pirineo navarro en las fechas en las que transcurre la acción de “Sordo”. Véase que todos están afeitados con el pelo corto y arreglado y visten una mezcla de prendas civiles y militares, principalmente francesas. La prenda de cabeza habitual de la guerrilla era la boina. Para pasar la frontera llevarían su equipo en mochilas del tipo Bergham o directamente encima con la manta cruzada (https://www.uab.cat/)."
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                Guerrilleros de la 35ª Brigada en las jornadas previas a la operación Reconquista. Esta unidad nos sirve de ejemplo, pues fue una de las que progresó por el Pirineo navarro en las fechas en las que transcurre la acción de “Sordo”. Véase que todos están afeitados con el pelo corto y arreglado y visten una mezcla de prendas civiles y militares, principalmente francesas. La prenda de cabeza habitual de la guerrilla era la boina. Para pasar la frontera llevarían su equipo en mochilas del tipo Bergham o directamente encima con la manta cruzada (https://www.uab.cat/).                            </span>
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        Pronto descubrimos que este aspecto sucio y descuidado de los maquis (por ejemplo, la boina que un vasco como el actor Asier Etxeandia se pone de cualquier manera) no es casual ni denota dejadez del departamento de vestuario, sino que es algo buscado para acentuar una estructura narrativa que conecte con el estilo de 'spaghetti western' que impregna toda la cinta, cuyo guion se basa en la novela gr&aacute;fica hom&oacute;nima de Rayco Pulido y David Mu&ntilde;oz, quienes han creado al protagonista: un guerrillero llamado Anselmo Rojas que pierde el oido a consecuencia de una explosi&oacute;n y se ve abocado a una huida en soledad acosado por sus propios fantasmas y un enemigo implacable (4). Pero el c&oacute;mic tiene una absoluta libertad creativa para mostrarnos a los personajes a trav&eacute;s del dibujo que los caricaturiza de la que carece el cine y, precisamente por ello, esper&aacute;bamos para esta producci&oacute;n de &eacute;poca un vestuario bastante m&aacute;s realista que ver reproducido el arquetipo de revolucionario sudamericano que todos tenemos en mente, aunque hemos de reconocer que este maquis que se nos presenta de modo bastante esquem&aacute;tico conecta bien con la novela gr&aacute;fica en la que se inspira. Tambi&eacute;n constatamos alguna concesi&oacute;n a la fidelidad hist&oacute;rica al equipar a los contendientes con una mezcla de materiales alemanes y brit&aacute;nicos de la SGM (cantimploras, cartucheras y armas como los subfusiles Sten y Mp 40, propias de los maquis procedentes de Francia) y espa&ntilde;oles en el caso del ej&eacute;rcito regular (uniformes de inmediata posguerra, correajes de reglamento 1943, fusiles del tipo &ldquo;Mauser&rdquo; y subfusiles &ldquo;Coru&ntilde;a&rdquo;), pero los personajes m&aacute;s secundarios y los extras no est&aacute;n debidamente tratados y se echa en falta la asesor&iacute;a de especialistas en recreaci&oacute;n hist&oacute;rica, algo que se hace en no pocas producciones cinematogr&aacute;ficas, aunque no siempre se les escuche.&nbsp;
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                    alt="Otra imagen que hubiera podido servir para vestuario, en esta ocasión de guerrilleros de la 21ª Brigada en la previa a la invasión de la Vall d&#039;Aran, cuya misión era progresar por el valle del río Gállego, en el pirineo oscense, con el fin de llegar a Vielha. Algunos llevan brazaletes de las Forces françaises de l´interieur (FFI)

 (https://caudelguille.net/38-myblog/myblog/816-maquis-i-emboscats-14-la-invasio-de-la-vall-d-aran-relatada-per-tres-soldats-de-lleva)."
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                Otra imagen que hubiera podido servir para vestuario, en esta ocasión de guerrilleros de la 21ª Brigada en la previa a la invasión de la Vall d&#039;Aran, cuya misión era progresar por el valle del río Gállego, en el pirineo oscense, con el fin de llegar a Vielha. Algunos llevan brazaletes de las Forces françaises de l´interieur (FFI)

 (https://caudelguille.net/38-myblog/myblog/816-maquis-i-emboscats-14-la-invasio-de-la-vall-d-aran-relatada-per-tres-soldats-de-lleva).                            </span>
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        Sin embargo, no piense el lector que hay fraude alguno en esto, ya que, como dice el propio Etxeandia, &ldquo;el filme no habla del maquis ni de lo que pas&oacute; tras la Guerra Civil. Eso es tan solo el marco en el que se desarrolla la historia y la excusa para contar mucho m&aacute;s. M&aacute;s bien se trata (de) un 'western 'y algo nuevo y diferente&rdquo; (5). En consonancia con esta est&eacute;tica atrevida y transgresora, los pelos y las barbas de algunos actores nos llevan m&aacute;s hacia los a&ntilde;os 60 de aquellas pel&iacute;culas rodadas en Madrid o en Almer&iacute;a que a la frontera franco-espa&ntilde;ola de 1944. Obviamente, es lo que se pretend&iacute;a, como se&ntilde;ala el propio director Alfonso Cort&eacute;s-Cavanillas, quien &ldquo;siempre hab&iacute;a querido hacer una pel&iacute;cula del Oeste en Espa&ntilde;a&rdquo; (6). Pero cuando ambos fueron entrevistados durante la campa&ntilde;a de promoci&oacute;n de 'Sordo' poco imaginaban que todo este atrevimiento trufado de anacronismos a la hora de abordar la tem&aacute;tica de la Guerra Civil espa&ntilde;ola y la posguerra como marco de una pel&iacute;cula a lo Tarantino acabar&iacute;a creando tendencia con 'Malnazidos' (Alberto del Toro y Javier Ruiz Caldera, 2022), que sigue este camino de violencia hasta llevarlo a l&iacute;mites de aut&eacute;ntico paroxismo y sin pretensi&oacute;n hist&oacute;rica alguna ni en vestuario ni en nada.&nbsp;
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                    alt="En escenas como la del puente se aprovecha perfectamente la sequía en el entorno del embalse del Ebro para ofrecernos cierto estilo mexicano que nos recuerda al Sam Peckinpah de “Grupo Salvaje”. La mezcla de autores y estilos hacen de “Sordo” un producto ecléctico y libre en el que se han asumido los riesgos, anacronismos incluidos."
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                En escenas como la del puente se aprovecha perfectamente la sequía en el entorno del embalse del Ebro para ofrecernos cierto estilo mexicano que nos recuerda al Sam Peckinpah de “Grupo Salvaje”. La mezcla de autores y estilos hacen de “Sordo” un producto ecléctico y libre en el que se han asumido los riesgos, anacronismos incluidos.                            </span>
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        Como habr&aacute; quien alegue que nadie se fija en los detalles del vestuario (de hecho, ning&uacute;n cr&iacute;tico de cine ha comentado nada al respecto), proponemos al lector que compare las im&aacute;genes de 'Sordo' con las de los aut&eacute;nticos maquis de la UNE que acompa&ntilde;an a este art&iacute;culo y las del <a href="https://www.publico.es/public/les-guerrilles-antifranquistes-tornen-val-d-aran-78-anys-despres-operacio-reconquesta.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">78&ordm; Aniversario de la Operaci&oacute;n Reconquista en escenarios naturales de la Vall&nbsp;d'Aran</a>, que fueron posibles gracias al trabajo de los grupos de recreaci&oacute;n de las asociaciones Primera L&iacute;nea y Sancho de Beurko y tuvieron amplio eco en distintos medios y <a href="https://www.facebook.com/watch/?v=786777252610203" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">redes sociales</a>. De este modo, nuestra propuesta de hoy pasa por convertirnos en espectadores de un modo activo para contribuir a luchar contra el olvido deconstruyendo la imagen de la guerrilla antifranquista que refleja 'Sordo'. Un entretenido ejercicio que podemos hacer durante todo el visionado de la cinta, si a&uacute;n no la hemos visto o nos apetece verla de nuevo.
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                    alt="El director rinde homenaje al género con multitud de guiños al western con escenas memorables en la que se aprovechan los medios técnicos al máximo. Es el caso de la persecución a caballo liderada por el capitán Bosch (Aitor Luna). Para entonces, Anselmo ha mudado de guerrillero a cowboy (también estéticamente con ese sombrero de ala ancha) y nos ofrece un perfil absolutamente diferente al del idealista inocente que cruzó la frontera con la guerrilla antifranquista (https://cineconn.es/asier-etxeandia-me-hice-unos-tapones-ergonomicos-para-los-oidos-que-me-quitaban-la-audicion/)."
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                El director rinde homenaje al género con multitud de guiños al western con escenas memorables en la que se aprovechan los medios técnicos al máximo. Es el caso de la persecución a caballo liderada por el capitán Bosch (Aitor Luna). Para entonces, Anselmo ha mudado de guerrillero a cowboy (también estéticamente con ese sombrero de ala ancha) y nos ofrece un perfil absolutamente diferente al del idealista inocente que cruzó la frontera con la guerrilla antifranquista (https://cineconn.es/asier-etxeandia-me-hice-unos-tapones-ergonomicos-para-los-oidos-que-me-quitaban-la-audicion/).                            </span>
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        Nos reservamos para otra ocasi&oacute;n el hablar de pel&iacute;culas como 'Silencio roto' (Montxo Armendariz, 2001), 'El laberinto del fauno' (Guillermo del Toro, 2006) o la reciente 'Maquis, el silencio (CODA)' (Rub&eacute;n Bur&eacute;n, 2020), que tambi&eacute;n sirven a los fines de la memoria y se suman a la trilog&iacute;a de pel&iacute;culas sobre esta tem&aacute;tica que hab&iacute;an sido producidas tras la muerte del dictador: 'Los dias del pasado' (Mario Camus, 1977), 'El coraz&oacute;n del bosque' (Manuel Guti&eacute;rrez Arag&oacute;n, 1979) y 'Luna de lobos' (Julio S&aacute;nchez Vald&eacute;s, 1986). Tuvieron que pasar muchos a&ntilde;os para que, parafraseando el t&iacute;tulo de la pel&iacute;cula de Armendariz, se comenzase a romper el silencio impuesto por el franquismo. Un silencio que ocult&oacute; la lucha ut&oacute;pica de aquellos hombres y mujeres comprometidos que hab&iacute;an derrotado a los nazis en Francia y al volver voluntariamente a Espa&ntilde;a para fusionarse con otros, formando grupos que segu&iacute;an consignas del PCE, <a href="https://www.lasexta.com/programas/lasexta-clave/maquis-eran-bandoleros-historia-resistencia-que-luchaba-montes-franquismo_2021121361b7cb2e27c4590001709ee1.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">se vieron reducidos por el r&eacute;gimen al estatus de bandoleros</a>, es decir, simples delincuentes sin historia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En 2022 los grupos de recreación de Primera Línea y Sancho de Beurko hicieron una escenografía de la operación Reconquista en espacios naturales de la Vall d&#039;Aran (vía autores)."
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                En 2022 los grupos de recreación de Primera Línea y Sancho de Beurko hicieron una escenografía de la operación Reconquista en espacios naturales de la Vall d&#039;Aran (vía autores).                            </span>
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        Para nosotros, el referente en la composici&oacute;n de escenograf&iacute;a hist&oacute;rica siempre han sido las producciones brit&aacute;nicas, en las que son tan importantes el binomio entre el director y el dise&ntilde;ador de vestuario (7). Esto garantiza un resultado que puede verse en series como 'Downton Abbey' (2010) o 'Bridgerton' (2020) y en pel&iacute;culas como la extraordinaria Barry Lyndon (Stanley Kubrick, 1975) o m&aacute;s recientemente 'Orgullo y prejuicio' (Joe Wright, 2005) y '1917' (Sam Mendes, 2019), demostrando en estas cuestiones un respeto por la historia propia del que desgraciadamente a&uacute;n est&aacute; lejos el cine espa&ntilde;ol en su conjunto. Pero m&aacute;s all&aacute; de esto, quiz&aacute;s debi&eacute;ramos plantearnos que si 'Sordo' propone una est&eacute;tica 'sui generis' por tratarse de un 'spaguetti western' por qu&eacute; empe&ntilde;arse en ambientarlo en el per&iacute;odo inmediatamente posterior a la Guerra Civil. Y es que a trav&eacute;s de esta est&eacute;tica atrevida se abogaba decididamente por la memoria desde el principio de su campa&ntilde;a de promoci&oacute;n, provocando una interacci&oacute;n con el espectador que se apoyaba en el formato de c&oacute;mic animado o 'motion comic' para presentarnos a los personajes a trav&eacute;s de una serie de teasers que no dejaban lugar a dudas 
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                    alt="Tras un trabajo previo de investigación, los recreadores de Primera Línea y Sancho de Beurko compusieron sus personajes pensando en el guerrillero como alguien individualizado que no lleva un uniforme estandarizado, combinando pertrechos alemanes y franceses con prendas civiles como chaquetones de cuero y abrigos del tipo canadienne y mostrando sus brazaletes FFI, armas británicas (subfusiles Sten y fusiles Enfield MK IV) y mochilas. Al llevar consigo todo lo que pueden se garantiza la supervivencia del grupo, ya fuese haciendo un vivac o respondiendo a los ataques de las fuerzas franquistas (vía autores)."
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                Tras un trabajo previo de investigación, los recreadores de Primera Línea y Sancho de Beurko compusieron sus personajes pensando en el guerrillero como alguien individualizado que no lleva un uniforme estandarizado, combinando pertrechos alemanes y franceses con prendas civiles como chaquetones de cuero y abrigos del tipo canadienne y mostrando sus brazaletes FFI, armas británicas (subfusiles Sten y fusiles Enfield MK IV) y mochilas. Al llevar consigo todo lo que pueden se garantiza la supervivencia del grupo, ya fuese haciendo un vivac o respondiendo a los ataques de las fuerzas franquistas (vía autores).                            </span>
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        La historia del guerrillero sordo y su met&aacute;fora de una Espa&ntilde;a que no puede (o no quiere) escuchar a la otra si refleja fielmente la realidad de esta lucha en una sola cosa: el estado de violencia sin cuartel que se desat&oacute; contra el maquis por parte de la dictadura militar de Franco &ldquo;hasta su total aniquilaci&oacute;n&rdquo;, parafraseando el libro sobre la operaci&oacute;n Reconquista de Francisco Mart&iacute;nez de Ba&ntilde;os (8). Gracias a las investigaciones sobre el destino de las diversas partidas desplegadas por buena parte de la geograf&iacute;a espa&ntilde;ola sabemos que, como dice Jos&eacute; Antonio Jim&eacute;nez Cubero, &ldquo;las fuerzas represivas de la dictadura usaban cuantos medios estaban a su alcance para dar caza y muerte a los guerrilleros&rdquo; (9). Sin embargo, si a&uacute;n no has visto esta pel&iacute;cula no temas porque no haremos 'spoiler<em>'</em> sobre el destino de nuestro protagonista -que nos es presentado como un maestro de escuela, mientras que en el c&oacute;mic era un estudiante que aspiraba a serlo-, a quien Cort&eacute;s-Cavanillas define como &ldquo;un hombre bueno que cree en la libertad&rdquo; (10). El filme ahonda en esta descripci&oacute;n del personaje al mostrarnos multitud de matices que nos llevan a admirarle en su desesperaci&oacute;n, permiti&eacute;ndonos conocer la mayor parte de sus circunstancias personales de un modo que el c&oacute;mic (l&oacute;gicamente) no puede. Contribuye a ello la excelente interpretaci&oacute;n de Etxeandia, que transmite convincentemente esta imagen de humanista (ant&iacute;tesis de la de su amigo y compa&ntilde;ero Vicente Roig-Hugo Silva), reclamando un espacio de dignidad en medio de la desesperaci&oacute;n que ni siquiera puede ahogar una naturaleza bell&iacute;sima y cruel, acentuada por la excelente fotograf&iacute;a de Adolpho Ca&ntilde;adas.&nbsp;
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                    alt="La imagen del guerrillero o maquis que componen los recreadores de ambos grupos en medio de un bosque de la Vall d&#039;Aran conforma una idealización de la lucha antifranquista que ha llegado a nuestros días a través de la tradición oral y el cine. Sin embargo, se trataba de una vida de gran dureza en la que pronto se pasaría de la euforia al desánimo, acentuado por la soledad, el aislamiento y el ataque furibundo de las partidas contraguerrilleras. Enseguida se darían cuenta de que la situación del país no era como les habían contado (vía autores)."
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                La imagen del guerrillero o maquis que componen los recreadores de ambos grupos en medio de un bosque de la Vall d&#039;Aran conforma una idealización de la lucha antifranquista que ha llegado a nuestros días a través de la tradición oral y el cine. Sin embargo, se trataba de una vida de gran dureza en la que pronto se pasaría de la euforia al desánimo, acentuado por la soledad, el aislamiento y el ataque furibundo de las partidas contraguerrilleras. Enseguida se darían cuenta de que la situación del país no era como les habían contado (vía autores).                            </span>
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        Aunque la narrativa se impregna de los silencios como en el c&oacute;mic, mostr&aacute;ndonos el miedo que siente Anselmo en su huida, la pel&iacute;cula se aleja bastante de este al introducirnos una serie de nuevos personajes en el bando franquista que dan mayor inter&eacute;s y complejidad a la trama como el descre&iacute;do sargento Castillo (Imanol Arias), el s&aacute;dico capit&aacute;n Bosch (Aitor Luna), que con su carabina Winchester<em> </em>se nos asemeja al Ethan Edwards que persigue implacablemente a los comanches en 'Centauros del desierto' (John Ford, 1956), o la mercenaria rusa Darya Serg&eacute;evich Volkov (Olimpia Melinte), cuyo rol es de un anacronismo absoluto y poco cre&iacute;ble que se nos presenta matando al ritmo del pasodoble 'En tierra extra&ntilde;a'. Sin embargo, se mantiene el de Rosa Ribagorda (Marian &Aacute;lvarez), que constitu&iacute;a junto a Roberto (Vicente en el filme) y el propio Anselmo una suerte de tri&aacute;ngulo amoroso que era el eje fundamental de la historia que nos propon&iacute;a la novela gr&aacute;fica, conformando un relato donde los tres hab&iacute;an unido sus vidas, abocadas hacia un destino tr&aacute;gico e inexorable. Producida por La Ca&ntilde;a Brothers y rodada en bellas localizaciones naturales de Cantabria, 'Sordo' tiene ritmo, est&aacute; excelentemente rodada y nos muestra un gran trabajo t&eacute;cnico, pero la inclusi&oacute;n de anacronismos con el &aacute;nimo de transgredir los l&iacute;mites del g&eacute;nero hace que cruce algunas l&iacute;neas rojas que a nosotros nos han acabado sacando de la trama. Y es que no es nada f&aacute;cil emular a Tarantino. Se estren&oacute; en el Festival de M&aacute;laga de 2019, donde fue nominada al premio a la mejor pel&iacute;cula, y recibi&oacute; el Premio Especial del jurado de los Feroz en el a&ntilde;o 2020.&nbsp;
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                    alt="En esta imagen los recreadores de Primera Línea y Sancho de Beurko muestran la captura de un soldado de reemplazo en la Vall d&#039;Aran, que constituía un momento excelente para hacer proselitismo con toda la propaganda de la operación Reconquista que llevaban en sus mochilas. Como bien refleja el personaje de Anselmo Rojas en la película, por norma general los guerrilleros se mostraban piadosos con estos prisioneros, a los que intentaban atraer hacia su bando (vía autores)."
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                En esta imagen los recreadores de Primera Línea y Sancho de Beurko muestran la captura de un soldado de reemplazo en la Vall d&#039;Aran, que constituía un momento excelente para hacer proselitismo con toda la propaganda de la operación Reconquista que llevaban en sus mochilas. Como bien refleja el personaje de Anselmo Rojas en la película, por norma general los guerrilleros se mostraban piadosos con estos prisioneros, a los que intentaban atraer hacia su bando (vía autores).                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Tabernilla, Asociación Sancho de Beurko]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/cine-y-memoria-historica/sordo-alfonso-cortes-cavanillas-caza-cuartel-maquis-convierte-spaguetti-western_132_10591526.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Oct 2023 19:46:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Sordo' (Alfonso Cortés-Cavanillas, 2019): La caza sin cuartel del maquis se convierte en un 'spaguetti western']]></media:title>
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      <title><![CDATA['Suya es la gloria' (Brian D. Hurst, 1946): buscando a uno de nuestros niños de la guerra en el gran docudrama de la operación Market Garden]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/cine-y-memoria-historica/gloria-brian-d-hurst-1946-buscando-ninos-guerra-gran-docudrama-operacion-market-garden_132_10555625.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f8318ee7-da70-4fba-9c16-fb78ee6bc1a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Suya es la gloria&#039; (Brian D. Hurst, 1946): buscando a uno de nuestros niños de la guerra en el gran docudrama de la operación Market Garden"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">José María Irala Vara, en el contexto de la evacuación de niños al extranjero durante la Guerra Civil Española, partió hacia el puerto de Southampton a bordo del vapor Habana formando parte de una expedición de 4.000 menores vascos que sería acogida por el Reino Unido</p></div><p class="article-text">
        Este mes de septiembre se cumple el 79&ordm; aniversario de la mayor operaci&oacute;n aerotransportada de toda la Segunda Guerra Mundial, bautizada como 'Market Garden', que pretend&iacute;a acabar con la guerra en Europa antes de la Navidad de 1944 y sin embargo devino en un gran fracaso que afect&oacute; principalmente a los brit&aacute;nicos. Con ellos estaba uno de nuestros ni&ntilde;os de la guerra, Jos&eacute; Mar&iacute;a Irala, que formaba parte del 1&ordm; Escuadr&oacute;n de Reconocimiento de Freddie Gough, cuyos Jeep deb&iacute;an haber tomado el principal puente sobre el r&iacute;o Rin en Arnhem (Holanda) y no pudieron, ya que se toparon con blindados alemanes, teniendo que permanecer en el que ser&iacute;a conocido como el cerco de Oosterbeek hasta ser finalmente derrotados por fuerzas de las Schutzstaffel (SS). La historia de este desastre militar en el que los brit&aacute;nicos perdieron los efectivos de una divisi&oacute;n de paracaidistas (s&oacute;lo 2.163 hombres de 10.000 consiguieron cruzar el r&iacute;o para evitar el cautiverio) ha sido trasladada al cine en dos ocasiones. La primera lleva por t&iacute;tulo 'Theirs is the glory' ('Suya es la gloria', 1946) y fue dirigida por Brian Desmond Hurst, mientras que la segunda, 'A bridge too far' ('Un puente lejano', 1977), es obra de Richard Attenborough. Esta &uacute;ltima es una pel&iacute;cula coral con algunos de los mejores actores del momento -incluyendo a un Lawrence Oliver en uno de sus &uacute;ltimos trabajos-, mientras que la primera, que es la que hoy y aqu&iacute; nos interesa, es pr&aacute;cticamente desconocida por el gran p&uacute;blico y puede catalogarse como un verdadero docudrama en el que participaron sin acreditar hasta 200 aut&eacute;nticos veteranos de la batalla.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
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                    alt="Poster original de la película en el momento de su estreno en 1946 (https://auctions.posterauctions.com/lots/view/1-4BU4WM/theirs-is-the-glory-1946)."
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                Poster original de la película en el momento de su estreno en 1946 (https://auctions.posterauctions.com/lots/view/1-4BU4WM/theirs-is-the-glory-1946).                            </span>
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        Hasta el nacimiento de nuestro proyecto 'Fighting Basques' hace apenas ocho a&ntilde;os nadie se hab&iacute;a planteado que pudiese haber suficiente memoria del exilio republicano en las fuerzas del Reino Unido que participaron en la Segunda Guerra Mundial como para justificar una investigaci&oacute;n entre los soldados de aquel pa&iacute;s que tomaron parte en aquella ambiciosa operaci&oacute;n nacida en la mente del mariscal Montgomery, pero bajar a los niveles de la microhistoria nos deparaba una sorpresa inesperada, la del paracaidista Jos&eacute; Mar&iacute;a Irala. A la par que descubr&iacute;amos su desconocida historia tambi&eacute;n supimos la de otros j&oacute;venes en diferentes contextos y escenarios b&eacute;licos, como Lucio Sauquillo (Normand&iacute;a) o Justo Balerdi (Italia), cuyos expedientes nos fueron facilitados por el Army Personnnel Centre de Glasgow. En la actualidad, cuando se encuentra tan avanzada la extraordinaria investigaci&oacute;n de Sean Scullion sobre los <a href="https://www.ivoox.com/ndg-166-espanoles-ejercito-britanico-en-audios-mp3_rf_69122310_1.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">espa&ntilde;oles en el Ej&eacute;rcito brit&aacute;nico en la Segunda Guerra M</a>undial hemos sido conscientes del alcance real de toda esta modesta pero no por ello menos importante memoria, que abarca diversos nichos: desde los ni&ntilde;os de la guerra hasta los refugiados del exilio norteafricano -a los que hac&iacute;amos referencia hace apenas unos d&iacute;as con la publicaci&oacute;n en este mismo blog de nuestro art&iacute;culo sobre 'Casablanca'- o del Levante mediterr&aacute;neo, pasando por aquellos que llegaron a Inglaterra antes del armisticio de Francia y que pasaron a formar parte del Pioneer Corps para terminar con el extraordinario grupo que sirvi&oacute; en el Special Air Service (SAS).
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                    alt="José María Irala en uniforme de paracaidista en 1944, poco antes de Market Garden. Tras vivir tres años en las Midlands decidió alistarse en el ejército británico. Su historia era totalmente desconocida antes del proyecto Fighting Basques (https://www.paradata.org.uk/people/jose-m-irala)."
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                José María Irala en uniforme de paracaidista en 1944, poco antes de Market Garden. Tras vivir tres años en las Midlands decidió alistarse en el ejército británico. Su historia era totalmente desconocida antes del proyecto Fighting Basques (https://www.paradata.org.uk/people/jose-m-irala).                            </span>
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        Si en la cinta de Michael Curtiz busc&aacute;bamos a la generaci&oacute;n del exilio entre los clientes del Rick&rsquo;s Caf&eacute; es muy posible que el lector de este blog haya adivinado ya que lo que proponemos desde aqu&iacute; es un papel activo como espectadores, interpretando la historia que se nos propone a trav&eacute;s del cine para encontrar en la estructura narrativa de cada pel&iacute;cula el momento en el que se representa a nuestra gente, aunque ni siquiera se les cite, como suele ser el caso. Esta b&uacute;squeda puede convertirse, tanto para el cin&eacute;filo como para cualquier espectador que quiera hacer este viaje con nosotros, en un entretenido ejercicio que, adem&aacute;s, se torna en resiliencia por cuanto nos permite luchar contra el olvido. A trav&eacute;s de este acto voluntario contribuimos a asentar un relato sobre estas personas que decidieron implicarse en la lucha contra el totalitarismo desde la perspectiva de la ciencia ciudadana participativa, ya que no olvidemos que estas memorias se han quedado fuera de la historiograf&iacute;a acad&eacute;mica y contribuir a ponerlas en valor puede ser incluso una buena terapia para cuestionarnos sobre las pol&iacute;ticas de las diferentes administraciones (1). En esta ocasi&oacute;n, al tratar de Jos&eacute; Mar&iacute;a Irala, hemos elegido la pel&iacute;cula de Hurst en detrimento de la de Attenborough -de la que ya hablaremos otro d&iacute;a pues da una visi&oacute;n m&aacute;s amplia de la operaci&oacute;n, en la que tambi&eacute;n participaron estadounidenses y polacos-, pero antes de explicar por qu&eacute;, primero haremos una breve rese&ntilde;a biogr&aacute;fica de nuestro protagonista.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
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                    alt="Fotograma de la película que nos muestra, a la izquierda, al mayor Freddie Gough, jefe del escuadrón de Irala, que se interpretaba a si mismo. Su cara no solo refleja el cansancio de la guerra que ya acabó, sino cierta introspección, como si sus pensamientos fueran ajenos al rodaje."
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                Fotograma de la película que nos muestra, a la izquierda, al mayor Freddie Gough, jefe del escuadrón de Irala, que se interpretaba a si mismo. Su cara no solo refleja el cansancio de la guerra que ya acabó, sino cierta introspección, como si sus pensamientos fueran ajenos al rodaje.                            </span>
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        Jos&eacute; Mar&iacute;a Irala Vara hab&iacute;a nacido en Bilbao en 1923, pero resid&iacute;a con sus padres en la localidad de Getxo. El 20 de mayo de 1937, en el contexto de la evacuaci&oacute;n de ni&ntilde;os al extranjero durante la Guerra Civil Espa&ntilde;ola, parti&oacute; hacia el puerto de Southampton a bordo del vapor Habana formando parte de una expedici&oacute;n de 4.000 menores vascos que ser&iacute;a acogida por el Reino Unido en estricta clave humanitaria gracias, principalmente, a las gestiones que hizo la parlamentaria laborista Leah Manning (2). Viajaba con &eacute;l su hermano Rafael, del que ser&iacute;a finalmente separado, como pas&oacute; con tantos otros ni&ntilde;os. Entre 1941 y 1943, cuando decidi&oacute; alistarse en el ej&eacute;rcito brit&aacute;nico, vivi&oacute; en casa de la se&ntilde;ora Woodbine en Dudley, una peque&ntilde;a ciudad a 13 km de Birmingham. El joven pas&oacute; por diversos destinos hasta incorporarse al escuadr&oacute;n de Gough el 3 de febrero de 1944. Se trataba de una unidad de tropas especiales -&uacute;nica en todo el ej&eacute;rcito brit&aacute;nico a decir del c&eacute;lebre autor Cornelius Ryan- que operar&iacute;a en peligrosas misiones de reconocimiento con motocicletas y jeeps armados con ametralladoras. El 17 de septiembre de 1944 tom&oacute; parte en el asalto a&eacute;reo sobre Holanda, falleciendo tres d&iacute;as m&aacute;s tarde en Oosterbeek al ser alcanzado su veh&iacute;culo por el fuego de un blindado alem&aacute;n que hab&iacute;a irrumpido en el interior del dispositivo de defensa brit&aacute;nico. A pesar de los esfuerzos de sus compa&ntilde;eros, que le trasladaron r&aacute;pidamente al puesto de primeros auxilios del hotel Hartenstein (donde estaba el Cuartel General de toda la 1&ordf; Divisi&oacute;n Aerotransportada), nada se pudo hacer por su vida. Cuando todo termin&oacute;, su cuerpo fue hallado en el hospital de Santa Isabel en Arnhem y en la actualidad est&aacute; enterrado muy cerca de all&iacute;, en el cementerio brit&aacute;nico (3). <a href="https://www.despertaferro-ediciones.com/2020/jose-maria-irala-un-nino-de-la-guerra-en-la-operacion-market-garden/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">En 2018 el grupo de recreaci&oacute;n de la Asociaci&oacute;n Sancho de Beurko rindi&oacute; homenaje a su memoria con una escenograf&iacute;a y un art&iacute;culo que fue publicado en el blog de la editorial Desperta Ferro</a> .
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                    alt="La Asociación Sancho de Beurko realizó en 2018 una escenografía sobre José María Irala. En la imagen un jeep de su escuadrón llega a la localidad holandesa de Oosterbeek siendo agasajado por la población local (Alma&amp;You para el Fighting Basques Project)."
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                La Asociación Sancho de Beurko realizó en 2018 una escenografía sobre José María Irala. En la imagen un jeep de su escuadrón llega a la localidad holandesa de Oosterbeek siendo agasajado por la población local (Alma&amp;You para el Fighting Basques Project).                            </span>
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        <strong>El gran docudrama hist&oacute;rico de la operaci&oacute;n </strong><em><strong>Market Garden</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&nbsp;</strong>Como dice L&aacute;szl&oacute; Munte&aacute;n, 'Suya es la gloria' cay&oacute; en el olvido durante d&eacute;cadas, mientras que 'Un puente lejano', realizada 30 a&ntilde;os m&aacute;s tarde, desempe&ntilde;ar&iacute;a &ldquo;un papel clave en introducir la desafortunada operaci&oacute;n Market Garden en la memoria colectiva&rdquo;, favorecida por su extraordinario elenco actoral y una campa&ntilde;a de marketing que solo se vio afectada por el estreno ese mismo a&ntilde;o de Star Wars, que fue el verdadero fen&oacute;meno cinematogr&aacute;fico no ya del a&ntilde;o sino de la d&eacute;cada (4). Pero la verdad es que siempre ha habido voces que han clamado contra el olvido injusto de la cinta de Hurst como William B. Travis (5) o, mucho m&aacute;s recientemente, David Truesdale y Allan Esler-Smith (6). Y es que 'Suya es la gloria' es sin duda el gran docudrama hist&oacute;rico de la Operaci&oacute;n Market Garden, adem&aacute;s de un sentido homenaje a todos los veteranos que all&iacute; combatieron. No era algo casual, ya que este director nacido en Irlanda del Norte en 1895 hab&iacute;a tomado parte en la Primera Guerra Mundial, perdiendo a la mayor parte de sus camaradas en Gallipoli. Despu&eacute;s del conflicto estudi&oacute; Bellas Artes en Toronto y Par&iacute;s y m&aacute;s tarde se traslad&oacute; a Hollywood, donde fue nada menos que ayudante de John Ford, de quien aprendi&oacute; buena parte de su oficio, incluyendo la composici&oacute;n de planos y la escenograf&iacute;a, adem&aacute;s de impregnarse de la notoria influencia que en este hab&iacute;a tenido el expresionismo alem&aacute;n y su modo de contar historias con emotividad (como el genial director de Maine, tambi&eacute;n pod&iacute;a ser un poco &ldquo;diab&oacute;lico&rdquo; con los actores). En 1933 regres&oacute; al Reino Unido, estableciendo su residencia en Londres. Durante la SGM realiz&oacute; algunos filmes de propaganda que le sirvieron para experimentar con el documental, especialmente A letter from Ulster (1943) (7).
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                    alt="Brian D. Hurst y John Ford fueron amigos toda su vida. Este último se convirtió en su mentor durante su periplo en Hollywood (en el que llegó a hacer de extra junto a John Wayne) hasta el punto de que se llegó a afirmar que eran parientes, lo que no era verdad más allá de que ambos eran de origen irlandés. La influencia del gran director de Maine es reconocible en sus películas

(https://www.belfasttelegraph.co.uk/entertainment/film-tv/forgotten-son-of-east-belfast-who-rose-to-top-in-hollywood/40750519.html)"
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                Brian D. Hurst y John Ford fueron amigos toda su vida. Este último se convirtió en su mentor durante su periplo en Hollywood (en el que llegó a hacer de extra junto a John Wayne) hasta el punto de que se llegó a afirmar que eran parientes, lo que no era verdad más allá de que ambos eran de origen irlandés. La influencia del gran director de Maine es reconocible en sus películas

(https://www.belfasttelegraph.co.uk/entertainment/film-tv/forgotten-son-of-east-belfast-who-rose-to-top-in-hollywood/40750519.html)                            </span>
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        En 'Suya es la gloria' Hurst se beneficiar&iacute;a de toda esta experiencia para atreverse, al acabar la guerra, a hacer un producto tan singular y ecl&eacute;ctico como este, donde los actores son los propios veteranos (algunos reci&eacute;n liberados de los campos nazis) que se interpretan a si mismos o a sus compa&ntilde;eros, con todas sus virtudes y sus defectos, especialmente en los di&aacute;logos -que a veces quedan forzados por una falta de naturalidad que el director busca y no siempre consigue, como corresponde a actores no profesionales-, pero proponiendo al espectador una experiencia verdaderamente inmersiva que pretende alcanzar la mayor credibilidad posible. Una recreaci&oacute;n hist&oacute;rica en toda regla en escenarios de Arnhem y Oosterbeek donde todo lo que se muestra es tan aut&eacute;ntico como parece, sensaci&oacute;n que se acent&uacute;a con la acertada inserci&oacute;n de im&aacute;genes de archivo y la exhibici&oacute;n del material b&eacute;lico propio y ajeno, incluyendo una sucesi&oacute;n de blindados alemanes que hoy solo pueden verse en un par de museos en toda Europa. Del car&aacute;cter amateur de los actores ya se nos avisaba al comienzo de la cinta, a modo de disclaimer, y para que no haya lugar a dudas de lo que se ofrece: &ldquo;Suya es la gloria se ha producido &iacute;ntegramente sin el uso de decorados de estudio ni actores. Cada incidente fue vivido o presenciado por las personas que aparecen en la pel&iacute;cula, el campo de batalla real y las ruinas de Arnhem&rdquo;.
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                    alt="Los jeeps del escuadrón de Irala paraban en el hotel Hartenstein de Oosterbeek para cumplir peligrosas misiones de enlace entre las diferentes unidades de la 1ª División Aerotransportada. Allí encontraría la muerte tras ser fatalmente herido el 20 de septiembre de 1944

(https://collection.nam.ac.uk/detail.php?acc=2014-08-16-447)."
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                Los jeeps del escuadrón de Irala paraban en el hotel Hartenstein de Oosterbeek para cumplir peligrosas misiones de enlace entre las diferentes unidades de la 1ª División Aerotransportada. Allí encontraría la muerte tras ser fatalmente herido el 20 de septiembre de 1944

(https://collection.nam.ac.uk/detail.php?acc=2014-08-16-447).                            </span>
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        &nbsp;La influencia de John Ford en esta pel&iacute;cula se nota en las escenas con di&aacute;logo, que se planifican con una gran econom&iacute;a en la que, indefectiblemente, la c&aacute;mara permanece fija en un plano medio el tiempo suficiente para que se nos explique esto o lo otro (8), en ocasiones un mapa de la batalla, pero a Hurst no le importa distraernos con la inclusi&oacute;n de otros personajes, normalmente tiradores apostados en las ventanas, acentuando la tensi&oacute;n que necesita el combate para tornarse cre&iacute;ble. Todo en el filme est&aacute; supeditado a esto: los hombres cuando corren y saltan o lanzan granadas est&aacute;n experimentando sus propias experiencias traum&aacute;ticas y es muy posible que el director busque mostrar esto a trav&eacute;s de lo que no se ve: la mirada introspectiva, los recuerdos, etc. Munte&aacute;n destaca que la c&aacute;mara se detiene en los ojos de los veteranos, que parecen estar ausentes de la trama, en su propio mundo (9). Y es que era totalmente previsible que al llevar a los protagonistas de Market Garden a Arnhem y Oosterbeek se reavivasen todos aquellos fantasmas a&uacute;n demasiado recientes y es muy posible que durante las visitas a las tumbas de los compa&ntilde;eros ca&iacute;dos, repartidos por aquel entonces por todo el campo de batalla (hoy todos los cuerpos se encuentran recogidos en el cementerio brit&aacute;nico), sintiesen la confusi&oacute;n cuando no la culpa de recrear, de jugar a los soldaditos, incluso como una falta de respeto a los muertos. Esto nos llevar&iacute;a hasta los l&iacute;mites del cine experimental y a plantearnos cuestiones mucho m&aacute;s inquietantes, como que lo que se buscaba realmente fuese la exploraci&oacute;n de la psicolog&iacute;a humana.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
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                    alt="Las tumbas de los paracaidistas británicos aún estaban por todo el escenario de la batalla en 1946 y fueron muy visitadas por los veteranos que tomaron parte en la película, algunos de los cuales habían sido liberados recientemente de los campos nazis. En esas sepulturas había muchos soldados desconocidos, que fueron enterrados por los alemanes y honrados con flores por la población local

(https://en.m.wikipedia.org/wiki/File:Airborne_grave,_Arnhem_1945.jpg)."
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                Las tumbas de los paracaidistas británicos aún estaban por todo el escenario de la batalla en 1946 y fueron muy visitadas por los veteranos que tomaron parte en la película, algunos de los cuales habían sido liberados recientemente de los campos nazis. En esas sepulturas había muchos soldados desconocidos, que fueron enterrados por los alemanes y honrados con flores por la población local

(https://en.m.wikipedia.org/wiki/File:Airborne_grave,_Arnhem_1945.jpg).                            </span>
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        Hoy, cuando han pasado tantos a&ntilde;os, la &uacute;nica forma de acercarnos a la memoria de Jos&eacute; Mar&iacute;a Irala en 'Suya es la gloria' es sentir la mirada perdida de aquellos hombres y destacar alguna de las escenas de esta pel&iacute;cula en la versi&oacute;n original que puede verse en YouTube, como las tumbas que se nos muestran al principio, incluyendo las que se encontraban enfrente del hotel Hartenstein, lugar en el que sabemos que muri&oacute; con toda certeza (minuto 3:10). 
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        Uno de los Jeep de su escuadr&oacute;n puede verse a partir del minuto 17:14 y tambi&eacute;n en el 18:31, cuando resulta detenido por el fuego de los blindados alemanes. En el 32:48 aparece su jefe de escuadr&oacute;n, Freddie Gough, que se encontraba al mando de la fuerza que defend&iacute;a el puente de Arnhem el 20 de septiembre de 1944, el mismo d&iacute;a en que falleci&oacute; nuestro protagonista. Eso es todo. 'Suya es la gloria&ldquo;'fue producida por J Arthur Rank y la unidad de cine y fotograf&iacute;a del Ej&eacute;rcito brit&aacute;nico. Del guion se encargaron Louis Golding y Terence Young, mientras que Guy Warrack compuso la m&uacute;sica. Ning&uacute;n miembro del reparto fue acreditado y todos cobraron 3 libras por d&iacute;a. La pel&iacute;cula fue presentada simult&aacute;neamente en Arnhem, Ottawa y Londres el 17 de septiembre de 1946, en el segundo aniversario de la batalla. Tuvo un gran &eacute;xito en Gran Breta&ntilde;a, donde se convirti&oacute; en la m&aacute;s taquillera de la d&eacute;cada (10).
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                La tumba de José María Irala en el cementerio de guerra de la Commonwealth de Arnhem/Oosterbeek (The War Graves Photographic Project).                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Tabernilla, Asociación Sancho de Beurko]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/cine-y-memoria-historica/gloria-brian-d-hurst-1946-buscando-ninos-guerra-gran-docudrama-operacion-market-garden_132_10555625.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Sep 2023 19:46:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Suya es la gloria' (Brian D. Hurst, 1946): buscando a uno de nuestros niños de la guerra en el gran docudrama de la operación Market Garden]]></media:title>
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      <title><![CDATA['Casablanca' (Michael Curtiz, 1942) o de cómo Rick Blaine encarnó al exiliado republicano del norte de África sin pretenderlo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/cine-y-memoria-historica/casablanca-michael-curtiz-1942-rick-blaine-encarno-exiliado-republicano-norte-africa-pretenderlo_132_10534480.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/25f5f40f-3b71-42aa-becc-a3afc70f1fe3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Casablanca&#039; (Michael Curtiz, 1942) o de cómo Rick Blaine encarnó al exiliado republicano del norte de África sin pretenderlo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Lo verdaderamente paradójico de la ignorancia del exilio republicano —que no puede extrañarnos en un guion adaptado a trompicones y con los condicionantes de un escenario estratégico cambiante como era el africano, donde alemanes e italianos aún no habían sido derrotados-, es que la magia del cine también puede servir para visibilizarlo"</p></div><p class="article-text">
        Idealista descre&iacute;do con tintes de rebelde sin causa y una m&aacute;scara de c&iacute;nico, el Rick Blaine que interpret&oacute; Humphrey Bogart era un aventurero que pod&iacute;a haber estado en Casablanca entre 1940 y 1942 como en otras ciudades norteafricanas, T&aacute;nger, Or&aacute;n, etc. El hecho de que hubiese llegado hasta all&iacute; huyendo del Par&iacute;s ocupado por los nazis pod&iacute;a parecer tan casual como el decorado que Hollywood reutiliz&oacute; para esta producci&oacute;n de bajo presupuesto que no era m&aacute;s que otro producto patri&oacute;tico y propagand&iacute;stico realizado sobre la marcha en un momento en el que los grandes directores de la industria, con John Ford a la cabeza, daban un paso al frente y se iban a la guerra. Tal es as&iacute; que su estreno (el 26 de noviembre de 1942 en Nueva York) pr&aacute;cticamente coincidi&oacute; con el desembarco aliado en el norte de &Aacute;frica. Pero el m&eacute;rito del personaje de Blaine, con su pose de gangster y buscavidas amargado que pod&iacute;a conectar con el p&uacute;blico estadounidense, es que su vitola de antih&eacute;roe puede servir hoy en d&iacute;a a los fines de la memoria como en su d&iacute;a sirvi&oacute; al esfuerzo b&eacute;lico del gobierno de Franklin D. Roosevelt, aunque todo sea por la conjunci&oacute;n de una serie de felices casualidades, ya que en &eacute;l se han mezclado tal cantidad de ingredientes que incluso se nos asemeja al mism&iacute;simo Ernest Hemingway, como acertadamente se&ntilde;ala Encarna Lorenzo (1). De hecho, la posibilidad de que Warner hiciese una secuela en 1943, que lleg&oacute; a ser anunciada, con Blaine y el se&ntilde;or Ferrari (Sidney Greenstreet) uni&eacute;ndose a los servicios de la inteligencia aliada en Brazzaville, convertir&iacute;a a nuestro Rick casi en un sosias del famoso escritor y periodista estadounidense, que tambi&eacute;n ejerci&oacute; de esp&iacute;a, pero jam&aacute;s se hizo.
    </p><p class="article-text">
        La fortuna y el hecho de que los di&aacute;logos funcionasen tan bien quisieron que aquella historia de amor imposible con Ilsa Lund (Ingrid Bergman), esposa del resistente checo Victor Laszlo (Paul Henreid) ambientada en el protectorado franc&eacute;s de Marruecos, bajo control del r&eacute;gimen de Vichy, se convirtiese en una obra maestra casi desde el principio. A pesar de que ninguno de los actores principales se sent&iacute;a especialmente entusiasmado durante el rodaje, una conjunci&oacute;n de casualidades y cambios de guion, incluyendo la imposibilidad de mostrar a una mujer abandonando a su marido por otro hombre (2), consolidaron finalmente la leyenda de esta pel&iacute;cula inimitable que part&iacute;a de la suma de personajes tan llenos de matices como predecibles, ya que no faltan ni el cantante de cabaret negro ni, por supuesto, unos alemanes mal&iacute;simos y apenas dibujados por los guionistas. Pero lo verdaderamente incre&iacute;ble de todo es que este microcosmos pudo existir realmente en un local nocturno de la Riviera francesa, sirviendo de inspiraci&oacute;n para Murray Burnett y Joan Allison, autores de &ldquo;Todo el mundo viene a Rick&acute;s&rdquo;, obra de teatro en la que se bas&oacute; el film de Michael Curtiz (3). Un eficaz cineasta jud&iacute;o cuyos familiares hab&iacute;an quedado en peligro en su Hungr&iacute;a natal, un pa&iacute;s que hab&iacute;a decidido unirse a las potencias del Eje y por tanto era beligerante con el Gobierno de Roosevelt. Curtiz, que estaba influenciado por el expresionismo alem&aacute;n que impregna algunas de las m&aacute;s recordadas escenas de esta pel&iacute;cula (un verdadero 'film noir'), era el t&iacute;pico director del sistema de estudios de Warner que rodaba entre cuatro y cinco cintas al a&ntilde;o. Debido a su car&aacute;cter ten&iacute;a mala fama entre los actores, a los que maltrataba hasta el punto de que Bogart le amenaz&oacute; con abandonar el rodaje de 'Casablanca'.
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                    alt="La amistad entre Rick Blaine y Sam (Dooley Wilson), inalterable al paso de los años y las guerras, es buena muestra de los valores humanos que atesora el personaje (vía autor)."
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                La amistad entre Rick Blaine y Sam (Dooley Wilson), inalterable al paso de los años y las guerras, es buena muestra de los valores humanos que atesora el personaje (vía autor).                            </span>
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        Pero volviendo a lo que aqu&iacute; nos interesa, las vinculaciones de Blaine con la Rep&uacute;blica Espa&ntilde;ola, con la que combati&oacute; al fascismo &mdash;algo que ser&iacute;a suprimido en la versi&oacute;n exhibida en los cines de este pa&iacute;s en 1946 gracias a una censura que no perdonaba-, y con la Abisinia del emperador Haile Selassie &ldquo;el Negus&rdquo;, no eran sino ingredientes aportados por los diferentes guionistas que tomaron parte en el proyecto (hasta siete, incluyendo a los hermanos Julius y Phillip Epstein y Howard Koch), quienes al crear los personajes que uno se podr&iacute;a encontrar en aquel figurado local de Casablanca llamado Rick&acute;s Caf&eacute; omitieron incluir, entre una pl&eacute;yade de refugiados europeos que hu&iacute;an de los nazis, a los exiliados republicanos, exhibiendo un gran desconocimiento de la realidad de las colonias francesas del norte de &Aacute;frica, donde la poblaci&oacute;n de origen espa&ntilde;ol, especialmente en Marruecos y Argelia, era muy numerosa y se hab&iacute;a visto notablemente ampliada con la derrota de 1939, lo que conocemos gracias al trabajo de nuestra amiga Eliane Ortega Bernabeu y otros investigadores (4). La &uacute;nica posible referencia hispana podr&iacute;a estar en el personaje de Guillermo Ugarte (Peter Lorre), pero se nos aparece como oriundo de Italia, una potencia enemiga, evitando as&iacute; que con semejante nombre pudiera ofenderse alg&uacute;n pa&iacute;s sudamericano, y ni que decir de la Espa&ntilde;a franquista, demasiado lejana entonces para el p&uacute;blico estadounidense. 
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                    alt="Refugiados políticos españoles en el campo marroquí de Bouarfa, donde participaron en la construcción del ferrocarril transhariano. Al final de la Guerra Civil comenzó un éxodo por mar hacia el Magreb que los historiadores cifran entre 10.000 y 12.000 personas. Eliane Ortega ha identificado un total de 47 lugares de concentración en Argelia, Marruecos y Túnez bajo la responsabilidad del régimen de Vichy"
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                Refugiados políticos españoles en el campo marroquí de Bouarfa, donde participaron en la construcción del ferrocarril transhariano. Al final de la Guerra Civil comenzó un éxodo por mar hacia el Magreb que los historiadores cifran entre 10.000 y 12.000 personas. Eliane Ortega ha identificado un total de 47 lugares de concentración en Argelia, Marruecos y Túnez bajo la responsabilidad del régimen de Vichy                            </span>
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        La pel&iacute;cula comienza con una introducci&oacute;n en la que se habla de aquellos que esperaban en Casablanca un visado para marchar al &ldquo;Nuevo Mundo&rdquo; a trav&eacute;s de Portugal, pero se trataba de un refugiado del que no se nos muestra m&aacute;s que procede de pa&iacute;ses como Alemania o Bulgaria, omitiendo su credo, aunque se intuye que es jud&iacute;o. El acertado montaje con el que se abre 'Casablanca' es obra del director de la segunda unidad, Don Siegel, hebreo como los hermanos Epstein y Howard Koch, quienes llevaron el peso del guion, y compone un fresco de plena actualidad en 1942 en el que la referencia a la libertad que simbolizaba Am&eacute;rica se convert&iacute;a en un importante elemento de propaganda para el Gobierno estadounidense. Y es precisamente este car&aacute;cter 'jud&iacute;o' de 'Casablanca' (adem&aacute;s de su director Curtiz, su productor Hal B. Wallis, el compositor de su m&uacute;sica Max Steiner, etc. [5]), el que puede llevar a pensar que la pel&iacute;cula carece de compromiso al mostrarnos a los refugiados s&oacute;lo como centroeuropeos que hu&iacute;an de los nazis. Pero el mensaje impl&iacute;cito est&aacute; ah&iacute;, bajo la superficie, acentuado por la presencia de actores que no tendr&iacute;an que forzar mucho su extra&ntilde;o acento y ser igualmente cre&iacute;bles en aquella Babel en que se hab&iacute;a convertido la ciudad norteafricana, pues ellos mismos eran refugiados de origen hebreo, como Paul Henreid y Peter Lorre, cuyos personajes son la ant&iacute;tesis el uno del otro, nobleza versus iniquidad, lo que nos llevar&iacute;a a un terreno demasiado embarazoso e inquietante en el caso de que acept&aacute;semos que Laszlo y Ugarte fuesen igualmente jud&iacute;os... Por cierto, el nombre real de Peter Lorre era Laszlo L&ouml;wenstein. En cualquier caso, en 1942 no eran a&uacute;n del dominio p&uacute;blico los cr&iacute;menes del nazismo, ni tampoco el car&aacute;cter genocida de aquella ideolog&iacute;a y no olvidemos que los estadounidenses hab&iacute;an sido aislacionistas hasta el ataque japon&eacute;s a la base aeronaval de Pearl Harbor del 7 de diciembre de 1941 (6). Aparte de que el Gobierno de Roosevelt no era, ni mucho menos, tan anti-Vichy como podr&iacute;a hacernos pensar esta pel&iacute;cula, ya que su pol&iacute;tica con respecto a Francia pod&iacute;a resumirse en la frase &ldquo;cualquiera menos De Gaulle&rdquo; (7).
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                    alt="El 22 de septiembre de 1942 partieron desde Casablanca en el vapor Nyassa 850 refugiados que huían de los nazis, la mayoría exiliados republicanos, pero también judíos. Su destino era México y Nueva York. El historiador José Luis Morro cifra entre 3.000 y 5.000 el número de españoles que partieron de Casablanca siguiendo la ruta del Caribe entre los años 1940 y 1942"
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                El 22 de septiembre de 1942 partieron desde Casablanca en el vapor Nyassa 850 refugiados que huían de los nazis, la mayoría exiliados republicanos, pero también judíos. Su destino era México y Nueva York. El historiador José Luis Morro cifra entre 3.000 y 5.000 el número de españoles que partieron de Casablanca siguiendo la ruta del Caribe entre los años 1940 y 1942                            </span>
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        Lo verdaderamente parad&oacute;jico de la ignorancia del exilio republicano &mdash;que no puede extra&ntilde;arnos en un guion adaptado a trompicones y con los condicionantes de un escenario estrat&eacute;gico cambiante como era el africano, donde alemanes e italianos a&uacute;n no hab&iacute;an sido derrotados-, es que la magia del cine tambi&eacute;n puede servir para visibilizarlo. En aquella Casablanca convertida en refugio de tanta gente que esperaba sine die la llegada de un barco no ser&iacute;a dif&iacute;cil que los refugiados espa&ntilde;oles se viesen atra&iacute;dos por un brigadista como Rick Blaine, un camarada con el que compartieron los a&ntilde;os de la Guerra Civil. Y es que estar cerca del Rick&acute;s Caf&eacute;, a pesar de la vigilancia de la polic&iacute;a francesa, pod&iacute;a marcar la diferencia, y su due&ntilde;o no podr&iacute;a negarse, favoreciendo a sus antiguos compa&ntilde;eros de trinchera antes que a ning&uacute;n otro, o al menos es lo que nos gustar&iacute;a pensar. Pero hay que esperar hasta la apoteosis de la pel&iacute;cula de Curtiz para visibilizar a estos desesperados sin nombre, que no pueden resistir por m&aacute;s tiempo la humillaci&oacute;n de ver cantar a sus opresores, un grupo de militares alemanes, y se ponen de pie para sumar sus voces en el momento en que suena La Marsellesa 
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        Aqu&iacute; se incluyen dos emocionantes primeros planos de una jovenc&iacute;sima actriz francesa, Madeleine Lebeau, que hab&iacute;a llegado a Hollywood recientemente junto a su marido, el tambi&eacute;n actor Marcel Dalio, que hu&iacute;a de los nazis por ser jud&iacute;o y tambi&eacute;n compart&iacute;a con ella set en &ldquo;Casablanca&rdquo; (8). Es precisamente esta autenticidad del refugiado la que da credibilidad a toda la escena, conformando un grito de libertad surgido desde lo m&aacute;s profundo de las entra&ntilde;as que nos permite entender como se forjaban las amistades en locales como este, donde conflu&iacute;an aquellos que buscaban un salvoconducto para poder huir hacia un lugar seguro. Y fue precisamente ah&iacute;, al imaginarnos esto mismo en Or&aacute;n, cuando quisimos ver al protagonista de un art&iacute;culo en el que estamos trabajando para <a href="https://www.euskalkultura.eus/espanol/blogs/ecos-de-2-guerras-1936-45" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Euskal Kultura</a>. Se trata del donostiarra Jos&eacute; D&iacute;ez Jaurrieta, que seguro que frecuent&oacute; caf&eacute;s de este tipo antes de partir hacia los frentes europeos con la m&iacute;tica Nueve para tomar parte en la liberaci&oacute;n de Par&iacute;s.
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                    alt="Victor Laszlo, Ilsa Lund y Rick Blaine, un triángulo amoroso que se resolvería de la manera más ética posible, con la renuncia de Rick por mor de un bien mayor (la victoria contra el totalitarismo), mientras ella acepta acompañar a su esposo a regañadientes consciente de la importancia de la tarea que les espera; en palabras de él: “yo no valgo mucho, pero es fácil comprender que los problemas de tres pequeños seres no cuentan nada en este loco mundo” (vía autor)."
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                Victor Laszlo, Ilsa Lund y Rick Blaine, un triángulo amoroso que se resolvería de la manera más ética posible, con la renuncia de Rick por mor de un bien mayor (la victoria contra el totalitarismo), mientras ella acepta acompañar a su esposo a regañadientes consciente de la importancia de la tarea que les espera; en palabras de él: “yo no valgo mucho, pero es fácil comprender que los problemas de tres pequeños seres no cuentan nada en este loco mundo” (vía autor).                            </span>
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        Y nos hemos tomado esa libertad porque 'Casablanca', como genuino producto propagand&iacute;stico que es, recrea un escenario en el que cualquier espectador pod&iacute;a situarse en 1942, cuando no cab&iacute;a quedarse indiferente ante el auge de los totalitarismos que amenazaban al mundo, es decir, poni&eacute;ndose del lado correcto de la historia. De ah&iacute; que todos quepan en el Rick&acute;s Caf&eacute;. El cine se revela aqu&iacute; como una poderosa herramienta para construir un relato que perdurar&aacute; en el imaginario colectivo, y da igual que haya tal o cual anacronismo. En el momento en que se nos muestran aquellas vidas rotas mientras Sam (Dooley Wilson) canta &ldquo;As times goes by&rdquo; podemos entender cuales eran sus sentimientos y que lazos eran capaces de tejer en semejantes circunstancias. 
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            </figure><p class="article-text">
        Y si seguimos ech&aacute;ndole imaginaci&oacute;n, adem&aacute;s de a Jos&eacute; D&iacute;ez, quiz&aacute;s podamos ver en un rinc&oacute;n del local a otros olvidados de los campos, de los Grupos de Trabajadores Extranjeros o de la Legi&oacute;n Extranjera, que siempre contar&iacute;an con el apoyo de los Rick Blaine de este mundo. L&iacute;deres emblem&aacute;ticos de una comunidad de expatriados como Miguel Buiza, Antonio Van Baumberghem &ldquo;Bamba&rdquo;, Miguel Campos o Amado Granell, que participar&iacute;an en la reacci&oacute;n contra las fuerzas del Eje, ya fuese en T&uacute;nez, Normand&iacute;a, Par&iacute;s o Alsacia (9). El s&eacute;ptimo arte acude en nuestra ayuda como investigadores en un momento (el de su estancia en las colonias norteafricanas) en el que sus vidas se vuelven opacas para la historiograf&iacute;a por la escasez de fuentes, y es as&iacute; como podremos comprenderlos. Si, como dice Julio Montero, el cine participa en el &ldquo;debate que configura en cada momento el discurso hist&oacute;rico en perpetua construcci&oacute;n&rdquo;, hoy, cuando han pasado tantos a&ntilde;os, quiz&aacute;s podamos valorar a trav&eacute;s de &eacute;l la parte m&aacute;s emocional y empatizar con aquella generaci&oacute;n y sus sentimientos (10). Ese es el regalo que nos hacen pel&iacute;culas como 'Casablanca'.
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                Cartel de la película “Casablanca” de 1942 (vía autor).                            </span>
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        <strong>Cartel de la pel&iacute;cula &ldquo;Casablanca&rdquo; de 1942 (v&iacute;a autor).</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Tabernilla, Asociación Sancho de Beurko]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/cine-y-memoria-historica/casablanca-michael-curtiz-1942-rick-blaine-encarno-exiliado-republicano-norte-africa-pretenderlo_132_10534480.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Sep 2023 19:06:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Casablanca' (Michael Curtiz, 1942) o de cómo Rick Blaine encarnó al exiliado republicano del norte de África sin pretenderlo]]></media:title>
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      <title><![CDATA[La mirada vasca sobre la Segunda Guerra Mundial (II)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/mirada-vasca-segunda-guerra-mundial-ii_132_6624608.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0722c9d1-8451-4725-8102-5334dde93e0d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La mirada vasca sobre la Segunda Guerra Mundial (II)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Tras la declaración del estado de guerra entre Estados Unidos y Japón, más de 16 millones de estadounidenses —entre ellos cientos de origen vasco- se unieron a las Fuerzas Armadas en el conflicto mundial. Fue el inicio del legado de los 'Fighting Basques'"</p><p class="subtitle">Más en el blog - Una familia nacionalista en el Valle de Zuia (1936-1937). Recuerdos de Celia Ganzabal Burutxaga</p></div><p class="article-text">
        En colaboraci&oacute;n con la federaci&oacute;n de Organizaciones Vascas de Norte Am&eacute;rica, la <a href="http://www.sanchodebeurko.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Asociaci&oacute;n Sancho de Beurko Elkartea</strong></a> ha liderado durante los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os el proyecto de investigaci&oacute;n <a href="https://www.fightingbasques.net/es-es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;</a><a href="https://www.fightingbasques.net/es-es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Fighting Basques</strong></a><a href="https://www.fightingbasques.net/es-es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&rdquo;</a> cuyo objetivo es identificar a aquellos hombres y mujeres de origen vasco (hasta segunda generaci&oacute;n) que sirvieron en las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (EEUU) durante la Segunda Guerra Mundial (SGM) para analizar, preservar y difundir este episodio de la historia vasco-americana. A fecha de este escrito, hemos completado la investigaci&oacute;n en 33 Estados y Puerto Rico, habiendo redactado las biograf&iacute;as de 900 veteranos de origen vasco.
    </p><p class="article-text">
        Pronto se hace necesario comenzar una labor de divulgaci&oacute;n del proyecto para darlo a conocer a la sociedad y tras la publicaci&oacute;n del libro <a href="https://www.despertaferro-ediciones.com/revistas/numero/combatientes-vascos-en-la-segunda-guerra-mundial/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Combatientes vascos en la Segunda Guerra Mundial&rdquo;</a> nace en 2019 &ldquo;<strong>Ecos de dos guerras: 1936-1945</strong>&rdquo; con la ayuda inestimable de la cabecera de <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>elDiario.es en Euskadi</strong></a> del que se ha cumplido su primer aniversario. Durante este tiempo se han publicado una cincuentena larga de posts originales tanto de la <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/mirada-vasca-segunda-guerra-mundial_132_2265242.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>participaci&oacute;n vasca en la SGM</strong></a> como del Frente Norte de la Guerra Civil.
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto, con motivo del quinto aniversario de &ldquo;Fighting Basques&rdquo; tambi&eacute;n hemos presentado los resultados de un an&aacute;lisis preliminar sobre <strong>el</strong> <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/espanoles-hitler-servicio-ejercito-estados-unidos_132_6216218.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>peso emigratorio espa&ntilde;ol en el Ej&eacute;rcito de EEUU en la SGM</strong></a>, yendo m&aacute;s all&aacute; de los objetivos marcados por el propio proyecto de investigaci&oacute;n. Se mostraba as&iacute; la aplicabilidad de la metodolog&iacute;a utilizada en el caso vasco para otro tipo de realidades similares. En el estudio identificamos a 1.194 hombres y 2 mujeres, nacidos en 44 provincias de las actuales 17 comunidades aut&oacute;nomas. <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/guerra-cecilia-corcuera-carmen-arabia-ejercito-estados-unidos_132_6300479.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>La vasca Cecilia Corcuera Berasategui y la catalana Carmen Arabia i Giron&eacute;s</strong></a> pasar&aacute;n a la historia al ser las dos primeras mujeres identificadas que sirvieron bajo las &oacute;rdenes del Cuerpo de Mujeres del Ej&eacute;rcito estadounidense.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La soldado de primera del Cuerpo de Mujeres del Ejército, Cecilia Corcuera Berasategui (Arraia, Araba, 1916-1984, New York) posa en su uniforme del servicio de Puertos de Embarque"
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                La soldado de primera del Cuerpo de Mujeres del Ejército, Cecilia Corcuera Berasategui (Arraia, Araba, 1916-1984, New York) posa en su uniforme del servicio de Puertos de Embarque                            </span>
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        M&aacute;s aun, en los &uacute;ltimos seis meses hemos publicado otros ocho art&iacute;culos que reconstruyen parte de la historia b&eacute;lica de la &uacute;ltima guerra mundial desde una mirada vasca. Iniciamos nuestra andadura recorriendo <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/seis-vascos-pearl-harbor-dia-infamia_132_6482828.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Pearl Harbor en el 79 aniversario del ataque japon&eacute;s</strong></a> a trav&eacute;s de las vidas de seis vascos, testigos de la agresi&oacute;n que dio comienzo a la participaci&oacute;n del gigante americano en la mayor conflagraci&oacute;n de todos los tiempos. Tras la declaraci&oacute;n del estado de guerra entre Estados Unidos y Jap&oacute;n, m&aacute;s de 16 millones de estadounidenses &mdash;entre ellos cientos de origen vasco- se unieron a las Fuerzas Armadas en el conflicto mundial. Fue el inicio del legado de los &ldquo;Fighting Basques&rdquo;. Pero no solo eso, tambi&eacute;n nos hemos adentrado en <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/vascos-america-islas-aleutianas-alaska_132_5956613.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>las islas Aleutianas de Alaska, el &ldquo;frente olvidado de Am&eacute;rica&rdquo;</strong></a>. A los seis meses de Pearl Harbor, la armada imperial japonesa invadi&oacute; las islas de Kiska y Attu. Era la primera vez que un territorio estadounidense ca&iacute;a en manos extranjeras desde su independencia.
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                    alt="Uno de los pilares de la Asociación Sancho de Beurko es su ya consolidado grupo de recreación histórica que a lo largo de los años ha realizado numerosos y valiosos aportes a la divulgación de la memoria de la SGM y de la Guerra Civil. En esta fotografía se recrea el hundimiento del USS Arizona tras el ataque a Pearl Harbor el 7 de diciembre de 1941"
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                Uno de los pilares de la Asociación Sancho de Beurko es su ya consolidado grupo de recreación histórica que a lo largo de los años ha realizado numerosos y valiosos aportes a la divulgación de la memoria de la SGM y de la Guerra Civil. En esta fotografía se recrea el hundimiento del USS Arizona tras el ataque a Pearl Harbor el 7 de diciembre de 1941                            </span>
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        Entresacamos de todo este trabajo las biograf&iacute;as del <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/entierros-marinero-peter-paul-parisena-mendionde_132_6109281.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>marinero de segunda clase Peter Paul Parisena Mendionde</strong></a><strong> </strong>(Burdeos, Francia, 1925-1988, Reno, Nevada) y su servicio a bordo del portaviones de escolta USS Makassar Strait en el Pacifico; del <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/objetivo-birmania-julio-eiguren-existio_132_5972595.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>agente secreto de la Oficina de Servicios Estrat&eacute;gicos (la actual CIA) Julio Eiguren Bermeasolo</strong></a> (Jordan Valley, Oreg&oacute;n, 1919-1976, Emmett, Idaho) y su labor en el &ldquo;Destacamento 404&rdquo; en Birmania y Tailandia; y, finalmente, del <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/antonio-guezuraga-besanguiz-playas-argelia-42-apollo-11_132_6373720.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>t&eacute;cnico de cuarto grado del Ej&eacute;rcito Antonio Guezuraga Besanguiz</strong></a> (Busturia, Bizkaia, 1919-1992, Brevard, Florida) quien vio acci&oacute;n tanto en el Norte de &Aacute;frica como en Europa, convirti&eacute;ndose posteriormente en uno de los ingenieros jefes de la NASA durante su servicio en la Marina estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, nos hemos introducido en la historia de tres familias vasco-americanas, como son los Ybarrola de Montana, los Laxalt y los Etchemendy, ambos de Nevada. Las familias son sin ninguna duda la clave de b&oacute;veda del proyecto &ldquo;Fighting Basques&rdquo; a trav&eacute;s de la cuales podemos explorar sus experiencias de emigraci&oacute;n y asentamiento, contextualizando las contribuciones a los esfuerzos de guerra realizados por sus familiares. Los pioneros de las tres familias llegaron a EEUU durante la primera d&eacute;cada del S. XX, superando todo tipo de dificultades hicieron del pa&iacute;s su nuevo hogar.
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                    alt="El coronel de las Fuerzas Aéreas John Etchemendy Trounday (Gardnerville, Nevada, 1917-1995, Reno, Nevada) se jubiló del servicio militar en 1968 siendo comandante de la Escuela de Entrenamiento Militar Básico de la Fuerza Aérea de la Base de Randolph-Lackland, California"
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            <span class="title">
                El coronel de las Fuerzas Aéreas John Etchemendy Trounday (Gardnerville, Nevada, 1917-1995, Reno, Nevada) se jubiló del servicio militar en 1968 siendo comandante de la Escuela de Entrenamiento Militar Básico de la Fuerza Aérea de la Base de Randolph-Lackland, California                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        De padre navarro y madre de origen estonio, los <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/historia-amor-familia-ybarrola-unidos_132_6041366.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hermanos </a><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/historia-amor-familia-ybarrola-unidos_132_6041366.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Don, Joe y Jim Ybarrola sirvieron con honor en el Ej&eacute;rcito, en las Fuerzas A&eacute;reas y en la Armada</strong></a> durante la SGM. A pesar de haberse quedado hu&eacute;rfanos de madre a una temprana edad, la tenacidad de su padre hizo que la familia se mantuviese unida. Mientras tanto en Nevada, los hermanos suletinos Pierre y Dominique Laxalt Etchart juntos a sus respectivas esposas, las bajo navarras Marie Ucarriet y Ther&egrave;se Alpetche Bassus (Baigorri, Baja Navarra) criaron a sus hijos, seis de los cuales tomaron parte en la guerra. Por una parte, <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/laxalt-familia-vasca-servicio-unidos_132_6052726.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Gabriel y Robert Laxalt Ucarriet sirvieron en las Fuerzas A&eacute;reas, mientras su hermana Lucille lo hizo en el Cuerpo de Enfermeras Cadetes</strong></a>.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a sus primos, <strong>Paul Laxalt Alpetche</strong>, sirvi&oacute; en los Cuerpos M&eacute;dicos del Ej&eacute;rcito, <strong>Robert</strong> en el Servicio Diplom&aacute;tico como oficial de cifras a la Legaci&oacute;n Diplom&aacute;tica en el Congo Belga, y <strong>John</strong> en la Armada. Son posiblemente el paradigma de una historia de emigraci&oacute;n exitosa y de la conquista social, econ&oacute;mica y pol&iacute;tica de una familia en una sola generaci&oacute;n. Paul se convirti&oacute; en el primer senador vasco en la historia estadounidense y fue la mano derecha e &iacute;ntimo amigo del presidente Ronald Reagan. Robert fue un prol&iacute;fico autor de &eacute;xito y uno de los fundadores del Programa de Estudios Vascos de la Universidad de Nevada en 1967.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/luchadores-implacables-etchemendy-trounday-segunda-guerra-mundial_132_6452128.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>John, Leon and William Etchemendy Trounday</strong></a>, de padres bajo navarros, se criaron en la pensi&oacute;n vasca de la familia, el Overland Hotel, en Gardnerville, Nevada. Los tres se graduaron en la Universidad de Nevada e iniciaron una carrera militar que se extendi&oacute; hasta la d&eacute;cada de 1970, tomando parte en la SGM, y en las guerras de Corea y Vietnam. Fueron el grupo de hermanos m&aacute;s condecorados de Nevada. Leon se retir&oacute; del servicio militar con el rango de teniente coronel, mientras John y William lo hicieron con el de coronel.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asociación Sancho de Beurko]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/mirada-vasca-segunda-guerra-mundial-ii_132_6624608.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Dec 2020 20:13:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La mirada vasca sobre la Segunda Guerra Mundial (II)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Segunda Guerra Mundial,Memoria Histórica,Historia,Historia de España,Euskadi,Gipuzkoa,Estados Unidos,Bizkaia,Álava]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una familia nacionalista en el Valle de Zuia (1936-1937). Recuerdos de Celia Ganzabal Burutxaga]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/familia-nacionalista-valle-zuia-1936-1937-recuerdos-celia-ganzabal-burutxaga_132_6518629.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/08b4e263-920b-495c-a532-2925e0d223ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una familia nacionalista en el Valle de Zuia (1936-1937). Recuerdos de Celia Ganzabal Burutxaga"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Faltó poco para que el pequeño pueblo de Guillerna no se convirtiese en un nuevo Elosu al verse también gravemente amenazado por grupos de vecinos incontrolados, aunque en este caso fuesen del otro bando"</p><p class="subtitle">Más en el blog - 5 de junio de 1937. El As italiano Guido Presel derribado en la playa de La Arena</p></div><p class="article-text">
        El pasado mes de octubre public&aacute;bamos en este mismo blog un art&iacute;culo que recordaba los cr&iacute;menes acaecidos en el peque&ntilde;o pueblo de <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/elosu-21-octubre-1936-crimen-guerra-milicianos-vascos_132_6314029.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elosu en el oto&ntilde;o de 1936</a>. Casualmente, durante su preparaci&oacute;n, nuestro amigo y socio Felipe Ib&aacute;&ntilde;ez Garc&iacute;a nos informaba de un nuevo testimonio recopilado en el Valle de Zuia, el cual, si bien no est&aacute; directamente relacionado con el anterior art&iacute;culo, creemos que tambi&eacute;n merece ser divulgado, pues los hechos est&aacute;n vinculados a las mismas dificultades a las que se vieron enfrentados durante la Guerra Civil todos aquellos pobladores del norte de &Aacute;lava que decidieron no abandonar sus propiedades, a pesar de que estas pasaron en su totalidad a formar parte de la configuraci&oacute;n de un frente de guerra estabilizado en los l&iacute;mites del territorio. En esta ocasi&oacute;n, falt&oacute; poco para que el peque&ntilde;o pueblo de Guillerna no se convirtiese en un nuevo Elosu al verse tambi&eacute;n gravemente amenazado por grupos de vecinos incontrolados, aunque en este caso fuesen del otro bando.
    </p><p class="article-text">
        En esta ocasi&oacute;n nos situaremos en el pueblo de Murgia, donde Felipe tom&oacute; nota del testimonio de Celia Ganzabal Burutxaga, a la que agradecemos sinceramente desde la Asociaci&oacute;n Sancho de Beurko su disposici&oacute;n a compartir p&uacute;blicamente las experiencias sufridas por su familia tras la ocupaci&oacute;n por parte del ej&eacute;rcito sublevado de la citada localidad y los pueblos cercanos. Todo comenz&oacute; despu&eacute;s de ser confiscada para el alojamiento de los oficiales de la guarnici&oacute;n rebelde la casa de sus abuelos paternos, Leandro Ganzabal y Dionisia Eguiluz, en la que en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n les fueron presentados algunos vecinos acusados de esp&iacute;as y por los que tuvieron que interceder, ya que hab&iacute;an sido detenidos en el terreno de nadie mientras iban a controlar el ganado, o simplemente cuando hab&iacute;an ido en busca de setas. Aunque la verdadera tragedia comenzar&iacute;a en Guillerna, a escasos cuatro kil&oacute;metros de Murgia, donde resid&iacute;an sus abuelos maternos Pedro Burutxaga Garai &mdash;nacido en el caser&iacute;o Pozueta de Garrastatxu- y Gabina Eguiluz junto a sus cinco hijos. El hecho de que el matrimonio estuviese vinculado al <em>batzoki</em> de Murgia fue la causa de que la familia fuera se&ntilde;alada por algunos vecinos y denunciada ante la jefatura del sector, que estaba comandada por el capit&aacute;n Jos&eacute; Fern&aacute;ndez Ichaso y posteriormente por el teniente coronel Manuel de Oru&ntilde;a (1).
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                Guillerna. Casa de la familia Burutxaga-Eguiluz en los años 80                            </span>
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        <em>Cierto d&iacute;a de septiembre de 1936, estando mi abuela Gabina</em> <em>recogiendo manzanilla junto a mi madre Tere y mi t&iacute;a Adela en la finca Garaigan, aparecieron un grupo de soldados y se llevaron arrestada a mi abuela al ayuntamiento de Murgia; mi madre y mi t&iacute;a se fueron a avisar al t&iacute;o Leandro, que viv&iacute;a en Amezaga de Zuia, a unos dos kil&oacute;metros de Murgia. Fue acusada de tener vinculaci&oacute;n con el Partido Nacionalista Vasco, por lo que le raparon el pelo y le dejaron un mech&oacute;n en el que le pusieron un lacito con la bandera de Espa&ntilde;a, la de los nacionales. Tras esto, le dieron de beber aceite de ricino y la humillaron p&uacute;blicamente pase&aacute;ndola por todo el pueblo.</em>
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que fue puesta en libertad, algunos vecinos continuaron con las amenazas e insultos, incluso en Nochebuena, cuando un grupo de hombres llegados de Murgia irrumpi&oacute; en la casa familiar asom&aacute;ndose por las ventanas armados con escopetas y amenazando a toda la familia de muerte; posiblemente envalentonados por la bebida y por la noticia del fracaso de la operaci&oacute;n ofensiva del ej&eacute;rcito de Euzkadi sobre el frente alav&eacute;s, que mantuvo en jaque a todas las guarniciones rebeldes desde el 30 de noviembre al 23 de diciembre de 1936. Seg&uacute;n Celia, esta agresi&oacute;n traumatizar&iacute;a a su madre de por vida. Finalmente, el padre de familia fue detenido a mediados del mes de enero de 1937.
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                La misma casa en la actualidad                            </span>
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        <em>Le acusaron de esp&iacute;a y de esconder en casa la &ldquo;Euskal Orratza&rdquo; o &ldquo;Lauburu&rdquo; del batzoki de Murgia, siendo trasladado en un cami&oacute;n militar a Vitoria junto a toda la familia. Inicialmente, fueron presentados en el gobierno militar, pero de all&iacute; fueron derivados al civil, donde el gobernador decidi&oacute; desterrarlos a Berantevilla. Cuando el cami&oacute;n lleg&oacute; al pueblo, la chavaler&iacute;a corri&oacute; a verlos exclamando: &iexcl;pero si no son rojos, son blancos!</em>
    </p><p class="article-text">
        Esta an&eacute;cdota infantil caus&oacute; una honda impresi&oacute;n a la madre de Celia, que tambi&eacute;n recuerda que se hizo cargo de ellos el alcalde, un tal S&aacute;enz de Ugarte, que era juntero en la Diputaci&oacute;n de &Aacute;lava, trat&aacute;ndolos bien y esforz&aacute;ndose en que el destierro fuera lo menos traum&aacute;tico posible; de hecho, dos d&iacute;as despu&eacute;s a Tere y a su hermana Rosa se les autoriz&oacute; volver a Guillerna para atender el ganado que ten&iacute;an encerrado en la cuadra. No corri&oacute; la misma suerte el hermano de Pedro, Roque, que fue desterrado a Benavente (Zamora) junto a toda su familia. Uno de los hijos de Roque, Eusebio Burutxaga Zendegui, fue adem&aacute;s condenado a pagar 5.000 pesetas de multa, evitando de este modo ingresar en prisi&oacute;n al ser acusado de pertenecer a la junta del <em>batzoki</em> de Barambio y ser vocal de la Junta de Defensa de la citada localidad; ambas acusaciones eran demasiado graves para los tiempos que corr&iacute;an, y m&aacute;s estando Barambio al otro lado de las l&iacute;neas, en la zona controlada por los gubernamentales (2).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Amezaga de Zuia. Casa de la familia Ganzabal en los años 80                            </span>
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        Por &uacute;ltimo, Celia recuerda a su t&iacute;o marianista Rafael Ganzabal Eguiluz:
    </p><p class="article-text">
        <em>Le sorprendi&oacute; la guerra en Eskoriatza (Gipuzkoa), pero consigui&oacute; llegar a su casa de Amezaga de Zuia atravesando los montes de Arlaban junto a otros compa&ntilde;eros, aunque la aventura por poco acaba en tragedia, ya que, al pasar las l&iacute;neas durante la noche, fueron tiroteados por una patrulla de soldados al confundirlos con milicianos. Milagrosamente, no hubo heridos y despu&eacute;s de ser identificados pudieron continuar su camino. Ya en Amezaga, Rafa se enter&oacute; de que sus primas Tere y Rosa hab&iacute;an regresado de Berantevilla para hacerse cargo de las tereas del caser&iacute;o y se traslad&oacute; a Guillerna para ayudarlas. Ten&iacute;a 13 a&ntilde;os.</em>
    </p><p class="article-text">
        Entre los a&ntilde;os 1936 y 1937 el paso de civiles de un lado a otro de las l&iacute;neas del frente fue continua y muy peligrosa, especialmente los tramos comprendidos en el terreno de nadie.
    </p><p class="article-text">
        <em>Al t&iacute;o Rafa le llamaban &ldquo;el Taba&rdquo; porque era un hueso duro de roer. Tras la guerra, continu&oacute; sus estudios en Friburgo (Suiza) y posteriormente se dedic&oacute; a la docencia; fue enviado al Colegio El Pilar en Madrid, que se encontraba en la calle Castell&oacute;, siendo trasladado posteriormente al Colegio Santa Mar&iacute;a del Pilar, tambi&eacute;n en Madrid, donde estudiaron los nietos de Franco. En este &uacute;ltimo fue director en dos ocasiones. Casi nada.</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Amezaga de Zuia. Casa de la familia Ganzabal en la actualidad                            </span>
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                Rafael Ganzabal Eguiluz, sacerdote marianista y director del colegio de Santa María del Pilar, falleció en 2011 en Madrid. Tenía 87 años                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        (1) Josu M. Aguirregabiria y Guillermo Tabernilla. (2006). <em>El Frente de &Aacute;lava. De la sublevaci&oacute;n militar a v&iacute;speras de la batalla de Villarrreal. Primera parte.</em><strong> </strong>Bilbao: Ediciones Beta. Pp. 41 y 83.
    </p><p class="article-text">
        (2) Su expediente est&aacute; recogido en I&ntilde;aki Basterra Gil. (2006). <em>Jurisdicci&oacute;n especial y represi&oacute;n franquista en &Aacute;lava (1936-1942)</em>. Servicio Central de Publicaciones del Gobierno Vasco: Vitoria-Gasteiz. P. 520.<strong> </strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asociación Sancho de Beurko]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/familia-nacionalista-valle-zuia-1936-1937-recuerdos-celia-ganzabal-burutxaga_132_6518629.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Dec 2020 20:00:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una familia nacionalista en el Valle de Zuia (1936-1937). Recuerdos de Celia Ganzabal Burutxaga]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Álava,Guerra Civil Española,Memoria Histórica,PNV]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[5 de junio de 1937. El As italiano Guido Presel derribado en la playa de La Arena]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/5-junio-1937-as-italiano-guido-presel-derribado-playa-arena_132_6498377.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/75afc5b3-7721-42ae-8da6-547ea1072e74_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="5 de junio de 1937. El As italiano Guido Presel derribado en la playa de La Arena"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Su historia ha captado el interés de los historiadores, pero la Asociación Sancho de Beurko trata de refutar algunas informaciones que considera inexactas</p><p class="subtitle">Más en el blog - Seis vascos en Pearl Harbor. El Día de la Infamia</p></div><p class="article-text">
        Guido Presel, un joven piloto italiano llegado a Espa&ntilde;a desde el comienzo de la Guerra Civil, pas&oacute; a formar parte de la aviaci&oacute;n legionaria italiana, convirti&eacute;ndose en un h&aacute;bil cazador que lleg&oacute; pronto a la&nbsp;categor&iacute;a de As. Su derribo en combate a&eacute;reo encima de la playa vizca&iacute;na de La Arena por parte del piloto republicano Rafael Magriny&aacute; el d&iacute;a 5 de junio de 1937 ha captado el inter&eacute;s de los historiadores aeron&aacute;uticos, repiti&eacute;ndose algunas informaciones que consideramos inexactas, cuando no claramente err&oacute;neas. Alg&uacute;n autor repite las memorias de Leopoldo Morquillas, que conoc&iacute;a la historia por haber volado aquellos d&iacute;as con la escuadrilla de caza del norte, mientras que otras han sido publicadas en algunas obras, ya sea sobre la 26&ordf; Escuadrilla de caza italiana (anteriormente 3&ordf;) &mdash;cuyo jefe era el capit&aacute;n Viola y operaba desde Vitoria- u otras fuentes. Estas informaciones indican, en l&iacute;neas generales, que durante el ataque de los Fiats C.R.32 al campo de Somorrostro (actualmente Muskiz) la tarde del 5 de junio de 1937, estando los cazas Polikarpov I-15 &ldquo;Chato&rdquo; republicanos en tierra, apareci&oacute; un solitario &ldquo;Chato&rdquo; procedente de Santander que sorprendi&oacute; al Fiat de Presel, derrib&aacute;ndolo sobre la playa de La Arena. Para matizar parcialmente esta informaci&oacute;n nos basaremos en un documento de referencia: el parte de operaciones de la propia escuadrilla de caza del norte; pero &mdash;lo que tambi&eacute;n es importante- humanizaremos la cuesti&oacute;n dejando constancia de un par de interesantes testimonios de gente de la zona que fueron recogidos por Carmelo Uriarte, impulsor del Museo Minero de Gallarta, hace m&aacute;s de dos d&eacute;cadas y entregados a Mikel Rodr&iacute;guez, que tuvo a bien compartirlos con la Asociaci&oacute;n Sancho de Beurko. Al igual que ha hecho recientemente Carlos L&aacute;zaro, uno de nuestros mejores historiadores aeron&aacute;uticos, que nos honra con su amistad y ayuda. Carlos, que acaba de publicar libro, ha compartido con nosotros las interesantes memorias (pr&aacute;cticamente in&eacute;ditas) del armero de la escuadrilla de caza del norte, el madrile&ntilde;o Francisco Cort&eacute;s, que estaba en el campo de Somorrostro cuando se produjo el derribo de Presel (1). A la luz de estos materiales, analizaremos las circunstancias que rodean toda esta acci&oacute;n que tuvo lugar entre el campo del Malec&oacute;n y la playa de La Arena.
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                    alt="Situación del campo del Malecón (A) y de la zona en la que cayó al mar el caza de Guido Presel (B) en la playa de La Arena, que por aquel entonces pertenecía casi en su totalidad al municipio de Abanto y Zierbena, por lo que las diligencias por su fallecimiento fueron instruidas en la citada localidad vizcaína. Hoy en día, desanexionada Zierbena, constituye un municipio independiente"
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                Situación del campo del Malecón (A) y de la zona en la que cayó al mar el caza de Guido Presel (B) en la playa de La Arena, que por aquel entonces pertenecía casi en su totalidad al municipio de Abanto y Zierbena, por lo que las diligencias por su fallecimiento fueron instruidas en la citada localidad vizcaína. Hoy en día, desanexionada Zierbena, constituye un municipio independiente                            </span>
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        La historia del campo de Somorrostro en lo que al despliegue de la aviaci&oacute;n republicana se refiere comienza el d&iacute;a 2 de junio de 1937, en un momento en que todos los cazas republicanos desplegados en el norte de la Espa&ntilde;a gubernamental &mdash;conformando una escuadrilla de caza que algunos han dado en llamar, equivocadamente, vasca, pues jam&aacute;s se llam&oacute; as&iacute;, diferente de la mixtura de aviones Breguet XIX, Kolhooven, Gordou y otros que fue conocida como Circo Krone- se encontraban en La Albericia (Santander), base de referencia de las Fuerzas A&eacute;reas del Norte. Esto se deb&iacute;a a la falta de profundidad de los aer&oacute;dromos norte&ntilde;os, que en el caso de los vascos (en los terrenos de Lamiako y Sondika) ya estaban demasiado cercanos al frente como para poder ser utilizados, siendo bombardeados un d&iacute;a s&iacute; y otro tambi&eacute;n por la aviaci&oacute;n rebelde. Ello dej&oacute; inoperativo sin ser siquiera estrenado el campo de Ugarte, entre las localidades de Trapagaran y Barakaldo. El mes de mayo hab&iacute;a sido nefasto para los pilotos republicanos en el norte, que hab&iacute;an perdido a seis compa&ntilde;eros (tres de ellos, Tom&aacute;s Baquedano, Jos&eacute; Dieguez y Teodoro Miguel, muertos), pero a primeros de junio se encontraban reorganizados y preparados para el combate que se avecinaba, por lo que los 11 &ldquo;Chatos&rdquo; que hab&iacute;a logrado reunir la escuadrilla se trasladaron a Somorrostro en un momento en que las tropas rebeldes se encontraban a las puertas del Cintur&oacute;n de Hierro, haciendo peligrar Bilbao. La tranquilidad dur&oacute; muy poco en aquel campo situado entre los cauces del r&iacute;o Barbadun y el arroyo Cotorrio, en los terrenos del llamado Malec&oacute;n, ya que apenas un d&iacute;a despu&eacute;s de su llegada, el 3 de junio, los cazas republicanos despegaron por alarma en dos ocasiones, no llegando a entablar combate con un enemigo que ya estaba sobre aviso y esperando el momento de pillarles desprevenidos en tierra. El 4 de junio los Fiat italianos entablaron combate con los &ldquo;Chatos&rdquo; sobre el aer&oacute;dromo vizca&iacute;no, reclamando las dos partes derribos que no sucedieron (uno por el bando republicano y otros dos por el rebelde). Ese d&iacute;a, el parte de la escuadrilla del norte registr&oacute; que algunos de los cazas leales hab&iacute;an aterrizado con &ldquo;peque&ntilde;as aver&iacute;as causadas por los impactos de la Aviaci&oacute;n facciosa&rdquo;, quedando tres de ellos en tierra a la espera de ser reparados, por lo que ya solo pod&iacute;an ponerse ocho en vuelo (2).
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                    alt="Otra vista del caza de Guido Presel en la playa de La Arena en Zierbena. El personal que trabajaba en labores de fortificación en el Cinturón de Hierro llegó casi inmediatamente a la playa; después lo harían los miembros de la escuadrilla de caza del norte"
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            <span class="title">
                Otra vista del caza de Guido Presel en la playa de La Arena en Zierbena. El personal que trabajaba en labores de fortificación en el Cinturón de Hierro llegó casi inmediatamente a la playa; después lo harían los miembros de la escuadrilla de caza del norte                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El d&iacute;a siguiente, 5 de junio, ser&iacute;a el de la verdad para los cazas republicanos. Los rebeldes prepararon un ataque al campo en varias fases; la primera a cargo de las escuadrillas de caza alemana (biplanos Heinkel He 51 y monoplanos Messerschmitt Bf 109) e italiana (biplanos Fiat C.R.32), que se fueron relevando durante una hora y 30 minutos hasta que se agot&oacute; la gasolina y la munici&oacute;n de los aviones republicanos. Mientras que en una segunda oleada los cazas rebeldes escoltaron a siete bombarderos Savoia-Marchetti SM.79 que arrojaron sus cargas en el Malec&oacute;n, alcanzando no solo a las pistas, sino que &ldquo;carreteras, casas, tendidos el&eacute;ctricos y telef&oacute;nicos fueron blanco del ataque destructor, dejando todo el espacio ambiental ennegrecido por la p&oacute;lvora y el fuego&rdquo; (3). A continuaci&oacute;n, transcribimos el parte de la aviaci&oacute;n republicana de aquel d&iacute;a, que firmaba el teniente ayudante de la escuadrilla de caza, Luis Ota&ntilde;o Madinabeitia:
    </p><p class="article-text">
        <em>A las 8-50 se elevaron siete aparatos de nuestro aer&oacute;dromo por aviso de presencia de aviaci&oacute;n enemiga. Despu&eacute;s de 35 minutos, toman tierra sin haber divisado al enemigo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>A las 9-35 se elevaron, por aviso de presencia de aviaci&oacute;n rebelde, siete aparatos, volviendo a los 30 minutos sin haber observado nada anormal.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>A las 11-25 por noticias de acercarse la aviaci&oacute;n rebelde, se elevaron 8 aparatos de caza, los que se encontraron con 3 monoplanos y unos 9 Fiat y Heinkel, entablando dos combates, uno en la vertical del campo y otro entre Bilbao y Sondika, que duraron unos 20&acute;, tomando tierra nuestros 8 aparatos, uno de ellos con impactos.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>A las 14-45 por presencia de la aviaci&oacute;n facciosa, despegan 8 cazas nuestros, los que inmediatamente entablan combate con monoplanos, Fiat y Heinkel que se relevaban, durando el combate 1h. y 30&acute; consiguiendo derribar un Fiat y 2 aparatos m&aacute;s, entre ellos un monoplano, que no se ha podido confirmar. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Nuestros aparatos en este intervalo de tiempo tuvieron que tomar tierra para cargar munici&oacute;n y la &uacute;ltima toma se efectu&oacute; por falta de gasolina. Ya en tierra 7 de nuestros aparatos, aparecieron 4 Fiat enemigos y un monoplano, los que ametrallaron a nuestros aparatos en tierra, incendiando 5 de ellos. El octavo aparato que qued&oacute; de protecci&oacute;n, el que abati&oacute; a uno de los Fiat que ametrallaron a los aparatos.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>A las 17-30 aparecieron sobre la vertical del campo 10 aparatos de bombardeo y patrullas de caza, los que bombardearon los dos campos de aviaci&oacute;n y nos causaron p&eacute;rdida, por incendio, de un caza que se hallaba en reparaci&oacute;n y dos camiones de gasolina que conten&iacute;an 700 y 950 litros </em>(4).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El doctor Ramón Madariaga, agregado a la escuadrilla de caza del norte, fue el primero en certificar el fallecimiento del infortunado aviador italiano. En la imagen, primero por la izquierda, durante la recogida de premios en un certamen de atletismo celebrado en la residencia de estudiantes de Madrid cuando cursaba sus estudios de Medicina"
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                El doctor Ramón Madariaga, agregado a la escuadrilla de caza del norte, fue el primero en certificar el fallecimiento del infortunado aviador italiano. En la imagen, primero por la izquierda, durante la recogida de premios en un certamen de atletismo celebrado en la residencia de estudiantes de Madrid cuando cursaba sus estudios de Medicina                            </span>
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        Este documento oficial es important&iacute;simo por cuanto sit&uacute;a el derribo del Fiat de Presel entre las tres y las cuatro y cuarto de la tarde, cuando los cazas italianos ametrallaban a los aviones republicanos en tierra, mientras que los otros supuestos derribos a los que tambi&eacute;n hace referencia no tuvieron lugar en realidad, sin que ello sea &oacute;bice para que, efectivamente, hubiese m&aacute;s aviones alcanzados durante aquel intenso combate (adem&aacute;s de los cinco que resultaron incendiados) que se prolong&oacute; durante un total de hora y media. Adem&aacute;s, atribuye el derribo al avi&oacute;n &ldquo;de protecci&oacute;n&rdquo;, que no es otro que el que queda protegiendo las delicadas maniobras de aterrizaje de sus compa&ntilde;eros, por lo que queda de facto descartado que se trate de un &ldquo;Chato&rdquo; procedente de Santander el que derribase a Presel, como se&ntilde;ala Morquillas. Por otra parte, el primero de nuestros testimonios, el del armero Cort&eacute;s, sin duda condicionado por el paso de los a&ntilde;os y fiando la precisi&oacute;n a sus recuerdos, refiere la presencia de un solitario Fiat volando fuera de su formaci&oacute;n sobre Somorrostro, si bien ni cita este campo expresamente ni sit&uacute;a correctamente la acci&oacute;n, ya que no tuvo lugar a primera hora de la ma&ntilde;ana, sino reci&eacute;n comenzada la tarde; por todo ello es de escasa fiabilidad salvo por dos datos que se revelar&aacute;n importantes en nuestra opini&oacute;n: el ametrallamiento del campo por parte de los Fiat y la constataci&oacute;n de que el cad&aacute;ver apareci&oacute; sin su documentaci&oacute;n, sin duda perdida y/o robada durante el rescate del mismo, pues cay&oacute; al mar:
    </p><p class="article-text">
        <em>Por la ma&ntilde;ana temprano </em>[los cazas republicanos] <em>hicieron el primer servicio de guerra. Salieron como de costumbre al amanecer. Era costumbre que cuando salen al frente quedarse dos personas, mec&aacute;nico y armero, por si alguno se vuelve por alguna causa; en este d&iacute;a me toc&oacute; a m&iacute; y a un mec&aacute;nico. Estando charlando de nuestras cosas o&iacute;mos un motor y a los pocos segundos divisamos una silueta de avi&oacute;n que era un aparato Fiat italiano. Al vernos se dirigi&oacute; a nosotros con intenci&oacute;n de ametrallarnos. Reaccionamos de inmediato, muy cerca de nosotros hab&iacute;a una m&aacute;quina apisonadora y corrimos a refugiarnos. En cuanto estuvo cerca empez&oacute; a ametrallarnos, nos dio cinco o seis pasadas, pero tuvimos suerte </em>[y] <em>salimos sin novedad, pero cuando estaba divirti&eacute;ndose con nosotros se presentaron los aviones nuestros que regresaban del frente. Se dirigi&oacute; uno hacia el Fiat </em>[y] <em>le solt&oacute; una r&aacute;faga de ametralladora que se vino abajo en unos segundos. Yo me acerqu&eacute; a verle pues cay&oacute; a unos quinientos metros de nosotros. Ten&iacute;a una r&aacute;faga en el pecho, as&iacute; que muri&oacute; instant&aacute;neo. Iba vestido con un mono blanco y un ba&ntilde;ador sin documentos </em>(5).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Luis Otaño Madinabeitia durante su vejez. Era el teniente ayudante de la escuadrilla de caza del norte cuando esta se trasladó de Santander al aeródromo del Malecón para tomar parte en el final de la campaña que se libraba en tierras vascas. Sería el último combate aéreo librado sobre el solar de Bizkaia entre los aviones republicanos y los rebeldes"
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            <span class="title">
                Luis Otaño Madinabeitia durante su vejez. Era el teniente ayudante de la escuadrilla de caza del norte cuando esta se trasladó de Santander al aeródromo del Malecón para tomar parte en el final de la campaña que se libraba en tierras vascas. Sería el último combate aéreo librado sobre el solar de Bizkaia entre los aviones republicanos y los rebeldes                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El segundo de nuestros testimonios es el de Leopoldo Morquillas, integrante de la escuadrilla de caza que pilot&oacute; aquel d&iacute;a un &ldquo;Chato&rdquo;. Aun siendo testigo de excepci&oacute;n de todo el combate, que describe perfectamente identificando incluso al autor del derribo del Fiat, el sargento piloto Rafael Magriny&aacute; Vidal, yerra al afirmar que este volv&iacute;a de Santander, cuando en realidad volaba en el avi&oacute;n que hab&iacute;a quedado de protecci&oacute;n, como recoge el parte de la escuadrilla de ese d&iacute;a que ya hemos citado. El testimonio de Morquillas no tiene ning&uacute;n desperdicio e incluye una descripci&oacute;n extraordinaria de las circunstancias en que se produjo el derribo del as italiano:
    </p><p class="article-text">
        <em>El ametrallamiento nos hac&iacute;a bastante da&ntilde;o y ya estaban ardiendo dos aviones, cuando del modo m&aacute;s inesperado apareci&oacute; un &ldquo;Chato&rdquo; sobre el aer&oacute;dromo, que sin pensarlo dos veces empez&oacute; a zurrar a uno de los &ldquo;Fiats&rdquo;. El p&aacute;nico entre ellos fue inmediato y se dio inmediatamente el chaqueteo a excepci&oacute;n de tres que aceptaron combate. Nuestro &ldquo;Chato&rdquo; en menos de 30 segundos derrib&oacute; a uno que cay&oacute; al lado del aer&oacute;dromo, pero otro &ldquo;Fiat&rdquo; ya estaba detr&aacute;s de &eacute;l. Al tercero no le gust&oacute; la cosa, dio un viraje y se march&oacute;. El combate ten&iacute;a lugar a unos 50 metros de altura y nuestro &ldquo;Chato&rdquo; demostrando un pilotaje perfecto enganch&oacute; al &ldquo;Fiat&rdquo; y despu&eacute;s de derribarlo en el mar, tom&oacute; tierra en el aer&oacute;dromo que estaba echando humo por todas partes. El piloto que pilotaba el &ldquo;Chato&rdquo; era Magri&ntilde;&aacute;, un joven de Tarragona de la promoci&oacute;n de Los Alc&aacute;ceres, que casualmente volv&iacute;a de Santander donde hab&iacute;a reparado el avi&oacute;n. Posteriormente, Magri&ntilde;&aacute; muri&oacute; infortunadamente en el frente de Santander cuando volaba en un &ldquo;mosca&rdquo;</em> (6).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El sargente maggiore Guido Presel posa sonriente en esta fotografía tomada durante su servicio en España. Fue derribado a las 4 de la tarde del 5 de junio de 1937 por otro extraordinario piloto, el tarraconense Rafael Magrinyá"
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            <span class="title">
                El sargente maggiore Guido Presel posa sonriente en esta fotografía tomada durante su servicio en España. Fue derribado a las 4 de la tarde del 5 de junio de 1937 por otro extraordinario piloto, el tarraconense Rafael Magrinyá                            </span>
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        Morquillas habla del derribo de dos Fiat y de que la documentaci&oacute;n del primero de ellos, el que cay&oacute; cerca del campo (derribo que en realidad no tuvo lugar nunca), era italiana y fue llevada a las instalaciones de los pilotos republicanos. V&eacute;ase que no hace referencia alguna a Guido Presel, cuyo cad&aacute;ver si fue rescatado en la playa, por lo que seguimos pensando que sus documentos le fueron robados o se perdieron durante el rescate del cuerpo. A continuaci&oacute;n, repasamos los testimonios recogidos por Carmelo Uriarte. El primero es el de Carlos L&oacute;pez Garc&iacute;a, del barrio de Sanfuentes (Abanto), nacido el 16 de septiembre de 1921, por lo que ten&iacute;a 15 a&ntilde;os cuando sucedieron los hechos:
    </p><p class="article-text">
        <em>Me encontraba trabajando en las trincheras y obras del Cintur&oacute;n de Hierro cuando vinieron los aviones nacionales y ametrallaron a todos los aviones que estaban en el campo, solo se levant&oacute; uno e hizo como que se escapaba, le sigui&oacute; uno de los que estaban en el aire y al poco rato le vimos caer al agua; las trincheras y obras las est&aacute;bamos haciendo alrededor de la playa de La Arena por temor a un desembarco. Lo vimos todo perfectamente. No se los aviones que hab&iacute;a en el suelo, ocho o diez</em> (7).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La escuadrilla de caza del norte posa con su jefe en medio, el capitán Ramón Puparelli, en junio de 1937. Creemos que Magrinyá se encuentra entre los pilotos retratados, pero no ha sido identificado hasta la fecha, por lo que no hemos hallado ninguna imagen del valiente piloto tarraconense. Entre los retratados están también Llorente, Morquillas, Zambudio, Panadero, Buyé, Calvo, Duarte, Miró y Galindo"
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            <span class="title">
                La escuadrilla de caza del norte posa con su jefe en medio, el capitán Ramón Puparelli, en junio de 1937. Creemos que Magrinyá se encuentra entre los pilotos retratados, pero no ha sido identificado hasta la fecha, por lo que no hemos hallado ninguna imagen del valiente piloto tarraconense. Entre los retratados están también Llorente, Morquillas, Zambudio, Panadero, Buyé, Calvo, Duarte, Miró y Galindo                            </span>
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        El segundo es el de Alfonso Ortiz Andr&eacute;s, de Zierbena, pescador nacido el 29 de diciembre de 1918, por lo que ten&iacute;a 18 a&ntilde;os cuando sucedieron los hechos:
    </p><p class="article-text">
        <em>Est&aacute;bamos subiendo pinos y &aacute;rboles para camuflar las trincheras cuando se arm&oacute; el foll&oacute;n. Todos los aviones rusos estaban en tierra, solamente uno se pudo levantar; vimos el combate en el aire y como se ca&iacute;a el italiano; unos bermeanos que estaban pescando amarraron el avi&oacute;n con chicotes-cuerdas y nosotros desde (la playa de) La Arena le sacamos en dos trozos; el piloto era un chico joven, no s&eacute; si sali&oacute; en el primer trozo o en el segundo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Cuando le ten&iacute;amos tendido en la arena vino el aviador que le derrib&oacute; </em>(Magriny&aacute;) <em>y dijo: &ldquo;Qu&eacute; valiente y h&aacute;bil era. Me ha dado mucha guerra&rdquo; </em>(8).
    </p><p class="article-text">
        Estos testimonios recogidos por Uriarte respond&iacute;an a algunas informaciones publicadas por Vicente Tal&oacute;n sobre el derribo de Presel que parecen entrar, a tenor de la documentaci&oacute;n aqu&iacute; presentada, en el terreno de la fantas&iacute;a, como si estuviese idealizada hasta el extremo del absurdo, lo que sin duda irrit&oacute; a Uriarte hasta el punto de recoger los testimonios que aqu&iacute; hemos incluido, manifestando a Mikel Rodr&iacute;guez su &ldquo;total discrepancia con los datos&rdquo; que daba y se&ntilde;alando que &ldquo;en todos esos pueblos, Somorrostro, Las Carreras, Gallarta, Ci&eacute;rvana [Zierbena], etc.,<strong> </strong>siempre se mantuvo que a los aviones republicanos los derribaron en el suelo, que solo logr&oacute; elevarse uno, que fue el que derrib&oacute; a Guido Presel&rdquo;. Tal&oacute;n ofrec&iacute;a una versi&oacute;n idealizada sobre este combate que respond&iacute;a a un criterio embellecedor con tintes barrocos que parec&iacute;a m&aacute;s bien recogida por alg&uacute;n periodista que usaba el lenguaje almibarado tan del gusto de la &eacute;poca, si bien no cabe dudar de la veracidad de la carta que escrib&iacute;a a sus padres, que tambi&eacute;n aparece referenciada en algunas obras italianas:
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Acta de defunción de Guido Presel realizada en el juzgado de paz de Abanto y Zierbena a instancias del médico de la aviación legionaria italiana Paolo Pesaresi, que identificó el cadáver positivamente, siendo inhumado en el panteón de la familia de Agustín Iza Rementería, que había sido alcalde de la localidad minera entre 1900 y 1904"
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                Acta de defunción de Guido Presel realizada en el juzgado de paz de Abanto y Zierbena a instancias del médico de la aviación legionaria italiana Paolo Pesaresi, que identificó el cadáver positivamente, siendo inhumado en el panteón de la familia de Agustín Iza Rementería, que había sido alcalde de la localidad minera entre 1900 y 1904                            </span>
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        <em>El d&iacute;a de su muerte, en un ataque al aeropuerto de la playa, de Somorrostro, a los mandos de un CR32, derrib&oacute; dos aviones enemigos, sus compa&ntilde;eros Salvi y Galiani uno cada uno y Rumualdi destruy&oacute; uno en el aire y otro en tierra. Ya de regreso a la base, yendo Presel muy rezagado, fue interceptado, respondiendo con la poca carga de munici&oacute;n que llevaba, y al agotarla decidi&oacute; estrellarse contra su enemigo, sin conseguirlo, cayendo al mar. Con esto, en palabras del general Belforte, &ldquo;l&acute;astro dell&acute;eroe sfolgor&oacute; como un sole&rdquo;, y a las dos medallas de playa y dos de bronce que ya hab&iacute;a cosechado vino a unirse la m&aacute;xima condecoraci&oacute;n al valor. La Medaglia d&acute;Oro.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Al recogerse sus cosas se encontr&oacute; una carta que estaba escribiendo a sus padres y en la que dec&iacute;a haber derribado &eacute;l solo catorce aviones y estar &ldquo;per il momento al primo posto nella classifica degli assi, e pensare che ancora non &eacute; terminata&rdquo; </em>(9).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El armero madrileño Francisco Cortés Rodríguez en uniforme de teniente de la Aviación de la República. Fue enviado al norte en mayo de 1937 para encargarse de las ametralladoras de los cazas Polikarpov I-15 “Chato” de la escuadrilla de caza del Norte"
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                El armero madrileño Francisco Cortés Rodríguez en uniforme de teniente de la Aviación de la República. Fue enviado al norte en mayo de 1937 para encargarse de las ametralladoras de los cazas Polikarpov I-15 “Chato” de la escuadrilla de caza del Norte                            </span>
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        Tras ser rescatado del agua y depositado su cad&aacute;ver en la playa de La Arena (Zierbena), Presel fue reconocido por el m&eacute;dico de la escuadrilla de caza Ram&oacute;n Madariaga Astigarraga &mdash;hijo del ilustre abogado y pol&iacute;tico Ram&oacute;n de Madariaga Azcunaga, que fue promotor del estatuto de autonom&iacute;a-, quien no har&iacute;a sino certificar su muerte. Despu&eacute;s fue trasladado al cementerio de Gallarta, donde ser&iacute;a inhumado provisionalmente como el &ldquo;cad&aacute;ver de un hombre desconocido&rdquo; hasta la definitiva certificaci&oacute;n de sus restos, que tendr&iacute;a lugar el 27 de julio de 1937, redact&aacute;ndose la preceptiva acta de defunci&oacute;n en el registro civil de Abanto y Zierbena. Para ello fue necesario que se personase en la localidad vizca&iacute;na el comandante m&eacute;dico de la Aviaci&oacute;n Legionaria italiana Paolo Pesaresi, que firmaba como declarante, siendo testigos del documento civil Magencio Barriocanal y Gregorio Fabi&aacute;n. Paralelamente, se inscrib&iacute;a su defunci&oacute;n e inhumaci&oacute;n en el pante&oacute;n que la familia de Agust&iacute;n Iza Rementer&iacute;a, poderoso contratista local con intereses en la miner&iacute;a y propiedades en la playa de La Arena, que ten&iacute;a en el cementerio de Gallarta, quedando registrado en el libro de la iglesia teniendo de testigos al citado Magencio y a Patricio del Castillo, como recogi&oacute; Aurelio Guti&eacute;rrez en su blog (10). El joven As, cuyo apodo de guerra era &ldquo;Sanmartano&rdquo;, hab&iacute;a fallecido con 22 a&ntilde;os a las 4 de la tarde del 5 de junio a consecuencia de &ldquo;lesiones sufridas en aviaci&oacute;n&rdquo;<strong>. </strong>Hab&iacute;a permanecido un total de 302 d&iacute;as en Espa&ntilde;a y ten&iacute;a acreditadas 12 victorias individuales y otras 10 en cooperaci&oacute;n. Su cad&aacute;ver descansar&aacute;<strong> </strong>en Gallarta hasta su traslado definitivo a Zaragoza en 1956. Algunas fuentes italianas hacen referencia a que Magriny&aacute; organiz&oacute; el entierro de Presel e incluso que llevaba su bufanda en el momento de ser derribado cuando pilotaba un caza Polikarpov I-16 &ldquo;Mosca&rdquo; en el frente de Santander, pero no sabemos hasta qu&eacute; punto son ciertas (11).
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                    alt="Vista de la playa de La Arena y del barrio cervanato del mismo nombre en una fotografía aérea de los años 60 del pasado siglo. A esta playa fueron arrastrados los restos del infortunado Guido Presel y de su aparato"
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                Vista de la playa de La Arena y del barrio cervanato del mismo nombre en una fotografía aérea de los años 60 del pasado siglo. A esta playa fueron arrastrados los restos del infortunado Guido Presel y de su aparato                            </span>
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        La escuadrilla de caza republicana regres&oacute; al campo de La Albericia inmediatamente, cobrando nueva relevancia a partir de entonces los nuevos campos de Pontejos y Penilla de Cay&oacute;n, ya que Bilbao y la pr&aacute;ctica totalidad de Bizkaia cayeron durante lo que quedaba del mes de junio, estabiliz&aacute;ndose el frente en los l&iacute;mites de la entonces provincia de Santander. El tarraconense Magriny&aacute;, que se hab&iacute;a hecho piloto civil en 1933 con tan solo 19 a&ntilde;os, se hab&iacute;a incorporado a las fuerzas leales al comienzo de la sublevaci&oacute;n, siendo enviado a la escuela de pilotos de La Ribera, de donde se gradu&oacute; como cazador y piloto de &ldquo;Chato&rdquo;. Aviador de extraordinarias cualidades, hab&iacute;a formado parte de la escuadrilla del sestaoarra Garc&iacute;a La Calle en los frentes del centro y fue enviado al norte en vuelo directo desde Algete el 24 de mayo de 1937 formando parte de la escuadrilla de Riverola, por lo que llevaba muy poco tiempo cuando sucedieron los hechos que aqu&iacute; hemos relatado. Al llegar en el mes de julio de 1937 los modernos cazas Polikarpov I-16 &ldquo;Mosca&rdquo; a Santander fue uno de los tres pilotos seleccionados para volar este extraordinario monoplano, haciendo la transici&oacute;n sobre la marcha bajo la estricta supervisi&oacute;n de los aviadores sovi&eacute;ticos. Su estrella se apag&oacute; definitivamente el d&iacute;a 17 de agosto de 1937 cuando fue derribado &mdash;en extra&ntilde;as circunstancias, seg&uacute;n Morquillas-, cayendo &ldquo;desde gran altura hasta tierra en un picado vertical&rdquo;. Hab&iacute;a sido ascendido a teniente un d&iacute;a antes. En julio del 2019 la Asociaci&oacute;n Sancho de Beurko acudi&oacute; al camp d&acute;Aviaci&oacute; de La S&eacute;nia (Tarragona) para realizar una sesi&oacute;n de fotos que conmemorase la llegada de los &ldquo;Mosca&rdquo; a Santander, teniendo como protagonistas a Magriny&aacute;, al jefe de operaciones de las Fuerzas A&eacute;reas del Norte, capit&aacute;n Jos&eacute; Mar&iacute;a Valle, y a un mec&aacute;nico. Para ello tuvimos la suerte de contar con la ayuda de nuestros amigos Jos&eacute; Ram&oacute;n Bellaubi, Heribert Garc&iacute;a Esteller y Albert Huguet, que nos permitieron trabajar en el extraordinario &ldquo;Mosca&rdquo; que tienen en exposici&oacute;n, adem&aacute;s del talento del fot&oacute;grafo Wais Sverus. A todos ellos y a la memoria de los pilotos republicanos que combatieron en el norte queremos dedicar este art&iacute;culo.
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                    alt="En 2019 la Asociación Sancho de Beurko realizó una escenografía en el camp d´Aviació de La Sénia (Tarragona) para conmemorar la llegada de los Polikarpov I-16 al norte en el verano de 1937. Magrinyá, a quien representamos con traje de vuelo a la derecha de la imagen, fue uno de los pilotos seleccionados para hacer la transición a este extraordinario monoplano de caza"
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                En 2019 la Asociación Sancho de Beurko realizó una escenografía en el camp d´Aviació de La Sénia (Tarragona) para conmemorar la llegada de los Polikarpov I-16 al norte en el verano de 1937. Magrinyá, a quien representamos con traje de vuelo a la derecha de la imagen, fue uno de los pilotos seleccionados para hacer la transición a este extraordinario monoplano de caza                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        (1) Carlos L&aacute;zaro &Aacute;vila. (2020). <em>Memorias de un cielo en guerra (I). Autobiograf&iacute;as de aviadores espa&ntilde;oles de la Guerra Civil. </em>Edici&oacute;n del autor. En la p&aacute;gina 54 hace referencia a las memorias de Cort&eacute;s, depositadas en la Asociaci&oacute;n de Aviadores de la Rep&uacute;blica (ADAR), que ha compartido amablemente con nosotros.
    </p><p class="article-text">
        (2) Fondo Beyris, M 1020/4-5 (AHE). V&eacute;ase Guillermo Tabernilla: &ldquo;<a href="https://www.academia.edu/35890046/El_circo_Krone_La_epopeya_de_los_pilotos_de_la_Rep%C3%Bablica_en_el_Norte" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El circo Krone. La epopeya de los aviadores de la Rep&uacute;blica en el Norte</a>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        (3) Hilario Cruz. (1993). <em>Cr&oacute;nicas de Muskiz. </em>Bilbao: Berekintza. A&uacute;n habr&iacute;a dos bombardeos m&aacute;s sobre la poblaci&oacute;n encartada, que dejaron un saldo de cinco v&iacute;ctimas mortales.
    </p><p class="article-text">
        (4) Fondo Beyris, M 1020/4-5 (AHE).
    </p><p class="article-text">
        (5) Memorias de Francisco Cort&eacute;s (ADAR), cortes&iacute;a de Carlos L&aacute;zaro.
    </p><p class="article-text">
        (6) Memorias de Leopoldo Morquillas, cortes&iacute;a de David Gesal&iacute;. Una versi&oacute;n un tanto distintas de esta, pensada a modo de art&iacute;culo, fue publicada por &eacute;l mismo con el t&iacute;tulo de &ldquo;Personales, recuerdos y opiniones&rdquo; en <em>Alas gloriosas</em> n.&ordm; 26 (1983), p. 23. Insist&iacute;a Morquillas en que los Fiat derribados ese d&iacute;a fueron dos, siendo el segundo el de Presel.
    </p><p class="article-text">
        (7) Testimonio de Carlos L&oacute;pez Garc&iacute;a, cortes&iacute;a de Mikel Rodr&iacute;guez.
    </p><p class="article-text">
        (8) Testimonio de Alfonso Ortiz Andr&eacute;s, cortes&iacute;a de Mikel Rodr&iacute;guez.
    </p><p class="article-text">
        (9) Vicente Tal&oacute;n: &ldquo;Un episodio de la guerra en el aire. Espa&ntilde;a 1936-1937&rdquo;. Extras de Defensa n.&ordm; 49. P. 62. Tambi&eacute;n se hace referencia a esta carta en Alfredo Logoluso. (2014). <em>Fiat CR.32 Aces of the Spanish Civil War. </em>Osprey Publishing.
    </p><p class="article-text">
        (10) Aurelio Gutierrez, &ldquo;<a href="https://aureliogutierrez.blogspot.com/2019/03/guido-pressel-piloto-italiano-guido.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Guido Pressel, piloto italiano</a>&rdquo; (15 de marzo de 2019)
    </p><p class="article-text">
        (11) Alfredo Logoluso. Op. Cit.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asociación Sancho de Beurko]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/5-junio-1937-as-italiano-guido-presel-derribado-playa-arena_132_6498377.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Dec 2020 18:16:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[5 de junio de 1937. El As italiano Guido Presel derribado en la playa de La Arena]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Italia,Segunda Guerra Mundial,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Seis vascos en Pearl Harbor. El Día de la Infamia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/seis-vascos-pearl-harbor-dia-infamia_132_6482828.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1c7bbd33-dfbe-4477-9e72-582302375ea7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Seis vascos en Pearl Harbor. El Día de la Infamia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con motivo del aniversario de Pearl Harbor, desentrañamos la historia de seis vascos que vivieron el ataque de primera mano</p><p class="subtitle">Más en el blog - Luchadores implacables. Los Etchemendy Trounday en la Segunda Guerra Mundial</p></div><p class="article-text">
        La guerra era inevitable. Estados Unidos (EEUU) &mdash;a pesar de su &ldquo;neutralidad&rdquo; aun sin escatimar el ingente env&iacute;o de suministros de materias primas y maquinaria de guerra al Reino Unido en un futuro inmediato- era el &uacute;nico pa&iacute;s capaz de interponerse a los deseos expansionistas de Jap&oacute;n. En un gesto que no pas&oacute; desapercibido en febrero de 1940 el presidente Franklin D. Roosevelt orden&oacute; el traslado de toda la flota militar del Pacifico desde las bases navales de California a la Base Naval de Pearl Harbor, en la isla hawaiana de Oahu. Un movimiento que fue visto por Jap&oacute;n como una seria y potencial amenaza a sus intereses.
    </p><p class="article-text">
        Jap&oacute;n aspiraba a ser el l&iacute;der de un nuevo orden pol&iacute;tico en Asia a costa de apropiarse de los territorios coloniales brit&aacute;nicos, franceses, neerlandeses y estadounidenses, y as&iacute; extender, sin obst&aacute;culo alguno, su influencia en el resto del sudeste asi&aacute;tico. Y como tal fue reconocido por las potencias occidentales de Alemania e Italia a trav&eacute;s del Pacto Tripartito del 27 de septiembre de 1940. Previamente, tras la ca&iacute;da de Francia en manos de la Alemania Nazi, Jap&oacute;n hab&iacute;a invadido la Indochina Francesa (Vietnam) el 22 septiembre de 1940. Como reacci&oacute;n EEUU suspendi&oacute; todas sus exportaciones a Jap&oacute;n incluido el petr&oacute;leo que supon&iacute;a el 80% del total que obten&iacute;a el pa&iacute;s del Sol Naciente. La situaci&oacute;n era cr&iacute;tica y la &uacute;nica soluci&oacute;n era neutralizar a EEUU en su camino hacia las Islas Orientales Neerlandesas con importantes reservas petrol&iacute;feras que pudieran alimentar a su insaciable econom&iacute;a de guerra.
    </p><p class="article-text">
        Una treintena de barcos, entre ellos seis portaviones con 420 aviones abordo, y 16.000 hombres de la Armada Imperial de Jap&oacute;n, surcaron cerca de 5.600 kil&oacute;metros de Oc&eacute;ano Pacifico, sin ser detectados, con el objetivo de poner fin a la intromisi&oacute;n estadounidense con un ataque preventivo que te&oacute;ricamente supondr&iacute;a el fin de su flota en la Costa Oeste (1).
    </p><p class="article-text">
        Sin previo aviso, en la ma&ntilde;ana del domingo del 7 de diciembre de 1941 Jap&oacute;n lanzaba 353 aviones desde sus portaviones en dos oleadas de ataques. A estas incursiones a&eacute;reas se le sumo el apoyo de dos cruceros pesados, dos ligeros, dos acorazados, once destructores y 35 submarinos. Con tan solo unas pocas horas de diferencia, la Isla Wake, de EEUU, era a su vez arrasada. <a href="http://www.euskonews.eus/zbk/755/los-siete-vascos-de-el-alamo-del-pacifico-la-batalla-de-wake-1941-iii/ar-0755015001C/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En Wake se hallaban siete trabajadores vasco-americanos</a> contratados por la empresa de ingenier&iacute;a Morrison-Knudsen, de Boise, Idaho, y que se encontraban construyendo, parad&oacute;jicamente, defensas militares ante un eventual ataque japon&eacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="“¡GUERRA! OAHU BOMBARDEADA POR AVIONES JAPONESES”, anunciaba el periódico Honolulu Star-Bulletin en su portada de la primera edición extra del mismo día 7 de diciembre de 1941"
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                “¡GUERRA! OAHU BOMBARDEADA POR AVIONES JAPONESES”, anunciaba el periódico Honolulu Star-Bulletin en su portada de la primera edición extra del mismo día 7 de diciembre de 1941                            </span>
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        Las defensas americanas de Pearl Harbor, tomadas por sorpresa, apenas opusieron resistencia alguna a los incesantes bombardeos a&eacute;reos. Salvo extraordinarios casos de heroicidad, militares y civiles estadounidenses eran espectadores at&oacute;nitos del caos y de la cat&aacute;strofe desatados por los japoneses. Sus pl&aacute;cidas vidas se hab&iacute;an convertido en una pesadilla. Hab&iacute;an pasado a ser, sin quererlo, testigos hist&oacute;ricos de la involucraci&oacute;n, no deseada, de EEUU en la Segunda Guerra Mundial (SGM). Entre ellos hemos podido identificar a seis personas de origen vasco que lo vivieron de primera mano. Se trata de Mary Sala, de los hermanos Ferm&iacute;n y Alfonso Aldecoa Arriandiaga, Leandro Urcelay Llantada, Gregorio &ldquo;George&rdquo; Ascuena Monasterio y Domingo Amuchastegui Guenaga.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mary Sala</strong>, nacida en 1920 en Ely, Nevada, de padre navarro y madre quebequesa, perdi&oacute; a &eacute;sta a los seis meses de nacer. Desgraciadamente el padre fallecer&aacute; en 1928, dejando a ella y a su hermano mayor, John, hu&eacute;rfanos con tan solo 8 y 10 a&ntilde;os. Sin familiar alguno las autoridades decidieron enviarlos a un orfanato de Ogden, Utah. Por fortuna, una vecina de Ely, la bajo navarra Catherine Mong Bercetche, casada por aquel entonces con el tambi&eacute;n bajo navarro Louis Harriett (posteriormente se separar&aacute;n), decidi&oacute; adoptarlos y criarlos junto a sus otros dos hijos, Emile Josephine y Louis Genty &ldquo;Shanty&rdquo;. Ser&aacute; en la Universidad de Nevada, en Reno, de la que posteriormente se graduar&aacute;, donde conoci&oacute; a su futuro marido Mitchell Anton Cobeaga Laca, nacido en 1917 en Lovelock, Nevada, de padres vizca&iacute;nos. Mitchell, comisionado como teniente del Ej&eacute;rcito del Aire en mayo de 1940, se cas&oacute; con Mary en abril de 1941, siendo destinado al de un mes a la Base A&eacute;rea de Hickam, Honolulu, en la isla de Oahu, como piloto del 19&ordm; Grupo de Bombardeo, equipado con el m&iacute;tico Boeing B-17 &ldquo;Fortaleza Volante&rdquo;. Por aquellas fechas el mando decidi&oacute; el traslado del grupo a Filipinas para mejorar su defensa a&eacute;rea en el Pac&iacute;fico, en el que particip&oacute; Mitchell. Este se encontraba realizando un vuelo de traslado a EEUU cuando el ej&eacute;rcito japon&eacute;s atac&oacute; Pearl Harbor. La base de Hickam fue completamente devastada, falleciendo 189 personas. La joven Mary, embarazada de cuatro meses, fue testigo privilegiada desde su casa del puerto de como la aviaci&oacute;n japonesa atacaba a la flota norteamericana, siendo precisamente el barco que llevaba el nombre de su estado natal, el USS <em>Nevada</em>, el &uacute;nico acorazado en ponerse en movimiento ese d&iacute;a, aunque fue impactado por un torpedo y no menos de seis bombas, hundi&eacute;ndose finalmente en el puerto. 
    </p><p class="article-text">
        Sus hermanos John y Shanty servir&aacute;n en la Armada en el Teatro de Operaciones del Pacifico durante la guerra. Su esposo Mitchell continuar&aacute; su carrera militar hasta su jubilaci&oacute;n en 1968 con el rango de coronel, habiendo participado tambi&eacute;n en el frente del Pacifico durante la SGM, y posteriormente en Corea y Vietnam. Mary fallecer&aacute; a la edad de 76 a&ntilde;os en Las Vegas, Nevada.
    </p><p class="article-text">
        Los hermanos <strong>Ferm&iacute;n y Alfonso Aldecoa</strong>, nacidos en Boise en 1915 y 1918, de padres vizca&iacute;nos, se encontraban en Honolulu trabajando para la ya mencionada empresa Morrison-Knudsen en su oficina principal de Pearl Harbor realizando labores de contabilidad. Morrison-Knudsen hab&iacute;a sido contratada por el gobierno estadounidense para desarrollar diferentes proyectos militares navales, que inclu&iacute;an Pearl Harbor, Midway y Wake. Ferm&iacute;n, con 26 a&ntilde;os, hab&iacute;a llegado a Honolulu desde San Francisco, California, a bordo del SS <em>Mariposa</em> en septiembre de 1941, mientras su hermano, con 23, hab&iacute;a llegado en abril en el SS <em>Lurline</em>. Haw&aacute;i, una ex&oacute;tica y lejana isla del Pacifico parec&iacute;a ser el lugar ideal para aceptar un trabajo, con un salario que casi doblaba al que recibir&iacute;an en Boise. Sus experiencias ser&iacute;an inolvidables, pero por otra muy diferente raz&oacute;n, al ser testigos de la hecatombe causada por el ataque japon&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Tras dos a&ntilde;os de trabajo en Pearl Harbor, los Aldecoa regresar&aacute;n a Boise. Ferm&iacute;n se jubilar&aacute; como jefe de contabilidad de la oficina central de Morrison-Knudsen en Boise tras 39 a&ntilde;os de servicio, falleciendo en 2006 en su ciudad natal a la edad de 91 a&ntilde;os. Alfonso tambi&eacute;n se jubilar&aacute; en Morrison-Knudsen y morir&aacute; en Eagle, Idaho en 1995.
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                    alt="Fotografía de Gregorio “George” Ascuena (derecha) durante su estancia posterior en Filipinas tras su liberación"
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                Fotografía de Gregorio “George” Ascuena (derecha) durante su estancia posterior en Filipinas tras su liberación                            </span>
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        <strong>Leandro Urcelay</strong> fue otro testigo del ataque a Pearl Harbor. Nacido en Barakaldo, Bizkaia en 1896, hab&iacute;a llegado al Puerto de Nueva York en 1919. Hizo de Massachussets su hogar, donde contrajo matrimonio con una azore&ntilde;a, teniendo dos hijos. De profesi&oacute;n marino mercante, y un excelente modelista de barcos, hab&iacute;a sido reclutado como agente del Servicio Secreto de Estados Unidos y enviado en una primera misi&oacute;n a Pearl Harbor unas fechas antes de los tr&aacute;gicos acontecimientos. Se desconoce la naturaleza de la misi&oacute;n del enigm&aacute;tico baracald&eacute;s y de su servicio para el gobierno estadounidense. Fallecer&aacute; en Miami, Florida a la edad de 82 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, tenemos a los j&oacute;venes reclutas Gregorio Ascuena y a Domingo Amuchastegui estacionados en Oahu. Hab&iacute;an nacido, respectivamente, en 1918 en Gooding, Idaho, y en 1923 en McDermitt, Nevada, ambos de padres vizca&iacute;nos. <strong>Gregorio Ascuena</strong> era un inexperto marine que apenas llevaba unos meses en el cuerpo. Se hab&iacute;a alistado en febrero de 1941, siendo destinado a la Estaci&oacute;n A&eacute;rea del Cuerpo de Marines Ewa, a once de kil&oacute;metros al oeste de Pearl Harbor. Esta base a&eacute;rea posee el triste r&eacute;cord de haber sido la primera instalaci&oacute;n militar atacada durante el bombardeo a&eacute;reo, al haberse producido dos minutos antes que el que alcanz&oacute; a Pearl Harbor. A pesar de la defensa desesperada que realizaron Gregorio y sus compa&ntilde;eros con las armas que dispon&iacute;an, los 48 aviones que se encontraban en el aer&oacute;dromo fueron destruidos o inutilizados. Tambi&eacute;n era un reci&eacute;n llegado el marinero<strong> Domingo Amuchastegui</strong>. Con tan solo 18 a&ntilde;os, desde el 25 de noviembre de 1941 formaba parte de la tripulaci&oacute;n del buque de apoyo de submarinos USS <em>Pelias</em>, atracado en Pearl Harbor. Durante aquella aciaga ma&ntilde;ana los antia&eacute;reos del <em>Pelias</em> lograron exitosamente derribar un avi&oacute;n torpedero nip&oacute;n y da&ntilde;ar seriamente a otro.
    </p><p class="article-text">
        Domingo fallecer&aacute; a los 54 a&ntilde;os en Medford, Oreg&oacute;n, mientras Gregorio lo har&aacute; a la edad de 88 a&ntilde;os en Mountain Home, Nevada.
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                    alt="Los hermanos Amuchastegui posan juntos en sus uniformes de la armada. Todos ellos sirvieron en la SGM. De izquierda a derecha: Julián, Domingo y John"
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            <span class="title">
                Los hermanos Amuchastegui posan juntos en sus uniformes de la armada. Todos ellos sirvieron en la SGM. De izquierda a derecha: Julián, Domingo y John                            </span>
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        Los ataques efectuados durante dos interminables horas concentraron todo su arsenal sobre los aer&oacute;dromos y los cruceros, cautivos en sus propios muelles. Murieron 2.403 americanos, entre ellos un centenar de civiles, y cerca de 1.200 fueron heridos. Destruyeron 169 aviones del ej&eacute;rcito y de la armada y otros 159 resultaron da&ntilde;ados, mientras solo 19 barcos fueron da&ntilde;ados, entre ellos ocho de los acorazados. Solamente un barco auxiliar y dos acorazados, los USS <em>Oklahoma</em> y <em>Arizona</em> fueron totalmente destruidos. A bordo del <em>Arizona</em> fallecieron 1.177 hombres, casi la mitad del total de las p&eacute;rdidas humanas. Jap&oacute;n perdi&oacute; 129 soldados, 29 aviones y 5 peque&ntilde;os submarinos. 
    </p><p class="article-text">
        El ataque japon&eacute;s paraliz&oacute; moment&aacute;neamente a la flota estadounidense, facilitando su expansi&oacute;n territorial por el Pacifico. En 24 horas, tras el ataque a Pearl Harbor, a las islas Wake, Guam y Midway, le lleg&oacute; el turno al <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/vasco-americanos-batalla-filipinas_132_1230349.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">archipi&eacute;lago filipino</a>. Pronto tuvo en su poder, entre otras posesiones, Malasia, Singapur, Hong Kong y las ansiadas <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/sendero-aluminio-vascos-volaron-himalaya_132_1002750.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Birmania</a> e Islas Orientales Neerlandesas, por su preciado caucho natural y petr&oacute;leo. De esta manera Jap&oacute;n romp&iacute;a con el bloqueo de petr&oacute;leo impuesto por EEUU desde finales de 1940, y pod&iacute;a reabastecer a su necesitada industria civil y militar. Sin embargo, los portaviones estadounidenses se encontraban intactos, mientras la mayor&iacute;a de los buques da&ntilde;ados ser&aacute;n reparados entre 1942 y 1944, pasando progresivamente al servicio activo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El Honolulu Star-Bulletin anuncia la declaración de guerra contra Japón en su última edición del 8 de diciembre de 1941. “FDR [Franklin D. Roosevelt] llama al ataque ante la infame traición de Oahu”"
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            <span class="title">
                El Honolulu Star-Bulletin anuncia la declaración de guerra contra Japón en su última edición del 8 de diciembre de 1941. “FDR [Franklin D. Roosevelt] llama al ataque ante la infame traición de Oahu”                            </span>
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        El presidente Roosevelt solicit&oacute; la declaraci&oacute;n de guerra de manera inmediata. El 8 de diciembre de 1941, en su discurso al Congreso titulado, &ldquo;7 de diciembre de 1941, una fecha que vivir&aacute; en la infamia&rdquo;, en el que se pide que se declare el estado de guerra entre Estados Unidos y Jap&oacute;n, fue tajante:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;AYER [sic], 7 de diciembre de 1941 fecha que vivir&aacute; en la infamia los Estados Unidos de Am&eacute;rica fueron repentina y deliberadamente atacados por fuerzas navales y a&eacute;reas del Imperio de Jap&oacute;n [&hellip;] No importa cu&aacute;nto tiempo nos lleve superar la invasi&oacute;n premeditada, el pueblo estadounidense en su justo poder llegar&aacute; a la victoria absoluta&rdquo; (2).
    </p><p class="article-text">
        Al lema de &ldquo;Recuerda Pearl Harbor&rdquo;, le seguir&aacute; el de &ldquo;Am&eacute;rica nunca perdonar&aacute;&rdquo; ligado al ataque y posterior invasi&oacute;n de la Isla Wake. El 11 de diciembre de 1941, Alemania e Italia declarar&aacute;n la guerra a EEUU. M&aacute;s de 16 millones de estadounidenses &mdash;entre ellos cientos de origen vasco- se unir&aacute;n a las Fuerzas Armadas durante la Segunda Guerra Mundial. Pearl Harbor simboliz&oacute; el dram&aacute;tico despertar de un gigante militar dormido hasta la fecha.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Tras el ataque del 7 de diciembre de 1941, el lema “Recuerda Pearl Harbor” llamó a millones de estadounidenses a defender el país                            </span>
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        Los supervivientes vascos de Pearl Harbor &mdash; los hermanos Aldecoa y Urcelay-, fueron llamados a filas en 1943. El mayor de los hermanos Ferm&iacute;n servir&aacute; como investigador en el Cuerpo de Contrainteligencia del Ej&eacute;rcito en el Sur del Pacifico. Alfonso lo har&aacute; en las Fuerzas A&eacute;reas en Europa como operador de radio a bordo de un bombardero B-24. Urcelay, con 47 a&ntilde;os, ser&aacute; destinado a los Batallones de Construcci&oacute;n Naval de Estados Unidos, los &ldquo;Seabees&rdquo;. Por &uacute;ltimo, Amuchastegui continuar&aacute; sirviendo en diversos buques de la armada a lo largo del Pacifico, mientras el marine de aviaci&oacute;n Ascuena luchar&aacute; en Luz&oacute;n, Filipinas, por cuyas acciones m&aacute;s all&aacute; del deber recibir&aacute; la Estrella de Plata. Es el inicio del legado de los <a href="https://www.fightingbasques.net/es-es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Fighting Basques&rdquo;</a>.
    </p><p class="article-text">
        (1) Prange, Gordon W., 1910-1980, Donald M. Goldstein and Katherine V. Dillon (1981). <em>At dawn we slept: The untold story of Pearl Harbor.</em> New York: McGraw-Hill.
    </p><p class="article-text">
        (2) Roosevelt, F. D. (1941). <a href="https://www.loc.gov/resource/afc1986022.afc1986022_ms2201/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Speech by Franklin D. Roosevelt</em></a>, New York Transcript. Library of Congress.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asociación Sancho de Beurko]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/seis-vascos-pearl-harbor-dia-infamia_132_6482828.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Dec 2020 20:30:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Seis vascos en Pearl Harbor. El Día de la Infamia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Segunda Guerra Mundial,Estados Unidos,Hawai,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Luchadores implacables. Los Etchemendy Trounday en la Segunda Guerra Mundial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/luchadores-implacables-etchemendy-trounday-segunda-guerra-mundial_132_6452128.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/43c5d635-87af-4851-b273-45e360b4369f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Luchadores implacables. Los Etchemendy Trounday en la Segunda Guerra Mundial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre estos tres hermanos vasco-americanos, sumaban 27 años de servicio militar, un tercio de ellos en la Segunda Guerra Mundial</p><p class="subtitle">Más en el blog - Prensa miliciana en los frentes vascos: el caso de "Joven guardia" y "Disciplina"</p></div><p class="article-text">
        En febrero de 1952 el peri&oacute;dico <em>Reno Gazette-Journal</em> proclam&oacute; a los hermanos vasco-americanos <strong>John, Leon y William Etchemendy Trounday</strong> como &ldquo;el grupo de hermanos m&aacute;s condecorado de Nevada&rdquo;. Entre los tres sumaban 27 a&ntilde;os de servicio militar, un tercio de ellos en combate habiendo participado en la Segunda Guerra Mundial (SGM) y en la Guerra de Corea. En su haber se encontraban doce estrellas por cada campa&ntilde;a militar en la que participaron &mdash;desde Normand&iacute;a a Okinawa, pasando por el Paralelo 38&ordm; y el R&iacute;o Yalu-, seis corazones p&uacute;rpura, dos menciones presidenciales, y otras nueve condecoraciones (1). Hab&iacute;an recorrido el mundo desde su localidad natal de Gardnerville, en el Estado de Nevada. Sin embargo, el origen de su historia se remonta unas d&eacute;cadas antes a los peque&ntilde;os pueblos bajo navarros de Arnegi y Ortzaize (2).
    </p><p class="article-text">
        Arnegi, en el camino que une Donibane Garazi e Iru&ntilde;ea, tiene en la actualidad una poblaci&oacute;n de menos de 240 habitantes, la mitad de su poblaci&oacute;n a inicios del siglo XX. De manera similar Ortzaize, apenas a unos 20 de kil&oacute;metros de distancia de Arnegi, con una poblaci&oacute;n hoy en d&iacute;a cercana a las 900 personas, contaba con el doble en 1900. Ambas localidades se convirtieron en dos importantes focos de la emigraci&oacute;n vasca hacia el Nuevo Mundo.
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                    alt="Jean Etchemendy pasea a caballo por la zona de Blue Lakes en Sierra Nevada, al norte de California, alrededor de 1910. Llevaba tan solo tres años en suelo americano"
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                Jean Etchemendy pasea a caballo por la zona de Blue Lakes en Sierra Nevada, al norte de California, alrededor de 1910. Llevaba tan solo tres años en suelo americano                            </span>
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        <strong>Jean Etchemendy Saragueta</strong>, nacido en 1886 en la Casa de Ixteotenia de Arnegi, lleg&oacute; a Estados Unidos (EEUU) en septiembre de 1907. Ten&iacute;a 21 a&ntilde;os, siendo su destino final Reno, Nevada, donde fue a reunirse con sus hermanos Michel, llegado en 1904, y Joanes, en marzo de 1907. Su hermana Marie tambi&eacute;n tomar&aacute; rumbo hacia EEUU a&ntilde;os m&aacute;s tarde. Su padre hab&iacute;a fallecido en 1900 dejando tras de s&iacute; a su mujer, embarazada, y a sus nueve ni&ntilde;os. Para cuatro de ellos la emigraci&oacute;n se convirti&oacute; en su &uacute;nica salida. 
    </p><p class="article-text">
        Jean hab&iacute;a completado el viaje desde Arnegi a Reno en 18 d&iacute;as. Tardar&aacute; 43 a&ntilde;os en desandar esos mismos pasos. Desde su llegada hasta 1912, realiz&oacute; varios trabajos itinerantes entre Nevada y California. De 1912 a 1917, Jean trabaj&oacute; en un dep&oacute;sito de carga de vagones y una estaci&oacute;n de paso de diligencias en Wellington, Nevada. Durante sus primeras y breves vacaciones en San Francisco en 1915 conoci&oacute; a su futura esposa <strong>Jeanne Trounday Heguy</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Jeanne, nacida en 1883 en Ortzaize, lleg&oacute; a Nueva York en 1905, con 22 a&ntilde;os. Le acompa&ntilde;aba su prima Marie Grace Trounday. Jeanne segu&iacute;a el camino emprendido por sus hermanas quienes hab&iacute;an emigrado con anterioridad, aunque su destino fue Argentina. Lleg&oacute; a la peque&ntilde;a ciudad californiana de Fresno donde trabajo en un primer momento para el Hotel Bascongado, propiedad, por aquel entonces, del emigrante vasco Jean Bidegaray. 
    </p><p class="article-text">
        Jean Etchemendy y Jeanne Trounday se casaron en 1916 en Fresno. En 1917, se trasladaron a Gardnerville, iniciando una fruct&iacute;fera carrera en el negocio hotelero que dur&oacute; 55 a&ntilde;os. All&iacute; regentaron el East Fork Hotel, entre 1917 y 1921, y el Overland Hotel, como propietarios, desde 1921 a 1972. Tuvieron seis hijos: John (1917-1995), los gemelos Leon (1918-1988) y Louie (falleci&oacute; al nacer al parecer como resultado de la llamada gripe espa&ntilde;ola), William (1920-2011), Josephine (1923-2006) y Marie (1927-2018). Jean estuvo tambi&eacute;n vinculado a la cr&iacute;a de ganado ovino en la d&eacute;cada de 1920 y fue tratante de lana de oveja desde 1933 hasta casi los 100 a&ntilde;os, siendo el tratante en activo con m&aacute;s de edad del Oeste Americano.
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                    alt="Jeanne Trounday posa con sus hijos a la puerta del Overland Hotel alrededor de 1924. En sus brazos su hija Josephine. De izquierda a derecha, John, William y Leon"
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            <span class="title">
                Jeanne Trounday posa con sus hijos a la puerta del Overland Hotel alrededor de 1924. En sus brazos su hija Josephine. De izquierda a derecha, John, William y Leon                            </span>
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        Transcurridas apenas un par de d&eacute;cadas desde que llegaran al pa&iacute;s, Jean y su mujer se hab&iacute;an convertido en respetados y exitosos emprendedores, inculcando a sus hijos la importancia de la familia, la &eacute;tica en el trabajo, y el valor de la educaci&oacute;n. De hecho, todos ellos estudiar&aacute;n en la Universidad de Nevada, en Reno.
    </p><p class="article-text">
        Tanto John como Leon y William destacaron en diversos deportes durante el instituto y la universidad, ya fuera baloncesto en el caso de John o f&uacute;tbol americano en el caso de los otros dos hermanos. John se licenci&oacute; en ingeniera minera y educaci&oacute;n, Leon tambi&eacute;n lo har&aacute; en educaci&oacute;n, y William en filolog&iacute;a hisp&aacute;nica. Los tres se graduaron a su vez en ciencias militares en el Cuerpo de Entrenamiento de Oficiales de Reserva (ROTC en sus siglas en ingl&eacute;s) de la Universidad de Nevada, con una comisi&oacute;n de reserva como segundo teniente en Infanter&iacute;a del Ej&eacute;rcito de EEUU. Por si esto no fuera poco John se alist&oacute; en mayo de 1940 en la escuela de vuelo para cadetes antes de acabar la universidad, asistiendo entre otras a la prestigiosa academia de Randolph Field, en San Antonio, Texas, conocida como la &ldquo;West Point del Aire&rdquo;. Se gradu&oacute; en diciembre de 1940, recibiendo las codiciadas alas de piloto militar y una segunda comisi&oacute;n de reserva como segundo teniente, esta vez en el Cuerpo A&eacute;reo del Ej&eacute;rcito.
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                    alt="John, Leon y William Etchemendy (de izquierda a derecha) a su paso por la Universidad de Nevada, donde participaron intensamente en diversas actividades deportivas y sociales"
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                John, Leon y William Etchemendy (de izquierda a derecha) a su paso por la Universidad de Nevada, donde participaron intensamente en diversas actividades deportivas y sociales                            </span>
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        <strong>John Michael Etchemendy Trounday</strong>, que ya hab&iacute;a destacado como un extraordinario piloto, fue enviado a la Escuela Avanzada de Vuelo del Cuerpo A&eacute;reo del Ej&eacute;rcito como instructor sirviendo en bases a&eacute;reas de Luisiana y Alabama, donde sufri&oacute; dos accidentes a&eacute;reos, resultando ileso. Mientras tanto EEUU entraba en la SGM. Posteriormente, John fue destinado a la Unidad de Prueba de Servicio Acelerado en Wright Field, Dayton, Ohio, formando a nuevos pilotos primero como comandante del 83&deg; Escuadr&oacute;n de Ense&ntilde;anza y m&aacute;s tarde como comandante de grupo hasta marzo de 1943. En agosto fue ascendido al rango de mayor. En enero de 1944 mientras pilotaba el avi&oacute;n de combate P-40 Warhawk tuvo su &uacute;ltimo accidente, esta vez en la base a&eacute;rea de Mitchel, en Nueva York. El avi&oacute;n qued&oacute; totalmente destrozado. Finalizada la guerra, en noviembre de 1945, John fue nombrado comandante de grupo y director de vuelo en la Escuela Central de Instructores en Randolph Field. En marzo de 1946, John desempe&ntilde;&oacute; la labor de subdirector de la Escuela Central de Instructores y de asistente de oficial de entrenamiento y operaciones, oficial de seguridad de vuelo y asistente del comandante en la base a&eacute;rea de Barksdale, Luisiana. Para 1946, John hab&iacute;a acumulado m&aacute;s de 2.200 horas de tiempo total de vuelo como piloto. En junio de 1946, fue nominado por el presidente Harry S. Truman y consecuentemente nombrado primer teniente del Ej&eacute;rcito de tierra, siendo uno de los 9.800 elegidos entre m&aacute;s de 100.000 candidatos. Entre 1947 y 1949, John asumi&oacute; el mando del 26&ordm; Escuadr&oacute;n de Combate (una de las primeras unidades en volar aviones a reacci&oacute;n en el extranjero) del <strong>51&ordm; Grupo de Caza-interceptores </strong>en Okinawa, Jap&oacute;n, con la misi&oacute;n de defender el espacio a&eacute;reo de las Islas Ryukyu.
    </p><p class="article-text">
        Tras terminar la universidad <strong>Leon Etchemendy Trounday</strong> fue enviado directamente a la base del Ej&eacute;rcito de Fort Ord, en la Bah&iacute;a de Monterey, California, y desde all&iacute; al Sur del Pacifico sirviendo en la 7&ordf; Divisi&oacute;n de Infanter&iacute;a. Particip&oacute; en 17 desembarcos anfibios desde <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/vascos-america-islas-aleutianas-alaska_132_5956613.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Attu y Kiska, en Alaska</a>, atravesando las Islas Marshall, hasta llegar a Filipinas. El 11 de mayo de 1943, desembarcaron en Attu, donde la divisi&oacute;n perdi&oacute; a unos 600 soldados. El 31 de enero de 1944, Leon y sus compa&ntilde;eros de armas desembarcaron en las islas del Atol&oacute;n de Kwajalein, participando en la captura de Engebi del atol&oacute;n de Eniwetok el 18 de febrero de 1943. Finalmente, tomaron parte en <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/participacion-vasca-resistencia-liberacion-filipinas_132_1193121.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la invasi&oacute;n de Leyte</a>, donde Leon result&oacute; gravemente herido. El vasco-americano natural de Nevada <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/laxalt-familia-vasca-servicio-unidos_132_6052726.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paul Laxalt</a>, del Cuerpo de M&eacute;dicos del Ej&eacute;rcito, ayud&oacute; a trasladarle en una camilla al hospital prest&aacute;ndole cuidados durante su recuperaci&oacute;n. Leon pas&oacute; los siguientes 14 meses entrando y saliendo de hospitales. Fue licenciado con honores en enero de 1946. Recibi&oacute; una Estrella de Bronce, el Coraz&oacute;n P&uacute;rpura, la medalla del Teatro del Pac&iacute;fico<strong> </strong>con cuatro estrellas de batalla, 17 cabezas de flecha de bronce correspondientes a otros tantos desembarcos anfibios, la Insignia de Infanter&iacute;a de Combate, una Menci&oacute;n Presidencial y dos Medallas de Encomio del Ej&eacute;rcito. Leon regreso a Nevada donde ense&ntilde;&oacute; en escuelas de Reno y Sparks hasta su movilizaci&oacute;n debido a la Guerra de Corea.
    </p><p class="article-text">
        El hermano peque&ntilde;o<strong> William Etchemendy Trounday</strong> fue asignado como l&iacute;der de pelot&oacute;n de fusileros a la Compa&ntilde;&iacute;a L, 3&ordf; Brigada, 329&ordm; Regimiento de Infanter&iacute;a, de la 83&ordf; Divisi&oacute;n de Infanter&iacute;a (los &ldquo;Thunderbirds&rdquo;). El 18 de junio de 1944 desembarcaron en la Playa Omaha. Combatieron en Normand&iacute;a, el norte de Francia (capturando la fortaleza de la ciudadela de Saint-Malo, en Breta&ntilde;a), las Ardenas y en Renania. La divisi&oacute;n atraves&oacute; Francia, B&eacute;lgica, Luxemburgo, Holanda y Alemania. En el Bosque de H&uuml;rtgen, William result&oacute; herido en una de las batallas m&aacute;s sangrientas en la historia militar de EEUU con 33.000 bajas, entre muertos y heridos. Tras recuperarse, particip&oacute; a finales de 1944 en el exitoso esfuerzo Aliado que detuvo la contraofensiva alemana en la <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/vascos-ultima-navidad-batalla-ardenas_132_1075978.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Batalla de las Ardenas</a>. En marzo de 1945, la divisi&oacute;n avanz&oacute; hacia el r&iacute;o Rin. William se encontraba entre los primeros pelotones en llegar al r&iacute;o con el objetivo de cruzar el puente que les condujera hacia Dusseldorf antes de que fuera volado. Sin embargo, parte del puente fue dinamitado. William cay&oacute; herido siendo trasladado a un hospital de Paris. Tras una breve convalecencia regres&oacute; a su unidad, la cual asumi&oacute; las responsabilidades de la ocupaci&oacute;n y el gobierno militar de Austria. Fue ascendido a capit&aacute;n. Por su participaci&oacute;n en la SGM, recibi&oacute; el Coraz&oacute;n P&uacute;rpura con dos racimos de hojas de roble, una Estrella de Bronce y cuatro estrellas de batalla.
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                    alt="La foto recoge la última vez que la familia se reunió al completo tras el fin de la SGM. Jeanne fallecerá en 1949. De izquierda a derecha, sentados: Josephine, Jean, Jeanne y Marie. De pie, Leon (con un parche en el ojo consecuencia de la Batalla de Leyte), John y William"
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                La foto recoge la última vez que la familia se reunió al completo tras el fin de la SGM. Jeanne fallecerá en 1949. De izquierda a derecha, sentados: Josephine, Jean, Jeanne y Marie. De pie, Leon (con un parche en el ojo consecuencia de la Batalla de Leyte), John y William                            </span>
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        En 1948, los tres hermanos pudieron reunirse con el resto de la familia en Gardnerville tras el fin de la SGM. En 1949, Jeanne falleci&oacute; a los 66 a&ntilde;os. Acompa&ntilde;ado por su hija peque&ntilde;a Marie, Jean visit&oacute; por primera vez a sus familiares de Arnegi. Contin&uacute;o dirigiendo el Overland Hotel hasta 1953 a&ntilde;o en el que lo traspas&oacute; a una familia vasca. En 1958, contrajo matrimonio con la bajo navarra Jeanne Lartirigoyen, regresando juntos al pa&iacute;s que les vio nacer. Tras el fallecimiento de su segunda esposa, Jean regres&oacute; a Arnegi por &uacute;ltima vez. Falleci&oacute; en 1990 en Reno a la edad de 103 a&ntilde;os y siete meses. Era la persona m&aacute;s longeva de Nevada, siendo considerada una de las m&aacute;s influyentes en la historia del Condado de Douglas.
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                    alt="John Michael Etchemendy fue nombrado coronel de la Fuerzas Aéreas en 1955. Más tarde sería nombrado comandante de la Escuela de Entrenamiento Militar Básico de la Fuerza Aérea de la Base de la Fuerza Aérea Randolph-Lackland"
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                John Michael Etchemendy fue nombrado coronel de la Fuerzas Aéreas en 1955. Más tarde sería nombrado comandante de la Escuela de Entrenamiento Militar Básico de la Fuerza Aérea de la Base de la Fuerza Aérea Randolph-Lackland                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Tras la SGM y la de Corea, los hermanos continuaron vinculados a las fuerzas armadas. Leon se retir&oacute; del servicio militar en 1968 con el rango de teniente coronel, seguido por John en 1971 y William en 1975, ambos con el rango de coronel. Entre los tres sumaban 84 a&ntilde;os de servicio al pa&iacute;s adoptivo de sus padres, con casi 14 a&ntilde;os de combate que se repart&iacute;an entre la &uacute;ltima guerra mundial y la Guerra de Corea. John, con m&aacute;s de 7.000 horas de vuelo, sobrevivi&oacute; a tres accidentes a&eacute;reos y lider&oacute; misiones de combate en Corea, mientras Leon luch&oacute; en la SGM siendo herido de gravedad, y William en ambas, resultando herido en batalla en cuatro ocasiones. William es el &uacute;nico de los hermanos que estuvo en activo durante la Guerra de Vietnam.
    </p><p class="article-text">
        Leon falleci&oacute; a los 69 a&ntilde;os, John a los 78 y William a los 90. Tanto John como William fueron enterrados con honores militares en el Cementerio Nacional de Arlington, en Virginia. Marie, la m&aacute;s joven de la familia, falleci&oacute; en 2018, siendo la &uacute;ltima de la primera generaci&oacute;n de su familia nacida en EEUU. Pocas son las familias vasco-americanas cuyos hijos igualan la espectacular trayectoria militar de los Etchemendy Trounday. Sirva este art&iacute;culo para honrar la memoria de todos ellos.
    </p><p class="article-text">
        (1) <em>Reno Gazette-Journal</em>. &ldquo;Team of Nevada Brothers Compiles Service Records&rdquo; (22 de febrero de 1952. P. 14).
    </p><p class="article-text">
        (2) El presente art&iacute;culo se nutre de las entrevistas de historia oral realizadas a Jean Etchemendy entre 1978 y 1980 por parte de su hija Josephine y en los relatos escritos por el hijo de Josephine, Raymond John Uhalde Etchemendy sobre su familia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asociación Sancho de Beurko]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/luchadores-implacables-etchemendy-trounday-segunda-guerra-mundial_132_6452128.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Nov 2020 19:45:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Luchadores implacables. Los Etchemendy Trounday en la Segunda Guerra Mundial]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Segunda Guerra Mundial,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Prensa miliciana en los frentes vascos: el caso de "Joven guardia" y "Disciplina"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/prensa-miliciana-frentes-vascos-caso-joven-guardia-disciplina_132_6423215.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/818e4b00-5a91-4edd-af95-3500af9eb2eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Prensa miliciana en los frentes vascos: el caso de &quot;Joven guardia&quot; y &quot;Disciplina&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Hemos pretendido hacer un retrato de la llamada prensa miliciana vasca a través de sus dos mejores ejemplos, el de Disciplina y el de Joven Guardia, con sus características comunes y también con sus diferencias"</p><p class="subtitle">Más de 'Fighting Basques' - Cástor González Álvarez, las fotos de un artista avilesino en el frente vasco (1937)</p></div><p class="article-text">
        El peri&oacute;dico vasco <em>Joven Guardia </em>copiaba la cabecera que, con el mismo nombre, editaban las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) en Madrid, y m&aacute;s concretamente, el denominado Regimiento Pasionaria n.&ordm; 13, que entraba de lleno en lo que se conoce como prensa miliciana, como otros que hubo dependientes de las JSU o de las distintas organizaciones de milicias, por lo que iban dirigidos directamente a elevar la moral de los combatientes en el frente o en la retaguardia, aunque <em>Joven Guardia </em>iba mucho m&aacute;s all&aacute;. En esta prensa paralela, como dice Mirta N&uacute;&ntilde;ez D&iacute;az-Balart (1), ten&iacute;a preponderancia el Partido Comunista de Espa&ntilde;a (PCE), edit&aacute;ndose en la Bizkaia republicana <em>Disciplina</em>, afecto al batall&oacute;n Rosa de Luxemburgo, <em>Alerta</em>, al Karl Liebknecht, <em>Voz Miliciana, </em>al Amuategui y <em>Combate</em>, al Meabe. Dejando aparte a <em>Gudari &mdash;</em>la revista gr&aacute;fica de la secci&oacute;n de milicias del Partido Nacionalista Vasco (PNV) o <em>Euzko Gudarostea-</em>, la totalidad de la prensa miliciana vasca estaba controlada por el Partido Comunista<strong>, </strong>ya fuesen batallones adscritos al propio PCE o a las JSU, ya que la influencia comunista en esta &uacute;ltima organizaci&oacute;n, que tambi&eacute;n inclu&iacute;a a las juventudes del Partido Socialista Obrero Espa&ntilde;ol (PSOE), se fue haciendo cada vez mayor seg&uacute;n avanzaba la guerra y sus principales dirigentes, como Santiago Carrillo, acabaron militando en el PCE.&nbsp;
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                    alt="Trifón Medrano fue uno de los tres muertos que causó la explosión accidental de un proyectil de artillería en la sede de las JSU en Bilbao, y sin duda el más relevante.  Secretario de las Juventudes Comunistas de España, había sido formado políticamente en Moscú. La sublevación le sorprendió en París, de donde regresó a España por Irun. Combatió con las milicias de Otxandio, por lo que era respetado entre los comunistas vascos, y luego regresó de vuelta a Madrid. Se encontraba en Bilbao junto a Cuesta para explicar las líneas maestras de la unificación de la juventud española"
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                Trifón Medrano fue uno de los tres muertos que causó la explosión accidental de un proyectil de artillería en la sede de las JSU en Bilbao, y sin duda el más relevante.  Secretario de las Juventudes Comunistas de España, había sido formado políticamente en Moscú. La sublevación le sorprendió en París, de donde regresó a España por Irun. Combatió con las milicias de Otxandio, por lo que era respetado entre los comunistas vascos, y luego regresó de vuelta a Madrid. Se encontraba en Bilbao junto a Cuesta para explicar las líneas maestras de la unificación de la juventud española                            </span>
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        Pero una desgracia sacudi&oacute; a la ejecutiva de las JSU en Bilbao cuando un proyectil de 15,5 cm tra&iacute;do del frente a modo de <em>souvenir</em> estall&oacute; por accidente el 17 de febrero de 1937 en las oficinas que ten&iacute;an en el edificio de La Uni&oacute;n y el F&eacute;nix del Arenal, matando y/o hiriendo de gravedad a la pr&aacute;ctica totalidad de sus dirigentes &mdash;incluyendo a dos que hab&iacute;an venido de Madrid, Trif&oacute;n Medrano y Luis Rodr&iacute;guez Cuesta, para informar de las cuestiones relacionadas con el congreso nacional celebrado en Valencia, adem&aacute;s del secretario de la organizaci&oacute;n vasca Agust&iacute;n Zapirain-, entrando en la nueva ejecutiva el ordiziarra Marcelo Usabiaga, que relat&oacute; estos hechos a Mikel Rodr&iacute;guez (2). Usabiaga pas&oacute; a hacerse cargo de Agitaci&oacute;n y Propaganda, lo que en la pr&aacute;ctica se plasm&oacute; en la edici&oacute;n de una suerte de peri&oacute;dico para ni&ntilde;os de clara inspiraci&oacute;n sovi&eacute;tica llamado<em> Pionero</em>, del cual se editaron muy pocos ejemplares, pero la direcci&oacute;n de la guerra, que se torn&oacute; en desesperada a partir de la ofensiva del general Emilio Mola del 31 de marzo de 1937, marcar&iacute;a toda la agenda de la propia ejecutiva de las JSU.
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                    alt="Luis Rodríguez Cuesta, fallecido en Bilbao junto a Medrano, era miembro de la comisión ejecutiva de las JSU, donde tenía el cargo de secretario administrativo, y también era comisario de brigada. Pertenecía a la Federación de Juventudes Socialistas de España"
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                Luis Rodríguez Cuesta, fallecido en Bilbao junto a Medrano, era miembro de la comisión ejecutiva de las JSU, donde tenía el cargo de secretario administrativo, y también era comisario de brigada. Pertenecía a la Federación de Juventudes Socialistas de España                            </span>
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        Los ejemplares que se han conservado de <em>Disciplina</em>, &oacute;rgano del batall&oacute;n comunista Rosa de Luxemburgo de periodicidad semanal, cubren ese periodo cr&iacute;tico, pues comienzan en febrero de 1937, incluyendo el n&uacute;mero 5 fechado al d&iacute;a siguiente del tr&aacute;gico accidente, que lleg&oacute; incluso a ser investigado por agentes de la organizaci&oacute;n enviados exprofeso desde Madrid. Pero <em>Disciplina </em>no se hizo eco hasta una semana m&aacute;s tarde, el 26 de febrero de 1937 &mdash;cuando ya hab&iacute;a sido recogida la noticia por otros medios-, a trav&eacute;s de una columna en portada en la que glosaban la trayectoria de los tres militantes fallecidos en Bilbao (3). El Rosa de Luxemburgo, tambi&eacute;n conocido por <em>Arrosa</em>, se form&oacute; en octubre de 1936 con milicianos procedentes tanto de Gipuzkoa como de la Zona Minera de Bizkaia y de localidades de la Margen Izquierda como Portugalete y Barakaldo, adem&aacute;s de algunos originarios de Asturias, Galicia, Rioja e incluso internacionalistas (4) y ten&iacute;a por primer comandante a Manuel de Crist&oacute;bal Errandonea. Intervino en la batalla de Villarreal encuadrado en la columna de reserva, pero el d&iacute;a 2 de diciembre de 1936 lleg&oacute; hasta la villa alavesa en apoyo del batall&oacute;n Itxarkundia, permaneciendo en aquel frente hasta el d&iacute;a 17 de ese mes, regresando a su cuartel en las escuelas de Uribarri (Bilbao). Cuando sucedi&oacute; el tr&aacute;gico accidente de la ejecutiva de las JSU se encontraba desplegado en el frente de Markina, en Urberuaga de Ubilla.
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                    alt="Agustín Zapirain Aguinaga, que había sido gravemente herido en la batalla de Villarreal, también acudió a la reunión que acabó en tragedia en su triple condición de representante del batallón Meabe n.º 2, del que había sido capitán ayudante, secretario de la Juventud Comunista de Euzkadi y de las JSU vascas, no en vano se trataba de uno de los fundadores del Partido Comunista de Euzkadi. Falleció aquel día"
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                Agustín Zapirain Aguinaga, que había sido gravemente herido en la batalla de Villarreal, también acudió a la reunión que acabó en tragedia en su triple condición de representante del batallón Meabe n.º 2, del que había sido capitán ayudante, secretario de la Juventud Comunista de Euzkadi y de las JSU vascas, no en vano se trataba de uno de los fundadores del Partido Comunista de Euzkadi. Falleció aquel día                            </span>
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        En su bolet&iacute;n hab&iacute;a varias columnas con diferentes tem&aacute;ticas, incluyendo una dedicada a las cosas que pasaban en el batall&oacute;n, adem&aacute;s de consejos pr&aacute;cticos a la hora de atravesar descubiertas, protegerse de la artiller&iacute;a y de la aviaci&oacute;n, sobre higiene y sanidad, ropa y calzado, moral y muchas autocr&iacute;ticas expl&iacute;citas sobre el modo de comportarse en los frentes estabilizados que respond&iacute;an a la propia idiosincrasia del PCE, que ten&iacute;a como metodolog&iacute;a de soluci&oacute;n de problemas la implementaci&oacute;n de la autocr&iacute;tica de la Escuela Internacional Leninista (EIL), que era la base de formaci&oacute;n de los cuadros de la propia Internacional Comunista (IC). De este modo, <em>Disciplina</em>, en el que nada era casual, se convert&iacute;a en un excelente instrumento al servicio del comisariado pol&iacute;tico. Una figura que, a imagen y semejanza del Ej&eacute;rcito Sovi&eacute;tico, las milicias frentepopulistas adoptaron pronto en el Pa&iacute;s Vasco siguiendo instrucciones del Gobierno de la Rep&uacute;blica, que la hab&iacute;a creado en el nuevo Ej&eacute;rcito Popular, cosa que los nacionalistas vascos evitaron hasta que no tuvieron m&aacute;s remedio. Ello no significa que hiciesen rancho aparte con respecto a la cuesti&oacute;n auton&oacute;mica, pues se abogaba, al igual que en el resto de los medios del Partido Comunista de Euzkadi (PCE) &mdash;<em>Euzkadi Roja, Erri-, </em>por la autodeterminaci&oacute;n del pueblo vasco &ldquo;como nacionalidad oprimida&rdquo; (5).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Portada de Disciplina del 12 de marzo de 1937                            </span>
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        <em>Disciplina</em> tambi&eacute;n reflejaba reuniones internas a nivel compa&ntilde;&iacute;a sobre los m&aacute;s diversos temas con intervenci&oacute;n de personas significativas dentro del batall&oacute;n, ya fuesen oficiales o milicianos como el propio Usabiaga, convirti&eacute;ndose, como bolet&iacute;n, en un modo simplificado de hacer llegar las consignas del PCE al campo de batalla. Por aquel entonces, muchas de estas actividades se celebraban en el comedor que ten&iacute;an en el balneario de Urberuaga, promoviendo que la formaci&oacute;n tanto militar como pol&iacute;tica llegase hasta los escalones m&aacute;s b&aacute;sicos de la unidad, incluyendo a sargentos, cabos y milicianos. Esta cuesti&oacute;n convert&iacute;a a los batallones comunistas en &uacute;nicos entre todos los que conformaban el Ej&eacute;rcito vasco. De hecho, iba cundiendo el ejemplo, pues los milicianos del Cultura y Deporte (JSU) se sintieron estimulados y les escribieron anunciando &ldquo;la publicaci&oacute;n en nuestro batall&oacute;n de un peri&oacute;dico del car&aacute;cter de vuestro semanario&rdquo; (6). Tambi&eacute;n es conveniente destacar la atenci&oacute;n que se prest&oacute; en el seno del <em>Arrosa</em> a la erradicaci&oacute;n del analfabetismo, lo que llevar&iacute;a a la educaci&oacute;n del individuo como sujeto de una futura revoluci&oacute;n de hombres libres y formados, como se&ntilde;ala Itziar Rekalde, se deb&iacute;a &ldquo;despertar el inter&eacute;s por ampliar el horizonte cultural y pol&iacute;tico de la poblaci&oacute;n en general y, especialmente, de los soldados en el frente y retaguardia&rdquo; (7).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Milicianos del Rosa de Luxemburgo se fotografían en el Grupo La Popular, al lado de las escuelas del bilbaíno barrio de Uribarri, donde tenían su cuartel"
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                Milicianos del Rosa de Luxemburgo se fotografían en el Grupo La Popular, al lado de las escuelas del bilbaíno barrio de Uribarri, donde tenían su cuartel                            </span>
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        El comienzo de la ofensiva rebelde produjo un cambio en <em>Disciplina</em>, que en los n&uacute;meros 12, 13 y 14 &mdash;correspondiente a los d&iacute;as 9, 16 y 23 de abril de 1937- abogaba por la resistencia a ultranza, la capacidad de sacrificio emulando las gestas de otros frentes (Madrid, Pozoblanco, etc.) y las ense&ntilde;anzas extra&iacute;das de la enorme superioridad en medios del enemigo, que se apuntaba sin disimulo: &ldquo;Intenso fuego de ca&ntilde;&oacute;n, lluvia incesante de metralla, alarde mec&aacute;nico de todos los aparatos b&eacute;licos&rdquo;, a pesar de que llegaba a insistirse, como consigna que ya hemos le&iacute;do en otros medios de la &eacute;poca, en los nulos &ldquo;efectos de la aviaci&oacute;n&rdquo; si se permanec&iacute;a a resguardo en los parapetos. El objetivo pasaba por estimular la aplicaci&oacute;n de las &ldquo;lecciones recibidas&rdquo; para transmitirlas a todos los milicianos, que, con disciplina &mdash;valga la redundancia-, no deb&iacute;an dar &ldquo;&iexcl;Ni un solo paso atr&aacute;s!&rdquo;. Constantemente se apelaba a la fortificaci&oacute;n &ldquo;como garant&iacute;a de la victoria&rdquo;, tema al que dedic&oacute; un art&iacute;culo Florencio Fern&aacute;ndez, de la 2&ordf; Compa&ntilde;&iacute;a, que tambi&eacute;n escribi&oacute; otra entrada sobre el mantenimiento del fusil (8). El n&uacute;mero del 23 de abril de 1937 es el &uacute;ltimo que hemos podido consultar en los archivos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Balneario de Urberuaga de Ubilla, cuartel del Rosa de Luxemburgo durante su estancia en el frente de Markina. En el comedor de esta estación termal de finales del siglo XIX tuvieron lugar muchas charlas que tocaban los más diversos temas del batallón"
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                Balneario de Urberuaga de Ubilla, cuartel del Rosa de Luxemburgo durante su estancia en el frente de Markina. En el comedor de esta estación termal de finales del siglo XIX tuvieron lugar muchas charlas que tocaban los más diversos temas del batallón                            </span>
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        Volviendo a <em>Joven Guardia</em>, la Asociaci&oacute;n Sancho de Beurko conserva entre sus fondos dos rar&iacute;simos ejemplares de este semanario &mdash;correspondientes a los d&iacute;as 5 y 26 de mayo de 1937, que los hace muy interesantes por cuanto solo conocemos otro en fondos vascos, el de la Fundaci&oacute;n Sancho el Sabio [22 de mayo de 1937], ya que para consultar el resto es necesario desplazarse hasta Salamanca-, cuyo car&aacute;cter es diferente a la prensa miliciana propiamente dicha que hemos tratado aqu&iacute; refiri&eacute;ndonos al caso concreto de <em>Disciplina</em>, trat&aacute;ndose de un excelente ejemplo de peri&oacute;dico tipo del aparato de propaganda del PCE, que ten&iacute;a excelentes colaboraciones. Es en atenci&oacute;n a su rareza y vinculaci&oacute;n con las consignas que el PCE daba a las milicias que se ha decidido incluir tambi&eacute;n este semanario de las JSU entre la prensa miliciana. De hecho, la actividad de su comit&eacute; estaba totalmente volcada en los frentes vascos y era fren&eacute;tica. En palabras de Marcelo Usabiaga:
    </p><p class="article-text">
        <em>Entre marzo y abril </em>(de 1937) <em>me ordenaron recorrer los pueblos de Vizcaya y reunirme con los miembros de las JSU para animarlos, conocer sus problemas y trasladarlos a la ejecutiva. Tambi&eacute;n tuve que hablar por la radio. Me dijeron que narrase c&oacute;mo se hab&iacute;a defendido el pueblo de Madrid para mostrar ese ejemplo de resistencia a los vizca&iacute;nos </em>[&hellip;]<em> Cuando comenz&oacute; la ofensiva me dijeron que tambi&eacute;n dejase estas funciones y entrase como delegado de la JSU en el Frente Popular de Euskadi. All&iacute; deb&iacute;a replantear, en nombre de la JSU, la necesidad de reorganizar el ej&eacute;rcito, el papel que deb&iacute;a desarrollar el Gobierno Vasco en la pol&iacute;tica nacional de Euzkadi </em>(9).
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                    alt="José Altuna Soruca, comandante del Rusia fallecido en Asturias el 4 de noviembre de 1936 a los 25 años. Joven Guardia del 5 de mayo de 1937 dedicaba un artículo a este batallón de las JSU y publicaba sendas fotografías de sus dos jefes fallecidos en el frente"
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                José Altuna Soruca, comandante del Rusia fallecido en Asturias el 4 de noviembre de 1936 a los 25 años. Joven Guardia del 5 de mayo de 1937 dedicaba un artículo a este batallón de las JSU y publicaba sendas fotografías de sus dos jefes fallecidos en el frente                            </span>
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        <em>Joven Guardia </em>del 5 de mayo de 1937 era el n&uacute;mero 25 y abr&iacute;a portada con la urgencia de la guerra, que amenazaba con llegar a las puertas de Bilbao, y el titular no pod&iacute;a ser m&aacute;s expl&iacute;cito: &ldquo;El fascismo criminal e invasor persiste en su loco e intento de apoderarse de Bilbao&rdquo;, para a continuaci&oacute;n insistir en que les pasar&iacute;a como en Madrid, rompi&eacute;ndose &ldquo;los cuernos sobre el muro de acero de la juventud y de todo el pueblo en armas&rdquo;. Este ejemplo de Madrid, recurrente en la prensa, se manifestaba en la portada con un plano de la ciudad y sus hitos m&aacute;s significativos, entre los que estaba la Ciudad Universitaria, sin que aparezca &mdash;cosa rar&iacute;sima-, referencia alguna a las <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/madrid-euzkadi-milicias-vascas-antifascistas_132_1267324.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Milicias Vascas Antifascistas</a>, que combat&iacute;an precisamente en ese frente. Tambi&eacute;n se anunciaban medidas contra los cobardes, apelando a la disciplina y a la autoridad del mando (&uacute;nico) como modo &ldquo;de hacer la guerra a estas alturas&rdquo;. En p&aacute;ginas interiores hab&iacute;a referencias a la captura de siete italianos en Sollube y al batall&oacute;n Rusia, con un detallado historial que inclu&iacute;a la muerte de sus dos primeros comandantes: Jos&eacute; Altuna y Lutxo Andonegui. La ret&oacute;rica de la prensa miliciana no pod&iacute;a ocultar las p&eacute;rdidas de terreno en Gernika o el <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/felipe-rio-testimonios-as-euzkadi_132_1178877.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fallecimiento del &ldquo;As&rdquo; Felipe del R&iacute;o</a>, del que a&uacute;n se hac&iacute;a eco semana y media despu&eacute;s. Las colaboraciones en sus ocho p&aacute;ginas eran excelentes y tambi&eacute;n inclu&iacute;a un art&iacute;culo en euskera, otro de Rafael Alberti y cuestiones hist&oacute;ricas relacionadas con el comunismo vasco, como la biograf&iacute;a de Facundo Perezagua, notas informativas del comit&eacute; de las JSU e informaciones locales volcadas en el objetivo de ganar la guerra. Tampoco se descuidaba la educaci&oacute;n marxista, con art&iacute;culos sobre Engels o la actualidad de la propia organizaci&oacute;n, como el ingreso en la Internacional Juvenil Socialista.
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                    alt="Luis “Lutxo” Andonegui San Sebastián, relevó a Altuna en el mando del Rusia tras su fallecimiento, pero también hallaría la muerte en combate, al igual que sus hermanos Antxon y Jesús, que estaban como milicianos en el batallón. Sucedió el 4 de abril de 1937, en el frente de Otxandio, cuando llevaba munición a la línea de fuego. Tenía solo 24 años"
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                Luis “Lutxo” Andonegui San Sebastián, relevó a Altuna en el mando del Rusia tras su fallecimiento, pero también hallaría la muerte en combate, al igual que sus hermanos Antxon y Jesús, que estaban como milicianos en el batallón. Sucedió el 4 de abril de 1937, en el frente de Otxandio, cuando llevaba munición a la línea de fuego. Tenía solo 24 años                            </span>
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        El n&uacute;mero del 26 de mayo, el 32&ordm;, empezaba con un titular que exclu&iacute;a cualquier intento de mediaci&oacute;n y que nos parece prof&eacute;tico habida cuenta de que en aquel momento el nacionalismo vasco negociaba con los italianos a trav&eacute;s de la Santa Sede, &ldquo;Hablaremos de armisticio cuando hayamos terminado con los &uacute;ltimos n&uacute;cleos de la rebeli&oacute;n fascista&rdquo;, pasando a cuatro columnas en las que se apelaba a la colaboraci&oacute;n entre los tres territorios norte&ntilde;os leales a la Rep&uacute;blica (Asturias, Santander y Euzkadi), un resumen de los tres &uacute;ltimos d&iacute;as de lucha y un llamamiento a fortificar. En p&aacute;ginas interiores se hac&iacute;a eco del 25&ordm; Aniversario de <em>Pravda</em> y de diversos llamamientos de los comit&eacute;s de las JSU, adem&aacute;s de la habitual columna en euskera. Una p&aacute;gina entera dedicada al devenir del Ej&eacute;rcito vasco en los frentes con referencias a la moral y a dos jefes de divisi&oacute;n como Joaqu&iacute;n Vidal Munarriz y Juan Ibarrola. No se descuidaban las noticias internacionales con art&iacute;culos sobre Espa&ntilde;a y la Sociedad de Naciones y la supuesta evacuaci&oacute;n de sardineras santurzanas hacia el Reino Unido y un significativo llamamiento a la mujer en un momento en que tres muchachas de Iurre hab&iacute;an sido ultrajadas &ldquo;por la morisma&rdquo;. Las ocho p&aacute;ginas del peri&oacute;dico daban para mucho m&aacute;s e inclu&iacute;an informaciones de la labor del Departamento de Abastos y deportivas, dedicando la contraportada a la aportaci&oacute;n de la industria al esfuerzo de ganar la guerra.
    </p><p class="article-text">
        Con los materiales que tenemos a nuestro alcance hemos pretendido hacer un retrato de la llamada prensa miliciana vasca a trav&eacute;s de sus dos mejores ejemplos, el de <em>Disciplina</em> y el de <em>Joven Guardia</em>, con sus caracter&iacute;sticas comunes y tambi&eacute;n con sus diferencias, para que no solo podamos entender el fen&oacute;meno llevado al extremo de la llamada prensa de partidos en condiciones como las de una contienda &mdash;que en el pa&iacute;s de los vascos estaba ya perdida en la primavera de 1937-, y contextualizarlo en un momento en el que el PCE crec&iacute;a hasta hacerse con el control del Ej&eacute;rcito de la Rep&uacute;blica y maniobraba para eliminar pol&iacute;ticamente al primer ministro Largo Caballero, necesitando de medios elaborados e ideologizados y eficazmente dirigidos para proyectarse entre las masas populares, teniendo como primer objetivo a los combatientes, las milicias, de los que a la postre depender&iacute;a el resultado final de la guerra.
    </p><p class="article-text">
        (1) M. N&uacute;&ntilde;ez D&iacute;az-Balart: &ldquo;La prensa de guerra republicana ante el bombardeo de Guernica&rdquo; en AAVV. (2006). <em>El papel de los corresponsales en la Guerra Civil Espa&ntilde;ola. Homenaje a George Steer. </em>Ayuntamiento de Gernika-Lumo. P. 212
    </p><p class="article-text">
         (2) Las entrevistas que realiz&oacute; Mikel Rodr&iacute;guez a Usabiaga fueron publicadas en diversos art&iacute;culos publicados en <em>Historia 16</em>, del que destacamos aqu&iacute; el titulado &ldquo;Marcelo Usabiaga. La campa&ntilde;a del Norte&rdquo; en <em>Historia 16 </em>n.&ordm; 372 (2007). Pp. 44-45.
    </p><p class="article-text">
        (3) El mismo d&iacute;a en que se publicaba <em>Disciplina</em>, el 19 de febrero de 1937, el peri&oacute;dico gr&aacute;fico <em>Ahora. Diario de la juventud</em> (JSU)<em> </em>se hac&iacute;a eco desde Madrid de la muerte de &ldquo;tres de nuestros mejores dirigentes&rdquo;. El homenaje p&oacute;stumo a los fallecidos tendr&iacute;a lugar el d&iacute;a 22 de febrero en el Monumental Cinema de Madrid y fue multitudinario. (http://www.memoriademadrid.es/doc_anexos/Workflow/4/215445/hem_ahora_19370219.pdf).
    </p><p class="article-text">
        (4) V&eacute;ase el blog de Amaya Ibergallartu dedicado al batall&oacute;n Rosa de Luxemburgo en <a href="https://batallonrosaluxemburgo.wordpress.com/articulos/los-origenes-del-rosa-luxemburgo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://batallonrosaluxemburgo.wordpress.com/articulos/los-origenes-del-rosa-luxemburgo/</a>
    </p><p class="article-text">
        (5) &ldquo;Voz juvenil&rdquo;, art&iacute;culo de Mart&iacute;n Chaurri en <em>Disciplina</em> del 26/2/1937 (CDMH, hemeroteca, cortes&iacute;a de Sergi Roses).
    </p><p class="article-text">
        (6) <em>Disciplina</em> del 19/3/1937 (CDMH, hemeroteca, cortes&iacute;a de Sergi Roses).
    </p><p class="article-text">
        (7) Itziar Rekalde: &ldquo;La educaci&oacute;n social en el frente durante la guerra civil. Una historia para no olvidar&rdquo; en <em>Revista de Educaci&oacute;n Social </em>n.&ordm; 17 (2013). (https://www.eduso.net/res/pdf/17/esfren_res_17.pdf)
    </p><p class="article-text">
        (8) <em>Disciplina</em> del<strong> </strong>23/4/1937 (CDMH, hemeroteca, cortes&iacute;a de Sergi Roses).
    </p><p class="article-text">
        (9) Mikel Rodr&iacute;guez: &ldquo;Marcelo Usabiaga. La campa&ntilde;a del Norte&rdquo; en <em>Historia 16 </em>n.&ordm; 372 (2007). Pp. 46.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asociación Sancho de Beurko]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/prensa-miliciana-frentes-vascos-caso-joven-guardia-disciplina_132_6423215.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Nov 2020 21:41:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Prensa miliciana en los frentes vascos: el caso de "Joven guardia" y "Disciplina"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Prensa,Prensa española,Guerra Civil Española]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cástor González Álvarez, las fotos de un artista avilesino en el frente vasco (1937)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/castor-gonzalez-alvarez-fotos-artista-avilesino-frente-vasco-1937_132_6388592.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7c7fa960-043e-42e2-9311-a4494b205db2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cástor González Álvarez, las fotos de un artista avilesino en el frente vasco (1937)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sus fotografías, que se recogen en este artículo junto con su biografía, retratan el desarrollo de la Guerra Civil en Euskadi</p><p class="subtitle">Más de 'Fighting Basques' - Antonio Guezuraga Besanguiz. De las playas de Argelia en el 42 al Apollo 11</p></div><p class="article-text">
        Cuando a finales de los a&ntilde;os 80 del pasado siglo se present&oacute; en la librer&iacute;a C&aacute;stor de Avil&eacute;s un hombre que frisaba los setenta a&ntilde;os y el &aacute;nimo de dejar en dep&oacute;sito unos libros que hab&iacute;a escrito con una serie de art&iacute;culos de opini&oacute;n de marcado inter&eacute;s pol&iacute;tico (1), el due&ntilde;o de aquel negocio, tambi&eacute;n en la setentena, declin&oacute; cort&eacute;smente el ofrecimiento, pues la librer&iacute;a, que hab&iacute;a conocido mejores tiempos, iba a cerrar definitivamente. Pero mientras tomaba uno de aquellos libros para ojearlo la sorpresa dio paso de inmediato a la incredulidad, ya que el nombre del autor, Avelino Roces, le era totalmente familiar, por lo que se dirigi&oacute; a aquel desconocido para preguntarle si lo hab&iacute;a escrito &eacute;l, a lo que le respondi&oacute; afirmativamente, inici&aacute;ndose un di&aacute;logo que hizo que aflorasen a borbotones, atropell&aacute;ndose incluso, los recuerdos y las emociones de un tiempo, all&aacute; por la primavera de 1937, en que ambos hab&iacute;an coincidido en el Pa&iacute;s Vasco durante la cruenta Guerra Civil, pues hab&iacute;an sido camaradas de armas. &mdash;&iquest;Pero t&uacute; eres Avelino Roces? &mdash;&Eacute;l, sorprendido, le contest&oacute; que s&iacute;, a lo que el librero le pregunt&oacute; si no le conoc&iacute;a, y Avelino, con cara de extra&ntilde;eza, le dijo que no.
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                    alt="Milicianos del batallón Somoza en el refugio de Aguiñalde, en las campas de Arimekorta, en la ruta que sube a Gorbea desde Ipiñaburu. Mediados de abril de 1937"
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            <span class="title">
                Milicianos del batallón Somoza en el refugio de Aguiñalde, en las campas de Arimekorta, en la ruta que sube a Gorbea desde Ipiñaburu. Mediados de abril de 1937                            </span>
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      <p class="quote-text">No espere el lector ver el trabajo de un Seymour, de un Capa o de una Taro, sino unas instantáneas bien encuadradas tomadas por un hombre realmente vinculado a aquellos lugares y personas que sin duda retrató con el ánimo de preservarlos del olvido</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Entonces C&aacute;stor, pues as&iacute; se llamaba aquel hombre por si no lo han adivinado ya, le mir&oacute; y le dijo &mdash;espera, que ahora me vas a conocer &mdash;y se dirigi&oacute; a la trastienda, de donde regres&oacute; con unas fotograf&iacute;as que mostr&oacute; a su sorprendido interlocutor, pregunt&aacute;ndole si no las conoc&iacute;a. Avelino las tom&oacute;, las mir&oacute; detenidamente y comenz&oacute; a nombrarlos a todos. &mdash;Este es el capit&aacute;n Coll, este el comandante Garsaball y este&hellip; &iexcl;Soy yo! &mdash;Luego detuvo su mirada en otra y dijo &mdash;este era el teniente informador del batall&oacute;n. &iexcl;C&aacute;stor se llamaba! &mdash;En ese momento el librero le mir&oacute; fijamente y le dijo que era &eacute;l. Avelino se qued&oacute; blanco y a continuaci&oacute;n ambos se abrazaron llorando emotivamente. M&aacute;s tarde, Avelino contar&iacute;a que cuando C&aacute;stor se meti&oacute; en la trastienda solamente pensaba en qu&eacute; le habr&iacute;a hecho a esa persona, e incluso lleg&oacute; a temer por su vida creyendo que saldr&iacute;a con una pistola para matarle.
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                Milicianos del batallón Mateotti el día 10 de marzo de 1937, poco antes de partir hacia Bizkaia                            </span>
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        La historia es ver&iacute;dica y la contaba C&aacute;stor Gonz&aacute;lez Ovies, hijo de nuestro protagonista, a Guillermo Tabernilla, uno de los autores de este blog, durante la entrevista que se le hizo para este art&iacute;culo que dedicamos al polifac&eacute;tico artista avilesino, que lleg&oacute; a Bizkaia tras una s&oacute;lida formaci&oacute;n que abarcaba la m&uacute;sica, la pintura y el dibujo y una curiosidad que transmiti&oacute; en una serie de fotograf&iacute;as (y tambi&eacute;n caricaturas) con enorme inter&eacute;s documental, no solo por la falta de materiales que tenemos de la llegada de las primeras brigadas expedicionarias de Asturias a Euskadi, sino por los lugares y personas que recoge y el contraste que nos ofrece un paisaje vizca&iacute;no que estaba cambiando con el paso de la guerra y que ya nunca volver&iacute;a a ser igual. Un periplo que intent&oacute; ilustrar con una c&aacute;mara Kodak de fuelle a la que hab&iacute;a modificado para tirar el doble de fotos y cuyo resultado son las 55 im&aacute;genes que se han conservado, de las que se ha hecho una peque&ntilde;a selecci&oacute;n de las m&aacute;s significativas para ilustrar estas l&iacute;neas dedicadas a glosar su trayectoria y figura, con especial inter&eacute;s en el devenir de su unidad: la 1&ordf; Brigada expedicionaria de Asturias, bajo el mando de Ram&oacute;n Garsaball, en su primer mes de estancia en los frentes vascos all&aacute; por abril de 1937.
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                    alt="El chalé que alojaba a los milicianos asturianos en Areatza, conocido como “Casa del molino”, había sido diseñado por el arquitecto Ricardo Bastida y fue derruido hace 35 años para construir bloques de viviendas. Perteneció a la familia Onaindia"
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            <span class="title">
                El chalé que alojaba a los milicianos asturianos en Areatza, conocido como “Casa del molino”, había sido diseñado por el arquitecto Ricardo Bastida y fue derruido hace 35 años para construir bloques de viviendas. Perteneció a la familia Onaindia                            </span>
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        No espere el lector ver el trabajo de un Seymour, de un Capa o de una Taro, cuyas im&aacute;genes de verdadero fotoperiodismo carecen en cambio &mdash;y no por dem&eacute;rito de los citados fot&oacute;grafos, sino por otras circunstancias de las que ya hemos hablado (2)- de los descriptores onom&aacute;sticos y geogr&aacute;ficos necesarios para que alcancen todo su valor como documento, sino unas instant&aacute;neas bien encuadradas tomadas por un hombre que estaba realmente vinculado a aquellos lugares y personas que sin duda retrat&oacute; con el &aacute;nimo de preservarlos del olvido, una afortunada resiliencia que nos ha permitido retomar materiales ya investigados sobre los asturianos hace 20 a&ntilde;os y darles un nuevo enfoque. Por otra parte, el paso del tiempo no ha sido clemente con los negativos, que est&aacute;n sucios, una delicada tarea que ha quedado para C&aacute;stor hijo, quien est&aacute; haciendo un gran esfuerzo para que todo este fondo adquiera el valor que se merece. Hemos tratado de mejorar las fotograf&iacute;as sirvi&eacute;ndonos de avanzados programas inform&aacute;ticos para compartirlas del mejor modo posible con nuestros lectores, prevaleciendo, sobre cualquier otro, su inter&eacute;s documental. No en vano, a nosotros nos interesa la microhistoria.
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                    alt="Milicianos asturianos se fotografían en Areatza con unas muchachas, entre ellas alguna miliciana"
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                Milicianos asturianos se fotografían en Areatza con unas muchachas, entre ellas alguna miliciana                            </span>
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        Como dice su bi&oacute;grafo Ram&oacute;n Rodr&iacute;guez, C&aacute;stor Gonz&aacute;lez &Aacute;lvarez naci&oacute; en Avil&eacute;s en 1913 en el seno de una familia acomodada y muy enraizada en la vida cultural de la villa asturiana, comenzando sus estudios de viol&iacute;n a los 9 a&ntilde;os, a los que dedic&oacute; toda su juventud hasta la finalizaci&oacute;n de estos en el Conservatorio de Oviedo. Muy pronto comenz&oacute; a ganarse la vida como violinista, ya fuese acompa&ntilde;ando las proyecciones de cine mudo del Teatro Iris o amenizando los bailes de sal&oacute;n de la alta sociedad asturiana con la Orquesta Camuesco (3). Paralelamente, empez&oacute; una temprana afici&oacute;n al dibujo desde la aulas de la Escuela de Artes y Oficios, donde se vio atra&iacute;do por el naturalismo, lo que le dio el bagaje suficiente como para abordar &mdash;desde cierto desencanto por los sue&ntilde;os rotos de muchos j&oacute;venes y talentosos dibujantes avilesinos que, como &eacute;l, hab&iacute;an visto, frustradas sus opciones de exponer debido a la grave epidemia de tifus y la consecuente suspensi&oacute;n de la exposici&oacute;n del verano de 1928- la acusada atracci&oacute;n que sent&iacute;a por la caricatura, que coexist&iacute;a por aquel entonces con cualquier otra de sus manifestaciones como artista, incluyendo la pintura, que tambi&eacute;n practic&oacute; en su juventud, como el &oacute;leo. De este modo, en un momento en que profundizaba en sus estudios de piano, nac&iacute;a un &aacute;gil y sat&iacute;rico dibujante que, parad&oacute;jicamente, ver&iacute;a en la guerra el momento de manifestarse con toda naturalidad. Para entonces, ya estaba afiliado a la Uni&oacute;n General de Trabajadores (UGT), sin duda influenciado por su padre, que era socialista.
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                De izquierda a derecha, el capitán Pedro Martínez Coll, el comandante Ramón Garsaball y el comisario político Avelino Roces en Areatza                            </span>
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        La rebeli&oacute;n militar de julio de 1936 y la consiguiente Guerra Civil llev&oacute; consigo la movilizaci&oacute;n de la quinta del joven artista avilesino por las fuerzas republicanas apenas cuatro meses despu&eacute;s del comienzo de las hostilidades, pasando a engrosar las filas del batall&oacute;n comunista &ldquo;Somoza&rdquo;, as&iacute; conocido por el nombre de su jefe, el mayor de milicias Jos&eacute; Rodr&iacute;guez Somoza. Sus primeros combates los librar&iacute;a en &ldquo;los frentes de Trubia, El Escamplero y Bra&ntilde;es&rdquo; (4). El comienzo de las operaciones que con gran alarde de medios hab&iacute;an comenzado los rebeldes en los frentes vascos el 31 de marzo de 1937 requiri&oacute; el env&iacute;o de dos brigadas asturianas a Bizkaia, bajo el mando de Ram&oacute;n Garsaball y Mateo Anto&ntilde;anzas. La segunda en llegar al teatro de operaciones, a pesar de tratarse de la primera, ser&iacute;a la de Garsaball, que estaba formada por los batallones de Asturias n.&ordm; 23 (antiguo &ldquo;Juanelo de Laviana&rdquo;, mayor Ferm&iacute;n L&oacute;pez Naves, socialista), n.&ordm; 28 (antiguo &ldquo;Mateotti&rdquo;, mayor Jos&eacute; Torre Antu&ntilde;a, socialista) y el n.&ordm; 34, que era el ya citado &ldquo;Somoza&rdquo;. Para entonces, y debido a sus conocimientos de dibujo y a la posibilidad de interpretar planos, C&aacute;stor hab&iacute;a pasado de simple miliciano a teniente informador, grado con el que llegar&iacute;a a la localidad vizca&iacute;na de Zeanuri, donde toda la brigada se preparaba para las operaciones de combate, que tendr&iacute;an lugar para los hombres del &ldquo;Somoza&rdquo; durante la madrugada del 11 de abril. La de Anto&ntilde;anzas ya lo hab&iacute;a hecho cuatro d&iacute;as antes, participando en el primer ataque sobre la porfiada cumbre del Saibigain (5).
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                    alt="Avelino Fernández Roces en Areatza luciendo los galones de comisario inspector de las fuerzas expedicionarias de Asturias. Influyente militante anarquista y reconocido articulista, llegó a ser miembro del Consejo Soberano de Asturias y León. Evacuado del norte en octubre de 1937, intervino como comandante en los frentes del Ebro y Catalunya. Se exilió en Francia tras la Guerra Civil. En 1960 dejó la CNT para pasar al PSOE, donde ocupó diversos cargos. Falleció en 1990"
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                Avelino Fernández Roces en Areatza luciendo los galones de comisario inspector de las fuerzas expedicionarias de Asturias. Influyente militante anarquista y reconocido articulista, llegó a ser miembro del Consejo Soberano de Asturias y León. Evacuado del norte en octubre de 1937, intervino como comandante en los frentes del Ebro y Catalunya. Se exilió en Francia tras la Guerra Civil. En 1960 dejó la CNT para pasar al PSOE, donde ocupó diversos cargos. Falleció en 1990                            </span>
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        En ese momento, la situaci&oacute;n del frente que defend&iacute;a el Ej&eacute;rcito vasco, que hab&iacute;a agotado gran parte de sus reservas, era muy delicada, pues las tropas del general Mola hab&iacute;an llegado, tras una semana de terribles combates, a la divisoria de los puertos de Barazar, Zumelza (Dima) y Urkiola. El Gorbea, el m&iacute;tico monte bocinero, se manten&iacute;a en manos vascas, pero los rebeldes ocupaban, en sus estribaciones, Oketa, las cotas 729 y 781, Arralde, Abarokorta, Abaro y se proyectaban hasta el Altun. Ante una situaci&oacute;n de p&eacute;rdida continua de terreno, el mando hab&iacute;a dado orden de que el repliegue se hiciese sobre posiciones dominantes y se activase un contraataque &ldquo;con toda energ&iacute;a&rdquo; cuando llegase la noche o un tiempo que impidiese la presencia de la aviaci&oacute;n contraria, siempre omnipresente. Al amanecer del 11 de abril se produjo la primera operaci&oacute;n de los gubernamentales sobre las posiciones de Arralde, Altun y Saibigain. A los milicianos del Somoza les correspondi&oacute; &mdash;subiendo a Arimekorta desde Ipi&ntilde;aburu en una marcha nocturna en la que invirtieron diez horas- atacar Arralde, que estaba defendida por un destacamento del Sicilia, al que derrotaron. Pero tras solicitar infructuosamente el refuerzo del batall&oacute;n Rebeli&oacute;n de la Sal, que deb&iacute;a relevarles, se tuvieron que retirar por un contraataque rebelde y sufrieron un grave quebranto, siendo las bajas totales 27 muertos y 43 heridos (6). Al d&iacute;a siguiente, durante la gran operaci&oacute;n de rectificaci&oacute;n de la l&iacute;nea del Ej&eacute;rcito vasco, las tropas asturianas lideraron los ataques en todo este frente. Mientras los de Anto&ntilde;anzas tomaban el Saibigain, el &ldquo;Juanelo&rdquo; y el &ldquo;Mateotti&rdquo; atacaban las posiciones de Altungana y Altun respectivamente. El primero conseguir&iacute;a su objetivo, pero se tuvo que retirar ante la r&aacute;pida reacci&oacute;n de los rebeldes, que les causaron 15 bajas, mientras que el segundo se acercar&iacute;a hasta un pinar situado a 400 m del enemigo entre Altun y Barazar, teniendo que retirarse igualmente.
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                    alt="Cástor González, primero por la derecha, junto a algunos compañeros en el chalé de Areatza que les sirve de alojamiento"
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                Cástor González, primero por la derecha, junto a algunos compañeros en el chalé de Areatza que les sirve de alojamiento                            </span>
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                    alt="Cástor González, se retrata en Areatza subido a una moto de la Ertzain Igiletua, la sección motorizada de la policía vasca"
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                Cástor González, se retrata en Areatza subido a una moto de la Ertzain Igiletua, la sección motorizada de la policía vasca                            </span>
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        Tras unos d&iacute;as manteniendo sus posiciones en el frente, los hombres de la brigada de Garsaball fueron retirados a descansar a la cercana localidad de Areatza (Villaro), pero dejemos que sea el propio comandante del &ldquo;Juanelo&rdquo;, Ferm&iacute;n L&oacute;pez Naves, quien nos relate aquellas primeras experiencias de los batallones asturianos en los frentes vascos: &ldquo;El frente est&aacute; roto y no hay l&iacute;nea. Establecida esta y tomado contacto con el enemigo, se proyecta nuestra primera operaci&oacute;n en tierras bilba&iacute;nas. Desde las crestas de los montes [&hellip;] y Gorbea se domina perfectamente con la vista el campo de aviaci&oacute;n de Vitoria y esta capital. En la operaci&oacute;n no obtenemos m&aacute;s ventaja que la de castigar fuertemente al enemigo. Al d&iacute;a siguiente, la aviaci&oacute;n enemiga nos hace una primera visita con gran n&uacute;mero de aparatos. Hasta el 22 estamos en este frente sin m&aacute;s actuaci&oacute;n que la de fortificar y en esta fecha fuimos relevados para descansar en el pueblecito de Villaro&rdquo; (7).
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                    alt="Cástor González, segundo por la derecha con boina, se fotografía junto a un grupo de milicianos asturianos subidos al monumento al músico Arriaga en el bilbaíno parque de Doña Casilda"
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                Cástor González, segundo por la derecha con boina, se fotografía junto a un grupo de milicianos asturianos subidos al monumento al músico Arriaga en el bilbaíno parque de Doña Casilda                            </span>
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        Las fotograf&iacute;as de C&aacute;stor recogen todo ese periodo; en tres de ellas puede verse a milicianos del Somoza en el refugio de Agui&ntilde;alde, en las campas de Arimekorta, mientras que el resto recoge escenas relajadas en Areatza, donde se fotograf&iacute;an con algunas muchachas que han acudido a visitarles, destacando las tomadas en el chal&eacute; que les sirve de alojamiento. L&oacute;gicamente, C&aacute;stor es el protagonista de varias, ya sea sentado en una moto de la <em>Ertzain Igiletua </em>(Motorizada), en las escaleras del chal&eacute;, en el muro de la entrada, en la terraza &mdash;donde aprovecha para fotografiar a compa&ntilde;eros y paisanos- y tambi&eacute;n aparecen mandos de la brigada como Garsaball, Coll o el propio Roces en su calidad de comisario inspector. Tambi&eacute;n recogen visitas a Bilbao y Portugalete, adem&aacute;s de una curiosa foto del humilladero de Morga, donde tambi&eacute;n estuvieron desplegados durante las operaciones. En mayo Garsaball dej&oacute; el mando de la brigada para pasar a hacerse cargo de todas las fuerzas expedicionarias de Asturias, siendo sustituido por Jos&eacute; Rodr&iacute;guez <em>el Caleyu.</em> Durante todo este tiempo, C&aacute;stor aprovech&oacute; para hacer algunas interesantes caricaturas sobre las personas con las que trataba, denotando un esp&iacute;ritu cr&iacute;tico que le acompa&ntilde;ar&iacute;a toda su vida.
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                Cástor González sentado en un banco del Muelle de Hierro de Portugalete                            </span>
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        El recorrido de la brigada en los frentes vascos los llev&oacute; a Rigoitia a finales de abril de 1937, luego a Bizkargi, Pe&ntilde;a Lemona, Galdakao, Artxanda, Bilbao, Muskiz y Castro Urdiales, regresando finalmente a Asturias cuando comienza el verano de 1937. Terminada la guerra en el norte, C&aacute;stor fue hecho prisionero y trasladado a La Cadellada (Oviedo) y como &uacute;ltimo destino al campo de San Marcos (Le&oacute;n), donde fue sometido a consejo de guerra, pues pesaban sobre &eacute;l varios informes desfavorables, y tras diversos avatares fue condenado a tres a&ntilde;os de internamiento. Durante su estancia en San Marcos aprovech&oacute; para organizar una suerte de comunidad en la que puso a trabajar a &ldquo;dibujantes, orfebres y artesanos varios, encarg&aacute;ndose de los trabajos de restauraci&oacute;n del antiguo hospital&rdquo; (8). Tambi&eacute;n tocaba el armonio y cre&oacute; a su &ldquo;alter ego&rdquo;, el personaje de &ldquo;Marquitos&rdquo;, que bajo la apariencia de un p&iacute;caro querub&iacute;n simbolizaba su ansia de libertad y le permit&iacute;a transmitir los anhelos y necesidades que sent&iacute;a. A principios de 1940, al finalizar su periplo carcelario, ya se encontraba de vuelta en Avil&eacute;s. Ingres&oacute; en la escuela provincial de c&aacute;mara como primer viola y tambi&eacute;n regres&oacute; a la pintura y al dibujo con el &aacute;nimo de prosperar, pero la realidad de una dura posguerra era terca y el artista que se declaraba a s&iacute; mismo como autodidacta, a pesar de su proyecci&oacute;n y buenas cr&iacute;ticas, se ve&iacute;a asimismo constre&ntilde;ido a su Avil&eacute;s natal, sin que eso supusiese dem&eacute;rito alguno, pues anhelaba, por puro retraimiento y timidez, llevar una vida normal tanto como poder presentarse ante sus convecinos con todo su talento, llegando a su cenit con motivo de la exposici&oacute;n de acuarelas de agosto de 1946. Fue el punto de partida de una gran aventura personal que le llevar&iacute;a a exponer en Gij&oacute;n, Le&oacute;n y otras partes. Finalmente, el artista se ver&iacute;a realizado en la acuarela, aunque ese empuje, forzado por la realidad, acabar&iacute;a finalmente extingui&eacute;ndose, ya que vivir de la pintura era una utop&iacute;a (9).
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                Cástor González, primero por la derecha, junto a un grupo de milicianos asturianos en la ermita-humilladero de Morga                            </span>
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        En 1955 solicit&oacute; un empleo como delineante en la f&aacute;brica de Arnao de la Real Compa&ntilde;&iacute;a Asturiana de Minas, pero el artista segu&iacute;a creando, ya fuese realizando carteles, decorando armarios en la residencia familiar o los murales del acceso a los laboratorios de la propia f&aacute;brica. Viaj&oacute; a Par&iacute;s acompa&ntilde;ado de sus libretas, que llen&oacute; de dibujos, y poco despu&eacute;s de su regreso, en 1956, se cas&oacute; con Josefina Ovies. El viaje de novios los llevar&iacute;a a Nueva York y a Cuba, y a la vuelta cumplir&iacute;a su sue&ntilde;o de abrir una librer&iacute;a, un lugar privativo y propio donde su mente inquieta pudiese ser m&aacute;s libre, conformando un espacio diferente que tambi&eacute;n pudiese servir a la creatividad de otros, a la cultura, por el que pasaron, a decir de su hijo, &ldquo;personajes de toda &iacute;ndole&rdquo;. En 1970 expuso en Avil&eacute;s sus tan preciadas caricaturas a trav&eacute;s de una antolog&iacute;a que comenzaba nada menos que en 1928. Un nuevo &eacute;xito entre los suyos, para romper aquel t&oacute;pico de que nadie es profeta en su tierra. Pero la vida es evoluci&oacute;n constante y comenz&oacute; a transitar por un mundo personal donde la fantas&iacute;a llegaba hasta sus trazos, demostrando que el ni&ntilde;o que dibujaba influenciado por el naturalismo hab&iacute;a echado a volar la imaginaci&oacute;n. Fue el tiempo en que dibujaba figuras fantasmales y aleg&oacute;ricas, de imposibles formas. En 1987 ech&oacute; el cierre a la librer&iacute;a, pero su mente, la de un artista polifac&eacute;tico e integral, no lo hizo nunca, al menos no con su consentimiento. Falleci&oacute; en 2001. El paso de C&aacute;stor por Bizkaia durante aquella primavera de 1937 se puede considerar poco m&aacute;s que una an&eacute;cdota entre las miles de vidas arrojadas a la hoguera de la guerra, pero su mirada y creatividad tambi&eacute;n sirven a los fines de la microhistoria, como hemos demostrado aqu&iacute;, porque los materiales, si son buenos y se les trabaja, como ha hecho su hijo, son para siempre.
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                    alt="Diversas caricaturas realizadas por Cástor González en Areatza. En grande, a la izquierda, el comandante Garsaball; a su derecha, un autorretrato"
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            <span class="title">
                Diversas caricaturas realizadas por Cástor González en Areatza. En grande, a la izquierda, el comandante Garsaball; a su derecha, un autorretrato                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        (1) Avelino Fern&aacute;ndez Roces. (1985). <em>Hombres y cosas. Entre sorbo y sorbo y cr&oacute;nicas viajeras. Selecci&oacute;n de art&iacute;culos period&iacute;sticos publicados durante el exilio. </em>Barcelona: C&eacute;sar Viguera Editor.
    </p><p class="article-text">
        (2) Guillermo Tabernilla. <a href="https://www.cinturondehierro.net/es-es/Comunidad-Fortinera/Blog/ID/105/BIZKAIA-enero-de-1937-Las-fotos-de-Chim-de-la-Maleta-Mexicana-Historia-de-unos-materiales-de-cultura-vasca" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Bizkaia enero de 1937. Las fotos de Chim de la &ldquo;Maleta Mexicana&rdquo;. Historia de unos materiales de cultura vasca</em></a>. (23 de diciembre de 2016).
    </p><p class="article-text">
        (3) Ram&oacute;n Rodr&iacute;guez. (2014). <em>C&aacute;stor (C&aacute;stor Gonz&aacute;lez &Aacute;lvarez) 1913-2001. </em>Avil&eacute;s: Ediciones Nieva. P. 16.
    </p><p class="article-text">
        (4) Ib&iacute;dem. P. 24.
    </p><p class="article-text">
        (5) Guillermo Tabernilla y Julen Lezamiz. (2002). <em>Saibigain, el monte de la sangre. </em>Bilbao: Asociaci&oacute;n Sancho de Beurko. Pp. 45-46.
    </p><p class="article-text">
        (6) Ib&iacute;dem. P. 71. Esta informaci&oacute;n est&aacute; recogida de los propios partes de operaciones de la brigada de Garsaball (CDMH, PS Gij&oacute;n, L. 83, Expte 2). Sin embargo, Beldarrain, reproduciendo la opini&oacute;n de los mandos del batall&oacute;n nacionalista vasco Rebeli&oacute;n de la Sal, afirma que el Somoza fue repelido con grandes bajas sin llegar a tomar Arralde (Larralde dice &eacute;l), al avanzar hasta all&iacute; desde Atxuri confiadamente, sin hacer caso de la maniobra que proced&iacute;a para copar al enemigo, que ya deb&iacute;a estar avisado (Pablo Beldarrain. [1991]. <em> Historia cr&iacute;tica de la guerra en Euskadi. </em>Bilbao: Edici&oacute;n del autor. P. 130). En cualquier caso, nada de esto, de ser as&iacute;, ser&iacute;a achacable a los asturianos, que eran reci&eacute;n llegados al sector y no conoc&iacute;an la zona, movi&eacute;ndose por todas partes con gu&iacute;as. Tambi&eacute;n habla de desmanes cometidos en la retaguardia y otras cosas, que sin negar la posibilidad de que hayan sucedido puntualmente, se han convertido ya en un t&oacute;pico para hablar de la presencia de las milicias asturianas en Bizkaia.
    </p><p class="article-text">
        (7) Carlos Rojo P&eacute;rez (ed). (2011). <em>Memorias de Ferm&iacute;n L&oacute;pez Naves.</em> Oviedo: Fundaci&oacute;n Jos&eacute; Barreiro. P. 42.
    </p><p class="article-text">
        (8) Ram&oacute;n Rodr&iacute;guez. Op. Cit. P. 26.
    </p><p class="article-text">
        (9) Ib&iacute;dem. P. 82.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asociación Sancho de Beurko]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/castor-gonzalez-alvarez-fotos-artista-avilesino-frente-vasco-1937_132_6388592.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Nov 2020 19:00:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cástor González Álvarez, las fotos de un artista avilesino en el frente vasco (1937)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Asturias,Avilés,Guerra Civil Española,Franquismo,Bizkaia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Antonio Guezuraga Besanguiz. De las playas de Argelia en el 42 al Apollo 11]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/antonio-guezuraga-besanguiz-playas-argelia-42-apollo-11_132_6373720.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/60ec9d1e-9e10-48e9-8cc3-6f68f10e2593_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Antonio Guezuraga Besanguiz. De las playas de Argelia en el 42 al Apollo 11"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este natural de Busturia fue ingeniero jefe de la NASA y participó en la misión que llevó a Armstrong y Aldrin a la luna</p><p class="subtitle">'Fighting Basques: Ecos de dos guerras' - Más entregas del blog</p></div><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo es posible que un chico de una localidad peque&ntilde;a de Bizkaia, de apenas unos cientos de habitantes, consiguiese llegar a ser uno de los ingenieros jefes de la NASA, logrando poner al primer hombre en la superficie de la luna? Esta es la historia de Antonio Guezuraga Besanguiz.
    </p><p class="article-text">
        Antonio naci&oacute; el 10 de junio de 1919 en Busturia, a orillas del Cant&aacute;brico. Sus padres fueron Lucio Guezuraga Ateca, nacido el 13 de diciembre de 1893 en Axpe, Busturia, y Estefana Besanguiz Echevarria, nacida el 26 de diciembre de 1892 tambi&eacute;n en Busturia. Seg&uacute;n nos ha relatado el hijo de Antonio, Robert Guezuraga Uriarte, &ldquo;la madre de Antonio lo llev&oacute; a Bilbao, lo subi&oacute; a un barco cuyo destino final ser&iacute;a Nueva York y le dijo que cuando llegara buscara vascos en la ciudad, y lo ayudar&iacute;an. All&iacute; es donde conoci&oacute; a mi madre, Mar&iacute;a Uriarte&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tras viajar al puerto franc&eacute;s de Le Havre lleg&oacute; a Nueva York el 29 de junio de 1936 en el barco SS <em>Normandie</em>. Ten&iacute;a 17 a&ntilde;os. En la ciudad de los rascacielos resid&iacute;a su padre desde 1924. M&aacute;s de dos semanas despu&eacute;s, el 18 de julio de 1936, el golpe militar contra el gobierno electo desat&oacute; una guerra en Espa&ntilde;a que dur&oacute; tres largos a&ntilde;os. El hermano mayor de Antonio morir&aacute; durante la guerra.
    </p><p class="article-text">
        Sus estudios de ingeniero marino y su incipiente carrera en la marina mercante fueron interrumpidos por la Segunda Guerra Mundial (SGM). Aun no siendo ciudadano estadounidense fue alistado por el Ej&eacute;rcito de EEUU el 9 de enero de 1941 en Jamaica, Nueva York. Unos meses m&aacute;s tarde, en septiembre, Antonio obtuvo la ciudadan&iacute;a americana, sirviendo durante la guerra en dos regimientos de infanter&iacute;a correspondientes a otras tantas divisiones: los regimientos 39&ordm; (de la 9&ordf; Divisi&oacute;n &ldquo;Old Reliables&rdquo;) y 411&ordm; (de la 103&ordf; Divisi&oacute;n &ldquo;Cactus&rdquo;). Su experiencia durante la guerra fue ampl&iacute;sima e incluy&oacute; los teatros de operaciones norteafricano y europeo.
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                Condecoraciones recibidas por Antonio Guezuraga durante su participación en la Segunda Guerra Mundial                            </span>
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        Tras llegar a Argelia el 8 de noviembre de 1942 comenz&oacute; un periplo que le llev&oacute; a participar en las campa&ntilde;as de Argelia (siendo de los primeros combatientes estadounidenses en luchar en suelo extranjero) y T&uacute;nez, donde su unidad adquiri&oacute; un rol m&aacute;s activo al liderar las operaciones de combate cubriendo el avance de la 1&ordf; Divisi&oacute;n Blindada, contribuyendo a doblegar a los alemanes en el ep&iacute;logo norteafricano en mayo de 1943. Despu&eacute;s desembarcar&iacute;a en Sicilia, donde libraron ocho d&iacute;as de feroz lucha por Troina. Trasladados al Reino Unido para preparar la invasi&oacute;n de Francia, llegaron a Normand&iacute;a el D&iacute;a D+4, tomando parte en la lucha por la pen&iacute;nsula de Contentin y librando dur&iacute;simos combates que le llevar&iacute;an a progresar hasta el sur de Par&iacute;s y m&aacute;s tarde a B&eacute;lgica. A partir del 19 de septiembre de 1944 su unidad se vio envuelta en los terribles combates del bosque de Hurtgen y despu&eacute;s en la batalla de las Ardenas. Luego fueron enviados a Renania, desde donde progresaron hacia el interior de Alemania. En fecha indeterminada, al final de la guerra en Europa o justo despu&eacute;s de la misma, se incorpor&oacute; al 411&ordm; Regimiento de Infanter&iacute;a, que tuvo el gran honor de enlazar con las tropas norteamericanas que luchaban en Italia al atravesar los Alpes a trav&eacute;s del paso del Brennero, uniendo ambos frentes y llegando hasta Vipiteno el 4 de mayo de 1945. 
    </p><p class="article-text">
        Antonio fue licenciado con honores el 14 de agosto de 1945 con el rango de t&eacute;cnico de cuarto grado. Su especialidad era la mec&aacute;nica de autom&oacute;viles, por la que recibi&oacute; la insignia de conductor, a la que a&ntilde;adi&oacute; una barra de mec&aacute;nico, pero tambi&eacute;n ver&iacute;a acci&oacute;n con la infanter&iacute;a, obteniendo la prestigiosa insignia que acreditaba su entrada en combate. Sus condecoraciones inclu&iacute;an la Medalla de Buena Conducta, la Medalla de Servicio de Defensa de Estados Unidos, la Medalla de Servicio de Europa, &Aacute;frica y Medio Oriente y la Estrella de Bronce, que le fue concedida en febrero de 1945. En palabras de su hijo Robert, &ldquo;Antonio amaba EEUU y le sirvi&oacute; durante m&aacute;s de 50 a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s del fin de la guerra Antonio se cas&oacute; con Mar&iacute;a Uriarte Ateca, nacida en 1920 en Brooklyn, Nueva York, de padres inmigrantes vascos, Pedro Uriarte, nacido en Abadi&ntilde;o, Bizkaia, en 1891, y Eulalia Ateca Yspizua, nacida en Busturia en 1890. Tuvieron dos hijos durante un breve matrimonio al fallecer Mar&iacute;a tras el nacimiento de Robert. Los ni&ntilde;os fueron enviados a Busturia donde crecieron en casa de la madre de Antonio, regresando a Nueva York en 1957, a&ntilde;o en el que Antonio contrajo matrimonio con Eleonora Gregoratti, nacida en Luisiana de padre austriaco y madre italiana. Eleonora hab&iacute;a servido como enfermera de la Armada de EEUU en el Pac&iacute;fico durante la SGM. &ldquo;Ella fue un gran modelo a seguir para m&iacute;&rdquo;, nos coment&oacute; Robert.
    </p><p class="article-text">
        Antonio volvi&oacute; a la vida mar&iacute;tima, trabajando, en un inicio, para empresas navieras civiles. En marzo de 1947, se uni&oacute; al sistema de transporte de tropas del Ej&eacute;rcito de EEUU (USAT) con base en el Puerto de Nueva York, trasladando soldados y mercanc&iacute;as a Alemania e Italia, progresando r&aacute;pidamente en su carrera de ingeniero. Cuando el buque <em>Golden Eagle</em>, en el que trabajaba como segundo ingeniero asistente desde 1949, fue transferido al &Aacute;rea Atl&aacute;ntica del Servicio de Transporte Mar&iacute;timo Militar (MSTSLANT; posteriormente conocido como el Comando de Transporte Mar&iacute;timo Militar) en 1950, Antonio decidi&oacute; continuar siendo parte de la tripulaci&oacute;n, iniciando una nueva aventura en su vida. Sirvi&oacute; a bordo de varios buques Navales de EEUU (USNS) entre Nueva York y Europa, principalmente. A bordo del USNS <em>Buckner</em> recibi&oacute; una menci&oacute;n especial por sus grandes dotes como ingeniero jefe, cargo que ya ocupaba desde 1952.
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                    alt="La carrera marítima de Antonio Guezuraga se extendió desde 1947 a 1984, sirviendo en Corea y Vietnam"
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                La carrera marítima de Antonio Guezuraga se extendió desde 1947 a 1984, sirviendo en Corea y Vietnam                            </span>
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        Sirvi&oacute; tambi&eacute;n en el USNS <em>Vanguard</em> (T-AGM-19; anteriormente conocido como USNS <em>Muscle Shoals</em>, AGM-19), un barco de instrumentaci&oacute;n de alcance de misiles reconvertido en 1965, y que en 1966 fue transferido al Servicio de Transporte Mar&iacute;timo Militar. Dise&ntilde;ado para ser una estaci&oacute;n de seguimiento de misiles en alta mar, particip&oacute; en la serie de pruebas del Proyecto Apollo y en 1969 continu&oacute; en estas funciones. Posteriormente particip&oacute; en el programa Skylab y en el proyecto de prueba estadounidense-sovi&eacute;tico Apollo-Soyuz.
    </p><p class="article-text">
        Pero sin duda lo m&aacute;s notable fue la participaci&oacute;n de Antonio en el programa espacial Apollo, con el que la Administraci&oacute;n Nacional de Aeron&aacute;utica y el Espacio (NASA) pretend&iacute;a poner un hombre en la luna. Antonio trabaj&oacute; como un ingeniero jefe m&aacute;s de la NASA hasta 1984. 
    </p><p class="article-text">
        Fue seleccionado como el Empleado Marino del A&ntilde;o por el MSTSLANT en 1969. A su vez fue tambi&eacute;n elogiado p&uacute;blicamente por Michael Collins, piloto del m&oacute;dulo de mando del Apollo 11, uno de los tres hombres que fueron a la luna (16-20 de julio de 1969), junto al comandante Neil Armstrong y al piloto del m&oacute;dulo lunar Edwin &ldquo;Buzz&rdquo; Aldrin. Collins reconoci&oacute; la contribuci&oacute;n individual de Antonio, por su labor en el USNS <em>Vanguard</em>, para hacer de esa misi&oacute;n un &eacute;xito.
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                    alt="La NASA hace entrega de la medalla “Silver Snoopy” a Antonio Guezuraga en una ceremonia que tuvo lugar en febrero de 1970. “Silver Snoopy” es uno de los símbolos de la NASA que mejor representa la intención y el espíritu de los vuelos espaciales"
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                La NASA hace entrega de la medalla “Silver Snoopy” a Antonio Guezuraga en una ceremonia que tuvo lugar en febrero de 1970. “Silver Snoopy” es uno de los símbolos de la NASA que mejor representa la intención y el espíritu de los vuelos espaciales                            </span>
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        Collins escribi&oacute; sobre Antonio, &ldquo;Su contribuci&oacute;n fue un factor esencial en el &eacute;xito del Apolo 11&rdquo;. Consecuentemente, la NASA le otorg&oacute; el premio &ldquo;Silver Snoopy&rdquo; por su excelencia profesional en febrero de 1970. (Antonio era entonces miembro de la Oficina de Naves de Instrumentaci&oacute;n en el Centro de Vuelo Espacial Goddard, en Greenbelt, Maryland). Tambi&eacute;n particip&oacute; en el Proyecto de Prueba Apollo-Soyuz, la primera misi&oacute;n espacial tripulada internacional que tuvo lugar del 15 al 24 de julio de 1975. Por su trabajo en esta primera misi&oacute;n conjunta en el espacio exterior tambi&eacute;n recibi&oacute; una menci&oacute;n especial por parte de las tripulaciones de Estados Unidos y la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica.
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                    alt="El equipo Apollo-Soyuz entregó a Antonio Guezuraga un certificado con un medallón de metal por su contribución en el éxito de esta primera misión internacional en el espacio en 1975"
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                El equipo Apollo-Soyuz entregó a Antonio Guezuraga un certificado con un medallón de metal por su contribución en el éxito de esta primera misión internacional en el espacio en 1975                            </span>
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        La excepcionalidad de un joven emigrante llegado al pa&iacute;s con tan solo 17 a&ntilde;os se mide por los logros que a lo largo de su vida Antonio cosech&oacute;. Su madre Estefana no solo le embarc&oacute; hacia el Nuevo Mundo, sino que le posibilit&oacute; explorar un sinf&iacute;n de oportunidades que la vida le brind&oacute;, ayudando a que el sue&ntilde;o de caminar sobre la superficie de la luna se hiciese realidad. Junto a sus habilidades en la ingenier&iacute;a le acompa&ntilde;aron a lo largo de su vida sus habilidades sociales y ling&uuml;&iacute;sticas, ya que no solo hablaba euskera, sino que tambi&eacute;n sab&iacute;a leerlo y escribirlo. Seg&uacute;n nos relata su hijo Robert, &ldquo;Estaba muy orgulloso de eso, especialmente durante la &eacute;poca de la dictadura de Franco en Espa&ntilde;a&rdquo;. Adem&aacute;s, hablaba con fluidez en ingl&eacute;s, espa&ntilde;ol, italiano y alem&aacute;n. Antonio falleci&oacute; a la edad de 72 a&ntilde;os el 10 de abril de 1992 en Brevard, Florida. Poco imaginaba (&iquest;O s&iacute;?) Armstrong cuando dijo aquello de &ldquo;un peque&ntilde;o paso para el hombre, un gran salto para la humanidad&rdquo; que en realidad estaba describiendo a los miles de pasos que a su vez dieron otros tantos hombres y mujeres que facilitaron que se pudiese llegar a la luna. Entre ellos, un muchacho de Busturia. Uno de los nuestros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asociación Sancho de Beurko]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/antonio-guezuraga-besanguiz-playas-argelia-42-apollo-11_132_6373720.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Oct 2020 18:57:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Antonio Guezuraga Besanguiz. De las playas de Argelia en el 42 al Apollo 11]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Segunda Guerra Mundial,Nasa,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Elosu, 21 de octubre de 1936. Un crimen de guerra de los milicianos vascos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/elosu-21-octubre-1936-crimen-guerra-milicianos-vascos_132_6314029.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7cd1f49f-d70f-4ea2-9e52-ae2bb375903b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Elosu, 21 de octubre de 1936. Un crimen de guerra de los milicianos vascos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras el estallido de la Guerra Civil, Elosu, situado en el norte de Álava, quedó en la tierra de nadie en un momento en que el frente no estaba aún estabilizado y eran habituales las incursiones de un bando u otro para requisar alimentos</p><p class="subtitle">'Fighting Basques: Ecos de dos guerras 1936-1945' - Puedes leer todos los artículos de la Asociación Sancho de Beurko, en el blog</p></div><p class="article-text">
        Cuando publicaron la primera parte dedicada al frente alav&eacute;s all&aacute; por 2006 dos de los autores de este blog, Josu Aguirregabiria y Guillermo Tabernilla (1), pusieron luz a uno de los hechos m&aacute;s deleznables perpetrados por los milicianos vascos en los frentes de guerra, cual era la matanza de 17 civiles inocentes en el peque&ntilde;o pueblo de Elosu en el oto&ntilde;o de 1936. En plena eclosi&oacute;n del llamado &ldquo;movimiento memorial&iacute;stico&rdquo; un crimen como este, que no era atribuible a acci&oacute;n de guerra alguna sino que, adem&aacute;s, fue perpetrado por los milicianos republicanos con alevos&iacute;a y premeditaci&oacute;n, corr&iacute;a el riesgo de quedar sepultado para siempre en la intimidad del &aacute;mbito familiar, cubierto de un manto de silencio e incluso de verg&uuml;enza, como si ser v&iacute;ctima de cualquier acto contra los derechos de las personas fuese una elecci&oacute;n que llevase acarreada, encima, alguna culpa. La desinformaci&oacute;n &mdash;acentuada por el paso del tiempo-, el peligro de revisar constantemente los hechos de la pasada Guerra Civil sepultando los padecimientos de cada cual seg&uacute;n la coyuntura pol&iacute;tica del momento, nos puede llevar a minusvalorar hasta hacer desaparecer del recuerdo colectivo (y por ende, del relato hist&oacute;rico, reforzando cierta identidad que &ldquo;legitima los intereses sociopol&iacute;ticos de los agentes que los reproducen&rdquo; [2]) cuestiones como esta, que son consustanciales a cualquier guerra civil y que el pueblo vasco ya hab&iacute;a conocido ampliamente durante las llamadas carlistadas, a&uacute;n recientes en el ideario colectivo cuando sucedieron los hechos que hoy comentamos. &iquest;C&oacute;mo si no comprender que aquellas gentes llegasen a interiorizar semejante atrocidad hasta el punto de sentir que aquellos muertos, los suyos, no fuesen ya &ldquo;pol&iacute;ticamente correctos&rdquo;? Pero en este art&iacute;culo no incidiremos en lo fundamental de un relato que, basado en fuentes primarias, ya fue publicado en la obra citada, sino en las informaciones con las que no se pudo contar en aquel momento y que han sido ahora recopiladas, como aquellas, por la Asociaci&oacute;n Sancho de Beurko.
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                    alt="Otra foto de grupo del Perezagua. Williamson identificaría a los tres camaradas con tres “P” por Pepi, Pancho (él mismo por Pancho Villa, en alusión al nombre que había adoptado) y Paco. ¿Este último sería Francisco Celayeta Zubiaga, compañero suyo en la 2ª Compañía? Creemos que no todo el batallón tomó parte en los asesinatos de Elosu, siendo muy difícil discernir que responsabilidades tuvo cada cual en aquellos hechos"
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                Otra foto de grupo del Perezagua. Williamson identificaría a los tres camaradas con tres “P” por Pepi, Pancho (él mismo por Pancho Villa, en alusión al nombre que había adoptado) y Paco. ¿Este último sería Francisco Celayeta Zubiaga, compañero suyo en la 2ª Compañía? Creemos que no todo el batallón tomó parte en los asesinatos de Elosu, siendo muy difícil discernir que responsabilidades tuvo cada cual en aquellos hechos                            </span>
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        Tras el estallido de la Guerra Civil, Elosu, situado en el norte de Araba/&Aacute;lava, qued&oacute; en la tierra de nadie en un momento en que el frente no estaba a&uacute;n estabilizado y eran habituales las incursiones de un bando u otro para requisar alimentos, como sucedi&oacute; el d&iacute;a 1 de septiembre de 1936, cuando los milicianos gubernamentales obligaron a sus vecinos a acarrear 70 fanegas de trigo hasta la cercana Oller&iacute;as. En aquella coyuntura la presi&oacute;n sobre ellos no pod&iacute;a sino ir en aumento y se vieron pronto cuestionados en un momento en que ambos bandos en conflicto recababan informaciones de pastores y <em>baserritarras</em>, lo que fue aprovechado por un hombre a quien todos conoc&iacute;an como El Buey<strong> &mdash;</strong>que se hab&iacute;a ganado como esp&iacute;a las simpat&iacute;as del comandante del batall&oacute;n comunista Perezagua y jefe de las fuerzas gubernamentales situadas en Ubidea, Juli&aacute;n Texeira- para saldar cuentas pendientes con sus convecinos, con los que hab&iacute;a mantenido una violenta trifulca antes de la guerra, llegando el incidente al l&iacute;mite de arrancar la oreja de uno de ellos, siendo detenido y encarcelado por aquellos hechos. Al atardecer del 20 de octubre de 1936 una partida de milicianos del Perezagua bajo el mando de Texeira, a quien acompa&ntilde;aba El Buey, saquearon Elosu y se llevaron con ellos a 17 vecinos, a quienes asesinaron en la madrugada del d&iacute;a siguiente sin miramientos (3). El pueblo quedar&iacute;a tan traumatizado por aquella atrocidad que, muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, cuando Aguirregabiria y Tabernilla quisieron recabar alg&uacute;n testimonio les fue pr&aacute;cticamente imposible, aunque la documentaci&oacute;n consultada en el Archivo Hist&oacute;rico Nacional &mdash;donde por aquel entonces se encontraban los materiales generados por la llamada Causa General- no dejaba lugar a dudas, si bien quedaba por constatar alg&uacute;n testimonio procedente del batall&oacute;n Perezagua que determinase de modo concluyente la autor&iacute;a de aquellos milicianos comunistas procedentes de la Zona Minera de Bizkaia en aquellos hechos. La responsabilidad de El Buey &mdash;a quien no se citar&aacute; por su nombre, pues ya se hizo en la publicaci&oacute;n del 2006- adquiere tintes de verdadera tragedia personal por cuanto era, adem&aacute;s de vecino del pueblo, pariente de alguno de los asesinados. Su implicaci&oacute;n, posiblemente motivado por un ansia de venganza, est&aacute; totalmente probada, incluso figura adscrito a la plana mayor (jefatura) del batall&oacute;n con la graduaci&oacute;n de cabo en la n&oacute;mina de la 2&ordf; Quincena de noviembre de 1936 (4).
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                    alt="Domingo Jakakortexarena “Aita Txomin” era párroco de Nafarrate cuando sucedieron los hechos de Elosu, que tuvo ocasión de conocer por referencias directas al encontrarse muy cerca. Además, cuando pasó de capellán al batallón Araba supo de algunos gudaris que eran familiares de los asesinados y de las intenciones de estos de tomarse la justicia por su mano, algo que al final no llegó a suceder. En 1940 se exilió en Argentina y trabajó en distintos ámbitos del conocimiento: publicó el diccionario euskera-castellano y castellano-euskera en la editorial Ekin, además de escribir sus memorias y traducir “Martín Fierro” con motivo de su centenario (1972). Regresó a su localidad natal de Berastegi en 1980, publicando una obra de dos volúmenes dedicada a la apicultura o Erlezaintza. Falleció en 1993"
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                Domingo Jakakortexarena “Aita Txomin” era párroco de Nafarrate cuando sucedieron los hechos de Elosu, que tuvo ocasión de conocer por referencias directas al encontrarse muy cerca. Además, cuando pasó de capellán al batallón Araba supo de algunos gudaris que eran familiares de los asesinados y de las intenciones de estos de tomarse la justicia por su mano, algo que al final no llegó a suceder. En 1940 se exilió en Argentina y trabajó en distintos ámbitos del conocimiento: publicó el diccionario euskera-castellano y castellano-euskera en la editorial Ekin, además de escribir sus memorias y traducir “Martín Fierro” con motivo de su centenario (1972). Regresó a su localidad natal de Berastegi en 1980, publicando una obra de dos volúmenes dedicada a la apicultura o Erlezaintza. Falleció en 1993                            </span>
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        Seg&uacute;n relata un nieto de un miliciano del Perezagua que no desea que su nombre figure en este art&iacute;culo y que ha sido recogido por los autores en 2020, oy&oacute; a su abuelo contar como &ldquo;entraron en un pueblo de &Aacute;lava y entre los 16 y los 60 a&ntilde;os fusilaron a todos los varones. El motivo era que dos del Perezagua hab&iacute;an desaparecido y despu&eacute;s fueron encontrados ahorcados&rdquo;, por lo que se trat&oacute; de una represalia orquestada por la propia jefatura del batall&oacute;n, cuya responsabilidad es indelegable. Sin embargo, sabemos que tambi&eacute;n ejecutaron a cinco mujeres y que la edad de las v&iacute;ctimas estaba entre los 17 y los 70 a&ntilde;os (5), con lo que el relato, si bien es esclarecedor de la autor&iacute;a del Perezagua, tiene algunos errores y/u omisiones que son perfectamente comprensibles teniendo en cuenta la gravedad de aquellos hechos y el modo en que fueron sociabilizados en la memoria colectiva de un batall&oacute;n cuyos milicianos se enfrentaron en muchas ocasiones a situaciones l&iacute;mite durante la campa&ntilde;a: Isuskitza, Villarreal, Asturias, Barazar, Ma&ntilde;aria, Iurre y Artxanda. Nada como la guerra para deshumanizar a los hombres.
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                    alt="La iglesia de Elosu completamente destruida tras la batalla de Villarreal. Su párroco recibió un disparo en el vientre y fue recogido por el cura de Nafarrate, Domingo Jakakortexarena, que lo llevó a su casa, donde tapó sus heridas y preparó un carro de bueyes para llevarlo a un hospital. Sobrevivió a la guerra"
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                La iglesia de Elosu completamente destruida tras la batalla de Villarreal. Su párroco recibió un disparo en el vientre y fue recogido por el cura de Nafarrate, Domingo Jakakortexarena, que lo llevó a su casa, donde tapó sus heridas y preparó un carro de bueyes para llevarlo a un hospital. Sobrevivió a la guerra                            </span>
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        Pero a&uacute;n hay un segundo testimonio sobre aquellos hechos que no fue incluido en el libro sobre el frente de &Aacute;lava del 2006, y era el del p&aacute;rroco de Nafarrate, Domingo Jakakortexarena Garmendia, euskaltzale y nacionalista vasco, m&aacute;s conocido como Aita Txomin, que ser&iacute;a capell&aacute;n<em> </em>del batall&oacute;n Araba (PNV) durante la Guerra Civil. Tras ser detenido por los rebeldes y trasladado a Vitoria al comienzo de las hostilidades, se encontraba de vuelta en Nafarrate ejerciendo su ministerio cuando sucedieron los hechos de Elosu. Seg&uacute;n el relato de Jakakortexarena, la cuesti&oacute;n de los dos milicianos del Perezagua que cayeron muertos &mdash;la mecha que prendi&oacute; la p&oacute;lvora- es cierta, pero no se parece a la versi&oacute;n que luego ser&iacute;a difundida entre los miembros del batall&oacute;n comunista. El testimonio del sacerdote, natural de la localidad guipuzcoana de Berastegi, fue recogido en su libro &ldquo;Dos ideales en la vida&rdquo; y ha llegado hasta nosotros gracias a Jon Gotzon Laburu.
    </p><p class="article-text">
        <em>Un d&iacute;a nos lleg&oacute; una noticia lamentable, que hizo erizar los pelos a todos nuestros gudaris. Vigilando el frente de Elosua estaba aquel Comandante Rojo, esmirriado y seco que me quiso llevar a la pared de la iglesia para fusilarme </em>(Texeira) <em>y claro, igual que al Comandante del &ldquo;Meabe&rdquo;, a &eacute;l tambi&eacute;n se le ofreci&oacute; para ayudar como secretario, aquel malvado, pleitero y seudo-intelectual que el pueblo le ten&iacute;a arrinconado, del que antes de ahora hemos hablado, y como en traicioneras maldades ambos eran iguales, se entend&iacute;an muy bien para hacer desaguisados. En uno de aquellos d&iacute;as, parece que salieron dos soldados hacia el monte y cayendo en una emboscada de los fascistas, mataron a ambos. Estos dos traidores echaron la culpa a los del pueblo, sugiriendo que alguno avis&oacute; a los fascistas c&oacute;mo iban dos soldados del Batall&oacute;n al monte y para escarmiento decidieron matar a todas las derechas del pueblo. Esta oportunidad aprovech&oacute; aquel malvado del pueblo para poner en la lista a todos los que &eacute;l odiaba. Los llevaron, a todos los que &eacute;l se&ntilde;alaba, casa por casa, a un rinc&oacute;n solitario, muchachitos, ni&ntilde;as, jovencitos y sus padres y madres poni&eacute;ndoles a todos en filas, mostr&aacute;ndose insensibles ante los gritos de los ni&ntilde;os, los llantos de las madres y los improperios de los padres, con unas r&aacute;fagas de ametralladoras silenciaron a todos para</em><em><strong> </strong></em><em>siempre. Lo m&aacute;s espantoso de todo ello era que los hermanos mayores de aquellos ni&ntilde;os, y los hijos de aquellos padres y madres ejemplares, ofreci&eacute;ndose como voluntarios estaban luchando en nuestro Batall&oacute;n &ldquo;Araba&rdquo;, defendiendo Euzkadi. Cuando nuestros gudaris supieron que aquellos bestias salvajes rojos les mataron a sus hermanos, hermanas, padres y madres, decidieron liquidar el batall&oacute;n &ldquo;Perezagua&rdquo;.</em>
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                    alt="Vista de la zona donde se produjeron los crímenes (marcada con un 2) a la que se llega tomando el desvío de Etxaguen según se viene de la N-240. Aquí fueron enterradas 18 personas, 17 vecinos de Elosu a los que se había trasladado en camiones y un miliciano del que no tenemos más datos. Marcado con un 1 puede verse el edificio donde pasaron la noche antes de ser asesinados"
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                Vista de la zona donde se produjeron los crímenes (marcada con un 2) a la que se llega tomando el desvío de Etxaguen según se viene de la N-240. Aquí fueron enterradas 18 personas, 17 vecinos de Elosu a los que se había trasladado en camiones y un miliciano del que no tenemos más datos. Marcado con un 1 puede verse el edificio donde pasaron la noche antes de ser asesinados                            </span>
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        <em>A los Jefes y a los Capellanes, nos cost&oacute; convencerlos para que no echaran sobre sus hombros esa grave y tremenda responsabilidad de tomar la justicia por sus manos, haciendo tan horrendo linchamiento. Les tuvimos que prometer, que aquel crimen colectivo de ninguna manera dejar&iacute;amos sin su debida sanci&oacute;n, d&aacute;ndoles nuestra palabra de que elevar&iacute;amos, al tribunal de guerra, la denuncia, prometiendo que all&iacute; nos presentar&iacute;amos como testigos. Al fin, la justicia que pens&aacute;bamos hacer la hicieron los fascistas, tom&aacute;ndonos la delantera, ya que en un ataque lograron tumbarle de bruces a aquel Comandante esmirriado, petizo y seco con una bala que le atraves&oacute; el coraz&oacute;n y haciendo prisionero al malvado secretario, a la vista de todo el pueblo, le ahorcaron en el mismo pueblo de Elosua </em>(6)<em>.</em>
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                    alt="Combatientes del Ejército vasco en Santoña a finales de agosto de 1937. Allí recaló Texeira, que sería detenido y encarcelado para evitar represalias contra su persona por los sucesos de Elosu. Era gallego y antes de la guerra trabajaba de criado en la carnicería de Jesús Irazola en Ortuella, siendo muy conocido en la localidad minera"
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            <span class="title">
                Combatientes del Ejército vasco en Santoña a finales de agosto de 1937. Allí recaló Texeira, que sería detenido y encarcelado para evitar represalias contra su persona por los sucesos de Elosu. Era gallego y antes de la guerra trabajaba de criado en la carnicería de Jesús Irazola en Ortuella, siendo muy conocido en la localidad minera                            </span>
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        Si bien el testimonio de Jakakortexarena no es preciso en cuanto a las fechas, pues mezcla algunas cosas, deja meridianamente clara la responsabilidad del batall&oacute;n Perezagua y de su comandante Texeira, un hombre a quien conoc&iacute;a bien, pues dio orden de fusilarle cuando los milicianos vascos llegaron a Nafarrate al comienzo de la batalla de Villarreal. Tampoco acierta el sacerdote con el final de los responsables de la matanza, ya que a Texeira &mdash;al menos que nosotros sepamos- se le pierde la pista en Santo&ntilde;a, donde los <em>gudaris </em>del batall&oacute;n Araba intentaron ajusticiarle por los hechos de Nafarrate, por lo que fue detenido por los nacionalistas vascos para garantizar su seguridad, siendo puesto en libertad poco despu&eacute;s con la promesa de abandonar la villa c&aacute;ntabra. En cuanto a El Buey, regres&oacute; a Elosu y se escondi&oacute; en casa de su cu&ntilde;ado, a quien amenaz&oacute; para que no lo denunciase, pero fue detenido por la Guardia Civil del cuartel de Villareal y trasladado a la c&aacute;rcel de Vitoria, de donde sali&oacute; el 28 de julio de 1938 con destino a la prisi&oacute;n de Donostia-San Sebasti&aacute;n, siendo ajusticiado a garrote vil el 30 de octubre de 1939 a la edad de 49 a&ntilde;os. En los &uacute;ltimos tiempos, de manera discreta y prudente como corresponde a quienes han llevado en la intimidad el dolor durante d&eacute;cadas, las familias de Elosu han dedicado una placa para honrar la memoria de sus seres queridos en el cementerio del pueblo. En la Asociaci&oacute;n Sancho de Beurko nos queda la satisfacci&oacute;n de haber contribuido a aportar los materiales para que esta historia no pase al olvido.
    </p><p class="article-text">
        (1) Josu Aguirregabiria y Guillermo Tabernilla. (2006). <em>El frente de &Aacute;lava. Primera parte: del 18 de julio a la batalla de Villarreal.</em> Bilbao: Ediciones Beta.
    </p><p class="article-text">
        (2) Francisco Sevillano Calero. (2003). &ldquo;La construcci&oacute;n de la memoria y el olvido en la Espa&ntilde;a democr&aacute;tica&rdquo;. <em>Ayer</em>, 52, pp. 297-320. Citado en Xabier Roig&eacute;. &ldquo;De monumentos de piedra a patrimonio inmaterial. Estrategias pol&iacute;ticas, museol&oacute;gicas y museogr&aacute;ficas de presentaci&oacute;n de la memoria&rdquo;, en I&ntilde;aki Urtizberea (ed. 2016). <em>Lugares de memoria traum&aacute;tica. Representaciones museogr&aacute;ficas de conflictos pol&iacute;ticos y armados. </em>Bilbao: UPV-EHU. P. 43.
    </p><p class="article-text">
        (3) Josu Aguirregabiria y Guillermo Tabernilla. Op. Cit. Pp. 84-87. 
    </p><p class="article-text">
        (4) Caja 15, Expte 2 (Archivo Hist&oacute;rico de Euskadi).
    </p><p class="article-text">
        (5) En el libro &ldquo;El frente de &Aacute;lava&rdquo; del 2006 hay algunos errores de transcripci&oacute;n que tienen su origen en la documentaci&oacute;n de la Causa General consultada por los autores en el AHN, que se han corregido en este art&iacute;culo. Los 17 asesinados, entre los que hab&iacute;a muchachos y mujeres, eran Timoteo Gonz&aacute;lez de Mend&iacute;vil (53), Valentina Urquiola (47), F&eacute;lix Gonz&aacute;lez de Mend&iacute;vil Urquiola (21), Leocadio Urquiola Gonz&aacute;lez de Mend&iacute;vil (37), Celedonio Urquiola Gonz&aacute;lez de Mend&iacute;vil (34), Victoriano Urquiola Gonz&aacute;lez de Mend&iacute;vil (47), Antonio Garc&iacute;a de Cort&aacute;zar (53), Juana Armentia Chopitea (57), Antonio Garc&iacute;a de Cort&aacute;zar (17), F&eacute;lix Basabe (69), Andr&eacute;s Basabe (35), Teresa Viteri (60), Dolores Dom&iacute;nguez Pu&eacute;rtolas (70), Rom&aacute;n S&aacute;ez de Buruaga (64) , Luc&iacute;a Ruiz de Erenchun (64), Eugenio de Mendiz&aacute;bal (54) y Juan Ruiz de Erenchun Garmendia (40). Seg&uacute;n un testigo, en la exhumaci&oacute;n de los cuerpos apareci&oacute; un cad&aacute;ver que har&iacute;a el n&uacute;mero 18, pero no se ha podido averiguar la identidad de este. Afirma que se trata de un miliciano que se neg&oacute; a participar en el crimen. La primera vez que se situ&oacute; con precisi&oacute;n el lugar donde sucedieron los hechos fue en un art&iacute;culo sobre los nidos de Oller&iacute;as de la Asociaci&oacute;n Sancho de Beurko (https://www.cinturondehierro.net/es-es/Comunidad-Fortinera/Blog/ID/184/Los-nidos-de-Ollerias-historia-tipologia-y-grafitis-1-parte-por-Josu-M-Aguirregabiria-y-Jose-Angel-Brena).
    </p><p class="article-text">
        (6) Jon Gotzon Laburu. (2005). <em>La odisea del batall&oacute;n Araba. Una lucha por la democracia y la libertad. </em>Edici&oacute;n del autor. Pp. 185-186.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asociación Sancho de Beurko]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/elosu-21-octubre-1936-crimen-guerra-milicianos-vascos_132_6314029.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Oct 2020 17:42:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Elosu, 21 de octubre de 1936. Un crimen de guerra de los milicianos vascos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Guerra Civil Española,Memoria Histórica,Álava]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“¡Esta es también mi guerra!” Cecilia Corcuera y Carmen Arabia en el Ejército de Estados Unidos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/guerra-cecilia-corcuera-carmen-arabia-ejercito-estados-unidos_132_6300479.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/090c1805-cb3d-49e7-bd11-f8d2d265a859_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“¡Esta es también mi guerra!” Cecilia Corcuera y Carmen Arabia en el Ejército de Estados Unidos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La vasca Cecilia Corcuera Berasategui y la catalana Carmen Arabia i Gironés lucharon contra Hitler al servicio del Ejército estadounidense</p><p class="subtitle">Mapa - 1.194 hombres y dos mujeres de 44 provincias (y del Marruecos español) combatieron en la II Guerra Mundial con Estados Unidos</p></div><p class="article-text">
        En <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/espanoles-hitler-servicio-ejercito-estados-unidos_132_6216218.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Espa&ntilde;oles contra Hitler. Al servicio del Ej&eacute;rcito de Estados Unidos&rdquo;</a> presentamos los resultados de un an&aacute;lisis preliminar sobre el peso emigratorio espa&ntilde;ol en el Ej&eacute;rcito de tierra de Estados Unidos (EEUU) en la Segunda Guerra Mundial (SGM). En este trabajo identificamos a 1.194 hombres y dos mujeres procedentes de Espa&ntilde;a alistados en el Ej&eacute;rcito estadounidense durante el mencionado conflicto b&eacute;lico. Formaron parte de un contingente de m&aacute;s de 300.000 extranjeros (ciudadanos y no ciudadanos estadounidenses) que combatieron bajo la bandera norteamericana.
    </p><p class="article-text">
        Desde la publicaci&oacute;n de esta investigaci&oacute;n (la cual sigue su curso a d&iacute;a de hoy) no han sido pocas las personas, instituciones p&uacute;blicas y asociaciones del llamado &aacute;mbito de la memoria hist&oacute;rica que se han dirigido a la <a href="http://www.sanchodebeurko.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n Sancho de Beurko Elkartea</a> para conocer de primera mano los objetivos del proyecto &ldquo;<a href="https://www.fightingbasques.net/es-es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fighting Basques: Memoria de la Segunda Guerra Mundial</a>&rdquo;, y por supuesto para averiguar y divulgar la identidad de las dos mujeres identificadas (hasta la fecha) que forman parte del grupo de los casi 1.200 veteranos nacidos en Espa&ntilde;a. A todos ellos nuestro m&aacute;s sincero agradecimiento por su inter&eacute;s. El presente art&iacute;culo est&aacute; dedicado a la memoria de estas dos mujeres, confiando que el futuro nos desvele el nombre de otras muchas compa&ntilde;eras de armas que participaron en la SGM. Se trata de la vasca Cecilia Corcuera Berasategui y de la catalana Carmen Arabia i Giron&eacute;s.
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                    alt="“¡Esta es también mi guerra!”, exclamaba el poster de reclutamiento del Cuerpo de Mujeres (Auxiliares) del Ejército. La inclusión de la mujer en la maquinaria de guerra americana, tanto civil como militar, fue excepcional pero determinante en el devenir de la contienda."
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                “¡Esta es también mi guerra!”, exclamaba el poster de reclutamiento del Cuerpo de Mujeres (Auxiliares) del Ejército. La inclusión de la mujer en la maquinaria de guerra americana, tanto civil como militar, fue excepcional pero determinante en el devenir de la contienda.                            </span>
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        Corcuera y Arabia fueron dos de las cerca de 350.000 mujeres que sirvieron en las diversas ramas militares estadounidenses durante la SGM. Con el objetivo de liberar a los soldados de todo trabajo no relacionado con el propio combate, se crearon varios cuerpos militares (auxiliares) al inicio de la guerra, uni&eacute;ndose a los ya cl&aacute;sicos de enfermer&iacute;a de la Armada y el Ej&eacute;rcito. Corcuera y Arabia se alistaron voluntariamente en el <strong>Cuerpo de Mujeres (Auxiliares) del Ej&eacute;rcito</strong> (<em>Women&rsquo;s Army (Auxiliary) Corps</em>, WAAC/WAC), creado en mayo de 1942. El WAC lleg&oacute; a estar formado por 150.000 mujeres, muchas de las cuales fueron destinadas a los diferentes teatros de operaciones militares. Nunca antes las mujeres, con la excepci&oacute;n de las enfermeras, hab&iacute;an servido en las filas del Ej&eacute;rcito de EEUU, convirti&eacute;ndose a su vez en el &uacute;nico cuerpo auxiliar en servir en el extranjero.
    </p><h3 class="article-text">Cecilia Joyce Corcuera Berasategui</h3><p class="article-text">
        De los 117 vascos nacidos en la actual Comunidad Aut&oacute;noma de Euskadi (un 10% del total de alistados procedentes de Espa&ntilde;a), 108 lo hicieron en Bizkaia. Cinco proven&iacute;an de Gipuzkoa y tan solo cuatro de &Aacute;lava-Araba. Entre estos &uacute;ltimos encontramos a Cecilia Joyce Corcuera Berasategui. Aunque la mayor&iacute;a de ellos hicieron del Oeste Americano su segundo hogar, un 38% se quedaron en Nueva York, como fue el caso de su familia.
    </p><p class="article-text">
        Cecilia naci&oacute; en 1916 en la localidad alavesa de Arraia (hoy en d&iacute;a Arraia-Maeztu). Su padre, Pedro &ldquo;Peter&rdquo; Corcuera Beltr&aacute;n &mdash;nacido en 1887 en Subijana de &Aacute;lava/Subillana-Gasteiz- y su madre, Serapia &ldquo;Sophia&rdquo; Berasategui Ormazabal &mdash;nacida en Arraia (otras fuentes indican Zalduendo) en 1886-, emigraron a Vancouver, en la Columbia Brit&aacute;nica de Canad&aacute; en 1910. &Eacute;l era marinero. All&iacute; naci&oacute; el primero de sus hijos, Felipe Tom&aacute;s o &ldquo;Philip Thomas&rdquo; (1914-1998). Tras cinco a&ntilde;os en Canad&aacute;, regresaron a Europa. Su padre volvi&oacute; a emigrar en 1916, dirigi&eacute;ndose esta vez a EEUU. Se estableci&oacute; en la ciudad de &Aacute;msterdam en el Estado de Nueva York, donde encontr&oacute; un trabajo de vigilante de noche en una de las muchas f&aacute;bricas de alfombras de la localidad. Labor que desempe&ntilde;ar&aacute; el resto de su vida. Cecilia junto a su madre y hermano Felipe se reunieron con el padre en 1920 tras cuatro largos a&ntilde;os de ausencia. Ella ten&iacute;a apenas cuatro a&ntilde;os y era la primera vez que ve&iacute;a a su padre. En &Aacute;msterdam nacer&aacute;n el resto de los hermanos: Margaret Julia (1922-1996), Joseph Martin (1924-2006), Elizabeth (1927-2015) y Richard (1931-2016).
    </p><p class="article-text">
        En la d&eacute;cada de 1930, tanto el padre como Cecilia consiguieron la nacionalidad estadounidense. Tras estudiar en el instituto Wilbur H. Lynch de &Aacute;msterdam, Cecilia trabaj&oacute; como tejedora en una f&aacute;brica de alfombras cuando se alist&oacute; en el Cuerpo de Mujeres del Ej&eacute;rcito el 8 de marzo de 1943, en Albany, la capital del Estado de Nueva York, un mes despu&eacute;s del alistamiento de su hermano Joseph. Cecilia ten&iacute;a 26 a&ntilde;os. Dos meses m&aacute;s tarde falleci&oacute; su padre. (La madre lo har&aacute; en 1968). Aunque no conocemos muchos detalles del servicio militar de Cecilia, creemos que lo realiz&oacute; en el propio pa&iacute;s. En su uniforme luce el parche de los Puertos de Embarque, una rama del Cuerpo de Transporte del Ej&eacute;rcito con jurisdicci&oacute;n sobre el env&iacute;o de tropas, armas y pertrechos en instalaciones portuarias, normalmente dentro del territorio de EEUU.&nbsp;Para que nos hagamos una idea de lo ingente de esta tarea, al final de la guerra el Cuerpo de Transporte hab&iacute;a trasladado a m&aacute;s de 30 millones de soldados dentro de los Estados Unidos continental y siete millones de soldados m&aacute;s 126 millones de toneladas de suministros en el extranjero. Fue licenciada con honores con el rango de soldado de primera clase al finalizar la guerra. (Joseph lo ser&iacute;a con el grado de sargento).
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                    alt="Fotografía de los hijos del matrimonio Corcuera Berasategui. Sentados, de izquierda a derecha: Elizabeth, Margaret y Cecilia. De pie, de izquierda a derecha: Richard, Joseph y Philip"
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                Fotografía de los hijos del matrimonio Corcuera Berasategui. Sentados, de izquierda a derecha: Elizabeth, Margaret y Cecilia. De pie, de izquierda a derecha: Richard, Joseph y Philip                            </span>
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        Tras la guerra, en 1950, Cecilia contrajo matrimonio con un veterano de la SGM, James Louis Murphy. Cecilia falleci&oacute; en 1984, a la edad de 67 a&ntilde;os, en la ciudad que la vio crecer. El hermano peque&ntilde;o de Cecilia, Richard fue un veterano de la Primera Divisi&oacute;n del Cuerpo de Marines en la Guerra de Corea. Falleci&oacute; a los 85 a&ntilde;os, siendo el &uacute;ltimo de la generaci&oacute;n de su familia nacida en EEUU.
    </p><h3 class="article-text">Carmen Arabia i Giron&eacute;s</h3><p class="article-text">
        De los 57 catalanes identificados en el estudio (un 4% de todos los alistados provenientes de Espa&ntilde;a), 45 eran originarios de la provincia de Barcelona. Solo cinco proven&iacute;an de Girona, provincia de nacimiento de Carmen Arabia i Giron&eacute;s, otros cinco de Tarragona y dos de Lleida. Cerca del 50% de ellos eligieron Nueva York como destino final de su traves&iacute;a migratoria. Este fue tambi&eacute;n el destino elegido por su familia.
    </p><p class="article-text">
        Carmen naci&oacute; en 1905 en Sant Feliu de Guixols. Sus padres fueron Jos&eacute; Emilio Camilo Arabia i Bruguera &mdash;nacido en 1862 en Arenys de Mar, en la provincia de Barcelona- y Magdalena Ramona Mar&iacute;a Giron&eacute;s i Comas &mdash;nacida en 1872 en Sant Feliu de Guixols. Carmen y su familia emigraron a EEUU en 1914, a un mes del inicio de la Gran Guerra. Ten&iacute;a 8 a&ntilde;os. Le acompa&ntilde;aban sus hermanas: Teresa &ldquo;Theresa&rdquo; (1894-1987), Mar&iacute;a (1908-1995) y Concepci&oacute;n &ldquo;Conchita&rdquo; (1912). La familia se asent&oacute; en Brooklyn, en la ciudad de Nueva York, donde el padre trabaj&oacute; como contable para la <em>International Cork Company</em>, una de las f&aacute;bricas de corcho m&aacute;s importantes del pa&iacute;s. Tras el fallecimiento del padre en 1928, la familia se traslad&oacute; a Forest Hills, en el barrio neoyorquino de Queens.
    </p><p class="article-text">
        Para entonces, la hermana mayor de Carmen, Teresa hab&iacute;a contra&iacute;do matrimonio con Joan &ldquo;John&rdquo; Agell Castells, nacido en Barcelona en 1891, qui&eacute;n tras un periodo en Cuba &mdash;en 1913 fue nombrado secretario del Centro Catal&aacute;n de Santiago-, lleg&oacute; al Puerto de Nueva York en la Diada de 1916. Al inicio de la d&eacute;cada de 1930, Joan fue elegido secretario del <em>Centre Nacionalista Catal&aacute; de Nova York</em>, fundado en 1920. Este grupo adopt&oacute; la &ldquo;Estelada&rdquo; y propuso adoptar la nacionalidad estadounidense y renunciar a la nacionalidad espa&ntilde;ola durante la dictadura de Primo de Rivera, similar a lo que propondr&aacute; Jon Bilbao (subdelegado del Gobierno Vasco en el exilio) a&ntilde;os m&aacute;s tarde en el propio contexto de la SGM. Carmen y sus hermanas residieron con Teresa y su marido durante un tiempo en los primeros a&ntilde;os de la d&eacute;cada de 1940.
    </p><p class="article-text">
        Carmen estudi&oacute; en el Hunter College de Nueva York (una instituci&oacute;n acad&eacute;mica dedicada exclusivamente a las mujeres) y en la Universidad de Columbia. En 1932 consigui&oacute; la nacionalidad estadounidense. &ldquo;Apoyar&eacute; y defender&eacute; la Constituci&oacute;n y las leyes de los Estados Unidos de Am&eacute;rica contra todos los enemigos, nacionales y extranjeros&rdquo;, as&iacute; rezaba parte de su juramento de lealtad a su pa&iacute;s de adopci&oacute;n. Poco o nada hubiera imaginado, en aquel entonces, que esas palabras se tornar&iacute;an en realidad unos pocos a&ntilde;os m&aacute;s tarde.
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                    alt="Documento de nacionalización estadounidense de Carmen Arabia i Gironés en el que se incluye su “juramento de lealtad”, firmado en 1932, en Nueva York."
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            <span class="title">
                Documento de nacionalización estadounidense de Carmen Arabia i Gironés en el que se incluye su “juramento de lealtad”, firmado en 1932, en Nueva York.                            </span>
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        Carmen trabajaba como secretaria y administrativa de una oficina cuando se alist&oacute; en el Cuerpo de Mujeres del Ej&eacute;rcito en la Ciudad de Nueva York tres semanas despu&eacute;s que lo hiciese Cecilia Corcuera en marzo de 1943. Ten&iacute;a 37 a&ntilde;os. En junio de 1944, fue enviada al Teatro de Operaciones del Pacifico. Se estima que un total de 5.500 mujeres del WAC fueron enviadas a este frente militar a mediados de 1944, sirviendo, tanto en Pap&uacute;a Nueva Guinea como en Filipinas (desde noviembre de 1944). Sin los apropiados uniformes para combatir el clima tropical (fueron equipadas con ropa de invierno), acechadas por las subsecuentes enfermedades propias del territorio (por ejemplo, la malaria), y el aislamiento f&iacute;sico y social que padecieron para evitar el acoso de sus colegas varones (eran encerradas en sus propias instalaciones protegidas por alambradas tras finalizar sus turnos de trabajo), dificultaron en gran medida el desempe&ntilde;o de sus funciones, incrementando las bajas por enfermedad (2). Aun as&iacute;, su labor fue fundamental para asegurar el &eacute;xito en los diversos frentes militares.
    </p><p class="article-text">
        Dadas las condiciones de reclusi&oacute;n de las mujeres en Nueva Guinea, no es de extra&ntilde;ar que Carmen hubiese coincidido con la que llegar&iacute;a a ser <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/maria-rementeria-llona-mujeres-eeuu_132_1002320.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la coronel Mar&iacute;a Rementer&iacute;a Llona</a>, nacida en 1917 en Hagerman, Idaho, de padres vizca&iacute;nos. Rementer&iacute;a se alist&oacute; en el Cuerpo de Enfermeras del Ej&eacute;rcito (<em>Army Nurse Corps</em>) en 1943, sirviendo como teniente en la campa&ntilde;a de Nueva Guinea hasta el final de la guerra. A fecha de hoy, se trata de la mujer de origen vasco con mayor rango militar que hemos identificado en nuestro trabajo.
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                    alt="Tres soldados del Cuerpo de Mujeres del Ejército de EEUU revisan el correo militar en Port Moresby, Papúa Nueva Guinea, en 1944. Labor que Carmen Arabia desarrollará durante su servicio militar"
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                Tres soldados del Cuerpo de Mujeres del Ejército de EEUU revisan el correo militar en Port Moresby, Papúa Nueva Guinea, en 1944. Labor que Carmen Arabia desarrollará durante su servicio militar                            </span>
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        Carmen estuvo encargada de la secci&oacute;n de idiomas extranjeros del Destacamento de Censura en Nueva Guinea y en Filipinas, donde permaneci&oacute; hasta el final de la guerra. Una gran parte de las oficiales como Carmen fueron empleadas como censores del correo de las tropas. El objetivo era revisar y en su caso censurar las comunicaciones epistolares entre los soldados y sus familiares y amigos, para proteger la informaci&oacute;n confidencial relacionada con la guerra. En diciembre de 1944, Carmen consigui&oacute; el rango de primera teniente.Se cas&oacute; dos veces a lo largo de su vida. Falleci&oacute; en 1996, a los 90 a&ntilde;os, en la ciudad de Rising Sun, en el Estado de Maryland.
    </p><p class="article-text">
        Las biograf&iacute;as de Corcuera y Arabia y su periplo durante la SGM han sido realizadas con las herramientas de la historia familiar y siguiendo la metodolog&iacute;a de nuestro proyecto &ldquo;Fighting Basques&rdquo;. Ambas constituyen un excelente ejemplo del compromiso que muchas mujeres asumieron voluntariamente en la defensa de su pa&iacute;s &mdash;en este caso de acogida-, y a&uacute;n m&aacute;s, sus periplos vitales permiten hacer la prosopograf&iacute;a de parte de la emigraci&oacute;n espa&ntilde;ola a EEUU. Pero todo esto no ser&iacute;a m&aacute;s que una an&eacute;cdota en el inmenso Ej&eacute;rcito norteamericano sino fuese porque lo que de verdad pone este estudio en valor es que sus logros &mdash;y los de todos ellas/os- fueron m&aacute;s all&aacute; de los de sus padres, ya que pasaron por derecho propio a formar parte de la llamada &ldquo;generaci&oacute;n del sacrificio&rdquo;, que sali&oacute; victoriosa de la SGM tras derrotar al totalitarismo. Es esta coyuntura tan especial la que nos lleva de los estudios de emigraci&oacute;n o di&aacute;spora hasta la memoria, una memoria que nos era hasta ahora desconocida.
    </p><p class="article-text">
        (1) Alcolea, Fernando. (2014). &ldquo;<a href="http://fernandoalcolea.es/BIOGRAF-AS-DE-PINTORES-A/Joan-Agell-Castells/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joan Agell Castells</a>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        (2) Treadwell, Mattie E. (1954). <em>The Women&rsquo;s Army Corps</em>. Washington D.C.: Office of the Chief of Military History, Department of the Army.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asociación Sancho de Beurko]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/guerra-cecilia-corcuera-carmen-arabia-ejercito-estados-unidos_132_6300479.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Oct 2020 19:15:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“¡Esta es también mi guerra!” Cecilia Corcuera y Carmen Arabia en el Ejército de Estados Unidos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Cataluña,Segunda Guerra Mundial,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Amós Ruiz Girón, genio y figura del Disciplinario (II). Historial de la unidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/amos-ruiz-giron-genio-figura-disciplinario-ii-historial-unidad_132_6282474.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4a82e261-3189-45ff-982d-335f1936afd6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Amós Ruiz Girón, genio y figura del Disciplinario (II). Historial de la unidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Primera parte - Uniformes y armas</p></div><p class="article-text">
        Dej&aacute;bamos el otro d&iacute;a a los disciplinarios de Am&oacute;s Ruiz Gir&oacute;n a falta de documentar su periplo por los frentes vascos. Recordemos que el batall&oacute;n de castigo del Ej&eacute;rcito vasco &mdash;despu&eacute;s tendr&iacute;a m&aacute;s entidad y llegar&iacute;a a ser un cuerpo con m&aacute;s de 1.000 hombres<strong>- </strong>naci&oacute;<strong> </strong>por iniciativa de Joseba Rezola y se estableci&oacute; en Portugalete, llegando a tener un destacamento en la localidad de Ubidea. En principio, la militancia de Ruiz Gir&oacute;n (socialista) no ser&iacute;a determinante en las relaciones que establecer&iacute;a con todo el espectro pol&iacute;tico vasco, representado en el seno del Disciplinario. Pero su amistad con el anarquista El&iacute;seo Pancorbo, un antiguo peluquero donostiarra que estaba al cargo de la compa&ntilde;&iacute;a disciplinaria, no era sino el s&iacute;ntoma de una relaci&oacute;n mucho m&aacute;s profunda con los confederales guipuzcoanos, seguramente forjada por los combates librados en aquel territorio en los dos primeros meses de la Guerra Civil, ya que se rode&oacute; de ellos: Valent&iacute;n Lascurain, Antxon Vivar, Eduardo Liquiniano y, sobre todos ellos, Jos&eacute; Del Valle. Un joven en el que deposit&oacute; toda su confianza, llegando a hacerse cargo de la unidad cuando se repon&iacute;a de las heridas sufridas en Elgeta en octubre de 1936. A partir de entonces, la imagen de Ruiz Gir&oacute;n con el brazo en cabestrillo, ya sea en el pase de revista de la unidad de las fotos de Chim o a caballo, se har&iacute;a muy popular entre los hombres, pero aquel no era &ldquo;pa&iacute;s para viejos&rdquo;, y la din&aacute;mica de la guerra pondr&iacute;a a los hombres ante su hora decisiva en varias ocasiones hasta someter a los disciplinarios &mdash;no olvidemos, el &uacute;nico batall&oacute;n de su clase que entr&oacute; en combate durante la Guerra Civil- a tensiones inimaginables, que estallar&iacute;an por primera vez con toda su crudeza en las jornadas previas a la ca&iacute;da de Bilbao.
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                Carnet militar del comandante Amós Ruiz Girón en el que viste el uniforme del Cuerpo Disciplinario                            </span>
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        Fijaremos el nacimiento del Disciplinario en un d&iacute;a de noviembre de 1936. Es seguro que la preocupaci&oacute;n de los nacionalistas vascos por preservar el Orden P&uacute;blico y la amistad forjada entre Ruiz Gir&oacute;n y Rezola desde los tiempos en que este &uacute;ltimo ejerc&iacute;a de comisario de guerra de la Junta de Defensa de Gipuzkoa tuvieron mucho que ver en ello. Rezola, un hombre de acci&oacute;n preocupado por las operaciones militares que interven&iacute;a desde el propio campo de batalla si la situaci&oacute;n lo requer&iacute;a, se convirti&oacute; en el hombre de confianza del Lehendakari Jos&eacute; Antonio Aguirre en la consejer&iacute;a de Defensa del reci&eacute;n formado Gobierno provisional de Euzkadi, siendo de hecho la persona a la que podr&iacute;amos atribuir la paternidad del Ej&eacute;rcito vasco. Se trataba de una organizaci&oacute;n de car&aacute;cter militar conocida como Ej&eacute;rcito de Euzkadi o Ej&eacute;rcito I (m&aacute;s tarde XIV) de las Fuerzas Armadas de la Segunda Rep&uacute;blica &mdash;no confundir, como se hace habitualmente, con el <em>Euzko Gudarostea</em> o Milicias Vascas, que eran las propias del PNV- a la que todos los partidos pol&iacute;ticos entregaban sus batallones formados para que los equipase, siendo posteriormente enviados a los diferentes frentes. En ella tambi&eacute;n hab&iacute;a unidades del llamado Ej&eacute;rcito regular, entre las cuales estuvo el Disciplinario. En diciembre de 1936 lo formaban 220 hombres, de los cuales 11 figuraban como arrestados en la llamada compa&ntilde;&iacute;a disciplinaria (bajo el mando del capit&aacute;n Pancorbo), hasta completar 32, otros 132 en la compa&ntilde;&iacute;a de Protecci&oacute;n y Vigilancia (capit&aacute;n Del Valle), otros 26 en la compa&ntilde;&iacute;a de ametralladoras (capit&aacute;n Bengoetxea), otros 21 en la secci&oacute;n de servicios auxiliares y finalmente tres arrestados pendientes de ser encuadrados. Acompa&ntilde;aban a Ruiz Gir&oacute;n en el mando, el comandante intendente Diego S&aacute;nchez de la Vega, el teniente Francisco P&eacute;rez Moratinos, un teniente habilitado y dos suboficiales (1).
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                    alt="Carnet militar del PSOE de Amós Ruiz Girón del período en el que era comandante del Disciplinario. Hábil en el juego de equilibrios entre ideologías tan antagónicas, estaba con su unidad tan expuesto a la crítica que no le era posible zafarse de semejante marcaje, y más aún cuando se le cuestionó por el tratamiento que daba a los presos. Su afinidad con destacados miembros de la CNT no hizo sino dificultar aún más esta percepción. Permaneció con sus hombres en primera fila cuando estos entraron en combate, algo que él anhelaba"
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                Carnet militar del PSOE de Amós Ruiz Girón del período en el que era comandante del Disciplinario. Hábil en el juego de equilibrios entre ideologías tan antagónicas, estaba con su unidad tan expuesto a la crítica que no le era posible zafarse de semejante marcaje, y más aún cuando se le cuestionó por el tratamiento que daba a los presos. Su afinidad con destacados miembros de la CNT no hizo sino dificultar aún más esta percepción. Permaneció con sus hombres en primera fila cuando estos entraron en combate, algo que él anhelaba                            </span>
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        En las filas de los de Ruiz Gir&oacute;n recalaron prisioneros de guerra (los llamados &ldquo;gallegos&rdquo; en virtud de su procedencia, capturados por las tropas vascas en la batalla de Villarreal), presos derechistas, milicianos y <em>gudaris </em>en situaci&oacute;n de arresto y a partir del 4 de enero de 1937 el aviador alem&aacute;n Karl Gustav Schmidt, &mdash;&uacute;nico superviviente del bombardero Junkers Ju-52 derribado por Felipe Del R&iacute;o en el barranco de Lisurdi, cerca de Alonsotegi-, cuya cabeza ped&iacute;a una masa humana que se dirigi&oacute; hasta el bilba&iacute;no Hotel Carlton, sede de la presidencia del Gobierno de Euzkadi. Consciente de lo delicada de la situaci&oacute;n, el propio Ruiz Gir&oacute;n, acompa&ntilde;ado del capit&aacute;n Adri&aacute;n Unibaso, le sac&oacute; por un lateral del edificio y lo traslad&oacute; al Instituto de Segunda Ense&ntilde;anza de Portugalete (actual colegio Santa Mar&iacute;a), donde fue puesto a salvo bajo la custodia de los disciplinarios. Ese d&iacute;a, la gente asalt&oacute; las prisiones que jalonan la cuesta de Zabalbide causando la muerte a 225 personas. La &uacute;nica persona que pudo entrevistar al alem&aacute;n fue la novia de Ruiz Gir&oacute;n, la corresponsal de <em>CNT Norte</em> Cecilia G. de Guilarte (2). Posteriormente fue trasladado al convento de Santa Clara, donde se establecer&iacute;a definitivamente el cuartel del batall&oacute;n de castigo vasco.
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                    alt="El capitán Elíseo Pancorbo Aréchaga, a la derecha de la imagen, se fotografía junto a un suboficial del Disciplinario (izquierda) durante la custodia del aviador alemán Karl Gustav Schmidt (centro). Pancorbo, un conocido anarquista guipuzcoano, fue hecho prisonero al final de la campaña del Norte y ejecutado por los rebeldes. Se trataba de una persona muy cuestionada por los nacionalistas vascos."
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                El capitán Elíseo Pancorbo Aréchaga, a la derecha de la imagen, se fotografía junto a un suboficial del Disciplinario (izquierda) durante la custodia del aviador alemán Karl Gustav Schmidt (centro). Pancorbo, un conocido anarquista guipuzcoano, fue hecho prisonero al final de la campaña del Norte y ejecutado por los rebeldes. Se trataba de una persona muy cuestionada por los nacionalistas vascos.                            </span>
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        Nadie pudo prever jam&aacute;s que los disciplinarios entrasen en combate &mdash;b&aacute;sicamente, por el peligro real de fuga de los presos como realmente sucedi&oacute;, aunque el propio Ruiz Gir&oacute;n lo desease &iacute;ntimamente-, pero al comienzo de la ofensiva del general Emilio Mola sobre Bizkaia (comenzada el 32 de marzo de 1937), el Ej&eacute;rcito vasco agotar&iacute;a todas sus reservas en un combate est&eacute;ril contra un enemigo que le hac&iacute;a una guerra desconocida hasta la fecha, con absoluta superioridad de medios a&eacute;reos y artilleros. Para entonces, el Disciplinario hab&iacute;a crecido hasta contabilizar 1.044 hombres, con tres compa&ntilde;&iacute;as de castigo, dos de protecci&oacute;n, dos de zapadores, una de ametralladoras y secciones de enlaces-transmisiones, dinamiteros y morteros, incluso hab&iacute;a una banda de m&uacute;sica que dirig&iacute;a el que fuese director de la de Gallarta, Dionisio Borea. La hora de la verdad para los de Ruiz Gir&oacute;n &mdash;que estaban haciendo una carretera para llegar hasta los embalses del Gorbea- lleg&oacute; la ma&ntilde;ana del 1 de abril de 1937, cuando los requet&eacute;s tomaron la cima del m&iacute;tico monte bocinero, con su simb&oacute;lica cruz, desatando todas las alarmas en el Estado Mayor del Ej&eacute;rcito vasco. Al anochecer de ese d&iacute;a el mando dispuso que los disciplinarios fuesen armados y enviados desde Ubidea hasta la posici&oacute;n de Arazar en previsi&oacute;n del contraataque que se preparaba para el 2 de abril, que ser&iacute;a protagonizado por el batall&oacute;n Padura. Recuperada con &eacute;xito la cumbre del Gorbea, ya no se retirar&iacute;an del frente, lo que supuso un goteo continuo de deserciones, si se puede llamar as&iacute; a la fuga de prisioneros de guerra. Ubidea se perder&iacute;a irremediablemente y el 3 de abril los de Ruiz Gir&oacute;n ocuparon una nueva l&iacute;nea en Arimekorta-Arralde y tres d&iacute;as despu&eacute;s en Barazar, donde tuvieron ocasi&oacute;n de ver acci&oacute;n por primera vez. Luego fueron retirados a Portugalete.
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                    alt="El convento de Santa Clara, actual centro cultural de Portugalete, se convirtió en el cuartel del Disciplinario. En la imagen puede verse la gran huerta que tenían, en el centro de la villa, las monjas de clausura, que sufrieron los avatares de la guerra al ser desalojadas"
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                El convento de Santa Clara, actual centro cultural de Portugalete, se convirtió en el cuartel del Disciplinario. En la imagen puede verse la gran huerta que tenían, en el centro de la villa, las monjas de clausura, que sufrieron los avatares de la guerra al ser desalojadas                            </span>
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        El 13 de abril de 1937 fueron enviados a Ma&ntilde;aria para tomar parte en el ataque al Saibigain del batall&oacute;n Arana Goiri, correspondi&eacute;ndoles la misi&oacute;n de cubrir el flanco de la unidad que llevaba el nombre del fundador del Partido Nacionalista Vasco (PNV). Al anochecer del 14 de abril, mientras los nacionalistas vascos tomaban la cima, dos compa&ntilde;&iacute;as del Disciplinario lograron infiltrarse hasta el Txupilatarra. Destrozado el Arana Goiri en el envite, por la noche solo quedaban en el Saibigain los de Ruiz Gir&oacute;n, pero tambi&eacute;n abandonaron en apenas unas horas la posici&oacute;n que tanta sangre hab&iacute;a costado. Otro monte que se perd&iacute;a y una nueva retirada, pero el precio de los combates en Barazar y Saibigain hab&iacute;a sido muy alto: 12 muertos, 28 desaparecidos (muchos de ellos pasados al enemigo), 65 heridos y 67 enfermos. El siguiente destino de los disciplinarios ser&iacute;a el eje Ermua-Zaldibar (Santamarinazar) y m&aacute;s tarde Durango. En ese momento el PNV envi&oacute; cinco nuevos oficiales a la unidad para intentar, seg&uacute;n cont&oacute; el teniente Faustino Lekanda, &ldquo;impedir los actos criminales que ven&iacute;an cometiendo con los presos los oficiales de extrema izquierda, la mayor&iacute;a de la CNT [Confederaci&oacute;n Nacional del Trabajo] y PC [Partido Comunista]&rdquo; (3). Esto no debi&oacute; hacerle ninguna gracia a Ruiz Gir&oacute;n, pero la deriva que estaba tomando la guerra determinar&iacute;a su futuro m&aacute;s inmediato, que pasar&iacute;a por controlar a los presos y arrestados en los numerosos trabajos a los que se les forz&oacute; tanto en los frentes como en el propio Cintur&oacute;n de Hierro. Las bajas fueron en aumento y hubo que lamentar una docena de muertos m&aacute;s, incluyendo al teniente Alberto Pinedo, cuya p&eacute;rdida fue especialmente sentida. De Sollube regres&oacute; el comandante Ruiz Gir&oacute;n gravemente herido, pero pudo recuperarse. Las numerosas deserciones que suced&iacute;an cuando los disciplinarios se desplegaban en el frente, m&aacute;s que su ineficacia como unidad combatiente, determinaron que ya nunca m&aacute;s fuesen empleados en operaciones y a finales del mes de mayo de 1937 no eran sino uno m&aacute;s de los batallones completados a costa de incorporar en sus filas a la poblaci&oacute;n reclusa que hab&iacute;a en Bizkaia, obviamente desafectos al r&eacute;gimen por causa de su ideolog&iacute;a derechista.
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                    alt="Portugalete, enero de 1937. El capitán Adrián Unibaso y el teniente Pedro Achútegui suben las escaleras del Instituto de Segunda Enseñanza (actualmente, colegio Santa María), primer cuartel del Disciplinario. Ambos sobrevivieron a la guerra, si bien no fueron ejecutados por los rebeldes gracias a la intercesión de personas que habían estado presas en el batallón. En el caso de Unibaso, que pertenecía al PNV y fue capturado en Santoña, se debió al propio Karl Gustav Schmidt"
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                Portugalete, enero de 1937. El capitán Adrián Unibaso y el teniente Pedro Achútegui suben las escaleras del Instituto de Segunda Enseñanza (actualmente, colegio Santa María), primer cuartel del Disciplinario. Ambos sobrevivieron a la guerra, si bien no fueron ejecutados por los rebeldes gracias a la intercesión de personas que habían estado presas en el batallón. En el caso de Unibaso, que pertenecía al PNV y fue capturado en Santoña, se debió al propio Karl Gustav Schmidt                            </span>
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        Y fueron precisamente estos presos los que cobraron creciente protagonismo con motivo del avance de las negociaciones entre los italianos y los nacionalistas vascos, porque facilitar que pasasen al otro lado ser&iacute;a interpretado por la otra parte como un gesto de buena voluntad, adem&aacute;s de que nunca estuvo en la mente de los l&iacute;deres del PNV, imbuidos de una ideolog&iacute;a que beb&iacute;a directamente del humanismo cristiano, lo contrario, y en ello tambi&eacute;n tuvo protagonismo el Disciplinario. Sucedi&oacute; cuatro d&iacute;as antes de la p&eacute;rdida de Bilbao en poder de las fuerzas franquistas, al anochecer del 15 de junio de 1937, cuando el mando dispuso que los de Ruiz Gir&oacute;n cruzasen la r&iacute;a a trav&eacute;s del Puente Colgante para entregar a la Ertza&ntilde;a en Las Arenas a la mayor&iacute;a de los presos derechistas que hab&iacute;a en la unidad, lo que caus&oacute; un serio encontronazo al oponerse a ello algunos oficiales de izquierda:
    </p><p class="article-text">
        <em>A Pancorbo se le dio la orden de coger a los prisioneros fascistas y pasarlos a Las Arenas y dejarlos en manos de la Ertza&ntilde;a. Un teniente nuestro, borracho, se negaba a ello y un ertza&ntilde;a le peg&oacute; un pu&ntilde;etazo y se ahog&oacute; al caer al agua </em>(4).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Enero de 1937. Formación del Cuerpo Disciplinario en la zona de Peñota, al lado del trazado del ferrocarril que une Portugalete y Santurtzi. En primer plano el capitán Elíseo Pancorbo. Fotografía tomada por David Seymour “Chim”"
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                Enero de 1937. Formación del Cuerpo Disciplinario en la zona de Peñota, al lado del trazado del ferrocarril que une Portugalete y Santurtzi. En primer plano el capitán Elíseo Pancorbo. Fotografía tomada por David Seymour “Chim”                            </span>
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        No ser&iacute;a el &uacute;nico incidente entre oficiales del mismo Cuerpo. Cuando se perdi&oacute; Bizkaia, los de Ruiz Gir&oacute;n se dirigieron a Artzentales y despu&eacute;s a Karrantza, desde donde se dedicaron a fortificar la l&iacute;nea que defend&iacute;a el Ej&eacute;rcito vasco en los l&iacute;mites del territorio c&aacute;ntabro. Las tensiones entre oficiales hab&iacute;an llegado a tal l&iacute;mite que cualquier problema se resolv&iacute;a de malas maneras, con el consiguiente riesgo de provocar una guerra dentro del Cuerpo, lo que rompi&oacute; los nervios de algunos, como le sucedi&oacute; al teniente <em>jeltzale </em>Crisp&iacute;n G&aacute;rate, quien se pas&oacute; al otro lado forzado por la situaci&oacute;n. En julio de 1937 los disciplinarios se establecieron en la localidad monta&ntilde;esa de Arredondo, desde donde enviaron un destacamento a R&iacute;o Seco. Hasta el 15 de agosto, cuando ya hab&iacute;a comenzado la ofensiva rebelde sobre Santander, estuvieron trabajando en un nuevo campo de aviaci&oacute;n en Liendo y el 18 de agosto regresaron a sus tareas de fortificaci&oacute;n a la posici&oacute;n de Nebros (R&iacute;o Seco). Por aquellas fechas, los tenientes <em>jeltzales</em> Lekanda y Fern&aacute;ndez Unibaso se dirigieron a Santander para denunciar ante el consejero del PNV Heliodoro de la Torre que Ruiz Gir&oacute;n se hab&iacute;a fugado con una importante cantidad de oro. A su regreso al cuartel de Arredondo, Lekanda fue consciente de que peligraba su vida y se encamin&oacute; a Laredo y Santo&ntilde;a, donde los batallones nacionalistas vascos se hab&iacute;an concentrado en situaci&oacute;n de rebeld&iacute;a con respecto a las autoridades republicanas, si bien segu&iacute;an instrucciones de sus autoridades pol&iacute;ticas. Como hab&iacute;a pertenecido al Arana Goiri, se hizo acompa&ntilde;ar por 20 gudaris de este batall&oacute;n a Arredondo para liberar y trasladar a Laredo a los presos nacionalistas vascos que se encontraban en el Disciplinario, cosa que hizo a viva fuerza con las armas en la mano, que no hubo que usar afortunadamente, ya que consigui&oacute; sus prop&oacute;sitos sin derramamiento de sangre. 
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                Sargento del Cuerpo Disciplinario. Fotografía tomada por David Seymour “Chim”                            </span>
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        Perdida Santander, los de Am&oacute;s Ruiz a&uacute;n tuvieron tiempo de escribir su ep&iacute;logo en Asturias, al final del frente norte, entre los meses de septiembre y octubre de 1937. Para entonces ya hab&iacute;an abandonado la unidad los capitanes Del Valle, Bengoetxea, Gracia y G&oacute;mez, y otros oficiales. De algunos se ha podido hacer su recorrido biogr&aacute;fico, pero de otros nada se sabe. Primero se establecieron en Ribadesella y luego en la peque&ntilde;a localidad de Sebre&ntilde;o; despu&eacute;s fueron a Lastres y finalmente a Villaviciosa. El comandante y algunos oficiales pudieron llegar hasta Cand&aacute;s y embarcar a Francia, desde donde regresaron a la zona republicana por la frontera catalana. All&iacute;, Am&oacute;s Ruiz Gir&oacute;n pudo reanudar su carrera, obtener los galones de mayor y mandar un batall&oacute;n de la 213&ordf; Brigada hasta el final de la guerra. Se exiliar&iacute;a a M&eacute;xico, donde vivi&oacute; muchos a&ntilde;os. Pas&oacute; sus &uacute;ltimos a&ntilde;os en Tolosa, falleciendo en el a&ntilde;o 2.000. La historia del Disciplinario nos permite hacer un recorrido por la propia idiosincrasia del llamado &ldquo;Oasis vasco&rdquo; y las crecientes tensiones entre el PNV y sus socios de gobierno durante el corto periodo republicano, incluyendo aquellos que no lo eran pero que compartieron trinchera con ellos, como la CNT. Una situaci&oacute;n que creemos que no se vivi&oacute; con semejante intensidad en ninguna otra unidad del Ej&eacute;rcito vasco.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asociación Sancho de Beurko]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/amos-ruiz-giron-genio-figura-disciplinario-ii-historial-unidad_132_6282474.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Oct 2020 07:38:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Amós Ruiz Girón, genio y figura del Disciplinario (II). Historial de la unidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Memoria Histórica,Bizkaia,Gipuzkoa,CNT - Confederación Nacional del Trabajo,PSOE,Anarquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Amós Ruiz Girón, genio y figura del Cuerpo Disciplinario (I). Uniformes y armas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/amos-ruiz-giron-genio-figura-cuerpo-disciplinario-i-uniformes-armas_132_6242528.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/af455992-b980-4552-a168-bdee19b43398_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Amós Ruiz Girón, genio y figura del Cuerpo Disciplinario (I). Uniformes y armas"></p><p class="article-text">
        El Cuerpo Disciplinario de Euzkadi estaba unido indisolublemente a la figura de su creador y <em>alma mater</em>, el conquense Am&oacute;s Ruiz Gir&oacute;n. Hace 16 a&ntilde;os la Asociaci&oacute;n Sancho de Beurko edit&oacute; un libro sobre esta unidad, el batall&oacute;n de castigo del Ej&eacute;rcito vasco (1936-1937), que hoy en d&iacute;a es una rareza pr&aacute;cticamente imposible de encontrar (1). Ruiz Gir&oacute;n naci&oacute; en Osa de la Vega (Cuenca) en 1902 y se traslad&oacute; a Donostia a finales de la d&eacute;cada de los 20 del pasado siglo tras su paso por la campa&ntilde;a de Marruecos, de donde regres&oacute; con la graduaci&oacute;n de sargento. Aficionado a la monta&ntilde;a, se afili&oacute; al partido socialista y gan&oacute; la plaza de jefe de la Polic&iacute;a Municipal de Eibar. En la villa armera se hizo amigo de Juan de los Toyos y cuando estall&oacute; la sublevaci&oacute;n militar del 18 de julio fue el primero en gritar &ldquo;&iexcl;A las armas!&rdquo;, participando en no pocos de los combates que tuvieron lugar en Gipuzkoa aquel verano de 1936.
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                    alt="Retrato de Amós Ruiz Girón en la época en que dirigía la Policía Municipal de Eibar. Algunas de las modificaciones que introdujo en este cuerpo local fueron trasladadas después al Disciplinario (Archivo de Amós Ruiz Girón, vía autores)"
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            <span class="title">
                Retrato de Amós Ruiz Girón en la época en que dirigía la Policía Municipal de Eibar. Algunas de las modificaciones que introdujo en este cuerpo local fueron trasladadas después al Disciplinario (Archivo de Amós Ruiz Girón, vía autores)                            </span>
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        Tras evacuar a Bizkaia con el resto de fuerzas leales y miles de refugiados, nuestro hombre se rode&oacute; de numerosos anarquistas guipuzcoanos, como Eliseo Pancorbo, para fundar, siguiendo instrucciones del secretario de Defensa y mano derecha del Lehendakari Jos&eacute; Antonio Aguirre, Joseba Rezola, el Cuerpo Disciplinario, donde sent&oacute; plaza como comandante, si bien en esta unidad &mdash;sujeta a tensiones constantes por el tratamiento que se dio en ella a los presos que all&iacute; recalaban (tanto desafectos al r&eacute;gimen como prisioneros de guerra e incluso milicianos y <em>gudaris</em> arrestados por faltas disciplinarias)- convivir&iacute;an, juntos pero no revueltos, representantes de todo el espectro pol&iacute;tico, desde los m&aacute;s extremistas de la izquierda hasta los nacionalistas vascos.
    </p><p class="article-text">
        En este blog dedicaremos dos art&iacute;culos a glosar las principales caracter&iacute;sticas y el historial del Disciplinario que, no estando afecto a milicia pol&iacute;tica alguna sino al llamado Ej&eacute;rcito regular &mdash;al igual que el batall&oacute;n Garellano, los regimientos de artiller&iacute;a y otros-, tiene la peculiaridad de servir de referencia como ning&uacute;n otro para testar la lucha por el control del Ej&eacute;rcito vasco que lleg&oacute; a darse en el interior del mismo, convulsionado por las disputas entre partidos pol&iacute;ticos, que llegaron a su cenit en los momentos previos a la ca&iacute;da de Bilbao con la irrupci&oacute;n de mandos comunistas enviados por el gobierno de Valencia, produci&eacute;ndose incluso enfrentamientos entre oficiales del mismo cuerpo. Pero no adelantemos acontecimientos, pues en este primer art&iacute;culo hablaremos de los signos de distinci&oacute;n de la unidad, que corresponden a la propia personalidad de Ruiz Gir&oacute;n, no exenta de cierto af&aacute;n de notoriedad, que se traslad&oacute; a la uniformidad hasta componer una estampa tan alejada del arquetipo del miliciano de la Guerra Civil que, vista con los ojos del hombre moderno, se nos antoja incluso un tanto grotesca, y desde luego &uacute;nica en el seno del Ej&eacute;rcito vasco.
    </p><p class="article-text">
        Una de las prendas m&aacute;s exclusivas de los componentes del Disciplinario fue la llamada gorra disciplinaria, inspirada en las de <em>baseball</em> norteamericanas, pero con la visera muy corta, de tela r&iacute;gida y forma semicircular, en color verde claro con el barbuquejo en negro. Los disciplinarios se la quitaban cuando iban a entrar en combate y la sustitu&iacute;an por el casco, o bien se la pod&iacute;an dejar puesta para proteger la cabeza, como har&iacute;an los soldados estadounidenses durante la Segunda Guerra Mundial con la <em>jeep cap</em>, ya que no abultaba nada.
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                Tarjeta de visita de Amós Ruiz Girón cuando era jefe del Cuerpo Disciplinario de Euzkadi, con cuartel en Portugalete. La jefatura estaba en el palacete de los herederos de Alejandro Martínez Carranza y la tropa en el convento de Santa Clara (Archivo de Amós Ruiz Girón, vía autores)                            </span>
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        Am&oacute;s Ruiz Gir&oacute;n dise&ntilde;&oacute; para el Disciplinario un uniforme que, a pesar de todas las dificultades para conseguir pa&ntilde;o y otros materiales, lleg&oacute; a ser de uso bastante generalizado entre la tropa y muy com&uacute;n entre los oficiales y clases. Este principio de uniformidad era uno de los rasgos de distinci&oacute;n del Cuerpo, una impronta que el propio comandante ya hab&iacute;a dejado en las novedades que introdujo en el uniforme de la polic&iacute;a urbana de Eibar cuando estuvo a su cargo desde 1933 hasta 1936. En este trabajo se publican varias fotograf&iacute;as con las caracter&iacute;sticas y variantes del uniforme disciplinario, cuya descripci&oacute;n fue posible gracias a la colaboraci&oacute;n de Rafael Domecq, corneta y enlace de la unidad ya desaparecido, y que pasamos a exponer bas&aacute;ndonos en su testimonio en las siguientes l&iacute;neas (2).
    </p><p class="article-text">
        El tabardo fue la prenda de abrigo para afrontar el duro invierno de 1936-37, que se hizo notar especialmente en el destacamento de Ubidea. Primero se confeccion&oacute; con pa&ntilde;o en color marr&oacute;n oscuro, que despu&eacute;s pas&oacute; a ser gris oscuro al no poder conseguir m&aacute;s tela marr&oacute;n. Los cuellos y los pu&ntilde;os se hicieron en color gris. La tropa pod&iacute;a llevar el t&iacute;pico buzo miliciano en color azul y tambi&eacute;n el pantal&oacute;n en color kaki, que enfundaban en sus polainas o vendas. Debajo de cazadoras y buzos lo m&aacute;s com&uacute;n era llevar jers&eacute;is de cuello alto o camisas de cuadros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El Cuerpo Disciplinario forma ante el comandante Amós Ruiz Girón —que aparece con el brazo en cabestrillo a causa de una herida en combate- en la zona de Peñota, al lado del trazado del ferrocarril que une Portugalete y Santurtzi. La fotografía fue tomada en enero de 1937 por David Seymour “Chim”, que vendió una copia de todo su trabajo al gobierno de José Antonio Aguirre. Sin embargo, la mayor parte de las imágenes se perdieron y solo unas pocas como esta se han conservado en el archivo de la Sabino Arana Fundazioa y en el fondo Bidasoa/Sancho de Beurko. No fue hasta la publicación del catálogo de la llamada “Maleta Mexicana” que se pudo comparar unas con otras y saber cuáles correspondían al trabajo de Seymour durante su breve estancia en Bizkaia (Sabino Arana Fundazioa)"
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                El Cuerpo Disciplinario forma ante el comandante Amós Ruiz Girón —que aparece con el brazo en cabestrillo a causa de una herida en combate- en la zona de Peñota, al lado del trazado del ferrocarril que une Portugalete y Santurtzi. La fotografía fue tomada en enero de 1937 por David Seymour “Chim”, que vendió una copia de todo su trabajo al gobierno de José Antonio Aguirre. Sin embargo, la mayor parte de las imágenes se perdieron y solo unas pocas como esta se han conservado en el archivo de la Sabino Arana Fundazioa y en el fondo Bidasoa/Sancho de Beurko. No fue hasta la publicación del catálogo de la llamada “Maleta Mexicana” que se pudo comparar unas con otras y saber cuáles correspondían al trabajo de Seymour durante su breve estancia en Bizkaia (Sabino Arana Fundazioa)                            </span>
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        Los oficiales llevaban polainas y botas de cuero. En el cuartel hab&iacute;a zapateros que fabricaban las polainas de cuero, pero este era un material que ten&iacute;an que costearse los oficiales por su cuenta. Las botas de media ca&ntilde;a eran muy apreciadas por los milicianos y <em>gudaris </em>de otros batallones. Solamente las llevaban quienes pod&iacute;an permit&iacute;rselo (3). Hab&iacute;a que darles sebo o grasa para cuidarlas y para que resistieran el agua. Seg&uacute;n Domecq, ten&iacute;an una leng&uuml;eta y se ataban con dos tiras de cuero cruzadas en ganchos de acero o hierro cromado. 
    </p><p class="article-text">
        Otra prenda caracter&iacute;stica del Disciplinario fue su cazadora, solamente usada por los oficiales, suboficiales, cornetas y tambores. La diferencia con otras prendas del estilo usadas por las tropas vascas estribaba en el material en que esta se confeccionaba: el terciopelo fino en color marr&oacute;n para oficiales y suboficiales y el terciopelo mezclado con pana en el mismo color para cornetas y tambores. Seg&uacute;n avanzaba la guerra tambi&eacute;n se confeccionaron en color gris oscuro. En el pecho llevaban una chapa circular met&aacute;lica que representaba el escudo oficial del Gobierno vasco de 1936.
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                    alt="Otra foto de Chim de la revista del Cuerpo Disciplinario en Peñota; en ella puede verse a los oficiales y suboficiales más carismáticos de la unidad. Acompañan al comandante Ruiz Girón, entre otros, los capitanes Pancorbo, Bengoechea y Valle. Todos ellos visten cazadora de terciopelo marrón y llevan la placa con el escudo del Gobierno vasco de 1936. Detrás forman los prisioneros de guerra, mayormente gallegos, apresados durante la batalla de Villarreal (Sabino Arana Fundazioa)"
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                Otra foto de Chim de la revista del Cuerpo Disciplinario en Peñota; en ella puede verse a los oficiales y suboficiales más carismáticos de la unidad. Acompañan al comandante Ruiz Girón, entre otros, los capitanes Pancorbo, Bengoechea y Valle. Todos ellos visten cazadora de terciopelo marrón y llevan la placa con el escudo del Gobierno vasco de 1936. Detrás forman los prisioneros de guerra, mayormente gallegos, apresados durante la batalla de Villarreal (Sabino Arana Fundazioa)                            </span>
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        Buzo, de color azul mah&oacute;n. Correaje, de cuero o de goma. Las cartucheras eran de lona en color blanco. Polaina de lona en color verde; era la m&aacute;s antigua. Ten&iacute;a tres enganches, que eran tres tiras de cuero, y tres hebillas en el costado. Eran usadas por los milicianos y soldados. La polaina de goma en color gris claro, muy com&uacute;n entre milicianos y <em>gudaris </em>de otros batallones, se distribuy&oacute; despu&eacute;s. Ten&iacute;a tres enganches &mdash;tres tiras de cuero- y tres hebillas met&aacute;licas en el costado y estaba forrada con tela de saco en su interior. Tambi&eacute;n hab&iacute;a polainas de goma en color negro, que hab&iacute;a que descalzarse para pon&eacute;rselas y se romp&iacute;an con facilidad. Se usaron por primera vez en el entierro del sargento Aperriba&ntilde;ez &mdash;fallecido en Ubidea- durante el acompa&ntilde;amiento a la comitiva f&uacute;nebre hasta el cementerio de Portugalete. Se equip&oacute; con ellas a cornetas y m&uacute;sicos. Ten&iacute;an forma de tubo y estaban forradas con tela de saco en su interior y sin sujeciones. Las vendas eran usadas por el Ej&eacute;rcito regular y las llevaban los prisioneros de guerra de las compa&ntilde;&iacute;as disciplinarias, que mantuvieron su uniforme del reglamento de 1926 durante su estancia en el Disciplinario. Las botas de goma, de media ca&ntilde;a, eran color negro y sin sujeci&oacute;n. Si se met&iacute;a el pie en el barro, se quedaban dentro. Finalmente, tambi&eacute;n recibieron ponchos de goma en color gris muy claro, los cuales no ten&iacute;an capuchas ni mangas y estaban abiertos por los costados, con un hueco para meter la cabeza. Se descartaron por inc&oacute;modos, aunque todav&iacute;a se utilizaron en Ubidea. Estaba fabricado en la f&aacute;brica de gomas Garay (Barakaldo) y se repartieron a la pr&aacute;ctica totalidad de los batallones del Ej&eacute;rcito vasco.
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                    alt="Placa oficial del Cuerpo Disciplinario de Euzkadi; reproducción realizada por la Asociación Sancho de Beurko teniendo como patrón la del propio comandante Ruiz Girón, que fue prestada para la ocasión (Jesús Valbuena “Tejeval”)"
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                Placa oficial del Cuerpo Disciplinario de Euzkadi; reproducción realizada por la Asociación Sancho de Beurko teniendo como patrón la del propio comandante Ruiz Girón, que fue prestada para la ocasión (Jesús Valbuena “Tejeval”)                            </span>
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        En cuanto al armamento, al principio, cuando no estaba previsto que combatieran en el frente, los soldados encargados de la custodia de prisioneros y arrestados estaban equipados con 236 fusiles de 11 mm de un solo disparo, con toda probabilidad vetustos Grass o Kropastchev excedentes de los arsenales franceses (4). Esto era lo normal en unidades de segunda fila. Poco despu&eacute;s les lleg&oacute; el turno a los penados, que empezaron a ser instruidos con este tipo de armamento bajo estricta supervisi&oacute;n, como recogen algunas de las im&aacute;genes que tom&oacute; el fot&oacute;grafo freelance David Seymour &ldquo;Chim&rdquo; durante su estancia en Bizkaia de enero de 1937.
    </p><p class="article-text">
        El 5 de febrero de 1937 el Disciplinario ten&iacute;a 570 fusiles Berthier cal. 8 mm Level, una ametralladora de 7 mm, una de 7,92 mm, 13 pistolas de 9 mm, y 18 rev&oacute;lveres del cal. 38 usados por los cornetas y tambores, a los que estos llamaban <em>Tom Mix, </em>famoso actor estadounidense de pel&iacute;culas del Oeste, que despu&eacute;s se dejaron de usar<em>, </em>aunque en Ubidea todav&iacute;a los utilizaban para las pr&aacute;cticas de tiro que realizaban en un remanso del r&iacute;o, a las afueras del pueblo, pero guardando las vainas para recargarlas.
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                    alt="El Disciplinario desfila ante José Antonio Aguirre en Ubidea hacia febrero de 1937. Por delante del Lehendakari, su secretario personal Pedro Basaldua y el general Francisco Llano de la Encomienda. La tropa viste el tabardo de invierno (Sabino Arana Fundazioa)"
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            <span class="title">
                El Disciplinario desfila ante José Antonio Aguirre en Ubidea hacia febrero de 1937. Por delante del Lehendakari, su secretario personal Pedro Basaldua y el general Francisco Llano de la Encomienda. La tropa viste el tabardo de invierno (Sabino Arana Fundazioa)                            </span>
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        Cuando comenz&oacute; la llamada ofensiva del general Mola sobre Bizkaia, las adversas circunstancias del frente que defend&iacute;a el Ej&eacute;rcito vasco y la falta de reservas forzaron la entrada en combate del Disciplinario, que hasta ese momento solo era un batall&oacute;n de trabajadores penados y castigados con un destacamento en la localidad Ubidea, por lo que hubo que repartir armas entre los miembros de la compa&ntilde;&iacute;a disciplinaria del capit&aacute;n Eliseo Pancorbo. Las primeras ametralladoras que pusieron en combate los de Am&oacute;s Ruiz fueron prestadas por el batall&oacute;n UHP<strong> </strong>para las operaciones del Gorbea a primeros de abril de 1937, y despu&eacute;s fueron devueltas. En ese momento no ten&iacute;a morteros. El d&iacute;a 14 de abril, durante el ataque al monte Saibigain, los disciplinarios pudieron hacerse con dos ametralladoras<strong> </strong>capturadas al enemigo (5).
    </p><p class="article-text">
        <em>Continuar&aacute;...</em>
    </p><p class="article-text">
        (1) Guillermo Tabernilla y Julen Lezamiz. (2004). <em>El Cuerpo Disciplinario de Euzkadi. </em>Bilbao: Asociaci&oacute;n Sancho de Beurko.
    </p><p class="article-text">
        (2) Ib&iacute;dem.
    </p><p class="article-text">
        (3) Esto no es as&iacute;, por cuanto la intendencia del Gobierno de Euzkadi repart&iacute;a botas a todos los combatientes vascos.
    </p><p class="article-text">
        (4) Centro Documental de la Memoria Hist&oacute;rica (CDMH), PS Bilbao, 156/15.
    </p><p class="article-text">
        (5) Entrevista de Carlos Blasco a Faustino Lekanda (Archivo Hist&oacute;rico de Euskadi, fondo Blasco de Olaetxea).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asociación Sancho de Beurko]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/amos-ruiz-giron-genio-figura-cuerpo-disciplinario-i-uniformes-armas_132_6242528.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Sep 2020 19:36:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Amós Ruiz Girón, genio y figura del Cuerpo Disciplinario (I). Uniformes y armas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Memoria Histórica,Bizkaia,Gipuzkoa,Eibar,Donostia,Cuenca,Anarquismo,Guerra Civil Española]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Españoles contra Hitler. Al servicio del Ejército de Estados Unidos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/espanoles-hitler-servicio-ejercito-estados-unidos_132_6216218.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fdb9db40-074e-41db-8082-2b5f802b73ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Españoles contra Hitler. Al servicio del Ejército de Estados Unidos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nueva temporada del blog 'Fighting Basques', elaborado por la Asociación Sancho de Beurko</p><p class="subtitle">Archivo - Lea aquí todos los contenidos publicados en elDiario.es/Euskadi</p></div><p class="article-text">
        Desde hace cinco a&ntilde;os, la <a href="http://www.sanchodebeurko.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n Sancho de Beurko Elkartea</a>, en colaboraci&oacute;n con la federaci&oacute;n de <a href="https://nabasque.eus/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Organizaciones Vascas de Norte Am&eacute;rica</a>, dirige el proyecto de investigaci&oacute;n &ldquo;<a href="https://www.fightingbasques.net/es-es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fighting Basques: Memoria de la Segunda Guerra Mundial (SGM)</a>&rdquo;, que tiene por objetivo el de investigar las experiencias de los emigrantes vascos y navarros, de ambos lados de los Pirineos, y sus descendientes (hasta un segundo grado) para profundizar en el conocimiento sobre la participaci&oacute;n de minor&iacute;as en los esfuerzos de guerra, su lealtad y compromiso con su pa&iacute;s de acogida en tiempos de profunda crisis como fue el periodo b&eacute;lico. Nuestro proyecto se encuentra entre la historia militar y los estudios de emigraci&oacute;n y di&aacute;spora, optando por la perspectiva de la microhistoria e historia familiar, y con el valor a&ntilde;adido que proviene de la recreaci&oacute;n hist&oacute;rica como una herramienta did&aacute;ctica que nos sirve para ilustrar los resultados de esta novedosa investigaci&oacute;n.
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                    alt="El equipo de investigación de “Fighting Basques” ya ha completado más de 800 biografías de veteranos de las fuerzas armadas estadounidenses de origen vasco, incluidos aquellos nacidos en España y Francia."
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                El equipo de investigación de “Fighting Basques” ya ha completado más de 800 biografías de veteranos de las fuerzas armadas estadounidenses de origen vasco, incluidos aquellos nacidos en España y Francia.                            </span>
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        M&aacute;s de 12 millones de estadounidenses se encontraban en el servicio militar activo en el momento de la victoria sobre Jap&oacute;n en septiembre de 1945, lo que representaba el 9% del total de la poblaci&oacute;n del pa&iacute;s (131 millones). Se estima que unos 16 millones fueron reclutados a lo largo del conflicto. Partiendo de la premisa que en Estados Unidos (EEUU) el alistamiento fue obligatorio y no discrimin&oacute; entre ciudadanos y no ciudadanos, sino entre personas &uacute;tiles y no &uacute;tiles para el servicio militar, unos 300.000 inmigrantes, residentes en el pa&iacute;s, fueron reclutados por las diversas ramas de las fuerzas armadas, incluyendo la <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/vascos-marina-mercante-segunda-mundial_132_1156394.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marina Mercante</a>. De ellos m&aacute;s de un tercio no eran ciudadanos estadounidenses en el momento de ser alistados. En 1940, una de cada 11 personas residentes en EEUU era de origen extranjero.
    </p><p class="article-text">
        Con motivo del quinto aniversario del proyecto &ldquo;Fighting Basques&rdquo; presentamos los resultados de un an&aacute;lisis preliminar sobre el peso emigratorio espa&ntilde;ol en el Ej&eacute;rcito estadounidense en la SGM, con todas las precauciones que ello conlleva y teniendo muy en cuenta que el proyecto no ha finalizado por lo que podr&iacute;a ciertamente variar. Indudablemente, el aporte espa&ntilde;ol, no solo se redujo a esta rama militar sino tambi&eacute;n a otras como la armada como hemos podido comprobar en el caso vasco. Sin embargo, creemos que es un muy buen ejemplo, y un buen punto de partida, para valorar el peso espec&iacute;fico de la poblaci&oacute;n nacida en Espa&ntilde;a, residente en EEUU, y reclutada por el ej&eacute;rcito norteamericano durante la &uacute;ltima gran contienda global. En s&iacute;, el ej&eacute;rcito (Army)&nbsp;tuvo el mayor n&uacute;mero de personal en servicio activo durante la SGM, con 2,2 millones. Esto es el 68% de todos los alistados en las Fuerzas Armadas en 1945.
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                    alt="Andrés Pereiro García, nacido en 1923 en Mera, A Coruña, llegó a Nueva York a la edad de 16 años con su madre y hermano Juan, otro veterano de la SGM. Andrés fue reclutado en 1943 en esta ciudad, no siendo aún ciudadano estadounidense. Sirvió en el 116º Regimiento de Infantería de la 29ª División de Infantería, tomando parte en el desembarco de Normandía el Día D en la playa Omaha, la misma en la que se encontraba otro combatiente gallego que ha cobrado notoriedad en los últimos tiempos, Manuel Otero, de la 1ª División de Infantería “Big Red One”, que falleció allí mismo. Pereiro también fallecería en combate. Fue el 1 de septiembre de 1944 en Bretaña, en el departamento francés de Finisterre a 1.500 km de su localidad natal. Tenía solamente 21 años."
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                Andrés Pereiro García, nacido en 1923 en Mera, A Coruña, llegó a Nueva York a la edad de 16 años con su madre y hermano Juan, otro veterano de la SGM. Andrés fue reclutado en 1943 en esta ciudad, no siendo aún ciudadano estadounidense. Sirvió en el 116º Regimiento de Infantería de la 29ª División de Infantería, tomando parte en el desembarco de Normandía el Día D en la playa Omaha, la misma en la que se encontraba otro combatiente gallego que ha cobrado notoriedad en los últimos tiempos, Manuel Otero, de la 1ª División de Infantería “Big Red One”, que falleció allí mismo. Pereiro también fallecería en combate. Fue el 1 de septiembre de 1944 en Bretaña, en el departamento francés de Finisterre a 1.500 km de su localidad natal. Tenía solamente 21 años.                            </span>
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        Este alistamiento no solo nos relata una parte de la historia desconocida sobre el aporte espa&ntilde;ol en las Fuerzas Armadas estadounidenses, y por ende en la historia de este pa&iacute;s, si no que nos permite abrir una ventana por la que, tambi&eacute;n, explorar la historia de la emigraci&oacute;n espa&ntilde;ola en EEUU y desde donde poder indagar sobre sus or&iacute;genes, redes migratorias, destinos, nichos ocupacionales, etc., etc. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los registros militares que se conservan en los Archivos Nacionales de EEUU (NARA), de un total cercano a los 9 millones de veteranos, unos 1.390 espa&ntilde;oles sirvieron en el Ej&eacute;rcito norteamericano. Tras analizar, uno por uno, estos casi 1.400 registros hemos podido determinar algunos errores de transcripci&oacute;n y confirmar que 1.196 nacieron en Espa&ntilde;a. Uno de ellos en el entonces Protectorado espa&ntilde;ol de Marruecos. De estos 1.196, hemos identificado a dos mujeres, una vasca y una catalana, siendo destinadas al <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/maria-rementeria-llona-mujeres-eeuu_132_1002320.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cuerpo de Mujeres del Ej&eacute;rcito</a>, creado en 1942. Los alistados ten&iacute;an entre 18 y 45 a&ntilde;os y nacieron entre 1896 y 1927, inici&aacute;ndose un periodo migratorio hacia EEUU entre la Gran Guerra y el inicio de la SGM, teniendo como punto de inflexi&oacute;n el exilio provocado por la Guerra Civil espa&ntilde;ola de 1936.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe title="Españoles en el Ejército de Estados Unidos (1941-45), por provincia de nacimiento" aria-label="Mapa" id="datawrapper-chart-lVtXP" src="https://datawrapper.dwcdn.net/lVtXP/5/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="515"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"])for(var e in a.data["datawrapper-height"]){var t=document.getElementById("datawrapper-chart-"+e)||document.querySelector("iframe[src*='"+e+"']");t&&(t.style.height=a.data["datawrapper-height"][e]+"px")}}))}();
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De d&oacute;nde proced&iacute;an?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hemos podido determinar el lugar de nacimiento por provincia y/o autonom&iacute;a actual de cada individuo excepto en un 12% de los casos. Los alistados proceden de 44 provincias de las 17 comunidades aut&oacute;nomas, a los que hay que sumar el Marruecos espa&ntilde;ol, constituido en 1912. (V&eacute;ase el &ldquo;Mapa de espa&ntilde;oles alistados por provincia de nacimiento&rdquo;). Sin ninguna duda, esta emigraci&oacute;n espa&ntilde;ola hacia Estados Unidos era muy diversa en cuanto a su origen geogr&aacute;fico, estando representadas el 88% de las provincias existentes, y el 100% de las regiones auton&oacute;micas. Dicho esto, la mayor&iacute;a de ellos nacieron en Galicia (25%), Andaluc&iacute;a (14%), Euskadi y Asturias con cerca de un 10% cada uno, Castilla y Le&oacute;n (6%), Cantabria (5%), Catalu&ntilde;a y Valencia (4%), Madrid (3%), y Navarra (2%).
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe title="Españoles del Ejército de Estados Unidos (1941-45), por estado de residencia" aria-label="Mapa" id="datawrapper-chart-w9lrz" src="https://datawrapper.dwcdn.net/w9lrz/4/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="512"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"])for(var e in a.data["datawrapper-height"]){var t=document.getElementById("datawrapper-chart-"+e)||document.querySelector("iframe[src*='"+e+"']");t&&(t.style.height=a.data["datawrapper-height"][e]+"px")}}))}();
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;D&oacute;nde resid&iacute;an?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el momento de ser reclutados, los espa&ntilde;oles identificados en los Archivos Nacionales resid&iacute;an en 32 Estados, esto es en un 64% de todos los Estados del pa&iacute;s, a lo que hay que sumar Washington D.C., y Puerto Rico &mdash;bajo dominio estadounidense desde 1898-, lo que indica claramente una alta dispersi&oacute;n geogr&aacute;fica. Sin embargo, existe una gran concentraci&oacute;n en los puntos neur&aacute;lgicos, socioecon&oacute;micamente hablando, del pa&iacute;s en un momento clave de su industrializaci&oacute;n que demandaba abundante mano de obra. En decir, casi un 50% de los alistados resid&iacute;an en el Estado de Nueva York seguido por el de California con un 16% y Nueva Jersey con un 8%. En Ohio, Pensilvania, Connecticut y Florida viv&iacute;an alrededor del 3%. Como se puede apreciar en el &ldquo;Mapa de espa&ntilde;oles alistados en Estados Unidos por Estado de residencia&rdquo;, a excepci&oacute;n de algunos Estados del Medio y Lejano Oeste, y del Sureste, los espa&ntilde;oles resid&iacute;an en gran parte del resto del pa&iacute;s, aunque fuera testimonialmente. Dicho esto, la mayor&iacute;a de esta poblaci&oacute;n emigrante se asent&oacute; principalmente en la Costa Este (74%).
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; comunidades espa&ntilde;olas eran mayoritarias en cada Estado? </strong>
    </p><p class="article-text">
        El 92% de los gallegos identificados entre las tropas estadounidenses se alistaron en Nueva York, seguidos por los residentes en Nueva Jersey, California, Florida y Pensilvania. M&aacute;s de la mitad del total de los gallegos proven&iacute;an de A Coru&ntilde;a, aunque hay representantes de todas las provincias. La mitad de los asturianos optaron tambi&eacute;n por Nueva York para hacer del Estado de los rascacielos su nuevo hogar, mientras un 17% hacia lo propio con Florida. El destino de los c&aacute;ntabros en EEUU se dividi&oacute; entre Nueva York, California y Vermont.
    </p><p class="article-text">
        Aunque un buen n&uacute;mero de vascos (casi un 38%) se quedaron en Nueva York, la mayor&iacute;a de ellos prosiguieron su viaje hacia el Oeste, haciendo de Nevada (18%), California (17%), e Idaho (15%) su segundo hogar. El 92% de los vascos alistados eran nacidos en Bizkaia. Casi tres de cada cuatro navarros reclutados por el ej&eacute;rcito estadounidense hicieron de California su nueva residencia, lugar d&oacute;nde hunden sus ra&iacute;ces, al igual que sus convecinos vascos, desde mediados del S. XIX. 
    </p><p class="article-text">
        Al igual que muchos de sus coet&aacute;neos, los castellanoleoneses &mdash;provenientes de todas las provincias, excepto de Soria-, dirigieron sus pasos a Nueva York y a California. Lo mismo hicieron los madrile&ntilde;os. Los andaluces emigraron desde sus 8 provincias, destacando mayormente los almerienses con un 31% de los andaluces alistados. Tres de cada cuatro andaluces eligieron Nueva York y California, a partes iguales, como destinos principales. Un 47% de los catalanes eligieron Nueva York, mientras un 19% viaj&oacute; hasta California. Si bien hay reclutas catalanes de las 4 provincias, el 79% eran originarios de la de Barcelona. Casi a partes iguales entre alicantinos y valencianos (y con un oriundo de Castell&oacute;n), m&aacute;s de la mitad optaron por Nueva York y un 31% por Connecticut.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Miguel Mañas Mañas, nacido en Sorbas, Almería en 1911, llegó al país a los 14 años. Fue reclutado por el Ejército de EEUU en 1942 en California. En aquel momento no era ciudadano estadounidense. Sirvió en el 194º Regimiento de Infantería de Planeadores de la 17ª División Aerotransportada, combatiendo en la Batalla de las Ardenas y en la Operación “Varsity”."
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                Miguel Mañas Mañas, nacido en Sorbas, Almería en 1911, llegó al país a los 14 años. Fue reclutado por el Ejército de EEUU en 1942 en California. En aquel momento no era ciudadano estadounidense. Sirvió en el 194º Regimiento de Infantería de Planeadores de la 17ª División Aerotransportada, combatiendo en la Batalla de las Ardenas y en la Operación “Varsity”.                            </span>
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        Vascos y navarros en Nevada, Idaho y Utah; gallegos en Nueva York; asturianos en Florida; c&aacute;ntabros en Vermont; o alicantinos en Connecticut; zamoranos de Carbajales de Alba; cordobeses de Pe&ntilde;arroya-Pueblonuevo; coru&ntilde;eses de Sada; turolenses de Jabaloyas; o salmantinos de Macotera. Son los h&eacute;roes an&oacute;nimos de las Espa&ntilde;as de la emigraci&oacute;n y el exilio que lucharon contra el totalitarismo y por los que, en su gran mayor&iacute;a, la historia ha pasado de largo sin reconocimiento p&uacute;blico alguno. 
    </p><p class="article-text">
        La metodolog&iacute;a utilizada en el proyecto &ldquo;Fighting Basques&rdquo; relacionado con el caso concreto de la poblaci&oacute;n vasca y navarra en la Fuerzas Armadas aliadas, y especialmente en las estadounidenses, durante la SGM puede ciertamente ser &uacute;til a otros investigadores que intentan estudiar, tanto la participaci&oacute;n de comunidades especificas en las fuerzas aliadas como su trayectoria migratoria y de conformaci&oacute;n de di&aacute;sporas. El hecho de haber visibilizado una parte del componente migratorio espa&ntilde;ol en EEUU en el primer tercio del Siglo XX, y de su participaci&oacute;n en la SGM bajo bandera estadounidense (hasta ahora ampliamente desconocida y reducida a la mera an&eacute;cdota), es en s&iacute; un inicio alentador que nos habla de la potencialidad de este tipo de estudios que desde la Asociaci&oacute;n Sancho de Beurko lideramos desde el 2015.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asociación Sancho de Beurko]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/espanoles-hitler-servicio-ejercito-estados-unidos_132_6216218.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Sep 2020 17:58:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Españoles contra Hitler. Al servicio del Ejército de Estados Unidos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Segunda Guerra Mundial,Estados Unidos,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[FOTOGALERÍA | "Basques in WW2. The Marine Corps", el documental]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/fotogaleria-basques-in-ww2-the-marine-corps-documental_3_6157349.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f34f562-2e16-43be-bc1f-7fef59629a98_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="FOTOGALERÍA | &quot;Basques in WW2. The Marine Corps&quot;, el documental"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">elDiario.es/Euskadi colabora con la Asociación Sancho de Beurko en el rodaje de un documental sobre la importante batalla de la Segunda Guerra Mundial</p><p class="subtitle">Más historias - Los dos entierros del marinero Peter Paul Parisena Mendionde</p></div><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n Sancho de Beurko y elDiario.es/Euskadi colaboran en el rodaje de un documental sobre la Segunda Guerra Mundial. Titulado &ldquo;Basques in WW2. The Marine Corps&rdquo;, repasa la importante batalla de Iwo Jima, en el teatro del Pac&iacute;fico, en la que particip&oacute; el marine Albert P. Pagoaga.
    </p><p class="article-text">
        Clica sobre la primera imagen para desplegar un men&uacute; interactivo con el que podr&aacute;s navegar por el resto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asociación Sancho de Beurko]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/fighting-basques-ecos-de-dos-guerras-1936-1945/fotogaleria-basques-in-ww2-the-marine-corps-documental_3_6157349.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Aug 2020 19:30:52 +0000]]></pubDate>
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