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    <title><![CDATA[elDiario.es - David Perpiñán]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/david-perpinan/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - David Perpiñán]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Nuestra relación de amor-odio con los elefantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/relacion-amor-odio-elefantes_132_7244589.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c14b11e8-b30a-4af2-af35-104073aa3a37_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nuestra relación de amor-odio con los elefantes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un trabajador del zoo de Cabárceno (Cantabria) muere tras ser golpeado con la trompa por una elefanta. ¿Por qué matan los elefantes?</p></div><p class="article-text">
        Un d&iacute;a de 2018, Constanza, una amiga argentina de mi hermana, me cont&oacute; que siendo una ni&ntilde;a fue con su abuela a visitar el zoo de Mendoza. Mientras miraba al elefante, &eacute;ste cogi&oacute; con la trompa una piedra de su instalaci&oacute;n y la lanz&oacute; con fuerza contra ella. La piedra pas&oacute; a solo unos cent&iacute;metros de la cabeza de Constanza. Tuvo suerte. Ese d&iacute;a pod&iacute;a haber muerto, como lo hizo una ni&ntilde;a de siete a&ntilde;os en 2016 cuando un elefante del zoo de Rabat, en Marruecos, le lanz&oacute; una piedra que le impact&oacute; en la cabeza.
    </p><p class="article-text">
        El comportamiento agresivo de algunos elefantes en cautividad puede ser una consecuencia de su falta de bienestar. Los elefantes son animales con personalidades individuales y con una memoria extraordinaria, lo que hace que algunos eventos les marquen de por vida, como haber sido separados de sus madres en la naturaleza, haber sido castigados f&iacute;sica o mentalmente, cambiar de grupo social constantemente, etc. Hay que recordar que los elefantes en libertad viven en grupos muy estables, y por eso no es raro ver agresividad en grupos no estables (procedentes de diferentes familias) que se confinan en un espacio peque&ntilde;o. La agresividad puede tambi&eacute;n estar inducida por dolor, algo que los elefantes cautivos suelen tener como consecuencia de problemas de dientes, pies o articulaciones.
    </p><p class="article-text">
        La agresividad se puede dar entre elefantes, pero es la agresividad hacia personas, especialmente la que acaba con un fallecimiento como el que se ha producido en Cab&aacute;rceno, la que ha atra&iacute;do m&aacute;s la atenci&oacute;n del p&uacute;blico general. Estas muertes de personas provocadas por animales cautivos han sido una constante desde que los elefantes se han tenido en cautividad, y en la &eacute;poca actual se han producido en circos, en zoos, en empresas que ofrecen viajes a lomos de elefantes e incluso en santuarios y en centros de rescate. Las personas que trabajan con los elefantes (cuidadores, entrenadores&hellip;) son los m&aacute;s afectados por estas fatalidades, pero tambi&eacute;n han muerto personas que visitaban un zoo o un circo, personas que han entrado en los recintos envalentonadas o en estado de embriaguez, e incluso han muerto personas que simplemente paseaban por la calle y han tenido la mala suerte de toparse con un elefante que se hab&iacute;a escapado de un circo. A diferencia de otros animales peligrosos en cautividad, los elefantes tambi&eacute;n pueden matar de forma totalmente involuntaria, aplastando a personas sin darse cuenta, aunque se ha visto que esto es muy raro.
    </p><p class="article-text">
        Se tienen reportados m&aacute;s de 200 casos de elefantes cautivos que han matado a personas en la era moderna, aunque el n&uacute;mero de muertes debe de ser bastante superior, pues no todos los casos se han podido recopilar. Ha habido elefantes que han matado a m&aacute;s de una persona, y en ocasiones incluso a m&aacute;s de tres. Adem&aacute;s de todas estas muertes, hay que tener en cuenta las agresiones que no han acabado en muerte pero s&iacute; en contusiones, fracturas o incluso alguna incapacidad permanente. A diferencia de los tigres, que matan de forma r&aacute;pida, los elefantes no son tan eficaces matando y por eso muchas de las personas que han logrado sobrevivir ten&iacute;an lesiones muy importantes, como fracturas m&uacute;ltiples, fracturas de columna, laceraciones y rupturas de &oacute;rganos internos o colapso de pulmones. Por ejemplo, entre 1987 y 2019, en Estados Unidos y Canad&aacute; hubo un m&iacute;nimo de 103 incidentes con elefantes cautivos, lo que result&oacute; en 20 personas muertas y 140 heridas. En Europa, antes de 1982, se ten&iacute;an reportadas 49 muertes causadas por elefantes en zool&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        En 2006, Mauvin Gore y colaboradores publicaron un art&iacute;culo analizando las muertes que se hab&iacute;an producido entre 1988 y 2003 por elefantes (asi&aacute;ticos y africanos) en zool&oacute;gicos acreditados de Am&eacute;rica, Europa, Asia y Ocean&iacute;a (lo que representa realmente una proporci&oacute;n muy peque&ntilde;a de todos los zoos del mundo). Para ese periodo los autores pudieron constatar 122 incidentes que acabaron con la muerte de 28 cuidadores y un visitante (una cifra de dos muertes al a&ntilde;o). Sin embargo, el estudio evidenci&oacute; que los zoos no reportaban los datos de forma sistem&aacute;tica (y eso que supuestamente eran los mejores zoos) y que por lo tanto el n&uacute;mero de incidentes y muertes podr&iacute;a haber sido superior en los zoos analizados. Al igual que en tigres, que tambi&eacute;n atacan y matan a cuidadores de zoo, los ataques de elefantes tambi&eacute;n se daban con m&aacute;s frecuencia en cuidadores experimentados, lo que indica dos cosas: o bien que los cuidadores m&aacute;s experimentados se conf&iacute;an m&aacute;s o bien que el riesgo es inherente a tener elefantes, independientemente de lo que haga el cuidador. El hecho de que los animales m&aacute;s peligrosos, los machos en celo, apenas causen muertes es muy indicativo de que hay un exceso de confianza cuando se trabajaba con hembras, j&oacute;venes y machos que no est&aacute;n en celo.
    </p><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n mostr&oacute; que los elefantes en un sistema de manejo de contacto libre&nbsp;produc&iacute;an muchas m&aacute;s muertes que cuando los animales se manejaban en contacto protegido. Aqu&iacute; me extender&eacute; un poco para explicar estos sistemas de manejo en cautividad. En el contacto libre no hay barreras entre el cuidador y el elefante. Este sistema cada vez se va utilizando menos porque suele necesitar el uso de un gancho y porque el riesgo para el cuidador es mucho mayor. Un gancho es un utensilio formado por un palo con una serie de punzones en forma de ancla en su punta; el cuidador utiliza el dolor producido por el gancho para que el elefante obedezca sus comandos. El contacto libre se suele utilizar actualmente en aquellos lugares donde se hace alg&uacute;n tipo de espect&aacute;culo o paseo con elefantes, lo que implica que ya pocos zool&oacute;gicos avanzados lo utilizan; sin embargo, por poner un ejemplo, decenas de entrenadores de elefantes en Tailandia mueren cada a&ntilde;o mientras utilizan este sistema de manejo. Por otro lado, el sistema de contacto protegido es aquel en el que siempre hay una barrera f&iacute;sica entre el cuidador y el elefante.
    </p><p class="article-text">
        Considerando el an&aacute;lisis adicional de otras fuentes de informaci&oacute;n, se puede observar que muchas de las muertes han ocurrido ya bien entrado el siglo XXI, e incluso en zoos que se consideran de est&aacute;ndares &ldquo;altos&rdquo;, como el de Chester, el de Londres, el de Viena o el de Pittsburgh (lo siento, entre los zoos &ldquo;buenos&rdquo; no se puede incluir el de Cab&aacute;rceno). Algunos zoos, como el Port Lympne en Inglaterra y el Zool&oacute;gico Mateca&ntilde;a (ahora Bioparque Ukumar&iacute;) en Colombia, han perdido m&aacute;s de un cuidador por ataques de elefante. Algunos casos anecd&oacute;ticos son la muerte de un cuidador en el Zool&oacute;gico Mateca&ntilde;a debido al ataque de un elefante que proven&iacute;a de la Hacienda N&aacute;poles (antigua propiedad de Pablo Escobar) o el de un elefante que en 2013 se escap&oacute; de un circo cerca de Par&iacute;s y mat&oacute; a un jubilado que estaba jugando a la petanca.
    </p><p class="article-text">
        Sorprende ver la cantidad de veces que se ha movido a muchos de estos animales implicados en las agresiones. Algunos han sido capturados en la naturaleza y han estado en m&aacute;s de siete instalaciones diferentes, incluidos zoos, circos, centros de cr&iacute;a y santuarios. Un ejemplo es el macho Luka, que a principios de los 80 mat&oacute; a dos cuidadores en el zoo de Belgrado y que ha pasado su vida por seis zoos diferentes, como por ejemplo Terra Natura (Benidorm), donde estuvo siete a&ntilde;os; o el caso de la hembra Aja, que ha pasado por cuatro zoos diferentes, uno de los cuales fue Castillo de las Guardas (Sevilla), donde solo estuvo seis meses. Se ha visto que el constante movimiento de animales disminuye la esperanza de vida en elefantes cautivos, y parece l&oacute;gico pensar que tambi&eacute;n disminuye su bienestar, pues no pueden formar lazos estables con otros elefantes.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es interesante notar c&oacute;mo el mundo del circo y el mundo de los zool&oacute;gicos han estado colaborando estrechamente, sobre todo en los Estados Unidos, compr&aacute;ndose, vendi&eacute;ndose o intercambi&aacute;ndose animales. Los zoos y los circos no ten&iacute;an problema en comprar o alojar de forma casi inmediata a elefantes que hab&iacute;an matado a personas, y de la misma forma no ve&iacute;an problema en continuar el contacto libre con estos animales o incluso hacer n&uacute;meros de circo a escasos metros de cientos de visitantes. Hoy en d&iacute;a sigue siendo frecuente que los elefantes (y otros animales) que matan a cuidadores de zoo se env&iacute;en lo m&aacute;s r&aacute;pido posible a otro zoo, en parte como medida para evitar mala prensa a ese zoo: la opini&oacute;n p&uacute;blica del sitio de origen empieza a olvidar la tragedia cuando el animal desaparece de su zona y la opini&oacute;n p&uacute;blica del sitio de destino muchas veces ni siquiera llega a saber que ese elefante ha matado previamente a personas. Y no hace falta retroceder mucho en el tiempo para encontrar zool&oacute;gicos &ldquo;acreditados&rdquo; que han sacrificado a un elefante despu&eacute;s de un ataque.
    </p><p class="article-text">
        El sacrificio de los elefantes que han matado a personas ha sido una constante durante toda la historia, aunque estas acciones son ahora mucho m&aacute;s infrecuentes. Cabe destacar el caso del elefante Baby Boo, nacido en 1900 en cautividad en Sri Lanka y que pas&oacute; por m&aacute;s de diez circos diferentes en Estados Unidos antes de acabar sus d&iacute;as en el zoo de San Diego, donde lo sacrificaron al poco tiempo debido a su &ldquo;comportamiento homicida&rdquo;. Y lo que se aplicaba con esos animales a principios y a mediados del siglo XX no era precisamente eutanasia.
    </p><p class="article-text">
        La elefanta de circo Mary mat&oacute; a su cuidador Walter Eldridge en 1916 en Tennessee (Estados Unidos) y como castigo le dispararon m&aacute;s de 25 veces, sin lograr el efecto deseado. Al ver que las armas no pod&iacute;an acabar con la elefanta, la llevaron hasta una estaci&oacute;n de ferrocarril con grandes gr&uacute;as y all&iacute; la ahorcaron ante 2500 personas (incluidos los ni&ntilde;os del pueblo), que se hab&iacute;an acercado para ver el espect&aacute;culo. Sin embargo, la cadena que usaron para ahorcarla se rompi&oacute; y Mary cay&oacute; al suelo, se rompi&oacute; la pelvis y qued&oacute; inmovilizada por el dolor. Entonces utilizaron otra cadena m&aacute;s gruesa y esta vez s&iacute; que pudieron ahorcar a la elefanta, que tard&oacute; 10 minutos en morir. Resulta de inter&eacute;s comentar que el cuidador muerto hab&iacute;a sido contratado el d&iacute;a anterior y no ten&iacute;a ninguna experiencia con elefantes. El ataque se produjo despu&eacute;s de que Eldridge la castigara y la golpeara con el gancho de entrenamiento, seguramente en una zona donde el animal ten&iacute;a una infecci&oacute;n dental.
    </p><p class="article-text">
        La dificultad de matar a estos elefantes &ldquo;asesinos&rdquo; a principios de siglo XX se solvent&oacute; muchas veces con el uso de veneno (cianuro), que se introduc&iacute;a en manzanas y zanahorias y se daba de comer al animal. Sin embargo, el caso de Topsy en 1903 fue excepcional. Topsy era un elefante asi&aacute;tico capturado en 1875 y llevado, como tantos otros, a Estados Unidos. Tras matar a tres personas, se decidi&oacute; que hab&iacute;a que acabar con su vida, y la horca parec&iacute;a el medio m&aacute;s apropiado. Sin embargo, una asociaci&oacute;n de defensa animal (American Society for the Prevention of Cruelty in Animals) protest&oacute; y entonces hubo que considerar otros m&eacute;todos. Fue entonces cuando Thomas Edison sugiri&oacute; electrocutarla y as&iacute; de paso criticar los peligros de la corriente alterna (&eacute;l abogaba por su invento, la corriente continua). As&iacute; pues, Topsy fue fulminada cuando le aplicaron m&aacute;s de 6000 voltios por todo su cuerpo, mientras unas 1500 personas lo presenciaban y Edison lo grababa para una pel&iacute;cula, y as&iacute; de paso tambi&eacute;n intentaba promocionar uno de sus otros inventos, el cine. Previamente, Edison ya hab&iacute;a electrocutado muchos otros animales (incluyendo un orangut&aacute;n) para desprestigiar a la corriente alterna. El video de la atroz muerte de Topsy, no apto para personas sensibles, puede encontrarse f&aacute;cilmente en internet.
    </p><p class="article-text">
        Otro caso similar aconteci&oacute; en 1994 en Hawai (Estados Unidos), donde la elefanta africana Tyke mat&oacute; a su entrenador en el circo de Hawthorne Corporation. Tyke era una elefanta capturada en 1973 en Mozambique y ten&iacute;a un historial de ataques a personas; a pesar de ello, se sigui&oacute; utilizando para hacer espect&aacute;culos en los circos. En una actuaci&oacute;n, mat&oacute; a su nuevo entrenador y se escap&oacute; por las calles de Honolul&uacute;, hiriendo a varias personas en su fuga y sembrando el p&aacute;nico en la ciudad. Tuvo que ser abatida y recibi&oacute; 87 tiros por parte de la polic&iacute;a. Inmediatamente el due&ntilde;o del circo sali&oacute; ante los medios de comunicaci&oacute;n para explicar que en los 40 a&ntilde;os que llevaba trabajando con elefantes, Tyke era la primera que hab&iacute;a perdido el control. Aquel fue el inicio de las muchas mentiras que el lobby del circo propag&oacute; con insistencia. Adem&aacute;s, cuando las organizaciones de defensa animal de Haw&aacute;i forzaron a la ciudad a debatir la prohibici&oacute;n de espect&aacute;culos con animales salvajes en los circos, el lobby del circo, encabezado por Ringling Brothers, mand&oacute; a un detective a sueldo para organizar una campa&ntilde;a de apoyo al circo y de desprestigio de los grupos que se opon&iacute;an a los circos. Esa campa&ntilde;a consisti&oacute; en pagar a gente para manifestarse en favor de los circos; presionar a los pol&iacute;ticos; introducir infiltrados en los grupos de defensa animal; y declarar en las comisiones que los elefantes se entrenaban solo con refuerzo positivo y que todo lo que se les hac&iacute;a hacer eran comportamientos que ya realizan en la naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        El guion es pr&aacute;cticamente id&eacute;ntico al que siguen utilizando hoy muchos zool&oacute;gicos, especialmente los que realizan espect&aacute;culos con cet&aacute;ceos. Otros argumentos que los circos esgrimieron y que son comunes a los utilizados por los zool&oacute;gicos actuales incluyen que &ldquo;el p&uacute;blico debe elegir lo que quiere ver&rdquo;, &ldquo;los ni&ntilde;os tendr&aacute;n una vida miserable si no pueden disfrutar de los elefantes en un circo&rdquo; o &ldquo;el circo es una tradici&oacute;n centenaria que forma parte de la cultura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El medi&aacute;tico caso de Tyke mostr&oacute; la forma de entrenar elefantes en los circos: a base de castigos y sometimiento. Los elefantes pasaban encadenados 22 horas al d&iacute;a y la tortura continuaba con los continuos viajes de los animales en camiones, trenes y barcos; de hecho, Tyke hab&iacute;a realizado un viaje de cuatro d&iacute;as por barco desde Los &Aacute;ngeles hasta Haw&aacute;i. La presi&oacute;n del lobby del circo hizo que se perdiera la votaci&oacute;n para prohibir los circos con animales salvajes en Haw&aacute;i, pero lo cierto es que los circos con elefantes nunca m&aacute;s volvieron a pisar Honolul&uacute;. Desde entonces el n&uacute;mero de ciudades que han prohibido el uso de animales en los circos no ha parado de crecer. Hawthorn Corporation fue multada por numerosas irregularidades en 2004 y tuvo que enviar los elefantes a un santuario. Ringling Brothers anunci&oacute; su cierre en 2017, despu&eacute;s de 146 a&ntilde;os de actividad: no pudo hacer frente a las regulaciones respecto al trato de animales ni a los cambios en las preferencias de la gente, que hab&iacute;a dejado de llenar sus espect&aacute;culos.
    </p><p class="article-text">
        La predicci&oacute;n l&oacute;gica es que las muertes producidas por elefantes de zool&oacute;gico van a ir a menos, y curiosamente la presi&oacute;n externa es la que est&aacute; provocando y seguir&aacute; provocando este ahorro en el n&uacute;mero de v&iacute;ctimas humanas. El primer factor que explica esto es que la mayor&iacute;a de zool&oacute;gicos se han pasado o se est&aacute;n pasando a la forma de manejo de contacto protegido, lo que claramente disminuye (aunque no elimina) el riesgo de ataques. No hay que olvidar que han sido las cr&iacute;ticas externas a los espect&aacute;culos con elefantes, al uso del gancho y al uso de cadenas lo que ha obligado a los zoos a buscar nuevos m&eacute;todos de manejo. El segundo factor es que cada vez hay menos elefantes en zool&oacute;gicos, debido tambi&eacute;n a la presi&oacute;n externa ejercida, que ha podido demostrar la falta de bienestar de estos animales en cautividad. Esto ha reducido el n&uacute;mero de elefantes cautivos por dos v&iacute;as. La primera, la de los zool&oacute;gicos que ante las presiones han reflexionado y han decidido dejar de mantener a estos animales. La segunda, la de los zool&oacute;gicos que, ante las medidas m&aacute;s restrictivas que recomendaban las asociaciones de zool&oacute;gicos, se ve&iacute;an incapaces de poder cumplirlas y decid&iacute;an deshacerse de los elefantes para poder continuar siendo acreditadas. Y el tercer factor es que cada vez es m&aacute;s dif&iacute;cil que los zoos puedan obtener animales capturados de la naturaleza debido tambi&eacute;n a esa presi&oacute;n externa. Como los elefantes en los &uacute;ltimos 4000 a&ntilde;os no han sido capaces de reproducirse en cautividad lo suficiente para formar poblaciones autosostenibles (y la &eacute;poca moderna y el presente no son excepciones), sin una entrada constante de animales capturados de la naturaleza las poblaciones en los zool&oacute;gicos tender&aacute;n poco a poco a la extinci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, la poca sostenibilidad de las poblaciones de elefantes en cautividad es algo que lleva preocupando a los zoos desde hace tiempo. En los zoos siempre han muerto m&aacute;s elefantes de los que nac&iacute;an, y con la llegada del siglo XXI capturar elefantes de la naturaleza para llevarlos a los zoos se volvi&oacute; mucho m&aacute;s dif&iacute;cil. Por ello, el n&uacute;mero de elefantes en los zoos europeos y norteamericanos no ha dejado de descender desde el a&ntilde;o 2000. El n&uacute;mero de nacimientos es tan bajo que los zoos ya han calculado que si no se siguen capturando animales de la naturaleza ya no quedar&aacute;n elefantes en los zoos para 2060. Es por esto que las asociaciones de zool&oacute;gicos se han lanzado a la desesperada a poblar con sus miembros los grupos de trabajo que sobre el elefante est&aacute; haciendo la convenci&oacute;n CITES, que regula el comercio internacional de fauna. Y por supuesto, la opini&oacute;n de todas estas personas asociadas a los zool&oacute;gicos es que se deber&iacute;a continuar capturando animales de la naturaleza para llevarlos a los zoos. La excusa proporcionada -que los elefantes en &Aacute;frica sufren mucho debido a la caza furtiva- es tan ruin como falsa: se ha demostrado que un elefante en cautividad vive menos que un elefante que sufre furtivismo, y mucho menos que un elefante que no sufre furtivismo.
    </p><p class="article-text">
        La muerte reciente de un cuidador de elefantes en el zoo de Cab&aacute;rceno es un hecho desgraciado que no debe alegrar a nadie. Los cuidadores han pasado de h&eacute;roes a villanos en pocos a&ntilde;os a causa de la presi&oacute;n social y de la mala prensa que han generado los zoos. Yo he tenido la oportunidad de trabajar con muchos cuidadores y bajo ning&uacute;n concepto les colocar&iacute;a el apelativo de villanos. Pero desde luego tampoco son h&eacute;roes. Algunos han visto morir a un compa&ntilde;ero atacado por una orca y al d&iacute;a siguiente han tenido que tirarse al agua para trabajar con ese mismo animal. Eso no los convierte en h&eacute;roes. Un h&eacute;roe se habr&iacute;a replanteado el mantenimiento de los animales en zool&oacute;gicos y habr&iacute;a reclamado en p&uacute;blico el fin de la cautividad de elefantes, orcas, delfines, tigres, loros y un largo etc&eacute;tera. Yo no quiero que ning&uacute;n cuidador vuelva a morir por un elefante cautivo, y por eso pido que se deje de mantener a estos animales en cautividad. Y sobre todo pido que se deje de capturarlos de la naturaleza para hacerles pasar un vida penosa, en lo f&iacute;sico y en lo psicol&oacute;gico, en los zool&oacute;gicos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Perpiñán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/relacion-amor-odio-elefantes_132_7244589.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Feb 2021 21:59:37 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El zoo de Barcelona, sus delfines y sus elefantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/zoo-barcelona-delfines-elefantes_132_6170047.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f18dd9e-065b-4ca2-bf36-237f7b1e3bc4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El zoo de Barcelona, sus delfines y sus elefantes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El zoo de Barcelona ha perdido una oportunidad histórica de emprender cambios significativos en beneficio de los animales</p></div><p class="article-text">
        A mediados del siglo XX empez&oacute; a popularizarse la presencia de cet&aacute;ceos en unos zool&oacute;gicos que no perdieron la oportunidad de aumentar sus ingresos con las actuaciones antropomorfizadas de estos animales. Tanto en Europa como en Am&eacute;rica fue y contin&uacute;a siendo el delf&iacute;n mular (Tursiops truncatus) el animal m&aacute;s utilizado para deleitar al p&uacute;blico con piruetas, acrobacias, bailes y juegos malabares. Pero, contrariamente a lo que se ha difundido, el delf&iacute;n mular no se populariz&oacute; por su facilidad para ser entrenado, sino por la simple raz&oacute;n de que las otras especies de cet&aacute;ceos que se capturaron para el mismo fin mor&iacute;an al poco tiempo de ser puestas en cautividad. Frente a las mortalidades masivas de delfines de Commerson, delfines listados, delfines rosados y muchas otras especies, el delf&iacute;n mular mostraba una mortalidad menor (aunque todav&iacute;a importante), que permit&iacute;a a los zool&oacute;gicos poder amortizar la compra de estos animales.
    </p><p class="article-text">
        Tal era la mortalidad de las diferentes especies de delfines en cautividad que en los a&ntilde;os setenta hubo expertos que sugirieron que el delf&iacute;n mular era la mejor opci&oacute;n para aquellos zoos que quer&iacute;an mantener cet&aacute;ceos en cautividad. Estos expertos tambi&eacute;n indicaron que para empezar a trabajar en una autosuficiencia de las poblaciones cautivas, se deb&iacute;a aprender a mantener estos animales en mejores condiciones y se deb&iacute;a hacer una selecci&oacute;n cuidadosa de los ejemplares; una selecci&oacute;n que deb&iacute;a empezar incluso en el momento de la captura de la naturaleza. Por lo tanto, la mayor supervivencia actual que se observa en delfines mulares cautivos se debe no solo a que se ha ido aprendiendo c&oacute;mo evitar que mueran, sino a que se han capturado y reproducido solo los animales con caracteres m&aacute;s adaptables a la cautividad; una selecci&oacute;n artificial que genera animales que van teniendo poco que ver con sus cong&eacute;neres salvajes y que contribuye al hecho de que los animales cautivos raramente son adecuados para liberar en la naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        Fue tambi&eacute;n a partir de los a&ntilde;os setenta cuando el auge del turismo de playa y diversi&oacute;n en la costa espa&ntilde;ola motiv&oacute; la apertura de numerosos zool&oacute;gicos con espect&aacute;culo de delfines. La costa mediterr&aacute;nea y las islas Canarias aglutinan la mayor&iacute;a de delfinarios en Espa&ntilde;a, que hace tiempo que se convirti&oacute; en el pa&iacute;s europeo con m&aacute;s delfinarios y con m&aacute;s delfines en cautividad. Un tercio de los delfines cautivos en Europa se encuentra en Espa&ntilde;a y dos empresas espa&ntilde;olas, Parques Reunidos y Aspro Parks, poseen m&aacute;s de la mitad de los delfines que se exhiben en Europa. El hecho de que el negocio de los delfines lo muevan empresas de ocio nos indica qu&eacute; tipo de finalidad se le da a estos animales.
    </p><p class="article-text">
        Antes de este boom tur&iacute;stico, el zoo de Barcelona, all&aacute; por los a&ntilde;os sesenta, fue uno de los primeros zool&oacute;gicos europeos en inaugurar un delfinario. Aunque la palabra delfinario en el caso de la ciudad condal puede sustituirse f&aacute;cilmente por otros t&eacute;rminos; unos ejemplos son tumba, cementerio, casa de los horrores o campo de concentraci&oacute;n. Todas estas definiciones sirven para empezar a hacerse una idea de las condiciones vividas por los delfines que han tenido la desgracia de pasar tiempo en el zoo de Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        Para empezar, simplemente repasando los archivos, uno puede ver que en el zoo de Barcelona han muerto muchos m&aacute;s delfines de los que han nacido, lo que durante d&eacute;cadas forz&oacute; a los directores de esta instituci&oacute;n a mandar capturar animales de la naturaleza de forma constante. En defensa del zoo de Barcelona (si es que esto puede servir de defensa) hay que decir que otras instituciones europeas, entre las que hay zool&oacute;gicos alemanes que claman ser expertos en el mantenimiento de cet&aacute;ceos, sufrieron mortalidades incluso peores.
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, el delfinario de Barcelona continu&oacute; su vida sin inmutarse por todas esas bajas y sin renovar sus instalaciones. Se ha dicho que con el paso del tiempo esas instalaciones se quedaron obsoletas, pero esto no es as&iacute;. Esas instalaciones, como muchas de las que se contin&uacute;an construyendo en este zoo, ya nacieron obsoletas y nunca fueron adecuadas para estos animales. Los requerimientos de bienestar no cambian con el tiempo, solo lo hace nuestra percepci&oacute;n de lo que los delfines necesitan, y cuando se dice que una instalaci&oacute;n ha dejado de ser funcional para mantener ciertos animales, lo que realmente se quiere decir es que esa instalaci&oacute;n nunca fue adecuada para ese prop&oacute;sito.
    </p><p class="article-text">
        Cuando ya bien entrado el siglo XXI las asociaciones de defensa animal dieron el grito de alarma sobre la situaci&oacute;n de los delfines y la decadencia de las instalaciones barcelonesas, se hicieron evidentes las condiciones lamentables en las que viv&iacute;an los seis animales que ocupaban el recinto. Dos de ellos tuvieron que ser trasladados a l&rsquo;Oceanogr&agrave;fic de Valencia bajo peligro de muerte si se quedaban en Barcelona. De los otros cuatro, dos ten&iacute;an los dientes destrozados fruto de los continuos v&oacute;mitos por estr&eacute;s. Anak, el &uacute;nico ejemplar que quedaba que hab&iacute;a vivido en libertad, mostraba unos valores de hormonas indicadoras de estr&eacute;s realmente preocupantes. El historial m&eacute;dico de estos animales era un compendio de patolog&iacute;as y tratamientos demasiado largo para poder resumirlo en pocas l&iacute;neas. Si esto pasaba con los delfines en pleno siglo XXI, resulta duro imaginarse lo que tuvieron que pasar los ejemplares que vivieron en esas instalaciones en la segunda mitad del siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        La presi&oacute;n externa forz&oacute; a un debate continuo sobre los delfines y finalmente el ayuntamiento de Barcelona decidi&oacute; declararse como ciudad libre de cet&aacute;ceos en cautividad. La medida provoc&oacute; una airada oposici&oacute;n de los trabajadores del zool&oacute;gico, que pretend&iacute;an que el ciudadano de Barcelona pagara con sus impuestos un nuevo delfinario; una opci&oacute;n tan cara como inviable. En un marco donde la cautividad de estos animales se cuestiona cada vez m&aacute;s, gastarse m&aacute;s de 10 millones de euros de recursos p&uacute;blicos en un nuevo delfinario era poco m&aacute;s que tirar el dinero a la basura. Pero adem&aacute;s estaba el dilema &eacute;tico de si una instituci&oacute;n que hab&iacute;a mantenido a los delfines en unas condiciones tan lamentables durante d&eacute;cadas era la m&aacute;s apropiada para seguir teniendo delfines en cautividad.
    </p><p class="article-text">
        Un grupo de expertos internacionales (entre los que me encontraba) fuimos convocados en Barcelona durante dos d&iacute;as para evaluar el mejor destino para los delfines. Para nuestra sorpresa, el zoo ni nos permiti&oacute; ver los historiales m&eacute;dicos de los animales, ni nos aport&oacute; informaci&oacute;n que pudiera ayudar en nuestra decisi&oacute;n, ni nos permiti&oacute; ver a los delfines de cerca, con lo que poco pudimos hacer. Ni el zoo ni el ayuntamiento nunca m&aacute;s volvieron a consultarnos o a informarnos, y tres a&ntilde;os despu&eacute;s supimos por los medios que los delfines se hab&iacute;an movido a un zool&oacute;gico en Atenas.
    </p><p class="article-text">
        Fueron tres a&ntilde;os en que los trabajadores del zoo, al igual que las asociaciones de zool&oacute;gicos continuaron boicoteando y presionando para que los delfines no se fueran del zoo. Tres a&ntilde;os en los que se sigui&oacute; viendo la tensa relaci&oacute;n entre los trabajadores del zoo y el ayuntamiento de Barcelona; una falta de sinton&iacute;a que dura ya muchos a&ntilde;os y que empieza a cansar a la ciudadan&iacute;a. Tres a&ntilde;os en los cuales uno de los delfines muri&oacute; por una supuesta enfermedad v&iacute;rica; ir&oacute;nicamente, uno de los motivos que argument&oacute; el zoo para no enviar los delfines a un santuario fue que el contacto con el agua marina natural les pod&iacute;a transmitir infecciones.
    </p><p class="article-text">
        El zoo tuvo inicialmente la dif&iacute;cil papeleta de cumplir y negociar algo en lo que no cre&iacute;a: enviar los delfines a un santuario. La posibilidad de un santuario en una isla griega del mar Egeo nunca fue del agrado del zoo, que seguramente vio con buenos ojos c&oacute;mo esa posibilidad se esfumaba cuando desde Grecia no consegu&iacute;an la financiaci&oacute;n ni los permisos necesarios. Luego vino la posibilidad de un santuario en Estados Unidos, que finalmente el zoo desestim&oacute; por la frecuencia de huracanes en la zona donde se ten&iacute;an que alojar definitivamente a los delfines. Las opciones quedaban reducidas a enviar los delfines a otro zoo, pero para eso se ten&iacute;a que pasar por el aro de las asociaciones- lobbies que representan a los zool&oacute;gicos, como la EAZA (Asociaci&oacute;n Europea de Zoos y Acuarios) o la EAAM (Asociaci&oacute;n Europea de Mam&iacute;feros Acu&aacute;ticos). Enviar los delfines a un sitio donde no se reprodujeran ni participaran en espect&aacute;culos hubiese sido una victoria animalista que las asociaciones de zool&oacute;gicos no estaban dispuestas a permitir, as&iacute; que finalmente se opt&oacute; por enviarlos a un zoo donde se contin&uacute;an haciendo espect&aacute;culos y donde no se impedir&aacute; su reproducci&oacute;n. Eso s&iacute;, el traslado tuvo que posponerse durante muchos meses porque los delfines enfermaron, o mejor dicho, enfermaron todav&iacute;a m&aacute;s de lo que ya estaban.
    </p><p class="article-text">
        En medio de todo esto, diversas entidades conservacionistas y de defensa animal trabajaron en 2019 en una propuesta de ley para que Catalu&ntilde;a prohibiera los delfinarios y acabara con el negocio de la cautividad de mam&iacute;feros marinos. La iniciativa, en la que colabor&eacute; redactando varios informes t&eacute;cnicos, fue ejemplar en el sentido que incluy&oacute; a muchas organizaciones, fue transparente y cont&oacute; con suficiente apoyo pol&iacute;tico previo para tirarse adelante. En la segunda reuni&oacute;n con la comisi&oacute;n de medio ambiente y derechos de los animales del Parlament de Catalunya, la que ten&iacute;a que ser definitiva y a la que hab&iacute;an sido convocadas todas las organizaciones interesadas y todos los partidos pol&iacute;ticos, sorprendi&oacute; la ausencia de 'comunes' y PSC, dos partidos que hab&iacute;an mostrado respaldo previo a la iniciativa. En medio de la reuni&oacute;n, nos lleg&oacute; la noticia de que esos dos partidos pol&iacute;ticos hab&iacute;an presentado una propuesta de ley alternativa unas horas antes de la reuni&oacute;n y de esa forma hab&iacute;an asestado una pu&ntilde;alada en la espalda a las asociaciones que les hab&iacute;an mantenido informados de todos sus movimientos y a sus compa&ntilde;eros parlamentarios dentro de la comisi&oacute;n, que no se hab&iacute;an olido nada. 
    </p><p class="article-text">
        La propuesta de PSC y 'comunes', que con las prisas hab&iacute;a sido mal redactada y hab&iacute;a copiado puntos elaborados por las asociaciones que hab&iacute;an sido traicionadas, ten&iacute;a una clara diferencia: PSC y 'comunes' pretend&iacute;an incluir en la ley que la Generalitat pagase la construcci&oacute;n de un santuario para delfines en la costa catalana, una idea que ya hab&iacute;a sido analizada previamente por otros expertos y que se hab&iacute;a considerado inviable, debido principalmente a que ninguna zona costera catalana re&uacute;ne las condiciones adecuadas para la construcci&oacute;n de este tipo de instalaciones. En una &eacute;poca en la que los responsables de los delfines del zoo de Barcelona no ten&iacute;an claro d&oacute;nde reubicarlos, no fue una casualidad que los dos partidos pol&iacute;ticos que gobernaban el ayuntamiento de Barcelona maniobraran en el Parlament para intentar pasarle el problema de la reubicaci&oacute;n de los delfines a la Generalitat de Catalunya, y el coste a toda la ciudadan&iacute;a catalana. Ese intento desesperado no ten&iacute;a posibilidades de mucho &eacute;xito debido a que la mayor&iacute;a parlamentaria, los t&eacute;cnicos de la Generalitat y la gran mayor&iacute;a de asociaciones implicadas no estaban por la labor de destinar dinero p&uacute;blico para solucionar un problema creado por instituciones que se hab&iacute;an lucrado con el negocio de los delfines en cautividad. 
    </p><p class="article-text">
        Por desgracia, la normativa del Parlament de Catalunya impidi&oacute; que todos los que hab&iacute;amos trabajado en una iniciativa seria para poner fin de los delfinarios pudi&eacute;semos presentar una segunda propuesta, por lo que qued&aacute;bamos a la espera de poder presentar enmiendas una vez que PSC y 'comunes' iniciaran el tr&aacute;mite parlamentario. Actualmente, estamos a pocos meses de unas posibles elecciones generales en Catalu&ntilde;a y nos consta que PSC y 'comunes' han dejado morir la proposici&oacute;n de ley, posponiendo as&iacute; de forma innecesaria el fin de la cautividad de mam&iacute;feros marinos en el territorio catal&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de todas las trabas puestas por el zoo de Barcelona, la decisi&oacute;n de enviar los delfines al zoo de Attica, en Grecia, es positiva porque se van a un lugar mejor y se termina por fin con la penosa historia de estos animales en la ciudad de Barcelona. Sin embargo, por otro lado no se satisface totalmente a quienes quer&iacute;an que no se perpetuara el negocio de los delfinarios y que por lo tanto no se utilizaran los delfines ni en espect&aacute;culos ni en reproducciones. A juzgar por la forma en la que se anunci&oacute; el traslado (a posteriori), parece ser que incluso desde el Ayuntamiento se considera que enviar los delfines a otro zool&oacute;gico no ha sido la mejor opci&oacute;n. Sirva como contraste el <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/largo-camino-casa-elefanta-mara_132_5962300.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">movimiento de elefantes desde zool&oacute;gicos argentinos a un santuario en Brasil</a>, donde el traslado se anuncia con antelaci&oacute;n y cuenta con el apoyo del zool&oacute;gico, las autoridades municipales, la poblaci&oacute;n y los medios.
    </p><p class="article-text">
        El director del zoo de Barcelona coment&oacute; a los medios que se le saltaron unas l&aacute;grimas cuando los delfines finalmente pusieron rumbo a Grecia. Realmente, esas l&aacute;grimas las deber&iacute;a haber derramado por todo lo que han pasado los numerosos delfines (y una orca) que han vivido en el zoo de Barcelona, y por ser el director que ha perdido una oportunidad hist&oacute;rica y &uacute;nica de llevar al zoo hacia un cambio realmente significativo. No es ning&uacute;n secreto que todos los directores recientes de este famoso zool&oacute;gico han sido nombrados de la misma manera: a dedo y sin experiencia significativa en zoos (o en conservaci&oacute;n, educaci&oacute;n o investigaci&oacute;n). La &uacute;nica aportaci&oacute;n previa del presente director fue en el dise&ntilde;o del proyecto de zoo marino para la capital catalana, una idea arcaica que finalmente la ciudad de Barcelona tuvo la sensatez de desestimar. Premiar esta aportaci&oacute;n con la direcci&oacute;n de un zool&oacute;gico que en teor&iacute;a ten&iacute;a que convertirse en un referente del cambio era una decisi&oacute;n destinada al fracaso. Y a los hechos me remito: en tres a&ntilde;os con la nueva direcci&oacute;n lo &uacute;nico que ha cambiado en el zoo son las campa&ntilde;as de autopublicidad y los recursos p&uacute;blicos que se han destinado a ellas.
    </p><p class="article-text">
        Si se analizan los discursos de los &uacute;ltimos directores del zoo de Barcelona es f&aacute;cil ver una gran similitud: todos pretenden hacer m&aacute;s conservaci&oacute;n, educaci&oacute;n e investigaci&oacute;n que su predecesor. Pero es precisamente en el delf&iacute;n mular donde mejor se puede ver el fracaso de esta pol&iacute;tica, pues los delfines del zoo de Barcelona nunca se han utilizado ni para educar, ni para conservar ni para investigar. Hoy en d&iacute;a podemos aprender mucho m&aacute;s sobre los delfines con un simple documental que con repetidas visitas al zoo. La farsa de la conservaci&oacute;n se hace especialmente evidente con los delfines, pues incluso los zool&oacute;gicos reconocen que los cet&aacute;ceos mantenidos en sus instalaciones nunca podr&aacute;n liberarse en la naturaleza; &iquest;por qu&eacute; entonces se sigue vendiendo la idea de que es tan importante la cr&iacute;a en cautividad para la conservaci&oacute;n de esta y otras especies? Y finalmente, los delfines del zoo de Barcelona nunca han sido utilizados para ninguna investigaci&oacute;n que pudiera beneficiar a las poblaciones salvajes de estos animales.
    </p><p class="article-text">
        El ayuntamiento de Barcelona tambi&eacute;n deber&iacute;a tomar nota de lo sucedido. No se puede pretender una mejora radical de un zool&oacute;gico si no se cambia el m&eacute;todo de elecci&oacute;n ni el perfil de la c&uacute;pula directiva y de los otros trabajadores. &iquest;Qu&eacute; sentido tiene confiar el renacimiento de un zoo al mismo tipo de personas que lo han llevado a vivir sus horas m&aacute;s bajas? &iquest;Tanto le costaba a un ayuntamiento que se considera progresista elegir al personal por concurso p&uacute;blico y as&iacute; poblar el zool&oacute;gico con personas con m&eacute;ritos e ideas suficientes para liderar este cambio? La historia de los delfines es simplemente un ejemplo de la poca voluntad de cambio que existe en el zoo de Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        Ahora toca afrontar el problema de los elefantes, que tambi&eacute;n lo han pasado bastante mal en Barcelona. Y el zoo ya est&aacute; dando los primeros pasos para repetir punto por punto todos los errores cometidos con los delfines; por el momento, ya han rechazado la idea de enviar sus tres elefantas africanas a un lugar mejor. Eso s&iacute;, de pedir perd&oacute;n por las condiciones a las que han sometido a animales como los delfines o los elefantes, nada de nada. Si el zoo del Bronx en Nueva York, que est&aacute; considerado como uno de los mejores del mundo, ha tardado 114 a&ntilde;os en pedir perd&oacute;n por exhibir a un pigmeo en la casa de los monos (un pigmeo que por cierto fue capturado por la fuerza y acab&oacute; suicid&aacute;ndose), es l&oacute;gico pensar que quiz&aacute;s tengamos que esperar hasta el siglo XXII para que un zoo de menor importancia como el de Barcelona reconozca que se equivoc&oacute; y que produjo un sufrimiento innecesario a sus delfines y a sus elefantes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Perpiñán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/zoo-barcelona-delfines-elefantes_132_6170047.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Aug 2020 19:58:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El zoo de Barcelona, sus delfines y sus elefantes]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La crisis del coronavirus demuestra que la naturaleza y los zoológicos reman en direcciones opuestas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/coronavirus-demuestra-naturaleza-zoologicos-direcciones_132_1210773.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/08e9c7aa-6ca7-43c7-84f9-f59009504f9f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Tigre cautivo en un zoólogico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los lobbies de los zoos, que ahora piden ayudas económicas para sobrevivir, aseguran que los animales están más seguros en cautividad que en sus hábitats naturales, aunque la evidencia y las noticias lo desmienten</p></div><p class="article-text">
        En medio de la vor&aacute;gine de nueva informaci&oacute;n que nos llega cada d&iacute;a sobre coronavirus, vale la pena pararse para explicar algunas cuestiones b&aacute;sicas de los virus. La primera es que existen muchos tipos de coronavirus que infectan mam&iacute;feros y aves: algunos producen s&iacute;ntomas y muchos otros son asintom&aacute;ticos y no causan ning&uacute;n tipo de enfermedad. Y la segunda es que un virus se rige por las mismas leyes de selecci&oacute;n natural que afectan a cualquier otro organismo.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, sabemos que los virus han evolucionado para infectar a un hospedador sin apenas causarle enfermedad. Sin embargo, cuando el virus salta a una especie hospedadora diferente debe volver a adaptarse y encontrar c&eacute;lulas adecuadas para poder replicarse, y es aqu&iacute; cuando puede causar enfermedad seria y muerte. La muerte del hospedador es una acci&oacute;n indeseada para el virus, ya que de esta forma se impide su transmisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Haciendo un resumen escueto, podemos decir que los virus no quieren matarnos y que en su propio beneficio les interesa llevarse bien con su hospedador y no generarle muchas molestias.
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        Por desgracia, la acci&oacute;n humana ha causado que aumenten las probabilidades de ese salto de virus entre especies. Factores como la elevada densidad de animales (por ejemplo, en granjas intensivas de cerdos o aves) y el consumo de animales salvajes (por ejemplo, <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/coronavirus-razon-parar-trafico-salvaje_6_1006909327.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en los mercados de Asia</a>) son las dos acciones que han originado m&aacute;s pandemias (y otras epidemias de importancia) en los &uacute;ltimos cien a&ntilde;os. La mezcla de animales de diferentes or&iacute;genes geogr&aacute;ficos es tambi&eacute;n otro factor que predispone a la aparici&oacute;n y diseminaci&oacute;n de nuevos virus que pueden acabar en epidemias y pandemias humanas y animales.
    </p><p class="article-text">
        Los zool&oacute;gicos son, por tanto,&nbsp;de los muchos lugares a vigilar en la prevenci&oacute;n de epidemias, por lo que la reciente noticia de&nbsp;<a href="https://elpais.com/sociedad/2020-04-06/un-tigre-da-positivo-por-coronavirus-en-un-zoologico-de-nueva-york.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un tigre afectado por la Covid-19 en el zoo del Bronx (Nueva York)</a> nos debe poner en alerta. Todav&iacute;a falta por confirmar que el coronavirus SARS-2 sea el origen de la sintomatolog&iacute;a en este tigre, pero s&iacute; parece una opci&oacute;n probable, ya que tambi&eacute;n se ha demostrado que el gato podr&iacute;a ser susceptible a la infecci&oacute;n y a la enfermedad. El zoo ha informado de que hay otros felinos afectados (leones y tigres) y que la infecci&oacute;n se produjo por un cuidador asintom&aacute;tico, pero no se puede descartar que el coronavirus pueda transmitirse entre felinos, m&aacute;s a&uacute;n cuando uno de los s&iacute;ntomas ha sido la tos, que indica que el virus podr&iacute;a haber llegado al sistema respiratorio y por tanto ser&iacute;a susceptible de transmitirse por aerosoles. Pero habr&aacute; que esperar a tener m&aacute;s informaci&oacute;n para ver si el virus se puede transmitir entre animales y si hay otras especies que pueden infectarse y desarrollar enfermedad.
    </p><p class="article-text">
        El caso viene a demostrar tambi&eacute;n la inseguridad de los animales que viven en zool&oacute;gicos. A pesar del esfuerzo de algunos sectores pro-zool&oacute;gicos de explicarnos que los animales est&aacute;n mucho m&aacute;s seguros en los zoos que en sus h&aacute;bitats naturales, la verdad es que continuamente aparecen noticias en los medios que nos hacen pensar lo contrario: animales que mueren calcinados en incendios, animales que se escapan y tienen que ser abatidos, enfermedades que solo ocurren en animales en cautividad, infecciones transmitidas por los cuidadores, o incluso casos m&aacute;s puntuales, como el rinoceronte que muri&oacute; en un zoo franc&eacute;s en 2017 a manos de traficantes ilegales. Algunos de estos hechos, como el incendio del zoo de Chester en 2018 o esta infecci&oacute;n de felinos por coronavirus en el zoo del Bronx, est&aacute;n ocurriendo en los que se considera los mejores zoos del mundo.
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        Tambi&eacute;n puedo explicar&nbsp;experiencias personales de mi corta carrera como veterinario de zool&oacute;gico, como cuando en un zoo estadounidense un depredador entr&oacute; en la instalaci&oacute;n de las grullas y las mat&oacute; a todas, aprovechando que hab&iacute;an sido incapacitadas para el vuelo para no escaparse. O cuando un cuidador decidi&oacute; tratar por su cuenta a un grupo de peces y los mat&oacute; a todos. O cuando el supervisor de un acuario coloc&oacute; mal una sonda de ozono y caus&oacute; una intoxicaci&oacute;n masiva de peces en una piscina...
    </p><p class="article-text">
        A todo esto se suma que con solo unos d&iacute;as de confinamiento por la Covid-19 los zool&oacute;gicos ya est&aacute;n pidiendo ayudas econ&oacute;micas para poder sobrevivir. En Alemania, por ejemplo, han pedido 100 millones de euros a su Gobierno para poder seguir alimentando a&nbsp;los animales. La EAZA (Asociaci&oacute;n Europea de Zoos y Acuarios) ha enviado un comunicado a sus&nbsp;asociados asegur&aacute;ndoles que la principal prioridad de su oficina ejecutiva es&nbsp;garantizar que los gobiernos toman medidas para evitar que ning&uacute;n miembro de la EAZA entre en bancarrota.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, su plan es usar dinero p&uacute;blico para salvar los muebles a empresas privadas que obtienen lucro exhibiendo animales. No hay que olvidar que algunos zoos de la EAZA pertenecen a empresas que operan en bolsa o que tienen beneficios multimillonarios. Precisamente, a ra&iacute;z de estas ayudas que piden, ZOOXXI escribi&oacute;&nbsp;<a href="https://zooxxi.org/la-pandemia-pone-a-prueba-la-fortaleza-economica-de-los-zoos-para-proteger-a-los-animales/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este art&iacute;culo</a>.
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        En ese mismo comunicado, la EAZA aconseja a sus miembros que utilicen el <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/Matar-animales-sanos-saben-nilgos_6_794830516.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">culling (el sacrificio de animales sanos)</a> cuando sea necesario, y solo se opone en el supuesto de que un zoo quiera matar a toda su colecci&oacute;n de animales. A d&iacute;a de hoy no hay ninguna evidencia de que los perros y los gatos puedan transmitir el virus a las personas, y existen numerosas asociaciones trabajando para evitar el abandono indiscriminado e injustificado de animales de compa&ntilde;&iacute;a. El mensaje de la EAZA, instando a sus miembros a que maten a los animales que no necesitan, es un flaco favor a la lucha contra el abandono animal y un p&eacute;simo ejemplo educativo para el respeto de la vida salvaje.
    </p><p class="article-text">
        Una vida salvaje que est&aacute; prosperando bastante bien con esta crisis, al contrario que los zool&oacute;gicos. Y es que parece que la naturaleza y los zool&oacute;gicos reman en direcciones opuestas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Perpiñán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/coronavirus-demuestra-naturaleza-zoologicos-direcciones_132_1210773.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Apr 2020 20:10:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La crisis del coronavirus demuestra que la naturaleza y los zoológicos reman en direcciones opuestas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus,Zoológicos]]></media:keywords>
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