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    <title><![CDATA[elDiario.es - Romén Adán González]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/romen-adan-gonzalez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Romén Adán González]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Las estrategias no caen del cielo: ¿qué diferencia a Madrid?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/estrategias-diferencia-madrid-votantes-ayuso_132_6292617.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9e65c6e0-1202-48db-a4b3-270b6b7a5ec8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las estrategias no caen del cielo: ¿qué diferencia a Madrid?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Existen diferencias entre los electores de un partido según la Comunidad Autónoma. Y precisamente, antes de la pandemia, los potenciales votantes del PP de Madrid eran los más proclives a una estrategia de confrontación ideológica</p></div><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Son meses de enfrentamientos constantes entre la Comunidad Aut&oacute;noma de Madrid y el Gobierno de Espa&ntilde;a, cuya tensi&oacute;n est&aacute; alcanzando cotas bastante elevadas en los &uacute;ltimos tiempos. Hasta cierto punto, bajo la presidencia de Isabel D&iacute;az Ayuso, parece que el PP madrile&ntilde;o se est&aacute; convirtiendo en el principal basti&oacute;n <em>de facto </em>de oposici&oacute;n contra el gobierno nacional, incluso con mayor capacidad y relevancia medi&aacute;tica que el propio presidente nacional y l&iacute;der de la oposici&oacute;n en el Congreso. En este breve post queremos aportar una posible explicaci&oacute;n parcial de por qu&eacute; es Isabel D&iacute;az Ayuso quien lidera esta estrategia, y no otros barones territoriales ni con tanta relevancia medi&aacute;tica el propio Pablo Casado.
    </p><p class="article-text">
        Sea cual sea el fen&oacute;meno pol&iacute;tico que tratemos de explicar, rara vez -por no decir nunca- llegaremos a comprenderlo fij&aacute;ndonos tan solo en una causa. Multitud de factores explicativos juegan su papel de forma que nuestras explicaciones han de ser siempre multidimensionales. Es muy probable que parte de la estrategia del PP madrile&ntilde;o pueda explicarse por la ideolog&iacute;a de &eacute;lite pol&iacute;tica, por su poder interno dentro del partido para fijar una agenda estrat&eacute;gica propia, por la competici&oacute;n por los electores vol&aacute;tiles dentro del bloque de la derecha, etc. No obstante, aqu&iacute; queremos centrarnos en una explicaci&oacute;n alternativa. Como ocurre en todos los partidos, sus potenciales votantes a nivel nacional no son homog&eacute;neos, sino que pueden presentar diferentes caracter&iacute;sticas seg&uacute;n la Comunidad Aut&oacute;noma. Por ello, el presidente nacional del partido representa a un potencial votante mucho m&aacute;s heterog&eacute;neo. Dado que algunos ejes discursivos pueden pasar factura en funci&oacute;n del tipo de votantes, as&iacute; como entre los barones territoriales, cabe pensar que el presidente nacional del partido ver&aacute; m&aacute;s restringida su capacidad para fijar su estrategia, dado que tiene que ponderar los beneficios y costes de &eacute;sta ante electores y l&iacute;deres territoriales heterog&eacute;neos. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esa no es la situaci&oacute;n de la presidenta regional, donde puede encontrarse con un electorado m&aacute;s homog&eacute;neo y mayor independencia para establecer su hoja de ruta. Si bien la estrategia de confrontaci&oacute;n con el gobierno central puede tener, como m&iacute;nimo, dos efectos: (1) ganar votantes que se ubican m&aacute;s hacia la derecha y (2) perder votantes moderados. Por supuesto que podr&iacute;an ocurrir otros escenarios, el resto de partidos tambi&eacute;n juegan sus cartas. No obstante, para que la estrategia sea beneficiosa debe haber o bien un electorado que la 'demande' o bien un electorado potencialmente proclive a ella. Por tanto, lo que queremos saber es si el potencial votante del Partido Popular es diferente en Madrid del resto de Comunidades. Si en alg&uacute;n aspecto lo fuera, esto nos ayudar&iacute;a a entender parcialmente por qu&eacute; es Madrid quien lidera la oposici&oacute;n al Gobierno de S&aacute;nchez, y no otras regiones ni, con tanta proyecci&oacute;n medi&aacute;tica, el l&iacute;der nacional del PP.
    </p><p class="article-text">
        Para testar esta hip&oacute;tesis, vamos a centrarnos en c&oacute;mo los ciudadanos que se ubican en la derecha (del '6' centro derecha a '10' extrema derecha) de la escala ideol&oacute;gica perciben a los partidos pol&iacute;ticos en el eje izquierda-derecha. Calculamos la media de ubicaci&oacute;n seg&uacute;n los bloques ideol&oacute;gicos: izquierda (PSOE y Unidas Podemos) y derecha (PP, VOX y Cs). &iquest;Por qu&eacute;? No tiene las mismas implicaciones que un ciudadano perciba a los bloques de forma relativamente cercana, supongamos que ubica al bloque de la izquierda en un '4' (izquierda) y a la de la derecha en un '6' (centro derecha), a que lo haga en un '2' (extrema izquierda) y un '9' (extrema derecha) respectivamente. Lo que esperamos encontrar es que los ciudadanos de Madrid perciban sistem&aacute;ticamente mayores distancias entre bloques que los ciudadanos del resto de las Comunidades Aut&oacute;nomas. De ser as&iacute;, esto podr&iacute;a implicar que estaban m&aacute;s predispuestos a una estrategia de confrontaci&oacute;n con el Gobierno de Espa&ntilde;a. Tambi&eacute;n esperamos que cuanto m&aacute;s a la derecha se sit&uacute;e el votante (entre el '6' y el '10') mayor sea la percepci&oacute;n de distancia entre bloques, y que la interacci&oacute;n con Madrid lo potencie. 
    </p><p class="article-text">
        Para comprobarlo, hemos utilizado los dos macrobar&oacute;metros de marzo y octubre de 2019 del CIS, los cuales son representativos por Comunidad y Ciudad Aut&oacute;noma. Estos bar&oacute;metros son previos a las dos elecciones nacionales que tuvieron lugar el pasado a&ntilde;o, los que nos permite conocer el estado de la opini&oacute;n p&uacute;blica con anterioridad a la pandemia. &iquest;Qu&eacute; resultados obtenemos? Mientras en marzo no hay diferencias significativas con respecto a ser de Madrid, la situaci&oacute;n cambia dr&aacute;sticamente en octubre de 2019. En la antesala de la repetici&oacute;n de las elecciones, con el contexto vivido estos meses y un posible pacto entre PSOE y Unidas Podemos todo parece cambiar. La distancia ideol&oacute;gica percibida entre el bloque de izquierda y derecha es sistem&aacute;ticamente superior para los madrile&ntilde;os en comparaci&oacute;n al resto de Comunidades Aut&oacute;nomas. De media, ser de Madrid lleva a percibir una distancia entre bloques dos puntos por encima de cualquier otra Comunidad. Adem&aacute;s, cuanto m&aacute;s a la derecha se autoubique la persona -como <em>a priori</em> es l&oacute;gico suponer- se refuerza la percepci&oacute;n de distancia. Lo que no se corresponde con el resultado esperado es que la interacci&oacute;n de ambos no se refuerza. Veamos visualmente qu&eacute; ocurre.
    </p><p class="article-text">
        En el gr&aacute;fico 1 se muestra la interacci&oacute;n entre ser de Madrid y la autoubicaci&oacute;n Ideol&oacute;gica de la persona. Lo que nos dice este gr&aacute;fico es que cuando las personas se sit&uacute;an en la derecha moderada ('6'), derecha ('7') o derecha m&aacute;s cercana hacia el extremo ('8'), el hecho de ser de Madrid hace que sistem&aacute;ticamente perciban una mayor distancia ideol&oacute;gica entre bloques con respecto al resto de Comunidades. Esta diferencia deja de ser relevante entre los ciudadanos de extrema derecha ('9' y '10').
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n podemos preguntarnos si encontramos esta diferencia respecto a todas las Comunidades y las dos Ciudades Aut&oacute;nomas. Como puede verse en el gr&aacute;fico 2, la respuesta es afirmativa. Hasta en 10 de ellas los ciudadanos presentan percepciones de la distancia ideol&oacute;gica entre bloques significativamente menores, y en las otras 8, aunque no es significativo, la distancia media tambi&eacute;n es menor. 
    </p><p class="article-text">
        De este modo,  entre el electorado que se ubica en la derecha y, por tanto, es potencial votante del Partido Popular, el grueso de &eacute;ste percibe una mayor distancia ideol&oacute;gica entre bloques si es de Madrid. Esto quiere decir que antes de comenzar la pandemia el electorado madrile&ntilde;o de derechas conceb&iacute;a el gobierno nacional de izquierdas mucho m&aacute;s alejado de sus posturas que el resto, pudiendo significar incluso una 'amenaza' para sus convicciones y creencias. Junto con el resto de explicaciones alternativas y complementarias que nos ayuden a comprender qu&eacute; est&aacute; ocurriendo, aqu&iacute; presentamos una: ya exist&iacute;a una actitud previa a la pandemia entre el electorado ideol&oacute;gicamente de derechas en Madrid que el Partido Popular regional puede estar tratando de explotar, y as&iacute; encabezar <em>de facto</em> la oposici&oacute;n contra el Gobierno nacional de izquierdas.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Romén Adán González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/estrategias-diferencia-madrid-votantes-ayuso_132_6292617.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Oct 2020 20:08:11 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un reto de presente y futuro: las actitudes de los canarios ante la inmigración]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/reto-presente-futuro-actitudes-canarios-inmigracion_129_8083786.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Meses atr&aacute;s una compa&ntilde;era explicaba en este mismo <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/politica-migratoria-ue-bloqueo-migrantes-canarias_1_7204659.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">diario </a>la nueva pol&iacute;tica migratoria de la UE y sus consecuencias para Canarias. Semanas despu&eacute;s hemos visto c&oacute;mo este debate recobr&oacute; relevancia medi&aacute;tica tras la reciente publicaci&oacute;n del informe de <a href="https://porcausa.org/wp-content/uploads/2021/06/Frontex_2021.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n porCausa</a>: &ldquo;Frontex: El guardi&aacute;n descontrolado&rdquo;. Informe en el que se advert&iacute;a de manera expl&iacute;cita que Canarias podr&iacute;a estar convirti&eacute;ndose en un hotspot: un espacio de retenci&oacute;n provisional de inmigrantes, tal y como ocurriera, por ejemplo, en la isla griega de Lesbos en 2015.
    </p><p class="article-text">
        Si echamos la vista atr&aacute;s, las circunstancias vividas en las islas griegas sentaron un precedente en la gesti&oacute;n de las fronteras y las crisis migratorias. La dram&aacute;tica situaci&oacute;n vivida por los refugiados puso en jaque la pol&iacute;tica europea durante a&ntilde;os. Sin embargo, esta crisis no tuvo exclusivamente consecuencias sobre las v&iacute;ctimas -los refugiados-, sino que tambi&eacute;n tuvo efectos en la poblaci&oacute;n local de las islas griegas. Opiniones normativas aparte, un equipo de polit&oacute;logos ha demostrado c&oacute;mo en las islas griegas que m&aacute;s se vieron afectadas por la crisis de refugiados aumentaron tanto los<a href="https://www.cambridge.org/core/journals/american-political-science-review/article/does-exposure-to-the-refugee-crisis-make-natives-more-hostile/3E66D9B39336C652F9EF6D7EF9DF0735" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> sentimientos </a>de rechazo hacia los inmigrantes, como el <a href="https://www.cambridge.org/core/journals/political-analysis/article/waking-up-the-golden-dawn-does-exposure-to-the-refugee-crisis-increase-support-for-extremeright-parties/C50A127CC517968F2D0FA42A2A23FF85" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">voto </a>a la extrema derecha.
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que existen claras diferencias entre el contexto griego de la d&eacute;cada pasada y los acontecimientos vividos en Canarias en los &uacute;ltimos meses. Sin embargo, tambi&eacute;n hay similitudes que podr&iacute;an incluso incrementarse si nuestra Comunidad acaba por efectivamente convertirse en un hotspot. Ante esta situaci&oacute;n, nos parece obligatorio preguntarnos sobre en qu&eacute; situaci&oacute;n se encuentra Canarias actualmente. &iquest;Existe un consenso de tolerancia hacia los inmigrantes?
    </p><p class="article-text">
        Para intentar dar al menos una respuesta parcial, hemos analizado los datos publicados en marzo de 2021 del primer <a href="http://www.unedgrancanaria.es/sociobarometro.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sociobar&oacute;metro</a> de Canarias. En esta encuesta se hicieron numerosas preguntas relacionadas con la inmigraci&oacute;n en Canarias. Lo que busc&aacute;bamos era localizar qu&eacute; grupos sociales mostraban un mayor rechazo a la poblaci&oacute;n migrante. Para nosotros, evitar casos como el griego pasan por la prevenci&oacute;n y, si sabemos qui&eacute;nes est&aacute;n m&aacute;s preocupados, independientemente de sus motivos, es posible dise&ntilde;ar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas para combatir y disminuir los estereotipos, aumentar la inclusividad y prevenir el aumento de actitudes de rechazo.
    </p><p class="article-text">
        Dado que la encuesta aporta mucha informaci&oacute;n es imposible mostrarlo todo. As&iacute; que nos centraremos en ense&ntilde;ar varios gr&aacute;ficos que combinan las preguntas sobre la inmigraci&oacute;n con diferentes caracter&iacute;sticas. Lo que m&aacute;s nos interesa mostrar, y lo que m&aacute;s nos ha sorprendido, es el patr&oacute;n que se repite: la aparente transversalidad de un consenso negativo.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, en la primera gr&aacute;fica vemos el porcentaje de canarios que creen que la inmigraci&oacute;n perjudica la econom&iacute;a seg&uacute;n su nivel de estudios. A priori podr&iacute;amos pensar que en algunos grupos predominar&iacute;a una respuesta y en otros la contraria. Sin embargo, como puede verse, no hay grandes diferencias entre ellos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                ¿El aumento de migrantes es positivo o negativo para la economía canaria?                            </span>
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        No obstante, podr&iacute;a ocurrir que no veamos diferencias seg&uacute;n los estudios porque esta caracter&iacute;stica no es relevante, pero s&iacute; que las hubiera en funci&oacute;n de la provincia donde viva el entrevistado. Al fin y al cabo unas islas se ven m&aacute;s afectadas que otras. Sin embargo, vemos que tampoco hay grandes divergencias.
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        Ahora bien, ambas caracter&iacute;sticas son sociodemogr&aacute;ficas, por lo que es posible que las respuestas diferentes las encontremos en funci&oacute;n de actitudes y opiniones. En esta ocasi&oacute;n vemos si se piensa que las personas migrantes quitan los puestos de trabajo a los canarios en funci&oacute;n de la ideolog&iacute;a y la identidad nacional. En el primer caso se hace referencia a que la persona se considere de izquierda, centro o derecha. Y en el segundo a sentirse m&aacute;s canario que espa&ntilde;ol, m&aacute;s espa&ntilde;ol que canario o tanto de uno como de otro. Vemos que esta vez hay m&aacute;s matices respecto a la pregunta anterior, sin embargo, la creencia negativa est&aacute; hasta cierto punto extendida de forma transversal. Con diferencias seg&uacute;n grupos, s&iacute;, pero no tan grandes como a priori podr&iacute;amos haber esperado.
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                ¿Quitan las personas migrantes los puestos de trabajo a los canarios?                            </span>
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        En el &uacute;ltimo gr&aacute;fico que mostramos, se muestran las respuestas a la pregunta si se cree que la llegada de inmigrantes aumenta los niveles de delincuencia seg&uacute;n a qu&eacute; partido vot&oacute; la persona en las elecciones auton&oacute;micas de 2019. Es evidente que hay un patr&oacute;n: cuanto m&aacute;s a la derecha se ubica el partido, m&aacute;s afirmativa es la respuesta. No obstante, una vez m&aacute;s el consenso negativo es m&aacute;s transversal de lo que esper&aacute;bamos.
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            <span class="title">
                ¿Incrementa la delincuencia la llegada de inmigrantes a las islas?                            </span>
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        Sin embargo, afirmar que la sociedad canaria no es tolerante a partir de estos datos nos parece descabellado. Como se habr&aacute; podido apreciar, no hemos destacado a lo largo de la redacci&oacute;n los porcentajes exactos en cada una de las gr&aacute;ficas. Creemos que debemos ser cuidadosos con esto: actualmente es la &uacute;nica encuesta que tenemos, una foto realizada en un momento determinado, unas circunstancias espec&iacute;ficas y con unas preguntas concretas. Por eso, preferimos esperar a tener nuevas encuestas con nuevos datos y as&iacute; poder fijarnos sobre todo en las tendencias. Por ello, creemos que la lectura de estos datos debe ir por otros derroteros.
    </p><p class="article-text">
        En este art&iacute;culo quer&iacute;amos rese&ntilde;ar una idea fundamental que nos hab&iacute;a sorprendido, y es que ni el consenso de tolerancia que esper&aacute;bamos encontrar a priori parece producirse, ni tampoco hay grupos sociales concretos que se muestren m&aacute;s reacios: las actitudes menos positivas son m&aacute;s transversales de lo esperado. Pero, independientemente de las razones de una persona para tener actitudes negativas hacia los migrantes, la cuesti&oacute;n clave como sociedad es detectar si esto ocurre o no. Detectarlo puede ser el paso previo a prevenir que ocurra lo sucedido en las islas griegas. No solo en t&eacute;rminos de opiniones y actitudes, sino tambi&eacute;n de votos. Porque habr&aacute; partidos que aprovechar&aacute;n -y ya lo hacen- las dificultades econ&oacute;micas fruto de la pandemia o las preocupaciones culturales de los canarios para explotar estos sentimientos de rechazo. 
    </p><p class="article-text">
        Las encuestas -por ahora <em>la encuesta</em>- nos ayudan a identificar estas situaciones. A conocer el estado de la opini&oacute;n p&uacute;blica y las preocupaciones en nuestra comunidad. Por eso es fundamental que se contin&uacute;en haciendo bar&oacute;metros cada pocos meses. Y ante lo visto, creemos que estamos ante un tema que no se puede descuidar por parte del gobierno, de nuestros representantes y de la propia sociedad civil. Se debe continuar fomentando la tolerancia y la inclusividad, haciendo pedagog&iacute;a y concienciando sobre la situaci&oacute;n de los inmigrantes que llegan a nuestras costas. Es necesario contrarrestar y desmontar los estereotipos, llegando a todos los grupos sociales y pudiendo as&iacute; atravesar las burbujas sociales. Sin duda, en buena medida ya se est&aacute; actuando en esta direcci&oacute;n y esperamos que contin&uacute;e haci&eacute;ndose incluso despu&eacute;s de que se resuelva la crisis humanitaria actual. Los esfuerzos no pueden venir exclusivamente de nuestras instituciones, sino que debe ser un compromiso colectivo de presente y para el largo plazo. Est&aacute; claro que no podemos trasladar las consecuencias en las islas griegas directamente al caso canario. Pero que el hecho de que exista esta evidencia deber&iacute;a ponernos, al menos, en alerta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Romén Adán González, Ian Hassanias Arencibia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/reto-presente-futuro-actitudes-canarios-inmigracion_129_8083786.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Jun 2021 16:09:04 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Un reto de presente y futuro: las actitudes de los canarios ante la inmigración]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Quién protegerá la democracia estadounidense?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/protegera-democracia-estadounidense_132_6448842.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Tristemente estamos siendo espectadores de c&oacute;mo la primera regla b&aacute;sica de la democracia -la&nbsp;alternancia pac&iacute;fica, la aceptaci&oacute;n de la derrota en las urnas y el ceder el puesto a quien obtiene el apoyo popular- no termina de estar totalmente garantizada en los Estados Unidos. Sin duda alguna, ese ser&iacute;a el culmen de la recesi&oacute;n democr&aacute;tica que sufre el pa&iacute;s en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas y el camino hacia el autoritarismo. Sin embargo, si como<em> a priori</em> se espera que sea Joe Biden es presidente en enero, &iquest;podr&aacute;n frenar el continuo deterioro de su democracia?
    </p><p class="article-text">
        Escrib&iacute;a&nbsp;Cas Mudde, un contrastado polit&oacute;logo experto en derecha radical, que la victoria de Joe Biden era la mejor noticia para la democracia estadounidense y para las democracias del mundo. Se hab&iacute;a conseguido frenar la recesi&oacute;n democr&aacute;tica, faro para los gobiernos con deriva autoritaria alrededor del globo. Sin duda alguna raz&oacute;n no le falta. La deriva antidem&oacute;cratica que estaba experimentando el pa&iacute;s, y que continua, liga de lleno con las tesis de los polit&oacute;logos de Harvard Daniel Ziblatt y Steve Levitsky. 
    </p><p class="article-text">
        En su libro<em>&nbsp;How Democracies Die </em>(c&oacute;mo mueren las democracias) explica c&oacute;mo hoy en d&iacute;a las democracias no se vuelven dictaduras a golpe de Estado violento. El retroceso democr&aacute;tico empieza en las urnas, en el momento en que el pueblo -o parte de &eacute;l- escoge a un representante con tendencias autoritarias. Este gobernante va a poco a poco socavando las instituciones del pa&iacute;s -principalmente el sistema judicial- y apoder&aacute;ndose de ellas, deslegitimando a sus adversarios calific&aacute;ndolos de enemigos, enemigos del pueblo, cooptando las grandes empresas y haciendo callar a la oposici&oacute;n. Es un proceso lento e imperceptible, del cual rara vez los ciudadanos se percatan hasta que es demasiado tarde, argumentan los autores. Para el momento en el que escrib&iacute;an el libro se hab&iacute;a cumplido un a&ntilde;o del mandato de Trump, y ellos destacaban que ya el Presidente hab&iacute;a intentado todas las cl&aacute;sicas estrategias de un potencial autoritario. Es m&aacute;s, en una entrevista reciente&nbsp;Levitsky&nbsp;expresaba que la legislatura hab&iacute;a sido bastante peor de lo que se hab&iacute;an esperado en el momento de escribir aquellas l&iacute;neas.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay una duda que nos asalta, &iquest;hasta qu&eacute; punto es imperceptible este proceso para los ciudadanos? &iquest;Hasta qu&eacute; punto s&iacute; son conscientes y castigan o no las derivas autoritarias? &iquest;Y si estamos sobreestimando el apego a la democracia que sienten los votantes? Una de las polit&oacute;logas espa&ntilde;olas a seguir, Berta Barbet, compart&iacute;a recientemente en su Twitter un estudio de&nbsp;dos polit&oacute;logo de Yale. En &eacute;ste se demostraba c&oacute;mo en un contexto altamente polarizado, como es el caso de Biden vs Trump, a la hora de decidir su voto los votantes dan m&aacute;s peso a su lealtad partidista y preferencias pol&iacute;ticas, y menos a castigar a un candidato con tendencias y acciones antidemocr&aacute;ticas. Dicho de otra manera, si el &lsquo;tuyo&rsquo; es un potencial autoritario pero es el &lsquo;tuyo&rsquo;, probablemente preferir&aacute;s permanecer con tu partido que votar a los rivales. M&aacute;s a&uacute;n cuando tienes la percepci&oacute;n, potenciada por la polarizaci&oacute;n, de que el &lsquo;otro&rsquo; y sus pol&iacute;ticas suponen una amenaza para tu pa&iacute;s, tus valores y tus concepciones. De ser as&iacute; podr&iacute;amos caer en la pesadumbre, &iquest;no son los ciudadanos , el&nbsp;pueblo, los &uacute;ltimos guardianes de la democracia? 
    </p><p class="article-text">
        A decir verdad, Ziblatt y Levitsky ya parten de esta idea en su libro y dejan bien claro que, lejos de ser el&nbsp;pueblo, los guardianes de la democracia son los partidos pol&iacute;ticos. Los partidos frenan -o frenaban- el ascenso de candidatos potencialmente autoritarios, de demagogos. Si la Constituci&oacute;n por s&iacute; sola no protege la democracia, puesto que precisamente en su nombre se apoyan los autoritarios, las reglas informales que desarrollan los partidos s&iacute; conforman los pilares de &eacute;sta. As&iacute; pues, argumentan los autores, desde el siglo XIX la democracia estadounidense se hab&iacute;a asentado en dos normas compartidas por republicanos y dem&oacute;cratas: la tolerancia mutua, el considerar a tu oponente pol&iacute;tico como adversario leg&iacute;timo, y no como enemigo, enemigo del pueblo; y la&nbsp;contenci&oacute;n, es decir, dado el enorme poder que poseen tanto el presidente como los congresistas estadounidenses, sobre todo los senadores, autolimitarse en sus propias capacidades para no convertir la democracia en un sistema ingobernable. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, desde los a&ntilde;os 80 con la llegada del senador Newt Gringich los republicanos tomar&iacute;an un rumbo que nos trae hasta hoy en d&iacute;a. La deslegitimaci&oacute;n del&nbsp;otro, la estrategia de &ldquo;cero compromisos&rdquo; y el sistem&aacute;tico obstruccionismo parlamentario desde el Senado se convirtieron en la norma y no en la excepci&oacute;n. Si bien los republicanos comenzaron este proceso, tambi&eacute;n los dem&oacute;cratas han adoptado en diferentes momentos tales t&aacute;cticas de obstruccionismo parlamentario. De esta forma, las reglas informales que sustentaban la democracia estadounidense se comenzaron a socavar. Trump &ldquo;tan solo&rdquo; vino a potenciar y acelerar un proceso que ya ven&iacute;a gest&aacute;ndose.
    </p><p class="article-text">
        La salida de Trump con toda seguridad supondr&aacute; un alivio para la democracia estadounidense, un respiro para las democracias mundiales como argumentaba Cas Mudde. Pero el retroceso democr&aacute;tico no se frenar&aacute; si los senadores republicanos optan por obstruir sistem&aacute;ticamente toda iniciativa de Joe Biden. Hasta ahora no est&aacute; nada claro cu&aacute;l ser&aacute; la estrategia por la que optar&aacute;n, hasta d&oacute;nde llegar&aacute; el legado de Trump y su influencia futura, ni si habr&aacute; un n&uacute;mero suficiente de ellos que decidir&aacute; apostar por la democracia y frenar el retroceso. Lo que si parece claro es que no ser&aacute; una legislatura de grandes avances progresistas. Sino m&aacute;s bien una legislatura de m&iacute;nimos, de tejer acuerdos transversales. Los dem&oacute;cratas, encabezados por Joe Biden y Kamala Harris, tienen la responsabilidad de reconstruir las dos grandes reglas informales que sustentaban la democracia estadounidense: la tolerancia y la contenci&oacute;n. Pero la &uacute;ltima palabra la tendr&aacute;n los republicanos. As&iacute; pues, y si est&aacute;n en lo cierto Ziblatt y Levitsky, &iquest;seguir&aacute;n siendo los partidos pol&iacute;ticos los guardianes de la democracia?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Rom&eacute;n Ad&aacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Polit&oacute;logo por la Universitat Pompeu Fabra</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Romén Adán González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/protegera-democracia-estadounidense_132_6448842.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Nov 2020 17:16:16 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Quién protegerá la democracia estadounidense?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sentimientos anti-inmigración: ¿transversales o sectorizados?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/sentimientos-actitudes-inmigracion-cis_132_6204478.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e4d136a1-e6ec-449c-a0a5-354fe199d055_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sentimientos anti-inmigración: ¿transversales o sectorizados?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La preocupación por la inmigración varía en España de forma notable en función de la cercanía partidista, afinidad ideológica y territorio en el que se vive. Vox muestra un posicionamiento más extremo en el ámbito de la inmigración que buena parte de sus potenciales votantes, puesto que 7 de cada 10 no consideran la inmigración un problema principal.</p></div><p class="article-text">
        Inmersos en unas de las mayores pandemias de los &uacute;ltimos siglos, una reivindicaci&oacute;n social lograba acaparar buena parte del marco medi&aacute;tico occidental: la lucha por los derechos civiles volv&iacute;a a rugir en las calles de EEUU. La rearticulaci&oacute;n de viejas demandas, adaptadas a los nuevos repertorios de manifestaci&oacute;n, ha conseguido hacer visible y extensiva la lucha contra el racismo institucionalizado y la marginalizaci&oacute;n sistem&aacute;tica de los sectores m&aacute;s vulnerables de la sociedad norteamericana, llegando estas reivindicaciones al viejo continente. En &eacute;l, los denominados <a href="https://www.cambridge.org/core/books/populist-radical-right-parties-in-europe/244D86C50E6D1DC44C86C4D1D313F16D" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">partidos de derecha radical</a> llevan a&ntilde;os haciendo de la inmigraci&oacute;n uno de sus pilares discursivos y han conseguido propiciar, incluso, la adopci&oacute;n de <a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/01402382.2018.1504509" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pol&iacute;ticas migratorias</a> m&aacute;s restrictivas en determinados pa&iacute;ses. Con el fin de la <a href="https://journals.sagepub.com/doi/full/10.1177/2053168019851680" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">excepcionalidad ib&eacute;rica </a>tras la irrupci&oacute;n de Vox en diciembre de 2018, nos preguntamos si los sentimientos contrarios a la inmigraci&oacute;n, bandera discursiva de la formaci&oacute;n, se encuentran ampliamente extendidos entre los espa&ntilde;oles o si, por el contrario, son minoritarios y sectorizados. 
    </p><p class="article-text">
        Antes de seguir, debe advertirse que los sentimientos anti-inmigraci&oacute;n son un fen&oacute;meno dif&iacute;cil de captar cuantitativamente, de observar directamente. Adem&aacute;s, y consecuencia de ello, la presencia de estos sentimientos no implica<a href="https://ejpr.onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/j.1475-6765.2008.00784.x" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> autom&aacute;ticamente actitudes racistas</a>, puesto que pueden haber sido desencadenados por factores muy diversos. Teniendo esto presente, hemos utilizado la pregunta de los Bar&oacute;metros del CIS en los que se plantea a la ciudadan&iacute;a sobre cu&aacute;les considera que son los tres principales problemas de Espa&ntilde;a, siendo una de las posibles respuestas &ldquo;La inmigraci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Evoluci&oacute;n general</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el gr&aacute;fico 1 podemos ver la evoluci&oacute;n general desde enero de 2014 hasta&nbsp;mayo de 2020 del porcentaje de personas que consideran la inmigraci&oacute;n como uno de los principales problemas del pa&iacute;s. Tras un amplio periodo de estabilidad, observamos como a partir del verano de 2018 se produce un dr&aacute;stico increment&oacute; que se mantendr&aacute; en valores en torno al 9%-16%, para caer radicalmente en abril y mayo de 2020 &ndash; ca&iacute;da que se explica en parte por la preocupaci&oacute;n en torno al coronavirus, pero tambi&eacute;n se ha de tener en cuenta los cambios realizados en los <a href="https://maldita.es/maldita-te-explica/2020/05/20/cis-preguntas-polemica-mayo-coronavirus/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuestionarios del CIS.</a>
    </p><p class="article-text">
        Este incremento en 2018 no es cuesti&oacute;n balad&iacute; y debemos&nbsp;recordar que en tal verano tuvieron lugar sucesos de notoriedad medi&aacute;tica como el <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/Barcelona-rescatadas-Open-Arms-Mediterraneo_0_788821916.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Open Arms</a> o los saltos masivos de la <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/Guardia-Civil-Ceuta-Pedro-Sanchez_0_796870527.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">valla de Melilla</a>. Aunque no podamos concluir si fueron determinantes, los sentimientos anti-inmigraci&oacute;n aumentaron meses antes del primer &eacute;xito electoral de Vox en las elecciones andaluzas de diciembre de 2018. Si bien es sabido la relevancia que tuvo en el voto la <a href="https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/2053168019851680" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuesti&oacute;n territorial </a>en estas elecciones, estos datos nos sugieren la posibilidad de que los sentimientos anti-inmigraci&oacute;n se constituyeran como un caldo de cultivo latente favorable a la emergencia de un partido de derecha radical capaz de vehicularlos y potenciarlos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Antiinmigraci&oacute;n e ideolog&iacute;a</strong>
    </p><p class="article-text">
        No obstante, &iquest;tales sentimientos se distribuyen y han evolucionado de forma similar independientemente de la ideolog&iacute;a de los ciudadanos? En el siguiente gr&aacute;fico podemos observar c&oacute;mo el aumento a mediados de 2018 de los sentimientos anti-inmigraci&oacute;n se produjo transversalmente, independientemente de la ideolog&iacute;a. Tras este ascenso, la preocupaci&oacute;n por la inmigraci&oacute;n se mantuvo en niveles superiores durante todo 2019, cayendo en 2020 con la llegada del Covid-19. Ahora bien,&nbsp;se observa una clara tendencia alcista en el caso de la extrema derecha hasta finales de 2019, que permitir&iacute;a apoyar la hip&oacute;tesis de partida. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, las diferencias en cuanto a magnitud durante casi todo el periodo -con la excepci&oacute;n de 2020- son notables. A modo de ejemplo, mientras en septiembre de 2019 uno de cada 10 ciudadanos de izquierda manifestaba tal preocupaci&oacute;n, en la derecha y extrema derecha este valor ascend&iacute;a hasta un 21,7% y 32,4%, respectivamente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Diferente factor, mismo patr&oacute;n: la cercan&iacute;a partidista </strong>
    </p><p class="article-text">
        Si en lugar de la ideolog&iacute;a dividimos a los ciudadanos en funci&oacute;n del partido por el que manifiestan sentirse m&aacute;s cercanos, los patrones observados reflejan amplias similitudes. Centr&aacute;ndonos esta vez en la distribuci&oacute;n, el diagrama de cajas muestra c&oacute;mo a medida que los ciudadanos se identifican con partidos m&aacute;s ubicados hacia la derecha, el porcentaje de electores que considera la inmigraci&oacute;n un problema principal de Espa&ntilde;a aumenta. Mientras de media (punto rojo) solo el 5% de los ciudadanos cercanos a Unidas Podemos manifiestan tal consideraci&oacute;n a lo largo de 2018, 2019 y hasta mayo de 2020, en el caso de Vox lo hacen aproximadamente 3 de cada 10 personas. 
    </p><p class="article-text">
        En lo que respecta a la evoluci&oacute;n, el caso de Vox es el m&aacute;s llamativo dado que sus potenciales votantes han manifestado mayor preocupaci&oacute;n respecto a la cuesti&oacute;n migratoria desde su aparici&oacute;n en los Bar&oacute;metros. Nuevamente, en el verano de 2018 se produce un crecimiento transversal, sostenido en valores comparativamente m&aacute;s elevados durante todo 2019 para caer de forma significativa en los dos &uacute;ltimos meses. Estos datos refuerzan lo que se ha venido destacando, siendo transversal el aumento de la preocupaci&oacute;n en los diferentes <em>targets</em> electorales, &eacute;ste se ve intensificado en las posiciones m&aacute;s extremas del eje ideol&oacute;gico. En otras palabras, el electorado de la derecha radical ser&iacute;a m&aacute;s propenso a otorgarle un mayor protagonismo a la inmigraci&oacute;n cuando este <em>issue</em> se inserta en la escena medi&aacute;tica como un elemento central.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La distribuci&oacute;n regional y desigual de la preocupaci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como casi todas las cuestiones sociales en Espa&ntilde;a, la preocupaci&oacute;n por la inmigraci&oacute;n se distribuye territorialmente de forma de desigual. En el siguiente mapa se muestra el porcentaje de ciudadanos que consideran la inmigraci&oacute;n como problema principal seg&uacute;n Comunidades, as&iacute; como sus respectivas tasas de inmigraci&oacute;n. Identificamos hasta tres grupos diferentes: un primero con una menor tasa de preocupaci&oacute;n entre las que destaca Navarra con un 7,6%; un segundo grupo que desarrolla una preocupaci&oacute;n media entre las que se encuentran Comunidades como Andaluc&iacute;a o Pa&iacute;s Vasco con un 11,7 y 12,5% respectivamente; y, por &uacute;ltimo, un reducido n&uacute;mero de territorios donde la preocupaci&oacute;n supera el 20%. Se trata de Murcia (20,7%), Ceuta (28,3%) y Melilla (35%). A excepci&oacute;n de Melilla, en estos territorios Vox consigui&oacute; ser la principal fuerza en las elecciones del 10 de noviembre.
    </p><p class="article-text">
        Para concluir, queremos hacer hincapi&eacute; en tres cuestiones. En primer lugar, como hemos visto, los sentimientos anti-inmigraci&oacute;n se hallan sectorizados de forma partidista, ideol&oacute;gica y territorial, con diferencias notables. En segundo lugar, y para el caso de Vox, a pesar del hecho de que un sector de la poblaci&oacute;n cercano al partido albergaba sentimientos anti-inmigraci&oacute;n superiores al resto de ciudadanos, la formaci&oacute;n de derecha radical muestra un posicionamiento m&aacute;s extremo en tal cuesti&oacute;n que buena parte de sus potenciales votantes, puesto que 7 de cada 10 no consideran la inmigraci&oacute;n un problema principal de Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, la relevancia medi&aacute;tica que este tipo de cuestiones tiende a adquirir no se corresponde con su grado de importancia para la ciudadan&iacute;a espa&ntilde;ola, pues apenas en torno a un 12% de personas consideran la inmigraci&oacute;n como un problema principal de Espa&ntilde;a. Es en este terreno donde Vox ha jugado un papel fundamental en la instauraci&oacute;n de un marco medi&aacute;tico proclive a sus intereses y en el que las formaciones competidoras en el eje ideol&oacute;gico dif&iacute;cilmente conseguir&aacute;n atraer a sus electores. En los comicios generales de 2019 asistimos a una suerte de <a href="http://static.stevereads.com/papers_to_read/bandwagon_and_underdog_effects_and_the_possibility_of_election_predictions.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">efecto bandwagon</a> en la derecha espa&ntilde;ola que demostr&oacute; no ser del todo efectiva: para formaciones como C&acute;s o PP, cuando se trata de defender posturas radicales con respecto a la inmigraci&oacute;n, siempre habr&aacute; opciones m&aacute;s extremas y, como hemos podido observar, sus electores se parecen m&aacute;s a la media nacional que a las posiciones radicales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Romén Adán González, Acaymo Viera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/sentimientos-actitudes-inmigracion-cis_132_6204478.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Sep 2020 21:05:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sentimientos anti-inmigración: ¿transversales o sectorizados?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Expectativas, percepciones y polarización]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/expectativas-percepciones-poralizacion_132_6034367.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas estamos viendo c&oacute;mo la tensi&oacute;n en nuestro Parlamento crece y crece. Los continuos reproches y ataques est&aacute;n ocultando o socavando el debate sobre la reconstrucci&oacute;n del pa&iacute;s, sobre las necesarias pol&iacute;ticas a dise&ntilde;ar e implementar. La serenidad escasea y la divisi&oacute;n entre bloques parece afianzarse cada vez m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, este contexto no es tan nuevo, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os hemos visto c&oacute;mo la polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica no ha dejado de crecer. Los conflictos con los independentistas catalanes, la ca&iacute;da del sistema de partidos, las mociones de confianza, el auge de VOX&hellip; un c&oacute;ctel que est&aacute; dividiendo a nuestros partidos pol&iacute;ticos y que, adem&aacute;s, sus propias estrategias parecen fomentarla.  Es posible que los ciudadanos espa&ntilde;oles ya estuvi&eacute;ramos fuertemente divididos y los partidos tan solo est&eacute;n canaliz&aacute;ndolo institucionalmente, o puede estar ocurriendo justo lo contrario y ser nuestros representantes quienes est&aacute;n fomentando e intensificando las divisiones.  
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, se ha de precisar que lo contrario a la polarizaci&oacute;n no es la ausencia de divisiones. Los ciudadanos tenemos posicionamientos, expectativas y concepciones diversas y opuestas sobre c&oacute;mo ha de ser y funcionar nuestro sistema pol&iacute;tico, econ&oacute;mico y social. Cuando nos referimos a un contexto de una intensa polarizaci&oacute;n, estamos hablando de un contexto en el cual las diversas expectativas empiezan a divergir tanto que terminan por dividir intensamente a la &eacute;lite pol&iacute;tica, a la sociedad o a ambos. La din&aacute;mica se convierte en un ellos contra nosotros, amigos contra enemigos, hasta el punto que sentimos que nuestras expectativas y concepciones est&aacute;n amenazadas y en riesgo por ellos. 
    </p><p class="article-text">
        Existen diversas formas de intentar medir los niveles de polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica y una de ellas es centrarnos en las percepciones de los ciudadanos. Concretamente, consiste en ver c&oacute;mo los ciudadanos seg&uacute;n su ideolog&iacute;a (izquierda-derecha) posicionan a los partidos pol&iacute;ticos en el eje izquierda-derecha. Este eje va desde el &lsquo;1&rsquo; extrema izquierda a &lsquo;10&rsquo; extrema derecha siendo &lsquo;5&rsquo; el centro. &iquest;Por qu&eacute; puede ser esto relevante? Una forma de razonarlo es considerar dos sociedades hipot&eacute;ticas. En la primera, los ciudadanos de media  ubican al PSOE en el 4 (centro izquierda) y al PP en el 6 (centro derecha), mientras que en la segunda lo hacen en el 2 (extrema izquierda) y en el 9 (extrema derecha) respectivamente.  En el segundo caso estamos ante una sociedad fuertemente dividida, donde en t&eacute;rminos generales los ciudadanos perciben a los principales partidos enormemente alejados entre s&iacute;. A priori, en esta segunda sociedad las tensiones ser&aacute;n considerablemente mayores y los pactos sobre pol&iacute;ticas una odisea. 
    </p><p class="article-text">
        En este breve art&iacute;culo, propongo que nos centremos en ver c&oacute;mo desde 2014 los ciudadanos espa&ntilde;oles ubicamos a nuestros dos principales partidos, PP y PSOE, seg&uacute;n nuestra ideolog&iacute;a. A modo de ejemplo: &iquest;consideran los ciudadanos de derecha al PSOE como un partido de izquierda o extrema izquierda? De esta forma, podremos ver si tanto los ciudadanos de derechas como de izquierdas perciben cada vez m&aacute;s alejado al partido contrario y, as&iacute;, al mismo tiempo observar si hay alg&uacute;n segmento ideol&oacute;gico de la poblaci&oacute;n que se est&eacute; polarizando en mayor medida.
    </p><p class="article-text">
        Antes de nada, &iquest;c&oacute;mo se ubican en el eje izquierda-derecha los espa&ntilde;oles? En el gr&aacute;fico 1 podemos ver la proporci&oacute;n de personas desde 2014 hasta la actualidad que se ubican en un posicionamiento ideol&oacute;gico concreto [v&eacute;ase la Nota metodol&oacute;gica]. Como podemos observar, pese a que los niveles de polarizaci&oacute;n han aumentado, a nivel general los posicionamientos en Espa&ntilde;a se han mantenido bastante estables. No observamos que hayan crecido considerablemente posiciones m&aacute;s extremas ni disminuido las de centro.
    </p><h4 class="article-text">Gr&aacute;fico 1. Porcentaje de ciudadanos seg&uacute;n autoubicaci&oacute;n ideol&oacute;gica</h4><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Si pasamos nuestro foco de atenci&oacute;n a las percepciones sobre los partidos, en el gr&aacute;fico 2 podemos ver c&oacute;mo los ciudadanos seg&uacute;n su ideolog&iacute;a ubican al PSOE. Recordemos que la escala va de 1 extrema izquierda hasta 10 extrema derecha, donde el 5 se considera el centro. Por una cuesti&oacute;n de visualizaci&oacute;n, se presenta del valor 3 (izquierda) a 5.5 (centro que tiende hacia el centro derecha). 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, vemos como los ciudadanos de izquierda y, principalmente, de extrema izquierda han moderado su visi&oacute;n sobre el PSOE a partir de 2017, convergiendo con los de centro. Es probable que los pactos con Unidas Podemos as&iacute; como la estrategia hacia Catalu&ntilde;a est&eacute; tras ello. Paralelamente, los ciudadanos de derecha y extrema derecha perciben cada vez m&aacute;s alejado al PSOE. Los primeros han pasado de ubicarlo en el centro izquierda (4) en 2017, a verlo como un partido que tiende claramente hacia la izquierda (3.4) en 2020; mientras que los segundos pasaron de ubicarlo entre la izquierda e izquierda moderada (3.6) en 2017, a considerarlo un partido claramente de izquierdas y que podr&iacute;a incluso tender hacia la extrema izquierda (2.78). En otras palabras, el distanciamiento ideol&oacute;gico percibido por los ciudadanos de derechas respecto al PSOE ha crecido notablemente en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><h4 class="article-text">Gr&aacute;fico 2. Ubicaci&oacute;n PSOE en el eje izquierda-derecha</h4><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Con respecto al Partido Popular, tambi&eacute;n por una cuesti&oacute;n de visualizaci&oacute;n se muestra el eje desde el valor 7 (derecha) hasta 9.5 (extrema derecha). La percepci&oacute;n sobre el partido de los ciudadanos de derecha y extrema derecha apenas ha variado estos a&ntilde;os, siendo considerado por los primeros como un partido claramente de derechas (entre el 7.1 y 7.5), y cercano hacia la extrema derecha por los segundos (alrededor del 8). Si nos fijamos, los ciudadanos de extrema derecha perciben mucho m&aacute;s cercano al PP, de lo que lo hacen los de extrema izquierda con el PSOE. Por otra parte, los ciudadanos de izquierda y extrema izquierda han moderado ligeramente su visi&oacute;n sobre el PP, aunque ya de por s&iacute; lo sit&uacute;an en posiciones muy extremas (en torno a 8 y 9 respectivamente).  
    </p><h4 class="article-text">Gr&aacute;fico 3. Ubicaci&oacute;n PP en el eje izquierda-derecha</h4><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        No olvidemos que se trata de las percepciones de los ciudadanos, por lo que pueden corresponderse o estar totalmente alejadas de la ideolog&iacute;a &ldquo;objetiva&rdquo; del partido pol&iacute;tico. Sin embargo, esto es precisamente lo relevante, es decir, que el ciudadano considere que los posicionamientos del partido contrario son una amenaza para sus intereses, expectativas y concepciones, independientemente de que verdaderamente lo sean. Lo determinante es lo subjetivo. En este sentido, vemos como en todos estos a&ntilde;os los ciudadanos de izquierdas perciben al PP fuertemente alejado de sus posturas, as&iacute; como los de derechas al PSOE, una divisi&oacute;n com&uacute;n en nuestro pa&iacute;s y que de por s&iacute; refleja una polarizaci&oacute;n sustantiva. A la par, parece que en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os son los ciudadanos de derechas quienes cada vez ven m&aacute;s alejado al PSOE, lo que podr&iacute;a estar motivado tanto por considerar que las acciones &uacute;ltimas del partido ponen en riesgo sus concepciones, como por las estrategias y discursos llevados a cabo por sus propios representantes. 
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, el aumento de la polarizaci&oacute;n de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, en una sociedad ya de por s&iacute; dividida como la nuestra, parece estar afectando en mayor medida las percepciones de un segmento de la poblaci&oacute;n. La situaci&oacute;n actual tampoco da muchas esperanzas de que no acabe ocurriendo lo mismo en el medio plazo con el resto de ciudadanos, aumentando a&uacute;n m&aacute;s -si cabe- la divisi&oacute;n. Sin embargo, esto no significa que no sea posible a d&iacute;a de hoy reducir la polarizaci&oacute;n y tratar de evitar sus potenciales consecuencias m&aacute;s lesivas. Las estrategias y discursos de nuestros partidos pol&iacute;ticos -y medios de comunicaci&oacute;n- son, y ser&aacute;n en buena medida, determinantes. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Romén Adán González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/expectativas-percepciones-poralizacion_132_6034367.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Jun 2020 16:22:47 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Expectativas, percepciones y polarización]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Confianza política y demócratas incondicionales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/confianza-politica-democratas-incondicionales_132_2259815.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hace apenas doce a&ntilde;os sufrimos una de las crisis econ&oacute;micas m&aacute;s duras que se recuerdan, crisis que se llev&oacute; por delante nuestro sistema de partidos. La estabilidad del bipartidismo que hab&iacute;amos observado en Espa&ntilde;a durante m&aacute;s de tres d&eacute;cadas, desapareci&oacute; de la noche a la ma&ntilde;ana convirti&eacute;ndonos en un sistema multipartidista con dos irrupciones sorprendentes: Podemos y Ciudadanos. 
    </p><p class="article-text">
        A su vez, en muchos pa&iacute;ses vecinos el avance de los partidos de derecha radical se hizo notar, convirti&eacute;ndose en algunos casos en uno de los grandes partidos del pa&iacute;s. Por ejemplo en Francia, donde a pesar de no pasar a la segunda vuelta, Marine Le Pen obtuvo m&aacute;s de 6 millones de votos en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de 2012. En otros pa&iacute;ses, partidos anta&ntilde;o conservadores fueron derivando y transform&aacute;ndose en partidos de ultraderecha que han ido minando (o intent&aacute;ndolo) poco a poco las garant&iacute;as democr&aacute;ticas de su pa&iacute;s, siendo el caso por excelencia el Fidesz en Hungr&iacute;a. Para hacernos una idea, el voto medio a partidos de derecha radical entre 2010 y 2018 en los 28 pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea (antes de la salida de Reino Unido) se sit&uacute;a en el 7,5%, frente al 4,4% que obten&iacute;an en la d&eacute;cada 1990-99. 
    </p><p class="article-text">
        En un primer momento, en Espa&ntilde;a parec&iacute;amos a salvo de los ultras. La crisis econ&oacute;mica no solo se llev&oacute; por delante nuestro sistema de partidos, tambi&eacute;n pudimos observar c&oacute;mo la confianza en nuestras instituciones democr&aacute;ticas, ya de por s&iacute; no especialmente elevada, se minaba a&uacute;n m&aacute;s. Durante estos a&ntilde;os la insatisfacci&oacute;n con la performance de la democracia y la desconfianza en sus actores representativos ha aumentado considerablemente, aunque se ha recuperado ligeramente en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Los datos del Eurobar&oacute;metro nos muestran que, si dividimos los encuestados entre aquellos que tienden a no confiar y aquellos que s&iacute;, mientras en 2007 el 60% de los espa&ntilde;oles tend&iacute;a a no confiar en los partidos pol&iacute;ticos, el 36% tend&iacute;a a desconfiar del Parlamento y un 38% tampoco lo hac&iacute;a en el sistema judicial; en 2015, estos valores hab&iacute;an subido al 91%, 80% y 62%, y a finales de 2019 se situaban en el 91%, 76% y 55% respectivamente. Por lo que respecta a la satisfacci&oacute;n con el funcionamiento de la democracia, en 2007 las respuestas &lsquo;nada satisfecho&rsquo; y &lsquo;poco satisfecho&rsquo; sumaban en torno a un 20%, en 2015 un 64% y a mediados de 2019 un 49%. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, este descontento pol&iacute;tico, y tambi&eacute;n la desafecci&oacute;n pol&iacute;tica, aunque no deseables, no son per se una amenaza a nuestra democracia. Es decir, aunque no estemos satisfechos con el desempe&ntilde;o de nuestras instituciones, podemos seguir manteniendo un apoyo incondicional a la democracia ya que, dada las libertades y derechos fundamentales que nos proporciona, consideramos que es el mejor sistema posible -o, si lo prefieren, el sistema menos malo. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, esta insatisfacci&oacute;n pol&iacute;tica y desconfianza en las instituciones fueron canalizadas principalmente a trav&eacute;s de en su momento un partido populista de izquierda y otro centrista y liberal. En este sentido, la nueva pol&iacute;tica de entonces no desplegaba ataques ni ten&iacute;a propuestas pol&iacute;ticas que fueran contra la democracia buscando socavar sus fundamentos democr&aacute;ticos. Ciudadanos reivindicaba la regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica mientras Podemos, con un discurso m&aacute;s agresivo bajo el concepto de &lsquo;r&eacute;gimen&rsquo;, exig&iacute;a a su vez una mayor garant&iacute;a de los derechos sociales. Nuestra democracia no estaba en riesgo. 
    </p><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy nos encontramos sumergidos en una crisis sanitaria fruto de una pandemia global que vendr&aacute; acompa&ntilde;ada, seg&uacute;n los economistas, de una crisis que podr&iacute;a ser tan dura como la que acabamos de pasar o peor. Recientemente, el economista Paul Krugman afirmaba que &eacute;l estimaba que la crisis que est&aacute; por llegar ser&iacute;a entre 3 y 5 veces m&aacute;s fuerte que la anterior en Estados Unidos. Esto significa que en un plazo de 15 a&ntilde;os habremos lidiado con dos crisis econ&oacute;micas severas. Ya hemos visto las consecuencias sociales, econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas de la primera, y nos mantenemos expectantes ante lo que nos deparar&aacute; la segunda. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; contexto afronta la ultraderecha? Igual que la anterior crisis econ&oacute;mica y la crisis de refugiados fueron ventanas de oportunidad que la derecha radical europea supo aprovechar en varios pa&iacute;ses para incrementar sus resultados electorales, el contexto futuro al que nos enfrentamos puede no ser menos. Es cierto que en la Ciencia Pol&iacute;tica a&uacute;n no se ha llegado a un consenso sobre los factores que explican la cada vez mayor fuerza electoral de la ultraderecha. Todo parece indicar que var&iacute;a entre pa&iacute;ses, siendo en algunos m&aacute;s relevantes los factores econ&oacute;micos, en otros los identitarios y relacionados con la inmigraci&oacute;n, etc. En cualquier caso, no debemos perder la perspectiva hol&iacute;stica sobre la situaci&oacute;n que vivimos: pese a las diferencias de factores clave seg&uacute;n los territorios, la ventana de oportunidad que se les presenta a estos partidos para continuar creciendo puede ser considerable. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es esta ultraderecha dem&oacute;crata? La derecha radical de hoy en d&iacute;a se diferencia de la extrema derecha post-II Guerra Mundial en que no se declara como fascista ni utiliza medios violentos para acabar con la democracia y para sus fines pol&iacute;ticos. Pese a ello, s&iacute; presentan tintes iliberales contra el pluralismo pol&iacute;tico y la protecci&oacute;n de las minor&iacute;as. Dicho de otra forma, cuestionan duramente entre otros elementos la libertad de prensa o la independencia judicial. Elementos indispensables de toda democracia europea que deber&iacute;an ser un sustrato com&uacute;n incuestionable. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, hace unos d&iacute;as el l&iacute;der de la formaci&oacute;n ultraderechista en Espa&ntilde;a alababa las medidas tomadas por su hom&oacute;logo que gobierna en Hungr&iacute;a, medidas que preocupan en Europa porque siembran el terreno para convertir el pa&iacute;s en una dictadura. VOX lleva tiempo atacando de forma sistem&aacute;tica a buena parte de los medios de comunicaci&oacute;n, buscando crear una agresiva opini&oacute;n contra los medios entre sus partidarios. Tampoco quedan exentos de estos ataques algunos partidos pol&iacute;ticos. A&uacute;n estamos conociendo a la derecha radical espa&ntilde;ola que poco a poco se va definiendo y posicionando en toda una serie de tem&aacute;ticas, si bien todo parece apuntar a una tendencia iliberal. 
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, venimos de una crisis econ&oacute;mica que ha minado no solo la satisfacci&oacute;n con la democracia sino tambi&eacute;n la ya denostada confianza en nuestras instituciones democr&aacute;ticas. Y, a su vez, nos asomamos a una nueva crisis econ&oacute;mica que podr&iacute;a traer consigo otra oleada de desconfianza e insatisfacci&oacute;n pol&iacute;tica. Un terreno id&oacute;neo que el partido de derecha radical espa&ntilde;ol podr&iacute;a aprovechar para canalizar esa posible futura frustraci&oacute;n, insatisfacci&oacute;n y desconfianza, y volverla en contra de elementos fundamentales de nuestra democracia. Un riesgo que otros pa&iacute;ses vecinos est&aacute;n viviendo y han vivido estos a&ntilde;os y que nosotros no hab&iacute;amos experimentado dado que se canaliz&oacute; a trav&eacute;s de Podemos y de Ciudadanos en la anterior crisis. 
    </p><p class="article-text">
        Sin duda alguna, las medidas econ&oacute;micas, los discursos y las estrategias de los actores pol&iacute;ticos a partir de ahora ser&aacute;n muy relevantes de cara a influenciar las actitudes y valores pol&iacute;ticos futuros de los ciudadanos. Nos asomamos a una crisis que se presenta como una nueva gran oportunidad para la derecha radical europea, y esta vez parece que Espa&ntilde;a no ser&aacute; una excepci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El paso del tiempo lleva habitualmente aparejado cierta amnesia hist&oacute;rica, pero nuestro sistema pol&iacute;tico, nuestra democracia, es un privilegio en la Historia y no la norma. O la cuidamos, o estaremos en riesgo de perderla. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Romén Adán González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/confianza-politica-democratas-incondicionales_132_2259815.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Apr 2020 18:19:01 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Confianza política y demócratas incondicionales]]></media:title>
    </item>
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