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    <title><![CDATA[elDiario.es - Tribuna Abierta]]></title>
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      <title><![CDATA[Las memorias de Juan Carlos I de España. De rey del pueblo a héroe caído]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/memorias-juan-carlos-i-espana-rey-pueblo-heroe-caido_129_13188104.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6648bd89-0be9-44fe-9d3f-b2c84c9c30a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las memorias de Juan Carlos I de España. De rey del pueblo a héroe caído"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El historiador Paul Preston analiza en este texto, que elDiario.es publica en exclusiva, el libro de memorias de Juan Carlos I, 'Reconciliación'. El célebre hispanista hace un repaso de la figura del monarca emérito, en el que aborda la relación con Franco, los años de popularidad por su papel en la transición a la democracia y el hundimiento en el desprestigio por su propensión a los lujos y placeres</p><p class="subtitle">Juan Carlos I carga contra Sánchez en 'Le Figaro': “Con el Gobierno actual las cosas deben ser muy difíciles para mi hijo”</p></div><p class="article-text">
        El rey Juan Carlos de Espa&ntilde;a ascendi&oacute; al trono en noviembre de 1975, tras la muerte del general Francisco Franco. El dictador lo hab&iacute;a designado como su sucesor en 1969, tras una tortuosa pugna entre seis posibles candidatos de sangre real. Los seis eran: los dos candidatos &ldquo;leg&iacute;timos&rdquo; de la casa de Borb&oacute;n, descendientes del &uacute;ltimo rey, Alfonso XIII: el conde de Barcelona, don Juan de Borb&oacute;n y Battenberg, y su hijo, Juan Carlos de Borb&oacute;n y Dos Sicilias; Jaime de Borb&oacute;n y Battenberg, hermano mayor de don Juan, a quien se hab&iacute;a convencido de que renunciara a sus derechos en 1933 debido a sus dificultades auditivas y del habla, pero que los reactiv&oacute; en 1949 con la ayuda econ&oacute;mica de Franco; el hijo de don Jaime, Alfonso de Borb&oacute;n Dampierre; y dos candidatos de los pretendientes carlistas rivales al trono, don Javier de Borb&oacute;n-Parma y su hijo Carlos Hugo de Borb&oacute;n-Parma. De hecho, Franco hab&iacute;a descartado en secreto a don Juan por ser demasiado liberal y a los dos carlistas nacidos en Francia por ser extranjeros, aunque eso no le disuadi&oacute; en el caso de Juan Carlos, que hab&iacute;a nacido en Italia. La misi&oacute;n manifiesta del ganador elegido como jefe de Estado era la perpetuaci&oacute;n de la dictadura. En consecuencia, Juan Carlos fue recibido por la izquierda como un t&iacute;tere despreciable y por la extrema derecha como un liberal encubierto. Los temores de la derecha se hicieron realidad cuando, con considerable valent&iacute;a y determinaci&oacute;n, desempe&ntilde;&oacute; un papel clave en liberarse de las ataduras de las leyes e instituciones del Caudillo. Para llegar al trono, Juan Carlos tuvo que pasar los veinti&uacute;n a&ntilde;os comprendidos entre 1948 y 1969 actuando, o siendo manipulado, como uno de los peones en el juego de sucesi&oacute;n ideado por Franco y su <em>eminencia gris</em>, Luis Carrero Blanco. El origen del juego, la Ley de Sucesi&oacute;n de 1947, fue un artilugio para convencer a los Aliados victoriosos de que Franco estaba libre del estigma del Eje y de que era m&aacute;s mon&aacute;rquico que falangista. En t&eacute;rminos de pol&iacute;tica interna, el premio prometido de la sucesi&oacute;n ayud&oacute; a mantener unida la coalici&oacute;n de fuerzas de Franco. Para seguir contando con el apoyo de los falangistas antimon&aacute;rquicos era necesario humillar peri&oacute;dicamente a los mon&aacute;rquicos alfonsistas y carlistas, algo que ten&iacute;a la ventaja a&ntilde;adida de hacer las delicias del retorcido sentido del humor del Caudillo. Para Juan Carlos, todo el proceso supuso una infancia perdida y una adolescencia miserable cuando fue enviado a Espa&ntilde;a como reh&eacute;n, lo que en un principio parec&iacute;a asegurar el puesto de su padre en la competencia por la sucesi&oacute;n. Franco finalmente nombr&oacute; a Juan Carlos &ldquo;Sucesor con el t&iacute;tulo de Rey&rdquo; en 1969, tras desplazar gradualmente al leg&iacute;timo heredero al trono, su padre, Don Juan de Borb&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cuando fue proclamado rey en 1975, Juan Carlos despertaba una profunda desconfianza tanto en la derecha como en la izquierda. El hecho de que fuera rey &uacute;nicamente gracias a la Ley de Sucesi&oacute;n y de que su designaci&oacute;n tuviera por objeto garantizar la supervivencia del r&eacute;gimen franquista explicaba las sospechas de la izquierda y la creencia generalizada de que ser&iacute;a &ldquo;Juan Carlos el breve&rdquo;. Como hijo del angl&oacute;filo Don Juan de Borb&oacute;n, y debido a sus contactos con diplom&aacute;ticos brit&aacute;nicos, estadounidenses y alemanes, result&oacute; ser igualmente sospechoso para la derecha franquista. Sorprendentemente, logr&oacute; compaginar con &eacute;xito los objetivos aparentemente incompatibles de, por un lado, la fidelidad p&uacute;blica a los principios del Estado unipartidista franquista y, por otro, el compromiso t&aacute;cito con el establecimiento de una monarqu&iacute;a constitucional democr&aacute;tica. Desde su ascensi&oacute;n al trono hasta 1982, Juan Carlos I defendi&oacute; valientemente la democracia frente a la amenaza de una conspiraci&oacute;n militar. En consecuencia, se convirti&oacute; en un h&eacute;roe nacional y en una figura inmensamente popular tanto en Espa&ntilde;a como en el extranjero, hasta que una ca&iacute;da en desgracia le oblig&oacute; a abdicar en 2014.
    </p><p class="article-text">
        Para el nuevo rey, los seis meses posteriores a su ascensi&oacute;n al trono fueron angustiosos. Su primera tarea consisti&oacute; en neutralizar a los militares y otros partidarios de Franco, mientras su principal asesor, el brillante te&oacute;rico constitucional Torcuato Fern&aacute;ndez Miranda, preparaba un plan de reforma pol&iacute;tica dentro del marco legal de la dictadura. Esto supuso, en un primer momento, mantener en el cargo al presidente del Gobierno de Franco, Carlos Arias Navarro, con el fin de calmar los temores de la clase dirigente franquista. Al mismo tiempo, tuvo que intentar convencer a la izquierda de que estaba comprometido con la transici&oacute;n democr&aacute;tica. No fue hasta el verano de 1976 cuando el rey pudo elegir al joven y carism&aacute;tico Adolfo Su&aacute;rez como un presidente de Gobierno m&aacute;s af&iacute;n para que se hiciera cargo de la siguiente etapa del proceso. Torcuato Fern&aacute;ndez Miranda dijo una vez que Juan Carlos fue el empresario del drama de la Transici&oacute;n, del que &eacute;l mismo fue el guionista y, Adolfo Su&aacute;rez, el actor principal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras las elecciones democr&aacute;ticas de junio de 1977, los problemas que se avecinaban eran, en sentido estricto, competencia del Gobierno elegido, pero hab&iacute;a cuestiones pol&iacute;ticas inmediatas que resultaban imposibles de resolver sin la intervenci&oacute;n del rey. La violencia antidemocr&aacute;tica de los conspiradores militares decididos a reinstaurar la dictadura y las actividades terroristas de la organizaci&oacute;n separatista vasca ETA complicaron enormemente la tarea de construir un marco constitucional ampliamente aceptado. El apoyo del rey fue esencial para la consolidaci&oacute;n de la democracia, ya que el gobierno necesitaba su ayuda constante como comandante supremo de las Fuerzas Armadas. As&iacute;, tuvo que arriesgar constantemente su vida como una especie de bombero del inflamable sistema democr&aacute;tico. Juan Carlos se convirti&oacute; en el blanco de la hostilidad tanto de la extrema derecha como de ETA. Cuando Su&aacute;rez dimiti&oacute; a finales de enero de 1981, se ejerci&oacute; una intensa presi&oacute;n militar para que se formara una coalici&oacute;n pol&iacute;tica encabezada por un general. Los l&iacute;deres de los cuatro principales partidos &mdash;Leopoldo Calvo-Sotelo, de la UCD centrista; Felipe Gonz&aacute;lez, del PSOE socialista; Santiago Carrillo, del PCE comunista, y Manuel Fraga, de la Alianza Popular conservadora&mdash; se mostraron abiertos a esa soluci&oacute;n at&iacute;pica, pero Juan Carlos opt&oacute; por la v&iacute;a constitucional y nombr&oacute; a Calvo Sotelo presidente de Gobierno. En circunstancias complejas, el 23 de febrero, el teniente coronel Antonio Tejero, de la Guardia Civil, se hizo con el control del Congreso de los Diputados y, de hecho, mantuvo como reh&eacute;n a toda la clase pol&iacute;tica. La tarea de derrotar el golpe militar fue dirigida por el propio Juan Carlos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En retrospectiva, el intento golpista del 23F marc&oacute; un punto de inflexi&oacute;n no solo en la transici&oacute;n a la democracia, sino tambi&eacute;n en el papel del rey. Su verdadera importancia en lo que respecta a la Corona se revel&oacute; el 27 de febrero. Tres millones de personas se manifestaron en las ciudades de toda Espa&ntilde;a en apoyo de la democracia y del rey. El estado de &aacute;nimo en la mayor parte del pa&iacute;s, sin embargo, <a href="https://elpais.com/diario/1981/03/08/sociedad/352854003_850215.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">lo resumi&oacute; el novelista republicano Francisco Umbral</a>, quien escribi&oacute; en <em>El Pa&iacute;s </em>dos semanas despu&eacute;s: &ldquo;Cuando los espa&ntilde;oles cre&iacute;amos merecernos algo mejor que un rey, resulta que tenemos un rey que no nos merecemos&rdquo;. La propia exasperaci&oacute;n de Juan Carlos era perceptible en su respuesta a los l&iacute;deres pol&iacute;ticos que se reunieron para expresarle su gratitud por lo que hab&iacute;a hecho. El texto que ley&oacute; [<a href="https://espacioseuropeos.com/2009/03/palabras-de-su-majestad-el-rey-a-los-lideres-politicos-al-dia-siguiente-del-23-f/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">aqu&iacute;</a> la versi&oacute;n &iacute;ntegra] iba m&aacute;s all&aacute; de los t&oacute;picos esperados: &ldquo;La Corona se siente orgullosa de haber servido a Espa&ntilde;a con firmeza y con la convicci&oacute;n de que la vida democr&aacute;tica y el respeto estricto de los principios constitucionales constituyen la voluntad mayoritaria del pueblo espa&ntilde;ol. Sin embargo, todos deben ser conscientes, desde sus propias responsabilidades, de que el rey no puede ni debe enfrentarse, de forma reiterada y bajo su responsabilidad directa, a circunstancias de tan considerable tensi&oacute;n y gravedad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s tarde <a href="https://www.elmundo.es/cronica/2003/388/1048432224.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">reconoci&oacute;</a> que lo que hab&iacute;a intentado decir era que &ldquo;mi papel no era el de un bombero, siempre listo para apagar un fuego&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La postura de Juan Carlos contra <em>el golpismo </em>hab&iacute;a dado a la democracia una segunda oportunidad. Tras la contundente victoria electoral socialista en las elecciones de octubre de 1982, Juan Carlos pudo dejar que el Gobierno de Felipe Gonz&aacute;lez se ocupara del problema de la subversi&oacute;n militar. A partir de entonces, se convirti&oacute; m&aacute;s en un jefe de Estado constitucional y tambi&eacute;n en una especie de embajador comercial itinerante. Su trayectoria en el trono entre 1975 y 1982 lo convirti&oacute;, sin duda, en uno de los mejores monarcas de Espa&ntilde;a. Ese notable logro no era algo que necesitara ser resaltado ni que pudiera realzarse con dignidad alguna en una autobiograf&iacute;a. Lo que le hab&iacute;a costado en t&eacute;rminos de juventud perdida y estr&eacute;s diario tal vez explique por qu&eacute; ahora comenzaba a dar prioridad a lo que podr&iacute;a llamarse &ldquo;el descanso del guerrero&rdquo;.&nbsp;
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                El Rey Juan Carlos, cazando elefantes en África                            </span>
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        Durante los treinta a&ntilde;os siguientes, la reputaci&oacute;n del rey se fue desvaneciendo en una b&uacute;squeda de placeres y beneficios. A lo largo de la d&eacute;cada de los noventa, al codearse con una serie de &ldquo;bucaneros capitalistas&rdquo; como Jos&eacute; Mar&iacute;a Ruiz-Mateos, Mario Conde o Javier de la Rosa, su imagen se vio mancillada por su relaci&oacute;n con los esc&aacute;ndalos financieros que asolaron la vida pol&iacute;tica espa&ntilde;ola. Las revistas del coraz&oacute;n sacaron mucho partido de su obsesi&oacute;n por la velocidad y los deportes caros en los que arriesgaba la vida y que con frecuencia le causaban lesiones graves. Esquiar, conducir coches de alta velocidad y motocicletas, pilotar helic&oacute;pteros y aviones, junto con las regatas de yates, eran actividades que realzaban su reputaci&oacute;n en algunos c&iacute;rculos y despertaban intensas cr&iacute;ticas en otros. Lo mismo ocurr&iacute;a con su entusiasmo por la compa&ntilde;&iacute;a de mujeres atractivas, que era objeto de gran atenci&oacute;n en algunos sectores de la prensa semanal. Los rumores sobre crisis matrimoniales surg&iacute;an con frecuencia. En 2012, mientras los espa&ntilde;oles de a pie hac&iacute;an frente a una dura crisis econ&oacute;mica, Juan Carlos afirm&oacute; que la preocupaci&oacute;n por el desempleo juvenil le quitaba el sue&ntilde;o. Sin embargo, el hecho de que hubiera estado en un safari en Botsuana, de un coste astron&oacute;mico, se hizo p&uacute;blico cuando fue trasladado en avi&oacute;n a Madrid para someterse a una operaci&oacute;n de cadera tras un accidente. Se vio obligado a pedir perd&oacute;n al pa&iacute;s despu&eacute;s de que los detalles de la escapada se hicieran p&uacute;blicos. Su acompa&ntilde;ante en ese viaje fue la empresaria germano-danesa Corinna Larsen, exmujer del pr&iacute;ncipe Casimir zu Sayn-Wittgenstein. El declive del rey se aceler&oacute; y, en junio de 2014, se vio obligado a abdicar en favor de su hijo, ahora rey Felipe VI. En agosto de 2020, Juan Carlos abandon&oacute; Espa&ntilde;a y se traslad&oacute; a Abu Dabi, capital de Emiratos &Aacute;rabes Unidos, en medio del esc&aacute;ndalo por la transferencia de unos 65 millones de euros a Corinna zu Sayn-Wittgenstein, tras recibir pagos de un contrato de tren de alta velocidad en Arabia Saud&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antes de que el deterioro de su popularidad llegara al punto m&aacute;s bajo del exilio, en junio de 2016, Juan Carlos presidi&oacute; la presentaci&oacute;n de un libro en la Real Academia de San Fernando de Madrid, en la que su amigo el zar Sime&oacute;n II de Bulgaria, exiliado, present&oacute; su autobiograf&iacute;a, <em>Un destino singular</em>. Hacia el final del acto, un periodista le pregunt&oacute; a Juan Carlos si alguna vez se plantear&iacute;a escribir sus propias memorias, dada su agitada vida. Respondi&oacute; en t&eacute;rminos categ&oacute;ricos: &ldquo;&iexcl;No, nunca las voy a escribir! &iquest;Para qu&eacute;, para decir mentiras? La verdad no se puede contar, as&iacute; que <a href="https://www.elmundo.es/loc/2016/06/11/575add67e5fdeac3568b4618.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">me lo guardar&eacute;</a>&rdquo;.&nbsp;En ese momento, hizo un gesto como si se tragara sus secretos y, se&ntilde;alando al cielo, a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;Y me lo llevar&eacute; all&aacute; arriba&rdquo;. Sin duda, parec&iacute;a una decisi&oacute;n sensata. Su considerable contribuci&oacute;n a la transici&oacute;n de la dictadura a la democracia era tan conocida que solo podr&iacute;a verse menospreciada por unas memorias escritas a la defensiva. Al mismo tiempo, los esc&aacute;ndalos financieros y sexuales hab&iacute;an sido investigados con tal exhaustividad por medios serios y por la prensa m&aacute;s morbosa que apenas quedaba margen para posteriores intentos de lavado de imagen.
    </p><p class="article-text">
        La primera pregunta que suscit&oacute; el anuncio en 2025 de que, despu&eacute;s de todo, habr&iacute;a unas memorias es: &iquest;por qu&eacute; cambi&oacute; de opini&oacute;n? En los c&iacute;rculos editoriales espa&ntilde;oles corrieron rumores sobre la magnitud sin precedentes del anticipo que, al parecer, se pag&oacute; por la edici&oacute;n espa&ntilde;ola, <em>*Reconciliaci&oacute;n*</em>, y la francesa, <em>*R&eacute;conciliation</em>*. Seg&uacute;n el muy riguroso diario digital <em>elDiario.es</em>, es posible que la publicaci&oacute;n de las memorias estuviera relacionada con este <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">anticipo supuestamente cuantioso pagado por los derechos</a>. En Espa&ntilde;a se inform&oacute; de que Juan Carlos hab&iacute;a devuelto pr&eacute;stamos por importe de 4.395.901,96 euros, concedidos en 2021 por una docena de arist&oacute;cratas an&oacute;nimos y empresarios amigos, con el fin de regularizar su situaci&oacute;n con la Hacienda espa&ntilde;ola. Los pr&eacute;stamos deb&iacute;an devolverse en un plazo relativamente corto para que no se consideraran donaciones y, por lo tanto, estuvieran sujetos a impuestos adicionales. El reembolso de cuatro millones de euros o m&aacute;s en pr&eacute;stamos fue publicado en <a href="https://www.mundoamerica.com/celebrity/2025/08/06/689323a5e4d4d8977d8b4584.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>El Mundo</em></a><em> </em>el 6 de agosto de 2025 y en <a href="https://www.thetimes.com/world/europe/article/spain-juan-carlos-tax-debt-zft9835q5" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>The Times</em></a><em> </em>el 7 de agosto de 2025. Las identidades de los prestamistas se publicaron en <a href="https://www.elconfidencial.com/empresas/2021-04-06/rey-emerito-empresarios-pagaron-millones-regularizacion-fiscal_3020931/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>El Confidencial</em></a><em> </em>y <a href="https://www.eldiario.es/politica/empresarios-participaron-regularizacion-rey-emerito-empresario-naviero_1_7379394.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>elDiario.es</em></a><em> </em>el 6 de abril de 2021, y las copias de los contratos de pr&eacute;stamo fueron publicadas por <a href="https://www.eldiario.es/politica/operacion-salvar-rey-banquillo-prestamos-evitaron-imputacion-juan-carlos-i-fraude-fiscal_1_12846492.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>elDiario.es</em></a><em> </em>el 15 de diciembre de 2025 y en <a href="https://www.elperiodico.com/es/politica/20251217/salvaron-juan-carlos-empresarios-124891931" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>El Peri&oacute;dico</em></a><em> </em>el 18 de diciembre de 2025.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la necesidad de un anticipo sustancial, resulta dif&iacute;cil discernir el prop&oacute;sito del libro. Para empezar, est&aacute; el t&iacute;tulo. &iquest;Con qui&eacute;n pretende Juan Carlos reconciliarse? <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Seg&uacute;n especulaban en The Times</a>, &ldquo;se dice que el t&iacute;tulo refleja el esp&iacute;ritu de la transici&oacute;n espa&ntilde;ola a la democracia que &eacute;l supervis&oacute; tras la muerte en 1975 del dictador Francisco Franco, quien lo prepar&oacute; para el poder&rdquo;. Refiri&eacute;ndose a sus declaraciones anteriores sobre no escribir nunca memorias, dice: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; he cambiado finalmente de opini&oacute;n? Tengo la sensaci&oacute;n de que me est&aacute;n robando mi historia&rdquo;. Dado que abundan las biograf&iacute;as que le son favorables, es m&aacute;s probable que busque la reconciliaci&oacute;n con el pueblo espa&ntilde;ol, cuya mayor&iacute;a en su d&iacute;a le adoraba, pero que ahora siente algo muy diferente. Sin embargo, el tono de estas memorias desmiente cualquier intenci&oacute;n de ese tipo por su parte. Con un tono que oscila entre la autosatisfacci&oacute;n de quien se cree merecedor de todo y la autocompasi&oacute;n, dif&iacute;cilmente contribuir&aacute;n a mejorar su imagen: &ldquo;Me hiere un sentimiento de abandono. No puedo contener la emoci&oacute;n cuando pienso en determinados miembros de mi familia para quienes ya no importo y, sobre todo, en Espa&ntilde;a, a la que tanto echo de menos. Hay d&iacute;as de abatimiento y de vac&iacute;o. Vivo sin perspectivas, sin saber si alg&uacute;n d&iacute;a podr&eacute; volver a establecerme en mi pa&iacute;s&rdquo;. Justifica la intensidad de este sentimiento de abandono con la extraordinaria afirmaci&oacute;n de que &ldquo;Devolv&iacute; la libertad al pueblo espa&ntilde;ol al instaurar la democracia, pero nunca pude disfrutar de esa libertad para m&iacute;&rdquo;. Cuesta creer que alguien conocedor de la historia de la Segunda Rep&uacute;blica, de la lucha de masas contra la dictadura franquista y de los pormenores de la transici&oacute;n a la democracia pudiera haber escrito esta frase (<em>Reconciliaci&oacute;n</em>, pp.15&ndash;16).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La indignaci&oacute;n popular en Espa&ntilde;a por sus actividades durante una grave crisis del coste de la vida no ha hecho m&aacute;s que intensificarse con algunas de sus justificaciones. Si uno de los objetivos no declarados de las memorias era limar asperezas con su propia familia, sin duda ha lanzado un mensaje conciliador a su esposa, de la que est&aacute; separado, la exreina Sof&iacute;a. La falta de armon&iacute;a en la pareja se remonta a la d&eacute;cada de 1970. Hay que reconocer que en las p&aacute;ginas de sus memorias aparecen muchos comentarios amables sobre ella; pero estos seguramente son insuficientes para compensar la bien documentada historia de sus infidelidades, a las que aqu&iacute; se refiere simplemente como &ldquo;mis deslices sentimentales&rdquo; (<em>Reconciliaci&oacute;n</em>, p. 408). Adem&aacute;s, su mal disimulado rechazo hacia la reina Letizia dif&iacute;cilmente habr&aacute; ayudado a las relaciones con su hijo. A pesar de expresar un vago arrepentimiento por sus aventuras amorosas en t&eacute;rminos generales, no menciona sus largas y muy publicitadas relaciones con tres mujeres cuyos nombres son bien conocidos en Espa&ntilde;a. Tampoco, en su relato en el que profesa un servicio desinteresado y poco apreciado a la naci&oacute;n, explica, y mucho menos justifica, el uso de fondos p&uacute;blicos para la lujosa remodelaci&oacute;n de La Angorrilla, un pabell&oacute;n de caza. Del mismo modo, no explica el uso del servicio secreto para impedir que salieran a la luz los excesos de su vida privada, incluyendo acuerdos econ&oacute;micos realizados para apaciguar y silenciar al menos a una de sus amantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como era de esperar, el texto de <em>Reconciliaci&oacute;n </em>elude los temas que han provocado la mayor hostilidad p&uacute;blica hacia Juan Carlos en Espa&ntilde;a. Simbolizados por el esc&aacute;ndalo de Botsuana, estos han sido, en conjunto, el despilfarro econ&oacute;mico y la matanza de varias especies en peligro de extinci&oacute;n en la que particip&oacute;. Quiz&aacute;s, m&aacute;s que la infidelidad conyugal que hizo posible, lo que m&aacute;s provoc&oacute; la indignaci&oacute;n p&uacute;blica fue el enorme coste del proyecto a gran escala en el Monte del Pardo, en los terrenos del Palacio de la Zarzuela, llevado a cabo en parte para facilitar una de sus relaciones extramatrimoniales, y lo que revel&oacute; sobre su pasi&oacute;n por la caza. El proyecto consisti&oacute; en la conversi&oacute;n de La Angorrilla, un antiguo pabell&oacute;n de caza construido inicialmente para Franco en los terrenos de El Pardo, en un lujoso pabell&oacute;n, con una planta baja de mil metros cuadrados y una planta superior de setecientos metros cuadrados. Tard&oacute; dieciocho meses en completarse y su coste final de 3,4 millones de euros fue sufragado por el Estado a trav&eacute;s de Patrimonio Nacional. En las paredes de diez metros de altura de la planta baja de esta monstruosidad se encontraban las cabezas disecadas de elefantes, rinocerontes y jirafas que hab&iacute;a abatido en safaris en el extranjero. El coste del transporte de los cad&aacute;veres de estos animales y la posterior taxidermia debi&oacute; de ser enorme. En otras partes del edificio hab&iacute;a espacio para sus trofeos de ciervos, jabal&iacute;es, lobos y cabras montesas que hab&iacute;a cazado en Espa&ntilde;a. Tambi&eacute;n hab&iacute;a una sala blindada destinada exclusivamente a albergar la gran colecci&oacute;n de valiosos rifles de caza del rey, algunos de los cuales, seg&uacute;n se dec&iacute;a, val&iacute;an centenares de miles de euros. Poco despu&eacute;s del accidente de Botsuana, Juan Carlos encarg&oacute; la fabricaci&oacute;n de una silla ergon&oacute;mica especial que le permitiera seguir disfrutando de su pasi&oacute;n por la caza, a pesar de sus lesiones. No fue hasta despu&eacute;s de esa crisis cuando el foco de la publicidad hostil en Espa&ntilde;a se centr&oacute; en la costosa reforma del <a href="https://www.elmundo.es/loc/2013/12/22/52b4a7d722601da12f8b4573.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">pabell&oacute;n de caza</a>, que tambi&eacute;n hab&iacute;a servido de <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">residencia para su amante en aquel momento</a>.&nbsp;
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        No hay nada en el libro que pueda conducir a una reconciliaci&oacute;n con su hijo. Es de suponer que ni el rey Felipe ni la reina Letizia apreciar&aacute;n el comentario de Juan Carlos sobre &ldquo;nuestro desencuentro personal&rdquo; ni lo que dice de ella en el libro: &ldquo;La entrada de Letizia en nuestra familia no ayud&oacute; a la cohesi&oacute;n de nuestras relaciones familiares&rdquo; (<em>Reconciliaci&oacute;n</em>, p. 41).
    </p><p class="article-text">
        En un primer momento, al recordar la disculpa televisada de Juan Carlos I a la naci&oacute;n cuando sali&oacute; del hospital tras el safari de Botsuana, podr&iacute;a pensarse que su intenci&oacute;n con las memorias era reconciliarse con el pueblo espa&ntilde;ol. Sin embargo, el texto plantea la pregunta de &iquest;con qu&eacute; espa&ntilde;oles querr&iacute;a reconciliarse? &iquest;Con los franquistas? Aunque quiz&aacute; la reconciliaci&oacute;n ni siquiera fuera posible con ellos. Al fin y al cabo, podr&iacute;an acusarle de traicionar a Franco al permitir la democratizaci&oacute;n de Espa&ntilde;a. En cualquier caso, el da&ntilde;o a su reputaci&oacute;n en 2012 causado por el episodio de Botsuana tuvo menos que ver con la revelaci&oacute;n de la infidelidad conyugal y mucho m&aacute;s con la aparente insensibilidad del rey ante la crisis del coste de la vida que sufr&iacute;an los espa&ntilde;oles de a pie. Si Juan Carlos hubiera querido utilizar este libro para reconciliarse con sus s&uacute;bditos en general, habr&iacute;a tenido que resistir la tentaci&oacute;n de quejarse de su supuesta penuria &mdash;o de su gran decepci&oacute;n porque las autoridades fiscales espa&ntilde;olas no le hubieran permitido quedarse con los dos Ferraris que el jeque Mohamed bin Zayed, de los Emiratos &Aacute;rabes Unidos, les regal&oacute; a &eacute;l y a su hijo. A&uacute;n m&aacute;s insensible resulta la inclusi&oacute;n en el libro de una queja sobre el hecho de que el exrey sea el &uacute;nico espa&ntilde;ol que no percibe una pensi&oacute;n de jubilaci&oacute;n. Dado su estilo de vida, ampliamente difundido, esto solo pod&iacute;a provocar la burla del espa&ntilde;ol medio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La coautora o escritora fantasma de las memorias de Juan Carlos I es su admiradora de toda la vida, Laurence Debray. De los cinco libros que ha publicado, incluido este, cuatro tratan sobre Juan Carlos. El otro es una autobiograf&iacute;a que aborda principalmente su relaci&oacute;n con sus padres, R&eacute;gis Debray y Elizabeth Burgos, quienes se consideraban revolucionarios. En octubre de 2021, en Par&iacute;s, public&oacute; un retrato excesivamente indulgente de Juan Carlos titulado '<em>Mon roi d&eacute;chu'</em> (<em>Mi rey ca&iacute;do</em>). Su tercer libro sobre Juan Carlos expresaba la angustia de la autora por su exilio (1). En algunos pasajes se lee casi como una extensa carta de amor. El tono de ese libro queda plasmado en la frase: &ldquo;<em>Il &eacute;tait une fois un prince. Qui fut charmant puis maudit</em>&rdquo; (&ldquo;&Eacute;rase una vez un pr&iacute;ncipe que fue encantador, pero luego maldito&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, escribi&oacute; sobre su &ldquo;relaci&oacute;n&rdquo; con &eacute;l:&nbsp;&ldquo;<em>Depuis plusieurs d&eacute;cennies, j&rsquo;&eacute;tudie, scrute, commente son destin. Une page se tourne aujourd&rsquo;hui. Il est temps de questionner cette relation si durable et structurante que j&rsquo;entretiens avec lui, cet attachement aussi platonique que fid&egrave;le. Qu&rsquo;est-ce qui peut bien r&eacute;unir &lsquo;une fille de r&eacute;volutionnaires&rsquo; et un roi?&rdquo;. </em>(&ldquo;Durante varias d&eacute;cadas, he estudiado, analizado y comentado su destino. Hoy se abre un nuevo cap&iacute;tulo. Ha llegado el momento de examinar este v&iacute;nculo duradero y fundamental que comparto con &eacute;l, este apego tan plat&oacute;nico como fiel. &iquest;Qu&eacute; podr&iacute;a unir a una &rdquo;hija de revolucionarios&ldquo; y a un rey?&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        Sobre lo que ella percib&iacute;a como el v&iacute;nculo entre ellos, escribi&oacute;: &ldquo;<em>Sa vie est un roman; Juan Carlos est devenu &rdquo;mon&ldquo; roman. Il faut bien y mettre un point final. Puisqu&rsquo;il a d&eacute;cid&eacute; de s&rsquo;effacer avant de mourir, je dois moi aussi conclur</em>e&rdquo; (&ldquo;Su vida es una novela; Juan Carlos se ha convertido en &rdquo;mi&ldquo; novela. Hay que ponerle un punto final. Dado que &eacute;l ha decidido borrarse antes de morir, yo tambi&eacute;n debo concluir&rdquo;) (2).
    </p><p class="article-text">
        Ella ha declarado en entrevistas que, para recopilar material para el libro, pas&oacute; muchos meses en Abu Dabi entrevistando a Juan Carlos. Hay numerosos indicios de que fue ella, y no Juan Carlos, quien redact&oacute; la mayor parte de estas memorias. Hay incluso pasajes en el texto que casi invitan a preguntarse: si &eacute;l no escribi&oacute; el libro, &iquest;se molest&oacute; siquiera en leerlo? Aunque Debray se esfuerza por presentarlo bajo la luz m&aacute;s favorable, sus esfuerzos por hacerlo a veces tienen, sin quererlo, el efecto contrario. Para empezar, contiene muchos errores f&aacute;cticos y contradicciones. La forma en que el texto aborda los notorios esc&aacute;ndalos, tanto los suyos propios como los de su exyerno, I&ntilde;aki Urdangarin, es sesgada y parece contradecir gran parte de la informaci&oacute;n que ahora es de dominio p&uacute;blico. Tambi&eacute;n resulta chocante que, en un intento por generar simpat&iacute;a, la voz narrativa adopte con frecuencia un tono lacrim&oacute;geno. Por ejemplo, lo que se escribe sobre las supuestas penurias de su familia es demostrablemente falso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo llamativo es el relato de la vida de la familia real exiliada en Portugal. El 2 de febrero de 1946, Don Juan de Borb&oacute;n y su esposa, Do&ntilde;a Mar&iacute;a de las Mercedes, se trasladaron a la elegante pero tranquila localidad costera de Estoril, al oeste de Lisboa. Era una zona de casinos y espl&eacute;ndidas mansiones construidas para los banqueros y armadores millonarios de la cercana capital. Para su gran consternaci&oacute;n, Juanito, de ocho a&ntilde;os, se qued&oacute; atr&aacute;s en Suiza al cuidado de su austero tutor, el te&oacute;rico mon&aacute;rquico Eugenio Vegas Latapi&eacute;. En estas memorias no se menciona la inevitable sensaci&oacute;n de abandono por parte de sus padres que bien podr&iacute;a haber contribuido a crear el vac&iacute;o interior de Juan Carlos que explicar&iacute;a gran parte de su existencia en los a&ntilde;os posteriores a 1982. Los monarcas exiliados vivieron en tres mansiones diferentes, hasta que finalmente, a finales de 1948, se instalaron en Villa Giralda, que hab&iacute;a sido construida en 1936 como club de golf de Estoril. A pesar de quejarse constantemente de la pobreza, Don Juan de Borb&oacute;n hab&iacute;a sido capaz tanto de adquirir la lujosa residencia como de pagar una cantidad equivalente al precio de compra para que fuera completamente reformada y se le a&ntilde;adiera una tercera planta. El palacio resultante estaba rodeado de espl&eacute;ndidos jardines y en su sal&oacute;n se celebraban fiestas con cientos de invitados. Representantes de la nobleza espa&ntilde;ola se turnaban en Estoril como cortesanos. Do&ntilde;a Mar&iacute;a contaba con una dama de compa&ntilde;&iacute;a. En las memorias, sin embargo, Villa Giralda se describe como &ldquo;una casa de alquiler&rdquo; (p. 69) que su padre compr&oacute; a rega&ntilde;adientes. El lujoso yate, el <em>Saltillo</em>, que el millonario vasco Pedro Gal&iacute;ndez Vallejo prest&oacute; a la familia, se describe como un simple velero (&ldquo;velero&rdquo; [p. 69]), cuando en realidad era un gran buque oce&aacute;nico, provisto de tripulaci&oacute;n completa y con los gastos de funcionamiento cubiertos. Como marinero entusiasta y experimentado, Don Juan lo aprovech&oacute; al m&aacute;ximo. Adem&aacute;s, &eacute;l y Do&ntilde;a Mar&iacute;a, ambos aficionados a la caza mayor, <a href="https://www.larazon.es/la-razon-del-domingo/villa-giralda-amargo-paraiso-CA1763613/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">disfrutaban de costosos safaris</a>&nbsp;(3). Esto no pretende restar importancia al coste psicol&oacute;gico que supuso para Juan Carlos su infancia trastornada; pero la simpat&iacute;a de los lectores por las aut&eacute;nticas penurias emocionales que sufri&oacute; de ni&ntilde;o se ve mermada por el &eacute;nfasis que se da en las memorias a las dificultades econ&oacute;micas que supuestamente padeci&oacute; la familia.
    </p><p class="article-text">
        Un aspecto del libro que ha suscitado una gran pol&eacute;mica en Espa&ntilde;a ha sido la calidez con la que Juan Carlos habla de Franco. Sin embargo, es importante recordar que el propio padre de Juan Carlos lo trat&oacute; mal, m&aacute;s como un pe&oacute;n pol&iacute;tico que como un hijo. Esto ayuda a explicar por qu&eacute;, en muchas entrevistas, se ha referido a varias personas como si fueran &ldquo;como un padre&rdquo; para &eacute;l. Es plausible que Franco, que ten&iacute;a una hija, pero no un hijo, tambi&eacute;n llegara a sentir cierto afecto por Juan Carlos. Aun as&iacute;, esto apenas justifica la insistencia de Juan Carlos en que, a finales de la d&eacute;cada de 1960, el Caudillo ya hab&iacute;a llegado a la conclusi&oacute;n de que el pa&iacute;s necesitaba democratizarse y que Franco le dio permiso expl&iacute;cito para llevar a cabo esa reforma inevitable. Las pruebas en contra &mdash;de que Franco estaba decidido a bloquear la reforma&mdash; son abrumadoras. Para respaldar su punto de vista en las memorias sobre los deseos de Franco, Juan Carlos relata una visita a Franco en el hospital, d&iacute;as antes de su muerte:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tuve una &uacute;ltima conversaci&oacute;n con &eacute;l. Sentado a su lado en la cama del hospital, me tom&oacute; la mano y, como en un &uacute;ltimo aliento, me dijo: 'Alteza, le pido una sola cosa: mantenga la unidad del pa&iacute;s'. Esa fue su &uacute;ltima voluntad. No me pidi&oacute; mantener el r&eacute;gimen tal y como era, ni los principios del Movimiento Nacional. Ten&iacute;a, por lo tanto, las manos libres para poner en marcha las reformas siempre y cuando no se cuestionara la unidad de Espa&ntilde;a'' (203).
    </p><p class="article-text">
        El hecho es que, en ese momento, Franco estaba moribundo y era poco probable que fuera coherente. Incluso si lo hubiera sido, era improbable que hubiera contradicho sus propias leyes fundamentales y sus propias declaraciones, realizadas con vehemencia ante aquellos de sus ministros que le hab&iacute;an instado fren&eacute;ticamente a desconfiar de las tendencias democr&aacute;ticas de Juan Carlos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 12 de febrero de 1974, cuando su primer ministro de l&iacute;nea dura, el que en su d&iacute;a fue conocido como &ldquo;el Carnicero de M&aacute;laga&rdquo;, Carlos Arias Navarro, pronunci&oacute; un discurso sobre una liberalizaci&oacute;n m&iacute;nima, el desconcertado Caudillo pidi&oacute; aclaraciones al ministro-secretario del Movimiento, Jos&eacute; Utrera Molina, con quien hab&iacute;a establecido una relaci&oacute;n paternal. Cuando Utrera le explic&oacute; lo que se hab&iacute;a aclamado como &ldquo;el esp&iacute;ritu del 12 de febrero&rdquo;, un Franco profundamente alarmado respondi&oacute;: &ldquo;Si el r&eacute;gimen permite que se ataque a su doctrina sustancial y sus servidores no aciertan a defender lo fundamental, habr&aacute; que pensar en una cobarde voluntad de suicidio&rdquo; (4). En julio de 1975, Franco, con el lenguaje beligerante propio de la d&eacute;cada de 1940, instaba a una delegaci&oacute;n de oficiales falangistas del ej&eacute;rcito a defender hasta la muerte su victoria en la Guerra Civil. El 1 de octubre de 1975, en el trig&eacute;simo noveno aniversario de su ascensi&oacute;n a la Jefatura del Estado, se present&oacute; por &uacute;ltima vez ante una multitud en el Palacio de Oriente. Apenas capaz de hablar, encorvado sobre el micr&oacute;fono, pronunci&oacute; con voz ronca los mismos clich&eacute;s paranoicos de siempre. El problema de Espa&ntilde;a se deb&iacute;a, declar&oacute;, &ldquo;a una <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">conspiraci&oacute;n mas&oacute;nico-izquierdista</a> de la clase pol&iacute;tica, en contubernio con la subversi&oacute;n terrorista-comunista en lo social&rdquo;. Ninguna de estas pruebas respalda el retrato del Franco liberal que se presenta en las memorias de Juan Carlos en <em>Reconciliaci&oacute;n</em>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En su afán por destacar su papel histórico, Juan Carlos acaba socavando no solo su propia legitimidad, sino también la de su hijo, Felipe</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero entonces, &iquest;por qu&eacute; insiste tanto Juan Carlos en que Franco no se opuso a la reforma que &eacute;l llev&oacute; a cabo? &iquest;Quiz&aacute;s est&aacute; tratando de legitimarse como dem&oacute;crata sin dar pie a que los franquistas lo acusen de traicionar al dictador? Es una idea razonable, aunque extra&ntilde;a, porque en otras partes del libro argumenta acertadamente que arriesg&oacute; su vida luchando por la democracia. Hubo numerosos complots militares que inclu&iacute;an el asesinato del rey. &iquest;Por qu&eacute; iban a querer matarlo los <em>golpistas </em>si &eacute;l simplemente estaba cumpliendo los deseos del dictador? De hecho, en lo que respecta a las cuestiones de legitimidad, el libro tiene un problema mucho mayor. En su af&aacute;n por destacar su papel hist&oacute;rico, Juan Carlos acaba socavando no solo su propia legitimidad, sino tambi&eacute;n la de su hijo, Felipe.
    </p><p class="article-text">
        Esto ocurre en un pasaje verdaderamente extraordinario del tercer cap&iacute;tulo. Juan Carlos relata que, en marzo de 2020, Felipe solicit&oacute; una reuni&oacute;n como parte del proceso que llev&oacute; a su padre a exiliarse. Cuando lleg&oacute; al despacho de su hijo, Juan Carlos se llev&oacute; una sorpresa al encontrar all&iacute; tambi&eacute;n al jefe de la Casa Real, Jaime Alfons&iacute;n. Felipe y Alfons&iacute;n le informaron de que su asignaci&oacute;n econ&oacute;mica ser&iacute;a recortada. Juan Carlos afirma entonces que le dijo a su hijo y futuro sucesor: &ldquo;No olvides que heredas un sistema pol&iacute;tico que yo forj&eacute;. Puedes excluirme personal y financieramente, pero no puedes rechazar la herencia institucional que te sustenta. Y solo hay un paso entre ambas cosas&rdquo; (38&ndash;39). En otras palabras, Juan Carlos le espeta a Felipe: &ldquo;Si eres rey, es gracias a m&iacute;. No pienses jam&aacute;s que eres rey porque perteneces a la dinast&iacute;a de los Borbones. Eres rey porque Franco me hizo rey&rdquo;. El error cometido por Juan Carlos aqu&iacute; es colosal. Franco siempre insisti&oacute; en que el nombramiento de Juan Carlos como sucesor no implicaba ninguna restauraci&oacute;n de la monarqu&iacute;a constitucional borb&oacute;nica, sino que se trataba de una monarqu&iacute;a del Movimiento de nueva instauraci&oacute;n, tal y como establec&iacute;a la Ley de Sucesi&oacute;n. Una vez que Franco muri&oacute;, ese fue el estigma deslegitimador del que Juan Carlos tuvo que deshacerse. Y, de hecho, lo consigui&oacute; el 17 de mayo de 1977, gracias al sacrificio que hizo su padre al abdicar en favor de Juan Carlos, otorg&aacute;ndole finalmente legitimidad din&aacute;stica. Sin embargo, es precisamente esa legitimidad la que Juan Carlos tira por la borda en este pasaje. Para cualquier mon&aacute;rquico, esa declaraci&oacute;n de Juan Carlos debe de ser un trago amargo.
    </p><p class="article-text">
        Juan Carlos desempe&ntilde;&oacute; un papel clave en la Transici&oacute;n. Por supuesto que s&iacute;. Aunque la Transici&oacute;n fue un esfuerzo colectivo de muchos espa&ntilde;oles, Juan Carlos nunca dej&oacute; de utilizar su posici&oacute;n como jefe de Estado y comandante en jefe de las Fuerzas Armadas para promover la democratizaci&oacute;n del pa&iacute;s. Si puede considerarse un gran rey, y yo dir&iacute;a que s&iacute;, es por esa raz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Una cuesti&oacute;n clave que este libro no aborda es si Juan Carlos es, en lo personal, un dem&oacute;crata. De hecho, la respuesta apenas importa, ya que actu&oacute; como tal, pues pronto se dio cuenta de que no hab&iacute;a otra forma de garantizar la supervivencia de la monarqu&iacute;a. Aprendi&oacute; de la experiencia de la familia de la reina Sof&iacute;a en Grecia y escuch&oacute; los consejos que recibi&oacute; de diplom&aacute;ticos estadounidenses y brit&aacute;nicos. Sin embargo, como m&iacute;nimo, habr&iacute;a sido conveniente que se abordara este tema en el libro. Para que estas memorias fueran acogidas como una importante contribuci&oacute;n hist&oacute;rica, habr&iacute;an tenido que ofrecer un retrato de Juan Carlos I capaz de conciliar, por un lado, las aut&eacute;nticas dificultades de su infancia y adolescencia, y su inmensa contribuci&oacute;n al establecimiento de la democracia y, por otro, las revelaciones de conductas cuestionables que culminaron en la abdicaci&oacute;n del rey. El problema de esta &eacute;pica autobiograf&iacute;a de quejas es que es poco probable que genere la empat&iacute;a de cualquier espa&ntilde;ol que haya sido lector habitual de los peri&oacute;dicos durante los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os. Adem&aacute;s, si bien se espera que una autobiograf&iacute;a revele mucho sobre su autor y protagonista, en este caso puede que revele a&uacute;n m&aacute;s sobre su coautora que sobre Juan Carlos.
    </p><p class="article-text">
        -----------
    </p><p class="article-text">
        1 El primero fue 'La forja de un rey: Juan Carlos I, de sucesor de Franco a Rey de Espa&ntilde;a' (Sevilla: Fundaci&oacute;n El Monte, 2000). Le siguieron 'Juan Carlos de Espa&ntilde;a' (Madrid: Alianza, 2016) y 'Mon roi d&eacute;chu. Juan Carlos d&rsquo;Espagne' (Paris: &Eacute;ditions Stock, 2021).
    </p><p class="article-text">
        2 Debray, 'Mon roi d&eacute;chu', 8&ndash;10, amp. 13&ndash;14; todas las traducciones son de mi autor&iacute;a).
    </p><p class="article-text">
        3 V&eacute;ase Jos&eacute; Mar&iacute;a Zavala, 'El patrimonio de los Borbones. La sorprendente historia de la fortuna de Alfonso XIII y la herencia de Don Juan' (Madrid: La Esfera de los Libros, 2010), 111&ndash;13 &amp; 171; Jos&eacute; Mar&iacute;a Toquero, 'Don Juan de Borb&oacute;n, el Rey padre' (Barcelona: Plaza y Jan&eacute;s/Cambio 16, 1992), 58&ndash;61; Rebeca Quintans, 'Juan Carlos I. La biograf&iacute;a sin silencios' (Madrid: Akal, 2016), 71;
    </p><p class="article-text">
        4 Jos&eacute; Utrera Molina, Sin cambiar de bandera (Barcelona: Editorial Planeta, 1989), 103.
    </p><p class="article-text">
        --------
    </p><p class="article-text">
        Rese&ntilde;a de las memorias de Juan Carlos I (con la colaboraci&oacute;n de Laurence Debray), <em>Reconciliaci&oacute;n. Memorias</em> (Barcelona: Editorial Planeta, 2025), 507 pp; edici&oacute;n francesa: Juan Carlos I,<em> R&eacute;conciliation</em> (Pars: &Eacute;ditions Stock, 2025), 512 pp.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paul Preston]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/memorias-juan-carlos-i-espana-rey-pueblo-heroe-caido_129_13188104.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 19:53:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las memorias de Juan Carlos I de España. De rey del pueblo a héroe caído]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Juan Carlos I,Monarquía,Monarquía española,Felipe VI,Reina Letizia,Iñaki Urdangarin,Reina Sofía,Infantas,Infanta Cristina,Golpe de Estado 23F,Transición española,Franquismo,Luis Carrero Blanco,Francisco Franco,Adolfo Suárez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La guerra de las chumberas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/guerra-chumberas_129_13185268.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/acade071-1e60-4d11-8b9f-b2dc630dd51d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La guerra de las chumberas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Qué está pasando? ¿Cómo es posible que mientras el mundo se prepara para la escasez de agua, aquí se arranca una de las pocas plantas capaces de resistirla y generar recursos y valor?</p></div><p class="article-text">
        Juan P&eacute;rez Cuesta, un agricultor de Jumilla recibi&oacute; hace unas semanas una orden de la Comunidad Aut&oacute;noma de Murcia: le obligan a arrancar antes del 2 de mayo su plantaci&oacute;n de chumberas, cuidadas durante a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nos cuenta conmocionado lo que para &eacute;l es una pesadilla: &ldquo;No s&eacute; qu&eacute; ha podido pasar&hellip; la orden dice que las chumberas son una planta invasora pero aqu&iacute; las chumberas se cultivan desde siempre. Mis abuelos ya ten&iacute;an su huerto. Los higos los com&iacute;a la familia, las pencas se las echaban al ganado y el sobrante se vend&iacute;a&hellip; Pero de unos a&ntilde;os para ac&aacute; la cosa no est&aacute; clara: lo mismo unos dicen que hay ayudas de la Uni&oacute;n Europea, que la administraci&oacute;n deniega el cambio de cultivo o, como a m&iacute;, nos obligan a arrancar el huerto. Luego vas al Mercadona y ves higos chumbos envasados que vienen de Andaluc&iacute;a y del Per&uacute;. Con todo esto, al final, la gente se siente insegura y tiene miedo de invertir y luego perderlo todo, y prefieren dejar la tierra de secano muerta&hellip; sin nada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su caso de no es una excepci&oacute;n: en Andaluc&iacute;a, Extremadura y Levante se repiten decisiones similares con denegaciones de cambio de cultivo y &oacute;rdenes de eliminaci&oacute;n. Mientras la FAO con el respaldo cient&iacute;fico internacional se&ntilde;ala la chumbera como planta clave frente a la sequ&iacute;a y la desertificaci&oacute;n, en Espa&ntilde;a su cultivo se bloquea en la pr&aacute;ctica por una err&oacute;nea aplicaci&oacute;n de la normativa sobre especies invasoras.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; est&aacute; pasando? &iquest;C&oacute;mo es posible que mientras el mundo se prepara para la escasez de agua, aqu&iacute; se arranca una de las pocas plantas capaces de resistirla y generar recursos y valor?
    </p><p class="article-text">
        Para entender esta contradicci&oacute;n hay que retroceder cinco siglos. La chumbera, originaria de M&eacute;xico, fue de las primeras plantas que vinieron a Espa&ntilde;a desde Am&eacute;rica en el siglo XVI. Desde entonces se ha expandido y arraigado en el territorio hasta formar parte del paisaje, del patrimonio cultural y de la memoria rural de amplias zonas de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Durante siglos ha convivido en dos formas: como arbusto silvestre, creciendo en bordes de caminos, laderas y bancales abandonados, y como cultivo vinculado a la econom&iacute;a local tradicional. Apenas requer&iacute;a cuidados. Crec&iacute;a sin riego, se utilizaba como linde natural, refugio de animales y forraje para el ganado. Sus frutos, los higos chumbos, se destinaban al autoconsumo y al comercio local.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; fue durante quinientos a&ntilde;os en Espa&ntilde;a y en buena parte del Mediterr&aacute;neo hasta finales de los 90 del siglo pasado cuando la FAO (organismo de las Naciones Unidas encargado de la agricultura y la alimentaci&oacute;n) ante el avance de la sequ&iacute;a, la desertificaci&oacute;n y la degradaci&oacute;n de los suelos, comenz&oacute; a preguntarse qu&eacute; cultivos podr&iacute;an sostener la alimentaci&oacute;n y la econom&iacute;a en el futuro. En esa b&uacute;squeda, su mirada se pos&oacute; sobre una planta a la que, salvo en M&eacute;xico, donde forma parte de la dieta tradicional, apenas se le hab&iacute;a prestado atenci&oacute;n. Esta planta es la chumbera (Opuntia Ficus Indica).
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; hab&iacute;a en esa planta que la hacia tan especial? La respuesta est&aacute; en su biolog&iacute;a. La chumbera posee un metabolismo fotosint&eacute;tico singular (CAM) que le permite captar CO&#8322; por la noche, cuando la temperatura es m&aacute;s baja y la humedad mayor. Durante el d&iacute;a mantiene sus estomas cerrados, reduciendo al m&iacute;nimo la p&eacute;rdida de agua. A ello se suma una morfolog&iacute;a altamente eficiente: tallos transformados en pencas que almacenan agua, hojas reducidas a espinas que limitan la transpiraci&oacute;n y un sistema de ra&iacute;ces superficiales y extendidas que aprovecha al m&aacute;ximo cada lluvia. Es, en t&eacute;rminos pr&aacute;cticos, un organismo dise&ntilde;ado para sobrevivir donde otros fracasan, un aut&eacute;ntico &ldquo;pozo bot&aacute;nico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero el extraordinario valor de la chumbera no est&aacute; &uacute;nicamente en su resistencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A partir de ese momento, la comunidad cient&iacute;fica y acad&eacute;mica internacional intensific&oacute; su estudio. La FAO impuls&oacute; la red CACTUSNET, dedicada a la investigaci&oacute;n y desarrollo de los cactus como recurso estrat&eacute;gico en zonas &aacute;ridas. En 2017, la organizaci&oacute;n dio un paso m&aacute;s y se&ntilde;al&oacute; a la chumbera como &ldquo;la planta del futuro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No era una declaraci&oacute;n ret&oacute;rica. De la chumbera se aprovecha todo: pencas, frutos, pieles y semillas. Sus aplicaciones abarcan desde la alimentaci&oacute;n humana y animal hasta la industria farmac&eacute;utica, nutrac&eacute;utica y cosm&eacute;tica. Se investiga su uso en la producci&oacute;n de biog&aacute;s, biopl&aacute;sticos, nuevos materiales textiles o sistemas de potabilizaci&oacute;n de agua. Pero su valor va m&aacute;s all&aacute;: en las zonas &aacute;ridas, que ya ocupan cerca del 40% de la superficie terrestre y donde viven m&aacute;s de 2.000 millones de personas, la chumbera se perfila como un aut&eacute;ntico motor de desarrollo, un potente recurso contra la pobreza de muchas poblaciones. Adem&aacute;s de generar alimento y recursos, contribuye a regenerar suelos degradados y a capturar carbono de la atm&oacute;sfera. El potencial de la chumbera no deja de expandirse.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, mientras el mundo impulsa la chumbera como cultivo del futuro, en Espa&ntilde;a bajo la calificaci&oacute;n generalista de &ldquo;especie invasora&rdquo; algunas administraciones impiden su cultivo y ordenan su eliminaci&oacute;n. Incurrimos as&iacute; en la extraordinaria paradoja de que para proteger el medio ambiente en Espa&ntilde;a se erradica el cultivo que la comunidad internacional de manera global impulsa para conservarlo
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; la perplejidad e impotencia que sienten el agricultor Juan L&oacute;pez, de Jumilla (Murcia) y otros muchos agricultores cuando la Administraci&oacute;n les deniega la posibilidad de plantar chumberas o, si ya las tienen, les obliga a arrancarlas. Una situaci&oacute;n que resulta a&uacute;n m&aacute;s desconcertante porque, al mismo tiempo, saben a ciencia cierta que el cultivo de la chumbera est&aacute; permitido en Espa&ntilde;a, que forma parte del sistema agrario tradicional y que sus frutos, los higos chumbos, viven un momento de auge, con presencia creciente en supermercados y tiendas delicatessen.
    </p><p class="article-text">
        Estamos ante un problema que no es menor ni anecd&oacute;tico, sino estructural: un atasco jur&iacute;dico y administrativo que est&aacute; bloqueando el desarrollo de la chumbera en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Lo que est&aacute; ocurriendo es esto:
    </p><p class="article-text">
        Hasta 2013, a&ntilde;o en que se crea el Cat&aacute;logo de Especies Ex&oacute;ticas Invasoras, en Espa&ntilde;a no exist&iacute;a ning&uacute;n conflicto con la chumbera. Conviv&iacute;an dos realidades sin problema: por un lado, la planta silvestre, integrada en el paisaje; por otro, la chumbera cultivada, presente desde hace siglos como parte del sistema agrario.
    </p><p class="article-text">
        Solo en casos puntuales, en entornos especialmente sensibles, como el Parque Nacional de Do&ntilde;ana o peque&ntilde;as islas mediterr&aacute;neas como Tabarca o las Columbretes, se detect&oacute; que la chumbera en estado silvestre pod&iacute;a afectar a especies aut&oacute;ctonas. En esos contextos concretos, la administraci&oacute;n actu&oacute; con criterio, recomendando su control o eliminaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n cambia en 2013, cuando la chumbera se incluye en el Cat&aacute;logo. Hicimos una pregunta al Ministerio para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica, para que nos explicaran los criterios de inclusi&oacute;n de esta planta en la lista, sin conseguir respuesta.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ese momento, algunas administraciones comienzan a aplicar la etiqueta de &ldquo;invasora&rdquo; de forma indiscriminada a todas las chumberas, sin distinguir entre realidades completamente distintas. Se est&aacute; tratando igual a la chumbera que crece de forma espont&aacute;nea y silvestre en el medio natural, que en determinados puede requerir control, y la chumbera cultivada, plantada y mantenida como explotaci&oacute;n agr&iacute;cola.
    </p><p class="article-text">
        Esa falta de distinci&oacute;n es el n&uacute;cleo del problema.
    </p><p class="article-text">
        Porque la propia norma es muy clara: el r&eacute;gimen de especies invasoras no se aplica a los recursos fitogen&eacute;ticos con valor para la agricultura y la alimentaci&oacute;n. Es decir, el propio marco legal reconoce que no todas las chumberas son invasoras. Lo distingue expresamente. Las chumberas de cultivo, en tanto que recursos fitogen&eacute;ticos, no son invasoras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El problema, por tanto, no est&aacute; en la ley, sino en c&oacute;mo se est&aacute; aplicando.
    </p><p class="article-text">
        Las administraciones act&uacute;an como si toda chumbera fuera invasora por definici&oacute;n, sin analizar caso por caso, sin atender a su naturaleza de cultivo, y sin aplicar la excepci&oacute;n prevista en la propia norma. El resultado es una aplicaci&oacute;n autom&aacute;tica, indiscriminada y jur&iacute;dicamente improcedente.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; se produce el atasco. Por un lado, una norma que distingue. Por otro, una pr&aacute;ctica administrativa que no distingue. Entre ambas los agricultores y proyectos quedan atrapados en una inseguridad jur&iacute;dica total: no pueden plantar, no pueden mantener sus cultivos y, en muchos casos, se ven obligados a arrancarlos. Todo ello, adem&aacute;s, en un escenario incoherente, sin un criterio claro, donde otras plantaciones de chumberas s&iacute; se admiten, e incluso se protegen como es el caso de Canarias.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es desconcierto y miedo. Como explica Juan, agricultor de Jumilla, muchos prefieren no arriesgarse y dejan la tierra de secano sin cultivar antes que exponerse a perder su inversi&oacute;n y a&ntilde;os de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, Espa&ntilde;a se encuentra en una posici&oacute;n contradictoria en la que dispone de un marco legal que permite, apoya e incluso en ocasiones protege normativamente el cultivo de chumberas y al mismo tiempo lo bloquea en la pr&aacute;ctica mediante una interpretaci&oacute;n err&oacute;nea o simplificada de la norma que regula las especies invasoras.
    </p><p class="article-text">
        Y eso es, precisamente, lo que est&aacute; impidiendo avanzar.
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, esta situaci&oacute;n kafkiana tiene margen de correcci&oacute;n. El Cat&aacute;logo de Especies Ex&oacute;ticas Invasoras, como reconoce la propia norma, es un instrumento abierto y revisable. En esa v&iacute;a trabajan ya un grupo de estudio interdisciplinar formado por juristas y t&eacute;cnicos medioambientales, que analizan c&oacute;mo reconducir la interpretaci&oacute;n actual y poner fin a un escenario desesperante que genera frustraci&oacute;n, alimenta la inseguridad jur&iacute;dica y disuade a los agricultores de invertir por miedo a perderlo todo.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, en el terreno de Jumilla, las chumberas de Juan L&oacute;pez siguen en pie. Son plantas resistentes. Probablemente sobrevivan a las condiciones m&aacute;s extremas. Lo que tambi&eacute;n esperamos es que sobrevivan a la interpretaci&oacute;n de una norma. Muchas otras no han tenido esa suerte.
    </p><p class="article-text">
        Porque aqu&iacute; no se est&aacute; decidiendo solo el destino de una plantaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Se est&aacute; decidiendo algo m&aacute;s profundo: si la chumbera en Espa&ntilde;a va a ser tratada como una amenaza que hay que erradicar o como una herramienta clave para el futuro.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia no es menor. Mientras a escala internacional la chumbera se consolida como un recurso fitogen&eacute;tico estrat&eacute;gico, en Espa&ntilde;a su ambigua consideraci&oacute;n no solo genera incertidumbre e inseguridad jur&iacute;dica, sino que imposibilita su desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n que se adopte marcar&aacute; algo m&aacute;s que el destino de una especie. Definir&aacute; si Espa&ntilde;a se alinea con las soluciones que hoy se impulsan a escala global o si queda atrapada en un escenario ca&oacute;tico de confusi&oacute;n, desigualdad e inseguridad que, lejos de proteger, nos dejar&aacute; atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El desierto no ha podido con la chumbera. La Administraci&oacute;n a&uacute;n est&aacute; por ver. La esperanza resiste.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Concha Curiel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/guerra-chumberas_129_13185268.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 May 2026 04:01:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La guerra de las chumberas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Núñez Feijóo, ¿insolvencia o mala fe?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/nunez-feijoo-insolvencia-mala-fe_129_13182675.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1930125e-e6e5-4eba-ad72-0b728ee778a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141926.jpg" width="2590" height="1457" alt="Núñez Feijóo, ¿insolvencia o mala fe?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El PP, con el apoyo de Vox, gobierna en 11 comunidades autónomas, y, por lo tanto, la pregunta insidiosa de Feijóo se vuelve contra su partido: ¿por qué los servicios públicos funcionan peor en Andalucía, en Aragón, o en Galicia, si los gobiernos autonómicos tienen ahora más recursos que nunca en toda su historia?</p></div><p class="article-text">
        El presidente del Partido Popular, Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, lleva semanas formulando una pregunta insidiosa. Incluso lo ha hecho en el pleno del Congreso de los diputados. Feij&oacute;o dice que en Espa&ntilde;a se recauda m&aacute;s que nunca pero que los servicios p&uacute;blicos funcionan peor que nunca, y, en consecuencia, le exige al gobierno que explique d&oacute;nde est&aacute; el dinero.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l no lo sabe, pero esta formulaci&oacute;n descalifica a su partido para presidir el gobierno de Espa&ntilde;a, porque demuestra un desconocimiento profundo de c&oacute;mo funcionan las administraciones p&uacute;blicas. En realidad, estamos ante un caso grave de insolvencia o de mala fe.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, ignoran que cada a&ntilde;o, la Intervenci&oacute;n General del de la Administraci&oacute;n del Estado, la IGAE, realiza un detallado informe sobre el gasto p&uacute;blico, denominado la Clasificaci&oacute;n de las Funciones de las Administraciones P&uacute;blicas, una estad&iacute;stica desarrollada por la OCDE, publicada por la Divisi&oacute;n de Estad&iacute;sticas de la ONU y calculada con la metodolog&iacute;a del Sistema de Cuentas Nacionales europeo.
    </p><p class="article-text">
        Es una auditor&iacute;a de las cuentas p&uacute;blicas que informa con extraordinario nivel de detalle en qu&eacute; gastan sus recursos los diferentes niveles de las administraciones p&uacute;blicas en Espa&ntilde;a. Es una informaci&oacute;n que est&aacute; disponible para quien quiera consultarla en la Central de Informaci&oacute;n Econ&oacute;mico y Financiera, en la web del ministerio de Hacienda.
    </p><p class="article-text">
        Poner en duda a qu&eacute; se dedican los recursos p&uacute;blicos es una inaceptable insidia contra el funcionamiento del Estado. Una insidia que, adem&aacute;s, est&aacute; acompa&ntilde;ada de un desconocimiento profundo de c&oacute;mo se distribuye el gasto entre los diferentes niveles de la administraci&oacute;n p&uacute;blica espa&ntilde;ola. Porque son las Comunidades Aut&oacute;nomas, gobernadas mayoritariamente por el PP, donde m&aacute;s creci&oacute; el gasto. Desde 2018 hasta 2024 el gasto ejecutado por las Comunidades Aut&oacute;nomas aument&oacute; mucho m&aacute;s que el gasto de la Administraci&oacute;n General del Estado.
    </p><p class="article-text">
        Pongamos las cifras. El gasto ejecutado por los gobiernos auton&oacute;micos aument&oacute; en 73.065 millones de euros desde 2018, hasta alcanzar una cifra total de 235.185 millones en 2024. Por su parte, el gasto de la Administraci&oacute;n General del Estado &mdash; excluida la Seguridad Social&mdash; se increment&oacute; en 49.424 millones de euros hasta alcanzar los 164.156 millones en 2024.
    </p><p class="article-text">
        Aunque Feij&oacute;o y el Partido Popular lo ignoren, en estos siete a&ntilde;os el gasto de las Comunidades Aut&oacute;nomas aument&oacute; mucho m&aacute;s que el de la Administraci&oacute;n Central. Y en 2024 el gasto consolidado de las autonom&iacute;as es muy superior &mdash; el 43 % m&aacute;s&mdash; que el del gobierno central.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, la Administraci&oacute;n General del Estado solo gestion&oacute; uno de cada cinco euros del aumento del gasto p&uacute;blico desde 2018 y los otros cuatro euros se reparten entre la Seguridad Social, los ayuntamientos y las autonom&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Los gobiernos auton&oacute;micos son la administraci&oacute;n que m&aacute;s gasta y donde m&aacute;s creci&oacute; el gasto en los &uacute;ltimos siete a&ntilde;os. Esta es la realidad l&oacute;gica de un estado tan descentralizado como es Espa&ntilde;a, en el que los grandes servicios p&uacute;blicos como la sanidad, la educaci&oacute;n o la dependencia son competencia y est&aacute;n gestionados por los gobiernos auton&oacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        El PP, con el apoyo de Vox, gobierna en 11 comunidades aut&oacute;nomas, y, por lo tanto, la pregunta insidiosa de Feij&oacute;o se vuelve contra su partido: &iquest;por qu&eacute; los servicios p&uacute;blicos funcionan peor en Andaluc&iacute;a, en Arag&oacute;n, o en Galicia, si los gobiernos auton&oacute;micos tienen ahora m&aacute;s recursos que nunca en toda su historia?
    </p><p class="article-text">
        Para terminar, esta insolvencia anal&iacute;tica del PP, se extiende tambi&eacute;n a nuestra estructura fiscal y al modelo de financiaci&oacute;n de las comunidades aut&oacute;nomas. El PP dice que &uml;Hacienda se forra&uml; con los aumentos de la recaudaci&oacute;n fiscal, obviando que las comunidades aut&oacute;nomas reciben el 50 % de la recaudaci&oacute;n del IRPF y del IVA y del 58 % de los impuestos especiales, entre ellos, el que grava los combustibles.
    </p><p class="article-text">
        Una falta de seriedad y rigor en el an&aacute;lisis que se traslada a un discurso falaz que solo se puede explicar por insolvencia t&eacute;cnica o por mala fe pol&iacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Lago Peñas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/nunez-feijoo-insolvencia-mala-fe_129_13182675.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Apr 2026 04:02:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Núñez Feijóo, ¿insolvencia o mala fe?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aborto: blindaje o retroceso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/blindaje-retroceso_129_13183251.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/654bda9d-76ec-4b59-b947-a3b0da9e14e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Aborto: blindaje o retroceso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La reforma se centra en la dimensión prestacional del derecho, es decir, en la obligación de los poderes públicos de garantizar servicios sanitarios adecuados, acceso efectivo y en condiciones de igualdad</p></div><p class="article-text">
        Vivimos en nuestro pa&iacute;s un momento crucial en la consolidaci&oacute;n de los derechos de las mujeres. Tambi&eacute;n en el reto de continuar con los avances en igualdad. Vivimos un momento en el que no podemos permitirnos retrocesos en ninguno de nuestros derechos y por supuesto tampoco en materia de derechos sexuales y reproductivos.
    </p><p class="article-text">
        No hay igualdad real si las mujeres no somos libres para decidir sobre nuestro presente y nuestro futuro. Nuestro sexo condiciona nuestro destino y nuestra funci&oacute;n en la sociedad. Hace un tiempo no tan lejano, en nuestro pa&iacute;s, el ser mujer reduc&iacute;a nuestro mundo al entorno del hogar, la reproducci&oacute;n, la maternidad y crianza de nuestros hijos e hijas. 
    </p><p class="article-text">
        Un mundo al que algunos quieren devolvernos, pero al que no estamos dispuestas a regresar. Vamos a continuar defendiendo nuestra libertad de pensamiento y de acci&oacute;n, nuestras decisiones conscientes sobre nuestros cuerpos y nuestras maternidades; vamos a continuar defendiendo los derechos por los que tanto han luchado generaciones de mujeres feministas.
    </p><p class="article-text">
        El derecho al aborto en Espa&ntilde;a lo han conquistado las mujeres que lo han defendido. El movimiento feminista gan&oacute; la batalla social, explicando de manera precisa a la sociedad espa&ntilde;ola que nuestro pa&iacute;s s&oacute;lo avanzar&iacute;a con el reconociendo de la igualdad plena entre mujeres y hombres, y para ello era fundamental el derecho al aborto. El derecho al aborto nos otorga a las mujeres una situaci&oacute;n de poder democr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La primera ley de interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo (ley de casos) fue promovida en 1985, con Ernest Lluch como ministro de Sanidad y recurrida ante el Tribunal Constitucional por el Grupo Parlamentario Popular. La sentencia declar&oacute; la plena constitucionalidad de la ley. En 2010 las Cortes Generales aprobaron la ley promovida por el Gobierno de Rodr&iacute;guez Zapatero (ley de plazos). Tambi&eacute;n fue recurrida ante el Tribunal Constitucional por el Grupo Parlamentario Popular y, de nuevo, fue declarada acorde con la Constituci&oacute;n. Cuando el PP trat&oacute; de recortar de nuevo el derecho al aborto en 2014 se dio de bruces con una respuesta social que encabez&oacute; el Tren de la Libertad y que supuso el cese de su ministro de Justicia.
    </p><p class="article-text">
        Por eso es tan importante blindar este derecho reconocido y consolidado en Espa&ntilde;a desde 1985. Porque, aunque su dimensi&oacute;n de libertad est&aacute; reconocida en el ordenamiento jur&iacute;dico, avalada por el Tribunal Constitucional y asumida por una mayor&iacute;a social incuestionable, su ejercicio no es homog&eacute;neo. El derecho a la interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo es, sobre todo, un derecho a la salud y tiene que poder ser ejercido en cualquier espacio sanitario p&uacute;blico de nuestro territorio. 
    </p><p class="article-text">
        La realidad en que se encuentra esta prestaci&oacute;n, que adem&aacute;s est&aacute; incorporada a la Cartera Com&uacute;n de Servicios del Sistema Nacional de Salud, es que, en la pr&aacute;ctica, el ejercicio de este derecho depende del lugar de residencia, lo que supone una brecha entre reconocimiento formal y efectividad real.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, su pr&aacute;ctica por Comunidades Aut&oacute;nomas es muy dispar. Esta situaci&oacute;n genera una desigualdad material entre mujeres que resulta incompatible con los principios constitucionales. 
    </p><p class="article-text">
        La modificaci&oacute;n de la Constituci&oacute;n para incorporar un nuevo apartado en el art&iacute;culo 43 pretende asegurar la pr&aacute;ctica del derecho al aborto en condiciones seguras y de calidad; pretende corregir desigualdades territoriales, reforzar la seguridad jur&iacute;dica y prevenir retrocesos. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata de constitucionalizar su vertiente prestacional y asegurar, no solo su reconocimiento, sino los medios necesarios para su ejercicio. 
    </p><p class="article-text">
        La reforma se centra en la dimensi&oacute;n prestacional del derecho, es decir, en la obligaci&oacute;n de los poderes p&uacute;blicos de garantizar servicios sanitarios adecuados, acceso efectivo y en condiciones de igualdad. Esta reforma no modifica el modelo vigente ni la regulaci&oacute;n sustantiva del derecho, sino que refuerza su garant&iacute;a. Refuerza el derecho de las mujeres a elegir libremente su maternidad, consolida un Estado social y democr&aacute;tico de derecho y asegura no solo derechos formales, sino su ejercicio real.
    </p><p class="article-text">
        Se sit&uacute;a en la l&iacute;nea de las democracias europeas avanzadas que est&aacute;n reforzando la protecci&oacute;n de los derechos reproductivos. Un ejemplo de ello es Francia, donde incluso la extrema derecha ha votado a favor de la reforma. Ahora Espa&ntilde;a se posiciona en la vanguardia de la protecci&oacute;n jur&iacute;dica de los derechos de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        El debate no se sit&uacute;a sobre la legalidad o no del aborto, esta cuesti&oacute;n ya est&aacute; superada. El derecho al aborto no obliga a abortar a nadie, no es una imposici&oacute;n, pero los Estados s&iacute; tienen la obligaci&oacute;n de proteger la libertad de elecci&oacute;n de las mujeres y de garantizar la prestaci&oacute;n efectiva y p&uacute;blica del derecho. La modificaci&oacute;n que proponemos dice literalmente: &ldquo;Los poderes p&uacute;blicos garantizar&aacute;n el ejercicio del derecho de las mujeres a la interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo con cuantas prestaciones y servicios sean necesarios para hacerlo efectivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con esta propuesta reafirmamos nuestra defensa firme de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. Reafirmamos que no estamos dispuestas a dar ni un paso atr&aacute;s; que el Tren de la Libertad siempre est&aacute; en marcha.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Guijarro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/blindaje-retroceso_129_13183251.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 20:10:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Aborto: blindaje o retroceso]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La incapacidad de los sistemas fragmentados del Estado de bienestar para dar una respuesta integral a las personas mayores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/incapacidad-sistemas-fragmentados-bienestar-dar-respuesta-integral-personas-mayores_129_13163916.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a881542-dab4-40dd-962c-84ba135a0b0d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La incapacidad de los sistemas fragmentados del Estado de bienestar para dar una respuesta integral a las personas mayores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es necesario de desarrollar un instrumento de financiación intergubernamental específico para la atención sociosanitaria integrada, con corresponsabilidad entre Estado, comunidades autónomas y municipio</p></div><p class="article-text">
        En la primavera de 2026, la Fundaci&oacute;n Econom&iacute;a y Salud ha vuelto a documentar un fen&oacute;meno que el sistema sanitario espa&ntilde;ol arrastra con car&aacute;cter cr&oacute;nico: entre 40.000 y 50.000 pacientes con ictus permanecen ingresados en hospitales de agudos semanas o meses despu&eacute;s de haber recibido el alta cl&iacute;nica, por no tener otras opciones de servicios sociosanitarios a los que puedan ser derivados. El coste de mantenerlos en una cama de agudos multiplica entre tres y cinco veces el de otros recursos alternativos que ser&iacute;an m&aacute;s apropiados, adem&aacute;s de que la hospitalizaci&oacute;n prolongada genera en las personas mayores un deterioro funcional que en muchos casos resulta irreversible.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta habitual ante este diagn&oacute;stico apunta a la insuficiencia de recursos: d&eacute;ficit de plazas de media estancia, escasez de atenci&oacute;n domiciliaria o demoras en el sistema de valoraci&oacute;n de la dependencia. Esta lectura no es incorrecta, pero resulta incompleta. En buena medida, la escasez de recursos es tambi&eacute;n consecuencia de una arquitectura institucional que no est&aacute; dise&ntilde;ada para ofrecer una respuesta articulada a la complejidad de las personas mayores, sino para gestionar dimensiones parciales de esa necesidad en subsistemas independientes, con escasos mecanismos de integraci&oacute;n. Mientras no se aborde esta arquitectura, la intervenci&oacute;n sobre los s&iacute;ntomas dif&iacute;cilmente permitir&aacute; resolver el problema de fondo.
    </p><h2 class="article-text">Una necesidad indivisible atendida fragmentariamente </h2><p class="article-text">
        Las personas mayores con dependencia severa o enfermedad cr&oacute;nica compleja presentan perfiles de necesidad que pertenecen simult&aacute;neamente a cuando menos tres categor&iacute;as: atenci&oacute;n sanitaria continua, apoyo social y cuidado personal, y suficiencia econ&oacute;mica para sufragar los costes de vida en situaci&oacute;n de dependencia. Estas dimensiones no son separables: el deterioro funcional compromete la adherencia terap&eacute;utica, la insuficiencia econ&oacute;mica restringe el acceso a los cuidados, y la ausencia de apoyo social acelera la progresi&oacute;n cl&iacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta p&uacute;blica a este perfil de necesidades se ha construido, sin embargo, mediante subsistemas sectoriales concebidos con l&oacute;gicas institucionales independientes. El Sistema Nacional de Salud opera con una l&oacute;gica de episodio agudo que no encaja bien con la cronicidad y la dependencia. El Sistema para la Autonom&iacute;a y Atenci&oacute;n a la Dependencia (SAAD), creado por la Ley 39/2006, se constituy&oacute; como sistema paralelo al sanitario, con su propia l&oacute;gica de valoraci&oacute;n y elegibilidad, sin mecanismos institucionales de integraci&oacute;n. El sistema de pensiones protege la renta en la vejez sin conexi&oacute;n con las necesidades de cuidado. Cada subsistema tiene su legislaci&oacute;n, sus criterios de acceso, sus instrumentos de valoraci&oacute;n y sus tiempos de resoluci&oacute;n propios. El hospital gestiona el episodio agudo en d&iacute;as; el sistema de dependencia resuelve la valoraci&oacute;n en meses.
    </p><p class="article-text">
        Esta asincron&iacute;a dif&iacute;cilmente puede entenderse solo como un fallo de gesti&oacute;n: responde, en gran medida, a una arquitectura que no est&aacute; dise&ntilde;ada para la integraci&oacute;n. Se trata, adem&aacute;s, de un patr&oacute;n extendido en muchos sistemas de bienestar europeos. El an&aacute;lisis comparado de la OCDE sobre sistemas de cuidados de larga duraci&oacute;n en 29 pa&iacute;ses muestra que solo alrededor del 40% presentan integraci&oacute;n plena con los servicios sanitarios, y que la legislaci&oacute;n permanece fragmentada entre el sector sanitario y el de cuidados en la mayor&iacute;a de ellos.
    </p><h2 class="article-text">Incentivos estructurales a la descoordinaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Sobre esta fragmentaci&oacute;n sectorial se superpone, en el caso espa&ntilde;ol, una segunda dimensi&oacute;n que la agrava: la derivada de la distribuci&oacute;n de competencias entre niveles de gobierno. Cuando la atenci&oacute;n sanitaria y los cuidados de larga duraci&oacute;n se financian con cargo a presupuestos distintos y son responsabilidad de administraciones diferentes, cada actor tiende a trasladar hacia el presupuesto ajeno los costes que se sit&uacute;an en la frontera entre ambos sistemas. La literatura de federalismo fiscal denomina <em>cost-shifting</em> a este mecanismo y lo identifica como uno de los principales riesgos del gobierno descentralizado cuando las externalidades fiscales atraviesan fronteras administrativas.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, este patr&oacute;n puede observarse en la gesti&oacute;n del alta hospitalaria diferida. El hospital de agudos, financiado con cargo al presupuesto sanitario de la comunidad aut&oacute;noma, tiene incentivos para completar el alta tan pronto como la situaci&oacute;n cl&iacute;nica lo permite. El sistema de servicios sociales, con financiaci&oacute;n independiente y un proceso de valoraci&oacute;n que puede prolongarse durante meses, no internaliza plenamente el gasto hospitalario adicional derivado de la demora. Como resultado, el coste de la descoordinaci&oacute;n no recae de forma clara sobre ninguno de los dos sistemas, sino que se distribuye entre el presupuesto hospitalario, la persona mayor y su entorno familiar.
    </p><p class="article-text">
        La pandemia de COVID-19 puso de relieve el coste humano de esta arquitectura con una intensidad sin precedentes. El 66% de las defunciones registradas entre marzo y junio de 2020 correspondieron a personas mayores residentes en centros de larga estancia. Los an&aacute;lisis posteriores han se&ntilde;alado como factores relevantes la limitada integraci&oacute;n operativa entre la atenci&oacute;n primaria del SNS y los centros residenciales, as&iacute; como el uso reducido de los mecanismos de coordinaci&oacute;n intergubernamental existentes.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; muestra la evidencia comparada</h2><p class="article-text">
        Los modelos internacionales m&aacute;s relevantes ilustran tanto las posibilidades como los l&iacute;mites de las distintas estrategias de reforma. La Pflegeversicherung alemana, introducida en 1995 como quinto pilar del sistema de seguridad social, cre&oacute; un derecho independiente al cuidado financiado por una contribuci&oacute;n obligatoria espec&iacute;fica. Su aportaci&oacute;n es fundamentalmente financiera: los cuidados de larga duraci&oacute;n dejan de ser una carga residual de la asistencia social para convertirse en un derecho exigible. Su limitaci&oacute;n reside en que no aborda la integraci&oacute;n organizativa entre sanidad y servicios sociales, ni la tensi&oacute;n entre la fuente de financiaci&oacute;n federal y la responsabilidad de los L&auml;nder en la planificaci&oacute;n e inversi&oacute;n asistencial.
    </p><p class="article-text">
        El programa PRISMA, desarrollado en Quebec desde 1999, adopta un enfoque distinto: no crea un nuevo sistema de financiaci&oacute;n, sino que articula los existentes mediante seis componentes operativos &mdash;punto &uacute;nico de acceso, gesti&oacute;n de casos, plan de servicios individualizado, instrumento &uacute;nico de valoraci&oacute;n, historia cl&iacute;nica compartida y coordinaci&oacute;n institucional formal&mdash;. Su virtud principal est&aacute; en la dimensi&oacute;n territorial: resuelve el incentivo al desplazamiento de costes mediante acuerdos expl&iacute;citos de responsabilidad compartida entre organizaciones con presupuestos independientes. La evaluaci&oacute;n cuasi-experimental con 1.501 personas mayores de 75 a&ntilde;os mostr&oacute; una reducci&oacute;n de 62 casos de deterioro funcional por cada 1.000 personas al a&ntilde;o, sin incremento del coste total del sistema.
    </p><p class="article-text">
        El programa PACE, reconocido como prestaci&oacute;n federal en Estados Unidos en 1997 y que atiende actualmente a m&aacute;s de 91.000 participantes en 33 estados, es el &uacute;nico de los tres modelos que aborda ambas dimensiones de forma estructural. Una &uacute;nica organizaci&oacute;n y un &uacute;nico equipo interprofesional asumen toda la atenci&oacute;n m&eacute;dica y social de personas mayores fr&aacute;giles que desean permanecer en su comunidad. El mecanismo central es la capitaci&oacute;n: la organizaci&oacute;n PACE recibe un pago mensual por persona de Medicare y Medicaid y asume el riesgo financiero integral de toda su atenci&oacute;n. Una hospitalizaci&oacute;n evitable representa un coste directo para la organizaci&oacute;n, que tiene por tanto incentivos alineados estructuralmente con la prevenci&oacute;n del deterioro. Los resultados muestran de forma consistente menores tasas de hospitalizaci&oacute;n, de reingreso y de institucionalizaci&oacute;n permanente en comparaci&oacute;n con poblaciones equivalentes.
    </p><h2 class="article-text">Las reformas necesarias y su orden</h2><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis en dos dimensiones permite identificar con mayor precisi&oacute;n qu&eacute; tipo de reformas son necesarias y en qu&eacute; orden. Las reformas en la dimensi&oacute;n sectorial constituyen una condici&oacute;n necesaria, aunque no suficiente. La implementaci&oacute;n de un instrumento &uacute;nico de valoraci&oacute;n sociosanitaria, que integre la valoraci&oacute;n cl&iacute;nica y funcional en un solo proceso &mdash;realizado por un equipo interdisciplinar con acceso simult&aacute;neo a la historia cl&iacute;nica y al expediente social&mdash;, representa una condici&oacute;n t&eacute;cnica habilitante para avanzar hacia modelos de atenci&oacute;n integrada. Lo mismo ocurre con la interoperabilidad entre los sistemas de informaci&oacute;n del SNS y del SAAD. Estas reformas pueden acometerse con relativa independencia de la organizaci&oacute;n territorial y conviene abordarlas con car&aacute;cter prioritario.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, estas reformas por s&iacute; solas no modifican los incentivos que perpet&uacute;an la fragmentaci&oacute;n territorial. Una valoraci&oacute;n &uacute;nica implementada en un sistema con presupuestos separados y administraciones con intereses presupuestarios divergentes tender&aacute; a seguir generando desplazamiento de costes. La evidencia comparada sugiere que los sistemas que han logrado mitigar esta limitaci&oacute;n lo han hecho mediante alg&uacute;n grado de responsabilidad financiera compartida sobre los resultados: acuerdos expl&iacute;citos de corresponsabilidad institucional, como en Quebec, o mecanismos de integraci&oacute;n presupuestaria, como en PACE.
    </p><p class="article-text">
        En el contexto espa&ntilde;ol, esto apuntar&iacute;a a la necesidad de desarrollar un instrumento de financiaci&oacute;n intergubernamental espec&iacute;fico para la atenci&oacute;n sociosanitaria integrada, con corresponsabilidad entre Estado, comunidades aut&oacute;nomas y municipios, y con mecanismos que permitan que el actor que evita una hospitalizaci&oacute;n o una institucionalizaci&oacute;n innecesaria capture, al menos parcialmente, los beneficios asociados. Asimismo, ser&iacute;a necesario avanzar hacia un marco com&uacute;n de indicadores de resultado orientados a la persona &mdash;y no &uacute;nicamente a la actividad sectorial&mdash; que facilite la comparabilidad en la rendici&oacute;n de cuentas entre comunidades aut&oacute;nomas y entre subsistemas.
    </p><p class="article-text">
        El envejecimiento demogr&aacute;fico proyectado, con estimaciones que sit&uacute;an en torno al 30% la proporci&oacute;n de poblaci&oacute;n mayor de 65 a&ntilde;os hacia mediados de siglo, acent&uacute;a las ineficiencias del sistema y sus efectos sobre la calidad de vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La reforma necesaria no se limita al &aacute;mbito sanitario o de los servicios sociales en sentido estricto: apunta a la arquitectura del Estado de bienestar y a los mecanismos de coordinaci&oacute;n fiscal entre niveles de gobierno. La evidencia comparada sugiere que este tipo de reformas es viable, que no requiere necesariamente centralizaci&oacute;n competencial y que puede mejorar los resultados para las personas sin aumentar el coste global respecto al sistema fragmentado actual.
    </p><p class="article-text">
        La principal dificultad no parece ser t&eacute;cnica, sino pol&iacute;tica: implica revisar equilibrios presupuestarios consolidados entre administraciones y avanzar hacia f&oacute;rmulas de coordinaci&oacute;n que no dependan &uacute;nicamente de la voluntad de actores a los que el propio sistema no siempre incentiva a coordinar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel López-Acuña, Milagros Paniagua San Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/incapacidad-sistemas-fragmentados-bienestar-dar-respuesta-integral-personas-mayores_129_13163916.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 04:02:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La incapacidad de los sistemas fragmentados del Estado de bienestar para dar una respuesta integral a las personas mayores]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El derecho constitucional a abortar y la autonomía de la mujer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/derecho-constitucional-abortar-autonomia-mujer_129_13178629.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/28584834-5395-4d72-8dce-10fcf276bab9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El derecho constitucional a abortar y la autonomía de la mujer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La garantía de la libre decisión de interrumpir el embarazo solo es completa si está garantizada al máximo nivel de legalidad. Y este es la Constitución. Solo así cabe asegurar la libertad de abortar frente a cambios legislativos</p></div><p class="article-text">
        El proyecto de ley de reforma del art&iacute;culo 43 de la Constituci&oacute;n para garantizar el derecho a la interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo, con las prestaciones y servicios que sean necesarios para hacerlo efectivo, presentado por el Gobierno al Parlamento, culmina todo un esfuerzo del movimiento feminista durante 40 a&ntilde;os de democracia para que se respete en Espa&ntilde;a la libre autonom&iacute;a de la mujer sobre su propio cuerpo y los derechos reproductivos.
    </p><p class="article-text">
        Forma parte de toda una lucha por la democracia, que no es concebible sin los plenos derechos de la mujer y la no discriminaci&oacute;n por raz&oacute;n de g&eacute;nero. La lucha feminista es la lucha por la democracia y los derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        El fin de la clandestinidad para abortar empez&oacute; con la ley socialista 9/1985, que derog&oacute; la ley franquista de 1941 que consideraba el aborto &ldquo;un crimen social&rdquo;. Pero en 1985 solo se despenaliz&oacute; el aborto en tres supuestos: violaci&oacute;n; peligro para la vida o la salud f&iacute;sica o ps&iacute;quica de la embarazada; o malformaci&oacute;n fetal. Hubo que esperar a la ley org&aacute;nica 2/2010 para pasar a una ley de plazos que reconoce la libre decisi&oacute;n de las mujeres para interrumpir el embarazo en las primeras 14 semanas de gestaci&oacute;n. El Partido Popular, en 2015, introdujo la obligaci&oacute;n de las mujeres de 16 y 17 a&ntilde;os a obtener el permiso de los padres para abortar, pero esa limitaci&oacute;n desapareci&oacute; con la ley 1/2023. Sin embargo, a&uacute;n hay limitaciones, en la pr&aacute;ctica, para poder abortar en hospitales de la sanidad p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        La garant&iacute;a de la libre decisi&oacute;n de interrumpir el embarazo solo es completa si est&aacute; garantizada al m&aacute;ximo nivel de legalidad. Y este es la Constituci&oacute;n. Solo as&iacute; cabe asegurar la libertad de abortar frente a cambios legislativos. La evoluci&oacute;n pol&iacute;tica de nuestro pa&iacute;s muestra que esa libertad puede desaparecer ante la llegada al gobierno y al Parlamento de formaciones de derecha y ultraderecha, como as&iacute; sucede ya en el nivel auton&oacute;mico en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La presencia del derecho a la interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo en la Constituci&oacute;n significa que la autonom&iacute;a de la mujer est&aacute; garantizada frente a la aparici&oacute;n impetuosa de movimientos populistas y antifeministas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El derecho a la libre interrupci&oacute;n del embarazo tiene su base en el derecho fundamental de la mujer a la integridad f&iacute;sica y moral (art. 15 CE), en conexi&oacute;n con su dignidad y el pleno desarrollo de su personalidad (art. 10.1). De acuerdo con ello, se exige del legislador &ldquo;el reconocimiento de un &aacute;mbito de libertad en el que la mujer pueda adoptar razonablemente, de forma aut&oacute;noma y sin coerci&oacute;n de ning&uacute;n tipo, la decisi&oacute;n que considere m&aacute;s adecuada en cuanto a la continuaci&oacute;n o no de la gestaci&oacute;n&rdquo; (Sentencia del Tribunal Constitucional 44/2023, de 9 de mayo de 2023). Siempre tutelando por v&iacute;a penal la vida prenatal, que es un bien constitucionalmente protegido. De ah&iacute; que el derecho a abortar se extienda a las 14 primeras semanas de gestaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Este modelo legal est&aacute; en la l&iacute;nea de la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Una vez que el legislador ha autorizado el aborto, el Estado tiene la obligaci&oacute;n de crear el marco normativo y los mecanismos de ejecuci&oacute;n necesarios para permitir a la mujer embarazada ejercer su derecho a la interrupci&oacute;n legal del embarazo, constituyendo el incumplimiento de estas obligaciones una vulneraci&oacute;n del derecho fundamental a la vida privada proclamado en el art&iacute;culo 8 del Convenio Europeo de Derechos Humanos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, el mejor marco normativo para asegurar a la mujer embarazada el ejercicio del derecho al aborto es la propia Constituci&oacute;n. De ah&iacute; la conveniencia de reformar su art&iacute;culo 43 para recoger expl&iacute;citamente la garant&iacute;a del derecho a la interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo.
    </p><p class="article-text">
        Ciertamente, la reforma del art&iacute;culo 43 de la Constituci&oacute;n para garantizar el derecho a abortar en las condiciones legalmente establecidas no convierte al mismo en un derecho fundamental. Porque el art&iacute;culo 43 est&aacute; situado en el Cap&iacute;tulo Tercero del T&iacute;tulo Primero de la Constituci&oacute;n referido a los llamados &ldquo;Principios rectores de la pol&iacute;tica social y econ&oacute;mica&rdquo; y no en el Cap&iacute;tulo Segundo (&ldquo;Derechos y libertades&rdquo;). El art&iacute;culo 43, su contenido, informar&aacute; la legislaci&oacute;n positiva, la pr&aacute;ctica judicial y la actuaci&oacute;n de los poderes p&uacute;blicos (art. 53.3 CE).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El proyecto de la ley de reforma del art&iacute;culo 43 de la Constituci&oacute;n para garantizar el derecho de las mujeres a abortar no es una iniciativa &uacute;nica en Europa. Francia ya incorpor&oacute; ese derecho a su Constituci&oacute;n en 2024. No s&oacute;lo eso. Recientemente se hizo p&uacute;blica una &ldquo;iniciativa ciudadana europea&rdquo;, suscrita por m&aacute;s de 1,2 millones de europeos y europeas, con el t&iacute;tulo &ldquo;Mi voz. Mi decisi&oacute;n&rdquo;. Tiene un objetivo sencillo: permitir a 20 millones de mujeres en Europa que no tienen acceso legal y seguro al aborto en su pa&iacute;s de residencia (por ejemplo, Malta, Polonia, Hungr&iacute;a, Italia) trasladarse a otro Estado miembro para interrumpir su embarazo.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa fue aprobada por el Parlamento Europeo el 17 de diciembre 2025. La Comisi&oacute;n Europea exige que tres Estados miembros notifiquen su voluntad de unirse a esta iniciativa. Por el momento, la apoyan Espa&ntilde;a y Eslovenia. En el pasado febrero, un colectivo de artistas, investigadores y escritores franceses se han dirigido al Presidente de la Rep&uacute;blica para que tambi&eacute;n la apoye.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Comisi&oacute;n Europea ha aceptado que la interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo se financie con el Fondo Social Europeo Plus (FSE+), y que se garantice a mujeres que no necesariamente provengan del Estado dispuesto a utilizar ese Fondo para ese objetivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas iniciativas ponen de relieve la demanda de millones de mujeres que desean que la interrupci&oacute;n del embarazo en condiciones seguras sea un derecho garantizado al m&aacute;ximo nivel legal. Por eso es tan importante que en nuestro pa&iacute;s ese derecho sea recibido expl&iacute;citamente en la Constituci&oacute;n espa&ntilde;ola. Porque defender los derechos de la mujer es defender la democracia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego López Garrido]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/derecho-constitucional-abortar-autonomia-mujer_129_13178629.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Apr 2026 19:43:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El derecho constitucional a abortar y la autonomía de la mujer]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Derecho al aborto,Feminismo,Constitución]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Camareras de piso: el trabajo que no mata, pero enferma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/camareras-piso-trabajo-no-mata-enferma_129_13176687.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0030d7dd-c451-407a-b9af-8812fbe07856_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Camareras de piso: el trabajo que no mata, pero enferma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La salud laboral sigue siendo una deuda pendiente con uno de los colectivos más vulnerables del turismo: las camareras de piso, esenciales en un sector que bate récords mientras normaliza el desgaste físico de quienes lo sostienen</p></div><p class="article-text">
        Hay trabajos que no se asocian de inmediato con enfermedades profesionales evidentes, pero que, de forma sostenida y silenciosa, acaban deteriorando la salud de quienes los realizan. El de camarera de piso es uno de ellos: una profesi&oacute;n esencial para el turismo, pero todav&iacute;a demasiado invisible cuando se habla de trabajos penosos, a pesar de provocar dolencias cr&oacute;nicas, limitantes e incluso invalidantes. Este 28 de abril, D&iacute;a Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, vuelve a poner sobre la mesa una evidencia inc&oacute;moda: no se puede enfermar por trabajar.
    </p><p class="article-text">
        El turismo emplea a cerca de tres millones de personas en Espa&ntilde;a, en actividades como la hosteler&iacute;a, la hoteler&iacute;a o la restauraci&oacute;n. Es un sector que refleja una contradicci&oacute;n cada vez m&aacute;s evidente: el brillo de los datos econ&oacute;micos, que baten r&eacute;cords a&ntilde;o tras a&ntilde;o y ganan peso en la econom&iacute;a del pa&iacute;s, convive con efectos como la gentrificaci&oacute;n y con condiciones laborales marcadas por altas cargas de trabajo, horarios extensos e irregulares y salarios por debajo de la media.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de este ecosistema destaca un grupo especialmente vulnerable: las camareras de piso, que sufren una cu&aacute;druple discriminaci&oacute;n. Son mayoritariamente mujeres (91%), en muchos casos extranjeras (54%), con bajos niveles de cualificaci&oacute;n &mdash;lo que limita sus opciones de promoci&oacute;n&mdash; y con una edad media creciente, superior a los 45 a&ntilde;os en un porcentaje significativo del colectivo.
    </p><p class="article-text">
        Esta feminizaci&oacute;n no ha ido acompa&ntilde;ada de una verdadera incorporaci&oacute;n de la perspectiva de g&eacute;nero en la salud laboral. A diferencia de lo que ocurre en sectores industriales masculinizados, no es habitual medir de forma sistem&aacute;tica las cargas de trabajo. Sin embargo, los factores posturales que afrontan a diario derivan en problemas musculoesquel&eacute;ticos que a menudo se cronifican, y la exposici&oacute;n a determinados productos qu&iacute;micos tiene efectos diferenciados seg&uacute;n el sexo. Es poco frecuente que una camarera de piso alcance la jubilaci&oacute;n sin secuelas f&iacute;sicas derivadas de su trabajo.
    </p><p class="article-text">
        El peso de las mujeres migrantes en el colectivo a&ntilde;ade una capa adicional de vulnerabilidad. Se trata, en muchos casos, de trabajadoras con menor capacidad econ&oacute;mica, redes de apoyo fr&aacute;giles y mayor riesgo de exclusi&oacute;n social. A ello se suman condiciones laborales exigentes y, cada vez m&aacute;s, largos tiempos de desplazamiento hasta los centros de trabajo, que terminan agravando el impacto sobre su salud.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, algunas iniciativas recientes apuntan a posibles mejoras. El pasado 15 de abril, el Parlamento de Canarias aprob&oacute;, con amplio consenso, una reforma de la ley del turismo que obliga a las empresas a instalar camas elevables, carros motorizados y a realizar estudios de tiempos para medir las cargas de trabajo. Medidas similares ya se hab&iacute;an introducido anteriormente en Baleares, impulsadas tambi&eacute;n por reivindicaciones sindicales como las de CCOO, apuntando a un cambio de enfoque en la protecci&oacute;n de la salud laboral en el sector.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ponen de relieve la importancia de invertir en tecnolog&iacute;a complementaria y no sustitutiva del empleo, algo especialmente relevante en un sector que combina bajos niveles de digitalizaci&oacute;n y tecnificaci&oacute;n con r&aacute;pidos retornos de beneficios, muchas veces basados en cargas irracionales de trabajo. Una tecnolog&iacute;a orientada a la salud laboral ser&aacute; positiva si va acompa&ntilde;ada de una adecuada medici&oacute;n de cargas de trabajo, permitiendo mejorar la salud laboral y mitigar el desgaste que se sufre en este ejercicio profesional.
    </p><p class="article-text">
        Es una buena pr&aacute;ctica que puede marcar un nuevo est&aacute;ndar replicable en otras comunidades aut&oacute;nomas. La extensi&oacute;n de este tipo de medidas, junto con otras orientadas a mejorar la cantidad y la calidad del empleo en el sector hotelero &mdash;como el impulso de sellos de hoteles socialmente responsables&mdash;, ser&aacute; determinante para corregir algunos de los desequilibrios estructurales que arrastra el turismo.
    </p><p class="article-text">
        Todas estas mejoras deben contribuir a medio plazo a mejorar las condiciones laborales, pero no sustituyen otra reivindicaci&oacute;n que sigue plenamente vigente: el acceso anticipado a la jubilaci&oacute;n. El desgaste acumulado, la edad media creciente del colectivo y las consecuencias f&iacute;sicas del trabajo hacen razonable avanzar hacia la aplicaci&oacute;n de coeficientes reductores que permitan adelantar la edad de jubilaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de las cifras hay vidas concretas. Mujeres que afrontan jornadas extenuantes que deterioran su salud d&iacute;a tras d&iacute;a, a lo que se suman responsabilidades dom&eacute;sticas y de cuidados. Dolores cr&oacute;nicos, lesiones musculares y, en muchos casos, la necesidad de medicarse para poder seguir trabajando. Un impacto que no es solo f&iacute;sico, sino tambi&eacute;n creciente en t&eacute;rminos de salud mental.
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito del turismo no puede medirse &uacute;nicamente en cifras si se construye sobre el deterioro de la salud de quienes lo sostienen. Defender unas condiciones laborales dignas no es solo una cuesti&oacute;n sectorial, sino un elemento central de cualquier modelo de sociedad que aspire a ser justo. Porque el progreso no puede hacerse a costa de la salud de las personas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón González Monroy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/camareras-piso-trabajo-no-mata-enferma_129_13176687.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Apr 2026 04:01:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Camareras de piso: el trabajo que no mata, pero enferma]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trabajo,Salud laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más armas, menos paz: la disuasión no funciona y España entra en la carrera militar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/armas-paz-disuasion-no-funciona-espana-entra-carrera-militar_129_13176659.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f2a8bca-113c-4e9e-a151-91cc1b59014b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más armas, menos paz: la disuasión no funciona y España entra en la carrera militar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Qué camino queremos seguir como sociedad? ¿Queremos avanzar hacia modelos en los que el peso del ámbito militar sea cada vez mayor, como ocurre en países como Israel o Estados Unidos? ¿O, por el contrario, queremos situarnos con los países donde el gasto militar no ocupa un lugar central en su política exterior?</p></div><p class="article-text">
        El gasto militar en 2025 ha alcanzado los 2,889 billones, el 2,5 % del PIB mundial, tras once a&ntilde;os de crecimiento consecutivo, <a href="https://www.sipri.org/media/press-release/2026/global-military-spending-rise-continues-european-and-asian-expenditures-surge" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n los datos publicados por el SIPRI</a>.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras r&eacute;cord de gasto militar de 2025 muestran el &eacute;xito o fracaso, seg&uacute;n como se mire, de unos y otros. Es el fracaso de aquellos pa&iacute;ses que se han encargado de marcar el paso, de liderar la paz y la seguridad mundiales, a trav&eacute;s de las v&iacute;as militares, ya que la paz parece estar m&aacute;s alejada que nunca. Pero puede ser un &eacute;xito, porque han conseguido multiplicar, en unos pocos a&ntilde;os, por dos e incluso por tres los presupuestos destinados a armamento de todo el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        Los cinco primeros pa&iacute;ses en gasto militar son EEUU, China, Rusia, Alemania e India, que suponen el 58 % del total. Aunque EEUU en solitario acapara el 33 %, Europa el 30 % y Asia el 23%. Los 32 miembros de la OTAN alcanzan en conjunto 1,582 billones, el 55 %. Si les sumamos otros pa&iacute;ses aliados, como Jap&oacute;n, Corea del Sur, Australia, Arabia Saud&iacute;, etc. superan el 70 %. EEUU triplica el gasto de China, quintuplica el de Rusia; Europa triplica el de Rusia. El conjunto de pa&iacute;ses OTAN y aliados militares multiplican la fuerza militar de cualquier pa&iacute;s o regi&oacute;n del planeta. La legitimaci&oacute;n de seguir aumentando el gasto militar basada en la disuasi&oacute;n no se sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Merece este a&ntilde;o especial atenci&oacute;n el caso de Alemania y Jap&oacute;n. Alemania ha aumentado en tan solo un a&ntilde;o un 24 % y lo ha hecho a doble d&iacute;gito los &uacute;ltimos tres, alcanzando en la actualidad el 2 % del PIB en gastos militares, con el objetivo de llegar al 3 % en 2029. Adem&aacute;s, todo ello lo hace con &ldquo;trampa&rdquo; contable, modificando su marco fiscal para facilitar el aumento del gasto militar, excluy&eacute;ndolo parcialmente de su propio l&iacute;mite de d&eacute;ficit, permitiendo financiarlo con deuda mediante mecanismos fuera del presupuesto. Jap&oacute;n, con un aumento del 61 % desde 2016, ha llegado al 1,4 % del PIB, su cifra m&aacute;s alta desde 1958; ha cambiado su constituci&oacute;n para dotar de capacidad ofensiva a sus fuerzas de autodefensa y ha modificado recientemente la legislaci&oacute;n que le imped&iacute;a exportar armamento. Los dos pa&iacute;ses perdedores de la Segunda Guerra Mundial, ahora estrechos aliados de EEUU, tienen carta blanca para militarizarse de nuevo.
    </p><p class="article-text">
        Merece tambi&eacute;n un comentario la reciente guerra entre Rusia y Ucrania, que ha llevado a que el primero dedique hoy en d&iacute;a el 20 % de su presupuesto y el 63 % el segundo a gastos militares y no a otras necesidades sociales, y que ambos necesitan endeudarse para hacer frente a las enormes necesidades financieras de la guerra, hipotecando los gastos sociales de las futuras generaciones de sus respectivos pa&iacute;ses. Su ciudadan&iacute;a tiene derecho a exigir explicaciones a sus gobernantes por no haber hecho lo suficiente para evitar la guerra. No basta con aceptar que la guerra era inevitable y dar el asunto por cerrado, como si se tratara de un desenlace ajeno a toda decisi&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, si sabemos que el 60% de la facturaci&oacute;n de las principales empresas de armas del mundo es de EEUU, que Israel exporta el 75% de su producci&oacute;n armamentista, aun estando en varias guerras a la vez, si tambi&eacute;n sabemos que el 55% de las importaciones de armas de la UE provienen de EEUU, podemos ver claramente quien se est&aacute; beneficiando del contexto actual de escalada armament&iacute;stica. No podemos decir que no lo sab&iacute;amos. Eisenhower nos lo advirti&oacute; despu&eacute;s de dos mandatos presidenciales en su discurso de despedida, en 1961, cuando advirti&oacute; que &ldquo;en los consejos de gobierno debemos guardarnos de la adquisici&oacute;n de una influencia injustificada, buscada o no buscada, por parte del complejo militar-industrial.&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        En el cap&iacute;tulo de <a href="https://centredelas.org/donde-callan-las-armas/?lang=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Donde Callan las Armas: Ca&ntilde;ones o mantequilla: el verdadero precio del gasto militar</a> hemos incluido otra cita de Eisenhower: en la que se centr&oacute; en los costes de la carrera armament&iacute;stica: &ldquo;Cada arma que se fabrica, cada buque de guerra que se lanza, cada cohete que se dispara significa, en &uacute;ltima instancia, un robo a quienes tienen hambre y no son alimentados, a quienes tienen fr&iacute;o y no son vestidos.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Nuestros gobernantes debieran saber que sabemos que el gasto militar es un indicador clave que refleja la acci&oacute;n pol&iacute;tica y muestra la voluntad de cada gobierno de destinar una parte de sus presupuestos p&uacute;blicos a la construcci&oacute;n de su estructura y de sus capacidades militares. Es decir, el gasto militar no es solo una cuesti&oacute;n t&eacute;cnica o presupuestaria, sino una expresi&oacute;n clara de prioridades pol&iacute;ticas. Nos permite analizar c&oacute;mo un gobierno decide asignar sus recursos dentro de un proyecto pol&iacute;tico concreto, es decir, qu&eacute; prioridades establece cuando dise&ntilde;a sus presupuestos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; camino queremos seguir como sociedad? &iquest;Queremos avanzar hacia modelos en los que el peso del &aacute;mbito militar sea cada vez mayor, como ocurre en pa&iacute;ses como Israel o Estados Unidos? &iquest;O, por el contrario, queremos situarnos con los pa&iacute;ses donde el gasto militar no ocupa un lugar central en su pol&iacute;tica exterior?
    </p><p class="article-text">
        En el caso de pa&iacute;ses como Espa&ntilde;a estas preguntas no son abstractas. Las decisiones que se tomen hoy, igual que las que se tomaron anteriormente, en materia de gasto militar contribuir&aacute;n a definir no solo la pol&iacute;tica de defensa (o de paz), sino tambi&eacute;n el tipo de sociedad, de econom&iacute;a y de cultura pol&iacute;tica que se consolidar&aacute; en el pa&iacute;s en las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas. 
    </p><p class="article-text">
        Volviendo a los datos, Espa&ntilde;a aparece en 2025 por primera vez entre los pa&iacute;ses con mayor gasto militar del mundo, con un crecimiento en tan solo un a&ntilde;o del 50%, alcanzando en 2025 los 40 mil millones de d&oacute;lares seg&uacute;n el SIPRI (el 2,1% del PIB). Una cifra que podemos aumentar hasta el 2,42% si a&ntilde;adimos el resto de partidas que componen el gasto militar <a href="https://centredelas.org/wp-content/uploads/2026/04/Fact-Sheet-Centre-Delas-Gasto-militar-2025-web.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que calcula el Centre Del&agrave;s</a>, que utiliza de forma estricta el criterio OTAN. Adem&aacute;s observamos que en la lista de Programas de Modernizaci&oacute;n de Armas del Gobierno espa&ntilde;ol vigentes para la pr&oacute;xima d&eacute;cada se alcanza la cifra de 81.956 millones &euro; y que 33.315 han sido aprobados en Consejo de ministros de 2025. Seg&uacute;n estos datos, no podr&iacute;a asegurarse que Espa&ntilde;a pueda ser, independientemente de qui&eacute;n gobierne, un pa&iacute;s del No a la guerra, sino que, como el resto de los pa&iacute;ses que optan por las v&iacute;as militares para conseguir la paz, m&aacute;s pronto que tarde se puede encontrar con una guerra por el camino. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Calvo Rufanges]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/armas-paz-disuasion-no-funciona-espana-entra-carrera-militar_129_13176659.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2026 20:21:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más armas, menos paz: la disuasión no funciona y España entra en la carrera militar]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Contra Ayuso: ¿Mónica García o Emilio Delgado? ]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ayuso-monica-garcia-emilio-delgado_129_13176542.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/44eed554-446c-4e0a-a842-b36fa9c9c43f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2528y629.jpg" width="1200" height="675" alt="Contra Ayuso: ¿Mónica García o Emilio Delgado? "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La izquierda debe desarrollar un nuevo lenguaje político constructivo que emocione al electorado, que conecte con todo tipo de gente. Debe articular ideas nuevas para un mundo nuevo, diferentes de las que triunfaron después del 15M, debe ser audaz al tiempo que protege las instituciones y, sobre todo, a las personas</p></div><p class="article-text">
        El fin de semana pasado M&oacute;nica Garc&iacute;a anunci&oacute; que quiere volver a ser candidata a la presidencia de la Comunidad de Madrid por su partido, M&aacute;s Madrid, en un momento en el que no hay convocadas elecciones (ser&aacute;n en 2027) y ella sigue al frente del Ministerio de Sanidad. En 2023 decidi&oacute; no liderar de oposici&oacute;n a Isabel D&iacute;az Ayuso y se march&oacute; al Gobierno de Espa&ntilde;a. Ahora quiere volver, en una estrategia que parece &ldquo;<em>made in</em> PSOE&rdquo;, desplazando a los que se han estado batiendo el cobre contra el Gobierno en la Asamblea madrile&ntilde;a en la presente legislatura, Manuela Bergerot y Emilio Delgado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antes de que su candidatura sea oficial, Garc&iacute;a tiene que pasar por un proceso de primarias al que tambi&eacute;n podr&iacute;a concurrir Emilio Delgado y que se celebrar&iacute;a, posiblemente, despu&eacute;s del verano. Los &ldquo;emilistas&rdquo; de M&aacute;s Madrid ya aseguran que el dise&ntilde;o de este proceso de primarias restringe el voto de la militancia y favorece al aparato del partido, esto es, a M&oacute;nica Garc&iacute;a, que representa el continuismo. Un liderazgo que ha llevado a M&aacute;s Madrid a ser el primer partido de la oposici&oacute;n pero est&aacute; muy lejos de arrebatarle la presidencia a Ayuso, que disfruta de una c&oacute;moda mayor&iacute;a absoluta en un Madrid con escasez de vivienda y abundancia de eventos y <em>experiencias</em>. Garc&iacute;a, m&eacute;dica y madre, como subrayan ir&oacute;nicamente sus detractores, es hija de psiquiatras, de familia acomodada, y su principal bandera ha sido la defensa de la sanidad p&uacute;blica, adem&aacute;s del feminismo y los derechos LGTBI+. Delgado, hijo de un alba&ntilde;il y un ama de casa de M&oacute;stoles, ha vuelto a traer &ldquo;el barrio&rdquo; a su partido, y su obsesi&oacute;n es ensanchar el espacio pol&iacute;tico de la izquierda, para que quepan desde las se&ntilde;oras de 70 a&ntilde;os a los gymbros que se matan a burpees.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si lo que quiere la izquierda madrile&ntilde;a es que Ayuso sea presidenta de la CAM hasta que se jubile, se aburra o perpetre otro descabezamiento dentro de su partido como el que sufri&oacute; Pablo Casado, M&oacute;nica Garc&iacute;a es la candidata. Hay que reconocer su enorme trabajo al frente de M&aacute;s Madrid, pero por mucho que se repita que lo que importa son las ideas y los proyectos, las personas son las que marcan la diferencia dentro de las organizaciones y de la pol&iacute;tica. M&oacute;nica Garc&iacute;a ejerci&oacute; una oposici&oacute;n consistente y entusiasta a Ayuso en 2021, pero es imposible separar su trayectoria en la CAM de su actual etapa como ministra, y la izquierda necesita nuevos l&iacute;deres que no nos retrotraigan a 2015 sino que nos lleven con &eacute;xito m&aacute;s all&aacute; de 2027.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Emilio Delgado es impulsivo, con querencia a meterse en jardines y no rehuir ning&uacute;n enfrentamiento, se le entiende a la perfecci&oacute;n cuando habla y ha asumido que la izquierda ha perdido el pulso entre la clase obrera y en el &aacute;gora digital. Aunque funciona con buenas dosis de entusiasmo y apariciones televisivas, Delgado intuy&oacute; hace tiempo que los malestares socioecon&oacute;micos se transforman en malestares identitarios, y no hay que menospreciar a los que se quejan de la inmigraci&oacute;n ni olvidar al segmento masculino que est&aacute; integrado en la manosfera o que llena los campos de f&uacute;tbol. Uno de los libros que recomienda Delgado defiende su trayectoria e intenciones:&acute;Nadie me esperaba aqu&iacute;: apuntes sobre el desclasamiento, de Noelia Ram&iacute;rez. El desclasamiento es uno de los temas de nuestra &eacute;poca, y Delgado lo percibe como lo percibe Annie Ernaux en libros como 'La verg&uuml;enza'.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La izquierda debe desarrollar un nuevo lenguaje pol&iacute;tico constructivo que emocione al electorado, que conecte con todo tipo de gente. Debe articular ideas nuevas para un mundo nuevo, diferentes de las que triunfaron despu&eacute;s del 15M, debe ser audaz al tiempo que protege las instituciones y, sobre todo, a las personas. Y debe articular nuevos liderazgos que renueven en el electorado el hambre de ganar unas elecciones, y m&aacute;s en una plaza tan significativa y complicada como Madrid. Emilio Delgado ha intuido todos estos retos y, con cierto desorden y alguna contradicci&oacute;n en su discurso, es un magn&iacute;fico candidato para la contienda con Ayuso. No se lo van a poner f&aacute;cil dentro de su propio partido pero los votantes de M&aacute;s Madrid y todos aquellos que quieren que el PP deje de gobernar en la CAM necesitan incentivos para ir a votar. Puede que Delgado no lo consiga, puede que tengamos a Ayuso (y a Quir&oacute;n) para rato, pero hay que intentar lo que a&uacute;n no se ha intentado, agradeciendo todo el trabajo de estos a&ntilde;os a M&oacute;nica Garc&iacute;a. Para que Madrid vuelva a ser Madrid y no un remedo de Miami, una ciudad para sus habitantes y no un parque tem&aacute;tico que se vende al mejor postor.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ayuso-monica-garcia-emilio-delgado_129_13176542.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2026 20:21:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Contra Ayuso: ¿Mónica García o Emilio Delgado? ]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Más Madrid,Mónica García]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El tiroteo en la cena de corresponsales en la Casa Blanca es otra señal sombría de nuestro tiempo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/tiroteo-cena-corresponsales-casa-blanca-senal-sombria-tiempo_129_13176461.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eef3545a-ff87-4948-888e-c8ff506bb703_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El tiroteo en la cena de corresponsales en la Casa Blanca es otra señal sombría de nuestro tiempo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La violencia de la administración Trump ha causado miles de muertos y heridos. Eso no justifica el ataque del sábado por la noche, por supuesto, pero es parte de lo que ha forjado en Estados Unidos, dando paso a un país más dividido, no fiable y hostil</p></div><p class="article-text">
        Desde que tengo memoria, la cena de corresponsales de la Casa Blanca era una ocasion en la que los periodistas de Washington y los funcionarios de Washington disfrutaban de la celebridad del otro.
    </p><p class="article-text">
        La cena del s&aacute;bado por la noche termin&oacute; abruptamente con disparos, los funcionarios del Servicio Secreto gritaron a los asistentes que &ldquo;se tiraran al suelo&rdquo;, Donald Trump y otros funcionarios fueron sacados r&aacute;pidamente del sal&oacute;n de eventos, entre platos rotos y sillas cayendo, en un pandem&oacute;nium general.
    </p><p class="article-text">
        El s&aacute;bado por la noche, las celebridades se convirtieron en personas normales que sent&iacute;an p&aacute;nico y miedo.
    </p><p class="article-text">
        La mayor parte del tiempo, Washington es un escenario en el que los actores asumen roles y se visten para los papeles asignados. Recuerdo haber usado un esmoquin inc&oacute;modo en la cena de corresponsales de la Casa Blanca mientras trabajaba en la administraci&oacute;n Clinton, tratando de tener una conversaci&oacute;n agradable con personas que me hab&iacute;an asaltado esa ma&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        El glamour del evento contrastaba tanto con mi arduo trabajo diario que este parec&iacute;a extra&ntilde;amente et&eacute;reo, como si todos hubieran recibido un guion que sab&iacute;an que era una tonter&iacute;a absoluta.
    </p><p class="article-text">
        Trump ha cambiado mucho las cosas. Ha tra&iacute;do una sombr&iacute;a hostilidad a los que se dedican al trabajo p&uacute;blico y a quienes informan sobre los que se dedican al trabajo p&uacute;blico. Ha atacado personalmente a periodistas con burlas e insultos. Llam&oacute; a una periodista &ldquo;cerdita&rdquo; y a otra &ldquo;fea&rdquo;. Llama &ldquo;enemigos a los peri&oacute;dicos y medios de comunicaci&oacute;n que no le gustan, como The New York Times y CNN. Su Casa Blanca tambi&eacute;n prohibi&oacute; a The Associated Press ingresar a la Oficina Oval despu&eacute;s de que la agencia de noticias se negara a adoptar la terminolog&iacute;a &rdquo;Golfo de Am&eacute;rica&ldquo; en lugar del Golfo de M&eacute;xico. Esta fue la primera cena de corresponsales de la Casa Blanca a la que acept&oacute; asistir como presidente y, seg&uacute;n todos los informes, estaba preparado para someter a los medios a un infierno con sus comentarios.
    </p><p class="article-text">
        Y entonces el infierno estall&oacute; en forma de pistolero enloquecido. Mientras escribo esto, parece que un agente del Servicio Secreto result&oacute; herido, pero ninguna de las estrellas result&oacute; herida. Hasta ahora, los motivos del pistolero no est&aacute;n claros. Todd Blanche, fiscal general interino de Estados Unidos, dijo que el pistolero podr&iacute;a ser acusado de intento de asesinato del presidente. Si se confirma, este ser&iacute;a el tercer intento de asesinato contra Trump.
    </p><p class="article-text">
        Existe una estrecha relaci&oacute;n entre la era Trump y la violencia: no solo los atentados contra su vida, sino tambi&eacute;n la violencia que su administraci&oacute;n ha desatado en todo el mundo, la violencia que su ICE y sus agentes de la patrulla fronteriza han causado dentro de los Estados Unidos, la violencia que ha incitado entre sus partidarios. (Algunos de los invitados del s&aacute;bado por la noche a la cena de los corresponsales estuvieron en el Congreso el 6 de enero de 2021, cuando los partidarios de Trump atacaron el Capitolio de los Estados Unidos).
    </p><p class="article-text">
        La violencia de la administraci&oacute;n Trump ha causado miles de muertos y heridos. Eso no justifica el ataque del s&aacute;bado por la noche, por supuesto, pero es parte de lo que ha forjado en Estados Unidos. Cambi&oacute; el guion en Washington. Ha dado paso a un Estados Unidos m&aacute;s dividido, no fiable y hostil; un Estados Unidos donde los opositores pol&iacute;ticos son enemigos que deben ser arrollados y destruidos en lugar de debatidos y desafiados en las urnas.
    </p><p class="article-text">
        Ya no se trata solo del trabajo duro que recuerdo. El drama es que ahora estamos ante una tragedia ca&oacute;tica, la mayor&iacute;a de cuyos actores, los que crean las noticias y los periodistas que las difunden viven en continua incertidumbre y turbaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Robert Reich]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/tiroteo-cena-corresponsales-casa-blanca-senal-sombria-tiempo_129_13176461.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2026 20:21:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El tiroteo en la cena de corresponsales en la Casa Blanca es otra señal sombría de nuestro tiempo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Atentados,Prensa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Elogio de la literatura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/elogio-literatura_129_13172028.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aa831909-2661-446b-928c-234be4ec8490_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Elogio de la literatura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El problema hoy no es que se escriba poco (nunca se ha escrito tanto) o que no se lea (probablemente se lee más que nunca) sino que la literatura, como las reuniones vecinales, se inscribe cada vez más en un mundo caracterizado por el “aplanamiento”</p></div><p class="article-text">
        Mis vecinos de Piedralaves, entre los que hay cabreros, reponedoras de supermercado, dependientes de comercio, ganan m&aacute;s dinero que yo, que tengo media casa muy bonita llena de libros. Un malentendido trata de traducir en t&eacute;rminos estrictos de &ldquo;clase&rdquo; lo que en realidad es una diferencia de otro tipo. Los veo raros. Me ven raro. Tres veces al a&ntilde;o compartimos mesa. Ellos me agasajan porque me ven fr&aacute;gil; me cortejan porque les parezco interesante; les gusta sentarse a la mesa con un escritor que se sienta a la mesa con ellos. Yo les agasajo porque me parecen fr&aacute;giles; los cortejo porque me parecen interesantes; me gusta sentarme a la mesa con un cabrero y una cajera de supermercado que se sienten contentos de sentarse a la mesa conmigo. Cuando nos despedimos piensan: &ldquo;no quiero ser como &eacute;l pero quiero que exista&rdquo;. Cuando me despido de ellos pienso: &ldquo;no quiero ser como ellos pero quiero que existan&rdquo;. Un mundo llevadero, civil, es un mundo en el que cada uno de nosotros se gusta razonablemente a s&iacute; mismo mientras piensa del otro: &ldquo;no quiero ser como &eacute;l, pero quiero que exista&rdquo;. El elitismo de izquierdas consiste en mirar al otro y decir: &ldquo;quiero que sea como yo&rdquo;, como si ese &ldquo;yo&rdquo; contuviese el patr&oacute;n universal de una humanidad deseable. La guerra civil estalla cuando miramos al otro y nos decimos: &ldquo;no quiero que exista&rdquo;. Lo primero es narcisismo militante; lo segundo es fascismo.
    </p><p class="article-text">
        Este &ldquo;quiero que existas&rdquo; entre vecinos es una interesante experiencia de &ldquo;ficci&oacute;n&rdquo; antropol&oacute;gica que, en toda su pureza, s&oacute;lo encontramos en la literatura. Ahora que celebramos el D&iacute;a del Libro es un buen momento para recordar que la &ldquo;ficci&oacute;n&rdquo;, ese gran invento de la humanidad (que, a su vez, inventa a la humanidad misma), nos protege del fascismo no porque sea antifascista sino porque crea un h&aacute;bitat concreto en el que nada ni nadie sobra. La f&oacute;rmula con la que san Agust&iacute;n resum&iacute;a el verdadero amor era <em>volo ut sis</em>, que Heidegger traduc&iacute;a como &ldquo;quiero que seas lo que eres&rdquo;, pero que, a mi juicio, se limita a reconocer y conservar la existencia del otro ante nuestros ojos: no sobras, no me sobras, me gusta que existas incluso si no me gusta como eres.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la propia familia, poblada de t&iacute;os narigudos y abuelas furibundas, este gusto por la existencia ajena s&oacute;lo se revela verdaderamente vinculante en las buenas novelas, de cuyos personajes, buenos o malos, no podemos prescindir. No nos identificamos con John Silver, no, pero queremos que exista; ni con lady Macbeth ni con lady Catherine de Bourgh, por supuesto, pero queremos que existan; ni con los malvados Dodson y Fogg ni con Felic&iacute;simo Carnicero ni con el enano Fitzerle, pero queremos que existan. Cuando situamos los relatos y, en general, la ficci&oacute;n fuera de la realidad, en una nube fantasiosa, estamos olvidando que una reuni&oacute;n de vecinos puede ser a veces una buena novela. Y que es justamente eso que tiene de novelesco nuestra vida cotidiana lo que nos protege del narcisismo y de la guerra civil.
    </p><p class="article-text">
        Por eso es fundamental salvaguardar la autonom&iacute;a de la ficci&oacute;n. Lo he dicho otras veces: ni podemos ni debemos correr riesgos en un hospital falto de recursos ni volviendo borrachas de noche a nuestras casas ni en un trabajo inhumano y sin contrato. Nada ni nadie podr&aacute; garantizarnos una seguridad absoluta, es verdad, pero una sociedad justa tiene que establecer condiciones materiales en las que estos peligros se vean reducidos al m&iacute;nimo. Hay dos &aacute;mbitos, sin embargo, en los que los humanos no s&oacute;lo no podemos evitar todos los riesgos sino a los que debemos proteger, al margen de cualquier intervenci&oacute;n (iglesia, doctrina o partido), como espacios pensados precisamente para correr riesgos. Uno es el amor. El otro el arte. Un enamorado se enamora de la independencia del amado, pero esa independencia es, al mismo tiempo, fuente de belleza y de incertidumbre; no hay ning&uacute;n enamorado que no quiera esas dos cosas juntas o que no acepte su simultaneidad inevitable. En cuanto al arte, es justamente el lugar que nos hemos reservado para ponernos en peligro y poner en peligro a las dem&aacute;s. La literatura debe servir para eso, no como evasi&oacute;n o esparcimiento. Una buena novela sirve de hecho para eso: para ce&ntilde;ir un espacio de autonom&iacute;a en el que nos podemos permitir &mdash;y, a&uacute;n m&aacute;s, debemos&mdash; correr riesgos. Hace a&ntilde;os titul&eacute; una colecci&oacute;n de rese&ntilde;as literarias: <em>Nadie est&aacute; seguro con un libro en las manos</em>. De esa inseguridad &ldquo;local&rdquo; depende nuestra humanidad general.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;De qu&eacute; riesgos hablo? El autor corre el riesgo de crear nuevas reglas sin ninguna certeza, el riesgo de no encontrar las palabras, el riesgo de no gustar. El lector corre un riesgo a&uacute;n mayor: corre el riesgo de que exista el otro. Lo acabo de decir: el otro existe solamente, o sobre todo, en la ficci&oacute;n, y desde all&iacute; a menudo comparece tambi&eacute;n en nuestras vidas. El riesgo que acompa&ntilde;a a la existencia del otro es inmenso: el de que, por ejemplo, cambiemos de idea o de opini&oacute;n. Cuando el otro existe realmente &mdash;para el enamorado o para el lector&mdash; ya no podemos estar seguros de tener raz&oacute;n. No sabemos, no, qui&eacute;nes somos hasta que tropezamos con alguien del que decimos: quiero que existas. Una verdadera reuni&oacute;n de vecinos, porque se parece a una buena novela, conlleva el peligro de una transformaci&oacute;n, para bien o para mal. Por eso las buenas novelas, como los grandes amores, son peligrosos.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;El problema hoy no es que se escriba poco (nunca se ha escrito tanto) o que no se lea (probablemente se lee m&aacute;s que nunca) sino que la literatura, como las reuniones vecinales, se inscribe cada vez m&aacute;s en un mundo caracterizado por el &ldquo;aplanamiento&rdquo;, seg&uacute;n la expresi&oacute;n del fil&oacute;sofo franc&eacute;s Olivier Roy; es decir, en un mundo sin arrugas, sin&nbsp;ambig&uuml;edades, sin matices; un mundo en el que, en la sociedad, queremos tratar s&oacute;lo con afines electivos y en el que, en la literatura, queremos leer s&oacute;lo novelas que nos representen, cuyos personajes podamos identificar como &ldquo;nuestros&rdquo; y con los que podamos identificarnos. A derecha e izquierda, me temo, se sobrevalora el poder axiol&oacute;gico del arte y de la literatura, de manera que unos y otros buscan intervenir en su autonom&iacute;a para apropi&aacute;rsela en favor de sus &ldquo;valores&rdquo;. Pero al querer evitar o monopolizar ese poder sobrestimado, lo que hacen es neutralizar su verdadero poder, inseparable precisamente de su peligrosa indeterminaci&oacute;n frente a la planitud ideol&oacute;gica. Ning&uacute;n ni&ntilde;o se har&aacute; nunca antirracista o feminista leyendo cuentos moralistas cuyo mensaje sea evidente. La literatura, si quiere conservar su poder relativo, no puede ser un manual de instrucciones. Como bien dec&iacute;a Gramsci: &ldquo;el arte es educativo, pero no porque sea educativo sino porque es arte&rdquo;. La novela m&aacute;s antifascista que he le&iacute;do es <em>Viaje al fin de la noche</em>, cuyo autor, el franc&eacute;s Louis-Ferdinand C&eacute;line, fue juzgado por colaboracionismo con los nazis; la&nbsp;m&aacute;s atea es <em>Los hermanos karamazov</em>, escrita por Dostoievski para combatir el ate&iacute;smo; la m&aacute;s sociol&oacute;gicamente reveladora<em> Orgullo y prejuicio</em>, que Austen escribi&oacute; como divertimento.<em> </em>Si existe el otro, ya no sabemos qu&eacute; va a ser de nosotros. Ese es el peligro, esa es la salvaci&oacute;n. No quiero novelas antifascistas ni feministas ni democr&aacute;ticas. Quiero correr riesgos. Al menos ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a el gran poeta Joseph Brodsky que un escritor s&oacute;lo tiene una obligaci&oacute;n: escribir bien; y que la sociedad, por su parte, no tiene nunca ninguna obligaci&oacute;n en relaci&oacute;n con los escritores. Tiene derecho a no leer y, a&uacute;n m&aacute;s, a despreciar a sus artistas. Ahora bien, a&ntilde;ad&iacute;a, una sociedad que no lee y desprecia a sus artistas es una sociedad cuyo lenguaje crecientemente degradado la expone a la tiran&iacute;a y la demagogia. Un mundo aplanado es un mundo en el que los escritores escriben para sus propios afines y en el que los lectores quieren leer libros en los que se sientan confirmados y confortados. Ese aplanamiento ha llegado ya a la pol&iacute;tica, al periodismo, a los tribunales, donde la literalidad, el <em>fake</em> y la prevaricaci&oacute;n se han impuesto como forma rutinaria de negar al otro: &ldquo;no quiero que existas&rdquo;. Cuidemos al menos, por favor, la ficci&oacute;n y su autonom&iacute;a, el &uacute;nico territorio en el que a&uacute;n podemos distinguir el Bien del Mal y desear que existan los dos al mismo tiempo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Santiago Alba Rico]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/elogio-literatura_129_13172028.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Apr 2026 20:30:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Elogio de la literatura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El derecho a tener derechos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/derecho-derechos_129_13172062.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27811e0a-008c-4b60-92c8-8b59764a18e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El derecho a tener derechos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En España los derechos fundamentales no dependen del pasaporte. Ese ha sido uno de los consensos más valiosos de nuestra convivencia. Lo que ahora se plantea en los acuerdos que avanzan en algunas comunidades, que unos llaman “arraigo” y otros “prioridad nacional”, no lo matiza: lo rompe</p><p class="subtitle">Vientos xenófobos desde Extremadura</p></div><p class="article-text">
        Hay l&iacute;neas que no deber&iacute;an cruzarse y, sin embargo, se est&aacute;n cruzando. Los acuerdos que avanzan en algunas comunidades, que unos llaman &ldquo;arraigo&rdquo; y otros &ldquo;prioridad nacional&rdquo;, esconden en realidad lo mismo: la pretensi&oacute;n de poner a unas personas por delante de otras en el acceso a derechos b&aacute;sicos por su nacionalidad. No estamos ante una pol&iacute;tica discutible; estamos ante una negaci&oacute;n del ser humano, incompatible con la democracia, con la Constituci&oacute;n, con Europa y con cualquier idea de derecho natural. Y eso est&aacute; generando una alarma creciente en la sociedad, en cualquiera que entiende que los derechos no pueden depender del origen.
    </p><p class="article-text">
        Porque en Espa&ntilde;a los derechos fundamentales no dependen del pasaporte. Ese ha sido uno de los consensos m&aacute;s valiosos de nuestra convivencia. Lo que ahora se plantea no lo matiza: lo rompe. Y al hacerlo abre algo m&aacute;s grave: una grieta en la que la dignidad deja de ser universal para convertirse en condicional. Cuando se empieza a decidir qui&eacute;n tiene derechos, se cuestiona al propio ser humano y se activa una l&oacute;gica que la historia ha demostrado devastadora.
    </p><p class="article-text">
        Como advirti&oacute; Hannah Arendt, el derecho esencial es el derecho a tener derechos. Cuando ese principio se quiebra, la democracia deja de ser igualdad y empieza a convertirse en un sistema que separa, clasifica y excluye.
    </p><p class="article-text">
        Ese deslizamiento ya est&aacute; en marcha. Se construye un relato que presenta a las personas migrantes como problema o amenaza, cuando la realidad demuestra lo contrario. Espa&ntilde;a necesita inmigraci&oacute;n para sostener su mercado de trabajo, su relevo generacional y su sistema de protecci&oacute;n social. Las personas extranjeras trabajan, cotizan, cuidan, producen y sostienen sectores enteros de nuestra econom&iacute;a. Son parte de nuestra sociedad, aunque algunos se empe&ntilde;en en situarlas fuera para convertirlas en un chivo expiatorio.
    </p><p class="article-text">
        La gravedad alcanza su punto m&aacute;s extremo cuando afecta a menores. Los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as extranjeros no son una categor&iacute;a pol&iacute;tica ni un instrumento de confrontaci&oacute;n. Son sujetos de derechos cuya protecci&oacute;n debe ser absoluta. Convertirlos en objeto de disputa no solo es una quiebra &eacute;tica; sit&uacute;a a quienes lo hacen fuera del consenso internacional m&aacute;s b&aacute;sico &mdash;jur&iacute;dico, pol&iacute;tico y humano&mdash; que obliga a proteger a la infancia sin condiciones. Apartarse de ese consenso no es una opci&oacute;n pol&iacute;tica m&aacute;s: es un paso atr&aacute;s que erosiona los fundamentos mismos de una sociedad civilizada.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n desde el plano moral el mensaje es claro. El Papa ha recordado que las personas migrantes no son una amenaza, sino seres humanos con dignidad. Y la dignidad no se relativiza, no se grad&uacute;a, no se negocia. Ese recordatorio conecta con la base &eacute;tica de cualquier sociedad democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La llamada &ldquo;prioridad nacional&rdquo; no resuelve ninguno de los problemas reales &mdash;la vivienda, la desigualdad, la precariedad&mdash;. Lo que hace es desviar la atenci&oacute;n y dirigir el malestar hacia quienes menos responsabilidad tienen. Es, en definitiva, una coartada que simplifica lo complejo a costa de debilitar lo esencial.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay una paradoja que deber&iacute;a incomodar. Espa&ntilde;a ha sido un pa&iacute;s de emigraci&oacute;n, tambi&eacute;n interior. Durante d&eacute;cadas, miles de personas dejaron regiones como Extremadura o Arag&oacute;n para buscar oportunidades en otros territorios. Esa movilidad forma parte de nuestra historia y explica buena parte de nuestro desarrollo. &iquest;Qu&eacute; ocurrir&iacute;a si quienes se marcharon regresaran hoy y se encontraran con un sistema que les exige &ldquo;arraigo&rdquo; para acceder a derechos b&aacute;sicos? &iquest;Qu&eacute; ocurrir&iacute;a si se les dijera que no cumplen, que hay otros &ldquo;m&aacute;s de aqu&iacute;&rdquo; que deben pasar por delante?
    </p><p class="article-text">
        La l&oacute;gica de la exclusi&oacute;n no se detiene. Cuando se acepta, se expande.
    </p><p class="article-text">
        Porque cuando los derechos dependen del origen o del tiempo de permanencia, la frontera deja de ser un l&iacute;mite jur&iacute;dico y se convierte en una l&iacute;nea arbitraria que puede moverse en cualquier momento. Hoy son otros. Ma&ntilde;ana puede ser cualquiera.
    </p><p class="article-text">
        Por eso la conclusi&oacute;n es inevitable: cuando se decide qui&eacute;n tiene derecho a tener derechos, lo que est&aacute; en juego no es solo la vida de otros, sino el fundamento mismo de la democracia. Y frente a eso no cabe la indiferencia. Defender la democracia, la libertad y los derechos no es una opci&oacute;n: es una obligaci&oacute;n c&iacute;vica. Es defendernos a nosotros mismos frente a una deriva que, si no se frena, termina por arrasarlo todo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pepe Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/derecho-derechos_129_13172062.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Apr 2026 20:30:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El derecho a tener derechos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Extremadura,Derechos fundamentales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las paradojas del poder]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/paradojas_129_13148292.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La pol&iacute;tica est&aacute; hecha de improvisaci&oacute;n, pero no tolera a los aficionados. Para adquirir poder se tiene que ser h&aacute;bil entendiendo a los dem&aacute;s, de modo que uno lea con nitidez qu&eacute; quieren, y qu&eacute; rechazan. En democracia, el pol&iacute;tico capaz de reflejar la realidad como un espejo bru&ntilde;ido se crea menos problemas, que aquel que parte de sus prejuicios, que consisten en creer saber lo que en realidad se ignora. Los prejuicios enmascaran la realidad, y acercan la bofetada electoral, pues la realidad es tozuda y no desaparece, aunque no la miremos.
    </p><p class="article-text">
        Una vez alcanza el poder, el pol&iacute;tico tiende con sorprendente rapidez a perder esa capacidad de confrontar las cosas como son, principalmente porque uno se centra en s&iacute; mismo y se encuentra muy satisfecho con lo conseguido; adem&aacute;s, habitualmente, las personas de su c&iacute;rculo m&aacute;s cercano cierran filas alrededor como una guardia pretoriana, cuya prioridad es defenderle de las opiniones divergentes, mientras le susurran constantemente lo que quiere o&iacute;r, hasta envolverle en una nube que le ciega para ver m&aacute;s all&aacute; de su contorno. En el mundo empresarial sabemos que dentro de las empresas viven los costes, mientras que para obtener ingresos hay que salir fuera.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez menos directivos salen de su caparaz&oacute;n, ahora digitalizado artificialmente, y se nota, porque tocan de o&iacute;do. Parad&oacute;jicamente, la mayor informaci&oacute;n procesada correlaciona con menor lucidez en la anticipaci&oacute;n de lo que traer&aacute; el futuro.
    </p><p class="article-text">
        La neurociencia se&ntilde;ala que en las personas poderosas hay zonas del cerebro menos activas, entre otras aquellas que fomentan la empat&iacute;a, que permiten ver con los ojos del alma a los otros, escucharlos y comprenderlos. Si el poder es ilimitado, descontrolado o desequilibrado, a&ntilde;o tras a&ntilde;o precipita esta metamorfosis perversa, cuyo diagn&oacute;stico tiene mal pron&oacute;stico Al cabo de no mucho tiempo el sordo que no quiere o&iacute;r se mete en un t&uacute;nel que empeora progresivamente. El tratamiento de choque apunta a una dosis contundente de realidad, que suelen aportar la familia o los amigos que son amigos, y, por lo tanto, insobornables, que le tratan como la persona normal que es, con las limitaciones naturales e intelectuales que la caracterizan.
    </p><p class="article-text">
        El asesor pol&iacute;tico fet&eacute;n sabe que lo que ha hecho del candidato el elegido no es lo que har&aacute; la mejor versi&oacute;n del pol&iacute;tico que puede llegar a ser. Para hacer pol&iacute;tica hay que dejar de hacer campa&ntilde;a. El asesor &uacute;til est&aacute; obligado a hacer algo diferente, innovador, para mantenerse fuera del halo del poder; eso le permitir&aacute; ser capaz ver con nitidez e interpretar con precisi&oacute;n las cosas que pasan, de lo que se beneficiar&aacute; su asesorado.
    </p><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente, antes de lo que el asesor se imagina, el destino de esa objetividad en la visi&oacute;n, comprensi&oacute;n e interpretaci&oacute;n de lo que pasa divergir&aacute; de la perspectiva de su jefe en el poder, porque este &uacute;ltimo flaquear&aacute; ante la tentaci&oacute;n de ver a trav&eacute;s del prisma de lo que desea porque le conviene. Los l&iacute;deres pol&iacute;ticos o empresariales solo salen de la ceguera o sordera autoimpuesta, es decir, solo cambian de opini&oacute;n si antes han cambiado de comportamiento. No hay que olvidar que las personas ajustamos nuestras opiniones m&aacute;s debido a la observaci&oacute;n que como resultado de la argumentaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La soberbia causa incapacidad t&eacute;cnica tambi&eacute;n en pol&iacute;tica, a las pruebas locales y globales me remito.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guido Stein]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/paradojas_129_13148292.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Apr 2026 04:02:24 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Las paradojas del poder]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El campo no es un experimento ultra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/campo-no-experimento-ultra_129_13170285.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/341b1df8-d71a-4a88-9164-b32d3f5ba056_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El campo no es un experimento ultra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta semana, la ultraderecha ha tomado la Consejería de Agricultura de Extremadura y, próximamente, según lo anunciado, también lo hará con la de Aragón. Dos de las regiones con mayor peso agroalimentario de España. Eso no se gestiona con relatos</p></div><p class="article-text">
        La semana pasada habl&eacute;, en Madrid, con un ganadero de la Serena. Me pregunt&oacute; algo muy sencillo: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; va a pasar ahora?&rdquo;. No us&oacute; t&eacute;rminos t&eacute;cnicos. No habl&oacute; de la PAC ni de desarrollo rural ni de cofinanciaci&oacute;n europea ni de protocolos. Pero sab&iacute;a exactamente lo que estaba en juego. Y yo tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana, la ultraderecha ha tomado la Consejer&iacute;a de Agricultura de Extremadura y, pr&oacute;ximamente, seg&uacute;n lo anunciado, tambi&eacute;n lo har&aacute; con la de Arag&oacute;n. Dos de las regiones con mayor peso agroalimentario de Espa&ntilde;a. Dos despachos desde los que se decide qu&eacute; pasa con el agua, con los regad&iacute;os, con los y las profesionales agrarios, con las mujeres rurales, con el futuro de miles de familias que viven de la tierra.
    </p><p class="article-text">
        Yo estuve ocho a&ntilde;os en uno de esos despachos. Y ahora van a ver lo que es gestionar el campo de verdad.
    </p><p class="article-text">
        Las sequ&iacute;as que no se anuncian. Los incendios que no tienen temporadas. Los agricultores que llaman un domingo a las siete de la ma&ntilde;ana porque lo han perdido todo por la emergencia clim&aacute;tica. La agricultora que sostiene su explotaci&oacute;n con menos agua cada a&ntilde;o y sigue. El sector tabaquero del norte de C&aacute;ceres, denostado durante d&eacute;cadas, del que viven treinta mil familias directa o indirectamente, y que necesita pol&iacute;ticas valientes, no ideolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Eso no se gestiona con relatos. Se gestiona con conocimiento, con trabajo y con la gente del sector al lado.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana, adem&aacute;s, la presidenta de Extremadura me ha mencionado en su discurso de investidura. Me alegra que lo haga, porque as&iacute; podemos hablar con documentos y no con relatos. Tierra de Barros era el proyecto de regad&iacute;o m&aacute;s importante de la historia de Extremadura. Un nuevo regad&iacute;o, es decir: construir de cero, tuber&iacute;a a tuber&iacute;a, la infraestructura de toda una comarca. Era ambicioso, trabajamos durante a&ntilde;os y lo dejamos listo para licitarse. Fueron ellos quienes pararon las expropiaciones, eliminaron los fondos emple&aacute;ndolos en otras actuaciones y dinamitaron el proyecto. Los documentos existen. Y, si fuera necesario, los volveremos a poner encima de la mesa. No hay nada que esconder y nos encantar&aacute; mostrarlos.
    </p><p class="article-text">
        Pero esto no es la respuesta a un ataque. Quiero hablar de algo m&aacute;s importante.
    </p><p class="article-text">
        El campo espa&ntilde;ol no es un experimento ideol&oacute;gico ultra. Es el sustento de millones de familias. Es la raz&oacute;n por la que los supermercados y las neveras de todo el pa&iacute;s est&aacute;n llenas. Es la posibilidad de que la ciudadan&iacute;a espa&ntilde;ola coma, sencillamente. Es el motivo por el que Espa&ntilde;a es el cuarto exportador agroalimentario de la Uni&oacute;n Europea. Es el pa&iacute;s con mayor renta agraria de Europa seg&uacute;n Eurostat. Y todo eso merece gestores que lo conozcan, no activistas que lo manoseen.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana el Gobierno de Espa&ntilde;a ha abierto el proceso de regularizaci&oacute;n extraordinaria de trabajadores migrantes. Es, entre muchas cosas, una soluci&oacute;n para la falta de mano de obra que ahoga al campo. Sin trabajadores no hay producci&oacute;n. Sin producci&oacute;n no hay sector. Sin sector agroalimentario no hay Espa&ntilde;a. Rural o urbana.
    </p><p class="article-text">
        Y al mismo tiempo, los pactos de gobierno firmados en Extremadura y en Arag&oacute;n incluyen medidas para expulsar o dejar al margen a esa misma mano de obra. Que alguien me explique c&oacute;mo se gestiona el campo espa&ntilde;ol con esas dos ideas al mismo tiempo. Yo no s&eacute; hacerlo. Y creo que ellos tampoco.
    </p><p class="article-text">
        Porque el campo no entiende de banderas ni de proclamas. El campo entiende de agua, de suelo y de gente que lo trabaja. Entiende de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que lleguen a tiempo y de gestores que est&eacute;n cuando hace falta, no solo cuando hay c&aacute;maras.
    </p><p class="article-text">
        Extremadura necesita en su consejer&iacute;a de Agricultura a personas que no tengan que buscar el mapa cuando hablan del Jerte o de la Vera. Igual en Arag&oacute;n y las comunidades aut&oacute;nomas que vendr&aacute;n, estoy convencida, como Castilla y Le&oacute;n. Que no apliquen pol&iacute;ticas dise&ntilde;adas en oficinas de Madrid sin ponerse las botas. Que entiendan lo que est&aacute; en juego cuando se negocia un regad&iacute;o; cuando se dise&ntilde;a una ayuda para el relevo generacional; cuando hay que defender, aqu&iacute; y en Europa, que nuestro modelo de campo familiar y sostenible no es el pasado: es el futuro.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a est&aacute; en un momento en que se decide qu&eacute; modelo de pa&iacute;s queremos. Uno que apuesta por la cohesi&oacute;n territorial, por la soberan&iacute;a alimentaria, por las mujeres rurales, por los j&oacute;venes que quieren quedarse en sus pueblos. O uno que usa el campo como escenario de una batalla cultural que no tiene nada que ver con la realidad de quienes lo trabajan.
    </p><p class="article-text">
        El campo espa&ntilde;ol no es ese lugar nost&aacute;lgico, en blanco y negro, que algunos intentan pintar. Es espacio de innovaci&oacute;n, de digitalizaci&oacute;n, de inteligencia artificial aplicada al riego y a la gesti&oacute;n de plagas. Es el lugar donde conviven las ra&iacute;ces y la ciencia, la tradici&oacute;n y el futuro. Es el lugar donde se produce lo que Espa&ntilde;a come, lo que Europa exporta y lo que el mundo necesita. Es el principal embajador de la Marca Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Y es, sobre todo, el lugar donde vive gente real, con proyectos reales, que merece pol&iacute;ticas reales. No experimentos.
    </p><p class="article-text">
        La Espa&ntilde;a rural no es el margen. Es la ra&iacute;z. Y sin ra&iacute;z, no hay naci&oacute;n (o patria, si as&iacute; lo entienden mejor) que crezca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Begoña García Bernal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/campo-no-experimento-ultra_129_13170285.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Apr 2026 20:09:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El campo no es un experimento ultra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Extremadura,Agricultura,Vox,PP - Partido Popular]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A Trump le duele la OTAN, a muchos de nosotros también]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/trump-le-duele-otan_129_13170847.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b29021f-d600-478a-9320-49071c5f82cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A Trump le duele la OTAN, a muchos de nosotros también"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No es España ni ningún otro aliado europeo de la OTAN (ni Canadá) quienes no cumplen con sus responsabilidades en la OTAN. Quizá el único país que merecería ser expulsado o suspendido sería precisamente EEUU por vulnerar el tratado fundacional de la alianza</p></div><p class="article-text">
        La existencia, revelada por la agencia Reuters, de un correo interno del Pent&aacute;gono -sede de la defensa estadounidense- en el que se estudiar&iacute;an alternativas para sancionar a los aliados de la OTAN que no han apoyado o facilitado la agresi&oacute;n de EEUU a Ir&aacute;n, entre los que se citar&iacute;a a Espa&ntilde;a, ha desatado un cierto revuelo en nuestro pa&iacute;s y, tal vez, causado alguna inquietud en determinados c&iacute;rculos pol&iacute;ticos y militares. Aunque es necesario decir que las campanas -siempre hablando en sentido figurado- han sonado m&aacute;s a gloria que a difuntos en un buen n&uacute;mero de campanarios espa&ntilde;oles, como sucede aqu&iacute; con cualquier se&ntilde;al de hostilidad o de enfado que provenga de un individuo como el presidente estadounidense, Donald Trump, o de altos cargos de su administraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la informaci&oacute;n que se ha conocido, el correo no hablar&iacute;a - contra lo que han dicho algunos medios - de la expulsi&oacute;n de Espa&ntilde;a de la OTAN, sino tal vez de su suspensi&oacute;n, pero ninguna de ambas cosas son posibles seg&uacute;n el Tratado del Atl&aacute;ntico Norte (TAN) o Tratado de Washington, que dio origen en 1949 a la Alianza Atl&aacute;ntica. El correo plantear&iacute;a la suspensi&oacute;n de altos cargos que Espa&ntilde;a pudiera tener en su estructura o de otras medidas restrictivas en su participaci&oacute;n, aunque ninguna de ambas medidas tendr&iacute;a tampoco tendr&iacute;a ninguna cobertura legal, ni ser&iacute;an muy lesivas para Espa&ntilde;a. Nuestro pa&iacute;s apenas tiene altos cargos en la OTAN: en el &aacute;mbito pol&iacute;tico, solo el diplom&aacute;tico Javier Colomina, representante Especial para la Vecindad Sur, y en el militar, el mando del Centro de Operaciones A&eacute;reas Combinadas de Torrej&oacute;n y del Cuartel General Mar&iacute;timo de Alta Disponibilidad de Rota, que ejerce peri&oacute;dicamente como Mando Componente Naval de la Fuerza de Respuesta de la OTAN, que, como est&aacute;n en Espa&ntilde;a, son l&oacute;gicamente dirigidos por militares espa&ntilde;oles. En cambio, Espa&ntilde;a contribuye con m&aacute;s de 1.700 militares en despliegues de la OTAN en Estonia, Ruman&iacute;a y Eslovaquia, adem&aacute;s de su participaci&oacute;n peri&oacute;dica en la polic&iacute;a a&eacute;rea del B&aacute;ltico y en numerosas fuerzas y operaciones navales aliadas. Una aportaci&oacute;n nada desde&ntilde;able.
    </p><p class="article-text">
        Donde s&iacute; tendr&iacute;a m&aacute;s discrecionalidad EEUU ser&iacute;a en sus relaciones bilaterales de defensa con Espa&ntilde;a, que se concreta en las facilidades e instalaciones de apoyo que usan en las bases espa&ntilde;olas de Rota y Mor&oacute;n, autorizadas por&nbsp;un convenio que impide cualquier medida inamistosa hacia nuestro pa&iacute;s en el &aacute;mbito de la defensa. Nada les impide abandonar esas bases, no &ldquo;cerrarlas&rdquo; como se dice en Washington, porque las bases seguir&iacute;an operando sin ellos, ya que son muy importantes tambi&eacute;n para nuestras fuerzas navales y a&eacute;reas. Pero de esto se habla poco, porque trasladarse a otro pa&iacute;s no les interesa, costar&iacute;a mucho dinero y no mejorar&iacute;a su situaci&oacute;n geopol&iacute;tica, sobre todo si se tratara de un pa&iacute;s no OTAN. Espa&ntilde;a tiene muy poco que perder salvo los puestos de trabajo que la presencia estadounidense promueve, pero que podr&iacute;an ser compensados por decisiones pol&iacute;ticas e inversiones del Gobierno central e incluso del auton&oacute;mico andaluz, y asume un riesgo mayor por el estacionamiento all&iacute; de fuerzas de un pa&iacute;s que cada vez tiene menos amigos. Como dec&iacute;amos antes, muchos -o probablemente, la mayor&iacute;a- de los espa&ntilde;oles no se llevar&iacute;an precisamente un disgusto si se diera este caso.
    </p><p class="article-text">
        Este correo del Pent&aacute;gono, que es puro humo y no tendr&aacute; mucho recorrido, solo responde a la petici&oacute;n de Trump para que se estudien las medidas que se podr&iacute;an tomar contra los aliados <em>rebeldes</em> que se han negado a seguirle en su irreflexiva aventura en Oriente Medio, y no afecta solo a Espa&ntilde;a sino a pesos pesados como Francia, que le ha negado su espacio a&eacute;reo, Reino Unido, cuya soberan&iacute;a sobre las islas Malvinas dejar&iacute;a de apoyar, incluso Italia, su mejor aliada en Europa, y Alemania, de donde se dice que se retirar&iacute;an parte de las fuerzas de EEUU. Su reproche a estos pa&iacute;ses es que no han accedido a involucrarse, en el momento en el que &eacute;l ha cre&iacute;do conveniente, en una guerra claramente ilegal que decidi&oacute; emprender unilateralmente, de la mano de su amigo, el primer ministro israel&iacute; Benjamin Netanyahu, sin consultar siquiera con sus aliados, como hubiera sido adecuado de acuerdo con el art&iacute;culo 4 del TAN, y que est&aacute; perjudicando gravemente a la econom&iacute;a mundial y en particular tambi&eacute;n a la europea.
    </p><p class="article-text">
        No es Espa&ntilde;a ni ning&uacute;n otro aliado europeo de la OTAN (ni Canad&aacute;) quienes no cumplen con sus responsabilidades. Quiz&aacute; el &uacute;nico pa&iacute;s que merecer&iacute;a ser expulsado o suspendido ser&iacute;a precisamente EEUU. El art&iacute;culo 1 del TAN, en el que se especifican los objetivos de la Alianza dice literalmente<em>: </em>&ldquo;Las Partes se comprometen, tal y como est&aacute; establecido en la Carta de las Naciones Unidas, a resolver por medios pac&iacute;ficos cualquier controversia internacional en la que pudieran verse implicadas de modo que la paz y seguridad internacionales, como la justicia, no sean puestas en peligro, y a abstenerse en sus relaciones internacionales de recurrir a la amenaza o al empleo de la fuerza de cualquier forma que resulte incompatible con los prop&oacute;sitos de las Naciones Unidas&rdquo;. &iquest;Qui&eacute;n est&aacute; vulnerando el tratado fundacional de la Alianza Atl&aacute;ntica?
    </p><p class="article-text">
        A Trump le duele que la OTAN no acate sin m&aacute;s sus deseos, porque su concepci&oacute;n de ella parte de la falacia de que&nbsp;los aliados europeos est&aacute;n en deuda con EEUU por la protecci&oacute;n que les ha prestado -siempre en beneficio de la propia seguridad estadounidense- y ahora tienen que &ldquo;pagar&rdquo; en forma de subida desmesurada de sus presupuestos de defensa, ya que las dos terceras partes de la compra europea de material militar se hacen en empresas estadounidenses, o acudiendo a su llamada cuando los requiere. En este caso concreto aduce que el cierre del estrecho de Ormuz afecta m&aacute;s a los pa&iacute;ses europeos y que tienen que ser ellos quienes se preocupen de abrirlo, cuando este paso estaba abierto antes de su ataque. Es &eacute;l quien ha causado el problema, cuando las negociaciones con Ir&aacute;n iban bien y no hab&iacute;a ninguna necesidad de hacerlo, y es &eacute;l quien tiene que resolverlo. Pretender arrastrar a los europeos a una guerra en la que las decisiones las toma solo &eacute;l, y adem&aacute;s de una forma err&aacute;tica, cambiante e imprevisible, en contra de la legalidad internacional, no es m&aacute;s que una muestra m&aacute;s de su falta de respeto a Europa y de su escaso conocimiento de las relaciones internacionales
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n nos duele la OTAN a los que pensamos que, lejos de servir para la seguridad com&uacute;n del &aacute;rea del Atl&aacute;ntico Norte, para lo que sirve es para que Washington utilice a los pa&iacute;ses europeos como y cuando m&aacute;s le interese para cumplir sus propios objetivos estrat&eacute;gicos. Los arrastr&oacute; -con la valiosa colaboraci&oacute;n de algunos- a la guerra de Irak, basada tambi&eacute;n en falsedades, y a&nbsp;la de Afganist&aacute;n, que decidi&oacute; abandonar unilateralmente, ambas en su exclusivo beneficio. Trump ha dicho claramente que solo le interesa EEUU -<em>America First-</em> y ha abandonado a Europa en su mayor problema de seguridad, la guerra en Ucrania, cortando toda la ayuda a Kiev y asumiendo en buena parte las tesis de Rusia. Su Estrategia Nacional de Seguridad dice claramente cu&aacute;les son sus intenciones respecto a sus aliados europeos<em>:</em> &ldquo;Cultivar la resistencia a la trayectoria actual de Europa dentro de las naciones europeas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Para qu&eacute; queremos una alianza as&iacute;, cuando su principal protagonista nos ningunea, nos utiliza y pretende sancionarnos si no seguimos sus deseos por arbitrarios e ilegales que sean? &iquest;Creen los dirigentes europeos que callan y bajan la cabeza que est&aacute;n&nbsp;sirviendo a los intereses de sus ciudadanos con su sumisi&oacute;n, o que Trump se va a preocupar por ellos? &iquest;No podr&iacute;an unirse para plantar cara conjuntamente a su principal aliado para condicionar sus posiciones tanto hacia Europa como en su actuaci&oacute;n en el escenario internacional? &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s tiene que pasar para que se decidan a hacerlo?
    </p><p class="article-text">
        Son preguntas esenciales, pero que no tendr&aacute;n respuesta hasta que los europeos estemos realmente unidos, compartamos la misma concepci&oacute;n estrat&eacute;gica y los mismos fines pol&iacute;ticos, y seamos capaces de construir una alternativa de seguridad colectiva autosuficiente que nos permita garantizar nuestra propia defensa, porque en otro caso seguiremos dependiendo de EEUU, por poco fiable que sea. Ning&uacute;n aliado, tampoco Espa&ntilde;a, desgraciadamente, puede abandonar en estos momentos la OTAN, solo y unilateralmente, porque ser&iacute;a un salto en el vac&iacute;o y comportar&iacute;a verdaderos problemas. Hay que hacerlo todos juntos, o al menos con un grupo de pa&iacute;ses de suficiente peso que tomen la iniciativa de crear primero un grupo de presi&oacute;n dentro de la OTAN y despu&eacute;s una defensa aut&oacute;noma, a los que luego sigan los dem&aacute;s como pas&oacute; con la moneda &uacute;nica
    </p><p class="article-text">
        Debe hacerse en el seno de la Uni&oacute;n Europea, aunque se puedan unir otros pa&iacute;ses europeos, porque ya tiene instituciones pol&iacute;ticas, e incluso una incipiente organizaci&oacute;n de mando y control militar. Y tiene que empezar por la definici&oacute;n de los&nbsp;principios y valores que esa uni&oacute;n defensiva se propone proteger, y los l&iacute;mites que va a respetar, porque si se trata de replicar a una de las potencias belicistas que ya existen, como parecer ser la aspiraci&oacute;n de algunos pa&iacute;ses europeos en relaci&oacute;n, por ejemplo con Rusia, no necesitamos crear nada nuevo, ya tenemos la OTAN. Lo que necesitamos es una UE pac&iacute;fica, colaborativa, que respete las reglas de la legalidad internacional. Y para eso necesitamos liberarnos de la dependencia de EEUU, que tiene su propia estrategia y su particular forma de ver las relaciones internacionales y de intervenir en ellas,
    </p><p class="article-text">
        Si no aprovechamos este momento, en el que la actitud prepotente y despectiva de Trump pone de manifiesto m&aacute;s que nunca la relaci&oacute;n desigual que existe entre las dos orillas del Atl&aacute;ntico, y la fragilidad de la seguridad europea cuando se conf&iacute;a sin reservas en una potencia externa que l&oacute;gicamente prioriza -o contempla solamente- sus propios intereses, y sobre la que no tenemos ninguna influencia m&iacute;nimamente decisiva, probablemente lo lamentaremos. Porque si a Trump le sucede su segundo, J.D. Vance, la situaci&oacute;n puede ir a peor, pero, aunque fuera otro, incluso un dem&oacute;crata, una Europa dividida e impotente nunca podr&aacute; condicionar la pol&iacute;tica exterior estadounidense y tendr&aacute; que limitarse a sufrir sus consecuencias como ya ha sucedido en el pasado y como est&aacute; sucediendo ahora ante la incertidumbre del final de la ilegal guerra en Ir&aacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Enrique de Ayala]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/trump-le-duele-otan_129_13170847.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Apr 2026 20:09:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A Trump le duele la OTAN, a muchos de nosotros también]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Otan,España,Pentágono,Irán]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La conferencia de Santa Marta y el nuevo consenso posfósil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/conferencia-santa-marta-nuevo-consenso-posfosil_129_13167289.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/911deef4-e4cc-47f6-acc3-84c6e82b756b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La conferencia de Santa Marta y el nuevo consenso posfósil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es imperativo que España se posicione en Santa Marta a favor de la prohibición de que las empresas fósiles tengan un asiento en la mesa donde se toman las decisiones climáticas y energéticas, como ocurre en las Cumbres del Clima. Al mismo tiempo, garantizar que la esfera pública no sea un espacio de legitimación de sus actividades</p></div><p class="article-text">
        El nuevo consenso posf&oacute;sil ha llegado para quedarse. La necesidad de romper con urgencia la adicci&oacute;n al petr&oacute;leo, gas y carb&oacute;n ya no se exige en los m&aacute;rgenes, en movilizaciones de la sociedad civil y en foros acad&eacute;micos, sino que&nbsp;goza por fin de un apoyo mayoritario y est&aacute; en boca de amplios<a href="https://www.eib.org/en/press/all/2021-360-81-percents-of-spanish-people-in-favour-of-stricter-government-measures-imposing-behavioural-changes-to-address-the-climate-emergency?lang=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.eib.org/en/press/all/2021-360-81-percents-of-spanish-people-in-favour-of-stricter-government-measures-imposing-behavioural-changes-to-address-the-climate-emergency?lang=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sectores de nuestra sociedad</a>, de gobiernos y de la propia<a href="https://www.iea.org/reports/net-zero-by-2050" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.iea.org/reports/net-zero-by-2050" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Agencia Internacional de la Energ&iacute;a</a>.
    </p><p class="article-text">
        La prueba tangible de este cambio de paradigma internacional es la celebraci&oacute;n de la<a href="https://transitionawayconference.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://transitionawayconference.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Primera Conferencia Internacional para la Transici&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de los Combustibles F&oacute;siles</em></a>. Esta tendr&aacute; lugar entre el 24 y 29 de abril en la ciudad colombiana de Santa Marta. M&aacute;s de medio centenar de pa&iacute;ses ya han confirmado su asistencia, representando alrededor de 2.000 millones de ciudadanos y un 37% del PIB mundial. El objetivo de la conferencia es muy concreto:&nbsp;generar una hoja de ruta t&eacute;cnica y pol&iacute;tica que acelere una transici&oacute;n justa, ordenada y equitativa de los combustibles f&oacute;siles.
    </p><p class="article-text">
        A nivel social, el consenso posf&oacute;sil tambi&eacute;n puede influir en la intenci&oacute;n de voto. Cuando sube el precio del petr&oacute;leo, cae el apoyo a la extrema derecha. VOX est&aacute; fuera del consenso posf&oacute;sil, se alinea con las grandes petroleras y desprecia la econom&iacute;a de las familias. VOX no entiende la conciencia clim&aacute;tica y econ&oacute;mica de la sociedad espa&ntilde;ola. Existe una posibilidad real de que, si la tendencia se mantiene, la transici&oacute;n de los combustibles f&oacute;siles deje a la extrema derecha en la irrelevancia pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El consenso posf&oacute;sil existente en la sociedad <strong>invita a las instituciones a ser valientes e ir m&aacute;s all&aacute; de la ret&oacute;rica</strong>. En el caso del Gobierno espa&ntilde;ol, este encuentro es una oportunidad para erigirse como un actor internacional de primer orden dentro de la Uni&oacute;n Europea en la defensa de los intereses comunes, corrigiendo la<a href="https://www.researchgate.net/publication/374153370_Who_Is_Responsible_for_the_Climate_Crisis_A_Perspective_from_the_Global_South" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> contribuci&oacute;n hist&oacute;rica</a> del pa&iacute;s a la crisis clim&aacute;tica, aportando transferencia tecnol&oacute;gica, apoyo financiero y<a href="https://oilchange.org/wp-content/uploads/2026/04/SpilloverEffects-TheFossilFuel%E2%80%93DebtTrapintheGlobalSouthReportOnlineversion.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://oilchange.org/wp-content/uploads/2026/04/SpilloverEffects-TheFossilFuel%E2%80%93DebtTrapintheGlobalSouthReportOnlineversion.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">condonando la deuda de los pa&iacute;ses con menos capacidad de transici&oacute;n</a>, para que no dependan de los ingresos f&oacute;siles y puedan aplicar pol&iacute;ticas clim&aacute;ticas sin condicionantes.
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s all&aacute; de oportunidades, el ejecutivo tiene la obligaci&oacute;n de ser coherente. Coherencia que en muchos contextos en los que se aborda el clima es inexistente. Espa&ntilde;a es sede de corporaciones como Repsol y Moeve, que siguen expandiendo su actividad en terceros pa&iacute;ses y<a href="https://www.repsol.com/es/sala-prensa/notas-prensa/2026/repsol-obtiene-resultado-neto-ajustado-2568-millones-euros/index.cshtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.repsol.com/es/sala-prensa/notas-prensa/2026/repsol-obtiene-resultado-neto-ajustado-2568-millones-euros/index.cshtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">batiendo r&eacute;cords de beneficios anuales</a>, lucr&aacute;ndose tambi&eacute;n de la inflaci&oacute;n que<a href="https://www.greenpeace.de/publikationen/Uebergewinne_Oelkonzerne_EU_Vergleich.pdf?utm_campaign=verkehr&amp;utm_source=www.greenpeace.de&amp;utm_medium=referral&amp;utm_content=press-release" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.greenpeace.de/publikationen/Uebergewinne_Oelkonzerne_EU_Vergleich.pdf?utm_campaign=verkehr&amp;utm_source=www.greenpeace.de&amp;utm_medium=referral&amp;utm_content=press-release" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pagamos todas por los impactos de la guerra</a>. Es imperativo que Espa&ntilde;a lidere acuerdos para eliminar los<a href="https://es.greenpeace.org/es/wp-content/uploads/sites/3/2025/03/DOSSIER-MEDIOS-SUBVENCIONES-TOXICAS.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://es.greenpeace.org/es/wp-content/uploads/sites/3/2025/03/DOSSIER-MEDIOS-SUBVENCIONES-TOXICAS.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">subsidios p&uacute;blicos a estas empresas</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La incongruencia clama al cielo cuando el Gobierno decide bajar el IVA del carburante indiscriminadamente a todos los conductores, como ahora con la crisis de Ir&aacute;n, y en 2022 con Ucrania, &mdash;cuando la evidencia cient&iacute;fica se&ntilde;ala que estas acciones <a href="https://www.ces.es/documents/10180/5233540/Memoria-Socioeconomica-CES-2022.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">benefician m&aacute;s a los hogares con rentas medias y altas</a>&mdash;, mientras que otras medidas como reforzar el transporte p&uacute;blico y otorgar ayudas espec&iacute;ficas a colectivos vulnerables y sectores estrat&eacute;gicos no fueron tenidas en cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a tambi&eacute;n tiene una responsabilidad significativa en el<a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0301421525002010" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0301421525002010" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&aacute;mbito financiero</a>. El Santander es el<a href="https://www.banktrack.org/article/bank_policy_scan_banco_santander_is_backtracking_on_its_fossil_fuel_commitments" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.banktrack.org/article/bank_policy_scan_banco_santander_is_backtracking_on_its_fossil_fuel_commitments" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primer banco espa&ntilde;ol en inversi&oacute;n</a> en proyectos f&oacute;siles y ha incrementado su financiaci&oacute;n a<a href="https://stand.earth/press-releases/santander-financia-crisis-climatica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://stand.earth/press-releases/santander-financia-crisis-climatica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">48.276 millones de d&oacute;lares entre 2021 y 2024</a>. Es el banco que m&aacute;s proyectos f&oacute;siles financia en Latinoam&eacute;rica y el Caribe. <a href="https://www.bankingonclimatechaos.org/?bank=JPMorgan%20Chase#fulldata-panel" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Le siguen el BBVA y LaCaixa.</a> El Gobierno debe liderar las reformas necesarias para el cese del flujo de capital hacia el sector f&oacute;sil, reorient&aacute;ndolo hacia estrategias de generaci&oacute;n de energ&iacute;a baja en carbono que se van a discutir en Santa Marta.
    </p><p class="article-text">
        Otro punto importante que el Estado espa&ntilde;ol debe impulsar con el resto de pa&iacute;ses comprometidos es la rescisi&oacute;n de los tratados de inversi&oacute;n&nbsp;con&nbsp;arbitraje internacional. <a href="https://www.cambridge.org/core/journals/transnational-environmental-law/article/regulatory-chill-in-a-warming-world-the-threat-to-climate-policy-posed-by-investorstate-dispute-settlement/C1103F92D8A9386D33679A649FEF7C84" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las cl&aacute;usulas de arbitraje entre empresas petroleras y Estados </a>blindan los intereses de inversores extranjero y se activan cuando un pa&iacute;s decide, por ejemplo, revocar licencias de extracci&oacute;n de hidrocarburos. Los tribunales de arbitraje suelen fallar a favor de las corporaciones,<a href="https://academic.oup.com/jiel/article/23/2/455/5878138?login=false&amp;guestAccessKey=" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://academic.oup.com/jiel/article/23/2/455/5878138?login=false&amp;guestAccessKey=" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">imponiendo indemnizaciones que pueden alcanzar los miles de millones de euros para las arcas p&uacute;blicas</a><a href="https://academic.oup.com/jiel/article/23/2/455/5878138?login=false&amp;guestAccessKey=" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">. Esto</a> desincentiva la acci&oacute;n<a href="https://www.cambridge.org/core/journals/transnational-environmental-law/article/regulatory-chill-in-a-warming-world-the-threat-to-climate-policy-posed-by-investorstate-dispute-settlement/C1103F92D8A9386D33679A649FEF7C84" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> clim&aacute;tica</a>.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es imperativo que Espa&ntilde;a se posicione en Santa Marta a favor de la prohibici&oacute;n de que las empresas f&oacute;siles tengan un asiento en la mesa donde se toman las decisiones clim&aacute;ticas y energ&eacute;ticas, como ocurre en las Cumbres del Clima. Al mismo tiempo, garantizar que la esfera p&uacute;blica no sea un espacio de legitimaci&oacute;n de sus actividades. Ejemplos de ello son la reciente designaci&oacute;n del presidente de Enag&aacute;s, empresa principal de transporte de gas f&oacute;sil en el pa&iacute;s, como presidente del<a href="https://govern.cat/gov/notes-premsa/794516/antonio-llarden-nou-president-del-consell-social-universitat-barcelona-ub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://govern.cat/gov/notes-premsa/794516/antonio-llarden-nou-president-del-consell-social-universitat-barcelona-ub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Consejo Social de la Universidad de Barcelona</a>, o los v&iacute;nculos de Repsol con organizaciones de la<a href="https://tarragona.repsol.es/es/sala-de-prensa/notas-de-prensa/2023/repsol-colabora-cccc-para-impulsar-proyectos-digitalizacion-mundo-casteller/index.cshtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://tarragona.repsol.es/es/sala-de-prensa/notas-de-prensa/2023/repsol-colabora-cccc-para-impulsar-proyectos-digitalizacion-mundo-casteller/index.cshtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sociedad civil</a> y<a href="https://www.fundacionrepsol.com/es/que-hacemos/catedras-universitarias/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.fundacionrepsol.com/es/que-hacemos/catedras-universitarias/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">universidades</a>. Estas t&aacute;cticas de <em>greenwashing</em> minimizan el escrutinio ciudadano, ya que la sociedad no percibe a estos actores como responsables del problema y mantienen su legitimidad sociopol&iacute;tica para seguir influyendo en las pol&iacute;ticas clim&aacute;ticas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Santa Marta es una oportunidad hist&oacute;rica y un punto de inflexi&oacute;n en el establecimiento de un nuevo consenso global basado en alianzas internacionales para poner fin a la era f&oacute;sil. La sociedad espa&ntilde;ola est&aacute; a la altura del momento y el gobierno de Espa&ntilde;a, como actor relevante dentro de la Uni&oacute;n Europea y la comunidad internacional en la defensa del inter&eacute;s com&uacute;n, debe pasar de las<a href="https://www.miteco.gob.es/content/dam/miteco/es/prensa/declaracionemergenciaclimatica_tcm30-506551.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.miteco.gob.es/content/dam/miteco/es/prensa/declaracionemergenciaclimatica_tcm30-506551.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">palabras</a> a la acci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>*En la columna tambi&eacute;n han participado Marcel Llavero Pasquina, Alejandro Marcos-Valls, Fatima Eisam Eldeen, Gorka Mu&ntilde;oa y Mart&iacute; Orta-Mart&iacute;nez. Son un grupo de investigadores que forman parte del grupo EXIT (Industrias Extractivas, Salud Planetaria y Justicia Ambiental) del Departamento de Biolog&iacute;a Evolutiva, Ecolog&iacute;a y Ciencias Ambientales de la Universidad de Barcelona.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillem Rius Taberner]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/conferencia-santa-marta-nuevo-consenso-posfosil_129_13167289.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Apr 2026 19:47:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La conferencia de Santa Marta y el nuevo consenso posfósil]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Aún circula por nuestras venas la sangre de Pelayo”. Desmitificando la Edad Media peninsular]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/circula-venas-sangre-pelayo-desmitificando-edad-media-peninsular_129_13166421.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/955bfaf9-a62b-4be4-ba16-0da226cbc28e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Aún circula por nuestras venas la sangre de Pelayo”. Desmitificando la Edad Media peninsular"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desmontar mitos históricos manipulados no supone atentar contra la nación o nacionalidades de la patria común, al contrario, es una obligación cívica</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;A&uacute;n circula por nuestras venas la sangre de Pelayo&rdquo;. Tan rotundo aserto aparec&iacute;a en un art&iacute;culo de <em>El D&iacute;a. Gaceta pol&iacute;tica independiente</em>, el 6 de noviembre de 1859. La cita la retoma el ensayo <em>Desmitificando la Edad Media peninsular. C&oacute;mo y por qu&eacute; se ha construido una historia que no existi&oacute;</em> (Libros de la Catarata, 2026), escrito por Alejandro Garc&iacute;a Sanju&aacute;n, catedr&aacute;tico de Historia medieval en la Universidad de Huelva. Autor de importantes estudios sobre tergiversaci&oacute;n hist&oacute;rica (<em>La conquista isl&aacute;mica de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica y la tergiversaci&oacute;n del pasado</em>, Marcial Pons, 2019), es adem&aacute;s editor, junto con investigadores del CSIC y de otras universidades, de la revista de divulgaci&oacute;n <em>Al-&Aacute;ndalus y la historia </em>(<a href="https://www.alandalusylahistoria.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.alandalusylahistoria.com/</a>).
    </p><p class="article-text">
        Una creencia (err&oacute;nea) propia de la cultura hist&oacute;rica europea es pensar que en la Edad Media se encuentra el origen de cualquiera de sus naciones. Se imagina una continuidad (artificial) entre Francia y Carlomagno, Inglaterra y la Carta Magna, Italia y las ciudades renacentistas, o entre Suiza y Guillermo Tell. Los h&eacute;roes medievales encarnar&iacute;an a todo un pueblo, Robin Hood, Juana de Arco, Pelayo o el Cid. Estas ideas son mitos que componen los grandes relatos hist&oacute;ricos que proporcionaban sentido de pertenencia a los habitantes de los pa&iacute;ses europeos y una misi&oacute;n hist&oacute;rica con la que asentar identidades nacionales sobre comunidades que carec&iacute;an de ellas. Soci&oacute;logos y polit&oacute;logos les denominan &ldquo;mito-motor&rdquo; (<em>mythomoteur</em>) y se desarrollaron a lo largo del siglo XIX, per&iacute;odo de expansi&oacute;n de los Estados-naci&oacute;n. Y Espa&ntilde;a no ha sido una excepci&oacute;n. Al llegar el siglo XX estos mitos medievales estaban ya tan arraigados, penetrando en la psique del europeo o del espa&ntilde;ol com&uacute;n (como los cuentos de hadas que estudi&oacute; el psic&oacute;logo Bruno Bettelheim), que resulta muy laborioso desmontarlos racionalmente. 
    </p><p class="article-text">
        Los historiadores de oficio analizan la Edad Media con m&eacute;todos propios de una ciencia social con los que elaboran un conocimiento fundamentado del pasado. Probado est&aacute; que las comunidades medievales no eran uniformes, sino complejas y carentes del sentimiento de naci&oacute;n. Pero este conocimiento cae a veces como un jarro de agua fr&iacute;a sobre quien prefiere recrearse placenteramente en las leyendas &eacute;picas medievalizantes de ciertas novelas hist&oacute;ricas o de las series de turno. Los historiadores, si hacen bien su trabajo, son considerados, a veces, unos molestos aguafiestas. Y es que, para cierto tipo de lector, el ensayo de Garc&iacute;a Sanju&aacute;n puede resultar un libro incomprensible. En plena org&iacute;a de revivals neomedievales, cuando el Cid aparece hasta en los uniformes de la polic&iacute;a local, desmontar estos mitos tiende a generar sentimientos de rechazo. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; se empe&ntilde;an los historiadores en cogerle tirria al pobre Cid?&rdquo;, pensar&aacute;n. La respuesta pasa por comprender que las figuras hist&oacute;ricas como el Cid no deben nunca confundirse con sus correspondientes mitos, y que los mitos, al sostenerse en emociones, se prestan a manipulaciones que pueden volverse muy da&ntilde;inas. Explicar esto es la finalidad de este ensayo que pretende aportar las herramientas para esa comprensi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Escrib&iacute;a Eric Hobsbawm, uno de los historiadores europeos m&aacute;s l&uacute;cidos, en un ensayo de 1994 recogido en <em>Sobre la historia</em> que &ldquo;la deconstrucci&oacute;n de mitos pol&iacute;ticos o sociales disfrazados de historia forma parte desde hace tiempo de las obligaciones profesionales del historiador, con independencia de sus simpat&iacute;as&rdquo;. El ensayo <em>Desmitificando la Edad Media peninsular</em> se ci&ntilde;e a ese programa, centr&aacute;ndose en los historiadores que se dedicaron (o se dedican) a hacer pasar por Historia lo que no era m&aacute;s que un conjunto de mitos sobre Espa&ntilde;a o sus territorios. Porque, como ha escrito Tommaso de Carpegna: &ldquo;Los verdaderos mit&oacute;grafos han sido los historiadores y arque&oacute;logos&rdquo; (<em>El presente medieval. B&aacute;rbaros y cruzados en la pol&iacute;tica actual</em>, Icaria, 2015).
    </p><p class="article-text">
        El libro hace un viaje cronol&oacute;gico por la formaci&oacute;n de los dos mitos que conforman lo que el autor denomina &ldquo;el combo mitol&oacute;gico&rdquo; del nacionalismo espa&ntilde;ol sobre el medievo peninsular: la Reconquista, forjadora de una Espa&ntilde;a luchadora contra el islam y salvadora de Europa, y el &ldquo;mito antisemita e islam&oacute;fobo de la Espa&ntilde;a musulmana&rdquo;, que dise&ntilde;&oacute; un al-&Aacute;ndalus parad&oacute;jicamente desislamizado y despojado de sus componentes arabobereberes. Estos dos mitos se han retroalimentado, siendo el de la Reconquista el m&aacute;s persistente. Con una escritura clara y contundente desgrana en breves cap&iacute;tulos las piezas de ese doble combo mitol&oacute;gico (h&eacute;roes, t&oacute;picos, reutilizaciones&hellip;), desde los antecedentes pre-nacionales anteriores al siglo XVIII hasta la actualidad, poniendo el foco en los historiadores y las obras que idearon y alimentaron todo ese entramado. 
    </p><p class="article-text">
        Historiadores liberales y republicanos, historiadores franquistas y tambi&eacute;n democr&aacute;ticos se vieron arrastrados por la seducci&oacute;n del mito. Perfiles ideol&oacute;gicos diversos, como los de Men&eacute;ndez Pidal, S&aacute;nchez Albornoz o Luis Su&aacute;rez Fern&aacute;ndez y otros medievalistas de la escuela de este &uacute;ltimo, que fue mandar&iacute;n de la universidad durante el franquismo y postfranquismo, terminaron as&iacute; coincidiendo en lo esencial. Esa transversalidad contribuy&oacute; a la asimilaci&oacute;n y perdurabilidad de estos mitos, idea clave del libro que explica por qu&eacute; han llegado hasta hoy. La visi&oacute;n que se nos ofrece no es partidista: no se enfrenta una cr&iacute;tica progresista a un relato reaccionario, no, puesto que la izquierda tambi&eacute;n alimenta esos mitos cuando idealiza a al-&Aacute;ndalus con una historia inventada, tal como nos recuerda el autor. Los mismos mitos identitarios han servido al espa&ntilde;olismo y a los nacionalismos perif&eacute;ricos, incluso a la propia tradici&oacute;n &aacute;rabe e isl&aacute;mica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desmontar mitos hist&oacute;ricos manipulados no supone atentar contra la naci&oacute;n o nacionalidades de la patria com&uacute;n, al contrario, es una obligaci&oacute;n c&iacute;vica. El libro termina con un cap&iacute;tulo sobre mitificaci&oacute;n y discursos del odio, muy oportuno en un momento en el que se apela a la Reconquista para incitar a la violencia, como ocurri&oacute; en Torre Pacheco el verano pasado. Las reflexiones finales de Garc&iacute;a Sanju&aacute;n apelan a la responsabilidad del historiador medievalista que debe ser consciente de la trascendencia de profundizar en la deconstrucci&oacute;n de los mitos identitarios, pues, ense&ntilde;ar una falsa historia medieval a la ciudadan&iacute;a puede llegar a engendrar violencia. Y es que, como el propio Hobsbawm advert&iacute;a &ldquo;la historia mala no es historia inofensiva. Es peligrosa. Las frases que se escriben en teclados aparentemente inocuos pueden ser sentencias de muerte&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Isabel Carrasco Manchado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/circula-venas-sangre-pelayo-desmitificando-edad-media-peninsular_129_13166421.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Apr 2026 19:47:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Aún circula por nuestras venas la sangre de Pelayo”. Desmitificando la Edad Media peninsular]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La política de vivienda solo genera frustración]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/politica-vivienda-genera-frustracion_129_13164815.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/851d6e97-5765-4de7-a10e-1b9e40cc59a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La política de vivienda solo genera frustración"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que sigue siendo una asignatura pendiente en España es tratar a la vivienda como bien de uso y no como bien de inversión, asignatura ya perdida para siempre, porque el germen de especulación y formación de precios en base a las expectativas de mercado hace imposible el control real de precios</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno de Pedro S&aacute;nchez, al igual que las CCAA, vive instalado en anuncios en materia de vivienda, con cifras mareantes de supuestas nuevas viviendas, pero a la postre el ciudadano solo ve especulaci&oacute;n, inflaci&oacute;n de precios, desahucios y expulsi&oacute;n de vecinos en los barrios de las grandes ciudades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que la pol&iacute;tica de vivienda es una materia competencia exclusiva de las CCAA, pero este Gobierno ha intentado suplantar la inacci&oacute;n de las mismas con la creaci&oacute;n de un Ministerio de Vivienda y una serie de iniciativas legislativas, como la Ley de Vivienda,&nbsp;la dotaci&oacute;n de un fondo espec&iacute;fico para la construcci&oacute;n de inmuebles, un PERTE de vivienda industrializada y, ahora, el &uacute;ltimo Plan de Vivienda de la legislatura.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todas estas iniciativas han fracasado en el objetivo de favorecer el acceso a una vivienda accesible en alquiler para grandes colectivos, j&oacute;venes, familias vulnerables, entre otros, dado que el parque de vivienda p&uacute;blica en alquiler sigue siendo magro y no tiene visos de alcanzar la media europea, un 9%, al finalizar el periodo legislativo actual.
    </p><p class="article-text">
        Hay que reconocer que las CCAA, verdaderas responsables de la pol&iacute;tica de vivienda,&nbsp;solo se han dedicado a poner trabas a las iniciativas gubernamentales, eso s&iacute;, cogiendo los fondos que les transfiere el Estado, pero utiliz&aacute;ndolos de forma torticera, como el caso de Madrid. En esta CCAA, el denostado Plan Vive solo ha podido entregar 5.000 viviendas, de &iacute;nfima calidad, con graves desperfectos, y con precios, en algunos casos, que superan los 1.000&euro;/mes de alquiler. Adicionalmente, los umbrales de renta los han elevado hasta 60.000&euro;/a&ntilde;o, por lo que, al igual que en Alicante, se han beneficiado colectivos en absoluto necesitados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El otro frente pol&iacute;tico que ha dejado inerte la pol&iacute;tica de vivienda del Gobierno central ha sido la declaraci&oacute;n de zonas tensionadas. Solo Catalu&ntilde;a y, parcialmente, Navarra o Euskadi y alguna ciudad gallega, han puesto en marcha los mecanismos de control de precios de alquiler con resultados muy pobres, lo que genera una sensaci&oacute;n de frustraci&oacute;n en amplias capas de la poblaci&oacute;n. A esto se une tambi&eacute;n que las propias CCAA han boicoteado la puesta en marcha del bono alquiler joven, de modo que miles de personas no pueden disfrutar del mismo, por incapacidad y mala fe de los gobiernos auton&oacute;micos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las cifras de incremento de precios de alquiler y compra no dejan de crecer, restando brillo a las buenas cifras macroecon&oacute;micas y comi&eacute;ndose gran parte de las mejoras salariales, lo que obliga a miles de compatriotas a tener que vivir en pisos y habitaciones compartidas, o en caravanas, como les pasa a muchos funcionarios p&uacute;blicos en Baleares y otras localizaciones.
    </p><p class="article-text">
        Frente a toda esta energ&iacute;a vac&iacute;a de contenido real, la realidad legislativa es que la normativa sobre Socimis no ha sido derogada, los grandes fondos siguen haciendo acopio de propiedades en gran parte de barrios de las grandes ciudades, ya incluso llegado a los de renta m&aacute;s baja. Esta intrusi&oacute;n en el tejido poblacional est&aacute; dejando a los distintos ejecutivos sin margen de actuaci&oacute;n y sin que la pol&iacute;tica de construcci&oacute;n masiva, que nunca llega, pueda ya influir en la distribuci&oacute;n y fijaci&oacute;n de poblaci&oacute;n en buena parte del pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que sigue siendo una asignatura pendiente en Espa&ntilde;a es tratar a la vivienda como bien de uso y no como bien de inversi&oacute;n, asignatura ya perdida para siempre, por lo que el germen de especulaci&oacute;n y formaci&oacute;n de precios en base a las expectativas de mercado hace imposible el control real de precios, incluso en el supuesto de que la Ley de Vivienda se cumpliera.
    </p><p class="article-text">
        Los grandes <em>lobbies </em>del sector inmobiliario, han penetrado en los distintos ejecutivos regionales, pero tambi&eacute;n en el central, y ya son due&ntilde;os de las tendencias en materia de vivienda, obteniendo suelos gratis, como en Madrid, para hacer vivienda supuestamente protegida, sabiendo que podr&aacute;n desclasificarla en pocos a&ntilde;os para hacer caja. En el mercado de la vivienda, la ley de oferta y demanda no funciona, dado que es la demanda la mueve los precios al alza en un contexto de oferta r&iacute;gida que ning&uacute;n Plan de Vivienda puede alterar. El nuevo Plan de Vivienda anunciado, dotado con 7.000 millones, podr&iacute;a en el mejor de los casos a&ntilde;adir al parque unas 95.000 viviendas nuevas, cifra rid&iacute;cula ante las necesidades reales, que el Banco de Espa&ntilde;a cifra en unas 650.000. Y muy por debajo de los siete millones de viviendas p&uacute;blicas que nos llevar&iacute;an a tener un 30% de vivienda social y emular las mejores pr&aacute;cticas europeas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este grado de frustraci&oacute;n social con la pol&iacute;tica de vivienda, que explica gran parte de la desaz&oacute;n hacia la pol&iacute;tica, no va a desaparecer con el nuevo Plan de Vivienda, que, por otra parte, es un veh&iacute;culo de financiaci&oacute;n que lleva con nosotros muchos a&ntilde;os. Apenas hay novedades, salvo el incremento del bono de alquiler para j&oacute;venes -que seguir&aacute; frustrando a los potenciales adjudicatarios-, una dotaci&oacute;n presupuestaria mayor para las CCAA, y una cl&aacute;usula anti especulaci&oacute;n que el Ejecutivo sabe que no se va a cumplir porque el Tribunal Constitucional ya se ha encargado de delimitar qui&eacute;nes tienen las competencias en materia de clasificaci&oacute;n de vivienda p&uacute;blica.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras todo esto ocurre, los grandes proyectos como la Operaci&oacute;n Campamento de Madrid siguen languideciendo y dando la raz&oacute;n a quienes pensamos que solo la intervenci&oacute;n decidida en el mercado a corto plazo,&nbsp;la supresi&oacute;n de las ventajas fiscales a las Socimis, la construcci&oacute;n modular masiva y la imposici&oacute;n de impuestos sobre el suelo ocioso pueden provocar un cambio de rumbo en el mercado de la vivienda.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En resumen, el nuevo Plan de Vivienda apenas aporta nada estructural al tr&aacute;gico problema que nos asola. La especulaci&oacute;n y la vivienda como bien de inversi&oacute;n han ganado la batalla y as&iacute; lo reconocen en privado la cantidad ingente de rentistas que cada vez m&aacute;s han colonizado gran parte de la poblaci&oacute;n en Espa&ntilde;a, muchos de ellos y ellas sentados en el Congreso, en los Parlamentos y tambi&eacute;n en el Consejo de Ministros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Inurrieta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/politica-vivienda-genera-frustracion_129_13164815.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 19:52:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La política de vivienda solo genera frustración]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La formación que España necesita ya existe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/formacion-espana-necesita-existe_129_13161368.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/69c0a61b-73c1-42da-8d64-5890f5a4397e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La formación que España necesita ya existe"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La preocupación central no es tecnológica: es de equidad. Sin competencias para contrastar lo que genera un algoritmo, la IA puede ampliar la brecha entre quienes tienen habilidades digitales y quienes no. La FP es precisamente el espacio donde esa brecha se puede cerrar, si se actúa a tiempo</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Hay un dato que podr&iacute;a estar en el centro del debate educativo espa&ntilde;ol y que, sin embargo, apenas aparece en &eacute;l: entre el 73% y el 79,5% de los j&oacute;venes que finalizan con &eacute;xito sus estudios de Formaci&oacute;n Profesional (FP) se encuentran en situaci&oacute;n de empleo activo, </span><a href="https://cursos-formacion.camaramadrid.es/blog/insercion-laboral-fp-titulaciones-mayor-empleo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">frente al 66% de los universitarios</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">. Y esto es importante, porque pone en cuestionamiento la narrativa que durante d&eacute;cadas ha ordenado nuestras expectativas sobre qu&eacute; estudios son v&aacute;lidos y cu&aacute;les no. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Llevo a&ntilde;os trabajando con j&oacute;venes que llegaron a la Formaci&oacute;n Profesional casi por descarte. Muchos, convencidos de que hab&iacute;an fallado en algo. Y lo que encuentro, en la gran mayor&iacute;a de ocasiones, es lo contrario: j&oacute;venes que aprenden a una velocidad que el sistema anterior no supo ver, que conectan con lo que hacen porque tiene sentido pr&aacute;ctico, que en pocos meses recuperan una confianza que a&ntilde;os de fracasos escolares hab&iacute;an erosionado. La FP no los rescata a pesar de ser lo que es. Los rescata precisamente porque es lo que es. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Espa&ntilde;a tiene uno de los mercados laborales m&aacute;s exigentes de Europa. En los &uacute;ltimos quince a&ntilde;os, la econom&iacute;a espa&ntilde;ola ha dejado de crear empleos para trabajadores con bajo nivel educativo y, por el contrario, ha generado </span><a href="https://www.randstadresearch.es/formacion-profesional-y-empleabilidad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">2,5 millones de </span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">puestos que requieren de una alta cualificaci&oacute;n. Y, en ese contexto, la FP es una respuesta directa a lo que el mercado laboral est&aacute; pidiendo. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Pero este no es solo un fen&oacute;meno espa&ntilde;ol. Desde Ayuda en Acci&oacute;n llevamos a&ntilde;os acompa&ntilde;ando a j&oacute;venes en situaci&oacute;n de vulnerabilidad tambi&eacute;n en &Aacute;frica y Am&eacute;rica Latina. En esta &uacute;ltima regi&oacute;n, un informe reciente elaborado junto a la CEPAL muestra que la educaci&oacute;n t&eacute;cnico-profesional mejora el acceso al empleo en toda la regi&oacute;n y permite </span><a href="https://ayudaenaccion.org/informe-digitalizacion-latam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">elevar los ingresos hasta un 41%</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> frente a quienes solo tienen formaci&oacute;n secundaria. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Lo que hace que la FP funcione no es &uacute;nicamente su car&aacute;cter pr&aacute;ctico, aunque esto sea importante. Su verdadera fortaleza est&aacute; en que obliga al sistema educativo a mantenerse en di&aacute;logo constante con la realidad: con las empresas, los sectores productivos y las necesidades concretas de cada territorio. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">El reto que tenemos por delante no es convencer a nadie de que la FP es v&aacute;lida. Los datos ya lo hacen. El reto es que el sistema la trate como lo que es: una palanca estrat&eacute;gica para el empleo, la cohesi&oacute;n social y la reducci&oacute;n de la desigualdad. Que la inversi&oacute;n p&uacute;blica est&eacute; a la altura. Que los centros educativos tengan los recursos necesarios para acompa&ntilde;ar no solo la formaci&oacute;n t&eacute;cnica, sino tambi&eacute;n el itinerario personal de cada estudiante. Que los curr&iacute;culos incorporen las transformaciones que el mercado laboral ya est&aacute; viviendo, especialmente las que trae la inteligencia artificial. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Este &uacute;ltimo punto es algo que nos preocupa mucho a Ayuda en Acci&oacute;n. </span><a href="https://ayudaenaccion.org/actualidad/ia-desigualdad-fp-espana/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Un informe que publicamos junto al CSIC</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> nos avisaba de que el 90% del alumnado de FP Superior ya usa herramientas de IA generativa para tareas escolares &mdash;el 77% para preparar trabajos, el 55,7% para estudiar ex&aacute;menes&mdash; pero lo hace sin una estrategia pedag&oacute;gica clara. El 60% del profesorado reconoce necesitar formaci&oacute;n urgente, no solo para manejar las herramientas, sino para ense&ntilde;ar a pensar cr&iacute;ticamente ante ellas. La preocupaci&oacute;n central no es tecnol&oacute;gica: es de equidad. Sin competencias para contrastar lo que genera un algoritmo, la IA puede ampliar la brecha entre quienes tienen habilidades digitales y quienes no. La FP es precisamente el espacio donde esa brecha se puede cerrar, si se act&uacute;a a tiempo. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Lo que est&aacute; en juego no es solo el empleo juvenil, sino el modelo de sociedad que queremos construir: una en la que el talento no venga determinado por las circunstancias de partida, en la que la FP no sea una segunda oportunidad, sino la oportunidad, y en la que la formaci&oacute;n que conecta teor&iacute;a y pr&aacute;ctica sea reconocida por lo que ya est&aacute; demostrando: su capacidad para impulsar y transformar trayectorias, generando nuevas oportunidades. </span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Tortajada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/formacion-espana-necesita-existe_129_13161368.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Apr 2026 19:41:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La formación que España necesita ya existe]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La gran paradoja: defender el interés nacional requiere mayor gobernanza global]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/gran-paradoja-defender-interes-nacional-requiere-mayor-gobernanza-global_129_13161083.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a72136f7-e613-4169-92c9-6916e9927daf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La gran paradoja: defender el interés nacional requiere mayor gobernanza global"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un ataque ilegal a dos contra el cruel régimen de los ayatolás de Irán ha desencadenado una serie de problemas multifacéticos que pueden desestabilizar por completo el orden internacional. El mundo observa impávido otra vez: dolor, sufrimiento y parálisis internacional</p></div><p class="article-text">
        La reforma de la arquitectura internacional, hist&oacute;ricamente, se ha considerado un lujo que debe acometerse en momentos de paz y prosperidad. Sin embargo, la rabiosa actualidad del mundo contempor&aacute;neo se lleva a&ntilde;os empe&ntilde;ando en transmitirnos lo contrario: en ausencia de instrumentos pol&iacute;ticos internacionales efectivos, no hay reacci&oacute;n efectiva posible ante problemas de dimensiones &eacute;picas, cuyas soluciones parecen obvias para la mayor parte de la poblaci&oacute;n, pero que no llegan por falta de voluntad pol&iacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La crisis financiera que explot&oacute; en Estados Unidos en el 2008 se expandi&oacute; r&aacute;pidamente por el mundo y se transform&oacute; en una gran crisis econ&oacute;mica global, que inspir&oacute; a los l&iacute;deres pol&iacute;ticos m&aacute;s importantes del planeta a reunirse, en reiteradas ocasiones, para, en palabras de Sarkozy, &ldquo;refundar el capitalismo&rdquo;. Tal refundaci&oacute;n de la gobernanza econ&oacute;mica mundial, no obstante, nunca lleg&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s, durante las revueltas que sacudieron a gran parte del mundo isl&aacute;mico conocidas como la <em>Primavera &Aacute;rabe</em>, diversos estados usaron el aparato militar para reprimir duramente a su poblaci&oacute;n, ante la mirada at&oacute;nita de la opini&oacute;n p&uacute;blica informada. El Consejo de Seguridad de la ONU, salvo en el caso libio &mdash;cuyo desenlace requiere su propia historia&mdash;, estuvo paralizado por vetos cruzados de sus miembros permanentes. Una de las m&uacute;ltiples consecuencias de dicha violencia fue la crisis de refugiados, principalmente procedentes de Siria, que afect&oacute; a Europa en el 2014. En esa ocasi&oacute;n, se observ&oacute; que la misma Uni&oacute;n Europea, s&iacute;mbolo de gobernanza supranacional efectiva, en materia de pol&iacute;tica exterior y seguridad no estaba lo suficientemente integrada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La siguiente gran crisis, la de la Covid-19, unos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, aprision&oacute; a la humanidad en uno de los mayores experimentos pol&iacute;ticos y sociales en tiempo real conocidos. El virus no conoc&iacute;a fronteras y la protecci&oacute;n de cada persona y pa&iacute;s depend&iacute;a de una protecci&oacute;n sist&eacute;mica. No obstante, a pesar de los estallidos ef&iacute;meros de conciencia sobre la naturaleza comunitaria e interconectada de los problemas, as&iacute; como de las soluciones requeridas, que condujeron a personalidades como Gordon Brown a proclamar la necesidad de una &ldquo;forma temporal de gobierno mundial&rdquo;, la reforma internacional nunca lleg&oacute;. De hecho, la carrera por la vacuna pas&oacute; de ser un gran proyecto colectivo a una lucha entre naciones y farmac&eacute;uticas por hacerse antes con un ant&iacute;doto para su poblaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque seguramente la pandemia haya sido el principal y desaprovechado potencial revulsivo de la gran restructuraci&oacute;n requerida del sistema de gobernanza global&mdash;desde la misma concepci&oacute;n de las Naciones Unidas&mdash;, la invasi&oacute;n rusa de Ucrania supuso una nueva sacudida. Las noticias, en tiempo real, relataban la ruptura impune de las m&aacute;s m&iacute;nimas normas del derecho internacional p&uacute;blico que apuntalan el sistema de seguridad colectiva del que forman parte tanto Rusia, como Ucrania, Estados Unidos y los pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea: la no agresi&oacute;n y el respeto de la soberan&iacute;a nacional. De nuevo, la ONU en general y el Consejo de Seguridad en particular &mdash;el &uacute;nico mecanismo autorizado, m&aacute;s all&aacute; de la leg&iacute;tima defensa, para usar la fuerza a fin de detener una agresi&oacute;n&mdash; paralizados.
    </p><p class="article-text">
        Desafortunadamente, el relato contin&uacute;a. Sin que la guerra inducida por Rusia haya terminado, el atentado atroz de Ham&aacute;s desat&oacute; una reacci&oacute;n de Israel de dimensiones desconocidas para la mayor parte de esta generaci&oacute;n, al menos en Occidente, contra la indefensa poblaci&oacute;n de Gaza y, en menor medida, del L&iacute;bano. Y el mundo mirando, tanto la destrucci&oacute;n de una poblaci&oacute;n como la inoperatividad de todos los instrumentos internacionales para la protecci&oacute;n de la poblaci&oacute;n civil de los excesos de un estado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, dos nuevas agresiones impunes del derecho internacional p&uacute;blico m&aacute;s b&aacute;sico han golpeado la actualidad: una intervenci&oacute;n unilateral de Estados Unidos en Venezuela, rompiendo la soberan&iacute;a de un estado &mdash;con un gobierno m&aacute;s o menos leg&iacute;timo, pero esta es otra cuesti&oacute;n&mdash;; y un ataque ilegal a dos sobre el cruel r&eacute;gimen de los ayatol&aacute;s de Ir&aacute;n, que ha desencadenado una serie de problemas multifac&eacute;ticos que pueden desestabilizar por completo el orden internacional. El mundo observando imp&aacute;vido otra vez: dolor, sufrimiento y par&aacute;lisis internacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una mirada superficial de todo este panorama probablemente lleve a la conclusi&oacute;n, parcialmente correcta, de que es el resultado de que cada pa&iacute;s busca su propio inter&eacute;s, porque lo que domina el mundo es la fuerza y no las normas internacionales que nos hemos dado. Sin embargo, al rascar m&aacute;s all&aacute; de la superficie, se llega a otra conclusi&oacute;n que es la que se conecta con la paradoja enunciada arriba. Una mirada sofisticada del inter&eacute;s nacional m&aacute;s burdo pone de relieve que para que un pa&iacute;s salvaguarde su bienestar a medio plazo, en un mundo interconectado, complejo, comprimido, con problemas entreverados de maneras extremadamente sutiles, cualquier problema que afecte al resto, ya sea econ&oacute;mico o violento, pronto le afectar&aacute; negativamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En otras palabras, reformar la arquitectura de gobernanza global a la luz del principio del bien com&uacute;n, la prosperidad colectiva, la justicia, la sostenibilidad y la paz internacional no ha de considerarse un acto altruista, fruto del idealismo ut&oacute;pico, sino una imperiosa necesidad para asegurar la viabilidad pol&iacute;tica, econ&oacute;mica y social &mdash;el inter&eacute;s nacional bien entendido&mdash; de cualquier pa&iacute;s, ya sea Estados Unidos, Israel, Rusia o Ir&aacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si no se avanza en esa direcci&oacute;n, que est&aacute; recogida en el nunca activado art&iacute;culo 109 de la misma carta de las Naciones Unidas, perderemos todas las personas, organizaciones y naciones del planeta. Ya no es un lujo; es cuesti&oacute;n de supervivencia.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio García-Magariño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/gran-paradoja-defender-interes-nacional-requiere-mayor-gobernanza-global_129_13161083.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Apr 2026 19:41:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Irán,Rusia,Ucrania]]></media:keywords>
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