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    <title><![CDATA[elDiario.es - Tribuna Abierta]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Tribuna Abierta]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La violencia de los colonos es esencial para el proyecto de eliminación de Palestina por parte de Israel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/violencia-colonos-esencial-proyecto-eliminacion-palestina-parte-israel_129_13512124.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0ad0c755-11c5-4884-94ae-aed3c20844ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151346.jpg" width="4055" height="2281" alt="La violencia de los colonos es esencial para el proyecto de eliminación de Palestina por parte de Israel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Presentar los ataques de los colonos israelíes armados como la acción de extremistas aislados que actúan al margen del Estado oculta una realidad mucho más inquietante: en Cisjordania, colonos, ejército y otras instituciones funcionan cada vez más como partes de un mismo mecanismo de violencia y desposesión</p><p class="subtitle">'Proyecto eliminación': el plan de Israel para hacer la vida imposible a los palestinos de Cisjordania</p></div><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, la comunidad internacional, los medios de comunicaci&oacute;n e, incluso, parte de la sociedad israel&iacute; han denunciado la &ldquo;violencia de los colonos&rdquo; como si se tratara de un fen&oacute;meno de grupos extremistas ajenos al Estado. Esa descripci&oacute;n no explica lo que ocurre en Cisjordania. Peor a&uacute;n, contribuye a ocultarlo.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.btselem.org/sites/default/files/publications/202609_the_elimination_project_summary_es.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">El reciente informe que hemos publicado desde B&rsquo;Tselem</a> muestra que la violencia ejercida por milicias de colonos armados forma parte de un sistema mucho m&aacute;s amplio. No se trata de una anomal&iacute;a de la ocupaci&oacute;n, sino de una de las herramientas del proyecto de eliminaci&oacute;n: la reorganizaci&oacute;n del territorio y de las condiciones de vida para hacer permanente y continua la presencia israel&iacute;-jud&iacute;a, mientras la existencia palestina se vuelve fragmentada, insegura y, finalmente, inviable.
    </p><p class="article-text">
        Desde el 7 de octubre de 2023, la simbiosis entre colonos y Estado adquiri&oacute; una nueva dimensi&oacute;n: miles de colonos fueron reclutados y armados para integrar unidades de defensa territorial en sus zonas de residencia. Los escuadrones de emergencia se ampliaron y recibieron entrenamiento y equipamiento militar. Los coordinadores de seguridad de los asentamientos poseen poderes oficiales para detener y registrar a la poblaci&oacute;n palestina y distribuir armas militares. Al mismo tiempo, el Gobierno flexibiliz&oacute; los requisitos para portar armas. Durante los seis meses posteriores al 7 de octubre se documentaron m&aacute;s de 700 ataques de colonos y en casi la mitad de ellos participaron atacantes uniformados.
    </p><p class="article-text">
        No hay una frontera clara entre &ldquo;el Estado&rdquo; y &ldquo;los colonos&rdquo;. En Cisjordania esa frontera se ha erosionado en las pasadas d&eacute;cadas y, desde octubre de 2023, se ha vuelto pr&aacute;cticamente inexistente. Soldados, polic&iacute;as, unidades de colonos con armas provistas por el Estado, coordinadores de seguridad de los asentamientos, escuadrones de emergencia y milicias de colonos act&uacute;an muchas veces como partes complementarias de un mismo sistema. Los colonos atacan con armas proporcionadas por el Estado; los soldados presencian los ataques sin intervenir o participan en ellos directamente; el ej&eacute;rcito bloquea carreteras o dispara contra los palestinos que intentan defender sus tierras y familias.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, adem&aacute;s de los grandes asentamientos, Israel cuenta con un dispositivo mucho m&aacute;s rentable y eficaz para apoderarse de extensas &aacute;reas: <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ovejas-excavadoras-colonias-salvajes-israel-tomaron-tierras-mohammed-buena-parte-palestina_1_12183700.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las llamadas granjas de colonos</a>. Mediante el establecimiento de una peque&ntilde;a granja financiada con fondos p&uacute;blicos, con apoyo policial y militar, se ejerce el dominio sobre el territorio y la poblaci&oacute;n. Primero, se impide a los pastores palestinos acceder a sus tierras; luego, se da&ntilde;an sus cultivos y reba&ntilde;os y, por &uacute;ltimo, se intensifican las amenazas y la violencia contra ellos.
    </p><p class="article-text">
        El Estado no necesita firmar y ejecutar una orden formal de expulsi&oacute;n. Lo que hace es crear unas condiciones en las que es inviable permanecer. Reducir todo esto a &ldquo;violencia de colonos&rdquo; es falsear la realidad. Las granjas de colonos reciben infraestructura, presupuesto, armas y protecci&oacute;n estatales. Las autoridades asignan tierras de pastoreo; los consejos regionales y el ej&eacute;rcito cooperan con las granjas y, una vez que la comunidad palestina abandona su lugar de residencia, se establecen carreteras, caravanas, cercas y nuevas explotaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Como concluye nuestro informe, las milicias que operan desde estas granjas no deben entenderse como un elemento externo al Estado, sino como un brazo operativo del mecanismo de control territorial en el que la distinci&oacute;n entre lo civil y lo militar pierde su sentido. La violencia hace inviable la permanencia de los palestinos y las instituciones israel&iacute;es consolidan despu&eacute;s el dominio territorial. Este es el sistema mediante el que fueron expulsadas 66 comunidades palestinas desde el mes de octubre 2023.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha desplegado con mayor claridad este espectro de violencia. Una y otra vez, decenas o centenares de colonos irrumpen en pueblos palestinos &mdash;como Huwara, Beita o <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/tropas-israelies-expulsan-casas-familias-palestinas-asedio-colonos-meticuloso-limpieza-etnica_1_13446843.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Qusra</a>, entre otros&mdash; acompa&ntilde;ados por soldados, incendian casas y atacan a sus habitantes. Cuando los palestinos intentan defenderse, los soldados les lanzan gases lacrim&oacute;genos y, en algunos casos, les disparan con munici&oacute;n real. 
    </p><p class="article-text">
        En muchos casos, los colonos que llevan a cabo los ataques utilizan armas que recibieron del Estado para disparar contra la poblaci&oacute;n palestina, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/escala-violencia-cisjordania-cifra-palestinos-asesinados-colonos-disparo-inicio-guerra-iran_1_13129726.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">provocando en muchas ocasiones v&iacute;ctimas mortales</a>. Estos ataques ponen de manifiesto la creciente difuminaci&oacute;n de la frontera entre los representantes oficiales y no oficiales del r&eacute;gimen israel&iacute;. La impunidad casi total de la que gozan quienes atacan a palestinos, sean colonos o soldados, pone en evidencia el respaldo sist&eacute;mico que reciben quienes ejercen esta violencia.
    </p><p class="article-text">
        La impunidad no es una mera consecuencia de los ataques. Es una condici&oacute;n para que el mecanismo funcione: seg&uacute;n datos de la ONG israel&iacute; Yesh Din, citados en el informe, de 1.750 casos policiales abiertos contra colonos por ataques a palestinos entre 2005 y 2025, solo el 6,7% dio lugar a una acusaci&oacute;n formal y apenas un 3% termin&oacute; con una condena total o parcial. La violencia tiene un coste m&iacute;nimo para quien la ejerce y existencial para quien la padece.
    </p><p class="article-text">
        Esta configuraci&oacute;n desaf&iacute;a incluso el lenguaje habitual. &iquest;Qui&eacute;n es colono y qui&eacute;n es soldado cuando un residente de un asentamiento viste uniforme, porta un arma estatal y act&uacute;a en la zona donde vive? &iquest;Qu&eacute; significa que un colono es un &ldquo;civil&rdquo; israel&iacute;, cuando puede detener a un palestino, cerrar una carretera o se&ntilde;alar a qui&eacute;n deben arrestar los soldados?
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en Espa&ntilde;a, al final del franquismo y durante la Transici&oacute;n, muchas organizaciones operaron en un espacio igualmente ambiguo entre la violencia ultraderechista y sectores de los aparatos de seguridad. Lo relevante no es que los casos sean hist&oacute;ricamente equiparables, sino el mecanismo: el Estado delega parte de la violencia en actores que se presentan como privados, pero al armarlos, integrarlos en sus redes de informaci&oacute;n y garantizarles impunidad los convierte en parte de su propio aparato.
    </p><p class="article-text">
        Europa debe extraer una conclusi&oacute;n inc&oacute;moda. Si se contin&uacute;a tratando al Estado israel&iacute; como si fuera la instancia encargada de contener la violencia de los colonos, se reproduce una ficci&oacute;n que alimenta esa misma violencia. El problema no es la incapacidad del Estado para frenar a los extremistas, sino un sistema en el que las instituciones estatales arman, informan, financian y protegen a quienes transforman el territorio por la fuerza.
    </p><p class="article-text">
        Para entender lo que en B'Tselem hemos llamado 'proyecto de eliminaci&oacute;n' en Cisjordania, debemos abandonar la imagen del colono enfrentado al Estado. La realidad es que el colono armado y el Estado no est&aacute;n en bandos opuestos. Son piezas de un mismo mecanismo.
    </p><p class="article-text">
        <em>Ori Givati es director de Relaciones Internacionales de la organizaci&oacute;n israel&iacute; B'Tselem</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ori Givati]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/violencia-colonos-esencial-proyecto-eliminacion-palestina-parte-israel_129_13512124.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Sep 2026 20:33:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La violencia de los colonos es esencial para el proyecto de eliminación de Palestina por parte de Israel]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Israel,Asentamientos israelíes,Cisjordania,Palestina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Quiere el PP convertir Ceuta en las nuevas "armas de destrucción masiva"?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/quiere-pp-convertir-ceuta-nuevas-armas-destruccion-masiva_129_13512185.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a5681b5b-9a80-4648-ae8b-830399bf7443_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x993y259.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Quiere el PP convertir Ceuta en las nuevas &quot;armas de destrucción masiva&quot;?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Puede sostener que Marruecos fue desbordado. Puede preguntarse si algunos agentes actuaron incorrectamente. Puede exigir que se determine por qué fallaron determinados dispositivos. Puede reclamar explicaciones sobre cualquier imagen o comunicación sospechosa. Puede incluso defender como hipótesis que existió permisividad. Pero hay una distancia enorme entre todas esas cuestiones y afirmar que Marruecos estuvo detrás de la operación</p></div><p class="article-text">
        Hay afirmaciones pol&iacute;ticas que, a fuerza de repetirse, terminan adquiriendo apariencia de hechos probados. Y precisamente por eso conviene formular una pregunta inc&oacute;moda: &iquest;quiere el Partido Popular hacer con la supuesta responsabilidad de Marruecos en la entrada masiva de Ceuta lo mismo que se hizo hace m&aacute;s de veinte a&ntilde;os con las armas de destrucci&oacute;n masiva de Irak: convertir una hip&oacute;tesis en una certeza pol&iacute;tica mediante su repetici&oacute;n constante? 
    </p><p class="article-text">
        La comparaci&oacute;n no pretende equiparar dos acontecimientos de naturaleza y gravedad completamente distintas. La guerra de Irak y lo sucedido en Ceuta no son comparables. Lo que s&iacute; puede compararse es un m&eacute;todo de construcci&oacute;n del relato pol&iacute;tico: partir de indicios, interpretaciones o informes parciales; eliminar progresivamente los matices y las dudas; repetir una conclusi&oacute;n categ&oacute;rica; y terminar present&aacute;ndola ante la opini&oacute;n p&uacute;blica como si estuviera definitivamente demostrada. 
    </p><p class="article-text">
        El PP ha afirmado estos d&iacute;as que &ldquo;Marruecos es responsable de lo ocurrido por acci&oacute;n u omisi&oacute;n&rdquo;, ha hablado de &ldquo;ataque h&iacute;brido&rdquo;, &ldquo;invasi&oacute;n&rdquo; y &ldquo;violaci&oacute;n grave de la integridad territorial&rdquo; espa&ntilde;ola. El problema no es que un partido de la oposici&oacute;n plantee hip&oacute;tesis, formule preguntas o exija una investigaci&oacute;n. Eso es perfectamente leg&iacute;timo. El problema comienza cuando la conclusi&oacute;n precede a la prueba. 
    </p><h2 class="article-text">Lo que dicen los documentos </h2><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n por el Gobierno espa&ntilde;ol de 40 informes y comunicaciones permite ahora discutir sobre documentos y no solamente sobre declaraciones pol&iacute;ticas. 
    </p><p class="article-text">
        Y existe un dato particularmente relevante: un informe de la Jefatura de Informaci&oacute;n de la Guardia Civil consider&oacute; &ldquo;poco probable&rdquo; que Marruecos hubiera consentido o incentivado la entrada masiva. Entre los elementos considerados figuraban el despliegue de unos 1.000 efectivos marroqu&iacute;es y la interceptaci&oacute;n de centenares de personas antes de la avalancha. Otro informe policial apunt&oacute; a la propia organizaci&oacute;n de los migrantes. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n sabemos que el CNI detect&oacute; convocatorias en redes sociales y que el 29 de julio comunic&oacute; esa informaci&oacute;n no solamente a autoridades espa&ntilde;olas, sino tambi&eacute;n a los servicios de inteligencia marroqu&iacute;es. Los grupos identificados acumulaban unos 180.000 seguidores. 
    </p><p class="article-text">
        Nada de ello permite afirmar que todo est&eacute; aclarado. Hay documentos, im&aacute;genes y comportamientos que merecen investigaci&oacute;n. La Audiencia Nacional est&aacute; precisamente investigando los hechos y su posible car&aacute;cter organizado. 
    </p><p class="article-text">
        Pero investigar qui&eacute;n organiz&oacute; una entrada masiva no equivale a haber demostrado que la organiz&oacute; el Estado marroqu&iacute;. Esta diferencia es esencial. 
    </p><h2 class="article-text">La lecci&oacute;n de Irak </h2><p class="article-text">
        En 2002 y 2003 se asegur&oacute; ante la opini&oacute;n p&uacute;blica internacional que Irak dispon&iacute;a de armas de destrucci&oacute;n masiva. Aquella afirmaci&oacute;n se convirti&oacute; en uno de los argumentos fundamentales para justificar la guerra. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s se comprob&oacute; que evaluaciones esenciales hab&iacute;an exagerado lo que realmente respaldaba la informaci&oacute;n disponible. Una investigaci&oacute;n parlamentaria estadounidense concluy&oacute; que varios de los principales juicios de inteligencia hab&iacute;an sido exagerados o carec&iacute;an de suficiente respaldo en la informaci&oacute;n subyacente. Las investigaciones brit&aacute;nicas revelaron igualmente importantes incertidumbres, deficiencias y fuentes que resultaron poco fiables. 
    </p><p class="article-text">
        La ense&ntilde;anza que dej&oacute; Irak no deber&iacute;a ser partidista. Es mucho m&aacute;s sencilla y universal: cuando se acusa a un Estado de una actuaci&oacute;n extremadamente grave, cuanto mayor sea la acusaci&oacute;n, mayor debe ser la exigencia de prueba. 
    </p><p class="article-text">
        No basta con que una hip&oacute;tesis parezca plausible. No basta con im&aacute;genes susceptibles de distintas interpretaciones. No basta con que diez peri&oacute;dicos reproduzcan una misma afirmaci&oacute;n. Y tampoco basta con repetirla cien veces desde una tribuna parlamentaria. La repetici&oacute;n no transforma un indicio en una prueba. De &ldquo;pudo ocurrir&rdquo; a &ldquo;Marruecos lo hizo&rdquo;. Ese es precisamente el salto que deber&iacute;a evitar el PP.
    </p><p class="article-text">
        Puede sostener que Marruecos fue desbordado. Puede preguntarse si algunos agentes actuaron incorrectamente. Puede exigir que se determine por qu&eacute; fallaron determinados dispositivos. Puede reclamar explicaciones sobre cualquier imagen o comunicaci&oacute;n sospechosa. Puede incluso defender como hip&oacute;tesis que existi&oacute; permisividad. 
    </p><p class="article-text">
        Pero hay una distancia enorme entre todas esas cuestiones y afirmar que Marruecos estuvo detr&aacute;s de la operaci&oacute;n. &iquest;D&oacute;nde est&aacute; la orden? &iquest;Qui&eacute;n la dio? &iquest;A qu&eacute; organismo marroqu&iacute;? &iquest;A trav&eacute;s de qu&eacute; cadena de mando? &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n las comunicaciones que acreditan una decisi&oacute;n del Estado? &iquest;D&oacute;nde est&aacute; la prueba de que las decenas de miles de personas fueron movilizadas por las autoridades marroqu&iacute;es y no por redes sociales, grupos organizados u otros actores? 
    </p><p class="article-text">
        Si aparecen esas pruebas, deber&aacute;n examinarse con toda su gravedad. Si no aparecen, la prudencia no constituye una defensa de Marruecos: constituye una exigencia elemental de rigor. Una pregunta especialmente pertinente para el PP. La comparaci&oacute;n con Irak adquiere adem&aacute;s una dimensi&oacute;n pol&iacute;tica particular porque Espa&ntilde;a vivi&oacute; directamente aquel episodio bajo un Gobierno del Partido Popular. Precisamente por ello, el PP deber&iacute;a ser uno de los partidos m&aacute;s conscientes del enorme coste que supone transformar informaci&oacute;n incompleta en certezas pol&iacute;ticas sobre la responsabilidad de otro Estado. Veintitr&eacute;s a&ntilde;os despu&eacute;s, nadie deber&iacute;a necesitar otra experiencia semejante para comprender la diferencia entre sospechar, investigar, demostrar y condenar. En Ceuta ocurri&oacute; algo extraordinariamente grave. Debe investigarse hasta el final. Deben determinarse responsabilidades individuales, organizativas o estatales all&iacute; donde las pruebas conduzcan. Espa&ntilde;a tiene todo el derecho a hacerlo y Marruecos debe colaborar en el esclarecimiento de los hechos. Pero la investigaci&oacute;n no puede tener escrita su conclusi&oacute;n de antemano. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso la pregunta no es si el PP tiene derecho a criticar a Marruecos. Naturalmente que lo tiene. La pregunta es otra: &iquest;quiere realmente averiguar qu&eacute; ocurri&oacute; en Ceuta o pretende convertir primero a Marruecos en culpable y buscar despu&eacute;s las pruebas que permitan sostener esa conclusi&oacute;n? Porque si se opta por lo segundo, corremos el riesgo de recuperar una vieja f&oacute;rmula que la historia ya desacredit&oacute;: primero se construye una certeza pol&iacute;tica, despu&eacute;s se repite hasta convertirla en verdad p&uacute;blica y, finalmente, se espera que aparezcan las pruebas. En Irak, aquellas armas nunca aparecieron. En Ceuta, antes de se&ntilde;alar a un Estado como autor de un ataque contra Espa&ntilde;a, ser&iacute;a conveniente asegurarse de que esta vez las pruebas existan antes que la acusaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Abderrahmán El Fathi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/quiere-pp-convertir-ceuta-nuevas-armas-destruccion-masiva_129_13512185.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Sep 2026 20:00:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Marruecos,Ceuta,Inmigración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ceuta: toda la infancia necesita y merece cuidado, protección y futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ceuta-infancia-necesita-merece-cuidado-proteccion-futuro_129_13511857.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abc41fef-cb3f-4ad1-a160-fd767af767e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150883.jpg" width="1946" height="1095" alt="Ceuta: toda la infancia necesita y merece cuidado, protección y futuro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un mes y medio después de la llegada, y pese a los esfuerzos realizados, todavía no se ha conseguido identificar y derivar a muchas personas, incluidos niños y niñas, a centros o espacios seguros. El sistema de protección se ha visto sobrepasado y las posibles soluciones no son rápidas ni inmediatas, aunque deben acelerarse</p></div><p class="article-text">
        Dec&iacute;a la c&eacute;lebre actriz Audrey Hepburn, Embajadora de Buena Voluntad de UNICEF desde 1988 hasta su muerte en 1993, que &ldquo;cuidar a los ni&ntilde;os no tiene nada que ver con la pol&iacute;tica&rdquo;. Esta m&aacute;xima aplica a cada ni&ntilde;o y ni&ntilde;a del mundo, est&eacute; donde est&eacute;, e independientemente de su procedencia, su g&eacute;nero o sus circunstancias. Tambi&eacute;n en Ceuta, donde en las &uacute;ltimas semanas hay una situaci&oacute;n retadora y dif&iacute;cil para los miles de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que han llegado a la ciudad aut&oacute;noma, y tambi&eacute;n para aquellos que ya viv&iacute;an all&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La infancia que arriesg&oacute; su vida en el mar para llegar a Espa&ntilde;a vive en la incertidumbre sobre su futuro y en unas malas condiciones de alimentaci&oacute;n, salud, higiene y protecci&oacute;n. Especialmente los ni&ntilde;os y adolescentes que a&uacute;n siguen en las calles o escondidos en el monte o en casas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la llegada de miles de personas, una situaci&oacute;n sin precedentes en nuestro pa&iacute;s tanto por el n&uacute;mero como por la velocidad ha tenido y tiene un impacto significativo en la vida de la poblaci&oacute;n ceut&iacute; y de forma especial en su infancia. Las familias est&aacute;n preocupadas y afrontan con incertidumbre momentos tan cotidianos como un inicio de curso escolar que este a&ntilde;o no se ha producido con la normalidad de siempre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde UNICEF Espa&ntilde;a, nuestra mirada est&aacute; puesta en todos los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. Nos preocupa el bienestar de todos y cada uno ellos: de quienes han visto su rutina alterada y sienten la disrupci&oacute;n en su ciudad, y de quienes han llegado y se encuentran solos y desprotegidos. El reto, por tanto, es doble. Se debe normalizar de nuevo la vida de la infancia residente en Ceuta, que puedan acudir al colegio y acceder a espacios de ocio, juego y deporte sin incidentes. Y, al mismo tiempo, se tienen que ofrecer medidas de protecci&oacute;n y condiciones adecuadas a los reci&eacute;n llegados, cuya situaci&oacute;n es, en muchos casos, cr&iacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El desaf&iacute;o no es menor. Un mes y medio despu&eacute;s de la llegada, y pese a los esfuerzos realizados, todav&iacute;a no se ha conseguido identificar y derivar a muchas personas, incluidos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, a centros o espacios seguros. El sistema de protecci&oacute;n se ha visto sobrepasado y las posibles soluciones no son r&aacute;pidas ni inmediatas, aunque deben acelerarse. Estas pasan por el aumento de los recursos de acogida disponibles y la agilidad de los procesos de identificaci&oacute;n de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as solos y de su derivaci&oacute;n a espacios seguros. Es necesario poner a la infancia en el centro de las decisiones pol&iacute;ticas y evaluar caso por caso la situaci&oacute;n particular y las vulnerabilidades de cada ni&ntilde;o, ni&ntilde;a y adolescente para que las medidas que se adopten respondan &uacute;nicamente a su inter&eacute;s superior, a lo mejor para cada uno, una vez que se le ha escuchado y se han valorado sus circunstancias y lo que le motiv&oacute; a salir de su pa&iacute;s. Esto responde a principios universales de protecci&oacute;n de la infancia, recogidos en la legislaci&oacute;n espa&ntilde;ola y, por lo tanto, de obligado cumplimiento para las administraciones p&uacute;blicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para avanzar en ello, es esencial la reci&eacute;n puesta en marcha Unidad de Emergencia especializada en Infancia (UMAIME), propuesta por UNICEF Espa&ntilde;a y liderada por el Ministerio de Juventud e Infancia, para apoyar a las administraciones y entidades que trabajan directamente con la infancia en situaciones de emergencia como esta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo hemos trasladado durante estas &uacute;ltimas semanas a las autoridades e instituciones con las que nos hemos ido reuniendo para garantizar que todos los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as en Ceuta sean la m&aacute;xima prioridad. Algo que requiere la coordinaci&oacute;n entre todos los actores implicados y una responsabilidad compartida entre la Ciudad de Ceuta, el gobierno central y las comunidades aut&oacute;nomas. Ceuta no puede abordar sola una crisis migratoria de esta magnitud; una gesti&oacute;n adecuada y coordinada de la misma, que incluya traslados a otras Comunidades, repercutir&aacute; tambi&eacute;n en el bienestar de la infancia ceut&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tenemos que garantizar que los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que ya viv&iacute;an en Ceuta se sientan protegidos en su propia ciudad, reforzando tambi&eacute;n servicios como los de apoyo psicosocial. Y no es aceptable que haya miles de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as solos, en las calles y sin acceso a los servicios m&aacute;s b&aacute;sicos. Toda la infancia merece que sus derechos se cumplan y que se garantice su protecci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La protecci&oacute;n de la infancia ceut&iacute; y la protecci&oacute;n de la infancia migrante no son objetivos contrapuestos. Todo lo contrario, los espacios seguros, las condiciones adecuadas, el registro y valoraci&oacute;n con garant&iacute;as de cada ni&ntilde;o o ni&ntilde;a migrante, los traslados a otras Comunidades Aut&oacute;nomas para compartir la responsabilidad&hellip; son tambi&eacute;n el camino para normalizar la situaci&oacute;n de la infancia ceut&iacute;. Y m&aacute;s all&aacute;, es el camino para garantizar que todos los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que est&aacute;n hoy en Ceuta crezcan seguros, protegidos y con sus derechos plenamente respetados.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Vera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ceuta-infancia-necesita-merece-cuidado-proteccion-futuro_129_13511857.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Sep 2026 20:00:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ceuta: toda la infancia necesita y merece cuidado, protección y futuro]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sajonia-Anhalt: ciegos, sordos y fatalmente mudos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/baja-sajonia-ciegos-sordos-fatalmente-mudos_129_13508239.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ec45d03-a041-4ce9-8693-c3f2b0fef3b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x618y365.jpg" width="1200" height="675" alt="Sajonia-Anhalt: ciegos, sordos y fatalmente mudos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El auge del voto a la extrema derecha responde a algo y el combate democrático que se debe llevar a cabo debe centrarse en ese “algo”. Hasta ahora las fuerzas democráticas han combatido el efecto y no la causa</p></div><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de las informaciones sobre la victoria de la extrema derecha en las elecciones regionales en Sajonia-Anhalt del domingo pasado siguieron el guion de este tipo de acontecimientos: sorpresa, alarma, llamada de atenci&oacute;n, incredulidad. Palabras y expresiones que se vienen repitiendo desde hace exactamente diez a&ntilde;os, a ra&iacute;z del refer&eacute;ndum del Brexit en Reino Unido y de la elecci&oacute;n de Donald Trump en Estados Unidos. Sorpresa e incredulidad que entonces estaban justificadas, pero &iquest;ahora?
    </p><h2 class="article-text">Ciegos</h2><p class="article-text">
        Hemos perdido la cuenta de las victorias de las distintas fuerzas de extrema derecha, nacional populistas, xen&oacute;fobas, nacionalistas y dem&aacute;s encarnaciones del odio que se han ido produciendo a lo largo de esta d&eacute;cada en todo el mundo, y aun as&iacute; algunos siguen maravill&aacute;ndose, sorprendidos y se dir&iacute;a que felizmente aterrados, ante cada una de ellas, sin parecer que hayan aprendido nada, como si hubiesen estado todo este tiempo en Plut&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; sorpresa puede deparar el resultado cuando todas las encuestas lo anunciaban? Es m&aacute;s, solo hab&iacute;a que retrotraerse al resultado de las elecciones federales del a&ntilde;o pasado, cuando AfD ya rebas&oacute; el medio mill&oacute;n de votos, m&aacute;s que doblando su resultado de cuatro a&ntilde;os antes. Estaba cantado, para cualquiera que quisiera verlo. Pero vivimos en un mundo en presente continuo, sometidos a una dieta de esc&aacute;ndalos concatenados, que aparecen con la mayor estridencia y desaparecen sin dejar nada atr&aacute;s, desconectados de cualquier referente, sin pasado ni futuro, puro presente. Vendr&aacute;n m&aacute;s elecciones regionales en Alemania&hellip; y nos har&aacute;n igual de ciegos.
    </p><p class="article-text">
        Y seguiremos hablando (y escribiendo en grandes titulares) que sus resultados ser&aacute;n un &ldquo;se&ntilde;al de alarma para Europa&rdquo;, sin querer entender que la alarma ya hace tiempo que est&aacute; instalada en el mismo coraz&oacute;n de Europa, en el que act&uacute;a con total normalidad una coalici&oacute;n pol&iacute;tica entre la derecha tradicional y las fuerzas emergentes de la extrema derecha. Su &uacute;ltima actuaci&oacute;n conjunta fue la concentraci&oacute;n de eurodiputados de estas fuerzas a las puertas del Europarlamento en apoyo (sic) de Ceuta. Ah&iacute;, en esa foto, se expresaba la nueva coalici&oacute;n dominante en nuestra Europa democr&aacute;tica: los populares junto con la extrema derecha, bendecidos por el jefe del PPE, Manfred Weber, el gran arquitecto del acercamiento a los ultras.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente el partido de Weber, la CDU, ha sido la gran derrotada. Pero no solo eso. Seg&uacute;n los sondeos, uno de cada cuatro de los que votaron a los cristianodem&oacute;cratas en 2021 habr&iacute;an optado esta vez por AfD. Ese es el precio que est&aacute; pagando la derecha en todo el continente por su acercamiento al lado oscuro. Ese s&iacute; que es el gran remplazo. Pr&oacute;xima parada, Francia.
    </p><h2 class="article-text">Sordos</h2><p class="article-text">
        Otra de las &ldquo;sorpresas&rdquo; que nos deja el resultado en es la intens&iacute;sima movilizaci&oacute;n del electorado, el principal beneficiario de la cual ha sido (&iquest;qui&eacute;n lo dir&iacute;a?) la extrema derecha. Nada nuevo. Llevamos viendo esto elecci&oacute;n tras elecci&oacute;n. Una parte muy significativa de los buenos resultados de los partidos ultras se explica por su capacidad de atraer a las urnas a una parte muy importante de la poblaci&oacute;n que, hasta la aparici&oacute;n de estas fuerzas, no se sent&iacute;a llamada a participar en el proceso democr&aacute;tico. He ah&iacute; la paradoja: fuerzas que propugnan en mayor o menor medida la desaparici&oacute;n de la democracia son capaces de activar para el juego democr&aacute;tico a grandes capas de la sociedad, a los dejados de lado por el sistema, los que se sienten abandonados por los partidos tradicionales, los partidos democr&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Partidos que se han mostrado sordos, cuando no desde&ntilde;osos, a los llamados de atenci&oacute;n de estas personas. Hillary Clinton, en la campa&ntilde;a de 2016, cuando todo empez&oacute;, los calific&oacute; de &ldquo;basket of deplorables&rdquo;. Desde entonces se han sucedido los descalificativos hacia esa parte del cuerpo electoral. Se les ha llamado gen&eacute;ricamente fachas, racistas, se ha dicho de ellos (la mayor&iacute;a son hombres) que estaban mal informados, intoxicados con fake news (lo cual es cierto), que votaban mal (s&iacute;, no solo Vargas Llosa dice estas cosas) porque lo hac&iacute;an &ldquo;contra sus intereses&rdquo;. Incluso se ha llegado a dudar de la legitimidad de sus reivindicaciones, de sus miedos, para desacreditar su angustia en esa especie de concurso para decidir quien es m&aacute;s v&iacute;ctima que quien, ergo quien puede tener voz, quien tiene derecho a quejarse (y quien no).
    </p><p class="article-text">
        Todo ello los ha lanzado en brazos de la extrema derecha, que ha sabido manipular ese desasosiego, que no lo ha cuestionado y, fundamental, le ha dado un sentido coincidente a sus intereses (a los intereses de la extrema derecha): los culpables de tu situaci&oacute;n son los inmigrantes, las feministas, los partidos tradicionales, la correcci&oacute;n pol&iacute;tica. La extrema derecha ha sabido dar una respuesta (falsa, torticera, pero respuesta, al fin y al cabo) a un desasosiego, a un miedo que se siente como real y que los ultras no cuestionan, al contrario, abrazan, legitiman. Con ello la extrema derecha consigue algo pol&iacute;ticamente muy valioso: crear comunidad, establecer v&iacute;nculos, dar identidad. Acoger, abrazar, consolar.
    </p><p class="article-text">
        Como cantaban The Who en Tommy: &ldquo;see me, feel me, touch me, heal me&rdquo;, las fuerzas democr&aacute;ticas no han querido ni ver, ni notar, ni tocar, ni por supuesto curar a una parte de la sociedad que se siente abandonada. No los han escuchado, o lo que es peor, no los han querido escuchar.
    </p><h2 class="article-text">Mudos</h2><p class="article-text">
        Si la extrema derecha ha conquistado el apoyo de tanta gente es, en buena medida, porque ha sido la &uacute;nica opci&oacute;n capaz de proponer una alternativa a la actual situaci&oacute;n. Precisamente, de ah&iacute; viene la AfD, como respuesta al discurso de Merkel, de resonancia thatcherianas, de que &ldquo;no hay alternativa&rdquo;. Obviamente, la extrema derecha es una alternativa-trampa, que en ning&uacute;n momento aboga por corregir las desigualdades del sistema actual, por muy antisistema que se presente, pero emite un relato que da respuesta, aparente, al estado actual de cosas, a la incertidumbre, al miedo y la sensaci&oacute;n de amenaza que recorre grandes capas de todas las sociedades democr&aacute;ticas. Algo que es muy real y ante lo que, desgraciadamente, las fuerzas democr&aacute;ticas no emiten se&ntilde;al, no dan respuesta. Si una parte de la sociedad vota por la extrema derecha es, en gran medida, por ese silencio, amplificado por unas redes sociales que basan su negocio en el comercio del odio (que es el n&uacute;cleo del discurso ultra).
    </p><p class="article-text">
        Ante la respuesta categ&oacute;rica y violenta de la extrema derecha (&ldquo;&iexcl;ech&eacute;mosles!&rdquo;), las fuerzas democr&aacute;ticas emiten resignaci&oacute;n. El sistema no se toca. Tiene problemas, s&iacute;, habr&iacute;a que reparar algo, claro, hay que ajustar alguna pieza, obvio. Pero el sistema es un t&oacute;tem, no se puede tocar, no se puede ni cuestionar. Vivimos en el mejor de los mundos posibles. Pero para una parte de la sociedad la democracia se cae a cachos, incapaz de dar respuesta al desasosiego, a la desigualdad, a un futuro que se ve cada vez m&aacute;s oscuro que incierto. Y ah&iacute;, en esa inmovilidad, en ese agarrotamiento, en esa esclerosis de las v&iacute;as democr&aacute;ticas, es donde cala el mensaje de los ultras: abajo con todo (con todo menos con el establishment, ya se entiende).
    </p><p class="article-text">
        Ante un problema grave como el de la vivienda, la escuela o la sanidad, la extrema derecha propone la exclusi&oacute;n de los inmigrantes como soluci&oacute;n. Es inhumano, es tramposo, pero &iquest;cu&aacute;l es la propuesta desde las fuerzas democr&aacute;ticas? Pues que es un tema muy complejo, que hay que &ldquo;abordarlo&rdquo; desde diversos frentes, que se necesitan a&ntilde;os para resolverlo, que las propuestas ultras son irrealizables, que los problemas complejos no admiten soluciones simples. En resumen, nada. Todo muy cierto, s&iacute;, pero lo que se emite desde las fuerzas democr&aacute;ticas suena a resignaci&oacute;n y palabrer&iacute;a. Es decir, nada.
    </p><p class="article-text">
        O a&uacute;n peor, porque una de las salidas m&aacute;s manidas en estos casos es simplemente desacreditar las &ldquo;soluciones&rdquo; de la extrema derecha sin ofrecer alternativa, sin emitir una respuesta propia, una propuesta m&iacute;nimamente comprensible, un relato sobre cu&aacute;les son las causas y como atacarlas &iquest;Qui&eacute;n es el malo, para las fuerzas democr&aacute;ticas? Para la extrema derecha est&aacute; claro. Es el inmigrante, la feminista, el woke, los &ldquo;pol&iacute;ticos&rdquo; (como si ellos no lo fuesen). Pero, &iquest;y para las fuerzas democr&aacute;ticas? Es la extrema derecha. Pura tautolog&iacute;a. Mientras la extrema derecha se sit&uacute;a en un plano social (tramposo, repito), el discurso de las fuerzas democr&aacute;ticas se sit&uacute;a en el plano pol&iacute;tico. Habla en pol&iacute;tico, emite en pol&iacute;tico. Es decir, no emite para una gran mayor&iacute;a del cuerpo electoral.
    </p><p class="article-text">
        Hay que impedir que la extrema derecha llegue al gobierno para que no aplique sus pol&iacute;ticas discriminatorias, que profundizan la desigualdad, el odio y la divisi&oacute;n social. De acuerdo. Pero &iquest;para qu&eacute;?, &iquest;para hacer qu&eacute;? Silencio. El auge del voto a la extrema derecha responde a algo y el combate democr&aacute;tico que se debe llevar a cabo debe centrarse en ese &ldquo;algo&rdquo;. Hasta ahora las fuerzas democr&aacute;ticas han combatido el efecto y no la causa. Tal vez el enemigo sea la extrema derecha, pero la tarea no es impedir que gane unas elecciones, la tarea de fondo no es impedir que gane en Suecia, en Francia, en los sucesivos l&auml;nder alemanes y en Espa&ntilde;a. La tarea es hacer que no tenga sentido para mucha gente (cada vez m&aacute;s) votar a la extrema derecha. Y eso requiere decirle algo a esta gente, atenderles, proponerles una alternativa democr&aacute;tica a sus miedos. No vale decir que lo que propone la extrema derecha est&aacute; muy mal (que lo est&aacute;) o que es una trampa (que lo es) si no se es capaz de darles soluciones en el marco de una democracia que no se resigna, que lucha y defiende los valores que dice encarnar.
    </p><p class="article-text">
        Ver, escuchar y hablar. Analizar, entender y proponer. Es tiempo de construir una respuesta democr&aacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oriol Bartomeus]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/baja-sajonia-ciegos-sordos-fatalmente-mudos_129_13508239.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Sep 2026 20:09:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sajonia-Anhalt: ciegos, sordos y fatalmente mudos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La IA se ha caído de un guindo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ia-caido-guindo_129_13509045.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/404e117f-84a7-4d10-9b05-759d5d61a982_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La IA se ha caído de un guindo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La industria de la IA no ha descubierto ahora sus propios riesgos: los conocía desde hace
años, y llevaba ese mismo tiempo evitando su supervisión</p></div><p class="article-text">
        Este fin de semana, la industria tecnol&oacute;gica se ha ca&iacute;do de un guindo. Ha protagonizado un giro que en la prensa se ha presentado como un despertar de conciencia: los m&aacute;ximos responsables de las grandes compa&ntilde;&iacute;as de inteligencia artificial han pedido, casi al un&iacute;sono, frenar el ritmo de desarrollo de sus propios productos. Desde la Casa Blanca, la respuesta ha sido tajante y muy en l&iacute;nea con la l&oacute;gica de la Guerra Fr&iacute;a actualizada: quien gane la supremac&iacute;a en inteligencia artificial, gana la supremac&iacute;a geopol&iacute;tica; nada de frenazos.
    </p><p class="article-text">
        El relato que se ha instalado es el de una industria que, tras a&ntilde;os de avanzar sin mirar atr&aacute;s, descubre de golpe sus propios riesgos y decide, generosamente, pedir que alguien la regule. Es un relato atractivo. Conviene matizarlo bastante, porque llevamos a&ntilde;os advirtiendo de estos riesgos desde entornos muy concretos &mdash;agencias, leyes, informes cient&iacute;ficos internacionales&mdash; y Espa&ntilde;a, de hecho, estuvo en primera l&iacute;nea de ese esfuerzo. Que ahora se presente como una revelaci&oacute;n de &uacute;ltima hora resulta, cuando menos, llamativo.
    </p><p class="article-text">
        Esto no es nuevo. En diciembre de 2023, bajo presidencia espa&ntilde;ola de la Uni&oacute;n Europea, se cerr&oacute; el acuerdo sobre la ley europea de inteligencia artificial, la primera norma integral del mundo sobre esta tecnolog&iacute;a. Espa&ntilde;a, adem&aacute;s, ya hab&iacute;a creado meses antes su propia agencia de supervisi&oacute;n, la AESIA, siendo el primer pa&iacute;s de la UE en dotarse de un organismo nacional de supervisi&oacute;n, encargado de vigilar el despliegue en territorio espa&ntilde;ol de los sistemas de IA de alto riesgo: los que deciden sobre selecci&oacute;n de personal, acceso a cr&eacute;ditos o procedimientos judiciales. Para los modelos de frontera &mdash;los grandes modelos horizontales de prop&oacute;sito general de los que precisamente se habla estos d&iacute;as&mdash; la competencia es otra: corresponde a la Oficina Europea de IA, un organismo de la Comisi&oacute;n que desde agosto de 2025 exige a sus fabricantes documentaci&oacute;n t&eacute;cnica, pol&iacute;ticas de derechos de autor y transparencia sobre los datos de entrenamiento. Es decir, que el organismo europeo que debe supervisar exactamente aquello que ahora preocupa a la industria existe, y lleva m&aacute;s de un a&ntilde;o funcionando.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el mes de octubre de 2023, en Estados Unidos, la Administraci&oacute;n Biden firm&oacute; su propia orden ejecutiva sobre seguridad de la inteligencia artificial, que obligaba a los grandes desarrolladores a compartir con el Gobierno los resultados de sus pruebas de seguridad. La Administraci&oacute;n Trump la derog&oacute; en enero de 2025. Un mes despu&eacute;s de aquella orden, en noviembre de 2023, la cumbre de Bletchley Park cerca de Londres puso en marcha los primeros Institutos de Seguridad de la IA, el brit&aacute;nico y el estadounidense, que dieron origen a una red internacional que lleg&oacute; a reunir a una decena de organismos equivalentes en todo el mundo &mdash;Jap&oacute;n, Corea del Sur, Canad&aacute;, Singapur o la propia Uni&oacute;n Europea, entre otros&mdash;, dedicados a evaluar de forma independiente los modelos m&aacute;s avanzados antes de su lanzamiento comercial. Esa red sigue funcionando, pero uno de sus pilares se ha vaciado por el camino: en junio de 2025, la Administraci&oacute;n estadounidense ces&oacute; a su directora. y cambi&oacute; el nombre de su Instituto de Seguridad de la IA, que pas&oacute; a llamarse Centro para los Est&aacute;ndares y la Innovaci&oacute;n en IA, eliminando deliberadamente la palabra &ldquo;seguridad&rdquo; de su denominaci&oacute;n y reorientando su misi&oacute;n desde la evaluaci&oacute;n de riesgos hacia la competitividad tecnol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Pero el actor que no se ha nombrado en todo este debate es Naciones Unidas. En agosto de 2025, la Asamblea General cre&oacute; dos mecanismos complementarios. El primero es el Panel Cient&iacute;fico Internacional Independiente sobre IA, el primer organismo cient&iacute;fico de la ONU dedicado en exclusiva a esta tecnolog&iacute;a, con cuarenta expertos - uno espa&ntilde;ol- elegidos entre m&aacute;s de 2.600 candidaturas de 140 pa&iacute;ses y copresidido por el profesor Yoshua Bengio &mdash; premio Turing 2018&mdash; y la periodista y premio Nobel de la Paz Maria Ressa. En abril de este a&ntilde;o celebr&oacute; en Madrid, acogido por el Gobierno espa&ntilde;ol, su primera reuni&oacute;n presencial, y el 1 de julio public&oacute; su primer informe, con una advertencia central: los mecanismos de seguridad no evolucionan al mismo ritmo que la capacidad de los modelos. El segundo es el Di&aacute;logo Global sobre Gobernanza de la IA, que celebr&oacute; su primera sesi&oacute;n en Ginebra el 6 y 7 de julio: el primer foro multilateral bajo mandato de la Asamblea General donde los Estados y el resto de actores se sientan a debatir est&aacute;ndares comunes t&eacute;cnicos y de gobernanza a escala internacional.
    </p><p class="article-text">
        Merece la pena detenerse en esto, porque cuando desde el sector se propone ahora una coordinaci&oacute;n entre &ldquo;pa&iacute;ses democr&aacute;ticos&rdquo; para fijar reglas comunes frente a China, lo que en realidad se est&aacute; planteando es duplicar &mdash;en formato de bloque, y con un per&iacute;metro decidido por quien lo propone&mdash; algo que ya existe en un marco genuinamente universal y multilateral.
    </p><p class="article-text">
        Los est&aacute;ndares internacionales de una tecnolog&iacute;a que se despliega en todos los pa&iacute;ses del mundo no se acuerdan mejor dividiendo el mapa en dos mitades: se acuerdan en los foros donde est&aacute;n sentados todos, que es exactamente para lo que se cre&oacute; el Di&aacute;logo Global. Reeditar una guerra de bloques o de est&aacute;ndares no mejora la gobernanza; la fragmenta. Lo que toca no es construir alianzas paralelas a medida, sino apoyar el multilateralismo que ya est&aacute; en marcha, porque la inteligencia artificial es una tecnolog&iacute;a tan compleja y tan transversal &mdash;atraviesa la sanidad, la educaci&oacute;n, el empleo, la energ&iacute;a, la seguridad, la informaci&oacute;n&mdash; que ni una sola empresa ni un solo pa&iacute;s pueden gobernarla en solitario.
    </p><p class="article-text">
        Dicho de otro modo: lo que este fin de semana se ha presentado como una propuesta pionera de la propia industria es, en sus elementos esenciales, algo que gobiernos, agencias, cient&iacute;ficos independientes y la propia ONU llevan reclamando desde hace casi tres a&ntilde;os. &iquest;Por qu&eacute; ahora?
    </p><p class="article-text">
        Para entender por qu&eacute; surge esta preocupaci&oacute;n y debate precisamente ahora debemos analizarlo desde cuatro ejes, y solo uno de ellos tiene que ver de verdad con la seguridad.
    </p><h2 class="article-text">1. El eje tecnol&oacute;gico</h2><p class="article-text">
        Este verano se ha producido un incidente serio: en un experimento de ciberseguridad de OpenAI, un grupo de agentes de inteligencia artificial &mdash;programas capaces de actuar por su cuenta y coordinarse entre s&iacute;&mdash; atac&oacute; sistemas de la plataforma Hugging Face que no formaban parte de su tarea, y lleg&oacute; a intentar manipular el propio mecanismo que med&iacute;a su desempe&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, programas que por su cuenta se desviaron del objetivo fijado por un humano. A esto se suma un segundo fen&oacute;meno, m&aacute;s de fondo, que la propia industria describe como &ldquo;automejora recursiva&rdquo;: los sistemas de IA se mejoran a s&iacute; mismos y si ese proceso avanza sin controles, la velocidad de mejora podr&iacute;a superar la capacidad de sus propios creadores para entender c&oacute;mo funcionan y corregir sus fallos a tiempo. Y a todo ello se a&ntilde;ade que varias empresas del sector, Anthropic entre ellas, han publicado informes propios reconociendo que algunos de sus modelos se acercan a niveles de capacidad que podr&iacute;an facilitar usos indebidos de la tecnolog&iacute;a &mdash;incluido el &aacute;mbito de las armas biol&oacute;gicas&mdash;, lo que las ha llevado a reforzar sus protocolos internos.
    </p><p class="article-text">
        Son problemas t&eacute;cnicos reales, no inventados, y conviene decirlo con la misma claridad con la que se se&ntilde;alan los otros tres ejes: que la industria los reconozca ahora y empiece a dise&ntilde;ar mecanismos cada vez mejores de salvaguarda frente a ellos es, sencillamente, de sentido com&uacute;n, y es bienvenido. El problema nunca ha sido que se tomen en serio estos riesgos. El problema es qui&eacute;n debe decidir qu&eacute; salvaguardas bastan, y qui&eacute;n debe comprobar que se cumplan.
    </p><h2 class="article-text">2. El eje financiero</h2><p class="article-text">
        Todo esto ocurre justo cuando arrecian las dudas sobre si la inversi&oacute;n en inteligencia artificial van a cumplir con sus expectativas de crecimiento y rentabilidad. Tanto Anthropic como OpenAI ya han confirmado que retrasan su salida a bolsa, alegando las &ldquo;crecientes preocupaciones por la seguridad&rdquo;. Es una explicaci&oacute;n conveniente para lo que, en un contexto de valoraciones muy infladas, podr&iacute;a ser simplemente el momento equivocado para salir a los mercados. Parte de estos anuncios se entienden mejor como relaciones p&uacute;blicas de cara a futuras operaciones financieras que como conclusiones basadas en evidencia. Y un peligro presentado como algo que &ldquo;emerge&rdquo; de la tecnolog&iacute;a misma tiene, adem&aacute;s, una ventaja evidente: nadie en un consejo de administraci&oacute;n tiene que responder por &eacute;l.
    </p><h2 class="article-text">3. El eje industrial: c&aacute;rteles y lobbies</h2><p class="article-text">
        La historia ofrece un precedente instructivo de lo que ocurre cuando un pu&ntilde;ado de competidores se ponen de acuerdo entre s&iacute; para fijar sus propios est&aacute;ndares. En 1924, los principales fabricantes mundiales de bombillas &mdash;Osram, Philips, General Electric y otros&mdash; se reunieron en Ginebra y crearon el cartel Phoebus, formalmente una convenci&oacute;n para &ldquo;el desarrollo y progreso&rdquo; de la l&aacute;mpara el&eacute;ctrica. En la pr&aacute;ctica, aquel acuerdo entre competidores no protegi&oacute; al consumidor: fij&oacute; precios, reparti&oacute; mercados y redujo deliberadamente la vida &uacute;til de las bombillas de 2.500 a 1.000 horas para forzar m&aacute;s ventas.
    </p><p class="article-text">
        Durante quince a&ntilde;os fue el ejemplo de manual de lo que ocurre cuando se deja que un oligopolio se autorregule bajo la apariencia de un est&aacute;ndar t&eacute;cnico consensuado. Que hoy tres competidores directos &mdash;Anthropic, OpenAI y xAI&mdash; coincidan en cuesti&oacute;n de horas en fijar de forma voluntaria su propio ritmo de &ldquo;seguridad&rdquo;, sin que ning&uacute;n organismo externo participe, no equivale autom&aacute;ticamente a un cartel, pero s&iacute; reproduce la misma estructura de fondo. Y el cartel de las bombillas no solo fijaba precios: tambi&eacute;n cerraba la puerta a productos de la competencia que amenazaran el modelo de negocio acordado. Si son las propias grandes tecnol&oacute;gicas quienes terminan definiendo qu&eacute; umbral de &ldquo;seguridad&rdquo; hace falta cumplir para operar un modelo de frontera, ese est&aacute;ndar puede convertirse en una barrera de entrada: asumible para quien ya tiene los medios para cumplirlo, m&aacute;s dif&iacute;cil para un competidor peque&ntilde;o o un proyecto de c&oacute;digo abierto. No hace falta que sea intencionado para que funcione as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Esto conecta con la regulaci&oacute;n que ya est&aacute; en marcha. En Estados Unidos avanza en el Congreso una futura ley federal, y en Europa la EU AI Act ya es de obligado cumplimiento. Ante eso, a la industria le resulta m&aacute;s c&oacute;modo ofrecer su propia versi&oacute;n de &ldquo;supervisi&oacute;n independiente&rdquo; &mdash;con evaluadores que ella misma elige y financia&mdash; que someterse a los mecanismos que ya existen: la Oficina Europea de IA, la AESIA, el Panel Cient&iacute;fico de la ONU o el Di&aacute;logo Global de la IA. Cuando Anthropic anuncia que &ldquo;permitir&aacute;&rdquo; el acceso de evaluadores independientes, la pregunta pertinente es si esos evaluadores responden ante alguno de esos organismos, o si son, de nuevo, elegidos y pagados por la propia empresa evaluada.
    </p><h2 class="article-text">4. El eje geopol&iacute;tico</h2><p class="article-text">
        Cualquier freno regulatorio se presenta como una rendici&oacute;n unilateral frente a un rival estrat&eacute;gico que, se sobreentiende, no va a poner l&iacute;mites a su propia industria. La premisa, sin embargo, es discutible: China regula ya varios aspectos de su sector de IA de forma m&aacute;s estricta que Estados Unidos, y no hay evidencia de que regular frene la investigaci&oacute;n. El propio argumento de que &ldquo;regular mata la innovaci&oacute;n&rdquo; &mdash;el mismo que Washington ha usado contra la ley europea&mdash; se sostiene mal cuando quien m&aacute;s r&aacute;pido innova en algunos terrenos es, precisamente, quien m&aacute;s regula. 
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; el cartel de las bombillas tiene un &uacute;ltimo eco: no solo fijaba precios, tambi&eacute;n decid&iacute;a qu&eacute; productos ajenos pod&iacute;an entrar en el mercado. Uno de los terrenos donde China compite de verdad &mdash;y en el que ha tomado la delantera en 2026&mdash; es el de los modelos de c&oacute;digo abierto: laboratorios como DeepSeek, Alibaba con Qwen, Moonshot con Kimi o Zhipu con GLM han pasado a copar la mayor&iacute;a del uso mundial de modelos de pesos abiertos, mientras los laboratorios estadounidenses mantienen un modelo cerrado y de pago. Si el est&aacute;ndar de &ldquo;seguridad&rdquo; que ahora se negocia acaba traduci&eacute;ndose en restricciones para el c&oacute;digo abierto, el resultado ser&iacute;a una barrera que golpea justo donde China es m&aacute;s fuerte, mientras protege el modelo de negocio de quienes est&aacute;n definiendo el est&aacute;ndar.
    </p><p class="article-text">
        Y conviene no perder de vista, en todo este relato de &ldquo;carrera&rdquo; hacia la supremac&iacute;a, qui&eacute;n compite realmente con qui&eacute;n. La carrera no es entre &ldquo;inteligencias artificiales&rdquo;, es entre empresas y entre gobiernos, compitiendo por capacidad y cuota de mercado mientras tratan la seguridad como un coste que conviene minimizar. La IA no es un actor independiente y neutral que decida por s&iacute; solo hacer da&ntilde;o a alguien; son las compa&ntilde;&iacute;as &mdash;y los gobiernos que las respaldan o las dejan hacer&mdash; quienes dise&ntilde;an, entrenan y despliegan sistemas capaces de causar ese da&ntilde;o, con o sin intenci&oacute;n. Achacar el riesgo a la tecnolog&iacute;a misma, en lugar de a quien la construye y la vende, es exactamente el mismo movimiento ret&oacute;rico que le permite a cualquier oligopolio eludir la rendici&oacute;n de cuentas.
    </p><h2 class="article-text">Lo que de verdad importa</h2><p class="article-text">
        Los da&ntilde;os m&aacute;s serios que ya ha causado la inteligencia artificial no vienen de escenarios de ciencia ficci&oacute;n, sino de sistemas automatizados mal supervisados tomando decisiones sobre personas reales. El esc&aacute;ndalo de las prestaciones familiares en Pa&iacute;ses Bajos, que acus&oacute; injustamente a miles de familias de fraude y acab&oacute; tumbando un gobierno. El sistema australiano que gener&oacute; cientos de miles de reclamaciones de deuda ilegales. El esc&aacute;ndalo brit&aacute;nico de las oficinas de correos, condenadas penalmente por un software contable defectuoso que nadie se atrevi&oacute; a cuestionar. Son casos menos espectaculares que un titular sobre superinteligencia descontrolada, y por eso reciben mucha menos atenci&oacute;n, pero son los que ya est&aacute;n ocurriendo.
    </p><p class="article-text">
        Hay dos frentes m&aacute;s, muy actuales, que el debate de esta semana ha dejado completamente de lado. El m&aacute;s importante es la salud mental: en Estados Unidos se han presentado ya varias demandas contra empresas como OpenAI y Character.AI por parte de familias que sostienen que las conversaciones de sus hijos adolescentes con estos chatbots precedieron a su suicidio, y decenas de estados han empezado a legislar en 2026 para restringir el uso de estas herramientas como sustituto de la atenci&oacute;n psicol&oacute;gica profesional. Son problemas que no requieren ning&uacute;n escenario apocal&iacute;ptico para justificar que se regulen: est&aacute;n sucediendo ya, con nombres y apellidos, y no deber&iacute;amos esperar a la pr&oacute;xima cat&aacute;strofe para actuar sobre lo que la IA hace hoy, no sobre lo que podr&iacute;a llegar a hacer dentro de cinco a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La palabra correcta no es &ldquo;contener&rdquo; la IA, como si fuera un reactor nuclear, sino gobernar c&oacute;mo se despliega: qui&eacute;n puede usar cada sistema, con qu&eacute; permisos, con qu&eacute; pruebas previas, con qu&eacute; supervisi&oacute;n y con qu&eacute; responsabilidad legal cuando algo sale mal. Es el mismo modelo que ya aplicamos a la aviaci&oacute;n o a la industria farmac&eacute;utica. Lo que corresponde ahora no es tanto aplaudir a la industria por descubrir, con tres a&ntilde;os de retraso, unos riesgos que gobiernos, cient&iacute;ficos y la propia ONU llevaban tiempo se&ntilde;alando, sino exigirle que apoye &mdash;con recursos, con transparencia y sin letra peque&ntilde;a&mdash; los mecanismos multilaterales que ya est&aacute;n en marcha, Nada de esto exige inventar nada nuevo. Y sobre todo, que la palabra &ldquo;independiente&rdquo; que ahora usan las grandes tecnol&oacute;gicas signifique lo mismo que en cualquier otro sector regulado: evaluadores que no elige, ni paga, ni controla la empresa evaluada. Espa&ntilde;a ayud&oacute; a poner las primeras reglas sobre la mesa, y ha acogido a los cient&iacute;ficos de la ONU que ahora las est&aacute;n desarrollando. Ahora toca que la propia industria se ponga a favor de su papel supervisor.
    </p><p class="article-text">
        Conviene terminar, adem&aacute;s, sin caer en el catastrofismo, que la gobernanza no es solo una exigencia defensiva: es tambi&eacute;n, y sobre todo, una buena noticia para la propia industria. La experiencia de otros sectores muy regulados &mdash;la aviaci&oacute;n, la banca, la industria farmac&eacute;utica&mdash; demuestra que unas reglas claras y estables no frenan la adopci&oacute;n de una tecnolog&iacute;a, sino que la aceleran: los hospitales, los bancos, las administraciones p&uacute;blicas y los ciudadanos de a pie conf&iacute;an mucho m&aacute;s en una herramienta cuando saben que ha sido evaluada por alguien ajeno a quien la vende, y esa confianza es precisamente lo que permite que una tecnolog&iacute;a pase del laboratorio a la vida cotidiana a gran escala. Bienvenida sea, por tanto, la gobernanza: no como un obst&aacute;culo a superar de mala gana, sino como la condici&oacute;n necesaria para que la inteligencia artificial se adopte de forma segura y podamos aprovechar de verdad sus aspectos m&aacute;s positivos, en medicina, en investigaci&oacute;n cient&iacute;fica o en educaci&oacute;n. En lugar de concentrar todo el debate en las cat&aacute;strofes hipot&eacute;ticas, convendr&iacute;a poner el mismo empe&ntilde;o en las oportunidades reales de la IA, y la &uacute;nica manera de garantizarlas, a largo plazo, es con transparencia, con confianza y con gobernanza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carme Artigas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ia-caido-guindo_129_13509045.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Sep 2026 20:09:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La IA se ha caído de un guindo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[John Berger, con la esperanza entre los dientes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/john-berger-esperanza-dientes_129_13504070.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/46cdd515-225a-46a3-a0e5-ac924feb338d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x365y94.jpg" width="1200" height="675" alt="John Berger, con la esperanza entre los dientes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Como los grandes autores de todos los tiempos, Berger fue capaz de encender una vela en la oscuridad. Casi diez años después de que nos dejara, el mundo se ha vuelto aún más oscuro</p></div><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o se conmemora el centenario de John Berger, uno de los escritores m&aacute;s originales y visionarios de la segunda mitad del siglo XX y principios del siglo XXI. Aunque seg&uacute;n sus propias palabras Espa&ntilde;a fue el pa&iacute;s donde m&aacute;s influencia tuvo su obra, me sorprende el escaso inter&eacute;s que est&aacute; despertando esta efem&eacute;ride, precisamente cuando m&aacute;s necesario es regresar a una obra que nos ense&ntilde;&oacute; a mirar de otra manera y a resistir con las manos bien enraizadas. Como los grandes autores de todos los tiempos, Berger fue capaz de encender&nbsp;una vela en la oscuridad. Casi diez a&ntilde;os despu&eacute;s de que nos dejara (falleci&oacute; en enero de 2017), el mundo se ha vuelto a&uacute;n m&aacute;s oscuro. Vivimos una &eacute;poca que ara&ntilde;a nuestros corazones y convierte en polvo nuestros sue&ntilde;os y utop&iacute;as. Por eso es m&aacute;s urgente y necesario que nunca regresar a sus libros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El autor de <em>Puerca tierra</em> o <em>Con la esperanza entre los dientes</em> fue uno de los primeros en alertar de que se pod&iacute;a tener agricultura sin agricultores y defendi&oacute; la cultura campesina frente al monopolio del negocio agroalimentario. Como digo, Berger mantuvo una relaci&oacute;n muy especial con Espa&ntilde;a. Aparte de una legi&oacute;n de lectores, ten&iacute;a amigos (Manuel Rivas, Isabel Coixet, Lali Bosch, Juan Cruz o Marisa Camino, entre otros), ven&iacute;a a presentar sus libros o a participar en los numerosos actos a los que le invitaban. 
    </p><p class="article-text">
        Y ten&iacute;a El Prado. Junto a Susan Sontag, Berger es quiz&aacute;s el cr&iacute;tico de arte m&aacute;s influyente de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. <em>Modos de ver</em>, la serie que hizo para la BBC, cambi&oacute; nuestra manera de mirar la pintura. Novelista, poeta, autor de cuentos y de numerosos ensayos, guionista, pintor, dibujante, activista de todas las causas que nunca estar&aacute;n perdidas, su obra, h&iacute;brida y heterodoxa, est&aacute; atravesada por un profundo humanismo que bebi&oacute; de sus lecturas de Marx y de Spinoza. 
    </p><p class="article-text">
        Su visi&oacute;n del arte la traslad&oacute; tambi&eacute;n a su escritura, con una prosa pl&aacute;stica, conmovedora y vibrante, sensual, que nos interpela y nos lleva a habitar en ella, a vivir con una mirada cr&iacute;tica, pero a la vez combativa. &ldquo;Para los hacinados, para aquellos que tienen muy poco, o nada, excepto algunas veces el arrojo o el amor, la esperanza funciona de manera distinta. Es entonces algo que morder, algo que poner entre los dientes. No olvides esto. S&eacute; realista&rdquo;, le escribi&oacute; al poeta N&#515;z&#305;m Hikmet. &ldquo;Con la esperanza entre los dientes, llega la fuerza para seguir aun cuando la fatiga nos acose, llega la fuerza, cuando es necesaria, para elegir no gritar en el momento equivocado, llega la fuerza, sobre todo, para no aullar. Una persona, con la esperanza entre los dientes, es un hermano o hermana que exige respeto. Quienes en el mundo real no tienen esperanza est&aacute;n condenados a estar solos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante el desamparado y el dolor que produce mirar hacia fuera, no me extra&ntilde;a que cada vez haya m&aacute;s gente que haya decidido cerrar los ojos o ponerse unas anteojeras, que prefiera vivir como si nada ocurriera, atenazada por un miedo que paraliza, como si el destino, catastr&oacute;fico, fuera inevitable. Pero, &iquest;y si no lo fuera? &iquest;Qui&eacute;n ha dicho que todo est&aacute; escrito? &ldquo;Nos hicieron creer que el capitalismo era inevitable. Pero tambi&eacute;n lo fue la monarqu&iacute;a, la esclavitud o la inquisici&oacute;n. Cada sistema que parec&iacute;a eterno cay&oacute;. Y este caer&aacute; tambi&eacute;n&rdquo;, sosten&iacute;a la escritora Ursula K. Leguin. El mundo va mal, aseguraba ya hace a&ntilde;os el historiador Tony Judt, muy mal, es verdad. La realidad, o una parte de ella, es dolorosamente insoportable. Asistimos a guerras, bombardeos de escuelas, bosques que arden y un planeta que se calienta r&aacute;pidamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para afrontar nuestro destino no necesitamos ni podemos ser optimistas, pero s&iacute; tener esperanza e imaginar que un mundo diferente es posible, construir nuevas utop&iacute;as, y resistir: libreros que se niegan a cerrar su negocio en Gaza, ciudadanos que se movilizan en Galicia contra la construcci&oacute;n de una celulosa, la lucha de los pueblos-selva de la Amazonia contra el extractivismo y la destrucci&oacute;n del coraz&oacute;n del mundo. Desde Byung-Chul Han a Jane Goodall (en su &uacute;ltima entrevista manifest&oacute;, con iron&iacute;a, que ojal&aacute; los Trump, Netanyahu, Putin y Cia se fueran a Marte en uno de los cohetes de Musk) son muchos los escritores, pensadores y activistas que apelan a la esperanza como un recurso contra el nihilismo y la derrota. &ldquo;Probablemente, de todos nuestros sentimientos, el &uacute;nico que no es verdaderamente nuestro es la esperanza. La esperanza le pertenece a la vida, es la vida defendi&eacute;ndose&rdquo;, escribi&oacute; Julio Cort&aacute;zar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La esperanza es contagiosa, s&iacute;, es la vida defendi&eacute;ndose, y hay autores que, como John Berger, muestran una cr&iacute;tica demoledora al sistema y a la vez son capaces de alentar la resistencia. La esperanza fue el hilo de la red que teji&oacute; a lo largo de su vida, con sus libros, con sus colaboraciones, ajenas siempre a esa jerarqu&iacute;a tan habitual que imponen otros autores o intelectuales.
    </p><p class="article-text">
         Entre otras cosas, el autor brit&aacute;nico nos ense&ntilde;&oacute; que &ldquo;la realidad es todo lo que tenemos para amar&rdquo;. Y quienes amamos el mundo tenemos el deber moral de defenderlo. &ldquo;Mientras quede una rosa, aqu&iacute; seguir&eacute;&rdquo;, le dijo a su amiga Marisa Camino en su casa de Quincy, en un huerto poblado de rosas, de belleza y de esperanza. Ahora que hace casi diez a&ntilde;os que nos dej&oacute; John Berger y el tecnofascismo busca adue&ntilde;arse de nuestras vidas y la de los otros habitantes del planeta, est&aacute; en nuestras manos impedir que se marchite esa rosa y con ella toda la belleza del mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Morales Ortiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/john-berger-esperanza-dientes_129_13504070.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Sep 2026 19:43:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[John Berger, con la esperanza entre los dientes]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fórmula 1: más que una anécdota]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/formula-1-anecdota_129_13505030.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f14f0ab6-c9a4-45ed-9965-82d8f980bde4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fórmula 1: más que una anécdota"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los promotores estarán felices, los que tienen intereses económicos habrán hecho su caja, los aficionados habrán disfrutado y a los vecinos les quedarán los desmanes de las obras inútiles, del ruido y del desprecio de sus gobernantes</p></div><p class="article-text">
        Hace unas semanas teletrabajaba en mi casa cuando empec&eacute; a notar un murmullo molesto, casi continuo, que no sab&iacute;a de d&oacute;nde ven&iacute;a. Examin&eacute; la casa, mir&eacute; por la ventana buscando alguna causa&hellip; Hasta que record&eacute; que ese d&iacute;a empezaban las pruebas del circuito de F&oacute;rmula 1 que han tenido a bien colocar las autoridades locales en nuestro barrio.
    </p><p class="article-text">
        Lamentablemente, pasar&aacute; el fin de semana y nada suceder&aacute;. Los promotores estar&aacute;n felices de su &eacute;xito, los que tienen intereses econ&oacute;micos en el evento habr&aacute;n hecho su caja, los aficionados a estos espect&aacute;culos habr&aacute;n disfrutado y se ir&aacute;n tan felices a casa, y a los vecinos les quedar&aacute;n los desmanes de las obras in&uacute;tiles, del ruido y del desprecio de sus gobernantes (a los que, por cierto, la mayor&iacute;a habr&aacute;n votado). Y a esperar un a&ntilde;o a que todo eso se repita como una pesadilla. As&iacute; sucede con tantas y tantas cosas a las que asistimos impotentes y cuya importancia se nos escapa sustituida por alg&uacute;n otro desaguisado posterior.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; nos molesta tanto este espect&aacute;culo? &iquest;Qu&eacute; tiene de particular? &iquest;No se hacen eventos parecidos que tambi&eacute;n molestan a los vecinos y los tenemos por normales? &iquest;No se ocupan las calles de las ciudades con frecuencia con uno u otro motivo? &iquest;Acaso no tienen los aficionados derecho a disfrutar en su ciudad de su espect&aacute;culo favorito? &iquest;No es esto una buena inversi&oacute;n para la ciudad que le va a reportar beneficios econ&oacute;micos y de imagen? Puede que sea as&iacute;, puede que estamos exagerando, cegados por la proximidad de tanta molestia, pero no est&aacute; de m&aacute;s pararse un momento a hacer un par de reflexiones.
    </p><p class="article-text">
        La primera es que no todo este tipo de acontecimientos son iguales. No es lo mismo la ocupaci&oacute;n del espacio p&uacute;blico para ejercer un derecho (como puede ser una manifestaci&oacute;n) o para la realizaci&oacute;n de una actividad cultural o de viejas costumbres (como pueden ser las procesiones), ni siquiera una ocupaci&oacute;n temporal para que se celebre un partido de f&uacute;tbol, se realice una marat&oacute;n o atraviese la ciudad una prueba ciclista. Lo llamativo de este caso es realmente el uso que se hace del espacio p&uacute;blico, la privatizaci&oacute;n del espacio com&uacute;n. Se toma un lugar que todos esper&aacute;bamos fuera en beneficio de la comunidad (con un centro de salud, con un instituto, &hellip;) que diese servicio a la creciente poblaci&oacute;n de la zona, y se utiliza para un fin privado que genera marginalmente un beneficio a un grupo minoritario que ni siquiera vive por all&iacute;. Y no es que no estemos acostumbrados a esta privatizaci&oacute;n de lo p&uacute;blico en Madrid: justo al lado se acaba de regalar tambi&eacute;n terreno p&uacute;blico al Real Madrid (o a Florentino P&eacute;rez, que nunca queda claro) y un poco m&aacute;s all&aacute; se hizo lo mismo con el Atl&eacute;tico de Madrid. Y eso solo es lo que sale a la superficie.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco vale en este caso (y en casi ninguno) el argumento econ&oacute;mico. No vamos a saber lo que va a costar. No se hagan ilusiones. En este pa&iacute;s se oculta lo que nos gastamos en defensa, as&iacute; que ocultar un gasto como este aqu&iacute; y all&aacute; lo puede hacer hasta un reci&eacute;n llegado. Adem&aacute;s, los economistas sabemos que siempre se puede encontrar a alguien dispuesto a demostrar que algo es rentable. Pero no, se mire por donde se mire, esto es un gasto in&uacute;til desde el punto de vista social. Tan in&uacute;til como el centro acu&aacute;tico ol&iacute;mpico sin estrenar que se ha derribado muy cerca de all&iacute; y que hace a&ntilde;os aliment&oacute; las ambiciones de otros gobernantes como los de ahora. Y todo esto con una escuela infantil con profesoras con el salario m&iacute;nimo a menos de un kil&oacute;metro del circuito. S&iacute;, los gobiernos se miden por lo que eligen, alfombras rojas para VIPS o salarios dignos.
    </p><p class="article-text">
        La segunda reflexi&oacute;n tiene que ver con la forma en que nos enfrentamos a estos problemas. Se podr&iacute;a decir que no soy de los vecinos m&aacute;s afectados. Lo que m&aacute;s me afecta es el ruido lejano y la bandera &ldquo;king size&rdquo; que inauguraron para el evento con ese orgullo tontorr&oacute;n que exhiben los nacionalistas y que a los dem&aacute;s nos recuerda simplemente (oh, sorpresa) que no vivimos en Suecia. A cambio hemos descubierto que el ayuntamiento puede limpiar las calles. Hemos descubierto que existen unos camiones que se dedican a eso y que no hab&iacute;amos visto en los 30 a&ntilde;os que llevamos viviendo aqu&iacute;. Pero realmente la cuesti&oacute;n no es si algunos estamos m&aacute;s o menos perjudicados.
    </p><p class="article-text">
        A cualquiera de las vecinas y vecinos nos ha resultado dif&iacute;cil hacer entender a alguien que no estuviera cerca del problema lo que supon&iacute;a la celebraci&oacute;n de este evento. Dir&iacute;a que incluso a algunos de los m&aacute;s afectados. V&eacute;anse, por ejemplo, los colegios cercanos que han tenido que cerrar estos d&iacute;as, pero que, a cambio, han podido de disfrutar de una vista privada al circuito (a veces salimos muy baratos). Problemas p&uacute;blicos, despreocupaci&oacute;n privada. A eso nos lleva el individualismo. No es mi problema porque no est&aacute; a 100 metros de mi casa. Es esa inacci&oacute;n, esa falta, ya no de solidaridad, siquiera de empat&iacute;a, la que permite el uso arbitrario del poder, la que facilita que lo p&uacute;blico sea manejado a su antojo y en su propio beneficio. Ya lo hemos visto muchas veces. Esta es una m&aacute;s, pero no ser&aacute; la &uacute;ltima.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Frutos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/formula-1-anecdota_129_13505030.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Sep 2026 19:43:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fórmula 1: más que una anécdota]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[F1 - Fórmula 1,GP de Madrid de Fórmula 1]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ojalá esta sea la última crisis de los combustibles fósiles de Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ojala-sea-ultima-crisis-combustibles-fosiles-europa_129_13504106.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f3fa099-b20c-4cb8-a5dc-173f269b039f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ojalá esta sea la última crisis de los combustibles fósiles de Europa"></p><p class="article-text">
        Este verano, la ciudadan&iacute;a europea, y en particular la espa&ntilde;ola, est&aacute; pagando dos veces el precio de depender de los combustibles f&oacute;siles. Primero, lo pagamos en las gasolineras. Debido a la situaci&oacute;n geopol&iacute;tica y las olas de calor, solo en los meses de verano en Espa&ntilde;a, el precio medio de la gasolina ha subido un 18%; el di&eacute;sel un 21, 4% y el de la electricidad un 17%. 
    </p><p class="article-text">
        La segunda factura es mucho peor, porque m&aacute;s all&aacute; del coste econ&oacute;mico supone una cat&aacute;strofe humana, social y ecol&oacute;gica. Este verano, una ola de calor tras otra han azotado la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica, haciendo del otrora id&iacute;lico verano una estaci&oacute;n insoportable, en la que el sudor y el sofoco son el menor de los males. Lo m&aacute;s devastador es que, a finales de agosto ya se contabilizaban m&aacute;s de 5.000 muertes debidas al calor, lo que supone el verano con m&aacute;s fallecimientos por esta causa. 
    </p><p class="article-text">
        Las altas temperaturas tambi&eacute;n hacen m&aacute;s terribles los incendios forestales, que han vuelto a arrasar el pa&iacute;s, batiendo r&eacute;cords imposibles. Solo en julio y agosto, lamentamos la muerte de 14 personas por causas relacionadas con incendios forestales. Son decenas de miles de personas las que han sido evacuadas, y miles de ellas tienen que lamentar incluso que su vivienda se haya visto afectada. Sin olvidar las m&aacute;s de 250.000 hect&aacute;reas de montes calcinados en un par de meses. La situaci&oacute;n es tan dram&aacute;tica que ya hablamos con normalidad de decenas de miles de hect&aacute;reas quemadas, de cientos o miles de personas evacuadas y de poblaciones afectadas en cada incendio. 
    </p><p class="article-text">
        A esta factura tambi&eacute;n se suman las p&eacute;rdidas en las cosechas, que el servicio cient&iacute;fico de la Comisi&oacute;n Europea JRC, cifra en un 14% por debajo de la media de los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os en la UE, dependiendo del cultivo. Solo esto tiene un impacto econ&oacute;mico estimado es de unos 2.000 millones de euros de ingresos perdidos para los agricultores.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la factura del combustible o la luz y la que causan las altas temperaturas se presentan como algo diferente, ambas son consecuencias de un modelo energ&eacute;tico basado en los combustibles f&oacute;siles. Durante a&ntilde;os, los responsables pol&iacute;ticos europeos han tratado la lucha contra el cambio clim&aacute;tico, la seguridad energ&eacute;tica y la competitividad como agendas separadas. La realidad es la contraria. La v&iacute;a m&aacute;s r&aacute;pida para conseguir una energ&iacute;a m&aacute;s barata y fiable, una industria m&aacute;s resistente y una mayor autonom&iacute;a geopol&iacute;tica es la misma que permite reducir las emisiones: acabar con la dependencia de los combustibles f&oacute;siles. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora Europa necesita una hoja de ruta ambiciosa para hacer frente a su mayor vulnerabilidad estrat&eacute;gica: su dependencia de los combustibles f&oacute;siles. El discurso sobre el estado de la Uni&oacute;n que pronunciar&aacute; la presidenta Ursula von der Leyen en septiembre es el momento adecuado para ponerla en marcha. La presidenta de la Comisi&oacute;n Europea deber&iacute;a centrar su acci&oacute;n y su discurso en responder a la pregunta &iquest;qu&eacute; hace falta para que esta sea la &uacute;ltima crisis de los combustibles f&oacute;siles que sufra Europa? 
    </p><p class="article-text">
        El primer paso es cuantificar el verdadero coste de esta dependencia. El siguiente paso es identificar la v&iacute;a m&aacute;s r&aacute;pida y eficaz para abandonarlos. La reducci&oacute;n del consumo, las energ&iacute;as renovables respetuosas con la biodiversidad y el territorio, la eficiencia energ&eacute;tica, la electrificaci&oacute;n, unas redes dimensionadas y robustas, as&iacute; como el almacenamiento son soluciones sobre las que ya existe evidencia suficiente para demostrar que funcionan. El reto ahora es desplegarlas. Adem&aacute;s, cada euro de dinero p&uacute;blico deber&iacute;a someterse a una pregunta muy sencilla: &iquest;reduce la dependencia de Europa de los combustibles f&oacute;siles o la prolonga? Demasiados fondos p&uacute;blicos, demasiadas subvenciones y demasiadas decisiones de inversi&oacute;n siguen reforzando el sistema energ&eacute;tico del pasado en lugar de impulsar el del futuro. 
    </p><p class="article-text">
        La transici&oacute;n debe hacerse de forma justa y contando con toda la ciudadan&iacute;a europea. Las regiones, las personas trabajadoras y los hogares que sostienen la econom&iacute;a europea no pueden quedar simplemente al margen, asumiendo por s&iacute; solos los costes del cambio. Al contrario, deben estar en el centro del dise&ntilde;o de las soluciones y de las v&iacute;as para llevarlas a cabo. Y si hablamos de soluciones rentables, la naturaleza debe formar parte de la estrategia. Los bosques, humedales, suelos y espacios verdes urbanos de Europa no son meros activos medioambientales. Son infraestructuras esenciales: ayudan a enfriar las ciudades, reducir el riesgo de inundaciones, almacenar carbono y reforzar nuestra capacidad de adaptaci&oacute;n a un clima cambiante, a menudo a un coste muy inferior al de las alternativas basadas en infraestructuras artificiales. 
    </p><p class="article-text">
        Ninguna de estas prioridades es nueva. Lo que ha faltado hasta ahora es un &uacute;nico marco estrat&eacute;gico capaz de conectarlas. El debate europeo se ha fragmentado, creando una brecha entre la pol&iacute;tica industrial, la seguridad, la lucha contra el cambio clim&aacute;tico, la agricultura y las reglas fiscales. Sin embargo, cada nueva crisis energ&eacute;tica demuestra que todos estos &aacute;mbitos forman parte de un mismo desaf&iacute;o: la dependencia de la energ&iacute;a f&oacute;sil importada hace que Europa sea m&aacute;s d&eacute;bil, m&aacute;s pobre y menos resiliente. El discurso sobre el estado de la Uni&oacute;n que la presidenta de la Comisi&oacute;n Europea, Ursula von der Leyen, pronunciar&aacute; en septiembre deber&iacute;a hacer algo m&aacute;s que responder a las &uacute;ltimas crisis. Deber&iacute;a poner en marcha una hoja de ruta que garantice que nunca m&aacute;s se repita.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Erika González Briz, Carmen Duce Díaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ojala-sea-ultima-crisis-combustibles-fosiles-europa_129_13504106.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Sep 2026 04:02:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ojalá esta sea la última crisis de los combustibles fósiles de Europa]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Entre el sol y el agua]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/sol-agua_129_13500756.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/43749364-38b5-4700-9010-bfe31e4dd385_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Entre el sol y el agua"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No me parece mal que las empresas extranjeras inviertan en España. Que lo que temo es quedar en manos de las Big Tech estadounidenses para abrir el grifo o encender la luz</p></div><p class="article-text">
        Noticias que pasamos de largo. Noticias que pasan desapercibidas. Noticias que no brillan, que no alarman, aburridas&hellip; Nota de prensa de la Comisi&oacute;n Europea de hace una semana: &ldquo;La Comisi&oacute;n Europea ha aprobado, en virtud del Reglamento de Fusiones de la UE, la adquisici&oacute;n del control conjunto de Eurowind Energy A/S por Norlys a.m.b.a. y EWE Holding ApS (&rdquo;EWH&ldquo;), ambas de Dinamarca, por Blackstone Inc. de los Estados Unidos. La transacci&oacute;n se refiere principalmente al desarrollo, la construcci&oacute;n y la operaci&oacute;n de parques e&oacute;licos y solares en Europa, la venta al por mayor de electricidad, el suministro de servicios auxiliares y de equilibrio de electricidad, as&iacute; como el desarrollo de soluciones de energ&iacute;a renovable&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si queremos que alguien se lea esta noticia, podr&iacute;amos titular as&iacute;: &ldquo;Nos van a vender el sol y nos van a robar el agua&rdquo;. Empresas estadounidenses harto conocidas por sus pr&aacute;cticas especulativas en lo peor de la crisis financiera mundial, importada desde Estados Unidos al continente europeo. Blackstone fue un actor central en la crisis econ&oacute;mica de 2008 al actuar como el mayor comprador de activos devaluados (&ldquo;activos t&oacute;xicos&rdquo;) tras los colapsos financieros, consolidados como un gigante inmobiliario y de infraestructuras en el continente. Por ejemplo, durante la crisis de deuda soberana europea y el estallido de las burbujas inmobiliarias, especialmente a partir de 2012-2013, Blackstone implement&oacute; una estrategia agresiva de adquisici&oacute;n de activos, como la compra masiva de vivienda social y residencial. En Espa&ntilde;a, aprovech&oacute; las urgencias de liquidez de los ayuntamientos y comunidades aut&oacute;nomas para adquirir miles de viviendas protegidas y carteras enteras de bancos rescatados, convirti&eacute;ndose en el Gran Casero.
    </p><p class="article-text">
        La noticia de la Comisi&oacute;n Europea se refiere a las inversiones en parques e&oacute;licos de Blackstone en Dinamarca. Les cobrar&aacute; por el viento. &iquest;Y en Espa&ntilde;a? Aqu&iacute; se centra en los proyectos energ&eacute;ticos que tiene Blackstone en Espa&ntilde;a, tanto de parques solares como de centrales de datos de IA, con el consiguiente problema del alto consumo de nuestros recursos h&iacute;dricos. No puedo utilizar la iron&iacute;a en algo tan importante como la p&eacute;rdida de nuestra soberan&iacute;a energ&eacute;tica en un momento crucial del laberinto geopol&iacute;tico, en el que nos amenazaron a principios de a&ntilde;o desde el foro Econ&oacute;mico de Davos con cobrarnos por respirar. Obviando las empresas danesas -en parte, antiguas empresas de servicios p&uacute;blicos-, me centrar&eacute; en la estadounidense, que ahora gobierna sobre la adquirida Eurowind Energy A/S.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente Eurowind Energy tiene una sede en Sevilla desde donde gestiona su expansi&oacute;n en el sur de Europa, ahora junto a Blackstone. Como activos operativos, cuentan con una planta solar en C&oacute;rdoba y varios proyectos de hidr&oacute;geno verde en Extremadura, y Castilla y Le&oacute;n. La entrada de Blackstone en su accionariado la convierte en un &ldquo;Power Major&rdquo; europeo con parques de energ&iacute;a a gran escala en Espa&ntilde;a, Italia y Portugal, y con un impacto masivo y transformador en todo el mercado de la energ&iacute;a verde en Europa. Recuerden: nos vender&aacute;n el sol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La principal consecuencia es que Eurowind multiplicar&aacute; por cuatro su ritmo de construcci&oacute;n actual, cambiando la escala de parques a mega-infraestructuras. Y lo m&aacute;s interesante es su integraci&oacute;n con la Inteligencia Artificial a trav&eacute;s de la construcci&oacute;n de centrales de datos para IA, que consumen cantidades masivas de electricidad y requieren de importantes recursos h&iacute;dricos. &iquest;Empresas extranjeras, sin control ni regulaci&oacute;n p&uacute;blica de nuestros recursos naturales? Recuerden: nos robar&aacute;n el agua.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como ejemplo, el megaproyecto de Blackstone en Calatorao (Zaragoza), a trav&eacute;s de su filial de infraestructura digital QTS Data Centers ubicada en un gigantesco terreno de 224 hect&aacute;reas. El denominado Proyecto Rhodes, con una inversi&oacute;n de 11.800 millones de euros, ya recibi&oacute; el visto bueno de impacto ambiental. Constar&aacute; de ocho edificios de centrales de datos, una subestaci&oacute;n el&eacute;ctrica propia y una planta fotovoltaica. Parece ser que est&aacute; dise&ntilde;ado para usar refrigeraci&oacute;n por aire, sin consumo de agua, para mitigar el impacto ambiental que reconoce que producir&aacute;n. Recuerden: nos cobrar&aacute;n por respirar.
    </p><p class="article-text">
        Bien, no son los &uacute;nicos. Otras compa&ntilde;&iacute;as, tambi&eacute;n estadounidenses, tienen en ejecuci&oacute;n otros proyectos tanto o m&aacute;s importantes: Microsoft (Madrid y Arag&oacute;n), Amazon Web Services, el mayor con una inversi&oacute;n e m&aacute;s de 33.000 millones de euros (Huesca y Teruel), y otros en menor medida como Meta -Facebook-, Google y Vantage Data Centers, en Zaragoza, Madrid, M&aacute;laga y Toledo. &iquest;Nos suenan?
    </p><p class="article-text">
        Diversos estudios han dado la voz de alarma sobre el impacto de estos proyectos sobre la red el&eacute;ctrica. De ah&iacute;, el Decreto aprobado de urgencia este mes de agosto por el Gobierno espa&ntilde;ol imponiendo las condiciones m&aacute;s estrictas de Europa a esas instalaciones. Y en plena crisis de Ceuta. &iexcl;Chapeau! Que no me parece mal que las empresas extranjeras inviertan en Espa&ntilde;a. Que lo que temo es quedar en manos de las Big Tech estadounidenses para abrir el grifo o encender la luz. Sobre el control de datos que albergan los macro-servidores, esa historia de terror la dejamos para otro d&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Regina Laguna]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/sol-agua_129_13500756.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Sep 2026 21:22:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Entre el sol y el agua]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una decisión de puro delirio sobre la ley de nietos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/decision-puro-delirio-ley-nietos_129_13501910.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/12e83b63-e404-474a-b1fc-fee8363866b9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1261y456.jpg" width="1200" height="675" alt="Una decisión de puro delirio sobre la ley de nietos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que el cuerpo les pide a estos magistrados sería quitar la nacionalidad a los nuevos españoles, arrojando a la hoguera de la nulidad la malhadada Instrucción y exigiendo a los pretendientes que justifiquen la condición de perseguidos políticos de sus antepasados</p></div><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 1966, Celso Emilio Ferreiro, uno de los mejores poetas gallegos de la posguerra, march&oacute; a Venezuela harto de la miseria moral de la Espa&ntilde;a franquista. Fue en busca del exilio y se encontr&oacute; con la emigraci&oacute;n; fue en busca de la resistencia y se encontr&oacute; con unos tenderos. El choque brutal lo plasm&oacute; en un libro desolado, &lsquo;<em>Viaxe ao pa&iacute;s dos ananos</em>&rsquo;, que encendi&oacute; el fuego del infierno en la di&aacute;spora gallega.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia entre la emigraci&oacute;n y el exilio es un asunto bien complejo. En principio, exilio viene siendo tanto como escaparse, huir de un pa&iacute;s que nos atenaza y oprime por motivos ideol&oacute;gicos, pol&iacute;ticos o de g&eacute;nero. Por ello, no hay o no solemos reconocer casos de exilio en las democracias. El caso es diferente en las dictaduras, donde se le niega a la gente la libertad de pensar, hacer y vivir. Restringida la horquilla ideol&oacute;gica en la que uno puede moverse, constre&ntilde;ida la sexualidad permitida a los marcos religiosos de rigor, toda huida no solo es leg&iacute;tima sino inescindible de este ambiente opresor. Cuando un hombre no tiene libertad en su tierra, toda huida es un exilio.
    </p><p class="article-text">
        Convendremos en que la Ley de Memoria Democr&aacute;tica de 2022 se hizo mal; en fin, son cosas que pasan. Concede la opci&oacute;n a la nacionalidad espa&ntilde;ola a hijos y nietos de espa&ntilde;oles exiliados, entendiendo por tales, dice la norma, aquellos que salieran alentados por razones pol&iacute;ticas, ideol&oacute;gicas o de g&eacute;nero. En los consulados debieron quedar at&oacute;nitos: &iquest;c&oacute;mo se demuestran estas razones? &iquest;Conservar&aacute;n los nietos alg&uacute;n certificado de que el abuelo era ateo, homosexual o socialista? Es en este contexto donde la Direcci&oacute;n General de Seguridad Jur&iacute;dica public&oacute; la ya famosa Instrucci&oacute;n, semejante a otra de 2008 que no fue cuestionada, donde se incorporaba una presunci&oacute;n: todo aquel que saliera de Espa&ntilde;a despu&eacute;s del estallido de la Guerra Civil y antes de 1956 se presume exiliado. Visto con el tiempo, y oli&eacute;ndose ya entonces el hedor de la ultraderecha rondar por el vecindario, hubiera sido preferible que esta presunci&oacute;n se hubiera incorporado al texto de la ley.
    </p><p class="article-text">
        La ley se fue cumpliendo y centenares de miles de personas fueron accediendo a la nacionalidad espa&ntilde;ola sin problema alguno. La Instrucci&oacute;n fue recurrida, pero el Tribunal Superior de Justicia de Madrid desestim&oacute; la demanda por falta de legitimaci&oacute;n no sin antes, y ser&aacute; importante recordarlo, denegar su suspensi&oacute;n temporal, dada la ponderaci&oacute;n de los intereses en juego y la importancia de que siguiera vigente. La cosa parec&iacute;a calmada, hasta que el monstruo se despert&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        No ha sido la concesi&oacute;n de nacionalidad a los nietos de exiliados sino la incorporaci&oacute;n de estos nuevos espa&ntilde;oles al censo electoral lo que motiv&oacute; el alarido de protesta de la ultraderecha. Pero no se confundan: la protesta es la excusa, es &uacute;nicamente el instrumento argumental para su gran mentira. Por supuesto, estos ultras saben perfectamente que estos nuevos espa&ntilde;oles apenas votar&aacute;n, que nunca lo har&aacute;n en masa al Partido Socialista y que jam&aacute;s decidir&aacute;n el resultado de ninguna votaci&oacute;n. Pero su demanda les permite esparcir su discurso de ponzo&ntilde;a: dando la ciudadan&iacute;a a los descendientes de los exiliados, el gobierno pretende manipular las elecciones. El mal ya est&aacute; hecho.
    </p><p class="article-text">
        Por desgracia, que no por sorpresa, las demandas cayeron en una Sala del Tribunal Supremo bien abonada y dispuesta a hacerle el juego a estos antisistema. As&iacute; que, en una decisi&oacute;n de puro delirio, dicho sea desde una perspectiva jur&iacute;dica, estos magistrados han acordado estimar la medida cautelar que se les ped&iacute;a, consistente en suspender el acceso al censo a estos nuevos espa&ntilde;oles. Como tal medida, es provisional y queda pendiente de las resultas del juicio y de la sentencia que en definitiva se dicte; pero una medida tan grave no se dicta en barbecho: es evidente que la sentencia final estimar&aacute; la demanda. En todo caso, la estimen o no, el da&ntilde;o ya est&aacute; causado; la peste de la sospecha ya pende irremisiblemente sobre nuestras pr&oacute;ximas elecciones. Este, y no otro, era el objetivo, copiado de Trump.
    </p><p class="article-text">
        En su decisi&oacute;n, la Sala parte de un grave error de principio: argumenta que suspende el acceso al censo para no alterar el resultado electoral deseado por los espa&ntilde;oles; sin embargo, olvida que las personas cuyo acceso al censo ha suspendido son tambi&eacute;n espa&ntilde;olas. Esta disociaci&oacute;n, como ha manifestado mucha gente, no puede resolverse de forma sensata, porque el pleito abierto en el Supremo tiene por objeto el derecho al voto, pero en ning&uacute;n caso la nacionalidad. As&iacute; que la sentencia definitiva que el Supremo dicte vendr&aacute; a decirnos que estos nuevos naturalizados ser&aacute;n espa&ntilde;oles, pero no pueden votar. Y aqu&iacute; ya tendremos que abrir la Constituci&oacute;n para leerles el art&iacute;culo 23: salvo inhabilitaci&oacute;n para ejercer el derecho al sufragio, todos los espa&ntilde;oles pueden votar.
    </p><p class="article-text">
        Al ser un mero auto de medidas cautelares, el Supremo no desciende mucho en el contenido material del debate, pero parece inferirse que, en el fondo de la controversia, estos magistrados cuestionan, como los ultras y viejos franquistas, el contenido de una Instrucci&oacute;n que convierte en exiliado a todos los que marcharon de nuestro pa&iacute;s en la posguerra. &ldquo;&iexcl;Con lo bien que se estaba en Espa&ntilde;a en 1949!&rdquo;, habr&aacute;n dicho, &ldquo;si se fueron, ser&aacute; porque les apeteci&oacute; o para ganar m&aacute;s dinero; si eran perseguidos o se fueron por discrepancias ideol&oacute;gicas, o porque ten&iacute;an una sexualidad dudosa, que lo demuestren con papeles, &iexcl;qu&eacute; menos!&rdquo;. Una pena. En el alma de esta decisi&oacute;n, avanzada en el auto de medidas, resuenan los privilegios de espa&ntilde;ol viejo, resabios de una casta que confraterniz&oacute; con el franquismo y que, salvo que se le demuestren, no reconocer&aacute; razones ideol&oacute;gicas para dejar la Espa&ntilde;a de Franco; una casta que, por haber prosperado en la posguerra, considerar&aacute; il&iacute;cito que el Estado presuma el exilio en quienes se fueron, porque ellos y sus familias no lo hicieron. En fin, hay un claro trasfondo ideol&oacute;gico y de clase en esta decisi&oacute;n, celebrada por los mismos nost&aacute;lgicos que la promovieron.
    </p><p class="article-text">
        El problema, como digo, es que no estamos ante unos recursos contra la Instrucci&oacute;n de 2022 sino contra una decisi&oacute;n de la Junta Electoral Central relativa a la formaci&oacute;n del censo. En realidad, lo que el cuerpo les pide a estos magistrados ser&iacute;a quitar la nacionalidad a los nuevos espa&ntilde;oles, arrojando a la hoguera de la nulidad la malhadada Instrucci&oacute;n y exigiendo a los pretendientes que justifiquen la condici&oacute;n de perseguidos pol&iacute;ticos de sus antepasados. No lo pueden hacer, me dir&aacute;n, y es verdad; no lo pueden hacer. Pero &uacute;ltimamente veo hacer tantas cosas que no se pueden hacer y pasar tantas cosas que no pueden pasar, que a estas alturas, convertidos todos mis dedos en hu&eacute;spedes inc&oacute;modos, creo que no cabe sino esperar, sin perder el optimismo, que suceda lo peor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos López-Keller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/decision-puro-delirio-ley-nietos_129_13501910.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Sep 2026 19:57:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una decisión de puro delirio sobre la ley de nietos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Réquiem por la atención voluntaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/requiem-atencion-voluntaria_129_13485173.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5a2adf3e-8e11-47f0-af56-98e81d7ff75a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Réquiem por la atención voluntaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una parte importante de los déficits de atención que estamos detectando no son trastornos neurológicos, sino educativos. Se nos está olvidando educar la atención voluntaria, y el entorno colabora a esta amnesia</p></div><p class="article-text">
        El 26 de agosto pasado, la jueza federal del Distrito Norte de California Yvonne Gonz&aacute;lez Rogers autoriz&oacute; el acuerdo firmado por Meta y los querellantes del caso 4:22-md-03047 (52 fiscales generales) que fijaba una indemnizaci&oacute;n de 17.000 millones de d&oacute;lares por los da&ntilde;os causados por la empresa tecnol&oacute;gica con su utilizaci&oacute;n de t&eacute;cnicas adictivas. No acaba aqu&iacute; el pleito, porque otros demandantes -Distritos escolares y particulares- no aceptaron el pacto y el proceso contin&uacute;a abierto. Vale la pena estudiar este caso, que tendr&aacute; una repercusi&oacute;n imprevisible en nuestra sociedad. Me interesa sobre todo la primera acusaci&oacute;n de los fiscales: &ldquo;Meta &rdquo;monetiza&ldquo; la atenci&oacute;n de sus usuarios&rdquo;. (<em>Meta monetizes young users&rsquo; attention</em>).  &iquest;Qu&eacute; quiere decir esto? Pues que la llamada &ldquo;econom&iacute;a de la atenci&oacute;n&rdquo; que practican las grandes plataformas tecnol&oacute;gicas comercia con la atenci&oacute;n de los usuarios, que vende para publicidad. Es su negocio. Para tener &eacute;xito necesitan captar la atenci&oacute;n el mayor tiempo posible y hacerla receptiva a las informaciones transmitidas por las pantallas. Teniendo en cuenta que el gasto global en publicidad digital se acerca a los ochocientos mil millones de d&oacute;lares, la lucha por hacerse con el pastel es implacable. 
    </p><p class="article-text">
        La conversi&oacute;n de la atenci&oacute;n humana en una <em>commodity</em>, en un bien econ&oacute;mico primario, ha sido muy estudiada (Abeyratne, R. (2025). <em>The Attention Economy and Commodifying the Human Mind</em>). Incluso se ha acu&ntilde;ado la expresi&oacute;n &ldquo;attentional fracking&rdquo;, copiada de la explotaci&oacute;n extremada de los recursos naturales, para designar las t&eacute;cnicas de captaci&oacute;n /extracci&oacute;n de nuestra atenci&oacute;n . Libros como  <em>The Attention Merchants: The Epic Scramble to Get Inside Our Heads</em>, de Tim Wu, o <em>La era del capitalismo de la vigilancia,</em> de Shoshana Zuboff, han popularizado el tema. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; es tan importante este asunto? Johan Harari, en su  libro <em>El valor de la atenci&oacute;n, nos </em>advierte en tonos apocal&iacute;pticos de que estamos sufriendo una epidemia de p&eacute;rdida de la atenci&oacute;n y que eso no es solo un problema de productividad individual, sino una &ldquo;amenaza existencial profunda para el ser humano y la sociedad&rdquo;. Parecen palabras excesivas, pero no podemos asegurarlo hasta que no aclaremos de qu&eacute; estamos hablando. La atenci&oacute;n es la capacidad de un sistema nervioso para seleccionar los est&iacute;mulos a los que ha de responder. Un animal est&aacute; continuamente analizando los sonidos que percibe y cuando capta alguno amenazador activa su reacci&oacute;n de &ldquo;alarma&rdquo; (arousal)  y lo analiza con m&aacute;s precisi&oacute;n. Eso es lo que se denomina &ldquo;atenci&oacute;n autom&aacute;tica o involuntaria&rdquo;. Es el est&iacute;mulo el que capta la atenci&oacute;n. La inteligencia humana se caracteriza por poder dirigir las funciones mentales que compartimos con otros animales. Al hacerlo, las transfigura. Un ejemplo especialmente relevante es la atenci&oacute;n. Tenemos sistemas de atenci&oacute;n autom&aacute;tica, que nos hacen atender forzosamente a determinados est&iacute;mulos - fuertes, nuevos, amenazadores- pero, adem&aacute;s, podemos elegir el objeto que deseamos que ocupe el centro de nuestra conciencia. Puedo elegir qu&eacute; mirar, qu&eacute; pensar, qu&eacute; recordar. En eso consiste la atenci&oacute;n voluntaria. El lenguaje marca muy bien la diferencia. En un caso, el est&iacute;mulo capta, atrae,<strong> </strong>nuestra atenci&oacute;n; en el otro, nosotros ponemos, fijamos la atenci&oacute;n en un objeto. Esta capacidad, aparentemente tan humilde, es el fundamento de nuestro comportamiento libre. La persona obsesionada por algo, es decir, que no puede dejar de prestarle atenci&oacute;n, no es libre. El problema del drogadicto es que no puede dejar de pensar en que la droga es su &uacute;nica raz&oacute;n de existir. El pensamiento oriental puso en la capacidad de concentraci&oacute;n la esencia de la inteligencia humana, pero el occidental no supo que hacer con ella. Al estudiar la &ldquo;atenci&oacute;n voluntaria&rdquo;, se fij&oacute; en la voluntad y se olvid&oacute; de la atenci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; tropezamos con una de esas disfunciones de nuestro cerebro que he denominado &ldquo;chapuzas evolutivas&rdquo;. La atenci&oacute;n voluntaria es un triunfo porque nos libera, pero consume mucha energ&iacute;a y nos cansa. Eso no sucede con la atenci&oacute;n involuntaria. Asistir a algo divertido nos descansa, porque el trabajo lo hace el est&iacute;mulo. Nosotros nos dejamos llevar. En cambio, cuando tengo que concentrarme en un trabajo puedo agotarme. Los psic&oacute;logos, a partir de la obra de Roy Baumeister, emplean un t&eacute;rmino -depleci&oacute;n del yo- para designar esa p&eacute;rdida de energ&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Lo que hacen las plataformas digitales, lo que ahora han identificado los acusadores de Meta, es que est&aacute;n comercializando una vulnerabilidad humana. Por eso son peligrosas. (Por cierto, algo semejante hace la industria del juego, de la droga o del porno). Una de las t&eacute;cnicas adictivas que han identificado es el &ldquo;scroll infinito&rdquo;, es decir, la carga autom&aacute;tica de contenidos que presentan nuevos est&iacute;mulos al espectador. Basta mover el dedo para pasar al siguiente. Es una t&eacute;cnica muy elemental que usan desde hace mucho tiempo las granjas av&iacute;colas. Para que las gallinas sigan comiendo, una cinta transportadora mueve el pienso, lo que las incita a comer de nuevo. 
    </p><p class="article-text">
        Esta referencia a las aves me sirve para recordar a Skinner, el psic&oacute;logo que est&aacute; en la trastienda de todas las t&eacute;cnicas adictivas. Hasta tal punto que Mozorov le ha nombrado &ldquo;patrono de Internet&rdquo;. No cre&iacute;a en la existencia de la atenci&oacute;n voluntaria y pensaba que quien maneje los premios y las sanciones (los reforzadores positivos y negativos) puede dirigir el comportamiento de los individuos. Eso me recuerda que los fiscales que  han denunciado a Meta, la culpan tambi&eacute;n del uso de <em>&ldquo;dopamine-manipulating recommendation algorithms&rdquo;</em> (algoritmos de recomendaci&oacute;n que manipulan la dopamina). Las nuevas tecnolog&iacute;as han supuesto el triunfo de Skinner, el debilitamiento de nuestra capacidad de ser libres, la aceptaci&oacute;n por nuestra parte de comportarnos como aves de corral o como las palomas que entrenaba en su laboratorio. Tomas de Aquino, en un momento de gran perspicacia, nos previno sobre la tentaci&oacute;n de &ldquo;dejarnos llevar por la facilidad animal&rdquo;. Pues bien, entregarnos a la atenci&oacute;n autom&aacute;tica, involuntaria, significa, precisamente eso. Conviene recordar que una de las tareas de la educaci&oacute;n es, precisamente, fortalecer la atenci&oacute;n voluntaria. Ahora la incluimos dentro de la educaci&oacute;n de las &ldquo;funciones ejecutivas&rdquo;, encargadas de dirigir la potent&iacute;sima m&aacute;quina que es nuestro cerebro. Una parte importante de los d&eacute;ficits de atenci&oacute;n que estamos detectando no son trastornos neurol&oacute;gicos, sino educativos. Se nos est&aacute; olvidando educar la atenci&oacute;n voluntaria, y el entorno colabora a esta amnesia.
    </p><p class="article-text">
        La prodigiosa eficiencia de las nuevas tecnolog&iacute;as nos invita a una maravillosa utop&iacute;a: la felicidad f&aacute;cil. Elon Musk anuncia para 2036 una sociedad donde no har&aacute; falta trabajar porque todos tendremos una renta m&iacute;nima alta gracias a la colosal productividad de la Inteligencia artificial. Pero la &ldquo;felicidad f&aacute;cil&rdquo;  es una gigantesca trampa porque supondr&iacute;a abdicar de todo lo esencialmente humano. Las funciones mentales espec&iacute;ficamente humanas son dif&iacute;ciles. La racionalidad es m&aacute;s costosa que la emocionalidad, la autonom&iacute;a lo es m&aacute;s que la servidumbre, la veracidad y el pensamiento cr&iacute;tico son m&aacute;s dif&iacute;ciles que la mentira y la credulidad. La democracia y la justicia son extremadamente exigentes. Harari ha pensado que la felicidad qu&iacute;mica completar&iacute;a el sue&ntilde;o. EL sociologo franc&eacute;s Jean-Claude Kaufmann lo ha resumido en el t&iacute;tulo de un libro que les recomiendo: <em>C&egrave;st fatigant la libert&eacute;. </em>La libertad es pesada. Hasta tal punto que al nost&aacute;lgico Rousseau  le sugiri&oacute; una paradoja: Habr&iacute;a que obligar a la gente a ser libre. Uno de los efectos de esta llamada a la felicidad f&aacute;cil es la aceptaci&oacute;n de los sistemas autoritarios que los ingenuos piensan que nos solucionaran los problemas sin necesidad de que nos impliquemos.
    </p><p class="article-text">
        El r&eacute;quiem por la atenci&oacute;n voluntaria, es, en realidad el r&eacute;quiem por nuestra libertad. Hari ten&iacute;a raz&oacute;n. Como soy optimista espero que la atenci&oacute;n, como el Ave F&eacute;nix resurja de sus cenizas. Otro d&iacute;a les explicar&eacute; c&oacute;mo la educaci&oacute;n puede y debe asumir esta tarea. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Antonio Marina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/requiem-atencion-voluntaria_129_13485173.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Sep 2026 20:45:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Réquiem por la atención voluntaria]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[PISA y los hijos de la Gran Recesión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/pisa-hijos-gran-recesion_129_13495610.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a8f88550-6b06-4afa-b1e4-62ba6e51cc78_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x415y325.jpg" width="1200" height="675" alt="PISA y los hijos de la Gran Recesión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estos alumnos han vivido toda su escolarización en familias tensionadas por los ajustes de la Gran Recesión y en un sistema educativo que ha sufrido diferente tipo de recortes. La tecnología puede ser importante, pero la inversión educativa, las condiciones de trabajo del profesorado y la calidad de vida de las familias, también</p><p class="subtitle">Gráficos - El descalabro de Euskadi, la caída de Valencia y Navarra y otros siete gráficos sobre los resultados de PISA</p></div><p class="article-text">
        La oleada de PISA de este a&ntilde;o ha estado dedicada a la competencia cient&iacute;fica. Los resultados <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-desploma-pisa-alumnos-dificultades-textos-400-palabras-culpa-pantallas_1_13492888.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han empeorado</a> con respecto a 2012 y 2015, y son estables con respecto al resto de oleadas. La competencia lectora iguala por abajo a los resultados de 2006, y los de matem&aacute;ticas son los peores de la serie. Ambas competencias pueden estar sujetas a un margen de error estad&iacute;stico mayor, pues la prueba est&aacute; mejor calibrada para Ciencias. 
    </p><p class="article-text">
        Si bien los <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/enorme-caida-euskadi-exclusion-catalunya-siete-graficos-resultados-pisa_1_13493996.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">resultados son malos</a>, pues no avanzamos, los titulares son matizables. El peor resultado en 25 a&ntilde;os solo es cierto en matem&aacute;ticas. Seg&uacute;n las estimaciones de la propia OCDE &mdash;quien elabora el informe&mdash;, las diferencias entre algunas oleadas var&iacute;an por error aleatorio, no por diferencias reales. Es el caso de las puntuaciones de ciencias (2006, 2009, 2022 y 2025), matem&aacute;ticas (2005) y lectura (2006 y 2025), que no difieren de forma estad&iacute;sticamente significativa de la media de PISA 2025.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Los resultados de España en el informe PISA 2025" aria-label="Líneas múltiples" id="datawrapper-chart-8FU9z" src="https://datawrapper.dwcdn.net/8FU9z/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="312" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        En todo caso, apreciamos una tendencia a la mejora hasta 2015, y luego empeoramiento. Quienes lo atribuyen todo a problemas espa&ntilde;oles tendr&aacute;n que explicar por qu&eacute; Espa&ntilde;a contamina al resto de la OCDE, pues los resultados son generalizados. Adem&aacute;s, las competencias educativas est&aacute;n gestionadas por cada gobierno aut&oacute;nomo, habiendo comunidades que m&aacute;s o menos aguantan en ciencias (como Canarias). 
    </p><p class="article-text">
        El sospechoso m&aacute;s popular est&aacute; siendo la <a href="https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/catastrofe-pisa-aula-culpa-ia-cumulo-desdichas_129_13495145.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tecnolog&iacute;a</a>. La tecnolog&iacute;a, en tanto que herramienta, puede usarse de forma correcta o incorrecta. Podr&iacute;a ser que los cambios sean m&aacute;s r&aacute;pidos que nuestra capacidad para sacarles partido. La respuesta f&aacute;cil es la ludita: todo lo que se pueda enchufar, a la hoguera. La respuesta inconsciente es asumir que se est&aacute; usando bien. La respuesta m&aacute;s realista necesita de estudios m&aacute;s afinados. La respuesta f&aacute;cil cuenta con otro aliciente: la distinci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando solo los hijos de la &eacute;lite ten&iacute;an acceso a dispositivos, las clases medias aspiracionales estaban convencidas de las incontables ventajas de todo lo electr&oacute;nico. Ahora que todo el mundo cuenta con dispositivos, a la &eacute;lite le parecen vulgares, y las clases aspiracionales tambi&eacute;n luchan por sac&aacute;rselos de encima.
    </p><p class="article-text">
        El cambio tecnol&oacute;gico no es el &uacute;nico hecho que ha afectado a muchos pa&iacute;ses de forma simult&aacute;nea. La oleada de PISA de 2018 se realiz&oacute; a adolescentes que ten&iacute;an cinco a&ntilde;os en la Gran Recesi&oacute;n. A diferencia de las oleadas anteriores, han vivido toda su escolarizaci&oacute;n en familias tensionadas por los ajustes econ&oacute;micos y en un sistema educativo que ha sufrido diferente tipo de recortes. La tecnolog&iacute;a puede ser importante, pero la inversi&oacute;n educativa, las condiciones de trabajo del <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/conflicto-no-cesa-ultimo-curso-legislatura-profesorado-arranca-huelgas-protestas-docentes_1_13480101.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">profesorado</a> y la calidad de vida de las familias, tambi&eacute;n. Habr&aacute; que estudiar las diferentes hip&oacute;tesis con m&aacute;s detalle, m&aacute;s all&aacute; de la espuma de los titulares.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Saturnino Martínez García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/pisa-hijos-gran-recesion_129_13495610.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Sep 2026 19:59:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[PISA y los hijos de la Gran Recesión]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Informe Pisa,Burbuja inmobiliaria,Lectura,Tecnología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La catástrofe de PISA, desde el aula: ¿es culpa de la IA o de un cúmulo de desdichas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/catastrofe-pisa-aula-culpa-ia-cumulo-desdichas_129_13495145.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9e6da670-f919-4537-9dc6-f1388db0456d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150708.jpg" width="1917" height="1078" alt="La catástrofe de PISA, desde el aula: ¿es culpa de la IA o de un cúmulo de desdichas?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El año pasado fue desalentador comprobar que muchos de los trabajos que les pedíamos a los estudiantes estaban elaborados, en parte o en su totalidad, por una inteligencia no humana. Y lo peor fue aceptar que en muchos casos no podíamos demostrarlo</p><p class="subtitle">España se desploma en PISA y los alumnos tienen "dificultades" con textos de más de 400 palabras </p></div><p class="article-text">
        Cada <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/conflicto-no-cesa-ultimo-curso-legislatura-profesorado-arranca-huelgas-protestas-docentes_1_13480101.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuevo curso</a> se abre como una ventana de posibilidades. Los docentes somos alfareros pero, en vez de arcilla, nuestra materia prima son unos estudiantes que se dejan modelar. Aprender es avanzar hacia un punto de no retorno que de repente permite ver algo de un modo muy distinto. Este curso acad&eacute;mico, adem&aacute;s de la ventana de oportunidades, surge tambi&eacute;n con una gran preocupaci&oacute;n: la Inteligencia Artificial. 
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado fue desalentador comprobar que muchos de los trabajos que les ped&iacute;amos a los estudiantes estaban elaborados, en parte o en su totalidad, por una inteligencia no humana. Y lo peor fue aceptar que en muchos casos no pod&iacute;amos demostrarlo y ten&iacute;amos que enfrentarnos a unos alumnos que lo negaban y, por supuesto, tambi&eacute;n a unas familias que los defend&iacute;an. Esa necesidad de verificaci&oacute;n despert&oacute; en los docentes un sentimiento de desconfianza y de frustraci&oacute;n, pero tambi&eacute;n lo gener&oacute; en unos estudiantes que se angustiaban porque un trabajo demasiado bien hecho pod&iacute;a ponerse en entredicho.
    </p><p class="article-text">
        Los <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-desploma-pisa-alumnos-dificultades-textos-400-palabras-culpa-pantallas_1_13492888.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">resultados de PISA</a> muestran una enorme ca&iacute;da de las habilidades ling&uuml;&iacute;sticas y de comprensi&oacute;n lectora en los <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/enorme-caida-euskadi-exclusion-catalunya-siete-graficos-resultados-pisa_1_13493996.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudiantes de secundaria</a>. Tampoco es ninguna sorpresa. Lo que el informe tambi&eacute;n sugiere es que un porcentaje alt&iacute;simo de estudiantes emplea la IA para resumir textos y hacer trabajos escritos. Me despierta muchas dudas que esa forma de trabajo, la ausencia de selecci&oacute;n de informaci&oacute;n y la renuncia de la creaci&oacute;n, pueda consolidar habilidades como la lectura y la escritura. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;La IA ayuda a ganar tiempo o simplifica los aprendizajes? Llevo tiempo haci&eacute;ndome esta pregunta. &iquest;Aquel que decide elaborar algo con IA sabr&iacute;a hacerlo tambi&eacute;n por su cuenta? Aprender es tropezarse, pensar y rehacer. No es reducir el aprendizaje a pedirle a una inteligencia no humana que te resuelva un reto en segundos. Y sirve para cualquier &aacute;mbito. No ser&eacute; yo quien niegue que quiz&aacute; nos estemos pasando al depender demasiado de la IA.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o me he propuesto implementar algunos cambios en mi manera de impartir las clases de lengua y literatura. Mi objetivo, no exagero, es evitar por encima de todo que mis estudiantes me presenten trabajos hechos con IA. As&iacute; que plantear&eacute; tareas m&aacute;s breves que puedan realizarse en sesiones individuales, pedir&eacute; evidencias de los trabajos realizados (como borradores, esquemas, revisiones), priorizar&eacute; el trabajo en el aula, a mano y cada vez con menos pantallas, intentar&eacute; facilitarles fuentes de informaci&oacute;n cerradas &ndash;y digo <em>intentar&eacute;</em> porque es muy complicado con un mundo digital apote&oacute;sico&ndash;... Y lo m&aacute;s dif&iacute;cil, porque las clases son de 30 estudiantes o m&aacute;s por aula: evaluar&eacute; de forma oral siempre que sea posible.
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;es todo culpa de la IA? Lo cierto es que el descenso del nivel acad&eacute;mico viene ligado a una serie de catastr&oacute;ficas desdichas. PISA alerta de que los estudiantes tienen dificultades para entender textos de m&aacute;s de 400 palabras. El uso de m&oacute;viles y la inmediatez de un mundo que exige que todo suceda deprisa seguro que tiene algo que ver, as&iacute; como la falta de concentraci&oacute;n. Ya hay videos en internet que muestran a alguien hablando en una pantalla dividida con una partida de juego para captar la atenci&oacute;n de los usuarios. Y por supuesto el confinamiento durante la pandemia sin duda dej&oacute; vac&iacute;os en los estudiantes de hoy.
    </p><p class="article-text">
        En educaci&oacute;n, por desgracia, a veces cuesta encontrar espacio para los matices. Parece que rechazar la IA en el aula y querer mantener alejadas las pantallas, visto lo visto, implique renunciar a la educaci&oacute;n digital y al pensamiento cr&iacute;tico. Lo que digo es que, por ahora, prefiero centrarme en lo m&aacute;s urgente porque los resultados no son muy esperanzadores y, adem&aacute;s, falta tiempo. Parece que afirmar que algunas asignaturas se trabajan mejor por grupos de nivel sea apostar siempre por la segregaci&oacute;n. Lo que defiendo es que un estudiante puede ser brillante en unos campos y tener m&aacute;s dificultades en otros, y que adaptar el ritmo de aprendizaje en un &aacute;rea concreta puede permitirle recibir un mejor acompa&ntilde;amiento. Parece que defender las clases magistrales de vez en cuando y apostar por la sobriedad en el aula quiera decir repudiar para siempre la gamificaci&oacute;n y el bienestar de los estudiantes. Divertirse y estar a gusto aprendiendo es fundamental, pero no me parece un mensaje oportuno hacerles creer que todo en la vida se consigue con una sonrisa. La reflexi&oacute;n sosegada tambi&eacute;n puede ser emocionante. 
    </p><p class="article-text">
        Como digo, no todo es blanco o negro, y si algo he aprendido en todos estos a&ntilde;os de docencia es que en educaci&oacute;n nada es para siempre, y hace falta prueba y error para implantar cambios y que la mejor metodolog&iacute;a es la suma de todas ellas. Siempre he defendido la escuela inclusiva, pero no se puede empezar la casa por el tejado ni implantar un nuevo sistema educativo sin dotarlo de los recursos necesarios y formaci&oacute;n. Y en nuestro caso fue m&aacute;s o menos as&iacute;, y a falta de recursos me refiero a que las aulas est&aacute;n masificadas y que faltan docentes. 
    </p><p class="article-text">
        En muchos casos, los docentes no nos sentimos capacitados para asumir tanta diversidad. Antes las clases eran bastante m&aacute;s homog&eacute;neas que ahora y ese nuevo paradigma necesita, por tanto, una infraestructura radicalmente distinta. Llegar a todo el mundo significa adaptarse a las necesidades y posibilidades de cada uno,  por supuesto, pero en ning&uacute;n caso puede significar renunciar a unos m&iacute;nimos exigidos porque si no se pierde rigor en la calidad del sistema y se prepara peor a los estudiantes. 
    </p><p class="article-text">
        E insisto: eso no quiere decir rechazar unas aulas tan diversas. Se trata de una realidad y, como tal, requiere respuestas a preguntas que antes no nos hac&iacute;amos. Y dinero, porque al final todo se resume en lo mismo: si queremos un sistema educativo fuerte y de calidad, hace falta m&aacute;s inversi&oacute;n y, de paso, que la sociedad crea m&aacute;s en &eacute;l.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Olivé]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/catastrofe-pisa-aula-culpa-ia-cumulo-desdichas_129_13495145.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Sep 2026 12:55:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La catástrofe de PISA, desde el aula: ¿es culpa de la IA o de un cúmulo de desdichas?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pisa,OCDE,Inteligencia artificial,Lectura,Educación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hey. España es competente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/hey-espana-competente_129_13493696.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/721608f9-fa0e-4313-953a-1f0f3fee6bdf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x901y274.jpg" width="1200" height="675" alt="Hey. España es competente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">España tiene jurisdicción para investigar los hechos denunciados en la querella presentada contra Julio Iglesias por dos mujeres por presuntos delitos de violencia sexual, física, psíquica y de trata de seres humanos con fines de servidumbre</p><p class="subtitle">Lucía Martínez Garay, catedrática de Derecho Penal: “Los jueces pueden admitir la querella contra Julio Iglesias porque sí son competentes”
</p></div><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a tiene jurisdicci&oacute;n para investigar los hechos denunciados en la querella presentada contra Julio Iglesias por dos mujeres por presuntos delitos de violencia sexual, f&iacute;sica, ps&iacute;quica y de trata de seres humanos con fines de servidumbre. A pesar del decreto de archivo del fiscal jefe de la Audiencia Nacional de 23 de enero de 2026, dictado en las diligencias preprocesales 2/2026.
    </p><p class="article-text">
        Sin entrar a valorar el contenido de los indicios racionales de criminalidad sobre los hechos, que compete a la plaza que corresponda de la Secci&oacute;n de Instrucci&oacute;n del Tribunal Central de Instancia (antes Juzgado Central de Instrucci&oacute;n), es importante conocer que nuestro pa&iacute;s s&iacute; tiene potestad para investigar y juzgar, entre otros, los delitos sexuales y de trata de seres humanos cometidos por espa&ntilde;oles en el extranjero. 
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que, despu&eacute;s de que la Espa&ntilde;a democr&aacute;tica fuera pionera en la persecuci&oacute;n de los cr&iacute;menes contra la humanidad de otros pa&iacute;ses - eso s&iacute;, sin perseguir nunca los cr&iacute;menes del franquismo-, las sucesivas mayor&iacute;as parlamentarias fueron restringiendo la jurisdicci&oacute;n universal. Primero en 2009, despu&eacute;s con recortes dr&aacute;sticos en 2014. Por presiones pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas de pa&iacute;ses como Israel, EEUU o China, abandonamos la persecuci&oacute;n de cr&iacute;menes cometidos contra v&iacute;ctimas espa&ntilde;olas o por espa&ntilde;oles en el extranjero en demasiados casos. 
    </p><p class="article-text">
        Pero seguimos firmando tratados internacionales, y pese a las restricciones que condicionaron la perseguibilidad en Espa&ntilde;a de delitos como el genocidio, el vigente art&iacute;culo 23.4 de la Ley Org&aacute;nica del Poder Judicial (LOPJ) es claro al respecto: la jurisdicci&oacute;n espa&ntilde;ola es competente para conocer de los hechos cometidos por espa&ntilde;oles fuera del territorio nacional con unos requisitos que se cumplen en este caso: que sean hechos susceptibles de tipificarse, seg&uacute;n la ley espa&ntilde;ola, como alguno de los delitos regulados en el Convenio del Consejo de Europa de 11 de mayo de 2011 sobre prevenci&oacute;n y lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia dom&eacute;stica (apartado l) o delitos de trata de seres humanos (apartado m), siempre que el procedimiento se dirija contra un espa&ntilde;ol. Con la excepci&oacute;n, que no concurre en el presente caso, de que ya se haya iniciado un procedimiento para su investigaci&oacute;n y enjuiciamiento en un Tribunal Internacional o en el Estado del lugar en que se hubieran cometido los hechos o de nacionalidad de la persona a que se impute su comisi&oacute;n, exigiendo adem&aacute;s que sea un proceso efectivo.
    </p><p class="article-text">
        Dicho de modo muy simple: un tribunal espa&ntilde;ol -en concreto la Audiencia Nacional- pudo juzgar a Luis Rubiales por agresi&oacute;n sexual cometida en Australia no porque la v&iacute;ctima Jenny Hermoso fuera espa&ntilde;ola: bastaba con que lo fuera el investigado.
    </p><p class="article-text">
        Profundizando en la fundamentaci&oacute;n jur&iacute;dica, el Tribunal Constitucional (TC) en su sentencia 140/2018 aval&oacute; la reducci&oacute;n dr&aacute;stica de la jurisdicci&oacute;n universal llevada a cabo por la LO 1/2014 -desestimando el recurso interpuesto por 50 diputadas y diputados del Grupo Parlamentario Socialista-. Pero dej&oacute; un resquicio importante para la decisi&oacute;n de cada caso por los juzgados y tribunales a trav&eacute;s del control de convencionalidad. Con base en los art&iacute;culos 96 y 10 de la Constituci&oacute;n, y los art. 30 y 31 de la Ley 25/2014, de Tratados y otros Acuerdos Internacionales, el TC dice que el art&iacute;culo 96 no atribuye superioridad jer&aacute;rquica a los tratados sobre las leyes internas, pero un juez ordinario puede inaplicar una norma interna contraria a la protecci&oacute;n de los derechos humanos establecida en los tratados internacionales, en este caso las limitaciones de la jurisdicci&oacute;n universal del art&iacute;culo 23 de la LOPJ: <em>&ldquo;No supone un juicio sobre la validez de la norma interna, sino sobre su mera aplicabilidad, por lo que no se plantea un problema de depuraci&oacute;n del ordenamiento de normas inv&aacute;lidas, sino una cuesti&oacute;n de determinaci&oacute;n de la norma aplicable en la soluci&oacute;n de cada caso concreto, aplicaci&oacute;n que deber&aacute; ser libremente considerada por el juez ordinario&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        El art&iacute;culo 23.4. l) y m) cuando reconoce la competencia de Espa&ntilde;a para enjuiciar violencia sexual, no fue una locura del legislador: se bas&oacute; en las obligaciones asumidas en el Convenio de Estambul aplicable a la violencia f&iacute;sica, ps&iacute;quica y sexual contra las mujeres, y el Convenio de Varsovia sobre trata de seres humanos. El art&iacute;culo 44 del Convenio de Estambul, regula precisamente la extensi&oacute;n de la jurisdicci&oacute;n penal (o extraterritorialidad), con el objetivo de evitar que los agresores utilicen las fronteras para quedar impunes. Esta norma obliga a los Estados firmantes a perseguir penalmente los delitos cometidos en el extranjero si el presunto agresor es nacional (entre otros supuestos). Es el principio de personalidad activa. Es m&aacute;s, este Convenio del Consejo de Europa, que es el tratado m&aacute;s importante vigente en Espa&ntilde;a sobre derechos de las mujeres, contiene incluso para los delitos m&aacute;s graves, incluyendo la violencia sexual y la violaci&oacute;n de su art&iacute;culo 36, la excepci&oacute;n al principio de doble incriminaci&oacute;n: obliga a perseguir penalmente al autor espa&ntilde;ol incluso si ese acto no es considerado delito en el pa&iacute;s donde se cometi&oacute;, y sin exigir denuncia previa de la v&iacute;ctima que se encuentra en el extranjero.
    </p><p class="article-text">
        Las feministas defendemos el derecho de las querellantes a obtener justicia, y reivindicamos que estas normas nacionales e internacionales no solo protegen a las mujeres contra las violencias machistas, que a su vez son consecuencia hist&oacute;rica de la desigualdad. La jurisdicci&oacute;n universal es una consecuencia de los derechos inalienables propios de la dignidad humana. En tiempos en los que otros pa&iacute;ses parecen renegar del consenso civilizatorio alcanzado tras una guerra contra los fascismos europeos, y regresar a la &ldquo;ley del m&aacute;s fuerte&rdquo;, defendemos con orgullo estas normas contra la impunidad, la justicia, que es la herramienta que creamos frente a los abusos de los m&aacute;s poderosos. El Estado de Derecho no se concibi&oacute; para que lo cumpliera el pueblo, este cumple las normas tambi&eacute;n en los reg&iacute;menes autoritarios. Se concibi&oacute; para que el Estado cumpla su propio Derecho. Que no se rompa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria Rosell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/hey-espana-competente_129_13493696.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Sep 2026 20:30:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hey. España es competente]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Julio Iglesias,Justicia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ramón Espinar Gallego, mi padre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ramon-espinar-gallego-padre_129_13489844.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f812d1ab-0186-4b94-85cc-df041781206c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150420.jpg" width="608" height="342" alt="Ramón Espinar Gallego, mi padre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mi padre vivió un tiempo hermoso y turbulento y lo vivió a fondo. Se implicó políticamente desde muy joven. Tuvo que empezar a trabajar con 14 años y poco después se afilió a la UGT. En la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense, entró en contacto con el PSOE a través de sus profesores. Siempre admiró a Gregorio Peces-Barba y lo consideró un referente</p></div><p class="article-text">
        La vida de mi padre ha sido capic&uacute;a: empez&oacute; dura y termin&oacute; dura.
    </p><p class="article-text">
        Naci&oacute; en &Uacute;beda en 1954, hijo de dos migrantes de Membrilla, Ciudad Real, que hab&iacute;an llegado a la ciudad tratando de abrirse paso en la vida. Pocos a&ntilde;os y alg&uacute;n traspi&eacute; despu&eacute;s, tuvieron que trasladarse a Madrid, al barrio de Usera. Y, tiempo despu&eacute;s, terminaron por comprar un piso en el barrio de Zarzaquemada, en Legan&eacute;s. All&iacute; creci&oacute; con sus hermanas, Joaquina y Pepa. Mi abuelo trabajaba en la obra y mi abuela en casa. Se mataron a currar para sacar adelante su familia toda su vida.
    </p><p class="article-text">
        Mi padre vivi&oacute; un tiempo hermoso y turbulento y lo vivi&oacute; a fondo. Se implic&oacute; pol&iacute;ticamente desde muy joven. Tuvo que empezar a trabajar con 14 a&ntilde;os y poco despu&eacute;s se afili&oacute; a la UGT. En la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense, entr&oacute; en contacto con el PSOE a trav&eacute;s de sus profesores. Siempre admir&oacute; a Gregorio Peces-Barba y lo consider&oacute; un referente.
    </p><p class="article-text">
        En contra de lo que pueda pensar el tuitero promedio, fue en esos a&ntilde;os cuando experiment&oacute; la &uacute;nica privaci&oacute;n de libertad de su vida. Durante el servicio militar en Segovia fue descubierto con otros compa&ntilde;eros militantes de izquierda en actividades &ldquo;subversivas&rdquo; y pas&oacute; meses encarcelado hasta la primera amnist&iacute;a del Rey Juan Carlos I en 1976. Poco despu&eacute;s, se cas&oacute; con mi madre, Mar.
    </p><p class="article-text">
        En 1979 fue elegido alcalde de Legan&eacute;s, revalidando mayor&iacute;a en 1983. Poco despu&eacute;s dimiti&oacute; para asumir la presidencia de la primera Asamblea de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Entre 1987 y 1995 fue miembro de los gobiernos de Joaqu&iacute;n Leguina, asumiendo las consejer&iacute;as de Cultura primero y Hacienda despu&eacute;s. En 1992 se divorci&oacute; de mi madre y establecieron uno de los hitos de mi vida: mantener una relaci&oacute;n de amistad tras separarse que ha durado hasta la muerte, en la que tanto mi madre como su pareja, Manolo, le han acompa&ntilde;ado. Desconozco si es habitual decir algo as&iacute; en un obituario, pero es algo que un hijo tiene que agradecerles toda la vida.
    </p><p class="article-text">
        De sus compa&ntilde;eros y colaboradores de ese periodo de actividad pol&iacute;tica institucional estuvieron acompa&ntilde;ados sus &uacute;ltimos d&iacute;as: Chema, Cati y Enrique, Juan y Olga. Amigos que lo han querido y acompa&ntilde;ado siempre.
    </p><p class="article-text">
        Tras las elecciones de 1995 y la p&eacute;rdida del gobierno regional para la izquierda (nunca m&aacute;s hemos gobernado la Comunidad de Madrid), fue designado Vicepresidente de Caja Madrid y tambi&eacute;n inici&oacute; una actividad profesional como abogado que mantuvo hasta jubilarse en 2020.
    </p><p class="article-text">
        De ese periodo y su actividad se deriv&oacute; la condena judicial por el uso de las conocidas como tarjetas black. Vivi&oacute; con dolor y desgarro un episodio que sent&iacute;a que manchaba su trayectoria y su vida de una forma que nunca entendi&oacute; ni acept&oacute;. Hubo ausencias, hubo amigos leales y hubo quien, sin aprobarlo ni re&iacute;rle las gracias, le sigui&oacute; acompa&ntilde;ando. Personalmente, nunca quise hacerme responsable de actos y decisiones que no me correspond&iacute;an, le traslad&eacute; mis desacuerdos y trat&eacute; de acompa&ntilde;arlo cuando lo vi sufrir.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en ese periodo conoci&oacute; a Bego&ntilde;a, su pareja, que le ha cuidado y acompa&ntilde;ado con cari&ntilde;o y entrega generosa hasta el &uacute;ltimo d&iacute;a. Seguro que ha muerto con gratitud por el arrope.
    </p><p class="article-text">
        Por lo dem&aacute;s, mi padre era un hombre culto, &aacute;cido y brillante. Le gustaba la m&uacute;sica cl&aacute;sica, los toros, no tanto el f&uacute;tbol como Zidane y, sobre todas las cosas, escapaba a la monta&ntilde;a siempre que ten&iacute;a ocasi&oacute;n. Le&iacute;a y recomendaba lecturas. Casi siempre recomendaba bien.
    </p><p class="article-text">
        El Valle de Benasque, la Pedriza y Gredos son los escenarios donde fue feliz, pleno. Rodeado de sus amigos de siempre: Susi, Roberto, Purita, Jos&eacute; Antonio, Paco y Leles, Merche y Jos&eacute; Manuel, sus hijos y toda la fabulosa reuni&oacute;n de gentes que amaban la monta&ntilde;a y el alpinismo, mordiendo un bocadillo (de lomo) en la piedra m&aacute;s plana de cualquier recodo del camino. Creo que lo que mejor se le dio en su vida a Ram&oacute;n Espinar Gallego fue ser amigo de sus amigos queridos.
    </p><p class="article-text">
        Mi padre perteneci&oacute; a una generaci&oacute;n de una izquierda llena de grandeza, que han narrado y vivido con suficiencia y autocomplacencia, y con miserias que la m&iacute;a, con toda seguridad, ha tratado con crueldad. El ascenso social, el crecimiento econ&oacute;mico, la dureza de la llegada a la vida en una familia obrera, el &eacute;xodo rural, las ciudades dormitorio y el derecho a la ciudad&hellip; Muchos de los grandes temas de la Transici&oacute;n y la consolidaci&oacute;n democr&aacute;tica atravesaron a mi padre y los encarn&oacute; de forma particularmente intensa con sus grandezas y sus miserias.
    </p><p class="article-text">
        Quisieron asombrarnos y admirarnos y recibieron una revisi&oacute;n hist&oacute;rica justa en sus planteamientos pero, seguramente, cruel en su forma de manifestarse. Falt&oacute; ternura. Mi padre hizo lo que pudo y supo con las herramientas de su &eacute;poca, se expuso al poder, que es el material m&aacute;s corrosivo para el esp&iacute;ritu, fue un buen tipo y se equivoc&oacute; m&aacute;s de lo que hubiera querido.
    </p><p class="article-text">
        Tuvo un final especialmente jodido, una enfermedad cruel que le hizo dependiente contra su naturaleza de hombre aut&oacute;nomo, hiperactivo y autosuficiente. Espero que hayamos garantizado su dignidad y no haya sentido humillaci&oacute;n en los cuidados recibidos. Ha muerto en su casa, sentado en su sill&oacute;n de orejas hasta casi el &uacute;ltimo d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Ha vivido, ha viajado, ha cre&iacute;do y descre&iacute;do, ha amado, ha sufrido y ha disfrutado. Deja huella, familia y recuerdos.
    </p><p class="article-text">
        Su hijo fue un ni&ntilde;o que admir&oacute; a su pap&aacute;, un adolescente y joven muy enfadado con su viejo y un adulto que est&aacute; en paz con el padre que ha perdido. Le lega la pasi&oacute;n pol&iacute;tica y un cierto sentido de la elegancia, del deber y la lealtad que espera haber aprendido.
    </p><p class="article-text">
        Adi&oacute;s, pap&aacute;. Descansa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón Espinar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ramon-espinar-gallego-padre_129_13489844.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Sep 2026 19:46:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ramón Espinar Gallego, mi padre]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marruecos: ¿para qué sirven las elecciones?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/marruecos-sirven-elecciones_129_13488403.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/87fb86aa-7402-4c19-a061-031c66bc968f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x870y341.jpg" width="1200" height="675" alt="Marruecos: ¿para qué sirven las elecciones?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Marruecos, las urnas no son el reflejo de la voluntad popular porque no implican necesariamente una alternancia pacífica del poder . Al contrario, son una herramienta para consolidar las prerrogativas del rey e instrumentalizar a las élites</p></div><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo 23 de septiembre se celebrar&aacute;n en Marruecos las elecciones legislativas, las cuartas desde la reforma constitucional del 2011, impulsada por las masivas protestas populares de la &ldquo;primavera &aacute;rabe&rdquo;. El gran reto que afrontan estos comicios es la tasa de participaci&oacute;n en esta praxis marcada tradicionalmente por un alto &iacute;ndice de boicot por la poblaci&oacute;n. El desinter&eacute;s general por este ejercicio democr&aacute;tico refleja el grado de desconfianza de la ciudadan&iacute;a de los actores pol&iacute;ticos dentro de una monarqu&iacute;a ejecutiva que favorece , con una abierta desfachatez , a una &eacute;lite pol&iacute;tica amedrentada que existe &uacute;nica y exclusivamente para servir los intereses del r&eacute;gimen.
    </p><p class="article-text">
        Esta cita electoral , la sexta bajo el reinado de Mohamed VI, interviene en un contexto pol&iacute;tico caracterizado a escala regional por una en&eacute;sima crisis pol&iacute;tica con Espa&ntilde;a a ra&iacute;z de la ola migratoria hacia Ceuta , cuyos entresijos siguen generando debate en las dos orillas el mediterr&aacute;neo. A nivel local , estas elecciones se celebrar&aacute;n en el marco de una aguda fragmentaci&oacute;n del paisaje pol&iacute;tico en el pa&iacute;s donde la poblaci&oacute;n, particularmente los j&oacute;venes, son profundamente esc&eacute;pticos hacia un proceso pol&iacute;tico incapaz de responder a las leg&iacute;timas expectativas populares en materia de educaci&oacute;n, sanidad, empleo e igualdad social y territorial. La periodicidad de estos comicios y la din&aacute;mica constitucional no han sido suficientes para poner en pr&aacute;ctica las reformas pol&iacute;ticas necesarias para la democratizaci&oacute;n efectiva del pa&iacute;s y la instauraci&oacute;n de una verdadera monarqu&iacute;a constitucional. A todo esto se a&ntilde;ade la debilidad de los partidos pol&iacute;ticos y la ausencia de una verdadera oposici&oacute;n en las dos c&aacute;maras del parlamento. 
    </p><p class="article-text">
        En Marruecos, las urnas no son el reflejo de la voluntad popular porque no implican necesariamente una alternancia pac&iacute;fica del poder. Al contrario, son una herramienta para consolidar las prerrogativas del rey e instrumentalizar a las &eacute;lites.
    </p><p class="article-text">
        A partir de esta consideraci&oacute;n, las elecciones en reg&iacute;menes como el de Marruecos , son percibidas como un mero mecanismo para acceder a cargos pol&iacute;ticos y permiten el surgimiento de una nueva elite que goza de legitimidad y de una cierta &ldquo;virginidad&rdquo; pol&iacute;tica a ojos de la ciudadan&iacute;a como es el preciso caso del muy popular, Fauzi Lakjaa, un tecn&oacute;crata que preside la real federaci&oacute;n marroqu&iacute; de f&uacute;tbol, quien se presentar&aacute; a estas elecciones y ser&aacute; a ciencia exacta el nuevo primer ministro. Por lo cual, no se trata de saber qui&eacute;n dirigir&aacute; el pr&oacute;ximo ejecutivo, sino con qu&eacute; grado de legitimidad popular ejercer&iacute;a sus funciones. 
    </p><p class="article-text">
        No es de extra&ntilde;ar que los datos del ministerio del Interior evidencien un retroceso creciente de la tasa de participaci&oacute;n en las elecciones que pas&oacute; del 58,3% en 1997 al 35,7% en 2007. El n&uacute;mero de no inscritos en las listas electorales de las pr&oacute;ximas elecciones alcanza 12 millones.
    </p><p class="article-text">
        La abstenci&oacute;n y los votos nulos son las se&ntilde;as de identidad m&aacute;s relevantes de este truncado proceso de democratizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La preeminencia de la monarqu&iacute;a, la centralidad del poder, as&iacute; como el control del pluralismo partidista merced a un sistema electoral viciado, vac&iacute;an de contenido las elecciones reduci&eacute;ndolas a un simple canal para la redefinici&oacute;n de las condiciones del acceso al juego pol&iacute;tico. Se trata para los observadores m&aacute;s avezados de una puesta en escena donde desfilan los actores constantemente y se reparten los papeles bajo las f&eacute;rreas &oacute;rdenes de un &uacute;nico y exclusivo director. La estructura fundamental del r&eacute;gimen permanece intacta e intocable. La monarqu&iacute;a detentadora de todos los poderes queda eximida de cualquier rendici&oacute;n de cuentas ante la ciudadan&iacute;a. A esto se le llama, la democracia de la vitrina. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anass Ben Salah]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/marruecos-sirven-elecciones_129_13488403.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Sep 2026 19:46:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marruecos: ¿para qué sirven las elecciones?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las del cerco al Parlament: unas condenas al margen de la ley]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/cerco-parlament-condenas-margen-ley_129_13487763.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a7b7576-5dbf-4c9d-9caa-d051af38431e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x421y232.jpg" width="1200" height="675" alt="Las del cerco al Parlament: unas condenas al margen de la ley"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo cierto es que las acciones atribuidas a los manifestantes condenados consistieron en interponerse con los brazos en cruz, seguir o rodear a un parlamentario regional gritando consignas, desplegar una pancarta recriminando las políticas de recortes, o pintar con un spray la chaqueta de una diputada</p></div><p class="article-text">
        No tengo la menor duda de que, entre los prop&oacute;sitos de los manifestantes del cerco al Parlament, no figuraba el de poner a prueba la capacidad de algunos tribunales de este pa&iacute;s para superar los condicionamientos de una jurisprudencia y una cultura de lo penal en materia de ejercicio de ciertos derechos, forjada en decenios de autoritarismo. 
    </p><p class="article-text">
        Pero lo cierto es que lo consiguieron, con el resultado que, al fin, cab&iacute;a esperar: la aplicaci&oacute;n, por la Sala Segunda, del art&iacute;culo 498 del C&oacute;digo Penal de la democracia, mera transposici&oacute;n del art. 157,4 del C&oacute;digo Penal franquista, a conductas sin encaje razonable en sus previsiones.
    </p><p class="article-text">
        Vale la pena recordarlo: se trata de un delito cuya existencia requiere el empleo de &laquo;fuerza, violencia, intimidaci&oacute;n o amenaza grave&raquo; para impedir a un miembro del Congreso, del Senado o de una Asamblea legislativa auton&oacute;mica asistir a sus reuniones.
    </p><p class="article-text">
        Y lo cierto es que las acciones atribuidas a los manifestantes condenados consistieron en interponerse con los brazos en cruz, seguir o rodear a un parlamentario regional gritando consignas, desplegar una pancarta recriminando las pol&iacute;ticas de recortes, o pintar con un spray la chaqueta de una diputada.
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que esto tuvo como escenario una manifestaci&oacute;n convocada con objeto de &laquo;parar el Parlament&raquo;. Pero, consta en la sentencia de la Audiencia Nacional que se trat&oacute; de acciones producidas dentro del espacio acotado policialmente para la protesta y, sobre todo, desprovistas de la necesaria agresividad. Tambi&eacute;n se sabe que, en el contexto de la concentraci&oacute;n, tuvieron lugar otras acciones realmente graves y, asimismo, que el lema de la convocatoria llamaba a frenar la normal actividad de la instituci&oacute;n de que se trata. Pero las concretas actuaciones criminalizadas, en s&iacute; mismas, carecieron por completo, no solo de los rasgos t&iacute;picos reclamados por el precepto penal, sino, incluso, o sobre todo, de la menor aptitud para producir aquel efecto perturbador en la din&aacute;mica del Parlamento de Catalu&ntilde;a. Mientras que sus actores operaron sin ninguna relaci&oacute;n con los desconocidos responsables de aquellas otras.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, es evidente que los condenados lo fueron por conductas banales, penalmente at&iacute;picas y, en consecuencia, como efecto de la indebida atribuci&oacute;n a ellos de lo pretendido o ejecutado por otros sujetos desconocidos. Con aparatosa vulneraci&oacute;n, por tanto, del principio de taxatividad y, en particular, de los de culpabilidad y lesividad, todos de imprescindible observancia en la aplicaci&oacute;n de la ley penal.
    </p><p class="article-text">
         Como la naturaleza de los hechos no presta el menor fundamento para semejante condena, tan ajena a los principios que acaban de mencionarse como a las reglas que rigen la sem&aacute;ntica del lenguaje legal, es del todo plausible pensar que la <em>raz&oacute;n</em> de la desmesura <em>jurisdiccional</em> deber&aacute; estar y es leg&iacute;timo buscarla en otra parte.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, sinceramente, creo que lo que exacerb&oacute; el rigor represivo del fiscal, primero, y luego de la mayor&iacute;a del tribunal de la Sala Segunda, fue el <em>&iacute;ncipit</em> de la sentencia de la Audiencia Nacional. En efecto, y es que esta, en una m&aacute;s que razonable y fundada aproximaci&oacute;n al contexto de las acciones de referencia, entendi&oacute; que, en el tratamiento y la valoraci&oacute;n jur&iacute;dico-penal de las acciones incriminadas no pod&iacute;a omitirse la consideraci&oacute;n del marco constituido por la conflictiva realidad social, en que se produjeron. En concreto, la existencia de cientos de miles de personas con grave limitaci&oacute;n del acceso al ejercicio de sus derechos b&aacute;sicos; integrantes de sectores sociales deprimidos, en situaci&oacute;n de m&aacute;xima vulnerabilidad. Y, adem&aacute;s, en general, con un notable d&eacute;ficit material de representaci&oacute;n y de la posibilidad, por tanto, de expresar sus demandas en otro espacio que el, siempre precario, de la calle, objetivamente abierto al riesgo de intervenciones violentas como el materializado en este supuesto.
    </p><p class="article-text">
        No har&aacute; falta decir que esta observaci&oacute;n del tribunal de instancia carec&iacute;a de cualquier pretensi&oacute;n atenuatoria y menos a&uacute;n justificativa de las acciones objeto de enjuiciamiento que, adem&aacute;s, objetivamente, tampoco la necesitaban. Destinada en exclusiva como estaba a se&ntilde;alar un aspecto relevante del marco, constituido por ese factor de intensa conflictividad social en curso, de obligada consideraci&oacute;n en el &aacute;mbito interpretativo, a tenor del art. 3,1&ordm; del C&oacute;digo Civil. Y, es evidente que respondi&oacute; al solo prop&oacute;sito de evitar que elementos tomados abusivamente del contexto pudieran llegar a operar en el lamentable sentido en que al fin lo hicieron en la sentencia hoy desautorizada. Es decir, induciendo como indujeron al tribunal a un injustificado forzamiento de categor&iacute;as, tan obvias en su real significaci&oacute;n, como las de &laquo;fuerza, violencia, intimidaci&oacute;n o amenaza grave&raquo;. Y tan ajenas a las conductas de los imputados, para los que tuvieron que construirse <em>ad hoc</em> con <em>materiales</em>, <em>tra&iacute;dos por los pelos</em>, de otra procedencia. 
    </p><p class="article-text">
        El fiscal, en la defensa de su recurso de casaci&oacute;n descalific&oacute;, obviamente sin raz&oacute;n, tach&aacute;ndola de &laquo;ideol&oacute;gica&raquo;, la sentencia de la Audiencia Nacional. Pues bien, empleando el mismo criterio, con el mejor fundamento <em>despu&eacute;s de Estrasburgo</em>: &iquest;no es esto, precisamente, lo que podr&iacute;a/deber&iacute;a decirse de la sentencia de la Sala Segunda, en cuanto vulneradora de los derechos (libertad de reuni&oacute;n y asociaci&oacute;n) del art. 11, a la luz del art. 10 (libertad de expresi&oacute;n), ambos del Convenio Europeo para la Protecci&oacute;n de los Derechos Humanos? 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Perfecto Andrés Ibáñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/cerco-parlament-condenas-margen-ley_129_13487763.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Sep 2026 20:45:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las del cerco al Parlament: unas condenas al margen de la ley]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ceuta y el fracaso del Estado de derecho]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ceuta-fracaso-derecho_129_13482491.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2cb9b2f5-0a47-43c1-943b-e4cbcc1c46f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x897y488.jpg" width="1200" height="675" alt="Ceuta y el fracaso del Estado de derecho"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay evidencias de que las fuerzas de seguridad están actuando con distinta intensidad según la raza y nacionalidad de los autores de infracciones. Incluso tenemos que escuchar a jueces difundiendo bulos que acusan a migrantes de ataques sexuales cometidos por españoles</p></div><p class="article-text">
        La grav&iacute;sima crisis desatada en Ceuta este verano supone ya un hito en el impacto de los movimientos migratorios sobre nuestra sociedad. Poco importa que las cifras actuales de llegada de inmigrantes ilegales est&eacute;n por debajo de las de hace a&ntilde;os o que la criminalidad en nuestro pa&iacute;s sea menor que nunca. La llegada masiva de decenas de miles de personas en un solo d&iacute;a ha sido un shock traum&aacute;tico para nuestra sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Es absurdo tratar lo de Ceuta como un mero problema migratorio. Pero tambi&eacute;n lo es ignorar esa faceta de la cuesti&oacute;n. En la avalancha inicial influyeron, sin duda, diversos factores geopol&iacute;ticos. Desde las reivindicaciones marroqu&iacute;es hasta el deseo de hacer pagar al gobierno espa&ntilde;ol su postura independiente respecto a Palestina y a Trump. Pero no habr&iacute;a sido posible sin decenas de miles de personas deseando emigrar a Europa para mejorar sus vidas.
    </p><p class="article-text">
        El gobierno de Pedro S&aacute;nchez manej&oacute; de manera solvente la emergencia. Negociando con el vecino del sur consigui&oacute; que la inmensa mayor&iacute;a de quienes se hab&iacute;an lanzado al mar y sobrevivido volvieran a Marruecos.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, sin embargo, infravalor&oacute; los efectos reales de la presencia de los pocos miles restantes en la ciudad aut&oacute;noma y la capacidad medi&aacute;tica de la derecha nacionalista para hacer escalar el problema.
    </p><p class="article-text">
        Frente a un gobierno pr&aacute;cticamente desaparecido, pr&aacute;cticamente todo el que desde la derecha pod&iacute;a hacer algo ha ayudado a hacer crecer la inseguridad y el miedo en Ceuta.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n all&iacute; est&aacute; lejos de ser normal. Muchos ceut&iacute;es est&aacute;n leg&iacute;timamente inc&oacute;modos con la presencia en las calles de miles de migrantes abandonados a su suerte e intentando sobrevivir como sea. Esa incomodidad ha ido tornando primero en miedo y despu&eacute;s en odio con la ayuda de medios de comunicaci&oacute;n, opinadores y pol&iacute;ticos irresponsables.
    </p><p class="article-text">
        La experiencia demuestra que pr&aacute;cticamente todos los estallidos racistas, los pogromos y las persecuciones responden siempre a ese sentimiento primario de temor. Antes de cualquiera de estas explosiones sociales contra jud&iacute;os, gitanos, musulmanes, tutsis o rohinyas hay un periodo en el que se convence a la poblaci&oacute;n local de que el grupo que sea es una aut&eacute;ntica amenaza. Se consigue apelando a los sentimientos m&aacute;s b&aacute;sicos de la gente, normalmente con mentiras, medias verdades y exageraciones.
    </p><p class="article-text">
        Lo de Ceuta sigue esa pauta. Rumores que exageran supuestos robos y saqueos; bulos sobre violaciones; lenguaje belicoso en los medios: hablan de invasores para referirse a un pu&ntilde;ado de chavales desarmados y desnutridos. Llaman emboscada a que alguien tire cuatro piedras contra un veh&iacute;culo blindado. C&oacute;ctel molotov a un bote de salfum&aacute;n. No se trata de minimizar la dura situaci&oacute;n de Ceuta, pero s&iacute; de situarla en su justo t&eacute;rmino.
    </p><p class="article-text">
        El abandono de un gobierno autocomplaciente est&aacute; permitiendo que la presencia de migrantes se use para incentivar el racismo y la violencia.
    </p><p class="article-text">
        Si de verdad Ceuta es Espa&ntilde;a, lo que deber&iacute;an reclamar los opinadores muy espa&ntilde;oles es que se apliquen all&iacute; las leyes espa&ntilde;olas. Si de verdad el Gobierno apuesta por la normalidad, &iacute;dem de lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        Aplicar la ley, en primer lugar a los migrantes. Siguen en vigor las leyes que proh&iacute;ben la expulsi&oacute;n colectiva y expr&eacute;s de menores. Las leyes que obligan a estudiar individualmente las peticiones de asilo que tengan cierta base y las que permiten devolver a su pa&iacute;s a otros migrantes. Todas deben aplicarse sin demora.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay leyes que proh&iacute;ben tomarse la justicia por su mano y que castiga a quien da palizas por la calle, especialmente las motivadas por el color de piel de la v&iacute;ctima, y a quien incendia bienes ajenos y atemoriza a los dem&aacute;s. Tambi&eacute;n esas leyes deben ser aplicadas.
    </p><p class="article-text">
        Reivindicar en este momento el Estado de derecho en Ceuta es la mayor utop&iacute;a. Tenemos columnistas muy relevantes justificando y minimizando las palizas raciales. Hay evidencias de que las fuerzas de seguridad est&aacute;n actuando con distinta intensidad seg&uacute;n la raza y nacionalidad de los autores de infracciones. Incluso tenemos que escuchar a jueces difundiendo bulos que acusan a migrantes de ataques sexuales cometidos por espa&ntilde;oles o incidiendo desde Ceuta en el falso t&oacute;pico de que los extranjeros delinquen m&aacute;s que los nacionales.
    </p><p class="article-text">
        Cuando los creadores de opini&oacute;n, la polic&iacute;a y hasta la propia judicatura se suman a la ola racista y aprovechan sus respectivas atalayas para echar le&ntilde;a al fuego, se vuelve extremadamente dif&iacute;cil recuperar la plenitud del Estado de derecho. Aun as&iacute;, sigue siendo responsabilidad del gobierno conseguirlo.
    </p><p class="article-text">
        Quienes tienen miedo de que la llegada de gente de otros lugares acabe con nuestra forma de vida deber&iacute;an ser conscientes de que esa forma de vida se basa en el respeto a los derechos de todos y el pluralismo, esencialmente a trav&eacute;s de la ley. Renunciar a la ley y volver a la barbarie s&iacute; que es una amenaza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Urías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ceuta-fracaso-derecho_129_13482491.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Sep 2026 20:23:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ceuta y el fracaso del Estado de derecho]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Es la tauromaquia de derechas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/tauromaquia-derechas_129_13479303.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3d61a567-c65c-4382-bd55-e0175a2c58e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x769y413.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Es la tauromaquia de derechas?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Por su carácter cruel y sangriento, la tauromaquia siempre había estado incardinada en el Ministerio del Interior (o el equivalente de la Gobernación), pero el gobierno de Zapatero tuvo una revelación en 2011, y consideró que la matanza ritual de un cornúpeta con toda suerte de armas blancas punzantes, cortantes y contundentes era una manifestación cultural que debía ser protegida, enjaretando así la tauromaquia al Ministerio de Cultura. Eso no fue suficiente, y el mismo año instauró el Premio Nacional de Tauromaquia para reconocer a los que promocionaban nuestra mayor vergüenza nacional como Bien de Interés Cultural</p></div><p class="article-text">
        Es bien conocido que el encasillamiento de las personas en dos bander&iacute;as, de derechas o de izquierdas, fue achacado por Ortega y Gasset a nuestra hemiplej&iacute;a moral. Lejos de enmendarnos, ese vicio lo hemos extendido a ciertas aficiones, como las controvertidas tauromaquia y caza, gracias a los efectos catalizadores de las peroratas de parte de la derecha espa&ntilde;ola. Los nuevos valedores han conseguido captar pros&eacute;litos incapaces de admitir las crueles inherencias de esas actividades, y lo han hecho tan desaforadamente que incluso han llegado a pervertir la ense&ntilde;a nacional al sustituir, durante sus exaltaciones chovinistas, el escudo real que tanto lustran por un toro za&iacute;no. 
    </p><p class="article-text">
        La apropiaci&oacute;n de estas actividades crueles por algunos partidos, adem&aacute;s de ominosa, carece de fundamento porque el maltrato, sea de animales o de personas, no es exclusivo de una tendencia pol&iacute;tica concreta. De hecho, las principales limitaciones a la crueldad de la tauromaquia han provenido de la derecha m&aacute;s extrema, y las escasas contiendas con la izquierda se han limitado a espurios desaf&iacute;os para ser el mayor defensor del maltrato animal por tradici&oacute;n. Por ejemplo, los mayores embistes a la ortodoxia de las corridas y su profusi&oacute;n se deben al dictador Primo de Rivera. En 1928, con uno de sus derrotes habituales, impuso el uso del peto en los caballos, eliminando as&iacute; el dantesco espect&aacute;culo de equinos reventados, tripajes sueltos por la arena y bo&ntilde;igas revueltas con sangre, que tan acertadamente describ&iacute;a Blasco Ib&aacute;&ntilde;ez. Los monosabios se alegraron por la minoraci&oacute;n en las faenas escatol&oacute;gicas, los picadores rodaron menos por el albero, y los empresarios ahorraron en emaciados jamelgos de desvieje. Sin embargo, el &ldquo;respetable&rdquo; protest&oacute; violentamente con barah&uacute;ndas y algazaras que llegaron a amedrentar las fuerzas del orden, provocando varios fallecidos, como tambi&eacute;n ha relatado Manuel Vicent. 
    </p><p class="article-text">
        Las medidas antitaurinas del dictador filo-fascista no terminaron ah&iacute;, porque ese mismo a&ntilde;o prohibi&oacute; las crueles capeas de aficionados, y al a&ntilde;o siguiente incluso la entrada de menores de catorce a&ntilde;os a las corridas de toros. Para ello, Alfonso XIII sancion&oacute; un Real Decreto que se mantuvo en vigor durante toda la II Rep&uacute;blica y la dictadura franquista, hasta que el gobierno socialista de Gonz&aacute;lez y Guerra anunci&oacute; el regreso de los menores con el nuevo Reglamento Taurino de 1992 porque, seg&uacute;n el vicepresidente, nadie le iba a impedir asistir a los toros con su hijo. Y en esas seguimos hasta ahora, a pesar de la recomendaci&oacute;n del Comit&eacute; de los Derechos del Ni&ntilde;o de la ONU para la prohibici&oacute;n de la entrada a menores de 18 a&ntilde;os a las corridas de toros.
    </p><p class="article-text">
        El apoyo del PSOE a la tauromaquia no ha cesado desde entonces en la Corte y provincias. Por su car&aacute;cter cruel y sangriento, la tauromaquia siempre hab&iacute;a estado incardinada en el Ministerio del Interior (o el equivalente de la Gobernaci&oacute;n), pero el gobierno de Zapatero tuvo una revelaci&oacute;n en 2011, y consider&oacute; que la matanza ritual de un corn&uacute;peta con toda suerte de armas blancas punzantes, cortantes y contundentes era una manifestaci&oacute;n cultural que deb&iacute;a ser protegida, enjaretando as&iacute; la tauromaquia al Ministerio de Cultura. Eso no fue suficiente, y el mismo a&ntilde;o instaur&oacute; el Premio Nacional de Tauromaquia para reconocer a los que promocionaban nuestra mayor verg&uuml;enza nacional como Bien de Inter&eacute;s Cultural (el premio fue finalmente suprimido en 2024 por el actual gobierno de coalici&oacute;n). El gobierno de Rajoy no pod&iacute;a ser menos, y solo tard&oacute; dos a&ntilde;os en distinguir la tauromaquia como patrimonio cultural. En 2025, una decidida iniciativa legislativa popular aport&oacute; 715.000 firmas al congreso de los diputados para que la distinci&oacute;n del gobierno de Rajoy fuera debatida en parlamento, pero la trinca PP, VOX y PSOE, m&aacute;s algunos admin&iacute;culos, osaron negar el debate democr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        En las distintas comunidades aut&oacute;nomas la historia se repite. Arag&oacute;n es un ejemplo de provincianismo sustentado por pol&iacute;ticos pusil&aacute;nimes que tambi&eacute;n cierran filas ante la promoci&oacute;n del maltrato animal. Por no cansar al lector, me limitar&eacute; a comentar la escandalosa modificaci&oacute;n en 2023 del reglamento de festejos taurinos populares por el abigarrado gobierno de Lamb&aacute;n. De manera muy sutil y felona retiraron del reglamento de 2001 un p&aacute;rrafo que inclu&iacute;a un requisito clave para la celebraci&oacute;n de los espect&aacute;culos m&aacute;s crueles, denominados &ldquo;especiales&rdquo;, como el toro de fuego, ensogado, etc. Ese requisito consist&iacute;a en la necesidad de arraigo y celebraci&oacute;n ininterrumpida como canon al vertido de crueldad hacia los animales; ahora, barra libre. Por supuesto, el actual gobierno PP-VOX aragon&eacute;s no pod&iacute;a ser menos en la defensa de la matanza p&uacute;blica de rumiantes, as&iacute; que, recientemente han manifestado la intenci&oacute;n de clasificar a los festejos taurinos como BICs, y han seguido incrementando las ayudas a las escuelas taurinas, etc. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, conviene recordar que el regidor de Pamplona, que tanto ha disfrutado con los espect&aacute;culos taurinos de sus sanfermines y la muerte de los toros entre meriendas y charangas, no es precisamente de extrema derecha, sino de EH-Bildu. &iquest;Qui&eacute;n podr&iacute;a imaginar que VOX y Bildu pudieran ser tan afines en cuanto al maltrato a los animales? 
    </p><p class="article-text">
        Con este resumen quiero concluir que la tauromaquia no pertenece a la derecha ni a la izquierda, sino a los insensibles al sufrimiento m&aacute;s atroz de los animales como consecuencia de un antropocentrismo desmedido. La hemiplej&iacute;a moral no es m&aacute;s que un s&iacute;ntoma. Mucho m&aacute;s grave es la profusi&oacute;n de disfuncionales de la conmoci&oacute;n y empat&iacute;a con los animales que, entre habanos y caldos reserva, o tagarninas y calimochos, dicen ver un arte justificador de la sangre vertida, heridas, deg&uuml;ellos y muerte de animales. As&iacute; hemos convertido el ruedo nacional en una pecina hedionda por la descomposici&oacute;n de la sensibilidad y la cultura espa&ntilde;ola proba.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Sorribas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/tauromaquia-derechas_129_13479303.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Sep 2026 19:22:51 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ceuta: la pregunta que no nos estamos haciendo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ceuta-pregunta-no-haciendo_129_13477626.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ba9807e-a071-486d-ab11-c365dc960784_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ceuta: la pregunta que no nos estamos haciendo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El paso de la frontera no se dio porque todos hubieran sido engañados por una mafia, o instigados políticamente, sino porque la posibilidad de Europa ya tenía valor suficiente para hacer que una oportunidad excepcional pareciera racional, incluso si era peligrosísima, como demuestra el gran número de fallecidos en la tragedia de Ceuta</p></div><p class="article-text">
        La crisis de Ceuta puede analizarse como una crisis migratoria, como una crisis diplom&aacute;tica o como una batalla pol&iacute;tica. Pero ninguna explica por s&iacute; sola por qu&eacute; decenas de miles de personas estuvieron dispuestas a correr un riesgo tan extremo.
    </p><p class="article-text">
        Veamos algunos aspectos del relato pol&iacute;tico, de la frontera y su militarizaci&oacute;n, de las causas econ&oacute;micas, sociales y de seguridad de las que huyen muchas de estas personas. Y sobre todo, veamos qui&eacute;n debiera asumir responsabilidades de lo m&aacute;s importante, los 141 muertos, muchos de ellos ni&ntilde;os y j&oacute;venes.
    </p><h2 class="article-text">La batalla pol&iacute;tica por el relato</h2><p class="article-text">
        No solo importa lo que ocurri&oacute;, importa c&oacute;mo llamamos a lo que ocurri&oacute;. En esta l&iacute;nea, puede ayudar a entender lo ocurrido el 30 y 31 de julio en Ceuta, <a href="https://academic.oup.com/migration/article-abstract/13/1/mnaf007/8085136" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una investigaci&oacute;n acad&eacute;mica de 2025</a> de Gabrielli y Garc&eacute;s sobre los discursos utilizados por los medios en la crisis de 2021, que analiz&oacute; c&oacute;mo las narrativas pasaron a representar a los migrantes como armas, convirtiendo una cuesti&oacute;n migratoria en una cuesti&oacute;n de seguridad y amenaza h&iacute;brida. Es decir, si optamos por utilizar el t&eacute;rmino migrantes y v&iacute;ctimas se produce una historia, si elegimos invasi&oacute;n y amenaza se produce otra.
    </p><p class="article-text">
        PP y Vox han ofrecido el relato pol&iacute;tico que m&aacute;s les interesa en sus ambiciones electorales, el problema es una pol&iacute;tica migratoria espa&ntilde;ola demasiado permisiva y una frontera insuficientemente controlada, que ha permitido una invasi&oacute;n. En t&eacute;rminos formales, nada de lo anterior es cierto. Quienes utilizan este enfoque de criminalizaci&oacute;n de las migraciones, deben saber que han producido una enorme explosi&oacute;n de discurso de odio. El sistema FARO detect&oacute; 9.590 mensajes de odio solamente los d&iacute;as 30 y 31 de julio. 
    </p><p class="article-text">
        Pero no es un problema local, Trump calific&oacute; el episodio de invasi&oacute;n y lo utiliz&oacute; expl&iacute;citamente como argumento de pol&iacute;tica interna estadounidense. Dijo que algo parecido podr&iacute;a ocurrir en Estados Unidos si los republicanos perd&iacute;an las elecciones. Algo parecido ha hecho la primera ministra italiana l&iacute;der del partido xen&oacute;fobo Fratelli d&rsquo;Italia, Giorgia Meloni, tras su decisi&oacute;n de suspender la libre circulaci&oacute;n entre Italia y Espa&ntilde;a por la crisis en Ceuta. No es seguridad, es pol&iacute;tica.
    </p><h2 class="article-text">La frontera de Ceuta ya estaba militarizada</h2><p class="article-text">
        La muerte de 141 personas en el paso de la frontera de Ceuta demuestra que cuando decenas de miles de personas la atravesaron el 30 de julio, no estaban dando un paseo. Ceuta no era una frontera abierta ni poco vigilada antes del 30 de julio, era ya una de las fronteras m&aacute;s securitizadas de Espa&ntilde;a y de la UE. La frontera de Ceuta combina barreras f&iacute;sicas, vigilancia mar&iacute;tima, c&aacute;maras, sensores, sistemas biom&eacute;tricos y cooperaci&oacute;n policial con Marruecos. 
    </p><p class="article-text">
        El per&iacute;metro terrestre de Ceuta ha pasado por sucesivas generaciones de fortificaci&oacute;n diferentes vallados, carreteras y pistas de patrulla, iluminaci&oacute;n, c&aacute;maras, torres de vigilancia y sistemas de detecci&oacute;n. Paralelamente est&aacute; el componente mar&iacute;timo con patrulleras y vigilancia costera. La frontera tambi&eacute;n se ha ido securitizando tal y como se han ido introduciendo tecnolog&iacute;as de control fronterizo, como demuestran<strong> </strong>investigaciones sobre la industria europea de fronteras, una del <a href="https://www.tni.org/files/publication-downloads/informe46_walledwolrd_centredelas_tni_stopwapenhandel_stopthewall_eng_def.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Transnational Institute y el Centre Del&agrave;s</a> y otra de <a href="https://centredelas.org/wp-content/uploads/2026/01/Informe_Fronteras_inteligentes_democracias_negligentes_porcausa_centre_delas.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por Causa en colaboraci&oacute;n tambi&eacute;n con el Centre Del&agrave;s</a> documentan contratos para c&aacute;maras, identificaci&oacute;n biom&eacute;trica y reconocimiento facial en Ceuta y Melilla, adem&aacute;s de la progresiva sustituci&oacute;n de la barrera puramente f&iacute;sica por dispositivos de detecci&oacute;n y control automatizado. Un buen ejemplo de ello es el<strong> </strong>Sistema Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE), que combina radares, c&aacute;maras y sensores. 
    </p><p class="article-text">
        Como vemos, una frontera como la de Ceuta puede estar extraordinariamente securitizada y, sin embargo, no ser capaz de impedir una entrada masiva cuando se produce una movilizaci&oacute;n de esas dimensiones al tiempo que empuja a arriesgar o perder la vida a quienes quieren atravesarla.
    </p><p class="article-text">
        Al enfoque militarizador de la gesti&oacute;n migratoria hay que a&ntilde;adir que externalizar la frontera crea una vulnerabilidad que complica la gesti&oacute;n de la misma. <a href="https://www.cidob.org/publicaciones/migraciones-como-arma-politica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Blanca Garc&eacute;s</a> lleva a&ntilde;os sosteniendo que la instrumentalizaci&oacute;n migratoria no es una anomal&iacute;a externa al sistema europeo, sino en parte una consecuencia del propio modelo de externalizaci&oacute;n. Europa paga, negocia o coopera con terceros pa&iacute;ses para que detengan a los migrantes antes de alcanzar su territorio. Eso concede a esos estados capacidad de presi&oacute;n. En el caso de Ceuta existe una arquitectura que hace posible que Marruecos posea esa palanca y la ciudad aut&oacute;noma es una peque&ntilde;a ciudad europea situada f&iacute;sicamente en &Aacute;frica, colindante con un pa&iacute;s con enormes diferencias de renta respecto de la UE.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; migran los j&oacute;venes africanos?</h2><p class="article-text">
        Europa no es solamente un territorio cercano. Es un territorio imaginado y, l&oacute;gicamente deseado. Es sobradamente conocido que existe una enorme poblaci&oacute;n potencialmente expuesta a precariedad y falta de perspectivas al otro lado del estrecho.<strong> </strong>En la explicaci&oacute;n de lo ocurrido no podemos olvidar que<strong> </strong>las dificultades econ&oacute;micas persistentes, falta de opciones laborales y creciente incapacidad de muchos j&oacute;venes para mantener unas condiciones de vida dignas explican por qu&eacute; hab&iacute;a tanta gente dispuesta a correr el riesgo. El paso de la frontera no se dio porque todos hubieran sido enga&ntilde;ados por una mafia, o instigados pol&iacute;ticamente, sino porque la posibilidad de Europa ya ten&iacute;a valor suficiente para hacer que una oportunidad excepcional pareciera racional, incluso si era peligros&iacute;sima, como demuestra el gran n&uacute;mero de fallecidos en la tragedia de Ceuta.
    </p><p class="article-text">
        Este argumento es sustentado por varios an&aacute;lisis rigurosos. Carnegie public&oacute;: <a href="https://carnegieendowment.org/emissary/2026/08/ceuta-morocco-europe-migration-fallout" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Migration Wave That Embarrassed Morocco and Rattled Europe</a>, en el que Sarah Yerkes sit&uacute;a entre las causas fundamentales las dificultades econ&oacute;micas persistentes y, especialmente entre los j&oacute;venes, la falta de perspectivas laborales y la incapacidad creciente de muchas familias para cubrir sus necesidades. Las redes sociales pueden movilizar, pero no crean de la nada a decenas de miles de personas dispuestas a correr semejante riesgo. <a href="https://www.lemonde.fr/en/le-monde-africa/article/2026/08/19/in-morocco-young-people-dreaming-of-reaching-ceuta-face-a-dead-end-i-feel-like-i-m-standing-still-while-my-daughter-grows-up_6756651_124.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Le Monde</a> entrevist&oacute; a j&oacute;venes con estudios, empleo e incluso hijos que, aun as&iacute;, ten&iacute;an salarios pr&oacute;ximos a la pobreza, vivienda inaccesible, precariedad y la sensaci&oacute;n de que era imposible construir una vida adulta aut&oacute;noma. Una joven de 19 a&ntilde;os relataba jornadas de 12 horas y un salario de 3.000 dirhams mensuales (unos 280&euro;). No necesariamente huye &uacute;nicamente quien no tiene absolutamente nada, tambi&eacute;n migra quien tiene suficiente informaci&oacute;n para comparar su vida con otra posible, pero carece de v&iacute;as realistas para alcanzar esa vida dentro de su pa&iacute;s o no tiene la opci&oacute;n de hacerlo mediante migraci&oacute;n legal.
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea, una investigaci&oacute;n de <a href="https://revues.imist.ma/index.php/MJQR/en/article/view/54308" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hasnaa Boucetta Idrissi publicada en 2026 en la Universidad Mohammed V</a> sobre j&oacute;venes de Nador, muestra una poblaci&oacute;n marroqu&iacute; en la que se da una combinaci&oacute;n de dificultades econ&oacute;micas, falta de oportunidades, marginalizaci&oacute;n, b&uacute;squeda de dignidad y aspiraciones migratorias. Adem&aacute;s, <a href="https://link.springer.com/chapter/10.1007/978-3-031-42264-5_13" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio etnogr&aacute;fico de Idrissi, Touhtou y Feixa de 2024, con j&oacute;venes de la ciudad marroqu&iacute; de Sal&eacute;</a>, encontr&oacute; que la aspiraci&oacute;n migratoria no es solo econ&oacute;mica, tambi&eacute;n intervienen la presi&oacute;n social por triunfar, las expectativas familiares, la precariedad, la sensaci&oacute;n de que el Estado no puede ofrecer una vida digna y los imaginarios de movilidad. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la crisis de Ceuta no es una &uacute;nica migraci&oacute;n. Dentro de las decenas de miles hay historias completamente diferentes. <a href="https://www.hrw.org/es/news/2026/08/21/espana-crisis-humanitaria-y-de-derechos-en-ceuta" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">HRW entrevist&oacute; a personas procedentes de Marruecos, Sud&aacute;n, Chad, Senegal, Somalia, T&uacute;nez, Yemen, Argelia, Siria, Egipto y Palestina</a>. Muchos hab&iacute;an pasado a&ntilde;os en viajes migratorios y quer&iacute;an solicitar asilo. El testimonio de Mahmoud, un palestino de Gaza de 36 a&ntilde;os, puede servir para entender la gravedad de la situaci&oacute;n: <em>&ldquo;Me qued&eacute; arriba en las monta&ntilde;as durante 10 d&iacute;as antes de bajar a la playa con los dem&aacute;s. Esto apenas es vida, pero digo alhamdulillah (alabado sea Dios), no es nada comparado con lo que est&aacute; pasando mi familia en Gaza&rdquo;. </em>O el de F&aacute;tima, una mujer de 47 a&ntilde;os de Tetu&aacute;n, que explic&oacute; que hab&iacute;a cruzado con su hijo de 11 a&ntilde;os para escapar de un marido que la maltrataba. O el de <a href="https://www.reutersconnect.com/item/personal-i-prefer-to-die-here-than-go-back-says-sudanese-migrant-who-reached-spains-ceuta/dGFnOnJldXRlcnMuY29tLDIwMjY6bmV3c21sX1ZBMjYxNDAxMDgyMDI2UlAx?" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mujahid Ahmed</a>, un sudan&eacute;s de 42 a&ntilde;os que llevaba a&ntilde;o y medio en Marruecos, quien explic&oacute; que amigos suyos hab&iacute;an intentado cruzar 30 o 40 veces, pagando dinero en cada intento, y que decidi&oacute; probar cuando vio en los medios a miles de personas avanzando hacia la frontera. Su frase resume otra realidad completamente distinta a la batalla pol&iacute;tica espa&ntilde;ola. <em>Prefer&iacute;a morir all&iacute; antes que regresar</em>.
    </p><h2 class="article-text">El insuficiente desarrollo y la guerra como causa </h2><p class="article-text">
        Pero todav&iacute;a faltan preguntas por responder: &iquest;tiene Europa o Espa&ntilde;a alguna responsabilidad en la existencia de diferencias de oportunidades y de riqueza entre los pa&iacute;ses europeos y africanos? &iquest;Puede Europa ser al mismo tiempo fortaleza frente a los refugiados y una de las grandes regiones exportadoras de las armas que alimentan algunos de los conflictos de los que huyen?
    </p><p class="article-text">
        Durante la &eacute;poca colonial, las econom&iacute;as europeas se organizaron en buena medida alrededor de la extracci&oacute;n de materias primas y recursos de los territorios colonizados, mientras las actividades de mayor valor a&ntilde;adido se concentraban en las metr&oacute;polis. La independencia pol&iacute;tica no elimin&oacute; autom&aacute;ticamente esa estructura econ&oacute;mica. De hecho, hoy la relaci&oacute;n no es muy distinta, a pesar de que hay pa&iacute;ses sobre el papel soberanos, permanece un patr&oacute;n que organismos como <a href="https://unctad.org/es/publication/informe-sobre-el-desarrollo-economico-en-africa-2024" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">UNCTAD</a> siguen se&ntilde;alando: muchas econom&iacute;as africanas contin&uacute;an dependiendo de la exportaci&oacute;n de sus materias primas a sus antiguas metr&oacute;polis, ya que la mitad de estos dependen del petr&oacute;leo, el gas o los minerales. Negocios que est&aacute;n por lo general en manos de empresas extranjeras, muchas de ellas europeas. 
    </p><p class="article-text">
        En consecuencia, las africanas son econom&iacute;as que exportan combustibles f&oacute;siles y minerales a Europa, que producen<strong> </strong>riqueza en las empresas europeas, sirven para mantener y crear los empleos en Europa y no producen ni la riqueza ni el n&uacute;mero de empleos suficientemente remunerados para su poblaci&oacute;n joven. Nadie puede negar que existe una parte de responsabilidad de Europa sobre la falta de oportunidades de los j&oacute;venes que atravesaron la frontera de Ceuta.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, debemos recordar que los Estados europeos y sus empresas forman parte de las cadenas internacionales de armas y financiaci&oacute;n que han contribuido a armar a varios de los actores que participan en muchos de los conflictos de los que huyen muchas de las personas que han llegado a Ceuta.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.centredelas.org/wp-content/uploads/2019/10/informe32_refugiados_CAST_web_DEF.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En el informe de 2017 del Centre Del&agrave;s</a> se demostr&oacute; que el 29% de las exportaciones de armas europeas autorizadas entre 2003 y 2014 tuvieron como destino pa&iacute;ses en situaci&oacute;n de conflicto o tensi&oacute;n y que 26 pa&iacute;ses receptores importantes de armas europeas<strong>,</strong> con estas situaciones y grandes flujos de refugiados y desplazados, hab&iacute;an recibido el 7,8% de las exportaciones de armas europeas y hab&iacute;an generado aproximadamente el 75% de las personas refugiadas y desplazadas del mundo durante el periodo analizado.
    </p><p class="article-text">
        Los datos actuales muestran que las tendencias de anta&ntilde;o siguen vigentes. El SIPRI Yearbook 2025 tiene un cap&iacute;tulo espec&iacute;fico sobre <em>Conflicts, tensions and arms transfers</em>, cuya conclusi&oacute;n apunta a que los conflictos armados y las tensiones internacionales son los principales motores de las adquisiciones de armas, y la mayor&iacute;a de los grandes receptores de armamento utilizaron las armas importadas en operaciones de combate durante 2020-24<strong>. </strong>En ello incide <a href="https://home-affairs.ec.europa.eu/networks/european-migration-network-emn/emn-publications/emn-annual-reports/european-migration-network-asylum-and-migration-overview-amo-2024/asylum-and-migration-overview-introduction_en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la European Migration Network</a>, que en su informe sobre asilo y migraci&oacute;n de 2024 identifica expresamente como motores de desplazamiento de poblaci&oacute;n la guerra de Ucrania, Gaza, Siria, la guerra civil de Sud&aacute;n y los conflictos y golpes de Estado en &Aacute;frica occidental.
    </p><p class="article-text">
        En la reciente crisis migratoria en Ceuta, la primera pregunta que se ha intentado responder ha sido &iquest;c&oacute;mo hemos permitido que entren?, mientras que la pregunta pertinente debiera haber sido &iquest;por qu&eacute; hab&iacute;a decenas de miles de personas dispuestas a entrar? &iquest;Hab&iacute;a algunas que hu&iacute;an de guerras o de econom&iacute;as sin perspectivas? &iquest;cu&aacute;nto de las condiciones que las expulsaron tiene que ver con el mismo sistema econ&oacute;mico, pol&iacute;tico y militar del que Espa&ntilde;a se beneficia? &iquest;Qu&eacute; parte de nuestra riqueza o abundancia proviene de la pobreza y carencias de los pa&iacute;ses de origen de las personas que han atravesado la frontera de Ceuta?
    </p><p class="article-text">
        Es importante comprender por qu&eacute; alguien est&aacute; dispuesto a jugarse la vida para atravesar una frontera. La militarizaci&oacute;n y securitizaci&oacute;n explica c&oacute;mo se intenta impedir que entren. La batalla pol&iacute;tica explica c&oacute;mo se interpreta que hayan entrado en base a los intereses electoralistas de unos y otros. Pero ninguna de esas cosas explica por s&iacute; sola por qu&eacute; decenas de miles de personas estaban dispuestas a correr semejante riesgo.
    </p><p class="article-text">
        Para entenderlo hay que mirar m&aacute;s lejos. A las dificultades econ&oacute;micas persistentes, la falta de opciones laborales, la precariedad y la incapacidad de muchos j&oacute;venes para mantener unas condiciones de vida dignas. Hay que mirar tambi&eacute;n a una estructura econ&oacute;mica que, desde la &eacute;poca colonial hasta hoy, ha imposibilitado que muchas econom&iacute;as africanas puedan retener a sus j&oacute;venes. Hay que mirar a las guerras y las armas de las que huyen muchos de los migrantes que est&aacute;n ahora en Ceuta. Los j&oacute;venes y menores que han entrado en Ceuta son v&iacute;ctimas de un sistema pol&iacute;tico y econ&oacute;mico que nos beneficia, iguales en dignidad y con el mismo derecho que cualquiera de nosotros a querer una vida mejor. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Calvo Rufanges]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ceuta-pregunta-no-haciendo_129_13477626.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 31 Aug 2026 19:30:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Migraciones]]></media:keywords>
    </item>
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