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    <title><![CDATA[elDiario.es - Expo92]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Expo92]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El lado oscuro de Curro... el de la Expo 92]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/curros-macarras_1_3137449.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b69ea882-f9a2-4eb4-ac28-f1344cbd9736_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Mitad Curro, mitad Godzilla. Collage de Ricardo Barquín"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La popular mascota de la Expo 92 ha sido objeto de versiones irónicas por parte de los artistas de la ciudad a lo largo de estos 25 años</p><p class="subtitle">Reales, represaliados, monstruosos, nazis o terroristas, la ciudad ha digerido este icono desde diversos estilos artísticos</p><p class="subtitle">Según el diseñador Fernando Infante, aunque Curro "jugara con elementos como el arcoiris o su sonrisa, su actitud siempre fue desafiante y su pico era muy inquietante"</p></div><p class="article-text">
        Cuando<strong> Heinz Edelmann</strong> se imagin&oacute; la mascota de la Expo 92, dibuj&oacute; un ave antropomorfa. Con matices, claro. Aquel ser ten&iacute;a patas de elefante, una cresta arcoiris de indudable inspiraci&oacute;n punky (eran finales de los ochenta), un pico multicolor y una inmensa sonrisa. Fue uno de los grandes aciertos de la exposici&oacute;n universal, una mascota popular, a la que el equipo dram&aacute;tico que, literalmente, se meti&oacute; en su piel y termin&oacute; aport&aacute;ndole su personalidad. &ldquo;Es como un ni&ntilde;o: espont&aacute;neo, divertido y entra&ntilde;able. Hac&iacute;a las mismas tonter&iacute;as delante de un ni&ntilde;o que de un rey&rdquo;, explica <a href="http://www.eldiario.es/andalucia/expo92/Pilar-alma-Curro-Expo_0_610339107.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pilar Pinazo, una de las almas de Curro </a>durante la Expo.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de estos 25 a&ntilde;os, la popularidad de Curro ha traspasado las fronteras del abundante merchandising vendido durante la Expo y se ha convertido en un icono, de tintes nost&aacute;lgicos, que muchos artistas han querido homenajear o subvertir con fines pol&iacute;ticos, sociales, humor&iacute;sticos o meramente est&eacute;ticos. Es as&iacute;, como han surgido Curros de todo tipo: monstruosos, nazis, tiernos, heridos, reales o macarras.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>dise&ntilde;ador sevillano Fernando Infante</strong> cree que la esencia gamberra, ir&oacute;nica de Curro siempre estuvo ah&iacute;. &ldquo;Lo fundamental es que Curro, como mascota, siempre ha mantenido el mismo esp&iacute;ritu divertido y relajado y que la ciudad siempre lo ha interpretado as&iacute;. El &uacute;nico cambio ha sido que se ha ampliado ese tono simp&aacute;tico que ya ten&iacute;a Curro, convirti&eacute;ndolo en algo a&uacute;n m&aacute;s divertido. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, se ha transformado en un icono de la modernidad con el que se ha jugado de manera ir&oacute;nica. En cualquier caso, eso estaba ah&iacute; desde el principio&rdquo;. Infante, como hace la propia Pilar Pinazo, recuerda que el comportamiento de Curro con los jefes de Estado extranjeros &ldquo;exageraba ya ese punto de simpat&iacute;a y de guasa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aunque jugara con elementos como el arcoiris o su sonrisa, su actitud siempre fue desafiante y su pico era muy inquietante. Curro es como las canciones pop de los a&ntilde;os 60: aparentemente joviales e ingenuas, pero con un punto siniestro&rdquo;, sentencia Infante.
    </p><h3 class="article-text">Pedro Delgado: Curro herido</h3><p class="article-text">
        En ese lado oscuro es en el que han ahondado algunos artistas de la ciudad. Es el caso de <strong>Pedro Delgado</strong>, que dibuj&oacute; un Curro de trazo naif, pero a&ntilde;adi&eacute;ndole un punto gore al incluirle sangre mediante un collage digital. &ldquo;Al investigar la historia de los movimientos sociales surgidos al calor de la la Expo, descubr&iacute; que un d&iacute;a antes de su inauguraci&oacute;n, hubo una represi&oacute;n policial muy fuerte en la que lleg&oacute; a haber heridos de bala. Yo lo desconoc&iacute;a y al descubrirlo, quise hacer una cr&iacute;tica al 25&ordm; aniversario: todo no hab&iacute;a sido una celebraci&oacute;n de la que estar orgulloso&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        La intenci&oacute;n de Delgado era ofrecer &ldquo;una visi&oacute;n de Curro como una v&iacute;ctima m&aacute;s del negocio pol&iacute;tico de la Expo, poni&eacute;ndolo m&aacute;s como una v&iacute;ctima que como un c&oacute;mplice, que el propio Curro se viera sorprendido por esa manera de aplacar el movimiento social. Es un imagen de Curro muy pulcra, muy similar al original, a la que le a&ntilde;ado sangre mediante un collage digital, ofreciendo as&iacute; un contraste entre lo ficticio y lo real&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Ricardo Barqu&iacute;n Molero: Curro Godzilla</h3><p class="article-text">
        <strong>Ricardo Barqu&iacute;n</strong> Molero da un paso m&aacute;s all&aacute; y firma el cartel de &ldquo;Nada que celebrar&rdquo;, una plataforma ciudadana que celebr&oacute; a finales de abril unas jornadas recordando que &ldquo;el 19 de abril de 1992, una manifestaci&oacute;n contra la celebraci&oacute;n del Quinto Centenario fue reprimida por la Polic&iacute;a Nacional de Sevilla, con el balance de tres heridos y un gran n&uacute;mero de detenidos. La represi&oacute;n se extendi&oacute; por toda la ciudad hasta alcanzar la cifra de 84 detenidos y un gran n&uacute;mero de denuncias por malos tratos en comisar&iacute;a&rdquo;.
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        Barqu&iacute;n ilustra las jornadas con un impactante collage digital con un Curro-Godzilla pisoteando Sevilla. &ldquo;Me apetec&iacute;a convertir al simp&aacute;tico personaje creado por Heinz Edelmann en algo violento y destructivo, m&aacute;s en estos d&iacute;as en los que la ciudad se vuelca en celebrar el aniversario de la Expo 92, que adem&aacute;s de represi&oacute;n nos dej&oacute; infraestructuras abandonadas, corruptelas varias y unas p&eacute;rdidas econ&oacute;micas de 210 millones de euros, por las que ning&uacute;n pol&iacute;tico o empresario result&oacute; condenado. Resulta curioso saber que los actores que estaban debajo del disfraz de Curro trabajaron 6 meses como aut&oacute;nomos y despu&eacute;s no tuvieron paro, mientras que Jacinto Pell&oacute;n, gestor de la Expo, cobr&oacute; 18 millones de pesetas por finalizaci&oacute;n de contrato&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        Para dar fuerza al mensaje, el contenido se al&iacute;a con la t&eacute;cnica, de manera que su dise&ntilde;o es un &ldquo;collage a la antigua, es decir, papel, tijera y pegamento, rematado digitalmente, para crear as&iacute; ruido y contrastes. Se imprimieron algunos originales en risograf&iacute;a a dos tintas, para acentuar a&uacute;n m&aacute;s el acabado sucio y callejero. Por cierto, vi alg&uacute;n cartel en la calle arrancado con sa&ntilde;a, as&iacute; que creo que di en el clavo&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Pablo Vallejo: Curros</h3><p class="article-text">
        De la Sevilla inmutable habla tambi&eacute;n <strong>Pablo Vallejo</strong>. Para este dise&ntilde;ador, la Expo est&aacute; llena de recuerdos y fue un paso a la madurez, al viajar solo por primera vez para ver algo tan &ldquo;fascinante&rdquo; como esa exposici&oacute;n universal plagada de vanguardia art&iacute;stica y tecnol&oacute;gica. Su ilustraci&oacute;n <em>Curros</em>, expuesta hace a&ntilde;os junto a obras de otros artistas, es un Curro al cuadrado: el torero Curro Romero con la cresta del Curro de la Expo. &ldquo;He tratado de aunar la Sevilla moderna y abierta al mundo, que en un momento represent&oacute; Curro, y esa otra Sevilla inmovilista, rancia y casposa. Son las dos Sevillas: por mucho que vayamos de modernos, seguimos lastrados por la Semana Santa, los toros y los se&ntilde;oritos&rdquo;.
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        Para lograrlo, Vallejo recurre a &ldquo;una l&iacute;nea clara, sin artificios. Quer&iacute;a trasladar el trazo que se emple&oacute; con Curro para llevarlo al otro Curro (Romero) y que no chirriara demasiado. Prescind&iacute; de todo artificio y ni siquiera quise incluirle las letras de la mascota de la Expo&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&Aacute;frica del Norte: Curro nazi</h3><p class="article-text">
        Si Delgado y Barqu&iacute;n miran al pasado y Vallejo lo hace el presente, uno de los colectivos art&iacute;sticos m&aacute;s guerrillero de Sevilla, <strong>&Aacute;frica del Norte</strong>, lo hace mirando al futuro. No en vano, son los m&aacute;s j&oacute;venes del grupo retratado en este reportaje. Lo suyo es la Expo 2092 y se imaginan un Curro nazi. Sus pegatinas inundan las calles de Sevilla... y seg&uacute;n cuentan, han llegado tambi&eacute;n a Tokio y la India. Mr. ADN (prefiere mantener su identidad en el anonimato) explica que en su ilustraci&oacute;n, la cabeza de Curro ha sustituido a la del &aacute;guila del escudo nazi. &ldquo;Lo que queremos contar es que si siguen as&iacute; las cosas, Curro ser&aacute; nazi, porque viviremos en un Estado ultraderechista&rdquo;.
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        Su t&eacute;cnica se basa en la sobreidentificaci&oacute;n, que, tirando de una iron&iacute;a extrema, permiten ridiculizar el Estado desde su posicionamiento pol&iacute;tico punk. Es as&iacute; como hay que entender el comunicado que acompa&ntilde;a a su ilustraci&oacute;n:  &ldquo;Desde Africa Del Norte queremos hacer un homenaje al futuro IV Reich, en el que, en el 2092, la ciudad se engalanar&iacute;a para mostrar al mundo las maravillas del r&eacute;gimen. Gracias a Cristo Rey, ese futuro est&aacute; cada vez m&aacute;s cerca; cuando empezamos cre&iacute;amos que la sociedad avanzaba hasta el so&ntilde;ado r&eacute;gimen autoritario capitalista a una velocidad pasmosa, ahora nos damos cuenta que nuestras expectativas han sido adelantadas por la realidad gracias a las pol&iacute;ticas abrasivas para la ciudadan&iacute;a que los gobiernos imperantes nos ofrecen&rdquo;. Su otro modelo, un Curro que enciende el logotipo de la Expo como si fuera una bomba, se ha convertido en la carta de presentaci&oacute;n de este colectivo antisistema.
    </p><h3 class="article-text">Paola Villanueva: Curro hiperrealista</h3><p class="article-text">
        Por supuesto, no todo ha sido iron&iacute;a a lo largo de estos 25 a&ntilde;os. La artista <strong>Paola Villanueva</strong> ha tirado de hiperrealismo para homenajear un icono &ldquo;muy relacionado con mi infancia y con la cultura sevillana, de la que formo parte&rdquo;. La originalidad de la propuesta de Villanueva radica en imaginar c&oacute;mo ser&iacute;a Curro si existiera de verdad. &ldquo;Vi como Edelmann la hab&iacute;a pensado como un h&iacute;brido entre varios animales (un ave y un elefante) y quise traducirlo al estilo realista, imaginando c&oacute;mo ser&iacute;a Curro si fuera real, aprovechando que yo en mi pr&aacute;ctica art&iacute;stica siempre tiro de hiperrealismo y eso me lleva al surrealismo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Paola lo describe como un &ldquo;homenaje positivo y cari&ntilde;oso de lo que pudo significar Curro. Mi intenci&oacute;n no es subvertirlo como un elemento negativo, sino todo lo contrario, homenajear ese icono de nuestra infancia desde el hiperrealismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para bien o para mal, Curro ha seguido muy vivo en el imaginario colectivo de la ciudad, convirti&eacute;ndose en un icono que quiz&aacute;s sobreviva hasta esa imaginaria Expo 2092, donde, qui&eacute;n sabe, se habr&aacute; convertido en un h&iacute;brido real fruto de la ingenier&iacute;a gen&eacute;tica, un Godzilla alimentado por un desastre nuclear... o la cara visible de un r&eacute;gimen autoritario.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Ávila]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/curros-macarras_1_3137449.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Oct 2017 18:39:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El lado oscuro de Curro... el de la Expo 92]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Diseño,Ilustración,Sevilla]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“La Expo 92 era una ciudad ideal y sin barreras”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/expo-ciudad-ideal-barreras_1_3261722.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/12a17d89-9eb7-4bc3-b21c-067b3b4f5aaf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Félix Fernández. Foto: Luis Gresa (Once)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El exdirector del Pabellón de la Once divulgó en la Expo las dificultades que encuentran los discapacitados para moverse por cualquier ciudad en una época en la que no resultaba tan evidente</p><p class="subtitle">A la Once se le encomendó la misión de que la Exposición Universal fuera la primera "ciudad" 100% accesible</p><p class="subtitle">Cerca de tres millones de personas visitaron un pabellón, que impulsó innovaciones asumidas por las ciudades españolas después del 92</p></div><p class="article-text">
        A<strong> F&eacute;lix Hern&aacute;ndez</strong> no le gusta que le llamen superhombre. Lo que no puede negar, en cualquier caso, es la destreza con la que ha ido salvando los obst&aacute;culos que le ha planteado la vida: desde su invidencia hasta la paraplejia, pasando por un reciente c&aacute;ncer y un accidente de tr&aacute;fico. De todo se ha repuesto.
    </p><p class="article-text">
        La Transici&oacute;n le pill&oacute; dirigiendo la Once, donde le toc&oacute; &ldquo;establecer la democracia en un sitio donde hab&iacute;a tendencias de toda clase, desde la extrema derecha a la extrema izquierda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la democracia entr&oacute; finalmente por la puerta de la ONCE en 1982, una operaci&oacute;n de hernia le dej&oacute; parapl&eacute;jico. Aunque se encontraba muy desmoralizado, tras pasar a&ntilde;os yendo de un hospital a otro, sus compa&ntilde;eros le &ldquo;envolvieron en papel de plata&rdquo; una propuesta &uacute;nica: ser el director del Pabell&oacute;n de la Once en la Exposici&oacute;n Universal de Sevilla de 1992. &ldquo;Bendita sea la hora en que lleg&oacute;&rdquo;. As&iacute; fueron aquellos intensos meses en los que Espa&ntilde;a dio un salto a la modernidad, en el que, por primera vez, no se dejaba atr&aacute;s a nadie.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l era la misi&oacute;n principal del pabell&oacute;n de la Once?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se trataba de dar a conocer al p&uacute;blico en general todos los conceptos err&oacute;neos que existen sobre los discapacitados visuales, mot&oacute;ricos y auditivos. Nuestro lema era: &ldquo;Ven y ver&aacute;s un mundo sin barreras&rdquo;. Al entrar en el pabell&oacute;n, ejemplific&aacute;bamos ese lema con un veh&iacute;culo adaptado para discapacitados mot&oacute;ricos y un autob&uacute;s para comprender las dificultades para acceder a &eacute;l. Reivindic&aacute;bamos que deb&iacute;a haber taxis, autobuses, trenes y aviones accesibles. Adem&aacute;s, para la deambulaci&oacute;n por las ciudades era necesaria la eliminaci&oacute;n de barreras: aceras m&aacute;s amplias, bordillos m&aacute;s bajos y con rampas en bares y organismos p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y para otros discapacitados?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para los auditivos ten&iacute;amos toda clase de facilidades: sistema de signos, comunicaci&oacute;n de los mismos, folletos. Cont&aacute;bamos tambi&eacute;n con un equipo maravilloso de azafatas formadas que acompa&ntilde;aban a las personas con una discapacidad por toda la Cartuja. Dentro del pabell&oacute;n ten&iacute;amos del orden de 100 azafatas. Cont&aacute;bamos con una vivienda accesible, para que una persona pudiera desenvolverse en la cocina, el dormitorio o el cuarto de ba&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Sal&iacute;a concienciado el visitante al abandonar el pabell&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Salieron muy convencidos, teniendo en cuenta adem&aacute;s que muchos repitieron la experiencia. Tomaron conciencia sobre las barreras arquitect&oacute;nicas, sociales y art&iacute;sticas. Despert&oacute; el inter&eacute;s de 2.900.000 de personas y el mundo entero se enter&oacute; de todo lo que hicimos a trav&eacute;s de la prensa internacional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Fue la Expo la primera ciudad accesible?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el recinto de la Expo ten&iacute;amos encomendado que no hubiera barreras. Las barreras en la Expo no existieron y luego cundi&oacute; el ejemplo para el resto de la sociedad. En lo que a Espa&ntilde;a toca, se ha notado tanto en taxis, autobuses, trenes o aviones, como establecimientos p&uacute;blicos. Planteamos una ciudad ideal y sin barreras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Dir&iacute;a entonces que el 92 marc&oacute; un antes y un despu&eacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se not&oacute; en seguida no solo en Sevilla, sino en el resto de Espa&ntilde;a. En Sevilla, fueron las rampas en la acera lo que se percibi&oacute; inmediatamente. Y los vados para el aparcamiento de veh&iacute;culos de discapacitados. <strong>Stephen Hawking</strong> estuvo en Sevilla. Iba a Huelva y tuvimos la satisfacci&oacute;n de prestarle un coche adaptado para desplazarse a la ciudad onubense. A su regreso, tuvo un encuentro conmigo y estuvimos intercambiando opiniones sobre los problemas que los discapacitados encontr&aacute;bamos. Cre&iacute;amos que el impulso de la Expo iba a ser notable y que no tardar&iacute;a en tener rendimientos. Yo creo que ha sido as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest; Y c&oacute;mo era su d&iacute;a a d&iacute;a como comisario del pabell&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Entraba a las 8 de la ma&ntilde;ana y las puertas permanec&iacute;an abiertas hasta las 9 de la noche. Luego segu&iacute;amos trabajando con los horarios, plantillas, observaciones positivas y cr&iacute;ticas, para corregirlo para el d&iacute;a siguiente. Luego ven&iacute;an los compromisos que ten&iacute;amos los comisarios, con visitas a otros pabellones y que nos llevaban hasta la una de la ma&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Le dio tiempo entonces a visitar otros pabellones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Visit&eacute; pocos pabellones porque ten&iacute;a poco tiempo, pero me satisfizo mucho el de Francia, en el que se encontraba un ministro franc&eacute;s que iba en silla de ruedas y con el que mantuve varias entrevistas. Me encantaron tambi&eacute;n el de Suecia, por el motivo sentimental; el de Espa&ntilde;a, que era el no va m&aacute;s; y el de la Santa Sede. No vi muchos m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; an&eacute;cdotas guarda en su memoria?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En Suecia tienen una devoci&oacute;n especial por Santa Luc&iacute;a, la patrona de los ciegos. Al anochecer, un grupo sal&iacute;a del Pabell&oacute;n de Suecia en procesi&oacute;n. Iban con unas coronas y luces encendidas, cantando el Santa Luc&iacute;a hasta nuestro pabell&oacute;n. Les abr&iacute;amos las puertas, se abr&iacute;an en un amplio c&iacute;rculo, segu&iacute;an cantando y despu&eacute;s regresaban al suyo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Creo que hubo alguna an&eacute;cdota con la Reina Sof&iacute;a&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando la Reina de Espa&ntilde;a nos visit&oacute;, hizo la experiencia en el autob&uacute;s, en el que se ejemplificaban las dificultades de deficientes visuales y mot&oacute;ricos. Pidi&oacute; un bast&oacute;n blanco y un antifaz oscuro y acompa&ntilde;ada de Mari Carmen, mi esposa y secretaria de direcci&oacute;n, entr&oacute; y sali&oacute; del autob&uacute;s, d&aacute;ndose unos cuantos golpes por el camino. La sorpresa fue que un corresponsal extranjero me pregunt&oacute; por la salud de la Reina al ver que llevaba bast&oacute;n blanco y gafas oscuras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Eran personas con discapacidad los trabajadores del pabell&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En su gran mayor&iacute;a eran afiliados de la Once. La totalidad de las azafatas encontraron trabajo en la Once y en empresas p&uacute;blicas y privadas. Si consiguieron trabajo, fue por la eficiencia con la que trabajaron en la Expo. Se vio c&oacute;mo un deficiente visual, sordo o parapl&eacute;jico pod&iacute;a desempe&ntilde;ar su trabajo sin problema y pod&iacute;a conseguir trabajo inmediatamente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Ávila]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/expo-ciudad-ideal-barreras_1_3261722.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Jul 2017 17:51:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Expo 92,ONCE,Discapacidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Fuimos tan modernos en el 92?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/modernos_1_3273211.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/05756e1f-017c-4379-85d6-31ce5da5cd34_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Fuimos tan modernos en el 92?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es la pregunta que se formula la muestra "¿Éramos tan modernos?", expuesta en la Sala Murillo de la Fundación Cajasol hasta el próximo 3 de septiembre</p><p class="subtitle">La exposición valora la ruptura que supuso Expo 92 en Sevilla, y cómo España se convirtió en icono de "lo moderno" en los 90</p><p class="subtitle">En palabras de su comisario, Rafael Jurado: "Expo 92 nos cambió la mentalidad y nos hizo creer que podíamos hacer cualquier cosa"</p></div><p class="article-text">
        Saliendo del blanco y negro, el pa&iacute;s se abr&iacute;a, y tal como indica el dise&ntilde;ador <strong>Vittorio</strong> en uno de los audiovisuales de la muestra, &ldquo;el mundo buscaba una etiqueta y apareci&oacute; Espa&ntilde;a&rdquo;. <strong>Pedro Almod&oacute;var</strong> estrenaba &ldquo;Tacones Lejanos&rdquo;, <strong>Mecano</strong> cantaba &ldquo;Una rosa es una rosa&rdquo;, y <strong>Santiago Calatrava</strong> levantaba la torre de Montjuic como regalo a Barcelona, y el Puente del Alamillo en Sevilla. &ldquo;Espa&ntilde;a quiso mostrarse al mundo y lo hizo bien&rdquo;, destaca Jurado. Canciones de <strong>Los Manolos</strong>, el legado de <strong>Salvador Dal&iacute;</strong> y los logros del ciclista <strong>Miguel Indurain</strong> a&ntilde;o tras a&ntilde;o subiendo el Alpe d'huez. Espa&ntilde;a enamoraba en una Europa que acababa de ver caer el Muro de Berl&iacute;n y que daba un paso en la historia. Ese 1992, Sevilla y Barcelona articularon el protagonismo del pa&iacute;s. En el caso de Sevilla y Andaluc&iacute;a, la Exposici&oacute;n Universal coloc&oacute; a la ciudad y a la regi&oacute;n en la vanguardia, como perfecto epicentro de un crisol de culturas, naciones y eventos. Emblemas de &ldquo;lo moderno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, <strong>&iquest;de verdad eran tan modernos en el 92? </strong>Esa es la pregunta que se formula una exposici&oacute;n que llena la Sala Murillo de la Fundaci&oacute;n Cajasol de Sevilla hasta el pr&oacute;ximo 3 de septiembre. Precisamente con ese t&iacute;tulo, &ldquo;&iquest;&Eacute;ramos tan modernos?&rdquo;, la muestra realiza una reflexi&oacute;n acerca de ese concepto de modernidad enlazado con 1992 y Sevilla, el que precisamente supuso el cambio definitivo de la capital andaluza. Un concepto, el de la modernidad, que su comisario, <strong>Rafael Jurado</strong>, considera &ldquo;como la repetici&oacute;n de lo nuevo. Ni lo nuevo, ni la vanguardia&rdquo;, y en Sevilla, asegura, podemos ver el mejor caso. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de vestidos de gitana, pabellones abarrotados y el r&iacute;o Guadalquivir, la Exposici&oacute;n Universal de 1992 incid&iacute;a en una idea que ya hab&iacute;a tenido episodios anteriores: el descubrimiento de Am&eacute;rica. En palabras de Jurado, &ldquo;las exposiciones universales son buena ocasi&oacute;n para mostrar siempre lo m&aacute;s moderno&rdquo;, sin embargo, el <em>leitmotiv</em> de la del 92 fue el mismo que el de la Exposici&oacute;n Universal de 1893 en Chicago y que el de la Exposici&oacute;n Iberoamericana de 1929, tambi&eacute;n en la capital hispalense. Con ese tr&iacute;o de exposiciones en honor a Col&oacute;n y sus carabelas, queda de manifiesto que &ldquo;mostrar lo nuevo se va repitiendo&rdquo;, con ejemplos en la muestra como <em>la Macarena Pop,</em> una obra de<strong> Manolo Cuervo</strong> que muestra &ldquo;una talla barroca&rdquo; de manera puntillista y rompedora. Todo se repite. 
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                </figure><h3 class="article-text">La modernidad ya estaba aqu&iacute;</h3><p class="article-text">
        En una ciudad como Sevilla, que fruto de la Expo ve pasear por sus calles a <strong>Vittorio Gassman</strong> y escucha tocar a <strong>B.B.King</strong> y <strong>Bo Diddley</strong> dentro del recinto de la Isla de la Cartuja, el cambio fue profundo. Sin embargo, el comisario de la exposici&oacute;n incide en que lo moderno ya resid&iacute;a en Sevilla antes del 92. Con ejemplos como &ldquo;el foco cultural manifestado desde los setenta en la ciudad o la cultura del underground&rdquo;, Jurado reconoce que &ldquo;la Expo chupa muy bien de la l&iacute;nea cultural de la Sevilla de los 80 y la encierra en pabellones&rdquo;. Siempre desde la institucionalizaci&oacute;n y el folclore propio de una cita como aquella, la Expo supuso &ldquo;un gran escaparate para demostrar que Espa&ntilde;a era un pa&iacute;s moderno&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tras el apogeo del 1992, la crisis golpear&iacute;a a Espa&ntilde;a y dejar&iacute;amos de ser tan modernos. En palabras de Jurado, la modernidad por aquel entonces estaba m&aacute;s presente. Seg&uacute;n el comisario, &ldquo;desayun&aacute;bamos con modernidad, le&iacute;amos libros modernos y hasta mi abuela lo sab&iacute;a&rdquo;. En la actualidad &ldquo;no hablamos tanto y ni sabr&iacute;amos definirlo&rdquo;
    </p><h3 class="article-text">Un tren como s&iacute;mbolo</h3><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n tambi&eacute;n hace hincapi&eacute; en la idea de que todo cambio social y cultural ha tenido consigo un invento clave. Con la Revoluci&oacute;n Industrial como ejemplo, y la locomotora para el desarrollo de la  Revoluci&oacute;n Rusa, para la muestra universal ser&iacute;a el Tren de Alta Velocidad, AVE, el gran s&iacute;mbolo que dio alas al evento.
    </p><p class="article-text">
        El comisario afirma que no sabe &ldquo;si fue el s&iacute;mbolo que m&aacute;s se vendi&oacute; o el que m&aacute;s acogida tuvo&rdquo;, pero s&iacute; es cierto que &ldquo;todo el mundo hablaba del AVE&rdquo;. Reconociendo al ferrocarril como un s&iacute;mbolo de modernidad recurrente en el arte y la historia contempor&aacute;nea, hacer un trayecto entre Madrid y Sevilla en dos horas y veinte minutos supuso uno de los grandes avances para la exposici&oacute;n. En palabras de Jurado, &ldquo;gente aplaudiendo al tren al llegar lo explicaba todo al comenzar a llegar a Santa Justa&rdquo;, algo que no suced&iacute;a con el ferrocarril hace un siglo, &ldquo;una sensaci&oacute;n que por aquel entonces ser&iacute;a como ver una nave espacial&rdquo;.
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                </figure><h3 class="article-text">&iquest;Y ahora?</h3><p class="article-text">
        Pero quiz&aacute; la gran reflexi&oacute;n que centra la exposici&oacute;n pueda ser valorar si en la actualidad la modernidad sigue en la sociedad espa&ntilde;ola o el ciudadano espa&ntilde;ol pasa por una &ldquo;crisis intelectual de la modernidad&rdquo;, como relatara el fil&oacute;sofo <strong>Thedor Adorno</strong> all&aacute; por los a&ntilde;os cuarenta.
    </p><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n hace referencia en piezas audiovisuales a c&oacute;mo las grandes caras pol&iacute;ticas de la sociedad se refieren a diario a conceptos como la modernidad o el desarrollo, &ldquo;algo que supone una inercia desde los a&ntilde;os noventa&rdquo;. Seg&uacute;n Jurado, &ldquo;muchos hablan de modernidad pero habr&iacute;a que preguntarse d&oacute;nde est&aacute; la sociedad moderna, en medio de una crisis y mucho sufrimiento&rdquo;. En plenos fastos por los 25 a&ntilde;os de la Exposici&oacute;n Universal, este imaginario ha vuelto a trav&eacute;s del recuerdo de la muestra, sin embargo el comisario insta a &ldquo;valorar primero en el momento en el que estamos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Con todo esto, la Sala Murillo de la Fundaci&oacute;n Cajasol ofrece la posibilidad hasta septiembre de realizar un recorrido nost&aacute;lgico por la Sevilla y Espa&ntilde;a de 1992, y reflexionar acerca de un florido pasado que cumple 25 a&ntilde;os. Sobre si la sociedad es m&aacute;s moderna ahora o en aquel entonces, Rafael Jurado &ldquo;no sabr&iacute;a decir&rdquo;, aunque afirma que &ldquo;quieren despertar reflexiones&rdquo;, ya que &ldquo;volver la vista atr&aacute;s era lo m&iacute;nimo que se pod&iacute;a hacer&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Mesa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/modernos_1_3273211.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Jul 2017 17:30:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Fuimos tan modernos en el 92?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Expo 92]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Enchufados al futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/enchufados-futuro_1_3335014.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/656bbf92-dd69-4d09-b4c5-a4df147ffc5d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Enchufados al futuro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Exposición Universal de Sevilla trajo innovaciones tecnológicas que hoy en día son moneda común, como la fibra óptica, y el comienzo del apagón analógico</p><p class="subtitle">Para la compañía eléctrica de entonces, Sevillana de Electricidad (Endesa), la línea de alta tensión del AVE supuso un reto que debía monitorear en todo momento</p></div><p class="article-text">
        La modernidad del 92 lleg&oacute; a Andaluc&iacute;a sobre los ra&iacute;les del AVE. Si hubo un s&iacute;mbolo que marc&oacute;&nbsp;un antes y un despu&eacute;s fue ese tren de alta velocidad con el que te plantabas en Madrid en apenas dos horas y media. Y todo eso sin el engorro de desplazarse al extrarradio, facturar la maleta ni pasar el control&nbsp;de seguridad. La haza&ntilde;a, sin embargo, no&nbsp;fue f&aacute;cil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los principales reto era ofrecer una red de alta tensi&oacute;n que alimentara un tren que llegaba a ponerse, en algunos tramos, a 300 km/h. Mucha era la energ&iacute;a que hac&iacute;a falta para alcanzar esa inaudita&nbsp;velocidad punta. Los ingenieros y t&eacute;cnicos de Sevillana de Electricidad (hoy en d&iacute;a, Endesa) pusieron en marchas un sistema que controlaba en todo momento la flamante red de alta tensi&oacute;n y med&iacute;a&nbsp;sus niveles de variaci&oacute;n en todo momento. Eso permiti&oacute; que el AVE transportara&nbsp;a 720.000 personas durante los seis meses que dur&oacute; la Exposici&oacute;n Universal sin ning&uacute;n tipo de problema.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los grandes desaf&iacute;os&nbsp;era abastecer de energ&iacute;a un recinto altamente tecnologizado, en el que la actividad era incesante y que, en apenas seis meses, recibi&oacute; 42 millones de visitas. A la Isla de la Cartuja se&nbsp;le suministraron 144 millones de kwh, con dos picos, en julio y agosto, de m&aacute;s de 25 millones de kwh cada uno. Para que toda aquella energ&iacute;a llegara a la Expo hubo que tirar de tecnolog&iacute;a punta como la fibra &oacute;ptica o la conmutaci&oacute;n digital. Innovaciones como la fibra &oacute;ptica, que hoy nos parecen moneda com&uacute;n de nuestros hogares, eran vistos entonces como tecnolog&iacute;as futuristas, que aportaban una mayor seguridad y confidencialidad a la hora de intercambiar datos.
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        Sevillana de Electricidad instal&oacute; para los eventos de 1992 un total de 270 kil&oacute;metros de cables de fibra &oacute;ptica. La mayor&iacute;a de ellos correspond&iacute;an a uniones entre las instalaciones de la Expo y el resto de la red de Sevilla. Fueron las propias redes el&eacute;ctricas las que facilitaron el montaje de la fibra &oacute;ptica, que hoy en d&iacute;a nos permite navegar por internet a velocidad punta y que sigue emple&aacute;ndose en el parque tecnol&oacute;gico de La Cartuja.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 92 supuso tambi&eacute;n el comienzo del famoso apag&oacute;n anal&oacute;gico. Al menos en las centrales de conmutaci&oacute;n, ya que las digitales permit&iacute;an un amplio abanico de ventajas que inclu&iacute;an desde el tel&eacute;fono &uacute;nico a servicios interactivos, pasando por el correo o la mensajer&iacute;a de voz. No s&oacute;lo se instalaron dos en Sevilla (Santiponce y edificio central), sino que se aprovech&oacute; para hacer lo propio en las provincias de C&aacute;diz, M&aacute;laga y C&oacute;rdoba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La empresa el&eacute;ctrica tuvo adem&aacute;s un protagonismo especial con su Pabell&oacute;n de la Energ&iacute;a, que compart&iacute;a protagonismo en la Plaza del Futuro, con los pabellones de&nbsp;la Telecomunicaci&oacute;n, el Medio Ambiente y el Universo, y que fue uno de los m&aacute;s populares&nbsp;de la Expo 92 con sus dos millones de visitas. En su interior se hac&iacute;an realidades retos energ&eacute;ticos como la energ&iacute;a solar, los coches el&eacute;ctricos o los robot antropomorfos. El legado de la Expo se perpetu&oacute; m&aacute;s all&aacute; de la Isla de la Cartuja.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Ávila]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/enchufados-futuro_1_3335014.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Jun 2017 21:45:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Expo 92]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Los radicales que trataron de boicotear el Quinto Centenario fracasaron”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/radicales-boicotear-quinto-centenario-fracasaron_1_3364623.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4501a709-062a-4071-9c68-60063517c09c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Luis Yáñez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El exdiputado y amigo íntimo de Felipe González destaca que fue "una oportunidad para relanzar la imagen de España, que se encontraba muy deteriorada tras cuarenta años de franquismo"</p><p class="subtitle">Subraya que la celebración del Quinto Centenario del descubrimiento de América en 1992 supuso un desafío a nivel diplomático y de seguridad para el país</p><p class="subtitle">Le propuso al expresidente que el arquitecto catalán Ricardo Bofill fuera el comisario de la Expo 92, pero encontró la oposición de "la Sevilla Eterna"</p></div><p class="article-text">
        Hace m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os, aparec&iacute;a en la famoso foto de la tortilla, tumbado y sonriente en los pinares de Puebla del R&iacute;o. Corr&iacute;a 1974 y un Luis Y&aacute;&ntilde;ez veintea&ntilde;ero no pod&iacute;a ni imaginar que, ocho a&ntilde;os despu&eacute;s, el muchacho melenudo de las gafas que se encontraba a unos metros de &eacute;l ser&iacute;a el primer presidente del gobierno socialista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Felipe (Gonz&aacute;lez) y yo &eacute;ramos muy &iacute;ntimos. En diciembre de 1982, uno de los primeros nombramientos que hizo fue el m&iacute;o, el de presidente de la Comisi&oacute;n del Quinto Centenario del Descubrimiento de Am&eacute;rica. Mi predecesor, el sevillano Manuel Prado y Col&oacute;n de Carvajal, muy amigo del rey (Juan Carlos I) ya hab&iacute;a hecho un peque&ntilde;o trabajo. Entre &eacute;l y el rey hab&iacute;an concebido que el 92 era un momento oportuno para hacer una serie de cosas en Espa&ntilde;a&rdquo;, explica el exdiputado socialista en la terraza de un apacible caf&eacute; del sevillano barrio de Nervi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el 92 &ndash;contin&uacute;a Y&aacute;&ntilde;ez- hab&iacute;a un triple reto simult&aacute;neo: la Expo de Sevilla, los Juegos Ol&iacute;mpicos de Barcelona, que asociamos al Quinto Centenario, y el propio Quinto Centenario, que celebr&oacute; en Madrid la II Cumbre Iberoamericana (de Jefes de Estado y de Gobierno). Cuando la empezamos a dise&ntilde;ar, no era una sucesi&oacute;n de cosas, sino una oportunidad para relanzar la imagen de Espa&ntilde;a, que se encontraba muy deteriorada tras cuarenta a&ntilde;os de franquismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dos a&ntilde;os despu&eacute;s de su nombramiento como presidente de la Comisi&oacute;n del Quinto Centenario, lleg&oacute; el momento de nombrar al comisario de la Expo 92. &ldquo;Felipe (Gonz&aacute;lez) me insinu&oacute; que pod&iacute;a ser yo mismo, pero no me ve&iacute;a de organizador de una exposici&oacute;n universal, no me ve&iacute;a con la capacidad. La verdad es que no le di pie y le fui dando nombres, pero &eacute;l no cogi&oacute; ninguno. Uno de ellos fue Ricardo Bofill, ya que me parec&iacute;a que el arquitecto catal&aacute;n ser&iacute;a capaz de montar algo tan polifac&eacute;tico y arquitect&oacute;nico como una exposici&oacute;n universal. Cu&aacute;l ser&iacute;a mi sorpresa cuando la Sevilla Eterna no lo quiso, argumentando que era catal&aacute;n. Precisamente, cuando est&aacute;bamos hablando de una exposici&oacute;n universal y cosmopolita. Lo cierto es que a Narc&iacute;s Serra no le gustaba tampoco Bofill&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Fue entonces, seg&uacute;n recuerda Y&aacute;&ntilde;ez, cuando a Felipe se le ocurri&oacute; el nombre de un profesor que le hab&iacute;a impactado siendo alumno: Manuel Olivencia. &ldquo;Le plante&eacute; mis dudas a Felipe y le dije que, como mercantilista, era un maestro, pero que no sab&iacute;a c&oacute;mo ser&iacute;a de organizador de una expo. Lo hizo para apaciguar a la Sevilla Eterna, que efectivamente lo acogi&oacute; con los brazos abiertos&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Pell&oacute;n le dio un vuelco a la situaci&oacute;n&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Aunque Olivencia se mov&iacute;a muy bien en los aspectos diplom&aacute;ticos, seg&uacute;n el expresidente del PSOE en Andaluc&iacute;a (1977-1985), &ldquo;su punto d&eacute;bil era el organizativo&rdquo;. &ldquo;Entre 1988 y 1989 le empezamos a ver las orejas al lobo, porque la expo no avanzaba. Fue entonces cuando Felipe nombr&oacute; al ingeniero Jacinto Pell&oacute;n, que le dio un vuelco a la situaci&oacute;n y sin cuya intervenci&oacute;n no se entiende la Expo terminada a tiempo. Era muy resolutivo&rdquo;. Cuando Olivencia dimiti&oacute;, Emilio Cassinello asumi&oacute; sus funciones. &ldquo;Con Cassinello encarg&aacute;ndose del aspecto diplom&aacute;tico y con Pell&oacute;n en la sala de m&aacute;quinas, la Expo fue uno de los grandes &eacute;xitos de la historia reciente: no hubo problemas ni de organizaci&oacute;n ni de seguridad. De pronto, los sevillanos lo asumieron como algo propio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como presidente de la comisi&oacute;n, Y&aacute;&ntilde;ez recuerda la madeja de hilos diplom&aacute;ticos que hubo que mover para que la celebraci&oacute;n del 92 tuviera &eacute;xito. &ldquo;Hab&iacute;a muchos problemas diplom&aacute;ticos. M&eacute;xico ve&iacute;a el Quinto Centenario como una celebraci&oacute;n de la conquista y el exterminio de los indios y hubo que convencerlos de que conmemoraci&oacute;n no significa celebraci&oacute;n, pues no cab&iacute;a duda de que 1492 marc&oacute; un antes y un despu&eacute;s en la historia del mundo entero. Brasil tambi&eacute;n consideraba que la metr&oacute;polis (Espa&ntilde;a) le ped&iacute;a algo que no le conven&iacute;a, mientras Portugal sent&iacute;a complejo de inferioridad e Italia consideraba que Col&oacute;n era italiano. Para colmo, todo eso ocurr&iacute;an en mitad de la Guerra Fr&iacute;a. Recuerdo que tuve que ir a Mosc&uacute;, ya que ve&iacute;an con recelo todo lo que procediera del bloque norteamericano. Era, en fin, un frente diplom&aacute;tico muy complejo y polifac&eacute;tico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El pol&iacute;tico socialista asume que &ldquo;el Quinto Centenario qued&oacute; oculto por la Expo, pero &eacute;sta era hija del Quinto Centenario y yo la siento como algo propio&rdquo;. Y&aacute;&ntilde;ez recuerda que los principales frutos de aquella conmemoraci&oacute;n fueron cuatro: el Instituto Cervantes, la Casa de Am&eacute;rica de Madrid, las Cumbres Iberoamericanas y, por supuesto, la Expo 92.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Ginec&oacute;logo de profesi&oacute;n, asegura que fue &ldquo;un largu&iacute;simo parto&rdquo;. &ldquo;M&aacute;s bien, diez a&ntilde;os de embarazo y un parto que me dej&oacute; muy contento, porque ni en mi visi&oacute;n m&aacute;s optimista, me pod&iacute;a imaginar un &eacute;xito tan completo. No hubo ni un solo atentado de ETA, al contrario, fue cuando se detuvieron m&aacute;s comandos. El servicio de inteligencia me enviaba informes semanales sobre movimientos terroristas o violentos relacionados con la Expo y el Quinto Centenario. Adem&aacute;s, un par de funcionarios de los servicios secretos me visitaban dos veces al mes para informarme verbalmente. Me sorprend&iacute;a que supieran lo que &iacute;bamos a hacer tres meses despu&eacute;s sobre cosas que s&oacute;lo hab&iacute;a comentado a cuatro o cinco personas&rdquo;. Seg&uacute;n Y&aacute;&ntilde;ez, &ldquo;hubo radicales minoritarios que trataron de boicotear el Quinto Centenario por razones ideol&oacute;gicas, pero fracasaron&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Quinto Centenario qued&oacute; muy asociado a Huelva, pues las carabelas de Crist&oacute;bal Col&oacute;n (Pinta, Ni&ntilde;a y Santa Mar&iacute;a) &ldquo;que cruzaron el Atl&aacute;ntico y descubrieron un nuevo continente, salieron de Moguer (Huelva). Fue el mensaje que se potenci&oacute;. Algunos onubenses vivieron con incomodidad que la Expo se celebrara en Sevilla, pero neutralizamos ese descontento haciendo muchas cosas en Huelva y La R&aacute;bida. Las r&eacute;plicas de las Carabelas, que se encuentran en La R&aacute;bida, son hoy en d&iacute;a uno de los monumentos m&aacute;s visitados de Espa&ntilde;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Fue precisamente el naufragio de la Victoria el d&iacute;a de su botadura en noviembre de 1991, lo que le vali&oacute; el peligroso calificativo de gafe. &ldquo;Viv&iacute; con incomodidad (que me llamaran gafe), no tanto por el hecho mismo, ya que la nave capot&oacute;, pero no hab&iacute;a profundidad para que se hundiera y apenas qued&oacute; volcada 24 horas, sino por el da&ntilde;o de imagen. Me acusaron de ser el responsable, a pesar de que yo estaba invitado. La r&eacute;plica y la botadura eran responsabilidad de Jacinto Pell&oacute;n y sali&oacute; del presupuesto de la Expo y no del Quinto Centenario. Fue una manipulaci&oacute;n tremenda, que me ech&eacute; a las espaldas, dejando que mis enemigos y los del PSOE se explayaran. El capit&aacute;n de aquello fue (el periodista de ABC) Antonio Burgos. Para nadie es agradable que le digan eso (gafe), pero los hechos han demostrado que no lo soy: he tenido una vida feliz y de &eacute;xito y no he hecho nada a nadie&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Ávila, Luis Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/radicales-boicotear-quinto-centenario-fracasaron_1_3364623.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Jun 2017 20:44:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Los radicales que trataron de boicotear el Quinto Centenario fracasaron”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Expo 92]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Fue una aventura interesante, pero llena de tensiones"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/aventura-interesante-llena-tensiones_1_3389929.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de7c5708-4776-4ed1-9ee6-149a7b61b32a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Manuel Ángel Martín, director del pabellón de la Energía en la Expo 92"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Manuel Martín dirigió el Pabellón de la Energía en la Expo 92 que, con sus casi dos millones de visitantes, fue el más popular tras el de la Navegación</p><p class="subtitle">Su camello solar, el coche eléctrico y el robot Sico hicieron las delicias de aquellos cientos y cientos de miles de personas que lo visitaron</p><p class="subtitle">Como ocurrió con muchos pabellones, los plazos y los presupuestos pusieron al límite la capacidad de un equipo que logró tener superávit</p></div><p class="article-text">
        Fue una aventura inolvidable. Hab&iacute;a robots, mascotas, coches del futuro y hasta un camello solar. En el Pabell&oacute;n de la Energ&iacute;a hab&iacute;a todo lo necesario para que, en apenas media hora, el visitante se pudiera hacer una idea somera del universo&nbsp;y el poder de los electrones.
    </p><p class="article-text">
        A Manuel Mart&iacute;n, que por aquella &eacute;poca comenz&oacute; a trabajar en la compa&ntilde;&iacute;a el&eacute;ctrica Sevillana (hoy Endesa), le toc&oacute; dirigir aquella 'orquesta' que lleg&oacute; a tener cerca de 40 empleados a su cargo. En la llamada Plaza del Futuro, junto a los pabellones de la Telecomunicaci&oacute;n, el Medio Ambiente y el Universo, los arquitectos&nbsp;Martorell, Bhoigas y Mackay dise&ntilde;aron el Pabell&oacute;n de la Energ&iacute;a.
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        Cerca de dos millones de personas (1.800.000 para ser exactos) lo visitaron, convirti&eacute;ndose as&iacute; en el segundo pabell&oacute;n mas visitado de la Expo, despu&eacute;s de el de la Navegaci&oacute;n. Pero antes de aquellos cientos y cientos de miles de personas pisaran el pabell&oacute;n tem&aacute;tico, hubo que cumplir con plazos y presupuestos. Manuel Mart&iacute;n lo compara con el servicio militar, algo que se recuerda con decenas de an&eacute;cdotas y cuyos recuerdos menos amables se olvidan con facilidad. &ldquo;Fue una aventura interesante, pero llena de tensiones, porque hab&iacute;a que cumplir con&nbsp;las condiciones econ&oacute;micas y los plazos&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;n recuerda que hubo muchas visitas de directivos de las empresas de la energ&iacute;a que patrocinaron el pabell&oacute;n, as&iacute; como de dirigentes de los pa&iacute;ses que ten&iacute;an representaci&oacute;n en la Exposici&oacute;n Universal de Sevilla.
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        &ldquo;Lo m&aacute;s importante fue la gente de a pie, porque les interesaba el tema de nuestro pabell&oacute;n, cu&aacute;les iban a ser las energ&iacute;as alternativas&nbsp;y todas las cosas experimentales que mostr&aacute;bamos all&iacute;: desde&nbsp;un coche el&eacute;ctrico que funcionaba con&nbsp;energ&iacute;a fotovoltaica, hasta el camello solar, pasando por la bicicleta de Miguel Indurain, con el que explic&aacute;bamos c&oacute;mo funcionaba&nbsp;la energ&iacute;a mec&aacute;nica muscular. Los pabellones nacionales exhib&iacute;an lo mejor de cada pa&iacute;s, pero nosotros quer&iacute;amos hacer pedagog&iacute;a&rdquo;, desgrana este ingeniero naval, licenciado en Econ&oacute;micas y que, ya jubilado, est&aacute; a punto de graduarse en Sociolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Como&nbsp;a Mart&iacute;n, al pabell&oacute;n no le faltaba la curiosidad. El camello solar era uno de los inventos que m&aacute;s llamaba la atenci&oacute;n de los visitantes del Pabell&oacute;n de la Energ&iacute;a. El camello era un ejemplo de tecnolog&iacute;a aplicada, ya que con placas solares sobre sus jorobas, el mam&iacute;fero era capaz de generar energ&iacute;a para refrigerar vacunas y medicamentos durante su transporte en un lugar, el desierto, en el que si algo no falta es la materia prima de las placas: los rayos solares.&nbsp;
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        &ldquo;La energ&iacute;a fotovoltaica se utiliza hoy en d&iacute;a en miles de cosas y lo del camello solar no era m&aacute;s que eso: emplear esa energ&iacute;a, en vez de para iluminar, como ocurre con farolas o calculadoras, usarla para refrigerar y llevar medicamentos. La energ&iacute;a solar se puede emplear para conseguir fr&iacute;o, algo que entonces era una cosa muy particular. En el pabell&oacute;n no&nbsp;ten&iacute;amos un camello de verdad, sino uno que parec&iacute;a disecado&rdquo;, explica el profesor jubilado de la Universidad de Sevilla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para llamar la atenci&oacute;n de los m&aacute;s peque&ntilde;os, un robot recib&iacute;a a los visitantes. Se llamaba Sico y era una apuesta por la innovaci&oacute;n, que med&iacute;a dos metros y pesaba casi 200 kilos. &ldquo;Trat&aacute;bamos de familiarizar a la gente con los robots. Hablaba y contestaba, era un truco para acercar a la gente a la sociedad del futuro&rdquo;. Sico&nbsp;sali&oacute; el 13 de agosto del recinto de la Expo para visitar a los ni&ntilde;os del Hospital Virgen del Roc&iacute;o. Ya se hab&iacute;a encargado de saludar a a la familia real durante su visita al pabell&oacute;n. La novedad era que, por primera vez, un androide era capaz de tener conversaciones inteligentes y hasta bromear con personas de carne y hueso.
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        Sico no estaba solo en su tarea divulgadora y ten&iacute;a a&nbsp;los Energos de su lado, las simp&aacute;ticas mascotas del pabell&oacute;n, que llegaron a tener su propio c&oacute;mic: 'El rescate de los Helios. Una aventura de los Energos', en el que se relataba l secuestro de Helios, &ldquo;sabio cuya desaparici&oacute;n provoca el caos en la maquinaria que mueve el mundo y favorece el progreso de la Humanidad. Varios Energos viajan a la Exposici&oacute;n Universal de Sevilla para rescatarlo ya que es el &uacute;nico que conoce todos los secretos de la energ&iacute;a&rdquo;.
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        En cualquier caso, m&aacute;s all&aacute; de las innovaciones tecnol&oacute;gicas, lo importante era concienciar a los visitantes sobre un tema de rabiosa actualidad: el agotamiento de los combustibles f&oacute;siles y la necesidad de apostar por las energ&iacute;as renovables. Mart&iacute;n cree que en estos 25 a&ntilde;os &ldquo;ha habido una concienciaci&oacute;n muy importante. La gente sabe que si los combustibles f&oacute;siles no se han agotado, lo har&aacute;n en el futuro y que las energ&iacute;as renovables no s&oacute;lo son renovables, sino que son limpias. Se ha avanzado much&iacute;simo y en Espa&ntilde;a hay d&iacute;as en los que el 80% de la energ&iacute;a que se produce es e&oacute;lica&rdquo;. A Mart&iacute;n le toc&oacute;, eso s&iacute;, jugar con malabares, ya que los patrocinadores de su pabell&oacute;n proced&iacute;an tambi&eacute;n del mundo del petr&oacute;leo y el gas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La experiencia fue satisfactoria, tuvimos un peque&ntilde;o super&aacute;vit y la afluencia fue muy importante. Cumplimos tanto con los patrocinadores, como con los visitantes&rdquo;, concluye.
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      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Ávila]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/aventura-interesante-llena-tensiones_1_3389929.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 May 2017 19:28:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Expo 92]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Fundación ONCE conmemora la cara accesible de la Expo 92]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/fundacion-once-conmemora-expo92-exposicion_1_3397500.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a4f8a020-e042-4837-b0e3-74949eb2c845_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Fundación ONCE conmemora la cara accesible de la Expo 92"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El pabellón de Fundación ONCE e ILUNION  recuerda el trabajo que se hizo en la cita universal para lograr que el recinto  fuera 100% accesible</p><p class="subtitle">La exposición se podrá visitar hasta el próximo 12 de octubre en horario de mañana y tarde</p><p class="subtitle">La inauguración contó con la presencia de autoridades como el delegado territorial de ONCE en Andalucía, Ceuta y Melilla, Cristóbal González o el Presidente de la Diputación de Sevilla Fernando Rodríguez Villalobos</p></div><p class="article-text">
        La Exposici&oacute;n Universal de Sevilla pudo presumir durante seis meses de ser un recinto para el disfrute de todos, y si en algo fue universal fue en su accesibilidad. <strong>En un espacio reconocido por muchos como la primera &ldquo;ciudad&rdquo; totalmente accesible de la historia</strong>, es justo reconocer la labor de la ONCE entonces. 25 a&ntilde;os despu&eacute;s donde comenz&oacute; todo, la Fundaci&oacute;n ONCE en el que fuera su pabell&oacute;n de la Expo (y ahora sede de la Fundaci&oacute;N) alberga una exposici&oacute;n en la que, de un vistazo, se puede reconocer todo el trabajo que ya enconces se hizo en el campo de la accesibilidad.
    </p><p class="article-text">
        En palabras de <strong>Cristobal Mart&iacute;nez</strong>, delegado territorial de la ONCE en Andaluc&iacute;a, Ceuta y Melilla,&nbsp;<strong>el pabell&oacute;n de Fundaci&oacute;n ONCE en EXPO'92 marc&oacute; &ldquo;un antes y un despu&eacute;s sobre todo por su accesibilidad&rdquo;</strong>, al mismo tiempo que recalc&oacute; que el inicio de la accesibilidad que se disfruta hoy en en espacios y transportes p&uacute;blicos &ldquo;naci&oacute; en ese recinto&rdquo;. Tambi&eacute;n tuvo palabras de agradecimiento <strong>Julio Cuesta</strong>, comisario del aniversario de la Muestra Universal, que se mostr&oacute; muy satisfecho de descubrir que &ldquo;<strong>25 a&ntilde;os despu&eacute;s observan que se hizo algo inigualable y &uacute;nico&rdquo;</strong>. Para el comisario, lo que se hizo en Sevilla no se ha visto en ninguna otra Exposici&oacute;n Universal, tanto por acogida como por trascendencia. Aspectos como las restauraciones de los pabellones o que la Isla de la Cartuja sea un importante foco empresarial en la ciudad &ldquo;no ha pasado en ning&uacute;n otro lado, siendo espejo de otras muchas Exposiciones Universales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La muestra cuenta con elementos que ya estuvieron presentes en el pabell&oacute;n de la ONCE durante la Exposici&oacute;n Universal, como<strong> las maquetas de la ciudad de Sevilla</strong>. Adem&aacute;s, el visitante podr&aacute; encontrar otros recuerdos como el libro de firmas, la galer&iacute;a de cupones realizados para la exposici&oacute;n universal o fotograf&iacute;as donde se recogen momentos clave de aquellos meses. Una ayuda para recordar todo lo que supuso la EXPO'92 para la ciudad, as&iacute; como para la Fundaci&oacute;n ONCE.
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        El acto cont&oacute; con la presencia tanto del delegado territorial de ONCE Andaluc&iacute;a, Ceuta y Melilla, <strong>Crist&oacute;bal Mart&iacute;nez,</strong> como del presidente de la Diputaci&oacute;n de Sevilla, <strong>Fernando Rodr&iacute;guez Villalobos</strong>, la teniente delegada de Econom&iacute;a, Comercio y Relaciones Institucionales, <strong>Carmen Castre&ntilde;o,</strong> as&iacute; como autoridades involucradas en la conmemoraci&oacute;n de los 25 a&ntilde;os. El caso de <strong>Julio Cuesta</strong> (comisario del aniversario) o el presidente de Legado Expo, <strong>&Aacute;ngel Aramburu.&nbsp;</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Mesa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/fundacion-once-conmemora-expo92-exposicion_1_3397500.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 May 2017 12:08:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Fundación ONCE conmemora la cara accesible de la Expo 92]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Expo del billón de pesetas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/expo-billon_1_3457800.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/897ccd20-b1d5-415a-9914-89460cf5b26d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Pilar Pinazo hizo de Curro en la Expo 92"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La administración pública inyectó 5.668 millones de euros en Andalucía para la Exposición Universal de Sevilla de 1992</p><p class="subtitle">Había que mostrar una imagen moderna de España, reducir las desigualdades económicas con el norte del país y darle un impulso a la economía sevillana</p><p class="subtitle">Se invirtió en carreteras, trenes de alta velocidad, aeropuertos, telecomunicaciones y una amplia oferta hotelera y cultural</p></div><p class="article-text">
        Cerca de un bill&oacute;n de pesetas. 5.668 millones de euros (943.000 millones de pesetas), para ser exactos. Esa fue la cantidad que se invirti&oacute; en servicios p&uacute;blicos para la Expo 92 de Sevilla. O, dicho de otra manera: la entrada de Andaluc&iacute;a en un futuro que hasta entonces se le hab&iacute;a negado.
    </p><p class="article-text">
        Ese futuro lleg&oacute; a una <a href="http://www.adifaltavelocidad.es/es_ES/infraestructuras/lineas_de_alta_velocidad/madrid_sevilla/historia_madrid-sevilla.shtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">velocidad punta de 250 km/h</a> el 21 de abril de hace 25 a&ntilde;os. El AVE inaugur&oacute; el primer tramo ferroviario de alta velocidad de Espa&ntilde;a, uniendo Sevilla al centro del pa&iacute;s, Madrid, en mes de dos horas y media. El AVE pon&iacute;a la guinda a la modernizaci&oacute;n de las infraestructuras urbanas, tur&iacute;sticas, culturales, de transporte y telecomunicaciones tanto de Sevilla, como de Andaluc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica la <a href="https://books.google.es/books?id=SrcpQkA7dY4C&amp;pg=PA389&amp;lpg=PA389&amp;dq=infraestructuras+sevilla+1992&amp;source=bl&amp;ots=ujM3b2NI25&amp;sig=-X2Qbfl5TYGs_28A4adhdPiK4KY&amp;hl=es&amp;sa=X&amp;ved=0ahUKEwjfoJqu3K3TAhXQSxoKHevZADU4ChDoAQg-MAc#v=onepage&amp;q=infraestructuras%20sevilla%201992&amp;f=false" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">economista Mar&iacute;a Pablo-Romero</a>, la Expo era una oportunidad &ldquo;para mostrar a la comunidad internacional la imagen de una Espa&ntilde;a moderna&rdquo;, de que Sevilla llevara a cabo una serie de reformas urbanas que dejaran la ciudad &ldquo;preparada para desarrollar futuras actividades econ&oacute;micas y sociales&rdquo; y que Andaluc&iacute;a recuperara &ldquo;el peso econ&oacute;mico que hab&iacute;a tenido en otros tiempos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la clausura de la Expo, el entonces <a href="http://elpais.com/diario/1992/10/13/portada/718930801_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presidente del gobierno, Felipe Gonz&aacute;lez</a>, dio con la tecla, afirmando que se trataba de &ldquo;integrar m&aacute;s a Espa&ntilde;a como Espa&ntilde;a, de forma que no hubiera un Norte y un Sur&rdquo;. Sin la Expo, Andaluc&iacute;a habr&iacute;a crecido al a&ntilde;o un 1% menos entre 1987 y 1991, seg&uacute;n los estudios de Pablo-Romero.
    </p><h3 class="article-text">Una conexi&oacute;n internacional</h3><p class="article-text">
        Andaluc&iacute;a quedaba unida al centro econ&oacute;mico del pa&iacute;s, Madrid, no s&oacute;lo a trav&eacute;s del AVE, sino del desdoblamiento de la N-IV. Dos nuevas autov&iacute;as vertebraron la comunidad con el litoral mediterr&aacute;neo y el pa&iacute;s vecino, Portugal. A eso, hab&iacute;a que a&ntilde;adir los aeropuertos de Sevilla, Jerez y M&aacute;laga, que se ha convertido, con los a&ntilde;os, en la mayor terminal de Andaluc&iacute;a y cuenta con numerosos vuelos internacionales a (casi) todos los continentes, con la excepci&oacute;n de Ocean&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la propia ciudad de Sevilla, fue tal la revoluci&oacute;n urban&iacute;stica que supuso la Expo, que el alcalde que acometi&oacute; las reformas vio c&oacute;mo el gracejo popular lo rebautizaba de Manuel del Valle a Manuel del Bache.
    </p><p class="article-text">
        Sevilla no s&oacute;lo se tuvo que preparar para las 42 millones de visitas que recibi&oacute; la Isla de la Cartuja y su centenar de pabellones, sino que la ciudad tuvo que mudar su propia piel al otro lado del R&iacute;o Guadalquivir.
    </p><p class="article-text">
        Las v&iacute;as del tren se soterraron abriendo nuevas arterias para que la ciudad respirara, los arquitectos Cruz y Ortiz levantaron la estaci&oacute;n de Santa Justa en el coraz&oacute;n de la ciudad y se duplicaron los puentes que cruzaban el Guadalquivir con una arquitectura innovadora, para lucimiento de la ciudad y de arquitectos como Santiago Calatrava. El r&iacute;o super&oacute; su tap&oacute;n (de Chapinas) y la ca&iacute;da del muro (de Torneo) reconcili&oacute; a Sevilla con el Guadalquivir.
    </p><p class="article-text">
        La oferta tur&iacute;stica se vio reforzada con nuevos hoteles financiados p&uacute;blicamente como el Alcora, el Al-Alandalus y, por supuesto, el <a href="http://www.legadoexposevilla.org/se-abre-al-publico-el-hotel-principe-de-asturias/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pr&iacute;ncipe Felipe</a>, que se se encontraba en las entra&ntilde;as de la Expo, fue dise&ntilde;ado por Javier Carvajal inspir&aacute;ndose en las tres carabelas de Col&oacute;n y hoy en d&iacute;a se denomina Barcel&oacute; Renacimiento.
    </p><h3 class="article-text">Con Sean Connery en el Maestranza</h3><p class="article-text">
        En cuanto a la oferta cultural de la ciudad, la Expo 92 estableci&oacute; cuatro grandes epicentros: el Auditorio, el desaparecido Palenque, el Teatro Central y, por supuesto, el <a href="http://sevilla.abc.es/20110501/cultura-teatros/sevi-maestranza-auditorio-expo-convirtio-201105010905.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Teatro de la Maestranza</a>. La ciudad vivi&oacute; con aut&eacute;ntico regocijo el sinf&iacute;n de conciertos y &oacute;peras que se programaron en el Maestranza. Los afortunados espectadores del momento recuerdan con emoci&oacute;n codearse con Sean Connery para ver montajes de la Scala de Milan o el Metropolitan y escuchar a Luciano Pavarotti, Teresa Berganza o Pl&aacute;cido Domingo. Carmen, La Traviata o Un Baile de M&aacute;scaras quedaron para siempre en las retinas y los t&iacute;mpanos de los mel&oacute;manos, as&iacute; como la tragedia que hiri&oacute; a medio centenar de artistas y mat&oacute; a una cantante aquel desafortunado 16 de mayo de 1992.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Parque_Cient%C3%ADfico_y_Tecnol%C3%B3gico_Cartuja" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cartuja 93</a> naci&oacute; para que el sur de Espa&ntilde;a pudiera seguir bebiendo de la modernidad cient&iacute;fica y tecnol&oacute;gica que se respir&oacute; durante aquellos seis meses del 92. Su fructificaci&oacute;n, criticada e irregular, ha florecido en forma de empresas tecnol&oacute;gicas, centros de investigaci&oacute;n y varias sedes universitarias. En la Isla de la Cartuja se encuentra desde uno de los centros punteros en medio ambiente como la Estaci&oacute;n Biol&oacute;gica de Do&ntilde;ana (CSIC) al Centro Nacional de Aceleradores, pasando por la Escuela de Ingenieros (Universidad de Sevilla), que se ubica precisamente en Plaza de Am&eacute;rica, donde se encontraban la mayor parte de los pabellones de los pa&iacute;ses latinoamericanos. A empresas como Ayesa, Orange o Deloitte, se les ha unido la Caixa, con su pol&eacute;mico rascacielos y el primer centro cultural CaixaForum de Andaluc&iacute;a. El parque tecnol&oacute;gico genera hoy en d&iacute;a casi 2.000 millones de euros y da trabajo a m&aacute;s de 16.000 personas.
    </p><p class="article-text">
        Al terminar la Exposici&oacute;n Universal, la Sociedad Estatal present&oacute; unas cuentas que arrojaban unos beneficios de casi 2.500 millones de pesetas (15 millones de euros), pero el Tribunal de Cuentas del Reino revis&oacute; las cifras y se&ntilde;al&oacute; unas p&eacute;rdidas de m&aacute;s de 35.000 millones de pesetas (210 millones de euros).
    </p><p class="article-text">
        Con beneficios o p&eacute;rdidas, la Expo 92 fue, en cualquier, el impulso que necesit&oacute; el sur de Espa&ntilde;a para asomarse siquiera al estado del bienestar del que disfrutaban otras regiones m&aacute;s septentrionales. Un empuj&oacute;n a un futuro, que la recesi&oacute;n econ&oacute;mica ha vuelto a poner en tela de juicio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Ávila]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/expo-billon_1_3457800.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 May 2017 18:45:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Expo del billón de pesetas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Expo 92,Felipe González,Sevilla,Ciencia,Teatro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Estados Unidos se quedó corto en imaginación creadora"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/aprovechamiento-expo-igual_128_3456008.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/95f59c92-8484-4434-ad46-48a9fa55c578_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Emilio Cassinello"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Emilio Cassinello regresa a Sevilla para celebrar el 25º aniversario de la Expo 92, donde recibió a más de un centenar de jefes de Estado y Gobierno</p><p class="subtitle">El ex comisario general asegura que ninguna exposición le ha sacado tanto partido a su sede como la Cartuja de la Expo y su parque científico-tecnológico</p><p class="subtitle">Hijo de exiliados republicanos en México, presume de haber aportado el lema 'La era de los descubrimientos'</p></div><p class="article-text">
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    </figure><p class="article-text">
        La azarosa vida de Emilio Cassinello (Socu&eacute;llamos, Ciudad Real, 1936) no se puede resumir en un par de p&aacute;rrafos. Hijo del exilio republicano, diplom&aacute;tico, director general del Centro Internacional de Toledo para la Paz&hellip; Para Sevilla, sin embargo, sigue siendo el comisario general de la Exposici&oacute;n Universal de 1992. Tras ser embajador en Angola y M&eacute;xico, Cassinello se convirti&oacute; en 1985 en el presidente del Consejo de Administraci&oacute;n de la Expo 92, pasando a ser su cara visible a escasos meses de su inauguraci&oacute;n, despu&eacute;s de que Manuel Olivencia dimitiera de su cargo.
    </p><p class="article-text">
        Cassinello, un se&ntilde;or de 80 a&ntilde;os de maneras refinadas y mente brillante, hace acopio de an&eacute;cdotas para conmemorar el 25&ordm; aniversario de una muestra que reuni&oacute; en Sevilla a m&aacute;s de un centenar de pa&iacute;ses, organizaciones internacionales y empresas. &Eacute;l era el encargado de darles la bienvenida oficial a su llegada a la Isla de la Cartuja.
    </p><p class="article-text">
        Desde la terraza del Hotel Inglaterra, observa con cari&ntilde;o la ciudad borgiana, que cual Aleph, condens&oacute; un mundo entero en el centenar de hect&aacute;reas de la Isla de la Cartuja. 
    </p><p class="article-text">
        <em>(V&iacute;deo realizado por Luis Serrano (Fotograf&iacute;a), Tom&aacute;s D&iacute;az Jap&oacute;n (Fotograf&iacute;a y edici&oacute;n) y Alejandro &Aacute;vila (Redacci&oacute;n).</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Sigue manteniendo su relaci&oacute;n con Sevilla?</strong>
    </p><p class="article-text">
        He venido muchas veces tras la Expo, aunque no tantas como querr&iacute;a. Estoy encantado de ver c&oacute;mo esta ciudad prospera, vive, palpita. Los sevillanos segu&iacute;s teniendo una capacidad m&aacute;gica para estar en los espacios p&uacute;blicos. Siempre rejuvenece volver a los escenarios que uno conoci&oacute; tan bien hace 25 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l fue su mayor aportaci&oacute;n a la Expo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El tema, &ldquo;La era de los descubrimientos&rdquo;, es de las pocas cosas que puedo presumir que yo aport&eacute; espec&iacute;ficamente. En un principio se llamaba &ldquo;La era del descubrimiento&rdquo;, pero era un problema para los americanos, que dec&iacute;an que eso los situaba como un objeto descubierto por los europeos. Y fueron los mexicanos los que inventaron lo del &ldquo;Encuentro entre dos mundos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La Expo fue un laboratorio del futuro: &iquest;hay alg&uacute;n objeto presentado all&iacute; que jam&aacute;s se imagin&oacute; en la calle 25 a&ntilde;os despu&eacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las Expos son instituciones como Jano, con dos caras: de presentaci&oacute;n de lo que hay y de anticipaci&oacute;n de lo que puede venir. El &aacute;tomo se presenta en la de Bruselas, la electricidad en la de Par&iacute;s y la exploraci&oacute;n espacial tambi&eacute;n en Bruselas. En la del 92 tuvimos la televisi&oacute;n de alta definici&oacute;n, la red digital de servicios digitales (RDSI) y la fibra &oacute;ptica que hoy en d&iacute;a nos parece tan habitual. 
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        <strong>Su carrera diplom&aacute;tica le hab&iacute;a permitido tratar con personas de muchos pa&iacute;ses: &iquest;Se llev&oacute;, a pesar de ello, alguna que otra sorpresa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las Expos son un animal proteico que no todo el mundo entiende. Tardamos en que Inglaterra dijera que s&iacute;, a pesar de que ya sab&iacute;amos que iba a venir, pero hasta que no se hizo la visita de la Reina, no conseguimos la formalizaci&oacute;n de la participaci&oacute;n inglesa. Por otro lado, cre&iacute; que Estados Unidos iba a tener un pabell&oacute;n m&aacute;s notable y singular, pero quiz&aacute;s se quedaron cortos en cuanto a imaginaci&oacute;n creadora.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por aqu&iacute; pas&oacute; desde Gorbachov a Lady Di, pasando por Fidel Castro. &iquest;Qu&eacute; personaje llam&oacute; m&aacute;s su atenci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Vinieron 77 jefes de Estado y Gobierno, 44 miembros de casas reales y 227 ministros de todo el mundo. Con Mario Soares (presidente de la Rep&uacute;blica de Portugal),un buen amigo, hubo una relaci&oacute;n muy cordial y simp&aacute;tica. Con Carolina de M&oacute;naco coincid&iacute; en una referencia muy exc&eacute;ntrica, una &oacute;pera de Vivaldi muy poco conocida, Montezuma. Me dijo &ldquo;La acabamos de grabar, te voy a enviar el disco&rdquo;. Lleg&oacute; la semana siguiente. El presidente de Alemania, Weizs&auml;cker, se enfad&oacute; much&iacute;simo, porque, al parecer, cuando &iacute;bamos en el autob&uacute;s, no hab&iacute;amos tenido suficiente delicadeza con un viandante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n hubo alguna an&eacute;cdota con Fidel Castro.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La II Cumbre Iberoamericana fue convocada en Madrid y celebr&oacute; una reuni&oacute;n en Sevilla. Al final de la comida, hubo un momento en el que Violeta Chamorro (presidenta de Nicaragua) y Fidel Castro empezaron a elevar el tono. All&iacute; el Rey cort&oacute; muy bien, que dijo que el tiempo era muy bueno y que hab&iacute;a que seguir viendo cosas.
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        <strong>En la Expo 92 se invirti&oacute; casi un bill&oacute;n de pesetas en servicios p&uacute;blicos, &iquest;se equipar&oacute; Andaluc&iacute;a al resto del pa&iacute;s gracias a la Expo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La obra p&uacute;blica impuls&oacute; Sevilla. Fue el pretexto funcional m&aacute;s poderoso que yo he visto &uacute;ltimamente en cuanto a arrastre y promoci&oacute;n de obra p&uacute;blica, empezando por el AVE. La obra p&uacute;blica, las rondas, las autov&iacute;as, los trazados, los aeropuertos, el soterramiento de las v&iacute;as en Sevilla, los puentes&hellip; &iquest;alguien ha calculado el valor de triplicar el equipamiento tur&iacute;stico de Sevilla? Es dif&iacute;cil pensar que la operaci&oacute;n no sali&oacute; bien y que no termin&oacute; con un saldo muy positivo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las cuentas dieron super&aacute;vit, pero luego el Tribunal de Cuentas dijo que hab&iacute;a d&eacute;ficit. &iquest;Qu&eacute; ocurri&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No recuerdo las cifras exactas, a pesar de que tuve que dar explicaciones en el Congreso. Si no cerramos con equilibrio, estuvimos muy cerca. En el haber hay unas partidas gigantescas que no est&aacute;n contabilizadas, como el efecto promoci&oacute;n, el efecto publicidad, el efecto proyecci&oacute;n&hellip; lo que se llama el poder blando de un pa&iacute;s. La expresi&oacute;n de ese poder blando, a trav&eacute;s de la imagen que transmiti&oacute; la Expo de Sevilla, tiene un valor incalculable. 20.000 periodistas de 8.000 medios visitaron la Expo. Partiendo del escepticismo, que es una tradici&oacute;n de todas las exposiciones universales, terminamos en el mayor entusiasmo que yo recuerde.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se le ha sacado suficiente partido a la Cartuja tras la Expo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin duda. La tasa de aprovechamiento de la sede de la Expo 92 no tiene igual. Ni Bruselas 58, Montreal 67, Osaka 70, Lisboa 96, Hannover 2000&hellip; ninguna ha tenido el aprovechamiento al nivel que lo ha tenido la Cartuja de Sevilla con el parque cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gico y el resto de instalaciones que se encuentran all&iacute;. Hay cerca de 20.000 empleos generados por ese espacio, con unas cifras muy notables de negocio. 
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        <strong>La seguridad fue un tema fundamental de la Expo. &iquest;Se imaginaba entonces que 25 a&ntilde;os despu&eacute;s ETA iba a entregar las armas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo pensaba que ETA habr&iacute;a desaparecido mucho antes. Lo que parece inveros&iacute;mil es que haya estado sin entregar las armas hasta pr&aacute;cticamente hoy. En una de las puertas de entrada se puso una tanqueta, porque nos convencieron de que la seguridad la proporcionaba la visibilidad de la fuerza. Funcion&oacute; muy bien, no hubo ning&uacute;n problema.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l fue el mejor momento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a m&aacute;s inquietante y satisfactorio fue el 3 de Octubre. Ese d&iacute;a hubo 629.000 visitas (el triple de la media). La Expo se abr&iacute;a 19 horas para los visitantes, pero luego aquello continuaba funcionando, era una colmena, para volver a abrir al d&iacute;a siguiente limpia, aprovisionada, con los pabellones dispuestos a recibir a los visitantes. El jefe de la brigada de limpieza me llam&oacute; aquel d&iacute;a a las 4 de la ma&ntilde;ana y me dijo: ma&ntilde;ana abre la Expo tan limpia como cualquier d&iacute;a. Fue un momento m&aacute;gico: multiplicamos por tres la media de visitantes sin el menor incidente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si la Expo estaba abierta 19 horas&hellip; &iquest;cu&aacute;ntas horas dorm&iacute;a usted?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La verdad es que no dorm&iacute; muchas horas durante aquellos seis meses. Dorm&iacute;a lo suficiente para mantenerme activo, pero hab&iacute;a una adrenalina ambiental, que te manten&iacute;a andando y vivo sin ning&uacute;n problema.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay alguna an&eacute;cdota que no se haya atrevido a contar hasta la fecha?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si no me he atrevido a contarla, no la voy a contar ahora (r&iacute;e). Hay un mont&oacute;n, las recuerdo de manera simp&aacute;tica. La simpat&iacute;a del personal sevillano sobre el terreno de informaci&oacute;n, de servicio, era verdaderamente muy original y no tiene r&eacute;plica en el mundo y todo el mundo la recuerda. Recuerdo aquel se&ntilde;or mayor que lleg&oacute; diciendo que hab&iacute;a perdido a su mujer y le dec&iacute;a el Pupi (personal de informaci&oacute;n de la Expo): &ldquo;Ha perdido usted a su mujer, pero&hellip; &iquest;eso es bueno o es malo?&rdquo;. En el pabell&oacute;n de Murcia ten&iacute;an el autogiro de la Cierva y el submarino Peral. Por lo visto un hombre le dijo a la mujer, mientras miraba el submarino: &ldquo;Pues a m&iacute;, por mucho que me lo juren, no me puedo creer que eso haya volado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y con M&eacute;xico, donde usted hab&iacute;a sido embajador?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El comisario mexicano se vino con un enorme cactus sonorense, tan grande que tuvo que traerse un avi&oacute;n Antonov. Me dijo que &eacute;l nunca pens&oacute; en devolver ese cactus a M&eacute;xico, pero que le estaban torciendo el brazo en su pa&iacute;s para llevarlo de vuelta. Le dije: ma&ntilde;ana viene la reina, yo elogio el pabell&oacute;n y el cactus. Ella har&aacute; alg&uacute;n cumplido del cactus y en ese momento t&uacute; dices: se&ntilde;ora, se lo regalo. Dicho y hecho, al d&iacute;a siguiente cumplimos el gui&oacute;n paso a paso y el cactus se qued&oacute; en Sevilla&hellip; l&aacute;stima que no sobreviviera a las lluvias del invierno sevillano.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>Es un gran aficionado a la m&uacute;sica. &iquest;Qu&eacute; recuerdos guarda del despliegue cultural de aquellos meses?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay que ver las cr&iacute;ticas que nos pudieron hacer por el Teatro de la Maestranza, que se consideraba una inversi&oacute;n elitista. Hoy, por lo que me dicen, es dif&iacute;cil encontrar abono de temporada, porque hay mucha m&aacute;s demanda que oferta. El concierto de Sergiu Celibidache fue tan extraordinario que pasamos un minuto sin aplaudir, en un silencio, lo cual era el homenaje m&aacute;s excelso. Pl&aacute;cido Domingo insisti&oacute; en dirigir un aria que cantaba Montserrat Caball&eacute;. Le preguntaron a Montserrat qu&eacute; le hab&iacute;a parecido y contest&oacute;: fant&aacute;stico, es la primera vez que he tenido a Pl&aacute;cido a mis pies (risas).
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo marc&oacute; la Expo de Sevilla a las siguientes exposiciones universales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando fui a rendir cuentas a la asamblea general de la Oficina Internacional de Exposiciones, &eacute;sta declar&oacute; que la de Sevilla era la exposici&oacute;n del siglo y que hab&iacute;a sentado el patr&oacute;n, por el cual se iban a juzgar el resto de exposiciones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Ávila, Luis Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/aprovechamiento-expo-igual_128_3456008.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Apr 2017 19:11:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Estados Unidos se quedó corto en imaginación creadora"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Expo 92,Fidel Castro,Sevilla]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[EXPO 92: así era el futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/futuro-acento-femenino_1_3456584.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Eldiario.es Andalucía y la Fundación Cajasol reúnen a expertas para hablar del legado tecnológico que se vislumbró en la Expo 92 de Sevilla</p><p class="subtitle">Aseguran que “aún no sabemos cómo cambiará nuestra vida cuando los objetos estén conectados”</p><p class="subtitle">Las nuevas tecnologías plantean nuevos retos sociales a los que aún hay que dar respuesta</p></div><p class="article-text">
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    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Vencimos muchos t&oacute;picos, difuminamos muchos prejuicios&rdquo;. <strong>Emilio Cassinello</strong>, comisario de la Expo 92, romp&iacute;a as&iacute; el hielo en una mesa de reflexi&oacute;n que, con el 25&ordm; aniversario de la Exposici&oacute;n Universal de Sevilla sobre la mesa, invitaba a debatir sobre el futuro junto a tres directivas y una cient&iacute;fica: Lucrecia Hevia, directora de eldiario.es Andaluc&iacute;a; Isla Ramos Chaves, directora ejecutiva de Lenovo; Mar&iacute;a Jes&uacute;s Almazor Marsal, directora en el Territorio Sur de Telef&oacute;nica; yAna Bel&eacute;n Hungr&iacute;a, investigadora de la Universidad de C&aacute;diz especializada en combustibles del futuro.
    </p><p class="article-text">
        Y es que la Expo 92 fue un laboratorio del futuro, en el que se emple&oacute; una gran cantidad de tecnolog&iacute;a puntera, que hoy en d&iacute;a es moneda de com&uacute;n de nuestros hogares y calles, desde la micronizaci&oacute;n a las pantallas t&aacute;ctiles, pasando por la televisi&oacute;n de alta definici&oacute;n. <strong>Mar&iacute;a Jes&uacute;s Almazor</strong>, directiva Telef&oacute;nica, ofrec&iacute;a un dato que invita a la reflexi&oacute;n: &ldquo;en la Expo se hac&iacute;an 10.000 llamadas al d&iacute;a. En una sola hora de Semana Santa, m&aacute;s de 40.000. Se hizo un despliegue &uacute;nico, del que se conserva parte de la fibra &oacute;ptica que se instal&oacute;&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Han terminado esas tecnolog&iacute;as est&aacute;n a nuestro servicio o somos, en ocasiones, reos de ellas? Seg&uacute;n <strong>Isla Ramos Chaves</strong>, directiva de Lenovo, lo importante es &ldquo;regular su uso, pero el problema es que no nos da tiempo generar las normas de uso. El reto est&aacute; m&aacute;s en nosotros mismos que en el entorno&rdquo;. Para Mar&iacute;a Jes&uacute;s Almazor, de Telef&oacute;nica, cree que la regulaci&oacute;n no debe ser solo a nivel personal o familiar, sino que debe proceder de las administraciones p&uacute;blicas. Y pone un ejemplo: los coches sin conductor, que en caso de accidente, deban elegir entre la vida de siete peatones o el conductor. &ldquo;Eso no lo debe decidir el que dise&ntilde;a el coche&rdquo;, sentencia.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; papel cumple la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, con sus propios tempos e intereses, en el vertiginoso mundo de las tecnolog&iacute;as? Seg&uacute;n <strong>Ana Bel&eacute;n Hungr&iacute;a</strong>, &ldquo;las universidades tienen unas l&iacute;neas prioritarias de investigaci&oacute;n, financiadas con fondos p&uacute;blicos. Las administraciones tienen unas l&iacute;neas prioritarias, que tienen que ver con, por ejemplo, fomentar energ&iacute;as limpias&rdquo;. En ese sentido, Ramos Chaves, de Lenovo, se declara decepcionada con la lentitud a la que han evolucionado en los &uacute;ltimos 25 a&ntilde;os la medicina y la educaci&oacute;n. &ldquo;No han evolucionado al mismo ritmo (que las tecnolog&iacute;as). La educaci&oacute;n no nos prepara para el mercado laboral. Ese vac&iacute;o lo cubrimos como podemos: con escuelas de negocios, postgrados, pr&aacute;cticas&hellip;&rdquo;.
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        Por su parte Almazor, Telef&oacute;nica, ha subrayado que &ldquo;nadie imaginaba este cambio tan r&aacute;pido. Pensar lo que nos puede traer la tecnolog&iacute;a va a ser muy complicado&rdquo;, poniendo de ejemplo el <em>big data</em> y el internet de las cosas. Si internet, ha asegurado, nos cambi&oacute; la vida conect&aacute;ndonos a otras personas, a&uacute;n no sabemos &ldquo;c&oacute;mo cambiar&aacute; la vida cuando los objetos est&eacute;n conectados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Nos llevar&aacute;n las innovaciones tecnol&oacute;gicas y cient&iacute;ficas a un futuro mejor? Ana Bel&eacute;n Hungr&iacute;a duda que el modelo vaya a cambiar en apenas cinco a&ntilde;os. &ldquo;Si la administraci&oacute;n p&uacute;blica lo potencia, puede que tengamos (un parque automovil&iacute;stico) con un 20% de coches el&eacute;ctrico. El modelo debe ser que seamos m&aacute;s autosuficientes a nivel local&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Espacio para el feminismo</h3><p class="article-text">
        Rodeado Cassinello de tres directivas de empresa (eldiario.es, Lenovo y Telef&oacute;nica) y una cient&iacute;fica puntera, la pregunta era obligada: &iquest;Se imaginaba un futuro as&iacute; 25 a&ntilde;os despu&eacute;s de la Expo? Cassinnello ha asegurado que siempre se rode&oacute; de mujeres, que el enfoque de g&eacute;nero es fundamental y que, en los procesos de negociaci&oacute;n de la paz, la presencia de la mujer es fundamental.
    </p><p class="article-text">
        Isla Ramos cree que &ldquo;se ha avanzado mucho, pero sigue siendo una asignatura pendiente. Hay que dar m&aacute;s visibilidad a mujeres en posiciones que habitualmente han sido ocupadas por hombres&rdquo;. En este sentido, la investigadora Ana Bel&eacute;n Hungr&iacute;a cree que &ldquo;queda mucho por hacer. En la universidad, a medida que vas subiendo (de escalaf&oacute;n), hay menos profesoras titulares, catedr&aacute;ticas, directoras de departamentos, rectoras. Creo que hay dos rectoras&rdquo;. En este sentido su galard&oacute;n &ldquo;For Women in Science&rdquo; cumple el cometido de que las ni&ntilde;as vean &ldquo;que mujeres normales pueden tener una carrera cient&iacute;fica&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioand]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/futuro-acento-femenino_1_3456584.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Apr 2017 07:55:14 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[EXPO 92: así era el futuro]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Expo 92]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Expo 92: cuando la Isla de la Cartuja se convirtió en un laboratorio del futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/expo-isla-cartuja-convirtio-laboratorio_1_3457228.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/83b7cdd4-d23a-4e62-a4cc-bf168b4b403b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Lucrecia Hevia, directora de eldiario.es Andalucía; Manuel Jiménez Barrios, vicepresidente de la Junta de Andalucía; Antonio Pulido, presidente de la Fundación Cajasol; y María Carmen Clarisa Castreño, teniente de alcalde de Sevilla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Eldiario.es Andalucía y la Fundación Cajasol conmemoran el 25 aniversario de la Exposición Universal celebrada en Sevilla con el encuentro 'Pensando el futuro'</p><p class="subtitle">Antonio Pulido, presidente de la Fundación Cajasol, subraya que se trata de "una jornada que nos invita a recordar el pasado, pero sobre todo a imaginar el futuro"</p></div><p class="article-text">
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    </figure><p class="article-text">
        Pensando el futuro. La Expo 92 ha abierto el ciclo sobre el futuro que <a href="http://www.eldiario.es/andalucia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es Andaluc&iacute;a</a> organiza este a&ntilde;o con la Fundaci&oacute;n Cajasol. Ha sido precisamente el <strong>presidente de la Fundaci&oacute;n Cajasol, Antonio Pulido</strong>, encargado de abrir la jornada, quien ha se&ntilde;alado que la Expo 92 marc&oacute; &ldquo;un tiempo y una &eacute;poca trascendentales de nuestra historia reciente, sin la que no podr&iacute;a entenderse la ciudad y el pa&iacute;s en los que viven en la actualidad&rdquo;. Pulido ha destacado &ldquo;el enorme impacto que represent&oacute; en las infraestructuras, en el transporte, en la innovaci&oacute;n, en el turismo, en la cultura, en la proyecci&oacute;n exterior e incluso en la manera de vernos a nosotros mismos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fueron sin duda a&ntilde;os cruciales para Sevilla y para Andaluc&iacute;a. A&ntilde;os en los que, mientras ca&iacute;a el muro de Berl&iacute;n, la ciudad tiraba tambi&eacute;n sus propios muros, se abr&iacute;a al mundo y se redescubr&iacute;a a s&iacute; misma, dando ejemplo de un potencial y una capacidad de transformaci&oacute;n que seguramente muchos desconoc&iacute;an y otros simplemente no quer&iacute;an ver&rdquo;, ha subrayado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quedarnos en solamente en el recuerdo nost&aacute;lgico ser&iacute;a de alguna manera traicionar el verdadero legado de lo que signific&oacute; aquel acontecimiento. Por eso pienso que es todo un acierto el planteamiento con el que se ha convocado este encuentro. Una jornada que nos invita a recordar el pasado, pero sobre todo a imaginar el futuro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, <strong>Lucrecia Hevia, directora de eldiario.es Andaluc&iacute;a</strong>, ha destacado que &ldquo;uno de los aspectos m&aacute;s emocionantes fue la de convertir una isla como la Cartuja en un laboratorio del futuro. Fue un encuentro en el que se pudo experimentar de primera mano con tecnolog&iacute;as y avances. Para construir futuro, hay que pensarlo primero&rdquo;, ha indicado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Carmen Castre&ntilde;o, teniente de alcalde del Ayuntamiento de Sevilla</strong>, ha recordado que fueron dos las exposiciones que cambiaron la faz de Sevilla en el siglo XX: la iberoamericana de 1929 y la universal de 1992. &ldquo;No puede transcurrir tanto tiempo, entre futuro y futuro para Sevilla. Fue extraordinario lo que se hizo. Sevilla aprovech&oacute; para convertir la Isla de la Cartuja en un lugar puntero en econom&iacute;a, investigaci&oacute;n y en innovaci&oacute;n. All&iacute; hay m&aacute;s de 400 empresas, la Universidad y el CSIC&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, <strong>Manuel Jim&eacute;nez Barrios, vicepresidente de la Junta de Andaluc&iacute;a</strong>, ha se&ntilde;alado que la Expo 92 &ldquo;puso a Sevilla y Andaluc&iacute;a en el mundo, de manera muy considerable. Se dio un salto muy importante para posibilitar donde estamos ahora&rdquo;. Barrios ha recordado que la Cartuja forma parte de una red de centros tecnol&oacute;gicos andaluces, donde se pone en en juego la cualificaci&oacute;n de cient&iacute;ficos y t&eacute;cnicos andaluces, algo que considera fundamental, ha dicho, para luchar contra los efectos de la crisis y las desigualdades econ&oacute;micas territoriales. Es importante que &ldquo;la cualificaci&oacute;n revierta en el territorio&rdquo;.
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                </figure><h3 class="article-text">Expo 92: Pensando el futuro</h3><p class="article-text">
        En 2017 se cumplen <a href="http://www.eldiario.es/andalucia/expo92/Celebramos-aniversario-EXPO-pensando-futuro_0_634136743.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">25 a&ntilde;os de la celebraci&oacute;n de la Exposici&oacute;n Universal de Sevilla </a>(EXPO 92), una cita hist&oacute;rica que, m&aacute;s all&aacute; de la transformaci&oacute;n urban&iacute;stica de la ciudad, supuso todo un revulsivo para el conjunto de Andaluc&iacute;a.  
    </p><p class="article-text">
        Durante seis meses, la capital hispalense se situ&oacute; como en el escaparate desde el que m&aacute;s de un centenar de pa&iacute;ses, organizaciones internacionales, instituciones y empresas mostraron al mundo lo mejor de s&iacute; mismos. Un escaparate cultural, tur&iacute;stico, gastron&oacute;mico... pero, sobre todo, de futuro. La Expo 92 convirti&oacute; a la Isla de la Cartuja en un aut&eacute;ntico laboratorio en el que se presentaron y ensayaron tecnolog&iacute;as y experiencias que a d&iacute;a de hoy, m&aacute;s de dos d&eacute;cadas despu&eacute;s, a&uacute;n est&aacute;n en proceso de generalizaci&oacute;n en el conjunto del planeta.
    </p><p class="article-text">
        En la mesa de reflexi&oacute;n posterior a la apertura participan <strong>Emilio Cassinello Aub&aacute;n,</strong> embajador y diplom&aacute;tico, hoy director general del Centro Internacional de Toledo para la paz (CITPAX), que fue Presidente del Consejo de Administraci&oacute;n de EXPO'92, S.A. y Comisario General de la Exposici&oacute;n Universal de Sevilla. <strong> I</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Isla Ramos Chaves</strong> (Granada, 1971) se incorpor&oacute; a IBM en enero de 1995 como directora de Cuentas (Software Account Manager) de la reci&eacute;n creada divisi&oacute;n de Software de la compa&ntilde;&iacute;a, y en diciembre de 2004, tras el anuncio de la adquisici&oacute;n de la divisi&oacute;n de PCs por parte de Lenovo, Isla Ramos asumi&oacute; la responsabilidad de llevar a cabo la transici&oacute;n para la creaci&oacute;n de la nueva compa&ntilde;&iacute;a en Espa&ntilde;a y hoy es directora ejecutiva de Lenovo para el segmento Midmarket, Enterprise &amp; Public Sector en EMEA (Europe, the Middle East and Africa).  
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mar&iacute;a Jes&uacute;s Almazor Marsal</strong> ocupa, desde 2012, el cargo de Directora en el Territorio Sur de Telef&oacute;nica, la compa&ntilde;&iacute;a en la que ha venido desarrollando su carrera profesional. Y <strong>Ana Bel&eacute;n Hungr&iacute;a</strong>,  profesora e investigadora de la Universidad de C&aacute;diz, galardonada dentro del Programa L'Oreal- UNESCO &ldquo;For women in Science&rdquo; y especialista en combustibles del futuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioand]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/expo-isla-cartuja-convirtio-laboratorio_1_3457228.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Apr 2017 10:38:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Expo 92: cuando la Isla de la Cartuja se convirtió en un laboratorio del futuro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Expo 92]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[EN DIRECTO: Celebramos el 25 aniversario de la EXPO 92 "pensando el futuro"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/directo-celebramos-aniversario-expo-pensando_1_3457550.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">ESPECIAL 'EXPO 92, veinticinco años'</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Jornada organizada por <a href="http://www.eldiario.es/andalucia/expo92/Celebramos-aniversario-EXPO-pensando-futuro_0_634136743.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">eldiario.es/andalucia y Fundaci&oacute;n Cajasol</a> con motivo del 25 aniversario de la Exposici&oacute;n Universal de Sevilla</li>
                            </ul>
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      <dc:creator><![CDATA[elDiarioand]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/directo-celebramos-aniversario-expo-pensando_1_3457550.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Apr 2017 08:19:35 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[EN DIRECTO: Celebramos el 25 aniversario de la EXPO 92 "pensando el futuro"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Celebramos el 25 aniversario de la EXPO 92 "pensando el futuro"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/celebramos-aniversario-expo-pensando-futuro_1_3460735.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5aea403c-383b-4d91-9322-ba3d86ef0520_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Celebramos el 25 aniversario de la EXPO 92 &quot;pensando el futuro&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cita, organizada por eldiario.es/andalucia y la Fundación Cajasol, este miércoles 19 de abril a las 11.00 horas en Sevilla, en el Salón de Actos de la Fundación, en la calle Chicarreros número 1</p><p class="subtitle">SÍGUELA EN DIRECTO</p><p class="subtitle">El ex comisario de la Expo 92, Emilio Casinello, Isla Ramos Chaves, María Jesús Almazor y Ana Belén Hungría formarán la mesa de reflexión</p><p class="subtitle">El acto contará con la presencia del vicepresidente de la Junta, Manuel Jiménez Barrios; Juan Espadas, alcalde de la ciudad de Sevilla;  y Antonio Pulido, presidente de la Fundación Cajasol</p></div><p class="article-text">
        En 2017 se cumplen 25 a&ntilde;os de la celebraci&oacute;n de la Exposici&oacute;n Universal de Sevilla (EXPO 92), una cita hist&oacute;rica que, m&aacute;s all&aacute; de la transformaci&oacute;n urban&iacute;stica de la ciudad, supuso todo un revulsivo para el conjunto de Andaluc&iacute;a. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante seis meses, la capital hispalense se situ&oacute; como en el escaparate desde el que m&aacute;s de un centenar de pa&iacute;ses, organizaciones internacionales, instituciones y empresas mostraron al mundo lo mejor de s&iacute; mismos. Un escaparate cultural, tur&iacute;stico, gastron&oacute;mico... pero, sobre todo, de futuro. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Expo 92 convirti&oacute; a la Isla de la Cartuja en un aut&eacute;ntico laboratorio en el que se presentaron y ensayaron tecnolog&iacute;as y experiencias que a d&iacute;a de hoy, m&aacute;s de dos d&eacute;cadas despu&eacute;s, a&uacute;n est&aacute;n en proceso de generalizaci&oacute;n en el conjunto del planeta. Entre abril y octubre de 1992 casi 42 millones de personas pasaron por el recinto de la Cartuja y tuvieron la oportunidad de tener un encuentro, de primera mano, con el Futuro.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Hacia delante</h3><p class="article-text">
        Han pasado 25 a&ntilde;os de un acontecimiento que permiti&oacute; vislumbrar el futuro de forma anticipada, aunando en un mismo espacio los mayores avances cient&iacute;ficos y tecnol&oacute;gicos que se estaban desarrollando en el planeta. Y esta efem&eacute;rides nos brinda ahora la oportunidad de ir m&aacute;s all&aacute; del recuerdo de esa experiencia para tratar de avanzar en el an&aacute;lisis de lo que nos deparar&aacute; el futuro en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para ello, <strong>eldiario.es/andalucia y la Fundaci&oacute;n Cajasol</strong> proponemos reunir en una misma mesa de debate y reflexi&oacute;n a algunas de las personas que, desde una posici&oacute;n profesional de vanguardia, est&aacute;n liderando los cambios tecnol&oacute;gicos de la actualidad, y tambi&eacute;n a quien capitane&oacute; los preparativos y el d&iacute;a a d&iacute;a de la Exposici&oacute;n Universal de Sevilla. De esta forma, hemos invitado a participar en nuestra mesa de reflexi&oacute;n a <strong>Emilio Cassinello Aub&aacute;n,</strong> el embajador y diplom&aacute;tico hoy director general del Centro Internacional de Toledo para la paz (CITPAX), que fue Presidente del Consejo de Administraci&oacute;n de EXPO'92, S.A. y Comisario General de la Exposici&oacute;n Universal de Sevilla.&nbsp;<strong> Isla Ramos Chaves</strong> (Granada, 1971) en enero de 1995 se incorpor&oacute; a IBM como directora de Cuentas (Software Account Manager) de la reci&eacute;n creada divisi&oacute;n de Software de la compa&ntilde;&iacute;a, y en diciembre de 2004, tras el anuncio de la adquisici&oacute;n de la divisi&oacute;n de PCs por parte de Lenovo, Isla Ramos asumi&oacute; la responsabilidad de llevar a cabo la transici&oacute;n para la creaci&oacute;n de la nueva compa&ntilde;&iacute;a en Espa&ntilde;a y hoy es directora ejecutiva de Lenovo para el segmento Midmarket, Enterprise &amp; Public Sector en EMEA (Europe, the Middle East and Africa).&nbsp; <strong>Mar&iacute;a Jes&uacute;s Almazor Marsal</strong> ocupa, desde 2012, el cargo de Directora en el Territorio Sur de Telef&oacute;nica, la compa&ntilde;&iacute;a en la que ha venido desarrollando su carrera profesional. Y <strong>Ana Bel&eacute;n Hungr&iacute;a</strong>,&nbsp; profesora e investigadora de la Universidad de C&aacute;diz, galardonada dentro del Programa L'Oreal- UNESCO &ldquo;For women in Science&rdquo; y especialista en combustibles del futuro.
    </p><p class="article-text">
        La cita es a partir de las 11.00 en el Sal&oacute;n de Actos de la Fundaci&oacute;n Cajasol, en la calle Chicarreros n&uacute;mero 1 <strong>(con entrada gratuita hasta completar aforo)</strong> y contar&aacute; con la presencia institucional del Vicepresidente de la Junta de Andaluc&iacute;a,<strong> Manuel Jim&eacute;nez Barrios;</strong> el alcalde de Sevilla,<strong> Juan Espadas</strong>; el presidente de la Fundaci&oacute;n Cajasol, <strong>Antonio Pulido</strong>; y la directora de eldiario.es/andalucia,<strong> Lucrecia Hevia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioand]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/celebramos-aniversario-expo-pensando-futuro_1_3460735.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Apr 2017 11:11:18 +0000]]></pubDate>
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    <item>
      <title><![CDATA[Monasterio de la Cartuja: la bella sombra de Cristóbal Colón en la isla de la Expo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/monasterio-cartuja-legado-colon_1_3472425.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e9d35c0d-0873-4f7e-bb5e-4f625322f392_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Monasterio de la Cartuja: la bella sombra de Cristóbal Colón en la isla de la Expo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fidel Castro protagonizó en el Pabellón Real una anécdota inédita hasta la fecha en el mismo lugar donde Colón planeó sus expediciones</p><p class="subtitle">La plantación en los jardines del monasterio de un ombú, un árbol gigantesco también conocido como bella sombra, se atribuye al almirante</p><p class="subtitle">Con un pasado lleno de riquezas culturales, el Monasterio acoge hoy en día obras de vanguardia artística internacional</p></div><p class="article-text">
        Pol&iacute;tica, religi&oacute;n, industria y cultura. Pocos edificios pueden presumir de un pasado tan largo y azaroso como el Monasterio de la Cartuja de Sevilla. Su importancia en la ciudad es de tal calibre que da nombre a la isla donde durante seis meses se celebr&oacute; la Expo 92.
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        De monasterio religioso a templo de la cultura. Situado en tierra de barros, el Monasterio de Santa Mar&iacute;a de las Cuevas era un edificio pr&aacute;cticamente en ruinas antes de la exposici&oacute;n universal. Las obras de la Expo lo pusieron a punto y convirtieron en uno de sus mayores s&iacute;mbolos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La historia del Monasterio de la Cartuja se remonta, sin embargo, al siglo XV,  mucho antes de que se convirtiera en el bello Pabell&oacute;n Real (Expo 92) o en el Centro Andaluz de Arte Contempor&aacute;neo (1997). Fueron los restauradores los que obraron el milagro de armonizar un monasterio cartujano del siglo XV con una f&aacute;brica de cer&aacute;mica fina decimon&oacute;nica y un pabell&oacute;n &lsquo;diplom&aacute;tico&rsquo; moderno.
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        Franciscanos, cartujos, almohades, castellanos, genoveses y franceses impregnaron el lugar de estilos tan diversos como el mud&eacute;jar, el g&oacute;tico, el renacentista, el barroco o el industrial decimon&oacute;nico, del que son testigos los hornos y chimeneas donde se coc&iacute;a la prestigiosa vajilla de La Cartuja-Pickman.
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        Uno de sus moradores m&aacute;s c&eacute;lebres fue el mism&iacute;simo Crist&oacute;bal Col&oacute;n, que prepar&oacute; aqu&iacute;, bajo el cobijo de Fray Gaspar Gorricio, sus expediciones a Am&eacute;rica. M&aacute;s all&aacute; del dinero y las joyas que envi&oacute; al monasterio, uno de los mayores tesoros que leg&oacute; a sus amigos monjes fue un omb&uacute; (<em>Phytolacca dioica</em>), tambi&eacute;n conocido como bella sombra, una especie desconocida en el Viejo Mundo.
    </p><p class="article-text">
        500 a&ntilde;os despu&eacute;s, su frondosa copa sigue recibiendo al visitante en los jardines del monasterio y es visible desde las alturas de la Torre Pelli. La alargada sombra de su leyenda sigue sin ser descifrada: &iquest;Lo plant&oacute; el propio Col&oacute;n, cuyos restos se inhumaron all&iacute; en 1509 y una estatua lo recuerda junto al &aacute;rbol, o su hijo Hernando, como se&ntilde;alan otras cr&oacute;nicas?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Parece que nunca lo sabremos. Como tampoco se sab&iacute;a hasta ahora una an&eacute;cdota hist&oacute;rica m&aacute;s reciente. El 26 de julio del 92, diecisiete jefes de Estado y de Gobierno latinoamericanos visitaron Sevilla, como guinda a la Cumbre Iberoamericana. El Monasterio de la Cartuja, transformado ya en Pabell&oacute;n Real para la Expo 92, sirvi&oacute; de lugar de recepci&oacute;n oficial a todas las autoridades que cada d&iacute;a llegaban de visita. 
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        Tras llegar al Monasterio, los l&iacute;deres latinoamericanos entraron en una peque&ntilde;a estancia para firmar el libro de visitas. Desplegadas las hojas sobre la mesa, mandatarios como el brasile&ntilde;o Fernando Collor, el mexicano Carlos Salinas o el argentino Carlos Menem, entre otros, firmaban en silencio su dedicatoria, cuando Fidel Castro prorrumpi&oacute; con una broma: &ldquo;&iquest;No me estar&eacute;is pasando la deuda?&rdquo;. La jefatura de Estado de toda Am&eacute;rica Latina estall&oacute; en carcajadas, rompiendo as&iacute; el hielo y dejando escapar el &aacute;ngel de marras.
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        No solo los jefes de Estado ten&iacute;an derecho a pisar el Pabell&oacute;n Real, donde los Reyes, el Presidente o el Ministro de turno recib&iacute;an a las autoridades internacionales cada d&iacute;a. El ciudadano de a pie tambi&eacute;n pudo visitar un recinto dividido en cinco partes: la capilla de afuera, el &aacute;rea conventual central, la zona conventual de legos y almacenes, el monasterio propiamente dicho y la antigua zona de operarios.
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;rea conventual se celebr&oacute; la exposici&oacute;n sobre arte y cultura en la &eacute;poca del descubrimiento de Am&eacute;rica, mientras que el recinto del monasterio sirvi&oacute; no s&oacute;lo para exponer obras de la f&aacute;brica de loza de Charles Pickman, sino que permit&iacute;a que el visitante se hiciera una idea de la vida monacal, con sus huertas, olivares, sistemas de regad&iacute;o y norias.
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        Una de las mayores atracciones fue la <a href="http://www.legadoexposevilla.org/se-inaugura-en-el-monasterio-de-la-cartuja-la-exposicion-arte-y-cultura-en-1492/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exposici&oacute;n 'Arte y cultura en torno a 1492'</a>, comisariada por el muse&oacute;grafo barcelon&eacute;s Joan Sureda Pons. Centenares de piezas de las grandes culturas del Siglo XV permit&iacute;an al visitante viajar a lo largo y ancho de aquel mundo pret&eacute;rito. Repleta de obras impresionantes, en las retinas de los visitantes qued&oacute; para siempre un Leonardo da Vinci (Cabeza de muchacha), el Ecce homo de Berruguete o la sorprendente tienda de campa&ntilde;a del emperador Carlos V.  
    </p><p class="article-text">
        El Monasterio de la Cartuja ha sido capaz de recoger semejante legado cultural a trav&eacute;s del Centro Andaluz de Arte Contempor&aacute;neo (CAAC) o la Universidad Internacional de Andaluc&iacute;a (UNIA), mientras que los m&aacute;s j&oacute;venes conocen bien la zona a trav&eacute;s de festivales de m&uacute;sica como Territorios o Interestelar.
    </p><p class="article-text">
        Desde el disidente chino Ai Weiwei a la artista americana Lorraine O&acute;Grady, pasando por la estrella del rock Iggy Pop o el dj Fatboy Slim, el Monasterio de la Cartuja ha continuado con el cometido que la historia quiso que tuviera m&aacute;s all&aacute; del 92: acoger a los embajadores de todo el planeta. La sombra de Col&oacute;n es alargada.
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      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Ávila, Luis Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/monasterio-cartuja-legado-colon_1_3472425.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Apr 2017 18:43:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Monasterio de la Cartuja: la bella sombra de Cristóbal Colón en la isla de la Expo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Expo 92,Sevilla]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Los patios árabes fueron el precedente del microclima de la Expo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/patios-arabes-microclima-expo_128_3513892.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f2ec67a1-4bbd-484a-b686-391a0ea52602_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Servando Álvarez ante la Esfera de la Expo 92"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todo tipo de innovaciones tecnológicas permitieron que el medio millón de visitantes diarios de la Expo no sufriera las inclemencias del verano sevillano</p><p class="subtitle">El equipo de ingenieros de Servando Álvarez estudió la mejor manera de combatir el sol y el calor, aplicando técnicas milenarias y tecnología punta</p><p class="subtitle">Pérgolas vegetales, torres frías y sistemas de enfriamiento evaporativos se crearon para que el público internacional viviera la calle "como los sevillanos"</p></div><p class="article-text">
        Hasta 1992 pocas personas en Sevilla deb&iacute;an saber que era aquello del microclima. <a href="https://investigacion.us.es/sisius/sis_showpub.php?idpers=3126" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Servando &Aacute;lvarez</a> comprendi&oacute; que el 'invento' hab&iacute;a calado cuando una noche en la Expo una se&ntilde;ora mayor le contest&oacute; a otra en el autob&uacute;s de recogida que aquella noche hac&iacute;a fresco, porque &ldquo;se hab&iacute;an dejado el microclima encendido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la an&eacute;cdota, la Isla de la Cartuja se convirti&oacute; en un gigantesco laboratorio para el equipo de ingenieros de Servando &Aacute;lvarez, Ram&oacute;n Vel&aacute;zquez y Jos&eacute; Guerra. El experimento sali&oacute; bien y, como resultado, el medio mill&oacute;n de visitantes diarios de la Expo pudo disfrutar de aquel recinto universal como si fuera el patio de su casa.
    </p><p class="article-text">
        Pero... &iquest;en qu&eacute; consist&iacute;a exactamente el c&eacute;lebre microclima de la Expo? Hay que imagin&aacute;rselo precisamente como un patio enorme, pues, de hecho, fueron los &aacute;rabes los primeros que, con sus jardines, trataron de aclimatar las condiciones para que fuera m&aacute;s agradable estar en el exterior de las viviendas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nadie hab&iacute;a tratado el espacio p&uacute;blico hasta la Expo y el &uacute;nico precedente eran los &aacute;rabes con sus famosos patios con fuentes. Las t&eacute;cnicas son las mismas: el patio est&aacute; confinado, tiene un sistema de cobertura por &aacute;rboles y hay agua. El agua tiene un efecto psicol&oacute;gico, pues crea sensaci&oacute;n de bienestar&rdquo;, explica el catedr&aacute;tico de ingenier&iacute;a energ&eacute;tica de la Universidad de Sevilla.
    </p><p class="article-text">
        Bloquear el sol, enfriar la superficie, enfriar el aire y confinar el espacio. Esos son los cuatro pasos b&aacute;sicos para crear un microclima que genere bienestar.
    </p><h4 class="article-text">Paso 1. Bloquear el sol.</h4><p class="article-text">
        &ldquo;Si el sol te pega, ya puedes olvidarte de todo lo dem&aacute;s. Cuando el sol no te pegue, empiezas a buscar estrategias complementarias. Hab&iacute;a zonas como el apeadero del AVE donde solo hab&iacute;a protecci&oacute;n solar, doble en este caso, que creaba un suelo fr&iacute;o, porque nunca recib&iacute;a radiaci&oacute;n. La sensaci&oacute;n t&eacute;rmica era impresionante: la cobertura no se calentaba y el suelo estaba muy fr&iacute;o, que es lo que ocurre en los suelos de los bosques&rdquo;.
    </p><h4 class="article-text">Paso 2. Enfriar las superficies.</h4><p class="article-text">
        <strong>Paso 2. Enfriar las superficies.</strong>&ldquo;Las superficies que est&aacute;n bien cubiertas del sol se enfr&iacute;an solas. El otro complemento fueron las paredes de agua, un elemento que siempre est&aacute; fr&iacute;o, ya que cuando se calienta, se evapora. El agua en movimiento, con determinados tama&ntilde;os de gota, no se calienta. En la Avenida Uno de la Expo, hab&iacute;a una pared de agua entera que med&iacute;a casi 200 metros&rdquo;.
    </p><h4 class="article-text">Paso 3. Enfriar el aire.</h4><p class="article-text">
        <strong>Paso 3. Enfriar el aire.</strong>&ldquo;El aire se enfriaba mediante el sistema de enfriamiento evaporativo, que funcionaba mediante gotas de peque&ntilde;o tama&ntilde;o. Pulverizabas microgotas, que se evaporaban antes de llegar a las personas. En el mes de abril antes de la Expo, pusimos el sistema completo y no se evapor&oacute; porque era primavera. Lo pusimos a tope, super&oacute; el 100% de humedad relativa y creamos una nube. &rdquo;&iexcl;Vinieron los bomberos, porque aquello, en vez de una nube, parec&iacute;a un incendio!&ldquo;
    </p><h4 class="article-text">Paso 4. Confinar el espacio.</h4><p class="article-text">
        <strong>Paso 4. Confinar el espacio.</strong>&ldquo;Tambi&eacute;n se aplicaron t&eacute;cnicas de confinamiento, que consist&iacute;an en estudiar c&oacute;mo se mueve el aire en el recinto de la Expo. Ten&iacute;amos un mapa de circulaci&oacute;n del aire: sab&iacute;as cu&aacute;ndo ten&iacute;as que permitir que circulara el aire y cu&aacute;ndo ten&iacute;as que impedir que entrara y bloquearlo con elementos de mobiliario urbano&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Tecnolog&iacute;a del bienestar </h3><p class="article-text">
        Las tecnolog&iacute;as que se pusieron al servicio de este microclima iban desde las famosas p&eacute;rgolas vegetales a la no menos c&eacute;lebre esfera de la Expo, pasando por el sistema de enfriamiento evaporativo (que hoy en d&iacute;a se aplica de manera m&aacute;s barata en terrazas) o las torres fr&iacute;as. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Las torres fr&iacute;as se colocaron en la Avenida de Europa, que &ldquo;est&aacute; confinada y en cuyas entradas se pusieron los sistemas de enfriamiento evaporativo. Las torres estaban rodeadas de anillos en su interior y contaban con un sistema de micronizaci&oacute;n. Eso creaba una niebla completa, que se evaporaba poco a poco al caer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la gran estrella de aquel sistema microclim&aacute;tico fue la Esfera de la Expo, situada en la amplia avenida por donde discurren, en forma de fuentes, los r&iacute;os Tigris y el Eufrates. &ldquo;La esfera es la Tierra. Tiene los micronizadores situados en barlovento, que generaba una pluma tras de la esfera y ca&iacute;a poco a poco. Cuando hab&iacute;a viento, creaba un efecto de estela muy bonito&rdquo;. No por casualidad representaba el logotipo de la Expo y estaba situada en la Avenida de las Palmeras, a cuyos flancos se situaban pabellones internacionales, cuyos vestigios a&uacute;n hoy se pueden observar, como en el caso del de Hungr&iacute;a, Canad&aacute; o la Once.
    </p><p class="article-text">
        La idea en definitiva era que los visitantes de medio mundo vivieran la calle, &ldquo;como el sevillano la vive. Eso estaba muy bien, pero en julio y agosto hab&iacute;a que adecuar el espacio&rdquo;. Toda ese conocimiento ha permanecido m&aacute;s o menos en hibernaci&oacute;n hasta que el cambio clim&aacute;tico ha comenzado a tomarse (m&aacute;s o menos) en serio por los gobernantes. &iquest;C&oacute;mo est&aacute;n aplic&aacute;ndose hoy en d&iacute;a estas tecnolog&iacute;as?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En los pa&iacute;ses &aacute;rabes hay un especial inter&eacute;s en tratar sus espacios p&uacute;blicos, y montan universidades donde se repiten t&eacute;cnicas de las que se utilizaron aqu&iacute;. Hay una propuesta de crear un palenque en el que se inscriban las diferentes facultades&rdquo;, explica el ingeniero.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no hay que irse tan lejos: la alcaldesa de Madrid y el alcalde de Sevilla tratan de aplicarlo hoy en d&iacute;a en sus ciudades. &ldquo;La primera que ha hecho algo a escala ha sido Manuela Carmena, pero de forma muy parcial. Si tratas una plaza, expuesta a lo que sea, tiene una garant&iacute;a de &eacute;xito nula. Lo tienes que pensar muy bien. El alcalde de Sevilla, Juan Espadas, pretende hacer intervenciones en zonas confinadas, como colegios y zonas deportivas. Ah&iacute; es mucho m&aacute;s f&aacute;cil, al ser un recinto cerrado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De ese modo, el famoso microclima de la Expo ha terminado haci&eacute;ndose su hueco no solo en las terrazas de los bares, sino que se visualiza ya como una herramienta de lucha urbana contra los efectos del cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
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      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Ávila, Luis Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/patios-arabes-microclima-expo_128_3513892.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Mar 2017 21:43:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Los patios árabes fueron el precedente del microclima de la Expo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Expo 92,Tecnología]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Récord de puentes: Y la Expo miró al otro lado del río (Guadalquivir)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/lado-rio_1_3537277.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/038eed46-4f7e-4bca-b5c5-cb1e3e0c62ca_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Puente del V Centenario. Tomás Díaz Japón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Seis puentes unieron para siempre el destino de la ciudad de Sevilla con su río de cara a la Expo 92 y la posteridad</p><p class="subtitle">Desde el Puente del V Centenario hasta el del Alamillo, se batieron todo tipo de récords y se desafió la capacidad arquitectónica de la época</p></div><p class="article-text">
        Una relaci&oacute;n de amor odio. As&iacute; ha sido el v&iacute;nculo que Sevilla ha&nbsp;mantenido con su r&iacute;o a lo largo de su historia. Inundaciones,&nbsp;conquistas, invasiones, comercios y logros han navegado por el Guadalquivir durante milenios. No fue hasta el siglo XII cuando el califa Abu Yaqub Yusuf construy&oacute;&nbsp;el primer puente, de barcas, a la otra orilla, uniendo por fin&nbsp;Triana con Sevilla: el Puente de Isabel II adquiri&oacute; aires de permanencia en el siglo XIX.
    </p><p class="article-text">
        El siglo XX supuso una revoluci&oacute;n para Sevilla y su r&iacute;o, que tendi&oacute; hasta 10&nbsp;puentes para alcanzar la otra orilla. M&aacute;s de la mitad de ellos se construyeron de cara a&nbsp;la Exposici&oacute;n Universal, que pretend&iacute;a acabar, de una vez por todas, con el aislamiento de la Isla de la Cartuja y las miraditas suspicaces entre las aguas del Guadalquivir y su&nbsp;ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Los seis puentes de la Expo tienen, cada uno, su propia historia, sus propios hitos, sus propias conquistas. Si&nbsp;naveg&aacute;ramos a contracorriente, dejando atr&aacute;s Sanl&uacute;car de Barrameda, la desembocadura del Guadalquivir, los arrozales y las esclusas, el primer puente que encontrar&iacute;amos ser&iacute;a el <strong>Puente del Quinto Centenario</strong>, tambi&eacute;n conocido como el del Paquito. Cosas de la guasa sevillana, que lo apod&oacute; as&iacute; por recordarle al c&eacute;lebre puente de San Francisco... pero en chico: Paquito.
    </p><p class="article-text">
        Este puente atirantado, obra de los ingenieros Fern&aacute;ndez Ord&oacute;nez y Mart&iacute;nez Calz&oacute;n, se inaugur&oacute; en noviembre de 1991, con la Expo a la vuelta de la esquina. Por fin, se pod&iacute;a conducir hasta Huelva sin atravesar Sevilla. Se convirti&oacute;, por aquel entonces, en el puente m&aacute;s largo de Espa&ntilde;a&nbsp;y cometi&oacute; el pecado de superar, en 10 metros,&nbsp;el techo invisible de la ciudad: la Giralda.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Si seguimos avanzando con nuestro barco imaginario aguas arriba, nos encontraremos el <strong>Puente de las Delicias</strong>. La obra de ingenier&iacute;a de Leonardo Fern&aacute;ndez Troyano se trata,&nbsp;en realidad, de dos puentes levadizos construidos sobre una base com&uacute;n, uno para el tr&aacute;fico y otro para transporte de mercanc&iacute;as.
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        &ldquo;Rema, rema, rema...&rdquo;, que cantar&iacute;a&nbsp;Jorge Drexler, mientras quedan atr&aacute;s el Puente de los Remedios, San Telmo y Triana, llegamos al <strong>Puente de Chapina</strong>. No se confundan: el de El Cachorro o, m&aacute;s bien, el de Los Leperos... porque primero pusieron el puente y despu&eacute;s el r&iacute;o.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        A mediados del siglo XX, se quiso acabar con el problema de las inundaciones con el tap&oacute; de Chapina, cuyas arenas fueron removidas para que Sevilla se reencontrara con su r&iacute;o. Sobre el antiguo tap&oacute;n, Jos&eacute; Luis Manzanares dise&ntilde;&oacute; un puente &ldquo;a la medida de mi ciudad, un puente que dialogue con el Puente de Triana, que va a ser su hermano mayor&rdquo;, seg&uacute;n consta en un reportaje de de la &eacute;poca en Los Reporteros (Canal Sur). Su arco rebajado sostiene un paseo con toldos&nbsp;de lona, que protegen&nbsp;a los peatones de los rayos del sol.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &ldquo;Creo que he visto una luz al otro lado del r&iacute;o&rdquo;. Nuestra embarcaci&oacute;n est&aacute; a punto de arribar&nbsp;a la <strong>Pasarela de la Cartuja</strong>, el primer puente que une la ciudad con la isla. Si&nbsp;hay alguna luz encendida, esa debe ser la del Monasterio de Santa Mar&iacute;a de las Cuevas, que con la Expo fue restaurado para que Sevilla lo redescubriera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se construy&oacute; en tierra firme y luego se gir&oacute; hasta alcanzar la otra orilla. Sus dimensiones lo convierten en el puente m&aacute;s esbelto del mundo, ya que es capaz de salvar 170 metros con un ancho de apenas 11 metros. Todo un r&eacute;cord Guinness.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Apenas a un kil&oacute;metro, se encuentra una de los joyas de la corona que cruzan&nbsp;hasta el coraz&oacute;n de la Cartuja: el <strong>Puente de la Barqueta.</strong> Al igual que la Pasarela, se construy&oacute; en un margen del r&iacute;o y luego se gir&oacute;... con la mala suerte de que&nbsp;una racha de aire dio al traste con la operaci&oacute;n el 30 de mayo de 1989. El problema se subsan&oacute; durante la madrugada y Sevilla amaneci&oacute; aquel 31 de mayo con su puente en arco de 168 metros dise&ntilde;ado por los ingenieros Juan Jos&eacute; Arenas y Marcos Pantale&oacute;n.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Y es as&iacute;, con una racha de viento suroeste, como la que acab&oacute; con la Operaci&oacute;n Barqueta, como nos vemos empujado hasta nuestro destino final: el <strong>Puente del Alamillo</strong>. Sevilla se hizo hace 25 a&ntilde;os con su calatrava... s&iacute;, su puente dise&ntilde;ado por Santiago Calatrava, que, antes de verse acosado por las pol&eacute;micas, estaba en la cresta de la ola. El arquitecto valenciano, quien tambi&eacute;n dibuj&oacute; el pabell&oacute;n de Kuwait, dej&oacute; para la posteridad el puente m&aacute;s alto y largo de Sevilla. Hasta la construcci&oacute;n de la Torre Pelli, fue tambi&eacute;n el edificio m&aacute;s alto de la ciudad. Su puente atirantado con un &uacute;nico pilar&nbsp;plante&oacute; todo un reto arquitect&oacute;nico al no contar, al otro lado, con tirantes que contrarrestaran fuerzas.
    </p><p class="article-text">
        De ese modo, el puente deb&iacute;a mantenerse en su posici&oacute;n, por el equilibrio de fuerzas entre el peso de su extremo m&aacute;s alto y el de la punta del otro extremo, el que da a Sevilla, sum&aacute;ndole a todo esto la variaci&oacute;n de pesos producidas por el tr&aacute;fico. Como&nbsp;los ingenieros no las ten&iacute;an todas consigo, y no estaban dispuestos a arriesgarse, optaron por la soluci&oacute;n m&aacute;s simple (quisiera Calatrava &nbsp;o no): enterraron miles de toneladas de hormig&oacute;n bajo la base del m&aacute;stil, para impedir que el puente basculase.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &ldquo;Clavo mi remo en el agua /&nbsp;Llevo tu remo en el m&iacute;o /&nbsp;Creo que he visto una luz al otro lado del r&iacute;o&rdquo;, termina Drexler en este paseo imaginario por un&nbsp;Guadalquivir que&nbsp;nunca m&aacute;s dividi&oacute; la ciudad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Ávila, Luis Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/lado-rio_1_3537277.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Mar 2017 22:15:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Récord de puentes: Y la Expo miró al otro lado del río (Guadalquivir)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sevilla,Guadalquivir]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Anna Elías, la única fotógrafa de la Expo 92: "Camarón me fulminó con la mirada por el ruido de mi cámara"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/anna-elias-fotografa-expo-camaron_128_3564578.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1ec9c901-a6ce-44ab-bc50-1ffd46d6979a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Anna Elías, fotógrafa de la Expo 92"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La artista catalana fue la única mujer que trabajó en el equipo de fotógrafos de la exposición universal sevillana</p><p class="subtitle">La contrataron por su versatilidad para trabajar con cámaras de 35 mm para la calle y de gran formato para espectáculos y arquitectura</p><p class="subtitle">Le impresionó conocer a Stephen Hawkings y a Camarón de la Isla y destaca el compañerismo que se respiraba con los fotógrafos de prensa</p></div><p class="article-text">
        Cerca de 25.000. Ese fue el n&uacute;mero de periodistas acreditados durante la Expo 92 de Sevilla. Anna El&iacute;as fue una de las responsables de atenderlos antes y durante la exposici&oacute;n universal. Lo hizo tras el&nbsp;objetivo de su c&aacute;mara, siempre listo para 'disparar' a edificios, personas o espect&aacute;culos. Era la &uacute;nica mujer del equipo de fot&oacute;grafos de la Expo 92.
    </p><p class="article-text">
        El&iacute;as, barcelonesa, se form&oacute; en el Instituto Fotogr&aacute;fico de Catalu&ntilde;a. Cuando le ofrecieron contrato&nbsp;para el otro gran evento de 1992, am&eacute;n&nbsp;de los Juegos Ol&iacute;mpicos de su ciudad, llevaba cuatro a&ntilde;os trabajando de ayudante en un estudio de fotograf&iacute;a publicitaria. &ldquo;<strong>Fernando Alda</strong> era el jefe de fotograf&iacute;a&nbsp;de la Expo y lo conoc&iacute;&nbsp;cuando ganamos un premio de fotograf&iacute;a. &Eacute;l me invit&oacute; a trabajar en Sevilla y acept&eacute;. Vine un a&ntilde;o antes de que empezara la Expo para fotografiar la primera piedra de los pabellones. En aquel momento est&aacute;bamos Fernando, Emilio Sanmart&iacute;n y yo, pero el equipo se ampli&oacute; para los seis meses que dur&oacute; la exposici&oacute;n&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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         Eran tiempos de equipos anal&oacute;gicos y en los que hab&iacute;a que optar por m&aacute;quinas de paso universal (35 mm), medio formato o gran formato. &ldquo;Me escogieron porque se necesitaba una persona capaz de hacer varios tipos de fotograf&iacute;a. Us&aacute;bamos las de paso universal para prensa y espect&aacute;culos, pero prefer&iacute;amos las de medio o gran formato para fotograf&iacute;as de calle o eventos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Antes de la Expo, su trabajo consisti&oacute; fundamentalmente en fotografiar los pabellones que acoger&iacute;an a los millones de visitantes que visitar&iacute;an la Isla de la Cartuja. Aquellos pabellones, dise&ntilde;ados por los arquitectos m&aacute;s prestigiosos del mundo, deb&iacute;an dar una imagen moderna no s&oacute;lo de Sevilla, sino de los pa&iacute;ses, instituciones o empresas a los que representaban. &ldquo;Las fotograf&iacute;as de arquitectura eran un poco complejas de hacer, ya que ten&iacute;amos que hacerlas antes de que comenzara la Expo para el cat&aacute;logo y ten&iacute;amos que conseguir que&nbsp;los pabellones parecieran terminados. Era un trabajo un poco abstracto, pero me motivaba mucho hacerlo a contrarreloj&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una vez comenzada la Expo, el equipo de fot&oacute;grafos se vio reforzado y se dividieron las tareas por espacios horarios. A Anna le toc&oacute; el turno de&nbsp;tarde. &ldquo;Cubr&iacute;a los conciertos, los espect&aacute;culos, el ambiente de la calle, la cabalgata y a los m&uacute;sicos callejeros. Esas fotos las hac&iacute;amos pasando mucho tiempo en la calle y cargados como mulos con todo el equipo&rdquo;, recuerda la fot&oacute;grafa.
    </p><p class="article-text">
        De las miles y miles de fotograf&iacute;as que lleg&oacute; a disparar durante aquellos seis meses, guarda en la retina dos personajes hist&oacute;ricos: el astr&oacute;nomo <strong>Stephen Hawking y el cantaor Camar&oacute;n de la Isla</strong>. &ldquo;Me impresion&oacute; mucho conocerlos. Camar&oacute;n y Tomatito estaban en el escenario en uno de sus&nbsp;&uacute;ltimos conciertos. Yo estaba haciendo fotos con c&aacute;mara de arquitectura, que hace mucho ruido, y Camar&oacute;n se gir&oacute; y me ech&oacute; una mirada fulminante&rdquo;, rememora con humor, subrayando que el de la Isla tambi&eacute;n le dedic&oacute; una sonrisa cuando vio su cara azorada.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Anna, que hasta entonces no hab&iacute;a trabajado con otros&nbsp;compa&ntilde;eros de prensa sino en estudio, afirma que &ldquo;una de las cosas que m&aacute;s me gust&oacute; es que hab&iacute;a much&iacute;simo compa&ntilde;erismo entre los compa&ntilde;eros de todos los medios. Yo soy muy bajita y me dejaban ponerme delante. Me hac&iacute;an sentirme muy acogida y lo recuerdo con mucho cari&ntilde;o. En cuanto al&nbsp;equipo de la propia Expo, que &eacute;ramos una veintena entre fot&oacute;grafos, t&eacute;cnicos de laboratorio y documentalistas, hab&iacute;a muy buena sinton&iacute;a y &eacute;ramos un equipo muy unido&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras la Expo, El&iacute;as decidi&oacute; tomarse un a&ntilde;o sab&aacute;tico &ldquo;para desconectar del mundo&rdquo;, pero su estancia en Sevilla se fue alargando y alargando... hasta llegar al cuarto de siglo. &ldquo;En la Expo confluy&oacute; mucha gente de fuera y cuando se deshizo, me qued&eacute; sin contactos. Empec&eacute; a llamar a puerta fr&iacute;a a agencias de publicidad y a labrarme un futuro en el mundo de la publicidad y la fotograf&iacute;a comercial. Fui tirando y tirando hasta que me qued&eacute; a vivir aqu&iacute;&rdquo;, explica.
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        Durante ese tiempo ha visto no s&oacute;lo la evoluci&oacute;n vertiginosa del mundo de la fotograf&iacute;a, sino de la propia ciudad, a la que se ha terminado aclimatando. &ldquo;La Expo le dej&oacute; dinero y expectativas a Sevilla, dos cosas que se han utilizado bien. Esta es una ciudad que admiro, en la que cada vez hay menos coches y cuya peatonalizaci&oacute;n disfruto mucho&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Anna, que ha vivido&nbsp;durante estos 25 a&ntilde;os el paso a la fotograf&iacute;a digital, ha dado el paso a la imagen en movimiento: el documental. Pareja de un destacado ecologista, Juan Cuesta, la fot&oacute;grafa estrena este domingo 'Vidas Suspendidas', un documental dirigido por ella misma y que versa &ldquo;sobre la falta de biodiversidad en las dehesas andaluzas&rdquo;. Y lo hace precisamente en la que fue su casa durante mucho aquellos seis meses del 92: la Isla de la Cartuja.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Ávila, Luis Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/anna-elias-fotografa-expo-camaron_128_3564578.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Feb 2017 19:41:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Anna Elías, la única fotógrafa de la Expo 92: "Camarón me fulminó con la mirada por el ruido de mi cámara"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fotografía,Camarón de la Isla,Stephen Hawking]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Torneo: cuando Sevilla tumbó su muro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/calle-torneo-sevilla-tumbo-muro_1_3601992.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a3d1a395-f5a5-4286-90cb-bac9c944fc3c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El muro de Torneo cae ante la mirada del alcalde Manuel del Valle. FOTO: Tomás Díaz Japón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Como un símbolo de lo que estaba por venir, Sevilla derribó en 1990 el muro de la calle Torneo y abrió al futuro una de las principales arterias de la ciudad</p><p class="subtitle">Sevilla redescubrió su río y, en la otra orilla, la Isla de la Cartuja, donde durante seis meses se celebraría la célebre Exposición Universal del 1992</p></div><p class="article-text">
        Y la ciudad mir&oacute; a su r&iacute;o. <strong>El 26 de Mayo de 1990</strong>, Sevilla se reencontr&oacute; con el Guadalquivir. El alcalde socialista <strong>Manuel del Valle</strong> derribaba, de manera simb&oacute;lica, uno de los pa&ntilde;os del muro y ampliaba para siempre las vistas de la calle Torneo. Torneo dejaba as&iacute; de ser una angosta calle aprisionada entre viviendas y una muralla, elevada tiempo atr&aacute;s para proteger a los viandantes de las v&iacute;as ferroviarias.
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        Cuentan las cr&oacute;nicas de la &eacute;poca que al derribo no acudi&oacute; <strong>Alfonso Guerra</strong>, el entonces vicepresidente del Gobierno. El pol&iacute;tico sevillano deb&iacute;a encontrarse entonces preocupado por el caso de corrupci&oacute;n de su 'herman&iacute;simo', con el que la oposici&oacute;n popular le hostigaba desde meses atr&aacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        S&iacute; estuvo presente en aquella ca&iacute;da del muro<strong> Soledad Becerril</strong>, la entonces portavoz del Partido Popular y alcaldesa de Sevilla cinco a&ntilde;os m&aacute;s tarde. Fue obra de <strong>Manuel Elena</strong>, decano vecino del barrio, demoler el muro junto al alcalde. El septuagenario hizo gala de una salud excelente picando con br&iacute;o el cemento y los ladrillos de aquel muro de Sevilla, que cay&oacute; seis meses despu&eacute;s que el de Berl&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Si la ca&iacute;da del muro supuso el fin del comunismo en la capital alemana (y el resto del mundo), aqu&iacute;, guardando las oportunas distancias, simboliz&oacute; el fin de otra etapa de hierro: la de las v&iacute;as del tren que entorpec&iacute;an el d&iacute;a a d&iacute;a de la ciudad y que, poco antes de la Expo, quedaron soterradas para siempre.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Aquellas obras acababan, por fin, con una Sevilla dividida en dos por un muro, que escond&iacute;a un r&iacute;o y que, casi por arte de magia, brot&oacute; a la vista de todos y deshizo el tap&oacute;n de Chapinas. Cuenta la hemeroteca que si la Exposici&oacute;n Iberoamericana de 1929 le hab&iacute;a brindado a la ciudad la majestuosa avenida de la Palmera, la Expo del 92 le regalar&iacute;a a la ciudad la nueva calle de Torneo. Las dos arterias terminar&iacute;an uni&eacute;ndose mientras el r&iacute;o flu&iacute;a junto a ellas: el norte y el sur de la ciudad quedaban por fin hermanados.
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        En el caso de Torneo, los barrios de Los Humeros, San Juan y Santa Clara encontraban, por fin, su salida al r&iacute;o. Poco a poco, las v&iacute;as del tren dejaron paso a una arteria por la que fluir&iacute;an desde entonces seis carriles y un paseo de dos alturas: a ras de calle y a ras de r&iacute;o. La ca&iacute;da del muro sevillano no solo ampli&oacute; las vistas de la ciudad, sino sus espacios de recreo: a la vera del Guadalquivir, los sevillanos han podido correr, pedalear, patinar o pasear durante estos 25 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Fueron 50 millones de euros invertidos para liberar 40 hect&aacute;reas, que han fructificado de manera irregular. La calle Torneo comienza junto a Plaza de Armas, la antigua estaci&oacute;n de trenes reconvertida en centro comercial, y termina en el Puente de la Barqueta. A su vera florece hoy en d&iacute;a alguna que otra sala de m&uacute;sica, un pu&ntilde;ado de bares, m&aacute;s de una cl&iacute;nica m&eacute;dica, un colegio o el moderno Centro de las Artes de Sevilla. Las quejas sobre su adoquinado lunar o falta de sombra son constantes en los peri&oacute;dicos de la ciudad.
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        Mientras tanto, el barrio de los Humeros contin&uacute;a, 25 a&ntilde;os despu&eacute;s, sus andanzas y sigue emprendiendo obras de calado como la rehabilitaci&oacute;n de la iglesia de San Laureano, la construcci&oacute;n de una residencia de ancianos o la reurbanizaci&oacute;n de la Plazas de Armas.
    </p><p class="article-text">
        Ha sido as&iacute; como Sevilla ha dejado de vivir de espaldas a un r&iacute;o que durante siglos fue no s&oacute;lo fuente de riqueza, sino tambi&eacute;n de las inundaciones que hasta el siglo pasado asolaron la ciudad y a&uacute;n marcan la Torre del Oro. Pero, eso, es ya otra historia&hellip;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Ávila, Luis Serrano]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Feb 2017 20:35:27 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Confesiones del alma de Curro:  "Pasamos de ser lo más importante de la Expo a los enormes olvidados"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/pilar-alma-curro-expo_128_3660565.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3163feb5-d955-4a3f-a594-1b0e32275a90_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Pilar Pinazo hizo de Curro en la Expo 92"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pilar Pinazo se enfundó el traje de Curro, la sonriente mascota de la Exposición Universal de Sevilla, durante los seis meses que duró la muestra</p><p class="subtitle">La personalidad de la colorida ave del paraíso "fue surgiendo de manera espontánea y me permitió quitarle una pamela a una reina, bailar en un acto de protocolo o llevarme en brazos un niño de otra señora"</p><p class="subtitle">Seis personas llegaron a vestirse con el traje de poliamida, pero Pinazo lamenta que  "pasamos de ser lo más importante de la Expo a los enormes olvidados"</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Mis ni&ntilde;os!&rdquo;, grita Pili al ver las&nbsp;gigantescas estanter&iacute;as repletas de&nbsp;aquellas atracciones infantiles que dec&iacute;an: &ldquo;Hola, soy Curro, el de la Expo 92. &iquest;Quieres jugar conmigo?&rdquo;. <strong>Pilar Pinazo es Curro y Curro es Pilar Pinazo</strong>. El destino los uni&oacute; hace m&aacute;s de 25 a&ntilde;os y sus personalidades se han fundido en una radiante sonrisa. Pilar era una de las seis amigas de Curro, las personas que durante m&aacute;s de seis meses se enfundaron aquel ultamoderno traje de poliamida que, mediante varios ventiladores asidos en un cintur&oacute;n, se llenaba de aire y les proporcionaba una enorme flexibilidad y expresividad.
    </p><p class="article-text">
        Pilar Pinazo, Pili, tiene 46 a&ntilde;os. Cuando se convirti&oacute; por primera vez en Curro era una estudiante veintea&ntilde;era&nbsp;del barrio de Nervi&oacute;n. Risue&ntilde;a y parlanchina, &nbsp;su sonrisa sigue siendo&nbsp;tan radiante como la que Heinz Edelmann&nbsp;le dibuj&oacute; a la mascota de la Exposici&oacute;n Universal de Sevilla a finales de los 80.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Mientras pasea entre sus 'ni&ntilde;os' en Antig&uuml;edades Romano, en Alcal&aacute; de Guada&iacute;ra, Pilar explica que &ldquo;la personalidad de Curro es muy parecida a la m&iacute;a. Me dio la oportunidad de mostrar una picaresca que no podr&iacute;a haber tenido siendo yo misma. Y con eso me&nbsp;refiero a quitarle una pamela a una reina, bailar en medio de un acto de protocolo o llevarme en brazos un ni&ntilde;o de otra se&ntilde;ora&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde abril hasta octubre de 1992, Mamen y Pilar Pinazo, Luc&iacute;a Tejero, &Aacute;ngel Ramos, Candela Fern&aacute;ndez y Agust&iacute;n L&oacute;pez actuaron en actos protocolarios, se hicieron mil y una sesi&oacute;n de fotos por todo el recinto de la Cartuja, desfilaron a su aire&nbsp;en la cabalgata vespertina y sellaron los famosos pasaportes de la Expo, haciendo alguna travesura de las suyas, como poner sellos en los rostros y los bolsos de las m&aacute;s emperifolladas. Curro era omnipresente: no s&oacute;lo en forma de divertida mascota, sino de todo tipo de 'souvenirs': desde tazas a pegatinas, pasando por camisetas o pins.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &ldquo;Los actos de protocolo eran los que menos nos gustaban. El rey Juan Carlos era maravilloso y nos daba nuestro sitio, mientras que hab&iacute;a otros que nos dec&iacute;an que nos estuvi&eacute;ramos&nbsp;'quietecitos'. A esos los fastidi&aacute;bamos un poco. Al fin y al cabo, trat&aacute;bamos de amenizar lo que era un rollo&rdquo;, desgrana&nbsp;con picard&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para ser Curro hac&iacute;a falta frescura, dinamismo, espontaneidad y diversi&oacute;n. Su personalidad fue surgiendo de manera espont&aacute;nea y lo empez&oacute; a crear mi hermana Mamen, que fue el primer Curro. Si tuviera que definirlo dir&iacute;a que es como un ni&ntilde;o: espont&aacute;neo, divertido y entra&ntilde;able. Hac&iacute;a las mismas tonter&iacute;as delante de un ni&ntilde;o que de un rey. Todo el mundo recuerda cuando Curro, interpretado por mi hermana Mamen, se puso a imitar a un soldado de guardia en la Plaza Roja de Mosc&uacute;&rdquo;, relata&nbsp;Pilar refiri&eacute;ndose a esa promoci&oacute;n mundial que&nbsp;llev&oacute; a la mascota sevillana por medio planeta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        A Pili le tocaron viajes tan &ldquo;golosos&rdquo; como Holanda, Estados Unidos, Alemania o M&oacute;naco, donde aquella joven veintea&ntilde;era pudo ver con sus propios ojos el mundo. Ella prefer&iacute;a, sin embargo, los viajes por Espa&ntilde;a, donde iba acompa&ntilde;ada por azafatas que cuidaban de ella.
    </p><p class="article-text">
        Explica&nbsp;Pilar que<strong> entre Sevilla y Curro no hubo un amor a primera vista, sino un amor&iacute;o cocinado a fuego lento</strong>, que se torn&oacute; en aut&eacute;ntica pasi&oacute;n. &ldquo;Dentro de Curro sent&iacute;as lo duro que es el peso de la fama. La gente se abalanzaba sobre ti para hacerse una foto, abrazarte&hellip; Llegabas a temer por tu vida. Curro encajaba m&aacute;s con los adultos que con los ni&ntilde;os, a los que les entraba pavor al verlo en las distancias cortas, ya que el traje hac&iacute;a mucho ruido, era muy alto y les causaba extra&ntilde;eza&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Pilar tiene mil an&eacute;cdotas de aquellos d&iacute;as. Ella, que se define como una persona muy sensible, afirma &ldquo;que hacer feliz a otros y transmitir tanta diversi&oacute;n era algo muy gratificante para m&iacute;. Dentro de Curro, he llorado de emoci&oacute;n. Uno de los momentos m&aacute;s duros fue cuando nos visit&oacute; Irene Villa (ni&ntilde;a v&iacute;ctima del terrorismo de ETA). Sent&iacute;amos una debilidad por los ni&ntilde;os y los beb&eacute;s&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con m&aacute;s humor recuerda el D&iacute;a de Marruecos. Para celebrar su jornada grande vino el entonces pr&iacute;ncipe marroqu&iacute;, Mohamed VI, y &ldquo;me hart&eacute; de hacerle reverencias, pero no me respond&iacute;a&hellip; result&oacute; que no era &eacute;l, sino un guardaespaldas&rdquo;. Tambi&eacute;n cuenta&nbsp;con orgullo&nbsp;que &ldquo;como en aquella &eacute;poca yo hac&iacute;a triatl&oacute;n, eso me permiti&oacute; llevar la antorcha ol&iacute;mpica de los Juegos de Barcelona. Me la entreg&oacute; un regatista en el embarcadero y la paseamos por el lago de la Expo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no todo eran emociones positivas a la sombra de Curro. &ldquo;Las mayores dificultades eran el calor, ya que dentro los 30 grados de fuera pasaban a ser 50, y la capacidad de la bater&iacute;a, que limitaba las actuaciones a 15 minutos. Era un trabajo tan agotador que no pude disfrutar&nbsp;de la Expo como me hubiera gustado. Eran muchas horas y &eacute;ramos muy pocos. Disfrut&eacute; m&aacute;s durante la promoci&oacute;n, ya que all&iacute; ech&aacute;bamos m&aacute;s de 12 horas y estaba poco remunerado... Nos contrataron como aut&oacute;nomos y cuando termin&oacute; la Expo no nos qued&oacute; ni el paro&rdquo;, critica.
    </p><p class="article-text">
        Pilar recuerda el d&iacute;a de la clausura como un d&iacute;a &ldquo;muy triste, de un enorme baj&oacute;n, en el que pasamos de ser lo m&aacute;s importante a los enormes olvidados. Los amigos de Curro hemos sido los grandes olvidados, estamos muy dolidos. Despu&eacute;s de aquello nadie se ha dignado&nbsp;a llamarnos o reconocernos, a pesar de que nuestra labor fue muy bonita&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La carrera de Pilar como mascota no termin&oacute;, sin embargo, en la Expo. Tambi&eacute;n hizo de Giraldilla en los Mundiales de Atletismo de Sevilla en 1999 y de Fino en los Juegos Ecuestres de Jerez en 2002, &ldquo;pero la experiencia no fue la misma&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras terminar la carrera de Educaci&oacute;n F&iacute;sica, se convirti&oacute; en monitora de nataci&oacute;n, ascendiendo a coordinadora de la piscina de San Pablo. Se hizo profesora tras nacer su primera hija. Ahora tiene tres.
    </p><p class="article-text">
        Desde su punto de vista, &ldquo;Sevilla dio un salto enorme, se convirti&oacute; en&nbsp;otra ciudad a ra&iacute;z de la Expo. Hasta entonces no &eacute;ramos m&aacute;s que un pueblecito estirado. Fue algo grandioso, incre&iacute;ble y maravilloso. <strong>La Expo fue un sue&ntilde;o de seis meses..</strong>.&rdquo;, concluye con nostalgia mientras el sol se pone sobre sus &ldquo;ni&ntilde;os&rdquo; en alg&uacute;n rinc&oacute;n olvidado de la autov&iacute;a Sevilla-Utrera.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Ávila, Luis Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/expo92/pilar-alma-curro-expo_128_3660565.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Feb 2017 19:46:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Sevilla,Expo 92]]></media:keywords>
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