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    <title><![CDATA[elDiario.es - Sociología]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/sociologia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Sociología]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[La fiscalidad también compite]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/fiscalidad-compite_132_13277953.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/239cbb95-574d-4a62-9918-1a767d65c4e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La fiscalidad también compite"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Los impuestos no solo redistribuyen renta; también condicionan comportamientos, orientan decisiones económicas y moldean la capacidad de un territorio para atraer o expulsar actividad productiva"</p></div><p class="article-text">
        Existe la idea arraigada en parte del debate p&uacute;blico espa&ntilde;ol de que la pol&iacute;tica fiscal debe entenderse exclusivamente como un mecanismo de redistribuci&oacute;n. Sin embargo, la literatura contempor&aacute;nea de econom&iacute;a pol&iacute;tica lleva a&ntilde;os advirtiendo de que la fiscalidad cumple tambi&eacute;n una funci&oacute;n competitiva y territorial. Los impuestos no solo redistribuyen renta; tambi&eacute;n condicionan comportamientos, orientan decisiones econ&oacute;micas y moldean la capacidad de un territorio para atraer o expulsar actividad productiva.
    </p><p class="article-text">
        En las democracias descentralizadas, como Espa&ntilde;a, este fen&oacute;meno resulta especialmente visible. Las comunidades aut&oacute;nomas no compiten &uacute;nicamente mediante infraestructuras, servicios p&uacute;blicos o capital humano. Compiten tambi&eacute;n mediante seguridad jur&iacute;dica, estabilidad regulatoria y dise&ntilde;o fiscal.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n, por tanto, no es si debe existir fiscalidad. La cuesti&oacute;n relevante es qu&eacute; estructura fiscal permite generar simult&aacute;neamente prosperidad, cohesi&oacute;n social y sostenibilidad financiera del Estado del bienestar.
    </p><p class="article-text">
        La evidencia acad&eacute;mica sobre el impacto econ&oacute;mico de la fiscalidad es amplia y relativamente consistente. Christina Romer y David Romer, en un trabajo publicado en <em>American Economic Review</em> en 2010, concluyeron que las subidas de impuestos tienen efectos contractivos significativos sobre la actividad econ&oacute;mica y el crecimiento. En t&eacute;rminos similares, los economistas Karel Mertens y Morten Ravn demostraron posteriormente que los cambios fiscales influyen de forma relevante sobre el consumo agregado y la inversi&oacute;n privada.
    </p><p class="article-text">
        Y existe un amplio consenso en torno a una idea b&aacute;sica: cuando la presi&oacute;n fiscal desincentiva inversi&oacute;n, ahorro, emprendimiento o consumo, el crecimiento potencial de un territorio tiende a reducirse.
    </p><p class="article-text">
        La OCDE viene insistiendo desde hace a&ntilde;os en la importancia de que los sistemas tributarios favorezcan productividad, inversi&oacute;n y competitividad econ&oacute;mica. En su informe <em>Tax Policy Reforms 2025</em>, el organismo subraya que el dise&ntilde;o fiscal constituye un elemento central en la capacidad de las econom&iacute;as avanzadas para atraer actividad econ&oacute;mica y sostener el crecimiento a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a ofrece adem&aacute;s un interesante laboratorio comparado. El &Iacute;ndice Auton&oacute;mico de Competitividad Fiscal, elaborado por <em>Tax Foundation</em> y la Fundaci&oacute;n para el Avance de la Libertad, sit&uacute;a nuevamente a Madrid entre las comunidades con un sistema tributario m&aacute;s competitivo.
    </p><p class="article-text">
        Los datos del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica reflejan con claridad algunas de estas diferencias. Seg&uacute;n la Contabilidad Regional de Espa&ntilde;a publicada por el INE en diciembre de 2025, Madrid alcanz&oacute; un PIB per c&aacute;pita de 44.755 euros, mientras Castilla-La Mancha se situ&oacute; en torno a 26.291 euros por habitante. Evidentemente, la explicaci&oacute;n de esta divergencia es multicausal y ser&iacute;a intelectualmente deshonesto reducirla &uacute;nicamente a la pol&iacute;tica fiscal, pero negar el impacto del marco tributario sobre la competitividad territorial resultar&iacute;a igualmente simplista.
    </p><p class="article-text">
        La fiscalidad tiene adem&aacute;s una dimensi&oacute;n institucional frecuentemente olvidada: la legitimidad. Los ciudadanos aceptan mejor los sistemas tributarios cuando perciben proporcionalidad, eficiencia y retorno tangible en forma de servicios p&uacute;blicos. Por el contrario, cuando los impuestos se perciben como excesivos o incapaces de traducirse en mejoras reales, aumenta la desafecci&oacute;n fiscal y disminuye la confianza institucional.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Los ciudadanos aceptan mejor los sistemas tributarios cuando perciben proporcionalidad, eficiencia y retorno tangible en forma de servicios públicos&quot;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por ello, la cuesti&oacute;n relevante no es &uacute;nicamente cu&aacute;nto recauda una administraci&oacute;n regional, sino c&oacute;mo el dise&ntilde;o de su estructura tributaria condiciona la generaci&oacute;n de actividad econ&oacute;mica, la atracci&oacute;n de capital, la creaci&oacute;n de empleo.
    </p><p class="article-text">
        Andaluc&iacute;a constituye uno de los ejemplos m&aacute;s citados en este debate. Tras la puesta en marcha de una estrategia orientada a mejorar su competitividad fiscal, la comunidad registr&oacute; cifras r&eacute;cord de inversi&oacute;n extranjera, alcanzando los 1.364 millones de euros. Del mismo modo, Extremadura protagoniz&oacute; en 2024 la mayor mejora de Espa&ntilde;a en el &Iacute;ndice de Competitividad Fiscal, pasando de la decimoquinta a la s&eacute;ptima posici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s all&aacute; del debate pol&iacute;tico, resulta dif&iacute;cil negar que la pol&iacute;tica fiscal se ha convertido en una herramienta de posicionamiento econ&oacute;mico entre comunidades aut&oacute;nomas.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, Castilla-La Mancha merece una reflexi&oacute;n espec&iacute;fica. Seg&uacute;n los &uacute;ltimos informes de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusi&oacute;n Social (EAPN), <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/castilla-mancha-segunda-region-espana-andalucia-personas-riesgo-pobreza_1_12693242.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 34% de los castellanomanchegos se encuentra en riesgo de pobreza o exclusi&oacute;n social.</a> Al mismo tiempo, los datos m&aacute;s recientes de la Encuesta Anual de Estructura Salarial del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica sit&uacute;an el salario medio anual de la regi&oacute;n en 26.062 euros, frente a los 29.540 euros de la media nacional.
    </p><p class="article-text">
        La evaluaci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas exige analizar no solo los recursos invertidos o las intenciones declaradas, sino tambi&eacute;n los resultados obtenidos. Desde una perspectiva de an&aacute;lisis de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, es obligado plantear una pregunta leg&iacute;tima: &iquest;est&aacute;n produciendo los resultados esperados las herramientas econ&oacute;micas e institucionales que se vienen aplicando durante la &uacute;ltima d&eacute;cada? Porque cuando una comunidad aut&oacute;noma mantiene de forma persistente niveles de renta inferiores a la media nacional, salarios m&aacute;s bajos y mayores tasas de vulnerabilidad social, resulta razonable abrir un debate sereno sobre la necesidad de explorar estrategias alternativas.
    </p><p class="article-text">
        Utilizando mecanismos de ciencia pol&iacute;tica comparada debemos analizar el porqu&eacute; de que una comunidad aut&oacute;noma experimente mejoras en competitividad, inversi&oacute;n, actividad empresarial o renta disponible tras la adopci&oacute;n de determinadas reformas econ&oacute;micas y fiscales. No para importar mec&aacute;nicamente modelos ajenos, sino para comprender qu&eacute; incentivos generan, qu&eacute; efectos producen y cu&aacute;les de sus elementos podr&iacute;an adaptarse a las caracter&iacute;sticas propias de cada territorio. En definitiva, la innovaci&oacute;n institucional comienza cuando una sociedad es capaz de preguntarse si existen formas m&aacute;s eficaces de alcanzar los objetivos que comparte.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n verdaderamente relevante es qu&eacute; modelo fiscal genera m&aacute;s prosperidad, m&aacute;s inversi&oacute;n, m&aacute;s empleo y una mayor capacidad financiera sostenible para sostener servicios p&uacute;blicos de calidad. Porque los territorios que penalizan sistem&aacute;ticamente el crecimiento econ&oacute;mico terminan debilitando, tarde o temprano, la propia base productiva que financia su Estado del Bienestar.
    </p><p class="article-text">
        Castilla-La Mancha dispone de fortalezas extraordinarias. Su posici&oacute;n geogr&aacute;fica como  eje de crecimiento econ&oacute;mico para el sur de Europa, la capacidad de su sector agroalimentario, su posible tejido industrial y  tur&iacute;stico  emergente o su proximidad al principal mercado econ&oacute;mico del pa&iacute;s constituyen activos de enorme valor. Precisamente por ello resulta pertinente preguntarse si el actual marco de gesti&oacute;n p&uacute;blica est&aacute; permitiendo aprovechar plenamente ese potencial.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/fiscalidad-compite_132_13277953.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jun 2026 09:33:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La fiscalidad también compite]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Impuestos,Fiscalidad,Paco Núñez,Sociología,Políticas,Economía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una sociología que no olvida: Elena Gadea, un beso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/sociologia-no-olvida-elena-gadea-beso_129_13228309.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/729add03-af5b-4418-97c5-214c23e09b56_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una sociología que no olvida: Elena Gadea, un beso"></p><p class="article-text">
        Cuando se viene de Murcia, el viajero se adentra por la campi&ntilde;a de Albacete, cruza las hoces del Cabriel y asciende hasta Utiel, ya en la Comunidad Valenciana. Y tiene la impresi&oacute;n de que ha ido aproxim&aacute;ndose a un cielo cada vez m&aacute;s cercano, casi hasta tenerlo al alcance de las manos. Elena Gadea, compa&ntilde;era de labores sociol&oacute;gicas en la Universidad de Murcia, se fue a ese cielo el pasado 12 de mayo y nosotros a darle el &uacute;ltimo adi&oacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La tarde atemper&oacute; los nubarrones del d&iacute;a y qued&oacute; una hermosa estampa de Utiel. Extendi&eacute;ndose entre vi&ntilde;edos y bodegas, en los que se elaboran unos preciados vinos, con la sierra del Negrete al fondo, el paisaje me hizo recordar &ldquo;las memorias del Mediterr&aacute;neo&rdquo; del historiador Fernand Braudel. 
    </p><p class="article-text">
        Siendo el historiador que dej&oacute; una aut&eacute;ntica po&eacute;tica del Mediterr&aacute;neo, Braudel relat&oacute; en inolvidables p&aacute;ginas de historia (&iquest;o poes&iacute;a?) c&oacute;mo se extendieron, del este hacia el oeste mediterr&aacute;neo, cada uno de los productos que, a lo largo de siglos, configuraron fisionom&iacute;as como las que esa tarde, entre las l&aacute;grimas y tristezas de una ceremonia de incineraci&oacute;n, ofrec&iacute;a Utiel.
    </p><p class="article-text">
        Venida desde Transcaucasia, la vid se instal&oacute; por todas partes del Mediterr&aacute;neo gracias a la tenacidad campesina y el buen gusto de los bebedores. A cada tipo de suelo y microclima, se adapt&oacute; una variedad de vid. Aqu&iacute;, en la comarca de Utiel-Requena, sobre suelos regados por las aguas del r&iacute;o Magro y a una altitud de 700 metros, se aclimat&oacute; la variedad bobal.
    </p><p class="article-text">
        De este terru&ntilde;o surgi&oacute; una soci&oacute;loga, nuestra compa&ntilde;era Elena Gadea. No es casual que su empe&ntilde;o de investigaci&oacute;n tuviera como objeto el universo de los hombres y mujeres trabajadores del campo. Cuando lleg&oacute; hace ahora 20 a&ntilde;os al Departamento de Sociolog&iacute;a de la Universidad de Murcia tra&iacute;a ya un bagaje (un habitus) que le permiti&oacute; conectar r&aacute;pidamente con las investigaciones que ya entonces desarroll&aacute;bamos en torno a la sociolog&iacute;a rural y de la agricultura, las migraciones y los trabajadores agr&iacute;colas.
    </p><p class="article-text">
        Nunca seremos del todo conscientes del valioso espacio sociol&oacute;gico al que ella tanto contribuy&oacute;. Se tom&oacute; muy en serio todo lo que hizo. Su gusto por el cuidado y el detalle impregnaba de dignidad lo que hac&iacute;a y dec&iacute;a. Los que est&aacute;bamos a su alrededor sab&iacute;amos del cemento que empleaba para la forja de v&iacute;nculos. Ser el basamento de un grupo de investigaci&oacute;n es un m&eacute;rito inmenso en una instituci&oacute;n como la universidad. Precisamente, Natalia Moraes e Isabel Cutillas recordaron esta cualidad humana de Elena en la ceremonia de despedida. Ellas, junto con Antonio J. Ram&iacute;rez, Carlos de Castro, H&eacute;ctor Romero, Miguel &Aacute;ngel S&aacute;nchez, Marta Latorre y Miguel &Aacute;ngel Alzamora saben que ahora nos toca resguardar a buen recaudo el inmenso tesoro que nos dej&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Con humildad, mucho trabajo y forjando v&iacute;nculos intelectuales con Latinoam&eacute;rica y el Sur de Europa, constituimos un espacio sociol&oacute;gico de discusi&oacute;n y an&aacute;lisis sobre las condiciones de la vida popular e inmigrante en los enclaves de agricultura intensiva que se constituyeron en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas del siglo XX en la Regi&oacute;n de Murcia. Y esto, en la misma Regi&oacute;n en la que hace ahora un siglo Mariano Ruiz Funes, un insigne jurista, hiciera el primer trabajo sociol&oacute;gico sobre el mundo campesino murciano (me estoy refiriendo a la obra <em>Derecho consuetudinario y econom&iacute;a popular en la provincia de Murcia </em>que Ruiz Funes public&oacute;, a partir de su tesis doctoral influida por Joaqu&iacute;n Costa, en 1916).
    </p><p class="article-text">
        Con mucho afecto, el catedr&aacute;tico de sociolog&iacute;a de la UNED Luis Camarero se refer&iacute;a a nuestro grupo de investigaci&oacute;n como &ldquo;la escuela murciana de sociolog&iacute;a&rdquo;. Quiz&aacute;s fuera un tanto exagerado. Pero, en esa &ldquo;escuela&rdquo;, Elena Gadea fabric&oacute; un texto inmenso sobre &ldquo;las almaceneras&rdquo;. Inspir&aacute;ndose en un trabajo pionero del antrop&oacute;logo Joan Frigol&eacute; -con el que tuvo una inolvidable conversaci&oacute;n p&uacute;blica en el Museo del Esparto de Cieza-, Elena pens&oacute; las culturas del trabajo en el contexto de la precariedad laboral de las mujeres de los almacenes de manipulado agr&iacute;cola. 
    </p><p class="article-text">
        Fundament&oacute; su an&aacute;lisis en una sensibilidad feminista muy aguda -la misma con la que cada curso, en el grado de Sociolog&iacute;a de la Universidad de Murcia, organizaba junto al alumnado la actividad &ldquo;de las Aulas de Sociolog&iacute;a al 8M&rdquo; (que le vali&oacute; de muchos reconocimientos p&uacute;blicos, en primer lugar, de sus estudiantes). La misma sensibilidad que le llev&oacute; a indagar en las mujeres pioneras de la sociolog&iacute;a espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Nunca perdi&oacute; el v&iacute;nculo sociol&oacute;gico con Utiel. Por un lado, se convirti&oacute; en una aut&eacute;ntica embajadora de las bodegas de su tierra. Del gusto por la bobal, como buena y fina catadora de vino, pas&oacute; a estudiar el proceso de reestructuraci&oacute;n de la viticultura en el contexto de la globalizaci&oacute;n agroalimentaria, que implicaba al tiempo cambios en el trabajo hacia la norma salarial. Cada vez que nos abastec&iacute;a con una caja de botellas de vino transportada en el maletero de su coche -un particular tr&aacute;fico de alcohol (sin ley seca)-, ten&iacute;amos presente las manos trabajadoras e inmigrantes que hab&iacute;an recolectado aquella uva.
    </p><p class="article-text">
        Y, por otro lado, Elena ley&oacute; los trabajos cl&aacute;sicos del soci&oacute;logo rural Jes&uacute;s Oliva sobre los miles de manchegos que se desplazaban diaria o semanalmente a trabajar en la construcci&oacute;n de la gran metr&oacute;polis madrile&ntilde;a. Ese nomadismo laboral, que tantos sacrificios implicaba, Elena lo ten&iacute;a muy presente en su entorno familiar en Utiel. Precisamente esta conciencia es la que le llev&oacute; a una pr&aacute;ctica sociol&oacute;gica con una fuerte perspectiva (y orgullo) de clase.
    </p><p class="article-text">
        Siempre dec&iacute;a que lo suyo era hacer entrevistas a jornaleros y jornaleras. La memoria del trabajo, y en general, la memoria de los de abajo, fue el eje articulador de su proyecto sociol&oacute;gico. Por ello conect&oacute; tan bien con el Museo del Esparto de Cieza, espacio donde se cultiva como en ning&uacute;n otro lado de esta Regi&oacute;n, la memoria de los trabajadores. All&iacute; hizo suya la petici&oacute;n que le hiciera Pepe Mar&iacute;n -otro profesor de la UMU que nos dej&oacute; hace apenas dos a&ntilde;os- para recoger los testimonios orales de los ciezanos que en la d&eacute;cada de los 60 se fueron a otras latitudes a buscarse la vida. El resultado fue un espl&eacute;ndido documental titulado 'Relatos de la Migraci&oacute;n en Cieza'.
    </p><p class="article-text">
        No es de extra&ntilde;ar, por tanto, que, en esta incansable labor sociol&oacute;gica, su &uacute;ltimo proyecto de investigaci&oacute;n tuviera como objeto &ldquo;las huellas del trabajo&rdquo; en las mujeres jornaleras, realizado contra viento y marea en medio de un c&aacute;ncer que arreciaba. Por este proyecto recibi&oacute; las felicitaciones del Instituto de la Mujer y la promesa de su pronta publicaci&oacute;n. As&iacute; nos lo comunic&oacute; feliz, a inicios de este mes de mayo, apenas dos semanas antes del &uacute;ltimo adi&oacute;s.
    </p><p class="article-text">
        A menudo nos gustaba citar a John Steinbeck, a prop&oacute;sito de ese monumento literario que escribi&oacute; bajo el t&iacute;tulo de 'Las Uvas de la Ira'. Steinbeck lo escribi&oacute; en 1939, y sus protagonistas fueron campesinos migrantes que han de abandonar la pobre Oklahoma para adentrarse en la floreciente agricultura intensiva de California en los a&ntilde;os 30. Precisamente con Steinbeck aprendimos el fundamento de lo que hemos hecho en estos 20 a&ntilde;os, pues cuando estudiamos <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">cuestiones como las del modelo de trabajo en las agriculturas mediterr&aacute;neas, estamos en el fondo preocup&aacute;ndonos por cuestiones profundas que tienen que ver con la democracia y con los procesos de democratizaci&oacute;n en nuestras regiones y pa&iacute;ses.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Elena Gadea quiso hacer de la sociolog&iacute;a una pr&aacute;ctica cient&iacute;fica que no olvida a los perdedores de la historia. El d&iacute;a despu&eacute;s de la ceremonia de incineraci&oacute;n, su pareja de toda la vida, Bruno, dej&oacute; el ramo de flores de nuestro grupo de investigaci&oacute;n (y fraternidad) ante la placa con la que el Ayuntamiento de Utiel homenajea a los fusilados de 1939 por la reacci&oacute;n franquista. &ldquo;Elena siempre que mor&iacute;a un familiar dejaba all&iacute; unas flores&rdquo;, nos cont&oacute;. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Una soci&oacute;loga que nunca quiso olvidar el curso de la historia al que pertenec&iacute;a y se deb&iacute;a. Un beso, amiga, tampoco olvidamos.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Pedreño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/sociologia-no-olvida-elena-gadea-beso_129_13228309.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 May 2026 04:00:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una sociología que no olvida: Elena Gadea, un beso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Universidad de Murcia,Sociología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Irene Lebrusán, socióloga: “Siempre hablamos del gasto, pero no de lo que aportan las personas tras la jubilación”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/irene-lebrusan-sociologa-hablamos-gasto-no-aportan-personas-jubilacion_1_13186449.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/99fe2212-a203-4b6c-b5a9-55450750cdf9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Irene Lebrusán, socióloga: “Siempre hablamos del gasto, pero no de lo que aportan las personas tras la jubilación”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Profesora en la Universidad Autónoma de Madrid e investigadora del CENIE, destaca las "trampas", los prejuicios y los números interesados en el debate público sobre pensiones y envejecimiento</p><p class="subtitle">Cada euro público invertido en dependencia genera 1,6 euros a la economía española, según un estudio </p></div><p class="article-text">
        La mayor esperanza de vida habla de c&oacute;mo las personas mayores viven m&aacute;s, pero tambi&eacute;n de c&oacute;mo &ldquo;menos ni&ntilde;os y menos j&oacute;venes mueren&rdquo;. &ldquo;En el tema del envejecimiento hemos asumido muchos marcos como ciertos y, no es que sean absolutamente falsos, pero no cuentan toda la verdad&rdquo;, advierte Irene Lebrus&aacute;n (Madrid, 1984), doctora en Sociolog&iacute;a, profesora en la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid e investigadora en el CENIE. En medio de la escalada de <a href="https://www.eldiario.es/economia/subida-pensiones-resucita-debate-viabilidad-falso-conflicto-jovenes-mayores_1_9605523.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los discursos de enfrentamiento intergeneracional</a>, la especialista llama la atenci&oacute;n tambi&eacute;n sobre las &ldquo;trampas&rdquo; en algunos debates, como aquellos que solo ponen en la diana el gasto en pensiones, pero ignoran o invisibilizan otras muchas realidades, como por ejemplo lo que aportan las personas mayores &mdash;principalmente las mujeres&mdash; en cuidados no remunerados. 
    </p><p class="article-text">
        Lebrus&aacute;n, que fue investigadora postdoctoral en la Universidad de Harvard y ha centrado gran parte de su carrera en estudiar el envejecimiento y la vivienda, responde en esta entrevista con elDiario.es sobre algunos de los debates m&aacute;s recurrentes acerca de los retos econ&oacute;micos de una poblaci&oacute;n m&aacute;s envejecida. Como el aumento de gasto &mdash;sobre todo en pensiones, pero tambi&eacute;n en dependencia y cuidados&mdash; y la sostenibilidad de esta situaci&oacute;n con una pir&aacute;mide poblacional con menos j&oacute;venes. 
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a est&aacute; ante &ldquo;el mayor logro que puede conseguir cualquier sociedad&rdquo;, destaca la investigadora, como uno de los pa&iacute;ses del mundo con m&aacute;s esperanza de vida al nacer, <a href="https://www.ine.es/dyngs/Prensa/MNP2024.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de 84 a&ntilde;os</a>, solo por detr&aacute;s de Suiza y Jap&oacute;n, <a href="https://www.oecd.org/es/data/indicators/life-expectancy-at-birth.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n la OCDE</a>. &ldquo;Y en un contexto en el que deber&iacute;amos estar muy orgullosos y dando palmas, porque sobreviven m&aacute;s personas a todas las edades, porque incluso personas con enfermedades tienen mayor calidad de vida y viven m&aacute;s a&ntilde;os, lo que se destaca siempre es lo negativo. Para m&iacute; la pregunta es c&oacute;mo puede ser que en ese marco estemos &uacute;nicamente pensando en cuestiones tan negativas y con n&uacute;meros que muchas veces son falsos&rdquo;, a&ntilde;ade. O, como poco, tramposos. 
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, Irene Lebrus&aacute;n destaca c&oacute;mo habitualmente hay voces que reclaman la necesidad de aplicar reformas de pensiones, como si no se estuvieran ya aplicando multitud de cambios en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. &ldquo;La edad legal de jubilaci&oacute;n ya no es 65 a&ntilde;os en general, avanza hasta los 67 a&ntilde;os. Ya est&aacute; aumentando&rdquo;, recuerda.  
    </p><p class="article-text">
        Cuando se habla de lo &ldquo;altas&rdquo; que son las pensiones y lo &ldquo;bajos&rdquo; que son los salarios, se suele poner el foco en la insostenibilidad de las primeras respecto a los segundos. Lebrus&aacute;n pide mirar tambi&eacute;n en la otra direcci&oacute;n: &ldquo;&iquest;De qui&eacute;n depende que los salarios sean muy bajos? Ese planteamiento no lo veo nunca. O sea, se est&aacute; culpabilizando al Estado de algo que no tiene que ver con &eacute;l&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La soci&oacute;loga tambi&eacute;n advierte que se suele abogar por que las personas mayores alarguen sus carreras laborales, &ldquo;que se trabaje durante m&aacute;s a&ntilde;os&rdquo;, pero no se analiza qu&eacute; condiciones laborales tienen las empresas para este colectivo. Ni tampoco se cuestiona a las empresas &mdash;muchas de ellas multinacionales&mdash; que despiden de manera masiva a trabajadores de edades avanzadas, expuls&aacute;ndoles al paro en un momento en el que es muy complejo que vuelvan a reengancharse al mercado laboral. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A m&iacute; me parece bien que se prepare el clima laboral, es decir, que las empresas se adec&uacute;en a la permanencia de personas de m&aacute;s edad en el mercado de trabajo, de tal manera que esas personas que lo deseen puedan trabajar en mejores condiciones&rdquo;, subraya Lebrus&aacute;n. En cualquier caso, hay personas y trabajos que no pueden extender sus carreras laborales, por su penosidad o su estado de salud, recuerda la investigadora.
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                Irene Lebrusán, doctora en Sociología e investigadora especializada en envejecimiento.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">&ldquo;Ojo, que las personas mayores cuidan&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La investigadora destaca otra cara de la moneda que es mucho menos destacada en los medios y debates p&uacute;blicos: lo que aportan las personas mayores. &ldquo;Muchas veces se plantea el debate solo en t&eacute;rminos de gasto, pero no en t&eacute;rminos de cu&aacute;l es la aportaci&oacute;n de las personas mayores en edad de jubilaci&oacute;n&rdquo;, subraya Lebrus&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se dice siempre: a las personas mayores hay que cuidarlas. Ojo, las personas mayores cuidan&rdquo;, destaca la soci&oacute;loga, que subraya el gran peso de cuidados familiares que recae en las personas de m&aacute;s de 65 a&ntilde;os, &ldquo;sobre todo en las mujeres&rdquo;, que cuidan tanto de personas a&uacute;n m&aacute;s mayores (por encima de los 80 a&ntilde;os) como de beb&eacute;s y otros menores. &ldquo;&iquest;Cu&aacute;l ser&iacute;a el coste de esas personas mayores, mujeres, que est&aacute;n realizando esa labor de cuidados?&rdquo;, llama la atenci&oacute;n Lebrus&aacute;n. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> ¿Cuál sería el coste de esas personas mayores, mujeres, que están realizando esa labor de cuidados?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta semana, el Centro Internacional sobre el Envejecimiento (CENIE) ha presentado precisamente un informe &mdash;<em>El Derecho al Cuidado y la Econom&iacute;a de los Cuidados en Espa&ntilde;a</em>&mdash;<em> </em>que mide esta realidad y que estima que <a href="https://www.eldiario.es/economia/euro-publico-invertido-dependencia-genera-1-6-euros-economia-espanola-estudio_1_13212529.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el cuidado informal equivale a unos 3,2 millones de empleos a tiempo completo</a> y, en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os, las horas dedicadas se han multiplicado por 2,5. &ldquo;Ponerlo en valor significa reconocer un volumen cercano al 4% del PIB&rdquo;, destac&oacute; en la presentaci&oacute;n del estudio el economista Jorg&eacute; Ux&oacute;, uno de sus directores, junto a Nacho &Aacute;lvarez, profesor en la Universidad Complutense y ex secretario de Estado de Derechos Sociales. 
    </p><p class="article-text">
        Los cuidados en manos de estas mujeres mayores, no remunerados y a menudo invisibilizados, son un elemento indispensable para &ldquo;esa supervivencia de la sociedad y para que sigamos teniendo nuevos efectivos que entren en el mercado laboral&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que Lebrus&aacute;n lanza una pregunta al debate p&uacute;blico: &ldquo;&iquest;Cu&aacute;nto contribuyen las personas mayores a la conciliaci&oacute;n laboral y familiar que permiten no solo que las familias sobrevivan, sino que las propias empresas contin&uacute;en con sus horarios, que no se adecuan a las necesidades sociales generales? Esto tampoco lo hemos contabilizado&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y no solo es una cuesti&oacute;n de cuidados. Reconociendo la jubilaci&oacute;n y los cuidados como un derecho de las personas mayores, estos tambi&eacute;n generan actividad y riqueza, en su condici&oacute;n de consumidores, pero tambi&eacute;n como usuarios de un sistema que crea empleos en la econom&iacute;a. El mencionado estudio del CENIE estima que <a href="https://www.eldiario.es/economia/euro-publico-invertido-dependencia-genera-1-6-euros-economia-espanola-estudio_1_13212529.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por cada euro p&uacute;blico invertido en el sistema de dependencia en 2023, se gener&oacute; 1,6 euros a la econom&iacute;a espa&ntilde;ola</a>. Adem&aacute;s, calcula una recaudaci&oacute;n a las arcas p&uacute;blicas de casi la mitad (49 c&eacute;ntimos) en impuestos y cotizaciones sociales. 
    </p><h2 class="article-text">Los prejuicios sobre productividad y el autoedadismo</h2><p class="article-text">
        Por otro lado, las personas mayores est&aacute;n trabajando cada vez m&aacute;s a&ntilde;os, como muestra la edad efectiva de acceso a la jubilaci&oacute;n, en aumento en los &uacute;ltimos a&ntilde;os (65,2 a&ntilde;os en abril cuando en 2019 era de 64,4 a&ntilde;os). 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Otra de las trampas es que se asume que las personas mayores son menos productivas. Error&rdquo;, sostiene la investigadora, que cita <a href="https://cenie.eu/sites/default/files/OxEcon_CENIE_ES.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un estudio para el CENIE de la Universidad de Salamanca y de Oxford Economics</a> que constat&oacute; la mayor productividad y resiliencia de las empresas que conservaron a su personal s&eacute;nior en la pasada crisis financiera. &ldquo;La cuesti&oacute;n es que se asumen muchos prejuicios sin ponerles datos en realidad, ni n&uacute;meros&rdquo;, subraya Lebrus&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si&nbsp;no cambiamos esas ideas, acabamos cayendo tambi&eacute;n en autoedadismo. Es decir, nos saboteamos, nos acabamos limitando a nosotros mismos porque tendemos a asumir que no podemos hacer cosas con determinadas edades. Y, as&iacute;, nos encontramos con las crisis de los 40, los 50... Esas ideas de: como tengo 50 a&ntilde;os ya no puedo, por ejemplo, ponerme a estudiar piano. Bueno, pues a lo mejor no acabas siendo un pianista profesional, pero qui&eacute;n dice que no puedes ponerte a estudiar piano a los 50 a&ntilde;os&rdquo;, explica la soci&oacute;loga. &ldquo;Ese autoedadismo nos impide desarrollar todo nuestro potencial&rdquo;, remata. 
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito de las empresas, tambi&eacute;n se interiorizan muchos prejuicios, que acaban penalizando a los trabajadores por su edad. Por ejemplo, cuando las compa&ntilde;&iacute;as se centran en lo que los empleados m&aacute;s mayores no pueden hacer, en lugar de en aquello en lo que sobresalen gracias a su mayor experiencia, as&iacute; como en la riqueza del intercambio y el trabajo conjunto con trabajadores m&aacute;s j&oacute;venes. &ldquo;Pero lo que hacemos es dividirnos m&aacute;s, alejarnos m&aacute;s y eso en realidad genera una p&eacute;rdida, que tambi&eacute;n es una p&eacute;rdida econ&oacute;mica&rdquo;, advierte Lebrus&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La investigadora defiende analizar &ldquo;la imagen completa&rdquo; en los debates sobre el envejecimiento y las personas mayores, reconociendo adem&aacute;s sus matices y desigualdades, y no &ldquo;desplazar responsabilidades a grupos poblacionales que en realidad tienen que ver con el sistema econ&oacute;mico&rdquo;. Ese que establece qu&eacute; salarios tenemos, a qu&eacute; hora salimos del trabajo y la imposibilidad de asumir el coste de la vivienda. &ldquo;Se plantean unos enfrentamientos que son falsos. Que el jubilado de tu barrio est&eacute; peor no significa que t&uacute; vayas a estar mejor. Esto no va de quit&aacute;rselo a unos para d&aacute;rselo a otros. No funciona as&iacute;&rdquo;, argumenta la soci&oacute;loga. 
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                Irene Lebrusán, doctora en Sociología e investigadora sobre envejecimiento.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/irene-lebrusan-sociologa-hablamos-gasto-no-aportan-personas-jubilacion_1_13186449.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2026 20:10:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Irene Lebrusán, socióloga: “Siempre hablamos del gasto, pero no de lo que aportan las personas tras la jubilación”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Jubilación,Envejecimiento,Pensiones,Sociología,Personas mayores,Cuidados familiares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Pero todo el mundo caga y mea! Sí, pero no en las mismas condiciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/mundo-caga-mea-si-no-condiciones_132_13224922.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/30a4850a-4a12-4de2-88eb-b955a635be64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡Pero todo el mundo caga y mea! Sí, pero no en las mismas condiciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Discúlpenme si resulto con el título de este artículo soez (...) Mi intención no es tratar de incomodar a quienes me leen, sino invitarles a reflexionar sobre lo que el cuerpo nos recuerda: no se debería especular con las necesidades básicas"</p><p class="subtitle">Todos los artículos del espacio 'Dialogando con la Sociología y las Ciencias Políticas'</p></div><p class="article-text">
        Disc&uacute;lpenme si resulto con el t&iacute;tulo de este art&iacute;culo soez, vulgar, escatol&oacute;gica y pol&iacute;ticamente poco correcta. Mi intenci&oacute;n no es tratar de incomodar a quienes me leen, sino invitarles a reflexionar sobre lo que el cuerpo nos recuerda: no se deber&iacute;a especular con las necesidades b&aacute;sicas, precisamente su esencialidad nos recuerda que son primordiales para podernos desarrollar como personas. La particularidad de lo que nos hace humanos reside principalmente en que somos seres vulnerables, dependientes y limitados. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las l&oacute;gicas sociales hacen merecedores de ciertos privilegios a unos pocos frente a otros, a base de legitimar a partir de convenciones y conveniencias sociales, econ&oacute;micas y culturales estableciendo jerarqu&iacute;as artificiales entre los miembros de una sociedad, mientras el propio cuerpo insiste, cada d&iacute;a, en recordarnos que nuestras necesidades m&aacute;s esenciales nos igualan. 
    </p><p class="article-text">
        El sistema neoliberal, modelo socioecon&oacute;mico dominante, nos vende la idea bajo el paraguas de la libertad de elecci&oacute;n, de mercadear con las necesidades m&aacute;s b&aacute;sicas para poder garantizar el desarrollo de la humanidad. Desde su &oacute;ptica, la posici&oacute;n social y econ&oacute;mica de un individuo, es producto de su <em>&eacute;chaleganismo</em> o <em>&eacute;chalehuevismo</em>, y no fruto de oportunidades desiguales, origen social, herencias familiares, capital cultural y/o condiciones de salud.&nbsp;Su din&aacute;mica de funcionamiento es muy b&aacute;sica: el &eacute;xito lo interpreta como m&eacute;rito puramente personal y la precariedad como un fracaso individual, invisibilizando la l&iacute;nea de partida de cada persona y haci&eacute;ndolas responsables de su situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El sistema funciona as&iacute;, desde peque&ntilde;os nos ense&ntilde;an a comprender el mundo: Aprendemos que hay personas exitosas, fracasadas, listas, torpes, trabajadoras y/o vagas. Aprendemos que quien m&aacute;s tiene, en teor&iacute;a, es porque lo merece. Y quien menos tiene, algo habr&aacute; hecho mal: es as&iacute; como asumimos, que, mediante la meritocracia, garantizamos, legitimamos y naturalizamos la jerarqu&iacute;a social.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El sistema neoliberal nos vende la idea, bajo el paraguas de la libertad de elección, de mercadear con las necesidades más básicas para poder garantizar el desarrollo de la humanidad. Desde su óptica, la posición social y económica de un individuo, es producto de su &#039;échaleganismo&#039; o &#039;échalehuevismo&#039;, y no de oportunidades desiguales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero &iquest;Record&aacute;is la famosa pir&aacute;mide de las necesidades humanas de Maslow? S&iacute;, esa en la que en la que en la base de la pir&aacute;mide estaban las necesidades fisiol&oacute;gicas para garantizar la supervivencia (dormir, eliminaci&oacute;n de desechos, alimentaci&oacute;n, cuidados b&aacute;sicos,...) en el segundo escal&oacute;n, estar&iacute;an aquellas que una vez cubiertas las primeras, son necesarias para garantizarnos seguridad (vivienda, seguridad f&iacute;sica-salud, trabajo que garantice el mantenimiento). Y as&iacute;, una vez cubiertas las anteriores, se necesitan las relacionadas con el reconocimiento, afiliaci&oacute;n y pertenencia. Cuando somos parte del grupo, el ser humano necesita, aquellas que satisfacen su reconocimiento (de estima, sentirnos apreciados), y en la c&uacute;spide aquellas que garantizan la autorrealizaci&oacute;n (valores, moral y creatividad).
    </p><p class="article-text">
        Pues me resulta parad&oacute;jico o al menos a m&iacute; me llama especialmente la atenci&oacute;n, la siguiente tesis: y es que, hay una tendencia que se viene imponiendo, especialmente desde la crisis de 2008, y es que se ha ido mercantilizando y precarizando los medios a trav&eacute;s de los cuales pod&iacute;amos satisfacer aquellas necesidades b&aacute;sicas necesarias para desarrollarnos como seres humanos.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, los recortes educativos posteriores a la crisis de 2008 se tradujeron en aulas m&aacute;s masificadas, menos docentes, menos oportunidades y mayores dificultades para quienes ya part&iacute;an de situaciones vulnerables. Poco a poco, la educaci&oacute;n comenz&oacute; a depender cada vez m&aacute;s de los recursos econ&oacute;micos de cada familia, perdiendo calidad y dejando de ser el instrumento mediante el cual se garantizaban la igualdad de oportunidades y la autorrealizaci&oacute;n de las personas. Primera dificultad para acceder a la cima de la pir&aacute;mide de las necesidades humanas de Maslow.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, los problemas de salud mental, y los recortes sanitarios siguen aumentado. La precariedad laboral, la inestabilidad econ&oacute;mica, las dificultades para conciliar la vida personal y laboral y/o la falta de tiempo para construir v&iacute;nculos afectivos s&oacute;lidos han generado un contexto marcado por el estr&eacute;s, la incertidumbre y el agotamiento emocional. En una sociedad cada vez m&aacute;s acelerada, sentirse querido, reconocido o valorado por los dem&aacute;s se convierte tambi&eacute;n en una necesidad dif&iacute;cil de sostener. Segunda dificultad para conseguir el nivel de la pir&aacute;mide de las necesidades humanas.
    </p><p class="article-text">
        En sociedades cada vez m&aacute;s individualizadas con entornos inestables, donde el tiempo para compartir y cuidar los v&iacute;nculos es limitado, pertenecer plenamente a un grupo o comunidad tambi&eacute;n se convierte en una necesidad dif&iacute;cil de sostener. Parece que otra dificultad m&aacute;s para satisfacer la necesidad de pertenencia.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y la necesidad de seguridad? La vivienda y el trabajo, pilares fundamentales para garantizar la seguridad humana, se han ido precarizando progresivamente desde la crisis de 2008. La incertidumbre econ&oacute;mica, el encarecimiento de la vivienda y la inestabilidad del mercado laboral han debilitado una de las necesidades m&aacute;s b&aacute;sicas: la posibilidad de sentirse seguro y protegido.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s preocupante a&uacute;n, la din&aacute;mica del sistema neoliberal es que ya no solo afecta &uacute;nicamente a las necesidades relacionadas con la autoestima, la pertenencia o la seguridad, sino a aquellas que se encuentran en la base misma de la supervivencia humana. Comer de forma saludable, descansar, acceder a cuidados b&aacute;sicos, o mantener una temperatura adecuada dentro del hogar, depende cada vez m&aacute;s, del bolsillo individual.
    </p><p class="article-text">
        Me sigue resultando parad&oacute;jico que, en sociedades con un enorme desarrollo tecnol&oacute;gico, garantizar las necesidades m&aacute;s b&aacute;sicas sea para muchas personas, una fuente de angustia. Como si el sistema hubiese invertido la l&oacute;gica de la propia pir&aacute;mide de Maslow: aquello que deber&iacute;a estar asegurado para permitir el desarrollo humano se convierte ahora en un privilegio condicionado por el mercado.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Me sigue resultando paradójico que, en sociedades con un enorme desarrollo tecnológico, garantizar las necesidades más básicas sea para muchas personas, una fuente de angustia y que aquello que debería estar asegurado para permitir el desarrollo humano se convierte ahora en un privilegio&quot;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s el problema no sea que las personas no se esfuercen lo suficiente, sino que estamos construyendo un modelo social donde incluso lo imprescindible se ha convertido en mercanc&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Y cuando las necesidades b&aacute;sicas dejan de ser derechos garantizados para convertirse en oportunidades de negocio, lo que termina precariz&aacute;ndose no es solo la econom&iacute;a de las personas, sino tambi&eacute;n su dignidad y la posibilidad de desarrollarse plenamente como seres humanos. Por ello, os invito a reflexionar dirigi&eacute;ndoos al t&iacute;tulo del art&iacute;culo: Todo el mundo caga, y mea, s&iacute;, &iexcl;&iexcl;pero no en las mismas condiciones!!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Blázquez Muñoz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/mundo-caga-mea-si-no-condiciones_132_13224922.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 May 2026 15:14:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Pero todo el mundo caga y mea! Sí, pero no en las mismas condiciones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Economía,Derechos Humanos,Neoliberalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hallan en una isla artificial escocesa una estructura de madera más antigua que Stonehenge y una calzada de piedra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/hallan-isla-artificial-escocesa-estructura-madera-antigua-stonehenge-calzada-piedra-pm_1_13214319.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/337670e1-52d3-437b-9fa5-a811b89a30e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hallan en una isla artificial escocesa una estructura de madera más antigua que Stonehenge y una calzada de piedra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Base oculta - La estructura descubierta alcanzaba unos veintitrés metros y llevó al grupo británico a pensar que otros enclaves lacustres podrían esconder orígenes mucho más antiguos de lo calculado</p><p class="subtitle">42 páginas recuperadas del siglo VI reabren la historia de los textos de San Pablo anteriores a la Biblia actual
</p></div><p class="article-text">
        Los mapas costeros cambiaron en varios pa&iacute;ses del golfo P&eacute;rsico cuando comenzaron a aparecer barrios enteros levantados sobre terreno ganado al mar. En Emiratos &Aacute;rabes Unidos, Catar o Bar&eacute;in, esas obras obligaron a transportar enormes cantidades de arena y roca, adem&aacute;s de reorganizar puertos, accesos y l&iacute;neas de suministro para crear suelo donde antes solo hab&iacute;a agua. 
    </p><p class="article-text">
        Las<strong> grandes islas artificiales modernas</strong> suelen asociarse a hoteles, urbanizaciones o centros financieros, aunque detr&aacute;s de ellas hay tambi&eacute;n decisiones pol&iacute;ticas y una enorme capacidad para coordinar trabajadores, materiales y maquinaria durante a&ntilde;os. Ese tipo de construcciones alter&oacute; incluso la forma de entender el paisaje costero en algunas regiones, porque muchas pasaron de tener una l&iacute;nea de costa sencilla a contar con pen&iacute;nsulas y superficies nuevas dise&ntilde;adas desde cero. 
    </p><p class="article-text">
        Las islas artificiales tampoco son un invento reciente. Muchas sociedades antiguas ya <strong>modificaban lagos y zonas inundadas para crear espacios apartados</strong> del territorio habitual, aunque con t&eacute;cnicas mucho m&aacute;s rudimentarias y objetivos distintos a los actuales.
    </p><h2 class="article-text">La Universidad de Southampton situ&oacute; un islote escoc&eacute;s en el Neol&iacute;tico</h2><p class="article-text">
        Un estudio publicado en <em><strong>Advances in Archaeological Practice</strong></em> y recogido por la <a href="https://www.southampton.ac.uk/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Universidad de Southampton</a> revel&oacute; que bajo el crannog de Loch Bhorgastail, en las H&eacute;bridas Exteriores de Escocia, existe una <strong>plataforma de madera</strong> construida hace m&aacute;s de 5.000 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        El equipo trabaj&oacute; junto con la Universidad de Reading y descubri&oacute; que la peque&ntilde;a isla rocosa visible en la actualidad ocultaba una <strong>estructura circular levantada con troncos y ramas </strong>varios siglos antes de algunas de las fases m&aacute;s conocidas de Stonehenge. Las dataciones por radiocarbono situaron la primera construcci&oacute;n entre el 3500 y el 3300 antes de Cristo. Ese resultado <strong>cambi&oacute; la cronolog&iacute;a habitual de los crannogs escoceses</strong>, asociados durante d&eacute;cadas a la Edad del Hierro y a periodos medievales. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Las aguas bajas dejaron fuera muchos métodos habituales                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Los investigadores explicaron que la estructura original med&iacute;a unos 23 metros de di&aacute;metro y descansaba bajo varias capas a&ntilde;adidas mucho tiempo despu&eacute;s. La existencia de un crannog neol&iacute;tico tan antiguo abri&oacute; la posibilidad de que otras islas artificiales de Escocia tambi&eacute;n tengan or&iacute;genes anteriores a los calculados hasta ahora. El trabajo se&ntilde;ala adem&aacute;s que aquellas comunidades no levantaban solo tumbas o monumentos ceremoniales, ya que tambi&eacute;n modificaban lagos completos para crear superficies separadas de la vida cotidiana en tierra firme.
    </p><h2 class="article-text">El fondo del lago guard&oacute; vasijas usadas en reuniones colectivas</h2><p class="article-text">
        La parte m&aacute;s reveladora del yacimiento apareci&oacute; alrededor de la isla y no sobre ella. Los arque&oacute;logos recuperaron<strong> cientos de fragmentos de cer&aacute;mica neol&iacute;tica</strong> del fondo del lago, entre ellos restos de cuencos y vasijas que todav&iacute;a conservaban se&ntilde;ales de holl&iacute;n y restos de comida. La acumulaci&oacute;n de materiales llev&oacute; al equipo a pensar que los recipientes fueron arrojados deliberadamente al agua despu&eacute;s de ser utilizados.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores relacionaron esos hallazgos con reuniones comunitarias y con posibles actividades rituales desarrolladas alrededor del crannog.<strong> Stephanie Blankshein</strong>, arque&oacute;loga de la Universidad de Southampton responsable del proyecto, explic&oacute; que &ldquo;los crannogs son peque&ntilde;as islas artificiales que suelen tener miles de a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los trabajos submarinos cambiaron la forma de estudiar esos enclaves"
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                Los trabajos submarinos cambiaron la forma de estudiar esos enclaves                            </span>
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        La isla tampoco permaneci&oacute; igual durante toda su historia. Aproximadamente 2.000 a&ntilde;os despu&eacute;s de la primera construcci&oacute;n, <strong>otras comunidades a&ntilde;adieron nuevas capas de ramas y piedra </strong>durante la Edad del Bronce Media. M&aacute;s adelante hubo otra fase de actividad en la Edad del Hierro. 
    </p><p class="article-text">
        Ese uso repetido durante milenios indica que el lugar mantuvo una funci&oacute;n especial para grupos humanos muy distintos. Los arque&oacute;logos localizaron adem&aacute;s una<strong> calzada de piedra hoy sumergida que conectaba el islote con la orilla del lago</strong> y permit&iacute;a acceder al lugar de forma organizada.
    </p><h2 class="article-text">El equipo adapt&oacute; c&aacute;maras especiales para trabajar junto a la orilla</h2><p class="article-text">
        El estudio present&oacute; tambi&eacute;n un problema t&eacute;cnico poco habitual. Las zonas de aguas poco profundas dificultan el trabajo arqueol&oacute;gico porque los m&eacute;todos terrestres dejan de funcionar m&aacute;s all&aacute; de la orilla y muchos equipos submarinos est&aacute;n preparados para mayor profundidad. 
    </p><p class="article-text">
        Esa franja intermedia suele quedar fuera de numerosos registros arqueol&oacute;gicos. Para resolverlo, el equipo desarroll&oacute; un <strong>sistema port&aacute;til de estereofotogrametr&iacute;a </strong>adaptado a esas condiciones. La t&eacute;cnica permiti&oacute; generar modelos digitales tridimensionales a partir de fotograf&iacute;as tomadas desde distintos &aacute;ngulos. Las im&aacute;genes submarinas se unieron despu&eacute;s con registros captados mediante drones y trabajos realizados en tierra hasta formar un &uacute;nico modelo continuo del yacimiento.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n sobre los crannogs neol&iacute;ticos de las H&eacute;bridas Exteriores comenz&oacute; en 2009, cuando Loch Bhorgastail fue identificado por primera vez. Tres a&ntilde;os despu&eacute;s, <strong>Chris Murray</strong>, vecino de Lewis y antiguo buceador de la Marina Real, encontr&oacute; cer&aacute;mica neol&iacute;tica muy bien conservada en otro lago cercano a varios islotes artificiales. 
    </p><p class="article-text">
        Aquellos fragmentos impulsaron nuevas campa&ntilde;as arqueol&oacute;gicas y terminaron abriendo una l&iacute;nea de trabajo que ahora apunta a la existencia de m&aacute;s estructuras ocultas bajo los lagos escoceses. Muchas siguen cubiertas por agua y apenas muestran desde la superficie unas pocas piedras oscuras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/hallan-isla-artificial-escocesa-estructura-madera-antigua-stonehenge-calzada-piedra-pm_1_13214319.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 May 2026 15:19:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hallan en una isla artificial escocesa una estructura de madera más antigua que Stonehenge y una calzada de piedra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ecología,Escocia,Investigación científica,Sociología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El agua dio poder absoluto: 529 molinos dominaron territorios enteros en la Italia medieval]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/agua-dio-absoluto-529-molinos-dominaron-territorios-enteros-italia-medieval-pm_1_13212498.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/738143f3-cd82-4479-a33c-79f2b1b30a88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El agua dio poder absoluto: 529 molinos dominaron territorios enteros en la Italia medieval"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Autoridad - El investigador reunió 529 referencias conservadas entre los siglos VIII y X y describió una red donde nobles, religiosos y comerciantes negociaban dinero, apoyo político y territorio</p><p class="subtitle">Hallan en una isla artificial escocesa una estructura de madera más antigua que Stonehenge y una calzada de piedra
</p></div><p class="article-text">
        El grano almacenado val&iacute;a tanto como una muralla bien defendida. El pan evitaba las hambrunas y marcaba la diferencia entre una poblaci&oacute;n capaz de resistir el invierno o una comunidad obligada a depender de otros. Por eso la<strong> producci&oacute;n de harina </strong>nunca fue una tarea menor ni un simple trabajo agr&iacute;cola. 
    </p><p class="article-text">
        Quienes controlaban los lugares donde se mol&iacute;a el cereal pod&iacute;an decidir precios, cobrar tasas y repartir favores. Tambi&eacute;n ten&iacute;an capacidad para asegurar alimento en momentos de tensi&oacute;n pol&iacute;tica o malas cosechas. Ese poder no depend&iacute;a solo de poseer tierras, porque hac&iacute;a falta dominar el agua, los canales y las instalaciones capaces de transformar el grano en comida diaria. Los <strong>molinos</strong> terminaron convertidos en puntos de autoridad econ&oacute;mica y social mucho antes de que aparecieran los grandes Estados medievales.
    </p><h2 class="article-text">El norte de Italia organiz&oacute; una gran red alrededor de la harina</h2><p class="article-text">
        Un estudio publicado en<em><strong> Early Medieval Europe</strong></em>, y recogido por la Universidad de Nottingham, revis&oacute; 529 menciones documentales de molinos en las llanuras del Po y del V&eacute;neto-Friuli entre los siglos VIII y X. <strong>Marco Panato</strong> reuni&oacute; el mayor corpus conocido sobre este asunto en Europa y el Mediterr&aacute;neo cristiano para ese per&iacute;odo. El trabajo concluye que los molinos funcionaban como<strong> centros fiscales, herramientas de control territorial y espacios donde se negociaban alianzas pol&iacute;ticas</strong>. El an&aacute;lisis tambi&eacute;n muestra que reyes, obispos, monasterios, arist&oacute;cratas, comerciantes y campesinos acomodados participaron en esa red de intereses.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los casos m&aacute;s antiguos apareci&oacute; en agosto del a&ntilde;o 710, cuando Alfred, Avuarde y Garo se reunieron en Treviso para entregar sus derechos sobre varios molinos al monasterio de SS. Pietro, Paolo e Teonisto. La operaci&oacute;n qued&oacute; conservada en una copia del siglo IX y describe un sistema donde varias personas compart&iacute;an ingresos y partes de uso de las instalaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Aquellos molinos estaban situados en un lugar llamado Torre, posiblemente ligado a una posici&oacute;n fortificada. El documento ya mostraba que la molienda no serv&iacute;a &uacute;nicamente para producir harina, porque tambi&eacute;n generaba rentas y capacidad de influencia sobre el territorio.
    </p><p class="article-text">
        Las instituciones religiosas entendieron pronto esa situaci&oacute;n. Cerca del 68% de los documentos conservados registran <strong>molinos donados o adquiridos por iglesias, parroquias y monasterios</strong>. El monasterio de San Colombano de Bobbio y el de Santa Giulia de Brescia aparecen entre los propietarios m&aacute;s importantes. 
    </p><p class="article-text">
        En noviembre del a&ntilde;o 767, el rey Desiderio y la reina Ansa entregaron dos molinos a la abad&iacute;a real de San Salvatore de Brescia junto con el derecho a regular el agua necesaria para hacerlos funcionar. Esa concesi&oacute;n<strong> permit&iacute;a a las monjas controlar un recurso b&aacute;sico</strong> para la ciudad.<strong> Caroline Goodson</strong> ya hab&iacute;a se&ntilde;alado en otros estudios que las propiedades agr&iacute;colas urbanas serv&iacute;an para reforzar alianzas y autoridad local, y los molinos ampliaban todav&iacute;a m&aacute;s esa capacidad porque <strong>garantizaban harina y recaudaci&oacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>Corona</strong> tambi&eacute;n utiliz&oacute; los molinos como instrumento pol&iacute;tico. El estudio de Panato calcula que el 30% de las instalaciones documentadas pertenec&iacute;a al fisco real. Ot&oacute;n III protagoniz&oacute; el 14% de las donaciones registradas, mientras Berengario I alcanz&oacute; el 12%. Hugo y Lotario sumaron otro 11%. 
    </p><p class="article-text">
        Los soberanos entregaban molinos a obispos y monasterios fieles para <strong>asegurar apoyo pol&iacute;tico y mantener el suministro</strong> de harina en ciudades importantes. Berengario I actu&oacute; as&iacute; en enero del a&ntilde;o 913, cuando cedi&oacute; a la iglesia de Vercelli dos molinos junto al Rivo Frigido y el control del mercado local.
    </p><h2 class="article-text">Los conflictos por el agua se alargaron durante d&eacute;cadas</h2><p class="article-text">
        Las disputas por esos derechos llegaron a provocar <strong>conflictos duraderos</strong>. Carlomagno hab&iacute;a otorgado a la iglesia de Cremona el control sobre molinos y tr&aacute;nsito fluvial del Po tras la conquista del reino lombardo en el a&ntilde;o 774. A comienzos del siglo IX, un agente del rey Pipino arrebat&oacute; esos privilegios y Lotario I tuvo que intervenir en 841 para devolverlos. 
    </p><p class="article-text">
        Las tensiones continuaron durante d&eacute;cadas entre obispos, funcionarios y ciudadanos locales hasta desembocar en 1037 en el saqueo de la residencia episcopal. <strong>Jeffrey A. Bowman</strong> hab&iacute;a detectado din&aacute;micas parecidas en lo que hoy es Catalunya, donde controlar molinos y cursos de agua tambi&eacute;n permit&iacute;a aumentar prestigio y autoridad local.
    </p><p class="article-text">
        El dominio de los molinos no qued&oacute; reservado a reyes y monasterios. El 13,75% de las menciones documentales recoge <strong>ventas e intercambios entre particulares</strong>. En la regi&oacute;n de Piacenza, un campesino llamado Mart&iacute;n levant&oacute; un molino junto a un canal derivado del r&iacute;o Trebia. En el a&ntilde;o 872, su hijo Agust&iacute;n obtuvo derechos completos sobre la instalaci&oacute;n y el agua mediante un intercambio de tierras. 
    </p><p class="article-text">
        Para esos propietarios, disponer de un molino elevaba el valor de las fincas y ayudaba a resistir la presi&oacute;n de los grandes se&ntilde;ores. Las <strong>mujeres</strong> tambi&eacute;n aparecen en cerca del 22% de los documentos. Matrona, una viuda acomodada de Galeata, don&oacute; molinos y cursos de agua al arzobispo de R&aacute;vena en el a&ntilde;o 873. Atta, hija del se&ntilde;or de Binago, recibi&oacute; dos molinos como regalo de bodas en 975 y tres a&ntilde;os despu&eacute;s los vendi&oacute; por 100 libras de plata.
    </p><h2 class="article-text">Las casas mantuvieron formas tradicionales para preparar cereal</h2><p class="article-text">
        La arqueolog&iacute;a a&ntilde;ade otro detalle importante a esa historia. <strong>Mauro Cortelazzo</strong> document&oacute; que muchas piedras de molino halladas en el valle del Po pertenec&iacute;an a molinos manuales peque&ntilde;os, de entre 25 y 60 cent&iacute;metros de di&aacute;metro. Eso indica que gran parte de la poblaci&oacute;n segu&iacute;a<strong> moliendo cereal en casa</strong> mientras las grandes instalaciones quedaban asociadas a rentas, impuestos y control pol&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ben Jervis</strong> y <strong>&Ouml;rjan Wikander</strong> ya hab&iacute;an planteado que distintas formas de molienda convivieron durante siglos en Europa. El norte de Italia confirm&oacute; esa continuidad, porque los molinos registrados en los documentos funcionaban sobre todo como<strong> herramientas de autoridad</strong> en una sociedad donde controlar la harina segu&iacute;a dando poder.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/agua-dio-absoluto-529-molinos-dominaron-territorios-enteros-italia-medieval-pm_1_13212498.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2026 16:32:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia,Italia,Investigación científica,Sociología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Roma no cayó de golpe: familias del norte ya ocupaban y cultivaban la actual Alemania un siglo antes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/roma-no-cayo-golpe-norte-ocupaba-cultivaba-alemania-siglo-pm_1_13204618.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/937ce054-a9e0-4a04-9490-f4f3d1df8f80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Roma no cayó de golpe: familias del norte ya ocupaban y cultivaban la actual Alemania un siglo antes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Llegados de todas partes - Los análisis genéticos descubrieron civiles y militares procedentes de territorios muy distintos, una situación que mostraba circulaciones humanas amplias dentro de las provincias romanas fronterizas</p></div><p class="article-text">
        Las insignias imperiales dejaron de tener valor en cuanto cambiaron de manos. <strong>Odoacro</strong> no necesit&oacute; coronarse emperador para desmontar el poder romano en Occidente, porque bast&oacute; con apartar a un adolescente que apenas gobernaba y enviar los s&iacute;mbolos del cargo a Constantinopla. El jefe militar germ&aacute;nico actu&oacute; dentro de un sistema que ya llevaba d&eacute;cadas lleno de generales extranjeros, tropas reclutadas fuera de Italia y autoridades incapaces de controlar sus propias fronteras. 
    </p><p class="article-text">
        La<strong> ca&iacute;da de R&oacute;mulo Aug&uacute;stulo</strong> en 476 suele presentarse como el golpe definitivo que acab&oacute; con Roma, aunque el proceso ven&iacute;a de mucho antes y hab&iacute;a avanzado mediante pactos, desplazamientos peque&ntilde;os y cambios lentos dentro del propio Imperio. Muchas <strong>comunidades del norte de Europa ya conviv&iacute;an</strong> con la administraci&oacute;n romana, trabajaban en sus tierras o serv&iacute;an en su ej&eacute;rcito antes de aquel derrumbe pol&iacute;tico. Esa convivencia previa termin&oacute; alterando la poblaci&oacute;n y las costumbres de amplias zonas de Centroeuropa.
    </p><h2 class="article-text">Los cementerios b&aacute;varos ya reun&iacute;an familias norteuropeas</h2><p class="article-text">
        Un estudio publicado en <em><strong>Nature</strong></em> y recogido por la Universidad Johannes Gutenberg de Mainz sostiene que la <strong>transici&oacute;n del mundo romano a la Alta Edad Media en el sur de lo que actualmente es Alemania fue mucho m&aacute;s gradual </strong>de lo que defend&iacute;a la vieja imagen de las invasiones germ&aacute;nicas. El trabajo reuni&oacute; a unos 60 especialistas de varios pa&iacute;ses europeos y analiz&oacute; 258 genomas de personas enterradas entre los a&ntilde;os 400 y 700 despu&eacute;s de Cristo en lo que hoy es Baviera y Hesse. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Joachim Burger</strong>, antrop&oacute;logo y genetista de poblaciones de la universidad alemana, dirigi&oacute; la investigaci&oacute;n junto a varios equipos de arqueolog&iacute;a, historia y bioinform&aacute;tica. Los resultados muestran que la<strong> poblaci&oacute;n del periodo no surgi&oacute; de una llegada masiva y repentina</strong>, sino de grupos peque&ntilde;os que convivieron durante generaciones con habitantes ligados al mundo romano.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El castellum romano reunió orígenes de Europa y Asia                            </span>
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        Los an&aacute;lisis detectaron personas con <strong>ascendencia del norte de Europa </strong>en cementerios del sur de Alemania incluso antes del derrumbe definitivo del Imperio romano de Occidente. Los casos m&aacute;s claros aparecieron en Altheim, cerca de Landshut, y en B&uuml;ttelborn, junto a Darmstadt. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Jens Bl&ouml;cher</strong>, genetista de poblaciones de la Johannes Gutenberg de Mainz y uno de los autores principales, explic&oacute; que ese hallazgo<strong> parec&iacute;a confirmar la antigua teor&iacute;a de una gran migraci&oacute;n germ&aacute;nica</strong>, aunque los datos completos apuntaban hacia otra direcci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leonardo Vallini</strong> a&ntilde;adi&oacute; en la misma investigaci&oacute;n que aquellos grupos <strong>hab&iacute;an llegado mucho antes</strong> en contingentes reducidos, adoptaron el modo de vida romano y permanecieron apartados del resto de la poblaci&oacute;n durante generaciones, probablemente como trabajadores agr&iacute;colas.
    </p><p class="article-text">
        Esa separaci&oacute;n social pudo depender de normas romanas aplicadas a grupos extranjeros instalados dentro del Imperio. El estudio indica que<strong> muchos recib&iacute;an tierras bajo condiciones estrictas y con limitaciones matrimoniales </strong>que permit&iacute;an controlar su integraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores tambi&eacute;n reconstruyeron por primera vez la composici&oacute;n gen&eacute;tica de un <em>castellum</em> romano del sur de Alemania y encontraron una<strong> poblaci&oacute;n muy diversa</strong>, formada por civiles y militares con ascendencia repartida por Europa e incluso Asia. Ese resultado dibuja una <strong>frontera romana mucho m&aacute;s abierta</strong> al movimiento humano de lo que suele mostrar el relato cl&aacute;sico sobre la ca&iacute;da imperial.
    </p><h2 class="article-text">Steffen Patzold rechaz&oacute; enormes pueblos avanzando unidos</h2><p class="article-text">
        El cambio m&aacute;s fuerte lleg&oacute; hacia el a&ntilde;o 470, cuando las <strong>estructuras pol&iacute;ticas del Imperio occidental terminaron de derrumbarse</strong>. Joachim Burger explic&oacute; que el aumento de la inseguridad empuj&oacute; a muchas personas que viv&iacute;an en ciudades, villas y asentamientos militares a desplazarse hacia &aacute;reas rurales. All&iacute; coincidieron con grupos de ra&iacute;ces norteuropeas que ya llevaban tiempo instalados en la regi&oacute;n. Ambas poblaciones empezaron entonces a <strong>formar comunidades nuevas y enterraron a sus muertos en los mismos cementerios </strong>de hileras que se extendieron por buena parte de Europa central.
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                Steffen Patzold negó pueblos germánicos en bloque                            </span>
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        <strong>Steffen Patzold,</strong> medievalista de la Universidad de Tubinga, afirm&oacute; que la antigua imagen de enormes pueblos germ&aacute;nicos avanzando como bloques compactos no encaja con los datos gen&oacute;micos obtenidos en la regi&oacute;n estudiada. El historiador se&ntilde;al&oacute; que los <strong>movimientos detectados fueron peque&ntilde;os y dispersos,</strong> algo muy distinto a la vieja idea de la V&ouml;lkerwanderung defendida desde el siglo XIX. 
    </p><p class="article-text">
        Los responsables del trabajo sostienen que la <strong>integraci&oacute;n fue relativamente r&aacute;pida </strong>porque ambas poblaciones ya compart&iacute;an elementos culturales ligados al mundo tardorromano antes de la desaparici&oacute;n pol&iacute;tica del Imperio.
    </p><h2 class="article-text">Las familias medievales siguieron normas tardorromanas</h2><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n tambi&eacute;n permiti&oacute; <strong>reconstruir &aacute;rboles familiares</strong> y seguir la formaci&oacute;n de hogares durante esa etapa de cambios. Los matrimonios fueron mayoritariamente mon&oacute;gamos y las uniones entre parientes quedaron excluidas. Las familias estaban formadas sobre todo por <strong>n&uacute;cleos peque&ntilde;os</strong>, no por grandes clanes, y la descendencia se segu&iacute;a tanto por l&iacute;nea masculina como femenina. 
    </p><p class="article-text">
        Burger explic&oacute; que esos comportamientos muestran hasta qu&eacute; punto las <strong>normas sociales tardorromanas siguieron presentes</strong> en los primeros siglos medievales. A partir del siglo VII apareci&oacute; una poblaci&oacute;n que ya se parec&iacute;a mucho a la del actual sur de Alemania, aunque la ascendencia norteuropea fue aumentando de forma progresiva con el paso de las generaciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/roma-no-cayo-golpe-norte-ocupaba-cultivaba-alemania-siglo-pm_1_13204618.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2026 13:31:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Roma no cayó de golpe: familias del norte ya ocupaban y cultivaban la actual Alemania un siglo antes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Investigación,Imperio Romano,Alemania,Sociología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Xenometer, la IA creada en Estados Unidos como “radar de la xenofobia”, aterriza en España de la mano de la UPNA]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/xenometer-ia-creada-estados-unidos-radar-xenofobia-aterriza-espana-mano-upna_1_13183550.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8f840a5e-5310-47c5-be51-a0bebebe1410_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141993.jpg" width="2048" height="1152" alt="Xenometer, la IA creada en Estados Unidos como “radar de la xenofobia”, aterriza en España de la mano de la UPNA"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante las Jornadas Internacionales IA e Investigación Social en la Universidad Pública de Navarra se dieron conocer los resultados preliminares de 'xenometer' en España, un proyecto creado en la Universidad de Cornell en 2024 para analizar "los discursos xenófobos" del gobierno de Donald Trump</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La inteligencia artificial no se har&aacute; democr&aacute;tica por decreto, pero puede serlo si hay redes de conocimiento que la orienten a la proyecci&oacute;n de los bienes comunes, la igualdad y la dignidad humana&rdquo;. As&iacute; ha inaugurado Juan Mar&iacute;a S&aacute;nchez-Prieto, director de I-COMMUNITAS&nbsp;UPNA, las Jornadas Internaciones IA e Investigaci&oacute;n Social, que han dado a conocer esta semana los primeros resultados preliminares en Espa&ntilde;a de Xenometer, un proyecto creado en Estados Unidos que usa la Inteligencia Artificial para detectar discursos de odio y xenofobia en internet. La herramienta, m&aacute;s all&aacute; de la investigaci&oacute;n acad&eacute;mica, tiene como uno de sus objetivos convertirse en un elemento &uacute;til &ldquo;para instituciones, medios y responsables p&uacute;blicos que necesitan comprender y combatir este tipo de din&aacute;micas en tiempo real&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las jornadas, que han abordado la inteligencia artificial no solo como una herramienta que recomiende contenido y automatice tareas, sino como un elemento clave &ldquo;para detectar discursos de odio y anticipar conflictos sociales&rdquo;, han reunido&nbsp;a expertos internacionales&nbsp;de&nbsp;Estados Unidos, Colombia, El Salvador, Alemania&nbsp;y Espa&ntilde;a para &ldquo;analizar&nbsp;el papel de la tecnolog&iacute;a en algunos de los mayores desaf&iacute;os de nuestro tiempo&rdquo;. &ldquo;La tecnolog&iacute;a no es neutral, pero puede convertirse en una herramienta decisiva para comprender, y transformar, la realidad social&rdquo;, describen desde la Universidad P&uacute;blica de Navarra. 
    </p><p class="article-text">
        El objetivo &uacute;ltimo del desarrollo Xenometer es &ldquo;la creaci&oacute;n de un mapa mundial,&nbsp;un geolocalizador, de la xenofobia en la red social X (antigua Twitter) en todo el mundo&rdquo; para as&iacute; &ldquo;prevenir el autoadcotrinamiento y el enaltecimiento del terrorismo&rdquo;, explica Leyre Lecumberri, investigadora de I-Communitas UPNA y coordinadora de Xenometer en Espa&ntilde;a. Para tener ese alcance global, puesto que cada pa&iacute;s tiene &ldquo;su historia y situaci&oacute;n&rdquo;, es necesario crear &ldquo;grupos de investigaci&oacute;n en cada territorio&rdquo; para que el algoritmo sepa adaptarse al &ldquo;contexto cultural, la historia y las formas de referirse a las personas y a las cosas&rdquo; de una poblaci&oacute;n concreta. En este sentido, Sergio Garc&iacute;a-Magari&ntilde;o, coordinador de las jornadas, advierte que la &ldquo;Inteligencia Artifical&nbsp;parece que resuelve todos los problemas, pero realmente es muy poco inteligente&rdquo;, ya que &ldquo;rompe las frases en palabras, les pone n&uacute;meros y establece conexiones&rdquo;. Por ejemplo &ldquo;no captaba las sutilezas de la iron&iacute;a y el humor de Espa&ntilde;a&rdquo;, explica. Por ello, el trabajo &ldquo;manual&rdquo; del equipo, que consiste en clasificar miles 'tweets' en categor&iacute;as, es fundamental para &ldquo;entrenar el algoritmo y que la herramienta funcione con efectividad total&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Beth Lyon, profesora e investigadora de Cornell University (Estados Unidos) comenz&oacute; el proyecto &ldquo;tras las elecciones de Donald Trump, mientras ten&iacute;a una conversaci&oacute;n con un estudiante&rdquo; sobre por qu&eacute; &ldquo;nadie monitorea el discurso xen&oacute;fobo&rdquo; en redes sociales. Entonces ya se planteaba el &ldquo;objetivo de crear un mapa que rastrease, en tiempo real, los cambios de los discursos [de este tipo] online&rdquo;. &ldquo;B&aacute;sicamente, recopilamos 'tweets', llegando a etiquetar unos 7.000&rdquo; de personas relevantes como pol&iacute;ticos, periodistas, ONG e incluso instituciones. Despu&eacute;s de los comicios, parte de su trabajo ha sido explicar c&oacute;mo &ldquo;Trump usaba la xenofobia para ganar votos&rdquo;, un discurso que, a su juicio, sigue vigente en la actualidad. &ldquo;El gobierno puede elegir, o no, si emitir discursos xen&oacute;fobos, y est&aacute; optando por hacerlo&rdquo;. De la misma forma, en el caso contrario, &ldquo;cuando los gobiernos quieren hacer intervenciones eficaces&rdquo; para paliar la xenofobia e intentar mejorar la situaci&oacute;n, &ldquo;tienen muchas dificultades&rdquo;, expresa Lyon. &ldquo;Y de eso es de lo que trata nuestro proyecto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este mismo fin y metodolog&iacute;a se export&oacute; a otros pa&iacute;ses, entre ellos Espa&ntilde;a. &ldquo;El proyecto Xenometer viene [directamente] heredado de la Universidad de Cornell&rdquo;, explica Lecumberri, y &ldquo;aterriz&oacute; en Pamplona en abril de 2024&rdquo;. Con la misma metodolog&iacute;a establecida por Lyon, el equipo de la UPNA descargaban mensajes de la red social X y los etiquetaban manualmente en una escala de con siete niveles (del -3 al 3, siendo el 0 el valor neutro) &ldquo;para poder entrenar el modelo&rdquo; de inteligencia artificial. &ldquo;En primer lugar, busc&aacute;bamos palabras clave&rdquo; a partir de elaborar &ldquo;una lista de palabras relacionadas con la inmigraci&oacute;n&rdquo;, tambi&eacute;n consideran &ldquo;relevante descargar mensajes de cuentas de partidos pol&iacute;ticos, organizaciones, asociaciones que tuvieran de Espa&ntilde;a, ya que al final representan a la poblaci&oacute;n&rdquo; y su opini&oacute;n respecto a la xenofobia y la poblaci&oacute;n inmigrante. Por &uacute;ltimo, tambi&eacute;n revisaron &ldquo;perfiles influyentes en la sociedad espa&ntilde;ola&rdquo; que no pertenecen al &aacute;mbito pol&iacute;tico o institucional, pero que, &ldquo;por art&iacute;culos que se publican&rdquo;, los investigadores califican como figuras con &ldquo;gran influencia en la poblaci&oacute;n&rdquo;. Un mismo 'tweet' &ldquo;lo leen m&iacute;nimo tres personas y lo etiquetan m&iacute;nimo tres personas&rdquo; para que no influya el punto de vista individual y &ldquo;eliminar sesgos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Una de las conclusiones m&aacute;s importantes es que la mayor&iacute;a de los mensajes son &ldquo;no solo un poco negativos, sino muy negativos&rdquo;, afirma Lecumberri. &ldquo;Tenemos much&iacute;simos m&aacute;s mensajes xen&oacute;fobos que positivos hacia la inmigraci&oacute;n&rdquo;. Los datos, aparte de ser un reflejo social, puesto que esto &ldquo;ya nos dice como son muchas cosas sobre la comunidad espa&ntilde;ola en X&rdquo;, los investigadores tambi&eacute;n se han percatado que esta descompensaci&oacute;n genera ciertas limitaciones a nivel t&eacute;cnico. No tener &ldquo;una muestra equilibrada&rdquo; dificulta &ldquo;entrenar bien&rdquo; a la inteligencia artificial y que aprenda a &ldquo;equilibrar las categor&iacute;as&rdquo;. Esta &ldquo;mala distribuci&oacute;n de los mensajes&rdquo; es el reto m&aacute;s &ldquo;significativo&rdquo;, explica la investigadora de la UPNA. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n intervinieron Piedad Luc&iacute;a Barreto, investigadora de la Universidad Cooperativa de Colombia y&nbsp;Karla P. Ramos, procedente de UCA de El Salvador, para mostrar los resultados de Xenometer en sus respectivos pa&iacute;ses. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; hace que un pa&iacute;s no sea xen&oacute;fobo?&rdquo;, se preguntaba Barreto para explicar la situaci&oacute;n del odio al extranjero en Colombia, que en el pa&iacute;s americano deriva en &ldquo;aporofobia&rdquo;, &ldquo;un rechazo a las condiciones de vulnerabilidad&rdquo; y odio a quien supuestamente &ldquo;no aporta a la sociedad&rdquo;. En Colombia hay &ldquo;una experiencia y aprendizaje positivo&rdquo; por la propia historia migrante del pa&iacute;s. Hay un &ldquo;aprendizaje interno&rdquo; porque la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n &ldquo;entiende la vivencia&rdquo; y la inmigraci&oacute;n &ldquo;se ve con otro enfoque&rdquo;. Una conclusi&oacute;n muy distinta a pesar de haberse utilizado &ldquo;la misma metodolog&iacute;a&rdquo; y composici&oacute;n de equipos. 
    </p><p class="article-text">
        Xenometer es un proyecto fruto de &ldquo;equipos interdisciplinares&rdquo;, ya que es la &uacute;nica forma de que la inteligencia artificial pueda ser aplicada a las ciencias sociales, explica Lecumberri. Al fin y al cabo, &ldquo;los equipos de inteligencia artificial no est&aacute;n especializados en conocimiento social&rdquo; y hay que ense&ntilde;ar a la IA &ldquo;formas que los usuarios en X utilizan para intentar esquivar el delito de odio en internet. Hay palabras muy duras de leer como mena, moro, pagapensiones, enemigo del jam&oacute;n, jovenland&eacute;s. Por eso tambi&eacute;n es importante crear un equipo [espec&iacute;fico] en cada pa&iacute;s&rdquo;. La inteligencia artificial &ldquo;diferencia bien mensajes negativos o llamamientos a la acci&oacute;n, pero no si son sutiles o si no son expl&iacute;citos&rdquo;, afirma Garcia-Magari&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La polic&iacute;a est&aacute; muy interesada en tener un instrumento que facilite su trabajo porque a d&iacute;a de hoy muchos de los agentes digitales hacen el trabajo manualmente&rdquo;, explica Garcia-Magari&ntilde;o sobre el futuro de Xenometer. Por otro lado, tambi&eacute;n puede ser una herramienta para el Gobierno. &ldquo;El proyecto HODIO [Observatorio Espa&ntilde;ol del Racismo y la Xenofobia] que anunci&oacute; el presidente S&aacute;nchez va un poco en la misma direcci&oacute;n&rdquo; para intentar &ldquo;forzar a las plataformas digitales donde se producen estos discursos&rdquo;, al menos, a &ldquo;retirarlos&rdquo;. Aunque &ldquo;otro objetivo&rdquo; m&aacute;s all&aacute; de la investigaci&oacute;n acad&eacute;mica y relacionado con la Administraci&oacute;n p&uacute;blica es &ldquo;alfabetizar a la poblaci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Cuando se habla de la brecha digital&rdquo; normalmente nos referimos a que &ldquo;hay personas que tienen tecnolog&iacute;a o no, personas que la usan o no la usan&rdquo;, describe el coordinador de las jornadas. Sin embargo, el investigador del equipo de Xenometer afirma que &ldquo;aunque estamos atravesados por la tecnolog&iacute;a y eso parece que es mucho progreso&rdquo;, se conoce &ldquo;muy&nbsp;poquito, especialmente de los valores que van impl&iacute;citos en cada dispositivo tecnol&oacute;gico, porque&nbsp;es contraintuitivo. Las personas se preguntan, &iquest;c&oacute;mo van a tener valores las cosas? El micr&oacute;fono, el m&oacute;vil, el tractor... Pero de manera muy sofisticada la intenci&oacute;n de las personas que dise&ntilde;an un instrumento tecnol&oacute;gico, se filtra en ese instrumento y cuando la gente lo usa es socializada en esos valores y, sobre todo, cuando se usa masivamente, porque se transforma la cultura&rdquo;. &ldquo;El objetivo m&aacute;s elevado ser&iacute;a tener un Observatorio Mundial del Odio Digital&rdquo; apoy&aacute;ndose en &ldquo;las universidades implicadas&rdquo;, que &ldquo;se actualiza cada seis meses con un informe&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todos sabemos lo que es la xenofobia. Es una forma particular de racismo, el miedo al extranjero o a una persona de otro pa&iacute;s y lugar. O a las personas que se les percibe como extranjeras&rdquo;, afirma Beth Lyon, que lo considera &ldquo;en cierto modo&rdquo; como parte del &ldquo;ser humano, una especie de emoci&oacute;n. Un tipo de miedo y enfado mezclados&rdquo;. &ldquo;Siempre hay una sensaci&oacute;n de que la gente est&aacute; perdiendo algo, de que est&aacute; en peligro, y entonces resulta f&aacute;cil aprovecharse de ello&rdquo;, concluye. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo esto crece y llega a convertirse en una acci&oacute;n? &iquest;Qu&eacute; [ocurre para que] algo que dices en X se convierta en un ataque cuando ves a alguien diferente a ti?&rdquo;, se pregunta la investigadora. &ldquo;Hay varios factores&rdquo;, apunta, como &ldquo;la complicidad del sector p&uacute;blico&rdquo;, refiri&eacute;ndose a las recientes pol&iacute;ticas y discursos sobre la inmigraci&oacute;n de la administraci&oacute;n de Donald Trump, &ldquo;que instrumentaliza el discurso para culpar a los inmigrantes de ser autores de la mayor&iacute;a de los delitos que se cometen o de quitar empleos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Un punto de vista que tambi&eacute;n comparte Garc&iacute;a-Magari&ntilde;o sobre el desarrollo de la xenofobia en Espa&ntilde;a y Europa. &ldquo;Hay gente que est&aacute; altamente movilizada contra la inmigraci&oacute;n&rdquo;, explica. Sectores concretos, sin &ldquo;describir partidos pol&iacute;ticos, pero que tienen que ver con la ultraderecha&rdquo;, que &ldquo;uno de los elementos que hace que tengan tir&oacute;n son las actitudes contrarias a la inmigraci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;La idea de espa&ntilde;oles primero&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fushan Equiza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/xenometer-ia-creada-estados-unidos-radar-xenofobia-aterriza-espana-mano-upna_1_13183550.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 19:46:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Xenometer, la IA creada en Estados Unidos como “radar de la xenofobia”, aterriza en España de la mano de la UPNA]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Navarra,Investigación,Sociología,Inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Mea Pedro Sánchez en la ducha?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/mea-pedro-sanchez-ducha_132_13144608.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ab8b7ce-4ce2-4a63-a97d-db0ae3df0596_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139756.jpg" width="5681" height="3196" alt="¿Mea Pedro Sánchez en la ducha?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Si es mentira, idiotez o incluso ilegalidad, poco importa. Importa que genere odio, maldad o incluso violencia: viene bien a las redes sociales y a Internet en general. Viene bien a una multitud de personas que, arropadas por la chanza generalizada, disfruta compartiendo comentarios, generalizaciones, falsedades o ilegalidades manifiestas"</p></div><p class="article-text">
        En mi &eacute;poca de estudiante en las copister&iacute;as sol&iacute;a haber un tabl&oacute;n de anuncios donde academias, tiendas, cuidadores de ni&ntilde;os, y propietarios de pisos en B, peleaban por unos cent&iacute;metros de visibilidad que duraban horas. Depend&iacute;a de la bondad del tipo de las fotocopias y la feroz competencia alrededor.
    </p><p class="article-text">
        Un truco habitual era el conocido 'Sexo Gratis'. Luego, en letra m&aacute;s peque&ntilde;a, explicaban: &ldquo;Ahora que he llamado tu atenci&oacute;n, ofrezco clases particulares de dibujo t&eacute;cnico, qu&iacute;mica, alquilo piso solo a chicas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En una &eacute;poca lejana los preocupados progenitores alertaban a gritos de la maldad y diab&oacute;lica influencia del rock and roll; luego la televisi&oacute;n fue la perdici&oacute;n de ni&ntilde;os y adolescentes. Ahora no preocupa, ni despu&eacute;s de haber reducido a m&iacute;nimos su nivel sociocultural tras el apag&oacute;n digital, y la venta de licencias de manera aleatoria y gris&aacute;cea.
    </p><p class="article-text">
        Llevo tres p&aacute;rrafos y no he respondido a la pregunta que te interesa y por la que has pinchado este enlace: s&iacute;, el presidente del Gobierno micciona mientras se ducha. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo lo s&eacute;? No lo s&eacute;; pero, como en otras &eacute;pocas, ahora las invenciones y mentiras no est&aacute;n sancionadas, salvo que est&eacute;s en el lado equivocado de la balanza, donde incluso con las verdades y los hechos m&aacute;s tozudos podr&iacute;an incriminarte y sancionarte. &iquest;Cu&aacute;l es ese lado de la balanza? Lo deciden los actos de cada uno. (No es iron&iacute;a).
    </p><p class="article-text">
        Incluir en un titular el nombre del presidente del Gobierno -el actual- es <em>clickbait</em> (ciberanzuelo) seguro, porque genera odio visceral en un porcentaje tan elevado como carente de imaginaci&oacute;n y educaci&oacute;n pol&iacute;tico- democr&aacute;tica. Si es mentira, idiotez o incluso ilegalidad, poco importa. Importa que genere odio, maldad o incluso violencia: viene bien a las redes sociales y a Internet en general. Viene bien a una multitud de personas que, arropadas por la chanza generalizada, disfruta compartiendo comentarios, generalizaciones, falsedades o ilegalidades manifiestas.  
    </p><p class="article-text">
        Dos an&eacute;cdotas al azar que llaman m&aacute;s la atenci&oacute;n que la teor&iacute;a, como el sexo gratis: Un conocido m&iacute;o estuvo en un restaurante donde hab&iacute;a un camarero muy <em>salao</em>. A mi conocido se le cay&oacute; un tenedor al suelo. Dijo: &ldquo;Vaya&rdquo;.  El camarero <em>salao</em>, sonriendo y en voz muy alta dijo: &ldquo;Tranquilo, no es ninguna desgracia. La mayor desgracia de Espa&ntilde;a es el Pedro S&aacute;nchez&rdquo;. Una se&ntilde;ora, en medio de una reuni&oacute;n de una asociaci&oacute;n de barrio dijo: &ldquo;Ojal&aacute; se muriera Pedro S&aacute;nchez&rdquo;. Son an&eacute;cdotas ciertas, las has escuchado; es posible que, incluso, las hayas compartido y re&iacute;do.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Suced&iacute;a antes que se lanzaba el odio como herramienta, arma o incluso broma camuflada? &iexcl;Claro! Solo hay que echar la vista atr&aacute;s y analizar discursos de otras &eacute;pocas, otros grupos pol&iacute;ticos. Solo es necesario entender que, tanto en esta como en otras &eacute;pocas, la psicolog&iacute;a nos influye a la hora de simpatizar y empatizar con el conflicto. &iquest;Has escuchado alguna vez aquello de 'nunca le doy la espalda a una buena discusi&oacute;n'? 
    </p><p class="article-text">
        Simplificando much&iacute;simo podr&iacute;a decir que insultamos con m&aacute;s facilidad que abrazamos o alabamos. Ni es cr&iacute;tica ni es sociol&oacute;gico, lo s&eacute;, pero&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &hellip;Pedro S&aacute;nchez mea en la ducha, luego coge la alcachofa, apunta en la direcci&oacute;n del desag&uuml;e y comprueba c&oacute;mo el dorado l&iacute;quido desaparece. S&eacute; que lo hace; como s&eacute; que lo hace Feijoo, con gesto casi id&eacute;ntico. &iquest;Me lo estoy inventando? A ti te da igual, porque la mayor&iacute;a de nosotros nos estamos acostumbrando, arropando y regodeando en afirmaciones sin pensar, como si hubi&eacute;ramos sufrido un apag&oacute;n digital televisivo y nos hubieran colado canales enteros de teletienda, de estadounidenses barbudos que construyen o derriban casas, venden objetos de segunda mano o arreglan coches para revenderlos. 
    </p><p class="article-text">
        Que eliminen los programas culturales -como Culturas 2- de la televisi&oacute;n p&uacute;blica es mera an&eacute;cdota entre estas palabras, como si los canales socioculturales dejaran de importarnos y solo importaran esos que, maquillados de debate, democracia, sociedad y entretenimiento, se dedican a lanzarse gritos desmesurados, generar odio, violencia y falsedades camufladas de certezas.
    </p><p class="article-text">
        Caemos en la trampa con la facilidad del 'no tengo tiempo, no ponen otra cosa; todos son lo mismo, as&iacute; me entretengo un rato' y tantas otras frases hechas. Repetimos argumentos y dejamos nuestra conciencia arroparse y cobijarse en brazos de breves esquemas de f&aacute;cil digesti&oacute;n; reposando de manera vaga en la creencia de que el 'sexo gratis' no termina de llegar por m&aacute;s que esperemos hasta el final de un cartel en la copister&iacute;a, un programa de televisi&oacute;n un s&aacute;bado por la noche, un v&iacute;deo corto en tu red social favorita, un art&iacute;culo en la web del diario elegido para ti por Google.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Meas t&uacute; o alguien en la ducha?
    </p><p class="article-text">
        Sabes de sobra que ese es el menor de tus problemas. Pero, como el buen discutidor que se abalanza sobre su presa, podr&iacute;as argumentar con pasi&oacute;n fan&aacute;tica hasta desga&ntilde;itarte.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Ventayol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/mea-pedro-sanchez-ducha_132_13144608.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 11:43:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Mea Pedro Sánchez en la ducha?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Delitos de odio,Pedro Sánchez,Cultura,Educación,Redes sociales,Internet]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Santiago Cambero: "La felicidad se ha convertido en un mandato que oculta desigualdad y exclusión"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/santiago-cambero-felicidad-convertido-mandato-oculta-desigualdad-exclusion_1_13102782.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d54a60e6-eb66-4861-a97a-1eaf9b17750f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139609.jpg" width="1249" height="702" alt="Imagen reciente de Santiago Cambero, durante la promoción de su libro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sociólogo extremeño publica 'Felicracia. El imperio de la felicidad en Occidente', un ensayo en el que sostiene que la felicidad se ha transformado en una obligación social en las sociedades occidentales</p><p class="subtitle">Cansada de frases vacías, llenas de ideología. O la pertenencia</p></div><p class="article-text">
        El soci&oacute;logo extreme&ntilde;o Santiago Cambero advierte en su nuevo libro, <em>Felicracia. El imperio de la felicidad en Occidente</em>, de que la felicidad se ha convertido en una obligaci&oacute;n social impuesta por las &eacute;lites econ&oacute;micas y tecnol&oacute;gicas. El autor sostiene que este mandato opera como un mecanismo de control que oculta desigualdades, condiciona la vida emocional y empuja a la ciudadan&iacute;a a mostrarse feliz incluso en contextos de precariedad y malestar. Seg&uacute;n sus palabras, este mandato opera incluso en contextos de desigualdad y exclusi&oacute;n, y funciona como un mecanismo de control que beneficia a las &eacute;lites econ&oacute;micas y tecnol&oacute;gicas. &ldquo;Vivimos en un modelo de sociedad felicr&aacute;tica que gira sobre la obligaci&oacute;n de estar y sentirse felices&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Cambero describe un escenario en el que la ciudadan&iacute;a recibe mensajes constantes sobre c&oacute;mo debe pensar, sentir y comportarse. Asegura que estos mandatos proceden de &eacute;lites &ldquo;tecnol&oacute;gicas, energ&eacute;ticas, inversionistas, armamentistas y medi&aacute;ticas&rdquo; que definen qu&eacute; es una vida adecuada y qu&eacute; emociones son aceptables. En su opini&oacute;n, este modelo cultural oculta desigualdades estructurales y normaliza la exclusi&oacute;n social bajo un discurso de bienestar permanente.
    </p><p class="article-text">
        El autor considera que la felicracia es una evoluci&oacute;n del neoliberalismo, pero con un alcance m&aacute;s profundo. Mientras que la ideolog&iacute;a econ&oacute;mica de los a&ntilde;os ochenta impuls&oacute; la privatizaci&oacute;n y la desregulaci&oacute;n, el sistema actual act&uacute;a sobre la subjetividad. Cambero sostiene que las estructuras felicr&aacute;ticas influyen en la personalidad y generan mecanismos de control emocional que condicionan la vida cotidiana. Asegura que este proceso constituye una forma de alienaci&oacute;n m&aacute;s sofisticada que la descrita por Marx, orientada a producir consumidores d&oacute;ciles en un mercado hipercompetitivo.
    </p><p class="article-text">
        Las grandes tecnol&oacute;gicas ocupan un lugar central en este modelo. Cambero se refiere a sus dirigentes como &ldquo;tecno-oligarcas&rdquo; y afirma que las redes sociales funcionan como &ldquo;placebos digitalizados&rdquo; que fomentan la exhibici&oacute;n p&uacute;blica de una felicidad constante. Seg&uacute;n explica, estas plataformas condicionan la identidad digital de millones de personas y promueven comportamientos competitivos y compulsivos. Aunque reconoce que las redes sociales pueden facilitar la comunicaci&oacute;n, advierte de que el uso abusivo provoca sobreestimulaci&oacute;n, adicci&oacute;n y exposici&oacute;n a contenidos perjudiciales, especialmente entre menores.
    </p><p class="article-text">
        El soci&oacute;logo menciona casos extremos, como suicidios retransmitidos en directo, conductas autolesivas, incitaci&oacute;n a trastornos alimentarios o normalizaci&oacute;n de la violencia de g&eacute;nero. Considera que estos fen&oacute;menos son s&iacute;ntomas de una degradaci&oacute;n del uso social de las plataformas. Por ello, defiende elevar la edad m&iacute;nima de acceso a redes a 16 a&ntilde;os y obligar a las empresas a implementar sistemas estrictos de verificaci&oacute;n de edad. Tambi&eacute;n respalda medidas para limitar la exposici&oacute;n a mensajes de odio y otros contenidos da&ntilde;inos.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, Cambero sostiene que la felicracia atraviesa tambi&eacute;n el &aacute;mbito laboral y educativo. Afirma que se ha extendido la idea de que productividad y felicidad deben ir unidas, y que esta l&oacute;gica genera presi&oacute;n emocional y frustraci&oacute;n. Como docente universitario, asegura percibir una &ldquo;desorientaci&oacute;n vital&rdquo; creciente entre su alumnado. Aun as&iacute;, conf&iacute;a en la capacidad de la juventud para impulsar cambios sociales y construir sociedades m&aacute;s solidarias. Defiende la necesidad de crear espacios educativos alternativos que fomenten la participaci&oacute;n, el pensamiento cr&iacute;tico y el compromiso con los problemas sociales.
    </p><p class="article-text">
        El autor subraya que la felicracia no afecta por igual a toda la poblaci&oacute;n. Sostiene que se apoya en desigualdades invisibilizadas como el machismo, el racismo, el edadismo o el capacitismo. Introduce el concepto de &ldquo;felicrasia&rdquo; para describir la relaci&oacute;n entre bienestar emocional y clase social, y advierte de que el nivel socioecon&oacute;mico condiciona la satisfacci&oacute;n vital. Seg&uacute;n explica, este fen&oacute;meno alimenta la aporofobia, el rechazo hacia las personas pobres, sean nacionales o migrantes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sociedades narcotizadas</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cambero describe a las sociedades occidentales como &ldquo;narcotizadas&rdquo; por placebos que anestesian la conciencia cr&iacute;tica. Espa&ntilde;a, recuerda, es l&iacute;der mundial en consumo de benzodiacepinas y uno de los pa&iacute;ses europeos con mayor uso de ansiol&iacute;ticos, hipn&oacute;ticos y antidepresivos. M&aacute;s de 32 millones de personas utilizan redes sociales con un consumo medio de dos horas y media diarias. El 34% de la poblaci&oacute;n presenta problemas de salud mental, con cifras m&aacute;s altas entre j&oacute;venes y mayores. El autor considera que estos datos reflejan las consecuencias de un sistema que exige felicidad mientras genera malestar.
    </p><p class="article-text">
        Quienes no encajan en el ideal felicr&aacute;tico quedan simb&oacute;licamente fuera del sistema, seg&uacute;n Cambero. Asegura que estas personas pueden sufrir estigmatizaci&oacute;n y exclusi&oacute;n por no ajustarse a las expectativas sociales. Aun as&iacute;, defiende que existen v&iacute;as de resistencia civil, tanto en las calles como en las propias redes, mediante mensajes cr&iacute;ticos y desobedientes. Considera que la mayor&iacute;a social podr&iacute;a movilizarse para cuestionar los valores felicr&aacute;ticos y promover modelos alternativos m&aacute;s justos y humanizadores.
    </p><p class="article-text">
        <em>Felicracia. El imperio de la felicidad en Occidente</em> ha sido publicado por la editorial extreme&ntilde;a Editamas. El libro, de 180 p&aacute;ginas, incluye una portada minimalista dise&ntilde;ada por Daniel Cambero Rivero y Rub&eacute;n Cambero Gomato, que representa las &ldquo;p&iacute;ldoras de la felicidad&rdquo; bajo control de los poderes felicr&aacute;ticos. La obra concluye con un 'Manifiesto contra la felicracia' y se acompa&ntilde;a de una banda sonora original del compositor David &Aacute;lvarez Bueno, accesible mediante c&oacute;digos QR.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Moreno Quintanilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/santiago-cambero-felicidad-convertido-mandato-oculta-desigualdad-exclusion_1_13102782.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Apr 2026 08:32:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d54a60e6-eb66-4861-a97a-1eaf9b17750f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139609.jpg" length="296909" type="image/jpeg"/>
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      <media:title><![CDATA[Santiago Cambero: "La felicidad se ha convertido en un mandato que oculta desigualdad y exclusión"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Felicidad,Redes sociales,Sociología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando la tecnología entra sin llamar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/tecnologia-entra-llamar_132_13127668.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb9c88e0-affa-41fa-ac41-dcdb4483b486_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando la tecnología entra sin llamar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La demanda de cuidados continuará incrementándose y la tecnología está siendo, puede ser y será un elemento que tendrá una importancia considerable en la reconfiguración de la forma en que entenderemos y proporcionaremos los cuidados en el futuro más próximo"</p></div><p class="article-text">
        Tengo un amigo que piensa que hay ideas incompatibles y conceptos que se repelen, como pasa con algunos elementos qu&iacute;micos o lo que sucede cuando mezclamos el agua con el aceite. En el &aacute;mbito social, recientemente se ha celebrado la Semana Santa en pr&aacute;cticamente todos los pueblos de Espa&ntilde;a y hemos visto como conviven el sacrificio de la fe y el fervor de la religiosidad popular con el disfrute del turismo y la hosteler&iacute;a. Aparentemente son fen&oacute;menos contradictorios, pero vemos que no solo conviven, sino que se retroalimentan.
    </p><p class="article-text">
        Esta retroalimentaci&oacute;n debiera darse tambi&eacute;n entre &aacute;mbitos de actuaci&oacute;n aparentemente distantes como son la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica aplicada a la atenci&oacute;n de personas en situaci&oacute;n de dependencia y la dimensi&oacute;n &eacute;tica y humanizada de los cuidados. Sin embargo, en esta cuesti&oacute;n observo una confrontaci&oacute;n entre los defensores a ultranza del desarrollo tecnol&oacute;gico (tecn&oacute;filos) y los m&aacute;s absolutos detractores (tecnof&oacute;bicos) que ven en la tecnolog&iacute;a una amenaza para la calidad y calidez de los cuidados.
    </p><p class="article-text">
        La disputa no es nueva. Los antrop&oacute;logos han estudiado c&oacute;mo el proceso de hominizaci&oacute;n y el desarrollo evolutivo de la especie humana van muy ligados al desarrollo de instrumentos para hacerse la vida m&aacute;s f&aacute;cil. Hoy nadie pone en cuesti&oacute;n los descubrimientos y los avances del pasado, pero suele ser habitual que haya siempre resistencias y temores a la innovaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas la irrupci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a digital ha transformado silenciosamente muchos &aacute;mbitos de nuestra vida. Hoy el tel&eacute;fono m&oacute;vil nos est&aacute; cambiando, no solo la manera de comunicarnos, sino tal vez la forma de trabajar y de vivir. Pero es tambi&eacute;n Internet, la digitalizaci&oacute;n y la inteligencia artificial, que est&aacute;n cambiando la actividad laboral, permitiendo el teletrabajo y, por tanto, rompiendo las barreas geogr&aacute;ficas y favoreciendo fen&oacute;menos inversos a los que se produjeron en las revoluciones industriales anteriores que provocaron una concentraci&oacute;n del trabajo en torno a los grandes centros de producci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En regiones como Castilla-La Mancha, donde el envejecimiento demogr&aacute;fico, la dispersi&oacute;n territorial, la reducci&oacute;n del tama&ntilde;o y los apoyos de las familias y la creciente demanda de servicios asistenciales configuran un escenario complejo, es necesario plantearse que la llegada de la inteligencia artificial y de nuevas herramientas tecnol&oacute;gicas no es solo una posibilidad, sino una necesidad estrat&eacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Comparte nuestra regi&oacute;n problemas que no son exclusivos del territorio, sino que afectan a todo el pa&iacute;s y a buena parte del mundo occidental. Problemas que son fruto del &eacute;xito como sociedad, ya que el aumento del envejecimiento obedece fundamentalmente al alargamiento de la vida, pero esto conlleva un incremento de las situaciones de dependencia y una mayor demanda de cuidados sociosanitarios, que se concentran en las &uacute;ltimas fases de la vida. Sin embargo, tambi&eacute;n compartimos los problemas (cuya causa no puede atribuirse a ning&uacute;n &eacute;xito) de la reducci&oacute;n de la natalidad y la falta de profesionales para hacer frente a la creciente demanda de cuidados. 
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, las familias no podr&aacute;n afrontar esta actividad que han venido y vienen haciendo en silencio, sobre todo las mujeres, y con cierto sacrificio de esfuerzo y de conciliaci&oacute;n con su actividad laboral y familiar. 
    </p><p class="article-text">
        Nos enfrentamos ante uno de los grandes retos que tenemos como sociedad para los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, porque no estamos ante una nube pasajera: la demanda de cuidados continuar&aacute; increment&aacute;ndose y la tecnolog&iacute;a est&aacute; siendo, puede ser y ser&aacute; un elemento que tendr&aacute; una importancia considerable en la reconfiguraci&oacute;n de la forma en que entenderemos y proporcionaremos los cuidados en el futuro m&aacute;s pr&oacute;ximo.  
    </p><p class="article-text">
        Los dispositivos de teleasistencia avanzada, con sensores de movimientos, detectores de riesgos, recordatorios de medicaci&oacute;n, los asistentes de voz adaptados, los geolocalizadores y un concepto de atenci&oacute;n proactiva para reducir el sentimiento de soledad, pueden contribuir a mantener la autonom&iacute;a personal durante m&aacute;s tiempo en el entorno habitual de la persona.
    </p><p class="article-text">
        En Castilla-La Mancha, donde muchas personas mayores viven solas en entornos rurales, estas soluciones no solo aumentan la seguridad, sino que aportan tranquilidad a las familias que viven lejos y tambi&eacute;n pueden mejorar sus cuidados mediante la detecci&oacute;n preventiva de situaciones de riesgo para la salud o a trav&eacute;s de la propia telemedicina. Todo ello, junto con la digitalizaci&oacute;n de actividades interactivas y de los procesos asistenciales, puede evitar desplazamientos innecesarios y facilitar intervenciones tempranas.
    </p><p class="article-text">
        La teleasistencia avanzada, la monitorizaci&oacute;n remota y la telemedicina son y pueden ser una oportunidad para territorios extensos y poco poblados. Estos sistemas permiten que una persona mayor que vive en la Serran&iacute;a de Cuenca, en la Sierra de Alcaraz o en la Campana de Oropesa pueda recibir atenci&oacute;n y seguimiento evitando largos desplazamientos.
    </p><p class="article-text">
        La tecnolog&iacute;a no debe sustituir al acompa&ntilde;amiento personal ni al cuidador humano, sino que ha de servir de apoyo para hacer su trabajo y liberar tiempo de tareas autom&aacute;ticas y repetitivas o meramente administrativas, permitiendo que los profesionales se centren en lo que aporta valor: el trato directo, la amabilidad, la escucha, el acompa&ntilde;amiento y el apoyo emocional o terap&eacute;utico para personas con fragilidad o con deterioros cognitivos. En este sentido, el desarrollo de tecnolog&iacute;as adaptadas al sector de los cuidados puede convertirse en un yacimiento de innovaci&oacute;n productiva, generando empleo cualificado y favoreciendo la colaboraci&oacute;n entre empresas, universidades y centros de investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No todo puede ni debe ser automatizado y el mayor peligro es que la tecnolog&iacute;a sustituya (en lugar de apoyar) a la relaci&oacute;n humana.  Los cuidados son, sobre todo, un acto de acompa&ntilde;amiento emocional y de relaci&oacute;n humana, por lo tanto, cargados de una importante dimensi&oacute;n &eacute;tica. En este sentido, los dispositivos de apoyo deben ser adaptados, accesibles, manejables, amigables y con un dise&ntilde;o inclusivo. Es la tecnolog&iacute;a la que debe adaptarse a las personas m&aacute;s vulnerables y no al rev&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es importante evitar la desigualdad en el acceso, ya que existe el riesgo de crear un sistema de cuidados de dos categor&iacute;as: uno, con tecnolog&iacute;as adaptadas para quien puede pag&aacute;rselo, y otro para los que no disponen de los medios econ&oacute;micos necesarios. Este riesgo es especialmente alto en las zonas rurales, precisamente en aquellos lugares donde la tecnolog&iacute;a tiene un mayor valor estrat&eacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        El tema tiene sus complejidades t&eacute;cnicas y sociales, pero para que las tecnolog&iacute;as digitales y la IA sean aliadas reales del bienestar y la autonom&iacute;a personal es fundamental situar a la &eacute;tica en el centro. Las herramientas deben dise&ntilde;arse desde las necesidades y los usos de las personas, especialmente cuando estas son mayores o se encuentran en situaciones de soledad o dependencia. Deben servir para empoderar a la persona y no para condicionarla, primando siempre la libertad, el consentimiento y la opci&oacute;n de desconectarse a voluntad propia, porque la persona debe conservar el control de la tecnolog&iacute;a y no depender de ella.
    </p><p class="article-text">
        El dilema no es si debemos o no introducir tecnolog&iacute;a e inteligencia artificial en los cuidados o en la promoci&oacute;n de la autonom&iacute;a personal. Esto es ya una tendencia inevitable. El riesgo es que esta tecnolog&iacute;a pase a nuestras casas sin llamar a la puerta y sin haber analizado qu&eacute; modelo de cuidados queremos construir para el futuro. En todo caso, la clave est&aacute; en comprender que hablamos de personas, no de datos; de relaciones humanas y no de procesos. La tecnolog&iacute;a producir&aacute; bienestar si responde a las necesidades y demandas de quien la utiliza y si respeta sus valores &eacute;ticos, teniendo en cuenta las circunstancias y las preferencias de cada persona. Por esto, en el dise&ntilde;o de los productos y dispositivos tecnol&oacute;gicos, en sus funciones y en su aplicaci&oacute;n resulta obligado, una vez m&aacute;s, contar con quien los va a usar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Goyo Gómez Bolaños]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/tecnologia-entra-llamar_132_13127668.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 05:09:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando la tecnología entra sin llamar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Personas mayores,Cuidados familiares,Tecnología,Teleasistencia,Antropología,Sociología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los discursos de odio hacia las personas migrantes erosionan la democracia y nuestra propia humanidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/discursos-odio-personas-migrantes-erosionan-democracia-propia-humanidad_132_13114181.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd715b8b-08da-48f3-bd2b-7802327c7f37_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los discursos de odio hacia las personas migrantes erosionan la democracia y nuestra propia humanidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Toda esta construcción de mentiras, manipulaciones, y maldades cala mucho más de lo que pensamos, y silenciosamente va creando un peligroso imaginario. Peligroso para la democracia y para nosotros y nosotras mismas porque nos deshumaniza"</p><p class="subtitle">Todos los artículos del Blog 'Dialogando con la sociedad y las ciencias políticas'</p></div><p class="article-text">
        Que la historia se repite es el gran t&oacute;pico que, no por reiterado, es menos cierto. Cambia el contexto, cambian las v&iacute;ctimas y los poderes, los discursos y las ret&oacute;ricas, las herramientas y las armas, las mentiras y las verdades, los vencedores y los vencidos. Pero la maquinaria de poder se mantiene, siempre dispuesta a disfrazar sus privilegios de orden y progreso, a blindarse tras discursos de salvaci&oacute;n y seguridad, a convertir los intereses propios en supuestos intereses comunes, y a repetir, bajo nuevas banderas, las mismas viejas din&aacute;micas de dominaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El siglo XXI no es el siglo XX. Pero al igual que en la Europa anterior a la Segunda Guerra Mundial, hoy vivimos una crisis del capitalismo y de las instituciones democr&aacute;ticas incapaces de hacer frente a esta crisis. A comienzo del siglo XX eran las democracias liberales, hoy, el estado de bienestar, pero en ambos casos, una democracia debilitada cede espacio a actores que ofrecen alternativas y f&oacute;rmulas simples, f&aacute;ciles de digerir y que, muchas veces enmascaran, cuando no ocultan, las verdaderas din&aacute;micas de las crisis y los intereses de unos pocos, por encima del bien colectivo.
    </p><p class="article-text">
        De nuevo el empobrecimiento de la clase media, el aumento de la desigualdad, el auge de las pol&iacute;ticas expansionistas de grandes potencias, la incapacidad para integrar a la ciudadan&iacute;a en la vida pol&iacute;tica, la percepci&oacute;n de falta de legitimidad de las instituciones pol&iacute;ticas, la movilizaci&oacute;n emocional y el triunfo de narrativas simples y falsas, <em>ultra</em> individualistas y <em>ultra</em> nacionalistas son campo de cultivo de ret&oacute;ricas autoritarias y antidemocr&aacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Los paralelismos con el contexto europeo donde arraig&oacute; el fascismo son, cuanto menos, inquietantes. De todos ellos quiz&aacute; el m&aacute;s permeable y, que parece mentira que volvamos a aceptar, es la ret&oacute;rica que canaliza el malestar social hacia un &ldquo;afuera&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Volvemos a buscar un chivo expiatorio que cargue con las culpas de todo; el de otro sitio, de otra etnia, de otra raza, de otro país. Y, sobre todo, que desvíe la carga hacia las personas más vulnerables y que peor se pueden defender</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Reproducimos la historia y volvemos a buscar un chivo expiatorio que cargue con las culpas de todo; el de otro sitio, de otra etnia, de otra raza, de otro pa&iacute;s. Y, sobre todo, que desv&iacute;e la carga hacia las personas m&aacute;s vulnerables y que peor se pueden defender. Es m&aacute;s efectivo arremeter contra los de abajo que contra los de arriba.
    </p><p class="article-text">
        Los discursos criminalizadores de la migraci&oacute;n y las personas migrantes est&aacute;n calando peligrosamente y pudriendo los cimientos de una sociedad democr&aacute;tica y sana. La culpa de la violencia contra las mujeres, de los inmigrantes (no de una sociedad que sigue sin superar el patriarcado); la culpa de la criminalidad y la inseguridad, de los inmigrantes (y de paso, todos y todas tenemos m&aacute;s miedo y somos m&aacute;s sumisos y sumisas); la culpa del mal funcionamiento de los servicios p&uacute;blicos, de los inmigrantes (y no de la falta de financiaci&oacute;n y adem&aacute;s, legitimamos el negocio privado del bienestar); la crisis del Estado, de la falta de control de las fronteras (y as&iacute;, no exigimos responsabilidades y reformas estructurales) y quiz&aacute; la m&aacute;s digerible: la culpa del precio de la vivienda, de los inmigrantes.
    </p><p class="article-text">
        Toda esta construcci&oacute;n de mentiras, manipulaciones, y maldades cala mucho m&aacute;s de lo que pensamos, y silenciosamente va creando un peligroso imaginario. Peligroso para la democracia y para nosotros y nosotras mismas porque nos deshumaniza.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pienso sobre todo en los niños y las niñas, que están en pleno proceso de construcción de su identidad y entender el mundo que los rodea</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Nos hemos parado a pensar c&oacute;mo se sienten nuestros amigos y amigas, vecinos y vecinas, familiares, compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras de trabajo al vivir en una sociedad que les culpa de sus males? Pienso sobre todo en los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as, que est&aacute;n en pleno proceso de construcci&oacute;n de su identidad y entender el mundo que los rodea. En la crueldad de percibir que su origen, su idioma o sus costumbres son motivo de rechazo.
    </p><p class="article-text">
        Convivir con la sensaci&oacute;n de que t&uacute; o tu familia sois responsables de los problemas de la gente que te rodea, y sentir el odio de la comunidad donde has puesto las esperanzas de una vida mejor, desde luego, deber&iacute;a hacernos pensar la clase de pa&iacute;s y personas que queremos y debemos ser. 
    </p><p class="article-text">
        Cuidado con repetir la historia y sobre todo banalizar el mal; ser permeables a estos discursos y no combatirlos nos convierte en seres sin empat&iacute;a y en c&oacute;mplices de su &eacute;xito. 
    </p><p class="article-text">
        Las sociedades democr&aacute;ticas no se sostienen &uacute;nicamente sobre instituciones, sino tambi&eacute;n sobre la capacidad colectiva de reconocer al otro como igual en derechos y en humanidad. Ignorar o minimizar los discursos que criminalizan a quienes migran, empobrece nuestros fundamentos &eacute;ticos, erosiona nuestra propia cohesi&oacute;n social, y deteriora los fundamentos mismos de la convivencia democr&aacute;tica. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Silvia Avellaneda San Antonio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/discursos-odio-personas-migrantes-erosionan-democracia-propia-humanidad_132_13114181.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 03:50:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los discursos de odio hacia las personas migrantes erosionan la democracia y nuestra propia humanidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Migrantes,Democracia,Derechos Humanos,Delitos de odio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La radiografía de 10 años de cambios en la sociedad española: somos más pesimistas, cultos, laicos y feministas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/radiografia-10-anos-cambios-sociedad-espanola-pesimistas-cultos-laicos-feministas_1_13090969.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb930ddf-3a73-47e2-8637-46f7898af749_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La radiografía de 10 años de cambios en la sociedad española: somos más pesimistas, cultos, laicos y feministas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El CIS ha presentado ‘España 2025’, donde especialistas de la sociología, la política y la economía analizan los grandes cambios que ha experimentado la población en relación a factores tan variados como el trabajo, la igualdad de género, la secularización o las relaciones sexuales</p><p class="subtitle">Los nacimientos crecen por primera vez en una década aunque solo un 1%</p></div><p class="article-text">
        La sociedad espa&ntilde;ola se ha vuelto m&aacute;s pesimista, menos cat&oacute;lica, menos reproductiva y m&aacute;s reacia a emparejarse en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. No solo eso. En poco tiempo han cambiado aspectos como la forma de relacionarnos sexualmente y se han perdido las grandes mayor&iacute;as parlamentarias. El Centro de Investigaciones Sociol&oacute;gicas (CIS) ha publicado &lsquo;Espa&ntilde;a 2025&rsquo;, un amplio an&aacute;lisis realizado por 146 soci&oacute;logos, polit&oacute;logos y economistas en el que se desgrana qui&eacute;nes somos, c&oacute;mo hemos cambiado y qu&eacute; retos esperan en el futuro a los espa&ntilde;oles. Sus 3.337 p&aacute;ginas, divididas en cinco tomos, intentan responder as&iacute; a una pregunta clave, de la que nacen numeros&iacute;simas cuestiones m&aacute;s: &iquest;qu&eacute; es Espa&ntilde;a en este momento?
    </p><p class="article-text">
        El presidente del CIS, Jos&eacute; F&eacute;lix Tezanos, ha recalcado que las conclusiones se basan en 85 investigaciones emp&iacute;ricas realizadas por la instituci&oacute;n que dirige entre 2023 y 2025, de las cuales 27 han sido confeccionadas para esta obra. Atr&aacute;s quedan los informes FOESSA de los a&ntilde;os 60 y 70 que pretend&iacute;an mapear la sociedad del momento, pero tambi&eacute;n la inexistencia de mujeres en su elaboraci&oacute;n: sobre ellas recae ahora el 43% de la autor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es la obra m&aacute;s completa y m&aacute;s amplia realizada hasta la fecha. Ning&uacute;n pa&iacute;s ha publicado algo as&iacute;, de tal envergadura, que revela la situaci&oacute;n de la sociedad&rdquo;, ha anunciado con cierto orgullo el mismo Tezanos. No es lo &uacute;nico que separa a Espa&ntilde;a de los dem&aacute;s pa&iacute;ses europeos. &ldquo;La sociedad espa&ntilde;ola es la que m&aacute;s cambios ha sufrido en los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os. Es un pa&iacute;s en movimiento y cambio constante&rdquo;, ha a&ntilde;adido el presidente del CIS.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los últimos acontecimientos han creado en una generación muchas expectativas luego transformadas en frustraciones. Somos demasiado escépticos e hipercríticos sobre acontecimientos de la realidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lejos de los bar&oacute;metros sobre intenci&oacute;n de voto por los que se conoce mayoritariamente a este Centro adscrito al Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, &lsquo;Espa&ntilde;a 2025&rsquo; tiene en cuenta la transformaci&oacute;n tan profunda que el pa&iacute;s ha vivido las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Eso la ha llevado a ser una poblaci&oacute;n pesimista. &ldquo;Los &uacute;ltimos acontecimientos han creado en una generaci&oacute;n muchas expectativas luego transformadas en frustraciones. Somos demasiado esc&eacute;pticos e hipercr&iacute;ticos sobre acontecimientos de la realidad&rdquo;, ha recalcado el eminente soci&oacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        No es su opini&oacute;n, sino hechos. A grandes rasgos, en torno al 66% de los encuestados en cada bar&oacute;metro del CIS responde que les va bien o muy bien. Sin embargo, la cifra no var&iacute;a al responder que mala o muy mala cuando se les pregunta cu&aacute;l es la situaci&oacute;n econ&oacute;mica de Espa&ntilde;a. &ldquo;Esto estad&iacute;sticamente es imposible. Todav&iacute;a nos preguntamos de d&oacute;nde viene ese pesimismo interpretativo&rdquo;, ha apuntado el presidente de la instituci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Menos cat&oacute;licos, m&aacute;s igualitarios y m&aacute;s viejos</h2><p class="article-text">
        La secularizaci&oacute;n de la sociedad es un fen&oacute;meno que tambi&eacute;n ha variado, y aumentado, en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os. Si hace d&eacute;cadas dos tercios de la poblaci&oacute;n aseguraba ser cat&oacute;lica practicante, el dato ha disminuido al 18,4%. En concreto, el porcentaje en los menores de 30 a&ntilde;os se reduce al 8%.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El papel de la mujer en la sociedad es otro de los aspectos en los que ahonda &lsquo;Espa&ntilde;a 2025&rsquo;, obra que contin&uacute;a la iniciativa que vio la luz hace una d&eacute;cada con &lsquo;Espa&ntilde;a 2015&rsquo;. En este sentido, los expertos han estudiado c&oacute;mo en un ciclo hist&oacute;rico corto Espa&ntilde;a ha pasado de ser &ldquo;un pa&iacute;s enormemente machista, incluso a nivel legal, a estar a la vanguardia de las conquistas del feminismo&rdquo;, ha subrayado Tezanos.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el hecho de que la sociedad espa&ntilde;ola sea cada vez m&aacute;s vieja debido a la elevaci&oacute;n de la edad media de vida, que alcanza los 85 a&ntilde;os, se debe a las condiciones clim&aacute;ticas, la calidad de la dieta mediterr&aacute;nea y la sanidad p&uacute;blica. As&iacute; lo ha confirmado el presiente del CIS antes de incidir en que la poblaci&oacute;n se casa menos y alcanza una de las tasas de natalidad m&aacute;s bajas del mundo.
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            <br>
<iframe title="Así han disminuido los nacimientos en los últimos años" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-U4aA3" src="https://datawrapper.dwcdn.net/U4aA3/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="619" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}});</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        El primer tomo de la colecci&oacute;n, llamado &lsquo;Estructura social&rsquo; y en el que se ofrece una panor&aacute;mica de los grandes procesos que est&aacute;n reconfigurando la sociedad espa&ntilde;ola en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, analiza la realidad del Estado de bienestar. Se constata que en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas se ha producido un &ldquo;aumento importante de derechos y servicios&rdquo;, pero estos conviven con desigualdades arraigadas en &aacute;mbitos clave como la salud, la discapacidad, la vivienda o la protecci&oacute;n social. Por otra parte, la ciudadan&iacute;a apoya en su mayor&iacute;a la intervenci&oacute;n p&uacute;blica. As&iacute;, se apunta a la necesidad de reequilibrar responsabilidades entre Estado, mercado, hogares y tercer sector para garantizar la cohesi&oacute;n social.
    </p><h2 class="article-text">Fracaso continuo del centro pol&iacute;tico en Espa&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        Tezanos ha resumido a la sociedad espa&ntilde;ola como una poblaci&oacute;n m&aacute;s culta, m&aacute;s viajera, m&aacute;s abierta y disfrutona, m&aacute;s igualitaria y laica. Por el contrario, la misma sociedad se enfrenta a una din&aacute;mica que apunta a problemas con el desempleo, familias cada vez m&aacute;s reducidas y una complejidad pol&iacute;tica en la que resulta m&aacute;s complicado alcanzar mayor&iacute;as parlamentarias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Europa ya no existen las grandes mayor&iacute;as, ni siquiera en Reino Unido y Francia con sistemas mayoritarios. Tambi&eacute;n, todav&iacute;a por razones a determinar, en Espa&ntilde;a ha fracasado sistem&aacute;ticamente el centrismo&rdquo;, ha precisado el presidente del CIS, quien ha aclarado que, seg&uacute;n las encuestas, un tercio de la poblaci&oacute;n se sit&uacute;a en el centro del tablero pol&iacute;tico. &ldquo;Este misterio hay que descifrarlo. Es parte de la din&aacute;mica de la sociedad espa&ntilde;ola que condiciona el devenir pol&iacute;tico de la propia poblaci&oacute;n&rdquo;, ha a&ntilde;adido. Es en el cuarto tomo, &lsquo;Poder, pol&iacute;tica y sociedad&rsquo;, donde los expertos esclarecen que se percibe una creciente volatilidad del voto, una mayor fragmentaci&oacute;n del sistema de partidos y el peso creciente de emociones, identidades y clivajes culturales en la conducta pol&iacute;tica.
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                El presidente del CIS, José Félix Tezanos, durante la presentación. EFE/ Rodrigo Jiménez                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Falta de mujeres ingenieras y en la primera l&iacute;nea p&uacute;blica</h2><p class="article-text">
        Constanza Tob&iacute;o, catedr&aacute;tica de Sociolog&iacute;a en la Universidad Carlos III de Madrid (C3M) y editora del extenso an&aacute;lisis junto a Tezanos, se ha detenido a explicar c&oacute;mo ha evolucionado la brecha de g&eacute;nero en Espa&ntilde;a, que se sigue cerrando. Mientras casi es inexistente en relaci&oacute;n a la educaci&oacute;n y formaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a, todav&iacute;a persisten algunas diferencias en el &aacute;mbito ingenieril. &ldquo;Es un tipo de estudios que se resiste a la igualdad. Estamos en el 25% de mujeres estudiantes de ingenier&iacute;a desde hace 25 a&ntilde;os y el dato no ha mejorado mucho&rdquo;, ha comentado la tambi&eacute;n Premio Nacional de Sociolog&iacute;a y Ciencia Pol&iacute;tica en 2021.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito de la ocupaci&oacute;n laboral, la brecha s&iacute; ha disminuido con el paso del tiempo, a pesar de que hay ciertos trabajos todav&iacute;a altamente segregados entre empleos feminizados y masculinizados. En este sentido, el tercer volumen, titulado &lsquo;Estructura econ&oacute;mica y desigualdades&rsquo;, recoge que el empleo es el eje central de integraci&oacute;n social y, al mismo tiempo, el principal generador de desigualdad.
    </p><p class="article-text">
        Desde la perspectiva de la participaci&oacute;n de las mujeres en la vida pol&iacute;tica, el mundo p&uacute;blico, los avances no son &oacute;bice para reconocer que todav&iacute;a queda camino por recorrer. &ldquo;Faltan las primeras posiciones. Hay muchas concejalas, diputadas y ministras, pero pocas presidentas y alcaldesas&rdquo;, ha sostenido Tob&iacute;o.
    </p><h2 class="article-text">Sexo fuera de la pareja</h2><p class="article-text">
        La familia como instituci&oacute;n es otro de los grandes pilares de la sociedad que se ha enfrentado a unos cambios un tanto impensables para las generaciones predecesoras. Por ejemplo, ha aumentado significativamente la aceptaci&oacute;n de relaciones sexuales fuera de la pareja entre la poblaci&oacute;n mayor de 50 a&ntilde;os, que alcanza la mitad de los encuestados. &ldquo;Es otro concepto de pareja que, curiosamente, no impide que el amor rom&aacute;ntico, el que pensamos que es para toda la vida, siga siendo algo deseable&rdquo;, ha apuntillado la experta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Parece que gran parte del mundo que conocíamos, convertido ahora en sociedades menos estructuradas, se diluye</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta apertura te&oacute;rica se refleja en una modificaci&oacute;n de las relaciones sexuales de los individuos. Hace 30 a&ntilde;os, m&aacute;s de la mitad de la poblaci&oacute;n tan solo hab&iacute;a mantenido relaciones de este tipo con una persona, dato que hoy en d&iacute;a ha descendido hasta el 23%. Al mismo tiempo, las personas m&aacute;s promiscuas, que aseguran haber mantenido relaciones con m&aacute;s de diez personas, tan solo era el 9% hace tres d&eacute;cadas, y ahora alcanza el 23%.
    </p><p class="article-text">
        A nivel personal y a modo de s&iacute;ntesis, Tezanos ha exclamado que la sociedad espa&ntilde;ola actual es una sociedad en transici&oacute;n de la que desconocemos hacia d&oacute;nde se dirige. Lo vemos en los j&oacute;venes, ha abundado el soci&oacute;logo, que enfrentan situaciones de crisis perpetuas en las que sus ingresos no son suficientes para poder adquirir una vivienda, ni establecer en ocasiones las relaciones familiares deseadas, sin un gran atisbo de continuidad en sus proyectos de futuro. &ldquo;Parece que gran parte del mundo que conoc&iacute;amos, convertido ahora en sociedades menos estructuradas, se diluye. Es como si intentamos coger el agua con las manos&rdquo;, ha comparado el presidente del CIS.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/radiografia-10-anos-cambios-sociedad-espanola-pesimistas-cultos-laicos-feministas_1_13090969.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2026 21:39:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La radiografía de 10 años de cambios en la sociedad española: somos más pesimistas, cultos, laicos y feministas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,CIS - Centro de Investigaciones Sociológicas,José Félix Tezanos,Feminismo,Economía,Natalidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Investigar con y para la infancia y la adolescencia: nace la RIyA-UCLM]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/en-clave-de-infancia-y-adolescencia/investigar-infancia-adolescencia-nace-riya-uclm_132_13089174.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d05cb4b8-3e06-4a6b-9520-aa6bbe684eba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Investigar con y para la infancia y la adolescencia: nace la RIyA-UCLM"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La nueva Red de Investigación en Infancia y Adolescencia de la UCLM reúne a expertos de distintas disciplinas para repensar cómo se estudia la infancia y la adolescencia y acercar el conocimiento científico a la sociedad. Este espacio nace en colaboración con elDiario.es Castilla-La Mancha</p></div><p class="article-text">
        El 20 de noviembre de 2025 se present&oacute; <a href="https://www.uclm.es/misiones/culturadeporte/compromisosocial/riya" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Red de Investigaci&oacute;n en Infancia y Adolescencia de la Universidad de Castilla-La Mancha (RIyA-UCLM)</a>, un espacio de colaboraci&oacute;n interdisciplinar que re&uacute;ne al personal investigador de la UCLM interesado en el estudio de la infancia y la adolescencia.
    </p><p class="article-text">
        La UCLM cuenta con un n&uacute;mero considerable de investigadores que, repartidos en sus diferentes campus, desarrollan sus l&iacute;neas de trabajo en este &aacute;mbito. Desde diversas &aacute;reas de conocimiento, la universidad regional est&aacute; generando avances cient&iacute;ficos en aspectos relacionados con la educaci&oacute;n, la salud, la tecnolog&iacute;a, el bienestar emocional o el entorno en el que se desarrollan ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes. 
    </p><p class="article-text">
        Todo ello supone un valor indiscutible para la sociedad castellano-manchega, ya que estos hallazgos se traducen en innovaciones educativas, mejoras en tratamientos e intervenciones y orientan las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas dirigidas a la infancia y la adolescencia. Se trata, por tanto, de una producci&oacute;n cient&iacute;fica de gran relevancia social. Si hay un grupo de poblaci&oacute;n con el que la sociedad no deber&iacute;a escatimar recursos y apoyos, es, sin duda, la infancia y la juventud. Ellos y ellas son nuestro futuro y el objetivo debe ser trabajar y avanzar m&aacute;s en la generaci&oacute;n de conocimiento.
    </p><p class="article-text">
        Para que ello sea posible se necesita una buena inversi&oacute;n en I+D+i y que la agenda cient&iacute;fica priorice los temas que afectan a los ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes. De hecho, esto deber&iacute;a ser una cuesti&oacute;n de Estado; pero, m&aacute;s all&aacute; de las acciones concretas que se adopten a nivel pol&iacute;tico, la comunidad cient&iacute;fica tambi&eacute;n puede impulsar mejoras en este &aacute;mbito mediante acciones propias. Entre ellas, destaca el fomento de la colaboraci&oacute;n y el trabajo interdisciplinar, haciendo realidad la idea de que &ldquo;juntos somos m&aacute;s fuertes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con esta visi&oacute;n nace la RIyA-UCLM: generar espacios en los que el personal investigador pueda compartir los desaf&iacute;os que implica investigar sobre y con infancia y adolescencia. Investigar en este &aacute;mbito presenta retos espec&iacute;ficos. La mirada adulta y cient&iacute;fica introduce sesgos que pueden dificultar la interpretaci&oacute;n de los resultados y limitar la participaci&oacute;n real de ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes y esto nos preocupa mucho como cient&iacute;ficos. Como tambi&eacute;n nos inquietan los desaf&iacute;os &eacute;ticos que implica trabajar con la infancia y la adolescencia por la desigualdad en la relaci&oacute;n entre investigadores y participantes.
    </p><p class="article-text">
        Para afrontar estos retos, la RIyA-UCLM ha puesto en marcha diversos grupos de trabajo. Uno de ellos se centra en las metodolog&iacute;as participativas y persigue la promoci&oacute;n de una forma de hacer ciencia no solo sobre la infancia y la adolescencia, sino con ellas, incorporando su voz en el dise&ntilde;o de las investigaciones, la interpretaci&oacute;n de los resultados y la difusi&oacute;n del conocimiento. Otro grupo se orienta a la elaboraci&oacute;n de gu&iacute;as de buenas pr&aacute;cticas que garanticen la &eacute;tica en las investigaciones desarrolladas en este &aacute;mbito.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, la red aspira a fortalecer la transferencia de conocimiento hacia las administraciones p&uacute;blicas y las entidades sociales que trabajan con la infancia y la adolescencia. La comunidad cient&iacute;fica tiene la responsabilidad de compartir su conocimiento para contribuir a la mejora de la pr&aacute;ctica profesional. Esto se traduce en mejorar programas educativos, orientar intervenciones sociales y sanitarias y ayudar a dise&ntilde;ar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas m&aacute;s ajustadas a la realidad de la infancia y la adolescencia. Este acercamiento pretende tambi&eacute;n generar espacios de di&aacute;logo que permitan definir conjuntamente la agenda de investigaci&oacute;n m&aacute;s necesaria. 
    </p><h2 class="article-text">Dise&ntilde;ar una estrategia, transferir conocimiento y divulgar</h2><p class="article-text">
        En este sentido, la RIyA-UCLM ha iniciado ya un diagn&oacute;stico del ecosistema de instituciones p&uacute;blicas y privadas de la regi&oacute;n para dise&ntilde;ar una estrategia de colaboraci&oacute;n extensa que llegue a todos los que realizan un trabajo significativo con la infancia y la adolescencia en Castilla-La Mancha.
    </p><p class="article-text">
        Junto a la transferencia de conocimiento, la divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica constituye otra de las misiones fundamentales de la universidad. En un contexto marcado por la desinformaci&oacute;n, resulta imprescindible ofrecer conocimiento riguroso en formatos accesibles que puedan llegar a la ciudadan&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Con este prop&oacute;sito, la RIyA-UCLM ha creado un grupo de trabajo espec&iacute;fico para fomentar la divulgaci&oacute;n en este &aacute;mbito. Por ello, desde aqu&iacute; queremos agradecer el espacio que <strong>elDiario.es Castilla-La Mancha</strong> ha cedido a la RIyA-UCLM. A trav&eacute;s de esta colaboraci&oacute;n, cada mes se abordar&aacute;n temas clave relacionados con la infancia y la adolescencia desde una perspectiva cient&iacute;fica, pero con un lenguaje accesible, con el objetivo de acercar el conocimiento a la ciudadan&iacute;a y contribuir a un debate p&uacute;blico mejor informado.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, esta red no puede dejar de lado la labor formativa que corresponde a la universidad como espacio de educaci&oacute;n superior. A trav&eacute;s de distintos grupos de trabajo se coordinar&aacute;n acciones dirigidas tanto a profesionales como a la propia infancia, optimizando recursos y ampliando su alcance. Asimismo, se est&aacute;n revisando las titulaciones para garantizar que los egresados de la UCLM cuenten con una formaci&oacute;n s&oacute;lida en los derechos de ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes, contribuyendo as&iacute; a formar profesionales m&aacute;s preparados y comprometidos con su bienestar.
    </p><p class="article-text">
        Se trata por tanto de un proyecto ambicioso, pero cargado de ilusi&oacute;n de aquellos que han considerado prioritario centrar su carrera cient&iacute;fica en el desarrollo de los derechos y del bienestar de la infancia y la adolescencia y que con este espacio de colaboraci&oacute;n reafirman su inter&eacute;s en ofrecer la mejor calidad del conocimiento cient&iacute;fico producido en nuestra universidad regional.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Fernández Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/en-clave-de-infancia-y-adolescencia/investigar-infancia-adolescencia-nace-riya-uclm_132_13089174.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2026 08:38:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Investigar con y para la infancia y la adolescencia: nace la RIyA-UCLM]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d05cb4b8-3e06-4a6b-9520-aa6bbe684eba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Infancia,Adolescentes,Jóvenes,Universidad de Castilla-La Mancha,Pedagogía,Educación,Sociología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cincuenta años de  'El desencanto': el retrato doméstico de una transición]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/cincuenta-anos-desencanto-retrato-domestico-transicion_132_13073039.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bcf4e635-d310-47a4-8c51-5fac157a2ca3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cincuenta años de  &#039;El desencanto&#039;: el retrato doméstico de una transición"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Volver hoy a esta obra no solo es un ejercicio de nostalgia cinéfila, la película nos recuerda que toda sociedad vive entre el recuerdo de lo que fue y el optimismo delirante de lo que cree poder llegar a ser"</p><p class="subtitle">La edad del porvenir</p></div><p class="article-text">
        Cincuenta a&ntilde;os despu&eacute;s de su estreno, <em>El desencanto</em> sigue incomodando. No porque haya envejecido mal &mdash;al contrario&mdash;, sino porque contin&uacute;a echando sal a una herida todav&iacute;a supurante que no termina de cicatrizar. La pel&iacute;cula de Jaime Ch&aacute;varri no es s&oacute;lo el retrato de una familia literaria en ruinas; es la representaci&oacute;n &iacute;ntima de una sociedad que comienza a mirarse sin complejos.
    </p><p class="article-text">
        En 1976, Espa&ntilde;a estaba aprendiendo a hablar en voz alta. El franquismo obten&iacute;a su certificado de defunci&oacute;n, pero sus h&aacute;bitos culturales segu&iacute;an presidiendo la mesa camilla. Y en aquella casa de la calle de Leoncio N&uacute;&ntilde;ez, en Astorga, bajo la sombra persistente de Leopoldo Panero, se escenificaba algo m&aacute;s que una conversaci&oacute;n dom&eacute;stica: la lenta decadencia de una figura paterna que hab&iacute;a organizado durante d&eacute;cadas el orden dom&eacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        El soci&oacute;logo espa&ntilde;ol, Amando de Miguel en libros como <em>La familia espa&ntilde;ola</em> o <em>Manual de estructura social de Espa&ntilde;a,</em> estudi&oacute; la transformaci&oacute;n de la familia espa&ntilde;ola durante el tardofranquismo y la Transici&oacute;n. Se&ntilde;al&oacute; c&oacute;mo el modelo patriarcal, r&iacute;gido y jer&aacute;rquico, empezaba a erosionarse no tanto por decreto pol&iacute;tico, sino como por un cambio cultural. La autoridad dejaba de ser incuestionable, y la obediencia entraba en v&iacute;as de negociaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <em>El desencanto</em> podr&iacute;a leerse, en cierto modo, como la traducci&oacute;n cinematogr&aacute;fica de esa transformaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El padre, fallecido pero omnipresente, no aparece nunca y, sin embargo, ocupa cada plano. No es solo un progenitor; es el s&iacute;mbolo del orden establecido. La familia Panero encarna, a priori, el modelo que De Miguel describ&iacute;a en sus estudios: padre proveedor, madre mediadora, hijos socializados en la disciplina y la expectativa de la estirpe.
    </p><p class="article-text">
        Felicidad Blanc, nacida para viuda, 'ni&ntilde;a bien' del Madrid de posguerra, representa la transici&oacute;n entre dos mundos. Con sobresaliente en educaci&oacute;n c&iacute;vica y social, sostiene la memoria del marido con una mezcla de lealtad y cansancio &iacute;ntimo. De Miguel habl&oacute; en varias ocasiones del papel silencioso de las mujeres en el sostenimiento del orden familiar franquista: administradoras del afecto, guardianas del prestigio dom&eacute;stico. Cargada de resignaci&oacute;n, parece sostener un decorado que irremediablemente se cae a trozos. Su voz no es solo conservadora; es melanc&oacute;lica. Y esa melancol&iacute;a dice mucho sobre el precio &iacute;ntimo de la estabilidad social, &eacute;se que se factura en privado bajo el concepto de: fracaso como madre seg&uacute;n los par&aacute;metros sociales interiorizados.
    </p><p class="article-text">
        Los hijos son otra cosa. Mientras sus hermanos -Juan Luis Panero y Leopoldo Mar&iacute;a Panero- ajustan cuentas con el padre desde la poes&iacute;a o la pulsi&oacute;n kerouaquiana, Michi parece elegir la distancia socarrona, como si la vida fuera una sobremesa inacabable entre humo de tabaco y vasos de doble V. &Iacute;dolo de snobs y tarambanas, asistimos al nacimiento de una peculiar rockstar premovida madrile&ntilde;a: un dandi desva&iacute;do que, lejos de aceptar el destino de poeta oficial de la familia, decide convertir su propia pachorra en una forma de estilo. A trav&eacute;s de una elegante apolog&iacute;a de la holgazaner&iacute;a, sabotea las expectativas que la dinast&iacute;a Panero hab&iacute;a depositado en &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Brillante interpretaci&oacute;n de s&iacute; mismos, en un campo de batalla que va m&aacute;s all&aacute; de lo afectivo. Con el &iacute;ndice y coraz&oacute;n te&ntilde;idos de alquitr&aacute;n, cada miembro de la familia construye su propio relato. No se alcanza una verdad compartida. Tres estrategias frente a una misma herencia gen&eacute;tica. Tres formas de gestionar lo que Amando De Miguel llamar&iacute;a el tr&aacute;nsito de una sociedad de obediencia a una sociedad de expresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La conversaci&oacute;n est&aacute; atravesada por la nostalgia de las vidas no vividas
    </p><p class="article-text">
        En <em>Los espa&ntilde;oles: sociolog&iacute;a de la vida cotidiana</em>, De Miguel subrayaba que el cambio social en Espa&ntilde;a no fue &uacute;nicamente institucional. Fue dom&eacute;stico. Se produjo en la manera de relacionarse padres e hijos, en la redefinici&oacute;n del papel femenino, en la progresiva privatizaci&oacute;n del conflicto moral.
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os setenta, la familia espa&ntilde;ola deja de ser una instituci&oacute;n herm&eacute;tica para convertirse en un espacio de negociaci&oacute;n colectiva. El desencanto captura ese instante exacto. No se trata de aceptar el relato del padre; se trata de ponerlo en cuesti&oacute;n y de reescribirlo sin la mordaza autoritaria.
    </p><p class="article-text">
        La familia Panero encarna tambi&eacute;n una &eacute;lite cultural estrechamente ligada al franquismo. No estamos ante una familia cualquiera, sino ante una alcurnia literaria que recibi&oacute; reconocimiento oficial y prestigio social.
    </p><p class="article-text">
        Amando de Miguel reflexion&oacute; sobre los v&iacute;nculos entre cultura y poder en Espa&ntilde;a, sobre c&oacute;mo determinadas &eacute;lites se forjaron bajo el amparo del r&eacute;gimen y luego tuvieron que redefinirse en democracia.
    </p><p class="article-text">
        La decadencia no se limita aqu&iacute; a lo econ&oacute;mico o a lo simb&oacute;lico; es, sobre todo, una decadencia moral que viene a predecir el macabro futuro de sus descendientes.
    </p><p class="article-text">
        La grandeza del documental de Jaime Ch&aacute;varri consiste en no intervenir demasiado. La c&aacute;mara escucha. No juzga. No sentencia. Deja que la familia se explique &mdash;o se exponga&mdash; sola. Y ah&iacute; reside su verdadera fuerza. Porque lo que parece una conversaci&oacute;n dom&eacute;stica termina siendo un ajuste de cuentas literario en medio de un caos discursivo.
    </p><p class="article-text">
        Entrar en <em>El desencanto</em> es f&aacute;cil. Salir, no tanto. Lo que all&iacute; ocurri&oacute; &mdash;o lo que creemos que ocurri&oacute;&mdash; desborda lo estrictamente emocional: es como intentar volver a la habitaci&oacute;n donde fuiste ni&ntilde;o. Sabes que algo de consuelo encontrar&aacute;s en ese regreso, pero tambi&eacute;n que cada objeto removido traer&aacute; consigo una melancol&iacute;a que aprieta en la garganta y se instala en el est&oacute;mago.
    </p><p class="article-text">
        Hay en sus personajes una atracci&oacute;n dif&iacute;cil de explicar. No es tanto el contenido, sino la escenificaci&oacute;n. La cadencia, la iron&iacute;a, el susurro expectorado en la faringe, la herida apenas disimulada. Sus palabras escuecen porque est&aacute;n cargadas de un silencio monocrom&aacute;tico, espeso, que lo invade todo y termina obligando al espectador a absorber, casi f&iacute;sicamente, la intensidad de lo que ocurre. Tal vez por eso los personajes parecen moverse en una frontera incierta entre la lucidez y una suerte de delirium tremens emocional.
    </p><p class="article-text">
        La piedra exterior de Astorga, fr&iacute;a y compacta, parece haber penetrado en el interior de la vivienda que se convierte en un confesionario forrado de maragata y pizarra. Las paredes desprenden el olor a tiempo retenido.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la conversaci&oacute;n se apaga y la pel&iacute;cula se acerca a su final, queda la sensaci&oacute;n de haber asistido a algo irrepetible. La c&aacute;mara ha capturado un momento en el que la intimidad familiar y la historia colectiva se cruzan sin mediaciones, sin filtros, con una honradez que hoy resulta casi impensable.
    </p><p class="article-text">
        Volver hoy a <em>El desencanto</em> no solo es un ejercicio de nostalgia cin&eacute;fila, la pel&iacute;cula nos recuerda que toda sociedad vive entre el recuerdo de lo que fue y el optimismo delirante de lo que cree poder llegar a ser.
    </p><p class="article-text">
        Hoy la calle Leoncio N&uacute;&ntilde;ez se llama calle Panero y en el n&uacute;mero 5 sobrevive algo parecido a un set muse&iacute;stico donde todo parece seguir en su sitio, como si el tiempo hubiera decidido tomarse un descanso. Quienes vimos por primera vez <em>El desencanto</em> y sentimos que el documental nos volaba la cabeza solemos reconocernos, como si form&aacute;ramos parte de una discreta logia sentimental. Basta con que alguien pronuncie el apellido Panero para que la conversaci&oacute;n se incline inevitablemente hacia Astorga, hacia aquella casa y hacia aquel extra&ntilde;o milagro cinematogr&aacute;fico. Entonces, como le ocurr&iacute;a a Michi, estiramos las sobremesas con una mezcla de iron&iacute;a y melancol&iacute;a, encadenando soliloquios sobre la nostalgia de esas vidas no vividas, mientras el eco de aquella conversaci&oacute;n familiar &mdash;mitad tragedia, mitad comedia&mdash; sigue resonando, medio siglo despu&eacute;s, en alg&uacute;n rinc&oacute;n obstinado de la memoria cultural espa&ntilde;ola.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Mora de Marcos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/cincuenta-anos-desencanto-retrato-domestico-transicion_132_13073039.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Mar 2026 17:19:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cincuenta años de  'El desencanto': el retrato doméstico de una transición]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Películas,Transición española,Astorga,Sociología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Habermas o el límite del consenso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/habermas-limite-consenso_129_13069434.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9bd72b0d-e91b-416f-b576-ccdc407c061a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Habermas o el límite del consenso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En tiempos de polarización, ruido y descalificación permanente, es comprensible que muchos sigan viendo en Jürgen Habermas a uno de los grandes defensores de la razón pública. Su apuesta por la racionalidad comunicativa, por la fuerza del mejor argumento y por una ética del discurso capaz de sostener la convivencia democrática conserva una indudable nobleza</p><p class="subtitle">Muere el filósofo alemán Jürgen Habermas a los 96 años</p></div><p class="article-text">
        Frente al cinismo, frente al dogmatismo y frente a la pura imposici&oacute;n del poder, Habermas sigue record&aacute;ndonos algo esencial: que las normas no deber&iacute;an imponerse sin justificaci&oacute;n y que toda sociedad decente necesita espacios de deliberaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero el reconocimiento no obliga a la adhesi&oacute;n completa. Y quiz&aacute; uno de los problemas de cierta recepci&oacute;n contempor&aacute;nea de J&uuml;rgen Habermas es precisamente ese: haber convertido una aportaci&oacute;n importante en una especie de horizonte &uacute;ltimo de la cr&iacute;tica. Como si la legitimidad procedimental agotara la cuesti&oacute;n de la verdad. Como si la validez p&uacute;blica equivaliera, sin resto, a la justicia. Como si la persona pudiera comprenderse suficientemente desde su capacidad de participar en procesos de argumentaci&oacute;n racional.
    </p><p class="article-text">
        Habermas quiso corregir la deriva sombr&iacute;a de la primera Escuela de Frankfurt. Tras Adorno y Horkheimer, cuya cr&iacute;tica de la raz&oacute;n moderna acab&oacute; bordeando a veces el callej&oacute;n sin salida de una negatividad sin reconciliaci&oacute;n, Habermas trat&oacute; de reconstruir un fundamento normativo para la vida com&uacute;n. Su proyecto aspiraba a salvar la Ilustraci&oacute;n de sus propias ruinas: no abandonar la raz&oacute;n, sino purificarla; no renunciar a la modernidad, sino dotarla de una base comunicativa y no instrumental.
    </p><p class="article-text">
        Pero el procedimiento no basta. El di&aacute;logo no lo funda todo. El consenso racional es deseable, incluso necesario, pero no crea por s&iacute; mismo la verdad moral. Tampoco funda la dignidad de la persona. Como mucho, puede ayudar a reconocerlas, protegerlas o articularlas jur&iacute;dicamente. Pero la persona vale antes de que una comunidad la valide discursivamente. Vale antes del acuerdo, antes de la deliberaci&oacute;n, antes incluso del reconocimiento social.
    </p><p class="article-text">
        Esa es, para m&iacute;, la insuficiencia de fondo del planteamiento habermasiano: su tendencia a situar el n&uacute;cleo de la legitimidad en condiciones ideales de discurso, como si lo humano pudiera comparecer &iacute;ntegramente ante el tribunal de la argumentaci&oacute;n. Pero la vida moral real est&aacute; hecha tambi&eacute;n de fragilidad, de conciencia, de responsabilidad silenciosa, de afectos, de historia, de lealtades, de heridas y de deberes que no nacen del consenso, aunque puedan ser despu&eacute;s razonados y compartidos. Dicho de otra manera: no todo lo verdadero depende de poder ser formalizado en un procedimiento de justificaci&oacute;n intersubjetiva.
    </p><p class="article-text">
        Este no es un reproche irracionalista. Al contrario. Es una advertencia contra la reducci&oacute;n de la raz&oacute;n a su dimensi&oacute;n discursiva. La raz&oacute;n humana no s&oacute;lo argumenta: tambi&eacute;n contempla, intuye, reconoce, se conmueve, se obliga y responde. Cuando estas dimensiones desaparecen del centro de la filosof&iacute;a moral, la persona corre el riesgo de quedar adelgazada. Sigue siendo sujeto de derechos, s&iacute;, pero cada vez menos, alguien irreductible y cada vez m&aacute;s un participante abstracto en un intercambio de razones.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez por eso nunca me ha convencido del todo la evoluci&oacute;n que, en este punto, tom&oacute; la herencia frankfurtiana. Habermas quiso rescatarla del pesimismo, pero en esa operaci&oacute;n la cr&iacute;tica perdi&oacute; parte de su espesor antropol&oacute;gico. La vida humana no se deja encerrar del todo ni en la t&eacute;cnica, ni en el sistema, ni tampoco en el procedimiento. No se trata de desechar a Habermas. Ser&iacute;a injusto e intelectualmente pobre. Se trata de situarlo. De agradecer lo que aporta sin olvidar lo que deja fuera. De admitir que su filosof&iacute;a resulta imprescindible para pensar la esfera p&uacute;blica, pero insuficiente para fundar una antropolog&iacute;a moral completa. Nos ayuda a entender c&oacute;mo debemos discutir; no termina de decirnos qui&eacute;n es, en toda su profundidad, ese alguien que discute.
    </p><p class="article-text">
        Importa porque una democracia no vive s&oacute;lo de reglas, sino tambi&eacute;n de convicciones acerca del ser humano. Importa porque no toda exclusi&oacute;n empieza con la violencia: algunas comienzan con una definici&oacute;n demasiado estrecha de la persona. E importa porque, en una &eacute;poca fascinada por los procedimientos, conviene recordar que la justicia no consiste &uacute;nicamente en hablar bien, deliberar bien o consensuar bien, sino tambi&eacute;n en reconocer lo que merece respeto antes de cualquier votaci&oacute;n, antes de cualquier mayor&iacute;a y antes de cualquier consenso.
    </p><p class="article-text">
        Habermas nos ense&ntilde;&oacute; a desconfiar de la imposici&oacute;n sin razones. Bien est&aacute;. Pero quiz&aacute; hoy convenga a&ntilde;adir algo m&aacute;s: tambi&eacute;n hay que desconfiar de una raz&oacute;n que acaba creyendo que s&oacute;lo existe aquello que puede justificarse en su propio lenguaje.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Carlos Vila Alonso Filósofo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/habermas-limite-consenso_129_13069434.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Mar 2026 12:26:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Habermas o el límite del consenso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Filosofía,Sociología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que enmascara la obediencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/enmascara-obediencia_132_13023135.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a8514342-a6ef-45bd-b86a-292284eff7ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo que enmascara la obediencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"En este artículo se habla de la obediencia, que suele ser un comportamiento bien valorado socialmente, necesario y eficaz en algunas circunstancias, pero que en muchos casos oculta una cierta sumisión, pérdida de libertad y, paradójicamente, puede ser considerado como un ejercicio de deslealtad"</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Goyo Gómez Bolaños</p></div><p class="article-text">
        Recientemente se han celebrado los carnavales en muchos pueblos de Castilla-La Mancha. Tuve la oportunidad de pasarme unos d&iacute;as por los de Villafranca de los Caballeros y ver la diversidad de disfraces que se despliegan en estas fiestas. Aunque en realidad no solo hay disfraces en Carnaval, ni todos los disfraces afectan a la vestimenta y al maquillaje. Hay tambi&eacute;n a diario y en todos los lugares muchas m&aacute;scaras del comportamiento en este gran teatro de la vida y de la interacci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        En pol&iacute;tica, como en otras actividades de la vida, el comportamiento m&aacute;s habitual es el de defender a tu partido y atacar al adversario, independientemente de lo que propongan o hagan, cuando parece razonable, tanto que existan discrepancias internas, como puntos de acuerdo con los otros grupos o partidos. No es habitual, por ello, expresar la disconformidad con los planteamientos de la propia organizaci&oacute;n, ni siquiera introducir matices a las posiciones dominantes. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, pienso que expresar el desacuerdo no debilita a una organizaci&oacute;n ni es un acto de deslealtad como muchos entienden, m&aacute;s al contrario, la obediencia es lo que empobrece a una organizaci&oacute;n democr&aacute;tica y en muchos casos responde a un comportamiento desleal, porque suele disfrazar los verdaderos sentimientos y las opiniones personales, que no se atreven a ser expresadas por temor a sus posibles consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        Discrepar con criterios y fundamentos es un acto de lealtad a nivel personal y organizativo. De una persona amiga se espera su opini&oacute;n sincera, aunque &eacute;sta no se comparta y a veces pueda doler. Otra cosa es la cr&iacute;tica t&aacute;ctica o estrat&eacute;gica para da&ntilde;ar o destruir a tu adversario (interno o externo), que tambi&eacute;n es una pr&aacute;ctica muy habitual en el &aacute;mbito pol&iacute;tico, hasta el punto de que para mucha gente esta confrontaci&oacute;n se acabe confundiendo con la esencia de la pol&iacute;tica.
    </p><h2 class="article-text">La obediencia &ldquo;debida&rdquo;</h2><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito del derecho existe el concepto jur&iacute;dico de la obediencia debida, que en algunos casos se utiliza como eximente de responsabilidad ante infracciones legales o hechos delictivos, argumentando que se actu&oacute; bajo &oacute;rdenes de un superior. Sin embargo, a veces la obediencia es un mal enmascarado que se viste de bien. Es un tema del que han hablado muchos fil&oacute;sofos y es un concepto clave en la psicolog&iacute;a social desde los influyentes experimentos de Milgram (1961), realizados poco despu&eacute;s del juicio a Adolf Eichmann, un funcionario nazi que se justificaba alegando que &ldquo;solo obedec&iacute;a &oacute;rdenes&rdquo;. Su autor, Stanley Milgram, busc&oacute; comprender hasta qu&eacute; punto las personas comunes pueden obedecer instrucciones que entran en conflicto con su moral personal. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre este tema tambi&eacute;n hay otros estudios posteriores de los que hablar&eacute; en otros art&iacute;culos. Aunque en muchas situaciones el comportamiento obediente oculta los propios pensamientos y auto-reprime los verdaderos sentimientos que en muchos casos los atrofia para evitarse ciertos deslices o problemas, renunciando en ocasiones a defender valores &eacute;ticos esenciales que bien pudieran justificar la objeci&oacute;n de conciencia o la manifestaci&oacute;n del rechazo o el desacuerdo.
    </p><p class="article-text">
        No dudo de la eficacia de un comportamiento masivamente obediente en cualquier organizaci&oacute;n. La uni&oacute;n, se dice, hace la fuerza y, por el contrario, la divisi&oacute;n debilita las posibilidades de &eacute;xito de cualquier organizaci&oacute;n. La historia nos ofrece muchos ejemplos de &eacute;xito de movimientos sociales altamente disciplinados, aunque algunos con consecuencias especialmente lamentables, como los propios movimientos fascistas del siglo pasado, que desencadenaron en la II Guerra Mundial. 
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo podr&iacute;a decirse del 'estalinismo' sovi&eacute;tico y de otros reg&iacute;menes gobernados con mano de hierro. La obediencia tambi&eacute;n es un valor esencial en el funcionamiento de los ej&eacute;rcitos y suele invocarse para mantener el orden, generalmente cuando los liderazgos han perdido su &ldquo;aut&oacute;ritas&rdquo;, su credibilidad o su capacidad de seducci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Obedecer es hacer lo que te dicen sin mayor cuestionamiento y simplemente porque te lo dice alguien con más poder o mayor autoridad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n conviene no confundir la obediencia ciega y acr&iacute;tica con el estar de acuerdo, con compartir ideas y objetivos, con simpatizar, con sentirse identificado o incluso con la propia conformidad. Obedecer es hacer lo que te dicen sin mayor cuestionamiento y simplemente porque te lo dice alguien con m&aacute;s poder o mayor autoridad. 
    </p><p class="article-text">
        No dudo, como dec&iacute;a antes, de la eficacia de estos comportamientos y, por ello, de lo bien reconocidos y recompensados que suelen estar dentro de las organizaciones. Tampoco cuestiono que en determinadas circunstancias puedan estar justificados; pero en pol&iacute;tica, hay que decirlo, limitan el ejercicio de la democracia interna que consagra la propia Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola para los partidos pol&iacute;ticos y sobre todo reducen o atrofian la libertad de expresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Fue precisamente la libertad un valor del proceso de transici&oacute;n pol&iacute;tica a la democracia, con este valor nos socializamos pol&iacute;ticamente la mayor&iacute;a de la gente de mi generaci&oacute;n y creo que debemos defender y promover las condiciones para su ejercicio. Por ello me parece bien la discrepancia pol&iacute;tica cuando responde a motivos y criterios fundamentados, lo que no impide tampoco la libre voluntad o la necesidad de construir acuerdos desde diferentes posiciones ideol&oacute;gicas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, son menos loables los comportamientos de obediencia inquebrantable o sumisa, que en muchos casos encubren deslealtades o enmascaran profundas discrepancias que no se atreven a manifestar. Por el contrario, me parecen m&aacute;s saludables ciertos ejercicios de desobediencia cr&iacute;tica. El propio escritor Juan Jos&eacute; Mill&aacute;s se lo dec&iacute;a al periodista Jordi &Eacute;vole en un reportaje emitido recientemente en su programa de televisi&oacute;n, donde le confesaba que escrib&iacute;a por desobediencia y a&ntilde;ad&iacute;a: &ldquo;Escribir es un modo de desobedecer&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Goyo Gómez Bolaños]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/enmascara-obediencia_132_13023135.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Feb 2026 08:51:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo que enmascara la obediencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia del legendario reino vietnamita de los dientes negros da un giro al descubrirse que el tinte servía para distinguirse de los "demonios humanoides"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/historia-legendario-reino-vietnamita-dientes-negros-da-giro-descubrirse-tinte-servia-distinguirse-demonios-humanoides-pm_1_13016934.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de0dfbcd-c8ef-4125-b9fc-0c3c38fec85d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia del legendario reino vietnamita de los dientes negros da un giro al descubrirse que el tinte servía para distinguirse de los &quot;demonios humanoides&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ennegrecimiento - El equipo utilizó fluorescencia de rayos X y microscopía electrónica para detectar altas concentraciones de óxidos metálicos</p></div><p class="article-text">
        El temor a seres malignos ha acompa&ntilde;ado a distintas sociedades desde &eacute;pocas muy antiguas. Muchas comunidades han imaginado figuras que encarnaban <strong>amenazas que nadie pod&iacute;a ver </strong>y que explicaban desgracias, enfermedades o desapariciones. Esas figuras no solo ocupaban relatos orales, tambi&eacute;n influ&iacute;an en rituales y en la manera de distinguir a unos grupos de otros.
    </p><p class="article-text">
        En varios territorios de Asia, el<strong> miedo a los demonios </strong>formaba parte de la identidad social y se proyectaba incluso en el aspecto f&iacute;sico. Esa asociaci&oacute;n entre humanidad y diferencia corporal ayuda a entender por qu&eacute; ciertas marcas adquirieron un <strong>valor protector y simb&oacute;lico</strong> que exig&iacute;a una explicaci&oacute;n concreta.
    </p><h2 class="article-text">Yue Zhang situ&oacute; el inicio documentado de esta costumbre dos milenios atr&aacute;s</h2><p class="article-text">
        Un estudio publicado en <em><strong>Archaeological and Anthropological Sciences</strong></em> por Yue Zhang, arque&oacute;loga de la Universidad Nacional de Australia, confirm&oacute; que en <strong>Dong Xa</strong>, en el norte de Vietnam, ya se <strong>te&ntilde;&iacute;an los dientes de negro </strong>hace unos 2.000 a&ntilde;os mediante compuestos con hierro y azufre. 
    </p><p class="article-text">
        El equipo analiz&oacute; restos humanos hallados en ese yacimiento, ocupado en la Edad del Hierro, y demostr&oacute; que la coloraci&oacute;n no era fruto del azar ni de h&aacute;bitos alimentarios, sino de una aplicaci&oacute;n deliberada. Los resultados sit&uacute;an el origen documentado de esta costumbre mucho antes de lo que se pensaba y la conectan con una tradici&oacute;n que sigui&oacute; vigente hasta el siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        Para llegar a esa conclusi&oacute;n, los investigadores<strong> examinaron el esmalte dental </strong>con t&eacute;cnicas que no da&ntilde;an las piezas arqueol&oacute;gicas. Utilizaron fluorescencia de rayos X para identificar la composici&oacute;n qu&iacute;mica de las zonas oscurecidas y detectaron una concentraci&oacute;n elevada de &oacute;xidos de hierro.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s aplicaron microscop&iacute;a electr&oacute;nica de barrido con espectrometr&iacute;a de dispersi&oacute;n de energ&iacute;a, que permiti&oacute; <strong>confirmar la presencia de hierro y azufre</strong> en las muestras procedentes de Dong Xa. En una de las piezas de la Edad del Hierro, el hierro alcanzaba el 25% de la superficie analizada, un dato que refuerza la idea de una intervenci&oacute;n humana.
    </p><p class="article-text">
        Yue Zhang explic&oacute; en declaraciones recogidas por <em>Live Science </em>que &ldquo;creemos que la presencia combinada de hierro y azufre es un indicador s&oacute;lido de la participaci&oacute;n de sales de hierro&rdquo;. Tambi&eacute;n se&ntilde;al&oacute; que hoy en d&iacute;a se emplean materiales vegetales en el proceso y a&ntilde;adi&oacute; que &ldquo;la pr&aacute;ctica todav&iacute;a se observa hoy, no solo en Vietnam, sino tambi&eacute;n en otras partes del sudeste asi&aacute;tico&rdquo;. Esa continuidad contempor&aacute;nea ayud&oacute; a los investigadores a interpretar las se&ntilde;ales qu&iacute;micas halladas en los dientes antiguos.
    </p><h2 class="article-text">Una prueba con tinta ferrog&aacute;lica replic&oacute; el mismo resultado que las piezas antiguas</h2><p class="article-text">
        El equipo realiz&oacute; adem&aacute;s una prueba controlada para comprobar su hip&oacute;tesis. Ti&ntilde;eron un diente animal moderno con tinta ferrog&aacute;lica, una sustancia hist&oacute;rica elaborada con taninos y sales de hierro, y compararon el resultado con las muestras arqueol&oacute;gicas. Tras el tratamiento, el diente experimental <strong>mostr&oacute; el mismo incremento de hierro y azufre </strong>que los restos de Dong Xa. Los autores se&ntilde;alaron en el art&iacute;culo que &ldquo;el espectro general coincid&iacute;a estrechamente con el obtenido de las muestras antiguas&rdquo;, un paralelismo que apoya la identificaci&oacute;n de esos compuestos como responsables del color negro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los dientes oscuros marcaban la entrada en la edad adulta y diferenciaban a las personas de seres temidos"
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                Los dientes oscuros marcaban la entrada en la edad adulta y diferenciaban a las personas de seres temidos                            </span>
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        Las fuentes etnogr&aacute;ficas y los relatos de viajeros de los siglos XIX y XX describen un procedimiento prolongado. Primero se<strong> raspaba el esmalte</strong> con materiales &aacute;speros y sustancias &aacute;cidas para facilitar la adherencia. Despu&eacute;s se aplicaba una <strong>pasta vegetal rica en taninos</strong> que te&ntilde;&iacute;a los dientes de rojo durante varios d&iacute;as. La fase decisiva incorporaba<strong> vitriolo en polvo o utensilios de hierro calientes </strong>para provocar la reacci&oacute;n qu&iacute;mica que oscurec&iacute;a el esmalte. Finalmente se f<strong>rotaba con holl&iacute;n o alquitr&aacute;n</strong> de c&aacute;scara de coco para dar brillo.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la apariencia, el estudio sit&uacute;a la pr&aacute;ctica en un contexto social concreto. En varias comunidades del sudeste asi&aacute;tico, los dientes negros actuaban como se&ntilde;al de paso a la edad adulta y como rasgo que <strong>distingu&iacute;a a las personas de animales o de demonios humanoides</strong> mencionados en tradiciones orales. 
    </p><p class="article-text">
        Los propios autores recuerdan que &ldquo;los dientes negros se presentan como un rasgo definitorio que distingue a las personas de los demonios humanoides y como un marcador de identidad en caso de secuestro por invasores extranjeros&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">La expansi&oacute;n del hierro y los contactos regionales acompa&ntilde;aron el auge</h2><p class="article-text">
        La costumbre tambi&eacute;n coincide con un periodo de intensificaci&oacute;n del comercio y de expansi&oacute;n del uso del hierro en la vida cotidiana en el norte de Vietnam, as&iacute; como con lazos gen&eacute;ticos con grupos del suroeste de China donde exist&iacute;a una tradici&oacute;n similar.
    </p><p class="article-text">
        Los datos comparativos muestran que, en la Edad del Hierro, la <strong>probabilidad de encontrar dientes te&ntilde;idos era 22 veces mayor que la de hallar casos de ablaci&oacute;n dental</strong>, una pr&aacute;ctica anterior que consist&iacute;a en extraer piezas sanas como rito de paso. Ese cambio apunta a una preferencia por una modificaci&oacute;n menos agresiva. Las primeras referencias escritas a un reino de personas con dientes negros aparecen en textos chinos de la<strong> dinast&iacute;a Han Oriental</strong>, entre los a&ntilde;os 25 y 220 d.C., y encajan con la dataci&oacute;n de los restos de Dong Xa.
    </p><p class="article-text">
        La costumbre sigui&oacute; document&aacute;ndose en cr&oacute;nicas y testimonios europeos hasta bien entrado el siglo XX, cuando los nuevos modelos est&eacute;ticos impulsados desde Occidente llevaron a su abandono progresivo. El uso de m&eacute;todos anal&iacute;ticos no destructivos abre ahora la posibilidad de estudiar pr&aacute;cticas similares en otras regiones y &eacute;pocas, apoy&aacute;ndose en las huellas qu&iacute;micas que permanecen atrapadas en el esmalte durante milenios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/historia-legendario-reino-vietnamita-dientes-negros-da-giro-descubrirse-tinte-servia-distinguirse-demonios-humanoides-pm_1_13016934.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Feb 2026 18:08:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia del legendario reino vietnamita de los dientes negros da un giro al descubrirse que el tinte servía para distinguirse de los "demonios humanoides"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Historia,Investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Regresa la revista ‘Praxis Sociológica’, que será de acceso abierto para su lectura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/regresa-revista-praxis-sociologica-sera-acceso-abierto-lectura_1_13018613.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/89bac8e9-9ebb-4eb6-ad76-2f626945c442_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Regresa la revista ‘Praxis Sociológica’, que será de acceso abierto para su lectura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La presentará este jueves, día 26 de febrero, el rector de la Universidad de Castilla-La Mancha, Julián Garde, junto a sus editores, los profesores Natalia Simón y Juan Antonio García</p><p class="subtitle">Todos los artículos de nuestro Blog 'Dialogando con la sociedad y las ciencias políticas'</p></div><p class="article-text">
        La fund&oacute; en 1993 el profesor de Sociolog&iacute;a Felipe Centelles Bol&oacute;s, conocido por su fascinaci&oacute;n por la pol&iacute;tica, la lucha por las libertades y los movimientos sociales. La revista &lsquo;Praxis Sociol&oacute;gica&rsquo; regresa ahora a la primera l&iacute;nea y por todo lo alto, de la mano de los profesores de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) Natalia Sim&oacute;n y Juan Antonio Garc&iacute;a, como editores de la publicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n apoyan esta iniciativa Mar&iacute;a &Aacute;ngeles Abell&aacute;n, de la Universidad de Valencia, como secretaria editorial, y un grupo de profesoras y profesores de distintas &aacute;reas de conocimiento, y de distintas universidades y pa&iacute;ses. Ser&aacute;n editores asociados e integrantes del comit&eacute; cient&iacute;fico asesor.
    </p><p class="article-text">
        La puesta de largo se har&aacute; este jueves, d&iacute;a 26 de febrero, a las 16.00 horas, en la Sala de M&uacute;sica de la Facultad de Ciencias Jur&iacute;dicas y Sociales de Toledo. 
    </p><p class="article-text">
        Asistir&aacute; el rector de la UCLM, Juli&aacute;n Garde, y la decana de la Facultad de la mencionada Facultad, Alicia Valma&ntilde;a. Tambi&eacute;n estar&aacute;n presentes los editores y la profesora Ruth Sanju&aacute;n, del &aacute;rea de Est&eacute;tica del Arte, encargada del nuevo dise&ntilde;o de la portada. 
    </p><h2 class="article-text">Acceso abierto y vocaci&oacute;n abierta al di&aacute;logo</h2><p class="article-text">
        A partir del jueves ya se pueden enviar art&iacute;culos a la revista, que <a href="https://revista.uclm.es/index.php/praxissociologica" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ser&aacute; de acceso abierto</a> (Open Access), para iniciar el proceso de evaluaci&oacute;n por pares, ajust&aacute;ndose a los protocolos habituales de la edici&oacute;n de publicaciones cient&iacute;ficas seriadas.
    </p><p class="article-text">
        'Praxis Sociol&oacute;gica' aspira a consolidarse como un espacio de referencia para investigadores e investigadoras, docentes y profesionales interesados en el an&aacute;lisis cr&iacute;tico de la realidad social contempor&aacute;nea. Ser&aacute; de periodicidad semestral y nace con una vocaci&oacute;n abierta al di&aacute;logo entre la sociolog&iacute;a y &aacute;reas afines como la filosof&iacute;a, la antropolog&iacute;a, la ciencia pol&iacute;tica, la econom&iacute;a, la est&eacute;tica, la pedagog&iacute;a y otros campos del conocimiento social y human&iacute;stico, promoviendo enfoques te&oacute;ricos y metodol&oacute;gicos diversos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/regresa-revista-praxis-sociologica-sera-acceso-abierto-lectura_1_13018613.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Feb 2026 09:56:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Regresa la revista ‘Praxis Sociológica’, que será de acceso abierto para su lectura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Ciencia,Universidad de Castilla-La Mancha,Publicaciones,Universidades públicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El oso como antepasado humano: un estudio indaga en su papel protagonista en las mitologías de los primeros cazadores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/oso-antepasado-humano-estudio-indaga-papel-protagonista-mitologias-primeros-cazadores-pm_1_12990755.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8f61a8e7-a879-4a99-93e9-f1a9933149c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El oso como antepasado humano: un estudio indaga en su papel protagonista en las mitologías de los primeros cazadores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Creencia - El investigador reunió crónicas antiguas, piezas desenterradas y relatos transmitidos durante generaciones para explicar cómo en China, Corea y Japón esa figura articuló creencias sobre el nacimiento del ser humano</p><p class="subtitle">Los osos polares de Svalbard desconciertan a los científicos tras un estudio que ha roto todas las previsiones: ¿no les afecta el deshielo?</p></div><p class="article-text">
        Las paredes de roca cerraron el paso y la luz qued&oacute; reducida a una franja fina sobre el suelo h&uacute;medo. Una osa y un tigre pidieron dejar atr&aacute;s su forma animal y vivir como humanos, y aceptaron encerrarse all&iacute; dentro mientras contaban los d&iacute;as y racionaban los dientes de ajo y las hojas de artemisa que les serv&iacute;an de alimento.
    </p><p class="article-text">
        El tigre golpe&oacute; la piedra con las garras y acab&oacute; saliendo antes de tiempo, con el pelaje manchado y la respiraci&oacute;n agitada. La osa resisti&oacute; en silencio, apoy&oacute; el lomo contra la pared fr&iacute;a y esper&oacute; hasta completar la prueba, y ese aguante cambi&oacute; su destino.
    </p><h2 class="article-text">Shuxian Ye reconstruy&oacute; un linaje sagrado que sit&uacute;a al animal como origen de reyes y clanes</h2><p class="article-text">
        <strong>Shuxian Ye </strong>public&oacute; un estudio que reconstruye el <strong>papel del oso como ancestro divino</strong>, mediador cosmol&oacute;gico y principio regenerador en las mitolog&iacute;as prehist&oacute;ricas del nordeste asi&aacute;tico. El trabajo parte de textos antiguos, restos excavados y comparaciones etnogr&aacute;ficas para sostener que ese animal ocup&oacute; un lugar estructural en las creencias de China, Corea y Jap&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El autor aplica el <strong>m&eacute;todo de las cuatro evidencias</strong>, que integra literatura, arqueolog&iacute;a, estudios de campo y tradici&oacute;n oral para reconstruir su significado. El an&aacute;lisis sit&uacute;a ese simbolismo en <strong>comunidades cazadoras del Neol&iacute;tico</strong> y lo vincula con la forma en que esas sociedades entend&iacute;an el origen del linaje humano.
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                    alt="El letargo invernal sirvió para explicar la muerte y el regreso a la vida"
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                El letargo invernal sirvió para explicar la muerte y el regreso a la vida                            </span>
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        El comportamiento biol&oacute;gico del oso ocupa un lugar principal en esa construcci&oacute;n simb&oacute;lica. Su retirada invernal y su reaparici&oacute;n en primavera se interpretaron como una <strong>forma de regreso a la vida </strong>tras un periodo de ocultaci&oacute;n. Volver a la cueva equival&iacute;a a entrar en un<strong> vientre primordial</strong>, mientras salir de ella marcaba el retorno al mundo exterior.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que la <strong>hibernaci&oacute;n</strong> sirviera como modelo narrativo para explicar muertes rituales y nuevos comienzos, y que los relatos de h&eacute;roes que emergen de monta&ntilde;as o rocas se lean como variantes de ese mismo esquema.
    </p><h2 class="article-text">Los restos hallados en el nordeste asi&aacute;tico apuntaron a ceremonias dedicadas al plant&iacute;grado</h2><p class="article-text">
        Esa lectura encaja con los datos materiales hallados en una amplia franja del nordeste asi&aacute;tico. El estudio identifica pueblos que mantuvieron ceremonias dedicadas al oso desde &eacute;pocas preagr&iacute;colas, como los<strong> ainu de Jap&oacute;n </strong>y varios <strong>grupos cazadores del norte de China y Siberia</strong>. En esos lugares, el animal aparece como antepasado protector y destinatario de rituales espec&iacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        La arqueolog&iacute;a ha documentado<strong> cr&aacute;neos de oso venerados</strong> hace unos 5000 a&ntilde;os, y esa zona coincide con la temprana distribuci&oacute;n del jade en la cuenca del r&iacute;o Liao, con piezas fechadas hacia el 6000 a. C., un solapamiento que apunta a una tradici&oacute;n religiosa compartida en sociedades de cazadores recolectores.
    </p><p class="article-text">
        En la China arcaica, el an&aacute;lisis se detiene en la figura de <strong>Youxiong</strong>, identificado con el Emperador Amarillo, cuyo nombre puede leerse como &ldquo;el que posee oso&rdquo;. Esa denominaci&oacute;n sugiere una <strong>filiaci&oacute;n tot&eacute;mica </strong>y abre la puerta a una genealog&iacute;a en la que el animal aparece ligado a los reyes fundadores de la dinast&iacute;a Xia, entre ellos Gun, Yu y Qi.
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                    alt="La tradición coreana cuenta que ella dio a luz al creador de Joseon tras superar el aislamiento, mientras el tigre quedó excluido"
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                La tradición coreana cuenta que ella dio a luz al creador de Joseon tras superar el aislamiento, mientras el tigre quedó excluido                            </span>
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        Los relatos antiguos cuentan que algunos de estos gobernantes <strong>adoptan forma de oso o nacen en cuevas y monta&ntilde;as </strong>asociadas a ese animal. Shuxian Ye interpreta esas transformaciones como rituales simb&oacute;licos de muerte y renacimiento dentro de una tradici&oacute;n que concibe el linaje humano como descendiente del t&oacute;tem ursino, y a&ntilde;ade que el nombre Qi se vincula con la apertura de cavernas en primavera, una imagen conectada con el despertar tras la hibernaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El simbolismo tambi&eacute;n dej&oacute; huella en la geograf&iacute;a. Textos chinos mencionan la Monta&ntilde;a del Oso y la Cueva del Oso, mientras en Corea aparecen top&oacute;nimos como Monta&ntilde;a o Valle Xiongxin, donde <em>xiong</em> significa oso. En Jap&oacute;n, lugares como Kumano y Kumamoto incorporan el t&eacute;rmino <em>kuma</em> con el mismo sentido. Seg&uacute;n Shuxian Ye, estos enclaves funcionan como<strong> puntos de transici&oacute;n entre el &aacute;mbito celestial y el humano</strong>, espacios que se cierran y se abren siguiendo el ritmo anual del retiro y la salida del animal.
    </p><h2 class="article-text">El mito de Dangun Wanggeom consagr&oacute; a la osa como madre fundadora</h2><p class="article-text">
        El relato coreano de <em><strong>Dangun Wanggeom </strong></em>ofrece uno de los ejemplos m&aacute;s claros de esa jerarqu&iacute;a simb&oacute;lica. Tras superar la prueba en la cueva, la osa se transform&oacute; en mujer y dio a luz al fundador del antiguo Joseon, mientras el tigre qued&oacute; apartado por no completar el aislamiento.
    </p><p class="article-text">
        El mito coloca a la osa por encima del tigre porque ella s&iacute; cumple el aislamiento y acepta ese ciclo de encierro y salida. Ese ciclo se entiende como morir y volver a empezar. Por eso el oso no es solo un animal m&aacute;s dentro de los t&oacute;tems del norte, sino el que representa mejor esa idea de renacer.
    </p><p class="article-text">
        Y como la fundaci&oacute;n del antiguo Joseon nace de esa transformaci&oacute;n, el poder pol&iacute;tico queda ligado a ese mismo proceso natural de entrar en la oscuridad y regresar a la luz.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/oso-antepasado-humano-estudio-indaga-papel-protagonista-mitologias-primeros-cazadores-pm_1_12990755.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Feb 2026 05:45:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Evolución humana,Sociología]]></media:keywords>
    </item>
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