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    <title><![CDATA[elDiario.es - Sociología]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/sociologia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Sociología]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[¿Mea Pedro Sánchez en la ducha?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/mea-pedro-sanchez-ducha_132_13144608.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ab8b7ce-4ce2-4a63-a97d-db0ae3df0596_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139756.jpg" width="5681" height="3196" alt="¿Mea Pedro Sánchez en la ducha?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Si es mentira, idiotez o incluso ilegalidad, poco importa. Importa que genere odio, maldad o incluso violencia: viene bien a las redes sociales y a Internet en general. Viene bien a una multitud de personas que, arropadas por la chanza generalizada, disfruta compartiendo comentarios, generalizaciones, falsedades o ilegalidades manifiestas"</p></div><p class="article-text">
        En mi &eacute;poca de estudiante en las copister&iacute;as sol&iacute;a haber un tabl&oacute;n de anuncios donde academias, tiendas, cuidadores de ni&ntilde;os, y propietarios de pisos en B, peleaban por unos cent&iacute;metros de visibilidad que duraban horas. Depend&iacute;a de la bondad del tipo de las fotocopias y la feroz competencia alrededor.
    </p><p class="article-text">
        Un truco habitual era el conocido 'Sexo Gratis'. Luego, en letra m&aacute;s peque&ntilde;a, explicaban: &ldquo;Ahora que he llamado tu atenci&oacute;n, ofrezco clases particulares de dibujo t&eacute;cnico, qu&iacute;mica, alquilo piso solo a chicas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En una &eacute;poca lejana los preocupados progenitores alertaban a gritos de la maldad y diab&oacute;lica influencia del rock and roll; luego la televisi&oacute;n fue la perdici&oacute;n de ni&ntilde;os y adolescentes. Ahora no preocupa, ni despu&eacute;s de haber reducido a m&iacute;nimos su nivel sociocultural tras el apag&oacute;n digital, y la venta de licencias de manera aleatoria y gris&aacute;cea.
    </p><p class="article-text">
        Llevo tres p&aacute;rrafos y no he respondido a la pregunta que te interesa y por la que has pinchado este enlace: s&iacute;, el presidente del Gobierno micciona mientras se ducha. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo lo s&eacute;? No lo s&eacute;; pero, como en otras &eacute;pocas, ahora las invenciones y mentiras no est&aacute;n sancionadas, salvo que est&eacute;s en el lado equivocado de la balanza, donde incluso con las verdades y los hechos m&aacute;s tozudos podr&iacute;an incriminarte y sancionarte. &iquest;Cu&aacute;l es ese lado de la balanza? Lo deciden los actos de cada uno. (No es iron&iacute;a).
    </p><p class="article-text">
        Incluir en un titular el nombre del presidente del Gobierno -el actual- es <em>clickbait</em> (ciberanzuelo) seguro, porque genera odio visceral en un porcentaje tan elevado como carente de imaginaci&oacute;n y educaci&oacute;n pol&iacute;tico- democr&aacute;tica. Si es mentira, idiotez o incluso ilegalidad, poco importa. Importa que genere odio, maldad o incluso violencia: viene bien a las redes sociales y a Internet en general. Viene bien a una multitud de personas que, arropadas por la chanza generalizada, disfruta compartiendo comentarios, generalizaciones, falsedades o ilegalidades manifiestas.  
    </p><p class="article-text">
        Dos an&eacute;cdotas al azar que llaman m&aacute;s la atenci&oacute;n que la teor&iacute;a, como el sexo gratis: Un conocido m&iacute;o estuvo en un restaurante donde hab&iacute;a un camarero muy <em>salao</em>. A mi conocido se le cay&oacute; un tenedor al suelo. Dijo: &ldquo;Vaya&rdquo;.  El camarero <em>salao</em>, sonriendo y en voz muy alta dijo: &ldquo;Tranquilo, no es ninguna desgracia. La mayor desgracia de Espa&ntilde;a es el Pedro S&aacute;nchez&rdquo;. Una se&ntilde;ora, en medio de una reuni&oacute;n de una asociaci&oacute;n de barrio dijo: &ldquo;Ojal&aacute; se muriera Pedro S&aacute;nchez&rdquo;. Son an&eacute;cdotas ciertas, las has escuchado; es posible que, incluso, las hayas compartido y re&iacute;do.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Suced&iacute;a antes que se lanzaba el odio como herramienta, arma o incluso broma camuflada? &iexcl;Claro! Solo hay que echar la vista atr&aacute;s y analizar discursos de otras &eacute;pocas, otros grupos pol&iacute;ticos. Solo es necesario entender que, tanto en esta como en otras &eacute;pocas, la psicolog&iacute;a nos influye a la hora de simpatizar y empatizar con el conflicto. &iquest;Has escuchado alguna vez aquello de 'nunca le doy la espalda a una buena discusi&oacute;n'? 
    </p><p class="article-text">
        Simplificando much&iacute;simo podr&iacute;a decir que insultamos con m&aacute;s facilidad que abrazamos o alabamos. Ni es cr&iacute;tica ni es sociol&oacute;gico, lo s&eacute;, pero&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &hellip;Pedro S&aacute;nchez mea en la ducha, luego coge la alcachofa, apunta en la direcci&oacute;n del desag&uuml;e y comprueba c&oacute;mo el dorado l&iacute;quido desaparece. S&eacute; que lo hace; como s&eacute; que lo hace Feijoo, con gesto casi id&eacute;ntico. &iquest;Me lo estoy inventando? A ti te da igual, porque la mayor&iacute;a de nosotros nos estamos acostumbrando, arropando y regodeando en afirmaciones sin pensar, como si hubi&eacute;ramos sufrido un apag&oacute;n digital televisivo y nos hubieran colado canales enteros de teletienda, de estadounidenses barbudos que construyen o derriban casas, venden objetos de segunda mano o arreglan coches para revenderlos. 
    </p><p class="article-text">
        Que eliminen los programas culturales -como Culturas 2- de la televisi&oacute;n p&uacute;blica es mera an&eacute;cdota entre estas palabras, como si los canales socioculturales dejaran de importarnos y solo importaran esos que, maquillados de debate, democracia, sociedad y entretenimiento, se dedican a lanzarse gritos desmesurados, generar odio, violencia y falsedades camufladas de certezas.
    </p><p class="article-text">
        Caemos en la trampa con la facilidad del 'no tengo tiempo, no ponen otra cosa; todos son lo mismo, as&iacute; me entretengo un rato' y tantas otras frases hechas. Repetimos argumentos y dejamos nuestra conciencia arroparse y cobijarse en brazos de breves esquemas de f&aacute;cil digesti&oacute;n; reposando de manera vaga en la creencia de que el 'sexo gratis' no termina de llegar por m&aacute;s que esperemos hasta el final de un cartel en la copister&iacute;a, un programa de televisi&oacute;n un s&aacute;bado por la noche, un v&iacute;deo corto en tu red social favorita, un art&iacute;culo en la web del diario elegido para ti por Google.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Meas t&uacute; o alguien en la ducha?
    </p><p class="article-text">
        Sabes de sobra que ese es el menor de tus problemas. Pero, como el buen discutidor que se abalanza sobre su presa, podr&iacute;as argumentar con pasi&oacute;n fan&aacute;tica hasta desga&ntilde;itarte.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Ventayol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/mea-pedro-sanchez-ducha_132_13144608.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 11:43:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Mea Pedro Sánchez en la ducha?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Delitos de odio,Pedro Sánchez,Cultura,Educación,Redes sociales,Internet]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Santiago Cambero: "La felicidad se ha convertido en un mandato que oculta desigualdad y exclusión"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/santiago-cambero-felicidad-convertido-mandato-oculta-desigualdad-exclusion_1_13102782.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d54a60e6-eb66-4861-a97a-1eaf9b17750f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139609.jpg" width="1249" height="702" alt="Imagen reciente de Santiago Cambero, durante la promoción de su libro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sociólogo extremeño publica 'Felicracia. El imperio de la felicidad en Occidente', un ensayo en el que sostiene que la felicidad se ha transformado en una obligación social en las sociedades occidentales</p><p class="subtitle">Cansada de frases vacías, llenas de ideología. O la pertenencia</p></div><p class="article-text">
        El soci&oacute;logo extreme&ntilde;o Santiago Cambero advierte en su nuevo libro, <em>Felicracia. El imperio de la felicidad en Occidente</em>, de que la felicidad se ha convertido en una obligaci&oacute;n social impuesta por las &eacute;lites econ&oacute;micas y tecnol&oacute;gicas. El autor sostiene que este mandato opera como un mecanismo de control que oculta desigualdades, condiciona la vida emocional y empuja a la ciudadan&iacute;a a mostrarse feliz incluso en contextos de precariedad y malestar. Seg&uacute;n sus palabras, este mandato opera incluso en contextos de desigualdad y exclusi&oacute;n, y funciona como un mecanismo de control que beneficia a las &eacute;lites econ&oacute;micas y tecnol&oacute;gicas. &ldquo;Vivimos en un modelo de sociedad felicr&aacute;tica que gira sobre la obligaci&oacute;n de estar y sentirse felices&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Cambero describe un escenario en el que la ciudadan&iacute;a recibe mensajes constantes sobre c&oacute;mo debe pensar, sentir y comportarse. Asegura que estos mandatos proceden de &eacute;lites &ldquo;tecnol&oacute;gicas, energ&eacute;ticas, inversionistas, armamentistas y medi&aacute;ticas&rdquo; que definen qu&eacute; es una vida adecuada y qu&eacute; emociones son aceptables. En su opini&oacute;n, este modelo cultural oculta desigualdades estructurales y normaliza la exclusi&oacute;n social bajo un discurso de bienestar permanente.
    </p><p class="article-text">
        El autor considera que la felicracia es una evoluci&oacute;n del neoliberalismo, pero con un alcance m&aacute;s profundo. Mientras que la ideolog&iacute;a econ&oacute;mica de los a&ntilde;os ochenta impuls&oacute; la privatizaci&oacute;n y la desregulaci&oacute;n, el sistema actual act&uacute;a sobre la subjetividad. Cambero sostiene que las estructuras felicr&aacute;ticas influyen en la personalidad y generan mecanismos de control emocional que condicionan la vida cotidiana. Asegura que este proceso constituye una forma de alienaci&oacute;n m&aacute;s sofisticada que la descrita por Marx, orientada a producir consumidores d&oacute;ciles en un mercado hipercompetitivo.
    </p><p class="article-text">
        Las grandes tecnol&oacute;gicas ocupan un lugar central en este modelo. Cambero se refiere a sus dirigentes como &ldquo;tecno-oligarcas&rdquo; y afirma que las redes sociales funcionan como &ldquo;placebos digitalizados&rdquo; que fomentan la exhibici&oacute;n p&uacute;blica de una felicidad constante. Seg&uacute;n explica, estas plataformas condicionan la identidad digital de millones de personas y promueven comportamientos competitivos y compulsivos. Aunque reconoce que las redes sociales pueden facilitar la comunicaci&oacute;n, advierte de que el uso abusivo provoca sobreestimulaci&oacute;n, adicci&oacute;n y exposici&oacute;n a contenidos perjudiciales, especialmente entre menores.
    </p><p class="article-text">
        El soci&oacute;logo menciona casos extremos, como suicidios retransmitidos en directo, conductas autolesivas, incitaci&oacute;n a trastornos alimentarios o normalizaci&oacute;n de la violencia de g&eacute;nero. Considera que estos fen&oacute;menos son s&iacute;ntomas de una degradaci&oacute;n del uso social de las plataformas. Por ello, defiende elevar la edad m&iacute;nima de acceso a redes a 16 a&ntilde;os y obligar a las empresas a implementar sistemas estrictos de verificaci&oacute;n de edad. Tambi&eacute;n respalda medidas para limitar la exposici&oacute;n a mensajes de odio y otros contenidos da&ntilde;inos.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, Cambero sostiene que la felicracia atraviesa tambi&eacute;n el &aacute;mbito laboral y educativo. Afirma que se ha extendido la idea de que productividad y felicidad deben ir unidas, y que esta l&oacute;gica genera presi&oacute;n emocional y frustraci&oacute;n. Como docente universitario, asegura percibir una &ldquo;desorientaci&oacute;n vital&rdquo; creciente entre su alumnado. Aun as&iacute;, conf&iacute;a en la capacidad de la juventud para impulsar cambios sociales y construir sociedades m&aacute;s solidarias. Defiende la necesidad de crear espacios educativos alternativos que fomenten la participaci&oacute;n, el pensamiento cr&iacute;tico y el compromiso con los problemas sociales.
    </p><p class="article-text">
        El autor subraya que la felicracia no afecta por igual a toda la poblaci&oacute;n. Sostiene que se apoya en desigualdades invisibilizadas como el machismo, el racismo, el edadismo o el capacitismo. Introduce el concepto de &ldquo;felicrasia&rdquo; para describir la relaci&oacute;n entre bienestar emocional y clase social, y advierte de que el nivel socioecon&oacute;mico condiciona la satisfacci&oacute;n vital. Seg&uacute;n explica, este fen&oacute;meno alimenta la aporofobia, el rechazo hacia las personas pobres, sean nacionales o migrantes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sociedades narcotizadas</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cambero describe a las sociedades occidentales como &ldquo;narcotizadas&rdquo; por placebos que anestesian la conciencia cr&iacute;tica. Espa&ntilde;a, recuerda, es l&iacute;der mundial en consumo de benzodiacepinas y uno de los pa&iacute;ses europeos con mayor uso de ansiol&iacute;ticos, hipn&oacute;ticos y antidepresivos. M&aacute;s de 32 millones de personas utilizan redes sociales con un consumo medio de dos horas y media diarias. El 34% de la poblaci&oacute;n presenta problemas de salud mental, con cifras m&aacute;s altas entre j&oacute;venes y mayores. El autor considera que estos datos reflejan las consecuencias de un sistema que exige felicidad mientras genera malestar.
    </p><p class="article-text">
        Quienes no encajan en el ideal felicr&aacute;tico quedan simb&oacute;licamente fuera del sistema, seg&uacute;n Cambero. Asegura que estas personas pueden sufrir estigmatizaci&oacute;n y exclusi&oacute;n por no ajustarse a las expectativas sociales. Aun as&iacute;, defiende que existen v&iacute;as de resistencia civil, tanto en las calles como en las propias redes, mediante mensajes cr&iacute;ticos y desobedientes. Considera que la mayor&iacute;a social podr&iacute;a movilizarse para cuestionar los valores felicr&aacute;ticos y promover modelos alternativos m&aacute;s justos y humanizadores.
    </p><p class="article-text">
        <em>Felicracia. El imperio de la felicidad en Occidente</em> ha sido publicado por la editorial extreme&ntilde;a Editamas. El libro, de 180 p&aacute;ginas, incluye una portada minimalista dise&ntilde;ada por Daniel Cambero Rivero y Rub&eacute;n Cambero Gomato, que representa las &ldquo;p&iacute;ldoras de la felicidad&rdquo; bajo control de los poderes felicr&aacute;ticos. La obra concluye con un 'Manifiesto contra la felicracia' y se acompa&ntilde;a de una banda sonora original del compositor David &Aacute;lvarez Bueno, accesible mediante c&oacute;digos QR.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Moreno Quintanilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/santiago-cambero-felicidad-convertido-mandato-oculta-desigualdad-exclusion_1_13102782.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Apr 2026 08:32:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Santiago Cambero: "La felicidad se ha convertido en un mandato que oculta desigualdad y exclusión"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Felicidad,Redes sociales,Sociología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando la tecnología entra sin llamar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/tecnologia-entra-llamar_132_13127668.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb9c88e0-affa-41fa-ac41-dcdb4483b486_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando la tecnología entra sin llamar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La demanda de cuidados continuará incrementándose y la tecnología está siendo, puede ser y será un elemento que tendrá una importancia considerable en la reconfiguración de la forma en que entenderemos y proporcionaremos los cuidados en el futuro más próximo"</p></div><p class="article-text">
        Tengo un amigo que piensa que hay ideas incompatibles y conceptos que se repelen, como pasa con algunos elementos qu&iacute;micos o lo que sucede cuando mezclamos el agua con el aceite. En el &aacute;mbito social, recientemente se ha celebrado la Semana Santa en pr&aacute;cticamente todos los pueblos de Espa&ntilde;a y hemos visto como conviven el sacrificio de la fe y el fervor de la religiosidad popular con el disfrute del turismo y la hosteler&iacute;a. Aparentemente son fen&oacute;menos contradictorios, pero vemos que no solo conviven, sino que se retroalimentan.
    </p><p class="article-text">
        Esta retroalimentaci&oacute;n debiera darse tambi&eacute;n entre &aacute;mbitos de actuaci&oacute;n aparentemente distantes como son la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica aplicada a la atenci&oacute;n de personas en situaci&oacute;n de dependencia y la dimensi&oacute;n &eacute;tica y humanizada de los cuidados. Sin embargo, en esta cuesti&oacute;n observo una confrontaci&oacute;n entre los defensores a ultranza del desarrollo tecnol&oacute;gico (tecn&oacute;filos) y los m&aacute;s absolutos detractores (tecnof&oacute;bicos) que ven en la tecnolog&iacute;a una amenaza para la calidad y calidez de los cuidados.
    </p><p class="article-text">
        La disputa no es nueva. Los antrop&oacute;logos han estudiado c&oacute;mo el proceso de hominizaci&oacute;n y el desarrollo evolutivo de la especie humana van muy ligados al desarrollo de instrumentos para hacerse la vida m&aacute;s f&aacute;cil. Hoy nadie pone en cuesti&oacute;n los descubrimientos y los avances del pasado, pero suele ser habitual que haya siempre resistencias y temores a la innovaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas la irrupci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a digital ha transformado silenciosamente muchos &aacute;mbitos de nuestra vida. Hoy el tel&eacute;fono m&oacute;vil nos est&aacute; cambiando, no solo la manera de comunicarnos, sino tal vez la forma de trabajar y de vivir. Pero es tambi&eacute;n Internet, la digitalizaci&oacute;n y la inteligencia artificial, que est&aacute;n cambiando la actividad laboral, permitiendo el teletrabajo y, por tanto, rompiendo las barreas geogr&aacute;ficas y favoreciendo fen&oacute;menos inversos a los que se produjeron en las revoluciones industriales anteriores que provocaron una concentraci&oacute;n del trabajo en torno a los grandes centros de producci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En regiones como Castilla-La Mancha, donde el envejecimiento demogr&aacute;fico, la dispersi&oacute;n territorial, la reducci&oacute;n del tama&ntilde;o y los apoyos de las familias y la creciente demanda de servicios asistenciales configuran un escenario complejo, es necesario plantearse que la llegada de la inteligencia artificial y de nuevas herramientas tecnol&oacute;gicas no es solo una posibilidad, sino una necesidad estrat&eacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Comparte nuestra regi&oacute;n problemas que no son exclusivos del territorio, sino que afectan a todo el pa&iacute;s y a buena parte del mundo occidental. Problemas que son fruto del &eacute;xito como sociedad, ya que el aumento del envejecimiento obedece fundamentalmente al alargamiento de la vida, pero esto conlleva un incremento de las situaciones de dependencia y una mayor demanda de cuidados sociosanitarios, que se concentran en las &uacute;ltimas fases de la vida. Sin embargo, tambi&eacute;n compartimos los problemas (cuya causa no puede atribuirse a ning&uacute;n &eacute;xito) de la reducci&oacute;n de la natalidad y la falta de profesionales para hacer frente a la creciente demanda de cuidados. 
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, las familias no podr&aacute;n afrontar esta actividad que han venido y vienen haciendo en silencio, sobre todo las mujeres, y con cierto sacrificio de esfuerzo y de conciliaci&oacute;n con su actividad laboral y familiar. 
    </p><p class="article-text">
        Nos enfrentamos ante uno de los grandes retos que tenemos como sociedad para los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, porque no estamos ante una nube pasajera: la demanda de cuidados continuar&aacute; increment&aacute;ndose y la tecnolog&iacute;a est&aacute; siendo, puede ser y ser&aacute; un elemento que tendr&aacute; una importancia considerable en la reconfiguraci&oacute;n de la forma en que entenderemos y proporcionaremos los cuidados en el futuro m&aacute;s pr&oacute;ximo.  
    </p><p class="article-text">
        Los dispositivos de teleasistencia avanzada, con sensores de movimientos, detectores de riesgos, recordatorios de medicaci&oacute;n, los asistentes de voz adaptados, los geolocalizadores y un concepto de atenci&oacute;n proactiva para reducir el sentimiento de soledad, pueden contribuir a mantener la autonom&iacute;a personal durante m&aacute;s tiempo en el entorno habitual de la persona.
    </p><p class="article-text">
        En Castilla-La Mancha, donde muchas personas mayores viven solas en entornos rurales, estas soluciones no solo aumentan la seguridad, sino que aportan tranquilidad a las familias que viven lejos y tambi&eacute;n pueden mejorar sus cuidados mediante la detecci&oacute;n preventiva de situaciones de riesgo para la salud o a trav&eacute;s de la propia telemedicina. Todo ello, junto con la digitalizaci&oacute;n de actividades interactivas y de los procesos asistenciales, puede evitar desplazamientos innecesarios y facilitar intervenciones tempranas.
    </p><p class="article-text">
        La teleasistencia avanzada, la monitorizaci&oacute;n remota y la telemedicina son y pueden ser una oportunidad para territorios extensos y poco poblados. Estos sistemas permiten que una persona mayor que vive en la Serran&iacute;a de Cuenca, en la Sierra de Alcaraz o en la Campana de Oropesa pueda recibir atenci&oacute;n y seguimiento evitando largos desplazamientos.
    </p><p class="article-text">
        La tecnolog&iacute;a no debe sustituir al acompa&ntilde;amiento personal ni al cuidador humano, sino que ha de servir de apoyo para hacer su trabajo y liberar tiempo de tareas autom&aacute;ticas y repetitivas o meramente administrativas, permitiendo que los profesionales se centren en lo que aporta valor: el trato directo, la amabilidad, la escucha, el acompa&ntilde;amiento y el apoyo emocional o terap&eacute;utico para personas con fragilidad o con deterioros cognitivos. En este sentido, el desarrollo de tecnolog&iacute;as adaptadas al sector de los cuidados puede convertirse en un yacimiento de innovaci&oacute;n productiva, generando empleo cualificado y favoreciendo la colaboraci&oacute;n entre empresas, universidades y centros de investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No todo puede ni debe ser automatizado y el mayor peligro es que la tecnolog&iacute;a sustituya (en lugar de apoyar) a la relaci&oacute;n humana.  Los cuidados son, sobre todo, un acto de acompa&ntilde;amiento emocional y de relaci&oacute;n humana, por lo tanto, cargados de una importante dimensi&oacute;n &eacute;tica. En este sentido, los dispositivos de apoyo deben ser adaptados, accesibles, manejables, amigables y con un dise&ntilde;o inclusivo. Es la tecnolog&iacute;a la que debe adaptarse a las personas m&aacute;s vulnerables y no al rev&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es importante evitar la desigualdad en el acceso, ya que existe el riesgo de crear un sistema de cuidados de dos categor&iacute;as: uno, con tecnolog&iacute;as adaptadas para quien puede pag&aacute;rselo, y otro para los que no disponen de los medios econ&oacute;micos necesarios. Este riesgo es especialmente alto en las zonas rurales, precisamente en aquellos lugares donde la tecnolog&iacute;a tiene un mayor valor estrat&eacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        El tema tiene sus complejidades t&eacute;cnicas y sociales, pero para que las tecnolog&iacute;as digitales y la IA sean aliadas reales del bienestar y la autonom&iacute;a personal es fundamental situar a la &eacute;tica en el centro. Las herramientas deben dise&ntilde;arse desde las necesidades y los usos de las personas, especialmente cuando estas son mayores o se encuentran en situaciones de soledad o dependencia. Deben servir para empoderar a la persona y no para condicionarla, primando siempre la libertad, el consentimiento y la opci&oacute;n de desconectarse a voluntad propia, porque la persona debe conservar el control de la tecnolog&iacute;a y no depender de ella.
    </p><p class="article-text">
        El dilema no es si debemos o no introducir tecnolog&iacute;a e inteligencia artificial en los cuidados o en la promoci&oacute;n de la autonom&iacute;a personal. Esto es ya una tendencia inevitable. El riesgo es que esta tecnolog&iacute;a pase a nuestras casas sin llamar a la puerta y sin haber analizado qu&eacute; modelo de cuidados queremos construir para el futuro. En todo caso, la clave est&aacute; en comprender que hablamos de personas, no de datos; de relaciones humanas y no de procesos. La tecnolog&iacute;a producir&aacute; bienestar si responde a las necesidades y demandas de quien la utiliza y si respeta sus valores &eacute;ticos, teniendo en cuenta las circunstancias y las preferencias de cada persona. Por esto, en el dise&ntilde;o de los productos y dispositivos tecnol&oacute;gicos, en sus funciones y en su aplicaci&oacute;n resulta obligado, una vez m&aacute;s, contar con quien los va a usar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Goyo Gómez Bolaños]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/tecnologia-entra-llamar_132_13127668.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 05:09:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando la tecnología entra sin llamar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Personas mayores,Cuidados familiares,Tecnología,Teleasistencia,Antropología,Sociología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los discursos de odio hacia las personas migrantes erosionan la democracia y nuestra propia humanidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/discursos-odio-personas-migrantes-erosionan-democracia-propia-humanidad_132_13114181.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd715b8b-08da-48f3-bd2b-7802327c7f37_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los discursos de odio hacia las personas migrantes erosionan la democracia y nuestra propia humanidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Toda esta construcción de mentiras, manipulaciones, y maldades cala mucho más de lo que pensamos, y silenciosamente va creando un peligroso imaginario. Peligroso para la democracia y para nosotros y nosotras mismas porque nos deshumaniza"</p><p class="subtitle">Todos los artículos del Blog 'Dialogando con la sociedad y las ciencias políticas'</p></div><p class="article-text">
        Que la historia se repite es el gran t&oacute;pico que, no por reiterado, es menos cierto. Cambia el contexto, cambian las v&iacute;ctimas y los poderes, los discursos y las ret&oacute;ricas, las herramientas y las armas, las mentiras y las verdades, los vencedores y los vencidos. Pero la maquinaria de poder se mantiene, siempre dispuesta a disfrazar sus privilegios de orden y progreso, a blindarse tras discursos de salvaci&oacute;n y seguridad, a convertir los intereses propios en supuestos intereses comunes, y a repetir, bajo nuevas banderas, las mismas viejas din&aacute;micas de dominaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El siglo XXI no es el siglo XX. Pero al igual que en la Europa anterior a la Segunda Guerra Mundial, hoy vivimos una crisis del capitalismo y de las instituciones democr&aacute;ticas incapaces de hacer frente a esta crisis. A comienzo del siglo XX eran las democracias liberales, hoy, el estado de bienestar, pero en ambos casos, una democracia debilitada cede espacio a actores que ofrecen alternativas y f&oacute;rmulas simples, f&aacute;ciles de digerir y que, muchas veces enmascaran, cuando no ocultan, las verdaderas din&aacute;micas de las crisis y los intereses de unos pocos, por encima del bien colectivo.
    </p><p class="article-text">
        De nuevo el empobrecimiento de la clase media, el aumento de la desigualdad, el auge de las pol&iacute;ticas expansionistas de grandes potencias, la incapacidad para integrar a la ciudadan&iacute;a en la vida pol&iacute;tica, la percepci&oacute;n de falta de legitimidad de las instituciones pol&iacute;ticas, la movilizaci&oacute;n emocional y el triunfo de narrativas simples y falsas, <em>ultra</em> individualistas y <em>ultra</em> nacionalistas son campo de cultivo de ret&oacute;ricas autoritarias y antidemocr&aacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Los paralelismos con el contexto europeo donde arraig&oacute; el fascismo son, cuanto menos, inquietantes. De todos ellos quiz&aacute; el m&aacute;s permeable y, que parece mentira que volvamos a aceptar, es la ret&oacute;rica que canaliza el malestar social hacia un &ldquo;afuera&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Volvemos a buscar un chivo expiatorio que cargue con las culpas de todo; el de otro sitio, de otra etnia, de otra raza, de otro país. Y, sobre todo, que desvíe la carga hacia las personas más vulnerables y que peor se pueden defender</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Reproducimos la historia y volvemos a buscar un chivo expiatorio que cargue con las culpas de todo; el de otro sitio, de otra etnia, de otra raza, de otro pa&iacute;s. Y, sobre todo, que desv&iacute;e la carga hacia las personas m&aacute;s vulnerables y que peor se pueden defender. Es m&aacute;s efectivo arremeter contra los de abajo que contra los de arriba.
    </p><p class="article-text">
        Los discursos criminalizadores de la migraci&oacute;n y las personas migrantes est&aacute;n calando peligrosamente y pudriendo los cimientos de una sociedad democr&aacute;tica y sana. La culpa de la violencia contra las mujeres, de los inmigrantes (no de una sociedad que sigue sin superar el patriarcado); la culpa de la criminalidad y la inseguridad, de los inmigrantes (y de paso, todos y todas tenemos m&aacute;s miedo y somos m&aacute;s sumisos y sumisas); la culpa del mal funcionamiento de los servicios p&uacute;blicos, de los inmigrantes (y no de la falta de financiaci&oacute;n y adem&aacute;s, legitimamos el negocio privado del bienestar); la crisis del Estado, de la falta de control de las fronteras (y as&iacute;, no exigimos responsabilidades y reformas estructurales) y quiz&aacute; la m&aacute;s digerible: la culpa del precio de la vivienda, de los inmigrantes.
    </p><p class="article-text">
        Toda esta construcci&oacute;n de mentiras, manipulaciones, y maldades cala mucho m&aacute;s de lo que pensamos, y silenciosamente va creando un peligroso imaginario. Peligroso para la democracia y para nosotros y nosotras mismas porque nos deshumaniza.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pienso sobre todo en los niños y las niñas, que están en pleno proceso de construcción de su identidad y entender el mundo que los rodea</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Nos hemos parado a pensar c&oacute;mo se sienten nuestros amigos y amigas, vecinos y vecinas, familiares, compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras de trabajo al vivir en una sociedad que les culpa de sus males? Pienso sobre todo en los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as, que est&aacute;n en pleno proceso de construcci&oacute;n de su identidad y entender el mundo que los rodea. En la crueldad de percibir que su origen, su idioma o sus costumbres son motivo de rechazo.
    </p><p class="article-text">
        Convivir con la sensaci&oacute;n de que t&uacute; o tu familia sois responsables de los problemas de la gente que te rodea, y sentir el odio de la comunidad donde has puesto las esperanzas de una vida mejor, desde luego, deber&iacute;a hacernos pensar la clase de pa&iacute;s y personas que queremos y debemos ser. 
    </p><p class="article-text">
        Cuidado con repetir la historia y sobre todo banalizar el mal; ser permeables a estos discursos y no combatirlos nos convierte en seres sin empat&iacute;a y en c&oacute;mplices de su &eacute;xito. 
    </p><p class="article-text">
        Las sociedades democr&aacute;ticas no se sostienen &uacute;nicamente sobre instituciones, sino tambi&eacute;n sobre la capacidad colectiva de reconocer al otro como igual en derechos y en humanidad. Ignorar o minimizar los discursos que criminalizan a quienes migran, empobrece nuestros fundamentos &eacute;ticos, erosiona nuestra propia cohesi&oacute;n social, y deteriora los fundamentos mismos de la convivencia democr&aacute;tica. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Silvia Avellaneda San Antonio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/discursos-odio-personas-migrantes-erosionan-democracia-propia-humanidad_132_13114181.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 03:50:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los discursos de odio hacia las personas migrantes erosionan la democracia y nuestra propia humanidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Migrantes,Democracia,Derechos Humanos,Delitos de odio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La radiografía de 10 años de cambios en la sociedad española: somos más pesimistas, cultos, laicos y feministas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/radiografia-10-anos-cambios-sociedad-espanola-pesimistas-cultos-laicos-feministas_1_13090969.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb930ddf-3a73-47e2-8637-46f7898af749_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La radiografía de 10 años de cambios en la sociedad española: somos más pesimistas, cultos, laicos y feministas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El CIS ha presentado ‘España 2025’, donde especialistas de la sociología, la política y la economía analizan los grandes cambios que ha experimentado la población en relación a factores tan variados como el trabajo, la igualdad de género, la secularización o las relaciones sexuales</p><p class="subtitle">Los nacimientos crecen por primera vez en una década aunque solo un 1%</p></div><p class="article-text">
        La sociedad espa&ntilde;ola se ha vuelto m&aacute;s pesimista, menos cat&oacute;lica, menos reproductiva y m&aacute;s reacia a emparejarse en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. No solo eso. En poco tiempo han cambiado aspectos como la forma de relacionarnos sexualmente y se han perdido las grandes mayor&iacute;as parlamentarias. El Centro de Investigaciones Sociol&oacute;gicas (CIS) ha publicado &lsquo;Espa&ntilde;a 2025&rsquo;, un amplio an&aacute;lisis realizado por 146 soci&oacute;logos, polit&oacute;logos y economistas en el que se desgrana qui&eacute;nes somos, c&oacute;mo hemos cambiado y qu&eacute; retos esperan en el futuro a los espa&ntilde;oles. Sus 3.337 p&aacute;ginas, divididas en cinco tomos, intentan responder as&iacute; a una pregunta clave, de la que nacen numeros&iacute;simas cuestiones m&aacute;s: &iquest;qu&eacute; es Espa&ntilde;a en este momento?
    </p><p class="article-text">
        El presidente del CIS, Jos&eacute; F&eacute;lix Tezanos, ha recalcado que las conclusiones se basan en 85 investigaciones emp&iacute;ricas realizadas por la instituci&oacute;n que dirige entre 2023 y 2025, de las cuales 27 han sido confeccionadas para esta obra. Atr&aacute;s quedan los informes FOESSA de los a&ntilde;os 60 y 70 que pretend&iacute;an mapear la sociedad del momento, pero tambi&eacute;n la inexistencia de mujeres en su elaboraci&oacute;n: sobre ellas recae ahora el 43% de la autor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es la obra m&aacute;s completa y m&aacute;s amplia realizada hasta la fecha. Ning&uacute;n pa&iacute;s ha publicado algo as&iacute;, de tal envergadura, que revela la situaci&oacute;n de la sociedad&rdquo;, ha anunciado con cierto orgullo el mismo Tezanos. No es lo &uacute;nico que separa a Espa&ntilde;a de los dem&aacute;s pa&iacute;ses europeos. &ldquo;La sociedad espa&ntilde;ola es la que m&aacute;s cambios ha sufrido en los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os. Es un pa&iacute;s en movimiento y cambio constante&rdquo;, ha a&ntilde;adido el presidente del CIS.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los últimos acontecimientos han creado en una generación muchas expectativas luego transformadas en frustraciones. Somos demasiado escépticos e hipercríticos sobre acontecimientos de la realidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lejos de los bar&oacute;metros sobre intenci&oacute;n de voto por los que se conoce mayoritariamente a este Centro adscrito al Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, &lsquo;Espa&ntilde;a 2025&rsquo; tiene en cuenta la transformaci&oacute;n tan profunda que el pa&iacute;s ha vivido las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Eso la ha llevado a ser una poblaci&oacute;n pesimista. &ldquo;Los &uacute;ltimos acontecimientos han creado en una generaci&oacute;n muchas expectativas luego transformadas en frustraciones. Somos demasiado esc&eacute;pticos e hipercr&iacute;ticos sobre acontecimientos de la realidad&rdquo;, ha recalcado el eminente soci&oacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        No es su opini&oacute;n, sino hechos. A grandes rasgos, en torno al 66% de los encuestados en cada bar&oacute;metro del CIS responde que les va bien o muy bien. Sin embargo, la cifra no var&iacute;a al responder que mala o muy mala cuando se les pregunta cu&aacute;l es la situaci&oacute;n econ&oacute;mica de Espa&ntilde;a. &ldquo;Esto estad&iacute;sticamente es imposible. Todav&iacute;a nos preguntamos de d&oacute;nde viene ese pesimismo interpretativo&rdquo;, ha apuntado el presidente de la instituci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Menos cat&oacute;licos, m&aacute;s igualitarios y m&aacute;s viejos</h2><p class="article-text">
        La secularizaci&oacute;n de la sociedad es un fen&oacute;meno que tambi&eacute;n ha variado, y aumentado, en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os. Si hace d&eacute;cadas dos tercios de la poblaci&oacute;n aseguraba ser cat&oacute;lica practicante, el dato ha disminuido al 18,4%. En concreto, el porcentaje en los menores de 30 a&ntilde;os se reduce al 8%.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El papel de la mujer en la sociedad es otro de los aspectos en los que ahonda &lsquo;Espa&ntilde;a 2025&rsquo;, obra que contin&uacute;a la iniciativa que vio la luz hace una d&eacute;cada con &lsquo;Espa&ntilde;a 2015&rsquo;. En este sentido, los expertos han estudiado c&oacute;mo en un ciclo hist&oacute;rico corto Espa&ntilde;a ha pasado de ser &ldquo;un pa&iacute;s enormemente machista, incluso a nivel legal, a estar a la vanguardia de las conquistas del feminismo&rdquo;, ha subrayado Tezanos.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el hecho de que la sociedad espa&ntilde;ola sea cada vez m&aacute;s vieja debido a la elevaci&oacute;n de la edad media de vida, que alcanza los 85 a&ntilde;os, se debe a las condiciones clim&aacute;ticas, la calidad de la dieta mediterr&aacute;nea y la sanidad p&uacute;blica. As&iacute; lo ha confirmado el presiente del CIS antes de incidir en que la poblaci&oacute;n se casa menos y alcanza una de las tasas de natalidad m&aacute;s bajas del mundo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Así han disminuido los nacimientos en los últimos años" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-U4aA3" src="https://datawrapper.dwcdn.net/U4aA3/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="619" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}});</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        El primer tomo de la colecci&oacute;n, llamado &lsquo;Estructura social&rsquo; y en el que se ofrece una panor&aacute;mica de los grandes procesos que est&aacute;n reconfigurando la sociedad espa&ntilde;ola en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, analiza la realidad del Estado de bienestar. Se constata que en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas se ha producido un &ldquo;aumento importante de derechos y servicios&rdquo;, pero estos conviven con desigualdades arraigadas en &aacute;mbitos clave como la salud, la discapacidad, la vivienda o la protecci&oacute;n social. Por otra parte, la ciudadan&iacute;a apoya en su mayor&iacute;a la intervenci&oacute;n p&uacute;blica. As&iacute;, se apunta a la necesidad de reequilibrar responsabilidades entre Estado, mercado, hogares y tercer sector para garantizar la cohesi&oacute;n social.
    </p><h2 class="article-text">Fracaso continuo del centro pol&iacute;tico en Espa&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        Tezanos ha resumido a la sociedad espa&ntilde;ola como una poblaci&oacute;n m&aacute;s culta, m&aacute;s viajera, m&aacute;s abierta y disfrutona, m&aacute;s igualitaria y laica. Por el contrario, la misma sociedad se enfrenta a una din&aacute;mica que apunta a problemas con el desempleo, familias cada vez m&aacute;s reducidas y una complejidad pol&iacute;tica en la que resulta m&aacute;s complicado alcanzar mayor&iacute;as parlamentarias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Europa ya no existen las grandes mayor&iacute;as, ni siquiera en Reino Unido y Francia con sistemas mayoritarios. Tambi&eacute;n, todav&iacute;a por razones a determinar, en Espa&ntilde;a ha fracasado sistem&aacute;ticamente el centrismo&rdquo;, ha precisado el presidente del CIS, quien ha aclarado que, seg&uacute;n las encuestas, un tercio de la poblaci&oacute;n se sit&uacute;a en el centro del tablero pol&iacute;tico. &ldquo;Este misterio hay que descifrarlo. Es parte de la din&aacute;mica de la sociedad espa&ntilde;ola que condiciona el devenir pol&iacute;tico de la propia poblaci&oacute;n&rdquo;, ha a&ntilde;adido. Es en el cuarto tomo, &lsquo;Poder, pol&iacute;tica y sociedad&rsquo;, donde los expertos esclarecen que se percibe una creciente volatilidad del voto, una mayor fragmentaci&oacute;n del sistema de partidos y el peso creciente de emociones, identidades y clivajes culturales en la conducta pol&iacute;tica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El presidente del CIS, José Félix Tezanos, durante la presentación. EFE/ Rodrigo Jiménez                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Falta de mujeres ingenieras y en la primera l&iacute;nea p&uacute;blica</h2><p class="article-text">
        Constanza Tob&iacute;o, catedr&aacute;tica de Sociolog&iacute;a en la Universidad Carlos III de Madrid (C3M) y editora del extenso an&aacute;lisis junto a Tezanos, se ha detenido a explicar c&oacute;mo ha evolucionado la brecha de g&eacute;nero en Espa&ntilde;a, que se sigue cerrando. Mientras casi es inexistente en relaci&oacute;n a la educaci&oacute;n y formaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a, todav&iacute;a persisten algunas diferencias en el &aacute;mbito ingenieril. &ldquo;Es un tipo de estudios que se resiste a la igualdad. Estamos en el 25% de mujeres estudiantes de ingenier&iacute;a desde hace 25 a&ntilde;os y el dato no ha mejorado mucho&rdquo;, ha comentado la tambi&eacute;n Premio Nacional de Sociolog&iacute;a y Ciencia Pol&iacute;tica en 2021.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito de la ocupaci&oacute;n laboral, la brecha s&iacute; ha disminuido con el paso del tiempo, a pesar de que hay ciertos trabajos todav&iacute;a altamente segregados entre empleos feminizados y masculinizados. En este sentido, el tercer volumen, titulado &lsquo;Estructura econ&oacute;mica y desigualdades&rsquo;, recoge que el empleo es el eje central de integraci&oacute;n social y, al mismo tiempo, el principal generador de desigualdad.
    </p><p class="article-text">
        Desde la perspectiva de la participaci&oacute;n de las mujeres en la vida pol&iacute;tica, el mundo p&uacute;blico, los avances no son &oacute;bice para reconocer que todav&iacute;a queda camino por recorrer. &ldquo;Faltan las primeras posiciones. Hay muchas concejalas, diputadas y ministras, pero pocas presidentas y alcaldesas&rdquo;, ha sostenido Tob&iacute;o.
    </p><h2 class="article-text">Sexo fuera de la pareja</h2><p class="article-text">
        La familia como instituci&oacute;n es otro de los grandes pilares de la sociedad que se ha enfrentado a unos cambios un tanto impensables para las generaciones predecesoras. Por ejemplo, ha aumentado significativamente la aceptaci&oacute;n de relaciones sexuales fuera de la pareja entre la poblaci&oacute;n mayor de 50 a&ntilde;os, que alcanza la mitad de los encuestados. &ldquo;Es otro concepto de pareja que, curiosamente, no impide que el amor rom&aacute;ntico, el que pensamos que es para toda la vida, siga siendo algo deseable&rdquo;, ha apuntillado la experta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Parece que gran parte del mundo que conocíamos, convertido ahora en sociedades menos estructuradas, se diluye</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta apertura te&oacute;rica se refleja en una modificaci&oacute;n de las relaciones sexuales de los individuos. Hace 30 a&ntilde;os, m&aacute;s de la mitad de la poblaci&oacute;n tan solo hab&iacute;a mantenido relaciones de este tipo con una persona, dato que hoy en d&iacute;a ha descendido hasta el 23%. Al mismo tiempo, las personas m&aacute;s promiscuas, que aseguran haber mantenido relaciones con m&aacute;s de diez personas, tan solo era el 9% hace tres d&eacute;cadas, y ahora alcanza el 23%.
    </p><p class="article-text">
        A nivel personal y a modo de s&iacute;ntesis, Tezanos ha exclamado que la sociedad espa&ntilde;ola actual es una sociedad en transici&oacute;n de la que desconocemos hacia d&oacute;nde se dirige. Lo vemos en los j&oacute;venes, ha abundado el soci&oacute;logo, que enfrentan situaciones de crisis perpetuas en las que sus ingresos no son suficientes para poder adquirir una vivienda, ni establecer en ocasiones las relaciones familiares deseadas, sin un gran atisbo de continuidad en sus proyectos de futuro. &ldquo;Parece que gran parte del mundo que conoc&iacute;amos, convertido ahora en sociedades menos estructuradas, se diluye. Es como si intentamos coger el agua con las manos&rdquo;, ha comparado el presidente del CIS.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/radiografia-10-anos-cambios-sociedad-espanola-pesimistas-cultos-laicos-feministas_1_13090969.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2026 21:39:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La radiografía de 10 años de cambios en la sociedad española: somos más pesimistas, cultos, laicos y feministas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,CIS - Centro de Investigaciones Sociológicas,José Félix Tezanos,Feminismo,Economía,Natalidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Investigar con y para la infancia y la adolescencia: nace la RIyA-UCLM]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/en-clave-de-infancia-y-adolescencia/investigar-infancia-adolescencia-nace-riya-uclm_132_13089174.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d05cb4b8-3e06-4a6b-9520-aa6bbe684eba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Investigar con y para la infancia y la adolescencia: nace la RIyA-UCLM"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La nueva Red de Investigación en Infancia y Adolescencia de la UCLM reúne a expertos de distintas disciplinas para repensar cómo se estudia la infancia y la adolescencia y acercar el conocimiento científico a la sociedad. Este espacio nace en colaboración con elDiario.es Castilla-La Mancha</p></div><p class="article-text">
        El 20 de noviembre de 2025 se present&oacute; <a href="https://www.uclm.es/misiones/culturadeporte/compromisosocial/riya" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Red de Investigaci&oacute;n en Infancia y Adolescencia de la Universidad de Castilla-La Mancha (RIyA-UCLM)</a>, un espacio de colaboraci&oacute;n interdisciplinar que re&uacute;ne al personal investigador de la UCLM interesado en el estudio de la infancia y la adolescencia.
    </p><p class="article-text">
        La UCLM cuenta con un n&uacute;mero considerable de investigadores que, repartidos en sus diferentes campus, desarrollan sus l&iacute;neas de trabajo en este &aacute;mbito. Desde diversas &aacute;reas de conocimiento, la universidad regional est&aacute; generando avances cient&iacute;ficos en aspectos relacionados con la educaci&oacute;n, la salud, la tecnolog&iacute;a, el bienestar emocional o el entorno en el que se desarrollan ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes. 
    </p><p class="article-text">
        Todo ello supone un valor indiscutible para la sociedad castellano-manchega, ya que estos hallazgos se traducen en innovaciones educativas, mejoras en tratamientos e intervenciones y orientan las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas dirigidas a la infancia y la adolescencia. Se trata, por tanto, de una producci&oacute;n cient&iacute;fica de gran relevancia social. Si hay un grupo de poblaci&oacute;n con el que la sociedad no deber&iacute;a escatimar recursos y apoyos, es, sin duda, la infancia y la juventud. Ellos y ellas son nuestro futuro y el objetivo debe ser trabajar y avanzar m&aacute;s en la generaci&oacute;n de conocimiento.
    </p><p class="article-text">
        Para que ello sea posible se necesita una buena inversi&oacute;n en I+D+i y que la agenda cient&iacute;fica priorice los temas que afectan a los ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes. De hecho, esto deber&iacute;a ser una cuesti&oacute;n de Estado; pero, m&aacute;s all&aacute; de las acciones concretas que se adopten a nivel pol&iacute;tico, la comunidad cient&iacute;fica tambi&eacute;n puede impulsar mejoras en este &aacute;mbito mediante acciones propias. Entre ellas, destaca el fomento de la colaboraci&oacute;n y el trabajo interdisciplinar, haciendo realidad la idea de que &ldquo;juntos somos m&aacute;s fuertes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con esta visi&oacute;n nace la RIyA-UCLM: generar espacios en los que el personal investigador pueda compartir los desaf&iacute;os que implica investigar sobre y con infancia y adolescencia. Investigar en este &aacute;mbito presenta retos espec&iacute;ficos. La mirada adulta y cient&iacute;fica introduce sesgos que pueden dificultar la interpretaci&oacute;n de los resultados y limitar la participaci&oacute;n real de ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes y esto nos preocupa mucho como cient&iacute;ficos. Como tambi&eacute;n nos inquietan los desaf&iacute;os &eacute;ticos que implica trabajar con la infancia y la adolescencia por la desigualdad en la relaci&oacute;n entre investigadores y participantes.
    </p><p class="article-text">
        Para afrontar estos retos, la RIyA-UCLM ha puesto en marcha diversos grupos de trabajo. Uno de ellos se centra en las metodolog&iacute;as participativas y persigue la promoci&oacute;n de una forma de hacer ciencia no solo sobre la infancia y la adolescencia, sino con ellas, incorporando su voz en el dise&ntilde;o de las investigaciones, la interpretaci&oacute;n de los resultados y la difusi&oacute;n del conocimiento. Otro grupo se orienta a la elaboraci&oacute;n de gu&iacute;as de buenas pr&aacute;cticas que garanticen la &eacute;tica en las investigaciones desarrolladas en este &aacute;mbito.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, la red aspira a fortalecer la transferencia de conocimiento hacia las administraciones p&uacute;blicas y las entidades sociales que trabajan con la infancia y la adolescencia. La comunidad cient&iacute;fica tiene la responsabilidad de compartir su conocimiento para contribuir a la mejora de la pr&aacute;ctica profesional. Esto se traduce en mejorar programas educativos, orientar intervenciones sociales y sanitarias y ayudar a dise&ntilde;ar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas m&aacute;s ajustadas a la realidad de la infancia y la adolescencia. Este acercamiento pretende tambi&eacute;n generar espacios de di&aacute;logo que permitan definir conjuntamente la agenda de investigaci&oacute;n m&aacute;s necesaria. 
    </p><h2 class="article-text">Dise&ntilde;ar una estrategia, transferir conocimiento y divulgar</h2><p class="article-text">
        En este sentido, la RIyA-UCLM ha iniciado ya un diagn&oacute;stico del ecosistema de instituciones p&uacute;blicas y privadas de la regi&oacute;n para dise&ntilde;ar una estrategia de colaboraci&oacute;n extensa que llegue a todos los que realizan un trabajo significativo con la infancia y la adolescencia en Castilla-La Mancha.
    </p><p class="article-text">
        Junto a la transferencia de conocimiento, la divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica constituye otra de las misiones fundamentales de la universidad. En un contexto marcado por la desinformaci&oacute;n, resulta imprescindible ofrecer conocimiento riguroso en formatos accesibles que puedan llegar a la ciudadan&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Con este prop&oacute;sito, la RIyA-UCLM ha creado un grupo de trabajo espec&iacute;fico para fomentar la divulgaci&oacute;n en este &aacute;mbito. Por ello, desde aqu&iacute; queremos agradecer el espacio que <strong>elDiario.es Castilla-La Mancha</strong> ha cedido a la RIyA-UCLM. A trav&eacute;s de esta colaboraci&oacute;n, cada mes se abordar&aacute;n temas clave relacionados con la infancia y la adolescencia desde una perspectiva cient&iacute;fica, pero con un lenguaje accesible, con el objetivo de acercar el conocimiento a la ciudadan&iacute;a y contribuir a un debate p&uacute;blico mejor informado.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, esta red no puede dejar de lado la labor formativa que corresponde a la universidad como espacio de educaci&oacute;n superior. A trav&eacute;s de distintos grupos de trabajo se coordinar&aacute;n acciones dirigidas tanto a profesionales como a la propia infancia, optimizando recursos y ampliando su alcance. Asimismo, se est&aacute;n revisando las titulaciones para garantizar que los egresados de la UCLM cuenten con una formaci&oacute;n s&oacute;lida en los derechos de ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes, contribuyendo as&iacute; a formar profesionales m&aacute;s preparados y comprometidos con su bienestar.
    </p><p class="article-text">
        Se trata por tanto de un proyecto ambicioso, pero cargado de ilusi&oacute;n de aquellos que han considerado prioritario centrar su carrera cient&iacute;fica en el desarrollo de los derechos y del bienestar de la infancia y la adolescencia y que con este espacio de colaboraci&oacute;n reafirman su inter&eacute;s en ofrecer la mejor calidad del conocimiento cient&iacute;fico producido en nuestra universidad regional.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Fernández Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/en-clave-de-infancia-y-adolescencia/investigar-infancia-adolescencia-nace-riya-uclm_132_13089174.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2026 08:38:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Investigar con y para la infancia y la adolescencia: nace la RIyA-UCLM]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Infancia,Adolescentes,Jóvenes,Universidad de Castilla-La Mancha,Pedagogía,Educación,Sociología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cincuenta años de  'El desencanto': el retrato doméstico de una transición]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/cincuenta-anos-desencanto-retrato-domestico-transicion_132_13073039.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bcf4e635-d310-47a4-8c51-5fac157a2ca3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cincuenta años de  &#039;El desencanto&#039;: el retrato doméstico de una transición"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Volver hoy a esta obra no solo es un ejercicio de nostalgia cinéfila, la película nos recuerda que toda sociedad vive entre el recuerdo de lo que fue y el optimismo delirante de lo que cree poder llegar a ser"</p><p class="subtitle">La edad del porvenir</p></div><p class="article-text">
        Cincuenta a&ntilde;os despu&eacute;s de su estreno, <em>El desencanto</em> sigue incomodando. No porque haya envejecido mal &mdash;al contrario&mdash;, sino porque contin&uacute;a echando sal a una herida todav&iacute;a supurante que no termina de cicatrizar. La pel&iacute;cula de Jaime Ch&aacute;varri no es s&oacute;lo el retrato de una familia literaria en ruinas; es la representaci&oacute;n &iacute;ntima de una sociedad que comienza a mirarse sin complejos.
    </p><p class="article-text">
        En 1976, Espa&ntilde;a estaba aprendiendo a hablar en voz alta. El franquismo obten&iacute;a su certificado de defunci&oacute;n, pero sus h&aacute;bitos culturales segu&iacute;an presidiendo la mesa camilla. Y en aquella casa de la calle de Leoncio N&uacute;&ntilde;ez, en Astorga, bajo la sombra persistente de Leopoldo Panero, se escenificaba algo m&aacute;s que una conversaci&oacute;n dom&eacute;stica: la lenta decadencia de una figura paterna que hab&iacute;a organizado durante d&eacute;cadas el orden dom&eacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        El soci&oacute;logo espa&ntilde;ol, Amando de Miguel en libros como <em>La familia espa&ntilde;ola</em> o <em>Manual de estructura social de Espa&ntilde;a,</em> estudi&oacute; la transformaci&oacute;n de la familia espa&ntilde;ola durante el tardofranquismo y la Transici&oacute;n. Se&ntilde;al&oacute; c&oacute;mo el modelo patriarcal, r&iacute;gido y jer&aacute;rquico, empezaba a erosionarse no tanto por decreto pol&iacute;tico, sino como por un cambio cultural. La autoridad dejaba de ser incuestionable, y la obediencia entraba en v&iacute;as de negociaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <em>El desencanto</em> podr&iacute;a leerse, en cierto modo, como la traducci&oacute;n cinematogr&aacute;fica de esa transformaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El padre, fallecido pero omnipresente, no aparece nunca y, sin embargo, ocupa cada plano. No es solo un progenitor; es el s&iacute;mbolo del orden establecido. La familia Panero encarna, a priori, el modelo que De Miguel describ&iacute;a en sus estudios: padre proveedor, madre mediadora, hijos socializados en la disciplina y la expectativa de la estirpe.
    </p><p class="article-text">
        Felicidad Blanc, nacida para viuda, 'ni&ntilde;a bien' del Madrid de posguerra, representa la transici&oacute;n entre dos mundos. Con sobresaliente en educaci&oacute;n c&iacute;vica y social, sostiene la memoria del marido con una mezcla de lealtad y cansancio &iacute;ntimo. De Miguel habl&oacute; en varias ocasiones del papel silencioso de las mujeres en el sostenimiento del orden familiar franquista: administradoras del afecto, guardianas del prestigio dom&eacute;stico. Cargada de resignaci&oacute;n, parece sostener un decorado que irremediablemente se cae a trozos. Su voz no es solo conservadora; es melanc&oacute;lica. Y esa melancol&iacute;a dice mucho sobre el precio &iacute;ntimo de la estabilidad social, &eacute;se que se factura en privado bajo el concepto de: fracaso como madre seg&uacute;n los par&aacute;metros sociales interiorizados.
    </p><p class="article-text">
        Los hijos son otra cosa. Mientras sus hermanos -Juan Luis Panero y Leopoldo Mar&iacute;a Panero- ajustan cuentas con el padre desde la poes&iacute;a o la pulsi&oacute;n kerouaquiana, Michi parece elegir la distancia socarrona, como si la vida fuera una sobremesa inacabable entre humo de tabaco y vasos de doble V. &Iacute;dolo de snobs y tarambanas, asistimos al nacimiento de una peculiar rockstar premovida madrile&ntilde;a: un dandi desva&iacute;do que, lejos de aceptar el destino de poeta oficial de la familia, decide convertir su propia pachorra en una forma de estilo. A trav&eacute;s de una elegante apolog&iacute;a de la holgazaner&iacute;a, sabotea las expectativas que la dinast&iacute;a Panero hab&iacute;a depositado en &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Brillante interpretaci&oacute;n de s&iacute; mismos, en un campo de batalla que va m&aacute;s all&aacute; de lo afectivo. Con el &iacute;ndice y coraz&oacute;n te&ntilde;idos de alquitr&aacute;n, cada miembro de la familia construye su propio relato. No se alcanza una verdad compartida. Tres estrategias frente a una misma herencia gen&eacute;tica. Tres formas de gestionar lo que Amando De Miguel llamar&iacute;a el tr&aacute;nsito de una sociedad de obediencia a una sociedad de expresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La conversaci&oacute;n est&aacute; atravesada por la nostalgia de las vidas no vividas
    </p><p class="article-text">
        En <em>Los espa&ntilde;oles: sociolog&iacute;a de la vida cotidiana</em>, De Miguel subrayaba que el cambio social en Espa&ntilde;a no fue &uacute;nicamente institucional. Fue dom&eacute;stico. Se produjo en la manera de relacionarse padres e hijos, en la redefinici&oacute;n del papel femenino, en la progresiva privatizaci&oacute;n del conflicto moral.
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os setenta, la familia espa&ntilde;ola deja de ser una instituci&oacute;n herm&eacute;tica para convertirse en un espacio de negociaci&oacute;n colectiva. El desencanto captura ese instante exacto. No se trata de aceptar el relato del padre; se trata de ponerlo en cuesti&oacute;n y de reescribirlo sin la mordaza autoritaria.
    </p><p class="article-text">
        La familia Panero encarna tambi&eacute;n una &eacute;lite cultural estrechamente ligada al franquismo. No estamos ante una familia cualquiera, sino ante una alcurnia literaria que recibi&oacute; reconocimiento oficial y prestigio social.
    </p><p class="article-text">
        Amando de Miguel reflexion&oacute; sobre los v&iacute;nculos entre cultura y poder en Espa&ntilde;a, sobre c&oacute;mo determinadas &eacute;lites se forjaron bajo el amparo del r&eacute;gimen y luego tuvieron que redefinirse en democracia.
    </p><p class="article-text">
        La decadencia no se limita aqu&iacute; a lo econ&oacute;mico o a lo simb&oacute;lico; es, sobre todo, una decadencia moral que viene a predecir el macabro futuro de sus descendientes.
    </p><p class="article-text">
        La grandeza del documental de Jaime Ch&aacute;varri consiste en no intervenir demasiado. La c&aacute;mara escucha. No juzga. No sentencia. Deja que la familia se explique &mdash;o se exponga&mdash; sola. Y ah&iacute; reside su verdadera fuerza. Porque lo que parece una conversaci&oacute;n dom&eacute;stica termina siendo un ajuste de cuentas literario en medio de un caos discursivo.
    </p><p class="article-text">
        Entrar en <em>El desencanto</em> es f&aacute;cil. Salir, no tanto. Lo que all&iacute; ocurri&oacute; &mdash;o lo que creemos que ocurri&oacute;&mdash; desborda lo estrictamente emocional: es como intentar volver a la habitaci&oacute;n donde fuiste ni&ntilde;o. Sabes que algo de consuelo encontrar&aacute;s en ese regreso, pero tambi&eacute;n que cada objeto removido traer&aacute; consigo una melancol&iacute;a que aprieta en la garganta y se instala en el est&oacute;mago.
    </p><p class="article-text">
        Hay en sus personajes una atracci&oacute;n dif&iacute;cil de explicar. No es tanto el contenido, sino la escenificaci&oacute;n. La cadencia, la iron&iacute;a, el susurro expectorado en la faringe, la herida apenas disimulada. Sus palabras escuecen porque est&aacute;n cargadas de un silencio monocrom&aacute;tico, espeso, que lo invade todo y termina obligando al espectador a absorber, casi f&iacute;sicamente, la intensidad de lo que ocurre. Tal vez por eso los personajes parecen moverse en una frontera incierta entre la lucidez y una suerte de delirium tremens emocional.
    </p><p class="article-text">
        La piedra exterior de Astorga, fr&iacute;a y compacta, parece haber penetrado en el interior de la vivienda que se convierte en un confesionario forrado de maragata y pizarra. Las paredes desprenden el olor a tiempo retenido.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la conversaci&oacute;n se apaga y la pel&iacute;cula se acerca a su final, queda la sensaci&oacute;n de haber asistido a algo irrepetible. La c&aacute;mara ha capturado un momento en el que la intimidad familiar y la historia colectiva se cruzan sin mediaciones, sin filtros, con una honradez que hoy resulta casi impensable.
    </p><p class="article-text">
        Volver hoy a <em>El desencanto</em> no solo es un ejercicio de nostalgia cin&eacute;fila, la pel&iacute;cula nos recuerda que toda sociedad vive entre el recuerdo de lo que fue y el optimismo delirante de lo que cree poder llegar a ser.
    </p><p class="article-text">
        Hoy la calle Leoncio N&uacute;&ntilde;ez se llama calle Panero y en el n&uacute;mero 5 sobrevive algo parecido a un set muse&iacute;stico donde todo parece seguir en su sitio, como si el tiempo hubiera decidido tomarse un descanso. Quienes vimos por primera vez <em>El desencanto</em> y sentimos que el documental nos volaba la cabeza solemos reconocernos, como si form&aacute;ramos parte de una discreta logia sentimental. Basta con que alguien pronuncie el apellido Panero para que la conversaci&oacute;n se incline inevitablemente hacia Astorga, hacia aquella casa y hacia aquel extra&ntilde;o milagro cinematogr&aacute;fico. Entonces, como le ocurr&iacute;a a Michi, estiramos las sobremesas con una mezcla de iron&iacute;a y melancol&iacute;a, encadenando soliloquios sobre la nostalgia de esas vidas no vividas, mientras el eco de aquella conversaci&oacute;n familiar &mdash;mitad tragedia, mitad comedia&mdash; sigue resonando, medio siglo despu&eacute;s, en alg&uacute;n rinc&oacute;n obstinado de la memoria cultural espa&ntilde;ola.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Mora de Marcos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/cincuenta-anos-desencanto-retrato-domestico-transicion_132_13073039.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Mar 2026 17:19:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cincuenta años de  'El desencanto': el retrato doméstico de una transición]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Películas,Transición española,Astorga,Sociología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Habermas o el límite del consenso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/habermas-limite-consenso_129_13069434.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9bd72b0d-e91b-416f-b576-ccdc407c061a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Habermas o el límite del consenso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En tiempos de polarización, ruido y descalificación permanente, es comprensible que muchos sigan viendo en Jürgen Habermas a uno de los grandes defensores de la razón pública. Su apuesta por la racionalidad comunicativa, por la fuerza del mejor argumento y por una ética del discurso capaz de sostener la convivencia democrática conserva una indudable nobleza</p><p class="subtitle">Muere el filósofo alemán Jürgen Habermas a los 96 años</p></div><p class="article-text">
        Frente al cinismo, frente al dogmatismo y frente a la pura imposici&oacute;n del poder, Habermas sigue record&aacute;ndonos algo esencial: que las normas no deber&iacute;an imponerse sin justificaci&oacute;n y que toda sociedad decente necesita espacios de deliberaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero el reconocimiento no obliga a la adhesi&oacute;n completa. Y quiz&aacute; uno de los problemas de cierta recepci&oacute;n contempor&aacute;nea de J&uuml;rgen Habermas es precisamente ese: haber convertido una aportaci&oacute;n importante en una especie de horizonte &uacute;ltimo de la cr&iacute;tica. Como si la legitimidad procedimental agotara la cuesti&oacute;n de la verdad. Como si la validez p&uacute;blica equivaliera, sin resto, a la justicia. Como si la persona pudiera comprenderse suficientemente desde su capacidad de participar en procesos de argumentaci&oacute;n racional.
    </p><p class="article-text">
        Habermas quiso corregir la deriva sombr&iacute;a de la primera Escuela de Frankfurt. Tras Adorno y Horkheimer, cuya cr&iacute;tica de la raz&oacute;n moderna acab&oacute; bordeando a veces el callej&oacute;n sin salida de una negatividad sin reconciliaci&oacute;n, Habermas trat&oacute; de reconstruir un fundamento normativo para la vida com&uacute;n. Su proyecto aspiraba a salvar la Ilustraci&oacute;n de sus propias ruinas: no abandonar la raz&oacute;n, sino purificarla; no renunciar a la modernidad, sino dotarla de una base comunicativa y no instrumental.
    </p><p class="article-text">
        Pero el procedimiento no basta. El di&aacute;logo no lo funda todo. El consenso racional es deseable, incluso necesario, pero no crea por s&iacute; mismo la verdad moral. Tampoco funda la dignidad de la persona. Como mucho, puede ayudar a reconocerlas, protegerlas o articularlas jur&iacute;dicamente. Pero la persona vale antes de que una comunidad la valide discursivamente. Vale antes del acuerdo, antes de la deliberaci&oacute;n, antes incluso del reconocimiento social.
    </p><p class="article-text">
        Esa es, para m&iacute;, la insuficiencia de fondo del planteamiento habermasiano: su tendencia a situar el n&uacute;cleo de la legitimidad en condiciones ideales de discurso, como si lo humano pudiera comparecer &iacute;ntegramente ante el tribunal de la argumentaci&oacute;n. Pero la vida moral real est&aacute; hecha tambi&eacute;n de fragilidad, de conciencia, de responsabilidad silenciosa, de afectos, de historia, de lealtades, de heridas y de deberes que no nacen del consenso, aunque puedan ser despu&eacute;s razonados y compartidos. Dicho de otra manera: no todo lo verdadero depende de poder ser formalizado en un procedimiento de justificaci&oacute;n intersubjetiva.
    </p><p class="article-text">
        Este no es un reproche irracionalista. Al contrario. Es una advertencia contra la reducci&oacute;n de la raz&oacute;n a su dimensi&oacute;n discursiva. La raz&oacute;n humana no s&oacute;lo argumenta: tambi&eacute;n contempla, intuye, reconoce, se conmueve, se obliga y responde. Cuando estas dimensiones desaparecen del centro de la filosof&iacute;a moral, la persona corre el riesgo de quedar adelgazada. Sigue siendo sujeto de derechos, s&iacute;, pero cada vez menos, alguien irreductible y cada vez m&aacute;s un participante abstracto en un intercambio de razones.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez por eso nunca me ha convencido del todo la evoluci&oacute;n que, en este punto, tom&oacute; la herencia frankfurtiana. Habermas quiso rescatarla del pesimismo, pero en esa operaci&oacute;n la cr&iacute;tica perdi&oacute; parte de su espesor antropol&oacute;gico. La vida humana no se deja encerrar del todo ni en la t&eacute;cnica, ni en el sistema, ni tampoco en el procedimiento. No se trata de desechar a Habermas. Ser&iacute;a injusto e intelectualmente pobre. Se trata de situarlo. De agradecer lo que aporta sin olvidar lo que deja fuera. De admitir que su filosof&iacute;a resulta imprescindible para pensar la esfera p&uacute;blica, pero insuficiente para fundar una antropolog&iacute;a moral completa. Nos ayuda a entender c&oacute;mo debemos discutir; no termina de decirnos qui&eacute;n es, en toda su profundidad, ese alguien que discute.
    </p><p class="article-text">
        Importa porque una democracia no vive s&oacute;lo de reglas, sino tambi&eacute;n de convicciones acerca del ser humano. Importa porque no toda exclusi&oacute;n empieza con la violencia: algunas comienzan con una definici&oacute;n demasiado estrecha de la persona. E importa porque, en una &eacute;poca fascinada por los procedimientos, conviene recordar que la justicia no consiste &uacute;nicamente en hablar bien, deliberar bien o consensuar bien, sino tambi&eacute;n en reconocer lo que merece respeto antes de cualquier votaci&oacute;n, antes de cualquier mayor&iacute;a y antes de cualquier consenso.
    </p><p class="article-text">
        Habermas nos ense&ntilde;&oacute; a desconfiar de la imposici&oacute;n sin razones. Bien est&aacute;. Pero quiz&aacute; hoy convenga a&ntilde;adir algo m&aacute;s: tambi&eacute;n hay que desconfiar de una raz&oacute;n que acaba creyendo que s&oacute;lo existe aquello que puede justificarse en su propio lenguaje.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Carlos Vila Alonso Filósofo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/habermas-limite-consenso_129_13069434.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Mar 2026 12:26:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Habermas o el límite del consenso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Filosofía,Sociología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que enmascara la obediencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/enmascara-obediencia_132_13023135.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a8514342-a6ef-45bd-b86a-292284eff7ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo que enmascara la obediencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"En este artículo se habla de la obediencia, que suele ser un comportamiento bien valorado socialmente, necesario y eficaz en algunas circunstancias, pero que en muchos casos oculta una cierta sumisión, pérdida de libertad y, paradójicamente, puede ser considerado como un ejercicio de deslealtad"</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Goyo Gómez Bolaños</p></div><p class="article-text">
        Recientemente se han celebrado los carnavales en muchos pueblos de Castilla-La Mancha. Tuve la oportunidad de pasarme unos d&iacute;as por los de Villafranca de los Caballeros y ver la diversidad de disfraces que se despliegan en estas fiestas. Aunque en realidad no solo hay disfraces en Carnaval, ni todos los disfraces afectan a la vestimenta y al maquillaje. Hay tambi&eacute;n a diario y en todos los lugares muchas m&aacute;scaras del comportamiento en este gran teatro de la vida y de la interacci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        En pol&iacute;tica, como en otras actividades de la vida, el comportamiento m&aacute;s habitual es el de defender a tu partido y atacar al adversario, independientemente de lo que propongan o hagan, cuando parece razonable, tanto que existan discrepancias internas, como puntos de acuerdo con los otros grupos o partidos. No es habitual, por ello, expresar la disconformidad con los planteamientos de la propia organizaci&oacute;n, ni siquiera introducir matices a las posiciones dominantes. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, pienso que expresar el desacuerdo no debilita a una organizaci&oacute;n ni es un acto de deslealtad como muchos entienden, m&aacute;s al contrario, la obediencia es lo que empobrece a una organizaci&oacute;n democr&aacute;tica y en muchos casos responde a un comportamiento desleal, porque suele disfrazar los verdaderos sentimientos y las opiniones personales, que no se atreven a ser expresadas por temor a sus posibles consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        Discrepar con criterios y fundamentos es un acto de lealtad a nivel personal y organizativo. De una persona amiga se espera su opini&oacute;n sincera, aunque &eacute;sta no se comparta y a veces pueda doler. Otra cosa es la cr&iacute;tica t&aacute;ctica o estrat&eacute;gica para da&ntilde;ar o destruir a tu adversario (interno o externo), que tambi&eacute;n es una pr&aacute;ctica muy habitual en el &aacute;mbito pol&iacute;tico, hasta el punto de que para mucha gente esta confrontaci&oacute;n se acabe confundiendo con la esencia de la pol&iacute;tica.
    </p><h2 class="article-text">La obediencia &ldquo;debida&rdquo;</h2><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito del derecho existe el concepto jur&iacute;dico de la obediencia debida, que en algunos casos se utiliza como eximente de responsabilidad ante infracciones legales o hechos delictivos, argumentando que se actu&oacute; bajo &oacute;rdenes de un superior. Sin embargo, a veces la obediencia es un mal enmascarado que se viste de bien. Es un tema del que han hablado muchos fil&oacute;sofos y es un concepto clave en la psicolog&iacute;a social desde los influyentes experimentos de Milgram (1961), realizados poco despu&eacute;s del juicio a Adolf Eichmann, un funcionario nazi que se justificaba alegando que &ldquo;solo obedec&iacute;a &oacute;rdenes&rdquo;. Su autor, Stanley Milgram, busc&oacute; comprender hasta qu&eacute; punto las personas comunes pueden obedecer instrucciones que entran en conflicto con su moral personal. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre este tema tambi&eacute;n hay otros estudios posteriores de los que hablar&eacute; en otros art&iacute;culos. Aunque en muchas situaciones el comportamiento obediente oculta los propios pensamientos y auto-reprime los verdaderos sentimientos que en muchos casos los atrofia para evitarse ciertos deslices o problemas, renunciando en ocasiones a defender valores &eacute;ticos esenciales que bien pudieran justificar la objeci&oacute;n de conciencia o la manifestaci&oacute;n del rechazo o el desacuerdo.
    </p><p class="article-text">
        No dudo de la eficacia de un comportamiento masivamente obediente en cualquier organizaci&oacute;n. La uni&oacute;n, se dice, hace la fuerza y, por el contrario, la divisi&oacute;n debilita las posibilidades de &eacute;xito de cualquier organizaci&oacute;n. La historia nos ofrece muchos ejemplos de &eacute;xito de movimientos sociales altamente disciplinados, aunque algunos con consecuencias especialmente lamentables, como los propios movimientos fascistas del siglo pasado, que desencadenaron en la II Guerra Mundial. 
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo podr&iacute;a decirse del 'estalinismo' sovi&eacute;tico y de otros reg&iacute;menes gobernados con mano de hierro. La obediencia tambi&eacute;n es un valor esencial en el funcionamiento de los ej&eacute;rcitos y suele invocarse para mantener el orden, generalmente cuando los liderazgos han perdido su &ldquo;aut&oacute;ritas&rdquo;, su credibilidad o su capacidad de seducci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Obedecer es hacer lo que te dicen sin mayor cuestionamiento y simplemente porque te lo dice alguien con más poder o mayor autoridad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n conviene no confundir la obediencia ciega y acr&iacute;tica con el estar de acuerdo, con compartir ideas y objetivos, con simpatizar, con sentirse identificado o incluso con la propia conformidad. Obedecer es hacer lo que te dicen sin mayor cuestionamiento y simplemente porque te lo dice alguien con m&aacute;s poder o mayor autoridad. 
    </p><p class="article-text">
        No dudo, como dec&iacute;a antes, de la eficacia de estos comportamientos y, por ello, de lo bien reconocidos y recompensados que suelen estar dentro de las organizaciones. Tampoco cuestiono que en determinadas circunstancias puedan estar justificados; pero en pol&iacute;tica, hay que decirlo, limitan el ejercicio de la democracia interna que consagra la propia Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola para los partidos pol&iacute;ticos y sobre todo reducen o atrofian la libertad de expresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Fue precisamente la libertad un valor del proceso de transici&oacute;n pol&iacute;tica a la democracia, con este valor nos socializamos pol&iacute;ticamente la mayor&iacute;a de la gente de mi generaci&oacute;n y creo que debemos defender y promover las condiciones para su ejercicio. Por ello me parece bien la discrepancia pol&iacute;tica cuando responde a motivos y criterios fundamentados, lo que no impide tampoco la libre voluntad o la necesidad de construir acuerdos desde diferentes posiciones ideol&oacute;gicas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, son menos loables los comportamientos de obediencia inquebrantable o sumisa, que en muchos casos encubren deslealtades o enmascaran profundas discrepancias que no se atreven a manifestar. Por el contrario, me parecen m&aacute;s saludables ciertos ejercicios de desobediencia cr&iacute;tica. El propio escritor Juan Jos&eacute; Mill&aacute;s se lo dec&iacute;a al periodista Jordi &Eacute;vole en un reportaje emitido recientemente en su programa de televisi&oacute;n, donde le confesaba que escrib&iacute;a por desobediencia y a&ntilde;ad&iacute;a: &ldquo;Escribir es un modo de desobedecer&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Goyo Gómez Bolaños]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/enmascara-obediencia_132_13023135.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Feb 2026 08:51:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo que enmascara la obediencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia del legendario reino vietnamita de los dientes negros da un giro al descubrirse que el tinte servía para distinguirse de los "demonios humanoides"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/historia-legendario-reino-vietnamita-dientes-negros-da-giro-descubrirse-tinte-servia-distinguirse-demonios-humanoides-pm_1_13016934.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de0dfbcd-c8ef-4125-b9fc-0c3c38fec85d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia del legendario reino vietnamita de los dientes negros da un giro al descubrirse que el tinte servía para distinguirse de los &quot;demonios humanoides&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ennegrecimiento - El equipo utilizó fluorescencia de rayos X y microscopía electrónica para detectar altas concentraciones de óxidos metálicos</p></div><p class="article-text">
        El temor a seres malignos ha acompa&ntilde;ado a distintas sociedades desde &eacute;pocas muy antiguas. Muchas comunidades han imaginado figuras que encarnaban <strong>amenazas que nadie pod&iacute;a ver </strong>y que explicaban desgracias, enfermedades o desapariciones. Esas figuras no solo ocupaban relatos orales, tambi&eacute;n influ&iacute;an en rituales y en la manera de distinguir a unos grupos de otros.
    </p><p class="article-text">
        En varios territorios de Asia, el<strong> miedo a los demonios </strong>formaba parte de la identidad social y se proyectaba incluso en el aspecto f&iacute;sico. Esa asociaci&oacute;n entre humanidad y diferencia corporal ayuda a entender por qu&eacute; ciertas marcas adquirieron un <strong>valor protector y simb&oacute;lico</strong> que exig&iacute;a una explicaci&oacute;n concreta.
    </p><h2 class="article-text">Yue Zhang situ&oacute; el inicio documentado de esta costumbre dos milenios atr&aacute;s</h2><p class="article-text">
        Un estudio publicado en <em><strong>Archaeological and Anthropological Sciences</strong></em> por Yue Zhang, arque&oacute;loga de la Universidad Nacional de Australia, confirm&oacute; que en <strong>Dong Xa</strong>, en el norte de Vietnam, ya se <strong>te&ntilde;&iacute;an los dientes de negro </strong>hace unos 2.000 a&ntilde;os mediante compuestos con hierro y azufre. 
    </p><p class="article-text">
        El equipo analiz&oacute; restos humanos hallados en ese yacimiento, ocupado en la Edad del Hierro, y demostr&oacute; que la coloraci&oacute;n no era fruto del azar ni de h&aacute;bitos alimentarios, sino de una aplicaci&oacute;n deliberada. Los resultados sit&uacute;an el origen documentado de esta costumbre mucho antes de lo que se pensaba y la conectan con una tradici&oacute;n que sigui&oacute; vigente hasta el siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        Para llegar a esa conclusi&oacute;n, los investigadores<strong> examinaron el esmalte dental </strong>con t&eacute;cnicas que no da&ntilde;an las piezas arqueol&oacute;gicas. Utilizaron fluorescencia de rayos X para identificar la composici&oacute;n qu&iacute;mica de las zonas oscurecidas y detectaron una concentraci&oacute;n elevada de &oacute;xidos de hierro.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s aplicaron microscop&iacute;a electr&oacute;nica de barrido con espectrometr&iacute;a de dispersi&oacute;n de energ&iacute;a, que permiti&oacute; <strong>confirmar la presencia de hierro y azufre</strong> en las muestras procedentes de Dong Xa. En una de las piezas de la Edad del Hierro, el hierro alcanzaba el 25% de la superficie analizada, un dato que refuerza la idea de una intervenci&oacute;n humana.
    </p><p class="article-text">
        Yue Zhang explic&oacute; en declaraciones recogidas por <em>Live Science </em>que &ldquo;creemos que la presencia combinada de hierro y azufre es un indicador s&oacute;lido de la participaci&oacute;n de sales de hierro&rdquo;. Tambi&eacute;n se&ntilde;al&oacute; que hoy en d&iacute;a se emplean materiales vegetales en el proceso y a&ntilde;adi&oacute; que &ldquo;la pr&aacute;ctica todav&iacute;a se observa hoy, no solo en Vietnam, sino tambi&eacute;n en otras partes del sudeste asi&aacute;tico&rdquo;. Esa continuidad contempor&aacute;nea ayud&oacute; a los investigadores a interpretar las se&ntilde;ales qu&iacute;micas halladas en los dientes antiguos.
    </p><h2 class="article-text">Una prueba con tinta ferrog&aacute;lica replic&oacute; el mismo resultado que las piezas antiguas</h2><p class="article-text">
        El equipo realiz&oacute; adem&aacute;s una prueba controlada para comprobar su hip&oacute;tesis. Ti&ntilde;eron un diente animal moderno con tinta ferrog&aacute;lica, una sustancia hist&oacute;rica elaborada con taninos y sales de hierro, y compararon el resultado con las muestras arqueol&oacute;gicas. Tras el tratamiento, el diente experimental <strong>mostr&oacute; el mismo incremento de hierro y azufre </strong>que los restos de Dong Xa. Los autores se&ntilde;alaron en el art&iacute;culo que &ldquo;el espectro general coincid&iacute;a estrechamente con el obtenido de las muestras antiguas&rdquo;, un paralelismo que apoya la identificaci&oacute;n de esos compuestos como responsables del color negro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los dientes oscuros marcaban la entrada en la edad adulta y diferenciaban a las personas de seres temidos"
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                Los dientes oscuros marcaban la entrada en la edad adulta y diferenciaban a las personas de seres temidos                            </span>
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        Las fuentes etnogr&aacute;ficas y los relatos de viajeros de los siglos XIX y XX describen un procedimiento prolongado. Primero se<strong> raspaba el esmalte</strong> con materiales &aacute;speros y sustancias &aacute;cidas para facilitar la adherencia. Despu&eacute;s se aplicaba una <strong>pasta vegetal rica en taninos</strong> que te&ntilde;&iacute;a los dientes de rojo durante varios d&iacute;as. La fase decisiva incorporaba<strong> vitriolo en polvo o utensilios de hierro calientes </strong>para provocar la reacci&oacute;n qu&iacute;mica que oscurec&iacute;a el esmalte. Finalmente se f<strong>rotaba con holl&iacute;n o alquitr&aacute;n</strong> de c&aacute;scara de coco para dar brillo.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la apariencia, el estudio sit&uacute;a la pr&aacute;ctica en un contexto social concreto. En varias comunidades del sudeste asi&aacute;tico, los dientes negros actuaban como se&ntilde;al de paso a la edad adulta y como rasgo que <strong>distingu&iacute;a a las personas de animales o de demonios humanoides</strong> mencionados en tradiciones orales. 
    </p><p class="article-text">
        Los propios autores recuerdan que &ldquo;los dientes negros se presentan como un rasgo definitorio que distingue a las personas de los demonios humanoides y como un marcador de identidad en caso de secuestro por invasores extranjeros&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">La expansi&oacute;n del hierro y los contactos regionales acompa&ntilde;aron el auge</h2><p class="article-text">
        La costumbre tambi&eacute;n coincide con un periodo de intensificaci&oacute;n del comercio y de expansi&oacute;n del uso del hierro en la vida cotidiana en el norte de Vietnam, as&iacute; como con lazos gen&eacute;ticos con grupos del suroeste de China donde exist&iacute;a una tradici&oacute;n similar.
    </p><p class="article-text">
        Los datos comparativos muestran que, en la Edad del Hierro, la <strong>probabilidad de encontrar dientes te&ntilde;idos era 22 veces mayor que la de hallar casos de ablaci&oacute;n dental</strong>, una pr&aacute;ctica anterior que consist&iacute;a en extraer piezas sanas como rito de paso. Ese cambio apunta a una preferencia por una modificaci&oacute;n menos agresiva. Las primeras referencias escritas a un reino de personas con dientes negros aparecen en textos chinos de la<strong> dinast&iacute;a Han Oriental</strong>, entre los a&ntilde;os 25 y 220 d.C., y encajan con la dataci&oacute;n de los restos de Dong Xa.
    </p><p class="article-text">
        La costumbre sigui&oacute; document&aacute;ndose en cr&oacute;nicas y testimonios europeos hasta bien entrado el siglo XX, cuando los nuevos modelos est&eacute;ticos impulsados desde Occidente llevaron a su abandono progresivo. El uso de m&eacute;todos anal&iacute;ticos no destructivos abre ahora la posibilidad de estudiar pr&aacute;cticas similares en otras regiones y &eacute;pocas, apoy&aacute;ndose en las huellas qu&iacute;micas que permanecen atrapadas en el esmalte durante milenios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/historia-legendario-reino-vietnamita-dientes-negros-da-giro-descubrirse-tinte-servia-distinguirse-demonios-humanoides-pm_1_13016934.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Feb 2026 18:08:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia del legendario reino vietnamita de los dientes negros da un giro al descubrirse que el tinte servía para distinguirse de los "demonios humanoides"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Historia,Investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Regresa la revista ‘Praxis Sociológica’, que será de acceso abierto para su lectura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/regresa-revista-praxis-sociologica-sera-acceso-abierto-lectura_1_13018613.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/89bac8e9-9ebb-4eb6-ad76-2f626945c442_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Regresa la revista ‘Praxis Sociológica’, que será de acceso abierto para su lectura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La presentará este jueves, día 26 de febrero, el rector de la Universidad de Castilla-La Mancha, Julián Garde, junto a sus editores, los profesores Natalia Simón y Juan Antonio García</p><p class="subtitle">Todos los artículos de nuestro Blog 'Dialogando con la sociedad y las ciencias políticas'</p></div><p class="article-text">
        La fund&oacute; en 1993 el profesor de Sociolog&iacute;a Felipe Centelles Bol&oacute;s, conocido por su fascinaci&oacute;n por la pol&iacute;tica, la lucha por las libertades y los movimientos sociales. La revista &lsquo;Praxis Sociol&oacute;gica&rsquo; regresa ahora a la primera l&iacute;nea y por todo lo alto, de la mano de los profesores de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) Natalia Sim&oacute;n y Juan Antonio Garc&iacute;a, como editores de la publicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n apoyan esta iniciativa Mar&iacute;a &Aacute;ngeles Abell&aacute;n, de la Universidad de Valencia, como secretaria editorial, y un grupo de profesoras y profesores de distintas &aacute;reas de conocimiento, y de distintas universidades y pa&iacute;ses. Ser&aacute;n editores asociados e integrantes del comit&eacute; cient&iacute;fico asesor.
    </p><p class="article-text">
        La puesta de largo se har&aacute; este jueves, d&iacute;a 26 de febrero, a las 16.00 horas, en la Sala de M&uacute;sica de la Facultad de Ciencias Jur&iacute;dicas y Sociales de Toledo. 
    </p><p class="article-text">
        Asistir&aacute; el rector de la UCLM, Juli&aacute;n Garde, y la decana de la Facultad de la mencionada Facultad, Alicia Valma&ntilde;a. Tambi&eacute;n estar&aacute;n presentes los editores y la profesora Ruth Sanju&aacute;n, del &aacute;rea de Est&eacute;tica del Arte, encargada del nuevo dise&ntilde;o de la portada. 
    </p><h2 class="article-text">Acceso abierto y vocaci&oacute;n abierta al di&aacute;logo</h2><p class="article-text">
        A partir del jueves ya se pueden enviar art&iacute;culos a la revista, que <a href="https://revista.uclm.es/index.php/praxissociologica" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ser&aacute; de acceso abierto</a> (Open Access), para iniciar el proceso de evaluaci&oacute;n por pares, ajust&aacute;ndose a los protocolos habituales de la edici&oacute;n de publicaciones cient&iacute;ficas seriadas.
    </p><p class="article-text">
        'Praxis Sociol&oacute;gica' aspira a consolidarse como un espacio de referencia para investigadores e investigadoras, docentes y profesionales interesados en el an&aacute;lisis cr&iacute;tico de la realidad social contempor&aacute;nea. Ser&aacute; de periodicidad semestral y nace con una vocaci&oacute;n abierta al di&aacute;logo entre la sociolog&iacute;a y &aacute;reas afines como la filosof&iacute;a, la antropolog&iacute;a, la ciencia pol&iacute;tica, la econom&iacute;a, la est&eacute;tica, la pedagog&iacute;a y otros campos del conocimiento social y human&iacute;stico, promoviendo enfoques te&oacute;ricos y metodol&oacute;gicos diversos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/regresa-revista-praxis-sociologica-sera-acceso-abierto-lectura_1_13018613.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Feb 2026 09:56:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Regresa la revista ‘Praxis Sociológica’, que será de acceso abierto para su lectura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Ciencia,Universidad de Castilla-La Mancha,Publicaciones,Universidades públicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El oso como antepasado humano: un estudio indaga en su papel protagonista en las mitologías de los primeros cazadores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/oso-antepasado-humano-estudio-indaga-papel-protagonista-mitologias-primeros-cazadores-pm_1_12990755.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8f61a8e7-a879-4a99-93e9-f1a9933149c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El oso como antepasado humano: un estudio indaga en su papel protagonista en las mitologías de los primeros cazadores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Creencia - El investigador reunió crónicas antiguas, piezas desenterradas y relatos transmitidos durante generaciones para explicar cómo en China, Corea y Japón esa figura articuló creencias sobre el nacimiento del ser humano</p><p class="subtitle">Los osos polares de Svalbard desconciertan a los científicos tras un estudio que ha roto todas las previsiones: ¿no les afecta el deshielo?</p></div><p class="article-text">
        Las paredes de roca cerraron el paso y la luz qued&oacute; reducida a una franja fina sobre el suelo h&uacute;medo. Una osa y un tigre pidieron dejar atr&aacute;s su forma animal y vivir como humanos, y aceptaron encerrarse all&iacute; dentro mientras contaban los d&iacute;as y racionaban los dientes de ajo y las hojas de artemisa que les serv&iacute;an de alimento.
    </p><p class="article-text">
        El tigre golpe&oacute; la piedra con las garras y acab&oacute; saliendo antes de tiempo, con el pelaje manchado y la respiraci&oacute;n agitada. La osa resisti&oacute; en silencio, apoy&oacute; el lomo contra la pared fr&iacute;a y esper&oacute; hasta completar la prueba, y ese aguante cambi&oacute; su destino.
    </p><h2 class="article-text">Shuxian Ye reconstruy&oacute; un linaje sagrado que sit&uacute;a al animal como origen de reyes y clanes</h2><p class="article-text">
        <strong>Shuxian Ye </strong>public&oacute; un estudio que reconstruye el <strong>papel del oso como ancestro divino</strong>, mediador cosmol&oacute;gico y principio regenerador en las mitolog&iacute;as prehist&oacute;ricas del nordeste asi&aacute;tico. El trabajo parte de textos antiguos, restos excavados y comparaciones etnogr&aacute;ficas para sostener que ese animal ocup&oacute; un lugar estructural en las creencias de China, Corea y Jap&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El autor aplica el <strong>m&eacute;todo de las cuatro evidencias</strong>, que integra literatura, arqueolog&iacute;a, estudios de campo y tradici&oacute;n oral para reconstruir su significado. El an&aacute;lisis sit&uacute;a ese simbolismo en <strong>comunidades cazadoras del Neol&iacute;tico</strong> y lo vincula con la forma en que esas sociedades entend&iacute;an el origen del linaje humano.
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                El letargo invernal sirvió para explicar la muerte y el regreso a la vida                            </span>
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        El comportamiento biol&oacute;gico del oso ocupa un lugar principal en esa construcci&oacute;n simb&oacute;lica. Su retirada invernal y su reaparici&oacute;n en primavera se interpretaron como una <strong>forma de regreso a la vida </strong>tras un periodo de ocultaci&oacute;n. Volver a la cueva equival&iacute;a a entrar en un<strong> vientre primordial</strong>, mientras salir de ella marcaba el retorno al mundo exterior.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que la <strong>hibernaci&oacute;n</strong> sirviera como modelo narrativo para explicar muertes rituales y nuevos comienzos, y que los relatos de h&eacute;roes que emergen de monta&ntilde;as o rocas se lean como variantes de ese mismo esquema.
    </p><h2 class="article-text">Los restos hallados en el nordeste asi&aacute;tico apuntaron a ceremonias dedicadas al plant&iacute;grado</h2><p class="article-text">
        Esa lectura encaja con los datos materiales hallados en una amplia franja del nordeste asi&aacute;tico. El estudio identifica pueblos que mantuvieron ceremonias dedicadas al oso desde &eacute;pocas preagr&iacute;colas, como los<strong> ainu de Jap&oacute;n </strong>y varios <strong>grupos cazadores del norte de China y Siberia</strong>. En esos lugares, el animal aparece como antepasado protector y destinatario de rituales espec&iacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        La arqueolog&iacute;a ha documentado<strong> cr&aacute;neos de oso venerados</strong> hace unos 5000 a&ntilde;os, y esa zona coincide con la temprana distribuci&oacute;n del jade en la cuenca del r&iacute;o Liao, con piezas fechadas hacia el 6000 a. C., un solapamiento que apunta a una tradici&oacute;n religiosa compartida en sociedades de cazadores recolectores.
    </p><p class="article-text">
        En la China arcaica, el an&aacute;lisis se detiene en la figura de <strong>Youxiong</strong>, identificado con el Emperador Amarillo, cuyo nombre puede leerse como &ldquo;el que posee oso&rdquo;. Esa denominaci&oacute;n sugiere una <strong>filiaci&oacute;n tot&eacute;mica </strong>y abre la puerta a una genealog&iacute;a en la que el animal aparece ligado a los reyes fundadores de la dinast&iacute;a Xia, entre ellos Gun, Yu y Qi.
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                    alt="La tradición coreana cuenta que ella dio a luz al creador de Joseon tras superar el aislamiento, mientras el tigre quedó excluido"
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                La tradición coreana cuenta que ella dio a luz al creador de Joseon tras superar el aislamiento, mientras el tigre quedó excluido                            </span>
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        Los relatos antiguos cuentan que algunos de estos gobernantes <strong>adoptan forma de oso o nacen en cuevas y monta&ntilde;as </strong>asociadas a ese animal. Shuxian Ye interpreta esas transformaciones como rituales simb&oacute;licos de muerte y renacimiento dentro de una tradici&oacute;n que concibe el linaje humano como descendiente del t&oacute;tem ursino, y a&ntilde;ade que el nombre Qi se vincula con la apertura de cavernas en primavera, una imagen conectada con el despertar tras la hibernaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El simbolismo tambi&eacute;n dej&oacute; huella en la geograf&iacute;a. Textos chinos mencionan la Monta&ntilde;a del Oso y la Cueva del Oso, mientras en Corea aparecen top&oacute;nimos como Monta&ntilde;a o Valle Xiongxin, donde <em>xiong</em> significa oso. En Jap&oacute;n, lugares como Kumano y Kumamoto incorporan el t&eacute;rmino <em>kuma</em> con el mismo sentido. Seg&uacute;n Shuxian Ye, estos enclaves funcionan como<strong> puntos de transici&oacute;n entre el &aacute;mbito celestial y el humano</strong>, espacios que se cierran y se abren siguiendo el ritmo anual del retiro y la salida del animal.
    </p><h2 class="article-text">El mito de Dangun Wanggeom consagr&oacute; a la osa como madre fundadora</h2><p class="article-text">
        El relato coreano de <em><strong>Dangun Wanggeom </strong></em>ofrece uno de los ejemplos m&aacute;s claros de esa jerarqu&iacute;a simb&oacute;lica. Tras superar la prueba en la cueva, la osa se transform&oacute; en mujer y dio a luz al fundador del antiguo Joseon, mientras el tigre qued&oacute; apartado por no completar el aislamiento.
    </p><p class="article-text">
        El mito coloca a la osa por encima del tigre porque ella s&iacute; cumple el aislamiento y acepta ese ciclo de encierro y salida. Ese ciclo se entiende como morir y volver a empezar. Por eso el oso no es solo un animal m&aacute;s dentro de los t&oacute;tems del norte, sino el que representa mejor esa idea de renacer.
    </p><p class="article-text">
        Y como la fundaci&oacute;n del antiguo Joseon nace de esa transformaci&oacute;n, el poder pol&iacute;tico queda ligado a ese mismo proceso natural de entrar en la oscuridad y regresar a la luz.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/oso-antepasado-humano-estudio-indaga-papel-protagonista-mitologias-primeros-cazadores-pm_1_12990755.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Feb 2026 05:45:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El oso como antepasado humano: un estudio indaga en su papel protagonista en las mitologías de los primeros cazadores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Evolución humana,Sociología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué hacer cuando deje de llover?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/deje-llover_132_13007620.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fff99cce-e37e-4a60-ac18-7077a7d8fba2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué hacer cuando deje de llover?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La respuesta no puede ser improvisada, sino estratégica y multinivel: planes de adaptación coordinados entre el Estado, las comunidades autónomas y los municipios, alineados con los marcos europeos y sectoriales"</p></div><p class="article-text">
        Se plantean tres cuestiones relevantes que es necesario tener en cuenta tras el ciclo de borrascas que han barrido la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica en las &uacute;ltimas semanas: su evidente v&iacute;nculo con el cambio clim&aacute;tico; los impactos sobre diferentes sectores considerando perdidas y da&ntilde;os en infraestructuras, agricultura y otros recursos econ&oacute;micos y materiales; y por &uacute;ltimo, la necesidad de prepararnos si estos fen&oacute;menos extraordinarios van a ser la norma a partir de ahora.
    </p><h2 class="article-text">El impacto del cambio clim&aacute;tico</h2><p class="article-text">
        El agua es una bendici&oacute;n para el campo. Pero no de esta forma, por favor. Las organizaciones agr&iacute;colas cifran en m&aacute;s de 2.500 millones de euros las p&eacute;rdidas del sector debido al paso del tren de borrascas por nuestro pa&iacute;s. Otros sectores productivos como el turismo o las propias infraestructuras han sufrido este fen&oacute;meno y est&aacute; por ver el c&aacute;lculo total de perdidas.
    </p><p class="article-text">
        Hay que culpar a alguien de este desastre, y aunque lo f&aacute;cil ser&iacute;a, y m&aacute;s en estos tiempos, culpar al Gobierno, vamos a apuntar al cielo y a nuestros gases de efecto invernadero y, por tanto, al cambio clim&aacute;tico, porque todo lo que sube&hellip; baja.
    </p><p class="article-text">
        Si no ha le&iacute;do o escuchado ya las explicaciones que explican este fen&oacute;meno de borrascas, deber&iacute;an hacerlo, pero perm&iacute;tanme hacer un breve resumen.
    </p><p class="article-text">
        Las puertas del Atl&aacute;ntico se han abierto hacia la pen&iacute;nsula, debido a que 'nuestro guardi&aacute;n' que es el anticicl&oacute;n de las Azores se ha debilitado y desplazado de su posici&oacute;n habitual. Esto permite que la corriente en chorro (<em>jet stream</em>), que normalmente gu&iacute;a las borrascas hacia el norte de Europa, circule m&aacute;s al sur y dirija de forma persistente los frentes hacia la pen&iacute;nsula 'b&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Otro elemento a&ntilde;adido es como en zonas del Atl&aacute;ntico tropical y el Caribe las temperaturas superficiales del mar est&aacute;n an&oacute;malamente altas, lo que conlleva a una mayor evaporaci&oacute;n de agua. Cuando ese aire h&uacute;medo se traslada y conecta con las borrascas, estas se vuelven mucho m&aacute;s intensas de lo habitual para la &eacute;poca del a&ntilde;o en la que estamos.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, la influencia del cambio clim&aacute;tico ante la ocurrencia de este fen&oacute;meno, a&uacute;n m&aacute;s all&aacute; de la necesidad de disponer de estudios que permitan cuantificar su influencia, se antoja como fundamental.
    </p><p class="article-text">
        Podemos plantearnos si este patr&oacute;n tan h&uacute;medo y persistente se repetir&aacute; el pr&oacute;ximo a&ntilde;o. &iquest;Estamos ante un episodio excepcional o ante una nueva normalidad en los inviernos de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica?
    </p><p class="article-text">
        De momento lo que observamos es que desde 2024 hay una tendencia clara y en aumento a experimentar borrascas m&aacute;s frecuentes y con mayor impacto. Los episodios de lluvia son m&aacute;s persistentes y con acumulados muy superiores a la media hist&oacute;rica y con una mayor duraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n debemos entender que entre las caracter&iacute;sticas del cambio clim&aacute;tico est&aacute; la de su car&aacute;cter incierto. Hemos entrado en un terreno desconocido provocado por nosotros mismos al cambiar las reglas habituales del clima. 
    </p><p class="article-text">
        Los patrones del pasado, basados en un clima estable, ya no sirven para anticipar con seguridad lo que ocurrir&aacute; en el futuro.
    </p><h2 class="article-text">El impacto en infraestructuras, agricultura y otros sectores</h2><p class="article-text">
        Resulta dif&iacute;cil resumir en poco espacio la cantidad de p&eacute;rdidas y da&ntilde;os que han causado las lluvias de las &uacute;ltimas semanas, pero se pueden identificar diferentes sectores especialmente expuestos por su funci&oacute;n estrat&eacute;gica y su vulnerabilidad a episodios extremos. Analizar su impacto de forma diferenciada permite dimensionar mejor los riesgos y anticipar medidas de adaptaci&oacute;n y refuerzo.
    </p><p class="article-text">
        Estamos viendo como la red viaria, con carreteras, autov&iacute;as o puentes, est&aacute;n sufriendo deslizamientos, cortes prolongados y da&ntilde;os estructurales por crecidas; la red ferroviaria, ya fuera convencional o de alta velocidad, est&aacute; sufriendo desde la inundaci&oacute;n de sus plataformas, corrimientos de tierras y en general interrupciones prolongadas del servicio; otro caso es el de los fuertes vientos que est&aacute;n provocando problemas en el suministro de la red el&eacute;ctrica; en cuanto al saneamiento y drenaje urbano, ya estamos observando el desbordamiento de alcantarillado o inundaciones urbanas; otro de los principales problemas es el relativo a la gesti&oacute;n de las presas, con una gesti&oacute;n m&aacute;s compleja de desembalses o el estr&eacute;s que est&aacute;n sufriendo esas estructuras sobre todo en el caso de las m&aacute;s antiguas.
    </p><p class="article-text">
        Los puertos e infraestructuras costeras sufren da&ntilde;os por temporales mar&iacute;timos m&aacute;s frecuentes, sobrecarga en diques y problemas operativos continuos; los hospitales y otros centros cr&iacute;ticos est&aacute;n en riesgo ya fuera por inundaciones, accesos anegados o posibles fallos el&eacute;ctricos; las telecomunicaciones pueden sufrir cortes de fibra y suministro el&eacute;ctrico que afectan a la conectividad en amplias zonas; el problema en viviendas y urbanismo en zonas inundables conlleva un incremento de da&ntilde;os estructurales, inhabitabilidad recurrente y encarecimiento de seguros o p&eacute;rdida de asegurabilidad.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n de los seguros tambi&eacute;n es relevante en el caso de la agricultura. Este &uacute;ltimo sector ha sufrido especialmente los &uacute;ltimos fen&oacute;menos climatol&oacute;gicos, con p&eacute;rdidas millonarias en el sector con cultivos anegados durante semanas, p&eacute;rdida o deterioro de caminos rurales, da&ntilde;os en sistemas de regad&iacute;o y drenajes o da&ntilde;os en instalaciones f&iacute;sicas entre otros. Estas afecciones no solo comprometen la producci&oacute;n inmediata, sino que pueden reducir la capacidad productiva de las explotaciones durante varias campa&ntilde;as, encareciendo costes y dificultando la recuperaci&oacute;n del sector.
    </p><h2 class="article-text">Necesidad de elevar el nivel de protecci&oacute;n y adaptaci&oacute;n ante una nueva normalidad </h2><p class="article-text">
        Imaginemos que estos periodos lluviosos en invierno se van a repetir cada a&ntilde;o con la misma o mayor intensidad que los dos &uacute;ltimos. Este escenario tambi&eacute;n ser&iacute;a una expresi&oacute;n clara del cambio clim&aacute;tico, aunque no tuviera que ver directamente con las cada vez m&aacute;s altas temperaturas del verano. El cambio clim&aacute;tico no es solo calor: es alteraci&oacute;n de patrones, de ritmos y de equilibrios que d&aacute;bamos por estables.
    </p><p class="article-text">
        Conviene recordarlo frente a quienes, como Donald Trump y otros negacionistas patrios, confunden el tiempo de un d&iacute;a concreto con el clima de d&eacute;cadas. El clima se mide en tendencias largas y comportamientos repetidos, no en episodios aislados de fr&iacute;o o lluvia. Por eso, hablar de cambio clim&aacute;tico es hablar tambi&eacute;n de borrascas m&aacute;s persistentes, de inviernos m&aacute;s extremos o de fen&oacute;menos que se encadenan con mayor frecuencia.
    </p><p class="article-text">
        Si proyectamos esta tendencia hacia los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, y las borrascas se intensifican a&uacute;n m&aacute;s, el desaf&iacute;o dejar&iacute;a de ser coyuntural para convertirse en estructural. Nuestra atenci&oacute;n debe centrarse en las infraestructuras y recursos cr&iacute;ticos -energ&iacute;a, transporte, agua, agricultura- y en la necesidad de reforzarlos y adaptarlos ante un futuro m&aacute;s incierto y exigente.
    </p><p class="article-text">
        Ante ese escenario, la respuesta no puede ser improvisada, sino estrat&eacute;gica y multinivel: planes de adaptaci&oacute;n coordinados entre el Estado, las comunidades aut&oacute;nomas y los municipios, alineados con los marcos europeos y sectoriales. 
    </p><p class="article-text">
        Ser&aacute; necesario actualizar planes de emergencia, invertir en infraestructuras resilientes, revisar normativas urban&iacute;sticas y reforzar los servicios p&uacute;blicos que sostienen la respuesta en crisis -protecci&oacute;n civil, sanidad, gesti&oacute;n del agua y energ&iacute;a- frente a las din&aacute;micas de privatizaci&oacute;n que no hacen sino debilitar su capacidad operativa. Adem&aacute;s, la adaptaci&oacute;n debe incorporar a la ciudadan&iacute;a, al tejido productivo y a la comunidad cient&iacute;fica en procesos participativos que generen corresponsabilidad, prevenci&oacute;n y cultura del riesgo.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n hay una cuesti&oacute;n que debemos tener en cuenta y es c&oacute;mo nos va a afectar esta nueva normalidad, tanto a nivel colectivo como individual. Como sociedad, pondr&aacute; a prueba nuestra capacidad de organizaci&oacute;n, solidaridad y apoyo mutuo ante unas emergencias cada vez m&aacute;s frecuentes, as&iacute; como la equidad en la distribuci&oacute;n de ayudas y recursos. 
    </p><p class="article-text">
        Y en el plano individual, la repetici&oacute;n de episodios extremos, la incertidumbre constante y las p&eacute;rdidas materiales pueden generar ansiedad, fatiga emocional y sensaci&oacute;n de vulnerabilidad, convirtiendo la salud mental en un factor clave de resiliencia colectiva.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús Marcos Gamero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/deje-llover_132_13007620.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Feb 2026 12:58:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué hacer cuando deje de llover?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Borrasca,Emergencia climática,Inundaciones,Agua,Sociología,Políticas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mark Fortier, autor de 'Volverse facha': "Es más relajante y prudente dejarse llevar por la corriente de la ultraderecha"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/mark-fortier-autor-volverse-facha-relajante-prudente-dejarse-llevar-corriente-ultraderecha_128_12924901.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9a36b05c-f806-4ca8-af17-429db96da7bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mark Fortier, autor de &#039;Volverse facha&#039;: &quot;Es más relajante y prudente dejarse llevar por la corriente de la ultraderecha&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sociólogo explora en su último libro 'Volverse facha. Una terapia de conversión' lo fácil que resulta sucumbir al cinismo frente al sentimiento de impotencia por el avance del autoritarismo, pero recuerda que "defender la decencia humana no es de izquierdas", sino  "el sentido común más elemental"</p><p class="subtitle">El último 'Rincón de pensar' - Piotr Cywiński, director del memorial de Auschwitz: “El ICE de Trump me trae recuerdos de cosas terribles del pasado”
</p></div><p class="article-text">
        Si no puedes con el enemigo... &iquest;escribe un libro? Mark Fortier ha decidido plantearse (y plantearnos) una pregunta inc&oacute;moda: &iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si, en medio de esta cada vez m&aacute;s grande ola reaccionaria, abandon&aacute;ramos la resistencia y nos dej&aacute;ramos llevar por la marea? La pregunta no es solo provocadora, tambi&eacute;n le permite al autor colocarse en un lugar diferente para entender el momento actual sin prejuicios, abri&eacute;ndose ante lo que hasta entonces aborrec&iacute;a: un intelectual de izquierdas dej&aacute;ndose seducir por los atractivos de la ultraderecha. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;He hecho mis c&aacute;lculos y he llegado a la conclusi&oacute;n de que es el momento de firmar mi armisticio personal&rdquo;, dice Fortier (Canad&aacute;, 1969) antes de meternos de lleno en su proceso de &ldquo;volverse facha&rdquo;. A medio camino entre el sarcasmo y el an&aacute;lisis sociol&oacute;gico, Fortier ahonda en el desconcierto de una izquierda que se siente impotente y agotada, incapaz de combatir a una extrema derecha que no huye de la ridiculez ni del absurdo que le achacan, sino que se alimenta con su propio espect&aacute;culo. 
    </p><p class="article-text">
        Fortier dibuja &ndash;en el libro y en esta entrevista, concedida en el marco de la publicaci&oacute;n de la edici&oacute;n en espa&ntilde;ol (Ed. Temas de Hoy)&ndash; un mundo que no se entiende con definiciones f&aacute;ciles o inequ&iacute;vocas, sino que emerge de una niebla sobreinformada con ideas, citas y conceptos acu&ntilde;ados por estudiosos e intelectuales que han analizado el fen&oacute;meno del fascismo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y hace casi un siglo. &ldquo;Cuando los fascistas regresen &ndash;predijo George Orwell&ndash; llevar&aacute;n un paraguas bien enrollado en el brazo y bomb&iacute;n en la cabeza&rdquo;, recuerda Fortier en el libro. Y completa el retrato: &ldquo;Su riqueza, la prueba indudable de sus m&eacute;ritos. El hecho de que hablemos de ellos sin parar, el testimonio indiscutible de su importancia. Tendremos la cosa, pero sin el t&eacute;rmino. Dicho de otro modo, sin su uniforme&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Frente al terror y la alarma, Fortier elige el espejo. Mostrar lo f&aacute;cil (y a veces tentador) que resulta caer en el cinismo pol&iacute;tico, para obligarnos a reevaluar nuestra propia postura. A fin de cuentas, &ldquo;volverse facha&rdquo; no siempre implica un cambio dr&aacute;stico, sino que puede ser  un deslizamiento sutil: dejar de indignarse ante la injusticia, re&iacute;rse de ciertos chistes o, simplemente, mirar hacia otro lado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; decidi&oacute; escribir esta especie de s&aacute;tira? &iquest;Fue una forma de exorcizar el miedo y la confusi&oacute;n que nos provoca el auge de la extrema derecha?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exactamente. Opt&eacute; por la iron&iacute;a mordaz para exorcizar el miedo. Pero tambi&eacute;n porque la s&aacute;tira permite pensar en contra de uno mismo, mediante la autoiron&iacute;a. &iexcl;Un poco como <em>El elogio de la locura </em>de Erasmo! Y tambi&eacute;n es una forma de hacer que el texto sea accesible a un p&uacute;blico amplio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Afirma que vivimos en una &eacute;poca de fascismo sin fascismo y de democracia sin democracia. &iquest;Por qu&eacute;?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El historiador Emilio Gentile habla de una &ldquo;democracia escenificada&rdquo;. Se llega a esta situaci&oacute;n cuando la sociedad se vuelve incapaz de realizar los ideales de libertad e igualdad de la democracia. Esta se reduce entonces a los procedimientos electorales, a la selecci&oacute;n de 'l&iacute;deres'. Ya no tiene ra&iacute;ces sociales. Un &aacute;rbol as&iacute; cae inevitablemente si se levanta el viento.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ceder ante la derecha autoritaria es renunciar a la amistad. Es elegir embrutecerse y carecer de corazón</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es agotadora la empat&iacute;a? &iquest;Es posible que resulte demasiado exigente mantener una posici&oacute;n de izquierda en este periodo de cansancio democr&aacute;tico?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Se vuelve agotador! De hecho, esa es la premisa de mi libro: es m&aacute;s relajante y prudente dejarse llevar por la corriente de la ultraderecha. Dicho esto, como subrayo al final del ensayo, ceder ante la derecha autoritaria es renunciar a la amistad. Es elegir embrutecerse y carecer de coraz&oacute;n. Sin embargo, defender la decencia humana no es un proyecto de izquierda. Es simplemente el sentido com&uacute;n m&aacute;s elemental.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;<strong>C&oacute;mo ha cambiado la forma en que se percibe y se siente el fascismo para seducir a alguien que nunca leer&iacute;a un manifiesto? &iquest;Es el fascismo el nuevo punk para una generaci&oacute;n que no ha conocido las consecuencias reales del autoritarismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En Estados Unidos, me parece evidente que una de las fortalezas de Trump es haber ofrecido a todas las rabias, a todas las formas de impotencia, una oportunidad para derrocar los c&oacute;digos de la sociedad; para aterrorizar a una parte de la &eacute;lite culta. Pero Trump no es un punk, es m&aacute;s bien el personaje central de un gran carnaval pol&iacute;tico.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los conservadores radicales están obsesionados con los lugares donde se transmiten los valores o las ideas: las escuelas, los medios de comunicación, la universidad, las artes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Usted afirma que &ldquo;la infancia es el terreno donde se siembran las semillas del orden o de la libertad&rdquo;. &iquest;Es por eso que la extrema derecha quiere controlar y limitar lo que se ense&ntilde;a en las escuelas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En todas partes, los conservadores radicales est&aacute;n obsesionados con los lugares donde se transmiten los valores o las ideas: las escuelas, los medios de comunicaci&oacute;n, la universidad, las artes. Los conciben como instrumentos de propaganda al servicio de los 'wokes' o de la 'izquierda de la diversidad'. Quieren convertirlos en objetos de propaganda ultraconservadora. Orb&aacute;n, en Hungr&iacute;a, es un buen ejemplo de ello. Libran una batalla por conquistar las mentes. Y los j&oacute;venes, por supuesto, est&aacute;n en el centro de la batalla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En una &eacute;poca en la que el acceso a la vivienda es quiz&aacute; el principal problema para los j&oacute;venes, &iquest;cree que la extrema derecha est&aacute; ganando la batalla al ofrecer un culpable tangible (el inmigrante) frente a la tibieza de la izquierda para se&ntilde;alar al culpable estructural (el rentista)?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;S&iacute;! &iexcl;La administraci&oacute;n Trump afirma que su pol&iacute;tica de expulsi&oacute;n de inmigrantes contribuye a bajar el precio de las viviendas! El acceso a la propiedad es el tema clave para su base electoral, m&aacute;s que el precio del alquiler de las viviendas. Los inquilinos viven en las ciudades, que son dem&oacute;cratas. Es interesante se&ntilde;alar que Zohran Mamdani, el nuevo alcalde de Nueva York, prometi&oacute; precisamente atacar a los rentistas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es posible luchar contra el racismo sin resolver primero la precariedad econ&oacute;mica que lleva al vecino a considerar al inmigrante como un competidor por los recursos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En Estados Unidos, el racismo se dirige contra personas que llevan 400 a&ntilde;os viviendo en el pa&iacute;s: los afroamericanos. Esto demuestra lo complicadas que son las causas del racismo. Pero la inseguridad social y econ&oacute;mica alimenta efectivamente este miedo al extranjero.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuanto más se extienden el caos y la confusión, más sienten las personas corrientes la necesidad de orden, a cualquier precio. El fascista ha comprendido que si siembra el caos, podrá transformar esa necesidad en un instrumento</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En un mundo azotado por la crisis clim&aacute;tica, &iquest;es el autoritarismo la respuesta desesperada de un capitalismo que ya no puede prometer crecimiento para todos?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto. Estamos asistiendo a un retorno de los reflejos mercantilistas &mdash;imperios regionales y depredaciones pol&iacute;ticas, militarizaci&oacute;n de los mares, empresas-Estados&mdash;, adem&aacute;s porque la competencia por los recursos y la acumulaci&oacute;n es cada vez m&aacute;s dura. Tanto por razones ecol&oacute;gicas como por la competencia. En un mundo tan finito, la presencia de poderosos actores econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos obsesionados con el crecimiento es incompatible con la paz y la democracia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; medida el giro hacia la extrema derecha est&aacute; relacionado con una crisis de la masculinidad tradicional? &iquest;Se trata de una reacci&oacute;n ante la amenaza que pesa sobre un papel hist&oacute;rico de autoridad?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        No entiendo bien la causa de este virilismo. Existe un texto muy popular entre la derecha estadounidense titulado <em>Bronze Age Mindsets (Mentalidades de la Edad de Bronce)</em> que, en resumen, sostiene que el feminismo devuelve a la humanidad a la Edad de Bronce. &iexcl;Antes de Homero! El feminismo ser&iacute;a la negaci&oacute;n absoluta del orden y la jerarqu&iacute;a. Nada menos. Este texto es muy popular entre los hombres que rodean a Trump.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sinceramente, no entiendo c&oacute;mo se puede tener tanto miedo a las mujeres. Me supera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo consigue la extrema derecha convencer a la gente de que obedecer a un l&iacute;der fuerte es el acto de libertad definitivo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Llevamos 50 a&ntilde;os escuchando que el empresario es la figura central de nuestra civilizaci&oacute;n. Que los sindicatos que se le oponen no son m&aacute;s que bur&oacute;cratas ineficaces. Que los pol&iacute;ticos no son m&aacute;s que un grupo de incompetentes. Eso es lo que son Javier Milei, Jair Bolsonaro, Narenda Modi, Donald Trump, Vlad&iacute;mir Putin: empresarios.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me temo que las élites liberales tardan en actuar, que les falta valor y que el precio a pagar por esta cobardía será muy alto</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, cuanto m&aacute;s se extienden el caos y la confusi&oacute;n, m&aacute;s sienten las personas corrientes la necesidad de orden, a cualquier precio. El ser humano necesita orden para ser libre. El fascista ha comprendido que si siembra el caos por todas partes, podr&aacute; transformar esa necesidad en un instrumento de servidumbre voluntaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hablamos de l&iacute;deres extravagantes, que a menudo rozan lo rid&iacute;culo. &iquest;C&oacute;mo hemos pasado del l&iacute;der heroico al l&iacute;der buf&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Michel Foucault evoca en una de sus clases la existencia de una forma de &ldquo;soberan&iacute;a grotesca&rdquo; que obtiene su legitimidad de la indignidad de quien ejerce el poder. Los ingleses llamaban a Boris Johnson <em>'BoJo', el payaso</em>. Milei se pasea con una motosierra por el escenario, no pasa un d&iacute;a sin que Trump diga alguna tonter&iacute;a o haga alg&uacute;n gesto descabellado. Este circo es un entretenimiento peligroso porque expresa el deseo de un poder completamente desregulado y, por lo tanto, arbitrario. &iexcl;Pero es un espect&aacute;culo tremendamente eficaz!
    </p><p class="article-text">
        <strong>Despu&eacute;s de haber intentado &ldquo;convertirse en fascista&rdquo;, &iquest;mantiene un poco de optimismo sobre la capacidad de la democracia para reinventarse, o cree que estamos en una pendiente irreversible hacia el autoritarismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No habr&iacute;a escrito este libro si estuviera desesperado. Creo que nuestras sociedades a&uacute;n cuentan con numerosas instituciones democr&aacute;ticas y un aut&eacute;ntico deseo de libertad. Sin embargo, me temo que las &eacute;lites liberales, el centro extremo, tardan en actuar, que les falta valor y que el precio a pagar por esta cobard&iacute;a ser&aacute; muy alto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Chientaroli]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/mark-fortier-autor-volverse-facha-relajante-prudente-dejarse-llevar-corriente-ultraderecha_128_12924901.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Feb 2026 21:03:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mark Fortier, autor de 'Volverse facha': "Es más relajante y prudente dejarse llevar por la corriente de la ultraderecha"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ultraderecha,Extrema derecha,Sociología,Donald Trump,Giorgia Meloni,Javier Milei,Viktor Orbán,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Brigitte Vasallo: "Hay una arrogancia extraordinaria desde la izquierda hacia la gente del campo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/brigitte-vasallo-hay-arrogancia-extraordinaria-izquierda-gente-campo_1_12962965.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/50faf115-840d-4937-813c-2b5b8ec80b10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Brigitte Vasallo: &quot;Hay una arrogancia extraordinaria desde la izquierda hacia la gente del campo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora catalana publica 'La fosa abierta', un potente ensayo donde reflexiona sobre la migración interior en España, la violencia cultural contra el mundo rural y la dualidad vital de las personas emigradas, muchas veces silenciada</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/argumentos/la-fosa-abierta/9788433948717/A_635" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La fosa abierta</em></a> (Anagrama, 2025) es mucho m&aacute;s que un ensayo o un libro de memoria personal de su autora, Brigitte Vasallo (Barcelona, 1973). Es una herida multidimensional e hiperconectada en todas sus vertientes: la emocional, la hist&oacute;rica de todas las personas que han tenido que migrar en el mundo y, sobre todo, la de la memoria de las sociedades rurales, partidas doblemente por el expolio capitalista, a partir de la revoluci&oacute;n industrial, y por la expulsi&oacute;n de unos territorios que, siendo esquilmados, ya no permiten la supervivencia a sus habitantes. 
    </p><p class="article-text">
        <em>La fosa abierta </em>es, as&iacute;, la cr&oacute;nica sentimental de la Espa&ntilde;a vaciada vista desde el desarraigo que produce la migraci&oacute;n en los descendientes, ya insertos en punto de llegada, ese destino final que son los grandes polos industriales europeos, Catalunya entre ellos. Habla desde la subjetividad de la propia experiencia de Vasallo, como catalana descendiente de gallegos, con una dif&iacute;cil situaci&oacute;n personal que le dificulta durante mucho tiempo la reconexi&oacute;n sentimental con la parte de la familia que permanece en Chandrexa de Queixa, la aldea natal de sus padres en Ourense. 
    </p><p class="article-text">
        Una reconexi&oacute;n que se antoja vital para poder explicarse a s&iacute; misma en tanto que hija de una cultura y una lengua que durante mucho tiempo desconoce, y que a la vez vive en otro idioma y otra sociedad que, aunque siente suyas, no puede reconocer como propias. elDiario.es convers&oacute; con Brigitte Vasallo en la sede de su editorial sobre su nuevo trabajo, que la confirma como una de las voces m&aacute;s potentes del panorama ensay&iacute;stico y narrativo actual. 
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>La fosa abierta</strong></em><strong> visita la aldea ourensana de sus padres y reflexiona sobre las zonas rurales fueron vaciadas en los 60 y los 70 por la migraci&oacute;n. Puede asimilarse en este sentido con </strong><em><strong>Retorno a Reims,</strong></em><strong> de </strong><a href="https://www.eldiario.es/cultura/didier-eribon-filosofo-macron-robin-hood-reves-roba-dinero-pobres-darselo-ultrarricos-cat_1_12707468.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Didier Eribon</strong></a><strong>, donde el fil&oacute;sofo franc&eacute;s reflexiona sobre </strong><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/documental-explica-giro-voto-obrero-ultraderecha-francia_1_9068380.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>c&oacute;mo la clase obrera francesa ha terminado votando por el frente nacional</strong></a><strong>. </strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/bcb4dbc4-4c5c-4a08-8e58-6cfd7f260743_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Sin duda, Didier Eribon es un referente para m&iacute; por su an&aacute;lisis de la clase obrera y su desestructuraci&oacute;n como comunidad de clase y, en general, todo el trabajo sociol&oacute;gico llevado a cabo en la Francia rural. Pero tambi&eacute;n me interesan los estudios realizados en la Francia poscolonial, por los procesos de asimilaci&oacute;n y las entidades que ello genera. Porque del proceso colonial extraemos la idea del expolio, ya sea de los recursos, ya de los habitantes que ocupan el medio y que son utilizados para trabajar en zonas en las que el capitalismo tiene sus centros de producci&oacute;n industrial. 
    </p><p class="article-text">
        Este contexto de expolio me sirve tambi&eacute;n para pensar en las migraciones dentro de Espa&ntilde;a a partir de la idea del expolio. O sea, ver el rural con la perspectiva de un expolio continuado, de un vaciado que empuja a sus habitantes hacia otras zonas para subsistir donde en realidad su capacidad laboral va a ser explotada en favor del capitalismo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Podemos decir que la Espa&ntilde;a vaciada es la historia de un expolio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin duda lo es, porque ya desde la desamortizaci&oacute;n se ha tendido a la explotaci&oacute;n del campo con fines capitalistas. Si pensamos que el ser humano forma parte de ese contexto que habita, el resultado es que se le expulsa, se le obliga a irse para subsistir. Es una explotaci&oacute;n que no se ha dado solo en Espa&ntilde;a, sino en toda Europa en general, desde el surgimiento del capitalismo en el siglo XVI, cuando se comienza a cercar las tierras comunales y se apuesta por el ganado extensivo frente a la agricultura. 
    </p><p class="article-text">
        Y es un proceso que contin&uacute;a ahora con el expolio de los r&iacute;os, del viento y el sol a base de parques de energ&iacute;as renovables en el medio rural, que lo que hacen es arrasar y destruir las formas tradicionales de econom&iacute;a rural, que son tambi&eacute;n formas de vida. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esas formas de vida implicaban muchas veces formas de organizaci&oacute;n social y econ&oacute;mica, alternativas a este capitalismo autodestructivo en el que estamos viviendo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; es, llevamos siglos perdiendo un fondo de riqueza cultural cuyas dimensiones desconocemos y que tal vez no podamos volver a recuperar. Sin necesidad de idealizar el rural, porque tampoco es un mundo perfecto, s&iacute; podemos decir que muchas de las formas de vida milenarias que calificamos de atrasadas, salvajes o ineficientes ten&iacute;an cuando menos la virtud de no destruir el medio, de ser sostenibles, cosa que no se puede decir del capitalismo. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, conservar estas formas de vida que se inscriben totalmente fuera del contexto capitalista &ndash;en el que incluso el anticapitalismo est&aacute; sujeto a este mismo contexto&ndash; es un modo de saber qu&eacute; direcci&oacute;n tomar para poder salvar el planeta, cosa que cada vez parece m&aacute;s dif&iacute;cil. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sin necesidad de idealizar el rural, porque tampoco es un mundo perfecto, sí podemos decir que muchas de las formas de vida milenarias que calificamos de atrasadas, salvajes o ineficientes tenían cuanto menos la virtud de no expoliar el entorno</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n se han perdido, con las migraciones desde el campo espa&ntilde;ol a las grandes urbes a partir de los 60, estructuras sociales en las que las mujeres ten&iacute;an un peso comunitario importante que las equilibraba con los hombres.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es cierto, se rompe una red de colaboraci&oacute;n que tiene un peso social, pero tampoco debamos creer que el machismo o el maltrato no ha sucedido nunca en el rural; es obvio que es un problema m&aacute;s all&aacute; del contexto. Pero, curiosamente, me comentaban medio en broma mis primas en Chandrexa de Queixa que la llegada de los tractores, por ejemplo, rompi&oacute; la igualdad ancestral, porque el hombre se subi&oacute; a la m&aacute;quina para hacer el trabajo mientras que la mujer sigui&oacute; a pie. 
    </p><p class="article-text">
        Autores y autoras como John Berger o Silvia Federici nos explican que en el campo la diferencia entre el trabajo asalariado y el trabajo dom&eacute;stico &ndash;que est&aacute; desprestigiado en el mundo urbano&ndash; no existe porque todos los trabajos son dom&eacute;sticos, son de supervivencia. En el rural no hay la idea de acumular, sino que todo es para el d&iacute;a a d&iacute;a. En cambio, el capitalismo es un elemento que se demuestra favorecedor de desigualdades de g&eacute;nero al introducir las pol&iacute;ticas salariales. 
    </p><p class="article-text">
        Estudiando la econom&iacute;a de las colonias fabriles en la cuenca del r&iacute;o Llobregat, en la provincia de Barcelona, te das cuenta de que se contrataba a familias enteras para vivir a la colonia, y la norma era que la mujer cobrara menos que el marido. As&iacute; se establec&iacute;a la semilla de la dependencia y la desigualdad. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La escritora Brigitte Vasallo durante la entrevista en la sede de la editorial Anagrama en Barcelona."
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            <span class="title">
                La escritora Brigitte Vasallo durante la entrevista en la sede de la editorial Anagrama en Barcelona.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Eribon habla de la ruptura de la conciencia comunitaria obrera en favor de la individualizaci&oacute;n de las necesidades como del caballo de Troya del capitalismo para vencer la lucha de clases. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Ocurre lo mismo con el rural: cuando se emigra, se pierde esa identidad que entra&ntilde;a la comunidad y las formas de vida originales, se produce lo que yo llamo una mutaci&oacute;n a individuos separados de su historia comunitaria. En mi pueblo, cuando decimos &ldquo;vecino&rdquo;, no nos referimos a una persona, sino que nos referimos a una casa habitada. 
    </p><p class="article-text">
        Entonces, si te dicen &ldquo;En ese pueblo quedan tres vecinos&rdquo;, pueden estar hablando de quince personas, porque se refieren a tres casas donde viven cinco personas en cada una. Porque la persona no es la unidad m&iacute;nima de significado, sino que forma parte de un cuerpo social mayor. Esto, como digo, se pierde al migrar a los centros urbanos y se vuelve muy dif&iacute;cil de recuperar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La derecha se quiere convertir en interlocutor del campo, pero lo que hace es utilizar el conflicto rural para sus propios intereses</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Pero muchas veces el malestar del campo, a diferencia del obrero, se percibe como una protesta reaccionaria...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uno de los grandes problemas que hemos tenido durante el siglo XX en Europa ha sido conseguir una alianza entre el campesinado y el mundo obrero. Yo creo que eso tiene que ver con esto que te comentaba antes de que el paradigma para pensar en ello se ha hecho desde el contexto capitalista, que es un marco de pensamiento distinto. Es algo que ni siquiera Gramsci tuvo en su d&iacute;a en cuenta. 
    </p><p class="article-text">
        Creo que se le escap&oacute; esa cuesti&oacute;n de que estamos planteando desde lo urbano c&oacute;mo tiene que ser esa alianza con el campo, que b&aacute;sicamente implica hacer entrar al campesinado en un sistema al que en realidad no quiere ni tiene por qu&eacute; entrar, porque seguramente significar&aacute; su fin como identidad. En este sentido, creo que desde la izquierda, sobre todo en Espa&ntilde;a, tenemos una profunda deuda de comprensi&oacute;n con la gente del campo, debemos darnos cuenta de que actuamos con extraordinaria arrogancia en esta cuesti&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, la derecha est&aacute; captando mucho mejor ese malestar y se quiere convertir en interlocutor del campo, pero en realidad lo que hace, como protagonista que es del expolio capitalista, es utilizar el conflicto rural para sus propios intereses, silenciando el mensaje que en realidad se quiere dar, lo cual es una forma de violencia en toda regla contra el campesinado. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted cierra el libro reiterando su cr&iacute;tica a la pel&iacute;cula </strong><em><strong>As bestas</strong></em><strong> de Rodrigo Sorogoyen, qu&eacute; ve como una f&aacute;bula que maniquea sobre la confrontaci&oacute;n entre el mundo rural, dibujado como oscurantista, y el mundo ilustrado, retratado por un profesor universitario franc&eacute;s. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Ya escrib&iacute; en su momento en prensa sobre esta cinta y el hecho de que le dieran tantos premios Goya en su d&iacute;a. Recuerdo que compet&iacute;a con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/alcarras-obra-maestra-intima-politica-historia-cine_129_8952000.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Alcarr&aacute;s </em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/alcarras-obra-maestra-intima-politica-historia-cine_129_8952000.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de Clara Sim&oacute;n</a>, que tambi&eacute;n aborda el mismo conflicto y que no se llev&oacute; ning&uacute;n premio. En cambio, a m&iacute; me parece que <em>Alcarr&aacute;s</em> es una pel&iacute;cula mucho m&aacute;s realista y honesta, hecha con mucha m&aacute;s cercan&iacute;a. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hablar de que la inmigración es la causante del descenso del catalán como argumento para defender la inmersión no es defensa de la lengua, sino más bien otra forma de xenofobia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Otro tema que aborda </strong><em><strong>La fosa abierta</strong></em><strong> es el de la identidad que usted llama &ldquo;txarnega&rdquo;. Charnego es un insulto despectivo hacia el migrante en Catalunya, pero usted lo hace suyo en el libro como una reivindicaci&oacute;n y una denuncia de ese vaciado del campo tanto humano como cultural.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No tengo demasiado inter&eacute;s en definir lo txarnego como una identidad, no me interesan a estas alturas las identidades, que me parecen una cosa del mundo binario. Pero s&iacute; me interesa el concepto de &ldquo;txarnega&rdquo;, con &ldquo;tx&rdquo;, para provocar la apertura de un debate sobre de d&oacute;nde venimos las personas txarnegas, de nuestro periplo y de que el trato que hemos recibido en nuestras zonas de destino no ha sido la acogida de la que tanto se ha hablado. Es algo que sistem&aacute;ticamente silencia lo que algunos se niegan a hablar. 
    </p><p class="article-text">
        Esto ha sido as&iacute; en Catalunya, donde nace el insulto de &ldquo;charnego&rdquo;, y en Euskadi, por ejemplo, pero tambi&eacute;n vale para Madrid, la ciudad que dice falsamente que &ldquo;todo el mundo cabe en ella&rdquo;, cuando su historia demuestra m&aacute;s bien lo contrario. Y, en general, vale para todas las personas migradas dentro de Europa, como ocurri&oacute; con los migrantes del sur de Italia, a los que en el norte se llamaba despectivamente <em>terroni.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>En esta conversaci&oacute;n a la que refiere, la lengua juega un elemento importante: la que se pierde y la que se gana o se debe de adoptar para convertirse en un ciudadano nuevo e integrado. &iquest;Cree en este sentido que la pol&iacute;tica de inmersi&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica que ha seguido tradicionalmente la Generalitat en Catalunya es beneficiosa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La fil&oacute;loga Carme Junyent, que centr&oacute; sus estudios en la salvaci&oacute;n de las lenguas minorizadas y que fue una persona bien poco sospechosa de ser &ldquo;txarnegof&iacute;lica&rdquo; o de cualquier otra cosa que no fuera catalanista, explicaba que cuando colisionan en un territorio dos lenguas, una de ellas est&aacute; condenada a la desaparici&oacute;n, siempre. Pero que si en ese mismo territorio hay m&aacute;s de dos idiomas, se salvan todos. Si hay tres, se salvan todos. Si hay cinco, se salvan todos... 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, claro que la inmersi&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica es &uacute;til para integrarnos a todos, pero si lo que queremos es salvar al catal&aacute;n frente a la extensi&oacute;n del castellano, quiz&aacute;s la f&oacute;rmula pase por incluir en la ense&ntilde;anza tambi&eacute;n las lenguas de origen de las personas migrantes, fomentar su habla para no borrar su identidad y, a la vez, espantar cualquier imagen de que el catal&aacute;n es una lengua de imposici&oacute;n. Y no digo esto en referencia al castellano, sino tambi&eacute;n al urdu, el chino, el &aacute;rabe y cualquier otra lengua que hablen las personas que llegan a Catalunya. Porque, adem&aacute;s, hablar de que la inmigraci&oacute;n es la causante del descenso del catal&aacute;n como argumento para defender la inmersi&oacute;n no es defensa de la lengua, sino m&aacute;s bien otra forma m&aacute;s de xenofobia. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/brigitte-vasallo-hay-arrogancia-extraordinaria-izquierda-gente-campo_1_12962965.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Feb 2026 21:05:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Brigitte Vasallo: "Hay una arrogancia extraordinaria desde la izquierda hacia la gente del campo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migraciones,Migrantes,Zonas rurales,Medio rural,Ensayos,Sociología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El yo y el nosotros: las tensiones contemporáneas entre individualidad y colectividad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/tensiones-contemporaneas-individualidad-colectividad_132_12970132.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e57040a-4f34-4aa5-b2e6-1ef38ce39656_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El yo y el nosotros: las tensiones contemporáneas entre individualidad y colectividad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"No es un debate científico nuevo (...), sin embargo, hoy en día, tiene una intensidad muy particular porque nos encontramos viviendo en un contexto que está atravesado por transformaciones profundas en las formas de socialización, en la construcción de la identidad, en los modos de pensar, sentir y actuar, y en las formas de pertenencia social"</p></div><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo pretende analizar de forma cr&iacute;tica la relaci&oacute;n actual entre individualidad y colectividad, en tanto se ha convertido en uno de los ejes principales del an&aacute;lisis sociol&oacute;gico y psicosocial de nuestra sociedad actual. 
    </p><p class="article-text">
        Por descontado, este no es un debate cient&iacute;fico nuevo, y ha sido motivo de amplia reflexi&oacute;n y an&aacute;lisis a lo largo de los a&ntilde;os. Sin embargo, hoy en d&iacute;a, tiene una intensidad muy particular porque nos encontramos viviendo en un contexto que est&aacute; atravesado por transformaciones profundas en las formas de socializaci&oacute;n, en la construcci&oacute;n de la identidad, en los modos de pensar, sentir y actuar, as&iacute; como en las formas de pertenencia social. 
    </p><p class="article-text">
        Estamos asistiendo a un escenario complejo, y es que las sociedades actuales parecen promover de manera expl&iacute;cita valores asociados a la autonom&iacute;a personal, libertad de elecci&oacute;n, autoexpresi&oacute;n, autorrealizaci&oacute;n, etc. mientras que, de forma simult&aacute;nea, est&aacute;n propiciando din&aacute;micas colectivas cada vez m&aacute;s y m&aacute;s homog&eacute;neas, muy normativas, y dif&iacute;ciles de cuestionar. Aparentemente, lo que parece una contradicci&oacute;n, nos est&aacute; planteando interrogantes muy significativos sobre hasta qu&eacute; punto las personas somos realmente individuos aut&oacute;nomos, y en qu&eacute; medida seguimos siendo moldeados por fuerzas colectivas que act&uacute;an de manera menos visible, pero eficaz.
    </p><p class="article-text">
        Ya desde finales del siglo XX, numerosas figuras destacadas de la Sociolog&iacute;a vienen describiendo el proceso de individualizaci&oacute;n como uno de los rasgos definitorios de la modernidad avanzada. Como ejemplo, Beck y Beck-Gernsheim advert&iacute;an que el individuo contempor&aacute;neo se ve obligado a convertirse en el principal gestor de su biograf&iacute;a, asumiendo decisiones vitales que anteriormente estaban m&aacute;s reguladas por marcos sociales estables (<em>Individualization: Institutionalized individualism and its social and political consequences,</em> 2002). 
    </p><p class="article-text">
        Este desplazamiento de responsabilidades desde lo colectivo hacia lo individual ha sido presentado, en muchos discursos, como un avance en t&eacute;rminos de libertad personal. Sin embargo, tal como se se&ntilde;ala desde la Sociolog&iacute;a, la individualizaci&oacute;n no implica necesariamente una mayor emancipaci&oacute;n de la persona, sino m&aacute;s bien una creciente exposici&oacute;n al riesgo, a la incertidumbre, o a la culpabilizaci&oacute;n individual por problemas que tienen un origen estructural. Como resultado, nuestra vida se convierte en un proyecto personal que debe ser optimizado de forma permanente, como si debi&eacute;ramos someterlo a una continua evaluaci&oacute;n y justificaci&oacute;n, lo cual a&ntilde;ade una presi&oacute;n psicol&oacute;gica significativa sobre cada uno de nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, desde la Psicolog&iacute;a Social, podemos apoyarnos en Ryan y Deci (<em>Self-determination theory: Basic psychological needs in motivation, development, and wellness</em>, 2017), quienes nos muestran que la autonom&iacute;a, entendida como la capacidad de actuar de acuerdo con los valores y necesidades propios, representan un factor clave para el bienestar psicol&oacute;gico y el desarrollo saludable de la personalidad.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, las investigaciones m&aacute;s recientes nos se&ntilde;alan que cuando la autonom&iacute;a se transforma en una exigencia normativa, esto es, cuando se espera que el individuo sea siempre autosuficiente, resiliente, aut&oacute;nomo, y capaz de gestionar por s&iacute; mismo cualquier dificultad, aparecen efectos adversos importantes sobre su salud mental. La evidencia emp&iacute;rica actual describe este fen&oacute;meno al analizar el aumento de trastornos depresivos en sociedades donde el ideal del individuo aut&oacute;nomo convive con una creciente sensaci&oacute;n de insuficiencia personal. En este sentido, la individualidad parece que deja de ser una opci&oacute;n, y se convierte en una obligaci&oacute;n social que muchas personas no est&aacute;n en condiciones reales de sostener.
    </p><p class="article-text">
        Paralelamente a este &eacute;nfasis en el yo, en las sociedades contempor&aacute;neas estamos asistiendo a una fuerte tendencia al alineamiento colectivo. Las personas seguimos ajustando nuestras actitudes y comportamientos a las normas del grupo, incluso cuando &eacute;stas entran en conflicto con nuestro esquema de valores. Los experimentos cl&aacute;sicos de la Psicolog&iacute;a Social y la Sociolog&iacute;a ya mostraban hasta qu&eacute; punto la presi&oacute;n de la mayor&iacute;a pod&iacute;a llevar a las personas a negar evidencias perceptivas b&aacute;sicas. 
    </p><p class="article-text">
        D&eacute;cadas m&aacute;s tarde, las investigaciones siguen profundizado en los mecanismos de influencia social, y subrayan el papel del deseo de aceptaci&oacute;n y pertenencia como los motores fundamentales del conformismo. En el contexto actual, son din&aacute;micas que adem&aacute;s se ven amplificadas por la omnipresencia de las redes sociales, los algoritmos de recomendaci&oacute;n, la l&oacute;gica de visibilidad y aprobaci&oacute;n social, etc. que parecen reforzar determinados discursos, y silenciar otros.
    </p><p class="article-text">
        Cass Sunstein puso el foco hace varios a&ntilde;os sobre el riesgo de que estos entornos favorezcan procesos de polarizaci&oacute;n y c&aacute;maras de resonancia, donde el individuo se ve expuesto de manera reiterada a creencias congruentes con las del grupo de referencia, limitando as&iacute; la probabilidad de cualquier cuestionamiento cr&iacute;tico (<em>How change happens,</em> 2019). El miedo al rechazo social, la cr&iacute;tica, la cancelaci&oacute;n, o la exclusi&oacute;n del grupo act&uacute;a como un potente inhibidor del pensamiento aut&oacute;nomo. 
    </p><p class="article-text">
        De este modo, discursos y comportamientos que vulneran principios &eacute;ticos b&aacute;sicos llegan a legitimarse y normalizarse simplemente porque &ldquo;todo el mundo lo hace&rdquo;, porque forman parte del consenso dominante. Y aqu&iacute; es donde rescatamos La teor&iacute;a de la identidad social de Tajfel y Turner, sin duda muy &uacute;til para comprender esta tensi&oacute;n (<em>The social psychology of intergroup relations</em>, 1979). &iquest;Qu&eacute; nos dec&iacute;an? Que una parte significativa del autoconcepto de las personas es resultado de su pertenencia a grupos sociales, lo que proporciona un sentido de identidad y seguridad en un mundo complejo. Pero, cuando la identidad grupal se vuelve r&iacute;gida y excluyente, puede dar lugar a procesos de desindividualizaci&oacute;n, a procesos de pensamiento dicot&oacute;mico, y deshumanizaci&oacute;n del otro. 
    </p><p class="article-text">
        No podemos negar que el desequilibrio entre individualidad y colectividad tiene consecuencias profundas en nuestro desarrollo bio-psico-social. Desde el punto de vista psicol&oacute;gico, el individualismo extremo suele asociarse con aislamiento social y fragilidad identitaria. Sobrevalorar la autosuficiencia es algo que dificulta el reconocimiento de la interdependencia humana, incrementando el riesgo de desgaste emocional y mental. 
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, la 'disoluci&oacute;n' del yo en la colectividad puede generar una p&eacute;rdida progresiva de criterio propio, una dependencia excesiva del reconocimiento y aprobaci&oacute;n externos, o dificultades para tomar decisiones aut&oacute;nomas, y eso es algo que repercute en la autoestima ajustada. &iquest;Qu&eacute; ocurre en plano cognitivo? El desequilibrio tambi&eacute;n tiene implicaciones relevantes. La investigaci&oacute;n destacada m&aacute;s reciente nos muestra que, en contextos de presi&oacute;n social o emocional, las personas tendemos a recurrir a atajos cognitivos y sesgos que simplifican nuestra realidad, reduciendo la reflexi&oacute;n anal&iacute;tica. Cuando el pensamiento cr&iacute;tico se ve erosionado por la conformidad grupal, o por la necesidad de alinearnos con discursos dominantes, disminuye nuestra capacidad para contrastar informaci&oacute;n, o para revisar creencias propias. Este es un fen&oacute;meno muy problem&aacute;tico, sobre todo en sociedades donde hay una sobreabundancia de informaci&oacute;n, y donde la rapidez y la emocionalidad del mensaje priman sobre el an&aacute;lisis pausado y riguroso. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, frente a la dicotom&iacute;a individualidad vs colectividad, hay enfoques m&aacute;s recientes en Sociolog&iacute;a y Psicolog&iacute;a Social que proponen superarla a trav&eacute;s del concepto de autonom&iacute;a relacional. Desde esta perspectiva, la autonom&iacute;a se entiende como la capacidad para tomar decisiones propias dentro de un conjunto complejo de relaciones sociales significativas. De esta forma, 
    </p><p class="article-text">
        la autonom&iacute;a relacional reconoce que las personas somos inherentemente sociales, pero esta interdependencia no debe anular la reflexi&oacute;n cr&iacute;tica ni la responsabilidad individual.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de integrar el yo y el nosotros de manera din&aacute;mica, evitando tanto el aislamiento individualista como la anulaci&oacute;n acr&iacute;tica y pasiva del yo dentro de la masa. Es evidente que el desarrollo humano saludable requiere una identidad personal s&oacute;lida pero flexible, un sentido de pertenencia que no excluya el cuestionamiento, una disposici&oacute;n constante a la reflexi&oacute;n &eacute;tica y al pensamiento cr&iacute;tico. Sabemos que la educaci&oacute;n y socializaci&oacute;n tempranas tienen un papel central en este proceso. Que seamos capaces de ense&ntilde;ar y guiar a los m&aacute;s j&oacute;venes, a la vez que los adultos entrenamos el pensamiento cr&iacute;tico y la capacidad de disentir, fortalecen la cohesi&oacute;n social, porque permite una convivencia basada en el respeto, en la diversidad, la pluralidad y la responsabilidad compartida. Como nos muestra la investigaci&oacute;n en Ciencias Sociales, las sociedades m&aacute;s resilientes son aquellas que son capaces de integrar diversidad, disenso, di&aacute;logo y cooperaci&oacute;n sin anular la individualidad de sus miembros.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, esta tensi&oacute;n entre individualidad y colectividad no deber&iacute;a entenderse como un grave problema a resolver. Deber&iacute;amos entenderla como una condici&oacute;n inherente a la vida social que necesita de una gesti&oacute;n consciente, de una gesti&oacute;n reflexiva. 
    </p><p class="article-text">
        No se trata de si hay que priorizar el yo o el nosotros; se trata de que no perdamos la capacidad de articular ambos de una forma equilibrada.
    </p><p class="article-text">
        Y dado que vivimos en un mundo cada vez m&aacute;s interconectado, cada vez m&aacute;s normativizado, el desaf&iacute;o est&aacute; en ser capaces de formar, educar, socializar individuos capaces de sostener un yo reflexivo dentro de un nosotros plural, evitando tanto la sumisi&oacute;n acr&iacute;tica a la masa como el repliegue defensivo del individualismo extremo. De este equilibrio depende el bienestar integral de las personas, y la calidad &eacute;tica, moral, social y democr&aacute;tica de nuestras sociedades.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Belén Sánchez Calzón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/tensiones-contemporaneas-individualidad-colectividad_132_12970132.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Feb 2026 16:24:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El yo y el nosotros: las tensiones contemporáneas entre individualidad y colectividad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Redes sociales,Identidades]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los profesores alertan de un fenómeno inquietante: los niños tratan los libros como si fueran móviles y en vez de pasar páginas, las deslizan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/profesores-alertan-fenomeno-inquietante-ninos-tratan-libros-si-fueran-moviles-vez-pasar-paginas-deslizan-pm_1_12959678.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ba111cd7-3891-4b3a-9355-fcd391b84002_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los profesores alertan de un fenómeno inquietante: los niños tratan los libros como si fueran móviles y en vez de pasar páginas, las deslizan"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nativos digitales - El estudio británico mostró que buena parte del alumnado llega al colegio sin controlar aspectos sencillos como ir solo al baño o manejar un libro, lo que obliga a los docentes a suplir carencias</p><p class="subtitle">Una obra maestra por menos de 20 euros como 'Silksong' deja en evidencia la gran estafa de la industria de los videojuegos</p></div><p class="article-text">
        La<strong>s primeras etapas de la infancia </strong>transcurren hoy entre est&iacute;mulos r&aacute;pidos y respuestas inmediatas. Muchos beb&eacute;s crecen tocando superficies luminosas antes de dominar el equilibrio o las palabras, y ese aprendizaje temprano se apoya en cosas tan simples como <strong>deslizar un dedo o pulsar una pantalla</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El m&oacute;vil aparece pronto como un objeto familiar, mientras el lenguaje oral y la coordinaci&oacute;n avanzan con m&aacute;s lentitud. Las pantallas ocupan cada vez m&aacute;s tiempo en casa y esa presencia responde, en parte, a <strong>adultos cansados</strong>, con menos energ&iacute;a y tiempo para acompa&ntilde;ar cada proceso. Ese punto de partida marca despu&eacute;s la entrada en espacios que exigen otras rutinas y otra forma de atenci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Las aulas reciben a muchos ni&ntilde;os sin las destrezas b&aacute;sicas que necesitan</h2><p class="article-text">
        Un informe reciente en Reino Unido advirti&oacute; que una parte elevada de los ni&ntilde;os que comienzan el colegio llega<strong> sin habilidades b&aacute;sicas</strong> para desenvolverse en clase. El trabajo recogi&oacute; respuestas de docentes y familias y se&ntilde;al&oacute; carencias en aspectos cotidianos como ir al ba&ntilde;o solos, permanecer sentados unos minutos o manejar un libro en papel. Los datos apuntan a un<strong> desfase entre lo que la escuela necesita y lo que muchos alumnos traen de casa</strong> al empezar.
    </p><p class="article-text">
        Ese desajuste tiene efectos diarios dentro de las aulas. El profesorado dedica una parte amplia de la jornada a<strong> cubrir necesidades que no son acad&eacute;micas</strong>, lo que reduce el tiempo disponible para ense&ntilde;ar. Una parte importante de esas horas se va en acompa&ntilde;ar rutinas personales, y eso cambia el papel del docente, que pasa a asumir tareas de cuidado continuo. Esta presi&oacute;n acaba <strong>afectando al &aacute;nimo del personal y empuja a algunos a dejar el trabajo</strong>, con consecuencias a medio plazo para los centros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una buena parte de los padres recurre a las pantallas para entretener a sus hijos"
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            <span class="title">
                Una buena parte de los padres recurre a las pantallas para entretener a sus hijos                            </span>
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        Las familias, sin embargo, suelen percibir la situaci&oacute;n de otra manera. La mayor&iacute;a considera que sus<strong> hijos llegan preparados</strong> para el primer d&iacute;a de clase, aunque esa confianza no coincide con lo que describen los profesores. El contraste entre ambas miradas alimenta la sensaci&oacute;n de sorpresa cuando aparecen los problemas y<strong> dificulta que se tomen medidas</strong> antes de que el curso empiece.
    </p><p class="article-text">
        El contexto econ&oacute;mico tambi&eacute;n importa. Muchas <strong>madres y padres trabajan m&aacute;s horas para cubrir gastos b&aacute;sicos</strong>, y ese esfuerzo resta tiempo para actividades sencillas que refuerzan la autonom&iacute;a infantil. La lectura o el aprendizaje del uso del ba&ntilde;o, por poner dos ejemplos, quedan relegados cuando el d&iacute;a est&aacute; lleno de turnos largos y cansancio. A eso se suma que la educaci&oacute;n infantil temprana no siempre resulta accesible, y su ausencia se <strong>nota luego en la adaptaci&oacute;n escolar</strong>.
    </p><h2 class="article-text">La exposici&oacute;n temprana a v&iacute;deos r&aacute;pidos cambia la forma de atender y aprender</h2><p class="article-text">
        La tecnolog&iacute;a atraviesa todo el proceso. El <strong>uso frecuente de v&iacute;deos breves y contenidos r&aacute;pidos</strong> reduce la tolerancia a la espera y a la concentraci&oacute;n prolongada. Algunos ni&ntilde;os<strong> trasladan gestos propios de las pantallas a los libros</strong>, como tocar o deslizar p&aacute;ginas, se&ntilde;al de que su experiencia previa se ha construido en otro formato. Este h&aacute;bito no nace solo en el aula, sino en casa, donde las pantallas funcionan como apoyo constante para tenerlos entretenidos o incluso para que coman mejor.
    </p><p class="article-text">
        Ante este panorama, crece la <strong>demanda de orientaci&oacute;n clara para las familias</strong> antes de la etapa escolar. Muchas reclaman pautas sencillas y apoyo temprano para acompa&ntilde;ar el desarrollo cotidiano de sus hijos. La preparaci&oacute;n no pasa por saber letras o n&uacute;meros, sino por ganar autonom&iacute;a y lenguaje en el entorno diario, un <strong>aspecto que empieza mucho antes de cruzar la puerta del colegio</strong>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/profesores-alertan-fenomeno-inquietante-ninos-tratan-libros-si-fueran-moviles-vez-pasar-paginas-deslizan-pm_1_12959678.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Feb 2026 17:39:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los profesores alertan de un fenómeno inquietante: los niños tratan los libros como si fueran móviles y en vez de pasar páginas, las deslizan]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Educación,Colegios,Tecnología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una app viral pensada para comprobar si alguien sigue vivo destapa el aislamiento en China]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/app-viral-pensada-comprobar-si-alguien-sigue-vivo-destapa-aislamiento-china-pm_1_12941041.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/49d91234-0ac7-4644-a78a-97ee9a40af70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una app viral pensada para comprobar si alguien sigue vivo destapa el aislamiento en China"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vacío emocional - Expertos como el sociólogo Wang Pan creen que el éxito de Sileme refleja una sociedad cada vez más aislada, donde las herramientas digitales se usan para suplir la falta de trato humano, en especial entre jóvenes que viven lejos de su familia</p><p class="subtitle">China ha pasado de prohibir los nacimientos a rogar por ellos: su población cae al ritmo más rápido desde 1949</p></div><p class="article-text">
        Hay personas que se acostumbran al silencio de sus pisos y a la rutina de no cruzar palabra con nadie durante d&iacute;as. Aprenden a vivir con esa quietud que a veces se confunde con calma, aunque detr&aacute;s haya desconexi&oacute;n y cansancio. La soledad, al principio discreta, acaba volvi&eacute;ndose parte del d&iacute;a, como un mueble m&aacute;s o una sombra que no se va.
    </p><p class="article-text">
        En ese espacio donde nadie pregunta ni responde, el tiempo se alarga y cuesta saber si alguien sigue ah&iacute;. De ese vac&iacute;o nace una preocupaci&oacute;n muy concreta: <strong>c&oacute;mo saber si una persona que vive sola sigue con vida </strong>o ha dejado de contestar porque ha fallecido o le ha pasado algo.
    </p><h2 class="article-text">Una aplicaci&oacute;n que pregunta si sigues ah&iacute;</h2><p class="article-text">
        La app china <em><strong>Sileme</strong></em>, que significa <em><strong>&iquest;Est&aacute;s muerto?</strong></em>, intenta responder a esa pregunta. Se cre&oacute; para quienes viven solos, desde j&oacute;venes que estudian lejos de su familia hasta empleados que pasan semanas sin compa&ntilde;&iacute;a. Su funcionamiento es simple: el<strong> usuario debe entrar cada dos d&iacute;as y confirmar que est&aacute; bien.</strong> Si no lo hace, la aplicaci&oacute;n env&iacute;a un aviso a un contacto de emergencia. Seg&uacute;n el peri&oacute;dico estatal <em>Global Times,</em> China podr&iacute;a llegar a los<strong> 200 millones de hogares unipersonales</strong>, lo que da sentido al &eacute;xito de esta herramienta que ya ha cambiado de nombre para su versi&oacute;n global, <em>Demumu</em>.
    </p><p class="article-text">
        El equipo creador explic&oacute; en Weibo que eran tres desarrolladores nacidos despu&eacute;s de 1995 que trabajaban de forma independiente en Zhengzhou. Tras el aumento de descargas, decidieron a&ntilde;adir una tarifa de ocho yuanes, equivalente a 1,15 d&oacute;lares, para cubrir costes. En la lista de aplicaciones de pago de Apple, ocupa el segundo lugar en varios pa&iacute;ses y lleg&oacute; al primero en China a comienzos de semana.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2014005996893688175?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Las redes se llenaron de comentarios en torno al nombre original. Algunos lo consideran l&uacute;gubre, otros creen que precisamente esa crudeza ha ayudado a visibilizar un problema. En Weibo, muchos pidieron que no lo cambiaran y otros propusieron alternativas m&aacute;s suaves, como <em>&iquest;Est&aacute;s bien?</em> o <em>&iquest;C&oacute;mo est&aacute;s?</em>. Un usuario coment&oacute; que &ldquo;nos har&aacute; sentir m&aacute;s c&oacute;modos a los solteros para vivir nuestra vida&rdquo;, mientras que otro escribi&oacute; que &ldquo;las personas que vivimos solas necesitamos algo as&iacute;&rdquo;. La reacci&oacute;n se mueve entre el humor, el miedo y el alivio de saber que, aunque sea a trav&eacute;s de una pantalla, alguien notar&aacute; tu ausencia y querr&aacute; saber si sigues bien.
    </p><h2 class="article-text">La conexi&oacute;n virtual como salvavidas</h2><p class="article-text">
        La viralizaci&oacute;n ha sido fulgurante. La app, inicialmente gratuita, pas&oacute; a<strong> ser de pago en solo unas semanas</strong>. Sus creadores afirmaron que el proyecto, que empez&oacute; con apenas mil yuanes de inversi&oacute;n, ahora busca inversores y planea vender el 10% de la empresa por un mill&oacute;n de yuanes.
    </p><p class="article-text">
        Uno de ellos, el se&ntilde;or Guo, explic&oacute; a medios chinos que tambi&eacute;n estudian una <strong>versi&oacute;n orientada a personas mayores</strong>, un grupo que representa m&aacute;s del 20% de la poblaci&oacute;n del pa&iacute;s. En un mensaje reciente, publicaron: &ldquo;Nos gustar&iacute;a que m&aacute;s gente prestara atenci&oacute;n a los mayores que viven solos, que les den m&aacute;s cuidados y comprensi&oacute;n&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Sileme, creada por tres jóvenes programadores chinos, permite saber si alguien que vive solo sigue bien y avisa a un contacto si no hay respuesta en dos días                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El soci&oacute;logo <strong>Wang Pan </strong>explic&oacute; en medios locales que la aplicaci&oacute;n &ldquo;responde a una econom&iacute;a emocional en auge dentro de una sociedad cada vez m&aacute;s aislada&rdquo;. A su juicio, refleja una tendencia en la que la <strong>tecnolog&iacute;a sirve para suplir la falta de interacci&oacute;n humana</strong>. En China, el fen&oacute;meno de la soledad no solo afecta a las personas mayores. Muchos j&oacute;venes que se trasladan a grandes ciudades por trabajo o estudio apenas socializan. Los horarios extensos, la movilidad laboral y la distancia familiar han generado un tipo de<strong> aislamiento nuevo y cotidiano</strong>.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con el<strong> Instituto de Sociolog&iacute;a de la Academia China de Ciencias Sociales,</strong> cerca del 38% de las personas que viven solas en el pa&iacute;s apenas hablan con alguien m&aacute;s de una vez por semana. En redes como <strong>Xiaohongshu</strong>, similares a Instagram, ya se ofrecen servicios para &ldquo;<strong>alquilar amigos</strong>&rdquo; o conversar por videollamada a cambio de una tarifa. La expansi&oacute;n de apps como Sileme demuestra que la conexi&oacute;n digital se ha convertido en un recurso b&aacute;sico para sobrellevar la vida en soledad y, al mismo tiempo, en un s&iacute;ntoma del propio aislamiento que intenta evitar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/app-viral-pensada-comprobar-si-alguien-sigue-vivo-destapa-aislamiento-china-pm_1_12941041.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Jan 2026 13:35:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una app viral pensada para comprobar si alguien sigue vivo destapa el aislamiento en China]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociedad,Sociología,Soledad,Aplicaciones móviles,China]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Año nuevo, convenios viejos: el año de los mil millones que no llegan a las manos que cuidan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/ano-nuevo-convenios-viejos-ano-mil-millones-no-llegan-manos-cuidan_132_12908987.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/58933310-7c2a-4313-be48-a66e309a1e5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1096778.jpg" width="1011" height="569" alt="Año nuevo, convenios viejos: el año de los mil millones que no llegan a las manos que cuidan"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Estamos ante una externalización del amor que el mercado ha convertido en mercancía de bajo coste. Las empresas concesionarias de servicios de ayuda a domicilio en nuestros municipios compiten en licitaciones donde el criterio económico suele imponerse al social. El resultado es una precarización del tiempo"</p><p class="subtitle">Castilla-La Mancha roza el lleno total en sus residencias de mayores con una ocupación del 98,9%</p></div><p class="article-text">
        La sociolog&iacute;a no es solo el estudio de las estructuras macroecon&oacute;micas o de los grandes movimientos de masas; es, ante todo, la lupa que nos permite observar los hilos invisibles que mantienen en pie la cotidianidad. Hoy, en Castilla-La Mancha, esos hilos tienen nombre de mujer, manos agrietadas por el desinfectante y una espalda que cruje bajo el peso de una demograf&iacute;a que no espera. Al observar los &uacute;ltimos datos de ejecuci&oacute;n presupuestaria de 2025 y las proyecciones para este 2026, nos encontramos ante una paradoja que define nuestra &eacute;poca: nunca hemos invertido tanto en dependencia y, sin embargo, nunca ha sido tan fr&aacute;gil el suelo que pisan quienes cuidan.
    </p><h2 class="article-text">El espejismo de las cifras: Eficiencia vs. Dignidad</h2><p class="article-text">
        Empecemos por el dato que suele copar los titulares institucionales. Castilla-La Mancha ha cerrado el ejercicio anterior consolid&aacute;ndose como una de las comunidades aut&oacute;nomas m&aacute;s &aacute;giles en la gesti&oacute;n de la Ley de Dependencia. Con una media de 176 d&iacute;as para resolver expedientes &mdash;frente a los m&aacute;s de 300 de la media nacional&mdash;, la administraci&oacute;n regional presume de una maquinaria engrasada. Pero, como soci&oacute;logos, nuestra obligaci&oacute;n es preguntar: &iquest;qu&eacute; ocurre despu&eacute;s de que el sello oficial llega al buz&oacute;n del dependiente?
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que el sistema de cuidados en nuestra regi&oacute;n se ha convertido en una estructura de 'pies de barro'. El presupuesto r&eacute;cord para Bienestar Social, que en este 2026 roza los 1.000 millones de euros, parece diluirse antes de llegar al bolsillo de la trabajadora de ayuda a domicilio o de la auxiliar de residencia. Existe una desconexi&oacute;n sangrante entre la macroeconom&iacute;a de los cuidados y la microeconom&iacute;a de la supervivencia de las cuidadoras. Mientras el PIB regional se apoya en el sector servicios, las mujeres que sostienen la vida de nuestros mayores perciben salarios que, en muchos casos, apenas rozan el Salario M&iacute;nimo Interprofesional, a menudo lastrados por contratos de parcialidad no deseada.
    </p><h2 class="article-text">La feminizaci&oacute;n del &ldquo;sacrificio&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Para entender por qu&eacute; el sector de los cuidados es el &ldquo;pariente pobre&rdquo; del mercado laboral, debemos acudir a la construcci&oacute;n social del g&eacute;nero. Hist&oacute;ricamente, el cuidado ha sido considerado una extensi&oacute;n natural de las capacidades femeninas; algo que se hace &ldquo;por amor&rdquo; o por &ldquo;instinto&rdquo; y, por tanto, algo que no requiere una remuneraci&oacute;n justa ni una cualificaci&oacute;n t&eacute;cnica reconocida.
    </p><p class="article-text">
        Esta herencia cultural sigue pesando en 2026. El 85% de las plantillas del sector de dependencia en Castilla-La Mancha son mujeres. Al analizar sus trayectorias, observamos un fen&oacute;meno de &ldquo;guetizaci&oacute;n&rdquo; laboral. No es casualidad que sea un sector con una alt&iacute;sima presencia de mujeres migrantes. La interseccionalidad &mdash;esa herramienta que nos permite ver c&oacute;mo se cruzan la clase, el g&eacute;nero y el origen&mdash; nos muestra que estamos delegando el cuidado de nuestra generaci&oacute;n m&aacute;s sagrada en las personas a las que, como sociedad, menos valoramos econ&oacute;micamente.
    </p><p class="article-text">
        Estamos ante una 'externalizaci&oacute;n del amor' que el mercado ha convertido en mercanc&iacute;a de bajo coste. Las empresas concesionarias de servicios de ayuda a domicilio en nuestros municipios compiten en licitaciones donde el criterio econ&oacute;mico suele imponerse al social. El resultado es una precarizaci&oacute;n del tiempo: trabajadoras que tienen 15 minutos para asear, vestir y dar el desayuno a una persona con movilidad reducida. En esos 15 minutos no hay espacio para la palabra, para el consuelo o para la detecci&oacute;n de la soledad. Se ha industrializado el cuidado, despoj&aacute;ndolo de su dimensi&oacute;n humana m&aacute;s esencial.
    </p><h2 class="article-text">Cuerpos rotos y la &ldquo;Generaci&oacute;n S&aacute;ndwich&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Los datos de salud laboral de este &uacute;ltimo a&ntilde;o son alarmantes. El 90% de las trabajadoras de cuidados en la regi&oacute;n declara sufrir patolog&iacute;as musculoesquel&eacute;ticas cr&oacute;nicas. Pero el dolor no es solo f&iacute;sico. La carga mental &mdash;el llamado <em>burnout </em>del cuidador&mdash; est&aacute; provocando un &eacute;xodo silencioso. En 2026, estamos empezando a ver algo inaudito en una regi&oacute;n con nuestras tasas de desempleo: vacantes que no se cubren en el sector de los cuidados. Las mujeres ya no quieren romperse la espalda por 1.200 euros al mes si pueden encontrar empleo en sectores con menos carga emocional y f&iacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        A esto se suma la realidad de la 'Generaci&oacute;n S&aacute;ndwich'. En Castilla-La Mancha, miles de mujeres de entre 45 y 60 a&ntilde;os se encuentran atrapadas en una doble pinza: son cuidadoras profesionales de los padres ajenos por la ma&ntilde;ana y cuidadoras informales (y gratuitas) de sus propios padres y nietos por la tarde. Esta sobrecarga est&aacute; destruyendo el capital social de nuestros pueblos. El relevo generacional en el cuidado familiar se ha roto, y el sistema institucional no est&aacute; preparado para absorber ese vac&iacute;o si no es a costa de la salud de las trabajadoras.
    </p><h2 class="article-text">La soledad como s&iacute;ntoma social</h2><p class="article-text">
        No podemos hablar de las trabajadoras sin mirar a quienes reciben el cuidado. Los &uacute;ltimos informes de 2025 se&ntilde;alan que el 20% de los mayores de 75 a&ntilde;os en Castilla-La Mancha vive en situaci&oacute;n de soledad no deseada. En una regi&oacute;n marcada por la dispersi&oacute;n geogr&aacute;fica y el despoblamiento de zonas como la Serran&iacute;a de Cuenca o el Se&ntilde;or&iacute;o de Molina, la trabajadora de ayuda a domicilio es, en muchas ocasiones, el &uacute;nico contacto humano que el anciano tiene en todo el d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; reside la gran tragedia sociol&oacute;gica: hemos convertido a la cuidadora en un 'remiendo' de la comunidad que hemos perdido. Pedimos a una profesional precaria que supla la ausencia de la familia, la falta de tejido vecinal y la carencia de espacios p&uacute;blicos de convivencia. La soledad no se cura con un presupuesto de dependencia; se cura con una arquitectura social que permita a los mayores seguir siendo parte activa de la comunidad. Sin embargo, estamos apostando por un modelo de 'asistencialismo de paso', donde la cuidadora entra, ficha, realiza la tarea f&iacute;sica y sale corriendo hacia el siguiente domicilio para cumplir su ruta algor&iacute;tmica.
    </p><h2 class="article-text">Ep&iacute;logo necesario</h2><p class="article-text">
        La espalda de las cuidadoras es un archivo social. En ella se inscriben, d&iacute;a tras d&iacute;a, las decisiones pol&iacute;ticas que hemos tomado &mdash;y las que hemos evitado tomar&mdash; como sociedad. Cada contractura cr&oacute;nica, cada baja que no se reconoce como enfermedad profesional y cada jornada que se prolonga m&aacute;s all&aacute; de lo soportable son el resultado de un modelo que prioriza la eficiencia administrativa sobre la dignidad laboral.
    </p><p class="article-text">
        No estamos ante un fallo puntual del sistema, sino ante su normalizaci&oacute;n. Hemos naturalizado que cuidar sea un trabajo mal pagado, feminizando el sacrificio y despolitizando el desgaste. Mientras celebramos r&eacute;cords presupuestarios y plazos de resoluci&oacute;n cada vez m&aacute;s cortos, seguimos aceptando que quienes sostienen la vida lo hagan a costa de la suya propia. Esa es la verdadera paradoja del estado del bienestar en los territorios envejecidos: funciona porque hay cuerpos que se desgastan en silencio.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez que una auxiliar de ayuda a domicilio se toma un antiinflamatorio para poder terminar su ruta, el sistema est&aacute; siendo subsidiado por su salud. Cada vez que una trabajadora decide abandonar el sector, no estamos ante una an&eacute;cdota laboral, sino ante una se&ntilde;al de alarma colectiva. No hay sostenibilidad posible si el relevo se construye sobre la renuncia y el agotamiento.
    </p><p class="article-text">
        El debate sobre los cuidados no puede seguir reducido a cifras, ratios o expedientes. Es un debate profundamente pol&iacute;tico, porque interpela a la idea misma de comunidad. &iquest;Qui&eacute;n cuida? &iquest;En qu&eacute; condiciones? &iquest;Con qu&eacute; reconocimiento social? Mientras no respondamos a estas preguntas, seguiremos parcheando un modelo que confunde asistencia con acompa&ntilde;amiento y gesti&oacute;n con cuidado.
    </p><p class="article-text">
        En esta l&iacute;nea, los resultados preliminares del proyecto nacional 'CUIDARES, Trabajo de cuidados de larga duraci&oacute;n en residencias de personas mayores: retos e iniciativas para una atenci&oacute;n centrada en la persona' apuntan con claridad a una idea clave: no es posible avanzar hacia modelos de atenci&oacute;n centrados en la persona sin transformar, de manera estructural, las condiciones laborales de quienes cuidan. La personalizaci&oacute;n del cuidado, la continuidad relacional y el respeto a los ritmos de las personas mayores requieren estabilidad en las plantillas, tiempo suficiente y reconocimiento profesional. Sin estos elementos, la atenci&oacute;n centrada en la persona queda reducida a un enunciado normativo sin capacidad real de implementaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cuidar no es solo realizar tareas; es sostener v&iacute;nculos, detectar fragilidades, generar seguridad. Cuando ese trabajo se precariza, lo que se resiente no es &uacute;nicamente la trabajadora, sino la calidad democr&aacute;tica del conjunto. Una sociedad que acepta que el cuidado se haga deprisa y mal es una sociedad que ha renunciado a pensar el envejecimiento como una etapa con derechos plenos.
    </p><p class="article-text">
        En Castilla-La Mancha, donde la despoblaci&oacute;n y el envejecimiento avanzan al mismo ritmo, el cuidado deber&iacute;a ser una pol&iacute;tica de primer orden. No como un gasto a contener, sino como una inversi&oacute;n social estrat&eacute;gica. Proteger a quienes cuidan es proteger el presente y el futuro del territorio. Lo contrario es condenarnos a un modelo asistencial fr&aacute;gil, incapaz de sostenerse sin explotaci&oacute;n invisible.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta no es si habr&aacute; alguien que nos atienda, sino en qu&eacute; condiciones lo har&aacute;. Y esa respuesta se est&aacute; escribiendo hoy, en los convenios colectivos, en las licitaciones p&uacute;blicas y en el silencio &mdash;o la valent&iacute;a&mdash; de quienes gobiernan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra López Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/ano-nuevo-convenios-viejos-ano-mil-millones-no-llegan-manos-cuidan_132_12908987.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Jan 2026 11:31:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Listas de espera,Cuidados familiares,Sanidad,Residencias,Personas mayores,mujeres,Sociología,Sociosanitaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tránsfugas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/blog/opinion/transfugas_132_12892670.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b3078478-e56c-45f4-b2de-0f13ee2307de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tránsfugas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Galicia, o máis común é atoparse entre tránsfugas. Xente que cre que chegou a algún lugar, e que o fixo polos seus propios medios. Ninguén di de si mesmo: "Eu son un Balbino. Coma quen di, un ninguén". Polo menos, en tempo presente</p></div><p class="article-text">
        Regalos de Reis. Ao meu fillo tocoulle <em>La distinci&oacute;n</em> (Garbuix Books), un c&oacute;mic estupendo de Tiphaine Rivi&eacute;r&egrave; que divulga o texto de Pierre Bourdieu, <em>La distinci&oacute;n. Criterios y bases sociales del gusto</em>, un cl&aacute;sico da sociolox&iacute;a. O combate das clases pola distinci&oacute;n social &eacute; eterno, insomne e ag&oacute;nico. Tanto que existe un radicalismo <em>chic, </em>moi propio dos campus e dos escritores e intelectuais, que o que teme &eacute;, sobre todo, a vulgaridade. &ldquo;Ler o libro de Bourdieu &eacute; como someterse a unha aut&eacute;ntica psican&aacute;lise social: non podes evitar reco&ntilde;ecerte nunha das clases sociais que describe. De repente entendes por que che gustan determinadas cousas, pero tam&eacute;n que tipo de vacaci&oacute;ns, de amigos ou por que tes unha visi&oacute;n da parella ou da familia&rdquo;, afirma a autora. Psican&aacute;lise social: unha boa idea.
    </p><p class="article-text">
        En Galicia, o m&aacute;is com&uacute;n &eacute; atoparse entre tr&aacute;nsfugas. Xente que cre que chegou a alg&uacute;n lugar, e que o fixo polos seus propios medios. Ningu&eacute;n di de si mesmo: &ldquo;Eu son un Balbino. Coma quen di, un ningu&eacute;n&rdquo;. Polo menos, en tempo presente. Atopar ricos ou xente de elite que, para lexitimar o seu &eacute;xito, rememoren as s&uacute;as orixes modestas non &eacute; raro. Que iso suceda pola parte de enriba da sociedade non &eacute; de estra&ntilde;ar, pero un pouco ou un moito m&aacute;is abaixo, coma noutras sociedades occidentais, unha grande parte da sociedade v&iacute;vese a si mesma como pertencendo &aacute; clase media. Procedendo da aldea, ou da clase obreira, o rec&eacute;n chegado s&iacute;ntese conforme con onde est&aacute;, e co itinerario vital que lle deparou unha posici&oacute;n. Esaxerando &aacute;s veces a s&uacute;a fortuna, e ata imaxinando estar m&aacute;is seguro ante a posibilidade do infortunio do que realmente est&aacute;. Seguridade psicol&oacute;xica tanto m&aacute;is necesaria canto o ascensor social est&aacute; volvendo a descender.
    </p><p class="article-text">
        Pero, por pouco que se escarve, pode detectarse un malestar. Unha conciencia desgraciada, que dir&iacute;a Hegel. Un desdobramento ou escisi&oacute;n do eu. O desclasamento v&iacute;vese con satisfacci&oacute;n, e ata con naturalidade, pero sobrevive un fondo de interrogaci&oacute;n, unha sospeita sobre quen &eacute; un. Se o neno ou nena que foi, aquela orixe familiar dentro dun mundo que xa desapareceu, ou esa imaxe que comparece non diante do espello, sen&oacute;n nas interacci&oacute;ns sociais que o confirman a un na mirada allea e no valor social.
    </p><p class="article-text">
        A identidade &eacute; sempre algo evanescente e matizado. &Eacute; un proceso de autoconstruci&oacute;n continuada, chea de medos e ambig&uuml;idades. E de paranoias, dentro de contextos sociais: como debo comportarme, vestir ou falar? Cales son os c&oacute;digos apropiados? O temor e a vergo&ntilde;a da posibilidade de retroceder sempre est&aacute;n a&iacute;, coma unha pantasma omnipresente. Preguntarse en que idioma falo forma parte desa interrogaci&oacute;n sobre un mesmo, evidentemente, e da neurose co estigma. Pero &eacute; m&aacute;is complicado: o di&ntilde;eiro, &eacute; sabido, non d&aacute; a clase.
    </p><p class="article-text">
        A clase. Eses c&oacute;digos, esa linguaxe sutil que se aprende con naturalidade na familia, ou no propio medio social e que o acompa&ntilde;ar&aacute; a un toda a s&uacute;a vida, como unha sombra ou un dobre. Esa confianza nun mesmo na que se reco&ntilde;ece aos que prove&ntilde;en de boas familias. E ao rev&eacute;s, esa monta&ntilde;a de complexos e complicaci&oacute;ns, propias de quen vive con inseguridade quen &eacute;. Ese constante cuestionarse a un mesmo, tantas veces acompa&ntilde;ado polo seu <em>doppelg&auml;nger</em>, a dogm&aacute;tica autoafirmaci&oacute;n propia de quen non pode sentirse relaxado, porque sente que est&aacute; sempre en cuesti&oacute;n. Dado que un pode revelar ocultas marcas de clase hai que precaverse de quedar en evidencia. Hai que facer notar esta idea: na Galicia e na Espa&ntilde;a contempor&aacute;nea a sexualidade deixou de ser un tab&uacute;, case ao mesmo tempo en que a clase pasou a selo.
    </p><p class="article-text">
        Galicia viviu -ou est&aacute; vivindo a&iacute;nda, pero xa nos seus &uacute;ltimos lategazos- a descomposici&oacute;n dun mundo. Esa transici&oacute;n, que nos deixou unha sociedade plenamente urbana e bens como a sanidade p&uacute;blica ou educaci&oacute;n p&uacute;blica universal, d&uacute;as cousas que non existiron ata os anos setenta, deixou tras de si espec&iacute;ficos tipos humanos, moi distintos dos que &Aacute;lvaro Cunqueiro, con amorosa empat&iacute;a, intentara debuxar en <em>Xente de aqu&iacute; e de acol&aacute;</em> e noutros escritos nos que esculcou o que el chamaba o &ldquo;segredo do ser galego&rdquo;. Esa novela, esa antropolox&iacute;a, ou esa etnograf&iacute;a, de quen somos, ou de quen fomos, nesas d&eacute;cadas de tr&aacute;nsito, a&iacute;nda est&aacute; por facer. A natureza humana ser&aacute; intemporal pero decl&iacute;nase con formas hist&oacute;ricas.
    </p><p class="article-text">
        Termino. 2026 v&eacute;n bravo. E ameaza con darlle un xiro tremendo &aacute; nosa vida e, polo tanto, a quen somos. Leo, na recente biograf&iacute;a de &Aacute;lvaro Cunqueiro (debida ao desaparecido escritor sevillano Antonio Rivero Taravillo, membro que foi da <em>Conradh na Gaeilge, (</em>a Liga Ga&eacute;lica) estas luminosas palabras de esperanza debidas ao mindoniense: &ldquo;Pero a profunda verdade &eacute; que os anos bos ou malos os fai, en grande parte, o coraz&oacute;n do home. O humano optimismo mellora a calidade dos anos. Unha vez, o sabio Merl&iacute;n atrapou nunha rede o ano que se dispo&ntilde;&iacute;a a entrar e deulle unhas fregas de lavanda e menta, e o ano, que vi&ntilde;a torpe e guerreiro, f&iacute;xose alegre e pac&iacute;fico, e foi cando en Irlanda se inventou a cervexa negra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Parece que unhas fregas de lavanda e menta &eacute; o que necesitamos. E un Merl&iacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antón Baamonde]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Jan 2026 05:00:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tránsfugas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Política,Filosofía]]></media:keywords>
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