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    <title><![CDATA[elDiario.es - Sociología]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Sociología]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Qué unió a humanos y palomas durante 3.500 años? Un estudio recupera su formidable papel histórico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/unio-humanos-palomas-durante-3-500-anos-estudio-recupera-formidable-papel-historico-pm_1_13388433.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/32181340-5ec3-49a4-8768-b83e5d30ed07_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué unió a humanos y palomas durante 3.500 años? Un estudio recupera su formidable papel histórico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cronología alternativa - Hala Sultan Tekke acogió una convivencia prolongada durante la Edad del Bronce, mientras el comercio marítimo favorecía un asentamiento donde ambas especies compartían el mismo escenario</p><p class="subtitle">Una paloma con chip que envía descargas cerebrales y cámara incorporada, el experimento con el que una empresa dice haber creado un biodron</p></div><p class="article-text">
        Las manchas que dejan en cornisas y bancos activan rechazo antes incluso de que una paloma se acerque a la comida de una terraza. Las <strong>palomas</strong> suelen provocar asco actualemnte porque muchas personas las relacionan con excrementos, plumas acumuladas, restos de alimento y concentraciones numerosas en lugares transitados.
    </p><p class="article-text">
        Esa reacci&oacute;n aumenta cuando se posan cerca de mesas, picotean bolsas o vuelan a poca altura, ya que su presencia se interpreta como<strong> falta de higiene y p&eacute;rdida de control del espacio</strong>. Tambi&eacute;n influye su abundancia, porque un animal muy frecuente termina percibi&eacute;ndose como una plaga cuando ocupa edificios y plazas durante todo el a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        El rechazo nace as&iacute; de conductas f&aacute;ciles de reconocer y de una convivencia que se ha vuelto tensa, aunque esa cercan&iacute;a procede de una <strong>historia antigua</strong> que una investigaci&oacute;n arqueol&oacute;gica ha empezado a reconstruir.
    </p><h2 class="article-text">Un puerto chipriota reuni&oacute; personas y aves hace 3.400 a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        Esa convivencia prolongada aparece ahora en los restos de <strong>Hala Sultan Tekke</strong>, una antigua ciudad portuaria de Chipre donde las palomas viv&iacute;an junto a la poblaci&oacute;n hacia el 1400 a. C. La investigaci&oacute;n, publicada en la revista <em><strong>Antiquity</strong></em>, plantea que estas aves ya atravesaban un <strong>proceso de semidomesticaci&oacute;n</strong> hace unos 3.400 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        El trabajo, dirigido por Anderson L. Carter y Canan &Ccedil;ak&#305;rlar, <strong>retrasa casi un milenio las pruebas conocidas</strong> hasta ahora y sit&uacute;a a Chipre en una posici&oacute;n decisiva para estudiar el comienzo de esa relaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hala Sultan Tekke prosper&oacute; junto a la actual Larnaca durante la Edad del Bronce tard&iacute;a gracias a una bah&iacute;a natural que facilitaba el comercio mar&iacute;timo. La ciudad alcanz&oacute; su mayor desarrollo durante los siglos XIV y XIII a. C., cuando el cobre chipriota circulaba por rutas que enlazaban Egipto, el Levante, Anatolia y el mundo mic&eacute;nico. Cer&aacute;micas, metales, marfil y aceites llegaban hasta este puerto de gran actividad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La dieta acerca las palomas al modo de vida humano                            </span>
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        El estudio revis&oacute; m&aacute;s de 150 huesos de <em><strong>Columba livia</strong></em>, la paloma brav&iacute;a de la que proceden las variedades actuales. Los restos hab&iacute;an sido excavados d&eacute;cadas atr&aacute;s, aunque el equipo<strong> volvi&oacute; a analizarlos mediante t&eacute;cnicas de zooarqueolog&iacute;a y estudios isot&oacute;picos</strong>. Los investigadores examinaron el tama&ntilde;o, la edad de las aves y las se&ntilde;ales de fuego, y despu&eacute;s compararon la composici&oacute;n qu&iacute;mica del col&aacute;geno con la de seres humanos y otros animales de la isla.
    </p><h2 class="article-text">La alimentaci&oacute;n acerc&oacute; las palomas a la vida de la ciudad</h2><p class="article-text">
        La alimentaci&oacute;n ofreci&oacute; uno de los indicios m&aacute;s firmes. Las palomas presentaban un<strong> patr&oacute;n muy parecido al de las personas</strong> que habitaban la ciudad, lo que apunta al consumo de granos, semillas y residuos ligados a la actividad humana. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Anderson L. Carter,</strong> investigador de la Universidad de Groningen y primer autor del trabajo, explic&oacute; el vac&iacute;o que exist&iacute;a antes de este an&aacute;lisis: &ldquo;Sab&iacute;amos que las palomas deb&iacute;an haberse domesticado en alg&uacute;n lugar de Oriente Medio o del Mediterr&aacute;neo oriental, principalmente por registros escritos de Egipto, pero desconoc&iacute;amos cu&aacute;ndo y c&oacute;mo ocurri&oacute;&rdquo;. Esa dieta homog&eacute;nea <strong>acerca a las aves al comportamiento observado en animales gestionados por personas.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los autores explican que la cercanía con las personas comenzó por el aprovechamiento de alimentos"
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                Los autores explican que la cercanía con las personas comenzó por el aprovechamiento de alimentos                            </span>
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        La edad de varios ejemplares aporta otra pista. Entre los huesos hab&iacute;a<strong> individuos juveniles y aves que todav&iacute;a no hab&iacute;an alcanzado la madurez</strong>, una presencia dif&iacute;cil de explicar mediante visitas ocasionales. El hallazgo indica que pod&iacute;an<strong> criar dentro del asentamiento y permanecer all&iacute; </strong>durante buena parte de su ciclo vital. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Canan &Ccedil;ak&#305;rlar</strong>, profesora asociada y autora principal del estudio, relacion&oacute; esa cercan&iacute;a con una etapa temprana de control humano: &ldquo;En cualquier caso, probablemente significa que <strong>estaban domesticadas o en camino de estarlo&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Hasta este trabajo, las pruebas f&iacute;sicas m&aacute;s antiguas proced&iacute;an de un<strong> yacimiento de la Grecia helen&iacute;stica </strong>fechado entre el 323 y el 265 a. C. All&iacute; aparecieron instalaciones destinadas a la cr&iacute;a, como los columbarios, que ofrec&iacute;an una se&ntilde;al clara de manejo. Los <strong>restos chipriotas son mucho anteriores</strong> y obligan a revisar una cronolog&iacute;a asentada durante a&ntilde;os, porque sit&uacute;an la convivencia intensiva con palomas en plena Edad del Bronce.
    </p><h2 class="article-text">Los banquetes incorporaban palomas con fines alimentarios y religiosos</h2><p class="article-text">
        Muchos <strong>huesos aparecieron quemados</strong> en &aacute;reas asociadas a ceremonias y banquetes. Estaban junto a peces, mam&iacute;feros, otras aves, cer&aacute;micas importadas y objetos valiosos, adem&aacute;s de fosas cubiertas o dep&oacute;sitos bajo suelos de yeso. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de la mitad mostraba exposici&oacute;n al fuego, una se&ntilde;al compatible con su <strong>consumo durante celebraciones rituales</strong>. Las marcas de corte eran escasas, algo habitual en animales peque&ntilde;os, aunque la colocaci&oacute;n de los restos indica una deposici&oacute;n intencionada.
    </p><p class="article-text">
        Los banquetes de la Edad del Bronce chipriota serv&iacute;an para afianzar alianzas, celebrar ceremonias y rendir culto a divinidades locales. La presencia repetida de palomas permite pensar que estas aves ten&iacute;an una funci&oacute;n alimentaria y ritual. 
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                    alt="Los descubrimientos sitúan a Chipre en el origen de esa historia"
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                Los descubrimientos sitúan a Chipre en el origen de esa historia                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Las representaciones de palomas se extendieron por Chipre y el Egeo desde el segundo milenio a. C., y siglos despu&eacute;s la <strong>isla qued&oacute; asociada al culto de Afrodita</strong>, una diosa que a menudo se representaba junto a palomas. 
    </p><p class="article-text">
        Los arque&oacute;logos, no obstante, no pueden asegurar que exista una relaci&oacute;n directa entre aquellas palomas de la Edad del Bronce y las que m&aacute;s tarde se asociaron a Afrodita
    </p><h2 class="article-text">La investigaci&oacute;n propone otra mirada sobre la paloma actual</h2><p class="article-text">
        El trabajo tambi&eacute;n ayuda a revisar la imagen actual de la paloma como simple aprovechada de las ciudades. Los investigadores proponen que <strong>su acercamiento sigui&oacute; la llamada v&iacute;a comensal</strong>, por la que ciertos animales empiezan a usar alimentos producidos por las personas y acaban dependiendo cada vez m&aacute;s de ellas. 
    </p><p class="article-text">
        Carter conf&iacute;a en que esa historia cambie la mirada sobre un ave hoy despreciada: &ldquo;La gente que antes ignoraba a las palomas en la calle de repente descubre que este p&aacute;jaro tiene una historia muy interesante&rdquo;. La suciedad de una cornisa cuenta una parte reciente; los huesos de Chipre revelan que la relaci&oacute;n empez&oacute; miles de a&ntilde;os antes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/unio-humanos-palomas-durante-3-500-anos-estudio-recupera-formidable-papel-historico-pm_1_13388433.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jul 2026 16:31:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué unió a humanos y palomas durante 3.500 años? Un estudio recupera su formidable papel histórico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fauna,Investigación,Sociología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia desmonta un tópico: el mal de amores ya tenía diagnóstico hace más de 1.000 años y no se libraban ni los santos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/historia-desmonta-topico-mal-amores-tenia-diagnostico-1-000-anos-pm_1_13385734.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/556676df-d4f6-4812-a075-43ef1a17bcd6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia desmonta un tópico: el mal de amores ya tenía diagnóstico hace más de 1.000 años y no se libraban ni los santos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Teorías médicas - Una investigación de la Universidad de Exeter explica cómo varios especialistas revisaron durante seis siglos las causas y las respuestas médicas dedicadas a este padecimiento afectivo</p></div><p class="article-text">
        El sue&ntilde;o se rompe, el apetito cambia y la cabeza vuelve una y otra vez hacia la misma persona despu&eacute;s de una ruptura o un rechazo. En la actualidad, el <strong>mal de amores </strong>describe ese periodo de sufrimiento afectivo que puede alterar el &aacute;nimo, la concentraci&oacute;n y algunas respuestas del cuerpo. 
    </p><p class="article-text">
        La expresi&oacute;n suele usarse para hablar de tristeza, ansiedad, obsesi&oacute;n o dependencia emocional, aunque por s&iacute; misma <strong>no designa una enfermedad m&eacute;dica independiente</strong>. Su duraci&oacute;n y su intensidad var&iacute;an, y el problema empieza a exigir ayuda profesional cuando impide trabajar, dormir, comer o mantener la vida diaria. Esa relaci&oacute;n entre una emoci&oacute;n persistente y el deterioro f&iacute;sico ya <strong>preocup&oacute; a m&eacute;dicos que vivieron hace casi 1.000 a&ntilde;os</strong>.
    </p><h2 class="article-text">La medicina isl&aacute;mica estudi&oacute; el <em>&#703;ishq</em> como una dolencia propia</h2><p class="article-text">
        La <strong>posibilidad de que el amor enfermara el cuerpo</strong> llev&oacute; a los m&eacute;dicos del mundo isl&aacute;mico medieval a estudiar el <em><strong>&#703;ishq</strong></em> como una dolencia con s&iacute;ntomas, causas y tratamientos propios. Una investigaci&oacute;n de la Universidad de Exeter ha reconstruido c&oacute;mo cambi&oacute; esa interpretaci&oacute;n desde el siglo X hasta el XVI.<strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nahyan Fancy,</strong> profesor Al Qasimi de Estudios Isl&aacute;micos, compar&oacute; tratados m&eacute;dicos con obras de filosof&iacute;a, literatura y teolog&iacute;a para seguir una discusi&oacute;n que atraves&oacute; m&aacute;s de seis siglos. Su trabajo indica que aquellos especialistas<strong> elaboraron explicaciones propias y modificaron sus conclusiones</strong> a medida que cambiaban las ideas religiosas y filos&oacute;ficas de su tiempo.
    </p><p class="article-text">
        La ruptura con la tradici&oacute;n grecorromana comenz&oacute; cuando el<em> &#703;ishq</em> dej&oacute; de considerarse una variante de la melancol&iacute;a. Galeno y otros m&eacute;dicos de la Antig&uuml;edad relacionaban la <strong>obsesi&oacute;n amorosa con el desequilibrio de los humores corporales</strong> que atribu&iacute;an a otros trastornos emocionales. 
    </p><p class="article-text">
        Los m&eacute;dicos isl&aacute;micos conservaron buena parte de ese conocimiento, pero fueron<strong> separando ambos problemas</strong> a partir de la observaci&oacute;n cl&iacute;nica y del debate intelectual. El amor enfermizo pas&oacute; a recibir una descripci&oacute;n propia, lo que permit&iacute;a <strong>distinguir sus s&iacute;ntomas y plantear tratamientos adaptados</strong> a la causa que cada autor defend&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La medicina actual mantiene una idea presente desde hace siglos                            </span>
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        <strong>Ibn S&#299;n&#257;,</strong> conocido en Occidente como Avicena, llev&oacute; esa separaci&oacute;n al cuerpo durante el siglo XI. El m&eacute;dico y fil&oacute;sofo describi&oacute; el deterioro de una mujer cuya obsesi&oacute;n amorosa terminaba debilit&aacute;ndola y enferm&aacute;ndola. Para &eacute;l, el <strong>estado psicol&oacute;gico pod&iacute;a alterar el organismo</strong>, una relaci&oacute;n que formaba parte de una medicina que trataba la salud mental y la f&iacute;sica como partes del mismo equilibrio. Las emociones pod&iacute;an modificar el sue&ntilde;o, el apetito, la fuerza y otras funciones corporales, de modo que el sufrimiento afectivo dejaba de pertenecer &uacute;nicamente al terreno moral.
    </p><p class="article-text">
        Dos siglos despu&eacute;s, <strong>Ibn al-Naf&#299;s </strong>busc&oacute; una explicaci&oacute;n fisiol&oacute;gica distinta y atribuy&oacute; el <em>&#703;ishq </em>a la<strong> acumulaci&oacute;n de fluidos seminales</strong>. Esa teor&iacute;a le llev&oacute; a considerar m&aacute;s expuestos a los j&oacute;venes, las personas solteras y tambi&eacute;n a aquellas que llevaban una vida moralmente recta. 
    </p><p class="article-text">
        El<strong> comportamiento virtuoso ya no proteg&iacute;a frente a la enfermedad</strong>, porque la causa propuesta depend&iacute;a del funcionamiento corporal y de las circunstancias personales. Sus respuestas resultan ajenas a la medicina actual, pero muestran el esfuerzo por explicar los s&iacute;ntomas mediante los conocimientos disponibles en su &eacute;poca.
    </p><h2 class="article-text">La visi&oacute;n moral del paciente cambi&oacute; con el paso del tiempo</h2><p class="article-text">
        El perfil del paciente tambi&eacute;n cambi&oacute; conforme avanzaron los siglos. Durante el siglo X, muchos m&eacute;dicos asociaban el mal de amores con personas licenciosas, impulsivas o incapaces de controlar sus deseos. Autores posteriores aceptaron que santos, sabios y profetas pod&iacute;an sufrirlo con igual intensidad. 
    </p><p class="article-text">
        El trastorno dejaba as&iacute; de actuar como una condena moral y pasaba a describir un padecimiento capaz de afectar a individuos respetados. La filosof&iacute;a, la teolog&iacute;a y la literatura contribuyeron a esa revisi&oacute;n al presentar el amor como una experiencia que pod&iacute;a separarse de la atracci&oacute;n sexual.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El sufrimiento tras una ruptura puede cambiar el sueño, la alimentación y el estado de ánimo hasta dificultar la vida diaria"
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                El sufrimiento tras una ruptura puede cambiar el sueño, la alimentación y el estado de ánimo hasta dificultar la vida diaria                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El <strong>sufismo</strong> llev&oacute; esa separaci&oacute;n a otro terreno al convertir el amor en una v&iacute;a de relaci&oacute;n con Dios. Desde el siglo XIII, figuras como<strong> Jalal al-Din Rumi</strong> difundieron una concepci&oacute;n m&iacute;stica que termin&oacute; entrando en los tratados m&eacute;dicos. El deseo f&iacute;sico dej&oacute; de explicar todas las formas de<em> &#703;ishq</em>, ya que algunos autores aceptaron un sufrimiento nacido de la devoci&oacute;n. La persona pod&iacute;a quedar <strong>absorbida por un amor espiritual que desplazaba cualquier inter&eacute;s sexual</strong>, una posibilidad que obligaba a revisar tanto las causas como los tratamientos empleados hasta entonces.
    </p><h2 class="article-text">Ibn al-Mub&#257;rak adapt&oacute; los tratamientos seg&uacute;n el origen del sufrimiento</h2><p class="article-text">
        <strong>Ibn al-Mub&#257;rak </strong>desarroll&oacute; esa distinci&oacute;n tras formarse con el fil&oacute;sofo y te&oacute;logo Jal&#257;l al-D&#299;n al-Daw&#257;n&#299; y ejercer como m&eacute;dico de los sultanes otomanos Selim I y Solim&aacute;n el Magn&iacute;fico. Aceptaba las<strong> relaciones sexuales l&iacute;citas como tratamiento </strong>para ciertos pacientes, pero rechazaba esa soluci&oacute;n cuando el <em>&#703;ishq</em> de santos y profetas carec&iacute;a de deseo carnal. 
    </p><p class="article-text">
        En esos casos, atribu&iacute;a el sufrimiento &ldquo;a la castidad del amante&rdquo; o &ldquo;a la perfecci&oacute;n de la belleza del amado&rdquo;. Dios absorb&iacute;a la atenci&oacute;n del enamorado hasta <strong>hacerle olvidar el deseo sexual</strong>, por lo que aquella dolencia exig&iacute;a otra interpretaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El recorrido reunido por Nahyan Fancy, por lo tanto, muestra una medicina que revisaba sus explicaciones al conversar con otras disciplinas. Los m&eacute;dicos isl&aacute;micos recibieron las teor&iacute;as griegas, las discutieron y terminaron proponiendo modelos que relacionaban pensamientos, emociones y cambios corporales. El <em>&#703;ishq</em> pas&oacute; de asociarse con la falta de autocontrol a incluir el amor espiritual de personas consideradas virtuosas. 
    </p><p class="article-text">
        Sus respuestas fisiol&oacute;gicas pertenecen a otra &eacute;poca, aunque la cuesti&oacute;n de fondo permanece en la medicina actual: una emoci&oacute;n prolongada puede alterar la mente, debilitar el cuerpo y cambiar la vida diaria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/historia-desmonta-topico-mal-amores-tenia-diagnostico-1-000-anos-pm_1_13385734.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jul 2026 13:44:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia desmonta un tópico: el mal de amores ya tenía diagnóstico hace más de 1.000 años y no se libraban ni los santos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sentimientos religiosos,Historia,Religión,Amor,Enfermedades,Sociología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vivienda y despoblación, las grandes preocupaciones de los asturianos según la Universidad de Oviedo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/vivienda-despoblacion-grandes-preocupaciones-asturianos-universidad-oviedo_1_13377466.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c2ca38d-48d0-4736-8862-7ef736ac6894_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x239y248.jpg" width="1200" height="675" alt="Vivienda y despoblación, las grandes preocupaciones de los asturianos según la Universidad de Oviedo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El primer estudio de la Cátedra de Demografía de la Universidad de Oviedo revela un amplio consenso sobre las medidas para afrontar el reto demográfico y una visión mayoritariamente positiva de la inmigración</p></div><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida de poblaci&oacute;n se ha consolidado como una de las principales inquietudes de la sociedad asturiana. As&iacute; lo refleja ASTURDEMO25, la primera gran encuesta de la C&aacute;tedra Universitaria de Demograf&iacute;a de la Universidad de Oviedo dada a conocer este lunes, que sit&uacute;a el conjunto de problemas asociados al reto demogr&aacute;fico &mdash;envejecimiento, baja natalidad, despoblaci&oacute;n y emigraci&oacute;n juvenil&mdash; como la segunda preocupaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a, solo por detr&aacute;s del acceso a la vivienda y por delante del desempleo.
    </p><p class="article-text">
        El estudio, elaborado a partir de 800 entrevistas telef&oacute;nicas realizadas entre diciembre de 2025 y enero de 2026, revela que el 90,4% de los asturianos conoce el concepto de reto demogr&aacute;fico y que la mayor&iacute;a lo considera un problema grave o muy grave. Adem&aacute;s, el 45,7% cree que Asturias afronta una situaci&oacute;n peor que la de otros territorios, una percepci&oacute;n especialmente acusada en el occidente y, en menor medida, en el oriente, donde los efectos de la despoblaci&oacute;n se viven de forma m&aacute;s directa.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n concluye que la ciudadan&iacute;a identifica como principales causas de la baja natalidad las dificultades para acceder a una vivienda, la precariedad laboral, el coste de criar hijos y la incertidumbre sobre el futuro. Frente a ello, las pol&iacute;ticas que reciben un mayor respaldo son precisamente la construcci&oacute;n de vivienda, la estabilidad en el empleo juvenil y el mantenimiento de servicios p&uacute;blicos en el medio rural, &aacute;mbitos en los que existe un amplio consenso social, con independencia de la ideolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El informe tambi&eacute;n analiza la percepci&oacute;n de la inmigraci&oacute;n y dibuja una sociedad asturiana mayoritariamente favorable a este fen&oacute;meno. El 53,7% de los encuestados tiene una valoraci&oacute;n positiva o muy positiva de la llegada de poblaci&oacute;n extranjera y el 45,4% considera adecuado el volumen actual de inmigrantes en Asturias. No obstante, persisten algunas reticencias: el 65,2% cree que los inmigrantes reciben m&aacute;s ventajas en los programas sociales, el 49,2% los relaciona con problemas de integraci&oacute;n y el 43,5% los asocia con la inseguridad y la delincuencia, lo que convierte este asunto en el m&aacute;s polarizado del debate demogr&aacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        El director de la C&aacute;tedra de Demograf&iacute;a, &Oacute;scar Rodr&iacute;guez Buznego, ha defendido que el trabajo pretende cubrir la falta de datos representativos sobre la percepci&oacute;n ciudadana y servir de apoyo al dise&ntilde;o de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. La encuesta tambi&eacute;n detecta una brecha entre el respaldo que reciben las medidas para combatir la despoblaci&oacute;n y el escaso conocimiento que la ciudadan&iacute;a tiene de las iniciativas ya impulsadas por el Principado, por lo que recomienda reforzar la comunicaci&oacute;n institucional y evaluar el impacto de esas actuaciones. ASTURDEMO25 ser&aacute; la primera de una serie anual de estudios que la Universidad de Oviedo desarrollar&aacute; durante los pr&oacute;ximos cuatro a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Asturias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/vivienda-despoblacion-grandes-preocupaciones-asturianos-universidad-oviedo_1_13377466.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Jul 2026 16:15:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vivienda y despoblación, las grandes preocupaciones de los asturianos según la Universidad de Oviedo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Asturias,Demografía,Sociología,Encuestas,Oviedo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙 PODCAST | ¿Por qué me gusta escuchar a Letizia si soy republicano?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-gusta-escuchar-letizia-si-republicano_132_13371778.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e2e5becf-2d2f-4fee-b886-36b972bceaeb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙 PODCAST | ¿Por qué me gusta escuchar a Letizia si soy republicano?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Siempre en el punto de mira desde que puso un pie en Zarzuela. Por estar divorciada, por su origen plebeyo, por su físico, por su vestimenta. Pero algo ha cambiado: ahora suena tan diferente que muchos confiesan… una contradicción</p><p class="subtitle">Un tema Al día, ¡en el teatro! Ven a verlo en directo el 3 de octubre en Madrid. Consigue ya tus entradas</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/por-qu-me-gusta-escuchar-a-letizia-si-soy-republicano/embed?media=audio&size=wide&style=cover" allow="autoplay; clipboard-write; fullscreen" allowfullscreen width="100%" height="180" frameborder="0" title="¿Por qué me gusta escuchar a Letizia si soy republicano?"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Hacemos un repaso a los fragmentos de distintos discursos que, en los &uacute;ltimos meses, la reina Letizia ha hecho en actos p&uacute;blicos. Son discursos con calado pol&iacute;tico, con contenido, no son un mero acto de presencia por su parte. No vamos a decir que son de izquierdas, pero desde luego est&aacute;n despertando una corriente de opini&oacute;n en ciertos sectores, m&aacute;s progresistas o incluso republicanos, que queremos analizar.<strong> </strong>No parece pura iniciativa personal. Lo cierto es que en los &uacute;ltimos meses la Casa Real ha decidido aprovechar a Letizia Ortiz como nunca en m&aacute;s de 20 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Lo hacemos con el soci&oacute;logo Borja Oliva que lleva a&ntilde;os estudiando la figura de Letizia Ortiz. Tambi&eacute;n con Aitor Riveiro, el periodista de <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> que sigue m&aacute;s de cerca los pasos de la reina de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <strong>Env&iacute;anos una nota de voz por Whatsapp</strong> cont&aacute;ndonos <strong>alguna historia que conozcas</strong> o <strong>alg&uacute;n sonido</strong> que tengas cerca y que te llame la atenci&oacute;n. Lo importante es que sea algo que tenga que ver contigo. <strong>Gu&aacute;rdanos en la agenda como &ldquo;Un tema Al d&iacute;a</strong>&rdquo;. El n&uacute;mero es el <strong>699 518 743</strong>
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <em>Un tema Al d&iacute;a</em> es el podcast diario de actualidad de elDiario.es que, en episodios de unos 15 minutos, explica cada d&iacute;a un asunto de actualidad. Est&aacute; presentado y dirigido por Juanlu S&aacute;nchez, subdirector de elDiario.es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/eldiario-recoge-ondas-tema-dia-podcast-revelacion-viva-periodismo-sonoro_1_10172525.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Ondas al podcast Revelaci&oacute;n</a>, <em>Un tema Al d&iacute;a </em>es el daily l&iacute;der en Spotify, Apple Podcast, iVoox, Amazon Music o Podimo, seg&uacute;n los datos p&uacute;blicos de las plataformas, donde acumula m&aacute;s de 190.000 suscriptores. Ha sido reconocido como &ldquo;podcast revelaci&oacute;n&rdquo; por Amazon y recomendado como &ldquo;imprescindible&rdquo; por Apple.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo escuchar 'Un tema Al d&iacute;a'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si eres socio/a, puedes escuchar los nuevos cap&iacute;tulos del podcast cada noche en elDiario.es con unas horas de antelaci&oacute;n respecto al resto de lectores. Recibir&aacute;s el enlace en tu correo electr&oacute;nico en el bolet&iacute;n del Adelanto de noticias.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si no eres socio/a, el episodio est&aacute; disponible&nbsp;<strong>a primera hora de la ma&ntilde;ana en cualquier aplicaci&oacute;n</strong>&nbsp;que uses habitualmente.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://open.spotify.com/show/54Vnd9qwrTaINwzCkTTIWO?si=dwfgtj3_QNC8ZyKejFcSjQ&amp;dl_branch=1&amp;nd=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Spotify</a></li>
                                    <li><a href="https://podcasts.apple.com/us/podcast/un-tema-al-d%C3%ADa/id1586302997" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Apple Podcast</a></li>
                                    <li><a href="https://www.ivoox.com/podcast-un-tema-al-dia_sq_f11360990_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Ivoox</a></li>
                                    <li><a href="https://podimo.com/es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Podimo </a></li>
                                    <li><a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=7b609ffcf1&amp;e=37e93612d2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Amazon Music</a></li>
                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/fdb7ac24-1c3a-4a0d-b03b-ada400b2e7a1/161b26db-5f85-42a9-abc8-ada6008a528b/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Feed RSS</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &#9654; Acu&eacute;rdate de suscribirte al podcast 'Un tema al d&iacute;a' en tu app para que te lleguen autom&aacute;ticamente los nuevos cap&iacute;tulos. Es gratis.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Tendr&aacute;s disponibles tambi&eacute;n todas las entregas de 'Un tema Al d&iacute;a' en&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es/aldia</a>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Luis Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-gusta-escuchar-letizia-si-republicano_132_13371778.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Jul 2026 06:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[🎙 PODCAST | ¿Por qué me gusta escuchar a Letizia si soy republicano?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[República,Monarquía,Monarquía española,Reina Letizia,Comunicación política,Izquierda,Casa Real,Sociología,Felipe VI,Juan Carlos I]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Antonio Ariño, Premi Nacional de Sociologia: "La universitat no elimina les desigualtats, també contribueix a reproduir-les"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/politica/antonio-arino-premi-nacional-sociologia-universitat-no-elimina-les-desigualtats-tambe-contribueix-reproduir-les_128_13361974.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f635f01a-b53f-4c21-b5fd-7f465f282fe0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x952y504.jpg" width="1200" height="675" alt="Antonio Ariño, Premi Nacional de Sociologia: &quot;La universitat no elimina les desigualtats, també contribueix a reproduir-les&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El professor Antonio Ariño defensa que les desigualtats socials condicionen des de l'accés als estudis superiors fins a l'impacte de la dana de 2024 i reclama incorporar molt més coneixement sociològic a les polítiques públiques</p><p class="subtitle">El professor de la Universitat de València Antonio Ariño, Premi Nacional de Sociologia i Ciència Política 2026 </p></div><p class="article-text">
        Antonio Ari&ntilde;o Villarrolla (Allepuz, 1953) porta d&egrave;cades estudiant la desigualtat en molts &agrave;mbits de les estructures socials. Amb una carrera lligada a la Universitat de Val&egrave;ncia, aquest soci&ograve;leg nascut en una fam&iacute;lia humil d'un municipi menut de Terol va investigar durant anys com han canviat els alumnes i les barreres d'acc&eacute;s a la universitat p&uacute;blica. El 29 d'octubre de 2024 va viure com altres milers de ve&iuml;ns de les comarques valencianes la cat&agrave;strofe de la dana. Ve&iacute; de Massanassa, Ari&ntilde;o va estar la vesprada de les inundacions ajudant en les tasques de rescat de persones atrapades. Dies despr&eacute;s en la recuperaci&oacute;. I en l'actualitat i fins que tinga forces, investiga al costat d'altres soci&ograve;legs l'impacte del desastre en la societat afectada. En 2026, el Centre de Recerques Sociol&ograve;giques (CIS, en les seues sigles en castell&agrave;) li ha atorgat el Premi Nacional de Sociologia i Ci&egrave;ncia Pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Enhorabona pel Premi Nacional de Sociologia 2026. &Eacute;s un reconeixement a tota una traject&ograve;ria acad&egrave;mica i investigadora. Qu&egrave; significa per a vost&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s un premi a la traject&ograve;ria, per&ograve; tamb&eacute; a una determinada manera d'entendre la sociologia. El jurat valora la investigaci&oacute;, la doc&egrave;ncia, la transfer&egrave;ncia de coneixement i la dedicaci&oacute; professional. En el meu cas, he combinat durant m&eacute;s de dues d&egrave;cades la investigaci&oacute; i la doc&egrave;ncia amb la gesti&oacute; universit&agrave;ria, i sempre he intentat que aquestes facetes estigueren connectades. Sempre he pensat que la sociologia havia de servir per a comprendre millor la realitat i tamb&eacute; per a millorar les pol&iacute;tiques p&uacute;bliques.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una de les l&iacute;nies de treball que m&eacute;s ha desenvolupat &eacute;s l'estudi dels estudiants universitaris. Per qu&egrave; va decidir investigar-los?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Perqu&egrave; em semblava una paradoxa. La universitat investiga pr&agrave;cticament qualsevol fenomen social, per&ograve; no es coneixia prou b&eacute; qui eren els seus propis estudiants. Quan vaig assumir responsabilitats de govern a la Universitat de Val&egrave;ncia vaig impulsar una investigaci&oacute; que encara continua, quasi vint anys despr&eacute;s. L'objectiu era analitzar tres grans q&uuml;estions: la desigualtat, la diversitat i la qualitat. Vol&iacute;em saber si persistien desigualtats en l'acc&eacute;s als estudis superiors i, sobretot, si la mateixa universitat acabava generant noves desigualtats. Hui continuem fent aquesta investigaci&oacute; dins de la Xarxa Vives d'Universitats despr&eacute;s que el Ministeri deixara de finan&ccedil;ar aquests estudis, una situaci&oacute; prou an&ograve;mala en comparaci&oacute; amb altres pa&iuml;sos europeus.
    </p><p class="article-text">
        <strong>I qu&egrave; han descobert despr&eacute;s de dues d&egrave;cades d'investigaci&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La primera conclusi&oacute; &eacute;s que qui arriba a la universitat ja &eacute;s una poblaci&oacute; seleccionada. L'acc&eacute;s &eacute;s molt m&eacute;s ampli que fa cinquanta anys, per&ograve; continua existint un primer filtre social molt important entre qui entra i qui es queda fora. I aquesta difer&egrave;ncia no desapareix; al contrari, s'amplia al llarg de la traject&ograve;ria acad&egrave;mica i tamb&eacute; al llarg de la vida laboral. Per&ograve; hi ha una segona desigualtat que sovint passa m&eacute;s desapercebuda: les difer&egrave;ncies entre titulacions. No &eacute;s el mateix estudiar Medicina que Humanitats, igual que no &eacute;s el mateix una enginyeria que altres carreres. Canvien les notes d'acc&eacute;s, l'origen social dels estudiants i, m&eacute;s endavant, tamb&eacute; les oportunitats laborals, els salaris i les possibilitats d'ascens social. Per aix&ograve; fa temps que defense que la idea de la universitat com a gran ascensor social necessita ser revisada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La universitat ja no &eacute;s l'ascensor social que representava als anys vuitanta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Jo diria, abans de res, que la met&agrave;fora de l'ascensor social &eacute;s equivocada. Un ascensor sembla que done a tothom les mateixes oportunitats de pujar i baixar, per&ograve; la societat no funciona aix&iacute;. Les fam&iacute;lies amb m&eacute;s recursos dif&iacute;cilment baixen de posici&oacute; social encara que els seus fills tinguen traject&ograve;ries acad&egrave;miques discretes, perqu&egrave; disposen de capital econ&ograve;mic i relacional suficient per mantenir el seu estatus. En canvi, les persones que naixen en les posicions m&eacute;s desafavorides tenen moltes m&eacute;s dificultats per ascendir. Hi ha casos d'&egrave;xit, evidentment, per&ograve; s&oacute;n excepcions. Durant les d&egrave;cades dels seixanta, setanta i vuitanta, l'expansi&oacute; de la universitat va facilitar processos importants de mobilitat social. Per&ograve; la situaci&oacute; actual &eacute;s molt m&eacute;s complexa. La desigualtat t&eacute; una ombra molt allargada i tendeix a reproduir-se tamb&eacute; dins del sistema universitari.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De quina manera?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pensem en oportunitats com una estada Erasmus. Sobre el paper &eacute;s una experi&egrave;ncia oberta a qualsevol estudiant, per&ograve; en la pr&agrave;ctica moltes fam&iacute;lies no poden assumir totes les despeses que la beca no cobreix. El mateix passa amb els graus impartits en angl&egrave;s. Accedir-hi sovint &eacute;s el resultat d'anys de classes particulars, acad&egrave;mies i estades a l'estranger que nom&eacute;s algunes fam&iacute;lies poden costejar. A mesura que el sistema educatiu madura tamb&eacute; augmenta la seua diversificaci&oacute; interna: m&agrave;sters, doctorats, programes internacionals... Cada nou esgla&oacute; incorpora mecanismes de selecci&oacute; que no afecten tothom per igual. Les difer&egrave;ncies de classe social i tamb&eacute; de g&egrave;nere continuen presents al llarg de tot aquest recorregut.
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                Antonio Ariño, en un momento de la entrevista.                            </span>
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        <strong>En aquest context, quin paper juguen les universitats privades, que han crescut molt durant els &uacute;ltims anys?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;n un factor addicional de desigualtat. Les fam&iacute;lies amb m&eacute;s recursos poden garantir als seus fills itineraris acad&egrave;mics que els permeten conservar la seua posici&oacute; social, fins i tot quan els resultats acad&egrave;mics no s&oacute;n especialment brillants. Les universitats privades formen part d'aquest conjunt de recursos que contribueixen a reproduir els avantatges d'origen.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La sociologia sembla viure un moment de molta pres&egrave;ncia p&uacute;blica. Cada setmana es publiquen enquestes, estudis demosc&ograve;pics i an&agrave;lisis socials. &Eacute;s un bon moment per a la disciplina?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cal distingir entre la sociologia que apareix als mitjans, molt vinculada a les enquestes electorals, i la sociologia que necessiten les administracions i les organitzacions per a entendre la realitat sobre la qual han d'actuar. Ac&iacute; &eacute;s on Espanya continua tenint un d&egrave;ficit important. Des d'un ajuntament mitj&agrave; fins a un ministeri o una gran empresa, hi hauria d'haver professionals de la sociologia ajudant a analitzar problemes, avaluar pol&iacute;tiques p&uacute;bliques i planificar actuacions. Encara no existeix una consci&egrave;ncia prou estesa sobre la utilitat d'aquest coneixement.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La dana &eacute;s un bon exemple d'aquesta abs&egrave;ncia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sense cap dubte. Els soci&ograve;legs fa d&egrave;cades que estudiem la vulnerabilitat social, per&ograve; aquest coneixement pr&agrave;cticament no s'ha incorporat a la planificaci&oacute; de les emerg&egrave;ncies. Quan parlem d'una cat&agrave;strofe natural solem pensar nom&eacute;s en el fenomen f&iacute;sic, per&ograve; tamb&eacute; hi ha una geografia social del risc. No totes les persones estan igual d'exposades ni tenen la mateixa capacitat de recuperaci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Les dades de la dana ho demostren.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exactament. Sabem que una part molt important de les v&iacute;ctimes eren persones majors, que moltes vivien en plantes baixes i que els barris m&eacute;s afectats coincideixen, en molts casos, amb els m&eacute;s vulnerables socialment. Pense en el barri del Xenillet, a Torrent; en el Parc Alcosa; en determinades zones d'Alfafar, Massanassa o Algemes&iacute;. S&oacute;n barris que acumulen vulnerabilitats socials i urban&iacute;stiques. Quan arriba una cat&agrave;strofe, aquestes desigualtats pr&egrave;vies multipliquen els seus efectes. Fa nom&eacute;s unes setmanes vaig tornar al Xenillet i encara hi vaig veure persones vivint sota un pont. &Eacute;s evident que la reconstrucci&oacute; no pot limitar-se a reparar edificis. Tamb&eacute; obliga a repensar aquests barris i les condicions socials dels seus habitants. Les desigualtats socials travessen totes les grans crisis: les inundacions, les onades de calor, els incendis o qualsevol altra emerg&egrave;ncia. Sempre hi ha una dimensi&oacute; social que massa sovint queda en segon pla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tamb&eacute; hi ha una proliferaci&oacute; d'enquestes d'intenci&oacute; de vot elaborades per empreses privades. Comparteix la sensaci&oacute; que, de vegades, es publiquen m&eacute;s per influir que per a analitzar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En aquest terreny cal ser molt rigor&oacute;s. De vegades es presenten com a representatives enquestes fetes amb molt poques entrevistes, i aix&ograve; simplement no &eacute;s acceptable des del punt de vista metodol&ograve;gic. Ara b&eacute;, tamb&eacute; &eacute;s cert que cada vegada &eacute;s m&eacute;s dif&iacute;cil elaborar bones mostres. L'&uacute;s generalitzat del tel&egrave;fon m&ograve;bil ha complicat molt el treball de camp i fins i tot els grans instituts demosc&ograve;pics tenen dificultats per a construir mostres representatives. Per aix&ograve; cal analitzar sempre com s'ha fet una enquesta abans de donar credibilitat als seus resultats.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Per&ograve; tamb&eacute; hi ha una utilitzaci&oacute; pol&iacute;tica de les enquestes.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. El coneixement sempre pot utilitzar-se per a orientar l'acci&oacute; pol&iacute;tica. El problema apareix quan es confon informaci&oacute; amb propaganda o quan es construeixen deliberadament relats falsos per a influir en l'opini&oacute; p&uacute;blica. Vivim un moment en qu&egrave; els marcs narratius tenen una for&ccedil;a enorme. Es fabriquen mentides de manera conscient per a condicionar la percepci&oacute; de la realitat. Ho veiem cada dia en el debat sobre la immigraci&oacute;.
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                El sociólogo Antonio Ariño, antes de la entrevista con elDiario.es.                            </span>
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        <strong>Per exemple?</strong>
    </p><p class="article-text">
        He recorregut moltes de les zones afectades per la dana i puc assegurar que bona part de les persones que estan treballant en la reconstrucci&oacute; s&oacute;n immigrants. &Eacute;s una realitat f&agrave;cilment observable. Tanmateix, al mateix temps circulen discursos que els presenten com una c&agrave;rrega per a la societat. &Eacute;s una contradicci&oacute; enorme. Fins i tot he escoltat empresaris que treballen amb m&agrave; d'obra immigrant repetir aquests discursos sense cap mena d'autocr&iacute;tica. La sociologia ha de servir precisament per a aix&ograve;: per fer visibles aquelles realitats que els prejudicis o els marcs ideol&ograve;gics oculten.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el llibre </strong><em><strong>La secessi&oacute; dels rics</strong></em><strong>, que va escriure amb el professor Joan Romero, ja advertien el 2017 que les grans fortunes tendien a desvincular-se dels mecanismes de solidaritat col&middot;lectiva. Nou anys despr&eacute;s, aquella diagnosi s'ha confirmat?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. I diria que la situaci&oacute; encara ha empitjorat. Quan vam escriure aquell llibre ja observ&agrave;vem una tend&egrave;ncia perqu&egrave; les grans fortunes intentaren escapar dels compromisos fiscals, pol&iacute;tics i socials que sostenen les democr&agrave;cies. Hui aquest fenomen &eacute;s molt m&eacute;s visible. Personatges com Peter Thiel o Elon Musk representen molt b&eacute; aquesta evoluci&oacute;. Han acumulat un poder econ&ograve;mic i tecnol&ograve;gic extraordinari que utilitzen tamb&eacute; per a influir en la pol&iacute;tica i en la vida p&uacute;blica. &Eacute;s un poder que cada vegada t&eacute; menys contrapoders.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Donald Trump n'&eacute;s tamb&eacute; un exponent?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Clarament. Les pol&iacute;tiques impulsades durant el seu mandat han significat el desmantellament de programes p&uacute;blics destinats a reduir desigualtats, tant als Estats Units com a escala internacional. Quan s'eliminen programes de cooperaci&oacute;, de salut p&uacute;blica o de vacunaci&oacute;, no estem parlant nom&eacute;s d'un debat pressupostari. Estem parlant d'una determinada manera d'entendre la societat i el paper de l'Estat. El problema &eacute;s que, al mateix temps, els recursos es destinen a altres prioritats que dif&iacute;cilment poden justificar-se des del punt de vista de l'inter&eacute;s general.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Els impostos continuen sent la principal eina per a corregir les desigualtats, per&ograve; cada vegada hi ha m&eacute;s sectors socials que q&uuml;estionen aquesta funci&oacute; redistributiva. Com ho explica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hi ha una irritaci&oacute; social molt profunda que alguns lideratges pol&iacute;tics han sabut alimentar. &Eacute;s una irritaci&oacute; que despr&eacute;s es canalitza contra els impostos, contra els serveis p&uacute;blics o contra la immigraci&oacute;. Resulta paradoxal que hagen de ser, en ocasions, autoritats religioses com el papa qui recorden principis b&agrave;sics de solidaritat a dirigents que es declaren p&uacute;blicament cristians. S'ha anat instal&middot;lant una enorme insensibilitat davant les persones que ocupen les posicions m&eacute;s vulnerables de la societat.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Com s'arriba a aquest punt?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Perqu&egrave; la cultura no &eacute;s, per definici&oacute;, un instrument de progr&eacute;s moral. Tendim a pensar que m&eacute;s cultura equival autom&agrave;ticament a una societat millor, per&ograve; la hist&ograve;ria demostra que no &eacute;s aix&iacute;. La cultura serveix tant per a construir hospitals com per a organitzar guerres. Serveix tant per ampliar drets com per justificar formes de dominaci&oacute;. Per aix&ograve; jo parle de la necessitat d'analitzar tamb&eacute; la cultura de la maldat: els mecanismes culturals que permeten manipular, construir hegemonies ideol&ograve;giques i normalitzar discursos que generen exclusi&oacute; o odi.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Per&ograve; moltes persones acaben donant suport a pol&iacute;tiques que objectivament van en contra dels seus interessos materials.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aix&ograve; ocorre amb molta freq&uuml;&egrave;ncia. Ho hem vist als Estats Units amb sectors populars i fins i tot amb immigrants que han votat Donald Trump. La percepci&oacute; dels interessos propis no &eacute;s autom&agrave;tica. Les persones interpreten la realitat a partir del seu entorn, dels discursos que reben, dels mitjans de comunicaci&oacute; i dels referents culturals que tenen. Jo mateix vinc d'una fam&iacute;lia molt humil. Els meus pares no imaginaven que els seus fills pogueren arribar a la universitat. Va ser l'escola la que va introduir una expectativa diferent. Per aix&ograve; les oportunitats no depenen &uacute;nicament de l'esfor&ccedil; individual. Tamb&eacute; depenen dels contextos socials, de les institucions i dels imaginaris col&middot;lectius.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Per tant, tamb&eacute; hi ha una batalla pel relat.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exactament. La sociologia intenta aportar eines perqu&egrave; la societat puga interpretar millor la realitat. Quan la ciutadania compr&eacute;n com funcionen les desigualtats, com es reprodueixen els privilegis o quins mecanismes condicionen les oportunitats, est&agrave; en millors condicions de prendre decisions lliures. Aquesta &eacute;s, al capdavall, una de les funcions m&eacute;s importants de la sociologia: proporcionar coneixement cr&iacute;tic perqu&egrave; les persones entenguen millor la societat en qu&egrave; viuen.
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                Antonio Ariño, en el cruce de las calles Cuba y Dénia, en València.                            </span>
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        <strong>Una de les discussions recurrents &eacute;s si una part dels joves s'est&agrave; despla&ccedil;ant cap a posicions m&eacute;s conservadores o d'extrema dreta. Les dades semblen apuntar en aquesta direcci&oacute;. Comparteix aquesta diagnosi?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No &eacute;s un tema que haja investigat directament i, per tant, preferisc ser prudent. Per&ograve; s&iacute; que observe alguns canvis quan parle amb professorat d'instituts o amb companys de la universitat. Fa uns anys era habitual que els joves mostraren una actitud molt cr&iacute;tica amb la societat i amb les generacions anteriors. Aquella actitud solia traduir-se en una sensibilitat m&eacute;s pr&ograve;xima a l'esquerra. Hui tinc la impressi&oacute; que aquest esperit cr&iacute;tic s'ha debilitat i que, almenys en una part de la joventut, apareixen actituds m&eacute;s conformistes o m&eacute;s pr&ograve;ximes a posicions conservadores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ho percep tamb&eacute; dins de les aules?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Durant molts anys jo deia que sempre tenia alumnes m&eacute;s cr&iacute;tics que jo. Era molt estimulant perqu&egrave; obligaven el professor a revisar constantment els seus plantejaments. Ara aix&ograve; passa amb menys freq&uuml;&egrave;ncia. Continue trobant estudiants molt compromesos, per&ograve; la sensaci&oacute; general &eacute;s diferent. Sobretot despr&eacute;s de la pand&egrave;mia he notat un canvi d'ambient. Ara b&eacute;, seria un error generalitzar. La joventut no &eacute;s un bloc homogeni.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tamb&eacute; hi ha molts joves mobilitzats en causes com el feminisme, el canvi clim&agrave;tic o la defensa dels serveis p&uacute;blics.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exactament. Per aix&ograve; hem d'evitar les simplificacions. No existeix &ldquo;la joventut&rdquo; com una categoria uniforme. Hi conviuen traject&ograve;ries socials molt diferents i orientacions pol&iacute;tiques molt diverses. &Eacute;s cert que hi ha indicadors que apunten a un creixement de l'extrema dreta entre alguns sectors juvenils. Tamb&eacute; observem fen&ograve;mens culturals que abans tenien poca rellev&agrave;ncia i que ara s'associen a determinades identitats pol&iacute;tiques. Per&ograve; tot aix&ograve; necessita molta m&eacute;s investigaci&oacute; abans d'arribar a conclusions definitives.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Qu&egrave; li agradaria estudiar per a entendre millor aquest fenomen?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hui tenim moltes enquestes, per&ograve; crec que necessitem tornar al treball qualitatiu. Necessitem parlar amb els joves, escoltar-los, comprendre els seus entorns i les seues experi&egrave;ncies. Les xifres ens diuen qu&egrave; passa, per&ograve; no sempre ens expliquen per qu&egrave; passa. Per entendre els canvis socials cal entrar en la vida quotidiana de les persones. Al capdavall, aquesta &eacute;s tamb&eacute; la funci&oacute; de la sociologia: ajudar-nos a comprendre la complexitat de la societat abans d'emetre judicis o buscar explicacions massa senzilles.
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                Antonio Ariño, durante la entrevista.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Sergi Pitarch]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/politica/antonio-arino-premi-nacional-sociologia-universitat-no-elimina-les-desigualtats-tambe-contribueix-reproduir-les_128_13361974.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Jul 2026 21:49:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Antonio Ariño, Premi Nacional de Sociologia: "La universitat no elimina les desigualtats, també contribueix a reproduir-les"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,CIS - Centro de Investigaciones Sociológicas,Universitat de València,Desigualdad económica,Universidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Antonio Ariño, Premio Nacional de Sociología: "La universidad no elimina las desigualdades; también contribuye a reproducirlas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/politica/antonio-arino-premio-nacional-sociologia-universidad-no-elimina-desigualdades-contribuye-reproducirlas_128_13362158.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d3d8d8c1-2f8c-45dc-9969-94f7486df435_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x952y504.jpg" width="1200" height="675" alt="Antonio Ariño, Premio Nacional de Sociología: &quot;La universidad no elimina las desigualdades; también contribuye a reproducirlas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El profesor sostiene que las desigualdades sociales condicionan desde el acceso a los estudios superiores hasta el impacto de la dana de 2024 y reclama incorporar mucho más conocimiento sociológico a las políticas públicas.</p></div><p class="article-text">
        Antonio Ari&ntilde;o Villarrolla (Allepuz, 1953) lleva d&eacute;cadas estudiando la desigualdad en muchos &aacute;mbitos de las estructuras sociales. Con una carrera ligada a la Universitat de Val&egrave;ncia, este soci&oacute;logo nacido en una familia humilde de un peque&ntilde;o municipio de Teruel investig&oacute; durante a&ntilde;os c&oacute;mo han cambiado los alumnos y las barreras de acceso a la universidad p&uacute;blica. El 29 de octubre de 2024 vivi&oacute; como otros miles de vecinos de las comarcas valencianas la cat&aacute;strofe de la dana.
    </p><p class="article-text">
        Vecino de Massanassa, Ari&ntilde;o estuvo la tarde de las inundaciones ayudando en las tareas de rescate de personas atrapadas. D&iacute;as despu&eacute;s en la recuperaci&oacute;n. Y en la actualidad y hasta que tenga fuerzas, investiga junto a otros soci&oacute;logos el impacto del desastre en la sociedad afectada. En 2026, en Centro de Investigaciones Sociol&oacute;gicas (CIS) le ha otorgado el Premio Nacional de Sociolog&iacute;a y Ciencia Pol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El premio es un reconocimiento a toda una trayectoria acad&eacute;mica e investigadora. Qu&eacute; significa para usted? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un premio a la trayectoria, pero tambi&eacute;n a una determinada manera de entender la sociolog&iacute;a. El jurado valora la investigaci&oacute;n, la docencia, la transferencia de conocimiento y la dedicaci&oacute;n profesional. En mi caso, he combinado durante m&aacute;s de dos d&eacute;cadas la investigaci&oacute;n y la docencia con la gesti&oacute;n universitaria, y siempre he intentado que estas facetas estuvieran conectadas. Siempre he pensado que la sociolog&iacute;a ten&iacute;a que servir para comprender mejor la realidad y tambi&eacute;n para mejorar las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una de las l&iacute;neas de trabajo que m&aacute;s ha desarrollado es el estudio de los estudiantes universitarios. Por qu&eacute; decidi&oacute; investigarlos? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque me parec&iacute;a una paradoja: la universidad que investiga pr&aacute;cticamente cualquier fen&oacute;meno social, pero no estudiaba a sus propios estudiantes. Cuando asum&iacute; responsabilidades de gobierno en la Universitat de Val&egrave;ncia impuls&eacute; una investigaci&oacute;n que todav&iacute;a contin&uacute;a, m&aacute;s de veinte a&ntilde;os despu&eacute;s. El objetivo era analizar tres grandes cuestiones: la desigualdad, la diversidad y la calidad. Quer&iacute;amos saber si persist&iacute;an desigualdades en el acceso a los estudios superiores y, sobre todo, si la misma universidad acababa generando nuevas desigualdades. Hoy continuamos haciendo esta investigaci&oacute;n dentro de la Red Vives de Universidades despu&eacute;s de que el Ministerio dejara de financiar estos estudios, una situaci&oacute;n bastante an&oacute;mala en comparaci&oacute;n con otros pa&iacute;ses europeos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y qu&eacute; han descubierto despu&eacute;s de dos d&eacute;cadas de investigaci&oacute;n? </strong>
    </p><p class="article-text">
        La primera conclusi&oacute;n es que qui&eacute;n llega a la universidad ya forma parte de una poblaci&oacute;n seleccionada. El acceso es mucho m&aacute;s amplio que hace cincuenta a&ntilde;os, pero contin&uacute;a existiendo un primer filtro social muy importante entre quien entra y quien se queda fuera. Y esta diferencia no desaparece; al contrario, se ampl&iacute;a a lo largo de la trayectoria acad&eacute;mica y tambi&eacute;n a lo largo de la vida laboral. Pero hay una segunda desigualdad que a menudo pasa m&aacute;s desapercibida: las diferencias entre titulaciones. No es lo mismo estudiar Medicina que Humanidades, igual que no es lo mismo una ingenier&iacute;a que otras carreras. Cambian las notas de acceso, el origen social de los estudiantes y, m&aacute;s adelante, tambi&eacute;n las oportunidades laborales, los salarios y las posibilidades de ascenso social. Por eso hace tiempo que defiendo que la idea de la universidad como gran ascensor social necesita ser revisada. 
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                El sociólogo Antonio Ariño, durante la entrevista.                            </span>
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        <strong>&iquest;La universidad ya no es el ascensor social que representaba en los a&ntilde;os ochenta? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo dir&iacute;a, ante todo, que la met&aacute;fora del ascensor social es equivocada. Un ascensor parece que da a todo el mundo las mismas oportunidades de subir y bajar, pero la sociedad no funciona as&iacute;. Las familias con m&aacute;s recursos dif&iacute;cilmente bajan de posici&oacute;n social aunque sus hijos tengan trayectorias acad&eacute;micas discretas, porque disponen de capital econ&oacute;mico y relacional suficiente para mantener su estatus. En cambio, las personas que nacen en las posiciones m&aacute;s desfavorecidas tienen muchas m&aacute;s dificultades para ascender. Hay casos de &eacute;xito, evidentemente, pero son excepciones. Durante las d&eacute;cadas de los sesenta, setenta y ochenta, la expansi&oacute;n de la universidad facilit&oacute; procesos importantes de movilidad social. Pero la situaci&oacute;n actual es mucho m&aacute;s compleja. La desigualdad tiene una sombra muy alargada y tiende a reproducirse tambi&eacute;n dentro del sistema universitario. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De qu&eacute; manera? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Pensemos en oportunidades como una estancia Erasmus. Sobre el papel es una experiencia abierta a cualquier estudiante, pero en la pr&aacute;ctica muchas familias no pueden asumir todos los gastos que la beca no cubre. Lo mismo pasa con los grados impartidos en ingl&eacute;s. Acceder a menudo es el resultado de a&ntilde;os de clases particulares, academias y estancias en el extranjero que solo algunas familias pueden costear. A medida que el sistema educativo madura tambi&eacute;n aumenta su diversificaci&oacute;n interna: m&aacute;steres, doctorados, programas internacionales... Cada nuevo pelda&ntilde;o incorpora mecanismos de selecci&oacute;n que no afectan a todo el mundo por igual. Las diferencias de clase social y tambi&eacute;n de g&eacute;nero contin&uacute;an presentes a lo largo de todo este recorrido. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En este contexto, &iquest;qu&eacute; papel juegan las universidades privadas, que han crecido mucho durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Son un factor adicional de desigualdad. Las familias con m&aacute;s recursos pueden garantizar a sus hijos itinerarios acad&eacute;micos que les permiten conservar su posici&oacute;n social, incluso cuando los resultados acad&eacute;micos no son especialmente brillantes. Las universidades privadas forman parte de este conjunto de recursos que contribuyen a reproducir las ventajas de origen. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La sociolog&iacute;a parece vivir un momento de mucha presencia p&uacute;blica. Cada semana se publican encuestas, estudios demosc&oacute;picos y an&aacute;lisis sociales. &iquest;Es un buen momento para la disciplina? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay que distinguir entre la sociolog&iacute;a que aparece en los medios, muy vinculada a las encuestas electorales, y la sociolog&iacute;a que necesitan las administraciones y las organizaciones para entender la realidad sobre la cual tienen que actuar. Aqu&iacute; es donde Espa&ntilde;a contin&uacute;a teniendo un d&eacute;ficit importante. Desde un ayuntamiento medio hasta un ministerio o una gran empresa, habr&iacute;a de haber profesionales de la sociolog&iacute;a ayudando a analizar problemas, evaluar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y planificar actuaciones. Todav&iacute;a no existe una conciencia suficientemente extendida sobre la utilidad de este conocimiento. 
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                Antonio Ariño, antes de la entrevista.                            </span>
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        <strong>&iquest;La dana es un buen ejemplo de esta ausencia? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin lugar a dudas. Los soci&oacute;logos hace d&eacute;cadas que estudiamos la vulnerabilidad social, pero este conocimiento pr&aacute;cticamente no se ha incorporado en la planificaci&oacute;n de las emergencias. Cuando hablamos de una cat&aacute;strofe natural solemos pensar solo en el fen&oacute;meno f&iacute;sico, pero tambi&eacute;n existe una distribuci&oacute;n social del riesgo. No todas las personas est&aacute;n igual de expuestas ni tienen la misma capacidad de recuperaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los datos de la dana lo demuestran</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Exactamente. Sabemos que una parte muy importante de las v&iacute;ctimas eran personas mayores, que muchas viv&iacute;an en plantas bajas y que los barrios m&aacute;s afectados coinciden, en muchos casos, con los m&aacute;s vulnerables socialmente. Pienso en el barrio del Xenillet, en Torrent; en el Parque Alcosa; en determinadas zonas de Alfafar, Massanassa o Algemes&iacute;. Son barrios que acumulan vulnerabilidades sociales y urban&iacute;sticas. Cuando llega una amenaza, estas desigualdades previas multiplican sus efectos. Hace solo unas semanas volv&iacute; al Xenillet y  vi personas viviendo bajo un puente. Es evidente que la reconstrucci&oacute;n no puede limitarse a reparar edificios. Tambi&eacute;n obliga a repensar estos barrios y las condiciones sociales de sus habitantes. Las desigualdades sociales atraviesan todas las grandes crisis: las inundaciones, las olas de calor, los incendios o cualquier otra emergencia. Siempre hay una dimensi&oacute;n social que demasiado a menudo queda en segundo plano. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n hay una proliferaci&oacute;n de encuestas de intenci&oacute;n de voto elaboradas por empresas privadas. &iquest;Comparte la sensaci&oacute;n que, a veces, se publican m&aacute;s para influir que para analizar? </strong>
    </p><p class="article-text">
        En este terreno hay que ser muy riguroso. A veces se presentan como representativas encuestas hechas con muy pocas entrevistas, y esto simplemente no es aceptable desde el punto de vista metodol&oacute;gico. Ahora bien, tambi&eacute;n es cierto que cada vez es m&aacute;s dif&iacute;cil elaborar buenas muestras. El uso generalizado del tel&eacute;fono m&oacute;vil ha complicado mucho el trabajo de campo e incluso los grandes institutos demosc&oacute;picos tienen dificultades para construir muestras representativas. Por eso hay que analizar siempre c&oacute;mo se ha hecho una encuesta antes de dar credibilidad a sus resultados. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero tambi&eacute;n hay una utilizaci&oacute;n pol&iacute;tica de las encuestas. </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. El conocimiento siempre puede utilizarse para orientar la acci&oacute;n pol&iacute;tica. El problema aparece cuando se confunde informaci&oacute;n con propaganda o cuando se construyen deliberadamente relatos falsos para influir en la opini&oacute;n p&uacute;blica. Vivimos un momento en que se fabrican mentiras de manera consciente para condicionar la percepci&oacute;n de la realidad. Lo vemos cada d&iacute;a en el debate sobre la inmigraci&oacute;n. 
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                Antonio Ariño, en el cruce entre las calles Cuba y Dénia de València.                            </span>
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        <strong>&iquest;Por ejemplo? </strong>
    </p><p class="article-text">
        He recorrido muchas de las zonas afectadas por la dana y puedo asegurar que buena parte de las personas que est&aacute;n trabajando en la reconstrucci&oacute;n son inmigrantes. Es una realidad f&aacute;cilmente observable. Aun as&iacute;, al mismo tiempo circulan discursos que les presentan como una carga para la sociedad. Es una contradicci&oacute;n enorme. Incluso he escuchado a empresarios que trabajan con mano de obra inmigrante repetir estos discursos sin ning&uacute;n tipo de autocr&iacute;tica. La sociolog&iacute;a tiene que servir, precisamente por eso: para hacer visibles aquellas realidades que los prejuicios o los marcos ideol&oacute;gicos ocultan. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro </strong><em><strong>La secesi&oacute;n de los ricos</strong></em><strong>, que escribi&oacute; con el profesor Joan Romero, ya advert&iacute;an el 2017 que las grandes fortunas tend&iacute;an a desvincularse de los mecanismos de solidaridad colectiva. Nueve a&ntilde;os despu&eacute;s, &iquest;aquella diagnosis se ha confirmado? </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Y dir&iacute;a que la situaci&oacute;n todav&iacute;a ha empeorado m&aacute;s. Cuando escribimos aquel libro ya observ&aacute;bamos una tendencia porque las grandes fortunas intentaron escapar de los compromisos fiscales, pol&iacute;ticos y sociales que sostienen las democracias. Hoy este fen&oacute;meno es mucho m&aacute;s visible. Personajes como Peter Thiel o Elon Musk representan muy bien esta evoluci&oacute;n. Han acumulado un poder econ&oacute;mico y tecnol&oacute;gico extraordinario que utilizan tambi&eacute;n para influir en la pol&iacute;tica y en la vida p&uacute;blica. Es un poder que cada vez tiene menos contrapoderes. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Donald Trump es tambi&eacute;n un exponente? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Claramente. Las pol&iacute;ticas impulsadas durante su mandato han significado el desmantelamiento de programas p&uacute;blicos destinados a reducir desigualdades, tanto en los Estados Unidos como escala internacional. Cuando se eliminan programas de cooperaci&oacute;n, de salud p&uacute;blica o de vacunaci&oacute;n, no estamos hablando solo de un debate presupuestario. Estamos hablando de una determinada manera de entender la sociedad y el papel del Estado. El problema es que, al mismo tiempo, los recursos se destinan a otras prioridades que dif&iacute;cilmente pueden justificarse desde el punto de vista del inter&eacute;s general. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los impuestos contin&uacute;an siendo la principal herramienta para corregir las desigualdades, pero cada vez hay m&aacute;s sectores sociales que cuestionan esta funci&oacute;n redistributiva. &iquest;C&oacute;mo lo explica? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay una irritaci&oacute;n social muy profunda que algunos liderazgos pol&iacute;ticos han sabido alimentar. Es una irritaci&oacute;n que despu&eacute;s se canaliza contra los impuestos, contra los servicios p&uacute;blicos o contra la inmigraci&oacute;n. Resulta parad&oacute;jico que tengan que ser, en ocasiones, autoridades religiosas como el papa, quien recuerda principios b&aacute;sicos de solidaridad a dirigentes que se declaran p&uacute;blicamente cristianos. Se ha ido instalando una enorme insensibilidad ante las personas que ocupan las posiciones m&aacute;s vulnerables de la sociedad. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se llega a este punto? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque la cultura no es, por definici&oacute;n, un instrumento de progreso moral. Tendemos a pensar que m&aacute;s cultura equivale autom&aacute;ticamente a una sociedad mejor, pero la historia demuestra que no es as&iacute;. La cultura sirve tanto para construir hospitales como para organizar guerras. Sirve tanto para ampliar derechos como para justificar formas de dominaci&oacute;n. Por eso yo hablo de la necesidad de analizar tambi&eacute;n la cultura de la maldad: los mecanismos culturales que permiten manipular, construir hegemon&iacute;as ideol&oacute;gicas y normalizar discursos que generan exclusi&oacute;n u odio. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero muchas personas acaban apoyando a pol&iacute;ticas que objetivamente van en contra de sus intereses materiales. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Esto ocurre con mucha frecuencia. Lo hemos visto en los Estados Unidos con sectores populares e incluso con inmigrantes que han votado Donald Trump. La percepci&oacute;n de los intereses propios no es autom&aacute;tica. Las personas interpretan la realidad a partir de su entorno, de los discursos que reciben, de los medios de comunicaci&oacute;n y de los referentes culturales que tienen. Yo mismo vengo de una familia muy humilde. Mis padres no imaginaban que sus hijos pudieran llegar a la universidad. Fue la escuela la que introdujo una expectativa diferente. Por eso las oportunidades no dependen &uacute;nicamente del esfuerzo individual. Tambi&eacute;n dependen de los contextos sociales, de las instituciones y de los imaginarios colectivos. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Antonio Ariño, en un momento de la entrevista."
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            <span class="title">
                Antonio Ariño, en un momento de la entrevista.                            </span>
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        <strong>Por lo tanto, tambi&eacute;n hay una batalla por el relato. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Exactamente. La sociolog&iacute;a intenta aportar herramientas para que la sociedad pueda interpretar mejor la realidad. Cuando la ciudadan&iacute;a comprende c&oacute;mo funcionan las desigualdades, c&oacute;mo se reproducen los privilegios o qu&eacute; mecanismos condicionan las oportunidades, est&aacute; en mejores condiciones de tomar decisiones libres. Esta es, al fin y al cabo, una de las funciones m&aacute;s importantes de la sociolog&iacute;a: proporcionar conocimiento cr&iacute;tico para que las personas entiendan mejor la sociedad en que viven. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una de las discusiones recurrentes es si una parte de los j&oacute;venes se est&aacute; desplazando hacia posiciones m&aacute;s conservadoras o de extrema derecha. Los datos parecen apuntar en esta direcci&oacute;n. &iquest;Comparte esta diagnosis? </strong>
    </p><p class="article-text">
        No es un tema que haya investigado directamente y, por lo tanto, prefiero ser prudente. Pero s&iacute; que observo algunos cambios cuando hablo con profesorado de institutos o con compa&ntilde;eros de la universidad. Hace unos a&ntilde;os era habitual que los j&oacute;venes mostraran una actitud muy cr&iacute;tica con la sociedad y con las generaciones anteriores. Aquella actitud sol&iacute;a traducirse en una sensibilidad m&aacute;s pr&oacute;xima a la izquierda. Hoy tengo la impresi&oacute;n de que este esp&iacute;ritu cr&iacute;tico se ha debilitado y que, al menos en una parte de la juventud, aparecen actitudes m&aacute;s conformistas o m&aacute;s pr&oacute;ximas a posiciones conservadoras. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Lo percibe tambi&eacute;n dentro de las aulas? </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Durante muchos a&ntilde;os yo dec&iacute;a que siempre ten&iacute;a alumnos m&aacute;s cr&iacute;ticos que yo. Era muy estimulante porque obligaban al profesor a revisar constantemente sus planteamientos. Ahora esto pasa con menos frecuencia. Contin&uacute;o encontrando estudiantes muy comprometidos, pero la sensaci&oacute;n general es diferente. Sobre todo, despu&eacute;s de la pandemia he notado un cambio de ambiente. Ahora bien, ser&iacute;a un error generalizar. La juventud no es un bloque homog&eacute;neo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n hay muchos j&oacute;venes movilizados en causas como el feminismo, el cambio clim&aacute;tico o la defensa de los servicios p&uacute;blicos. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Exactamente. Por eso tenemos que evitar las simplificaciones. No existe &ldquo;la juventud&rdquo; como una categor&iacute;a uniforme. Conviven trayectorias sociales muy diferentes y orientaciones pol&iacute;ticas muy diversas. Es cierto que hay indicadores que apuntan a un crecimiento de la extrema derecha entre algunos sectores juveniles. Tambi&eacute;n observamos fen&oacute;menos culturales que antes ten&iacute;an poca relevancia y que ahora se asocian a determinadas identidades pol&iacute;ticas. Pero todo esto necesita mucha m&aacute;s investigaci&oacute;n antes de llegar a conclusiones definitivas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; le gustar&iacute;a estudiar para entender mejor este fen&oacute;meno? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hoy tenemos muchas encuestas, pero creo que necesitamos volver al trabajo cualitativo. Necesitamos hablar con los j&oacute;venes, escucharlos, comprender sus entornos y sus experiencias. Las cifras nos dicen qu&eacute; pasa, pero no siempre nos explican por qu&eacute; pasa. Para entender los cambios sociales hay que entrar en la vida cotidiana de las personas. Al fin y al cabo, esta es tambi&eacute;n la funci&oacute;n de la sociolog&iacute;a: ayudarnos a comprender la complejidad de la sociedad antes de emitir juicios o buscar explicaciones demasiado sencillas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergi Pitarch]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/politica/antonio-arino-premio-nacional-sociologia-universidad-no-elimina-desigualdades-contribuye-reproducirlas_128_13362158.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Jul 2026 21:02:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Antonio Ariño, Premio Nacional de Sociología: "La universidad no elimina las desigualdades; también contribuye a reproducirlas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,CIS - Centro de Investigaciones Sociológicas,DANA,Universitat de València,Desigualdad económica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De fútbol, política, botas y natalidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/futbol-politica-botas-natalidad_132_13353025.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a15508c1-ab89-4f5f-a85b-b5701b9557f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146621.jpg" width="4178" height="2350" alt="De fútbol, política, botas y natalidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La FIFA insiste en defender que el fútbol debe mantenerse al margen de la política. Sin embargo, la realidad demuestra lo contrario"</p></div><p class="article-text">
        No es nada nuevo decir que el f&uacute;tbol es mucho m&aacute;s que f&uacute;tbol, el Mundial de F&uacute;tbol va m&aacute;s all&aacute; de una celebraci&oacute;n y competici&oacute;n deportiva. Cuando nos sentamos frente al televisor para disfrutar de un partido, se puede ver como un espejo que refleja el momento hist&oacute;rico que atraviesa el planeta. 
    </p><p class="article-text">
        La Copa del Mundo de 2026, organizada conjuntamente por Estados Unidos, Canad&aacute; y M&eacute;xico, vuelve a demostrarlo incluso antes del pitido inicial. Dif&iacute;cil ocultar, a pesar de las inversiones y organizaciones, las desigualdades econ&oacute;micas, tensiones pol&iacute;ticas y debates sociales que existen durante el evento deportivo. 
    </p><p class="article-text">
        La FIFA insiste en defender que el f&uacute;tbol debe mantenerse al margen de la pol&iacute;tica. Sin embargo, la realidad demuestra lo contrario. Comienza con la competici&oacute;n para organizar el Mundial, los pa&iacute;ses saben que supone prestigio, influencia internacional, inversiones, turismo, una enorme campa&ntilde;a de imagen y un instrumento de poder. Los gobiernos aprovechan ese escaparate hacia el resto mundo para proyectar a trav&eacute;s de los medios de comunicaci&oacute;n la imagen de estabilidad, modernidad, de poder y de cohesi&oacute;n nacional.     
    </p><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n de la celebraci&oacute;n del Mundial en Canad&aacute;, Estados Unidos y M&eacute;xico no estuvo exenta de debate. Estados Unidos refleja un escenario ideal con buenas infraestructuras, capacidad organizativa y un mercado gigantesco para la expansi&oacute;n del f&uacute;tbol. Dif&iacute;cil no pensar que esta decisi&oacute;n refleja un movimiento estrat&eacute;gico de la FIFA para consolidar su influencia en un pa&iacute;s donde el f&uacute;tbol compite con gigantes como el f&uacute;tbol americano o el baloncesto.
    </p><p class="article-text">
        Comienza el juego deportivo, las clasificatorias y partidos amistosos. Bien puede recordar al patio de un colegio cuando se pretende que jueguen todos los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as en igualdad de condiciones, pero cada ni&ntilde;o y ni&ntilde;a empieza a moverse seg&uacute;n sus intereses. Los amistosos funcionan como herramientas de diplomacia, espacios de negociaci&oacute;n econ&oacute;mica, pol&iacute;tica y plataformas de imagen internacional. 
    </p><p class="article-text">
        Los pa&iacute;ses son conscientes de esta reputaci&oacute;n internacional y del lavado de imagen a trav&eacute;s del deporte, conocido como estrategia de sportswashing. Pa&iacute;ses con cuestionamientos en derechos humanos o tensiones internas usan estos partidos para proyectar normalidad y apertura. De este modo, se entiende el deporte como un soft power por la capacidad de un pa&iacute;s para influir en otros mediante la persuasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cada detalle se dise&ntilde;&oacute; cuidadosamente por la organizaci&oacute;n para una imagen de interculturalidad, desarrollo, convivencia y unidad universal reflej&aacute;ndose a trav&eacute;s de f&uacute;tbol. Los esfuerzos de la FIFA en presentar el Mundial como una celebraci&oacute;n universal, un evento que une culturas y derriba fronteras. De hecho este Mundial, es el primero que se celebra con tres sedes. Pero hablar de fronteras en EEUU es un tema de gran relevancia por su pol&iacute;tica migratoria y sistema de deportaciones actuales, principalmente con M&eacute;xico. 
    </p><p class="article-text">
        La ceremonia inaugural deb&iacute;a transmitir equilibrio, pero un peque&ntilde;o incidente evidenci&oacute; que EEUU domina la organizaci&oacute;n. Durante la ceremonia inaugural en Los &Aacute;ngeles, la FIFA organiz&oacute; un desfile con las banderas de los tres pa&iacute;ses anfitriones. El protocolo indicaba que las tres deb&iacute;an aparecer juntas, simbolizando cooperaci&oacute;n continental, pero un retraso de unos segundos hizo que la bandera de M&eacute;xico entrara m&aacute;s tarde. Sin duda, se origin&oacute; un debate ante una meticulosa organizaci&oacute;n que se tradujo como una falta de respeto y relaci&oacute;n desigualdad entre EEUU y M&eacute;xico o la lectura de un error log&iacute;stico sin importancia, o un reflejo m&aacute;s de las tensiones pol&iacute;ticas que se escapan de la organizaci&oacute;n.  
    </p><p class="article-text">
        Resultaba dif&iacute;cil que no se reflejara la situaci&oacute;n actual de las relaciones de EEUU e Ir&aacute;n. La selecci&oacute;n iran&iacute; consigui&oacute; su clasificaci&oacute;n sobre el c&eacute;sped, pero la posibilidad de que jugadores, miembros del cuerpo t&eacute;cnico, periodistas o personas aficionadas encontraran dificultades para acceder a Estados Unidos abri&oacute; un debate diplom&aacute;tico que poco ten&iacute;a que ver con el f&uacute;tbol. Las tensiones entre Washington y Teher&aacute;n, las sanciones internacionales y las pol&iacute;ticas de visados han obligado a buscar soluciones excepcionales para garantizar la participaci&oacute;n deportiva.
    </p><p class="article-text">
        Ya no s&oacute;lo son estas grandes dificultades pol&iacute;ticas y restrictivas con las que se encuentra la selecci&oacute;n de Ir&aacute;n, no todos los gobiernos y selecciones cuenten con los mismos recursos para esta competici&oacute;n. Una desigualdad econ&oacute;mica y social a la que estamos tan acostumbrados que apenas deja espacio para reflexi&oacute;n y sensibilizaci&oacute;n. El seleccionador de Paraguay, Gustavo Alfaro, tras vencer a la selecci&oacute;n alemana expres&oacute; esta desigualdad &ldquo;con todo respeto, ellos est&aacute;n formados en academias de primer nivel en Europa, nosotros venimos de la tierra colorada, la camiseta que tenemos son las franjas de la tierra colorada, jugando descalzos en esa tierra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con este discurso y el tratamiento que se de ello, no se trata de dulcificar la pobreza. La realidad es que el punto de partida de cada una de las selecciones no es comparable a nivel competitivo. Mientras algunas selecciones viajan con recursos ilimitados, otras llegan al torneo con presupuestos m&iacute;nimos, dificultades para entrenar y escasa infraestructura como sucede con las selecciones debutantes de Cabo Verde, Curazao o Uzbekist&aacute;n. Estas selecciones a trav&eacute;s de los medios de comunicaci&oacute;n reflejan valores del deporte como es el esfuerzo y la motivaci&oacute;n, es lo que vemos en las pantallas pero con el pitido final del partido la realidad no finaliza ni cambia, continua perpetu&aacute;ndose las mismas din&aacute;micas de desigualdad, pobreza y exclusi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Sin necesidad de mirar muchos m&aacute;s partidos, pa&iacute;ses y selecciones, aqu&iacute; en Espa&ntilde;a el debate estaba servido. Lamine Yamal es uno de los protagonistas del Mundial 2026, ya no solo por su calidad deportiva, estaba claro que iba a dar juego. Es uno de los s&iacute;mbolos de la diversidad y multiculturalidad de Espa&ntilde;a, y esa realidad se refleja en los comentarios, apoyos y ataques. 
    </p><p class="article-text">
        Tres detalles muy concretos que reflejan la sociedad espa&ntilde;ola a trav&eacute;s del f&uacute;tbol y Lamine Yamal: sus botas, su diadema y la celebraci&oacute;n de su primer gol. Sus botas inclu&iacute;an dos peque&ntilde;os parches con las banderas de sus dos pa&iacute;ses de origen familiar, Marruecos y Guinea Ecuatorial. Acompa&ntilde;&aacute;ndolo con una diadema con la bandera espa&ntilde;ola. La celebraci&oacute;n de su primer gol fue con un gesto de postraci&oacute;n musulmana, suyud. Sin &aacute;nimo de profundizar m&aacute;s en el debate, la realidad es que un espa&ntilde;ol negro de origen familiar africano y musulm&aacute;n viste la camiseta de Espa&ntilde;a y la defiende. Aqu&iacute; es cuando ya entra el 'discurso de barra de bar' en el que el f&uacute;tbol no debe mezclarse con otros temas&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Esperando a la selecci&oacute;n ganadora para un repunte puntual demogr&aacute;fico en su pa&iacute;s como consecuencia del Mundial, como es un aumento de la natalidad.   
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Idoya Jiménez Perut]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/futbol-politica-botas-natalidad_132_13353025.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Jul 2026 05:55:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De fútbol, política, botas y natalidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fútbol,Mundial de fútbol,Sociología,Natalidad,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La fiscalidad también compite]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/fiscalidad-compite_132_13277953.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/239cbb95-574d-4a62-9918-1a767d65c4e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La fiscalidad también compite"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Los impuestos no solo redistribuyen renta; también condicionan comportamientos, orientan decisiones económicas y moldean la capacidad de un territorio para atraer o expulsar actividad productiva"</p></div><p class="article-text">
        Existe la idea arraigada en parte del debate p&uacute;blico espa&ntilde;ol de que la pol&iacute;tica fiscal debe entenderse exclusivamente como un mecanismo de redistribuci&oacute;n. Sin embargo, la literatura contempor&aacute;nea de econom&iacute;a pol&iacute;tica lleva a&ntilde;os advirtiendo de que la fiscalidad cumple tambi&eacute;n una funci&oacute;n competitiva y territorial. Los impuestos no solo redistribuyen renta; tambi&eacute;n condicionan comportamientos, orientan decisiones econ&oacute;micas y moldean la capacidad de un territorio para atraer o expulsar actividad productiva.
    </p><p class="article-text">
        En las democracias descentralizadas, como Espa&ntilde;a, este fen&oacute;meno resulta especialmente visible. Las comunidades aut&oacute;nomas no compiten &uacute;nicamente mediante infraestructuras, servicios p&uacute;blicos o capital humano. Compiten tambi&eacute;n mediante seguridad jur&iacute;dica, estabilidad regulatoria y dise&ntilde;o fiscal.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n, por tanto, no es si debe existir fiscalidad. La cuesti&oacute;n relevante es qu&eacute; estructura fiscal permite generar simult&aacute;neamente prosperidad, cohesi&oacute;n social y sostenibilidad financiera del Estado del bienestar.
    </p><p class="article-text">
        La evidencia acad&eacute;mica sobre el impacto econ&oacute;mico de la fiscalidad es amplia y relativamente consistente. Christina Romer y David Romer, en un trabajo publicado en <em>American Economic Review</em> en 2010, concluyeron que las subidas de impuestos tienen efectos contractivos significativos sobre la actividad econ&oacute;mica y el crecimiento. En t&eacute;rminos similares, los economistas Karel Mertens y Morten Ravn demostraron posteriormente que los cambios fiscales influyen de forma relevante sobre el consumo agregado y la inversi&oacute;n privada.
    </p><p class="article-text">
        Y existe un amplio consenso en torno a una idea b&aacute;sica: cuando la presi&oacute;n fiscal desincentiva inversi&oacute;n, ahorro, emprendimiento o consumo, el crecimiento potencial de un territorio tiende a reducirse.
    </p><p class="article-text">
        La OCDE viene insistiendo desde hace a&ntilde;os en la importancia de que los sistemas tributarios favorezcan productividad, inversi&oacute;n y competitividad econ&oacute;mica. En su informe <em>Tax Policy Reforms 2025</em>, el organismo subraya que el dise&ntilde;o fiscal constituye un elemento central en la capacidad de las econom&iacute;as avanzadas para atraer actividad econ&oacute;mica y sostener el crecimiento a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a ofrece adem&aacute;s un interesante laboratorio comparado. El &Iacute;ndice Auton&oacute;mico de Competitividad Fiscal, elaborado por <em>Tax Foundation</em> y la Fundaci&oacute;n para el Avance de la Libertad, sit&uacute;a nuevamente a Madrid entre las comunidades con un sistema tributario m&aacute;s competitivo.
    </p><p class="article-text">
        Los datos del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica reflejan con claridad algunas de estas diferencias. Seg&uacute;n la Contabilidad Regional de Espa&ntilde;a publicada por el INE en diciembre de 2025, Madrid alcanz&oacute; un PIB per c&aacute;pita de 44.755 euros, mientras Castilla-La Mancha se situ&oacute; en torno a 26.291 euros por habitante. Evidentemente, la explicaci&oacute;n de esta divergencia es multicausal y ser&iacute;a intelectualmente deshonesto reducirla &uacute;nicamente a la pol&iacute;tica fiscal, pero negar el impacto del marco tributario sobre la competitividad territorial resultar&iacute;a igualmente simplista.
    </p><p class="article-text">
        La fiscalidad tiene adem&aacute;s una dimensi&oacute;n institucional frecuentemente olvidada: la legitimidad. Los ciudadanos aceptan mejor los sistemas tributarios cuando perciben proporcionalidad, eficiencia y retorno tangible en forma de servicios p&uacute;blicos. Por el contrario, cuando los impuestos se perciben como excesivos o incapaces de traducirse en mejoras reales, aumenta la desafecci&oacute;n fiscal y disminuye la confianza institucional.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Los ciudadanos aceptan mejor los sistemas tributarios cuando perciben proporcionalidad, eficiencia y retorno tangible en forma de servicios públicos&quot;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por ello, la cuesti&oacute;n relevante no es &uacute;nicamente cu&aacute;nto recauda una administraci&oacute;n regional, sino c&oacute;mo el dise&ntilde;o de su estructura tributaria condiciona la generaci&oacute;n de actividad econ&oacute;mica, la atracci&oacute;n de capital, la creaci&oacute;n de empleo.
    </p><p class="article-text">
        Andaluc&iacute;a constituye uno de los ejemplos m&aacute;s citados en este debate. Tras la puesta en marcha de una estrategia orientada a mejorar su competitividad fiscal, la comunidad registr&oacute; cifras r&eacute;cord de inversi&oacute;n extranjera, alcanzando los 1.364 millones de euros. Del mismo modo, Extremadura protagoniz&oacute; en 2024 la mayor mejora de Espa&ntilde;a en el &Iacute;ndice de Competitividad Fiscal, pasando de la decimoquinta a la s&eacute;ptima posici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s all&aacute; del debate pol&iacute;tico, resulta dif&iacute;cil negar que la pol&iacute;tica fiscal se ha convertido en una herramienta de posicionamiento econ&oacute;mico entre comunidades aut&oacute;nomas.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, Castilla-La Mancha merece una reflexi&oacute;n espec&iacute;fica. Seg&uacute;n los &uacute;ltimos informes de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusi&oacute;n Social (EAPN), <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/castilla-mancha-segunda-region-espana-andalucia-personas-riesgo-pobreza_1_12693242.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 34% de los castellanomanchegos se encuentra en riesgo de pobreza o exclusi&oacute;n social.</a> Al mismo tiempo, los datos m&aacute;s recientes de la Encuesta Anual de Estructura Salarial del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica sit&uacute;an el salario medio anual de la regi&oacute;n en 26.062 euros, frente a los 29.540 euros de la media nacional.
    </p><p class="article-text">
        La evaluaci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas exige analizar no solo los recursos invertidos o las intenciones declaradas, sino tambi&eacute;n los resultados obtenidos. Desde una perspectiva de an&aacute;lisis de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, es obligado plantear una pregunta leg&iacute;tima: &iquest;est&aacute;n produciendo los resultados esperados las herramientas econ&oacute;micas e institucionales que se vienen aplicando durante la &uacute;ltima d&eacute;cada? Porque cuando una comunidad aut&oacute;noma mantiene de forma persistente niveles de renta inferiores a la media nacional, salarios m&aacute;s bajos y mayores tasas de vulnerabilidad social, resulta razonable abrir un debate sereno sobre la necesidad de explorar estrategias alternativas.
    </p><p class="article-text">
        Utilizando mecanismos de ciencia pol&iacute;tica comparada debemos analizar el porqu&eacute; de que una comunidad aut&oacute;noma experimente mejoras en competitividad, inversi&oacute;n, actividad empresarial o renta disponible tras la adopci&oacute;n de determinadas reformas econ&oacute;micas y fiscales. No para importar mec&aacute;nicamente modelos ajenos, sino para comprender qu&eacute; incentivos generan, qu&eacute; efectos producen y cu&aacute;les de sus elementos podr&iacute;an adaptarse a las caracter&iacute;sticas propias de cada territorio. En definitiva, la innovaci&oacute;n institucional comienza cuando una sociedad es capaz de preguntarse si existen formas m&aacute;s eficaces de alcanzar los objetivos que comparte.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n verdaderamente relevante es qu&eacute; modelo fiscal genera m&aacute;s prosperidad, m&aacute;s inversi&oacute;n, m&aacute;s empleo y una mayor capacidad financiera sostenible para sostener servicios p&uacute;blicos de calidad. Porque los territorios que penalizan sistem&aacute;ticamente el crecimiento econ&oacute;mico terminan debilitando, tarde o temprano, la propia base productiva que financia su Estado del Bienestar.
    </p><p class="article-text">
        Castilla-La Mancha dispone de fortalezas extraordinarias. Su posici&oacute;n geogr&aacute;fica como  eje de crecimiento econ&oacute;mico para el sur de Europa, la capacidad de su sector agroalimentario, su posible tejido industrial y  tur&iacute;stico  emergente o su proximidad al principal mercado econ&oacute;mico del pa&iacute;s constituyen activos de enorme valor. Precisamente por ello resulta pertinente preguntarse si el actual marco de gesti&oacute;n p&uacute;blica est&aacute; permitiendo aprovechar plenamente ese potencial.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/fiscalidad-compite_132_13277953.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jun 2026 09:33:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La fiscalidad también compite]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Impuestos,Fiscalidad,Paco Núñez,Sociología,Políticas,Economía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una sociología que no olvida: Elena Gadea, un beso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/sociologia-no-olvida-elena-gadea-beso_129_13228309.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/729add03-af5b-4418-97c5-214c23e09b56_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una sociología que no olvida: Elena Gadea, un beso"></p><p class="article-text">
        Cuando se viene de Murcia, el viajero se adentra por la campi&ntilde;a de Albacete, cruza las hoces del Cabriel y asciende hasta Utiel, ya en la Comunidad Valenciana. Y tiene la impresi&oacute;n de que ha ido aproxim&aacute;ndose a un cielo cada vez m&aacute;s cercano, casi hasta tenerlo al alcance de las manos. Elena Gadea, compa&ntilde;era de labores sociol&oacute;gicas en la Universidad de Murcia, se fue a ese cielo el pasado 12 de mayo y nosotros a darle el &uacute;ltimo adi&oacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La tarde atemper&oacute; los nubarrones del d&iacute;a y qued&oacute; una hermosa estampa de Utiel. Extendi&eacute;ndose entre vi&ntilde;edos y bodegas, en los que se elaboran unos preciados vinos, con la sierra del Negrete al fondo, el paisaje me hizo recordar &ldquo;las memorias del Mediterr&aacute;neo&rdquo; del historiador Fernand Braudel. 
    </p><p class="article-text">
        Siendo el historiador que dej&oacute; una aut&eacute;ntica po&eacute;tica del Mediterr&aacute;neo, Braudel relat&oacute; en inolvidables p&aacute;ginas de historia (&iquest;o poes&iacute;a?) c&oacute;mo se extendieron, del este hacia el oeste mediterr&aacute;neo, cada uno de los productos que, a lo largo de siglos, configuraron fisionom&iacute;as como las que esa tarde, entre las l&aacute;grimas y tristezas de una ceremonia de incineraci&oacute;n, ofrec&iacute;a Utiel.
    </p><p class="article-text">
        Venida desde Transcaucasia, la vid se instal&oacute; por todas partes del Mediterr&aacute;neo gracias a la tenacidad campesina y el buen gusto de los bebedores. A cada tipo de suelo y microclima, se adapt&oacute; una variedad de vid. Aqu&iacute;, en la comarca de Utiel-Requena, sobre suelos regados por las aguas del r&iacute;o Magro y a una altitud de 700 metros, se aclimat&oacute; la variedad bobal.
    </p><p class="article-text">
        De este terru&ntilde;o surgi&oacute; una soci&oacute;loga, nuestra compa&ntilde;era Elena Gadea. No es casual que su empe&ntilde;o de investigaci&oacute;n tuviera como objeto el universo de los hombres y mujeres trabajadores del campo. Cuando lleg&oacute; hace ahora 20 a&ntilde;os al Departamento de Sociolog&iacute;a de la Universidad de Murcia tra&iacute;a ya un bagaje (un habitus) que le permiti&oacute; conectar r&aacute;pidamente con las investigaciones que ya entonces desarroll&aacute;bamos en torno a la sociolog&iacute;a rural y de la agricultura, las migraciones y los trabajadores agr&iacute;colas.
    </p><p class="article-text">
        Nunca seremos del todo conscientes del valioso espacio sociol&oacute;gico al que ella tanto contribuy&oacute;. Se tom&oacute; muy en serio todo lo que hizo. Su gusto por el cuidado y el detalle impregnaba de dignidad lo que hac&iacute;a y dec&iacute;a. Los que est&aacute;bamos a su alrededor sab&iacute;amos del cemento que empleaba para la forja de v&iacute;nculos. Ser el basamento de un grupo de investigaci&oacute;n es un m&eacute;rito inmenso en una instituci&oacute;n como la universidad. Precisamente, Natalia Moraes e Isabel Cutillas recordaron esta cualidad humana de Elena en la ceremonia de despedida. Ellas, junto con Antonio J. Ram&iacute;rez, Carlos de Castro, H&eacute;ctor Romero, Miguel &Aacute;ngel S&aacute;nchez, Marta Latorre y Miguel &Aacute;ngel Alzamora saben que ahora nos toca resguardar a buen recaudo el inmenso tesoro que nos dej&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Con humildad, mucho trabajo y forjando v&iacute;nculos intelectuales con Latinoam&eacute;rica y el Sur de Europa, constituimos un espacio sociol&oacute;gico de discusi&oacute;n y an&aacute;lisis sobre las condiciones de la vida popular e inmigrante en los enclaves de agricultura intensiva que se constituyeron en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas del siglo XX en la Regi&oacute;n de Murcia. Y esto, en la misma Regi&oacute;n en la que hace ahora un siglo Mariano Ruiz Funes, un insigne jurista, hiciera el primer trabajo sociol&oacute;gico sobre el mundo campesino murciano (me estoy refiriendo a la obra <em>Derecho consuetudinario y econom&iacute;a popular en la provincia de Murcia </em>que Ruiz Funes public&oacute;, a partir de su tesis doctoral influida por Joaqu&iacute;n Costa, en 1916).
    </p><p class="article-text">
        Con mucho afecto, el catedr&aacute;tico de sociolog&iacute;a de la UNED Luis Camarero se refer&iacute;a a nuestro grupo de investigaci&oacute;n como &ldquo;la escuela murciana de sociolog&iacute;a&rdquo;. Quiz&aacute;s fuera un tanto exagerado. Pero, en esa &ldquo;escuela&rdquo;, Elena Gadea fabric&oacute; un texto inmenso sobre &ldquo;las almaceneras&rdquo;. Inspir&aacute;ndose en un trabajo pionero del antrop&oacute;logo Joan Frigol&eacute; -con el que tuvo una inolvidable conversaci&oacute;n p&uacute;blica en el Museo del Esparto de Cieza-, Elena pens&oacute; las culturas del trabajo en el contexto de la precariedad laboral de las mujeres de los almacenes de manipulado agr&iacute;cola. 
    </p><p class="article-text">
        Fundament&oacute; su an&aacute;lisis en una sensibilidad feminista muy aguda -la misma con la que cada curso, en el grado de Sociolog&iacute;a de la Universidad de Murcia, organizaba junto al alumnado la actividad &ldquo;de las Aulas de Sociolog&iacute;a al 8M&rdquo; (que le vali&oacute; de muchos reconocimientos p&uacute;blicos, en primer lugar, de sus estudiantes). La misma sensibilidad que le llev&oacute; a indagar en las mujeres pioneras de la sociolog&iacute;a espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Nunca perdi&oacute; el v&iacute;nculo sociol&oacute;gico con Utiel. Por un lado, se convirti&oacute; en una aut&eacute;ntica embajadora de las bodegas de su tierra. Del gusto por la bobal, como buena y fina catadora de vino, pas&oacute; a estudiar el proceso de reestructuraci&oacute;n de la viticultura en el contexto de la globalizaci&oacute;n agroalimentaria, que implicaba al tiempo cambios en el trabajo hacia la norma salarial. Cada vez que nos abastec&iacute;a con una caja de botellas de vino transportada en el maletero de su coche -un particular tr&aacute;fico de alcohol (sin ley seca)-, ten&iacute;amos presente las manos trabajadoras e inmigrantes que hab&iacute;an recolectado aquella uva.
    </p><p class="article-text">
        Y, por otro lado, Elena ley&oacute; los trabajos cl&aacute;sicos del soci&oacute;logo rural Jes&uacute;s Oliva sobre los miles de manchegos que se desplazaban diaria o semanalmente a trabajar en la construcci&oacute;n de la gran metr&oacute;polis madrile&ntilde;a. Ese nomadismo laboral, que tantos sacrificios implicaba, Elena lo ten&iacute;a muy presente en su entorno familiar en Utiel. Precisamente esta conciencia es la que le llev&oacute; a una pr&aacute;ctica sociol&oacute;gica con una fuerte perspectiva (y orgullo) de clase.
    </p><p class="article-text">
        Siempre dec&iacute;a que lo suyo era hacer entrevistas a jornaleros y jornaleras. La memoria del trabajo, y en general, la memoria de los de abajo, fue el eje articulador de su proyecto sociol&oacute;gico. Por ello conect&oacute; tan bien con el Museo del Esparto de Cieza, espacio donde se cultiva como en ning&uacute;n otro lado de esta Regi&oacute;n, la memoria de los trabajadores. All&iacute; hizo suya la petici&oacute;n que le hiciera Pepe Mar&iacute;n -otro profesor de la UMU que nos dej&oacute; hace apenas dos a&ntilde;os- para recoger los testimonios orales de los ciezanos que en la d&eacute;cada de los 60 se fueron a otras latitudes a buscarse la vida. El resultado fue un espl&eacute;ndido documental titulado 'Relatos de la Migraci&oacute;n en Cieza'.
    </p><p class="article-text">
        No es de extra&ntilde;ar, por tanto, que, en esta incansable labor sociol&oacute;gica, su &uacute;ltimo proyecto de investigaci&oacute;n tuviera como objeto &ldquo;las huellas del trabajo&rdquo; en las mujeres jornaleras, realizado contra viento y marea en medio de un c&aacute;ncer que arreciaba. Por este proyecto recibi&oacute; las felicitaciones del Instituto de la Mujer y la promesa de su pronta publicaci&oacute;n. As&iacute; nos lo comunic&oacute; feliz, a inicios de este mes de mayo, apenas dos semanas antes del &uacute;ltimo adi&oacute;s.
    </p><p class="article-text">
        A menudo nos gustaba citar a John Steinbeck, a prop&oacute;sito de ese monumento literario que escribi&oacute; bajo el t&iacute;tulo de 'Las Uvas de la Ira'. Steinbeck lo escribi&oacute; en 1939, y sus protagonistas fueron campesinos migrantes que han de abandonar la pobre Oklahoma para adentrarse en la floreciente agricultura intensiva de California en los a&ntilde;os 30. Precisamente con Steinbeck aprendimos el fundamento de lo que hemos hecho en estos 20 a&ntilde;os, pues cuando estudiamos <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">cuestiones como las del modelo de trabajo en las agriculturas mediterr&aacute;neas, estamos en el fondo preocup&aacute;ndonos por cuestiones profundas que tienen que ver con la democracia y con los procesos de democratizaci&oacute;n en nuestras regiones y pa&iacute;ses.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Elena Gadea quiso hacer de la sociolog&iacute;a una pr&aacute;ctica cient&iacute;fica que no olvida a los perdedores de la historia. El d&iacute;a despu&eacute;s de la ceremonia de incineraci&oacute;n, su pareja de toda la vida, Bruno, dej&oacute; el ramo de flores de nuestro grupo de investigaci&oacute;n (y fraternidad) ante la placa con la que el Ayuntamiento de Utiel homenajea a los fusilados de 1939 por la reacci&oacute;n franquista. &ldquo;Elena siempre que mor&iacute;a un familiar dejaba all&iacute; unas flores&rdquo;, nos cont&oacute;. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Una soci&oacute;loga que nunca quiso olvidar el curso de la historia al que pertenec&iacute;a y se deb&iacute;a. Un beso, amiga, tampoco olvidamos.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Pedreño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/sociologia-no-olvida-elena-gadea-beso_129_13228309.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 May 2026 04:00:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una sociología que no olvida: Elena Gadea, un beso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Universidad de Murcia,Sociología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Irene Lebrusán, socióloga: “Siempre hablamos del gasto, pero no de lo que aportan las personas tras la jubilación”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/irene-lebrusan-sociologa-hablamos-gasto-no-aportan-personas-jubilacion_1_13186449.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/99fe2212-a203-4b6c-b5a9-55450750cdf9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Irene Lebrusán, socióloga: “Siempre hablamos del gasto, pero no de lo que aportan las personas tras la jubilación”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Profesora en la Universidad Autónoma de Madrid e investigadora del CENIE, destaca las "trampas", los prejuicios y los números interesados en el debate público sobre pensiones y envejecimiento</p><p class="subtitle">Cada euro público invertido en dependencia genera 1,6 euros a la economía española, según un estudio </p></div><p class="article-text">
        La mayor esperanza de vida habla de c&oacute;mo las personas mayores viven m&aacute;s, pero tambi&eacute;n de c&oacute;mo &ldquo;menos ni&ntilde;os y menos j&oacute;venes mueren&rdquo;. &ldquo;En el tema del envejecimiento hemos asumido muchos marcos como ciertos y, no es que sean absolutamente falsos, pero no cuentan toda la verdad&rdquo;, advierte Irene Lebrus&aacute;n (Madrid, 1984), doctora en Sociolog&iacute;a, profesora en la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid e investigadora en el CENIE. En medio de la escalada de <a href="https://www.eldiario.es/economia/subida-pensiones-resucita-debate-viabilidad-falso-conflicto-jovenes-mayores_1_9605523.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los discursos de enfrentamiento intergeneracional</a>, la especialista llama la atenci&oacute;n tambi&eacute;n sobre las &ldquo;trampas&rdquo; en algunos debates, como aquellos que solo ponen en la diana el gasto en pensiones, pero ignoran o invisibilizan otras muchas realidades, como por ejemplo lo que aportan las personas mayores &mdash;principalmente las mujeres&mdash; en cuidados no remunerados. 
    </p><p class="article-text">
        Lebrus&aacute;n, que fue investigadora postdoctoral en la Universidad de Harvard y ha centrado gran parte de su carrera en estudiar el envejecimiento y la vivienda, responde en esta entrevista con elDiario.es sobre algunos de los debates m&aacute;s recurrentes acerca de los retos econ&oacute;micos de una poblaci&oacute;n m&aacute;s envejecida. Como el aumento de gasto &mdash;sobre todo en pensiones, pero tambi&eacute;n en dependencia y cuidados&mdash; y la sostenibilidad de esta situaci&oacute;n con una pir&aacute;mide poblacional con menos j&oacute;venes. 
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a est&aacute; ante &ldquo;el mayor logro que puede conseguir cualquier sociedad&rdquo;, destaca la investigadora, como uno de los pa&iacute;ses del mundo con m&aacute;s esperanza de vida al nacer, <a href="https://www.ine.es/dyngs/Prensa/MNP2024.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de 84 a&ntilde;os</a>, solo por detr&aacute;s de Suiza y Jap&oacute;n, <a href="https://www.oecd.org/es/data/indicators/life-expectancy-at-birth.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n la OCDE</a>. &ldquo;Y en un contexto en el que deber&iacute;amos estar muy orgullosos y dando palmas, porque sobreviven m&aacute;s personas a todas las edades, porque incluso personas con enfermedades tienen mayor calidad de vida y viven m&aacute;s a&ntilde;os, lo que se destaca siempre es lo negativo. Para m&iacute; la pregunta es c&oacute;mo puede ser que en ese marco estemos &uacute;nicamente pensando en cuestiones tan negativas y con n&uacute;meros que muchas veces son falsos&rdquo;, a&ntilde;ade. O, como poco, tramposos. 
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, Irene Lebrus&aacute;n destaca c&oacute;mo habitualmente hay voces que reclaman la necesidad de aplicar reformas de pensiones, como si no se estuvieran ya aplicando multitud de cambios en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. &ldquo;La edad legal de jubilaci&oacute;n ya no es 65 a&ntilde;os en general, avanza hasta los 67 a&ntilde;os. Ya est&aacute; aumentando&rdquo;, recuerda.  
    </p><p class="article-text">
        Cuando se habla de lo &ldquo;altas&rdquo; que son las pensiones y lo &ldquo;bajos&rdquo; que son los salarios, se suele poner el foco en la insostenibilidad de las primeras respecto a los segundos. Lebrus&aacute;n pide mirar tambi&eacute;n en la otra direcci&oacute;n: &ldquo;&iquest;De qui&eacute;n depende que los salarios sean muy bajos? Ese planteamiento no lo veo nunca. O sea, se est&aacute; culpabilizando al Estado de algo que no tiene que ver con &eacute;l&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La soci&oacute;loga tambi&eacute;n advierte que se suele abogar por que las personas mayores alarguen sus carreras laborales, &ldquo;que se trabaje durante m&aacute;s a&ntilde;os&rdquo;, pero no se analiza qu&eacute; condiciones laborales tienen las empresas para este colectivo. Ni tampoco se cuestiona a las empresas &mdash;muchas de ellas multinacionales&mdash; que despiden de manera masiva a trabajadores de edades avanzadas, expuls&aacute;ndoles al paro en un momento en el que es muy complejo que vuelvan a reengancharse al mercado laboral. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A m&iacute; me parece bien que se prepare el clima laboral, es decir, que las empresas se adec&uacute;en a la permanencia de personas de m&aacute;s edad en el mercado de trabajo, de tal manera que esas personas que lo deseen puedan trabajar en mejores condiciones&rdquo;, subraya Lebrus&aacute;n. En cualquier caso, hay personas y trabajos que no pueden extender sus carreras laborales, por su penosidad o su estado de salud, recuerda la investigadora.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Irene Lebrusán, doctora en Sociología e investigadora especializada en envejecimiento.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">&ldquo;Ojo, que las personas mayores cuidan&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La investigadora destaca otra cara de la moneda que es mucho menos destacada en los medios y debates p&uacute;blicos: lo que aportan las personas mayores. &ldquo;Muchas veces se plantea el debate solo en t&eacute;rminos de gasto, pero no en t&eacute;rminos de cu&aacute;l es la aportaci&oacute;n de las personas mayores en edad de jubilaci&oacute;n&rdquo;, subraya Lebrus&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se dice siempre: a las personas mayores hay que cuidarlas. Ojo, las personas mayores cuidan&rdquo;, destaca la soci&oacute;loga, que subraya el gran peso de cuidados familiares que recae en las personas de m&aacute;s de 65 a&ntilde;os, &ldquo;sobre todo en las mujeres&rdquo;, que cuidan tanto de personas a&uacute;n m&aacute;s mayores (por encima de los 80 a&ntilde;os) como de beb&eacute;s y otros menores. &ldquo;&iquest;Cu&aacute;l ser&iacute;a el coste de esas personas mayores, mujeres, que est&aacute;n realizando esa labor de cuidados?&rdquo;, llama la atenci&oacute;n Lebrus&aacute;n. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> ¿Cuál sería el coste de esas personas mayores, mujeres, que están realizando esa labor de cuidados?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta semana, el Centro Internacional sobre el Envejecimiento (CENIE) ha presentado precisamente un informe &mdash;<em>El Derecho al Cuidado y la Econom&iacute;a de los Cuidados en Espa&ntilde;a</em>&mdash;<em> </em>que mide esta realidad y que estima que <a href="https://www.eldiario.es/economia/euro-publico-invertido-dependencia-genera-1-6-euros-economia-espanola-estudio_1_13212529.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el cuidado informal equivale a unos 3,2 millones de empleos a tiempo completo</a> y, en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os, las horas dedicadas se han multiplicado por 2,5. &ldquo;Ponerlo en valor significa reconocer un volumen cercano al 4% del PIB&rdquo;, destac&oacute; en la presentaci&oacute;n del estudio el economista Jorg&eacute; Ux&oacute;, uno de sus directores, junto a Nacho &Aacute;lvarez, profesor en la Universidad Complutense y ex secretario de Estado de Derechos Sociales. 
    </p><p class="article-text">
        Los cuidados en manos de estas mujeres mayores, no remunerados y a menudo invisibilizados, son un elemento indispensable para &ldquo;esa supervivencia de la sociedad y para que sigamos teniendo nuevos efectivos que entren en el mercado laboral&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que Lebrus&aacute;n lanza una pregunta al debate p&uacute;blico: &ldquo;&iquest;Cu&aacute;nto contribuyen las personas mayores a la conciliaci&oacute;n laboral y familiar que permiten no solo que las familias sobrevivan, sino que las propias empresas contin&uacute;en con sus horarios, que no se adecuan a las necesidades sociales generales? Esto tampoco lo hemos contabilizado&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y no solo es una cuesti&oacute;n de cuidados. Reconociendo la jubilaci&oacute;n y los cuidados como un derecho de las personas mayores, estos tambi&eacute;n generan actividad y riqueza, en su condici&oacute;n de consumidores, pero tambi&eacute;n como usuarios de un sistema que crea empleos en la econom&iacute;a. El mencionado estudio del CENIE estima que <a href="https://www.eldiario.es/economia/euro-publico-invertido-dependencia-genera-1-6-euros-economia-espanola-estudio_1_13212529.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por cada euro p&uacute;blico invertido en el sistema de dependencia en 2023, se gener&oacute; 1,6 euros a la econom&iacute;a espa&ntilde;ola</a>. Adem&aacute;s, calcula una recaudaci&oacute;n a las arcas p&uacute;blicas de casi la mitad (49 c&eacute;ntimos) en impuestos y cotizaciones sociales. 
    </p><h2 class="article-text">Los prejuicios sobre productividad y el autoedadismo</h2><p class="article-text">
        Por otro lado, las personas mayores est&aacute;n trabajando cada vez m&aacute;s a&ntilde;os, como muestra la edad efectiva de acceso a la jubilaci&oacute;n, en aumento en los &uacute;ltimos a&ntilde;os (65,2 a&ntilde;os en abril cuando en 2019 era de 64,4 a&ntilde;os). 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Otra de las trampas es que se asume que las personas mayores son menos productivas. Error&rdquo;, sostiene la investigadora, que cita <a href="https://cenie.eu/sites/default/files/OxEcon_CENIE_ES.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un estudio para el CENIE de la Universidad de Salamanca y de Oxford Economics</a> que constat&oacute; la mayor productividad y resiliencia de las empresas que conservaron a su personal s&eacute;nior en la pasada crisis financiera. &ldquo;La cuesti&oacute;n es que se asumen muchos prejuicios sin ponerles datos en realidad, ni n&uacute;meros&rdquo;, subraya Lebrus&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si&nbsp;no cambiamos esas ideas, acabamos cayendo tambi&eacute;n en autoedadismo. Es decir, nos saboteamos, nos acabamos limitando a nosotros mismos porque tendemos a asumir que no podemos hacer cosas con determinadas edades. Y, as&iacute;, nos encontramos con las crisis de los 40, los 50... Esas ideas de: como tengo 50 a&ntilde;os ya no puedo, por ejemplo, ponerme a estudiar piano. Bueno, pues a lo mejor no acabas siendo un pianista profesional, pero qui&eacute;n dice que no puedes ponerte a estudiar piano a los 50 a&ntilde;os&rdquo;, explica la soci&oacute;loga. &ldquo;Ese autoedadismo nos impide desarrollar todo nuestro potencial&rdquo;, remata. 
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito de las empresas, tambi&eacute;n se interiorizan muchos prejuicios, que acaban penalizando a los trabajadores por su edad. Por ejemplo, cuando las compa&ntilde;&iacute;as se centran en lo que los empleados m&aacute;s mayores no pueden hacer, en lugar de en aquello en lo que sobresalen gracias a su mayor experiencia, as&iacute; como en la riqueza del intercambio y el trabajo conjunto con trabajadores m&aacute;s j&oacute;venes. &ldquo;Pero lo que hacemos es dividirnos m&aacute;s, alejarnos m&aacute;s y eso en realidad genera una p&eacute;rdida, que tambi&eacute;n es una p&eacute;rdida econ&oacute;mica&rdquo;, advierte Lebrus&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La investigadora defiende analizar &ldquo;la imagen completa&rdquo; en los debates sobre el envejecimiento y las personas mayores, reconociendo adem&aacute;s sus matices y desigualdades, y no &ldquo;desplazar responsabilidades a grupos poblacionales que en realidad tienen que ver con el sistema econ&oacute;mico&rdquo;. Ese que establece qu&eacute; salarios tenemos, a qu&eacute; hora salimos del trabajo y la imposibilidad de asumir el coste de la vivienda. &ldquo;Se plantean unos enfrentamientos que son falsos. Que el jubilado de tu barrio est&eacute; peor no significa que t&uacute; vayas a estar mejor. Esto no va de quit&aacute;rselo a unos para d&aacute;rselo a otros. No funciona as&iacute;&rdquo;, argumenta la soci&oacute;loga. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Irene Lebrusán, doctora en Sociología e investigadora sobre envejecimiento.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/irene-lebrusan-sociologa-hablamos-gasto-no-aportan-personas-jubilacion_1_13186449.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2026 20:10:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Irene Lebrusán, socióloga: “Siempre hablamos del gasto, pero no de lo que aportan las personas tras la jubilación”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Jubilación,Envejecimiento,Pensiones,Sociología,Personas mayores,Cuidados familiares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Pero todo el mundo caga y mea! Sí, pero no en las mismas condiciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/mundo-caga-mea-si-no-condiciones_132_13224922.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/30a4850a-4a12-4de2-88eb-b955a635be64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡Pero todo el mundo caga y mea! Sí, pero no en las mismas condiciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Discúlpenme si resulto con el título de este artículo soez (...) Mi intención no es tratar de incomodar a quienes me leen, sino invitarles a reflexionar sobre lo que el cuerpo nos recuerda: no se debería especular con las necesidades básicas"</p><p class="subtitle">Todos los artículos del espacio 'Dialogando con la Sociología y las Ciencias Políticas'</p></div><p class="article-text">
        Disc&uacute;lpenme si resulto con el t&iacute;tulo de este art&iacute;culo soez, vulgar, escatol&oacute;gica y pol&iacute;ticamente poco correcta. Mi intenci&oacute;n no es tratar de incomodar a quienes me leen, sino invitarles a reflexionar sobre lo que el cuerpo nos recuerda: no se deber&iacute;a especular con las necesidades b&aacute;sicas, precisamente su esencialidad nos recuerda que son primordiales para podernos desarrollar como personas. La particularidad de lo que nos hace humanos reside principalmente en que somos seres vulnerables, dependientes y limitados. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las l&oacute;gicas sociales hacen merecedores de ciertos privilegios a unos pocos frente a otros, a base de legitimar a partir de convenciones y conveniencias sociales, econ&oacute;micas y culturales estableciendo jerarqu&iacute;as artificiales entre los miembros de una sociedad, mientras el propio cuerpo insiste, cada d&iacute;a, en recordarnos que nuestras necesidades m&aacute;s esenciales nos igualan. 
    </p><p class="article-text">
        El sistema neoliberal, modelo socioecon&oacute;mico dominante, nos vende la idea bajo el paraguas de la libertad de elecci&oacute;n, de mercadear con las necesidades m&aacute;s b&aacute;sicas para poder garantizar el desarrollo de la humanidad. Desde su &oacute;ptica, la posici&oacute;n social y econ&oacute;mica de un individuo, es producto de su <em>&eacute;chaleganismo</em> o <em>&eacute;chalehuevismo</em>, y no fruto de oportunidades desiguales, origen social, herencias familiares, capital cultural y/o condiciones de salud.&nbsp;Su din&aacute;mica de funcionamiento es muy b&aacute;sica: el &eacute;xito lo interpreta como m&eacute;rito puramente personal y la precariedad como un fracaso individual, invisibilizando la l&iacute;nea de partida de cada persona y haci&eacute;ndolas responsables de su situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El sistema funciona as&iacute;, desde peque&ntilde;os nos ense&ntilde;an a comprender el mundo: Aprendemos que hay personas exitosas, fracasadas, listas, torpes, trabajadoras y/o vagas. Aprendemos que quien m&aacute;s tiene, en teor&iacute;a, es porque lo merece. Y quien menos tiene, algo habr&aacute; hecho mal: es as&iacute; como asumimos, que, mediante la meritocracia, garantizamos, legitimamos y naturalizamos la jerarqu&iacute;a social.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El sistema neoliberal nos vende la idea, bajo el paraguas de la libertad de elección, de mercadear con las necesidades más básicas para poder garantizar el desarrollo de la humanidad. Desde su óptica, la posición social y económica de un individuo, es producto de su &#039;échaleganismo&#039; o &#039;échalehuevismo&#039;, y no de oportunidades desiguales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero &iquest;Record&aacute;is la famosa pir&aacute;mide de las necesidades humanas de Maslow? S&iacute;, esa en la que en la que en la base de la pir&aacute;mide estaban las necesidades fisiol&oacute;gicas para garantizar la supervivencia (dormir, eliminaci&oacute;n de desechos, alimentaci&oacute;n, cuidados b&aacute;sicos,...) en el segundo escal&oacute;n, estar&iacute;an aquellas que una vez cubiertas las primeras, son necesarias para garantizarnos seguridad (vivienda, seguridad f&iacute;sica-salud, trabajo que garantice el mantenimiento). Y as&iacute;, una vez cubiertas las anteriores, se necesitan las relacionadas con el reconocimiento, afiliaci&oacute;n y pertenencia. Cuando somos parte del grupo, el ser humano necesita, aquellas que satisfacen su reconocimiento (de estima, sentirnos apreciados), y en la c&uacute;spide aquellas que garantizan la autorrealizaci&oacute;n (valores, moral y creatividad).
    </p><p class="article-text">
        Pues me resulta parad&oacute;jico o al menos a m&iacute; me llama especialmente la atenci&oacute;n, la siguiente tesis: y es que, hay una tendencia que se viene imponiendo, especialmente desde la crisis de 2008, y es que se ha ido mercantilizando y precarizando los medios a trav&eacute;s de los cuales pod&iacute;amos satisfacer aquellas necesidades b&aacute;sicas necesarias para desarrollarnos como seres humanos.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, los recortes educativos posteriores a la crisis de 2008 se tradujeron en aulas m&aacute;s masificadas, menos docentes, menos oportunidades y mayores dificultades para quienes ya part&iacute;an de situaciones vulnerables. Poco a poco, la educaci&oacute;n comenz&oacute; a depender cada vez m&aacute;s de los recursos econ&oacute;micos de cada familia, perdiendo calidad y dejando de ser el instrumento mediante el cual se garantizaban la igualdad de oportunidades y la autorrealizaci&oacute;n de las personas. Primera dificultad para acceder a la cima de la pir&aacute;mide de las necesidades humanas de Maslow.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, los problemas de salud mental, y los recortes sanitarios siguen aumentado. La precariedad laboral, la inestabilidad econ&oacute;mica, las dificultades para conciliar la vida personal y laboral y/o la falta de tiempo para construir v&iacute;nculos afectivos s&oacute;lidos han generado un contexto marcado por el estr&eacute;s, la incertidumbre y el agotamiento emocional. En una sociedad cada vez m&aacute;s acelerada, sentirse querido, reconocido o valorado por los dem&aacute;s se convierte tambi&eacute;n en una necesidad dif&iacute;cil de sostener. Segunda dificultad para conseguir el nivel de la pir&aacute;mide de las necesidades humanas.
    </p><p class="article-text">
        En sociedades cada vez m&aacute;s individualizadas con entornos inestables, donde el tiempo para compartir y cuidar los v&iacute;nculos es limitado, pertenecer plenamente a un grupo o comunidad tambi&eacute;n se convierte en una necesidad dif&iacute;cil de sostener. Parece que otra dificultad m&aacute;s para satisfacer la necesidad de pertenencia.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y la necesidad de seguridad? La vivienda y el trabajo, pilares fundamentales para garantizar la seguridad humana, se han ido precarizando progresivamente desde la crisis de 2008. La incertidumbre econ&oacute;mica, el encarecimiento de la vivienda y la inestabilidad del mercado laboral han debilitado una de las necesidades m&aacute;s b&aacute;sicas: la posibilidad de sentirse seguro y protegido.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s preocupante a&uacute;n, la din&aacute;mica del sistema neoliberal es que ya no solo afecta &uacute;nicamente a las necesidades relacionadas con la autoestima, la pertenencia o la seguridad, sino a aquellas que se encuentran en la base misma de la supervivencia humana. Comer de forma saludable, descansar, acceder a cuidados b&aacute;sicos, o mantener una temperatura adecuada dentro del hogar, depende cada vez m&aacute;s, del bolsillo individual.
    </p><p class="article-text">
        Me sigue resultando parad&oacute;jico que, en sociedades con un enorme desarrollo tecnol&oacute;gico, garantizar las necesidades m&aacute;s b&aacute;sicas sea para muchas personas, una fuente de angustia. Como si el sistema hubiese invertido la l&oacute;gica de la propia pir&aacute;mide de Maslow: aquello que deber&iacute;a estar asegurado para permitir el desarrollo humano se convierte ahora en un privilegio condicionado por el mercado.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Me sigue resultando paradójico que, en sociedades con un enorme desarrollo tecnológico, garantizar las necesidades más básicas sea para muchas personas, una fuente de angustia y que aquello que debería estar asegurado para permitir el desarrollo humano se convierte ahora en un privilegio&quot;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s el problema no sea que las personas no se esfuercen lo suficiente, sino que estamos construyendo un modelo social donde incluso lo imprescindible se ha convertido en mercanc&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Y cuando las necesidades b&aacute;sicas dejan de ser derechos garantizados para convertirse en oportunidades de negocio, lo que termina precariz&aacute;ndose no es solo la econom&iacute;a de las personas, sino tambi&eacute;n su dignidad y la posibilidad de desarrollarse plenamente como seres humanos. Por ello, os invito a reflexionar dirigi&eacute;ndoos al t&iacute;tulo del art&iacute;culo: Todo el mundo caga, y mea, s&iacute;, &iexcl;&iexcl;pero no en las mismas condiciones!!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana Blázquez Muñoz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/mundo-caga-mea-si-no-condiciones_132_13224922.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 May 2026 15:14:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Pero todo el mundo caga y mea! Sí, pero no en las mismas condiciones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Economía,Derechos Humanos,Neoliberalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hallan en una isla artificial escocesa una estructura de madera más antigua que Stonehenge y una calzada de piedra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/hallan-isla-artificial-escocesa-estructura-madera-antigua-stonehenge-calzada-piedra-pm_1_13214319.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/337670e1-52d3-437b-9fa5-a811b89a30e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hallan en una isla artificial escocesa una estructura de madera más antigua que Stonehenge y una calzada de piedra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Base oculta - La estructura descubierta alcanzaba unos veintitrés metros y llevó al grupo británico a pensar que otros enclaves lacustres podrían esconder orígenes mucho más antiguos de lo calculado</p><p class="subtitle">42 páginas recuperadas del siglo VI reabren la historia de los textos de San Pablo anteriores a la Biblia actual
</p></div><p class="article-text">
        Los mapas costeros cambiaron en varios pa&iacute;ses del golfo P&eacute;rsico cuando comenzaron a aparecer barrios enteros levantados sobre terreno ganado al mar. En Emiratos &Aacute;rabes Unidos, Catar o Bar&eacute;in, esas obras obligaron a transportar enormes cantidades de arena y roca, adem&aacute;s de reorganizar puertos, accesos y l&iacute;neas de suministro para crear suelo donde antes solo hab&iacute;a agua. 
    </p><p class="article-text">
        Las<strong> grandes islas artificiales modernas</strong> suelen asociarse a hoteles, urbanizaciones o centros financieros, aunque detr&aacute;s de ellas hay tambi&eacute;n decisiones pol&iacute;ticas y una enorme capacidad para coordinar trabajadores, materiales y maquinaria durante a&ntilde;os. Ese tipo de construcciones alter&oacute; incluso la forma de entender el paisaje costero en algunas regiones, porque muchas pasaron de tener una l&iacute;nea de costa sencilla a contar con pen&iacute;nsulas y superficies nuevas dise&ntilde;adas desde cero. 
    </p><p class="article-text">
        Las islas artificiales tampoco son un invento reciente. Muchas sociedades antiguas ya <strong>modificaban lagos y zonas inundadas para crear espacios apartados</strong> del territorio habitual, aunque con t&eacute;cnicas mucho m&aacute;s rudimentarias y objetivos distintos a los actuales.
    </p><h2 class="article-text">La Universidad de Southampton situ&oacute; un islote escoc&eacute;s en el Neol&iacute;tico</h2><p class="article-text">
        Un estudio publicado en <em><strong>Advances in Archaeological Practice</strong></em> y recogido por la <a href="https://www.southampton.ac.uk/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Universidad de Southampton</a> revel&oacute; que bajo el crannog de Loch Bhorgastail, en las H&eacute;bridas Exteriores de Escocia, existe una <strong>plataforma de madera</strong> construida hace m&aacute;s de 5.000 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        El equipo trabaj&oacute; junto con la Universidad de Reading y descubri&oacute; que la peque&ntilde;a isla rocosa visible en la actualidad ocultaba una <strong>estructura circular levantada con troncos y ramas </strong>varios siglos antes de algunas de las fases m&aacute;s conocidas de Stonehenge. Las dataciones por radiocarbono situaron la primera construcci&oacute;n entre el 3500 y el 3300 antes de Cristo. Ese resultado <strong>cambi&oacute; la cronolog&iacute;a habitual de los crannogs escoceses</strong>, asociados durante d&eacute;cadas a la Edad del Hierro y a periodos medievales. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Las aguas bajas dejaron fuera muchos métodos habituales                            </span>
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        Los investigadores explicaron que la estructura original med&iacute;a unos 23 metros de di&aacute;metro y descansaba bajo varias capas a&ntilde;adidas mucho tiempo despu&eacute;s. La existencia de un crannog neol&iacute;tico tan antiguo abri&oacute; la posibilidad de que otras islas artificiales de Escocia tambi&eacute;n tengan or&iacute;genes anteriores a los calculados hasta ahora. El trabajo se&ntilde;ala adem&aacute;s que aquellas comunidades no levantaban solo tumbas o monumentos ceremoniales, ya que tambi&eacute;n modificaban lagos completos para crear superficies separadas de la vida cotidiana en tierra firme.
    </p><h2 class="article-text">El fondo del lago guard&oacute; vasijas usadas en reuniones colectivas</h2><p class="article-text">
        La parte m&aacute;s reveladora del yacimiento apareci&oacute; alrededor de la isla y no sobre ella. Los arque&oacute;logos recuperaron<strong> cientos de fragmentos de cer&aacute;mica neol&iacute;tica</strong> del fondo del lago, entre ellos restos de cuencos y vasijas que todav&iacute;a conservaban se&ntilde;ales de holl&iacute;n y restos de comida. La acumulaci&oacute;n de materiales llev&oacute; al equipo a pensar que los recipientes fueron arrojados deliberadamente al agua despu&eacute;s de ser utilizados.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores relacionaron esos hallazgos con reuniones comunitarias y con posibles actividades rituales desarrolladas alrededor del crannog.<strong> Stephanie Blankshein</strong>, arque&oacute;loga de la Universidad de Southampton responsable del proyecto, explic&oacute; que &ldquo;los crannogs son peque&ntilde;as islas artificiales que suelen tener miles de a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los trabajos submarinos cambiaron la forma de estudiar esos enclaves"
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            <span class="title">
                Los trabajos submarinos cambiaron la forma de estudiar esos enclaves                            </span>
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        La isla tampoco permaneci&oacute; igual durante toda su historia. Aproximadamente 2.000 a&ntilde;os despu&eacute;s de la primera construcci&oacute;n, <strong>otras comunidades a&ntilde;adieron nuevas capas de ramas y piedra </strong>durante la Edad del Bronce Media. M&aacute;s adelante hubo otra fase de actividad en la Edad del Hierro. 
    </p><p class="article-text">
        Ese uso repetido durante milenios indica que el lugar mantuvo una funci&oacute;n especial para grupos humanos muy distintos. Los arque&oacute;logos localizaron adem&aacute;s una<strong> calzada de piedra hoy sumergida que conectaba el islote con la orilla del lago</strong> y permit&iacute;a acceder al lugar de forma organizada.
    </p><h2 class="article-text">El equipo adapt&oacute; c&aacute;maras especiales para trabajar junto a la orilla</h2><p class="article-text">
        El estudio present&oacute; tambi&eacute;n un problema t&eacute;cnico poco habitual. Las zonas de aguas poco profundas dificultan el trabajo arqueol&oacute;gico porque los m&eacute;todos terrestres dejan de funcionar m&aacute;s all&aacute; de la orilla y muchos equipos submarinos est&aacute;n preparados para mayor profundidad. 
    </p><p class="article-text">
        Esa franja intermedia suele quedar fuera de numerosos registros arqueol&oacute;gicos. Para resolverlo, el equipo desarroll&oacute; un <strong>sistema port&aacute;til de estereofotogrametr&iacute;a </strong>adaptado a esas condiciones. La t&eacute;cnica permiti&oacute; generar modelos digitales tridimensionales a partir de fotograf&iacute;as tomadas desde distintos &aacute;ngulos. Las im&aacute;genes submarinas se unieron despu&eacute;s con registros captados mediante drones y trabajos realizados en tierra hasta formar un &uacute;nico modelo continuo del yacimiento.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n sobre los crannogs neol&iacute;ticos de las H&eacute;bridas Exteriores comenz&oacute; en 2009, cuando Loch Bhorgastail fue identificado por primera vez. Tres a&ntilde;os despu&eacute;s, <strong>Chris Murray</strong>, vecino de Lewis y antiguo buceador de la Marina Real, encontr&oacute; cer&aacute;mica neol&iacute;tica muy bien conservada en otro lago cercano a varios islotes artificiales. 
    </p><p class="article-text">
        Aquellos fragmentos impulsaron nuevas campa&ntilde;as arqueol&oacute;gicas y terminaron abriendo una l&iacute;nea de trabajo que ahora apunta a la existencia de m&aacute;s estructuras ocultas bajo los lagos escoceses. Muchas siguen cubiertas por agua y apenas muestran desde la superficie unas pocas piedras oscuras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/hallan-isla-artificial-escocesa-estructura-madera-antigua-stonehenge-calzada-piedra-pm_1_13214319.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 May 2026 15:19:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hallan en una isla artificial escocesa una estructura de madera más antigua que Stonehenge y una calzada de piedra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ecología,Escocia,Investigación científica,Sociología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El agua dio poder absoluto: 529 molinos dominaron territorios enteros en la Italia medieval]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/agua-dio-absoluto-529-molinos-dominaron-territorios-enteros-italia-medieval-pm_1_13212498.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/738143f3-cd82-4479-a33c-79f2b1b30a88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El agua dio poder absoluto: 529 molinos dominaron territorios enteros en la Italia medieval"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Autoridad - El investigador reunió 529 referencias conservadas entre los siglos VIII y X y describió una red donde nobles, religiosos y comerciantes negociaban dinero, apoyo político y territorio</p><p class="subtitle">Hallan en una isla artificial escocesa una estructura de madera más antigua que Stonehenge y una calzada de piedra
</p></div><p class="article-text">
        El grano almacenado val&iacute;a tanto como una muralla bien defendida. El pan evitaba las hambrunas y marcaba la diferencia entre una poblaci&oacute;n capaz de resistir el invierno o una comunidad obligada a depender de otros. Por eso la<strong> producci&oacute;n de harina </strong>nunca fue una tarea menor ni un simple trabajo agr&iacute;cola. 
    </p><p class="article-text">
        Quienes controlaban los lugares donde se mol&iacute;a el cereal pod&iacute;an decidir precios, cobrar tasas y repartir favores. Tambi&eacute;n ten&iacute;an capacidad para asegurar alimento en momentos de tensi&oacute;n pol&iacute;tica o malas cosechas. Ese poder no depend&iacute;a solo de poseer tierras, porque hac&iacute;a falta dominar el agua, los canales y las instalaciones capaces de transformar el grano en comida diaria. Los <strong>molinos</strong> terminaron convertidos en puntos de autoridad econ&oacute;mica y social mucho antes de que aparecieran los grandes Estados medievales.
    </p><h2 class="article-text">El norte de Italia organiz&oacute; una gran red alrededor de la harina</h2><p class="article-text">
        Un estudio publicado en<em><strong> Early Medieval Europe</strong></em>, y recogido por la Universidad de Nottingham, revis&oacute; 529 menciones documentales de molinos en las llanuras del Po y del V&eacute;neto-Friuli entre los siglos VIII y X. <strong>Marco Panato</strong> reuni&oacute; el mayor corpus conocido sobre este asunto en Europa y el Mediterr&aacute;neo cristiano para ese per&iacute;odo. El trabajo concluye que los molinos funcionaban como<strong> centros fiscales, herramientas de control territorial y espacios donde se negociaban alianzas pol&iacute;ticas</strong>. El an&aacute;lisis tambi&eacute;n muestra que reyes, obispos, monasterios, arist&oacute;cratas, comerciantes y campesinos acomodados participaron en esa red de intereses.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los casos m&aacute;s antiguos apareci&oacute; en agosto del a&ntilde;o 710, cuando Alfred, Avuarde y Garo se reunieron en Treviso para entregar sus derechos sobre varios molinos al monasterio de SS. Pietro, Paolo e Teonisto. La operaci&oacute;n qued&oacute; conservada en una copia del siglo IX y describe un sistema donde varias personas compart&iacute;an ingresos y partes de uso de las instalaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Aquellos molinos estaban situados en un lugar llamado Torre, posiblemente ligado a una posici&oacute;n fortificada. El documento ya mostraba que la molienda no serv&iacute;a &uacute;nicamente para producir harina, porque tambi&eacute;n generaba rentas y capacidad de influencia sobre el territorio.
    </p><p class="article-text">
        Las instituciones religiosas entendieron pronto esa situaci&oacute;n. Cerca del 68% de los documentos conservados registran <strong>molinos donados o adquiridos por iglesias, parroquias y monasterios</strong>. El monasterio de San Colombano de Bobbio y el de Santa Giulia de Brescia aparecen entre los propietarios m&aacute;s importantes. 
    </p><p class="article-text">
        En noviembre del a&ntilde;o 767, el rey Desiderio y la reina Ansa entregaron dos molinos a la abad&iacute;a real de San Salvatore de Brescia junto con el derecho a regular el agua necesaria para hacerlos funcionar. Esa concesi&oacute;n<strong> permit&iacute;a a las monjas controlar un recurso b&aacute;sico</strong> para la ciudad.<strong> Caroline Goodson</strong> ya hab&iacute;a se&ntilde;alado en otros estudios que las propiedades agr&iacute;colas urbanas serv&iacute;an para reforzar alianzas y autoridad local, y los molinos ampliaban todav&iacute;a m&aacute;s esa capacidad porque <strong>garantizaban harina y recaudaci&oacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>Corona</strong> tambi&eacute;n utiliz&oacute; los molinos como instrumento pol&iacute;tico. El estudio de Panato calcula que el 30% de las instalaciones documentadas pertenec&iacute;a al fisco real. Ot&oacute;n III protagoniz&oacute; el 14% de las donaciones registradas, mientras Berengario I alcanz&oacute; el 12%. Hugo y Lotario sumaron otro 11%. 
    </p><p class="article-text">
        Los soberanos entregaban molinos a obispos y monasterios fieles para <strong>asegurar apoyo pol&iacute;tico y mantener el suministro</strong> de harina en ciudades importantes. Berengario I actu&oacute; as&iacute; en enero del a&ntilde;o 913, cuando cedi&oacute; a la iglesia de Vercelli dos molinos junto al Rivo Frigido y el control del mercado local.
    </p><h2 class="article-text">Los conflictos por el agua se alargaron durante d&eacute;cadas</h2><p class="article-text">
        Las disputas por esos derechos llegaron a provocar <strong>conflictos duraderos</strong>. Carlomagno hab&iacute;a otorgado a la iglesia de Cremona el control sobre molinos y tr&aacute;nsito fluvial del Po tras la conquista del reino lombardo en el a&ntilde;o 774. A comienzos del siglo IX, un agente del rey Pipino arrebat&oacute; esos privilegios y Lotario I tuvo que intervenir en 841 para devolverlos. 
    </p><p class="article-text">
        Las tensiones continuaron durante d&eacute;cadas entre obispos, funcionarios y ciudadanos locales hasta desembocar en 1037 en el saqueo de la residencia episcopal. <strong>Jeffrey A. Bowman</strong> hab&iacute;a detectado din&aacute;micas parecidas en lo que hoy es Catalunya, donde controlar molinos y cursos de agua tambi&eacute;n permit&iacute;a aumentar prestigio y autoridad local.
    </p><p class="article-text">
        El dominio de los molinos no qued&oacute; reservado a reyes y monasterios. El 13,75% de las menciones documentales recoge <strong>ventas e intercambios entre particulares</strong>. En la regi&oacute;n de Piacenza, un campesino llamado Mart&iacute;n levant&oacute; un molino junto a un canal derivado del r&iacute;o Trebia. En el a&ntilde;o 872, su hijo Agust&iacute;n obtuvo derechos completos sobre la instalaci&oacute;n y el agua mediante un intercambio de tierras. 
    </p><p class="article-text">
        Para esos propietarios, disponer de un molino elevaba el valor de las fincas y ayudaba a resistir la presi&oacute;n de los grandes se&ntilde;ores. Las <strong>mujeres</strong> tambi&eacute;n aparecen en cerca del 22% de los documentos. Matrona, una viuda acomodada de Galeata, don&oacute; molinos y cursos de agua al arzobispo de R&aacute;vena en el a&ntilde;o 873. Atta, hija del se&ntilde;or de Binago, recibi&oacute; dos molinos como regalo de bodas en 975 y tres a&ntilde;os despu&eacute;s los vendi&oacute; por 100 libras de plata.
    </p><h2 class="article-text">Las casas mantuvieron formas tradicionales para preparar cereal</h2><p class="article-text">
        La arqueolog&iacute;a a&ntilde;ade otro detalle importante a esa historia. <strong>Mauro Cortelazzo</strong> document&oacute; que muchas piedras de molino halladas en el valle del Po pertenec&iacute;an a molinos manuales peque&ntilde;os, de entre 25 y 60 cent&iacute;metros de di&aacute;metro. Eso indica que gran parte de la poblaci&oacute;n segu&iacute;a<strong> moliendo cereal en casa</strong> mientras las grandes instalaciones quedaban asociadas a rentas, impuestos y control pol&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ben Jervis</strong> y <strong>&Ouml;rjan Wikander</strong> ya hab&iacute;an planteado que distintas formas de molienda convivieron durante siglos en Europa. El norte de Italia confirm&oacute; esa continuidad, porque los molinos registrados en los documentos funcionaban sobre todo como<strong> herramientas de autoridad</strong> en una sociedad donde controlar la harina segu&iacute;a dando poder.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/agua-dio-absoluto-529-molinos-dominaron-territorios-enteros-italia-medieval-pm_1_13212498.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2026 16:32:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El agua dio poder absoluto: 529 molinos dominaron territorios enteros en la Italia medieval]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia,Italia,Investigación científica,Sociología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Roma no cayó de golpe: familias del norte ya ocupaban y cultivaban la actual Alemania un siglo antes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/roma-no-cayo-golpe-norte-ocupaba-cultivaba-alemania-siglo-pm_1_13204618.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/937ce054-a9e0-4a04-9490-f4f3d1df8f80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Roma no cayó de golpe: familias del norte ya ocupaban y cultivaban la actual Alemania un siglo antes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Llegados de todas partes - Los análisis genéticos descubrieron civiles y militares procedentes de territorios muy distintos, una situación que mostraba circulaciones humanas amplias dentro de las provincias romanas fronterizas</p></div><p class="article-text">
        Las insignias imperiales dejaron de tener valor en cuanto cambiaron de manos. <strong>Odoacro</strong> no necesit&oacute; coronarse emperador para desmontar el poder romano en Occidente, porque bast&oacute; con apartar a un adolescente que apenas gobernaba y enviar los s&iacute;mbolos del cargo a Constantinopla. El jefe militar germ&aacute;nico actu&oacute; dentro de un sistema que ya llevaba d&eacute;cadas lleno de generales extranjeros, tropas reclutadas fuera de Italia y autoridades incapaces de controlar sus propias fronteras. 
    </p><p class="article-text">
        La<strong> ca&iacute;da de R&oacute;mulo Aug&uacute;stulo</strong> en 476 suele presentarse como el golpe definitivo que acab&oacute; con Roma, aunque el proceso ven&iacute;a de mucho antes y hab&iacute;a avanzado mediante pactos, desplazamientos peque&ntilde;os y cambios lentos dentro del propio Imperio. Muchas <strong>comunidades del norte de Europa ya conviv&iacute;an</strong> con la administraci&oacute;n romana, trabajaban en sus tierras o serv&iacute;an en su ej&eacute;rcito antes de aquel derrumbe pol&iacute;tico. Esa convivencia previa termin&oacute; alterando la poblaci&oacute;n y las costumbres de amplias zonas de Centroeuropa.
    </p><h2 class="article-text">Los cementerios b&aacute;varos ya reun&iacute;an familias norteuropeas</h2><p class="article-text">
        Un estudio publicado en <em><strong>Nature</strong></em> y recogido por la Universidad Johannes Gutenberg de Mainz sostiene que la <strong>transici&oacute;n del mundo romano a la Alta Edad Media en el sur de lo que actualmente es Alemania fue mucho m&aacute;s gradual </strong>de lo que defend&iacute;a la vieja imagen de las invasiones germ&aacute;nicas. El trabajo reuni&oacute; a unos 60 especialistas de varios pa&iacute;ses europeos y analiz&oacute; 258 genomas de personas enterradas entre los a&ntilde;os 400 y 700 despu&eacute;s de Cristo en lo que hoy es Baviera y Hesse. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Joachim Burger</strong>, antrop&oacute;logo y genetista de poblaciones de la universidad alemana, dirigi&oacute; la investigaci&oacute;n junto a varios equipos de arqueolog&iacute;a, historia y bioinform&aacute;tica. Los resultados muestran que la<strong> poblaci&oacute;n del periodo no surgi&oacute; de una llegada masiva y repentina</strong>, sino de grupos peque&ntilde;os que convivieron durante generaciones con habitantes ligados al mundo romano.
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                El castellum romano reunió orígenes de Europa y Asia                            </span>
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        Los an&aacute;lisis detectaron personas con <strong>ascendencia del norte de Europa </strong>en cementerios del sur de Alemania incluso antes del derrumbe definitivo del Imperio romano de Occidente. Los casos m&aacute;s claros aparecieron en Altheim, cerca de Landshut, y en B&uuml;ttelborn, junto a Darmstadt. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Jens Bl&ouml;cher</strong>, genetista de poblaciones de la Johannes Gutenberg de Mainz y uno de los autores principales, explic&oacute; que ese hallazgo<strong> parec&iacute;a confirmar la antigua teor&iacute;a de una gran migraci&oacute;n germ&aacute;nica</strong>, aunque los datos completos apuntaban hacia otra direcci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leonardo Vallini</strong> a&ntilde;adi&oacute; en la misma investigaci&oacute;n que aquellos grupos <strong>hab&iacute;an llegado mucho antes</strong> en contingentes reducidos, adoptaron el modo de vida romano y permanecieron apartados del resto de la poblaci&oacute;n durante generaciones, probablemente como trabajadores agr&iacute;colas.
    </p><p class="article-text">
        Esa separaci&oacute;n social pudo depender de normas romanas aplicadas a grupos extranjeros instalados dentro del Imperio. El estudio indica que<strong> muchos recib&iacute;an tierras bajo condiciones estrictas y con limitaciones matrimoniales </strong>que permit&iacute;an controlar su integraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores tambi&eacute;n reconstruyeron por primera vez la composici&oacute;n gen&eacute;tica de un <em>castellum</em> romano del sur de Alemania y encontraron una<strong> poblaci&oacute;n muy diversa</strong>, formada por civiles y militares con ascendencia repartida por Europa e incluso Asia. Ese resultado dibuja una <strong>frontera romana mucho m&aacute;s abierta</strong> al movimiento humano de lo que suele mostrar el relato cl&aacute;sico sobre la ca&iacute;da imperial.
    </p><h2 class="article-text">Steffen Patzold rechaz&oacute; enormes pueblos avanzando unidos</h2><p class="article-text">
        El cambio m&aacute;s fuerte lleg&oacute; hacia el a&ntilde;o 470, cuando las <strong>estructuras pol&iacute;ticas del Imperio occidental terminaron de derrumbarse</strong>. Joachim Burger explic&oacute; que el aumento de la inseguridad empuj&oacute; a muchas personas que viv&iacute;an en ciudades, villas y asentamientos militares a desplazarse hacia &aacute;reas rurales. All&iacute; coincidieron con grupos de ra&iacute;ces norteuropeas que ya llevaban tiempo instalados en la regi&oacute;n. Ambas poblaciones empezaron entonces a <strong>formar comunidades nuevas y enterraron a sus muertos en los mismos cementerios </strong>de hileras que se extendieron por buena parte de Europa central.
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                Steffen Patzold negó pueblos germánicos en bloque                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Steffen Patzold,</strong> medievalista de la Universidad de Tubinga, afirm&oacute; que la antigua imagen de enormes pueblos germ&aacute;nicos avanzando como bloques compactos no encaja con los datos gen&oacute;micos obtenidos en la regi&oacute;n estudiada. El historiador se&ntilde;al&oacute; que los <strong>movimientos detectados fueron peque&ntilde;os y dispersos,</strong> algo muy distinto a la vieja idea de la V&ouml;lkerwanderung defendida desde el siglo XIX. 
    </p><p class="article-text">
        Los responsables del trabajo sostienen que la <strong>integraci&oacute;n fue relativamente r&aacute;pida </strong>porque ambas poblaciones ya compart&iacute;an elementos culturales ligados al mundo tardorromano antes de la desaparici&oacute;n pol&iacute;tica del Imperio.
    </p><h2 class="article-text">Las familias medievales siguieron normas tardorromanas</h2><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n tambi&eacute;n permiti&oacute; <strong>reconstruir &aacute;rboles familiares</strong> y seguir la formaci&oacute;n de hogares durante esa etapa de cambios. Los matrimonios fueron mayoritariamente mon&oacute;gamos y las uniones entre parientes quedaron excluidas. Las familias estaban formadas sobre todo por <strong>n&uacute;cleos peque&ntilde;os</strong>, no por grandes clanes, y la descendencia se segu&iacute;a tanto por l&iacute;nea masculina como femenina. 
    </p><p class="article-text">
        Burger explic&oacute; que esos comportamientos muestran hasta qu&eacute; punto las <strong>normas sociales tardorromanas siguieron presentes</strong> en los primeros siglos medievales. A partir del siglo VII apareci&oacute; una poblaci&oacute;n que ya se parec&iacute;a mucho a la del actual sur de Alemania, aunque la ascendencia norteuropea fue aumentando de forma progresiva con el paso de las generaciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/roma-no-cayo-golpe-norte-ocupaba-cultivaba-alemania-siglo-pm_1_13204618.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2026 13:31:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Roma no cayó de golpe: familias del norte ya ocupaban y cultivaban la actual Alemania un siglo antes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Investigación,Imperio Romano,Alemania,Sociología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Xenometer, la IA creada en Estados Unidos como “radar de la xenofobia”, aterriza en España de la mano de la UPNA]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/xenometer-ia-creada-estados-unidos-radar-xenofobia-aterriza-espana-mano-upna_1_13183550.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8f840a5e-5310-47c5-be51-a0bebebe1410_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141993.jpg" width="2048" height="1152" alt="Xenometer, la IA creada en Estados Unidos como “radar de la xenofobia”, aterriza en España de la mano de la UPNA"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante las Jornadas Internacionales IA e Investigación Social en la Universidad Pública de Navarra se dieron conocer los resultados preliminares de 'xenometer' en España, un proyecto creado en la Universidad de Cornell en 2024 para analizar "los discursos xenófobos" del gobierno de Donald Trump</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La inteligencia artificial no se har&aacute; democr&aacute;tica por decreto, pero puede serlo si hay redes de conocimiento que la orienten a la proyecci&oacute;n de los bienes comunes, la igualdad y la dignidad humana&rdquo;. As&iacute; ha inaugurado Juan Mar&iacute;a S&aacute;nchez-Prieto, director de I-COMMUNITAS&nbsp;UPNA, las Jornadas Internaciones IA e Investigaci&oacute;n Social, que han dado a conocer esta semana los primeros resultados preliminares en Espa&ntilde;a de Xenometer, un proyecto creado en Estados Unidos que usa la Inteligencia Artificial para detectar discursos de odio y xenofobia en internet. La herramienta, m&aacute;s all&aacute; de la investigaci&oacute;n acad&eacute;mica, tiene como uno de sus objetivos convertirse en un elemento &uacute;til &ldquo;para instituciones, medios y responsables p&uacute;blicos que necesitan comprender y combatir este tipo de din&aacute;micas en tiempo real&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las jornadas, que han abordado la inteligencia artificial no solo como una herramienta que recomiende contenido y automatice tareas, sino como un elemento clave &ldquo;para detectar discursos de odio y anticipar conflictos sociales&rdquo;, han reunido&nbsp;a expertos internacionales&nbsp;de&nbsp;Estados Unidos, Colombia, El Salvador, Alemania&nbsp;y Espa&ntilde;a para &ldquo;analizar&nbsp;el papel de la tecnolog&iacute;a en algunos de los mayores desaf&iacute;os de nuestro tiempo&rdquo;. &ldquo;La tecnolog&iacute;a no es neutral, pero puede convertirse en una herramienta decisiva para comprender, y transformar, la realidad social&rdquo;, describen desde la Universidad P&uacute;blica de Navarra. 
    </p><p class="article-text">
        El objetivo &uacute;ltimo del desarrollo Xenometer es &ldquo;la creaci&oacute;n de un mapa mundial,&nbsp;un geolocalizador, de la xenofobia en la red social X (antigua Twitter) en todo el mundo&rdquo; para as&iacute; &ldquo;prevenir el autoadcotrinamiento y el enaltecimiento del terrorismo&rdquo;, explica Leyre Lecumberri, investigadora de I-Communitas UPNA y coordinadora de Xenometer en Espa&ntilde;a. Para tener ese alcance global, puesto que cada pa&iacute;s tiene &ldquo;su historia y situaci&oacute;n&rdquo;, es necesario crear &ldquo;grupos de investigaci&oacute;n en cada territorio&rdquo; para que el algoritmo sepa adaptarse al &ldquo;contexto cultural, la historia y las formas de referirse a las personas y a las cosas&rdquo; de una poblaci&oacute;n concreta. En este sentido, Sergio Garc&iacute;a-Magari&ntilde;o, coordinador de las jornadas, advierte que la &ldquo;Inteligencia Artifical&nbsp;parece que resuelve todos los problemas, pero realmente es muy poco inteligente&rdquo;, ya que &ldquo;rompe las frases en palabras, les pone n&uacute;meros y establece conexiones&rdquo;. Por ejemplo &ldquo;no captaba las sutilezas de la iron&iacute;a y el humor de Espa&ntilde;a&rdquo;, explica. Por ello, el trabajo &ldquo;manual&rdquo; del equipo, que consiste en clasificar miles 'tweets' en categor&iacute;as, es fundamental para &ldquo;entrenar el algoritmo y que la herramienta funcione con efectividad total&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Beth Lyon, profesora e investigadora de Cornell University (Estados Unidos) comenz&oacute; el proyecto &ldquo;tras las elecciones de Donald Trump, mientras ten&iacute;a una conversaci&oacute;n con un estudiante&rdquo; sobre por qu&eacute; &ldquo;nadie monitorea el discurso xen&oacute;fobo&rdquo; en redes sociales. Entonces ya se planteaba el &ldquo;objetivo de crear un mapa que rastrease, en tiempo real, los cambios de los discursos [de este tipo] online&rdquo;. &ldquo;B&aacute;sicamente, recopilamos 'tweets', llegando a etiquetar unos 7.000&rdquo; de personas relevantes como pol&iacute;ticos, periodistas, ONG e incluso instituciones. Despu&eacute;s de los comicios, parte de su trabajo ha sido explicar c&oacute;mo &ldquo;Trump usaba la xenofobia para ganar votos&rdquo;, un discurso que, a su juicio, sigue vigente en la actualidad. &ldquo;El gobierno puede elegir, o no, si emitir discursos xen&oacute;fobos, y est&aacute; optando por hacerlo&rdquo;. De la misma forma, en el caso contrario, &ldquo;cuando los gobiernos quieren hacer intervenciones eficaces&rdquo; para paliar la xenofobia e intentar mejorar la situaci&oacute;n, &ldquo;tienen muchas dificultades&rdquo;, expresa Lyon. &ldquo;Y de eso es de lo que trata nuestro proyecto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este mismo fin y metodolog&iacute;a se export&oacute; a otros pa&iacute;ses, entre ellos Espa&ntilde;a. &ldquo;El proyecto Xenometer viene [directamente] heredado de la Universidad de Cornell&rdquo;, explica Lecumberri, y &ldquo;aterriz&oacute; en Pamplona en abril de 2024&rdquo;. Con la misma metodolog&iacute;a establecida por Lyon, el equipo de la UPNA descargaban mensajes de la red social X y los etiquetaban manualmente en una escala de con siete niveles (del -3 al 3, siendo el 0 el valor neutro) &ldquo;para poder entrenar el modelo&rdquo; de inteligencia artificial. &ldquo;En primer lugar, busc&aacute;bamos palabras clave&rdquo; a partir de elaborar &ldquo;una lista de palabras relacionadas con la inmigraci&oacute;n&rdquo;, tambi&eacute;n consideran &ldquo;relevante descargar mensajes de cuentas de partidos pol&iacute;ticos, organizaciones, asociaciones que tuvieran de Espa&ntilde;a, ya que al final representan a la poblaci&oacute;n&rdquo; y su opini&oacute;n respecto a la xenofobia y la poblaci&oacute;n inmigrante. Por &uacute;ltimo, tambi&eacute;n revisaron &ldquo;perfiles influyentes en la sociedad espa&ntilde;ola&rdquo; que no pertenecen al &aacute;mbito pol&iacute;tico o institucional, pero que, &ldquo;por art&iacute;culos que se publican&rdquo;, los investigadores califican como figuras con &ldquo;gran influencia en la poblaci&oacute;n&rdquo;. Un mismo 'tweet' &ldquo;lo leen m&iacute;nimo tres personas y lo etiquetan m&iacute;nimo tres personas&rdquo; para que no influya el punto de vista individual y &ldquo;eliminar sesgos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Una de las conclusiones m&aacute;s importantes es que la mayor&iacute;a de los mensajes son &ldquo;no solo un poco negativos, sino muy negativos&rdquo;, afirma Lecumberri. &ldquo;Tenemos much&iacute;simos m&aacute;s mensajes xen&oacute;fobos que positivos hacia la inmigraci&oacute;n&rdquo;. Los datos, aparte de ser un reflejo social, puesto que esto &ldquo;ya nos dice como son muchas cosas sobre la comunidad espa&ntilde;ola en X&rdquo;, los investigadores tambi&eacute;n se han percatado que esta descompensaci&oacute;n genera ciertas limitaciones a nivel t&eacute;cnico. No tener &ldquo;una muestra equilibrada&rdquo; dificulta &ldquo;entrenar bien&rdquo; a la inteligencia artificial y que aprenda a &ldquo;equilibrar las categor&iacute;as&rdquo;. Esta &ldquo;mala distribuci&oacute;n de los mensajes&rdquo; es el reto m&aacute;s &ldquo;significativo&rdquo;, explica la investigadora de la UPNA. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n intervinieron Piedad Luc&iacute;a Barreto, investigadora de la Universidad Cooperativa de Colombia y&nbsp;Karla P. Ramos, procedente de UCA de El Salvador, para mostrar los resultados de Xenometer en sus respectivos pa&iacute;ses. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; hace que un pa&iacute;s no sea xen&oacute;fobo?&rdquo;, se preguntaba Barreto para explicar la situaci&oacute;n del odio al extranjero en Colombia, que en el pa&iacute;s americano deriva en &ldquo;aporofobia&rdquo;, &ldquo;un rechazo a las condiciones de vulnerabilidad&rdquo; y odio a quien supuestamente &ldquo;no aporta a la sociedad&rdquo;. En Colombia hay &ldquo;una experiencia y aprendizaje positivo&rdquo; por la propia historia migrante del pa&iacute;s. Hay un &ldquo;aprendizaje interno&rdquo; porque la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n &ldquo;entiende la vivencia&rdquo; y la inmigraci&oacute;n &ldquo;se ve con otro enfoque&rdquo;. Una conclusi&oacute;n muy distinta a pesar de haberse utilizado &ldquo;la misma metodolog&iacute;a&rdquo; y composici&oacute;n de equipos. 
    </p><p class="article-text">
        Xenometer es un proyecto fruto de &ldquo;equipos interdisciplinares&rdquo;, ya que es la &uacute;nica forma de que la inteligencia artificial pueda ser aplicada a las ciencias sociales, explica Lecumberri. Al fin y al cabo, &ldquo;los equipos de inteligencia artificial no est&aacute;n especializados en conocimiento social&rdquo; y hay que ense&ntilde;ar a la IA &ldquo;formas que los usuarios en X utilizan para intentar esquivar el delito de odio en internet. Hay palabras muy duras de leer como mena, moro, pagapensiones, enemigo del jam&oacute;n, jovenland&eacute;s. Por eso tambi&eacute;n es importante crear un equipo [espec&iacute;fico] en cada pa&iacute;s&rdquo;. La inteligencia artificial &ldquo;diferencia bien mensajes negativos o llamamientos a la acci&oacute;n, pero no si son sutiles o si no son expl&iacute;citos&rdquo;, afirma Garcia-Magari&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La polic&iacute;a est&aacute; muy interesada en tener un instrumento que facilite su trabajo porque a d&iacute;a de hoy muchos de los agentes digitales hacen el trabajo manualmente&rdquo;, explica Garcia-Magari&ntilde;o sobre el futuro de Xenometer. Por otro lado, tambi&eacute;n puede ser una herramienta para el Gobierno. &ldquo;El proyecto HODIO [Observatorio Espa&ntilde;ol del Racismo y la Xenofobia] que anunci&oacute; el presidente S&aacute;nchez va un poco en la misma direcci&oacute;n&rdquo; para intentar &ldquo;forzar a las plataformas digitales donde se producen estos discursos&rdquo;, al menos, a &ldquo;retirarlos&rdquo;. Aunque &ldquo;otro objetivo&rdquo; m&aacute;s all&aacute; de la investigaci&oacute;n acad&eacute;mica y relacionado con la Administraci&oacute;n p&uacute;blica es &ldquo;alfabetizar a la poblaci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Cuando se habla de la brecha digital&rdquo; normalmente nos referimos a que &ldquo;hay personas que tienen tecnolog&iacute;a o no, personas que la usan o no la usan&rdquo;, describe el coordinador de las jornadas. Sin embargo, el investigador del equipo de Xenometer afirma que &ldquo;aunque estamos atravesados por la tecnolog&iacute;a y eso parece que es mucho progreso&rdquo;, se conoce &ldquo;muy&nbsp;poquito, especialmente de los valores que van impl&iacute;citos en cada dispositivo tecnol&oacute;gico, porque&nbsp;es contraintuitivo. Las personas se preguntan, &iquest;c&oacute;mo van a tener valores las cosas? El micr&oacute;fono, el m&oacute;vil, el tractor... Pero de manera muy sofisticada la intenci&oacute;n de las personas que dise&ntilde;an un instrumento tecnol&oacute;gico, se filtra en ese instrumento y cuando la gente lo usa es socializada en esos valores y, sobre todo, cuando se usa masivamente, porque se transforma la cultura&rdquo;. &ldquo;El objetivo m&aacute;s elevado ser&iacute;a tener un Observatorio Mundial del Odio Digital&rdquo; apoy&aacute;ndose en &ldquo;las universidades implicadas&rdquo;, que &ldquo;se actualiza cada seis meses con un informe&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todos sabemos lo que es la xenofobia. Es una forma particular de racismo, el miedo al extranjero o a una persona de otro pa&iacute;s y lugar. O a las personas que se les percibe como extranjeras&rdquo;, afirma Beth Lyon, que lo considera &ldquo;en cierto modo&rdquo; como parte del &ldquo;ser humano, una especie de emoci&oacute;n. Un tipo de miedo y enfado mezclados&rdquo;. &ldquo;Siempre hay una sensaci&oacute;n de que la gente est&aacute; perdiendo algo, de que est&aacute; en peligro, y entonces resulta f&aacute;cil aprovecharse de ello&rdquo;, concluye. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo esto crece y llega a convertirse en una acci&oacute;n? &iquest;Qu&eacute; [ocurre para que] algo que dices en X se convierta en un ataque cuando ves a alguien diferente a ti?&rdquo;, se pregunta la investigadora. &ldquo;Hay varios factores&rdquo;, apunta, como &ldquo;la complicidad del sector p&uacute;blico&rdquo;, refiri&eacute;ndose a las recientes pol&iacute;ticas y discursos sobre la inmigraci&oacute;n de la administraci&oacute;n de Donald Trump, &ldquo;que instrumentaliza el discurso para culpar a los inmigrantes de ser autores de la mayor&iacute;a de los delitos que se cometen o de quitar empleos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Un punto de vista que tambi&eacute;n comparte Garc&iacute;a-Magari&ntilde;o sobre el desarrollo de la xenofobia en Espa&ntilde;a y Europa. &ldquo;Hay gente que est&aacute; altamente movilizada contra la inmigraci&oacute;n&rdquo;, explica. Sectores concretos, sin &ldquo;describir partidos pol&iacute;ticos, pero que tienen que ver con la ultraderecha&rdquo;, que &ldquo;uno de los elementos que hace que tengan tir&oacute;n son las actitudes contrarias a la inmigraci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;La idea de espa&ntilde;oles primero&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fushan Equiza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/xenometer-ia-creada-estados-unidos-radar-xenofobia-aterriza-espana-mano-upna_1_13183550.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 19:46:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Xenometer, la IA creada en Estados Unidos como “radar de la xenofobia”, aterriza en España de la mano de la UPNA]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Navarra,Investigación,Sociología,Inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Mea Pedro Sánchez en la ducha?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/mea-pedro-sanchez-ducha_132_13144608.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ab8b7ce-4ce2-4a63-a97d-db0ae3df0596_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139756.jpg" width="5681" height="3196" alt="¿Mea Pedro Sánchez en la ducha?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Si es mentira, idiotez o incluso ilegalidad, poco importa. Importa que genere odio, maldad o incluso violencia: viene bien a las redes sociales y a Internet en general. Viene bien a una multitud de personas que, arropadas por la chanza generalizada, disfruta compartiendo comentarios, generalizaciones, falsedades o ilegalidades manifiestas"</p></div><p class="article-text">
        En mi &eacute;poca de estudiante en las copister&iacute;as sol&iacute;a haber un tabl&oacute;n de anuncios donde academias, tiendas, cuidadores de ni&ntilde;os, y propietarios de pisos en B, peleaban por unos cent&iacute;metros de visibilidad que duraban horas. Depend&iacute;a de la bondad del tipo de las fotocopias y la feroz competencia alrededor.
    </p><p class="article-text">
        Un truco habitual era el conocido 'Sexo Gratis'. Luego, en letra m&aacute;s peque&ntilde;a, explicaban: &ldquo;Ahora que he llamado tu atenci&oacute;n, ofrezco clases particulares de dibujo t&eacute;cnico, qu&iacute;mica, alquilo piso solo a chicas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En una &eacute;poca lejana los preocupados progenitores alertaban a gritos de la maldad y diab&oacute;lica influencia del rock and roll; luego la televisi&oacute;n fue la perdici&oacute;n de ni&ntilde;os y adolescentes. Ahora no preocupa, ni despu&eacute;s de haber reducido a m&iacute;nimos su nivel sociocultural tras el apag&oacute;n digital, y la venta de licencias de manera aleatoria y gris&aacute;cea.
    </p><p class="article-text">
        Llevo tres p&aacute;rrafos y no he respondido a la pregunta que te interesa y por la que has pinchado este enlace: s&iacute;, el presidente del Gobierno micciona mientras se ducha. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo lo s&eacute;? No lo s&eacute;; pero, como en otras &eacute;pocas, ahora las invenciones y mentiras no est&aacute;n sancionadas, salvo que est&eacute;s en el lado equivocado de la balanza, donde incluso con las verdades y los hechos m&aacute;s tozudos podr&iacute;an incriminarte y sancionarte. &iquest;Cu&aacute;l es ese lado de la balanza? Lo deciden los actos de cada uno. (No es iron&iacute;a).
    </p><p class="article-text">
        Incluir en un titular el nombre del presidente del Gobierno -el actual- es <em>clickbait</em> (ciberanzuelo) seguro, porque genera odio visceral en un porcentaje tan elevado como carente de imaginaci&oacute;n y educaci&oacute;n pol&iacute;tico- democr&aacute;tica. Si es mentira, idiotez o incluso ilegalidad, poco importa. Importa que genere odio, maldad o incluso violencia: viene bien a las redes sociales y a Internet en general. Viene bien a una multitud de personas que, arropadas por la chanza generalizada, disfruta compartiendo comentarios, generalizaciones, falsedades o ilegalidades manifiestas.  
    </p><p class="article-text">
        Dos an&eacute;cdotas al azar que llaman m&aacute;s la atenci&oacute;n que la teor&iacute;a, como el sexo gratis: Un conocido m&iacute;o estuvo en un restaurante donde hab&iacute;a un camarero muy <em>salao</em>. A mi conocido se le cay&oacute; un tenedor al suelo. Dijo: &ldquo;Vaya&rdquo;.  El camarero <em>salao</em>, sonriendo y en voz muy alta dijo: &ldquo;Tranquilo, no es ninguna desgracia. La mayor desgracia de Espa&ntilde;a es el Pedro S&aacute;nchez&rdquo;. Una se&ntilde;ora, en medio de una reuni&oacute;n de una asociaci&oacute;n de barrio dijo: &ldquo;Ojal&aacute; se muriera Pedro S&aacute;nchez&rdquo;. Son an&eacute;cdotas ciertas, las has escuchado; es posible que, incluso, las hayas compartido y re&iacute;do.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Suced&iacute;a antes que se lanzaba el odio como herramienta, arma o incluso broma camuflada? &iexcl;Claro! Solo hay que echar la vista atr&aacute;s y analizar discursos de otras &eacute;pocas, otros grupos pol&iacute;ticos. Solo es necesario entender que, tanto en esta como en otras &eacute;pocas, la psicolog&iacute;a nos influye a la hora de simpatizar y empatizar con el conflicto. &iquest;Has escuchado alguna vez aquello de 'nunca le doy la espalda a una buena discusi&oacute;n'? 
    </p><p class="article-text">
        Simplificando much&iacute;simo podr&iacute;a decir que insultamos con m&aacute;s facilidad que abrazamos o alabamos. Ni es cr&iacute;tica ni es sociol&oacute;gico, lo s&eacute;, pero&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &hellip;Pedro S&aacute;nchez mea en la ducha, luego coge la alcachofa, apunta en la direcci&oacute;n del desag&uuml;e y comprueba c&oacute;mo el dorado l&iacute;quido desaparece. S&eacute; que lo hace; como s&eacute; que lo hace Feijoo, con gesto casi id&eacute;ntico. &iquest;Me lo estoy inventando? A ti te da igual, porque la mayor&iacute;a de nosotros nos estamos acostumbrando, arropando y regodeando en afirmaciones sin pensar, como si hubi&eacute;ramos sufrido un apag&oacute;n digital televisivo y nos hubieran colado canales enteros de teletienda, de estadounidenses barbudos que construyen o derriban casas, venden objetos de segunda mano o arreglan coches para revenderlos. 
    </p><p class="article-text">
        Que eliminen los programas culturales -como Culturas 2- de la televisi&oacute;n p&uacute;blica es mera an&eacute;cdota entre estas palabras, como si los canales socioculturales dejaran de importarnos y solo importaran esos que, maquillados de debate, democracia, sociedad y entretenimiento, se dedican a lanzarse gritos desmesurados, generar odio, violencia y falsedades camufladas de certezas.
    </p><p class="article-text">
        Caemos en la trampa con la facilidad del 'no tengo tiempo, no ponen otra cosa; todos son lo mismo, as&iacute; me entretengo un rato' y tantas otras frases hechas. Repetimos argumentos y dejamos nuestra conciencia arroparse y cobijarse en brazos de breves esquemas de f&aacute;cil digesti&oacute;n; reposando de manera vaga en la creencia de que el 'sexo gratis' no termina de llegar por m&aacute;s que esperemos hasta el final de un cartel en la copister&iacute;a, un programa de televisi&oacute;n un s&aacute;bado por la noche, un v&iacute;deo corto en tu red social favorita, un art&iacute;culo en la web del diario elegido para ti por Google.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Meas t&uacute; o alguien en la ducha?
    </p><p class="article-text">
        Sabes de sobra que ese es el menor de tus problemas. Pero, como el buen discutidor que se abalanza sobre su presa, podr&iacute;as argumentar con pasi&oacute;n fan&aacute;tica hasta desga&ntilde;itarte.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Ventayol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/mea-pedro-sanchez-ducha_132_13144608.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 11:43:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Mea Pedro Sánchez en la ducha?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Delitos de odio,Pedro Sánchez,Cultura,Educación,Redes sociales,Internet]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Santiago Cambero: "La felicidad se ha convertido en un mandato que oculta desigualdad y exclusión"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/santiago-cambero-felicidad-convertido-mandato-oculta-desigualdad-exclusion_1_13102782.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d54a60e6-eb66-4861-a97a-1eaf9b17750f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139609.jpg" width="1249" height="702" alt="Imagen reciente de Santiago Cambero, durante la promoción de su libro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sociólogo extremeño publica 'Felicracia. El imperio de la felicidad en Occidente', un ensayo en el que sostiene que la felicidad se ha transformado en una obligación social en las sociedades occidentales</p><p class="subtitle">Cansada de frases vacías, llenas de ideología. O la pertenencia</p></div><p class="article-text">
        El soci&oacute;logo extreme&ntilde;o Santiago Cambero advierte en su nuevo libro, <em>Felicracia. El imperio de la felicidad en Occidente</em>, de que la felicidad se ha convertido en una obligaci&oacute;n social impuesta por las &eacute;lites econ&oacute;micas y tecnol&oacute;gicas. El autor sostiene que este mandato opera como un mecanismo de control que oculta desigualdades, condiciona la vida emocional y empuja a la ciudadan&iacute;a a mostrarse feliz incluso en contextos de precariedad y malestar. Seg&uacute;n sus palabras, este mandato opera incluso en contextos de desigualdad y exclusi&oacute;n, y funciona como un mecanismo de control que beneficia a las &eacute;lites econ&oacute;micas y tecnol&oacute;gicas. &ldquo;Vivimos en un modelo de sociedad felicr&aacute;tica que gira sobre la obligaci&oacute;n de estar y sentirse felices&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Cambero describe un escenario en el que la ciudadan&iacute;a recibe mensajes constantes sobre c&oacute;mo debe pensar, sentir y comportarse. Asegura que estos mandatos proceden de &eacute;lites &ldquo;tecnol&oacute;gicas, energ&eacute;ticas, inversionistas, armamentistas y medi&aacute;ticas&rdquo; que definen qu&eacute; es una vida adecuada y qu&eacute; emociones son aceptables. En su opini&oacute;n, este modelo cultural oculta desigualdades estructurales y normaliza la exclusi&oacute;n social bajo un discurso de bienestar permanente.
    </p><p class="article-text">
        El autor considera que la felicracia es una evoluci&oacute;n del neoliberalismo, pero con un alcance m&aacute;s profundo. Mientras que la ideolog&iacute;a econ&oacute;mica de los a&ntilde;os ochenta impuls&oacute; la privatizaci&oacute;n y la desregulaci&oacute;n, el sistema actual act&uacute;a sobre la subjetividad. Cambero sostiene que las estructuras felicr&aacute;ticas influyen en la personalidad y generan mecanismos de control emocional que condicionan la vida cotidiana. Asegura que este proceso constituye una forma de alienaci&oacute;n m&aacute;s sofisticada que la descrita por Marx, orientada a producir consumidores d&oacute;ciles en un mercado hipercompetitivo.
    </p><p class="article-text">
        Las grandes tecnol&oacute;gicas ocupan un lugar central en este modelo. Cambero se refiere a sus dirigentes como &ldquo;tecno-oligarcas&rdquo; y afirma que las redes sociales funcionan como &ldquo;placebos digitalizados&rdquo; que fomentan la exhibici&oacute;n p&uacute;blica de una felicidad constante. Seg&uacute;n explica, estas plataformas condicionan la identidad digital de millones de personas y promueven comportamientos competitivos y compulsivos. Aunque reconoce que las redes sociales pueden facilitar la comunicaci&oacute;n, advierte de que el uso abusivo provoca sobreestimulaci&oacute;n, adicci&oacute;n y exposici&oacute;n a contenidos perjudiciales, especialmente entre menores.
    </p><p class="article-text">
        El soci&oacute;logo menciona casos extremos, como suicidios retransmitidos en directo, conductas autolesivas, incitaci&oacute;n a trastornos alimentarios o normalizaci&oacute;n de la violencia de g&eacute;nero. Considera que estos fen&oacute;menos son s&iacute;ntomas de una degradaci&oacute;n del uso social de las plataformas. Por ello, defiende elevar la edad m&iacute;nima de acceso a redes a 16 a&ntilde;os y obligar a las empresas a implementar sistemas estrictos de verificaci&oacute;n de edad. Tambi&eacute;n respalda medidas para limitar la exposici&oacute;n a mensajes de odio y otros contenidos da&ntilde;inos.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, Cambero sostiene que la felicracia atraviesa tambi&eacute;n el &aacute;mbito laboral y educativo. Afirma que se ha extendido la idea de que productividad y felicidad deben ir unidas, y que esta l&oacute;gica genera presi&oacute;n emocional y frustraci&oacute;n. Como docente universitario, asegura percibir una &ldquo;desorientaci&oacute;n vital&rdquo; creciente entre su alumnado. Aun as&iacute;, conf&iacute;a en la capacidad de la juventud para impulsar cambios sociales y construir sociedades m&aacute;s solidarias. Defiende la necesidad de crear espacios educativos alternativos que fomenten la participaci&oacute;n, el pensamiento cr&iacute;tico y el compromiso con los problemas sociales.
    </p><p class="article-text">
        El autor subraya que la felicracia no afecta por igual a toda la poblaci&oacute;n. Sostiene que se apoya en desigualdades invisibilizadas como el machismo, el racismo, el edadismo o el capacitismo. Introduce el concepto de &ldquo;felicrasia&rdquo; para describir la relaci&oacute;n entre bienestar emocional y clase social, y advierte de que el nivel socioecon&oacute;mico condiciona la satisfacci&oacute;n vital. Seg&uacute;n explica, este fen&oacute;meno alimenta la aporofobia, el rechazo hacia las personas pobres, sean nacionales o migrantes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sociedades narcotizadas</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cambero describe a las sociedades occidentales como &ldquo;narcotizadas&rdquo; por placebos que anestesian la conciencia cr&iacute;tica. Espa&ntilde;a, recuerda, es l&iacute;der mundial en consumo de benzodiacepinas y uno de los pa&iacute;ses europeos con mayor uso de ansiol&iacute;ticos, hipn&oacute;ticos y antidepresivos. M&aacute;s de 32 millones de personas utilizan redes sociales con un consumo medio de dos horas y media diarias. El 34% de la poblaci&oacute;n presenta problemas de salud mental, con cifras m&aacute;s altas entre j&oacute;venes y mayores. El autor considera que estos datos reflejan las consecuencias de un sistema que exige felicidad mientras genera malestar.
    </p><p class="article-text">
        Quienes no encajan en el ideal felicr&aacute;tico quedan simb&oacute;licamente fuera del sistema, seg&uacute;n Cambero. Asegura que estas personas pueden sufrir estigmatizaci&oacute;n y exclusi&oacute;n por no ajustarse a las expectativas sociales. Aun as&iacute;, defiende que existen v&iacute;as de resistencia civil, tanto en las calles como en las propias redes, mediante mensajes cr&iacute;ticos y desobedientes. Considera que la mayor&iacute;a social podr&iacute;a movilizarse para cuestionar los valores felicr&aacute;ticos y promover modelos alternativos m&aacute;s justos y humanizadores.
    </p><p class="article-text">
        <em>Felicracia. El imperio de la felicidad en Occidente</em> ha sido publicado por la editorial extreme&ntilde;a Editamas. El libro, de 180 p&aacute;ginas, incluye una portada minimalista dise&ntilde;ada por Daniel Cambero Rivero y Rub&eacute;n Cambero Gomato, que representa las &ldquo;p&iacute;ldoras de la felicidad&rdquo; bajo control de los poderes felicr&aacute;ticos. La obra concluye con un 'Manifiesto contra la felicracia' y se acompa&ntilde;a de una banda sonora original del compositor David &Aacute;lvarez Bueno, accesible mediante c&oacute;digos QR.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Moreno Quintanilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/santiago-cambero-felicidad-convertido-mandato-oculta-desigualdad-exclusion_1_13102782.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Apr 2026 08:32:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Santiago Cambero: "La felicidad se ha convertido en un mandato que oculta desigualdad y exclusión"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Felicidad,Redes sociales,Sociología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando la tecnología entra sin llamar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/tecnologia-entra-llamar_132_13127668.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb9c88e0-affa-41fa-ac41-dcdb4483b486_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando la tecnología entra sin llamar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La demanda de cuidados continuará incrementándose y la tecnología está siendo, puede ser y será un elemento que tendrá una importancia considerable en la reconfiguración de la forma en que entenderemos y proporcionaremos los cuidados en el futuro más próximo"</p></div><p class="article-text">
        Tengo un amigo que piensa que hay ideas incompatibles y conceptos que se repelen, como pasa con algunos elementos qu&iacute;micos o lo que sucede cuando mezclamos el agua con el aceite. En el &aacute;mbito social, recientemente se ha celebrado la Semana Santa en pr&aacute;cticamente todos los pueblos de Espa&ntilde;a y hemos visto como conviven el sacrificio de la fe y el fervor de la religiosidad popular con el disfrute del turismo y la hosteler&iacute;a. Aparentemente son fen&oacute;menos contradictorios, pero vemos que no solo conviven, sino que se retroalimentan.
    </p><p class="article-text">
        Esta retroalimentaci&oacute;n debiera darse tambi&eacute;n entre &aacute;mbitos de actuaci&oacute;n aparentemente distantes como son la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica aplicada a la atenci&oacute;n de personas en situaci&oacute;n de dependencia y la dimensi&oacute;n &eacute;tica y humanizada de los cuidados. Sin embargo, en esta cuesti&oacute;n observo una confrontaci&oacute;n entre los defensores a ultranza del desarrollo tecnol&oacute;gico (tecn&oacute;filos) y los m&aacute;s absolutos detractores (tecnof&oacute;bicos) que ven en la tecnolog&iacute;a una amenaza para la calidad y calidez de los cuidados.
    </p><p class="article-text">
        La disputa no es nueva. Los antrop&oacute;logos han estudiado c&oacute;mo el proceso de hominizaci&oacute;n y el desarrollo evolutivo de la especie humana van muy ligados al desarrollo de instrumentos para hacerse la vida m&aacute;s f&aacute;cil. Hoy nadie pone en cuesti&oacute;n los descubrimientos y los avances del pasado, pero suele ser habitual que haya siempre resistencias y temores a la innovaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas la irrupci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a digital ha transformado silenciosamente muchos &aacute;mbitos de nuestra vida. Hoy el tel&eacute;fono m&oacute;vil nos est&aacute; cambiando, no solo la manera de comunicarnos, sino tal vez la forma de trabajar y de vivir. Pero es tambi&eacute;n Internet, la digitalizaci&oacute;n y la inteligencia artificial, que est&aacute;n cambiando la actividad laboral, permitiendo el teletrabajo y, por tanto, rompiendo las barreas geogr&aacute;ficas y favoreciendo fen&oacute;menos inversos a los que se produjeron en las revoluciones industriales anteriores que provocaron una concentraci&oacute;n del trabajo en torno a los grandes centros de producci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En regiones como Castilla-La Mancha, donde el envejecimiento demogr&aacute;fico, la dispersi&oacute;n territorial, la reducci&oacute;n del tama&ntilde;o y los apoyos de las familias y la creciente demanda de servicios asistenciales configuran un escenario complejo, es necesario plantearse que la llegada de la inteligencia artificial y de nuevas herramientas tecnol&oacute;gicas no es solo una posibilidad, sino una necesidad estrat&eacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Comparte nuestra regi&oacute;n problemas que no son exclusivos del territorio, sino que afectan a todo el pa&iacute;s y a buena parte del mundo occidental. Problemas que son fruto del &eacute;xito como sociedad, ya que el aumento del envejecimiento obedece fundamentalmente al alargamiento de la vida, pero esto conlleva un incremento de las situaciones de dependencia y una mayor demanda de cuidados sociosanitarios, que se concentran en las &uacute;ltimas fases de la vida. Sin embargo, tambi&eacute;n compartimos los problemas (cuya causa no puede atribuirse a ning&uacute;n &eacute;xito) de la reducci&oacute;n de la natalidad y la falta de profesionales para hacer frente a la creciente demanda de cuidados. 
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, las familias no podr&aacute;n afrontar esta actividad que han venido y vienen haciendo en silencio, sobre todo las mujeres, y con cierto sacrificio de esfuerzo y de conciliaci&oacute;n con su actividad laboral y familiar. 
    </p><p class="article-text">
        Nos enfrentamos ante uno de los grandes retos que tenemos como sociedad para los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, porque no estamos ante una nube pasajera: la demanda de cuidados continuar&aacute; increment&aacute;ndose y la tecnolog&iacute;a est&aacute; siendo, puede ser y ser&aacute; un elemento que tendr&aacute; una importancia considerable en la reconfiguraci&oacute;n de la forma en que entenderemos y proporcionaremos los cuidados en el futuro m&aacute;s pr&oacute;ximo.  
    </p><p class="article-text">
        Los dispositivos de teleasistencia avanzada, con sensores de movimientos, detectores de riesgos, recordatorios de medicaci&oacute;n, los asistentes de voz adaptados, los geolocalizadores y un concepto de atenci&oacute;n proactiva para reducir el sentimiento de soledad, pueden contribuir a mantener la autonom&iacute;a personal durante m&aacute;s tiempo en el entorno habitual de la persona.
    </p><p class="article-text">
        En Castilla-La Mancha, donde muchas personas mayores viven solas en entornos rurales, estas soluciones no solo aumentan la seguridad, sino que aportan tranquilidad a las familias que viven lejos y tambi&eacute;n pueden mejorar sus cuidados mediante la detecci&oacute;n preventiva de situaciones de riesgo para la salud o a trav&eacute;s de la propia telemedicina. Todo ello, junto con la digitalizaci&oacute;n de actividades interactivas y de los procesos asistenciales, puede evitar desplazamientos innecesarios y facilitar intervenciones tempranas.
    </p><p class="article-text">
        La teleasistencia avanzada, la monitorizaci&oacute;n remota y la telemedicina son y pueden ser una oportunidad para territorios extensos y poco poblados. Estos sistemas permiten que una persona mayor que vive en la Serran&iacute;a de Cuenca, en la Sierra de Alcaraz o en la Campana de Oropesa pueda recibir atenci&oacute;n y seguimiento evitando largos desplazamientos.
    </p><p class="article-text">
        La tecnolog&iacute;a no debe sustituir al acompa&ntilde;amiento personal ni al cuidador humano, sino que ha de servir de apoyo para hacer su trabajo y liberar tiempo de tareas autom&aacute;ticas y repetitivas o meramente administrativas, permitiendo que los profesionales se centren en lo que aporta valor: el trato directo, la amabilidad, la escucha, el acompa&ntilde;amiento y el apoyo emocional o terap&eacute;utico para personas con fragilidad o con deterioros cognitivos. En este sentido, el desarrollo de tecnolog&iacute;as adaptadas al sector de los cuidados puede convertirse en un yacimiento de innovaci&oacute;n productiva, generando empleo cualificado y favoreciendo la colaboraci&oacute;n entre empresas, universidades y centros de investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No todo puede ni debe ser automatizado y el mayor peligro es que la tecnolog&iacute;a sustituya (en lugar de apoyar) a la relaci&oacute;n humana.  Los cuidados son, sobre todo, un acto de acompa&ntilde;amiento emocional y de relaci&oacute;n humana, por lo tanto, cargados de una importante dimensi&oacute;n &eacute;tica. En este sentido, los dispositivos de apoyo deben ser adaptados, accesibles, manejables, amigables y con un dise&ntilde;o inclusivo. Es la tecnolog&iacute;a la que debe adaptarse a las personas m&aacute;s vulnerables y no al rev&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es importante evitar la desigualdad en el acceso, ya que existe el riesgo de crear un sistema de cuidados de dos categor&iacute;as: uno, con tecnolog&iacute;as adaptadas para quien puede pag&aacute;rselo, y otro para los que no disponen de los medios econ&oacute;micos necesarios. Este riesgo es especialmente alto en las zonas rurales, precisamente en aquellos lugares donde la tecnolog&iacute;a tiene un mayor valor estrat&eacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        El tema tiene sus complejidades t&eacute;cnicas y sociales, pero para que las tecnolog&iacute;as digitales y la IA sean aliadas reales del bienestar y la autonom&iacute;a personal es fundamental situar a la &eacute;tica en el centro. Las herramientas deben dise&ntilde;arse desde las necesidades y los usos de las personas, especialmente cuando estas son mayores o se encuentran en situaciones de soledad o dependencia. Deben servir para empoderar a la persona y no para condicionarla, primando siempre la libertad, el consentimiento y la opci&oacute;n de desconectarse a voluntad propia, porque la persona debe conservar el control de la tecnolog&iacute;a y no depender de ella.
    </p><p class="article-text">
        El dilema no es si debemos o no introducir tecnolog&iacute;a e inteligencia artificial en los cuidados o en la promoci&oacute;n de la autonom&iacute;a personal. Esto es ya una tendencia inevitable. El riesgo es que esta tecnolog&iacute;a pase a nuestras casas sin llamar a la puerta y sin haber analizado qu&eacute; modelo de cuidados queremos construir para el futuro. En todo caso, la clave est&aacute; en comprender que hablamos de personas, no de datos; de relaciones humanas y no de procesos. La tecnolog&iacute;a producir&aacute; bienestar si responde a las necesidades y demandas de quien la utiliza y si respeta sus valores &eacute;ticos, teniendo en cuenta las circunstancias y las preferencias de cada persona. Por esto, en el dise&ntilde;o de los productos y dispositivos tecnol&oacute;gicos, en sus funciones y en su aplicaci&oacute;n resulta obligado, una vez m&aacute;s, contar con quien los va a usar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Goyo Gómez Bolaños]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/tecnologia-entra-llamar_132_13127668.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 05:09:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando la tecnología entra sin llamar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Personas mayores,Cuidados familiares,Tecnología,Teleasistencia,Antropología,Sociología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los discursos de odio hacia las personas migrantes erosionan la democracia y nuestra propia humanidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/discursos-odio-personas-migrantes-erosionan-democracia-propia-humanidad_132_13114181.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd715b8b-08da-48f3-bd2b-7802327c7f37_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los discursos de odio hacia las personas migrantes erosionan la democracia y nuestra propia humanidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Toda esta construcción de mentiras, manipulaciones, y maldades cala mucho más de lo que pensamos, y silenciosamente va creando un peligroso imaginario. Peligroso para la democracia y para nosotros y nosotras mismas porque nos deshumaniza"</p><p class="subtitle">Todos los artículos del Blog 'Dialogando con la sociedad y las ciencias políticas'</p></div><p class="article-text">
        Que la historia se repite es el gran t&oacute;pico que, no por reiterado, es menos cierto. Cambia el contexto, cambian las v&iacute;ctimas y los poderes, los discursos y las ret&oacute;ricas, las herramientas y las armas, las mentiras y las verdades, los vencedores y los vencidos. Pero la maquinaria de poder se mantiene, siempre dispuesta a disfrazar sus privilegios de orden y progreso, a blindarse tras discursos de salvaci&oacute;n y seguridad, a convertir los intereses propios en supuestos intereses comunes, y a repetir, bajo nuevas banderas, las mismas viejas din&aacute;micas de dominaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El siglo XXI no es el siglo XX. Pero al igual que en la Europa anterior a la Segunda Guerra Mundial, hoy vivimos una crisis del capitalismo y de las instituciones democr&aacute;ticas incapaces de hacer frente a esta crisis. A comienzo del siglo XX eran las democracias liberales, hoy, el estado de bienestar, pero en ambos casos, una democracia debilitada cede espacio a actores que ofrecen alternativas y f&oacute;rmulas simples, f&aacute;ciles de digerir y que, muchas veces enmascaran, cuando no ocultan, las verdaderas din&aacute;micas de las crisis y los intereses de unos pocos, por encima del bien colectivo.
    </p><p class="article-text">
        De nuevo el empobrecimiento de la clase media, el aumento de la desigualdad, el auge de las pol&iacute;ticas expansionistas de grandes potencias, la incapacidad para integrar a la ciudadan&iacute;a en la vida pol&iacute;tica, la percepci&oacute;n de falta de legitimidad de las instituciones pol&iacute;ticas, la movilizaci&oacute;n emocional y el triunfo de narrativas simples y falsas, <em>ultra</em> individualistas y <em>ultra</em> nacionalistas son campo de cultivo de ret&oacute;ricas autoritarias y antidemocr&aacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Los paralelismos con el contexto europeo donde arraig&oacute; el fascismo son, cuanto menos, inquietantes. De todos ellos quiz&aacute; el m&aacute;s permeable y, que parece mentira que volvamos a aceptar, es la ret&oacute;rica que canaliza el malestar social hacia un &ldquo;afuera&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Volvemos a buscar un chivo expiatorio que cargue con las culpas de todo; el de otro sitio, de otra etnia, de otra raza, de otro país. Y, sobre todo, que desvíe la carga hacia las personas más vulnerables y que peor se pueden defender</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Reproducimos la historia y volvemos a buscar un chivo expiatorio que cargue con las culpas de todo; el de otro sitio, de otra etnia, de otra raza, de otro pa&iacute;s. Y, sobre todo, que desv&iacute;e la carga hacia las personas m&aacute;s vulnerables y que peor se pueden defender. Es m&aacute;s efectivo arremeter contra los de abajo que contra los de arriba.
    </p><p class="article-text">
        Los discursos criminalizadores de la migraci&oacute;n y las personas migrantes est&aacute;n calando peligrosamente y pudriendo los cimientos de una sociedad democr&aacute;tica y sana. La culpa de la violencia contra las mujeres, de los inmigrantes (no de una sociedad que sigue sin superar el patriarcado); la culpa de la criminalidad y la inseguridad, de los inmigrantes (y de paso, todos y todas tenemos m&aacute;s miedo y somos m&aacute;s sumisos y sumisas); la culpa del mal funcionamiento de los servicios p&uacute;blicos, de los inmigrantes (y no de la falta de financiaci&oacute;n y adem&aacute;s, legitimamos el negocio privado del bienestar); la crisis del Estado, de la falta de control de las fronteras (y as&iacute;, no exigimos responsabilidades y reformas estructurales) y quiz&aacute; la m&aacute;s digerible: la culpa del precio de la vivienda, de los inmigrantes.
    </p><p class="article-text">
        Toda esta construcci&oacute;n de mentiras, manipulaciones, y maldades cala mucho m&aacute;s de lo que pensamos, y silenciosamente va creando un peligroso imaginario. Peligroso para la democracia y para nosotros y nosotras mismas porque nos deshumaniza.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pienso sobre todo en los niños y las niñas, que están en pleno proceso de construcción de su identidad y entender el mundo que los rodea</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Nos hemos parado a pensar c&oacute;mo se sienten nuestros amigos y amigas, vecinos y vecinas, familiares, compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras de trabajo al vivir en una sociedad que les culpa de sus males? Pienso sobre todo en los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as, que est&aacute;n en pleno proceso de construcci&oacute;n de su identidad y entender el mundo que los rodea. En la crueldad de percibir que su origen, su idioma o sus costumbres son motivo de rechazo.
    </p><p class="article-text">
        Convivir con la sensaci&oacute;n de que t&uacute; o tu familia sois responsables de los problemas de la gente que te rodea, y sentir el odio de la comunidad donde has puesto las esperanzas de una vida mejor, desde luego, deber&iacute;a hacernos pensar la clase de pa&iacute;s y personas que queremos y debemos ser. 
    </p><p class="article-text">
        Cuidado con repetir la historia y sobre todo banalizar el mal; ser permeables a estos discursos y no combatirlos nos convierte en seres sin empat&iacute;a y en c&oacute;mplices de su &eacute;xito. 
    </p><p class="article-text">
        Las sociedades democr&aacute;ticas no se sostienen &uacute;nicamente sobre instituciones, sino tambi&eacute;n sobre la capacidad colectiva de reconocer al otro como igual en derechos y en humanidad. Ignorar o minimizar los discursos que criminalizan a quienes migran, empobrece nuestros fundamentos &eacute;ticos, erosiona nuestra propia cohesi&oacute;n social, y deteriora los fundamentos mismos de la convivencia democr&aacute;tica. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Silvia Avellaneda San Antonio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/discursos-odio-personas-migrantes-erosionan-democracia-propia-humanidad_132_13114181.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 03:50:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Migrantes,Democracia,Derechos Humanos,Delitos de odio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La radiografía de 10 años de cambios en la sociedad española: somos más pesimistas, cultos, laicos y feministas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/radiografia-10-anos-cambios-sociedad-espanola-pesimistas-cultos-laicos-feministas_1_13090969.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb930ddf-3a73-47e2-8637-46f7898af749_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La radiografía de 10 años de cambios en la sociedad española: somos más pesimistas, cultos, laicos y feministas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El CIS ha presentado ‘España 2025’, donde especialistas de la sociología, la política y la economía analizan los grandes cambios que ha experimentado la población en relación a factores tan variados como el trabajo, la igualdad de género, la secularización o las relaciones sexuales</p><p class="subtitle">Los nacimientos crecen por primera vez en una década aunque solo un 1%</p></div><p class="article-text">
        La sociedad espa&ntilde;ola se ha vuelto m&aacute;s pesimista, menos cat&oacute;lica, menos reproductiva y m&aacute;s reacia a emparejarse en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. No solo eso. En poco tiempo han cambiado aspectos como la forma de relacionarnos sexualmente y se han perdido las grandes mayor&iacute;as parlamentarias. El Centro de Investigaciones Sociol&oacute;gicas (CIS) ha publicado &lsquo;Espa&ntilde;a 2025&rsquo;, un amplio an&aacute;lisis realizado por 146 soci&oacute;logos, polit&oacute;logos y economistas en el que se desgrana qui&eacute;nes somos, c&oacute;mo hemos cambiado y qu&eacute; retos esperan en el futuro a los espa&ntilde;oles. Sus 3.337 p&aacute;ginas, divididas en cinco tomos, intentan responder as&iacute; a una pregunta clave, de la que nacen numeros&iacute;simas cuestiones m&aacute;s: &iquest;qu&eacute; es Espa&ntilde;a en este momento?
    </p><p class="article-text">
        El presidente del CIS, Jos&eacute; F&eacute;lix Tezanos, ha recalcado que las conclusiones se basan en 85 investigaciones emp&iacute;ricas realizadas por la instituci&oacute;n que dirige entre 2023 y 2025, de las cuales 27 han sido confeccionadas para esta obra. Atr&aacute;s quedan los informes FOESSA de los a&ntilde;os 60 y 70 que pretend&iacute;an mapear la sociedad del momento, pero tambi&eacute;n la inexistencia de mujeres en su elaboraci&oacute;n: sobre ellas recae ahora el 43% de la autor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es la obra m&aacute;s completa y m&aacute;s amplia realizada hasta la fecha. Ning&uacute;n pa&iacute;s ha publicado algo as&iacute;, de tal envergadura, que revela la situaci&oacute;n de la sociedad&rdquo;, ha anunciado con cierto orgullo el mismo Tezanos. No es lo &uacute;nico que separa a Espa&ntilde;a de los dem&aacute;s pa&iacute;ses europeos. &ldquo;La sociedad espa&ntilde;ola es la que m&aacute;s cambios ha sufrido en los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os. Es un pa&iacute;s en movimiento y cambio constante&rdquo;, ha a&ntilde;adido el presidente del CIS.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los últimos acontecimientos han creado en una generación muchas expectativas luego transformadas en frustraciones. Somos demasiado escépticos e hipercríticos sobre acontecimientos de la realidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lejos de los bar&oacute;metros sobre intenci&oacute;n de voto por los que se conoce mayoritariamente a este Centro adscrito al Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, &lsquo;Espa&ntilde;a 2025&rsquo; tiene en cuenta la transformaci&oacute;n tan profunda que el pa&iacute;s ha vivido las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Eso la ha llevado a ser una poblaci&oacute;n pesimista. &ldquo;Los &uacute;ltimos acontecimientos han creado en una generaci&oacute;n muchas expectativas luego transformadas en frustraciones. Somos demasiado esc&eacute;pticos e hipercr&iacute;ticos sobre acontecimientos de la realidad&rdquo;, ha recalcado el eminente soci&oacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        No es su opini&oacute;n, sino hechos. A grandes rasgos, en torno al 66% de los encuestados en cada bar&oacute;metro del CIS responde que les va bien o muy bien. Sin embargo, la cifra no var&iacute;a al responder que mala o muy mala cuando se les pregunta cu&aacute;l es la situaci&oacute;n econ&oacute;mica de Espa&ntilde;a. &ldquo;Esto estad&iacute;sticamente es imposible. Todav&iacute;a nos preguntamos de d&oacute;nde viene ese pesimismo interpretativo&rdquo;, ha apuntado el presidente de la instituci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Menos cat&oacute;licos, m&aacute;s igualitarios y m&aacute;s viejos</h2><p class="article-text">
        La secularizaci&oacute;n de la sociedad es un fen&oacute;meno que tambi&eacute;n ha variado, y aumentado, en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os. Si hace d&eacute;cadas dos tercios de la poblaci&oacute;n aseguraba ser cat&oacute;lica practicante, el dato ha disminuido al 18,4%. En concreto, el porcentaje en los menores de 30 a&ntilde;os se reduce al 8%.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El papel de la mujer en la sociedad es otro de los aspectos en los que ahonda &lsquo;Espa&ntilde;a 2025&rsquo;, obra que contin&uacute;a la iniciativa que vio la luz hace una d&eacute;cada con &lsquo;Espa&ntilde;a 2015&rsquo;. En este sentido, los expertos han estudiado c&oacute;mo en un ciclo hist&oacute;rico corto Espa&ntilde;a ha pasado de ser &ldquo;un pa&iacute;s enormemente machista, incluso a nivel legal, a estar a la vanguardia de las conquistas del feminismo&rdquo;, ha subrayado Tezanos.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el hecho de que la sociedad espa&ntilde;ola sea cada vez m&aacute;s vieja debido a la elevaci&oacute;n de la edad media de vida, que alcanza los 85 a&ntilde;os, se debe a las condiciones clim&aacute;ticas, la calidad de la dieta mediterr&aacute;nea y la sanidad p&uacute;blica. As&iacute; lo ha confirmado el presiente del CIS antes de incidir en que la poblaci&oacute;n se casa menos y alcanza una de las tasas de natalidad m&aacute;s bajas del mundo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Así han disminuido los nacimientos en los últimos años" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-U4aA3" src="https://datawrapper.dwcdn.net/U4aA3/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="619" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}});</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        El primer tomo de la colecci&oacute;n, llamado &lsquo;Estructura social&rsquo; y en el que se ofrece una panor&aacute;mica de los grandes procesos que est&aacute;n reconfigurando la sociedad espa&ntilde;ola en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, analiza la realidad del Estado de bienestar. Se constata que en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas se ha producido un &ldquo;aumento importante de derechos y servicios&rdquo;, pero estos conviven con desigualdades arraigadas en &aacute;mbitos clave como la salud, la discapacidad, la vivienda o la protecci&oacute;n social. Por otra parte, la ciudadan&iacute;a apoya en su mayor&iacute;a la intervenci&oacute;n p&uacute;blica. As&iacute;, se apunta a la necesidad de reequilibrar responsabilidades entre Estado, mercado, hogares y tercer sector para garantizar la cohesi&oacute;n social.
    </p><h2 class="article-text">Fracaso continuo del centro pol&iacute;tico en Espa&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        Tezanos ha resumido a la sociedad espa&ntilde;ola como una poblaci&oacute;n m&aacute;s culta, m&aacute;s viajera, m&aacute;s abierta y disfrutona, m&aacute;s igualitaria y laica. Por el contrario, la misma sociedad se enfrenta a una din&aacute;mica que apunta a problemas con el desempleo, familias cada vez m&aacute;s reducidas y una complejidad pol&iacute;tica en la que resulta m&aacute;s complicado alcanzar mayor&iacute;as parlamentarias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Europa ya no existen las grandes mayor&iacute;as, ni siquiera en Reino Unido y Francia con sistemas mayoritarios. Tambi&eacute;n, todav&iacute;a por razones a determinar, en Espa&ntilde;a ha fracasado sistem&aacute;ticamente el centrismo&rdquo;, ha precisado el presidente del CIS, quien ha aclarado que, seg&uacute;n las encuestas, un tercio de la poblaci&oacute;n se sit&uacute;a en el centro del tablero pol&iacute;tico. &ldquo;Este misterio hay que descifrarlo. Es parte de la din&aacute;mica de la sociedad espa&ntilde;ola que condiciona el devenir pol&iacute;tico de la propia poblaci&oacute;n&rdquo;, ha a&ntilde;adido. Es en el cuarto tomo, &lsquo;Poder, pol&iacute;tica y sociedad&rsquo;, donde los expertos esclarecen que se percibe una creciente volatilidad del voto, una mayor fragmentaci&oacute;n del sistema de partidos y el peso creciente de emociones, identidades y clivajes culturales en la conducta pol&iacute;tica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El presidente del CIS, José Félix Tezanos, durante la presentación. EFE/ Rodrigo Jiménez                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Falta de mujeres ingenieras y en la primera l&iacute;nea p&uacute;blica</h2><p class="article-text">
        Constanza Tob&iacute;o, catedr&aacute;tica de Sociolog&iacute;a en la Universidad Carlos III de Madrid (C3M) y editora del extenso an&aacute;lisis junto a Tezanos, se ha detenido a explicar c&oacute;mo ha evolucionado la brecha de g&eacute;nero en Espa&ntilde;a, que se sigue cerrando. Mientras casi es inexistente en relaci&oacute;n a la educaci&oacute;n y formaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a, todav&iacute;a persisten algunas diferencias en el &aacute;mbito ingenieril. &ldquo;Es un tipo de estudios que se resiste a la igualdad. Estamos en el 25% de mujeres estudiantes de ingenier&iacute;a desde hace 25 a&ntilde;os y el dato no ha mejorado mucho&rdquo;, ha comentado la tambi&eacute;n Premio Nacional de Sociolog&iacute;a y Ciencia Pol&iacute;tica en 2021.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito de la ocupaci&oacute;n laboral, la brecha s&iacute; ha disminuido con el paso del tiempo, a pesar de que hay ciertos trabajos todav&iacute;a altamente segregados entre empleos feminizados y masculinizados. En este sentido, el tercer volumen, titulado &lsquo;Estructura econ&oacute;mica y desigualdades&rsquo;, recoge que el empleo es el eje central de integraci&oacute;n social y, al mismo tiempo, el principal generador de desigualdad.
    </p><p class="article-text">
        Desde la perspectiva de la participaci&oacute;n de las mujeres en la vida pol&iacute;tica, el mundo p&uacute;blico, los avances no son &oacute;bice para reconocer que todav&iacute;a queda camino por recorrer. &ldquo;Faltan las primeras posiciones. Hay muchas concejalas, diputadas y ministras, pero pocas presidentas y alcaldesas&rdquo;, ha sostenido Tob&iacute;o.
    </p><h2 class="article-text">Sexo fuera de la pareja</h2><p class="article-text">
        La familia como instituci&oacute;n es otro de los grandes pilares de la sociedad que se ha enfrentado a unos cambios un tanto impensables para las generaciones predecesoras. Por ejemplo, ha aumentado significativamente la aceptaci&oacute;n de relaciones sexuales fuera de la pareja entre la poblaci&oacute;n mayor de 50 a&ntilde;os, que alcanza la mitad de los encuestados. &ldquo;Es otro concepto de pareja que, curiosamente, no impide que el amor rom&aacute;ntico, el que pensamos que es para toda la vida, siga siendo algo deseable&rdquo;, ha apuntillado la experta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Parece que gran parte del mundo que conocíamos, convertido ahora en sociedades menos estructuradas, se diluye</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta apertura te&oacute;rica se refleja en una modificaci&oacute;n de las relaciones sexuales de los individuos. Hace 30 a&ntilde;os, m&aacute;s de la mitad de la poblaci&oacute;n tan solo hab&iacute;a mantenido relaciones de este tipo con una persona, dato que hoy en d&iacute;a ha descendido hasta el 23%. Al mismo tiempo, las personas m&aacute;s promiscuas, que aseguran haber mantenido relaciones con m&aacute;s de diez personas, tan solo era el 9% hace tres d&eacute;cadas, y ahora alcanza el 23%.
    </p><p class="article-text">
        A nivel personal y a modo de s&iacute;ntesis, Tezanos ha exclamado que la sociedad espa&ntilde;ola actual es una sociedad en transici&oacute;n de la que desconocemos hacia d&oacute;nde se dirige. Lo vemos en los j&oacute;venes, ha abundado el soci&oacute;logo, que enfrentan situaciones de crisis perpetuas en las que sus ingresos no son suficientes para poder adquirir una vivienda, ni establecer en ocasiones las relaciones familiares deseadas, sin un gran atisbo de continuidad en sus proyectos de futuro. &ldquo;Parece que gran parte del mundo que conoc&iacute;amos, convertido ahora en sociedades menos estructuradas, se diluye. Es como si intentamos coger el agua con las manos&rdquo;, ha comparado el presidente del CIS.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/radiografia-10-anos-cambios-sociedad-espanola-pesimistas-cultos-laicos-feministas_1_13090969.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2026 21:39:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La radiografía de 10 años de cambios en la sociedad española: somos más pesimistas, cultos, laicos y feministas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,CIS - Centro de Investigaciones Sociológicas,José Félix Tezanos,Feminismo,Economía,Natalidad]]></media:keywords>
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