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    <title><![CDATA[elDiario.es - Psicología]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/psicologia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Psicología]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Lucía Tintoré, psicóloga, sobre el impacto de la jubilación en el cerebro: "La clave es cómo decidimos vivir esa nueva etapa”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/lucia-tintore-psicologa-impacto-jubilacion-cerebro-clave-decidimos-vivir-nueva-etapa-xp_1_13398981.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f6cc372a-0966-4141-8713-e030705d26b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x820y292.jpg" width="1200" height="675" alt="Lucía Tintoré, psicóloga, sobre el impacto de la jubilación en el cerebro: &quot;La clave es cómo decidimos vivir esa nueva etapa”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si bien hasta hace unos años se pensaba que el cerebro, una vez alcanzada la edad adulta, dejaba prácticamente de cambiar, hoy se sabe que esto no es así</p><p class="subtitle">Más picoteo y comida menos saludable: así afecta la falta de sueño en verano a nuestra microbiota, según un nutricionista </p></div><p class="article-text">
        Algunas personas, cuando piensan en su jubilaci&oacute;n, pueden imaginarse viajando por el mundo, pasando tiempo con su familia, aprendiendo idiomas y un sinf&iacute;n de actividades que han ido posponiendo por falta de tiempo. Todas ellas opciones v&aacute;lidas y valiosas para mantenerse activos mentalmente y que van mucho m&aacute;s all&aacute; de hacer sudokus y crucigramas. Porque, contrariamente a lo que se pensaba hasta hace unos a&ntilde;os, el cerebro adulto sigue siendo asombrosamente pl&aacute;stico. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy sabemos que el cerebro conserva capacidad de adaptaci&oacute;n durante toda la vida gracias a la neuroplasticidad. Tambi&eacute;n sabemos que la llamada reserva cognitiva act&uacute;a como un factor protector: cuanto m&aacute;s rica ha sido nuestra vida en aprendizaje, relaciones sociales, actividad f&iacute;sica y experiencias, m&aacute;s recursos tiene el cerebro para afrontar el paso de los a&ntilde;os&rdquo;, explica <a href="https://psicologialuciatintore.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luc&iacute;a Tintor&eacute; Mu&ntilde;oz</a>, psic&oacute;loga sanitaria. &ldquo;Por eso, la jubilaci&oacute;n no determina nuestro envejecimiento cerebral: lo hace la forma en la que decidimos vivir esa nueva etapa&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; le ocurre al cerebro cuando nos jubilamos</h2><p class="article-text">
        Cuando se acaba el trabajo y una persona se jubila, solemos simplificarlo todo pensando que &lsquo;solo&rsquo; desaparece el trabajo. Pero, en realidad, como nos explica Tintor&eacute;, &ldquo;para muchas personas desaparecen tambi&eacute;n las rutinas, los retos diarios, las conversaciones, la sensaci&oacute;n de utilidad y, en algunos casos, gran parte de su identidad (aunque no todas las jubilaciones se parecen, porque algunas personas llegan exhaustas y, por tanto, la jubilaci&oacute;n es un alivio)&rdquo;. En cuanto dejan estas obligaciones y disminuye la carga mental, duermen mejor, tienen menos estr&eacute;s y &ldquo;algunas incluso recuperan claridad mental porque dejan de vivir en un estado de alerta permanente&rdquo;, explica Tintor&eacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Otras personas tambi&eacute;n suelen tener la sensaci&oacute;n de que pierden memoria. En estos casos, muchas veces no se trata de &ldquo;un cerebro que funciona peor, sino de un cerebro que ya no recibe las mismas exigencias que antes&rdquo;, puntualiza Tintor&eacute;. Pasamos de un ritmo de actividad alto a uno m&aacute;s bajo. Sin darnos cuenta, mientras hemos trabajado, hemos estado &ldquo;entrenando la memoria de trabajo: organizamos horarios, resolvemos problemas, tomamos decisiones constantemente. Era, en definitiva, un gimnasio para el cerebro&rdquo;, matiza Tintor&eacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Igual que ocurre cuando ejercitamos los m&uacute;sculos del cuerpo, &ldquo;cuando esa demanda desaparece, algunas capacidades pueden perder agilidad porque dejamos de usarlas con la misma frecuencia. La buena noticia es que eso tambi&eacute;n se puede entrenar&rdquo;, tranquiliza Tintor&eacute;, para la cual no es que &ldquo;la jubilaci&oacute;n envejezca el cerebro, lo que marca la diferencia es si seguimos teniendo razones para levantarnos cada ma&ntilde;ana&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; necesita nuestro cerebro para seguir trabajando cuando dejamos de trabajar</h2><p class="article-text">
        La jubilaci&oacute;n, por tanto, no es el fin de nada, sino el comienzo de muchas cosas. Si bien hasta hace unos a&ntilde;os se pensaba que el cerebro, una vez alcanzada la edad adulta, dejaba pr&aacute;cticamente de cambiar, hoy se sabe que esto no es as&iacute;. &ldquo;La neurociencia confirma algo muy esperanzador: el cerebro adulto sigue siendo extraordinariamente pl&aacute;stico. Aprender habilidades nuevas fortalece las conexiones entre distintas &aacute;reas cerebrales y activa funciones relacionadas con la memoria, la atenci&oacute;n, la planificaci&oacute;n y la flexibilidad mental&rdquo;, matiza Tintor&eacute;, que asegura adem&aacute;s que no hace falta volver a trabajar diez horas seguidas y a&ntilde;ade: &ldquo;nunca dejamos de aprender. Lo que a veces dejamos es darnos permiso para hacerlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Basta con seguir teniendo proyectos, organizar actividades, asumir peque&ntilde;os compromisos o enfrentarnos a retos cotidianos que mantengan al cerebro activo&rdquo;. Tintor&eacute; compara el cerebro como un bosque que sigue creciendo y en el que cada experiencia nueva abre senderos nuevos. &ldquo;Cuanto m&aacute;s transitamos esos caminos, m&aacute;s fuertes se hacen&rdquo;, afirma la psic&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, la jubilaci&oacute;n puede ser el comienzo de muchas cosas. &ldquo;Aprender no es solo acumular conocimientos. Aprender es sorprender al cerebro, obligarlo a salir del piloto autom&aacute;tico, equivocarse, probar, adaptarse, volver a intentarlo&rdquo;, explica la experta. Durante esta &eacute;poca de la vida, &ldquo;hay quien aprende un idioma para viajar, otros descubren la pintura, o la inform&aacute;tica para hablar con sus nietos por videollamada. No importa la actividad, s&iacute; que despierte curiosidad&rdquo;, admite Tintor&eacute;. Y esto es algo que la neurociencia nos ha demostrado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os: cada reto obliga al cerebro a reorganizarse, una capacidad, la neuroplasticidad que &ldquo;nos acompa&ntilde;a toda la vida&rdquo;, reconoce Tintor&eacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la experta, los estudios van en esta direcci&oacute;n y muestran que &ldquo;las funciones ejecutivas como la planificaci&oacute;n, la atenci&oacute;n o la memoria de trabajo se preservan mejor cuando seguimos utiliz&aacute;ndolas en actividades significativas. No se trata de llenar la agenda, sino de llenar la vida de experiencias que sigan teniendo sentido para nosotros&rdquo;. Por tanto, el cerebro necesita algo m&aacute;s que sudokus, crucigramas o sopas de letras para mantenerse activo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Necesita caminar, conversar, emocionarse, aprender, ayudar, re&iacute;rse, resolver peque&ntilde;os problemas y sentirse parte de algo&rdquo;, afirma Tintor&eacute;. Y es aqu&iacute; donde cobrar&iacute;a sentido la mujer que se presenta como voluntaria ense&ntilde;ando a leer a adultos, o la que descubre el teatro con m&aacute;s de 70 a&ntilde;os, o en el abuelo que aprende fotograf&iacute;a porque quiere dejarles un &aacute;lbum distinto a los nietos. &ldquo;Ninguno de ellos est&aacute; &lsquo;haciendo ejercicios para la memoria&rsquo;, simplemente est&aacute;n viviendo&rdquo;, valora Tintor&eacute;, para la que esta es probablemente la &ldquo;mejor estimulaci&oacute;n cognitiva que existe&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, las actividades que m&aacute;s protegen al cerebro cuando nos jubilamos van mucho m&aacute;s all&aacute; de los ejercicios de crucigramas. Son las que &ldquo;combinan movimiento f&iacute;sico, interacci&oacute;n social, aprendizaje y motivaci&oacute;n personal, lo que realmente protege al cerebro es una vida rica, diversa y con prop&oacute;sito&rdquo;, afirma Tintor&eacute;. Porque &ldquo;el cerebro no deja de cambiar cuando cumplimos a&ntilde;os, deja de cambiar cuando dejamos de ofrecerle curiosidad, v&iacute;nculos, movimiento y motivos para seguir ilusion&aacute;ndose&rdquo;, concluye Tintor&eacute;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/lucia-tintore-psicologa-impacto-jubilacion-cerebro-clave-decidimos-vivir-nueva-etapa-xp_1_13398981.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 14:24:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lucía Tintoré, psicóloga, sobre el impacto de la jubilación en el cerebro: "La clave es cómo decidimos vivir esa nueva etapa”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tercera edad,Jubilación,Neurología,Psicología,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Julia Vidal, psicóloga: "Podemos entrenarnos para ser personas con fuerza de voluntad"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/julia-vidal-psicologa-entrenar-procesos-llevan-personas-fuerza-voluntad-xp_1_13393112.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9ad8157f-3324-4cb2-9d1f-cb71381f83d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Julia Vidal, psicóloga: &quot;Podemos entrenarnos para ser personas con fuerza de voluntad&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sinónimo de determinación o autodisciplina, la fuerza de voluntad se asocia a la motivación y a la sensación de logro personal y profesional</p><p class="subtitle">Los trucos de un psicólogo especializado para resistir la necesidad de mirar el teléfono todo el rato: “En verano se usa más”</p></div><p class="article-text">
        Est&aacute; ah&iacute; pero apenas lo apreciamos. Necesitamos fuerza de voluntad para buena parte de las decisiones conscientes que tomamos y que impliquen superar un impulso interno inmediato por alguna raz&oacute;n racional. Esto incluye resistir la tentaci&oacute;n de comprar una chocolatina en la caja del supermercado, para mantener la calma cuando los hijos se quejan por cualquier cosa, incluso para aguantar una eterna e inacabable llamada telef&oacute;nica. 
    </p><p class="article-text">
        Seguramente en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n hemos estado a punto de rendirnos, pero algo nos dice: &lsquo;Sigue adelante, t&uacute; puedes&rsquo;. Esta es nuestra fuerza de voluntad trabajando para ayudarnos a alcanzar nuestras metas. No solo se asocia con el control de la conducta y la evitaci&oacute;n de tentaciones, sino tambi&eacute;n con la capacidad de posponer la gratificaci&oacute;n, un aspecto clave que se relaciona con evitar conductas riesgosas o poco saludables. 
    </p><p class="article-text">
        A todos nos gustar&iacute;a tener m&aacute;s fuerza de voluntad y autodisciplina en muchas ocasiones. Al final, pensamos en lo que podr&iacute;amos hacer, y lo que podr&iacute;amos lograr, si lo hici&eacute;ramos. Pero, esta fuerza de voluntad, &iquest;es algo que nos define o que aprendemos con el tiempo? 
    </p><h2 class="article-text">Fuerza de voluntad: no ceder a las tentaciones </h2><p class="article-text">
        &ldquo;Ya lo har&eacute; despu&eacute;s&rdquo; o &ldquo;ma&ntilde;ana lo termino&rdquo; son frases que nos hemos dicho en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n. Nos falta fuerza de voluntad para seguir con una tarea concreta o cumplir el prop&oacute;sito de ir al gimnasio. Otras veces, mantenemos la motivaci&oacute;n para seguir adelante, a pesar de otros intereses, tentaciones o distracciones. Aqu&iacute;, la fuerza de voluntad se hace evidente. Para Julia Vidal, psic&oacute;loga sanitaria y directora de la <a href="https://www.areahumana.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cl&iacute;nica &Aacute;rea Humana Psicolog&iacute;a</a>, se trata de una &ldquo;habilidad para no ceder ante tentaciones a corto plazo, tolerando el no obtener beneficios inmediatos, para poder conseguir un prop&oacute;sito a largo plazo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, decir no a ese vestido bonito para ahorrar para las pr&oacute;ximas vacaciones, o resistirse a la <a href="https://www.eldiario.es/era/un-mes-sin-usar-el-movil-por-la-calle_129_13288333.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tentaci&oacute;n de visitar Instagram</a> para acabar un trabajo que tenemos pendiente. Esta fuerza es la que subyace a cada gran y peque&ntilde;o logro y es decisiva para alcanzar nuestras metas. Y detr&aacute;s de ella est&aacute; la capacidad para superar pensamientos, sentimientos o impulsos no deseados, as&iacute; como para reaccionar con serenidad y calma en lugar de comportarnos de forma demasiado emocional o para regularse de forma consciente. 
    </p><p class="article-text">
        Bajo este t&eacute;rmino, explica Vidal, encontramos unos &ldquo;procesos m&aacute;s o menos complejos que tienen que estar activos para que esta aparezca: la motivaci&oacute;n, que dirige nuestras acciones; la tolerancia a la frustraci&oacute;n o al malestar, que nos llevan a demorar gratificaciones o recompensas inmediatas; o el autorrefuerzo, que hace que nos mantengamos en la meta&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Aunque pueda confundirse la fuerza de voluntad con la motivaci&oacute;n, son cosas distintas. La motivaci&oacute;n es el &ldquo;primer impulso o deseo que nos hace querer una meta; despu&eacute;s entrar&iacute;a la fuerza de voluntad, que es la capacidad m&aacute;s consciente para resistir tentaciones y mantenernos hasta conseguir la meta&rdquo;, matiza Vidal. 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco es lo mismo fuerza de voluntad que una autoexigencia excesiva. Esta &uacute;ltima es una &ldquo;presi&oacute;n interna movida por el miedo a no lograr algo o a decepcionarse a uno mismo o a otros y nos podr&iacute;a perjudicar generando malestar psicol&oacute;gico cuando no se cumplen las normas&rdquo;, aclara Vidal, que a&ntilde;ade, &ldquo;la fuerza de voluntad, en cambio, nos habla del proceso de autocontrol para lograr metas&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo mejorar y entrenar la fuerza de voluntad</h2><p class="article-text">
        La fuerza de voluntad est&aacute; influenciada por multitud de factores, por tanto, hay varias maneras de mejorar nuestra capacidad para mejorarla. Se trata, adem&aacute;s, de un recurso limitado que puede agotarse y que, por tanto, puede trabajarse, pero no como t&eacute;rmino en s&iacute;, sino a partir de &ldquo;los procesos que hay detr&aacute;s: podemos entrenar la motivaci&oacute;n, la tolerancia al malestar, el autorrefuerzo o la impulsividad&rdquo;, afirma Vidal. 
    </p><p class="article-text">
        Fortalecer la fuerza de voluntad es como desarrollar cualquier otra habilidad: requiere tiempo, pr&aacute;ctica y las herramientas adecuadas. &ldquo;Desde la psicolog&iacute;a, podemos entrenar todos los componentes o procesos que nos llevan a ser personas con fuerza de voluntad: entrenamos la tolerancia al desagrado de no hacer algo que queremos para alcanzar nuestro fin; nos &lsquo;exponemos&rsquo; a ese malestar, aprendiendo a tolerarlo, por un bien mayor; entrenamos nuestro &lsquo;di&aacute;logo interno&rsquo; para que nos gu&iacute;e hacia donde queremos y el autorrefuerzo&rdquo;, explica Vidal.
    </p><p class="article-text">
        Debemos establecer un objetivo claro y desear realmente alcanzarlo. Esto est&aacute; relacionado con nuestro nivel de motivaci&oacute;n. Si no tenemos suficiente, probablemente no importar&aacute; cu&aacute;nta fuerza de voluntad tengamos. Si el objetivo no est&aacute; bien definido, puede aumentar la probabilidad de fracaso. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; pasa si no hemos desarrollado esta &lsquo;habilidad&rsquo;? &ldquo;No haber desarrollado fuerza de voluntad puede dificultarnos conseguir metas a largo plazo y afectar a nuestra vida personal y profesional, en forma de estudios inacabados o limitaciones para conseguir h&aacute;bitos saludables&rdquo;, advierte Vidal.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y si, pese al empe&ntilde;o, fracasamos y no logramos lo que queremos? En este punto, es clave &ldquo;entender que los &lsquo;fracasos&rsquo; forman parte de la vida, tener &lsquo;autoempat&iacute;a&rsquo; para comprender las circunstancias que tuvimos, conocer qu&eacute; es lo que nos impidi&oacute; conseguirlo y tambi&eacute;n valorar lo que s&iacute; hicimos bien&rdquo;, aconseja Vidal. Si logramos esto, &ldquo;favorecemos el aprendizaje desde esa experiencia de &lsquo;no &eacute;xito&rsquo; y facilitamos el volver a tener motivaci&oacute;n para una nueva meta. El fracaso ser&iacute;a no volver a intentarlo&rdquo;, concluye Vidal.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01KXJQY241N57RNW0SRW1GQ7HK"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/julia-vidal-psicologa-entrenar-procesos-llevan-personas-fuerza-voluntad-xp_1_13393112.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jul 2026 14:29:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Julia Vidal, psicóloga: "Podemos entrenarnos para ser personas con fuerza de voluntad"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Salud,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[María Palau, psicóloga: “Aceptar que un hijo se hace mayor significa aprender a ocupar un lugar diferente en su vida”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/maria-palau-psicologa-aceptar-hijo-mayor-significa-aprender-ocupar-lugar-diferente-vida-xp_1_13388326.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/937541c0-bcc8-45c4-95bf-6497f26dafa8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1369y460.jpg" width="1200" height="675" alt="María Palau, psicóloga: “Aceptar que un hijo se hace mayor significa aprender a ocupar un lugar diferente en su vida”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si esperamos a que nuestros hijos sean adultos para pensar en ‘soltarlos’, será un proceso difícil, pero comprender que el desapego ocurre mucho antes nos ayuda a adaptarnos a la nueva realidad</p><p class="subtitle">Una psicóloga, sobre la carga de los abuelos al cuidar de sus nietos: “No debería implicar renunciar a su propio bienestar” </p></div><p class="article-text">
        Cuando un hijo nace es habitual o&iacute;r en m&aacute;s de una y dos ocasiones la frase: &ldquo;Aprovecha ahora, que crecen muy r&aacute;pido&rdquo;. Muchos padres no son conscientes de ello hasta que la realidad les da la raz&oacute;n a todas esas personas: el tiempo pasa volando y el beb&eacute; se ha convertido en todo un adolescente con opiniones propias y una personalidad ya formada. No podemos frenar el ritmo de crecimiento de nuestros hijos. Est&aacute; sucediendo, y lo hace m&aacute;s r&aacute;pido de lo que a la mayor&iacute;a de padres les gustar&iacute;a. Pero s&iacute; podemos elegir c&oacute;mo reaccionar ante todo esto. 
    </p><p class="article-text">
        A menudo, esta transici&oacute;n nos coge desprevenidos.<strong> </strong>Muchas veces, el deseo de que avance y, al mismo tiempo, de que se quede en el pasado, hace que la paternidad sea agridulce.<strong> </strong>&ldquo;Aceptar que los hijos se hacen mayores cuesta porque implica un cambio importante en las bases de la relaci&oacute;n&rdquo;, explica<strong> </strong><a href="https://palaupsicologia.com" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Palau,</a> doctora en Psicolog&iacute;a. &ldquo;Durante muchos a&ntilde;os, el papel est&aacute; muy ligado al cuidado, la protecci&oacute;n, la organizaci&oacute;n y la toma de decisiones; cuando empiezan a ganar autonom&iacute;a, ese rol cambia y ya no precisan de sus padres de la misma manera, aunque los sigan necesitando&rdquo;, a&ntilde;ade la psic&oacute;loga.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; cuesta tanto aceptar que los hijos se hacen mayores </h2><p class="article-text">
        Es un proceso de cambio para ambas partes, porque los padres tambi&eacute;n tienen que &ldquo;adaptarse a esta nueva forma de vincularse con ellos, pero implica cambiar muchos de los comportamientos que han tenido durante a&ntilde;os&rdquo;, afirma Palau. &ldquo;Esto puede generar una mezcla de nostalgia, miedo o incluso cierta sensaci&oacute;n de p&eacute;rdida&rdquo;, contin&uacute;a Palau. Pero no podemos dejar que la nostalgia por el pasado les impida avanzar, aunque crecer a veces sea dif&iacute;cil. 
    </p><p class="article-text">
        Nuestro deber como padres es prepararlos para lo que viene y asegurarnos de que se sienten seguros al pasar a la siguiente etapa cuando llegue el momento. &ldquo;Se trata de aceptar que la relaci&oacute;n debe transformarse, aunque a veces los padres siguen intentando cuidar desde el control y la sobreprotecci&oacute;n, cuando el verdadero reto es aprender a cuidar desde la confianza, la disponibilidad, la presencia y el acompa&ntilde;amiento&rdquo;, reconoce Palau. 
    </p><p class="article-text">
        Para la experta, &ldquo;aceptar que un hijo se hace mayor no significa dejar de ser padre o madre, sino aprender a ocupar un lugar diferente en su vida&rdquo;. Esto a veces suele activar una serie de miedos: a que sufran, a que se equivoquen, a que tomen malas decisiones o a no poder protegerlos. Y todo &ldquo;es comprensible porque durante mucho tiempo los padres han tenido un papel muy activo en la protecci&oacute;n y el cuidado&rdquo;, afirma Palau.
    </p><p class="article-text">
        En todo este proceso, es fundamental que los padres entiendan que sus hijos deben aprender a &ldquo;gestionar sus dificultades, tomar decisiones y equivocarse&rdquo;, reconoce Palau. Solo as&iacute; pueden construir su personalidad, su autonom&iacute;a, y podr&aacute;n adaptarse de forma m&aacute;s sana a la realidad. 
    </p><p class="article-text">
        Desapegarse de la relaci&oacute;n que se ha tenido con los hijos hasta hace poco tambi&eacute;n puede provocar &ldquo;miedo a perder el v&iacute;nculo, pensar que, si no nos necesita tanto, quiz&aacute;s se aleje, deje de contar con ellos. Sin embargo, el v&iacute;nculo no desaparece, sino que cambia de forma&rdquo;, reconoce Palau.
    </p><p class="article-text">
        En ocasiones, este miedo puede estar relacionado tambi&eacute;n con &ldquo;la identidad del padre o la madre: si ha estado muy centrada en cuidar, organizar y resolver, la autonom&iacute;a de los hijos puede dejar cierta sensaci&oacute;n de vac&iacute;o o desubicaci&oacute;n. En ocasiones, la dificultad no est&aacute; solo en confiar en el hijo, sino tambi&eacute;n en tolerar el propio cambio de etapa&rdquo;, advierte Palau.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo seguir siendo padres en este nuevo rol</h2><p class="article-text">
        Los hijos deben crecer, independizarse de sus padres y abrirse camino en el mundo. Es un paso por el que todos, padres e hijos, deben pasar. Y, aunque no nos demos cuenta, dejar ir no empieza cuando los hijos se van de casa, sino mucho antes. Si esperamos a que nuestros hijos sean adultos para pensar en &lsquo;soltarlos&rsquo;, ser&aacute; un proceso dif&iacute;cil y abrupto. Si comprendemos que el desapego ocurre mucho antes, podemos adaptarnos a esa nueva realidad y transici&oacute;n en lugar de vernos obligados a ella. Debe ser algo sano y positivo, no algo triste.
    </p><p class="article-text">
        Como padres, dejar ir a los hijos significa dar un paso al lado y permitirles que asuman la responsabilidad de su propia vida. &iquest;C&oacute;mo sabremos que est&aacute;n preparados? &ldquo;M&aacute;s que fijarnos en la edad, conviene observar el nivel de responsabilidad y madurez que muestra el ni&ntilde;o o adolescente en situaciones concretas&rdquo;, explica Palau, que habla de se&ntilde;ales como que &ldquo;empieza a tomas peque&ntilde;as decisiones, puede asumir ciertas tareas sin una supervisi&oacute;n constante, entiende normas y consecuencias, pide ayuda cuando la necesita y muestra cierta capacidad para reparar, aprender o asumir responsabilidad cuando se equivoca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como mencion&aacute;bamos antes, &ldquo;la autonom&iacute;a no aparece de golpe, sino que se entrena de forma progresiva&rdquo;, reconoce Palau, de ah&iacute; que sea importante ir &ldquo;dando margen en peque&ntilde;as cosas: elegir, organizarse, resolver alg&uacute;n problema, responsabilizarse de una tarea o gestionar peque&ntilde;as frustraciones&rdquo;, admite la especialista. 
    </p><p class="article-text">
        Para ello, es importante encontrar un equilibrio, en &ldquo;ajustar la libertad al nivel de madurez: no dar independencia total de golpe, pero tampoco mantener una supervisi&oacute;n excesiva cuando ya podr&iacute;a asumir m&aacute;s&rdquo;, afirma Palau. Si se hace de forma gradual, adem&aacute;s, se permite a los padres a &ldquo;exponerse poco a poco a este cambio de rol y, por tanto, a que puedan gestionarlo de forma m&aacute;s f&aacute;cil&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo acompa&ntilde;ar desde la autonom&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Para Palau, la clave para acompa&ntilde;ar en la autonom&iacute;a no est&aacute; en &ldquo;soltar sin m&aacute;s, sino ir retirando ayuda poco a poco para que el hijo pueda practicar, equivocarse, aprender y ganar confianza en sus propios recursos&rdquo;. Precisamente el miedo a que se equivoquen es lo que lleva a algunos padres a mantener un control demasiado r&iacute;gido a los hijos incluso cuando se hacen mayores. Pero, como admite la psic&oacute;loga, &ldquo;los errores no son un fracaso, sino una forma necesaria de aprender. Si, como padres, evitamos cualquier error o dificultad, el ni&ntilde;o puede acabar recibiendo el mensaje de que equivocarse es peligroso o de que no es capaz de afrontar las cosas por s&iacute; mismo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; la experta hace una distinci&oacute;n entre la protecci&oacute;n, es decir, poner l&iacute;mites cuando hay riesgos importantes y acompa&ntilde;ar emocionalmente, y la sobreprotecci&oacute;n, que no tiene nada que ver y que se encamina m&aacute;s a &ldquo;impedir experiencias que el hijo s&iacute; podr&iacute;a afrontar, muchas veces para calmar la ansiedad del adulto&rdquo;, matiza Palau.
    </p><p class="article-text">
        Es, en definitiva, una etapa en la que todas las partes crecen y evolucionan, no solo los hijos. El papel de los padres contin&uacute;a siendo importante, pero desde otra perspectiva. Ya no supone un cuidado constante, pero s&iacute; &ldquo;acompa&ntilde;amiento, escucha y confianza&rdquo;, afirma Palau. Porque los padres no dejan de ser la referencia para sus hijos y, como tal, deben predicar con el ejemplo. 
    </p><p class="article-text">
        Pero ahora lo hacen desde una perspectiva que les permite &ldquo;recuperar espacios personales, vida profesional o actividades que quedaron en segundo plano durante la crianza y que son importantes&rdquo;, asegura la psic&oacute;loga, que matiza que ser un buen padre no significa &ldquo;ser imprescindible todo el tiempo, sino que ayuda a que los hijos puedan construir su propia vida&rdquo;.
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/maria-palau-psicologa-aceptar-hijo-mayor-significa-aprender-ocupar-lugar-diferente-vida-xp_1_13388326.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Jul 2026 11:59:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[María Palau, psicóloga: “Aceptar que un hijo se hace mayor significa aprender a ocupar un lugar diferente en su vida”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[familia,Relaciones,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué saber cómo se llama el gato de un desconocido en Instagram está arruinando tu salud mental]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/llama-gato-desconocido-instagram-arruinando-salud-mental_1_13381839.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ff31e9a-67ca-4e60-8039-b39e0def5ac2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x690y202.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué saber cómo se llama el gato de un desconocido en Instagram está arruinando tu salud mental"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El fenómeno de las relaciones parasociales y la saturación de datos cotidianos sobre la vida de gente apenas conocida en redes obliga a los usuarios a replantearse el volumen de personas a las que siguen</p><p class="subtitle">'Friend bombing': la trampa de las nuevas amistades que pasan bruscamente de la intimidad e idealización al silencio</p></div><p class="article-text">
        David tiene 38 a&ntilde;os, vive en Barcelona y confiesa que, a veces, se descubre a s&iacute; mismo sintiendo una desconcertante familiaridad hacia personas que apenas conoce en la vida real. A algunos no los ha visto nunca, pero sabe c&oacute;mo se llaman sus hijos o conoce al dedillo las rutinas de sus mascotas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pueden ser amigos de amigos, pero lo s&eacute; todo sobre ellos&rdquo;, explica de entrada. &ldquo;Son informaciones tan aleatorias que a veces me pregunto por qu&eacute; demonios s&eacute; a d&oacute;nde se va a ir de vacaciones esa persona, cuando ni siquiera deber&iacute;a saber que existe&rdquo;. Su experiencia no es un caso aislado, sino un s&iacute;ntoma de un uso de las redes sociales que las (y nos) est&aacute; haciendo colapsar.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Pero, &iquest;usted qui&eacute;n es?&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El ecosistema de plataformas como Instagram ha transformado radicalmente nuestro horizonte relacional. Lo que comenz&oacute; como una herramienta para mantenerse en contacto con nuestro c&iacute;rculo cercano de familiares y amigos se ha convertido en un escaparate saturado de perfiles que la sociolog&iacute;a empieza a definir bajo nuevos conceptos. 
    </p><p class="article-text">
        David estima que entre el 60 y el 70% de las cuentas que aparecen en su pantalla pertenecen a personas que &ldquo;pasaban por ah&iacute;&rdquo;, perfiles que no entran en la categor&iacute;a de amigos, familiares o conocidos. Tambi&eacute;n es cierto que, personalmente, no siente que le afecte much&iacute;simo debido a que su uso de Instagram consiste en &ldquo;ponerme ah&iacute; a chafardear y ya est&aacute;&rdquo;, comenta, reconociendo tambi&eacute;n que de vez en cuando prefiere &ldquo;silenciar a la gente si veo que me sale demasiado&rdquo;. Pero esta acumulaci&oacute;n de impactos visuales genera un ruido constante en el d&iacute;a a d&iacute;a que acaba haciendo mella. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A veces me pregunto por qué demonios sé a dónde se va a ir de vacaciones esa persona, cuando ni siquiera debería saber que existe</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">David</span>
                                        <span>—</span> 38 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Irene, de Madrid, 35 a&ntilde;os, comparte una perspectiva todav&iacute;a peor, ya que calcula que apenas un 10% o un 20% de sus seguidos son personas con las que realmente hace vida. &ldquo;El resto se compone de marcas, creadores de contenido y ese tipo de gente que pasaba por ah&iacute;&rdquo;, reflexiona con cierta resignaci&oacute;n. &ldquo;Bastante triste en realidad&rdquo;, reflexiona.
    </p><h2 class="article-text">El hombre (o la mujer) que sab&iacute;a demasiado</h2><p class="article-text">
        &ldquo;S&eacute; que el hijo de una persona con la que no hablo nunca est&aacute; a punto de cumplir los dos a&ntilde;os, y que otra se cas&oacute; en Ibiza y va todos los a&ntilde;os all&iacute; a celebrar su aniversario&rdquo;, relata Irene para ilustrar el volumen de datos irrelevantes que almacena su memoria. 
    </p><p class="article-text">
        En su caso, la exposici&oacute;n continua a las trayectorias vitales ajenas, que en muchos casos muestran vidas id&iacute;licas sin necesidad de ser perfiles profesionales, genera un impacto directo en su percepci&oacute;n de la propia existencia. &ldquo;Aparte de los temas relacionados con la dismorfia, sigo a muchas personas que tienen una vida alucinante y pienso: &lsquo;y yo aqu&iacute; encerrada en la misma oficina todos los d&iacute;as&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este fen&oacute;meno adquiere tintes m&aacute;s complejos cuando los datos compartidos entran en terrenos de extrema gravedad o intimidad. La propia Irene recuerda haberse enterado de los problemas de salud de una chica que conoci&oacute; de manera casual en una fiesta y con la que habl&oacute; cinco minutos: &ldquo;Me enter&eacute; despu&eacute;s por su Instagram de que ten&iacute;a c&aacute;ncer y de una serie de historias muy complejas. Me sent&iacute; muy rara&rdquo;, confiesa.
    </p><p class="article-text">
        En otros casos, la interacci&oacute;n nace y muere en aplicaciones de citas: &ldquo;Hay personas a las que conoc&iacute; por Tinder, con las que intercambi&eacute; el perfil de Instagram y a las que nunca he visto en persona, pero hoy s&eacute; que se han comprado una casa o que van a tener un hijo&rdquo;, cuenta Irene. Esta sobreinformaci&oacute;n activa de manera inevitable preguntas sobre el propio progreso vital y la velocidad a la que avanza el tiempo. &ldquo;Te hace pensar si est&aacute;s haciendo las cosas que te&oacute;ricamente, por edad, te toca hacer&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La falsa familiaridad y el espejo deformado</h2><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis profesional de estos comportamientos revela consecuencias psicol&oacute;gicas profundas. <a href="https://www.instagram.com/marc.masip/?hl=es" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marc Masip,</a> psic&oacute;logo, experto en adicci&oacute;n a las nuevas tecnolog&iacute;as y director del Instituto de Psicolog&iacute;a <a href="https://www.programadesconecta.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Desconect@,</a> se&ntilde;ala que seguir a una cantidad ingente de personas a las que no se conoce en el plano real da lugar a una falsa familiaridad. &ldquo;Nuestro cerebro registra datos &iacute;ntimos como d&oacute;nde vive, d&oacute;nde come, con qui&eacute;n sale, qu&eacute; hace o qu&eacute; le duele a esa persona&rdquo;, advierte el terapeuta &ldquo;y, como consecuencia, empiezas a tratarla como si formara parte de tu propio entorno social cuando esto no es as&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Otro punto problem&aacute;tico es c&oacute;mo altera la construcci&oacute;n de la identidad, especialmente en los adolescentes&rdquo;, advierte el terapeuta. &ldquo;Provoca que uno edifique su personalidad imitando fragmentos de otros, ya sea la ropa, los valores, la est&eacute;tica o el estilo de vida. Se pasa de una fase de inspiraci&oacute;n al deseo directo de ser o actuar exactamente como la otra persona&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Hay personas a las que conocí por Tinder, con las que intercambié el perfil de Instagram y a las que nunca he visto en persona, pero hoy sé que se han comprado una casa o que van a tener un hijo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Irene</span>
                                        <span>—</span> 35 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esto, seg&uacute;n Masip, genera un aumento de la comparaci&oacute;n constante, lo cual es muy peligroso en pacientes con trastornos de la conducta alimentaria y afecta directamente a la autoestima, a la seguridad corporal y a las expectativas sociales, econ&oacute;micas o de &eacute;xito, alterando la sensaci&oacute;n de val&iacute;a sobre lo que uno es.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Existe adem&aacute;s una dependencia emocional importante que, aunque no responda a una relaci&oacute;n real, puede llegar en casos extremos a hacer que tu estado de &aacute;nimo var&iacute;e seg&uacute;n lo que ves en la pantalla, como si se tratara de un amigo o un familiar&rdquo;, contin&uacute;a Masip. &ldquo;Evidentemente, esto te lleva a tener menos vida real; est&aacute;s m&aacute;s conectado a esa ficci&oacute;n y menos a ti mismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por &uacute;ltimo, estas din&aacute;micas debilitan tambi&eacute;n el criterio propio. Nos falta preguntarnos qui&eacute;nes somos nosotros mismos en lugar de limitarnos a pensar como el referente de turno debido a una falsa idolatrizaci&oacute;n&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        El verdadero problema radica en que nuestro cerebro procesa a estos perfiles como parte de nuestra propia vida, generando una intimidad sin relaci&oacute;n que a menudo deriva en una profunda sensaci&oacute;n de soledad. &ldquo;Yo realmente pienso que tengo una vida social plena cuando, en realidad, estoy solo mirando una pantalla&rdquo;, recalca Masip.
    </p><h2 class="article-text">El l&iacute;mite del cuidado relacional</h2><p class="article-text">
        Desde una perspectiva sociol&oacute;gica, la doctora Liliana Arroyo Moliner, directora de la <a href="https://www.esade.edu/faculty-research/en/institute-social-innovation/research/soredi" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C&aacute;tedra de Innovaci&oacute;n Digital Socialmente Responsable</a> de Esade, analiza c&oacute;mo el modelo actual distorsiona las teor&iacute;as cl&aacute;sicas de la comunicaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os sesenta, Mark Granovetter teoriz&oacute; sobre los v&iacute;nculos d&eacute;biles como puentes oportunos hacia nuevas informaciones y mundos sociales. Sin embargo, la arquitectura actual de plataformas como Instagram dista mucho de ese concepto, pues una proporci&oacute;n muy alta del contenido est&aacute; condicionada por la publicidad y la retroalimentaci&oacute;n de las propias inseguridades del usuario. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ya no consumimos vidas plenas de desconocidos, sino que consumimos una puesta en escena de nuestras propias carencias y anhelos truncados, devuelta en formato anuncio o <em>influencer</em>&rdquo;, argumenta Arroyo. &ldquo;Es una vuelta de tuerca perversa: el sistema no nos conecta con la diversidad del mundo, nos devuelve una versi&oacute;n comercializada de nuestras propias inseguridades. Y cuando, de vez en cuando, aparece una cara medio desconocida, lo que se activa no es un v&iacute;nculo d&eacute;bil sano, sino una relaci&oacute;n parasocial: nos vinculamos emocionalmente con la ilusi&oacute;n que ese perfil (o esa marca detr&aacute;s) nos est&aacute; vendiendo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Arroyo recurre a una imagen anal&oacute;gica para explicar la saturaci&oacute;n: en una comida en casa con diez personas es posible mirar a los ojos a cada invitado, recordar su situaci&oacute;n personal y ofrecer un cuidado de calidad. En una reuni&oacute;n de cien comensales, la gesti&oacute;n se vuelve puramente log&iacute;stica. 
    </p><p class="article-text">
        El antrop&oacute;logo Robin Dunbar ya demostr&oacute; que la capacidad humana para mantener relaciones con compromiso mutuo es finita, dado que el cuidado relacional consume tiempo, memoria y energ&iacute;a emocional. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Es muy positivo limitar el número de vidas ajenas que consumimos para pasar de mirar existencias ajenas a vivir la tuya propia&quot;, dice el psicólogo Marc Masip."
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                &quot;Es muy positivo limitar el número de vidas ajenas que consumimos para pasar de mirar existencias ajenas a vivir la tuya propia&quot;, dice el psicólogo Marc Masip.                            </span>
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        Al multiplicar exponencialmente el n&uacute;mero de perfiles que seguimos, se reduce la atenci&oacute;n que podemos brindar a los v&iacute;nculos que componen la red de apoyo real. &ldquo;Cada minuto de atenci&oacute;n dispersa en quien no conocemos es un minuto que no dedicamos a sostener, con la profundidad que requiere, el v&iacute;nculo con quien s&iacute; forma parte de nuestro c&iacute;rculo real de apoyo&rdquo;, sentencia la soci&oacute;loga.
    </p><h2 class="article-text">Silenciar perfiles como medida de higiene mental</h2><p class="article-text">
        Frente a este panorama, las herramientas de gesti&oacute;n individualizadas como la secci&oacute;n de mejores amigos, las cuentas secundarias o la opci&oacute;n de silenciar se presentan a menudo como los &uacute;nicos recursos al alcance del usuario. Para la doctora Arroyo, estas funciones constituyen parches que act&uacute;an sobre el s&iacute;ntoma y traspasan la responsabilidad del dise&ntilde;o extractivo de las plataformas al propio consumidor. &ldquo;La soluci&oacute;n que se ofrece siempre es individual cuando el problema es sist&eacute;mico, ya que la arquitectura entera est&aacute; pensada para que no quieras ni puedas dejar de consumir&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, los usuarios recurren a estas peque&ntilde;as estrategias de resistencia para lidiar con el compromiso social. David explica que, ante el temor de que otras personas noten que ha dejado de seguirlas, opta por silenciar sus historias. &ldquo;Ellos ven que yo sigo sigui&eacute;ndoles, pero yo no s&eacute; nada de ellos porque sus historias no me salen&rdquo;, describe sobre su m&eacute;todo de filtrado. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Marc Masip avala estas pr&aacute;cticas dentro de lo que denomina una dieta digital. &ldquo;Silenciar no es quedar mal, es higiene cerebral o mental&rdquo;, sostiene el experto, quien adem&aacute;s propone hacerse siempre una pregunta clara antes de mantener un perfil en el <em>feed</em>: &ldquo;&iquest;Esta persona me aporta, me inspira o me desgasta?<strong> </strong>Es muy positivo limitar el n&uacute;mero de vidas ajenas que consumimos para pasar de mirar existencias ajenas a vivir la tuya propia&rdquo;, concluye. &ldquo;Otra opci&oacute;n es no tener redes sociales&rdquo;, una opci&oacute;n que, por desgracia, resulta inaceptable para la mayor&iacute;a. Al menos por el momento.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ya no consumimos vidas plenas de desconocidos, sino que consumimos una puesta en escena de nuestras propias carencias y anhelos truncados, devuelta en formato anuncio o &#039;influencer&#039;</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Liliana Arroyo</span>
                                        <span>—</span> socióloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Hacia una nueva soberan&iacute;a de la atenci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Lo que suele ocurrir cuando nos encontramos en la vida real con una de estas personas a la que seguimos en redes pone de manifiesto la quiebra del sistema. Tanto David como Irene admiten sus dificultades. &ldquo;Me cuesta much&iacute;simo desvirtualizar a la gente, hay muchos que me saludan y tengo que decirles que no s&eacute; qui&eacute;nes son. El problema es que los tengo ocultos&rdquo;, admite David. &ldquo;Adem&aacute;s, en Instagram muchas personas no cuelgan fotos de ellas mismas, por lo que no sabes ni qu&eacute; cara tienen&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Irene a&ntilde;ade el riesgo de desvelar accidentalmente un exceso de informaci&oacute;n en contextos reales: &ldquo;Me ha pasado encontrarme con gente con la que no tengo tanta relaci&oacute;n, haberme tomado dos cervezas y decirles detalles de un viaje o de su vida que solo s&eacute; por sus publicaciones, quedando como una aut&eacute;ntica acosadora loca&rdquo;, comenta entre risas.
    </p><p class="article-text">
        La tendencia, sin embargo, parece que comienza a revertirse lentamente, como si nos estuvi&eacute;ramos dirigiendo hacia un modelo de contenci&oacute;n. Compartir menos y bajar el n&uacute;mero de seguidos empieza a interpretarse entre ciertos sectores saturados como una pr&aacute;ctica de autocuidado y una v&iacute;a para recuperar la gesti&oacute;n de la atenci&oacute;n. &ldquo;Reducir dr&aacute;sticamente a qui&eacute;n seguimos no es desconectar del mundo, es recuperar la capacidad de decidir a qui&eacute;n le damos nuestra atenci&oacute;n, que es el recurso m&aacute;s escaso y valioso que tenemos&rdquo;, afirma la doctora Arroyo. 
    </p><p class="article-text">
        Esta nueva noci&oacute;n de privacidad va m&aacute;s all&aacute; del derecho a no ser visto, consolid&aacute;ndose como la necesidad de protegerse de un exceso de informaci&oacute;n sobre las vidas ajenas y sobre todo lo dem&aacute;s que amenaza con borrarnos del mapa a nosotros mismos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/llama-gato-desconocido-instagram-arruinando-salud-mental_1_13381839.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jul 2026 19:29:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué saber cómo se llama el gato de un desconocido en Instagram está arruinando tu salud mental]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Redes sociales,Redes,Internet,Relaciones,Psicología,Bienestar emocional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los trucos de un psicólogo especializado para resistir la necesidad de mirar el teléfono todo el rato: “En verano se usa más”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/trucos-psicologo-especializado-resistir-necesidad-mirar-telefono-rato-verano-xp_1_13379411.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ad1876af-7144-48e4-8ebb-fe3c33a7aa49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los trucos de un psicólogo especializado para resistir la necesidad de mirar el teléfono todo el rato: “En verano se usa más”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La “dieta digital” basada en la concienciación del especialista Marc Masip para recuperar el control frente a la inercia de consultar la pantalla del móvil</p><p class="subtitle">Cómo reducir de verdad tu tiempo usando el móvil: 11 consejos sencillos y realistas </p></div><p class="article-text">
        El gesto de desbloquear el tel&eacute;fono est&aacute; tan normalizado y automatizado como meter la mano en el bolsillo o, incluso, parpadear. &iquest;Cu&aacute;ntas veces al d&iacute;a se mira el m&oacute;vil sin haber recibido una llamada o notificaci&oacute;n, por simple inercia? Al despertar, mientras se espera en un sem&aacute;foro, en la cola del s&uacute;per y hasta mientras mantenemos una conversaci&oacute;n. Esa inercia no es casual, responde a mecanismos psicol&oacute;gicos y tecnol&oacute;gicos concretos para captar nuestra atenci&oacute;n de forma constante. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay unos algoritmos muy bien montados para que haya un consumo constante con un inter&eacute;s econ&oacute;mico detr&aacute;s&rdquo;, comenta Marc Masip, psic&oacute;logo y fundador y presidente del programa <a href="https://www.programadesconecta.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Desconect@</a><a href="https://www.programadesconecta.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> que ayuda a adolescentes y sus familias con la adicci&oacute;n a las nuevas tecnolog&iacute;as, en conversaci&oacute;n con elDiario.es.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo romper la inercia?</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Lo primer&iacute;simo es entender que tiene que haber una conciencia. Si no hay una m&iacute;nima conciencia, no tiene ning&uacute;n sentido&rdquo;, defiende Masip, que compara el proceso a dejar de fumar o cualquier otra adicci&oacute;n. Para el psic&oacute;logo es clave que exista intenci&oacute;n y voluntad firmes de recuperar ese control sobre el uso del dispositivo y el tiempo propio. 
    </p><p class="article-text">
        Una vez establecida la convicci&oacute;n, el experto propone lo que denomina &ldquo;una dieta digital&rdquo; que, al igual que una dieta alimenticia, cada individuo adapte a su realidad y necesidades, ya que claramente no existen las f&oacute;rmulas m&aacute;gicas universales. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En esa dieta digital cada uno puede establecer sus tres o cuatro &iacute;tems, como [no utilizar el m&oacute;vil] cuando est&eacute; con amigos, cuando est&eacute; en familia, cuando vaya al gimnasio o a hacer deporte&rdquo;, ejemplifica Masip, que comparte algunos de los mecanismos eficaces por su experiencia cl&iacute;nica. 
    </p><h2 class="article-text">Lugares libres de pantallas</h2><p class="article-text">
        Para el experto resulta fundamental establecer ciertos lugares libres de pantallas en el d&iacute;a a d&iacute;a &ldquo;para ayudar a consolidar el h&aacute;bito cognitivo-conductual&rdquo;. Pueden ser, por ejemplo, el dormitorio, la cocina o lugares exteriores como la playa o el autob&uacute;s.
    </p><h2 class="article-text">Mantenerlo fuera del alcance</h2><p class="article-text">
        Para que el anterior punto funcione, el psic&oacute;logo recomienda alejarlo f&iacute;sicamente para poner un poco m&aacute;s dif&iacute;cil al cuerpo ese gesto autom&aacute;tico y romper el h&aacute;bito. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Buscar un sitio en la casa que no sea una zona com&uacute;n donde poder dejarlo para ir olvid&aacute;ndote de &eacute;l&rdquo;, recomienda Masip, que tambi&eacute;n destaca la importancia de no dejarlo al alcance de la mano al conducir. 
    </p><h2 class="article-text">Vetar ciertas horas </h2><p class="article-text">
        La dieta digital debe incluir momentos innegociables y no solo en referencia a d&oacute;nde, sino tambi&eacute;n a cu&aacute;ndo no dar espacio a la pantalla. &ldquo;Ahora en verano, por ejemplo, se usa m&aacute;s. Siempre se dice que se usa para desconectar, pero no. Ahora se usa m&aacute;s porque hay menos tiempo ocupado&rdquo;, asegura Masip. 
    </p><p class="article-text">
        No mirarlo antes de cierta hora por la ma&ntilde;ana, durante la comida, cuando se est&aacute; con amigos o una hora antes de dormir ser&iacute;an algunos ejemplos.
    </p><h2 class="article-text">Desactivar notificaciones</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Se puede configurar para que solo lleguen las llamadas&rdquo;, explica el experto, que propone eliminar las alertas visuales y sonoras de las aplicaciones para reducir el est&iacute;mulo que nos empuja a mirar la pantalla. Se trata de una de las medidas m&aacute;s sencillas y a la vez m&aacute;s potentes, que tambi&eacute;n puede combinarse con el uso de modos oscuros, en blanco y negro o con menos brillo en la pantalla para reducir la adicci&oacute;n de los elementos llamativos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo creo que hay una falta de voluntad general, que es comprensible, pero para conseguir reducir la adicci&oacute;n hay que tener esa concienciaci&oacute;n de quererlo usar menos. Como cualquier otra adicci&oacute;n, no tiene nada de sencillo&rdquo;, valora Masip, que destaca que el camino hacia la desintoxicaci&oacute;n va m&aacute;s all&aacute; de un d&iacute;a de desconexi&oacute;n puntual en vacaciones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay veces que te dicen: &lsquo;ayer estuve todo el d&iacute;a sin poderlo usar y estoy genial&rsquo;, ya pero el resto de d&iacute;as de tu vida lo usas y eso no me sirve porque al final est&aacute;s mal cuando lo usas&rdquo;, aclara el psic&oacute;logo, que destaca la importancia de una evoluci&oacute;n diaria. Se trata de comprobar que reducir el tiempo de pantalla aumenta la calidad de vida, como resume Masip: &ldquo;Esto es como el gimnasio, hay que ir viendo c&oacute;mo evoluciona: lo uso menos, estoy mejor&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/trucos-psicologo-especializado-resistir-necesidad-mirar-telefono-rato-verano-xp_1_13379411.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jul 2026 14:31:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los trucos de un psicólogo especializado para resistir la necesidad de mirar el teléfono todo el rato: “En verano se usa más”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Teléfono móvil,Smartphones,Adicciones,Tecnología,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una psicóloga, sobre el poder de la tía en el desarrollo de los niños: “Son una figura importante de apego complementario”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/psicologa-tia-desarrollo-ninos-son-figura-importante-apego-complementario-xp_1_13370399.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/746a9e71-0d40-4d67-9e65-1543e443ccb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2872y1656.jpg" width="1200" height="675" alt="Una psicóloga, sobre el poder de la tía en el desarrollo de los niños: “Son una figura importante de apego complementario”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La psicóloga Amaya Prado explica por qué este vínculo familiar se convierte en un referente emocional e incluso en un factor protector para niños o adolescentes</p><p class="subtitle">Una educadora, sobre la conciliación en verano: “Uno de los mayores errores es intentar que hagan un horario laboral” </p></div><p class="article-text">
        En un sistema de crianza en el que los padres suelen llevar el peso de las normas y los abuelos son el contrapunto indulgente, la de <a href="https://www.eldiario.es/nidos/tia-favorita-figura-importante-ninos-adolescentes_1_12950375.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la t&iacute;a</a> es una figura con gran peso aunque a menudo subestimada. Para muchos ni&ntilde;os y adolescentes la hermana de su mam&aacute; o pap&aacute; puede convertirse en un referente &uacute;nico. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las t&iacute;as tienen un lugar muy cercano y especial dentro de la familia porque, al igual que los abuelos, combinan cercan&iacute;a afectiva y menor carga educativa y est&aacute;n m&aacute;s cerca de la edad de los padres&rdquo;, explica la psic&oacute;loga <a href="https://www.amayaprado.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amaya Prado</a><a href="https://www.amayaprado.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> especialista en infancia, adolescencia y familia, para quien este tipo de relaci&oacute;n ocupa un espacio privilegiado en la jerarqu&iacute;a familiar. &ldquo;Una t&iacute;a puede tener un rol m&aacute;s relajado de escucha activa y disfrutar compartiendo, adem&aacute;s las t&iacute;as pueden ser ese puente en situaciones de conflicto entre los hermanos y sobrinos equilibrando ambas partes&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los pilares de este v&iacute;nculo, m&aacute;s relajado que el de los padres, es la ausencia de miedo a las consecuencias inmediatas, aclara Prado: &ldquo;La t&iacute;a no se va a convertir en una aliada contra los padres, pero s&iacute; en una mediaci&oacute;n, un equilibrio, una escucha activa cercana que complemente la labor de sus padres, muchas veces diciendo lo mismo, pero aceptado mejor&rdquo;. Esa forma de apoyo y validaci&oacute;n hacia el sobrino o sobrina convierten a la t&iacute;a en lo que la psic&oacute;loga define como &ldquo;una figura importante de apego complementario&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Otra forma de escucha</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Pueden generar conversaciones m&aacute;s tranquilas y espont&aacute;neas, donde el ni&ntilde;o se sienta m&aacute;s escuchado y con una sensaci&oacute;n de m&aacute;s disponibilidad&rdquo;, afirma Prado, que cree que esta accesibilidad permite que el ni&ntilde;o o joven perciba una atenci&oacute;n m&aacute;s plena, a veces dif&iacute;cil de encontrar en el d&iacute;a a d&iacute;a familiar.  
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Algunas investigaciones sobre apego nos muestran c&oacute;mo una red de adultos significativos es muy beneficiosa en el desarrollo emocional infantil. Antiguamente educaba la tribu y esto indica que los ni&ntilde;os cuando cuentan con otros adultos estables adem&aacute;s de sus padres, se enriquecen mucho de esa seguridad, afecto y modelos diferentes&rdquo;, se&ntilde;ala la experta. &ldquo;Tener una t&iacute;a o alg&uacute;n adulto significativo de referencia que crea en ellos, por ejemplo, aumenta su sensaci&oacute;n de pertenencia y autoestima, dot&aacute;ndolos de recursos emocionales adicionales&rdquo;, destaca.
    </p><p class="article-text">
        Esta influencia se vuelve especialmente importante en la adolescencia, cuando el di&aacute;logo con los padres se vuelve tenso y, como apunta la psic&oacute;loga, &ldquo;pasa a ser un factor protector frente a problemas de salud mental, aislamiento o conductas de riesgo y sobre todo ante problemas puntuales&rdquo;. En palabras de Prado es una figura que puede ofrecer coherencia, afecto y disponibilidad cuando el joven lo puede necesitar m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Para obtener una relaci&oacute;n realmente valiosa, la psic&oacute;loga identifica varios elementos esenciales: la continuidad, la disponibilidad y, sobre todo, la validaci&oacute;n incondicional, &ldquo;sentirse querido por lo que uno es, sin tener que demostrar continuamente su val&iacute;a&rdquo;. Adem&aacute;s, apunta que una buena t&iacute;a ofrece apoyo y afecto desde el respeto absoluto al papel de los padres y sin competir con su autoridad. &ldquo;Tener una t&iacute;a en tu vida es un gran regalo y anclaje emocional&rdquo;, Prado.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/psicologa-tia-desarrollo-ninos-son-figura-importante-apego-complementario-xp_1_13370399.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jul 2026 08:09:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una psicóloga, sobre el poder de la tía en el desarrollo de los niños: “Son una figura importante de apego complementario”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Niños,Educación,familia,Psicología,Relaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Colegio de Psicología rectifica e inicia una investigación por intrusismo a la terapeuta sin colegiar de los Andic]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/colegio-psicologia-rectifica-e-inicia-investigacion-intrusismo-terapeuta-colegiar-andic_1_13369672.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a3bf538e-264f-4d2b-9c3b-37ec9df9a4e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x335y226.jpg" width="1200" height="675" alt="El Colegio de Psicología rectifica e inicia una investigación por intrusismo a la terapeuta sin colegiar de los Andic"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La entidad avanza que actuará contra Julia L. si tras sus pesquisas se constata una posible "mala praxis" de la terapeuta</p><p class="subtitle">El Colegio de Psicología descarta por ahora denunciar por intrusismo a la terapeuta sin colegiar de los Andic
</p></div><p class="article-text">
        El Colegio Oficial de Psicolog&iacute;a de Catalunya (COPC) ha rectificado y ha abierto una investigaci&oacute;n interna por posible intrusismo profesional y &ldquo;mala praxis&rdquo; de la terapeuta sin colegiar de la familia Andic, Julia L, seg&uacute;n ha informado la entidad en un comunicado este jueves.
    </p><p class="article-text">
        La posici&oacute;n del Colegio <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/colegio-psicologia-descarta-ahora-denunciar-intrusismo-terapeuta-colegiar-andic_1_13345909.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">supone un cambio respecto a la semana pasada, cuando la instituci&oacute;n</a> inform&oacute; de forma oficial a elDiario.es que no pensaba actuar contra la terapeuta ya que no dispon&iacute;a de &ldquo;elementos suficientes&rdquo; para determinar &ldquo;si existen datos bastantes para valorar la interposici&oacute;n de una denuncia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/psicoterapeutas-espana-advierten-presunta-conducta-irregular-terapeuta-andic_1_13350064.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Otros colectivos de psic&oacute;logos como la Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Asociaciones de Psicoterapeutas (FEAP) y la Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Asociaciones de Terapia Familiar (FEATF)</a> fueron m&aacute;s all&aacute; del COPC y advirtieron de la &ldquo;presunta conducta irregular&rdquo; de la terapeuta de los Andic.
    </p><p class="article-text">
        El propio Colegio admite en su comunicado que ha recibido una &ldquo;avalancha de preguntas&rdquo; sobre la terapeuta de los Andic por parte de profesionales colegiados.
    </p><p class="article-text">
        En su comunicado, el COPC ha anunciado que impulsar&aacute; &ldquo;todas las actuaciones a su alcance para recoger la informaci&oacute;n necesaria&rdquo; sobre la terapeuta (por ejemplo, su falta de titulaci&oacute;n y sus m&eacute;todos terap&eacute;uticos). Una vez disponga de los datos, el Colegio quiere &ldquo;analizar los hechos para determinar si existen indicios de intrusismo profesional o de mala praxis&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si se constata cualquier actuaci&oacute;n que pueda vulnerar la normativa vigente o los principios deontol&oacute;gicos de la profesi&oacute;n, el COPC ejercer&aacute; todas las acciones que est&eacute;n a su alcance, en uso de todos los instrumentos jur&iacute;dicos e institucionales de los que dispone&rdquo;, agrega la entidad. 
    </p><p class="article-text">
        Los aspectos terap&eacute;uticos fueron, en parte, adelantados por la defensa de Andic en su recurso de apelaci&oacute;n contra la fianza de un mill&oacute;n de euros abonada por el hijo del fundador de Mango para evitar la c&aacute;rcel.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, la defensa explic&oacute; que la terapeuta trataba tanto a padre como al hijo &ldquo;y al conjunto de la familia&rdquo;, esto es, las otras dos hijas del fundador de Mango (que testificar&aacute;n el viernes). A algunos miembros de la familia los visitaba la hermana de la terapeuta, una pr&aacute;ctica que expertos consultados por este diario consideran irregular.
    </p><p class="article-text">
        Los abogados de Andic tambi&eacute;n alegaron que los Whatsapps entre la terapeuta y padre e hijo se enmarcaba en un &ldquo;contexto cl&iacute;nico de una terapia psicoanal&iacute;tica [una de las corrientes de la psicolog&iacute;a] fuertemente directiva en que se potencia por el terapeuta cierta confrontaci&oacute;n de acci&oacute;n y reacci&oacute;n para encontrar el crecimiento&rdquo;. Uno de los elementos a determinar de la investigaci&oacute;n ser&aacute; si Julia L. dispone titulaci&oacute;n universitaria o de formaci&oacute;n psicoanal&iacute;tica-
    </p><p class="article-text">
        La jueza que investiga la muerte del fundador de Mango, Isak Andic, en diciembre de 2024, y mantiene imputado a su hijo Jonathan mantiene la tesis de que el m&oacute;vil econ&oacute;mico del presunto homicidio nace de la &ldquo;mala relaci&oacute;n&rdquo; entre el padre y el hijo, y que la terapeuta ten&iacute;a un papel relevante en las relaciones entre ambos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oriol Solé Altimira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/colegio-psicologia-rectifica-e-inicia-investigacion-intrusismo-terapeuta-colegiar-andic_1_13369672.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jul 2026 17:05:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Colegio de Psicología rectifica e inicia una investigación por intrusismo a la terapeuta sin colegiar de los Andic]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Jonathan Andic,Homicidios,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un psicólogo indica cómo aprender a bajar el ritmo sin culpa: “Hacer menos no es hacer nada, sino hacer lo que importa"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/psicologo-indica-aprender-bajar-ritmo-culpa-no-importa-xp_1_13365424.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5cf9ee75-266d-4d71-9cf5-7d94dc5b4823_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un psicólogo indica cómo aprender a bajar el ritmo sin culpa: “Hacer menos no es hacer nada, sino hacer lo que importa&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El profesional explica el origen del sentimiento de culpabilidad y comparte cuatro pasos clave para reducir la carga de tareas que queremos abordar en un día </p><p class="subtitle">Una experta en sueño explica por qué no debemos forzar los horarios de los niños en verano: “Olvidamos sus necesidades”</p></div><p class="article-text">
        Muchos nos levantamos cada ma&ntilde;ana con una lista en la mente de todo lo que deber&iacute;amos hacer a lo largo del d&iacute;a. Y hacemos lo que podemos, pero muchas veces acabamos descuidando una buena parte de las tareas planeadas. Y llega la noche con un arsenal de culpa dando vueltas en nuestra cabeza: no hemos terminado una tarea en el trabajo que ten&iacute;amos pendiente, no hemos recogido ese encargo que hace d&iacute;as nos espera, hemos cedido a recoger la casa como nos hubiera gustado&hellip; Y la lista contin&uacute;a, d&iacute;a tras d&iacute;a, y el sentimiento de culpa por no hacerlo todo tambi&eacute;n. Pero el d&iacute;a tiene 24 horas. Y nosotros un l&iacute;mite. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde ni&ntilde;os nos aplauden por sacar buenas notas, por no dar problemas, por rendir, y luego llegamos a adultos arrastrando la idea de que &lsquo;valemos por lo que hacemos&rsquo; sin cuestionarla: si no rindo, siento que no merezco descansar tranquilo&rdquo;, nos explica Diego Segura Ram&iacute;rez, psic&oacute;logo y director de <a href="https://segurapsicologosevilla.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Segura Psic&oacute;logos</a>.
    </p><p class="article-text">
        Para Segura, ese sentimiento de culpabilidad que nos invade cuando ponemos el freno no &ldquo;es solo un tema personal, es cultural, vivimos en un sistema que te mide constantemente por resultados, as&iacute; que ese mensaje se refuerza todo el tiempo desde fuera&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esto explicar&iacute;a por qu&eacute;, en un d&iacute;a libre, sin trabajo ni obligaciones constantes, en lugar de sentirnos aliviados, estamos tumbados pregunt&aacute;ndonos si estamos perdiendo el tiempo. Nuestra cabeza empieza a dar vueltas: &iquest;Qu&eacute; deber&iacute;amos estar haciendo? &iquest;Es de vagos tomarse un descanso?
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; hay detr&aacute;s de la culpa por descansar</h2><p class="article-text">
        No es un diagn&oacute;stico cl&iacute;nico, sino un t&eacute;rmino que muchas personas usan para describir la incomodidad interna que surge cuando intentan descansar. Puede manifestarse de varias maneras. Seg&uacute;n Segura, &ldquo;nos irritamos por tonter&iacute;as que antes ni not&aacute;bamos; sentimos que vamos en piloto autom&aacute;tico, como si no estuvi&eacute;ramos del todo presentes en nuestra propia vida; nos cuesta concentrarnos hasta en cosas simples; empezamos a sentir cinismo hacia cosas que antes nos motivaban; dormimos, pero nos levantamos igual de cansados; nuestro di&aacute;logo interno se vuelve m&aacute;s duro, m&aacute;s cr&iacute;tico con nosotros mismos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esto es lo que suele pasar cuando cruzamos el l&iacute;mite, aparecen se&ntilde;ales de agotamiento que, cuando se normaliza y dejamos de identificarlo como algo temporal, &ldquo;es cuando hay que parar de verdad, no esperar a que se resuelva solo&rdquo;, advierte Segura. Esto no es un defecto personal, sino que suele ser una respuesta emocional aprendida.
    </p><p class="article-text">
        Sin descanso, corremos el riesgo de sufrir agotamiento. Nuestro cuerpo y nuestra mente necesitan tiempo de descanso para recargarse y procesar las emociones. Si no nos permitimos ese tiempo, podemos volvernos irritables, ansiosos y tener dificultades para afrontar los retos de la vida, por lo que el descanso no es un lujo, es una necesidad. Y tampoco es una se&ntilde;al de pereza, sino un poderoso acto de autocuidado y autopreservaci&oacute;n. &ldquo;Hacer menos no es hacer nada, sino hacer lo que de verdad importa, con la cabeza puesta ah&iacute; y no en piloto autom&aacute;tico&rdquo;, advierte Segura.
    </p><h2 class="article-text">Cuatro pasos para darnos permiso para parar sin sentirnos culpables</h2><p class="article-text">
        Es algo que podemos aprender a hacerlo, en palabras de Segura, en varios pasos. El primero de ellos es &ldquo;identificar qu&eacute; nos da miedo realmente. &iquest;El conflicto? &iquest;La decepci&oacute;n del otro? &iquest;Qu&eacute; dejen de querernos? Conocer la ra&iacute;z cambia todo el enfoque&rdquo;, reconoce el experto. 
    </p><p class="article-text">
        El segundo paso, dice el psic&oacute;logo, es &ldquo;practicar el &lsquo;no&rsquo; en cosas peque&ntilde;as antes de intentarlo en lo importante. Como un m&uacute;sculo, se entrena poco a poco&rdquo;, afirma Segura, que enumera el tercero: separar a la persona de la petici&oacute;n. &ldquo;Puedes querer much&iacute;simo a alguien y aun as&iacute; no poder darle lo que pide en ese momento. Una cosa no anula la otra&rdquo;, reconoce Segura. 
    </p><p class="article-text">
        El cuarto paso consiste en &ldquo;no complicarnos con la explicaci&oacute;n. Podemos usar frases como &lsquo;esta vez no voy a poder&rsquo;, no necesitamos justificarnos de m&aacute;s&rdquo;, afirma Segura. Y, por &uacute;ltimo, &ldquo;aceptar que vamos a sentirnos raros al principio. Una incomodidad que no significa que lo estemos haciendo mal, sino que estamos haciendo algo nuevo&rdquo;, matiza Segura. 
    </p><p class="article-text">
        Que dejemos de hacer cosas no significa que tengamos que caer en la procrastinaci&oacute;n insana. &ldquo;La clave est&aacute; en la intenci&oacute;n de fondo&rdquo;, afirma Segura. No es lo mismo procrastinar, es decir, evitar algo que nos provoca ansiedad, que a menudo nos deja con m&aacute;s culpa y m&aacute;s presi&oacute;n, que descansar bien, &ldquo;una decisi&oacute;n consciente que nos deja con m&aacute;s energ&iacute;a para seguir&rdquo;, explica Segura.
    </p><p class="article-text">
        Debemos pensar que descansar no es solo tumbarse en el sof&aacute;. Es la capacidad de relajar el sistema nervioso, permitir la quietud en la mente y el cuerpo y tolerar la ausencia de est&iacute;mulos. Para muchas personas, es una habilidad, una capacidad aprendida, muchas veces contraria a las habilidades que les ense&ntilde;aron durante su infancia.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; cosas concretas nos ayudan? Para el especialista, es clave &ldquo;desconectar de las pantallas en alg&uacute;n momento del d&iacute;a, terminar la jornada aunque queden labores pendientes y hacer una revisi&oacute;n honesta de nuestra lista de tareas pregunt&aacute;ndonos cu&aacute;les son urgentes de verdad y qu&eacute; cargamos por costumbre o miedo a fallarle a alguien&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sobre las herramientas que podemos usar para frenar los pensamientos de culpa cuando decidimos parar, una t&eacute;cnica que ayuda mucho es &ldquo;nombrar el pensamiento en vez de cre&eacute;rnoslo autom&aacute;ticamente. No es lo mismo decir &lsquo;soy un vago por descansar&rsquo; que &lsquo;estoy teniendo el pensamiento de que soy un vago por descansar&rsquo;. Suena un matiz tonto, pero cambia todo: nos da distancia para cuestionarlo en vez de obedecerlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El especialista nos da m&aacute;s pistas para acabar con este sentimiento de culpa: preguntarnos si le dir&iacute;amos lo mismo a alguien a quien queremos. &ldquo;Casi nunca nadie le exige a alguien que quiere que rinda al 100% sin parar. Ese doble est&aacute;ndar es la prueba de que la culpa no viene de la l&oacute;gica, sino de la costumbre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, pero no menos importante, Segura nos habla de algo muy pr&aacute;ctico: agendar el descanso como si fuera una tarea m&aacute;s. &ldquo;Cuando el descanso tiene un horario, la mente deja de tratarlo como un lujo y empieza a tratarlo como algo leg&iacute;timo&rdquo;. De esta manera podremos descubrir que el tiempo de inactividad planificada no reduce la productividad; en muchos casos, la mejora. Regresamos con m&aacute;s energ&iacute;a, m&aacute;s claridad mental y menos resentimiento hacia las tareas pendientes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/psicologo-indica-aprender-bajar-ritmo-culpa-no-importa-xp_1_13365424.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jul 2026 14:27:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un psicólogo indica cómo aprender a bajar el ritmo sin culpa: “Hacer menos no es hacer nada, sino hacer lo que importa"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La vida moderna podría estar llevando al límite un cerebro diseñado para un mundo muy distinto, según la ciencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/vida-moderna-llevando-limite-cerebro-disenado-mundo-distinto-ciencia-pm_1_13360911.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c17b81ee-51da-40ef-bbaf-d2840141ad4b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La vida moderna podría estar llevando al límite un cerebro diseñado para un mundo muy distinto, según la ciencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Adaptados al caos - Las zonas concurridas, el exceso de ruido y la falta de vegetación dificultaron el descanso y las relaciones mientras otros espacios facilitaron una experiencia diaria más llevadera</p><p class="subtitle">‘Tidsoptimist’, o cómo vivir convencido de tener más tiempo del que en realidad existe</p></div><p class="article-text">
        Mirar el m&oacute;vil nada m&aacute;s abrir los ojos y encontrarse con mensajes, noticias y cifras antes de desayunar ya marca el ritmo del d&iacute;a y deja<strong> poco espacio para desconectar</strong>. As&iacute; empieza el d&iacute;a para mucha gente, con la sensaci&oacute;n de ir ya un paso por detr&aacute;s. Esa forma de vivir encaja con el ritmo actual, donde el trabajo, la informaci&oacute;n constante y la comparaci&oacute;n con otros ocupan gran parte del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        El problema aparece cuando ese ritmo no afloja en ning&uacute;n momento. La atenci&oacute;n salta de una cosa a otra sin descanso y todo parece urgente. El cansancio no viene solo de lo que se hace, tambi&eacute;n de todo lo que pasa por delante y de lo que se espera que llegue. Poco a poco, esa <strong>presi&oacute;n se nota en el &aacute;nimo y tambi&eacute;n en la forma de tratar a los dem&aacute;s</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Una revisi&oacute;n cient&iacute;fica explic&oacute; el origen de ese malestar</h2><p class="article-text">
        Una revisi&oacute;n cient&iacute;fica publicada en <em><strong>Behavioral Sciences </strong></em>analiza ese malestar desde el llamado <strong>desajuste evolutivo</strong>, y re&uacute;ne trabajos de psicolog&iacute;a y sociolog&iacute;a para explicar por qu&eacute; muchas personas viven con estr&eacute;s, soledad o ansiedad. El estudio, firmado por investigadores vinculados a instituciones de Singapur, no aporta experimentos nuevos, pero <strong>organiza distintas l&iacute;neas de investigaci&oacute;n </strong>para describir c&oacute;mo han cambiado las condiciones de vida y qu&eacute; efectos tiene ese cambio.
    </p><p class="article-text">
        El concepto de desajuste evolutivo parte de una comparaci&oacute;n entre el entorno en el que se desarroll&oacute; el cerebro humano y el que existe hoy. Durante gran parte de la historia, las personas vivieron en grupos reducidos donde las relaciones eran estables y los peligros se identificaban en el entorno inmediato. 
    </p><p class="article-text">
        Esa base cambi&oacute; cuando la vida se traslad&oacute; a ciudades densas, entornos digitales y sociedades con grandes diferencias econ&oacute;micas, lo que <strong>obliga a los mismos mecanismos mentales a funcionar en escenarios muy distintos</strong>. Por lo tanto, las respuestas que antes ayudaban a orientarse dentro de un grupo cercano ahora se a<strong>ctivan ante est&iacute;mulos que llegan desde pantallas o espacios llenos de desconocidos</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Las redes sociales ampliaron las comparaciones entre personas</h2><p class="article-text">
        Las<strong> redes sociales </strong>empujan esa sensaci&oacute;n un poco m&aacute;s lejos. El n&uacute;mero de personas con las que alguien se mide crece sin parar y, a cada momento, aparecen se&ntilde;ales de &eacute;xito o reconocimiento en la pantalla. Lo que antes ten&iacute;a que ver con encajar en un grupo cercano ahora se traslada a perfiles cuidados al detalle, donde<strong> todo est&aacute; editado</strong> y acompa&ntilde;ado de cifras que parecen decir qui&eacute;n est&aacute; mejor situado.
    </p><p class="article-text">
        Esa exposici&oacute;n <strong>alimenta la sensaci&oacute;n de estar siendo observado o evaluado sin descanso</strong>. La revisi&oacute;n se&ntilde;ala que ese entorno favorece una percepci&oacute;n continua de competencia, donde otros parecen avanzar o destacar, aunque se trate de personas desconocidas.
    </p><p class="article-text">
        Esa competencia percibida no surge de la nada, pero cambia de intensidad cuando el entorno la mantiene activa de forma. El profesor <strong>Jose Yong</strong>, que particip&oacute; en el trabajo, sit&uacute;a ah&iacute; una parte del problema al se&ntilde;alar que &ldquo;la competencia no es nueva, pero la vida moderna puede hacer que se sienta constante&rdquo;. Esa continuidad altera la forma en que se interpreta el entorno y<strong> contribuye a que muchas personas vivan con la sensaci&oacute;n de quedarse atr&aacute;s</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Las ciudades influyen en el bienestar de la poblaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El lugar en el que se vive tambi&eacute;n cambia mucho c&oacute;mo se siente el d&iacute;a a d&iacute;a. No es lo mismo moverse por calles llenas de gente que hacerlo por zonas m&aacute;s tranquilas. El ruido constante, los espacios cargados o los barrios con pocas zonas verdes hacen que la tensi&oacute;n suba sin darse cuenta y que todo cueste un poco m&aacute;s. En ese ambiente, parar o conectar con otras personas se vuelve m&aacute;s dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo re&uacute;ne aportaciones de investigadores de la<em> James Cook University</em> en Singapur y del <em>Lee Kuan Yew Centre for Innovative Cities</em>, que estudian c&oacute;mo las ciudades influyen en el bienestar. <strong>Sarah Chan</strong>, investigadora en ese centro, apunta que muchas de las dificultades actuales se interpretan como <strong>problemas individuales cuando tambi&eacute;n reflejan el tipo de entorno </strong>en el que se vive. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica, &ldquo;el estr&eacute;s, la soledad y la ansiedad suelen tratarse como problemas personales o de estilo de vida&rdquo;, pero tambi&eacute;n pueden relacionarse con condiciones que no encajan con la forma en que el cuerpo y la mente se desarrollaron.
    </p><h2 class="article-text">Los autores propusieron cambios para reducir esa presi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Las conclusiones<strong> no proponen volver a formas de vida del pasado ni cuestionan los avances actuales,</strong> como la medicina o la tecnolog&iacute;a, que han mejorado la esperanza de vida y las condiciones materiales. El planteamiento apunta hacia<strong> cambios en el dise&ntilde;o de ciudades, espacios de trabajo y plataformas digitales </strong>para reducir la presi&oacute;n constante que generan ciertos est&iacute;mulos.
    </p><p class="article-text">
        Los autores plantean que crear entornos con m&aacute;s contacto social directo, limitar la exposici&oacute;n a comparaciones continuas y dise&ntilde;ar espacios que faciliten la orientaci&oacute;n puede aliviar parte de ese malestar. Yong resume esa idea al se&ntilde;alar que &ldquo;<strong>necesitamos dise&ntilde;ar intervenciones que funcionen de acuerdo con nuestra naturaleza humana</strong>&rdquo;, una l&iacute;nea de trabajo que busca ajustar el entorno a las capacidades reales de las personas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/vida-moderna-llevando-limite-cerebro-disenado-mundo-distinto-ciencia-pm_1_13360911.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Jul 2026 16:30:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La vida moderna podría estar llevando al límite un cerebro diseñado para un mundo muy distinto, según la ciencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Investigación,Estrés,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los psicoterapeutas de España advierten de la "presunta conducta irregular" de la terapeuta de los Andic]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/psicoterapeutas-espana-advierten-presunta-conducta-irregular-terapeuta-andic_1_13350064.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a3bf538e-264f-4d2b-9c3b-37ec9df9a4e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x335y226.jpg" width="1200" height="675" alt="Los psicoterapeutas de España advierten de la &quot;presunta conducta irregular&quot; de la terapeuta de los Andic"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Federación Española de Asociaciones de Psicoterapeutas (FEAP) y la Federación Española de Asociaciones de Terapia Familiar (FEATF) abogan por preservar el "marco ético y deontológico" de la profesión</p><p class="subtitle">El Colegio de Psicología descarta por ahora denunciar por intrusismo a la terapeuta sin colegiar de los Andic
</p></div><p class="article-text">
        Los psicoterapeutas espa&ntilde;oles han reivindicado el &ldquo;ejercicio &eacute;tico y responsable&rdquo; de la psicoterapia ante las informaciones sobre la &ldquo;presunta conducta irregular&rdquo; de la terapeuta de los Andic que han aparecido en prensa a ra&iacute;z del caso de la muerte del fundador de Mango.
    </p><p class="article-text">
        La terapeuta Julia L., sin colegiar en Espa&ntilde;a y a quien <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/colegio-psicologia-descarta-ahora-denunciar-intrusismo-terapeuta-colegiar-andic_1_13345909.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Colegio Oficial de Psicolog&iacute;a de Catalunya no se plantea, por ahora, denunciar por intrusismo</a>, declar&oacute; como testigo este martes ante la jueza que investiga a Jonathan Andic por el presunto homicidio de su padre.
    </p><p class="article-text">
        En un comunicado conjunto, la Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Asociaciones de Psicoterapeutas (FEAP) y la Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Asociaciones de Terapia Familiar (FEATF) han abogado por preservar el &ldquo;marco &eacute;tico y deontol&oacute;gico&rdquo; de la profesi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cualquier actuaci&oacute;n que se aparte de los principios de beneficencia, no maleficencia, respeto a la autonom&iacute;a, confidencialidad e integridad profesional resulta incompatible con los est&aacute;ndares exigidos para el ejercicio responsable de la psicoterapia&rdquo;, aseguran ambas organizaciones de profesionales. 
    </p><p class="article-text">
        La jueza <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/jueza-indaga-ahora-si-terapeuta-andic-tenido-implicacion-muerte-fundador-mango_1_13271230.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">atribuye a Julia L. un papel clave en las relaciones entre padre e hijo</a>.&nbsp;El an&aacute;lisis del m&oacute;vil de Andic y de los mensajes que intercambi&oacute; con su hijo y con la terapeuta sin colegiar son uno de los principales indicios en que se basa la magistrada.
    </p><p class="article-text">
        Las cuestiones econ&oacute;micas eran tratadas de forma recurrente en las sesiones entre la terapeuta y el padre y el hijo, que se llegaron a extender con las otras dos hijas de Andic y en las que tambi&eacute;n particip&oacute;, de forma puntual, la hermana de la terapeuta. Seg&uacute;n la jueza, la influencia de la terapeuta fue clave para que el fundador de Mango cediera a su hijo una herencia en vida que, sin embargo, la defensa mantiene que el investigado nunca lleg&oacute; a cobrar.
    </p><p class="article-text">
        La pr&aacute;ctica profesional de los psicoterapeutas, indican la FEAP y la FEATF, exige el cumplimiento de varios principios &eacute;ticos y deontol&oacute;gicos as&iacute; como otros requisitos de calidad y competencia profesional promovidos por ambas organizaciones.
    </p><p class="article-text">
        Las organizaciones recuerdan que la buena pr&aacute;ctica terap&eacute;utica pasa por el mantenimiento &ldquo;riguroso&rdquo; del secreto profesional y de la confidencialidad de datos; el establecimiento de l&iacute;mites &ldquo;estrictos&rdquo; para evitar conflictos de inter&eacute;s; la prohibici&oacute;n &ldquo;expl&iacute;cita&rdquo; de cualquier forma de abuso de la relaci&oacute;n terap&eacute;utica; y la obligaci&oacute;n de mantener la competencia t&eacute;cnica mediante la supervisi&oacute;n y formaci&oacute;n continua.
    </p><p class="article-text">
        Ambas entidades han transmitido adem&aacute;s &ldquo;tranquilidad&rdquo; al recordar que sus miles de profesionales acreditados ejercen su labor &ldquo;con la m&aacute;xima responsabilidad&rdquo;, al tiempo que han instado a la ciudadan&iacute;a a &ldquo;verificar siempre&rdquo; las acreditaciones de sus terapeutas a trav&eacute;s de las asociaciones o el Registro Nacional de Psicoterapeutas. 
    </p><p class="article-text">
        La FEAP y la FEATF tambi&eacute;n han reclamado avanzar en el reconocimiento institucional de la acreditaci&oacute;n de la psicoterapia y han reiterado la recomendaci&oacute;n que trasladaron al Ministerio de Sanidad para &ldquo;identificar con claridad a los profesionales acreditados, reforzar las garant&iacute;as para la ciudadan&iacute;a y reconocer los est&aacute;ndares de calidad&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oriol Solé Altimira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/psicoterapeutas-espana-advierten-presunta-conducta-irregular-terapeuta-andic_1_13350064.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Jul 2026 08:17:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los psicoterapeutas de España advierten de la "presunta conducta irregular" de la terapeuta de los Andic]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mango,Terapia,Psicoterapia,Homicidios,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Epidemia de salud mental entre los jóvenes o espejismo? Un nuevo estudio cuestiona las conclusiones alarmantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/epidemia-salud-mental-jovenes-espejismo-nuevo-estudio-cuestiona-conclusiones-alarmantes_1_13343698.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0820a60b-1b04-425d-af5f-5390266a9d59_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146372.jpg" width="4893" height="2752" alt="¿Epidemia de salud mental entre los jóvenes o espejismo? Un nuevo estudio cuestiona las conclusiones alarmantes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una investigación a partir de más de 3,7 millones de pacientes en Noruega revela que la inmensa mayoría de adolescentes que acuden al médico por malestar emocional son registrados con simples “síntomas” y no con diagnósticos de trastornos clínicos formales</p><p class="subtitle">Hemeroteca - ¿Han arruinado los móviles la salud mental de los jóvenes? La ciencia busca explicaciones a un problema universal
</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, la percepci&oacute;n de que existe una epidemia de problemas de <a href="https://www.eldiario.es/temas/salud-mental/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salud mental</a> entre los m&aacute;s j&oacute;venes ha encendido las alarmas a nivel mundial. Sin embargo, muchos especialistas insisten en que la evidencia disponible no respalda esta idea. Un nuevo estudio basado en los registros m&eacute;dicos de 3,7 millones de ciudadanos de entre 10 y 46 a&ntilde;os en Noruega entre 2010 y 2024 ofrece datos muy interesantes y llama a la tranquilidad: aunque las consultas de salud mental crecieron un 62% de forma general, la inmensa mayor&iacute;a se registraron bajo la etiqueta de &ldquo;s&iacute;ntomas&rdquo;, en lugar de diagnosticarse como &ldquo;trastornos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los hallazgos del trabajo, publicado este mi&eacute;rcoles en la revista <a href="https://jech.bmj.com/lookup/doi/10.1136/jech-2026-226059" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Journal of Epidemiology &amp; Community Health</a>, muestran una enorme divergencia. Mientras las consultas por s&iacute;ntomas de ansiedad aumentaron en Noruega un 286% y las de s&iacute;ntomas depresivos un 147%, los diagn&oacute;sticos por trastornos de ansiedad crecieron de forma mucho m&aacute;s modesta (46%) y los trastornos depresivos incluso experimentaron una leve ca&iacute;da del 4%. Esta tendencia es especialmente aguda entre las mujeres de 16 a 20 a&ntilde;os, donde las visitas por s&iacute;ntomas de ansiedad se dispararon un 475% frente a un aumento del 64% en diagn&oacute;sticos de trastornos.
    </p><p class="article-text">
        A partir de estos datos, los autores concluyen que los principales motores de este aumento no son necesariamente un deterioro en la salud mental de la poblaci&oacute;n, sino cambios en el comportamiento de b&uacute;squeda de ayuda y en las pr&aacute;cticas de codificaci&oacute;n diagn&oacute;stica. Esto indicar&iacute;a que los j&oacute;venes actuales tienen un umbral mucho m&aacute;s bajo para acudir al m&eacute;dico ante cuadros de malestar emocional y, al mismo tiempo, que los m&eacute;dicos prefieren cada vez m&aacute;s registrar estas visitas como s&iacute;ntomas en lugar de etiquetar a los pacientes con trastornos cl&iacute;nicos, algo que podr&iacute;a considerarse estigmatizante.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La clave son los cambios en el comportamiento de búsqueda de ayuda y/o en el registro de diagnósticos, en lugar del empeoramiento de la morbilidad subyacente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Los aumentos observados podr&iacute;an reflejar cambios en el malestar subyacente, pero tambi&eacute;n cambios en el reconocimiento, la disposici&oacute;n a revelar los s&iacute;ntomas, la b&uacute;squeda de ayuda y las pr&aacute;cticas de registro cl&iacute;nico&rdquo;, se&ntilde;alan los autores. &ldquo;Los resultados sugieren que los cambios en el comportamiento de b&uacute;squeda de ayuda y/o en el registro de diagn&oacute;sticos, en lugar del empeoramiento de la morbilidad subyacente, son factores clave del aumento de los contactos con los servicios de salud mental en atenci&oacute;n primaria&rdquo;, concluyen.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, los investigadores se muestran prudentes y advierten de que su estudio se basa &uacute;nicamente en datos de atenci&oacute;n primaria, que no incluyen la gravedad de los s&iacute;ntomas. Por otro lado, &ldquo;no se pueden excluir explicaciones alternativas, como un aumento real de problemas de salud mental menos graves entre los j&oacute;venes, por ejemplo, debido al mayor uso de las redes sociales, la experiencia de la pandemia u otros factores&rdquo;, a&ntilde;aden.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los investigadores recalcan que el creciente volumen de consultas basadas en s&iacute;ntomas supone un reto organizativo para los m&eacute;dicos de cabecera, que &ldquo;se enfrentan a una demanda cada vez mayor que podr&iacute;a gestionarse de forma m&aacute;s adecuada mediante psicoeducaci&oacute;n o breves intervenciones digitales, en lugar de las v&iacute;as cl&iacute;nicas tradicionales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, los datos de la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/porcentaje-personas-depresion-espana-triplicado-tres-anos_1_12333034.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltima Encuesta Nacional de Salud</a>&nbsp;indican que el porcentaje de personas con cuadros depresivos ha crecido del 5,4% al 14,6% entre 2020 y 2023 en todas las edades, aunque es mayor entre las personas con m&aacute;s a&ntilde;os. Los n&uacute;meros escalan mucho m&aacute;s cuando se pregunta cu&aacute;l es severidad de los s&iacute;ntomas depresivos; el porcentaje de personas que aseguran tener alguno &ndash;de leve a grave&ndash; aumenta hasta el 29,8%, pero el resultado se mide por la percepci&oacute;n, no por el diagn&oacute;stico.
    </p><h2 class="article-text">Sin evidencia de una &lsquo;epidemia&rsquo;</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.ugr.es/personal/jose-cesar-perales-lopez" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; C&eacute;sar Perales</a>, catedr&aacute;tico en el departamento de Psicolog&iacute;a Experimental de la Universidad de Granada (UGR), coautor del libro&nbsp;<em>Ni fr&aacute;giles ni idiotas. C&oacute;mo la mala ciencia ha construido el estereotipo adolescente</em>&nbsp;(Shackleton Books), cree que una interpretaci&oacute;n plausible de estos datos es que el incremento reciente de las consultas relacionadas con la salud mental se podr&iacute;a deber a cambios en el comportamiento de b&uacute;squeda de ayuda por parte de las personas y a modificaciones en las pr&aacute;cticas de codificaci&oacute;n cl&iacute;nica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La evidencia disponible no respalda la idea de un aumento desproporcionado de los problemas de salud mental en la adolescencia en los últimos años</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José César Perales</span>
                                        <span>—</span> Catedrático de Psicología Experimental de la Universidad de Granada (UGR) 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La evidencia disponible no respalda la idea de un aumento desproporcionado de los problemas de salud mental en la adolescencia en los &uacute;ltimos a&ntilde;os&rdquo;, subraya Perales en declaraciones al <a href="https://sciencemediacentre.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SMC</a>.&nbsp;&ldquo;Desde esta perspectiva, el aumento registrado reflejar&iacute;a menos un cambio en la incidencia subyacente de los trastornos que una transformaci&oacute;n en c&oacute;mo se detectan, se nombran y se registran&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, advierte, esto no excluye otras explicaciones posibles. &ldquo;Que exista este fen&oacute;meno de inflaci&oacute;n diagn&oacute;stica no elimina por completo la posibilidad de que tambi&eacute;n se haya producido un incremento en los problemas de salud mental subyacentes&rdquo;, comenta. &ldquo;S&iacute; que explicar&iacute;a, no obstante, por qu&eacute; esas tendencias subyacentes parecen ser menos n&iacute;tidas y universales de lo que se defiende desde determinadas posturas, no siempre estrictamente cient&iacute;ficas&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que muestra el estudio no es necesariamente un cambio directo en la prevalencia real de los trastornos mentales, sino un cambio en la manera en que determinados problemas psicológicos se registran</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Javier José Pérez Flores</span>
                                        <span>—</span> Profesor del área de Psicobiología de la Universidad de La Laguna
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://portalciencia.ull.es/investigadores/1010510/detalle" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Jos&eacute; P&eacute;rez Flores</a>, profesor del &aacute;rea de Psicobiolog&iacute;a de la Universidad de La Laguna, destaca la fortaleza del estudio en cuanto al tama&ntilde;o de la muestra y la amplitud temporal. &ldquo;Lo que muestra el estudio no es necesariamente un cambio directo en la prevalencia real de los trastornos mentales, sino un cambio en la manera en que determinados problemas psicol&oacute;gicos se registran, se codifican y posiblemente se abordan dentro del sistema sanitario noruego&rdquo;, explica al SMC.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, el experto recuerda que la divergencia entre la prevalencia de s&iacute;ntomas y diagn&oacute;sticos no es una novedad y ya hab&iacute;a sido se&ntilde;alada en la &uacute;ltima d&eacute;cada, adem&aacute;s de que en otros trabajos se hab&iacute;a identificado la posibilidad de que la clave estuviera en la pr&aacute;ctica de codificaci&oacute;n por parte de los m&eacute;dicos y muchos protocolos de actuaci&oacute;n. &ldquo;Visto as&iacute;, el aumento de los registros de s&iacute;ntomas no tendr&iacute;a por qu&eacute; interpretarse &uacute;nicamente como una se&ntilde;al de alarma epidemiol&oacute;gica, sino tambi&eacute;n como el reflejo de una decisi&oacute;n organizativa: identificar antes el malestar, atenderlo en dispositivos m&aacute;s pr&oacute;ximos y no esperar necesariamente a que adopte la forma de un trastorno plenamente codificado&rdquo;, explica P&eacute;rez Flores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La comparaci&oacute;n con Espa&ntilde;a tambi&eacute;n invita a la prudencia, en opini&oacute;n del experto, aunque el estudio muestra patrones que recuerdan, al menos parcialmente, a los observados en nuestro pa&iacute;s. Y conviene no perder de vista, advierte, la soluci&oacute;n que se est&aacute; dando a estos casos. Estudios recientes han encontrado un aumento muy marcado de las prescripciones de antidepresivos, muy superior al incremento de los diagn&oacute;sticos de depresi&oacute;n. &ldquo;Este tipo de hallazgo plantea una pregunta inc&oacute;moda: &iquest;hasta qu&eacute; punto importa que el sistema codifique s&iacute;ntomas o trastornos si, en la pr&aacute;ctica, el abordaje acaba siendo el mismo?&rdquo;, plantea P&eacute;rez Flores.&nbsp;&ldquo;El debate no deber&iacute;a limitarse a si aumentan los s&iacute;ntomas o aumentan los diagn&oacute;sticos, sino a qu&eacute; se hace con las personas que llegan a la atenci&oacute;n primaria con malestar psicol&oacute;gico&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/epidemia-salud-mental-jovenes-espejismo-nuevo-estudio-cuestiona-conclusiones-alarmantes_1_13343698.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Jun 2026 22:30:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Epidemia de salud mental entre los jóvenes o espejismo? Un nuevo estudio cuestiona las conclusiones alarmantes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Salud mental,Jóvenes,Psicología,Salud psicológica,Atención psicológica,Depresión,Ansiedad,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Colegio de Psicología descarta por ahora denunciar por intrusismo a la terapeuta sin colegiar de los Andic]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/colegio-psicologia-descarta-ahora-denunciar-intrusismo-terapeuta-colegiar-andic_1_13345909.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/be9f8d84-49a4-4c00-bcfc-80edb617bff9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Colegio de Psicología descarta por ahora denunciar por intrusismo a la terapeuta sin colegiar de los Andic"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Julia L. declara durante más de dos horas y media sin acogerse a la confidencialidad con sus clientes para aclarar su papel en el caso de la muerte del fundador de Mango</p><p class="subtitle">Los senderistas que encontraron a Jonathan Andic tras la caída de su padre afirman que estaba “en estado de 'shock'”
</p></div><p class="article-text">
        Julia L. ha salido este martes de los juzgados de Martorell de forma inusual para un testigo: protegida por dos agentes de los Mossos d&rsquo;Esquadra, que la han acompa&ntilde;ado hasta el taxi negro que la esperaba en una rotonda. Uno de los uniformados incluso le ha abierto la puerta del veh&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        La terapeuta ha declarado durante m&aacute;s de dos horas y media ante la jueza que mantiene investigado a Jonathan Andic por el presunto homicidio de su padre, el fundador de Mango, el 14 de diciembre de 2024 en la monta&ntilde;a de Montserrat.
    </p><p class="article-text">
        El papel de la terapeuta en el caso es uno de los hilos de los que tiran la jueza Raquel Nieto y la fiscal Teresa Yoldi. Se trata de una mujer sin rastro digital, que ha basado su negocio en el boca a oreja hasta convertirse en una terapeuta conocida en la parte alta de Barcelona. En otro plano distinto, el Colegio de Psicolog&iacute;a de Catalunya ha indicado a este diario que, por ahora, descarta denunciar a la terapeuta por intrusismo pese a no estar colegiada.
    </p><p class="article-text">
        La de la terapeuta ha sido <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/senderistas-encontraron-jonathan-andic-caida-padre-afirman-shock_1_13344086.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la comparecencia m&aacute;s larga de la jornada</a>. Julia L. ha tenido que responder a las preguntas sobre el alcance de su terapia y los mensajes con la v&iacute;ctima y el investigado del caso, que constatan que abordaban las reclamaciones econ&oacute;micas que Jonathan planteaba y que la relaci&oacute;n entre padre e hijo tuvo momentos de aspereza. En ning&uacute;n momento de la declaraci&oacute;n la terapeuta ha querido acogerse a la confidencialidad con sus clientes.
    </p><p class="article-text">
        En el plano penal, sigue siendo una testigo muy relevante para la jueza del caso, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/jueza-indaga-ahora-si-terapeuta-andic-tenido-implicacion-muerte-fundador-mango_1_13271230.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quien orden&oacute; investigar su posible &ldquo;implicaci&oacute;n&rdquo; en los hechos</a>. La magistrada mantiene la tesis de que el m&oacute;vil econ&oacute;mico del presunto homicidio nace de la &ldquo;mala relaci&oacute;n&rdquo; entre el padre y el hijo, algo que el primog&eacute;nito neg&oacute; en sus declaraciones ante los Mossos, pero que seg&uacute;n la jueza desmienten los mensajes hallados en el tel&eacute;fono de Jonathan Andic.
    </p><p class="article-text">
        El Colegio de Psicolog&iacute;a de Catalunya, a preguntas de este diario, ha explicado que, por ahora, no se plantea denunciar por intrusismo laboral. A d&iacute;a de hoy, han indicado desde la entidad, no disponen de &ldquo;elementos suficientes&rdquo; para determinar &ldquo;si existen datos bastantes para valorar la interposici&oacute;n de una denuncia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el Colegio, es necesario &ldquo;esperar a disponer de m&aacute;s informaci&oacute;n y datos concretos, si es que de un modo u otro llegan&rdquo; a la instituci&oacute;n para valorar denunciar a la terapeuta. Por ejemplo, sobre su titulaci&oacute;n, el lugar desde el que actuaba Julia L. y el contenido de su intervenci&oacute;n con los Andic.
    </p><p class="article-text">
        Algunos de estos datos ya son conocidos. Gracias a su investigaci&oacute;n previa, los Mossos d&rsquo;Esquadra descubrieron que el nombre y apellido de la terapeuta no constan en los colegios profesionales&nbsp;de psic&oacute;logos de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Los aspectos terap&eacute;uticos fueron, en parte, adelantados por la defensa de Andic en su recurso de apelaci&oacute;n contra la fianza de un mill&oacute;n de euros abonada por el hijo del fundador de Mango para evitar la c&aacute;rcel.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, la defensa explic&oacute; que la terapeuta trataba tanto a padre como al hijo &ldquo;y al conjunto de la familia&rdquo;, esto es, las otras dos hijas del fundador de Mango (que testificar&aacute;n el viernes).
    </p><p class="article-text">
        Los abogados de Andic tambi&eacute;n alegaron que los Whatsapps entre la terapeuta y padre e hijo se enmarcaba en un &ldquo;contexto cl&iacute;nico de una terapia psicoanal&iacute;tica [una de las corrientes de la psicolog&iacute;a] fuertemente directiva en que se potencia por el terapeuta cierta confrontaci&oacute;n de acci&oacute;n y reacci&oacute;n para encontrar el crecimiento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En suma, la defensa cree que hay que leer los Whatsapps del caso en un contexto terap&eacute;utico, y no de preparaci&oacute;n de un homicidio, como cree la acusaci&oacute;n. En uno de estos mensajes, incluidos en informes policiales, Jonathan Andic recordaba en julio de 2025 las discusiones con su padre y asegur&oacute;: &ldquo;No me extra&ntilde;a que pensaras que era capaz hasta de matarte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La defensa de Jonathan Andic aleg&oacute; que se trata de una expresi&oacute;n &ldquo;metaf&oacute;rica&rdquo; habitual en las terapias psicoanal&iacute;ticas sacada de contexto por parte de los Mossos, que lo destacan e incluyen en uno de sus informes.
    </p><p class="article-text">
        El conjunto del mensaje fue publicado por la agencia EFE: &ldquo;Hola Viejo, &iquest;qu&eacute; tal, hab&eacute;is llegado bien? Me qued&eacute; un poco preocupado con lo del avi&oacute;n (&hellip;) Estoy en pleno marat&oacute;n trabajado (sic) con Julia [la terapeuta] y no s&eacute; si voy a tener fuerzas para poder recuperarme este verano. Jejeje, lo que s&iacute; voy comprendiendo es que tener un hijo como yo es lo m&aacute;s duro que puede pasarle a un padre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;He recordado algunas discusiones donde no me extra&ntilde;a que pensaras que era capaz hasta de matarte. A medida que avanzo en este intensivo sprint de trabajo conjunto con Julia comprendo que era imposible sanear nuestra relaci&oacute;n. No me sorprende que la cuerda casi se rompiera. Cuando Julia estaba haci&eacute;ndome el diagn&oacute;stico recuerdo que ella me dijo, rece para que su padre no muera hasta que hayan pasado las cronolog&iacute;as. Y ahora entiendo que mi necesidad de alejarme de ti era porque no ten&iacute;a la madurez de aprender de un padre con tanta personalidad y con las ideas tan claras&rdquo;, prosegu&iacute;a el mensaje.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oriol Solé Altimira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/colegio-psicologia-descarta-ahora-denunciar-intrusismo-terapeuta-colegiar-andic_1_13345909.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Jun 2026 19:57:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Colegio de Psicología descarta por ahora denunciar por intrusismo a la terapeuta sin colegiar de los Andic]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mossos d'Esquadra,Mango,Homicidios,Jonathan Andic,Millonarios,Psicología,Terapia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Podemos cambiar la percepción que tenemos de nosotros mismos": cómo desarrollar la confianza propia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/cambiar-percepcion-desarrollar-confianza-propia_1_13311641.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ec69b2fa-1b2a-4cb6-87b1-f967993cd3b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146345.jpg" width="1660" height="934" alt="&quot;Podemos cambiar la percepción que tenemos de nosotros mismos&quot;: cómo desarrollar la confianza propia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La falta de confianza en nosotros mismos nos puede impedir probar cosas nuevas o perseguir lo que queremos, pero nunca es demasiado tarde para cambiarlo</p><p class="subtitle">'Friend bombing': la trampa de las nuevas amistades que pasan bruscamente de la intimidad e idealización al silencio</p></div><p class="article-text">
        Cuando estaba en el instituto, mi padre me dijo que el 80% de c&oacute;mo te ven los dem&aacute;s depende de c&oacute;mo te ves a ti mismo. En aquel momento, me lo tom&eacute; como una noticia terrible: estaba en plena pubertad, me odiaba y todav&iacute;a intentaba averiguar c&oacute;mo peinarme.
    </p><p class="article-text">
        Aunque mi padre se invent&oacute; esa cifra, con el paso de los a&ntilde;os he descubierto que ten&iacute;a algo de raz&oacute;n: proyectar confianza a veces puede ser la clave del &eacute;xito, tanto profesional como personal. Pero, &iquest;c&oacute;mo se cultiva la confianza en la pr&aacute;ctica? &iquest;Y si nuestra comprensi&oacute;n de la confianza est&aacute; distorsionada?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Solemos pensar en la confianza como algo que creemos que vamos a alcanzar&rdquo;, dice Claire Fountain, terapeuta y escritora. A menudo nos decimos a nosotros mismos que nos sentiremos seguros una vez que logremos una meta o tengamos <a href="https://www.eldiario.es/era/estaras-irreconocible-julio-llega-verano-redes-vuelven-convertir-cuerpo-problema_1_13325452.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cierta apariencia</a>, explica, pero la verdadera confianza no depende de factores externos, sino que es &ldquo;una sensaci&oacute;n de poder confiar en uno mismo&rdquo;, concluye Fountain.
    </p><p class="article-text">
        Si tienes problemas de confianza en ti mismo, no est&aacute;s solo. Recuerda que no tiene por qu&eacute; ser as&iacute; para siempre. &ldquo;Podemos cambiar la percepci&oacute;n que tenemos de nosotros mismos&rdquo;, afirma Fountain.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; es la confianza en uno mismo</h2><p class="article-text">
        Aunque a menudo se utilizan indistintamente ambos t&eacute;rminos, la confianza no es lo mismo que la autoestima.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La autoestima es una evaluaci&oacute;n de nuestro propio valor&rdquo;, afirma la Dra. Kristin Neff, profesora adjunta de psicolog&iacute;a educativa en la Universidad de Texas en Austin. Se trata as&iacute; de la valoraci&oacute;n que uno hace de s&iacute; mismo como buena o mala persona.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la confianza es la creencia de que uno puede lograr sus objetivos y alcanzarlos. Es lo que en literatura psicol&oacute;gica suele denominarse &ldquo;autoeficacia&rdquo;, afirma Neff.
    </p><p class="article-text">
        En resumen,<strong> </strong>la autoestima es nuestra creencia sobre qui&eacute;nes somos, y la confianza es nuestra creencia sobre lo que podemos hacer.
    </p><p class="article-text">
        Fountain describe la confianza como una sensaci&oacute;n de estabilidad. Incluso si las cosas se tuercen, explica, &ldquo;podemos sentir: &lsquo;ok, estoy bien&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La autoestima es nuestra creencia sobre quiénes somos, y la confianza es nuestra creencia sobre lo que podemos hacer</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Por qu&eacute; es importante la confianza en uno mismo</h2><p class="article-text">
        La confianza es fundamental para el bienestar general, afirma la Dra. Mia Smith-Bynum, profesora y directora del departamento de ciencias de la familia de la Universidad de Maryland (EEUU). Nos ayuda a creer en que podemos cuidarnos, gestionar asuntos personales y construir relaciones sociales, explica, &ldquo;son las cosas que nos permiten saber qui&eacute;nes somos como personas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, la falta de confianza puede impedirnos probar cosas nuevas o perseguir nuestros sue&ntilde;os, as&iacute; como limitar la plenitud con la que vivimos nuestras vidas. Por ejemplo, &ldquo;quiz&aacute;s no pruebes cosas que te interesan, quiz&aacute;s no asistas a un evento social que te importaba porque no quer&iacute;as que te vieran, o quiz&aacute;s no tengas las conversaciones que necesitas tener&rdquo;, afirma Fountain.
    </p><p class="article-text">
        La confianza tambi&eacute;n puede ser valiosa para quienes nos rodean. Fountain a&ntilde;ade que, con mucha frecuencia, la confianza se confunde con arrogancia y ego, pero esto suele ser una forma de compensar la falta de autoeficacia. Una confianza s&oacute;lida y real puede ayudar a que los dem&aacute;s se sientan c&oacute;modos a nuestro alrededor.
    </p><p class="article-text">
        Fountain afirma que &ldquo;gran parte de la confianza se basa en la autoaceptaci&oacute;n&rdquo;, es decir, en aceptar tambi&eacute;n nuestras imperfecciones. &ldquo;Cuando te aceptas a ti mismo, es mucho m&aacute;s f&aacute;cil que los dem&aacute;s se sientan capaces de aceptarse y ser ellos mismos&rdquo;, a&ntilde;ade Fountain.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo se desarrolla la confianza en uno mismo?</h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Primero, identifica las razones por las que podr&iacute;as no sentirte seguro de ti mismo</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Los expertos se&ntilde;alan que existen industrias enteras construidas para socavar la confianza de las personas y luego tratar de venderles productos para sentirse mejor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La confianza se vende a menudo como una soluci&oacute;n para todo tipo de problemas: si te quieres a ti mismo, todo ir&aacute; mejor&rdquo;, afirma Fountain. Pero este enfoque individualista ignora las injusticias sociales y estructurales que sufren muchas personas, especialmente las de comunidades marginadas, explica.
    </p><p class="article-text">
        Smith-Bynum comenta que una forma de recordar esto es leyendo biograf&iacute;as. &ldquo;Hay historias incre&iacute;bles de resiliencia, tanto de personajes famosos como de gente com&uacute;n&rdquo;, dice. &ldquo;Estas historias ayudan a recordar que los momentos de duda, las crisis de confianza que experimentamos, son bastante normales&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La falta de confianza puede impedirnos probar cosas nuevas o perseguir nuestros sueños, así como limitar la plenitud con la que vivimos nuestras vidas</p>
          </div>

  </blockquote><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Encuentra una comunidad</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Frente a lo que dice la creencia popular, la confianza no es una tarea individual. &ldquo;Hay que encontrar espacios que te reconozcan y te recuerden tu humanidad y celebren tu singularidad&rdquo;, afirma Smith-Bynum. &ldquo;Gran parte de la creatividad surge de la comunidad&rdquo;.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Cuestiona tus propias creencias que te hacen dudar de ti mismo</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &ldquo;Los pensamientos negativos sobre nosotros mismos pueden volverse muy fuertes y eclipsar los momentos en que nos sentimos bien&rdquo;, afirma Fountain.
    </p><p class="article-text">
        La profesora destaca una herramienta terap&eacute;utica centrada en nuestros recursos y que consiste en identificar las propias fortalezas, as&iacute; como los hechos que contradicen esas ideas que mantenemos y que son m&aacute;s cr&iacute;ticas con nosotros mismos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Puede que creas que no eres lo suficientemente bueno, pero si recientemente lograste un ascenso, llevas 15 a&ntilde;os en el mismo trabajo o tienes una familia y un hogar estables, esa creencia no es cierta&rdquo;, explica.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Practica la autocompasi&oacute;n</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La autocompasi&oacute;n consiste en ser un buen amigo o amiga que te apoya, explica Neff. Adem&aacute;s, est&aacute; m&aacute;s estrechamente relacionada con la autoeficacia que la autoestima. &ldquo;Si tienes la autoestima alta, puedes sentirte seguro o segura, pero &iquest;qu&eacute; pasa si fracasas?&rdquo;, pregunta.
    </p><p class="article-text">
        Para practicar la autocompasi&oacute;n, Neff sugiere hablarte a ti mismo como lo har&iacute;as con un amigo. Cuando te enfrentes a una situaci&oacute;n o tarea dif&iacute;cil, preg&uacute;ntate qu&eacute; necesitas y c&oacute;mo puedes apoyarte. Y si tropiezas o fracasas, no te castigues.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si fracasas, no pasa nada, todo el mundo fracasa&rdquo;, dice Neff. La verdadera confianza, explica, no est&aacute; vinculada con el resultado de una situaci&oacute;n, sino a la voluntad de levantarse y volver a intentarlo. &ldquo;Eso es lo que predice nuestra perseverancia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Neff tambi&eacute;n comenta que diversos estudios<strong> </strong>han demostrado que poner las manos sobre el cuerpo puede calmar el sistema nervioso y ayudar al cuerpo a sentirse seguro. &ldquo;Simplemente poner la mano sobre el coraz&oacute;n puede ser un verdadero est&iacute;mulo para la confianza&rdquo;, afirma.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Haz las cosas que te dan miedo, pero paso a paso</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &ldquo;La confianza es muy pr&aacute;ctica&rdquo;, dice Fountain, que sugiere establecer peque&ntilde;as metas que te ayuden a sentir m&aacute;s seguridad ante aquello que te asusta. Quiz&aacute;s sientas inseguridad al hablar con gente nueva; en ese caso, podr&iacute;as proponerte preguntarle a tu barista c&oacute;mo le va el d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las experiencias realmente ayudan a volver a configurar nuestro cerebro para decir: &lsquo;Ah, puedo hacerlo&rdquo;, afirma Fountain.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Cultiva la resiliencia</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s no logres todas tus metas, pero recuerda que no pasa nada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La confianza verdadera y sana surge de superar la adversidad&rdquo;, dice Smith-Bynum. Crecemos con cada ocasi&oacute;n en que somos capaces de luchar, reflexionar y encontrar una manera de seguir adelante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Madeleine Aggeler]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/cambiar-percepcion-desarrollar-confianza-propia_1_13311641.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Jun 2026 19:47:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Podemos cambiar la percepción que tenemos de nosotros mismos": cómo desarrollar la confianza propia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Psicología,Relaciones,Bienestar emocional,The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Colegio de Psicología de Castilla-La Mancha habilita un teléfono de apoyo a los afectados por el seísmo en Venezuela]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/colegio-psicologia-castilla-mancha-habilita-telefono-apoyo-afectados-seismo-venezuela_1_13342649.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ba21cc64-02ea-493c-bf3b-b794a57a6e71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Colegio de Psicología de Castilla-La Mancha habilita un teléfono de apoyo a los afectados por el seísmo en Venezuela"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta línea telefónica, con el número 665 65 84 72, estará activa desde el 1 de julio de 10 a 20 horas y de lunes a domingo </p><p class="subtitle">La comunidad venezolana en Castilla-La Mancha, entre la incertidumbre por la familia y la solidaridad con los afectados
</p></div><p class="article-text">
        El Colegio Oficial de Psicolog&iacute;a de Castilla-La Mancha que a partir del 1 de julio pondr&aacute; en marcha un n&uacute;mero de tel&eacute;fono con la finalidad de ofrecer ayuda psicol&oacute;gica a los residentes en Castilla-La Mancha que se hayan visto afectados por los terremotos que tuvieron lugar en Venezuela la pasada semana.
    </p><p class="article-text">
        Este lunes ha trasladado este lunes &ldquo;sus m&aacute;s sinceras condolencias&rdquo; a los familiares y amigos, tanto de los espa&ntilde;oles fallecidos, como de toda la poblaci&oacute;n venezolana que se ha visto afectada por la p&eacute;rdida de un ser querido o de su lugar de residencia tras el terrible se&iacute;smo en aquel pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El tel&eacute;fono estar&aacute; operativo de 10:00 a 20:00 horas de lunes a domingo para la poblaci&oacute;n afectada que resida en Castilla-La Mancha por las consecuencias de los se&iacute;smos. Podr&aacute;n ponerse en contacto con profesionales de la psicolog&iacute;a colegiados y cualificados, en el n&uacute;mero de tel&eacute;fono 665 65 84 72.
    </p><h2 class="article-text">Ya brind&oacute; colaboraci&oacute;n en crisis como danas o incendios forestales</h2><p class="article-text">
        El Colegio Oficial de Psicolog&iacute;a de Castilla-La Mancha cuenta con una extensa experiencia en este tipo de atenciones psicol&oacute;gicas, ya que en ocasiones anteriores, y con la finalidad de preservar la salud psicol&oacute;gica de las personas afectadas, ha puesto en marcha iniciativas de la misma &iacute;ndole que la que comenzar&aacute; a funcionar el pr&oacute;ximo mi&eacute;rcoles.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, con anterioridad el COPCLM ha habilitado l&iacute;neas y programas de atenci&oacute;n psicol&oacute;gica para personas afectadas por incendios forestales, por Danas y temporales meteorol&oacute;gicos, ante el consumo de alcohol y otras adicciones, ante los efectos del desempleo, o por la pandemia de COVID-19, entre otros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/colegio-psicologia-castilla-mancha-habilita-telefono-apoyo-afectados-seismo-venezuela_1_13342649.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Jun 2026 15:24:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Colegio de Psicología de Castilla-La Mancha habilita un teléfono de apoyo a los afectados por el seísmo en Venezuela]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Venezuela,Terremotos,Atención psicológica,Psicología,Salud psicológica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Belén Hernández, psicóloga: "No podemos evitar lo que pasa, pero sí podemos cuidarnos y elegir cómo atravesarlo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/belen-fernandez-psicologa-no-evitar-pasa-si-cuidarnos-elegir-atravesarlo-xp_1_13341185.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/38c6ba87-ae1f-4791-9831-e68a0aa8bc7f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Belén Hernández, psicóloga: &quot;No podemos evitar lo que pasa, pero sí podemos cuidarnos y elegir cómo atravesarlo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Consultamos con una experta por qué muchas veces nos cuesta afrontar los cambios y qué podemos hacer para enfrentarnos a ellos</p><p class="subtitle">Un neurólogo explica cómo el ejercicio físico puede influir en el Alzheimer: "Tiene un efecto biológico claro"
</p></div><p class="article-text">
        Muchos de nosotros avanzamos por la vida con la idea de que llevamos el tim&oacute;n. Incluimos planes, metas y construimos el camino hacia donde queremos dirigirnos. Pero, de repente, ocurre algo inesperado y la ruta marcada cambia de rumbo. Los cambios son inevitables en la vida. Ya sea mudarnos de casa, empezar un nuevo trabajo o incluso tan solo modificar nuestros h&aacute;bitos diarios, sea cual sea el motivo, este cambio suele generar incomodidad. 
    </p><p class="article-text">
        Nos sentimos c&oacute;modos siguiendo nuestras rutinas matutinas, yendo al mismo trabajo y realizando las tareas que conocemos bien, trabajando o socializando con personas que conocemos desde hace a&ntilde;os, disfrutando de la misma afici&oacute;n gratificante y un sinf&iacute;n de actividades m&aacute;s. En estas rutinas encontramos previsibilidad, una especie de sensaci&oacute;n de control que nos hace sentir bien. Cualquier cosa que amenace estas rutinas nos desarma, pero<em> </em>&iquest;qu&eacute; hace que los cambios nos provoquen muchas veces cierto v&eacute;rtigo y qu&eacute; podemos hacer para revertir esta situaci&oacute;n? 
    </p><h2 class="article-text">La resistencia del cerebro al cambio</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestro cerebro es un poco ambiguo: por un lado, no le gusta mucho la incertidumbre porque puede ser un indicador de una situaci&oacute;n de peligro; pero, por otro lado, premia la variedad porque facilita que nos podamos adaptar a diferentes situaciones. Esto, al final, est&aacute; al servicio de la supervivencia&rdquo;, explica Bel&eacute;n Hern&aacute;ndez, psic&oacute;loga sanitaria y directora de <a href="http://www.centropsicologiainsight.com" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Insight Psicolog&iacute;a</a>.
    </p><p class="article-text">
        En la base de nuestra resistencia al cambio se encuentra, por tanto, la preferencia de nuestro cerebro por lo familiar. Cuando algo altera nuestra rutina o entorno establecido, el cerebro lo percibe como una amenaza y cualquier cosa desconocida se percibe como un riesgo potencial. Que nuestro cerebro haya evolucionado para apreciar la certeza deriva de nuestro impulso b&aacute;sico de supervivencia. Hemos evolucionado para predecir y controlar nuestras circunstancias porque al hacerlo optimizamos nuestra capacidad para vivir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque no todos los cambios son iguales, ya que unos son elegidos y otros no, como reconoce Hern&aacute;ndez, &ldquo;todos nos sacan de nuestra zona de confort para llevarnos a un sitio desconocido&rdquo;. De ah&iacute; que siempre se produzca un &ldquo;estadio inicial de evaluaci&oacute;n y cierta incomodidad, porque el cerebro necesita comprobar que ese sitio nuevo no es peligroso y prepararse para recibirlo&rdquo;, admite la psic&oacute;loga.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; nos cuesta aceptar el cambio? </h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n esta <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/9216079/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">i</a><a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/9216079/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nvestigaci&oacute;n</a> realizada para saber qu&eacute; sucede en el cerebro y el cuerpo cuando experimentamos un cambio, hay al menos dos efectos. Cuando percibimos el cambio como una amenaza, puede producirnos angustia porque lo vemos como muy exigente y sentimos que tenemos que ir m&aacute;s all&aacute; de nuestros l&iacute;mites o nuestra capacidad para afrontarlo. Tambi&eacute;n puede ocurrir que lo experimentemos como un desaf&iacute;o, como una oportunidad interesante para aprender o hacer algo nuevo, y aqu&iacute; las nuevas demandas parecen estar dentro de nuestras capacidades y l&iacute;mites.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Hern&aacute;ndez, &ldquo;nos da mucho miedo salir de la zona de confort por perder el control, la previsibilidad, y enfrentarnos a lo desconocido. El miedo nos paraliza y nos dice que es mejor aguantar lo &lsquo;inc&oacute;modo&rsquo; conocido que todo el reajuste incierto que implica el cambio, aunque a largo plazo no sea lo m&aacute;s conveniente&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Muchas veces, m&aacute;s que el cambio, lo que genera estr&eacute;s es la sensaci&oacute;n de incertidumbre. Lo demuestra esta <a href="https://www.nature.com/articles/ncomms10996" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a>, seg&uacute;n la cual las personas suelen sentirse m&aacute;s estresadas por la incertidumbre que por los resultados negativos que pueda haber. La ambig&uuml;edad, por tanto, puede ser m&aacute;s dura que las malas noticias.&nbsp; 
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; unas personas se adaptan al cambio mejor que otras?</h2><p class="article-text">
        Ya lo dijo Charles Darwin: en la naturaleza no sobreviven los m&aacute;s fuertes ni los m&aacute;s inteligentes sino los que se adaptan mejor al cambio. Sea cual sea el estilo de vida que llevemos, todos necesitamos aprender a adaptarnos, porque todo cambia. Lo bueno y lo malo va y viene en la vida de todo el mundo. Pero hay personas que llevan mejor estos cambios, y suelen ser &ldquo;aquellas que a lo largo de su vida han experimentado m&aacute;s variedad, porque eso hace que se entrenen en ese proceso que ocurre cando nos enfrentamos a los cambios&rdquo;, afirma Hern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; significa esto? &ldquo;Cuantas m&aacute;s experiencias de adaptaci&oacute;n hayamos tenido a lo largo de la vida, m&aacute;s recursos solemos desarrollar para enfrentarnos a cambios nuevos&rdquo;, explica Hern&aacute;ndez, para la cual, &ldquo;cuando alguien ha tenido que adaptarse muchas veces a contextos o etapas distintas, suele ir desarrollando m&aacute;s flexibilidad y tambi&eacute;n m&aacute;s confianza en su propia capacidad para atravesar lo desconocido, y eso hace que los cambios, aunque sigan siendo inc&oacute;modos, resulten un poco m&aacute;s llevaderos&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Preguntas para adaptarnos mejor a los cambios</h2><p class="article-text">
        Cuando algo cambia podemos resistirnos, molestarnos, enojarnos&hellip; o podemos aceptar el cambio y sacar el m&aacute;ximo provecho de la situaci&oacute;n. Esto depender&aacute; de nosotros, de nuestra capacidad para ver las oportunidades que trae el cambio y convertirlo en algo positivo. La motivaci&oacute;n es un agente &ldquo;imprescindible&rdquo; para lograrlo, admite Hern&aacute;ndez, ya que el cambio ser&aacute; m&aacute;s llevadero &ldquo;si vemos beneficio en &eacute;l, poco esfuerzo para conseguirlo y muchas probabilidades de que nuestros esfuerzos se vean recompensados&rdquo;, reconoce la psic&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        Ir poco a poco tambi&eacute;n nos ayudar&aacute; a adaptarnos mejor al cambio. &ldquo;Si en vez de enfrentarnos a algo gigante somos capaces de dar pasos peque&ntilde;os que supongan menos esfuerzos, es decir, si secuencializamos esos cambios, la sensaci&oacute;n de &eacute;xito al conseguirlo ser&aacute; muy reconfortante. Un logro que se convierte en un premio natural que alimenta la motivaci&oacute;n para seguir avanzando&rdquo;, afirma la psic&oacute;loga.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, como no todos los cambios son iguales, puede ocurrir que tengamos que adaptarnos a algo nuevo de golpe, sin previo aviso. &iquest;C&oacute;mo podemos actuar en estos casos? Para Hern&aacute;ndez, la clave est&aacute; en hacernos algunas preguntas del tipo: &iquest;Cu&aacute;l es el coste a medio y largo plazo de quedarme como estoy? o &iquest;C&oacute;mo me visualizo dentro de un tiempo si soy capaz de dar ese salto? &ldquo;Muchas veces conectar con esas respuestas nos da la claridad y el impulso que necesitamos para empezar a movernos&rdquo;, admite.
    </p><p class="article-text">
        Una de las cosas m&aacute;s importantes a la hora de ser m&aacute;s flexibles a cambios y situaciones a veces inesperadas es pensar que &ldquo;adaptarnos no implica que el cambio no nos duela o no nos afecte&rdquo;, afirma Hern&aacute;ndez. Porque, en la mayor&iacute;a de los casos, frente a un cambio pasaremos por varias fases: la negaci&oacute;n, el miedo, la rabia y la tristeza, as&iacute; como el nuevo desaf&iacute;o y, al final, &ldquo;la creaci&oacute;n de una nueva realidad y unos nuevos h&aacute;bitos&rdquo;, matiza. En cada una de estas fases se plantea un reto que superar y el m&aacute;s complejo es, para la especialista, la aceptaci&oacute;n de la situaci&oacute;n, es decir, tener que &ldquo;soltar la lucha de agarrarnos a algo que ya ha cambiado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hacernos preguntas del tipo &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; a m&iacute;?&rdquo; es com&uacute;n, pero no ayudan a afrontar el cambio. Al contrario, &ldquo;nos mete en un bucle de dolor que nos impide avanzar hacia una nueva realidad que, nos guste o no, ya es parte de nuestra vida&rdquo;, aclara la psic&oacute;loga. Aqu&iacute; es clave cambiar la pregunta que nos ancla al pasado por otras como &ldquo;&iquest;qu&eacute; necesito para ir poco a poco adapt&aacute;ndome? &iquest;C&oacute;mo puedo cuidarme en este proceso? &iquest;Qu&eacute; tengo que soltar? o &iquest;Hay algo que pueda aprender de esta experiencia?&rdquo;, concluye Hern&aacute;ndez.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/belen-fernandez-psicologa-no-evitar-pasa-si-cuidarnos-elegir-atravesarlo-xp_1_13341185.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Jun 2026 09:50:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Belén Hernández, psicóloga: "No podemos evitar lo que pasa, pero sí podemos cuidarnos y elegir cómo atravesarlo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Salud mental,Salud psicológica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La psicología sugiere que crecer admirando a Vegeta podría dar una ventaja al afrontar los cambios frente a los fans de Goku]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/crecieron-admirando-vegeta-ventaja-psicologica-frente-fans-goku-psicologia-pm_1_13338076.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/857c57a8-ce59-45a3-b1d6-039303945638_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La psicología sugiere que crecer admirando a Vegeta podría dar una ventaja al afrontar los cambios frente a los fans de Goku"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Facilidad para adaptarse - El príncipe saiyan atravesó conflictos personales, tomó decisiones difíciles y realizó sacrificios que cambiaron su papel hasta convertirlo en uno de los personajes con mayor profundidad</p></div><p class="article-text">
        Cuando alguien sigue una historia durante a&ntilde;os acaba eligiendo sin darse cuenta a las figuras que realmente le importan, y en <em><strong>Dragon Ball </strong></em>ese lugar lo ocupan <strong>Goku</strong> y <strong>Vegeta</strong> porque todo gira a su alrededor.
    </p><p class="article-text">
        La trama avanza a trav&eacute;s de sus decisiones, sus combates y sus formas de entender la fuerza, de manera que cada episodio vuelve a colocarlos en el centro aunque aparezcan otros personajes.
    </p><h2 class="article-text">La evoluci&oacute;n de los personajes explica ese inter&eacute;s</h2><p class="article-text">
        Ese protagonismo nace de c&oacute;mo representan<strong> dos maneras opuestas de enfrentarse a los problemas</strong>, una basada en la pureza y otra en la lucha interna, y esa diferencia hace que la atenci&oacute;n siempre vuelva a ellos. 
    </p><p class="article-text">
        Entre ambos se construye una relaci&oacute;n que empieza como choque frontal y acaba en una rivalidad que nunca desaparece, lo que mantiene viva la tensi&oacute;n y convierte cada encuentro en algo que define el rumbo de la historia.
    </p><p class="article-text">
        Un an&aacute;lisis recogido por<em> 3DJuegos </em>sit&uacute;a ese inter&eacute;s en una cuesti&oacute;n psicol&oacute;gica que va m&aacute;s all&aacute; de <strong>elegir entre h&eacute;roe o villano</strong>, ya que lo que realmente engancha es la evoluci&oacute;n de los personajes y no su moral inicial. 
    </p><p class="article-text">
        Esa idea coincide con estudios citados por <em>Mein MMO</em>, donde se explica que el <strong>cerebro se fija m&aacute;s en el recorrido que en el punto de partida</strong>, lo que convierte a ciertas figuras en m&aacute;s atractivas aunque no encajen en el modelo cl&aacute;sico de h&eacute;roe.
    </p><h2 class="article-text">Muchos adultos prefieren a Vegeta frente a Goku</h2><p class="article-text">
        La doctora<strong> Mariska Kleemans</strong>, investigadora en comunicaci&oacute;n, trabaj&oacute; con espectadores expuestos a personajes moralmente complejos para entender esa atracci&oacute;n. Su estudio muestra que la <strong>atenci&oacute;n no se queda en si alguien es bueno o malo, sino en c&oacute;mo cambia con el tiempo</strong>, ya que ese movimiento obliga a interpretar cada paso y mantiene el inter&eacute;s activo. En ese proceso, el p&uacute;blico no observa de forma pasiva, sino que sigue cada decisi&oacute;n como si tuviera que anticipar el siguiente giro.
    </p><p class="article-text">
        Ese recorrido es especialmente visible en Vegeta, que pasa de ser un enemigo dispuesto a destruirlo todo a alguien que termina actuando por su familia. A lo largo de la serie<strong> atraviesa conflictos, toma decisiones que lo enfrentan consigo mismo y acaba realizando sacrificios </strong>que cambian su posici&oacute;n dentro de la historia. Ese tr&aacute;nsito, lleno de tensi&oacute;n interna, hace que cada avance tenga peso y que su figura resulte m&aacute;s compleja que la de otros personajes.
    </p><p class="article-text">
        Esa diferencia explica por qu&eacute; <strong>muchos espectadores adultos colocan a Vegeta por encima de Goku</strong>, ya que el protagonista mantiene una l&iacute;nea estable desde el principio. Mientras uno cambia, falla y se reconstruye, el otro permanece fiel a una forma de actuar que apenas se altera y es, en t&eacute;rminos sencillos, alguien perfecto y sin fisuras, lo que<strong> limita la identificaci&oacute;n </strong>en quienes buscan conflictos m&aacute;s cercanos a la experiencia real.
    </p><h2 class="article-text">Los personajes con m&aacute;s cambios atraen durante m&aacute;s tiempo</h2><p class="article-text">
        Los psic&oacute;logos<strong> Geoff Kaufman y Lisa Libby</strong>, que estudiaron el comportamiento de los lectores ante distintos personajes, desarrollaron el concepto de<em><strong> experience-taking</strong></em> para explicar ese fen&oacute;meno. Su trabajo se&ntilde;ala que las personas no solo entienden a un personaje, sino que llegan a <strong>adoptar su forma de pensar</strong>, lo que implica una conexi&oacute;n m&aacute;s profunda que la simple empat&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En sus experimentos observaron que esa <strong>identificaci&oacute;n tiene efectos concretos</strong>, ya que las decisiones posteriores de los participantes cambiaban seg&uacute;n el tipo de historia que hab&iacute;an interiorizado. Cuando los protagonistas superaban obst&aacute;culos o afrontaban conflictos sociales, quienes segu&iacute;an esas narraciones <strong>mostraban actitudes m&aacute;s abiertas y menos prejuiciosas,</strong> lo que indica que la ficci&oacute;n puede influir en la conducta real.
    </p><p class="article-text">
        Esa diferencia se nota tambi&eacute;n en la forma en que se interpreta a Goku, cuyo car&aacute;cter presenta un mundo dividido en t&eacute;rminos claros. Su manera de actuar ofrece estabilidad, pero deja menos espacio para explorar dudas o contradicciones, lo que<strong> reduce las posibilidades de verse reflejado en sus decisiones</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Con el paso del tiempo, esa exposici&oacute;n a personajes con trayectorias complejas se traduce en una<strong> mayor flexibilidad al afrontar situaciones cotidianas</strong>, ya que permite entender que los errores no definen de forma permanente. 
    </p><p class="article-text">
        Esa idea conecta con la relaci&oacute;n entre Goku y Vegeta, donde la rivalidad no desaparece pero s&iacute; evoluciona, mostrando que <strong>el cambio es posible incluso dentro de un enfrentamiento que nunca llega a cerrarse del todo</strong>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/crecieron-admirando-vegeta-ventaja-psicologica-frente-fans-goku-psicologia-pm_1_13338076.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jun 2026 11:00:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La psicología sugiere que crecer admirando a Vegeta podría dar una ventaja al afrontar los cambios frente a los fans de Goku]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Anime,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El hábito de tres minutos de un psicólogo para empezar el día sin estrés: “Querer evitar el miedo genera más miedo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/habito-tres-minutos-psicologo-empezar-dia-estres-evitar-miedo-genera-miedo-xp_1_13331479.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/47319fd6-20c7-4c07-a9d8-dbab9f0c0cc8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El hábito de tres minutos de un psicólogo para empezar el día sin estrés: “Querer evitar el miedo genera más miedo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El psicólogo Enrique Matarín explica cómo dedicar un tiempo breve a las preocupaciones todas las mañanas ayuda a la gestión emocional
</p><p class="subtitle">Una neuróloga repasa los límites de los tratamientos para el insomnio: “Las benzodiacepinas no dan un sueño natural”</p></div><p class="article-text">
        En un mundo dominado por la tiran&iacute;a del pensamiento positivo desde primera hora de la ma&ntilde;ana, &mdash;hay quien promete que hacer <em>burpees</em> en ayunas puede cambiar tu vida e incluso la taza en la que bebes el caf&eacute; te alecciona sobre que &ldquo;si puedes so&ntilde;arlo, puedes hacerlo&rdquo;&mdash;, el secreto para un d&iacute;a con menos estr&eacute;s podr&iacute;a ser justo hacer lo contrario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Puede parecer curioso o sorprendente, pero me encuentro con que las personas intentamos levantarnos pensando en superpositivo y alejando cualquier principio de malestar que nos pueda parecer. Yo lo recomiendo al rev&eacute;s: una manera de que la jornada sea mejor es dedicar tres minutos a todo lo que me inquieta, me preocupa, pensamientos, emociones, situaciones, personas... todo&rdquo;, explica <a href="https://www.enriquematarin.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Enrique Matar&iacute;n</a><a href="https://www.enriquematarin.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> psic&oacute;logo especializado en <em>coaching</em> emocional.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de forzar la sonrisa y alejar cualquier cosa que nos pueda producir malestar, la propuesta de Matar&iacute;n es programar una alarma y dedicar exactamente tres minutos, &ldquo;ni uno m&aacute;s&rdquo;, subraya, a procesar y enfrentar todo lo que m&aacute;s tememos. &ldquo;Cuando se hayan terminados estos tres minutos, tengo que ponerme a funcionar con el d&iacute;a que me espera por delante&rdquo;, precisa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El fundamento de este h&aacute;bito reside en el control y la gesti&oacute;n emocional. &ldquo;Querer evitar el miedo genera m&aacute;s miedo&rdquo;, aclara el psic&oacute;logo, que defiende que ignorar las preocupaciones solo sirve para que estas nos invadan de forma recurrente a lo largo de las horas. Sin embargo, al dedicar ese tiempo breve a lo que nos inquieta &mdash;ya sea trabajo, conflictos personales, miedos, problemas econ&oacute;micos...&mdash; estar&iacute;amos cambiando el papel de v&iacute;ctima por el de gestor de esos problemas.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Elegir y decidir cu&aacute;ndo procesar lo negativo</h2><p class="article-text">
        &ldquo;En vez de evitar lo malo, yo controlo, elijo y decido cu&aacute;ndo procesarlo&rdquo;, afirma el psic&oacute;logo, que cree que de esta manera tambi&eacute;n &ldquo;se quita presi&oacute;n al resto del d&iacute;a porque todo eso ya est&aacute; m&iacute;nimamente procesado&rdquo;. &ldquo;Dar este espacio es muy importante para ser atrevido, ser valiente; miro a la cara a todo eso, lo controlo durante tres minutos para dejar de evitarlo y despu&eacute;s me pongo a funcionar&rdquo;, resume el experto.
    </p><p class="article-text">
        Dependiendo de cada persona, Matar&iacute;n detalla que el ejercicio puede funcionar mejor por escrito o con notas de voz, aunque tambi&eacute;n se puede llevar a cabo simplemente de pensamiento. &ldquo;Cuando hay alguien que toma nota, luego se puede analizar un registro de siete d&iacute;as, por ejemplo, y sirve para darse cuenta de que cosas que a lo mejor pensabas que eran importantes no lo son tanto, o cosas que pasaban desapercibidas requieren una atenci&oacute;n, y as&iacute; el ejercicio va mucho m&aacute;s all&aacute; de de tener un buen d&iacute;a&rdquo;, se&ntilde;ala.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras esos tres minutos &ldquo;de sombras&rdquo;, el psic&oacute;logo tambi&eacute;n recomienda realizar un peque&ntilde;o ejercicio de agradecimiento o evocar alg&uacute;n pensamiento que nos genere una emoci&oacute;n positiva para cerrar ese espacio. &ldquo;Otra forma de potenciar el bienestar es a trav&eacute;s de los sentidos perceptivos: ver algo bonito, escuchar un sonido agradable o notar algo placentero como la brisa&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si aun as&iacute; las preocupaciones nos asaltan durante el d&iacute;a o surgen nuevas, el especialista recomienda recordar que ya tuvieron su propio espacio y ma&ntilde;ana volver&aacute;n a tenerlo, &ldquo;nos quitamos esa carga sin tener que estar evit&aacute;ndola&rdquo;, comenta. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y, evidentemente, otro consejo muy interesante es que, para levantarte bien, tienes que irte a dormir bien, que a veces se nos olvida&rdquo;, destaca Matar&iacute;n, que insiste en que este ritual es estrictamente matutino y nunca debe realizarse antes de dormir, ya que &ldquo;el descanso requiere un estado mental muy diferente&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/habito-tres-minutos-psicologo-empezar-dia-estres-evitar-miedo-genera-miedo-xp_1_13331479.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Jun 2026 08:02:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El hábito de tres minutos de un psicólogo para empezar el día sin estrés: “Querer evitar el miedo genera más miedo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Salud,Salud mental,Inteligencia emocional,Bienestar emocional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aliviar el estrés, procesar emociones o generar empatía: una doctora explica todos los beneficios de llorar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/aliviar-estres-procesar-emociones-generar-empatia-doctora-explica-beneficios-llorar-xp_1_13326498.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4baf1837-d83d-4fcc-a79e-dcfba09fa155_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Llorar es bueno o malo para la salud?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La sabiduría popular siempre sostuvo que llorar alivia la tristeza y el malestar, y los estudios científicos recientes corroboran esa intuición</p><p class="subtitle">Cómo gestionar la ansiedad ante los exámenes, según un psicólogo: “Dificulta recuperar la información aprendida”</p></div><p class="article-text">
        Hay pocas respuestas fisiol&oacute;gicas tan humanas como el llanto. Nuestra sociedad manda mensajes contradictorios, con sesgo de g&eacute;nero incluido: del &ldquo;llorar es bueno, d&eacute;jalo salir&rdquo; a &ldquo;los ni&ntilde;os no lloran&rdquo;. Pero desde el punto de vista biol&oacute;gico, las l&aacute;grimas emocionales son un fen&oacute;meno peculiar, sin un equivalente claro en el resto del reino animal, y con una funci&oacute;n que la ciencia ha tardado en tomarse en serio y que a&uacute;n no se comprende del todo. 
    </p><p class="article-text">
        Los mam&iacute;feros, incluidos los humanos, producen l&aacute;grimas basales, para lubricar el ojo, y l&aacute;grimas reflejas ante irritantes qu&iacute;micos o f&iacute;sicos. Las l&aacute;grimas emocionales, en cambio, <a href="https://www.biorxiv.org/content/10.1101/2022.03.08.483433.full.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">parecen ser exclusivas de los seres humanos</a> y tener relaci&oacute;n con el neurotransmisor oxitocina. No hay evidencia documentada de llanto emocional en otros animales, lo que plantea la pregunta de para qu&eacute; sirve exactamente que lloremos. 
    </p><p class="article-text">
        La hip&oacute;tesis m&aacute;s aceptada es que las l&aacute;grimas emocionales evolucionaron como se&ntilde;al social visible de vulnerabilidad o malestar, capaz de desactivar la agresividad del receptor y generar empat&iacute;a y conducta prosocial &mdash;es decir, ganas de ayudar&mdash;, en los otros miembros del grupo humano. A diferencia de las vocalizaciones (gritos, gemidos), las l&aacute;grimas son dif&iacute;ciles de falsificar voluntariamente, aunque la expresi&oacute;n facial que las acompa&ntilde;a s&iacute; puede fingirse. Esto las convierte en una se&ntilde;al muy fiable para los dem&aacute;s. Seg&uacute;n los <a href="https://research.tilburguniversity.edu/en/publications/the-social-impact-of-emotional-tears/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios de la universidad de Tilburg</a>, observar a alguien llorar aumenta la compasi&oacute;n y la voluntad de ayudar en el espectador.
    </p><h2 class="article-text">No todas las l&aacute;grimas son iguales</h2><p class="article-text">
        De manera asombrosa, las l&aacute;grimas emocionales tienen una composici&oacute;n qu&iacute;mica diferente a las l&aacute;grimas basales. Los estudios han detectado en ellas <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19568753/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">concentraciones elevadas de prolactina</a>, manganeso, potasio y serotonina, comparadas con las l&aacute;grimas de lubricaci&oacute;n. Esa composici&oacute;n sugiere que las l&aacute;grimas tienen su funci&oacute;n en el mecanismo de regulaci&oacute;n emocional.
    </p><p class="article-text">
        A nivel hormonal, el llanto activa y luego regula varias cascadas hormonales. La prolactina, cuyo umbral de secreci&oacute;n es significativamente m&aacute;s alto en hombres que en mujeres (lo que explica en parte las diferencias de g&eacute;nero en la frecuencia del llanto), favorece la expresi&oacute;n emocional. El cortisol, que se eleva en situaciones de estr&eacute;s intenso, puede <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39371400/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">descender tras un episodio de llanto</a>. Las <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6201288/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">endorfinas y la oxitocina</a>, liberadas durante y despu&eacute;s del llanto, producen los efectos de alivio y bienestar que muchas personas reconocen tras llorar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Llorar tiene que ver con el descenso de la excitaci&oacute;n (<em>arousal</em> en ingl&eacute;s), la activaci&oacute;n simp&aacute;tica noradren&eacute;rgica&rdquo;, explica la doctora Marina D&iacute;az Mars&aacute;, presidenta de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Psiquiatr&iacute;a y Salud Mental. &ldquo;En una situaci&oacute;n de amenaza o huida, el sistema simp&aacute;tico est&aacute; muy activo y no es el momento de dar rienda suelta a las emociones. Cuando baja la activaci&oacute;n noradren&eacute;rgica, te puedes permitir ponerte en contacto con las emociones negativas y liberarlas&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        El llanto es, en este sentido, una se&ntilde;al de que el sistema nervioso aut&oacute;nomo ha cambiado de modo: del simp&aacute;tico (alerta, acci&oacute;n) al parasimp&aacute;tico (reposo, recuperaci&oacute;n, procesamiento). Los <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4035568/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios fisiol&oacute;gicos han confirmado</a> la activaci&oacute;n del sistema nervioso parasimp&aacute;tico tras el llanto, asociada a la recuperaci&oacute;n y relajaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Cuando llorar es necesario y positivo</h2><p class="article-text">
        Desde la psiquiatr&iacute;a, el llanto se considera una se&ntilde;al de capacidad de proceso emocional. &ldquo;Llorar es buen&iacute;simo, libera&rdquo;, afirma D&iacute;az Mars&aacute;. &ldquo;Por ejemplo, en pacientes con trastornos de conducta alimentaria siempre les decimos que para curar hay que llorar, porque a veces te tienes que enfrentar a cosas dolorosas y cambiar conductas no siempre es f&aacute;cil. Es como una rehabilitaci&oacute;n: si uno se rompe una pierna, la rehabilitaci&oacute;n duele. Enfrentarse a conflictos personales, a situaciones traum&aacute;ticas, a cambiar patrones disfuncionales tambi&eacute;n duele, y llorar es parte de ese proceso&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        En el extremo opuesto, la incapacidad de llorar puede ser una se&ntilde;al de bloqueo emocional que requiere atenci&oacute;n terap&eacute;utica. &ldquo;Hay pacientes con una imposibilidad de contactar con sus emociones, y el tratamiento va precisamente de poder romper ese bloqueo emocional. Abordar desde un lugar seguro los aspectos emocionales complejos es reparador, y sirve para salir de las disfunciones que mantienen las conductas patol&oacute;gicas&rdquo;, explica la doctora D&iacute;az Mars&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        No todo llanto produce alivio, sin embargo, y la investigaci&oacute;n corrobora que el efecto del llanto depende del contexto. Si se llora en un ambiente social seguro y de apoyo, el efecto regulador es mayor. Si se llora sin consuelo, en soledad o en una situaci&oacute;n de hostilidad, el efecto puede ser neutro o incluso negativo. La forma de distinguirlo es cuando <a href="https://www.researchgate.net/publication/396769150_The_Science_and_Soul_of_Tears_How_Crying_Is_Self-Care" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el llanto no trae alivio</a>, lo que indica que no est&aacute; funcionando el proceso de regulaci&oacute;n emocional.
    </p><h2 class="article-text">Las consecuencias de reprimir el llanto </h2><p class="article-text">
        La supresi&oacute;n habitual del llanto, lo que la literatura llama afrontamiento represivo, puede pasar factura. Los <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19859847/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios muestran</a> que reprimir emociones negativas de forma cr&oacute;nica debilita el sistema inmune y aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, hipertensi&oacute;n y trastornos mentales como la ansiedad y la depresi&oacute;n. Sin embargo, tambi&eacute;n puede tener un efecto protector, ya que estas personas que ejercen tanto control sobre s&iacute; mismas son m&aacute;s eficaces a la hora de cuidar su salud.
    </p><p class="article-text">
        El llanto frecuente no siempre es mejor. &ldquo;Hay personas m&aacute;s h&aacute;biles emocionalmente que lloran con mucha frecuencia&rdquo;, distingue D&iacute;az Mars&aacute;. &ldquo;Ah&iacute;, en el contexto de la regulaci&oacute;n emocional, puede ser &uacute;til mentalizar las situaciones que ocurren y aprender a relativizar algunas cosas&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque queden mecanismos por descubrir, el llanto es una herramienta de regulaci&oacute;n del sistema nervioso que produce alivio real y medible. Como todo, en su justa medida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/aliviar-estres-procesar-emociones-generar-empatia-doctora-explica-beneficios-llorar-xp_1_13326498.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Jun 2026 14:57:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Aliviar el estrés, procesar emociones o generar empatía: una doctora explica todos los beneficios de llorar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bienestar emocional,Psicología,Salud,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La trampa del diván digital: por qué la IA no puede curar la mente humana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/trampa-divan-digital-ia-no-curar-mente-humana_132_13327066.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e42139bb-0fd1-4b88-9087-b34ec3271f45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La trampa del diván digital: por qué la IA no puede curar la mente humana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El principal peligro aparece cuando la IA se utiliza como sustituto de la atención psicológica profesional"</p><p class="subtitle">Lee aquí todos los artículos de Raquel Plaza Garro</p></div><p class="article-text">
        Todo empez&oacute; con una llamada telef&oacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        Hace unas semanas, una buena amiga me confes&oacute;, entre la timidez y el alivio, que llevaba un tiempo utilizando un chatbot de Inteligencia Artificial como si fuera su terapeuta. Lo usaba a cualquier hora para desahogarse, ordenar lo que sent&iacute;a o buscar respuestas inmediatas cuando la ansiedad o las dudas aparec&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        La confesi&oacute;n me sorprendi&oacute;, pero no me result&oacute; tan extra&ntilde;a como habr&iacute;a esperado. El uso de herramientas de IA como apoyo emocional crece de forma r&aacute;pida, impulsado por su disponibilidad permanente, su facilidad de acceso y su gratuidad.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, detr&aacute;s de esa pantalla siempre disponible se esconden riesgos importantes para la salud emocional. Para entenderlos, conviene escuchar a quienes trabajan cada d&iacute;a con el sufrimiento humano.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga Ana Gonz&aacute;lez Plaza lo explica as&iacute;: &ldquo;Mi opini&oacute;n profesional sobre el uso de la IA en el &aacute;mbito de la Psicolog&iacute;a es que estamos ante una herramienta que es muy potente pero a su vez muy delicada. Es decir, no creo que haya que demonizarla ya que puede aportar mucho&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;ade que estas herramientas pueden ayudar a ordenar pensamientos, expresar emociones o servir como un primer espacio de reflexi&oacute;n en malestares leves. Pero advierte del riesgo de confundir ese uso con una verdadera terapia.
    </p><h2 class="article-text">Cuando la m&aacute;quina sustituye al terapeuta</h2><p class="article-text">
        El principal peligro aparece cuando la IA se utiliza como sustituto de la atenci&oacute;n psicol&oacute;gica profesional.
    </p><p class="article-text">
        Los modelos de lenguaje no est&aacute;n dise&ntilde;ados para gestionar situaciones complejas de salud mental como ideaci&oacute;n suicida, episodios psic&oacute;ticos, traumas severos o trastornos psicol&oacute;gicos graves. Funcionan a partir de patrones estad&iacute;sticos, no de una comprensi&oacute;n real de la experiencia humana. Esto puede llevar a respuestas inadecuadas o a reforzar interpretaciones err&oacute;neas.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la sensaci&oacute;n de alivio inmediato puede retrasar la b&uacute;squeda de ayuda profesional.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga Ana Gonz&aacute;lez Plaza lo expresa con claridad: &ldquo;Ahora bien, lo importante es no confundir esta asistencia con la psicoterapia. La IA no sustituye a un psic&oacute;logo, no puede realizar una evaluaci&oacute;n cl&iacute;nica completa, no conoce realmente la historia vital de la persona, no observa su lenguaje corporal, no capta todos los matices emocionales y no puede sostener una relaci&oacute;n terap&eacute;utica humana. La diferencia es fundamental: mientras un profesional eval&uacute;a, contextualiza y acompa&ntilde;a, un algoritmo &uacute;nicamente genera respuestas a partir de datos previos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El valor irreemplazable del v&iacute;nculo humano</h2><p class="article-text">
        En psicolog&iacute;a, la relaci&oacute;n terap&eacute;utica no es un elemento secundario, sino central. La confianza, la empat&iacute;a y el v&iacute;nculo forman parte del proceso de curaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ese componente humano sigue siendo imposible de replicar por una m&aacute;quina.
    </p><p class="article-text">
        Como se&ntilde;ala Gonz&aacute;lez Plaza: &ldquo;Puede simular empat&iacute;a, pero no tiene presencia humana, v&iacute;nculo, intuici&oacute;n cl&iacute;nica ni responsabilidad profesional. Adem&aacute;s, la IA tiende a ser bastante complaciente en sus respuestas y a ofrecer una disponibilidad inmediata, algo que puede resultar atractivo para personas que se sienten solas, incomprendidas o emocionalmente vulnerables&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa complacencia puede generar el llamado efecto c&aacute;mara de eco: en lugar de cuestionar pensamientos distorsionados, la m&aacute;quina tiende a reforzarlos.
    </p><h2 class="article-text">Soledad, dependencia y relaciones humanas</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del &aacute;mbito cl&iacute;nico, el uso intensivo de chatbots como apoyo emocional plantea efectos sociales.
    </p><p class="article-text">
        La disponibilidad constante de estas herramientas puede favorecer una dependencia emocional progresiva. Frente a la complejidad de las relaciones humanas, la IA ofrece inmediatez, ausencia de juicio y control. Pero eso puede reducir la motivaci&oacute;n para buscar apoyo en familiares, amistades o profesionales.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga advierte: &ldquo;El riesgo aparece cuando una persona sustituye la ayuda psicol&oacute;gica por la IA, especialmente si hay situaciones de especial gravedad que provoquen sufrimiento intenso como trauma, depresi&oacute;n, ansiedad elevada, ideaci&oacute;n suicida, dependencia emocional, violencia, duelo complicado o cualquier otra problem&aacute;tica que requiera una evaluaci&oacute;n y un acompa&ntilde;amiento profesional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y a&ntilde;ade: &ldquo;Cuando la persona empieza a recurrir sistem&aacute;ticamente a la IA para gestionar su malestar, buscar validaci&oacute;n emocional o evitar conversaciones dif&iacute;ciles con otras personas, la herramienta deja de ser un recurso y corre el riesgo de convertirse en una forma de evitaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El resultado puede ser una mayor desconexi&oacute;n emocional y una intensificaci&oacute;n de la soledad: &ldquo;Es un peligro de deshumanizaci&oacute;n. Si empezamos a utilizar la IA como sustituto del contacto humano, podemos reforzar la soledad no deseada, la evitaci&oacute;n de las relaciones reales con el consiguiente aislamiento social o la idea de que todo se resuelve con una pantalla&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Una pregunta inc&oacute;moda sobre nuestras carencias</h2><p class="article-text">
        Antes de juzgar a quienes recurren a estas herramientas, conviene preguntarse qu&eacute; necesidades est&aacute;n cubriendo.
    </p><p class="article-text">
        El auge de la IA como apoyo emocional no solo habla de tecnolog&iacute;a, sino tambi&eacute;n de carencias sociales. En muchos casos, acceder a atenci&oacute;n psicol&oacute;gica privada es costoso, y la p&uacute;blica est&aacute; saturada.
    </p><p class="article-text">
        La propia psic&oacute;loga lo plantea as&iacute;: &ldquo;Quiz&aacute; la existencia de este fen&oacute;meno tambi&eacute;n nos invite a reflexionar sobre un problema m&aacute;s amplio: la necesidad de hacer que la atenci&oacute;n psicol&oacute;gica de calidad sea m&aacute;s accesible para la poblaci&oacute;n. Si tantas personas est&aacute;n buscando apoyo emocional en la IA, tal vez no solo debamos preguntarnos qu&eacute; puede hacer la tecnolog&iacute;a, sino tambi&eacute;n qu&eacute; carencias sociales, econ&oacute;micas y sanitarias se est&aacute;n poniendo de manifiesto. La IA no crea la necesidad de apoyo emocional; simplemente ocupa un espacio que muchas veces las instituciones y los recursos disponibles no logran cubrir&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El riesgo invisible: la privacidad emocional</h2><p class="article-text">
        Existe adem&aacute;s una dimensi&oacute;n menos visible: la privacidad. Cuando una persona se desahoga con una IA, comparte informaci&oacute;n profundamente &iacute;ntima: miedos, traumas, conflictos, pensamientos dolorosos. No siempre es consciente de c&oacute;mo se almacenan o utilizan esos datos.
    </p><p class="article-text">
        La privacidad emocional se est&aacute; convirtiendo en uno de los grandes retos &eacute;ticos de la era digital.
    </p><h2 class="article-text">Conclusi&oacute;n: integrar sin sustituir</h2><p class="article-text">
        La Inteligencia Artificial puede ser &uacute;til para organizar pensamientos, acompa&ntilde;ar momentos de reflexi&oacute;n o detectar se&ntilde;ales tempranas de malestar. Pero no puede sustituir la psicoterapia ni el v&iacute;nculo humano.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga Ana Gonz&aacute;lez Plaza concluye que &ldquo;el  reto actual no parece ser elegir entre tecnolog&iacute;a o humanidad, sino aprender a integrar ambas de forma &eacute;tica, responsable y al servicio del bienestar de las personas, sin perder aquello que sigue siendo insustituible: la conexi&oacute;n humana, la presencia, el v&iacute;nculo y la capacidad de acompa&ntilde;ar el sufrimiento desde la experiencia compartida. Porque, aunque la IA pueda convertirse en una valiosa herramienta de apoyo, uno de los principales motores del cambio psicol&oacute;gico contin&uacute;a siendo el encuentro aut&eacute;ntico entre seres humanos&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n no es si la inteligencia artificial puede ayudar. Puede hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        La verdadera pregunta es si estamos dispuestos a no confundir ayuda con sustituci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Plaza Garro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/trampa-divan-digital-ia-no-curar-mente-humana_132_13327066.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Jun 2026 14:31:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La trampa del diván digital: por qué la IA no puede curar la mente humana]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia artificial,Psicología,Salud psicológica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pecados capitales. Hombres vs. Mujeres: La lujuria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/psicologia/pecados-capitales-hombres-vs-mujeres-lujuria_132_13322340.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9996c75d-08a1-4fc5-bbc5-e1463458fe3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pecados capitales. Hombres vs. Mujeres: La lujuria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuestro poder no reside en la capacidad de liberar nuestro propio deseo, sino en la capacidad de suscitar el deseo ajeno, lo que otorga una falsa y peligrosa sensación de poder y control</p><p class="subtitle">MÁS SOBRE ESTA SERIE - Pecados capitales. Hombre vs Mujeres: La soberbia</p></div><p class="article-text">
        <em><strong>Mujer lujuriosa:</strong></em><em> Guarra, puta, zorra.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Hombre lujurioso:</strong></em><em> Don Juan, follador, truh&aacute;n, se&ntilde;or.</em>
    </p><p class="article-text">
        La doble vara de medir en cuanto a la lujuria puede ser la m&aacute;s obvia y la que atraviese el resto de desigualdades a la hora de evaluar y juzgar el mismo comportamiento en hombres y mujeres.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        	Pongamos primero el foco en el lenguaje. La RAE incluy&oacute; el a&ntilde;o pasado la palabra &ldquo;Gif&rdquo; en su diccionario, el mismo en el que, a 2026, no han tenido a bien cambiar las diferentes acepciones para hombres y mujeres. Aqu&iacute;, dos ejemplos: &ldquo;hombre p&uacute;blico&rdquo; (hombre que tiene presencia e influjo en la vida social) frente a &ldquo;mujer p&uacute;blica&rdquo; (prostituta); y &ldquo;hombre de la calle&rdquo; (persona normal y corriente) mientras que &ldquo;mujer de la calle&rdquo; en su segunda acepci&oacute;n significa &ldquo;prostituta que busca a sus clientes en la calle&rdquo;. Tambi&eacute;n podemos encontrar la definici&oacute;n de &ldquo;mujer del partido&rdquo; como prostituta y la de &ldquo;mujer mundana&rdquo; como... prostituta.
    </p><p class="article-text">
        	Como se&ntilde;ala Mar&iacute;a Mart&iacute;n, en el diccionario, la definici&oacute;n de &ldquo;ninf&oacute;mana&rdquo; es &ldquo;mujer que padece ninfoman&iacute;a&rdquo; y &ldquo;ninfoman&iacute;a&rdquo; se define como &ldquo;apetencia sexual insaciable de la mujer&rdquo;; sin embargo, la palabra &ldquo;ninf&oacute;mano&rdquo; directamente no existe.
    </p><p class="article-text">
        	La relaci&oacute;n entre el lenguaje y la cultura es bidireccional: la cultura genera lenguaje y el lenguaje es capaz de modificar nuestra manera de pensarnos y sentirnos a nosotras mismas y a los dem&aacute;s, modificando en consecuencia la forma de relacionarnos.
    </p><p class="article-text">
        	A lo largo de nuestra socializaci&oacute;n de g&eacute;nero hemos ido incorporando normas que imponen restricciones a nuestro deseo y comportamiento sexual. Llevamos un despiadado juez interno que censura nuestros deseos. Freud se equivoc&oacute; al decir que las mujeres nacemos castradas &mdash;a las mujeres nos castran&mdash;, pero acert&oacute; al afirmar que lo que m&aacute;s tememos no es la p&eacute;rdida del orgasmo, sino la p&eacute;rdida del amor, el temor de ser abandonadas o repudiadas. As&iacute;, nuestro objetivo es ser amadas y para ello debemos vivir con nuestro deseo amputado (Erika Ad&aacute;nez, 2022).
    </p><p class="article-text">
        	A los hombres siempre se les ha permitido actuar conforme a su propio inter&eacute;s; aparte de en otros &aacute;mbitos, como el econ&oacute;mico, de manera muy destacada en el sexual. Pero para nosotras, priorizar nuestro inter&eacute;s sexual ha sido tab&uacute; e incluso algo terminantemente prohibido (Katrine Mar&ccedil;al, 2012). As&iacute;, la que se atreve a criticar la visi&oacute;n dominante del erotismo, o a ponerse a s&iacute; misma como sujeto del relato amoroso o sexual, es percibida como una amenaza que se neutraliza ridiculiz&aacute;ndola y convirti&eacute;ndola en una criatura grotesca (Mona Chollet).
    </p><p class="article-text">
        	Desde el principio:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde el momento en que nacemos, la sexualidad femenina se vuelve del rev&eacute;s para que la 'belleza' pueda ocupar su lugar, para que las mujeres mantengan siempre la mirada puesta en su propio cuerpo y la levanten &uacute;nica y exclusivamente para comprobar su reflejo en los ojos de los hombres.&rdquo; (Naomi Wolf, 1991/2002)
    </p><p class="article-text">
        	A partir de la pubertad, la mujer tiene la experiencia de un cuerpo que se ha convertido en objeto antes incluso de poder ser un cuerpo para s&iacute; misma; esto es lo que explican las reacciones de incomodidad y repugnancia de muchas j&oacute;venes en la pubertad, que rechazan ese cuerpo nuevo que atrae sobre ellas unas atenciones a menudo incomprensibles (Mona Chollet, 2022).
    </p><p class="article-text">
        	Las mujeres no nos construimos como agentes activos de nuestra propia sexualidad, sino que nuestro deseo queda sujeto al deseo del var&oacute;n; no nos pertenece.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Ser deseada por este ser viril, garante de la potencia y la individualidad, es un medio a trav&eacute;s del cual conseguir un sentimiento de val&iacute;a y estima personal. La b&uacute;squeda de esta mirada viril supone ser reconocida en su individualidad, de manera que esa b&uacute;squeda no es un deseo genuino, sino la voluntad de ser deseada, admirada y reconocida.&rdquo; (Mona Chollet, 2022)</em>
    </p><p class="article-text">
        	Los hombres nos miran; nosotras nos observamos siendo miradas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	En consecuencia, nuestro poder no reside en la capacidad de liberar nuestro propio deseo, sino en la capacidad de suscitar el deseo ajeno, lo que otorga una falsa y peligrosa sensaci&oacute;n de poder y control. Pero, &iquest;es realmente poder lo que conseguimos al cosificarnos para obtener el deseo y la validaci&oacute;n masculina?
    </p><p class="article-text">
        	El reconocido m&eacute;dico y experto en trauma Gabor Mat&eacute; afirma que:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;La sexualizaci&oacute;n de la mujer es otra fuente de problemas de salud. Que una persona se valore por el uso que otros pueden hacer de ella es una agresi&oacute;n al yo. Las ni&ntilde;as y las mujeres son mucho m&aacute;s propensas a atenerse a ello, e incluso a adoptar la seductora idea de que es una se&ntilde;al de empoderamiento.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        	Mat&eacute; cita una entrevista con Alanis Morissette, quien le habl&oacute; de la &ldquo;embriaguez de poder&rdquo;. Describe c&oacute;mo: &ldquo;All&aacute; donde fuera, mi intelecto y mi ser se ve&iacute;an disminuidos, si no borrados por completo. Al mismo tiempo, de repente ten&iacute;a un gran poder siendo cosificada o sexualizada.&rdquo; Con los a&ntilde;os se dio cuenta de que cuando sent&iacute;a ese &ldquo;gran poder&rdquo; era una menor siendo abusada.
    </p><p class="article-text">
        	Para no quedarnos con este mal sabor de boca, echemos mano de la etolog&iacute;a. El zo&oacute;logo Frans de Waal nos cuenta c&oacute;mo las investigaciones y sus interpretaciones no son neutrales, y tampoco lo son cuando se plantean preguntas del tipo: &iquest;Para qu&eacute; sirve el cl&iacute;toris? &iquest;Realmente lo necesitamos? As&iacute;, el cl&iacute;toris de la hembra bonobo ha merecido especial atenci&oacute;n por su equivalente humano y ha suscitado un acalorado debate dentro de la comunidad cient&iacute;fica. Las respuestas a estas preguntas var&iacute;an en funci&oacute;n del lugar que cada ideolog&iacute;a entiende que le corresponde a la mujer. De Waal nos expone dos hip&oacute;tesis:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La primera hip&oacute;tesis supone que las mujeres no necesitan buscar sexo; basta con que lo acepten cuando llama a su puerta. El cl&iacute;toris no ser&iacute;a m&aacute;s que un &ldquo;glorioso accidente&rdquo; de la evoluci&oacute;n.</li>
                                    <li>La segunda establece que el cl&iacute;toris evolucion&oacute; para permitir experiencias org&aacute;smicas que convirtieran el sexo en un placer adictivo. Aqu&iacute; se presupone una sexualidad femenina activa que busca hasta encontrar lo que le gusta.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        	Por mucho que le pueda importunar a la RAE, a Freud y a todo el sector conservador y machista, el mundo animal est&aacute; repleto de hembras sexualmente emprendedoras, y la hembra humana tiene pinta de ser una de ellas; no se est&aacute; quedando con los brazos cruzados. Siempre hay espacio para la esperanza.
    </p><p class="article-text">
        	As&iacute;, al entender el cine como modelo y espejo de nuestras vidas, nace el concepto de &ldquo;female gaze&rdquo; (mirada femenina) como herramienta de an&aacute;lisis, nacida en la teor&iacute;a cinematogr&aacute;fica feminista. Este enfoque propone una forma de observar y representar el mundo desde nuestra perspectiva, alej&aacute;ndose de los estereotipos y la objetivaci&oacute;n tradicional.
    </p><p class="article-text">
        	Tanto en el cine y el teatro como en la literatura (y tambi&eacute;n en redes sociales, tirando de s&aacute;tira), se nos muestra &mdash;y nos mostramos&mdash; cada vez m&aacute;s como sujetos aut&oacute;nomos con motivaciones propias, m&aacute;s all&aacute; de ser objetos de deseo o accesorios de los personajes masculinos. Ahora, en la producci&oacute;n cultural y en redes sociales, somos nosotras las que sentimos y buscamos satisfacer nuestro leg&iacute;timo deseo sexual de manera activa.
    </p><p class="article-text">
        	Pero, &iquest;cu&aacute;nto camino nos queda por recorrer si estos productos son hechos por y para mujeres, mientras que lo hecho por hombres sigue siendo para &ldquo;el p&uacute;blico general&rdquo;?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Manrique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/psicologia/pecados-capitales-hombres-vs-mujeres-lujuria_132_13322340.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jun 2026 18:00:44 +0000]]></pubDate>
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