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El paro aumentó en 231.500 personas en el primer trimestre, el peor dato desde 2013

Oficina púiblica de empleo, en una imagen de archivo.

Laura Olías / Yuly Jara

28 de abril de 2026 09:05 h

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Pérdida de empleo y aumento del paro en el primer trimestre del año, como ocurre siempre en este momento del año por cuestiones estacionales, pero en 2026 con más intensidad que en los últimos años de bonanza económica. El paro se incrementó en 231.500 personas, el dato más elevado desde la pasada crisis financiera, en 2013, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicados este martes. La tasa de paro vuelve a subir por encima del 10%. Del lado del empleo, bajó en 170.300 personas ocupadas, casi el doble que el año pasado y también el registro más elevado en la última década para un inicio de año (salvo en 2020, por el estallido de la pandemia).



El contexto del primer trimestre de 2026 es también más complicado de lo normal. A la habitual pérdida de empleo en el mercado laboral por elementos como el fin de la campaña navideña para la hostelería o el comercio y el mal tiempo que perjudica a actividades como la construcción y la agricultura (y que este trimestre ha tenido episodios especialmente complejos, por ejemplo en Andalucía), se suma un contexto de gran crisis internacional.

Desde febrero, EEUU e Israel desataron una guerra contra Irán, que ha abierto una crisis energética mundial todavía de alcance imprevisible. No obstante, el mercado laboral parece estar resistiendo bastante bien el estallido del conflicto, al menos en un principio, según los datos récord de afiliación a la Seguridad Social del pasado marzo. Además, en este primer trimestre ha coincidido solo unos días la Semana Santa, momento de incremento de la actividad sobre todo gracias al turismo, que en otras ocasiones coincide de lleno.



Con los movimientos del primer trimestre, el total de personas en paro volvió a situarse por encima de la barrera de los 2,7 millones y con una tasa de paro del 10,8%, después de haber logrado bajar de esta cifra simbólica en 2025 por primera vez en 17 años. Aun así, es la más baja en un inicio de año desde hace 28 años, en 2008, al inicio de la crisis financiera.

El aumento de la tasa de paro se explica por el importante alza de personas desempleadas, en 231.500 personas, así como por un incremento de las personas dispuestas a trabajar (población activa), en 61.200 personas en el trimestre, y que llevó el total por primera vez por encima de los 25 millones.

Del lado del paro, por sexos, el número de hombres en paro creció en 94.500 este trimestre y el de mujeres, en 137.000. La tasa de paro femenina subió 1 puntos –hasta el 12%– y la masculina en 71 centésimas –hasta el 9,5%–. El desempleo subió este trimestre sobre todo en los servicios (162.100 más), la industria (13.000) y la agricultura (9.500), mientras que disminuyó en la construcción (- 11.700 personas).

Por tiempo de búsqueda de empleo, el paro aumentó en 39.500 entre los que perdieron su empleo hace más de un año (el llamado paro de larga duración) y en 19.200 entre las personas que buscan su primer empleo. Los hogares con todos sus miembros activos en paro se incrementaron en 78.500 este trimestre, hasta un total de 850.700.

En el último año, la cifra total de desempleados se redujo en 80.600 personas (62.200 hombres y 18.400 mujeres), lo que supone un descenso anual del 2,9%.



Por su parte, las personas con empleo se situaron en un total de casi 22,3 millones, aunque el Ministerio de Economía de Carlos Cuerpo ha destacado el dato desestacionalizado –que aísla vaivenes propios del calendario y la estacionalidad–, como hizo el pasado mes el presidente del Gobierno con las cifras de afiliación a la Seguridad Social. Con este indicador, se alcanza un nuevo máximo histórico de empleo en el primer trimestre de 2026, que supera los 22,5 millones de personas ocupadas. Con el dato medio bruto, que es el que se usa habitualmente, el último récord tuvo lugar el pasado trimestre, con más de 22,4 millones de personas con empleo en el cierre de 2025.

Este trimestre, el descenso del empleo se corresponde de lleno al sector servicios, con 228.400 personas ocupadas menos, mientras que se incrementó en la industria (+28.100), la construcción (+17.500) y la agricultura (+12.500), algo positivo respecto a otros años. Por tipo de empleador, la ocupación bajó en el sector privado (-191.400 personas), mientras que el empleo público aumentó en 21.100 personas.



Nuevo mínimo de empleo temporal

El número de personas asalariadas bajó en 102.900 –quienes tenían contrato indefinido se redujeron en 17.600 y las personas con contrato temporal, en 85.400–. Por su parte, el número de trabajadores por cuenta propia descendió en 68.600 personas.

Con estas cifras, la temporalidad del empleo –los trabajadores temporales sobre el total de asalariados– volvió a descender y registró un nuevo mínimo histórico, del 14,8%. Una tasa que “se reduce hasta el 11,9% en el sector privado”, destaca Economía.

“Los datos confirman un mercado laboral capaz de seguir creando empleo de mayor calidad incluso en un contexto internacional complejo. Hemos alcanzado un nuevo máximo histórico de ocupación en términos desestacionalizados, lo que demuestra que España afronta los retos de hoy mejor preparada que en crisis anteriores”, ha destacado el vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo.

Se ralentiza el crecimiento anual del empleo

Si miramos al último año, el mercado laboral español sigue creando mucho empleo, más de medio millón de puestos de trabajo –515.400 personas– en los 12 últimos meses, un 2,4% más. Sin embargo, el ritmo de creación interanual ha experimentado un importante descenso respecto el cierre de año, cuando se registraron 605.400 empleos más (+2,8%).

El mercado laboral de este arranque de 2025 no solo ha afrontado los descensos de empleo propios por la estación, sino que también ha seguido creciendo. Es decir, ha sumado más gente dispuesta a trabajar. Cuando esta logra empleo se sitúa como “ocupada” y, cuando no lo consigue, como “desempleada”.



El aumento de la población activa en el primer trimestre se situó en 61.200 personas, un dato elevado en la última década, pero casi la mitad que el año pasado, como ilustra el anterior gráfico. Por nacionalidad, el número de activos disminuyó en el último trimestre en 4.600 entre los españoles, mientras que aumentó en 65.800 entre las personas extranjeras.

Este nuevo incremento, que supone un alza de 447.000 personas en el último año, llevó la población activa a un nuevo máximo histórico para España, los 25 millones de personas dispuestas a trabajar.



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