EEUU planea retirar la tercera parte de sus aviones asignados a la OTAN en Europa, según The New York Times
La retirada de fuerzas estadounidenses de la OTAN en Europa con la que Donald Trump viene amagando desde su regreso al poder el año empieza a perfilarse. Una tercera parte de los aviones de combate estacionados en el viejo continente se trasladarán a otros escenarios, según una información del New York Times que cita a dos altos cargos europeos anónimos y partes de un documento examinadas por el diario neoyorquino.
La decisión, que los aliados conocieron a principios de mes, restaría capacidad a la OTAN para lanzar ataques a gran distancia y para realizar tareas de vigilancia. En concreto, saldrían de Europa 50 de los 150 aviones F-16 y F-15 actualmente basados en el continente, y pasarían de 26 a 15 los aviones de reconocimiento marítimo. Los ocho dedicados al repostaje en vuelo también se retirarían.
Se marcharían también con este recorte un submarino con capacidad de lanzar misiles y un portaaviones —con los cazas que transporte— y varios barcos de guerra, así como uno de los dos grupos de bombarderos asignados a la defensa europea hoy desplegados.
La información del New York Times sigue a una previa del alemán el jueves Die Welt que ya indicaba que los planes de repliegue estadounidense se ejecutarían con premura, aunque la fecha exacta aún no se conoce.
Trump se ha quejado reiteradamente —ya durante su primer mandato— de que EEUU contribuía excesivamente a la defensa de sus aliados. Sus emplazamientos a los europeos a que aumentasen su inversión en defensa llevó a los aliados a comprometerse por escrito a aumentar paulatinamente su inversión en relación con el PIB al 5% en los próximos años. España se desmarcó sonoramente de ese objetivo, para enfado del mandatario.
Pero incluso aliados próximos estadounidenses tienen dificultades para seguir aumentando el montante, lo que ha generado tensiones políticas internas. La más reciente, en Reino Unido, cuyo ministro de Defensa dimitió el jueves justamente por la renuencia del primer ministro, Keir Starmer, de elevarlo por encima del 2,6% antes de 2030.
El jefe del Comando Europeo del Pentágono, el general Alexus G. Grynkewich, declaró a principios de mes, en cualquier caso: “Ha existido una codependencia insana en el Modelo de Fuerzas de la OTAN con respecto a las fuerzas estadounidenses”. El general, máximo comandante militar de la OTAN, añadió: “El presidente Trump, el secretario [de Guerra, Pete] Hegseth y otros han dejado claro que esto debe cambiar, y cambiará. La posible realidad de un conflicto simultáneo en múltiples escenarios lo exige”.
La portavoz de la OTAN Allison Hart, se expresa en términos similares en respuesta elDiario.es, informa Rodrigo Ponce de León. “Históricamente, ha existido una excesiva dependencia de las fuerzas y capacidades estadounidenses. Sin embargo, a medida que Europa y Canadá invierten más en defensa y desarrollan mayores capacidades, el equilibrio de responsabilidades puede cambiar. Este cambio fortalece los planes de defensa de la OTAN al reducir la excesiva dependencia de un solo aliado y refleja una transformación más amplia que se está produciendo dentro de la Alianza. Se trata de sentar las bases para una mayor sostenibilidad de la OTAN en las próximas décadas, arguye.
La Alianza señala, en ese sentido, que en la reunión del 3 de junio se abordó ya la decisión estadounidense de “dimensionar adecuadamente” [rightsize] su presencia europea. Los detalles empiezan a conocerse ahora.
0