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El PP se acerca al negacionismo climático en plena ola de incendios

La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz.

Iñigo Aduriz

27 de julio de 2026 22:04 h

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El Partido Popular ha dado un paso más en su pugna con la extrema derecha por el mismo electorado. Presidentes autonómicos de peso y dirigentes estatales están acercando sus posturas a las del negacionismo climático de Vox justo cuando España sufre sus peores incendios, con los fuegos de Ávila, Madrid, Toledo y Castellón extendiéndose aún sin control y con más de 100.000 personas desplazadas de sus hogares. Los populares optan ahora por poner en cuestión las explicaciones científicas de los expertos que alertan de cómo la intensidad de los fuegos no ha parado de crecer en las últimas décadas y apuntan al calentamiento global provocado por el cambio climático causado por la actividad humana.

“Se utiliza como mantra el cambio climático para que no hablemos de la mala gestión del Gobierno y de lo que no hacen ni de lo que dejan de hacer”, aseguraba a primera hora del lunes la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, en una entrevista en esRadio. “Durante toda la historia de nuestro planeta el clima ha cambiado, eso es de perogrullo. Yo creo que esto de que el cambio climático mata, de que el cambio climático es el responsable de todo es un mantra que repite la izquierda para evitar responder por las responsabilidades que tiene”, llegó a asegurar.

Desde que se conocen los incendios más graves de este verano, los populares no se habían mostrado tan abiertamente cercanos al discurso de Santiago Abascal. El líder de Vox habla una y otra vez de “fanatismo climático” para desvincular los incendios del calentamiento global. También ha lanzado bulos como el que sostiene que la legislación actual, a la que vincula con esa lucha contra el cambio climático, no permite limpiar los montes.

Es una premisa falsa. La normativa vigente es la ley de Montes de 2003 que precisamente aprobó un Gobierno del PP y exige a las comunidades autónomas la aprobación de planes de prevención de incendios que, en la práctica, incluyen la gestión sostenible de los montes mediante retirada de restos, desbroces, podas y otras medidas.

Es más, las normativas autonómicas suelen obligar a propietarios de parcelas cercanas a núcleos urbanos a mantenerlas limpias y, en general, permiten hacerlo sin licencia salvo que estén en espacios protegidos. Lo que sí ocurre es que en épocas puntuales con alto riesgo de incendio o durante las olas de calor se dictan limitaciones a actividades que, precisamente, pueden provocar fuegos. Por ejemplo, la quema de rastrojos o el uso de maquinaria que genere chispas. Greenpeace recuerda que los propietarios forestales deben mantener sus fincas limpias y en buen estado y, si no lo hacen, los ayuntamientos deben exigírselo o incluso encargarse de ello.

Ayuso y la limpieza de los montes

Con todo, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se sumó este lunes a ese mismo bulo de Vox sobre la limpieza en los montes. “Atendamos a las gentes del campo, que son las que de verdad conocen lo que pasa en los montes”, decía la presidenta desde el puesto de mando de Navalcarnero, antes de asegurar que sus problemas pasan por las “dificultades para limpiar los montes, para trabajar en sus propios terrenos”, algo que en ningún caso recoge la normativa vigente.

Ayuso y otros dirigentes del PP tratan además de restar ahora importancia a la influencia del cambio climático en la virulencia de los fuegos. Como Vox, los populares contradicen así la evidencia científica que ha constatado que por culpa del calentamiento global cada vez se producen más incendios forestales y que estos son más intensos y destructivos. Con esta tesis, el PP trata de rechazar la propuesta del Gobierno de un pacto de Estado contra la emergencia climática que lleva planteando Pedro Sánchez desde el verano pasado. “No es momento de dar soluciones de brocha gorda para eximirnos de cualquier responsabilidad”, apuntó Ayuso este lunes.

“Sobre la propuesta de emergencia climática: he estado mirando en las hemerotecas y veo que casi desde el 2014 el Gobierno viene hablando de ello. Pues 12 años más tarde, si es tan emergente...” ironizaba. “Yo lo que tengo claro es que tenemos que ver qué incendios han sido causados por la acción del hombre, que estamos viendo que en toda España están siendo la inmensa mayoría”, añadía, dejando de lado el papel desempeñado por el cambio climático en el escenario que vive ahora no solo la península ibérica sino el conjunto de Europa.

En la misma línea, se manifestó el presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, y también para rechazar el pacto de Estado planteado por Sánchez. A su juicio, las causas de los incendios y su virulencia “múltiples”, si bien luego él sí ha reconocido que la incidencia climática y de las altas temperaturas “durante varios días seguidos” provocan los llamados incendios “de quinta generación”, que se asemejan “auténticas explosiones” y se hacen “incontrolables”. “Las causas climáticas influyen e influyen otros condicionantes, como la necesidad de limpieza”, añadía, tratando de restar importancia al calentamiento global.

Además de las evidencias científicas de las últimas décadas, Greenpeace recogió datos del año pasado y concluyó en un informe que “el cambio climático agrava los incendios y estos a su vez contribuyen a la emisión de CO₂, agravando el cambio climático”. Se trata, por tanto, de un círculo vicioso. Por ejemplo, según el Servicio de Monitoreo Atmosférico de Copernicus (CAMS), los grandes incendios registrados en 2025 en comunidades como Castilla y León y Galicia dispararon las emisiones de carbono en España hasta cerca de 19 millones de toneladas de CO₂, convirtiendo 2025 en el año con mayores emisiones por incendios forestales desde que comenzaron los registros hace 23 años.

El año pasado hubo 33 días de olas de calor, uno de cada tres días de verano, recuerda el informe de Greenpeace. La del 18 de junio al 4 de julio duró 17 días y fue la tercera más larga y extensa de la serie histórica. En ese periodo se produjeron tres grandes incendios forestales. Pero la ola de calor del 3 al 18 de agosto duró 16 días. Fue la segunda más intensa de la historia (con una anomalía de 4,2 grados centígrados) y extensa que afectó a 42 provincias. En este periodo se produjeron 42 grandes incendios forestales. Además, el 71,4% de los grandes incendios de 2025 ocurrieron durante episodios de ola de calor.

El informe de la organización ecologista también añade que “el agravamiento de los grandes incendios forestales no puede ni debe atribuirse exclusivamente a la crisis climática. Existen factores estructurales profundos, como el abandono del medio rural, que resultan determinantes (...) El cese de actividades tradicionales como pastoreo, cultivos tradicionales, etc, ha favorecido la transformación del mosaico propio del sistema agrario tradicional en masas forestales continuas, ya sea de forma natural o por medio de plantaciones monoespecíficas, aumentando de forma alarmante la inflamabilidad del paisaje y facilitando incendios cada vez más intensos, rápidos y difíciles de controlar”.

Pérez-Llorca y los “atentados medioambientales”

Otro dirigente del PP, el presidente de la Generalitat valenciana, Juanfran Pérez Llorca, alentaba otro de los bulos habituales de la extrema derecha. Desde la Vall d'Uixó, que vive uno de los grandes incendios de la semana, el mandatario aseguró que lo que hay que hacer para evitar los fuegos es imponer penas “mucho más duras” contra los autores de los que llamó “atentados medioambientales”, como si tratara de una actividad organizada. Como en su día hizo Feijóo en Galicia, es habitual que desde la derecha y la extrema derecha se mencionen supuestas mafias, tramas organizadas o un supuesto “terrorismo incendiario” que provocaría los incendios de forma sistemática y coordinada, para evitar hablar del cambio climático.

La Fiscalía ha descartado en varias ocasiones la existencia de este tipo de organizaciones criminales complejas. Detrás de los incendios suele estar el factor humano, desde accidentes a negligencias o fuegos intencionales, pero solo una mínima proporción de los incendios se atribuye a personas que sufren piromanía.

Por parte de Génova 13, la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, considera que al hablar de la lucha de la emergencia climática el Gobierno “lo que plantea es todo ideológico”. “El problema es que la izquierda confunde conservación con inacción”, añadía ella. El plan de los populares pasa por retomar el que propuso Feijóo hace un año y que recoge 50 medidas casi idénticas al pacto de Estado que plantea el Gobierno.

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