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Rubén Pérez, experto en minas: “los riesgos de la gestión del hidrógeno están ligados a su capacidad de generar mezclas inflamables o explosivas”

Rubén Pérez, subdirector de la Escuela de Minas de la Universidad de Cantabria.

Olga Agüero

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Los ingenieros de minas están muy cotizados en el mercado laboral y no solo desde que las tierras raras son el objeto de codicia mundial para obtener minerales que necesita la industria tecnológica. En Cantabria se cerraron las minas de hierro y zinc y actualmente solo quedan explotaciones de áridos, roca ornamental y sales. Precisamente en los pozos que dejó huérfanos la extracción ahora se pretende almacenar hidrógeno verde. Enagás plantea aprovechar las cavidades mineras abandonadas de la química Solvay para almacenar el gas que circulará por la comunidad a través de 140 kilómetros de tuberías que atravesarán 26 municipios. El experto Rubén Pérez, profesor, doctor y subdirector de la Escuela de Minas de la Universidad de Cantabria, explica estas cavidades son la “opción considerada más madura” para el almacenaje y que los riesgos son que, en combinación con el aire y en función de su concentración, “son mezclas que puedan resultar potencialmente inflamables o explosivas en caso de entrar en contacto con una fuente de ignición”.

Cantabria tuvo una gran tradición minera, ¿qué se está extrayendo actualmente en la comunidad y qué reservas minerales tiene?

Desde la segunda mitad del S.XIX, Cantabria contó con un importantísimo desarrollo de la minería, auspiciado en gran medida por la explotación de los recursos metálicos, con yacimientos de plomo-zinc y de hierro, como atestiguan los múltiples elementos de patrimonio minero presentes en la comunidad autónoma. En la actualidad, hay explotaciones de áridos, roca ornamental y de sales, para abastecer al sector industrial, la construcción y la edificación. 

Hace unos años se habló de un proyecto para resucitar la mina de Reocín porque al parecer había subido mucho el precio del zinc. ¿Podría ser rentable esta explotación? ¿quedó mineral por explotar cuando cerró la mina o es un yacimiento agotado?

Lo cierto es que en ningún momento el planteamiento fue resucitar Reocín. Pese a que el desarrollo de proyectos de investigación en las zonas asociadas a los permisos caducados con los que contaba AZSA -la empresa que explotó la mina de Reocín- pudo en su momento ser interpretado por la sociedad como una reapertura, plantear una vuelta a la explotación no es un escenario factible. Hay que tener en cuenta que el cierre, en su momento, estuvo ligado a una depleción [disminución] de reservas y que, además, las labores interiores y la corta se encuentran inundadas.

A la hora de localizar nuevos yacimientos, las empresas con frecuencia se apoyan en la existencia de otros de importancia explotados con anterioridad, por la posible presencia de masas minerales no identificadas, en los entornos de las ya conocidas, que hayan podido formarse como consecuencia de procesos geológicos idénticos o similares. En ese sentido, Cantabria ha contado con una minería importante de cinc, y por ello atrae el interés de cara al desarrollo de proyectos de investigación como el que en la actualidad se está llevando a cabo.

También se plantea almacenar hidrógeno verde en los pozos de sal de Solvay en Polanco. ¿Este tipo de almacenaje subterráneo entraña algún riesgo? ¿Podría tener alguna repercusión dada su relativa proximidad a la Cueva de Altamira?

Dentro de las opciones existentes para almacenar hidrógeno verde -obtenido a partir del agua, mediante hidrólisis, empleando energía de fuentes renovables- la considerada como más madura, debido a su grado de desarrollo tecnológico y a la experiencia derivada de su empleo en el almacenamiento de hidrocarburos o fluidos, es la asociada a la generación de cavidades en formaciones salinas.

Esta opción para el almacenamiento no es exclusiva de Cantabria, existen otros proyectos en Alemania y Países Bajos. Se eligen estas cavidades por la baja permeabilidad de las sales, o la buena adaptación de estos materiales ante la inyección y extracción de hidrógeno con respecto a otras alternativas.

Como sucede en el caso de otros combustibles de uso común, los riesgos relacionados con la gestión del hidrógeno son los ligados a su capacidad de generar, en combinación con el aire y en función de su concentración, mezclas que puedan resultar potencialmente inflamables o explosivas en caso de entrar en contacto con una fuente de ignición. Esto hace necesario cumplir las normativas locales, nacionales e internacionales relacionadas con un manejo seguro del hidrógeno, así como protocolos y medidas preventivas para reducir el riesgo de fugas y optimizar la seguridad de los procesos.

La ejecución de las cámaras destinadas a almacenar hidrógeno aplicaría a priori la misma tecnología que ya se emplea en las generadas para la extracción de la salmuera. Aunque el proyecto requiere estudios ambientales. 

Si antes se buscaba oro, ahora se buscan 'tierras raras', ¿cuál es ahora el mineral más cotizado que ofrece el subsuelo?

En la actualidad, Europa no centra su atención exclusivamente en las denominadas tierras raras -ese conjunto de 17 elementos químicos esenciales para diversas aplicaciones del ámbito tecnológico, como por ejemplo los imanes o las baterías- sino en un concepto más amplio: el de las 'Critical Raw Materials'. Las CRM, materias primas fundamentales indispensables para la industria, la tecnología, la defensa, las telecomunicaciones o la transición energética, cuya demanda experimentará un incremento exponencial. Se incluyen en un listado, publicado por primera vez en 2011, que se revisa de forma periódica. En su última edición, incluye 24 materias críticas, de las que 17 se consideran estratégicas como el litio, el wolframio -que se extrae en Barruecopardo, Salamanca- o el cobre, obtenido en explotaciones como las Cruces, ubicada en Gerena, Aguas Teñidas o Riotinto.

Europa es, por ejemplo, capaz de abastecer toda su demanda de estroncio [utilizado para cerámicas, vidrios, fuegos artificiales o luces fluorescentes] con la producción española, las únicas minas europeas de celestina, sulfato de estroncio, se localizan en Granada. En la mayoría de los casos el abastecimiento de CRM procede exclusivamente de terceros países no comunitarios. En el caso de las tierras raras se importan en su totalidad de China.

Buscando mayor autosuficiencia, el Reglamento de Materias Primas Fundamentales de Europa establece que para 2030 al menos el 10% del consumo anual deberá extraerse en la UE, se deberá procesar como mínimo el 40% de dicho consumo, el 25% deberá proceder de reciclaje interno, y no más del 65% del consumo de una determinada materia estratégica podrá proceder de un tercer país único. Europa insta a sus países miembros a investigar su riqueza mineral. En España se presentó recientemente el Programa Nacional de Investigación Minera 2026-2030 y se prevén convocatorias para evaluar y declarar proyectos estratégicos de extracción, transformación, reciclaje e investigación para la sustitución de materias primas críticas. De los 47 proyectos aprobados por parte de la Comisión Europea en la primera convocatoria, siete iniciativas se desarrollan en España.

Se habla mucho del agotamiento de reservas de petróleo ¿se acabarán el gas natural o algunos minerales? ¿Estamos cuidando suficientemente nuestro subsuelo?

El planteamiento del agotamiento de las reservas de petróleo se ha venido discutiendo de forma recurrente desde mediados del siglo pasado. La teoría del denominado Pico de Hubbert (1956) plantea que tras alcanzar un máximo en la producción, ésta sufriría un rápido descenso ligado al agotamiento de las reservas. En las estimaciones iniciales el pico se alcanzaría alrededor del año 2000, pero las producciones siguieron incrementándose. Circunstancias como la ampliación de las reservas identificadas a través de la investigación, la aparición de otras fuentes de extracción de hidrocarburos, o la modificación en la demanda que la Transición Energética plantea con sus objetivos de migración a fuentes energéticas más limpias, contribuyen a alargar las expectativas de disponibilidad.

Esto es igualmente aplicable a otros recursos minerales. A lo largo de la historia, el ser humano ha dependido de estas materias, si bien las demandas han venido condicionadas por el nivel de tecnificación. En muchos casos han permitido ampliar los tipos de minerales que se explotan, mejorar los procesos de tratamiento para aprovechar menas [el mineral natural del que se extraen minerales] más pobres, o incluso plantear la extracción a partir, por ejemplo, de antiguas escombreras mineras. Constituyendo un ejemplo paradigmático de aplicación de los principios de economía circular, que demuestra una vez más que el concepto de “reserva” no es estático en el tiempo y que puede incrementarse. Intensificar la investigación de la riqueza mineral de los territorios, unida a procesos cada vez más eficientes y a una optimización de la vida útil de los elementos de interés a través del reciclaje, son claves para garantizar el suministro de materias primas.

Durante décadas el trabajo en las minas ha sido peligroso, por los riesgos y por las enfermedades que provoca. ¿Hoy en día la tecnología puede sustituir la mano de obra humana en las minas?

Existen formas muy diversas de minería y no todas conllevan los mismos riesgos. Enfermedades muy concretas que tradicionalmente se ligaban al sector minero, como algunas respiratorias, se daban en minería de carbón pero no en la minería metálica de Cantabria. Desde antiguo la minería ha contado con legislación de seguridad e higiene del trabajo como el Reglamento de Policía Minera y Metalúrgica de 1934, o el vigente Reglamento General de Normas Básicas de Seguridad Minera de 1985, que se ha ido actualizando a lo largo del tiempo y que se combina además con las normas de prevención de riesgos laborales. En la actualidad, el creciente grado de tecnificación y automatización en las explotaciones mineras mejora la eficiencia de la extracción y reduce los riesgos. Así, puede plantearse como ejemplo el control remoto de equipos de transporte en explotaciones de interior, que puede hacerse desde dentro y desde el exterior de la mina.

¿Cómo conecta la profesión de experto en minas con el campo de la arqueología?

Los trabajos previos a un proyecto minero con frecuencia requieren medidas de protección de posibles restos arqueológicos. Es frecuente que los trabajos arqueológicos se compatibilicen con la actividad minera. Otra vía de relación con la arqueología es que a lo largo de la historia la minería ha abastecido de recursos imprescindibles para el ser humano. Ejemplos de explotaciones prehistóricas como el caso de Gavà (Barcelona) donde se extraía variscita, un mineral que se empleaba para elaborar joyas. O el uso del cinabrio -sulfuro de mercurio- de Almadén (Ciudad Real) en ritos funerarios. Considerando otros exponentes más recientes de la importancia de la contribución de los recursos mineros al desarrollo humano, arquitectónico y patrimonial, puede mencionarse el reciente reconocimiento como Roca de Patrimonio Mundial por la Unión Internacional de Ciencias Geológicas (IUGS) de la denominada 'caliza de Piedramuelle', de amplio uso a lo largo de la historia en la ejecución de monumentos de la capital asturiana.

Además, la minería es fuente y origen del denominado patrimonio minero, que combina una naturaleza cultural y geológica. En este sentido, pueden identificarse tanto paisajes culturales derivados de las actividades mineras, como elementos de patrimonio material -ya sea mueble o inmueble- o incluso formas de patrimonio no material. La minería contribuye de esta manera a generar un patrimonio cuya conservación es igualmente necesaria.

Cantabria es un territorio con poco historial sísmico, ¿somos una zona segura en cuanto a las probabilidades de sufrir terremotos y maremotos?

Cantabria es una zona caracterizada por un bajo riesgo sísmico, por lo que la incidencia de fenómenos asociados a terremotos o maremotos -tal como recoge, por ejemplo, el Plan Estatal de Protección Civil ante Maremotos- se considera igualmente reducida.

Ahora también se están enterrando cada vez más conducciones eléctricas y de fibra óptica, como los supercables de conexión que nos llegan desde el otro lado del Atlántico, ¿supone eso alguna afección o es algo muy superficial sin repercusión alguna?

En muchos casos, los tendidos de cables de comunicación o conducción se depositan sobre el lecho marino, sin existir excavación más allá de la ejecutada en las zonas de aproximación a costa -los cables de comunicación se pueden enterrar a entre 1 y 2 metros, y los de conducción eléctrica a profundidades que pueden superar la decena de metros- o la que se realiza ya en tierra firme a profundidades en el entorno del metro. Por ello que, la posible repercusión de la excavación puede considerarse a priori baja. 

¿Qué salida profesional tienen los graduados en los grados de minas y qué oportunidades laborales hay en Cantabria?

El contexto actual, ligado a la transición energética y a las necesidades de abastecimiento de recursos minerales -incrementadas en el caso de determinadas materias primas por la descarbonización de la industria, la generación energética y el transporte- suponen un amplio espectro de oportunidades profesionales con inmejorables perspectivas para los egresados de las titulaciones oficiales impartidas en la Escuela Politécnica de Ingeniería de Minas y Energía de la Universidad de Cantabria: el Grado en Ingeniería de los Recursos Mineros, Grado en Ingeniería de los Recursos Energéticos y el Máster Universitario en Ingeniería de Minas.

Las tres titulaciones son de carácter habilitante y tienen atribuciones profesionales propias que facultan para firmar proyectos de ingeniería. En el caso del grado en Ingeniería de los Recursos Mineros, las salidas profesionales no se limitan únicamente a la extracción o a la industria minero-metalúrgica y siderúrgica, sino que permite ejercer en la rehabilitación de espacios y patrimonio minero, el reciclaje de materiales, el trabajo con combustibles y explosivos -la firma de proyectos de voladura es atribución exclusiva de las titulaciones de Minas- la participación en estudios y trabajos geológicos, topográficos, proyectos ambientales, seguridad y salud o en el desarrollo función pública.

En el caso de Recursos Energéticos, permite la investigación, trabajar en centrales de producción, redes de transporte, eficiencia energética y en el campo de los combustibles, explosivos, estudios geológicos, topográficos, etc.. Salidas profesionales en común con Recursos Mineros. La versatilidad de las titulaciones y la amplitud de los ámbitos de desarrollo facilitan la inserción profesional. Existe una importante demanda de especialistas en minas por parte de las empresas no únicamente en Cantabria, sino también a nivel nacional e internacional.

De hecho, la Escuela Politécnica de Ingeniería de Minas y Energía es un nodo fundamental para captar talento. Dada la enorme demanda de perfiles, las empresas con frecuencia hacen un seguimiento que no se limita al momento en el que se gradúa una promoción. El ránking de la Fundación BBVA sitúa a la Ingeniería de Minas en la posición 13 entre los 108 campos de estudio considerados, atendiendo a la inserción laboral tras egresar.

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