¿Hasta cuándo vas a abusar, Pedro Sánchez, de nuestra paciencia?
Voy a dejar claro mi mensaje desde el principio. ¿Hasta cuándo vas a abusar, PSOE, de nuestra paciencia?
Esta vez ha sido la prórroga de la vida operativa de la central nuclear de Almaraz, pero la mala costumbre de tratar a la ciudadanía en general y en particular a los votantes del Gobierno de coalición como ignorantes o ingenuos tiene demasiados precedentes. Lo de la prórroga de la vida útil de todas las nucleares -eso es lo que en realidad se ha decidido- es la gota que para un servidor colma el vaso.
Soy consciente de lo complicado que resulta gobernar en estos momentos y condiciones. Desde que fui presidente de mi comunidad de vecinos tengo un evidente síndrome de Estocolmo con relación a cualquiera que ostente una responsabilidad por modesta que sea. Quizás por ello a menudo salgo a defender al gobierno de coalición ante muchos de mis amigos, menos comprensivos que yo ante algunas actuaciones gubernamentales.
Vaya por delante que no comparto la hipercriticidad de los opinantes de Púlpito. Además, coincido con Daniel Innerarity en que la transparencia es una virtud política que está sobrevalorada y poco ponderada, en especial por los profesionales de la comunicación que ven oscurantismo en todo lo que no se anuncia a “bombo y platillo”.
La última vez de mi condescendiente exculpación del Gobierno ha sido con motivo de las explicaciones dadas por Moncloa a raíz de los hechos de Ceuta. Considero que la complejidad de los acontecimientos, de sus circunstancias y sus consecuencias pueden justificar la benevolente explicación por parte del gobierno de España de la actuación del Reino de Marruecos.
Pero esta contextualización no sirve para todo y siempre. No sirve para la decisión adoptada un viernes 14 de agosto. El Gobierno -en realidad el PSOE -nos debe en relación con Almaraz algunas explicaciones.
¿Por qué ha incumplido sus compromisos y su programa de Gobierno? ¿Por qué una decisión de esta trascendencia se hace pública en un viernes de pleno “ferragosto”? ¿Por qué no nos explica las verdaderas razones de su decisión? ¿Por qué nos trata a la ciudadanía como personas carentes de criterio para distinguir entre motivos y excusas?
Por supuesto mi opinión es que la prórroga de la vida de Almaraz no está justificada. Pero si alguien ha tomado esta decisión hubiera sido más honesto y preferible políticamente que nos explique las verdaderas razones, por muy duras que sean.
Comenzando por trasladar a la ciudadanía la fuerza y capacidad de desestabilización que tiene la Santísima Trinidad Energética. Me refiero a las eléctricas encabezadas por Iberdrola, a los “electrocuras” que aportan ideología y relato y al PNV y su innegable capacidad de presión política.
También nos debe una explicación a la ciudadanía, a los votantes progresistas y en especial a los habitantes de las comarcas más afectadas por las razones que le han llevado a retrasar las inversiones alternativas, facilitando así la coartada del impacto territorial.
Es evidente que la prórroga de Almaraz anuncia decisiones idénticas para el resto de las plantas. Alguien debería explicar con honestidad el impacto que eso va a tener en la apuesta -que parecía sincera- por el cambio de modelo energético en favor de las renovables. En el coste económico que para la ciudadanía y empresas va a tener esta decisión en la tarifa eléctrica.
El Gobierno está obligado a explicar dónde quedan los objetivos del Plan Nacional de Energía y Clima para el 2030. También debería explicar las razones que le han llevado a adoptar una decisión que puede socavar de manera grave uno de nuestros principales factores de competitividad y autonomía energética, la apuesta por las renovables.
El impacto de las decisiones sobre las nucleares tiene efectos colaterales. Por ejemplo, en Catalunya, donde la oposición al “PLATER” (Pla Territorial sectorial d’Energies Renovables) de eso que eufemísticamente se llama “el territori” puede suponer otro retraso o incluso paralización de nuevos proyectos, en una CCAA en el que las renovables solo aportan el 15,3% de la demanda eléctrica (y bajando).
Las pancartas que cuelgan de algunos pueblos de Catalunya con oposición al PLATER a partir de ahora podrán decir “Renovables sí, però no així. Ja tenim nuclears”. Desconozco si el President Illa ha evaluado el impacto que tiene en Catalunya la decisión de prorrogar la vida útil de la central de Almaraz. Estaría bien que nos lo explicara.
Aunque soy consciente de que la responsabilidad de esta decisión corresponde al PSOE, sus socios de gobierno, SUMAR, también están obligados a dar explicaciones. Es importante que se hayan desmarcado y explicado las muchas razones para oponerse a la prórroga de Almaraz, pero esta vez no basta con un simple comunicado. La coalición SUMAR debe plantearse si tiene sentido continuar apoyando por responsabilidad a un gobierno que adopta decisiones tan opuestas al programa de la coalición. Máxime cuando algunas de estas fuerzas han hecho de su condición ecologista su principal seña de identidad.
Es evidente que la elección del 14 de agosto para hacer pública la decisión obedece a la voluntad de evitar cualquier debate público sobre la misma. A la ciudadanía y a los votantes progresistas nos corresponde la obligación de no pasarlo por alto y decirle a Pedro Sánchez. Hasta aquí hemos llegado, abusaste demasiado de nuestra paciencia, Catilina.
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