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    <title><![CDATA[elDiario.es - Sororidad]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/sororidad/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Sororidad]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Terezinhas, muñecas solidarias que salvan vidas de la desnutrición en Angola tejiendo desde la Andalucía rural]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/terezinhas-munecas-solidarias-salvan-vidas-desnutricion-angola-tejiendo-andalucia-rural_1_12496145.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5940d95c-5fd5-4c6a-903b-aaafbcb59120_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Terezinhas, muñecas solidarias que salvan vidas de la desnutrición en Angola tejiendo desde la Andalucía rural"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se trata de un proyecto de La Urdimbre impulsado para financiar el programa de desnutrición infantil de la ONGD Mundo Orenda: cada muñeca equivale a un mes completo de tratamiento contra la desnutrición
</p><p class="subtitle">Soñando Alto, la escuela con raíces sevillanas que siembra “el cambio” en una comunidad rural de Angola
</p></div><p class="article-text">
        Todo empieza con un hilo. Una hebra que germina en las aldeas de Aracena (Huelva) y a la que se van sumando otras, hasta formar una urdimbre capaz de acercar realidades distintas y de tejer redes que sostienen la vida. De esos hilos est&aacute;n hechas las Terezinhas, mu&ntilde;ecas que est&aacute;n &ldquo;dando vida a otros ni&ntilde;os&rdquo; en Malanje, una de las provincias m&aacute;s afectadas por la desnutrici&oacute;n infantil en Angola.
    </p><p class="article-text">
        Las manos que tejen este proyecto son las de&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/soylaurdimbre/reels/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Urdimbre</a>, una asociaci&oacute;n nacida para visibilizar las redes de apoyo que crean las mujeres en la Sierra de Aracena y Picos de Aroche frente al abandono que sufre el medio rural. Desde ese mismo lugar &mdash;el de la sororidad, lo comunitario y lo invisible&mdash; surge el proyecto de las&nbsp;Terezinhas, una iniciativa que busca recaudar fondos para financiar el <a href="https://www.mundoorenda.org/atencion-a-menores-desnutridos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">programa de Atenci&oacute;n a la Desnutrici&oacute;n Infantil de la ONGD Mundo Orenda</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotras desde aqu&iacute; con nuestra urdimbre podemos hacer cosas que, desgraciadamente, otras mujeres no pueden hacer en sus pa&iacute;ses por el contexto socioecon&oacute;mico en el que viven, por eso nos propusimos ampliar ese tejido asociativo de un continente a otro, lanzar hilos a otras comunidades&rdquo;, explican Alba Soriano y Carmen L&oacute;pez, fundadoras de la asociaci&oacute;n que ha creado estas mu&ntilde;ecas de croch&eacute; y, con ellas, una trama solidaria que ha ido creciendo m&aacute;s all&aacute; de la Andaluc&iacute;a rural.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El beneficio íntegro de la venta de las muñecas va destinado al programa de Desnutridos de la ONGD Mundo Orenda"
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                El beneficio íntegro de la venta de las muñecas va destinado al programa de Desnutridos de la ONGD Mundo Orenda                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Una casualidad convertida en causa</h2><p class="article-text">
        La idea surgi&oacute; casi por &ldquo;casualidad&rdquo;. Alba y Carmen compraron una mu&ntilde;eca para un regalo y le propusieron a una de las mujeres de la aldea que cosiera para ella un conjunto de croch&eacute;. &ldquo;Cuando la vimos terminada, vestida con una ropa preciosa, supimos que hab&iacute;a que hacer algo con ella&rdquo;, recuerda Alba, que entonces se preparaba para participar en el <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/sonando-alto-escuela-raices-sevillanas-siembra-cambio-comunidad-rural-angola_1_12485525.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">programa de voluntariado que Mundo Orenda organiza durante el verano</a>.
    </p><p class="article-text">
        Esta voluntaria ten&iacute;a la intenci&oacute;n de recaudar fondos para algunos de los proyectos de la ONGD sevillana y Rebeca Herrera, la directora de la organizaci&oacute;n, le habl&oacute; del programa de desnutridos: &ldquo;Un proyecto de asistencia humanitaria, de vida o muerte, que requiere muchos recursos&rdquo;. Fue en ese momento cuando las chicas de La Urdimbre decidieron que, &ldquo;si vend&iacute;amos la mu&ntilde;eca, con el importe &iacute;ntegro de la venta podr&iacute;amos apoyar el proyecto contra la desnutrici&oacute;n infantil de Mundo Orenda&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; naci&oacute; la primera&nbsp;Terezinha, bautizada con el nombre de una de las primeras ni&ntilde;as que formaron parte del programa que la organizaci&oacute;n sevillana desarrolla en el centro m&eacute;dico de Quessua, en Malanje. Su sonrisa incluso en los momentos m&aacute;s dif&iacute;ciles, su fortaleza y sus ganas de vivir pese a las duras condiciones impulsaron a las chicas de La Urdimbre a crear este proyecto completamente altruista. A partir de ah&iacute;, se marcaron el reto de vender 100 mu&ntilde;ecas antes de que Alba viajara a terreno y llevara personalmente los beneficios recaudados, convertidos en alimentos y medicinas.
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                En el centro, Terezinha rodeada de sus hermanos con una de las muñecas en Malanje                            </span>
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        &ldquo;Para nosotros es una mu&ntilde;eca, pero para ellos es un mes completo de tratamiento contra la desnutrici&oacute;n&rdquo;, explican las fundadoras de La Urdimbre. Cada pieza tiene un precio simb&oacute;lico de 25 euros que equivale a un pack compuesto de huevos, harina, az&uacute;car, aceite, jab&oacute;n y alg&uacute;n medicamento para ni&ntilde;os y ni&ntilde;as con desnutrici&oacute;n severa. Las Terezinhas&nbsp;se han convertido as&iacute; en &ldquo;un s&iacute;mbolo de la ayuda, de la humanidad, de la empat&iacute;a&rdquo; y tambi&eacute;n en una forma de &ldquo;unir dos mundos y unir conciencias&rdquo;, expandiendo ese mismo tejido de apoyo que se despliega entre las mujeres de las aldeas de Aracena.
    </p><h2 class="article-text">Un hilo sostenido por muchas manos</h2><p class="article-text">
        A la primera mu&ntilde;eca le siguieron otras cien. Lanzaron el reto en mayo y, cuando Alba parti&oacute; hacia Angola a primeros de julio, hab&iacute;an entregado 103 mu&ntilde;ecas y ten&iacute;an otras 100 apuntadas en lista de espera. &ldquo;Tuvimos que parar porque no d&aacute;bamos abasto: ten&iacute;amos materia prima, pero faltaban manos para tejer, y eso no se puede comprar, es algo voluntario&rdquo;, se&ntilde;ala Carmen desde Aracena. 
    </p><p class="article-text">
        A su regreso de Angola, Alba se encontr&oacute; con que se hab&iacute;an sumado m&aacute;s mujeres de otros pueblos dispuestas a tejer. &ldquo;Quisimos que fueran de croch&eacute; o de punto como s&iacute;mbolo de la urdimbre que une a las mujeres en el medio rural y tambi&eacute;n para poner en valor el esfuerzo de todas ellas, materializado en una mu&ntilde;eca que se convierte en alimento para ni&ntilde;os que lo necesitan&rdquo;, resume Alba, emocionada al &ldquo;ver en lo que se traduce todo ese trabajo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Con el paso de los meses, este tejido colectivo se ha ido ampliando por las provincias de Huelva y Sevilla. Cada viernes, una veintena de ellas &mdash;de todas las edades&mdash; se re&uacute;nen en Aracena para coser, vestir mu&ntilde;ecas o empaquetarlas. Un encuentro semanal en el que el hilo circula de mano en mano y hace crecer el proyecto.
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                La primera Terezinha                            </span>
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        El otro extremo de ese hilo lo sujeta la doctora Cleyvy, la responsable al frente del Proyecto de Atenci&oacute;n Integral a la Desnutrici&oacute;n en el Centro M&eacute;dico de Quessua. Desde all&iacute;, vive en primera persona el impacto de esta urdimbre que cruza continentes. &ldquo;Nuestra labor se centra en que se den la mano personas con ganas de ayudar y personas con mucha necesidad de ser ayudadas y, entre medio, estamos nosotras, intentando atar hilos, ideas y acercar realidades muy diferentes, pero con el amor y la humanidad como denominador com&uacute;n&rdquo;, explica la doctora.
    </p><p class="article-text">
        Para Cleyvy, el acompa&ntilde;amiento va m&aacute;s all&aacute; del tratamiento m&eacute;dico. &ldquo;Coger a esas madres de la mano, mirarlas a los ojos y decirles: <em>Estamos juntas, </em>porque ellas tambi&eacute;n necesitan de nosotras, de esta urdimbre que comenzamos a tejer y que hoy no solo da vida a sus hijos, tambi&eacute;n les da aliento y fuerza para seguir&rdquo;. Una semilla sembrada desde lo rural que ha encontrado tierra f&eacute;rtil al otro lado del mundo. &ldquo;Angola necesita de esta urdimbre&rdquo;, concluye la doctora desde el centro m&eacute;dico de Quessua.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DMIOAO7INfX/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">Un trabajo invisible que alimenta</h2><p class="article-text">
        Desde que arranc&oacute; la iniciativa se han vendido m&aacute;s de 700 mu&ntilde;ecas. Y el proyecto de La Urdimbre sigue hoy a pleno rendimiento: cada viernes, mujeres y ni&ntilde;as se re&uacute;nen para preparar los encargos que contin&uacute;an llegando desde toda Espa&ntilde;a, e incluso desde m&aacute;s all&aacute; de sus fronteras. Desde el coraz&oacute;n de la Andaluc&iacute;a rural, cada Terezinha se prepara con mimo y dedicaci&oacute;n, sabiendo que es mucho m&aacute;s que un regalo que alguien recibir&aacute; con ilusi&oacute;n en su casa. 
    </p><p class="article-text">
        Cada mu&ntilde;eca representa, de forma simb&oacute;lica, a todos esos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que, como Terezinha, luchan cada d&iacute;a contra la desnutrici&oacute;n en una de las provincias de Angola m&aacute;s golpeadas por la pobreza, la inseguridad alimentaria y la falta de acceso a servicios b&aacute;sicos. Cada mu&ntilde;eca vendida &ldquo;es una muestra del poder que tiene la solidaridad para transformar vidas y de las oportunidades que, gracias al apoyo de tantas personas, estos peque&ntilde;os y peque&ntilde;as tendr&aacute;n para seguir creciendo&rdquo;, se&ntilde;alan desde Mundo Orenda, agradecidos por la iniciativa que ha impulsado La Urdimbre. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, las Terezinhas son la prueba de que los saberes ancestrales de las mujeres del medio rural pueden convertirse en ayuda humanitaria directa para personas en situaci&oacute;n de extrema vulnerabilidad. Un proyecto que transforma el trabajo invisible de la mujer &mdash;ese que se aprende en casa y se transmite de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n&mdash; en una respuesta urgente frente a la desnutrici&oacute;n infantil. 
    </p><p class="article-text">
        La Urdimbre est&aacute; convencida de que tanto aqu&iacute; como all&iacute;, en contextos muy distintos, pero atravesados por las mismas desigualdades, son las mujeres quienes sostienen la vida: las que tejen en la Sierra de Aracena y Picos de Aroche y las que cuidan y resisten en Malanje. Unidas por un hilo que atraviesa kil&oacute;metros, culturas y realidades, con un mismo prop&oacute;sito. Las Terezinhas son, en definitiva, mucho m&aacute;s que una mu&ntilde;eca: &ldquo;son un s&iacute;mbolo de vida, esperanza y futuro&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Rojas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/terezinhas-munecas-solidarias-salvan-vidas-desnutricion-angola-tejiendo-andalucia-rural_1_12496145.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Dec 2025 05:01:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Terezinhas, muñecas solidarias que salvan vidas de la desnutrición en Angola tejiendo desde la Andalucía rural]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Solidaridad,Desnutrición,Sororidad,ONGs,Cooperación al desarrollo,Angola,Huelva,Sevilla]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Andarines': el viaje de Asturias a Marruecos donde confluyen una promesa familiar, un reto deportivo y la solidaridad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/andarines-viaje-asturias-marruecos-confluyen-promesa-familiar-reto-deportivo-solidaridad_1_11962145.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8329b92a-7f2e-4b51-b407-cc964d2e2b31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Andarines&#039;: el viaje de Asturias a Marruecos donde confluyen una promesa familiar, un reto deportivo y la solidaridad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nueve montañeras asturianas del club La Muyerada, único en Asturias integrado exclusivamente por mujeres, fundan 'Andarines'. El reto que acabó convertido en una profunda experiencia de sororidad</p><p class="subtitle">El peor terremoto de la historia reciente de Marruecos: “Nadie nos asegura que esto haya terminado”</p></div><p class="article-text">
        Esta es la historia de una promesa familiar, una cuenta pendiente con la vida y un ser querido, saldada a trav&eacute;s de una pasi&oacute;n, la monta&ntilde;a, y acompa&ntilde;ada de un proyecto solidario en un peque&ntilde;o pueblo del norte de &Aacute;frica, asolado por el terremoto de 2023. Todo ello acaba convirti&eacute;ndose en una de las mayores experiencias de sororidad que sus protagonistas jam&aacute;s hab&iacute;an vivido.
    </p><p class="article-text">
        Viajar a Marruecos era una cuenta pendiente que ten&iacute;a consigo misma para conocer la tierra de la que tanto hab&iacute;a escuchado hablar a su madre y a la que esta no hab&iacute;a conseguido volver antes de fallecer, hace quince a&ntilde;os. Por eso en 2022 decidi&oacute; que era el momento de ponerse manos a la obra a organizar un viaje que, aunque ella a&uacute;n no lo sab&iacute;a, le iba a cambiar la vida.
    </p><p class="article-text">
        Trabajadora social en Cruz Roja y concejala del Ayuntamiento de Xix&oacute;n desde junio de 2023, Noelia Ordieres, encontr&oacute; en la monta&ntilde;a, hace ya muchos a&ntilde;os, el modo de reconciliarse con un mundo cada vez m&aacute;s arisco, estridente y da&ntilde;ino, pero tambi&eacute;n el modo de garantizar su salud mental. En las cumbres es donde halla paz y claridad mental, porque desde all&iacute;, afirma, &ldquo;no se escuchan los ecos de ninguna guerra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de meses de preparaci&oacute;n y tras d&eacute;cadas de espera, en febrero de 2023, con 36 a&ntilde;os, Noelia puso rumbo a Marruecos, convirti&eacute;ndose as&iacute; en la primera persona de su familia en pisar tierra marroqu&iacute;, en los casi 50 a&ntilde;os que hace que abandonaron el pa&iacute;s para poner rumbo a Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        No sab&iacute;a lo que se iba a encontrar all&iacute;, solo que siempre hab&iacute;a escuchado a su madre hablar maravillas del pa&iacute;s en el que hab&iacute;a vivido durante su infancia, aunque, por el contrario, para otras personas de su familia Marruecos era un tema tab&uacute;, un antagonismo que ella no acertaba a comprender.
    </p><p class="article-text">
        En Marruecos se encontr&oacute; a s&iacute; misma, pero tambi&eacute;n de alguna forma encontr&oacute; a su madre, en las costumbres, en el idioma, all&iacute; puso nombre a muchos de los comportamientos y situaciones que la hab&iacute;an acompa&ntilde;ado, en su casa, desde ni&ntilde;a. Hizo cumbre en el Tubkal, el pico m&aacute;s alto de Marruecos y, por tanto, el techo del norte de &Aacute;frica, y all&iacute; enterr&oacute; una rama de acebo que su madre hab&iacute;a plantado en Ribadesella, el pueblo del oriente asturiano en el que hab&iacute;a hecho su vida en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La primera experiencia de Noelia Ordieres fue tan especial, que al a&ntilde;o siguiente quiso repetir, aprovechando adem&aacute;s, la estrecha relaci&oacute;n que hab&iacute;a labrado con su gu&iacute;a, Mustaf&aacute;. Pero esta vez se propuso abrir el plan a La Muyerada, su grupo de monta&ntilde;a, el &uacute;nico de toda Asturias integrado &uacute;nicamente por mujeres, por si alguna de sus compa&ntilde;eras quisiera apuntarse, teniendo muy claro que de salir, ser&iacute;a un peque&ntilde;&iacute;simo grupo el que viajar&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Nada m&aacute;s lejos de la realidad, pues La Muyerada respondi&oacute; y lo hizo por todo lo alto, hasta veinte monta&ntilde;eras dijeron &ldquo;yo voy&rdquo;. Al final, y por motivos evidentes, hubo que restringir y el grupo qued&oacute; integrado por Noelia y ocho monta&ntilde;eras m&aacute;s dispuestas a cumplir el reto: siete cumbres (seis &ldquo;cuatromiles&rdquo;) en tres d&iacute;as. As&iacute; naci&oacute; Andarines.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en este viaje habr&iacute;a un componente m&aacute;s, el solidario, pues los pueblos de la zona hab&iacute;an quedado debastados tras el terremoto que asol&oacute; Marruecos en septiembre de 2023, y quer&iacute;an hacer algo, partiendo de un principio que las une a todas, el consumo del territorio que hacemos cuando viajamos, sin pensar, en la mayor parte de las ocasiones, en las personas que lo habitan.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; fue como se incorpor&oacute; a este reto deportivo, el plano solidario. Ten&iacute;an claro que ellas no harian caridad, ten&iacute;an claro que no ir&iacute;an cargadas con enseres que, quiz&aacute;s, all&iacute; no ser&iacute;an &uacute;tiles o acabar&iacute;an generando unas necesidades que el pueblo no ten&iacute;a. Por eso decidieron organizar una recaudaci&oacute;n de dinero para comprar en Asni, la poblaci&oacute;n elegida a trav&eacute;s de Mustaf&aacute; para desarrollar esta iniciativa, el material escolar y la comida que, en este caso, era lo que demandaban. De los mil euros recaudados, la mitad fue para comida y la otra mitad para material escolar. 
    </p><p class="article-text">
        Lo importante para ellas era que el dinero se quedase en el comercio local y los productos se comprasen all&iacute;. Ellas mismas hicieron las compras y repartieron los productos b&aacute;sicos, los juegos para las ni&ntilde;as y ni&ntilde;os y el material escolar en paquetes para dejar en el pueblo.
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            <span class="title">
                Algunas de las mujeres del grupo comprando en una tienda del pueblo                            </span>
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        Sab&iacute;an que su acci&oacute;n en ning&uacute;n caso ser&iacute;a un &ldquo;lavado de conciencia&rdquo; ni pura caridad, que es, seg&uacute;n reconoce Noelia, lo que sucede en la mayor parte de las ocasiones. No quer&iacute;an ninguna medalla, por eso su idea inicial fue dejar los paquetes en Asni e irse antes de que fuesen repartidos entre las 200 familias que viven all&iacute;. Finalmente, decidieron que hab&iacute;a que teorizar menos y dejarse llevar m&aacute;s, reconoce Ordieres.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdan emocionadas cuando llegaron al pueblo, no hab&iacute;a pr&aacute;cticamente ning&uacute;n ni&ntilde;o fuera de su casa, pero cuando levantaron la cabeza, tras acabar de vaciar la furgoneta, comprobaron que estaban rodeadas por m&aacute;s de cuarenta ni&ntilde;as y ni&ntilde;os expectantes por saber lo que hab&iacute;a en aquellos paquetes y qui&eacute;nes eran aquellas personas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Niños y niñas de Asni expectantes ante la llegada de la furgoneta de &#039;Andarines&#039;                            </span>
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        As&iacute; es como Mar, Carmela, Emina, Glory, Tamara, Eva, Charlotte, Irene y Noelia cumplieron un reto, el que las llev&oacute; a Marruecos, pero consiguieron hacerlo sin pasar de largo por la realidad del territorio y de las personas que lo habitan. Y prometieron volver al a&ntilde;o siguiente para reencontrarse con las ni&ntilde;as y los ni&ntilde;os de Asni y para completar los &ldquo;cuatromiles&rdquo; que les quedaban por hacer.
    </p><p class="article-text">
        Son 'Andarines' (golondrinas, en llingua asturiana) y hasta tienen un himno de aventuras, <em>Los fayeos de mayo</em>, del grupo asturiano Felpeyu. La monta&ntilde;a las uni&oacute;, pero con lo que no contaban es que en este viaje cambiar&iacute;an sus vidas, porque Marruecos les demostr&oacute; que a este grupo le uni&oacute;, por encima de todo, la sororidad.
    </p><h2 class="article-text">Algunas de las 'Andarinas'</h2><p class="article-text">
        Mar es una apasionada de la monta&ntilde;a que acababa de entrar en La Muyerada cuando surgi&oacute; la oportunidad de sumarse a este viaje, solo pendiente de poder encajarlo en sus turnos de trabajo, algo que consigui&oacute;, recuerda que se plante&oacute; el proyecto como un &ldquo;vamos a ver c&oacute;mo sale esto&rdquo; porque no conoc&iacute;a a sus compa&ntilde;eras pr&aacute;cticamente de nada. 
    </p><p class="article-text">
        De la experiencia solamente puede contar las &ldquo;impresionantes vivencias&rdquo; que experimentaron juntas, la manera en que congeniaron todas, las risas, el consenso a la hora de tomar decisiones y las caras de los cr&iacute;os cuando las vieron llegar. Este a&ntilde;o, vuelve.
    </p><p class="article-text">
        Las oposiciones no han sido impedimento para Emina, &ldquo;ya habr&aacute; tiempo a estudiar&rdquo;, cuenta riendo, pero, tras la experiencia vivida en 2023, la de este a&ntilde;o no se la pod&iacute;a perder. Su trabajo, en educaci&oacute;n, no le permite cogerse d&iacute;as de vacaciones cuando quiere, as&iacute; que para hacer el primer viaje tuvo que pedir una semana de permiso sin empleo y sueldo, exactamente igual que har&aacute; dentro de unos meses, para poder volver a irse en mayo. Para ella, la de Marruecos fue una experiencia de vida que revolvi&oacute; emociones, &ldquo;oblig&aacute;ndote a relativizar tus problemas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para hacer el Tubkal se sum&oacute; Glory, llevaba quince a&ntilde;os haciendo monta&ntilde;ismo y este era un reto que sola no acababa de afrontar, as&iacute; que vio en este viaje la oportunidad para saldar cuentas consigo misma. Reconoce las contradicciones que experimenta cada vez que decide hacer un viaje debido &ldquo;al impacto negativo que generamos al viajar&rdquo;. Sin embargo, reconoce que el plan que plante&oacute; Noelia supon&iacute;a una manera de viajar m&aacute;s sostenible y respetuosa con el territorio, se alojar&iacute;an en un riad (casas vecinales) y, adem&aacute;s, al proyecto de monta&ntilde;a se a&ntilde;ad&iacute;a el toque solidario con una organizaci&oacute;n basada en la econom&iacute;a circular. No tuvo duda, era el momento.
    </p><p class="article-text">
        Un viaje as&iacute; te ayuda, seg&uacute;n cuenta esta apasionada de la pandereta, a ampliar horizontes, conocer otras gentes e imbuirte en su cultura, y descubrir que existen otras formas de habitar el mundo. Nunca olvidar&aacute; lo que sucedi&oacute; cuando estaban en el refugio, tras hacer cumbre en el Tubkal. 
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DE7Si0yo3rr/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Cuatro de las integrantes del grupo, aficionadas a la pandereta, comenzaron a tocar y a cantar, cuando se percataron las personas que las rodeaban, en su mayor&iacute;a bereberes, comenzaron a hacer lo mismo, pero con canciones y ritmos propios, propiciando un encuentro de culturas, recuerda Glory, que acab&oacute; con todas fuera del refugio, cantando y bailando en comunidad. Uno de los grandes momentos del viaje para todas ellas.
    </p><h2 class="article-text">Una nueva aventura para 2025</h2><p class="article-text">
        'Andarines' volver&aacute; en mayo a Asni, donde los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as que daban clases en tiendas de pl&aacute;stico, pronto podr&aacute;n volver a hacerlo entre las paredes de una escuela, que ya casi est&aacute; terminada. All&iacute; volver&aacute;n con un nuevo proyecto solidario que, en este caso, incluye, adem&aacute;s de la recaudaci&oacute;n de fondos para comprar all&iacute;, llevar tambi&eacute;n material de aqu&iacute; porque hay muchos colegios de Gij&oacute;n que quieren participar en este proyecto y han organizado en sus centros recogidas del material escolar e higiene dental.
    </p><p class="article-text">
        El grupo de este a&ntilde;o sigue integrado por las mismas monta&ntilde;eras, salvo Tamara, que ha tenido que darse de baja y por la que se ha incorporado Sandra. Tienen por delante los cinco &ldquo;cuatromiles&rdquo; del Atlas que les quedan por hacer, todos, menos uno, demasiado alejado de su zona para que d&eacute; tiempo esta vez. Este grupo, que sabe mucho de cuentas pendientes, sabe tambi&eacute;n que dejarse una es la garant&iacute;a de que en 2026, 'Andarines' volver&aacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Leticia Quintanal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/andarines-viaje-asturias-marruecos-confluyen-promesa-familiar-reto-deportivo-solidaridad_1_11962145.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Jan 2025 09:21:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Andarines': el viaje de Asturias a Marruecos donde confluyen una promesa familiar, un reto deportivo y la solidaridad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociedad,Feminismo,Solidaridad,Sororidad,Marruecos,Montañismo,mujeres,Igualdad,Deporte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Payal Kapadia, la revolución del cine indio: “La amistad es un sistema de apoyo que supera a la familia”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/payal-kapadia-revolucion-cine-indio-amistad-sistema-apoyo-supera-familia_1_11939019.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9973443a-44f7-43eb-aa7e-cd54fc10d997_16-9-discover-aspect-ratio_default_1108904.jpg" width="4905" height="2759" alt="Payal Kapadia, la revolución del cine indio: “La amistad es un sistema de apoyo que supera a la familia”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cineasta, de 39 años, logró el Gran Premio del Jurado de Cannes con su segunda película, la hermosa 'La luz que imaginamos', historia de tres mujares en Mumbai</p><p class="subtitle">Robbie Williams se convierte en un mono en 'Better Man': “Gary Barlow no ha visto la película y no creo que la vea nunca”
</p></div><p class="article-text">
        Payal Kapadia no tiene ni 40 a&ntilde;os pero aparenta a&uacute;n menos. Llega ante un peque&ntilde;o grupo de prensa que la espera tras el primer pase de su pel&iacute;cula en el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/karla-sofia-gascon-cannes-espanola-primera-mujer-trans-ganar-premio-interpretacion_1_11396732.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pasado festival de Cannes</a> como si fuera una m&aacute;s. Su llegada contrasta con la de casi cualquier otro cineasta del certamen, rodeados de un s&eacute;quito eterno. Est&aacute; contenta. No es para menos. Los medios se han puesto a los pies de<em> La luz que imaginamos</em>, su segunda pel&iacute;cula tras la excelente<em> Una noche sin saber nada.</em> Era la primera pel&iacute;cula india que compet&iacute;a por la Palma de Oro en 30 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aquel ser&iacute;a el comienzo de la carrera del filme, que ha sido colocado por medios como<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/chantal-akerman-directora-cine-fuerza-liberadora-puso-nerviosos-senoros_1_9981068.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Sight and Sound </a>como el mejor de 2024. Kapadia est&aacute; nominada a los Globos de Oro en la categor&iacute;a de Mejor direcci&oacute;n y Mejor pel&iacute;cula de habla no inglesa. No podr&aacute; estar en los Oscar como Mejor pel&iacute;cula internacional. En un movimiento que muchos preve&iacute;an, la academia india no eligi&oacute; su filme, que es una cr&iacute;tica al machismo del pa&iacute;s y la situaci&oacute;n de las mujeres en Mumbai.
    </p><p class="article-text">
        Poco importa, porque Kapadia es una de las revelaciones del cine mundial de este pasado curso <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/demi-moore-venga-hollywood-presion-cuerpos-festin-sangre-sustancia_1_11725455.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(la otra, Coralie Fargeat tambi&oacute;n sali&oacute; de Cannes</a>). Un nombre destinado a hacer grandes cosas. <em>La luz que imaginamos</em> es una pel&iacute;cula hermosa, delicada y po&eacute;tica que cuenta la amistad de tres mujeres de diferentes generaciones en la ciudad india &#8213;donde la directora vivi&oacute;&#8213;, y c&oacute;mo la red de cuidados entre ellas es m&aacute;s poderosa que la opresiva familia que busca para ellas un matrimonio concertado. Todo con una luz azul que ba&ntilde;a todo hasta llegar a su on&iacute;rico final.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En aquella entrevista se present&oacute; con una chapa en apoyo a los trabajadores del festival que hab&iacute;an anunciado una huelga reclamando mejores condiciones. No es casualidad. En su cine hay una reivindicaci&oacute;n de la uni&oacute;n. Ya sea de los trabajadores o de las mujeres. Lo colectivo como una &uacute;nica forma de vencer. O al menos de desafiar al poder. &ldquo;La uni&oacute;n me da esperanza en el cambio, por eso apoyo esto &#8213;dice se&ntilde;alando su chapa&#8213;. Para una persona como el personaje de Parvaty, que no tiene los recursos para luchar contra el sistema, la uni&oacute;n de la gente, hacer las cosas juntas, le da fuerza. Y creo en ello, especialmente siendo de un pa&iacute;s como la India, donde un porcentaje muy peque&ntilde;o de personas tiene la mayor parte de los recursos&rdquo;, dice con contundencia.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        En su pel&iacute;cula la ciudad es casi un personaje m&aacute;s, y se muestra como no suele hacerlo el cine. Una ciudad contradictoria, tan hermosa como hostil, tan ca&oacute;tica como m&aacute;gica. Y esa era la intenci&oacute;n de la directora, que por ello ambienta la historia en la &eacute;poca del monz&oacute;n. La luz azul que emana de sus im&aacute;genes tiene una justificaci&oacute;n, y es que como ella misma explica, la gente cubre los edificios con pl&aacute;sticos azules para protegerse de las tormentas y la humedad que impregna todo.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es una met&aacute;fora de su propia relaci&oacute;n con la ciudad, una ciudad donde una tormenta puede hacer que tengas que dormir en la oficina, pero que para casi todo el pa&iacute;s se ofrece como &ldquo;la ciudad de las oportunidades, donde todo el mundo va a encontrar trabajo&rdquo;. Eso la convierte en un crisol multicultural, donde todas las lenguas y dialectos del pa&iacute;s convergen. Una ciudad que tambi&eacute;n es el sitio donde las mujeres acuden para sentirse un poco m&aacute;s libres, pero que &ldquo;sigue siendo una ciudad en la que se necesita mucho dinero para vivir, de lo contrario te empujan a un rinc&oacute;n fuera de la ciudad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mujeres de diferentes generaciones que tambi&eacute;n tienen prejuicios las unas hacia las otras &#8213;en la mirada poli&eacute;drica de Payal Kapadia no hay solo blancos&#8213;, pero cuya uni&oacute;n las hace, al menos, sobrevivir. Eso que ahora se dice bajo el t&oacute;pico de &lsquo;familia elegida&rsquo; y que Kapadia explica m&aacute;s profundamente contraponiendo el amor con la amistad. En la rueda de prensa previa, la cineasta explicaba que para ella el amor era algo &ldquo;muy pol&iacute;tico&rdquo;, y acuerda que la amistad tambi&eacute;n lo es, pero que &ldquo;ofrece m&aacute;s libertad&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Siento que muchas veces las mujeres se enfrentan entre sí debido al patriarcado, que se interpone en el camino de la amistad femenina</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Payal Kapadia</span>
                                        <span>—</span> Cineasta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Se basa en su experiencia, cuando se fue a vivir sola: &ldquo;Me mud&eacute; de casa y viv&iacute; en un lugar diferente, mis amigos se convirtieron en mi familia y fueron el sistema de apoyo que tuve. Lo siguen siendo. La amistad es una relaci&oacute;n que no est&aacute; realmente definida. Es lo que t&uacute; y tu amigo quer&aacute;is que sea. Puedes ser el tipo de amigo que te acompa&ntilde;a al hospital cuando est&aacute;s enfermo, o la persona que ves una vez cada diez a&ntilde;os, pero como si no hubiera pasado el tiempo. Eso me gusta, y por eso quer&iacute;a hacer una pel&iacute;cula sobre la amistad, un sistema de apoyo que supera a la familia, porque la familia establecida, al menos en la India, es bastante opresiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Kapadia sus tres protagonistas son caras de la misma moneda, o como dice ella &ldquo;la misma mujer en diferentes generaciones&rdquo;. &ldquo;Siento que muchas veces las mujeres se enfrentan entre s&iacute; debido al patriarcado, que se interpone en el camino de la amistad femenina. Nos hacen criticarnos, y siento que ocurre mucho en la India, donde no todas las mujeres se apoyan entre s&iacute;. Creo que es por culpa del patriarcado, que est&aacute; interiorizado de tal forma que provoca estas reacciones&rdquo;, censura.
    </p><p class="article-text">
        <em>La luz que imaginamos </em>tambi&eacute;n muestra una escena de sexo que es una rareza en el cine indio, donde la representaci&oacute;n de los besos y la intimidad son casi inexistentes ante el riesgo de ser censurados. Kapadia se muestra optimista en este sentido, y cree que ahora hay m&aacute;s cine que se atreve a ello, especialmente desde la llegada de &ldquo;plataformas como Amazon o Netflix, que est&aacute;n m&aacute;s abiertas a tratar ciertos temas y que no tienen censura&rdquo;, y pone como ejemplo la versi&oacute;n india de <em>&Eacute;lite.</em> Para su escena subraya la importancia de la coordinadora de intimidad, para que todos estuvieran c&oacute;modos, adem&aacute;s de un &ldquo;equipo totalmente femenino para que la situaci&oacute;n fuera lo m&aacute;s propicia posible para los actores&rdquo;. Una delicadeza en las formas que traspasa la pantalla y que se nota en cada plano que Kapadia ha dirigido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/payal-kapadia-revolucion-cine-indio-amistad-sistema-apoyo-supera-familia_1_11939019.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Jan 2025 21:24:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Payal Kapadia, la revolución del cine indio: “La amistad es un sistema de apoyo que supera a la familia”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estrenos de cine,Cineastas,India,Amistad,Sororidad,Feminismo,Patriarcado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Encumbradas: casi 1.500 mujeres subirán a las cumbres de Asturias para visibilizar la práctica femenina de deporte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/encumbradas-1-500-mujeres-subiran-cumbres-asturias-visibilizar-practica-femenina-deporte_1_11420069.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1979465c-072b-4eb2-8282-0e145c87437e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Encumbradas: Casi 1.500 mujeres subirán a las cumbres de Asturias para visibilizar la práctica femenina de deporte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El plazo para las inscripciones tuvo que reabrirse debido a la elevada demanda. El reto tendrá lugar el próximo 23 de junio. "Cada mujer tiene su propio maratón, y todos son importantes", afirma la madrina del proyecto</p><p class="subtitle">El Descenso Internacional del Sella: una cuenta pendiente con la Igualdad</p></div><p class="article-text">
        Una beb&eacute; de dos meses y una mujer de 89 a&ntilde;os abren y cierran la horquilla de edad de las participantes en el proyecto '<a href="https://encumbradas.es/es" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Encumbradas</a>'. Organizado por el Patronato Deportivo Municipal de Siero, este proyecto pretende visibilizar la pr&aacute;ctica femenina de deporte y por ello casi 1.500 mujeres har&aacute;n cumbre en uno de los 78 techos de Asturias, el domingo 23 de junio.
    </p><p class="article-text">
        Encumbradas tiene nombre y apellidos, el de todas las mujeres que se han unido a esta iniciativa y que, repartidas por toda la geograf&iacute;a asturiana, han decidido demostrar que si las mujeres no participan es porque no se les da la oportunidad de hacerlo. 
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; ha sido, al cierre definitivo de las inscripciones, que tuvieron que volver a abrirse debido a la elevada demanda, hace casi dos semanas, un total de 1.427 mujeres de todas las edades y condiciones f&iacute;sicas, profesionales y aficionadas, se han sumado a este reto.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n el de Sara Tabares, su madrina, preparadora f&iacute;sica, directora de PERFORMA y autora del libro 'Ellas entrenan +40'. Tal y como ella misma cuenta, lleg&oacute; a Encumbradas &ldquo;de la manera m&aacute;s bonita, por casualidad&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cada mujer tiene su propio maratón y todos son importantes. Desde levantarse del sofá cuando se tiene pereza, hasta ir a entrenar tras salir de una sesión de quimio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Fue durante una conferencia que impart&iacute;a en Siero, en la que hac&iacute;a hincapi&eacute; en que &ldquo;cada mujer tiene su propio marat&oacute;n, y todos son importantes: levantarse del sof&aacute; cuando te llama la pereza, salir a pasear con tu perro  cuando tienes depresi&oacute;n o ir a entrenar a la salida de una sesi&oacute;n de quimioterapia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asegura que es un tremendo honor ser la madrina de una iniciativa tan necesaria porque el movimiento es vida y este proyecto une a muchas mujeres a trav&eacute;s del movimiento. Implica superaci&oacute;n, esfuerzo y compa&ntilde;&iacute;a, y es que &ldquo;juntas es mejor&rdquo;, reivindica.
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s de estos nombres, tambi&eacute;n est&aacute; el de Virginio Ram&iacute;rez, quien para todas es &ldquo;el padre de la criatura&rdquo; y director del Patronato Deportivo Municipal de Siero, concejo del &aacute;rea central de Asturias. Fue &eacute;l quien comenz&oacute; a desarrollar este proyecto para, inicialmente, presentarse a unos premios que convocaba Iberdrola para &ldquo;reconocer y dar visibilidad a los mejores proyectos puestos en marcha en Espa&ntilde;a en favor de la igualdad a trav&eacute;s de la pr&aacute;ctica deportiva&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si a la mujer le das oportunidades como al hombre, participa tanto como él</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Virginio ten&iacute;a claro que si a las mujeres se les da la mismas oportunidades que a los hombres, participan exactamente igual que ellos, as&iacute; que se puso manos a la obra y Encumbradas gan&oacute; el Premio Iberdrola Supera, dotado con 50.000 euros, un galard&oacute;n que recogieron el pasado mes de noviembre en Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a claro que deb&iacute;a ser una actividad abierta y no muy limitante, que permitiese la incorporaci&oacute;n de cualquier perfil, desde deportistas federadas hasta mujeres que nunca hubiesen practicado deporte. Se organiza pues una actividad en torno al senderismo y monta&ntilde;ismo, que tiene como objetivo la coronaci&oacute;n de los techos de los 78 concejos de Asturias, con mayor y menor dificultad en funci&oacute;n de sus localizaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Desde Torrecerredo (2.648m, Cabrales), uno de los picos m&aacute;s altos y conocidos de Asturias, ubicado en los Picos de Europa y ruta elegida, por tanto, por las m&aacute;s experimentadas. Hasta, por ejemplo, el Pico de Muros (132m, Muros del Nal&oacute;n) apta para todos los p&uacute;bicos con senderos transitables y distancias cortas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Primera salida preparatoria por el occidente asturiano                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Rutas preparatorias, charlas y sesiones de acondicionamiento f&iacute;sico</h3><p class="article-text">
        Para echar a andar Encumbradas la primera llamada realizada fue a la Federaci&oacute;n de Deportes de Monta&ntilde;a, Escalada y Senderismo del Principado de Asturias (FEMPA), cuya presidenta, Tensi Carmona, ofreci&oacute; su colaboraci&oacute;n desde el primer momento. Junto a ella en la FEMPA est&aacute; Elena Arienza, quien pronto tom&oacute; las riendas como vocal de Igualdad y responsable del programa Mujer y Monta&ntilde;a dentro de la Federaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Vinculada a la monta&ntilde;a desde que naci&oacute;, a trav&eacute;s de su padre, fue su fallecimiento hace dos a&ntilde;os lo que la impuls&oacute; a dar un giro a su vida, as&iacute; pas&oacute; de t&eacute;cnica teleoperadora en una empresa de telecomunicaciones a gu&iacute;a de monta&ntilde;a, con el objetivo a corto plazo de trabajar por su cuenta en su propio proyecto.
    </p><p class="article-text">
        Elena ha sido la gu&iacute;a de las tres salidas preparatorias que se organizaron en marzo, abril y mayo, en las que participaron unas 150 &oacute; 200 mujeres. &ldquo;Se ha creado una gran familia que va m&aacute;s all&aacute; de la pr&aacute;ctica deportiva&rdquo;, se&ntilde;ala, &ldquo;es una iniciativa preciosa y la gente est&aacute; muy motivada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las rutas preparatorias se organizaron en las zonas occidental, centro y oriental de Asturias. As&iacute;, en marzo se coronaron los techos de Vegadeo, Castropol y Villanueva y San Mart&iacute;n de Oscos, en occidente; en abril los techos de Caravia y Colunga, en el Oriente; y en mayo, esta vez con una mala compa&ntilde;era, la niebla, los de Somiedo y Teverga.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Participantes en la tercera salida preparatoria por Teverga y Somiedo                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Cerrando los grupos de las salidas preparatorias, otra Elena, tambi&eacute;n gu&iacute;a de monta&ntilde;a y compa&ntilde;era de Arienza en esta aventura. Elena Garc&iacute;a de Nava obtuvo el t&iacute;tulo de T&eacute;cnico Deportivo de Media Monta&ntilde;a, titulaci&oacute;n necesaria para ser gu&iacute;a de monta&ntilde;a, junto a Elena Arienza y de su mano entr&oacute; en este proyecto. Reconoce que no es muy amiga de grandes actividades grupales, pero con Encumbradas en seguida se fascin&oacute;, &ldquo;monta&ntilde;eras, principiantes, mujeres que en su vida se pusieron a caminar... me fascina esta situaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Garc&iacute;a de Nava sabe que la monta&ntilde;a es  su parcela, pero cuenta que naci&oacute; en &ldquo;la generaci&oacute;n de las copas&rdquo; y nadie en su entorno iba a la monta&ntilde;a. Un viaje a Argentina en la d&eacute;cada de los 90 la conect&oacute; con el monta&ntilde;ismo y un cambio no elegido en su vida laboral la empuj&oacute; a hacerse gu&iacute;a de monta&ntilde;a e idear Asturias Planet, su proyecto.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Montañeras, principiantes, señoras que en su vida salieron a caminar...Me fascina esta situación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta enamorada del Parque Natural de Redes asegura que Asturias ofrece muchas oportunidades, no solo para monta&ntilde;eros experimentados, sino para aquellas personas que, amantes de la naturaleza, quieran pasar sus vacaciones en entornos naturales que se salgan de los circuitos habituales de Picos de Europa. &ldquo;En Asturias tenemos siete parques naturales y muchos son grandes desconocidos para quienes nos visitan&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Compa&ntilde;eras en la monta&ntilde;a y tambi&eacute;n en las salidas preparatorias, las dos Elenas se separar&aacute;n el pr&oacute;ximo d&iacute;a 23, pues har&aacute;n cumbres diferentes en grupos distintos. Arienza se ir&aacute; a La Verdilluenga (2.130m), techo del concejo de On&iacute;s, y Garc&iacute;a de Nava al Pico Retri&ntilde;&oacute;n (1.862m), el techo de Sobrescobio.
    </p><h3 class="article-text">La mujer en la monta&ntilde;a (FEMPA)</h3><p class="article-text">
        Ser mujer en la pr&aacute;ctica de actividades relacionadas con la monta&ntilde;a es como ser mujer en cualquier otro deporte, para Tensi Carmona, presidenta de la Federaci&oacute;n asturiana desde hace un a&ntilde;o y medio. &ldquo;Toda la vida ha habido mujeres practicando monta&ntilde;isno, pero solo se conocen las haza&ntilde;as de los hombres&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, las tornas est&aacute;n girando, pues las mujeres cada vez reivindican m&aacute;s su ocupaci&oacute;n del espacio y eso se nota tambi&eacute;n en el deporte. As&iacute;, en los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os ha habido un &ldquo;significativo&rdquo; aumento en el n&uacute;mero de mujeres federadas, tanto como el 151%, de manera que de las 12.000 personas federadas en monta&ntilde;a en Asturias en estos momentos, 5.000 son mujeres.
    </p><p class="article-text">
        El inter&eacute;s que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os est&aacute;n despertado todas las actividades relacionadas con el monta&ntilde;ismo y senderismo se debe tambi&eacute;n, como cuenta Tensi, al cambio en los h&aacute;bitos de socializaci&oacute;n y en la manera de disfrutar del tiempo libre. Cada vez nos preocupamos m&aacute;s por nuestra salud e intentamos tener aficiones acorde a ello, y Asturias es una regi&oacute;n con un elevado potencial para estas pr&aacute;cticas.
    </p><p class="article-text">
        Para no olvidar nunca este d&iacute;a, el reto de Encumbradas ser&aacute; inmortalizado en un documental  elaborado con las im&aacute;genes que graben sus propias participantes, y tambi&eacute;n con las procedente de grabaciones profesionales realizadas en cinco techos estrat&eacute;gicos. En Torrecerredo; Cerro Gavio (Siero), donde har&aacute; cumbre la madrina del proyecto; Somiedo (primer Parque Natural de Asturias); Muros del Nal&oacute;n, donde participar&aacute;n un grupo de mujeres esquiadoras de fondo procedentes de otras comunidades; y el Pe&ntilde;a Ubi&ntilde;a, donde participar&aacute; una mujer con discapacidad visual en un claro ejemplo de superaci&oacute;n personal.
    </p><p class="article-text">
        Los techos m&aacute;s demandados en Encumbradas han sido los de Laviana (Pe&ntilde;a Mea, 1.560m) con 54 mujeres inscritas; Colunga (Picu Pienzu, 1.149m); y Gij&oacute;n (Pe&ntilde;a de los Cuatro Jueces, 662m).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Leticia Quintanal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/encumbradas-1-500-mujeres-subiran-cumbres-asturias-visibilizar-practica-femenina-deporte_1_11420069.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Jun 2024 20:06:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Encumbradas: casi 1.500 mujeres subirán a las cumbres de Asturias para visibilizar la práctica femenina de deporte]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Deporte,Montañismo,Rutas por montaña,Actividades de montaña,Mujer,mujeres,Concejos de Asturias,Igualdad,Sororidad,Sociedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un feminismo ancestral: la curación interior y exterior de las saunas estonias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/feminismo-ancestral-curacion-interior-exterior-saunas-estonias_1_10875432.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a9c8917-a08e-4f9f-890b-dca501e1623f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un feminismo ancestral: la curación interior y exterior de las saunas estonias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Anna Hints dirige ‘Sauna’, un documental que nos descubre la tradición de las hermandades femeninas de las saunas de humo estonias. Un lugar seguro donde compartir los secretos más profundos y las experiencias más íntimas, construyendo un espacio único de sororidad</p><p class="subtitle"> Seis razones de salud para tomar saunas con frecuencia </p></div><p class="article-text">
        Cuando ten&iacute;a solo 11 a&ntilde;os, el abuelo de la directora de cine Anna Hints muri&oacute;. Tal y como dicta la tradici&oacute;n en Vana-V&otilde;romaa, la regi&oacute;n del sur de Estonia donde naci&oacute;, un d&iacute;a antes del funeral, todas las mujeres de la casa se reunieron en la sauna de humo. Entre la penumbra y el vapor ardiente, su abuela les confes&oacute; que su marido le hab&iacute;a sido infiel en m&uacute;ltiples ocasiones y que aquello hab&iacute;a supuesto uno de los mayores sufrimientos de su vida. En las palabras de la abuela hab&iacute;a enfado, dolor y mucha verg&uuml;enza. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hab&iacute;a ido a la sauna muchas veces, antes incluso de nacer, en el vientre de mi madre, pero esa vez fue diferente&rdquo;, recuerda la directora. &ldquo;La sinceridad de mi abuela era tan solemne, tan digna. El resto de mujeres mayores tambi&eacute;n confesaron algunos secretos hasta entonces desconocidos. Una vez nos vestimos y salimos de all&iacute;, recuerdo sentir que mi abuela hab&iacute;a hecho las paces con mi abuelo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Aquel d&iacute;a supuso para Anna su entrada en la tradici&oacute;n de las hermandades femeninas de las saunas de humo. Espacios seguros en los que las mujeres se sienten libres para compartir sus emociones y experiencias, donde se escuchan, donde las historias propias y ajenas ejercen sobre las asistentes un fuerte poder curativo. 
    </p><p class="article-text">
        Muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, en 2015, y convertida ya en realizadora, Anna sinti&oacute; que ten&iacute;a que retratar en un documental ese espacio casi m&aacute;gico, ancestral, en el que la sororidad se representa de una forma tan potente y &uacute;nica. Ahora, su trabajo, titulado en espa&ntilde;ol simplemente como <em>Sauna</em>, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=u57aVf1-SBk" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">se acaba de estrenar de la mano de Filmin</a>.
    </p><h3 class="article-text">Lo opuesto a las redes sociales</h3><p class="article-text">
        Las saunas de humo son la forma m&aacute;s antigua de sauna y sus or&iacute;genes son tan remotos que resulta dif&iacute;cil datar su aparici&oacute;n en un momento concreto del pasado. Los primeros testimonios escritos sobre ellas son de la &eacute;poca de las cruzadas. Tradicionalmente, cada casa ten&iacute;a la suya, que era una construcci&oacute;n aparte del edificio principal y que ten&iacute;a un marcado car&aacute;cter ceremonial, casi sagrado. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un lugar espiritual donde vas a lavar tu cuerpo y tu alma&rdquo;, explica Hints. &ldquo;Suelen usarse una o dos veces a la semana. Se tiene que calentar con le&ntilde;a y despu&eacute;s dejar salir el humo antes de entrar, ya que no tiene chimenea. Cuando alguien prepara una de estas saunas, suele invitar a sus vecinos, parientes o amigos. Hombres y mujeres la usan por separado. En la sauna, las mujeres cantaban canciones tradicionales, daban a luz y tambi&eacute;n se lavaban los cuerpos de los muertos. Era un lugar en el que la vida y la muerte se encontraban, una especie de portal y tambi&eacute;n una forma de curaci&oacute;n. Por supuesto, hoy puedes ir a un lugar tur&iacute;stico y vivir la experiencia de una de estas saunas, pero la tradici&oacute;n exige que vayas con gente cercana. Yo, por ejemplo, tengo un grupo de amigas que nos reunimos regularmente en una de ellas&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fotograma de &#039;Smoke Sauna Sisterhood&#039; donde se ve el exterior de la sauna.                            </span>
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        La directora define estos espacios como lo opuesto a las redes sociales. &ldquo;En la sauna te desnudas, pero no solo de forma f&iacute;sica, sino tambi&eacute;n espiritual&rdquo;, afirma. &ldquo;Al contrario que en las redes, donde nos gusta cubrirnos, representarnos de forma diferente a como somos. Adem&aacute;s, esa desnudez te hace consciente de que existen cuerpos de todas las formas y tama&ntilde;os. Desde mi infancia, recuerdo ver cuerpos de todo tipo: desde beb&eacute;s hasta una persona de 100 a&ntilde;os a la que le lavaba la espalda. Se crea una relaci&oacute;n diferente con la desnudez y los cuerpos. Es algo que nos falta hoy en d&iacute;a. La vejez est&aacute; censurada, la imperfecci&oacute;n est&aacute; censurada. Si las personas frecuentaran m&aacute;s lugares seguros como las saunas de humo para estar desnudos de cuerpo y mente, creo que ser&iacute;amos m&aacute;s felices y probablemente algunas empresas ganar&iacute;an menos dinero. A ellas les interesa que estemos insatisfechos con nuestro propio cuerpo y que estemos tristes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El ambiente del mundo exterior es muy diferente al que se crea dentro de la sauna&rdquo;, remarca la realizadora. &ldquo;Pero es cierto que cuando sales y vuelves a ponerte la ropa, de alguna forma ese esp&iacute;ritu se queda contigo. Esa es mi experiencia personal. Esa especie de solidaridad te da fuerzas para poder enfrentarte a los desaf&iacute;os en el mundo exterior. La pel&iacute;cula es una reivindicaci&oacute;n de que necesitamos ese tipo de espacios, lugares donde ser escuchados, y que tenerlos cambia nuestra conciencia e influye en nuestra forma de ser&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">M&aacute;s de siete a&ntilde;os de rodaje</h3><p class="article-text">
        El rodaje de <em>Sauna se</em> extendi&oacute; durante m&aacute;s de siete a&ntilde;os y en el mismo participaron unas 40 mujeres, aunque en el montaje final aparecen unas veinticinco. &ldquo;Absolutamente todas ten&iacute;an alguna historia de acoso o alg&uacute;n tipo de experiencia negativa&rdquo;, recuerda Anna. &ldquo;Muchas nunca la hab&iacute;an compartido con nadie y conseguimos crear el ambiente propicio para que lo hicieran. Las sesiones sol&iacute;an durar unas cuatro horas pero a veces se alargaban mucho m&aacute;s. Era necesario tomarse el tiempo para que las emociones salieran a la superficie&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Otro de los grandes desafíos del rodaje fue retratar cuerpos desnudos sin sexualizarlos. Muchas personas que han visto la película me comentan que eso les resultó especialmente llamativo y estoy muy orgullosa de ello </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otro de los desaf&iacute;os del filme fue m&aacute;s t&eacute;cnico: rodar en unas condiciones de temperatura y humedad extremas y con muy poca luz. &ldquo;Varios directores de fotograf&iacute;a nos dijeron que era imposible rodar en una sauna de humo. La temperatura promedio sol&iacute;a ser de unos 80 grados y a veces llegaba a 90. No hay electricidad, el ambiente es h&uacute;medo y apenas hay luz. Hab&iacute;a que aclimatar el equipo, dejar que se calentara antes de usarlo, y tener otras c&aacute;maras para cuando rod&aacute;bamos fuera, a temperaturas de 20 bajo cero&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">Cuerpos no sexualizados</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Otro de los grandes desaf&iacute;os del rodaje fue retratar cuerpos desnudos sin sexualizarlos&rdquo;, apunta la directora. &ldquo;Muchas personas que han visto la pel&iacute;cula me comentan que eso les result&oacute; especialmente llamativo y estoy muy orgullosa de ello porque creo que consigue hacernos conscientes de nuestra propia mirada. Habitualmente tenemos una visi&oacute;n muy cr&iacute;tica de nuestros cuerpos y de los de los dem&aacute;s y creo que el documental nos hace reflexionar sobre esto. Demuestra que es posible mirar de una forma diferente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La directora ve esa forma de retratar el cuerpo femenino como una forma de reclamarlo para las propias mujeres. &ldquo;La sauna nos da la posibilidad de liberarnos de las expectativas, de todo lo que implica en la sociedad nacer con un cuerpo femenino, y ser m&aacute;s libres, de abrazarnos a nosotras mismas&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">Las saunas y el feminismo </h3><p class="article-text">
        La tradici&oacute;n de las saunas de humo del sur de Estonia est&aacute; protegida por la UNESCO como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. En esa zona, la costumbre todav&iacute;a est&aacute; muy viva y se sigue practicando. Ahora, despu&eacute;s del estreno del documental, que ha tenido un gran &eacute;xito en su pa&iacute;s, parece que el inter&eacute;s por esta tradici&oacute;n est&aacute; reviviendo. &ldquo;Muchas mujeres han empezado a crear grupos para ir a la sauna de humo y tambi&eacute;n muchos hombres, e incluso existen grupos mixtos. Hasta he recibido ofertas para rodar una versi&oacute;n del documental con hombres, para ver a los primeros valientes que comparten sus vulnerabilidades&rdquo;, explica Hints.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por desgracia, en Estonia todav&iacute;a tenemos un largo camino que recorrer en lo relativo al feminismo&rdquo;, reconoce. De hecho, la directora cuenta que cuando habla de la pel&iacute;cula en su pa&iacute;s, evita utilizar el t&eacute;rmino &ldquo;feminismo&rdquo; ya que mucha gente todav&iacute;a no tiene claro lo que significa y piensa que va en contra de los hombres. &ldquo;As&iacute; que acabo hablando de feminismo, pero sin decir la palabra. En las presentaciones, explico que el problema est&aacute; en la mentalidad patriarcal, que va m&aacute;s all&aacute; de los g&eacute;neros, y todos acabamos sufriendo por ella. Los hombres tambi&eacute;n, no pudiendo mostrar su vulnerabilidad o teniendo que aparentar fortaleza pase lo que pase. Defiendo que, para m&iacute;, la aut&eacute;ntica fortaleza se demuestra teniendo el coraje de mostrarse vulnerable&rdquo;, concluye. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/feminismo-ancestral-curacion-interior-exterior-saunas-estonias_1_10875432.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Feb 2024 21:22:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un feminismo ancestral: la curación interior y exterior de las saunas estonias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Cine,Estonia,Sororidad,mujeres,Ancianos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Apoyo entre vecinas para recuperarse tras la violencia machista: “Estas mujeres se han convertido en parte de mi sanación”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/apoyo-vecinas-recuperarse-violencia-machista-mujeres-han-convertido-parte-sanacion_1_10602335.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/61492a21-ae41-409d-baea-2ea6384f95c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Apoyo entre vecinas para recuperarse tras la violencia machista: “Estas mujeres se han convertido en parte de mi sanación”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La red VeïnesxVeïnes realiza acompañamientos a citas judiciales o servicios públicos para víctimas e intentar reducir el impacto por la dureza de la administración
</p><p class="subtitle">María del Carmen no tuvo un accidente: la mató el machismo
</p></div><p class="article-text">
        La primera vez que Lisset pas&oacute; por un juzgado, despu&eacute;s de denunciar a quien era su pareja por violencia machista, nadie sab&iacute;a que iba a hacerlo. &ldquo;Me encontr&eacute; con un abogado que no hab&iacute;a ni le&iacute;do mi denuncia y una jueza que me hizo sentir como si estuviera mintiendo&rdquo;, recuerda. &ldquo;Pretend&iacute;a que explicara las cosas con la hora y la fecha, incluso contando con un certificado m&eacute;dico&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        Recuerda que, al salir de la sala, no tuvieron cuidado y se top&oacute; con su agresor. &ldquo;Me mir&oacute; ri&eacute;ndose y creo que despu&eacute;s de ese juicio sinti&oacute; que pod&iacute;a hacer lo que quisiera&rdquo;, considera Lisset. Le denegaron la orden de alejamiento que hab&iacute;a solicitado, <a href="https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/deniegan-proteccion-vueltas-objetivo-peligrosidad_1_4486253.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como pasa en la mitad de peticiones de medidas de protecci&oacute;n por violencia machista</a> que llegan a juzgados catalanes. Juristas expertas han denunciado reiteradamente la insuficiente capacidad de agentes policiales y judicatura para detectar el riesgo real para las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Pensar en volver a los juzgados y en la posibilidad de encontrarse con su expareja, provocaba &ndash;y provoca a&uacute;n&ndash; profunda angustia a Lisset. En la asociaci&oacute;n feminista H&egrave;lia, donde recib&iacute;a apoyo legal y psicol&oacute;gico, le propusieron una opci&oacute;n para no afrontarlo sola. Fue as&iacute; como conoci&oacute; a Cinta Ballest&eacute;, justo a las puertas de la Ciudad de la Justicia de Barcelona, antes de una nueva cita.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esta ocasi&oacute;n, iba a recibir una sentencia favorable del divorcio que hab&iacute;a solicitado. Ballest&eacute; estuvo todo el tiempo a su lado como parte de Ve&iuml;nesxVe&iuml;nes, una red de apoyo impulsada por H&egrave;lia y formada por unas 200 mujeres que acompa&ntilde;an a otras en el periplo que llega despu&eacute;s de una relaci&oacute;n violenta: son una mano amiga en los procedimientos judiciales, tr&aacute;mites administrativos y citas dif&iacute;ciles.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres que lo necesiten pueden contar con esta red feminista para esas circunstancias que se les hagan cuesta arriba y que &ldquo;un momento en el que lo pasan mal, sea un poco menos malo&rdquo;, define Ballest&eacute;, sobre el papel de las voluntarias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace tres a&ntilde;os que forma parte de Ve&iuml;nesxVe&iuml;nes y ha hecho decenas de acompa&ntilde;amientos. Los que m&aacute;s recuerda, a juzgados. &ldquo;No podemos evitar las situaciones duras que pasan, pero les hacemos saber que no est&aacute;n solas, que las creemos, les damos la mano y no las juzgamos: estamos all&iacute; para ellas&rdquo;, explica Ballest&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de la mitad de peticiones que llegan anualmente a esta red de mujeres son para asistir a procesos judiciales. Son, seg&uacute;n alertan, un foco de<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/amplifica-cuestionamiento-victimas-violencia-mediaticos_1_1166157.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> revictimizaci&oacute;n de las mujeres</a> que han vivido violencia machista. &ldquo;Antes de un juicio, hay veces que est&aacute;n literalmente temblando y tienen que declarar bajo un cuestionamiento a menudo muy duro, incluso habiendo ya pruebas del maltrato&rdquo;, explica Ballest&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, diversas entidades y espacios feministas han replicado esta iniciativa en diversas localidades catalanas. Ve&iuml;nesxVe&iuml;nes ha expandido su alcance a varios barrios de Barcelona y ciudades como L&rsquo;Hospitalet de Llobregat, Igualada, Reus y Tarragona.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de mujeres que cuentan con Ve&iuml;nesxVe&iuml;nes son migradas sin una red de confianza, aunque no exclusivamente. Hay ocasiones en las que, pese a que las mujeres tienen familia o amistades cerca, deciden dejarlas al margen del proceso. &ldquo;Puede ser porque te da verg&uuml;enza explicarlo o porque no quieres involucrar a tus seres queridos&rdquo;, cuenta Lisset, sobre su propia situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Afirma que va recuper&aacute;ndose de las secuelas psicol&oacute;gicas de la violencia, pero hay momentos de bajada. En su caso, los asocia sobre todo con la llegada de las citaciones judiciales por causas todav&iacute;a abiertas contra su agresor. Tiempo despu&eacute;s de romper la relaci&oacute;n, Lisset volvi&oacute; a denunciar a su exmarido, esta vez por delitos econ&oacute;micos. Las causas m&aacute;s recientes no tienen en cuenta el contexto de violencia previa e ignoran que se trata de su agresor, por lo que, teme Lisset, no podr&aacute; evitar encontrarse con &eacute;l en la sala.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cita judicial, de la que habla con angustia, est&aacute; prevista para dentro de pocos d&iacute;as y tiene claro que querr&aacute; contar con una acompa&ntilde;ante de la red. &ldquo;No siento que sean personas ajenas a m&iacute;, sino que son un lugar seguro&rdquo;, valora Lisset.
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                Lisset junto a Ballesté, en uno de los encuentros a través de VeïnesxVeïnes                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Contar con confianza frente a la revictimizaci&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        Juzgados y comisar&iacute;as aparecen entre los destinos m&aacute;s destacados de los acompa&ntilde;amientos de Ve&iuml;nesxVe&iuml;nes, pero no son los &uacute;nicos. Visitas m&eacute;dicas, citas con los servicios de ocupaci&oacute;n o tr&aacute;mites administrativos tambi&eacute;n son momentos delicados. Si existe barrera idiom&aacute;tica, el papel de las voluntarias a menudo marca la diferencia en la atenci&oacute;n que reciben en las administraciones, advierten desde H&egrave;lia.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n son frecuentes las peticiones de acompa&ntilde;amiento en momentos cotidianos, en momentos en los que las mujeres van a tener que encontrarse con el agresor (como al recoger a los ni&ntilde;os despu&eacute;s de que hayan estado con &eacute;l) y no quieren ir solas. O para ir a buscar sus pertenencias al domicilio. &ldquo;Nos encontramos con situaciones delicadas y necesitamos formaci&oacute;n para llevarlas a cabo&rdquo;, afirma Ballest&eacute;, que entr&oacute; a formar parte de Ve&iuml;nesxVe&iuml;nes despu&eacute;s del confinamiento.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo primero que me vino a la cabeza en la pandemia fueron las personas que no pod&iacute;an salir de casa estando en situaciones de violencia&rdquo;, explica. Fue al caer las restricciones por la Covid cuando Ballest&eacute;, administrativa ya jubilada, busc&oacute; c&oacute;mo aportar lo que pudiera.
    </p><p class="article-text">
        Cuenta que el maltrato que vivi&oacute; ella misma en la infancia tambi&eacute;n ha influido en su vinculaci&oacute;n al proyecto. &ldquo;Claro que ha habido avances, pero es muy grave que todav&iacute;a hoy me encuentre con criaturas que, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/onu-denuncia-espana-otorga-custodia-nina-padre-pesar-acusaciones-abusos_1_8789967.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pese a tener padres violentos, est&eacute;n obligadas a pasar tiempo con ellos</a>. Tambi&eacute;n duele ver mujeres que hacen el esfuerzo de denunciar y que concluyen que, de saber lo que les ha implicado, no lo hubieran hecho&rdquo;, denuncia Ballest&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Desde H&egrave;lia remarcan que contar con apoyo entre mujeres cambia mucho c&oacute;mo es la recuperaci&oacute;n de unas situaciones que, habitualmente, implican aislamiento y p&eacute;rdida de confianza. &ldquo;Poder contar con otra mujer que, desde un acto de sororidad, te hace sentir apoyada en un momento que es muy duro, se ha convertido en parte de mi proceso de sanaci&oacute;n&rdquo;, afirma Lisset.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Una base para un observatorio de violencia institucional</strong></h3><p class="article-text">
        Lisset es trabajadora sanitaria y en todo momento ha tenido autonom&iacute;a econ&oacute;mica. Llevaba el dinero a casa, pero su agresor era quien lo controlaba. Tras la primera agresi&oacute;n f&iacute;sica, la familia de Lisset le insisti&oacute; para ir al hospital a obtener un parte de lesiones. En ese momento no quiso denunciar y decidi&oacute; mantener la relaci&oacute;n cuando &eacute;l se disculp&oacute;. Pero las agresiones se repitieron y, con ellas, los ataques de ansiedad y las autolesiones. Fue en una de estas ocasiones cuando Lisset volvi&oacute; a acudir al centro de atenci&oacute;n primaria (CAP) y la derivaron a la asociaci&oacute;n H&egrave;lia, donde ha recibido tratamiento psicol&oacute;gico y asesoramiento legal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como en su caso, la mayor&iacute;a de mujeres que llegan a esta organizaci&oacute;n feminista lo hacen desde servicios p&uacute;blicos que detectan la necesidad. Incluso desde servicios especializados en violencias machistas, cuando la mujer est&aacute; en un momento de la recuperaci&oacute;n que &ldquo;no tiene cabida en el sistema p&uacute;blico&rdquo;. Desde H&egrave;lia explican que la administraci&oacute;n tiene herramientas para atender &ldquo;el momento de las agresiones&rdquo; y que las secuelas del trauma suelen quedar fuera de foco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lisset hace m&aacute;s de un a&ntilde;o que cuenta con tratamiento psicol&oacute;gico, asesoramiento legal y con el apoyo comunitario de Ve&iuml;nesxVe&iuml;nes. El &uacute;ltimo acompa&ntilde;amiento que solicit&oacute; a la red fue para ir a comisar&iacute;a. Despu&eacute;s de hablarlo con una abogada de la asociaci&oacute;n H&egrave;lia, estaba dispuesta a denunciar una situaci&oacute;n de acoso relacionada con su exmarido. Pero la recomendaci&oacute;n de los agentes fue no denunciar los hechos. Le dijeron que un juez &ldquo;iba a tirarlo a la basura&rdquo;, recuerdan Lisset y Cinta Ballest&eacute;, que estuvo con ella ese d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, otra de las funciones de las voluntarias es ejercer de ojos y o&iacute;dos atentos a pr&aacute;cticas revictimizantes y discriminatorias que puedan sufrir las mujeres y que, debido a su estado emocional, puedan no detectar o saber afrontar. &ldquo;Si no lo hubiera vivido en directo, nunca me hubiera cre&iacute;do que fuera para tanto la violencia institucional que hay&rdquo;, afirma Ballest&egrave;. &ldquo;Es una muestra del alcance social de la violencia contra las mujeres&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Los centenares de reportes de las voluntarias han convertido a Ve&iuml;nesxVe&iuml;nes en la base para construir un observatorio de violencias institucionales en el que la asociaci&oacute;n H&egrave;lia trabaja junto a otras organizaciones feministas y que plantea como proyecto de denuncia a escala estatal.
    </p><p class="article-text">
        La violencia institucional fue incorporada en la ley catalana de violencia machista en una reforma de 2020, que reconoce que puede darse por acci&oacute;n u omisi&oacute;n de los servicios y organismos p&uacute;blicos. &ldquo;Pienso que a la larga las agredidas que ponen el cuerpo al denunciar no se sentir&aacute;n as&iacute; de desprotegidas, pero mientras no llega el cambio, si no nos apoyamos entre mujeres, &iquest;qui&eacute;nes lo van a hacer?&rdquo;, plantea Ballest&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>El 016 atiende a todas las v&iacute;ctimas de violencia machista las 24 horas del d&iacute;a y en 52 idiomas diferentes, al igual que el correo 016-online@igualdad.gob.es; tambi&eacute;n se presta atenci&oacute;n mediante WhatsApp a trav&eacute;s del n&uacute;mero 600000016, y los menores pueden dirigirse al tel&eacute;fono de la Fundaci&oacute;n ANAR 900 20 20 10.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>En una situaci&oacute;n de emergencia, se puede llamar a los Mossos d'Esquadra al 112 o a los tel&eacute;fonos de la Polic&iacute;a Nacional (091) y de la Guardia Civil (062) y en caso de no poder llamar se puede recurrir a la aplicaci&oacute;n ALERTCOPS, desde la que se env&iacute;a una se&ntilde;al de alerta a la Polic&iacute;a con geolocalizaci&oacute;n.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Meritxell Rigol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/apoyo-vecinas-recuperarse-violencia-machista-mujeres-han-convertido-parte-sanacion_1_10602335.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Oct 2023 20:34:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia machista,Violencia sexual,Violencia institucional,Feminismo,Sororidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Federación de Montaña de Castilla-La Mancha tilda de "deleznable" la actuación de Rubiales y pide aplicar la ley]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/federacion-montana-castilla-mancha-tilda-deleznable-actuacion-rubiales-pide-aplicar-ley_1_10467709.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/52088f54-0310-48d3-8295-917de07f74e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Federación de Montaña de Castilla-La Mancha tilda de &quot;deleznable&quot; la actuación de Rubiales y pide aplicar la ley"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A través de un comunicado de la Vocalía de Mujer y Montaña, esta entidad se suma a los apoyos a Jenni Hermoso y a sus compañeras de profesión: "Están alzando la voz contra la injusticia, y luchando por la igualdad de la mujer en el deporte"</p><p class="subtitle">La jugadora albaceteña Alba Redondo muestra su apoyo a Jenni Hermoso tras la negativa de Rubiales a dimitir
</p></div><p class="article-text">
        La vocal&iacute;a de Mujer y Monta&ntilde;a de la Federaci&oacute;n de Monta&ntilde;a de Castilla-La Mancha ha dado a conocer que se suma &ldquo;al movimiento social y deportivo de apoyo a la jugadora de la Selecci&oacute;n Espa&ntilde;ola de F&uacute;tbol Femenino Jennifer Hermoso, y en contra de las actuaciones del presidente de la Real Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de F&uacute;tbol&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En un comunicado, asegura tener &ldquo;muy claro que no puede haber una igualdad real sin respeto hacia la mujer deportista, su cuerpo y su voluntad&rdquo; y que trabaja &ldquo;por la igualdad real de la mujer en los deportes de monta&ntilde;a y escalada, porque como mujeres nos hemos enfrentado, y nos seguimos enfrentando a distintas desigualdades. 
    </p><p class="article-text">
        Desde la vocal&iacute;a de la Federaci&oacute;n de Monta&ntilde;a de Castilla-La Mancha creen que desde que las deportistas de la Selecci&oacute;n Femenina de Futbol de Espa&ntilde;a ganasen el mundial &ldquo;se han convertido en un referente deportivo para muchas ni&ntilde;as y mujeres, dando la visibilidad y la importancia del deporte femenino, y dejando clara la necesidad de que se apoye&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tras dar la enhorabuena a las campeonas por &ldquo;hacer visible que el deporte tambi&eacute;n es nuestro lugar, el de las mujeres&rdquo;, tachan de &ldquo;bochornoso e injusto que este momento haya quedado a la sombra de un acto deleznable, y posiblemente constitutivo de delito&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Afean que el acto haya sido realizado por el presidente de la federaci&oacute;n Luis Rubiales que &ldquo;deber&iacute;a tener m&aacute;ximo respeto por la entidad que preside, por las deportistas y por los valores deportivos&rdquo; y critican que &ldquo;no solo no ha admitido su responsabilidad, sino que ha puesto en punto de mira a la propia jugadora, haci&eacute;ndole responsable del acto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En un comunicado trasladan su &ldquo;repulsa&rdquo; por el acto del beso que la jugadora ha dicho que no fue consentido desmintiendo las palabras del propio Rubiales y tambi&eacute;n los comentarios vertidos &ldquo;intentando justificar dicho acto&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, mandan su apoyo a la jugadora Jenni Hermoso y a todas sus compa&ntilde;eras que est&aacute;n alzando la voz contra la injusticia, y luchando por la igualdad de la mujer en el deporte. &iexcl;Estamos con vosotras!&ldquo;, aseguran.
    </p><h3 class="article-text">Reclaman medidas y hacer cumplir las leyes </h3><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, piden que se tomen &ldquo;las medidas necesarias&rdquo;, haciendo cumplir las Leyes, tanto la Ley Org&aacute;nica 10/2022, de 6 de septiembre, de garant&iacute;a integral de la libertad sexual, como la propia deportiva. 
    </p><p class="article-text">
        Y es que, recuerdan, la Ley 39/2022, de 30 de diciembre, del Deporte, en la disposici&oacute;n adicional primera donde se habla de &ldquo;actos racistas, sexistas, xen&oacute;fobos o intolerantes en el deporte&rdquo; para referirse a las siguientes situaciones:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Las actuaciones que, con ocasi&oacute;n del desarrollo de una prueba, competici&oacute;n o espect&aacute;culo deportivo o pr&oacute;xima su celebraci&oacute;n, o en los recintos deportivos [&hellip;] supongan acoso, entendiendo por tal toda conducta no deseada relacionada con el origen racial o &eacute;tnico, geogr&aacute;fico o social, as&iacute; como la religi&oacute;n o convicciones, discapacidad, edad, sexo u orientaci&oacute;n sexual de una persona, que tenga como objetivo o consecuencia atentar contra su dignidad y crear un entorno intimidatorio, humillante u ofensivo&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        A este respecto, recuerdan tambi&eacute;n que en su art&iacute;culo 4.5 establece lo siguiente:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Las federaciones deportivas espa&ntilde;olas y las ligas profesionales deber&aacute;n contar con un protocolo de prevenci&oacute;n y actuaci&oacute;n para situaciones de discriminaci&oacute;n, abusos o acoso sexual y acoso por raz&oacute;n de sexo o autoridad en el seno de aquellas [&hellip;]. De acuerdo con dicho protocolo, deber&aacute; ponerse en conocimiento del organismo sancionador dependiente del Consejo Superior de Deportes cualquier actuaci&oacute;n que pueda ser considerada discriminaci&oacute;n, abuso o acoso sexual y/o acoso por raz&oacute;n de sexo o autoridad, para ser sancionada como falta grave atendiendo a lo establecido en el art&iacute;culo 105&rdquo;. </em>
    </p><p class="article-text">
        El comunicado concluye con un alegato &ldquo;por la igualdad real en el deporte, por la sororidad entre mujeres deportistas, Jenni Hermoso estamos contigo&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/federacion-montana-castilla-mancha-tilda-deleznable-actuacion-rubiales-pide-aplicar-ley_1_10467709.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Aug 2023 18:27:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Federación de Montaña de Castilla-La Mancha tilda de "deleznable" la actuación de Rubiales y pide aplicar la ley]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fútbol,Fútbol Femenino,Castilla-La Mancha,Machismo,Sororidad,Luis Rubiales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Roller derby: feminismo y sororidad a golpes y sobre patines]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/gazteberri/roller-derby-feminismo-sororidad-golpes-patines_132_9173747.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1c524b07-3a37-454b-b9cc-1fa2ebb53a7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Roller derby: feminismo y sororidad a golpes y sobre patines"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El equipo catalán Insubmises se enfrentó a las bilbaínas Botxokillers en un partido de este deporte feminista y de contacto que empodera a la mujer dentro y fuera del campo</p></div><p class="article-text">
        En el comedor del Restaurante El Ciervo, en el Casco Viejo de Bilbao, resuenan las risas de las chicas que, senadas frente a sus platos de espaguetis a la bolo&ntilde;esa, conmemoran aquel partido en el que <em>Machakaflakas</em> les ense&ntilde;&oacute; a volar. Rozarla, a ella, una de las jugadoras m&aacute;s conocidas del panorama nacional, acarreaba salirse de la pista en aquel encuentro en Valencia en el que, por cierto, perdieron. Para esta tarde, presagian el mismo final: &ldquo;Nos meter&aacute;n una paliza que fliparemos&rdquo;, se r&iacute;en. Ellas, Insubmises, llegan desde Catalu&ntilde;a para enfrentarse a las bilba&iacute;nas Botxokillers en un partido de roller derby, un deporte revolucionario gestionado por mujeres que resurgi&oacute; en Texas bajo dos pilares: la autogesti&oacute;n y el empoderamiento de la mujer. La base para lograrlo: patines, golpes y sororidad.
    </p><p class="article-text">
        El roller derby logra compatibilizar estos tres elementos. La sororidad se practica entre las jugadoras de cada equipo y entre equipos mediante la integraci&oacute;n y el trabajo colectivo. &ldquo;Tenemos que apoyarnos para poder funcionar&rdquo;, explica 'Kroket', que no concibe una ca&ntilde;a sin su croqueta. Pero la cosa cambia en el campo, donde asumen que, como en la vida, recibir&aacute;n golpes. Van a caer. Y va a tocar levantarse. El trofeo se lo llevan siempre tatuado en la piel: rasgu&ntilde;os y moratones.
    </p><p class="article-text">
        Insubmises, el equipo que come espaguetis en el restaurante bilba&iacute;no, naci&oacute; hace cinco a&ntilde;os cuando, dos amigas de Reus (Tarragona), aburridas del gimnasio, se debat&iacute;an entre dos opciones: v&oacute;ley o roller derby. 'Exterminio', la partidaria del v&oacute;ley, explica por qu&eacute; se decantaron por la segunda: &ldquo;Como la Nuri es m&aacute;s cansina que yo pues decidimos su idea&rdquo;. Juntaron a un grupo de amigas con un rasgo com&uacute;n: ninguna sab&iacute;a patinar. La plaza de una rotonda de Reus testimoni&oacute; aquellos inicios en los que a duras penas se sosten&iacute;an sobre los patines. &ldquo;All&iacute; comenzamos a entrenar, en la pista de b&aacute;squet, mientras los adolescentes com&iacute;an pipas mir&aacute;ndonos&rdquo;, cuenta 'Exterminio', mientras recuerda c&oacute;mo se las arreglaban para seguir adelante. Comenzaron por contactar con chicas que hab&iacute;an jugado al hockey. &ldquo;Ten&iacute;an mucho dominio del pat&iacute;n y pod&iacute;an ense&ntilde;arnos&rdquo;. M&aacute;s tarde, Caperu, una roller-jugadora veterana del equipo de Barcelona, se comprometi&oacute; desinteresadamente a acercarse a Reus para entrenarlas una vez por semana. &ldquo;Aqu&iacute; fue cuando aprendimos de verdad. Nos ense&ntilde;&oacute; el juego y la estructura&rdquo;, rememora. Una muestra de que &ldquo;la sororidad se practica tanto dentro del equipo como entre equipos&rdquo;, como apunta 'Helter Skelter'.
    </p><p class="article-text">
        En sus esfuerzos por encontrar un espacio en el que entrenar en condiciones un club les ofreci&oacute; una pista. A cambio: comprar el equipo. &ldquo;Les dimos las gracias y les dijimos que seguir&iacute;amos a nuestro rollo en nuestra rotonda&rdquo;, evoca Exterminio<em>,</em> que subraya la idea de ir por libre y no seguir las &oacute;rdenes de un director en un deporte marcado por la horizontalidad: &ldquo;Es una muestra de que el equipo se conforma como asambleario y autogestionado desde el principio. Quer&iacute;amos hacerlo todo entre nosotras, aunque fuera m&aacute;s complicado&rdquo;. Para complicados, aquellos comienzos en los que el alcalde de un pueblo les cedi&oacute; la pista del patio de un colegio. El calentamiento: pasar la escoba para quitar las peque&ntilde;as piedras que escupen los suelos de cemento. Mientras tanto, se levantaban polideportivos ligeros en Reus. Una vez acabados, el Ayuntamiento hizo un llamamiento para su uso y subvenci&oacute;n el a&ntilde;o pasado. A&ntilde;o que coincidi&oacute; con el &ldquo;boom&rdquo; del feminismo y los deportes femeninos. Y all&iacute; estaban ellas, primer equipo de roller de la provincia de Tarragona y tercero de Catalu&ntilde;a. &ldquo;Se frotaban las manos con nosotras pensando en toda la publicidad que har&iacute;an&rdquo;, cuenta <em>Exterminio</em>. Publicidad o no, tras cinco a&ntilde;os, gozan, al fin, de una pista en condiciones.
    </p><h3 class="article-text">El bautizo</h3><p class="article-text">
        'Exterminio'<em> </em>es su nombre de guerra, su nombre derby. Todas pasan por un proceso bautismo para hacerse con el suyo. 'Dos', joven homosexual que colabora como &aacute;rbitro, hace su propia lectura: &ldquo;Te hace sentir parte de una comunidad y a su vez tiene que ver con romper las costuras del sistema. Es una vivencia de las personas trans que, en su mayor&iacute;a, tienen que ponerse uno nuevo. &iquest;Por qu&eacute; no lo hacemos todes?&rdquo;. Para otras es su alter ego, su &ldquo;yo&rdquo; en la pista. En este ritual, la futura apodada cuenta su historia y convive con el equipo que, tras unos d&iacute;as, pone una o varias propuestas sobre la mesa. Para la joven que hoy come nerviosa los espaguetis -es su primer partido- una an&eacute;cdota precedi&oacute; su insignia. Se encerr&oacute; en el ba&ntilde;o de su casa para calcar la rutina matutina de su padre. Cogi&oacute; su cuchilla y afeit&oacute; su imberbe cara. Su piel: la de una ni&ntilde;a de tan solo cinco a&ntilde;os. Para colmo se qued&oacute; encerrada. Sus padres tuvieron que echar la puerta abajo para descubrir el sonriente y ensangrentado rostro de su hija. Acab&oacute; en el hospital. Esta historia de hace 21 a&ntilde;os determin&oacute; su apodo: 'Kutxilla'.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No hay que remontarse dos d&eacute;cadas atr&aacute;s para labrar los inicios de este deporte en Espa&ntilde;a, al que, en 2010, dieron vida unas tinerfe&ntilde;as. Aunque en 2015 nacieron equipos mixtos y masculinos, sigue siendo mayormente femenino. &ldquo;Es el roller derby, no el roller derby femenino&rdquo;, deja claro 'Polvorilla'. <em>Dos</em> no jugar&iacute;a en la liga masculina: &ldquo;Yo no quiero tocarme con los se&ntilde;ores si no es en mi cama&rdquo;, se r&iacute;e. Se lo plantear&aacute; el d&iacute;a que los hombres se hayan &ldquo;deconstruido un poco&rdquo;, aunque, para ello, dice, habr&aacute; que esperar.&nbsp; Victu, que no falta a ning&uacute;n partido, ha sido jugador de f&uacute;tbol. &ldquo;Es un deporte muy noble&rdquo;, comenta, sobre el roller. Una nobleza que observa dif&iacute;cil entre hombres: &ldquo;Con los chicos costar&iacute;a porque se calientan y van a los &aacute;rbitros que si me quejo aqu&iacute;, que si me quejo all&aacute;&hellip;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras la comida, las integrantes de Insubmises se aglutinan en la entrada del Pabell&oacute;n de Zorroza. Tienen su propio grupo de 'supporters', Reducte Insubm&iacute;s<em>, </em>que espera a que el sem&aacute;foro cambie de color para cruzar el paso de cebra que les separa del Bar Arsenio, donde har&aacute;n la previa, colmando las mesillas redondas de la terraza de vasos de cerveza y licor de hierbas. Las chicas cruzan la puerta del pabell&oacute;n y siguen las flechas de los DIN A4 pegados a las paredes con un escrito: &lsquo;Roller Derby&rsquo;. 'Kamikaze' las para a mitad de camino: &ldquo;Los vestuarios est&aacute;n hacia all&iacute;, tomad las llaves&rdquo;. Es f&aacute;cil localizarlo. Su escudo, pegado con celo, las recibe en la puerta. Al entrar se disponen, a lo largo de las banquetas de madera, un pin y una pegatina del equipo local en el sitio que corresponde a cada jugadora, debajo de cada colgador. Les han dejado, tambi&eacute;n, una cesta con pl&aacute;tanos, galletas y otros deleites; adem&aacute;s de una nota de bienvenida en catal&aacute;n. No es anecd&oacute;tico que los equipos locales reciban con mimo a las visitantes. Una 'rollercostumbre' m&aacute;s. Las primeras en llegar se cambian y se preparan para el calentamiento previo al partido.
    </p><h3 class="article-text">Colaboraci&oacute;n voluntaria</h3><p class="article-text">
        Los que se preparan tambi&eacute;n son los &aacute;rbitros -algunos llegados desde Barcelona- que, en c&iacute;rculos, conversan en el pabell&oacute;n que alberga la pista de Hockey. Se requiere de una previa y minuciosa labor de coordinaci&oacute;n de entre los once o hasta quince que se precisan en cada partido. Entre ellos, hay hombres. Su trabajo, voluntario. No cobran. Es m&aacute;s, se costean el viaje. Para uno de ellos, 'Dos', contribuir en el roller derby es militancia: &ldquo;Aqu&iacute; los hombres tenemos que asumir la funci&oacute;n que en la sociedad hacen ellas: la de sustento. Somos indispensables y hacemos el trabajo invisible para que esto funcione&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El objetivo es cuidar al resto, como cuando te tienes que sacar el carnet de coche para conducir. Es importante para que ni caigan ni hagan caer</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Victu</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el mismo pabell&oacute;n, donde terminan las escaleras que conducen a la grada, unos labios r&iacute;en bajo unas gafas de pasta. &ldquo;Me llaman 'el Jud&iacute;o' porque soy el que cobra&rdquo;. Es Manu, colocado frente a la mesa sobre la que yace un improvisado puesto de ropa que una 'freshie' del equipo bilba&iacute;no ha preparado con mimo, separando las camisetas con s&iacute;mbolos del equipo por tallas y colores. En la misma mesa, Insubmises ha montado tambi&eacute;n el suyo. Las chicas se presentan. &ldquo;Es que a m&iacute; me encantan las plantas&rdquo;, carcajea 'Ortiga'. Son 'freshies', palabra derivada del ingl&eacute;s 'fresh meat' -carne fresca- y con la que se identifica a las jugadoras en proceso de ingresar en el equipo. Deben entrenar por lo menos tres meses antes de enfrentarse a la prueba pr&aacute;ctica y te&oacute;rica que les permitir&aacute; jugar los partidos. Hay un motivo, explica Victu: &ldquo;El objetivo es cuidar al resto, como cuando te tienes que sacar el carnet de coche para conducir&rdquo;. &ldquo;Es importante para que ni caigan ni hagan caer&rdquo;, remarca. No obstante, la palabra 'freshie' est&aacute; en v&iacute;as de extinci&oacute;n. La sustituir&aacute; 'rookies', novata en ingl&eacute;s. &ldquo;Ahora hay mucho vegano y este nombre no gusta&rdquo;, dice Victu. 'Kroket', por su parte, cree que &ldquo;es machista, es hablar de la mujer como de un pedazo de carne&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Autofinanciaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        El tiempo corre. A media hora del comienzo del partido <em>el Jud&iacute;o</em> cobra las entradas a los primeros en llegar que, por el momento, pasan indiferentes por delante de los puestos. Cero euros de caja son un problema, tambi&eacute;n en el roller<em>.</em> En este deporte totalmente autofinanciado los ingresos se recaudan del 'merchandasing' -venta de camisetas y bolsas con dise&ntilde;os que confeccionan ellas mismas-, de las cuotas de las jugadoras, del patrocinio de empresas locales y de las entradas. Los fondos, a su vez, sirven de ayuda para aquellas jugadoras que no pueden costearse los desplazamientos que implican los encuentros.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Puesto de ropa de &#039;Insubmises&#039;                            </span>
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        Los acompa&ntilde;antes ya han acabado la previa en el bar y, animados, suben las escaleras seguidos de m&aacute;s afici&oacute;n. 'El Jud&iacute;o' les cobra los tres euros de la entrada. &ldquo;&iquest;D&oacute;nde est&aacute; la pelota?&rdquo;, bromea Antoni, un skin de patillas largas. El grupo explora la grada en busca del mejor lugar para ellos y su pancarta, que dibuja a mano: &ldquo;Reducte Insubm&iacute;s, desde 2019&rdquo;. Insignia que lucen tambi&eacute;n en sus camisetas. Como ellas, han labrado sus propios c&oacute;digos: &ldquo;Para hacerte con una tienes que haber venido, al menos, a tres partidos&rdquo;, explica el skin, mientras estira los bandos de la prenda. 'Dos'<em> </em>valora su labor: &ldquo;Realizan este proceso de acompa&ntilde;amiento: funciones de curas, de sostener y de animar&rdquo;. Se r&iacute;e: &ldquo;Alg&uacute;n d&iacute;a entraremos a debatir si lo est&aacute;n haciendo suficientemente bien&rdquo;. Bien o mal, uno de ellos alza la voz. Los aplausos le siguen.
    </p><h3 class="article-text">Ellas, en el campo; ellos, en las gradas</h3><p class="article-text">
        Las jugadoras entran al pabell&oacute;n y se deslizan hacia la pista. Algunas se giran y env&iacute;an sonrisas rojas, verdes y amarillas al p&uacute;blico. No. No son sus dientes, sino protectores bucales; uno de los elementos de equipamiento indispensables, junto con las mu&ntilde;equeras, las rodilleras, las coderas, el casco y los patines. Toda protecci&oacute;n es poca. D&oacute;nde lucir&aacute;n esa vez los moratones es a&uacute;n una inc&oacute;gnita.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se acerca el momento. La grada, casi completa. En el centro un precinto a rayas negras y amarillas dibuja el &ldquo;0&rdquo; que delimita el campo de juego. En la valla de atr&aacute;s cuelgan las banderas de dos realidades que son parte del coraz&oacute;n del roller: la LGTB+ y la trans. Para jugar, a las personas trans &ldquo;no se les pide ning&uacute;n tipo de justificaci&oacute;n ni quir&uacute;rgica ni hormonal, como en otros deportes&rdquo;, explica 'Kroket'. Los estatutos de la WFTDA (Women&rsquo;s Flat Track Derby Association), organismo que desde 2004 marca las pautas del roller derby, especifican que en la liga femenina cualquier persona &ldquo;que se identifique como una mujer transg&eacute;nero, intrasexo y/o de g&eacute;nero expansivo (no binario)&rdquo; puede patinar en el equipo femenino. Adem&aacute;s, se incorpora el lenguaje neutro &ldquo;para que est&eacute;n y se sientan representadas&rdquo;, se&ntilde;ala 'Helter Skelter'.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Puedes dar un golpe de culo u hombro siempre que tengas las extremidades pegadas al cuerpo, lo que no puedes usar como tal es la extremidad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Victu</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Un equipo a cada lado de las banderas. El proyector refleja sobre una tela blanca un marcador que, por el momento, se&ntilde;ala un 0-0. En la pista, Se&ntilde;or Rojo y Yola Mato -&aacute;rbitros- pasean sus camisetas a rayas mientras bailan sobre sus patines. Todo est&aacute; a punto. Al menos, eso parece. Pero, de repente, estalla el sonido de la m&uacute;sica y el c&iacute;rculo que pronuncia su grito de guerra<em>: </em>&ldquo;&iexcl;Vermell sang, negre nit, Insubmises sempre al pit!&rdquo;, se deshace para reagruparse de nuevo en la pista en la que dan vueltas cogidas las unas con las otras. Una voz presenta a las jugadoras por su n&uacute;mero y su nombre. Entre presentaci&oacute;n y presentaci&oacute;n: aplausos. Presentadas, el corro vuelve a las banquetas para ceder el turno a BotxoKillers, que arremete con una coreograf&iacute;a que sorprende en la grada. La primera corre hacia la pista y el resto se le une formando una cadena. Casi a cuclillas dan vueltas mientras con el tronco realizan movimientos cortos de arriba abajo. &ldquo;&iexcl;Esto lo entran, eh, estas chicas!&rdquo;, interrumpe alguien. Carcajadas. Ambos equipos se chocan las manos. Ahora s&iacute;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Presentación del equipo bilbaíno Botxokillers                            </span>
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        Cinco jugadoras de cada equipo se colocan en la pista. Las 'jammers', que lucen una estrella en el casco -una por equipo- se colocan a un lado de la l&iacute;nea. Al otro, las bloqueadoras se amarran por los hombros y construyen muros humanos sobre ruedas. Una &aacute;rbitra levanta la mano y anuncia: &ldquo;&iexcl;Five seconds!&rdquo;. Pasado el tiempo, el silbato de su boca emite el sonido que da paso al caos: &ldquo;Piiiiiip&rdquo;. Las dos patinadoras cruzan la l&iacute;nea. Golpes. Bloqueos. Culazos. Caer. Levantarse. Una lucha cuerpo a cuerpo en un deporte sin pelota, dicen. Porque pelota hay, y es humana: la 'jammer'<em>, </em>que dispone de dos minutos -jamm- para esquivar a las bloqueadoras rivales que tratan, no solo de impedir su paso, sino tambi&eacute;n de facilitarlo a su pelota humana. Requiere estrategia. La primera vuelta no suma, la segunda, s&iacute;: un punto por cada bloqueadora rival adelantada. &ldquo;Puedes dar un golpe de culo u hombro siempre que tengas las extremidades pegadas al cuerpo, lo que no puedes usar como tal es la extremidad&rdquo;, explica Victu. La violencia tiene reglas.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Integraci&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        Botxokillers se desmarca r&aacute;pidamente y a poco del comienzo el marcador ya alcanza el &lsquo;52 &ndash; 16&rsquo; a su favor. Su 'jammer' sortea con habilidad a las bloqueadoras. &ldquo;La gracia est&aacute; en una 'jammer' &aacute;gil, y a la 64 le sobra agilidad&rdquo;, se comenta en la grada. Grandes, peque&ntilde;as, bajas y altas. J&oacute;venes y m&aacute;s mayores -cuarenta y cuatro tiene 'Lagertha', de Insubmises-. Como cuenta Victu, cada cuerpo tiene sus ventajas y sus desventajas: &ldquo;Da igual la edad y el f&iacute;sico que tengas, lo importante es lo bien que patines&rdquo;. La inclusividad del deporte no deja a nadie al margen. Su pareja, 'Kamikaze', luce algo de tripa. Est&aacute; de tres meses. El embarazo &ldquo;es compatible con el roller, igual que lo es con la vida&rdquo;, cuenta, haciendo especial hincapi&eacute; en que estar embarazada &ldquo;no significa estar enferma&rdquo;. Eso s&iacute;, lo principal y prioritario es dejar de hacer contacto f&iacute;sico en un deporte en el que, de todos modos, &ldquo;siempre hay tareas que realizar&rdquo;. Dinamiza el grupo de 'rookies', ocupa el cargo de 'Line Up' -decidir qu&eacute; 5 jugadoras saldr&aacute;n a la pista en cada 'jamm'- y atiende llamadas. No es la &uacute;nica. En el equipo hay tres embarazadas m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el pabell&oacute;n resuenan de los gritos de la grada. Animan. Se r&iacute;en. La grada se decanta claramente con Botxokillers. 'Reducte Insubm&iacute;s' improvisa canciones para su equipo. Canciones que no logran modificar el marcador que sentencia un claro triunfo para las bilba&iacute;nas: 256 a 54.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La rivalidad ha terminado. Botxokillers se funde en un grito de celebraci&oacute;n. Los dos equipos se unen, se abrazan y se felicitan. La m&uacute;sica a todo volumen. Algunas ondean a modo de capa la bandera trans y la LGTB+. El campo se convierte en una pista de coreograf&iacute;as improvisadas. Las jugadoras levantan un t&uacute;nel con sus cuerpos y brazos e invitan a los &aacute;rbitros a pasar por debajo.&nbsp;
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                Las escenas de después del partido                            </span>
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        El segundo set ha terminado. A 'Helter Skelter', la pelota humana de Insubmises, le duele la cabeza. Escudri&ntilde;a cada rinc&oacute;n de su peque&ntilde;o cuerpo -metro y medio- y se&ntilde;ala con el &iacute;ndice los lugares que ma&ntilde;ana se te&ntilde;ir&aacute;n de morado. Tienen que ejercitarse no solo f&iacute;sicamente, tambi&eacute;n mentalmente. &ldquo;Si te enfadas por lo que sea, has de aprender a gestionarlo y poder generar v&iacute;nculos con las del otro equipo&rdquo;, explica, con la cabeza puesta en el momento m&aacute;s esperado. Es fuera de la pista. Le llaman 'after party' o tercer set.
    </p><h3 class="article-text">Fuera de pista</h3><p class="article-text">
        A las coloridas camisetas de las equipaciones que marcaban divisiones les ha remplazado ropa casual y de calle. Con cerveza o vino en la mano se abrazan, beben y charlan. &ldquo;Comentamos jugadas, hablamos de c&oacute;mo nos organizamos, de nuestra situaci&oacute;n en el equipo y cogemos ideas las unas de las otras. Hay mucho compa&ntilde;erismo&rdquo;, explica una 'roller' de ojos claros. El ambiente est&aacute; cargado de bueno rollo. Las bilba&iacute;nas han escogido un pub del Casco Viejo para la celebraci&oacute;n. En una barra sirven bebidas, en la otra hay pintxos y tortillas de patatas.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El roller derby no es solo el partido, es todo lo que implica</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es el momento de la entrega de premios. De cada equipo se elige a las tres mejores 'rollers'. Las jugadoras se galardonan mutuamente con tarros de mermelada casera. Hay dos jugadoras que a&uacute;n no lo saben, pero hoy las obsequiar&aacute;n tambi&eacute;n. Las invitan a subir a la tarima mientras su equipo les lanza miradas expectantes. Abren los regalos. El garito se abarrota de aplausos, risas y manos levantadas. A lo lejos ondean el presente: bodis de beb&eacute; con el n&uacute;mero de jugadora de las futuras mam&aacute;s. La prenda ser&aacute; vestida por una generaci&oacute;n que nace en un mundo m&aacute;s feminista del que era cuando sus madres vinieron al mundo. Ellas, 'Kamikaze' y 'Extermino', lo trabajan a trav&eacute;s del deporte. &ldquo;El roller derby no es solo el partido, es todo lo que implica&rdquo;, defienden. Una implicaci&oacute;n que conlleva cuidarse, mimarse y apoyarse. Cuando se calzan los patines se empoderan. Al descalz&aacute;rselos practican la sororidad. Patines de cuatro ruedas que, a su paso, no solo ti&ntilde;en de morado sus cuerpos. Tambi&eacute;n su lucha.
    </p><h3 class="article-text">El origen, en Estados Unidos</h3><p class="article-text">
        Estados Unidos. A&ntilde;os 30. Leo Seltzer cre&oacute; las carreras con patines con el objetivo de poner a prueba la resistencia de los y las patinadoras. Fueron un gran &eacute;xito. En el 37 se le antoj&oacute; poner una nueva norma: pidi&oacute; a los &aacute;rbitros que no penalizaran los golpes. Daon Runyon, periodista deportivo, qued&oacute; maravillado el primer d&iacute;a con la nueva normativa. Runyon y Seltzer se asociaron y sentaron las bases de lo que hoy conocemos como roller derby. Pas&oacute; de ser un deporte de resistencia a un deporte de codazos y peleas sobre ruedas. Los 40 fueron los a&ntilde;os de gloria y el 'boom' de este deporte que ces&oacute; con el inicio de la segunda guerra mundial. Muri&oacute; definitivamente en los 70. A principios de siglo, un grupo de mujeres de Austin (Texas) lo resucit&oacute;. Desde entonces no ha parado de crecer. Actualmente tiene m&aacute;s de 450 ligas por todo el mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ares Marbà i Sera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/gazteberri/roller-derby-feminismo-sororidad-golpes-patines_132_9173747.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Jul 2022 14:55:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Roller derby: feminismo y sororidad a golpes y sobre patines]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Bilbao,Deportes,Deporte femenino,Feminismo,Sororidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lucía Lijtmaer: "La sororidad no es a costa de todo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/lucia-lijtmaer-cauterio-sororidad_1_8821473.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b6cff44b-57c0-43cf-b66e-cbf58693d8aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2871y1024.jpg" width="1200" height="675" alt="Lucía Lijtmaer: &quot;La sororidad no es a costa de todo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La periodista y crítica cultural afila su prosa en 'Cauterio', una novela que entrelaza la vida de una pensadora británica del siglo XVII y una joven depresiva que deambula por la Barcelona de 2014</p><p class="subtitle">Natasha Brown, la escritora experta en finanzas que denuncia la discriminación y el racismo en Europa</p></div><p class="article-text">
        En <em>Cauterio</em> (Anagrama) confluyen tres voces: la de una joven sin nombre en el tiempo presente, la de una pensadora nacida en 1586 y la de la autora que las entrelaza. Este es el cuarto libro de <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/malasana/presentacion-ofendiditos-de-lucia-lijtmaer_1_6416548.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luc&iacute;a Lijtmaer</a> (Buenos Aires, 1977) y el que ha cosechado mejores cr&iacute;ticas. Y no es para menos. La novela funciona como el instrumento quir&uacute;rgico que le da nombre: es capaz de abrir la carne y hacer herida, y despu&eacute;s cauterizarla provocando un ardor que desaparece y cura. &ldquo;As&iacute; es el proceso de sanaci&oacute;n de los personajes&rdquo;, explica en una cafeter&iacute;a en Madrid.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 10px solid white;" src="https://www.anagrama-ed.es/uploads/media/portadas/0001/26/644b88e968373bf6a9a24c6b879b17f4c580a487.jpeg" alt="" width="200" height="300" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Deborah Moody es una persona real, una terrateniente brit&aacute;nica que huy&oacute; de Londres en 1639 en busca de oportunidades en el Nuevo Mundo. La otra protagonista es un ente imaginario, un zombie sin nombre que transita por la Barcelona de 2014, en plena ebullici&oacute;n pol&iacute;tica. Mientras que la ciudadan&iacute;a disfruta y protagoniza ese despertar democr&aacute;tico, ella vive en un pozo de profunda depresi&oacute;n que le gustar&iacute;a que se tragase todo y a todos. Aunque podr&iacute;an ser dos novelas distintas, estas mujeres tienen m&aacute;s en com&uacute;n de lo que parece. Y lo iremos viendo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El libro transita entre Barcelona y Salem, y entre dos personajes lejanos en el mapa y en el tiempo. &iquest;C&oacute;mo surgi&oacute; la idea?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El germen de la novela es la deslocalizaci&oacute;n. Ten&iacute;a muy claro que quer&iacute;a que mis personajes estuvieran fuera de su mundo. En esa situaci&oacute;n, hay quien opta por no pensar en su pasado y quien no puede evitar hacerlo sin parar. Conozco bastante bien el puritanismo norteamericano pero no conoc&iacute;a a Deborah Moody, que fue la mujer que dise&ntilde;&oacute; el primer trazado urban&iacute;stico de lo que ahora es Brooklyn. Ah&iacute; supe que hab&iacute;a encontrado a mi personaje. La otra parte surgi&oacute; estando en Barcelona y pensando en la ciudad como si fuera un mapa sentimental. &iquest;Sabes? Como cuando vuelves despu&eacute;s de haberla dejado y se construye sobre recuerdos y cosas que te han contado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; une a la chica contempor&aacute;nea de Barcelona y a una terrateniente afincada en Massachusetts?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para empezar, Deborah hizo el primer trazado de su ciudad y el personaje contempor&aacute;neo est&aacute; constantemente relacionado con la idea del urbanismo. Cada cap&iacute;tulo es una calle. Tienen en com&uacute;n el tr&aacute;nsito por la ciudad. Una habla desde la ultratumba y la otra es una especie de zombie que deambula buscando un sentido a lo que le ha pasado. Luego est&aacute; lo que dec&iacute;a de la deslocalizaci&oacute;n: las dos huyen y les une la idea de traici&oacute;n. Son dos voces femeninas distintas entre s&iacute;, pero que funcionan como complementarias. Se espejan todo el rato.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n comparten la idea de la pareja id&iacute;lica como expectativa vital, una en el siglo XVII y otra en el XXI. &iquest;El mito del amor rom&aacute;ntico es uno de los lastres m&aacute;s antiguos que arrastramos las mujeres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin duda. En los dos casos parece que la pareja convencional tiene que colmar sus expectativas y en ning&uacute;n caso se cumplen. Me gustaba la idea de por qu&eacute; el amor es tan importante para las mujeres. Por qu&eacute; ser amada convencionalmente es tan vital en el desarrollo de nuestra vida. &iquest;Qu&eacute; nos pasa cuando no funciona? Que llega la desolaci&oacute;n y la sensaci&oacute;n de que es insuperable. Quer&iacute;a ponerlas en esa misma posici&oacute;n para que construyeran su vida desde ah&iacute;, a ver qu&eacute; les pasaba.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El desamor suele presentarse en la ficci&oacute;n a trav&eacute;s de la juventud, de la experiencia inici&aacute;tica. Pero sus dos protagonistas son &ldquo;mayores&rdquo; dentro de los est&aacute;ndares de cada &eacute;poca: Deborah se cas&oacute; con 20 a&ntilde;os y la otra se queda soltera con 33. &iquest;Por qu&eacute; decidi&oacute; que fuera as&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La contempor&aacute;nea est&aacute; en el momento exacto de la relaci&oacute;n de pareja en el que, si se le da una vuelta de tuerca m&aacute;s, ya es &ldquo;la&rdquo; relaci&oacute;n de pareja. La de la hipoteca y los hijos. La relaci&oacute;n de la que se esperan ciertas cosas. Quer&iacute;a que hubiera vivido historias anteriores, pero que esta fuera su relaci&oacute;n de quiebre. En el caso de D&eacute;borah, aunque el quiebre es anterior porque se casa con su marido siendo joven, tambi&eacute;n destierra la idea del amor desde muy pronto y elimina a los hombres de su vida. No es una novela de iniciaci&oacute;n. Ellas ya tienen su recorrido. Pero es que tambi&eacute;n tenemos que contar historias de mujeres que han vivido.
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            <span class="title">
                Lucía Lijtmaer presenta su nuevo libro, &#039;Cauterio&#039;                            </span>
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        Cuando Lijtmaer presenta a la protagonista contempor&aacute;nea, queda claro que algo no marcha bien. Sus pensamientos suicidas y apocal&iacute;pticos responden a una ruptura amorosa con el hombre que le hab&iacute;a prometido un futuro estable y aburrido. Un hombre, al principio atento y atractivo, que a lo largo de los cap&iacute;tulos va descubriendo otro rostro. Su verdadero rostro: &ldquo;&iquest;Vas a salir vestida as&iacute;, no te das cuenta de que pareces una puta?&rdquo;. Con esa frase la protagonista desenmascara a su maltratador, que tambi&eacute;n es candidato del partido del cambio de 2014 (seguramente Podemos, aunque nunca se especifica).
    </p><p class="article-text">
        <strong>El maltratador de la protagonista es un ciudadano ejemplar, con muchos amigos, de izquierdas y casi aliado. En la novela se recalca, sobre todo, que es de izquierdas. &iquest;Nos cuesta aceptar que el machismo no est&aacute; ligado a una ideolog&iacute;a, en este caso a la conservadora?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, supongo que lo tenemos todav&iacute;a en la cabeza. Yo puedo hablar desde los lugares que conozco y no tengo un entorno especialmente de derechas. Todos conocemos a un personaje como los de esta historia. Para m&iacute; hubiera sido muy f&aacute;cil describir a un tipo ultraconservador y que no la deja salir de casa. Pero es que las relaciones amorosas son muy espesas y nadie se enamora de alguien que es autoritario y d&eacute;spota desde el primer momento. &iquest;Por qu&eacute; no hablar de todas esas contradicciones e hipocres&iacute;as? No responde a una posici&oacute;n ideol&oacute;gica por mi parte. No es que quisiera hacerle de izquierdas para demostrar nada. Es que es el d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La pol&iacute;tica est&aacute; muy presente: narra el nacimiento de Podemos en Barcelona, los movimientos ciudadanos y la victoria de Manuela Carmena en Madrid. Una ilusi&oacute;n civil que choca con el des&aacute;nimo de la protagonista. &iquest;Por qu&eacute; ese escenario?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me parece un momento muy interesante de la historia de Barcelona. Yo lo conozco bien. Los diferentes momentos pol&iacute;ticos funcionan como pistas de c&oacute;mo va cambiando Barcelona. Aunque no es una novela que describa c&oacute;mo era la vida pol&iacute;tica y social en la ciudad, lo m&aacute;s crudo de la crisis econ&oacute;mica lo viv&iacute; ah&iacute; y coincidi&oacute; con un momento de cambio pol&iacute;tico y de nuevos proyectos. Estaba todo muy latente, pero no era expl&iacute;cito. No era institucional. La ciudad se nos hizo muy viva y por primera vez se habl&oacute; p&uacute;blica y masivamente de c&oacute;mo viv&iacute;amos en un lugar tan <em>turistificado</em>. Me pareci&oacute; un momento de cambio latente, pero muy importante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No le dio v&eacute;rtigo se&ntilde;alar con siglas pol&iacute;ticas a su personaje m&aacute;s t&oacute;xico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En la ficci&oacute;n t&uacute; juegas con tus propias reglas. Es lo bueno que tiene. Te inventas un mundo en el que no hay una voluntad de explicitar nada. Parece que tenemos que hablar siempre de momentos hist&oacute;ricos muy lejanos y no tratar la contemporaneidad. No tengo una respuesta muy ideol&oacute;gica o racional, simplemente me parec&iacute;a un momento interesante. Adem&aacute;s, el ascenso en la escala social que disfrutan algunos de mis personajes era muy posible en aquellos a&ntilde;os. Ahora no s&eacute; si ser&iacute;a tan posible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuenta depresi&oacute;n en primera persona, poniendo en palabras lo inconfesable y lo pol&iacute;ticamente incorrecto. &iquest;C&oacute;mo le dio voz a los demonios internos de su personaje?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aunque a la gente le resulta muy duro de leer, yo lo disfrut&eacute; mucho. Porque ella dice y piensa lo que mucha gente no se atreve a decir o a pensar. Es un personaje construido desde una voz muy viva, pese a su letargo y a su momento autodestructivo. Ella es un s&iacute;ntoma de lo que est&aacute; viviendo y corporaliza un mont&oacute;n de sentimientos, de sensaciones y de padeceres. 
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                La escritora Lucía Lijtmaer, durante la entrevista                            </span>
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        A la primera que descubri&oacute; Lijtmaer fue Anne Hutchinson, te&oacute;loga que emigr&oacute; a las colonias en el siglo XVII y fue expulsada por predicar ideas innovadoras sobre la religi&oacute;n y defender el libre albedr&iacute;o. Despu&eacute;s fue asesinada junto a su marido y sus ocho hijos. Tirando de Anne, Luc&iacute;a se top&oacute; con Deborah. Esta lleg&oacute; a Salem siendo viuda, religiosa y sabiendo manejar negocios. A lo largo de <em>Cauterio</em>, Deborah va perdiendo la fe en Dios y gan&aacute;ndola en s&iacute; misma: &ldquo;T&uacute; no existes, porque nosotras hablamos solas y nadie nos salva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dice que conoce bien el puritanismo. &iquest;Qu&eacute; le atrajo de esta &eacute;poca y de aquellas reuniones de mujeres para leer las Escrituras Sagradas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Anna predicaba su versi&oacute;n de las Sagradas Escrituras. Era una oradora excelente que ten&iacute;a muchos fieles. Por otro lado, me atra&iacute;a que para D&eacute;borah esas reuniones pudieran ser un motor de cambio social. Que viera en ellas la posibilidad de predicar un deseo, no sexual, sino de una vida mejor. &iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si realmente ellas hubieran impulsado un cambio para la vida de las mujeres? Aunque era un momento anterior a la caza de brujas de Salem, en el siglo XVII tambi&eacute;n se las persegu&iacute;a por brujer&iacute;a, y ese resquicio de esperanza me parec&iacute;a fundamental para no asfixiar al lector.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Impacta leer la necesidad de aquellas mujeres por reunirse y hablar de experiencias comunes que no se les permit&iacute;a decir en alto. &iquest;Son ahora las asambleas del 8M o los espacios feministas nuestras particulares reuniones de Salem?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En las experiencias femeninas el poder relatar es fundamental. Todos los movimientos feministas y, cualquier movimiento pol&iacute;tico, implica inicialmente relatar algo que estaba invisible, que no exist&iacute;a para el resto del mundo. Siempre se dice que los relatos de las mujeres son en primera persona y demasiado autorreferenciales, pero es necesario. Si no existe no se puede pelear por ello. Entonces, cualquier espacio de discusi&oacute;n, de conversaci&oacute;n y de poner en evidencia experiencias no relatadas, es necesariamente pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Llega un momento en el que tanto Deborah como el personaje contempor&aacute;neo se muestran hastiadas con las mujeres que les rodean. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hubiera sido muy hip&oacute;crita por mi parte crear dos seres de luz. Las dos expresan algo que cualquiera puede haber sentido con respecto a la amistad femenina o a los v&iacute;nculos femeninos: no se pueden mitificar. A&uacute;n as&iacute;, la novela trata con mucho cari&ntilde;o la amistad femenina. Es un homenaje a todas nuestras adolescencias, cuando tu mejor amiga es la persona m&aacute;s importante de tu vida. No hay relaci&oacute;n m&aacute;s &iacute;ntima que esa y su p&eacute;rdida hace da&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se ha confundido la sororidad con la mitificaci&oacute;n de las relaciones entre mujeres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay una exigencia de perfecci&oacute;n hacia las mujeres en el espacio social que no es justo. Tenemos derecho a equivocarnos y a pensar distinto. Una cosa es la sororidad impl&iacute;cita y expl&iacute;cita que intentamos todas, pero no es a costa de todo. &iquest;Por qu&eacute; la sororidad es solo femenina? &iquest;Por qu&eacute; no se habla de los v&iacute;nculos de amistad entre los hombres? Han generado un t&oacute;pico reduccionista sobre la mitad de la poblaci&oacute;n que a veces me deja at&oacute;nita y otras, me resulta insultante. No hay que disculparse ni estar explic&aacute;ndose todo el d&iacute;a.
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                    alt="Lucía Lijtmaer presenta su nuevo libro, &#039;Cauterio&#039;"
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            <span class="title">
                Lucía Lijtmaer presenta su nuevo libro, &#039;Cauterio&#039;                            </span>
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        El encuentro con Luc&iacute;a Lijtmaer se produce dos d&iacute;as despu&eacute;s de las manifestaciones del 8M. Las primeras desde que se decret&oacute; el estado de alarma. En estos a&ntilde;os dif&iacute;ciles, sin embargo, el p&oacute;dcast <em>Deforme Semanal,</em> que dirige junto a Isabel Calder&oacute;n, se ha convertido en un referente para la cultura y el feminismo. Un triunfo cocinado a fuego lento que les ha merecido muchas alegr&iacute;as, entre ellas un Premio Ondas ex aequo con <em>Estirando el chicle.</em> 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Antes hablaba de desmitificar los v&iacute;nculos femeninos. Pero despu&eacute;s del 8M muchos medios han querido destacar &uacute;nicamente la escisi&oacute;n en dos de la manifestaci&oacute;n de Madrid.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una manera de echarnos la culpa otra vez. El feminismo es muy diverso y lo ha sido siempre. Ha habido corrientes y diferencias desde su existencia. Y me parece que es una concepci&oacute;n supercentralista del 8M. En otras ciudades se ha ido en una sola manifestaci&oacute;n. Estamos dejando que gane un relato que no ha sido com&uacute;n a toda Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo lo ha vivido este a&ntilde;o?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo viv&iacute; en la manifestaci&oacute;n y me gust&oacute;. Es cierto que no ha tenido el fuelle de otros a&ntilde;os, pero es normal porque estos tres a&ntilde;os han sido dur&iacute;simos. Tambi&eacute;n creo que a veces nos concentramos mucho en el 8M y se nos exige un mill&oacute;n de personas o 500.000 personas en la calle. Pero la espectacularidad de otros a&ntilde;os ha dejado paso a un calado social y discursivo. A diferencia de 2016, hay cosas que ninguna mujer de tu generaci&oacute;n admite y aguanta. Quiz&aacute;s hay que fijarse menos en las cifras y m&aacute;s en qu&eacute; estamos construyendo cada d&iacute;a. Soy optimista, pero hay que esperar. Es que estamos viviendo una pandemia mundial y una guerra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hablando de la guerra, algunos (incluida Manuela Carmena) han vuelto a insinuar que esto sucede porque los que gobiernan son hombres. &iquest;Qu&eacute; opina sobre otorgar a la mujer el don innato de la bondad y la paz?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No soy la persona m&aacute;s capacitada para hablar de pol&iacute;tica internacional. Pero, en fin: Margaret Thatcher. La ultraderecha tiene muchas figuras femeninas en primera l&iacute;nea y sus propuestas son las que son. Hay una diferencia muy grande entre la idea de la paz y la idea de una mujer en un gobierno. El tema no es que haya una figura femenina como l&iacute;der, sino las pol&iacute;ticas que promueve el partido o el sector en el que est&aacute;. A m&iacute; esto que dicen me resulta superrreduccionista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Despu&eacute;s de ganar el premio Ondas con un espacio cultural y feminista, &iquest;c&oacute;mo reivindica la cultura en tiempos de pandemia y de guerras, cuando m&aacute;s se relega a materia de segunda?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pensaba el otro d&iacute;a en una an&eacute;cdota hist&oacute;rica sobre una de estas expediciones al Polo que fracas&oacute;. Aquellas personas sab&iacute;an que iban a morir y se fueron desprendiendo de cosas para quemar y mantenerse en calor, y lo &uacute;ltimo que quemaron fueron los libros. Es sintom&aacute;tico de lo necesaria que es la cultura, la ficci&oacute;n y los relatos para mantenernos en nuestros cabales y en contacto con la vida. 
    </p><p class="article-text">
        Me molesta mucho que se tenga una idea de la cultura como algo superfluo. Claro que es importante que haya vacunas y que la gente se sane. La salud pasa por delante de cualquier cosa. Pero no abandonemos esa sensaci&oacute;n que tuvimos de que la cultura, en todas sus versiones, era vital para para nuestra supervivencia, porque realmente lo es.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Zas Marcos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/lucia-lijtmaer-cauterio-sororidad_1_8821473.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Mar 2022 21:28:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lucía Lijtmaer: "La sororidad no es a costa de todo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mujer,Instituto de la Mujer,Sororidad,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las amigas nunca se callan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/amigas-callan_129_8807441.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d8e95ec0-0a7e-4baa-9689-2f1ae5d17ec4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las amigas nunca se callan"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algunos, cada vez más porque se ha creado un clima que impulsa este tipo de discursos, nos quieren calladas porque el silencio reprime, pero sobre todo separa. Las palabras, sin embargo, unen. Así que mañana saldremos a hablar, a hablar fuerte</p></div><p class="article-text">
        Si suena el tel&eacute;fono fijo de casa de mis padres a partir de las nueve de la noche, mi madre enciende el inal&aacute;mbrico, cierra la puerta de la cocina y desenhebra durante minutos, a veces horas, un hilo inagotable de temas de conversaci&oacute;n. Al otro lado del tel&eacute;fono siempre est&aacute;n mi t&iacute;a Mari y mi t&iacute;a Montse. Es un ritual nocturno que se repite cada noche. A ellas tres, que m&aacute;s que hermanas son amigas, me las imagino sentadas en c&iacute;rculo, con batas de flores coloridas, delantales y zapatillas de esparto, a la fresca. Pero a falta de pueblo, que se perdi&oacute; en una mudanza inagotable a Vigo hace d&eacute;cadas, y a falta de sillas, el corro diario se forma por tel&eacute;fono. 
    </p><p class="article-text">
        No hay nada m&aacute;s reconfortante que tener a alguien cerca a quien poder contarle tu vida. En este sentido, si un amigo es un tesoro, una amiga es una psic&oacute;loga, confidente, asesora, consejera, todo lo que haga falta que sea en el precioso momento en el que te pones a hablar. Con la amistad femenina, el centro de uno misma se convierte en una voz dividida, como un eco que se expande. No eres t&uacute;, eres t&uacute; y ellas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La influencia es algo muy complejo pero fundamental. Suele pasar que en la adolescencia entras en un estado intenso de contacto e influencia con una amiga. Cualquier cosa nimia y banal que te pase, y en la adolescencia b&aacute;sicamente s&oacute;lo te pasan cosas nimias y banales, necesita a tu interlocutora al otro lado. De esa amiga tomas prestados consejos, gustos y aficiones. Llegas incluso a imitarla en c&oacute;mo viste, en c&oacute;mo habla o se mueve. Te miras constantemente en su espejo que te devuelve un reflejo inmaduro. La huelga de di&aacute;logo que has establecido con tus padres, el mutismo absoluto en seg&uacute;n qu&eacute; temas, es un caudal inagotable de verborrea con ella.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algunas amistades de la adolescencia contin&uacute;an en la vida adulta, pero lo m&aacute;s habitual es que comiences a tejer nuevas en la universidad o en el trabajo, y estas te parezcan m&aacute;s s&oacute;lidas porque ya no est&aacute;n sometidas a la arbitrariedad de un c&oacute;digo postal o de un pupitre de clase, estas ya son elegidas. Con ellas compartes tu vida que se compone fundamentalmente de fracasos, pero tambi&eacute;n de &eacute;xitos. Y es as&iacute; como te saltas cualquier secuencia de ADN para terminar convirti&eacute;ndolas en un lugar seguro al que recurrir, seguramente mucho m&aacute;s que los familiares con los que te tienes que sentar en la mesa de un notario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Escribo esto porque ma&ntilde;ana saldr&eacute; con mis amigas a la calle a gritar, con las ganas acumuladas durante los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os de pandemia. Han pasado much&iacute;simas cosas estos meses en los que la reivindicaci&oacute;n feminista ha estado soterrada por otras urgencias. Por ejemplo, en Palermo, Argentina, un grupo de chicos acaba de violar brutalmente a un chica, al mediod&iacute;a, no de noche, no en una callej&oacute;n oscuro, en uno de los barrios m&aacute;s concurridos de la ciudad. Varios de ellos esperaban en un Volkswagen Gol color blanco, otros distra&iacute;an fuera, tocando una guitarra para tapar los gritos. Abusaron de ella por turnos, como si fuese un objeto que pasarse, la manosearon, la forzaron a que la practicaran sexo oral. No actuaban irracionalmente. Lo que diferencia a esa chica de 20 a&ntilde;os de una misma o de una amiga no es nada salvo la suerte, como ocurre con cualquier agresi&oacute;n sexual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algunos, cada vez m&aacute;s porque se ha creado un clima que impulsa este tipo de discursos, nos quieren calladas porque el silencio reprime, pero sobre todo separa. Las palabras, sin embargo, unen. As&iacute; que ma&ntilde;ana saldremos a hablar, a hablar fuerte, como siempre hemos hecho cuando estamos juntas.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/amigas-callan_129_8807441.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Mar 2022 21:10:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las amigas nunca se callan]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[8M,Feminismo,Sororidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sororidad artística II: El arte como conexión intermediaria en tiempos de Covid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/sororidad-artistica-ii-arte-conexion-intermediaria-tiempos-covid_3_7395256.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8eff76a8-acae-4c39-8dbe-000b8969a68f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sororidad artística II: El arte como conexión intermediaria en tiempos de Covid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Son tiempos de nuevas adaptaciones, de empatía y de sostener la cultura en todas sus ramificaciones, y es ahora más que nunca, cuando debemos mantener vivo aquello que nos diferencia y a la vez nos caracteriza como humanos: la cultura, en su más amplia definición"</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Es evidente el axioma que demuestra que, a lo largo de la historia, la mujer ha estado en un plano paralelo a la realidad creada por los hombres, su propia cosmovisi&oacute;n, esa en la que la mujer no ten&iacute;a cabida como igual, pero s&iacute; como ser inferior. No estamos hablando solo de la prehistoria: hablamos de la historia universal y sus intentos de igualdad a ra&iacute;z de finales del siglo XIX, pero no ser&iacute;a real el cambio de paradigma hasta bien entrado el &uacute;ltimo cuarto del siglo XX. A partir de ah&iacute;, el mundo comienza a experimentar que la mujer se revela, tras cientos de miles de a&ntilde;os est&aacute; rompiendo estereotipos que la ten&iacute;an anclada a un m&iacute;nimo espacio de servidumbre y patriarcado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con estas palabras, Mar&iacute;a Jos&eacute; C&aacute;rceles, periodista, artista visual, y comisaria de la exposici&oacute;n 'Sororidad art&iacute;stica II: El arte como conexi&oacute;n intermediaria en tiempos de Covid' que lleva expuesta desde el 10 de marzo, y lo estar&aacute; hasta el 13 de abril, en la Sala de &Aacute;mbito Cultural de El Corte Ingl&eacute;s, describe el pr&oacute;logo de la expoisici&oacute;n. Mar&iacute;a Jos&eacute; C&aacute;rceles es tambi&eacute;n coordinadora de la Revista &ldquo;Almud&iacute; &rdquo;de Arte y Cultura, en papel. Comisaria de exposiciones en: &Aacute;mbito Cultural de El Corte Ingl&eacute;s. Universidad de Murcia: Sala de exposiciones Biblioteca &ldquo;Mar&iacute;a Moliner&rdquo;. Colaboradora en el programa de Onda Regional: &ldquo;La Contraportada&rdquo; en el espacio: &ldquo;Desde mi ventana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A partir de los a&ntilde;os 70 del pasado siglo la mujer comienza a encontrarse consigo misma, y muchos hombres ser&aacute;n conscientes del derecho de igualdad de las mujeres y las apoyar&aacute;n incondicionalmente como iguales.&nbsp;Esto lo tenemos que extrapolar a la exposici&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade la comisaria.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El mundo ha dado un cambio radical, nos encontramos ante una pandemia sin precedentes, El COVID-19, pero a pesar de la gravedad de la situaci&oacute;n, el arte, los artistas y lo que les rodea han decidido seguir creando, de manera telem&aacute;tica, presencial con restricciones, y todos los cuidados necesarios, el mundo del arte est&aacute; m&aacute;s unido que nunca y adapt&aacute;ndose a las circunstancias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las ocho artistas que participan en este evento cultural son: Ana Hern&aacute;ndez Morote, con la obra 'MAGICW'; M&ordf; &Aacute;ngeles Lajara, con 'MUJER DE TROYA'; Elva Fuertes, con 'LA MATERIA DEL ALMA'; M&ordf; Joaquina S&aacute;nchez Dato, con 'EFECTO MARIPOSA'; Mar&iacute;a Jos&eacute; Caride, con 'HOMENAJE A FRANCESKA MANN,&nbsp;UN CISNE CON GARRAS'; Mar&iacute;a Luisa Mart&iacute;nez Le&oacute;n, con 'MERCEDES'; Pau Pell&iacute;n, con 'BIBLIOTECA'; y Santi Garc&iacute;a C&aacute;novas, con 'ISONOM&Iacute;A', todas ellas galardonadas con numerosos premios de &aacute;mbito nacional.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Son tiempos de nuevas adaptaciones, de empat&iacute;a y de sostener la cultura en todas sus ramificaciones, y es ahora m&aacute;s que nunca, cuando debemos mantener vivo aquello que nos diferencia y a la vez nos caracteriza como humanos: la cultura, en su m&aacute;s amplia definici&oacute;n. El arte como veh&iacute;culo de evoluci&oacute;n social en continuo movimiento, por eso, la mirada hacia el arte, ha de ser hol&iacute;stica&rdquo;, concluye Mar&iacute;a Jos&eacute; C&aacute;rcles.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiariomurcia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/sororidad-artistica-ii-arte-conexion-intermediaria-tiempos-covid_3_7395256.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Apr 2021 09:59:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sororidad artística II: El arte como conexión intermediaria en tiempos de Covid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Artes plásticas,Sororidad,Murcia,Región de Murcia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Anna Navarro, vicepresidenta de NetApp: "Silicon Valley es capitalismo puro y más presión para las mujeres"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/anna-navarro-mujer-influyente-mundo-tecnologia-sillicon-valley-puro-capitalismo-mujeres-presion_1_7366894.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c55c9056-77b0-4fcd-b67e-fc243109dbda_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Anna Navarro, vicepresidenta de NetApp: &quot;Silicon Valley es capitalismo puro y más presión para las mujeres&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ejecutiva catalana, que lleva tres décadas en uno de los centros tecnológicos del planeta, explica su experiencia en un mundo de hombres: "Trump no tenía ni una política de igualdad"</p><p class="subtitle">Morozov: "Estoy a favor de la tecnología, pero vinculada a una política y economía distintas"</p><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        El predominio masculino en las empresas de Silicon Valley es m&aacute;s fuerte a medida que se sube en puestos de mando. &ldquo;Hay poqu&iacute;simas mujeres vicepresidentas, alrededor de un 2% en puestos directivos&rdquo;, alerta la catalana Anna Navarro (Olot, 1968), que es una de las pocas ejecutivas que ha conseguido colarse en ese mundo. Navarro es la vicepresidenta de la tecnol&oacute;gica NetApp, que provee a las empresas de <em>software</em> para las nubes de datos inform&aacute;ticos. Su trabajo le ha valido el reconocimiento de la revista<em> '</em>Analytic Insight' como la mujer m&aacute;s influyente del mundo en la tecnolog&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la barrera del g&eacute;nero y de llegar a Estados Unidos &ldquo;con muy poco&rdquo;, Navarro ha tenido que superar otro obst&aacute;culo que puede parecer infranqueable: viajar al coraz&oacute;n &ndash;y a la c&uacute;spide&ndash; de la tecnolog&iacute;a desde el mundo de las letras, como licenciada en Filolog&iacute;a Alemana e Inglesa que renegaba de los ordenadores y defend&iacute;a las m&aacute;quinas de escribir. Dentro de la empresa, lidera el grupo 'Women in Technology'. Tambi&eacute;n cofund&oacute; 'Women in Localization', que apoya a las mujeres que abren nuevos mercados y sedes de empresas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ha cambiado su vida este reconocimiento?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Antes se me conoc&iacute;a en Silicon Valley y ahora en Catalunya tambi&eacute;n. Mi cara ha salido en todas partes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que esa visibilidad puede ayudar a que haya m&aacute;s mujeres en puestos de poder?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Va de eso, s&iacute;. Cuando empec&eacute; en la primera empresa tecnol&oacute;gica en Cisco, en el a&ntilde;o 95, no se ve&iacute;an mujeres en lo alto. Ve&iacute;a a hombres de la India, a hombres de la China, pero las mujeres eran recepcionistas o gente de m&aacute;rketing. Poco a poco, traduciendo interfaces para la empresa, me dieron un cargo para explorar la entrada en otros pa&iacute;ses, en un equipo que todo eran hombres menos yo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Existen pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de igualdad en Estados Unidos?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. Estos d&iacute;as he estado en un acto de mujeres y tecnolog&iacute;a en Barcelona, con la C&aacute;mara de Comercio. All&iacute; no tenemos estas cosas. Trump no ten&iacute;a ni una pol&iacute;tica de igualdad, si no eres un hombre blanco de 50 a&ntilde;os que juega al golf no le interesas. Lo que s&iacute; hay son grupos de afiliaci&oacute;n dentro de las empresas: grupos de personas de varias orientaciones sexuales, las mujeres o las mujeres asi&aacute;ticas crean se apoyan y protegen. Eso nos hace avanzar. Dentro de NetApp lidero un equipo de 1.300 mujeres, nos ayudamos y cada d&iacute;a recibo correos o llamadas de mujeres preocupadas o estresadas. Y a veces hay que llamar a un jefe, que tambi&eacute;n puede ser una mujer, y decirle 'no puedes decir esto'.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; tipo de correos o mensajes recibe en su consultor&iacute;a con mujeres?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cada d&iacute;a escriben mujeres que quieren cambiar de trabajo o pedir m&aacute;s dinero. Llevo 30 a&ntilde;os escuchando historias parecidas. Es necesario que seamos m&aacute;s para que la mesa sea m&aacute;s grande. A veces son cosas sutiles, como compa&ntilde;eros que dicen 'ah mira, esta se sabe explicar'. &iquest;C&oacute;mo no se va a saber explicar si tiene tres carreras? Siempre recomiendo a cada persona que hable con su jefe pero a veces tienes que mediar. Luego hay que aclarar que hay mujeres muy severas y hombres que ayudan mucho.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y qu&eacute; es lo que m&aacute;s le preocupa?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que cueste tanto encontrar a mujeres vicepresidentas. Son mujeres muy fuertes que corren maratones, hacen escalada, tienen a parejas que las apoyan o est&aacute;n solteras... Pero cuando tienes 20 o 30 a&ntilde;os no te planteas llegar tan arriba, yo no me lo planteaba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y supone mucha presi&oacute;n?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, Silicon Valley es capitalismo puro. Y para las mujeres es m&aacute;s presi&oacute;n y menos puestos directivos. Hay presi&oacute;n para los hombres tambi&eacute;n, porque arriba hay muy pocos puestos, pero las mujeres nos quedamos embarazadas, cuidamos de los hijos, damos de mamar, te quedas unos meses en casa y puedes perder la posibilidad de un ascenso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo fue tener a su hijo en Silicon Valley?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues cuando lo tuve yo ya era jefa y fue muy fuerte porque seis semanas despu&eacute;s de que naciera ten&iacute;a que volver al trabajo y me sent&iacute;a muy culpable de dejar a alguien de seis semanas en casa. Eso es la presi&oacute;n. Tuvieron que venir mis padres y mis suegros de Europa, pero en un contexto donde todo el mundo viene de fuera cuesta mucho encontrar esa red.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>A&uacute;n es m&aacute;s complicado para las migrantes pobres.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Para ellas muchas veces cruzar la frontera ya es llegar a un lugar m&aacute;s seguro y California es un entorno agradable. Se unen mucho, a lo mejor viven tres familias en un apartamento peque&ntilde;o y lo dan todo por los hijos y los nietos para que puedan tener educaci&oacute;n y una vida mejor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En estos tiempos se habla mucho de la transformaci&oacute;n digital. &iquest;Puede absorber todo el paro que dejan otros trabajos sin ahondar en la precariedad?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pero hay que saber c&oacute;mo hacerlo. Las cosas aqu&iacute; en Catalunya y en Espa&ntilde;a son m&aacute;s tradicionales, m&aacute;s tranquilas. En Silicon Valley hay m&aacute;s ansiedad y obsesi&oacute;n por la innovaci&oacute;n y surgen muchas aplicaciones nuevas, cada vez m&aacute;s parecidas, la verdad. Veo a muchos catalanes haciendo aplicaciones, pero habr&aacute; que ver si pueden llegar a todo el mundo, porque hay gente que se adapta m&aacute;s despacio a los cambios. Adem&aacute;s, el di&aacute;logo pol&iacute;tico de aqu&iacute; se aleja mucho de responder a las necesidades. All&iacute; la gente est&aacute; loca con esto, con la innovaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La gente de letras, como es su caso, &iquest;puede tener cabida en este mercado?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando haces cosas tan diferentes a la gente le da mucho miedo dar ese paso. Soy una <em>disrupter, </em>no estoy al borde de la innovaci&oacute;n, estoy dentro. Con 18 o 19 a&ntilde;os me ganaba la vida haciendo traducciones y ahora las hace Google Translate. Los traductores pierden parte del trabajo de esas traducciones, pero tienen que ser ellos quienes entrenen la inteligencia artificial. Estudia c&oacute;mo entrenar un motor de traducci&oacute;n, dir&iacute;a yo. Pero hay una curva mundial de <em>early-adopters</em>, quienes se adaptan r&aacute;pidamente la innovaci&oacute;n, y es un 1% de la poblaci&oacute;n. Lleva un tiempo para que los cambios lleguen a toda la poblaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay miedo a la tecnolog&iacute;a.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, y mi trabajo es quitarle el miedo a la gente, para captar a buenos trabajadores aunque no lo sepan todo sobre tecnolog&iacute;a. Hay que ver c&oacute;mo cambia el trabajo y hablar con los que est&aacute;n haciendo cosas diferentes. Cuando hice mi tesis doctoral con una m&aacute;quina de escribir y mi prima se compr&oacute; un ordenador le dije que nunca en mi vida tocar&iacute;a un ordenador. Y aqu&iacute; estoy, que puedo montarlo y desmontarlo y como vicepresidenta en una empresa que se dedica al <em>software </em>de las nubes de datos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n hace falta formaci&oacute;n para romper estas barreras.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, claro. A m&iacute; me dicen que soy fil&oacute;loga pero es como si hubiera estudiado cinco carreras tecnol&oacute;gicas en las empresas. Primero estudi&eacute; c&oacute;mo se instala un <em>router</em> en Cisco; en VerySign me explicaron el mundo de la seguridad en internet y en Xerox c&oacute;mo se instalan las impresoras. Ahora c&oacute;mo funciona el <em>cloud.</em> Todo esto lo he estudiado dentro de las empresas, que tienen estructuras y departamentos muy fuertes para entrenarte en lo que es necesario. Cuando me vieron cualidades de l&iacute;der, me enviaron a un campamento de tres semanas de liderazgo. Otras cosas las estudias por tu cuenta sobre la marcha, pero un jefe te puede dar dos d&iacute;as para empaparte de un tema o hacer unos cursos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y c&oacute;mo lleg&oacute; a este mundo?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un primo de mi madre ten&iacute;a una empresa de inform&aacute;tica y me dijo que fuera a hacer traducciones. Me metieron en una mini-oficina y me dieron un tocho de libro sobre una pieza de <em>software</em>. Cuando lo empec&eacute; a leer, eran los a&ntilde;os 80, no entend&iacute; nada. Pon&iacute;a algo de una <em>data table </em>y pensaba que hablaban de una mesa. Hoy la gente me pregunta, sobre el <em>cloud, </em>si de verdad todos los datos est&aacute;n en la nube.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Van los datos hacia la desaparici&oacute;n f&iacute;sica de los dispositivos?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Totalmente. Todo tiende a ir a la nube.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y qu&eacute; riesgo tenemos de perder nuestros datos cuando est&aacute;n en la nube?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nosotros damos el <em>software</em> pero luego cada empresa y regulaci&oacute;n es diferente. Tenemos un servicio que se encarga de adelantarse a los problemas que puedan surgir, pero gran parte de la responsabilidad de los datos es de las empresas que contratan nuestros servicios. Lo mismo con la privacidad. Tenemos clientes como la Bolsa de Jap&oacute;n o la de Estados Unidos y las principales potencias de gesti&oacute;n de nubes brindan el servicio con nosotros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No hay competencia?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, algo hay. Pero a veces los compramos. As&iacute; funcionan las empresas americanas, ven a alguien que est&aacute; haciendo algo interesante y lo compran.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted dice que si yo, como usuario, subo mis datos a la nube de Google por ejemplo, NetApp no es responsable sobre si me esp&iacute;an o me roban esta informaci&oacute;n.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En teor&iacute;a no tiene porque ser as&iacute;. Yo no soy experta en seguridad ni en espionaje pero nosotros ayudamos a instalar unas bases de datos que son de las empresas. Va al cliente. Luego hay una gran parte de la privacidad que es responsabilidad del usuario. Hay que leer bien las instrucciones, estar muy informado, para saber qu&eacute; opciones de privacidad activas o qu&eacute; datos compartes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero no todo el mundo puede estar informado.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es verdad, me sabe mal por la gente mayor, este es un mundo que cambia siempre, adem&aacute;s las empresas se compran y muchas veces no todo el mundo lo sabe. Yo prefer&iacute; no trabajar con Whatsapp por el esc&aacute;ndalo de Cambridge Analytica. No me pareci&oacute; bien. Te metes en Facebook para reencontrarte con gente que no ve&iacute;as y acabas vendiendo tus datos a los rusos y predisponiendo a la gente a un voto u otro con propaganda electoral limitada. Intento trabajar con empresas que sean &eacute;ticas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ha sentado el cambio de gobierno de EE. UU. en Silicon Valley?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nos ha dado much&iacute;sima tranquilidad. Hay muy poco apoyo a Trump en Silicon Valley. Aquello era un Trump descarrilado. Coincide que donde hay m&aacute;s innovaci&oacute;n es donde menos apoyo a Trump hay.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Despu&eacute;s de casi 30 a&ntilde;os en EE. UU., &iquest;c&oacute;mo ve la inestabilidad pol&iacute;tica catalana?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con preocupaci&oacute;n. Veo TV3 cada d&iacute;a desde que sali&oacute; la aplicaci&oacute;n hace 15 a&ntilde;os y siempre es el mismo foll&oacute;n. No lo entiendo. Estaba en el acto de la C&aacute;mara de Comercio, todos eran catalanes, todos blancos, todos hablaban el mismo idioma pero ya ve&iacute;as todas las posturas pol&iacute;ticas y parec&iacute;a que ese era el tema central. Es un pa&iacute;s muy peque&ntilde;o y est&aacute; muy dividido, eso me pone triste.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En todo este tiempo debe haber visto una gran transformaci&oacute;n en Silicon Valley.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, cuando llegu&eacute; eran 10 edificios y de golpe eran 20 y de repente empezaron a dar visados a empresarios y directivos. Cuando llegu&eacute; Google no exist&iacute;a y estaba lleno de naranjos, limoneros, cerezos, era precioso. A&uacute;n lo es.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Germán Aranda Millán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/anna-navarro-mujer-influyente-mundo-tecnologia-sillicon-valley-puro-capitalismo-mujeres-presion_1_7366894.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Apr 2021 19:44:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Anna Navarro, vicepresidenta de NetApp: "Silicon Valley es capitalismo puro y más presión para las mujeres"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tecnología,Silicon Valley,Feminismo,Sororidad,Mujer,Empresas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Clara Campoamor o Gloria Fuertes, entre las mujeres que se homenajearán en el mural de la sororidad en Talavera de la Reina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/clara-campoamor-gloria-fuertes-mujeres-homenajearan-mural-sororidad-talavera-reina_1_7292216.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d5b06443-52c2-497a-b4e5-ca6fec57d3a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Clara Campoamor o Gloria Fuertes, entre las mujeres que se homenajearán en el mural de la sororidad en Talavera de la Reina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se instalará en la pared de la piscina climatizada El Prado en el Parque Tierno Galván de la ciudad. Se trata de un acuerdo adoptado por el Consejo Lucal de la Mujer</p></div><p class="article-text">
        Un mural centrado en la palabra &lsquo;sororidad&rsquo; se instalar&aacute; en la pared de la piscina climatizada El Prado en el Parque Tierno Galv&aacute;n de Talavera de la Reina, dise&ntilde;ado con motivo de la conmemoraci&oacute;n del D&iacute;a Internacional de la Mujer en Talavera. As&iacute; lo anunci&oacute; la concejala de Pol&iacute;ticas de Igualdad y Perspectiva de G&eacute;nero, Flora Bell&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Junto a los artistas del trabajo, Chais Martin y Roberto Ram&iacute;rez (Colossus Estudio), se ha presentado el boceto del mural que se comenzar&aacute; a pintar en pocos d&iacute;as. Bell&oacute;n ha recordado que esta iniciativa fue consensuada en el Consejo Local de la Mujer, as&iacute; como quienes ser&iacute;an sus creadores. Tambi&eacute;n, en el seno de este &oacute;rgano se decidi&oacute; que el mural lo compusieran mujeres relevantes de la historia de Espa&ntilde;a y cuyas im&aacute;genes se integren en torno a la palabra &lsquo;sororidad&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        La impulsora del sufragio femenino en este pa&iacute;s, Clara Campoamor, la pintora &Aacute;ngeles Santos, la autora del diccionario con su nombre, Mar&iacute;a Moliner, la escritora Gloria Fuertes, la bioqu&iacute;mica Margarita Salas o la periodista y activista Carmen de Burgos; estos son los 6 nombres que representar&aacute;n a todas esas mujeres que diversos motivos, pol&iacute;ticos, sociales, culturales o econ&oacute;micos, fueron silenciadas en su momento y que ahora se quiere reconocer y poner en valor por sus logros personales y profesionales.
    </p><p class="article-text">
        La imagen de cada una ir&aacute; acompa&ntilde;ada de una rese&ntilde;a que precise el papel fundamental de esa mujer en la historia de este pa&iacute;s; una manera de que, adem&aacute;s de art&iacute;stica, el mural tenga esa parte &ldquo;reivindicativa y educativa&rdquo;, ha remarcado Chais Martin. En relaci&oacute;n a la palabra &lsquo;sororidad&rsquo;, los artistas han explicado la importancia de que el mural se identifique con esa solidaridad entre mujeres, en ese camino por la igualdad y el empoderamiento.
    </p><p class="article-text">
        Este proyecto, que tendr&aacute; unas dimensiones de 2,5 metros de alto por 50 metros de ancho, encajar&aacute; piezas como la ilustraci&oacute;n, la tipograf&iacute;a, las im&aacute;genes y los colores para &ldquo;fusionar y equilibrar todo el conjunto en el marco de este parque&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Toledodiario]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/clara-campoamor-gloria-fuertes-mujeres-homenajearan-mural-sororidad-talavera-reina_1_7292216.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Mar 2021 10:13:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Clara Campoamor o Gloria Fuertes, entre las mujeres que se homenajearán en el mural de la sororidad en Talavera de la Reina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Mujer,Sororidad,Talavera de la Reina,Gloria Fuertes,Clara Campoamor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La sonrisa de mi matrona]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sonrisa-matrona_129_7216019.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ec495552-ff0c-4b5d-ad99-ba8fae1059ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La sonrisa de mi matrona"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay procesos que se cuentan mejor sin palabras y el de generar un vínculo con un pequeño ser que ha salido de tu cuerpo, de ese mismo cuerpo del que se alimentará, sólo se puede afrontar a veces "con el vientre lleno de risa"</p></div><p class="article-text">
        Ayer entr&eacute; por primera vez en el grupo de pre y postparto de mi centro de salud. Han sido muchos los meses y mucha la pelea de las matronas de los centros de salud de la Comunidad de Madrid para poder llevar a cabo estos grupos en remoto. Grupos vitales para el acompa&ntilde;amiento al proceso de cambiar de piel que supone la experiencia de la maternidad y la paternidad. Durante el confinamiento, pens&eacute; much&iacute;simo en las reci&eacute;n paridas y las pu&eacute;rperas. Recordaba lo importante que fueron para m&iacute; despu&eacute;s de mi parto esos grupos de apoyo de madres, de familias, de iguales o m&aacute;s bien, de diferentes. Me recuerdo comparando a nuestros beb&eacute;s, despelujadas unas, espl&eacute;ndidas otras, ambivalentes todas. Yo, concretamente, asustada porque el m&iacute;o no cog&iacute;a peso, dici&eacute;ndole al matr&oacute;n que la lactancia a demanda iba a acabar conmigo, cuando lo que quer&iacute;a gritarle es que necesitaba ayuda y apoyo, que no me estaba yendo bien, que no estaba bien.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Acab&eacute; ri&eacute;ndome con otra madre que contest&oacute; a mi exabrupto con otro: que los sacaleches los hab&iacute;a inventado un se&ntilde;or experto, eso seguro. Una b&uacute;squeda r&aacute;pida en el m&oacute;vil, con una mano, en la otra los beb&eacute;s, nos llev&oacute; al dato. Efectivamente, lo patent&oacute; en un tal O.H. Needham, a mitad del XIX, inspir&aacute;ndose en los extractores industriales de leche vacuna. Un maestro de ajedrez lo perfeccionar&iacute;a d&eacute;cadas despu&eacute;s para simular el instinto de succi&oacute;n de los reci&eacute;n nacidos. Lo del maestro de ajedrez nos hizo re&iacute;r m&aacute;s a&uacute;n. Risa floja. Bendita risa floja sin Zoom y sin mascarillas de por medio. Consegu&iacute; el apoyo que necesitaba en aquellos grupos, tambi&eacute;n con amigas, familiares y asesoras de lactancia. Un chat del que formo parte y donde madres afines nos acompa&ntilde;amos y nos orientamos partiendo de nuestra experiencia me ha salvado el culo (y el de mi beb&eacute;) en m&aacute;s de una y de dos ocasiones. Tambi&eacute;n all&iacute; nos re&iacute;mos mucho.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero ech&eacute; de menos un fluido conocimiento intergeneracional. No hab&iacute;a caso: la lactancia de la generaci&oacute;n de nuestras madres hab&iacute;a sido reformulada gracias a Nestl&eacute;. Ech&eacute; de menos a mi abuela Antonia, por mi t&iacute;a supe que dio de mamar a m&aacute;s de un beb&eacute; ajeno all&aacute; en los d&iacute;as de posguerra en los patios de la Colonia Moscard&oacute;. Nodriza de barrio. Ech&eacute; de menos a esas vecinas. Al final, establec&iacute; mi lactancia y el peso de mi hijo gracias al empuje de una pediatra experimentada, tambi&eacute;n de nuestro centro de salud. Incluso me reconcili&eacute; con el sacaleches, porque hasta ese cacharro del infierno ha sido capaz de reapropiarse el activismo. Ahora pienso c&oacute;mo ser&aacute; mi pr&oacute;ximo postparto sin la presencia f&iacute;sica y la cercan&iacute;a de todas esas personas. Sin las risas. En la estricta intimidad del hogar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el libro <a href="https://www.nordicalibros.com/product/los-pequenos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los peque&ntilde;os</a> (reci&eacute;n publicado por N&oacute;rdica) de Marion Fayolle, autora francesa que ya ilustr&oacute; otro de los procesos vitales m&aacute;s alucinantes a los que se puede enfrentar una persona y que en tanto se parece al puerperio, el duelo, en 'La memoria de las piedras', he encontrado estos d&iacute;as un refugio. Hay procesos que se cuentan mejor sin palabras. Y el de generar un v&iacute;nculo con un peque&ntilde;o ser que ha salido de tu cuerpo (no puede haber cosa m&aacute;s surrealista), de ese mismo cuerpo del que se alimentar&aacute; s&oacute;lo se puede afrontar a veces, como dice Luna Miguel en el pr&oacute;logo luminoso del libro, &ldquo;con el vientre lleno de risa&rdquo;. Y eso es lo que encontr&eacute; en el grupo de posparto el otro d&iacute;a, las ganas de re&iacute;r, de estar cerca, de celebrar sin &ntilde;o&ntilde;er&iacute;as, de acompa&ntilde;arnos en todo lo incomprensible y lo abismal que ofrece el puerperio. Me cost&oacute; darme cuenta de qu&eacute; era lo primero que me hab&iacute;a puesto tan contenta de aquella reuni&oacute;n <em>on line</em>. Era la primera vez, la primera vez en este embarazo ya mediado, que ve&iacute;a la sonrisa de mi matrona. Sin mascarilla, me pareci&oacute; una mujer guap&iacute;sima, llena de luz. En el doble fondo de las soledades de esta pandemia hay una soledad espec&iacute;fica que atender: la de las mujeres embarazadas, los cuerpos gestantes y pu&eacute;rperos. Y nos tenemos que inventar mucha luz para ellas. Para nosotras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Silvia Nanclares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sonrisa-matrona_129_7216019.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Feb 2021 23:53:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La sonrisa de mi matrona]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Lactancia,Sororidad,Embarazo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Cuando tu bebé nace muerto la autopsia es importante, y yo encontré el acto más frío que podía imaginar"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/bebe-nace-muerto-autopsia-importante-encontre-acto-frio-podia-imaginar_128_6303197.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0002075e-f7ab-4bd7-9244-460bcd5d57db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Cuando tu bebé nace muerto la autopsia es importante, y yo encontré el acto más frío que podía imaginar&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La periodista Luisa López Gutiérrez cuenta en el libro 'Mi bebé estrella' su proceso de muerte perinatal: cómo afrontan y reconstruyen el mundo unos padres que nunca llegaron a ver a su hijo vivir</p></div><p class="article-text">
        Luisa L&oacute;pez Guti&eacute;rrez es periodista, escritora y madre de dos beb&eacute;s: In&eacute;s, de tres meses, y Miguel, que muri&oacute; antes de nacer. Sufri&oacute; lo que se conoce t&eacute;cnicamente como una &ldquo;muerte perinatal&rdquo;, un t&eacute;rmino que engloba el final de la gestaci&oacute;n y los primeros d&iacute;as de vida. Cuando Luisa dio a luz a Miguel, ocho meses de embarazo y un parto despu&eacute;s, lo cogi&oacute; en brazos por primera vez para despedirle. Volvi&oacute; a casa en compa&ntilde;&iacute;a de su pareja, pero sin el beb&eacute;. Entonces comenz&oacute; el duelo m&aacute;s dif&iacute;cil en la existencia de unos padres: superar la muerte de un hijo al que nunca han visto vivir.
    </p><p class="article-text">
        De esta experiencia, que en sus propias palabras &ldquo;cambi&oacute; radicalmente&rdquo; la vida de la periodista, nace <em>Mi beb&eacute; estrella</em>, un libro en primera persona que rompe el tab&uacute; sobre la muerte perinatal y que detalla el proceso psicol&oacute;gico que atraviesa una mujer a la que en una revisi&oacute;n ginecol&oacute;gica rutinaria le llegan como un eco lejano las palabras &ldquo;no hay latido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dice en el libro que el d&iacute;a en que le comunican que el coraz&oacute;n de tu hijo no late, pierde el miedo a la muerte. &iquest;Lo has recuperado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, lo he recuperado. Con el tiempo volv&iacute; a tenerle miedo a la muerte. En el primer momento, cuando vas a una revisi&oacute;n y te dicen que no hay latido sientes que si te mueres, te da igual. Llevaba ocho meses con mi hijo dentro, as&iacute; que hubiera dicho: vale, me voy con &eacute;l. Soy una persona creyente y necesitaba sentirme cerca de &eacute;l, estar con &eacute;l. Pero despu&eacute;s, cuando integr&eacute; el proceso de duelo en mi vida y avanc&eacute;, volv&iacute; a encontrar la felicidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Logr&oacute; ser feliz antes del nacimiento de su segunda hija, In&eacute;s? &iquest;O ella fue determinante para reconciliarse con la vida?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Consegu&iacute; ser feliz antes de llegar a ser madre por segunda vez. Quiero ser honesta con la gente. Parece que la nuestra ha sido una historia con final feliz porque he sido madre de nuevo, pero esta no es la &uacute;nica raz&oacute;n. Hoy, no todas las mujeres desean ser madres, o quieren pero no pueden, y tienen que saber que no es una condici&oacute;n imprescindible para volver a ser feliz despu&eacute;s de la muerte de un hijo. El razonamiento de mucha gente es: qu&eacute; bien que se haya quedado embarazada porque as&iacute; puede olvidar al hijo que perdi&oacute;. Ni se olvida, ni se sustituye. Es una frase que hace mucho da&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dedica un cap&iacute;tulo entero a hablar de estas frases que escuchan las mujeres que han pasado por una muerte perinatal y que provocan un sufrimiento a&ntilde;adido a la p&eacute;rdida. Da la sensaci&oacute;n de que el libro 'Mi beb&eacute; estrella' es una llamada a la comprensi&oacute;n del entorno y de toda la sociedad.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No he escrito este libro para decirle nada nuevo a una mujer que haya pasado por esto, porque ya sabe lo que se siente. A m&iacute; me gustar&iacute;a que el libro lo leyese el entorno. Esa persona que tiene que encontrarse en la oficina con una madre que ha perdido a su hijo antes de nacer, la vecina que se la encuentra en el portal o la propia familia. Aunque con las mejores intenciones, unas palabras mal elegidas pueden ser un mazazo. &ldquo;Ya tendr&aacute;s otro hijo, no pasa nada&rdquo;, &ldquo;no lo pienses, no llegaste a convivir con &eacute;l&rdquo;, &ldquo;menos mal que fue ahora y no cuando hubiese nacido&rdquo;, etc. &iquest;Decimos &ldquo;olv&iacute;dalo&rdquo; o &ldquo;ya lo reemplazar&aacute;s&rdquo; cuando muere una persona mayor? &iquest;Por qu&eacute; se quiere borrar la identidad de estos ni&ntilde;os? Un hijo es irremplazable. Est&aacute;s atravesando un proceso psicol&oacute;gico muy dif&iacute;cil y cualquier cosa puede desestabilizarte. Es mejor un abrazo, una mirada, incluso un silencio que una frase mal ejecutada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ha tenido la asistencia psicol&oacute;gica que necesitaba antes del parto, durante y despu&eacute;s, cuando vuelve a casa sin su hijo o cuando recoge los resultados de la autopsia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La atenci&oacute;n psicol&oacute;gica es, creo, una de las asignaturas pendientes en la atenci&oacute;n de la muerte perinatal y es la &uacute;nica pega que puedo ponerle a mi proceso. Tuvimos la suerte de estar muy bien atendidos y acompa&ntilde;ados, se cumplieron a rajatabla los protocolos para estos casos, nos dieron todas las indicaciones, pudimos ver a nuestro hijo&hellip; pero de puertas para fuera del hospital, nada. Fui al psic&oacute;logo, pero privado. Recuerdo como un momento especialmente oscuro, como dices, el que fui a recoger los resultados de la autopsia. Me encontr&eacute; con el acto m&aacute;s fr&iacute;o que pudiera haber imaginado. Me asom&eacute; a una ventanilla en la que hab&iacute;a una chica con unos auriculares, se quit&oacute; uno para preguntarme qu&eacute; quer&iacute;a, le dije que recoger la autopsia de mi beb&eacute; y me entreg&oacute; el sobre sin mediar palabra. F&iacute;jate que ya hab&iacute;an pasado dos meses y ya pod&iacute;a salir a la calle relajada, pero cuando sal&iacute; del hospital me derrumb&eacute; y no par&eacute; de llorar en el camino a casa. Llam&eacute; a un amigo ginec&oacute;logo para que me descifrase lo que pon&iacute;a en aquel papel, para saber por qu&eacute; hab&iacute;a muerto mi hijo. Me hubiera gustado que un m&eacute;dico especialista en el hospital me lo explicase.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se ha culpado de la muerte del beb&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, desde que nos dan la noticia hasta que nos dan la autopsia no paro de culparme continuamente. Si com&iacute; algo que me pudo subir la tensi&oacute;n, si al dormirme pude haberlo aplastado&hellip; se te pasan mil cosas por la cabeza. Despu&eacute;s me di cuenta de que es un sentimiento compartido por todas. La autopsia fue importante para racionalizar lo que nos hab&iacute;a ocurrido, saber la causa. Es muy frustrante que se muera el beb&eacute; que t&uacute; llevas dentro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo gestion&oacute; el miedo a volver a sufrir un episodio as&iacute; cuando se qued&oacute; embarazada de In&eacute;s, adem&aacute;s, en pleno estado de alarma por la pandemia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tuve muchos momentos de obsesi&oacute;n, me despertaba por las ma&ntilde;anas y me colocaba del lado izquierdo, hasta que no sent&iacute;a una patada no me levantaba de la cama. Tanto yo como el resto de la familia quedamos muy traumatizados con el fallecimiento del ni&ntilde;o porque adem&aacute;s, unas horas antes, yo hab&iacute;a sentido que no se mov&iacute;a. Al quedar embarazada de In&eacute;s todos trataron de transmitirme mucha paz, pero no pod&iacute;amos dejar de estar pendientes cada d&iacute;a de que se moviera dentro de la barriga. Adem&aacute;s est&aacute;bamos todo el d&iacute;a en casa por el confinamiento. En general, desde que empec&eacute; a notarla hasta que di a luz sufr&iacute; mucho estr&eacute;s. Despu&eacute;s de haber pasado por algo as&iacute; es muy dif&iacute;cil apartar el miedo y no obsesionarte con saber que tu hijo sigue vivo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Reconoce que no es bueno obsesionarse con los contratiempos, pero tambi&eacute;n se muestra contraria a la idea inocente del embarazo de que &ldquo;todo va a salir bien&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pensar que todo va a ser maravilloso tambi&eacute;n hace mucho da&ntilde;o. No todo en la vida tiene por qu&eacute; salir bien. Puede salir mal y hay que ser consciente. Conozco un caso muy cercano de una madre que tuvo una segunda muerte perinatal cuando iba a dar a luz a su segundo hijo. El entorno te dice: &ldquo;mujer, no pienses esas cosas&rdquo;. Pero hay que mantener el raciocinio, cuando pasas por algo as&iacute; pierdes la inocencia que sientes en el embarazo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuenta que en un principio no quiso ver al beb&eacute;, pero que despu&eacute;s cambi&oacute; de opini&oacute;n y despedirse de &eacute;l fue la mejor decisi&oacute;n de su vida.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de dar a luz, la primera sensaci&oacute;n es de miedo absoluto. Mis palabras fueron: no quiero verlo. Pero las matronas se sentaron a hablar conmigo, me explicaron que lo que iba a ver era mi hijo y que la imagen de mi hijo nunca me iba a dar miedo. Es importante para iniciar el duelo. Estuve en shock desde la revisi&oacute;n hasta que par&iacute;, no me ca&iacute;an l&aacute;grimas, estaba alucinada, no era consciente de lo que estaba sucediendo, no pod&iacute;a tomar decisiones. Fue despu&eacute;s, hablando con personas que tratan muchos casos de muerte perinatal cuando me dicen que la inmensa mayor&iacute;a de las mujeres que no han querido verlo, a la larga, se arrepienten. Lo bueno es tener esa libertad de poder elegir si verlo o no, pero falta mucha informaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; papel juega una misma en su propia recuperaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo ten&iacute;a unas batallas internas tremendas, quer&iacute;a estar bien pero me pon&iacute;a trabas para ello. Si tengo que destacar algo en nuestro proceso es la fuerza de voluntad. Luch&eacute; much&iacute;simo. Mi marido y yo nos dimos un plazo de una semana para estar en la cama llorando, viendo pel&iacute;culas, lo que fuera, pero en una semana me puse a hacer cosas. Hice una lista porque, seg&uacute;n el psic&oacute;logo, estar entretenida el mayor tiempo posible era clave para avanzar en el duelo. Empec&eacute; a escribir, verbalizaba mis sentimientos y as&iacute; los entend&iacute;a. Mi pareja tambi&eacute;n ha sido un pilar fundamental, pero lo m&aacute;s importante es tu actitud ante la p&eacute;rdida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y qu&eacute; papel juegan las otras mujeres que han pasado por lo mismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute;, el m&aacute;s importante. Acabo el libro diciendo que han sido mi moral. Desde que me pas&oacute; esto tengo contacto con much&iacute;simas madres en la misma situaci&oacute;n que me han ayudado much&iacute;simo. Cuando te preguntas si volver&aacute;s a ser feliz y alguien que ha pasado por lo mismo te dice que s&iacute;, te reconforta. Ahora soy yo la que estoy hablando con madres que han pasado por algo as&iacute;, les cuento c&oacute;mo ha sido el proceso, intento ayudarlas. Para m&iacute; fue muy importante la red de apoyo que encontr&eacute;, aunque fuera virtual, es una red de protecci&oacute;n. La sororidad es una de las cosas m&aacute;s bonitas que me he encontrado en este proceso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dice en el libro: &ldquo;A veces nos cubrimos con un manto de sobreprotecci&oacute;n porque pensamos que las cosas que nos pasan nos hacen da&ntilde;o, pero estamos equivocados, la mayor parte de las experiencias de nuestra vida nos hacen llegar a la verdad&rdquo;. &iquest;A qu&eacute; verdad le ha llevado la muerte de su hijo Miguel?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esa verdad es que se puede vivir feliz con muy poco. Cuando te pasa algo as&iacute; se te revela lo verdaderamente importante. Tener a tu familia sana, ver a tu hija dormida en la cuna de al lado de tu cama... Con esta experiencia descubr&iacute; muchas cosas, mi vida cambi&oacute; radicalmente, empezamos a vivir con m&aacute;s humildad, con m&aacute;s paz y dejamos, realmente, de darle importancia a lo superficial. Aprendimos tambi&eacute;n a valorar el tiempo, a aprovecharlo y vivir por encima del miedo. Creo que la pandemia nos est&aacute; revelando a todos algunas de estas cosas, sencillas. Nadie nos hab&iacute;a dicho lo maravilloso que era, por ejemplo, tomar un simple caf&eacute; con nuestros amigos. En fin, de mi hijo Miguel aprend&iacute; otra forma de vivir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Gea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/bebe-nace-muerto-autopsia-importante-encontre-acto-frio-podia-imaginar_128_6303197.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Oct 2020 20:25:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Cuando tu bebé nace muerto la autopsia es importante, y yo encontré el acto más frío que podía imaginar"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0002075e-f7ab-4bd7-9244-460bcd5d57db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Madres,Padres,Muerte,Bebés,Embarazo,Sororidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Despellejarnos (con sororidad)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/despellejarnos-sororidad_129_1061027.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ee5e16a0-b438-4bc4-b1ab-11b345a2e5fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Despellejarnos (con sororidad)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Por muchas veces que escribamos en Twitter la palabra "sororidad", maltratarnos en redes sociales en nombre de nuestros principios no es feminismo, sigue siendo matonismo</p><p class="subtitle">¿Podrá la izquierda no caer en el ataque mutuo generalizado y en la autocensura? ¿Sabremos las feministas construir una cultura de internet que no normalice el maltrato? ¿Podremos demostrar que es posible discrepar con cuidado?</p></div><p class="article-text">
        Una de las cosas que la gente de izquierdas solemos decir, a veces para explicar nuestras debilidades electorales frente al bloque de la derecha, es aquello de &ldquo;es que la gente de izquierdas somos muy cr&iacute;ticos y discrepamos entre nosotros, en la derecha van todos a una&rdquo;. Supuestamente, el esp&iacute;ritu cr&iacute;tico de la izquierda explicar&iacute;a la pluralidad de nuestro espacio ideol&oacute;gico; una superioridad moral que, sin embargo, seg&uacute;n a veces explicamos, puede derivar en alg&uacute;n que otro traspi&eacute;s electoral. Esto es lo que, a menudo, nos contamos a nosotros mismos. Eso y que en la derecha hay pensamiento &uacute;nico, que son menos dados a pensar, debatir y discrepar y que por eso ellos ni se pelean, ni se fragmentan ni se escinden. &iquest;Cu&aacute;nto tiene de verdad este amable relato sobre nosotros mismos?
    </p><p class="article-text">
        Dejando por un momento de lado a la derecha, que adem&aacute;s no est&aacute; ahora unificada sino electoralmente dividida, la pregunta es qu&eacute; tal est&aacute; eso de la diversidad, el disenso y el debate dentro de la propia izquierda. Y para cualquiera que observe el clima de las redes sociales, la cosa no pinta precisamente bien. Es cierto que Twitter es una peque&ntilde;a burbuja dentro del mundo real pero tambi&eacute;n es cierto que precisamente la ciudadan&iacute;a politizada de izquierdas es la que suele informarse y &ldquo;debatir&rdquo; ah&iacute;. A pesar de que las redes sociales han desplazado a otros medios y formatos y son en nuestro presente una herramienta fundamental de intercambio de opiniones, lo cierto es que muchas de las actitudes que se han generalizado en esos espacios me parecen incompatibles con cualquier forma de discusi&oacute;n o de algo a lo que pudi&eacute;ramos llamar deliberaci&oacute;n en com&uacute;n. No son solo los ataques de los trols del PP o Vox, sino los insultos y las faltas de respeto que hay entre la gente que comparte las mismas luchas y defiende juntas muchas ideas. &iquest;Por qu&eacute; si estamos de acuerdo con alguien en el 90% de las cosas sentimos la necesidad de se&ntilde;alarle y condenarle por el 10% en el que disentimos? Soledad Gallego plante&oacute; esta pregunta en unas jornadas feministas y creo que daba en el clavo con ello.
    </p><p class="article-text">
        En la cultura de Twitter est&aacute; permitido e incluso premiado &ndash;con miles de likes y retuits&ndash; interpelar sin educaci&oacute;n, sin respeto y sin cuidado a personas concretas ante la mirada de los dem&aacute;s. Esta forma de relacionarnos no la reproducimos en otras esferas de la vida social y probablemente se deba a esa distancia infinita que separa a las personas cuando est&aacute;n detr&aacute;s de una pantalla, cuando no se miran a los ojos, cuando no comparten un mismo espacio f&iacute;sico, cuando no se tienen que saludar. Comentaba hace poco con una amiga cu&aacute;nto recuerda esto a lo que ocurre cuando los conductores de coche se sienten amparados detr&aacute;s de sus cristales y dan rienda suelta a su testosterona para insultarse y amenazarse sabiendo que no bajar&aacute;n de sus coches. All&iacute;, dentro del coche, como detr&aacute;s de un usuario de Twitter o incluso del anonimato virtual, parece como si se se suspendieran las reglas con las que hemos decidido hablarnos y tratarnos, las normas b&aacute;sicas e imprescindibles para convivir en la vida civil.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; nos comportamos as&iacute; en las redes sociales? &iquest;A qu&eacute; pasiones damos rienda suelta? &iquest;Qu&eacute; monstruo escondido dentro de nosotros mismos es el que satisfacemos trat&aacute;ndonos as&iacute; de mal? Me parece clave pensar estas cuestiones desde el psicoan&aacute;lisis &ndash;porque esto tiene mucho de problema de div&aacute;n&ndash; pero tambi&eacute;n desde el feminismo. Angela Nagle es una escritora norteamericana que ha publicado<em> Muerte a los Normies</em> (Orciny Press, 2017) para analizar c&oacute;mo las guerras culturales en internet han contribuido al ascenso de la alt-right y a la victoria electoral de Trump. Ella recorre las subculturas de internet &ndash;los foros, youtube, la cultura de los memes en Facebook y Twitter&ndash; y encuentra en esos espacios una cultura masculina de la transgresi&oacute;n que hace alarde de su falta de empat&iacute;a e incluso de su crueldad.
    </p><p class="article-text">
        Las redes sociales han sido el escenario de verdaderos linchamientos p&uacute;blicos organizados contra personas, amenazas de muerte, mofas macabras hacia familias a las que se les ha muerto un ser querido, difusi&oacute;n de im&aacute;genes &iacute;ntimas (reales o falsas) de mujeres desnudas o publicaci&oacute;n de sus direcciones y n&uacute;meros de tel&eacute;fono llamando a dirigir contra ellas un acoso masivo. Todas estas cosas han ocurrido los &uacute;ltimos a&ntilde;os en el escenario de las redes sociales y las proximidades de la ultraderecha americana y por el camino han dejado v&iacute;ctimas con nombres y apellidos. Nagle traza un hilo de continuidad entre esta cultura cruel de las redes sociales y una cierta filosof&iacute;a de la transgresi&oacute;n moral que va desde el marqu&eacute;s de Sade hasta Maurice Blanchot, pasando por Nietzsche y Bataille. Hay una cultura mis&oacute;gina que convierte al transgresor moral en un h&eacute;roe, una contracultura que es capaz de referenciarse en la familia Manson, que encuentra en <em>El club de la lucha </em>o <em>American Psycho</em> obras de culto y que habita en las subculturas del videojuego o los foros de internet.
    </p><p class="article-text">
        Pero a esa cultura del sadismo y la falta completa de piedad algo le ha permitido aparecer. Lo interesante del an&aacute;lisis de Nagle es que se pregunta por la responsabilidad de la propia izquierda en esta emergencia de una cultura de internet que es psic&oacute;pata y cruel y que, al mismo tiempo, se rebela contra la correcci&oacute;n pol&iacute;tica y cala entre la poblaci&oacute;n joven por ser outsider y revolucionaria. La izquierda norteamericana lleva d&eacute;cadas sumida en unas pol&iacute;ticas de la identidad que han calado por ejemplo con mucha fuerza en los campus universitarios y que en nombre siempre de la inclusi&oacute;n de las minor&iacute;as raciales o la diversidad de g&eacute;nero ha restringido la libertad de expresi&oacute;n y se ha metido de lleno en una encarnizada guerra can&iacute;bal que cuenta con una larga lista de personas acusadas, expulsadas y vetadas dentro de la propia izquierda. Para Nagle, las constantes &ldquo;condenas hist&eacute;ricas procedentes de entornos progresistas produjeron el caldo de cultivo adecuado para un contragolpe de mofa irreverente enfrentado a la correcci&oacute;n pol&iacute;tica&rdquo;. Una revancha que ha tenido entre sus efectos la victoria de Donald Trump.
    </p><p class="article-text">
        Es muy importante c&oacute;mo nos tratamos en la propia izquierda y qu&eacute; tipo de cultura ponemos en pr&aacute;ctica en las redes sociales y en internet. Y lo cierto es que Twitter no es un escenario de debate donde impere una cultura de la pluralidad y del disenso sino m&aacute;s bien un constante cruce de acusaciones personales y, en ocasiones, un escenario donde asistimos a linchamientos colectivos crueles en nombre de ideas preciosas. Todo es blanco o negro, todo es conmigo o contra m&iacute;. Desaparecen los grises y los matices y se estrecha, hasta desaparecer, el espacio intermedio que deber&iacute;a haber entre estar al 100% de acuerdo con alguien o condenarlo al ostracismo y pedir que le denuncien por defender cr&iacute;menes contra la humanidad. Los actuales debates del feminismo no parecen escapar a esta l&oacute;gica de polarizaci&oacute;n: hay medios feministas (como <a href="https://www.pikaramagazine.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pikara</a>) que se han visto obligados recientemente a cerrar foros de debate por los insultos y los niveles de agresividad y las redes est&aacute;n llenas de feministas que se&ntilde;alan, acusan e insultan a otras feministas. Nos llenamos la boca con palabras como <em>sororidad</em> y <em>cuidado</em> pero cada vez somos menos capaces de tolerar la discrepancia entre nosotras y cada vez tenemos la mecha m&aacute;s corta para acusar a las dem&aacute;s de estar defendiendo cosas grav&iacute;simas y horribles que justifican cualquier tipo de escarnio p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Hay una cosa que las feministas que hemos militado en partidos pol&iacute;ticos tenemos grabado a fuego: un partido pol&iacute;tico no es feminista solo por decir que lo es, sino por asumir todos los compromisos que implica ponerlo en pr&aacute;ctica. La sororidad no es solo un lema y los cuidados no son solo una frase de campa&ntilde;a: deben implicarnos en compromisos pr&aacute;cticos concretos, en reglamentos para garantizar la paridad, en horarios para conciliar, en protocolos para tratarnos bien y, tambi&eacute;n, por qu&eacute; no, en maneras de utilizar las redes sociales. Si el feminismo no implica pr&aacute;cticas caemos en la banalizaci&oacute;n de las palabras, que empiezan a servir para todo y a no significar nada. Por muchas veces que escribamos en Twitter la palabra &ldquo;sororidad&rdquo;, maltratarnos en redes sociales en nombre de nuestros principios no es feminismo, sigue siendo matonismo.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; no ha ganado Trump pero tenemos a las puertas un enemigo igual de peligroso que crece tambi&eacute;n en ese caldo de cultivo de una masculinidad agresiva que le habla a la juventud en las redes sociales e internet. &iquest;Podr&aacute; la izquierda no caer en el ataque mutuo generalizado y en la autocensura? &iquest;Podremos ser un contraejemplo en la pr&aacute;ctica a las formas crueles de usar las redes sociales de la ultraderecha? &iquest;Sabremos las feministas construir una cultura de internet que no normalice el maltrato? &iquest;Podremos demostrar que es posible discrepar con cuidado? &iquest;Seguiremos habilitando en la izquierda la posibilidad de disentir con libertad? &iquest;Seremos capaces de generar un sentido com&uacute;n que no tolere el bullying y fomente la empat&iacute;a y la piedad? &iquest;Seremos una barrera de contenci&oacute;n frente a esa cultura s&aacute;dica que crece en las redes sociales? Me pregunto si vamos a poder ser una alternativa al matonismo del que se alimenta Vox o si fracasaremos y le daremos una buena noticia a Abascal. A veces, cuando echo un vistazo a nuestro debate del d&iacute;a de Twitter, me lo imagino con una apacible sonrisa mientras contempla c&oacute;mo nos contamos todas esas bellezas sobre nuestra superioridad moral y nos seguimos despellejando (con sororidad).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Serra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/despellejarnos-sororidad_129_1061027.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Jan 2020 19:49:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Sororidad,Feminismo,Twitter]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘TransBiBollo’, un encuentro para impulsar sororidad y espacios seguros en Toledo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/transbibollo-encuentro-impulsar-sororidad-toledo_1_2721631.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8e67d46f-a72d-46cb-b7d6-cc5b7d35ae4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘TransBiBollo’, un encuentro para impulsar sororidad y espacios seguros en Toledo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Organizado por la Asociación Bolo-Bolo, el encuentro tendrá lugar en Libro Taberna El Internacional este domingo, 12 de enero a las 12.00 horas</p><p class="subtitle">Se impulsa con el año temático de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB), que estará dedicado a las mujeres LTB bajo el lema ‘Mujeres LTB: 2020 sororidad y feminismo’</p></div><p class="article-text">
        Libro Taberna El Internacional acoge este domingo, 12 de enero a las 12.00 horas, un vermut &lsquo;TransBiBollo&rsquo;, un encuentro convocado por la asociaci&oacute;n Bolo-Bolo con el que quieren potenciar en Toledo la creaci&oacute;n de espacios seguros de encuentro y establecer un debate que favorezca la visibilidad de las mujeres LTB (lesbianas, transexuales y bisexuales).
    </p><p class="article-text">
        El evento se produce con motivo de la presentaci&oacute;n de a&ntilde;o tem&aacute;tico de la Federaci&oacute;n Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB), que estar&aacute; dedicado a las mujeres LTB bajo el lema &lsquo;Mujeres LTB: 2020 sororidad y feminismo&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siguiendo el mismo lema, desde Bolo-Bolo Castilla-La Mancha creemos que la ciudad de Toledo necesita espacios seguros de encuentro y debate que favorezcan la visibilidad de las mujeres LTB, es por ello que este domingo comenzamos con nuestro primer vermut &lsquo;TransBiBollo'&rdquo;.
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        El evento ha sido organizado y dise&ntilde;ado por las mujeres LTB de la asociaci&oacute;n as&iacute; como diferentes colaboradoras tambi&eacute;n pertenecientes al colectivo entre las que destacan la dise&ntilde;adora gr&aacute;fica Andrea Paz Palomer Farias, como art&iacute;fice de la carteler&iacute;a, y dj Callo que facilitar&aacute; que el encuentro sea m&aacute;s distendido&ldquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Toledodiario]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/transbibollo-encuentro-impulsar-sororidad-toledo_1_2721631.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jan 2020 17:38:21 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Palomares del Río: cinco alcaldesas, tres mociones de censura y una buena dosis de sororidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/ayuntamientos-democracia-local_1_1458303.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/97227aa3-3a64-4222-89ee-daa9cec0aba2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Palomares del Río: cinco alcaldesas, tres mociones de censura y una buena dosis de sororidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Regidoras del IU, PP y PSOE han cogido el bastón de mando de esta localidad de la comarca del Aljarafe en la que sólo dos hombres han logrado gobernar</p><p class="subtitle">La política palomareña ha estado marcada por un Ayuntamiento en bancarrota y por la sororidad entre regidoras</p></div><p class="article-text">
        Palomares del R&iacute;o es un caso raro. Tal vez &uacute;nico. En cuarenta a&ntilde;os de democracia local, s&oacute;lo dos hombres lograron apartar a las mujeres del poder. Cinco alcaldesas, cada una con sus siglas, pero con un rasgo com&uacute;n: mujeres que tuvieron que pelear duro, unas porque les toc&oacute; gobernar en la Transici&oacute;n; otras, porque llegaron en la etapa m&aacute;s convulsa pol&iacute;tica y econ&oacute;micamente al heredar el primer Ayuntamiento del pa&iacute;s declarado en quiebra. A pesar de la distancia ideol&oacute;gica, sus historias est&aacute;n llenas de lucha por la igualdad, por la b&uacute;squeda del acuerdo e incluso de solidaridad entre ellas mismas aunque se cruzaran mociones de censura.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Carmen Pichardo (PSOE): dos guantazos y una navaja escondida</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &nbsp;<a href="https://www.fpabloiglesias.es/archivo-y-biblioteca/diccionario-biografico/biografias/37955_pichardo-casado-carmen" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carmen Pichardo</a>&nbsp;fue una de las 104 pioneras en coger el bast&oacute;n de mando en el 79 y la &uacute;nica regidora de la provincia de Sevilla. Pichardo no era una reci&eacute;n llegada a la pol&iacute;tica. Ten&iacute;a un largo historial en la clandestinidad. Su sobrina, <strong>Esperanza Capita Pichardo</strong>, recuerda que su salto a la pol&iacute;tica con el PSOE vino desde su actividad sindical previa. Si algo le mov&iacute;a era la defensa de los derechos de los trabajadores, pero sobre todo, de las trabajadoras. &ldquo;Se rebelaba ante las injusticias&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Trabajaba en un almac&eacute;n de aceitunas en la vecina Coria del R&iacute;o. No hab&iacute;a autob&uacute;s ni ten&iacute;a coche. Cada d&iacute;a recorr&iacute;a a pie los&nbsp;cuatro kil&oacute;metros. Llevaba siempre un paraguas. No era para resguardarse ni del sol ni de la lluvia. &ldquo;En &eacute;l escond&iacute;a una navaja. La llevaba por protecci&oacute;n. Era una mujer con car&aacute;cter que se dedicaba a la pol&iacute;tica, y era un riesgo&rdquo;, explica su sobrina, que recuerda lo que le pesaba a su t&iacute;a no haber podido estudiar.
    </p><p class="article-text">
        Como ironiza Esperanza, &ldquo;era de armas tomar y tampoco se casaba con nadie&rdquo; (en su investidura, la prensa destac&oacute; que era &ldquo;de profesi&oacute;n aceitunera y de estado soltera&rdquo;). Ese genio y figura queda retratado en un episodio nada m&aacute;s llegar al Ayuntamiento, cuando ya contaba con 52 a&ntilde;os. Pichardo, que fund&oacute; la agrupaci&oacute;n socialista de Palomares, gan&oacute; en las municipales pero el ex alcalde franquista y luego edil de UCD no lo asumi&oacute;. Entr&oacute; un d&iacute;a sin pedir permiso en su despacho, discutieron y como no se marchaba, &ldquo;mi t&iacute;a le arre&oacute; dos guantazos y le record&oacute; que ella era la alcaldesa porque hab&iacute;a ganado&rdquo;, rememora. Del incidente dio buena cuenta la prensa, as&iacute; como del encierro que hubo de concejales de la oposici&oacute;n para debatir la que podr&iacute;a haber sido la primera moci&oacute;n de censura de Palomares.
    </p><p class="article-text">
        Tras las an&eacute;cdotas, Esperanza tiene claro que hab&iacute;a un compromiso y una lucha firme por la democracia y por los derechos de las mujeres. &ldquo;Gracias a mujeres como ella estamos hoy como estamos, y pese a estas conquistas, no nos podemos confiar&rdquo;, sentencia. En su honor, Palomares tiene una calle con su nombre.
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                </figure><h3 class="article-text">Concha Moreno (IU): El mandato de las peque&ntilde;as grandes cosas</h3><p class="article-text">
        Con solo 21 a&ntilde;os, <strong>Concha Moreno</strong> le arrebat&oacute; con mayor&iacute;a absoluta a Pichardo la alcald&iacute;a. Pas&oacute; del movimiento estudiantil en la&nbsp;<a href="http://www.us.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Universidad de Sevilla</a> a enrolarse en el proyecto pol&iacute;tico de <strong>Julio Anguita.</strong> En un a&ntilde;o ya era cabeza de lista por IU en su localidad natal. &ldquo;Era muy valiente o muy inconsciente&rdquo;, bromea, mientras retrata con cari&ntilde;o su primer mandato porque &ldquo;fueron los cuatro a&ntilde;os de las primeras peque&ntilde;as grandes cosas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ni la mejora de las infraestructuras, ni la estabilidad de los trabajadores del Ayuntamiento, el impulso del tejido asociativo, el proceso participativo para la adjudicaci&oacute;n de viviendas o conseguir el primer cami&oacute;n de basura para el pueblo es de lo que m&aacute;s se enorgullece. Su logro fueron los avances educativos. &ldquo;La Junta no ayudaba nada. Arreglamos el patio del colegio, contratamos un monitor de apoyo para infantil, pero de lo que m&aacute;s satisfecha estoy es de la educaci&oacute;n de adultos. Entonces se abandonaba pronto el colegio, sobre todo las mujeres, y ya empezaba a hacer falta el graduado escolar para trabajar. Cada dos por tres iba a la&nbsp;<a href="http://www.juntadeandalucia.es/educacion/portals/web/ced" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n</a> a pedir un profesor de adultos. Ni caso. Con unos amigos vinculados a la educaci&oacute;n, creamos un grupo de alumnos. El 80% se present&oacute; por libre y obtuvo su graduado. Al a&ntilde;o siguiente, la Junta nos concedi&oacute; un profesor&rdquo;, narra.
    </p><p class="article-text">
        Sobre el segundo mandato, Concha quiere correr &ldquo;un tupido velo&rdquo;. Llegaba la Expo, la presi&oacute;n urban&iacute;stica en el Aljarafe y hab&iacute;a muchos intereses (en 1970, Palomares ten&iacute;a 1.035 habitantes y en 1992 ya eran 2.510, cifra que ha seguido creciendo hasta llegar a los 8.552 este mismo a&ntilde;o). Seg&uacute;n cuenta, ella estorbaba. Supuso un alto coste personal. Una moci&oacute;n de censura, un caso de transfuguismo, juicios y sentencias, algunas absolutorias, pusieron fin a su trayectoria. &ldquo;La pol&iacute;tica no son los grandes discursos, ni el Congreso ni el Parlamento; la pol&iacute;tica municipal es la verdaderamente apasionante&rdquo;, explica, mientras sigue vinculada a &eacute;sta trabajando desde la<a href="https://www.dipusevilla.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Diputaci&oacute;n de Sevilla.</a>
    </p><h3 class="article-text">Lola Rodr&iacute;guez (PP): una pancarta contra la banca y dos mociones de censura</h3><p class="article-text">
        Su carrera empez&oacute; al rev&eacute;s. De arriba a abajo. Pasaba consulta como m&eacute;dico en Sevilla, cuando quiso poner sus inquietudes pol&iacute;ticas al servicio del PP. Vieron su potencial y en nada,&nbsp;<a href="http://pppalomares.blogspot.com/2014/03/lola-rodriguez-en-el-comite-ejecutivo.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lola Rodr&iacute;guez</a> ten&iacute;a esca&ntilde;o en el <a href="http://www.congreso.es/portal/page/portal/Congreso/Congreso" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Congreso</a>. Tras esta etapa, fue concejal en el <a href="https://www.sevilla.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ayuntamiento de Sevilla</a>, se present&oacute; por la alcald&iacute;a de Mairena del Aljarafe y acab&oacute; siendo candidata a la alcald&iacute;a de Palomares, cargos institucionales que&nbsp;se sumaban a los de partido, siendo&nbsp;secretaria general del PP de Sevilla y luego miembro del comit&eacute; ejecutivo del PP a nivel regional.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Cuando aterriz&oacute; en Palomares faltaban cinco meses para las municipales de 2011. No la conoc&iacute;an ni los afiliados. Estrategia puerta a puerta y una nueva sede a la que, brocha en mano, le dio los colores corporativos. Gan&oacute; y se hizo con la alcald&iacute;a de un Ayuntamiento fragmentado pol&iacute;ticamente y declarado en bancarrota por la mala gesti&oacute;n de sus antecesores al calor del ladrillo. Sab&iacute;a d&oacute;nde se met&iacute;a y se dej&oacute; los nudillos llamando a las puertas de ministros de <strong>Rajoy,</strong> de la Junta y de la Diputaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Llov&iacute;an las sentencias del Tribunal Supremo anulando tasas urban&iacute;sticas, los trabajadores llevaban meses sin cobrar, se adeudaba la luz, se acumulaban las deudas con los proveedores. Un horror&rdquo;, repasa. Y plant&oacute; cara hasta a los bancos. Coloc&oacute; en la fachada del Ayuntamiento una pancarta, que le cost&oacute; 120 euros de su bolsillo, acusando a una entidad de bloquear el progreso de Palomares y exigiendo al refinanciaci&oacute;n de la deuda.
    </p><p class="article-text">
        Le llamaron la atenci&oacute;n desde el partido. &ldquo;En la pol&iacute;tica no se est&aacute; para perder el tiempo, me dijisteis que defendiera este pueblo y aqu&iacute; estoy&rdquo;, les dijo entonces. Logr&oacute; la refinanciaci&oacute;n, pero al a&ntilde;o le lleg&oacute; su primera moci&oacute;n de censura en lo que define como la &ldquo;etapa m&aacute;s convulsa&rdquo; de Palomares.
    </p><p class="article-text">
        Pese a ello, en 2015 volvi&oacute; a ganar y con un concejal m&aacute;s. Pero fueron las divisiones internas de su partido a nivel provincial y local las que truncaron sus expectativas. De un grupo de cinco ediles, se qued&oacute; con dos. Su pesadilla fue una campa&ntilde;a &ldquo;brutal&rdquo; y machista en redes sociales y lo peor, trolls de fuego amigo. Una nueva moci&oacute;n de censura. &ldquo;Aquella vez lo entend&iacute;. No pod&iacute;amos gobernar s&oacute;lo dos personas&rdquo;, admite, mientras agradece el apoyo, la sororidad, de quienes, precisamente, la desalojaban por segunda vez de la alcald&iacute;a, <strong>Ana Isabel Jim&eacute;nez</strong> (PSOE) y <strong>Juana Caballero</strong> (IU), que le dijeron &ldquo;vete y qu&iacute;tate de este l&iacute;o&rdquo; ante el acoso que sufri&oacute;.
    </p><h3 class="article-text">Juana Caballero (IU): una alcaldesa&nbsp;de alta tensi&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Bajo las siglas de IU, donde milita desde su fundaci&oacute;n,&nbsp;<a href="https://www.facebook.com/iupalomaresdelrio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juana Caballero</a> fue concejal en Las Cabezas a finales de los ochenta. La experiencia sirvi&oacute; de excusa para darle un empuj&oacute;n y que se presentara en Palomares a&ntilde;os despu&eacute;s. &ldquo;Jam&aacute;s pens&eacute; en ser alcaldesa, pero me meto en todos los charcos y aqu&iacute; lo hice sin botas de agua, directamente con sandalias&rdquo;, suelta con retranca.
    </p><p class="article-text">
        Lo pas&oacute; &ldquo;fatal&rdquo; en aquellos 15 meses. Sucedi&oacute; a Rodr&iacute;guez al frente de un Ayuntamiento arruinado sin liquidez para n&oacute;minas o para pagar la luz (2014-2015). Entre risas cuenta historias tras las que se esconde mucha desesperaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No hab&iacute;a dinero para cumplir con las sentencias &ldquo;que iban cayendo en cascada&rdquo;. Estuvieron a punto de embargar la n&oacute;mina de la secretaria municipal y la suya (no cobraba del Ayuntamiento, sino como diputada de la Diputaci&oacute;n de Sevilla); lleg&oacute; a reunirse con la jueza del caso para preguntarle si podr&iacute;an acabar en la c&aacute;rcel. Tampoco hab&iacute;a para pagar la luz. Ante la inminencia de un corte, amenaz&oacute;. &ldquo;Si cortaban el suministro, les dije que me pondr&iacute;a unos guantes profesionales para protegerse de la alta tensi&oacute;n y har&iacute;a un enganche ilegal, y que ser&iacute;a su responsabilidad si me electrocutaba&rdquo;, advirti&oacute;. No la creyeron, pero en la Junta s&iacute; y advirtieron a la compa&ntilde;&iacute;a de que Juana era absolutamente capaz de jug&aacute;rsela. Tuvieron luz.
    </p><p class="article-text">
        Sus m&aacute;ximas son que &ldquo;si se pueden hacer las cosas bien, por qu&eacute; hacerlas mal&rdquo; y &ldquo;dialogar, negociar y acordar pese a las diferencias&rdquo;, como sucedi&oacute; con el tripartito que gobern&oacute; Palomares tras la segunda moci&oacute;n de censura a Rodr&iacute;guez (ser&iacute;a delegada de Hacienda). Como muestra un bot&oacute;n: lleg&oacute; a convencer hasta al PP para aprobar una moci&oacute;n en defensa del pueblo palestino frente a Israel. &ldquo;&iquest;T&uacute; sabes lo que es eso? Fui tan vehemente hablando de bombas contra tirachinas, que hasta Lola vot&oacute; a favor&rdquo;, relata divertida.
    </p><p class="article-text">
        Critica el &ldquo;postureo&rdquo; de la pol&iacute;tica actual y la dificultad que a&uacute;n tienen las mujeres. Lo lamenta desde su firme convencimiento de que gobiernan de una manera distinta. &ldquo;Nos podemos pelear como el que m&aacute;s, pero nuestra sensibilidad es distinta. M&aacute;s humanas, m&aacute;s cercanas, tiramos para adelante y tenemos menos tonter&iacute;as&rdquo;, mantiene sin pelos en la lengua.
    </p><p class="article-text">
        Desde su puesto en la <a href="http://www.canalsur.es/rtva-2809.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">RTVA</a>, considera que el saldo entre el debe y el haber de su paso por el Ayuntamiento es positivo. Adem&aacute;s de dejar las cuentas m&aacute;s saneadas y resolver los problemas de la plantilla municipal, se recuper&oacute; la feria que se tuvo que suspender durante 10 a&ntilde;os por la crisis municipal.
    </p><h3 class="article-text">Anabel Jim&eacute;nez (PSOE): un tripartito es posible</h3><p class="article-text">
        Lleg&oacute; a la pol&iacute;tica por sus inquietudes como trabajadora social, pero tambi&eacute;n porque en su casa siempre se habl&oacute; de pol&iacute;tica. Su t&iacute;o, un comunista encarcelado en la dictadura, con pico y pala excav&oacute; el canal de los presos.&nbsp;<a href="https://www.facebook.com/psoedepalomaresdelrio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ana Isabel Jim&eacute;nez</a> se afili&oacute; a Juventudes Socialistas de Andaluc&iacute;a y luego al PSOE, y en 2015 dirigi&oacute; sus pasos hacia el Ayuntamiento. Coger&iacute;a el bast&oacute;n de mando tras la segunda moci&oacute;n de censura que le plantearon a la popular Lola Rodr&iacute;guez.
    </p><p class="article-text">
        Aquel tripartito de PSOE, IU y UIPR funcion&oacute;. Extrajo una lecci&oacute;n importante: &ldquo;s&iacute; es posible cuando las personas lo queremos hacer posible&rdquo;. El &ldquo;compromiso&rdquo; con un pueblo y la &ldquo;lealtad&rdquo; con los socios de Gobierno son, a su juicio, la clave para que las cosas funcionen. Pese a los &ldquo;malos momentos&rdquo; y las discrepancias, no duda en agradecer y reconocer la labor de Juana, a quien tuvo en ese tripartido como concejala de Hacienda. &ldquo;Aunque nos hemos peleado en privado, nunca sal&iacute; de su despacho sin que estuvi&eacute;ramos de acuerdo&rdquo;, recalca.
    </p><p class="article-text">
        Su&nbsp;equipo de Gobierno estaba formado por seis mujeres y un solo hombre. &ldquo;Dejadme hablar, nos dec&iacute;a en muchas reuniones, y nosotros le record&aacute;bamos cu&aacute;ntas mujeres estuvieron en su misma situaci&oacute;n y las dejaron calladas. Pero fuera de bromas, s&iacute; le dej&aacute;bamos intervenir. Nosotras trabajamos con otra sensibilidad&rdquo;, afirma, coincidiendo en su diagn&oacute;stico con Juana.
    </p><p class="article-text">
        Ahora que ha salido elegida alcaldesa, Jim&eacute;nez afronta un mandato en solitario y en minor&iacute;a. &ldquo;Es un honor ser alcaldesa, soy una mujer de fuertes convicciones pol&iacute;ticas y cuando doy un paso al frente es al 100%&rdquo;, mantiene. Sabe que lo tendr&aacute; dif&iacute;cil pero tiene como referente a sus antecesoras. Salvo a Concha Moreno, a todas las dem&aacute;s las conoci&oacute;. Tom&oacute; nota de la &ldquo;fuerte personalidad&rdquo; de Carmen Pichardo, de la &ldquo;superviviente&rdquo; que fue Lola Rodr&iacute;guez y de la &ldquo;gran fuerza y compromiso&rdquo; de Juana Caballero.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Charo Solís]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/ayuntamientos-democracia-local_1_1458303.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jul 2019 18:45:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Palomares del Río: cinco alcaldesas, tres mociones de censura y una buena dosis de sororidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sororidad,Democracia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Megan Maxwell mezcla comedia y erotismo en su último libro ‘Bienvenida al club. Cabronas sin fronteras’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/escritora-megan-maxwell-corazon-adelante_1_1516379.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3594f6d6-0b6a-4ee9-b09b-4a19a9eb7c99_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Megan Maxwell mezcla comedia y erotismo en su último libro ‘Bienvenida al club. Cabronas sin fronteras’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora aborda el desamor respaldándolo con sororidad y sexo, un distintivo de todas sus novelas</p><p class="subtitle">"Este libro es de superación. Es una putada que te partan el corazón pero hay que seguir adelante", asegura durante la presentación de la obra en Toledo</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Prefiero que hablemos de cualquier otra cosa menos del libro&rdquo;, bromeaba la escritora espa&ntilde;ola Megan Maxwell al comenzar la presentaci&oacute;n de su &uacute;ltima comedia rom&aacute;ntica &lsquo;Bienvenida al club. Cabronas sin fronteras&rsquo;. Toledo ha sido la segunda ciudad donde Maxwell da a conocer una obra que sali&oacute; a la venta hace tan solo dos d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        El sal&oacute;n de actos de la Biblioteca regional de Castilla-La Mancha se llenaba casi al completo para escuchar a una Maxwell que no quiere desvelar detalles sobre el libro. &ldquo;El tema de las rupturas suele ser un drama y efectivamente, puede serlo, no se puede estar toda la vida amargada&rdquo;, explicaba Maxwell a sus &ldquo;guerreros y guerreras&rdquo;, tal y como llama la escritora a sus lectores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;He elegido la comedia para este tema porque &iquest;qu&eacute; mejor en la vida que sonre&iacute;r?&rdquo;, comentaba una Maxwell que no ha parado de, precisamente sonre&iacute;r, un gesto compartido por todo su p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un libro divertido, &iquest;a qui&eacute;n no le han puteado en el amor alguna vez?&rdquo;. Seg&uacute;n Maxwell, ante una decepci&oacute;n solo hay dos opciones: &ldquo;o hundirse o tirar para delante&rdquo; y ella quiere que sus lectores y lectoras elijan la segunda.
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                </figure><h3 class="article-text">Superaci&oacute;n, sororidad y el toque er&oacute;tico de Maxwell</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre meto sexo en todas mis novelas aunque no es tan er&oacute;tico como &lsquo;P&iacute;deme lo que quieras&rsquo;&rdquo;, a&ntilde;ad&iacute;a la escritora quien ha desvelado que este libro llega en un momento muy especial de su vida. &ldquo;Necesitaba escribirlo y no es que sea diferente a los dem&aacute;s, porque yo a la mujer siempre la pongo con car&aacute;cter porque yo tengo car&aacute;cter.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        &lsquo;Bienvenida al club. Cabronas sin fronteras&rsquo; busca cumplir con un dicho popular muy extendido: &ldquo;con este libro te das cuenta de que en los momentos buenos tienes a mucha gente a tu lado pero en los malos es cuando realmente est&aacute; la gente que te quiere.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la editora de la &uacute;ltima publicaci&oacute;n de Maxwell, Planeta, entre el desamor y la comedia, los lectores descubrir&aacute;n el poder de la sororidad. &ldquo;Muestra que las mujeres juntas somos imparables, que ante las desgracias nos ayudamos y que, en definitiva, somos guerreras&rdquo;. Este es uno de los principales objetivos de la &uacute;ltima obra de la escritora, ya que &ldquo;es una comedia rom&aacute;ntica que nos ense&ntilde;a a dejar de ser princesas para convertirnos en aut&eacute;nticas guerreras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de dar pistas sobre las historias de las protagonistas, Maxwell adelanta que el p&uacute;blico se sentir&aacute; muy identificado. &ldquo;A todas en un momento dado, sobre todo en el tema del coraz&oacute;n, nos han puteado. Este libro es de superaci&oacute;n. Se que es una putada que te partan el coraz&oacute;n pero hay que seguir adelante, no nos podemos quedar quietas porque la vida se vive una sola vez.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Antes de escribir el libro siempre elijo el t&iacute;tulo que, en un principio iba a ser simplemente &lsquo;Cabronas sin fronteras&rsquo;. A mi editorial le pareci&oacute; un poco fuerte y al final le introdujimos esa primera parte. Lo gracioso es que nadie lo llama as&iacute;, todo el mundo lo llama Las Cabronas&rdquo;, a&ntilde;ade Megan Maxwell.
    </p><p class="article-text">
        La red de Bibliotecas de Castilla-La Mancha ya cuenta con ejemplares para pr&eacute;stamo de &lsquo;Bienvenida al club. Cabronas sin fronteras&rsquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[Bárbara D. Alarcón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/escritora-megan-maxwell-corazon-adelante_1_1516379.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Jun 2019 10:40:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Megan Maxwell mezcla comedia y erotismo en su último libro ‘Bienvenida al club. Cabronas sin fronteras’]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sororidad,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La sororidad como arma de doble filo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/barbijaputa/antispecismo-barbijaputa-sororidad-arma-de-doble-filo_132_1628017.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando la lucha para la liberación de opresiones queda desarticulada por la palabra sororidad, tenemos que tener en cuenta que sólo las mujeres estamos siendo desarticuladas. Porque la palabra sororidad no se usa para ellos, sólo para nosotras.</p></div><p class="article-text">
        Desde que el feminismo pusiera en agenda&nbsp;conceptos como &ldquo;cuidados&rdquo; o &ldquo;sororidad&rdquo;, con mucho esfuerzo, por cierto, estas dos palabras han venido us&aacute;ndose primero como mofa hacia las feministas y ahora como armas contra ellas.
    </p><p class="article-text">
        Las activistas, especialmente si son feministas o antiespecistas, han de ser&nbsp;una especie de budas&nbsp;pedag&oacute;gicas las 24 horas que dura su d&iacute;a. El &ldquo;hay que decir las cosas de otra forma&rdquo; es una frase que llevo escuchando muchos a&ntilde;os.&nbsp;Empec&eacute; a&nbsp;o&iacute;rlo&nbsp;por parte del machirulado&nbsp;cuando&nbsp;comenc&eacute; a escribir sobre feminismo en este peri&oacute;dico y, ahora,&nbsp;que he empezado a abrir los ojos en cuanto al antiespecismo, se&nbsp;suman a ese paternalismo pasivo-agresivo los especistas.
    </p><p class="article-text">
        Antes se limitaban a explicarme que mi actitud o mis textos eran un &ldquo;flaco favor&rdquo; para la lucha feminista, porque&nbsp;as&iacute; &ldquo;no vas a conseguir nada&rdquo;, porque as&iacute; &ldquo;la gente se enfada y no escucha&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muchas, much&iacute;simas personas me han explicado en estos a&ntilde;os c&oacute;mo debo ser una buena activista feminista mientras ellos no mov&iacute;an un dedo. Ahora, gracias precisamente a las activistas feministas y a conceptos afianzados como &ldquo;sororidad&rdquo;,&nbsp;los especistas usan esas palabras en contra de cualquier mujer que denuncie o critique el maltrato, abuso o asesinato de animales si quien lo hace es una mujer. Tambi&eacute;n he visto c&oacute;mo lo usaban contra compa&ntilde;eras no blancas cuando se enfrentaban a feministas blancas y le reprochaban actitudes racistas.
    </p><p class="article-text">
        Decirle desde tu blanquitud a una feminista negra &ldquo;No est&aacute;s siendo sorora&rdquo; porque su&nbsp;tono no es el que te gusta, no s&oacute;lo es paternalista, tambi&eacute;n es racista, y siempre viene por parte de gente que precisamente no hace absolutamente nada por la lucha antirracista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora, desde que&nbsp;empec&eacute; a introducir&nbsp;el antiespecismo como lucha propia, me estoy encontrando con exactamente lo mismo que hace a&ntilde;os: cualquier persona se cree con el derecho a decirte de nuevo aquello de: &ldquo;As&iacute; no&rdquo;, &ldquo;Dilo de otra forma&rdquo;, &ldquo;Tienes que ser pedag&oacute;gica para que la gente entienda&rdquo;, y si la cr&iacute;tica va contra una mujer especista: &ldquo;Tienes que ser sorora&rdquo;. No hace falta que diga que todo esto viene de personas que no tienen el m&aacute;s m&iacute;nimo inter&eacute;s en criticar el especismo, ni de pararse a pensar por qu&eacute; est&aacute; mal, y qu&eacute; opciones medioambientales, econ&oacute;micas y &eacute;ticas existen para acabar con el sufrimiento animal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La sororidad como excusa para desarticular la lucha de las propias mujeres que se enfrentan a las opresiones que ejercen otras mujeres es algo que no tenemos que dejar que ocurra. La sororidad es la uni&oacute;n de mujeres, es una red que se teje desde el feminismo, y que aboga por la liberaci&oacute;n de las mujeres.&nbsp;Pero nadie tiene derecho a pedirme a m&iacute; que sea sorora con quien usa sus altavoces para romantizar&nbsp;el asesinato de&nbsp;animales,&nbsp;o pedirme sororidad con las Anas Botines&nbsp;que explotan a otros. De la misma forma, no le puedes pedir sororidad a una mujer negra que te reprocha a ti, mujer, que est&aacute;s siendo racista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando el concepto de activismo y lucha para la liberaci&oacute;n de opresiones queda desarticulado por la palabra &ldquo;sororidad&rdquo;, tenemos que tener en cuenta que s&oacute;lo las mujeres estamos siendo desarticuladas. Porque la palabra sororidad no se usa para ellos, s&oacute;lo para nosotras. Es exigirnos que callemos nosotras ante las injusticias y opresiones que est&eacute; ejecutando otra mujer, simplemente por el hecho de que tiene vagina.
    </p><p class="article-text">
        Parece que esto del doble filo de la sororidad qued&oacute; claro con las ricas: el feminismo es anticlasista y antes que con las ricas nos posicionamos con las pobres, porque sufren la opresi&oacute;n de las ricas.&nbsp;Quiz&aacute;s haya calado con este sector&nbsp;porque la mayor&iacute;a no somos ricas. Pero &iquest;qu&eacute; ocurre cuando la mayor&iacute;a somos blancas y especistas? Que ya cuesta m&aacute;s entender el activismo que no te ata&ntilde;e, y tu enfado feminista es leg&iacute;timo, pero el cabreo antirracista y antiespecista se convierte a tus ojos es una exageraci&oacute;n, en un &ldquo;pasarse de la raya&rdquo;, &ldquo;as&iacute; no se consigue nada&rdquo;, &ldquo;as&iacute; lo que consigues es que la gente se ponga en tu contra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y volvemos a la casilla de inicio, aquella de hace a&ntilde;os, de linchamientos en redes, de ri&ntilde;as&nbsp;paternalistas, de mirarte como si contigo fuera imposible hablar, o entenderse, simplemente porque te manten&iacute;as firme y no aceptabas discursos machistas. Y te dejaban por loca, por imposible. Pens&eacute; que eso se hab&iacute;a acabado, y que ya s&oacute;lo los trols de tuiter manejaban estos dardos. Pero, ahhhmigo, nunca digas nunca. Que siempre puedes hacerte activista antiespecista y empezar a ver que la historia se repite exactamente de la misma manera con personas de tu cuerda, como antes te pasaba con rojos muy rojos, amigotes del alma, que empezaron a mirarte raro porque eras feminista. Exactamente igual. Mismas frases, ahora aderezadas con las palabras &ldquo;sororidad&rdquo; y &ldquo;cuidados&rdquo; cuando caben.
    </p><p class="article-text">
        Es curioso que las feministas que no&nbsp;iban a conseguir nada enfad&aacute;ndose, hayan logrado meter en el imaginario conceptos como&nbsp;&ldquo;cuidados&rdquo; y&nbsp;&ldquo;sororidad&rdquo;. Un arma que muchos afilan por el otro lado para hacer callar y explicar a las mujeres c&oacute;mo tienen que llevar su activismo y con qu&eacute; tono hacer sus cr&iacute;ticas a otras mujeres opresoras. Por supuesto, s&oacute;lo usan este arma de doble filo cuando&nbsp;el activismo en cuesti&oacute;n les viene fatal personalmente, porque un plato de cordero es lo m&aacute;s rico que hay. &iexcl;Y una costumbre! Y hay gente que vive de ello, &iexcl;urbanita!&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como si el antiespecismo no hubiera estudiado&nbsp;y explicado mil veces&nbsp;que hay alternativas, como si esta gente se hubiera le&iacute;do de repente todos los libros del tema y sus excusas fueran leg&iacute;timas, y no cantinelas o&iacute;das y repetidas sin reflexi&oacute;n ni estudio.
    </p><p class="article-text">
        Si de verdad se quiere rebatir una lucha, primero hay que informarse, leer sobre ella y preguntar a quienes m&aacute;s saben. Si algo me ense&ntilde;&oacute; el feminismo es que todo lo que sab&iacute;a y hab&iacute;a aprendido no ten&iacute;a por qu&eacute; ser correcto o &eacute;tico. Que no por haber hecho ciertas cosas toda la vida estaban bien hechas. Del feminismo no s&oacute;lo aprendes a abrir los ojos ante tu opresi&oacute;n, tambi&eacute;n sirve para mantener la boca cerrada cuando ves a activistas pelear por otras luchas, aunque no las entiendas todav&iacute;a. Pero parece que no siempre es as&iacute;, y que vamos a tropezar con las mismas piedras una y otra vez, y vamos a seguir siendo obst&aacute;culos de gente que pelea siempre que nos sea posible.&nbsp;
    </p><h4 class="article-text">Escucha el &uacute;ltimo programa de Radiojaputa</h4><p class="article-text">
        Cada lunes, una nueva entrega de Radiojaputa, en eldiario.es&nbsp;
    </p><p class="article-text">
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      <dc:creator><![CDATA[Barbijaputa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/barbijaputa/antispecismo-barbijaputa-sororidad-arma-de-doble-filo_132_1628017.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Mar 2019 22:10:30 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La sororidad como arma de doble filo]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Barbijaputa,Sororidad]]></media:keywords>
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