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    <title><![CDATA[elDiario.es - Clint Eastwood]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Clint Eastwood]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Luis Barboo, el secundario gallego que murió cien veces, adiestró a Conan y robó planos a Sean Connery o Kirk Douglas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/luis-barboo-secundario-gallego-murio-cien-veces-adiestro-conan-robo-planos-sean-connery-kirk-douglas_1_12585738.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de61e9a2-7ac8-4398-8752-5e0eb7d489e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1125471.jpg" width="1991" height="1120" alt="Luis Barboo, el secundario gallego que murió cien veces, adiestró a Conan y robó planos a Sean Connery o Kirk Douglas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los impulsores del Galician Freaky Film Festival preparan un documental sobre su vida y lo homenajerán en la edición de este año, donde otorgarán un galardón con su nombre al secundario "más sufrido"</p><p class="subtitle">Carlos Asorey, la cámara “desesperada y compulsiva” que grabó la emigración gallega en París durante los 70</p></div><p class="article-text">
        Fue uno de los pistoleros de la familia Baxter a los que Clint Eastwood acribill&oacute; a balazos en <em>Por un pu&ntilde;ado de d&oacute;lares</em>. Kirk Douglas lo arroj&oacute; al vac&iacute;o desde un faro en <em>La luz del fin del mundo</em>. Como Gayaan <em>el Terrible</em> cabalg&oacute; con Sean Connery en <em>El viento y el le&oacute;n</em>. Y fue, sobre todo, el hombre que convirti&oacute; al esclavo Conan (Arnold Schwarzenegger) en un guerrero temido en toda Cimmeria. Se estima que Luis Barboo (Vigo, 1927-2001) apareci&oacute;, como actor o como especialista, en unas 200 pel&iacute;culas y posiblemente muriese &mdash;al menos&mdash; en la mitad de ellas. Una figura olvidada que camin&oacute; con las estrellas y que el Galician Freaky Film Festival (GFFF) se ha empe&ntilde;ado en reivindicar desde su propia ciudad natal. Tanto, que dar&aacute; su nombre a un premio al actor secundario &ldquo;m&aacute;s sufrido&rdquo; de cada edici&oacute;n. Y si hablamos de g&eacute;neros como el terror, eso puede significar sufrir... mucho.
    </p><p class="article-text">
        Todo empez&oacute;, como tantas veces, de casualidad. El artista Alberto Ardid estaba buscando informaci&oacute;n sobre Xos&eacute; Bar Boo cuando dio con el hallazgo. En la entrada de wikipedia sobre el que est&aacute; considerado como uno de los padres de la arquitectura moderna gallega &mdash;con calle y placa en Vigo&mdash; se destacan dos lazos familiares: hijo del futbolista Pepe Bar y hermano del actor Luis Bar Boo. Pepe fue uno de los fundadores del Celta, el club de la ciudad, y tiene su busto en el estadio de Bala&iacute;dos, pero de su hermano no sab&iacute;a nada. Lo que descubri&oacute; cuando pinch&oacute; el enlace hizo que llamase de inmediato a su amigo Josi&ntilde;o Ara&uacute;jo.
    </p><p class="article-text">
        Ara&uacute;jo, escritor y cineasta, llev&oacute; el descubrimiento a Miriam P. &Aacute;lvarez, la subdirectora del GFFF, &ldquo;porque sab&iacute;a que le sacar&iacute;amos provecho&rdquo;. De esto no hace ni un a&ntilde;o, tiempo suficiente para que la pr&oacute;xima edici&oacute;n del festival, la novena &mdash;que se celebrar&aacute; entre el 19 y el 27 de este mes de septiembre&mdash;, llegue con Barboo como gran estrella. El homenaje incluye la proyecci&oacute;n de <em>Conan, el B&aacute;rbaro</em>&nbsp;(John Milius, 1982) y un coloquio sobre su figura y su legado cinematogr&aacute;fico titulada &ldquo;Luis Barboo: el vigu&eacute;s que camin&oacute; con las estrellas&rdquo;. Estar&aacute; conducido por Araujo y &Aacute;lvarez, quienes ya est&aacute;n trabajando en un documental sobre su vida que esperan tener listo en abril.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Luis Barboo, puñal en mano                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">El hombre sin miedo</h2><p class="article-text">
        La filmograf&iacute;a oficial de Barboo arranca en 1963 con <em>Sandok&aacute;n, el magn&iacute;fico </em>(Umberto Lenzi), pero &Aacute;lvarez y Ara&uacute;jo no tienen claro que en el inicio de la d&eacute;cada no hubiese participado ya en otros rodajes como un especialista &ldquo;olvidado y dif&iacute;cil de ubicar&rdquo;. En muchas de las 150 pel&iacute;culas ya localizadas &mdash;entre las que tambi&eacute;n hay series como<em> Verano azul</em>&mdash; su presencia no aparece acreditada, por eso sus bi&oacute;grafos creen que, como &eacute;l mismo contaba, pod&iacute;a haber llegado a trabajar en unas 200 producciones.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Su filmograf&iacute;a es un reflejo del cine que se hizo en Espa&ntilde;a en aquella &eacute;poca&rdquo;, resume &Aacute;lvarez. As&iacute;, junto a los </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>spaguetti western </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">de los Eastwood, Lee Van Cleef o Bud Spencer, apareci&oacute; en pel&iacute;culas junto estrellas ya consagradas &mdash;Charlton Heston, Raquel Welch...&mdash; &ldquo;que ven&iacute;an a rodar aqu&iacute; por las facilidades que se encontraban&rdquo;. Barboo destac&oacute; adem&aacute;s en el llamado </span><em>fantaterror </em>espa&ntilde;ol de los a&ntilde;os 70 con directores como Amando de Ossorio, Jes&uacute;s Franco o el propio Paul Naschy.
    </p><p class="article-text">
        El deporte fue quien llev&oacute; a Barboo (todav&iacute;a Bar Boo) de Vigo a Madrid. Acr&oacute;bata y culturista, parec&iacute;a predestinado para convertirse en uno de los primeros dobles de acci&oacute;n de Espa&ntilde;a. Pero a eso sumaba una caracter&iacute;stica que, seg&uacute;n Araujo, fue determinante: &ldquo;la falta de miedo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa naturaleza temeraria es algo en lo que coinciden quienes lo conocieron. &ldquo;No ten&iacute;a miedo a nada, era tan impulsivo que ni se planteaba cosas en las que se jugaba la vida&rdquo;, remacha &Aacute;lvarez. Y as&iacute;, con ese f&iacute;sico y ese car&aacute;cter, en aquella Espa&ntilde;a de los 60 convertida en plat&oacute; no le faltaba el trabajo. &Eacute;l, seg&uacute;n cuentan, se ve&iacute;a justo as&iacute;, como un currante de la industria: &ldquo;Hay a quien le toca ir a la obra, yo hoy tengo que saltar del caballo y ma&ntilde;ana de un tejado&rdquo;. 
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                Barboo, tras Clint Eastwood, en &#039;Por un puñado de dólares&#039; (Sergio Leone, 1964)                            </span>
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        En pantalla ofrec&iacute;a una presencia &ldquo;bestial&rdquo;, seg&uacute;n Ara&uacute;jo, con ese cuerpo &ldquo;musculad&iacute;simo&rdquo; y la caracter&iacute;stica cicatriz en el rostro. &ldquo;Luc&iacute;a ante la c&aacute;mara. Tiene much&iacute;simos papeles como miembro de una banda, pero siempre era un miembro destacado. Pod&iacute;a haber treinta en el plano y &eacute;l siempre aparec&iacute;a en una posici&oacute;n destacada, porque llamaba la atenci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;No es ese actor que roba la escena, pero casi&rdquo;, sentencia.
    </p><p class="article-text">
        En una ciudad como Vigo, todo puede estar mucho m&aacute;s cerca de lo que parece. &ldquo;Contactamos con el hijo de Luis a trav&eacute;s de mi padre. Se conoc&iacute;an porque estudiaron juntos en los Maristas&rdquo;, relata el cineasta. El v&aacute;stago se prest&oacute; &ldquo;encantado&rdquo; y abri&oacute; el acceso a otros familiares &ldquo;que <span class="highlight" style="--color:transparent;">nos aportaron documentos, fotos, recortes prensa&rdquo;. Un fil&oacute;n del que tirar para reconstruir a ese &ldquo;gran desconocido&rdquo; ya que, casi un cuarto de siglo despu&eacute;s de su muerte, &ldquo;pr&aacute;cticamente no queda ninguna persona viva que trabajase con &eacute;l&rdquo;. </span>
    </p><p class="article-text">
        En su labor arqueol&oacute;gica &ldquo;cada d&iacute;a encontramos algo que nos sorprende&rdquo;. Adem&aacute;s de la familia y bases de datos como IMDB, para su archivo est&aacute;n encontrando un fil&oacute;n en &ldquo;una especie de Youtube ruso que nos est&aacute; ayudando much&iacute;simo&rdquo;, ya que la mayor parte de sus pel&iacute;culas no est&aacute;n distribuidas ni tampoco pueden encontrarse en ninguna plataforma de <em>streaming</em>. Como ya se consideran &ldquo;fan&aacute;ticos&rdquo; de Barboo, admiten que les provoca &ldquo;rabia&rdquo; cuando encuentran alguna de esas cintas en las que &mdash;&ldquo;injustamente&rdquo;&mdash; no aparece acreditado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Empez&oacute; siendo un secundario, un supersecundario: una cara, una muerte...&rdquo;, relata Ara&uacute;jo. &ldquo;Despu&eacute;s consigui&oacute; papeles con frase y en alg&uacute;n western es casi protagonista&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;Red Hair&#039;, el hombre que convirtió a Conan en una &quot;máquina de matar&quot;                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;">El maestro pelirrojo </span></h2><p class="article-text">
        Pero si en alguna pel&iacute;cula su presencia es crucial, &eacute;sa es <em>Conan, el b&aacute;rbaro</em>. &ldquo;Todo el mundo conoce esta pel&iacute;cula y todos los que son un poquito fans se acuerdan del pelirrojo&rdquo;, sentencia &Aacute;lvarez. &ldquo;Que Luis ha compartido plano con Kirk Douglas, con Clint Eastwood... y es la hostia, pero en la mente del p&uacute;blico &eacute;se puede ser su papel m&aacute;s relevante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y eso que apenas pronuncia cuatro palabras &mdash;<em>&ldquo;Sit here... sit here!&rdquo;</em>&mdash; con las que ordena a Schwarzenegger que se siente. Sin embargo, su presencia es crucial en la trama. El Conan ni&ntilde;o &mdash;interpretado por Jorge Sanz&mdash; hab&iacute;a sido condenado como esclavo a empujar durante a&ntilde;os un enorme molino, la Rueda del Dolor. All&iacute;, convertido ya en hombre, es donde <em>Red Hair</em> lo recluta para convertilo en gladiador, una faceta en la que el b&aacute;rbaro se mostrar&aacute; invencible. Como recompensa, su mentor lo lleva al Este, donde recibir&aacute; educaci&oacute;n y ser&aacute; entrenado por los mejores guerreros. Una vez Conan est&aacute; preparado, sin darle m&aacute;s explicaciones, lo deja en libertad. Como sintetiza &Aacute;lvarez, &ldquo;un vigu&eacute;s fue quien convirti&oacute; a Conan en una m&aacute;quina de matar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Para la subdirectora del GFFF, el germen de este papel hay que buscarlo siete a&ntilde;os antes, cuando Barboo particip&oacute; con John Milius en </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>El viento y el le&oacute;n</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, como </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Conan</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, tambi&eacute;n rodada en Espa&ntilde;a. &ldquo;Ya hab&iacute;a tenido una presencia importante con Connery, pero tiempo despu&eacute;s, Milius cont&oacute; con &eacute;l de nuevo para un papel muy crucial&rdquo;. Esa fue otra constante en su carrera: &ldquo;repiti&oacute; con muchos directores. E</span>ra un actor que gustaba tener en el equipo porque era f&aacute;cil currar con &eacute;l&rdquo;. Y eso se deb&iacute;a, seg&uacute;n Araujo, sobre todo, a su <span class="highlight" style="--color:transparent;">car&aacute;cter, </span>&ldquo;muy afable, a veces incluso algo infantil&rdquo;, en las ant&iacute;podas de la imagen ruda y violenta de sus personajes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Otro día en la oficina para Luis Barboo                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;">El rostro de la muerte</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Si no muere, es raro. De hecho, si no muere en pantalla y no lo vemos m&aacute;s, decimos: 'seguro que lo han matado'&rdquo;, r&iacute;en &Aacute;lvarez y Araujo. El GFFF enumer&oacute; el listado de algunas de las formas m&aacute;s creativas en las que perdieron la vida los personajes de Luis Barboo: </span>a tiros, atravesado por flechas de ballesta, v&iacute;ctima de explosiones, desprendimientos de tierra, infartos, latigazos, quemado vivo o atravesado por una espada. &ldquo;Un cat&aacute;logo de muertes tan &eacute;pico como su legado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Entre todas ellas &mdash;y las que a&uacute;n no han localizado&mdash;, &iquest;es posible elegir una? La v&iacute;spera de la conversaci&oacute;n con elDiario.es, &Aacute;lvarez acababa de ver la de </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>La luz del fin del mundo </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">(Kevin Billington, 1971), donde Kirk Douglas arrojaba a Barboo desde lo alto de un faro, y a&uacute;n se mostraba conmocionada: &ldquo;Me doli&oacute;&rdquo;. Pero la variedad es tan extensa que no falta ni siquiera un fallecimiento de infarto tras recibir una mala noticia. Otras son bastante m&aacute;s sangrientas, como </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>El ataque de los muertos sin ojos </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">(Amando de Ossorio, 1973), donde le queman los suyos a&uacute;n estando vivo para convertirlo en uno de los templarios zombies marca de la casa Ossorio.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">El archivo de excel en el que apuntan todas las apariciones de Barboo no deja de crecer. &ldquo;El descubrimiento se convirti&oacute; en una pasi&oacute;n: buscar a Luis en pel&iacute;culas&rdquo;, confiesa &Aacute;lvarez quien, no duda al explicar por qu&eacute; se produjo esa conexi&oacute;n instant&aacute;nea: &ldquo;Somos un festival de cine friqui y reivindicamos lo marginal&rdquo;. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Y nadie mejor que este actor y especialista para poner rostro a su reivindicaci&oacute;n, la de que &ldquo;todos miremos m&aacute;s all&aacute; del protagonista que est&aacute; en medio del plano y veamos a la gente que est&aacute; detr&aacute;s, rompi&eacute;ndose la espalda, porque gracias a ellos la peli es coral y tiene sentido&rdquo;. Por eso, desde este a&ntilde;o le otorgar&aacute;n el Premio Luis Barboo al actor secundario &ldquo;m&aacute;s sufrido&rdquo; &mdash;o, en sus palabras, &ldquo;al que le den m&aacute;s cera&rdquo;&mdash; de cada edici&oacute;n del GFFF. </span>
    </p><p class="article-text">
        Una reivindicaci&oacute;n que salda &mdash;o empieza a hacerlo&mdash; una deuda de la ciudad con Barboo. Si su padre tiene un busto y su hermano una calle, &eacute;l, de momento, ya tiene un premio con su nombre. &ldquo;Era una frustraci&oacute;n que no tuviese un reconocimiento aqu&iacute; una persona de Vigo que particip&oacute; en t&iacute;tulos tan importantes&rdquo;, confiesa Ara&uacute;jo, antes de concluir: &ldquo;&iexcl;Que tampoco tenemos tantas!&rdquo;.
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            <span class="title">
                Fotograma de &#039;Las garras de Lorelei&#039; (Armando de Ossorio, 1974)                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Luís Pardo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/luis-barboo-secundario-gallego-murio-cien-veces-adiestro-conan-robo-planos-sean-connery-kirk-douglas_1_12585738.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Sep 2025 20:23:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Luis Barboo, el secundario gallego que murió cien veces, adiestró a Conan y robó planos a Sean Connery o Kirk Douglas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Actores,Clint Eastwood,Vigo,Festivales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Se hace viral una entrevista a Clint Eastwood en un medio austriaco... y resulta que era falsa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/viral-entrevista-clint-eastwood-medio-austriaco-resulta-falsa_1_12351100.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/30d18ba8-eb6a-4563-864a-c0951086dadb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119093.jpg" width="2662" height="1497" alt="Se hace viral una entrevista a Clint Eastwood en un medio austriaco... y resulta que era falsa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El actor y director denuncia en un comunicado la falsedad de una entrevista publicada por el medio austriaco 'Kurier': "Puedo confirmar que nunca concedí una entrevista a una publicación austríaca llamada 'Kurier', ni a ningún otro periodista en las últimas semanas, y que la entrevista es completamente falsa"</p></div><p class="article-text">
        Falsa. As&iacute; ha descrito Clint Eastwood la entrevista <a href="https://kurier.at/stars/clint-eastwood-95-geburtstag-interview/403045513" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">que publica un medio austriaco, Kurier</a>, que ha sido replicada por numerosos medios y agencias internacionales. El actor y director se ha comunicado con el medio especializado de cine de Hollywood, <a href="https://deadline.com/2025/06/clint-eastwood-assails-austrian-interview-in-austrian-kurier-entirely-phony-1236420771/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Deadline</em></a><a href="https://deadline.com/2025/06/clint-eastwood-assails-austrian-interview-in-austrian-kurier-entirely-phony-1236420771/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">, para desmentir la veracidad de la entrevista.</a>
    </p><p class="article-text">
        En la supuesta entrevista publicada en el diario austr&iacute;aco de habla alemana <em>Kurier</em>, se le atribu&iacute;an declaraciones criticando los <em>remakes</em>, las franquicias cinematogr&aacute;ficas y la falta de ideas originales en el cine. Aunque el peri&oacute;dico tiene una tirada de unos 100.000 ejemplares, la publicaci&oacute;n se viraliz&oacute; r&aacute;pidamente. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&Uacute;ltimamente han aparecido un par de noticias sobre m&iacute;&rdquo;, dijo Eastwood en un comunicado enviado a <em>Deadline</em>. &ldquo;Quiero aclarar las cosas. Puedo confirmar que he cumplido 95 a&ntilde;os. Tambi&eacute;n puedo confirmar que nunca conced&iacute; una entrevista a una publicaci&oacute;n austr&iacute;aca llamada <em>Kurier</em>, ni a ning&uacute;n otro periodista en las &uacute;ltimas semanas, y que esa entrevista es completamente falsa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A &uacute;ltima hora de la noche en EEUU, no hab&iacute;a habido ning&uacute;n comunicado oficial por parte de <em>Kurier</em> ni detalles sobre c&oacute;mo se elabor&oacute; la entrevista.
    </p><p class="article-text">
        En la entrevista desmentida por Clint Eastwood, instaba a sus colegas a apostar por ideas nuevas. &ldquo;Echo de menos los viejos tiempos, cuando los guionistas escrib&iacute;an pel&iacute;culas como <em>Casablanca</em> en bungal&oacute;s peque&ntilde;os dentro del estudio. Cuando todos ten&iacute;an una idea nueva&rdquo;, dice en una frase que luego se ha sabido que era inventada: &ldquo;Vivimos en una &eacute;poca de remakes y franquicias. He hecho secuelas tres veces, pero hace mucho que perd&iacute; el inter&eacute;s. Mi filosof&iacute;a es: haz algo nuevo o qu&eacute;date en casa&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/viral-entrevista-clint-eastwood-medio-austriaco-resulta-falsa_1_12351100.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Jun 2025 02:12:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Se hace viral una entrevista a Clint Eastwood en un medio austriaco... y resulta que era falsa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Clint Eastwood,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La carrera de Clint Eastwood despegó porque era sumamente barato y tenía cara de gato]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/carrera-clint-eastwood-despego-sumamente-barato-tenia-cara-gato-pm_1_12303688.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4e88f861-27a3-4991-b3d9-3e7cd8979304_16-9-discover-aspect-ratio_default_1117891.jpg" width="496" height="279" alt="La carrera de Clint Eastwood despegó porque era sumamente barato y tenía cara de gato"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De experimento a trilogía de culta - El personaje del legendario actor, inspirado en el samurái de Yojimbo, rompía con el estereotipo del cowboy noble y encarnaba una figura más ambigua, interesada y silenciosa</p><p class="subtitle">El Museo de Historia Natural de Nueva York puso cara a los depredadores más famosos del cine
</p></div><p class="article-text">
        Un poncho polvoriento, una calle desierta y una frase que anticipa la muerte tras haber ofendido a su caballo: &ldquo;Prepara tres cajas&rdquo;. Minutos despu&eacute;s, el pistolero se equivoca en el c&aacute;lculo. &ldquo;Cuatro cajas&rdquo;, corrige tras eliminar a los matones que se negaban a disculparse con el animal y recibir unas coces como reprimenda a cambio de conservar la vida.
    </p><p class="article-text">
        Esta secuencia no pertenece a una superproducci&oacute;n de Hollywood, ni a un cl&aacute;sico estadounidense. Es italiana, se rod&oacute; en Espa&ntilde;a y dio un giro radical a todo un g&eacute;nero.<strong> Clint Eastwood </strong>se convirti&oacute; en el rostro de esa<strong> revoluci&oacute;n cinematogr&aacute;fica </strong>casi sin propon&eacute;rselo, cuando acept&oacute; protagonizar una <strong>pel&iacute;cula europea de bajo presupuesto</strong> que acabar&iacute;a cambiando su vida y el rumbo del w&eacute;stern.
    </p><h2 class="article-text">Un actor barato, un rodaje multiling&uuml;e y muchas barreras que no importaron</h2><p class="article-text">
        El cartel original de <em><strong>Por un pu&ntilde;ado de d&oacute;lares</strong></em> ni siquiera llevaba su nombre completo. En 1964, Eastwood aparec&iacute;a como protagonista sin apenas haber hecho cine, con una carrera televisiva limitada a su papel de <strong>Rowdy Yates</strong> en la serie<strong> </strong><em><strong>Cuero crudo</strong></em>. Pero para<strong> Sergio Leone </strong>eso no fue un problema.
    </p><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n del actor californiano no se debi&oacute; a su fama, sino a una decisi&oacute;n pr&aacute;ctica y econ&oacute;mica. <strong>James Coburn </strong>era el preferido, pero como explic&oacute; el propio Leone en una entrevista a la BBC, era <strong>inviable contratarlo</strong>: &ldquo;Realmente quer&iacute;a a James Coburn, pero era demasiado caro&rdquo;. Eastwood cobraba <strong>10.000 d&oacute;lares menos y acept&oacute;</strong>.
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                Sergio Leone se conformó con Clint Eastwood                            </span>
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        No fue el &uacute;nico aspecto que se decidi&oacute; por necesidad. La<strong> barrera del idioma </strong>oblig&oacute; a simplificar los di&aacute;logos. El propio Eastwood coment&oacute; a la <em>BBC</em> que su relaci&oacute;n con Leone se basaba en un intercambio m&iacute;nimo: &ldquo;Yo sab&iacute;a <em>arrivederci</em> y <em>buongiorno</em> y Leone sab&iacute;a <em>goodbye</em> y <em>hello</em>, y eso era todo&rdquo;. Aun as&iacute;, el entendimiento funcion&oacute;. Con la ayuda de int&eacute;rpretes y un<strong> guion que cada actor pronunciaba en su idioma</strong>, las escenas se grababan con una mezcla de acentos que luego se doblaban.
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula, inspirada directamente en <em><strong>Yojimbo</strong></em>, de Akira Kurosawa, se rod&oacute; en Espa&ntilde;a y cambi&oacute; radicalmente la forma en que se narraban los duelos del oeste. El personaje de Eastwood, conocido como <strong>El hombre sin nombre</strong>, no era un h&eacute;roe cl&aacute;sico. Era fr&iacute;o, ambiguo, y generaba violencia por inter&eacute;s personal. En palabras de Eastwood, a&ntilde;os despu&eacute;s: &ldquo;Me gust&oacute; y pens&eacute; que tal vez un enfoque europeo le dar&iacute;a al western un nuevo aire&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La f&oacute;rmula Leone entre miradas, silencios y la m&uacute;sica de Morricone</h2><p class="article-text">
        A pesar del riesgo, funcion&oacute;. El &eacute;xito de taquilla llev&oacute; a Leone a dirigir <strong>dos secuelas</strong>, tambi&eacute;n con Eastwood como protagonista. As&iacute; naci&oacute; la <em><strong>Trilog&iacute;a del D&oacute;lar</strong></em>: <em>Por un pu&ntilde;ado de d&oacute;lares</em>, <em>La muerte ten&iacute;a un precio</em> y <em>El bueno, el feo y el malo</em>. Las tres se consideran hoy <strong>obras fundamentales del cine w&eacute;stern</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El impacto no fue inmediato en Estados Unidos. De hecho, la pel&iacute;cula tard&oacute; tres a&ntilde;os en estrenarse all&iacute; por miedo a una demanda. Kurosawa, al descubrir el parecido con su historia, inici&oacute; un <strong>proceso legal</strong> que retras&oacute; su distribuci&oacute;n. Cuando finalmente lleg&oacute;, los cr&iacute;ticos no fueron ben&eacute;volos. Seg&uacute;n public&oacute; el <em><strong>New York Times</strong></em>, era &ldquo;una pel&iacute;cula sint&eacute;tica, extremadamente morbosa y violenta&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        La respuesta europea fue distinta. Aunque algunos medios italianos la criticaron, el p&uacute;blico respondi&oacute;. En total, la pel&iacute;cula<strong> recaud&oacute; 14,5 millones de d&oacute;lares a nivel mundia</strong>l, una cifra impensable para una producci&oacute;n de ese tipo. El impacto comercial y su influencia posterior llevaron incluso al <strong>Festival de Cannes</strong> a proyectarla en su clausura en 2014.
    </p><p class="article-text">
        La est&eacute;tica tambi&eacute;n ayud&oacute;. Leone supo aprovechar el silencio, los planos prolongados y la m&uacute;sica de<strong> Ennio Morricone</strong> para crear un estilo propio. A&ntilde;os despu&eacute;s, &eacute;l mismo resumi&oacute; su f&oacute;rmula ante la <em>BBC</em> al decir: &ldquo;Mis pel&iacute;culas son esencialmente pel&iacute;culas mudas. El di&aacute;logo solo les da peso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese enfoque visual marc&oacute; a directores como <strong>Quentin Tarantino</strong> o<strong> Robert Rodriguez</strong>. Pero por entonces, el t&eacute;rmino <em><strong>spaghetti western</strong></em> se usaba de forma despectiva. Era una etiqueta inventada por cr&iacute;ticos para se&ntilde;alar que esas pel&iacute;culas no eran estadounidenses y que, por tanto, <strong>carec&iacute;an de autenticidad</strong>. Sin embargo, el tiempo acab&oacute; d&aacute;ndoles la raz&oacute;n a quienes las defendieron.
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                Leone quedó fascinado con el lenguaje corporal de Clint Eastwood, su economía de gestos y esa manera de moverse “como un gato”,                            </span>
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        Con sus movimientos pausados, su forma de mirar y ese sombrero calado hasta las cejas, Eastwood se convirti&oacute; en la<strong> cara visible del nuevo w&eacute;stern</strong>. Leone lo eligi&oacute; no solo por su bajo cach&eacute;, sino porque supo ver en &eacute;l una<strong> presencia distinta,</strong> casi felina. Como explic&oacute; en esa misma entrevista a la <em>BBC</em>: &ldquo;Lo que m&aacute;s me impresion&oacute; de Clint fue su forma indolente de moverse. Me pareci&oacute; que Clint se parec&iacute;a mucho a un gato&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de aquello, nada volvi&oacute; a ser igual. El w&eacute;stern dej&oacute; de ser un relato idealizado de vaqueros nobles para transformarse en un <strong>territorio lleno de contradicciones, intereses y personajes turbios</strong>. Y todo empez&oacute; con un tipo que ped&iacute;a tres ata&uacute;des&hellip; y luego correg&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/carrera-clint-eastwood-despego-sumamente-barato-tenia-cara-gato-pm_1_12303688.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 May 2025 09:00:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La carrera de Clint Eastwood despegó porque era sumamente barato y tenía cara de gato]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Clint Eastwood]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Clint Eastwood reflexiona sobre la justicia, la moral y la culpa en 'Jurado Nº2', un inteligente y ambiguo thriller]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/clint-eastwood-reflexiona-justicia-moral-culpa-jurado-no2-inteligente-ambiguo-thriller_129_11778954.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1ac9b81f-5161-4734-a4ac-caf695932481_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Clint Eastwood reflexiona sobre la justicia, la moral y la culpa en &#039;Jurado Nº2&#039;, un inteligente y ambiguo thriller"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mítico director estrena su película número 40 con 94 años. Un filme que en EEUU se estrenará en muy pocas salas y con apenas promoción</p><p class="subtitle">‘Anora’, el anti ‘Pretty Woman’ con conciencia de clase que quiere colarse en los Oscar
</p></div><p class="article-text">
        Algo pasa en el cine, y en el mundo, cuando se estrena <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/richard-jewell-complejidad-brujula-eastwoodiana_1_1098797.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una pel&iacute;cula de Clint Eastwood</a> y la gente apenas se ha enterado. No es normal que una leyenda del cine, que ha entregado pel&iacute;culas fundamentales para<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/punado-dolares-sergio-leone-clint-eastwood-salvaron-cine-italiano-plagiando-kurosawa_1_11572904.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> su historia reciente </a>como <em>Sin perd&oacute;n</em>, <em>Mystic River</em> o <em>Million Dollar Baby</em>, sufra el ostracismo de una industria m&aacute;s pendiente de sus franquicias, de la pr&oacute;xima IP que explotar o de algoritmos. Eastwood, adem&aacute;s, no es un autor que no conecte con el p&uacute;blico. Sus pel&iacute;culas, adultas, que tratan al espectador con inteligencia, han sido &eacute;xitos que le han proporcionado a las salas, y a su productora, Warner Bros, &eacute;xitos rotundos de taquilla.
    </p><p class="article-text">
        No solo los m&aacute;s evidentes, como<em> El francotirador</em> o <em>Gran Torino.</em> T&iacute;tulos menores y m&aacute;s recientes como <em>La mula</em> (2018) o <em>Sully</em> (2016), lograron m&aacute;s de 100 millones solo en la taquilla de EEUU. Por eso ha sorprendido que desde Warner, que le deben varios &eacute;xitos, haya decidido estrenarla all&iacute; en solo 50 copias y con el creciente rumor de que, desde la empresa, no reportar&aacute;n sus datos de taquilla. Los medios de EEUU apuntan a que el<a href="https://www.eldiario.es/cultura/warner-bros-no-estrenara-batgirl-pesar-costo-90-millones-dolares_1_9219431.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> nuevo responsable del estudio, David Zaslav </a>ha sido el responsable de esta decisi&oacute;n tras el fracaso de su anterior filme, <em>Cry Macho.</em>
    </p><p class="article-text">
        Sea por el motivo que sea, es doloroso ver que una pel&iacute;cula de<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/cowboy-sonaba-clave-jazz_1_4673697.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Clint Eastwood </a>no tiene el espacio que se merece. Aunque ese espacio sea solo para equivocarse. No es la primera vez que Warner traiciona a uno de sus directores en cartera. La negativa de la empresa a estrenar en salas tras la pandemia<em>Tenet, </em>el filme de Christopher Nolan, provoc&oacute; que el director les cambiara por Universal en <em>Oppenheimer, </em>lo que culmin&oacute; con siete premios Oscar y una taquilla que casi mil millones de d&oacute;lares. Warner habr&iacute;a, seg&uacute;n Variety, intentado recuperarle para su nueva pel&iacute;cula con una suculenta oferta que Nolan ha rechazado, qued&aacute;ndose en Universal.
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            </figure><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del ataque a Clint Eastwood por sus m&eacute;ritos, sorprende porque su nueva pel&iacute;cula <em>Jurado N&ordm;2 -</em>que tambi&eacute;n se estrena en Espa&ntilde;a- es una pel&iacute;cula estupenda. Un thriller inteligente que apuesta por el cine adulto para adultos, algo que cada vez es m&aacute;s dif&iacute;cil encontrar, pero que es donde se est&aacute; abriendo un nicho de p&uacute;blico que est&aacute; volviendo a las salas. La pasada semana un filme de corte similar como <em>C&oacute;nclave </em>sobrepasaba las expectativas y lograba un estreno de casi 7 millones en EEUU.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que <em>Conclave</em> tiene una supuesta carrera por los Oscar por delante que el filme de Eastwood no va a tener, pero este s&iacute; que podr&iacute;a provocar un boca a boca entre un p&uacute;blico transversal para que funcionara de forma m&aacute;s que decente. El estreno en 50 salas bloquea esa posibilidad por completo.
    </p><p class="article-text">
        <em>Jurado N&ordm;2 </em>cuenta a su favor con una premisa original y sorprendente. Un hombre ideal, futuro padre de familia, y marido perfecto es elegido como jurado popular. Cuando llegue al caso se dar&aacute; cuenta de que &eacute;l fue el culpable de la muerte de la v&iacute;ctima, por lo que el acusado por asesinato es inocente. La duda es si entregarse o no, pero el guion de Jonathan A. Abrams le da una vuelta de tuerca para que el espectador asista a c&oacute;mo el protagonista intenta convencer al resto de jurado popular de no condenarle sin tener que entregarse. Todo mientras se mantiene el suspense sobre cu&aacute;l ser&aacute; el veredicto y la duda sobre si descubrir&aacute;n su mentira.
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            <span class="title">
                J.K. Simmons, otro de los miembros del jurado popular en &#039;Jurado Nº2&#039;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Eastwood no desaprovecha una idea tan potente, y a pesar del limitado talento dram&aacute;tico de Nicholas Hoult, consigue mantener al espectador en la butaca sin saber realmente por d&oacute;nde va a avanzar. Un filme que bebe de cl&aacute;sicos como <em>12 hombres sin piedad,</em> pero que consigue su propia autonom&iacute;a. Eastwood, adem&aacute;s, lo lleva a su terreno para abordar varios de sus temas preferidos, como la moral, la culpa o un sistema judicial fallido. Temas que se encuentran en varios de sus filmes m&aacute;s populares como <em>Mystic River.</em>
    </p><p class="article-text">
        El veterano director, que ya tiene 94 a&ntilde;os y asegura que todav&iacute;a tiene cuerda para dirigir al menos otro filme, aprovecha el thriller para plantear preguntas interesantes sobre una sociedad sin valores, una donde un hombre rico tiene m&aacute;s posibilidades de salvarse que uno pobre; donde la justicia se basa en prejuicios y primeras impresiones y donde no hay un sistema fiable. Una visi&oacute;n pesimista que se asegura en mantener en su ambiguo plano final, que no da respuestas y que deja al espectador que complete como desee.
    </p><p class="article-text">
        El estilo cl&aacute;sico de Eastwood se mantiene. Sin alardes, fiable y al grano, aunque le puedan ciertas obviedades visuales -enfocar una estatua de la justicia ciega cada vez que hay una duda moral es algo que deber&iacute;a estar superado-. La ambig&uuml;edad moral de sus personajes se traslada tambi&eacute;n al filme, y es ah&iacute; donde todo resulta algo m&aacute;s inc&oacute;modo, ya que a Eastwood se le ven sus costuras conservadoras. Mientras que acierta en destruir a ese hombre perfecto (y creyente), que antepone su inter&eacute;s personal al colectivo, Eastwood recurre a t&oacute;picos reaccionarios para describir al resto de personajes. 
    </p><p class="article-text">
        Para el director los negros siempre est&aacute;n enfadados y quieren llegar a casa porque la vida les pasa por encima; y se hace poco hincapi&eacute; en que el acusado, culpable o no, sea un maltratador de mujeres. Detalles que no empa&ntilde;an del todo este thriller disfrut&oacute;n, que recupera el aroma a cl&aacute;sico de los 90, y que uno hasta puede entender como marcas de la casa de un director conservador que a estas alturas y con 94 a&ntilde;os tampoco va a cambiar.	
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/clint-eastwood-reflexiona-justicia-moral-culpa-jurado-no2-inteligente-ambiguo-thriller_129_11778954.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Oct 2024 20:51:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Clint Eastwood reflexiona sobre la justicia, la moral y la culpa en 'Jurado Nº2', un inteligente y ambiguo thriller]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Crítica,Clint Eastwood,Estrenos de cine,Cine,Hollywood,Jurado Popular]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El fuerte de Betterville, la siguiente recuperación de los escenarios burgaleses de ‘El bueno, el feo y el malo’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/universo-bueno-feo-malo-crece-fuerte-betterville-vuelve-vida_1_11595378.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/365aa031-b4d2-4ec4-8bd2-65463812e4ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El fuerte de Betterville, la siguiente recuperación de los escenarios burgaleses de ‘El bueno, el feo y el malo’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La directora del Parque Natural de los Sabinares del Arlanza afirmada que la reconstrucción de ese escenario está concluida a falta de “pequeños remates” y pronto se integrará en un recorrido con el cementerio de Sad Hill como principal reclamo</p><p class="subtitle">‘Por un puñado de dólares’: cuando Sergio Leone y Clint Eastwood salvaron el cine italiano plagiando a Kurosawa
</p></div><p class="article-text">
        La madera quemada en el incendio que arras&oacute; hace dos a&ntilde;os el Parque Natural de los Sabinares del Arlanza se ha convertido en la empalizada que ha permitido devolver a la vida el fuerte Betterville, escenario en el que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/punado-dolares-sergio-leone-clint-eastwood-salvaron-cine-italiano-plagiando-kurosawa_1_11572904.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sergio Leone</a> rod&oacute; su afamado w&eacute;stern <em>El bueno, el feo y el malo</em> en el valle de Mirandilla, en la provincia de Burgos.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto impulsado por el Parque Natural Sabinares del Arlanza, con una ayuda de 50.000 euros de Fondos Next Generation, y la colaboraci&oacute;n del Ayuntamiento de Carazo, donde se localiza el fuerte, est&aacute; concluido a falta de &ldquo;peque&ntilde;os remates&rdquo;, ha confirmado a EFE Beatriz Cabeza, la directora del parque natural.
    </p><p class="article-text">
        Se han levantando las empalizadas, tres de los cuatro lados del campo de concentraci&oacute;n, siguiendo el dise&ntilde;o del arquitecto y escen&oacute;grafo Carlo Simi, pues el cuarto nunca se lleg&oacute; a construir, ha explicado Cabeza, quien no descarta que a corto o medio plazo el Betterville actual cuente con esa cuarta empalizada.
    </p><p class="article-text">
        El fuerte se completa con el m&iacute;tico puente, que no es exactamente igual al que se ve en la pel&iacute;cula dado que ha habido que adaptarlo a la normativa de seguridad, ha apuntado Cabeza, y se instalar&aacute; carteler&iacute;a y una mesa de interpretaci&oacute;n para explicar al visitante qu&eacute; est&aacute; viendo.
    </p><h2 class="article-text">Una segunda vida para la madera quemada</h2><p class="article-text">
        La empalizada se ha construido con esa madera quemada en el incendio de julio de 2022, que se llev&oacute; por delante 2.500 hect&aacute;reas, de las que 900 correspondieron a sabinas, o enebros como se los conoce en esta zona, y que han sido los que han dado vida a Betterville.
    </p><p class="article-text">
        Cabeza ha recordado que reservaron seis hect&aacute;reas de monte de utilidad p&uacute;blica en Santo Domingo de Silos, una de las localidades afectadas por el fuego junto con Quintanilla del Coco y Santib&aacute;&ntilde;ez del Val, y cuyo Ayuntamiento les ha regalado los &aacute;rboles para acometer la intervenci&oacute;n.
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            <span class="title">
                Recreación del cementerio de Saf Hill de la película &#039;El bueno, el feo y el malo&#039; en le Valle del Arlanza en Burgos                            </span>
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        &ldquo;Es un lugar bello donde todo cobra sentido&rdquo;, ha comentado la directora, y ha indicado que la intenci&oacute;n es continuar con el proyecto instalando dos torres de observaci&oacute;n de aves y del paisaje en recuerdo de las dos torres de vigilancia que ten&iacute;a el fuerte Betterville en la pel&iacute;cula.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco se descarta, a futuro, reconstruir alguno de los edificios anexos al campo de concentraci&oacute;n, ha explicado a EFE Joseba del Valle, impulsor del proyecto de recuperaci&oacute;n de los escenarios de la pel&iacute;cula, quien ha destacado el compromiso de Carazo con la actuaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo es convertir este peque&ntilde;o municipio en la puerta de acceso a los recursos de Sad Hill, pues ya existe un itinerario que conecta los cuatro escenarios de <em>El bueno, el feo y el malo</em> rodados en el valle del Arlanza: el Cementerio de Sad Hill (reconstruido para el 50 aniversario de la pel&iacute;cula); la batalla del Puente Langstone; la Misi&oacute;n San Antonio en el Monasterio de San Pedro de Arlanza; y Betterville.
    </p><h2 class="article-text">El Museo Carlo Simi-Sad Hill &ldquo;avanza&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Del Valle ha recordado que precisamente los planos de Betterville, junto con otros muchos materiales del trabajo art&iacute;stico de Carlo Simi, formar&aacute;n parte de la exposici&oacute;n que albergar&aacute; el futuro Museo Carlo Simi-Sad Hill, que se empezar&aacute; a construir en Covarrubias tras el verano.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto, impulsado por la familia del arquitecto italiano, se levantar&aacute; en la casilla de Santo Tom&aacute;s, junto a la iglesia del municipio burgal&eacute;s, y mostrar&aacute; tanto materiales, fotograf&iacute;as y vestuario original de <em>El bueno, el feo y el malo</em> como joyas de las otras dos pel&iacute;culas que conforman la llamada Trilog&iacute;a del d&oacute;lar, y de otros trabajos del italiano.
    </p><p class="article-text">
        Del Valle, coordinador del proyecto del museo, ha recordado que el objetivo es inaugurarlo en 2025; de momento, el Ayuntamiento de Covarrubias ya ha licitado las obras de rehabilitaci&oacute;n del inmueble escogido, por 144.000 euros, y con ayuda de la Junta de Castilla y Le&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los trabajos arrancar&aacute;n a la vuelta del verano y cuentan con cinco meses de plazo de ejecuci&oacute;n, tras los cuales llegar&aacute; el momento de la intervenci&oacute;n muse&iacute;stica. En total, el Museo Carlo Simi-Sad Hill supondr&aacute; una inversi&oacute;n de 250.000 euros.
    </p><p class="article-text">
        Ser&aacute; el &ldquo;broche de oro&rdquo; a todo el proyecto de recuperaci&oacute;n de los escenarios del western y animar&aacute; a recuperar otra iniciativa en la que se trabaj&oacute; hace a&ntilde;os y que ha quedado en suspenso: la declaraci&oacute;n como BIC (Bien de Inter&eacute;s Cultural) del Cementerio de Sad Hill, en el que se rod&oacute; la m&iacute;tica escena final de <em>El bueno, el feo y el malo.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/universo-bueno-feo-malo-crece-fuerte-betterville-vuelve-vida_1_11595378.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Aug 2024 12:32:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El fuerte de Betterville, la siguiente recuperación de los escenarios burgaleses de ‘El bueno, el feo y el malo’]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Burgos,Castilla y León,Rodajes,Patrimonio Cultural,Clint Eastwood,Películas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Por un puñado de dólares’: cuando Sergio Leone y Clint Eastwood salvaron el cine italiano plagiando a Kurosawa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/punado-dolares-sergio-leone-clint-eastwood-salvaron-cine-italiano-plagiando-kurosawa_1_11572904.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4015d7cb-03e1-4b26-ad0c-9a0fc7c2bb2e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Por un puñado de dólares’: cuando Sergio Leone y Clint Eastwood salvaron el cine italiano plagiando a Kurosawa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se cumplen 60 años del éxito de las colaboraciones del director romano con el actor de 'Harry el Sucio', lo cual supuso el estreno de centenares de wésterns de producción italiana, muchos de ellos, rodados en España</p><p class="subtitle">Golden City, el desconocido poblado del Oeste que fue arrasado y condenado a desenterrar y enterrar de nuevo sus restos</p></div><p class="article-text">
        Un hombre errante llega a una localidad. Descubre que se trata de un pueblo destrozado por la violencia de dos bandas criminales rivales. El desconocido ve la oportunidad de regenerar la localidad incitando al enfrentamiento de ambos grupos, mientras &eacute;l alquila sus habilidades como mercenario a unos y otros. Esta sinopsis podr&iacute;a servir tanto para explicar <em>Por un pu&ntilde;ado de d&oacute;lares</em>, el primer w&eacute;stern de Sergio Leone (<em>Hasta que lleg&oacute; su hora),</em> como para resumir <em>Yojimbo</em>, el filme de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/tres-libros/libros-akira-kurosawa_132_2199056.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Akira Kurosawa</a> que lo inspir&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Divisa Home Video celebra el sexag&eacute;simo aniversario de <em>Por un pu&ntilde;ado de d&oacute;lares</em> con una nueva edici&oacute;n que incluye los correspondientes discos UHD (o Blu-ray 4K) y Blu-ray. La imagen y el sonido parten de una restauraci&oacute;n llevada a cabo por la Filmoteca de Bolonia en el a&ntilde;o 2014. Se trata de un trabajo de digitalizaci&oacute;n que ha generado unas cuantas discusiones a lo largo de los a&ntilde;os, especialmente <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/fobia-grano-exceso-color-industria-cine-traiciona-clasicos_1_10857275.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el &aacute;mbito de la gradaci&oacute;n del color</a>. El resultado no est&aacute; blindado a cuestionamientos y cr&iacute;ticas, pero parece solvente.
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito del <em>spaghetti w&eacute;stern</em>, el uso de repartos multinacionales que recib&iacute;an los correspondientes doblajes supon&iacute;a que no acostumbrase a haber una versi&oacute;n original como tal de las pel&iacute;culas, sino varias versiones entre las que escoger. La nueva edici&oacute;n conmemorativa cumple al incluir la opci&oacute;n de ver <em>Por un pu&ntilde;ado de d&oacute;lares</em> en ingl&eacute;s, en italiano y en espa&ntilde;ol, a gusto de cada consumidor, acompa&ntilde;ado o no de los correspondientes subt&iacute;tulos en castellano. Tambi&eacute;n se recupera un buen n&uacute;mero de piezas audiovisuales provenientes de ediciones previas.
    </p><h2 class="article-text">El h&eacute;roe que nace de la mentira</h2><p class="article-text">
        <em>Por un pu&ntilde;ado de d&oacute;lares</em> es como una materializaci&oacute;n real de <em>El hombre que mat&oacute; a Liberty Valance</em>, un cl&aacute;sico del realizador John Ford que parec&iacute;a hablar sobre el propio cine del Oeste y sobre la misma historia de los Estados Unidos: una figura heroica que nace de una mentira. El mito de <em>Por un pu&ntilde;ado de d&oacute;lares</em> tambi&eacute;n tiene algo de mentira, o de ocultaci&oacute;n. La pel&iacute;cula que cre&oacute; la moda del <em>spaghetti western</em> y que convirti&oacute; a Clint Eastwood en una estrella, era un <em>remake</em> (nada) encubierto de <em>Yojimbo</em> y se mov&iacute;a en terrenos aleda&ntilde;os al plagio. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;Yojimbo&#039; incluye batallas campales entre matones más bien cobardones                            </span>
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        Leone intent&oacute; defenderse se&ntilde;alando las similitudes de <em>Yojimbo</em> con <em>Cosecha roja</em>, una novela del escritor Dashiel Hammett, y con la obra teatral <em>Criado de dos amos</em>, de Carlo Goldoni. Fue en vano: una sentencia judicial fij&oacute; que el asunto demandaba una compensaci&oacute;n econ&oacute;mica para Kurosawa y compa&ntilde;&iacute;a. Eso facilit&oacute; que los implicados hablasen abiertamente del proceso de &ldquo;inspiraci&oacute;n&rdquo;. Incluso hubo una sorprendente competencia entre cineastas por apropiarse del m&eacute;rito de haber fusilado <em>Yojimbo</em>. Quiz&aacute; los profesionales del cine italiano, acostumbrados a una cierta din&aacute;mica de repetici&oacute;n y variaci&oacute;n de los &eacute;xitos ajenos, manten&iacute;an una relaci&oacute;n diferente con la idea de originalidad.
    </p><p class="article-text">
        Los principales implicados salieron reforzad&iacute;simos. Eastwood, que estaba trabajando en la serie televisiva <em>Rawhide</em>, volver&iacute;a a ponerse a las &oacute;rdenes del realizador italiano en <em>La muerte ten&iacute;a un precio</em> y <em>El bueno, el feo y el malo</em>, y se asentar&iacute;a como una estrella mundial que ir&iacute;a desarrollando su voz como director. Leone se convirti&oacute; en uno de los grandes autores de w&eacute;stern postcl&aacute;sico. Y el compositor de la banda sonora, Ennio Morricone, se convertir&iacute;a en uno de esos autores de m&uacute;sica para pel&iacute;culas cuyo nombre pasa al conocimiento (y reconocimiento) p&uacute;blico.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un estilo en proceso de definici&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Una de las particularidades de <em>Por un pu&ntilde;ado de d&oacute;lares</em> es que es una instant&aacute;nea de una autor&iacute;a en desarrollo. Se trataba &uacute;nicamente del segundo largometraje que Leone firmaba como director en solitario. La elecci&oacute;n del proyecto ser&iacute;a muy relevante. Su autor acabar&iacute;a desarrollando el resto de su filmograf&iacute;a, con la excepci&oacute;n (relativa) de <em>&Eacute;rase una vez en Am&eacute;rica</em>, alrededor del mismo g&eacute;nero. E ir&iacute;a fijando un estilo caracter&iacute;stico que ser&iacute;a homenajeado y tambi&eacute;n parodiado.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Por un pu&ntilde;ado de d&oacute;lares</em> ya se aprecia la importancia particular que su autor otorgaba a los rostros. Los &aacute;ridos paisajes naturales importaban, s&iacute;, pero tambi&eacute;n lo hac&iacute;a ese paisaje humano de caras caracter&iacute;sticas, sudorosas y desaseadas, que recubr&iacute;an el material a menudo idealizado del w&eacute;stern con una capa extra de polvo y suciedad. Leone trabajaba con los planos agresivamente compuestos que resultar&iacute;an tan caracter&iacute;sticos de su cine de madurez, pero tambi&eacute;n comenzaba a emplear unos juegos de demora y dilataci&oacute;n del tiempo que se relacionaban con una cierta tradici&oacute;n del cine japon&eacute;s. Los extensos momentos de espera previos a los duelos que tienen lugar en <em>La muerte ten&iacute;a un precio</em> ser&iacute;an el siguiente paso. Y la tendencia ir&iacute;a a m&aacute;s en forma de escenas largas e historias que comenzaban a desparramarse en metrajes que rondaban las tres horas.
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                Clint Eastwood, héroe lacónico en sus colaboraciones con Sergio Leone                            </span>
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        <em>Por un pu&ntilde;ado de d&oacute;lares</em> ten&iacute;a una relaci&oacute;n peculiar con la mitolog&iacute;a del Oeste. Lo desmitificaba, pero a la vez acababa recubriendo de una cierta &eacute;pica a su protagonista. El hecho de que la televisi&oacute;n estadounidense emitiese la pel&iacute;cula con un pr&oacute;logo que daba una cobertura institucional al h&eacute;roe era un s&iacute;ntoma de que <em>Por un pu&ntilde;ado de d&oacute;lares</em> desentonaba respecto al w&eacute;stern can&oacute;nico hasta ese momento. En el montaje para la peque&ntilde;a pantalla, ese pistolero sin amo que buscaba una paz sembrada de cad&aacute;veres se convert&iacute;a en un agente del Gobierno estadounidense. Y eso, supuestamente, convert&iacute;a su empe&ntilde;o en una misi&oacute;n m&aacute;s aceptable.
    </p><p class="article-text">
        El filme de Leone, tal y como fue concebido originalmente, tiene algo de embrutecedor. Nos traslada a esa San Miguel sin ley convertida en una apoteosis del Oeste m&aacute;s salvaje, donde todo est&aacute; tan podrido que cualquier respuesta parece aceptable. Donde incluso un tabernero que dice aborrecer la violencia termina rindi&eacute;ndose a esa estrategia casi suicida de buscar que los escorpiones se piquen entre ellos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La fiebre del oro se instal&oacute; en Almer&iacute;a</strong></h2><p class="article-text">
        Como recuerdan muchos autores de la &eacute;poca, el cine italiano funcionaba a base de burbujas que terminaban estallando. Los a&ntilde;os sesenta se hab&iacute;an iniciado con la apuesta por los <em>p&eacute;plums:</em> ficciones ambientadas en la antigua Roma que pod&iacute;an conectar con la cultura grecolatina (v&eacute;ase <em>Ulises</em>, o las pel&iacute;culas de forzudos como <em>H&eacute;rcules en el centro de la Tierra)</em> o con los inicios del cristianismo. El mismo Leone se hab&iacute;a fogueado en estas producciones, pero la moda colaps&oacute; tras algunos reveses en taquilla. Y el cine italiano comercial&iacute;simo qued&oacute; en suspenso&hellip; hasta que Leone se&ntilde;al&oacute; un nuevo camino posible: el <em>spaghetti w&eacute;stern</em>.
    </p><p class="article-text">
        Tras el &eacute;xito de <em>Por un pu&ntilde;ado de d&oacute;lares</em>, llegar&iacute;an a estrenarse hasta tres w&eacute;sterns aut&oacute;ctonos en Italia en la misma semana. Se estrenar&iacute;an cincuenta, sesenta, setenta pel&iacute;culas adscribibles a este g&eacute;nero en un solo a&ntilde;o. En la estela del lac&oacute;nico hombre sin nombre interpretado por Eastwood, llegar&iacute;an Django, Ringo, Sabata, Sartana&hellip; Algunos ser&iacute;an m&aacute;s parlanchines, otros ser&iacute;an tan lac&oacute;nicos (&iexcl;o m&aacute;s!) que los hombres sin nombre de Eastwood, como el protagonista completamente mudo de la reivindicable <em>El gran silencio</em>. Y alguno incluso ser&iacute;a bastante bromista, como el Trinidad interpretado por un icono de la comedia mediterr&aacute;nea de la &eacute;poca: Terence Hill.
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            <span class="title">
                Una de las bandas enfrentadas en &#039;Por un puñado de dólares&#039;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La sobreproducci&oacute;n generar&iacute;a muchas submodas. Adem&aacute;s de ficciones de gran brutalidad, ver&iacute;amos entretenimientos mucho m&aacute;s ligeros que se orientaban a un p&uacute;blico familiar. Y esos w&eacute;sterns c&oacute;micos que, para m&aacute;s de un aficionado, ser&iacute;an la perdici&oacute;n del g&eacute;nero. Algunos creadores, como el guionista Franco Solinas (futuro escritor de <em>La batalla de Argel),</em> aportar&iacute;an una cierta sensibilidad izquierdista que pasar&iacute;a, por ejemplo, por una visi&oacute;n m&aacute;s favorable de la revoluci&oacute;n zapatista o por un cierto cuestionamiento del colonialismo estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        Los cineastas italianos encontrar&iacute;an en Espa&ntilde;a, de Almer&iacute;a a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/desenterrando-sad-hill-cementerio-burgos_1_1863325.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Burgos</a> pasando por <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/desconocido-poblado-oeste-arrasado-condenado-desenterrar-enterrar-nuevo-restos_1_10465042.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Madrid</a>, unos paisajes propicios para situar pel&iacute;culas de este g&eacute;nero. Y generar&iacute;an un flujo de coproducciones italo-espa&ntilde;olas (a veces con intervenci&oacute;n de terceros pa&iacute;ses como Alemania) que sustentar&iacute;a un mundo propio en Andaluc&iacute;a. En paralelo al nuevo cine espa&ntilde;ol de Juan Antonio Bardem, Carlos Saura y compa&ntilde;&iacute;a, el audiovisual nacional encontr&oacute; un camino mediante el cual 'hacer industria' a trav&eacute;s de rodajes frecuentes y empleos para sus t&eacute;cnicos. La fiebre del oro dur&oacute; unos a&ntilde;os, pero termin&oacute; de manera abrupta. Y el camino de <em>Yojimbo</em> y <em>Por un pu&ntilde;ado de d&oacute;lares</em> volver&iacute;a a ser transitado con nuevos <em>remakes</em> <em>(El &uacute;ltimo hombre)</em> y homenajes pintorescos <em>(Van Damme&rsquo;s inferno).</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignasi Franch]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/punado-dolares-sergio-leone-clint-eastwood-salvaron-cine-italiano-plagiando-kurosawa_1_11572904.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Aug 2024 17:01:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Por un puñado de dólares’: cuando Sergio Leone y Clint Eastwood salvaron el cine italiano plagiando a Kurosawa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Películas,Efemérides,Clint Eastwood]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Burgos recreará el campo de prisioneros de 'El bueno, el feo y el malo' con madera quemada en el incendio de 2022]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/provincias/burgos/burgos-recreara-campo-prisioneros-bueno-feo-malo-madera-quemada-incendio-2022_1_10848423.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1701ab16-b855-4fcb-a046-dbb2e3bb52a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Burgos recreará el campo de prisioneros de &#039;El bueno, el feo y el malo&#039; con madera quemada en el incendio de 2022"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Parque Sabinares del Arlanza recuperará el campo de Betterville, que perimetrará con unos 3.000 troncos de los árboles que fueron afectados por el incendio de Quintanilla del Coco</p><p class="subtitle">El cementerio de Sad Hill, en Burgos, recupera su lugar como destino turístico de película
</p></div><p class="article-text">
        En 2022, el Parque Natural de los Sabinares del Arlanza (Burgos) sufri&oacute; uno de los incendios m&aacute;s importantes de los &uacute;ltimos a&ntilde;os. El fuego se inici&oacute; en Quintanilla del Coco, se extendi&oacute; por varios municipios como Santo Domingo de Silos y se quemaron 2.500 hect&aacute;reas. La Junta de Castilla y Le&oacute;n est&aacute; trabajando en la recuperaci&oacute;n del entorno y ha decidido aprovechar esta situaci&oacute;n para reconstruir el campo de prisioneros de Betterville, donde Rubio y Tuco fueron apresados mientras buscaban el tesoro de Sad Hill.
    </p><p class="article-text">
        La directora conservadora del Parque Natural Sabinares del Arlanza-La Yecla, Beatriz Cabeza,&nbsp;explica a este diario que el proyecto es &ldquo;colectivo&rdquo;. Animado por la Asociaci&oacute;n Cultural Sad Hill &mdash;que ya recre&oacute; el cementerio&mdash;, el alcalde de Carazo propuso hace tiempo al Parque recrear el escenario cinematogr&aacute;fico de Betterville, una iniciativa para la que ahora se han encontrado fondos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ser&aacute; una primera fase con la empalizada. Y despu&eacute;s, aunque para eso todav&iacute;a no hay fondo, queremos recrear al menos una de las dos torres de vigilancia para usarlas como observatorios de fauna y de los paisajes, que son espectaculares&rdquo;, expone la directora del parque natural.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, solo hay un foso y dos anclajes en el emplazamiento cinematogr&aacute;fico que utiliz&oacute; Leone en 1966. Desde la empresa, Eurofor, aseguran que se construir&aacute;n las empalizadas de la prisi&oacute;n con miles de sabinas que se quemaron pero quedaron en pie, unas 3.000, seg&uacute;n ha confirmado este diario.
    </p><p class="article-text">
        Esos 3.000 troncos proceder&aacute;n de seis hect&aacute;reas que se quemaron en el t&eacute;rmino municipal de Santo Domingo de Silos. &ldquo;Le pedimos seis hect&aacute;reas del enebral [en la zona se habla as&iacute; del sabinar] que se quem&oacute; en 2022 y el Ayuntamiento nos ha cedido esa madera. Se cortar&aacute;, desramar&aacute; y con eso recrearemos el escenario&rdquo;, explica Beatriz Cabeza, que asegura que la intenci&oacute;n tambi&eacute;n es darle cierta &ldquo;rusticidad&rdquo; al escenario y &ldquo;ponerlo en valor&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La construcci&oacute;n de la empalizada costar&aacute; 48.000 euros, seg&uacute;n tiene previsto el Parque Natural de Sabinares del Arlanza. Otro de los objetivos que plantea la Direcci&oacute;n del parque es &ldquo;desconcentrar&rdquo; el municipio de Contreras y facilitar el acceso a los escenarios de la pel&iacute;cula a trav&eacute;s de Carazo. &ldquo;La idea es que haya un motivo m&aacute;s para parar en Carazo, que tiene tanto para ver&rdquo;, apunta Beatriz Cabeza. Sergio Garc&iacute;a, de la Asociaci&oacute;n Cultural Sad Hill, subraya a este peri&oacute;dico que la idea es que la ruta de seis kil&oacute;metros entre Sad Hill y Betterville sea &ldquo;asequible&rdquo; y se convierta en un nuevo atractivo tur&iacute;stico. 
    </p><h3 class="article-text">5.000 tumbas en el cementerio de Sad Hill</h3><p class="article-text">
        En torno a este cementerio se cre&oacute; hace casi diez a&ntilde;os la Asociaci&oacute;n Cultural Sad Hill. Gracias al trabajo voluntario, se ha recreado el cementerio en el que hab&iacute;a 200.000 d&oacute;lares en oro. Durante a&ntilde;os, gracias a socios y patronos, la asociaci&oacute;n coloc&oacute; 5.000 tumbas en recuerdo al duelo a tres entre Rubio, Tuco y Sentencia.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace a&ntilde;os, miles de turistas aprovechan sus visitas a la zona de Santo Domingo de Silos para ver el cementerio de Sad Hill, que se salv&oacute; del fuego. Los m&aacute;s apasionados del spaghetti western se recorren otras localizaciones menos accesibles y reconocibles, pero ahora se pretende dar un paso m&aacute;s. &ldquo;La idea es que la oferta, en el coraz&oacute;n de la Espa&ntilde;a vaciada, sea mucho m&aacute;s atractiva&rdquo;, afirma Sergio Garc&iacute;a, desde la Asociaci&oacute;n Cultural Sad Hill.
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            <span class="title">
                El cementerio de Sad Hill reconstruido por la Asociación Cultural Sad Hill.                            </span>
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        El Parque Natural de Sabinares del Arlanza sirvi&oacute; a Sergio Leone para grabar en cuatro localizaciones: el cementerio de Sad Hill, el puente de la batalla de Langstone, el Monasterio de San Pedro de Arlanza (el&nbsp;hospital militar lleno de heridos y donde Tuco lleva a Rubio para recuperarse de las heridas y deshidrataci&oacute;n tras cruzar el desierto) y el campo de prisioneros de Betterville, que ahora la Junta de Castilla y Le&oacute;n quiere recrear.
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                La zona de Betterville, quemada tras el incendio de Quintanilla del Coco (Burgos).                            </span>
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        El portavoz de la Asociaci&oacute;n Cultural Sad Hill, que ve con buenos ojos que el Parque haya sacado &ldquo;una buena idea&rdquo; despu&eacute;s de &ldquo;la terrible noticia del incendio&rdquo; que les &ldquo;parti&oacute; el alma&rdquo;. &ldquo;Los trabajos ten&iacute;an que haber empezado ya, pero la zona es inaccesible con las lluvias de estos d&iacute;as&rdquo;, explica Sergio Garc&iacute;a. La organizaci&oacute;n espera que el campo de prisioneros est&eacute; listo en primavera, cuando pretenden organizar una inauguraci&oacute;n. Tambi&eacute;n est&aacute;n estudiando si pueden montar un festival de m&uacute;sica.
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                Distancia entre Betterville y Sad Hill.                            </span>
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        La asociaci&oacute;n cin&eacute;fila es partidaria que recrear tambi&eacute;n el puente de Langstone y de reformar parte del monasterio para adaptarlos a las escenas de <em>El bueno, el feo y el malo</em>, aunque lo ven m&aacute;s complicado, porque se trata de un puente de madera de 100 metros de largo. &ldquo;La Confederaci&oacute;n Hidrogr&aacute;fica del Duero (CHD) no nos dejar&iacute;a hacer un puente como el de la pel&iacute;cula por motivos de seguridad&rdquo;, expone Garc&iacute;a, que recuerda que el Monasterio de San Pedro de Arlanza, en Hortig&uuml;ela es Bien de Inter&eacute;s Cultural, por lo que es dif&iacute;cil trabajar en la zona. Seg&uacute;n informa la Junta de Castilla y Le&oacute;n, parte de las escenas se rodaron en una zona privada del monasterio, sobre el refectorio, y las habitaciones donde Rubio se recupera y Tuco se rencuentra con su hermano est&aacute;n &ldquo;en ruina y hundidas&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/eldiariocyl" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alba Camazón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/provincias/burgos/burgos-recreara-campo-prisioneros-bueno-feo-malo-madera-quemada-incendio-2022_1_10848423.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jan 2024 20:57:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Burgos recreará el campo de prisioneros de 'El bueno, el feo y el malo' con madera quemada en el incendio de 2022]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Burgos,Cine,Clint Eastwood]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Furiosa', el regreso de Francis Ford Coppola y mucho cine español: las películas que vienen en 2024]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/furiosa-regreso-francis-ford-coppola-cine-espanol-peliculas-vienen-2024_1_10815854.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/886a5e87-aef8-426a-95b7-958e6b2e2dc4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Furiosa&#039;, el regreso de Francis Ford Coppola y mucho cine español: las películas que vienen en 2024"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un repaso a todo lo que viene en un año en el que el Hollywood comprobará si la fatiga superheroica es real y el cine español luchará por recuperar a un público que no termina de volver</p><p class="subtitle">Crítica - La ternura de Alexander Payne se postula para los Oscar con la excelente 'Los que se quedan'
</p></div><p class="article-text">
        El cine se enfrenta a un a&ntilde;o bisagra. 2024 ser&aacute; la confirmaci&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/cine-espanol-no-supera-cifras-2022-pese-pelotazo-ocho-apellidos-marroquis_1_10807592.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">si la recuperaci&oacute;n vista en 2023</a> era solo una ilusi&oacute;n o si la gente se ha levantado de sus sof&aacute;s y ha dejado las plataformas para volver a las salas de cine. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/huelga-guionistas-hollywood-logros-causas-pendientes_1_10548658.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las consecuencias de la huelga se notar&aacute;n</a>, hay taquillazos que han retrasado sus fechas y las grandes franquicias han recolocado sus piezas para no pisarse unas a otras. Al ver la lista de los estrenos del a&ntilde;o que acaba de comenzar uno se da cuenta de que hay menos de superh&eacute;roes que otros cursos. La fatiga superheroica se nota, y habr&aacute; que ver c&oacute;mo funcionan los pocos que han mantenido su lanzamiento a la espera de que los universos de Marvel y DC se rearmen de cara a 2025.
    </p><p class="article-text">
        Los primeros en llegar ser&aacute;n los rezagados de enero y febrero. Ese grupo de pel&iacute;culas que estar&aacute;n en la temporada de premios o ya se han visto en festivales internacionales pero que aterrizar&aacute;n en Espa&ntilde;a en los primeros meses del a&ntilde;o. El 12 de enero lo har&aacute;n<em> El rapto</em>, el thriller del veterano italiano Marco Bellocchio; el documental de Maite Alberdi<em>, La memoria infinita</em>; y lo nuevo de Wim Wenders, <em>Perfect Days,</em> que representa a Jap&oacute;n en los Oscar.
    </p><p class="article-text">
        Los galardones de la Academia de Hollywood marcar&aacute;n estos primeros compases con varios filmes que casi seguro estar&aacute;n en las nominaciones.<em> La zona de inter&eacute;s, </em>el novedoso y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/jonathan-glazer-apunta-palma-oro-incomoda-sorprendente-mirada-barbarie-nazi_129_10222400.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobrecogedor drama sobre el nazismo de Jonathan Glazer</a> se estrenar&aacute; el 19 de enero. Una semana despu&eacute;s lo har&aacute; <em>Pobres Criaturas,</em> la revisi&oacute;n del mito de Frankenstein <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/emma-stone-frankenstein-feminista-liberada-sexualmente-irregular-pobres-criaturas-yorgos-lanthimos_129_10480413.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en versi&oacute;n feminista de Yorgos Lanthimos</a> por la que gan&oacute; el Le&oacute;n de Oro en Venecia.&nbsp;El 14 de febrero se ver&aacute; la mirada al mito de Elvis desde los ojos de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/sofia-coppola-priscilla-muestra-lado-oscuro-elvis-pelicula-enfadara-fans-herederos_129_10489334.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Priscilla en el largometraje de Sofia Coppola,</a> y el 23 del mismo mes aterrizar&aacute;n otras dos cintas que suenan con opciones en la temporada de premios: <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/bella-triste-historia-amor-paul-mescal-andrew-scott-llorar-seminci-apunta-oscar_129_10631914.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Desconocidos</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/bella-triste-historia-amor-paul-mescal-andrew-scott-llorar-seminci-apunta-oscar_129_10631914.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, de Andrew Haigh; </a>y <em>Secretos de un esc&aacute;ndalo,</em> de Todd Field.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h3 class="article-text">Taquillazos de Hollywood</h3><p class="article-text">
        Hollywood se enfrenta en 2024 a un a&ntilde;o en el que quiere volver a acercarse a los 11.000 millones de d&oacute;lares de recaudaci&oacute;n anual. En 2023 superaron los 9.000 y se vivi&oacute; con alegr&iacute;a, pero se sigue lejos de los tiempos prepand&eacute;micos. Para ello no tendr&aacute;n mucha ayuda de superh&eacute;roes, pero s&iacute; de sagas y franquicias. Un vistazo a las pel&iacute;culas que prometen recaudar m&aacute;s en todo el mundo supone darse de bruces con una triste realidad: los grandes estudios cada vez apuestan m&aacute;s por IPs conocidas y secuelas y<em> reboots</em> en vez de obras originales.
    </p><p class="article-text">
        Romper&aacute; el hielo <em>Dune 2</em>, la secuela de Denis Villeneuve, que retras&oacute; su estreno de noviembre al 1 de marzo por la huelga de actores y actrices; y a partir de ah&iacute; la retah&iacute;la de secuelas es un no parar: nuevas pel&iacute;culas de los<em> Cazafantasmas</em> (27 de marzo); <em>Godzilla y Kong</em> (12 de abril); la secuela de <em>Del rev&eacute;s </em>(14 de junio); <em>Gru 4 </em>(5 de julio);<em> Beetlejuice 2</em> (6 de septiembre); <em>The Karate Kid 2</em> (13 de diciembre); <em>Mufasa</em> (20 de diciembre) y la nueva entrega del multiverso animado de <em>Spider-Man </em>que no tiene fecha fija todav&iacute;a.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Dentro de los taquilleros alguno ofrece m&aacute;s esperanzas, como el regreso de George Miller al universo de<em> Mad Max </em>con<em> Furiosa </em>(24 de mayo), precuela que recupera al personaje Charlize Theron que ahora interpreta Anya Taylor-Joy. Suena para Cannes, igual que para Venecia la continuaci&oacute;n de <em>Joker, </em>donde repite Joaquin Phoenix y se une Lady Gaga para una segunda parte que apunta a musical y que llegar&aacute; el 4 de octubre. Es el filme del universo de superh&eacute;roes m&aacute;s esperado, aunque puede que compita por ser el m&aacute;s taquillero con<em> Deadpool 3 </em>(26 de julio), que juntar&aacute; a Ryan Reynolds y al Lobezno de <em>Hugh Jackman</em>. Otra secuela que nadie hab&iacute;a pedido pero que viviremos es <em>Gladiator 2 </em>(22 de noviembre), con Paul Mescal como protagonista y Ridley Scott a los mandos.
    </p><h3 class="article-text">El cine de autor para festivales</h3><p class="article-text">
        Mientras que los taquillazos marcan su fecha desde meses antes, el cine de autor (que normalmente se ve en festivales) espera con paciencia la mejor ocasi&oacute;n para mostrar sus cartas. Cannes siempre es su mejor escaparate, aunque antes, el 27 de marzo, s&iacute; que tiene fijada su llegada<em> Mickey 17, </em>el thriller de ciencia ficci&oacute;n de Bong Joon-Ho tras el pelotazo de<em> Par&aacute;sitos</em>. O va a Berl&iacute;n o se saltara el circuito festivalero.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Las que seguro que no se lo saltan, porque con mucha probabilidad estar&aacute;n en el certamen franc&eacute;s son<em> Blitz, The shrouds </em>y <em>The Way of the Wind</em>, lo nuevo de tres de los cineastas m&aacute;s importantes del momento: Steve McQueen, David Cronenberg y Terrence Malick. Y si en 2023 el acontecimiento fue el retorno de Scorsese a la Croissette, este est&aacute; claro que ser&aacute; el de la vuelta de Francis Ford Coppola, que tras a&ntilde;os sin rodar ha puesto dinero propio para que su so&ntilde;ada <em>Megal&oacute;polis</em> no se quedara en un caj&oacute;n de proyectos sin realizar.
    </p><p class="article-text">
        Hay mucha curiosidad por saber qu&eacute; ha hecho Kirill Serebrennikov con el<em> Limonov</em> de Carrere y el chileno Pablo Larra&iacute;n con la figura de Maria Callas, tambi&eacute;n ver c&oacute;mo le sienta el ingl&eacute;s a Joshua Oppenheimer en <em>The end</em>. Un veterano como Clint Eastwood acaba de terminar de rodar su nueva pel&iacute;cula, <em>Juror 2</em>, con 93 a&ntilde;os. Su estreno se espera para el &uacute;ltimo trimestre, pero quiz&aacute;s una visita a Cannes ser&iacute;a la mejor forma de honrar al director en la que, seguramente, sea su &uacute;ltima obra.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Audrey Diwan dirige la nueva versión de &#039;Emmanuelle&#039;                            </span>
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        Tres directoras estar&aacute;n tambi&eacute;n buscando su sitio en Cannes o Venecia. La ganadora del Le&oacute;n de Oro con <em>El acontecimiento</em>, Audrey Diwan, ha dado un salto mortal con una versi&oacute;n del cl&aacute;sico er&oacute;tico <em>Emmanuelle.</em> Lo ha escrito con Rebecca Zlotowski y tras ganar en el Lido quiz&aacute;s Diwan est&eacute; dispuesta a intentarlo con el certamen franc&eacute;s donde, casi seguro, se vea <em>Chocobar, </em>el esperad&iacute;simo proyecto de Lucrecia Martel que lleva a&ntilde;os rod&aacute;ndose. Un documental sobre el activista asesinado <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/lucrecia-martel-cineasta-argentina-hermoso-pais-gente-desquiciada_1_10694054.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que ella mismo contaba en este peri&oacute;dico que se estrenar&aacute;, por fin, en 2024.</a> La sorpresa del Zinemaldia de 2020, Dea Kulumbegashvili, donde gan&oacute; todo (Concha de Oro incluida), tiene nuevo filme, <em>Those Who Find Me, </em>y seguro que hay tortazos por tenerla en todos los festivales.
    </p><h3 class="article-text">Mucho cine espa&ntilde;ol</h3><p class="article-text">
        El cine espa&ntilde;ol se enfrenta a 2024 con el sabor agridulce de haberse quedado en 2023 por detr&aacute;s de los datos de 2022. Aunque fuera por poco, deb&iacute;a haber seguido la senda de recuperaci&oacute;n de todas las industrias, y sin embargo no lo ha logrado. Falta cine medio que recaude entre 3 y 6 millones. Pel&iacute;culas que no sean comedias industriales. Este a&ntilde;o ruedan los grandes nombres (Almod&oacute;var, Amen&aacute;bar, Carla Sim&oacute;n, Albert Serra&hellip;) y hasta 2025 no llegar&aacute;n sus pel&iacute;culas, as&iacute; que habr&aacute; que ver si los cert&aacute;menes internacionales siguen llen&aacute;ndose de t&iacute;tulos de nuestra industria o hay un par&oacute;n en esa buena racha.
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                Pilar Palomero rueda &#039;Los destellos&#039;                            </span>
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        Las primeras intentonas para triunfar en taquilla vendr&aacute;n de dos directores que saben lo que es gustar en salas.<em> Valle de Sombras</em> de Salvador Calvo (director de <em>Ad&uacute;</em>), llega el 12 de enero; y<em> El correo, </em>de Daniel Calparsoro una semana despu&eacute;s. El 23 de febrero se estrenar&aacute; una de las joyitas que enamor&oacute; el pasado San Sebasti&aacute;n, <em>La estrella azul, </em>y en marzo habr&aacute; que estar atentos a lo que ocurre en el Festival de M&aacute;laga donde, por su fecha de estreno, hay t&iacute;tulos que parecen destinados a estar en su competici&oacute;n. Es el caso de<em> Los peque&ntilde;os amores,</em> de Celia Rico, que tras enamorar con <em>Viaje al cuarto de una madre </em>estrenar&aacute; este a&ntilde;o su segunda pel&iacute;cula. En abril se ver&aacute;<em> Disco, Ibiza, Locom&iacute;a</em>, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/rodaje-locomia-pelicula-auge-destruccion-mayor-delirio-pop-espanol_1_10291505.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el biopic de la banda dirigido por Kike Ma&iacute;llo</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El cine de animaci&oacute;n promete sorprender con taquillazo y producci&oacute;n internacional (con China) gracias a<em> Dragonkeeper</em>, que se estrenar&aacute; el 19 de abril dirigida por Salvador Sim&oacute;. Puede ser uno de los grandes &eacute;xitos de un a&ntilde;o que parece que volver&aacute; a tener a Santiago Segura como locomotora para vender entradas. La cuarta entrega de su saga<em> Padre no hay m&aacute;s que uno</em> se lanzar&aacute;, c&oacute;mo no, en medio del verano (18 de julio) dispuesta a reventar los cines.&nbsp;
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                Najwa Nimri protagoniza &#039;Hildegart&#039; a las órdenes de Paula Ortiz                            </span>
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        Los filmes que prometen animar el circuito festivalero pertenecen a Isaki Lacuesta, que realizar&aacute; una personal aproximaci&oacute;n al grupo Los Planetas en <em>Segundo Premio</em>. Paula Ortiz regresar&aacute; con<em> Hildegart,</em> y Rodrigo Cort&eacute;s llegar&aacute; con una producci&oacute;n de, ni m&aacute;s ni menos, Martin Scorsese en <em>Scape</em>. Hay mucha curiosidad por ver qu&eacute; ha hecho Javier Rebollo en su regreso al cine, <em>En la alcoba del sult&aacute;n</em>; y por el drama musical sobre la eutanasia <em>Polvo Ser&aacute;n</em>, del siempre notable Carlos Marqu&eacute;s-Marcet.&nbsp;Por su parte, Jon&aacute;s Trueba volver&aacute; a intentar conquistar al p&uacute;blico con su estilo de francotirador alejado de la industria con <em>Volver&eacute;is.</em>
    </p><p class="article-text">
        Pilar Palomero y Andrea Jaurrieta parecen apuestas seguras para alg&uacute;n festival gracias a<em> Los destellos</em>, adaptaci&oacute;n de un relato de Eider Rodr&iacute;guez; y <em>Nina,</em> un western de venganza protagonizado por Patricia L&oacute;pez Arn&aacute;iz. Y una duda, &iquest;llegar&aacute; a tiempo el esperado documental de Albert Serra sobre la tauromaquia antes de que ruede su primera pel&iacute;cula en ingl&eacute;s?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/furiosa-regreso-francis-ford-coppola-cine-espanol-peliculas-vienen-2024_1_10815854.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Jan 2024 21:16:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Furiosa', el regreso de Francis Ford Coppola y mucho cine español: las películas que vienen en 2024]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Estrenos de cine,Películas,Clint Eastwood,Cineastas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cementerio de Sad Hill, en Burgos, recupera su lugar como destino turístico de película]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/provincias/burgos/cementerio-sad-hill-burgos-recupera-lugar-destino-turistico-pelicula_1_10450720.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ab3000a-4497-4428-b3b2-9f17b5332b01_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El cementerio de Sad Hill, en Burgos, recupera su lugar como destino turístico de película"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El paraje se encuentra entre las tres ubicaciones relacionadas con escenarios de cine preferidos en España</p><p class="subtitle">El cementerio de 'El bueno, el feo y el malo' está en Burgos y fue levantado por el Ejército de Franco
</p></div><p class="article-text">
        El cementerio de Sad Hill, donde se rod&oacute; una de las escenas m&aacute;s famosas de la pel&iacute;cula &lsquo;El bueno, el feo y el malo&rsquo;, ha recuperado su lugar como uno de los destinos m&aacute;s atractivos de Espa&ntilde;a para el turismo enfocado a lugares de rodaje de pel&iacute;culas, tras dos a&ntilde;os marcados por la pandemia y por un incendio que lleg&oacute; a las puertas de la zona donde se encuentra, pr&oacute;xima a Santo Domingo de Silos (Burgos).
    </p><p class="article-text">
        Uno de los promotores en 2016 de la recuperaci&oacute;n de este escenario situado en plena naturaleza, Sergio Garc&iacute;a, ha estimado en declaraciones a EFE que en julio recibieron cerca de 300 visitas diarias y en agosto est&aacute;n manteniendo el mismo nivel, con lo que en los dos meses sumar&aacute;n unos 10.000 visitantes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Son personas muy interesadas, porque el acceso solo se puede hacer por dos caminos que no son f&aacute;ciles&rdquo;, ha explicado Sergio Garc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, la asociaci&oacute;n que promueve el cementerio de Sad Hill como destino tur&iacute;stico se plantea restringir el acceso al escenario en momentos puntuales, sobre todo algunos puentes festivos, para lo que se instalar&iacute;an dos aparcamientos a cierta distancia en ambos accesos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en los pr&oacute;ximos d&iacute;as esperan que una cuadrilla de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y Le&oacute;n realice algunas tareas de mantenimiento y limpieza en el cementerio, algo que ya hicieron en 2016, cuando se abri&oacute; la zona a visitas, aunque desde entonces ha sido una tarea asumida por voluntarios y miembros de la asociaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Grac&iacute;a ha asegurado que, seg&uacute;n la Spain Film Comission, el cementerio de San Hill se encuentra entre los tres destinos relacionados con escenarios de cine preferidos en Espa&ntilde;a, junto a San Juan de Gaztelugatxe (Vizcaya), donde se rodaron escenas de Juego de Tronos, y la zona de Almer&iacute;a donde se rodaron varios &lsquo;spaghetti western&rsquo; de Sergio Leone.
    </p><p class="article-text">
        Burgos, escenario de pel&iacute;cula
    </p><p class="article-text">
        Miembros de la asociaci&oacute;n del cementerio de Sad Hill, que forman parte de la Burgos Film Comission, colaboraron el a&ntilde;o pasado en el recuerdo de los escenarios naturales de Burgos donde se rod&oacute; &lsquo;El disputado voto del se&ntilde;or Cayo&rsquo;, una pel&iacute;cula de Antonio Jim&eacute;nez Rico basada en una novela de Miguel Delibes.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el 9 de septiembre participar&aacute;n en los actos de conmemoraci&oacute;n del 25 aniversario del rodaje de &lsquo;El milagro de P.Tinto&rsquo;, de Javier Fesser, en la que la casa de la familia protagonista se encontraba en el antiguo apeadero de La Revilla, de la l&iacute;nea Santander-Mediterr&aacute;neo, que est&aacute; inactiva.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/provincias/burgos/cementerio-sad-hill-burgos-recupera-lugar-destino-turistico-pelicula_1_10450720.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Aug 2023 13:04:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cementerio de Sad Hill, en Burgos, recupera su lugar como destino turístico de película]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Clint Eastwood]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Kathy Scruggs]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/kathy-scruggs-richard-jewell-clint-eastwood_129_1063478.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/85a313e3-320d-4016-8e14-f674aaccab42_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La actriz Olivia Wilde interpreta a la periodista Kathy Scruggs"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La película de Clint Eastwood es un alegato contra la prensa y contra el FBI en supuesta defensa del hombre blanco que no ha conseguido el dinero, la fama o la familia que quería pero que intenta actuar por el bien común</p><p class="subtitle">La realidad es que, pese a sus muchos errores, los periodistas del periódico local de Atlanta acabaron haciendo bien su trabajo</p><p class="subtitle">El valor de la prensa está a menudo en nuestra capacidad de rectificar y el mayor test de calidad es cuando sucede algo que contradice nuestros prejuicios o publicaciones previas</p></div><p class="article-text">
        '<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/Richard-Jewell-complejidad-brujula-eastwoodiana_0_980951917.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Richard Jewell</a>', la &uacute;ltima pel&iacute;cula de Clint Eastwood, relata la historia real de un agente de seguridad que descubri&oacute; una bomba en los Juegos Ol&iacute;mpicos de Atlanta en 1996 y, tras ser encumbrado como un h&eacute;roe, fue acusado err&oacute;neamente por el FBI de ser un terrorista. Los villanos del filme son unos pocos agentes sin escr&uacute;pulos y con presi&oacute;n por encontrar un culpable y, sin matices ni paliativos, la prensa.
    </p><p class="article-text">
        Eastwood cambia los nombres de los agentes del FBI y los retrata con alg&uacute;n atisbo de duda, pero pinta con despiadada brocha gorda a una periodista del peri&oacute;dico local de Atlanta, el<em>Atlanta Journal</em>, utilizando su nombre real, Kathy Scruggs. El peri&oacute;dico, que se precipit&oacute; en su cobertura y fue parte de una cadena de errores, ha denunciado a la productora por haber inventado, entre otras cosas, que <a href="https://www.eldiario.es/theguardian/Clint-Eastwood-periodistas-intercambian-informacion_0_975353072.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la periodista ofrec&iacute;a sexo a cambio de informaci&oacute;n</a>. Incluso sin ese detalle y pese a los fallos que s&iacute; cometi&oacute; el peri&oacute;dico, la caricatura de la periodista suena falsa para cualquiera que haya trabajado en una redacci&oacute;n y afecta a c&oacute;mo habla y se comporta el personaje casi todo el tiempo. Para completar el brochazo sexista, llorar al darse cuenta del error es la &uacute;nica haza&ntilde;a de la periodista, que no puede disputar los hechos porque <a href="https://www.ajc.com/news/local/the-ballad-kathy-scruggs/Ua5vSJBTHzkQfC1Lvs6snK/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muri&oacute; en 2001</a> por sobredosis de medicamentos a los 42 a&ntilde;os (<a href="https://www.nytimes.com/2007/08/30/us/30jewell.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jewell muri&oacute; a los 44 en 2007</a> por complicaciones de diabetes).
    </p><p class="article-text">
        El filme de Eastwood es un alegato contra la prensa y contra el FBI en supuesta defensa del hombre blanco que no ha conseguido el dinero, la fama o la familia que quer&iacute;a pero que intenta actuar por el bien com&uacute;n. La pel&iacute;cula, basada en <a href="https://archive.vanityfair.com/article/share/1fd2d7ae-10d8-474b-9bf1-d1558af697be" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un art&iacute;culo</a> y <a href="https://www.npr.org/2019/12/21/790492520/-the-suspect-co-author-on-the-fbis-misguided-investigation-into-richard-jewell?t=1579864692809" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un libro </a>bien documentados, elige con una agenda evidente qu&eacute; detalles ocultar.
    </p><p class="article-text">
        (<em>Spoiler alert</em>. Si quieres evitar los particulares, salta al siguiente p&aacute;rrafo). Uno de los momentos cumbre de la pel&iacute;cula es cuando el abogado de Jewell camina la distancia entre el parque ol&iacute;mpico y la cabina desde donde se hizo la llamada de amenaza de bomba y se da cuenta de que es imposible que Jewell llamara y estuviera en el parque en el momento en que alert&oacute; de la bomba. El problema es que en realidad el primero que hizo ese recorrido <a href="https://www.ajc.com/news/local/torpy-large-ajc-wronged-richard-jewell-wow-what-you-don-know/ucwRJ1RSxzBDwA6gNV7pQK/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no fue el abogado sino un periodista del Atlanta Journal </a>y esto tuvo consecuencias directas para la investigaci&oacute;n. El peri&oacute;dico fue el primero que public&oacute; que el FBI estaba investigando a Jewell (una noticia cierta) y contribuy&oacute; al retrato estereotipado y acelerado del sospechoso, pero tambi&eacute;n fue el primero que public&oacute; el dato que hizo tambalear la investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El circo de las televisiones en esos a&ntilde;os en que arrancaba el cable es real, pero tambi&eacute;n son reales<a href="https://www.nytimes.com/1996/09/22/magazine/an-olympian-injustice.html?searchResultPosition=16" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> las piezas esc&eacute;pticas en la prensa</a> sobre la falta de pruebas del FBI y las nuevas pruebas que no encajaban en el clich&eacute; injusto y lleno de prejuicios del fracasado solitario que quer&iacute;a notoriedad difundido por algunos periodistas y comentaristas en algunos medios.
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que, pese a sus muchos errores arrastrados por las fuentes oficiales, los periodistas acabaron haciendo bien su trabajo. El valor de la prensa est&aacute; a menudo en nuestra capacidad de rectificar y el mayor test de calidad es cuando sucede algo que contradice nuestros prejuicios o publicaciones previas. Uno de los mejores consejos para ser periodista: desconf&iacute;a de lo que ves y de lo que oyes, sobre todo cuando encaja en tus ideas preconcebidas sobre una persona, una historia o un lugar.
    </p><p class="article-text">
        La agenda de Eastwood es evidente, pero sus errores se pueden tomar como una lecci&oacute;n contra la tentaci&oacute;n en la que tambi&eacute;n caemos los periodistas, a menudo m&aacute;s por pereza o prisas que por malicia: las caricaturas de las personas y los colectivos de los que informamos. Los periodistas, ni siquiera los m&aacute;s agresivos, imprudentes y poco &eacute;ticos, no son como los pinta <em>Richard Jewell</em>. Algunos hechos de por qu&eacute; no es as&iacute;, en este caso concreto, son accesibles a cualquiera que tire de la hemeroteca. Otros son m&aacute;s f&aacute;ciles de conocer desde dentro y esto es algo que no se nos debe olvidar cuando nos asomamos a las realidades de los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Los matices de la realidad casi nunca encajan con nuestros prejuicios. Si encajan, acu&eacute;rdate de Richard Jewell o de Kathy Scruggs.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Ramírez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/kathy-scruggs-richard-jewell-clint-eastwood_129_1063478.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Jan 2020 20:06:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Kathy Scruggs]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libertad de prensa,Clint Eastwood,Periodismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Richard Jewell' y la brújula ética de Clint Eastwood que apunta siempre a la derecha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/richard-jewell-complejidad-brujula-eastwoodiana_1_1098797.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bbab044e-a069-4297-8ef5-25e601b54fac_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Eastwood eleva una justificada denuncia de los abusos institucionales en sintonía con los intereses trumpianos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El veterano actor y director de</p><p class="subtitle">Sin perdón</p><p class="subtitle">da una de cal y una de arena en su</p><p class="subtitle">biopic</p><p class="subtitle">sobre un vigilante de seguridad erróneamente acusado de terrorismo</p><p class="subtitle">A pesar de representar positivamente a protagonista, Eastwood no esconde algunos de sus rasgos inquietantes, pero incurre en contradicciones para aderezar una crítica legítima que desprende connotaciones trumpistas</p></div><p class="article-text">
        En uno de los cap&iacute;tulos de <em>Los Simpson</em>, el travieso ni&ntilde;o protagonista participaba en un telediario infantil con una secci&oacute;n propia de reportajes sentimentaloides: 'La gente de Bart'. A menudo, ese episodio ha sido usado para alertar sobre el sensacionalismo y las maneras de desinformar o sencillamente llenar minutos sin ofrecer nada que se parezca a una informaci&oacute;n relevante. Un periodista veterano de la serie daba un consejo al chico: &ldquo;Llegar al coraz&oacute;n para nublar la mente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el veteran&iacute;simo actor y director Clint Eastwood parece estar construyendo un pante&oacute;n de 'La gente de Clint'. Su filmograf&iacute;a reciente se compone de retratos cinematogr&aacute;ficos de presuntos h&eacute;roes reales como el soldado de <em>El francotirador</em>, el piloto de avi&oacute;n comercial de <em>Sully</em> o el guardia de seguridad <em>Richard Jewell</em> en la obra de t&iacute;tulo hom&oacute;nimo.
    </p><p class="article-text">
        A su manera, el realizador ha ido desarrollando una cr&oacute;nica de la historia contempor&aacute;nea estadounidense a trav&eacute;s de pel&iacute;culas sobre individuos, complementadas por narraciones de grupo (<em>15:17 Tren a Par&iacute;s</em>) o que dif&iacute;cilmente podr&iacute;amos considerar heroicas (<em>Mula</em>).
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que llegan a transmitir una notable sobriedad estil&iacute;stica, estos <em>biopics</em> no dejan de proyectar las preocupaciones del realizador y sus tomas de posici&oacute;n (en ocasiones <a href="http://www.eldiario.es/vertele/verteletv/actualidad/Clint-Eastwood-TT-declararse-Trump_0_1817818226.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s bien escandalosas</a>) dentro de las guerras culturales.
    </p><p class="article-text">
        <em>Richard Jewell</em>, por ejemplo, sirve para criticar una persecuci&oacute;n medi&aacute;tica e institucional sufrida por su protagonista, que pas&oacute; de h&eacute;roe ef&iacute;mero a investigado por su detecci&oacute;n temprana de un atentado en los Juegos Ol&iacute;mpicos de Atlanta. La obra trata de la irresponsabilidad period&iacute;stica y la fijaci&oacute;n policial con un sospechoso, y critica las conjeturas convertidas en falsas certezas que destruyen a individuos inocentes.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Eastwood apuesta por el drama sin forzar el <em>thriller</em>. Dimensiona el factor humano de la historia, pero no idealiza a su protagonista: Jewell es representado como un fan&aacute;tico de las armas (aunque esto se aborde casi como un gag) que podr&iacute;a considerarse tanto un buen hijo como un treinta&ntilde;ero inquietantemente apegado a su madre.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se muestran sus tendencias al uso arbitrario de la autoridad cuando estaba empleado en un campus universitario. De esta manera, el director de <em>Sin perd&oacute;n</em> abraza una cierta complejidad mientras dimensiona el deseo aparentemente sincero de servicio p&uacute;blico (entrelazado con un serio problema de autoestima) del personaje.
    </p><p class="article-text">
        Parece que los responsables del filme (el firmante del guion es el vers&aacute;til Billy Ray, capaz de trabajar en proyectos tan dispares como <em>Capit&aacute;n Phillips</em> o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/segunda-Terminator-dieciocho-secuelas-pensamos_0_958554898.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Terminator: Destino oscuro</a>) intentan no ser deshonestos en su dibujo de un h&eacute;roe inesperado con algunos rasgos amenazantes. Sencillamente, se limitan a compensar su escaso carisma dimensionando el personaje de un visceral abogado, interpretado por Sam Rockwell, que vitamina el relato.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En cambio, han tomado un pol&eacute;mico atajo (o aderezo) narrativo que, <a href="https://cinemania.20minutos.es/noticias/richard-jewell-es-acusada-de-difamacion-debido-al-personaje-de-olivia-wilde/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al tratarse de un audiovisual sobre hechos reales, deviene difamatorio</a>. Una periodista inicia la persecuci&oacute;n medi&aacute;tica de Jewell gracias a una filtraci&oacute;n del FBI... que consigue a cambio de sexo.
    </p><p class="article-text">
        Se atribuye a una reportera aut&eacute;ntica y ya fallecida, Kathy Scruggs, una conducta <a href="https://www.eldiario.es/theguardian/Clint-Eastwood-periodistas-intercambian-informacion_0_975353072.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con ecos mis&oacute;ginos</a> sin respaldo documental. M&aacute;s all&aacute; de que la injuria choca con la supuesta cr&iacute;tica a la difusi&oacute;n p&uacute;blica de especulaciones, esta decisi&oacute;n ha relegado <a href="https://edition.cnn.com/2019/12/28/opinions/richard-jewell-fbi-confirmation-bias-gagliano/index.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el debate</a> sobre un abuso comprobado: el intento de enga&ntilde;ar a Jewell para poderle interrogar sin que fuese consciente de ello.
    </p><p class="article-text">
        En la pel&iacute;cula, la culpa recae en un agente federal inventado. Las fabuladas pr&aacute;cticas de Scruggs, en cambio, se atribuyen a alguien real. Quiz&aacute; porque ella no forma parte de esa gente de Clint a la que hay que admirar y defender: hombres que defienden sus razones contra una sociedad equivocada o reticente.
    </p><h3 class="article-text">Contra el sistema, a veces</h3><p class="article-text">
        En el contexto presente y fuera de la pantalla de cine, <em>Richard Jewell</em> adquiere connotaciones a&ntilde;adidas. Para empezar, el gusto por mostrar individuos vapuleados y fiscalizados por las instituciones remite a la mezcla de orgullo y victimismo de la derecha estadounidense. Y parece tomar partido en la pugna entre <em>establishments</em> que encierra la constante cr&iacute;tica del trabajo de periodistas y trabajadores gubernamentales verbalizada por Donald Trump.
    </p><p class="article-text">
        Estos sesgos ideol&oacute;gicos eastwoodianos no tienen por qu&eacute; ser relevantes, pero al margen de estas alineaciones de fondo (una derecha estadounidense que proyecta una especie de anarcocapitalismo asim&eacute;trico) o de coyuntura (el trumpismo, cuyo legado espec&iacute;fico est&aacute; por ver), la representaci&oacute;n del mundo que nos suele ofrecer el autor de <em>Banderas de nuestros padres</em> s&iacute; plantea ciertas limitaciones. Porque proyecta atracci&oacute;n hacia concepciones muy esquem&aacute;ticas de la raz&oacute;n y el deber.
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        Valga como ejemplo el drama b&eacute;lico <em>Cartas desde Iwo Jima</em>, donde un mando japon&eacute;s est&aacute; fascinado por una misiva escrita por la madre de un soldado enemigo. &ldquo;Haz siempre lo correcto porque es lo correcto&rdquo;, escribi&oacute; la mujer. Podemos imaginar que la frase resulte convincente para un militar, acostumbrado a tener que obedecer unas &oacute;rdenes que no pueden cuestionarse, pero resulta m&aacute;s extra&ntilde;o que un narrador veterano parezca adoptarlas como una lecci&oacute;n de vida v&aacute;lida.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n <em>El francotirador</em> gira alrededor de una simplificaci&oacute;n: los humanos est&aacute;n divididos en ovejas, lobos y perros pastores. La violencia que deban emplear estos &uacute;ltimos no es motivo de preocupaci&oacute;n. Chris Kyle, militar con decenas de muertos a sus espaldas, es un protector de la seguridad en tiempos de Al Qaeda.
    </p><p class="article-text">
        La defensa del inocente, como ese &ldquo;haz siempre lo correcto porque es lo correcto&rdquo;, es una abstracci&oacute;n que pueden legitimar cualquier acto si se plantea sin l&iacute;mites ni preguntas a&ntilde;adidas. Incluso puede avalar una guerra preventiva cuya finalidad presuntamente protectora de unos ciudadanos pasa por la agresi&oacute;n a otros.
    </p><p class="article-text">
        Hollywood no ha acostumbrado a cuestionar la pol&iacute;tica exterior estadounidense m&aacute;s all&aacute; de elevar una queja autocompasiva sobre los efectos de la denominada<em> guerra contra el terrorismo</em> en los soldados propios. Una cr&iacute;tica en profundidad quiz&aacute; implicar&iacute;a una revisi&oacute;n cr&iacute;tica del pasado propio, con la II Guerra Mundial y sus bombas at&oacute;micas e incendiarias incluidas, que puede estar fuera del alcance de Eastwood. <em>Richard Jewell</em>, en cambio, ofrece m&aacute;s facilidades para la autocr&iacute;tica nacional como historia acotada de una injusticia objetivable sufrida por un compatriota culpado por el crimen de otro.
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                </figure><p class="article-text">
        Quiz&aacute; Eastwood y compa&ntilde;&iacute;a vieron tan f&aacute;cil defender a su biografiado ante la audiencia que pudieron reconocer que este sent&iacute;a una poderosa inclinaci&oacute;n hacia el ejercicio del poder que confiere una placa. Por ello, su asunci&oacute;n de una cierta complejidad resulta apreciable pero no extraordinaria: la constataci&oacute;n final de inocencia garantiza la capacidad persuasiva de esta defensa f&iacute;lmica de la dignidad del individuo (perfecto o imperfecto) frente a los abusos institucionales.
    </p><p class="article-text">
        Esta vez, el realizador puede permitirse criticar a un enemigo interior denunciando las trasgresiones del protocolo por parte de miembros del FBI, un blanco m&aacute;s c&oacute;modo que el Ej&eacute;rcito para la derecha estadounidense. La defensa de las garant&iacute;as constitucionales del sospechoso ante un agente, que ir&oacute;nicamente proviene del actor que interpret&oacute; a un polic&iacute;a de gatillo f&aacute;cil como Harry Callahan, nos recuerda que no solo podemos apreciar los rastros de clasicismo de <em>Richard Jewell</em>, o el sugerente tono meditativo de <em>Sully</em>. Tambi&eacute;n podemos suscribir ocasionalmente los dardos que lanza su realizador, aunque sea con reservas y aunque su br&uacute;jula &eacute;tica nos dirija siempre hacia a la derecha.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignasi Franch]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/richard-jewell-complejidad-brujula-eastwoodiana_1_1098797.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jan 2020 21:38:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Richard Jewell' y la brújula ética de Clint Eastwood que apunta siempre a la derecha]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Clint Eastwood]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Te equivocas, Clint Eastwood: las periodistas no nos acostamos con nuestras fuentes para sacar información]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/clint-eastwood-periodistas-intercambian-informacion_129_1181197.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f95aa586-611e-4c09-bf86-221f7204b48c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La última película de Eastwood,</p><p class="subtitle">Richard Jewell</p><p class="subtitle">, da una imagen errónea de las reporteras y nos perjudica a todas</p><p class="subtitle">Lo único que hace el poco real y aburrido cliché de la mujer periodista que se acuesta con una de sus fuentes es complicarnos la vida un poco más</p><p class="subtitle">Saber cómo protegerme durante mi trabajo como reportera se ha convertido en una parte fundamental de mi actividad</p></div><p class="article-text">
        De las primeras &eacute;pocas de mi carrera como periodista recuerdo un viaje a los barrios perif&eacute;ricos de Washington para entrevistar a familias de refugiados. Cuando termin&eacute;, a las siete de la tarde, nevaba y los trenes hab&iacute;an dejado de funcionar. El responsable de una asociaci&oacute;n de la zona se ofreci&oacute; a llevarme en coche y acept&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras conduc&iacute;a comenz&oacute; a hacer comentarios sobre mi aspecto y a preguntarme si ten&iacute;a novio. Yo lo esquiv&eacute; una y otra vez volviendo al tema del art&iacute;culo en el que estaba trabajando, pero en un sem&aacute;foro en rojo &eacute;l aprovech&oacute; para tocarme el hombro. Fue solo un instante pero mi coraz&oacute;n comenz&oacute; a latir m&aacute;s deprisa. Empec&eacute; a preguntarme si podr&iacute;a abrir el pestillo, si deb&iacute;a o no saltar, pero no hice nada. Esper&eacute; hasta que entramos a la ciudad para salir r&aacute;pidamente del coche y decirle que pod&iacute;a llegar caminando a casa.
    </p><p class="article-text">
        Han pasado a&ntilde;os desde ese momento, que en mi recuerdo sigue representando la primera y tambi&eacute;n m&aacute;s leve amenaza que he sentido en mi trabajo como periodista mujer y no blanca. Tanto en Virginia Occidental como en Nueva York o en Nueva Delhi, saber c&oacute;mo protegerme durante mi trabajo como reportera se ha convertido en una parte fundamental de mi actividad.
    </p><p class="article-text">
        Y no soy un caso aislado: la mayor&iacute;a de las mujeres que trabajan en este sector revisan sus mensajes de texto antes de enviarlos para evitar malinterpretaciones, eligen cuidadosamente la ropa para las entrevistas, el tipo de transportes que emplean y los lugares donde se quedan cuando tienen que dormir fuera por trabajo.
    </p><p class="article-text">
        En una encuesta de 2018 de la International Women's Media Foundation y Trollbusters, un 58% de las mujeres respondi&oacute; haber sufrido hostigamiento o amenazas en persona, y un 28% dijo haber sufrido agresiones. As&iacute; que cuando aparece una pel&iacute;cula como <em>Richard Jewell</em> repitiendo el poco real y aburrido clich&eacute; de la mujer periodista que se acuesta con una de sus fuentes, lo &uacute;nico que hace es complicarnos la vida un poco m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <em>Richard Jewell</em>, la &uacute;ltima pel&iacute;cula de Clint Eastwood, recrea la historia real de un guardia de seguridad acusado por error del atentado de los Juegos Ol&iacute;mpicos de Atlanta en 1996. Pero la extra&ntilde;a interpretaci&oacute;n que la cinta hace de la historia real ha terminado por crear a una nueva v&iacute;ctima: Kathy Scruggs, la reportera del peri&oacute;dico <em>Atlanta Journal-Constitution</em> que dio a conocer la existencia de una investigaci&oacute;n contra Jewell. En su interpretaci&oacute;n, la actriz Olivia Wilde pinta a Scruggs como una seductora <em>femme fatale</em> que escribe mal y es poco prudente como reportera.
    </p><p class="article-text">
        En una escena especialmente desconcertante, vemos a Wilde en un bar tratando de encandilar al agente del FBI interpretado por Jon Hamm (su personaje es un compendio de varios agentes reales) para que le diga el nombre del sospechoso bajo investigaci&oacute;n. &ldquo;Si el sexo no te ha servido para sac&aacute;rselo al otro polic&iacute;a, &iquest;qu&eacute; te hace pensar que te va a servir para sac&aacute;rmelo a m&iacute;?&rdquo;, le pregunta Hamm justo antes de decirle el nombre del sospechoso. &ldquo;&iquest;Conseguimos una habitaci&oacute;n o vamos a mi coche?&rdquo;, responde Wilde, en su interpretaci&oacute;n de Scruggs.
    </p><p class="article-text">
        Esa escena jam&aacute;s sucedi&oacute; en la realidad. Scruggs era una figura pol&eacute;mica en la sala de redacci&oacute;n y en el libro period&iacute;stico sobre el caso que la pel&iacute;cula usa como materia prima, los autores Kent Alexander y Kevin Salwen la describen como una periodista fuerte, cabezota y de camisas escotadas. Pero no hay ninguna prueba de que se haya acostado con ninguna de sus fuentes. De hecho, ella ya ten&iacute;a el dato del nombre de Jewell cuando se acerc&oacute; en el bar a un agente del FBI para simplemente confirmar esa informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esa escena sin verificar solo sirve para sumar al personaje de Wilde al grupo de mujeres periodistas que en las pel&iacute;culas seducen a sus fuentes. Como escribe Sophie Gilbert <a href="https://www.theatlantic.com/entertainment/archive/2018/08/sharp-objects-female-journalists-in-culture/567898/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en The Atlantic,</a> antes que la Scruggs de Wilde ya lo hicieron Zoe Barnes, en <em>House of Cards</em> (Netflix); Camille Preaker, en <em>Sharp Objects</em> (HBO); y Rory Gilmore, en <em>Gilmore Girls</em>. Una mentira que sigue extendi&eacute;ndose gracias a personas como el presentador de Fox Jesse Watters, que en un programa reciente dijo que las reporteras se acuestan con sus fuentes &ldquo;todo el tiempo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Imaginen la carga que suponen estas declaraciones para las mujeres que tienen que cumplir con los requisitos b&aacute;sicos de su trabajo. Como me dijo una colega periodista, la difusi&oacute;n de este clich&eacute; no hace m&aacute;s que exacerbar el hecho de que las reporteras &ldquo;tengamos que preocuparnos por parecer cre&iacute;bles antes de que alguien m&aacute;s nos sexualice&rdquo;. Ella se ve ahora ante el dilema de usar o no maquillaje, de encontrarse o no con una fuente en un lugar y hora determinados... Despejar todas las posibilidades dudosas puede terminar significando quedarse sin pista o sin historia.
    </p><p class="article-text">
        Otra editora de <em>The Guardian</em> me habl&oacute; de la buena relaci&oacute;n que hab&iacute;a establecido con una fuente mientras planeaba hacer un reportaje. Hasta que lo conoci&oacute; personalmente y &eacute;l comenz&oacute; a deslizar comentarios sobre su aspecto mientras hablaban. Luego se olvid&oacute; de contarle, precisamente, que para apreciar su trabajo como operario de una m&aacute;quina tendr&iacute;a que compartir un espacio estrecho con &eacute;l. Mi compa&ntilde;era termin&oacute; por verlo trabajar desde lejos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de esta rutina de las peque&ntilde;as luchas diarias de las mujeres periodistas, hay amenazas m&aacute;s severas como la horrible agresi&oacute;n sexual sufrida por la reportera Lara Logan durante las protestas de Egipto. O la agresi&oacute;n sexual y el asesinato de Kim Wall a manos de una de sus fuentes. O todas las periodistas chinas que dicen haber sido forzadas a tener relaciones sexuales. Y no es algo que suceda en secreto, como sugieren las pel&iacute;culas. Ni siquiera la presencia de una videoc&aacute;mara transmitiendo protege a las reporteras que tratan de hacer su trabajo, como demuestran las reporteras del Mundial de f&uacute;tbol acosadas en pantalla o la periodista manoseada en Georgia mientras cubr&iacute;a una carrera.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os despu&eacute;s de aquel inquietante primer enfrentamiento de Washington tuve que entrevistar a una persona de la industria tecnol&oacute;gica. Llevaba a&ntilde;os aprendiendo a protegerme (una vez incluso me romp&iacute; un dedo del pie mientras hu&iacute;a literalmente de alguien que me acosaba) pero en esa ocasi&oacute;n pensaba estar a salvo. Hasta que la persona se inclin&oacute; y me dio un beso en la mejilla.
    </p><p class="article-text">
        Pens&eacute; que tal vez era un beso amistoso, que tal vez &eacute;l lo considerar&iacute;a como algo completamente inocuo, pero en cualquier caso me sirvi&oacute; de recordatorio. No importaba lo profesional que yo fuera, una y otra vez iba a malgastar mi energ&iacute;a siendo recordada que soy una periodista mujer. Los creadores de pel&iacute;culas como <em>Richard Jewell</em> nunca entender&aacute;n por qu&eacute; la torpeza de su gui&oacute;n lo ha vuelto a&uacute;n m&aacute;s dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Francisco de Z&aacute;rate
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ankita Rao]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/clint-eastwood-periodistas-intercambian-informacion_129_1181197.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Dec 2019 19:45:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Te equivocas, Clint Eastwood: las periodistas no nos acostamos con nuestras fuentes para sacar información]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Clint Eastwood]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cementerio de 'El bueno, el feo y el malo' está en Burgos y fue levantado por el Ejército de Franco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/desenterrando-sad-hill-cementerio-burgos_1_1863325.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6d287dc9-32a2-48e2-b6ae-e1f6540cde66_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Lee Van Cleef y Clint Eastwood junto a un Guardia Civil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'Desenterrando Sad Hill' es un documental dirigido por Guillermo de Oliveira que refleja la lucha de una asociación para recuperar el escenario del western de Sergio Leone</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;El mundo se divide en dos categor&iacute;as: los que tienen el rev&oacute;lver cargado y los que cavan. T&uacute; cavas&rdquo;, dice Rubio (Clint Eastwood) en una de las escenas m&aacute;s recordadas del s&eacute;ptimo arte. El duelo final de <em>El bueno, el feo y el malo</em> fue rodado en julio de 1966 en Santo Domingo de Silos, un peque&ntilde;o pueblo de Burgos elegido por Sergio Leone para poner punto final a la hist&oacute;rica <em>Trilog&iacute;a del d&oacute;lar</em>.
    </p><p class="article-text">
        Lo hizo durante la dictadura franquista, un r&eacute;gimen que incluso ofreci&oacute; soldados para que actuaran como extras y construyeran el camposanto de 5.000 tumbas en el que tendr&iacute;a lugar el enfrentamiento. Hoy, m&aacute;s de medio siglo despu&eacute;s, un grupo de vecinos ha logrado desenterrar la ic&oacute;nica localizaci&oacute;n tras tres a&ntilde;os de arduo trabajo. Es la historia de la Asociaci&oacute;n Cultural Sad Hill.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo el mundo ha sido alguna vez fan de algo y por eso es imposible no conectar con esta aventura&rdquo;, considera Guillermo de Oliveira, director del documental que desde el 19 de octubre lucha por hacerse un hueco en cartelera: <a href="https://twitter.com/SadHillDoc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Desenterrando Sad Hill</a>. Lo que comenz&oacute; como el sue&ntilde;o de &ldquo;unos pocos locos&rdquo;, como se definen en el reportaje, ha terminado convirti&eacute;ndose en un proyecto con repercusi&oacute;n a nivel mundial.
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        El punto de partida para De Oliveria, aficionado a las localizaciones de cine, fue la llamada de un amigo en noviembre de 2014: &ldquo;Escuch&oacute; en la radio que el cementerio de Sad Hill segu&iacute;a existiendo y quer&iacute;an reconstruirlo. Todav&iacute;a no hab&iacute;an hecho nada, simplemente estaban pidiendo los permisos para llevarlo a cabo&rdquo;. Tras enterarse, no dud&oacute; en llamar a la asociaci&oacute;n y desplazarse hasta la peque&ntilde;a localidad. Era un d&iacute;a nublado, en el que apenas se pod&iacute;an distinguir los caracter&iacute;sticos c&iacute;rculos conc&eacute;ntricos en los que Clint Eastwood, Lee Van Cleef y Eli Wallach se enfrentaron. Pero all&iacute; estaban, ocultos por la maleza y las rocas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A partir de ah&iacute; les empec&eacute; a seguir la pista durante meses&rdquo;, indica el director, quien confiesa que en un primer momento pens&oacute; en su documental como un cortometraje. Sin embargo, la envergadura de la iniciativa sobrepas&oacute; las previsiones. A los testimonios de los miembros de la asociaci&oacute;n se sumaron los de estrellas como Ennio Morricone, compositor de la banda sonora; James Hetfield, el vocalista de Metallica (que utiliza la escena del cementerio para abrir en sus conciertos); o incluso operadores de c&aacute;mara que estuvieron a las &oacute;rdenes de Leone. Y la gran estrella, el &uacute;nico de los tres vaqueros que contin&uacute;a con vida: Clint Eastwood.
    </p><p class="article-text">
        No fue f&aacute;cil. De Oliveria tard&oacute; 10 meses en entrevistar al protagonista de <em>Gran Torino, </em>y lo hizo tras pasar por el filtro de diferentes representantes. Seg&uacute;n el cineasta, &ldquo;lo dif&iacute;cil es romper la barrera, que tu propuesta se la hagan llegar a &eacute;l y decida si hace o no la entrevista&rdquo;, ya que, una vez que llegara a sus o&iacute;dos, &ldquo;ser&iacute;a raro que no se interesaran m&aacute;s por el tema&rdquo;.
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        Al final lleg&oacute;, y su mensaje fue proyectado durante la quedada en Sad Hill para celebrar el 50 aniversario del <em>spaghetti western</em>. Todos los all&iacute; presentes, incluidos los vecinos de Santo Domingo de Silos que hab&iacute;a participado en el desentierro, quedaron conmocionados al ver la cara un Rubio canoso hablando directamente al pueblo de Burgos. &ldquo;No ten&iacute;amos ni pensado guardarnos la sorpresa. Pero claro, como la respuesta de Clint lleg&oacute; justo 6 d&iacute;as antes pues ya nos lo callamos&rdquo;, reconoce el director.
    </p><h3 class="article-text">Una leyenda levantada por el Ej&eacute;rcito de Franco</h3><p class="article-text">
        Pero <em>Desenterrando Sad Hill</em> no solo bebe de las grandes estrellas. Tambi&eacute;n se apoya en declaraciones de aquellos que ayudaron a alzar lo que despu&eacute;s acabar&iacute;a siendo un mito del s&eacute;ptimo arte. &ldquo;La mayor&iacute;a eran j&oacute;venes vascos que fueron a hacer la mili en Burgos y un d&iacute;a de la noche a la ma&ntilde;ana se los llevaron para participar en la pel&iacute;cula&rdquo;, apunta De Oliveria, quien contin&uacute;a diciendo que &ldquo;en aquella &eacute;poca el r&eacute;gimen de Franco entend&iacute;a que estas producciones internacionales contribu&iacute;an a dar una imagen de apertura y por eso pusieron 1000 soldados a disposici&oacute;n de Leone&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como destaca el documentalista, hubo otro elemento fundamental: &ldquo;La pasta que les pagaban&rdquo;. La productora ofrec&iacute;a entre 250 y 900 pesetas, una fortuna comparada con las <a href="https://elpais.com/diario/1976/09/10/economia/211154411_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">96 pesetas que establec&iacute;a el salario m&iacute;nimo</a> interprofesional en el 66. La cantidad depend&iacute;a tanto del rango del militar como de la funci&oacute;n a desempe&ntilde;ar: hacer de muerto o montar el escenario. Otros, como destaca De Oliveria, ten&iacute;an papeles todav&iacute;a m&aacute;s llamativos: &ldquo;Hubo uno, que no sale en el documental, que estaba desnudo en una ba&ntilde;era y le hicieron quedarse todo el d&iacute;a all&iacute;. Estuvo pas&aacute;ndolo fatal, pero por ese sacrificio le dieron un dineral&rdquo;.
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        Adem&aacute;s, llama la atenci&oacute;n que <em>El bueno, el feo, y el malo</em>, dado la carga antibelicista de la cinta, fuera grabada en un pa&iacute;s dominado por una dictadura. &ldquo;Como era el Oeste pues colaban todo lo que de otra forma no habr&iacute;a pasado la censura&rdquo;, se&ntilde;ala el autor. Aun as&iacute;, aunque estuviera centrada en un conflicto estadounidense, el eslogan era universal.
    </p><p class="article-text">
        Reflejo de ello, como observa De Oliveria, fue la reacci&oacute;n del p&uacute;blico en San Francisco durante su estreno en el 77: &ldquo;En un momento de la pel&iacute;cula dicen algo como 'nunca he visto tantas vidas malgastadas por una guerra', y todos se levantaron a aplaudir. No por la Guerra de Secesi&oacute;n, sino por Vietnam&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">No importa la pel&iacute;cula, sino los sentimientos</h3><p class="article-text">
        A pesar de que <em>Desenterrando Sad Hill</em> est&aacute; protagonizado por fans de <em>El bueno, el feo y el malo</em>, este no es un documental exclusivo para adeptos de Sergio Leone. En realidad, habla de sentimientos, de conseguir un sue&ntilde;o movido por pulsiones que en cada caso son diferentes.
    </p><p class="article-text">
        Un voluntario que busca homenajear a su padre reci&eacute;n fallecido, un par de canadienses que hacen el Camino de Santiago y aprovechan para visitar el cementerio, c&aacute;maras de la pel&iacute;cula que se alegran de ver nuevamente aquel pedazo de historia&hellip; etc. &ldquo;Creo que para darnos cuenta de la universalidad de este mensaje era necesario acompa&ntilde;arles durante la reconstrucci&oacute;n. Tienes que ver a Joseba sobrepasado, dej&aacute;ndose la piel en eso, para luego entenderlo todo cuando te cuenta lo que pas&oacute; con su padre&rdquo;, aprecia De Oliveria.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, el documental cuenta con un enemigo: la cartelera. La mayor&iacute;a de las cr&iacute;ticas son positivas, pero es complicado encontrar salas de cine que lo proyecten. Actualmente, en el caso de Madrid, solo existe un pase a la semana en los Cines Renoir Princesa (sin saber lo que durar&aacute;). &ldquo;Lo presentamos en Sitges para aprovechar el ruido medi&aacute;tico del festival y llevarlo a los cines, a pesar de que ahora est&aacute;n todas las pel&iacute;culas que quieren optar a los Oscar&rdquo;, afirma el cineasta. Parad&oacute;jicamente, fue m&aacute;s f&aacute;cil en Jap&oacute;n, donde se estren&oacute; el a&ntilde;o pasado. &ldquo;Son las circunstancias: cuando es una primera pel&iacute;cula dependes mucho de factores externos&rdquo;, a&ntilde;ade.
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      <dc:creator><![CDATA[José Antonio Luna]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/desenterrando-sad-hill-cementerio-burgos_1_1863325.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Oct 2018 19:20:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cementerio de 'El bueno, el feo y el malo' está en Burgos y fue levantado por el Ejército de Franco]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Clint Eastwood,Burgos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Mystic River’, de Clint Eastwood: a veces un hombre es solo un niño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cinetario/mystic-river-clint-eastwood-hombre_132_1925021.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b1eb9a9-7d2a-4bf9-b2a0-6b669c30de93_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Mystic River’, de Clint Eastwood: a veces un hombre es solo un niño"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Diseccionamos una de las mejores películas del gran cineasta estadounidense, tan conservadora como reveladora</p><p class="subtitle">Sean Penn, Tim Robbins y Kevin Bacon conforman el trío protagonista de este viaje emocional plagado de traumas</p></div><h3 class="article-text">El meollo</h3><p class="article-text">
        Tres ni&ntilde;os juegan al hockey en una calle de una barriada de Boston. Cuando la pelota se cuela por una alcantarilla deciden&nbsp;entretenerse grabando sus nombres en el cemento todav&iacute;a h&uacute;medo de una baldosa de la acera. Jimmy y Sean (futuros Sean Penn y Kevin Bacon) as&iacute; lo hacen, pero mientras Dave (futuro Tim Robbins) todav&iacute;a no ha escrito la segunda letra del suyo aparece un&nbsp;supuesto polic&iacute;a que les increpa su acci&oacute;n y obliga a este &uacute;ltimo a subir al coche. Ocurre algo espantoso, algo que conmociona al barrio y que marca la vida de Dave. Muchos a&ntilde;os despu&eacute;s,&nbsp;las vidas de los tres volver&aacute;n a cruzarse por el asesinato de la hija adolescente de Jimmy, cuya investigaci&oacute;n recae en el ahora polic&iacute;a Sean.
    </p><p class="article-text">
        El paso del tiempo, las dudas inconexas, las fatales coincidencias, la interpretaci&oacute;n propia de los actos ajenos, los traumas de la ni&ntilde;ez y un destino malparado har&aacute;n que&nbsp;la p&eacute;rdida de la inocencia quede suspendida en un interrogante eterno, en una imposible vuelta atr&aacute;s. El gran Clint Eastwood abri&oacute; las siete llaves del ba&uacute;l donde hab&iacute;a atesorado todas sus grandes inquietudes sobre la moral y la justicia cuando hace m&aacute;s de diez a&ntilde;os rod&oacute; esta adaptaci&oacute;n de la&nbsp;novela de&nbsp;Dennis Lehane. Sombr&iacute;a, conmovedora, tramposa y emocionalmente contenida y afilada, su&nbsp;asombroso reparto y una direcci&oacute;n entregada por completo al sufrimiento&nbsp;del espectador, la convirtieron en una de las obras maestras del nuevo siglo y de toda la filmograf&iacute;a del cineasta norteamericano.
    </p><h3 class="article-text">Detr&aacute;s de las c&aacute;maras</h3><p class="article-text">
        El viejo Frankie Dunn nos sacudi&oacute; el alma cuando le dijo aquello de &ldquo;Mi hija, mi sangre&rdquo; (&ldquo;Mo Cuishle&rdquo;) a la moribunda Maggie en&nbsp;&lsquo;Million Dollar Baby&rsquo;. Aquel fue un instante cinematogr&aacute;fico tan brutalmente intenso y bello que supimos&nbsp;reconocer en &eacute;l al genio, a la obra maestra, ese momento fugaz, inolvidable que solo unos pocos artistas saben alcanzar. Aquella fue una pel&iacute;cula sobre boxeo, que parec&iacute;a aburrida, pero que tuvo la astucia suficiente como para hablar de la humanidad que hay en la muerte. Y es que&nbsp;&ldquo;El hombre sin nombre&rdquo; de la&nbsp;Trilog&iacute;a del D&oacute;lar (Sergio Leone) es hoy uno de los cineastas que mejor sabe retarnos con cada una de las pel&iacute;culas que crea.&nbsp;Las plantea como un desaf&iacute;o para nuestra conciencia, un derechazo imp&iacute;o para nuestras emociones.&nbsp;Porque nadie como Clint Eastwood sabe meternos en aut&eacute;nticos berenjenales morales, en historias perdidamente amargas o rom&aacute;nticas, en narraciones crudas y vigorosas que nunca pierden la calma. Si el h&eacute;roe del spagueti-western era un tipo de silencios, el cineasta le sigue la huella porque el estilo de Eastwood es as&iacute;, como &lsquo;El Sucio&rsquo;,&nbsp;de pocas palabras y apenas detalles, con personajes que cobran vida en la imaginaci&oacute;n del espectador (pues se merecen un respeto) y de tomas que aspiran a ser &uacute;nicas. &ldquo;Otros ruedan muchas por la falta de confianza en lo que quieren&rdquo;, fanfarronea el viejo Eastwood.
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                </figure><p class="article-text">
        Debut&oacute; como director en 1971 con&nbsp;&lsquo;Escalofr&iacute;o en la noche&rsquo;.&nbsp;Sorprendi&oacute; al mundo con la biograf&iacute;a de Charlie Parker en&nbsp;&lsquo;Bird&rsquo;&nbsp;(1988); hizo que nos estremeci&eacute;ramos mirando por un retrovisor en la rom&aacute;ntica&nbsp;&lsquo;Los puentes de Madison&rsquo;&nbsp;(1995) y&nbsp;sobrevivi&oacute; magistralmente a la muerte del western en&nbsp;&lsquo;Sin perd&oacute;n&rsquo;&nbsp;(1992). Pero adem&aacute;s, el fino sentido del humor de Eastwood se super&oacute; y perfeccion&oacute; el acento c&iacute;nico para retratar a las gentes de Savannah. Aquella proeza la hizo en la fabulosa&nbsp;&lsquo;Medianoche en el jard&iacute;n del bien y del mal&rsquo;&nbsp;(1997).&nbsp;&lsquo;Cartas desde Iwo Jima&rsquo; (2006) nos sumergi&oacute; en un laberinto de t&uacute;neles nipones para&nbsp;dejarnos al descubierto las atrocidades de la guerra&nbsp;y pasamos al bando contrario, al norteamericano, para cuestionar la &eacute;pica de papel que hay tras la propaganda b&eacute;lica (&lsquo;Banderas de nuestros padres&rsquo;). Despu&eacute;s, logr&oacute; atrapar, en todas sus dimensiones a&nbsp;una de las figuras clave de la historia norteamericana, Hoover, en&rsquo;&nbsp;J. Edgar&rsquo;, y supo sacarle partido a una an&eacute;cdota hist&oacute;rica, un Campeonato del Mundo de Rugby donde descubrimos la grandeza de Nelson Mandela en&nbsp;&lsquo;Invictus&rsquo;. Grandes decepciones se sucedieron con &lsquo;American Sniper&rsquo; y &lsquo;Jersey Boys&rsquo; , la biograf&iacute;a de Frankie Valli y su m&iacute;tica banda The Four Seasons. Ha habido quien se ha preguntado qu&eacute; se le ha perdido al director en un musical. Probablemente nada, pero por qu&eacute; no proba, como le sucedi&oacute; con &lsquo;Sully&rsquo;, la historia de un h&eacute;roe cuestionado.&nbsp;No todo el mundo tiene 88 a&ntilde;os a sus espaldas, una carrera valiente&nbsp;y una creatividad que no se puede contener. Como &eacute;l mismo dice, por si acaso, &ldquo;nunca dejo entrar al viejo en casa&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Sean Penn</h3><p class="article-text">
        Dos d&eacute;cadas tard&oacute; Hollywood en aprender a admirar, valorar y poner en su sitio al que hoy en d&iacute;a es&nbsp;uno de los mejores actores de su generaci&oacute;n. Su rostro de t&iacute;o duro vulnerable, ojos m&iacute;nimos y claros, la forma en que ha sabido sacudirse todos los sambenitos que le han querido colgar y su&nbsp;f&eacute;rreo compromiso con causas sociales y pol&iacute;ticas, le han convertido en un actor que traspasa sus personajes, sin un m&eacute;todo claro pero con rabia asoladora y un carisma fuera de serie. Aunque nacido en Burbank (California) en 1960, sus or&iacute;genes pasan por Irlanda, Italia y Lituania. Hijo del maltratado cineasta Leo Penn, y de la actriz Eileen Ryan,&nbsp;todos sus primeros pasos parec&iacute;an encaminarse hacia el mundo de la interpretaci&oacute;n, aunque no fue as&iacute; en un principio. Sean Justin Penn decidi&oacute; explorar terrenos tan diversos como el surf, la m&uacute;sica y la mec&aacute;nica.
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                </figure><p class="article-text">
        Cuando quiso dedicarse a la actuaci&oacute;n, como tambi&eacute;n har&iacute;a su hermano Chris Penn, decidi&oacute; formarse en Los &Aacute;ngeles y despu&eacute;s mudarse a Nueva York, donde realizar&iacute;a sus&nbsp;primeras interpretaciones teatrales en Broadway, que fueron un aut&eacute;ntico fracaso. Pese a ello, defendi&oacute; los a&ntilde;os de esfuerzo que hab&iacute;a dedicado a darle forma a su talento, y apost&oacute; por Hollywood, debutando en los largometrajes&nbsp;&lsquo;Taps&rsquo;, &lsquo;M&aacute;s all&aacute; del honor&rsquo;&nbsp;(1981),&nbsp;&lsquo;Aquel excitante curso&rsquo;&nbsp;(1982) y&nbsp;&lsquo;Bad Boys&rsquo;&nbsp;(1983). Mantuvo un list&oacute;n cuantitativo de hasta dos pel&iacute;culas por a&ntilde;o que, debido a su dudosa calidad,&nbsp;poco o nada aportaron a su carrera, llegando su proyecci&oacute;n a la fama de la mano de&nbsp;&lsquo;Shanghai Surprise&rsquo; y de su tormentoso matrimonio con su compa&ntilde;era de reparto, la cantante Madonna, en 1986. Discusiones p&uacute;blicas, peleas publicadas a toda p&aacute;gina y hasta una condena por agredir a un periodista, hicieron a Sean Penn&nbsp;tristemente conocido por aquellos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Se divorci&oacute; de la diva del pop, pero no de su mala fama, y tuvo que&nbsp;recurrir a amigos y conocidos como Dennis Hopper o Brian de Palma&nbsp;para conseguir algunos papeles, como el de&nbsp;&lsquo;Colors&rsquo;&nbsp;(1988) o&nbsp;&lsquo;Corazones de hierro&rsquo;&nbsp;(1989), respectivamente. Tras casarse con la actriz Robin Wright, a quien conoci&oacute; en&nbsp;&lsquo;El clan de los irlandeses&rsquo;, anunci&oacute; una retirada del mundo del cine, que finalmente no cumplir&iacute;a pero que lo mantuvo alejando de los focos durante tres a&ntilde;os. A su regreso, ya con treinta a&ntilde;os,&nbsp;sorprendi&oacute; a los recelosos iniciando en paralelo dos carreras: la de director (con grandes t&iacute;tulos como&nbsp;&lsquo;Cruzando la oscuridad&rsquo;,&nbsp;&lsquo;El juramento&rsquo;&nbsp;y su cap&iacute;tulo en&nbsp;&lsquo;11&rsquo;09&rsquo;&rsquo;01. Once de septiembre&rsquo;, ganador del Festival de Venecia); y la de int&eacute;rprete todoterreno y transmutado.&nbsp;Su papel del reo Mathew Poncelet en&nbsp;&lsquo;Pena de muerte&rsquo;&nbsp;(1995), dirigida por el tambi&eacute;n actor Tim Robbins, le hizo meterse a la cr&iacute;tica en el bolsillo y le allan&oacute; el camino para&nbsp;una grand&iacute;sima carrera a finales de siglo, donde destacaron&nbsp;&lsquo;Giro al infierno&rsquo; (1997), de Oliver Stone;&nbsp;&lsquo;Atrapado entre dos hombres&rsquo;&nbsp;(1997), de Nick Cassavetes;&nbsp;&lsquo;La delgada l&iacute;nea roja&rsquo;&nbsp;(1998), de Terrence Malick; o&nbsp;&lsquo;Acordes y desacuerdos&rsquo;, de Woody Allen (1999). El cambio de milenio tan solo sirvi&oacute; para confirmar su imparable ascenso como int&eacute;rprete, realizando en el mismo a&ntilde;o las que consideramos&nbsp;las dos mejores actuaciones de su carrera: en&nbsp;&lsquo;Mystic River&rsquo;, de Clint Eastwood, (por la que consigui&oacute; su primer Oscar) y en&nbsp;&lsquo;21 gramos&rsquo;, de Alejandro Gonz&aacute;lez I&ntilde;&aacute;rritu (ambas de 2003). Con Sidney Pollack en&nbsp;&lsquo;La int&eacute;rprete&rsquo;&nbsp;y con Gus Van Sant en&nbsp;&lsquo;Mi nombre es Harvey Milk&rsquo;, que le proporcion&oacute; su segunda estatuilla dorada, sigui&oacute; experimentando registros. Destacables son sus apenas ocho minutos de aparici&oacute;n en&nbsp;&lsquo;El &aacute;rbol de la vida&rsquo;, repitiendo con Malick, o en&nbsp;&lsquo;Un lugar donde quedarse&rsquo;, de Paolo Sorrentino. Sigue poniendo cara a numerosos proyectos solidarios y demostrando, ahora s&iacute;, que no hay ruptura entre la fama, el talento y el hacerse respetar.
    </p><h3 class="article-text">Tim Robbins</h3><p class="article-text">
        De origen tambi&eacute;n californiano, Timothy Francis Robbins naci&oacute; all&iacute; en 1958 pero se cri&oacute; en Nueva York, en una&nbsp;familia de artistas y m&uacute;sicos, donde destacaba su padre, el cantante de folk del Greenwich Village neoyorkino, Gil Robbins. Manifest&oacute; su deseo de dedicarse al mundo del cine pr&aacute;cticamente desde su infancia, por lo que&nbsp;tan solo con 12 a&ntilde;os ya interpretaba obras de teatro en el Theatre New City de la Gran Manzana. Sus inquietudes pol&iacute;ticas tambi&eacute;n formaron parte de su formaci&oacute;n como actor, escritor y cineasta comprometido, toda&nbsp;una carrera de protestas sociales&nbsp;que inici&oacute; formando en 1981 la compa&ntilde;&iacute;a teatral Actor&rsquo;s Gang, que se encarg&oacute; de dar voz a obras vanguardistas de contenido sociopol&iacute;tico. En cuanto a su trayectoria como actor fuera de las tablas, durante toda la d&eacute;cada de los 80 no pas&oacute; de apariciones en televisi&oacute;n (&lsquo;Canci&oacute;n triste de Hill Street&rsquo;&nbsp;y&nbsp;&lsquo;Luz de luna&rsquo;, entre otras series) y de&nbsp;algunos papeles secundarios en la gran pantalla, como en&nbsp;&lsquo;Click, click&rsquo;&nbsp;(1984),&nbsp;&lsquo;Top Gun&rsquo;&nbsp;(1986), o&nbsp;&lsquo;Howard, un nuevo h&eacute;roe&rsquo;&nbsp;(1986).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        A finales de la d&eacute;cada conoci&oacute; a la tambi&eacute;n actriz y activista&nbsp;Susan Sarandon, con la que mantuvo una relaci&oacute;n sentimental hasta el a&ntilde;o 2009&nbsp;y con la que ha protagonizado numerosas acciones en defensa de los derechos humanos. Ambos compartieron cartel en&nbsp;&lsquo;Los b&uacute;falos de Durnham&rsquo;&nbsp;(1988), que marc&oacute; en buena medida el inicio de la gran carrera de Robbins como actor y director. Aunque alternando todo tipo de papeles, de mayor o menor proyecci&oacute;n y creatividad,&nbsp;su gran estatura (literal y figurada) qued&oacute; maravillosamente plasmada en papeles inolvidables&nbsp;como&nbsp;&lsquo;La escalera de Jacob&rsquo;&nbsp;(1990),&nbsp;&lsquo;El juego de Hollywood&rsquo;&nbsp;(1992),&nbsp;&lsquo;Cadena perpetua&rsquo;&nbsp;(1994),&nbsp;&lsquo;Arlington Road. Temer&aacute;s a tu vecino&rsquo;&nbsp;(1999),&nbsp;&lsquo;Alta Fidelidad&rsquo;&nbsp;(2000),&nbsp;&lsquo;Mystic River&rsquo; (2003), por la que&nbsp;conseguir&iacute;a un Oscar como Mejor actor de reparto;&nbsp;&lsquo;La vida secreta de las palabras&rsquo;&nbsp;(2005), uno de sus mejores papeles, de la mano de la espa&ntilde;ola Isabel Coixet; o&nbsp;&lsquo;Back to 1942&rsquo;&nbsp;(2012). Como director, tras debutar con la&nbsp;s&aacute;tira pol&iacute;tica o falso documental&nbsp;&lsquo;Ciudadano Bob Roberts&rsquo;&nbsp;(1992), que tambi&eacute;n protagoniz&oacute;, jug&oacute; su mejor baza dram&aacute;tica y taquillera con&nbsp;&lsquo;Pena de muerte&rsquo;&nbsp;(1995), que consigui&oacute; cuatro nominaciones a los Oscar, ayud&oacute; a consolidar la carrera de Sean Penn, y le otorg&oacute; un premio dorado a su compa&ntilde;era Susan Sarandon. Con sus dos pel&iacute;culas posteriores tras las c&aacute;maras tambi&eacute;n demostr&oacute; su firme declaraci&oacute;n de amor al teatro en&nbsp;&lsquo;Abajo el tel&oacute;n&rsquo;&nbsp;(1999) y&nbsp;su inalterable compromiso con el pacifismo&nbsp;en el documental&nbsp;&lsquo;Embedded / Live&rsquo;&nbsp;(2005). Sigui&oacute; apostando por los cineastas espa&ntilde;oles rodando a las &oacute;rdenes de un director espa&ntilde;ol, como&nbsp;protagonista del drama social&nbsp;&lsquo;A Perfect Day&rsquo;, de Fernando Le&oacute;n de Aranoa.
    </p><h3 class="article-text">Kevin Bacon</h3><p class="article-text">
        No hemos comprobado cu&aacute;ntos grados de separaci&oacute;n tendr&iacute;amos (si estuvi&eacute;ramos en IMDb) con este actor de Filadelfia&nbsp;hecho a s&iacute; mismo a base de grandes logros y tropiezos. Lo que s&iacute; sabemos es que tiene a sus espaldas una carrera impresionante que merece, cuanto menos,&nbsp;que se le dediquen m&aacute;s elogios de los que normalmente recibe. Lo cierto es que Kevin Norwood Bacon se cri&oacute; en un n&uacute;cleo familiar muy tradicional y conservador que hizo que sus inicios en el mundo de la interpretaci&oacute;n fueran bastante duros. Comenz&oacute; haciendo&nbsp;algunas obras de teatro durante su adolescencia&nbsp;hasta que se hizo con un papel muy breve en el reparto de la generacional y atolondrada&nbsp;&lsquo;Desmadre a la americana (Animal House)&rsquo;,&nbsp;en&nbsp;1978. A partir de ese momento aument&oacute; el n&uacute;mero de castings para los que era convocado y tras entrar en los a&ntilde;os 80 con algunos t&iacute;tulos importantes como&nbsp;&lsquo;Viernes 13&rsquo;&nbsp;(1980),&nbsp;comenz&oacute; a hacerse valer entre la cr&iacute;tica por su fabuloso papel en el drama sobre la amistad&nbsp;&lsquo;Diner&rsquo;&nbsp;(1982), de Barry Levinson. No obstante, muy alejado de ese registro anterior, la fama mundial comenzar&iacute;a a acompa&ntilde;arle interpretando a un&nbsp;joven apasionado del baile en la chisposa&nbsp;&lsquo;Footloose&rsquo;&nbsp;(1984), demostrando su enorme versatilidad para alternar comedias y dramas a lo largo de toda su carrera.
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        Ya en los a&ntilde;os 90, Bacon&nbsp;se convertir&iacute;a en carne de thriller apareciendo en taquillazos&nbsp;como&nbsp;&lsquo;L&iacute;nea mortal&rsquo;&nbsp;(1990),&nbsp;&lsquo;J.F.K. Caso abierto&rsquo;&nbsp;(1991),&nbsp;&lsquo;Algunos hombres buenos&rsquo; (1992),&nbsp;&lsquo;Homicidio en primer grado&rsquo;&nbsp;(1995) y en&nbsp;una de sus interpretaciones m&aacute;s majestuosas, la del cruel vigilante de la maravillosa&nbsp;&lsquo;Sleepers&rsquo;&nbsp;(1996), repitiendo con Barry Levinson como director. Trabajador incansable (de ah&iacute; el denominado&nbsp;N&uacute;mero de Bacon) y muy alejado de la prensa rosa y de los chismorreos, su&nbsp;filmograf&iacute;a es absolutamente desconcertante pero plagada de t&iacute;tulos inolvidables&nbsp;como&nbsp;&lsquo;El le&ntilde;ador&rsquo;, &lsquo;Cuatro vidas&rsquo;, &lsquo;El desaf&iacute;o: Frost contra Nixon&rsquo;, o&nbsp;&lsquo;Crazy, Stupid, Love&rsquo;,&nbsp;adem&aacute;s de&nbsp;&lsquo;Mystic River&rsquo;, probablemente uno de los papeles m&aacute;s importantes de su vida. Tan solo lo intent&oacute; un par de veces como director, con la serie&nbsp;&lsquo;Pasi&oacute;n oculta&rsquo;&nbsp;(1996) y con&nbsp;&lsquo;Lover Boy&rsquo;&nbsp;(2005) con unas desastrosas y &aacute;cidas cr&iacute;ticas. Volvi&oacute; a despertar el inter&eacute;s en todo el mundo con la serie de televisi&oacute;n&nbsp;&lsquo;The Following&rsquo;, encarnando a un agente del FBI muy similar al polic&iacute;a de la pel&iacute;cula de Eastwood que le consagr&oacute; como actor.
    </p><h3 class="article-text">Contrapicado</h3><p class="article-text">
        &lsquo;Mystic River&rsquo;&nbsp;es un oc&eacute;ano de fantasmas, de&nbsp;traumas pegados a la nuca que confluyen en un destino maldito, de vidas marcadas por un hecho espantoso que separa a tres ni&ntilde;os mucho m&aacute;s de lo que nunca ser&aacute;n conscientes. Nunca un drama con tan pocos minutos dedicados expl&iacute;citamente a la ni&ntilde;ez fue&nbsp;tan terriblemente mordaz con lo que la infancia determina en cada uno de nosotros. Eastwood, con esa estela &lsquo;dickensiana&rsquo; y tan maravillosamente conservadora que ya quiso explorar en&nbsp;&lsquo;Un mundo perfecto&rsquo;,&nbsp;decidi&oacute; que&nbsp;esta pel&iacute;cula ser&iacute;a su particular homenaje a los a&ntilde;os cruciales de nuestra existencia. Pero lo narr&oacute; desde las vidas adultas de aquellos que estaban en el lugar equivocado en el momento equivocado siendo ni&ntilde;os.&nbsp;Sin ninguna moraleja perceptible&nbsp;salvo la que queramos forzar para nuestro propio inter&eacute;s moral, y con un guion hecho a la medida de&nbsp;esa frialdad apasionada que le caracteriza, el cineasta compuso una de las grandes obras maestras del nuevo siglo sacando de unos actores ya muy curtidos un collage de interpretaciones absolutamente perfecto.
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        Aparte de sus tres protagonistas, intachables en sus trabajos, lo impresionante de esta pel&iacute;cula es&nbsp;un reparto que encaja sin fisuras apreciables&nbsp;y que hace vibrar. En el sector femenino,&nbsp;la grandiosa&nbsp;Marcia Gay Harden&nbsp;resulta la perfecta m&aacute;rtir, quiz&aacute;s la &uacute;nica capaz de mostrar alg&uacute;n sentimiento acariciador en toda la pel&iacute;cula; mientras que&nbsp;Laura Linney, pr&aacute;cticamente un florero en casi todo el metraje, se convierte en la&nbsp;gran hero&iacute;na final con un discurso aplastante. Y no podemos dejar de mencionar el rentabil&iacute;simo Laurence Fishburne, y el maravilloso&nbsp;cameo de&nbsp;Eli Wallach
    </p><h3 class="article-text">Picado</h3><p class="article-text">
        Estamos ante una pel&iacute;cula que&nbsp;no sabe encontrar su final. Durante m&aacute;s de dos horas somos espectadores de un film sobrio, cl&aacute;sico e impecable, que sabe desenvolverse con un ritmo y una angustia creciente, con&nbsp;un escalofr&iacute;o que se instal&oacute;, de manera magistral, en nuestro estado de &aacute;nimo&nbsp;hasta que llegamos al momento cumbre. Al desenlace. Entonces la narraci&oacute;n se bifurca en&nbsp;dos acciones paralelas que pierden el norte, precisamente, porque abandonan la agilidad, la emoci&oacute;n y el sentido del tempo. Aparte de ofrecer en ellas demasiada informaci&oacute;n en poco tiempo (cual novela de Agatha Christie en pos del &lsquo;whodunit&rsquo;) ambas tienen suficiente intensidad dram&aacute;tica como para protagonizar secuencias completas sin cortes que se den codazos o se molesten. Si se apuesta por simultanearlas,&nbsp;lo suyo hubiera sido aligerarlas, hacerlas m&aacute;s concisas y cortas. Porque si no, a la altura del ep&iacute;logo, a la altura de esa fiesta nacional con desfiles y carrozas donde los protagonistas parecen respirar, al fin,&nbsp;en medio de una calma tensa, el espectador comienza a impacientarse. Y es que no necesita saber m&aacute;s de aquellos personajes que sobreviven a la tragedia y quedan en tablas. La elegancia y la sobriedad que han caracterizado la mayor parte de la narraci&oacute;n&nbsp; pierden pie porque los personajes no saben cu&aacute;ndo despedirse.
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                </figure><h3 class="article-text">Simbiosis sonora</h3><p class="article-text">
        Eastwood es un hombre del Renacimiento metido a cineasta, pero con una vocaci&oacute;n creativa que le desborda y le hace aventurarse en todo tipo de manifestaciones art&iacute;sticas.&nbsp;En&nbsp;&lsquo;Mystic River&rsquo;&nbsp;es tambi&eacute;n el autor de la banda sonora, pero dej&oacute; que su compositor de cabecera,&nbsp;Lennie Niehaus, la dirigiera interpret&aacute;ndola con la Boston Symphony Orchestra y el Coro del Tanglewood Festival.&nbsp;Con&nbsp;resonancias de jazz y marcada voz de piano, esta discreta, elegant&iacute;sima banda sonora es una de las culpables de que la pel&iacute;cula llegue a altos niveles de emoci&oacute;n.&nbsp;Lapidarios, tristes, distantes, evocadores, los temas de la banda sonora se suceden para arropar, acompa&ntilde;ar, inquietar o ahondar en la tragedia. Ah&iacute; est&aacute; la&nbsp; bell&iacute;sima y solemne pieza de introducci&oacute;n, que&nbsp;domina algunas de las secuencias claves de la pel&iacute;cula y sus acordes se reinventan en otras piezas. Pero hay mucho m&aacute;s.&rsquo;&nbsp;Meditation&rsquo;&nbsp;es&nbsp;una muestra m&aacute;s de su pasi&oacute;n hacia el jazz m&aacute;s calmado y reflexivo;&nbsp;&lsquo;Escape from the wolves&rsquo;&nbsp;inspira un terror g&eacute;lido, y el destino inevitable se deja escuchar en&nbsp;&lsquo;The Confrontation&rsquo;. En la banda sonora hay&nbsp;un total de 19 temas compuestos por Eastwood, y dos en colaboraci&oacute;n su hijo, Kyle (Cosmo&nbsp;y&nbsp;Black Emerald).
    </p><h3 class="article-text">Ojo al dato</h3><p class="article-text">
        Eastwood&nbsp;lo tuvo crudo para sacar adelante&nbsp;&lsquo;Mystic River&rsquo;.&nbsp;De hecho, cobr&oacute; por ella el salario m&iacute;nimo. Y es que el Hollywood complaciente de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, en aquella ocasi&oacute;n,&nbsp;se mostr&oacute; reacio a adentrarse en una tem&aacute;tica tan terrible&nbsp;como el abuso infantil. No hay nada mejor que las f&oacute;rmulas comerciales m&aacute;gicas para no asustar a los espectadores y espantarlos de las salas de cine. De ah&iacute; que&nbsp;ninguna productora quisiera verse mezclada en una pel&iacute;cula valiente, tr&aacute;gica y madura como la que propon&iacute;a Eastwood. Tras mucho pelear, la Warner acudi&oacute; a su rescate y aval&oacute; el proyecto&nbsp;haci&eacute;ndole una especie de favor a un cineasta que tantos buenos momentos en taquilla hab&iacute;a proporcionado. Eso s&iacute;, siempre y cuando terminarla resultara barato. La pel&iacute;cula sigui&oacute; arrastrando su mala suerte despu&eacute;s de finalizar su producci&oacute;n.&nbsp;No result&oacute; bien recibida en algunos circuitos internacionales&nbsp;y en Estados Unidos fue estrenada en muy pocas salas. El aplauso de cr&iacute;tica y p&uacute;blico llegar&iacute;a algo m&aacute;s tarde, afortunadamente.
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                </figure><h3 class="article-text">Retrato del h&eacute;roe</h3><p class="article-text">
        A veces un hombre es solo un ni&ntilde;o. Cuando pasan los a&ntilde;os, cuando todo parece decidido, los planes cumplidos y la vida hecha m&aacute;s o menos a la medida de algunos modestos sue&ntilde;os,&nbsp;un simple hecho fortuito abre la puerta de un laberinto sin salida. Dave nunca termin&oacute; de escribir su nombre en el cemento, una se&ntilde;al fat&iacute;dica de que siempre ser&iacute;a &ldquo;ese muchacho&rdquo;&nbsp;perseguido por lobos, por vampiros, por criaturas nocturnas, despertando y creyendo que en ocasiones ni siquiera es un ser humano. Subido al asiento trasero de un coche hacia el infierno, cuando Dave mira para atr&aacute;s y ve a sus dos amigos quietos y alej&aacute;ndose, ya no hay remedio posible para ninguno de ellos.&nbsp;Un h&eacute;roe fatal, un ni&ntilde;o eterno, una forma de vivir en la muerte&nbsp;sin que nadie, nunca, haya sido capaz de comprenderlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Dolores Sarto, Alicia Avilés Pozo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cinetario/mystic-river-clint-eastwood-hombre_132_1925021.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Sep 2018 20:51:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Mystic River’, de Clint Eastwood: a veces un hombre es solo un niño]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Clint Eastwood,Películas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Declaración de intenciones’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerifeahora/cultura/declaracion-intenciones_1_3745741.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/162ea574-ff7e-4362-b08d-48afaeacc797_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Imagen del filme de Eastwood sobre el amerizaje en el río Hudson"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El último trabajo cinematográfico del estadounidense Clint Eastwood centra la atención de este artículo, en el que se opina acerca de la nueva cinta en cartelera del director de la grandísima 'Sin perdón'</p></div><p class="article-text">
        - <em>Sully</em> (2016)
    </p><p class="article-text">
        - Direcci&oacute;n: Clint Eastwood
    </p><p class="article-text">
        - Gui&oacute;n: Todd Komarnicki (basado en el libro de Chelsey Sullenberg y Jeffrey Zaslow)
    </p><p class="article-text">
        - Reparto: Tom Hanks, Aaron Eckhart, Laura Linney, Anna Gunn, Autumn Reeser, Sam Huntington y Jerry Ferrara
    </p><p class="article-text">
        El director norteamericano Clint Eastwood vuelve a la direcci&oacute;n con <em>Sully</em>, la historia del aterrizaje en pleno r&iacute;o Hudson que tuvieron que llevar a cabo unos pilotos a&eacute;reos en Nueva York, en 2009. El incidente acab&oacute; sin v&iacute;ctimas y los responsables del aparato se convirtieron en h&eacute;roes.
    </p><p class="article-text">
        Clint Eastwood ha regresado a las salas, una vez m&aacute;s sent&aacute;ndose tras la c&aacute;mara. Ese es el elemento m&aacute;s destacable que podemos obtener de su nuevo trabajo, <em>Sully</em>. No porque sea una mala pel&iacute;cula, ni mucho menos. No lo es. Pero s&iacute; que siempre es grata la aportaci&oacute;n del trabajo de ciertos realizadores, como en el caso de Eastwood, al panorama cinematogr&aacute;fico, con sus continuas tendencias y proyecciones.
    </p><p class="article-text">
        En esta ocasi&oacute;n dirige la historia de Chesley Sullenberg, piloto de avi&oacute;n convertido en h&eacute;roe por estar a los controles del aparato que se vio obligado a amerizar sobre el r&iacute;o Hudson, en el centro de la ciudad de Nueva York en 2009. Como trabajo de direcci&oacute;n no decepciona, pese a que en <em>Sully</em> no vemos una de sus grandes creaciones. Sin embargo, se sigue notando la firma del que fuera director de <em>Mystic River</em>, y no olvidemos, tambi&eacute;n de pel&iacute;culas como <em>M&aacute;s all&aacute; de la vida</em>.
    </p><p class="article-text">
        Si la mitad de este largometraje es culpa de su director, la otra parte se la lleva obviamente su protagonista: un Tom Hanks efectivo pero que ya cansa, apoyado por un recatado Aaron Eckhart (<em>El caballero oscuro</em>, <em>Gracias por fumar</em>) como secundario. Estas interpretaciones, en consonancia con las del resto del reparto, siempre serias y contenidas, contribuyen un poco m&aacute;s si cabe a la frialdad de la fotograf&iacute;a de <em>Sully</em>.
    </p><p class="article-text">
        Esta pel&iacute;cula ser&iacute;a digna de analizar dentro del contexto hist&oacute;rico y pol&iacute;tico actual norteamericano, simplemente para poder entender m&aacute;s a fondo lo que ha querido plasmar personalmente Eastwood -si lo ha querido hacer-. Hablamos obviamente de un realizador cuyas opiniones pol&iacute;ticas no son nada escondidas. Qui&eacute;n sabe. No es un momento f&aacute;cil para realizar suposiciones sobre el pensamiento norteamericano, precisamente.
    </p><p class="article-text">
        Es imposible que la historia de <em>Sully</em>, que quiz&aacute; pudiera interesar en la cotidianeidad de los actuales Estados Unidos de Am&eacute;rica, tenga la misma aceptaci&oacute;n en un p&uacute;blico como el espa&ntilde;ol, simplemente porque no suscita el mismo y l&oacute;gico inter&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, los objetivos de esta pel&iacute;cula parecen ser otros: en primer lugar, <em>Sully</em> ha marcado el pistoletazo de salida para la carrera hacia los Oscar. Representa el arquetipo de pel&iacute;cula nominada. Eastwood, en la direcci&oacute;n, y Hanks, como actor protagonista, son las primeras posibles propuestas para las candidaturas de este a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo y pese a las posibles frivolidades de una industria como la de Hollywood, tambi&eacute;n se dejan entrever ciertas pinceladas de implicaci&oacute;n personal del director, algunas reflexiones que se pueden asociar a su trabajo y momento actual y una declaraci&oacute;n de las intenciones que ha intentado llevar hasta ahora a trav&eacute;s de su cine. Un <em>My way</em> a lo Eastwood, vaya.
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      <dc:creator><![CDATA[Fer D. Padilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerifeahora/cultura/declaracion-intenciones_1_3745741.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Nov 2016 09:04:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Declaración de intenciones’]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Críticas de cine,Fer D. Padilla,Clint Eastwood]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Cuando yo era pequeño a estas cosas no se les llamaba racismo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/clint-eastwood-comentarios-trump-superalo_1_3875084.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e2d5150a-a99d-4490-84ff-d0368c5ff99a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Cuando yo era pequeño a estas cosas no se les llamaba racismo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Clint Eastwood defiende los comentarios racistas de Donald Trump y se declara harto de que la gente se escandalice por ellos</p><p class="subtitle">"Esta es una generación que se dedica a besar el culo a todo", dice el cineasta en una entrevista</p></div><p class="article-text">
        Otra celebridad de ideas republicanas ha hecho p&uacute;blicos sus contundentes sentimientos sobre Donald Trump. No lo hizo con cautela como Paul Ryan (presidente de la C&aacute;mara de Representantes). No es que se negara a ir a la convenci&oacute;n republicana a la reuni&oacute;n, como John Kasich (gobernador de Ohio). El tipo duro de Hollywood Clint Eastwood dispar&oacute; ambos ca&ntilde;ones <a href="http://www.esquire.com/entertainment/a46893/double-trouble-clint-and-scott-eastwood/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una entrevista</a> para <em>Esquire</em>, apuntando de lleno... sobre aquellos que han cargado contra que el candidato presidencial por su racismo y otras cosas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ha dicho muchas estupideces&rdquo;, cuenta el actor y director sobre el hombre que ha ridiculizado a mexicanos, musulmanes, inmigrantes, mujeres, y la lista contin&uacute;a. &ldquo;Tienes de todos ellos. De ambos lados. Pero todo el mundo, la prensa y todas las personas dicen, 'Oh, vaya, esto es racista' y hacen un gran tab&uacute; de todo esto&rdquo;. Eastwood avisa a EEUU: &ldquo;Joder, sup&eacute;ralo. Es un momento triste en la historia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este pa&iacute;s, seg&uacute;n el director, est&aacute; plagado por lo que &eacute;l califica jocosamente como &ldquo;una mansa generaci&oacute;n&rdquo;, y no quiere hablar sobre los v&iacute;deos bonitos que tu madre comparte en Facebook. Trump, dice el actor echando chispas, &ldquo;da en el clavo, porque secretamente todo el mundo empieza a estar cansado de la correcci&oacute;n pol&iacute;tica y de las caranto&ntilde;as. Esta es una generaci&oacute;n que se dedica a besar el culo a todo. Estamos en una generaci&oacute;n remilgada. Todo el mundo anda de puntillas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vemos gente que acusa a otras personas de ser racista y todo tipo de estupideces&rdquo;, contin&uacute;a Eastwood. &ldquo;Cuando yo era peque&ntilde;o a estas cosas no se le llamaba racismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l sabe una o dos cosas sobre insultos racistas, como cualquiera que haya visto la pel&iacute;cula 'Gran Torino' puede atestiguar. En la cinta, interpreta a Walt Kowalski, un mec&aacute;nico retirado y veterano de la guerra de Corea que odia a las familias asi&aacute;ticas, latinas y negras que se mudan a su cambiante vecindario.
    </p><h3 class="article-text">Ya apuntaba maneras en 'Gran Torino'</h3><p class="article-text">
        Antes de que su coraz&oacute;n mute y se convierta en una persona cari&ntilde;osa y amigable con un adolescente asi&aacute;tico que hab&iacute;a sido forzado por miembros de una banda a robar su simb&oacute;lico coche, Eastwood (Kowalski) le suelta cualquier insulto que puedas imaginar, como por ejemplo &ldquo;ojos de rendija&rdquo;, &ldquo;cabeza de chorlito&rdquo; o &ldquo;charlat&aacute;n amarillo&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        En una escena en un bar, cuando est&aacute; rodeado de sus antiguos y blancos amigos, se suelta con un chiste que hace que todos r&iacute;an. &ldquo;Tengo uno&rdquo;, comienza, mientras agita su medio vaso de cerveza. &ldquo;Un mexicano, un jud&iacute;o y un negro van a un bar. El camarero los mira y dice: 'Salid de aqu&iacute; cagando leches'&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y entonces cuando hice <em>Gran Torino</em>&rdquo;, cuenta Eastwood, &ldquo;incluso mi socio me dijo 'es un gui&oacute;n genial pero es pol&iacute;ticamente incorrecto'. Y dije, 'Dios, d&eacute;jame leerlo esta noche'. A la ma&ntilde;ana siguiente, en cuanto llegu&eacute;, lo tir&eacute; sobre su escritorio y le dije: 'Empezamos inmediatamente'&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la ridiculizaci&oacute;n que hizo Trump del juez Gonzalo Curiel, nacido en Indiana, cuando dijo que era injusto por su origen mexicana, Eastwood fue displicente: &ldquo;S&iacute;, es una estupidez&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Eastwood no ha apoyado a su alma gemela, explica, pero si le das a elegir entre el magnate multimillonario y la antigua secretaria de Estado, &eacute;l votar&aacute; a Trump de inmediato. Despu&eacute;s de todo, Hillary Clinton dijo que continuar&iacute;a el legado de Obama, lo que es anatema para un hombre que una vez fue el alcalde de una ciudad de clase alta de California. Adem&aacute;s, apunta, &ldquo;es duro tener que escuchar la voz de Clinton durante cuatro a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo peor de la pol&iacute;tica de hoy, cuenta el hombre que se describe a s&iacute; mismo como parte de la &ldquo;antimansa generaci&oacute;n, que no quiere ser confundido con una nenaza&rdquo;, es que los pol&iacute;ticos le aburren.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aburren a todo el mundo&rdquo;, asegura. &ldquo;Chesty Puller, un gran general de los marines, me dijo una vez: 'Puedes dirigirme, puedes hacerme pasar hambre, me puedes golpear y me puedes matar, pero no me aburras'&rdquo;, recuerda. &ldquo;Y eso es exactamente lo que est&aacute; pasando en estos momentos. Todo el mundo aburre a todo el mundo. Es aburrido escuchar toda esta mierda. Es aburrido escuchar a estos candidatos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si fuera a escribir un discurso de campa&ntilde;a ahora, Eastwood asegura que ser&iacute;a en plan &ldquo;parad ya con esto, parad ya con todo&rdquo;. Ojal&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por <a href="http://www.eldiario.es/autores/cristina_armunia_berges/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cristina Armunia Berges</a>
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<div style="line-height: 1.2em;">
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   <div>
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      <dc:creator><![CDATA[Maria L La Ganga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/clint-eastwood-comentarios-trump-superalo_1_3875084.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Aug 2016 17:25:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Donald Trump,Estados Unidos,Racismo,Clint Eastwood]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dejad de matar al western, maldita sea]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/dejad-matar-western-maldita_1_2438807.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fa30f484-58b6-4c29-b507-c4bdef7f4aa6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Michel Fassbender en el climax de &#039;Slow West&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Slow West</p><p class="subtitle">es un western protagonizado por Michel Fassbender que vuelve a demostrar lo vivo que está el género</p><p class="subtitle">Repasamos las etapas de las películas del oeste, desde la edad de oro con directores como John Ford hasta los westerns de culto dirigidos por John Maclean o John Hillcoat</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Soy John Ford y hago westerns&rdquo;. As&iacute; se present&oacute; el director con m&aacute;s Oscars de la historia (ninguno por este g&eacute;nero) ante su sindicato en plena caza de brujas. Nadie ha hecho m&aacute;s por un g&eacute;nero que John Ford por el western. Sin embargo, a finales de la d&eacute;cada de los 70 el p&uacute;blico perdi&oacute; inter&eacute;s por los elementos cl&aacute;sicos del g&eacute;nero, por ese personaje central que atravesaba los paisajes des&eacute;rticos y salvajes, que descansaba en desoladores ranchos o fuertes en medio de la nada y cuya figura de pistolero, basada en sencillos c&oacute;digos de honor, era testigo de la sangrienta conquista de la civilizaci&oacute;n y terrible subordinaci&oacute;n de los nativos.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces los directores que hac&iacute;an western se han despedido del g&eacute;nero con obras llenas de nostalgia. Otros han renovado sus c&oacute;digos, su est&eacute;tica. <a href="http://news.yahoo.com/fall-movie-preview-spielberg-plunges-cold-war-131839190.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Y algunos lo han matado</a>. Pero es mentira, el g&eacute;nero no ha muerto nunca. Ni siquiera si consideramos a la taquilla como verdugo, <em>Django desencadenado</em> sum&oacute; unos <a href="http://www.boxofficemojo.com/movies/?id=djangounchained.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">162 millones de d&oacute;lares</a>, siendo el tercer western m&aacute;s taquillero de la historia despu&eacute;s de <em>Bailando con lobos </em>y <em>Valor de ley</em> (&eacute;sta &uacute;ltima estrenada en 2010).
    </p><p class="article-text">
        <em>Slow West</em> es el &uacute;ltimo t&iacute;tulo del g&eacute;nero que Ford elev&oacute; a la excelencia, viene de Reino Unido y es el debut de John Maclean protagonizado por Michael Fassbender. Como todos los western de las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas, <em>Slow West</em> se convertir&aacute; en una pel&iacute;cula de culto. Maclean impregna de color los bosques y parajes des&eacute;rticos, mezcla las citas de car&aacute;cter literario con el humor negro y aunque parezca que parodia la violencia no lo hace porque precisamente de eso va el asunto, de despreciar la brutalidad de una &eacute;poca a trav&eacute;s de una par&aacute;bola con forajidos, carteles de &ldquo;SE BUSCA&rdquo;, tiroteos, nativos y el impulso de un primer amor.
    </p><p class="article-text">
        El misterioso Silas interpretado por Fassbender cuenta la historia de Jay, un joven escoc&eacute;s de buena familia que llega al Viejo Oeste para reunirse con la chica a la que ama. Los personajes que Silas y Jay se encuentran por el camino son ic&oacute;nicos y las distintas secuencias que alimentan su aventura tienen ritmo, son audaces y conforman un entra&ntilde;able cuento moral en el que se reviven las tres &eacute;pocas del western.
    </p><h3 class="article-text">'Just my Rifle, My Pony and Me'</h3><p class="article-text">
        John Ford sonriendo mientras Dean Martin, Ricky Nelson y Walter Brennan cantan <a href="https://www.youtube.com/watch?v=v2ssbgThljU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>My Rifle, My Pony, and Me</em></a> en <em>R&iacute;o Bravo </em>es una de las escenas que mejor simbolizan el romanticismo y la &eacute;pica de la edad dorada del western. John Ford lo popularizar&iacute;a a&ntilde;os antes con <em>La diligencia</em>, pero el western m&aacute;s importante del Hollywood cl&aacute;sico es <em>Centauros del desierto</em>. La pel&iacute;cula que comienza con una puerta que se abre y termina con la misma puerta cerr&aacute;ndose.
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        El argumento es simple. Ethan Edwards sale en busca de los indios que se han llevado a su sobrina. John Ford habla del racismo y la intolerancia m&aacute;s profunda a trav&eacute;s de ese odio latente en la mirada de John Wayne. Un relato amargo y po&eacute;tico sobre un perdedor que se convierte en el aut&eacute;ntico reflejo de la identidad de una naci&oacute;n. <em>Centauros del desierto</em> transform&oacute; el arquetipo de protagonista masculino para siempre.
    </p><p class="article-text">
        Ya en los 50, cuando la f&oacute;rmula se agotaba y el p&uacute;blico de posguerra se cuestionaba los ideales del western cl&aacute;sico, los grandes directores del g&eacute;nero transformaron el lenguaje, oscurecieron el tono, le dieron otro sentido al antih&eacute;roe y adoptaron una visi&oacute;n mucho m&aacute;s cr&iacute;tica del gobierno.
    </p><p class="article-text">
        El mejor ejemplo del western crepuscular es <em>El hombre que mat&oacute; a Liberty Valance, </em>la &uacute;ltima gran obra de John Ford que cambi&oacute; los c&oacute;digos que &eacute;l mismo hab&iacute;a ayudado a establecer d&eacute;cadas antes. El abogado de Stewart que reh&uacute;sa llevar rev&oacute;lver sirve como gancho para retratar el momento en el que el Salvaje Oeste dej&oacute; de ser un territorio sin ley y al final nada es lo que parece, cuando interviene el personaje de John Wayne (que s&iacute; lleva revolver). Y la conclusi&oacute;n es, parafraseando a James Gordon <em>en El caballero oscuro</em>, que Wayne era el h&eacute;roe que Am&eacute;rica merec&iacute;a, pero no el que necesitaba.
    </p><h3 class="article-text">La renovaci&oacute;n empieza y acaba en Clint Eastwood</h3><p class="article-text">
        Durante la decadencia del western naci&oacute; lejos, en Italia, la renovaci&oacute;n del mismo: El <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Spaghetti_w%C3%A9stern" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">spaguetti western</a>. Sergio Leone firm&oacute; la trilog&iacute;a del d&oacute;lar: <em>Por un pu&ntilde;ado de d&oacute;lares</em>, <em>La muerte ten&iacute;a un precio</em> y <em>El bueno, el feo y el malo</em>.  Y al mismo tiempo Clint Eastwood entr&oacute; en nuestra vida interpretando a un pistolero errante en esta especie de trilog&iacute;a surrealista y violenta que cambi&oacute; la concepci&oacute;n tradicional del g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Mientras Sam Peckinpah firmaba una obra capital como <em>Grupo salvaje</em>, Leone cambiaba radicalmente los elementos narrativos incrementando la sangre hasta el exceso para convertir el g&eacute;nero en un macabro divertimento donde desaparecen las figuras de los nativos y donde los roles de h&eacute;roe y villano estaban desdibujados. La cuesti&oacute;n era si esa violencia tan exagerada justificaba las acciones de sus personajes.  
    </p><p class="article-text">
        Lo que comenz&oacute; con Eastwood termin&oacute; tambi&eacute;n con &eacute;l, con su William Munny de <em>Sin perd&oacute;n</em>, una cr&iacute;tica feroz al t&iacute;pico uso de la violencia que los primeros westerns promov&iacute;an con su ideal de hombr&iacute;a. Un pistolero retirado debe hacer un &uacute;ltimo trabajo para salvar a su familia, matar a dos hombres que cortaron la cara a una prostituta. La pel&iacute;cula de Eastwood es brutal, sombr&iacute;a y terriblemente nost&aacute;lgica cuya tesis se desprende de las palabras de Munny.
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    </figure><p class="article-text">
        En esta escena Munny nombra a las prostitutas para darse una raz&oacute;n que justifique su violencia. Pero no existe redenci&oacute;n posible a tanta brutalidad.
    </p><h3 class="article-text">La propuesta de Nick Cave y John Hillcoat</h3><p class="article-text">
        Durante los 90 y los 2000 se han estrenado t&iacute;tulos en los que autores como Jim Jarmusch, Andrew Dominik, Quentin Tarantino o los hermanos Coen han utilizado el g&eacute;nero para llevarlo a su terreno. Desde el misticismo y ese blanco y negro lleno de exc&eacute;ntricas figuras que aportaba Jarmusch con su <em>Dead Man</em>, hasta esa desbarre de sangre y espect&aacute;culo que signific&oacute; <em>Django desencadenado</em>, de Tarantino, que repite g&eacute;nero con su pr&oacute;xima pel&iacute;cula, <em>The Hateful Eight</em>.
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        Sin embargo, es en Australia donde est&aacute; la cuna del nuevo western. Parte de la producci&oacute;n de <em>Slow West</em> es neozelandesa pero todav&iacute;a no se puede considerar a Maclean como figura clave del g&eacute;nero, por muy original que sea su debut. El heredero es John Hillcoat y su western es <em>La propuesta</em>, la historia de un hombre interpretado por Guy Pearce que tiene que decidir entre ver morir a su hermano menor en la horca o matar a su hermano mayor. Nick Cave se encarga de este gui&oacute;n y Hillcoat le da forma con una enorme fuerza visual y una narraci&oacute;n cautivadora alimentada por las interpretaciones de Pearce y sobre todo de Ray Winstone.
    </p><p class="article-text">
        El western vuelve a ser emocionante y profundo y afortunadamente sigue influyendo a generaciones enteras de j&oacute;venes directores.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Moral Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/dejad-matar-western-maldita_1_2438807.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Oct 2015 19:14:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dejad de matar al western, maldita sea]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Clint Eastwood]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lobos, ovejas y Clint Eastwood]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/lobos-ovejas-clint-eastwood_1_4373023.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/341c773d-97c1-4111-8f30-335fda7503e3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Bradley Cooper, el francotirador que se convirtió en leyenda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">‘El francotirador’ se debate constantemente entre ser una película panfletaria o un complejo análisis de las secuelas de la guerra</p><p class="subtitle">La última película de Clint Eastwood, está nominada a seis premios Oscar, incluido el de mejor película</p></div><p class="article-text">
        En una escena de <em>El francotirador,</em> Chris Kyle &ndash;interpretado por Bradley Cooper&ndash; est&aacute; tumbado en alg&uacute;n tejado de alg&uacute;n lugar de Oriente Medio. Probablemente sea Ramadi, en Irak, pero es imposible saberlo porque en la pel&iacute;cula de Clint Eastwood no hay referencias geogr&aacute;ficas de las misiones a las que acudi&oacute; este marine. Kyle mat&oacute; desde el tejado a unos 255 insurgentes -el Pent&aacute;gono dice que fueron 160- y entre ellos hay algunas mujeres y ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Es un ni&ntilde;o, precisamente, al que apunta Cooper en la susodicha escena, un ni&ntilde;o que corre hacia los marines con una granada, &ldquo;&iquest;lo mato o no lo mato?&rdquo;, parece dudar el protagonista. Y el caso es: &iquest;se lo pens&oacute; realmente el Chris Kyle real? El caso es que dispar&oacute; porque al fin y al cabo el deber es el deber. Pero est&aacute; bien que haya una pausa dram&aacute;tica, no solo le da fuerza e intensidad a uno de los mejores momentos del filme, sino que con ese gesto de mu&ntilde;eca Eastwood, que con 85 a&ntilde;os todav&iacute;a es capaz de rodar pel&iacute;culas tan pol&eacute;micas y poderosas como &eacute;sta, abre una peque&ntilde;a (aunque insuficiente) grieta antibelicista.
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    </figure><p class="article-text">
        Clint Eastwood es republicano y est&aacute; en contra de la guerra de Irak. Es un patriota y tambi&eacute;n una leyenda, exactamente igual que Chris Kyle. Un personaje que, obviamente, admira. Si no, no se hubiera molestado en hacer una pel&iacute;cula adaptando su autobiograf&iacute;a. Y claro, a pesar de repetir una y otra vez que sus pel&iacute;culas son &ldquo;la declaraci&oacute;n m&aacute;s fuerte contra la guerra&rdquo;, por el tema de las consecuencias morales, <em>El francotirador</em> tiende a glorificar a su protagonista desde que el director tejano le regala un villano con el que pueda tener un duelo a la altura de su propio mito. Una especie de francotirador invencible que desde el bando iraqu&iacute; siembra el p&aacute;nico entre los marines.  
    </p><p class="article-text">
        El filme de Eastwood se debate todo el rato entre ser un espect&aacute;culo b&eacute;lico de corte panfletario en el que se relatan con espectacularidad las acciones de un tipo que unos llaman h&eacute;roe y otros asesino o ser una pel&iacute;cula que analiza con profundidad y bajo la mirada de su protagonista las secuelas que deja la guerra en los soldados. Kyle tiene secuelas. No existe ning&uacute;n ser humano cuya conciencia no se resienta despu&eacute;s de matar a cientos de personas. Pero todo ese retorcimiento moral queda para despu&eacute;s, para la vuelta a casa. En el campo de batalla lo importante es no dejar a ning&uacute;n hombre atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Funciona m&aacute;s de la primera forma que de la segunda, y no solo por la cantidad de minutos que el realizador le dedica. Las escenas de acci&oacute;n est&aacute;n rodadas con mucho pulso, la atm&oacute;sfera con la que el director de <em>Sin perd&oacute;n </em>inunda cada tiroteo hace sudar al espectador. Y adem&aacute;s Eastwood ha aprendido a rodar la acci&oacute;n como si por primera vez fuera un hombre de su tiempo, como si alg&uacute;n d&iacute;a hubiera jugado con sus nietos al <em>Call of Duty</em>. Y adem&aacute;s est&aacute; la interpretaci&oacute;n de Bradley Cooper, que es soberbia. El actor engord&oacute; 18 kilos para el personaje y asumi&oacute; el gesto de tejano. Su nominaci&oacute;n a los Oscar es de justicia.
    </p><p class="article-text">
        El maestro ha rodado sus mejores escenas desde el d&iacute;ptico <em>Banderas de nuestros padres/Cartas desde Iwo Jima. </em>Y s&iacute;, el car&aacute;cter patri&oacute;tico puede ser insultante para quien no asuma desde un principio que la pel&iacute;cula quiere hablar de una guerra que los dem&aacute;s hemos llamado invasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, como espect&aacute;culo cinematogr&aacute;fico es indudable que estamos ante una de las mejor dirigidas e interpretadas del a&ntilde;o. Ahora vamos a donde Eastwood no afina, que es en la parte antib&eacute;lica del filme, desde las escenas del marine volviendo a casa hasta ese final que pretende ser la cruel moraleja de esta historia real, que es la misma historia de todos los veteranos de guerra.
    </p><h3 class="article-text">El terrible error del trazo grueso</h3><p class="article-text">
        Es preferible no hacerlo que hacerlo mal. Eastwood ha querido convertir a Bradley Cooper en un m&aacute;rtir, en un hombre lleno de conflictos que nunca se consider&oacute; un h&eacute;roe a pesar del clamor popular. Pero a pesar de que el actor trabaja con las tripas este pretencioso tratado antibelicista es demasiado pobre para considerarlo como tal. Sobre todo porque ya existen pel&iacute;culas que lo han hecho infinitamente mejor, como <em>En tierra hostil, </em>ese filme que le arrebat&oacute; a <em>Avatar </em>ser la pel&iacute;cula del a&ntilde;o y que aun as&iacute; viene bien reivindicar de vez en cuando. Una impactante e impredecible pel&iacute;cula de acci&oacute;n sobre artificieros norteamericanos que puede presumir de tener las escenas de explosiones m&aacute;s cuidadas est&eacute;ticamente de los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Claro que detr&aacute;s de la c&aacute;mara est&aacute; la mano de una de las mejores directoras de la actualidad. Kathryn Bigelow rod&oacute; la mejor pieza posible sobre la guerra de Iraq y esta s&iacute;, terriblemente compleja a la hora de analizar la adicci&oacute;n al riesgo de un soldado que nunca deja de estar en el campo de batalla. Pocas pel&iacute;culas han radiografiado tan bien la figura del soldado.
    </p><p class="article-text">
        En la acci&oacute;n Eastwood es tan espectacular como Bigelow, con esa secuencia final en la tormenta de arena, pero cuando ahonda en el drama interior de su h&eacute;roe abusa demasiado del trazo grueso. Y este es el motivo de la pol&eacute;mica, la figura del h&eacute;roe acaba pesando en la del ser humano. El filme comienza con una frase lapidaria del padre de Chris Kyle: &ldquo;El mundo est&aacute; formado por lobos, ovejas y perros pastores&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;nico momento en el que Eastwood tiene la posibilidad de tirar por la borda esta oscura y castrense visi&oacute;n del mundo es en el relato del &uacute;ltimo d&iacute;a en la vida de Kyle. Pero Eastwood, que sabe que su compa&ntilde;ero Paul Haggis ya le dedic&oacute; 120 minutos a este tema en la inteligente y devastadora <em>En el valle de Elah, </em>resume la muerte del francotirador -le asesin&oacute; un veterano de Iraq- en una sola frase. No hay conflicto, ni secuelas, ni s&iacute;mbolos antibelicistas en esta pel&iacute;cula donde nunca queda claro qui&eacute;nes son las ovejas, qui&eacute;nes los lobos y qui&eacute;nes los perros pastores.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Moral Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/lobos-ovejas-clint-eastwood_1_4373023.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Feb 2015 19:51:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lobos, ovejas y Clint Eastwood]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Clint Eastwood,Cine,Irak]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Clint Eastwood, el cowboy que soñaba en clave de jazz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/cowboy-sonaba-clave-jazz_1_4673697.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/59d76f50-520c-4e2f-af09-be243f2fb1b5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Clint Eastwood en &#039;Paint your wagon&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El estreno de</p><p class="subtitle">Jersey Boys</p><p class="subtitle">cumple el sueño rezagado de Clint Eastwood de dirigir un musical</p><p class="subtitle">El tipo más duro del Viejo Oeste siempre se ha confesado melómano y amante de los grandes clásicos de la historia del jazz</p><p class="subtitle">Ahora, con un cariz más oscuro, recupera el arrollador éxito de Broadway sobre el declive de la banda de los setenta, The Four Seasons</p></div><p class="article-text">
        Esta es la historia del tipo duro que coleccionaba vinilos de Frank Sinatra y Ella Fitzgerald y hu&iacute;a de la tosquedad del rock. Detr&aacute;s del sempiterno ce&ntilde;o fruncido de Clint Eastwood, se esconde un mel&oacute;mano empedernido con la remota ambici&oacute;n de ponerse a los mandos de un musical. Aunque el sonido que concuerda con el protagonista de <em>Harry el sucio </em>podr&iacute;a ser el firmado por Ennio Morricone, lo cierto es que el jazz es la pasi&oacute;n confesa del octogenario. Con el estreno de <em>Jersey Boys,</em> da la &uacute;ltima puntada a un sue&ntilde;o rezagado con el que suaviza su siempre sobria idiosincrasia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El musical es en cierta forma la idealizaci&oacute;n del cine&rdquo;, escrib&iacute;a Godard en la cr&iacute;tica de <em>The Pajama Game</em>, lo que se ha convertido en un proverbio en la biograf&iacute;a de Eastwood. Este pianista aficionado nunca ha delegado la producci&oacute;n musical de sus pel&iacute;culas en otros e incluso ha participado en bandas sonoras ajenas. De hecho, la estupefacci&oacute;n de algunos ante su nuevo proyecto queda desacreditada casi desde el comienzo de su trayectoria. En su debut como director, con <em>Play Misty for Me</em> (la inexplicable <em>Escalofr&iacute;o en la noche</em> en Espa&ntilde;a), ya tom&oacute; la decisi&oacute;n de confiar el pulso r&iacute;tmico del filme a un disco de jazz.
    </p><p class="article-text">
        En otro de sus proyectos m&aacute;s intimistas y aclamados por la cr&iacute;tica, <em>Los puentes de Madison</em>, el aroma a garito clandestino de blues envolv&iacute;a la banda sonora de principio a fin. El saxofonista Lennie Niehaus, el vocalista Johnny Hartman y hasta el mismo Eastwood trabajaron con detalle la <a href="https://www.youtube.com/watch?v=hB64TuNuP9o" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">armon&iacute;a de las escenas rom&aacute;nticas</a>. Pero los micr&oacute;fonos eran otro cantar. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=vZEbwDyUe3Y&amp;feature=youtu.be&amp;t=4m22s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Como bien dijo Billy Crystal</a> en los Oscar de 2004, su interpretaci&oacute;n de la balada <em>I talk to the trees</em> en <em>La leyenda de la ciudad sin nombre </em>no ayud&oacute; a prestigiar su faceta de vocalista. 
    </p><p class="article-text">
        Eastwood no tuvo desde entonces m&aacute;s conflictos musicales con la industria. Pero todo cambi&oacute; con <em>Bird</em>, un trabajo que echaba por tierra todos los c&aacute;nones de Hollywood y por el que Clint sud&oacute; sangre para verlo materializado sobre el celuloide. La estructura compleja y su desorbitada duraci&oacute;n de tres horas no favorec&iacute;an la llegada del respaldo comercial ni, por descontado, de un presupuesto digno. Las altas esferas de Los Angeles desechaban la idea de convertir la vida de un m&uacute;sico de jazz drogadicto en una hagiograf&iacute;a, pero finalmente, en 1988, se pudo disfrutar en pantalla grande del saxofonista de leyenda Charlie Parker. Los detalles m&aacute;s oscuros del <a href="http://www.nytimes.com/2007/08/24/arts/music/24park.html?pagewanted=all&amp;_r=0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">precursor del be bop</a> fueron incluidos sin edulcorantes en el gui&oacute;n, huyendo del saneamiento de Billie Holiday en <em>El ocaso de una estrella</em>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &ldquo;El jazz es, junto al western, el &uacute;nico arte verdaderamente estadounidense&rdquo;, dijo el cineasta durante el rodaje de <em>Bird</em>. Esa convicci&oacute;n le llev&oacute; a representar los infiernos de la m&uacute;sica sin tapujos hace dos d&eacute;cadas, y ahora la mantiene para retratar a The Four Seasons.
    </p><h3 class="article-text">Drama marginal</h3><p class="article-text">
        <em>Jersey Boys</em> ha sido desde hace 10 a&ntilde;os uno de los musicales m&aacute;s duraderos de la historia de Broadway. El dinamismo de la historia de Frank Valli y los Four Seasons, junto a canciones evocadoras como <em>Shady</em>, <em>Big Girls Don't Cry</em> o <em>Can't Take My Eyes Off You,</em> firmaron su solvencia en los teatros a largo plazo. Pero lo que funciona sobre las tablas no siempre hereda los adeptos para su versi&oacute;n en dos dimensiones. No es el caso concreto de la pel&iacute;cula, donde una mezcla de conflictos marginales, mafia de bajos fondos, trapicheos discogr&aacute;ficos y est&eacute;tica <em>jukebox</em> es oro para el s&eacute;ptimo arte.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El filme es m&aacute;s oscuro, m&aacute;s feroz, m&aacute;s feo que la obra teatral, y con &rdquo;desconocidos&ldquo; que parecen mucho m&aacute;s viejos que los personajes que interpretan&rdquo;, escribe el cr&iacute;tico <a href="http://www.huffingtonpost.com/jay-weston/clint-eastwoods-jersey-bo_b_5519633.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jay Weston en el Huffington Post</a>. Quiz&aacute; el periodista se dej&oacute; llevar por su rencilla personal con el director, porque el gui&oacute;n de la cinta ha sido escrito por Marshall Brickman y Rick Elice, ambos premios Tony por el libreto de la obra de Broadway. Pero en el caso de que por Weston no fluyese la furia y reinase la objetividad, &iquest;qu&eacute; pintar&iacute;a Eastwood a la cabeza de un <em>Mamma Mia</em> moderno?
    </p><p class="article-text">
        En pantalla lucen los escarceos del vocalista de falsete, Valli, con la mafia local de los suburbios de New Jersey, encarnada por un siempre agradecido Christopher Walken. Tambi&eacute;n los demonios internos de un cuarteto de humilde origen italoamericano al enfrentarse a las mieles del &eacute;xito repentino. O el encantador ox&iacute;moron de contar una historia de corte <em>doo-wop</em> lleno de pinceladas <em>grunges</em>. Aunque 'feo', situar un barrio marginal como campo de cultivo de emociones es una apuesta segura en la casa Eastwood, como ya demostr&oacute; en <em>Mystic River </em>con los suburbios irlandeses de Boston y en <em>Gran Torino</em> con las barriadas multirraciales de Detroit.
    </p><h3 class="article-text">La obsesi&oacute;n del mel&oacute;mano</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Como hemos visto, el veterano director no da puntada sin hilo en lo que a bandas sonoras se refiere, y <em>Jersey Boys</em> no iba a ser menos. Ya en <em>Bird</em> cont&oacute; con el asesoramiento de las mujeres y los m&uacute;sicos que compartieron sus vidas con Charlie Parker. De hecho, el asesor musical de Eastwood, Lennie Niehaus, llev&oacute; a cabo una compleja -y nada econ&oacute;mica- t&eacute;cnica para aislar el saxo de Parker de grabaciones antiguas y a&ntilde;adir un acompa&ntilde;amiento con la calidad sonora que merec&iacute;a la producci&oacute;n. &ldquo;Es un acto de justicia hacia Charles Parker que le debemos quienes le dejamos morir solo e incomprendido&rdquo;, defend&iacute;a as&iacute; sus esfuerzos sobre la alfombra de Cannes.
    </p><p class="article-text">
        En esta adaptaci&oacute;n, tanto el libreto como la grabaci&oacute;n de la m&uacute;sica supusieron una batalla para Eastwood -ganada de antemano- con los magnates de la Warner Bros. Persiguiendo la moda actual de grabar las canciones en directo, sin hacer uso de estudios, Eastwood quiso contar con los actores que hubiesen representado su personaje sobre las tablas de Broadway. De ah&iacute; que John Lloyd Young tuviese en sus manos el papel protagonista mucho antes de abrir el proceso de casting. Un alarde de naturalidad que choca frontalmente con la t&eacute;cnica <em>scorsesiana</em> del actor mirando directamente a c&aacute;mara mientras narra la historia en un falso pret&eacute;rito perfecto.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, una espinita menos que queda clavada en su recorrido, un g&eacute;nero finalmente explorado y otra obra cuidada al mil&iacute;metro que a&ntilde;adir a la lista. &ldquo;Mi secreto es no dejar que la vejez se apodere de mi&rdquo;, confiesa quien ha demostrado a golpe de esfuerzo que nunca es demasiado tarde para cumplir tu particular sue&ntilde;o americano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Zas Marcos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/cowboy-sonaba-clave-jazz_1_4673697.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Sep 2014 18:51:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Clint Eastwood, el cowboy que soñaba en clave de jazz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Clint Eastwood,Hollywood,Cine,Musical]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Peligro en la calle]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/kulturo/peligro-calle_132_5789139.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f421c36a-6b6f-4423-8e81-56dee321c516_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Peligro en la calle"></p><p class="article-text">
        <a href="http://www.ojocritico.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">OjoCr&iacute;tico.com</a>
    </p><p class="article-text">
        Personaje de construcci&oacute;n mod&eacute;lica donde los haya, Harry Callahan, naci&oacute; para instalarse desde el primer momento en el lugar donde habitan los personajes legendarios.
    </p><p class="article-text">
        Concebido en un principio para ser encarnado por Frank Sinatra, fue Clint Eastwood qui&eacute;n se consagrar&iacute;a definitivamente al interpretarlo. Est&aacute; claro que el azar siempre hace de las suyas para bien y para mal. El gui&oacute;n, firmado por Harry Julian Fink, Rita M. Fink y Dean Reisner, posee una de las creaciones de antih&eacute;roe polici&aacute;co m&aacute;s influyentes que hayan existido.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Como todo personaje m&iacute;tico que se precie, tiene frases ingeniosas con la fuerza de un aforismo que de inmediato son adoptadas por el p&uacute;blico en su uso cotidiano del lenguaje. Expresiones como &ldquo;al&eacute;grame el d&iacute;a&rdquo;, &ldquo;es un trabajo sucio pero alguien tiene que hacerlo&rdquo; o &ldquo;S&eacute; lo que est&aacute;s pensando, cerdo. Si dispar&eacute; seis balas o solo cinco. Te aseguro que yo tambi&eacute;n he perdido la cuenta, pero siendo este un Magnun 44, el mejor revolver del mundo capaz de volarte los sesos, &iquest;no crees que deber&iacute;as pensar que eres afortunado? Contesta hijo de perra&rdquo; y muchas otras marcaron &eacute;poca. El filme, estuvo dirigido por Don Siegel con qui&eacute;n Eastwood hab&iacute;a trabajado con anterioridad en la magn&iacute;fica &lsquo;La jungla humana&rsquo; (1968), &lsquo;Dos mulas y una mujer&rsquo; (1970) y &lsquo;El seductor&rsquo; (1971). El m&iacute;tico actor, sol&iacute;a bromear con su amigo director llam&aacute;ndole Siegelini, en un claro gui&ntilde;o al director de las pel&iacute;culas que le dieron a conocer, dirigidas por el gran Sergio Leone. Estos dos directores, supondr&aacute;n una referencia constante en la carrera del director e int&eacute;rprete de Callahan. Desde el punto de vista actual, las escenas de acci&oacute;n en las que se ve envuelto el personaje pueden parecer simples, pero es precisamente este aspecto el que le confiere a la pel&iacute;cula verosimilitud, pues se consigue un gran efecto de autenticidad.
    </p><p class="article-text">
        En la escala de valores del  protagonista, se ha querido ver por determinados sectores, una apolog&iacute;a del fascismo. En palabras de Eastwood: &ldquo;Callahan observa que ciertos mecanismos del sistema no funcionan e intenta mejorarlos. Eso no es fascismo, es lo contrario al fascismo.&rdquo; Sin entrar en un an&aacute;lisis de tipo pol&iacute;tico, el gui&oacute;n de &lsquo;Dirty Harry&rsquo; ofrece una experiencia pocas veces igualada con tal brillantez en la orquestaci&oacute;n de todos los elementos de desarrollo dram&aacute;tico que ofrece el excepcional gui&oacute;n. Y el resto de ingredientes f&iacute;lmicos, como la extraordinaria m&uacute;sica de Lalo Schifrin o la fotograf&iacute;a de Bruce Surtees no desentonan con el soberbio libreto. Como inspector de polic&iacute;a de San Francisco, Harry, tendr&aacute; que enfrentarse al caso de un psic&oacute;pata asesino francotirador y al chantaje al que pretende someter a la ciudad. El resto&hellip;es historia del cine.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[OjoCrítico.com]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/kulturo/peligro-calle_132_5789139.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Sep 2013 03:12:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Peligro en la calle]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Clint Eastwood]]></media:keywords>
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