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    <title><![CDATA[elDiario.es - Tercera edad]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/tercera-edad/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Tercera edad]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Equilibrio, fuerza y vitalidad: una profesora explica todos los beneficios de practicar yoga para las personas mayores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/equilibrio-fuerza-vitalidad-profesora-explica-beneficios-practicar-yoga-personas-mayores-xp_1_13254006.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/83aae4f0-b6da-46f2-9621-cbf2afa0ca32_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Equilibrio, fuerza y vitalidad: una profesora explica todos los beneficios de practicar yoga para las personas mayores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
Nuria Parera, profesora de yoga, afirma que con el paso de la edad, el yoga resulta una práctica "más amable, tanto física como mentalmente”
</p><p class="subtitle">¿Por qué el yoga es tan efectivo? La ciencia detrás de las posturas</p></div><p class="article-text">
        Cada a&ntilde;o que pasa Espa&ntilde;a envejece cada vez m&aacute;s. Los n&uacute;meros lo confirman. Seg&uacute;n <a href="https://www.ine.es/dyngs/Prensa/es/ECP3T24.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos</a> del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica (INE) de 2024, la proporci&oacute;n de habitantes de 80 y m&aacute;s a&ntilde;os se sit&uacute;a en torno al 6% de la poblaci&oacute;n total y la de mayores de 90 a&ntilde;os representa el 1,3%. Unas cifras que est&aacute; previsto que contin&uacute;en subiendo en la pr&oacute;xima d&eacute;cada. 
    </p><p class="article-text">
        Con los a&ntilde;os, mantener la fuerza f&iacute;sica, el bienestar emocional y la claridad mental se vuelve m&aacute;s importante que nunca. El <a href="https://www.who.int/es/initiatives/decade-of-healthy-ageing" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Decenio del Envejecimiento Saludable</a> de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (2021-2030) describe cuatro &aacute;reas de acci&oacute;n clave: cambiar las actitudes frente el envejecimiento, crear entornos amables con las personas mayores, brindar atenci&oacute;n integral y centrada en la persona y garantizar el acceso a la atenci&oacute;n a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        Esta perspectiva examina tambi&eacute;n el yoga, una pr&aacute;ctica mente-cuerpo que integra posturas f&iacute;sicas y regulaci&oacute;n de la respiraci&oacute;n y atenci&oacute;n plena como una intervenci&oacute;n segura y adaptable para adultos mayores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Adem&aacute;s de ser una camino de crecimiento interior y aquietamiento mental, resulta muy saludable para todo tipo de personas de edad avanzada: ayuda a la salud &oacute;sea, gracias al movimiento y la fuerza que las posturas de yoga requieren&rdquo;, nos explica <a href="https://www.nuriaparera.com/yoga-terapeutico-y-personalizado/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nuria Parera</a>, profesora de yoga, que admite adem&aacute;s que &ldquo;favorece la movilidad gracias al cuidado de las articulaciones que, especialmente a esta edad, tienden a atrofiarse debido a la falta de actividad f&iacute;sica&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del aval de la OMS como herramienta para un envejecimiento activo, varias <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12922125/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> demuestran que el yoga puede optimizar nuestro bienestar f&iacute;sico, emocional y mental y aportan datos que muestran que su pr&aacute;ctica tiene efectos positivos en el envejecimiento celular, la movilidad, el equilibrio, la salud mental y la prevenci&oacute;n del deterioro cognitivo. 
    </p><p class="article-text">
        La pr&aacute;ctica de yoga puede marcar as&iacute; una diferencia significativa en la calidad de vida porque apoya el hecho de sentirse m&aacute;s conectados y arraigados con su rutina diaria. Tambi&eacute;n puede ser una excelente manera para que las personas mayores hagan ejercicio y alcancen el bienestar porque est&aacute; al alcance de individuos de distintas capacidades y niveles de movilidad.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El poder del yoga para personas mayores</h2><p class="article-text">
        Mantenerse activo mediante el yoga ayuda a prevenir ca&iacute;das, mejorar la movilidad y favorecer una mejor calidad de vida en general. Pero es m&aacute;s que ejercicio: es una pr&aacute;ctica que combina movimientos suaves, respiraci&oacute;n consciente y relajaci&oacute;n. Adem&aacute;s de los beneficios f&iacute;sicos, el yoga ayuda al sistema nervioso ya que, explica Parera, &ldquo;gracias a la respiraci&oacute;n lenta y consciente que favorece, previene o aten&uacute;a la ansiedad o estado depresivo. Esta respiraci&oacute;n, adem&aacute;s, incide en el cerebro, influyendo en la capacidad cognitiva, entre otros factores&rdquo;, a&ntilde;ade la profesora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Existen <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S002239561500206X" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evidencias</a> de que el yoga tiene propiedades que mejoran el estado de &aacute;nimo e <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19341989/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> que dicen que el yoga ayuda a reducir la ansiedad y es un m&eacute;todo eficaz para afrontarla: incluso reconocen que puede considerarse una terapia complementaria a la v&iacute;a m&eacute;dica en el tratamiento de los trastornos de ansiedad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No debemos olvidar que el yoga es una pr&aacute;ctica energ&eacute;tica y, practicado adecuadamente, tambi&eacute;n contribuye a que las personas que lo practican ganen en vigor y vitalidad, tengan la edad que tengan&rdquo;, afirma Parera.
    </p><h2 class="article-text">Yoga y personas mayores, &iquest;mejor juntos?</h2><p class="article-text">
        Otra raz&oacute;n por la que el yoga beneficia a las personas mayores al mejorar su estado de &aacute;nimo es el simple hecho de que puede ser tambi&eacute;n una actividad grupal. Muchas personas viven solas o les resulta dif&iacute;cil socializar tanto como antes, y reunirse con otras personas en una clase puede mejorar de manera considerable su estado de &aacute;nimo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como seres gregarios que somos, y teniendo en cuenta que muchos mayores se sienten solos, el hecho de tener el h&aacute;bito de acudir a una clase regular y encontrarse con el profesor y otras personas con las que socializar ayuda a que se sientan parte de un grupo, cultiven relaciones afectivas y se sientan m&aacute;s acompa&ntilde;ados&rdquo;, reconoce Parera.
    </p><p class="article-text">
        La suma de todos estos beneficios contribuye a que &ldquo;cada persona que practica, establezca una mejor relaci&oacute;n consigo mismo y tenga una mejor imagen de s&iacute; mismo. A esta edad, &iquest;qu&eacute; mejor que lograr todo esto?&rdquo;, afirma Parera.
    </p><h2 class="article-text">Practicar yoga cuando se tiene casi un siglo</h2><p class="article-text">
        El yoga, por tanto, es para todos, sin importar la edad. Es m&aacute;s que la pr&aacute;ctica f&iacute;sica de posturas, conocidas como asanas. Incluye meditaci&oacute;n y ejercicios de respiraci&oacute;n, ofrece muchas modificaciones y variaciones para todos, con accesorios para facilitar la pr&aacute;ctica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A esta edad, la pr&aacute;ctica se vuelve mucho m&aacute;s amable, tanto f&iacute;sica como mentalmente&rdquo;, aclara Parera, que admite que, &ldquo;sobre todo para aquellas personas que no han practicado en d&eacute;cadas anteriores, su pr&aacute;ctica debe consistir en movimientos y ejercicios muy suaves y amables, en los que no se busca intensidad f&iacute;sica, sino movilidad y ternura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se huye de la exigencia para invitar a la persona a que tome conciencia, a trav&eacute;s de sus sentidos, y respire con lentitud, favoreciendo un estado mental que les ayuda en su vida y su d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;, reconoce Parera.
    </p><p class="article-text">
        E, insistimos, la puede practicar todo el mundo. Como afirma Parera, &ldquo;si la persona que gu&iacute;a la pr&aacute;ctica tiene la preparaci&oacute;n adecuada, es totalmente seguro&rdquo;. En algunas circunstancias, la clase puede tener que adaptarse a las necesidades de cada persona. Es posible que, &ldquo;en la mayor&iacute;a de los casos, se practique sentados en una silla, que servir&aacute; de apoyo y referencia en los movimientos&rdquo;, matiza Parera.
    </p><p class="article-text">
        O incluso tumbados, &ldquo;con movimientos m&aacute;s amplios o m&aacute;s sutiles, se puede practicar yoga y obtener los beneficios f&iacute;sicos, mentales, emocionales y energ&eacute;ticos que esta disciplina provee&rdquo;, afirma Parera.
    </p><p class="article-text">
        Es importante tener en cuenta que, &ldquo;en yoga, se deja de lado todo juicio y exigencia, para convertirse en una herramienta que proporcione salud y mejora de la calidad de vida de las personas&rdquo;, concluye Parera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/equilibrio-fuerza-vitalidad-profesora-explica-beneficios-practicar-yoga-personas-mayores-xp_1_13254006.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 May 2026 08:00:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Equilibrio, fuerza y vitalidad: una profesora explica todos los beneficios de practicar yoga para las personas mayores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Yoga,Salud,Ejercicio físico,Personas mayores,Tercera edad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Guardia Civil investiga a un hombre en Tenerife por estafar 9.300 euros a su propio abuelo, de 93 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerifeahora/sucesos/guardia-civil-tenerife-estafar-abuelo-93-anos_1_13238788.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/95ffb313-5fee-47fa-b269-9e7ca8d8ad83_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Guardia Civil investiga a un hombre en Tenerife por estafar 9.300 euros a su propio abuelo, de 93 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Le quitó la tarjeta de crédito y realizó diferentes retiradas de efectivo en cajeros automáticos, cuyas grabaciones fueron clave para identificarlo</p><p class="subtitle">La Policía consigue localizar a un motorista que se dio a la fuga en un accidente de tráfico en Las Palmas
</p></div><p class="article-text">
        La Guardia Civil investiga a un hombre residente en Tacoronte (Tenerife) como presunto autor de un delito de estafa al extraer 9.300 euros de la cuenta bancaria de su abuelo, de 93 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n se inici&oacute; tras una denuncia presentada por una mujer, quien comunic&oacute; la realizaci&oacute;n de diversas extracciones de dinero desde un cuenta bancaria titularidad de su abuelo sin su consentimiento, seg&uacute;n ha detallado este jueves el instituto armado.
    </p><p class="article-text">
        Las citadas extracciones se produjeron entre los meses de enero y abril de 2026 y ascendieron a 9.300 euros.
    </p><p class="article-text">
        El titular de la cuenta, que se encuentra en un centro de mayores, manifest&oacute; no haber autorizado dichas extracciones de dinero.
    </p><p class="article-text">
        Durante la investigaci&oacute;n los agentes recabaron documentaci&oacute;n revisaron c&aacute;maras de seguridad y realizaron diversas pesquisas hasta conseguir identificar al supuesto autor de los hechos, otro nieto de la v&iacute;ctima que al parecer sustrajo la tarjeta bancaria y obtuvo el n&uacute;mero PIN, con lo que realiz&oacute; extracciones de efectivo de forma continuada.
    </p><p class="article-text">
        Las diligencias instruidas han sido remitidas a la autoridad judicial.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Efe]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerifeahora/sucesos/guardia-civil-tenerife-estafar-abuelo-93-anos_1_13238788.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 May 2026 10:04:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Guardia Civil investiga a un hombre en Tenerife por estafar 9.300 euros a su propio abuelo, de 93 años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guardia Civil,Sucesos,Tenerife,Canarias,Tercera edad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En las salas de espera del psicólogo no hay personas mayores: "Tienen más reparos para pedir ayuda"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/salas-espera-psicologo-no-hay-personas-mayores-reparos-pedir-ayuda_1_13094583.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ce3cb5b8-d05b-4b2c-9715-dfda9c37a940_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En las salas de espera del psicólogo no hay personas mayores: &quot;Tienen más reparos para pedir ayuda&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El estigma pesa sobre este sector de la población que ha socializado en torno a la salud mental bajo el tabú. Aunque cada vez más adultos mayores acuden a terapia, ciertas creencias impiden que vean a los terapeutas como aliados para afrontar los vaivenes que golpean sus últimos años de vida</p><p class="subtitle">Del tabú al “todo el mundo debería ir a terapia”: ¿se está pervirtiendo la conversación sobre salud mental?
</p></div><p class="article-text">
        A sus 92 a&ntilde;os, Nieves Claramonte nunca ha sentido la necesidad de acudir a un psic&oacute;logo, ni siquiera cuando su hija se lo propuso ante la muerte de su marido. &ldquo;Y eso que la vida no ha sido nada f&aacute;cil&rdquo;, dice esta vecina de Castell&oacute;n. No es algo extra&ntilde;o a su edad. Ver a personas de avanzada edad en las salas de espera de los terapeutas contin&uacute;a siendo algo inusual. Los expertos se&ntilde;alan que todav&iacute;a persisten barreras y creencias socioculturales para que este segmento de la poblaci&oacute;n considere la posibilidad de pedir ayuda profesional para sobrellevar de la mejor forma posible unos vaivenes vitales que tambi&eacute;n golpean duramente en la vejez.
    </p><p class="article-text">
        Claramonte, sin embargo, s&iacute; particip&oacute; en unos talleres que el Ayuntamiento de su ciudad realiz&oacute; para combatir la soledad no deseada, algo habitual en los programas municipales. &ldquo;Quiz&aacute; me haga falta ir al psic&oacute;logo, pero creo que puedo con esto yo sola, de momento&rdquo;, asegura pegada al tel&eacute;fono fijo. Tampoco tendr&iacute;a problema en hacerlo, a&ntilde;ade. &ldquo;En esta etapa cambian muchas cosas. Los hijos hacen su vida, pierdes a personas muy cercanas, pero a m&iacute; la soledad no me ha golpeado fuerte a&uacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Piensa que una misma debe afrontar los golpes de la vida: &ldquo;Tienes que ser fuerte, y los malos tragos quedan en el recuerdo&rdquo;. Si a algo le tiene miedo, es a la guerra que ve continuamente por la televisi&oacute;n. &ldquo;Est&aacute; muy mal la cosa. Eso s&iacute; que me preocupa&rdquo;, admite.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a del Mar Aguilar, secretaria del Colegio Oficial de Psicolog&iacute;a de Castilla-La Mancha (COPCLM), se&ntilde;ala que es habitual que los adultos mayores padezcan cambios en su salud. Esta experta que pasa consulta en Albacete y coordina programas de envejecimiento activo ubica en el &ldquo;estigma generacional&rdquo; la baja prevalencia de personas mayores en las consultas psicol&oacute;gicas. Se refiere a la nula socializaci&oacute;n en torno a la salud mental que han experimentado estas personas, en la que el tab&uacute; prevalec&iacute;a por encima de su verbalizaci&oacute;n. Prueba de ello ha sido la dificultad para encontrar testimonios en primera persona para este art&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo con la forma de enfrentar el d&iacute;a a d&iacute;a de Claramonte, la terapeuta enfatiza que las personas mayores &ldquo;pueden haber aprendido a ocultar su sufrimiento ante los dem&aacute;s para dar una imagen de dureza, como que ellos pueden con todo&rdquo;. Aguilar tambi&eacute;n apunta que en las personas mayores se da cierta normalizaci&oacute;n del malestar. &ldquo;Quiz&aacute; piensen que el &aacute;nimo bajo o determinada sintomatolog&iacute;a son cosas asociadas al envejecimiento y frente a las que est&aacute;n indefensas&rdquo;, explica. En este sentido, Esther Camacho, psicogeront&oacute;loga y coordinadora del grupo de Buen Trato del Colegio de la Psicolog&iacute;a de Madrid (COP Madrid), enfatiza que se da cierto &ldquo;edadismo&rdquo; al respecto.
    </p><h2 class="article-text">Personas conscientes de lo que les ocurre</h2><p class="article-text">
        La presunci&oacute;n de la baja presencia de los adultos mayores en las consultas psicol&oacute;gicas est&aacute; avalada por los datos. Seg&uacute;n la &uacute;ltima Encuesta Europea disponible, <a href="https://www.sanidad.gob.es/estadEstudios/estadisticas/EncuestaEuropea/EncuestaEuropea2020/MODULO2RELATIVO.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que data de 2020 y se basa en los datos del INE</a>, solo el 3,94% de las personas de entre 65 y 74 a&ntilde;os hab&iacute;a visitado a un psic&oacute;logo, psicoterapeuta o psiquiatra en el &uacute;ltimo a&ntilde;o, el segundo dato m&aacute;s bajo de los recabados. La cifra aumenta hasta el 5,17% en el caso de las personas de 75 a 84 a&ntilde;os, mientras que de 85 a&ntilde;os en adelante tan solo el 2,03 respondi&oacute; afirmativamente, el dato m&aacute;s bajo.
    </p><p class="article-text">
        Aguilar afirma que estas personas suelen relatar en consulta cierto malestar, una tristeza sostenida en el tiempo y s&iacute;ntomas de ansiedad. &ldquo;Aunque pudi&eacute;ramos pensar lo contrario, son perfectamente capaces de describir lo que sienten, qu&eacute; tipo de pensamientos les invalidan y qu&eacute; emociones les hacen sentir bien o qu&eacute; comportamientos pueden realizar para que funcionen de forma adecuada&rdquo;, agrega la secretaria general del COPCLM.
    </p><h2 class="article-text">Lo colectivo antes que lo individual</h2><p class="article-text">
        Camacho incide en que muchas de estas personas sufren problemas de salud mental que desencadenan ciertos hitos en la vida. Argumenta esta posici&oacute;n en los datos <a href="https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/mental-health-of-older-adults#:~:text=Prevalencia,sean%20reacias%20a%20buscar%20ayuda" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicados por la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS)</a> en octubre de 2025, que se&ntilde;alan que aproximadamente el 14% de los adultos de 70 a&ntilde;os o m&aacute;s tienen un trastorno mental. La propia Organizaci&oacute;n lo advierte: &ldquo;Las afecciones de salud mental en las personas mayores suelen infravalorarse y tratarse insuficientemente y la estigmatizaci&oacute;n que rodea a dichas afecciones puede hacer que las personas sean reacias a buscar ayuda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que poco a poco su presencia es m&aacute;s habitual en las consultas, la psic&oacute;loga madrile&ntilde;a aclara que muchas de estas personas participan en los programas comunitarios y colectivos orientados a mejorar su bienestar. &ldquo;Tienen m&aacute;s reparos para pedir ayuda a nivel individual, pero todo es m&aacute;s f&aacute;cil si lo hacen desde otro acogimiento&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        El estr&eacute;s que pueden sentir los adultos mayores tampoco es algo que se tenga demasiado en cuenta por las dem&aacute;s capas de la sociedad. Un dolor cr&oacute;nico o problemas de salud f&iacute;sica, verse invalidados a la hora de realizar tr&aacute;mites del d&iacute;a a d&iacute;a complejos o hacerse cargo de los nietos en ocasiones de forma exigente son factores que pasan factura a quien los sufre. &ldquo;Yo opino que un apoyo psicol&oacute;gico que pudiera disfrutar todo el mundo cuando llegara a la jubilaci&oacute;n ser&iacute;a muy importante&rdquo;, propone Camacho. De esta forma se podr&iacute;an reducir <a href="https://www.sanidad.gob.es/estadEstudios/estadisticas/sisInfSanSNS/tablasEstadisticas/InfAnual2024/INFORME_ANUAL_2024.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las cifras del Informe Anual del Sistema Nacional de Salud</a>, que en 2024 atestiguaba que el 35,6% de la poblaci&oacute;n padece alg&uacute;n problema de salud mental, afecci&oacute;n que supera el 40% en la poblaci&oacute;n de 50 y m&aacute;s a&ntilde;os y el 50% en los de 80 y m&aacute;s.
    </p><h2 class="article-text">Contra la deriva farmacol&oacute;gica</h2><p class="article-text">
        Teresa Moratalla, psic&oacute;loga cl&iacute;nica y miembro de la junta directiva del Colegio Oficial de Psicolog&iacute;a de Catalu&ntilde;a (COPC), est&aacute; de acuerdo en la falta de cultura ligada a la salud mental que suelen padecer las personas mayores, pero recalca otro factor m&aacute;s que hace que no se vean impulsados a ir a terapia: &ldquo;Entre los profesionales a veces tenemos cierta tendencia a pensar que no merece la pena que los mayores vayan al psic&oacute;logo porque es muy dif&iacute;cil que cambien sus costumbres y estilo de vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En su caso, la mayor parte de los pacientes de este tipo que atiende llegan preocupados por el miedo a perder sus capacidades, sobre todo ps&iacute;quicas. &ldquo;A veces perder la movilidad no crea tanto temor como perder la lucidez, Otros acuden con malestar generado por p&eacute;rdidas concretas, de hermanos o de su compa&ntilde;ero de vida&rdquo;, ejemplifica.
    </p><p class="article-text">
        Esta especialista, por otra parte, critica que se intente aplacar el malestar de una persona mayor mediante f&aacute;rmacos antes que con psicoterapia. Le sigue Aguilar, quien menciona que &ldquo;muchas personas pueden decantarse por tratamientos farmacol&oacute;gicos porque de alguna manera son m&aacute;s inmediatos&rdquo;. Por su parte, la psic&oacute;loga catalana exclama que &ldquo;la intervenci&oacute;n en centros residenciales es altamente productiva. As&iacute; podr&iacute;amos ver que mucha gente que parece que est&aacute; de mal humor, lo que ocurre es que est&aacute;n deprimidas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A eso se dedica Marc Montoli&uacute;, instructor durante el curso contra la soledad no deseada que disfrut&oacute; Claramonte hace un tiempo. Este psic&oacute;logo experto en envejecimiento trabaja en una residencia para personas mayores en la que ense&ntilde;a herramientas y recursos para mejorar el bienestar psicol&oacute;gico de los usuarios. &ldquo;Todav&iacute;a pesa mucho el estigma. Piensan que ir a terapia es estar mal, loco, pero eso tambi&eacute;n se puede cambiar a edades elevadas&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Mientras realizaban los talleres junto al Ayuntamiento de Castell&oacute;n, una de las frases que m&aacute;s repet&iacute;an los participantes era &ldquo;ojal&aacute; haber aprendido muchos a&ntilde;os antes&rdquo; todo esto que ahora descubr&iacute;an ligado al confort mental. Las sesiones de Montoli&uacute; en la residencia difieren algo de las dem&aacute;s. En su caso, lo que m&aacute;s expresan los residentes es el miedo a ser una carga para sus allegados.
    </p><h2 class="article-text">Del sufrimiento invisible a la barrera econ&oacute;mica</h2><p class="article-text">
        La psicogeront&oacute;loga del COP Madrid subraya que otro aspecto del que no se suele hablar es de las posibles situaciones de maltrato que los adultos mayores afrontan por parte de hijos o parejas, un sufrimiento que se alarga hasta el &uacute;ltimo de sus d&iacute;as y que no se llega a objetivar como tal. A ello se suman los suicidios. Seg&uacute;n la OMS, las estimaciones mundiales de salud 2021 muestran que, a escala mundial, alrededor de una sexta parte de las muertes por suicidio (16,6%) se producen en personas de 70 a&ntilde;os o m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga del COPCLM, Aguilar, destaca que otra frontera que deben sortear las personas mayores es la falta de recursos y accesibilidad a la ayuda, incluso por la presencia de barreras f&iacute;sicas. Camacho a&ntilde;ade desde Madrid que el precio de las consultas puede ser prohibitivo, una realidad que sufre cualquier persona con ingresos humildes. &ldquo;Ronda entre los 60 y 90 euros la sesi&oacute;n. Aunque muchos puedan ser conscientes de que un psic&oacute;logo quiz&aacute; les vendr&iacute;a bien, no consideran que sea oportuno pagar tanto dinero para que una persona los escuche una hora&rdquo;, ilustra, por lo que en muchas ocasiones acuden a entidades sociales antes que a terapeutas privados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/salas-espera-psicologo-no-hay-personas-mayores-reparos-pedir-ayuda_1_13094583.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2026 19:35:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En las salas de espera del psicólogo no hay personas mayores: "Tienen más reparos para pedir ayuda"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Tercera edad,Psicología,Atención psicológica,Ancianos,Salud psicológica,Salud,Política municipal,Políticas sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pere Estupinyà, divulgador científico: “Tenemos que confiar en que vamos a vivir muchos más años y mucho mejor”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/pere-estupinya-divulgador-cientifico-confiar-vivir-anos-mejor_128_13181088.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/07dbb59a-ee13-456d-b648-8bff965bdae2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pere Estupinyà, divulgador científico: “Tenemos que confiar en que vamos a vivir muchos más años y mucho mejor”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presentador publica ‘¿Qué quieres ser de mayor?’, un ensayo que replantea la longevidad desde una perspectiva cultural, social y personal</p><p class="subtitle">Edad biológica, ¿en qué se diferencia de la edad cronológica y por qué es importante?</p></div><p class="article-text">
        La longevidad ha dejado de ser una excepci&oacute;n para convertirse en una expectativa razonable. Vivir m&aacute;s a&ntilde;os ya no es una rareza estad&iacute;stica, sino una realidad que obliga a repensar c&oacute;mo se organiza la vida. Esa es la raz&oacute;n de ser del nuevo libro de Pere Estupiny&agrave;, <a href="https://www.penguinlibros.com/es/11355-debate?srsltid=AfmBOoriqLUOs88EEToUzkSNnxiul5CMvtVIlsNU6A5-hwr9A503lRL9" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>&iquest;Qu&eacute; quieres ser de mayor?</em></a><em> </em>(Debate), que propone una lectura del envejecimiento que va m&aacute;s all&aacute; de la biolog&iacute;a y la medicina.
    </p><p class="article-text">
        Es una realidad que la esperanza de vida ha crecido. Seg&uacute;n datos del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica, el a&ntilde;o pasado la esperanza de vida al nacer en Espa&ntilde;a super&oacute; por primera vez los 84 a&ntilde;os (86,53 en mujeres y 81,38 en hombres). La calidad de esos a&ntilde;os tambi&eacute;n se ha incrementado gracias a los avances m&eacute;dicos. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, esa transformaci&oacute;n no siempre se ha acompa&ntilde;ado de un cambio equivalente en la forma de pensar nuestro futuro. Seguimos arrastrando inercias culturales que pertenecen a otra &eacute;poca. La jubilaci&oacute;n como &ldquo;cierre&rdquo; de nuestra vida o la idea de que ya no se puede estudiar una vez que hemos cumplido cierta edad son ideas que ya no encajan con la realidad.
    </p><p class="article-text">
        Estupiny&agrave;, que se encuentra preparando un nuevo programa que se emitir&aacute; en La 2 titulado <em>No me lo puedo creer</em>, propone en su nuevo libro un cambio radical de pensamiento. La cuesti&oacute;n ya no es cu&aacute;nto vamos a vivir, sino c&oacute;mo queremos vivir ese tiempo adicional. 
    </p><p class="article-text">
        El libro combina investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, ejemplos reales y herramientas pr&aacute;cticas con la intenci&oacute;n de convertir la madurez en una etapa con margen de decisi&oacute;n, con espacio para el crecimiento y con capacidad de redefinici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro insiste en que la revoluci&oacute;n de la longevidad es m&aacute;s cultural y psicol&oacute;gica que m&eacute;dica. &iquest;Qu&eacute; es lo que m&aacute;s nos est&aacute; costando cambiar en este sentido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En realidad, lo primero que me viene a la cabeza no es tanto un cambio psicol&oacute;gico como social. En el siglo XX se produjo una revoluci&oacute;n m&eacute;dica gracias a los antibi&oacute;ticos, las vacunas y multitud de nuevos tratamientos, que han permitido alargar la vida de forma muy significativa. Hoy ya no es excepcional llegar a la vejez en buenas condiciones. Al contrario, estad&iacute;sticamente es lo m&aacute;s probable.  
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, seguimos instalados en una cierta l&oacute;gica de incertidumbre: el miedo a que una enfermedad grave o que un accidente inesperado acabe con nosotros. Pero si miras los datos, la mayor&iacute;a de personas que parten de un buen estado de salud pueden confiar razonablemente en vivir m&aacute;s a&ntilde;os y hacerlo bien. El cambio psicol&oacute;gico m&aacute;s grande que tenemos que hacer es este, tenemos que confiar en que vamos a vivir muchos m&aacute;s a&ntilde;os y mucho mejor.
    </p><p class="article-text">
        Otra cosa distinta es el plano colectivo. Ah&iacute; el cambio es m&aacute;s complejo y tiene que ver con decisiones sociales y pol&iacute;ticas: el sistema de pensiones, los ajustes econ&oacute;micos necesarios o c&oacute;mo aprovechar mejor el talento y la experiencia de las personas mayores, son transformaciones m&aacute;s lentas, porque generan resistencias y requieren acuerdos muy amplios.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Introduce el concepto de &ldquo;edad prospectiva&rdquo;. &iquest;En qu&eacute; consiste?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No es un concepto que haya creado yo, pero se trata de una de las formas de medir la edad. En lugar de mirar los a&ntilde;os que tienes, los a&ntilde;os que has cumplido, consiste en hacer una estimaci&oacute;n de los que todav&iacute;a tienes por delante. 
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que esto nadie puede saberlo, porque yo mismo puedo salir hoy a la calle y me puede atropellar un coche, pero estad&iacute;sticamente, en funci&oacute;n de tu estado de salud, puedes hacer un c&aacute;lculo y decir, &ldquo;Oye, pues yo tal y como estoy, creo que puedo vivir hasta los 94 o hasta los 98 a&ntilde;os&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tener en cuenta esta edad prospectiva es lo que de alguna forma te pone delante el verdadero cambio cultural que hay que hacer: viviremos mucho m&aacute;s y mejor. Antes cuando alguien cumpl&iacute;a 65 a&ntilde;os se jubilaba y quiz&aacute; le quedaban tres o siete a&ntilde;os. Pero ahora quiz&aacute; le quedan 20 y seguramente m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        En el pasado quiz&aacute; ya no merec&iacute;a la pena hacer ciertas cosas: &ldquo;&iquest;Para qu&eacute; divorciarme ahora si para lo que queda&hellip;&rdquo;, pero si piensas que te quedan 20 a&ntilde;os como m&iacute;nimo, la cosa cambia. Puedes divorciarte o puedes empezar una carrera universitaria.
    </p><p class="article-text">
        El t&iacute;tulo del libro va por ah&iacute;: &iquest;qu&eacute; quieres ser de mayor? Adem&aacute;s, esa perspectiva no solo afecta a la etapa final de la vida. A la luz de esta nueva longevidad, todas las etapas de la vida se extienden.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Propone separar claramente tercera y cuarta edad. &iquest;C&oacute;mo define cada una de ellas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay una frontera clara entre las dos que es la fragilidad, el momento en el que empiezan a fallar cosas serias a nivel de funcionalidad, tanto cognitiva como f&iacute;sica. 
    </p><p class="article-text">
        La fragilidad a veces es reversible, pero cuando ya no lo es llegamos a la etapa de dependencia. La cuarta edad se define, por tanto, como el momento en el que se pierde la autonom&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        En este libro yo hablo fundamentalmente de la tercera edad, pero es imposible negar que existe una cuarta edad que inevitablemente no es tan buena.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Plantea tambi&eacute;n dise&ntilde;ar un plan de vida. &iquest;En qu&eacute; consistir&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esta idea viene del mundo anglosaj&oacute;n, la he visto muchas veces en recomendaciones y en fuentes serias, no de manuales de autoayuda. El concepto se basa en que si vamos a vivir m&aacute;s a&ntilde;os y vamos a vivirlos mejor, es bueno planificar no solo esos a&ntilde;os extras, sino todo lo que viene antes. 
    </p><p class="article-text">
        Es decir, yo creo que los que tenemos 40 o 50 a&ntilde;os tenemos que empezar a pensar que la vida ser&aacute; m&aacute;s larga y m&aacute;s activa y que podremos afrontar m&aacute;s retos de los que pens&aacute;bamos. No obstante, para estar bien tenemos que tener en cuenta una serie de pilares fundamentales. 
    </p><p class="article-text">
        Hay algunos que son muy obvios como mantener una buena salud. Pero luego hay otros que no son tan claros, como por ejemplo la salud financiera. Tambi&eacute;n es importante mantener un ocio y unas relaciones sociales activas, ya que son fundamentales. Finalmente, tambi&eacute;n tienes que conocerte bien y tener claras tus prioridades. 
    </p><p class="article-text">
        En el libro explico qu&eacute; preguntas tienes que hacerte para trazar tu plan, reflexionar hacia d&oacute;nde quieres ir y c&oacute;mo quieres estar. En el futuro, adem&aacute;s, lo tendr&aacute;s que ir revisando.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los que tenemos 40 o 50 años tenemos que empezar a pensar que la vida será más larga y más activa y que podremos afrontar más retos de los que pensábamos.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; errores ve m&aacute;s a menudo en c&oacute;mo la gente se prepara para la madurez?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El aspecto financiero es clave, y lo ser&aacute; cada vez m&aacute;s. La mayor&iacute;a de expertos coincide en que el poder adquisitivo de las pensiones tender&aacute; a bajar y que la jubilaci&oacute;n llegar&aacute; m&aacute;s tarde. Ante eso, cada vez es m&aacute;s importante el ahorro, aunque la reacci&oacute;n l&oacute;gica es preguntarse: &iquest;con qu&eacute; margen real se puede ahorrar hoy en d&iacute;a? Aun as&iacute;, sigue siendo un punto d&eacute;bil que conviene tener en cuenta.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, est&aacute; la salud mental y el bienestar psicol&oacute;gico. Si miras las estad&iacute;sticas, la gente cuida m&aacute;s de lo que parece su salud f&iacute;sica o la alimentaci&oacute;n, pero no tanto su equilibrio emocional. En parte porque es algo muy personal, y tambi&eacute;n porque acceder a ayuda profesional no siempre es f&aacute;cil o asequible.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, hay un componente cultural importante. En generaciones mayores, sigue existiendo cierto reparo. Yo, por ejemplo, viv&iacute; dos a&ntilde;os en Buenos Aires y all&iacute; ir al psic&oacute;logo es de lo m&aacute;s habitual. Cuando dec&iacute;a que nunca hab&iacute;a ido, la reacci&oacute;n era de sorpresa, como si fuera algo dif&iacute;cil de entender. Y ah&iacute; empec&eacute; a verlo de otra manera: no se trata solo de &ldquo;necesitarlo&rdquo; en un momento cr&iacute;tico, sino de cuidarlo de forma preventiva.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hablando de longevidad es inevitable hablar tambi&eacute;n de edadismo. &iquest;La mayor longevidad va a ayudar a desmontarlo o puede, en realidad, intensificarlo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En mi opini&oacute;n, hay tres tipos de edadismo: el institucional, el interpersonal y el autoedadismo, que es el que uno se aplica a s&iacute; mismo.
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que una sociedad m&aacute;s longeva puede generar cierta inquietud entre las generaciones j&oacute;venes, sobre todo por una posible sensaci&oacute;n de desequilibrio o injusticia. De ah&iacute; pueden surgir tensiones o incluso formas de edadismo. Pero conviene matizar: no es lo mismo debatir si el aumento de poblaci&oacute;n mayor plantea retos que asumir que las personas mayores son menos capaces.
    </p><p class="article-text">
        Ese enfoque est&aacute; cambiando. Cada vez m&aacute;s, las personas mayores demuestran autonom&iacute;a, actividad y solvencia. La imagen que tenemos de la vejez se est&aacute; transformando y, probablemente, cuando nosotros lleguemos a esa etapa, no encajaremos en ese modelo condescendiente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Veremos en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os tratamientos que frenen realmente el envejecimiento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que nuestra generaci&oacute;n s&iacute; llegar&aacute; a ver avances importantes. Ya existen terapias en contextos m&eacute;dicos concretos que frenan enfermedades como la diabetes o las enfermedades cardiovasculares. 
    </p><p class="article-text">
        A medio plazo, es razonable pensar que ir&aacute;n llegando m&aacute;s tratamientos como la reprogramaci&oacute;n celular, los cenob&iacute;ticos, etc. Por ejemplo, se acaba de aprobar un ensayo cl&iacute;nico de reprogramaci&oacute;n celular para un tipo de ceguera. Si funciona, servir&aacute; sobre todo para validar la seguridad de estas terapias y abrir la puerta a nuevos usos.
    </p><p class="article-text">
        En unas d&eacute;cadas, es probable que tratamientos as&iacute; formen parte del arsenal m&eacute;dico habitual. Pero conviene ajustar expectativas. No ser&aacute;n soluciones milagrosas ni permitir&aacute;n vivir 140 a&ntilde;os con normalidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay tres tipos de edadismo: el institucional, el interpersonal y el autoedadismo, que es el que uno se aplica a sí mismo.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Despu&eacute;s de escribir el libro, &iquest;qu&eacute; ha cambiado en su forma de pensar el futuro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ha cambiado en multitud de matices. En lo profesional, por ejemplo,  soy una persona para la que el trabajo forma parte central de la vida, y mis retos personales tambi&eacute;n lo son. Al pensar ahora en mi futuro, me doy cuenta de que tengo m&aacute;s tiempo y energ&iacute;a de lo que cre&iacute;a para nuevos libros o proyectos creativos.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, ha cambiado la forma en la que miro a los dem&aacute;s. He detectado en m&iacute; (e intentado reducir) cierto edadismo inconsciente. Tambi&eacute;n he trabajado m&aacute;s en serio el aspecto financiero. Antes no le hab&iacute;a prestado demasiada atenci&oacute;n. Incluso me daba cierta pereza. Realmente, escribir o pensar sobre un tema ayuda a la hora de tomar conciencia de cosas que acaban teniendo m&aacute;s impacto de lo que parece.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/pere-estupinya-divulgador-cientifico-confiar-vivir-anos-mejor_128_13181088.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 20:10:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pere Estupinyà, divulgador científico: “Tenemos que confiar en que vamos a vivir muchos más años y mucho mejor”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Libros,Tercera edad,Ciencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La pensión media sube un 4,7% en Canarias en abril y alcanza los 1.249 euros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/economia/pension-media-canarias-abril-euros_1_13178120.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/75898c28-d1e6-4f2d-8a3b-7b28ad4d0455_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La pensión media sube un 4,7% en Canarias en abril y alcanza los 1.249 euros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las cifras son casi nueve puntos inferiores a las de la media nacional</p></div><p class="article-text">
        La <strong>pensi&oacute;n media</strong> aument&oacute; un 4,7% en <strong>Canarias</strong> en <strong>abril</strong> con respecto al mismo mes del a&ntilde;o anterior, hasta alcanzar un total de 1.249 euros, casi nueve puntos menos que la media nacional, ha informado este martes el Ministerio de Inclusi&oacute;n, Seguridad Social y Migraciones.
    </p><p class="article-text">
        En Canarias hay un total de 379.852 pensiones en abril, un 2,6% m&aacute;s que el a&ntilde;o anterior, las m&aacute;s numerosas las de jubilaci&oacute;n, con un total de 215.391 a raz&oacute;n de 1.452,61 euros al mes.
    </p><p class="article-text">
        Le siguen las de viudedad (83.772 por 918,50 euros); incapacidad permanente (61.767 y 1.197,91 euros); orfandad (16.266 y 523,43 euros) y en favor de familiares (2.656 y 800,63 euros).
    </p><p class="article-text">
        En el conjunto del pa&iacute;s, la Seguridad Social destin&oacute; en el presente mes de abril la cifra r&eacute;cord de 14.336,2 millones de euros al pago de la n&oacute;mina ordinaria mensual de las pensiones contributivas, un 6,07% m&aacute;s que en igual mes de 2025.
    </p><p class="article-text">
        Esta n&oacute;mina incluye la revalorizaci&oacute;n de las pensiones aprobada por el Gobierno para 2026. Con car&aacute;cter general, la subida alcanza el 2,7%, en l&iacute;nea con el IPC medio entre diciembre de 2024 y noviembre de 2025.
    </p><p class="article-text">
        La Seguridad Social ha abonado este mes 10.476.332 pensiones a 9,47 millones de personas, de las que 6,68 millones son pensiones de jubilaci&oacute;n; 2,3 millones son pensiones de viudedad; m&aacute;s de un mill&oacute;n son pensiones de incapacidad permanente; m&aacute;s de 336.000 son de orfandad y 46.768 en favor de familiares.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el Ministerio, la pensi&oacute;n media del sistema de la Seguridad Social se situ&oacute; en abril en 1.368,4 euros mensuales, un 4,5% m&aacute;s que en el mismo mes del a&ntilde;o anterior. Esta media incluye la cuant&iacute;a de las distintas clases de pensi&oacute;n (jubilaci&oacute;n, incapacidad permanente, viudedad, orfandad y en favor de familiares).
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la pensi&oacute;n media de jubilaci&oacute;n, que perciben m&aacute;s de dos tercios del total de pensionistas (6,6 millones de personas), alcanz&oacute; a 1 de abril los 1.569,7 euros mensuales, un 4,4% m&aacute;s que en abril de 2025.
    </p><p class="article-text">
        Por reg&iacute;menes, el importe de la pensi&oacute;n media de jubilaci&oacute;n procedente del R&eacute;gimen General es de 1.729,6 euros mensuales, mientras que en el R&eacute;gimen Especial de Trabajadores Aut&oacute;nomos es de 1.058,5 euros. En la Miner&iacute;a del Carb&oacute;n, la cuant&iacute;a de la pensi&oacute;n media es de 2.998,3 euros, y de 1.734,2 euros en el R&eacute;gimen del Mar.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la pensi&oacute;n media de viudedad, en abril alcanz&oacute; los 973,9 euros al mes.
    </p><p class="article-text">
        De su lado, la cuant&iacute;a mensual de las nuevas altas de jubilaci&oacute;n en el sistema ascendi&oacute; a 1.653,6 euros de media, seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos disponibles, que son de marzo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Crecen las jubilaciones demoradas</strong></h2><p class="article-text">
        En los tres primeros meses de 2026, se registraron 96.612 nuevas altas en pensiones de jubilaci&oacute;n, casi un 13% fueron jubilaciones demoradas voluntarias (12,7%), lo que supone casi dos puntos porcentuales m&aacute;s que al cierre de 2025 y 8 puntos por encima de las registradas en 2019
    </p><p class="article-text">
        Como consecuencia del retraso voluntario del momento del retiro y la menor anticipaci&oacute;n, la edad media de acceso a la jubilaci&oacute;n se sit&uacute;a en 65,2 a&ntilde;os, cuando en 2019 era de 64,4. Hay que recordar que en 2022 entraron en vigor nuevos incentivos para la demora en el acceso a la jubilaci&oacute;n y se reconfigur&oacute; el marco legal para la jubilaci&oacute;n anticipada.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el 66,1% de los nuevos jubilados accedieron con edad ordinaria (64.160).
    </p><p class="article-text">
        La media de tiempo de resoluci&oacute;n de los expedientes en marzo (&uacute;ltimo dato disponible) fue de 11,7 d&iacute;as en el caso de la pensi&oacute;n de jubilaci&oacute;n. Hay que tener en cuenta que el plazo m&aacute;ximo de resoluci&oacute;n en estos procedimientos es de 90 d&iacute;as en la prestaci&oacute;n de jubilaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En abril, 1.463.374 pensiones cuentan con el complemento para la reducci&oacute;n de la brecha de g&eacute;nero, de las que en un 75% de sus titulares son mujeres (1.097.463). El importe medio mensual de este complemento de la pensi&oacute;n es de 76,92 euros.
    </p><p class="article-text">
        Del total de pensiones complementadas, el 24% corresponde a pensionistas con un hijo (350.538); el 50% a beneficiarios con dos hijos (731.223); cerca de un 17,7% lo perciben con tres hijos (259.235) y, por cuatro hijos, el 8,4% (122.375).
    </p><p class="article-text">
        Este complemento, vigente desde febrero de 2021, consiste en una cuant&iacute;a fija de 36,9 euros al mes por hijo, tras la revalorizaci&oacute;n aplicada en 2026. La solicitud debe realizarse en el momento en el que se solicita la pensi&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Clases pasivas</strong></h2><p class="article-text">
        Por otra parte, la Seguridad Social ha informado de que la n&oacute;mina mensual de pensiones de Clases Pasivas ascendi&oacute; a 1.776,9 millones de euros en el mes de marzo (&uacute;ltimo dato disponible). Esta cifra supone un aumento de 108,7 millones de euros respecto a la del a&ntilde;o anterior, un 6,5% m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El n&uacute;mero de pensiones en vigor fue de 738.790, que son 14.475 pensiones m&aacute;s que en el mismo mes del a&ntilde;o anterior (2% de variaci&oacute;n anual). Este tipo de pensi&oacute;n lo reciben 718.840 pensionistas.
    </p><p class="article-text">
        El R&eacute;gimen de Clases Pasivas del Estado incluye fundamentalmente al personal militar y al personal civil de la Administraci&oacute;n General del Estado, de la Administraci&oacute;n de Justicia, de las Cortes Generales y de otros &oacute;rganos constitucionales o estatales, as&iacute; como a funcionarios transferidos a las comunidades aut&oacute;nomas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Europa Press]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/economia/pension-media-canarias-abril-euros_1_13178120.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Apr 2026 09:59:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La pensión media sube un 4,7% en Canarias en abril y alcanza los 1.249 euros]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pensiones,Pensionistas,Canarias,Economía,Tercera edad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni mentol, ni susurros: los consejos de una logopeda para ralentizar el envejecimiento del sistema fonador]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/logopeda-explica-consultar-medico-cambios-voz-edad-notarse-debil-inestable-xp_1_13149991.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5869dc7f-db87-41fc-8ff4-cd355d785c90_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni mentol, ni susurros: los consejos de una logopeda para ralentizar el envejecimiento del sistema fonador"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
La logopeda Alba Gómez Rodríguez explica cuándo consultar al médico por cambios en la voz: “Con la edad, puede notarse débil o inestable”
</p><p class="subtitle">Un psicólogo explica el método 2-7-30: la fórmula de repasos para estudiar y “vencer la curva del olvido” sin atracones </p></div><p class="article-text">
        Igual que se nos arruga la piel o perdemos agilidad en las articulaciones, nuestra laringe tambi&eacute;n padece el paso del tiempo. A menudo ignoramos que la voz tambi&eacute;n cumple a&ntilde;os y tiene su propio proceso de envejecimiento. Entender qu&eacute; cambios son naturales y cu&aacute;les esconden una patolog&iacute;a es fundamental para mantener nuestra calidad de vida comunicativa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con la edad, la voz puede notarse m&aacute;s d&eacute;bil y con menos fuerza, inestable o con menor claridad e intensidad de volumen&rdquo;, asegura Alba G&oacute;mez Rodr&iacute;guez, logopeda de la Asociaci&oacute;n P&aacute;rkinson Galicia-Coru&ntilde;a. &ldquo;Esto es debido a lo que denominamos presbifon&iacute;a, que forma parte del envejecimiento natural de la voz&rdquo;, aclara.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; casos pueden alertarnos?</h2><p class="article-text">
        La presbifon&iacute;a es el resultado de un proceso multifactorial donde todo el sistema fonador se ve comprometido. &ldquo;Este tipo de cambios en la voz pueden ser debidos a una reducci&oacute;n en la masa y elasticidad de las cuerdas vocales, a un aumento en la rigidez de los tejidos o a una disminuci&oacute;n de la capacidad respiratoria&rdquo;, explica la logopeda. &ldquo;Es decir, envejece todo el sistema que produce la voz&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no todos los cambios son naturales. La experta se&ntilde;ala que la frontera entre el envejecimiento fisiol&oacute;gico y un problema de salud que requiere intervenci&oacute;n profesional suele marcarla el impacto en el d&iacute;a a d&iacute;a: &ldquo;Debemos preocuparnos cuando estos cambios empiezan a afectar nuestra calidad de vida&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A nivel social, tener dificultad para que los dem&aacute;s nos entiendan al hablar; que notemos fatiga vocal y aparezca carraspeo constante; que la voz sea m&aacute;s d&eacute;bil y aireada; que existan s&iacute;ntomas asociados, como dificultades para tragar; que estos cambios sean progresivos con los a&ntilde;os&rdquo;, enumera G&oacute;mez Rodr&iacute;guez. Por tanto, si las transformaciones provocan aislamiento social, fatiga vocal, disfagia o empeoran nuestra calidad de comunicaci&oacute;n es recomendable consultar con un logopeda.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Gu&iacute;a de cuidados para la voz</h2><p class="article-text">
        A veces maltratamos nuestras cuerdas vocales sin darnos cuenta, apunta la especialista, que destaca &ldquo;fumar, ingerir alcohol, susurrar de forma prolongada, carraspear o estar en lugares con contaminaci&oacute;n ac&uacute;stica gritando de forma prolongada&rdquo; entre los h&aacute;bitos cotidianos que pueden da&ntilde;ar la voz.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Existe tambi&eacute;n la creencia falsa de que cuando estamos disf&oacute;nicos o con la garganta irritada, los caramelos de mentol o eucalipto pueden ayudarnos. Pero lo que producen este tipo de caramelos es lo contrario, resecan todav&iacute;a m&aacute;s la mucosa de las cuerdas vocales&rdquo;, advierte G&oacute;mez Rodr&iacute;guez, que si se quiere tomar caramelos recomienda decantarse por los de jengibre y lim&oacute;n. &ldquo;Tambi&eacute;n una buena hidrataci&oacute;n y la realizaci&oacute;n de vahos con vapor de agua o de suero fisiol&oacute;gico pueden ayudarnos en este proceso&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de acudir a terapia vocal en caso de contar con s&iacute;ntomas significativos, la especialista comparte tambi&eacute;n una serie de buenos h&aacute;bitos sencillos para mejorar la calidad vocal y prevenir el envejecimiento: &ldquo;Hacer ejercicio f&iacute;sico regular, mantener una buena nutrici&oacute;n, conseguir una buena hidrataci&oacute;n, mantener un patr&oacute;n respiratorio abdominal, es decir, inspirar inflando el abdomen y evitar el sobreesfuerzo vocal al hablar muy alto o gritar, por ejemplo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/logopeda-explica-consultar-medico-cambios-voz-edad-notarse-debil-inestable-xp_1_13149991.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 08:14:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ni mentol, ni susurros: los consejos de una logopeda para ralentizar el envejecimiento del sistema fonador]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Tercera edad,Envejecimiento]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Erri de Luca se adentra en la vejez como un explorador que araña tiempo para dar las gracias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/erri-luca-adentra-vejez-explorador-arana-tiempo-dar-gracias_128_13077857.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1cd62c2e-fbb8-4eaf-888e-543f66ffa374_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Erri de Luca se adentra en la vejez como un explorador que araña tiempo para dar las gracias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El reconocido escritor italiano publica ‘La edad experimental’ (Seix Barral), un libro de reflexiones sobre el envejecimiento coescrito con su amiga Inès de la Fressange
</p><p class="subtitle">El último Rincón de pensar - George Makari: comprender la xenofobia para poder combatirla</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;El cuerpo en el que vivo no es m&iacute;o. [&hellip;] Es una m&aacute;quina antigua y misteriosa. Me adentro en su vejez como un explorador&rdquo;. El escritor Erri De Luca (N&aacute;poles, 1950), reflexiona sobre lo que &eacute;l llama &ldquo;la edad del tercer caballo&rdquo; en <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-la-edad-experimental/443280" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>La edad experimental</em></a> (2024; Seix Barral, 2026, trad. Carlos Gumpert), un libro que surge como compa&ntilde;ero del filme hom&oacute;nimo que rod&oacute; en 2024, un documental que sigue sus pasos a medida que se adentra en esta etapa. 
    </p><p class="article-text">
        La necesidad de ampliar esas ideas, de digerirlas, acaso de continuar meditando, fue su impulso para volcar sus reflexiones por escrito; al fin y al cabo, &eacute;l nunca ha partido, en sus obras, de un esquema predeterminado, sino que se toma la escritura, como la vida, como un proceso de exploraci&oacute;n constante, de lo que lo rodea y de s&iacute; mismo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un ejemplo de &ldquo;vejez experimental&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Para entender c&oacute;mo afronta la senectud, hay que comprender c&oacute;mo ha vivido; y es que, como &eacute;l mismo admite, su testimonio es &ldquo;solo un ejemplo de vejez experimental. Cada uno es diferente y no reductible al canon&rdquo;. Una de las ventajas de la voz en primera persona, de esa concepci&oacute;n de la literatura inseparable del yo que define toda su narrativa, es que no cae en t&oacute;picos ni generalidades. Ni sabidur&iacute;a, ni achaques, ni honores; nada de lo que se acostumbra a decir cuando se habla de la vejez se repite aqu&iacute;. No, al menos, del modo habitual.
    </p><p class="article-text">
        Erri De Luca, como saben bien sus lectores asiduos, siempre ha sido un esp&iacute;ritu libre. Y no es un decir: se march&oacute; de casa a los dieciocho a&ntilde;os, trabaj&oacute; como alba&ntilde;il, integr&oacute; el movimiento de lucha izquierdista Lotta Continua, viaj&oacute; a pa&iacute;ses en guerra. No era tanto rebeld&iacute;a juvenil como una convicci&oacute;n &iacute;ntima de vivir conforme a sus principios, sin caer en los acomodamientos que tan a menudo dome&ntilde;an el eterno sue&ntilde;o de un mundo mejor de la juventud.
    </p><p class="article-text">
        A &eacute;l, la literatura &ndash;o, mejor dicho, la publicaci&oacute;n, porque la escritura, los libros, siempre estuvieron ah&iacute;&ndash; le lleg&oacute; casi a los cuarenta a&ntilde;os, y quiz&aacute; por eso ya se tiene la sensaci&oacute;n de leer a un hombre maduro, que ha vivido, que no escribe en vano, en cualquiera de sus textos. Y, aun as&iacute;, aun con su inevitable retorno sobre los mismos temas, siempre aporta nueva luz, nuevos matices. La edad experimental, que ya atina desde su propio t&iacute;tulo (la edad del ensayo y el error, la edad de la adaptaci&oacute;n, la edad de la humildad y el riesgo), no es una excepci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Vejez sin resignaci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Estoy aprendiendo que hay margen de mejora y de entusiasmo f&iacute;sico en el tiempo del tercer caballo. Lo monto a lo salvaje, sin silla ni bridas. Esta vejez va cuesta arriba, no cuesta abajo entre dimisiones&rdquo;. Esta es una idea clave: no concibe esta etapa como una sucesi&oacute;n de renuncias, sino que se empe&ntilde;a, incluso aunque esos abandonos forzosos no se puedan evitar, en esforzarse por vivir en la m&aacute;xima plenitud posible. Esto comienza con un cuidado m&aacute;s consciente de la salud: alimentaci&oacute;n, deporte, h&aacute;bitos. El objetivo no es tanto alargar la vida como intentar que, dure lo que dure, sea una existencia digna de vivirse.
    </p><p class="article-text">
        Sigue practicando el alpinismo, que le sirve de met&aacute;fora: la vejez no se entiende como una ca&iacute;da, sino como un ascenso, un empe&ntilde;o por alcanzar la c&uacute;spide, el prop&oacute;sito, sea el que sea. Y, como en esta disciplina, el objetivo no radica tanto en saborear la cima, un momento despu&eacute;s de todo ef&iacute;mero, como en llenarse del camino. Un camino, insiste &eacute;l, esforzado, es decir, activo. Ser&iacute;a f&aacute;cil quedarse sentado en el sof&aacute; u optar por el sendero llano; ahora bien, mantenerse en condiciones de salud dignas requiere un esfuerzo, una actitud, una voluntad. Esa es tal vez la revelaci&oacute;n m&aacute;s importante: la vejez como un aprendizaje.
    </p><p class="article-text">
        De alg&uacute;n modo, da una vuelta a la idea que equipara al anciano con el ni&ntilde;o en el sentido de no valerse por s&iacute; mismo, de depender de los dem&aacute;s; en lugar de eso, &eacute;l se queda con el mejor lado del ni&ntilde;o, esto es, la capacidad de aprender y de asombrarse ante las peque&ntilde;as maravillas cotidianas. 
    </p><p class="article-text">
        El autor recuerda el potencial del juego, de cualquier tipo de juego (en su anterior novela, <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-las-reglas-del-mikado/397800" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Las reglas del Mikado</em></a>, el protagonista es un relojero que se entretiene con este pasatiempo). El juego conlleva la aceptaci&oacute;n del error, del acto de perder; entrena la mente de manera agradable, casi sin darnos cuenta. &Eacute;l lo complementa con aprendizajes m&aacute;s intelectuales: el estudio de los idiomas, que cultiva desde hace a&ntilde;os, o la memorizaci&oacute;n de versos. Si el alpinismo le mantiene el cuerpo en forma, el juego y los libros son su gimnasia mental.
    </p><p class="article-text">
        Pero no todo consiste en hacer. Esa escritura tan &iacute;ntima que le caracteriza no elude los lados amargos de la vejez, como la p&eacute;rdida de un amigo. Con todo, se resiste a caer en la nostalgia: dice que acoge los recuerdos como le vienen, sin hurgar en la herida, con esa serenidad de esp&iacute;ritu que emana siempre su voz. Cada d&iacute;a le ofrece nuevas (aunque sean min&uacute;sculas) novedades ante las que maravillarse, como el color de la aurora boreal de una ma&ntilde;ana concreta, que nunca ser&aacute; id&eacute;ntica a otra. Y, sobre todo, sigue amando: se atreve a acu&ntilde;ar este verbo, tan temido en la narrativa, para recordar que amar, sea a un compa&ntilde;ero o una acci&oacute;n, tambi&eacute;n es clave en la vejez. Este amor es m&aacute;s una actitud que una posesi&oacute;n; una forma de estar en el mundo que acoge el placer sin hedonismo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El contrapunto de In&egrave;s de la Fressange</strong></h2><p class="article-text">
        Como en otras ocasiones, el autor propone a alguien ajeno a su campo que coescriba el libro junto a &eacute;l. En este caso, su amiga In&egrave;s de la Fressange (Gassin, Var, 1957), modelo y autora de gu&iacute;as de estilo; &ldquo;sumamos escrituras impares&rdquo;, afirma &eacute;l. Consciente de que la imagen, la evoluci&oacute;n corporal, es otro aspecto que tener en cuenta en la tercera edad, le propone que comparta sus reflexiones; &eacute;l se reconoce un ignorante (y desinteresado a conciencia) en cuesti&oacute;n de moda; ha vestido siempre con sencillez, con el mismo despojamiento de su prosa limpia; el traje chaqueta le parece un uniforme engorroso.
    </p><p class="article-text">
        In&egrave;s, en contra de lo que los prejuicios pueden sugerir, se revela como una mujer que en cierto modo est&aacute; de vuelta de todo lo aprendido: tras una carrera dedicada a la moda, su mirada se dirige a la sobriedad, en la apariencia y en la vida, que se armonizan en uno mismo: sus pilares son los amigos, la naturaleza, los libros y la meditaci&oacute;n. Despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os evaluando la ropa femenina, aprecia el car&aacute;cter m&aacute;s b&aacute;sico, por lo general, de la indumentaria masculina. Y, si bien entona el mea culpa por formar parte de la generaci&oacute;n que levant&oacute; el mito de la eterna juventud como ideal de belleza, celebra que, hoy, cualquiera, a cualquier edad, pueda calzarse unas zapatillas deportivas y vestir con desenfado sin desentonar.
    </p><p class="article-text">
        Desprenderse de lo accesorio: ese es el lujo que ha hallado, todav&iacute;a no en la vejez, pero s&iacute; al hacerse mayor. Encuentra la elegancia en quien no la busca a conciencia: &ldquo;Tengo la impresi&oacute;n de que las personas elegantes de verdad son las que menos se preocupan por su apariencia. Lo que m&aacute;s aprecio de ellas es su alma. &iexcl;Aquellos a quienes admiro se parecen m&aacute;s a monjes que a &iacute;dolos!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sus reflexiones no se limitan al estilo. Con jovialidad, sin pretensiones &ndash;es la primera en admitir que no est&aacute; a la altura de su amigo en materia literaria&ndash;, habla de los j&oacute;venes en la actualidad y del papel que pueden jugar los mayores para ellos. Ella se interesa por la gente que comienza su carrera, los escucha, y trata de apoyarlos. &ldquo;Somos nosotros los que decidimos lo que se transmite&rdquo;, razona, optimista convencida del efecto mariposa.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Dar las gracias</strong></h2><p class="article-text">
        Erri De Luca cuenta que, en los actos p&uacute;blicos de la vida literaria, procura acudir un rato antes, para conversar con el p&uacute;blico que se ha tomado la molestia de ir a escucharlo. Un gesto que no sorprende a quien lo haya le&iacute;do: la humildad, la compa&ntilde;&iacute;a, son sensaciones inherentes a su prosa. Leerlo, sea en sus evocaciones de la infancia o de los pescadores napolitanos, en sus estudios b&iacute;blicos y mitol&oacute;gicos, o aqu&iacute;, sobre la vejez, se asemeja un poco a escuchar a un amigo, un amigo que invita a charlar con &eacute;l de forma amigable.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Solo necesito conseguir que me d&eacute; tiempo a decir gracias&rdquo;, escribe, y casi dan ganas de decirle que la gratitud tambi&eacute;n constituye una forma de estar en el mundo, que se puede poner en pr&aacute;ctica en cada movimiento, cada palabra, cada decisi&oacute;n. Y &eacute;l, consciente o no, lo hace. Lo hace al abrazar la naturaleza, abrazar el estudio, abrazar la amistad. Son una oposici&oacute;n, que no un rechazo, del abandono, la derrota, la muerte. As&iacute; es <em>La edad experimental</em>: una edad para vivirse. Sin mitificarla, pero tampoco sin degradarla; una edad como cualquier otra para seguir habitando, tranquilos, este planeta que nos acoge.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/erri-luca-adentra-vejez-explorador-arana-tiempo-dar-gracias_128_13077857.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Mar 2026 20:47:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Erri de Luca se adentra en la vejez como un explorador que araña tiempo para dar las gracias]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1cd62c2e-fbb8-4eaf-888e-543f66ffa374_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Erri de Luca,Tercera edad,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una especialista en audiología explica los indicios de pérdida auditiva que no debes ignorar: “Los primeros signos suelen ser sutiles”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/audiologa-explica-indicios-perdida-auditiva-no-debes-ignorar-primeros-signos-suelen-sutiles-xp_1_13059120.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/00d5ccce-22eb-4395-94b7-f3234ba628cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una especialista en audiología explica los indicios de pérdida auditiva que no debes ignorar: “Los primeros signos suelen ser sutiles”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La experta afirma que el hecho de que los síntomas aparezcan de manera gradual hace que muchos pacientes no acudan a un profesional hasta que ya es demasiado tarde</p><p class="subtitle">Un inmunólogo desmonta el mito de abrigarse para no enfermar: “Sin virus no hay resfriado, aunque haga mucho frío”</p></div><p class="article-text">
        No somos conscientes de su importancia hasta que notamos que empieza a fallar. Tener un o&iacute;do agudo, sin molestias, va mucho m&aacute;s all&aacute; de escuchar sonidos: nos permite conectar con el mundo, estar receptivos, activos y sentirnos presentes. Sin embargo, y de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica (<a href="https://www.ine.es/dynt3/inebase/index.htm?padre=2589&amp;capsel=8495" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">INE</a>), cerca de 900.000 personas tienen dificultades de audici&oacute;n en Espa&ntilde;a. M&aacute;s all&aacute; de nuestras fronteras, la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) prev&eacute; que una de cada cuatro personas presentar&aacute; problemas auditivos en 2050 y 700 millones de personas necesitar&aacute;n atenci&oacute;n m&eacute;dica para mejorar su audici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que la Sociedad Espa&ntilde;ola de Otorrinolaringolog&iacute;a y Cirug&iacute;a de Cabeza y Cuello advierta de la importancia de prevenir la p&eacute;rdida de audici&oacute;n a lo largo de toda la vida, desde que somos beb&eacute;s hasta edades avanzadas. Para ello, adem&aacute;s de cuidar de nuestros o&iacute;dos y de protegerlos de las amenazas externas como el ruido, es fundamental prestar atenci&oacute;n a las posibles se&ntilde;ales que nos manda el cuerpo y que pueden ser un indicador de p&eacute;rdida auditiva.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo identificar las se&ntilde;ales de p&eacute;rdida auditiva</h2><p class="article-text">
        En la mayor&iacute;a de las ocasiones los s&iacute;ntomas aparecen de forma gradual, mientras la afecci&oacute;n empeora con el tiempo. Este comienzo progresivo hace que muchas veces no seamos conscientes de que se produce una p&eacute;rdida, simplemente porque nos acostumbramos, y muchas veces no acudimos al especialista hasta que es muy tarde.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, y como nos explica la audi&oacute;loga Daiana Mart&iacute;nez, profesional de la&nbsp;<a href="https://www.clinicacoda.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cl&iacute;nica Coda</a>, &ldquo;los primeros signos suelen ser sutiles&rdquo;. Pero existen varios indicadores reveladores que sugieren que nuestra audici&oacute;n puede estar cambiando y estar al tanto de estas se&ntilde;ales comunes pueden ayudarnos a actuar cuanto antes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Dificultad para seguir y entender una conversaci&oacute;n en entornos ruidosos: un restaurante lleno de gente, una calle concurrida o una fiesta pueden dificultar mucho las conversaciones para una persona con p&eacute;rdida auditiva. En estos espacios, tener dificultad para seguir conversaciones puede deberse a algo m&aacute;s que al ruido ambiental.</li>
                                    <li>Decir &ldquo;&iquest;qu&eacute;?&rdquo; a menudo: frases como &ldquo;&iquest;puedes repetirlo?&rdquo; se vuelven comunes en las interacciones diarias, y la audici&oacute;n podr&iacute;a ser la responsable. La necesidad constante de repetici&oacute;n es una se&ntilde;al cl&aacute;sica de problemas de audici&oacute;n y no debe ignorarse.</li>
                                    <li>Problemas para seguir una conversaci&oacute;n telef&oacute;nica: cuando la audici&oacute;n empieza a disminuir, las conversaciones telef&oacute;nicas pueden volverse especialmente dif&iacute;ciles. Pedir a quien llama que repita lo que dice con frecuencia es una se&ntilde;al de que la capacidad auditiva podr&iacute;a estar disminuyendo.</li>
                                    <li>Tener que subir el volumen del televisor o del m&oacute;vil: si notamos que subimos constantemente el volumen de la radio o la tele puede ser un signo temprano ya que este ajuste suele compensar la menor capacidad para percibir sonidos o frecuencias m&aacute;s suaves.</li>
                                    <li>Escuchar mal ciertas partes de las palabras o sentir que los dem&aacute;s murmuran: sentir que los dem&aacute;s no hablan con claridad o murmuran &ldquo;es una sensaci&oacute;n muy com&uacute;n cuando empieza la p&eacute;rdida auditiva, porque se dejan de percibir bien ciertos sonidos del habla&rdquo;, reconoce Mart&iacute;nez. Y no es el hablante el que no habla con claridad sino la capacidad de quien escucha lo que hace que las palabras suenen apagadas. &ldquo;Algunas voces, especialmente las m&aacute;s agudas, se entienden peor&rdquo;, afirma Mart&iacute;nez.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida auditiva no se limita solo a la percepci&oacute;n auditiva; tambi&eacute;n puede manifestarse con s&iacute;ntomas f&iacute;sicos. Reconocer estos indicadores f&iacute;sicos tambi&eacute;n es clave para comprender la salud auditiva. Estos signos suelen ser zumbido en los o&iacute;dos, llamados <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/pitidos-zumbidos-silbidos-son-acufenos-sonidos-fantasma-oidos-xp_1_12958194.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tinnitus o ac&uacute;fenos</a>, que suelen estar relacionados con la p&eacute;rdida auditiva y puede ser un s&iacute;ntoma de un da&ntilde;o auditivo subyacente, como la exposici&oacute;n a sonidos fuertes o una infecci&oacute;n de o&iacute;do, &ldquo;aunque no siempre aparece en todos los casos&rdquo;, reconoce Mart&iacute;nez. 
    </p><p class="article-text">
        Debemos tener presente que la p&eacute;rdida de audici&oacute;n no es problema exclusivo de personas mayores sino que puede afectar sutilmente a adultos de cualquier edad, y a menudo progresa de una forma que pasa desapercibida. Reconocer estos signos, por tanto, es importante para buscar la ayuda necesaria y empezar un tratamiento eficaz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Mart&iacute;nez, es recomendable acudir a un especialista &ldquo;cuando estas dificultades empiezan a ser frecuentes o afectan a la comunicaci&oacute;n diaria para que pueda hacer una revisi&oacute;n auditiva, que es r&aacute;pida, indolora y permite detectar cualquier p&eacute;rdida de audici&oacute;n en fases tempranas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta prueba no invasiva est&aacute; pensada para determinar qu&eacute; tipo de sonidos podemos o&iacute;r y cu&aacute;les no. Consultar a un especialista permitir&aacute; obtener respuestas y, en caso de necesitar ayuda, la tecnolog&iacute;a nos ayudar&aacute; a mejorar la calidad de vida.
    </p><h2 class="article-text">Aud&iacute;fonos: una de las opciones de tratamiento para la p&eacute;rdida auditiva</h2><p class="article-text">
        Y es que la p&eacute;rdida auditiva no tratada puede afectar a la vida diaria, causando estr&eacute;s e incluso <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32151193/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cansancio y una sensaci&oacute;n de soledad</a> por tener que concentrarse en interpretar sonidos. Por este motivo es crucial obtener un diagn&oacute;stico y tratamiento lo antes posible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con los resultados de la prueba en la mano, se puede decidir c&oacute;mo tratar la p&eacute;rdida auditiva. &ldquo;Aunque el tratamiento depende de la causa y del grado de la p&eacute;rdida auditiva, en muchos casos, sobre todo cuando la p&eacute;rdida es permanente, la soluci&oacute;n m&aacute;s eficaz es el uso de aud&iacute;fonos&rdquo;, afirma Mart&iacute;nez. Hay muchos tipos y todos &ldquo;amplifican los sonidos de forma personalizada seg&uacute;n la p&eacute;rdida de cada persona, lo que permite volver a escuchar con mayor claridad y entender mejor las conversaciones&rdquo;, matiza la audi&oacute;loga.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/audiologa-explica-indicios-perdida-auditiva-no-debes-ignorar-primeros-signos-suelen-sutiles-xp_1_13059120.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Mar 2026 15:43:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una especialista en audiología explica los indicios de pérdida auditiva que no debes ignorar: “Los primeros signos suelen ser sutiles”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Tercera edad,Personas mayores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué tiene que ver el magnesio con el envejecimiento humano y con qué alimentos puedes obtener este mineral todos los días]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/ver-magnesio-envejecimiento-humano-alimentos-puedes-obtener-mineral-dias_1_13042262.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/693c2e44-c9e5-4075-89f4-ec204f3fa353_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué tiene que ver el magnesio con el envejecimiento humano y con qué alimentos puedes obtener este mineral todos los días"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algunos frutos secos y legumbres, la pasta y el pan integral, el chocolate, los langostinos y las gambas, las judías o las espinacas son algunos de los alimentos que atesoran este micronutriente</p><p class="subtitle">El salmón está por todas partes: cinco motivos y cinco ideas infalibles para incluirlo en tus platos</p></div><p class="article-text">
        La alimentaci&oacute;n, nuestra forma de nutrirnos en el d&iacute;a a d&iacute;a, juega un papel esencial en nuestra salud durante todas las etapas de la vida. Y aunque solemos estar m&aacute;s pendientes de los macronutrientes (carbohidratos, prote&iacute;nas y grasas) a la hora de organizar nuestros men&uacute;s y crear platos saludables, es de vital importancia conocer aunque sea de manera general c&oacute;mo nos afectan los micronutrientes que contienen los alimentos que ingerimos. Algunos, como el calcio, el f&oacute;sforo, el magnesio o la vitamina D tienen mucho que decir cuando hablamos de la salud &oacute;sea y otras cuestiones relacionadas con el desarrollo biol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        Como apuntan en el estudio <a href="https://www.fen.org.es/anibes/index.php/es/ingesta_y_fuentes_alimentarias" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anibes</a>, 'Antropometr&iacute;a, Ingesta y Balance Energ&eacute;tico en Espa&ntilde;a', elaborado por la Fundaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Nutrici&oacute;n (FEN), &ldquo;entre el 76 y el 79 por ciento de la poblaci&oacute;n reporta ingestas de calcio y magnesio menores al 80 por ciento de las recomendaciones de ingesta diaria nacionales&rdquo;. Para suplir esas carencias, y porque la deficiencia de este mineral es muy com&uacute;n en la vejez, es primordial conocer c&oacute;mo podemos incorporarlo en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Algunos frutos secos y legumbres, la pasta y el pan integral, el chocolate, los langostinos y las gambas, las sardinas, las jud&iacute;as o las espinacas, entre otros, son los alimentos que atesoran este micronutriente. As&iacute; que llenar nuestra nevera y despensa con estos ingredientes siempre ser&aacute; un buen gesto, aunque tambi&eacute;n existen suplementos en caso de que as&iacute; lo prescriba un m&eacute;dico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Llenar nuestra despensa de alimentos ricos en magnesio siempre será un buen gesto, aunque también se puede tirar de suplementos en caso de prescripción médica"
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            <span class="title">
                Llenar nuestra despensa de alimentos ricos en magnesio siempre será un buen gesto, aunque también se puede tirar de suplementos en caso de prescripción médica                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Probablemente est&eacute;s al tanto de c&oacute;mo el magnesio apoya nuestra funci&oacute;n muscular, y de los beneficios que aporta al descanso y la calidad del sue&ntilde;o. Pero no son sus &uacute;nicas bondades. Numerosos estudios cient&iacute;ficos apuntan a c&oacute;mo un buen aporte de magnesio ayuda a tener un envejecimiento m&aacute;s saludable. En la <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10892939/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> 'El magnesio y las caracter&iacute;sticas del envejecimiento' resaltan la importancia de este micronutriente en m&aacute;s de 600 reacciones enzim&aacute;ticas vinculadas con &ldquo;la producci&oacute;n de energ&iacute;a, la s&iacute;ntesis de prote&iacute;nas (...), el funcionamiento muscular y nervioso o la regulaci&oacute;n del ritmo cardiaco y el control de la presi&oacute;n arterial&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n analiza la influencia del magnesio en algunos marcadores del mecanismo biol&oacute;gico relacionados con el envejecimiento:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La estabilidad del ADN. En este trabajo, los investigadores relacionan una mayor ingesta de magnesio con la activaci&oacute;n de las enzimas de reparaci&oacute;n gen&eacute;tica, protegiendo al organismo del estr&eacute;s oxidativo.</li>
                                    <li>La inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica. Seg&uacute;n este estudio, &ldquo;la insuficiencia cr&oacute;nica de magnesio se relaciona con la generaci&oacute;n excesiva de marcadores inflamatorios y radicales libres, lo que induce un estado inflamatorio cr&oacute;nico&rdquo; al favorecer la producci&oacute;n de los radicales libres.</li>
                                    <li>Envejecimiento celular. En este punto, vinculan la carencia de magnesio con la aparici&oacute;n de los biomarcadores relacionados con c&eacute;lulas envejecidas, o con el &ldquo;desgaste de los tel&oacute;meros&rdquo;, secuencias de ADN y de prote&iacute;nas en los extremos de los cromosomas que funcionan como una especie de reloj biol&oacute;gico.</li>
                                    <li>Sistema inmune. Por &uacute;ltimo, tal y como recogen tambi&eacute;n en el estudio, el magnesio tambi&eacute;n es clave para proteger el sistema inmune y la producci&oacute;n de anticuerpos. Y concreta que un d&eacute;ficit significativo de este mineral puede favorecer algunas enfermedades como las cardiovasculares, metab&oacute;licas o diabetes tipo 2, adem&aacute;s de deterioro cognitivo. </li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">M&aacute;s magnesio, menos fragilidad</h2><p class="article-text">
        Otros <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1525861024007576" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> han investigado la incidencia de un mayor consumo de magnesio en la fragilidad en las personas mayores. Este trabajo centr&oacute; sus investigaciones en una poblaci&oacute;n de 1.900 adultos mayores de 60 a&ntilde;os a los que se hizo un seguimiento de tres a&ntilde;os y medio. 
    </p><p class="article-text">
        El estudio concluy&oacute; que una mayor ingesta de magnesio s&iacute; que est&aacute; asociada a un menor riesgo de padecer fragilidad, diagnosticada cuando las personas objeto de investigaci&oacute;n sufr&iacute;an al menos tres de estos par&aacute;metros: p&eacute;rdida de peso de forma involuntaria, debilidad muscular, baja actividad f&iacute;sica, lentitud en la marcha o agotamiento f&iacute;sico. De hecho, seg&uacute;n los resultados que arroj&oacute; el estudio, el grupo que ingiri&oacute; m&aacute;s magnesio a trav&eacute;s de la dieta registr&oacute; un 57 por ciento menor de riesgo de sufrir fragilidad. Sin embargo, los propios investigadores anotaron que son necesarios m&aacute;s estudios para establecer una causa efecto.
    </p><h2 class="article-text">Alimentos ricos en magnesio</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Las semillas de calabaza tienen un alto contenido en magnesio                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de todos los efectos anteriores, la Fundaci&oacute;n Espa&ntilde;ola del Coraz&oacute;n <a href="https://fundaciondelcorazon.com/nutricion/nutrientes/839-magnesio.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recuerda</a> que el d&eacute;ficit de magnesio &ldquo;provoca fallos en el crecimiento, alteraciones en el comportamiento, irritabilidad, debilidad y p&eacute;rdida del control muscular&rdquo;. Y que su consumo favorece la salud de los huesos y dientes, adem&aacute;s de &ldquo;intervenir en la transmisi&oacute;n del impulso nervioso y en la relajaci&oacute;n muscular o en las acciones de la parathormona (hormona que interviene en la regulaci&oacute;n del metabolismo del calcio y del f&oacute;sforo), y la vitamina D del hueso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y en algunas <a href="https://www.intechopen.com/chapters/83139" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tablas nutricionales</a> podemos localizar el porcentaje de magnesio de los alimentos, un dato interesante para poder construir platos en los que est&eacute; presente este micronutriente. Anota algunos de ellos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Alimentos con un alto contenido en magnesio. Las semillas encabezan este grupo, sobre todo las de calabaza, girasol o s&eacute;samo, que contienen aproximadamente 530, 358 y 350 mg de magnesio por cada 100 gramos. Le siguen algunos frutos secos, como por ejemplo los anacardos (292 mg) o las almendras (258 mg). Se considera que tienen tambi&eacute;n un alto porcentaje de magnesio el chocolate puro (350 mg), los cacahuetes (168 mg) y algunas legumbres, como la soja (250 mg), o los garbanzos (115).</li>
                                    <li>Con un contenido moderado. En este grupo podemos anotar algunos vegetales como las espinacas (con 90 mg de magnesio por cada cien gramos) o las acelgas (con 76 mg), as&iacute; como el pan integral (que contendr&iacute;a unos 77 mg), las lentejas (con 78 mg) o los mariscos, con 70.</li>
                                    <li>Con un bajo contenido. Algo menos contienen algunas frutas como los pl&aacute;tanos (27 mg), el salm&oacute;n (37 mg), el pollo (tambi&eacute;n 27 mg) o la patata (con 25 mg).</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Segura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/ver-magnesio-envejecimiento-humano-alimentos-puedes-obtener-mineral-dias_1_13042262.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Mar 2026 12:19:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué tiene que ver el magnesio con el envejecimiento humano y con qué alimentos puedes obtener este mineral todos los días]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Salud,Envejecimiento,Tercera edad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un informe marca los mínimos para una atención de calidad en las residencias: “Si falta personal, hay falta de cuidados”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/informe-marca-minimos-atencion-calidad-residencias-si-falta-personal-hay-falta-cuidados_1_13017675.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b898a7a-c48b-4466-bc68-fa8810fd0d8a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x721y279.jpg" width="1200" height="675" alt="Un informe marca los mínimos para una atención de calidad en las residencias: “Si falta personal, hay falta de cuidados”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las organizaciones que impulsan el documento critican el alto nivel de privatización del sector de la dependencia en la Comunidad de Madrid</p><p class="subtitle">El director de '7291', el documental sobre las muertes en residencias, estrena una versión ampliada de cuatro horas
</p></div><p class="article-text">
        Tener tiempo para asearles, alimentarles, acostarles, incluso para escucharles. Es decir, cuidar al residente, pero tambi&eacute;n al trabajador. Ese es el objetivo que persigue la propuesta de &ldquo;ratios reales para vivir y trabajar con dignidad&rdquo; presentada hoy al p&uacute;blico por UGT, CCOO y la Plataforma por la dignidad de las personas mayores en las residencias (Pladigmare). Lejos de las ratios que marca la legislaci&oacute;n actual, el informe tiene en cuenta todas las categor&iacute;as profesionales de atenci&oacute;n directa e indirecta al usuario evitando conceptos &ldquo;tramposos&rdquo;, seg&uacute;n han denunciado.
    </p><p class="article-text">
        El Espacio Ecooo de Lavapi&eacute;s (Madrid) ha sido el escenario de la presentaci&oacute;n de este informe. Han participado las entidades que lo impulsaron hace dos a&ntilde;os y M&aacute;s Madrid. El trabajo cient&iacute;fico, avalado por la Sociedad Espa&ntilde;ola de Geriatr&iacute;a y Gerontolog&iacute;a, precede a las conclusiones, vertebradas a trav&eacute;s del an&aacute;lisis de la informaci&oacute;n proporcionada por m&aacute;s de 700 personas de todas las categor&iacute;as profesionales implicadas en el funcionamiento de una residencia, as&iacute; como de familiares de usuarios.
    </p><p class="article-text">
        Minutos antes de comenzar la presentaci&oacute;n, la secretaria de Pol&iacute;ticas Sociales de UGT Madrid, Laura Mu&ntilde;oz, ha explicado que el estudio est&aacute; focalizado en &ldquo;determinar qu&eacute; cantidad de personal se necesita en las residencias de mayores para que tengan una atenci&oacute;n de calidad&rdquo;. Seg&uacute;n ha comentado a elDiario.es, la propuesta que realizan entronca de forma directa con las condiciones laborales de las plantillas de estos centros de trabajo. &ldquo;Aqu&iacute; no vale solo con decir un n&uacute;mero de ratio, hay que ir viendo qu&eacute; se necesita de cada cosa y cu&aacute;nto tiempo invertir en los residentes&rdquo;, ha a&ntilde;adido.
    </p><p class="article-text">
        En estos momentos, la Administraci&oacute;n marca el n&uacute;mero de profesionales que debe haber en funci&oacute;n de la cantidad de usuarios. Sin embargo, este n&uacute;mero es &ldquo;muy tramposo&rdquo;, han catalogado estas organizaciones sociales, ya que en &eacute;l se mezclan las categor&iacute;as, cuando cada una de ellas cumple unas funciones determinadas. No es lo mismo aquellas categor&iacute;as de atenci&oacute;n directa, y dentro de estas las de primer y segundo nivel, que las de indirecta. &ldquo;No podemos hablar de jardineros y gerocultores en el mismo n&uacute;mero&rdquo;, ilustra Mu&ntilde;oz. 
    </p><h2 class="article-text">Unas ratios basadas en la dignidad</h2><p class="article-text">
        De esta forma, el estudio calcula el tiempo y la cantidad de trabajadores necesarios para dar una atenci&oacute;n digna al residente sin que la plantilla acabe exhausta. Han clasificado a los internos en tres clases, dependiendo de su grado de disposici&oacute;n: colaboradores, no colaboradores y conductuales. Estiman que el porcentaje existente de los mismos, en cualquier residencia, es del 20, 30 y 50%, respectivamente.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, han desglosado las tareas diarias en cada una de las categor&iacute;as. Tambi&eacute;n se han establecido unos tiempos m&iacute;nimos para garantizar unos cuidados que no solo consistan en las tareas profesionales, sino en &ldquo;un trato centrado en la persona, que permita saber c&oacute;mo se encuentra en cada momento&rdquo;, tal y como recoge el documento.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, los datos que emanan de sus c&aacute;lculos para la categor&iacute;a de gerocultora o TCAE son los siguientes. Por la ma&ntilde;ana, son necesarias 2,773 horas de una gerocultora o TCAE para atender a un residente. Como su jornada es de 7,5 horas, el personal necesario es de 0,37. Es decir, 37 gerocultoras o TCAES por cada 100 residentes. En el turno de tarde, la cifra baja a 34 profesionales de este tipo, mientras que por la noche se queda en 12 gerocultoras por cada centenar de usuarios.
    </p><p class="article-text">
        Puede parecer demasiado, sobre todo para la realidad que se acostumbra a ver en las residencias privadas, que son la inmensa mayor&iacute;a en la regi&oacute;n de Madrid, enfatiza la secretaria de Pol&iacute;ticas Sociales de UGT Madrid. &ldquo;Y no podemos olvidar que las personas mayores ahora mismo en las residencias tienen grados de dependencia bastante altos&rdquo;, apuntilla esta sindicalista.
    </p><h2 class="article-text">La dependencia, otro negocio para la privada</h2><p class="article-text">
        El portavoz de Pladigmare, Miguel V&aacute;zquez, ha participado en la presentaci&oacute;n del informe. Tal y como se&ntilde;ala a este medio, el Gobierno central ha puesto unas bases &ldquo;t&iacute;midas&rdquo; hacia un cambio de modelo en la gesti&oacute;n asistencial de las residencias. &ldquo;O vamos hacia ese modelo, o las cosas ir&aacute;n cada vez peor&rdquo;, defiende. Desde su punto de vista, si las ratios no mejoran en la Comunidad de Madrid y las empresas privadas no se ven obligadas a contratar m&aacute;s personal, la calidad en la atenci&oacute;n al residente continuar&aacute; resinti&eacute;ndose.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El problema que tenemos aqu&iacute; es que m&aacute;s del 90% de las residencias est&aacute;n en manos privadas. Ahora diles t&uacute; a esos que hacen su negocio por la falta de personal que tienen que incrementar las ratios, por poco que sea&rdquo;, subraya el representante de los familiares de residentes. V&aacute;zquez es conciso ante la cuesti&oacute;n: &ldquo;Si falta personal, hay falta de cuidados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El portavoz de la Plataforma tambi&eacute;n ha defendido que muchas empresas de la Comunidad de Madrid que prestan servicio en las residencias se limitan a tener las m&iacute;nimas ratios de personal que les exigen. &ldquo;Si eso es as&iacute;, nos est&aacute;n estafando, nos est&aacute;n enga&ntilde;ando. Con esas ratios es imposible que presten un servicio digno&rdquo;, sostiene antes de criticar la pol&iacute;tica emprendida por el Gobierno regional: &ldquo;Para ellos todo es una oportunidad de negocio. Esta gente solo piensa en las empresas y en sus intereses, no en los de la gente&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La privada acapara la gesti&oacute;n de las residencias</h2><p class="article-text">
        La responsable de Pol&iacute;ticas Sociales y Diversidad de CCOO en la Comunidad de Madrid, Francisca G&oacute;mez, ha tildado de &ldquo;preocupante&rdquo; la situaci&oacute;n de las residencias. Esta sindicalista defiende que las ratios son el principal indicador que define la carga de trabajo de un profesional y que determina el tiempo de dedicaci&oacute;n efectiva para cada usuario. &ldquo;Es un t&eacute;rmino bastante confuso que con este informe queremos explicar bien, de forma cient&iacute;fica&rdquo;, esgrime.
    </p><p class="article-text">
        Las organizaciones que han impulsado el estudio, asimismo, han publicado la f&oacute;rmula empleada para llegar a los resultados que ahora dan a conocer. &ldquo;Sabemos que nuestras cifras son aspiracionales, muy alejadas de las que hay ahora, pero eso es lo que queremos confrontar&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        No es lo &uacute;nico que han confrontado esta tarde. Todas las organizaciones participantes han resaltado que en la Comunidad de Madrid existen ahora m&aacute;s de medio millar de residencias. &ldquo;Hace unos 30 a&ntilde;os que no se construye ninguna p&uacute;blica&rdquo;, ha denunciado G&oacute;mez. De todas ellas, tan solo 25 son de gesti&oacute;n auton&oacute;mica, totalmente p&uacute;blicas, con unas 6.430 plazas. En este sentido, la integrante de CCOO ha recordado que el Ejecutivo liderado por Isabel D&iacute;az Ayuso transfiri&oacute; en enero 61 millones destinados a sufragar las residencias p&uacute;blicas de la regi&oacute;n al pago de la deuda con Quir&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, unas nueve residencias son p&uacute;blicas gestionadas por ayuntamientos, con unas 416 plazas. Le siguen 18 residencias p&uacute;blicas, pero de gesti&oacute;n privada, con 2.700 plazas. Hay 13 residencias con unas 1.132 plazas de residencias p&uacute;blicas municipales, pero tambi&eacute;n de gesti&oacute;n privada. Las concertadas se acercan a las 150, mientras que las totalmente privadas rondan las 300.
    </p><h2 class="article-text">Un informe que respalda las exigencias de la plantilla</h2><p class="article-text">
        Manuela Bergerot, portavoz de M&aacute;s Madrid en la Asamblea regional, ha protagonizado la parte pol&iacute;tica del encuentro. &ldquo;A veces, parece que este tema es minoritario y algo que no importa. Quiz&aacute; una de las razones de ello es que la mayor&iacute;a de las plantillas est&aacute;n compuestas por mujeres&rdquo;, ha comentado al inicio del evento. Por otro lado, ha recalcado que este acto tendr&iacute;a que haber tenido lugar en la C&aacute;mara auton&oacute;mica. &ldquo;En la Asamblea impera la censura para que no hablemos de las cosas que molestan a Ayuso&rdquo;, ha criticado.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al informe, la portavoz lo ha calificado de &ldquo;importante&rdquo; porque es una forma de &ldquo;estar respaldadas&rdquo; para &ldquo;seguir reivindicando las mejoras en las condiciones laborales&rdquo;. Asimismo, ha denunciado la &ldquo;privatizaci&oacute;n galopante&rdquo; que sufre la Comunidad de Madrid: &ldquo;No es solo insostenible para las arcas p&uacute;blicas en detrimento de los usuarios, sino que supone un recorte en las condiciones laborales de quienes sustentan ese trabajo&rdquo;, ha finalizado Bergerot.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/informe-marca-minimos-atencion-calidad-residencias-si-falta-personal-hay-falta-cuidados_1_13017675.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Feb 2026 18:42:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Residencias,Ancianos,Tercera edad,Sanidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Cuando todo sea privado, nos privarán de todo': el vecindario de Varea sigue peleando por su consultorio médico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/logrono/sea-privado-privaran-vecindario-varea-sigue-peleando-consultorio-medico_1_12986695.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c3223550-4286-45ed-87d2-d6e44c3ef244_16-9-discover-aspect-ratio_default_1136449.jpg" width="1589" height="894" alt="&#039;Cuando todo sea privado, nos privarán de todo&#039;: el vecindario de Varea sigue peleando por su consultorio médico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la última Junta de Distrito celebrada en las últimas horas, el Ayuntamiento de Logroño ha asegurado que el asunto está solucionado: habrá médico todos los días por la mañana </p><p class="subtitle">Sin médico en el barrio de Varea: “Tenemos miedo de que lo eliminen definitivamente del consultorio”
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/la-rioja/medico-barrio-varea-miedo-eliminen-definitivamente-consultorio_1_12736166.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'Cuando todo sea privado, nos privar&aacute;n de todo'</a>. Es el mensaje de la pancarta que encabezaba la protesta organizada por la Asociaci&oacute;n de la Tercera Edad del barrio de Varea en Logro&ntilde;o.  No es la primera vez que alzan la voz. Hoy el objetivo era el mismo: tener m&eacute;dico todos los d&iacute;as. &ldquo;Esto es por lo que llevamos peleando todo este tiempo, queremos m&eacute;dico todas las ma&ntilde;anas&rdquo;, cuenta Ra&uacute;l Gonz&aacute;lez, miembro de la asociaci&oacute;n vecinal del barrio. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy quiz&aacute;s con un poco m&aacute;s de optimismo. &ldquo;Ayer tuvimos reuni&oacute;n de la Junta de Distrito y el concejal responsable, Jes&uacute;s L&oacute;pez nos traslad&oacute; que el problema estaba solucionado&rdquo;. Eso significa que las cerca de dos mil personas que viven en este barrio logro&ntilde;&eacute;s puedan disponer de este servicio p&uacute;blico todos los d&iacute;as de la semana. &ldquo;De hecho esta semana ya hemos tenido m&eacute;dico todas las tardes. La semana que viene, y seg&uacute;n se ha comprometido el concejal, habr&aacute; m&eacute;dico todos los d&iacute;as por las ma&ntilde;anas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, Gonz&aacute;lez advierte de que permanecer&aacute;n vigilantes porque no quieren perder ni el m&eacute;dico, ni el consultorio. Piden que cuando la m&eacute;dica que actualmente trabaja en el consultorio no pueda acudir a su puesto de trabajo por las libranzas que le corresponden o por cuestiones de salud, se le sustituya por otro profesional, algo que &ldquo;hasta ahora no se ha hecho&rdquo;. Gonz&aacute;lez reitera que no cuestionan ni critican las ausencias de la facultativa, &ldquo;los d&iacute;as que falta son los que le corresponden, lo que queremos es que se le sustituya, queremos soluciones y m&aacute;s a&uacute;n en este barrio en el que el porcentaje de personas mayores es alto, personas que requieren de m&aacute;s atenci&oacute;n m&eacute;dica&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y es precisamente el colectivo de personas mayores quien ha convocado la protesta de hoy aun sabiendo el contenido de la reuni&oacute;n de la junta de distrito celebrada en las &uacute;ltimas horas. &ldquo;No han querido echarse atr&aacute;s&rdquo;. No cesar&aacute;n en su empe&ntilde;o, y a pesar del cierto optimismo que hay tras la reuni&oacute;n con los responsables municipales, no descartan nuevas movilizaciones si no cumplen la palabra dada. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olave Lozano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/logrono/sea-privado-privaran-vecindario-varea-sigue-peleando-consultorio-medico_1_12986695.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Feb 2026 17:57:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Cuando todo sea privado, nos privarán de todo': el vecindario de Varea sigue peleando por su consultorio médico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sanidad pública,Logroño,Tercera edad,Protestas,Consultorio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Morir de soledad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/morir-soledad_129_12971824.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f15d0d9e-8dcc-4e49-aa32-d51de3d30de4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Morir de soledad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No quiero parecer apocalíptico, pero creo que el drama de la soledad no deseada no es un problema menor, sino el signo de un fracaso colectivo. El ser humano es un animal social, como señaló Aristóteles. Se puede morir de soledad</p></div><p class="article-text">
        Siempre me ha gustado la ciencia ficci&oacute;n, especialmente cuando aventura distop&iacute;as. Durante el Renacimiento se puso de moda la literatura ut&oacute;pica. Tom&aacute;s Moro, Tommaso Campanella y Francis Bacon imaginaron sociedades ideales donde imperaban la justicia, el bien y la belleza. Despu&eacute;s de Auschwitz, Hiroshima y el Gulag, la literatura ut&oacute;pica se convirti&oacute; en un g&eacute;nero casi ofensivo. Ning&uacute;n autor se atrev&iacute;a a fantasear con un porvenir feliz y luminoso. Por el contrario, surgieron ficciones apocal&iacute;pticas que anticipaban un futuro terror&iacute;fico. En v&iacute;speras del ascenso de Hitler al poder, Aldous Huxley public&oacute; <em>Un mundo feliz</em>, una novela que prefiguraba una sociedad donde la tecnolog&iacute;a, la manipulaci&oacute;n y las drogas divid&iacute;an a la humanidad en castas para destruir cualquier vestigio de libertad, dignidad o autonom&iacute;a. En 1949, George Orwell public&oacute; <em>1984</em>, una novela que describ&iacute;a c&oacute;mo ser&iacute;a la vida bajo un r&eacute;gimen totalitario capaz de controlar el pensamiento, el lenguaje y los afectos. Ya en 1953, cuando el senador Joseph McCarthy a&uacute;n gozaba de un poder casi ilimitado para acosar, cancelar y encarcelar a los supuestos comunistas infiltrados en la cultura, la pol&iacute;tica y la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica de Estados Unidos, Ray Bradbury public&oacute; <em>Fahrenheit 451</em>, una novela donde los libros estaban prohibidos y las grandes pantallas de televisi&oacute;n, omnipresentes en todos los hogares, se utilizaban para enajenar a las masas. Lejos de apagar fuegos, los bomberos se dedicaban a buscar bibliotecas clandestinas para reducirlas a cenizas.
    </p><p class="article-text">
        Algunas de las predicciones de Huxley, Orwell y Bradbury se han cumplido: la tecnolog&iacute;a se ha convertido en una poderosa arma de manipulaci&oacute;n, las grandes pantallas de plasma han desplazado al libro y el consumo de drogas ha desactivado la conciencia cr&iacute;tica de miles de ciudadanos. Como en <em>Un mundo feliz</em>, el sexo se ha banalizado e instrumentalizado. La pornograf&iacute;a ha asumido la educaci&oacute;n sexual de las nuevas generaciones, degradando la imagen de la mujer a simple objeto de consumo. En la esfera de la pol&iacute;tica internacional, tres potencias que no respetan los derechos humanos (Estados Unidos, Rusia y China) luchan por el control del planeta. La tensi&oacute;n permanente que desata este conflicto erosiona la convivencia, normalizando el miedo, la crueldad y la inseguridad. Los analistas ya no descartan posibilidades como una guerra civil en Estados Unidos o una peligrosa escalada de confrontaci&oacute;n entre Pek&iacute;n, Mosc&uacute; y Washington. De hecho, ya luchan en pa&iacute;ses como Venezuela, donde se disputan los minerales, el petr&oacute;leo, las rutas comerciales y las posiciones geoestrat&eacute;gicas. De todas formas, no hace falta situarse en zonas tan calientes para afirmar que vivimos en una &eacute;poca dist&oacute;pica. En 1969, Adolfo Bioy Casares public&oacute; <em>Diario de la guerra del cerdo</em>, una novela donde grupos de j&oacute;venes atacan y matan a los ancianos porque no soportan contemplar lo que les espera a ellos. Matar a un anciano es una forma de suicidarse, pues nadie escapa de la vejez, pero eso no importa. Lo esencial es acabar con la imagen que proyectan las personas mayores. La vida es salud, insolencia, frescura. O, al menos, eso parece. Sin embargo, la vejez muestra que la vida tambi&eacute;n es enfermedad, decadencia y desamparo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya sab&iacute;a que algunos ancianos japoneses comet&iacute;an peque&ntilde;os delitos para ser encarcelados y poder huir de la soledad. Hace unos d&iacute;as, circul&oacute; la noticia de que el porcentaje de personas de la tercera edad que actuaban de ese modo en Jap&oacute;n ascend&iacute;a al 13% de la poblaci&oacute;n reclusa. Con pensiones miserables e hijos que consagran todo su tiempo al trabajo y el ocio, la opci&oacute;n de estar entre rejas resulta mucho m&aacute;s sugestiva que pasar los d&iacute;as aislado en un apartamento min&uacute;sculo y con la nevera semivac&iacute;a. Las c&aacute;rceles japonesas se han visto obligadas a adaptarse a este fen&oacute;meno, convirti&eacute;ndose en residencias. Los funcionarios de prisiones est&aacute;n perplejos y desorientados, pues su trabajo ya no consiste solo en vigilar, sino tambi&eacute;n en cuidar. Muchos no est&aacute;n preparados para esa responsabilidad y los directores de prisiones han tenido que ampliar sus plantillas con personal sanitario y trabajadores sociales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>La balada del Narayama</em>, una novela de 1956 de Shichir&#333; Fukazawa adaptada al cine en dos ocasiones, populariz&oacute; la idea de que en Jap&oacute;n se abandonaba a los ancianos en bosques y monta&ntilde;as cuando se convert&iacute;an en una carga para la comunidad. No es falso, pero eso solo sucedi&oacute; en remotas &eacute;pocas de escasez, cuando el hambre diezmaba a la poblaci&oacute;n. Como se puede apreciar en <em>El crisantemo y la espada</em>, el famoso ensayo escrito en 1946 por la antrop&oacute;loga Ruth Benedict para ayudar a las tropas estadounidenses a comprender la mentalidad de los japoneses, los ancianos del Jap&oacute;n de la posguerra gozaban de un enorme respeto y una gran autoridad en la sociedad, algo que comenz&oacute; a cambiar por la influencia de la cultura occidental, como reflej&oacute; magistralmente Yasujir&#333; Ozu en <em>Cuentos de Tokio</em>, una obra maestra de 1953. En 1949, Ozu estren&oacute; <em>Primavera tard&iacute;a</em>, una conmovedora pel&iacute;cula sobre una joven que se resiste a contraer matrimonio para no dejar solo a su padre viudo. Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, los lazos familiares ya se hab&iacute;an relajado por culpa de un individualismo autodestructivo, fruto del contacto con el modelo cultural estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        En 2021, Jap&oacute;n cre&oacute; el Ministerio de la Soledad y el Aislamiento por el incremento de suicidios de j&oacute;venes y ancianos. La soledad no deseada se ensa&ntilde;a con los ancianos, pero tambi&eacute;n golpea con dureza a los m&aacute;s j&oacute;venes. Muchos adolescentes se encierran en sus habitaciones y cortan los lazos con el exterior. A los que se comportan de ese modo se les conoce con el nombre de &ldquo;hikikomori&rdquo;. &iquest;Estamos mejor en Espa&ntilde;a? Otro d&iacute;a hablar&eacute; de los j&oacute;venes. Hoy me limitar&eacute; a comentar la situaci&oacute;n de las personas de la tercera edad. Dos millones de mayores de 65 a&ntilde;os viven solos. Son un 23% de esa franja de poblaci&oacute;n. De esos dos millones, 850.000 han superado los 80. Es una de las consecuencias de la desintegraci&oacute;n de la familia tradicional. Evidentemente, no ser&iacute;a deseable retroceder en el tiempo, pues ese modelo de familia arrojaba sobre las espaldas de las mujeres la tarea de cuidar a ni&ntilde;os y ancianos. Sin embargo, no se puede desmontar una estructura sin crear otra. Hay algo peor que una tiran&iacute;a: un pa&iacute;s o una regi&oacute;n sin ley. Ahora el modelo familiar se ha diversificado. Se han normalizado, como era de justicia, las relaciones homosexuales mediante el matrimonio igualitario y muchos hombres comparten con las mujeres las tareas del hogar, pero los n&uacute;cleos familiares se han vuelto sumamente inestables y fr&aacute;giles. Espa&ntilde;a tiene una de las tasas m&aacute;s altas de rupturas sentimentales: alrededor del 60%. Este porcentaje de fracasos quiz&aacute;s es una de las explicaciones de fen&oacute;menos como el <em>cohousing</em> o covivienda, comunidades de casas privadas con espacios comunes donde se realiza una intensa vida social y se comparte toda clase de experiencias.
    </p><p class="article-text">
        No quiero parecer apocal&iacute;ptico, pero creo que el drama de la soledad no deseada no es un problema menor, sino el signo de un fracaso colectivo. El ser humano es un animal social, como se&ntilde;al&oacute; Arist&oacute;teles. Se puede morir de soledad. Seg&uacute;n la OMS, el aislamiento es un factor de riesgo tan grave que puede elevar hasta en un 39% las probabilidades de morir. El sufrimiento que produce la soledad no deseada incrementa el riesgo de depresi&oacute;n, suicidio, ansiedad, alcoholismo, tabaquismo, infarto, ictus, deterioro cognitivo, Alzheimer, c&aacute;ncer y otras patolog&iacute;as asociadas al debilitamiento del sistema inmunitario. El azar quiso que yo empezara a colaborar con este diario a ra&iacute;z de un tuit sobre lo que representaba cumplir sesenta a&ntilde;os sin hijos y con problemas de salud. Al parecer, ya se hab&iacute;an planteado pedirme que escribiera columnas, pero ese breve texto propin&oacute; el empuj&oacute;n definitivo. El tuit traspas&oacute; fronteras y varios pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina me entrevistaron para hablar sobre el tema. El impacto de mi reflexi&oacute;n fue tan alto seg&uacute;n parece porque muchas, muchas personas sufren un problema similar y se sintieron identificadas con mis palabras. No me agrada constatar ese hecho.
    </p><p class="article-text">
        No me resigno a vivir en un mundo dist&oacute;pico. Hablar de utop&iacute;as parece ingenuo, pero yo creo que es muy necesario. El principio de esperanza, como advirti&oacute; Ernst Bloch, es el motor de la historia. Por eso, espero que la distop&iacute;a de un mundo en el que los ancianos prefieren la c&aacute;rcel a la soledad sea alg&uacute;n d&iacute;a reemplazada por la utop&iacute;a de un mundo m&aacute;s fraterno y compasivo, donde todos asumamos que el cuidado de los otros y la solidaridad entre las distintas generaciones no es una pesada obligaci&oacute;n, sino el pilar de una convivencia verdaderamente humana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Narbona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/morir-soledad_129_12971824.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Feb 2026 21:03:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Morir de soledad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tercera edad,Ancianos,Japón,Cultura,Cuidados familiares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la invisibilidad al debate público: las mujeres rurales del Ambroz reclaman justicia social]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/politica/invisibilidad-debate-publico-mujeres-rurales-ambroz-reclaman-justicia-social_1_12935003.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/742dda03-deee-452a-8b7f-bef5c17cdbba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De la invisibilidad al debate público: las mujeres rurales del Ambroz reclaman justicia social"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"> 
En las jornadas del partido Feministas al Congreso celebradas en Cáceres, María Ascensión y Juana visibilizaron la desigualdad que sufren las mujeres mayores en los pueblos extremeños, denunciando la brecha rural y de género que afecta a sus pensiones y al acceso a servicios esenciales</p><p class="subtitle">Envejecer con una pensión que no alcanza: “Las cuentas no salen y tengo que pedir ayuda a mis hijos”</p></div><p class="article-text">
        En el sal&oacute;n del hotel Don Manuel de C&aacute;ceres, el pasado s&aacute;bado se debati&oacute; sobre teor&iacute;a pol&iacute;tica y de pactos de despacho pero sobre todo, se habl&oacute; de la vida de las mujeres. Bajo el t&iacute;tulo 'La agenda feminista en Extremadura, nuestras demandas', el partido 'Feministas al Congreso' (PFAC), liderado por Pilar Aguilar, logr&oacute; reunir a un tejido amplio y diverso de la lucha social: desde las profesoras feministas de Dofemco y las expertas en violencia de g&eacute;nero de Malvaluna, hasta la Federaci&oacute;n de Mujeres Rurales de Fademur o la Asociaci&oacute;n de Derechos Humanos de Extremadura. Sin embargo, entre tantas siglas y an&aacute;lisis exhaustivos de la realidad, dos nombres propios consiguieron silenciar la sala y bajar la pol&iacute;tica a&uacute;n m&aacute;s al suelo: Mar&iacute;a Ascensi&oacute;n y Juana.
    </p><p class="article-text">
        Ellas no solo representaban a la Federaci&oacute;n de Asociaciones de seis localidades del Valle del Ambroz; eran la propia imagen de la columna vertebral de la Extremadura rural. Hablaron del Ambroz, pero representaban a las mujeres pensionistas del Jerte, de la Sierra de Gata, de la Vera o de las Villuercas. Con la autoridad que dan los 79 a&ntilde;os de Mar&iacute;a Asunci&oacute;n y los 83 de Juana, su intervenci&oacute;n consigui&oacute; hacer una radiograf&iacute;a cruda de lo que significa envejecer en un pueblo extreme&ntilde;o cuando eres mujer. Su mensaje fue directo a los partidos que hoy negocian el futuro de la regi&oacute;n: &ldquo;la Extremadura vaciada no es solo un problema de demograf&iacute;a, es una demanda obligatoria y necesaria de justicia de g&eacute;nero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Ascensi&oacute;n puso el foco en la herida abierta de las pensiones. &ldquo;Hemos tenido vidas sociales y econ&oacute;micamente m&aacute;s desfavorables que los hombres&rdquo;, denunci&oacute;, recordando que d&eacute;cadas de trabajo en la &ldquo;econom&iacute;a informal&rdquo; y cuidados invisibles han derivado en una vejez de precariedad. Para ella, la brecha de g&eacute;nero no es una estad&iacute;stica, es la diferencia entre una pensi&oacute;n digna y una &ldquo;no contributiva&rdquo; que apenas alcanza para lo b&aacute;sico. Su reclamo era un ruego, pero tambi&eacute;n una exigencia leg&iacute;tima de reparaci&oacute;n tras toda una vida sosteniendo la base misma de la sociedad sin recibir reconocimiento ni retorno econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Juana denunci&oacute; con datos quir&uacute;rgicos la &ldquo;gran injusticia&rdquo; que divide a las pensionistas extreme&ntilde;as en dos categor&iacute;as. A trav&eacute;s de una comparativa demoledora, Juana expuso c&oacute;mo los centros gestionados directamente por el SEPAD disfrutan de cuotas gratuitas y servicios subvencionados, mientras que en los 'Hogares de Mayores' de los pueblos, son las propias mujeres las que deben gestionar la burocracia, pagar cuotas de hasta 25 euros y costearse de su bolsillo servicios b&aacute;sicos como el pod&oacute;logo o la gimnasia. &ldquo;En los pueblos, el bar de estos hogares es ruinoso y los juegos los tenemos que comprar nosotras&rdquo;, lament&oacute;, evidenciando que el c&oacute;digo postal sigue determinando la calidad de vida en la vejez.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No habr&aacute; Extremadura sin nosotras</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que Mar&iacute;a Ascensi&oacute;n y Juana pusieron sobre la mesa en C&aacute;ceres era adem&aacute;s de una lista de agravios, un manifiesto de supervivencia y dignidad. Estas mujeres, que han sido el soporte invisible de la crianza de generaciones y del mantenimiento de la identidad de nuestros pueblos, se niegan a ser meras espectadoras en los despachos donde hoy se negocia el futuro de la regi&oacute;n. Su exigencia es clara: la agenda pol&iacute;tica extreme&ntilde;a no puede construirse de espaldas a las manos que han sostenido la tierra. Reivindican un &ldquo;envejecimiento activo&rdquo; que no sea un eslogan vac&iacute;o, sino un derecho garantizado por servicios p&uacute;blicos equitativos, sin importar si se vive en una capital o en el rinc&oacute;n m&aacute;s alejado del Valle del Ambroz. &ldquo;Es hora de que las instituciones nos devuelvan, en forma de derechos y dignidad, todo lo que las mujeres hemos entregado durante d&eacute;cadas a la sostenibilidad de nuestra sociedad y dudamos mucho de que lo que est&aacute;n hablando hoy Guardiola y Vox para formar gobierno tenga nada que ver con los asuntos que nos preocupan a nosotras, que somos realmente una gran mayor&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la reivindicaci&oacute;n de pensiones dignas que reflejen el trabajo realizado durante toda una vida, las mujeres mayores reclamaron el reconocimiento de ese otro trabajo invisible y silenciado &mdash;los cuidados, el sostenimiento de las familias y de los pueblos&mdash; sobre el que se ha construido la propia vida social y econ&oacute;mica. Exigieron una red de transportes p&uacute;blicos que les permita desplazarse con autonom&iacute;a, sin depender de si sus hijas o hijos pueden llevarlas o acompa&ntilde;arlas, as&iacute; como servicios b&aacute;sicos como la peluquer&iacute;a o la podolog&iacute;a con precios proporcionales a unas pensiones que en muchos casos apenas alcanzan para cubrir lo esencial. Y reclamaron, tambi&eacute;n, ser tenidas en cuenta en las pol&iacute;ticas de ocio y socializaci&oacute;n: porque siguen teniendo ganas de encontrarse, de compartir y de disfrutar, y porque es precisamente ahora, cuando ya han dejado de sostener a sus propias familias, cuando por fin disponen de tiempo para vivir, para vivir su propia vida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Moreno Quintanilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/politica/invisibilidad-debate-publico-mujeres-rurales-ambroz-reclaman-justicia-social_1_12935003.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Jan 2026 09:45:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De la invisibilidad al debate público: las mujeres rurales del Ambroz reclaman justicia social]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tercera edad,Desarrollo rural,Zonas rurales,Servicios públicos,Pensiones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando nos hacemos mayores, ¿olemos peor?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/mayores-olemos-peor_1_12927244.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a27cf410-770a-465a-b576-712a2d6da656_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando nos hacemos mayores, ¿olemos peor?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El olor de las personas no está tanto determinado por su edad o por su pertenencia a un determinado grupo social sino más por su capacidad para acceder o no a una buena higiene</p><p class="subtitle">Consultas anteriores - ¿Qué otros animales, además de los humanos, fabrican herramientas?
</p><p class="subtitle">Pregunta enviada vía email por Covadonga Jaén.</p></div><p class="article-text">
        En nuestro grupo no hemos estudiado directamente este asunto y en general, no es algo que est&eacute; muy investigado. Pero s&iacute; puedo aclarar algunas cuestiones que est&aacute;n muy cercanas. Para empezar, debemos hablar de edadismo, un concepto sobre el que trabaja mucho la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) y que se refiere a los prejuicios y estereotipos que utilizamos cuando pensamos o hablamos de grupos de personas seg&uacute;n su edad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque puede referirse a cualquier grupo de edad, la discriminaci&oacute;n hacia las personas mayores tiene importantes consecuencias en su salud mental y f&iacute;sica. Tambi&eacute;n hay que tener en cuenta que el edadismo puede ocurrir hacia los dem&aacute;s o, incluso, hacia uno o una misma. Por ejemplo, cuando decimos que soy demasiado mayor para hacer determinada actividad. Pensar que las personas, por su edad, huelen peor, sugiere un sesgo edadista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto, sabemos que diferentes grupos de personas pueden tener olores distintos. Por ejemplo, ocurre durante la adolescencia con los cambios hormonales. O las personas sin hogar, que algunas veces huelen mal simplemente porque para ellas es mucho m&aacute;s dif&iacute;cil acceder a lugares donde cuidar su higiene.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si nos centramos en tu pregunta, las personas mayores tienen m&aacute;s enfermedades. Esto s&iacute; son datos cient&iacute;ficos. La prevalencia de comorbilidades, es decir, que se tengan simult&aacute;neamente dos o m&aacute;s enfermedades, aumenta con la edad. Entre los 65 y 74 a&ntilde;os es alrededor del 60% y en las personas con m&aacute;s de 85 a&ntilde;os llega al 80%. Esto quiere decir que el 80% de las personas con m&aacute;s de 85 a&ntilde;os tienen dos o m&aacute;s enfermedades. Y hay patolog&iacute;as que provocan que se huela distinto. Por ejemplo, las madres saben que los beb&eacute;s huelen diferente cuando tienen fiebre. Ciertas enfermedades, como algunas infecciones, sobre todo si son de la piel, pueden conllevar que el olor corporal cambie. Tambi&eacute;n problemas en la boca o molestias de est&oacute;mago que, igualmente, suelen aumentar con la edad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de las enfermedades, ocurre otra cosa en la vejez que tambi&eacute;n influye en el olor corporal y es la dificultad en la movilidad que puede afectar a los h&aacute;bitos de higiene. Como pasa con las enfermedades, la prevalencia de la discapacidad aumenta much&iacute;simo con la edad. Cerca de un 20% de las personas de entre 60 y 64 a&ntilde;os tiene alg&uacute;n tipo de discapacidad bien sea cognitiva o motora. A partir de los 65 a&ntilde;os, esa cifra llega casi al 50% y si es en personas de m&aacute;s de 90 a&ntilde;os, la discapacidad afecta al 70% de ellas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un aspecto importante de la discapacidad son las limitaciones en actividades de vida diaria como el aseo personal. Si no tengo buena movilidad pues a lo mejor no puedo agacharme para asearme los pies; si tengo problemas de equilibrio ducharme se vuelve una tarea dif&iacute;cil. Adem&aacute;s, si tengo deterioro cognitivo, puede que olvide los h&aacute;bitos de higiene que he seguido hasta entonces.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que mi respuesta a tu pregunta es que el olor de las personas no est&aacute; tanto determinado por su edad o por su pertenencia a un determinado grupo social sino m&aacute;s por su capacidad para acceder o no a una buena higiene. Y ah&iacute; s&iacute; existen algunas condiciones de salud de las personas mayores que pueden complicarla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        --
    </p><p class="article-text">
        <strong>Maria Jo&atilde;o Forjaz</strong> es investigadora cient&iacute;fica en el Centro Nacional de Epidemiolog&iacute;a del Instituto de Salud Carlos III, donde lidera proyectos de investigaci&oacute;n sobre envejecimiento saludable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Coordinaci&oacute;n y redacci&oacute;n:&#8239;</em><em><strong>Victoria Toro</strong></em><em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Pregunta enviada v&iacute;a email por&#8239;</em><em><strong>Covadonga Ja&eacute;n</strong></em><em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://elpais.com/ciencia/las-cientificas-responden/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Investigadoras</strong></em></a><em>&nbsp;al rescate&#8239;es un consultorio cient&iacute;fico semanal, patrocinado por el programa&#8239;</em><a href="https://www.forwomeninscience.com/authority/spain---national-program" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>L&rsquo;Or&eacute;al-Unesco &lsquo;For Women in Science&rsquo;</strong></em></a><em>&#8239;y por&#8239;</em><a href="https://www.bms.com/es/about-us/responsibility.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Bristol Myers Squibb</strong></em></a><em>, que contesta a las dudas de lectores y lectoras sobre ciencia y tecnolog&iacute;a. Son cient&iacute;ficas y tecn&oacute;logas, socias de&#8239;</em><a href="https://amit-es.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>AMIT&#8239;</strong></em></a><em>(Asociaci&oacute;n de Mujeres Investigadoras y Tecn&oacute;logas), las que responden a esas dudas. Env&iacute;anos tus preguntas a&#8239;</em><a href="mailto:nosotrasrespondemos@gmail.com" target="_blank" class="link"><em><strong>nosotrasrespondemos@gmail.com</strong></em></a><em>&#8239;o por Bluesky o Instagram como #investigadorasalrescate.</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maria João Forjaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/mayores-olemos-peor_1_12927244.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Jan 2026 21:22:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando nos hacemos mayores, ¿olemos peor?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Tercera edad,Salud,Envejecimiento,Personas mayores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Se nos olvida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/olvida_132_12845446.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d14da23-6b00-4c4e-aa91-872142440fb0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Se nos olvida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"¿Qué hacen las administraciones públicas que deben garantizar la igualdad de todos en educación, tercera edad y salud? Pagan de sus presupuestos cantidades siempre al alza durante años, toleran prácticas que gerentes avispados imponen para incrementar beneficios"</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Jesús Fuentes Lázaro</p></div><p class="article-text">
        Se repiten una y otra vez los mismos hechos. A saber, que las empresas e industrias privadas buscan obtener el m&aacute;ximo de beneficio por sus actividades, sean bancos, petroleras, gas&iacute;sticas, el&eacute;ctricas, farmac&eacute;uticas o cualquier otra empresa de mayor o menor tama&ntilde;o. Si esto es algo probado y admitido, lo grave es que se repitan los fallos una y otra vez porque se nos olvidan abusos del pasado. En realidad, se nos olvida todo. Somos la sociedad que, con la m&aacute;xima cantidad de informaci&oacute;n, olvida r&aacute;pidamente porque de lo contrario nuestro disco duro&nbsp;colapsar&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Otro hecho probado y admitido es que las empresas y las industrias buscan&nbsp;nichos de mercado para sus actividades. Y de la mano de los neoliberales y las derechas pol&iacute;ticas occidentales nos viene que la educaci&oacute;n, en cualquier nivel, es una fuente de negocio.Que la gesti&oacute;n de las residencias para la tercera edad es un negocio al alza por el envejecimiento galopante de la poblaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Y por &uacute;ltimo, el gran chollo, la joya de la corona para el capital, es la salud. Es un negocio que no cesa, siempre al alza, y rentable, muy rentable. &iquest;Qui&eacute;n no est&aacute;&nbsp;dispuesto a dar lo que tiene, pagar lo que no tiene para conseguir la salud propia o la de un familiar? Hay gentes que venden cuanto poseen para hacer frente a la enfermedad. Conocemos, desde hace a&ntilde;os, experiencias aterradoras que nos llegan de los Estados Unidos, donde el capitalismo m&aacute;s feroz campa a su antojo en la sanidad del pa&iacute;s. O tienes recursos o te mueres.
    </p><p class="article-text">
        Bien, pues en estos tres sectores, educaci&oacute;n, tercera edad y salud, es donde se introducen&nbsp;trucos diversos para arrancar a los Estados unos servicios p&uacute;blicos que les son propios para garantizar el bienestar de los ciudadanos. Incluso se presentan como un servicio, subsidiario de momento, esencial tan pronto se hagan m&aacute;s fuertes, a la Comunidad. Una falacia sideral para enmascarar la penetraci&oacute;n del capital privado en sectores de alta rentabilidad econ&oacute;mica.
    </p><h2 class="article-text">Aumentar listas de espera por rentabilidad</h2><p class="article-text">
        Al principio la apetencia por el beneficio ser&aacute; m&aacute;s controlada, pero con el paso del tiempo, con el olvido de los fracasos de anteriores experiencias, la ambici&oacute;n del m&aacute;ximo beneficio se disparar&aacute;. Es lo que contemplamos en el&nbsp;Hospital de Torrej&oacute;n de titularidad p&uacute;blica y gesti&oacute;n privada. Se propone que se aumenten las listas de espera, se rechace el tratamiento de enfermedades costosas, se seleccione a los pacientes en funci&oacute;n de su rentabilidad, se reduzca el personal, se recorte el material y cuantas medidas faciliten el beneficio &nbsp;que los inversores demandan. 
    </p><p class="article-text">
        Pero como el caso del hospital de Madrid o el de Alzira, en Valencia, hay otros hospitales con este r&eacute;gimen. Entre ellos  el de Toledo, en el que la gesti&oacute;n privada condiciona la actividad p&uacute;blica. No basta con las cantidades fijas que se les pagan anualmente de cada presupuesto institucional, unos 70 millones o m&aacute;s de euros, sin desglosar demasiado, a&nbsp;la UTE Nuevo Hospital de Toledo S.A., en el caso de Toledo. Se buscan adem&aacute;s otras rentabilidades, reduciendo estancias, manteniendo cerrados quir&oacute;fanos, &nbsp;explotando aparcamientos. El ciudadano &nbsp;se transforma en &nbsp;cliente. Las personas se difuminan: solo son cuentas corrientes o pagadores de facturas. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; hacen las administraciones p&uacute;blicas que deben garantizar la igualdad de todos? Pagan de sus presupuestos cantidades&nbsp;siempre al alza durante a&ntilde;os, toleran pr&aacute;cticas que gerentes avispados imponen para incrementar beneficios. &iquest;Y de controlar, inspeccionar, vigilar para la mejora del servicio?&nbsp;Aceptamos que se hace hasta que salta alg&uacute;n esc&aacute;ndalo. Caso de los cribados de c&aacute;ncer en Andaluc&iacute;a. Cuando esto sucede se emiten declaraciones sensacionalistas, se producen silencios ominosos o se elige esperar al&nbsp;olvido. Y as&iacute;, se contin&uacute;a con las pr&aacute;cticas habituales que consiste en que la educaci&oacute;n, la tercera edad y la salud aporten cada vez m&aacute;s recursos p&uacute;blicos a negocios privados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús Fuentes Lázaro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/olvida_132_12845446.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Dec 2025 12:04:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Se nos olvida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hospitales,Educación,Salud,Tercera edad,Residencias,Servicios públicos,Privatizaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Suzanne et Louise’, el libro con el que Hervé Guibert interpeló nuestra mirada sobre la vejez, el cuerpo y la memoria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/suzanne-et-louise-libro-herve-guibert-interpelo-mirada-vejez-cuerpo-memoria_1_12669195.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5a6a0893-bc5d-45c3-bb50-21cc73b1f360_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Suzanne et Louise’, el libro con el que Hervé Guibert interpeló nuestra mirada sobre la vejez, el cuerpo y la memoria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ediciones Comisura y los tres editores recuperan 45 años después el libro con el que Hervé Guibert retrató a sus dos tías abuelas</p><p class="subtitle">Javier Pérez Andújar y Raquel Gu le dan la vuelta al mito de los vampiros con un homenaje a los viejos tebeos juveniles
</p></div><p class="article-text">
        En 1980, Herv&eacute; Guibert public&oacute; <em>Suzanne et Louise</em>, un fotolibro en apariencia m&iacute;nimo: retratos de sus dos t&iacute;as abuelas en su apartamento parisino, en la quietud de la vida cotidiana. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/todas-voces-abuelas-olvido-historico_1_2949258.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mujeres ancianas</a>, ajenas al centro de la vida cultural, convertidas en protagonistas de un relato visual &iacute;ntimo. En esas p&aacute;ginas, Guibert desplaz&oacute; la c&aacute;mara del yo &mdash;que luego dominar&iacute;a su escritura y sus autorretratos&mdash; hacia un n&uacute;cleo afectivo que lo hab&iacute;a acompa&ntilde;ado siempre: ese peque&ntilde;o refugio compuesto por las dos hermanas mayores.
    </p><p class="article-text">
        Cuarenta y cinco a&ntilde;os despu&eacute;s, el libro vuelve a estar disponible gracias a Ediciones Comisura y los tres editores. Esta reedici&oacute;n no solo rescata un t&iacute;tulo dif&iacute;cil de conseguir, tambi&eacute;n reactiva la potencia pol&iacute;tica de un gesto que parec&iacute;a &iacute;ntimo y menor, pero que hoy se muestra profundamente contempor&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        Lo que pod&iacute;a parecer un ejercicio de ternura dom&eacute;stica es, en realidad, un manifiesto. En cada imagen hay un pulso &eacute;tico: la decisi&oacute;n de fijar la mirada en cuerpos invisibles para la sociedad, en gestos repetidos, en la fragilidad de la vejez. La fotograf&iacute;a, en manos de Guibert, nunca es complaciente. Tiene algo de diario visual, pero de un diario que no disimula la crudeza, que monumentaliza lo banal y que coloca en el centro lo que suele quedar fuera de foco. Esa es ya una primera obscenidad: mostrar lo que normalmente se esconde, dejar entrar en la historia del arte a quienes estaban destinadas a la invisibilidad.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los pasajes m&aacute;s conmovedores aparece en el breve texto que acompa&ntilde;a las im&aacute;genes. Una de las t&iacute;as, cuenta Guibert, pas&oacute; diez a&ntilde;os en el Carmelo. El primer gesto de su ingreso fue el rapado del cabello: un acto de obediencia, de borrado del cuerpo. D&eacute;cadas despu&eacute;s, ya anciana y fuera de los muros del convento, se hab&iacute;a dejado crecer una melena largu&iacute;sima. Tan larga, dice Guibert, que resulta &ldquo;obscena en una mujer de su edad&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/cd75ed9e-0c9b-4fe5-ae93-7e70eea8d4b9_source-aspect-ratio_default_1127519.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El detalle parece anecd&oacute;tico, pero condensa todo un programa est&eacute;tico. El pelo anciano es obsceno porque desborda las normas de lo aceptable: es un signo de vitalidad en un cuerpo que el canon no asocia con deseo, una sensualidad que incomoda porque se sale de lugar. Es tambi&eacute;n un gesto de revancha &iacute;ntima contra la instituci&oacute;n religiosa que la rap&oacute;. La fotograf&iacute;a se convierte en la prueba de esa insurrecci&oacute;n tard&iacute;a, una memoria material de lo que se quiso cortar y reaparece como exceso.
    </p><p class="article-text">
        Ese cruce entre ternura y obscenidad es puro Guibert. Ya en <em>L&rsquo;image fant&ocirc;me</em> (<em>La imagen fantasma</em>) escribir&iacute;a que la fotograf&iacute;a siempre muestra demasiado, incluso lo que preferir&iacute;amos no ver. Lo obsceno no es solo lo indecente, sino la verdad de la imagen: el desborde que la hace insustituible. En <em>Suzanne et Louise</em>, ese desborde est&aacute; en un mech&oacute;n interminable de pelo, en un gesto repetido en una butaca, en un rostro dormitando. En sus autorretratos con el VIH, a&ntilde;os despu&eacute;s, lo obsceno ser&aacute; la piel marcada por la enfermedad, la carne deteriorada, lo que la sociedad aparta la vista para no tener que enfrentar. Entre las t&iacute;as ancianas y el propio Guibert frente al espejo enfermo se tiende un mismo hilo: la voluntad de hacer visible lo que se esconde y, en ese acto, encontrar una forma de amor.
    </p><p class="article-text">
        <em>Suzanne et Louise</em> es tambi&eacute;n un archivo afectivo. Guibert convierte la vida dom&eacute;stica en memoria pol&iacute;tica: rescata los cuerpos y los gestos de quienes nunca hubieran entrado en los libros de historia del arte. Esa operaci&oacute;n, poner en el centro lo marginal y sostener lo raro sin suavizarlo, conecta con su idea de la fotograf&iacute;a como &ldquo;arte del desvelo obsceno&rdquo;. Lo mismo que dec&iacute;a del autorretrato &mdash;&ldquo;mostrar lo que no deber&iacute;a mirarse&rdquo;&mdash; se aplica aqu&iacute; a los retratos de las t&iacute;as: el pelo largo que incomoda, la vejez que la cultura esconde, la fragilidad que se prefiere silenciar.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, cuando la publicidad y el cine siguen obsesionados con cuerpos j&oacute;venes, cuando la representaci&oacute;n de la vejez se reduce a caricatura o a invisibilidad, el fotolibro de Guibert se lee como una intervenci&oacute;n urgente. Su ternura no es edulcorada: es pol&iacute;tica. Mostrar lo obsceno &mdash;el pelo demasiado largo de una anciana, la piel marcada por la enfermedad, lo &iacute;ntimo fuera de norma&mdash; es afirmar la vida all&iacute; donde otros ven verg&uuml;enza. La c&aacute;mara, en sus manos, es siempre un archivo de resistencia: nos recuerda que lo que incomoda a la mirada dominante es, justamente, lo que merece ser mirado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Déborah García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/suzanne-et-louise-libro-herve-guibert-interpelo-mirada-vejez-cuerpo-memoria_1_12669195.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Oct 2025 20:38:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Suzanne et Louise’, el libro con el que Hervé Guibert interpeló nuestra mirada sobre la vejez, el cuerpo y la memoria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Editoriales,Tercera edad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Llegan los viajes del Imserso 2025 - 2026: plazos, fechas y requisitos para reservar en cada comunidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/llegan-viajes-imserso-2025-2026-plazos-fechas-requisitos-reservar-comunidad_1_12650459.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb130da8-4890-477b-bf22-dd87b3c2a3e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Llegan los viajes del Imserso 2025 - 2026: plazos, fechas y requisitos para reservar en cada comunidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta semana se abre el plazo para reservar plaza en los viajes ofertados por el Imserso para la nueva temporada. Consulta las fechas y fases en tu comunidad autónoma </p><p class="subtitle">Los viajes del Imserso empiezan en octubre: descuento para pensionistas con menos recursos y plazas para mascotas</p></div><p class="article-text">
        El <a href="https://www.turismosocial.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Programa de Turismo del Imserso</a> para la temporada 2025-2026 abre nuevas oportunidades de viaje para pensionistas y jubilados en toda Espa&ntilde;a. Esta iniciativa, gestionada por el Instituto de Mayores y Servicios Sociales, busca facilitar el acceso a actividades tur&iacute;sticas, tanto en la costa peninsular e insular como en destinos culturales y naturales, combinando ocio, cultura y descanso. Cada temporada, el programa organiza la distribuci&oacute;n de las plazas y establece un calendario de reservas para garantizar que los usuarios puedan acceder a los viajes de manera ordenada y segura.
    </p><p class="article-text">
        La inscripci&oacute;n requiere contar con la acreditaci&oacute;n oficial emitida por el Imserso, que incluye la fecha de apertura de reservas y, en algunos casos, una clave para realizar la reserva de manera telem&aacute;tica. La organizaci&oacute;n del programa contempla distintos bloques territoriales y modalidades de viaje, as&iacute; como facilidades espec&iacute;ficas para pensionistas con menores ingresos y la posibilidad de viajar acompa&ntilde;ados de familiares o personas con discapacidad. 
    </p><h2 class="article-text">Apertura de plazos del Imserso en cada CCAA</h2><p class="article-text">
        El Programa de Turismo Social del Imserso ha iniciado la comercializaci&oacute;n de los viajes de la temporada 2025-2026 este lunes, 6 de octubre de 2025,. Previamente, desde el 11 de septiembre, las personas acreditadas recibieron en sus domicilios la carta de acreditaci&oacute;n, documento que indica la fecha exacta a partir de la cual podr&aacute;n formalizar su reserva.  Esta carta incluye una clave num&eacute;rica de cuatro d&iacute;gitos que permite realizar la inscripci&oacute;n de manera telem&aacute;tica a trav&eacute;s de la central de reservas de las empresas adjudicatarias. Quienes prefieran hacerlo en una agencia de viajes autorizada solo deber&aacute;n presentar su Documento Nacional de Identidad. 
    </p><p class="article-text">
        El sistema de apertura de reservas se organiza por comunidades aut&oacute;nomas y por fases. Para los residentes en <strong>Asturias, Catalu&ntilde;a, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana, Ceuta, Baleares, Canarias, La Rioja, Navarra y Pa&iacute;s Vasco</strong>, las reservas se distribuir&aacute;n de la siguiente manera: los acreditados preferentes pueden iniciar la inscripci&oacute;n desde el <strong>lunes 6 de octubre</strong>, los no preferentes el martes 7 y, finalmente, el mi&eacute;rcoles 8 se abrir&aacute; la posibilidad de reservar las plazas que queden libres.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de <strong>Andaluc&iacute;a, Arag&oacute;n, Cantabria, Castilla y Le&oacute;n, Extremadura, Galicia, Madrid, Melilla y Murcia</strong>, la inscripci&oacute;n seguir&aacute; un esquema similar: los preferentes podr&aacute;n reservar a partir del <strong>mi&eacute;rcoles 8 de octubre</strong>, los no preferentes a partir del jueves 9 y, finalmente, el viernes 10 se habilitar&aacute;n las plazas restantes en cada provincia. Este calendario escalonado busca organizar la demanda y garantizar que todos los usuarios puedan acceder a las reservas de manera ordenada.
    </p><h2 class="article-text">Fechas de los viajes del Imserso 2025 - 2026</h2><p class="article-text">
        Los primeros desplazamientos del programa comenzar&aacute;n el 19 de octubre de 2025, con viajes a destinos de costa peninsular, escapadas culturales y circuitos europeos. Los viajes hacia las islas, tanto Baleares como Canarias, est&aacute;n programados a partir del 22 de octubre. La temporada cuenta con un total de 879.213 plazas: 440.284 corresponden a destinos de costa peninsular, 228.142 a islas y 210.787 a escapadas culturales y naturales.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se contemplan facilidades para pensionistas con menores ingresos: 7.447 plazas se ofrecen con un precio de 50 euros, mientras que la financiaci&oacute;n p&uacute;blica cubrir&aacute; el coste restante. Los desplazamientos a destinos de costa peninsular e insular permitir&aacute;n la presencia de animales de compa&ntilde;&iacute;a, siempre dentro de los l&iacute;mites establecidos por el programa.
    </p><h2 class="article-text">Requisitos para acceder al Programa de Turismo del Imserso</h2><p class="article-text">
        Para participar en esta iniciativa, es necesario cumplir con los requisitos establecidos por el <a href="https://imserso.es/espacio-mayores/envejecimiento-activo/programa-turismo-imserso" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Imserso</a>. Podr&aacute;n inscribirse:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Ser pensionista de jubilaci&oacute;n del sistema de Seguridad Social espa&ntilde;ol.</li>
                                    <li>Ser pensionistas de viudedad con 55 o m&aacute;s a&ntilde;os de edad del sistema de Seguridad Social espa&ntilde;ol.</li>
                                    <li>Ser pensionistas por otros conceptos del sistema de Seguridad Social espa&ntilde;ol o perceptores de prestaciones o subsidios de desempleo, con 60 o m&aacute;s a&ntilde;os de edad.</li>
                                    <li>Ser asegurados o beneficiarios del sistema de la Seguridad Social espa&ntilde;ol con 65 o m&aacute;s a&ntilde;os de edad.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Los participantes podr&aacute;n viajar junto a su c&oacute;nyuge o, si corresponde, con su pareja de hecho o con alguien con quien mantengan una relaci&oacute;n estable de convivencia similar a la conyugal, sin que estas personas tengan que cumplir los requisitos de edad o pensi&oacute;n establecidos por el programa.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, los hijos o hijas con discapacidad del 45% o m&aacute;s podr&aacute;n acompa&ntilde;ar a sus padres siempre que se alojen en la misma habitaci&oacute;n. En caso de necesitar habitaci&oacute;n individual, se aplicar&aacute; un suplemento, condicionado a la disponibilidad de plazas. Tanto los viajeros acreditados como sus acompa&ntilde;antes deben ser aut&oacute;nomos en las actividades b&aacute;sicas de la vida diaria para poder participar en el programa con seguridad y comodidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/llegan-viajes-imserso-2025-2026-plazos-fechas-requisitos-reservar-comunidad_1_12650459.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Oct 2025 04:45:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Llegan los viajes del Imserso 2025 - 2026: plazos, fechas y requisitos para reservar en cada comunidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Imserso,Pensiones,Viajes,Turismo,Jubilados,Tercera edad,Pensionistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los Moriarti emocionan con ‘Maspalomas’, una mirada a cómo los ancianos LGTB vuelven al armario en la residencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/moriarti-emocionan-maspalomas-mirada-ancianos-lgtb-vuelven-armario-residencia_129_12620276.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e97f7f73-a9ae-40f9-8858-2fd01b812a50_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los Moriarti emocionan con ‘Maspalomas’, una mirada a cómo los ancianos LGTB vuelven al armario en la residencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los cineastas vascos ofrecen su mejor película y apuntan al palmarés con un filme que pone el foco en la vida sexual de las personas LGTB en la tercera edad</p><p class="subtitle">Todo sobre el Festival de San Sebastián - Alberto Rodríguez bucea en 'Los tigres' en la cruda realidad de los buzos: “Su vida está siempre suspendida de un hilo”
</p></div><p class="article-text">
        El cine, como reflejo de la sociedad, ha ido fij&aacute;ndose en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en historias que colocaban la lupa en temas que, hasta entonces, hab&iacute;an estado infrarrepresentados en las pel&iacute;culas. Uno de esos temas tiene que ver con las historias sobre el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/personajes-racializados-lgtb-estancan-ficcion-espanola-siguen-segundo-plano_1_12415532.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colectivo LGTB;</a> que han ido evolucionando y evitando clich&eacute;s y estereotipos hasta encontrar otro tipo de narrativas y apuestas. Otro ejemplo claro es el tema de los cuidados y, concretamente, los cuidados a las personas de la tercera edad. Eternos secundarios, olvidados por los guiones y que empiezan a ser tambi&eacute;n el centro en filmes que han querido mostrar la realidad cuando uno envejece.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, pocas veces el cine ha unido esos dos c&iacute;rculos para mostrarnos la intersecci&oacute;n. S&iacute;, hemos visto t&iacute;tulos como<em> Beginners,</em> donde un padre contaba a sus hijos que era homosexual cuando ten&iacute;a 75 a&ntilde;os. Pero hay una pregunta que nadie se hace, &iquest;qu&eacute; ocurre cuando una persona que ha vivido su identidad sexual de forma libre y hasta plena tiene que entrar en una residencia de ancianos?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa es la pregunta que se hacen los Moriarti, el tr&iacute;o vasco responsable de Marco o La trinchera infinita, en <em>Maspalomas, </em>su nuevo filme y, quiz&aacute;s, uno de los mejores que han realizado. En esta ocasi&oacute;n son Aitor Arregi y Jose Mari Goenaga los que dirigen esta pel&iacute;cula que cuenta la historia de Vicente, que abandon&oacute; a su hija para poder vivir su homosexualidad sin tapujos en la localidad canaria. All&iacute; ha ido a sitios de<em> cruising</em>, a locales donde se practica sexo de forma abierta y ha conocido una forma de vida que termina de bruces cuando le da un ictus y tiene que volver a Euskadi para entrar en una residencia.
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            </figure><p class="article-text">
        Se produce un proceso, como lo describen sus directores, de &ldquo;vuelta al armario&rdquo;. Uno que en el proceso de investigaci&oacute;n de la pel&iacute;cula se dieron cuenta de que sufr&iacute;an muchas personas mayores cuando tienen que empezar a convivir con desconocidos en estos espacios. Las residencias como lugares as&eacute;pticos y asexuales donde uno pierde su identidad. Sobre todo, la sexual. Vicente tendr&aacute; que convivir con se&ntilde;ores que simpatizan con Vox y volver&aacute; a vivir la verg&uuml;enza y la represi&oacute;n cuando pensaba que ya hab&iacute;a conquistado la libertad. Con<em> Maspalomas </em>los Moriarti realizan una de esas met&aacute;foras que tan bien se les da. Esa residencia sirve como espejo de todo un pa&iacute;s cuyos derechos pueden estar en riesgo si no se cuidan, especialmente los del colectivo LGTB, con una extrema derecha en auge.
    </p><p class="article-text">
        Arregi y Gonega parten en dos su pel&iacute;cula, con una primera que muestra la etapa en<em> Maspalomas </em>y el sexo gay sin tapujos, y con un estilo mucho m&aacute;s juguet&oacute;n que de costumbre, para luego volver a una austeridad m&aacute;s reconocible en ellos cuando Vicente vuelve a la residencia. Salen triunfantes de una apuesta por la sensibilidad con la que se acercan a los temas, su capacidad para entrar en charcos y salir de ellos (pandemia incluida) y un reparto donde destaca un Jos&eacute; Ram&oacute;n Soroiz que deber&iacute;a ganar todos los premios este a&ntilde;o.
    </p><h2 class="article-text">Un regreso a los or&iacute;genes</h2><p class="article-text">
        En <em>Maspalomas </em>hay una clara voluntad de regresar a un cine m&aacute;s intimista que los Moriarti hab&iacute;an explorado en filmes como <em>80 egunean</em> y <em>Loreak, </em>pero tambi&eacute;n un salto como cineastas en su dominio de la puesta en escena. Pocas horas antes de la puesta de largo del filme, Aitor Arregi y Jose Mari Goenaga confirman que para ellos s&iacute; hab&iacute;a una voluntad de &ldquo;volver un poco a nuestras dos primeras pel&iacute;culas&rdquo;. Una voluntad que era incluso pol&iacute;tica a la hora de retratar el presente, aunque subrayen que para ellos aunque hablen de otra &eacute;poca, siempre tiene que resonar con lo que ocurre en la actualidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tambi&eacute;n piensan que est&aacute;n hermanadas con temas que han tratado en filmes m&aacute;s ambiciosos. &ldquo;Al final es una pel&iacute;cula sobre el miedo a salir, y es un poco lo que simbolizaba la trinchera, y siempre creemos que hay un paso adelante porque para nosotros cada pel&iacute;cula nueva debe tener un reto nuevo, abordar un terreno nuevo&rdquo;, explican. Goenaga reconoce que aunque no paren de decir que es un filme que aborda un proceso de volver a entrar en el armario empieza a pensar que &ldquo;quiz&aacute;s es un poco simplista, porque los armarios nunca desaparecen del todo&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La sociedad tiende a homogeneizar y te presupone heterosexual y presupone que si eres una persona mayor no vas a tener sexo </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jose Mari Goenaga</span>
                                        <span>—</span> Cineasta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;En un momento dado te puede parecer que est&aacute;s fuera, pero de repente te enfrentas a un nuevo entorno y a una nueva realidad y vuelves a estar dentro. Vivimos en una sociedad que tiende, salvo que seas muy famoso y todo el mundo te conozca y sepan c&oacute;mo eres, a homogeneizar y te presupone heterosexual y te presupone que si eres una persona mayor no vas a tener sexo o no tienes impulsos sexuales. Para nosotros la residencia era un poco una met&aacute;fora de eso. Y al final depende de ti un poco levantar la mano y decir &lsquo;soy diferente&rsquo;. Y en sitios como este te enfrentas a una realidad donde se ejerce una especia de violencia estructural, La pel&iacute;cula reflexiona sobre donde empiezan y donde terminan esos armarios&rdquo;, a&ntilde;ade Goenaga.
    </p><p class="article-text">
        Un armario que es tambi&eacute;n ideol&oacute;gico, ya que Vicente se encuentra con un compa&ntilde;ero simpatizante de Vox que le constri&ntilde;e su identidad sexual y pol&iacute;tica. Aitor Arregi explica que ese elemento era importante para esa autocensura de Vicente, porque si hubiera sido m&aacute;s amable la pel&iacute;cula hubiera ido por otros derroteros. &ldquo;Genera una situaci&oacute;n dir&iacute;amos que metaf&oacute;rica, porque cuando &eacute;l se mete en el armario, tambi&eacute;n estamos hablando de la involuci&oacute;n de las conquistas sociales&rdquo;, apunta Arregi.
    </p><p class="article-text">
        Para el cineasta vasco uno de los retos era el tratamiento de las escenas de sexo. Unas escenas que muestran cuerpos que normalmente tampoco se ven en el cine. &ldquo;El tema del sexo era inherente, y adem&aacute;s luego quer&iacute;amos hablar del sexo en la tercera edad, un tema sobre el que hay tab&uacute;s y clich&eacute;s. Era un reto y ten&iacute;amos que decidir c&oacute;mo lo &iacute;bamos a rodar y hasta qu&eacute; punto quer&iacute;amos ser expl&iacute;citos o no&rdquo;, recuerda. Para ello recurrieron a los coordinadores de intimidad, una figura que defienden y reivindican. Sab&iacute;an que &ldquo;el sexo era importante porque est&aacute; en la base del conflicto del personaje&rdquo;, y junto a los coordinadores vieron la forma. &ldquo;Parece una chorrada, pero se sientan contigo y te preguntan, &iquest;vais a querer ver penes erectos o no?, &iquest;o que se vea esto otro? Y te recomiendan cosas. Es una intermediaci&oacute;n y te dan soluciones. Igual que hay un core&oacute;grafo de peleas es normal que lo haya aqu&iacute;&rdquo;, opinan ambos.
    </p><p class="article-text">
        El resultado son unas escenas de sexo naturalistas, pero tambi&eacute;n hermosas, que ense&ntilde;an cuerpos no can&oacute;nicos y que aportan una fuerza narrativa a la primera gran contendiendo a la Concha de Oro de este Festival de Cine de San Sebasti&aacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/moriarti-emocionan-maspalomas-mirada-ancianos-lgtb-vuelven-armario-residencia_129_12620276.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Sep 2025 12:46:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los Moriarti emocionan con ‘Maspalomas’, una mirada a cómo los ancianos LGTB vuelven al armario en la residencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine español,Festival de Cine de San Sebastián,LGTBI,Tercera edad,Residencias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los viajes del Imserso empiezan en octubre: descuento para pensionistas con menos recursos y plazas para mascotas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/tu-economia/viajes-imserso-empiezan-octubre-descuentos-pensionistas-recursos-plazas-mascotas_1_12585765.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/efb71db6-f1b6-4352-a670-e158dec7e09e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los viajes del Imserso empiezan en octubre: descuento para pensionistas con menos recursos y plazas para mascotas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más de 879.000 plazas se distribuyen entre costa peninsular, costa insular y escapadas; además, se permitirá viajar con mascotas y beneficiarios con ingresos bajos accederán a descuento especial</p><p class="subtitle">Imserso 2025: los destinos a los que se puede viajar por solo 50 euros</p></div><p class="article-text">
        El programa de viajes del Imserso est&aacute; destinado a pensionistas y personas mayores, con el objetivo de facilitar el acceso a distintas opciones de turismo en Espa&ntilde;a. Desde su creaci&oacute;n, se ha consolidado como una iniciativa institucional que organiza plazas, destinos y servicios de manera planificada para este colectivo. 
    </p><p class="article-text">
        Los viajes incluyen modalidades que abarcan destinos de costa, islas y rutas culturales o naturales, con distintas opciones de alojamiento y transporte. La gesti&oacute;n de estos programas se realiza a trav&eacute;s de agencias y plataformas autorizadas por el Imserso, que aseguran que los beneficiarios puedan formalizar sus reservas de manera ordenada y conforme a los criterios establecidos.
    </p><p class="article-text">
        Cada temporada, la planificaci&oacute;n contempla la distribuci&oacute;n de plazas seg&uacute;n la demanda y los recursos disponibles, as&iacute; como la organizaci&oacute;n de los itinerarios y servicios incluidos. Este sistema permite que los usuarios puedan programar sus viajes con antelaci&oacute;n, asegurando que se cumplan las condiciones econ&oacute;micas y log&iacute;sticas fijadas por el programa.
    </p><h2 class="article-text">Fechas de inicio de la venta de viajes del Imserso 2026</h2><p class="article-text">
        La comercializaci&oacute;n de los viajes correspondientes a la temporada 2025-2026 comenzar&aacute; el&nbsp;6 de octubre&nbsp;en determinadas comunidades, incluyendo Asturias, Catalu&ntilde;a, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana, Ceuta, Baleares, Canarias, La Rioja, Navarra y Pa&iacute;s Vasco. En el resto del territorio, entre ellos Andaluc&iacute;a, Arag&oacute;n, Cantabria, Castilla y Le&oacute;n, Extremadura, Galicia, Madrid, Melilla y Murcia, las reservas podr&aacute;n realizarse a partir del&nbsp;8 de octubre.
    </p><p class="article-text">
        Para formalizar la inscripci&oacute;n en los viajes, los beneficiarios deber&aacute;n disponer de la acreditaci&oacute;n enviada con anterioridad. Este procedimiento busca facilitar un orden adecuado en las reservas y ofrecer tiempo suficiente para que los usuarios seleccionen los destinos y fechas que mejor se ajusten a sus necesidades.
    </p><h2 class="article-text">Plazas disponibles y precios</h2><p class="article-text">
        En esta temporada se pondr&aacute;n a disposici&oacute;n un total de&nbsp;879.213 plazas, organizadas en tres modalidades: 440.284 para destinos de costa peninsular, 228.142 para costa insular y 210.787 para escapadas culturales y naturales. Como novedad,&nbsp;7.447 pensionistas con menores ingresos podr&aacute;n contratar los viajes abonando solo 50 euros, con la diferencia del coste cubierta mediante financiaci&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, y como novedad, los viajes de costa peninsular e insular permitir&aacute;n la presencia de&nbsp;animales de compa&ntilde;&iacute;a, una medida pensada para mejorar el bienestar y la salud emocional de los participantes. Los precios del resto de las plazas var&iacute;an seg&uacute;n el destino y la modalidad, y se aplican suplementos en periodos de mayor demanda. La organizaci&oacute;n de la oferta busca garantizar el acceso a distintos perfiles de beneficiarios y facilitar una gesti&oacute;n eficiente de las estancias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Sep 2025 11:20:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Imserso,Pensiones,Viajes,Turismo,Jubilados,Tercera edad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Prohibido morir aquí’, cuando la escritora Elizabeth Taylor se preguntó qué estamos haciendo con los jubilados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/prohibido-morir-escritora-elizabeth-taylor-pregunto-haciendo-jubilados_1_12535653.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ae9ebfb9-9c8c-4104-b4f0-7c4fac0003ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x389y601.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Prohibido morir aquí’, cuando la escritora Elizabeth Taylor se preguntó qué estamos haciendo con los jubilados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La última novela que la autora británica publicó en vida resultó finalista del prestigioso Premio Booker en 1971 y fue elegida entre las cien mejores novelas de todos los tiempos según el periódico 'The Guardian'</p><p class="subtitle">Noches de purpurina y rímel corrido, el retrato de dos viejas coristas que hizo Angela Carter en su última novela</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Somos unas pobres viejas que han vivido m&aacute;s de la cuenta&rdquo;. Este es el comentario de una anciana a su nueva compa&ntilde;era, Laura Palfrey, una mujer de su quinta que acaba de enviudar. Se hospedan en el hotel Claremont, en Londres, un lugar sin lujos pero digno donde, adem&aacute;s de alojar a viajeros de paso, se hospedan algunos jubilados. Ellos, como la reci&eacute;n llegada se&ntilde;ora Palfrey, se hallan en esa etapa en la que ya no pueden llevar el ritmo de antes, pero tampoco han entrado en la decrepitud y gozan de cierta autonom&iacute;a. Una etapa sin nombre, sin quehacer y sin (apenas) compa&ntilde;&iacute;a. Por perder, pierden hasta el nombre: &ldquo;Lo llamaba &lsquo;se&ntilde;or&rsquo; una y otra vez. Cuando uno se hace viejo [&hellip;], nadie lo llama por su nombre de pila. Es como si no lo tuviera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Enseguida se hace evidente que a la protagonista de esta novela le va a costar encontrar un nuevo sentido a la existencia, un conflicto al que se enfrenta mucha gente al alcanzar la tercera edad. La escritora brit&aacute;nica Elizabeth Taylor (Reading, 1912-Buckinghamshire, 1975) &ndash;no, no tiene nada que ver con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/activista-sida-vida-focos-liz-taylor-fuera-cine_1_7334977.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la actriz de Hollywood</a>&ndash; lo vio con claridad en <em>Prohibido morir aqu&iacute;</em> (1971; Libros del Asteroide, 2025, con traducci&oacute;n de Ernesto Montequin), su &uacute;ltima novela publicada en vida, que result&oacute; finalista del prestigioso Premio Booker y fue elegida entre <a href="https://www.theguardian.com/books/2003/oct/12/features.fiction" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las cien mejores novelas de todos los tiempos seg&uacute;n </a><a href="https://www.theguardian.com/books/2003/oct/12/features.fiction" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Guardian</em></a>. En 2005 se estren&oacute; su adaptaci&oacute;n al cine, <em>Una dama digna (Mrs. Palfrey at the Claremont),</em> dirigida por Dan Ireland.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que todav&iacute;a no se haya resuelto la cuesti&oacute;n del encaje social del anciano en la sociedad occidental da una idea de lo mucho que se ha invisibilizado a este colectivo, por otra parte, cada vez m&aacute;s numeroso. Esto &uacute;ltimo, sumado al descenso de la natalidad, obliga a replantear las estrategias para combatir la soledad de los mayores y decidir qu&eacute; espacios pueden ocupar sin menoscabo de su dignidad. Frente a la residencia, que, como en la novela, parece el &uacute;ltimo destino, surgen alternativas como <a href="https://www.eldiario.es/nidos/viviendas-colaborativas-residencias-futuro_1_2978839.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la vivienda colaborativa o </a><a href="https://www.eldiario.es/nidos/viviendas-colaborativas-residencias-futuro_1_2978839.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>cohousing</em></a>, las <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/buscan-jovenes-voluntarios-combatir-soledad-no-deseada-personas-mayores_1_9700385.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">iniciativas de acompa&ntilde;amiento en actividades de ocio y tiempo libre</a> e incluso <a href="https://www.eldiario.es/galicia/jovenes-jubilados-gallegos-unen-compartir-escalera-tribu-frente-depredacion-urbanistica_1_11677047.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la convivencia intergeneracional, </a>una soluci&oacute;n que a su vez ayuda a los j&oacute;venes a acceder a una vivienda.
    </p><h2 class="article-text">No es pa&iacute;s para viejos</h2><p class="article-text">
        Todo esto la autora lo disecciona con maestr&iacute;a en una novela de t&iacute;tulo juguet&oacute;n: los ancianos 'no pueden' morir en el hotel, porque el hotel no es una residencia ni un hospital, pero &ndash;y ah&iacute; est&aacute; la clave&ndash; tampoco un 'hogar'; no se les permite llegar a sentirse parte del mismo. La escasa vida social se reduce a charlar con sus semejantes mientras hacen calceta o a esperar, casi siempre en vano, alguna visita. La protagonista conf&iacute;a en que su nieto, que vive en la ciudad, se acerque a verla. Mientras, se pregunta c&oacute;mo ocupar su tiempo, en un momento en el que comienza a notar los s&iacute;ntomas del declive f&iacute;sico.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/2738b662-bf3f-4ab5-bf0b-ef75e4ffae15_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Taylor, con gran astucia, se&ntilde;ala la paradoja de la vejez: al tiempo que se consigue lo que puede considerarse una libertad interior plena (&ldquo;solo podemos ser libres cuando nadie nos necesita&rdquo;), se pierde la libertad de movimiento por las crecientes limitaciones f&iacute;sicas (&ldquo;Antes caminar era como respirar, algo a lo que no prestaba la menor atenci&oacute;n. La cat&aacute;strofe de la vejez resid&iacute;a en no atreverse a ir a cualquier parte, en resignarse a perder la libertad&rdquo;). Y se est&aacute; muy solo. No queda nadie que se interesa por ellos, nadie que los escuche.
    </p><p class="article-text">
        No falta la correspondiente analog&iacute;a con los ni&ntilde;os: &ldquo;Ser viejo era un trabajo duro. Era como ser beb&eacute;, pero a la inversa. Un ni&ntilde;o peque&ntilde;o aprende algo nuevo cada d&iacute;a; un anciano olvida algo cada d&iacute;a. [&hellip;] La primera infancia y la vejez son &eacute;pocas agotadoras&rdquo;. Los unos y los otros son, por motivos diferentes, esp&iacute;ritus libres, pero a la vez dependen de alguien de la poblaci&oacute;n activa. Es la consecuencia de una estructura social organizada en torno a la producci&oacute;n: quien est&aacute; fuera de ella (tambi&eacute;n enfermos y algunos grupos de discapacitados) se queda al margen, no cuenta, no existe.
    </p><p class="article-text">
        En el hotel, los ancianos tampoco se relacionan con los hu&eacute;spedes pasajeros, para quienes la empresa reserva las mejores estancias (&ldquo;Uno vive all&iacute; en una especie de aislamiento [&hellip;], y sin esperar nada del futuro&rdquo;). Su &uacute;nico reducto social lo constituyen sus semejantes, cada uno con sus excentricidades. Unas relaciones llenas de suspicacias, por cuanto intentan ocultar de s&iacute; mismos (los achaques no admitidos, el desinter&eacute;s por ellos de la familia, la inseguridad creciente); no deja de ser un microcosmos con sus roles asignados, como lo es un centro de trabajo o un colegio.
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                Los actores Rupert Friend y Joan Plowright en una imagen de &#039;Mrs. Palfrey at the Claremont&#039;                            </span>
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        Taylor no cae en el error de retratar a los ancianos como abuelitos entra&ntilde;ables (es m&aacute;s, la protagonista, al pensar en su nieto, hace una observaci&oacute;n afilada: lo cuid&oacute; de ni&ntilde;o y se sinti&oacute; muy unida a &eacute;l, pero &iquest;lo aprecia por c&oacute;mo es o porque es el &uacute;nico que tiene?). Los personajes, cada uno a su modo, son supervivientes de la vida, criaturas complejas e inteligentes que rechazan el paternalismo (&ldquo;oy&oacute; que un hu&eacute;sped del hotel le dec&iacute;a a otro al pasar junto a ellos: &lsquo;&iquest;No son mon&iacute;simos?&rsquo;, y estuvo a punto de estallar de rabia&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        Su &uacute;ltimo drama es habitar un mundo que ha cambiado, que no conocen ni comprenden a sus nuevos actores (&ldquo;ten&iacute;a que inventarse reglas para afrontar situaciones que, en su juventud, se resolv&iacute;an de otro modo&rdquo;). Se adaptan al universo min&uacute;sculo del hotel, est&aacute;n pendientes de actividades como las comidas porque son una de las pocas rutinas fijas que tienen, al tiempo que esconden esa obsesi&oacute;n porque saben que revelar&iacute;a una debilidad que nadie quiere exteriorizar ni con sus iguales. Son ancianos con miedos, con inseguridades, que no obstante disimulan. Porque los han educado as&iacute;. Porque temen parecer <em>gag&aacute;s</em>. Y porque tampoco habr&iacute;a nadie con quien abrirse en canal.
    </p><h2 class="article-text">Soledades complementarias</h2><p class="article-text">
        El n&uacute;cleo de <em>Prohibido morir aqu&iacute;</em> reside en la amistad entre la protagonista y un joven, Ludo, al que conoce por casualidad. Entre ellos surge una relaci&oacute;n de opuestos que, sin saber muy bien c&oacute;mo, se complementan. &Eacute;l, un aspirante a escritor, trabaja en Harrods, malvive en un piso de mala muerte, pasa hambre y apenas tiene unos zapatos ra&iacute;dos que ponen nerviosa a la se&ntilde;ora Palfrey. Su madre, &ldquo;esa mujer que parec&iacute;a ponerle plomo en los zapatos y dejarle un sabor amargo en la boca&rdquo;, se ha emparejado con un comandante y solo mantienen un contacto espor&aacute;dico por carta.
    </p><p class="article-text">
        Lo que le aporta Ludo a la protagonista es evidente: compa&ntilde;&iacute;a, un motivo para anticipar una noche, un encuentro, con ilusi&oacute;n. Le devuelve la emoci&oacute;n al d&iacute;a a d&iacute;a, aunque sabe de la fragilidad del v&iacute;nculo, que depende de la buena voluntad del chico. &Eacute;l, por su lado, se inspira en ella para la novela que est&aacute; escribiendo, sin decirle nada. De fondo, flota el asunto de la diferencia de clase: &eacute;l es pobre; ella no es rica, pero vive sin estrecheces. El controvertido tema del dinero como eventual intercambio se explora sin evasivas. Es el reflejo de la falta de referentes acerca de c&oacute;mo entender una relaci&oacute;n de esta naturaleza; el anciano puede sentir que le hacen un favor, pero el joven no siempre es un interesado.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, ambos tienen algo importante en com&uacute;n: se hallan en fases transitorias. La se&ntilde;ora Palfrey, entre su vida como mujer casada y la temida decrepitud final. Ludo, por cuanto carece de un arraigo en forma de vivienda y salario en condiciones y, de acuerdo con los valores de anta&ntilde;o, una familia propia. La diferencia es que, mientras Ludo bebe de los sue&ntilde;os, esa meta de ser escritor o el amor por una chica, a la anciana el futuro le produce v&eacute;rtigo. Solo puede aspirar a compartir su sabidur&iacute;a vital, en tratar de ser &uacute;til.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto, aunque suene tan serio, se trata con gracia en la novela. Elizabeth Taylor, una autora de la estirpe de Jane Austen, conjuga esa radiograf&iacute;a de la vejez con un sentido de la comicidad que se concreta en observaciones agudas, un retrato de los personajes entre la ternura y lo despiadado, y una perspicacia extraordinaria para dar con la met&aacute;fora precisa, el detalle revelador. Humor sin caricatura; implacable sin palabras gruesas. Es un libro perfecto para un club de lectura, por la fluidez de la narraci&oacute;n, ese tono ligero en apariencia, pero a la vez incisivo, que no da puntada sin hilo e invita a reflexionar sobre una multitud de temas con una sutileza impecable.
    </p><p class="article-text">
        Por su estilo ocurrente y sensible, y por centrarse en conflictos que <em>a priori</em> se alejan de los &ldquo;grandes temas&rdquo; &ndash;la vejez, la vida de las mujeres y la gente corriente en general&ndash;, se la puede emparentar con coet&aacute;neas como Stella Gibbons, Barbara Pym, Muriel Spark o Anita Brookner, entre otras, una generaci&oacute;n extraordinaria de escritoras brit&aacute;nicas que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os est&aacute;n siendo por fin redescubiertas y reivindicadas en su justo valor. De Elizabeth Taylor, que trabaj&oacute; como institutriz y bibliotecaria antes de casarse, cabe destacar asimismo t&iacute;tulos como <em>Una vista del puerto</em> (1947), <em>&Aacute;ngel</em> (1957) &ndash;llevada al cine en 2007 por <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/francois-ozon-cineasta-personaje-virgen-maria-hecho-dano-mujeres_1_11899144.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fran&ccedil;ois Ozon</a>&ndash; o <em>Un alma c&aacute;ndida</em> (1964). Muri&oacute; a los 63 a&ntilde;os, de c&aacute;ncer. No lleg&oacute; a vieja, pero, al crear a la se&ntilde;ora Palfrey, lo fue.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/prohibido-morir-escritora-elizabeth-taylor-pregunto-haciendo-jubilados_1_12535653.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 Aug 2025 19:26:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Prohibido morir aquí’, cuando la escritora Elizabeth Taylor se preguntó qué estamos haciendo con los jubilados]]></media:title>
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