Pitidos, zumbidos o silbidos: qué son los acúfenos, los sonidos ‘fantasma’ en nuestros oídos

Se calcula que entre un 10% y un 15% de los adultos han sufrido tinnitus en algún momento de su vida.

Marta Chavarrías

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Escuchar pitidos, zumbidos u otros sonidos que nadie más puede oír. Tener la sensación de estar escuchando una especie de radio y no podemos apagarla. Es lo que se conoce como acúfenos, o tinnitus, una afección audiológica y neurológica que, según datos de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC), padece más del 8% de la población, y el 50% de estas personas tienen algún grado de pérdida auditiva al mismo tiempo. Y, pese a que no se habla mucho de ellos, se calcula que entre un 10% y un 15% de los adultos han sufrido tinnitus en algún momento de su vida, según la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC).

Acúfenos, escuchar sonido cuando no hay ruido

El tinnitus es la percepción de sonido cuando no hay ruido externo real. Esta es una de las particularidades: que otras personas no pueden oírlo porque generalmente se debe a una infección interna. “Los acúfenos son un ruido que solo oye la propia persona”, explica Itziar Gotxi Erezuma, otorrinolaringóloga de MediBilbao Salud Bilbao. La forma en la que suena es única para cada persona: pitidos, zumbidos, silbidos y otros ruidos como rugidos. Incluso, en algunos casos, puede aparecer un “sonido pulsátil, en uno o ambos oídos, o percibirse ‘dentro de la cabeza’”, admite Gotxi.

Son sonidos que pueden estar presentes todo el tiempo o aparecer y desaparecer. “Hay acúfenos transitorios, por ejemplo tras una exposición puntual a ruido intenso, y otros aparecen de forma intermitente o se intensifican en momentos de estrés, cansancio o silencio”, admite Gotxi. Para algunas personas, se trata de una irritación con la que pueden aprender a vivir; para otras, sin embargo, puede ser algo muy angustiante e incapacitante, y puede llegar a afectar “al descanso, la concentración o el estado emocional”, reconoce Gotxi.

Qué hay detrás de los acúfenos

Es importante entender que los acúfenos son un síntoma, no una enfermedad. Algunas investigaciones sugieren que los ruidos que las personas escuchan dentro de la cabeza son la reacción del cerebro o su forma de adaptarse a algún tipo de daño en el oído. La teoría entre las investigaciones en este campo es que el tinnitus se produce cuando las células nerviosas sensibles del oído interno, generalmente las que captan las frecuencias más altas, se dañan. El cerebro, encargado de recibir esta información sensorial, intenta compensar la pérdida de estas señales y esto provoca una hiperactividad en las células nerviosas del cerebro.

De ahí que pueda decirse que los acúfenos suelen estar relacionados con la pérdida auditiva neurosensorial, que ocurre cuando el sonido no llega al oído interno. La mayoría de los tinnitus son subjetivos, lo que significa que solo esa persona puede oír el sonido. 

Como explica Gotxi, estamos frente a un síntoma “que puede tener múltiples causas”, como:

  • Pérdida auditiva, especialmente asociada al ruido o a la edad. En cuanto a esta última causa, esta investigación asegura que afecta a una de cada cinco personas de la población general de edad avanzada. 
  • Exposición a ruidos intensos, que pueden ser laborales, recreativos o solo puntuales.
  • Alteraciones del oído interno.
  • Problemas en la articulación temporomandibular (ATM).
  • Estrés, ansiedad o sobrecarga del sistema nervioso. Algunas investigaciones sugieren que existe una relación entre los trastornos psicológicos y el tinnitus, en particular el estrés, que puede desencadenar e, incluso, empeorar, el zumbido de oídos. Para algunas personas esto se convierte en un círculo vicioso: el tinnitus provoca angustia y, a su vez, empeora el zumbido
  • Determinados fármacos ototóxicos.
  • En algunos casos, causas vasculares o neurológicas.

¿Pueden los acúfenos suponer una pérdida auditiva? “No siempre implican una pérdida auditiva, pero con mucha frecuencia están asociados a ella”, admite Gotxi. En este sentido, la especialista reconoce que muchas personas que tienen acúfenos tienen algún grado de alteración auditiva, “aunque no siempre sea evidente para el propio paciente”. Cabe destacar que el acúfeno “no causa la pérdida auditiva, sino que ambas suelen compartir un mismo origen, como el daño en las células del oído interno. Por este motivo, ante la aparición de acúfenos, es fundamental realizar un estudio auditivo completo”, afirma Gotxi.

Los acúfenos, ¿se pueden curar?

En cuanto al tratamiento para los acúfenos, “este depende de la causa y de cómo afectan a la persona. Actualmente no existe una cura única y universal, pero sí hay tratamientos eficaces para reducir su intensidad y el impacto que generan”, reconoce Gotxi, que habla de un abordaje multidisciplinar que incluye acciones como:

  • Tratamiento de la causa subyacente cuando es posible.
  • Rehabilitación auditiva, en casos con pérdida de audición.
  • Terapias de reentrenamiento del tinnitus.
  • Apoyo psicológico cuando el acufeno genera ansiedad, insomnio o malestar emocional.
  • Educación por parte del paciente para reducir la atención y la percepción del sonido.

Como afirma la especialista, “en muchos casos, y con un manejo adecuado, los acúfenos dejan de ser molestos o pasan a un segundo plano, lo que mejora de manera notable la calidad de vida”.

Medidas para prevenir los acúfenos

Aunque no siempre se pueden prevenir los acúfenos, sí hay algunas medidas que pueden tomarse para proteger la audición y la salud de los oídos. Prevenir el tinnitus o reducir su evolución empieza por proteger la audición. Para ello, es importante tomar ciertas precauciones, que Gotxi enumera en:

  • Protección frente al ruido
  • Evitar la exposición prolongada a sonidos intensos
  • Mantener una buena salud auditiva y realizar revisiones periódicas
  • Controlar el estrés y el descanso
  • Evitar la automedicación con fármacos potencialmente dañinos para el oído
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