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    <title><![CDATA[elDiario.es - Neurociencia]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/neurociencia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Neurociencia]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Los cambios en la microbiota intestinal podrían ayudar a identificar a personas con riesgo de párkinson]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cambios-microbiota-intestinal-ayudar-identificar-personas-riesgo-parkinson_1_13157616.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4a025489-2369-494f-afc5-4a36942acc5a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los cambios en la microbiota intestinal podrían ayudar a identificar a personas con riesgo de párkinson"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un equipo de científicos ha descubierto que aproximadamente el 25% del microbioma ya presenta alteraciones en personas con riesgo y que podría utilizar para identificar a los individuos que se encuentran en la fase temprana y progresarán hacia el párkinson</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Un megaestudio muestra que los trastornos digestivos multiplican el riesgo de sufrir alzhéimer y párkinson
</p></div><p class="article-text">
        Los cambios en la composici&oacute;n de aproximadamente una cuarta parte de las especies microbianas intestinales en personas con una variante del&nbsp;gen&nbsp;GBA1 &mdash;asociada a un mayor riesgo de sufrir p&aacute;rkinson&mdash; podr&iacute;an indicar que estas personas tienen mayor probabilidad de desarrollar la enfermedad, seg&uacute;n un estudio publicado este lunes en la revista <a href="https://www.nature.com/articles/s41591-026-04318-5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nature Medicine</a>.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los autores han identificado un patr&oacute;n distintivo de bacterias intestinales en personas portadoras de una variante gen&eacute;tica&nbsp;<em>GBA1</em>&nbsp;que a&uacute;n no presentan s&iacute;ntomas, lo que apunta a cambios biol&oacute;gicos tempranos vinculados al p&aacute;rkinson. 
    </p><p class="article-text">
        Cada vez hay m&aacute;s evidencia que sugiere que los <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/megaestudio-muestra-trastornos-digestivos-multiplican-riesgo-sufrir-alzheimer-parkinson_1_12558967.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cambios en la microbiota intestinal</a> acompa&ntilde;an tanto a la enfermedad de Parkinson establecida como a la fase inicial, el per&iacute;odo durante el cual pueden aparecer s&iacute;ntomas sutiles antes del diagn&oacute;stico. Comprender estos cambios podr&iacute;a ofrecer nuevas oportunidades para la identificaci&oacute;n temprana de personas con mayor riesgo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los autores se&ntilde;alan que se trat&oacute; de un estudio transversal y, por lo tanto, no puede determinar si los cambios en la microbiota son predictivos de la enfermedad en el futuro. Ser&aacute;n necesarios estudios longitudinales que sigan a los individuos a lo largo del tiempo para establecer si la microbiota puede identificar de manera fiable a quienes tienen mayor probabilidad de desarrollar la enfermedad.
    </p><h2 class="article-text">Un estudio transversal</h2><p class="article-text">
        Para el trabajo, los investigadores analizaron datos cl&iacute;nicos y fecales de participantes del Reino Unido e Italia: 271 personas con p&aacute;rkinson, 43 portadores de la variante&nbsp;<em>GBA1</em>&nbsp;(un factor de riesgo gen&eacute;tico) sin s&iacute;ntomas cl&iacute;nicos y 150 participantes sanos de control. 
    </p><p class="article-text">
        Los autores encontraron 176 especies microbianas que difer&iacute;an entre los individuos sanos y aquellos con la enfermedad, con m&aacute;s de una cuarta parte del microbioma intestinal variando su abundancia entre los dos grupos. De estas especies, 142 cambiaron de forma consistente entre los individuos sanos y aquellos portadores de la variante&nbsp;<em>GBA1</em>&nbsp;pero sin s&iacute;ntomas de p&aacute;rkinson.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los portadores de la variante&nbsp;<em>GBA1</em>&nbsp;sin la enfermedad, este componente del microbioma se asemejaba a un patr&oacute;n intermedio entre el de los grupos sanos y el de los grupos afectados, y su extensi&oacute;n se correlacionaba con los primeros s&iacute;ntomas. Los autores observaron patrones microbianos similares en tres cohortes externas en EEUU, Corea y Turqu&iacute;a, que sumaban un total de 638 casos adicionales de enfermedad de Parkinson y 319 participantes sanos de control.
    </p><h2 class="article-text">Entre los sanos y los enfermos</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.iibb.csic.es/es/team/71" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anal&iacute;a Bortolozzi</a>, investigadora cient&iacute;fica en el Instituto de Investigaciones Biom&eacute;dicas de Barcelona (IIBB &ndash; CSIC), recalca que la conclusi&oacute;n principal es que el microbioma intestinal tiene el potencial real de servir como un marcador temprano no invasivo. &ldquo;La gran aportaci&oacute;n demostrada aqu&iacute; es que un gran componente del microbioma (aproximadamente el 25%) ya presenta alteraciones en personas con riesgo gen&eacute;tico sin s&iacute;ntomas (GBA-NMC), mostrando un estado intermedio entre los controles sanos y los pacientes con la enfermedad del Parkinson&rdquo;, explica al <a href="https://sciencemediacentre.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SMC</a>. &ldquo;Evaluar la composici&oacute;n del microbioma podr&iacute;a ayudar a identificar en la poblaci&oacute;n general (con o sin riesgo gen&eacute;tico conocido) a aquellos individuos que se encuentran en la fase premanifiesta y progresan hacia el p&aacute;rkinson, abriendo una ventana de oportunidad crucial para futuras terapias neuroprotectoras preventivas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para <a href="https://idibgi.org/es/personal/jose-manuel-fernandez-real-lemos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Manuel Fern&aacute;ndez-Real</a>, catedr&aacute;tico de Medicina de la Universidad de Girona, entre las principales limitaciones destaca el car&aacute;cter fundamentalmente transversal del estudio, que impide establecer relaciones causales claras. &ldquo;Es decir, no se puede determinar si las alteraciones en la microbiota intestinal contribuyen al desarrollo de la enfermedad de Parkinson o si, por el contrario, son una consecuencia de procesos fisiopatol&oacute;gicos ya en marcha, incluso en fases subcl&iacute;nicas&rdquo;, subraya.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://investigacion.unirioja.es/investigadores/2192070/tesis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rosa del Campo</a>, investigadora de la Universidad de La Rioja y especialista en microbiota, recuerda que en este campo solo podemos comparar a enfermos y sanos y ver las diferencias con estad&iacute;stica, pero eso no sabemos si es causa o consecuencia. &ldquo;Ellos mismos lo comentan, y ahora lo que queda es validar estos cambios prospectivamente, adem&aacute;s de a&ntilde;adir los estudios metabol&oacute;micos para identificar que est&aacute;n haciendo esas bacterias de forma diferente a los controles sanos&rdquo;, explica al SMC.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La implicaci&oacute;n m&aacute;s grande es que en los sujetos que tienen mutaciones que predisponen a tener p&aacute;rkinson, su microbioma intestinal se parece m&aacute;s a los enfermos que a los sanos, lo que apunta a que habr&iacute;a que estudiar a estos sanos portadores de mutaci&oacute;n y de bacterias similares (por qu&eacute; no desarrollan la enfermedad o la retrasan)&rdquo;, resume. &ldquo;Esto conlleva el desarrollo de nuevas l&iacute;neas de investigaci&oacute;n, as&iacute; como test predictivos basados en la gen&oacute;mica humana y la microbiana para asignar la probabilidad de desarrollar p&aacute;rkinson a un sujeto cuando est&aacute; a&uacute;n sano&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cambios-microbiota-intestinal-ayudar-identificar-personas-riesgo-parkinson_1_13157616.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 15:00:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los cambios en la microbiota intestinal podrían ayudar a identificar a personas con riesgo de párkinson]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Parking,Neurociencia,bacterias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Laura López-Mascaraque, neurocientífica: “He visto a una mujer con alzhéimer gritar y llorar de alegría por un olor”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/laura-lopez-mascaraque-neurocientifica-he-visto-mujer-alzheimer-gritar-llorar-alegria-olor_128_13126422.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/63a831c5-8c60-4a71-9ee4-6a8ea4afc25a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Laura López-Mascaraque, neurocientífica: “He visto a una mujer con alzhéimer gritar y llorar de alegría por un olor”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En su nuevo libro, ‘El fascinante universo del olfato', la investigadora del CSIC nos revela el mundo secreto del sentido que más influye en nuestras emociones y que menos conocemos</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Bill Hansson, experto en olfato: “Hemos cambiado los olores del planeta”
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://cajal.csic.es/laboratorios/sistema-olfativo-y-desarrollo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Laura L&oacute;pez-Mascaraque</a> es una de esas cient&iacute;ficas a las que les gusta sacar su nariz fuera del laboratorio. Adem&aacute;s de investigar los mecanismos moleculares del olfato en el Centro de Neurociencias Cajal (CNC-CSIC), esta destacada investigadora ha viajado por el planeta buscando los diferentes aromas y tratando de entender mejor su significado cultural y social. Entre sus esencias favoritas, rememora emocionada, est&aacute; el inconfundible olor a piedra y hielo de Islandia, el penetrante aroma de los mercados de Marruecos, las orqu&iacute;deas salvajes de M&eacute;xico o las llanuras interminables del salar de Uyuni, en Bolivia.
    </p><p class="article-text">
        Todo este conocimiento y las experiencias sobre el terreno han quedado recogidos en <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-el-fascinante-universo-del-olfato/442147" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El fascinante universo del olfato</em></a>, reci&eacute;n publicado por Geoplaneta, un libro con el que L&oacute;pez-Mascaraque se propone demostrar que oler es algo m&aacute;s que percibir aromas. &ldquo;El olfato merece un lugar central en la conversaci&oacute;n sobre lo que significa vivir plenamente&rdquo;, reivindica en sus p&aacute;ginas, convencida de la necesidad de que recuperemos esa v&iacute;a para reconectarnos con el mundo. Charlamos con ella pocos d&iacute;as despu&eacute;s de su publicaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dice usted que un olor puede conmovernos antes de que sepamos por qu&eacute;, &iquest;es un superpoder?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Puede ser. Estamos rodeados de mol&eacute;culas que entran en nuestra nariz cada vez que respiramos. Y esa informaci&oacute;n nos llega de una forma muy directa al cerebro, no pasa por el t&aacute;lamo como el resto de sentidos. El olfato va directamente a la parte del cerebro emocional y eso hace que, antes de que nos demos cuenta, ya nos est&eacute; llegando esa informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;O sea, puede disparar una emoci&oacute;n o un recuerdo antes de haberlo pasado por el lado consciente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente, es como el sentido m&aacute;s irracional, podr&iacute;amos decir, m&aacute;s animal. Es m&aacute;s r&aacute;pido que el resto de los sentidos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Al principio del libro cuenta el caso de una mujer que tiene una enfermedad neurodegenerativa y que reacciona cuando huele madera de cedro. &iquest;Qu&eacute; pas&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues, mira, hace ya unos a&ntilde;os fui a hacer un taller con enfermos en estados tempranos de <a href="https://www.eldiario.es/temas/alzheimer/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alzh&eacute;imer</a>. Cuando llegu&eacute; al sitio me dijeron que hab&iacute;a una se&ntilde;ora que ya no hablaba, pero la hab&iacute;an tra&iacute;do porque todav&iacute;a no hab&iacute;a pasado a la siguiente fase. Y se sent&oacute; con todas, mientras yo les pon&iacute;a cajitas donde iban determinados olores. Ella estuvo normal y de repente oli&oacute; una cajita y empez&oacute; a gritar y a llorar y a re&iacute;r. Y yo me acerqu&eacute; a ella y le pregunt&eacute;: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; le pasa?&rdquo; Y me dijo: &ldquo;D&eacute;jame, ni&ntilde;a, d&eacute;jame que estoy muy contenta&rdquo;. Yo la dej&eacute;. Lo &uacute;nico que hac&iacute;a la se&ntilde;ora era irse por las mesas, oliendo y guard&aacute;ndose ese olor en el mandil, en el bolsillo. Y entonces empec&eacute; a explicar los olores. Hab&iacute;a aromas de vainilla, azahar&hellip; y ya dije: &ldquo;Bueno, y este de aqu&iacute; que tanto le ha gustado es el aroma del cedro, una madera con la que se hacen los lapiceros&rdquo;. Entonces ella se puso a gritar y dijo: &ldquo;Ya s&eacute; lo que me pasa&rdquo;. A todo esto, las enfermeras y los de alrededor casi llorando porque la estaban oyendo hablar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por primera vez en mucho tiempo&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exacto. Y me dice esto: &ldquo;Mi padre era carpintero y cuando era peque&ntilde;a, que se muri&oacute; cuando yo ten&iacute;a diez a&ntilde;os, hac&iacute;a lapiceros con madera de cedro, met&iacute;a un grafito y yo me los llevaba a la escuela&rdquo;. Todav&iacute;a se me pone la carne de gallina. Fue espectacular aquello. Y la se&ntilde;ora sigui&oacute; toda feliz y se llev&oacute; todas las cajas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No es contradictorio que la p&eacute;rdida del olfato sea un factor de detecci&oacute;n de estas enfermedades y que se den estas situaciones?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Normalmente cuando voy a hacer talleres con gente mayor no diluyo los aromas. Las esencias son puras y huele muy fuerte. Es verdad que, igual que el resto de los sentidos, el olfato lo vamos perdiendo con la edad, pero si t&uacute; hueles y entrenas, sigues manteniendo un buen olfato. Hay perfumistas que tienen 80 y tantos a&ntilde;os y distinguen una paleta de aromas de mil olores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Deber&iacute;amos crear gimnasios olfativos? &iquest;Qu&eacute; beneficios tiene? &nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que ser&iacute;a bueno. Es una forma de entrenar el cerebro de una manera que normalmente no hacemos de forma consciente. De hecho, no sabemos ni nombrar los olores. En las culturas occidentales hemos perdido el poder nombrar olores y si nosotros lo entrenamos, favorecemos circuitos, favorecemos toda la parte del sistema l&iacute;mbico. Es algo que deber&iacute;amos entrenar todos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La investigadora Laura López-Mascaraque, durante la entrevista.                            </span>
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        <strong>Dice en el libro que &ldquo;en un mundo saturado de im&aacute;genes, pantallas y ruido, quiz&aacute; lo m&aacute;s revolucionario sea volver a respirar con atenci&oacute;n&rdquo;. &iquest;Nos hemos olvidado de este canal de acceso a la realidad?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde luego. Y, a lo largo de la historia, el olfato ha sido el sentido m&aacute;s infravalorado, asociado a valores negativos y a la verg&uuml;enza. Se asociaba a la peste, eran los olores los que te hac&iacute;an enfermar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Otra cosa de la que no somos muy conscientes es de que vamos dejando olores por todas partes. &iquest;Qu&eacute; es el volatiloma?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es ese conjunto de compuestos vol&aacute;tiles que estamos desprendiendo a trav&eacute;s del sudor, a trav&eacute;s del aliento y de todo nuestro organismo. Vamos dejando una huella qu&iacute;mica a nuestro paso que adem&aacute;s es din&aacute;mica, en el sentido de que no es lo mismo el volatiloma que t&uacute; tienes cuando est&aacute;s contento o cuando est&aacute;s triste, cuando est&aacute;s hormonalmente en un estado o en otro, cuando tienes una edad o tienes otra, eso va cambiando. O cuando tienes enfermedades, el volatiloma ya se est&aacute; empezando a estudiar <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/nariz-electronica-oler-parkinson-cancer_1_10289962.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para detectar enfermedades</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En japon&eacute;s existe una palabra, &ldquo;sutoreshu&rdquo;, para el olor del estr&eacute;s. &iquest;Est&aacute; por todas partes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; caracterizado s&iacute;, son unas determinadas mol&eacute;culas que podemos detectar como el olor a estr&eacute;s. Se parece mucho al olor este que hay cuando entras en una clase de adolescentes y van a hacer un examen, esa explosi&oacute;n hormonal que tienen, &iquest;no? Es algo que se refleja en muchos sitios, como cuando vas a un concierto y la gente que est&aacute; a tu alrededor tiene subidones de adrenalina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En Jap&oacute;n tambi&eacute;n existe una palabra para el olor a vejez, &ldquo;kareishu&rdquo;. &iquest;Por qu&eacute; nos cambia el olor con la edad?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, y es curioso porque simplemente sucede que nos cambia el metabolismo de los &aacute;cidos y de los l&iacute;pidos en la piel. Es el t&iacute;pico olor que hay cuando t&uacute; vas a una residencia, cuando es concentrado. Yo lo descubr&iacute; cuando fui a Jap&oacute;n, me dieron una cajita y me dijeron: el olor de los abuelos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La comunicación química es el primer lenguaje de la vida.. Del 2 al 3% de todo nuestro genoma se dedica a oler</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Hay olores que para algunos son asquerosos y en otras culturas son maravillosos. &iquest;Podr&iacute;a citar alguno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mira, yo estaba deseando ir a Tailandia por oler el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Durian" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">duri&aacute;n</a>. Dicen que es la fruta que peor huele del mundo y est&aacute; en todas las calles. Est&aacute; prohibido en hoteles y en autobuses por el olor que da. Pero les encanta. O sea, yo alucin&eacute; porque ve&iacute;as a los cr&iacute;os desde peque&ntilde;os como locos porque quieren el duri&aacute;n. Yo acab&eacute; tap&aacute;ndome la nariz, consegu&iacute; probarlo y es una textura agradable. Es un poco c&iacute;trico, pero no lo sabore&eacute; porque me tap&eacute; la nariz. El olor te produce un rechazo. Pero, &iquest;qu&eacute; pasa con el queso de cabrales en Espa&ntilde;a para gente que no lo conozca? A m&iacute; me encanta. Eso es cultura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Existe una red invisible de olores en la naturaleza, &iquest;es la principal v&iacute;a de comunicaci&oacute;n entre las cosas vivas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;.<strong> </strong>Desde las bacterias a las plantas. La comunicaci&oacute;n qu&iacute;mica es el primer lenguaje de la vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>O sea, que si hubiera vida en otros planetas, &iquest;es m&aacute;s propale que tenga olfato que cualquier otro sentido?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si olfato, pero s&iacute; comunicaci&oacute;n qu&iacute;mica, por no meternos en l&iacute;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Los elefantes tienen mejor olfato que los perros?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No se sabe por qu&eacute;. No es que tengan mejor olfato, tienen m&aacute;s genes que codifican para receptores olfativos para el olfato. El elefante tiene 2.000 y pico genes. Un rat&oacute;n tiene 1.200. Un perro, alrededor de 1.000. Nosotros tenemos 400, que es una bestialidad. O sea, del 2 al 3% de todo nuestro genoma se dedica a oler.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cu&eacute;nteme lo del ca&ntilde;&oacute;n de olores de Disney. &iquest;Nos manipulan las empresas a trav&eacute;s del olfato?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se manipul&oacute; much&iacute;simo y se prohibi&oacute;, de hecho. Disney fue de los primeros que se dio cuenta de la fuerza que ten&iacute;an los olores y pon&iacute;a en las calles principales de sus parques el olor a palomitas, de modo que la gente necesitaba comprarlo. Otros negocios pon&iacute;an ventiladores de humo hacia fuera para que oliese y atraer a la clientela. Y despu&eacute;s se ha extendido a hoteles y tiendas de ropa, que tienen sus &ldquo;odotipos&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La investigadora Laura López-Mascaraque, durante la entrevista.                            </span>
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        <strong>El petricor, el famoso olor a tierra mojada por la lluvia, es el &uacute;nico olor al que hemos puesto nombre, &iquest;lo asociamos con la felicidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es incre&iacute;ble. Cuando t&uacute; preguntas por ah&iacute; qu&eacute; olores te seducen,&nbsp;much&iacute;sima gente es el olor a tierra mojada. Es algo que te impacta. Y produce felicidad, efectivamente, es algo que nos atrae, adem&aacute;s, en distintas culturas. Biol&oacute;gicamente viene de las bacterias que, con las primeras gotas de lluvia producen geosmina, que es el olor que detectan desde los col&eacute;mbolos hasta los dromedarios. Es un olor muy primitivo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Cuando tú preguntas por ahí qué olores te seducen, muchísima gente es el olor a tierra mojada. Es algo que te impacta. Y produce felicidad, efectivamente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n hay paisajes arom&aacute;ticos que se est&aacute;n perdiendo. &iquest;Qu&eacute; es la &ldquo;arqueolog&iacute;a olfativa&rdquo; y el proyecto Odeoeuropa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El objetivo del proyecto es llegar a hacer un museo de los aromas del pasado, de la Edad Media o el antiguo Egipto, por ejemplo. Y, a trav&eacute;s de libros, de historias, de objetos, est&aacute;n intentando descifrar cu&aacute;les eran esos olores. Hay un grupo de ellos que est&aacute; sacando muestras de momias para ver a qu&eacute; ol&iacute;an. Y har&aacute; un par de a&ntilde;os, en Carmona, sacaron unas vasijas que estaban totalmente cerradas y de ah&iacute; vieron que ya <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/recuperan-perfume-romano-frasco-sellado-2-000-anos_1_10232426.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hab&iacute;a pachul&iacute; cuando no deber&iacute;a haber</a>. Es decir, la arqueolog&iacute;a olfativa es un campo muy bonito y que est&aacute; empezando a tener su importancia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Igual que hay un banco de semillas global, &iquest;deber&iacute;a haber una biblioteca olfativa global para que no se perdieran los olores?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pero &iquest;c&oacute;mo lo conservas? Ese es el problema. Quiz&aacute; lo sea cuando podamos llegar a una olfacci&oacute;n digital de verdad. Ahora mismo, con el espectrofot&oacute;metro, puedes sacar cu&aacute;les son las mol&eacute;culas que puede haber en un olor, pero es muy dif&iacute;cil hacer una biblioteca porque tendr&iacute;as que ver cu&aacute;l es la concentraci&oacute;n, en d&oacute;nde est&aacute;, c&oacute;mo lo guardas. Si lo guardas ya es distinto. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una cosa muy curiosa de los olores es que con un cambio muy peque&ntilde;o molecular se produce un giro perceptivo. De hecho, </strong><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/bill-hansson-experto-olfato-hemos-cambiado-olores-planeta_128_10393626.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>la geosmina pasa a oler mal</strong></a><strong> a partir de determinada concentraci&oacute;n, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, tambi&eacute;n tienes el ejemplo del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Indol" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">indol</a>. Es una mol&eacute;cula que se utiliza much&iacute;simo en perfumer&iacute;a. A baja concentraci&oacute;n huele a flores, pero a alta concentraci&oacute;n huele a pescado podrido y es una de las mol&eacute;culas t&iacute;picas del olor a cad&aacute;ver.
    </p><p class="article-text">
        <strong>O sea, que entre el olor a flor y el olor a muerto solo hay un paso.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente. Hay un paso de concentraci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/laura-lopez-mascaraque-neurocientifica-he-visto-mujer-alzheimer-gritar-llorar-alegria-olor_128_13126422.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 19:38:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Laura López-Mascaraque, neurocientífica: “He visto a una mujer con alzhéimer gritar y llorar de alegría por un olor”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Química,CSIC - Consejo Superior de Investigaciones Científicas,Salud,Alzheimer,Neurociencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren cómo las células del intestino avisan al cerebro para que corte el hambre cuando hay una infección]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/descubren-celulas-intestino-avisan-cerebro-corte-hambre-hay-infeccion_1_13094408.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3b311374-8be1-497c-9e82-7205bee76d37_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren cómo las células del intestino avisan al cerebro para que corte el hambre cuando hay una infección"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un grupo de investigadores ha descrito el mecanismo por el que los parásitos intestinales activan la señal que llega del sistema inmunitario al cerebro, lo que abre nuevas posibles vías para tratar enfermedades intestinales o alimentarias de manera más específica</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Descubren cómo el cáncer de páncreas se alía con nuestras neuronas para propagarse
</p></div><p class="article-text">
        El equipo de <a href="https://profiles.ucsf.edu/david.julius" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">David Julius</a>, que gan&oacute; el Premio Nobel de Medicina de 2021 por identificar los mecanismos por los que percibimos la temperatura, el dolor y la presi&oacute;n, acaba de identificar c&oacute;mo viaja la se&ntilde;al que corta el apetito desde el intestino al cerebro en casos de infecci&oacute;n parasitaria. El hallazgo es relevante porque identifica el mecanismo por el que c&eacute;lulas que no disponen de conexi&oacute;n sin&aacute;ptica activan una respuesta que llega al sistema nervioso y modifica la conducta.
    </p><p class="article-text">
        Para el trabajo, que se publica este mi&eacute;rcoles en la revista <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-026-10281-5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nature</a>, los autores han rastreado la v&iacute;a molecular que conecta el sistema inmunitario intestinal con el cerebro durante una infecci&oacute;n de gusanos parasitarios y han identificado un inesperado sistema de comunicaci&oacute;n entre dos tipos de c&eacute;lulas. El resultado es una p&eacute;rdida del apetito similar a lo que ocurre durante una gastroenteritis y el conocimiento de este mecanismo podr&iacute;a ayudar a entender mejor diversas afecciones que implican molestias intestinales, desde intolerancias alimentarias hasta el s&iacute;ndrome del intestino irritable. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La pregunta que quer&iacute;amos responder no era solo c&oacute;mo el sistema inmunitario combate a los par&aacute;sitos, sino c&oacute;mo recluta al sistema nervioso para modificar el comportamiento&rdquo;, dice Julius. &ldquo;Resulta que existe una l&oacute;gica molecular muy elegante que explica c&oacute;mo sucede esto&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">De la n&aacute;usea a la p&eacute;rdida de hambre</h2><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n que ha descubierto el equipo de Julius se produce entre dos tipos de c&eacute;lulas poco comunes en el intestino. Las <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Tuft_cell" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&eacute;lulas en penacho</a> ( o c&eacute;lulas tuft) detectan par&aacute;sitos y activan las defensas inmunitarias y las <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%A9lulas_enterocromafines" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&eacute;lulas enterocromafines </a>(EC), que liberan se&ntilde;ales que activan las fibras nerviosas que se conectan con el cerebro. Se sabe que las segundas provocan sensaciones como n&aacute;useas, dolor y malestar intestinal, pero se desconoc&iacute;a si se comunicaban con las c&eacute;lulas en penacho.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En mi laboratorio llevamos mucho tiempo interesados en c&oacute;mo las c&eacute;lulas en penacho, despu&eacute;s de responder inicialmente a una infecci&oacute;n parasitaria, liberan se&ntilde;ales a otros tipos de c&eacute;lulas&rdquo;, dice <a href="https://profiles.ucsf.edu/error/default.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Richard Locksley</a>, inmun&oacute;logo de la UCSF y coautor principal. Durante un sofisticado experimento, la primera autora, <a href="https://profiles.ucsf.edu/koki.tohara" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Koki Tohara</a>, descubri&oacute; que al ser expuestas las mol&eacute;culas de succinato emitidas por el gusano par&aacute;sito las c&eacute;lulas en penacho liberaban acetilcolina, un mensajero qu&iacute;mico utilizado principalmente por las neuronas. Despu&eacute;s, cuando se a&ntilde;adi&oacute; acetilcolina a tejido intestinal cultivado en laboratorio que conten&iacute;a c&eacute;lulas EC, estas liberaron serotonina. Esto activ&oacute; las fibras del nervio vago que transmiten se&ntilde;ales del intestino al cerebro.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esto explica por qué al principio te sientes bien, pero luego empiezas a sentirte mal. El intestino espera a confirmar que la amenaza es real y persistente antes de indicarle al cerebro que cambie tu comportamiento</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">David Julius</span>
                                        <span>—</span> Investigador de la UC San Francisco y líder del estudio
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que descubrimos es que las c&eacute;lulas en penacho hacen algo que hacen las neuronas, pero mediante un mecanismo completamente diferente&rdquo;, explica Tohara. &ldquo;Utilizan acetilcolina para comunicarse, pero sin la maquinaria celular habitual de la que dependen las neuronas para liberarla&rdquo;. El equipo tambi&eacute;n descubri&oacute; que las c&eacute;lulas en penacho liberan acetilcolina en dos fases distintas: una breve r&aacute;faga en la primera fase y una liberaci&oacute;n lenta y sostenida cuando el sistema inmunitario ha generado una respuesta completa, lo que explica por qu&eacute; las personas a menudo no pierden el apetito hasta varios d&iacute;as despu&eacute;s de que comienza la infecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto explica por qu&eacute; al principio te sientes bien, pero luego empiezas a sentirte mal a medida que la infecci&oacute;n se establece&rdquo;, dice Julius. &ldquo;El intestino b&aacute;sicamente espera a confirmar que la amenaza es real y persistente antes de indicarle al cerebro que cambie tu comportamiento&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s all&aacute; de los par&aacute;sitos</h2><p class="article-text">
        Los autores han comprobado el mecanismo en experimentos con ratones, a los que infectaron con un gusano par&aacute;sito y monitorizaron su ingesta de alimentos. Los animales con las c&eacute;lulas en penacho intactas comieron menos a medida que la infecci&oacute;n se extend&iacute;a. Los ratones modificados gen&eacute;ticamente para carecer de la maquinaria productora de acetilcolina en sus c&eacute;lulas en penacho siguieron comiendo con normalidad, lo que confirma que la cadena molecular impulsa la respuesta conductual.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El resultado es relevante para entender mecanismos de defensa en otros epitelios barrera, como las vías respiratorias, expuestas a virus, bacterias y otras infecciones por hongos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Félix Viana</span>
                                        <span>—</span> Experto en neurobiología del dolor y la inflamación del Instituto de Neurociencias de Alicante (UMH-CSIC)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los autores, estos nuevos hallazgos podr&iacute;an ser relevantes para el tratamiento de los s&iacute;ntomas de una infecci&oacute;n parasitaria. &ldquo;Controlar la producci&oacute;n de c&eacute;lulas en penacho podr&iacute;a ser una forma de controlar algunas de las respuestas fisiol&oacute;gicas asociadas con estas infecciones&rdquo;, sostiene Locksley, quien cree que el estudio tambi&eacute;n podr&iacute;a tener implicaciones m&aacute;s amplias. Dado que las c&eacute;lulas en penacho se encuentran en todo el cuerpo, desde las v&iacute;as respiratorias, la ves&iacute;cula biliar y el tracto reproductivo, el descubrimiento podr&iacute;a contribuir a conocer mejor afecciones como el s&iacute;ndrome del intestino irritable, las intolerancias alimentarias y el dolor visceral cr&oacute;nico.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Una interfaz sensorial&rdquo;</h2><p class="article-text">
        <a href="https://in.umh-csic.es/es/author/felix-vianaumh-es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">F&eacute;lix Viana</a>, experto en neurobiolog&iacute;a del dolor y la inflamaci&oacute;n del Instituto de Neurociencias de Alicante (UMH-CSIC), cree que el art&iacute;culo es interesante, como todos los de David Julius, que tiene siempre abordajes muy creativos. &ldquo;Aqu&iacute; contin&uacute;a en la senda de entender mecanismos de comunicaci&oacute;n paracrina en relaci&oacute;n a trastornos gastrointestinales y dolor visceral&rdquo;, asegura. En su opini&oacute;n, el resultado tambi&eacute;n es &ldquo;relevante para entender mecanismos de defensa en otros epitelios barrera, como las v&iacute;as respiratorias, expuestas a virus, bacterias y otras infecciones por hongos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://cajal.csic.es/laboratorios/estilo-de-vida-y-cognicion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Luis Trejo</a>, investigador del Centro de Neurociencias Cajal (CNC-CSIC), cree que este resultado nos muestra el epitelio intestinal como una interfaz sensorial. &ldquo;Este trabajo descubre que el epitelio intestinal puede controlar la conducta a trav&eacute;s de se&ntilde;ales qu&iacute;micas no neuronales y dependientes del tiempo&rdquo;, asegura. &ldquo;Esto, a su vez, podr&iacute;a servir para desarrollar dianas terap&eacute;uticas ante problemas digestivos, o utilizar este conocimiento en problemas intestinales derivados, no solo de par&aacute;sitos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Podría servir para desarrollar dianas terapéuticas ante problemas digestivos, o utilizar este conocimiento en problemas intestinales derivados, no solo de parásitos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José Luis Trejo</span>
                                        <span>—</span> Investigador del Centro de Neurociencias Cajal (CNC-CSIC)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Trejo tambi&eacute;n considera particularmente interesante que el sistema funcione en dos fases. En la primera se libera acetilcolina de manera aguda y transitoria, pero solo cuando la infecci&oacute;n progresa emerge un segundo modo de liberaci&oacute;n sostenida de acetilcolina, que termina activando el nervio vago y afectando a la p&eacute;rdida de apetito. &ldquo;Es decir, es una se&ntilde;al bif&aacute;sica donde solo la componente sostenida tiene consecuencias&rdquo;, resume. &ldquo;El sistema no responde a la presencia del est&iacute;mulo, sino a su persistencia. Solo cuando se supera un umbral temporal y espacial, act&uacute;a&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Un trabajo impresionante&rdquo;</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.researchgate.net/profile/Francesco-De-Virgiliis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Francesco de Virgilis</a>, investigador del CNC-CSIC especialista en el eje cuerpo-cerebro, cree que es un trabajo impresionante que aporta muchas cosas nuevas e interesantes. &ldquo;Se sab&iacute;a que las c&eacute;lulas tuft produc&iacute;an el neurotransmisor acetilcolina, pero no se conoc&iacute;a toda la v&iacute;a de se&ntilde;alizaci&oacute;n que llegaba al cerebro&rdquo;, explica. En su opini&oacute;n, uno de los aspectos m&aacute;s relevantes es que por primera vez se documenta con detalle una ruta espec&iacute;fica en la que, en ausencia de ves&iacute;culas sin&aacute;pticas y excitabilidad el&eacute;ctrica, las c&eacute;lulas pueden modular la se&ntilde;alizaci&oacute;n sensorial y controlar la conducta. &ldquo;Una de las cosas importantes es que hacen una observaci&oacute;n m&aacute;s fisiol&oacute;gica, como el hecho de que pierdes el hambre&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;Es un comportamiento muy concreto para el que encuentran una explicaci&oacute;n molecular, creo que algo tan secuencial no se ha visto en otros &oacute;rganos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es un comportamiento muy concreto para el que encuentran una explicación molecular, creo que algo tan secuencial no se ha visto en otros órganos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Francesco de Virgilis</span>
                                        <span>—</span> Investigador del CNC-CSIC especialista en el eje cuerpo-cerebro
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para el investigador, el hallazgo abre la puerta a plantearse nuevos tratamientos para varios problemas del intestino. &ldquo;Y no solo a nivel local, sino que tambi&eacute;n a nivel distal, es decir, m&aacute;s lejos&rdquo;, dice. &ldquo;Por ejemplo, puedes modular el nervio vago o elegir otras dianas para mejorar la respuesta del intestino. Ahora mismo damos antiinflamatorios o corticoides, que son muy fuertes y act&uacute;an a nivel sist&eacute;mico, mientras que esto permitir&iacute;a plantear soluciones m&aacute;s espec&iacute;ficas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/descubren-celulas-intestino-avisan-cerebro-corte-hambre-hay-infeccion_1_13094408.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 16:00:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Descubren cómo las células del intestino avisan al cerebro para que corte el hambre cuando hay una infección]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Neurociencia,Enfermedades,Tratamientos,microbiología,Salud,Medicina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙 PODCAST | Adictos a la dopamina: los iPad-Kids ya son adultos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-adictos-dopamina-ipad-kids-son-adultos_132_13093115.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/08701742-9566-414e-a4e2-d076f7993dd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙 PODCAST | Adictos a la dopamina: los iPad-Kids ya son adultos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tuvieron pantallas desde que nacieron, y ahora han crecido. Ellos ya saben lo que es atravesar una adolescencia con redes sociales. Son los primeros adultos que saben lo que la dopamina digital hace con tu cerebro 
</p><p class="subtitle">Sobreestimulación, dopamina, miedo al rechazo: así es como las redes sociales usan la neurociencia contra los adolescentes</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/adictos-a-la-dopamina-los-ipad-kids-ya-son-adultos/embed?media=audio&size=wide&style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="180" frameborder="0" title=" Adictos a la dopamina: los iPad-Kids ya son adultos"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Estas &uacute;ltimas semanas se ha generado la conversaci&oacute;n sobre si se debe limitar o no el uso de las redes sociales a menores de 16 a&ntilde;os. Y vuelve a surgir el debate de los m&oacute;viles y las pantallas en los ni&ntilde;os. Hablamos de los riesgos, del efecto que pueden producir en ellos como si no hubiera ya adultos que pueden echar la vista atr&aacute;s y reflexionar sobre su vida entre pantallas. Que lo han vivido siendo ni&ntilde;os y que ahora ya son mayores de edad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hablamos con algunos de ellos, que se definen como iPad-Kids, aunque el iPad sea solo un s&iacute;mbolo de las pantallas. Ellos son Marta, Eva, Pablo y Sandra. Adem&aacute;s, le preguntamos por los efectos nocivos que tiene el uso excesivo de pantallas en la infancia y en la adolescencia con el periodista de <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> especializado en tecnolog&iacute;a, Carlos del Castillo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <strong>Env&iacute;anos una nota de voz por Whatsapp</strong> cont&aacute;ndonos <strong>alguna historia que conozcas</strong> o <strong>alg&uacute;n sonido</strong> que tengas cerca y que te llame la atenci&oacute;n. Lo importante es que sea algo que tenga que ver contigo. <strong>Gu&aacute;rdanos en la agenda como &ldquo;Un tema Al d&iacute;a</strong>&rdquo;. El n&uacute;mero es el <strong>699 518 743</strong>
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo escuchar 'Un tema Al d&iacute;a'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si eres socio/a, puedes escuchar los nuevos cap&iacute;tulos del podcast cada noche en elDiario.es con unas horas de antelaci&oacute;n respecto al resto de lectores. Recibir&aacute;s el enlace en tu correo electr&oacute;nico en el bolet&iacute;n del Adelanto de noticias.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si no eres socio/a, el episodio est&aacute; disponible&nbsp;<strong>a primera hora de la ma&ntilde;ana en cualquier aplicaci&oacute;n</strong>&nbsp;que uses habitualmente.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://open.spotify.com/show/54Vnd9qwrTaINwzCkTTIWO?si=dwfgtj3_QNC8ZyKejFcSjQ&amp;dl_branch=1&amp;nd=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Spotify</a></li>
                                    <li><a href="https://podcasts.apple.com/us/podcast/un-tema-al-d%C3%ADa/id1586302997" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Apple Podcast</a></li>
                                    <li><a href="https://www.ivoox.com/podcast-un-tema-al-dia_sq_f11360990_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Ivoox</a></li>
                                    <li><a href="https://podimo.com/es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Podimo </a></li>
                                    <li><a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=7b609ffcf1&amp;e=37e93612d2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Amazon Music</a></li>
                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/fdb7ac24-1c3a-4a0d-b03b-ada400b2e7a1/161b26db-5f85-42a9-abc8-ada6008a528b/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Feed RSS</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &#9654; Acu&eacute;rdate de suscribirte al podcast 'Un tema al d&iacute;a' en tu app para que te lleguen autom&aacute;ticamente los nuevos cap&iacute;tulos. Es gratis.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Tendr&aacute;s disponibles tambi&eacute;n todas las entregas de 'Un tema Al d&iacute;a' en&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es/aldia</a>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Luis Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-adictos-dopamina-ipad-kids-son-adultos_132_13093115.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 07:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[🎙 PODCAST | Adictos a la dopamina: los iPad-Kids ya son adultos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[iPad,Redes sociales,Adolescentes,Tecnología,Adicciones,Móviles,Neurociencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren cómo el cáncer de páncreas se alía con nuestras neuronas para propagarse]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/descubren-cancer-pancreas-alia-neuronas-propagarse_1_13008578.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/51a1117e-c24e-4ba3-916e-8f596085c0fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren cómo el cáncer de páncreas se alía con nuestras neuronas para propagarse"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El hallazgo se encuadra dentro de la novedosa ‘neurociencia del cáncer’, que documenta cómo los tumores ‘secuestran’ nuestro sistema nervioso. El enfoque abre la puerta al uso de psicofármacos para ayudar en los tratamientos oncológicos y a usar señales neuronales para detectar anomalías</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Preocupación por las expectativas creadas por Barbacid sobre el cáncer de páncreas: “El anuncio se ha salido de madre”
</p></div><p class="article-text">
        El sistema nervioso desempe&ntilde;a un papel activo en el desarrollo del <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/preocupacion-expectativas-creadas-barbacid-cancer-pancreas-anuncio-salido-madre_1_12966595.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&aacute;ncer de p&aacute;ncreas</a>, incluso antes de que se formen los tumores, seg&uacute;n un equipo de investigadores del Laboratorio Cold Spring Harbor (CSHL). Mediante im&aacute;genes 3D, el equipo de <a href="https://www.cshl.edu/research/postdoctoral-research/postdocs/jeremy-nigri/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jeremy Nigri</a> ha documentado por primera vez el mecanismo por el que este c&aacute;ncer agresivo aprovecha unas c&eacute;lulas del tejido conectivo, los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Fibroblasto" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fibroblastos</a>, para secuestrar la arquitectura neuronal y progresar. Adem&aacute;s, han comprobado que el crecimiento del tumor se reduce en casi el 50% cuando interrumpen el proceso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un trabajo publicado hace unos d&iacute;as en la revista&nbsp;<a href="https://aacrjournals.org/cancerdiscovery/article-abstract/doi/10.1158/2159-8290.CD-25-1337/772007/Myofibroblasts-induce-neuroplasticity-to-promote" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cancer Discovery</a>, de la Asociaci&oacute;n Americana para la Investigaci&oacute;n del C&aacute;ncer, los autores muestran c&oacute;mo unos fibroblastos llamados myCAF env&iacute;an se&ntilde;ales para atraer fibras nerviosas. Estos fibroblastos, que componen la mayor parte de la masa del tumor, trabajan conjuntamente con las terminaciones nerviosas dentro de las lesiones pancre&aacute;ticas para favorecer el crecimiento del c&aacute;ncer. 
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes 3D, tomadas mediante inmunofluorescencia, revelaron una densa red de nervios que serpenteaba a trav&eacute;s y alrededor de los fibroblastos y las lesiones.&nbsp;&ldquo;Lo que vemos es que intervienen en una lesi&oacute;n muy temprana, una etapa precancerosa&rdquo;, explica Nigri a elDiario.es. &ldquo;Se hab&iacute;a demostrado una alta inervaci&oacute;n en etapas m&aacute;s avanzadas del tumor, pero nunca que comenzara tan pronto. Fue realmente sorprendente&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Los autores han descubierto que se produce una especie de c&iacute;rculo vicioso, en el que los fibroblastos emiten se&ntilde;ales que atraen fibras nerviosas que liberan el neurotransmisor noradrenalina, que se une a los&nbsp;<a href="https://www.cshl.edu/11-million-investment-to-develop-fibroblast-therapeutic/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fibroblastos</a>&nbsp;y desencadena un pico de calcio que promueve el crecimiento precanceroso y atrae a m&aacute;s fibras nerviosas.&nbsp;&ldquo;Los nervios no solo son atra&iacute;dos hacia el tejido, sino que tambi&eacute;n influyen en este liberando neurotransmisores&rdquo;, explica Nigri. &ldquo;Tambi&eacute;n vimos que el sistema nervioso no es pasivo, sino que exacerba los efectos. Los fibroblastos se hiperactivan y secretan muchas mol&eacute;culas que favorecen el crecimiento tumoral, producen matriz extracelular que facilita la migraci&oacute;n, la diseminaci&oacute;n y la supervivencia celular&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se había demostrado una alta inervación en etapas más avanzadas del tumor, pero nunca que comenzara tan pronto. Fue realmente sorprendente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jeremy Nigri</span>
                                        <span>—</span> Investigador del Laboratorio Cold Spring Harbor (CSHL) y autor principal del estudio
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para corroborar lo que estaban viendo, los investigadores probaron a interrumpir el proceso. &ldquo;En un experimento, usamos una neurotoxina para desactivar el sistema nervioso simp&aacute;tico&rdquo;, dice Nigri. &ldquo;Mostramos una menor activaci&oacute;n de fibroblastos y una reducci&oacute;n de casi el 50% en el crecimiento tumoral&rdquo;. Esto sugiere que los f&aacute;rmacos cl&iacute;nicamente disponibles, como la <a href="https://medlineplus.gov/spanish/druginfo/meds/a693045-es.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">doxazosina</a>, podr&iacute;an ser eficaces al combinarse con tratamientos est&aacute;ndar como la quimioterapia o la inmunoterapia. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora que entendemos el mecanismo, podemos intervenir en distintos niveles seg&uacute;n el estadio del tumor&rdquo;, subraya el investigador. &ldquo;En fases tempranas podr&iacute;amos intentar bloquear el reclutamiento de nervios y en fases m&aacute;s avanzadas podr&iacute;amos bloquear neurotransmisores o sus receptores. Tambi&eacute;n pensamos en terapias combinadas&rdquo;. El siguiente paso, anuncia, ser&aacute; estudiar esto con m&aacute;s detalle e intentar encontrar una manera de bloquear la comunicaci&oacute;n cruzada entre fibroblastos y nervios. &nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Una v&iacute;a para entender su elusividad</h2><p class="article-text">
        Desde hace no mucho tiempo, los cient&iacute;ficos saben que los tumores de p&aacute;ncreas tejen <a href="https://www.nature.com/articles/d41586-025-03943-3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una alianza letal con nuestro sistema nervioso</a>. <a href="https://www.cnio.es/investigacion-e-innovacion/programas-cientificos/programa-de-biologia-de-tumores/grupo-de-carcinogenesis-epitelial/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Francisco Real</a>, especialista del Centro Nacional de Investigaciones Oncol&oacute;gicas (CNIO), cree que lo que tiene de novedoso este nuevo trabajo es la implicaci&oacute;n de los fibroblastos y que este proceso de invasi&oacute;n nerviosa empieza antes de lo esperado, cuando existen lesiones preneopl&aacute;sicas. &ldquo;Eso tiene un inter&eacute;s considerable, porque el tumor progresa muy r&aacute;pidamente y detectar esas lesiones a tiempo es algo muy importante, aunque estamos muy lejos de que aplique en el diagn&oacute;stico&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Creo que estos nuevos trabajos van a aumentar el interés de estudiar estos aspectos y estoy casi seguro de que esto se hará extensivo a otros tumores</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Francisco Real</span>
                                        <span>—</span> Especialista del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Algunos investigadores han propuesto que esta asociaci&oacute;n del c&aacute;ncer de p&aacute;ncreas con las neuronas <a href="https://www.nature.com/articles/d41586-025-03943-3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">podr&iacute;a explicar en parte su elusividad y agresividad</a>. &ldquo;Es un &oacute;rgano muy ricamente inervado y, por alguna raz&oacute;n que solo se comprende parcialmente, pr&aacute;cticamente todos los tumores de p&aacute;ncreas invaden los nervios&rdquo;, explica Real. Hay otros tumores, como el c&aacute;ncer de pr&oacute;stata, que tambi&eacute;n se caracterizan por esta invasi&oacute;n de los nervios y eso podr&iacute;a ayudar a entender mejor su desarrollo. &ldquo;Creo que estos nuevos trabajos van a aumentar el inter&eacute;s de estudiar estos aspectos y estoy casi seguro de que esto se har&aacute; extensivo a otros tumores&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Influencia en el estado an&iacute;mico?</h2><p class="article-text">
        <a href="https://cajal.csic.es/laboratorios/fisiologia-mitocondrial/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rub&eacute;n Quintana</a> lidera un grupo en el Centro de Neurociencias Cajal (CNC-CSIC) que quiere ahondar en estas relaciones entre el sistema nervioso y el c&aacute;ncer. &ldquo;Nosotros en nuestro laboratorio nos centramos mucho en algo que tambi&eacute;n es novedoso, que es c&oacute;mo el c&aacute;ncer puede <a href="https://www.nature.com/articles/d41586-025-01941-z" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adquirir mitocondrias de las neuronas</a> para promover su metabolismo,&rdquo;, explica. En su opini&oacute;n, la novedad del art&iacute;culo de Nigri es que muestra c&oacute;mo desconectar el tumor del sistema nervioso hace al c&aacute;ncer m&aacute;s sensible y se puede atacar mejor. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos en pleno auge de lo que se llama neurociencia del c&aacute;ncer e intentando entender la comunicaci&oacute;n entre uno y otro&rdquo;, asegura Quintana. &ldquo;El c&aacute;ncer tambi&eacute;n puede silenciar al sistema nervioso para su beneficio, y estamos explorando si puede alterar el comportamiento y el estado de &aacute;nimo de los individuos&rdquo;.&nbsp;&ldquo;A nosotros tambi&eacute;n nos interesa c&oacute;mo el sistema nervioso puede estar implicado en cambios sist&eacute;micos como la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Caquexia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">caquexia</a> o la <a href="https://www.eldiario.es/temas/depresion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">depresi&oacute;n</a>&rdquo;, se&ntilde;ala Nigri a este respecto. &ldquo;Aproximadamente el 60% de los pacientes presentan depresi&oacute;n antes del diagn&oacute;stico, lo que sugiere que el tumor podr&iacute;a estar provocando alg&uacute;n tipo de <em>reconfiguraci&oacute;n </em>cerebral que afecta al peso corporal y al estado emocional&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aproximadamente el 60% de los pacientes presentan depresión antes del diagnóstico, lo que sugiere que el tumor podría estar provocando algún tipo de reconfiguración cerebral que afecta al estado emocional</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jeremy Nigri</span>
                                        <span>—</span> Investigador del Laboratorio Cold Spring Harbor (CSHL) y autor principal del estudio
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esto conecta con una de las posibilidades que apunta este nuevo estudio es la posibilidad de usar psicof&aacute;rmacos y medicamentos neurol&oacute;gicos como estrategia cl&iacute;nica&nbsp;para <em>desconectar</em> a los tumores de la red nerviosa que los alimenta. En la investigaci&oacute;n actual ya existen varios ejemplos prometedores, como antiguos medicamentos antipsic&oacute;ticos que en experimentos de laboratorio logran frenar el crecimiento de c&eacute;lulas tumorales y hacerlas m&aacute;s sensibles a la quimioterapia. En el caso de los tumores cerebrales, se est&aacute;n explorando f&aacute;rmacos antiepil&eacute;pticos con la idea de reducir la actividad el&eacute;ctrica anormal que el propio tumor provoca en el cerebro y que parece favorecer su progresi&oacute;n. &nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Una se&ntilde;al el&eacute;ctrica de la met&aacute;stasis?</h2><p class="article-text">
        La neurocient&iacute;fica&nbsp;<a href="https://cajal.csic.es/laboratorios/circuitos-neuronales/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Liset M. de la Prida</a>, directora del CNC-CSIC,&nbsp;cree que los de Nigri son resultados &ldquo;muy interesantes&rdquo; y recuerda un trabajo reciente de su equipo con el de <a href="https://www.cnio.es/personas/manuel-valiente/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manuel Valiente</a>, del CNIO, donde vieron c&oacute;mo, al invadir el cerebro, las c&eacute;lulas cancer&iacute;genas de origen primario en pulm&oacute;n, mama o piel dejan unas firmas en la actividad el&eacute;ctrica del circuito que fueron capaces de detectar mediante algoritmos. &ldquo;Con esto pudimos desarrollar modelos predictivos del tipo de c&aacute;ncer en fases tempranas&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;Es decir, solo viendo la se&ntilde;al el&eacute;ctrica, <a href="https://www.csic.es/es/actualidad-del-csic/un-estudio-pionero-descubre-que-los-tumores-cerebrales-hackean-la-comunicacion-entre-las-neuronas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pod&iacute;amos ir prediciendo el avance</a>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto abre una puerta para explorar la posibilidad de detectar mediante encefalograma (EEG) posibles anomal&iacute;as asociadas a una met&aacute;stasis en el cerebro. &ldquo;Lo que est&aacute;bamos viendo eran cambios en la actividad el&eacute;ctrica medida a trav&eacute;s de las oscilaciones, el equivalente a un EEG&rdquo;, apunta De la Prida. Una posibilidad, de cara al futuro, ser&iacute;a monitorizar la se&ntilde;al cerebral a trav&eacute;s de esta t&eacute;cnica entrenando algoritmos para intentar predecir su evoluci&oacute;n. El campo es tan nuevo que, con todas las cautelas, invita a pensar en formas de aprovechar la conexi&oacute;n del c&aacute;ncer con el sistema nervioso para detectar alteraciones tempranas, como si fuera una red de detecci&oacute;n s&iacute;smica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay una inervación de los órganos sensible a la progresión del cáncer y es posible que haya síntomas en el cerebro de órganos enfermos aunque no hayan llegado a metastatizar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Liset M. de la Prida</span>
                                        <span>—</span> Directora del CNC-CSIC
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Varios trabajos recientes muestran, de hecho, que el cerebro y el p&aacute;ncreas est&aacute;n &iacute;ntimamente conectados. El hipot&aacute;lamo no solo regula el hambre y el balance energ&eacute;tico, sino que tambi&eacute;n influye directamente en la liberaci&oacute;n de hormonas como la insulina y el glucag&oacute;n. Durante el c&aacute;ncer de p&aacute;ncreas, esta comunicaci&oacute;n puede verse alterada, lo que permite aventurar que tal vez se puedan dar se&ntilde;ales neuronales an&oacute;malas. &ldquo;Nosotros creemos que el sistema nervioso desempe&ntilde;a un papel importante en estos cambios globales&rdquo;, confirma Nigri. &ldquo;De hecho, recientemente presentamos una solicitud de financiaci&oacute;n sobre la idea de detectar el c&aacute;ncer de p&aacute;ncreas a trav&eacute;s del cerebro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que est&aacute; empezando a verse en la interacci&oacute;n cuerpo-cerebro es que hay una inervaci&oacute;n de los &oacute;rganos sensible a la progresi&oacute;n del c&aacute;ncer y es posible que haya s&iacute;ntomas en el cerebro de &oacute;rganos enfermos aunque no hayan llegado a metastatizar&rdquo;, resume Liset M. de la Prida. &ldquo;Pero esto no est&aacute; publicado ni demostrado. Es solo es una derivada que podr&iacute;amos pensar a partir de todos estos resultados y gracias a la colaboraci&oacute;n entre neurocient&iacute;ficos y onc&oacute;logos&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/descubren-cancer-pancreas-alia-neuronas-propagarse_1_13008578.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Mar 2026 20:27:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Descubren cómo el cáncer de páncreas se alía con nuestras neuronas para propagarse]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Cáncer,CNIO,Tumores,Biotecnología,Salud,Neurología,Neurociencia,Oncología,Depresión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vivir con hiperfantasía: “Recuerdo la ropa que llevaba la gente el día que nos conocimos y cada palabra que dijeron”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/vivir-hiperfantasia-recuerdo-ropa-llevaba-gente-dia-conocimos-palabra-dijeron_1_13033581.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf868059-0cb8-41e7-a2d4-8f18e9041bec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vivir con hiperfantasía: “Recuerdo la ropa que llevaba la gente el día que nos conocimos y cada palabra que dijeron”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Maddie Thomas puede visualizar imágenes especialmente vívidas en su mente, una condición conocida como hiperfantasía. "Podemos evocar los rostros de nuestros seres queridos hasta la última arruga o reproducir todo lo que puede salir mal en nuestro trayecto al trabajo", escribe.</p><p class="subtitle">Hemeroteca - ¿Se puede pensar sin una voz interior? Así es la vida con 'anendofasia'
</p></div><p class="article-text">
        Cierro los ojos y me imagino un barco en su camino hacia tierra firme. Iluminado solo por la luz de la luna, una silueta camina hacia un buz&oacute;n y echa tres cartas, una por una. Luego, la melod&iacute;a familiar de <em>Gimme! Gimme! Gimme! (A Man After Midnight)</em> de ABBA comienza a sonar, y el musical empieza.
    </p><p class="article-text">
        A veces, de ni&ntilde;a, ten&iacute;a problemas para quedarme dormida. Pero desde los 11 a&ntilde;os y hasta el principio de mi adolescencia, recrear la pel&iacute;cula <em>Mamma Mia!</em> en mi cabeza fotograma a fotograma fue mi remedio. Repasando cada l&iacute;nea de di&aacute;logo por mi mente y dando vida al color de la ropa de los personajes, generalmente para cuando llegaban nerviosos de su viaje, yo ya me hab&iacute;a quedado dormida.
    </p><p class="article-text">
        Casi 20 a&ntilde;os despu&eacute;s de mi terapia de sue&ntilde;o asistida por <em>Mamma Mia!</em>, he aprendido que no todo el mundo puede reproducir escenas (reales o imaginadas) con un detalle tan v&iacute;vido. Es una tarea casi imposible describir objetivamente c&oacute;mo uno piensa y c&oacute;mo nuestra forma &uacute;nica de pensar puede ser diferente a la de los dem&aacute;s. Pero mi capacidad para imaginar el azul exacto del mar y recitar la forma de decir las frases siempre fue, para m&iacute;, algo claro; y tiene un nombre: <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Hyperphantasia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hiperfantas&iacute;a</a>.
    </p><p class="article-text">
        La hiperfantas&iacute;a es un rasgo cognitivo caracterizado por una abundancia de im&aacute;genes mentales v&iacute;vidas. En un &aacute;rea de la ciencia en desarrollo (el t&eacute;rmino se acu&ntilde;&oacute; hace solo una d&eacute;cada), aquellos que se identifican con esta experiencia tienen una imaginaci&oacute;n de calidad &ldquo;realista&rdquo; y pueden crear im&aacute;genes y escenarios detallados en sus mentes. Tambi&eacute;n puede extenderse a m&uacute;ltiples sentidos.
    </p><p class="article-text">
        La medida m&aacute;s com&uacute;n de lo visual que eres es el Cuestionario de Viveza de Im&aacute;genes Visuales (<em>Vividness of Visual Imagery Questionnaire</em>), que utiliza una serie de preguntas sobre la claridad de las im&aacute;genes al visualizar personas, entornos y objetos. Pero aunque el test es una medida en general bien considerada y lleva a muchas personas a un &ldquo;autodiagn&oacute;stico&rdquo;, los investigadores tambi&eacute;n est&aacute;n empezando a buscar formas m&aacute;s objetivas de estudiar el intento del cerebro de generar im&aacute;genes. La cuesti&oacute;n de c&oacute;mo definimos exactamente &ldquo;viveza&rdquo; sigue estando, seg&uacute;n algunos investigadores, relativamente inexplorada.
    </p><p class="article-text">
        Nunca he sido alguien que pueda recordar fechas y horas con precisi&oacute;n autobiogr&aacute;fica. Pero siempre he sido capaz de recordar la ropa que llevaba la gente el primer d&iacute;a que la conoc&iacute;, y las cosas que han dicho palabra por palabra. Para aquellos con hiperfantas&iacute;a, siempre hay un rico mundo visual al alcance de la mano, uno donde podemos evocar los rostros de nuestros seres queridos hasta la &uacute;ltima arruga, imaginar los personajes de las novelas que leemos y reproducir todo lo que puede salir mal en nuestro trayecto al trabajo antes incluso de haber subido al autob&uacute;s.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Puedo mantener los ojos abiertos y lo veo&rdquo;&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Enterarme de que ten&iacute;a hiperfantas&iacute;a comenz&oacute; con una fascinaci&oacute;n por su opuesto. Para el 1% de la poblaci&oacute;n con afantas&iacute;a, no hay imagen mental, ya sea con los ojos abiertos o cerrados. La frase &ldquo;imag&iacute;nate esto&rdquo; existe simplemente como una met&aacute;fora.
    </p><p class="article-text">
        La ausencia del <em>ojo de la mente </em>puede manifestarse en m&uacute;ltiples formas, pero la mayor&iacute;a de las veces es multisensorial, dice <a href="https://www.unsw.edu.au/staff/joel-pearson" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joel Pearson</a>, profesor de neurociencia cognitiva en la Universidad de Nueva Gales del Sur y director del Future Minds Lab. &ldquo;Puedes tener una afantas&iacute;a multisensorial completa, de modo que no puedes imaginar sonidos, ni m&uacute;sica, ni temperaturas, tacto o gusto, o puedes tener una puramente visual&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo ocurre con lo que yo, y seg&uacute;n algunas estimaciones el 5,9% de la poblaci&oacute;n, tenemos. Cuando un amigo describi&oacute; su experiencia de no tener im&aacute;genes, desconcertada, hice el test para confirmar que yo ten&iacute;a todo lo contrario. Mientras que mi propia hiperfantas&iacute;a significa principalmente que siempre puedo construir una imagen mental, otras personas descubren que su imaginaci&oacute;n tambi&eacute;n se ve amplificada al recordar sonidos, gustos, tactos u olores; y a veces incluso puede resultar abrumador.
    </p><p class="article-text">
        A Alanna Carlson, abogada y <em>coach</em> ejecutiva, siempre le ha resultado dif&iacute;cil articular su mente inusualmente visual. A lo largo de su vida, ha obtenido altas puntuaciones en evaluaciones que med&iacute;an el razonamiento espacial y el almacenamiento de la memoria a largo plazo. Pero solo encontr&oacute; el t&eacute;rmino hiperfantas&iacute;a a medida que las discusiones sobre la neurodivergencia proliferaban en l&iacute;nea.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Puedes retroceder al pasado y estar en un escenario que ya ha ocurrido. También puedes proyectarte hacia el futuro de lo que podría pasar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Richard Arblaster</span>
                                        <span>—</span> Persona con hiperfantasía
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre lo describ&iacute; como el <em>ojo de mi mente</em>... pero no tengo que cerrar los ojos. Puedo mantener los ojos abiertos y lo veo, pero no lo veo frente a m&iacute; como una alucinaci&oacute;n&rdquo;, dice. &ldquo;Si cierro los ojos, es m&aacute;s vibrante, o puedo a&ntilde;adir m&aacute;s detalles, uno a uno&rdquo;. Carlson describe su capacidad de visualizaci&oacute;n como algo parecido a un software de dise&ntilde;o, rotando objetos en su cerebro para verlos desde todos los lados y determinando su mec&aacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        Actuando como un &ldquo;archivo&rdquo; de informaci&oacute;n e interacciones de hace a&ntilde;os, la gente ha confiado durante mucho tiempo en Carlson por su memoria y, antes de perder parte de sus recuerdos tras sufrir Covid persistente, a menudo se preguntaba por qu&eacute; los dem&aacute;s no pod&iacute;an simplemente &ldquo;esforzarse m&aacute;s&rdquo; en recordar tantos detalles como ella. Pero para aquellos con hiperfantas&iacute;a, distanciarse de los recuerdos que preferir&iacute;an olvidar tambi&eacute;n puede resultar agotador.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Puedo mantener los ojos abiertos y lo veo. Si cierro los ojos, es más vibrante, o puedo añadir más detalles, uno a uno</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alanna Carlson</span>
                                        <span>—</span> Abogada y coach ejecutiva
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Carlson tiene experiencia con el trastorno de estr&eacute;s postraum&aacute;tico tanto en su consulta como en su vida personal, y dice que el trauma puede ser perturbador. Joel Pearson tambi&eacute;n ha visto pruebas de esto al estudiar la respuesta de las pupilas a formas claras y oscuras, y en experimentos que eval&uacute;an la reacci&oacute;n emocional del individuo a escenarios aterradores mediante sensores cut&aacute;neos que miden la respuesta de microsudoraci&oacute;n. Para aquellos con im&aacute;genes visuales, esa respuesta aumenta; para aquellos con afantas&iacute;a, se mantiene plana.
    </p><h2 class="article-text">Un rompecabezas de cognici&oacute;n y personalidad</h2><p class="article-text">
        El t&eacute;rmino afantas&iacute;a fue acu&ntilde;ado, junto con el de hiperfantas&iacute;a, por el profesor <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Adam_Zeman" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Adam Zeman</a>, un neur&oacute;logo brit&aacute;nico, en 2015 despu&eacute;s de que le derivaran un paciente que perdi&oacute; la capacidad de imaginar tras un procedimiento card&iacute;aco. Cuando su art&iacute;culo sobre el caso fue retomado y publicado en la revista Discover, pronto qued&oacute; claro que no se trataba solo de una anomal&iacute;a. &ldquo;La gente empez&oacute; a ponerse en contacto diciendo: 'Soy igual que su paciente, con la diferencia de que siempre he sido as&iacute;'&rdquo;, dice Zeman.
    </p><p class="article-text">
        Zeman siempre ha estado fascinado por la relaci&oacute;n entre la materia y la mente, y por lo que hace especial a la mente humana. &ldquo;Un candidato bastante fuerte es la imaginaci&oacute;n, en el sentido de nuestra capacidad para desapegarnos del aqu&iacute; y el ahora, recordar el pasado, anticipar el futuro, entrar en mundos virtuales&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de publicar un libro sobre la ciencia de la imaginaci&oacute;n el a&ntilde;o pasado, Zeman est&aacute; centrando su atenci&oacute;n en el estudio m&aacute;s profundo de la afantas&iacute;a y la hiperfantas&iacute;a. &ldquo;Se podr&iacute;a pensar que la afantas&iacute;a impedir&iacute;a a la gente pensar y recordar &ndash;hacer gran cosa con sus mentes&ndash; y ese claramente no es el caso&rdquo;, afirma. &ldquo;Es solo un elemento en el enorme rompecabezas de la cognici&oacute;n y la personalidad&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Imagina un&hellip;&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Cuando Richard Arblaster descubri&oacute; que ten&iacute;a hiperfantas&iacute;a hace dos a&ntilde;os, estaba ansioso por encontrar personas con ideas afines. Su grupo de Facebook, reci&eacute;n formado, todav&iacute;a tiene menos de 50 miembros, pero espera que la comunidad crezca.
    </p><p class="article-text">
        Arblaster solo se dio cuenta de que no todos pod&iacute;an visualizar como &eacute;l tras la muerte de su mejor amigo, al describir durante la terapia de duelo c&oacute;mo a&uacute;n pod&iacute;a imaginarlo caminando por el bosque como sol&iacute;an hacer juntos. A pesar de las circunstancias, y con la ayuda de la terapia, considera que sus habilidades hipervisuales son abrumadoramente positivas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que es reconfortante&rdquo;, dice. &ldquo;Puedes retroceder al pasado y estar en un escenario que ya ha ocurrido. Tambi&eacute;n puedes proyectarte hacia el futuro de lo que podr&iacute;a pasar. Puedes poner a cualquier persona en cualquier entorno en cualquier momento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Arblaster ve la comprensi&oacute;n de las im&aacute;genes visuales como algo lleno de potencial en su trabajo como profesor de piano, recordando los m&eacute;todos de aprendizaje de su propia &eacute;poca de estudiante.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando estaba en la escuela, mi mejor forma de recordar cualquier cosa era dibuj&aacute;ndola, as&iacute; que en las paredes de mi habitaci&oacute;n dibuj&eacute; todos mis temas de historia en el papel pintado... Luego, en el examen, recordaba la imagen y escrib&iacute;a sobre lo que ve&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Zeman, es nuestra capacidad de &ldquo;imaginar un&rdquo; lo que siempre le ha fascinado. &ldquo;Realmente creo que la mayor&iacute;a de nosotros vivimos gran parte de nuestras vidas en nuestras cabezas... la mayor parte del tiempo, la gente est&aacute; m&aacute;s o menos so&ntilde;ando despierta. Estamos en nuestros pensamientos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maddie Thomas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/vivir-hiperfantasia-recuerdo-ropa-llevaba-gente-dia-conocimos-palabra-dijeron_1_13033581.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Mar 2026 21:43:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vivir con hiperfantasía: “Recuerdo la ropa que llevaba la gente el día que nos conocimos y cada palabra que dijeron”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Neurociencia,Salud,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los inesperados dibujos de Ramón y Cajal: de la glándula submaxilar y gástrica de un gato al páncreas de un erizo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/inesperados-dibujos-ramon-cajal-glandula-submaxilar-gastrica-gato-pancreas-erizo-pm_1_13004451.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6e12303c-eeef-4fc3-bb8f-d4a791381c30_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los inesperados dibujos de Ramón y Cajal: de la glándula submaxilar y gástrica de un gato al páncreas de un erizo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las ilustraciones permanecían guardadas en el Museo Anatómico de la Universidad de Valladolid (UVa) sin conocerse su autoría </p><p class="subtitle">Un estudio plantea que la gestación en los neandertales pudo ser más difícil que en nuestra especie y sitúa ahí una pieza de su extinción
</p></div><p class="article-text">
        La Universidad de Valladolid (UVa) ha descubierto <strong>seis nuevos dibujos originales</strong> de <a href="https://www.eldiario.es/aragon/cultura/ramon-cajal-herencia-premio-nobel-espanol-busca-sitio_1_7797654.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Santiago Ram&oacute;n y Cajal</a>, unas ilustraciones que permanec&iacute;an guardadas en el Museo Anat&oacute;mico sin conocerse su autor&iacute;a y donde el cient&iacute;fico, considerado el padre de la neurociencia moderna y Premio Nobel de Medicina en 1906, represent&oacute; estructuras microsc&oacute;picas del sistema nervioso de varios animales. Entre ellos, partes de un gato y un erizo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se trata de seis dibujos preparatorios, <strong>con anotaciones manuscritas y sin firma </strong>que acreditase la autor&iacute;a, como era habitual en Ram&oacute;n y Cajal. Una rutina que repet&iacute;a antes de que estos fueran publicados como ilustraciones en algunos de sus libros y manuales donde daba cuenta de sus investigaciones, seg&uacute;n ha se&ntilde;alado el profesor de Anatom&iacute;a en la Facultad de Medicina, Francisco Pastor.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Glándula gástrica de gato                            </span>
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        En este caso, seg&uacute;n ha informado la UVa en un comunicado, Ram&oacute;n y Cajal representa estructuras microsc&oacute;picas del <strong>sistema nervioso de animales</strong>, como la inervaci&oacute;n de gl&aacute;ndulas salivares, est&oacute;mago, p&aacute;ncreas, m&uacute;sculo o neuronas. En concreto, el Premio Nobel represent&oacute; la gl&aacute;ndula submaxilar y g&aacute;strica de un gato, el p&aacute;ncreas de un erizo y dos neuronas.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, tres de los seis dibujos aparecen <strong>en el libro </strong><em><strong>Elementos de Histolog&iacute;a Normal y de T&eacute;cnica Microgr&aacute;fica</strong></em>, publicado en Madrid en 1928 y cuyos autores son Ram&oacute;n y Cajal y Tello y Mu&ntilde;oz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa incorporaci&oacute;n, entre otras cuestiones, ha facilitado las<strong> tareas de autor&iacute;a</strong> que se ven&iacute;an realizando desde hace tiempo, ante la sospecha de que estos bocetos, enmarcados y conservados en el Museo Anat&oacute;mico, pertenec&iacute;an realmente al padre de la neurociencia moderna.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2024089933690872122?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Pero,<strong> &iquest;c&oacute;mo llegaron los dibujos a Valladolid?</strong> La respuesta est&aacute; en una cadena de donaciones. Estos fueron cedidos en 1990 por el catedr&aacute;tico de Anatom&iacute;a Patol&oacute;gica C&eacute;sar Aguirre (1926-2015), que realiz&oacute; su tesis doctoral bajo la direcci&oacute;n de un disc&iacute;pulo de Cajal, al catedr&aacute;tico de Anatom&iacute;a Enrique Barbosa (1939-2019). Despu&eacute;s, este &uacute;ltimo los confi&oacute; al encargado del Museo Anat&oacute;mico, Francisco Pastor.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, la universidad vallisoletana<strong> los ha rescatado y los conserva</strong> en unos contenedores a medida en el Archivo Universitario, aunque tambi&eacute;n los ha digitalizado y son accesibles para todo el mundo de forma online a trav&eacute;s de un enlace.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Identificar los dibujos de Ram&oacute;n y Cajal</strong></h2><p class="article-text">
        Ram&oacute;n y Cajal (1852-1934) revolucion&oacute; el conocimiento del sistema nervioso al demostrar que est&aacute; formado por c&eacute;lulas individuales conocidas ahora por todos como <strong>neuronas</strong>. Acab&oacute; as&iacute; con la idea de que se trataba de una red contin&uacute;a. El hallazgo supuso un antes y despu&eacute;s en la ciencia. Desde entonces, est&aacute; considerado el padre de la neurociencia moderna y recibi&oacute; el Premio Nobel de Medicina en 1906.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        Era habitual que el cient&iacute;fico <strong>dibujase a mano</strong> esos tejidos neuronales. Sin embargo, confirmar su autor&iacute;a no siempre fue sencillo. Eso ha sido posible, en gran medida, gracias a un <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/aberrante-necesario-historia-feo-sello-azul-salvo-dibujos-ramon-cajal_1_10982492.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">discutido sello circular de color azul</a>, que aparece en muchos de estos bocetos y que contiene las palabras &ldquo;Museo Cajal, Madrid&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/inesperados-dibujos-ramon-cajal-glandula-submaxilar-gastrica-gato-pancreas-erizo-pm_1_13004451.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Feb 2026 13:16:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los inesperados dibujos de Ramón y Cajal: de la glándula submaxilar y gástrica de un gato al páncreas de un erizo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Neurociencia,Valladolid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobreestimulación, dopamina, miedo al rechazo: así es como las redes sociales usan la neurociencia contra los adolescentes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/sobreestimulacion-dopamina-miedo-rechazo-redes-sociales-neurociencia-adolescentes_1_12958223.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2011f2bb-3166-4057-8b9d-15fab4bfd4dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sobreestimulación, dopamina, miedo al rechazo: así es como las redes sociales usan la neurociencia contra los adolescentes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Años de evidencia sobre el daño cerebral en menores impulsan ahora una oleada regulatoria global que comenzó en Australia, seguirá en Europa y ha abierto "el juicio del siglo" en EEUU</p><p class="subtitle">España prohibirá el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años</p></div><p class="article-text">
        No es solo que pase muchas horas con el m&oacute;vil. Es que parece que no puede dejarlo al margen ni un minuto. Se enfada, hasta a veces entrar en c&oacute;lera, si se le pide que lo apague. Pierde inter&eacute;s por cosas que antes le gustaban. A veces, por la noche, al entrar en su habitaci&oacute;n, sigue en penumbra mirando la pantalla encendida. Cada vez parece m&aacute;s irritable o ausente. Revisa el tel&eacute;fono casi de forma autom&aacute;tica, aunque solo hace unos segundos que se lo hab&iacute;a guardado. 
    </p><p class="article-text">
        No son &ldquo;cosas de adolescentes&rdquo;. Eso que las familias llevan a&ntilde;os percibiendo en los menores no es un choque generacional ni una forma diferente de vivir las relaciones con los amigos. Son las consecuencias directas que los est&iacute;mulos de las redes sociales tienen sobre el cerebro de los adolescentes y que la evidencia cient&iacute;fica lleva casi una d&eacute;cada documentando.  
    </p><p class="article-text">
        Los estudios son claros al respecto: el cerebro adolescente, con un sistema de recompensa hiperactivo y un control ejecutivo todav&iacute;a inmaduro, es muy vulnerable a las mec&aacute;nicas de dise&ntilde;o de las redes sociales que buscan atrapar la atenci&oacute;n del usuario a toda costa. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que tambi&eacute;n sabemos, gracias a filtraciones de <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/arturo-bejar-ex-ingeniero-meta-instagram-mayor-acoso-sexual-historia-humanidad_128_10767446.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">personas que han tenido puestos de responsabilidad</a> en estas compa&ntilde;&iacute;as y a <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/nueva-ola-filtraciones-malas-practicas-golpea-facebook-bate-record-beneficios_1_8432536.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones period&iacute;sticas</a>, es que esto no es un efecto secundario o no intencionado. Las corporaciones que operan las redes sociales los conocen y los han afilado con precisi&oacute;n neurocient&iacute;fica, llegando a guardar en un caj&oacute;n los avisos sobre el especial peligro que corr&iacute;an los ni&ntilde;os ante ellos.
    </p><p class="article-text">
        Ahora los estados est&aacute;n empezando a decir basta. &ldquo;Si queremos proteger a nuestros hijos, solo podemos hacer una cosa: tenemos que recuperar el control. Necesitamos asegurar que estas plataformas cumplan las normas como todos los dem&aacute;s&rdquo;, afirm&oacute; este martes Pedro S&aacute;nchez en Dubai. &ldquo;Su influencia no nos puede dar miedo, porque nuestra determinaci&oacute;n es mayor que su riqueza&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El presidente present&oacute; un paquete de medidas para el entorno digital, como reformar el C&oacute;digo Penal para hacer que los dirigentes de las grandes redes sean responsables de la manipulaci&oacute;n de sus algoritmos. A su vez, confirm&oacute; que <a href="https://www.eldiario.es/politica/sanchez-anuncia-paquete-combatir-desinformacion-redes-sociales-ceo-enfrentaran-responsabilidad-penal-si-no-retiran-contenidos-ilegales_1_12958046.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Espa&ntilde;a establecer&aacute; una edad m&iacute;nima de 16 a&ntilde;os</a> para entrar a las redes sociales en cuanto el Congreso apruebe la Ley de Protecci&oacute;n de Personas Menores de Edad en entornos digitales. 
    </p><h2 class="article-text">Ansiedad y depresi&oacute;n: las redes sociales cambian el cerebro de los adolescentes</h2><p class="article-text">
        Expertos de Stanford, la prestigiosa universidad en el coraz&oacute;n de Silicon Valley, describen el <em>smartphone</em> como la &ldquo;jeringuilla&rdquo; de una generaci&oacute;n. La droga son las luces brillantes, los colores llamativos y las notificaciones constantes, que activan un &aacute;rea conocida como el sistema de recompensa del cerebro. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al igual que la jeringuilla es el mecanismo de administraci&oacute;n de drogas como la hero&iacute;na, el tel&eacute;fono inteligente es la jeringuilla moderna que administra dopamina digital a una generaci&oacute;n conectada&rdquo;, explica la psiquiatra Anna Lembke, autora de Generaci&oacute;n Dopamina, una de las primeras obras que document&oacute; este efecto. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Al igual que la jeringuilla es el mecanismo de administración de drogas como la heroína, el teléfono inteligente es la jeringuilla moderna que administra dopamina digital a una generación conectada</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Anna Lembke</span>
                                        <span>—</span> Psiquiatra, Universidad de Stanford
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero el cerebro de los menores se adapta r&aacute;pido. La sobreestimulaci&oacute;n constante de las redes activa un mecanismo de defensa que reduce la transmisi&oacute;n de dopamina y disminuye la sensibilidad de sus receptores. Lembke lo llama un &ldquo;estado de d&eacute;ficit de dopamina&rdquo;: el menor ya no usa el m&oacute;vil para entretenerse, sino para intentar corregir un desequilibrio qu&iacute;mico que le impide disfrutar de cualquier otra actividad cotidiana.
    </p><p class="article-text">
        Lo que Lembke enunci&oacute; hace ya un lustro se ha ido reflejando en las cifras oficiales. Datos del <a href="https://www.hhs.gov/surgeongeneral/reports-and-publications/youth-mental-health/social-media/index.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Departamento de Salud de EEUU</a> muestran que los adolescentes que pasan m&aacute;s de tres horas al d&iacute;a en estas plataformas duplican su riesgo de sufrir problemas graves de salud mental, incluyendo depresi&oacute;n y ansiedad. Un estudio de 2025, aprobado por la <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11804976/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Biblioteca Nacional de Medicina</a>, encontr&oacute; una correlaci&oacute;n matem&aacute;tica: por cada hora adicional de uso diario de redes sociales, el riesgo de depresi&oacute;n en los j&oacute;venes aumenta un 13%.
    </p><p class="article-text">
        Todos estos procesos alteran f&iacute;sicamente la arquitectura cerebral de los adolescentes. Investigadores de la Universidad de Carolina de Norte demostraron que la revisi&oacute;n habitual de redes sociales puede <a href="https://www.unc.edu/posts/2023/01/03/study-shows-habitual-checking-of-social-media-may-impact-young-adolescents-brain-development/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alterar el desarrollo neuronal</a> en un periodo de tan solo tres a&ntilde;os, volviendo al cerebro adolescente hipersensible a la aprobaci&oacute;n o el rechazo de otros mucho m&aacute;s que los cerebros de adolescentes con menor uso de redes.
    </p><p class="article-text">
         <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11804976/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Otros estudios neurol&oacute;gicos</a> han encontrado evidencias de cambios estructurales en el cerebro vinculados directamente con comportamientos impulsivos y dificultades en la toma de decisiones.
    </p><h2 class="article-text">Visi&oacute;n alterada de la propia imagen</h2><p class="article-text">
        Hay m&aacute;s epidemias silenciosas detectadas por las familias que ya han sido validadas por la evidencia cient&iacute;fica. Una de ellas es la distorsi&oacute;n de la propia imagen que sufren los adolescentes y que se asocia directamente al consumo de redes. 
    </p><p class="article-text">
        Un enorme metaan&aacute;lisis (una investigaci&oacute;n basada en los hallazgos de estudios anteriores, en concreto de 83) con un total <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39721448/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">55.000 participantes</a> publicado en 2024 confirm&oacute; la relaci&oacute;n entre la pr&aacute;ctica de comparaci&oacute;n social que se da en estas plataformas y el desarrollo de trastornos alimentarios. Casi la mitad de los adolescentes entre 13 y 17 a&ntilde;os que participaron en esos estudios, organizados desde 2018, admiti&oacute; que las redes sociales les hacen sentir peor con su propio cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de efectos que pueden extenderse a personas de todas las edades, pero que son especialmente peligrosos en los adolescentes al estar su cerebro en formaci&oacute;n. Ocurre lo mismo con el uso de pantallas antes de irse a dormir: suprime la secreci&oacute;n de melatonina y desincroniza el ritmo circadiano del hipot&aacute;lamo. Sin embargo, su sue&ntilde;o es a&uacute;n m&aacute;s importante que el de los adultos, ya que se considera vital para su correcto desarrollo cognitivo.
    </p><h2 class="article-text">Demandas y regulaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La industria digital hab&iacute;a conseguido convencer a los estados durante a&ntilde;os de que la autorregulaci&oacute;n era la v&iacute;a adecuada para tratar estos problemas. Se apoya en los grupos de presi&oacute;n mejor financiados que se han desplegado nunca. <a href="https://corporateeurope.org/en/2025/10/big-tech-lobby-budgets-hit-record-levels" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n el Observatorio Europeo de Empresa</a>, la inversi&oacute;n en lobby de las 10 principales tecnol&oacute;gicas alcanz&oacute; en 2025 los 151 millones de euros solo para impedir que Bruselas tomara decisiones contrarias a sus intereses. 
    </p><p class="article-text">
        Es una cifra mayor que la que acumulan el sector farmac&eacute;utico, el automovil&iacute;stico o el financiero, juntos. En la capital comunitaria hay m&aacute;s personas registradas en grupos de presi&oacute;n de la industria digital que eurodiputados (que suman 720).
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el dique est&aacute; empezando a resquebrajarse en todo el mundo. En EEUU el ariete son las demandas judiciales presentadas directamente contra las redes cuando las v&iacute;ctimas han podido documentar judicialmente el da&ntilde;o que les han causado. Se trata de una macro-demanda que ha agrupado a los fiscales generales de 40 estados, cientos de distritos escolares y miles de afectados contra Meta (por sus redes Facebook e Instagram) y Google (por YouTube).
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                </figure><p class="article-text">
        En el litigio estaban involucradas tambi&eacute;n TikTok y Snapchat, pero llegaron a un acuerdo con la acusaci&oacute;n para evitar ir a juicio. Meta y Google decidieron seguir adelante en un proceso que la prensa estadounidense denomina &ldquo;el juicio del siglo&rdquo; o el &ldquo;momento tabaco&rdquo; de las redes sociales. 
    </p><p class="article-text">
        Los fiscales acusan a las dos tecnol&oacute;gicas de crear productos peligrosos que utilizan <a href="https://www.eldiario.es/era/escapar-algoritmo-cuesta-redes-dejarnos-arrastrar-ruido_1_10642753.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el </a><a href="https://www.eldiario.es/era/escapar-algoritmo-cuesta-redes-dejarnos-arrastrar-ruido_1_10642753.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>scroll&nbsp;</em></a><a href="https://www.eldiario.es/era/escapar-algoritmo-cuesta-redes-dejarnos-arrastrar-ruido_1_10642753.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">infinito</a>, la reproducci&oacute;n autom&aacute;tica de v&iacute;deos, las notificaciones intermitentes, o los filtros de belleza irrealistas para anular la capacidad de autocontrol de los menores. Google se defiende alegando las acusaciones &ldquo;no son ciertas&rdquo; y que han trabajado con expertos para crear &ldquo;experiencias adecuadas a la edad&rdquo; de los usuarios. Meta ha optado por atacar la precisi&oacute;n jur&iacute;dica del t&eacute;rmino &ldquo;adicci&oacute;n&rdquo; y poner sobre la mesa sus inversiones en seguridad de la plataforma.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las fronteras de EEUU, la tensi&oacute;n geopol&iacute;tica desatada por Donald Trump es una de las motivaciones que han provocado que estas plataformas dejen de ser intocables. El Parlamento Europeo apoy&oacute; elevar la edad m&iacute;nima de uso de las redes sociales hasta los 16 a&ntilde;os el pasado noviembre. En diciembre, Australia estableci&oacute; el primer bloqueo duro de este tipo, eliminando las cuentas de decenas de miles de adolescentes de estas plataformas. 
    </p><p class="article-text">
        En Europa, Espa&ntilde;a ha formado una coalici&oacute;n con varios pa&iacute;ses para desarrollar mecanismos seguros para impedir que los menores de 16 a&ntilde;os utilicen estas plataformas. El Ministerio de Transformaci&oacute;n Digital presume que la app espa&ntilde;ola, que forma parte de ese piloto europeo, <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/app-gobierno-bloquear-acceso-menores-porno-pasa-ultimo-filtro-seguridad-espera-solucion-europea_1_12721894.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya est&aacute; lista a nivel t&eacute;cnico</a>. Mientras tanto, la industria digital ya ha empezado a mover ficha para criticar la ambici&oacute;n del Ejecutivo de aprobar lo que denomina un &ldquo;control duro&rdquo; y aboga, una vez m&aacute;s, <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/industria-digital-recela-control-duro-edad-menores-redes-gobierno-plantea-2026_1_12863843.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por la autorregulaci&oacute;n</a>. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos del Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/sobreestimulacion-dopamina-miedo-rechazo-redes-sociales-neurociencia-adolescentes_1_12958223.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Feb 2026 20:53:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sobreestimulación, dopamina, miedo al rechazo: así es como las redes sociales usan la neurociencia contra los adolescentes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Redes sociales,Menores,Ciencia,Neurociencia,Protección de menores,Gobierno,Pedro Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El "caso único" de Miguel: un paciente ciego recupera la visión antes de que su prótesis cerebral estuviera activada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/caso-unico-miguel-paciente-ciego-recupera-vision-protesis-cerebral-estuviera-activada_1_12956626.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b1486db8-0e23-47c2-8f4e-6d8df25e180b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x609y276.jpg" width="1200" height="675" alt="El paciente, durante una de las pruebas de visión."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El hombre, que llevaba más de tres años ciego, recuperó parte de su visión natural de forma espontánea durante las pruebas preliminares, mucho antes de que el dispositivo empezara a transmitirle imágenes artificiales procesadas</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Edvard Moser, neurocientífico: “No sabemos por qué el alzhéimer ataca primero a las células del espacio y el tiempo”
</p></div><p class="article-text">
        Miguel, un paciente de 65 a&ntilde;os con una ceguera total desde hace tres por un da&ntilde;o irreversible en el nervio &oacute;ptico, ha recuperado parcialmente la visi&oacute;n natural antes de que la pr&oacute;tesis visual que probaban en su cerebro estuviera en funcionamiento. El caso, que se publica este martes en la revista <a href="https://doi.org/10.1093/braincomms/fcaf504" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Brain Communications</em></a><em>, </em>ha sido documentado por investigadores espa&ntilde;oles durante un ensayo cl&iacute;nico. A los autores no les ha sorprendido solo la mejora visual espont&aacute;nea antes de que el implante empezara a transmitir im&aacute;genes, sino que la recuperaci&oacute;n fue sostenida en el tiempo y se mantuvo cuando se retir&oacute; la pr&oacute;tesis.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto ha sido un hallazgo completamente inesperado&rdquo;, explica <a href="https://www.umh.es/contenido/Estudios/:persona_4122/datos_es.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eduardo Fern&aacute;ndez Jover</a>, investigador de la Universidad Miguel Hern&aacute;ndez (UMH) y autor principal del estudio, a elDiario.es. &ldquo;Empezamos a estimular el&eacute;ctricamente el cerebro, pero con el dispositivo ya apagado, de pronto nos dice: 'Creo que estoy viendo la persona que est&aacute; enfrente'&rdquo;.&nbsp;Ante la incredulidad de los especialistas, Miguel pod&iacute;a decir qui&eacute;n estaba levantando el brazo en cada momento, porque distingu&iacute;a las siluetas. &ldquo;No es que vea bien. Empez&oacute; a ver sombras y a detectar el movimiento, por ejemplo. Y lo que hemos hecho es ir entren&aacute;ndolo con el tiempo y, finalmente, con la pr&oacute;tesis, ha sido incluso capaz de leer letras grandes en el ordenador&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Un caso &uacute;nico&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Los autores aseguran que se trata de &ldquo;un caso &uacute;nico&rdquo;, que sugiere que este tipo de estrategias podr&iacute;an ser &uacute;tiles en la rehabilitaci&oacute;n de personas con da&ntilde;o en las v&iacute;as visuales en el futuro. El estudio, en el que participan el Consorcio CIBER en el &aacute;rea de Bioingenier&iacute;a, Biomateriales y Nanomedicina (CIBER-BBN), adem&aacute;s de la UMH, estaba dise&ntilde;ado para evaluar la seguridad y la viabilidad de una pr&oacute;tesis visual cortical en cuatro pacientes, pero han adelantado los resultados de uno de ellos, Miguel, ante su novedad y trascendencia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Empezamos a estimular eléctricamente el cerebro, pero con el dispositivo ya apagado, de pronto nos dice: creo que estoy viendo la persona que está enfrente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eduardo Fernández Jover</span>
                                        <span>—</span> Investigador de la UMH y autor principal del estudio
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Aunque se han descrito algunos casos de recuperaci&oacute;n de la visi&oacute;n en pacientes con da&ntilde;o severo del nervio &oacute;ptico, estos siempre se han producido en los primeros meses tras la lesi&oacute;n, por lo que resulta muy inusual que pueda ocurrir despu&eacute;s de tanto tiempo&rdquo;, asegura <a href="https://nbio.umh.es/perfil-del-grupo/personal/arantxa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Arantxa Alfaro S&aacute;ez</a>, neur&oacute;loga y miembro del grupo NBio de la UMH.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El procedimiento consisti&oacute; en la implantaci&oacute;n quir&uacute;rgica de una matriz intracortical de 100 microelectrodos en la corteza visual primaria, la regi&oacute;n del cerebro encargada de procesar la informaci&oacute;n visual, explica Alfaro. Y, a trav&eacute;s de esta matriz, los investigadores aplicaron patrones de estimulaci&oacute;n el&eacute;ctrica controlados para generar percepciones visuales artificiales, conocidas como fosfenos.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x9z2x2q" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Dos d&iacute;as despu&eacute;s de la cirug&iacute;a, mientras a&uacute;n estaba hospitalizado, el paciente inform&oacute; que empezaba a percibir luces y movimientos frente a &eacute;l. &ldquo;Apenas hab&iacute;amos empezado a estimular su corteza visual para, digamos, calibrar el sistema, pero empezamos a gesticularle y el paciente fue capaz de describir correctamente la posici&oacute;n de nuestros brazos; sab&iacute;a d&oacute;nde est&aacute;bamos las personas a su alrededor&rdquo;, relata Alfaro. El paciente lo describ&iacute;a como una sombra en movimiento: su primera percepci&oacute;n visual natural a&ntilde;os despu&eacute;s de haber quedado completamente ciego.
    </p><h2 class="article-text">Resultados duraderos</h2><p class="article-text">
        Uno de los aspectos m&aacute;s llamativos es que la mejora visual persisti&oacute; incluso despu&eacute;s de la retirada quir&uacute;rgica del implante intracortical. &ldquo;Los potenciales visuales evocados, que son las se&ntilde;ales el&eacute;ctricas que el cerebro genera en respuesta a est&iacute;mulos visuales y que nos indican si la informaci&oacute;n llega correctamente desde la retina, estaban pr&aacute;cticamente ausentes en este participante antes de comenzar el estudio&rdquo;, explica <a href="https://www.umh.es/contenido/Estudios/:persona_267119/datos_es.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Leili Soo</a>, investigadora de la UMH y coautora del trabajo. &ldquo;Sin embargo, estas se&ntilde;ales fueron reapareciendo y mejorando progresivamente a lo largo del tiempo, lo que confirmaba una recuperaci&oacute;n real y medible&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante los meses siguientes, el paciente sigui&oacute; una rutina diaria de entrenamiento visual, con al menos 30 minutos de ejercicios estandarizados. Estas pruebas inclu&iacute;an tareas de complejidad creciente para evaluar la percepci&oacute;n de la luz, la localizaci&oacute;n espacial, el movimiento, la agudeza visual y la sensibilidad al contraste, as&iacute; como actividades de b&uacute;squeda, identificaci&oacute;n y seguimiento de objetos, formas, letras y n&uacute;meros.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de otras pr&oacute;tesis que dejan de funcionar al apagarse, la visi&oacute;n recuperada por este paciente se mantuvo incluso despu&eacute;s de que los microelectrodos le fueran retirados quir&uacute;rgicamente al finalizar el estudio. Dieciocho meses despu&eacute;s de la extracci&oacute;n, su visi&oacute;n binocular segu&iacute;a siendo once veces superior a la que ten&iacute;a antes de comenzar el experimento.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Dieciocho meses después de la extracción, su visión binocular seguía siendo once veces superior a la que tenía antes de comenzar el experimento</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La causa del da&ntilde;o en el nervio &oacute;ptico no est&aacute; clara. Se trata de una neuropat&iacute;a &oacute;ptica isqu&eacute;mica anterior, un da&ntilde;o vascular que los cient&iacute;ficos creen que pudo ser autoinmune. Un buen d&iacute;a de hace tres a&ntilde;os, Miguel dej&oacute; de ver por un ojo y fue al hospital. A los 30 d&iacute;as le pas&oacute; lo mismo en el otro ojo y se qued&oacute; completamente ciego. &ldquo;Miguel ten&iacute;a un da&ntilde;o del nervio &oacute;ptico y pueden quedar algunas fibras&rdquo;, resume Fern&aacute;ndez Jover. &ldquo;Es posible que, como consecuencia de la estimulaci&oacute;n el&eacute;ctrica, haya mejorado la supervivencia y que no degeneren del todo esas v&iacute;as, no lo sabemos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores concluyen que la combinaci&oacute;n de la microestimulaci&oacute;n el&eacute;ctrica y un entrenamiento visual intenso pudo haber inducido plasticidad cerebral. Este proceso parece haber reabierto una &ldquo;ventana&rdquo; de reorganizaci&oacute;n en el cerebro adulto, permitiendo que v&iacute;as nerviosas que se cre&iacute;an da&ntilde;adas de forma permanente volvieran a procesar informaci&oacute;n visual. Este descubrimiento abre una puerta de esperanza para el desarrollo de futuras terapias en pacientes con lesiones graves del nervio &oacute;ptico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/caso-unico-miguel-paciente-ciego-recupera-vision-protesis-cerebral-estuviera-activada_1_12956626.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Feb 2026 05:02:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El "caso único" de Miguel: un paciente ciego recupera la visión antes de que su prótesis cerebral estuviera activada]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b1486db8-0e23-47c2-8f4e-6d8df25e180b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x609y276.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Neurociencia,Prótesis,Biotecnología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙️PODCAST | Lectura 9: 'Neuroderechos. Un viaje hacia la protección de lo que nos hace humanos', de Rafael Yuste]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/la-trama/podcast-lectura-9-neuroderechos-viaje-proteccion-humanos-rafael-yuste_1_12945368.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/02f3befb-4101-436d-9bce-42b9bb19dd81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙️PODCAST | Lectura 9: &#039;Neuroderechos. Un viaje hacia la protección de lo que nos hace humanos&#039;, de Rafael Yuste"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Presentado por la escritora y periodista Irene Lozano, ‘La trama’ es un podcast mensual en el que acudimos a los libros para entender mejor el mundo que nos rodea </p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/la-trama/lectura-9-neuroderechos-de-rafael-yuste/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="180" frameborder="0" title="Lectura 9: &#39;Neuroderechos&#39;, de Rafael Yuste"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        &iquest;Y si lo m&aacute;s preciado que tenemos pudiera ser asaltado? No&nbsp;hablamos de propiedades materiales. Tampoco de amigos, familiares u otros seres queridos. Nos referimos a todo lo que tenemos dentro de nosotros, en nuestro cerebro: los pensamientos, las emociones&hellip; Incluso el subconsciente, de tan dif&iacute;cil acceso para uno mismo, podr&iacute;a no serlo ya para otros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si como civilizaci&oacute;n supi&eacute;ramos que la esencia mental y psicol&oacute;gica de las personas puede ser manipulada, &iquest;deber&iacute;amos protegerla con urgencia?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por suerte hay quienes llevan tiempo trabajando en ello. Es el caso de Rafael Yuste, el neurocient&iacute;fico espa&ntilde;ol m&aacute;s reconocido e influyente en la esfera internacional. En su libro &lsquo;Neuroderechos. Un viaje hacia la protecci&oacute;n de lo que nos hace humanos&rsquo;, hace un recorrido por una serie de nuevos derechos humanos que buscan proteger la actividad cerebral, es decir, la informaci&oacute;n del cerebro y los datos cerebrales. &ldquo;Esto es algo de lo que la humanidad nunca se hab&iacute;a preocupado porque no ten&iacute;amos los medios para acceder a esa informaci&oacute;n. Pero con el gran desarrollo acelerado de la neurotecnolog&iacute;a, ya es necesario que exista un marco legal para garantizar que todas esas t&eacute;cnicas que existen para entrar en la mente de las personas, se utilicen para el bien de la humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Puedes escuchar <em>La trama</em> en tu plataforma de audio favorita. Suscr&iacute;bete gratis para escuchar un nuevo episodio cada mes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://open.spotify.com/show/5TZsVAKppC4Ioj6R9aVPL4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>Spotify</strong></a></li>
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                                    <li><a href="https://www.ivoox.com/que-es-la-trama-audios-mp3_rf_148599656_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>Ivoox</strong></a></li>
                                    <li><a href="https://podimo.com/s/WS9P9GQp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>Podimo</strong></a></li>
                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/c2166ade-bd8d-4e27-b8e0-b2ea00cc2b31/44be70fe-9a21-4521-a04a-b2ea00cc301a/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>RSS</strong></a></li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/la-trama/playlists/podcast/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="500" frameborder="0" title="La trama"></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/la-trama/podcast-lectura-9-neuroderechos-viaje-proteccion-humanos-rafael-yuste_1_12945368.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Jan 2026 08:48:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[🎙️PODCAST | Lectura 9: 'Neuroderechos. Un viaje hacia la protección de lo que nos hace humanos', de Rafael Yuste]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,Ciencia,Neurociencia,Neurobiología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cáncer podría tener un ‘arma secreta’ contra el alzhéimer: una proteína que reduce las placas es la clave]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cancer-arma-secreta-alzheimer-proteina-reduce-placas-clave_1_12938922.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6b088820-6435-49ff-8d31-354f0c76b96b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El cáncer podría tener un ‘arma secreta’ contra el alzhéimer: una proteína que reduce las placas es la clave"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un equipo de investigadores descubre que una proteína llamada cistatina C, producida por células cancerosas, puede ayudar a reducir las placas que causan la enfermedad degenerativa en ratones y abrir nuevas vías terapéuticas</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Un megaestudio muestra que los trastornos digestivos multiplican el riesgo de sufrir alzhéimer y párkinson</p></div><p class="article-text">
        Desde hace a&ntilde;os, m&eacute;dicos e investigadores han observado que las personas que sobreviven al c&aacute;ncer tienen una incidencia de <a href="https://www.eldiario.es/temas/alzheimer/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alzh&eacute;imer</a> entre un 10% y un 30% menor que el resto de la poblaci&oacute;n. Y este hecho no se explica solo porque el c&aacute;ncer acorte la vida: usando modelos que corrigen por la mayor mortalidad, la asociaci&oacute;n inversa persiste, lo que sugiere que hay alg&uacute;n factor biol&oacute;gico com&uacute;n que desconocemos. 
    </p><p class="article-text">
        El equipo de <a href="https://www.sciencedirect.com/author/55506466400/youming-lu" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Youming Lu</a>, de la Universidad de Ciencia y Tecnolog&iacute;a de Huazhong, en China, ha encontrado una pieza que puede ayudarnos a completar el puzle. En un trabajo publicado <a href="https://www.cell.com/cell/abstract/S0092-8674(25)01433-3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista </a><a href="https://www.cell.com/cell/abstract/S0092-8674(25)01433-3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cell</em></a>, revelan que una prote&iacute;na producida por c&eacute;lulas cancerosas se infiltra en el cerebro y ayuda a descomponer&nbsp;las <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Beta-amiloide" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">placas de beta-amiloide</a>&nbsp;que producen el alzh&eacute;imer en modelos de rat&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El equipo de Lu trasplant&oacute; tres tipos diferentes de tumores humanos (pulm&oacute;n, pr&oacute;stata y colon) a modelos de rat&oacute;n de la enfermedad de Alzheimer y vieron que los ratones con c&aacute;ncer no desarrollaban las placas cerebrales caracter&iacute;sticas de la enfermedad y ten&iacute;an un mejor rendimiento en las pruebas cognitivas. Cuando analizaron las mol&eacute;culas secretadas por estas c&eacute;lulas cancerosas, identificaron una prote&iacute;na llamada <a href="https://www.nature.com/articles/d41586-026-00222-7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cistatina C</a> como la responsable de los cambios.
    </p><h2 class="article-text">Modulando el sistema inmune</h2><p class="article-text">
        La cistatina C no elimina las placas directamente, sino que interviene en el sistema inmunitario para que lo haga. La prote&iacute;na se une a las mol&eacute;culas que forman las placas y esta interacci&oacute;n activa una prote&iacute;na de se&ntilde;alizaci&oacute;n, llamada <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/TREM2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">TREM2</a>, que se encuentra en ciertas c&eacute;lulas inmunes que patrullan el cerebro. Y son esas c&eacute;lulas inmunitarias las que degradan las placas.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La ventaja de estas proteínas es que, a diferencia de los anticuerpos, sí llegarían al cerebro a través de la barrera hematoencefálica si son administrados por vía intravenosa</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Javier Vitorica</span>
                                        <span>—</span> Catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Sevilla (US)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque queda un largo camino, si se confirmara el mismo efecto en humanos, estas mol&eacute;culas que pueden traspasar la barrera hematoencef&aacute;lica y actuar sobre las placas podr&iacute;an ser una v&iacute;a para&nbsp;nuevas terapias. Para <a href="https://www.us.es/trabaja-en-la-us/directorio/francisco-javier-vitorica-ferrandez" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Vitorica</a>, catedr&aacute;tico de Bioqu&iacute;mica y Biolog&iacute;a Molecular de la Universidad de Sevilla (US),&nbsp;lo m&aacute;s relevante del resultado es precisamente esto, que los autores demuestran que el sistema inmune (la microgl&iacute;a) se puede modular desde fuera del cerebro para que fagocite y elimine la carga de placas beta-amiloides.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En su momento se pens&oacute; en terapias para desarrollar anticuerpos para hacer lo mismo, pero han fracasado porque ni eliminan las placas ni mejora la patolog&iacute;a&rdquo;, apunta Vitorica. &ldquo;La ventaja de estas prote&iacute;nas es que, a diferencia de los anticuerpos, s&iacute; llegar&iacute;an al cerebro a trav&eacute;s de la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cientificos-espanoles-logran-revertir-alzheimer-ratones-restaurando-barrera-hematoencefalica_1_12662719.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">barrera hematoencef&aacute;lica</a> si son administrados por v&iacute;a intravenosa&rdquo;. En cualquier caso, advierte, tendr&iacute;an que comprobar que la inyecci&oacute;n de cistatina C no tiene efectos adversos que aqu&iacute; no se han estudiado.
    </p><p class="article-text">
        Sobre los procesos fisiol&oacute;gicos que llevan al c&aacute;ncer a generar una prote&iacute;na que destruye las placas, Vitorica recuerda que no es extra&ntilde;o que una c&eacute;lula cancer&iacute;gena sea capaz de modular al sistema inmune para garantizar su progresi&oacute;n y esto podr&iacute;a ser un efecto colateral. <a href="https://www.uma.es/departamento-de-biologia-celular-genetica-y-fisiologia/info/71803/antonia-gutierrez-perez/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonia Guti&eacute;rrez</a>, catedr&aacute;tica de Biolog&iacute;a Molecular de la Universidad de M&aacute;laga (UMA) e investigadora principal de Ciberned, tambi&eacute;n cree que el resultado ofrece una posible explicaci&oacute;n biol&oacute;gica a la menor incidencia de alzh&eacute;imer en pacientes con c&aacute;ncer y considera que el estudio aporta una importante evidencia de que el c&aacute;ncer perif&eacute;rico puede atenuar la progresi&oacute;n del alzh&eacute;imer.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Creo que esto abre nuevas vías terapéuticas frente a las inmunoterapias anti-beta-amiloide recientemente aprobadas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Antonina Gutiérrez</span>
                                        <span>—</span> Catedrática de Biología Molecular de la Universidad de Málaga (UMA)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La investigaci&oacute;n demuestra que ciertos tumores perif&eacute;ricos secretan cistatina C, una prote&iacute;na capaz de reducir la acumulaci&oacute;n de placas amiloides en el cerebro&rdquo;, explica a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. Y lo hace activando el receptor TREM2 de la microgl&iacute;a, que ya hab&iacute;a emergido como un componente clave en la enfermedad de Alzheimer. &ldquo;Creo que esto abre nuevas v&iacute;as terap&eacute;uticas frente a las inmunoterapias anti-beta-amiloide recientemente aprobadas&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;El escaso beneficio cl&iacute;nico de estas inmunoterapias requer&iacute;a la investigaci&oacute;n de nuevas v&iacute;as que, por s&iacute; solas o en combinaci&oacute;n, ofrecieran una mayor eficacia, y esta investigaci&oacute;n abre potenciales alternativas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, recalca la especialista, es importante tener en cuenta que este estudio se ha realizado en ratones transg&eacute;nicos, no en humanos, y la patolog&iacute;a humana es mucho m&aacute;s compleja &ldquo;Asimismo, es necesario evaluar si la cistatina C tiene impacto sobre otras c&eacute;lulas mieloides, incluso a nivel perif&eacute;rico, y descartar posibles efectos secundarios&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cancer-arma-secreta-alzheimer-proteina-reduce-placas-clave_1_12938922.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Jan 2026 20:58:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cáncer podría tener un ‘arma secreta’ contra el alzhéimer: una proteína que reduce las placas es la clave]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Neurociencia,Cáncer,Alzheimer,Neurología,Biotecnología,Salud,Investigación,Proteínas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Edvard Moser, neurocientífico: “No sabemos por qué el alzhéimer ataca primero a las células del espacio y el tiempo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/edvard-moser-neurocientifico-no-alzheimer-ataca-celulas-espacio-tiempo_128_12936765.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b6c7b1c-8a2a-43b4-8b1e-9449138df472_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1557y793.jpg" width="1200" height="675" alt="Edvard Moser, neurocientífico: “No sabemos por qué el alzhéimer ataca primero a las células del espacio y el tiempo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El premio Nobel Edvar Moser, de visita en España, ha dedicado su carrera científica a entender cómo la mente es capaz de interpretar espacial y temporalmente su entorno y ha revolucionado el campo de las neurociencias</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Descubren qué hace especiales a las personas que nunca olvidan una cara: “El superpoder está en sus ojos”
</p></div><p class="article-text">
        En el cerebro de los animales existe una clase muy especial de c&eacute;lulas. Unas neuronas que se parecen a las otras neuronas; en todo, excepto en su funci&oacute;n muy espec&iacute;fica y vital para la supervivencia del individuo. Se llaman c&eacute;lulas &ldquo;<em>grid</em>&rdquo; o <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%A9lulas_de_red" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&eacute;lulas de red </a>y funcionan como una especie de GPS, ya que permiten mapear el espacio en el que se est&aacute; moviendo el animal. Y no solo mapean el espacio: tambi&eacute;n lo hacen con el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Uno de sus descubridores es el neurocient&iacute;fico noruego <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Edvard_Moser" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Edvard Moser</a>, que comparti&oacute; premio Nobel de Medicina junto a su mujer <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/May-Britt_Moser" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">May Britt Moser</a> y al estadounidense <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/John_O%27Keefe" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">John O'Keefe</a> en 2014. Moser fue invitado por el CosmoCaixa de Barcelona para impartir la conferencia <a href="https://cosmocaixa.org/es/p/-innato-o-aprendido-de-la-filosofia-a-la-neurociencia-moder" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;&iquest;Innato o aprendido?&rdquo;</a> en su ciclo &ldquo;Grandes de la ciencia&rdquo;. Se presenta a la entrevista en tejanos y con zapatillas de deporte rosas y enseguida se sume en un viaje en la neurociencia para explicar de qu&eacute; manera extraordinaria funciona el cerebro. Tambi&eacute;n el de Donald Trump.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando yo era estudiante de psicolog&iacute;a, en los a&ntilde;os ochenta, establecer un v&iacute;nculo entre la actividad neuronal &mdash;es decir, lo que hacen las neuronas en el cerebro&mdash; y los resultados que tradicionalmente estudiaba la psicolog&iacute;a, como los pensamientos, los recuerdos, las emociones o los planes, era un desaf&iacute;o enorme. Exist&iacute;a una brecha muy grande entre ambos niveles&rdquo;, explica. Fue por eso que May Britt (que luego se convirti&oacute; en su mujer, hasta el 2016) y &eacute;l empezaron a estudiar este problema, &ldquo;cient&iacute;ficamente muy estimulante&rdquo; y consiguieron un doctorado en neurofisiolog&iacute;a, trabajando con las t&eacute;cnicas que exist&iacute;an en ese momento, que permit&iacute;an inferir, de manera indirecta, qu&eacute; estaba ocurriendo en las neuronas del cerebro en relaci&oacute;n con la memoria.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la pr&aacute;ctica, &iquest;escaneaban c&eacute;lulas en distintas &aacute;reas del cerebro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pero se trataba m&aacute;s bien de registrar una actividad promedio. Ese promedio, sin embargo, no era suficiente. Mientras tanto, entramos en contacto con el trabajo de John O&rsquo;Keefe &mdash;con quien m&aacute;s tarde compartir&iacute;amos el Premio Nobel&mdash;, que a comienzos de los a&ntilde;os setenta ya hab&iacute;a registrado por primera vez las llamadas <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%A9lula_de_lugar" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&eacute;lulas de lugar</a> o <em>place cells</em>. Son c&eacute;lulas que se activan cuando un animal est&aacute; en un lugar determinado. El punto es que &eacute;l registraba una neurona a la vez.&nbsp;Ese fue el punto de partida de nuestro laboratorio, a finales de los a&ntilde;os 90. Nosotros tambi&eacute;n comenzamos trabajando con registros de neuronas individuales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sin embargo, en los a&ntilde;os siguientes el cambio de paradigma en las neurociencias ha sido brutal, &iquest;verdad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os se ha producido una verdadera explosi&oacute;n: ya no se trabaja con una sola c&eacute;lula, ahora podemos registrar miles simult&aacute;neamente. Sabemos que los c&oacute;digos del cerebro no est&aacute;n contenidos en neuronas individuales. Por supuesto que las neuronas individuales son importantes, pero la informaci&oacute;n emerge de sus interacciones. Esa complejidad de datos no estaba disponible antes; hoy lo est&aacute; gracias a nuevas t&eacute;cnicas experimentales y hay nuevas formas de analizar e interpretar conjuntos de datos complejos. Por eso, la neurociencia actual es muy diferente de la que exist&iacute;a hace cuarenta a&ntilde;os. Es un campo que avanza a una velocidad extraordinaria.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En 2005 hicieron el descubrimiento de su vida: las c&eacute;lulas de red. &iquest;C&oacute;mo se reconocen? &iquest;Son neuronas como las otras?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La manera en que se reconocen &mdash;y as&iacute; fue desde el momento en que las descubrimos&mdash; es a partir de su actividad neuronal. Es lo que llamamos un reconocimiento funcional. No se &ldquo;ven&rdquo; las c&eacute;lulas en s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>O sea que visualmente se parecen a cualquier otra neurona.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exactamente. Morfol&oacute;gicamente no se distinguen. Lo que cambia es lo que hacen, la clase de funci&oacute;n que cumplen. Si me mostraras una neurona aislada, no podr&iacute;a decirte si es o no una c&eacute;lula de red. Ni siquiera hoy, bas&aacute;ndonos en los genes que expresa. Es posible que exista alguna firma gen&eacute;tica espec&iacute;fica, pero hasta ahora no se ha identificado. Es como ver a dos atletas: no sabes cu&aacute;l es el m&aacute;s r&aacute;pido hasta que los ves correr.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En nuestro caso, dejamos que la rata se mueva libremente por un entorno y lo que observamos son estos patrones de activaci&oacute;n. Hoy podemos registrar cientos o incluso miles de estas neuronas al mismo tiempo. Y lo interesante es que ya no es ni necesario relacionarlas con el mundo exterior: las podemos reconocer identific&aacute;ndolas a partir de sus relaciones con otras c&eacute;lulas. Incluso cuando el animal est&aacute; dormido, so&ntilde;ando o en reposo, estos patrones siguen estando presentes, aunque ya no est&eacute;n anclados a un entorno f&iacute;sico concreto. Las relaciones entre las c&eacute;lulas se mantienen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y no podr&iacute;an cambiar de funci&oacute;n? &iquest;Siempre hacen la misma funci&oacute;n de navegaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las c&eacute;lulas de red no cambian de funci&oacute;n: son siempre c&eacute;lulas de red. No se reciclan ni se transforman en otro tipo de neuronas, y hasta ahora no se ha observado ninguna excepci&oacute;n a esto. Existen tambi&eacute;n otras clases de neuronas implicadas en la navegaci&oacute;n, como las <em>head direction cells</em> (&ldquo;c&eacute;lulas de direcci&oacute;n de la cabeza&rdquo;), que codifican la direcci&oacute;n hacia la que est&aacute; orientado el animal, no en relaci&oacute;n con el norte magn&eacute;tico, sino con referencias internas del entorno, como una pared o una puerta. Ambos sistemas trabajan conjuntamente: las c&eacute;lulas de red proporcionan una especie de mapa con coordenadas espaciales, mientras que las <em>head direction cells</em> act&uacute;an como una br&uacute;jula. Para orientarse en el espacio, el cerebro necesita ambas cosas: posici&oacute;n y orientaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es un poco dif&iacute;cil entender esto. &iquest;C&oacute;mo pueden estas c&eacute;lulas hacer este tipo de funci&oacute;n? &iquest;C&oacute;mo son capaces de representar el mundo y el tiempo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Durante mucho tiempo no lo ten&iacute;amos claro. De hecho, esto empez&oacute; a aclararse hace poco, con un trabajo que publicamos en <em>Nature</em> el a&ntilde;o pasado Lo que descubrimos es que el patr&oacute;n hexagonal caracter&iacute;stico de estas neuronas no es algo fijo, sino un promedio temporal. Si se registra la actividad durante varios minutos, aparecen puntos estables en el espacio. Pero si se observa la actividad con resoluci&oacute;n de milisegundos, se ve algo muy distinto: en intervalos de entre 50 y 100 milisegundos, la actividad neuronal no permanece en un punto, sino que se desplaza siguiendo un patr&oacute;n extremadamente regular. Comienza en la posici&oacute;n actual del animal y se extiende progresivamente hacia posiciones cercanas.
    </p><p class="article-text">
        Este proceso recuerda, en su estructura temporal, al barrido que realizan algunos murci&eacute;lagos mediante ecolocalizaci&oacute;n, aunque en este caso no hay se&ntilde;ales emitidas hacia el exterior. El fen&oacute;meno no puede observarse en una sola neurona: solo se hace visible cuando se registran muchas c&eacute;lulas de red<em> </em>simult&aacute;neamente. Entonces se observa una secuencia ordenada de activaci&oacute;n: primero las neuronas que representan la posici&oacute;n actual, luego las que codifican posiciones ligeramente adelantadas, despu&eacute;s otras m&aacute;s lejanas, hasta que el ciclo se reinicia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es un nivel de sofisticaci&oacute;n bastante impresionante.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay m&aacute;s. Este patr&oacute;n no depende de la informaci&oacute;n visual ni de est&iacute;mulos externos. Es una din&aacute;mica intr&iacute;nseca del circuito neuronal y se produce incluso durante el sue&ntilde;o. Las neuronas est&aacute;n conectadas de tal manera que generan estas secuencias de activaci&oacute;n de forma aut&oacute;noma. La funci&oacute;n de este mecanismo es permitir que el cerebro explore de manera r&aacute;pida y sistem&aacute;tica el espacio que rodea al animal. Cada barrido dura menos de 100 milisegundos y cubre no solo la posici&oacute;n actual, sino tambi&eacute;n las posibles trayectorias y relaciones espaciales cercanas. De este modo, el sistema de navegaci&oacute;n cerebral no se limita a saber d&oacute;nde est&aacute; el organismo en un instante dado, sino que construye un mapa din&aacute;mico que permite anticipar rutas, distancias y conexiones en el entorno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ha mencionado estos patrones de actividad hexagonales. &iquest;C&oacute;mo los tenemos que imaginar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No se trata de algo que pueda verse directamente en una neurona o en el cerebro. La forma hexagonal solo aparece si se registra la actividad de la c&eacute;lula durante un per&iacute;odo prolongado. Para ello es necesario medir dos cosas al mismo tiempo: la posici&oacute;n del animal mientras se mueve y los momentos en que la neurona emite impulsos el&eacute;ctricos.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de una c&eacute;lula individual, la neurona solo se activa cuando el animal se encuentra en determinadas posiciones del espacio. Si se superpone esa actividad a lo largo del tiempo, se observa que esos puntos de activaci&oacute;n no est&aacute;n distribuidos al azar, sino que forman un patr&oacute;n regular de tipo hexagonal. El hex&aacute;gono no corresponde a la forma de la neurona, sino a las posiciones del animal en el espacio cuando la c&eacute;lula se activa. Y como dec&iacute;a, lo notable es que este patr&oacute;n puede aparecer incluso cuando no hay un espacio f&iacute;sico real.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante el sue&ntilde;o, por ejemplo, la actividad de las neuronas sigue desplaz&aacute;ndose como si recorriera un espacio virtual. Es como si el cerebro explorara internamente el entorno: las neuronas se activan siguiendo el mismo patr&oacute;n hexagonal, pero ya no est&aacute;n ancladas a una habitaci&oacute;n o a un lugar concreto, sino a un espacio interno que existe &uacute;nicamente en la mente del animal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una de las razones por las que las c&eacute;lulas de red han despertado tanto inter&eacute;s es su relaci&oacute;n con enfermedades como el alzh&eacute;imer, en las que se deterioran muy pronto la percepci&oacute;n del espacio y del tiempo. &iquest;Por qu&eacute; esta regi&oacute;n del cerebro es tan vulnerable?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para entenderlo, hay que retroceder un poco y fijarse en el &aacute;rea cerebral implicada, el c&oacute;rtex entorrinal. Esta regi&oacute;n se divide en dos partes: una medial, situada m&aacute;s hacia el centro, y una lateral, situada hacia el exterior. La parte medial es la que contiene las c&eacute;lulas de red y est&aacute; principalmente implicada en la representaci&oacute;n del espacio. La parte lateral, en cambio, es muy diferente y parece estar mucho m&aacute;s relacionada con el procesamiento del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        En esta regi&oacute;n lateral observamos que la actividad neuronal no vuelve nunca a un estado anterior, sino que cambia continuamente. Ese cambio constante de la actividad es lo que correlaciona con el paso del tiempo: si la actividad cambia mucho, ha pasado mucho tiempo; si cambia poco, ha pasado poco tiempo. Creemos que esta din&aacute;mica es una de las formas en que el cerebro mantiene un registro del tiempo transcurrido.
    </p><p class="article-text">
        Estas dos &aacute;reas son las primeras regiones que se ven afectadas en la enfermedad de Alzheimer. Como consecuencia, los primeros s&iacute;ntomas suelen ser la desorientaci&oacute;n espacial y la dificultad para seguir el paso del tiempo. Cuando se combinan estos dos d&eacute;ficits, se ve afectada tambi&eacute;n la memoria, que depende intr&iacute;nsecamente de la relaci&oacute;n entre espacio y tiempo. Por eso, espacio, tiempo y memoria son las primeras funciones que se deterioran en esta enfermedad.
    </p><p class="article-text">
        La gran pregunta sigue siendo por qu&eacute; el alzh&eacute;imer comienza precisamente all&iacute;. No lo sabemos todav&iacute;a. Se trata de c&eacute;lulas muy especiales, en particular en la regi&oacute;n lateral, donde la enfermedad parece iniciarse. Son neuronas muy grandes y probablemente tienen unas demandas energ&eacute;ticas elevadas, lo que podr&iacute;a hacerlas m&aacute;s vulnerables. Pero el mecanismo exacto sigue siendo incierto y es un tema central de investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Uno de los campos que m&aacute;s inter&eacute;s est&aacute; despertando &uacute;ltimamente es la posibilidad de utilizar pr&oacute;tesis para sustituir algunas funciones cerebrales da&ntilde;adas. &iquest;Es algo realmente viable para este tipo de neuronas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No es un &aacute;mbito en el que mi laboratorio trabaje directamente. Las pr&oacute;tesis pueden ser &uacute;tiles en &aacute;reas del cerebro donde la codificaci&oacute;n neuronal es relativamente simple, como en el control del movimiento. Por ejemplo, si una persona pierde la capacidad de mover un brazo, es posible activar un brazo prost&eacute;tico leyendo la actividad de las &aacute;reas motoras del cerebro, que codifican &oacute;rdenes muy cercanas al movimiento en s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, cuando se trata de funciones como la memoria, la navegaci&oacute;n o la percepci&oacute;n del tiempo, no basta con leer una se&ntilde;al simple: es necesario comprender en detalle los circuitos internos que generan esas funciones. Por eso, este tipo de aplicaciones est&aacute; todav&iacute;a muy lejos de ser realizable.
    </p><p class="article-text">
        En teor&iacute;a, la &uacute;nica posibilidad ser&iacute;a implantar en el cerebro un circuito electr&oacute;nico que pudiera emular el funcionamiento de sistemas como el que construyen las c&eacute;lulas de red. Pero para lograrlo ser&iacute;a necesario entender con mucha precisi&oacute;n c&oacute;mo funcionan estas neuronas. Y, en segundo lugar, habr&iacute;a que conectar ese circuito artificial con el resto del cerebro de la manera adecuada. Y esto no es nada balad&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entonces, lo que le pasa al coronel Miles Quaritch de la pel&iacute;cula </strong><em><strong>Avatar</strong></em><strong>, que su cerebro es codificado y su consciencia y recuerdos son implantados en un cuerpo diferente, &iquest;es totalmente impensable?&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es imposible hacer un clon mental del cerebro de una persona. Si la pregunta se limita a sistemas concretos, como el sistema motor, o incluso a la visi&oacute;n, quiz&aacute;s. Existen proyectos que intentan restaurar parcialmente la visi&oacute;n en personas ciegas mediante dispositivos que captan se&ntilde;ales luminosas y las convierten en impulsos el&eacute;ctricos enviados directamente al cerebro. Aqu&iacute; la dificultad principal est&aacute; en lograr una conexi&oacute;n precisa con las neuronas adecuadas.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se habla del cerebro en su conjunto, la situaci&oacute;n es mucho m&aacute;s compleja. Una de las razones fundamentales es que las conexiones cerebrales tambi&eacute;n dependen de la experiencia: la interacci&oacute;n con el entorno genera patrones de actividad neuronal que, a su vez, determinan qu&eacute; conexiones se forman y cu&aacute;les se refuerzan. Sin esa interacci&oacute;n con el mundo, no es posible recrear un cerebro funcional.
    </p><p class="article-text">
        Esta es tambi&eacute;n una de las razones por las que resulta tan dif&iacute;cil imaginar una inteligencia artificial que emule realmente un cerebro humano. Aunque los sistemas de inteligencia artificial actuales pueden hacer muchas cosas, no lo hacen imitando el funcionamiento del cerebro, sino siguiendo patrones estad&iacute;sticos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hablando de experiencias vitales. Usted naci&oacute; en una isla muy peque&ntilde;ita, en un entorno muy religioso y conservador. No hab&iacute;a tampoco mucho m&aacute;s que hacer que leer libros.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Es cierto! Supongo que la clave es que has de tener la valent&iacute;a de pensar diferente a los dem&aacute;s. Siempre tienes que escuchar a los dem&aacute;s, pero sin aceptar a ciegas lo que te dicen. Siempre hay que cuestionarlo. Leer me daba la oportunidad de coleccionar informaciones de campos distintos, y buscar lo inesperado o lo inexplicado. Tambi&eacute;n me apasionaba en lo que le&iacute;a. Una de las cosas que m&aacute;s me apasionaba entonces eran las matem&aacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y, sin embargo, estudi&oacute; una carrera, psicolog&iacute;a, que entonces no ten&iacute;a nada en absoluto a que ver con las matem&aacute;ticas. Aunque las cosas hayan cambiado un poco.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        De hecho, era una carrera que en mi &eacute;poca sol&iacute;an estudiar personas a las que no les gustaban las matem&aacute;ticas. Pero es fascinante c&oacute;mo ahora la situaci&oacute;n es diferente. Y eso tiene a que ver con el desarrollo de la neurociencia, que ha pasado de ser una disciplina cualitativa, como un tiempo era la bot&aacute;nica, en las que registrabas patrones, a una mucho m&aacute;s cuantitativa. Ahora la cantidad de datos es mucho m&aacute;s grande, y para ver patrones significativos necesitas muchas herramientas matem&aacute;ticas sofisticadas. As&iacute; como para construir modelos: son modelos sobre el funcionamiento del cerebro que son expresadas de manera cuantitativa. De manera que despu&eacute;s puedes construir experimentos para validarlas. Las matem&aacute;ticas ahora son una parte importante de esta disciplina. De hecho, un campo que est&aacute; creciendo y es muy importante es el de la neurociencia te&oacute;rica que dote las ciencias del cerebro de un s&oacute;lido marco te&oacute;rico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hablando de c&oacute;mo funciona el cerebro humano: &iquest;C&oacute;mo vive, como noruego y ganador de un premio Nobel, la entrega de Corina Machado de su medalla al presidente de EEUU?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que siento lo que sentimos la mayor&iacute;a de los noruegos: me parece algo pat&eacute;tico, triste y embarazoso. En cierto modo siento l&aacute;stima por Machado, que intenta ejercer la influencia que puede. Pero quien realmente act&uacute;a de manera irresponsable es Trump. No deber&iacute;a aceptar algo as&iacute;. Est&aacute; muy por debajo de cualquier est&aacute;ndar de decencia. Me parece profundamente triste. Usar la medalla del Nobel para impresionar a alguien, no es algo que yo har&iacute;a. Y, para ser sincero, tampoco creo que sirva de mucho.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En Noruega, un pa&iacute;s tradicionalmente neutral, y muy cerca del gigante ruso, &iquest;c&oacute;mo se est&aacute;n viviendo los &uacute;ltimos cambios geopol&iacute;ticos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El sentimiento general, en Noruega &mdash;como quiz&aacute;s en toda Europa&mdash;, es de miedo. Creo que el mundo es hoy menos seguro de lo que ha sido en toda mi vida. Solo queda la esperanza de que alguien act&uacute;e con sensatez. En el caso de Estados Unidos, conf&iacute;o en que el Congreso acabe poniendo l&iacute;mites a lo que est&aacute; ocurriendo. Pero la situaci&oacute;n es inquietante y est&aacute; rompiendo v&iacute;nculos hist&oacute;ricos entre Europa, y especialmente Noruega, y Estados Unidos. Todo parece desmoronarse de la noche a la ma&ntilde;ana, lo cual es muy preocupante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luca Tancredi Barone]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/edvard-moser-neurocientifico-no-alzheimer-ataca-celulas-espacio-tiempo_128_12936765.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Jan 2026 20:56:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Edvard Moser, neurocientífico: “No sabemos por qué el alzhéimer ataca primero a las células del espacio y el tiempo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Neurociencia,Alzheimer,Neurología,Enfermedades,Premios Nobel,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No, nuestro cerebro no se “desarrolla completamente” de golpe a los 25 años: esto es lo que dice la neurociencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/no-cerebro-no-desarrolla-completamente-golpe-25-anos-dice-neurociencia_1_12872571.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2ef42090-9f99-4560-9e61-7354f9e75a16_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No, nuestro cerebro no se “desarrolla completamente” de golpe a los 25 años: esto es lo que dice la neurociencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La idea de que el cerebro, en particular el lóbulo frontal, deja de desarrollarse a los 25 años es un mito. Que como muchos mitos, tiene su origen en hallazgos científicos reales, pero simplificados en exceso. De hecho, las últimas investigaciones sugieren que el desarrollo del lóbulo frontal se prolonga hasta los 30 años
</p><p class="subtitle">¿La “pereza” comienza en el cerebro? Los mecanismos que se esconden tras la apatía y la falta de motivación
</p></div><p class="article-text">
        Si navega por TikTok o Instagram durante el tiempo suficiente, inevitablemente se encontrar&aacute; en alg&uacute;n momento con la frase: &ldquo;Tu l&oacute;bulo frontal a&uacute;n no est&aacute; completamente desarrollado&rdquo;. Se ha convertido en una explicaci&oacute;n habitual de la neurociencia para las malas decisiones, como pedir una copa de m&aacute;s en el bar o enviar un mensaje de texto a ese ex al que juraste no volver a escribir nunca jam&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que el <a href="https://doi.org/10.1016/B978-0-12-804281-6.00019-7" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">l&oacute;bulo frontal</a> desempe&ntilde;a un papel fundamental en funciones de alto nivel como la planificaci&oacute;n, la toma de decisiones y el juicio. Y es f&aacute;cil encontrar consuelo en la idea de que existe una excusa biol&oacute;gica para explicar por qu&eacute; a veces nos sentimos inestables, impulsivos o como un trabajo en progreso: la inmadurez del l&oacute;bulo frontal. La vida entre los 20 y los 30 a&ntilde;os es impredecible, y aferrarse a que muchas cosas suceden porque el cerebro no ha terminado de desarrollarse puede resultar extra&ntilde;amente tranquilizadora.
    </p><p class="article-text">
        Pero la idea de que el cerebro, en particular el l&oacute;bulo frontal, deja de desarrollarse a los 25 a&ntilde;os es un mito. Que como muchos mitos, tiene su origen en hallazgos cient&iacute;ficos reales, pero simplificados en exceso. De hecho, <a href="https://doi.org/10.1038/s41467-025-65974-8" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">las &uacute;ltimas investigaciones sugieren</a> que el desarrollo del l&oacute;bulo frontal se prolonga hasta los 30 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;De d&oacute;nde viene el &ldquo;mito de los 25 a&ntilde;os&rdquo;?</h2><p class="article-text">
        El n&uacute;mero m&aacute;gico proviene de estudios de im&aacute;genes cerebrales realizados a finales de la d&eacute;cada de 1990 y principios de la de 2000. <a href="https://doi.org/10.1038/13158" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">En un estudio de 1999</a>, los investigadores realizaron un seguimiento de los cambios cerebrales mediante repetidas exploraciones en ni&ntilde;os y adolescentes. Analizaron la <a href="https://my.clevelandclinic.org/health/body/24831-grey-matter" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">materia gris,</a> que puede considerarse como el componente &ldquo;pensante&rdquo; del cerebro.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores descubrieron que, durante la adolescencia, la materia gris pasa por un <a href="https://www.healthline.com/health/synaptic-pruning" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">proceso denominado &ldquo;poda&rdquo;</a>. Es decir, en las primeras etapas de la vida, el cerebro establece una enorme cantidad de conexiones neuronales; pero a medida que envejecemos, va recortando gradualmente las que se utilizan con menos frecuencia y fortaleciendo las que permanecen.
    </p><p class="article-text">
        El crecimiento y la posterior p&eacute;rdida de volumen de la materia gris son fundamentales para el desarrollo del cerebro.
    </p><h2 class="article-text">El cerebro madura por fases</h2><p class="article-text">
        <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC419576/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">En una investigaci&oacute;n</a> dirigida por el neurocient&iacute;fico Nitin Gogtay, se escane&oacute; el cerebro de una serie de ni&ntilde;os de tan solo cuatro a&ntilde;os, iniciando un seguimiento de su evoluci&oacute;n cada dos. Fue as&iacute; como los cient&iacute;ficos descubrieron que, dentro del l&oacute;bulo frontal, las regiones maduran de atr&aacute;s hacia adelante.
    </p><p class="article-text">
        Las regiones m&aacute;s primitivas, como las &aacute;reas responsables del movimiento muscular voluntario, se desarrollan primero, mientras que las regiones m&aacute;s avanzadas, importantes para la toma de decisiones, la regulaci&oacute;n emocional y el comportamiento social, no hab&iacute;an madurado completamente cuando cumplieron 20 a&ntilde;os y termin&oacute; el seguimiento.
    </p><p class="article-text">
        Dado que la obtenci&oacute;n de dato se interrumpi&oacute; a los 20 a&ntilde;os, los investigadores no pudieron determinar con precisi&oacute;n cu&aacute;ndo finaliz&oacute; el desarrollo. La edad de 25 a&ntilde;os se convirti&oacute; en la mejor estimaci&oacute;n del supuesto punto final.
    </p><h2 class="article-text">Lo que revelan las investigaciones m&aacute;s recientes</h2><p class="article-text">
        Desde aquellos primeros estudios, la neurociencia ha avanzado considerablemente. En lugar de examinar regiones individuales de forma aislada, los investigadores ahora estudian la eficiencia con la que las diferentes partes del cerebro se comunican entre s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://doi.org/%2010.1038/s41467-025-65974-8" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Un importante estudio reciente</a> evalu&oacute; la eficiencia de las redes cerebrales, esencialmente c&oacute;mo est&aacute; conectado el cerebro, a trav&eacute;s de la topolog&iacute;a de la <a href="https://www.spinalcord.com/blog/gray-matter-vs-white-matter-in-the-brain" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">materia blanca</a>. La materia blanca est&aacute; formada por largas fibras nerviosas que conectan diferentes partes del cerebro y la m&eacute;dula espinal, lo que permite que las se&ntilde;ales el&eacute;ctricas viajen en ambos sentidos.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores analizaron esc&aacute;neres de m&aacute;s de 4200 personas, desde la infancia hasta los 90 a&ntilde;os, y <a href="https://www.cam.ac.uk/stories/five-ages-human-brain" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">encontraron varios periodos clave de desarrollo</a>, incluido uno entre los 9 y los 32 a&ntilde;os, al que denominaron &ldquo;adolescencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para cualquier persona que haya alcanzado la edad adulta, puede resultar chocante que le digan que su cerebro sigue siendo &ldquo;adolescente&rdquo; a los 30. Pero este t&eacute;rmino solo implica que su cerebro se encuentra en una etapa de cambios clave.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n este estudio, parece que, durante la adolescencia cerebral, el cerebro equilibra dos procesos clave: la segregaci&oacute;n y la integraci&oacute;n. La segregaci&oacute;n consiste en construir &ldquo;barrios&rdquo; de pensamientos relacionados. La integraci&oacute;n equivale a construir &ldquo;autopistas&rdquo; para conectar esos barrios. La investigaci&oacute;n sugiere que esta construcci&oacute;n no se estabiliza en un patr&oacute;n que podemos considerar &ldquo;adulto&rdquo; hasta cumplidos los treinta.
    </p><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n descubri&oacute; que la &ldquo;peque&ntilde;a escala&rdquo; &ndash;una medida de la eficiencia de la red&ndash; era el mayor predictor para identificar la edad cerebral en este grupo. Si lo comparamos con un sistema de transporte p&uacute;blico, e imaginamos rutas que requieren paradas y transbordos, aumentar la &laquo;peque&ntilde;a escala&raquo; es como a&ntilde;adir carriles r&aacute;pidos. B&aacute;sicamente, los pensamientos m&aacute;s complejos cuentan con rutas m&aacute;s eficientes a trav&eacute;s del cerebro.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esta infraestructura cerebral no dura para siempre. Despu&eacute;s de los 32 a&ntilde;os, hay un punto de inflexi&oacute;n en el que estas tendencias de desarrollo cambian de direcci&oacute;n. El cerebro deja de dar prioridad a las &ldquo;autopistas&rdquo; y vuelve a la segregaci&oacute;n para fijar las v&iacute;as que m&aacute;s utiliza.
    </p><p class="article-text">
        En otras palabras, durante la adolescencia y los 20 a&ntilde;os el cerebro se conecta, y cumplidos los 30 se dedican a asentarse y mantener las rutas m&aacute;s utilizadas.
    </p><h2 class="article-text">Aprovechar al m&aacute;ximo un cerebro en construcci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Si nuestro cerebro sigue en construcci&oacute;n durante toda la veintena, &iquest;c&oacute;mo nos aseguramos de que estamos construyendo la mejor estructura posible? Una respuesta reside en potenciar la <a href="https://health.clevelandclinic.org/neuroplasticity" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">neuroplasticidad</a>, la capacidad del cerebro para reconfigurarse.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el cerebro sigue siendo cambiante a lo largo de toda la vida, el periodo comprendido entre los 9 y los 32 a&ntilde;os representa una oportunidad &uacute;nica para el crecimiento estructural. Las investigaciones sugieren que hay muchas formas de <a href="https://www.health.harvard.edu/mind-and-mood/tips-to-leverage-neuroplasticity-to-maintain-cognitive-fitness-as-you-age" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">fomentar la neuroplasticidad.</a>
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://doi.org/10.7759/cureus.54021" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">ejercicio aer&oacute;bico de alta intensidad</a>, <a href="http://dx.doi.org/10.1016/j.jneuroling.2014.09.004" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">aprender nuevos idiomas</a> y practicar aficiones que <a href="https://doi.org/10.1038/s41598-020-63984-8" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">exigen un gran esfuerzo cognitivo</a>, como el ajedrez pueden reforzar las capacidades neuropl&aacute;sticas de tu cerebro, mientras que el estr&eacute;s <a href="https://doi.org/10.1016/j.brainres.2025.149461" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">cr&oacute;nico puede obstaculizarlas.</a>
    </p><p class="article-text">
        Para quienes pretendan tener un cerebro de alto rendimiento a los 30 a&ntilde;os, es &uacute;til desafiarlo a los 20, si bien nunca es demasiado tarde para empezar.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img src="https://counter.theconversation.com/content/272593/count.gif?distributor=republish-lightbox-advanced" alt="The Conversation" width="1" height="1" style="border: none !important; box-shadow: none !important; margin: 0 !important; max-height: 1px !important; max-width: 1px !important; min-height: 1px !important; min-width: 1px !important; opacity: 0 !important; outline: none !important; padding: 0 !important" referrerpolicy="no-referrer-when-downgrade" />

    </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Este art&iacute;culo fue publicado originalmente en </strong></em><a href="https://theconversation.com/es" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em><strong>The Conversation</strong></em></a><em><strong>. Puedes leerlo </strong></em><a href="https://theconversation.com/no-nuestro-cerebro-no-se-desarrolla-completamente-de-golpe-a-los-25-anos-esto-es-lo-que-dice-la-neurociencia-272593" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><strong>aqu&iacute;.</strong></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Taylor Snowden]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/no-cerebro-no-desarrolla-completamente-golpe-25-anos-dice-neurociencia_1_12872571.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Dec 2025 08:50:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No, nuestro cerebro no se “desarrolla completamente” de golpe a los 25 años: esto es lo que dice la neurociencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Neurociencia,The Conversation,Ciencia,Envejecimiento]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Liset M. de la Prida, neurocientífica: “La sobreestimulación tiene un precio, podemos forzar el límite del cerebro”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/liset-m-prida-neurocientifica-sobreestimulacion-precio-forzar-limite-cerebro_128_12852042.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3a4a2cb5-4cc6-42dc-998a-4798d4415de0_16-9-discover-aspect-ratio_default_1132772.jpg" width="3970" height="2233" alt="Liset M. de la Prida, neurocientífica: “La sobreestimulación tiene un precio, podemos forzar el límite del cerebro”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La directora del nuevo Centro de Neurociencias Cajal del CSIC es especialista en el estudio de las estructuras del hipocampo y cómo contribuyen a fijar los recuerdos junto a nuestro sentido del espacio y el tiempo. Si no hacemos humana la tecnología, advierte, nos puede hacer daño
</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Científicos logran ‘leer’ el pensamiento de ratones a partir de sus gestos y advierten: “Hay que proteger la privacidad mental”</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://cajal.csic.es/laboratorios/circuitos-neuronales/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Liset Men&eacute;ndez de la Prida</a> no solo es una de las neurocient&iacute;ficas m&aacute;s brillantes de su generaci&oacute;n, sino una de las que trabaja con el material m&aacute;s escurridizo: la forma en que nuestro cerebro se sit&uacute;a en el espacio y el tiempo y la &iacute;ntima relaci&oacute;n que esto tiene con nuestra forma de almacenar los recuerdos. Durante d&eacute;cadas, estas estructuras fueron una caja negra para los neurocient&iacute;ficos, pero mediante sofisticados experimentos estamos empezando a observar los hilos con los que el hipocampo teje y desteje cada d&iacute;a nuestras vivencias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nacida en 1971 en La Habana y f&iacute;sica de formaci&oacute;n, Men&eacute;ndez de la Prida ha sido nombrada este verano directora del <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/csic-ci2a-reflota-titanic-viaje-cerebro_1_12053840.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuevo Centro de Neurociencias Cajal del CSIC</a>, un nuevo buque insignia de la neurociencia espa&ntilde;ola. El nombramiento coincide con la publicaci&oacute;n de su libro <a href="https://almuzaralibros.com/fichalibro.php?libro=11892&amp;edi=6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cerebro, espacio y tiempo</em></a>&nbsp;(Guadalmaz&aacute;n, 2025), en el que desglosa algunos de los experimentos realizados con ratones y en los que han visto c&oacute;mo organizan la informaci&oacute;n espacial en anillos conc&eacute;ntricos o consolidan los recuerdos rebobinando y acelerando hacia delante las secuencias vividas durante el d&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los ritmos cerebrales se desdoblan en una oleada perpetua de secuencias paralelas&rdquo;, escribe Liset M. De la Prida en su libro. &ldquo;Vivir es tejerlas, asociarlas, desdoblar la mara&ntilde;a mental, aumentando su complejidad&rdquo;. Hablamos con la neurocient&iacute;fica sobre ese &ldquo;laberinto m&aacute;s sofisticado del universo&rdquo; que llevamos &ldquo;entre las orejas&rdquo; y sobre los efectos en esas estructuras del mundo tecnol&oacute;gico que se nos ha echado encima.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las mismas neuronas que marcan el espacio participan en la fijaci&oacute;n de la memoria y el sentido del tiempo. &iquest;C&oacute;mo funciona este sistema integrado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Vivimos atrapados en el espacio y nos encontramos con una sucesi&oacute;n de eventos que se van encadenando. La memoria tiene que ver con c&oacute;mo esas relaciones, la actividad de las neuronas que tienen cierta representaci&oacute;n espacial se va encadenando y eso va determinando un orden de activaci&oacute;n que determina la forma en la que van estableciendo sinapsis y cadenas. Al quedar encadenadas de manera ordenada, tambi&eacute;n van generando esa sensaci&oacute;n del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dice usted que &ldquo;el cerebro es un sastre&rdquo; que hila nuestras experiencias en secuencias. &iquest;Esto hace que cada recuerdo lleve una especie de c&oacute;digo interno de lugar y tiempo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; es. La memoria epis&oacute;dica es extremadamente contextual. Los recuerdos se van hilando en el marco del espacio y el tiempo. Yo he venido aqu&iacute; a hablar contigo y he recorrido la Gran V&iacute;a. Y ese recorrido me ha acercado a lugares donde he estado y eso genera un orden. Eso sucede en el tiempo y el espacio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay un fen&oacute;meno universal que es olvidar lo que &iacute;bamos a hacer una vez que cambiamos de habitaci&oacute;n, &iquest;tiene que ver con esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, puede tener que ver. En el momento en que cambias de contexto, el cerebro pierde la representaci&oacute;n mental y le cuesta recuperar alg&uacute;n elemento. Hay otro ejemplo que seguro que mucha gente ha experimentado. Es cuando t&uacute; ves a alguien fuera del contexto donde lo has conocido. Cuando te encuentras, por ejemplo, con el carnicero en el metro y dices: a esta persona la conozco, pero no eres capaz de recuperarla. &nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si queremos usar la tecnología, la tenemos que hacer humana, porque si no la hacemos humana nos va a hacer daño</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>La clave sobre el hipocampo la dio el caso del </strong><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Henry_Molaison" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>paciente HM</strong></a><strong>, &iquest;se conocen casos donde se haya roto ese mecanismo de GPS interno por lesiones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, nosotros mismos, sin necesidad de apelar a una patolog&iacute;a, tenemos distintas percepciones del tiempo en momentos determinados, porque tiene mucho que ver con el estado atencional y con d&oacute;nde estamos poniendo el foco de atenci&oacute;n. En casos concretos de patolog&iacute;a, sobre todo en casos de alzh&eacute;imer, se han reportado distintas impresiones con relaci&oacute;n a la percepci&oacute;n del tiempo, a la sensaci&oacute;n de rapidez, y tambi&eacute;n algunos trastornos psiqui&aacute;tricos en los que puede haber unas alteraciones. Tambi&eacute;n cuando, bajo el consumo de drogas o de alucin&oacute;genos, se producen cambios en la percepci&oacute;n temporal, que seguramente tambi&eacute;n apelan a los mismos mecanismos que determinan c&oacute;mo t&uacute; sientes el tiempo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La neurocientífica Liset Menéndez de la Prida, durante la entrevista.                            </span>
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        <strong>Hace unas semanas, se public&oacute; </strong><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/estudio-revela-adolescencia-cerebro-dura-32-anos-decadencia-inicia-66_1_12784449.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>un estudio sobre las edades del cerebro</strong></a><strong> y c&oacute;mo evoluciona la conectividad, &iquest;ese tic-tac interno que marca el sentido del tiempo tambi&eacute;n va cambiando a medida que avanzamos en la vida?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, nos hace cambiar, y eso lo hemos experimentado todos. Yo creo que todos recordamos cu&aacute;nto sent&iacute;amos que era un a&ntilde;o cuando &eacute;ramos m&aacute;s j&oacute;venes y c&oacute;mo lo sentimos ahora. El gran problema es que los f&iacute;sicos han intentado definir el tiempo de una manera cient&iacute;fica, cuantificable. Y el tiempo mental es todo lo contrario. Es muy dif&iacute;cil definirlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su laboratorio han visto que la informaci&oacute;n respecto a la posici&oacute;n se va organizando de forma geom&eacute;trica en una especie de espirales en el cerebro de los ratones. &iquest;C&oacute;mo es esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, esto es porque la representaci&oacute;n de la informaci&oacute;n siempre refleja la estructura del mundo. Si yo le estoy pidiendo a los ratoncitos que hagan una tarea que se repite, la estructura de los est&iacute;mulos que reciben y de las acciones que tienen que implementar, adquiere una circularidad. Lo interesante de todo esto es que se puede usar la actividad el&eacute;ctrica para, sin ver lo que ha visto el rat&oacute;n, inferir lo que ha pasado. T&uacute; puedes matematizar esa actividad y, en funci&oacute;n de la posici&oacute;n que ocupa la representaci&oacute;n en ese anillo, en esa complejidad, decir d&oacute;nde est&aacute; el sujeto en el mundo real. Eso es leer la actividad cerebral y decodificarlo a partir de la geometr&iacute;a de la representaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se puede usar la actividad eléctrica para, sin ver lo que ha visto el ratón, inferir lo que ha pasado y en qué lugar del espacio está</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n han visto que durante el sue&ntilde;o nuestro cerebro consolida los recuerdos rebobinando y acelerando hacia delante las secuencias vividas durante el d&iacute;a&hellip; &iquest;C&oacute;mo es esta especie de </strong><em><strong>replay </strong></em><strong>de las vivencias?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando t&uacute; est&aacute;s viviendo la experiencia, el flujo de actividad se va desplegando y las neuronas van respondiendo a los est&iacute;mulos y quedan hiladas y vinculadas a las otras neuronas. Cuando t&uacute; vas a dormir y sales de aquel recuerdo, esa reverberaci&oacute;n se mantiene. Y como se ha establecido un v&iacute;nculo relativamente fr&aacute;gil, en un momento en el que se activa una neurona se produce como un eco que tira de ella y reproduce la secuencia. Y cuando en el sue&ntilde;o t&uacute; rebobinas estas cosas, es como si las volvieras a repasar muchas veces. Y entonces, como las neuronas vuelven a disparar juntas, quedan fijadas. Estos mecanismos son los que hacen que en el sue&ntilde;o t&uacute; consolides la memoria. Y por esa raz&oacute;n el sue&ntilde;o es tan importante para la memoria y para tambi&eacute;n limpiar y olvidar, porque hay algunas de esas cosas que sucedieron que tampoco son tan importantes. Entonces seguramente t&uacute; ni las recuerdes ni se te queden.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es su primer recuerdo? Supongo que fue en La Habana, donde naci&oacute;&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro. Viv&iacute; all&iacute; hasta los 23 a&ntilde;os. Mi primer recuerdo es un episodio familiar en el coche con mis padres. Me acuerdo que volv&iacute;amos con mi hermana reci&eacute;n nacida. Y recuerdo las tormentas de verano, porque ese olor no existe en otro sitio. El olor de cuando va a llover en la tarde en el Caribe es distinto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y habr&aacute; regresado en alg&uacute;n momento, supongo. &iquest;El hecho de volver a un sitio f&iacute;sicamente hace que el recuerdo se reactive?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siempre, claro. Y tiene que ver mucho con estos mecanismos de los que habl&aacute;bamos. Sabemos que hay est&iacute;mulos que son especialmente potentes para recuperar recuerdos, como los olores, o canciones, sonidos que te devuelven a una atm&oacute;sfera o a un tiempo, o a un contexto en el que pasaron las cosas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Emociones y memoria tambi&eacute;n est&aacute;n profundamente imbricadas,&nbsp;&iquest;recordamos mejor lo que nos dio placer o lo que nos aterroriz&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las neuronas que se han activado en situaciones muy traum&aacute;ticas generan recuerdos muy duraderos. Las memorias placenteras tambi&eacute;n tienen sus propios mecanismos, activan otras regiones cerebrales que liberan una serie de neurotransmisores y neuromoduladores que tambi&eacute;n ayudan a generar unos recuerdos con cierto grado de durabilidad. Pero es cierto que aquellos vinculados a la actividad de la am&iacute;gdala, aquellos que son negativos, a veces son especialmente fuertes. Y en neurociencia lo que pensamos es que son mecanismos muy primitivos de supervivencia. &nbsp;
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                    alt="La neurocientífica Liset Menéndez de la Prida, durante la entrevista."
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            <span class="title">
                La neurocientífica Liset Menéndez de la Prida, durante la entrevista.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Vivimos rodeados de tecnolog&iacute;as que miden el espacio y el tiempo por nosotros. &iquest;Nos podr&iacute;an estar provocando una relajaci&oacute;n o desentrenamiento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente, eso tiene una consecuencia en el uso que haces de esos recursos cognitivos. No ha habido tiempo para que influya evolutivamente, pero s&iacute; para notarlo en uno mismo. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El mayor cambio es quiz&aacute; la sobreestimulaci&oacute;n. &iquest;Sabemos qu&eacute; efecto puede tener la saturaci&oacute;n, primero en la atenci&oacute;n o en la capacidad de recordar cosas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un tema interesante. Efectivamente, ahora vivimos a una velocidad tremenda. Ahora somos capaces de encapsular en un d&iacute;a cientos de miles de experiencias y eso tiene un precio: al final llega un momento que t&uacute; no te acuerdas exactamente del contenido de la &uacute;ltima serie que has visto, por ejemplo. O confundes d&oacute;nde sucedieron las cosas. Yo creo que estamos intentando seguir el paso como buenamente podemos y a las nuevas generaciones se les va notando que tienen menos capacidad de prestar atenci&oacute;n durante periodos m&aacute;s largos. Digamos que absorben la informaci&oacute;n a una velocidad demasiado fren&eacute;tica y ah&iacute; podemos empezar a topar con el l&iacute;mite de lo que nuestro cerebro puede asimilar. Yo creo que ese es un tema que seguramente empezar&aacute; a verse.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vivimos a una velocidad tremenda. Ahora somos capaces de encapsular en un día cientos de miles de experiencias y eso tiene un precio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>La otra gran cuesti&oacute;n es la posibilidad de integrar la maquinaria externa en el propio cerebro. Y aumentar nuestra capacidad con neuropr&oacute;tesis, por ejemplo, en el propio hipocampo. &iquest;Es pura fantas&iacute;a?</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bueno, la primera m&aacute;quina que inventamos para externalizar la memoria fue el papel y la escritura. El avance de las neurotecnolog&iacute;as va hacia eso, a que externalicemos mucho m&aacute;s y tengamos un apoyo externo enorme a la parte cognitiva. Pero, para que pueda ser &uacute;til, lo tenemos que integrar en nuestros mecanismos neuronales. Si mi cerebro va a dos por hora y ese aparato va a 200 por hora, no lo voy a poder procesar. Si queremos usar la tecnolog&iacute;a, la tenemos que hacer humana, porque si no la hacemos humana nos va a hacer da&ntilde;o. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es decir, que ponerte un chip de memoria como </strong><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Neuralink" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Neuralink</strong></a><strong> con el que fantasea Elon Musk, &iquest;al final puede ser incluso contraproducente porque no puedes gestionar m&aacute;s de lo que la biolog&iacute;a te permite?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que ahora mismo estamos en un momento de imaginaci&oacute;n colectiva de hacia d&oacute;nde vamos a ir. Pero, a d&iacute;a de hoy, y lo digo literalmente, no se pueden colocar electrodos dentro del cerebro garantizando la biocompatibilidad permanente del invento. Es decir, esta tecnolog&iacute;a no existe. Y, de conseguirlo, habr&aacute; que ver hasta qu&eacute; punto me est&aacute; dando un valor a&ntilde;adido o produce otros efectos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/liset-m-prida-neurocientifica-sobreestimulacion-precio-forzar-limite-cerebro_128_12852042.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Dec 2025 21:50:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Liset M. de la Prida, neurocientífica: “La sobreestimulación tiene un precio, podemos forzar el límite del cerebro”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Neurociencia,Física,Alzheimer,Parkinson,CSIC - Consejo Superior de Investigaciones Científicas,Prótesis,Elon Musk,Tecnología,Biotecnología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren qué hace especiales a las personas que nunca olvidan una cara: “El superpoder está en sus ojos”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/descubren-especiales-personas-olvidan-cara-superpoder-ojos_1_12810137.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3a84ac54-6486-4ad7-8549-08f37e39011d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren qué hace especiales a las personas que nunca olvidan una cara: “El superpoder está en sus ojos”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Combinando datos de seguimiento ocular con modelos de IA entrenados para el reconocimiento facial, un equipo de investigadores ha revelado cómo funciona la extraordinaria capacidad de estos individuos   </p><p class="subtitle">Hemeroteca - Científicos logran ‘leer’ el pensamiento de ratones a partir de sus gestos y advierten: “Hay que proteger la privacidad mental”</p></div><p class="article-text">
        Un camarero que reconoce a un cliente a&ntilde;os despu&eacute;s de servirle, un profesor que recuerda a cada alumno despu&eacute;s de d&eacute;cadas, un aficionado al cine que reconoce a los extras en todas las pel&iacute;culas. El poder de&nbsp;los superreconocedores de caras es tan extraordinario que la Polic&iacute;a Metropolitana de Londres reclut&oacute; a un grupo de ellos para formar <a href="https://www.newyorker.com/magazine/2016/08/22/londons-super-recognizer-police-force" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un cuerpo especial</a> de investigaci&oacute;n y los neurocient&iacute;ficos llevan a&ntilde;os tratando de encontrar su secreto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2009, un equipo <a href="https://link.springer.com/article/10.3758/PBR.16.2.252" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">descubri&oacute; el fen&oacute;meno casualmente</a> y los describi&oacute; como personas &ldquo;capaces de reconocer a alguien que estaba comprando a su lado hace dos meses, incluso si no hablaron entre ellos&rdquo;. Ahora, un equipo liderado por <a href="https://www.unsw.edu.au/staff/james-dunn" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">James Dunn</a>, de la Universidad de Nueva Gales del Sur (UNSW Sydney), asegura haber encontrado la clave gracias a una combinaci&oacute;n de t&eacute;cnicas de seguimiento ocular (<em>eye-tracking</em>) y el uso de modelos de inteligencia artificial (IA) entrenados para el reconocimiento facial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para el trabajo, publicado en la revista&nbsp;<a href="https://rs.figshare.com/collections/Supplementary_material_from_Super-recognisers_sample_visual_information_of_superior_computational_value_for_facial_recognition_/8112194" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences</em></a>, Dunn y sus compa&ntilde;eros utilizaron datos de seguimiento ocular de 37 superreconocedores y 68 reconocedores t&iacute;picos. &ldquo;Pudimos ver los rostros a trav&eacute;s de sus ojos, casi literalmente&rdquo;, explica Dunn a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. &ldquo;Reconstruimos lo que los superreconocedores ve&iacute;an realmente al mirar un rostro y luego utilizamos un sistema de reconocimiento facial con IA para medir la utilidad de esa informaci&oacute;n en la identificaci&oacute;n de personas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Saber d&oacute;nde mirar</h2><p class="article-text">
        Lo que han visto los investigadores es que las personas con una capacidad de reconocimiento excepcional no solo observan m&aacute;s partes del rostro, sino que se fijan en las partes&nbsp;<em>correctas</em>. Incluso con la misma cantidad de informaci&oacute;n visual, la que recopilaban conten&iacute;a m&aacute;s pistas que permit&iacute;an identificar de forma &uacute;nica a una persona. &ldquo;En otras palabras, sus ojos se dirigen de forma natural a las zonas del rostro m&aacute;s &uacute;tiles para diferenciar a las personas&rdquo;, resume Dunn. &ldquo;Esto demuestra que su superioridad reside no solo en la cantidad de lo que ven, sino en la&nbsp;<em>calidad</em>&nbsp;de la informaci&oacute;n que captan&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sus ojos saben dónde mirar, encuentran las pistas que hacen único a cada rostro, lo que les permite reconocer a las personas con mayor precisión que la mayoría de nosotros</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">James Dunn</span>
                                        <span>—</span> Investigador de la UNSW Sydney y autor principal del estudio 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En una investigaci&oacute;n anterior, el mismo equipo ya hab&iacute;a comprobado que <a href="https://www.unsw.edu.au/newsroom/news/2022/09/good-face-recognisers-can-learn-faces-from-fragments" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los superreconocedores exploran los rostros a partir de fragmentos </a>y que su modo de mirar se parece m&aacute;s a armar un rompecabezas que a tomar una foto. &ldquo;Pero eso solo nos indicaba&nbsp;<em>d&oacute;nde</em>&nbsp;miraban, no&nbsp;<em>por qu&eacute;</em>&nbsp;eso era importante&rdquo;, explica el experto. Al combinar datos de seguimiento ocular humano con modelos de IA entrenados para el reconocimiento facial, pudieron comprobar la utilidad de la informaci&oacute;n visual espec&iacute;fica que captan los superreconocedores. &ldquo;Sus ojos saben d&oacute;nde mirar, encuentran las pistas que hacen &uacute;nico a cada rostro, lo que les permite reconocer a las personas con mayor precisi&oacute;n que la mayor&iacute;a de nosotros&rdquo;, revela Dunn.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados tambi&eacute;n mostraron que, en todos los niveles de visibilidad, el rendimiento del sistema de IA fue mayor cuando se bas&oacute; en informaci&oacute;n retinal de superreconocedores. &ldquo;Nuestra investigaci&oacute;n no solo nos ayuda a comprender las habilidades humanas excepcionales, sino que tambi&eacute;n tiene aplicaciones potenciales para mejorar la tecnolog&iacute;a&rdquo;, dice Dunn. &ldquo;Los sistemas de IA no <em>ven </em>de la misma manera que los humanos. Esto puede servir de base para el dise&ntilde;o de sistemas de IA que imiten mejor las estrategias humanas, centr&aacute;ndose en las &aacute;reas significativas del rostro en lugar de tratar todos los p&iacute;xeles por igual&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Observadores de &eacute;lite</h2><p class="article-text">
        Este equipo de investigadores de la UNSW Sydney lleva a&ntilde;os indagando sobre el fen&oacute;meno y para ello ha desarrollado una prueba gratuita para ayudar a identificar a las personas con este <em>superpoder</em> (disponible en:<em> </em><a href="https://facetest.psy.unsw.edu.au/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>UNSW Face Test</em></a>). &ldquo;La prueba se cre&oacute; como una herramienta gratuita en l&iacute;nea para ayudar a identificar a personas con una gran capacidad de reconocimiento facial en la poblaci&oacute;n general&rdquo;, relata Dunn. &ldquo;La han realizado cientos de miles de personas en todo el mundo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Lo que han aprendido de estos resultados es que la capacidad de reconocimiento facial var&iacute;a ampliamente. La mayor parte de las personas obtienen resultados promedio, pero una proporci&oacute;n muy peque&ntilde;a, probablemente menos del 2% de la poblaci&oacute;n, alcanza el nivel de superreconocedores. &ldquo;La mayor&iacute;a de nosotros reconocemos muy bien las caras&nbsp;<em>conocidas</em>, las de nuestros amigos, familiares o compa&ntilde;eros de trabajo, incluso en fotos de mala calidad o con solo verlas de pasada. Pero a la mayor&iacute;a nos cuesta reconocer caras&nbsp;<em>desconocidas</em>&rdquo;, explica el experto.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Al igual que los atletas o músicos de élite desarrollan un control y una precisión notables, los superrreconocedores optimizan su habilidad para extraer información significativa de los rostros</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">James Dunn</span>
                                        <span>—</span> Investigador de la UNSW Sydney y autor principal del estudio
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Asimismo, cuando conocemos a alguien nuevo o vemos a un desconocido con otra iluminaci&oacute;n o desde otro &aacute;ngulo, a menudo nos cuesta darnos cuenta de que es la misma persona. Las personas con una capacidad de reconocimiento facial excepcional tambi&eacute;n destacan con rostros familiares, pero su desempe&ntilde;o general es muy superior. Lo que las distingue es que perciben los rostros desconocidos como familiares mucho antes, aprendiendo a reconocerlos de forma m&aacute;s r&aacute;pida y eficiente que la persona promedio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestros hallazgos demuestran que el reconocimiento facial es una forma de pericia perceptiva: una habilidad altamente refinada que var&iacute;a enormemente entre individuos&rdquo;, concluye Dunn. &ldquo;Al igual que los atletas o m&uacute;sicos de &eacute;lite desarrollan un control y una precisi&oacute;n notables en sus respectivos campos, las personas con una capacidad de reconocimiento excepcional parecen tener una habilidad naturalmente optimizada para extraer informaci&oacute;n significativa de los rostros&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Coreograf&iacute;as de la mirada</h2><p class="article-text">
        El neurocient&iacute;fico <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mariano-sigman-entrevista-inteligencia-artificial-destruirnos_128_10606005.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mariano Sigman</a> cree que este trabajo es muy interesante y se complementa con ideas anteriores sobre la percepci&oacute;n visual. &ldquo;En otros campos, como las t&eacute;cnicas de lectura r&aacute;pida, se ha demostrado que uno puede entrenar para mirar de manera distinta, bastante deliberada y m&aacute;s efectiva&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        Sigman y el artista&nbsp;<a href="https://marianosardon.com.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mariano Sard&oacute;n</a>&nbsp;llevan a&ntilde;os estudiando y tratando de plasmar en distintos formatos c&oacute;mo registran nuestros ojos la realidad y c&oacute;mo produce lo que ellos llaman la &ldquo;<a href="https://elbabenitez.com/es/project/la-historia-del-ojo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">coreograf&iacute;a de la mirada</a>&rdquo;. En los registros mediante seguimiento ocular de cientos de individuos de las mismas im&aacute;genes hay zonas de intersecci&oacute;n, donde transitan con m&aacute;s frecuencias los ojos del observador. &ldquo;Estos <em>mapas de saliencia</em> predicen d&oacute;nde vas a mirar en una cara, si hay un lunar, por ejemplo, o si hay un arito o un lugar donde el pelo cambia de color&rdquo;, asegura el experto. &ldquo;Son cosas que universalmente atraen la atenci&oacute;n y la mirada&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que este trabajo aporta es que hay gente que tiene estrategias que son más efectivas y tiene que ver con su capacidad para mirar caras de una forma concreta</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mariano Sigman</span>
                                        <span>—</span> Neurocientífico 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lo que ven Dunn y su equipo respecto a los superrreconocedores tiene especial inter&eacute;s para Sigman en este sentido. &ldquo;Si bien todo el mundo tiene algo parecido, luego hay cierta idiosincrasia y una forma un poco m&aacute;s geom&eacute;trica de mirar&rdquo;, comenta. &ldquo;Lo que este trabajo agrega, como idea, es que hay gente que tiene estrategias que son m&aacute;s efectivas que otras y que eso tiene que ver con su capacidad para mirar caras de una forma concreta, aunque no sabemos d&oacute;nde lo <em>aprendieron</em>&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Explicaciones alternativas</h2><p class="article-text">
        <a href="https://in.umh-csic.es/es/author/l-martinezumh-es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luis Mart&iacute;nez Otero</a>, investigador del Instituto de Neurociencias de Alicante (CSIC-UMH), destaca el valor del art&iacute;culo por su m&eacute;todo novedoso y el uso de redes neuronales profundas entrenadas. &ldquo;Esto es muy potente, porque las investigaciones previas sobre reconocimiento facial o de otros objetos, utilizando el seguimiento de los movimientos oculares, carec&iacute;an de medidas rigurosas del valor diagn&oacute;stico de las regiones observadas&rdquo;, explica a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s interesante, para el experto, es que los autores del estudio aseguran que las excepcionales habilidades de reconocimiento facial de los superreconocedores surgen ya desde el principio del procesamiento visual. Y esto va en contra de las teor&iacute;as prevalentes que ubican las diferencias individuales principalmente en mecanismos representacionales de alto nivel en el cerebro, es decir, en el &aacute;rea visual y en fases posteriores al proceso de percepci&oacute;n ocular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Seg&uacute;n esto, los superreconocedores no solo captan m&aacute;s informaci&oacute;n, sino que captan informaci&oacute;n de mejor calidad&rdquo; resume Mart&iacute;nez Otero. &ldquo;Pero el estudio tambi&eacute;n tiene importantes limitaciones&rdquo;. Por un lado, el uso de redes neuronales profundas simplifica excesivamente la visi&oacute;n humana. Adem&aacute;s, la capacidad de reconocimiento y precisi&oacute;n visual podr&iacute;a igualmente deberse a que los sujetos poseen modelos internos y representaciones predictivas de alto nivel m&aacute;s eficaces, como una mejor memoria de trabajo para los rasgos visuales. &ldquo;De ser as&iacute; &mdash;concluye&mdash;, las diferencias observadas podr&iacute;an ser solo una consecuencia, y no la causa, de la capacidad que los autores est&aacute;n registrando&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/descubren-especiales-personas-olvidan-cara-superpoder-ojos_1_12810137.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Dec 2025 20:38:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Descubren qué hace especiales a las personas que nunca olvidan una cara: “El superpoder está en sus ojos”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Neurociencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿La "pereza" comienza en el cerebro? Los mecanismos que se esconden tras la apatía y la falta de motivación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/pereza-comienza-cerebro-mecanismos-esconden-apatia-falta-motivacion_1_12820160.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/529fc9b7-9db0-4ed1-a2bd-b2ef427dcdca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿La &quot;pereza&quot; comienza en el cerebro? Los mecanismos que se esconden tras la apatía y la falta de motivación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Comprender el sorprendente mecanismo que se esconde tras la apatía puede ayudar a descubrir formas científicas de aumentar la motivación</p><p class="subtitle">Así es como la fascia afecta a tu salud: ¿funciona relajarla con un rodillo de espuma?</p></div><p class="article-text">
        Todos conocemos a personas con niveles de motivaci&oacute;n muy diferentes. Algunas se esfuerzan al m&aacute;ximo en cualquier empresa. Otras simplemente no se molestan en esforzarse. Podr&iacute;amos pensar que son perezosas, m&aacute;s felices en el sof&aacute; que planificando su &uacute;ltimo proyecto. &iquest;Qu&eacute; hay detr&aacute;s de esta variaci&oacute;n? La mayor&iacute;a de nosotros probablemente lo atribuir&iacute;a a una mezcla de temperamento, circunstancias, educaci&oacute;n o incluso valores.
    </p><p class="article-text">
        Pero las investigaciones en neurociencia y en pacientes con trastornos cerebrales est&aacute;n cuestionando estas suposiciones al revelar los mecanismos cerebrales que subyacen en la motivaci&oacute;n. Cuando estos sistemas se vuelven disfuncionales, las personas que antes estaban muy motivadas pueden volverse patol&oacute;gicamente ap&aacute;ticas. Mientras que antes pod&iacute;an ser curiosas, muy comprometidas y productivas &mdash;en el trabajo, en su vida social y en su pensamiento creativo&mdash;, de repente pueden parecer todo lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, en mi cl&iacute;nica vi a un joven llamado David que hab&iacute;a sido un empleado muy prometedor en su empresa, pero que de repente perdi&oacute; el inter&eacute;s por su trabajo y por las personas que le rodeaban. Antes era una persona productiva y extrovertida que siempre parec&iacute;a tomar la iniciativa en el trabajo y en su c&iacute;rculo social, pero ahora David hac&iacute;a muy poco y no parec&iacute;a importarle. Como &eacute;l mismo dec&iacute;a, &ldquo;simplemente no le importaba&rdquo;. Al final, lo despidieron de su trabajo, pero &eacute;l reaccion&oacute; con total indiferencia. Ni siquiera se molest&oacute; en solicitar el subsidio de desempleo. Al ver que no pod&iacute;a pagar el alquiler, los amigos de David le ofrecieron una habitaci&oacute;n en su casa. Pronto se arrepintieron. No hac&iacute;a nada en todo el d&iacute;a, esperando a que sus amigos volvieran a casa para cocinarle. Su m&eacute;dico de cabecera le recet&oacute; un antidepresivo, pero no surti&oacute; ning&uacute;n efecto.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, David no estaba deprimido. De hecho, era bastante feliz. Tras analizar su caso m&aacute;s a fondo, descubrimos que la causa eran en realidad dos peque&ntilde;os derrames cerebrales, uno en cada lado del cerebro. Estos se localizaban en los ganglios basales, n&uacute;cleos que son cruciales para el comportamiento motivado. Las investigaciones en animales y seres humanos han demostrado que los ganglios basales conectan nuestras necesidades y deseos con las acciones.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los estudios realizados en personas que desarrollan apatía han demostrado que muchas de ellas simplemente no encuentran suficientemente gratificante actuar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuando los ganglios basales no funcionan correctamente, las personas no inician acciones, aunque sean capaces de hacerlo si se les pide. David, por ejemplo, pod&iacute;a sacar la basura o limpiar la casa si se le ped&iacute;a. Pero si se le dejaba a su aire, no hac&iacute;a nada. Los estudios realizados en personas que desarrollan apat&iacute;a han demostrado que muchas de ellas simplemente no encuentran suficientemente gratificante actuar. El coste del esfuerzo no parece compensar el beneficio potencial.
    </p><p class="article-text">
        En algunos pacientes, los f&aacute;rmacos que estimulan el sistema de dopamina en el cerebro pueden restaurar la motivaci&oacute;n. La dopamina desempe&ntilde;a un papel clave en el sistema de recompensa del cerebro, pero mientras que antes los neurocient&iacute;ficos pensaban que era una sustancia qu&iacute;mica asociada al placer, investigaciones recientes muestran que act&uacute;a impulsando el &ldquo;deseo&rdquo;, incentivando a las personas a buscar los resultados que les resultan gratificantes. David fue tratado con &eacute;xito de esta manera: sus niveles de motivaci&oacute;n volvieron a subir despu&eacute;s de tomar un f&aacute;rmaco que estimula los receptores de dopamina en el cerebro. Gracias a ello, pudo conseguir un nuevo trabajo, independizarse e incluso encontrar pareja, algo que nunca se habr&iacute;a molestado en hacer cuando se encontraba en su estado de apat&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Las lecciones aprendidas de pacientes como David pueden aplicarse a personas sanas que experimentan apat&iacute;a. En la Universidad de Oxford, escaneamos los cerebros de estudiantes con niveles de motivaci&oacute;n contrastados, desde los extremadamente motivados hasta los gravemente ap&aacute;ticos. Encontramos diferencias significativas en el aspecto de sus cerebros. Eso, en s&iacute; mismo, no es sorprendente. Existe una variaci&oacute;n natural en todos los sistemas biol&oacute;gicos que nos hacen ser quienes somos, con contribuciones de nuestra gen&eacute;tica y nuestro entorno. Sin embargo, curiosamente, observamos que las regiones del cerebro relacionadas con la motivaci&oacute;n trabajaban m&aacute;s en los estudiantes m&aacute;s ap&aacute;ticos cuando les ped&iacute;amos que decidieran si val&iacute;a la pena el esfuerzo de realizar una determinada acci&oacute;n<em>.</em>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Decidir si algo merece la pena parece suponer un mayor esfuerzo para las personas apáticas, lo que significa que evitan la decisión por completo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; puede ser as&iacute;? Sabemos que casi todo el mundo est&aacute; dispuesto a trabajar para obtener grandes recompensas. Un hallazgo recurrente en las personas ap&aacute;ticas es que, a diferencia de sus hom&oacute;logos m&aacute;s motivados, no est&aacute;n dispuestas a esforzarse cuando la recompensa parece peque&ntilde;a. En nuestro estudio, pedimos a las personas que decidieran si realizar una breve acci&oacute;n (apretar una manivela con diferentes niveles de esfuerzo) a cambio de peque&ntilde;as recompensas monetarias, representadas en la pantalla por manzanas. Algunas opciones eran obvias: &ldquo;una manzana por el m&aacute;ximo esfuerzo&rdquo; (no vale la pena) o &ldquo;15 manzanas por un esfuerzo moderado&rdquo; (sin duda vale la pena). Pero hab&iacute;a ofertas menos claras, como &ldquo;seis manzanas por un esfuerzo del 80%&rdquo;. Las personas motivadas decidieron r&aacute;pidamente. Las personas ap&aacute;ticas se ralentizaron, dudando mucho m&aacute;s en los casos l&iacute;mite. Sus cerebros tuvieron que trabajar m&aacute;s para llegar a una decisi&oacute;n, y pensar mucho es algo desagradable, algo que tendemos a evitar si podemos.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, decidir si algo merece el esfuerzo parece suponer un mayor esfuerzo para las personas ap&aacute;ticas, lo que significa que eluden la decisi&oacute;n por completo. Cuando se enfrentan a la elecci&oacute;n de hacer algo, tienden a decir simplemente &ldquo;no&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; significa esto para los supuestamente perezosos, o para sus amigos y seres queridos, que podr&iacute;an agradecer un cambio de actitud? Es probable que rega&ntilde;arlos o sermonearlos, como si la apat&iacute;a fuera una elecci&oacute;n moral, no vaya a funcionar. En cambio, los investigadores se centran en esa renuencia a siquiera pensar en lo valiosa que podr&iacute;a ser una actividad.
    </p><p class="article-text">
        Una forma pr&aacute;ctica de evitar esto es hacer un plan para el d&iacute;a o la semana siguiente. Esto proporciona una rutina estructurada que reduce la carga de tener que pensar repetidamente si cada actividad merece el esfuerzo. Se toman las decisiones por adelantado, para no verse sorprendido por cada una de ellas en el momento. Lo ideal es que algunas de esas actividades sean personalmente significativas y conduzcan a una sensaci&oacute;n de logro o placer. Eso puede ayudar a reforzar el valor de participar en ellas, haciendo que la recompensa parezca mayor, lo que a su vez hace que la decisi&oacute;n de decir &ldquo;s&iacute;&rdquo; la pr&oacute;xima vez sea m&aacute;s f&aacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, varios estudios han demostrado que mover el cuerpo puede tener un impacto positivo en la apat&iacute;a. Hacer ejercicio aer&oacute;bico tres veces por semana durante 40-60 minutos, tomar clases de baile o incluso caminar en&eacute;rgicamente puede mejorar la motivaci&oacute;n, posiblemente a trav&eacute;s de los efectos sobre el sistema de dopamina del cerebro. Las se&ntilde;ales externas, como las alarmas de los tel&eacute;fonos inteligentes o los recordatorios visuales (por ejemplo, colocar las zapatillas de correr junto a la puerta para animarte a ir al gimnasio o a correr), tambi&eacute;n pueden ser eficaces para incitar a la acci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo final de este tipo de intervenciones es trabajar con el cerebro, aprovechando lo que hemos descubierto sobre las ra&iacute;ces de la apat&iacute;a, en parte gracias a la comprensi&oacute;n de casos inusuales como el de David. La clave para cambiar el comportamiento cotidiano es convertir la evaluaci&oacute;n de los costes (esfuerzo) y los beneficios (recompensas) en un h&aacute;bito que no parezca demasiado dif&iacute;cil. Incluso para los m&aacute;s ap&aacute;ticos, esto ofrece la esperanza de convertir un &ldquo;no&rdquo; instintivo en la capacidad de considerar decir &ldquo;s&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Masud Husain es profesor de neurolog&iacute;a y neurociencia cognitiva en la Universidad de Oxford y autor de </em><a href="https://guardianbookshop.com/our-brains-our-selves-9781805301059/?utm_source=editoriallink&amp;utm_medium=merch&amp;utm_campaign=article" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Our Brains, Our Selves </em></a><em>(Canongate).</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Masud Husain]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/pereza-comienza-cerebro-mecanismos-esconden-apatia-falta-motivacion_1_12820160.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Dec 2025 20:40:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿La "pereza" comienza en el cerebro? Los mecanismos que se esconden tras la apatía y la falta de motivación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Neurología,Neurociencia,Bienestar,Ejercicio físico,Estilo de vida,The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un estudio revela que la adolescencia del cerebro dura hasta los 32 años y que la decadencia se inicia a los 66]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/estudio-revela-adolescencia-cerebro-dura-32-anos-decadencia-inicia-66_1_12784449.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e944f535-0a20-4eb3-98f7-a8a730e647c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un estudio revela que la adolescencia del cerebro dura hasta los 32 años y que la decadencia se inicia a los 66"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mediante la comparación de casi 4.000 cerebros de distintas edades, investigadores de Cambridge han determinado las cinco grandes etapas en la evolución neuronal a lo largo de la vida humana, con sus momentos cumbre y sus puntos críticos </p><p class="subtitle">Hemeroteca - Científicos logran ‘leer’ el pensamiento de ratones a partir de sus gestos y advierten: “Hay que proteger la privacidad mental”
</p></div><p class="article-text">
        Nuestros <a href="https://www.eldiario.es/temas/neurociencia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cerebros</a> atraviesan cinco &ldquo;&eacute;pocas principales&rdquo; a lo largo de la vida humana, que van desde la inmadurez de los primeros a&ntilde;os al declive y estancamiento de la vejez, seg&uacute;n ha determinado un equipo de neurocient&iacute;ficos de la Universidad de Cambridge. Este recorrido tiene cuatro estaciones principales, con momentos de gran agitaci&oacute;n como la transici&oacute;n que se produce a los 9 a&ntilde;os y da lugar a una larga adolescencia que dura hasta los 32. Despu&eacute;s, tras alcanzar ese punto &aacute;lgido de la madurez neuronal, vivimos un periodo de estabilidad hasta que se inicia la decadencia a los 66 y la fase final a los 83.
    </p><p class="article-text">
        Para el trabajo, que se publica este martes en la revista&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/s41467-025-65974-8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature Communications</em></a>, los investigadores de la Unidad de Ciencias Cognitivas y Cerebrales del MRC de Cambridge han comparado los cerebros de 3.802 personas de entre 0 y 90 a&ntilde;os de edad mediante resonancia magn&eacute;tica y han obtenido un mapa de la evoluci&oacute;n de las conexiones neuronales a lo largo del tiempo.
    </p><h2 class="article-text">Crecimiento y poda</h2><p class="article-text">
        De acuerdo con esta hoja de ruta, en los primeros meses de vida nuestro cerebro vive una explosi&oacute;n de sinapsis que van reduciendo a lo largo de la infancia hasta que quedan &uacute;nicamente las conexiones m&aacute;s activas. Esta etapa se define por la reconfiguraci&oacute;n y consolidaci&oacute;n de las redes hasta aproximadamente los nueve a&ntilde;os de edad.
    </p><p class="article-text">
        En este periodo, tanto la materia gris como la blanca crecen con rapidez, lo que hace que el grosor cortical alcance su punto m&aacute;ximo. Cuando se llega a esta inflexi&oacute;n, el cerebro entra en una fase de transformaci&oacute;n profunda: se dispara su capacidad cognitiva, pero tambi&eacute;n aumenta la vulnerabilidad a diversos trastornos de salud mental.
    </p><h2 class="article-text">Una larga adolescencia</h2><p class="article-text">
        La segunda etapa del desarrollo del cerebro se caracteriza por un continuo aumento del volumen de la materia blanca, lo que provoca una creciente refinaci&oacute;n de la organizaci&oacute;n de las redes de comunicaci&oacute;n cerebral durante la adolescencia.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Descubrimos que los cambios en la estructura cerebral propios de la adolescencia finalizan alrededor de los treinta y tantos años</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alexa Mousley</span>
                                        <span>—</span> Investigadora de Cambridge y autora principal del estudio 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta fase se define por la eficiencia de las conexiones tanto dentro de regiones espec&iacute;ficas como por la r&aacute;pida comunicaci&oacute;n a trav&eacute;s de todo el cerebro, lo que est&aacute; relacionado con un mejor rendimiento cognitivo. &ldquo;La eficiencia neuronal, como es de imaginar, est&aacute; bien conectada por v&iacute;as cortas, y la adolescencia es la &uacute;nica etapa en la que esta eficiencia est&aacute; aumentando&rdquo;, se&ntilde;ala <a href="https://www.mrc-cbu.cam.ac.uk/people/alexa.mousley/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alexa Mousley</a>, investigadora de la Fundaci&oacute;n Gates Cambridge que ha liderado el estudio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Al alcanzar la treintena, seg&uacute;n los investigadores, estos desarrollos llegan al &ldquo;punto de inflexi&oacute;n topol&oacute;gico m&aacute;s importante&rdquo; de toda la vida. &ldquo;Alrededor de los 32 a&ntilde;os, vemos los cambios direccionales m&aacute;s importantes en el cableado y la mayor transformaci&oacute;n general en la trayectoria, en comparaci&oacute;n con todos los dem&aacute;s puntos de inflexi&oacute;n&rdquo;, dice Mousley. &ldquo;Bas&aacute;ndonos &uacute;nicamente en la arquitectura neuronal, descubrimos que los cambios en la estructura cerebral propios de la adolescencia finalizan alrededor de los treinta y tantos a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Alrededor de los 32 años, vemos los cambios direccionales más importantes en el cableado y el mayor cambio general en la trayectoria, en comparación con todos los demás puntos de inflexión</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alexa Mousley</span>
                                        <span>—</span> Investigadora de la Fundación Gates Cambridge y autora principal del estudio 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta etapa, en la que la arquitectura cerebral se estabiliza, es la m&aacute;s larga y se prorroga sin grandes cambios durante unos treinta a&ntilde;os. Es por eso por lo que algunos investigadores la han denominado como &ldquo;meseta de la inteligencia y personalidad&rdquo;. Sin embargo, las pruebas muestran que se produce una &ldquo;segregaci&oacute;n&rdquo; m&aacute;s notoria entre las distintas a&eacute;reas cerebrales durante esta &eacute;poca y el cerebro parece adquirir <em>compartimentos</em> m&aacute;s diferenciados.
    </p><h2 class="article-text">Las &uacute;ltimas paradas</h2><p class="article-text">
        El punto de inflexi&oacute;n a los 66 a&ntilde;os no est&aacute; definido por cambios estructurales importantes, pero es la &eacute;poca en la que las personas se enfrentan a un mayor riesgo de padecer diversas afecciones que pueden afectar al cerebro, como la hipertensi&oacute;n, seg&uacute;n los investigadores.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a se producen algunos cambios significativos en el patr&oacute;n de las redes cerebrales pero comienza el declive y el descenso de la conectividad &ldquo;Los datos sugieren que una reorganizaci&oacute;n gradual de las redes cerebrales culmina a mediados de los sesenta&rdquo;, se&ntilde;ala Mousley. &ldquo;Esto probablemente est&eacute; relacionado con el envejecimiento, con una conectividad a&uacute;n m&aacute;s reducida a medida que la materia blanca comienza a degenerar&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        La &uacute;ltima etapa de la estructura cerebral se produce alrededor de los 83 a&ntilde;os. La caracter&iacute;stica definitoria es un cambio de lo global a lo local, a medida que la conectividad de todo el cerebro disminuye a&uacute;n m&aacute;s, con una mayor dependencia de ciertas regiones.
    </p><p class="article-text">
        Para Mosley, estas &eacute;pocas proporcionan un contexto importante sobre las capacidades de nuestro cerebro, o su mayor vulnerabilidad, en las diferentes etapas de la vida. &ldquo;Podr&iacute;an ayudarnos a comprender por qu&eacute; algunos cerebros se desarrollan de manera diferente en momentos clave, ya sean dificultades de aprendizaje en la infancia o demencia en la vejez&rdquo;, resume. &nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Una cambiante red de carreteras</h2><p class="article-text">
        Para el neurocient&iacute;fico <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Xurxo_Mari%C3%B1o" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Xurxo Mari&ntilde;o</a>, la mayor sorpresa del trabajo es que muestra que hay una especie de adolescencia muy larga del cerebro, que llega hasta los 32 a&ntilde;os. &ldquo;Lo que sab&iacute;amos hasta ahora es que la corteza prefrontal termina de madurar como a los veintitantos a&ntilde;os&rdquo;, explica.&nbsp;Tambi&eacute;n considera muy interesante que la otra fecha clave que dan los autores sean los 66 a&ntilde;os, que coincide perfectamente casi con nuestra edad de jubilaci&oacute;n. &ldquo;Esa fecha que hemos construido socialmente, resulta que tiene un sustrato neurol&oacute;gico, porque lo que ven es que la efectividad del sistema disminuye&rdquo;, afirma.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La otra fecha clave que dan los autores sean los 66 años, que coincide perfectamente casi con nuestra edad de jubilación. Esa fecha que hemos construido socialmente, resulta que tiene un sustrato neurológico</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Xurxo Mariño</span>
                                        <span>—</span> Neurocientífico
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para entender mejor el resultado, el especialista lo compara con trazar un mapa con la red de autopistas y las carreteras neuronales a lo largo de la vida. Este mapa tambi&eacute;n recoge la situaci&oacute;n de villas y de ciudades principales, los n&uacute;cleos cerebrales, aunque los autores no saben lo que ocurre dentro de cada una. &ldquo;Dentro de esa distribuci&oacute;n de carreteras, ellos ven que hay cambios grandes&rdquo;, comenta el neurocient&iacute;fico. &ldquo;Por ejemplo, en la infancia lo que hay es una red s&uacute;per extensa de carreteras sin asfaltar. De los 6 a los 12 a&ntilde;os hay un cambio y se empiezan a fundar ciudades que van a ser importantes n&uacute;cleos&rdquo;, prosigue. &ldquo;Lo que tenemos desde ah&iacute; hasta los 32 a&ntilde;os es el proceso de asfaltado de v&iacute;as y de fundaci&oacute;n de villas y ciudades. De tal manera que el sistema alcanza su m&aacute;xima eficacia a los 32 a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde ese momento, y hasta los 66 a&ntilde;os, hay una especie de meseta que es la edad adulta en donde el sistema no se vuelve m&aacute;s eficiente, pero tampoco cambia much&iacute;simo. &ldquo;Curiosamente, las autopistas van perdiendo eficacia, pero las carreteras locales s&iacute; que se mantienen y los n&uacute;cleos locales se hacen un poco independientes, se van especializando&rdquo;, asegura. &ldquo;Esto tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Aunque la principal creatividad se produce hasta los 32 a&ntilde;os, no quiere decir que hasta los 66 ya no tengas capacidad de producir ideas valiosas. Todo lo contrario, tienes una experiencia que no hab&iacute;a antes&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Algunas de estas trayectorias parciales ya se habían descrito en la literatura, pero aquí se sitúan dentro de un marco continuo que cubre todo el ciclo vital</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José Pineda</span>
                                        <span>—</span> Neurocientífico del centro integral de neurociencias HM-CINAC
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para <a href="https://scholar.google.com/citations?user=WBi17lMAAAAJ&amp;hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Pineda</a>, neurocient&iacute;fico del centro integral de neurociencias HM-CINAC, lo m&aacute;s relevante de este estudio es, a la vez, su escala y su enfoque. &ldquo;Asumir este reto les ha permitido representar un continuo temporal para identificar tendencias y puntos de inflexi&oacute;n en la organizaci&oacute;n de las redes cerebrales a lo largo del ciclo vital&rdquo;, asegura. &ldquo;Este trabajo captura la esencia conjunta de todas esas caracter&iacute;sticas topol&oacute;gicas, lo que permite visualizar tendencias globales y localizar transiciones entre etapas a lo largo del ciclo vital&rdquo;, resume.
    </p><p class="article-text">
        Para el experto, lo interesante es que los autores identifican las cuatro grandes transiciones a lo largo del ciclo vital&nbsp;del cerebro y establecen el punto donde todo cambia. &ldquo;A partir de los 32 a&ntilde;os, la tendencia se invierte de forma gradual, evolucionando hacia una organizaci&oacute;n m&aacute;s modular y segregada&rdquo;, explica. &ldquo;Algunas de estas trayectorias parciales ya se hab&iacute;an descrito en la literatura, pero aqu&iacute; se sit&uacute;an dentro de un marco continuo que cubre todo el ciclo vital, lo que permite ordenar y contextualizar esos cambios en una l&iacute;nea temporal unificada&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/estudio-revela-adolescencia-cerebro-dura-32-anos-decadencia-inicia-66_1_12784449.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Nov 2025 10:00:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un estudio revela que la adolescencia del cerebro dura hasta los 32 años y que la decadencia se inicia a los 66]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Neurociencia,Envejecimiento,Adolescentes,Salud,Salud mental,Alzheimer,Parkinson]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El primer mapa del cerebro en formación, un paso para entender el origen de las afecciones neurológicas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/primer-mapa-cerebro-formacion-paso-entender-origen-afecciones-neurologicas_1_12744617.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d7f56d75-01a3-4bd9-9bbe-3ead7ecc99ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El primer mapa del cerebro en formación, un paso para entender el origen de las afecciones neurológicas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Red del Atlas Celular de la Iniciativa BRAIN ha cartografiado, hasta ahora del modo más detallado, cuándo y dónde se activan los genes críticos durante el desarrollo del órgano cerebral</p><p class="subtitle">¿Puede una sola persona albergar dos mentes? Los niños epilépticos con el 'cerebro dividido' tienen la respuesta
</p></div><p class="article-text">
        El cerebro contiene miles de tipos de c&eacute;lulas que se forman por complejos procesos. Un consorcio internacional ha presentado los primeros borradores de atlas del cerebro en desarrollo, lo que ofrece informaci&oacute;n sobre los or&iacute;genes de ciertas afecciones neurol&oacute;gicas y psiqui&aacute;tricas.
    </p><p class="article-text">
        La Red del Atlas Celular de la Iniciativa BRAIN (BICAN) publica en las revistas del grupo <em>Nature </em>una docena de art&iacute;culos sobre los mapas m&aacute;s detallados, hasta el momento, de c&oacute;mo se forma ese &oacute;rgano en sus primeras etapas y los per&iacute;odos cr&iacute;ticos en humanos, otros primates y ratones.
    </p><p class="article-text">
        En los seres humanos, la fase temprana del desarrollo cerebral es excepcionalmente larga, por lo que comprender esta fase cr&iacute;tica en la que pueden surgir problemas es esencial para esclarecer nuestra comprensi&oacute;n y el tratamiento de los trastornos cerebrales.
    </p><h2 class="article-text">Un conocimiento fundamental</h2><p class="article-text">
        Al comprender cu&aacute;ndo y d&oacute;nde se activan los genes cr&iacute;ticos durante el desarrollo, se puede empezar a descubrir c&oacute;mo las alteraciones en ese proceso pueden provocar trastornos como el autismo o la esquizofrenia.
    </p><p class="article-text">
        Es &ldquo;un conocimiento fundamental que abre la puerta a mejores diagn&oacute;sticos y tratamientos espec&iacute;ficos&rdquo;, seg&uacute;n Hongkui Zeng, del Instituto Allen (EE.UU.) y uno de los autores de varios de los estudios.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores de BICAN han usado herramientas gen&eacute;ticas y computacionales avanzadas para rastrear c&oacute;mo las c&eacute;lulas madre se convierten en neuronas y c&eacute;lulas gliales (con un papel esencial en el mantenimiento, soporte y protecci&oacute;n de las neuronas).
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, han estudiado c&oacute;mo se regula la actividad gen&eacute;tica durante el desarrollo y c&oacute;mo las experiencias sensoriales y los factores ambientales influyen en la identidad de las c&eacute;lulas cerebrales.
    </p><p class="article-text">
        La recopilaci&oacute;n, indica <em>Nature,</em> ayuda a sentar las bases para crear atlas cerebrales completos del desarrollo, lo que puede servir para determinar cu&aacute;ndo y d&oacute;nde se originan afecciones como el autismo y la esquizofrenia, mejorar el dise&ntilde;o de organoides y modelos animales o servir de base para estrategias de terapias espec&iacute;ficas.
    </p><h2 class="article-text">Nuevas caracter&iacute;sticas</h2><p class="article-text">
        Los art&iacute;culos revelan nuevas caracter&iacute;sticas de los tipos de c&eacute;lulas durante el desarrollo temprano del cerebro y comienzan a arrojar luz sobre los factores ambientales, incluidos los est&iacute;mulos sensoriales y el comportamiento social, que afectan a su desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        Contienen, adem&aacute;s, descubrimientos como que los tipos de c&eacute;lulas surgen en oleadas superpuestas, no en etapas fijas, y que algunos procesos de desarrollo pueden reactivarse en la edad adulta o en caso de enfermedad.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se identifica una c&eacute;lula progenitora humana que podr&iacute;a estar relacionada con el glioblastoma, un tipo de c&aacute;ncer, y con periodos de tiempo espec&iacute;ficos en los que se concentran los riesgos gen&eacute;ticos de trastornos psiqui&aacute;tricos.
    </p><p class="article-text">
        La red BICAN, creada en 2022 como parte de la Iniciativa de Investigaci&oacute;n Cerebral mediante el Avance de Neurotecnolog&iacute;as Innovadoras (BRAIN) lanzada por el entonces presidente estadounidense Barack Obama en 2013, tiene como objetivo ofrecer una imagen completa del desarrollo cerebral.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre los estudios, uno realizado en ratones se centra en un tipo de neuronas que calman la actividad excesiva y ayudan a que las diferentes regiones se comuniquen con fluidez y de las que se ha realizado el &aacute;rbol geneal&oacute;gico m&aacute;s completo.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los hallazgos m&aacute;s sorprendentes, indican sus autores, es que estas c&eacute;lulas recorren largas distancias desde el lugar donde nacen hasta el lugar donde terminan, a veces cruzando regiones cerebrales enteras.
    </p><p class="article-text">
        Algunas siguen desarroll&aacute;ndose mucho tiempo despu&eacute;s de su nacimiento, por lo que podr&iacute;a haber un margen m&aacute;s amplio de lo que se pensaba para intervenir y ayudar al cerebro a reconfigurarse, especialmente en el caso de los ni&ntilde;os con problemas de desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los estudios se&ntilde;ala que un grupo de neuronas que se cre&iacute;a&nbsp;exclusivas de los primates se pueden encontrar en m&uacute;ltiples &oacute;rdenes de mam&iacute;feros, como los roedores, dijo a EFE el espa&ntilde;ol Miguel Turrero Garc&iacute;a, que particip&oacute; en el estudio durante su estancia en la Universidad de California.
    </p><p class="article-text">
        La idea subyacente es que la evoluci&oacute;n de las clases neuronales &ldquo;seguramente no haya sucedido a saltos, con nuevos tipos de c&eacute;lulas apareciendo de repente para dar una tremenda ventaja evolutiva a un grupo concreto de animales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa evoluci&oacute;n se hab&iacute;a dado &ldquo;poco a poco, a medida que las caracter&iacute;sticas de las clases de neuronas ancestrales se han ido refinando&rdquo;, manifest&oacute; Turrero, que acaba de empezar su propio grupo de investigaci&oacute;n en la Universidad Tecnol&oacute;gica de Texas (EE.UU).
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Otra investigaci&oacute;n en ratones sobre los tipos de c&eacute;lulas en la corteza visual indica que estas no terminan de desarrollarse antes del nacimiento, sino que siguen form&aacute;ndose hasta bien entrada la juventud del animal, especialmente en momentos clave como cuando abre los ojos por primera vez.
    </p><p class="article-text">
        Este hallazgo sugiere que las experiencias posteriores al nacimiento, como ver, o&iacute;r o interactuar con el mundo, pueden influir en el desarrollo del cerebro mucho m&aacute;s de lo que pens&aacute;bamos y que los trastornos del desarrollo podr&iacute;an seguir siendo tratables despu&eacute;s del nacimiento, durante estos periodos cr&iacute;ticos, explic&oacute; el Instituto Allen.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/primer-mapa-cerebro-formacion-paso-entender-origen-afecciones-neurologicas_1_12744617.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Nov 2025 17:15:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El primer mapa del cerebro en formación, un paso para entender el origen de las afecciones neurológicas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Neurociencia,Neurobiología,Investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Las neuronas? No, estas son las células responsables de nuestra memoria emocional, según un estudio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/neuronas-no-son-celulas-responsables-memoria-emocional-estudio-pm_1_12698906.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2aa80392-70a8-45d5-a2fd-98727cf71db3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Las neuronas? No, estas son las células responsables de nuestra memoria emocional, según un estudio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La investigación publicada en la revista 'Nature' revela que los astrocitos son clave para consolidar nuestros recuerdos con carga emocional</p><p class="subtitle">El día que los documentalistas de la BBC rompieron su regla más importante y acabaron salvando a una decena de pingüinos</p></div><p class="article-text">
        Durante mucho tiempo, se ha pensado que las <a href="https://www.eldiario.es/spin/plano-general-luego-detalle-especifico-estudio-revela-cerebro-funciona-lente-camara-pm_1_12679754.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">neuronas</a> eran las &uacute;nicas responsables de <strong>almacenar y estabilizar los recuerdos</strong>, especialmente aquellos con una importante carga emocional. Por ejemplo, los que est&aacute;n relacionados con experiencias que nos dieron mucho miedo. Sin embargo, una nueva l&iacute;nea de investigaci&oacute;n est&aacute; cambiando por completo esta visi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Un estudio reciente del Centro RIKEN para la Ciencia del Cerebro (Jap&oacute;n), publicado en la revista <em>Nature</em>, ha revelado que otro tipo de c&eacute;lulas cerebrales, los <strong>astrocitos</strong>, desempe&ntilde;an un papel decisivo en la persistencia de los recuerdos emocionales en nuestra mente. Tradicionalmente, estas c&eacute;lulas que rodean a las neuronas se consideraban simples &ldquo;auxiliares&rdquo; que ayudaban al cebrero, pero el trabajo dirigido por el neurocient&iacute;fico Jun Nagai demuestra que su funci&oacute;n va mucho m&aacute;s all&aacute;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/1978503019407769809?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text"><strong>Metodolog&iacute;a: una investigaci&oacute;n con ratones</strong></h2><p class="article-text">
        Para llegar a esta conclusi&oacute;n, los investigadores analizaron la actividad de los astrocitos en ratones utilizando una t&eacute;cnica cl&aacute;sica de <strong>condicionamiento del miedo</strong>. Despu&eacute;s de recibir una descarga el&eacute;ctrica, los aniamles aprend&iacute;an a asociar una jaula con algo desagradable. M&aacute;s adelante, cuando volv&iacute;an a la misma jaula sin recibir la descarga, mostraban se&ntilde;ales de miedo, como quedarse inm&oacute;viles, lo que indicaba que recordaban la experiencia anterior.
    </p><p class="article-text">
        Las neuronas producen una prote&iacute;na llamada Fos al activarse, y las experiencias tambi&eacute;n pueden desencadenar la<strong> producci&oacute;n de Fos en algunos astrocitos</strong>. Sabiendo esto, los investigadores dise&ntilde;aron un sistema que les permit&iacute;a ver en qu&eacute; momento se activaba esta prote&iacute;na en los astrocitos, diferenci&aacute;ndolos de las neuronas.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados fueron sorprendentes. Durante el <strong>aprendizaje inicial</strong>, cuando los ratones experimentaban el choque, casi no se activaban astrocitos. Sin embargo, durante el <strong>recuerdo</strong>, cuando estos animales volv&iacute;an a la jaula, se observ&oacute; una fuerte activaci&oacute;n de los astrocitos marcados, especialmente en regiones asociadas con la emoci&oacute;n y la memoria, como la am&iacute;gdala. Esto sugiere que estas c&eacute;lulas son especialmente relevantes en la recuperaci&oacute;n de recuerdos ya consolidados.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Aplicaciones a futuro</strong></h2><p class="article-text">
        El equipo sostiene que este descubrimiento podr&iacute;a ser clave en la investigaci&oacute;n de trastornos relacionados con los recuerdos, como el <strong>estr&eacute;s postraum&aacute;tico</strong>. &ldquo;Estos hallazgos podr&iacute;an conducir a nuevos enfoques terap&eacute;uticos dirigidos al interruptor de memoria astroc&iacute;tico, dando lugar a terapias que amortig&uuml;en suavemente los recuerdos traum&aacute;ticos y preserven otros&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Nagai.
    </p><p class="article-text">
        El investigador tambi&eacute;n sostuvo que estos resultados podr&iacute;an inspirar el <strong>desarrollo de nuevos modelos de inteligencia artificial </strong>m&aacute;s parecidos al funcionamiento de la memoria humana. &ldquo;Los sistemas de IA actuales consumen muchos datos y mucha energ&iacute;a. Al aprender de los astrocitos, que seleccionan recuerdos eficientemente en funci&oacute;n de la relevancia emocional y la recurrencia, podr&iacute;amos dise&ntilde;ar sistemas de IA m&aacute;s eficientes energ&eacute;ticamente y sensibles al contexto que recuerden lo justo&rdquo;, explic&oacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/neuronas-no-son-celulas-responsables-memoria-emocional-estudio-pm_1_12698906.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Oct 2025 09:00:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Las neuronas? No, estas son las células responsables de nuestra memoria emocional, según un estudio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Investigación científica,Neurociencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Puede una sola persona albergar dos mentes? Los niños epilépticos con el 'cerebro dividido' tienen la respuesta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/sola-persona-albergar-mentes-ninos-epilepticos-cerebro-dividido-respuesta_1_12683363.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/baa9151b-29b1-4a0a-ab2a-4de69746e1af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Puede una sola persona albergar dos mentes? Los niños epilépticos con el &#039;cerebro dividido&#039; tienen la respuesta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Neurocientíficos italianos documentan por primera vez cómo los niños con epilepsia grave sometidos a cirugía conservan medio cerebro activo y la otra mitad en un estado similar al coma o el sueño profundo</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Científicos logran ‘leer’ el pensamiento de ratones a partir de sus gestos y advierten: “Hay que proteger la privacidad mental”</p></div><p class="article-text">
        Uno de cada cinco millones de ni&ntilde;os nacidos en el mundo sufre epilepsia grave con crisis convulsivas, como la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Encefalitis_de_Rasmussen" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encefalitis de Rasmussen</a>, cuya &uacute;nica soluci&oacute;n es la intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica. En los casos m&aacute;s extremos esta operaci&oacute;n consiste en extirpar el hemisferio completo del cerebro, donde se encuentra el foco epil&eacute;ptico (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Hemisferectom%C3%ADa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hemisferectom&iacute;a</a>). En un escenario menos radical, se cortan las conexiones neuronales del hemisferio, que se deja en su sitio en estado de latencia (<a href="https://aanc.org.ar/ranc/items/show/972" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hemisferotom&iacute;a</a>). &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La plasticidad cerebral en edades tempranas facilita que en ambos escenarios los cr&iacute;os sobrevivan con cierta normalidad, ya sea <a href="https://www.vozpopuli.com/ciencia/nico-medio-cerebro.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con medio&nbsp;cerebro extirpado</a> o <em>desactivado</em>, unas condiciones que en un adulto ser&iacute;an devastadoras. Pero los neurocient&iacute;ficos tienen desde hace tiempo una serie de dudas, como si esta parte de la corteza cerebral desconectada, que mantiene su irrigaci&oacute;n sangu&iacute;nea, conserva alguna forma de actividad o de posible conciencia. &nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Islas de conciencia</h2><p class="article-text">
        Un equipo de investigadores de la Universit&agrave; degli Studi di Milano, en Italia, encabezados por <a href="https://www.unimi.it/en/ugov/person/marcello-massimini" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marcello Massimini</a>, ha querido adentrarse a fondo en la cuesti&oacute;n y ha examinado por primera vez con detalle los <a href="https://www.eldiario.es/temas/neurociencia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">patrones de actividad neuronal</a> de estas porciones de la corteza cerebral desconectada en 10 pacientes pedi&aacute;tricos sometidos a una hemisferotom&iacute;a. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un trabajo publicado este jueves&nbsp;<a href="https://plos.io/3IdwB4u" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la revista </a><a href="https://plos.io/3IdwB4u" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>PLOS Biology</em></a>, Massimini y su equipo describen el resultado de las pruebas de electroencefalograf&iacute;a (EEG) con las que midieron la actividad en la corteza aislada de los ni&ntilde;os en estado de vigilia (despiertos) en diferentes sesiones antes de la cirug&iacute;a y durante los tres a&ntilde;os posteriores, centr&aacute;ndose en la actividad de fondo no epil&eacute;ptica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras la operaci&oacute;n, los cient&iacute;ficos hab&iacute;an registrado ondas lentas prominentes sobre la corteza desconectada, un patr&oacute;n que puede persistir durante meses e incluso a&ntilde;os despu&eacute;s de la desconexi&oacute;n cortical completa. Esta persistencia de ondas lentas planteaba la pregunta de si desempe&ntilde;an alg&uacute;n papel funcional o simplemente reflejan una regresi&oacute;n a un modo predeterminado de actividad cortical.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de diferentes pruebas, los investigadores aseguran que la pronunciada ralentizaci&oacute;n del EEG se asemejaba a los patrones observados en condiciones como el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Sue%C3%B1o_sin_movimientos_oculares_r%C3%A1pidos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sue&ntilde;o profundo</a> (NREM), la anestesia general y el estado vegetativo. En otras palabras, los hallazgos indican una probabilidad nula o reducida de que este <em>segundo cerebro </em>desconectado est&eacute; haciendo algo parecido a so&ntilde;ar. M&aacute;s bien est&aacute; en el mismo estado que el cerebro cuando estamos profundamente dormidos o en coma. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este ha sido un viaje cient&iacute;fico emocionante y profundamente satisfactorio&rdquo;, a&ntilde;ade <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Anil_Seth" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anil K. Seth</a>, profesor de neurociencia de la Universidad de Sussex y coautor del art&iacute;culo. &ldquo;Comenz&oacute; hace a&ntilde;os con debates filos&oacute;ficos sobre la posibilidad de<em> islas de conciencia</em> en sistemas neuronales completamente aislados, y ahora, con esta maravillosa colaboraci&oacute;n, ha arrojado luz experimental importante sobre este tema de gran importancia cl&iacute;nica&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Cerebros divididos</h2><p class="article-text">
        Para el neurocient&iacute;fico <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Xurxo_Mari%C3%B1o" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Xurxo Mari&ntilde;o</a>, especialista en fisiolog&iacute;a del sue&ntilde;o, coincide en que los casos de estos ni&ntilde;os conduc&iacute;an a una pregunta con tintes filos&oacute;ficos que da para una novela de ciencia ficci&oacute;n. &ldquo;Ese trozo de corteza cerebral, que antes estaba conectado a un ser humano y que ahora flota dentro de su cr&aacute;neo, &iquest;podr&iacute;a tener mente? &iquest;Podr&iacute;a entonces ese ser humano generar dos mentes, una a la que tenemos acceso y otra aislada dentro de su cabeza?&rdquo;, plantea.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ese trozo de corteza, ¿puede tener ensoñaciones? ¿Podría tener como despertares de la conciencia con momentos en los que se pone a soñar?</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Xurxo Mariño</span>
                                        <span>—</span> Neurocientífico, especialista en fisiología del sueño,
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El especialista recuerda que esta pregunta estaba en el ambiente con este tipo de casos y con los organoides de cerebros. &ldquo;Ese trozo de corteza, &iquest;puede tener enso&ntilde;aciones? &iquest;Podr&iacute;a tener como despertares de la conciencia con momentos en los que se pone a so&ntilde;ar?&rdquo;, pregunta. &ldquo;Como observan en este trabajo, nos podemos quedar tranquilos, porque esas islas de corteza cerebral no parecen generar conciencia, sino que se embarcan en un estado oscilatorio perpetuo similar al del sue&ntilde;o profundo&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La posibilidad de que existan dos conciencias distintas, una de las cuales no tiene ninguna posibilidad de reportarse, es terrible y angustiante</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mariano Sigman</span>
                                        <span>—</span> Neurocientífico
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El neurocient&iacute;fico <a href="https://www.marianosigman.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mariano Sigman</a> considera que el estudio es fascinante porque de repente permite responder, aunque sea parcialmente, algunas preguntas muy dif&iacute;ciles de hacer experimentalmente. &ldquo;La posibilidad de que existan dos conciencias distintas, una de las cuales no tiene ninguna posibilidad de reportarse, es terrible y angustiante&rdquo;, asegura. En su opini&oacute;n, el trabajo plantea otras cuestiones, como hasta qu&eacute; punto se parece esta situaci&oacute;n al modo en que algunos animales, como los delfines, <em>apagan </em>medio cerebro mientras duermen. &ldquo;Si una parte del cerebro tiene una fenomenolog&iacute;a, y la otra tiene otra, la pregunta es c&oacute;mo se funde eso en la experiencia&rdquo;, afirma. &ldquo;O si esa somnolencia es el <em>modo por defecto</em> del cerebro y si hace miles de a&ntilde;os los humanos est&aacute;bamos en ese estado&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Desconexi&oacute;n de las redes</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La pregunta era si ese segundo cerebro desconectado estaba participando de la consciencia de la persona y si influ&iacute;a en su comportamiento&rdquo;, asegura&nbsp;<a href="https://hnparaplejicos.sanidad.castillalamancha.es/en/profesionales/investigacion/basica/neurofisiologia-experimental" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan de los Reyes Aguilar</a>, investigador del Hospital Nacional de Parapl&eacute;jicos de Toledo (HNP). &ldquo;Y la respuesta es no, porque al estar aislada esa corteza no se puede despertar, permanece en una especie de coma&rdquo;. Un estado que era en cierto modo predecible, seg&uacute;n el experto, en tanto que si bloqueas las conexiones con ese hemisferio, generas una baja actividad y no puedes despertarlo. &nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Al estar aislada esa corteza no se puede despertar, permanece en una especie de coma</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Juan de los Reyes Aguilar</span>
                                        <span>—</span> Investigador del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo (HNP)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Que la corteza cerebral aislada del resto del enc&eacute;falo entre en un estado de ritmos lentos tiene sentido, porque nuestros estados de vigilia est&aacute;n generados por la activaci&oacute;n de las llamadas <em>v&iacute;as activadoras ascendentes</em>, que son conexiones que vienen del tronco encef&aacute;lico, del t&aacute;lamo y de otras regiones que se encargan de regular nuestros estados de atenci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade Mari&ntilde;o. &ldquo;Al faltar todo eso, adem&aacute;s de las entradas sensoriales, la corteza se queda sin entradas que generen activaci&oacute;n del sistema&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para el experto, aunque se trata de un trabajo que estudia <em>islas de cerebro</em> que tienen una patolog&iacute;a (porque albergan focos epil&eacute;pticos), se trata de una aportaci&oacute;n muy interesante, porque incide en la capacidad que tiene el tejido cerebral para generar actividad sincronizada de baja frecuencia de manera espont&aacute;nea, que es la actividad caracter&iacute;stica del sue&ntilde;o NREM.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por otro lado, trata el fascinante tema de la posibilidad de las <em>islas de consciencia</em>, apuntando a que esos trozos aislados de corteza no parecen generar mente&rdquo;, explica Mari&ntilde;o a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. Aun as&iacute;, concluye, &ldquo;no debemos olvidar que estos ni&ntilde;os siguen teniendo dentro de su cr&aacute;neo, de forma simult&aacute;nea, dos estados mentales distintos: uno de vigilia (que cuando le toque pasar&aacute; a sue&ntilde;o, claro); y otro en un estado de sue&ntilde;o permanente&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/sola-persona-albergar-mentes-ninos-epilepticos-cerebro-dividido-respuesta_1_12683363.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Oct 2025 18:00:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Puede una sola persona albergar dos mentes? Los niños epilépticos con el 'cerebro dividido' tienen la respuesta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Neurociencia,Enfermedades,Neurología,Filosofía,Psicología,Pediatría]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
