<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Dictadura]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/dictadura/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Dictadura]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1005178/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[El cuento de la chacha manchega]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/cuento-chacha-manchega_132_13283213.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1896fff2-ead7-41b6-a5be-1a5de96da226_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El cuento de la chacha manchega"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Cualquier espacio servía como lugar de reunión. Cualquier momento era bueno para conspirar contra la nueva dictadura"</p></div><p class="article-text">
        Todo ocurri&oacute; muy r&aacute;pido. La gente parec&iacute;a sorprendida. Pero, en realidad, casi nadie hizo nada para evitar que los <em>Hijos de Torquemada</em> llegaran al poder. Es m&aacute;s, las derechas sist&eacute;micas les sirvieron de trampol&iacute;n, como en el siglo XX. Y las izquierdas les facilitaron la victoria atomiz&aacute;ndose en torno a innumerables tribus y liderazgos, como siempre.
    </p><p class="article-text">
        Los ministros fueron sustituidos por 'comandantes', aunque casi ninguno de ellos, todos hombres, hab&iacute;a hecho el servicio militar. Nunca hab&iacute;an ocultado sus prop&oacute;sitos. En cuanto llegaron al poder, cancelaron representaciones, censuraron publicaciones, aherrojaron los medios, prohibieron partidos y sindicatos, suspendieron el derecho de huelga y deportaron del pa&iacute;s a millones de inmigrantes. Esto &uacute;ltimo provoc&oacute; el colapso del mercado laboral y gener&oacute; una crisis econ&oacute;mica sin precedentes. 
    </p><p class="article-text">
        La patronal, que hab&iacute;a saludado el cambio de r&eacute;gimen con indisimulada satisfacci&oacute;n, expres&oacute; su malestar. Fue entonces cuando el nuevo gobierno, muy amante, por otro lado, de referencias nost&aacute;lgicas, procedi&oacute; a resucitar el <em>Patronato para la Redenci&oacute;n de Penas</em>. Miles y miles de hombres y mujeres encarcelados por sus ideas fueron obligados a trabajar como esclavos para intentar reflotar la productividad en los sectores m&aacute;s afectados por la <em>Gran Expulsi&oacute;n</em>. Adem&aacute;s, participaron en la construcci&oacute;n de monumentos megal&oacute;manos como la <em>Cruz de Santiago</em> gigante levantada sobre la mole rocosa de las Pe&ntilde;as de San Pedro, en Albacete, destinada a convertirse en mausoleo del <em>Jefe Supremo</em> (tambi&eacute;n conocido como el <em>Reconquistador</em> por haber evitado el reemplazo de la religi&oacute;n cristiana por la musulmana). All&iacute; murieron muchas personas como consecuencia del agotamiento, las palizas o la falta de atenci&oacute;n m&eacute;dica. Sus cuerpos, como los del resto de v&iacute;ctimas de la violencia pol&iacute;tica, permanecen en cunetas y fosas comunes.
    </p><p class="article-text">
        Para solventar el problema demogr&aacute;fico, las nuevas autoridades recurrieron al cl&aacute;sico robo de beb&eacute;s de mujeres de izquierdas internadas en establecimientos penitenciarios. Fueron decenas de miles. As&iacute;, adem&aacute;s, se contribu&iacute;a a la extirpaci&oacute;n del c&eacute;lebre 'gen rojo', que supuestamente provocaba delirios de justicia y libertad. Pero no fue suficiente para compensar el efecto de las deportaciones masivas, de modo que se opt&oacute; por restablecer el <em>Patronato de Protecci&oacute;n a la Mujer</em>, en cuyo seno legiones de muchachas j&oacute;venes fueron reprogramadas para convertirse en madres fecundas al servicio del estado. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque las comunidades aut&oacute;nomas hab&iacute;an sido suprimidas, la vocaci&oacute;n vagamente folkl&oacute;rica y regionalista imperante alent&oacute; a las delegaciones territoriales a crear su propia nomenclatura. As&iacute;, en nuestra regi&oacute;n, esas pobres chicas, que se distingu&iacute;an de las dem&aacute;s por llevar en la cabeza el t&iacute;pico pa&ntilde;uelo aldeano y una toquilla o pelerina sobre los hombros, eran conocidas como 'las chachas'. Los hombres armados que las vigilaban eran 'los ga&ntilde;anes' y siempre se presentaban en p&uacute;blico ataviados con la tradicional boina.
    </p><p class="article-text">
        El orden p&uacute;blico siempre fue una de las grandes preocupaciones de los <em>Hijos de Torquemada</em>, que no se limitaron a recuperar la Direcci&oacute;n General de Seguridad y el Tribunal de Orden P&uacute;blico, sino que repristinaron (uno de sus verbos preferidos) la instituci&oacute;n que mejor representaba su esp&iacute;ritu fundacional: el <em>Tribunal del Santo Oficio de la Inquisici&oacute;n.</em> 
    </p><p class="article-text">
        El aumento exponencial de la represi&oacute;n, sin embargo, no disuadi&oacute; a los sectores m&aacute;s comprometidos de la sociedad. Las chachas manchegas empezaron a forjar lazos de solidaridad en el interior de los correccionales. Durante sus salidas controladas, lograron comunicarse con l&iacute;deres feministas que, pasado un tiempo, hab&iacute;an logrado recomponer sus organizaciones en la clandestinidad.  
    </p><p class="article-text">
        El caso m&aacute;s notable quiz&aacute; sea el de &Aacute;gora, en Albacete. A ellas se unieron veteranos luchadores antifranquistas, j&oacute;venes indignados con la deriva del r&eacute;gimen o arrepentidos por haberlo apoyado en alg&uacute;n momento, cristianos heterodoxos, sindicalistas, activistas sociales, miembros del colectivo LGTBIQ+, personas defensoras de los derechos humanos, dem&oacute;cratas en general, brigadistas extranjeros de toda clase, condici&oacute;n y sexo&hellip; Cualquier espacio serv&iacute;a como lugar de reuni&oacute;n. Cualquier momento era bueno para conspirar contra la nueva dictadura. 
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; naci&oacute; la Resistencia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e37772bb-d13e-40b6-a556-e3057d3293a4_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e37772bb-d13e-40b6-a556-e3057d3293a4_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e37772bb-d13e-40b6-a556-e3057d3293a4_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e37772bb-d13e-40b6-a556-e3057d3293a4_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e37772bb-d13e-40b6-a556-e3057d3293a4_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e37772bb-d13e-40b6-a556-e3057d3293a4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e37772bb-d13e-40b6-a556-e3057d3293a4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Colectivo Puente Madera"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Colectivo Puente Madera                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em>(*) El Colectivo Puente Madera est&aacute; formado por Esteban Ortiz, Vanessa P&eacute;rez, El&iacute;as Rovira y Javier S&aacute;nchez. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Colectivo Puente Madera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/cuento-chacha-manchega_132_13283213.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Jun 2026 07:55:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1896fff2-ead7-41b6-a5be-1a5de96da226_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="303892" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1896fff2-ead7-41b6-a5be-1a5de96da226_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="303892" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El cuento de la chacha manchega]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1896fff2-ead7-41b6-a5be-1a5de96da226_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Dictadura,Represión,Derechos civiles,Derechos fundamentales,Política,Justicia,Libertad,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Inmaculada': la muerte de una niña en democracia que precipitó el fin de los reformatorios franquistas para mujeres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/politica/inmaculada-muerte-nina-democracia-precipito-reformatorios-franquistas-mujeres_1_13223795.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/daf126ee-912b-4714-a799-c5d1ecebe659_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Inmaculada&#039;: la muerte de una niña en democracia que precipitó el fin de los reformatorios franquistas para mujeres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las investigadoras Marta García Carbonell, María Palau Galdón y Esther López Barceló rescatan la memoria de Inmaculada Valderrama y ahondan en las lagunas sobre la muerte de la joven de 14 años en 1983 en San Fernando de Henares, un caso que fue archivado como suicidio pese a las dudas del forense</p><p class="subtitle">Los reformatorios ocultos de Franco para reprimir a chicas 'inmorales': “Poca gente sabe que siguieron abiertos hasta 1985”
</p></div><p class="article-text">
        En septiembre de 1983, una ni&ntilde;a tutelada por el Estado falleci&oacute; al caer desde una ventana situada en el tercer piso de un reformatorio en Madrid. Ten&iacute;a 14 a&ntilde;os, vest&iacute;a un su&eacute;ter sobre la ropa interior y llevaba un tatuaje con el nombre de otra chica. Hab&iacute;a sido detenida dos veces: una, por fugarse con su hermana; otra, acusada de ejercer la prostituci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El lunes de su muerte, a la hora del desayuno, de la ventana colgaba una cuerda con s&aacute;banas. Un intento de fuga. O tal vez un suicidio. Caso cerrado. La ni&ntilde;a se llamaba Inmaculada Valderrama y el centro era el de Nuestra Se&ntilde;ora del Pilar, en San Fernando de Henares, reformatorio vinculado al Patronato de Protecci&oacute;n a la Mujer, una de las redes represivas m&aacute;s longevas y opacas de la dictadura franquista. El lugar donde enviaban a las ni&ntilde;as m&aacute;s rebeldes. El lugar donde vigilar y castigar.
    </p><p class="article-text">
        Escribe Nerea Barjola: &ldquo;La protecci&oacute;n es una tecnolog&iacute;a del poder. Nos vac&iacute;a de vida, de opciones y de posibilidades&rdquo;. Se&ntilde;ala Marta Garc&iacute;a: &ldquo;Bajo el paraguas de la protecci&oacute;n, en realidad lo que se esconde es el control a los cuerpos, las actitudes y los comportamientos de las mujeres&rdquo;. Desarrolla Mar&iacute;a Palau: &ldquo;S&iacute; que hay una protecci&oacute;n. Una protecci&oacute;n al r&eacute;gimen y a las mujeres que no son encerradas. Unas son encerradas para ser castigadas, pero tambi&eacute;n para advertir al resto de mujeres, para que no contaminen al resto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las investigadoras feministas llevan d&eacute;cadas abordando los mecanismos del poder sobre el control de los cuerpos, de las vidas, de la moral de las mujeres. El castigo a una que sirve como castigo a todas. La advertencia. La vigilancia. 
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Palau y Marta Garc&iacute;a llevan a&ntilde;os estudiando el Patronato de Protecci&oacute;n a la Mujer. Forman parte de una red de investigadoras y supervivientes que tratan de desentra&ntilde;ar el oscuro funcionamiento de estos centros que, bajo el aparente control de la prostituci&oacute;n, se convirtieron en unas c&aacute;rceles de ni&ntilde;as y control de la moralidad p&uacute;blica. En 2023 publicaron <em>Indignas hijas de su Patria</em>, un trabajo de investigaci&oacute;n period&iacute;stica que vio la luz gracias a la Beca Josep Torrent de Periodisme d'Investigaci&oacute; otorgada por la Uni&oacute; de Periodistes Valencians y la Instituci&oacute; Alfons El Magn&agrave;nim. Prologado por Esther L&oacute;pez Barcel&oacute;, fue el germen de una obsesi&oacute;n: averiguar qu&eacute; sucedi&oacute; para que una ni&ntilde;a de 14 a&ntilde;os apareciera muerta en el patio del reformatorio. Y en la vida y muerte de Inmaculada encontraron un caso paradigm&aacute;tico, que encierra los elementos comunes de las supervivientes del Patronato y las fragilidades de la joven democracia espa&ntilde;ola en la &eacute;poca. 
    </p><p class="article-text">
        Por entonces, las periodistas y la historiadora apenas contaban con varios recortes de prensa que hablaban del caso de Inmaculada Valderrama y escasas referencias al centro de San Fernando de Henares. Tres a&ntilde;os despu&eacute;s, las investigadoras han documentado una cadena de negligencias e incongruencias en torno al caso del reformatorio, a cargo de una orden religiosa y, en &uacute;ltima instancia, del Ministerio de Justicia, seg&uacute;n denuncian. El resultado del trabajo es<em> Inmaculada: La muerte que precipit&oacute; el final del Patronato</em>, un ensayo en formato 'true crime' publicado por Libros del KO y que ha sido una de las obras m&aacute;s vendidas de la Feria del Libro de Valencia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a8c828d-cac4-4b37-a89e-bc426b1fa1b3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a8c828d-cac4-4b37-a89e-bc426b1fa1b3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a8c828d-cac4-4b37-a89e-bc426b1fa1b3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a8c828d-cac4-4b37-a89e-bc426b1fa1b3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a8c828d-cac4-4b37-a89e-bc426b1fa1b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a8c828d-cac4-4b37-a89e-bc426b1fa1b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4a8c828d-cac4-4b37-a89e-bc426b1fa1b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="María Palau, Marta García y Esther López, investigadoras especializadas en memoria democrática con perspectiva de género."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                María Palau, Marta García y Esther López, investigadoras especializadas en memoria democrática con perspectiva de género.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El libro est&aacute; plagado de dudas, como se&ntilde;alan las investigadoras, sombras a imagen del propio Patronato. &ldquo;En pleno 1983 tenemos el caso de una ni&ntilde;a que muere tutelada por el Ministerio de Justicia en un reformatorio, pero su caso deja m&aacute;s inc&oacute;gnitas que respuestas&rdquo;, se&ntilde;alan. Las pesquisas abren inc&oacute;gnitas &ldquo;tanto sobre el propio caso de Inmaculada, sobre la gesti&oacute;n de los centros; a veces reformatorios, a veces casi prisiones. Es muy representativo de lo que es la transici&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;alan en conversaci&oacute;n con elDiario.es. &ldquo;En el caso de Inmaculada, estas dudas o estas inc&oacute;gnitas se magnifican: por qu&eacute; llega Inmaculada al patronato, por qu&eacute; es encerrada all&iacute;, c&oacute;mo funcionaba el centro en el que ella estaba internada... Y se a&ntilde;aden las inc&oacute;gnitas en torno a su muerte, desde ese levantamiento del cad&aacute;ver que realiza un juez de paz que desde el principio est&aacute; mal hecho, hasta el cierre en falso del caso&rdquo;, expresan.
    </p><p class="article-text">
        En el viaje de tres a&ntilde;os, las investigadoras se topan con decenas de barreras para acceder a documentaci&oacute;n, carpetas vac&iacute;as, silencios. Apenas un oficio policial y una investigaci&oacute;n judicial breve, que archiva el caso como un suicidio. Pero tambi&eacute;n encuentran voces elocuentes, como una familia que cuarenta a&ntilde;os despu&eacute;s conoce el expediente de su hermana m&aacute;s joven, un forense que reitera las dudas sobre la autopsia que realiz&oacute;, y los testimonios de supervivientes del patronato, que relatan los abusos de los centros regentados por &oacute;rdenes religiosas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/462de248-6a91-4857-8e2b-2fdb888c59a7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/462de248-6a91-4857-8e2b-2fdb888c59a7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/462de248-6a91-4857-8e2b-2fdb888c59a7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/462de248-6a91-4857-8e2b-2fdb888c59a7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/462de248-6a91-4857-8e2b-2fdb888c59a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/462de248-6a91-4857-8e2b-2fdb888c59a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/462de248-6a91-4857-8e2b-2fdb888c59a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Comedor del reformatorio Nuestra Señora del Pilar de San Fernando de Henares -Memoria 1965"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Comedor del reformatorio Nuestra Señora del Pilar de San Fernando de Henares -Memoria 1965                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Una c&aacute;rcel de los pecados</strong>
    </p><p class="article-text">
        Inmaculada cometi&oacute; tres pecados por los que fue encerrada y castigada, explican las autoras. &ldquo;El primero es que ven&iacute;a de una familia humilde de Andaluc&iacute;a, una familia rural de padres analfabetos, con 12 hijos. El segundo, por lo que se le acusa, es que un fin de semana decide irse con su hermana a Madrid, se fugan de casa. Este primer internamiento s&iacute; que se le comunica a su madre, una madre que no sabe d&oacute;nde est&aacute;n sus hijas, que no sabe nada. Y el tercer pecado de Inmaculada ser&iacute;a ser lesbiana. Las mujeres que se sal&iacute;an de la identidad sexual o de la orientaci&oacute;n sexual heterosexual eran encerradas tambi&eacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las autoras accedieron a un informe elaborado por un psic&oacute;logo en 1981 sobre las internas de Nuestra Se&ntilde;ora del Pilar, una encuesta realizada a varias menores. &ldquo;Nos encontramos con que el nexo com&uacute;n que ten&iacute;an todas ellas es que ten&iacute;an problemas dentro de casa. Ninguna hab&iacute;a cometido ning&uacute;n delito. Algunas se fugaron debido precisamente a esos problemas y nunca, en ning&uacute;n momento, este se&ntilde;or que les pregunta &iquest;qu&eacute; te ha pasado? &iquest;Cu&aacute;les son esos problemas? &iquest;Qu&eacute; te han hecho? Es una pregunta que est&aacute; constantemente presente en el libro&rdquo;, apuntan. &ldquo;Ese informe es revictimizador con ellas, porque de alguna forma las responsabiliza de que los problemas que tienen; evidentemente, todos vienen derivados en &uacute;ltima instancia de la mala educaci&oacute;n que han recibido por tener familias desestructuradas&rdquo;, explica L&oacute;pez Barcel&oacute;. &ldquo;En los a&ntilde;os cuarenta s&iacute; podemos hablar de un factor socioecon&oacute;mico y de muchas ni&ntilde;as hu&eacute;rfanas que se ven abocadas a la prostituci&oacute;n o a la mendicidad por una cuesti&oacute;n de supervivencia. Pero este factor se diluye pr&aacute;cticamente en el mismo momento de fundaci&oacute;n del patronato, porque  delincuencia e inmoralidad se fusionan completamente. Es al final una c&aacute;rcel de los pecados&rdquo;, a&ntilde;ade Palau. La pobreza, la familia, la moral.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El fin del patronato</strong>
    </p><p class="article-text">
        La muerte de Inmaculada provoc&oacute; la indignaci&oacute;n del municipio madrile&ntilde;o de San Fernando de Henares. Intervino el alcalde, el Consejo Superior del Menor, se celebraron manifestaciones. Y tambi&eacute;n aceler&oacute; el proceso de expulsi&oacute;n de las &oacute;rdenes religiosas de los centros, hasta su cierre dos a&ntilde;os despu&eacute;s. El peri&oacute;dico El PA&Iacute;S recoge en abril de 1985: &ldquo;El cierre del reformatorio de San Fernando de Henares acabar&aacute; con una situaci&oacute;n &rdquo;digna de las novelas de Dickens&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Responsabilidad y reparaci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        La muerte de Inmaculada se produce en 1983, cinco a&ntilde;os despu&eacute;s de la aprobaci&oacute;n de Constituci&oacute;n espa&ntilde;ola, y queda fuera del amparo de la ley de Amnist&iacute;a. Es un hecho sucedido en democracia &ldquo;que no ha sido reparado&rdquo;, se&ntilde;ala L&oacute;pez Barcel&oacute;. &ldquo;La parte que nos tocaba a las investigadoras est&aacute; hecha, ahora le toca al Estado&rdquo;, plantea, poniendo sobre la mesa una reparaci&oacute;n econ&oacute;mica para la familia.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo de las investigadoras es &ldquo;que las v&iacute;ctimas dejen de sentir verg&uuml;enza. Romper silencios para contar las violaciones de derechos humanos. Que las familias que llevan a&ntilde;os calladas puedan dar el paso&rdquo;, a&ntilde;ade Palau, que reclama que se revisen los convenios con las &oacute;rdenes religiosas que siguen en los mismos espacios. No sirve una disculpa simb&oacute;lica. Garc&iacute;a concluye, sum&aacute;ndose a sus compa&ntilde;eras: &ldquo;Quer&iacute;amos reescribir su historia, contar que a Inmaculada no solo le pas&oacute; la muerte&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c810bdf0-e482-42bc-bf9e-033d926cfe0d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c810bdf0-e482-42bc-bf9e-033d926cfe0d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c810bdf0-e482-42bc-bf9e-033d926cfe0d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c810bdf0-e482-42bc-bf9e-033d926cfe0d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c810bdf0-e482-42bc-bf9e-033d926cfe0d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c810bdf0-e482-42bc-bf9e-033d926cfe0d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c810bdf0-e482-42bc-bf9e-033d926cfe0d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Inmaculada: La muerte que precipitó el final del Patronato, editado por Libros del KO."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Inmaculada: La muerte que precipitó el final del Patronato, editado por Libros del KO.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/politica/inmaculada-muerte-nina-democracia-precipito-reformatorios-franquistas-mujeres_1_13223795.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2026 21:31:09 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/daf126ee-912b-4714-a799-c5d1ecebe659_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="949510" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/daf126ee-912b-4714-a799-c5d1ecebe659_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="949510" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA['Inmaculada': la muerte de una niña en democracia que precipitó el fin de los reformatorios franquistas para mujeres]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/daf126ee-912b-4714-a799-c5d1ecebe659_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Menores,Franquismo,Centros de menores,Dictadura,Víctimas del franquismo,Dictadura franquista,Memoria Histórica,Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Joaquim Bosch y Fernando Jiménez: "En la Transición los partidos no rompieron con la corrupción del franquismo porque la necesitaban para financiarse"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/joaquim-bosch-fernando-jimenez-transicion-partidos-no-rompieron-corrupcion-franquismo-necesitaban-financiarse_1_13223061.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b670f66e-2596-4235-b639-090da46b427b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Joaquim Bosch y Fernando Jiménez: &quot;En la Transición los partidos no rompieron con la corrupción del franquismo porque la necesitaban para financiarse&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ambos publican ‘La corrupción en España: un problema enquistado’, en el que analizan esta lacra como un problema sistémico y reclaman la despolitización de la Administración y los organismos de control
</p><p class="subtitle">Los juicios a la corrupción de PP y PSOE marcan el inicio de la campaña andaluza que calibrará el peso de Vox
</p></div><p class="article-text">
        Desde el esc&aacute;ndalo de Matesa en la dictadura hasta el reciente caso Koldo, <a href="https://www.eldiario.es/temas/corrupcion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la corrupci&oacute;n</a> en Espa&ntilde;a ha demostrado ser un problema estructural capaz de sobrevivir a cualquier r&eacute;gimen o ideolog&iacute;a. As&iacute; lo refleja el libro <em>La corrupci&oacute;n en Espa&ntilde;a: un problema enquistado</em> (Tirant Lo Blanch) que acaban de publicar el magistrado Joaquim Bosch y el catedr&aacute;tico de Ciencia Pol&iacute;tica y de la Administraci&oacute;n de la Universidad de Murcia Fernando Jim&eacute;nez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El ensayo analiza las ra&iacute;ces de una lacra que nuestro sistema democr&aacute;tico no ha logrado erradicar al nivel de los pa&iacute;ses europeos m&aacute;s avanzados. Y detalla sus consecuencias en la econom&iacute;a, la eficiencia de las instituciones y la confianza ciudadana en el sistema democr&aacute;tico. En esta entrevista telem&aacute;tica con elDiario.es, los autores proponen crear infraestructuras &eacute;ticas, proteger a quienes denuncian y alcanzar un modelo donde la gesti&oacute;n p&uacute;blica equilibre la independencia de los t&eacute;cnicos con la visi&oacute;n de los pol&iacute;ticos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Uno de los cap&iacute;tulos del libro se abre con el &lsquo;caso Matesa&rsquo;, el gran esc&aacute;ndalo de corrupci&oacute;n del franquismo, y concluye con el &lsquo;caso Koldo&rsquo;. &iquest;La corrupci&oacute;n sobrevive a cualquier sistema pol&iacute;tico e ideolog&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fernando Jim&eacute;nez: Pese a distintos reg&iacute;menes pol&iacute;ticos con distintos partidos en el poder, la corrupci&oacute;n pervive. Uno de los motivos para hacer este libro es ver la continuidad de los esc&aacute;ndalos. Hay problemas estructurales que nunca se han tomado suficientemente en serio, pero tampoco pensamos que sean irresolubles. Pa&iacute;ses que hoy d&iacute;a son un ejemplo en el control de la corrupci&oacute;n, como los n&oacute;rdicos, han pasado &eacute;pocas de su historia donde la corrupci&oacute;n estaba muy presente y fueron capaces de construir instituciones que la desincentivan. Esa es la clave.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Afirman que las pr&aacute;cticas corruptas enriquecieron a buena parte de los dirigentes franquistas y a los empresarios cercanos al r&eacute;gimen. Vi&eacute;ndolo as&iacute;, parece que no hemos avanzado demasiado.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Joaquim Bosch: En la &uacute;ltima etapa del franquismo, Espa&ntilde;a evolucion&oacute; hacia un Estado moderno, con servicios p&uacute;blicos, con presupuestos de cierta entidad, pero no lo hizo a trav&eacute;s de un sistema democr&aacute;tico. Y por eso muchas de estas din&aacute;micas arrancan en la dictadura. La manipulaci&oacute;n de las decisiones urban&iacute;sticas o de la contrataci&oacute;n p&uacute;blica, la construcci&oacute;n incontrolada del &aacute;mbito tur&iacute;stico que gener&oacute; tant&iacute;simos beneficios, los tratos de favor&hellip; La pregunta es por qu&eacute; nuestro sistema democr&aacute;tico, al menos hasta ahora, no ha sido capaz de cortar esto al nivel de las democracias europeas m&aacute;s avanzadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ustedes apuntan a que en la Transici&oacute;n no existi&oacute; una voluntad pol&iacute;tica para romper con las redes clientelares y la contrataci&oacute;n fraudulenta heredada del r&eacute;gimen.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fernando Jim&eacute;nez: En la Transici&oacute;n, los partidos no ten&iacute;an suficientes anclajes sociales debido a la despolitizaci&oacute;n del franquismo. En los primeros a&ntilde;os, nombraron a mucha gente en la Administraci&oacute;n. No se vio mal porque ven&iacute;amos de una administraci&oacute;n franquista donde se hab&iacute;a hecho una fort&iacute;sima depuraci&oacute;n despu&eacute;s de la guerra. El problema es que la capacidad de los partidos de atraer buenos profesionales cada vez ha sido menor debido al clientelismo y a que sus organizaciones juveniles se han convertido en una escuela de arribismo. Los partidos tendr&iacute;an que haber apostado por la profesionalizaci&oacute;n de la Administraci&oacute;n, pero no lo hicieron para salvaguardar sus equilibrios internos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Joaquim Bosch: En la Transici&oacute;n, los partidos no rompieron con la corrupci&oacute;n del franquismo porque, por un lado, sirvi&oacute; para financiarse y para que sus dirigentes controlaran m&aacute;s esos espacios de poder. Y, por otro lado, hubo sectores empresariales que se enriquecieron gracias a esa corrupci&oacute;n y que luego pudieron seguir haciendo lo mismo en democracia, porque los partidos segu&iacute;an necesitando corruptores. Cuando la corrupci&oacute;n impregna a las principales fuerzas pol&iacute;ticas y genera unas dependencias de todo tipo, rectificarlo es muy complicado.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5eec6bf9-560b-485d-af4d-5b56d2d0c92d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5eec6bf9-560b-485d-af4d-5b56d2d0c92d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5eec6bf9-560b-485d-af4d-5b56d2d0c92d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5eec6bf9-560b-485d-af4d-5b56d2d0c92d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5eec6bf9-560b-485d-af4d-5b56d2d0c92d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5eec6bf9-560b-485d-af4d-5b56d2d0c92d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5eec6bf9-560b-485d-af4d-5b56d2d0c92d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fernando Jiménez, catedrático de Ciencia Política de la Universidad de Murcia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fernando Jiménez, catedrático de Ciencia Política de la Universidad de Murcia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>De hecho, las leyes que han tratado de rectificar parcialmente todo esto se aprueban muy tarde. El delito de financiaci&oacute;n irregular de partidos no se incorpor&oacute; al C&oacute;digo Penal hasta 2015. La Ley de Contratos del Sector P&uacute;blico no se reform&oacute; de manera sustancial hasta 2017.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fernando Jim&eacute;nez: Se hace tarde y mal. La reforma de 2015 de la ley de financiaci&oacute;n de partidos proh&iacute;be las donaciones de empresas a los partidos, pero no a sus fundaciones, que se permiten sin l&iacute;mite de cantidad. La ley de contratos es complej&iacute;sima y muy f&aacute;cil de sortear. El problema es que las reformas se han hecho porque est&aacute;bamos entre la espada y la pared, sin mucha convicci&oacute;n, debido a los incentivos que han tenido los partidos para seguir teniendo acceso a unos recursos a los que, de otra manera, no podr&iacute;an acceder y, as&iacute;, mantener la paz interna y el control por parte de sus dirigentes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Joaquim Bosch: Las redes clientelares de los partidos vienen de lejos, incluso antes del franquismo. Hay decenas de miles de cargos de partido en el Gobierno central, gobiernos auton&oacute;micos, diputaciones, ayuntamientos, empresas p&uacute;blicas, empresas mixtas y fundaciones institucionales. Son espacios que tienen grandes efectos en los equilibrios internos de los partidos. El problema es que est&aacute;n ocupando espacios donde deber&iacute;a haber profesionales especializados y t&eacute;cnicos independientes e imparciales que alertaran de din&aacute;micas de corrupci&oacute;n. Hay multitud de casos de corrupci&oacute;n en los que est&aacute;n implicados cargos de fontaner&iacute;a de partido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; soluciones proponen?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Joaquim Bosch: Hay que reforzar la objetividad en la contrataci&oacute;n p&uacute;blica, reforzar los controles internos para que puedan saltar alarmas, dificultar amistades peligrosas en materia de puertas giratorias u otro tipo de complicidades en el espacio p&uacute;blico privado. Tambi&eacute;n poner el foco en el &aacute;mbito empresarial para que haya sanciones reales y efectivas a las empresas que aparecen continuamente en los hechos probados de los casos de corrupci&oacute;n. Hay mecanismos legales que no har&iacute;an tan f&aacute;cil corromperse. Si solo lo dejamos en funci&oacute;n de la loable honradez de los pol&iacute;ticos, tenemos un grave problema.&nbsp;Las democracias europeas m&aacute;s avanzadas han generado infraestructuras &eacute;ticas, han mejorado los mecanismos de transparencia y tambi&eacute;n han generado espacios de control y de vigilancia que aqu&iacute; en Espa&ntilde;a, en algunos &aacute;mbitos, brillan por su ausencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fernando Jim&eacute;nez: Los partidos no pueden determinar los nombramientos de los altos cargos de la Administraci&oacute;n y de las empresas p&uacute;blicas. En Portugal, cuando estuvieron bajo el control de la Uni&oacute;n Europea en la Gran Recesi&oacute;n, crearon una comisi&oacute;n donde estaban universidades y empresas cazatalentos que hac&iacute;an un filtro previo y seleccionaban solo tres perfiles para cada cargo y ya luego el pol&iacute;tico nombraba entre esos tres. Ese tipo de inventos cambiar&iacute;a de la noche a la ma&ntilde;ana este sistema tan perverso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Parte de la alternativa entonces es la tecnocracia? &iquest;No supone eso un d&eacute;ficit democr&aacute;tico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Joaquim Bosch: Es evidente que los pol&iacute;ticos son los que tienen que tomar las decisiones. Aqu&iacute; lo problem&aacute;tico ser&iacute;a dar a determinados cargos no elegidos democr&aacute;ticamente capacidad para marcar l&iacute;neas de gesti&oacute;n. Los t&eacute;cnicos no pueden tomar decisiones de gesti&oacute;n de car&aacute;cter pol&iacute;tico o de desarrollo de un programa, pero otra cosa es que espacios que tendr&iacute;an que ser independientes e imparciales est&eacute;n colonizados por los partidos.
    </p><p class="article-text">
        Fernando Jim&eacute;nez: Estamos en el punto absolutamente contrario, en la colonizaci&oacute;n pol&iacute;tica m&aacute;xima, nos faltar&iacute;a mucho por recorrer para llegar a la tecnocracia. Una Administraci&oacute;n p&uacute;blica funciona bien cuando est&aacute; dirigida por un t&eacute;cnico profesional y un pol&iacute;tico que est&aacute; representando ah&iacute; el viento fresco de las opiniones ciudadanas en un determinado momento. Si t&uacute; dejas la Administraci&oacute;n solo en manos de t&eacute;cnicos profesionales, aquello acaba asfixi&aacute;ndose. Es decir, acaba teniendo en cuenta los intereses particulares de los funcionarios. Hay que conseguir el equilibrio entre el inter&eacute;s del t&eacute;cnico y el inter&eacute;s del pol&iacute;tico. No es ir a la tecnocracia como soluci&oacute;n, sino equilibrar las dos almas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si los partidos hubieran hecho bien su papel y hubieran nombrado buenos profesionales pr&oacute;ximos a ellos ideol&oacute;gicamente no estar&iacute;amos haciendo esta entrevista. El eslogan ser&iacute;a &ldquo;menos Koldo y m&aacute;s Maurici Lucena&rdquo;, presidente de Aena, quien rechaz&oacute; borrar los v&iacute;deos de las c&aacute;maras del aeropuerto de Barajas de la visita de Delcy Rodr&iacute;guez cuando se lo pidi&oacute; [el entonces ministro] Jos&eacute; Luis &Aacute;balos. Alguien que sea pr&oacute;ximo pero que tenga muy claro qu&eacute; puede hacer y qu&eacute; no puede hacer y que sea un buen profesional. Si hubi&eacute;ramos seguido teniendo los t&eacute;cnicos por los que apostaron en los a&ntilde;os de la Transici&oacute;n seguro que no habr&iacute;a los niveles de corrupci&oacute;n que tenemos ahora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; apenas han saltado alarmas internas en las administraciones ante grandes casos de corrupci&oacute;n?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Joaquim Bosch: No podemos exigir tampoco heroicidades. Los pocos denunciantes de corrupci&oacute;n que han dado la cara han sufrido represalias que les han llevado a enormes perjuicios profesionales, econ&oacute;micos y familiares. Adem&aacute;s, en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, los t&eacute;cnicos independientes e imparciales han sido arrinconados para colocar asesores que dicen a los pol&iacute;ticos lo que quieren escuchar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fernando Jim&eacute;nez: Tenemos una directiva europea de protecci&oacute;n de los informantes de corrupci&oacute;n y una ley espa&ntilde;ola, pero que tiene muchos agujeros. Los funcionarios tienen mecanismos legales para denunciar, pero junto a ellos hay instituciones informales que desincentivan la denuncia temprana y esto es lo que hay que cambiar. Hay que proteger realmente a la gente que es conocedora del caso porque est&aacute; dentro de la organizaci&oacute;n y que avisa a tiempo.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/340e7d8c-13bb-4f30-bbc3-d44a96f6be76_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/340e7d8c-13bb-4f30-bbc3-d44a96f6be76_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/340e7d8c-13bb-4f30-bbc3-d44a96f6be76_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/340e7d8c-13bb-4f30-bbc3-d44a96f6be76_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/340e7d8c-13bb-4f30-bbc3-d44a96f6be76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/340e7d8c-13bb-4f30-bbc3-d44a96f6be76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/340e7d8c-13bb-4f30-bbc3-d44a96f6be76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El juez Joaquim Bosch, en la Ciudad de la Justicia de València."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El juez Joaquim Bosch, en la Ciudad de la Justicia de València.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Afirman que sin protecci&oacute;n real, muy pocos se arriesgan a romper el silencio. Pero recientemente hemos visto al fiscal jefe Anticorrupci&oacute;n defendiendo que es &ldquo;posible&rdquo; aplicar una atenuante muy cualificada a un empresario &mdash;V&iacute;ctor de Aldama&mdash; que ha emprendido una &ldquo;colaboraci&oacute;n con la Justicia&rdquo; salpicada de bulos, conjeturas sin base y acusaciones sin pruebas. &iquest;Es esa la v&iacute;a?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Joaquim Bosch: No habr&iacute;a corruptos sin corruptores y necesitamos enfoques contra la corrupci&oacute;n desde la perspectiva empresarial. En el caso de Aldama, la colaboraci&oacute;n con la Justicia y la aplicaci&oacute;n de una atenuante de confesi&oacute;n pueden llevar a que se practiquen atenuantes. La discusi&oacute;n es el alcance y si pueden llevar hasta una reducci&oacute;n de la pena que supondr&iacute;a que ni siquiera ingresara en prisi&oacute;n, lo que podr&iacute;a generar una percepci&oacute;n de impunidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El tribunal va a tener que valorar esa posibilidad desde algunas dificultades porque la jurisprudencia indica que no basta con que haya una colaboraci&oacute;n con la Justicia, sino que tiene que ser decisiva y esencial para perseguir el delito o desmantelar la actividad delictiva. Cuando Aldama empez&oacute; a colaborar con la Justicia ya hab&iacute;a muchas pruebas, no es &eacute;l el que desmantela todo. Adem&aacute;s, la UCO lo sit&uacute;a en la c&uacute;spide de la organizaci&oacute;n. En todo caso, la aplicaci&oacute;n de la atenuante es una competencia del tribunal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En cualquier estrategia anticorrupci&oacute;n son fundamentales los controles y contrapesos. Entre ellos, el Poder Judicial, la Fiscal&iacute;a, las polic&iacute;as... &iquest;La corrupci&oacute;n y las corruptelas permean tambi&eacute;n a esos &oacute;rganos llamados a combatirla?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fernando Jim&eacute;nez: Hemos tenido much&iacute;simos ejemplos de corrupci&oacute;n policial y algunos casos de corrupci&oacute;n judicial. Evidentemente, eso exige que las organizaciones policiales, los jueces&hellip; tengan sus sistemas de integridad propios y adecuados al tipo de trabajo que hacen. Cuando tienes unos niveles de colonizaci&oacute;n pol&iacute;tica de la Administraci&oacute;n tan grandes, esto se extiende incluso a aquellos cuerpos que son especialmente claves a la hora de perseguir la corrupci&oacute;n, como es la polic&iacute;a, la judicatura, la Fiscal&iacute;a. Antes de aspectos t&eacute;cnicos de la lucha contra la corrupci&oacute;n, necesitamos acabar con el exceso de politizaci&oacute;n que tenemos en nuestras administraciones y, especialmente, en los &oacute;rganos de control, en los contrapesos de la Administraci&oacute;n. Eso es absolutamente clave.
    </p><p class="article-text">
        Joaquim Bosch: Me preocupa la parte judicial de esos contrapesos. Nuestros altos tribunales generan problemas de falta de apariencia de imparcialidad porque hay demasiadas posibilidades de injerencia de las principales fuerzas pol&iacute;ticas en la configuraci&oacute;n de estos tribunales que, seg&uacute;n dicen los organismos europeos, no est&aacute;n dise&ntilde;ados con criterios lo suficientemente objetivos de m&eacute;rito y capacidad. Esto lleva a posibles presiones o situaciones que puedan generar dudas a la ciudadan&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Mejora la lucha contra la corrupci&oacute;n que se eliminen de los procesos a las acusaciones populares, como pretende imponer la reforma legislativa del Gobierno?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Joaquim Bosch: En un pa&iacute;s con la configuraci&oacute;n institucional que tiene Espa&ntilde;a, en el que la Fiscal&iacute;a est&aacute; muy vinculada al poder pol&iacute;tico, es peligroso dejar solo en manos del Ministerio P&uacute;blico la posible apertura de una causa. La acusaci&oacute;n popular ha demostrado en muchos procedimientos que sigue siendo necesaria. Tambi&eacute;n se han evidenciado disfunciones y actuaciones abusivas. Pero es posible regularla con sanciones en caso de actuaciones fraudulentas. Perder&iacute;amos bastante en la lucha contra la corrupci&oacute;n si la dej&aacute;ramos fuera. A veces se piensa en determinadas acusaciones populares, pero hay que ver el conjunto. Han conseguido llevar adelante muchas investigaciones por corrupci&oacute;n y en conjunto su labor ha sido positiva.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En &uacute;ltimo lugar, les quer&iacute;a preguntar sobre el lawfare. &iquest;Existen esos abusos en la pr&aacute;ctica judicial?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Joaquim Bosch: El lawfare no es la regla general de actuaci&oacute;n del Poder Judicial en nuestro pa&iacute;s cuando hay causas de car&aacute;cter pol&iacute;tico. Ha habido supuestos que han tenido condena, el m&aacute;s conocido es el de Salvador Alba. Y s&iacute; que hay casos en los que puede haber dudas razonables sobre una actuaci&oacute;n judicial incorrecta. A los jueces de base solo nos pueden juzgar los altos tribunales, que son tambi&eacute;n los que juzgan a la gran mayor&iacute;a de los pol&iacute;ticos. Si queremos evitar la tentaci&oacute;n del lawfare, cuanto m&aacute;s reforzados est&eacute;n los altos tribunales en su apariencia de imparcialidad y en evitar que existan injerencias partidistas, ser&aacute; m&aacute;s dif&iacute;cil que se generen din&aacute;micas de lawfare. Si un juez cree que puede actuar de manera indebida y no le va a ocurrir nada, estamos favoreciendo las din&aacute;micas irregulares.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Herrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/joaquim-bosch-fernando-jimenez-transicion-partidos-no-rompieron-corrupcion-franquismo-necesitaban-financiarse_1_13223061.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2026 20:10:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b670f66e-2596-4235-b639-090da46b427b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="123702" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b670f66e-2596-4235-b639-090da46b427b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="123702" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Joaquim Bosch y Fernando Jiménez: "En la Transición los partidos no rompieron con la corrupción del franquismo porque la necesitaban para financiarse"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b670f66e-2596-4235-b639-090da46b427b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Corrupción,Administración pública,Políticos,Financiación de partidos,Partidos Políticos,Transición,Franquismo,Dictadura,Democracia,Lawfare,Corrupción política,corrupción policial,Justicia,Jueces]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Derechos que no se heredan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/derechos-no-heredan_129_13183912.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b7451bb1-66ee-458f-988a-352116bce297_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141985.jpg" width="4724" height="2657" alt="Miles de personas celebrando el día del Orgullo en Cibeles (Madrid, 2018)."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Muchos de quienes hoy desconfían de la democracia lo hacen gracias a los derechos que ella les da: la libertad de expresión, la educación que los formó, la sanidad a la que acceden y el dinero público que les sostiene</p><p class="subtitle">De los expedientes por “invertidos” a pasar hambre y vejaciones en Tefía: la represión franquista al colectivo LGTBI en Canarias</p></div><p class="article-text">
        La democracia no solo trajo el derecho al voto, sino tambi&eacute;n muchos otros derechos que hoy nos parecen lo normal: derechos cuyo valor pasa desapercibido, como si toda la vida hubieran estado ah&iacute;. Para la gran mayor&iacute;a de quienes nacieron en Espa&ntilde;a a partir de los a&ntilde;os 80, la educaci&oacute;n, la sanidad, la libertad sexual o el simple hecho de salir por la noche sin restricciones &ndash;ni horarias ni morales&ndash; forman parte de su vida cotidiana, lleg&aacute;ndolos a contemplar con la distancia de quien hereda algo sin conocer su precio ni el esfuerzo colectivo que implic&oacute;, como si las luchas que los hicieron posibles pertenecieran a una historia que no les concierne.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la dictadura que algunos idealizan &ndash;porque no la vivieron en carne propia o por no haber nacido&ndash;, no hab&iacute;a libertades pol&iacute;ticas ni se pod&iacute;a vivir al margen de la moral cat&oacute;lica. Cuando la democracia lleg&oacute;, con sus luces y sus sombras, cada persona, hombre o mujer, empez&oacute; a imaginar un proyecto de vida propio, sin pedir permiso y, sobre todo, sin miedo a un r&eacute;gimen que castigaba cualquier disidencia pol&iacute;tica, social, religiosa, afectiva o sexual. El espacio p&uacute;blico dej&oacute; de estar sometido al control policial y el espacio privado a la moral del confesionario. En la Espa&ntilde;a que ahora habitamos, resultar&iacute;an inconcebibles muchas situaciones que se vivieron en el franquismo. Nos hemos acostumbrado tan deprisa a los derechos que olvidamos que nada garantiza su permanencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los primeros derechos conquistados en democracia fueron los pol&iacute;ticos y los civiles. Recuperar la libertad de expresi&oacute;n, de asociaci&oacute;n, de reuni&oacute;n y de manifestaci&oacute;n supuso devolver a la ciudadan&iacute;a lo que la dictadura hab&iacute;a arrebatado. La legalizaci&oacute;n de los partidos pol&iacute;ticos que hasta ese momento eran tachados de enemigos de Espa&ntilde;a desactiv&oacute; una l&oacute;gica de persecuci&oacute;n antidemocr&aacute;tica. La calle se convirti&oacute; en espacio de convivencia, las manifestaciones por la amnist&iacute;a se mezclaron con las de los movimientos feministas, LGTBI y vecinales.
    </p><h2 class="article-text">El derecho a decidir</h2><p class="article-text">
        La democracia no solo permiti&oacute; ir a las urnas, sino que reconoci&oacute; que la voz de cada persona ten&iacute;a el mismo valor pol&iacute;tico y moral. El voto dej&oacute; de ser un privilegio para convertirse en un derecho que no distingue g&eacute;nero, ideolog&iacute;a ni clase social, aunque su universalidad plena siga siendo una tarea pendiente. De hecho, no ha sido hasta 2019 cuando las personas con discapacidad intelectual o psicosocial han podido votar por primera vez, al eliminarse una restricci&oacute;n anacr&oacute;nica sostenida por el paternalismo capacitista. Sin embargo, esa democracia, que naci&oacute; para devolver la voz a quienes no la ten&iacute;an, sigue debiendo reconocimientos pol&iacute;ticos, entre otras a quienes ya forman parte de nuestra comunidad, a cientos de miles de personas migradas a nuestro pa&iacute;s que viven y trabajan en Espa&ntilde;a y que siguen excluidas de ese derecho fundamental.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La democracia no solo recuper&oacute; derechos pol&iacute;ticos, tambi&eacute;n ha ido transformando la vida privada. Y fueron las mujeres quienes, al reclamar derechos de igualdad y autonom&iacute;a, convirtieron esa libertad reci&eacute;n estrenada en una revoluci&oacute;n que ha ido cambiando el pa&iacute;s desde dentro. Durante los 40 a&ntilde;os de dictadura franquista, el Estado y la Iglesia hab&iacute;an decidido por ellas: el cuerpo, la moral, la educaci&oacute;n, el trabajo y el deseo. Al avanzar la democracia, dejaron de necesitar el permiso del var&oacute;n para trabajar o abrir una cuenta, y empezaron a firmar sus propias decisiones. Cada conquista (el divorcio, el aborto, la igualdad laboral&hellip;) ha sido una conquista real, pero tambi&eacute;n simb&oacute;lica: el derecho a decidir sobre la propia vida y los propios cuerpos, derechos que todav&iacute;a se niegan a reconocer y respetar los movimientos m&aacute;s reaccionarios que anhelan recuperar el control sobre las mujeres, para gobernar sus vidas. Sin embargo, la igualdad que empez&oacute; a escribirse en el C&oacute;digo Civil, ha ido cambiando tambi&eacute;n la manera en la que el pa&iacute;s mira a las mujeres. Sin embargo, aquel impulso de cambio que marc&oacute; los primeros tiempos de la democracia no siempre ha mantenido su fuerza y a fecha de hoy, persisten desigualdades estructurales (en el empleo, en los cuidados, en la representaci&oacute;n pol&iacute;tica o en la violencia machista) que recuerdan que la igualdad legal no basta si no se traduce en igualdad efectiva, un recordatorio que no cae en saco roto gracias al movimiento feminista.
    </p><p class="article-text">
        El camino de las mujeres abri&oacute; otras puertas. De la mano del feminismo, la democracia comenz&oacute; a reconocer otras realidades que hab&iacute;an sido silenciadas, reprimidas, tortuosas y encarceladas. Las personas LGTBIQ+ pasaron de ser perseguidas por la Ley de Peligrosidad Social (heredera de la de Vagos y Maleantes) a tener un lugar en la calle, la cultura y las leyes. En 1977, mientras los presos pol&iacute;ticos sal&iacute;an de las c&aacute;rceles, las personas homosexuales segu&iacute;an dentro de ellas lo que provoc&oacute; que centenares de personas marcharan en Barcelona reclamando &ldquo;amnist&iacute;a sexual&rdquo;. La historia hab&iacute;a empezado a cambiar con aquel primer Orgullo. En 1979 se despenaliz&oacute; la homosexualidad, en 1982 la reasignaci&oacute;n sexual dej&oacute; de ser delito y en 2005 Espa&ntilde;a reconoci&oacute; el matrimonio igualitario, afirmando que el amor y la familia no tienen una sola forma posible. En 2007 se aprob&oacute; la Ley de Identidad de G&eacute;nero, que permiti&oacute; por primera vez el cambio registral de nombre y sexo sin necesidad de autorizaci&oacute;n judicial, si bien no permit&iacute;a el cambio sin necesidad de autorizaci&oacute;n m&eacute;dica. No ha sido hasta el 2023 cuando se aprob&oacute; la Ley para la Igualdad Real y Efectiva de las Personas Trans que ha reconocido el derecho a la identidad y a la libre autodeterminaci&oacute;n de g&eacute;nero, incluyendo a la infancia y la adolescencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de esas d&eacute;cadas, la protecci&oacute;n de las personas LGTBIQ+ se ha ido extendiendo tambi&eacute;n al &aacute;mbito laboral, educativo y penal. Desde la reforma del C&oacute;digo Penal que incorpor&oacute; los delitos de odio como agravante por motivos de orientaci&oacute;n sexual o identidad de g&eacute;nero, hasta las leyes auton&oacute;micas que proh&iacute;ben expresamente la discriminaci&oacute;n en el trabajo, en la atenci&oacute;n sanitaria o en la educaci&oacute;n. Espa&ntilde;a ha ido tejiendo un marco de igualdad que, aunque imperfecto, nos sit&uacute;a entre las democracias m&aacute;s avanzadas en equiparaci&oacute;n de derechos entre las personas que son LGTBIQ+ y la que no lo son.
    </p><h2 class="article-text">Sustituir tutela por autonom&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Esa misma l&oacute;gica de igualar y equiparar los derechos de todas y todos ha guiado tambi&eacute;n los cambios en la respuesta social, que pas&oacute; de la beneficencia, el estigma y el castigo a un sistema de protecci&oacute;n y de derechos. Los servicios sociales, la atenci&oacute;n a la infancia, a las personas mayores y a las personas con discapacidad sustituyeron la vigilancia por el acompa&ntilde;amiento y la tutela por la autonom&iacute;a. Supuso reconocer que la vulnerabilidad no es un fallo individual, sino una responsabilidad colectiva ante una vulneraci&oacute;n de derechos. Las inclusas, los reformatorios y el Patronato de Protecci&oacute;n de la Mujer &ndash;instituciones que durante d&eacute;cadas sirvieron para disciplinar la pobreza, la maternidad fuera del matrimonio o la disidencia moral&ndash; fueron desapareciendo a medida que la democracia se hac&iacute;a cargo de sus sombras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, ahora que es tiempo de memoria y de reparaci&oacute;n, se echa en falta que durante todos estos a&ntilde;os apenas se haya prestado atenci&oacute;n a quienes pasaron por esos lugares. Las v&iacute;ctimas de aquellas instituciones (ni&ntilde;as, ni&ntilde;os, adolescentes, mujeres, personas con discapacidad, todas ellas pobres o marginadas) siguen siendo invisibles, no solo por el silencio de la historia, sino por el de las propias instituciones y administraciones que, en base a los mismos sesgos de entonces, perpet&uacute;an hoy una forma de violencia institucional dif&iacute;cilmente justificable en una l&oacute;gica de derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os ochenta y noventa, Espa&ntilde;a construy&oacute; un sistema p&uacute;blico de salud, educaci&oacute;n y servicios sociales que situ&oacute; a las personas en el centro. Se crearon las becas que permitieron a hijas e hijos de familias obreras llegar a la universidad. En 2006, la Ley de Dependencia reconoci&oacute; que cuidar y ser cuidado tambi&eacute;n es un derecho. La ratificaci&oacute;n de la Convenci&oacute;n sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (2008) y la de la Convenci&oacute;n sobre los Derechos del Ni&ntilde;o (1990) marcaron un cambio de paradigma: todas las personas, sin distinci&oacute;n de edad o capacidad, deb&iacute;an ser reconocidas como sujetos de derechos. Ese mismo principio de autonom&iacute;a y dignidad, se extendi&oacute; tambi&eacute;n al tramo final de la vida con la aprobaci&oacute;n de la Ley Org&aacute;nica de Regulaci&oacute;n de la Eutanasia (2021), que ha ampliado el horizonte de la libertad individual al reconocer el derecho a decidir sobre el propio final de vida.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Sin democracia no hay derechos</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, la democracia que derrib&oacute; en las leyes tantas jerarqu&iacute;as mantiene abiertas las heridas del racismo estructural y del legado colonial a trav&eacute;s de una ley de Extranjer&iacute;a que funciona como un muro interior y penaliza la irregularidad, precariza la vida y convierte la falta de papeles en una forma contempor&aacute;nea de esclavitud y sometimiento. Ning&uacute;n pa&iacute;s es libre mientras niegue derechos a quienes ya forman parte de &eacute;l.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe510a2c-246e-4a51-a6ca-c60de72d0288_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe510a2c-246e-4a51-a6ca-c60de72d0288_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe510a2c-246e-4a51-a6ca-c60de72d0288_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe510a2c-246e-4a51-a6ca-c60de72d0288_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe510a2c-246e-4a51-a6ca-c60de72d0288_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe510a2c-246e-4a51-a6ca-c60de72d0288_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fe510a2c-246e-4a51-a6ca-c60de72d0288_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Divorcios en España."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Divorcios en España.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es hoy un pa&iacute;s plural, hecho de muchas procedencias, lenguas, acentos y memorias. Pero tambi&eacute;n es cierto que la democracia no ha logrado traducir esa diversidad en igualdad de derechos. Sin embargo, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, la desigualdad econ&oacute;mica, el descr&eacute;dito institucional y la expansi&oacute;n de discursos de odio est&aacute;n erosionando nuestra confianza en la necesidad de un sistema democr&aacute;tico. La crisis de 2008 y las pol&iacute;ticas de austeridad recortaron derechos sociales y la pandemia puso a prueba la fortaleza de los servicios p&uacute;blicos y la fragilidad de las vidas sostenidas por los cuidados. El auge de la extrema derecha ha devuelto al debate p&uacute;blico discursos que cre&iacute;amos superados: el cuestionamiento de la violencia machista, la negaci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico, la criminalizaci&oacute;n del feminismo o del movimiento LGTBI. Frente a esa ofensiva, conviene recordar que los derechos humanos son el esqueleto invisible de la democracia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La historia demuestra que el retroceso empieza siempre en los m&aacute;rgenes: cuando se cuestiona el derecho de las mujeres a decidir, el de las personas migrantes a ser protegidas o el de las minor&iacute;as a existir, lo que se debilita no es solo su libertad, sino la de todos. La gran paradoja es que muchos de quienes hoy desconf&iacute;an de la democracia lo hacen gracias a los derechos que ella les da: la libertad de expresi&oacute;n, la educaci&oacute;n que los form&oacute;, la sanidad a la que acceden y el dinero p&uacute;blico que les sostiene, no solo a trav&eacute;s de ayudas sino pagando los sueldos de las y los funcionarios o a trav&eacute;s de la financiaci&oacute;n de colaboraciones p&uacute;blico-privadas. Celebrar la democracia es se&ntilde;alar no solo los fallos sino tambi&eacute;n reconocer que el camino recorrido es fruto de luchas colectivas y que los derechos no se heredan, se ejercen.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Violeta Assiego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/derechos-no-heredan_129_13183912.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 May 2026 19:53:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b7451bb1-66ee-458f-988a-352116bce297_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141985.jpg" length="9525993" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b7451bb1-66ee-458f-988a-352116bce297_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141985.jpg" type="image/jpeg" fileSize="9525993" width="4724" height="2657"/>
      <media:title><![CDATA[Derechos que no se heredan]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b7451bb1-66ee-458f-988a-352116bce297_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141985.jpg" width="4724" height="2657"/>
      <media:keywords><![CDATA[Franquismo,LGTBI,Transición,Dictadura,Feminismo,Democracia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[José Sacristán: “Los jóvenes que dicen que con Franco se vivía mejor no tienen ni puta idea de lo que es vivir una dictadura”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/jose-sacristan-jovenes-dicen-franco-vivia-mejor-no-puta-idea-vivir-dictadura_1_13182799.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4dc4858e-2a22-4768-8e15-cf397d8d79fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="José Sacristán: “Los jóvenes que dicen que con Franco se vivía mejor no tienen ni puta idea de lo que es vivir una dictadura”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El actor dirige e interpreta 'El hijo de la cómica', la adaptación que ha hecho de 'El tiempo amarillo', las memorias de su amigo Fernando Fernán Gómez</p><p class="subtitle">El discurso 'ultra' cala en los jóvenes: son más tradicionales, religiosos y reacios a la igualdad</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/cultura-adquiere-archivo-emma-cohen-fernando-fernan-gomez_1_10442048.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fernando Fern&aacute;n G&oacute;mez</a> public&oacute; en 1990 sus memorias. Se llamaban <em>El tiempo amarillo,</em> y en ellas, el actor total del cine espa&ntilde;ol, contaba una vida que era un recorrido por la historia de Espa&ntilde;a. Nacido en 1921, Fern&aacute;n G&oacute;mez vivi&oacute; los grandes acontecimientos del siglo XX que marcaron nuestro pa&iacute;s. La Segunda Rep&uacute;blica, el golpe de Estado, la guerra, la posguerra, la dictadura&hellip; As&iacute; hasta llegar a la ansiada democracia. Hab&iacute;a algo en esas p&aacute;ginas que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/jose-sacristan-padre-milito-clandestinidad-franco-no-mirar-lado_1_11256865.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a Jos&eacute; Sacrist&aacute;n</a> le recordaba a su vida. Aunque hab&iacute;a nacido a&ntilde;os m&aacute;s tarde, &eacute;l tambi&eacute;n fue un ni&ntilde;o de la posguerra que encontr&oacute; en el oficio de c&oacute;mico algo m&aacute;s que una forma de vida.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s fuera ese uno de los motivos que les convirti&oacute; en algo m&aacute;s que compa&ntilde;eros de trabajo, en amigos que se juntaban y se contaban. Que se abr&iacute;an en canal el uno con el otro. Y quiz&aacute;s por eso, ahora que Jos&eacute; Sacrist&aacute;n cogi&oacute; su relevo como el gran actor vivo de Espa&ntilde;a, ha decidido honrarle llevando a las tablas aquellas memorias. Lo hace en <em>El hijo de la c&oacute;mica</em>, que dirige e interpreta hasta el 28 de junio en el Teatro Bellas Artes de Madrid.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde all&iacute; irrumpe en el escenario a sus 88 a&ntilde;os. Antes que &eacute;l, su voz, anunciando que interpretar&aacute; un par de escenas para la prensa antes de atender unas cuantas entrevistas en donde el actor, como siempre, dice las cosas que deber&iacute;an ser de sentido com&uacute;n, pero no lo son. Habla de memoria, de su amigo Fern&aacute;n G&oacute;mez y de la importancia de re&iacute;rse en tiempos de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/trump-vs-springsteen-acusa-artista-vomitar-odio-pide-movimiento-maga-boicoteen-gira_1_13117023.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gente como Donald Trump</a>. Para todos ellos tiene un consejo: memoria y humor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Adapta </strong><em><strong>El tiempo amarillo</strong></em><strong>, las memorias de Fernando Fern&aacute;n G&oacute;mez. Se llevaban m&aacute;s de diez a&ntilde;os de edad pero, en esas memorias, en ese ni&ntilde;o de la posguerra, &iquest;hab&iacute;a algo que hablaba tambi&eacute;n de Pepe Sacrist&aacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo ya hab&iacute;a hablado con &eacute;l de Pepe Sacrist&aacute;n antes de que se publicaran esas memorias. Yo estaba en este mismo teatro haciendo <em>Las guerras de nuestros antepasados</em> cuando se public&oacute; la primera edici&oacute;n, pero yo ya hab&iacute;a hablado con &eacute;l de su abuela, de la m&iacute;a, de la Espa&ntilde;a de entonces, de ser c&oacute;micos y de las pu&ntilde;eter&iacute;as que contiene este oficio ejercido en este pu&ntilde;etero pa&iacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c785156-839e-4848-87cb-7d8431fd8359_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c785156-839e-4848-87cb-7d8431fd8359_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c785156-839e-4848-87cb-7d8431fd8359_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c785156-839e-4848-87cb-7d8431fd8359_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c785156-839e-4848-87cb-7d8431fd8359_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c785156-839e-4848-87cb-7d8431fd8359_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4c785156-839e-4848-87cb-7d8431fd8359_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="José Sacristán en el escenario del Teatro Bellas Artes de Madrid"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                José Sacristán en el escenario del Teatro Bellas Artes de Madrid                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Me acuerdo de cuando Javier Bardem gan&oacute; el Oscar, que se lo dedic&oacute; a los c&oacute;micos. No dijo a los actores, dijo a los c&oacute;micos. &iquest;Qu&eacute; tiene esa palabra?, &iquest;es una dignificaci&oacute;n del oficio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, es un t&eacute;rmino entra&ntilde;able y me atrevo a decir, de un cierto car&aacute;cter de nobleza. Ser buen c&oacute;mico es como ser un buen ciudadano o ser un buen padre. De hecho, hay una pel&iacute;cula maravillosa del t&iacute;o de Javier, de Juan Antonio Bardem,<em> C&oacute;micos</em>, que para m&iacute; es de cabecera. Hago pedagog&iacute;a con ella. De vez en cuando, se la paso. Un d&iacute;a estuvieron en casa Asier Etxeand&iacute;a, Aitana S&aacute;nchez Gij&oacute;n y otros cuantos c&oacute;micos y c&oacute;micas, y les puse la pel&iacute;cula, que es una belleza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted no fue hijo de c&oacute;mica.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        No.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero sus hijos s&iacute; que van a poder decir que fueron hijos de c&oacute;mico. &iquest;Eso enorgullece?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Me siento muy orgulloso. Te voy a contar una an&eacute;cdota que he contado varias veces, pero es que me gusta. Estaba en Tarifa, despu&eacute;s de hacer <em>Se&ntilde;ora de rojo</em>. Paseo por la ciudad y dos muchachos de 30 a&ntilde;os me ven y uno me reconoce, se me acerca felic&iacute;simo y me dice: &ldquo;Claro, usted, es el que 'hac&iacute;a de re&iacute;r' en las pel&iacute;culas antiguas&rdquo;. Y le dije: &ldquo;Ya tengo epitafio&rdquo;. S&iacute;, ese soy yo. Y me siento orgulloso de ser el que 'hac&iacute;a de re&iacute;r' en las pel&iacute;culas antiguas. Y a mucha honra.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los ciudadanos no somos del todo inocentes y sufrimos las consecuencias de la clase política. No, nos representan. Desgraciadamente nos representan</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José Sacristán</span>
                                        <span>—</span> Actor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Le he le&iacute;do decir varias veces que Fern&aacute;n G&oacute;mez le ense&ntilde;&oacute; a escuchar. Eso de escuchar ahora mismo es algo casi revolucionario.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Lamentablemente, son m&aacute;s, como dec&iacute;a don Antonio Machado, los ecos que las voces. Es una jaula de grillos ensordecedora. Es lamentable. Y yo insisto en esto, no somos del todo inocentes. No somos los ciudadanos perfectos, maravillosos que sufrimos las consecuencias de una clase pol&iacute;tica. No, nos representan. Desgraciadamente nos representan. No es posible que haya algo tan obsceno como el comportamiento de un se&ntilde;or como Donald Trump, o del se&ntilde;or Milei. &iquest;C&oacute;mo alguien puede decir &lsquo;yo quiero que ese sea el presidente&rsquo;? Eres un puto tarado. Y ah&iacute; estamos todos. Y ahora adem&aacute;s con esta actitud de la extrema derecha, esta cosa insultante que llaman rata de mierda, que quedan para volver a cantar el <em>Cara al sol</em>&hellip; y la gente les vota. Pues ya est&aacute;. Pues qu&eacute; bien.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el escenario aparece escrito en el fondo: &lsquo;Hay que recordar, hay que recordar&rsquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una alusi&oacute;n a <em>El viaje a ninguna parte</em>. Yo empezaba diciendo: &ldquo;Hay que recordar, hay que recordar&rdquo;. En realidad, yo me he autorizado a contar esta historia porque hice<em> El viaje a ninguna parte </em>y hago una pirueta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero esa frase tambi&eacute;n nos habla de la memoria, algo que es importante y que era importante en aquellas memorias.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute; es fundamental saber de d&oacute;nde y de qui&eacute;n vengo. Miro para atr&aacute;s y procuro no darme con las farolas. Miro para atr&aacute;s constantemente, porque cuando miro, no huelo a mierda. Es m&aacute;s, a m&iacute; me ayuda a vivir y a tirar para adelante la memoria que tengo del cr&iacute;o que fui. S&iacute;, sin duda alguna.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/85253814-f02a-4cbd-be82-6dbb34eb99b0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/85253814-f02a-4cbd-be82-6dbb34eb99b0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/85253814-f02a-4cbd-be82-6dbb34eb99b0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/85253814-f02a-4cbd-be82-6dbb34eb99b0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/85253814-f02a-4cbd-be82-6dbb34eb99b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/85253814-f02a-4cbd-be82-6dbb34eb99b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/85253814-f02a-4cbd-be82-6dbb34eb99b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="José Sacristán honra a su amigo Fernando Fernán Gómez en &#039;El hijo de la cómica&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                José Sacristán honra a su amigo Fernando Fernán Gómez en &#039;El hijo de la cómica&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y cuando lee que hay un porcentaje de j&oacute;venes que dicen </strong><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/vivieron-espanoles-muerte-franco-emborrachamiento-esperanza-miedo-sostenido_1_12773110.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>que con Franco se viv&iacute;a mejor</strong></a><strong>?, &iquest;qu&eacute; dir&iacute;a a esos j&oacute;venes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que no tienen ni puta idea de lo que es vivir con Franco. Eso lo primero. Habr&aacute; alg&uacute;n nazi por ah&iacute; y alg&uacute;n fascista que le prefieren, y all&aacute; ellos, pero yo conf&iacute;o en que no sean mayor&iacute;a. Pero en principio les dir&iacute;a que no tienen la m&aacute;s puta idea de lo que es vivir en una dictadura. Ah&iacute; est&aacute; la maldad de estos que les llenan el cerebro con estas gilipolleces. Es lamentable&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;El arte puede hacer algo en todo eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, no, no. Ojal&aacute; pudi&eacute;ramos hacer algo. Y si pudi&eacute;ramos hacer algo, tendr&iacute;amos que estar en la c&aacute;rcel todos conforme est&aacute; el panorama. Hacemos lo que podemos. Pero hay quien hace la historia y hay quien la padece. La gente de la cultura hacemos lo que podemos. Si la gente de la cultura realmente pudiese modificar la sociedad, Donald Trump no ser&iacute;a presidente de los EEUU. Joder, eso no te quepa ninguna duda.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Siempre dice que para usted actuar es un juego muy serio. &iquest;No se cansa de jugar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. Si eso pasara me quedo en casa. La base fundamental es lo que tiene de juego esto para m&iacute;, sin duda.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y c&oacute;mo ve a las nuevas generaciones, entienden ese juego serio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que veo es gente con mucho talento. Me encanta. Me encanta trabajar con j&oacute;venes porque hay una galer&iacute;a y una cosecha de cineastas y de gente de teatro formidable. Ahora Juanito, Juan Diego Botto, est&aacute; haciendo en el Teatro Espa&ntilde;ol algo que es un aut&eacute;ntico prodigio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y si no hubiera sido actor qu&eacute; hubiera sido, lo ha pensado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. Tengo una vocaci&oacute;n frustrada que es la de director de orquesta. Pero esa me ha venido despu&eacute;s, cuando he visto a Karajan, a Carlos Kleiber y a Celibidache dirigir.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La gente de la cultura hacemos lo que podemos. Si la gente de la cultura realmente pudiese modificar la sociedad, Donald Trump no sería presidente de los EEUU</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José Sacristán</span>
                                        <span>—</span> Actor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; Fern&aacute;n G&oacute;mez sigue siendo el ejemplo, el icono?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque es el que mejor lo hac&iacute;a, el que m&aacute;s se aproximaba a la verdad. Y luego ya conoces su faceta de dramaturgo, de novelista, de columnista, de director de cine, de teatro, de poeta... Joder, ese es el modelo. Lo que pasa es que es inalcanzable llegar a transitar por tanta disciplina de un modo tan brillante como &eacute;l lo hac&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A usted qu&eacute; le ha faltado por hacer?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La Br&iacute;gida del Tenorio. Me voy a morir con las ganas de hacer la Br&iacute;gida del Tenorio. Es que he hecho zarzuela. He hecho musicales. He cantado copla. Y creo haber asumido desde las primeras de cambio ser una buena correa transmisora de estados de emoci&oacute;n m&aacute;s bien dom&eacute;sticos. Yo no tengo un <em>Hamlet,</em> no tengo un<em> Macbeth</em> ni un <em>Rey Lear. </em>No voy a decir que lo echo de menos. Mi modelo de actor para m&iacute; no era Lawrence Olivier, sino James Stewart. Yo hubiera hecho cualquier cosa por hacer <em>El hombre de Laramie, El bazar de las sorpresas, Qu&eacute; bello es vivir, Anatom&iacute;a de un asesinato, V&eacute;rtigo, Horizontes lejanos</em>&hellip; Pero para m&iacute; el colmo de la sabidur&iacute;a, la mayor demostraci&oacute;n de talento que alguien ha hecho delante de una c&aacute;mara, es la de Donald O'Connor&nbsp;en <em>Cantando bajo la lluvia</em>. El <em>Hazles re&iacute;r</em>&hellip; Yo hubiera dado cualquier cosa por haber llegado a una altura tan excelsa como la suya ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Me imagino que a usted actores j&oacute;venes se le acercaran como referentes, &iquest;es un orgullo o una responsabilidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que yo soy el que 'hac&iacute;a de re&iacute;r' en las pel&iacute;culas antiguas. No me toque los cojones. No tengo el menor inter&eacute;s de pasar a ser el profeta o el patriarca. Yo soy un currante de esto y tengo la suerte de que la gente me sigue comprando los ajos, hago lo que me da la gana y disfruto. Y creo que no lo hago mal. Y si lo hiciera mal, pues no vendr&iacute;an a verme, digo yo. Pero no tengo el menor inter&eacute;s de trascender o de significar para los dem&aacute;s otra cosa que no sea el que hac&iacute;a de re&iacute;r en las pel&iacute;culas antiguas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ahora nos viene bien re&iacute;r&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;No te r&iacute;es con el capullo de Donald Trump?
    </p><p class="article-text">
        <strong>La verdad es que me preocupa&hellip; Ojal&aacute; me hiciera re&iacute;r.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La risa hay que saberla buscar. El sentido del humor yo creo que es lo &uacute;nico que nos distingue del diplodocus o de la rata callejera. El sentido del humor y la risa siempre est&aacute;n ah&iacute;. Todos los d&iacute;as. Est&aacute; en El Roto. La risa es muy importante. Hay un grupo que hizo Luis Garc&iacute;a Montero, le llamamos los 'optimistas melanc&oacute;licos'. La melancol&iacute;a es la sensaci&oacute;n de p&eacute;rdida de algo. De unos ideales a los que has aspirado y sabes que no se van a dar. Pero el optimismo tiene que ver con la risa. No hablo de la felicidad, hablo de la alegr&iacute;a, de la risa, de salir a librar la batalla con un &ldquo;os vais a joder, no me vais a aburrir, y me voy a re&iacute;r&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/jose-sacristan-jovenes-dicen-franco-vivia-mejor-no-puta-idea-vivir-dictadura_1_13182799.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 20:10:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4dc4858e-2a22-4768-8e15-cf397d8d79fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="8797230" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4dc4858e-2a22-4768-8e15-cf397d8d79fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="8797230" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[José Sacristán: “Los jóvenes que dicen que con Franco se vivía mejor no tienen ni puta idea de lo que es vivir una dictadura”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4dc4858e-2a22-4768-8e15-cf397d8d79fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[José Sacristán,Entrevistas,Teatro,Cine español,Actores,Franquismo,Dictadura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Miles de portugueses celebran otro 25 de abril la caída de la dictadura, que "no solo es pasado, sino también futuro"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/miles-portugueses-celebran-caida-dictadura-25-abril-no-pasado-futuro_1_13172777.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/312c5de3-6733-4541-a3c2-d34f52cf1d33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Miles de portugueses celebran otro 25 de abril la caída de la dictadura, que &quot;no solo es pasado, sino también futuro&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los ciudadanos salieron un año más a festejar con carteles que defendían la libertad y reclamaban que "fascismo nunca más"</p><p class="subtitle">Cuando la Revolución de los Claveles ya era irreversible, la dictadura seguía matando gente en Portugal
</p></div><p class="article-text">
        Miles de portugueses salieron este s&aacute;bado a las calles de Lisboa para conmemorar el 25 de abril, fecha en la que hace 52 a&ntilde;os cay&oacute; la dictadura salazarista con la conocida como Revoluci&oacute;n de los Claveles y regres&oacute; la democracia al pa&iacute;s, ya que se trata de unos valores e ideas &ldquo;que no solo son pasado, sino que tambi&eacute;n son el futuro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con claveles rojos en las solapas, las camisetas, el pelo e incluso pintados en la piel, los portugueses salieron un a&ntilde;o m&aacute;s a festejar este d&iacute;a acompa&ntilde;ados de carteles defendiendo la libertad y reclamando que &ldquo;fascismo nunca m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dos tanques abrieron la marcha en recuerdo del levantamiento militar que hizo caer a la dictadura, parte de la memoria visual del pueblo portugu&eacute;s, ya que aquel d&iacute;a veh&iacute;culos blindados entraron en Lisboa para ocupar puntos estrat&eacute;gicos y forzar la ca&iacute;da del r&eacute;gimen; aunque no fue una revoluci&oacute;n violenta, los fusiles fueron adornados con claveles y desde entonces este es el s&iacute;mbolo de la libertad.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o, la conmemoraci&oacute;n fue especial, puesto que es el aniversario n&uacute;mero 50 de la entrada en vigor de la Constituci&oacute;n portuguesa, aprobada el 2 de abril de 1976 pero efectiva desde el 25 de abril de ese mismo a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se cumplen 50 a&ntilde;os de la Constituci&oacute;n, que es el mayor retrato de lo que fue la revoluci&oacute;n y la liberaci&oacute;n que tuvo el pueblo portugu&eacute;s tras 48 a&ntilde;os de fascismo&rdquo;, explic&oacute; a EFE Rafael, un joven que march&oacute; por la Avenida Liberdade, una de las principales arterias de la capital lusa y por donde anualmente transcurre esta concentraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Su compa&ntilde;ero Domingos agreg&oacute;: &ldquo;No se trata &uacute;nica y exclusivamente de valorar lo que se hizo en el pasado, porque abril no es solo lo que pas&oacute;, sino lo que se puede hacer en el futuro, porque hay un proyecto espec&iacute;fico que est&aacute; inscrito en la Constituci&oacute;n y que a&uacute;n est&aacute; por cumplir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por eso hemos venido aqu&iacute;: no se trata solo de valorar lo que se hizo en el pasado, sino precisamente de proyectar lo que se puede hacer en el futuro&rdquo;, concluy&oacute; el joven.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los asistentes fue Eugenio Pacheco Ruivo, como cada a&ntilde;o, quien lleg&oacute; acompa&ntilde;ado de una fotograf&iacute;a impresa a modo de pancarta en la que se le puede ver junto a sus compa&ntilde;eros en el cuartel donde estaba retenido justo aquel 25 de abril de 1974 por su ideolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Al rememorar la historia, se emociona mientras un grupo de personas se congrega para escuchar c&oacute;mo los que estaban presos no supieron de la noticia hasta el d&iacute;a despu&eacute;s, el 26 de abril, y fue por su uni&oacute;n que acabaron dej&aacute;ndolos a todos libres, ya que en un primer momento solo quer&iacute;an liberar a unos cuantos.
    </p><p class="article-text">
        Pacheco Ruivo, de 72 a&ntilde;os, acudi&oacute; con el mismo jersey con el que sali&oacute; de la c&aacute;rcel el d&iacute;a despu&eacute;s de la Revoluci&oacute;n de los Claveles y al ver la calle llena, conmovido, dijo a EFE: &ldquo;No queremos dictadura, no queremos fascismo, queremos libertad y queremos que se respete la Constituci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n este s&aacute;bado el presidente de Portugal, el socialista Ant&oacute;nio Jos&eacute; Seguro, pronunci&oacute; su primer discurso en el Parlamento como jefe de Estado, tras asumir el cargo el pasado marzo, y consider&oacute; que se trata de una fecha dotada de un &ldquo;valor incuestionable&rdquo; que &ldquo;cuenta con un apoyo abrumador e intergeneracional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante su alocuci&oacute;n pidi&oacute; a los j&oacute;venes &ldquo;estar atentos&rdquo;: &ldquo;Cuando vean que se vulnera un derecho fundamental, denuncien en voz alta lo que han visto. Cuando la intolerancia aplaste la ciudadan&iacute;a, den la voz de alarma, porque la noche se apodera r&aacute;pidamente del d&iacute;a. Cuando oigan que se utiliza la palabra libertad para restringirla, defi&eacute;ndanla&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/miles-portugueses-celebran-caida-dictadura-25-abril-no-pasado-futuro_1_13172777.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Apr 2026 19:12:37 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/312c5de3-6733-4541-a3c2-d34f52cf1d33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="6745680" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/312c5de3-6733-4541-a3c2-d34f52cf1d33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="6745680" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Miles de portugueses celebran otro 25 de abril la caída de la dictadura, que "no solo es pasado, sino también futuro"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/312c5de3-6733-4541-a3c2-d34f52cf1d33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Portugal,Lisboa,Dictadura,Revoluciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El último adiós de CCOO a Juan Antonio Mata, "un referente" del diálogo social y de la lucha por las libertades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/albacete/ultimo-adios-ccoo-juan-antonio-mata-referente-dialogo-social-lucha-libertades_1_13154176.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0de8ab98-86eb-4dd1-add5-7197afedb5ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El último adiós de CCOO a Juan Antonio Mata, &quot;un referente&quot; del diálogo social y de la lucha por las libertades"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Unas 600 personas han participado en un emotivo acto de homenaje en Albacete, en el que han definido al histórico sindicalista como un "soñador y luchador" que no se amilanó ante la dictatura</p><p class="subtitle">PALABRAS CLAVE - Juan Antonio Mata
</p></div><p class="article-text">
        En un acto cargado de emoci&oacute;n y reconocimiento, Comisiones Obreras (CCOO) ha celebrado hoy un homenaje a la figura de Juan Antonio Mata Marfil, exsecretario regional del sindicato y pieza clave en la historia reciente de Albacete y de toda la comunidad aut&oacute;noma. 
    </p><p class="article-text">
        El evento ha congregado a a unas 600 personas que han recordado el legado de un hombre cuya trayectoria es inseparable de &ldquo;la lucha por las libertades&rdquo; en este pa&iacute;s, defini&eacute;ndole como un &ldquo;so&ntilde;ador y luchador&rdquo; que no se amilan&oacute; ante la dictatura.
    </p><p class="article-text">
        Entre los presentes estaban Remedios Toboso, su esposa; Aurora Mata y Clara Mata, sus hijas; y sus cuatro nietas, Luc&iacute;a, In&eacute;s, Alba y Emma, y tambi&eacute;n 'la familia sindical', representada por los secretarios generales de CCOO en Albacete, Paco G&oacute;mez; en Castilla-La Mancha, Javier Ortega; y en Espa&ntilde;a, Unai Sordo, que ha participado a trav&eacute;s de un v&iacute;deo. Tambi&eacute;n han acudido representantes institucionales, pol&iacute;ticos, sociales y empresariales de Albacete y Castilla La Mancha.
    </p><p class="article-text">
        El homenaje ha servido no solo para recordar a un dirigente con visi&oacute;n estrat&eacute;gica que &ldquo;se adelant&oacute; a su tiempo&rdquo;, sino para reivindicar el di&aacute;logo social como la herramienta fundamental para el entendimiento, un legado que, seg&uacute;n sus allegados, permanece vivo en el coraz&oacute;n de los trabajadores de Castilla-La Mancha.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Representa a una generaci&oacute;n de compa&ntilde;eros y de compa&ntilde;eras, de hombres y mujeres muy valientes y muy j&oacute;venes en ese momento, que dieron un paso adelante para crear las libertades y la democracia que ahora mismo estamos disfrutando&rdquo;, ha manifestado Ortega al inicio del acto, celebrado en el Paraninfo universitario de Albacete.
    </p><p class="article-text">
        Su familia ha expresado un &ldquo;orgullo m&aacute;ximo&rdquo; por los valores de justicia y dignidad que les inculc&oacute;. Han definido a Comisiones Obreras como su propia &ldquo;casa&rdquo; y &ldquo;familia&rdquo;, agradeciendo el inmenso cari&ntilde;o recibido por parte de la ciudadan&iacute;a y los trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        RemediosToboso ha calificado que es &ldquo;un d&iacute;a de much&iacute;simo orgullo, de reencuentro de much&iacute;simos compa&ntilde;eros de lucha y de trabajo&rdquo;, agradeciendo a la sociedad de Albacete, a los ciudadanos de Albacete y de Castilla-La Mancha, &ldquo;todo el calor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se ha recordado la excelente y cercana relaci&oacute;n que Mata manten&iacute;a con los medios de comunicaci&oacute;n, incluso en periodos de huelga general, demostrando siempre &ldquo;una gran calidad humana&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d269b25-54dc-4a1c-a7e8-997f1cdd9ff5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d269b25-54dc-4a1c-a7e8-997f1cdd9ff5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d269b25-54dc-4a1c-a7e8-997f1cdd9ff5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d269b25-54dc-4a1c-a7e8-997f1cdd9ff5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d269b25-54dc-4a1c-a7e8-997f1cdd9ff5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d269b25-54dc-4a1c-a7e8-997f1cdd9ff5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7d269b25-54dc-4a1c-a7e8-997f1cdd9ff5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Homenaje en Albacete al líder de CCOO Juan Antonio Mata"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Homenaje en Albacete al líder de CCOO Juan Antonio Mata                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Por su parte, Paco G&oacute;mez lo ha recordado como &ldquo;un luchador&rdquo; cuando &ldquo;luchar estaba perseguido en este pa&iacute;s, cuando luchar costaba incluso la integridad f&iacute;sica y la libertad personal&rdquo;. &ldquo;Fue un gran sindicalista, fue un sindicalista de los de antes, de los de siempre, una persona que convenc&iacute;an con la palabra, pero que tambi&eacute;n convenc&iacute;a con sus actos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El presidente de la Diputaci&oacute;n de Albacete, Santiago Caba&ntilde;ero, lo ha definido como &ldquo;una figura imprescindible en esta tierra, que ha dejado una huella imborrable&rdquo;. Adem&aacute;s, ha subrayado la apuesta de Juan Antonio Mata por el consenso y el di&aacute;logo como herramientas claves para la resoluci&oacute;n de conflictos.
    </p><p class="article-text">
        Por su lado, la concejala del equipo de gobierno albacete&ntilde;o Gala de la Calzada ha asegurado que es &ldquo;justo&rdquo; recordar y rendir homenaje &ldquo;a una personal que dedic&oacute; toda su vida a la defensa de los trabajadores y trabajadoras de Albacete y de toda la regi&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Su compromiso con la sociedad y su altura de miras fue fundamental para la mejora de condiciones laborales, ya desde la Transici&oacute;n, lo que sin duda ha contribuido al desarrollo econ&oacute;mico de nuestra tierra&rdquo;, ha agregado.
    </p><p class="article-text">
        Al acto han acudido tambi&eacute;n el expresidente de Castilla-La Mancha, Jos&eacute; Bono, o el exdelegado del Gobierno en la regi&oacute;n, Francisco Tierraseca, entre otros.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>La dilatada trayectoria de un activo de la democracia</strong></h2><p class="article-text">
        Nacido en 1949 en Benajarafe (/M&aacute;laga), aunque su familia se traslad&oacute; a Albacete cuando &eacute;l ten&iacute;a 8 a&ntilde;os, Juan Antonio Mata adquirir&oacute; desde muy joven una conciencia de clase que le llev&oacute; a jugar un papel muy activo en la lucha social y pol&iacute;tica contra el franquismo, y a participar en la creaci&oacute;n de las primeras Comisiones Obreras en Albacete, antes incluso de la legalizaci&oacute;n de los sindicatos y del Partido Comunista.
    </p><p class="article-text">
        Form&oacute; parte de la famosa asamblea fundacional de CCOO Albacete en La Marmota, en julio de 1976, y fue detenido en 1977 durante la manifestaci&oacute;n prohibida del Primero de Mayo.
    </p><p class="article-text">
        Fue concejal del Partido Comunista en Albacete en las primeras elecciones democr&aacute;ticas municipales y secretario general de CCOO Albacete entre 1985 y 1995. Posteriormente, asumi&oacute; la Secretar&iacute;a General de Comisiones Obreras de Castilla-La Mancha, cargo que ocup&oacute; hasta 2004. Desde 1976 hasta entonces, fue miembro del Consejo Confederal de Comisiones Obreras.
    </p><p class="article-text">
        En 2005, Juan Antonio Mata fue nombrado presidente del Consejo Social y Econ&oacute;mico de Castilla-La Mancha, puesto que ejerci&oacute; hasta que el organismo fue suprimido en 2011. Volvi&oacute; entonces a su puesto de funcionario de la Administraci&oacute;n de Justicia en Albacete. De 2018 a 2022, represent&oacute; a CCOO en el Consejo Social de la Universidad de Castilla-La Mancha.
    </p><p class="article-text">
        CCOO de Castilla-La Mancha destaca su papel fundamental en las luchas y conquistas de la clase trabajadora de la regi&oacute;n, siendo protagonista en multitud de conflictos y momentos clave, como la huelga general del 14D, y una figura esencial en la construcci&oacute;n del di&aacute;logo social en una joven comunidad aut&oacute;noma.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/albacete/ultimo-adios-ccoo-juan-antonio-mata-referente-dialogo-social-lucha-libertades_1_13154176.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 18:05:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0de8ab98-86eb-4dd1-add5-7197afedb5ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="229690" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0de8ab98-86eb-4dd1-add5-7197afedb5ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="229690" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El último adiós de CCOO a Juan Antonio Mata, "un referente" del diálogo social y de la lucha por las libertades]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0de8ab98-86eb-4dd1-add5-7197afedb5ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[CCOO - Comisiones Obreras,Sindicalismo,Democracia,Dictadura,Diálogo social,Albacete,Castilla-La Mancha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El homenaje de Ana Belén a las víctimas españolas de la dictadura argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/homenaje-ana-belen-victimas-espanolas-dictadura-argentina_1_13148438.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f70adbe1-1002-4d28-a4c0-d7fd22d621ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x969y454.jpg" width="1200" height="675" alt="El homenaje de Ana Belén a las víctimas españolas de la dictadura argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cantante ha participado en un acto organizado en el Instituto Cervantes dedicado a las víctimas españolas desaparecidas durante la dictadura argentina (1976-1983)</p><p class="subtitle">El Gobierno reconoce a 307 españoles desaparecidos en la dictadura argentina: “Dieron su vida por la democracia”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;No s&eacute; si sos var&oacute;n o mujer. S&eacute; que naciste&rdquo;. La cita, le&iacute;da este jueves por la cantante Ana Bel&eacute;n en un <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/gobierno-reconoce-307-espanoles-desaparecidos-dictadura-argentina-dieron-vida-democracia_1_13148439.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">homenaje celebrado en el Instituto Cervantes</a> en memoria de las v&iacute;ctimas espa&ntilde;olas de la dictadura argentina (1976-1983), es de 1995, del poeta Juan Gelman. Forma parte de una carta que escribi&oacute; a su nieta, Macarena. A su hijo lo mataron cuando su mujer estaba embarazada de siete meses. No sab&iacute;a si aquel beb&eacute; era ni&ntilde;o o era ni&ntilde;a. Despu&eacute;s de muchos a&ntilde;os de b&uacute;squeda, dos d&eacute;cadas, por fin encontr&oacute; a su nieta robada. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&eacute; que naciste, me lo asegur&oacute; el padre Fiorelo Cavali, de la Secretar&iacute;a de Estado del Vaticano, en febrero de 1978. Desde entonces me pregunto: &iquest;cu&aacute;l ha sido tu destino?&rdquo;, ha recitado la cantante, con palabras de Gelman, en el acto '307, &iquest;d&oacute;nde est&aacute;n?'. &ldquo;Me asaltan ideas contrarias. Por un lado, siempre me repugna la posibilidad de que llamaras pap&aacute; a un militar o polic&iacute;a ladr&oacute;n de vos, o a un amigo de los asesinos de tus padres. Por otro lado, siempre quise que cualquiera que hubiese sido el hogar al que fuiste a parar te criaran y educaran bien y te quisieran mucho&rdquo;, prosigue.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora ten&eacute;s casi la edad de tus padres cuando los mataron y pronto ser&aacute;s mayor que ellos. Ellos se quedaron en los 20 a&ntilde;os para siempre. So&ntilde;aban mucho con vos y con un mundo m&aacute;s habitable para vos. Me gustar&iacute;a hablarte de ellos y que me hables de vos para reconocer en vos a mi hijo y para que me reconozcas a m&iacute;, en m&iacute; lo que de tu padre tengo. Los dos somos hu&eacute;rfanos de &eacute;l&rdquo;, escribe Gelman en su carta.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-0Tv0y6nkb2c-6870', 'youtube', '0Tv0y6nkb2c', document.getElementById('yt-0Tv0y6nkb2c-6870'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-0Tv0y6nkb2c-6870 src="https://www.youtube.com/embed/0Tv0y6nkb2c?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Los sue&ntilde;os de Marcelo y Claudia no se han cumplido, todav&iacute;a menos vos que naciste y est&aacute;s qui&eacute;n sabe d&oacute;nde ni con qui&eacute;n. Tal vez tengas los ojos verde grises de mi hijo o los ojos color casta&ntilde;o de su mujer, que pose&iacute;an un brillo especial y tierno y p&iacute;caro. &iquest;Qui&eacute;n sabe c&oacute;mo ser&aacute;s si sos var&oacute;n, qui&eacute;n sabe c&oacute;mo ser&aacute;s si sos mujer?. A lo mejor pod&eacute;s salir de ese misterio para entrar en otro, el del encuentro con un abuelo que te espera&rdquo;. Abril, 12 de abril de 1995, ha concluido Ana Bel&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Con el mensaje de &ldquo;nunca m&aacute;s impunidad&rdquo; y la necesidad de mirar hacia atr&aacute;s &ldquo;para recoger las victorias del pasado&rdquo;, el Instituto Cervantes ha acogido este homenaje a los 307 espa&ntilde;oles desaparecidos durante la dictadura argentina, organizado por el Gobierno, y que ha concluido con el grito de &ldquo;No a la guerra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante casi dos horas, se ha recordado a todas estas personas asesinadas con testimonios de sus familiares, compromisos expresados por los ministros de Pol&iacute;tica Territorial y Memoria Democr&aacute;tica y el de Asuntos Exteriores, y tambi&eacute;n con mucha m&uacute;sica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/homenaje-ana-belen-victimas-espanolas-dictadura-argentina_1_13148438.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Apr 2026 14:19:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f70adbe1-1002-4d28-a4c0-d7fd22d621ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x969y454.jpg" length="268846" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f70adbe1-1002-4d28-a4c0-d7fd22d621ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x969y454.jpg" type="image/jpeg" fileSize="268846" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El homenaje de Ana Belén a las víctimas españolas de la dictadura argentina]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f70adbe1-1002-4d28-a4c0-d7fd22d621ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x969y454.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ana Belén,Argentina,Dictadura,Dictadura argentina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una asociación denunciará a la presidenta del Congreso por no retirar los retratos de sus presidentes franquistas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/asociacion-denunciara-presidenta-congreso-no-retirar-retratos-presidentes-franquistas_1_13138773.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/901b605f-38e8-4a9b-b16a-3ba60f094529_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una asociación denunciará a la presidenta del Congreso por no retirar los retratos de sus presidentes franquistas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica se dirigiría a la Fiscalía tras reclamar sin éxito a Francina Armengol en dos ocasiones desde septiembre que elimine de la Galería de Presidentes los cuadros de quienes dirigieron las Cortes durante la dictadura</p><p class="subtitle">Los reformatorios de Franco para “descarriadas” sobrevivieron una década tras su muerte: “Seguían siendo un infierno”
</p></div><p class="article-text">
        Casi siete meses despu&eacute;s de que la Asociaci&oacute;n para la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica (ARMH) <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/piden-congreso-retire-retratos-presidentes-franquistas-valieron-violencia-dictadura_1_12622092.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reclamara a la presidenta del Congreso</a>, Francina Armengol (PSOE), para que retirara los retratos de los presidentes de las Cortes franquistas de la Galer&iacute;a de Presidentes, ha anunciado que interpondr&aacute; una denuncia ante la Fiscal&iacute;a General del Estado contra ella por &ldquo;incumplimiento&rdquo; de la Ley de Memoria Democr&aacute;tica. &ldquo;Le exigimos retirar los honores a quienes llegaron al cargo nombrados por un sanguinario dictador&rdquo;, ha dicho la asociaci&oacute;n en un mensaje en X.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n confirma el presidente de la ARMH, Emilio Silva, la denuncia ser&aacute; interpuesta el pr&oacute;ximo 21 de abril tras los dos intentos en los que ha pedido por escrito a Armengol a trav&eacute;s del registro de la C&aacute;mara Baja que tome la decisi&oacute;n de quitar estos cuadros. &ldquo;Nunca nos han respondido. Es un insulto a las v&iacute;ctimas de la dictadura dar reconocimiento en los pasillos del Congreso a personas que accedieron al cargo despu&eacute;s de un golpe de Estado y el uso de una terrible violencia cuyas consecuencias en muchos casos no est&aacute;n resueltas&rdquo;, se&ntilde;ala Silva.
    </p><p class="article-text">
        Los retratos comparten espacio con el resto de quienes han presidido la instituci&oacute;n en la Galer&iacute;a de Presidentes. Los de las Cortes franquistas que aparecen retratados son Esteban de Bilbao Egu&iacute;a, l&iacute;der de Comuni&oacute;n Tradicionalista durante la Segunda Rep&uacute;blica y ministro de Justicia nada m&aacute;s terminada la Guerra Civil hasta 1943, Antonio Iturmendi Ba&ntilde;ales, pol&iacute;tico carlista que tambi&eacute;n fue antes que presidente de las Cortes ministro de Justicia y Alejandro Rodr&iacute;guez de Valc&aacute;rcel, miembro de Falange en 1936, cuando se produjo el golpe de Estado franquista. 
    </p><p class="article-text">
        Durante la dictadura, Rodr&iacute;guez de Valc&aacute;rcel lleg&oacute; a ser vicesecretario general de FET y de las JONS. La ARMH reclama tambi&eacute;n la retirada del cuadro de Torcuato Fern&aacute;ndez-Miranda, que lleg&oacute; a ser presidente del Gobierno en funciones del 20 al 31 de diciembre de 1973 y de las Cortes durante la Transici&oacute;n, entre diciembre de 1975 y junio de 1977.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n apunta Silva, la asociaci&oacute;n considera que mantener estos cuadros es una vulneraci&oacute;n del art&iacute;culo 40 de la Ley de Memoria Democr&aacute;tica, que reconoce que las administraciones deber&aacute;n &ldquo;revisar de oficio o retirar la concesi&oacute;n de reconocimientos, honores y distinciones anteriores a la entrada en vigor de esta ley&rdquo; cuando constituyan &ldquo;exaltaci&oacute;n o enaltecimiento&rdquo; de la sublevaci&oacute;n franquista o la dictadura o bien &ldquo;hubieran sido concedidas&rdquo; por haber formado parte del r&eacute;gimen represivo. 
    </p><p class="article-text">
        El escrito presentado el pasado septiembre recordaba que &ldquo;todos ellos fueron golpistas en 1936 y beneficiarios de la destrucci&oacute;n de la Segunda Rep&uacute;blica&rdquo;. &ldquo;No es posible aceptar que quienes fueron dirigentes de la destrucci&oacute;n de la pluralidad y la libertad, que son principios b&aacute;sicos de un parlamento democr&aacute;tico, permanezcan retratados en esa galer&iacute;a&rdquo;, reza la carta, en la que recuerda que las Cortes franquistas no fueron democr&aacute;ticas, fueron &ldquo;monol&iacute;ticas&rdquo; y &ldquo;cerraron sus puertas a quienes ten&iacute;an otras ideas&rdquo; al tiempo que &ldquo;legislaron para la maquinaria que asesin&oacute;, tortur&oacute; y aterroriz&oacute; a todas las disidencias pol&iacute;ticas y morales&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Borraz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/asociacion-denunciara-presidenta-congreso-no-retirar-retratos-presidentes-franquistas_1_13138773.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Apr 2026 12:41:21 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/901b605f-38e8-4a9b-b16a-3ba60f094529_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="180642" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/901b605f-38e8-4a9b-b16a-3ba60f094529_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="180642" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una asociación denunciará a la presidenta del Congreso por no retirar los retratos de sus presidentes franquistas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/901b605f-38e8-4a9b-b16a-3ba60f094529_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Congreso de los Diputados,Franquismo,Dictadura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una asociación pide someter el Monumento a Franco de Santa Cruz de Tenerife a una "decisión colectiva"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerifeahora/santa_cruz/monumento-franco-santa-cruz-tenerife-decision-colectiva_1_13109591.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/069ba720-a8bb-4da9-9fde-c895c2456060_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una asociación pide someter el Monumento a Franco de Santa Cruz de Tenerife a una &quot;decisión colectiva&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Subraya la necesidad de que cualquier política de protección patrimonial tenga en cuenta la obligación legal de retirar o reinterpretar elementos que supongan exaltación de la dictadura franquista</p><p class="subtitle">El monumento a Franco de Tenerife cuenta con dos informes en contra de declararlo BIC y dos que obvian que ensalza la dictadura
</p></div><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n para la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica de Tenerife ha pedido que se someta el monumento a Franco de la capital tinerfe&ntilde;a a una decisi&oacute;n colectiva y que haya un plan espec&iacute;fico para el Monumento a los Ca&iacute;dos, de manera que se proceda a retirar la simbolog&iacute;a franquista o a su resignificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Estas propuestas forman parte del conjunto de alegaciones al Cat&aacute;logo de Protecci&oacute;n de Bienes Patrimoniales Culturales de Santa Cruz de Tenerife, actualmente en fase de informaci&oacute;n p&uacute;blica, que ha presentado la entidad con el objetivo de garantizar que este documento incorpore plenamente los principios y obligaciones establecidos por la legislaci&oacute;n en materia de memoria democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La presidenta de la Asociaci&oacute;n, Mercedes P&eacute;rez Schwartz, considera positivo el avance que supone la elaboraci&oacute;n del cat&aacute;logo, pero advierte de que el documento &ldquo;carece de una incorporaci&oacute;n efectiva&rdquo; de las leyes de memoria hist&oacute;rica y democr&aacute;tica, tanto a nivel estatal como auton&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Al respecto, subraya la necesidad de que cualquier pol&iacute;tica de protecci&oacute;n patrimonial tenga en cuenta la obligaci&oacute;n legal de retirar o reinterpretar elementos que supongan exaltaci&oacute;n de la dictadura franquista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos preocupa que, como ha sucedido en otros territorios, la protecci&oacute;n por supuestos valores patrimoniales solo implique que no se abordar&aacute;n propuestas como las ya contempladas en el cat&aacute;logo de incumplimientos con la Ley de Memoria&rdquo;, explica.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una reflexi&oacute;n profunda</strong></h2><p class="article-text">
        Considera por ello que habr&iacute;a que hacer &ldquo;una reflexi&oacute;n profunda y decidir colectivamente si la Santa Cruz de Tenerife del siglo XXI debe recibir a muchos de sus visitantes con un monumento, que el propio texto sometido a consulta califica como una muestra de la arquitectura monumental franquista, con influencias de la arquitectura fascista italiana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Mercedes P&eacute;rez Schwartz, proteger y mantener este tipo de elementos en su integridad, sin a&ntilde;adirle aspectos que le den contexto y sin eliminar las referencias directas, mantiene &ldquo;una exaltaci&oacute;n de la dictadura que en teor&iacute;a acab&oacute; hace 50 a&ntilde;os&rdquo;, algo que ve &ldquo;preocupante&rdquo; y que &ldquo;sigue la estela de lo que se intent&oacute; en relaci&oacute;n con el monumento a Franco&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre sus principales propuestas, la asociaci&oacute;n plantea la aplicaci&oacute;n expl&iacute;cita de la Ley de Memoria Democr&aacute;tica en la evaluaci&oacute;n de los bienes incluidos en el cat&aacute;logo, evitando la protecci&oacute;n de elementos que vulneren esta normativa sin un proceso previo de resignificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por ello solicita la revisi&oacute;n del Monumento a los Ca&iacute;dos de la plaza de Espa&ntilde;a, cuya protecci&oacute;n integral prevista en el documento consideran incompatible con la legislaci&oacute;n vigente.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Retirada o resignificaci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n propone su exclusi&oacute;n temporal del cat&aacute;logo hasta que se defina un plan espec&iacute;fico que garantice su adecuaci&oacute;n a la ley, incluyendo la retirada de simbolog&iacute;a franquista o su resignificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n pide la reinterpretaci&oacute;n del puente del General Serrador y solicita asimismo la retirada de elementos simb&oacute;licos vinculados a la dictadura y la incorporaci&oacute;n de recursos informativos que contextualicen hist&oacute;ricamente el espacio.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, la entidad denuncia la ausencia en el cat&aacute;logo de espacios y elementos relevantes para la memoria hist&oacute;rica de la ciudad, por lo que propone su inclusi&oacute;n y protecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Entre ellos destacan la escultura &ldquo;La Ida&rdquo;, vinculada a la memoria de los presos del antiguo campo de concentraci&oacute;n de Fyffes, los posibles restos de la Bater&iacute;a Militar del Barranco del Hierro, escenario de ejecuciones durante la represi&oacute;n franquista y el enclave de Cueva Roja, por su papel en los acontecimientos del 18 de julio de 1936.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n alude al cementerio de Santa Lastenia, especialmente en lo relativo a fosas comunes y placas conmemorativas y el Palacio de Justicia de San Francisco, identificado como espacio de detenci&oacute;n y tortura durante la dictadura.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Lugares de memoria</strong></h2><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n propone adem&aacute;s que el cat&aacute;logo incorpore medidas espec&iacute;ficas para la investigaci&oacute;n, protecci&oacute;n y difusi&oacute;n de los denominados &ldquo;lugares de memoria&rdquo;, incluyendo la posibilidad de intervenciones arqueol&oacute;gicas en espacios con potencial valor hist&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        Entiende que la memoria es un aspecto m&aacute;s a proteger, precisamente como herramienta &ldquo;para interpretar el pasado y curar las heridas que dejaron cuatro d&eacute;cadas de represi&oacute;n y varias m&aacute;s de olvido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Insiste la asociaci&oacute;n en que &ldquo;la protecci&oacute;n del patrimonio no puede desligarse de los valores democr&aacute;ticos actuales&rdquo; y subraya la importancia de que las administraciones p&uacute;blicas garanticen una interpretaci&oacute;n del pasado respetuosa con las v&iacute;ctimas de la represi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La entidad recuerda que han solicitado un encuentro con el alcalde de la capital tinerfe&ntilde;a, Jos&eacute; Manuel Berm&uacute;dez, para establecer una l&iacute;nea de colaboraci&oacute;n en el debate y la reflexi&oacute;n sobre la memoria hist&oacute;rica, la declaraci&oacute;n de nuevos espacios de memoria y la puesta en valor de las v&iacute;ctimas de la dictadura, un encuentro que espera que se logre concretar en breve.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, la entidad solicita que sus alegaciones sean tenidas en cuenta en la redacci&oacute;n final del cat&aacute;logo con el fin de avanzar hacia un modelo patrimonial que combine conservaci&oacute;n, rigor hist&oacute;rico y compromiso con la memoria democr&aacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Efe]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerifeahora/santa_cruz/monumento-franco-santa-cruz-tenerife-decision-colectiva_1_13109591.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Mar 2026 13:40:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/069ba720-a8bb-4da9-9fde-c895c2456060_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="84226" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/069ba720-a8bb-4da9-9fde-c895c2456060_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="84226" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una asociación pide someter el Monumento a Franco de Santa Cruz de Tenerife a una "decisión colectiva"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/069ba720-a8bb-4da9-9fde-c895c2456060_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Francisco Franco,Dictadura,Canarias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Universidad Carlos III cancela la charla '¿Con Franco se vivía mejor?' del exvicepresidente de la Fundación Franco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/universidad-carlos-iii-cancela-charla-franco-vivia-mejor-exvicepresidente-fundacion-franco_1_13092660.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abb6ff30-eede-429e-84ba-12243a9bfa5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Universidad Carlos III cancela la charla &#039;¿Con Franco se vivía mejor?&#039; del exvicepresidente de la Fundación Franco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El encuentro, del que iba a ser ponente Jaime Alonso, que ha llegado a firmar que "Franco no fusilaba gente" y a defenderle como "solución" para España, había sido organizado por la Asociación de la Prensa de la universidad, formada por estudiantes</p><p class="subtitle">La Justicia rechaza la petición de la Fundación Francisco Franco para frenar su ilegalización
</p></div><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n de la Prensa de la Universidad Carlos III de Madrid, formada por estudiantes, ha cancelado una charla que iba a celebrarse este martes en el campus de Getafe a cargo del exvicepresidente de la Fundaci&oacute;n Nacional Francisco Franco, Jaime Alonso, seg&uacute;n ha adelantado <a href="https://cadenaser.com/cmadrid/2026/03/23/con-franco-se-vivia-mejor-suspendida-una-charla-en-la-universidad-carlos-iii-del-exvicepresidente-de-la-fundacion-francisco-franco-radio-madrid/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la Cadena Ser</a> y han confirmado fuentes del centro a este medio. Bajo el t&iacute;tulo &ldquo;&iquest;Con Franco se viv&iacute;a mejor?&rdquo;, el encuentro propon&iacute;a un &ldquo;an&aacute;lisis riguroso del franquismo desde una perspectiva hist&oacute;rica y con datos objetivos, poniendo el foco en cuestiones que siguen generando debate hoy en d&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Alonso, al que la organizaci&oacute;n estudiantil presentaba como historiador en la invitaci&oacute;n a la charla, <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/perplejidad-fundacion-francisco-franco-noche_1_7458312.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha llegado a calificar</a> a Franco como &ldquo;el autor de todo lo que es absolutamente viable en Espa&ntilde;a&rdquo; y defiende un relato directamente heredero del franquismo sobre este periodo hist&oacute;rico, &ldquo;una de las etapas m&aacute;s relevantes de la historia reciente de Espa&ntilde;a&rdquo;, la define la Asociaci&oacute;n de la Prensa, formada por alumnado de periodismo de la universidad.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha publicado la asociaci&oacute;n juvenil Abrir Brecha, que fue la que alert&oacute; de la celebraci&oacute;n del evento, el Decanato envi&oacute; un correo electr&oacute;nico al estudiantado para anunciar la charla e invitar a los alumnos &ldquo;esperando que sea de vuestro inter&eacute;s&rdquo;, tal y como se puede leer en el e-mail hecho p&uacute;blico <a href="https://www.instagram.com/p/DWO-2cajPh_/?img_index=2" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en redes sociales</a>. A preguntas de este medio, la universidad no ha respondido sobre si se evalu&oacute; el perfil del ponente y el trasfondo del encuentro antes, pero s&iacute; reconocen que el Decanato es el que autoriza los espacios para este tipo de charlas.
    </p><p class="article-text">
        Desde la asociaci&oacute;n denuncian que la universidad &ldquo;haya permitido y haya dado voz&rdquo; al evento. &ldquo;No vamos a aceptar que nuestra universidad se convierta en un espacio donde se blanquea el fascismo mientras se intenta silenciar a quienes lo combaten. La universidad p&uacute;blica no es neutral: o se est&aacute; del lado de los derechos pol&iacute;ticos o se convierte en c&oacute;mplice de quienes nos quieren ver en blanco y negro&rdquo;, apunta el colectivo en un comunicado, en el que califican de &ldquo;grave&rdquo; no solo &ldquo;el planteamiento del debate&rdquo;, sino que en &eacute;l participe un representante de una fundaci&oacute;n &ldquo;que se encuentra <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/gobierno-notifica-oficialmente-fundacion-franco-decision-extinguirla-apologia-dictadura_1_12727739.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en proceso de ilegalizaci&oacute;n</a> por hacer apolog&iacute;a de la dictadura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los organizadores del encuentro no han respondido a&uacute;n a las preguntas de este medio, pero, seg&uacute;n la Cadena Ser, han decidido cancelar porque puede ser &ldquo;sesgada&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Franco no fusilaba gente&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El que iba a ser el &uacute;nico ponente del encuentro, que hace unos a&ntilde;os era com&uacute;n en medios de comunicaci&oacute;n como portavoz, niega la represi&oacute;n franquista asegurando que Franco &ldquo;no fusilaba gente&rdquo; y hace apolog&iacute;a de la dictadura <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/paz-prosperidad-franco-mentiras-manifiesto-firmado-tejero-apoyo-dictador_1_12032134.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en l&iacute;nea con los mitos </a>que el propio franquismo edific&oacute; de s&iacute; mismo: &ldquo;Cre&oacute; la Seguridad Social y todo el entramado pol&iacute;tico, econ&oacute;mico y social que hemos disfrutado&rdquo;, dec&iacute;a hace unos a&ntilde;os. Tambi&eacute;n calific&oacute; al dictador como &ldquo;un referente&rdquo; y &ldquo;la soluci&oacute;n&rdquo; a los problemas del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo las tesis del revisionismo hist&oacute;rico, Alonso promueve la idea falsa de que el golpe de Estado franquista de 1936 se produjo contra un Gobierno, el de la Rep&uacute;blica, que era &ldquo;ileg&iacute;timo&rdquo;. En 2012 escribi&oacute; un art&iacute;culo en la web de la Fundaci&oacute;n Francisco Franco titulado &ldquo;el derecho al Alzamiento&rdquo;. El Gobierno est&aacute; inmerso en el proceso de disolver la organizaci&oacute;n, a la que hace un par de semanas el Tribunal Superior de Justicia de Madrid <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/justicia-rechaza-frenar-ilegalizacion-fundacion-francisco-franco_1_13065331.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rechaz&oacute; su petici&oacute;n</a> para frenar el procedimiento.
    </p><p class="article-text">
        La fundaci&oacute;n, constituida en 1976 por, entre otras personas, la viuda del dictador, Carmen Polo, ha centrado su actividad en loar &ldquo;la obra y el legado&rdquo; de Franco, al que tilda de &ldquo;gobernante al servicio del noble pueblo espa&ntilde;ol&rdquo;. Y as&iacute; lo especifica en sus estatutos y lo demuestra en sus posicionamientos y apariciones p&uacute;blicas. Su web y redes sociales son un compendio de ideas que glorifican la Guerra Civil y el r&eacute;gimen, a las que se suman los actos y convocatorias en las que celebran el 18 de julio, aniversario de la sublevaci&oacute;n franquista.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, y en base a un an&aacute;lisis exhaustivo de m&aacute;s de 5.000 publicaciones y su presencia en medios, el Ministerio de Cultura ha iniciado el proceso para extinguirla concluyendo que no persigue el inter&eacute;s general, hace apolog&iacute;a del franquismo y humilla a sus v&iacute;ctimas, que son las causas de extinci&oacute;n de fundaciones que introdujo la Ley de Memoria Democr&aacute;tica. El proceso sigue actualmente su curso y, en &uacute;ltima instancia, ser&aacute; un juez el que decida sobre ello.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Borraz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/universidad-carlos-iii-cancela-charla-franco-vivia-mejor-exvicepresidente-fundacion-franco_1_13092660.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2026 10:23:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/abb6ff30-eede-429e-84ba-12243a9bfa5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1011597" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/abb6ff30-eede-429e-84ba-12243a9bfa5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1011597" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Universidad Carlos III cancela la charla '¿Con Franco se vivía mejor?' del exvicepresidente de la Fundación Franco]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/abb6ff30-eede-429e-84ba-12243a9bfa5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Franquismo,Universidad,Dictadura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Robar el fuego a los dioses]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/robar-fuego-dioses_129_13092496.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/63e7a288-b8d3-43df-bf5c-90f2897f1c2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Robar el fuego a los dioses"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Recordar hoy el 50 aniversario del golpe de Estado en Argentina no sirve solamente para honrar a las víctimas de la dictadura sino para entendernos un poco mejor. Nos permite entender que los fascismos nacen siempre con la patria en la boca y después son los primeros en venderla y traicionarla</p><p class="subtitle">El golpe de Estado militar en Argentina cumple medio siglo en un contexto de negacionismo rampante de Milei</p></div><p class="article-text">
        En noviembre de 1978 mi madre llegaba al aeropuerto de Barajas desde Buenos Aires con el exilio garabateado en la cara y un dolor inabarcable impregnado de derrotas en el coraz&oacute;n. De su mano &iacute;bamos mi hermana mayor y yo, y en su tripa nuestra hermana menor.
    </p><p class="article-text">
        Dos a&ntilde;os antes, un 24 de marzo, una junta de militares liderada por Jorge Rafael Videla tomaba el poder en Argentina a trav&eacute;s de un golpe de Estado. Se iniciaba as&iacute; uno de los periodos m&aacute;s sangrientos y crueles de la historia del pa&iacute;s. Las torturas, asesinatos, secuestros, la desaparici&oacute;n forzada de personas, el robo de beb&eacute;s&nbsp;y el miedo impuesto a toda la sociedad fueron sus se&ntilde;as de identidad.
    </p><p class="article-text">
        La dictadura&nbsp;quiso borrar todo rastro de disidencia y con ella eliminar de ra&iacute;z a una generaci&oacute;n entera de pensadores y activistas. Entre ellos el compa&ntilde;ero de mi madre, mi padre,&nbsp;el actor Diego Fernando Botto.
    </p><p class="article-text">
        La memoria&nbsp;es constitutiva de nuestra identidad. Lo es porque somos el c&uacute;mulo de vivencias y hechos que nos precedieron. Somos el conjunto de amores, desamores, afectos, victorias, derrotas, trabajos, llantos, alegr&iacute;as y rutinas que hemos ido acumulando a lo largo de nuestra vida. Si alguien nos arrebatara de repente alguna parte de nuestro pasado, sin duda modificar&iacute;a nuestro presente. Ninguno de nosotros ser&iacute;a exactamente el mismo sin aquel beso que dimos por primera vez al amor de nuestra vida, sin aquel viaje con nuestra madre, sin aquel trabajo o aquel acto de rebeld&iacute;a que tanto nos influy&oacute;&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo ocurre a nivel colectivo. Lo que una sociedad decide recordar&nbsp;de s&iacute; misma y lo que decide olvidar termina conform&aacute;ndola como pa&iacute;s. Si en Espa&ntilde;a se decidiera hacer festivo el 18 de agosto, d&iacute;a del asesinato de Federico Garc&iacute;a Lorca o el 24 de agosto d&iacute;a en que tropas republicanas liberaron en 1944 Par&iacute;s de los nazis este pa&iacute;s seguramente tendr&iacute;a otra percepci&oacute;n de s&iacute; mismo. Lo que decidimos poner en valor de nuestro pasado habla de quienes somos como pa&iacute;s en nuestro presente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Recordar de forma activa el 24 de marzo de 1976 dice algo de qu&eacute; quiere ser Argentina como pa&iacute;s, especialmente ahora que tiene un presidente negacionista en la Casa Rosada.
    </p><p class="article-text">
        La memoria, por tanto, nos conforma y nos dota de identidad. Por eso la memoria hist&oacute;rica no es un espejo retrovisor para mirar el pasado sino un espejo frontal para entendernos en el presente.
    </p><p class="article-text">
        Recordar hoy el 50 aniversario del golpe de Estado en Argentina no sirve solamente para honrar a las v&iacute;ctimas de la dictadura sino para entendernos un poco mejor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nos permite entender que los fascismos nacen siempre con la patria en la boca y despu&eacute;s son los primeros en venderla y traicionarla.&nbsp;Su &uacute;nico prop&oacute;sito es la defensa de los intereses de unas reducidas elites econ&oacute;micas. Nos permite entender que los fascismos en el pasado apelaron a la seguridad de la clase media para despu&eacute;s abandonarla tras haber sembrado las condiciones de pobreza que generar&iacute;an m&aacute;s inseguridad. Que tras la fervorosa defensa de la familia tradicional se esconden aquellos que pueden torturar mujeres embarazadas y secuestrar a sus beb&eacute;s, como hicieron en Argentina. Nos permite entender que el monstruo de la deshumanizaci&oacute;n del adversario desemboca en atrocidades que sobrepasan la peor de nuestras pesadillas. Que siempre necesitan de un otro (pobre y de origen for&aacute;neo) al que dibujar como un ente organizado y poderoso para justificar el descenso a los infiernos de la violencia. Que las guerras a las que nos arrastrar&aacute;n se ceban con nuestros muertos y nunca con los suyos.
    </p><p class="article-text">
        Recordar nos permite codificar las se&ntilde;ales a las que tenemos que estar atentos cuando la rueda de la historia gire con la voluntad de repetirse, ya sea como drama o como farsa.
    </p><p class="article-text">
        Pero recordar el 24 de marzo del 76 tambi&eacute;n tiene otro sentido identitario para nuestro presente.
    </p><p class="article-text">
        Nos permite entender que hubo una generaci&oacute;n que se atrevi&oacute; a so&ntilde;ar en voz alta. So&ntilde;aron ni m&aacute;s ni menos con robarle el fuego a los dioses y entreg&aacute;rselo a los humanos. Algunos hombres y mujeres arriesgaron lo mejor que ten&iacute;an, incluso la vida, para que unos pocos dejaran de imponer su voluntad sobre el destino de unos muchos.Hubo una generaci&oacute;n que, en circunstancias mucho m&aacute;s adversas y complejas que las nuestras hoy en d&iacute;a, se lanz&oacute; a conquistar la libertad y el derecho a la felicidad. El derecho -no divino, sino humano-&nbsp;de poseer los recursos que podr&iacute;an generar alimento y cobijo para millones de personas. So&ntilde;aron con una sociedad distinta m&aacute;s justa y libre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A nadie se le escapa que la derrota fue colosal. Aceptar eso sin medias tintas es parte imprescindible de mirarnos en ese espejo con honestidad. 30.000 personas desaparecidas, decenas de miles de exiliadas, torturadas, muertas, el desastre de Malvinas y una herida abierta en el coraz&oacute;n del pa&iacute;s que perdura hasta hoy.
    </p><p class="article-text">
        En lo personal las heridas est&aacute;n ah&iacute;.&nbsp;Un noviembre de 1978 mi madre llegaba a Barajas con las derrotas puestas y la mirada clavada en el futuro. Con la necesidad de sobrevivir y ara&ntilde;arle a&uacute;n al destino la posibilidad de una felicidad conquistada. Porque en el mero hecho de sobrevivir y ser felices hab&iacute;a una victoria robada a la dictadura.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Si algo nos devuelve el espejo de la memoria es la certeza de que esto que hoy somos hoy es producto de nuestras ca&iacute;das y levantadas, de nuestros aciertos y errores. Hoy sabemos que llevamos en la sangre la herencia de aquellos que lucharon.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y quiz&aacute;&hellip;.no me cabe duda, un d&iacute;a, m&aacute;s pronto que tarde, encontraremos la manera de abrir las grandes alamedas y arrebatarle el fuego a los dioses.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Diego Botto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/robar-fuego-dioses_129_13092496.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2026 08:54:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/63e7a288-b8d3-43df-bf5c-90f2897f1c2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4957815" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/63e7a288-b8d3-43df-bf5c-90f2897f1c2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4957815" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Robar el fuego a los dioses]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/63e7a288-b8d3-43df-bf5c-90f2897f1c2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Argentina,Dictadura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un siglo del Lyceum, el club de mujeres como Clara Campoamor y Victoria Kent que desapareció por el franquismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/siglo-lyceum-club-mujeres-clara-campoamor-victoria-kent-desaparecio-franquismo_1_13078943.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/22f17753-a5ce-4354-a008-585ed84a84fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138941.jpg" width="4724" height="2657" alt="Un siglo del Lyceum, el club de mujeres como Clara Campoamor y Victoria Kent que desapareció por el franquismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fundado en 1926, el Lyceum Club Femenino de la capital consiguió aunar a las mujeres más destacadas del momento, que lucharon a base de conferencias, debates y exposiciones por la igualdad, tanto a nivel político como en la profesionalización de su desempeño laboral</p><p class="subtitle">Cómo se convirtió la Iglesia en el apoyo de la dictadura de Franco: los bailes eran pecado y se multaba por blasfemar</p></div><p class="article-text">
        Las mujeres apenas gozaban de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/jazmin-beirak-brecha-cultura-ciudadania-transversal-distintos-colores-politicos_1_11517902.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">derechos civiles</a>, mucho menos pol&iacute;ticos. En plena dictadura de Primo de Rivera, varias intelectuales, artistas y pol&iacute;ticas decidieron combatir la realidad que las constre&ntilde;&iacute;a de la misma forma que ya se hac&iacute;a en otras latitudes. En noviembre de 1926 crearon el Lyceum Club Femenino, espacio por el que desfilar&iacute;an personas de la talla de Mar&iacute;a de Maeztu, Victoria Kent y Zenobia Camprub&iacute;. Llegaron a ser medio millar. As&iacute; se desgrana de la profunda investigaci&oacute;n realizada por T&agrave;nia Ball&oacute; Colell y Carmen de la Guardia Herrero para el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/sindicatos-rechazan-propuesta-ministerio-cultura-reformar-inaem_1_13027396.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ministerio de Cultura</a> con motivo de la celebraci&oacute;n del centenario. El ocaso de esta experiencia iluminadora lleg&oacute; en 1939, cuando los sublevados ganaron la guerra iniciada tres a&ntilde;os antes, lo que supuso que fuera la Falange quien se hiciera con su legado.
    </p><p class="article-text">
        Ball&oacute;, la comisaria del Centenario del Lyceum, recalca que seguramente estas mujeres ni siquiera pudieran alquilar a su nombre la Casa de las Siete Chimeneas, su primera sede, actual espacio que ocupa el Ministerio de Cultura. No fueron los &uacute;nicos impedimentos que se encontraron. Incluso antes de que el Lyceum fuera realidad, en cuanto se conoci&oacute; la idea de su creaci&oacute;n, los <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/iglesia-convirtio-apoyo-dictadura-franco-bailes-pecado-multaba-blasfemar_1_13065976.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sectores m&aacute;s conservadores</a> y la iglesia no cejaron en sus ataques.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Les llegaron a acusar de fumar opio. Las criticaron por activa y por pasiva. Para una gran parte de la sociedad era inconcebible que se creara una asociaci&oacute;n aut&oacute;noma de mujeres que fueran m&aacute;s all&aacute; del sal&oacute;n de t&eacute;&rdquo;, comenta la investigadora. As&iacute; llegaron los art&iacute;culos en la prensa intentando denigrar su cometido, que no era otro que &ldquo;crear mujeres ilustradas, competentes e independientes&rdquo;, asegura Ball&oacute;, tambi&eacute;n cineasta y curadora.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c069976c-930b-4be0-a7d3-5874432973e1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c069976c-930b-4be0-a7d3-5874432973e1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c069976c-930b-4be0-a7d3-5874432973e1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c069976c-930b-4be0-a7d3-5874432973e1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c069976c-930b-4be0-a7d3-5874432973e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c069976c-930b-4be0-a7d3-5874432973e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c069976c-930b-4be0-a7d3-5874432973e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Té en honor de Dolores Rivas Cherif, esposa del presidente de la República, Manuel Azaña, ofrecido en el Lyceum Femenino por sus asociadas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Té en honor de Dolores Rivas Cherif, esposa del presidente de la República, Manuel Azaña, ofrecido en el Lyceum Femenino por sus asociadas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        De la Guardia, asesora cient&iacute;fica del Centenario, temporiza la creaci&oacute;n del Lyceum en un momento en que se experimentaba un auge de las <a href="https://www.eldiario.es/cultura/brujas-primeras-feministas_1_9259942.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asociaciones feministas</a> y los intentos de reforma educativa para mejorar la situaci&oacute;n de las mujeres en Espa&ntilde;a. Las impulsoras del Lyceum sab&iacute;an lo que ocurr&iacute;a en otros pa&iacute;ses en los que tambi&eacute;n exist&iacute;a este espacio ya convertido en red tras su constituci&oacute;n en Londres que se extend&iacute;a a ciudades como Roma, Par&iacute;s, Florencia y La Habana, hasta en Barcelona a partir de 1931.
    </p><p class="article-text">
        Las indagaciones realizadas desde hace m&aacute;s de un a&ntilde;o por las dos expertas las han llevado a concluir que en torno a unas 500 mujeres llegaron a formar parte del club, aunque todav&iacute;a se desconoce el momento de afiliaci&oacute;n de cada una. S&iacute; se sabe, sin embargo, que sus fundadoras proced&iacute;an principalmente de tres instituciones: la Asociaci&oacute;n Nacional de Mujeres Espa&ntilde;olas, la Instituci&oacute;n Libre de Ense&ntilde;anza y el Instituto Internacional, en cuyo paraninfo se celebr&oacute; la reuni&oacute;n constituyente del club. &ldquo;La funci&oacute;n social del Lyceum fue tremendamente impactante por su eficacia&rdquo;, asegura De la Guardia, profesora de Historia Contempor&aacute;nea en la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid (UAM).
    </p><h2 class="article-text">De Madrid al mundo</h2><p class="article-text">
        Las charlas, conferencias, debates, talleres, cursos, exposiciones y obras de teatro se suced&iacute;an en los principales salones de la Casa de las Siete Chimeneas, hasta que se les qued&oacute; peque&ntilde;a y se trasladaron al n&uacute;mero 44 de la calle San Marcos. Las actividades ten&iacute;an un marcado cariz internacional, tal y como demuestran el paso por la instituci&oacute;n de Franti&scaron;ka Paminkov&aacute;, senadora de Checoslovaquia en 1927; Alfonsina Storni, escritora argentina, en enero de 1930, o la autora peruana Ang&eacute;lica Palma. Tambi&eacute;n contaban con socias extranjeras, tales como la directora del Instituto Internacional y profesora en la Universidad de Texas, Helen Phipps; las hermanas suizas Trudi y Luise Graa R&uuml;fenacht, y la paisajista de origen holand&eacute;s Nonnie Reineke.
    </p><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n con la que inauguraron el Lyceum era toda una declaraci&oacute;n de intenciones. Protagonizada por las pinturas y esculturas de Mar&iacute;a y Elena, hijas del aclamado Joaqu&iacute;n Sorolla, las mujeres empezaban a ocupar un lugar preeminente. Similar es lo que demostraron Concepci&oacute;n Aleixandre y Elisa Soriano, ambas m&eacute;dicas que impartieron a sus compa&ntilde;eras diversas conferencias.
    </p><p class="article-text">
        Les siguen toda una pl&eacute;yade de nombres propios que han pasado a la posteridad. Aqu&iacute; solo algunos ejemplos de ellos: la pedagoga e hispanista Mar&iacute;a de Maeztu, las abogadas y pol&iacute;ticas republicanas Victoria Kent y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/clara-campoamor-tina-modotti-carmen-alborcho-13-biografias-mujeres-explican-luces-sombras-lucha-igualdad-siglo-xx_1_6787407.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Clara Campoamor</a>, la traductora, periodista y diplom&aacute;tica Isabel Oyarz&aacute;bal, la intelectual y etn&oacute;loga Carmen Baroja y Nessi, la ginec&oacute;loga y cirujana Rosario Lacy, y la escritora y ling&uuml;ista Zenobia Camprub&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De la Guardia subraya las exposiciones que organizaron de la pintora Victorina Dur&aacute;n y de las hermanas Quiroga, Antonia y Josefa. &ldquo;As&iacute; intentaban la profesionalizaci&oacute;n art&iacute;stica de las socias y de otras mujeres&rdquo;, a&ntilde;ade. Asimismo, hubo espacio para los recitales de poes&iacute;a, en los que participaban voces como la de Ernestina de Champourc&iacute;n y Carmen Conde. Por otro lado, entre las visitas m&aacute;s prestigiosas realizadas por varones se encuentra la de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/victor-monte-canta-historia-amor-lorca-dali-saldar-deuda-gente-vivio-represion_1_12771825.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Federico Garc&iacute;a Lorca</a>.
    </p><h2 class="article-text">Llegada de la Rep&uacute;blica y labor social</h2><p class="article-text">
        Ball&oacute; sostiene que el Lyceum acogi&oacute; la llegada de la Segunda Rep&uacute;blica con &ldquo;mucha alegr&iacute;a&rdquo;. La instituci&oacute;n se vio potenciada por el nuevo gobierno democr&aacute;tico, que a partir de ese momento otorg&oacute; ayudas a este tipo de organizaciones, lo que permiti&oacute; ampliar sus actividades culturales. Sin embargo, la comisaria comenta que &ldquo;es muy probable que muchas socias no alineadas con el republicanismo se dieran de baja&rdquo;, aunque es algo que no han podido contrastar por la falta de fuentes primarias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante todo ese tiempo, su acci&oacute;n lleg&oacute; mucho m&aacute;s all&aacute; de las letras. De la Guardia recalca la creaci&oacute;n de la Casa de los Ni&ntilde;os en el mismo emplazamiento que hoy ocupa el Canal de Isabel II, impulsada por Consuelo Bastos y Camila Ventura. &ldquo;Las mujeres trabajadoras pod&iacute;an llevar ah&iacute; a sus hijos para aprender, recibir cuidado m&eacute;dico y alimentarse de una manera correcta&rdquo;, explica la historiadora de la UAM. El proyecto impact&oacute; fuertemente en la comunidad trabajadora de los barrios de Tetu&aacute;n y Cuatro Caminos, aunque su expansi&oacute;n no lleg&oacute; a otras zonas de la capital por el estallido de la Guerra Civil.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a777f8e4-344e-4243-8a2a-1aa415830346_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a777f8e4-344e-4243-8a2a-1aa415830346_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a777f8e4-344e-4243-8a2a-1aa415830346_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a777f8e4-344e-4243-8a2a-1aa415830346_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a777f8e4-344e-4243-8a2a-1aa415830346_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a777f8e4-344e-4243-8a2a-1aa415830346_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a777f8e4-344e-4243-8a2a-1aa415830346_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Té en honor de Dolores Rivas Cherif, esposa del presidente de la República (sentada, 2ª izda), ofrecido en el Lyceum Club Femenino por sus asociadas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Té en honor de Dolores Rivas Cherif, esposa del presidente de la República (sentada, 2ª izda), ofrecido en el Lyceum Club Femenino por sus asociadas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La labor del Lyceum atendi&oacute; a otros &aacute;mbitos de la sociedad, pero siempre pensando en los estratos m&aacute;s necesitados. Por ejemplo, crearon el llamado &lsquo;Libro para el ciego&rsquo; gracias al desempe&ntilde;o de Mercedes Rodrigo, experta en educaci&oacute;n especial y reconocid&iacute;sima psic&oacute;loga cuando lleg&oacute; al exilio. De esta forma, tradujeron al braille libros de literatura espa&ntilde;ola y trabajaron con mujeres invidentes, que terminar&aacute;n con una sala propia de lectura en la Biblioteca Nacional de Espa&ntilde;a.
    </p><h2 class="article-text">Gana el franquismo, el Lyceum desaparece</h2><p class="article-text">
        La normalidad del Lyceum y cualquier otra instituci&oacute;n de este tipo se vio alterada a partir de julio de 1936 con el inicio de la contienda tras el golpe de Estado de Francisco Franco. &ldquo;La &uacute;ltima actividad que organizaron fue una conferencia de Champourc&iacute;n en ese mismo mes, poco antes del alzamiento militar&rdquo;, apunta la comisaria.
    </p><p class="article-text">
        A partir de entonces, el Lyceum tan solo aparecer&iacute;a en unas breves noticias en prensa donde informan de su recaudaci&oacute;n de fondos para mandar al frente. Despu&eacute;s, con la derrota de la Rep&uacute;blica, lleg&oacute; el m&aacute;s absoluto de los silencios. &ldquo;Gracias a las memorias de las socias podemos saber que la sede fue incautada por la Falange&rdquo;, a&ntilde;ade la curadora. Carmen Baroja escribe en<em> Recuerdos de una mujer de la Generaci&oacute;n del 98</em> que la biblioteca, quiz&aacute; el mayor legado del Lyceum, termin&oacute; en manos del C&iacute;rculo Cultural Medina, un artefacto falangista que apuntalaba las tesis y conductas morales del nuevo r&eacute;gimen dictatorial con el nacionalcatolicismo como imposici&oacute;n moral, sobre todo hacia las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Si echa la vista atr&aacute;s, Ball&oacute; muestra un gran agradecimiento al trabajo colaborativo que hay en la investigaci&oacute;n, donde se han hermanado el desempe&ntilde;o de ella y de De la Guardia como expertas desde la academia con el esfuerzo por parte del Ministerio de Cultura y sus equipos a la hora de buscar toda la documentaci&oacute;n que pueda existir al respecto. &ldquo;Hemos encontrado muchas cosas, pero tambi&eacute;n ha sido una demostraci&oacute;n de todo lo que hemos perdido&rdquo;, destaca la comisaria.
    </p><p class="article-text">
        Se refiere a toda aquella documentaci&oacute;n no hallada a&uacute;n y que ahora jugar&iacute;a un papel crucial para entender la experiencia del Lyceum Club Femenino. De todas formas, han conseguido biografiar casi el 95% de las mujeres que formaron parte de la organizaci&oacute;n. &ldquo;Una tarea tit&aacute;nica porque muchas de estas mujeres, como era normal en su &eacute;poca, estaban registradas como &lsquo;mujeres o se&ntilde;oras de&rsquo;&rdquo;, desarrolla Ball&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Este 2026, un siglo despu&eacute;s del comienzo de esta andadura femenina emancipatoria, el ministerio liderado por <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/galerias-espanolas-apagan-arco-reclamar-bajada-iva-cultural-prometida-urtasun_1_12104718.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ernest Urtasun</a> quiere rendir el justo reconocimiento que merece. Para ello, los resultados de la investigaci&oacute;n se expondr&aacute;n en una muestra que tendr&aacute; lugar en la Fundaci&oacute;n Ortega-Mara&ntilde;&oacute;n en septiembre. Seg&uacute;n ha anunciado Cultura, la programaci&oacute;n tambi&eacute;n incluir&aacute; encuentros y mesas redondas, conciertos, publicaciones y clubes de lectura y proyecciones, as&iacute; como un ciclo de cine en colaboraci&oacute;n con la Filmoteca Espa&ntilde;ola y un proyecto de ficci&oacute;n sonora con el Centro Dram&aacute;tico Nacional, entre otras actividades.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/siglo-lyceum-club-mujeres-clara-campoamor-victoria-kent-desaparecio-franquismo_1_13078943.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Mar 2026 21:38:04 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/22f17753-a5ce-4354-a008-585ed84a84fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138941.jpg" length="5830463" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/22f17753-a5ce-4354-a008-585ed84a84fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138941.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5830463" width="4724" height="2657"/>
      <media:title><![CDATA[Un siglo del Lyceum, el club de mujeres como Clara Campoamor y Victoria Kent que desapareció por el franquismo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/22f17753-a5ce-4354-a008-585ed84a84fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138941.jpg" width="4724" height="2657"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Arte,Clara Campoamor,Feminismo,Franquismo,José Antonio Primo de Rivera,Dictadura,Dictadura franquista,Ministerio de Cultura y Deporte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No sólo Moyúa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/no-moyua_132_13079112.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c063fe7-b2aa-4f61-906c-e5a723c2f3fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3663y2291.jpg" width="1200" height="675" alt="No sólo Moyúa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Si se abre el melón de eliminar del callejero, por fin, toda referencia franquista, debemos afrontarlo con seriedad, en base a criterios históricos y de acuerdo con las leyes de memoria histórica y democrática vigentes en Euskadi y en el Estado, no de forma unilateral y caprichosa"</p><p class="subtitle">Información - Bilbao retirará al alcalde con Primo de Rivera Federico Moyúa su plaza en el centro, que volverá a ser Elíptica</p></div><p class="article-text">
        El cambio s&uacute;bito de nombre de la plaza de Moy&uacute;a por plaza El&iacute;ptica es acogido por satisfacci&oacute;n por todos aquellos que reivindic&aacute;bamos que el nombre de la c&eacute;ntrica plaza bilba&iacute;na no era acorde a los principios de memoria hist&oacute;rica y democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Fue en la sesi&oacute;n del 5 de agosto de 1937 cuando el primer ayuntamiento franquista de Bilbao, presidido por Jos&eacute; Mar&iacute;a de Areilza, renombr&oacute; la plaza L&oacute;pez de Haro por el de plaza Federico Moy&uacute;a en atenci&oacute;n a los m&eacute;ritos que hab&iacute;a contra&iacute;do el personaje como alcalde entre el 27 de febrero de 1924 y el 26 de febrero de 1930, es decir, casi durante la totalidad de la Dictadura de Miguel Primo de Rivera.
    </p><p class="article-text">
        Pero es que la actividad pol&iacute;tica de Federico Moy&uacute;a no se circunscribi&oacute; a la alcald&iacute;a, sino que fue parte activa de sistema dictatorial, dirigiendo el partido &uacute;nico, Uni&oacute;n Patri&oacute;tica, en Vizcaya, y siendo representante de este por el territorio hist&oacute;rico en la Asamblea Nacional Consultiva, el falso parlamento que quiso imponer Primo de Rivera para institucionalizar su dictadura al estilo del fascismo italiano.
    </p><p class="article-text">
        Era, por tanto, una causa justa de memoria democr&aacute;tica el eliminar la referencia a Moy&uacute;a del callejero bilba&iacute;no y rebautizarla por el nombre por el que ha sido conocida popularmente la plaza, aunque entre 1870 y 1937 el nombre oficial fue, como dec&iacute;amos antes, el de L&oacute;pez de Haro.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el cambio abre la puerta a reflexionar sobre otras referencias del callejero susceptibles a ser modificadas en atenci&oacute;n a las respectivas leyes de memoria hist&oacute;rica y democr&aacute;tica. En ambas leyes, la estatal y la auton&oacute;mica, se hace expl&iacute;cita menci&oacute;n a la eliminaci&oacute;n del callejero de todas aquellas referencias que hagan exaltaci&oacute;n de la sublevaci&oacute;n militar y de sus participantes.
    </p><p class="article-text">
        Una de estas referencias es la Avenida Zumalacarregui, impuesta por el franquismo en la misma sesi&oacute;n en la que se rebautiz&oacute; la plaza El&iacute;ptica, lo que ya de por s&iacute; nos da una pista de las referencias a las que Jos&eacute; Mar&iacute;a Areilza nos quer&iacute;a remitir, las del carlismo, la tradici&oacute;n, el absolutismo y el clericalismo.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, para el carlismo, la Guerra Civil constitu&iacute;a una guerra m&aacute;s de las que entablaron contra el sistema liberal y la democracia, otra Guerra Carlista m&aacute;s para acabar con el Bilbao liberal, tras los sitios que sufri&oacute; la capital vizca&iacute;na en el siglo XIX. As&iacute; lo significaban ellos mismos, por ejemplo, en la cruz dedicada a los m&aacute;rtires de la tradici&oacute;n que se encontraba en el alto de Egirleta/Santo Domingo, retirada por el Ayuntamiento de Bilbao en 2018, donde se recog&iacute;an las fechas de 1833, 1873 y 1937, relacionando la &uacute;ltima contienda civil con las dos anteriores.
    </p><p class="article-text">
        Y es que los m&eacute;ritos de Zumalacarregui con Bilbao distan mucho de ser susceptibles de dedicarle una de las calles m&aacute;s largas de la Villa. Recordemos que el militar carlista puso sitio a Bilbao en 1835, someti&eacute;ndola a bombardeos de artiller&iacute;a, en nombre de Dios, la Patria y el Rey. En los combates por Bilbao fue alcanzado por una bala en una pierna, que en los d&iacute;as posteriores le causar&iacute;a la muerte tras ser trasladado hasta Zegama. No se acaba la historia de Zumalacarregui con Bilbao en el siglo XIX, pues en junio de 1937 uno de los tercios de requet&eacute;s que participaron en la conquista militar de Bilbao fue el Tercio Zumalacarregui, compuesto en su mayor&iacute;a por vecinos de O&ntilde;ati, Arrasate/Mondrag&oacute;n y Bergara, comandados por el conocido carlista Daniel Mugarza Mecolalde. Este Tercio participar&iacute;a en la toma del monte Bizkargi, siguiendo luego hacia Amorebieta y combatiendo en el monte Malmas&iacute;n, a las puertas de Bilbao, continuando luego hacia el Pagasarri, Alonsotegi y Galdames, continuando la contienda hasta Cantabria.
    </p><p class="article-text">
        Se trata, pues, de unos m&eacute;ritos contra&iacute;dos para con Bilbao, cuando menos dudosos en el fondo y menos a&uacute;n en las formas, al ser una calle renombrada por el franquismo en referencia al mito carlista. Baste recordar que los carlistas entraron a sangre y fuego en Bilbao, mutilaron la estatua de Mallona dedicada a los m&aacute;rtires de la libertad y asaltaron la Sociedad El Sitio, la m&aacute;s importante sociedad pol&iacute;tica de libre adhesi&oacute;n de la Villa, hoy Biblioteca Municipal de Bidebarrieta.
    </p><p class="article-text">
        Si se abre el mel&oacute;n de eliminar del callejero, por fin, toda referencia franquista, debemos afrontarlo con seriedad, en base a criterios hist&oacute;ricos y de acuerdo con las leyes de memoria hist&oacute;rica y democr&aacute;tica vigentes en Euskadi y en el Estado, no de forma unilateral y caprichosa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Colectivo Republicano de Euskal Herria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/no-moyua_132_13079112.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Mar 2026 20:46:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8c063fe7-b2aa-4f61-906c-e5a723c2f3fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3663y2291.jpg" length="15466096" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8c063fe7-b2aa-4f61-906c-e5a723c2f3fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3663y2291.jpg" type="image/jpeg" fileSize="15466096" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[No sólo Moyúa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8c063fe7-b2aa-4f61-906c-e5a723c2f3fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3663y2291.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Bizkaia,Bilbao,Dictadura,Fascismo,Guerra Civil Española,Ayuntamiento de Bilbao,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Graciela Viadero, investigadora sobre el cine de la dictadura: "La España turística de sol, fiesta y folklore sigue presente"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/graciela-viadero-investigadora-cine-dictadura-espana-turistica-sol-fiesta-folklore-sigue-presente_1_13033908.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c3e3af39-63c0-4a64-ba1d-4eaf4f195022_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Graciela Viadero, investigadora sobre el cine de la dictadura: &quot;La España turística de sol, fiesta y folklore sigue presente&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La historiadora recoge en su libro cómo el franquismo apostó por el cine para construir una identidad nacional española: "El franquismo no solo era Franco, eran muchísimas personas que vivían del régimen"</p><p class="subtitle">Reportaje - Última sesión de cine en Santander: el apagón de la edad de oro de las luces de neón</p></div><p class="article-text">
        Catolicismo, flamenco y toros. Con estos ingredientes b&aacute;sicos, am&eacute;n de otros aderezos, la dictadura franquista apost&oacute; por el cine para construir una identidad nacional espa&ntilde;ola. La historiadora c&aacute;ntabra Gabriela Viadero (Santander, 1983) lo explica en su libro 'El cine al servicio de la Naci&oacute;n (1939-1975)', fruto de una tesis que le llev&oacute; a visionar y analizar m&aacute;s de 400 pel&iacute;culas de las 2.000 que se rodaron bajo ese dogma patri&oacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Licenciada en Humanidades y Periodismo, Viadero considera que el papel de la cinematograf&iacute;a producida durante la dictadura fue crucial en el proceso espa&ntilde;ol de construcci&oacute;n nacional. En ese momento de la historia nacieron las subvenciones al cine espa&ntilde;ol, el cr&eacute;dito sindical, al que se acogieron para propagar las ideas del movimiento. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hubo un cine al servicio de la naci&oacute;n o fue la naci&oacute;n la que secuestr&oacute; al cine?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las ideolog&iacute;as han utilizado la naci&oacute;n para justificar su legitimidad. Dir&iacute;a que es el cine al servicio de la naci&oacute;n, que es una herramienta. Como se ha utilizado en el siglo XIX el ej&eacute;rcito, la prensa o las escuelas, en el siglo XX el cine es otra herramienta m&aacute;s para nacionalizar a la poblaci&oacute;n. La naci&oacute;n se puede construir desde muchas &oacute;pticas ideol&oacute;gicas, en este caso, es una naci&oacute;n con un discurso que sirve para legitimar un r&eacute;gimen pol&iacute;tico concreto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mientras la dictadura impulsaba un cine nacionalista o rom&aacute;ntico folcl&oacute;rico hab&iacute;a cineastas haciendo pel&iacute;culas muy diferentes: Berlanga, Saura, Camus, el propio Bu&ntilde;uel o Martin Pati&ntilde;o, que triunfaban en festivales en el extranjero. &iquest;Hab&iacute;a un cine espa&ntilde;ol internacional y otro de consumo propio en Espa&ntilde;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es imposible saber cu&aacute;nta gente ve&iacute;a las pel&iacute;culas porque los datos de espectadores no se implantan de manera definitiva hasta los a&ntilde;os 80. Es muy complicado de saber. Lo &uacute;nico que hay son unas hojitas -tampoco se han conservado todas- de personas del r&eacute;gimen que estaban all&iacute; y que explican si hab&iacute;a o no mucha gente, entre otras cuestiones. Es muy dif&iacute;cil conocer el impacto a nivel de p&uacute;blico que tienen las pel&iacute;culas en aquella &eacute;poca. S&iacute; se sabe que a partir de los a&ntilde;os 50, en la escuela que surge de cinematograf&iacute;a hay nuevas voces como Berlanga y Bardem, pero que tampoco hac&iacute;an lo que quer&iacute;an. Tuvieron que autocensurarse y tener cuidado. La cr&iacute;tica ten&iacute;a que ser muy suave o con doble o triple lectura, en un sentido m&aacute;s simb&oacute;lico. Despu&eacute;s, a partir de los sesenta, ya con el aperturismo controlado, se desarroll&oacute; otro tipo de cine porque el r&eacute;gimen era una anomal&iacute;a y ellos lo sab&iacute;an. La sociedad espa&ntilde;ola estaba cambiando con el desarrollismo y el r&eacute;gimen se da cuenta de que tiene que modificar su imagen de cara al exterior. Dejar mayores cotas de libertad, sin pasarse y hacer un c&oacute;digo, que antes no hab&iacute;a, de lo que se puede decir y lo que no. No puedes criticar la forma de gobierno ni justificar temas que ellos consideraban inmorales como el aborto, el adulterio o tener relaciones antes de casarse. Antes, los cineastas se ten&iacute;an que imaginar, ahora ya se dice: esto no se puede. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En Hollywood hubo un ideal del&nbsp;sue&ntilde;o americano. &iquest;Hubo un sue&ntilde;o espa&ntilde;ol en las pantallas de los cines de los a&ntilde;os 40 y 50?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. El sue&ntilde;o espa&ntilde;ol era ascender socialmente, pero nunca se habla en t&eacute;rminos de igualdad social a menos que sea mediante la ascensi&oacute;n cultural. Tenemos figuras que vienen de unos estratos humildes, pero siempre muy edulcorado todo. No hay la crudeza de un barrio pobre, eso no se permite. De hecho, la pel&iacute;cula 'Surcos' que habla de la situaci&oacute;n de la inmigraci&oacute;n que va de los pueblos a Madrid a buscar trabajo y que retrata la vida m&aacute;s precaria, las corralas -la verdad es que la pel&iacute;cula era bastante dura- era de un falangista y tuvo problemas. Se muestra gente con algo de precariedad, pero no se muestra como cr&iacute;tica, sino que exaltan tambi&eacute;n el tema de la austeridad porque a pesar de todo somos muy felices con la guitarra, en Espa&ntilde;a no hace falta una vida de lujos. No hace falta comer, con cantar ya vale. La gente consigue ascender con la voz y con el toreo. Exportan lo que consideran y han creado como cultura espa&ntilde;ola y lo exportan internacionalmente, sobre todo a Sudam&eacute;rica, donde van a torear o a cantar. Son una especie de veh&iacute;culos de la expresi&oacute;n espa&ntilde;ola porque tanto los toros como la copla y el flamenco, por metonimia, se acaba convirtiendo en 'lo espa&ntilde;ol'. No se convierte en expresi&oacute;n el folklore de Cantabria o de Galicia, sino el de Andaluc&iacute;a. Entonces, esos personajes de las pel&iacute;culas como veh&iacute;culos culturales de lo que se considera espa&ntilde;ol consiguen ascender socialmente, ganar dinero, y pasan a una clase superior. Pero en el cine se evita mucho que se vea este tema del enfrentamiento de clases. Hay una pel&iacute;cula que se llama 'La guerra de Dios' en la que se ve c&oacute;mo un problema entre la patronal y los obreros en una mina lo resuelve un sacerdote. Intentan evitar que sea una lucha, lo plantean como un di&aacute;logo en el que el sacerdote hace de mediador. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ntas pel&iacute;culas subvencion&oacute; la industria de cine de la dictadura y cu&aacute;ntos cines hab&iacute;a en Espa&ntilde;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En la dictadura se produjeron unas 2.500 pel&iacute;culas. Las m&aacute;s de 400 que he visto se acog&iacute;an al cr&eacute;dito sindical, todas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entonces, las subvenciones al cine nacieron con el franquismo, &iquest;qu&eacute; requisitos se exig&iacute;an para ello?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como son 36 a&ntilde;os, el sistema va cambiando un poco. En los 40 te daban licencias de importaci&oacute;n para poder traer cine extranjero, sobre todo estadounidense, que ten&iacute;a much&iacute;simo &eacute;xito en pantalla, y en los 50 te daban dinero en funci&oacute;n de la categor&iacute;a -de primera, de primera B, etc&eacute;tera- que adjudicaba a cada pel&iacute;cula una Junta del R&eacute;gimen en relaci&oacute;n a lo que conviene a la propia dictadura. Hay que tener en cuenta que el franquismo no solo era Franco: eran much&iacute;simas personas que viv&iacute;an de ese r&eacute;gimen y la gente que ten&iacute;a un puesto en las Juntas viv&iacute;a de eso y pon&iacute;an su calificaci&oacute;n en funci&oacute;n de los intereses del sistema en el que viv&iacute;an. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La dictadura permit&iacute;a exhibir pel&iacute;culas extranjeras pero esas no cumpl&iacute;an los c&oacute;digos de las que se produc&iacute;an en Espa&ntilde;a...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las pel&iacute;culas extranjeras se somet&iacute;an a censura porque, sobre todo los temas m&aacute;s morales, no quer&iacute;an que se pasaran por las pantallas, hab&iacute;a cortes o, incluso, como hab&iacute;a la obligatoriedad del doblaje, se cambiaban los di&aacute;logos y el sentido de la pel&iacute;cula. Si hab&iacute;a infidelidades, por ejemplo, no estaba bien. Sobre todo si la infidelidad no se castigaba, eso no pod&iacute;a pasar. Esas ideas no quer&iacute;an que se proyectasen. En cualquier caso, era muy complicado hacer cine sin dinero porque estaba la industria en ruina. Durante la Rep&uacute;blica, la gente del cine intent&oacute; que se pusiera el modelo de las subvenciones, como en otros pa&iacute;ses. Lleg&oacute; durante el franquismo, pero no era por amor al arte, sino para controlar. Si solo hubiese sido por el cine no hubieran organizado una serie de Juntas que decid&iacute;an a qui&eacute;n le daban el dinero en funci&oacute;n del contenido de la pel&iacute;cula.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; imagen de la mujer transmiti&oacute; el cine de la dictadura? </strong>
    </p><p class="article-text">
        El modelo por excelencia es Isabel la Cat&oacute;lica, austera y que lo que le importa es llevar la palabra de Dios a Am&eacute;rica. A nivel reina: austeridad castellana, ser fiel a sus principios. A nivel mujer: madre de familia casta y pura que no tenga relaciones fuera del matrimonio cat&oacute;lico y que est&eacute; en su rol de madre de familia. Lo que s&iacute; es llamativo es el tema de las cantaoras y bailaoras, que se las percibe de forma menos r&iacute;gida. Obviamente, no se refleja la inmoralidad. Si empiezan a tener una historia con un var&oacute;n no pasa nada a nivel sexual. El tema de la mujer ad&uacute;ltera est&aacute; bastante presente. En los 40 y 50 no hay ninguna mujer que diga &ldquo;esto no me parece bien&rdquo;. En los sesenta s&iacute;, hay mujeres que quieren ponerse un bikini o entrar en un bar solas. Aunque no lo consigan, s&iacute; que aparece reflejado. Pero aparece el conflicto. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y respecto a los perfiles de las actrices que salen en pantalla, &iquest;c&oacute;mo evoluciona su imagen?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En los 40 y 50 son perfiles de mujer muy apegados a lo tel&uacute;rico: pelo negro, ojos oscuros, que representa un poco la imagen de Andaluc&iacute;a. Tambi&eacute;n la gitana, pero no asociada a los t&oacute;picos negativos que s&iacute; que aparecen en los gitanos. Con la gitana son todos rasgos positivos: guapa, canta y baila bien. Despu&eacute;s, en los 50, la exaltaci&oacute;n m&aacute;xima es Lola Flores, que representa a Espa&ntilde;a directamente: ella es Espa&ntilde;a. En los sesenta aparece Sara Montiel como una figura m&aacute;s cosmopolita y m&aacute;s alejada de lo rom&aacute;ntico y luego hay una figura que les viene muy bien que es Marisol, como intermedio entre la tradici&oacute;n y la modernidad. Es rubia, tiene los ojos azules... contrasta con la imagen m&aacute;s antigua de una Juanita Reina o una Imperio Argentina, parece europea, pero canta copla y baila. En una pel&iacute;cula Marisol est&aacute; en casa de su abuelo en Italia y cuando la quiere ense&ntilde;ar m&uacute;sica m&aacute;s elevada a ella le salen gorgoritos y canta flamenco. Est&aacute; muy apegada a lo que se ha vendido como cultura espa&ntilde;ola: copla y flamenco. Marisol les viene muy bien porque empiezan a aparecer figuras norteamericanas en las pel&iacute;culas cuando Espa&ntilde;a empieza a tener relaciones con Estados Unidos, ella tiene un novio americano, en las pel&iacute;culas entran otros pa&iacute;ses y otros ritmos: de repente se pone a bailar una bossa nova. Marisol es una figura muy interesante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo retrata el cine de la dictadura la Guerra Civil?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es interesante porque tenemos muchas pel&iacute;culas que tratan la Guerra de la Independencia contra Francia, cuando se expulsa a Napole&oacute;n. Todas ellas venden que hay una invasi&oacute;n de los franceses, que son ateos y muy malos, materialistas y que no responden a la esencia de Espa&ntilde;a. Luego est&aacute; el pueblo que se rebela de manera leg&iacute;tima porque se est&aacute;n defendiendo a Espa&ntilde;a de los invasores. Los expertos consideran que no fue una guerra exclusivamente en t&eacute;rminos nacionalistas, sino en t&eacute;rminos internacionales, e incluso hab&iacute;a espa&ntilde;oles a favor de los franceses. Con la Guerra Civil se intent&oacute; vender esa imagen. Franco se rebela porque ellos son Espa&ntilde;a y est&aacute;n defendiendo a Espa&ntilde;a de invasores, como si los republicanos no fueran espa&ntilde;oles. Se entienden como gente atea y materialista que defiende ideas comunistas y, por lo tanto, nuestro deber como buenos espa&ntilde;oles es expulsarles, porque el republicano se ve como extranjero. Esta idea de liberaci&oacute;n nacional que se desarrolla en los a&ntilde;os 40 cambia porque hay personas exiliadas, cambia la coyuntura internacional, est&aacute;n los represaliados... esa lectura es muy dif&iacute;cil que cale. Cuando en los 50 cae el fascismo y Espa&ntilde;a empieza a alinearse con pa&iacute;ses democr&aacute;ticos intentan venderlo como que nosotros fuimos los primeros que nos dimos cuenta de lo peligroso que era el comunismo y lo que hemos hecho ha sido luchar contra el comunismo. Entonces se empieza a entender la guerra como una lucha anticomunista. En los a&ntilde;os 60 van cambiando m&aacute;s las cosas, incluso vuelven algunos exiliados y es un problema mantener esa lectura de liberaci&oacute;n nacional con gente que ha sufrido las consecuencias de la guerra porque estaban en el bando que no venci&oacute;. Entonces la lectura ya empieza a ser de reconciliaci&oacute;n. Hemos vivido una guerra, la guerra no es buena, hemos sufrido todos... el republicano ya no es extranjero, ya es espa&ntilde;ol y hay que recuperarlo porque todos somos parte del mismo pueblo. Es una versi&oacute;n m&aacute;s de reconciliaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De verdad Franco escribi&oacute; el guion&nbsp;de 'Raza' o lo hizo alguien por &eacute;l?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que yo sepa, lo escribi&oacute; &eacute;l. No es Hamlet, es un guion muy simple. Franco hab&iacute;a escrito antes 'Diario de una bandera' sobre sus experiencias en Marruecos. La idea era suya, era exactamente lo que &eacute;l pensaba. Es una pel&iacute;cula s&uacute;per maniquea que la puede escribir cualquiera, es una pel&iacute;cula muy simple. En una familia uno representa el hermano que se equivoca porque se ha posicionado del lado de los republicanos y al final se da cuenta de que ha sido un error, otro es cura y otro apoya desde el principio la rebeli&oacute;n armada. Se exalta much&iacute;simo la figura del militar que est&aacute; por encima de los pol&iacute;ticos porque a ellos solo les interesa la fama y el dinero. Tiene otro orden de valores. Es una pel&iacute;cula muy antipol&iacute;tica, que era lo que &eacute;l pensaba. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; directores y actores destacaron&nbsp;como s&iacute;mbolos de la dictadura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Alfredo Mayo, Imperio Argentina... los galanes de las pel&iacute;culas rom&aacute;ntico-folcl&oacute;ricas no s&eacute; si pueden considerarse como s&iacute;mbolos de la dictadura. Juan de Ordu&ntilde;a, el director de pel&iacute;culas m&aacute;s propagand&iacute;sticas. Sa&eacute;nz de Heredia, que dirigi&oacute; 'Raza'. Pero yo no he estudiado las relaciones de los actores y actrices con el franquismo. A Franco le gustaba el cine porque ten&iacute;a una sala de proyecci&oacute;n en El Pardo. Hay un libro de un investigador dedicado a las pel&iacute;culas que vio Franco, 'Cine en El Pardo'.  
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay alguna huella de aquella ret&oacute;rica nacionalista y patri&oacute;tica en la sociedad actual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El nacionalismo existe e implica que las estructuras pol&iacute;ticas que nos gobiernan se justifican en la naci&oacute;n, en la soberan&iacute;a nacional. Eso es nacionalismo. C&oacute;mo entendemos esa naci&oacute;n es lo que puede variar. Hay grupos pol&iacute;ticos que dicen que cualquiera puede ser nacional, no hace falta tener la misma religi&oacute;n, ni la misma cultura, ni el mismo idioma y hay otros grupos que dicen que no. Incluso que si eres de otro pa&iacute;s nunca puedes ser espa&ntilde;ol. A nivel imagen, la Espa&ntilde;a tur&iacute;stica de sol, fiesta y folklore sigue presente. La asociaci&oacute;n de naci&oacute;n espa&ntilde;ola y catolicismo creo que tambi&eacute;n. La idea de unidad frente a una amenaza externa frente a una invasi&oacute;n est&aacute; presente en debates contempor&aacute;neos. Que Espa&ntilde;a es diferente, el eslogan de Fraga de 'somos como Europa pero a la vez somos especiales', yo dir&iacute;a que tambi&eacute;n. La idea de Espa&ntilde;a como toros y flamenco est&aacute; presente. Creo que est&aacute;n presentes determinadas im&aacute;genes, incluso a nivel pr&aacute;ctico, porque parte de los impuestos van ah&iacute;, a los toros. La supuesta fiesta nacional est&aacute; subvencionada porque se considera que es la fiesta de los espa&ntilde;oles y he visto decenas de pel&iacute;culas sobre este tema. De hecho, los toreros siguen siendo parte de la far&aacute;ndula espa&ntilde;ola. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olga Agüero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/graciela-viadero-investigadora-cine-dictadura-espana-turistica-sol-fiesta-folklore-sigue-presente_1_13033908.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Mar 2026 20:01:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c3e3af39-63c0-4a64-ba1d-4eaf4f195022_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="180156" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c3e3af39-63c0-4a64-ba1d-4eaf4f195022_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="180156" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Graciela Viadero, investigadora sobre el cine de la dictadura: "La España turística de sol, fiesta y folklore sigue presente"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c3e3af39-63c0-4a64-ba1d-4eaf4f195022_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Cine,Historia,Franquismo,Dictadura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙 PODCAST | Estados Unidos no es el mejor país del mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-estados-unidos-no-mejor-pais-mundo_132_13053042.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/196ce656-73bf-45a1-b7b9-12102b6e3fce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙 PODCAST | Estados Unidos no es el mejor país del mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Presumen de ser la mejor democracia del mundo, la cuna de todas nuestras libertades, el sueño americano, el faro moral de Occidente. Les hemos seguido la corriente en un mundo organizado a su medida. Quizá hasta ahora </p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/estados-unidos-no-es-el-mejor-pa-s-del-mundo/embed?media=audio&size=wide&style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="180" frameborder="0" title="Estados Unidos no es el mejor país del mundo"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        En el equipo de Un tema Al d&iacute;a nos hemos acordado esta semana de una serie muy conocida entre periodistas&hellip; porque va de periodistas. La serie tiene un arranque, una primera secuencia, de impacto. Vemos a un presentador dar una charla, una mesa redonda, con estudiantes, en la universidad. Le hace una pregunta que es un clich&eacute; que esconde muchas cosas: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; Estados Unidos es el mejor pa&iacute;s del mundo?&rdquo;. Le aprietan para que conteste y acaba saltando: &ldquo;Estados Unidos no es el mejor pa&iacute;s del mundo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La serie fue rodada en 2011. Ahora, con Trump como presidente&hellip; &iquest;Es m&aacute;s pertinente esa conversaci&oacute;n? Ahora que el presidente de los Estados Unidos se salta la separaci&oacute;n de poderes, bombardea pa&iacute;ses, secuestra presidentes&hellip; Ahora que los organismos internacionales y las leyes comunes no importan nada y el comercio se usa para la extorsi&oacute;n ideol&oacute;gica&hellip; Dejamos la ficci&oacute;n y nos preguntamos por la realidad: &iquest;se merecen tanto apoyo? &iquest;Es Estados Unidos el mejor pa&iacute;s del mundo? Lo analizamos con Carlos Hern&aacute;ndez - Echevarr&iacute;a, de <a href="http://maldita.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Maldita.es</a>, y con Alba Leiva, de El Orden Mundial. 
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <strong>Env&iacute;anos una nota de voz por Whatsapp</strong> cont&aacute;ndonos <strong>alguna historia que conozcas</strong> o <strong>alg&uacute;n sonido</strong> que tengas cerca y que te llame la atenci&oacute;n. Lo importante es que sea algo que tenga que ver contigo. <strong>Gu&aacute;rdanos en la agenda como &ldquo;Un tema Al d&iacute;a</strong>&rdquo;. El n&uacute;mero es el <strong>699 518 743</strong>
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo escuchar 'Un tema Al d&iacute;a'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si eres socio/a, puedes escuchar los nuevos cap&iacute;tulos del podcast cada noche en elDiario.es con unas horas de antelaci&oacute;n respecto al resto de lectores. Recibir&aacute;s el enlace en tu correo electr&oacute;nico en el bolet&iacute;n del Adelanto de noticias.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si no eres socio/a, el episodio est&aacute; disponible&nbsp;<strong>a primera hora de la ma&ntilde;ana en cualquier aplicaci&oacute;n</strong>&nbsp;que uses habitualmente.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://open.spotify.com/show/54Vnd9qwrTaINwzCkTTIWO?si=dwfgtj3_QNC8ZyKejFcSjQ&amp;dl_branch=1&amp;nd=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Spotify</a></li>
                                    <li><a href="https://podcasts.apple.com/us/podcast/un-tema-al-d%C3%ADa/id1586302997" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Apple Podcast</a></li>
                                    <li><a href="https://www.ivoox.com/podcast-un-tema-al-dia_sq_f11360990_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Ivoox</a></li>
                                    <li><a href="https://podimo.com/es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Podimo </a></li>
                                    <li><a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=7b609ffcf1&amp;e=37e93612d2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Amazon Music</a></li>
                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/fdb7ac24-1c3a-4a0d-b03b-ada400b2e7a1/161b26db-5f85-42a9-abc8-ada6008a528b/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Feed RSS</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &#9654; Acu&eacute;rdate de suscribirte al podcast 'Un tema al d&iacute;a' en tu app para que te lleguen autom&aacute;ticamente los nuevos cap&iacute;tulos. Es gratis.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Tendr&aacute;s disponibles tambi&eacute;n todas las entregas de 'Un tema Al d&iacute;a' en&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es/aldia</a>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/playlists/podcast/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="500" frameborder="0" title="Un tema Al Día"></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Luis Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-estados-unidos-no-mejor-pais-mundo_132_13053042.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Mar 2026 07:30:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/196ce656-73bf-45a1-b7b9-12102b6e3fce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="154836" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/196ce656-73bf-45a1-b7b9-12102b6e3fce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="154836" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[🎙 PODCAST | Estados Unidos no es el mejor país del mundo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/196ce656-73bf-45a1-b7b9-12102b6e3fce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,Democracia,Dictadura,Donald Trump,Guerras,Irán,Periodismo,Países]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La dictadura brasileña se convierte en un impresionante thriller setentero con ganas de Oscar en ‘El agente secreto’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/dictadura-brasilena-convierte-impresionante-thriller-setentero-ganas-oscar-agente-secreto_1_13007360.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d5e6bcb-aae9-421b-8f98-a1d28f57b48c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La dictadura brasileña se convierte en un impresionante thriller setentero con ganas de Oscar en ‘El agente secreto’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Kleber Mendonça Filho convierte la memoria (y su ausencia) de la dictadura en una excelente película nominada a cuatro Oscar y con un Wagner Moura sobresaliente como protagonista</p><p class="subtitle">‘Little Amélie’ logra adaptar lo inadaptable y confirma el gran momento que vive la animación francesa
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/cerrare-cines-lagrimas-emotiva-carta-amor-salas-kleber-mendonca-filho_1_10652106.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kleber Mendon&ccedil;a Filho </a>se sinti&oacute; en un momento de su vida como si fuera un agente secreto. Con el gobierno de Bolsonaro los artistas se convirtieron en enemigos de Brasil. La extrema derecha les atacaba y se les se&ntilde;alaba en las redes sociales. Un d&iacute;a tuvo que viajar a Francia para un ciclo en el que era el invitado de honor. El embajador brasile&ntilde;o en Francia no le ten&iacute;a permitido entrar, y era parte de aquellos que hab&iacute;an convertido a los cineastas en enemigos. El embajador ni siquiera fue invitado al acto al que si fue Mendon&ccedil;a Filho, que cuando apareci&oacute; con su traje se sinti&oacute; como un agente de su pa&iacute;s. &ldquo;Pero un agente corrupto para ellos&rdquo;, recuerda entre risas mientras cuenta la an&eacute;cdota.
    </p><p class="article-text">
        Esa an&eacute;cdota fue uno de los puntos de partida de <em>El agente secreto,</em> su nueva pel&iacute;cula con la que opta a cuatro premios Oscar, incluidos el de Mejor pel&iacute;cula, Mejor pel&iacute;cula internacional y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/batalla-triunfa-globos-oro-sirat-oliver-laxe-vacio_1_12899900.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mejor actor para Wagner Moura,</a> conocido por su papel de Pablo Escobar en <em>Narcos </em>y que aqu&iacute; borda el de un profesor universitario que huye a Recife para esconderse por su pasado activista y reencontrarse con su hijo mientras un asesino a sueldo le busca para asesinarle. El filme, que gan&oacute; el premio al Mejor director y al Mejor actor el pasado Cannes es un impresionante thriller setentero. Una obra que juega con los g&eacute;neros, que coquetea incluso con el terror fant&aacute;stico, y que se convierte en un filme sobre la memoria y, sobre todo, lo que ocurre cuando la memoria no se rescata. Cuando el olvido convierte la Memoria en sitios vac&iacute;os y los muertos siguen sin tener nombre.
    </p><p class="article-text">
        Una muestra, adem&aacute;s, del poder del cine brasile&ntilde;o, que el a&ntilde;o pasado gan&oacute; el Oscar con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/walter-salles-estrena-fragilidad-democracia-actual-gente-conecte-pelicula_1_12072432.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otro filme sobre la dictadura, </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/walter-salles-estrena-fragilidad-democracia-actual-gente-conecte-pelicula_1_12072432.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>A&uacute;n estoy aqu&iacute;</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/walter-salles-estrena-fragilidad-democracia-actual-gente-conecte-pelicula_1_12072432.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> y que confirma que el apoyo p&uacute;blico de Lula, tras los recortes de Bolsonaro, han inyectado un &eacute;xito global al cine del pa&iacute;s. Tambi&eacute;n a las ganas de mirar al pasado. Un tiempo que para Kleber Mendon&ccedil;a Filho estaba &ldquo;lo suficientemente lejano para hacer una pel&iacute;cula de &eacute;poca, pero lo suficientemente cerca para darle un toque personal&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-eEIpEQ7eAV0-6587', 'youtube', 'eEIpEQ7eAV0', document.getElementById('yt-eEIpEQ7eAV0-6587'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-eEIpEQ7eAV0-6587 src="https://www.youtube.com/embed/eEIpEQ7eAV0?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Sus recuerdos de la dictadura son los de un ni&ntilde;o en los a&ntilde;os 70 y est&aacute;n &ldquo;borrosos&rdquo; en su memoria. &ldquo;Son una niebla, pero es una niebla con olores y una atm&oacute;sfera, y eso es tambi&eacute;n por el cine, porque yo era un peque&ntilde;o cin&eacute;filo muy joven. Luego estaba mi situaci&oacute;n familiar en el 77. Mi madre tuvo una crisis de salud fuerte, y eso me hace recordar esa &eacute;poca en particular, cuando mi t&iacute;o nos llevaba a mi hermano y a m&iacute; al cine muchas veces para que sali&eacute;ramos de casa. Solo a&ntilde;os despu&eacute;s entend&iacute; lo que pas&oacute;. As&iacute; que tengo un recuerdo muy fuerte de esa &eacute;poca. Lo que significa que la pel&iacute;cula no es una reconstrucci&oacute;n de un incidente hist&oacute;rico, sino m&aacute;s bien una reconstrucci&oacute;n de una sensaci&oacute;n de tiempo&rdquo;, dice el cineasta.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n una sensaci&oacute;n del recuerdo suyo como un ni&ntilde;o viviendo la dictadura. Por eso su acercamiento se aleja de otras pel&iacute;culas que &ldquo;entran en la violencia de la dictadura y hay escenas de tortura, o ves un grupo de j&oacute;venes robando un banco para financiar la resistencia&rdquo;. &Eacute;l &ldquo;no quer&iacute;a hacer nada de eso&rdquo;, pero la sensaci&oacute;n de un pa&iacute;s putrefacto, violento y corrupto se nota en una excelente primera escena donde un polic&iacute;a llega a una gasolinera con una camisa manchada de sangre y le da casi igual que haya un cad&aacute;ver en el suelo.
    </p><p class="article-text">
        De la dictadura recuerda estar jugando en casa y ver &ldquo;a los adultos hablando en susurros&rdquo;. &ldquo;Luego volv&iacute;an a hablar normal, era un instinto humano, porque no hab&iacute;a micr&oacute;fonos en mi casa, pero ellos bajaban la voz&rdquo;, rememora y se refiere tambi&eacute;n a c&oacute;mo en las escuelas, aunque no fueran colegios militares, les obligaban a &ldquo;marchar todos los viernes como soldados en el patio de la escuela&rdquo;. &ldquo;Era rid&iacute;culo. &iquest;Por qu&eacute; har&iacute;as eso a los ni&ntilde;os? Para m&iacute;, eso es casi suficiente para querer escribir una pel&iacute;cula sobre ello&rdquo;, asegura.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esta película no es una reconstrucción de un incidente histórico, sino más bien una reconstrucción de una sensación de tiempo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Kleber Mendonça Filho</span>
                                        <span>—</span> Cineasta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El agente secreto tambi&eacute;n habla de las salas de cine como lugares de refugio. En los cines es donde se re&uacute;nen, donde escapan de las miradas, y tambi&eacute;n donde la fantas&iacute;a de un ni&ntilde;o empieza a crecer. Unos cines que ya hab&iacute;a mostrado Filho en <em>Retratos fantasmas</em>, su excelente documental sobre los cambios urban&iacute;sticos en Recife y c&oacute;mo cada vez hay menos salas de cine en su localidad natal.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s por esa influencia del cine, esta es una pel&iacute;cula, muy pel&iacute;cula. Sabe que es cine, y sabe que es g&eacute;nero. Por eso recurre a una estrella mundial para ello. &ldquo;Me gusta mucho la idea de hacer una pel&iacute;cula para el cine. Y creo que el papel de la estrella es hist&oacute;ricamente importante en el desarrollo del cine. Y abrac&eacute; esto por primera vez en <em>Aquarius </em>cuando entend&iacute; que iba a trabajar con Sonia Braga. Fuera de c&aacute;mara ella era una hermosa se&ntilde;ora mayor, pero cuando mirabas por el visor, ella era algo m&aacute;s. Ese carisma. Hay algo en su rostro que simplemente resalta. Y estoy fascinado por eso. Y esto pasa desde la era del cine mudo&rdquo;, analiza.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/303a3d91-82cc-4fc4-9759-b50bba460eee_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/303a3d91-82cc-4fc4-9759-b50bba460eee_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/303a3d91-82cc-4fc4-9759-b50bba460eee_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/303a3d91-82cc-4fc4-9759-b50bba460eee_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/303a3d91-82cc-4fc4-9759-b50bba460eee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/303a3d91-82cc-4fc4-9759-b50bba460eee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/303a3d91-82cc-4fc4-9759-b50bba460eee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Kleber Mendonça Filho en el rodaje de &#039;El agente secreto&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Kleber Mendonça Filho en el rodaje de &#039;El agente secreto&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Por eso cree que es &ldquo;un gran privilegio tener una estrella de cine&rdquo; en sus pel&iacute;culas. Tambi&eacute;n porque quer&iacute;a que su protagonista fuera &ldquo;la idea popular del h&eacute;roe cl&aacute;sico&rdquo;. Eso s&iacute;, le impuso una norma moral mientras escrib&iacute;a: &ldquo;No quer&iacute;a que &eacute;l apuntara con armas a la gente en la pel&iacute;cula. Ese fue el &uacute;nico obst&aacute;culo que me impuse&rdquo;. El resto lo pone un Wagner Moura al que describe como &ldquo;tan atractivo como interesante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Que el personaje de Wagner Moura no empu&ntilde;e un arma no significa que no haya violencia. La hay. Y es seca y destroza los cuerpos. Mendon&ccedil;a Filho confiesa que pens&oacute; &ldquo;mucho en Cronenberg&rdquo; porque cree que &ldquo;la violencia en el cine debe ser muy desagradable&rdquo;. &ldquo;En las pel&iacute;culas todo suele parecer simple. Pero una bala es violenta y genera mucho da&ntilde;o a un cuerpo humano, y quer&iacute;a reflejar eso en la pel&iacute;cula, la cualidad org&aacute;nica de violencia y del cuerpo humano es algo que creo que deb&iacute;a estar presente en la pel&iacute;cula. Y deber&iacute;a ser parte de cualquier narrativa que respete nuestra condici&oacute;n humana de ser pedazos de materia org&aacute;nica andantes&rdquo;, opina. Por ello su pel&iacute;cula desprende una sensaci&oacute;n de pa&iacute;s que se cae a trozos, que huele a podrido mientras su protagonista se refugia en esa casa de exiliados.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/dictadura-brasilena-convierte-impresionante-thriller-setentero-ganas-oscar-agente-secreto_1_13007360.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Feb 2026 21:26:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2d5e6bcb-aae9-421b-8f98-a1d28f57b48c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="20080189" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2d5e6bcb-aae9-421b-8f98-a1d28f57b48c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="20080189" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La dictadura brasileña se convierte en un impresionante thriller setentero con ganas de Oscar en ‘El agente secreto’]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2d5e6bcb-aae9-421b-8f98-a1d28f57b48c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Estrenos de cine,Premios Oscar,Brasil,Dictadura,Películas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un juez anula la sentencia a un torrelaveguense condenado en la dictadura a 30 años de cárcel por ser del Partido Comunista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/juez-anula-sentencia-torrelaveguense-condenado-dictadura-30-anos-carcel-partido-comunista_1_12976216.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cca89272-d224-49aa-a7f4-c3f9334161f5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Palacio de Justicia de Torrelavega"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A petición de la Fiscalía, señala que a José Bolado Álvarez se le condenó "sin quebrantar ley alguna y por su ideología política"   </p><p class="subtitle">Reportaje - Eusebio Cortezón pide justicia desde una fosa común: fusilado sin haber quebrantado ninguna ley</p></div><p class="article-text">
        El titular de la plaza n&uacute;mero 5 del Tribunal de Instancia de Torrelavega ha declarado que el torrelaveguense Jos&eacute; Bolado &Aacute;lvarez fue condenado en marzo de 1939 a 30 a&ntilde;os de reclusi&oacute;n mayor &ldquo;sin quebrantar ley alguna y por su ideolog&iacute;a pol&iacute;tica&rdquo;, ya que estaba afiliado al Partido Comunista.
    </p><p class="article-text">
        El magistrado atiende as&iacute; a la solicitud de la Fiscal&iacute;a de Memoria Democr&aacute;tica de Cantabria, que promovi&oacute; un expediente de jurisdicci&oacute;n voluntaria para la declaraci&oacute;n judicial sobre hechos pasados.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n se recoge en la resoluci&oacute;n e informa Europa Press, Bolado &Aacute;lvarez &ldquo;fue sometido a un juicio sumar&iacute;simo&rdquo; y condenado en un Consejo de Guerra celebrado en Santander &ldquo;con exclusi&oacute;n o negaci&oacute;n absoluta de cualquier derecho de defensa, sin poder aportar prueba alguna o hacer alegaciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El magistrado a&ntilde;ade que &ldquo;fue arbitrariamente privado de libertad seis a&ntilde;os, cuatro meses y trece d&iacute;as&rdquo;, que &ldquo;no cometi&oacute; delito alguno&rdquo; y que &ldquo;se le someti&oacute; a una privaci&oacute;n de libertad injusta e inhumana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el auto y tal y como pone de manifiesto el ministerio fiscal, Jos&eacute; Bolado &Aacute;lvarez fue detenido en Torrelavega e ingresado en prisi&oacute;n en mayo de 1938. Diez meses despu&eacute;s, fue sometido a un Consejo de Guerra y condenado por el delito de adhesi&oacute;n a la rebeld&iacute;a. En 1944 se le concedi&oacute; la libertad condicional y en 1957, la definitiva.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Bolado &Aacute;lvarez &ldquo;fue sometido a trabajos forzados&rdquo; en Talavera de la Reina (Toledo) y, una vez concedida la libertad, &ldquo;fue controlado personalmente durante muchos a&ntilde;os&rdquo;, ya que ten&iacute;a que presentarse semanalmente en la comisar&iacute;a de Torrelavega. Adem&aacute;s, cuando Franco visitaba Cantabria, &ldquo;era espec&iacute;ficamente controlado por las fuerzas del orden&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Animadversi&oacute;n del &oacute;rgano sentenciador</h2><p class="article-text">
        Tras valorar la prueba documental aportada -en especial, la sentencia condenatoria-, el magistrado se&ntilde;ala que &ldquo;no procede otra cosa que la estimaci&oacute;n de la pretensi&oacute;n esgrimida por el ministerio fiscal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y es que la sentencia que le conden&oacute; &ldquo;est&aacute; carente de valoraci&oacute;n de elemento probatorio de cargo en su contra&rdquo; y &ldquo;tampoco se aprecia en la misma que el se&ntilde;or Bolado haya contado con el m&aacute;s m&iacute;nimo derecho de defensa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la misma &ldquo;emplea contra &eacute;l una serie de calificaciones o adjetivos, tales como 'vago, maleante y mat&oacute;n', que adem&aacute;s de arbitrarios denotan la animadversi&oacute;n del &oacute;rgano sentenciador hacia el mismo, por motivos que no pueden ser otros que pol&iacute;ticos, esto es, por su afiliaci&oacute;n al Partido Comunista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De lo cual solo puede concluirse, como se ha manifestado por el ministerio fiscal, la arbitrariedad, injusticia y vulneraci&oacute;n de los m&aacute;s elementales derechos de defensa de la sentencia condenatoria dictada frente al mismo&rdquo;, a&ntilde;ade el magistrado.
    </p><h2 class="article-text">Trato vejatorio</h2><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, se&ntilde;ala el auto que adem&aacute;s de la privaci&oacute;n de libertad sufrida, &ldquo;fue sometido tanto a trabajos forzados como a trato vejatorio&rdquo;, tal y como lo atestigua su hijo, que compareci&oacute; en la vista oral de este procedimiento. En concreto, afirm&oacute; que &ldquo;en varias ocasiones su padre fue obligado a acudir a misa, pese a no profesar religi&oacute;n alguna&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A lo que se a&ntilde;ade que &ldquo;durante a&ntilde;os era sometido a estricto control, teniendo que acudir todos los domingos a firmar al cuartel&rdquo; y siendo &ldquo;expresamente controlado cuando el dictador Franco o su sucesor por &eacute;l designado, el pr&iacute;ncipe Juan Carlos, acud&iacute;an a Cantabria&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Cantabria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/juez-anula-sentencia-torrelaveguense-condenado-dictadura-30-anos-carcel-partido-comunista_1_12976216.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Feb 2026 16:52:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cca89272-d224-49aa-a7f4-c3f9334161f5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="137749" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cca89272-d224-49aa-a7f4-c3f9334161f5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="137749" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Un juez anula la sentencia a un torrelaveguense condenado en la dictadura a 30 años de cárcel por ser del Partido Comunista]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cca89272-d224-49aa-a7f4-c3f9334161f5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Dictadura,Dictadura franquista,Víctimas del franquismo,Franquismo,Justicia,Memoria Histórica,Ley de Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Óscar Martínez, periodista perseguido por Bukele: “Todavía no hemos visto su etapa más violenta”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/oscar-martinez-periodista-perseguido-bukele-todavia-no-hemos-visto-etapa-violenta_1_12958023.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5d64c0a-91ee-42d9-874e-4771b019f605_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1178y259.jpg" width="1200" height="675" alt="Óscar Martínez, periodista perseguido por Bukele: “Todavía no hemos visto su etapa más violenta”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El redactor jefe de El Faro publica desde el exilio 'Bukele, el rey desnudo' en el que describe el ascenso al poder y los orígenes del líder autoritario más viral de Latinoamérica</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Bukele se ceba con los periodistas en su deriva autoritaria en El Salvador: “La gente renuncia por temor”</p></div><p class="article-text">
        El d&iacute;a antes de publicar una exclusiva que demostraba c&oacute;mo el l&iacute;der de El Salvador, Nayib Bukele, hab&iacute;a negociado y pactado con las bandas que ten&iacute;an a todo el pa&iacute;s sometido, el periodista &Oacute;scar Mart&iacute;nez se exili&oacute; a M&eacute;xico. &ldquo;Pens&aacute;bamos que ser&iacute;a una salida preventiva, ya hab&iacute;amos hecho algunas previamente&rdquo;, recuerda por videoconferencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a antes de regresar a su casa, Mart&iacute;nez descubri&oacute; que el Gobierno hab&iacute;a preparado una emboscada para plantarles drogas a su regreso tanto a &eacute;l como a sus colegas y que la Fiscal&iacute;a pretend&iacute;a acusarles de agrupaci&oacute;n il&iacute;cita. Desde mayo de 2025 no puede volver a su hogar. &ldquo;La salida preventiva ahora ya se ha convertido en nuestra realidad&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        El reportero es redactor jefe de El Faro, un peri&oacute;dico fundado en El Salvador a finales de los 90 en el que se han publicado las mejores investigaciones period&iacute;sticas de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas en Latinoam&eacute;rica. En 2023, el medio traslad&oacute; su sede a Costa Rica y actualmente toda la plantilla que estaba en El Salvador (22 personas) est&aacute; en el exilio.
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez acaba de publicar <em>Bukele</em>,<em> el rey desnudo </em>(Cuadernos Anagrama), un interesante perfil-reportaje sobre el &ldquo;dictador&rdquo; m&aacute;s viral de la actualidad, un aut&oacute;crata que cuenta con el respaldo del 80% de la poblaci&oacute;n tras acabar con la violencia de las bandas en El Salvador a costa de suprimir pr&aacute;cticamente cualquier derecho civil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una popularidad real, pero atravesada por el miedo&rdquo;, opina Mart&iacute;nez. Y da un dato: seis de cada diez salvadore&ntilde;os creen que pueden sufrir represalias si critican a Bukele.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El libro describe c&oacute;mo, entre seguridad y democracia, buena parte de los salvadore&ntilde;os han elegido la primera tras lustros bajo el yugo de las bandas. El resultado es que, en un pa&iacute;s de seis millones de personas, hay casi 100.000 salvadore&ntilde;os encarcelados. &ldquo;No ser&iacute;a extra&ntilde;o decir que el 50% de las personas que est&aacute;n en prisi&oacute;n no pertenecen ni han pertenecido nunca a ninguna pandilla&rdquo;, afirma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras llegar a tasas de 106 homicidios por cada 100.000 habitantes en 2015, Mart&iacute;nez describe El Salvador como un pa&iacute;s &ldquo;sembrado de cad&aacute;veres&rdquo;, con una poblaci&oacute;n empobrecida y &ldquo;desesperada&rdquo; que s&oacute;lo se preocupa por sobrevivir. &ldquo;La sociedad necesitar&iacute;a que m&aacute;s gente tuviera el privilegio de reflexionar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es en ese contexto que aparece Bukele, con un mensaje &ldquo;simplista&rdquo; que logra convencer a la poblaci&oacute;n de que la democracia ya se ha probado y no ha funcionado. &ldquo;Ven&iacute;amos de la paz m&aacute;s violenta que el mundo ha conocido&rdquo;, recuerda Mart&iacute;nez. &ldquo;Y nos vendieron que la democracia no serv&iacute;a cuando realmente nunca hubo democracia de verdad&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d466c7f-190f-4d0a-bbf3-122db57e10a4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d466c7f-190f-4d0a-bbf3-122db57e10a4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d466c7f-190f-4d0a-bbf3-122db57e10a4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d466c7f-190f-4d0a-bbf3-122db57e10a4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d466c7f-190f-4d0a-bbf3-122db57e10a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d466c7f-190f-4d0a-bbf3-122db57e10a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6d466c7f-190f-4d0a-bbf3-122db57e10a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>El ascenso al poder del &ldquo;dictador&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        El texto dibuja a Bukele como un hijo de una familia acomodada, descendiente de inmigrantes &aacute;rabes que llegaron al pa&iacute;s a finales del siglo pasado y lograron enriquecerse a base de trabajo. &ldquo;&Eacute;l ya nace privilegiado, en una familia rica que tiene empresas de publicidad, concesiones, negocios de alimentaci&oacute;n e inmobiliarios&hellip;&rdquo;, explica el autor. 
    </p><p class="article-text">
        Bukele entra en contacto con la pol&iacute;tica de bien joven, trabajando en las campa&ntilde;as del principal partido progresista de El Salvador encargadas a la empresa de publicidad de su familia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El futuro presidente demostrar&aacute; una gran capacidad de adaptaci&oacute;n, pasando de alabar al Che Guevara y al r&eacute;gimen de Nicaragua a convertirse en punta de lanza del movimiento MAGA y de las criptomonedas. Tambi&eacute;n sabr&aacute; controlar los resortes que apuntalar&aacute;n la actual ola reaccionaria: utiliza las redes, busca la viralidad y es capaz de simular que tiene una conversaci&oacute;n con Dios ante miles de personas que lo aclaman.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Bukele es, sin duda, un gran publicista. Tiene sentido de la oportunidad y sabe adaptarse&rdquo;, se&ntilde;ala Mart&iacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        Su ascenso al poder, sin embargo, no se explica sin los pactos que alcanza con las principales bandas del pa&iacute;s a partir de 2012. El texto explica c&oacute;mo Bukele acuerda con ellas reducir los homicidios a cambio de dinero y votos, primero para obtener una peque&ntilde;a alcald&iacute;a, despu&eacute;s para gobernar la capital y posteriormente el pa&iacute;s entero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El primer paso importante en su carrera como pol&iacute;tico nacional lo da de la mano de las pandillas&rdquo;, explica Mart&iacute;nez, que describe el pacto como un &ldquo;complot criminal&rdquo; que inclu&iacute;a que las bandas pudieran elegir a qui&eacute;n deb&iacute;a asesinarse dentro de las prisiones salvadore&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Esa relaci&oacute;n de conveniencia salta por los aires en 2022, cuando las maras asesinan a 72 personas en apenas 24 horas y Bukele decide ir a por ellas. &ldquo;Suena muy fr&iacute;o decirlo as&iacute;, pero ese fin de semana [las bandas] mataron de m&aacute;s&rdquo;, rememora Mart&iacute;nez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Bukele necesita en ese momento un cambio de narrativa y opta por un Estado policial, en el que todav&iacute;a estamos a d&iacute;a de hoy&rdquo;, prosigue el reportero. &ldquo;La actual ministra de Educaci&oacute;n es una capitana del Ej&eacute;rcito y cualquier soldado puede hacerte lo que le d&eacute; la gana&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es en ese Estado policial que Bukele adquiere un tono mesi&aacute;nico para justificar su perpetuaci&oacute;n en el poder. Paralelamente, &eacute;l y su familia amplian su patrimonio: el 80% de las tierras de la familia han sido adquiridas desde que es jefe del gobierno, las empresas de sus parientes han pasado de tener miles de d&oacute;lares a millones y su residencia privada est&aacute; siendo reformada con fondos p&uacute;blicos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero a la poblaci&oacute;n no parece importarle esto ahora mismo&rdquo;, lamenta el periodista. &ldquo;El tejido social estaba tan roto por la violencia de las pandillas, que se celebra en colectivo que no haya m&aacute;s bandas, pero se sufre individualmente por la p&eacute;rdida de libertades&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/92f311c2-2e74-4cad-b354-5a3cf4a3af56_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/92f311c2-2e74-4cad-b354-5a3cf4a3af56_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/92f311c2-2e74-4cad-b354-5a3cf4a3af56_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/92f311c2-2e74-4cad-b354-5a3cf4a3af56_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/92f311c2-2e74-4cad-b354-5a3cf4a3af56_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/92f311c2-2e74-4cad-b354-5a3cf4a3af56_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/92f311c2-2e74-4cad-b354-5a3cf4a3af56_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Martínez tuvo que abandonar El Salvador por las informaciones de &#039;El Faro&#039; sobre Bukele."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Martínez tuvo que abandonar El Salvador por las informaciones de &#039;El Faro&#039; sobre Bukele.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>La dificultad de cubrir un pa&iacute;s desde el exilio</strong></h2><p class="article-text">
        A medida que Bukele se perpetuaba en el poder y se iban desmontando las pocas garant&iacute;as democr&aacute;ticas en El Salvador, los periodistas de <em>El Faro</em> fueron abandonando el pa&iacute;s ante el aumento de las amenazas y de las visitas policiales a los domicilios de los reporteros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde el pasado mayo, el medio cubre lo que ocurre en El Salvador desde el exilio. &ldquo;Todav&iacute;a nos estamos adaptando&rdquo;, apunta Mart&iacute;nez que, como buena parte de sus compa&ntilde;eros, fue espiado a trav&eacute;s de su m&oacute;vil con el <em>spyware</em> Pegasus.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos enteramos [del espionaje] de casualidad, porque a una colega del peri&oacute;dico se le calentaba mucho el tel&eacute;fono&rdquo;, recuerda. &ldquo;Entonces descubrimos que todos los miembros de la redacci&oacute;n ten&iacute;amos el tel&eacute;fono infectado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez explica que, desde su huida, han aprendido que el exilio era m&aacute;s grande de lo que pensaban y que, en ocasiones, resulta incluso m&aacute;s sencillo obtener informaci&oacute;n desde el extranjero de antiguos funcionarios, fiscales y jueces que cayeron en desgracia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El exilio fue como una de las &uacute;ltimas consecuencias antes que la muerte o la c&aacute;rcel&rdquo;, apunta. &ldquo;Nos puso en una posici&oacute;n bien rara, pero fue la &uacute;ltima muestra de que est&aacute;bamos dispuestos a hacer lo que hab&iacute;a que hacer para seguir informando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez no es nada optimista respecto al futuro de su pa&iacute;s. Bukele solo tiene 44 a&ntilde;os y no tiene intenci&oacute;n de abandonar la presidencia. El a&ntilde;o pasado redujo en 130 millones el presupuesto en salud y educaci&oacute;n y aument&oacute; el del Ej&eacute;rcito, a pesar de que las pandillas est&aacute;n desarticuladas a d&iacute;a de hoy.
    </p><p class="article-text">
        Para el periodista, esto solo indica que prepara el terreno para cuando le toque reprimir a los ciudadanos. &ldquo;A&uacute;n no conocemos a un Bukele impopular. Cuando dejen de sonar los aplausos en la plaza, van a sonar las botas militares&rdquo;, concluye. &ldquo;No creo que hayamos visto todav&iacute;a la etapa m&aacute;s violenta de Bukele&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pol Pareja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/oscar-martinez-periodista-perseguido-bukele-todavia-no-hemos-visto-etapa-violenta_1_12958023.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Feb 2026 20:53:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c5d64c0a-91ee-42d9-874e-4771b019f605_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1178y259.jpg" length="127809" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c5d64c0a-91ee-42d9-874e-4771b019f605_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1178y259.jpg" type="image/jpeg" fileSize="127809" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Óscar Martínez, periodista perseguido por Bukele: “Todavía no hemos visto su etapa más violenta”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c5d64c0a-91ee-42d9-874e-4771b019f605_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1178y259.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[El Salvador,Nayib Bukele,Dictadura,Latinoamérica,Periodistas,Exilio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia de 'Las Mujeres de Negro' que quiere romper el silencio y entrar en las aulas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/historia-mujeres-negro-quiere-romper-silencio-entrar-aulas_1_12935551.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8dcb1bc0-c606-43f9-93d3-335a88bb861d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia de &#039;Las Mujeres de Negro&#039; que quiere romper el silencio y entrar en las aulas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un documental explica la represión franquista poniendo rostro a los descendientes de las víctimas y honra a las viudas que consiguieron hacer de La Barranca la primera fosa común que se dignificó en España</p><p class="subtitle">Franco, ese ‘bro’: el desafío de abordar en clase la banalización de la dictadura
</p></div><p class="article-text">
        Una ni&ntilde;a se limpia las l&aacute;grimas y se frota los ojos al acabar el v&iacute;deo. En la pantalla ha visto c&oacute;mo transcurre el d&iacute;a 1 de noviembre en el memorial de<a href="https://www.eldiario.es/la-rioja/memoria-historica-nacio-nombre-mujer-lugar-espana-no-hubo-frente-guerra_1_11335599.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> La Barranca</a> de Lardero, la primera fosa com&uacute;n que se dignific&oacute; en Espa&ntilde;a. Con la canci&oacute;n &ldquo;Los Olvidados' de Pedro Pastor de fondo, las im&aacute;genes muestran un d&iacute;a de encuentros, de flores, de poes&iacute;a, de abrazos... Un d&iacute;a de honrar, de alzar la voz como dice la canci&oacute;n: &rdquo;No olvidar&eacute;. Para poder hablarle a mis hijos de los abuelos. Para que un d&iacute;a al fin descansen justos los huesos. No olvidar&eacute;&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Es el momento casi final de una charla&ndash;taller organizada por FAPA, la Federaci&oacute;n de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos, que ha llenado el sal&oacute;n de actos de la Biblioteca de La Rioja y en la que varios ni&ntilde;os y ni&ntilde;as ocupan las primeras filas y el resto est&aacute;n ocupadas por familias. Rober Astorgano acerca as&iacute; el documental &ldquo;Las Mujeres de Negro&rdquo; como primer paso para llevarlo a las aulas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La principal preocupaci&oacute;n de las familias es la salud mental y emocional de los adolescentes. En ese contexto se cuelan la polarizaci&oacute;n, los mensajes de odio y de falta de respeto a los derechos humanos&rdquo;, explica el presidente de FAPA, Manuel P&eacute;rez. Por ello, creen muy importante en este momento acercar este documental a los centros educativos. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef6b832c-1813-4098-97ac-a81aeb8e38ea_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef6b832c-1813-4098-97ac-a81aeb8e38ea_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef6b832c-1813-4098-97ac-a81aeb8e38ea_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef6b832c-1813-4098-97ac-a81aeb8e38ea_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef6b832c-1813-4098-97ac-a81aeb8e38ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef6b832c-1813-4098-97ac-a81aeb8e38ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ef6b832c-1813-4098-97ac-a81aeb8e38ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Rober Astorgano presenta su documental Las Mujeres de Negro a familias de alumnos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Rober Astorgano presenta su documental Las Mujeres de Negro a familias de alumnos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;El objetivo de este elemento did&aacute;ctico es contrarrestar los mensajes contrarios a la democracia. Los chicos y las chicas deben conocer la memoria, que es un bien fr&aacute;gil que puede sufrir ataques. El documental es una herramienta muy poderosa para recuperar memoria democr&aacute;tica y para hacer ver a la juventud que esos mensajes de odio pueden llevar a un resultado muy destructivo&rdquo;, subraya P&eacute;rez. 
    </p><p class="article-text">
        Desde FAPA creen, adem&aacute;s, que se tendr&iacute;a que hablar en clase de este periodo hist&oacute;rico de forma transversal. &ldquo;Se tiene que hablar de los valores de la democracia en todas las etapas educaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/64d041d1-bd90-4718-b216-2060fb7e182a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/64d041d1-bd90-4718-b216-2060fb7e182a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/64d041d1-bd90-4718-b216-2060fb7e182a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/64d041d1-bd90-4718-b216-2060fb7e182a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/64d041d1-bd90-4718-b216-2060fb7e182a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/64d041d1-bd90-4718-b216-2060fb7e182a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/64d041d1-bd90-4718-b216-2060fb7e182a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Charla-taller del documental Las Mujeres de Negro"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Charla-taller del documental Las Mujeres de Negro                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Este documental nos recuerda que la guerra no es nada bonita y trae mucha desgracia. Esto ocurri&oacute; en La Rioja y no estamos libres de que vuelva a ocurrir. La &uacute;nica vacuna es educarnos&rdquo;, presenta el presidente de Fapa al ponente. Rober Astorgano llama precisamente a romper el silencio que rodea la memoria hist&oacute;rica con una pel&iacute;cula documental con 35 entrevistas a descendientes directos de las v&iacute;ctimas y las Mujeres de Negro, las viudas que lucharon contra el se&ntilde;alamiento y que lograron erigir La Barranca como lugar de memoria. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A m&iacute; tampoco me hablaron de la historia de mi familia&rdquo;, asegura Astorgano, que solo conoc&iacute;a la vida de su abuela desde que se cas&oacute;. Sin embargo, siempre que le ense&ntilde;aba una foto de la antigua f&aacute;brica de embutidos de Badar&aacute;n se pon&iacute;a a llorar y no pod&iacute;a articular palabra. Era la &uacute;nica fotograf&iacute;a que ten&iacute;a de su padre &ndash;el bisabuelo de Rober&ndash; al que sacaron de casa y lo asesinaron con 40 a&ntilde;os la misma noche que a otros 17 vecinos de Badar&aacute;n en La Barranca. La bisabuela Joaquina se qued&oacute; viuda con nueve hijos, y al mayor lo asesinaron y sigue desaparecido y el segundo muri&oacute; por el llamado &ldquo;mal de la teta&rdquo;. Joaquina fue una de las Mujeres de Negro, las pioneras en la recuperaci&oacute;n de memoria hist&oacute;rica. &ldquo;Fueron mujeres de culto, gente valiente, maestras de vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de su historia familiar, el documental se adentra en otros hogares &ndash;&ldquo;porque eran los &uacute;nicos lugares donde se contaba la historia, donde se pod&iacute;a hablar&rdquo;. Desde el relato de Jos&eacute; Caperos, cuyo hermano peque&ntilde;o no conoci&oacute; a su madre, con el pelo rapado, al reencontrarse con ella en la frontera despu&eacute;s de a&ntilde;os separados; el de Jacqueline, que sigue hablando con una dulzura que duele de su &ldquo;mam&aacute;&rdquo; a quien asesinaron cuando Jacqueline ten&iacute;a cuatro a&ntilde;os; o la de Amalia, que guardaba como un secreto en un estuche las <a href="https://www.eldiario.es/la-rioja/recuerdos-pregunte-cartas-presos-36-rioja-fusilados_1_11709813.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cartas</a> que su padre les escrib&iacute;a desde la c&aacute;rcel cuando lo asesinaron. As&iacute;, explica el alzamiento militar, la Guerra Civil y la represi&oacute;n franquista desde esas historias personales. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/157d001f-1422-4dbe-aed7-af67fa72a6cb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/157d001f-1422-4dbe-aed7-af67fa72a6cb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/157d001f-1422-4dbe-aed7-af67fa72a6cb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/157d001f-1422-4dbe-aed7-af67fa72a6cb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/157d001f-1422-4dbe-aed7-af67fa72a6cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/157d001f-1422-4dbe-aed7-af67fa72a6cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/157d001f-1422-4dbe-aed7-af67fa72a6cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los asistentes compartieron algunas historias de sus familias"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los asistentes compartieron algunas historias de sus familias                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Consiguieron transmitir el amor, nunca el odio y fueron una lecci&oacute;n de convivencia. En La Barranca no hay venganza, solo se recuerda&rdquo;, aplaude con orgullo Astorgano. Como destaca en la charla, &ldquo;la perseverancia de estas mujeres fue lo que hizo que no se olvidase nadie&rdquo;. &ldquo;Fijaos si es importante la memoria&rdquo;, recalca ante las familias asistentes. Por eso, como a &eacute;l no se lo contaron en el colegio, quiere que no se imponga el silencio y que los estudiantes de La Rioja puedan conocer la historia, &ldquo;y ponerles caras, son nuestros vecinos o nuestros familiares&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ni Fapa que organiza la charla&ndash;taller, ni las familias asistentes ni Rober Astorganos son ajenos a los relatos de la juventud que banalizan la represi&oacute;n franquista. &ldquo;Queremos que vayas a centros docentes pero te puedes encontrar con resistencias&rdquo;, le advierte Manuel P&eacute;rez al autor del documental al acabar la charla. La respuesta es r&aacute;pida: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; me van a decir? &iquest;Que se viv&iacute;a mejor? Es mentira. Yo muestro aqu&iacute; la realidad. Es muy f&aacute;cil rebatir esos discursos sabiendo lo que pas&oacute;&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ester Fernández García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/historia-mujeres-negro-quiere-romper-silencio-entrar-aulas_1_12935551.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Jan 2026 18:50:06 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8dcb1bc0-c606-43f9-93d3-335a88bb861d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="179535" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8dcb1bc0-c606-43f9-93d3-335a88bb861d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="179535" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La historia de 'Las Mujeres de Negro' que quiere romper el silencio y entrar en las aulas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8dcb1bc0-c606-43f9-93d3-335a88bb861d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Jóvenes,Dictadura,Represión,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
