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    <title><![CDATA[elDiario.es - Javier Fernández Rubio]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/javier-fernandez-rubio/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Javier Fernández Rubio]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El periodista Javier Fernández Rubio se incorpora a la redacción de eldiario.es Cantabria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/sociedad/periodista-javier-fernandez-rubio-cantabria_1_6019921.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fa8d32d7-2673-4be1-8416-332a49d301bb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El periodista, editor y escritor Javier Fernández Rubio. "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ha ejercido como articulista de opinión y colaborador habitual de este periódico y refuerza ahora un equipo que sigue creciendo para afrontar nuevos retos informativos</p></div><p class="article-text">
        El periodista, editor y escritor <a href="https://www.eldiario.es/autores/javier_fernandez_rubio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Fern&aacute;ndez Rubio</a> (Santander, 1966) se incorpora este mes de junio a la redacci&oacute;n de eldiario.es Cantabria. Licenciado en Ciencias Sociales y de la Informaci&oacute;n por la Universidad del Pa&iacute;s Vasco, ha trabajado durante los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os en diversos medios de comunicaci&oacute;n, tanto locales como nacionales, y desde el nacimiento de este peri&oacute;dico en la comunidad aut&oacute;noma ha ejercido como articulista de opini&oacute;n y colaborador habitual en el &aacute;rea pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Fern&aacute;ndez Rubio, que a partir de ahora ejercer&aacute; labores de edici&oacute;n y coordinaci&oacute;n, adem&aacute;s de ser responsable de la secci&oacute;n de Santander dentro de eldiario.es, trabaj&oacute; durante 18 a&ntilde;os como redactor de El Diario Monta&ntilde;&eacute;s y ha sido redactor jefe y posteriormente subdirector en El Mundo, tanto en su edici&oacute;n de Cantabria como en Castilla y Le&oacute;n en diferentes etapas.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de su trayectoria como periodista tambi&eacute;n ha colaborado en las publicaciones de Ediciones del Norte y en la revista Magisterio. Asimismo, tambi&eacute;n ha publicado sus trabajos en numerosos medios escritos, como El Cultural, El Magazine, El Pa&iacute;s, ABC, El Correo, Cantabria Econ&oacute;mica o la Agencia Colpisa entre otros, y ha participado con regularidad en tertulias y programas de radio y televisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es miembro de la Asociaci&oacute;n de la Prensa de Cantabria y de la Asociaci&oacute;n de Editores de Madrid, dado que dirige desde hace m&aacute;s de una d&eacute;cada <a href="https://eldesvelo.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Desvelo Ediciones</a>, editorial con la que ha publicado m&aacute;s de un centenar de libros. Como autor tiene en el mercado los poemarios 'Cosas que solo suceden cuando a ti te pasan' y 'Lamberto Ricci', as&iacute; como el libro 'Rax Rinnekangas: Fabricando ladrillos de luz para la casa de &Iacute;caro', del que es coautor junto a la tambi&eacute;n periodista Mada Mart&iacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        La incorporaci&oacute;n de Javier Fern&aacute;ndez Rubio refuerza la plantilla de eldiario.es Cantabria, un proyecto informativo que naci&oacute; en enero de 2015 y que desde entonces se ha consolidado como una referencia en el seguimiento de la actualidad de la comunidad aut&oacute;noma a trav&eacute;s de un periodismo comprometido, riguroso e independiente, que ha encontrado un amplio respaldo entre los lectores y que desde el inicio del a&ntilde;o est&aacute; batiendo todos sus r&eacute;cords de audiencia. 
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos meses, la cobertura de la crisis sanitaria del coronavirus y sus efectos en Cantabria ha supuesto un reto profesional de primer orden para los periodistas que integran la redacci&oacute;n c&aacute;ntabra de eldiario.es, con una exigencia m&aacute;xima en momentos muy dif&iacute;ciles para la sociedad, por lo que la empresa editora de este peri&oacute;dico ha decidido ampliar su equipo para seguir prestando un servicio p&uacute;blico imprescindible en estos momentos, rompiendo la tendencia de lo que est&aacute; sucediendo en la mayor&iacute;a de los medios de comunicaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Cantabria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/sociedad/periodista-javier-fernandez-rubio-cantabria_1_6019921.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jun 2020 11:08:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El periodista Javier Fernández Rubio se incorpora a la redacción de eldiario.es Cantabria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Fernández Rubio,Periodismo,Cantabria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El hijo del cristalero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/hijo-cristalero_132_1675180.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/08c76486-170f-4a7f-8f4b-24f6a426e0c4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Efectivos de emergencias de la administración local, autonómica y estatal trabajan por tierra y aire en la extinción del incendio."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El hijo del cristalero vaga por los montes con un mechero en la mano.</p></div><p class="article-text">
        El hijo del cristalero es una par&aacute;bola del genial Frederic Bastiat, quien escribi&oacute; sobre la falacia del coste de oportunidad y los presuntos beneficios que para la comunidad implica la destrucci&oacute;n. Pero el hijo del cristalero no es solo una par&aacute;bola, la del chaval que recorre la ciudad de noche rompiendo cristales para acrecentar el negocio del padre; sino una realidad que se ve por doquier, sobre todo estos d&iacute;as cuando tantos otros 'hijos de' deambulan por el monte calcinando los bosques, con un simple mechero y la gasolina que proporcionan las subvenciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ocurre sobre todo en marzo y octubre, cuando a la sequedad propia de la estaci&oacute;n se une el viento, ocurri&oacute; hace unos d&iacute;as y volver&aacute; a ocurrir. Los bosques llevan miles de a&ntilde;os quem&aacute;ndose y seguir&aacute;n quem&aacute;ndose otros miles ante el consentimiento t&aacute;cito de los que rodean al incendiario. Por m&aacute;s que todo el mundo sepa qui&eacute;n quema el bosque (lo saben los vecinos, lo saben los alcaldes, lo saben las fuerzas de seguridad) el rescoldo humeante solo recibe una diatriba encendida de palabras altisonantes y nulos resultados.
    </p><p class="article-text">
        Por m&aacute;s que se hable de terrorismo ambiental, los bosques seguir&aacute;n ardiendo, porque los pir&oacute;manos, como los maltratadores y los matones de barrio son expertos en desarrollar una sordera social ante las palabras y solo respetan el castigo o la censura colectiva. Para ellos la violencia que hay que perseguir es la de los dem&aacute;s y son vehementes en esto; pero la suya tiene atenuantes, cuando no eximentes. Y la prueba es que ah&iacute; siguen mientras usted lee estas l&iacute;neas.
    </p><p class="article-text">
        Con el incendiario pasa igual que con el mat&oacute;n del instituto o el agresor de mujeres: seguir&aacute; haci&eacute;ndolo mientras su entorno lo acepte t&aacute;citamente. De hecho, los programas con m&aacute;s &eacute;xito a la hora de erradicar la violencia no se centran en el agresor, sino en su entorno. Basta con echar abajo el sobreentendido t&aacute;cito de la colectividad para frenar los pies al palurdo que se expresa o busca beneficio destruyendo lo que tiene a su alrededor.
    </p><p class="article-text">
        Hace 160 a&ntilde;os Frederic Bastiat desmont&oacute; la falacia de que la destrucci&oacute;n pod&iacute;a ser positiva para la comunidad. Y lo hizo con la par&aacute;bola del hijo del cristalero. Cuando este empez&oacute; a romper los cristales del vecindario, la reacci&oacute;n de los vecinos fue de condena, pero pronto empez&oacute; a extenderse la idea de que el coste de romper cristales beneficiaba a la colectividad, del mismo modo que alg&uacute;n tarado puede pensar que pegarle fuego a un bosque es bueno para todos. As&iacute; que tenemos al chaval haciendo su trabajo por la noche y al padre haciendo ver a todos que si las cosas le van bien a &eacute;l, le ir&aacute;n bien a los dem&aacute;s: podr&aacute; comprar m&aacute;s alimentos y muebles y dar&aacute; m&aacute;s trabajo a otros; podr&aacute; viajar y consumir a troche y moche, de lo que se beneficiar&aacute;n otros; dar&aacute; trabajo a la industria del vidrio, lo que ser&aacute; bueno para la industria y sus trabajadores. Todos ellos a su vez podr&aacute;n comprar m&aacute;s cosas y beneficiar a terceros.
    </p><p class="article-text">
        Pero la falacia esconde parte de la verdad. Y es que hay unos costes ocultos de los que nadie habla: quien ve su cristal roto no podr&aacute; comprar pan porque tendr&aacute; que comprar otro cristal, ni podr&aacute; viajar, ni comprarse una mecedora y por lo tanto quien hace pan y hace mecedoras ver&aacute;n minorado su negocio. Bastiat viene a decir que el vandalismo no beneficia a la industria, sino que la perjudica. Parece de Perogrullo, pero Perogrullo no fabrica ventanas. Un cristal roto es objetivamente una p&eacute;rdida y un quebranto para su propietario, nunca un beneficio. &ldquo;La sociedad pierde el valor de los objetos in&uacute;tilmente destruidos&rdquo;, escrib&iacute;a el bueno de Bastiat, aunque, claro, en aquella &eacute;poca no exist&iacute;an las subvenciones p&uacute;blicas (pero s&iacute; la cazurrer&iacute;a local).
    </p><p class="article-text">
        Ya que se van a seguir quemando montes, como ocurre desde el Neol&iacute;tico, al menos que nos ahorren las palabras indignadas de la pol&iacute;tica. O si no, quien quiera de verdad erradicarlo, deber&aacute; de dejar de pensar en votos y trabajar para bloquear el beneficio econ&oacute;mico de unas ayudas que no fueron pensadas para este fin; deber&aacute; atornillar a sus alcaldes para que dejen de demandar el man&aacute; de las ayudas por cat&aacute;strofe y se dediquen a evitar la cat&aacute;strofe en s&iacute; atornillando a sus vecinos, todos los cuales saben, pero todos los cuales callan. Entonces el Seprona podr&aacute; hacer su trabajo y los bomberos que se juegan el pellejo por tierra y aire tendr&aacute;n un respiro. Parece f&aacute;cil, pero no lo es. Lo f&aacute;cil es condenar en abstracto y mirar para otro lado cuando el vecino sale por la noche con el mechero en la mano. Lo dif&iacute;cil es denunciarlo, por m&aacute;s que solo as&iacute; acabe esta lacra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/hijo-cristalero_132_1675180.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Feb 2019 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El hijo del cristalero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por si acaso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/acaso_132_1824792.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dac0595f-e56b-4493-8874-845a8956a5bf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Imagen del Cementerio de Ciriego, en Santander."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tal vez votemos porque no nos merezcamos una oferta mejor sino exactamente lo mismo de siempre, porque nos va la marcha.</p></div><p class="article-text">
        Visitar un cementerio es una de las situaciones m&aacute;s surrealistas que puedan darse. Visitar en el sentido de dar homenaje a los que ya no est&aacute;n. Y es surrealista porque ya no queda nada, m&aacute;s que los restos de la vanidad de prohombres y grandes fortunas, que, como c&aacute;scaras erguidas, rinden el &uacute;ltimo spot publicitario de un producto inexistente. Pero tal vez del mismo modo en que uno vive pensando en la gloria futura, como un Aquiles con castellanos, tal vez uno haya de rendir visita los que ya no est&aacute;n por si acaso. Visita por si resulta que est&aacute;n, por si escuchan y se alegran del sahumerio y del despliegue floral. Tal vez porque los muertos reciban visita como los marquesitos, una vez por semana o por mes o por a&ntilde;o, los d&iacute;as se&ntilde;alados, por la puerta de servicio si hay viento sur. Por si acaso, vamos.
    </p><p class="article-text">
        Por si acaso tambi&eacute;n se acude a misa y se comulga, aunque a la salida se conculquen todos y cada uno de los mandamientos. Que no hay nada m&aacute;s placentero que dar por el saco con todas las bendiciones del santoral. Y aunque no tenga c&oacute;digo de barras, ni advertencia de las autoridades sanitarias, la hostia va al coleto. Por si acaso. Y por si acaso tambi&eacute;n la extremaunci&oacute;n, no sea que todo sea cierto y se nos d&eacute; pasaporte sin la &uacute;ltima contrase&ntilde;a que todo lo valida.
    </p><p class="article-text">
        Por si acaso les decimos a los ni&ntilde;os que los superh&eacute;roes son de mentiras y que nadie vuela ni arroja vagones de tren como si fueran de juguete, no sea que el tierno infante se esquile demasiado al alf&eacute;izar. Y por si acaso celebramos la Navidad, el nacimiento de alguien que pudo no ser o no existir y que si existi&oacute; naci&oacute; en otra fecha, pero por si acaso la celebramos y le decimos al ni&ntilde;o que se acueste pronto, que vendr&aacute; un gordinfl&oacute;n de rojo y aparcar&aacute; su trineo junto al mismo alf&eacute;izar al que no puede esquilarse. Por no hablar del prodigio log&iacute;stico de los Reyes Magos, precursores de Jeff Bezos, otros que tal bailan.
    </p><p class="article-text">
        Por si acaso votamos. No sea que alguien se equivoque y acierte. Tr&aacute;nsfugas, condenados, indultados, exonerados, apalancados, medrados, amadrentados, viejas glorias... lo mejor de cada casa se junta a pie de urna para decirnos que son buenos chicos, que nos quieren, que se merecen el cargo, aunque nadie pregunte a la poblaci&oacute;n si se merece y desea tanto cari&ntilde;o y si tal panoplia de glorias carrozas y j&oacute;venes dada&iacute;stas no son m&aacute;s bien plaga de langosta sobre una mies ya agostada. Pero tal vez votemos porque no nos merezcamos una oferta mejor sino exactamente lo mismo de siempre, porque nos va la marcha y al final tengamos los peri&oacute;dicos, los servicios y la clase pol&iacute;tica que s&iacute; que nos merecemos; aunque puede que alguien se equivoque y votar resulte de provecho. Por si acaso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/acaso_132_1824792.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Nov 2018 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por si acaso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Fernández Rubio,Iglesia,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aquejados de TIR]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/aquejados-tir_132_1918837.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a0e1e5a-be74-473f-8240-10fbebf4171b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es lo que les pasa a los que se empecinan en llevar la contraria: están locos sin sospecharlo, no saben lo que les conviene, por más que llevar la contraria pueda parecer un ejercicio muy sano.</p></div><p class="article-text">
        En la antigua Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica se detect&oacute; una enfermedad invisible. Era una enfermedad de tipo psiqui&aacute;trico, una variante de esquizofrenia caracterizada por no manifestarse a la vista o de forma cl&iacute;nica. Proliferaba entre un grupo de poblaci&oacute;n al que se denominaba disidentes. Era una enfermedad como la radioactividad, que ni ol&iacute;a ni se ve&iacute;a, pero mucho m&aacute;s astuta, porque, a diferencia del radio, tampoco se manifestaba con dolencia alguna. Bastaba, no obstante, con que dos psiquiatras coincidieran en el diagn&oacute;stico para que este fuera irrefutable y el interfecto diera con sus huesos en el manicomio. Se denominaba Trastorno de Ideas Reformistas (TIR).
    </p><p class="article-text">
        Pensar o decir que algo iba mal en la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica era el s&iacute;ntoma inequ&iacute;voco de padecer TIR. Pero no solo en la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. Realmente, pensar que el poder, en cualquier latitud, hace las cosas mal es universal s&iacute;ntoma de locura y acarrea siniestras consecuencias. Es lo que les pasa a los que se empecinan en llevar la contraria: est&aacute;n locos sin sospecharlo, no saben lo que les conviene, por m&aacute;s que llevar la contraria pueda parecer un ejercicio muy sano.
    </p><p class="article-text">
        El TIR no parece tener cura para el poder. Ahora, es cierto, no se recluye a quienes lo padecen (ah, esa cl&iacute;nica del doctor Morales y sus m&aacute;gicas inyecciones de cardiazol), pero se les anatemiza, se les aparta de lo p&uacute;blico, se impide que tengan contacto con la poblaci&oacute;n o puedan ganarse la vida. Profilaxis o higiene social. Muerte en vida para esos locos externalizados, porque el poder no no puede equivocarse y, cuando se equivoca, se equivoca bien.
    </p><p class="article-text">
        Pedir, por ejemplo, la reforma del sistema educativo o la intervenci&oacute;n de una universidad por el Ministerio (s&iacute;, puede hacerse) es s&iacute;ntoma inequ&iacute;voco de padecer TIR. No debe estar bien de la cabeza quien piense que los casos de los m&aacute;steres (ese invento salido de Bolonia para convertir la universidad en una expendedora de t&iacute;tulos, en una m&aacute;quina de hacer dinero devaluando las licenciaturas y emitiendo certificados que tienen menos valor que el peri&oacute;dico de ayer) son un s&iacute;ntoma de una universidad empobrecida, endog&aacute;mica y precarizada, que no huele precisamente a rosas. El silencio de los rectores ante estos casos es ensordecedor. La universidad no se da por aludida porque no se equivoca y, cuando se equivoca, se equivoca bien.
    </p><p class="article-text">
        Otro s&iacute;ntoma de TIR es resaltar la coincidencia en el tiempo entre la abstenci&oacute;n de Ciudadanos a la hora de la exhumaci&oacute;n del dictador del Valle de los Ca&iacute;dos y la decisi&oacute;n de Macron (ese se&ntilde;or con nombre de legado de legi&oacute;n romana a quien tanto le gustar&iacute;a parecerse Albert Rivera) pidiendo perd&oacute;n por los cr&iacute;menes de la OAS, algo que recuerda a lo que hizo Chirac en 1995 cuando reconoci&oacute; la responsabilidad de Vichy en la deportaci&oacute;n de jud&iacute;os a los campos de exterminio. Debe ser porque Francia es un pa&iacute;s tan atrasado que, por no tener, no tiene los cad&aacute;veres de 140.000 represaliados jalonando la red nacional de carreteras.
    </p><p class="article-text">
        Rivera, que no padece TIR en absoluto y no manifiesta mucho inter&eacute;s por los cr&iacute;menes del pasado, prefiere importar pol&iacute;ticos en horas bajas como Manuel Valls, que acaba de acordarse de que naci&oacute; en Barcelona para aspirar a ser alcalde. 20.000 franceses de la circunscripci&oacute;n por la que fue elegido diputado en Francia ya han pedido que dimita, signo evidente de que el TIR tiene una amplia prevalencia en el pa&iacute;s vecino.
    </p><p class="article-text">
        Basta abrir el peri&oacute;dico para ver casos diarios de dirigentes enfurecidos por una criada que les ha salido respondona. Esto es intolerable, dicen, porque la palabra intolerable les gusta mucho y lo dicen con grandes alharacas para que quede claro que ellos, por lo general, son personas tolerantes con quienes no les llevan la contraria. A m&iacute; esto me parece s&iacute;ntoma inequ&iacute;voco de Trastorno de Ideas Inmovilistas, pero, claro, a ver qui&eacute;n es el psiquiatra que se lo diagnostica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/aquejados-tir_132_1918837.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Sep 2018 05:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Aquejados de TIR]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Albert Rivera,Emmanuel Macron,Manuel Valls,Cs - Ciudadanos,Unión Soviética,Javier Fernández Rubio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fracasar mejor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/fracasar-mejor_132_1977101.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/95e44a7f-bf2e-4cc6-be70-0f636df92027_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="“Ever tried. Ever failed. No matter. Try again. Fail again. Fail better”."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Beckett habla de la inevitabilidad del fracaso, pero hay un fracaso que no es tal y es el que reniega del crecimiento sin freno.</p></div><p class="article-text">
        Una de las frases m&aacute;s enigm&aacute;ticas, y por lo tanto m&aacute;s interpretadas, la pronunci&oacute; Samuel Beckett bastante despu&eacute;s de haber recibido el Premio Nobel. &ldquo;Fracasa mejor&rdquo; escribi&oacute; en alguna parte de 'Rumbo a peor', t&iacute;tulo de una obra que es enigm&aacute;tico de por s&iacute; y no menos interpretable.
    </p><p class="article-text">
        Los chicos del emprendimiento se han hecho con ella, sin embargo. Es tan buena que hasta hay camisetas, tatuajes, tazas de desayuno y p&oacute;steres con el &ldquo;Fracasa mejor&rdquo; de marras. Obviamente, quien esper&oacute; a Godot tanto tiempo para nada no destac&oacute; por su optimismo (mucho menos empresarial), ni hubiera visto entre tanta taza decorada un canto a la resilencia del emprendedor que, como el toro, se crece ante el fracaso y resetea.
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si Richard Branson lee a Becket o solo tazas con frases de Beckett, que no es lo mismo, pero el magnate siempre sonriente, siempre resiliente con su conglomerado de 360 empresas del Virgin Group, es uno de los adalides de este optimismo y ha adoptado la frase.
    </p><p class="article-text">
        Es una pena que la taza del desayuno de Branson no sea del tama&ntilde;o de un caldero porque el texto de Beckett podr&iacute;a leerse entero, aunque le producir&iacute;a un poco de desencanto (no demasiado porque hay que tener mucho 'feeling groovy' y protegerse de cenizos y aguafiestas). Dice as&iacute;:
    </p><p class="article-text">
        <em>_Fracasa otra vez._</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>_Otra vez mejor. _</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>_O mejor, peor._</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>_Fracasa peor otra vez._</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>_A&uacute;n peor._</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>_Hasta enfermar del todo._</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>_Vomita del todo._ </em>
    </p><p class="article-text">
        Con tanto nihilismo a ver qui&eacute;n desayuna, pero hay otra manera de ver el asunto, simplemente si nos apeamos de la sem&aacute;ntica ortodoxa, nos ponemos a jugar con las connotaciones y le damos otro sentido a las palabras '&eacute;xito' y 'fracaso'.
    </p><p class="article-text">
        Ahora que la universidad espa&ntilde;ola imparte grados de instagramer e influencer, no genera ninguna turbulencia en nuestra sociedad propuestas para introducir en el sistema educativo conocimientos de econom&iacute;a financiera para que los escolares vayan manej&aacute;ndose y empiecen desde peque&ntilde;itos a ponerse ellos solos las cadenas. No tan traum&aacute;tico como fue introducir en su momento la sexualidad en las aulas ni dejar que la Religi&oacute;n deje de puntuar en el expediente acad&eacute;mico. La econom&iacute;a financiera es cosa seria y la de especulador es hasta una profesi&oacute;n respetable, pese a que se le suela dar otros nombres y solo est&eacute; reservada a unos pocos elegidos (con apellidos m&aacute;s de las veces). De lo que se trata es del &eacute;xito, claro est&aacute;. Pero el &eacute;xito basado en la riqueza voraz conduce al fracaso vital y colectivo. &Eacute;xito y fracaso pueden ser sin&oacute;nimos.
    </p><p class="article-text">
        Beckett habla de la inevitabilidad del fracaso, pero hay un fracaso que no es tal y es el que reniega del crecimiento sin freno. &iquest;Le gusta la mec&aacute;nica y ha montado un taller de coches? &iquest;Qu&eacute; hace entonces todo el d&iacute;a rellenando papeles y echando las ma&ntilde;anas en los bancos? &iquest;Tiene un coche en perfectas condiciones y acaricia la idea de hipotecarse para comprar un &uacute;ltimo modelo? &iquest;Su peri&oacute;dico tiene lectores suficientes como para sostenerse pero aspira a ganar nuevos p&uacute;blicos? &iquest;Ha capitalizado el paro y alquilado a precios astron&oacute;micos un local en pleno centro de Santander sabiendo que acabar&aacute; cerrando a los seis meses? &iquest;Y si se limitara a conservar su peque&ntilde;o taller, mantener su coche, no alterar su l&iacute;nea editorial y tener un peque&ntilde;o negocio en un barrio alejado de Beverly Hills? &iquest;Es que necesita 'm&aacute;s'? &iquest;Qu&eacute; est&aacute; dispuesto a sacrificar por ese 'm&aacute;s'? Puede que no sea el m&aacute;s popular en el tomacopas de moda un viernes noche y le tachen de fracasado pero seguro que, fracasando as&iacute; de bien, ser&aacute; m&aacute;s feliz y se habr&aacute; ahorrado unos cuantos quebraderos de cabeza.
    </p><p class="article-text">
        Oscar Matzerath, el protagonista de 'El tambor de hojalata', decide dejar de crecer cuando cumple tres a&ntilde;os. &Eacute;l rechaza el mundo de los adultos, como un Peter Pan del siglo XX. La sociedad no tiene m&aacute;s remedio que internarlo en un psiqui&aacute;trico porque puede consentir que Oscar vaya a la guerra y mate, pero negarse a crecer es insoportable para ella. Toda oposici&oacute;n al crecimiento es tachada de inmoral. A su modo, Oscar es un fracasado, no quiere ser como 'ellos', no quiere crecer, cree que la fuerza est&aacute; en lo peque&ntilde;o, tambi&eacute;n la belleza, y nadie puede convencerle con argumentos irrefutables de que crecer sea mejor. Oscar es un fracasado, entonces, pero tiene un tambor, un instrumento que encandila a todos los ni&ntilde;os. &iquest;Por qu&eacute; iban a querer m&aacute;s?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/fracasar-mejor_132_1977101.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Aug 2018 05:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fracasar mejor]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Fernández Rubio,Emprendedores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Carrera al Mar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/carrera-mar_132_2061408.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f6dfd7ce-e4c4-4e14-91f5-9809d26f7940_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Albert Rivera durante la presentación de la plataforma &#039;España Ciudadana&#039;."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Después de la crisis catalana, Partido Popular y Ciudadanos descubrieron una cosa: se puede crecer en votos con un discurso ultra.</p></div><p class="article-text">
        La llamaron la Carrera al Mar y fue realmente una carrera en la que participaron centenares de miles de hombres. Ocurri&oacute; en 1914 y la carrera no fue nada deportiva. Aquel fue un a&ntilde;o de guerra. Fue un a&ntilde;o importante para la historia de los conflictos b&eacute;licos porque la Primera Guerra Mundial empez&oacute; como una guerra napole&oacute;nica y acab&oacute; como una guerra mecanizada e industrial. 1914 fue un a&ntilde;o importante porque nada, y no solo la cuesti&oacute;n b&eacute;lica, fue igual despu&eacute;s que antes.
    </p><p class="article-text">
        La primera batalla entre franceses y alemanes se sald&oacute; con un campo de amapolas azul. 60.000 franceses acabaron tendidos con sus preciosas casacas azul celeste, sus chac&oacute;s acharolados y sus guantes blancos. Hab&iacute;an comparecido en el campo de batalla como para un desfile sin ser conscientes de lo que una ametralladora puede hacer antes de quedar inservible por el sobrecalentamiento.
    </p><p class="article-text">
        A partir de entonces desaparecieron las casacas y los cascos ornamentales y todo se volvi&oacute; gris y horrible. Y empezaron a correr. Los ej&eacute;rcitos alem&aacute;n y franc&eacute;s se sucedieron en sus intentos de envolver al otro por el flanco, pero lo &uacute;nico que consiguieron fue que el otro se desplazara con igual rapidez para cubrirse las espaldas. As&iacute;, de salto en salto, comenzaron a correr hasta que no pudieron correr m&aacute;s porque se toparon de bruces con el Canal de la Mancha. Alguien, que de civil debi&oacute; ser animador socio-cultural, sugiri&oacute; que la mejor manera de pasar el rato (y esquivar los balazos) era haciendo trincheras. Y se pusieron a cavar.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la crisis catalana, Partido Popular y Ciudadanos descubrieron una cosa: se puede crecer en votos con un discurso ultra. No hay que estudiar en Harvard para llegar a tan sencilla conclusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El gran legado de Puigdemont y sus mariachis ha sido inflar el globo de Ciudadanos, que con un discurso monorra&iacute;l ha dicho lo que muchos espa&ntilde;oles quer&iacute;an o&iacute;r y que el Partido Popular se hab&iacute;a olvidado de decir: mano dura y le&ntilde;a al mono. Construir un pa&iacute;s plural con un discurso tan primitivo es imposible, pero esto ser&iacute;a preocupante si a los que abanderan estas cosas les preocupara la construcci&oacute;n del pa&iacute;s. Lo que preocupa es ganar las elecciones, que es otra cosa, que el pa&iacute;s ya se las compondr&aacute; como viene componi&eacute;ndoselas, solito, desde hace siglos.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que PP y Cs han empezado a correr a la b&uacute;squeda del Canal de la Mancha electoral. Todo lo que habr&aacute; hasta entonces ser&aacute;n fintas e intentos de envolvimiento del contrario. El uno por desbordar al rival, el otro por evitar ser copado. Denuncias de corrupci&oacute;n, nacionalismo ca&ntilde;&iacute;, xenofobia, verdades a medias, recetarios econ&oacute;micos para todos los paladares, todo un men&uacute; que ofrecer al electorado. Pero llegar&aacute; un momento en que acaben cavando trincheras porque, aunque el caladero ultra es nutrido, tiene un l&iacute;mite.
    </p><p class="article-text">
        El misterio de por qu&eacute; en Espa&ntilde;a no hay un gran partido ultra no hay que buscarlo en la vacuna del franquismo. Por la sencilla raz&oacute;n de que no ha habido vacuna, ni catarsis ni proceso de desnazificaci&oacute;n. Ah&iacute; sigue el Valle de los Ca&iacute;dos y las ministras con mantilla o condecorando a la Virgen. La raz&oacute;n es que el espacio ultra ha tenido hasta ahora f&aacute;cil acomodo en los partidos nacionales. Y la crisis catalana les ha hecho ver a estos que, o dan contento a la parroquia m&aacute;s escorada a la derecha, o el adolescente <em>hooligan</em> que llevan dentro se ir&aacute; de casa.
    </p><p class="article-text">
        Nada por supuesto de discursos sofisticados. Espa&ntilde;a, Espa&ntilde;a, Espa&ntilde;a. Para qu&eacute; m&aacute;s. Como mucho, unos discursos entreverados de centrismo bajo en calor&iacute;as para que la gran masa que da y quita el poder no se espante (aunque a estas alturas ya est&eacute; curada de espantos). No sea que por vestir un santo se desvista a otro.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo de esto se encuentra en el proceso interno para suceder a Mariano Rajoy en el Partido Popular. Es un proceso curioso: hay m&aacute;s espont&aacute;neos que discursos. Discurso, discurso, realmente hay uno (Espa&ntilde;a, Espa&ntilde;a, Espa&ntilde;a), que ya lo ha advertido Fernando Mart&iacute;nez Ma&iacute;llo por si alguien no lo hab&iacute;a pillado; y de candidatos, la media docena es de lo m&aacute;s variopinta, desde lo rancio y ultra, hasta los meritorios que saltan al ruedo con un jersey de pico y <em>fake</em> universitario, pasando por viejos conocidos como la exvicepresidenta y su corte de 'sorayos' con un c&aacute;ntabro de por medio que es consciente de que este no era su momento. Pero, sea quien sea el elegido por los dioses (ser&aacute; mujer, seguro), el discurso monorra&iacute;l se mantendr&aacute; porque la vaina va de otra cosa.
    </p><p class="article-text">
        Ahora lo que toca es correr.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/carrera-mar_132_2061408.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Jun 2018 05:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Carrera al Mar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Fernández Rubio,Albert Rivera,Cs - Ciudadanos,PP - Partido Popular,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Voto y responsabilidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/voto-responsabilidad_132_2075415.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2984ba1-6430-4d2b-bc0a-7dbdbcabad01_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Visto que el secreto del voto es un derecho irrenunciable tal vez hubiera que ir pensando en callar menos y protestar más.</p></div><p class="article-text">
        El voto secreto tiene sus ventajas pero tambi&eacute;n un inconveniente: no se puede responsabilizar a nadie en concreto de los desaguisados. Por ejemplo un Gobierno, el cual no surge por generaci&oacute;n espont&aacute;nea, sino que es producto de pactos y del voto de millones, miles o cientos de personas. Pero cuando llega el momento de pagar la factura por los platos rotos, quien paga es el conjunto de la sociedad y no solo aquellos que lo auparon con entusiasmo agitando banderitas. En mis delirios seudodemocr&aacute;ticos se le pone nombres y apellidos a la masa y luego se le pasa la factura de forma al&iacute;cuota y sin privilegio alguno.
    </p><p class="article-text">
        Si los votantes se responsabilizaran de sus l&iacute;deres otro gallo cantar&iacute;a. Pero la responsabilidad se convierte en irresponsabilidad cuando estamos ante una masa. Cuando llega la factura, resulta que nadie vot&oacute; a nadie y todos miran hacia atr&aacute;s, como en el cine, sabiendo que el de la &uacute;ltima fila no tiene escapatoria. Y cuando vuelve a presentarse el saqueador, cuya condici&oacute;n es p&uacute;blica y notoria independientemente del parecer de la Justicia, que ni est&aacute; ni se la espera, el susodicho vuelve a ser votado masivamente.
    </p><p class="article-text">
        Responsabilizar al votante de sus representantes har&iacute;a que el hecho de votar fuera tremendo. Incluso que la abstenci&oacute;n acabara siendo la 'candidatura' m&aacute;s votada. Pero lo cierto es que ya no se votar&iacute;a con la alegr&iacute;a que se vota a aquel que le birlar&iacute;a el bocadillo a un ni&ntilde;o a la puerta de un colegio, cosa que sabe todo el pueblo. Si hay que pagar el bocadillo, el voto ya no tiene tanta gracia.
    </p><p class="article-text">
        Hay ejemplos continuos de irresponsabilidad que pagamos todos, lo que es sangrante en aquellos que ni hartos de grifa votar&iacute;an al Gobierno pero s&iacute; han de asumir sus consecuencias sin comerlo ni beberlo. Cuando el Gobierno afirma que es el Gobierno 'de todos' est&aacute; diciendo una gran verdad, pero no en el sentido de que sean todos el objeto de su preocupaci&oacute;n, sino que m&aacute;s bien son todos los que han de pagar a escote, no solo sus votantes.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; est&aacute;n los rescates bancarios y de autopistas que pagan tambi&eacute;n los que ni tienen cuenta ni tienen coche; indemnizaciones por derribos que se socializan a toda la comunidad y&eacute;ndose los alcaldes responsables de rositas; hospitales privatizados y educaci&oacute;n privada que recuperan o pagan en su mayor parte los que creen en la sanidad y educaci&oacute;n p&uacute;blicas; deudas p&uacute;blicas que se pagan con los impuestos de contribuyentes a los que nunca se pidi&oacute; su opini&oacute;n, ni a los que siquiera se tuvo el detalle de informar en las informativas campa&ntilde;as electorales. As&iacute; hay ejemplos hasta el infinito, porque esto es m&aacute;s viejo que la guerra.
    </p><p class="article-text">
        Pero no es del todo cierto que los platos rotos los paguen todos. Se da el caso sangrante de que los platos rotos los pagan los dem&aacute;s, es decir, ni los que los votaron ni aquellos cuyos intereses defienden gestores manirrotos y deshonestos. Esto es especialmente doloroso e injusto y, como dijo aquel, a veces quien m&aacute;s tiene que callar es el que m&aacute;s protesta, pero muchas veces es al rev&eacute;s, quien m&aacute;s tendr&iacute;a de qu&eacute; protestar es el que menos habla.
    </p><p class="article-text">
        Visto que el secreto del voto es un derecho irrenunciable tal vez hubiera que ir pensando en callar menos y protestar m&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/voto-responsabilidad_132_2075415.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Jun 2018 05:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Voto y responsabilidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Ku Klux Cat]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/ku-klux-cat_132_2116034.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2cc46a24-c8e0-4524-834f-26da8880cea2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Puigdemont insiste en la necesidad de diálogo ante un asunto &quot;europeo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La precarización del sistema de protección social, el ataque a las libertades y derechos, la desregulación laboral y el saqueo de lo público obligan a un estrategia defensiva.</p></div><p class="article-text">
        Puede que la pol&iacute;tica est&eacute; sobrevalorada, pero tampoco ha de minusvalorarse. Ya pocos creen que la pol&iacute;tica sea el mejor medio de asegurar la felicidad del ciudadano (y el pol&iacute;tico que lo prometa autom&aacute;ticamente es merecedor de desconfianza), y nos conformamos con que defienda los derechos maltrechos que quedan. Ni tan mal. La pol&iacute;tica hoy en d&iacute;a ha de encerrarse en el &aacute;rea y ponerse como el autob&uacute;s de Maguregui delante de la porter&iacute;a. La erosi&oacute;n continua, con zarpazos incluidos. La precarizaci&oacute;n del sistema de protecci&oacute;n social, el ataque a las libertades y derechos, la desregulaci&oacute;n laboral y el saqueo de lo p&uacute;blico obligan a un estrategia defensiva. Los sinverg&uuml;enzas no cesan de tirar a puerta. Ya no se trata tanto de ganar el partido como de no perder por goleada. Es lo que hay.
    </p><p class="article-text">
        Quim Torra es el nuevo presidente de Catalu&ntilde;a y supone un nuevo paso en la estrategia de enmara&ntilde;ar m&aacute;s el conflicto territorial espa&ntilde;ol sin otra pretensi&oacute;n que mantener la presi&oacute;n de la caldera y buscar unos nuevos comicios paralelos a los procesos judiciales en ciernes de los dirigentes del independentismo. Es burdo, pero efectivo, y el Gobierno central se lo pondr&aacute; f&aacute;cil, estoy seguro.
    </p><p class="article-text">
        No hay m&aacute;s plan que este para el independentismo y en el entretanto aparecen nuevos personajes, que hacen buenos a los anteriores. El &uacute;ltimo es el citado Torra, un nacionalista radical racista al que solo le falta aparecer al frente de una turbamulta con teas encendidas y capuchas. Pero le han hecho president, lo cual hace preguntarse qu&eacute; valores de convivencia y respeto a principios b&aacute;sicos campan por el Parlament y, ya puestos, por Catalu&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Ahora se concede a Torra la cortes&iacute;a de examinar sus hechos, m&aacute;s que sus palabras. Como si las palabras no tuvieran importancia. Pero las palabras en pol&iacute;tica no est&aacute;n desprovistas ni de significado ni de trascendencia. No son hechos, pero provocan hechos. Contemporizar con los incendiarios que manipulan los sentimientos de colectividades es enga&ntilde;arse y en los pr&oacute;ximos meses se comprobar&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Hay que ver c&oacute;mo est&aacute; el panorama auton&oacute;mico. Imputados, encarcelados, dimisionarios por todas partes. Al final nos podemos dar con un canto en los dientes por morar en una aldea celta cuyo presidente 'solo' sale en la tele, escribe libros, los vende y cobra por ello; y por tener unos parlamentarios que no pasan m&aacute;s tiempo en los juzgados que en el hemiciclo. Vale, hay excepciones, pero, pese a la grav&iacute;sima crisis por la que atraviesan la mayor&iacute;a de los partidos en Cantabria, y visto c&oacute;mo est&aacute; el percal en otras comunidades, no es el mejor momento para cambiar de residencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/ku-klux-cat_132_2116034.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 May 2018 05:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Ku Klux Cat]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cataluña,Quim Torra,Política,Javier Fernández Rubio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Viajar, espiar, copiar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/viajar-espiar-copiar_132_2162031.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1efdb6aa-c09f-4e0d-ab5c-45d276bb6526_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="EE.UU. comienza la distribución de 772 millones de dólares a las víctimas de Madoff"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los cántabros, y no digamos los santanderinos, viajan mucho, pero vuelven de viaje como se han ido, igualitos, más contentos si cabe aún por volver a estar en casa.</p></div><p class="article-text">
        Bernard Madoff fue condenado a 150 a&ntilde;os de c&aacute;rcel por una estafa en la que se volatilizaron 64.800 millones de d&oacute;lares. Cuando el FBI le pregunt&oacute; a Madoff en qu&eacute; se hab&iacute;a inspirado para construir su macrofraude piramidal, &eacute;l contesto: &ldquo;En la Seguridad Social espa&ntilde;ola&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Seguridad Social espa&ntilde;ola no es una estafa, est&aacute; claro, entre otras cosas porque su objetivo no es la codicia sino la protecci&oacute;n social, pero tiene una estructura piramidal por la cual los trabajadores actuales financian las prestaciones de los ya jubilados, con el lugar com&uacute;n (est&aacute; por ver) de que cuando a ellos les toque ser beneficiarios alguien trabaje para sostener el sistema. Es un sistema de redistribuci&oacute;n, no de capitalizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero no traigo a colaci&oacute;n al se&ntilde;or Madoff por su talento en el fraude ni para hablar de las pensiones, sino por algo mucho m&aacute;s sencillo, que se puede reducir a la siguiente expresi&oacute;n: 'Todo est&aacute; inventado ya'. Del mismo modo que Madoff no tuvo que hincar los codos y pensar c&oacute;mo sisar los ahorros de sus igual de codiciosos cong&eacute;neres, muchas de las cosas que aparecen a diario en los peri&oacute;dicos no requerir&iacute;an m&aacute;s esfuerzo que prestar atenci&oacute;n a lo que hacen otros, a lo que ya han inventado otros.
    </p><p class="article-text">
        Hay una historia al respecto que es una delicia. Es la historia de Hermann Muthesius, un arquitecto alem&aacute;n que trabajaba para el Estado. Como era alem&aacute;n, no era reacio a recibir &oacute;rdenes, as&iacute; que de la noche a la ma&ntilde;ana le hicieron esp&iacute;a y le mandaron a Londres como agregado cultural de la embajada. &iquest;Por qu&eacute;? La Revoluci&oacute;n Industrial en Alemania hab&iacute;a alcanzado un punto &aacute;lgido a finales del siglo XIX. Sin embargo, los productos industriales alemanes no ten&iacute;an alma. Nadie que viera una de sus m&aacute;quinas pod&iacute;a exclamar &iexcl;Made in Germany! A diferencia de los ingleses, pa&iacute;s no menos industrializado, pero cuyos productos ten&iacute;an tal encanto, hab&iacute;an sido dise&ntilde;ados con tanta pericia, eran tan 'british' en definitiva que por tales se les reconoc&iacute;a en todo el mundo. En otras palabras, a Muthesius lo mandaron a Londres a descubrir el secreto brit&aacute;nico de algo que entonces no ten&iacute;a nombre pero que nosotros conocemos ahora como dise&ntilde;o industrial.
    </p><p class="article-text">
        Muthesius, como buen funcionario, mandaba regularmente informes de lo que observaba. Debi&oacute; mandar bastantes porque con el tiempo lo reuni&oacute; todo en tres tomos a los que titul&oacute; 'The English House' en el que identificaba el 'elemento m&aacute;gico' ingl&eacute;s. Y le puso nombres: el dise&ntilde;ador William Morris y su banda de amigotes de la Arts &amp; Crafts.
    </p><p class="article-text">
        Curioso personaje el tal Morris. Harto de chimeneas fabriles y de mal gusto, seguidor impenitente de otro bicho raro de la &eacute;poca como John Ruskin, se dedic&oacute; afanosamente a recuperar las llamadas artes menores, expresi&oacute;n que a &eacute;l le sacar&iacute;a de quicio porque no hac&iacute;a distingos con el arte. Construy&oacute; su casa y la amuebl&oacute; de su propia mano. Fue tapicero, dise&ntilde;ador, impresor... un largo etc&eacute;tera de oficios en los que fue en todos consumado maestro, tantos oficios como para haber ocupado tres o cuatro vidas, aunque a &eacute;l, tan en&eacute;rgico como era, le bast&oacute; la suya y de paso sac&oacute; tiempo para fundar el Partido Laborista.
    </p><p class="article-text">
        Herr Muthesius se top&oacute; con Mr Morris, por decirlo de alg&uacute;n modo ya que el segundo acababa de fallecer (estamos en 1904) y a partir de ah&iacute; los alemanes empezaron a hacer como los japoneses cincuenta a&ntilde;os despu&eacute;s, copiar y no solo copiar. Aplicaron las Arts &amp; Crafts a la industria y recuperaron las viejas organizaciones gremiales. En 1907 se cre&oacute; la Werkbund, asociaci&oacute;n mixta de artesanos, artistas e industriales, del todo inconcebible en un pa&iacute;s latino. En su consejo se integr&oacute; otro arquitecto, Peter Behrens, otro renacentista al que la vida se le quedaba corta. Behrens dise&ntilde;&oacute; la monumental f&aacute;brica de turbinas de la AEG, pero no como el t&iacute;pico mastodonte fabril, sino como un edificio con car&aacute;cter (alem&aacute;n, se sobreentiende), algo que ya estaban haciendo otros en otras partes como el tambi&eacute;n arquitecto Sullivan con sus rascacielos de Chicago.
    </p><p class="article-text">
        Por el despacho de Bahrens acabaron pasando unos cuantos genios: Mies van der Rohe y le Corbusier, como lo hizo tambi&eacute;n Adolf Meyer. Este Meyer es importante porque junto a Walter Gropius acabar&iacute;an, una vez superado el par&eacute;ntesis de la I Guerra Mundial, fundando la Bauhaus, la eclosi&oacute;n, a la alemana, de la amalgama de los viejos oficios, las artes y el industrialismo con un prisma educativo moderno.
    </p><p class="article-text">
        Si la Alemania de finales del siglo XIX hubiera estado colonizada por las tribus c&aacute;ntabras, herr Muthesius no hubiera viajado nunca a Londres, ni siquiera en Ryanair. Se hubieran encargado planes, constituido mesas sectoriales, creado empresas p&uacute;blicas y debatido hasta la sociedad para no concluir gran cosa. No s&eacute; cu&aacute;ntos planes estrat&eacute;gicos de, por y para Cantabria habr&aacute;n pasado por delante de mis narices estos a&ntilde;os, pero ahora mismo hay en marcha dos para una misma regi&oacute;n. Podr&iacute;an encargarse otros, que por encargar no quede. O pudieran ahorrarse uno. O los dos. Torrelavega lleva buscando una definici&oacute;n de su futuro desde la crisis industrial con planes anunciados que nunca llegan a fin. M&aacute;s efectivo es Santander, que tiene planes para todo, hasta para hacer planes, pero mientras que la ciudad del Besaya es como un barco con el tim&oacute;n averiado, el barco de Santander se contenta con practicar el cabotaje. Tantos planes para acabar tirando cohetes en las fiestas.
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a mucho m&aacute;s producto y econ&oacute;mico elegir a un Muthesius, pagarle un abono de Ryanair y mandarlo a copiar descaradamente. Pueden ocurrir dos cosas: que no volvamos a saber de &eacute;l (extremo harto probable) o que vuelva con tres tomos. En t&eacute;rminos econ&oacute;micos, no ser&iacute;a un gran dispendio si sale la cosa mal, pero tal vez se descubra c&oacute;mo se lo montan en otras partes y podamos copiarlo. Todo est&aacute; inventado.
    </p><p class="article-text">
        Dicen que viajar cambia, que abre la mente y forja el car&aacute;cter, pero a los habitantes de este lugar el viajar no se les nota: los c&aacute;ntabros, y no digamos los santanderinos, viajan mucho, pero vuelven de viaje como se han ido, igualitos, m&aacute;s contentos si cabe a&uacute;n por volver a estar en casa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/viajar-espiar-copiar_132_2162031.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Apr 2018 05:52:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Viajar, espiar, copiar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rebeldes corrompidos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/rebeldes-corrompidos_132_2175546.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b95cf7e-7828-4d3b-b79a-fc1a5bf2a7e6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Habría que retrotraerse a las catacumbas del franquismo para encontrar un ambiente tan depresivo y una restricción de las libertades tan grande como el actual.</p></div><p class="article-text">
        La sociedad espa&ntilde;ola nunca fue pac&iacute;fica. Baste como ejemplo eso a lo que se llama Transici&oacute;n, modelo universal de 'cambio pac&iacute;fico' en todos los informativos. Pero no fue as&iacute;. Entre 1975 y 1983 se produjeron 591 muertes violentas, lo que es un saldo aterrador que reduce a cuento de hadas los lugares comunes que manejan los grandes jerarcas de ayer y hoy para autohomenajearse.
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, esta violencia ha desaparecido, pero como legado nos ha quedado un rescoldo de virulencia y cainismo cerril que aplicamos sin ton ni son. Guerra sin cuartel por un saludo o un vaso de agua. Baste cualquier tema para que se disparen los ep&iacute;tetos m&aacute;s gruesos y no solo los ep&iacute;tetos. No hay que olvidar que hay gente en la c&aacute;rcel por la letra de una canci&oacute;n o un tuit. Lo que en los a&ntilde;os 80 hubiera sido causa de hilaridad ahora es motivo de preocupaci&oacute;n y autocensura. Ha llegado el miedo.
    </p><p class="article-text">
        Los m&aacute;s desaforados calificativos, actuaciones de oficio de fiscales&nbsp;y linchamientos p&uacute;blicos dan cuenta de un envenenamiento de la sangre del cuerpo social. Tal vez sea porque la clase pol&iacute;tica que gobierna el pa&iacute;s y los taifas hayan tocado fondo como colectivo hace mucho tiempo. El nivel de depredaci&oacute;n, irresponsabilidad ante las propias acciones y el &aacute;nimo vesi&aacute;nico de destrucci&oacute;n de cualquier cr&iacute;tica se han trasladado a la sociedad en general. El resultado es un pandemonio ultraviolento que va arrollando todo lo que le sale al paso, desde el prestigio de la universidad p&uacute;blica hasta la separaci&oacute;n de poderes.
    </p><p class="article-text">
        Nuestros s&aacute;trapas se han declarado en rebeld&iacute;a, no solo los catalanes. La rebeld&iacute;a como concepto ya hab&iacute;a quedado reducida a un eslogan de perfumes, pero los pol&iacute;ticos rebeldes existen y son una tropa irreductible a la moral, las leyes y la decencia. No hay m&aacute;s ley para ellos que su provecho, todo lo dem&aacute;s es negociable.&nbsp;Da igual lo que ocurra, se mantendr&aacute;n en su cargo porque lo han gangrenado todo y lo saben. Son rebeldes corrompidos.
    </p><p class="article-text">
        Habr&iacute;a que retrotraerse a las catacumbas del franquismo para encontrar un ambiente tan depresivo y una restricci&oacute;n de las libertades tan grande como el actual.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/rebeldes-corrompidos_132_2175546.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Apr 2018 22:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rebeldes corrompidos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De por qué las jirafas no se desmayan al beber agua]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/jirafas-desmayan-beber-agua_132_2199680.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11276d34-2a71-4b8f-ba93-d78805c4ff5e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Jirafa bebiendo agua."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La selección natural es muy cabezona y da cancha, no a los más fuertes como se cree, sino a los que mejor se adaptan tanto a las altas tareas como a las más humildes. Por eso las jirafas sobreviven y algunos políticos no.</p></div><p class="article-text">
        La jirafa es un asombro de la naturaleza. Tal vez sea el animal m&aacute;s peculiar que existe, un prodigio de la evoluci&oacute;n y un bicho muy simp&aacute;tico. A m&iacute;, al menos, me lo parece. Hay otros animales espectaculares, como el elefante, la ballena o el colibr&iacute;, pero la jirafa es un animal terrestre que parece concebido para otro medio, lo cual me parece una contradicci&oacute;n ambulante.
    </p><p class="article-text">
        Pero solo en apariencia. Con sus tres metros de cuello y sus patas m&aacute;s largas que las piernas de Cyd Charisse es, sin embargo, una m&aacute;quina evolutiva muy bien desarrollada. En el fondo es un prodigio de hidr&aacute;ulica a la hora de bombear sangre a lo alto y lo que sorprende es algo muy sencillo pero que a ella le podr&iacute;a suponer un quebradero de cabeza, nunca mejor dicho: beber agua sin desmayarse.
    </p><p class="article-text">
        Dentro del cuerpo de la jirafa hay una bomba, el coraz&oacute;n, de gran tama&ntilde;o. Pesa 12 kilos y sus paredes tienen un grosor de siete cent&iacute;metros. Sus pulmones son tambi&eacute;n de tama&ntilde;o respetable, pero no vienen al caso. Lo que importa, como con el conde Dr&aacute;cula, es la sangre. Bombear sangre hasta un segundo piso requiere una gran presi&oacute;n arterial. Y la tiene. Tal vez sea el animal m&aacute;s hipertenso que existe. Pero vencer a la ley de la gravedad puede tener efectos colaterales: evitar que lo que permite masticar jugosas hojas en las ramas altas no juegue a la contra cuando la gravedad est&aacute; a favor. Con una torrentera sangu&iacute;nea de tal potencia, agachar la cabeza supondr&iacute;a anegarla literalmente de sangre y sufrir un desmayo, lo cual es un serio inconveniente si anda un depredador cerca. Pero no beber supone la muerte por deshidrataci&oacute;n... Menudo dilema.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo consigue la jirafa no desmayarse sin tener un frasco de sales y un pa&ntilde;uelo de batista a mano? Con v&aacute;lvulas. Nuestra amiga tiene un m&uacute;sculo en la vena yugular que acelera la sangre de retorno al coraz&oacute;n (con tan largo camino tardar&iacute;a en llegar m&aacute;s que el MetroTUS si no tuviera una ayudita) y su piel y su constituci&oacute;n previenen la formaci&oacute;n de edemas en las extremidades. Pero lo fant&aacute;stico de la jirafa son las v&aacute;lvulas de los vasos del cuello, que regulan el flujo de la sangre: impiden que &eacute;sta llegue con m&aacute;s presi&oacute;n de la debida cuando agacha la cabeza. De este modo puede tener la cabeza a ras de agua y a cinco metros de altura con apenas un par de segundos de diferencia sin problema.
    </p><p class="article-text">
        Tienen que pasar muchos millones de a&ntilde;os para desarrollar un sistema tan sencillo y sofisticado de v&aacute;lvulas reguladoras. Nuestra democracia, por el contrario, apenas tiene medio siglo y se le ponen muy cuesta arriba ejercicios sencillos como el beber. Piensen por ejemplo en Catalu&ntilde;a, una comunidad de millones de habitantes dividida en dos y con dos ideas-fuerza en liza: la representatividad en democracia y el imperio de la ley. &iquest;C&oacute;mo resuelve el Estado, a modo de gran jirafa imperfecta, con su gran bomba, sus grandes pulmones y su carencia absoluta de v&aacute;lvulas esta ecuaci&oacute;n? Sencillamente, no la resuelve, desiste de beber y le pasa la papeleta a otro: el poder judicial... cuyo papel no es resolver problemas pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; decir del poder municipal de las nuevas formaciones? En un tiempo r&eacute;cord han desarrollado una potente bomba capaz de impulsar masivas cantidades de sangre, pero bajan a la calle y se les viene todo el caudal a la cabeza. Ah&iacute; est&aacute; Ciudadanos intentando montar un puzle local a marchas forzadas porque necesita v&aacute;lvulas reguladoras en los municipios. O Podemos, con su renuncia a beber en las municipales, y su aceptaci&oacute;n yogui de la sed hasta el punto de poner en el congelador los c&iacute;rculos locales que ten&iacute;a montados. Todo por mantener una torrentera de votos en Cortes.
    </p><p class="article-text">
        Pero la selecci&oacute;n natural es muy cabezona y da cancha, no a los m&aacute;s fuertes como se cree, sino a los que mejor se adaptan tanto a las altas tareas como a las m&aacute;s humildes. Por eso las jirafas sobreviven y algunos pol&iacute;ticos no.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/jirafas-desmayan-beber-agua_132_2199680.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Mar 2018 05:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De por qué las jirafas no se desmayan al beber agua]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Política,Javier Fernández Rubio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la vida padre a la buena vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/vida-padre-buena_132_2792004.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/025d134a-e0a8-485d-b5c8-3ad8b718645d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Christian Felber"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Podríamos provocar un terremoto si miles de consumidores elegimos un producto dependiendo de las condiciones laborales de la empresa que lo produce, de cómo distribuye sus beneficios o de si destroza o no el medio ambiente.</p></div><p class="article-text">
        Nunca hab&iacute;a ido a una conferencia donde el ponente se levantara e hiciera el pino. Tampoco donde el ponente acabara de darse un ba&ntilde;o en El Sardinero en pleno temporal de nieve y apareciera como si viniera de tomar las aguas en Baden-Baden. Es lo bueno que tienen estos actos: con un poco de paciencia, tarde o temprano acaba apareciendo&nbsp;alguien que merece la pena conocer.
    </p><p class="article-text">
        Christian Felber no solo hace el pino y se da un ba&ntilde;o a temperaturas que rozan los cero grados; adem&aacute;s tiene un discurso. Hay que dar gracias porque haya alguien que tenga m&aacute;s discurso que opiniones sobre todo. Por lo general suele ser al rev&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Felber es austr&iacute;aco. Bailar&iacute;n, escritor, divulgador y profesor de la Escuela de Negocios de la Universidad de Viena. Es un economista en el sentido etimol&oacute;gico de la palabra. Econom&iacute;a viene del griego,&nbsp;<em>oikonom&iacute;a</em> (&omicron;&rsquo;&iota;&kappa;&omicron;&nu;&omicron;&mu;&#943;&alpha;) y se compone de&nbsp;dos palabras: <em>oikos</em> (hogar) y <em>nemein</em> (gesti&oacute;n). Algo as&iacute; como 'administraci&oacute;n de la casa'. Hay otra palabra de origen griego: <em>chrematistik&eacute;</em>, que se puede traducir por 'el arte de adquirir'. La mayor&iacute;a de los economistas son en realidad paladines del <em>chrematistik&eacute;</em>, es decir, del dinero como fin &uacute;ltimo, del dinero por encima de todo, del dinero a pesar de todo. El economista tiene una visi&oacute;n de campo m&aacute;s amplia y pone el dinero entre los medios, no los fines.
    </p><p class="article-text">
        Felber, dec&iacute;a, se define como economista y es uno de los paladines de la Econom&iacute;a del Bien Com&uacute;n. Dice cosas como esta: &ldquo;Soy anticapitalista porque soy economista&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este fundador del movimiento por el Bien Com&uacute;n es impulsor tambi&eacute;n de otros sobre justicia global, Attacen-Austria, y&nbsp;de la denominada&nbsp;Banca democr&aacute;tica. Parece cosa de ilusos, pero ya tiene 3.000 colaboradores activos y las empresas (pymes al principio) se est&aacute;n incorporando a algo que puede tener consecuencias pr&aacute;cticas en la vida cotidiana. Lo que hace unos a&ntilde;os pudiera haberse tomado a&nbsp;broma, ahora es cosa seria si millones de consumidores se ponen de acuerdo y empiezan a apoyar ciertas pr&aacute;cticas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;De qu&eacute; estamos hablando?
    </p><p class="article-text">
        Imag&iacute;nese que va a un centro comercial o comercio y empieza a ver los productos con una etiqueta nueva: una serie de barras y una puntuaci&oacute;n a la empresa productora.&nbsp;Por medio de encuestas a empresas y administraciones se eval&uacute;an una veintena de variables que van m&aacute;s all&aacute; de la producci&oacute;n y&nbsp;se realiza un etiquetado del producto con una baremaci&oacute;n de hasta 1.000 puntos del productor. Esta informaci&oacute;n dirigida al ciudadano/cliente (tambi&eacute;n se aplica a las administraciones)&nbsp;le permitir&aacute; optar por productos y servicios que est&eacute;n respaldados por empresas y organizaciones que procuren el Bien Com&uacute;n y no solo se rijan por el beneficio&nbsp;econ&oacute;mico. Parece algo gratuito, como lo parecieron en su d&iacute;a las etiquetas ecol&oacute;gicas, pero puede suponer un terremoto si miles de consumidores eligen un producto dependiendo de las condiciones laborales de la empresa que lo produce, de c&oacute;mo distribuye sus beneficios, de c&oacute;mo toma las decisiones y de si destroza o no el medio ambiente. Si es as&iacute;, solo es cuesti&oacute;n de tiempo que todas las empresas quieran ser evaluadas y etiquetadas.
    </p><p class="article-text">
        Es una etiqueta &eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Como vivimos en un mundo real, lo m&aacute;s probable es que los productos de este tipo de empresas sean menos competitivos, sobre todo en precio, que los que lanzan al mercado oligopolios que contaminan y discriminan a sus trabajadores (sobre todo si son mujeres). Para compensar e impulsar la Econom&iacute;a del Bien Com&uacute;n se proponen una serie de&nbsp;incentivos y exenciones fiscales a quien los cumpla, as&iacute; como recargos o tasas complementarias a quien no los cumplan, preferencia o penalizaci&oacute;n en las licitaciones, seg&uacute;n el caso, etc.
    </p><p class="article-text">
        Estoy cayendo en la cuenta de que todav&iacute;a no he explicado que es esto del Bien Com&uacute;n. Y no lo har&eacute; porque se entiende f&aacute;cil. Solo dir&eacute; que el 88% de los alemanes son partidarios de cambiar de modelo, no solo econ&oacute;mico, al igual que el 90% de los austriacos. Si fueran pa&iacute;ses africanos o del sur de Europa pudiera ser incluso l&oacute;gico, pero lo dice gente del primer&iacute;simo mundo, con altos&nbsp;niveles de riqueza. Algo falla y lo que falla es que no todo se puede reducir al PIB. Si se miran otras cosas como el sentido del trabajo que desempe&ntilde;o o la calidad democr&aacute;tica del sistema de representaci&oacute;n empieza a entenderse este malestar que recorre todo el orbe.
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; c&oacute;mo le ir&aacute; a Felber con su cruzada cooperativa, pero lo que defiende es algo que est&aacute; en las propias constituciones de pa&iacute;ses como Alemania y Espa&ntilde;a, solo que aqu&iacute; se le da el&nbsp;nombre de 'inter&eacute;s general' y nadie se r&iacute;e. Y al igual que otros principios y art&iacute;culos de la Constituci&oacute;n, est&aacute; por desarrollar y hay que bajarlo a tierra. En el fondo es la dicotom&iacute;a eterna desde el destete de los&nbsp;Graco: un mundo en donde el beneficio econ&oacute;mico sea un medio para alcanzar una buena vida colectiva o un mundo en donde el beneficio sea&nbsp;un fin&nbsp;en s&iacute; mismo para que solo unos pocos se den la vida padre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo divertido es que la elecci&oacute;n no tiene por qu&eacute; hacerse en una urna sino en la estanter&iacute;a de un supermercado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/vida-padre-buena_132_2792004.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Feb 2018 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De la vida padre a la buena vida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Fernández Rubio,Economía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El aparcar se va a acabar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/aparcar-va-acabar_132_1100486.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c2a93662-e2d0-4c6c-8f9e-a027c7330d26_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si Santander quiere presumir de modernidad tendrá que aceptar que las ciudades más modernas son aquellas que tienen menos coches en sus calles.</p></div><p class="article-text">
        SpaceX ha puesto en el espacio un descapotable Tesla camino de Marte. Me puedo imaginar la cara de los marcianos cuando sus platillos volantes se crucen con el maniqu&iacute; vestido de astronauta que va al volante y tambi&eacute;n compadezco a este cuando le salga al paso una suerte de Benem&eacute;rita Sideral y le pida los papeles y las luces de recambio.
    </p><p class="article-text">
        El Falcon Heavy es todo un s&iacute;mbolo de lo que somos aqu&iacute; en la Tierra. Es el cohete m&aacute;s potente, lo que ya simboliza un derroche de testosterona importante, y ha sustituido el disco dorado y naif de Carl Sagan y sus mensajes de amistad interplanetaria por los grandes &eacute;xitos de Enrique Iglesias, lo que puede ser entendido como una declaraci&oacute;n de intenciones nada pac&iacute;fica. Cuando llegue a su destino ser&aacute; como la Guerra de los Mundos. La Tierra ha tenido la descortes&iacute;a de devolver la visita mandando su t&oacute;tem por antonomasia: el coche.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; har&iacute;amos nosotros sin coche? Posiblemente, vivir mejor, pero no es una elecci&oacute;n nuestra. Nuestra elecci&oacute;n va poco m&aacute;s all&aacute; de la tapicer&iacute;a y los tapacubos pero que se necesita el semoviente es indiscutible.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; en la Tierra hay dos modos de pensamiento: el norteamericano y el europeo. El primero tiene el coche como un derecho del ciudadano comparable al de portar armas. La respuesta es darle todo lo que pida y lo que pide, por ejemplo, son 65.000 kil&oacute;metros cuadrados. Esta extensi&oacute;n, equivalente a 11 veces la superficie de Cantabria, es el espacio que se dedica all&iacute; al aparcamiento en, valga la redundancia, superficie. Seg&uacute;n un estudio de la Universidad de California, Estados Unidos ten&iacute;a en 2011 un total de 800 millones de plazas de aparcamiento disponibles. Ahora ni se sabe.
    </p><p class="article-text">
        En Europa somos m&aacute;s tr&aacute;gicos y nos fijamos en cosas m&aacute;s negativas. Por ejemplo, que mueran al a&ntilde;o por la contaminaci&oacute;n del aire m&aacute;s de 500.000 personas, algo imputable en su mayor parte a los veh&iacute;culos a motor. Este es el tipo de estad&iacute;sticas que dejan bastante fr&iacute;o porque parecen afectar siempre a los dem&aacute;s hasta que una buena ma&ntilde;ana le aparece a uno una manchita en un pulm&oacute;n que no se quita ni con Cillit Bang.
    </p><p class="article-text">
        Santander, capital de los c&aacute;ntabros llamada a ser Ciudad Experiencias dado el inter&eacute;s en la materia que han puesto consejer&iacute;as y mun&iacute;cipes del ramo tur&iacute;stico, est&aacute; disfrutando de la nueva red de transporte urbano, el MetroTus, cuya intenci&oacute;n es batir r&eacute;cords de frecuencia de paso a costa de los derrames cerebrales que pueda ocasionar el intento de descifrar el nuevo plano de las l&iacute;neas. Como nueva Experiencia tengo que reconocer que es indiscutible.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, y en mi modesta opini&oacute;n, Santander da pasos en una direcci&oacute;n pero sin querer asumir la decisi&oacute;n pol&iacute;tica de fondo: &iquest;Qu&eacute; hacemos con los coches? Y se trata de una decisi&oacute;n pol&iacute;tica de envergadura. La capital es una ciudad del XIX que hubiera necesitado un bar&oacute;n Haussman y su ca&ntilde;&oacute;n de 24 libras. Lejos de ello, hasta la reconstrucci&oacute;n tras el incendio de 1941 fue una <em>suite vintage</em> del viejo callejero, pero sin casco viejo. Ahora no hay manera de meter tanto coche en unas calles que fueron pensadas para carruajes. El propio MetroTus tiene que soportar la humillante experiencia, nada <em>smart</em>, de perder su carril exclusivo desde Cuatro Caminos hasta la Plaza del Ayuntamiento. Mientras las calles no sean de chicle no habr&aacute; manera de meterlo todo por el mismo conducto viario. Hay que elegir.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que estamos en una ciudad anticuada con numerosos medios de locomoci&oacute;n, una pol&iacute;tica de movilidad que incentiva el transporte p&uacute;blico, otra pol&iacute;tica de inmovilidad que no desincentiva realmente el uso del coche y una clase pol&iacute;tica que tiene pavor a que erradicar estos monstruos metalizados sea interpretado como la conculcaci&oacute;n del derecho constitucional a ir a comprar el pan en descapotable o aparcar a la puerta de la cafeter&iacute;a, con el riesgo que entra&ntilde;a de sangr&iacute;a de votos.
    </p><p class="article-text">
        Como ya ocurriera con el tabaco, la decisi&oacute;n se impondr&aacute; desde fuera. Si hubiera habido que esperar una decisi&oacute;n municipal, regional o nacional para prohibir fumar en el transporte o en la oficina todav&iacute;a se seguir&iacute;a haciendo. Ahora no tiene vuelta atr&aacute;s. Fue la transposici&oacute;n de las directivas europeas lo que hizo realidad algo que ahora es incuestionable. Con el coche pasar&aacute; igual.
    </p><p class="article-text">
        Si Santander quiere presumir de modernidad tendr&aacute; que aceptar que las ciudades m&aacute;s modernas son aquellas que tienen menos coches en sus calles. Se puede tener menos poblaci&oacute;n y m&aacute;s coches, como ocurre en Santander, por la gran poblaci&oacute;n flotante que soporta a diario de personas que viven en el extrarradio o en municipios lim&iacute;trofes y trabajan o compran en la ciudad. Pero por m&aacute;s rampas que se instalen, el coche seguir&aacute; metiendo la nariz por todas partes buscando aparcamiento. Se calcula que el 30% de los veh&iacute;culos que est&aacute;n ahora mismo en las calles buscan d&oacute;nde aparcar.
    </p><p class="article-text">
        Grandes ciudades europeas est&aacute;n empezando, <em>motu proprio</em>, a tomar medidas dr&aacute;sticas, que van mucho m&aacute;s all&aacute; de restringir la circulaci&oacute;n o minorar la velocidad en momentos puntuales. &iquest;Qu&eacute; est&aacute;n haciendo? Convertir las calles en un medio hostil (y caro) para el conductor. Londres aplica un peaje de congesti&oacute;n para circular por el centro. Tambi&eacute;n Estocolmo. Z&uacute;rich elimina aparcamientos y aplica medidas disuasorias en sem&aacute;foros, pasos de cebra y otros elementos. Oslo se ha cargado los aparcamientos en superficie, as&iacute;, sin m&aacute;s: se puede circular pero no aparcar. Copenhague ha convertido las calles comerciales en peatonales. Par&iacute;s ha eliminado 15.000 plazas de aparcamiento en superficie desde 2003.&#8200;Madrid apuesta por parkings disuasorios&hellip; y la UE est&aacute; redactando el certificado de defunci&oacute;n del di&eacute;sel y la gasolina. La propia industria hace tiempo que puso su futuro en manos del coche el&eacute;ctrico.
    </p><p class="article-text">
        Por lo que volvemos al principio, a ese <em>dummy</em>&nbsp;con escafandra que se las promete muy felices camino de Marte. Macho alfa motorizado, &eacute;l tambi&eacute;n simboliza el futuro de la industria automovil&iacute;stica. Es el&eacute;ctrico. Solo falta que alguien le diga que lo de aparcar en Marte va a estar complicado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/aparcar-va-acabar_132_1100486.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Feb 2018 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El aparcar se va a acabar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Sumo Sacerdote de las Ortigas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/sumo-sacerdote-ortigas_132_2812291.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1c5087c6-2c53-4f9e-b758-eae6bdafad71_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todo está muy abierto y Revilla tendrá que convencer a muchos cántabros de que no es más útil votar al Partido Popular que al PRC.</p></div><p class="article-text">
        Nin&rsquo;yo, un oficial de segundo rango en Jap&oacute;n, ten&iacute;a un hermano llamado Ryogaku, sumo sacerdote, un hombre de car&aacute;cter irascible. Junto a su monasterio crec&iacute;a una gran mata de ortigas que era por lo que la gente llamaba a Ryogaku el Sumo Sacerdote de las Ortigas. Como a Ryogaku no le hac&iacute;a ninguna gracia el apelativo, cort&oacute; la mata. Como todav&iacute;a quedaba el toc&oacute;n, la gente pas&oacute; a llamarlo el Sumo Sacerdote del Toc&oacute;n. M&aacute;s furioso a&uacute;n, Ryogaku hizo que lo arrancaran, pero al hacerlo qued&oacute; un gran agujero. Lo han adivinado. La gente lo llamaba entonces el Sumo Sacerdote del Agujero.
    </p><p class="article-text">
        Esta historia le sirve a Robert Green para ilustrar una de 'Las 48 Leyes del Poder' (Espasa, 2008), concretamente la que lleva el t&iacute;tulo de 'Remover las aguas para pescar peces'. En su recetario para un moderno Maquiavelo, el autor desaconseja la c&oacute;lera a quien tenga ambici&oacute;n. La moraleja dice as&iacute;:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La c&oacute;lera y la emoci&oacute;n son estrat&eacute;gicamente contraproducentes. Hay que mantenerse calmado y objetivo. Pero si se puede lograr que el enemigo se enfurezca mientras se permanece calmado, se obtiene una indudable ventaja&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Queda a&ntilde;o y medio para la cita electoral y ya se van definiendo los contendientes en Cantabria: por un lado Miguel &Aacute;ngel Revilla, presidente auton&oacute;mico, que no ha ganado unas elecciones todav&iacute;a y espera quitarse la espina el pr&oacute;ximo a&ntilde;o; y por el otro, &Iacute;&ntilde;igo de la Serna, exalcalde de Santander y ministro de Fomento, que cada vez ejercer&aacute; m&aacute;s presi&oacute;n desde el exterior, sin saberse muy bien qu&eacute; tiene en la cabeza. Habr&aacute; m&aacute;s contendientes, pero no pueden considerarse rivales: socialistas, populares ind&iacute;genas, podemitas y ciudadanistas se someter&aacute;n a las urnas pero las elecciones ser&aacute;n entre Revilla y De la Serna por incomparecencia de rival (est&aacute;n bastante ocupados en recomponer sus casas) o, mejor dicho, por ostensible inferioridad f&iacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        Esto plantea un escenario ins&oacute;lito en Cantabria. Por primera vez la rivalidad trasciende las fronteras. La pol&iacute;tica en Cantabria se ha hecho extraterritorial. Los regionalistas nunca se han visto en otra. Cuando ya se las promet&iacute;an felices al quedarse&nbsp;solos en el tablero de juego, viene uno de Madrid y les quiere pinchar el globo. Habr&aacute; partido. El Partido Popular est&aacute; sacando la gran baza de Madrid (al fin y al cabo los c&aacute;ntabros tambi&eacute;n eligen al Gobierno de la naci&oacute;n) para jugar a domicilio.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto tiene consecuencias, que ya se han producido, aunque vendr&aacute;n m&aacute;s: proyectos de uno, que el otro mira con displicencia; proyecto del otro, o de los otros, que mueren por falta de acogida. Y en medio, los c&aacute;ntabros a verlas venir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si De la Serna vio c&oacute;mo uno de sus proyectos m&aacute;s emblem&aacute;ticos, la sede del Reina Sof&iacute;a, languidec&iacute;a por falta de entusiasmo del Gobierno regional, ahora es &eacute;ste al que le pisan todos los charcos: pol&iacute;gono de La Pasiega, alta velocidad con Bilbao, t&uacute;nel de La Enga&ntilde;a, estrangulamiento econ&oacute;mico con la retenci&oacute;n de las liquidaciones a cuenta, impagos con Valdecilla, Fundaci&oacute;n Comillas, Dependencia&hellip; Menos mal que al Gobierno central tambi&eacute;n se le vot&oacute; en Cantabria&hellip; Moraleja: los ministerios parecen t&eacute;cnicos, pero son pol&iacute;ticos, esencialmente pol&iacute;ticos, y a veces esto se olvida.
    </p><p class="article-text">
        Y ya tenemos un problema en toda regla: la virtualidad de los proyectos estrat&eacute;gicos para Cantabria depender&aacute; de la fuerza de quien los abandere, es decir, del respaldo electoral. Este es el mensaje que subliminalmente trasciende. Gobierno regional vs. Gobierno central de distinto signo, del mismo modo que ocurre en la relaci&oacute;n del Ejecutivo con los municipios. Pero, &iquest;qui&eacute;n puede asegurar en esta historia que tiene un futuro asegurado? El Ejecutivo en Cantabria se renueva el a&ntilde;o pr&oacute;ximo, pero al central le quedar&aacute;n un par de telediarios m&aacute;s y no tiene tan claro que repita.
    </p><p class="article-text">
        Todo est&aacute; muy abierto y Revilla tendr&aacute; que convencer a muchos c&aacute;ntabros de que no es m&aacute;s &uacute;til votar al Partido Popular que al PRC.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, es de esperar una escalada en los &aacute;nimos y comprobar que, como en la historia del Sumo Sacerdote de las Ortigas, del Toc&oacute;n o del Agujero, quien pierde el control se sit&uacute;a en desventaja. Ante la imperturbabilidad de un ministro poco pueden hacer los aspavientos de Puertochico&nbsp;y el populusque, aunque no haya le&iacute;do a Robert Green, siempre est&aacute; atento a las se&ntilde;ales que le inspiran confianza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/sumo-sacerdote-ortigas_132_2812291.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Feb 2018 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Sumo Sacerdote de las Ortigas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Miguel Ángel Revilla,Cantabria,Íñigo de la Serna,Elecciones 2019,Javier Fernández Rubio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De élites y bases]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/elites-bases_132_2825724.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a335e301-d350-4f96-b346-dd536dca449c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es insólito que en la izquierda no haya un discurso, sin notas bibliográficas ni pizarras, para medio país, que es el que le dirá si va a gobernar o no.</p></div><p class="article-text">
        Dos cosas unen a viejos y nuevos partidos, tanto de izquierda como de derecha, y es el debate sobre las &eacute;lites y sobre las bases, enti&eacute;ndase, entre los que controlan el cotarro y los que mantienen limpio el cotarro. Las bases, el pueblo llano como se dec&iacute;a antiguamente, es ese gran magma que busca la v&iacute;a por donde salir a la superficie. Los partidos son v&aacute;lvulas, pero cuando se atoran, la presi&oacute;n sale por donde menos se lo espera uno. As&iacute; campan PSOE, remoj&aacute;ndose las barbas tras el descalabro franc&eacute;s y la guerra intestina; el PP, que no da pie con bola; Ciudadanos, cuyo l&iacute;der sue&ntilde;a con Macron,&nbsp;y Pablo Iglesias, que es de esperar que alg&uacute;n d&iacute;a se digne a dirigir unas palabras a los millones de trabajadores que sostienen el pa&iacute;s. Mientras tanto, el magma burbujeando.
    </p><p class="article-text">
        El campo de las &eacute;lites tiene una cosa f&aacute;cil y otra dif&iacute;cil. La f&aacute;cil es que los aspirantes no se preocupan por llegar a final de mes porque su cometido es gobernar el mundo y no se puede entretener uno en pagar el recibo de la luz si se aspira a reinar. La dif&iacute;cil es la elecci&oacute;n del vicario, ese se&ntilde;alamiento con el dedo imperial que catapulta al Olimpo, porque mucha es la mies pero pocos los escogidos.
    </p><p class="article-text">
        El rescate espa&ntilde;ol (bancario, es cierto, pero rescate al fin y al cabo) reforz&oacute; a Mariano Rajoy como l&iacute;der de una derecha que inspira confianza en el exterior, sobre todo en ese pa&iacute;s extraterritorial que son los parqu&eacute;s de las Bolsas y los cajeros autom&aacute;ticos. Antes muerto que dejar de pagar. Mientras se pague religiosamente los intereses de la usura internacional y se aplique el recetario que marque la Troika &amp; C&iacute;a, es decir, mientras se sea un buen chico y no como esos s&uacute;cubos de islandeses, el presidente tendr&aacute; opciones a la reelecci&oacute;n. Pero en cuanto los &aacute;rbitros de las buenas costumbres macroecon&oacute;micas y el Sanedr&iacute;n de Davos encuentren un candidato mejor, igual de disciplinado pero con m&aacute;s cintura y mejor cartel, Mariano Rajoy pondr&aacute; proa a una gloriosa amortizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Rivera no es Macron, pero tampoco este promet&iacute;a llegar al El&iacute;seo y ah&iacute; est&aacute;. Rivera y Macron son como esos eclesi&aacute;sticos que presumen de celibato pero no hacen otra cosa m&aacute;s que hablar del sexo (presumiblemente del de los dem&aacute;s), cosa que nunca he entendido muy bien. Algo debe tener el sexo, que no el celibato, me imagino. Lo que para los hombres de Dios es el pecado de la carne, para los pol&iacute;ticos de centro es el pecado del extremismo. As&iacute; que se predica el centrismo cuando el centro pol&iacute;tico es como la normalidad, una convenci&oacute;n simb&oacute;lica inexistente en el plano de lo real. Y cuanto m&aacute;s hablan de centro, m&aacute;s se aproximan al extremo, en este caso el derecho, lugar donde se corta el bacalao.
    </p><p class="article-text">
        Mientras la derecha se hace querer por las &eacute;lites econ&oacute;micas, la izquierda es la &eacute;lite en s&iacute;. Econ&oacute;mica, pol&iacute;tica, sociol&oacute;gica y hasta epistemol&oacute;gica. Debe ser un espect&aacute;culo mirarse en el espejo del ba&ntilde;o por las ma&ntilde;anas y encontrarse con todo un J&uacute;piter tonante en albornoz. Si el PSOE tuvo su <em>Gauche Divine</em>, la &eacute;lite de Podemos es <em>Gauche Divine</em> en toda su esfericidad. &iexcl;Pobre de aquel que no recite a Laclau de memoria! Pero es sorprendente c&oacute;mo un grupo de gente, no muy numeroso y que est&aacute; encantado de conocerse, puede hablar de cualquier cosa parcial pero no dirigir una palabra a la totalidad, a ese magma esencial.
    </p><p class="article-text">
        La izquierda emergente tiene palabras para cualquier colectivo dolorido y, como partido de &aacute;mbito nacional cumple el guion de decir arre en Barcelona y so en Sevilla. Esto es comprensible incluso. Lo que es ins&oacute;lito es que no haya un discurso, sin notas bibliogr&aacute;ficas ni pizarras, para medio pa&iacute;s, que es al fin y a la postre el que le dir&aacute; si va a gobernar o no. Eso lo ha pillado al vuelo Rivera y la crisis catalana es un claro ejemplo, igual que es un claro ejemplo para Pablo Iglesias de que una cosa es arreglar el mundo en una pizarra y otra dar trigo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/elites-bases_132_2825724.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Jan 2018 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De élites y bases]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Fernández Rubio,Política,Podemos,Cs - Ciudadanos,Albert Rivera,Pablo Iglesias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Simulacros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/simulacros_132_2900317.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0fa2d9eb-592a-4dde-8cee-dea9a6800a40_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Pleno del Parlamento de Cantabria. | JOAQUÍN GÓMEZ SASTRE"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nos hemos rodeado de monologuistas que han convertido el Parlamento en un congelador del diálogo, un pudridero de buenas intenciones, un cementerio de ideas.</p></div><p class="article-text">
        Los locutores de radio y televisi&oacute;n tienen un truco para vocalizar perfectamente. Es una nueva versi&oacute;n de lo que hac&iacute;a Dem&oacute;stenes para perfeccionar su oratoria. Si este entrenaba con la boca llena de piedras, los locutores se ponen un l&aacute;piz entre los dientes antes de entrar en directo. No tiene por qu&eacute; ser un l&aacute;piz, pero el l&aacute;piz es un buen invento que est&aacute; a mano desde la infancia. No solo se articulan mejor las palabras al colocarse un palo con grafito entre los dientes, sino que se piensa mejor. La explicaci&oacute;n es que la mordedura activa los mismos m&uacute;sculos que la risa. Es un autoenga&ntilde;o que se inocula el cuerpo: activa las m&uacute;sculos y piensa que el ocupante est&aacute; contento: y realmente acaba m&aacute;s contento.
    </p><p class="article-text">
        Nuestros mun&iacute;cipes debieran dictar bandos en los que se obligara a la poblaci&oacute;n local a salir de casa con un l&aacute;piz entre los dientes. Seguro que el clima se elevar&iacute;a varios grados y bajar&iacute;an los niveles de testosterona. Pero como esto se me antoja dif&iacute;cil, bastar&aacute; con que el presidente de la C&aacute;mara recomendara a sus se&ntilde;or&iacute;as tan curioso ejercicio: no solo pronunciar&aacute;n mejor, sino que adem&aacute;s nos alegrar&aacute;n el d&iacute;a, estoy seguro.
    </p><p class="article-text">
        La capacidad de di&aacute;logo est&aacute; embotada. Hasta el lenguaje se ha convertido en un simulacro. Cuando no hay m&aacute;s medios que nunca para dialogar e intercambiar opiniones, el resultado no es la comunicaci&oacute;n, sino el soliloquio. Exigimos que se nos preste atenci&oacute;n, pero como pocos se la prestan, los medios digitales, las redes y hasta las conversaciones en la calle son mon&oacute;logos a voz en grito a los que nadie presta atenci&oacute;n. Mucho ruido, vamos. Si todos sali&eacute;ramos a la calle con un l&aacute;piz en vez de con un meg&aacute;fono, versi&oacute;n antediluviana del <em>smartphone</em>, habr&iacute;a m&aacute;s contento y menos acolechamiento.
    </p><p class="article-text">
        Los ejemplos de incomunicaci&oacute;n seudocomunicativa son cotidianos. Por ejemplo, ah&iacute; tienen al <a href="http://www.eldiario.es/norte/cantabria/ultima-hora/presidente-CEOE-comparecer-Parlamento-Cantabria_0_662134683.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presidente de los empresarios que est&aacute; como loco por que le dejen hablar en el Parlamento</a> y hacer planes y estrategias, pero ni uno ni lo otro. As&iacute; que <a href="http://www.eldiario.es/norte/cantabria/ultima-hora/Sota-Vidal-Pena-aspiraciones-PRC-PSOE_0_725477785.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">si uno quiere intervenir en pol&iacute;tica tendr&aacute; que presentarse a las elecciones</a>, pero esto es como decirle a un pol&iacute;tico que se haga empresario para gestionar la econom&iacute;a o la industria. A m&iacute; esto me recuerda cuando a los antifranquistas se les espetaba aquello de '&iexcl;Pues v&aacute;yase usted a Rusia!', aunque se hubiera nacido en Alcorc&oacute;n. Pero este es un pensamiento que prolifera y adem&aacute;s en todas direcciones: tampoco me imagino al presidente de la patronal abriendo el plenario de CEOE a un l&iacute;der sindical.
    </p><p class="article-text">
        Hablar y sobre todo escuchar son formas de complicarse la vida. Van m&aacute;s all&aacute; de la cortes&iacute;a y presuponen que el escuchante barajar&iacute;a la posibilidad de cambiar de opini&oacute;n. Eso no se tolera. As&iacute; que nos hemos rodeado de monologuistas que han convertido el Parlamento en un congelador del di&aacute;logo, un pudridero de buenas intenciones, un cementerio de ideas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/simulacros_132_2900317.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jan 2018 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Simulacros]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Fernández Rubio,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pelotas tiene una pelota para mí]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/pelotas-pelota_132_1099883.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/948d80eb-c47a-44e6-a655-950fdf23f09a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pelotas tiene una pelota para mí"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando nuestros políticos empiezan a 'dialogar', a desconectarse de su entorno y desarrollar sus códigos propios ocultándonos información es el momento de desenchufar.</p></div><p class="article-text">
        Hace escasos meses ocurri&oacute; algo en Estados Unidos que le hubiera dado mucho juego a Arthur C. Clark, Philip K. Dick y J. G. Ballard, aunque no tanto a sus creadores, que entraron en p&aacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        Les voy a presentar al&nbsp;<a href="https://research.fb.com/category/facebook-ai-research-fair/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FAIR</a> (Facebook AI Research), el equipo de investigaci&oacute;n en Inteligencia Artificial de Facebook, el cual desarrolla en la Universidad Tecnol&oacute;gica de Georgia un proyecto para crear una AI que aprenda por s&iacute; misma y desarrolle t&eacute;cnicas de negociaci&oacute;n. En la foto, los ver&aacute;n como chicos aplicados y sobresalientes. Yo los veo como a los operarios de las pel&iacute;culas de Fumanch&uacute; o Spectra, afanados sin descanso ante artefactos demon&iacute;acos, cosa que me hace recordar lo que siempre me dec&iacute;a mi confesor: &ldquo;Javier, el mal no descansa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es bonito el progreso, aunque no necesariamente malo. Ah&iacute; est&aacute; el mondador de patatas el&eacute;ctrico y el desdentador de ajos, artilugios sin los cuales nuestra especie se hubiera extinguido. Innovaci&oacute;n a tope es la divisa, pues, de nuestros tiempos. El problema es cuando los robots o bots, ordenadores, vamos, se comunican entre s&iacute; y empiezan a desarrollar un lenguaje propio. Esto es lo que empez&oacute; a mosquear a los chicos y chicas del FAIR. Nadie se esperaba que sus bots pasaran de ellos (est&aacute; claro que la cortes&iacute;a es improductiva), pero es que nadie les dijo que no pod&iacute;an hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Luego ocurri&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; est&aacute;, como prueba, el emocionante di&aacute;logo entre Bob y Alice, los bots de Zuckerberg:
    </p><p class="article-text">
        <em>-Bob: I can i i everything else [Bob: Puedo yo yo todo lo dem&aacute;s]</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>-Alice: balls have zero to me to me to me to me to me to me to me to me to [Alice: pelotas tienen cero para m&iacute; para m&iacute; para m&iacute; para m&iacute; para m&iacute; para m&iacute; para m&iacute; para m&iacute; para]</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>-Bob: you i everything else [Bob: t&uacute; yo todo lo dem&aacute;s]</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>-Alice: balls have a ball to me to me to me to me to me to me to me to me [Alice: pelotas tienen una pelota para m&iacute; para m&iacute; para m&iacute; para m&iacute; para m&iacute; para m&iacute; para m&iacute; para m&iacute;]</em>
    </p><p class="article-text">
        No es que sea un di&aacute;logo digno de Lubistch o Woody Allen, reconozc&aacute;moslo. Muchos habremos dicho cosas m&aacute;s incoherentes un s&aacute;bado por la noche. Pero tiene su cosa, digamos que hay algo que llama la atenci&oacute;n. Esos 'yo' y 'a m&iacute;' repetitivos no son aleatorios, reflejan la cantidad de objetos que obtendr&iacute;an los bots en un intercambio, es decir, un patr&oacute;n. Y si hay un patr&oacute;n, hay una inteligencia, pero si no se entiende el patr&oacute;n, la inteligencia escapa de control humano y eso no se puede consentir. 
    </p><p class="article-text">
        Facebook desenchuf&oacute; los ordenadores, que es, como todo el mundo sabe, el principio b&aacute;sico de la inform&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Pero es que a Google le ha pasado lo mismo con un experimento similar y tambi&eacute;n tuvo que tirar del cable.
    </p><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n de FB es que pelillos a la mar, un error lo tiene cualquiera, pero lo volveremos a intentar con 'recompensas' para que los cacharros sepan a qu&eacute; atenerse.
    </p><p class="article-text">
        Yo siempre he sospechado que, por la noche, cuando todos duermen, los electrodom&eacute;sticos de casa cobran vida. No descarto que la lavadora tenga un <em>flirt</em> con la nevera y que la tostadora le busque las vueltas al router, aunque me faltan pruebas. Es m&aacute;s, sospecho que entablan misteriosos coloquios nocturnos y que, incluso de d&iacute;a, con todo el descaro, el programa de centrifugado emite c&oacute;digos misteriosos para impartir instrucciones al aspirador. Esos ruidos del bombo no pueden que ser nada bueno. Con esto del internet de las cosas, por si acaso, duermo con un pelador de cables bajo la almohada.
    </p><p class="article-text">
        Pero antes de que Bob y Alice se lo montaran por su cuenta, estas cosas ya exist&iacute;an. Piensen en un Parlamento, por ejemplo el de Cantabria. Se programa cada cuatro a&ntilde;os y durante ese tiempo, nosotros, ciudadanos, votantes y blablabl&aacute; nos ponemos a observarlo. En principio parece que todo va bien. Son formales, se duchan todos los d&iacute;as y cumplen a rajatabla los per&iacute;odos vacacionales. Pero la cosa se tuerce cuando tienen iniciativa propia. Entonces empiezan a hablar entre ellos... y ya les hemos perdido. &iquest;Qu&eacute; hacen? Ni idea.
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo que no podemos desenchufar el Parlamento. Hay que esperar cuatro a&ntilde;os a que se le acabe la bater&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Cualquier observador de la C&aacute;mara acabar&aacute; intentando escrutar cu&aacute;l es el patr&oacute;n por el que se gu&iacute;a nuestra clase pol&iacute;tica. &iquest;Programas electorales? (sonrisita de fondo). &iquest;Alg&uacute;n plan para controlar la situaci&oacute;n? (risa abierta). &iquest;Alg&uacute;n plan a secas? (carcajada con descaro). Deber&iacute;a haber un plan, un patr&oacute;n, algo que les lleve a decir compulsivamente 'yo, yo, yo, yo' o 'a m&iacute;', 'a m&iacute;', 'a m&iacute;'. Porque damos por descontado que hay una inteligencia en el Parlamento, aunque sea de andar por casa. &iquest;O no?
    </p><p class="article-text">
        Sinceramente, no creo que en el Hospital de San Rafael se desarrolle ninguna AI, porque con una de lo m&aacute;s natural bastar&iacute;a, pero cuando nuestros pol&iacute;ticos empiezan a 'dialogar', a desconectarse de su entorno y desarrollar sus c&oacute;digos propios ocult&aacute;ndonos informaci&oacute;n es el momento de desenchufar.
    </p><p class="article-text">
        Mientras descubro cu&aacute;l es el patr&oacute;n por el que se rigen, me ir&eacute; de charleta con el lavavajillas. Total, todav&iacute;a queda m&aacute;s de un a&ntilde;o para el <em>unplugged</em> o el Armaged&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/pelotas-pelota_132_1099883.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jan 2018 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pelotas tiene una pelota para mí]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Fernández Rubio,Facebook,Google,Inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Y tan felices]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/felices_132_2972158.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a185bf3-ce2e-4a4d-908b-ff942ef5986c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los dados están echados y Cantabria se sumerge en esa beatífica España rural y de servicios calidad 'high class' que ocupa un rincón del país.</p></div><p class="article-text">
        Cantabria est&aacute; en la senda de que la legislatura que termina el pr&oacute;ximo a&ntilde;o lo haga con 20.000 parados menos. Lo ha dicho el presidente y si lo dice el presidente debe ser as&iacute;. Es una buena noticia, en el caso de que se cumpla, cosa de lo que no dudo. Lo que no me cuadra es entonces otra noticia: <a href="http://www.eldiario.es/norte/cantabria/ultima-hora/Cantabria-perdera-habitantes-ano_0_706230210.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La poblaci&oacute;n de Cantabria se reducir&aacute; en 50.000 personas en los pr&oacute;ximos 20 a&ntilde;os</a>. Y lo dice el Icane, el instituto oficial que se dedica a hacer largu&iacute;simas tablas en hojas excel. &iquest;D&oacute;nde est&aacute; el efecto llamada de tanta agitaci&oacute;n del mercado laboral? &iquest;Tan alto ser&aacute; el crecimiento vegetativo negativo que todos los que se vayan lo har&aacute;n al otro mundo?
    </p><p class="article-text">
        Una de dos: o los que quedemos estaremos todos trabajando; o los que queden ser&aacute;n empleados p&uacute;blicos, jubilados y rentistas y el resto, los que est&eacute;n en edad de trabajar y que aspiren a algo m&aacute;s que a un contrato de seis horas, se ir&aacute;n. As&iacute; todo cuadra. Nada mejor que bajar el paro reduciendo la poblaci&oacute;n activa. Y el &uacute;ltimo, que apague la luz.
    </p><p class="article-text">
        Los dados est&aacute;n echados y Cantabria se sumerge en esa beat&iacute;fica Espa&ntilde;a rural y de servicios calidad 'high class' que ocupa un rinc&oacute;n del pa&iacute;s. Porque somos 'high society' hasta cuando nos dirigimos con estilo al excusado. Lo dicen todos los d&iacute;as los escudos nobiliarios que lucen sobre los portales. Nada malo puede sucederle al pueblo elegido, ese que lleva con orgullo el anagrama familiar en el <em>underwear</em>.
    </p><p class="article-text">
        Lo mejor de todo est&aacute; por llegar y es que nuestros sue&ntilde;os se ver&aacute;n cumplidos: sue&ntilde;os de tranquilidad y esparcimiento, verdes praderas y agrestes r&iacute;os de monta&ntilde;a, de 'startups' molonas y ecosostenibles, de pleno empleo de siete a ocho, findes 'low cost' en Marrakesch y <em>cl&uacute;sters</em> de camarer&iacute;a y restauraci&oacute;n. Algo as&iacute; como Marina D'Or pero con tudancas pastando junto a la piscina.
    </p><p class="article-text">
        No somos los &uacute;nicos. Otras regiones y ciudades espa&ntilde;olas, ajenas a la batahola de las ruidosas metr&oacute;polis y los codiciosos territorios forales, comparten este sue&ntilde;o de placidez en el que los padres devoran el futuro de sus hijos con la misma tranquilidad con la que rellenan una bonoloto.
    </p><p class="article-text">
        Cuando me dijeron que la capital de Andaluc&iacute;a ya no es Sevilla, sino M&aacute;laga, no me lo pod&iacute;a creer. &iexcl;Pero si solo es <a href="http://www.malagaturismo.com/es/secciones/ciudad-de-museos/17" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una ciudad con 36 museos</a>! Qu&eacute; gente m&aacute;s atrasada. No como nosotros que tenemos un pu&ntilde;ado y los dos m&aacute;s importantes en sedes provisionales, con esa provisionalidad que en Cantabria significa d&eacute;cadas. Pero luego vinieron a incordiarme m&aacute;s dici&eacute;ndome que Canarias hab&iacute;a modificado su modelo de turismo y que estaba creciendo como la espuma. Y qu&eacute; decir de Barcelona, la gran urbe de Espa&ntilde;a fuera de Espa&ntilde;a, cuyas empresas en fuga se dirigen a Levante y a Madrid y desprecian este vergel del norte al que se tarda en llegar solo ocho horas por autopista de pago (avi&oacute;n y tren, descartados). No me lo pod&iacute;a creer. &iquest;A d&oacute;nde iba a ir Tesla cuando saliera de Barcelona? &iexcl;C&oacute;mo pueden ser tan obtusos como para quedarse en L'Hospitalet de Llobregat!
    </p><p class="article-text">
        Alg&uacute;n d&iacute;a alguien tendr&aacute; que darse cuenta de que est&aacute; dejando escapar este privilegio de acompa&ntilde;arnos. Formar parte de la Espa&ntilde;a que se sumerge en la placidez del noroeste, del campo castellano, extreme&ntilde;o y andaluz, de los p&aacute;ramos de Huesca y Teruel, de los racialmente puros valles de la Catalu&ntilde;a profunda. Ellos se lo pierden. Han preferido el est&iacute;mulo vacuo de las grandes ciudades a la calidad de vida que nos legaron nuestros ancestros. Han vendido su alma por un pu&ntilde;ado de futuro y solo nos dedicar&aacute;n cortas visitas a este enorme Parque de Cab&aacute;rceno que engullir&aacute; toda la regi&oacute;n. Para ellos el PIB, para nosotros el matamoscas tallado en cuerno de mamut. Quedaremos pocos, pero trabajando. Y tan felices.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/felices_132_2972158.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jan 2018 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Y tan felices]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Economía,Empleo,Cantabria,Javier Fernández Rubio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Winter is coming]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/winter-is-coming_132_3020474.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/729e8ae8-48c8-45fc-8315-580e3b83db05_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Carrancio, González y Vielva durante su comparecencia pública. | JOAQUÍN GÓMEZ SASTRE"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El transfuguismo tiene un gran poder de emulación y ya se ha visto históricamente cómo el político cántabro un día se viste de bombero y, al día siguiente, de pirómano.</p></div><p class="article-text">
        En la ciudad en la que se queman los museos se va a aprobar un presupuesto regional con el apoyo de un tr&aacute;nsfuga, es decir, de un se&ntilde;or que no tiene a nadie detr&aacute;s y que ahora solo se representa a s&iacute; mismo. Si no media un acuerdo pol&iacute;tico entre partidos, ser&aacute; una realidad dentro de unos d&iacute;as. No es el &uacute;nico presupuesto gangrenado y me temo que no ser&aacute; el &uacute;ltimo. Hace unos d&iacute;as, el presupuesto municipal de la ciudad en la que se queman los museos discurri&oacute; por el mismo carril sin que el tren descarrilara. Un tren en llamas lleg&oacute; a su estaci&oacute;n t&eacute;rmino ante la indiferencia del p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia entre el incendio de un museo y el de nuestro parlamentarismo es que el primero tiene arreglo (excepto la biblioteca y las piezas de arte perdidas), mientras que el segundo acabar&aacute; devorando el and&eacute;n, la estaci&oacute;n y, si me apuran, la localidad. El transfuguismo tiene un gran poder de emulaci&oacute;n y ya se ha visto hist&oacute;ricamente c&oacute;mo el pol&iacute;tico c&aacute;ntabro un d&iacute;a se viste de bombero y, al d&iacute;a siguiente, de pir&oacute;mano.
    </p><p class="article-text">
        Esta regi&oacute;n no tiene arreglo y posiblemente tengan que extinguirse una o dos generaciones antes de que se abra un atisbo de esperanza. Y no tiene arreglo porque a nuestros pol&iacute;ticos en el fondo les gustan los incendios. Los incendios tienen sus ventajas y el transfuguismo es como el palo de sombrajo: poco est&eacute;tico, pero sostiene el tenderete.
    </p><p class="article-text">
        Con o sin tr&aacute;nsfugas, nuestra clase pol&iacute;tica seguir&aacute; cobrando sus sueldos un a&ntilde;o m&aacute;s (y despu&eacute;s, pr&oacute;rroga presupuestaria), los cargos de confianza dormir&aacute;n tranquilos otra Nochevieja, el entramado de empresas p&uacute;blicas, privadas y mediopensionistas seguir&aacute; gozando de m&uacute;sculo financiero y Enrique Iglesias tendr&aacute; una nueva oportunidad de generar impacto econ&oacute;mico para nuestra pujante econom&iacute;a submileurista con su <em>smartphone</em> de &uacute;ltima generaci&oacute;n (&iexcl;Qu&eacute; gran maquinista hemos dejado escapar!).
    </p><p class="article-text">
        Cuando escribo estas l&iacute;neas se celebra el D&iacute;a de la Constituci&oacute;n. No vamos a hacer rimas f&aacute;ciles, pero el invierno ha entrado con fuerza para quedarse.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/winter-is-coming_132_3020474.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Dec 2017 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Winter is coming]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Incendios,Museos,Constitución,Javier Fernández Rubio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Homo laborante]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/homo-laborante_132_3028087.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0ed532e9-4bae-43fa-b3c4-48bc3021366e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una de las características del trabajo en nuestra sociedad es su carácter penoso. El trabajo se asocia con lo arduo, alienante, desmoralizador. Trabajar es un maltrato que nos infligimos.</p></div><p class="article-text">
        No es nada inusual que en el proceloso momento de pagar por un servicio o producto salgan a relucir esos silencios tan embarazosos. Pintar est&aacute; bien, es incluso motivo de elogio en los peri&oacute;dicos y en las cenas navide&ntilde;as, pero cobrar por los cuadros es demasiado atrevimiento. Esto no le pasa a mi peluquero, entre otras cosas porque nunca me atrever&iacute;a a preguntarle, una vez finiquitada la tarea: &ldquo;&iquest;Te debo algo?&rdquo;. Ah&iacute; no habr&iacute;a silencio embarazoso. La respuesta ser&iacute;a: &ldquo;Pues, claro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nadie cuestiona que el trabajo de un peluquero sea un trabajo de verdad, pero se cuestiona que el trabajo del pintor sea un trabajo serio.
    </p><p class="article-text">
        Pintar un cuadro, escribir un libro, dedicarse a la alfarer&iacute;a son actividades alabadas por los que no pintan cuadros, escriben libros o fabrican cer&aacute;micas, pero mirar&aacute;n mal a quien lo haga y pretanda&nbsp;cobrar y no regalar el producto de su trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Los mecanismos del cerebro en el <em>homo laborante</em> humean y empiezan a chirriar cuando se encuentra con un sujeto que pretende vivir de un trabajo que le gratifica: &ldquo;Si es divertido no es trabajo y si no es trabajo no tiene un valor econ&oacute;mico&rdquo;, parece o&iacute;rse dentro de su cabeza. Ergo, si es algo tan bonito &iquest;c&oacute;mo puede tener la desfachatez de cobrar por ello? Si lo que pretende es vivir de su trabajo, &ldquo;&iexcl;b&uacute;squese un trabajo de verdad!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cristiano Ronaldo, cuyo rendimiento publicitario es m&aacute;s alto que su ficha, de ah&iacute; que nadie puede decir que su contrato no sea 'productivo', es un ejemplo m&aacute;ximo de alguien que se divierte trabajando. &iquest;Cobrar por jugar al f&uacute;tbol? &iquest;Vivir de lo que uno hac&iacute;a gratis en el patio del colegio? CR7 sale en televisi&oacute;n, tiene su propia marca de ropa y sus andanzas son seguidas por millones de personas en todo el mundo&hellip; que &iacute;ntimamente le envidian por vivir como un rey sin trabajar. Podr&aacute; ser millonario, pero ni por todo el oro del mundo el astro balomp&eacute;dico podr&aacute; adquirir la dignidad del trabajador.
    </p><p class="article-text">
        Una de las caracter&iacute;sticas del trabajo en nuestra sociedad es su car&aacute;cter penoso. No s&oacute;lo penoso por lo arduo de su cometido, sino porque en muchas ocasiones es una tarea desagradable: ni interesa al que lo hace ni le reporta ninguna satisfacci&oacute;n personal. El trabajo, as&iacute;, se asocia con lo arduo, alienante, desmoralizador. Trabajar es un maltrato que nos infligimos.&nbsp;Pero quien se divierta con su trabajo deber&aacute; prepararse para la incomprensi&oacute;n. Habr&aacute; de pedir perd&oacute;n. No porque su trabajo no contenga esfuerzo, sino porque es un trabajo divertido. Y si la mayor parte de los que trabajan tienen trabajos que no les divierten nunca entender&aacute;n, ni mucho menos aceptar&aacute;n, a aquellos que trabajan en lo que les gusta, del mismo modo que quien hizo dos a&ntilde;os de mili no ve con buenos ojos la supresi&oacute;n del servicio militar.
    </p><p class="article-text">
        Mucho mejor que yo lo dice Hannah Arendt, en 'La condici&oacute;n humana' (la cita es larga pero no tiene desperdicio):
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2"><em>"De ahí que todas las actividades serias, prescindiendo de sus frutos, se llaman labor, y toda actividad que no es necesaria para la vida del individuo o para el proceso de vida de la sociedad se clasifica en la categoría de la mera diversión (…). Ni siquiera queda el 'trabajo' del artista; se disuelve en diversión y pierde su significado mundano. Esta característica 'divertida' del artista se considera que desempeña la misma función en el proceso de la vida laborante de la sociedad que la de jugar al tenis o tener un hobby en la vida del individuo  (…). Desde el punto de vista de 'ganarse la vida', toda actividad no relacionada con la labor se convierte en hobby".</em><br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Y, sin embargo, el trabajo 'divertido' es el aut&eacute;ntico trabajo. No voy a entrar a reivindicar el trabajo creativo como una labor necesaria para una sociedad, como la labor que va m&aacute;s all&aacute; del mero metabolismo de nuestros cuerpos y trasciende el momento, el espacio y las personas. Es este trabajo el que nos define como sociedad y como cultura, es el que perdura de toda actividad humana, pero, sinceramente, a nuestra sociedad estas cosas le traen sin cuidado. Me refiero al valor que entra&ntilde;a poder trabajar en algo que satisfaga al que trabaja. Y no solo, como dec&iacute;a, porque condicione toda la vida alrededor y aporte&nbsp;algo&nbsp;al acervo com&uacute;n m&aacute;s all&aacute; del suced&aacute;neo de lo verdadero y necesario, sino porque &iacute;ntimamente es provechoso. Quien tiene un trabajo penoso debiera emular a quien tiene un trabajo enriquecedor en vez de tirarle piedras.
    </p><p class="article-text">
        Esta distinci&oacute;n que hace Arendt entre 'laborantes' y 'artistas' tiene de fondo la condici&oacute;n de trabajo enriquecedor, cuyos restos pueden encontrarse en el trabajo artesanal, no menos despreciado por muchos como tan improductivo y 'divertido' como el art&iacute;stico. Pero es necesaria la recuperaci&oacute;n del trabajo como derroche de destreza t&eacute;cnica y talento -no la&nbsp;mera repetici&oacute;n mec&aacute;nica-&nbsp;como producto &uacute;til para los dem&aacute;s y para uno mismo. De esto ya hablaba William Morris y sus chicos del laborismo brit&aacute;nico en el siglo XIX. Pero casi dos siglos despu&eacute;s, la reivindicaci&oacute;n del trabajo generador de autoestima e incluso goce sigue siendo un anatema. Morris no conoci&oacute; la sociedad de consumo, pero Arendt s&iacute; y ella supo ver esa conexi&oacute;n &iacute;ntima que hay entre una manera de trabajar y una manera de consumir. Si a ello se suma la precariedad laboral, la tarta del mundo del trabajo es incomestible para la mayor parte de la poblaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero se la comen.
    </p><p class="article-text">
        Quien se dedique a una labor creativa ha de saber que ser&aacute; considerado como un par&aacute;sito social para aquellos que defienden la mentalidad del 'ganarse de vida' aunque la vida realmente se la ganen quienes se benefician de su trabajo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández Rubio]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Nov 2017 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Homo laborante]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Fernández Rubio,Cristiano Ronaldo]]></media:keywords>
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