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    <title><![CDATA[elDiario.es - Comida]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/comida/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Comida]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Qué tener en cuenta al cocinar ajos con brotes germinados y con qué platos puedes disfrutarlos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuenta-cocinar-ajos-brotes-germinados-platos-puedes-disfrutarlos_1_13132374.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7089a2e0-8999-4d82-afd3-7f1c8a8d329a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué tener en cuenta al cocinar ajos con brotes germinados y con qué platos puedes disfrutarlos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dejamos atrás el mito del amargor: cómo aprovechar el ajo germinado en tu cocina con total seguridad y el máximo sabor</p><p class="subtitle">Tres consejos sencillos para limpiar y preparar el pulpo antes de cocinarlo</p></div><p class="article-text">
        Es una escena cotidiana en cualquier cocina: al pelar un diente de ajo, un peque&ntilde;o tallo verde asoma desde su interior. Durante d&eacute;cadas, se ha dictado que ese brote es el responsable de que el ajo dificulte la digesti&oacute;n o de que aporte un amargor excesivo, llevando a muchos a desecharlo. Sin embargo, la ciencia ha rechazado esta creencia. La aparici&oacute;n de este brote es simplemente el nacimiento de una nueva planta y, lejos de ser t&oacute;xico, estudios recientes sugieren que el ajo en fase de germinaci&oacute;n incrementa significativamente su actividad antioxidante.
    </p><p class="article-text">
        Cuando hablamos de &ldquo;brotes&rdquo; o &ldquo;germinados&rdquo; en un sentido profesional, entramos en un terreno donde la seguridad alimentaria es la prioridad absoluta. Seg&uacute;n la Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria (<a href="https://acsa.gencat.cat/es/detall/article/Brotes-germinados" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ACSA</a>), los brotes son productos obtenidos de la germinaci&oacute;n de semillas recolectados antes de que aparezcan las hojas verdaderas. Debido a que se consumen enteros, incluida la semilla, y a menudo en crudo, sus condiciones de producci&oacute;n, como la alta humedad y la temperatura, son ideales tanto para la vida vegetal como para el crecimiento de bacterias pat&oacute;genas.
    </p><p class="article-text">
        Desde un punto de vista nutricional, seg&uacute;n la Fundaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Nutrici&oacute;n (FEN), el <a href="https://www.fen.org.es/MercadoAlimentosFEN/pdfs/ajo.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ajo</a> es una fuente excepcional de minerales como el yodo, f&oacute;sforo y potasio, adem&aacute;s de aportar vitamina B6. Sus reconocidas propiedades se deben principalmente a sus componentes sulfurados, como la ali&iacute;na, que al ser manipulada se transforma en alicina, el compuesto responsable de su olor caracter&iacute;stico y de sus efectos beneficiosos, especialmente cuando se consume en crudo. En el caso del ajo germinado, este no solo mantiene su seguridad alimentaria, sino que su perfil biol&oacute;gico se transforma: diversos estudios sugieren que, al intentar convertirse en una nueva planta, el bulbo moviliza sus reservas y aumenta su concentraci&oacute;n de compuestos antioxidantes, superando en este aspecto al ajo fresco. No obstante, en este proceso de germinaci&oacute;n, el diente suele sacrificar parte de su contenido en vitamina C, compens&aacute;ndolo con un sabor m&aacute;s intenso.
    </p><p class="article-text">
        Si decides aprovechar esos ajos que han comenzado a brotar en tu despensa, es fundamental tener en cuenta ciertas claves para disfrutarlos con seguridad y potenciar su sabor. En cuanto a su intensidad, el germen verde posee un matiz m&aacute;s punzante y herb&aacute;ceo; por ello, si vas a cocinar un plato de cocci&oacute;n larga como un guiso o un estofado, puedes dejarlo sin miedo, ya que el calor suavizar&aacute; su potencia. Sin embargo, en preparaciones en crudo como un alioli, un gazpacho o cualquier salsa fr&iacute;a, lo m&aacute;s recomendable es retirar el brote central para evitar que su sabor resulte demasiado agresivo o que el ajo &ldquo;repita&rdquo;. Finalmente, no hay que olvidar la higiene dom&eacute;stica: si optas por utilizar germinados comprados en bote o bandeja, la <a href="https://revistaold.nutricion.org/PDF/PONCEDELEON.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sociedad Espa&ntilde;ola de Ciencias de la Alimentaci&oacute;n</a> (SEDCA) recomienda siempre un lavado con agua destilada o un desinfectante de uso alimentario, una t&eacute;cnica sencilla que puede reducir la carga bacteriana entre un 24% y un 50%.
    </p><p class="article-text">
        Las posibilidades del ajo germinado en la cocina son tan variadas como sorprendentes. Gracias a su resistencia al fuego fuerte, es el aliado perfecto para salteados orientales y arroces al estilo wok, donde conviene a&ntilde;adirlo hacia el final para preservar un toque crujiente. Tambi&eacute;n es ideal para ali&ntilde;os y macerados, tritur&aacute;ndolo con aceite y hierbas para potenciar carnes rojas, mientras que en revueltos de temporada su matiz herb&aacute;ceo refuerza de forma natural el sabor de esp&aacute;rragos o setas. Si se busca un uso m&aacute;s sutil, puede picarse muy fino para utilizarlo como un <em>topping </em>vital sobre pur&eacute;s de patata o tostadas de aguacate, aportando una frescura inmediata. Otra de las opciones m&aacute;s sofisticadas es infusionarlo en aceites tibios o mezclarlo con mantequilla pomada, creando una base aromatizada perfecta para elevar cualquier tipo de pan o tostado.
    </p><h2 class="article-text">La receta de arroz estilo asi&aacute;tico, paso a paso</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Arroz con verduras                            </span>
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        El arroz frito con ajo es uno de los platos m&aacute;s reconfortantes y populares de la cocina callejera en Tailandia. Su &eacute;xito reside en la sencillez de sus ingredientes y en la potencia de su aroma. En esta receta, el uso de ajos con brotes germinados no es un inconveniente, sino una ventaja gastron&oacute;mica: su sabor m&aacute;s punzante y sus matices herb&aacute;ceos potencian el car&aacute;cter del plato, equilibrando perfectamente la fragancia del arroz jazm&iacute;n y la intensidad de la salsa de pescado. Es el ejemplo perfecto de c&oacute;mo un ingrediente de despensa, en su punto justo de madurez, puede elevar una receta sencilla a un nivel gourmet. Apunta estos ingredientes para dos comensales:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>400 gramos de arroz jazm&iacute;n cocido</li>
                                    <li>Seis dientes de ajo con brote</li>
                                    <li>Un par de huevos</li>
                                    <li>Una cebolleta china</li>
                                    <li>30 gramos de mantequilla</li>
                                    <li>30 mililitros de salsa de soja clara</li>
                                    <li>15 mililitros de salsa de pescado</li>
                                    <li>Sal </li>
                                    <li>Pimienta</li>
                                    <li>Aceite vegetal</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Comienza trabajando el ingrediente estrella. Pica finamente 5 de los dientes de ajo, incluyendo sus brotes verdes, ya que estos se integrar&aacute;n en el salteado aportando intensidad. El sexto diente de ajo c&oacute;rtalo en l&aacute;minas transversales; ver&aacute;s el vistoso punto verde en el centro, lo cual dar&aacute; un aspecto muy artesanal al plato. Pica tambi&eacute;n la cebolleta, manteniendo separadas la parte blanca y la verde.
    </p><p class="article-text">
        En un wok o sart&eacute;n amplia con un chorrito de aceite, dora las l&aacute;minas de ajo. El brote verde se volver&aacute; crujiente r&aacute;pidamente. En cuanto las l&aacute;minas est&eacute;n doradas y huelan a tostado, ret&iacute;ralas y res&eacute;rvalas sobre papel absorbente. Este ser&aacute; el complemento final de textura crujiente.
    </p><p class="article-text">
        Bate los dos huevos ligeramente. En el mismo wok, a&ntilde;ade un poco m&aacute;s de aceite si es necesario y cuaja los huevos haciendo un revuelto r&aacute;pido y troceado. No los cocines demasiado para que mantengan su jugosidad. Ret&iacute;ralos y reserva.
    </p><p class="article-text">
        Limpia ligeramente el wok y a&ntilde;ade la mantequilla. En cuanto se derrita, incorpora el ajo picado con sus brotes. Al estar germinado, el ajo se dorar&aacute; con mayor rapidez y soltar&aacute; un aroma m&aacute;s potente. Mant&eacute;n el fuego medio para evitar que se queme (lo que amargar&iacute;a el plato) y, en cuanto empiece a tomar un color canela claro, es el momento de actuar.
    </p><p class="article-text">
        Incorpora el arroz jazm&iacute;n fr&iacute;o directamente sobre la mantequilla de ajo. Sube el fuego al m&aacute;ximo y remueve en&eacute;rgicamente para que los granos se suelten y se impregnen del sabor. A&ntilde;ade los huevos revueltos, la salsa de soja, la salsa de pescado y la pimienta. Sigue salteando un par de minutos para que el arroz &ldquo;fr&iacute;a&rdquo; ligeramente.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, a&ntilde;ade la parte blanca de la cebolleta china y da un par de vueltas r&aacute;pidas para que mantenga su frescor. Sirve inmediatamente en cuencos, coronando el arroz con la parte verde de la cebolleta picada y las l&aacute;minas de ajo frito que reservaste al principio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marina Manzanares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuenta-cocinar-ajos-brotes-germinados-platos-puedes-disfrutarlos_1_13132374.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Apr 2026 09:58:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué tener en cuenta al cocinar ajos con brotes germinados y con qué platos puedes disfrutarlos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Recetas,Cocina,Recetas de cocina,Comida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuatro alternativas al zumo de naranja para tomar en el desayuno y fáciles de preparar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuatro-alternativas-zumo-naranja-desayuno-faciles-preparar_1_13130083.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f9ee787f-2f11-452c-ac49-590c1880a5a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuatro alternativas al zumo de naranja para tomar en el desayuno y fáciles de preparar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Existen distintas bebidas frescas y nutritivas que combinan frutas y verduras para aportar bienestar, digestión ligera y energía por la mañana, ofreciendo una alternativa distinta al clásico desayuno</p><p class="subtitle">¿Qué diferencias hay entre tomar té o café en el desayuno cada mañana?</p></div><p class="article-text">
        El desayuno es una de las comidas m&aacute;s importantes del d&iacute;a y suele incluir una bebida que acompa&ntilde;e los alimentos. Aunque muchas personas eligen el cl&aacute;sico vaso de zumo de naranja, existen otras opciones que permiten variar los sabores y disfrutar de diferentes combinaciones de frutas y verduras. Estas alternativas pueden ofrecer distintas sensaciones de sabor y texturas, as&iacute; como aportar nutrientes de forma natural.
    </p><p class="article-text">
        Las bebidas matinales se pueden preparar con ingredientes frescos y simples, como frutas, verduras o mezclas de ambos. Cada opci&oacute;n tiene caracter&iacute;sticas propias que permiten adaptar el desayuno a los gustos personales. Por ejemplo, algunas pueden ser m&aacute;s dulces, otras m&aacute;s refrescantes, y algunas presentan sabores intensos o suaves seg&uacute;n los ingredientes que se utilicen. Conocer estas alternativas ayuda a diversificar la alimentaci&oacute;n y a probar combinaciones que normalmente no se consumen a primera hora.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de ofrecer sabor, estas bebidas contribuyen a la hidrataci&oacute;n diaria y a la ingesta de vitaminas y minerales de forma sencilla. Algunas opciones incluyen frutas ricas en vitamina C, otras aportan compuestos naturales presentes en verduras o hierbas, y otras combinan distintos ingredientes para obtener un perfil de sabor equilibrado. Prepararlas no requiere t&eacute;cnicas complejas, y se pueden adaptar a los gustos individuales, eligiendo los ingredientes y las proporciones que m&aacute;s se ajusten a cada persona. 
    </p><h2 class="article-text">Zumo de tomate</h2><p class="article-text">
        El zumo de tomate ofrece un sabor ligeramente &aacute;cido y una textura suave que se puede adaptar seg&uacute;n la preferencia. Para prepararlo, se lavan varios tomates maduros y se trituran en una licuadora hasta obtener un l&iacute;quido uniforme. Se puede colar para una textura m&aacute;s ligera o mantener parte de la pulpa para conservar algo de fibra. A&ntilde;adir una pizca de sal o unas gotas de aceite de oliva ayuda a intensificar el sabor sin complicaciones adicionales. Su color rojo intenso tambi&eacute;n aporta atractivo visual al desayuno, haciendo que la bebida destaque en la mesa. 
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                Zumo de tomate.                            </span>
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        Esta receta aporta vitaminas y minerales de forma natural, incluyendo vitamina C y potasio, que ayudan a complementar la alimentaci&oacute;n diaria. Su sabor intenso y refrescante permite disfrutar de una bebida diferente al cl&aacute;sico zumo de naranja, acompa&ntilde;ando tanto desayunos dulces como salados. Incorporar esta bebida en la rutina matinal permite variar sabores y texturas, aportando hidrataci&oacute;n y un perfil nutritivo sencillo, sin necesidad de ingredientes complicados o t&eacute;cnicas elaboradas.
    </p><h2 class="article-text">Zumo de jengibre y lim&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El zumo de jengibre y lim&oacute;n combina el aroma c&iacute;trico del lim&oacute;n con el toque picante del jengibre, ofreciendo una bebida estimulante y arom&aacute;tica. Para prepararlo, se exprime el jugo de lim&oacute;n y se mezcla con agua, incorporando jengibre rallado o en rodajas finas. Quien lo desee puede a&ntilde;adir un poco de miel o unas hojas de menta para suavizar el sabor. Esta bebida se considera una opci&oacute;n ligera dentro de los zumos, ya que combina ingredientes naturales que aportan vitaminas y ayudan a sentir frescura y bienestar al iniciar el d&iacute;a. 
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                    alt="Un zumo de jengibre y limón es una buena alternativa al de naranja."
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                Un zumo de jengibre y limón es una buena alternativa al de naranja.                            </span>
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        Su sabor intenso y ligeramente picante lo diferencia de otros zumos frutales. Adem&aacute;s, contribuye a favorecer la digesti&oacute;n de manera sencilla y aporta un toque energizante por la ma&ntilde;ana. Ajustando la cantidad de jengibre y lim&oacute;n, se puede personalizar el nivel de intensidad, permitiendo disfrutar de un inicio de jornada arom&aacute;tico y nutritivo.
    </p><h2 class="article-text">Zumo de frutos rojos</h2><p class="article-text">
        El zumo de frutos rojos se prepara con ar&aacute;ndanos y frambuesas, que aportan un color vibrante y un sabor intenso y equilibrado entre dulce y &aacute;cido. Para elaborarlo, se trituran las frutas con un poco de agua hasta lograr una textura homog&eacute;nea; para un l&iacute;quido m&aacute;s suave se puede colar, mientras que mantener parte de la pulpa aporta fibra y cuerpo. Unas gotas de lim&oacute;n ayudan a resaltar el sabor natural de estas frutas y equilibran la acidez de forma sencilla.
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                Batido de fresas.                            </span>
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        Esta bebida es rica en vitaminas y antioxidantes presentes de manera natural en los ar&aacute;ndanos y frambuesas. Su color llamativo y aroma intenso la hacen atractiva visualmente y aportan variedad al desayuno. Adem&aacute;s, al incorporar estas frutas al comienzo del d&iacute;a, se obtiene una alternativa nutritiva y refrescante que permite disfrutar de sabores diferentes al zumo de naranja habitual, aportando sabor y nutrientes de manera directa y sencilla.
    </p><h2 class="article-text">Zumo de pepino, manzana y menta</h2><p class="article-text">
        El zumo de pepino, manzana y menta combina vegetales de hojas verdes y frutas frescas, creando una bebida ligera y refrescante. Para prepararlo, se trocean pepino y manzana, se mezclan con agua y se a&ntilde;aden hojas de menta al gusto. La cantidad de agua se puede ajustar para lograr la textura deseada. Esta bebida se considera un zumo m&aacute;s completo, ya que aporta vitaminas, minerales y compuestos naturales que ayudan a mantener la digesti&oacute;n en equilibrio y contribuyen a la sensaci&oacute;n general de bienestar.
    </p><p class="article-text">
        Su sabor suave equilibra la frescura del pepino, el dulzor de la manzana y el aroma de la menta, creando una opci&oacute;n matinal ligera y agradable. Adem&aacute;s de refrescante, incorpora vegetales de hojas verdes de forma sencilla, ofreciendo una alternativa nutritiva y diferente al cl&aacute;sico zumo de fruta para quienes buscan un inicio de d&iacute;a equilibrado y saludable.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuatro-alternativas-zumo-naranja-desayuno-faciles-preparar_1_13130083.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 14:38:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuatro alternativas al zumo de naranja para tomar en el desayuno y fáciles de preparar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Cocina,Comida,Zumos,Frutas,Verduras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres consejos sencillos para limpiar y preparar el pulpo antes de cocinarlo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tres-consejos-sencillos-limpiar-preparar-pulpo-cocinarlo_1_13129543.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eac19f01-85be-4cc4-abe4-8385fb4fcd2c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres consejos sencillos para limpiar y preparar el pulpo antes de cocinarlo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Claves para limpiar y cocinar el pulpo: todo lo que necesitas saber para que siempre quede en su punto</p><p class="subtitle">Cinco recetas dulces y saladas para disfrutar de las fresas, la fruta de la temporada</p></div><p class="article-text">
        El pulpo se ha consolidado como uno de los productos m&aacute;s prestigiosos de nuestra gastronom&iacute;a, logrando un reconocimiento que combina una carne de calidad excepcional con un perfil nutricional de primer orden. Sin embargo, detr&aacute;s de cada plato de &eacute;xito se esconde el <em>Octopus vulgaris</em>, un molusco cuya fisionom&iacute;a, marcada por ocho brazos musculosos y una asombrosa capacidad de mimetismo, determina por completo su comportamiento en los fogones. A diferencia del calamar o la sepia, carece de pluma interna, una caracter&iacute;stica que le otorga una flexibilidad asombrosa y una textura &uacute;nica que depende, m&aacute;s que ning&uacute;n otro producto, de una limpieza meticulosa y una t&eacute;cnica de preparaci&oacute;n adecuada.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los datos de la <a href="https://fen.org.es/MercadoAlimentosFEN/pdfs/pulpo.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de la Nutrici&oacute;n</a> (FEN), este cefal&oacute;podo destaca por su versatilidad culinaria. Aunque hoy en d&iacute;a lo encontramos en los mercados durante todo el a&ntilde;o, su momento &oacute;ptimo de consumo se sit&uacute;a entre los meses de septiembre y abril. Es un animal bent&oacute;nico y solitario que solo abandona su sedentarismo en &eacute;poca de reproducci&oacute;n, factor que influye directamente en la firmeza de su carne.
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista nutricional, el pulpo es una opci&oacute;n excepcional para una dieta equilibrada. Es una fuente de prote&iacute;nas de alto valor biol&oacute;gico y, al mismo tiempo, tiene un contenido en grasas muy bajo, lo que determina su escaso aporte cal&oacute;rico y de colesterol. Adem&aacute;s, es un alimento extraordinariamente rico en minerales: una sola raci&oacute;n aporta el 76% de la ingesta recomendada de selenio para hombres y casi el 100% para mujeres. Junto a este aporte, destacan sus niveles de yodo, zinc y vitaminas del grupo B, especialmente la B12 y la niacina, esenciales para el metabolismo energ&eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        A la hora de comprarlo, existen dos grandes t&eacute;cnicas de conservaci&oacute;n. El pulpo congelado es la alternativa m&aacute;s pr&aacute;ctica; gracias a la ultracongelaci&oacute;n inicial, mantiene sus nutrientes como el primer d&iacute;a y permite reservarlo hasta dos a&ntilde;os a -18&#8239;&deg;C. Por su parte, la gran ventaja del pulpo refrigerado es la inmediatez, ya que no requiere tiempo de espera para su cocinado ni altera las condiciones originales de la pieza.
    </p><h2 class="article-text">Tres trucos infalibles para limpiar y preparar el pulpo</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Pulpo hervido                            </span>
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        Para que el pulpo pase de ser un producto &ldquo;complicado&rdquo; a la estrella de tu mesa, el secreto no est&aacute; solo en la cocci&oacute;n, sino en c&oacute;mo lo tratas antes de encender el fuego. Aqu&iacute; tienes los tres pasos clave:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Limpieza profunda y eviscerado: al ser un animal que se arrastra por el fondo marino, la arena se esconde en los recovecos de sus ocho tent&aacute;culos; por ello, es vital lavarlo bajo el grifo repasando las ventosas una a una. Este proceso incluye tambi&eacute;n la &ldquo;cirug&iacute;a&rdquo; necesaria: debes dar la vuelta a la cabeza para eliminar las v&iacute;sceras y la bolsa de tinta, y una vez descongelado, utilizar una puntilla para extraer el &ldquo;pico&rdquo; (la parte dura de la boca). Retirar estos elementos antes de cocinar evita sabores extra&ntilde;os y facilita el corte posterior.</li>
                                    <li>El &ldquo;mazado&rdquo; moderno (Congelaci&oacute;n de 72 horas): antiguamente, para ablandar el pulpo, era necesario golpearlo f&iacute;sicamente contra las rocas para romper sus fibras. El truco profesional hoy es la congelaci&oacute;n: mant&eacute;n la pieza a -18&#8239;&deg;C durante al menos 72 horas. El fr&iacute;o cristaliza el agua interna del animal, rompiendo de forma natural los tejidos y garantizando una textura suave y tierna tras el hervido, evitando que quede &ldquo;chicloso&rdquo;.</li>
                                    <li>La t&eacute;cnica del escaldado: una vez limpio y descongelado, el truco final antes de la cocci&oacute;n definitiva es asustarlo. Cuando el agua est&eacute; hirviendo a borbotones, sujeta el pulpo por la cabeza e introd&uacute;celo y s&aacute;calo de la olla tres veces seguidas. Este contraste t&eacute;rmico rompe las fibras de col&aacute;geno superficiales, evita que la piel se desprenda durante el cocinado y hace que los tent&aacute;culos se ricen, logrando una presentaci&oacute;n de alta cocina.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Un &uacute;ltimo detalle para alcanzar la excelencia: aprovecha el agua de cocci&oacute;n. Al cocinar piezas de unos dos kilos, el agua se convierte en un caldo concentrado, rico en gelatina, ideal para hidratar un arroz o cocer unas patatas. Recuerda que el aut&eacute;ntico toque maestro se da en seco: deja que el pulpo repose unos minutos fuera del agua antes de trocearlo y remata con sal en escamas y aceite de oliva virgen extra.
    </p><p class="article-text">
        Aunque para algunas personas comprar el pulpo ya cocido se ha convertido en la opci&oacute;n preferida de los hogares, tanto por la comodidad que ofrece como por la garant&iacute;a de obtener siempre un resultado de alta cocina. Es bien sabido que cocinar este cefal&oacute;podo tiene su ciencia: lograr el equilibrio entre una carne firme y una textura tierna requiere precisi&oacute;n. Optar por un formato ya preparado por profesionales no solo simplifica la vida en la cocina, sino que ofrece tres beneficios imbatibles.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, te olvidas de la merma y las sorpresas en el peso. El pulpo fresco posee un alt&iacute;simo contenido de agua que se pierde durante el hervido, reduciendo la pieza hasta un 50% de su tama&ntilde;o inicial. Al comprarlo ya cocido, pagas &uacute;nicamente por el peso neto escurrido, lo que te permite saber exactamente cu&aacute;nta cantidad vas a servir y optimizar tu compra sin imprevistos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, consigues un m&aacute;ximo ahorro de tiempo y energ&iacute;a. Preparar un pulpo desde cero implica una limpieza minuciosa y largos tiempos de cocci&oacute;n para ablandar sus fibras. Con el formato cocido te saltas todos estos pasos: solo necesitas abrir el envase, darle un toque de calor y disfrutar de una textura procesada en su punto exacto. Es la soluci&oacute;n perfecta para servir un producto gourmet en cuesti&oacute;n de minutos.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, ganas en seguridad alimentaria y conservaci&oacute;n de propiedades. El proceso de cocci&oacute;n industrial y la pasteurizaci&oacute;n eliminan cualquier microorganismo da&ntilde;ino de forma mucho m&aacute;s eficaz que en una cocina dom&eacute;stica. Lo mejor es que este tratamiento profesional respeta &iacute;ntegramente el perfil nutricional del animal, manteniendo intactas sus prote&iacute;nas y minerales esenciales, pero con una garant&iacute;a de frescura y seguridad superior.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marina Manzanares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tres-consejos-sencillos-limpiar-preparar-pulpo-cocinarlo_1_13129543.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 12:27:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tres consejos sencillos para limpiar y preparar el pulpo antes de cocinarlo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Cocina,Salud,Comida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Skrei: qué tiene de especial este tipo de bacalao y qué necesitas saber para prepararlo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/skrei-especial-tipo-bacalao-necesitas-prepararlo_1_13129033.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/61030dad-3627-4528-8c60-fddf7449ebcd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Skrei: qué tiene de especial este tipo de bacalao y qué necesitas saber para prepararlo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Descubre la 'pata negra' del mar: un bacalao salvaje de temporada, único por su textura firme y sus lascas nacaradas, que solo visita nuestras cocinas durante unos pocos meses al año</p><p class="subtitle">Garbanzos con espinacas y huevo: cómo hacer este plato tradicional y saludable</p></div><p class="article-text">
        Cada a&ntilde;o, entre los meses de enero y abril, se produce un fen&oacute;meno natural &uacute;nico en las g&eacute;lidas aguas del &Aacute;rtico. Millones de ejemplares de bacalao abandonan las profundidades del Mar de Barents para emprender un viaje &eacute;pico de m&aacute;s de 1.000 kil&oacute;metros hacia las Islas Lofoten, en el norte de Noruega. Su objetivo: desovar en el mismo lugar donde nacieron.
    </p><p class="article-text">
        El t&eacute;rmino Skrei significa &ldquo;n&oacute;mada&rdquo;, y es precisamente esta aventura migratoria lo que lo hace especial. Al nadar largas distancias a contracorriente, su musculatura se fortalece, logrando una carne m&aacute;s firme, prieta y de una textura tersa inigualable. Adem&aacute;s, el esfuerzo f&iacute;sico permite que la grasa se infiltre de forma &oacute;ptima, otorgando a sus lascas un brillo nacarado y una jugosidad excepcional que se deshace en el paladar. 
    </p><p class="article-text">
        Su sabor es tambi&eacute;n m&aacute;s intenso y limpio que el del bacalao sedentario, ya que durante su traves&iacute;a se alimenta principalmente de mariscos y arenques. A diferencia del bacalao que consumimos en salaz&oacute;n, el Skrei llega siempre fresco y bajo una regulaci&oacute;n de pesca muy estricta. Cada pieza debe lucir su distintivo de calidad, que garantiza que ha sido capturado de forma salvaje, sangrado inmediatamente en el barco y envasado en tiempo r&eacute;cord &mdash;menos de 12 horas&mdash; para asegurar una frescura absoluta y mantener intactas sus propiedades organol&eacute;pticas.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de su sabor, el <a href="https://www.fen.org.es/MercadoAlimentosFEN/pdfs/bacalao.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Skrei</a> es uno de los pescados m&aacute;s magros del mercado (apenas un 0,4% de grasas), ya que acumula sus reservas en el h&iacute;gado y no en el m&uacute;sculo. Es una fuente excepcional de prote&iacute;nas de alto valor biol&oacute;gico y minerales como el selenio y el f&oacute;sforo &mdash;una raci&oacute;n cubre casi el 40% de las necesidades diarias&mdash;, adem&aacute;s de aportar dosis significativas de vitaminas B12, B6 y D.
    </p><h2 class="article-text">Consejos para su preparaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        A diferencia del bacalao de Semana Santa, el Skrei se consume siempre fresco (nunca congelado ni en salaz&oacute;n), por lo que no necesita desalarse. Esto permite disfrutar de una jugosidad extrema, pero requiere seguir estas claves para no arruinar un producto tan exclusivo:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El truco de la salmuera: para que el bacalao fresco coja sabor de forma uniforme, sumerge los lomos en un litro de agua helada con 100 gramos de sal durante 15 minutos. Despu&eacute;s, s&eacute;calos muy bien con papel de cocina antes de cocinarlos. Este paso marca la diferencia entre un plato correcto y uno gourmet.</li>
                                    <li>El punto de cocci&oacute;n: es el factor m&aacute;s cr&iacute;tico. El Skrei est&aacute; perfecto cuando su temperatura interior ronda los 40-44&#8239;&deg;C y las lascas blancas comienzan a separarse solas. Un exceso de cocci&oacute;n arruinar&iacute;a esa textura tersa que el pez ha desarrollado en su viaje por el &Aacute;rtico.</li>
                                    <li>Aprovecha cada corte: aunque lomos y supremas son los m&aacute;s vendidos, el cogote es la parte m&aacute;s jugosa y, al estar pegada al hueso, ofrece el sabor m&aacute;s intenso. Es muy importante que no retires la piel, coc&iacute;nala siempre primero por el lado de la piel para que quede crujiente; esto protege la carne y mantiene los jugos dentro.</li>
                                    <li>Las lenguas y carrilleras: son tesoros de carne firme y melosa, ideales para saltear o preparar en salsas tradicionales.</li>
                                    <li>Menos es m&aacute;s: al ser un producto de tal calidad, no necesita recetas complejas. Un asado r&aacute;pido al horno o un marcado a la plancha con un buen aceite de oliva virgen extra son suficientes para que su brillo nacarado sea el protagonista.</li>
                                    <li>El acompa&ntilde;amiento: para resaltar su sabor limpio con matices de marisco, acomp&aacute;&ntilde;alo de productos de temporada como setas, alcachofas o unas sencillas patatas panadera.</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">La receta del bacalao Skrei, paso a paso</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Filete pescado con verduras                            </span>
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        Cocinar el bacalao Skrei es entregarse a una tradici&oacute;n milenaria que celebra el producto en su estado m&aacute;s puro. Debido a su carne firme y sus lascas nacaradas, este &ldquo;bacalao n&oacute;mada&rdquo; no necesita de grandes artificios para brillar, pero s&iacute; de un sofrito con alma que respete su sabor marino. Esta preparaci&oacute;n, inspirada en la cocina tradicional noruega pero con el toque mediterr&aacute;neo de nuestras hortalizas, es la forma perfecta de disfrutar de su corta temporada y convertir una cena com&uacute;n en un aut&eacute;ntico banquete de invierno. Apunta estos ingredientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Un lomo de bacalao Skrei</li>
                                    <li>Una cebolla grande</li>
                                    <li>Un pimiento rojo</li>
                                    <li>Un pimiento verde</li>
                                    <li>Un par de tomates</li>
                                    <li>Una taza de agua</li>
                                    <li>Aceite de oliva</li>
                                    <li>Sal </li>
                                    <li>Pimienta</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Comenzaremos preparando la base de verduras que dar&aacute; jugosidad al plato. En una sart&eacute;n amplia con un buen chorro de aceite de oliva, sofre&iacute;mos la cebolla en juliana a fuego medio. Cuando empiece a transparentar y tomar un ligero tono dorado, a&ntilde;adimos las tiras de pimiento rojo y verde. Rehogamos el conjunto durante unos minutos hasta que la verdura est&eacute; tierna pero mantenga su color vibrante.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, incorporamos los tomates pelados y troceados a la sart&eacute;n. Removemos bien para integrar los sabores y dejamos cocinar a fuego medio durante unos 10 minutos. El objetivo es que el tomate se deshaga y cree una salsa espesa y arom&aacute;tica que servir&aacute; de cama para nuestro bacalao. Mientras el sofrito termina de hacerse, aprovechamos para precalentar el horno a 200&deg; C.
    </p><p class="article-text">
        Para el horneado, seleccionamos una fuente amplia y colocamos el lomo de bacalao Skrei, previamente salpimentado al gusto (al ser fresco admite bien la sal). Vertemos el sofrito de verduras generosamente sobre el pescado y a&ntilde;adimos la taza de agua o caldo en el fondo de la fuente para generar vapor durante la cocci&oacute;n, lo que garantizar&aacute; que la carne no se seque.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, introducimos la fuente en el horno y cocinamos durante unos 20 minutos. El tiempo exacto depender&aacute; del grosor del lomo, pero sabr&aacute;s que est&aacute; listo cuando el bacalao est&eacute; tierno y veas que sus l&aacute;minas comienzan a separarse ligeramente al tacto. S&iacute;rvelo bien caliente, asegur&aacute;ndote de acompa&ntilde;ar cada raci&oacute;n con una buena cantidad de las verduras asadas y el jugo resultante del horneado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marina Manzanares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/skrei-especial-tipo-bacalao-necesitas-prepararlo_1_13129033.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 10:34:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Skrei: qué tiene de especial este tipo de bacalao y qué necesitas saber para prepararlo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Recetas de cocina,Recetas,Cocina,Comida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los trucos de una nutricionista para preparar ensaladas ligeras y saludables aprovechando el aliño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/trucos-nutricionista-preparar-ensaladas-ligeras-saludables-aprovechando-alino-xp_1_13124438.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b227eb12-d58d-415e-a465-9c9094b16c78_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los trucos de una nutricionista para preparar ensaladas ligeras y saludables aprovechando el aliño"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las ensaladas son las reinas del menú de primavera y verano, pero es fácil pasarse con los ingredientes y el aderezo, y que se queden cortas de nutrientes y largas de calorías
</p><p class="subtitle">Ni milagros, ni suplementos: una nutricionista indica qué alimentos ayudan a retrasar el envejecimiento de la piel </p></div><p class="article-text">
        El buen tiempo y las ensaladas van de la mano como el pan y el tomate. Con la subida de las temperaturas, baja el apetito, y sube la necesidad de hidratarse. Apetecen alimentos m&aacute;s frescos y ligeros, y la ensalada es la reina de las cenas en casa en primavera y verano. Un plato que, bien construido, puede ser una comida completa, en lugar de un acompa&ntilde;amiento, repleta de nutrientes. Sin embargo, tambi&eacute;n podemos caer en la trampa con los ali&ntilde;os y convertir una comida saludable en una bomba de calor&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Son muchas las ventajas nutricionales de las ensaladas. Las verduras de hoja verde, el ingrediente que solemos usar como base, contienen nitratos que favorecen la dilataci&oacute;n de los vasos sangu&iacute;neos y <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0022316622001560?via=ihub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mejorar la circulaci&oacute;n y la fuerza muscular</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero hay mucho m&aacute;s, ya que una ensalada puede ser un concentrado de fibra, vitaminas y fitonutrientes que tienen un impacto directo en nuestra salud cardiovascular y digestiva. Las verduras aportan agua en abundancia, facilitan la digesti&oacute;n y ayudan a regular el ritmo intestinal. Incluso tienen la virtud de neutralizar compuestos indeseables como los productos finales de <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3704564/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">glicaci&oacute;n avanzada</a>, que afectan a la salud cardiovascular, y que se minimizan cuando hay verduras amargas como la r&uacute;cula o la escarola.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los vegetales crudos propios que lleva una ensalada dan mucho volumen, mucha sensaci&oacute;n de saciedad y tienen que ser la parte principal&rdquo;, explica la nutricionista cl&iacute;nica Mar&iacute;a Carmen Japaz. &ldquo;Y siempre, cuanto m&aacute;s variados los colores, ser&aacute; mejor, porque estaremos aport&aacute;ndonos diferentes vitaminas y antioxidantes&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Ensaladas pobres en nutrientes pero ricas en calor&iacute;as</h2><p class="article-text">
        No toda ensalada es sin&oacute;nimo de alimentaci&oacute;n saludable. Existe un error com&uacute;n que convierte a este plato en un desierto nutricional: la ausencia de prote&iacute;nas. Cuando una ensalada se limita a unas hojas de lechuga iceberg, rodajas de tomate y un chorrito de aceite y vinagre, estamos ante un plato incompleto que, lejos de saciar, probablemente termine generando ansiedad y picoteo pocas horas despu&eacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay que olvidar la parte proteica, pero que lleve la menor grasa posible&rdquo;, recomienda Japaz. &ldquo;Por ejemplo, huevo, pollo, que el queso sea magro y ligero, el at&uacute;n al natural o escurrido, y evitar fritos, rebozados y empanados, todo en su forma m&aacute;s ligera y b&aacute;sica&rdquo;, a&ntilde;ade la experta.
    </p><p class="article-text">
        Incluso con las mejores intenciones, podemos pasarnos de calor&iacute;as en nuestra ensalada a&ntilde;adiendo un exceso de alimentos que, aunque sean saludables y nutritivos, deben usarse con moderaci&oacute;n. &ldquo;A veces se descuida la parte proteica, y se agrega aguacate, frutos secos o semillas. Son alimentos que podemos incluir, pero en cantidades peque&ntilde;itas, no pueden ser el segundo protagonista del plato aparte de la verdura, porque nos van a aportar much&iacute;simas calor&iacute;as y van a ser deficiente en prote&iacute;nas&rdquo;, advierte Japaz. 
    </p><h2 class="article-text">El ali&ntilde;o para equilibrar la ensalada</h2><p class="article-text">
        El ali&ntilde;o no es un mero adorno, es el veh&iacute;culo que permite ensamblar los sabores y, si se elige bien, equilibrar nutricionalmente el conjunto de la ensalada. El aceite de oliva virgen extra es una la base indiscutible para cualquier ali&ntilde;o saludable por su contenido en &aacute;cidos grasos monoinsaturados, excelentes para la salud cardiovascular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el aporte de grasas es necesario para ayudar a absorber las vitaminas liposolubles presentes en las verduras. Para equilibrar los sabores, podemos a&ntilde;adir otros ingredientes que apenas aportan calor&iacute;as sin miedo: vinagre, sal, mostaza, especias o hierbas.
    </p><p class="article-text">
        No se puede decir lo mismo de las ensaladas comerciales o los ali&ntilde;os de supermercado. Muchos de estos productos que se venden como opciones saludables esconden aut&eacute;nticas bombas cal&oacute;ricas: quesos ultraprocesados, embutidos ricos en grasas saturadas, picatostes fritos, frutos secos caramelizados y, sobre todo, salsas industriales cargadas de az&uacute;cares a&ntilde;adidos y grasas de baja calidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras que una cucharada de ali&ntilde;o comercial para ensalada puede contener hasta 50 kcal (y rara vez nos conformamos con una sola) el equivalente hecho en casa no pasa de las 20. &ldquo;Las salsas que vienen preparadas son productos que salen caros en todos los sentidos. Tendr&iacute;amos que dar recursos a la gente, porque con un poco de yogur, un poco de lim&oacute;n y alguna especia tienes una salsa casera f&aacute;cil, econ&oacute;mica, rica y con ingredientes de calidad&rdquo;, recomienda Japaz. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los restaurantes, las ensaladas se pueden convertir en golosinas. &ldquo;Esa ensalada que comemos fuera que nos encant&oacute;, &iquest;qu&eacute; pasa? Pues que tiene much&iacute;simos az&uacute;cares, porque suelen hacerse aderezos que llevan miel o el vinagre de M&oacute;dena, o incluso glutamato de sodio&rdquo;, comenta la nutricionista.
    </p><p class="article-text">
        El otro ingrediente olvidado son las hierbas y especias, ya que son <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/hierbas-complementar-nutricion_1_8899910.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">concentrados de nutrientes</a>, incluso cuando usamos las hierbas secas y en peque&ntilde;as cantidades. &ldquo;Si le pones una pizca de perejil, albahaca, un poquito de curry, un poquito de comino, todo suma. Adem&aacute;s, el paladar tambi&eacute;n se educa, esa diversidad que buscamos nos hace volver a sabores m&aacute;s naturales&rdquo;, explica Japaz.
    </p><h2 class="article-text">Tres ensaladas completas y sabrosas con su ali&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        As&iacute;, la clave est&aacute; en combinar ingredientes que se complementen y elegir ali&ntilde;os que potencien sin pasarnos. Estos son tres ejemplos aplicando las sugerencias anteriores: 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Ensalada tibia de garbanzos, verduras y pollo con ali&ntilde;o de curry: es un ejemplo de plato &uacute;nico equilibrado. Se puede hacer con garbanzos ya cocidos, pechuga de pollo a la plancha en tiras, r&uacute;cula o espinacas frescas, calabac&iacute;n salteado, cebolla morada, tres o cuatro tomates secos y una cucharada de semillas de calabaza. El ali&ntilde;o se prepara mezclando medio yogur natural con una cucharadita de aceite de oliva virgen extra, el zumo de medio lim&oacute;n, mostaza y una generosa pizca de curry y comino.&nbsp;</li>
                                    <li>Ensalada de espinacas, mel&oacute;n y jam&oacute;n con vinagreta de mostaza: con una base de espinacas baby frescas, se complementa con jam&oacute;n serrano cortado fino, medio aguacate en dados, un pu&ntilde;ado de nueces troceadas, unas tiras de cebolla y dados de mel&oacute;n. Para el ali&ntilde;o, se elabora una vinagreta con mostaza de Dijon, aceite de oliva virgen extra, vinagre de manzana, sal y pimienta.</li>
                                    <li>Ensalada de pepino, rabanitos y huevo con ali&ntilde;o de lim&oacute;n y hierbas: partiendo de un pepino en rodajas finas y escarola, se a&ntilde;aden dos huevos duros, rabanitos laminados y cebollino fresco. El sencillo ali&ntilde;o se hace mezclando aceite de oliva virgen extra, zumo de lim&oacute;n y sal de hierbas.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La ensalada no tiene que ser aburrida ni convertirse en un postre, con un poco de planificaci&oacute;n en la compra, tu salud notar&aacute; la diferencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/trucos-nutricionista-preparar-ensaladas-ligeras-saludables-aprovechando-alino-xp_1_13124438.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 07:53:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los trucos de una nutricionista para preparar ensaladas ligeras y saludables aprovechando el aliño]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación saludable,Verduras,Alimentación,Comida,Cocina,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo conseguir pechugas de pollo jugosas y tiernas gracias al vinagre de manzana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/pechugas-pollo-jugosas-tiernas-gracias-vinagre-manzana_1_13123117.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/13cfe600-0ecd-485c-98f2-c1ed26439f33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo conseguir pechugas de pollo jugosas y tiernas gracias al vinagre de manzana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un método sencillo para ablandar la carne y mejorar sabor, textura y jugosidad en recetas cotidianas, incluyendo ensaladas, guisos y platos rápidos para la cocina diaria</p><p class="subtitle">Monte Nevado: cómo preparar el postre tradicional manchego de natillas y merengue</p></div><p class="article-text">
        En la cocina dom&eacute;stica, preparar una pechuga de pollo que quede jugosa y tierna puede ser un reto frecuente. Aunque se trata de una prote&iacute;na habitual y econ&oacute;mica, no siempre se logra el equilibrio adecuado entre sabor y textura. Una cocci&oacute;n excesiva puede resecar la carne y hacerla fibrosa, mientras que un pollo poco hecho puede resultar dif&iacute;cil de consumir. Por eso, mantener la consistencia correcta sigue siendo uno de los principales desaf&iacute;os para quienes cocinan a diario.
    </p><p class="article-text">
        La pechuga de pollo es una de las partes m&aacute;s utilizadas por su valor nutricional, bajo contenido graso y facilidad de preparaci&oacute;n. Su versatilidad permite que se incorpore en m&uacute;ltiples recetas, desde filetes simples hasta platos m&aacute;s elaborados, como guisos o ensaladas. Sin embargo, su uso frecuente tambi&eacute;n puede hacer que la carne se perciba repetitiva si no se cocina correctamente. Los peque&ntilde;os detalles, como controlar el tiempo de cocci&oacute;n o el modo en que se marina, son fundamentales para que el resultado final sea agradable y no solo funcional.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la cocina contempor&aacute;nea pone cada vez m&aacute;s atenci&oacute;n en la presentaci&oacute;n y la experiencia visual de los platos, en la cocina dom&eacute;stica el desaf&iacute;o sigue siendo mantener la calidad b&aacute;sica de los ingredientes. Una pechuga de pollo jugosa y tierna puede cambiar por completo una comida sencilla, mientras que una carne seca o ins&iacute;pida resta valor a toda la preparaci&oacute;n. Por ello, existen t&eacute;cnicas sencillas que permiten mejorar la textura y el sabor sin recurrir a m&eacute;todos complejos ni ingredientes costosos. Entre estas t&eacute;cnicas, el vinagre de manzana ha demostrado ser un aliado pr&aacute;ctico y accesible.
    </p><h2 class="article-text">Beneficios y posibles usos del vinagre de manzana</h2><p class="article-text">
        La forma m&aacute;s habitual de incorporar el vinagre de manzana en las recetas de pollo es a trav&eacute;s del marinado. Para ello, se mezcla con aceite, ajo, hierbas y especias, y se deja reposar durante algunas horas. Este proceso permite que la carne absorba los sabores y adquiera una textura m&aacute;s suave antes de cocinarla en la sart&eacute;n o en la parrilla.
    </p><p class="article-text">
        Si no se dispone de tiempo suficiente para marinar, tambi&eacute;n se puede a&ntilde;adir el vinagre directamente en la sart&eacute;n, ya sea antes o durante la cocci&oacute;n. Aunque el efecto no ser&aacute; tan profundo como en un marinado prolongado, la carne gana jugosidad y una consistencia m&aacute;s agradable al paladar.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de sus propiedades culinarias, el vinagre de manzana aporta beneficios para la salud. Puede favorecer la digesti&oacute;n al estimular enzimas digestivas y la producci&oacute;n de &aacute;cido estomacal, lo que ayuda a prevenir problemas como el reflujo. Tambi&eacute;n contribuye a regular los niveles de az&uacute;car en sangre, siendo &uacute;til para personas con diabetes, y puede ayudar a controlar el apetito cuando se ingiere antes de las comidas, influyendo en la ingesta cal&oacute;rica total.
    </p><h2 class="article-text">Receta de pollo marinado con ensalada de pasta bals&aacute;mica</h2><p class="article-text">
        Una forma pr&aacute;ctica de aplicar esta t&eacute;cnica es preparar pollo marinado acompa&ntilde;ado de una ensalada fresca de pasta y vegetales. La receta combina la prote&iacute;na jugosa con ingredientes simples y nutritivos, ofreciendo un plato completo y equilibrado.
    </p><p class="article-text">
        Ingredientes para el pollo:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Pechugas de pollo sin hueso ni piel</li>
                                    <li>Tres o cuatro cucharadas de vinagre de sidra de manzana</li>
                                    <li>Dos cucharadas de aceite de oliva</li>
                                    <li>Una cucharadita de condimento italiano</li>
                                    <li>Sal y pimienta al gusto</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Ingredientes para la ensalada de pasta:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Pasta corta italiana (penne o rotini)</li>
                                    <li>Tomates cherry</li>
                                    <li>Un pepino cortado en rodajas</li>
                                    <li>Media cebolla roja cortada en tiras</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Ingredientes para el aderezo bals&aacute;mico:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Tres cucharadas de vinagre bals&aacute;mico</li>
                                    <li>Dos cucharadas de aceite de oliva</li>
                                    <li>Una cucharadita de az&uacute;car moreno o miel</li>
                                    <li>Una pizca de chile seco triturado (opcional)</li>
                                    <li>Sal al gusto</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Elaboraci&oacute;n paso a paso del pollo marinado:  
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Marinar el pollo. Mezclar el vinagre de manzana con el aceite, condimento italiano, sal y pimienta. Cubrir las pechugas con esta mezcla y dejar reposar al menos 1 hora, idealmente m&aacute;s tiempo para una absorci&oacute;n completa de sabores.</li>
                                    <li>Cocinar el pollo. Llevar a la sart&eacute;n o parrilla hasta que est&eacute; dorado por fuera y completamente cocido por dentro. Dejar reposar unos minutos antes de cortar en tiras o trozos. Este paso asegura que los jugos se mantengan dentro de la carne.</li>
                                    <li>Preparar la pasta. Cocer siguiendo las instrucciones del paquete, escurrir y dejar enfriar para que no se mezclen sabores demasiado calientes con la ensalada fresca.</li>
                                    <li>Hacer la ensalada. Mezclar la pasta con los tomates, pepino y cebolla en un bol amplio.</li>
                                    <li>Preparar el aderezo. Batir todos los ingredientes hasta que est&eacute;n bien integrados y verter sobre la ensalada.</li>
                                    <li>Integrar el pollo. A&ntilde;adir la carne cocida a la mezcla y refrigerar entre 1 y 2 horas para que los sabores se combinen y la preparaci&oacute;n adquiera consistencia.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Esta receta permite comprobar c&oacute;mo un ingrediente sencillo como el vinagre de manzana transforma la textura del pollo y mejora la experiencia de consumo. La combinaci&oacute;n de prote&iacute;na jugosa con vegetales frescos y pasta crea un plato completo, equilibrado y adecuado para cualquier comida diaria, demostrando que peque&ntilde;as t&eacute;cnicas de cocina pueden marcar una gran diferencia sin requerir m&eacute;todos complicados ni ingredientes costosos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Maza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/pechugas-pollo-jugosas-tiernas-gracias-vinagre-manzana_1_13123117.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Apr 2026 12:57:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo conseguir pechugas de pollo jugosas y tiernas gracias al vinagre de manzana]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cocina,Recetas de cocina,Recetas,Comida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cinco recetas dulces y saladas para disfrutar de las fresas, la fruta de la temporada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/cinco-recetas-dulces-saladas-disfrutar-fresas-fruta-temporada_1_13121130.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/89d5b439-6c67-4217-af0a-4127eafbacbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cinco recetas dulces y saladas para disfrutar de las fresas, la fruta de la temporada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde la tarta de fresa hasta la ensalada: cinco recetas para aprovechar esta fruta durante la primavera</p><p class="subtitle">Monte Nevado: cómo preparar el postre tradicional manchego de natillas y merengue</p></div><p class="article-text">
        Con la llegada de la primavera, las fruter&iacute;as se transforman gracias al rojo intenso que anuncia la temporada de fresas. Es el momento perfecto para redescubrir una fruta que, aunque solemos asociar exclusivamente al postre, posee una versatilidad asombrosa en los fogones. Tanto si eres un amante de lo dulce como si buscas experimentar con contrastes atrevidos en platos salados, la fresa es tu mejor aliada: su equilibrio entre acidez, dulzor y frescura permite que encaje igual de bien en una ensalada que en una tarta cl&aacute;sica. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista nutricional, la Fundaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de la Nutrici&oacute;n (FEN) destaca a la <a href="https://www.fen.org.es/MercadoAlimentosFEN/pdfs/fresa.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fresa</a> como un alimento de bajo contenido energ&eacute;tico, ideal para quienes buscan cuidar su dieta sin renunciar al sabor, ya que el 90% de su composici&oacute;n es agua. Lo m&aacute;s sorprendente es su aporte vitam&iacute;nico: a menudo se cree que la naranja es la reina de la vitamina C, pero la fresa la supera proporcionalmente. Una raci&oacute;n de apenas 150 gramos aporta 86 mg de esta vitamina, cubriendo de sobra los 60 mg recomendados al d&iacute;a para proteger nuestras c&eacute;lulas frente al da&ntilde;o oxidativo. Adem&aacute;s, su caracter&iacute;stico color rojo no es casualidad; se debe a las antocianinas, unos potentes pigmentos antioxidantes que, junto a &aacute;cidos org&aacute;nicos como el c&iacute;trico y el m&aacute;lico, convierten a esta fruta en un aut&eacute;ntico escudo para nuestro organismo.
    </p><h2 class="article-text">Batido de fresas</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Smoothie de fresa                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Una de las mejores formas de aprovechar todas las propiedades que hemos mencionado de esta fruta es preparando un <em>smoothie</em> de fresa. A diferencia de los batidos convencionales o los zumos, este <em>smoothie</em> destaca por una textura densa y aterciopelada que lo convierte en el tentempi&eacute; perfecto.
    </p><p class="article-text">
        El secreto de su &eacute;xito reside en la combinaci&oacute;n: mientras que muchos batidos se basan en zumos de frutas, al mezclar la fresa con leche y yogur griego conseguimos una cremosidad real que transforma por completo el sabor, suavizando la acidez natural de la fruta. Toma nota de los siguientes ingredientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>250 gramos de fresas congeladas </li>
                                    <li>250 gramos de leche entera o semidesnatada</li>
                                    <li>125 gramos de yogur griego </li>
                                    <li>Una cucharilla de miel (opcional, para equilibrar el dulzor)</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Previamente, antes de empezar, es fundamental limpiar bien las fresas. Un truco casero muy efectivo es dejarlas en remojo en agua con un chorrito de vinagre durante diez minutos para eliminar cualquier impureza.
    </p><p class="article-text">
        Una vez limpias y secas, retiramos el ped&uacute;nculo y las llevamos al congelador. Utilizar la fruta congelada es lo que nos dar&aacute; esa textura cremosa y fr&iacute;a caracter&iacute;stica del smoothie profesional.
    </p><p class="article-text">
        Cuando ya tengamos el ingrediente estrella preparado ponemos las fresas congeladas en el vaso de la batidora junto con la leche, el yogur griego y la miel.
    </p><p class="article-text">
        Batimos con potencia hasta conseguir una mezcla homog&eacute;nea y sin grumos. Si notas que la bebida queda demasiado espesa para tu gusto, puedes a&ntilde;adir un chorrito extra de leche sobre la marcha hasta lograr el punto deseado.
    </p><h2 class="article-text">Tarta de fresa</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Tarta de fresa                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Tarta de fresas glaseadas es el broche de oro dulce para cualquier celebraci&oacute;n primaveral. Es una receta que bebe directamente de la tradici&oacute;n francesa, utilizando una masa quebrada dulce perfumada con vainilla y un toque de ron que marca la diferencia. Toma nota de estos ingredientes para seis comensales:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>180 gramos de harina de reposter&iacute;a </li>
                                    <li>90 gramos para az&uacute;car glas&eacute; (para la masa)</li>
                                    <li>Vainilla </li>
                                    <li>90 gramos de mantequilla</li>
                                    <li>Un huevo </li>
                                    <li>Un par de cucharadas de ron moreno </li>
                                    <li>500 gramos de fresas</li>
                                    <li>Cuatro cucharadas de mermelada de fresa </li>
                                    <li>Dos cucharadas de zumo de lim&oacute;n</li>
                                    <li>50 gramos de az&uacute;car glas&eacute; (para la crema)</li>
                                    <li>250 gramos de queso mascarpone</li>
                                    <li>250 mililitros de nata l&iacute;quida</li>
                                    <li>Dos gelatinas en l&aacute;minas</li>
                                    <li>Menta fresca al gusto</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Para comenzar, mezcla la harina, la mantequilla fr&iacute;a y los 90 gramos de az&uacute;car glas con la punta de los dedos hasta obtener migas. A&ntilde;ade el huevo, el ron y la vainilla. Forma una bola sin amasar en exceso y deja reposar media hora en la nevera.
    </p><p class="article-text">
        Estira la masa en un molde, p&iacute;nchala y c&uacute;brela con papel de horno y legumbres (para hacer peso). Hornea a 180&#8239;&deg;C durante un cuarto de hora; retira el peso y hornea otros 15 minutos hasta dorar. Deja enfriar.
    </p><p class="article-text">
        Limpia las fresas. Hierve la mermelada con un poco de agua y el zumo de lim&oacute;n durante cinco minutos. Vierte este alm&iacute;bar sobre la fruta y deja reposar 10 minutos para que las fresas brillen.
    </p><p class="article-text">
        Hidrata la gelatina en agua fr&iacute;a, esc&uacute;rrela y derr&iacute;tela unos segundos en el microondas. Monta la nata y, aparte, bate el mascarpone con los 50 gramos de az&uacute;car glas, a&ntilde;ade la gelatina. Finalmente, incorpora la nata montada con movimientos envolventes.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, rellena la base de la tarta con la crema, coloca las fresas glaseadas encima y refrigera al menos dos horas para que el relleno tome cuerpo. Decora con hojas de menta fresca antes de servir.
    </p><h2 class="article-text">Bizcocho de fresa</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Bizcocho fresa                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El bizcocho ligero de fresas y yogur griego es la opci&oacute;n perfecta para el d&iacute;a a d&iacute;a. Es un dulce sencillo, de los que perfuman toda la casa mientras se hornean, y que destaca por una miga extremadamente jugosa gracias al toque del yogur. Es una receta f&aacute;cil, ideal para desayunos o meriendas, que demuestra que la reposter&iacute;a casera no necesita complicaciones para ser irresistible. Apunta esta receta para seis comensales:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>150 gramos de yogur griego natural </li>
                                    <li>Tres huevos </li>
                                    <li>200 gramos de harina de reposter&iacute;a </li>
                                    <li>8 gramos de levadura qu&iacute;mica</li>
                                    <li>110 gramos de az&uacute;car</li>
                                    <li>40 mililitros de aceite </li>
                                    <li>Fresas al gusto </li>
                                    <li>Ralladura de medio lim&oacute;n o naranja, esencia de vainilla</li>
                                    <li>Una pizca de sal</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Para comenzar, precalienta el horno a 175 &deg;C y engrasa tu molde. En un bol, bate con varillas el yogur, el aceite, la ralladura, la vainilla y los huevos. A&ntilde;ade el az&uacute;car y sigue batiendo hasta obtener una mezcla cremosa.
    </p><p class="article-text">
         Tamiza la harina con la levadura y la sal sobre la mezcla anterior. Incorpora todo con movimientos suaves y envolventes para no perder el aire del batido. A&ntilde;ade las fresas troceadas a la masa y distrib&uacute;yelas con cuidado para que queden bien repartidas por todo el bizcocho.
    </p><p class="article-text">
        Vierte la masa en el molde, igualando la superficie, y hornea sobre una rejilla durante 45<strong> </strong>minutos. Estar&aacute; listo cuando, al pinchar el centro con un palillo, este salga limpio. Espera unos minutos antes de desmoldar y deja que enfr&iacute;e completamente sobre una rejilla para que la humedad se asiente.
    </p><h2 class="article-text">Ensalada con fresa</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ensalada con fresa                            </span>
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        Aunque instintivamente miremos a las fresas como un ingrediente para el postre, esta receta salada rompe con todos los esquemas y demuestra que la fruta de temporada puede ser la reina de un plato principal o una cena ligera. La propuesta de esta ensalada con r&uacute;cula es un despliegue de color y frescura que irradia equilibrio en cada bocado. Es la soluci&oacute;n ideal para variar las cenas de verano y salir de la rutina de la cl&aacute;sica ensalada mixta de lechuga y tomate. Toma nota de los siguientes ingredientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Cuatro&nbsp;tazas&nbsp;de r&uacute;cula o can&oacute;nigos</li>
                                    <li>Seis&nbsp;fresas</li>
                                    <li>Seis nueces</li>
                                    <li>Seis&nbsp;lascas de queso parmesano</li>
                                    <li>Un cuarto&nbsp;de cebolla roja picada</li>
                                    <li>Un cuarto de taza de aceite de oliva virgen extra</li>
                                    <li>Dos cucharadas&nbsp;de vinagre de M&oacute;dena</li>
                                    <li>Media cucharada&nbsp;de mostaza</li>
                                    <li>Una cucharada de miel, previamente calentada</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En una ensaladera amplia, coloca la r&uacute;cula o los can&oacute;nigos. Sobre esta base, reparte de forma uniforme las l&aacute;minas de fresa y la cebolla roja picada. Para darle un toque, decora el plato con las lascas de queso parmesano y las nueces (puedes trocearlas o dejarlas enteras).
    </p><p class="article-text">
        Para la vinagreta, mezcla todos los ingredientes en un bote con tapa y agita bien hasta que la mezcla espese y brille. A continuaci&oacute;n, vierte la vinagreta sobre la ensalada justo en el momento de servir para disfrutar de toda su frescura.
    </p><h2 class="article-text">Risotto con fresas</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Rissoto con fresas                            </span>
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        Esta propuesta es, sin duda, la joya de la corona de nuestra selecci&oacute;n. Si la ensalada ya nos permit&iacute;a jugar con contrastes, este risotto de fresas eleva la fruta a una categor&iacute;a gourmet. Se trata de una receta salada de origen italiano que sorprende por su sofisticaci&oacute;n y elegancia, rompiendo el prejuicio de que la fresa solo funciona en platos fr&iacute;os. Apunta estos ingredientes
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>200 gramos de arroz Arborio</li>
                                    <li>400 gramos de fresas</li>
                                    <li>Una cebolla peque&ntilde;a</li>
                                    <li>50 gramos de mantequilla</li>
                                    <li>100 mililitros de vino blanco</li>
                                    <li>Un litro de caldo de verduras</li>
                                    <li>50 gramos de Parmigiano Reggiano</li>
                                    <li>Sal</li>
                                    <li>Cebollino</li>
                                    <li>Vinagre bals&aacute;mico</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Para comenzar, en una cazuela, derrite la mayor parte de la mantequilla y a&ntilde;ade la cebolla picada. Coc&iacute;nala a fuego muy suave para que se ablande sin llegar a dorarse; esto har&aacute; que se funda con el arroz.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;ade el arroz y remueve bien para que se impregne de la mantequilla. Vierte el vino blanco y deja que se evapore casi por completo antes de empezar con el caldo.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;ade el caldo caliente cacillo a cacillo. El secreto del risotto es remover constantemente y no a&ntilde;adir m&aacute;s l&iacute;quido hasta que el anterior se haya absorbido casi del todo. Repite este proceso durante un cuarto de hora a fuego medio.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el arroz est&eacute; listo, a&ntilde;ade las fresas troceadas en dados peque&ntilde;os y cocina apenas tres minutos m&aacute;s. Apaga el fuego e incorpora el resto de la mantequilla y el parmesano rallado. Mezcla en&eacute;rgicamente y deja reposar un par de minutos.
    </p><p class="article-text">
        Sirve con unas l&aacute;minas de fresa fresca, un poco de cebollino picado y, el toque definitivo: un hilo fino de vinagre bals&aacute;mico por encima. &iexcl;Y listo!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marina Manzanares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/cinco-recetas-dulces-saladas-disfrutar-fresas-fruta-temporada_1_13121130.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Apr 2026 14:54:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cinco recetas dulces y saladas para disfrutar de las fresas, la fruta de la temporada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Recetas,Recetas de cocina,Cocina,Comida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Monte Nevado: cómo preparar el postre tradicional manchego de natillas y merengue]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/monte-nevado-preparar-postre-tradicional-manchego-natillas-merengue_1_13120662.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b4b841bf-2e15-4ebd-a741-0fdc99c02278_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x0y775.jpg" width="1200" height="675" alt="Monte Nevado: cómo preparar el postre tradicional manchego de natillas y merengue"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este dulce es un ejemplo perfecto de la cocina de aprovechamiento de tradición manchega, con el aroma inconfundible de la canela</p><p class="subtitle">Recuit de drap: por qué es especial este queso fresco y tres recetas para descubrirlo</p></div><p class="article-text">
        Monte Nevado, huevos nevados, huevos moles o incluso islas flotantes. No importa bajo qu&eacute; nombre lo conozcas, porque en cuanto este postre asoma a la mesa, el sentimiento es el mismo: el de estar ante una de las joyas m&aacute;s delicadas de nuestra gastronom&iacute;a. En el recetario de Castilla-La Mancha, el Monte Nevado ocupa un lugar de honor, alz&aacute;ndose como ese dulce de domingo o de Semana Santa que define la cocina de casa: una elaboraci&oacute;n sencilla, honesta y profundamente ligada a la memoria de nuestra tierra.
    </p><p class="article-text">
        Hist&oacute;ricamente, este dulce es un ejemplo perfecto de la cocina de aprovechamiento que naci&oacute; en los conventos y se extendi&oacute; por las casas de los pueblos. Se trata de una receta dise&ntilde;ada con inteligencia para que, con apenas seis huevos, se pueda ofrecer un plato que cunde y llena la mesa de fiesta. Al no requerir horno, fue la soluci&oacute;n ideal en las cocinas antiguas para crear un bocado vistoso y ligero sin complicaciones t&eacute;cnicas, basando todo su &eacute;xito en la capacidad de transformar ingredientes b&aacute;sicos en algo sofisticado.
    </p><h2 class="article-text">La receta del Monte Nevado, paso a paso</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Huevos volaos                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El &eacute;xito de esta receta se basa en el aprovechamiento inteligente de cada ingrediente, separando las claras de las yemas para sacarles el m&aacute;ximo partido. A diferencia de otros dulces donde el huevo se usa entero, en el Monte Nevado dividimos sus funciones: las yemas aportan toda la cremosidad, el color dorado y el sabor intenso a la base de las natillas. Por su parte, las claras se baten por separado para atrapar aire, lo que permite que el volumen del postre crezca de forma espectacular sin necesidad de a&ntilde;adir m&aacute;s ingredientes ni encarecer el plato.
    </p><p class="article-text">
        En la pr&aacute;ctica, el resultado es un juego de texturas muy equilibrado, donde la suavidad de la crema sostiene la ligereza del merengue. Esta combinaci&oacute;n hace que sea un postre mucho m&aacute;s liviano que otros dulces tradicionales, deshaci&eacute;ndose en la boca al primer contacto. Al trabajar los componentes por separado, conseguimos transformar apenas tres o cuatro huevos en una fuente de gran formato, logrando una presentaci&oacute;n impecable que demuestra c&oacute;mo, con productos muy b&aacute;sicos, se puede vestir una mesa de fiesta con total elegancia.
    </p><p class="article-text">
        Para preparar esta receta necesitar&aacute;s los siguientes ingredientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Un litro de leche entera</li>
                                    <li>Seis huevos medianos</li>
                                    <li>Una rama de canela</li>
                                    <li>Az&uacute;car</li>
                                    <li>La c&aacute;scara de un lim&oacute;n</li>
                                    <li>Una cucharilla de harina de ma&iacute;z (opcional, s&oacute;lo para espesarlas un poco)</li>
                                    <li>Canela en polvo</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Preparar esta receta artesana es un ejercicio de paciencia y t&eacute;cnica que te llevar&aacute; apenas una hora en la cocina, pero cuyo resultado compensa con creces el esfuerzo. Es una elaboraci&oacute;n que no solo conquista por el paladar, sino por el respeto a una tradici&oacute;n que ha pasado de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n. Para lograr ese equilibrio perfecto entre la cremosidad y el aire del merengue, deber&aacute;s seguir estos pasos:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Para comenzar esta receta manchega, el primer paso comienza con la infusi&oacute;n de la leche. Al calentarla junto a la rama de canela y la c&aacute;scara de lim&oacute;n, estamos creando el perfume del postre. Es vital que el fuego sea pausado; no buscamos un hervor fuerte, sino que la leche absorba lentamente los aceites del c&iacute;trico y el aroma amaderado de la especia. </li>
                                    <li>Mientras la leche toma temperatura, nos encargamos de la estructura. Separamos con cuidado las claras de las yemas, asegur&aacute;ndonos de que no caiga yema en las claras para que monten sin problema. Batimos las claras a punto de nieve y, solo cuando hayan ganado cuerpo y firmeza, a&ntilde;adimos una cucharada de az&uacute;car por cada huevo. Al seguir batiendo, veremos c&oacute;mo la mezcla se transforma en un merengue brillante, denso y consistente, capaz de mantener su forma.</li>
                                    <li>Cuando la leche est&eacute; caliente, bajamos el fuego al m&iacute;nimo para evitar que hierva. Retiramos la c&aacute;scara de lim&oacute;n y, con ayuda de una cuchara, vamos depositando porciones de merengue sobre la leche. Dejamos que se cocinen apenas 15 segundos por cada lado. Un truco: al sacar el merengue, d&eacute;jalo escurrir sobre un plato hondo con un platito de caf&eacute; boca abajo encima; esto crear&aacute; el hueco necesario para que el exceso de leche filtre sin empapar el merengue. Reserva en el frigor&iacute;fico.</li>
                                    <li>Colamos la leche restante y la devolvemos al fuego muy suave. En un bol aparte, batimos las yemas con otra cucharada de az&uacute;car por cada huevo y la cucharilla de harina de ma&iacute;z. Vertemos un poco de la leche caliente sobre esta mezcla para atemperarla y evitar que el huevo cuaje de golpe. Incorporamos todo a la olla y, sin dejar de remover, esperamos a que las natillas alcancen su textura cremosa.</li>
                                    <li>Volcamos las natillas en una fuente amplia o en cuencos individuales, dejando que pierdan el calor del fuego y se asienten. El broche de oro ocurre justo antes de llevar a la mesa: coronamos la crema con nuestras porciones de merengue ya fr&iacute;as y espolvoreamos una lluvia generosa de canela en polvo. </li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Aunque la tentaci&oacute;n de probar el Monte Nevado nada m&aacute;s montarlo es grande, este postre alcanza su plenitud tras unas horas de fr&iacute;o. El reposo permite que las natillas ganen consistencia y que el merengue termine de soltar el exceso de leche, creando esa textura de nube que le da nombre.
    </p><p class="article-text">
        Si quieres darle un toque a&uacute;n m&aacute;s casero, puedes colocar una base de galletas tradicionales en la fuente; estas absorber&aacute;n la humedad de la crema y a&ntilde;adir&aacute;n una capa extra de sabor que transporta directamente a las meriendas de anta&ntilde;o. Sea como sea, el Monte Nevado es la prueba de que en la sencillez de un huevo y un litro de leche reside uno de los mayores lujos de nuestra gastronom&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marina Manzanares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/monte-nevado-preparar-postre-tradicional-manchego-natillas-merengue_1_13120662.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Apr 2026 10:43:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Monte Nevado: cómo preparar el postre tradicional manchego de natillas y merengue]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Recetas de cocina,Recetas,Cocina,Comida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El origen de la mona de pascua: cuáles son las diferencias entre la catalana y valenciana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/origen-mona-pascua-son-diferencias-catalana-valenciana-pm_1_13113257.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/465f369f-a5d7-485e-a547-8b21ad67a6ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El origen de la mona de pascua: cuáles son las diferencias entre la catalana y valenciana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si se pasa por los escaparates principales de Catalunya o Comunitat Valenciana, se pueden apreciar grandes diferencias</p><p class="subtitle">¿Por qué se relaciona el conejo y los huevos de Pascua con Semana Santa?</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Adem&aacute;s de las torrijas, los bu&ntilde;uelos o la leche frita, uno de los dulces que reinan en la </span><a href="https://www.eldiario.es/viajes/cinco-tradiciones-peculiares-semana-santa-europa-pm_1_12207870.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">Semana Santa</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> es la mona de Pascua, que se extiende principalmente en la zona del Mediterr&aacute;neo, con </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Catalunya, Comunitat Valenciana, Arag&oacute;n y Murcia </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">como lugares donde se suele comer y regalar esta receta que elaboran hornos tradicionales, pero que tambi&eacute;n copa parte de grandes superficies.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Si se pasa por los escaparates principales de Catalunya o Comunitat Valenciana, se pueden apreciar grandes diferencias entre los dulces que se venden en los hornos y pasteler&iacute;as de un lugar y de otro, y todo tiene un sentido, que radica en las distintas elaboraciones. </span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">El origen de la Mona de Pascua</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La Mona de Pascua es un dulce que tiene or&iacute;genes en la &eacute;poca &aacute;rabe, pues el t&eacute;rmino deriva de &ldquo;munna&rdquo; que significar&iacute;a &ldquo;provisi&oacute;n&rdquo; o &ldquo;regalo&rdquo;, siendo un presente que se regalaba de forma tradicional de parte de los padrinos a los ahijados como s&iacute;mbolo de amor y fertilidad, de ah&iacute; la inclusi&oacute;n de los huevos cocidos, ya sea en los laterales o en el centro.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La Mona de Pascua ha sido de forma tradicional un dulce que en los lugares donde es habitual se consum&iacute;a tras el final de las limitaciones alimentarias de la Cuaresma. Si bien originalmente era solo un bollo sencillo con huevos cocidos, poco decorado, se ha ido creciendo hacia m&aacute;s color y figuras, asoci&aacute;ndose as&iacute; a la primavera. Esto ha hecho que en algunos lugares haya mayores diferencias entre lo que llamamos de esta forma.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">La Mona de Pascua en Catalunya </span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Si bien</span><a href="https://www.eldiario.es/viajes/mejores-monas-pascua-catalunya-elaboran-provincia-barcelona-pm_1_13108440.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"> la mona de Pascua catalana</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> todav&iacute;a en algunos lugares se elabora como un bollo con huevo, la versi&oacute;n m&aacute;s extendida en la actualidad se trata de un pastel elaborado de bizcocho, crema y chocolate, o bien con pastel de almendra y yema tostada, que se puede acompa&ntilde;ar tambi&eacute;n de nata, y que se corona con huevos o im&aacute;genes de gallinas y pollos, as&iacute; como plumas de az&uacute;car.</span>
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            <span class="title">
                Mona de pascua de chocolate                            </span>
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        <span class="highlight" style="--color:white;">As&iacute;, este dulce se convierte en una receta festiva, que convive con figuras de chocolate que han pasado de tener forma de huevos o conejos a ser personajes reconocibles de la cultura popular o deporte. </span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">C&oacute;mo es la mona de Pascua en Valencia o Murcia</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Esta tradici&oacute;n se ha extendido hacia zonas de Arag&oacute;n y Comunitat Valenciana, donde la mona habitual en forma de bollo tambi&eacute;n vive con figuras de chocolate. Actualmente, sin embargo, el bollo de pan dulce es lo m&aacute;s extendido con un huevo duro decorativo en el centro, as&iacute; como peque&ntilde;as bolas de colores.</span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Monas de Pascua                            </span>
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        <span class="highlight" style="--color:white;">La mona de pascua valenciana bebe mucho tambi&eacute;n de la misma receta que otro dulce tradicional en estas fechas como es el &lsquo;panquemao&rsquo;, que se decora tambi&eacute;n con nueves. Este bollo tradicional de gran tama&ntilde;o recib&iacute;a el nombre de &ldquo;coca de aire&rdquo; debido a su volumen, pero que no se corresponde con su ligereza en el interior.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/origen-mona-pascua-son-diferencias-catalana-valenciana-pm_1_13113257.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2026 18:30:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El origen de la mona de pascua: cuáles son las diferencias entre la catalana y valenciana]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comida,Gastronomía,Semana Santa,Pastelería,Catalunya,Comunitat Valenciana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuatro recetas irresistibles para una cena rápida con anchoas en conserva]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuatro-recetas-irresistibles-cena-rapida-anchoas-conserva_1_13111382.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37cd76aa-567a-446f-8f4a-d42e97b81373_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuatro recetas irresistibles para una cena rápida con anchoas en conserva"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde tostas con anchoa hasta pechugas rellenas: cuatro cenas ligeras, nutritivas y repletas de sabor para resolver tu día en pocos minutos</p><p class="subtitle">La receta tradicional para preparar los mejores macarrones de la abuela</p></div><p class="article-text">
        La verdadera maestr&iacute;a en la cocina no siempre reside en las elaboraciones de horas, sino en saber elegir el ingrediente que marca la diferencia. Las anchoas en conserva son ese atajo gastron&oacute;mico que nos permite disfrutar de una cena de alta calidad sin sacrificar nuestro tiempo de descanso. Son el aliado perfecto para quienes buscan rapidez pero se niegan a renunciar al placer de un buen bocado. Con apenas una lata, puedes elevar una simple tostada o un plato de pasta a una categor&iacute;a superior, logrando una cena redonda con el m&iacute;nimo esfuerzo y el m&aacute;ximo impacto.
    </p><p class="article-text">
        Incorporar <a href="https://www.fen.org.es/storage/app/media/flipbook/mercado-alimentos-fen/011-Pescados.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anchoas</a> en nuestra dieta no es solo una decisi&oacute;n gastron&oacute;mica, sino un acierto para la salud. Seg&uacute;n la Fundaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de la Nutrici&oacute;n (FEN), este pescado es un aut&eacute;ntico c&oacute;ctel nutricional: aporta prote&iacute;nas de alto valor biol&oacute;gico y es una fuente excepcional de vitaminas D y del grupo B. Adem&aacute;s, destaca por su perfil de grasas saludables, ricas en &aacute;cidos grasos insaturados que protegen el coraz&oacute;n. Eso s&iacute;, debido a su proceso de curaci&oacute;n, contiene cantidades notables de sodio, por lo que las personas con hipertensi&oacute;n deben moderar su consumo.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de sus propiedades, la anchoa es el ingrediente m&aacute;gico que aporta una intensidad salina y profunda a cualquier plato. Un truco profesional para maximizar su potencial y reducir el desperdicio en la cocina es reutilizar el propio aceite de la conserva: este aceite aromatizado es un aderezo espectacular para ensaladas o pastas, ya que concentra toda la esencia del Cant&aacute;brico y refuerza los aromas de la receta sin necesidad de a&ntilde;adir m&aacute;s sal.
    </p><h2 class="article-text">Tostas de anchoa</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Tostas de anchoa                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Esta es la soluci&oacute;n definitiva para los amantes del sabor aut&eacute;ntico. Cuando el tiempo apremia, no hace falta complicar los platos; basta con elegir tres o cuatro ingredientes de calidad que se complementen a la perfecci&oacute;n. Es una cena ligera, cargada de grasas saludables y prote&iacute;nas, que demuestra que la sencillez es, muchas veces, la mayor de las sofisticaciones en la cocina. Toma nota de los siguientes ingredientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Dos rebanadas de pan </li>
                                    <li>Una lata de anchoas en aceite de oliva virgen extra</li>
                                    <li>Una tarrina de queso de untar </li>
                                    <li>Un pu&ntilde;ado de r&uacute;cula fresca</li>
                                    <li>Opcional: un toque de pimienta negra reci&eacute;n molida</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Para comenzar, realiza un tostado uniforme del pan y extiende una capa generosa de queso de untar sobre las rebanadas. Este paso es fundamental, ya que el queso no solo aporta cremosidad, sino que act&uacute;a como una base neutra que suaviza la potencia salina de la conserva.
    </p><p class="article-text">
        Para el montaje final, coloca sobre el queso una cama de r&uacute;cula fresca. Su ligero toque amargo y picante es el compa&ntilde;ero ideal para la anchoa, ya que limpia el paladar en cada bocado. Por &uacute;ltimo, monta los filetes de anchoa de forma longitudinal sobre la verdura. Un peque&ntilde;o truco: a&ntilde;ade unas gotas del propio aceite de la lata sobre la r&uacute;cula para potenciar el aroma marino antes de servir.
    </p><h2 class="article-text">Ensalada mediterr&aacute;nea con anchoas</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Ensalada mediterránea con anchoas"
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            <span class="title">
                Ensalada mediterránea con anchoas                            </span>
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        Cuando buscamos una cena fresca que realmente nos deje satisfechos, esta ensalada es la respuesta. Aqu&iacute;, las jud&iacute;as verdes sustituyen a la cl&aacute;sica lechuga para aportar una base firme, nutritiva y con mucho cuerpo. Es un plato que brilla por su densidad proteica, gracias a la combinaci&oacute;n estrat&eacute;gica del huevo cocido, el bonito y, sobre todo, la intensidad de una lata de anchoas del Cant&aacute;brico. Apunta estos ingredientes para dos personas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Una lata de anchoas del Cant&aacute;brico (aprovecharemos tambi&eacute;n su aceite)</li>
                                    <li>150 gramos de jud&iacute;as verdes redondas </li>
                                    <li>200 gramos de at&uacute;n o bonito en conserva</li>
                                    <li>Un par de huevos grandes</li>
                                    <li>Una decena de tomates tipo cherry</li>
                                    <li>Un par de cucharadas de aceitunas peque&ntilde;as</li>
                                    <li>Una cucharada de aceite virgen extra</li>
                                    <li>Una cucharadita de vinagre de Jerez </li>
                                    <li>Una pizca de ajo granulado.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Una vez tengamos listos los ingredientes, comienza cociendo los huevos durante diez minutos. A continuaci&oacute;n, limpia las jud&iacute;as verdes y cu&eacute;celas en agua con sal durante apenas seis minutos. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando tengas las jud&iacute;as listas y los huevos pelados y cortados en cuartos, m&eacute;zclalos en una fuente amplia con los tomates cherry partidos por la mitad, las aceitunas y el bonito. Aqu&iacute; llega el secreto profesional: prepara el ali&ntilde;o en un tarro peque&ntilde;o batiendo el aceite de la lata de anchoas con el vinagre de Jerez, el aceite de oliva adicional y el ajo granulado. Vierte el ali&ntilde;o sobre la fuente, mezcla bien para que las jud&iacute;as se impregnen y corona el plato con los filetes de anchoa enteros. Sirve templada o fr&iacute;a para disfrutar de un plato &uacute;nico que resuelve la cena.
    </p><h2 class="article-text">Pasta con anchoas</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Pasta con anchoas                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Hablar de pasta con anchoas es invocar los cl&aacute;sicos. En este plato, la anchoa abandona su forma f&iacute;sica para convertirse en el ingrediente secreto: se deshace en la salsa de tomate impregn&aacute;ndola con un aroma profundo y un punto de sal natural irresistible. Apunta estos ingredientes para cuatro comensales:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>400 gramos de espaguetis</li>
                                    <li>Una docena de anchoas </li>
                                    <li>Un bote de tomate triturado</li>
                                    <li>Una docena de tomates cherry</li>
                                    <li>Cuatro dientes de ajo </li>
                                    <li>Una guindilla de cayena</li>
                                    <li>20 alcaparras</li>
                                    <li>15 aceitunas negras</li>
                                    <li>Queso parmesano </li>
                                    <li>Perejil fresco</li>
                                    <li>Aceite de oliva virgen extra</li>
                                    <li>Sal</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En primer lugar, cuece los espaguetis en el agua justa con una pizca de sal. Mientras tanto, calienta un buen chorro de aceite en una sart&eacute;n grande y dora los ajos laminados junto con la guindilla troceada. En cuanto el ajo tome color, incorpora las aceitunas, las alcaparras y las anchoas troceadas, removiendo unos minutos para que se deshagan y aromaticen el aceite.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, incorpora el tomate triturado y los tomates cherry cortados por la mitad. Deja que la salsa reduzca a fuego medio durante unos diez minutos para que los sabores se integren. Justo antes de terminar, a&ntilde;ade un poco de queso a la salsa e incorpora los espaguetis directamente desde la olla, permitiendo que caiga un poco del agua de cocci&oacute;n. Remueve todo a fuego fuerte hasta que la salsa quede bien ligada y adherida a los espaguetis. Sirve al momento con unas lascas de parmesano y perejil fresco picado por encima.
    </p><h2 class="article-text">Pechugas rellenas de queso de cabra, anchoas y finas hierbas</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Pechugas rellenas                             </span>
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        La anchoa posee un perfil de sabor tan singular que es el acompa&ntilde;amiento ideal para carnes y aves. En esta receta, la lata de conserva es la clave del &eacute;xito: utilizamos los filetes para un relleno potente y el propio aceite de la maduraci&oacute;n para sellar la carne. Apunta estos ingredientes para cuatro personas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Cuatro pechugas de pollo (abiertas por la mitad tipo libro)</li>
                                    <li>Una lata de anchoas (reservando su aceite)</li>
                                    <li>120 gramos de queso de cabra cremoso</li>
                                    <li>200 gramos de espinacas frescas</li>
                                    <li>Dos tomates secos en aceite</li>
                                    <li>Finas hierbas</li>
                                    <li>Pimienta negra</li>
                                    <li>Sal </li>
                                    <li>Aceite de oliva virgen extra </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El secreto de este plato reside en la melosidad del relleno y el aprovechamiento total de la conserva. Comienza salteando las espinacas en una sart&eacute;n con una cucharada del aceite de las anchoas; esto aportar&aacute; un aroma profundo desde la base. Cuando reduzcan su tama&ntilde;o, incorpora los tomates secos picados y toda la lata de anchoas troceada. Al calentarse, los filetes se deshar&aacute;n creando una farsa oscura y sabrosa. Adereza con las finas hierbas, a&ntilde;ade el queso desmenuzado y cocina unos minutos hasta obtener una crema ligada.
    </p><p class="article-text">
        Para el montaje, precalienta el horno a 200&#8239;&deg;C. Reparte el relleno en el interior de las pechugas y ci&eacute;rralas asegur&aacute;ndolas con unos palillos. Para el acabado final, utiliza el aceite restante de la lata en una plancha muy caliente y marca las pechugas por ambos lados; este paso carameliza el exterior antes de llevarlas al horno. Hornea durante unos 15 minutos hasta que la carne est&eacute; en su punto. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marina Manzanares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuatro-recetas-irresistibles-cena-rapida-anchoas-conserva_1_13111382.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2026 13:54:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuatro recetas irresistibles para una cena rápida con anchoas en conserva]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Recetas,Recetas de cocina,Cocina,Comida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esponjosos por dentro y crujientes por fuera: el método para conseguir unos buñuelos de bacalao perfectos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/esponjosos-crujientes-fuera-metodo-bunuelos-bacalao-perfectos_1_13110985.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c87a6b59-8046-4a39-b493-0035c361db02_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Esponjosos por dentro y crujientes por fuera: el método para conseguir unos buñuelos de bacalao perfectos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Claves, trucos y el paso a paso definitivo para triunfar con el aperitivo estrella de la Semana Santa</p><p class="subtitle">Cinco recetas de Semana Santa: de los entrantes y el guiso tradicional hasta los postres</p></div><p class="article-text">
        Si hay un aroma que define estas fechas en nuestras cocinas, es el del bacalao reci&eacute;n frito. Este entrante es el ejemplo perfecto de c&oacute;mo la cocina de vigilia lograba platos espectaculares con ingredientes humildes. As&iacute;, lo que antiguamente fue una receta de aprovechamiento para alimentar a familias enteras con poco pescado, hoy se ha convertido en el aperitivo imprescindible de cualquier men&uacute; de cuaresma.
    </p><p class="article-text">
        Lograr que queden esponjosos por dentro y crujientes por fuera es el gran reto. El &eacute;xito no depende tanto de la cantidad de bacalao, sino de la arquitectura de la masa: una mezcla aireada que se infla al contacto con el aceite, protegiendo la jugosidad del pescado.
    </p><p class="article-text">
        Incluir el <a href="https://www.fen.org.es/MercadoAlimentosFEN/pdfs/bacalao.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bacalao</a> en nuestra dieta no es solo una cuesti&oacute;n de tradici&oacute;n, sino una decisi&oacute;n inteligente para la salud. Seg&uacute;n la Fundaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de la Nutrici&oacute;n (FEN), es un pescado blanco extremadamente magro y de f&aacute;cil digesti&oacute;n. Desde el punto de vista nutricional, aporta prote&iacute;nas de alto valor biol&oacute;gico (una raci&oacute;n cubre m&aacute;s del 50% de las necesidades diarias en mujeres y el 40% en hombres) y es rico en minerales como el selenio y el f&oacute;sforo. Adem&aacute;s, destaca su aporte de vitaminas B12 y B6, fundamentales para el sistema nervioso, cubriendo hasta el 40% de la ingesta recomendada.
    </p><h2 class="article-text">Cinco trucos para conquistar esta receta</h2><p class="article-text">
        Para elevar estos bocados a un nivel profesional, el &eacute;xito reside en dominar cinco pilares t&eacute;cnicos fundamentales que transforman una receta casera en un plato de alta cocina. El primero de ellos es el secado absoluto del pescado, un paso cr&iacute;tico que a menudo se ignora pero que marca la diferencia entre un bu&ntilde;uelo crujiente y uno aceitoso. Debes prensar el bacalao con papel de cocina hasta que no suelte ni una gota de humedad, ya que cualquier resto de agua del desalado ablandar&aacute; la masa y har&aacute; que el aceite salte peligrosamente, impidiendo que se forme esa barrera exterior necesaria. 
    </p><p class="article-text">
        El segundo pilar es el reposo obligatorio en fr&iacute;o, una regla de oro que requiere dejar la mezcla en la nevera al menos treinta o sesenta minutos antes de pasar por la sart&eacute;n para que la levadura se asiente y el gluten se relaje, favoreciendo un choque t&eacute;rmico que genera una evaporaci&oacute;n instant&aacute;nea en la superficie.
    </p><p class="article-text">
        Como tercer punto maestro, la aireaci&oacute;n mediante claras a punto de nieve es el secreto de la ligereza profesional; deben incorporarse con movimientos muy suaves y envolventes justo antes de fre&iacute;r para que el bu&ntilde;uelo se infle como una nube y resulte infinitamente m&aacute;s liviano. El cuarto factor determinante es el control estricto de la temperatura a 175 &deg;C, un equilibrio vital donde el aceite debe estar lo suficientemente caliente para sellar el bu&ntilde;uelo al instante, pero no tanto como para quemarlo por fuera y dejarlo crudo por dentro.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, el quinto paso consiste en fre&iacute;r siempre en tandas peque&ntilde;as, evitando llenar la sart&eacute;n para que la temperatura del aceite no baje dr&aacute;sticamente al introducir la masa fr&iacute;a, permitiendo que cada pieza tenga espacio para flotar y dorarse de forma uniforme sin tocarse entre s&iacute;.
    </p><h2 class="article-text">La receta de los bu&ntilde;uelos de bacalao, paso a paso</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Preparación de buñuelos                            </span>
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        Dominar esta receta es abrir la puerta a uno de los tesoros m&aacute;s sencillos y agradecidos de nuestra gastronom&iacute;a. Aunque su origen humilde buscaba el m&aacute;ximo ahorro, el resultado final es un bocado de lujo que depende de un equilibrio preciso entre el pescado y una masa bien trabajada. Para conseguir ese contraste de texturas, toma nota de los ingredientes necesarios para cuatro comensales:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>400 gramos de bacalao desalado</li>
                                    <li>200 gramos de harina de trigo </li>
                                    <li>Una cucharadita de levadura qu&iacute;mica</li>
                                    <li>Tres huevos grandes</li>
                                    <li>150 gramos de mantequilla</li>
                                    <li>300 mililitros de agua</li>
                                    <li>Un par de dientes de ajo </li>
                                    <li>Un manojo de perejil fresco</li>
                                    <li>Aceite de oliva virgen extra </li>
                                    <li>Una pizca de sal</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Una vez tengas los ingredientes, todo est&aacute; listo para comenzar. El primer paso es el desalado: sumerge el bacalao en abundante agua fr&iacute;a y mantenlo en la nevera entre 24 y 48 horas, cambiando el agua cada ocho horas. Una vez listo, dale un hervor r&aacute;pido de apenas un par de minutos para facilitar la tarea de retirar la piel y las espinas. Al desmigarlo, aseg&uacute;rate de secar bien el bacalao con papel de cocina y que los trozos sean peque&ntilde;os pero notables, para que el pescado sea el protagonista.
    </p><p class="article-text">
        Para la masa, calienta el agua con la mantequilla en una cazuela. En cuanto rompa a hervir, a&ntilde;ade la harina tamizada con la levadura de golpe. Remueve con energ&iacute;a con una cuchara de madera hasta que la masa se separe totalmente de las paredes del recipiente, formando una bola compacta. Retira del fuego y deja que pierda temperatura antes de incorporar las yemas de los huevos de una en una. No a&ntilde;adas la siguiente hasta que la anterior est&eacute; perfectamente integrada; ver&aacute;s c&oacute;mo la masa se vuelve brillante y el&aacute;stica. En ese punto, a&ntilde;ade el bacalao, el ajo y el perejil picados.
    </p><p class="article-text">
        Es fundamental dejar reposar la mezcla en la nevera al menos una hora. El fr&iacute;o asienta la masa y permite que la levadura act&uacute;e correctamente. Justo antes de empezar a fre&iacute;r, bate las claras que hab&iacute;as reservado a punto de nieve e incorp&oacute;ralas a la mezcla con movimientos suaves y envolventes; este detalle es el que aportar&aacute; esa ligereza final tan caracter&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, calienta abundante aceite a unos 175 &deg;C y, con ayuda de dos cucharas, forma peque&ntilde;as bolas. Fr&iacute;elas por tandas peque&ntilde;as para que el aceite no pierda temperatura y, cuando est&eacute;n doradas y floten, p&aacute;salas a papel absorbente. S&iacute;rvelos reci&eacute;n hechos para disfrutar de ese contraste &uacute;nico entre el crujiente exterior y el coraz&oacute;n esponjoso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marina Manzanares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/esponjosos-crujientes-fuera-metodo-bunuelos-bacalao-perfectos_1_13110985.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2026 11:01:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Esponjosos por dentro y crujientes por fuera: el método para conseguir unos buñuelos de bacalao perfectos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Comida,Recetas,Recetas de cocina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un nutricionista explica por qué tienes sueño después de comer: "La carga glucémica de la comida ha sido excesiva"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/nutricionista-explica-sueno-despues-comer-carga-glucemica-comida-sido-excesiva-xp_1_13079020.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a93eacdb-3db6-495d-8982-cbd7124384ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un nutricionista explica por qué tienes sueño después de comer: &quot;La carga glucémica de la comida ha sido excesiva&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El especialista Íñigo Marabini Mesones indica cuáles son los alimentos que pueden favorecer una mayor sensación de somnolencia y lo que esto exige a nuestro organismo</p><p class="subtitle">Una nutricionista, sobre tomar o no proteínas en el desayuno: “No es la comida más relevante en este aspecto”</p></div><p class="article-text">
        A todos nos ha pasado alguna vez que, despu&eacute;s de disfrutar de una comida, nos entra un poco de sue&ntilde;o y cierta modorra. O, lo que es lo mismo, lo que se conoce en t&eacute;rminos m&eacute;dicos como somnolencia postprandial, que hace que estemos m&aacute;s cansados cuando acabamos de comer, cuando nuestros niveles de energ&iacute;a de nuestro organismo disminuyen. &iquest;Qu&eacute; hay detr&aacute;s de este fen&oacute;meno y qu&eacute; podemos hacer para sobrellevarlo mejor?
    </p><p class="article-text">
        La respuesta a por qu&eacute; nos pasa esto est&aacute; m&aacute;s en lo que contiene nuestro plato que en tomar otra taza de caf&eacute; para evitarlo. Como nos explica <a href="https://nutricionmarabini.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">I&ntilde;igo Marabini Mesones</a>,<strong> </strong>nutricionista, &ldquo;sentir un ligero descenso de energ&iacute;a es fisiol&oacute;gicamente normal debido a la activaci&oacute;n del sistema nervioso parasimp&aacute;tico, que prioriza la digesti&oacute;n&rdquo;. Debemos pensar que nuestro cuerpo tiene una cantidad limitada de energ&iacute;a y, si la digesti&oacute;n consume una gran parte de ella, queda menos para el cerebro y los m&uacute;sculos. 
    </p><h2 class="article-text">Sue&ntilde;o despu&eacute;s de comer: cu&aacute;les son las causas</h2><p class="article-text">
        Solemos decir que el cuerpo no se equivoca: cada reacci&oacute;n, cada s&iacute;ntoma, tiene una raz&oacute;n de ser. Sentir cierta somnolencia despu&eacute;s de comer no es solo una impresi&oacute;n nuestra, sino un proceso fisiol&oacute;gico ligado a la digesti&oacute;n y al equilibrio del az&uacute;car en sangre.
    </p><p class="article-text">
        Para comprender por qu&eacute; podemos sentirnos cansados despu&eacute;s de comer debemos entender el proceso de digesti&oacute;n de los alimentos. Cuando comemos, nuestro cuerpo descompone los carbohidratos en glucosa y esta se absorbe en el intestino y pasa al torrente sangu&iacute;neo, donde se transporta a las c&eacute;lulas &ndash;con la ayuda de la insulina&ndash; y se metaboliza para obtener energ&iacute;a. Este es el proceso normal cada vez que consumimos carbohidratos. El aumento de la concentraci&oacute;n de glucosa en la sangre depende de la cantidad y el tipo de carbohidratos ingeridos.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s que hablar de alimentos concretos que den mayor sensaci&oacute;n de sue&ntilde;o que otros, &ldquo;lo que suele influir es la composici&oacute;n global de la comida&rdquo;, matiza Marabini, seg&uacute;n el cual s&iacute; es cierto que &ldquo;las comidas muy ricas en hidratos de carbono refinados, como pan blanco, dulces o bebidas azucaradas, pueden favorecer una mayor sensaci&oacute;n de somnolencia porque generan picos r&aacute;pidos de glucosa seguidos de bajadas que se perciben como cansancio&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, a la pregunta sobre c&oacute;mo influye la insulina en la aparici&oacute;n del cansancio, Marabini sostiene que esta es la &ldquo;llave que abre las c&eacute;lulas para que entre la glucosa; si hacemos una comida muy cargada de az&uacute;car o harinas, el cuerpo segrega una cantidad masiva de insulina, lo que provoca una bajada brusca de glucosa en sangre &ndash;hipoglucemia reactiva&ndash; poco despu&eacute;s. Es en este &lsquo;valle&rsquo; de energ&iacute;a cuando el cerebro, que se alimenta de glucosa, nos manda la se&ntilde;al de cansancio y falta de lucidez&rdquo;, explica el experto. Esta bajada es la que desencadena fatiga y un deseo irresistible de echarse una siesta. 
    </p><p class="article-text">
        Pero el especialista a&ntilde;ade otro matiz importante: &ldquo;algunos alimentos contienen nutrientes que participan en la s&iacute;ntesis de melatonina, la hormona que regula el sue&ntilde;o&rdquo;. Hablamos de alimentos &ldquo;ricos en tript&oacute;fano como los l&aacute;cteos, los huevos, los frutos secos o el pavo&rdquo;, afirma Marabini a la vez que matiza que, si bien no van a &ldquo;provocar sue&ntilde;o inmediato despu&eacute;s de comer, s&iacute; pueden ser interesantes en el contexto de la cena para facilitar un mejor descanso nocturno&rdquo;. Algunas <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7230229/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> han demostrado incluso que consumir estos alimentos podr&iacute;a ayudarnos a mejorar la calidad y la cantidad del sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Si bien es com&uacute;n sentir un poco de cansancio y sue&ntilde;o despu&eacute;s de comer, Marabini advierte que cuando &eacute;ste es &ldquo;incapacitante o necesitamos una siesta obligatoria suele ser una se&ntilde;al de que la carga gluc&eacute;mica de la comida ha sido excesiva para nuestro metabolismo. No es solo lo que comemos, sino c&oacute;mo nuestro cuerpo gestiona ese pico de energ&iacute;a&rdquo;, advierte Marabini.
    </p><h2 class="article-text">Nutrientes que dan energ&iacute;a y poco sue&ntilde;o: c&oacute;mo equilibrar el plato para ralentizar la digesti&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Buena parte de la clave para no quedarnos dormidos despu&eacute;s de comer est&aacute; en encontrar el equilibrio con lo que comemos y combinar bien los alimentos. En este sentido, Marabini aconseja combinar &ldquo;alimentos ricos en fibra, grasas saludables y prote&iacute;nas, que ralentizan la absorci&oacute;n de los az&uacute;cares, con los hidratos con prote&iacute;na o grasas saludables para reducir la curva de glucosa&rdquo;. Esto ralentiza la digesti&oacute;n, lo que retrasa la absorci&oacute;n de glucosa, un aumento m&aacute;s gradual del az&uacute;car en sangre y niveles de energ&iacute;a m&aacute;s estables.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una buena manera de conseguir todo esto ser&iacute;a optar por &ldquo;legumbres, frutos secos o grasas como el aguacate y el aceite de oliva virgen extra, que nos dan energ&iacute;a constante durante horas pero evitan la monta&ntilde;a rusa de la insulina que nos lleva directos al sue&ntilde;o&rdquo;, explica Marabini.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero prevenir la somnolencia despu&eacute;s de comer no acaba en la alimentaci&oacute;n. Ponernos en marcha tambi&eacute;n nos ayudar&aacute; en la digesti&oacute;n, a mejorar la circulaci&oacute;n sangu&iacute;nea y a mantener los niveles de az&uacute;car en sangre estables. No hace falta que hagamos una larga caminata para conseguir estos beneficios. &ldquo;Un paseo de apenas 10 o 15 minutos despu&eacute;s de comer ayuda a que los m&uacute;sculos consuman parte de esa glucosa en sangre sin necesidad de que la insulina trabaje en exceso&rdquo;, reconoce Marabini.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y, si durante este paseo nos exponemos a la luz, mucho mejor ya que &ldquo;la exposici&oacute;n a la luz natural ayuda a regular nuestros ritmos circadianos y le indica al cuerpo que todav&iacute;a es momento de estar alerta y no de dormir&rdquo;, concluye Marabini. Tambi&eacute;n la <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26016658/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> indica que la exposici&oacute;n a la luz natural puede ayudarnos a combatir la fatiga y contribuir a una mejor capacidad de razonamiento despu&eacute;s de comer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/nutricionista-explica-sueno-despues-comer-carga-glucemica-comida-sido-excesiva-xp_1_13079020.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Mar 2026 05:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Nutrición,Alimentación,Comida,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los secretos del marmitako: cómo preparar este guiso tradicional de atún]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/secretos-marmitako-preparar-guiso-tradicional-atun_1_13099598.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/30e94476-6cea-4786-9d4b-2d9f2d52ec46_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los secretos del marmitako: cómo preparar este guiso tradicional de atún"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todo lo que necesitas saber sobre cortes de pescado, variedades de patata y tiempos de cocción para un guiso de atún exquisito</p><p class="subtitle">Cuatro platos fáciles que puedes preparar con un bote de judías blancas</p></div><p class="article-text">
        Uno de los platos m&aacute;s emblem&aacute;ticos de nuestra gastronom&iacute;a es el marmitako. Esta receta es un guiso con la personalidad del mar Cant&aacute;brico que elaboramos con at&uacute;n blanco, patata, tomate, cebolla y pimiento como ingredientes principales. Su presencia es habitual desde Euskadi hasta todo el norte de Espa&ntilde;a, donde recibe distintos nombres seg&uacute;n la zona: desde el sorropot&uacute;n en Cantabria hasta la caldeirada en Galicia o el marmite en las costas francesas.
    </p><p class="article-text">
        El origen de este plato de cuchara se remonta a los antiguos pescadores, quienes pasaban largas temporadas en alta mar con pocas opciones de alimentaci&oacute;n. La marmita (la olla de metal que da nombre al plato) se convirti&oacute; en el centro de la cocina del barco, donde el cocinero de la tripulaci&oacute;n preparaba un guiso de patatas que, con el tiempo, empezamos a complementar con las capturas frescas de at&uacute;n. Esta combinaci&oacute;n nutricional perfecta une la energ&iacute;a del tub&eacute;rculo con las prote&iacute;nas del mar, creando una receta que hoy es un estandarte de la cocina vasca tanto en su versi&oacute;n tradicional como en la innovaci&oacute;n de grandes chefs.
    </p><p class="article-text">
        Para que nuestro marmitako sea exquisito, debemos prestar atenci&oacute;n al pescado, su calidad, los cortes y las patatas del ronqueo (el despiece tradicional del at&uacute;n), que nos permite obtener distintos cortes con propiedades &uacute;nicas. Aunque la ventresca es el tesoro m&aacute;s preciado por su jugosidad, para un guiso tradicional buscamos cortes con col&aacute;geno y estructura que soporten la cocci&oacute;n sin deshacerse.
    </p><p class="article-text">
        El ronqueo es el punto de partida, ya que de una correcta ejecuci&oacute;n depende la calidad final de cada pieza; un buen despiece garantiza que cortes como la ventresca, el tarantelo o el morrillo mantengan su estructura, textura y propiedades intactas. Una gu&iacute;a de corte es necesaria porque no solo est&aacute; pensada para profesionales; para el consumidor final es una herramienta que permite comprar con criterio, entender el valor real de cada pieza y cocinar el at&uacute;n de forma adecuada. Esto se traduce en mejores resultados en cocina y en un mayor respeto por el producto. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, piezas como el mormo o la facera (la carrillada del at&uacute;n) son ideales por su textura melosa. El lomo negro nos aportar&aacute; un extra de jugosidad, mientras que el tarantelo nos ofrecer&aacute; un equilibrio perfecto entre grasa y carne. Conocer estos cortes nos permite elegir la pieza adecuada para que, tras el breve reposo final en la olla, el at&uacute;n se deshaga en la boca manteniendo todo su sabor marino. Los guisos tradicionales requieren cortes con col&aacute;geno y estructura, capaces de soportar cocciones prolongadas sin perder sabor ni textura; en el at&uacute;n, piezas como el mormo, la facera y el galete son ideales para este tipo de elaboraciones. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Academia Espa&ntilde;ola de Nutrici&oacute;n y Diet&eacute;tica, para elegir las <a href="https://www.academianutricionydietetica.org/saber-comprar/tipos-patatas-propiedades-usos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">patatas</a> ideales para un guiso debemos optar por variedades como la Monalisa, que queda tierna pero no harinosa, o la Kennebec. La clave para que nos queden perfectas es no quitar el almid&oacute;n y cortarlas arrancando los trozos de forma que no quede un corte limpio, es decir, chasc&aacute;ndolas.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la Academia resalta t&eacute;cnicas de <a href="https://www.academianutricionydietetica.org/que-comer/tecnicas-coccion-nutrientes/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cocci&oacute;n</a> que conservan el m&aacute;ximo de nutrientes, se&ntilde;alando que un guiso a fuego bajo y lento garantiza que los almidones se hagan digeribles y que estos se retengan o pasen al propio caldo. En este tipo de platos de cuchara, parte de los minerales y vitaminas pasan a la salsa, por lo que al tomarla junto con el alimento aprovechamos todos los nutrientes que hayan pasado al jugo. Para garantizar la seguridad alimentaria, procuramos que en el interior del pescado se alcancen como m&iacute;nimo los 65 grados, asegur&aacute;ndonos de eliminar microorganismos pat&oacute;genos sin perder la jugosidad que se logra con una cocci&oacute;n respetuosa.
    </p><h2 class="article-text">Receta de marmitako, paso a paso</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Marmitako de atún                            </span>
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        Una vez conocidos los secretos del producto y las mejores t&eacute;cnicas de cocci&oacute;n, nos ponemos el delantal para preparar esta joya de nuestra cocina. Esta receta es tan vers&aacute;til que podemos adaptarla a otros pescados como el salm&oacute;n o el bacalao manteniendo siempre esa base nutritiva y llena de historia. Apunta estos ingredientes para cuatro personas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>500 gramos de at&uacute;n</li>
                                    <li>Un kilo de patatas</li>
                                    <li>Una cebolla</li>
                                    <li>Un pimiento rojo</li>
                                    <li>Un pimiento verde</li>
                                    <li>Un par de tomates</li>
                                    <li>Una cucharada de piment&oacute;n</li>
                                    <li>Caldo de pescado</li>
                                    <li>Sal</li>
                                    <li>Pimienta</li>
                                    <li>Laurel</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Una vez que tengamos los ingredientes, estamos listos para empezar. Comenzamos pochando en una cacerola la cebolla picada finamente con un poquito de sal para que sude, durante unos 5 minutos aproximadamente. Agregamos los pimientos picados y continuamos cocinando unos 20 minutos a fuego lento para conseguir una base bien melosa.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, incorporamos los tomates pelados y picados (tambi&eacute;n podemos a&ntilde;adirlos rallados) y seguimos cocinando otros 10 minutos. En este momento, a&ntilde;adimos una cucharadita de piment&oacute;n dulce de la Vera y lo cocinamos apenas unos segundos para que pierda el sabor a crudo sin que llegue a quemarse. Seguidamente, sumamos las patatas chascadas &mdash;clave para que el caldo espese de forma natural&mdash; junto al caldo de pescado y una hoja de laurel. Cocinamos primero las patatas hasta que est&eacute;n tiernas, ya que el pescado requiere mucho menos tiempo de cocci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cuando las patatas est&eacute;n listas, cortamos el at&uacute;n fresco en tacos peque&ntilde;os, lo salpimentamos y lo a&ntilde;adimos a la olla. Inmediatamente, retiramos del fuego y tapamos la cacerola; el at&uacute;n se cocinar&aacute; con el propio calor residual del guiso en unos 5 minutos. Es vital no cocer el pescado para evitar que se quede seco, sirvi&eacute;ndolo justo despu&eacute;s de este breve reposo.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro marmitako ya estar&iacute;a listo para disfrutar. Si las raciones son generosas, veremos que no hace falta ning&uacute;n acompa&ntilde;amiento adicional para quedar m&aacute;s que satisfechos; como mucho, podemos redondear el men&uacute; con una ensalada ligera de primero o una pieza de fruta de temporada como broche final.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marina Manzanares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/secretos-marmitako-preparar-guiso-tradicional-atun_1_13099598.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 08:21:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los secretos del marmitako: cómo preparar este guiso tradicional de atún]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Recetas de cocina,Cocina,Recetas,Comida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Prefieres comer solo o en compañía? Una nutricionista explica sus efectos: "No se trata de elegir, sino de equilibrar”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/prefieres-comer-compania-nutricionista-explica-efectos-no-trata-elegir-equilibrar-xp_1_13099089.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e560ef1b-2fca-4656-8d03-6726ea2ebba8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Prefieres comer solo o en compañía? Una nutricionista explica sus efectos: &quot;No se trata de elegir, sino de equilibrar”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada vez es más frecuente que la opción de comer a solas se convierta en una elección consciente que puede resultar reconfortante e incluso placentera</p><p class="subtitle">Cuál es la ración perfecta de frutos secos al día, según una dietista: “Todos se consideran de alta calidad nutricional” </p></div><p class="article-text">
        Cuando nos sentamos a comer solemos dirigir casi toda nuestra atenci&oacute;n en lo que comemos, pero no damos importancia a c&oacute;mo, d&oacute;nde y con qui&eacute;n comemos. &iquest;Nos hemos parado a pensar alguna vez si hay diferencias cuando nos sentamos a comer solos a cuando lo hacemos en compa&ntilde;&iacute;a y rodeados de gente? Si nos fijamos, veremos que hay algunas diferencias, y no se trata muchas veces de decidir cu&aacute;l es mejor, sino de comprender c&oacute;mo ambas formas de sentarnos en la mesa pueden influir en nuestra alimentaci&oacute;n y en la relaci&oacute;n que mantenemos con la comida. 
    </p><p class="article-text">
        Cada vez hay m&aacute;s pruebas de que compartir comida va m&aacute;s all&aacute; de simplemente saciar el hambre. Sentarnos a comer y dedicar tiempo a hacerlo con los dem&aacute;s podr&iacute;a ser una de las maneras m&aacute;s sencillas de sentirnos mejor, vivir de forma m&aacute;s saludable y conectar con los dem&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A menudo, cuando compartimos comida, el tiempo parece detenerse. Las conversaciones, los intercambios y las risas crean una atm&oacute;sfera donde podemos saborear cada momento y cada bocado. Las comidas en grupo suelen fomentar la relajaci&oacute;n y un ritmo m&aacute;s pausado, lo que en ocasiones nos permite prestar m&aacute;s atenci&oacute;n a las se&ntilde;ales de hambre y saciedad. Cuando nos tomamos el tiempo para comer, solemos hacerlo de forma m&aacute;s consciente y con moderaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tendemos a comer m&aacute;s despacio porque seguimos el ritmo de la conversaci&oacute;n y hay m&aacute;s probabilidad de saborear y disfrutar de la comida, no solo ingerirla&rdquo;, afirma <a href="https://elivaldinutricion.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elisabet Valdivielso</a>, dietista-nutricionista. Los momentos compartidos alrededor de la mesa suelen ir ligados a &ldquo;cierta autorregulaci&oacute;n social, cuidamos m&aacute;s lo que elegimos o c&oacute;mo comemos, lo que favorece una alimentaci&oacute;n m&aacute;s conectada con el hambre real&rdquo;, reconoce Valdivielso.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Valdivielso advierte que no siempre la compa&ntilde;&iacute;a ayuda: &ldquo;A veces ocurre lo contrario: comemos m&aacute;s cantidad por efecto social, podemos perder las se&ntilde;ales de saciedad si estamos hablando o distra&iacute;dos y hay m&aacute;s tendencia a comer por compromiso o presi&oacute;n social&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; hay de cocinar en compa&ntilde;&iacute;a?, &iquest;es siempre una buena opci&oacute;n? Seg&uacute;n este <a href="https://www.sen.es/attachments/article/3861/ResumenEjecutivo_Investigacion.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Neurolog&iacute;a (SEN), la Universidad Rey Juan Carlos (URJC), el Centro de Investigaci&oacute;n Biom&eacute;dica en Red de Fisiopatolog&iacute;a de la Obesidad y Nutrici&oacute;n (CIBEROBN) del Instituto Carlos III e Ikea, cocinar y comer en compa&ntilde;&iacute;a nos hace estar m&aacute;s alegres. Para Valdivielso, &ldquo;cocinar en compa&ntilde;&iacute;a facilita probar alimentos nuevos y puede mejorar la calidad de la alimentaci&oacute;n&rdquo;. Aunque todo depender&aacute; de &ldquo;cada persona, la intenci&oacute;n y el ambiente&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; pasa cuando comemos solos</h2><p class="article-text">
        Ya hemos visto que las comidas compartidas son, en la mayor&iacute;a de los casos, un indicador de bienestar. En cambio, la idea de comer solo ha ido asociada a una opci&oacute;n peor, una creencia sin embargo que est&aacute; cayendo en desuso. Cada vez es m&aacute;s frecuente que esta opci&oacute;n se convierta en una elecci&oacute;n consciente que puede resultar reconfortante e incluso placentera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque no es una cifra espectacular, s&iacute; es indicativa: m&aacute;s de un <a href="https://documentacion.fundacionmapfre.org/documentacion/publico/es/media/group/1119025.do" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">20% de los espa&ntilde;oles comen y cenan solos</a> entre semana, personas que en algunos casos deciden comer solas y no con la familia o los compa&ntilde;eros de trabajo. Pero debemos saber c&oacute;mo hacerlo. &ldquo;Comer solo puede tener muchos beneficios, siempre y cuando no se haga en &lsquo;modo autom&aacute;tico&rsquo; ni frente a pantallas&rdquo;, reconoce Valdivielso, que admite que, &ldquo;bien aprovechado, puede ser uno de los momentos m&aacute;s conscientes del d&iacute;a&rdquo;.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        Comer solos nos aporta el placer de concentrarnos en la comida porque eliminamos las distracciones. Nuestros sentidos se centran en el alimento que tenemos delante. &ldquo;Hay m&aacute;s conexi&oacute;n con el hambre y la saciedad, es m&aacute;s f&aacute;cil escuchar nuestro cuerpo (hambre real vs. <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/elena-fuente-nutricionista-comida-cumple-funcion-distraernos-aporta-placer-inmediato-xp_1_12981242.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hambre emocional</a>) y detectamos mejor cu&aacute;ndo estamos satisfechos&rdquo;, afirma Valdivielso. Adem&aacute;s, al estar a solas &ldquo;evitamos comer &lsquo;por inercia&rsquo; o por seguir el ritmo de otros, lo que favorece una relaci&oacute;n m&aacute;s intuitiva con la comida&rdquo;, comenta la experta.
    </p><p class="article-text">
        Pero los beneficios de comer solo, sin pantallas, no acaban aqu&iacute;. Valdivielso enumera otros tantos m&aacute;s:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Saboreamos m&aacute;s los alimentos, su textura, olor y sabor.</li>
                                    <li>Comemos m&aacute;s despacio de forma natural.</li>
                                    <li>Disfrutamos m&aacute;s, aunque se trate de una comida sencilla.</li>
                                    <li>Podemos elegir en funci&oacute;n de lo que nos apetece o necesitamos.</li>
                                    <li>Ajustamos las cantidades sin la presi&oacute;n social de los dem&aacute;s. </li>
                                    <li>Creamos rutinas m&aacute;s alineadas con nosotros.</li>
                                    <li>En un d&iacute;a con prisas, comer solo puede suponer un peque&ntilde;o reseteo, un momento de calma y desconexi&oacute;n y una oportunidad para bajar el estr&eacute;s, lo que tiene un impacto en la digesti&oacute;n y el bienestar.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Pese a todos estos beneficios, no debemos pasar por alto que comer solo, con emociones negativas, puede llevar a &ldquo;comer por ansiedad y a p&eacute;rdida de apetito&rdquo;, advierte Valdivielso
    </p><h2 class="article-text">La influencia del entorno y de la atenci&oacute;n a la hora de comer</h2><p class="article-text">
        Cuando se trata de elegir entre dos opciones no siempre todo es blanco y negro. Los matices a menudo son importantes y en este caso tambi&eacute;n lo son. &ldquo;No es una cuesti&oacute;n de elegir uno u otro sino de equilibrar&rdquo;, explica Valdivielso. Comer acompa&ntilde;ados nos permite mayor conexi&oacute;n social y un disfrute compartido, mientras que comer solo (sin pantallas) nos lleva a una conexi&oacute;n interna y mayor conciencia. &ldquo;Ambos son necesarios y complementarios&rdquo;, admite la especialista.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de si estamos solos o acompa&ntilde;ados cuando comemos, la clave est&aacute; en fijarnos en el tipo de ambiente que nos rodea. Como admite Valdivielso, &ldquo;comer en un ambiente tranquilo activa el sistema digestivo, digerimos mejor. En cambio, comer con estr&eacute;s, prisas o nervios dificulta la digesti&oacute;n en forma de hinchaz&oacute;n, pesadez y peor absorci&oacute;n&rdquo;. Hay m&aacute;s condicionantes que afectan a nuestro bienestar a la hora de comer. &ldquo;La postura, el ruido o incluso la luz influyen en c&oacute;mo responde el cuerpo&rdquo;, admite Valdivielso.
    </p><p class="article-text">
        Si no prestamos atenci&oacute;n a lo que comemos, bien porque estamos distra&iacute;dos con el televisor o el m&oacute;vil, &ldquo;nuestro cerebro no registra bien la comida y esto puede hacer que comamos m&aacute;s cantidad sin darnos cuenta y tengamos m&aacute;s hambre despu&eacute;s. En cambio, comer con atenci&oacute;n mejora la conexi&oacute;n con las se&ntilde;ales de hambre real&rdquo;, matiza la nutricionista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los ambientes ca&oacute;ticos suelen llevar a comer &ldquo;m&aacute;s ultraprocesados o comida r&aacute;pida; los entornos organizados, en cambio, nos llevan a tomar decisiones m&aacute;s saludables&rdquo;, reconoce la especialista. El lugar donde comemos tambi&eacute;n influye en parte de las decisiones que tomamos. Para Valdivielso, &ldquo;hacerlo siempre en el mismo lugar y horario ayuda a regular el apetito, a evitar picoteos constantes; por el contrario, la falta de estructura suele desordenar la alimentaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/prefieres-comer-compania-nutricionista-explica-efectos-no-trata-elegir-equilibrar-xp_1_13099089.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Mar 2026 09:36:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Prefieres comer solo o en compañía? Una nutricionista explica sus efectos: "No se trata de elegir, sino de equilibrar”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Comida,Cocina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En qué consiste la dieta atlántica: las claves saludables de la prima desconocida de la dieta mediterránea]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/consiste-dieta-atlantica-claves-saludables-prima-desconocida-dieta-mediterranea_1_13095022.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a92101a-6a05-4579-8318-83df78cd4fea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En qué consiste la dieta atlántica: las claves saludables de la prima desconocida de la dieta mediterránea"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con su máximo exponente en Galicia y el norte de Portugal, este patrón alimenticio tiene varios puntos en común con la dieta mediterránea: es tradicional, saludable y sostenible, y está basada en el consumo de alimentos frescos, mínimamente procesados, de temporada y de cercanía</p><p class="subtitle">La dieta mediterránea no es lo que crees: ¿qué debes comer para beneficiar tu salud?</p></div><p class="article-text">
        La gastronom&iacute;a del norte tiene una buena fama indiscutible, pero su recetario tradicional o lo apetitoso de sus materias primas no implica solo 'comida rica', sino un pasaporte para mejorar la salud integral y ayudar en la prevenci&oacute;n de enfermedades. Mucho m&aacute;s desconocida que <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/dieta-mediterranea-no-crees-debes-comer-beneficiar-salud_1_11601318.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la dieta mediterr&aacute;nea</a>, la dieta atl&aacute;ntica tiene mucho que ense&ntilde;arnos. Comencemos por definirla adecuadamente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es el patr&oacute;n alimentario caracter&iacute;stico de los pa&iacute;ses ba&ntilde;ados por el oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico, con su m&aacute;ximo exponente en Galicia y en el norte de Portugal, lo que se conoce seg&uacute;n algunos autores como la dieta atl&aacute;ntica del sur de Europa&rdquo;, explica Rosaura Leis, vicepresidenta de la Fundaci&oacute;n Dieta Atl&aacute;ntica y presidenta del Comit&eacute; Cient&iacute;fico de esta misma organizaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este patr&oacute;n tiene varios puntos en com&uacute;n con su prima mediterr&aacute;nea: es tradicional, saludable y sostenible y est&aacute; basada en el consumo de alimentos frescos, m&iacute;nimamente procesados, de temporada y de cercan&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">La pir&aacute;mide de la dieta atl&aacute;ntica: mucho mar, patata, fruta, verdura y queso</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica Rosaura Leis, seguir una dieta atl&aacute;ntica implica el consumo a diario de cereales &mdash;fundamentalmente <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/puedo-reconocer-alimento-integral-verdad_1_2164328.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">integrales</a>, de menor &iacute;ndice gluc&eacute;mico y m&aacute;s riqueza en fibra&mdash;, patata, frutas y verduras &mdash;m&aacute;s frecuentemente del g&eacute;nero<em> Brassica, </em>el de las coles y repollos&mdash;; l&aacute;cteos &mdash;especialmente queso&mdash; y aceite de oliva, &ldquo;tanto para ali&ntilde;ado como para cocinado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en la parte relativa a las prote&iacute;nas, la dieta atl&aacute;ntica bebe del mar (y del r&iacute;o): su aporte proteico procede sobre todo de pescado, moluscos y crust&aacute;ceos. Tambi&eacute;n incluye tres o cuatro raciones semanales de carne, especialmente cerdo y ternera, pero con una composici&oacute;n nutricional caracter&iacute;stica &mdash;son terneras amamantadas y no de cebamiento&mdash;. Por &uacute;ltimo, pero no menos importante, las legumbres, como las lentejas y los garbanzos, tambi&eacute;n tienen un gran peso en los men&uacute;s diarios, as&iacute; como los frutos secos, encabezados por casta&ntilde;as y nueces.
    </p><p class="article-text">
        La forma en que se preparan estos alimentos importa y mucho. &ldquo;Mucho m&aacute;s vapor, cocci&oacute;n, plancha y guisado que fritura&rdquo;, destaca en cuanto a la t&eacute;cnica culinaria Rosaura Leis, tambi&eacute;n catedr&aacute;tica de Pediatr&iacute;a, coordinadora del Comit&eacute; de Nutrici&oacute;n y Lactancia Materna de la AEP y coordinadora de Gastroenterolog&iacute;a, Hepatolog&iacute;a y Nutrici&oacute;n Pedi&aacute;trica del Hospital Cl&iacute;nico Universitario de Santiago. Tampoco hay que olvidarse del papel del agua, procedente en Galicia y Portugal &ldquo;de importantes y numerosos manantiales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al ampararse en el consumo de alimentos de proximidad y temporada, el planeta es otro gran beneficiado, ya que son ingredientes con una huella de carbono m&aacute;s reducida. &ldquo;Por otra parte, la huella h&iacute;drica es tambi&eacute;n baja, ya que es poca en el pescado, un alimento principal en nuestra dieta&rdquo;, anota Leis, poniendo de manifiesto que numerosos estudios han evidenciado que la dieta atl&aacute;ntica no solo es saludable para el individuo, sino tambi&eacute;n para el medio ambiente.
    </p><h2 class="article-text">El impacto positivo de los men&uacute;s atl&aacute;nticos</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Las principales causas de enfermedad y de muerte actualmente se asocian con estilos de vida no saludables, entre los que la dieta juega un importante papel. Abandonar el consumo de alimentos ricos en grasa saturada y trans y en az&uacute;cares simples, y adherirse a la dieta atl&aacute;ntica, consumir alimentos de alta densidad nutricional, con un aporte importante de &aacute;cidos grasos omega-3, vitaminas, minerales y componentes funcionales, supone una mejor salud cardiometab&oacute;lica&rdquo;, recuerda Rosaura Leis.
    </p><p class="article-text">
        Hay varios estudios realizados en el norte de Portugal, donde se evidencia que la adherencia a la dieta atl&aacute;ntica del sur de Europa (descrita por nueve componentes) se asocia a menor riesgo de infarto agudo de miocardio.
    </p><p class="article-text">
        Leis apunta a que en Galicia merece una menci&oacute;n especial el <a href="https://galiat6mas7.com/es/index.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> GALIAT, primer ensayo cl&iacute;nico realizado con dieta atl&aacute;ntica en familias de una poblaci&oacute;n fundamentalmente rural y desde la atenci&oacute;n primaria, y cuyos resultados se han publicado en revistas cient&iacute;ficas de alto impacto. Destaca que la intervenci&oacute;n durante seis meses se asocia a mejor&iacute;a del &iacute;ndice de masa corporal &mdash;indicador indirecto de adiposidad u obesidad, del HDL-c y de biomarcadores del metabolismo de los hidratos de carbono, como la resistencia a la insulina&mdash;.
    </p><p class="article-text">
        Otra <a href="http://google.com/search?q=NUTRIAGE&amp;oq=NUTRIAGE&amp;gs_lcrp=EgZjaHJvbWUyCQgAEEUYORiABDILCAEQABgKGAsYgAQyCwgCEAAYChgLGIAEMgsIAxAAGAoYCxiABDILCAQQABgKGAsYgAQyCwgFEAAYChgLGIAEMgcIBhAAGIAEMgcIBxAAGIAEMgcICBAAGIAEMgsICRAAGAoYCxiABNIBBzQ3NWowajSoAgCwAgA&amp;sourceid=chrome&amp;ie=UTF-8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> relevante al respecto es el NUTRIAGE, un estudio realizado en Galicia y norte de Portugal, en el que se analizan los efectos que la dieta atl&aacute;ntica tiene sobre la salud de los mayores institucionalizados, observ&aacute;ndose que un elevado &iacute;ndice de masa corporal y el d&eacute;ficit de determinados nutrientes se asocia con un mayor deterioro neurol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        Y cabe mencionar otro estudio realizado por el Instituto de Investigaci&oacute;n Sanitaria de Santiago de Compostela (IDIS) y <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35421213/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado</a> en<em> Advances in Science</em>, que concluye cu&aacute;les son los principios esenciales de la dieta atl&aacute;ntica que impactan positivamente en la epigen&eacute;tica, la funci&oacute;n cardiovascular y la longevidad. Cabe citar la hidrataci&oacute;n, una gastronom&iacute;a balanceada con alto valor biol&oacute;gico de las comidas &mdash;de las que est&aacute;n ausentes las grasas ultraprocesadas y dulces, con gran protagonismo del huerto y el mar&mdash;, estilo de vida activo, bienestar psicol&oacute;gico <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ciencia-soledad-evitarla-aumentar-longevidad-salud_1_12789641.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y compa&ntilde;&iacute;a</a>. Sentarse alrededor de una mesa, saborear los alimentos, compartir y charlar tambi&eacute;n es clave en la ecuaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En resumen, siguiendo la dieta atl&aacute;ntica, se tiene un menor riesgo de sobrepeso y/u obesidad, de un perfil lip&iacute;dico m&aacute;s aterog&eacute;nico, de hipertensi&oacute;n y de resistencia a la insulina, mientras que se ganan papeletas para un envejecimiento m&aacute;s saludable, &ldquo;libre de enfermedad y con mejor calidad de vida, al disminuir la fragilidad&rdquo;, realza la investigadora. La Fundaci&oacute;n Espa&ntilde;ola del Coraz&oacute;n tambi&eacute;n la <a href="https://fundaciondelcorazon.com/blog-impulso-vital/2385-dieta-atlantica-otra-opcion-cardiosaludable-.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recomienda</a> como opci&oacute;n cardiosaludable.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Merluza a la gallega.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Empieza por la cocina de la abuela</h2><p class="article-text">
        Si est&aacute;s perdido y no sabes c&oacute;mo empezar a implementar esta dieta, mira hacia tus mayores. &ldquo;Si eres gallego, ac&eacute;rcate a la cocina de la abuela, es salud para ti&rdquo;, apunta Rosaura Leis, remarcando que la cocina atl&aacute;ntica es sencilla, ya que sus procesos culinarios respetan la composici&oacute;n nutricional de los alimentos. &ldquo;Por ejemplo, una merluza a la gallega se prepara con cachelos &mdash;patata cocida, muchas veces con monda&mdash; y ajada, una salsa elaborada con aceite de oliva, ajo y piment&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Llena tu cesta de la compra de pescados, legumbres y mariscos, verduras del g&eacute;nero<em> Brassica</em> &mdash;recuerda, la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/recetas-con-coles-beneficios_1_11981074.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">familia de las coles</a>&mdash;, casta&ntilde;as, ternera gallega y patata&ndash;, y pon alg&uacute;n recetario tradicional en el estante de tu cocina. <em>A car&oacute;n do lume. El alma de la cocina gallega</em> (M&oacute;nica Prego), <em>El gran libro de la cocina gallega</em> del programa <em>Larpeiros</em> de la Televisi&oacute;n de Galicia &mdash;con 500 platos regionales, incluyendo aperitivos, legumbres, pescados, carnes y postres&mdash;&nbsp;o<em> Cocina gallega tradicional </em>de Matilde Felpeto Lagoa son algunos ejemplos de biblias culinarias que llevar&aacute;n la magia atl&aacute;ntica a tus fogones. El propio grupo de investigaci&oacute;n de Rosaura Leis tambi&eacute;n ha elaborado recetarios como <em>Men&uacute;s saludables en el comedor escolar</em>.
    </p><p class="article-text">
        Para terminar, cabe destacar una preocupante p&eacute;rdida de adherencia de los pa&iacute;ses atl&aacute;nticos a esta dieta en todas las edades, un fen&oacute;meno paralelo a lo que sucede en el caso de la dieta mediterr&aacute;nea y de lo que ya advert&iacute;a la FAO en 1970. &ldquo;Se est&aacute;n consumiendo alimentos ricos en az&uacute;cares simples, grasa saturada y trans, y se observa un descenso del consumo de pescado y otros alimentos caracter&iacute;sticos de nuestro patr&oacute;n, de elevada densidad nutricional&rdquo;, advierte Leis, citando como ejemplo el <a href="https://www.analesdepediatria.org/es-analisis-cuantitativo-ingesta-nutrientes-ninos-articulo-S169540331400455X" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> ALSALMA en m&aacute;s de 1.700 ni&ntilde;os, el cual pone de manifiesto que alrededor del 50% no consum&iacute;an dos raciones de pescado a la semana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el estudio ESNUPI, realizado recientemente en ni&ntilde;os de 1 a 10 a&ntilde;os, observa que un porcentaje importante presenta un consumo excesivo de grasa saturada, a la vez que no se cumple la ingesta recomendada de grasa poliinsaturada. &ldquo;Es el momento para la acci&oacute;n: se hace necesario establecer estrategias de promoci&oacute;n de la adherencia a nuestro patr&oacute;n alimentario tradicional atl&aacute;ntico, ya desde los primeros momentos de la vida&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Núñez-Torrón Stock]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/consiste-dieta-atlantica-claves-saludables-prima-desconocida-dieta-mediterranea_1_13095022.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 21:07:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En qué consiste la dieta atlántica: las claves saludables de la prima desconocida de la dieta mediterránea]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación saludable,Alimentación,Comida,Galicia,Portugal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El origen del gofre o waffle: desde la antigua Grecia a Bélgica y Estados Unidos para ser uno de los dulces más populares]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/origen-gofre-waffle-antigua-grecia-belgica-estados-unidos-pm_1_13098569.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d778167-f4b3-4a9a-89d3-91eafc80245a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El origen del gofre o waffle: desde la antigua Grecia a Bélgica y Estados Unidos para ser uno de los dulces más populares"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sus orígenes se remontarían a la antigua Grecia, siendo descendiente de la ‘crustula’, una galleta dulce que se elaboraba con harina, manteca de cerdo y miel</p><p class="subtitle">La curiosa historia del origen del croissant, que no es francés
</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Cada 25 de marzo se celebra el D&iacute;a del Gofre. Si bien podr&iacute;amos pensar que es una efem&eacute;ride que comenz&oacute; en B&eacute;lgica, considerado el origen y el lugar tradicional de este dulce, esta fecha surgi&oacute; en </span><a href="https://www.eldiario.es/viajes/conoce-fika-pausa-laboral-diaria-cafe-tradicional-suecia-pm_1_12207656.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">Suecia</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, debido al llamado &lsquo;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>V&aring;rfrudagen</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">&rsquo; que significa &ldquo;D&iacute;a de Nuestra Se&ntilde;ora&rdquo;, que vendr&iacute;a a ser lo que celebramos como el d&iacute;a de la Ascensi&oacute;n.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En Suecia y otras zonas de Escandinavia celebran esta festividad comiendo gofres o waffles, y es por esto por lo que este 25 de marzo pas&oacute; a ser conocido como D&iacute;a del Gofre, que en Estados Unidos tiene lugar como &lsquo;D&iacute;a Nacional&rsquo; en agosto coincidiendo con el d&iacute;a en que Cornelius Swartwout patent&oacute; la primera gofrera.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">El origen del gofre: de la antigua Grecia a la Europa medieval</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El gofre es uno de los dulces m&aacute;s populares actualmente, que procede de una mezcla sencilla de harina agua que al presionar entre dos hierros y cocinar sobre llama abierta resulta algo similar a lo que es hoy. Aunque su historia empieza en la Europa medieval, sus or&iacute;genes se remontar&iacute;an a la antigua Grecia, pues son varios expertos los que aseguran que el postre actual </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>es descendiente de la &lsquo;crustula&rsquo;, una galleta dulce </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">que se elaboraba con harina, manteca de cerdo y miel.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El gofre como tal, sin embargo, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>aparece mencionado por primera vez en la regi&oacute;n de Flandes en el siglo IX</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, extendi&eacute;ndose luego al resto de la actual B&eacute;lgica y Francia. Se considera que se prepararon por primera vez en los monasterios, donde las hostias vendr&iacute;an a ser las precursoras para luego crear una masa que dio lugar a este dulce.</span>
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            <span class="title">
                Bodegón con Gofres, pintado por Georg Flegel, siglo XVI o XVII                            </span>
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        <span class="highlight" style="--color:white;">El primer gremio de gofreros se cre&oacute; en el siglo XIII en Francia, y poco a poco el postre se fue extendiendo hacia el resto de Europa central, como Pa&iacute;ses Bajos, norte de Alemania, para que luego en el siglo XV estuvieran muy extendidos al a&ntilde;adir a su receta ingredientes como huevos, leche, miel, especias y agentes leudantes.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">Estados Unidos populariz&oacute; los gofres </span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Pero como sucede con muchas recetas tradicionales de la pasteler&iacute;a, ganar&iacute;an popularidad al extenderse a Estados Unidos, a donde llegaron durante el siglo XVIII, de hecho, se cree que </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Thomas Jefferson</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> fue quien llev&oacute; la primera gofrera con su caracter&iacute;stica cuadr&iacute;cula. Un objeto que ser&iacute;a inventado de forma industrial por </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Cornelius Swartwout</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, que la patent&oacute; a mediados del siglo XIX.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Desde Estados Unidos se populariz&oacute; al resto del mundo, siendo muy habitual comerlo con recetas algo diferentes en otros puntos como Asia, aunque s&iacute; que fue en Europa donde se ide&oacute; que se sirviera con chocolate, nata y otros a&ntilde;adidos edulcorantes. Concretamente fue </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Maurice Vermersch</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, belga, que durante la Exposici&oacute;n Universal de 1960 en Bruselas puso de moda esta idea.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/origen-gofre-waffle-antigua-grecia-belgica-estados-unidos-pm_1_13098569.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 19:37:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El origen del gofre o waffle: desde la antigua Grecia a Bélgica y Estados Unidos para ser uno de los dulces más populares]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comida,Gastronomía,Historia,Bélgica,Pastelería,Repostería,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La receta paso a paso de empanada de bacalao con pasas, el clásico tradicional de la gastronomía gallega que nunca decepciona]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/receta-paso-paso-empanada-bacalao-pasas-clasico-tradicional-gastronomia-gallega-decepciona_1_13096466.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f063d53d-7942-420a-ae62-be8e9e416b9d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La receta paso a paso de empanada de bacalao con pasas, el clásico tradicional de la gastronomía gallega que nunca decepciona"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque el catálogo de rellenos en Galicia es infinito, esta combinación se ha consolidado como una de las piezas más codiciadas de los obradores gallegos</p><p class="subtitle">Cuál es la ración perfecta de frutos secos al día, según una dietista: “Todos se consideran de alta calidad nutricional”</p></div><p class="article-text">
        Dentro del inmenso recetario de las tierras del norte, existe una elaboraci&oacute;n que destaca por encima del resto: la empanada gallega de bacalao con pasas. Aunque el cat&aacute;logo de rellenos en Galicia es infinito &mdash;pudiendo encontrar rellenos de at&uacute;n, carne o zamburi&ntilde;as&mdash;, esta combinaci&oacute;n se ha consolidado como una de las piezas m&aacute;s codiciadas de los obradores gallegos, destacando por su elaboraci&oacute;n artesanal y un equilibrio de sabores que la diferencia del resto. Su &eacute;xito reside en un contraste agridulce sorprendente que la convierte en la opci&oacute;n perfecta tanto para un aperitivo como para un plato principal en cualquier comida familiar.
    </p><p class="article-text">
        Este plato tradicional representa la esencia de la cocina de aprovechamiento y el mimo por el producto local. Para hacerla, se necesita paciencia y buenos ingredientes: cebollas de la tierra llenas de sabor, un buen bacalao desalado y una masa crujiente y fina. A diferencia de otras empanadas m&aacute;s comunes, el toque de las pasas le otorga una personalidad agridulce que eleva el sabor del pescado blanco, convirtiendo cada bocado en una explosi&oacute;n de texturas. Es un producto tan aut&eacute;ntico que se mantiene como el tesoro m&aacute;s esperado en las mesas gallegas, desde las romer&iacute;as de verano hasta las cenas de vigilia, si bien es ideal durante todo el a&ntilde;o, cobra un protagonismo especial durante la Cuaresma.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de su valor emocional y tradicional, esta empanada es un aut&eacute;ntico tesoro nutricional. El protagonista, el <a href="https://www.fen.org.es/MercadoAlimentosFEN/pdfs/bacalao.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bacalao</a>, es seg&uacute;n la Fundaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de la Nutrici&oacute;n (FEN) uno de los pescados m&aacute;s magros que existen, ya que acumula su grasa en el h&iacute;gado y no en el m&uacute;sculo. Esto nos regala una carne blanca de muy f&aacute;cil digesti&oacute;n, cargada de prote&iacute;nas de alto valor biol&oacute;gico y minerales esenciales como el f&oacute;sforo y el selenio (de hecho, una sola raci&oacute;n cubre casi el 40% de nuestras necesidades diarias de f&oacute;sforo). Por su parte, las <a href="https://fen.org.es/MercadoAlimentosFEN/pdfs/pasas.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pasas</a> no solo est&aacute;n ah&iacute; por el sabor; al ser uvas desecadas, concentran sus nutrientes y multiplican su aporte de fibra y potasio, adem&aacute;s de aportar vitamina B6, clave para regular la actividad hormonal. Es, en definitiva, un bocado donde la historia, el placer y la salud se dan la mano en cada lasca.
    </p><h2 class="article-text">La receta de empanada de bacalao con pasas</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Receta, paso a paso                            </span>
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        Bacalao, cebolla pochada y pasas son el alma de este bocado que es pura historia viva de Galicia. El secreto de su &eacute;xito no reside en una elaboraci&oacute;n compleja, sino en lograr que el sofrito (la &ldquo;zaragallada&rdquo;) sea lento y meloso, permitiendo que la cebolla se vuelva transparente y dulce. Ver c&oacute;mo la masa se dora en el horno mientras desprende ese aroma a tierra y mar es el preludio perfecto para una sobremesa inolvidable. Apunta estos ingredientes para cuatro comensales:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>500 gramos de harina de trigo</li>
                                    <li>150 gramos de aceite de oliva virgen extra o suave (de fre&iacute;r el bacalao)</li>
                                    <li>150 mililitros de leche</li>
                                    <li>Un par de huevos</li>
                                    <li>Ocho gramos de sal</li>
                                    <li>500 gramos de bacalao desalado</li>
                                    <li>Tres cebollas</li>
                                    <li>225 gramos de aceite de oliva virgen extra o suave</li>
                                    <li>80 gramos de uvas pasas sin pepitas</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Para comenzar esta receta artesana,&nbsp;tenemos que saber que el &eacute;xito de la empanada depende totalmente de c&oacute;mo cocinemos la verdura. Picamos la cebolla en trozos uniformes y la sofre&iacute;mos durante 20 minutos en el aceite a fuego muy suave; el objetivo es que la cebolla pierda su rigidez, se vuelva transparente y alcance un punto de confitado natural sin llegar a quemarse.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, hervimos el bacalao desalado apenas tres minutos, lo escurrimos y lo separamos en lascas limpias de espinas. Cuando la cebolla est&eacute; lista, a&ntilde;adimos el bacalao y las pasas, dejando que todo cueza junto cuatro minutos m&aacute;s para que los sabores se combinen. Un truco fundamental: escurrimos el aceite sobrante y lo reservamos, ya que ser&aacute; el ingrediente estrella de la masa para aportarle un color y sabor inigualables.
    </p><p class="article-text">
        En un bol, mezclamos la harina con la sal y la leche. Incorporamos el huevo ligeramente batido y los 150 gramos del aceite del sofrito que ten&iacute;amos reservado. Este paso es el que marca la diferencia entre una empanada com&uacute;n y una aut&eacute;ntica empanada gallega, aportando un sabor y color inigualables. Amasamos hasta formar una bola homog&eacute;nea y, muy importante, la dejamos reposar 15 minutos bajo un pa&ntilde;o para que el gluten se relaje y sea f&aacute;cil de estirar.
    </p><p class="article-text">
        Con el horno precalentado a 190 &deg;C, dividimos la masa en dos partes. Estiramos la base sobre papel de horno dej&aacute;ndola muy fina. Extendemos el relleno de bacalao y pasas de forma uniforme y cubrimos con la otra mitad de la masa. Para evitar que los jugos escapen, realizamos el &ldquo;repulgue&rdquo; o cord&oacute;n presionando los bordes con los dedos, un gesto artesano que sella la tradici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Con unas tijeras, cortamos un peque&ntilde;o agujero en el centro (la chimenea) para que la empanada respire. Pintamos con huevo batido y horneamos durante 45-50 minutos hasta que luzca un dorado intenso. Al retirarla, un &uacute;ltimo truco: p&iacute;ntala en caliente con el poquito de aceite del sofrito que te haya sobrado para un brillo espectacular. D&eacute;jala reposar 15 minutos antes de cortarla; la espera merecer&aacute; la pena para disfrutar de ese crujido inconfundible con sabor a Galicia.
    </p><p class="article-text">
        Convertir tu empanada de bacalao con pasas en una aut&eacute;ntica experiencia gourmet es posible si eliges los compa&ntilde;eros de mesa adecuados que realcen su fascinante contraste agridulce. Para equilibrar la potencia del bacalao, nada mejor que una tabla de quesos donde un queso de cabra aporte su caracter&iacute;stico toque &aacute;cido o un Manchego curado ofrezca sus notas dulces y profundas. 
    </p><p class="article-text">
        Y si buscas una intensidad mayor, los embutidos de calidad son el aliado perfecto: la riqueza del chorizo ib&eacute;rico o la elegancia salada de unas finas lonchas de jam&oacute;n serrano crean un di&aacute;logo de sabores robustos que despiertan los sentidos. Ya prefieras la suavidad de un queso fresco o el car&aacute;cter picante de un queso azul, cada elecci&oacute;n transformar&aacute; tu empanada en una obra maestra culinaria, haciendo que cada bocado sea, sencillamente, inolvidable.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marina Manzanares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/receta-paso-paso-empanada-bacalao-pasas-clasico-tradicional-gastronomia-gallega-decepciona_1_13096466.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 14:59:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La receta paso a paso de empanada de bacalao con pasas, el clásico tradicional de la gastronomía gallega que nunca decepciona]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Cocina,Recetas de cocina,Comida,Galicia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuál es la ración perfecta de frutos secos al día, según una dietista: "Todos se consideran de alta calidad nutricional"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/racion-perfecta-frutos-secos-dia-dietista-consideran-alta-calidad-nutricional-xp_1_13093549.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ee2c4d79-158d-4417-8b8e-d4ca830df1e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuál es la ración perfecta de frutos secos al día, según una dietista: &quot;Todos se consideran de alta calidad nutricional&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La especialista Cristina García Tébar nos ayuda a determinar cuántos frutos secos debemos tomar al día para beneficiarnos de todas sus propiedades y nutrientes</p><p class="subtitle">Dos nutricionistas abordan los límites del Índice de Masa Corporal: “No indica dónde se acumula la grasa” </p></div><p class="article-text">
        Los frutos secos suelen ser uno de los tentempi&eacute;s m&aacute;s apetecibles: ya sea para picar en una celebraci&oacute;n o fiesta, o como algo que tomamos cuando tenemos prisa. Probablemente hayamos escuchado tambi&eacute;n informaci&oacute;n contradictoria sobre ellos. Alguna nos dice que son la mejor opci&oacute;n para un picoteo saludable y rico en prote&iacute;nas; otra, en cambio, dice que es muy f&aacute;cil excederse y comer demasiado, y que es mejor evitarlos.
    </p><p class="article-text">
        En ocasiones, incluso lo bueno en exceso es malo, y cuando hablamos de frutos secos ricos en grasas, ese tentempi&eacute; saludable puede acabar convirti&eacute;ndose en algo perjudicial. La expresi&oacute;n &ldquo;todo con moderaci&oacute;n&rdquo; cobra especial importancia al hablar del consumo de frutos secos. &iquest;Cu&aacute;ntos deber&iacute;amos tomar para beneficiarnos de sus propiedades? <a href="https://www.nutriemocion.net/tu-nutricionista-en-valencia/dietista-valencia-cristina-garcia/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cristina Garc&iacute;a T&eacute;bar</a>, dietista de Nutriemoci&oacute;n en Val&egrave;ncia, nos ayuda a despejar esta y otras dudas sobre los frutos secos.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; tienen los frutos secos que los hacen saludables</h2><p class="article-text">
        Los frutos secos son una verdadera fuente de nutrientes, est&aacute;n repletos de valiosos ingredientes. Tanto si hablamos de avellanas, como de nueces o de almendras, cada tipo de fruto seco tiene un perfil nutricional &uacute;nico. Pero en todos ellos encontraremos una interesante variedad de vitaminas, minerales, grasas saludables y prote&iacute;nas que son beneficiosas para nuestro organismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los frutos secos, explica Garc&iacute;a, &ldquo;son alimentos muy completos, de alta calidad nutricional, en los que est&aacute;n representados todos los nutrientes, sobre todo prote&iacute;nas, grasas, fibra, vitaminas y minerales como hierro, zinc, selenio o calcio, y tambi&eacute;n, aunque en menor proporci&oacute;n, carbohidratos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con todo, y como apunta la dietista, no son tan ricos en agua como otros alimentos. Pero al consumir frutos secos con regularidad, nos aseguramos de que nuestro organismo recibe estos nutrientes esenciales y, por tanto, recibe varios beneficios. Garc&iacute;a destaca los siguientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Efecto cardioprotector gracias a su contenido en &aacute;cidos grasos insaturados, que ayudan a regular los niveles de colesterol en la sangre.</li>
                                    <li>Ofrecen una buena salud digestiva debido a su riqueza en fibra, que ayuda a regular el tr&aacute;nsito intestinal y favorece una digesti&oacute;n regular y saludable.</li>
                                    <li>Aportan gran saciedad gracias a su contenido en l&iacute;pidos, fibra y prote&iacute;nas. &ldquo;Su estructura m&aacute;s compacta y poco hidratada implica un mayor procesamiento digestivo&rdquo;, explica Garc&iacute;a.</li>
                                    <li>Ejercen una funci&oacute;n antioxidante gracias a la cantidad de vitamina E, que protege las c&eacute;lulas del da&ntilde;o causado por los radicales libres y reduce la inflamaci&oacute;n en el cuerpo.&nbsp;</li>
                                    <li>Poseen propiedades antiinflamatorias debido al efecto combinado de muchos de los nutrientes que contienen.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &ldquo;Muchos estudios han relacionado el consumo habitual de frutos secos con menor riesgo de sufrir enfermedad cardiovascular, c&aacute;ncer, enfermedades respiratorias, diabetes o infecciones, entre otras&rdquo;, reconoce Garc&iacute;a. Lo demuestra, por ejemplo, este an&aacute;lisis de estudios sobre el consumo de frutos secos y el riesgo de enfermedades publicado en <a href="https://link.springer.com/article/10.1186/s12916-016-0730-3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>BMC Medicine</em></a>, seg&uacute;n el cual el consumo de 20 gramos al d&iacute;a, el equivalente a un pu&ntilde;ado, puede reducir el riesgo de padecer cardiopat&iacute;a coronaria en casi un 30%, el riesgo de c&aacute;ncer en un 15% y el riesgo de muerte prematura en un 22%.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        O este otro <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9930735/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a>, que concluye, tras revisar 60 investigaciones, que las personas que consumen 30 gramos diarios de frutos secos, en particular nueces, almendras y pistachos, tienen un 19% menos de probabilidades de sufrir enfermedades cardiovasculares y un 23% menos de probabilidades de morir a causa de ellas.
    </p><h2 class="article-text">Cu&aacute;ntos frutos secos debemos tomar para beneficiarnos de sus propiedades</h2><p class="article-text">
        Ya hemos visto que los frutos secos son una opci&oacute;n saludable si los a&ntilde;adimos de manera regular a nuestra alimentaci&oacute;n. Y s&iacute; podemos consumirlos a diario. Es m&aacute;s, Garc&iacute;a afirma que &ldquo;es muy recomendable hacerlo&rdquo;. Pero, &iquest;qu&eacute; significa que los tomemos de forma regular? &iquest;Cu&aacute;l es la cantidad recomendada? &iquest;Cu&aacute;ndo es demasiado? Para la dietista, &ldquo;la cantidad recomendada es aproximadamente un pu&ntilde;ado&rdquo;, siempre que no haya contraindicaciones m&eacute;dicas ni alergias.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, es posible sobrepasar esta cantidad con los frutos secos, bien porque nos quedamos con todo el paquete abierto y vamos picando casi sin darnos cuenta, o porque son de tan f&aacute;cil consumo que puede llevarnos a comer m&aacute;s de lo deseado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto hace que la ingesta no sea muy consciente, ya que muchas veces el foco est&aacute; en la pantalla o en una conversaci&oacute;n, y no en la cantidad que consumimos&rdquo;, advierte Garc&iacute;a. Si esto es algo puntual, no pasa nada, &ldquo;pero si ocurre de forma habitual, desordenamos nuestras ingestas y desplazamos el consumo de otros alimentos necesarios. Las consecuencias depender&iacute;an del caso en concreto, como la frecuencia o el resto de alimentos que componen la dieta&rdquo;, reconoce la especialista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo podemos incluir los frutos secos para no caer en estos y otros errores? Garc&iacute;a sugiere incluirlos como parte de nuestra ingesta habitual. &ldquo;En ensaladas, con un yogur o una fruta para merendar o en un <em>porridge</em> para desayunar. En estos casos es raro que nos excedamos y es m&aacute;s f&aacute;cil que incluyamos la raci&oacute;n recomendada&rdquo;, matiza Garc&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">No todos los frutos secos son iguales: mejor en su versi&oacute;n cruda</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Hay ciertas diferencias en su composici&oacute;n, pero todos se consideran de alta calidad nutricional&rdquo;, afirma Garc&iacute;a. &iquest;En qu&eacute; se diferencian entre ellos? Como apunta la especialista, el contenido de grasa es uno de los que pueden marcar alguna diferencia, ya que algunos, como las nueces de macadamia, &ldquo;contienen una mayor proporci&oacute;n, aunque no deber&iacute;amos descartarlas por este motivo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las nueces, por su parte, contienen l&iacute;pidos omega 3, que son &ldquo;importantes para nuestra nutrici&oacute;n y que no los encontramos en muchos otros alimentos&rdquo;, reconoce Garc&iacute;a. Con todo, y para la especialista, la clave est&aacute; en &ldquo;la variedad de frutos secos, en el contexto de una alimentaci&oacute;n equilibrada, comer de manera consciente, a un ritmo adecuado, conocer las raciones recomendadas y atender a nuestras se&ntilde;ales de hambre y saciedad&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Garc&iacute;a, &ldquo;los frutos secos pueden usarse como complementos proteicos de algunos platos, pero tambi&eacute;n pueden completar su valor nutricional y energ&eacute;tico gracias a su contenido en grasa&rdquo;. Eso s&iacute;, &ldquo;priorizando los frutos secos en su versi&oacute;n cruda, aunque esto no signifique que no podamos incluir los salados en la misma o distintas ingestas&rdquo;, concluye Garc&iacute;a. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/racion-perfecta-frutos-secos-dia-dietista-consideran-alta-calidad-nutricional-xp_1_13093549.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 08:48:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuál es la ración perfecta de frutos secos al día, según una dietista: "Todos se consideran de alta calidad nutricional"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comida,Alimentación,Frutos secos,Salud,Dietas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alpisteras de Sanlúcar: cómo elaborar paso a paso el postre dulce tradicional de Cuaresma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/alpisteras-sanlucar-elaborar-paso-paso-postre-dulce-tradicional-cuaresma_1_13093025.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/935c52af-220d-4206-9e4b-78cee295fcb4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alpisteras de Sanlúcar: cómo elaborar paso a paso el postre dulce tradicional de Cuaresma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El secreto del crujido perfecto está en esta receta artesana de horno, almíbar y tradición gaditana</p><p class="subtitle">Igual de crujiente pero con menos aceite: cómo hacer pescado frito y saludable en la freidora de aire</p></div><p class="article-text">
        Las alpisteras de Sanl&uacute;car de Barrameda son mucho m&aacute;s que un simple postre, representan la esencia misma de la Semana Santa gaditana. Aunque al pensar en dulces de Cuaresma lo habitual es que nos vengan a la mente las cl&aacute;sicas torrijas, pesti&ntilde;os o rosquillas, en C&aacute;diz pervive este tesoro local que, curiosamente, suele desconcertar a los turistas por su nombre. 
    </p><p class="article-text">
        Este dulce tradicional &mdash;se&ntilde;a de identidad de una ciudad distinguida como Capital Espa&ntilde;ola de la Gastronom&iacute;a en 2022&mdash; debe su nombre al parecido con el alpiste, ya sea por el uso antiguo de semillas de s&eacute;samo o por su forma menuda. Con un origen andalus&iacute; que ha sobrevivido en los recetarios familiares durante siglos, las alpisteras ofrecen una alternativa &uacute;nica: a diferencia de la mayor&iacute;a de los dulces de estas fechas que se rinden al aceite de la sart&eacute;n, estas pasan por el horno. Esta t&eacute;cnica les confiere una ligereza y una fragilidad casi et&eacute;rea, permitiendo que el sabor del huevo y el an&iacute;s se perciba de forma limpia y elegante. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que hace verdaderamente especiales a las alpisteras es su peculiar elaboraci&oacute;n, que las convierte en un bocado seco, c&iacute;trico y de dulzor moderado que nunca resulta pesado. Curiosamente, la masa no lleva ni una pizca de az&uacute;car, lo que permite que el sabor del huevo y el toque arom&aacute;tico del lim&oacute;n y la matalah&uacute;va sean los protagonistas iniciales. Es un producto tan aut&eacute;ntico y local que apenas ha salido de su entorno, manteni&eacute;ndose como un secreto compartido entre Sanl&uacute;car y las localidades cercanas desde el Mi&eacute;rcoles de Ceniza hasta el Domingo de Resurrecci&oacute;n<strong>.</strong> Esa caracter&iacute;stica forma de rombo con las puntas desafiantes no es solo est&eacute;tica; es la se&ntilde;a de identidad que permite que el alm&iacute;bar se acumule en los bordes, creando ese contraste de texturas que las hace tan adictivas y que las distingue de cualquier otro dulce de convento o pasteler&iacute;a de la zona.
    </p><h2 class="article-text">Receta Alpisteras de Sanl&uacute;car de Barrameda, paso a paso</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Huevos, harina, mantequilla y ralladura de limón son algunos de los ingredientes de este dulce tradicional                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Preparar alpisteras es sumergir la cocina en un aroma inconfundible a lim&oacute;n y matalah&uacute;va, ese perfume que anuncia que la primavera y la Cuaresma han llegado para quedarse. El secreto de su &eacute;xito no reside en una elaboraci&oacute;n compleja, sino en lograr esa textura quebradiza y ligera que estalla en el paladar al primer bocado. Ver c&oacute;mo sus puntas se elevan en el horno hasta alcanzar ese tono dorado p&aacute;lido es casi un espect&aacute;culo visual, un preludio perfecto para el ba&ntilde;o de alm&iacute;bar que les dar&aacute; su brillo final. Si buscas un dulce que sea puro crujido y tradici&oacute;n, esta receta artesana es, sin duda, tu mejor elecci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Para preparar esta receta necesitar&aacute;s los siguientes ingredientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Cuatro yemas de huevos</li>
                                    <li>Harina de reposter&iacute;a &nbsp;</li>
                                    <li>Media ralladura de lim&oacute;n</li>
                                    <li>Una cucharadita de an&iacute;s en grano (matalah&uacute;va)</li>
                                    <li>100 gramos de az&uacute;car</li>
                                    <li>100 gramos de agua</li>
                                    <li>Una pizca de sal</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Preparar esta receta artesana te llevar&aacute; menos de una hora y el resultado ser&aacute; de unas 20 unidades con un dulce arom&aacute;tico, ligero y lleno de tradici&oacute;n. Para ello, deber&aacute;s seguir estos pasos:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Para comenzar esta receta artesana, el primer paso es la precisi&oacute;n. Debemos pesar las cuatro yemas de huevo para determinar la cantidad exacta de harina de reposter&iacute;a que necesitaremos, ya que la tradici&oacute;n manda utilizar proporciones iguales. Este detalle es fundamental porque al variar el tama&ntilde;o de los huevos es la propia yema la que marca la pauta para que la masa no quede ni demasiado seca ni pegajosa. </li>
                                    <li>Una vez pesado todo, batimos las yemas con unas varillas manuales junto con la ralladura de lim&oacute;n, incorporando despu&eacute;s la harina y el an&iacute;s en grano. Mezclamos primero con una esp&aacute;tula y terminamos trabajando la masa con las manos hasta conseguir una textura homog&eacute;nea y ligeramente h&uacute;meda; si notamos que queda demasiado seca, podemos a&ntilde;adir unas gotas de agua o leche para facilitar el amasado.</li>
                                    <li>Con el horno precalentado a 180 &deg;C, procedemos a estirar la masa sobre un papel de hornear. Aunque al principio pueda parecer algo dura, con el rodillo y un poco de paciencia lograremos dejarla muy fina y con forma rectangular. A continuaci&oacute;n, cortamos la masa en forma de rombos o diamantes, sin preocuparnos por una perfecci&oacute;n absoluta, ya que su car&aacute;cter r&uacute;stico es parte de su encanto. Colocamos las porciones en una bandeja y las horneamos 15 minutos, vigilando que adquieran un tono dorado y que las puntas comiencen a levantarse de forma caracter&iacute;stica.</li>
                                    <li>Mientras nuestras alpisteras se enfr&iacute;an fuera del horno, preparamos el alm&iacute;bar calentando el az&uacute;car con el agua hasta que la mezcla espese ligeramente. Para el toque final, pintamos generosamente cada pieza con este alm&iacute;bar caliente o las ba&ntilde;amos directamente si preferimos una capa m&aacute;s contundente. Por &uacute;ltimo, las dejamos secar sobre una rejilla o papel vegetal para que el glaseado escurra y cristalice por completo. Una vez secas, estar&aacute;n listas para ofrecer ese crujido inconfundible que las ha convertido en el tesoro m&aacute;s esperado de la Cuaresma sanluque&ntilde;a. Como son un dulce seco, se conservan de maravilla durante varios d&iacute;as si las guardamos en un recipiente herm&eacute;tico o una caja de lata, manteniendo intacta esa textura quebradiza tan caracter&iacute;stica.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Para disfrutar de las alpisteras en todo su esplendor, no hay nada como acompa&ntilde;arlas con una copita de vino dulce de la tierra (o una Manzanilla de Sanl&uacute;car), un caf&eacute; reci&eacute;n hecho o incluso un chocolate caliente si la tarde refresca. Aunque son las reinas indiscutibles de Sanl&uacute;car en estas fechas, no podemos olvidar que comparten protagonismo en el recetario de Cuaresma con otros cl&aacute;sicos como los pesti&ntilde;os melosos, las torrijas de leche o los roscos de an&iacute;s. Cualquiera de estas opciones, junto a nuestras alpisteras bien secas y cristalizadas, garantiza una sobremesa con sabor a historia y tradici&oacute;n andaluza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marina Manzanares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/alpisteras-sanlucar-elaborar-paso-paso-postre-dulce-tradicional-cuaresma_1_13093025.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2026 15:44:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alpisteras de Sanlúcar: cómo elaborar paso a paso el postre dulce tradicional de Cuaresma]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Recetas,Recetas de cocina,Comida,Semana Santa,Repostería]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Con crema, rellenos de bacalao y gambas o con bonito: cómo hacer pimientos del piquillo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/crema-rellenos-bacalao-gambas-bonito-pimientos-piquillo_1_13092536.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/49705cd7-1d22-4a62-a1c9-f0dcc236cf37_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139357.jpg" width="3925" height="2208" alt="Con crema, rellenos de bacalao y gambas o con bonito: cómo hacer pimientos del piquillo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Apunta estas tres propuestas versátiles y llenas de sabor para sacar todo el partido a tu conserva estrella: el pimiento del piquillo</p><p class="subtitle">A la brasa, al horno, a la plancha o rebozados: así puedes hacer calçots en casa</p></div><p class="article-text">
        Los pimientos del piquillo son uno de los grandes tesoros de nuestra gastronom&iacute;a, un bocado vers&aacute;til que transforma cualquier comida en una ocasi&oacute;n especial. Ya sea con la suavidad de una crema ligera, el toque marinero del bacalao y las gambas o la sencillez cl&aacute;sica del bonito, estos peque&ntilde;os pimientos rojos son el soporte perfecto para dejar volar la imaginaci&oacute;n en la cocina. Prepararlos es casi un ritual: desde el momento del relleno hasta el aroma que desprenden al darles el &uacute;ltimo golpe de calor, logrando un equilibrio de sabores que conquista tanto en una cena improvisada como en el men&uacute; m&aacute;s elaborado. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de su incre&iacute;ble sabor, el piquillo es un aut&eacute;ntico &ldquo;aliado silencioso&rdquo; para nuestra salud. Aunque no lo parezca, el <a href="https://www.fen.org.es/MercadoAlimentosFEN/pdfs/pimientomorron.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pimiento</a> tiene m&aacute;s vitamina C que una naranja, lo que nos ayuda a mantener las defensas a raya y a que nuestra piel luzca mejor gracias a la producci&oacute;n de col&aacute;geno. Su color rojo intenso delata su riqueza en antioxidantes y vitamina A, fundamentales para la vista, mientras que su alto contenido en fibra y potasio cuida de nuestra digesti&oacute;n y del coraz&oacute;n. En definitiva, es uno de esos pocos alimentos donde el placer de comer y el cuidarse van de la mano en cada bocado. 
    </p><h2 class="article-text">Crema de pimientos del piquillo con nata</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Crema de pimientos de piquillo                            </span>
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        Esta crema de pimientos del piquillo es una de esas joyas de la cocina que no te dejar&aacute; indiferente. Es el acompa&ntilde;amiento perfecto para elevar platos sencillos, como una coliflor empanada o unas setas, pero su versatilidad no tiene l&iacute;mites: desde un bacalao fresco hasta unas alb&oacute;ndigas de pescado o una buena morcilla rebozada. Es una elaboraci&oacute;n de coste bajo y dificultad m&iacute;nima que aporta un color vibrante y una textura sedosa a cualquier receta. Toma nota de estos ingredientes para cuatro comensales:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>12 pimientos del piquillo </li>
                                    <li>150 ml de nata l&iacute;quida </li>
                                    <li>Un diente de ajo</li>
                                    <li>Aceite de oliva virgen extra </li>
                                    <li>Sal</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Para comenzar esta deliciosa crema, el primer paso fundamental es el salteado. En una sart&eacute;n con un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra, a&ntilde;adimos el diente de ajo cortado en l&aacute;minas finas. Antes de que el ajo coja demasiado color, incorporamos los pimientos del piquillo. Los cocinaremos a fuego medio durante unos 10 minutos, d&aacute;ndoles la vuelta a mitad de tiempo para que se doren y se tuesten ligeramente por ambos lados. 
    </p><p class="article-text">
        Este cocinado previo es el gran secreto de la receta, ya que al pasar los pimientos por el fuego eliminamos su acidez natural y conseguimos que queden mucho m&aacute;s tiernos. Una vez que est&eacute;n bien doraditos, sazonamos al gusto y vertemos la nata l&iacute;quida sobre la sart&eacute;n. Bajamos la intensidad del fuego y dejamos que el conjunto se cocine a fuego suave durante otros 10 minutos, permitiendo que los sabores se fusionen y la nata coja todo el aroma del pimiento y el ajo.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, trasladamos todo el contenido de la sart&eacute;n a un vaso batidor. Con la ayuda de una batidora el&eacute;ctrica, trituramos a m&aacute;xima potencia hasta obtener una salsa completamente homog&eacute;nea. Solo queda reservarla hasta el momento de servir y disfrutar de un acompa&ntilde;amiento excepcional.
    </p><h2 class="article-text">Pimientos rellenos de bacalao y gambas</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Cortando pimiento                            </span>
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        Hay platos que tienen el don de convertir un d&iacute;a cualquiera en una celebraci&oacute;n, y los pimientos del piquillo rellenos de bacalao y gambas son, sin duda, los reyes de esa lista. Lo que hace especial a esta receta es la combinaci&oacute;n de unos ingredientes sencillos con una elaboraci&oacute;n que apenas te llevar&aacute; diez minutos, aunque requiere una cocci&oacute;n pausada de otros 50 minutos para que todos los sabores se asienten. Solo necesitas unos pimientos de calidad, que aguanten bien el relleno, y la paciencia necesaria para ligar esa bechamel marinera que es pura seda en el paladar. 
    </p><p class="article-text">
        Apunta estos ingredientes para cuatro comensales:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>20 pimientos del piquillo</li>
                                    <li>400 gramos de lomos de bacalao (desalado)</li>
                                    <li>100 gramos de gambas</li>
                                    <li>100 gramos de cebolla </li>
                                    <li>Un par de dientes de ajo</li>
                                    <li>25 gramos de harina de trigo</li>
                                    <li>425 mililitros de leche </li>
                                    <li>40 mililitros de aceite de oliva virgen extra</li>
                                    <li>325 mililitros de nata l&iacute;quida</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Comenzamos elaborando el coraz&oacute;n de nuestra receta: el relleno. Para ello, ponemos el aceite en una sart&eacute;n amplia y a&ntilde;adimos la cebolla y el ajo, ambos picados muy finamente. Dejamos que se cocinen a fuego suave durante unos diez minutos, permitiendo que suelten todo su aroma y dulzor sin llegar a dorarse en exceso.
    </p><p class="article-text">
        Una vez que la verdura est&aacute; lista, incorporamos los lomos de bacalao bien desalados. A medida que el pescado se cocina, lo vamos separando en lascas con la ayuda de la cuchara de madera. En el momento en que el bacalao pierda su transparencia, a&ntilde;adimos la harina y removemos con energ&iacute;a. Acto seguido, echamos las gambas troceadas y rehogamos todo junto. Es el momento de verter la leche poco a poco, sin dejar de remover, para formar una bechamel cremosa. Cocinamos la mezcla hasta que espese lo suficiente, rectificamos de sal si fuera necesario y la retiramos del fuego para que se enfr&iacute;e completamente antes de manipularla.
    </p><p class="article-text">
        Mientras el relleno reposa, preparamos la salsa que ba&ntilde;ar&aacute; nuestros pimientos. En una cacerola aparte, sofre&iacute;mos la cebolla y el ajo en aceite. Cuando la cebolla est&eacute; transparente, a&ntilde;adimos los pimientos destinados a la salsa y salteamos todo junto unos cinco minutos. Vertemos la nata l&iacute;quida, dejamos que reduzca a fuego lento y trituramos con la batidora hasta obtener una crema fina.
    </p><p class="article-text">
        Para terminar, rellenamos con paciencia cada pimiento del piquillo con la farsa de bacalao y los vamos colocando en una cazuela o fuente apta para el calor. Cubrimos generosamente con la salsa de nata y pimientos y llevamos al horno, previamente calentado a 180 &deg;C, durante unos 15 minutos. Este &uacute;ltimo golpe de calor har&aacute; que todos los sabores se integren, ofreciendo un resultado espectacular.
    </p><h2 class="article-text">Pimientos del piquillo con bonito</h2><p class="article-text">
        Esta receta de pimientos rellenos de bonito es uno de esos cl&aacute;sicos que nunca faltan en casa porque, adem&aacute;s de ser deliciosa, es incre&iacute;blemente agradecida. Es el plato ideal para alegrar cualquier comida y tiene la gran ventaja de ser muy vers&aacute;til: puedes disfrutarlos tanto calientes como fr&iacute;os. La combinaci&oacute;n del pescado con el punto dulce del tomate y el toque ahumado del pimiento funciona de maravilla, y lo mejor es que se preparan en un suspiro, permiti&eacute;ndote incluso hacer cantidad de m&aacute;s para congelar y tener siempre a mano un bocado de diez. 
    </p><p class="article-text">
        Toma nota de estos ingredientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Nueve pimientos del piquillo enteros </li>
                                    <li>Dos latas peque&ntilde;as de bonito en aceite (bien escurrido)</li>
                                    <li>Un par de huevos duros</li>
                                    <li>Cuatro aceitunas </li>
                                    <li>Una cebolla</li>
                                    <li>Cuatro cucharadas soperas de tomate frito</li>
                                    <li>Aceite de oliva virgen extra</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Comenzamos preparando el relleno de una forma muy sencilla y artesana. En un bol, desmenuzamos el bonito con ayuda de un tenedor y lo mezclamos con tres cucharadas de salsa de tomate. Para darle m&aacute;s cuerpo y sabor, incorporamos los huevos duros y las aceitunas, todo picado muy finamente. Es importante triturar estos ingredientes para que la mezcla sea homog&eacute;nea, lo que nos facilitar&aacute; much&iacute;simo el trabajo a la hora de introducir la farsa en los pimientos sin que se rompan.
    </p><p class="article-text">
        Para el montaje, el m&eacute;todo m&aacute;s c&oacute;modo es colocar el pimiento en la palma de la mano e ir rellen&aacute;ndolos poco a poco con una cucharilla de postre, aunque tambi&eacute;n puedes usar una manga pastelera si buscas m&aacute;s precisi&oacute;n. Mientras terminamos de rellenarlos, ponemos una sart&eacute;n al fuego con un par de cucharadas de aceite y pochamos la cebolla muy picada junto a esos trozos de pimiento que a veces se rompen al abrir el bote. Una vez que la cebolla est&eacute; tierna, trituramos el contenido de la sart&eacute;n para crear una salsa fina y sabrosa que servir&aacute; de base para nuestro plato.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, colocamos los pimientos ya rellenos en la sart&eacute;n junto con la salsa triturada y la cucharada de tomate que nos quedaba. Les damos un hervor suave de apenas cinco minutos para que todos los sabores se integren perfectamente. Puedes servirlos en el momento o guardarlos para m&aacute;s tarde.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marina Manzanares]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2026 11:43:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Con crema, rellenos de bacalao y gambas o con bonito: cómo hacer pimientos del piquillo]]></media:title>
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