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    <title><![CDATA[elDiario.es - Orson Welles]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/orson-welles/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Orson Welles]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Esta película de Orson Welles se llevó el récord: pasaron 40 años desde que se empezó a rodar hasta su estreno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/pelicula-orson-welles-llevo-record-pasaron-40-anos-empezo-rodar-estreno-pm_1_12907351.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b5c163dd-895d-41df-857f-e167a26cbae2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Esta película de Orson Welles se llevó el récord: pasaron 40 años desde que se empezó a rodar hasta su estreno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director empezó a trabajar en ‘Al otro lado del viento’ en los años 70, pero la película no llegó a Netflix hasta mucho después</p><p class="subtitle">Tuvo uno de los rodajes más problemáticos de Hollywood, pero se acabó convirtiendo en la película más taquillera de Elizabeth Taylor</p></div><p class="article-text">
        Que pase un tiempo desde que una pel&iacute;cula empieza a rodarse hasta que esta llega a cines es lo m&aacute;s normal del mundo. Lo que no es tan habitual es que este espacio entre rodaje y estreno se alargue durante muchos a&ntilde;os. Ocurri&oacute; con <em>Boyhood </em>(2014), por ejemplo. En este caso, ten&iacute;a sentido porque la pel&iacute;cula dirigida por Richard Linklater <a href="https://www.eldiario.es/spin/11-anos-actores-pelicula-hollywood-tiempo-tardo-rodarse-pm_1_12679299.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">segu&iacute;a la vida de sus personajes a lo largo de once a&ntilde;os</a>. En concreto, esta <strong>comenz&oacute; a grabarse en 2002 y su rodaje no concluy&oacute; hasta 2013</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, si hay una pel&iacute;cula que se lleva el r&eacute;cord por los a&ntilde;os que tard&oacute; en estrenarse, esa es <em><strong>Al otro lado del viento</strong></em>. Pas&oacute; tanto tiempo que su director llevaba 30 a&ntilde;os muerto cuando el producto final lleg&oacute; a Netflix. Hablamos de <a href="https://www.eldiario.es/spin/noche-aterradora-paralizo-millon-personas-pensaban-invadian-extraterrestres-pm_1_12729132.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Orson Welles</a>, quien empez&oacute; a trabajar en este largometraje en el a&ntilde;o 1970. 48 a&ntilde;os despu&eacute;s, el p&uacute;blico pudo ver por primera vez el material.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h2 class="article-text"><strong>La pel&iacute;cula la acabaron otros</strong></h2><p class="article-text">
        Rodada en un estilo de falso documental, <em>Al otro lado del viento</em> muestra <strong>una pel&iacute;cula dentro de una pel&iacute;cula</strong>. As&iacute;, esta sigue la vida de un antiguo director de Hollywood, interpretado por John Huston, quien organiza una fiesta para ense&ntilde;ar su &uacute;ltimo proyecto audiovisual inacabado con el objetivo de intentar atraer inversores interesados en apoyar el filme.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con ella, Welles quer&iacute;a hacer una s&aacute;tira de la ca&iacute;da del Hollywood cl&aacute;sico as&iacute; como del nacimiento del &ldquo;nuevo Hollywood&rdquo; que empez&oacute; a emerger en la d&eacute;cada de los 70 con la llegada de los directores vanguardistas desde Europa. <strong>Aunque rod&oacute; m&aacute;s de 100 horas de metraje, Welles nunca termin&oacute; la pel&iacute;cula</strong>. No fue hasta el a&ntilde;o 2014 cuando los derechos de aquellas grabaciones fueron adquiridos por Royal Road y el proyecto lleg&oacute; a las manos de Peter Bogdanovich y el productor Frank Marshall, que se encargaron de supervisarlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Debido a los 48 a&ntilde;os que pasaron hasta que la pel&iacute;cula lleg&oacute; a Netflix y a la avanzada edad de muchos de los actores que interpretaban en ella a veteranos de la industria del cine, <strong>la mayor parte de sus int&eacute;rpretes fallecieron antes del estreno</strong> en 2018. El estreno mundial fue en la 75.&ordf; edici&oacute;n del Festival Internacional de Cine de Venecia y, pocos meses despu&eacute;s, se subi&oacute; a la plataforma de <em>streaming</em>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El gran proyecto de Welles</strong></h2><p class="article-text">
        La &oacute;pera prima de Welles sigue siendo, tanto tiempo despu&eacute;s, la gran obra por la que se le sigue recordando a d&iacute;a de hoy. <em><strong>Ciudadano Kane</strong></em><strong> </strong>(1941) no solo fue dirigida y producida por el cineasta, sino que Orson tambi&eacute;n se encarg&oacute; de ponerse frente a la c&aacute;mara y protagonizarla. El largometraje gan&oacute; el Oscar al mejor guion, siendo el &uacute;nico premio de la Academia que el director consigui&oacute; en toda su carrera, a excepci&oacute;n del galard&oacute;n honor&iacute;fico que se le entreg&oacute; en 1970.
    </p><p class="article-text">
        Considerada hoy como <strong>una de las pel&iacute;culas m&aacute;s importantes de la historia del cine</strong>, lo cierto es que esta sufri&oacute; un batacazo en taquilla: apenas recaud&oacute; 1,7 millones de d&oacute;lares a nivel mundial. Sin embargo, con el tiempo y sobre todo despu&eacute;s de su reestreno en Estados Unidos en 1956, <em>Ciudadano Kane</em> empez&oacute; a ser reconocida como una obra maestra cinematogr&aacute;fica.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/pelicula-orson-welles-llevo-record-pasaron-40-anos-empezo-rodar-estreno-pm_1_12907351.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Jan 2026 10:00:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Esta película de Orson Welles se llevó el récord: pasaron 40 años desde que se empezó a rodar hasta su estreno]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Películas,Cine,Hollywood,Orson Welles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La noche aterradora que paralizó a un millón de personas porque pensaban que los invadían los extraterrestres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/noche-aterradora-paralizo-millon-personas-pensaban-invadian-extraterrestres-pm_1_12729132.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f14dccec-d8ad-41dd-80f6-3e8da39672af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La noche aterradora que paralizó a un millón de personas porque pensaban que los invadían los extraterrestres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se atascaron carreteras, estaciones de tren y comisarías de policía cuando 12 millones de personas lo único que hacían era escuchar atentamente un programa de radio</p><p class="subtitle">El pueblo medieval de Soria que enamoró a Orson Welles y es perfecto para una escapada con historia</p></div><p class="article-text">
        Nos situamos en la noche del <strong>30 de octubre de 1938</strong>. Doce millones de personas aproximadamente se cree que est&aacute;n detr&aacute;s de la radio escuchando la invasi&oacute;n de extraterrestres procedentes de Marte, y las carreteras, estaciones de tren y comisar&iacute;as de polic&iacute;a se colapsan con personas que se han dejado llevar por la histeria por la narraci&oacute;n de un joven locutor.
    </p><p class="article-text">
        Es <a href="https://www.eldiario.es/viajes/huella-orson-welles-espana-lugares-marcaron-vida-pm_1_12276467.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Orson Welles</a> el que estaba detr&aacute;s del micr&oacute;fono de <em>CBS Radio </em>junto al periodista <strong>Carl Philips</strong> y diferentes voces que ayudaron a la dramatizaci&oacute;n radiof&oacute;nica de &lsquo;La guerra de los mundos&rsquo; de <strong>H.G Wells</strong>, que hab&iacute;a sido adaptada para que se situara en <strong>Nueva Jersey</strong> en vez de en la Inglaterra victoriana.
    </p><h2 class="article-text">Cuatro avisos que no sirvieron para calmar a millones de oyentes</h2><p class="article-text">
        Esta ic&oacute;nica emisi&oacute;n radiof&oacute;nica se convirti&oacute; en un ejemplo de la gran influencia de los medios de comunicaci&oacute;n, y en la actualidad se ve como una de las mayores &lsquo;fake news&rsquo;, aunque se avisara hasta en cuatro ocasiones a los oyentes que se trataba de una dramatizaci&oacute;n de la famosa novela.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, lo cre&iacute;ble de la adaptaci&oacute;n y lo real que sonaba hizo que hasta un mill&oacute;n de los oyentes se creyeran lo que escuchaban, as&iacute; como rezagados que no llegaron a la introducci&oacute;n que avisaba de la dramatizaci&oacute;n, que comenz&oacute; con este famoso relato de <strong>Orson Welles</strong>:
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1983677117578571814?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Se&ntilde;oras y se&ntilde;ores, interrumpimos nuestro programa de baile para comunicarles una noticia de &uacute;ltima hora procedente de la agencia Intercontinental Radio. El profesor Farrel del Observatorio de Mount Jennings de Chicago reporta que se ha observado en el planeta Marte algunas explosiones que se dirigen a la Tierra con enorme rapidez... Continuaremos informando&rdquo;, comenzaba su narraci&oacute;n el futuro cineasta.
    </p><p class="article-text">
        Esta adaptaci&oacute;n de <strong>Welles</strong> ten&iacute;a lugar en el programa &lsquo;On the Air&rsquo; de la CBS y que radi&oacute; junto a su compa&ntilde;&iacute;a &lsquo;Mercury Theatre&rsquo;, y en la introducci&oacute;n se anunci&oacute; precisamente que se trataba de una dramatizaci&oacute;n basada en &lsquo;La guerra de los mundos&rsquo; como un especial de <a href="https://www.eldiario.es/spin/extrana-atraccion-peliculas-terror-sustos-halloween-gusta-pasar-miedo-pm_1_12721267.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Halloween</a>.
    </p><p class="article-text">
        Los trucos y los efectos especiales que se usaron provocaron la histeria colectiva que ha hecho que pase a la historia esta narraci&oacute;n, a pesar de que junto a la introducci&oacute;n se emitieron hasta cuatro avisos que dec&iacute;an que todo aquello que se contaba formaba parte de la ficci&oacute;n.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1983791773810827288?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text">&nbsp;&lsquo;La guerra de los mundos&rsquo; y el inici&oacute; de una leyenda</h2><p class="article-text">
        59 minutos de emisi&oacute;n despu&eacute;s, finaliz&oacute; con la muerte ficticia de <a href="https://www.eldiario.es/viajes/pueblo-medieval-soria-enamoro-orson-welles-perfecto-escapada-historia-pm_1_12008266.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Orson Welles </a>en el papel del profesor <strong>Richard Pierson</strong> debido a los gases t&oacute;xicos que lanzaron los supuestos invasores, y al d&iacute;a siguiente, ese 31 de octubre de 1938, los peri&oacute;dicos abr&iacute;an con la historia llegando a escribir hasta 12.000 art&iacute;culos alrededor de todo el mundo sobre esto.
    </p><p class="article-text">
        El cineasta fue denunciado por una mujer por haber sufrido un ataque de p&aacute;nico o tuvo que comprar unos zapatos a un hombre que lo acusaba porque los hab&iacute;a tenido que cambiar por un billete de tren. Sin embargo, todo eso qued&oacute; en an&eacute;cdota porque esta emisi&oacute;n ha pasado a la historia de la comunicaci&oacute;n y de la ficci&oacute;n y le abri&oacute; las puertas de <strong>Hollywood</strong> a Orson Welles, con su futuro <em>Ciudadano Kane</em> o <em>Campanadas a medianoche</em> que fue rodada en <strong>Espa&ntilde;a</strong> entre 1964 y 1965.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/noche-aterradora-paralizo-millon-personas-pensaban-invadian-extraterrestres-pm_1_12729132.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Oct 2025 16:30:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La noche aterradora que paralizó a un millón de personas porque pensaban que los invadían los extraterrestres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Radio,Historia,Orson Welles,Halloween,Ficción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La huella de Orson Welles en España: estos fueron los lugares que marcaron su vida en el país]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/huella-orson-welles-espana-lugares-marcaron-vida-pm_1_12276467.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c8f1f337-d4d0-4622-8a40-46b0d4ae4b05_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La huella de Orson Welles en España: estos fueron los lugares que marcaron su vida en el país"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fue un enamorado de la cultura española y visitó el país en varias ocasiones</p><p class="subtitle">El pueblo medieval de Soria que enamoró a Orson Welles y es perfecto para una escapada con historia</p></div><p class="article-text">
        El 6 de mayo de 1915 nac&iacute;a en Kenosha, Wisconsin, <strong>Orson Welles</strong>, quien alcanzar&iacute;a el &eacute;xito gracias a <em>La guerra de los mundos</em> y su narraci&oacute;n radiof&oacute;nica que fue confundida con la realidad y caus&oacute; conmoci&oacute;n en Estados Unidos. Esto sucedi&oacute; en 1938, despu&eacute;s de haber tenido su primer viaje a Espa&ntilde;a que dio lugar a una historia de amor con el pa&iacute;s y su cultura.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Sevilla: el origen de la relaci&oacute;n de Orson Welles con Espa&ntilde;a</strong></h2><p class="article-text">
        La ciudad de Sevilla fue el primer destino de <a href="https://www.eldiario.es/temas/orson-welles/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Orson Welles</a> en Espa&ntilde;a, en un viaje al que lleg&oacute; con tan solo 17 a&ntilde;os con la misi&oacute;n de ser torero. As&iacute;, se estableci&oacute; en el barrio de Triana para adentrarse en la cultura del pa&iacute;s, del toreo y del flamenco durante varios meses.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1779944252501573852?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Si bien no acab&oacute; en el toreo, siempre fue un aficionado a ello y un asiduo de este mundo, en el que cuaj&oacute; amistad con figuras como <strong>Luis Miguel Domingu&iacute;n</strong> o <strong>Antonio Ordo&ntilde;ez</strong>, y lleg&oacute; incluso a torear becerros, en dos ocasiones documentadas bajo el nombre de &lsquo;El americano&rsquo; y en una de ellas sufri&oacute; un percance.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&Aacute;vila: el lugar en el que Orson Welles quer&iacute;a retirarse</strong></h2><p class="article-text">
        El viaje a Sevilla no result&oacute; con su objetivo final, pero marcar&iacute;a el amor que tendr&iacute;a <strong>Orson Welles</strong> por Espa&ntilde;a, lo que har&iacute;a que lo visitara en muchas ocasiones m&aacute;s e incluso desarrollara proyectos destacados como rodajes de algunas de sus pel&iacute;culas m&aacute;s conocidas.
    </p><p class="article-text">
        De entre sus lugares favoritos, la ciudad de <strong>&Aacute;vila</strong> era uno de sus preferidos, del que le atra&iacute;a su ambiente, encerrado entre las murallas, y tanto fue as&iacute; que se compr&oacute; una casa donde ten&iacute;a pensado retirarse, actualmente en la Posada de la Fruta, en la plaza de Pedro D&aacute;vila.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DFkCz2wNmfc/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        En Castilla y Le&oacute;n, &Aacute;vila fue uno de sus lugares de rodaje en <em>Campanadas a medianoche</em>, junto a otras localizaciones como Calata&ntilde;azor o Medinaceli, en la provincia de Soria.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Museo del Prado (Madrid): Orson Welles y su fanatismo por Goya</strong></h2><p class="article-text">
        Uno de los aspectos m&aacute;s destacados de Orson Welles fue su fanatismo por dos figuras principales, la de <a href="https://www.eldiario.es/spin/faceta-desconocida-william-shakespeare-palabras-utilizan-diario-invencion-pm_1_12242386.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">William Shakespeare</a> y la de <strong>Francisco de Goya,</strong> y ya desde temprana edad, llegando a decir que a los siete a&ntilde;os ya conoc&iacute;a muchos de los aspectos de la vida de ambos. Por su afici&oacute;n al pintor espa&ntilde;ol, el <strong>Museo del Prado</strong> fue uno de sus favoritos en la ciudad de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; ha quedado claro tambi&eacute;n en varias grabaciones que han sobrevivido que hizo de cuadros de Goya en el museo, con la idea en mente de hacer una pel&iacute;cula sobre su vida.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Ronda (M&aacute;laga): el lugar donde descansa Orson Welles</strong></h2><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n de Orson Welles, que lleg&oacute; a adaptar <em>Don Quijote </em>al cine, con Espa&ntilde;a fue tal que fue donde escogi&oacute; esparcir sus cenizas, que fueron <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/pasaporte/cenizas-orson-welles-reposan-ronda_1_1119035.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">depositadas en la finca</a> de <strong>Antonio Ord&oacute;&ntilde;ez</strong>, 'El recreo de San Cayetano', en la localidad de Ronda, en la provincia de M&aacute;laga.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/huella-orson-welles-espana-lugares-marcaron-vida-pm_1_12276467.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 May 2025 18:21:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La huella de Orson Welles en España: estos fueron los lugares que marcaron su vida en el país]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Orson Welles,Cineastas,España,Turismo cultural,Castilla y León,Andalucía,Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pueblo medieval de Soria que enamoró a Orson Welles y es perfecto para una escapada con historia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblo-medieval-soria-enamoro-orson-welles-perfecto-escapada-historia-pm_1_12008266.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff73d360-8490-43d6-ac2e-47096fbdeb1f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El pueblo medieval de Soria que enamoró a Orson Welles y es perfecto para una escapada con historia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este pequeño pueblo de 50 habitantes fue escenario de una película de Orson Welles y de una batalla medieval </p><p class="subtitle">El castillo más alto de España mide 47 metros y está en esta provincia de Andalucía
</p><p class="subtitle">Soria desconocida: pueblos, naturaleza e historia para explorar la provincia
</p></div><p class="article-text">
        Cuenta la leyenda que, en el a&ntilde;o 1002, el l&iacute;der militar &aacute;rabe <strong>Almanzor</strong> fue derrotado en la sangrienta batalla que dar&iacute;a origen al dicho 'Calata&ntilde;azor, donde <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cultura/patrimonio/21-lugares-hallado-medina-zahira-ciudad-perdida-almanzor_1_8622457.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Almanzor</a> perdi&oacute; el tambor', y es que es precisamente entre las murallas de esta peque&ntilde;a localidad de Soria donde se considera ocurrieron estos hechos.
    </p><p class="article-text">
        El pueblo de Calata&ntilde;azor sigue siendo un lugar con historia, pero tambi&eacute;n con encanto, hoy en d&iacute;a con tan solo unos 50 habitantes entre sus muros, a 30 kil&oacute;metros de la ciudad de Soria, en<strong> plena comarca de Tierra del Burgo</strong>, a 1063 metros sobre el nivel del mar.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Calata&ntilde;azor, escenario de rodaje para Orson Welles</strong></h2><p class="article-text">
        Precisamente es su larga historia la que hace que Calata&ntilde;azor sea un sitio perfecto para una escapada para conocer uno de los lugares m&aacute;s interesantes de la provincia de Soria, que, adem&aacute;s, fue escenario de rodaje de una pel&iacute;cula de Hollywood.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1884525599097602051?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Fue en la d&eacute;cada de los 60 cuando esta peque&ntilde;a localidad soriana llam&oacute; la atenci&oacute;n del cineasta Orson Welles para rodar parte de su pel&iacute;cula &lsquo;<strong>Campanadas a Medianoche</strong>&rsquo; (Falstaff - Chimes at Midnight), estrenada en 1965 como una coproducci&oacute;n de Espa&ntilde;a, Suiza y Francia, basado en varias obras de William Shakespeare.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Historia y naturaleza en un enclave con encanto en Soria</strong></h2><p class="article-text">
        Pero este hecho no es lo &uacute;nico que ha acontecido en las calles de Calata&ntilde;azor, donde tuvo tambi&eacute;n lugar la batalla medieval del mismo nombre entre &aacute;rabes y cristianos, y que dio pie a que se levantara un castillo medieval, datado del siglo XV.
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            <span class="title">
                Templo &#039;sin techo&#039; de San Juan, en la localidad de Calatañazor                            </span>
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        Sobre el cauce del r&iacute;o Milanos, las murallas y las calles con sus construcciones tradicionales nos dan huella de su pasado medieval, junto a la <strong>iglesia de Nuestra Se&ntilde;ora del Castillo</strong> que alberga un retablo barroco, una pila bautismal rom&aacute;nica y un peque&ntilde;o museo en su interior.
    </p><p class="article-text">
        Estos no son los &uacute;nicos lugares de inter&eacute;s de Calata&ntilde;azor, que tiene en sus cercan&iacute;as un Sabinar con &aacute;rboles de m&aacute;s de 2.000 a&ntilde;os de antig&uuml;edad, y que rodea a la peque&ntilde;a localidad, que fue declarada Conjunto Hist&oacute;rico-Art&iacute;stico Nacional en 1962.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblo-medieval-soria-enamoro-orson-welles-perfecto-escapada-historia-pm_1_12008266.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Feb 2025 07:00:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El pueblo medieval de Soria que enamoró a Orson Welles y es perfecto para una escapada con historia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Soria,Turismo,Viajes,Destinos turísticos,Historia,Naturaleza,Pueblos,Orson Welles,Cultura,Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las cenizas de Orson Welles reposan para siempre en una finca de Ronda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/pasaporte/cenizas-orson-welles-reposan-ronda_1_1119035.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c06bcd41-8982-4bbe-ac6c-0074781b0c10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las cenizas de Orson Welles reposan para siempre en una finca de Ronda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las cenizas de Welles, el padre de 'Ciudadano Kane' o 'La dama de Shangai', están depositadas en el pozo de una finca rondeña que hoy se alquila como alojamiento rural</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Fotogaler&iacute;a: <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/pasaporte/FOTOGALERIA-Ronda-cautivo-Wells-Hemingway_12_431626834.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Ronda, la ciudad que cautiv&oacute; a Welles</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &ldquo;Un hombre no es de donde nace, sino de donde elige morir&rdquo;. <strong>Orson Welles</strong>, a quien se atribuye esta frase, no eligi&oacute; morir en Ronda, pero consigui&oacute; que sus restos se quedasen para siempre en la ciudad del tajo. El 8 de mayo de 1987, su hija Beatrice coloc&oacute; las cenizas del director, enamorado de la ciudad desde casi siempre, en un pozo del jard&iacute;n de una finca de <strong>Antonio Ord&oacute;&ntilde;ez</strong>, el famoso torero. Desde hace unos a&ntilde;os esa finca, que hoy poseen Fran y Cayetano Rivera, se alquila como casa rural.
    </p><p class="article-text">
        Orson Welles muri&oacute; el 10 de octubre de 1985 en Hollywood, el lugar donde se hizo un nombre legendario, pero antes de morir hab&iacute;a dejado claro que quer&iacute;a que le llevasen a Ronda. Con a&ntilde;o y medio de retraso, la familia cumpli&oacute; su deseo.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://elpais.com/diario/1987/05/08/cultura/547423206_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cr&oacute;nica de El Pa&iacute;s</a> del 8 de mayo de 1987 recog&iacute;a las frases con las que el sacerdote Gonzalo Huesa ofici&oacute; el entierro: &ldquo;Si juntamos su amor a su profesi&oacute;n y a sus amigos, hay que decir que en este hombre est&aacute; Dios&rdquo;. Despu&eacute;s, su hija y Antonio Ord&oacute;&ntilde;ez sacaron un cofre de madera de una bolsa azul e metieron las cenizas de Orson Welles donde siguen hoy: un pozo con la inscripci&oacute;n <strong>&ldquo;Ronda, al maestro de maestros&rdquo;</strong>.
    </p><h3 class="article-text">Welles, fascinado por las tradiciones espa&ntilde;olas</h3><p class="article-text">
        La familia Ord&oacute;&ntilde;ez ten&iacute;a con Welles una profunda amistad, labrada a partir de la afici&oacute;n del cineasta por el toreo. El director de <em>Ciudadano Kane </em>y <em>Sed de Mal, </em>entre otras obras maestras, era un habitual de la casa, igual que lo fue durante a&ntilde;os otro apasionado de la Espa&ntilde;a romantizada como <strong>Ernest Hemingway</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Welles aprovechaba sus visitas al torero para filmar algunas de sus faenas. Incluso lleg&oacute; a publicarse que Welles rodar&iacute;a una pel&iacute;cula con Ord&oacute;&ntilde;ez de protagonista masculino y Elizabeth Taylor, como estrella femenina, aunque nunca m&aacute;s se supo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Que al director le fascinaba Espa&ntilde;a tambi&eacute;n se sabe. Aunque no estuvo durante la Guerra Civil, la represent&oacute; en algunos de sus programas radiof&oacute;nicos. Tambi&eacute;n se cuenta que acab&oacute; a sillazos con Hemingway a cuento de la locuci&oacute;n de <em>Tierra de Espa&ntilde;a, </em>el proyecto documental para explicar la guerra al p&uacute;blico americano puesto en marcha por el escritor, el documentalista Joris Ivens y otro novelista comprometido, John Dos Passos.
    </p><p class="article-text">
        Rod&oacute; <em>Campanadas a medianoche </em>en Cardona (Barcelona) y Colmenar Viejo (Madrid), y <em>Mr. Arkadin </em>en Valladolid, Madrid y Segovia. A&ntilde;os m&aacute;s tarde aprovech&oacute; el rodaje de su adaptaci&oacute;n de Don Quijote para filmar una serie documental para la RAI italiana, <em>Nella terra di Don Chisciotte (En la tierra de Don Quijote) </em>y darse la gran vida recorriendo los lugares, tabernas y fiestas que tanto le fascinaban: Ronda, la Semana Santa, los Sanfermines, las bodegas de Jerez&hellip;. Seis de los nueve cap&iacute;tulos de la serie est&aacute;n dedicados a Andaluc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, nunca pudo completar la adaptaci&oacute;n de Don Quijote, el gran proyecto con el que aspiraba a retratar no s&oacute;lo al Ingenioso Hidalgo, sino tambi&eacute;n la idiosincrasia espa&ntilde;ola.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Quiso ser un ronde&ntilde;o para siempre&rdquo;</h3><p class="article-text">
        La finca en la que reposan las cenizas de Orson Welles, llamada <strong>El Recreo de San Cayetano</strong>, est&aacute; en plena A-357, la carretera que lleva a Ronda desde Campillos. Son diez hect&aacute;reas con olivar, &aacute;rboles frutales, huerto y una piscina, adem&aacute;s de una casa de cinco habitaciones que hoy se pueden alquilar en algunas plataformas de reservas hoteleras, a 650 euros por noche.
    </p><p class="article-text">
        Apenas a seis kil&oacute;metros est&aacute; <a href="https://www.eldiario.es/viajes/escapadas_con_encanto/Ronda-semana-ciudad-Tajo-andaluz_0_997051139.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ronda</a>, la ciudad del tajo imponente y de una singular plaza de toros con m&aacute;s de doscientos a&ntilde;os de antig&uuml;edad. El tajo saja la ciudad y la divide en dos, la vieja y la nueva, unidas por el Puente Nuevo, que ya no lo es tanto: lleva doscientos a&ntilde;os all&iacute;.
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        Ronda es &iacute;bera, romana, musulmana y cristiana, y tambi&eacute;n tierra de asaltacaminos, de ah&iacute; su <strong>Museo del Bandolero</strong>. La colegiata de Santa Mar&iacute;a la Mayor, el Palacio del Rey Moro, las murallas restauradas en los &uacute;ltimos a&ntilde;os o los <strong>Ba&ntilde;os &Aacute;rabes</strong> son algunos de los lugares de inter&eacute;s en el n&uacute;cleo. Muy cerca, tambi&eacute;n merece la pena visitar los restos de Acinipo, donde sigue en pie <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/pasaporte/viaje-palpar-cercano-esplendor-Hispania_0_328968036.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de los teatros romanos mejor conservados de Espa&ntilde;a</a>.
    </p><p class="article-text">
        En <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/pasaporte/FOTOGALERIA-Ronda-cautivo-Wells-Hemingway_12_431626834.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta fotogaler&iacute;a</a> dimos buena cuenta de los encantos de Ronda, de los que era muy consciente Orson Welles, al que un busto recuerda desde el a&ntilde;o 2015: &ldquo;&rdquo;Un hombre no es de donde nace, sino de donde elige morir&ldquo;. Y Ronda fue la elegida, quiso ser un ronde&ntilde;o m&aacute;s para siempre&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Néstor Cenizo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/pasaporte/cenizas-orson-welles-reposan-ronda_1_1119035.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Jul 2020 16:07:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las cenizas de Orson Welles reposan para siempre en una finca de Ronda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Orson Welles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Al otro lado del viento', ¿última película de Orson Welles o un fraude de Netflix?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/pelicula-orson-welles-maestra-netflix_1_1857306.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/75c10c20-8431-441e-8d28-8aa32e7fdc1f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="John Huston, Orson Welles y Peter Bogdanovich en el set de &#039;El otro lado del viento&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Llega a Netflix la esperadísima película perdida de Orson Welles, culminación de casi medio siglo de montajes, remontajes e interminables búsquedas de financiación en lo que parecía una de los proyectos malditos de la historia de Hollywood</p><p class="subtitle">Entre la crítica cinematográfica la polémica está servida: no se sabe a ciencia cierta cuánto de la película que Welles imaginó pervive en el montaje que ha estrenado la plataforma</p></div><p class="article-text">
        Que <em>Al otro lado del viento  </em>haya visto la luz es un milagro. Que sea la pel&iacute;cula que Welles quiso hacer, ya es otro tema. El film llevaba casi medio siglo pululando entre despachos, salas de montaje y manos ajenas. Ahora, el que es sin duda uno de los t&iacute;tulos malditos m&aacute;s importantes del cine contempor&aacute;neo est&aacute; a un <em>click</em> del espectador. Welles solo lleg&oacute; a montar 40 minutos y la pel&iacute;cula que ahora estrena Netflix dura 122. Y eso que existen 100 horas de material en bruto.
    </p><p class="article-text">
        El director de <em>Ciudadano Kane</em> empez&oacute; a rodarla en 1970, tras dos d&eacute;cadas desterrado de Hollywood. Pon&iacute;a el dinero de su propio bolsillo, rodaba con un equipo min&uacute;sculo y recurr&iacute;a principalmente a amigos que rebajaban su cach&eacute; por ayudarle. Pero pronto la situaci&oacute;n se volvi&oacute; insostenible, as&iacute; que recurri&oacute; a la financiaci&oacute;n del productor espa&ntilde;ol Andr&eacute;s Vicente G&oacute;mez, que pronto se baj&oacute; del barco, y de la familia francesa Taittinger, que tambi&eacute;n. Todo para terminar llamando a la puerta de inversores iran&iacute;es que, debido a las tensiones pol&iacute;ticas del pa&iacute;s, dejaron de financiar el proyecto en 1976. Se iniciaba as&iacute; una aventura de 48 a&ntilde;os repleta de disputas legales, dinero, distintos montajes y decenas de visiones dispares sobre el material original.
    </p><p class="article-text">
        El gui&oacute;n -coescrito con la actriz Oja Kodar- naci&oacute; llam&aacute;ndose <em>The Sacred Beasts </em>y narrando una historia ambientada en el mundo del toreo. Ha terminado siendo la historia de un afamado realizador llamado Jake Hannaford -interpretado por John Huston-, que presenta su &uacute;ltima pel&iacute;cula el d&iacute;a antes de su muerte. S&aacute;tira del Hollywood en el que ni Welles ni su suerte de<em> &aacute;lter ego</em> pudieron hacer el cine que quisieron. No parece que las cosas hayan ido mejor ahora que la estrena una plataforma como Netflix.
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            </figure><h3 class="article-text">Mil montajes para una pel&iacute;cula</h3><p class="article-text">
        La primera vez que el p&uacute;blico pudo ver algo de <em>Al otro lado del viento</em> fue en febrero de 1975. El American Film Institute celebr&oacute; un homenaje a Orson Welles, y el realizador puli&oacute; casi veinte minutos para entretener a los estudiosos y buscar inversores. Lo hizo con Marie-Sophie Dubus, la montadora de <em>Fraude</em>, su pel&iacute;cula estrenada en 1973.
    </p><p class="article-text">
        Pronto, ella se alejar&iacute;a del proyecto y Welles recurrir&iacute;a a dos montadores m&aacute;s que jam&aacute;s dieron con lo que &eacute;l quer&iacute;a transmitir. En 1976, la pel&iacute;cula se enfrentar&iacute;a a un enredo jur&iacute;dico considerable tras la ca&iacute;da del sha iran&iacute;, para despu&eacute;s verse con otros tantos problemas legales que llevar&iacute;an a una sentencia que obligaba al realizador a montar la pel&iacute;cula en Francia. 
    </p><p class="article-text">
        Tras la muerte del director, en 1985, se hizo un intento de reconstrucci&oacute;n que en aquel momento ten&iacute;a que financiar, supuestamente, HBO. Part&iacute;an del montaje que hab&iacute;a hecho Welles, de aproximadamente 40 minutos y de otro realizado por Gary Grave -director de fotograf&iacute;a de la pel&iacute;cula-, de 105 minutos en total. 15 minutos menos que la actual reconstrucci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Al otro lado del viento</em> es una gran campa&ntilde;a comercial&rdquo;, contaba el estudioso de su figura y director la Filmoteca de Catalunya Esteve Riambau<a href="http://www.otroscineseuropa.com/podcast-en-busca-de-orson-welles/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> en una entrevista realizada en Otros Cines Europa</a>. &ldquo;Es una reconstrucci&oacute;n, no una restauraci&oacute;n. No estamos volviendo a un patr&oacute;n porque ese patr&oacute;n jam&aacute;s exisiti&oacute;, sino cogiendo piezas para montar un nuevo artefacto. Uno que a todas luces se intenta vender en nombre de Welles, pero que tiene interferencias que no tienen nada que ver con &eacute;l&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Interferencias que afectan de forma org&aacute;nica a la pel&iacute;cula que hoy podemos ver. Seg&uacute;n Riambau &ldquo;nadie puede montar en el lugar de Welles&rdquo;. El autor de libros como <em>Orson Welles: El espect&aacute;culo sin l&iacute;mites</em> (1985), <em>Orson Welles: Una Espa&ntilde;a inmortal</em> (1993) o <em>Las cosas que hemos visto. Welles y Falstaff</em> (2015), se refiere a diferencias importantes entre el material al que tuvo acceso tiempo despu&eacute;s del fallecimiento del c&eacute;lebre director, y lo que ahora estrena Netflix.
    </p><p class="article-text">
        Entre ellos, una banda sonora de Michel Legrand -que tambi&eacute;n compuso la m&uacute;sica de <em>Fraude</em>- nunca pensada originariamente, una escena er&oacute;tica con Oja Kodar manipulada del montaje original para insertar a John Huston, e incluso un inicio con voz en off que estaba pensado para ser recitado por el propio Welles -la voz que aterroriz&oacute; a Norteam&eacute;rica con su lectura de <em>La guerra de los Mundo</em>s- y que ha terminado haciendo Peter Bogdanovich. &ldquo;Si hay alguien que se ha atrevido a desmontar lo que &eacute;l dej&oacute; montado, el resultado puede ser interesante por poder acceder a estos materiales, pero muy poco riguroso en lo que se refiere a considerarlo una obra de Welles&rdquo;, sentencia Riambau.
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                </figure><h3 class="article-text">Una pel&iacute;cula Welles que no es una pel&iacute;cula de Welles</h3><p class="article-text">
        Si <em>Al otro lado del viento </em> ha pasado por decenas de manos desde que falleci&oacute; su autor, es leg&iacute;timo plantearse dudas sobre la autor&iacute;a de la pel&iacute;cula que ahora vemos en Netflix. M&aacute;s, como apuntaba Riambau, si se ha manipulado el material ya montado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al parecer, Peter Bogdanovich y su equipo contaban con abundantes notas de Welles para plantearse un trabajo respetuoso, a pesar de lo cual es cierto que cuestiones de montaje chocan bastante con su estilo&rdquo;, opina el cr&iacute;tico cinematogr&aacute;fico Daniel de Partearroyo. &ldquo;Hay que tener en cuenta que eran los a&ntilde;os 70, una &eacute;poca en la que [Welles] estaba experimentando con cortes r&aacute;pidos, reencuadres, etc. como se ve en <em>Fraude</em>&hellip;&rdquo;, explica a eldiario.es. &ldquo;Pero eso no quita que algunas decisiones parezcan demasiado actuales -no adelantadas a su tiempo, sino de sensibilidad actual-, y eso genere extra&ntilde;eza&rdquo;, cuestiona el redactor de Cineman&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, &eacute;l prefiere valorarla &ldquo;como una obra inconclusa de Welles finalizada de manera colectiva, como ocurre, salvando grandes distancias de planteamiento, con otra grand&iacute;sima pel&iacute;cula p&oacute;stuma como <em>Nunca volveremos a casa</em>, de Nicholas Ray&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aunque obviamente me plantee esas dudas sobre la autor&iacute;a, veo a Welles por todas partes&rdquo;, afirma la periodista y cr&iacute;tica cinematogr&aacute;fica Desir&eacute;e de Fez. &ldquo;Sospecho, pero eso es algo muy personal, que si la hubiera acabado &eacute;l todav&iacute;a ser&iacute;a m&aacute;s desbordante y extra&ntilde;a de lo que es, pero la impresi&oacute;n que me causa el material rodado y recopilado eclipsa todas mis suspicacias&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nunca sabremos a ciencia cierta lo que Welles habr&iacute;a querido, o si se sentir&iacute;a traicionado con el resultado&rdquo;, opina. La cr&iacute;tica cinematogr&aacute;fica de El Peri&oacute;dico y parte del equipo del Festival de Sitges, a&ntilde;ade que &ldquo;en cualquier caso, es interesante que esa duda planee sobre una pel&iacute;cula que -entre muchas otras cosas- va de la imposibilidad de acabar una pel&iacute;cula seg&uacute;n lo previsto y sobre lo frustrante que es ser consciente de eso&rdquo;.
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                </figure><h3 class="article-text">Netflix a la caza del prestigio</h3><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la duda sobre la autor&iacute;a de <em>Al otro lado del viento</em>, el hecho de que la estrene Netflix y no cualquier otra plataforma o productora no parece balad&iacute;. El gigante del VOD ha estado reafirmando posiciones dentro de la industria produciendo pel&iacute;culas de algunos de los nombres m&aacute;s prestigiosos del cine contempor&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        La esperad&iacute;sima <em>The Irishman</em> de Martin Scorsese ser&iacute;a solo un ejemplo, pues no han dejado de mover ficha posicion&aacute;ndose en festivales de prestigio. <a href="https://www.espinof.com/festival-cannes/cannes-hace-oficial-el-veto-a-las-peliculas-de-netflix-y-prohibe-los-selfies-en-la-alfombra-roja" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tras ser vetados en Cannes</a>, las producciones de Netflix han conquistado el Festival de Venecia con <em>Roma</em> de Alfonso Cuar&oacute;n, <em>La balada de Buster Scruggs</em> de los hermanos Coen y<em> 22 de julio</em> de Paul Greengrass. 
    </p><p class="article-text">
        Situarse como plataforma que, m&aacute;s all&aacute; de apostar por realizadores de renombre, tambi&eacute;n de acogida a cl&aacute;sicos del cine tras <a href="http://cinemania.elmundo.es/noticias/adios-a-filmstruck-cierra-el-portal-cinefilo-de-video-bajo-demanda/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la ca&iacute;da en desgracia de un portal como Filmstruck</a>, puede reforzar su posici&oacute;n en el mercado, ya de por s&iacute; privilegiada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo va muy r&aacute;pido y quiz&aacute; dentro de unos meses cambie de opini&oacute;n, pero a d&iacute;a de hoy me parece muy buena noticia&rdquo;, apunta Desir&eacute;e de Fez. &ldquo;Es cierto que me da miedo que esa facilidad de acceso haga que nos malacostrubremos y, sin querer, restemos importancia a realidades como la posibilidad de ver en 2018 una pel&iacute;cula p&oacute;stuma de Orson Welles. Pero creo que la oportunidad de descubrir material in&eacute;dito de Welles est&aacute; por encima de todo&rdquo;, explica la cr&iacute;tica cinematogr&aacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Daniel de Partearroyo difiere: &ldquo;No doy mucha importancia a que haya sido Netflix la compa&ntilde;&iacute;a que ha aportado el &uacute;ltimo empuj&oacute;n econ&oacute;mico para terminar una pel&iacute;cula que a lo largo de los a&ntilde;os ha pasado por tantas fases de financiaci&oacute;n distintas -desnortada campa&ntilde;a de <em>crowdfunding</em> incluida-. O no m&aacute;s a que si finalmente lo hubiera hecho Warner Bros., Apple o Elon Musk&rdquo;, explica. &ldquo;Me parece maravilloso que haya sido as&iacute;, pero se trata de una inversi&oacute;n econ&oacute;mica como cualquier otra&rdquo;. Sin embargo, apunta que &ldquo;para Netflix supone un plus importante de prestigio&rdquo;, describe. &ldquo;Pero dentro de una estrategia empresarial que no parece contemplar la recuperaci&oacute;n, restauraci&oacute;n -o mera inclusi&oacute;n en el cat&aacute;logo- de cine cl&aacute;sico, me temo que su efecto ser&aacute; poco apreciable&rdquo;.
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        Con todo, y asumiendo que <em>Al otro lado del viento</em> no se ha estrenado en cines en Espa&ntilde;a, que una plataforma como la que nos ocupa acerque cine cl&aacute;sico a una generaci&oacute;n de espectadores afines a su cat&aacute;logo de contenidos, puede ser un punto a favor de la plataforma. &ldquo;Me encantar&iacute;a que as&iacute; fuera. Ojal&aacute; la exposici&oacute;n medi&aacute;tica de este acontecimiento tambi&eacute;n contribuya a que se recuperen algunas de sus pel&iacute;culas menos vistas&rdquo;, opina de Partearroyo.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Desir&eacute;e de Fez duda de si el estreno de esta reconstrucci&oacute;n acercar&aacute; la obra de Welles a nuevos espectadores. &ldquo;No lo tengo tan claro. Si la facilidad de acceso a <em>Al otro lado del viento</em> hace que espectadores no familiarizados con Welles sientan curiosidad por su cine -aunque, por muchas razones, no es la pel&iacute;cula m&aacute;s adecuada o f&aacute;cil para hacerlo-, ser&aacute; absolutamente maravilloso. Pero creo que tanto los que la hemos visto como los que la ver&aacute;n en breve conocen perfectamente la obra de Welles&rdquo;, reflexiona la periodista.
    </p><p class="article-text">
        Qui&eacute;n sabe qu&eacute; pensar&iacute;a Welles del producto que han estrenado en su nombre, y del no menor hecho de que se vea en port&aacute;tiles, m&oacute;viles y tablets. De Partearroyo opina que &ldquo;teniendo en cuenta lo mal que lo pas&oacute; con todas las faenas que le hicieron diversos productores manejando su trabajo sin su permiso ni supervisi&oacute;n -descuartizando <em>El cuarto mandamiento </em>o desnaturalizando <em>Sed de mal</em>-, no creo que le hiciera mucha gracia que un trabajo ideado para proyectarse en salas de cine ni las rozara, en vez de tener la oportunidad de hacer algo propio para ese medio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ni idea. Pero quiero creer que le habr&iacute;a encantado la idea, y fantaseo con que est&eacute; ahora mismo ri&eacute;ndose de todos nosotros&rdquo;, opina por su parte Desir&eacute;e de Fez.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesc Miró]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/pelicula-orson-welles-maestra-netflix_1_1857306.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Nov 2018 19:56:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Al otro lado del viento', ¿última película de Orson Welles o un fraude de Netflix?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Orson Welles,Netflix]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Terry Gilliam y cómo no morir a manos de Don Quijote]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/terry-gilliam-adam-driver-quijote_1_3517896.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b154eaa-e6a7-4b95-b0ed-e040630f454b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Terry Gilliam y Don Quijote, un amor en ocho fascículos (de momento)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Monty Python se enfrenta por octava vez al rodaje maldito de</p><p class="subtitle">El hombre que mató a Don Quijote</p><p class="subtitle">, acompañado por Adam Driver y Jonathan Pryce</p><p class="subtitle">Esta película lleva desde el año 2000 condenada por falta de presupuesto, tifones, destrozos en el sonido ambiente y enfermedades de los protagonistas</p><p class="subtitle">Solo ha existido otro director igual de obsesionado con el hidalgo de La Mancha y un proyecto frustrado: Orson Welles</p></div><p class="article-text">
        Algo hay en el ingenioso hidalgo Don Quijote que contagia su chifladura a grandes eminencias del cine internacional. Directores y actores de la talla de Gary Cooper, Terry Gilliam y Orson Welles han visto frustrados durante d&eacute;cadas sus planes de adaptaci&oacute;n del Caballero de la Triste Figura.
    </p><p class="article-text">
        Especialmente los dos &uacute;ltimos convirtieron el proyecto en una aspiraci&oacute;n vital y, cada uno de los intentos, en una extra&ntilde;a maldici&oacute;n. La versi&oacute;n inconclusa del director de <em>Ciudadano Kane</em> ha inspirado al Monty Python en su peculiar correr&iacute;a por La Mancha. A sus 76 a&ntilde;os, el maestro del humor brit&aacute;nico se adentra en la octava &ndash;pero no necesariamente definitiva&ndash; versi&oacute;n de <em>El hombre que mat&oacute; a Don Quijote</em>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&eacute; que en mi cabeza flotan toda clase de mierdas raras, pero no quiero analizarlas, quiero ponerlas a trabajar&rdquo;, escribi&oacute; Gilliam en su libro de recuerdos<em> Gilliamesque</em>. &Eacute;l, que describe su proyecto <a href="http://cultura.elpais.com/cultura/2017/03/18/actualidad/1489824832_057276.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como un tumor que intenta extirpar</a> desde el a&ntilde;o 2000, llevar&aacute; a cabo esta &uacute;ltima intervenci&oacute;n del Quijote junto a Adam Driver y Jonathan Pryce, tambi&eacute;n conocido como El gorri&oacute;n Supremo en <em>Juego de Tronos</em>.
    </p><p class="article-text">
        El primero dar&aacute; vida a Toby, un joven cineasta que film&oacute; en su juventud la historia del hidalgo en tierras espa&ntilde;olas. Tras a&ntilde;os de desencanto profesional, el director regresa a La Mancha para rodar un anuncio y all&iacute; se encuentra al veterano actor que interpret&oacute; a su Quijote, que ha perdido la cabeza y le confunde con Sancho Panza.
    </p><p class="article-text">
        Jonny Deep, Ewan McGregor y Jack O'Connel se pusieron en la piel de Toby mucho antes que el actor de <em>Paterson</em> y tuvieron que colgar el traje. Pryce, por su parte, toma el testigo de Jean Rochefort, Robert Duvall y Michael Palin para interpretar al viejo loco. Con tales precedentes, &iquest;qu&eacute; convierte a esta intentona en la definitiva? El equipo de Gilliam ya va por la segunda semana de rodaje, todo un r&eacute;cord en sus diecisiete a&ntilde;os de pruebas, e incluso Rossy de Palma se ha atrevido a colgar <a href="https://www.instagram.com/p/BRAzAtXjNUn/?taken-by=rossydpalma" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una instant&aacute;nea del guion en sus redes sociales</a>. La actriz espa&ntilde;ola ya estuvo en el primer proyecto y ha vuelto a enrolarse en esta cuadrilla de <em>chalados</em>.
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                </figure><h3 class="article-text">&iquest;Qui&eacute;n mat&oacute; al Don Quijote de Gilliam?</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Es un tipo que no logra ver las cosas como las ven los otros. Exactamente como yo. Don Quijote soy yo&rdquo;, asegura Gilliam sobre su ficticio personaje<em>. </em>Siete veces lo ha intentado y siete veces los elementos naturales y financieros se han conjurado contra su pel&iacute;cula, <em>The man who killed Don Quixote</em>. Un esfuerzo &iacute;mprobo que, lejos de aminorar el &aacute;nimo del cineasta, le empuja con m&aacute;s obstinaci&oacute;n a conseguir su meta.
    </p><p class="article-text">
        Es un proyecto que se niega a morir entre apocal&iacute;pticas tormentas que destrozan los decorados, aviones de guerra que sobrevuelan de forma escandalosa por los exteriores, enfermedades que impiden al protagonista subirse al esencial Rocinante y presupuestos que se volatilizan en plena realizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Todo eso le ha ocurrido al director de <em>Doce Monos</em> desde que en 1999 inici&oacute; esta adaptaci&oacute;n con una perenne nube negra sobre sus &eacute;xitos. En la primera versi&oacute;n, Gilliam reuni&oacute; a Jean Rochefort, Vanessa Paradis y Johnny Depp, que se convirtieron &uacute;nicamente en los protagonistas de un hilarante documental sobre el <em>no- making of</em>  llamado <em>Perdido en la Mancha</em>.
    </p><p class="article-text">
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    </figure><p class="article-text">
        La &uacute;ltima noticia fue que Amazon hab&iacute;a apadrinado la producci&oacute;n del proyecto en 2016, que tendr&iacute;a a John Hurt en el papel del Quijote. Cuando le diagnosticaron c&aacute;ncer de p&aacute;ncreas, <a href="http://www.eldiario.es/cultura/Muere-legendario-britanico-John-Hurt_0_606489372.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que provoc&oacute; la muerte del actor el pasado enero,</a> la empresa de Jeff Bezos retir&oacute; su dinero y dej&oacute; solo al productor portugu&eacute;s Paulo Branco con un presupuesto de 16 millones de euros. Aunque<a href="http://cultura.elpais.com/cultura/2016/04/01/actualidad/1459512985_343307.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el luso admiti&oacute; a El Pa&iacute;s</a> que no le asustaba la fama de rodaje maldito, termin&oacute; baj&aacute;ndose del carro poco despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Tras &ldquo;el episodio portugu&eacute;s&rdquo;, como Gilliam lo calific&oacute;, la empresa espa&ntilde;ola Tornasol tom&oacute; las riendas de la financiaci&oacute;n de <em>El hombre que mat&oacute; a Don Quijote</em>. El rodaje se ha situado en Toledo durante estas primeras semanas y pasar&aacute; pr&oacute;ximamente a la sierra de Navarra, justo donde empezaron los problemas a&ntilde;os atr&aacute;s. Gilliam espera no correr la misma suerte que su predecesor en el intento, Orson Welles, y quitarse de encima el lastre que siempre ha influido en una filmograf&iacute;a lograda a empujones.
    </p><h3 class="article-text">Orson Welles doblando a Cervantes</h3><p class="article-text">
        Es de sobra conocida la mir&iacute;ada de pel&iacute;culas que Orson Welles dej&oacute; incompleta en sus m&aacute;s de cinco d&eacute;cadas de producci&oacute;n. Un ejemplo es <em>Sed de mal</em>, cuya versi&oacute;n original con el sello del propio Welles se ha podido disfrutar solo cuando su autor ha sido clasificado como intocable. Tambi&eacute;n el cortometraje experimental <a href="http://www.youtube.com/watch?v=pXKIMag5hHE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Hearts of Age</em></a>, que ha mutado de rareza incomprensible a genial &oacute;pera prima con el paso de los a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, de entre todos estos proyectos, Don Quijote fue su inquietud m&aacute;s perdurable. Welles continu&oacute; con sus planes de adaptaci&oacute;n (iniciados en 1955) hasta los meses previos a su muerte y canaliz&oacute; su frustraci&oacute;n a trav&eacute;s de la expectaci&oacute;n que levantaba su estreno. &ldquo;Lo voy a lograr porque no costar&aacute; mucho dinero y ser&aacute; un gran placer hacerlo. <em>&iquest;Sabe cu&aacute;l ser&aacute; el t&iacute;tulo? &iquest;Cu&aacute;ndo va a terminar Don Quijote? </em>As&iacute; se llamar&aacute;&rdquo;, dec&iacute;a Orson con sorna en las entrevistas. Mientras, convert&iacute;a el rodaje en un patio de recreo donde filtraba im&aacute;genes y bosquejos del guion. Un goteo que a&ntilde;os m&aacute;s tarde se transform&oacute; en kil&oacute;metros de celuloide sin ordenar y el &uacute;nico legado in&eacute;dito al que tenemos acceso.
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        La versi&oacute;n que se conoce es un espurio montaje que realiz&oacute;<em> a posteriori</em> su asistente Jess Franco y que no muestra las intenciones reales del director. Welles intent&oacute; rodar un Don Quijote casi mudo donde &eacute;l mismo narrase los lances con su <em>voz en off</em>. Las miras del director estaban puestas m&aacute;s all&aacute; de la pantalla: Orson quer&iacute;a encarnar al propio Cervantes.
    </p><p class="article-text">
        Lo &uacute;nico que nos queda es la pasi&oacute;n que convirti&oacute; a esta cinta en un fin en s&iacute; misma y los sacrificios que le llevaron a aceptar proyectos mediocres como medio para financiar su filme. Terry Gilliam y Orson Welles son dos hombres que convirtieron su tes&oacute;n y su conocimiento de la obra de Cervantes en un hecho noticiable en s&iacute; mismo. Pues, como dec&iacute;a el manco de Lepanto, &ldquo;se dar&aacute; tiempo al tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Zas Marcos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/terry-gilliam-adam-driver-quijote_1_3517896.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Mar 2017 19:54:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Terry Gilliam y cómo no morir a manos de Don Quijote]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Terry Gilliam,Don Quijote de la Mancha,Orson Welles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De cómo 'El Quijote' se convirtió en refugio creativo para Orson Welles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cervantes-iv-centenario-en-castilla-la-mancha/quijote-convirtio-creativo-orson-welles_132_3794808.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c06bcd41-8982-4bbe-ac6c-0074781b0c10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De cómo &#039;El Quijote&#039; se convirtió en refugio creativo para Orson Welles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La obra universal de Cervantes ayudó a algunos cineastas estadounidenses “excluidos y marginados por razones políticas" a superar prejuicios en pleno contexto de la Guerra Fría</p><p class="subtitle">Así se puso de manifiesto en una conferencia dentro del programa 'Encuentros con Cervantes' celebrada en Puertollano</p></div><p class="article-text">
        El profesor asociado de la Universidad de Brooklyn,  ha pasado por Puertollano (Ciudad Real) para explicar la relaci&oacute;n de ciertos cineastas estadounidenses &ldquo;excluidos y marginados por razones pol&iacute;ticas, en el contexto de la Guerra Fr&iacute;a&rdquo; con <em>El Quijote</em>, obra en la que, seg&uacute;n dijo, &ldquo;encontraron una energ&iacute;a que les sirvi&oacute; para criticar y anteponerse a los valores dominantes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Fue durante un acto presentado por el escritor y catedr&aacute;tico de la Universidad de Nueva York, William Sherzer, en el marco de las jornadas tur&iacute;stico- literarias 'Encuentros con Cervantes&hellip;en un lugar de La Mancha', que organiza la Diputaci&oacute;n de Ciudad Real con motivo del IV Centenario de Cervantes y que se desarrollan hasta el pr&oacute;ximo mes de noviembre en 11 localidades de la provincia.
    </p><p class="article-text">
        En concreto, Childers se refiri&oacute; a tres artistas  que, &ldquo;desde una posici&oacute;n de perdedores se sienten identificados con la figura de Don Quijote y ven en los fracasos de Cervantes una salida hacia otro tipo de &eacute;xito&rdquo;. En definitiva, tres artistas, dijo, &ldquo;unidos por su inconformidad y su manera de retar a la sociedad y sus valores&rdquo;.
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        El primero de ellos, Orson Welles que, a pesar de ser un gran cineasta, dijo, ten&iacute;a un gran problema: &ldquo;consideraba a sus pel&iacute;culas obras de arte y era anarquista&rdquo;, por lo que &ldquo;siempre encontraba impedimentos hasta que fue despedido tras rodar <em>Sed de mal&rdquo;</em>, momento en el que decide abandonar Hollywood y trasladarse a M&eacute;xico para, desde una posici&oacute;n independiente, comenzar el largometraje inacabado del <em>Quijote</em>, &ldquo;un proyecto que se convierte en su refugio durante 30 a&ntilde;os&rdquo;, destac&oacute;. De hecho, Orson Welles comenzar&iacute;a a grabarlo en 1955 y estuvo trabajando en &eacute;l hasta su muerte en 1985. En 1992, Jes&uacute;s Franco se encarg&oacute; de su edici&oacute;n y de su lanzamiento.
    </p><p class="article-text">
        El segundo de los directores a los que se refiri&oacute; Childers, fue Waldo Salt, guionista tambi&eacute;n incluido en &ldquo;la lista negra&rdquo; que, con la adaptaci&oacute;n que hace de la obra inmortal de Cervantes<em>,</em> seg&uacute;n explic&oacute;, logra descubrir y desarrollar ciertas t&eacute;cnicas que m&aacute;s tarde le har&iacute;an triunfar y ser merecedor de varios &Oacute;scar. Asimismo, el profesor indag&oacute; en el proyecto experimental de Bruce Baillie hasta llegar al momento actual con la paralizaci&oacute;n del rodaje la semana pasada del &lsquo;<em>Quijote&rsquo;</em> de Terry Gilliam &ldquo;por falta de presupuesto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, una conferencia que puso de relieve la pr&aacute;ctica por parte de artistas e intelectuales de un quijotismo contracultural, en el que muchos encontraron un refugio para preservar sus ideales.
    </p><h3 class="article-text">&lsquo;Comer y beber con Don Quijote y Sancho&rsquo;</h3><p class="article-text">
        La jornada concluy&oacute; con la conferencia que se desarroll&oacute; posteriormente &lsquo;Comer y beber con Don Quijote y Sancho&rsquo;, a cargo del soci&oacute;logo y escritor Lorenzo D&iacute;az y el ex sumiller del Zalaca&iacute;n y Premio Nacional de Gastronom&iacute;a, Custodio Zamarra.  Una conferencia que volver&aacute; a celebrarse el pr&oacute;ximo jueves 13 de octubre en el Centro de Recepci&oacute;n de Visitantes de Almagro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cervantes-iv-centenario-en-castilla-la-mancha/quijote-convirtio-creativo-orson-welles_132_3794808.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Oct 2016 15:55:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Miguel de Cervantes,Puertollano,Diputaciones Provinciales,Orson Welles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Orson Welles 2.0]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/orson-welles_1_4222005.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/978d0697-8dbb-4e47-93f7-45171d7e0b3f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Imatge de l&#039;espectacle"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La companyia L'Horta Teatre celebra el seu quaranta aniversari en el Teatre Principal amb l'obra 'La Guerra dels Mons 2.0', basada en el muntatge radiofònic de l'artista nord-americà</p></div><p class="article-text">
        Amb l'arribada de les xarxes socials i de l'era digital, la saturaci&oacute; informativa i la falsificaci&oacute; de molta informaci&oacute; s'ha ampliat. I amb aix&ograve;, de vegades, resulta complicat diferenciar els fets que s&oacute;n mentida d'aquells que s&oacute;n veritat. M&eacute;s quan la societat, a causa de la crisi econ&ograve;mica i de les incerteses dels nous temps, &eacute;s molt m&eacute;s sensible a la manipulaci&oacute;. Tal com ocorria l'any 1938.
    </p><p class="article-text">
        Tot tra&ccedil;ant aquest paral&middot;lelisme entre ambdues &egrave;poques, la veterana companyia L'Horta Teatre presenta a partir d'aquest dijous fins al final de la setmana vinent l'espectacle 'La Guerra dels Mons 2.0', una adaptaci&oacute; del muntatge radiof&ograve;nic que va realitzar en el seu moment el nord-americ&agrave; Orson Welles. L'any 1938, durant aquest programa, milions de ciutadans dels Estats Units van creure que uns invasors extraterrestres, que nom&eacute;s estaven a la ficci&oacute;, sobrevolaven la Terra, destrossaven els ex&egrave;rcits humans i ocupaven zones de poder. All&ograve; va causar, per moments, el p&agrave;nic.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hi ha un paral&middot;lelisme inquietant. Dues societats que surten d'una depressi&oacute; econ&ograve;mica, sensible a la por&rdquo;, afirma l'autor i director de l'obra, Roberto Garc&iacute;a. Amb aquest objectiu, la companyia ens ofereix una trama addictiva on l'intriga va creixent per moments. Tot submergint a l'espectador en un joc d'espills pervers, tal com li agradava a Orson Welles. I d'aix&ograve; sorgeix l'interrogant sobre qu&egrave; &eacute;s veritat i qu&egrave; &eacute;s mentida.
    </p><p class="article-text">
        L'obra, a m&eacute;s, &eacute;s l'acabament de les celebracions pel 40&eacute; aniversari de la companyia. &ldquo;Vol&iacute;em un projecte aix&iacute; per tal de celebrar l'aniversari de L'Horta Teatre, i per aix&ograve; vam accedir a Cultuarts. Ens ha quedat una obra tal com la vol&iacute;em: un espectacle amb m&uacute;sica en directe, una composici&oacute; musical original d'Andr&eacute;s Valero, i tot amb acompanyament audiovisual&rdquo;, comenta el productor Alfred Pic&oacute;. &Eacute;s una versi&oacute; digital del primer fen&ograve;men viral.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Moisés Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/orson-welles_1_4222005.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 Jan 2016 18:27:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Orson Welles 2.0]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Teatre Principal,Orson Welles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Grace Jones: la vida en rosa (y negro)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/grace-jones-vida-rosa-negro_1_4262736.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d0b299d5-b5b8-4932-a4fb-e7e2e0f20f51_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Gracie Jones. Foto: Facebook"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cantante publica su autobiografía, 'I'll Never Write My Memoirs', donde no se muerde la lengua ni con el pasado ni con el presente de la industria del pop</p><p class="subtitle">El libro recorre su infancia en Jamaica, los años de la música disco en EEUU, su experiencia con la moda en París y sus trabajos para Hollywood</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;En aquellos d&iacute;as se dec&iacute;a que los DJs eran dioses. Pero eran los peluqueros quienes entonces eran los verdaderos dioses&rdquo;, cuenta Grace Jones (Spanish Town, Jamaica, 1948) en sus memorias, recordando los a&ntilde;os previos al nacimiento de la m&uacute;sica <em>disco</em>. El libro lleva semanas d&aacute;ndonos titulares, antes incluso de su lanzamiento:&nbsp;<a href="http://www.slate.com/blogs/outward/2015/10/08/grace_jones_memoir_reveals_thoughts_on_gender_expression_and_sexuality.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las teor&iacute;as sobre g&eacute;nero y sexualidad</a> de la artista, sus opiniones sobre las nuevas estrellas del pop global, de&nbsp;<a href="http://pitchfork.com/news/61134-grace-jones-criticizes-middle-of-the-road-pop-stars-beyonce-rihanna-nicki-miley-in-memoir-excerpt/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Miley Cyrus</a> a <a href="http://www.dazeddigital.com/music/article/26644/1/grace-jones-goes-hard-on-kim-kardashian-in-new-memoir" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kim Kardashian</a>, y hasta los detalles de <a href="http://www.theguardian.com/fashion/2015/sep/26/orgasm-writers-hairdo-disasters-alex-brownsell-interview" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su primer orgasmo</a>, que precisamente fue con Andre, un peluquero de dedos prodigiosos que primero esculpi&oacute; y pint&oacute; su cabeza y luego le hizo disfrutar de un &ldquo;sexo de otra era, de otro sistema solar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El t&iacute;tulo del libro no es una <em>boutade</em> de una artista especializada en el esc&aacute;ndalo. <a href="http://www.amazon.es/Ill-Never-Write-My-Memoirs/dp/1476765073" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">I'll Never Write My Memoirs</a> hace referencia a algo que ella mismo escribi&oacute; y cant&oacute; una vez: que nunca escribir&iacute;a sus memorias. &ldquo;Pero no puedes ir por la vida sin romper tus promesas. Y algunas reglas. Bueno, un mont&oacute;n de reglas&rdquo;, escribe. Una actitud que ilustra la facilidad con la que Jones ha ido desprendi&eacute;ndose de sus identidades pasadas, de las otras Grace Jones que ha ido creando para luego desechar como bocetos agotados. &ldquo;No una cantante, ni una modelo, ni una bailarina, ni una actriz, ni una artista de <em>performance</em>: todo eso y algo m&aacute;s&rdquo;. Es a lo que aspiraba como artista. A definirse por todo lo que no era.
    </p><p class="article-text">
        A sus 67 a&ntilde;os, Jones se ha sentado con el veterano periodista brit&aacute;nico Paul Morley y se ha despachado a gusto. En sus p&aacute;ginas se mueve escurridiza por el espacio que hay entre la publicidad y el arte, la moda y el nudismo, la industria musical y la industria de Hollywood, los novios y las novias, un &uacute;nico marido, un hijo y una nieta.
    </p><p class="article-text">
        Como en toda biograf&iacute;a, episodios y lugares importantes -la escena disco en EEUU, su contacto con la moda en Par&iacute;s, el nacimiento de su hijo- comparten p&aacute;ginas con otros anecd&oacute;ticos -una conversaci&oacute;n por tel&eacute;fono con Marlene Dietrich, sus bromas privadas con la familia real brit&aacute;nica-, si bien estamos ante uno de esos casos en los que todo, los aciertos y los fallos, el glamour y la paranoia, ayudan a fijar una cara donde los lados malos y buenos se confunden como en un retrato cubista.
    </p><h3 class="article-text">1. Miradas que matan</h3><p class="article-text">
        Jones ha dejado muchas im&aacute;genes inolvidables para la posteridad, pero es dif&iacute;cil esquivar esos ojos desorbitados que parecen salirse de las cuencas, traspasar el objetivo y reba&ntilde;arte los huesos. Una mirada de lun&aacute;tica que aprendi&oacute; del que fuera el segundo marido de su abuela, la encargada de cuidar de ella y de cuatro de sus cinco hermanos durante los a&ntilde;os en que sus padres daban el salto a EEUU.
    </p><p class="article-text">
        Era, seg&uacute;n recuerda, un &ldquo;monstruo g&oacute;tico&rdquo; conocido con el nombre de Mas P. Obsesionado con ascender en la iglesia, Mas P. los colocaba a todos en fila, les grababa a&nbsp;fuego que no pod&iacute;an escapar de los ojos de Dios ni de los suyos y, en caso de desobediencia les ense&ntilde;aba a base de golpes. &ldquo;Pensar en &eacute;l todav&iacute;a hace que se me pongan los pelos de punta&rdquo;, cuenta. &ldquo;Un aut&eacute;ntico s&aacute;dico que ten&iacute;a una excusa para ser cruel porque era nuestro guardi&aacute;n&rdquo; y alguien &ldquo;que usaba la religi&oacute;n y el miedo para controlarnos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A punto de entrar en la adolescencia, Jones abandon&oacute; su Jamaica natal para volver a los brazos de sus padres en EEUU. Fue mucho m&aacute;s tarde cuando le lleg&oacute; la oportunidad de sacar partido al recuerdo odioso de Mas P. &ldquo;Hab&iacute;a algo malvado y vengativo en sus ojos cuando iba a pegarnos que era monstruoso. Fue esa mirada la que yo usar&iacute;a m&aacute;s tarde en mi propia vida cuando necesitaba crear un impacto en una fotograf&iacute;a o en una pel&iacute;cula&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Fueron aquellos ojos inflados como ranas croando los que sac&oacute; a la hora de posar como modelo, en el videoclip de <em>Private Life</em> (1980) y tambi&eacute;n en <a href="http://www.filmaffinity.com/es/film267439.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Panorama para matar</em></a>&nbsp;(1985), donde interpretaba a May Day, &ldquo;una despiadada dominatrix&rdquo; desesperada por cortar el pescuezo a Bond. &ldquo;Por favor, deja de mirarme de esa forma, con todo ese veneno&rdquo;, se quejaba Roger Moore, inc&oacute;modo y m&aacute;s bien blandito a su lado, durante el rodaje. &ldquo;Fue mi manera de enfrentarme al monstruo&rdquo;, de domar a Mas P., de hacerlo suyo, se defiende en su libro, como si estuviera lami&eacute;ndose los dedos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">2. Mujer y no-mujer</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Mierda, siempre olvido que t&uacute; no tienes grandes tetas&rdquo;, bromeaba con ella el fot&oacute;grafo Helmut Newton. Durante su carrera, Jones jugo al despiste con su edad, su g&eacute;nero y su sexualidad. &ldquo;Hay mucho en m&iacute; que es masculino. Soy muy femenina, pero tambi&eacute;n soy extremadamente masculina&rdquo;. Otros fot&oacute;grafos como Hans Feurer y Jean-Paul Goude supieron sacar partido a su androginia, algo que ha explotado en su corte de pelo y su forma de vestir, en su manera de cantar y de moverse en el escenario y una sensibilidad no heterosexual que ya estaba en sus primeros &eacute;xitos, como <a href="https://www.youtube.com/watch?v=UVoiL8VAOfQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>I Need a Man</em></a>, &ldquo;que se convirti&oacute; en un himno gay no-oficial en todo el pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Grace comenz&oacute; a ir a clubs gays con su hermano Chris en una &eacute;poca en que &ldquo;la vida gay exist&iacute;a escondida en los m&aacute;rgenes de los m&aacute;rgenes del <em>mainstream</em>, un entramado de rumores, insinuaciones y esc&aacute;ndalos&rdquo;. A Chris lo considera tan cercano como a un gemelo, como una mitad. &ldquo;Yo nac&iacute; un poco m&aacute;s masculina, una chica con parte de la masculinidad que le faltaba a &eacute;l. Y Chris ten&iacute;a algo de la feminidad de la que yo carec&iacute;a&rdquo;. En su opini&oacute;n, la sexualidad es algo fluido y la feminidad en un hombre o la masculinidad en una mujer nunca deben vincularse por s&iacute; mismos al hecho de ser gay.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la an&eacute;cdota de su primer orgasmo, en estas p&aacute;ginas la artista confiesa ser incapaz de masturbarse, que antes de una actuaci&oacute;n junto a Pavarotti (2002) tuvo una incre&iacute;ble sesi&oacute;n de sexo oral que le hizo cantar como los &aacute;ngeles y que, entre sus novias, estuvo la actriz Sarah Douglas, con quien comparti&oacute; rodaje en <em>Conan el destructor</em> (1984). Y que cuando comenz&oacute; a salir con el actor Dolph Lundgren, el mayor inter&eacute;s de Andy Warhol era saber si el nuevo novio de su amiga la ten&iacute;a grande.
    </p><h3 class="article-text">3. Negra y no-negra</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Soy la &uacute;ltima persona que jugar&iacute;a la carta del racismo, porque nunca he sentido que la raza fuera algo que tuviera que ver conmigo&rdquo;, cuenta Grace Jones, que en Jamaica creci&oacute; &ldquo;en un mundo donde nuestra familia estaba en lo m&aacute;s alto, tanto en religi&oacute;n como en pol&iacute;tica, as&iacute; que la discriminaci&oacute;n nunca signific&oacute; nada para m&iacute;. Ser negra no es algo que vincule a Jamaica y raramente pensaba en ello en Am&eacute;rica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Jones, el racismo era &ldquo;algo que ve&iacute;a en el cine, que representaba a gente de lugares que no ten&iacute;an nada que ver con el m&iacute;o. Y yo no me identificaba con ellos solo por el hecho de no ser blanca&rdquo;. Tampoco a su llegada a EEUU, porque entonces &ldquo;yo todav&iacute;a no pensaba en m&iacute; como negra, en el sentido afroamericano&rdquo;.
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                </figure><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s la cosa fue m&aacute;s evidente. En sus a&ntilde;os en la Filadelfia hippie, &ldquo;sol&iacute;a ser arrestada casi a diario, cuando Sam [Miceli, su novio en la &eacute;poca] y yo sal&iacute;amos. Polic&iacute;as blancos y negros, en cuanto nos ve&iacute;an juntos en su coche, me arrestaban por prostituci&oacute;n. Era su &uacute;nica respuesta a por qu&eacute; un chico blanco estaba con una chica negra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto vivi&oacute; de cerca -aunque no particip&oacute;- las revueltas posteriores al asesinato de Martin Luther King y sus consecuencias, unos d&iacute;as en los que todo joven negro era sospechoso y pod&iacute;a ser arrestado.
    </p><p class="article-text">
        En sus primeros trabajos como modelo a comienzos de los 70 nunca pens&oacute; que su piel pudiese ser un problema, m&aacute;s all&aacute; de un problema t&eacute;cnico: su color era tan oscuro que le hac&iacute;a parecer una sombra en el blanco del estudio fotogr&aacute;fico. Entr&oacute; en el grupo de &ldquo;modelos ex&oacute;ticas&rdquo; y, siguiendo los consejos de su agencia, viaj&oacute; a Europa con la idea de que eso le hiciera triunfar en EEUU.
    </p><p class="article-text">
        En Par&iacute;s, sin embargo, el respetado <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/John_Casablancas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">John Casablancas</a>, capo de Elite, le fue dando largas hasta que ella le pidi&oacute; explicaciones y tuvo que o&iacute;r que &ldquo;vender una modelo negra a la gente de Par&iacute;s es como intentar venderles un viejo coche que nadie quiere comprar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su opci&oacute;n fue volverse &ldquo;m&aacute;s extrema&rdquo; e inc&oacute;moda para todos &ldquo;porque siempre he querido poner a prueba a la gente, provocar una reacci&oacute;n&rdquo;. La cabeza afeitada &ldquo;me hizo parecer m&aacute;s abstracta, menos atada a una raza o sexo o tribu espec&iacute;ficos, pero a la vez movi&eacute;ndome entre unos y otros, perteneciendo a todos sin pertenecer a ninguno. Yo era negra y no negra; mujer y no mujer; americana pero jamaicana; africana y ciencia ficci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En lo art&iacute;stico, se ve&iacute;a a s&iacute; misma creciendo &ldquo;como cosa, sin sentimientos, un objeto, ni siquiera humana&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">4. No solo disco</h3><p class="article-text">
        Grace Jones conoci&oacute; los d&iacute;as en que el disco todav&iacute;a no se llamaba disco, cuando la figura del DJ iba cobrando importancia y templos como Better Days y Le Jardin (&ldquo;Studio 54 antes de Studio 54&rdquo;) ten&iacute;an m&aacute;s que ver con la suciedad y la clandestinidad que con el glamour. Tambi&eacute;n estuvo en Studio 54 cuando ten&iacute;a que estar, grab&oacute; tres &aacute;lbumes disco, <em>Portfolio</em> (1977), <em>Fame</em> (1978) y <em>Muse</em> (1979) y fue considerada una diva a su pesar.
    </p><p class="article-text">
        Para Jones, las discotecas ten&iacute;an mucho de iglesia y &ldquo;la m&uacute;sica disco, en el m&aacute;s puro sentido, equival&iacute;a a salir de un local despu&eacute;s de una jornada en plena euforia&rdquo;. Un &eacute;xito de los 70&nbsp;era &ldquo;el sonido de una erecci&oacute;n: mezclar la m&uacute;sica para controlar completamente tus emociones, haci&eacute;ndote subir y bajar, bajar lentamente para luego subir r&aacute;pidamente, haci&eacute;ndolo suave, haci&eacute;ndolo fuerte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Curiosamente, su etapa disco surgi&oacute; mientras viv&iacute;a en Par&iacute;s &ldquo;por accidente&rdquo;, y respondiendo al olfato de su relaciones p&uacute;blicas, John Carmen, &ldquo;un mago de la publicidad que me hizo famosa en Nueva York, al igual que lo&nbsp;hizo despu&eacute;s con gente como Donald Trump&rdquo;. El productor Tom Moulton trabajaba en sus primeros &eacute;xitos en EEUU mientras ella hac&iacute;a de modelo en la capital francesa, aunque sus viajes en Concorde fueron habituales cuando sus canciones comenzaron a sonar en la radio y las discotecas. Por ser justos con su legado, ese material suena hoy descafeinado y con menos coherencia y colorido que el resto. Como ella se lamenta, no era una m&uacute;sica que tuviera que ver con Grace Jones, sino con un productor &ldquo;que usaba a Grace Jones como la cara para promocionar su m&uacute;sica&rdquo;.
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    </figure><p class="article-text">
        Jones tambi&eacute;n se lamenta en estas p&aacute;ginas de los intentos de la industria musical por conseguir de ella un <em>pelotazo</em>. Tras la oleada antidisco que sacudi&oacute; el mundo en los 80, supo mudar de piel buscando inspiraci&oacute;n en el arte y en sus ra&iacute;ces jamaicanas. La Grace Jones cantante quer&iacute;a tomar distancia de otras artistas y plasmar ideas sacadas de las vanguardias o el teatro japon&eacute;s, tan interesada en la tradici&oacute;n de Elvis como en la de Bertolt Brecht. &ldquo;Soy disco pero tambi&eacute;n soy dad&aacute;. Soy sensualista y surrealista&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">5. Con una ayudita de mis amigos</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Hay gente que seduce al p&uacute;blico. Otra sabe agasajarlo y hay quienes le ruegan. Grace, t&uacute; has violado a tu p&uacute;blico: verte en directo es un ataque sexual&rdquo;, cuenta que le dijo Orson Welles en el <em>talk show</em> en 1979. El primer tour mundial de Grace Jones se llam&oacute; <em>One Man Show</em> y muestra a la artista en el mejor de sus estados, poni&eacute;ndose y quit&aacute;ndose m&aacute;scaras continuamente delante de un p&uacute;blico que no sab&iacute;a si ten&iacute;a que aplaudir, que no sab&iacute;a debajo de cu&aacute;l de aquellos clones, parte samur&aacute;is pop, parte robots, estaba la verdadera artista. Grace Jones interpretando a Grace Jones.
    </p><p class="article-text">
        Del afro-futurismo a las vanguardias alemanas, el montaje era minimalista y geom&eacute;trico, tan industrial y met&aacute;lico como lo era todo en los 80. El directo estuvo nominado a un Grammy y es en gran parte obra del fot&oacute;grafo Jean-Paul Goude, pareja y colaborador de la cantante durante mucho tiempo y padre de su hijo Paulo. Goude buscaba plasmarla como una &ldquo;amenaza er&oacute;tica&rdquo; y como una &ldquo;Marlene Dietrich negra&rdquo;. &ldquo;Amplific&oacute; mi propia exageraci&oacute;n&rdquo; y acentu&oacute; que &ldquo;el camino para la supervivencia femenina pasa a menudo por la seducci&oacute;n&rdquo;, resume Jones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre ha habido novios y amantes, y al mismo tiempo, mentores, colaboradores y gente muy cercana, ayud&aacute;ndome, que no fueron amantes&rdquo;, escribe. De todos aprendi&oacute; algo. El minimalismo y el teatro japon&eacute;s de su amistad con el dise&ntilde;ador Issey Miyake. A posar como un objeto con Warhol y a hacer de su cuerpo un lienzo con <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Keith_Haring" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Keith Haring</a>, que tras pintarle la piel le hizo parecer &ldquo;tanto una emperatriz egipcia como una astronauta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se reinvent&oacute; tras la etapa disco con otra trilog&iacute;a junto a Chris Blackwell (Island) y Sly &amp; Robbie que suena a la vez reggae, post-punk y new wave. Y trabaj&oacute; con Trevor Horn y Nile Rodgers en sus dos &aacute;lbumes m&aacute;s ambiciosos en cuanto a producci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Su lema vital era &ldquo;prueba de todo al menos una vez. Si algo te gusta, sigue haci&eacute;ndolo&rdquo;, lo que inclu&iacute;a las drogas. Tuvo su primer viaje de &aacute;cido en una comuna hippie, bajo la supervisi&oacute;n de un &ldquo;doctor, el equivalente a un <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Timothy_Leary" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Timothy Leary</a>, de quien me convertir&iacute;a en buena amiga mucho despu&eacute;s&rdquo;. De hecho fue con Leary con quien prob&oacute; su primer &eacute;xtasis, &ldquo;lo que es un poco como volar a la Luna con Neil Armstrong&rdquo;. Entre sus preferencias est&aacute;n las pastillas. Entre las cosas que no: fumar marihuana antes de una actuaci&oacute;n porque se vuelve paranoica y descoordinada. &ldquo;No soy una persona excesiva, excepto con el tequila, quiz&aacute;&rdquo;, dice.
    </p><h3 class="article-text">6. Decisiones equivocadas</h3><p class="article-text">
        Es posible que otro gallo hubiese cantado en su carrera como actriz si Tina Turner no le hubiera &ldquo;robado&rdquo; el papel de Acid Queen en el musical <em>Tommy</em> (1975), basado en el disco de The Who y con un reparto plagado de <em>rock stars</em>. O si no hubiera rechazado el papel de Zohra en <em>Blade Runner</em> (1982), a pesar del inter&eacute;s que mostraba un entonces emergente Ridley Scott. Pens&oacute; que aquello ser&iacute;a un movimiento demasiado comercial y que participar en una pel&iacute;cula era una forma de explotaci&oacute;n, un golpe a su integridad. Se arrepinti&oacute; y poco despu&eacute;s dijo que s&iacute; a la supervillana de Bond, un papel que ya hab&iacute;an rechazado Bowie y Jagger porque b&aacute;sicamente era un personaje pensado para el lucimiento de un doble.
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                </figure><p class="article-text">
        Con el tiempo, Jones se fue alejando de la industria de la m&uacute;sica (despu&eacute;s de un acuerdo con Capitol que no fue como ninguna de las partes esperaba y donde &ldquo;ten&iacute;a que comportarme como una zorra para mantener cualquier tipo de autoridad. Si hubiese sido un hombre, nunca hubiera sido considerada una zorra&rdquo;) y de Hollywood (un trabajo en cadena donde eres f&aacute;cilmente reemplazable, reconoce).
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se cans&oacute; de servir como imagen en eventos publicitarios porque en ellos sent&iacute;a que era contratada no para comportarse como ella misma, sino como una propiedad que la marca puede colocar donde m&aacute;s le interesa seg&uacute;n el momento, como la decoraci&oacute;n o las flores.
    </p><p class="article-text">
        Su an&eacute;cdota en Espa&ntilde;a, durante la presentaci&oacute;n de una nueva bebida de una marca de vodka, es ilustrativa en este sentido: cansada de la actitud de la gente de la publicidad, se plant&oacute; y neg&oacute; a salir hasta que le pagasen. Desesperados, los responsables del acto llegaron a ofrecerle el beb&eacute; de uno de sus empleados como garant&iacute;a del pago. &ldquo;No lo cog&iacute;. Tampoco iban a llevarme el dinero. As&iacute; que no hice mi parte&rdquo;. &iquest;Ya ves que est&aacute;n completamente locos?, le dec&iacute;a Jones a su agente.
    </p><h3 class="article-text">7. &iquest;Y ahora qu&eacute;?</h3><p class="article-text">
        Grace Jones rompi&oacute; en 2008 un silencio discogr&aacute;fico de 19 a&ntilde;os con el &aacute;lbum <em>Hurricane</em>. En lo personal, en las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas se cas&oacute; y se separ&oacute; despu&eacute;s de ser amenazada de muerte por su marido, se concili&oacute; con sus ra&iacute;ces familiares y con Jamaica, fue abuela y se enfrent&oacute; a la muerte de amigos y colaboradores con los que comparti&oacute; excesos en los locos 70 y 80. Y se enorgullece de haber cambiado la vida a su padre tras presentarle a Nelson Mandela.
    </p><p class="article-text">
        Y todav&iacute;a tiene entre manos proyectos interesantes. En el momento de cerrar su biograf&iacute;a, Jones ha colaborado en una pel&iacute;cula sobre su tambi&eacute;n polifac&eacute;tico hermano -una suerte de superobispo pentecostal- Noel Jones, dirigida por Sophie Fiennes, colaboradora del fil&oacute;sofo Slavoj &#381;i&#382;ek en las cintas <em>The Pervert's Guide to Cinema</em> y <em>The Pervert's Guide to Ideology</em>. Y tambi&eacute;n ha terminado un corto con Chris Cunningham, que ha trabajado con Bj&ouml;rk y Aphex Twin.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente trabaja en un nuevo disco, el segundo de una nueva trilog&iacute;a que comenz&oacute; con&nbsp;<em>Hurricane. </em>Consciente del tir&oacute;n, la industria discogr&aacute;fica ha reeditado sus tres primeros &aacute;lbumes bajo el nombre <em>Disco</em> y tambi&eacute;n el fundamental <a href="https://www.youtube.com/watch?v=M_KIn7zpXa4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nightclubbing</em></a>&nbsp;(1981)<em>.</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En la parte final de sus memorias, a Jones le es inevitable compararse con Norma Desmond, due&ntilde;a de un bagaje que le permite dar consejos a las nuevas divas del pop, a las que ve dirigidas, condicionadas y limitadas a &ldquo;repetir posturas y ropas que muchas de nosotras llevamos hace 40 a&ntilde;os&rdquo;. Entre sus v&aacute;stagos, enumera, est&aacute;n &ldquo;Lady Gaga, Madonna, Annie Lennox, Katy Perry, Rihanna, Miley Cyrus, Kanye West y FKA twigs&rdquo;. De las modelos que llegaron despu&eacute;s que ella, apenas salva a Kate Moss, que como Jessica Lange, Jerry Hall y la propia Jones, es hoy una superviviente en un negocio sin alma &ldquo;que solo busca usarte, coger de ti lo que necesita y despu&eacute;s cambiarte por el siguiente ejemplar. Hemos acabado incomprendidas y un poco distorsionadas, pero nos negamos a que nos chuparan la sangre&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús Rocamora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/grace-jones-vida-rosa-negro_1_4262736.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Oct 2015 19:10:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Grace Jones: la vida en rosa (y negro)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Kim Kardashian,Martin Luther King,Orson Welles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Festival Alcances celebra una década de cine 100% real con Amy Winehouse, Guerin y Orson Welles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/festival-alcances-winehouse-guerin-welles_1_2501345.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ec1f0452-c068-4b64-b5ee-1e30852a3ee9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Festival Alcances celebra una década de cine 100% real con Amy Winehouse, Guerin y Orson Welles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La muestra gaditana arranca este sábado su décimo año dedicado exclusivamente al cine documental</p><p class="subtitle">La Mirada del Silencio</p><p class="subtitle">de Oppenheimer abrirá un festival que clausurará el día 12</p><p class="subtitle">Mago: la impresionante vida de Orson Welles</p><p class="subtitle">Se proyectarán 82 películas, de las que la mitad están dirigidas por mujeres</p></div><p class="article-text">
        Con un ba&ntilde;o de memoria y realidad. As&iacute; comienza la 47&ordf; edici&oacute;n del Festival de Documentales de C&aacute;diz Alcances, que cumple su primera d&eacute;cada dedicado exclusivamente a este g&eacute;nero cinematogr&aacute;fico. Lo hace este s&aacute;bado con un <a href="http://www.alcances.org/docs/invitacion47.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pase gratuito</a> a <a href="http://www.eldiario.es/andalucia/Oppenheimer-genocidio-indonesio-cuerpos-bajaban_0_384962635.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Mirada del Silencio</em></a> de Joshua Oppenheimer, la premiada cinta que sigue la estela del genocidio indonesio iniciada con la escalofriante <em>The Act of Killing</em>.
    </p><p class="article-text">
        El broche lo pondr&aacute; el d&iacute;a 12 de septiembre <em>Mago, la impresionante vida de Orson Welles</em>, pero hasta entonces <strong>se proyectar&aacute;n 82 pel&iacute;culas</strong>, de las que la mitad han tenido a una mujer detr&aacute;s del objetivo. En la secci&oacute;n oficial 31 pel&iacute;culas pugnar&aacute;n por la Caracola, de las que siete son largometrajes como <em>Game Over</em>, sobre un joven de clase media obsesionado con la guerra, o <em>Next</em>, sobre las ni&ntilde;as y adolescentes que llegan Los &Aacute;ngeles en busca de &ldquo;ese sue&ntilde;o americano dulce y pringoso&rdquo;: conseguir ser actrices famosas.
    </p><p class="article-text">
        La muestra tiene en cuenta tanto el cine verit&eacute; m&aacute;s comprometido (varias obras relacionadas con la inmigraci&oacute;n as&iacute; lo atestiguan), como el m&aacute;s experimental o art&iacute;stico. Ese es el caso de la secci&oacute;n dedicada a <strong>la &ldquo;saqueadora de iconos&rdquo; Mar&iacute;a Ca&ntilde;as</strong>, que tambi&eacute;n forma parte del jurado. &ldquo;Hemos descubierto que la gente que es m&aacute;s inquieta con el lenguaje cinematogr&aacute;fico, tambi&eacute;n es la m&aacute;s inquieta con la tem&aacute;tica&rdquo;, subraya el director del festival, Javier Miranda.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Como afirma Miranda, el paso de la ficci&oacute;n al documental de la muestra &ldquo;desconcert&oacute; a mucha gente, pero a partir de 2009 se recuper&oacute; mucho p&uacute;blico. El fen&oacute;meno Michael Moore termin&oacute; creando una eclosi&oacute;n del documental. Fue como una explosi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Alcances tambi&eacute;n echa la vista atr&aacute;s a su primera d&eacute;cada para recuperar &ldquo;aut&eacute;nticas joyas&rdquo; en la secci&oacute;n 10 a&ntilde;os no es nada. 18 pel&iacute;culas de la talla de <strong>Cuchillo de Palo, sobre la persecuci&oacute;n de la homosexualidad</strong><em>Cuchillo de Palo</em> durante la dictadura paraguaya de Stroessner, o <em>Victorias y derrota</em>s, del periodista y cineasta andaluz Manu Trillo.
    </p><p class="article-text">
        El festival tambi&eacute;n pondr&aacute; el foco en los directores y directoras locales con la secci&oacute;n C&aacute;diz Produce, mientras que la secci&oacute;n musical dar&aacute; cabida a uno de los grandes triunfadores de Cannes: <strong>Amy, sobre la cantante Amy Winehouse, que muri&oacute; hace 4 a&ntilde;os a consecuencia de sus problemas con el alcohol</strong><em>Amy</em>. The Clash y Nick Cave se sumar&aacute;n al recital de esta secci&oacute;n con partitura propia. Jos&eacute; Luis Guerin recibir&aacute; asimismo un particular homenaje con una secci&oacute;n dedicada exclusivamente a este realizador catal&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los espectadores tendr&aacute;n la oportunidad de intercambiar impresiones con los propios autores durante los desayunos de la secci&oacute;n oficial, mientras que la cooperativa Se Buscan Periodistas y la Asociaci&oacute;n de la Prensa de C&aacute;diz organizar&aacute;n una mesa redonda tras la <strong>proyecci&oacute;n de la oscarizada </strong><em>Citizenfour</em><strong>Citizenfou</strong>, de Laura Poitras, centrado en la figura de Edward Snowden. Como indica Miranda, el festival &ldquo;aparte de ser un dinamizador cultural, permite proyectar un cine al margen de la gran industria, que es imposible de ver en C&aacute;diz&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, C&aacute;diz se convertir&aacute; en plat&oacute; de rodaje con DocuExpr&eacute;s, un concurso que premiar&aacute; con 1.000 euros al mejor corto documental.   El Premio CIMA galardonar&aacute; a la mejor realizadora entre las obras presentadas en la Secci&oacute;n Oficial.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Ávila]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/festival-alcances-winehouse-guerin-welles_1_2501345.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Sep 2015 19:57:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Festival Alcances celebra una década de cine 100% real con Amy Winehouse, Guerin y Orson Welles]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Amy Winehouse,Orson Welles,Documental,Cine,Laura Poitras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘El tercer hombre’, de Carol Reed: ‘La muerte es solo un contratiempo’ vs ‘El mal enterrado ciudadano Lime’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cinetario/carol-reed-contratiempo-enterrado-lime_132_2670298.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70a9223c-af53-4de3-a1c6-fd176ebd47b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘El tercer hombre’, de Carol Reed: ‘La muerte es solo un contratiempo’ vs ‘El mal enterrado ciudadano Lime’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A favor: dejarse llevar por esta película, la más grande del cine británico, es sumergirse en una historia brillante, ágil, llena de personajes desencantados.</p><p class="subtitle">En contra: no se puede considerar este cliché de técnica superlativa como una obra maestra del cine.</p></div><h4 class="article-text">A favor: la muerte es solo un contratiempo</h4><p class="article-text">
        Ella avanza con la mirada en el suelo y el paso decidido. A su alrededor, las hojas de los &aacute;rboles caen con indiferencia. Aunque protagoniza la escena, la contemplamos lejana; m&aacute;s cerca de nosotros, Holly Martins, apoyado en un viejo carromato, la observa; de vez en cuando, desv&iacute;a la cabeza. La c&aacute;mara est&aacute; fija y la alameda es larga. En concreto, mide casi dos minutos y medio de metraje. Pero la bella y distante Anna Schmidt sigue su camino manteniendo su rostro hier&aacute;tico. Pasa de largo, un &uacute;ltimo gesto de crueldad inevitable, sin prestar la m&aacute;s m&iacute;nima atenci&oacute;n a su enamorado, quien no espera gran cosa de su insistencia, pues es un rom&aacute;ntico insufrible que permanece all&iacute;. Por si acaso, nuestra protagonista se pierde en un primer plano y Martins, sin moverse de su sitio, enciende un cigarrillo. El humo del pitillo nos ofrece el fundido a negro.
    </p><p class="article-text">
        Cuentan que Carol Reed, director brit&aacute;nico de 'El tercer hombre', y Graham Greene, guionista del filme y grande de la literatura universal, mantuvieron encendidas disputas porque no se pon&iacute;an de acuerdo con el final de la pel&iacute;cula. En la novela previa que Greene siempre se ve&iacute;a obligado a escribir antes de abordar un gui&oacute;n cinematogr&aacute;fico, la muchacha coge del brazo a Martins mientras desaparecen de la vista del narrador. Una concesi&oacute;n a la esperanza, un desenlace ambiguo, demasiado c&iacute;nico, que no casaba con la visi&oacute;n de un cineasta empe&ntilde;ado en no dar tregua a una historia de amor que nunca existi&oacute; o que, sencillamente, fue de otro. Sin embargo, y a pesar de contener el desenlace m&aacute;s perfecto jam&aacute;s contado, Greene ten&iacute;a raz&oacute;n, su historia era tan c&iacute;nica como la Europa que sobreviv&iacute;a al impacto de la Segunda Guerra Mundial, el escenario de esta pel&iacute;cula.
    </p><p class="article-text">
        Dejarse llevar por esta pel&iacute;cula, la m&aacute;s grande del cine brit&aacute;nico, es sumergirse en una historia brillante, &aacute;gil, llena de personajes desencantados que frecuentan una Viena amenazadora donde siempre hay alguien observando de manera inquietante detr&aacute;s de una ventana, o acechando mientras se fuma un cigarrillo a la vuelta de la esquina, o escudri&ntilde;ando una escena mientras se deja una conversaci&oacute;n en el aire. La atm&oacute;sfera lograda es &uacute;nica, con calles frecuentadas por potentes claroscuros y atrapadas en encuadres al bies (herencia del expresionismo alem&aacute;n), que pierden el equilibrio cada vez que se avecina un momento de tensi&oacute;n emocional o de suspense policiaco.
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        Y de repente se hace la luz mientras un gato delator ronronea a los pies de Harry Lime, nuestro Orson Welles, al que descubrimos bien avanzada la pel&iacute;cula. Con la sonrisa aviesa, la mirada firme, desenvuelta en un gesto de sorna, Welles hace acto de presencia para estamparse en la memoria de los espectadores de todos los tiempos. Tan s&oacute;lo permanece 15 minutos en pantalla para darle rostro y figura al brillante y c&iacute;nico Lime; sin embargo, su presencia se apodera de todo el metraje. Cuentan que su influencia fue m&aacute;s all&aacute; de su interpretaci&oacute;n y que bien pudo estar detr&aacute;s de la creaci&oacute;n de numerosos hallazgos hechos escena. Sospechamos o tenemos la certeza de que Welles fue el art&iacute;fice del poder de fascinaci&oacute;n que ofrece un momento clave de la pel&iacute;cula: la persecuci&oacute;n por las cloacas. Un d&eacute;dalo de calles siniestras con sombras que corren sin avanzar, como en una pesadilla; una Torre de Babel tumbada bajo tierra, atestada de voces de polic&iacute;as, que chillan en diferentes idiomas y cuyos propietarios permanecen ocultos sin conseguir atrapar a Lime; un camino tortuoso, el del antih&eacute;roe hacia su destino, quien aunque comienza a encajar su final, no puede evitar retorcerse como una alima&ntilde;a buscando una salida. El instinto de supervivencia manda.
    </p><p class="article-text">
        'El tercer hombre' es la historia de una amistad traicionada, la de dos personas opuestas. Una de ellas, Harry, villano por un pu&ntilde;ado de d&oacute;lares, salvajemente cruel aunque fascinante y carism&aacute;tico; la otra, Martins, un tipo que no tiene donde caerse muerto, un ingenuo sin remisi&oacute;n, &ldquo;honrado, sensible y sobrio&rdquo;, pero con tantos principios que se le confunde el entendimiento para acabar clav&aacute;ndole el pu&ntilde;al a su mejor amigo. La imagen de un mediocre perdedor que, sin embargo, nos libera en pantalla de la presencia cautivadora, pero siempre molesta del genio.
    </p><p class="article-text">
        Harry Lime u Orson Welles, o quiz&aacute;s el Tercer Hombre, aunque agoniza, se queda con la chica y el bot&iacute;n. La fascinaci&oacute;n eterna del espectador. Pero rindamos tambi&eacute;n un homenaje a la acertada mirada c&iacute;nica de Greene: independientemente de que la chica se vaya o no con el tipo &iacute;ntegro, el pobre Lime acaba criando malvas. Y es que como dijo el bueno de Crabbin, ese se&ntilde;or despistado que dirige un club de pseudointelectuales en la pel&iacute;cula, la muerte era tan solo un &ldquo;contratiempo&rdquo;.
    </p><h4 class="article-text">En contra: el mal enterrado ciudadano Lime</h4><p class="article-text">
        Hay cosas que en 1949, ecuador de los a&ntilde;os dorados del cine, les permit&iacute;an a casi todos los directores de cine afamados. Y m&aacute;s si hac&iacute;as cine negro. No hablamos, claro est&aacute;, de Carol Reed, el &iquest;director? de esta cinta, que no era precisamente un recoge-premios, o no lo ser&iacute;a hasta veinte a&ntilde;os despu&eacute;s. Nos referimos a Orson Welles, el se&ntilde;or Lime, la sombra chinesca m&aacute;s destacada de esta pel&iacute;cula, el poder agazapado, la sonrisa siniestra que hizo creer a todo el mundo que esta aventura brit&aacute;nica la firmaba quien la firmaba. A saber por qu&eacute;, que no nos creemos las teor&iacute;as oficiales del miedo al fracaso, que ah&iacute; estaba de nuevo Joseph Cotten haciendo de hombre-conciencia.
    </p><p class="article-text">
        Perdonaban, como dec&iacute;amos, que se desenterraran patrones de conducta, personajes revividos para el recuerdo. Welles no fue una excepci&oacute;n y le permitieron que mal enterrara a Charles Foster Kane y que lo resucitara ocho a&ntilde;os despu&eacute;s para convertirle en un villano que trafica con penicilina adulterada en la Viena de posguerra, con planos cinematogr&aacute;ficos id&eacute;nticos a su aventura anterior. Aunque hoy ser&iacute;a impensable tal autoplagio, hasta ah&iacute; bien, pero considerar este clich&eacute; de t&eacute;cnica superlativa como una obra maestra del cine, teniendo como ten&iacute;amos un pack de diez con 'Ciudadano Kane', nos lleva a una reflexi&oacute;n: &iquest;tres m&aacute;s tres siempre son seis? En el arte, no.
    </p><p class="article-text">
        Los planos retorcidos, la m&uacute;sica repetitiva y anacr&oacute;nica de Anton Karas, el gui&oacute;n encajonado (por mucho Graham Greene que sobrevolara) y actores rendidos al movimiento cameral, no nos sumaron seis. Primero, la guitarra chiflada que suena cuando menos te lo esperas, con sus acordes machacones e incoherentemente alegres en mitad de un entierro, de un accidente, o de una escena dram&aacute;tica, haci&eacute;ndonos dudar: &iquest;estamos viendo un thriller o el paso de una diligencia loca? Segundo, que bajo este ritmillo carente de tensi&oacute;n, aparecen adem&aacute;s personajes estereotipados malos-malos o buenos-buenos, cuya frialdad se intenta paliar con primeros planos est&aacute;ticos y en ocasiones desencajados, que de tanto abuso pierden su efecto primario. Tercero, alcantarillas interminables (hasta el hast&iacute;o) y plano secuencia final (est&aacute;tico, c&oacute;mo no, sin riesgos) para que valoremos el metraje.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Nos nos creemos esa sociedad de posguerra en general, y esos personajes que entran y desaparecen sin sentido, en particular. La se&ntilde;orita Schmidt tiene tales cambios de humor que roza la esquizofrenia, si bien es la que m&aacute;s destaca en ese sentido, puesto que el resto del elenco es lineal. Por no hablar de lo previsible que resulta cada una de las escenas. De hecho, &iacute;bamos a avisar de spoiler en alguno de nuestros comentarios. Y no, no hace falta, que en cada escena existe un espacio de antelaci&oacute;n en que se sabe lo que va a pasar.
    </p><p class="article-text">
        No nos rendimos tampoco a la primera escena en que aparece Harry Lime, la supuesta &ldquo;mejor presentaci&oacute;n de un personaje de la historia del cine&rdquo;. O nos estamos perdiendo algo o parece un anuncio publicitario de colonia de hombre. Y no es un s&iacute;mil anacr&oacute;nico. O peor, parece que despu&eacute;s de que un foco enorme alumbre esa sonrisa torcida, nuestro resucitado se va a poner un sombrero de copa y va a marcarse un baile con Ginger Rogers. En realidad, solo viene a confirmar ese deje teatral a lo Sarah Bernhardt con el que fluyen las palabras acartonadas de todos los personajes. Un plano que es un fin en s&iacute; mismo; y &eacute;sto, ya casi en los 50 y estando quien estaba olfateando el resultado, no es para aplaudir precisamente. Se acab&oacute; el indulto al cine negro porque s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que arriesg&aacute;ndonos a ser non gratos para los puristas, le decimos al Sr. Welles lo que le dice Holly Martins al Mayor Calloway: &ldquo;No necesitamos su whisky&rdquo;. Nos quedamos con el enigma de Rosebud y durmiendo en Xanad&uacute; para siempre, que ah&iacute; s&iacute; que nos salieron las cuentas de la perfecta obra maestra. O mejor, Mr. Lime, que usted mismo lo dice dando vueltas en la noria: &ldquo;Los muertos est&aacute;n mejor que nosotros&rdquo;. &iquest;A qu&eacute; tanta resurrecci&oacute;n? Deje morir en paz.
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      <dc:creator><![CDATA[Dolores Sarto, Alicia Avilés Pozo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cinetario/carol-reed-contratiempo-enterrado-lime_132_2670298.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 May 2015 17:38:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘El tercer hombre’, de Carol Reed: ‘La muerte es solo un contratiempo’ vs ‘El mal enterrado ciudadano Lime’]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Películas,Orson Welles,Crítica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Festival de Cine de Málaga celebra su mayoría de edad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/festival-cine-malaga-celebra-mayoria_1_2716480.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/32d6169b-67d2-44fa-9e4c-1a1e826820de_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Estos días se está celebrando la 18ª edición del Festival de Cine de Málaga"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre los días 17 y 26 de abril, pasarán por la alfombra roja de la ciudad andaluza las caras más conocida de nuestro cine</p><p class="subtitle">Este año ha sido especialmente bueno para el cine español ya que se han batido varios récords de taquilla</p></div><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o el <a href="https://festivaldemalaga.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Festival</a> celebra su decimoctava edici&oacute;n y su objetivo sigue siendo el mismo que cuando naci&oacute;, el de favorecer la difusi&oacute;n y promoci&oacute;n de la cinematograf&iacute;a espa&ntilde;ola. Adem&aacute;s de premios y de galas, este evento incluye ciclos, exposiciones y numerosas actividades paralelas de formaci&oacute;n e innovaci&oacute;n en el cine.
    </p><p class="article-text">
        El Premio M&aacute;laga Sur este a&ntilde;o ir&aacute; para Antonio de la Torre. Isabel Coixet y Kiko de la Rica recibir&aacute;n el Premio Retrospectiva y el Premio Ricardo Franco, respectivamente. <em>Campanadas de medianoche</em>, de Orson Welles recibir&aacute; el Premio de Pel&iacute;cula de Oro.
    </p><p class="article-text">
        Este fin de semana se han presentado pel&iacute;culas como <em>Palmeras en la nieve</em>, dirigida por Fernando Gonz&aacute;lez y protagonizada por Mario Casas y Macarena Garc&iacute;a. <em>Matar el Tiempo</em>, protagonizada por los hermanos Yon Gonz&aacute;lez y Aitor Luna, fue uno de los estrenos m&aacute;s esperados, esta cinta compite en la secci&oacute;n oficial por la Biznaga de Oro.Las protagonistas de <em>C&oacute;mo sobrevivir a una despedida</em> acapararon casi todos los flashes de la prensa a su llega y el film <em>Todos tus secretos</em> inaugur&oacute; la zona de Zonazine.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o se han inscrito 1.174 obras, de las cu&aacute;les se han seleccionado 178 para competir en las <a href="https://festivaldemalaga.com/secciones/largometrajes-seccion-oficial" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">distintas secciones</a> del festival. Entre ellas hay 32 pel&iacute;culas espa&ntilde;olas frente a 13 latinoamericanas, 84 cortometrajes y 45 documentales, m&aacute;s 4 filmes que se presentan en la secci&oacute;n &ldquo;Afirmando los derechos de la mujer&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Paco Le&oacute;n recibe el Premio P&oacute;stumo a su carrera... en vida</h3><p class="article-text">
        Anoche se celebr&oacute; una gala en homenaje al actor y director Paco Le&oacute;n, quien recogi&oacute; el Premio Eloy de la Iglesia, recibiendo as&iacute; el primer premio p&oacute;stumo que se entrega a un artista en vida. La Terremoto de Alcorc&oacute;n y Canco Rodr&iacute;guez han sido los encargados de dirigir esta especial velada en la que, antes de entregar el premio, se enumeraron las &uacute;ltimas voluntades del &ldquo;fallecido&rdquo;, peticiones como &ldquo;que se baje el IVA cultural antes que muera otro actor&rdquo; y &ldquo;que se abra una sucursal del chiringuito malague&ntilde;o <em>El Tintero</em> en cada provincia&rdquo;.
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        Sobre su relaci&oacute;n con el Festival de M&aacute;laga, ha dicho que es &ldquo;un idilio en toda regla&rdquo;, desde que <em>Carmina o revienta</em> le pidi&oacute; &ldquo;salir y dijo que s&iacute;&rdquo;. &ldquo;Pido en matrimonio al Festival de M&aacute;laga y, prometo respetarlo y honrarlo en la salud y en la enfermedad, todos los d&iacute;as de mi vida, hasta que la muerta nos separe&rdquo;, declar&oacute; Paco Le&oacute;n durante la celebraci&oacute;n del acto, seg&uacute;n recoge EFE.
    </p><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo 26 de abril se celebrar&aacute; una marat&oacute;n en el Cine Alb&eacute;niz en que se proyectar&aacute;n las pel&iacute;culas que han resultado ganadoras en las diferentes categor&iacute;as.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/festival-cine-malaga-celebra-mayoria_1_2716480.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2015 10:27:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Festivales,Cine,Paco León,Antonio de la Torre,Orson Welles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Se acerca el festival de cine documental: cuatro puntos donde poner la vista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/ultimas-noticias/acerca-festival-documental-puntos-vista_1_4388321.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e9ace86-9553-46f0-b3c0-642871e9aafe_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Una imagen del documental &#039;Ellis Island&#039;. "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El festival Punto de Vista celebra la próxima semana su IX edición; desde las obras de Orson Welles a los cortos de Margaret Tait, este es un repaso a algunos de sus ingredientes principales.</p><p class="subtitle">La cita, que esta vez se celebra íntegramente en Baluarte, vuelve a ser una celebración anual tras superar los recortes del Gobierno de Navarra.</p></div><p class="article-text">
        Bernardo Atxaga ofrecer&aacute; una conferencia este pr&oacute;ximo lunes (20:00 horas) en Baluarte como pre&aacute;mbulo del festival Punto de Vista. El escritor vasco estar&aacute; acompa&ntilde;ado durante la charla por Chris Wertenbaker, el <em>ni&ntilde;o</em> de 11 a&ntilde;os que acompa&ntilde;&oacute; a Orson Welles hace 60 a&ntilde;os durante el rodaje en el Pa&iacute;s Vasco franc&eacute;s de unos documentales para la <em>BBC</em>. Visionar el resultado es uno de los atractivos que reserva esta novena edici&oacute;n del <a href="http://www.puntodevistafestival.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">festival Punto de Vista</a>, que se celebrar&aacute; entre el 10 y el 15 de febrero en Pamplona. La cita, centrada en el cine documental, recupera este a&ntilde;o su organizaci&oacute;n anual tras superar <a href="http://www.eldiario.es/norte/navarra/ultima_hora/IX-Festival-Punto-Vista-peliculas_0_320568280.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los recortes del Gobierno Foral</a> y la desaparici&oacute;n de <a href="http://www.eldiario.es/norte/navarra/cultura/Fundacion-INAAC-historia_0_276473029.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la fundaci&oacute;n INAAC</a>, de la que depend&iacute;a. Ahora toda su programaci&oacute;n se centra en Baluarte, su nuevo referente, y estos ser&aacute;n (algunos de) sus principales atractivos.
    </p><h3 class="article-text">Orson Welles (y muchos m&aacute;s) en el Pa&iacute;s Vasco</h3><p class="article-text">
        La cita con el autor de <em>Ciudadano Kane</em> (1941) es ineludible. En este caso, su genio podr&aacute; apreciarse a trav&eacute;s de la serie <em>Around the World with Orson Welles</em>, y que le llev&oacute; a rodar en 1955 dos cap&iacute;tulos para la <em>BBC</em>. Ambos, <em>Pays Basque I (The Basque Countries)</em> y <em>Pays Basque II (La Pelote Basque)</em> <a href="http://www.eldiario.es/norte/navarra/ultima_hora/Pais-Vasco-frances-Welles_0_335267331.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">podr&aacute;n verse en el festival</a>, que, adem&aacute;s, contar&aacute; con la presencia del mencionado Wertenbaker, el gu&iacute;a de las cintas, que podr&aacute; contar de primera mano, gracias a esa conferencia con Bernardo Atxaga, sus peripecias durante el rodaje en la localidad de Ziburu junto al director. Ser&aacute; el lunes, d&iacute;a 9, a las 20:00 horas, y <strong>la entrada es gratuita</strong> (eso s&iacute;, hay que retirar una invitaci&oacute;n en taquilla). Adem&aacute;s, el festival tambi&eacute;n acoger&aacute; una retrospectiva sobre c&oacute;mo diversos cl&aacute;sicos (desde los Lumi&egrave;re a Champreux o Knapp) rodaron en el Pa&iacute;s Vasco franc&eacute;s, bautizada como<em> Chez les Basques</em>.
    </p><h3 class="article-text">Margaret Tait</h3><p class="article-text">
        Otra de las retrospectivas destacables de esta edici&oacute;n est&aacute; centrada en Margaret Tait, realizadora escocesa que siempre hizo gala de su independencia al financiar sus producciones y de su libertad creativa al realizarlas, superando a menudos las fronteras del arte. Punto de Vista proyectar&aacute; <strong>19 de los 32 cortometrajes</strong> que firm&oacute; Tait, desde sus retratos y paisajes hasta sus poemas. El ciclo tendr&aacute; lugar entre los d&iacute;as 10 y 14.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;La cultura es una isla?</h3><p class="article-text">
        Una isla es la imagen que encabeza el cartel de esta edici&oacute;n. El elemento, como explic&oacute; el director art&iacute;stico del festival, <a href="http://www.eldiario.es/norte/navarra/ultima_hora/Punto-Vista_0_335967458.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Oskar Alegria</a>, es un s&iacute;mbolo que representa tambi&eacute;n el arte, por su belleza y su pelea constante contra el aislamiento. En este caso, y m&aacute;s apegados al terreno, el tema de las islas sirve de excusa para programar diversos contenidos a lo largo del festival, como <strong>un ciclo de 18 pel&iacute;culas</strong>. Estas reflejan desde naufragios hasta las islas prisi&oacute;n, desde los recorridos m&aacute;s paisaj&iacute;sticos o c&oacute;mo una isla puede dejar de serlo al pegarse a una ciudad.
    </p><h3 class="article-text">La Regi&oacute;n Central</h3><p class="article-text">
        Es el espacio central de Punto de Vista. Antes daba nombre, por as&iacute; decirlo, a las propuestas m&aacute;s rompedoras, pero ahora est&aacute; claro que es el punto clave. La Regi&oacute;n Central, como ha pasado a conocerse a la Secci&oacute;n Oficial, es el resultado de la selecci&oacute;n, por parte de un comit&eacute;, de 17 de las 1.237 producciones recibidas. El total es en torno a un 55% m&aacute;s que el de la anterior edici&oacute;n (en 2013 hubo 797), la prueba de que cada vez resulta m&aacute;s sencillo t&eacute;cnicamente rodar un documental, o bien que hay m&aacute;s razones tem&aacute;ticas para ello. Y estas obras proceden de 78 pa&iacute;ses diferentes.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo de los finalmente escogidos era que intentaran ir m&aacute;s all&aacute;, en palabras de la organizaci&oacute;n, que no fueran convencionales y que demostraran un compromiso &eacute;tico. El resultado de ese proceso selectivo, compuesto por <strong>nueve largometrajes y ocho cortos</strong> de un total de 14 pa&iacute;ses (Francia, Dinamarca, M&eacute;xico, Alemania, Polonia, Per&uacute;&hellip;), podr&aacute; verse en los pr&oacute;ximos d&iacute;as. Ellas optar&aacute;n a los galardones del festival. La realidad vuelve a convertirse en un referente en el noveno Punto de Vista.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Garikoitz Montañés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/ultimas-noticias/acerca-festival-documental-puntos-vista_1_4388321.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Feb 2015 18:33:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Se acerca el festival de cine documental: cuatro puntos donde poner la vista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Documental,Orson Welles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El País Vasco francés, según Welles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/ultimas-noticias/pais-vasco-frances-welles_1_4460068.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8728eeae-919b-442f-b94f-c805320c3e46_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Una escena de los documentales que rodó Welles para la BBC. "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Festival de Cine Documental Punto de Vista, que se celebrará en febrero en Pamplona, proyectará los documentales rodados por Orson Welles sobre el País Vasco francés en 1955.</p><p class="subtitle">La cita en la capital navarra contará con la presencia de Chris Wertenbaker, entonces un niño de 11 años que ejerció de guía del director estadounidense durante su viaje.</p></div><p class="article-text">
        Orson Welles estar&aacute; en Pamplona, aunque esta vez ser&aacute; su obra y no su gran figura. Dicho por su relevancia en el s&eacute;ptimo arte. El Festival Internacional de Cine Documental Punto de Vista, que se celebrar&aacute; en la capital navarra entre el 10 y el 15 de febrero, incluir&aacute; entre sus proyecciones los documentales que el genial actor y director estadounidense realiz&oacute; en el Pa&iacute;s Vasco franc&eacute;s como parte de la serie <em>Around the World with Orson Welles</em>, producida en 1955 por la BBC. De esta forma, Punto de Vista homenajear&aacute; a uno de los grandes de la historia del cine (y de los Sanfermines, dicho sea de paso) precisamente cuando se cumplen 100 a&ntilde;os de su nacimiento.
    </p><p class="article-text">
        En este gui&ntilde;o al autor de cl&aacute;sicos como <em>Ciudadano Kane</em> (1941) o <em>Sed de mal</em> (1958) tendr&aacute; un papel principal Chris Wertenbaker, un neuroftalm&oacute;logo (en la actualidad) que viajar&aacute; desde Nueva York a Pamplona para visitar el festival. En su d&iacute;a, &eacute;l fue el ni&ntilde;o de 11 a&ntilde;os que, cuando resid&iacute;a en Ziburu, cerca de San Juan de Luz, acompa&ntilde;&oacute; a Welles durante su recorrido por la zona y ejerci&oacute; de gu&iacute;a de las costumbres locales, despu&eacute;s retratadas en estos documentales. Wertenbaker impartir&aacute; en Pamplona una charla sobre estas vivencias, acompa&ntilde;ado por el escritor vasco Bernardo Atxaga.
    </p><p class="article-text">
        En concreto, seg&uacute;n han recordado desde la organizaci&oacute;n del festival a trav&eacute;s de un comunicado, Welles rod&oacute; dos entregas: <em>Pays Basque I (The Basque Countries)</em> y <em>Pays Basque II (La Pelote Basque)</em>. El director viaj&oacute; hasta Ziburu para visitar a la familia de su amigo Charles Wertenbaker, antiguo editor de la revista <em>Time</em>, quien se hab&iacute;a trasladado a la zona. Sin embargo, Wertenbaker falleci&oacute; poco antes de la visita del director. No obstante, este, acompa&ntilde;ado por el hijo de su amigo, Chris, conoci&oacute; costumbres del lugar como la pelota o la dantza. Welles describir&iacute;a despu&eacute;s el Pa&iacute;s Vasco franc&eacute;s como &ldquo;una tierra de leyendas y en la que se habla una lengua misteriosa&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Punto de vista, de nuevo anual</h3><p class="article-text">
        Esta cita con Orson Welles es una de las novedades de la pr&oacute;xima edici&oacute;n, la IX, del Festival Internacional de Cine Documental <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Punto de Vista</a>. Este evento <a href="http://www.eldiario.es/norte/navarra/ultima_hora/IX-Festival-Punto-Vista-peliculas_0_320568280.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recuperar&aacute; en 2015 su celebraci&oacute;n anual</a>, en lugar de la bianual que motivaron los recortes en el Ejecutivo foral, centr&aacute;ndose como siembre el cine documental. La organizaci&oacute;n ya ha recibido por el momento 1.237 producciones (largometrajes y cortos) de 78 pa&iacute;ses, lo que supone un aumento en las obras participantes del 55% con respecto a la &uacute;ltima edici&oacute;n. Un comit&eacute; de selecci&oacute;n elegir&aacute; ahora las que compondr&aacute;n la selecci&oacute;n final. Otra de las principales novedades de esta IX edici&oacute;n es que se celebrar&aacute; &iacute;ntegramente en Baluarte, cuya fundaci&oacute;n pasa a formar parte de la organizaci&oacute;n del evento junto al Gobierno de Navarra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Garikoitz Montañés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/ultimas-noticias/pais-vasco-frances-welles_1_4460068.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Dec 2014 18:48:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El País Vasco francés, según Welles]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Documental,Orson Welles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Doce formas diferentes de llevar a Shakespeare al cine]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/shakespeare-adaptaciones-cine_1_5121522.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a5172399-0e98-4777-b654-e9577147d1b2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Coriolano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Existen más de 300 adaptaciones cinematográficas de las tragedias y comedias del Bardo de Avon</p><p class="subtitle">Unas optan por prestar reverencia absoluta a la letra original y otras tratan de actualizar su legado más allá del pentámetro yámbico y las declamaciones grandilocuentes</p><p class="subtitle">Los ejemplos más curiosos de esta segunda categoría ocupan las siguientes líneas</p></div><p class="article-text">
        Shakespeare es el autor universal; el m&aacute;s representado, adaptado y le&iacute;do en todas las partes del mundo. Como advierte Harold Bloom en su ensayo <em>Shakespeare: la invenci&oacute;n de lo humano</em>, no hay nada arbitrario en esta supremac&iacute;a: &ldquo;Las obras de Shakespeare son la rueda de nuestras vidas, y nos ense&ntilde;an si somos los enga&ntilde;ados del tiempo, o del amor, o de la fortuna, o de nuestros padres, o de nosotros mismos&rdquo;.  Todo aquel cineasta, de Cukor a Zeffirelli, de Polanski a Emmerich, que se atreva con su obra, sabe que la batalla est&aacute; perdida de antemano. Como dice Bloom, &ldquo;su universalidad te derrotar&aacute;, sus obras saben m&aacute;s que t&uacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nada como el hogar</strong>
    </p><p class="article-text">
        Whedon ten&iacute;a que haber celebrado su vig&eacute;simo aniversario de boda en los canales de Venecia. Ese era el plan inicial, porque a &uacute;ltima hora prefiri&oacute; embarcarse en una versi&oacute;n at&iacute;pica de <em>Mucho ruido y pocas nueces</em>: 12 d&iacute;as de rodaje, presupuesto raqu&iacute;tico, un texto fiel al original y su hogar como &uacute;nica localizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
         &iquest;El reto? Demostrar que Shakespeare &ldquo;invent&oacute;&rdquo; el g&eacute;nero de las comedias rom&aacute;nticas y de enredo hace ya 400 a&ntilde;os y que su obra sigue teniendo plena vigencia en el siglo XXI. 
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente, la &uacute;ltima adaptaci&oacute;n de <em>Mucho ruido y pocas nueces</em> dista de ser teatro filmado, y Whedon aprovecha la ocasi&oacute;n para rendir homenaje a las screwball comedies de los a&ntilde;os 30 mediante una sugestiva fotograf&iacute;a en blanco y negro y una elegante, dadas las circunstancias log&iacute;sticas, planificaci&oacute;n de secuencias. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Un capricho autoral? En absoluto, en casa del director se hac&iacute;an lecturas colectivas de Shakespeare, una costumbre que ha mantenido con los a&ntilde;os y en la que ha acabado enredando a amigos y compa&ntilde;eros de rodaje.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <strong>Shakespeare con acn&eacute;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El moderado &eacute;xito de <em>Romeo+Julieta</em> (Baz Luhrmann, 1996) abri&oacute; el camino a un ramillete de producciones dirigidas a un p&uacute;blico adolescente que se inspiraban levemente en la obra de Shakespeare y que hac&iacute;an buena la m&aacute;xima de Helen Mirren de que al Bardo de Avon es mejor verlo que leerlo. <em>Diez razones para odiarte </em>(Gil Junge, 1999) fue la m&aacute;s consistente, con diferencia, del lote. 
    </p><p class="article-text">
        Como dec&iacute;a el bueno de Roger Ebert, y aunque no lo parezca es un piropo, la pel&iacute;cula est&aacute; basada en <em>La fierecilla domada</em> de la misma manera que <em>Starship Troopers</em> lo est&aacute; en <em>Titus Andronicus</em>. Es decir, se utiliza el texto original como punto de anclaje para que los personajes interpretados por Julia Stiles, Heath Ledger y Joseph Gordon-Levitt se sit&uacute;en por encima del estereotipo <em>teen</em> y resulten cre&iacute;bles. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Diez razones para odiarte</em> es el cl&aacute;sico ejemplo de sleeper convertido en pel&iacute;cula de culto con los a&ntilde;os. Una d&eacute;cada despu&eacute;s, lleg&oacute; incluso a transformarse en fugaz serie televisiva.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <strong>Todos los caminos conducen a Troma</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por alguna misteriosa raz&oacute;n que se nos escapa, Lloyd Kaufman pens&oacute; que ser&iacute;a una buena idea dar luz verde a una pel&iacute;cula escrita y declamada en verso que uniera en singular crossover a Romeo y Julieta y el vengador t&oacute;xico, la estrella de los estudios Troma. 
    </p><p class="article-text">
        Tres a&ntilde;os despu&eacute;s, James Gunn &ndash;ahora en Marvel&ndash; reescribi&oacute; el gui&oacute;n, convirtiendo a Julieta en <em>stripper</em> y a (T)Romeo, en un camello. La versi&oacute;n final prescindi&oacute; de los versos y a&ntilde;adi&oacute; m&aacute;s elementos de comedia: Julieta es bisexual;  Tromeo, un masturbador compulsivo, y la narraci&oacute;n corre a cargo de la aguardentosa garganta de Lemmy de Motorhead. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Tromeo y Julieta</em> (Lloyd Kaufman, 1996) es tan violenta, chapucera y turbia como cualquier pel&iacute;cula de la Troma, pero no se resigna a ser una parodia trash de la obra original. De alguna manera extra&ntilde;a funciona, a pesar de ese desconcertante final que acaba provocando un ataque de risa al mism&iacute;simo Shakespeare.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <strong>El bardo animado</strong>
    </p><p class="article-text">
        La obra de Shakespeare resiste cualquier lenguaje, formato y g&eacute;nero, pero convertir a los protagonistas de <em>Romeo y Julieta</em> en gnomos de jard&iacute;n quiz&aacute; resultara algo excesivo. <em>Gnomeo y Julieta</em> (Kelly Asbury, 2011) aspiraba a convertirse en un nuevo <em>Toy Story</em>, con esas historias de objetos animados que cobran vida cuando no hay humanos de por medio, pero la acumulaci&oacute;n de chascarrillos y personajes &ndash;cada uno con su frase estrella&ndash; acababa por convertir la trama principal en un sinsentido. 
    </p><p class="article-text">
        De momento, el referente a batir en animaci&oacute;n es <em>El rey Le&oacute;n</em> y sus selv&aacute;ticos gui&ntilde;os a Hamlet. Curiosamente, la mucho m&aacute;s desconocida secuela incorporaba elementos de <em>Romeo y Julieta</em> y, cerrando el c&iacute;rculo, la tercera entrega narra la historia de Simba/Hamlet a trav&eacute;s de dos personajes secundarios; una t&eacute;cnica narrativa similar a la que propuso Tom Stoppard en su  pel&iacute;cula <em>Rosencrantz y Guildenstern han muerto</em> (1990).
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <strong>Desconocido rey Godard</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una servilleta inmortaliz&oacute; el acuerdo m&aacute;s antinatural de la historia del cine. Sucedi&oacute; en 1985 en el Festival de Cannes, cuando los propietarios de  Cannon &ndash;recuerden, la casa de Chuck Norris&ndash; reclutaron a Jean-Luc Godard para que filmase una versi&oacute;n actualizada de la tragedia <em>El rey Lear</em>. 
    </p><p class="article-text">
        La propuesta era jugosa: el gui&oacute;n lo firmar&iacute;a Norman Mailer, que tambi&eacute;n  protagonizar&iacute;a la pel&iacute;cula y contar&iacute;a con Woody Allen en el papel de buf&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; podr&iacute;a fallar?
    </p><p class="article-text">
        B&aacute;sicamente, todo. Asegura Peter Sellars, director de teatro y actor ocasional, que Godard nunca se ley&oacute; entero <em>El rey Lear</em>, al menos cuando estaba rodando la pel&iacute;cula. S&oacute;lo oje&oacute; las tres primeras p&aacute;ginas y las tres &uacute;ltimas, por lo que la pel&iacute;cula versa sobre los intentos del director de <em>Al final de la escapada</em> de llegar a la p&aacute;gina cuatro. O eso, o Godard cometi&oacute; un may&uacute;sculo acto de sabotaje contra la industria del cine. 
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente, la pel&iacute;cula no tiene nada que ver con el material de Shakespeare. Se desarrolla en un escenario post-Chernobyl en el que &ldquo;las pel&iacute;culas y el arte no existen y deben ser reinventadas&rdquo;. <em>El rey Lear</em> de Godard fue tan dif&iacute;cil de conseguir durante a&ntilde;os que Tarantino puso en uno de sus primeros CV que hab&iacute;a trabajado en la pel&iacute;cula. Total, nadie la hab&iacute;a visto y no pod&iacute;an desmentirle.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>Persiguiendo a Ricardo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al Pacino ten&iacute;a un gran sue&ntilde;o, adaptar Ricardo III al cine, sepultado por una amarga realidad: imposible mejorar la memorable versi&oacute;n de 1955 protagonizada y dirigida por Laurence Olivier. En su lugar, film&oacute; un ensayo en el que se preguntaba por la relevancia de Shakespeare a finales del siglo XX, intercalando momentos clave de la tragedia con entrevistas a actores y gente de a pie. 
    </p><p class="article-text">
        Un proyecto f&aacute;cil sobre el papel, casi imposible de llevar a la pr&aacute;ctica: <em>En busca de Ricardo III</em> (1996), que tuvo que ir sacando adelante entre rodaje y rodaje, le llev&oacute; cuatro a&ntilde;os de vida y abarc&oacute; 80 horas de material, que tuvieron que ser editadas por hasta seis personas. 
    </p><p class="article-text">
        Durante parte de este tiempo no hubo una direcci&oacute;n clara, como se puede deducir de los gestos de cabreo del reparto, ni tampoco demasiado dinero. La batalla final se rod&oacute; en un solo d&iacute;a y s&oacute;lo gracias a la ayuda desinteresada de Michael Mann, que aport&oacute; extras y personal t&eacute;cnico.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <strong>El modelo Branagh</strong>
    </p><p class="article-text">
        En 1989, tres de cada cuatro art&iacute;culos sobre Kenneth Branagh hablaban del advenimiento del nuevo Laurence Olivier. Tras consagrar su carrera a Shakespeare en los escenarios teatrales, ambos debutaron en la direcci&oacute;n con una magistral adaptaci&oacute;n cinematogr&aacute;fica de <em>Enrique V</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Las similitudes se acaban aqu&iacute;. El <em>Enrique V</em> de Olivier (1944) era un veh&iacute;culo de propaganda patri&oacute;tica en un momento en que Inglaterra necesitaba h&eacute;roes; un caballero embutido en una brillante armadura. La versi&oacute;n de Branagh era mucho m&aacute;s realista y no escond&iacute;a los aspectos menos amables de un personaje en tr&aacute;nsito a la madurez sepultado por la culpa. 
    </p><p class="article-text">
        Tiende a olvidarse, pero el gran m&eacute;rito de Branagh consisti&oacute; en hacer asequible Shakespeare a los espectadores de <em>Cocodrilo Dundee</em>, por citar un ejemplo de la &eacute;poca, utilizando armas propiamente cinematogr&aacute;ficas y sin recurrir a la trampa del teatro filmado.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <strong>Tragedia en la Tierra del Sol Naciente</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No soy especialista en Shakespeare, s&oacute;lo lector. Si  me citas una l&iacute;nea, no la reconocer&eacute;&rdquo;. Ni <em>Trono de sangre</em> (1957) ni <em>Ran</em> (1985) son adaptaciones literales de <em>Macbeth</em> y <em>El rey Lear</em>.  En el mejor de los casos, Akira Kurosawa llev&oacute; a cabo una transposici&oacute;n del esp&iacute;ritu de las obras originales a un contexto bien diferente: la sociedad feudal japonesa del siglo XVI. 
    </p><p class="article-text">
        Kurosawa, buen conocedor y amante de la literatura y cultura occidentales, mantuvo algunas de las constantes: la lucha contra el destino, el conflicto en el seno de la familia entre la autoridad paterna y la desobediencia filial, o la destrucci&oacute;n tr&aacute;gica del h&eacute;roe motivada por factores internos o externos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <strong>Las amistades peligrosas de Falstaff</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sir John Falstaff siempre fue uno de los personajes favoritos de Orson Welles. Es el compa&ntilde;ero de correr&iacute;as pendenciero, borrach&iacute;n y lujurioso del pr&iacute;ncipe Hal, que le repudia una vez accede al trono y ya con el nombre de <em>Enrique V</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Welles, que se sent&iacute;a juguete roto de la industria cinematogr&aacute;fica, no pod&iacute;a evitar verse reflejado en su oronda figura al abordar la amistad traicionada, tema en torno al que gira parte del argumento. Su obsesi&oacute;n por Falstaff se remonta a 1939 y a su obra teatral <em>The five kings</em>, donde fusiona partes de Enrique IV (primera y segunda) y <em>Enrique V</em>, y que en cierta manera es el precedente m&aacute;s evidente de <em>Campanadas a medianoche</em> (Orson Welles, 1965). 
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula se rod&oacute; en Espa&ntilde;a, con un presupuesto limitado y en blanco y negro. Si hacemos caso a la autobiograf&iacute;a de Jess Franco, <em>Memorias del T&iacute;o Jess</em>, Orson Welles enga&ntilde;&oacute; al productor Emiliano Piedra para sacar adelante su proyecto: la inversi&oacute;n de <em>Campanadas a medianoche</em> se recuperar&iacute;a con los beneficios obtenidos por una versi&oacute;n de La <em>isla del tesoro</em> de la que Welles se desentendi&oacute; pronto. &ldquo;Nadie quer&iacute;a hacer la pel&iacute;cula, nadie hab&iacute;a querido hacerla nunca. Hab&iacute;a sido un truco del almendruco para sacar pasta&rdquo;.
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        <strong>El C&eacute;sar de Nigeria</strong>
    </p><p class="article-text">
        El buen Samuel Johnson escribi&oacute; que <em>Julio C&eacute;sar </em>era  &ldquo;de alguna manera fr&iacute;a y poco conmovedora&rdquo; pero, si hubiera visto la  feroz adaptaci&oacute;n de la Royal Shakespeare Company, habr&iacute;a opinado lo  contrario. 
    </p><p class="article-text">
        El director brit&aacute;nico Gregory Doran traslada la acci&oacute;n a la  actualidad de un estado africano y su reparto de brillantes actores  negros con sus bellos acentos contemporizan la cuesti&oacute;n principal de si  era o no C&eacute;sar un tirano en ciernes al que hab&iacute;a que eliminar. 
    </p><p class="article-text">
        Contra  todo pron&oacute;stico, el texto original resurge de la recontextualizaci&oacute;n m&aacute;s  cristalino &ndash;y conmovedor&ndash; que nunca, y su actor principal, el  formidable Jeffery Kissoon, mide su larga sombra con la de tiranos  que todos hubi&eacute;ramos querido muertos, como Idi Amin, Mobutu Sese Seko o Ibrahim Badamasi Babangida.
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        <strong>Que caiga C&eacute;sar</strong>
    </p><p class="article-text">
        De vuelta en italia, Paolo y Vittorio Taviani siempre sintieron por Shakespeare el respeto reverencial que se tiene al hermano mayor. En 2012 se decidieron por fin a matarle, rehaciendo su letra sin traicionar el esp&iacute;ritu.  
    </p><p class="article-text">
        Su <em>C&eacute;sar debe morir</em> es la versi&oacute;n cinematogr&aacute;fica m&aacute;s honesta y brutal que se haya rodado jam&aacute;s de <em>Julio C&eacute;sar</em>, y eso incluye la obra maestra de Mankiewicz y Brando. Est&aacute; interpretada por los reclusos de la c&aacute;rcel Rebibia, presos de la Camorra condenados a cadena perpetua que aportaron su agitado caudal vital a una obra que toca temas tan atemporales como la libertad, la traici&oacute;n, la duda y el crimen. 
    </p><p class="article-text">
        De la obra de Shakespeare, s&oacute;lo se conserv&oacute; el esp&iacute;ritu original y la trama narrativa. Los di&aacute;logos se tradujeron a los diversos dialectos hablados por los presos. <em>C&eacute;sar debe morir</em> es un docudrama psicoanal&iacute;tico que prueba que Shakespeare lo contiene todo y lo revela todo, de la Londres isabelina a los bajos fondos de N&aacute;poles.
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        <strong>Enrique V en Portland</strong><em>Enrique V</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Mi Idaho privado</em> (Gus Van Sant, 1991), ep&iacute;tome del cine indie de los 90, es el resultado de la feliz fusi&oacute;n de varios proyectos a los que Gus Van Sant no sab&iacute;a c&oacute;mo dar salida. Entre ellos, una adaptaci&oacute;n de <em>Enrique IV</em> en soneto shakesperiano con el t&iacute;tulo de <em>Aullando a la luna</em>. El visionado de <em>Campanadas a medianoche</em> le dej&oacute; tan impactado que decidi&oacute; incorporar elementos de <em>Enrique IV</em> y <em>Enrique V</em> a una agridulce historia ambientada en desolados entornos de Portland. 
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n entre los chaperos Mike Waters (River Phoenix) y Scott Favor (Keanu Reeves, una actualizaci&oacute;n nada disimulada del salvaje pr&iacute;ncipe Hal) bascula en torno a la presencia/ausencia de ese Falstaff vicioso y modernizado que es Bob Pigeon, y que monopoliza la funci&oacute;n hasta el punto de que Van Sant le recort&oacute; siete minutos de presencia en pantalla para que <em>Mi Idaho privado</em> no acabara pareciendo un remake sensu stricto de <em>Enrique V</em>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <strong>La obra m&aacute;s oscura</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las adaptaciones cinematogr&aacute;ficas de Shakespeare han esquivado tradicionalmente las obras m&aacute;s oscuras y desconocidas del poeta y dramaturgo ingl&eacute;s. Una ausencia a la que han puesto remedio t&iacute;tulos recientes como <em>Coriolanus</em>, con el que Ralph Fiennes se estren&oacute; en la direcci&oacute;n en 2011 tras haber interpretado al general romano que protagoniza la tragedia en escenarios teatrales. 
    </p><p class="article-text">
        Es una versi&oacute;n violenta, transgresora y plagada de anacronismos aunque fiel a la letra original, en l&iacute;nea con lo que hizo Julie Taymor con Tito Andr&oacute;nico en <em>Titus</em> (1999), un <em>grand guignol</em> que tard&oacute; cinco a&ntilde;os en estrenarse en Espa&ntilde;a y que dej&oacute; tan exhausto a Anthony Hopkins que le retir&oacute; de la interpretaci&oacute;n durante un tiempo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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      <dc:creator><![CDATA[Javier Pulido, Javier Pulido]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/shakespeare-adaptaciones-cine_1_5121522.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Dec 2013 19:52:30 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El hombre que resucitó a Don Quijote]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/don-quijote-gilliam-welles_1_5149855.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f4c03e5-b58b-4b94-8058-1499ac153aa7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Terry Gilliam en el rodaje de &quot;The man who killed Don Quixote&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Terry Gilliam ha decidido no correr la misma suerte que Orson Welles y anuncia el séptimo intento de adaptar su arduo Don Quijote</p><p class="subtitle">Los personajes malogrados, guiones impracticables y rodajes condenados constituyen la leyenda más negra de la industria hollywoodiense</p></div><p class="article-text">
        Algo hay en el ingenioso hidalgo Don Quijote que contagia su chifladura a grandes eminencias de la cinematograf&iacute;a internacional. Directores y actores de la talla de Gary Cooper, Terry Gilliam y Orson Welles han visto frustrados durante d&eacute;cadas sus planes de adaptaci&oacute;n del Caballero de la Triste Figura. Especialmente los dos &uacute;ltimos han convertido el proyecto en una aspiraci&oacute;n vital y los intentos, en una extra&ntilde;a maldici&oacute;n. La versi&oacute;n inconclusa del director de <em>Ciudadano Kane </em>ha inspirado al exMonty Phyton en su peculiar e infortunada correr&iacute;a por La Mancha. A sus 72 a&ntilde;os, el maestro del humor brit&aacute;nico se adentra en la s&eacute;ptima &ndash;pero no necesariamente definitiva&ndash; versi&oacute;n de <em>El hombre que mat&oacute; a Don Quijote.</em>
    </p><p class="article-text">
        Profundizamos en la obsesi&oacute;n, la persecuci&oacute;n y los primitivos bocetos que lograron producir los dos testarudos realizadores. Y en las dispares razones que les llevaron a arriesgarse y a batallar contra una industria que no les proporcionaba financiaci&oacute;n ni respaldo comercial. Tambi&eacute;n recordamos las extra&ntilde;as circunstancias que sacrificaron los programas de estos dos cineastas, tal y como escrib&iacute;a Miguel de Cervantes de su hidalgo: <em>Del buen suceso que los valerosos </em>Welles<em> y </em>Gilliam<em> tuvieron en la espantable y jam&aacute;s imaginada aventura de los molinos de viento, con otros sucesos dignos de felice recordaci&oacute;n. </em>
    </p><h3 class="article-text">La voz de Orson para doblar a Cervantes</h3><p class="article-text">
        Es conocida por muchos la mir&iacute;ada de pel&iacute;culas que Orson Welles dej&oacute; incompleta en sus m&aacute;s de cinco d&eacute;cadas de producci&oacute;n cinematogr&aacute;fica. Con el tiempo, se ha recuperado una parte de este patrimonio in&eacute;dito que dej&oacute; el director natural de Wisconsin. Un ejemplo de ello son su <em>Sed de mal</em>, cuya versi&oacute;n original con el sello del propio Welles &ndash;sin adulteraci&oacute;n de la productora&ndash; se ha podido disfrutar solo y cuando el tiempo le ha clasificado como intocable; y su experimental primera obra <a href="http://www.youtube.com/watch?v=pXKIMag5hHE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Hearts of Age</em></a><em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        Pero no hay duda de que Don Quijote fue su inquietud m&aacute;s perdurable. Welles continu&oacute; con sus planes de adaptaci&oacute;n, iniciados en 1955, hasta los meses previos a su muerte y canaliz&oacute; su frustraci&oacute;n a trav&eacute;s del placer que le provocaba la expectaci&oacute;n que levantaba su estreno. <em>&ldquo;Lo voy a lograr porque no costar&aacute; mucho dinero y ser&aacute; un gran placer hacerlo. &iquest;Sabe cu&aacute;l ser&aacute; el t&iacute;tulo? &iquest;Cu&aacute;ndo va a terminar Don Quijote? As&iacute; se llamar&aacute;&rdquo;</em> dec&iacute;a Orson en una entrevista. Mientras, convirtiendo la elaboraci&oacute;n en su patio de recreo, proliferaba im&aacute;genes y bosquejos del gui&oacute;n que se transformaron en kil&oacute;metros de metraje sin ordenar.
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        La versi&oacute;n que se conoce es un espurio montaje que realiz&oacute; su asistente Jess Franco y que muestra pobremente las intenciones del director con su personaje m&aacute;s maldito. En ella no se refleja el verdadero designio de Welles como narrador, ya que lo que quer&iacute;a el estadounidense era un Don Quijote casi mudo con su voz en <em>off</em> comentando los lances del caballero. Por lo tanto, no se puede limitar la comparaci&oacute;n del tes&oacute;n de Orson con el idealismo loco del protagonista ya que sus aspiraciones eran mucho mayores; quer&iacute;a encarnar a Cervantes. 
    </p><p class="article-text">
        Lo &uacute;nico que nos queda es la pasi&oacute;n que convirti&oacute; a esta cinta en un fin en s&iacute; misma y los sacrificios que le llevaron a aceptar proyectos mediocres como medio para financiar su presuntuoso filme.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Qui&eacute;n mat&oacute; al Don Quijote de Gilliam?</h3><p class="article-text">
        El delirio ha sido heredado por Terry Gilliam que, sin embargo, encuentra su inspiraci&oacute;n en el ficticio personaje tal y como &eacute;l asegura: <em>&ldquo;Es un tipo que no logra ver las cosas como las ven los otros. Exactamente como yo. Don Quijote soy yo&rdquo;. </em>Siete veces lo ha intentado y siete veces los elementos naturales y financieros se han conjurado contra su pel&iacute;cula <em>The man who killed Don Quixote</em>. Un esfuerzo &iacute;mprobo que, lejos de aminorar el &aacute;nimo del cineasta, le empuja obstinadamente a la consecuci&oacute;n de su meta. 
    </p><p class="article-text">
        Es un proyecto que se niega a morir entre apocal&iacute;pticas tormentas que destrozan los decorados, aviones que sobrevuelan de forma escandalosa los exteriores del rodaje, enfermedades que impiden al protagonista subirse al esencial Rocinante y presupuestos que se volatilizan en plena realizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Eso es lo que le ha ocurrido al director de <em>Doce Monos</em> desde que en 1999 inici&oacute; esta adaptaci&oacute;n con una perenne nube negra sobre su posibilidad de &eacute;xito. En esta primera versi&oacute;n, Gilliam reuni&oacute; a Jean Rochefort, Vanessa Paradis y Johnny Depp, que terminaron convirti&eacute;ndose &uacute;nicamente en los protagonistas de un hilarante documental sobre el no-<em>making of </em>llamado <em>Perdido en la Mancha.</em>
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        Poco se conoce de esta nueva entrega, solo que se rodar&aacute; en suelo canario y que quiz&aacute; recupere el plantel de su sexto intento en 2008, con Robert Duvall como Don Quijote y Ewan McGregor como Sancho. Gilliam espera no correr la misma suerte que su predecesor en el intento, Orson Welles, y quitarse de encima el lastre que siempre ha influido en una filmograf&iacute;a lograda a empujones. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Zas Marcos]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 Nov 2013 15:27:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El hombre que resucitó a Don Quijote]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Don Quijote de la Mancha,Terry Gilliam,Orson Welles,Cine]]></media:keywords>
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