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    <title><![CDATA[elDiario.es - Sudán del Sur]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/sudan-del-sur/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Sudán del Sur]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Solo le pido a este tiempo un Nobel de la paz que no pida baños de sangre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/le-pido-tiempo-nobel-paz-no-pida-banos-sangre_129_12675953.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d481ca85-a768-4d9d-bae8-399f6d8d0516_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Solo le pido a este tiempo un Nobel de la paz que no pida baños de sangre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El premio Nobel de la Paz está manchado de sangre desde que tuvo la ocurrencia de dárselo a Henry Kissinger, el muñidor de golpes de la doctrina Monroe que trajo la violación sistemática de los derechos humanos a todo lo que oliera a izquierda en Chile, Argentina o Nicaragua</p></div><p class="article-text">
        Un hecho probado es que Mar&iacute;a Corina Machado pidi&oacute; a las potencias extranjeras (EEUU) que usaran la fuerza en Venezuela para derrocar a Nicol&aacute;s Maduro. Esto no es un hecho interpretable, es algo que ella dijo en 2018 ante unos micr&oacute;fonos. De viva voz. Con la frente alta y el verbo claro. Por alguna raz&oacute;n este evento ha desaparecido de las hagiograf&iacute;as y las cr&oacute;nicas del mismo modo que su participaci&oacute;n en el golpe de Estado de 2002. Tengo claro que Nicol&aacute;s Maduro y su r&eacute;gimen ya dej&oacute; de ser democr&aacute;tico y tras las &uacute;ltimas elecciones no hay nada que concierna a la izquierda en su defensa, no voy a entrar a debatir sobre la conveniencia del uso de la fuerza para aquellos que creen que se est&aacute;n enfrentando a un r&eacute;gimen tir&aacute;nico, pero eso es un debate de la filosof&iacute;a pol&iacute;tica que no me incumbe en este texto porque en lo &uacute;nico que quiero centrarme es que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/politica-opositora-venezolana-maria-corina-machado-premio-nobel-paz-2025_1_12671916.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">le han dado el premio Nobel de la Paz</a> a quien ha pedido un ba&ntilde;o de sangre en su propia tierra para derrocar el poder actual y ha participado de golpes desde hace m&aacute;s de 20 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El mundo l&iacute;quido del que hablaba Zygmunt Bauman se ha esclerotizado en un cuerpo oleaginoso y viscoso en el que se quedan pringados los peores males de todos los tiempos y que simboliza de manera grotesca el hecho de dar el mayor reconocimiento para quien trabaja por la paz a quien pide una guerra. Ya no me voy a sorprender pero a este mundo ya solo le pido un Nobel de la Paz que busque la paz con m&eacute;todos pac&iacute;ficos. Estoy seguro de que incluso si quieren hacer pol&iacute;tica contra Venezuela en el pa&iacute;s caribe&ntilde;o encontrar&aacute;n opositores y activistas que lo merezcan m&aacute;s por el simple hecho de trabajar contra Nicol&aacute;s Maduro sin pedir violencia y muerte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No soy un necio. S&eacute; que hay conflictos que se dirimen con la violencia, pero al menos que se tapen y no los premien con el m&aacute;ximo premio por la paz. Puedo entender a quien no encuentra otra manera de resolver conflictos enquistados, en algunos casos est&aacute; hasta reconocido por el derecho internacional, pero estar&iacute;a bien que no validaran a quienes abogan por la violencia para que no parezca que son tan c&iacute;nicos como parecen. El legado de Mar&iacute;a Corina Machado que han premiado es la deslegitimaci&oacute;n de quienes piensan distinto a ella y erradicarlos mediante cualquier medio. Es como lleva a&ntilde;os procediendo desde que cre&oacute; su plataforma activista S&uacute;mate forjada con el dinero de su procedencia de la oligarqu&iacute;a venezolana de la peor condici&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los argumentos que esgrimen que su actuaci&oacute;n en estos momentos est&aacute; justificada porque Nicol&aacute;s Maduro perdi&oacute; las elecciones y no quiere entregar las actas que demuestran su derrota se desnudan al mostrar con hechos que ella ya ped&iacute;a una intervenci&oacute;n militar en 2018 cuando el Centro Carter s&iacute; hab&iacute;a validado las elecciones o apareciendo como firmante del Carmonazo en el a&ntilde;o 2002 con Hugo Ch&aacute;vez como presidente cuando se le derroc&oacute; con un golpe de Estado que dur&oacute; solo unos d&iacute;as. En El Pa&iacute;s, que ahora ha hecho un editorial donde lo oculta, <a href="https://elpais.com/diario/2005/11/28/internacional/1133132420_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se puede leer</a>. 
    </p><p class="article-text">
        El premio Nobel de la Paz est&aacute; manchado de sangre desde que tuvo la ocurrencia de d&aacute;rselo a Henry Kissinger, el mu&ntilde;idor de golpes de la doctrina Monroe que trajo la violaci&oacute;n sistem&aacute;tica de los derechos humanos a todo lo que oliera a izquierda en Chile, Argentina o Nicaragua. Estaba claro que Noruega buscaba no molestar demasiado a Donald Trump y ten&iacute;a que d&aacute;rselo a alguien que no estuviera inmerso en la masacre palestina y han encontrado a una aliada cercana de Marco Rubio, pero si juegan a hacer pol&iacute;tica uni&eacute;ndose a las hordas golpistas de extrema derecha que no busquen honor y prestigio. Machado es aliada cercana de quien quiso asesinar a Lula, de quien quiere hundir el Open Arms. De las peores excrecencias pol&iacute;ticas de nuestro tiempo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No hac&iacute;a falta meterse en los conflictos que m&aacute;s foco tienen si no quer&iacute;an parecer cobardes y ense&ntilde;arlo al mundo, vale que pod&iacute;an obviar a M&eacute;dicos Sin Fronteras, la UNRWA, o a los m&aacute;s de 210 periodistas asesinados en Gaza, a algunos de los m&eacute;dicos palestinos que llevan dos a&ntilde;os haciendo su trabajo entre bombardeos y siendo objetivos de las IDF, pero existen multitud de personas fuera de la opini&oacute;n publicada mayoritaria de Occidente que merecer&iacute;an con creces el premio y no hac&iacute;an llamados a la violencia. Mahrang Baloch, una activista por los derechos de las mujeres en Pakist&aacute;n que lleva a&ntilde;os denunciando las desapariciones forzosas en Baluchist&aacute;n y que en la actualidad se encuentra presa acusada de terrorismo tras un juicio sin pruebas ni garant&iacute;as. Emtithal Mahmoud, una poeta y activista sudanesa que lleva desde 2015 luchando para visibilizar la crisis de violencia y guerra en Darfur que genera cada a&ntilde;o miles de refugiados. Fawzia al Otaibi, luchadora por los derechos civiles en Arabia Saud&iacute;, la activista por los derechos de la mujer en Ir&aacute;n Zhina Modares Gorji o las israelies Danielle Cantor y Alma Beck que luchan por derechos de todas las minor&iacute;as y contra el genocidio en Gaza desde dentro del monstruo israel&iacute; en Tel Aviv.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entiendo que no tienen los poderosos apoyos de Mar&iacute;a Corina Machado ni forman parte de la ola reaccionaria y ultra que el Nobel Institute acaba de validar con su premio. Pero igual lo merecen m&aacute;s porque s&iacute; creen en la paz. No es que el Nobel de la Paz tenga mucho prestigio desde que se convirti&oacute; en una herramienta de los poderosos reaccionarios al mismo nivel que el Premio S&aacute;jarov, pero podr&iacute;an haber disimulado en vez de hacer pol&iacute;tica de la peor condici&oacute;n d&aacute;ndole el galard&oacute;n a quien quiere el poder aunque sea a costa de la sangre de sus compatriotas. En la misma semana en la que llaman paz a un plan colonial en Gaza le otorgan el premio a una golpista declarada con ganas de violencia, sangre y represi&oacute;n. No les escondo que me genera ansiedad este mundo en el que ha perdido significado simb&oacute;lico hasta la palabra paz.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Maestre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/le-pido-tiempo-nobel-paz-no-pida-banos-sangre_129_12675953.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Oct 2025 20:37:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Nobel de la Paz,Venezuela,Donald Trump,Israel,Palestina,Paz,Sudán del Sur,Pakistán]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Israel mantiene contactos con Sudán del Sur para expulsar al país africano a los palestinos de Gaza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/israel-mantiene-contactos-sudan-sur-expulsar-pais-africano-palestinos-gaza_1_12531747.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d8e29112-5bdb-4ff8-b468-4b1f5b8f0e45_16-9-discover-aspect-ratio_default_1123755.jpg" width="1918" height="1079" alt="Israel mantiene contactos con Sudán del Sur para expulsar al país africano a los palestinos de Gaza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Seis fuentes han confirmado a la agencia de noticias Associated Press que las autoridades israelíes están conversando con Sudán del Sur para que acoja a los gazatíes que Tel Aviv quiere acabar expulsando de la Franja. El país africano lo ha negado</p><p class="subtitle">Netanyahu se enfrenta a todos con la nueva fase de su genocidio en Gaza</p></div><p class="article-text">
        No es la primera vez que se filtra que el Gobierno israel&iacute; mantiene contactos con pa&iacute;ses africanos para que acojan a palestinos de Gaza, donde Israel ha matado a m&aacute;s de 61.000 palestinos y ha desplazado a casi todos los 2 millones de habitantes de la Franja en los pasados 22 meses.
    </p><p class="article-text">
        La agencia de noticias estadounidense Associated Press (AP) asegura que Tel Aviv est&aacute; hablando con Sud&aacute;n del Sur sobre la posibilidad de reasentar a palestinos en este pa&iacute;s de &Aacute;frica oriental devastado por la guerra &ndash;que ha estallado varias veces desde 2011, cuando se independiz&oacute; de Sud&aacute;n&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        Seis personas conocedoras de las conversaciones han confirmaron a AP que estas han tenido lugar, pero no en qu&eacute; punto se encuentran. El Ministerio de Exteriores sursudan&eacute;s lo ha negado en un comunicado este mi&eacute;rcoles, en el que afirma que esas informaciones &ldquo;carecen de fundamento y no reflejan la postura ni la pol&iacute;tica oficial del Gobierno de la Rep&uacute;blica de Sud&aacute;n del Sur&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El primer ministro Benjam&iacute;n Netanyahu y su Ejecutivo han planteado en varias ocasiones la posibilidad de expulsar a la poblaci&oacute;n de Gaza y reasentarla en pa&iacute;ses &aacute;rabes vecinos, como Egipto y Jordania, o incluso en pa&iacute;ses europeos que se han mostrado solidarios con los palestinos. Si bien Netanyahu y algunos de sus ministros se han referido a la &ldquo;emigraci&oacute;n voluntaria&rdquo; de los gazat&iacute;es, desde la ONU y otros organismos han advertido de que su salida de la Franja representar&iacute;a un desplazamiento forzoso.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que lo correcto, incluso seg&uacute;n las leyes de la guerra que conozco, es permitir que la poblaci&oacute;n se marche y luego atacar con todas las fuerzas al enemigo que permanece all&iacute;&rdquo;, declar&oacute; Netanyahu el martes en una entrevista con la cadena de televisi&oacute;n israel&iacute; i24. El jefe del Gobierno israel&iacute; no nombr&oacute; Sud&aacute;n del Sur. 
    </p><p class="article-text">
        El fundador de una compa&ntilde;&iacute;a estadounidense de presi&oacute;n que trabaja con Sud&aacute;n del Sur,  Joe Szlavik, dijo a AP que ha sido informado por funcionarios sursudaneses sobre las conversaciones. Seg&uacute;n &eacute;l, una delegaci&oacute;n israel&iacute; planea visitar el pa&iacute;s para estudiar la posibilidad de establecer campamentos para palestinos, pero a&uacute;n no se ha fijado una fecha para la visita. Szlavik afirm&oacute; que Israel probablemente financiar&iacute;a campamentos improvisados.
    </p><p class="article-text">
        Szlavik, quien fue contratado por Sud&aacute;n del Sur para mejorar sus relaciones con Estados Unidos, dijo que Washington est&aacute; al tanto de las conversaciones con Israel pero no est&aacute; directamente involucrado.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, Edmund Yakani, que encabeza un grupo de la sociedad civil en Sud&aacute;n del Sur, afirm&oacute; haber hablado tambi&eacute;n con funcionarios sursudaneses sobre las conversaciones. Yakani denunci&oacute; que &ldquo;Sud&aacute;n del Sur no deber&iacute;a convertirse en un vertedero de personas&rdquo; y &ldquo;no deber&iacute;a aceptar que las personas sean moneda de cambio para mejorar las relaciones&rdquo; con Estados Unidos o con Israel, y obtener ayuda financiera o que Washington levante las sanciones impuestas a algunos dirigentes del pa&iacute;s africano.
    </p><p class="article-text">
        Otros cuatro funcionarios con conocimiento de las conversaciones confirmaron a AP que se estaban llevando, pero no est&aacute;n autorizados a hablar p&uacute;blicamente sobre ellas. Dos de esos funcionarios son egipcios y declararon a la agencia que conocen desde hace meses los intentos de Israel por encontrar un pa&iacute;s que acepte a los palestinos, incluido Sud&aacute;n del Sur. Seg&uacute;n ellos, desde Egipto han estado presionando a Sud&aacute;n del Sur para que rechace acoger a los gazat&iacute;es.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/israel-mantiene-contactos-sudan-sur-expulsar-pais-africano-palestinos-gaza_1_12531747.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Aug 2025 08:57:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Israel mantiene contactos con Sudán del Sur para expulsar al país africano a los palestinos de Gaza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Israel,Gaza,Sudán del Sur]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Haití, Sudáfrica y Sudán del Sur, los países más afectados por el recorte de la ayuda de EEUU]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/haiti-sudafrica-sudan-sur-paises-afectados-recorte-ayuda-eeuu_1_12338034.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eda8afbd-7374-4c74-b423-040bb37c848a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Haití, Sudáfrica y Sudán del Sur, los países más afectados por el recorte de la ayuda de EEUU"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un informe de Amnistía Internacional señala que la suspensión de la financiación estadounidense a la ayuda al desarrollo pone en peligro el control del VIH y genera graves perjuicios en cuanto a la atención sanitaria y la alimentación a millones de personas en todo el mundo</p><p class="subtitle">Las ONG advierten del “terremoto” tras los recortes del Gobierno de Trump a la ayuda al desarrollo </p></div><p class="article-text">
        Hait&iacute;, Sud&aacute;frica y Sud&aacute;n del Sur son los pa&iacute;ses que m&aacute;s han acusado la sorpresiva decisi&oacute;n de Donald Trump en enero de poner fin a los programas de asistencia exterior financiados por Washington, seg&uacute;n explica el reci&eacute;n publicado informe de Amnist&iacute;a Internacional 'Vidas en riesgo: los recortes ca&oacute;ticos y abruptos de la ayuda exterior de Estados Unidos ponen en peligro millones de vidas'. El estudio analiza las consecuencias globales de la orden ejecutiva del l&iacute;der estadounidense, que afecta a millones de personas en 177 pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo se&ntilde;ala l<a href="https://www.eldiario.es/desalambre/africa-cooperacion-salud-oms-usaid-trump-eeuu_129_12054302.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">os efectos de la suspensi&oacute;n de programas gestionados por USAID</a> (5.200, seg&uacute;n las cuentas de la ONG) y el Departamento de Estado (4.100). Adem&aacute;s, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-despide-2-000-empleados-usaid-pone-resto-baja-administrativa_1_12078155.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el despido de la plantilla</a> de USAID ha dejado a la agencia con solo unos 15 empleados, lo que imposibilita que, a pesar de las exenciones anunciadas posteriormente por el Gobierno estadounidense para algunas iniciativas, no quede personal para seguir desarrollando las actividades. 
    </p><p class="article-text">
        Entre los sectores m&aacute;s afectados destacan el de la salud; en especial en programas relacionados con el VIH/SIDA, atenci&oacute;n materna y acceso a medicamentos, los derechos humanos en la protecci&oacute;n a personas refugiadas, periodistas y activistas, la educaci&oacute;n, la inclusi&oacute;n y los programas laborales, sobre todo contra el trabajo infantil y la explotaci&oacute;n. Se estima que millones de personas en al menos 12 pa&iacute;ses se han visto privadas de servicios esenciales como alimentos, salud, albergue, protecci&oacute;n legal y acceso a la educaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que diversas organizaciones interpusieron demandas contra la administraci&oacute;n Trump y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/tribunal-supremo-eeuu-rechaza-trump-congelar-2-000-millones-ayuda-exterior_1_12106537.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los tribunales federales estadounidenses ordenaron en febrero y marzo de 2025 la liberaci&oacute;n de 2.000 millones de d&oacute;lares en fondos congelados</a>, el gobierno ha ignorado las &oacute;rdenes judiciales y contin&uacute;a paralizando cientos de proyectos. 
    </p><h2 class="article-text">El sistema de salud de Hait&iacute;, al borde del colapso</h2><p class="article-text">
        Hait&iacute; es el pa&iacute;s que sufre el impacto m&aacute;s cr&iacute;tico tras la suspensi&oacute;n de la ayuda estadounidense, especialmente como consecuencia de su dependencia extrema del financiamiento internacional en temas de salud, seg&uacute;n el estudio. El 97% de los tratamientos contra el VIH en el pa&iacute;s antillano depende de la ayuda extranjera, de la cual el 62% proven&iacute;a directamente de Estados Unidos. Al riesgo de colapso del sistema de salud, con un aumento de las infecciones no tratadas y muertes evitables, se suma el cierre de m&aacute;s de 128 centros de tratamiento de VIH y la interrupci&oacute;n de programas de salud materna y atenci&oacute;n a supervivientes de violencia sexual. Todo ello enmarcado en un contexto cr&iacute;tico en el pa&iacute;s, en el que la violencia de las pandillas va en aumento y la inestabilidad pol&iacute;tica y la emergencia humanitaria son cr&oacute;nicas. 
    </p><p class="article-text">
        Sud&aacute;frica es otro de los pa&iacute;ses m&aacute;s perjudicados por el fin de la ayuda estadounidense. En un pa&iacute;s donde el 17% de las personas de entre 15 y 49 a&ntilde;os viven con VIH &mdash;la tasa m&aacute;s alta del mundo&mdash; el programa de Estados Unidos para el alivio del SIDA representaba el 18% del presupuesto nacional sudafricano para mitigar los efectos del virus y el s&iacute;ndrome derivado. El recorte podr&iacute;a provocar m&aacute;s de 600.000 muertes relacionadas con la enfermedad y m&aacute;s de 500.000 nuevas infecciones en solo una d&eacute;cada, seg&uacute;n el informe. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se prev&eacute; el cierre de cl&iacute;nicas para poblaciones clave, como trabajadoras sexuales, personas trans y consumidores de drogas, as&iacute; como la suspensi&oacute;n de medios de prevenci&oacute;n como los medicamentos para la profilaxis previa a la exposici&oacute;n al virus, claves para evitar la transmisi&oacute;n del virus. 
    </p><p class="article-text">
        Sud&aacute;n del Sur, que ya afrentaba una de las crisis humanitarias m&aacute;s graves del mundo, tambi&eacute;n empeora sensiblemente su situaci&oacute;n tras los recortes estadounidenses. El joven pa&iacute;s tienen m&aacute;s de siete millones de personas en situaci&oacute;n de inseguridad alimentaria severa y un sistema de salud extremadamente fr&aacute;gil, que depende en gran medida de la asistencia internacional para limitar sus carencias. 
    </p><p class="article-text">
        La retirada abrupta de fondos ha obligado a cerrar cl&iacute;nicas esenciales, refugios para mujeres v&iacute;ctimas de violencia y centros de atenci&oacute;n nutricional para ni&ntilde;os. Todo ellos eran servicios vitales para cientos de miles de personas desplazadas por a&ntilde;os de conflicto interno y pobreza extrema. A las din&aacute;micas internas se suma la intensificaci&oacute;n del conflicto civil armado que estall&oacute; en el vecino del norte, Sud&aacute;n, y que, seg&uacute;n datos de Naciones Unidas, ya ha causado la movilizaci&oacute;n de 640.000 refugiados. 
    </p><h2 class="article-text">Refugio, migraci&oacute;n y protecci&oacute;n de la ni&ntilde;ez</h2><p class="article-text">
        Entre el resto de los pa&iacute;ses afectados que menciona el informe de Amnist&iacute;a Internacional destacan, en Am&eacute;rica Latina, Guatemala, donde se han cancelado los fondos para programas de apoyo a ni&ntilde;as supervivientes de violencia sexual; Costa Rica, donde se ha reducido en un 77% la capacidad para registrar nuevas solicitudes de asilo; y M&eacute;xico, donde ya han cerrado las oficinas de ACNUR y de otras ONG como Asylum Access, esenciales para la protecci&oacute;n de las personas migrantes. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, en la regi&oacute;n de Oriente Medio, el campamento de Al-Halol en Siria, que alberga a 360.000 personas (en su mayor&iacute;a, ni&ntilde;os) ha perdido servicios esenciales, como cl&iacute;nicas y ambulancias. Y en Yemen se teme un aumento de los matrimonios infantiles, la trata y el trabajo forzado a ra&iacute;z de la suspensi&oacute;n del apoyo psicol&oacute;gico y legal de las personas refugiadas. En el caso de Afganist&aacute;n, la p&eacute;rdida de empleos en ONG, especialmente entre mujeres, ha limitado el acceso a servicios humanitarios.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, en el sudeste asi&aacute;tico, Myanmar y Tailandia son los m&aacute;s perjudicados por los recortes estadounidenses. Desde el golpe militar de febrero de 2021, Myanmar atraviesa una crisis pol&iacute;tica y humanitaria, agravada por el fuerte terremoto de marzo, que ha provocado el aumento dr&aacute;stico del desplazamiento forzado hacia su frontera con Tailandia. Actualmente, en la frontera entre ambos pa&iacute;ses se encuentran m&uacute;ltiples campos de refugiados que, tras la suspensi&oacute;n de los fondos, han tenido que echar el cierre a cl&iacute;nicas y hospitales. Esto ya ha provocado muertes por falta de ox&iacute;geno, atenci&oacute;n m&eacute;dica b&aacute;sica y suministros elementales, como antibi&oacute;ticos y alimentos terap&eacute;uticos para menores desnutridos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/haiti-sudafrica-sudan-sur-paises-afectados-recorte-ayuda-eeuu_1_12338034.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 May 2025 05:19:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Haití, Sudáfrica y Sudán del Sur, los países más afectados por el recorte de la ayuda de EEUU]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Haití,Sudáfrica,Sudán del Sur,VIH,Cooperación al desarrollo,Donald Trump,Amnistía Internacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Regresar a Sudán del Sur tras la guerra civil: cuando hay que elegir entre el miedo o la vida en los campos de refugiados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/regresar-sudan-sur-guerra-civil-hay-elegir-miedo-vida-campos-refugiados_129_11389954.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/50da7694-6f64-4a24-970f-6d8dd6015daf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Regresar a Sudán del Sur tras la guerra civil: cuando hay que elegir entre el miedo o la vida en los campos de refugiados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Beatrice Comas, matrona de MSF, cuenta la situación en la región de Kajo Keji seis años después de la guerra desde su experiencia trabajando en un hospital de maternidad </p><p class="subtitle">Huir de la guerra en Sudán para pasar hambre en los países vecinos
</p></div><p class="article-text">
        Es primera hora de la ma&ntilde;ana en Kajo Keji, la peque&ntilde;a ciudad en Ecuatoria Central (<a href="https://www.eldiario.es/temas/sudan-del-sur/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sud&aacute;n del Sur</a>) donde se encuentra el hospital en el que trabajo como supervisora de matronas. Lo que sol&iacute;a ser un mercado muy concurrido se abre lentamente. Unas pocas personas montan sus puestos, mientras peque&ntilde;os grupos de ni&ntilde;os uniformados caminan hacia la escuela. Desde la carretera principal a&uacute;n se pueden ver las cicatrices de la guerra civil: edificios destruidos, casas abandonadas, impactos de bala.
    </p><p class="article-text">
        Entre 2016 y 2018, <a href="https://victimasolvidadas.eldiario.es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la regi&oacute;n se vio gravemente afectada por la violencia</a>. La mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n se vio obligada a abandonar su hogar y buscar seguridad en Uganda. Algunas personas se quedaron atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        James Mirye, l&iacute;der de la aldea de Kangai, en el condado de Kajo Keji, fue uno de ellos. Hablando con compa&ntilde;eros de M&eacute;dicos Sin Fronteras nos cuenta que esta es la tercera guerra que ha vivido, por lo que pens&oacute; que tambi&eacute;n sobrevivir&iacute;a a esta. &ldquo;No quer&iacute;a dejar mi casa, no pod&iacute;a abandonar mi comunidad&rdquo;, recordaba. Sin embargo, en esta ocasi&oacute;n la poblaci&oacute;n no pod&iacute;a acceder a la sanidad y se enfrentaba a asesinatos ilegales, saqueos y robos. &ldquo;Cuando te acostabas por la noche, no sab&iacute;as si te ibas a despertar al d&iacute;a siguiente&rdquo;, relata.
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            <span class="title">
                James Mirye. líder de la aldea de Kangai, en Kajo Keji, Sudán del Sur.                            </span>
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        Para las personas que huyeron a Uganda, las condiciones de vida en los campos eran p&eacute;simas y los refugiados se enfrentaban a muchos problemas: falta de refugio, escasez de alimentos, agua y le&ntilde;a y una atenci&oacute;n sanitaria muy precaria. Algunos regresaron a Sud&aacute;n del Sur poco despu&eacute;s de llegar, prefiriendo enfrentarse a la inseguridad que a la vida en los campamentos. &ldquo;Hoy, cuando necesitas atenci&oacute;n m&eacute;dica en los campos, vas a un centro de salud y te derivan a una cl&iacute;nica privada. Pero la cl&iacute;nica no es gratuita. Sin dinero, no puedes sobrevivir&rdquo;, nos cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Seis a&ntilde;os despu&eacute;s del acuerdo de paz, vemos que las familias a&uacute;n no est&aacute;n preparadas para asentarse por completo en su tierra natal. La inestabilidad, la grave inflaci&oacute;n econ&oacute;mica y las pr&oacute;ximas elecciones nacionales &mdash;previstas para diciembre de 2024&mdash; a&ntilde;aden miedo e incertidumbre entre las comunidades.
    </p><h3 class="article-text">Volver embarazada</h3><p class="article-text">
        En esta regi&oacute;n asolada por las crisis, desde M&eacute;dicos Sin Fronteras (MSF) y el Ministerio de Salud reanudamos el a&ntilde;o pasado los servicios de atenci&oacute;n secundaria en el hospital civil de Kajo Keji. Aqu&iacute; prestamos atenci&oacute;n en maternidad, pediatr&iacute;a, neonatos, urgencias, unidad de cuidados intensivos, cirug&iacute;a y medicina interna, animando a la gente a volver en busca de atenci&oacute;n sanitaria segura y gratuita.
    </p><p class="article-text">
        Todos los d&iacute;as veo llegar a mujeres embarazadas al hospital tras d&iacute;as de angustia, ya sea porque el parto ha comenzado o por complicaciones que ponen en grave riesgo sus vidas y las de sus beb&eacute;s. La mayor&iacute;a de las mujeres siguen viviendo en los campos de refugiados, pero vienen hasta Kajo Keji porque han o&iacute;do que tenemos este hospital.
    </p><p class="article-text">
        Fue el caso de Jane Kiden, una paciente que hab&iacute;a huido a Uganda y decidi&oacute; volver cuando estaba embarazada. Dio a luz el a&ntilde;o pasado en el hospital. Nos cont&oacute; que, tanto durante la guerra como a posteriori, el mayor reto fue la atenci&oacute;n sanitaria. &ldquo;No hab&iacute;a nadie. Para nosotras, las mujeres, era un gran problema y hab&iacute;a muchas muertes maternas por complicaciones y fuertes hemorragias. La &uacute;nica opci&oacute;n era cruzar de nuevo a Uganda, pero durante la COVID-19, era imposible&rdquo;, me cont&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los médicos ponen la anestesia a Ita Joice, embarazada de ocho meses, antes de una cesárea en el hospital de Mundari en Kajo Keji, Sudán del Sur."
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            <span class="title">
                Los médicos ponen la anestesia a Ita Joice, embarazada de ocho meses, antes de una cesárea en el hospital de Mundari en Kajo Keji, Sudán del Sur.                            </span>
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        La maternidad del hospital estar&aacute; totalmente rehabilitada en junio de 2024 y tendr&aacute; una capacidad de 12 camas para madres y cuatro m&aacute;s en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales. De febrero de 2023 a 2024, nuestros equipos prestaron cuidados vitales a 272 madres y 281 beb&eacute;s. Sin embargo, las necesidades de la comunidad son enormes y siguen sin estar lo suficientemente atendidas.
    </p><p class="article-text">
        Sol&iacute;amos tener otras organizaciones que apoyaban los Centros de Atenci&oacute;n Primaria en el condado. Las matronas recib&iacute;an a las mujeres embarazadas y pod&iacute;an identificar la necesidad de atenci&oacute;n m&eacute;dica especializada. Pod&iacute;an llamar a una ambulancia y enviarnos a las pacientes. Ahora, las embarazadas dependen totalmente de s&iacute; mismas, de sus familiares o de su comunidad para llegar a nuestro centro.
    </p><p class="article-text">
        Otro problema grave son los problemas de salud mental derivados del conflicto. En Kajo Keji, las mujeres sufren estr&eacute;s, ansiedad y depresi&oacute;n, entre otras dificultades. Tom Friday, supervisor de salud mental de MSF, me contaba que las mujeres han sufrido muchos abusos. &ldquo;Huir de Sud&aacute;n del Sur y vivir en campos de refugiados las hizo muy vulnerables. Hoy deben lidiar con el trauma del conflicto, la violencia que vieron o soportaron y la lucha de haberlo perdido todo, y ahora tener que reconstruir sus vidas&rdquo;, me describi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Con la proximidad de las elecciones nacionales y la retirada progresiva de las organizaciones asociadas, sigue habiendo mucha incertidumbre para las personas que se plantean volver a establecerse en Kajo Keji. Aunque la situaci&oacute;n ha mejorado ligeramente en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, las comunidades siguen enfrent&aacute;ndose a muchos retos, como el acceso a los alimentos, la educaci&oacute;n y una atenci&oacute;n sanitaria sostenible y de calidad.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beatrice Comas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/regresar-sudan-sur-guerra-civil-hay-elegir-miedo-vida-campos-refugiados_129_11389954.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 May 2024 20:51:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Regresar a Sudán del Sur tras la guerra civil: cuando hay que elegir entre el miedo o la vida en los campos de refugiados]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudán del Sur,Médicos Sin Fronteras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Huir de la guerra en Sudán para pasar hambre en los países vecinos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/huir-guerra-sudan-pasar-hambre-paises-vecinos_1_10490363.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/59b21368-5df8-4cb1-aa3f-fb6c2f80ea2e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Huir de la guerra en Sudán para pasar hambre en los países vecinos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más de un millón de personas han huido de Sudán a causa del conflicto que estalló en abril y más de la mitad de ellos han cruzado las fronteras de Chad y Sudán del Sur, donde no hay comida ni instalaciones suficientes para los refugiados</p><p class="subtitle">La ayuda humanitaria no llega a los civiles en un Sudán “al borde de la catástrofe”</p></div><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de un viaje largo y peligroso, en el que sufren robos y violencia, quienes huyen <a href="https://www.eldiario.es/internacional/caida-dictador-violencia-lucha-interrumpe-nuevo-transicion-democratica-sudan_129_10130674.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del conflicto de Sud&aacute;n</a> llegan exhaustos, traumatizados y hambrientos a los pa&iacute;ses lim&iacute;trofes. All&iacute; se encuentran con la falta de alimentos, alojamientos dignos y asistencia b&aacute;sica. M&aacute;s del 60% de ellos han llegado al paup&eacute;rrimo Chad (al oeste de Sud&aacute;n) y a Sud&aacute;n del Sur, Estados que ya sufr&iacute;an sus propias crisis humanitarias y no pueden hacer frente a las necesidades del creciente n&uacute;mero de refugiados, que ya superan el mill&oacute;n despu&eacute;s de casi cinco meses de guerra.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n Internacional de las Migraciones (OIM), <a href="https://dtm.iom.int/reports/dtm-sudan-weekly-displacement-snapshot-02?close=true" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">m&aacute;s de 245.000 personas</a> han llegado a Sud&aacute;n del Sur y el 91% de ellas son originarias de este pa&iacute;s, del que se hab&iacute;an marchado por la guerra que empez&oacute; en 2013. Sin embargo, desde la ONG <a href="https://www.msf.es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">M&eacute;dicos Sin Fronteras (MSF)</a> apuntan que no se sabe cu&aacute;ntos han podido entrar sin registrarse.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La mayor parte son personas refugiadas, que estaban en Sud&aacute;n por la guerra de 2013 y ahora se encuentran de nuevo en una situaci&oacute;n de guerra y tienen que volver a su pa&iacute;s, un pa&iacute;s que est&aacute; en una situaci&oacute;n complicada&rdquo;, donde faltan incluso alimentos, explica a elDiario.es Luz Linares, coordinadora de MSF en Sud&aacute;n del Sur.
    </p><h3 class="article-text">Huir de la guerra dos veces</h3><p class="article-text">
        &ldquo;La gente est&aacute; llegando desnutrida, cansada, traumatizada, por la situaci&oacute;n que han vivido en (la capital sudanesa) Jartum y por la que est&aacute;n viviendo en el trayecto&rdquo;, que en ocasiones recorren a pie, sin apenas agua potable ni comida, y durante el que sufren asaltos, robos y las mujeres son violadas, detalla Linares.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, cuando cruzan la frontera de Sud&aacute;n con Sud&aacute;n del Sur y llegan al estado de Alto Nilo, donde operan los equipos de la ONG, est&aacute;n &ldquo;en condiciones lamentables los adultos pero, sobre todo, los ni&ntilde;os&rdquo;. &ldquo;No sabemos cu&aacute;ntos ni&ntilde;os est&aacute;n muriendo por el camino&rdquo;, lamenta Linares.
    </p><p class="article-text">
        Durante el viaje, los peque&ntilde;os est&aacute;n m&aacute;s expuestos a las enfermedades, como el sarampi&oacute;n, del que hay una epidemia en estos momentos &ndash;a la que MSF est&aacute; respondiendo con una campa&ntilde;a de vacunaci&oacute;n&ndash;, adem&aacute;s de la malaria, el c&oacute;lera y otras enfermedades que pueden proliferar en la temporada de lluvias que ya ha empezado.
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            <span class="title">
                Un niño y su madre en la clínica móvil de MSF en Malakal, en Sudán del Sur.                            </span>
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        &ldquo;Estamos viendo mucha malnutrici&oacute;n en los ni&ntilde;os&rdquo;, que llegan despu&eacute;s de semanas de viaje en condiciones muy duras, seg&uacute;n la coordinadora de MSF. En menos de cinco meses, la ONG ha atendido a 475 ni&ntilde;os &ldquo;malnutridos severos con complicaciones&rdquo; en el hospital pedi&aacute;trico de Malakal, donde antes del conflicto sol&iacute;an recibir a un m&aacute;ximo de 35 ni&ntilde;os cada mes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La mayor parte de los casos graves son ni&ntilde;os&rdquo;, detalla en una conversaci&oacute;n desde la capital, Yuba. MSF tambi&eacute;n apoya el hospital de adultos de Malakal y el pedi&aacute;trico de Renk. Tras cruzar la frontera, los retornados llegan primero a esa localidad, donde hay un centro de tr&aacute;nsito para refugiados, y alcanzan Malakal s&oacute;lo despu&eacute;s de navegar entre 48 y 72 horas en embarcaciones precarias por un r&iacute;o: &ldquo;Cogen los barcos desde Renk hasta Malakal adultos y ni&ntilde;os enfermos, que no deber&iacute;an viajar durante dos o tres d&iacute;as&rdquo;, dice Linares. 
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            </figure><p class="article-text">
        Desde Malakal, algunos siguen su viaje hasta sus lugares de origen, a pesar de que no est&aacute;n en condiciones para hacerlo. &ldquo;La gente quiere marcharse lo antes posible y muchos no quieren ni venir al hospital o (&hellip;) algunos padres se han llevado a ni&ntilde;os en estado cr&iacute;tico del hospital&rdquo; para poder continuar el viaje sin demoras.
    </p><p class="article-text">
        Linares detalla que las autoridades locales han establecido centros de tr&aacute;nsito porque desean que regresen a sus lugares de origen, pero muchos han nacido o llevan a&ntilde;os afincados en Sud&aacute;n, o no tienen ad&oacute;nde volver despu&eacute;s de un largo conflicto &eacute;tnico en Sud&aacute;n del Sur, que arras&oacute; con pueblos enteros y provoc&oacute; el desplazamiento de millones de personas. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del desarraigo, cambiar de pa&iacute;s supone otros riesgos: &ldquo;En Sud&aacute;n, sobre todo Jartum, no hay malaria y la gente no tiene anticuerpos (frente a esta enfermedad que transmiten los mosquitos); llegan a Sud&aacute;n del Sur, donde la malaria es end&eacute;mica y hay muchos casos de malaria, la mortalidad es elevada, especialmente entre los ni&ntilde;os&rdquo;, explica Linares.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Volver a casa?</h3><p class="article-text">
        Antes del estallido de la violencia en Jartum, cerca de 800.000 personas originarias de Sud&aacute;n del Sur viv&iacute;an en el vecino Sud&aacute;n. Ese es su hogar y muchos desean regresar, en cuanto las circunstancias lo permitan, y por ese motivo permanecen en el estado de Alto Nilo, que ya antes de la crisis acog&iacute;a a desplazados internos. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), m&aacute;s de dos millones de personas permanecen desplazadas en Sud&aacute;n del Sur despu&eacute;s de la guerra que se cerr&oacute; en falso con un acuerdo de paz, firmado en 2018 pero no implementado en su totalidad. 
    </p><p class="article-text">
        La encargada de relaciones exteriores de ACNUR en Sud&aacute;n del Sur, Charlotte Hallqvist, explica a elDiario.es que los sursudaneses refugiados por la guerra civil que regresan se encuentran con &ldquo;comunidades muy fr&aacute;giles a causa del conflicto, del cambio clim&aacute;tico, de la inseguridad alimentaria; comunidades que ya estaban en apuros antes&rdquo; del estallido de la violencia al otro lado de la frontera.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, destaca que se encuentran con una situaci&oacute;n muy dif&iacute;cil al llegar y, si logran volver a sus lugares de origen, con una vida muy diferente: &ldquo;Han estado en Sud&aacute;n unos diez a&ntilde;os, han hecho su vida all&iacute;, construido su casa, empezado a estudiar en la universidad... Ten&iacute;an muchas esperanzas y ahora vuelven a un pa&iacute;s que, aunque sea su pa&iacute;s de origen, est&aacute; en una grave crisis humanitaria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El 75% de la poblaci&oacute;n sursudanesa necesitaba ayuda humanitaria antes de la llegada de los refugiados y retornados, y faltaban fondos para dar respuesta a esas necesidades, dice Hallqvist. &ldquo;No tenemos los recursos para ofrecer una respuesta adecuada en estos momentos. Por supuesto, hacemos lo que podemos pero es necesario mucho m&aacute;s&rdquo;, lamenta, destacando que es &ldquo;muy costoso y complicado&rdquo; ofrecer asistencia en las zonas fronterizas remotas y poco accesibles ya que &ldquo;el transporte por carreteras es muy dif&iacute;cil y los suministros tienen que ser tra&iacute;dos en avi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana, la agencia de la ONU junto a otras 64 organizaciones humanitarias y locales <a href="https://www.acnur.org/noticias/comunicados-de-prensa/se-necesitan-1-000-millones-de-dolares-para-ayudar-millones-de" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">han solicitado 1.000 millones de d&oacute;lares</a> (m&aacute;s de 930 millones de euros) para poder ofrecer asistencia b&aacute;sica a las personas que han llegado y est&aacute; previsto que lleguen a los cinco pa&iacute;ses vecinos de Sud&aacute;n, que ser&aacute;n m&aacute;s de 1,8 millones a finales de a&ntilde;o. Esa cifra duplica la estimada inicialmente en mayo para responder a la crisis, ya que los desplazamientos y las necesidades siguen aumentando, mientras no se divisa el final del conflicto en Sud&aacute;n.
    </p><h3 class="article-text">A la espera de m&aacute;s refugiados</h3><p class="article-text">
        El vecino Chad ha recibido unos 465.000 refugiados, m&aacute;s del 42% de todos los que han huido de Sud&aacute;n &ndash;seg&uacute;n datos de las agencias de la ONU&ndash;, pero a diferencia de Sud&aacute;n del Sur son en su mayor&iacute;a sudaneses (cerca del 87%) que han abandonado <a href="https://www.eldiario.es/internacional/violencia-etnica-vuelve-darfur-saqueos-pueblos-arrasados-ejecuciones_1_10412024.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la regi&oacute;n de Darfur</a>, uno de los focos de la violencia, donde los civiles est&aacute;n sufriendo todo tipo de abusos, tal y como han denunciado la ONU y organizaciones independientes.
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            <span class="title">
                Campamento de refugiados de Ecole, en la localidad chadiana de Adré.                            </span>
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        Claire Nicolet, responsable de programas de emergencia de MSF, cuenta a elDiario.es que los sudaneses que llegan a Chad relatan la violencia que han experimentado en las ciudades en las que viv&iacute;an, en particular en Geneina, la principal de Darfur Occidental, donde la ONU verific&oacute; el pasado julio <a href="https://www.ohchr.org/en/press-releases/2023/07/sudan-least-87-buried-mass-grave-darfur-rapid-support-forces-deny-victims" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">el hallazgo de al menos una fosa com&uacute;n</a>, as&iacute; como la violencia en el camino hasta la frontera. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las historias que escuchamos de nuestros pacientes y los refugiados son de mucha violencia, tambi&eacute;n violencia sexual, robos en la carretera, etc.&rdquo;. Por ello, muchos llegan con lo puesto, despu&eacute;s de haber abandonado sus pertenencias en medio de la huida o se las hayan robado en el trayecto, o las hayan tenido que dejar en los puestos de control a modo de pago para seguir su viaje, detalla Nicolet. 
    </p><p class="article-text">
        La responsable de MSF, que acaba de regresar de Chad, explica que ahora mismo no est&aacute;n tratando a muchos pacientes con heridas de bala u otras causadas por el conflicto armado. Cree que se debe a que no est&aacute;n pudiendo escapar, en concreto de la ciudad de Nyala, donde <a href="https://www.europapress.es/internacional/noticia-rsf-denuncian-bombardeo-ejercito-sudanes-darfur-sur-dejado-mas-40-civiles-muertos-20230829231420.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">se han intensificado los combates y ataques contra civiles</a>: &ldquo;La violencia contin&uacute;a en Darfur, pero no estamos recibiendo heridos, significa que nadie est&aacute; tratando&rdquo; a estas personas en Sud&aacute;n, donde el ya endeble sistema sanitario ha colapsado durante la actual crisis.
    </p><p class="article-text">
        Nicolet prev&eacute; que &ldquo;una nueva ola de refugiados llegar&aacute; desde Nyala, cuando las condiciones permitan a la gente salir&rdquo; de esa ciudad y, en general, los refugiados seguir&aacute;n llegando a Chad, donde no hay campamentos ni la infraestructura necesaria para acogerlos. &ldquo;Hay cientos de miles de personas cerca de la frontera que todav&iacute;a no han sido recolocadas en campamentos de refugiados&rdquo;, lamenta&nbsp;la representante de MSF. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Necesitan un alojamiento adecuado (...) pero la mayor necesidad es la comida: la distribuci&oacute;n de alimentos no es suficiente ni regular&rdquo;, alerta, y agrega: &ldquo;Ya estamos viendo niveles altos de malnutrici&oacute;n en adultos y en ni&ntilde;os, los m&aacute;s afectados son los de entre 6 meses y 2 a&ntilde;os, hay muchos que sufren malnutrici&oacute;n aguda. Estamos intentando atender a estos ni&ntilde;os, en concreto&rdquo;.  
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                Unidad de nutrición de la clínica de campaña de MSF en un campamento en Adré.                            </span>
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        MSF ofrece apoyo al hospital p&uacute;blico de la localidad de Adr&eacute;, adonde ha llegado la mayor parte de los refugiados. Seg&uacute;n Nicolet, el 85% son mujeres y menores, por lo que representan la mayor&iacute;a de los pacientes: &ldquo;Estamos recibiendo muchos casos de pediatr&iacute;a y maternidad: (casos de) malnutrici&oacute;n sobre todo, tambi&eacute;n malaria porque estamos en la &eacute;poca (de lluvias), y cada vez m&aacute;s mujeres embarazadas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estos momentos, m&aacute;s de 130 ni&ntilde;os est&aacute;n hospitalizados en Adr&eacute; por complicaciones m&eacute;dicas potencialmente mortales relacionadas con la malaria y la desnutrici&oacute;n, seg&uacute;n MSF, que tambi&eacute;n ofrece asistencia m&eacute;dica y psicol&oacute;gica en los campamentos y distribuye agua potable.
    </p><p class="article-text">
        Nicolet se muestra preocupada no s&oacute;lo por la salud de los m&aacute;s peque&ntilde;os sino tambi&eacute;n por su futuro a medio y largo plazo: &ldquo;Estos ni&ntilde;os necesitan ir al colegio. Desafortunadamente no hay educaci&oacute;n en los campamentos, en todos los que visit&eacute; no vi ninguna escuela ni nada similar, ni se est&aacute;n preparando&rdquo; esos servicios con el comienzo del curso escolar. 
    </p><p class="article-text">
        Considera que habr&aacute; que hacer frente tambi&eacute;n a esta necesidad, porque los refugiados permanecer&aacute;n en Chad: &ldquo;Algunos van a intentar regresar (a Sud&aacute;n) pero debido a la inseguridad all&iacute; no parece que vayan a poder volver pronto. Los hombres s&iacute; han intentado volver, para traer algunas cosas (de sus casas), pero la mayor&iacute;a de estos refugiados van a tener que quedarse en los campamentos&rdquo;, que est&aacute;n siendo levantados a medida que llegan m&aacute;s y m&aacute;s personas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesca Cicardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/huir-guerra-sudan-pasar-hambre-paises-vecinos_1_10490363.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Sep 2023 20:04:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Huir de la guerra en Sudán para pasar hambre en los países vecinos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudán,Sudán del Sur,Refugiados,Guerras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diplomáticos y extranjeros abandonan Sudán, mientras los sudaneses intentan huir como pueden]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/diplomaticos-extranjeros-abandonan-sudan-sudaneses-huir_1_10147635.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de00ae6e-3547-4b55-9cb0-08a27fce480d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diplomáticos y extranjeros abandonan Sudán, mientras los sudaneses intentan huir como pueden"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Acnur ha empezado a ofrecer asistencia a quienes llegan desde Sudán a los países vecinos, especialmente a Chad; activistas piden a Egipto que permita la entrada a su territorio de sudaneses sin necesidad de visado</p><p class="subtitle">Ataques y saqueos a organizaciones humanitarias en Sudán: “No tenemos las garantías de seguridad mínimas”</p></div><p class="article-text">
        Misiones diplom&aacute;ticas de varios pa&iacute;ses, entre ellos Espa&ntilde;a, ciudadanos de diferentes nacionalidades y trabajadores humanitarios, han empezado a abandonar Sud&aacute;n, despu&eacute;s de dos semanas de combates y ante la creciente dificultad de obtener agua, comida y otros suministros b&aacute;sicos, y ante las escasas perspectivas de un cese de hostilidades duradero y total. Mientras las evacuaciones de nacionales de los Estados miembros han aumentado en las &uacute;ltimas horas, superando los mil ciudadanos europeos, los sudaneses que no disponen de un visado ni de medios para salir del pa&iacute;s tambi&eacute;n han empezado a huir de las zonas m&aacute;s afectadas y ante el miedo de que la situaci&oacute;n se recrudezca.
    </p><p class="article-text">
        El jefe de ACNUR, Filippo Grandi, ha asegurado este lunes que los equipos de la agencia de la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/india-superara-poblacion-china-final-mes-confirma-onu_1_10147903.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ONU </a>han empezado a ofrecer asistencia a aquellos que llegan desde Sud&aacute;n a los pa&iacute;ses vecinos, especialmente a Chad: &ldquo;Estamos trabajando estrechamente con nuestros socios y los gobiernos de acogida para prepararnos a recibir m&aacute;s refugiados, mientras los combates en Sud&aacute;n contin&uacute;an desplazando a los civiles&rdquo;. El Alto Comisionado alerta de que el conflicto podr&iacute;a causar al menos unos 145.000 refugiados en los vecinos pa&iacute;ses de Chad y Sud&aacute;n del Sur.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1650447167348174849?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) ha recordado que Sud&aacute;n es uno de los Estados africanos que acoge a m&aacute;s personas que han huido de sus pa&iacute;ses en este continente, como refugiados sursudaneses, eritreos o somal&iacute;es. Tambi&eacute;n acoge a desplazados internos en Darfur y Kordofan. Esas dos amplias regiones del este y el sur han sido en las pasadas d&eacute;cadas escenario de conflictos armados y la mecha de la violencia ha vuelto a prender r&aacute;pidamente en esta ocasi&oacute;n, provocando nuevos desplazamientos entre provincias, al igual que ha ocurrido desde la capital hacia zonas rurales al sur de Jartum, seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n Internacional de las Migraciones (OIM). 
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://dtm.iom.int/reports/dtm-sudan-sudan-situation-report-1-1" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Organizaci&oacute;n Internacional de las Migraciones</a> ha contabilizado el regreso de m&aacute;s de 230 sursudaneses (hasta el 22 de abril), adem&aacute;s de observar &ldquo;movimientos transfronterizos&rdquo; desde Sud&aacute;n a Chad (oeste) y Egipto (norte). Sin embargo, fuentes sursudanesas citadas por la agencia Reuters apuntan a que m&aacute;s de 10.000 personas han llegado a la regi&oacute;n fronteriza de Renk (ubicada en Sud&aacute;n del Sur), originarios de Sud&aacute;n del Sur, Sud&aacute;n, Eritrea o Somalia. 
    </p><h3 class="article-text">Ayuda ciudadana</h3><p class="article-text">
        Empleados de las distintas agencias de la ONU, extranjeros y sudaneses, han abandonado Sud&aacute;n y el organismo internacional no ha logrado introducir ayuda humanitaria al pa&iacute;s, por ahora. Pocas organizaciones humanitarias permanecen sobre el terreno y las que est&aacute;n han suspendido o limitado sus operaciones debido a la peligrosidad, por lo que muchos sudaneses solo se tienen los unos a los otros.
    </p><p class="article-text">
        Los ciudadanos est&aacute;n recurriendo a las redes sociales y a la solidaridad entre familiares, vecinos y amigos para sobrevivir en medio de los combates y la carest&iacute;a, informando de d&oacute;nde conseguir comida y qu&eacute; camino es m&aacute;s seguro para salir de los barrios que se encuentran en el fuego cruzado. Los llamados &ldquo;comit&eacute;s de resistencia&rdquo;, asociaciones de base que nacieron en los barrios y tuvieron un papel importante en la revuelta contra el dictador Omar Al Bashir en 2019, est&aacute;n organizando y canalizando la informaci&oacute;n &uacute;til para los ciudadanos. Ellos mismos no tienen medios econ&oacute;micos ni log&iacute;sticos para ofrecer suministros o evacuar a los civiles, pero avisan de los hospitales que permanecen operativos y <a href="https://www.swissinfo.ch/spa/sud%C3%A1n-rebeli%C3%B3n_c%C3%B3mo-las-redes-sociales-se-han-convertido-en-un-salvavidas-para-los-sudaneses/48455134" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">de las posibilidades para huir, cuando las hay</a>.
    </p><h3 class="article-text">Piden solidaridad a Egipto</h3><p class="article-text">
        Egipto ha tra&iacute;do de vuelta a 900 nacionales a trav&eacute;s de la frontera terrestre, seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos facilitados por el Ministerio de Exteriores el lunes por la noche, cuando tambi&eacute;n confirm&oacute; la muerte de un miembro de la legaci&oacute;n diplom&aacute;tica, que hab&iacute;a permanecido en Jartum para coordinar las evacuaciones de los egipcios &ndash; al menos 10.000 se encuentran en el pa&iacute;s vecino, incluidos 5.000 estudiantes.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno ha asegurado que la frontera con Sud&aacute;n est&aacute; abierta para aquellos que quieran cruzar, pero no ha ofrecido cifras y la oficina de ACNUR en El Cairo tampoco dispone de un n&uacute;mero exacto. La portavoz de ACNUR en Egipto, Christine Beshay, explica a elDiario.es que el paso fronterizo entre ambos pa&iacute;ses suele estar transitado y que la agencia est&aacute; intentando diferenciar a aquellos que huyen de la violencia en Sud&aacute;n o cruzan por otros motivos. &ldquo;Estamos hablando con la comunidad sudanesa en Egipto para verificar e identificar sus necesidades y apoyarla, y con el Gobierno egipcio para gestionar los flujos de los solicitantes de asilo&rdquo;, detalla. Adem&aacute;s, ACNUR est&aacute; en contacto con otras agencias humanitarias y con l&iacute;deres de la comunidad de refugiados para planear y coordinar la asistencia que se requiera. Beshay agrega que &ldquo;ACNUR siempre urge a los pa&iacute;ses vecinos que mantengan abiertas las fronteras para las personas que necesitan protecci&oacute;n internacional&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n algunos activistas han pedido a las autoridades que permitan la entrada de los sudaneses sin visado (obligatorio para los varones de entre 16 y 49 a&ntilde;os) y que se les den facilidades a los que huyen, tal y como lo ha hecho a trav&eacute;s de Twitter el destacado y&nbsp;<a href="https://twitter.com/gamaleid/status/1650213100119810052" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>perseguido defensor de los Derechos Humanos Gamal Eid</strong></a>. En redes sociales pueden leerse mensajes de sudaneses que buscan desesperadamente salir de su pa&iacute;s y huir hacia uno de los destinos m&aacute;s accesibles, Egipto, y de egipcios que tratan de ayudarles a organizar el viaje.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los pasos que siguen los sudaneses para entrar a Egipto comienza con llegar a uno de los cruces terrestres entre Egipto y Sud&aacute;n. Las personas se re&uacute;nen y reservan autobuses que les permitan cruzar, el coste oscila entre 80.000 y 120.000 libras sudanesas (entre 135 y 200 d&oacute;lares)&rdquo;, indic&oacute; a la Agencia EFE el director ejecutivo de la organizaci&oacute;n Refugees Platform in Egypt, Nour Khalil. &ldquo;Oficialmente, hasta el momento las autoridades egipcias no han anunciado ninguna informaci&oacute;n sobre qui&eacute;nes pueden entrar sin visado, qui&eacute;nes no pueden y c&oacute;mo obtener ese documento; ni se ha anunciado o aclarado las medidas para solicitar asilo en los pasos fronterizos, ni cu&aacute;les son los procedimientos&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;. El Cairo tiene una pol&iacute;tica de puertas abiertas con los &aacute;rabes -por ejemplo, los sirios y yemen&iacute;es que huyeron de la guerra en sus pa&iacute;ses-, pero no les concede el estatus de refugiados ni existe ning&uacute;n campamento o centros de acogida para ellos en Egipto.
    </p><h3 class="article-text">Dificultades</h3><p class="article-text">
        La directora de &Aacute;frica del Este de la ONG Manos Unidas, Goril Meisingset, explica a elDiario.es que los socios con los que colaboran en Sud&aacute;n son locales y en su mayor&iacute;a religiosos cristianos, por lo que est&aacute;n en una situaci&oacute;n m&aacute;s compleja si cabe. Habitualmente, prestan asistencia a los refugiados sursudaneses en Sud&aacute;n, una minor&iacute;a vulnerable por su estatus y su confesi&oacute;n. Algunos de esos refugiados han empezado a volver al pa&iacute;s de donde huyeron debido a la miseria y la guerra: &ldquo;La poblaci&oacute;n tiene que estar en una situaci&oacute;n tremenda para querer regresar a Sud&aacute;n del Sur y creer que van a estar mejor all&iacute;&rdquo;, dice Meisingset. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando estall&oacute; la violencia en Jartum el s&aacute;bado 15, Manos Unidas recibi&oacute; un email de uno de sus colaboradores sobre el terreno pero desde entonces no han podido volver a establecer contacto. Sus socios locales no son muchos y operan en la capital, donde se han concentrado los combates entre los dos bandos, y la directora cree que esos trabajadores ahora mismo &ldquo;no pueden hacer nada&rdquo; por ayudar a los m&aacute;s que lo necesitan. Meisingset detalla que, antes de la crisis, desarrollaban proyectos en el sector educativo, como dotar de ordenadores o suministrar agua corriente a escuelas. De momento, considera que &ldquo;es pronto y es complicado, hay que esperar&rdquo; para poder realizar cualquier actuaci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Las evacuaciones </h3><p class="article-text">
        El Ej&eacute;rcito sudan&eacute;s y las Fuerzas de Apoyo R&aacute;pido (FAR), que llevan enfrent&aacute;ndose en la capital y otros puntos del pa&iacute;s desde el 15 de abril, acordaron el pasado fin de semana un alto el fuego temporal para la fiesta musulmana del Eid Al Fitr, que marca el final del mes sagrado de Ramad&aacute;n. La violencia no ces&oacute; por completo pero este par&eacute;ntesis fue aprovechado para dar comienzo a las evacuaciones
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a ha sido uno de los pa&iacute;ses que han logrado sacar a sus diplom&aacute;ticos y ciudadanos por aire, en un avi&oacute;n del Ej&eacute;rcito, que hizo escala en Yibuti. El embajador espa&ntilde;ol, Isidro Gonz&aacute;lez, ha confirmado este lunes a trav&eacute;s de su cuenta personal de Twitter que lograron salir de Jartum gracias a un &ldquo;impecable dispositivo&rdquo; organizado por el Ministerio de Asuntos Exteriores en colaboraci&oacute;n con el de Defensa
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n el Gobierno italiano ha anunciado la evacuaci&oacute;n del personal diplom&aacute;tico y &ldquo;los ciudadanos que han querido abandonar el pa&iacute;s&rdquo; en un avi&oacute;n militar a trav&eacute;s de Yibuti, seg&uacute;n el ministro de Exteriores, Antonio Tajani. 
    </p><p class="article-text">
        Solo quedan voluntarios de la ONG Emergency y misioneros religiosos. Esa organizaci&oacute;n ha informado de que 47 trabajadores extranjeros, incluidos 33 italianos, han decidido permanecer en Sud&aacute;n para seguir prestando asistencia m&eacute;dica en tres localidades del pa&iacute;s. En el centro de cardiocirug&iacute;a de Jartum &ldquo;cada uno ha decidido de forma individual si abandonar el hospital seg&uacute;n sus valoraciones sobre las condiciones de seguridad precarias en la capital y las necesidades de los pacientes&rdquo;, explica <a href="https://www.emergency.it/comunicati-stampa/emergency-7-operatori-rientreranno-in-italia-46-internazionali-rimangono-in-sudan-tra-khartoum-nyala-e-port-sudan-proseguiamo-le-attivita-anche-se-ridotte-non-possiamo-lasciare-i-pazienti/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en un comunicado</a>. 
    </p><p class="article-text">
        El jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, ha declarado este lunes ante la prensa, visiblemente cansado pero aliviado, que m&aacute;s de 1.000 europeos, entre personal de la misi&oacute;n diplom&aacute;tica de la UE en Sud&aacute;n y ciudadanos comunitarios, <a href="https://twitter.com/eu_eeas/status/1650424887004078080" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">han sido evacuados</a> en una &ldquo;compleja operaci&oacute;n&rdquo; con el apoyo de Francia y la colaboraci&oacute;n de otros pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        Un centenar de diplom&aacute;ticos estadounidenses tambi&eacute;n han abandonado Jartum, a trav&eacute;s de Yibuti, pa&iacute;s que no comparte frontera con Sud&aacute;n pero se encuentra a una distancia que pueden recorrer los aparatos militares y alberga una base occidental en este punto estrat&eacute;gico del Mar Rojo - asomado al golfo de Ad&eacute;n, entre &Aacute;frica y la pen&iacute;nsula ar&aacute;biga. Seg&uacute;n el Departamento de Defensa, <a href="https://www.defense.gov/News/News-Stories/Article/Article/3371442/us-forces-evacuate-americans-from-khartoum-embassy/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">permanecen en Sud&aacute;n ciudadanos estadounidenses</a>, cuyo n&uacute;mero no ha detallado.
    </p><p class="article-text">
        Arabia Saud&iacute; fue el primer Gobierno que realiz&oacute; una evacuaci&oacute;n exitosa de sus ciudadanos residentes en Sud&aacute;n, junto a nacionales de m&aacute;s de doce pa&iacute;ses del Golfo P&eacute;rsico y Asia, a trav&eacute;s de Puerto Sud&aacute;n, en la costa del Mar Rojo, frente a la ciudad saud&iacute; de Yedda. En el puerto saud&iacute; desembarcaron m&aacute;s de 150 personas el pasado s&aacute;bado, 99 de ellos nacionales, seg&uacute;n <a href="https://www.alekhbariya.net/ar/news/COREB562401AEF774F98B0ED4987C066BE4D" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">el canal de televisi&oacute;n oficial</a> del Reino. Aunque Puerto Sud&aacute;n se encuentra a m&aacute;s de 800 kil&oacute;metros de distancia de la capital (noreste) y el viaje por carretera no es seguro, otros pa&iacute;ses han realizado y planean operaciones de evacuaci&oacute;n por mar, mientras el aeropuerto de Jartum permanece cerrado por los combates en sus cercan&iacute;as. Tambi&eacute;n algunos afortunados que pueden costearse el largo y peligroso viaje desde la capital han optado por la v&iacute;a mar&iacute;tima.
    </p><p class="article-text">
        Las Naciones Unidas reubicaron temporalmente a su personal de contrataci&oacute;n internacional de Jartum a Puerto Sud&aacute;n, &ldquo;para su posterior evacuaci&oacute;n a los pa&iacute;ses vecinos donde trabajar&aacute;n en remoto, como medida para reducir los riesgos para la seguridad de su personal mientras contin&uacute;an brindando asistencia al pueblo de Sud&aacute;n&rdquo;, seg&uacute;n ha anunciado la Misi&oacute;n de Asistencia para la Transici&oacute;n de las Naciones Unidas en Sud&aacute;n en un comunicado. Cerca de 700 funcionarios de la ONU, ONG internacionales (ONG internacionales) y embajadas y sus dependientes han llegado a Port Sudan por carretera. Un peque&ntilde;o n&uacute;mero de trabajadores extranjeros, incluido el Representante Especial del Secretario General Volker Perthes, permanecer&aacute; en Sud&aacute;n con el objetivo de trabajar !para resolver la crisis actual y regresar a las tareas encomendadas por la ONU&ldquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesca Cicardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/diplomaticos-extranjeros-abandonan-sudan-sudaneses-huir_1_10147635.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Apr 2023 20:51:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diplomáticos y extranjeros abandonan Sudán, mientras los sudaneses intentan huir como pueden]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudán,Sudán del Sur,Refugiados,UE - Unión Europea,Egipto,Conflictos armados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sudán del Sur detiene a seis periodistas por emitir un vídeo de su presidente orinándose en público]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/sudan-sur-detiene-seis-periodistas-emitir-video-presidente-orinandose-publico_1_9848887.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fe5ca896-7767-4e84-9920-078ceca37194_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sudán del Sur detiene a seis periodistas por emitir un vídeo de su presidente orinándose en público"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Comité para la Protección de Periodistas (CPJ) ha denunciado que los profesionales fueron detenidos por el servicio de seguridad del país como sospechosos de difundir el vídeo sin autorización</p></div><p class="article-text">
        Seis periodistas han sido detenidos por las autoridades de Sud&aacute;n del Sur tras emitir un v&iacute;deo en el que se ve al presidente del pa&iacute;s, Salva Kiir, orin&aacute;ndose en los pantalones durante un acto p&uacute;blico. El Comit&eacute; para la Protecci&oacute;n de Periodistas (CPJ), informa Reuters, ha denunciado que los profesionales fueron detenidos por el servicio de seguridad del pa&iacute;s como sospechosos de difundir el v&iacute;deo sin autorizaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la grabaci&oacute;n se puede observar al presidente, de pie, escuchando el himno nacional sin darse cuenta de que se est&aacute; orinando en los pantalones. Cuando los asistentes del presidente se percatan de lo que ocurre, la c&aacute;mara enfoca en otra direcci&oacute;n. El v&iacute;deo ha circulado desde entonces en las redes sociales desatando un debate sobre el estado de salud del mandatario, de 71 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El representante de CPJ en la regi&oacute;n ha asegurado que la detenci&oacute;n de los seis periodistas &ldquo;coincide con un patr&oacute;n en el que personal de seguridad recurren a arrestos aleatorios en cuanto las autoridades consideran que la informaci&oacute;n no les ha sido favorable&rdquo;. El organismo afirma que los seis detenidos son operadores de c&aacute;mara y t&eacute;cnicos de la televisi&oacute;n estatal SSBC.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Sindicato de Periodistas de Sud&aacute;n del Sur hab&iacute;a negado inicialmente que los periodistas de SSBC hubieran sido detenidos por la grabaci&oacute;n y difusi&oacute;n del v&iacute;deo pero posteriormente ha pedido que la investigaci&oacute;n al respecto termine &ldquo;r&aacute;pidamente&rdquo;. &ldquo;Si realmente existe un caso de mala conducta profesional o de ofensa, entonces dejen que las autoridades abran un proceso administrativo o legal para resolverlo de manera justa&rdquo;, <a href="https://www.facebook.com/photo/?fbid=479886580982113&amp;set=a.162719222698852" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asegura la organizaci&oacute;n en un comunicado</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Kiir lidera Sud&aacute;n del Sur desde 2011, cuando el pa&iacute;s obtuvo su independencia en 2011, y no ha convocado elecciones desde entonces, aunque se espera que se celebren comicios el a&ntilde;o que viene. Su presidencia ha estado marcada por la guerra, hambrunas y los efectos del cambio clim&aacute;tico en la regi&oacute;n. El enfrentamiento de las fuerzas gubernamentales con el Movimiento por la Liberaci&oacute;n del Pueblo Sudan&eacute;s ha disparado desde entonces los casos de corrupci&oacute;n, la violencia sexual contra las mujeres y los ataques y arrestos de opositores, con miles de fallecidos en el conflicto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/sudan-sur-detiene-seis-periodistas-emitir-video-presidente-orinandose-publico_1_9848887.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Jan 2023 15:56:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sudán del Sur detiene a seis periodistas por emitir un vídeo de su presidente orinándose en público]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudán del Sur]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La matanza de Bucha y la periodista asesinada en Palestina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/matanza-bucha-guerras-olvidadas_132_8991086.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/13cbb4bf-1d43-41e5-ad7e-96fc5274f649_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La matanza de Bucha y la periodista asesinada en Palestina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Monográfico de información internacional con Revista 5W y El Hilo Pódcast</p><p class="subtitle">Más Juntas Emprendemos con Soraya González</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Esc&uacute;chalo en <a href="https://open.spotify.com/episode/2r6FJjCHcAUf4qOiuqHI8W?si=46332015f20f49df" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Spotify</a>, <a href="https://go.ivoox.com/rf/87084544" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">iVoox</a> o en tu app de podcast favorita 
    </p><p class="article-text">
        En Mundo a Distancia recorremos el mundo junto a <strong>Revista 5W</strong> para mirar a los conflictos y las guerras que siguen, algunas de ellas ignoradas por los grandes focos medi&aacute;ticos, lugares donde la poblaci&oacute;n lleva a&ntilde;os sufriendo las consecuencias. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Protesta por la muerte de la periodista Shireen Abu Akleh y familiares entierran a una persona en el cementerio de Bucha"
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            <span class="title">
                Protesta por la muerte de la periodista Shireen Abu Akleh y familiares entierran a una persona en el cementerio de Bucha                            </span>
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        Un camino que comenzamos con parada es Cisjordania, donde fue asesinada la semana pasada con un tiro en la cabeza, <strong>Shireen Abu Akleh</strong>, reportera de Al Jazeera que llevaba a&ntilde;os informando sobre un conflicto enquistado y premeditadamente olvidado. Hablamos sobre lo que significa este asesinato y qui&eacute;n era ella con los periodista <strong>Olga Rodr&iacute;guez </strong>y<strong> Mikel Ayestar&aacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Seguimos hacia Ucrania, que 82 d&iacute;as sigue en guerra y nos vamos hasta Bucha, una ciudad que se ha convertido en s&iacute;mbolo de las atrocidades contra los civiles. All&iacute; estuvieron los compa&ntilde;eros de <strong>Revista 5W</strong>, su directora, <strong>Maribel Izcue y Santi Palacios</strong> nos cuentan<strong> </strong>lo que vieron. 
    </p><p class="article-text">
        Y hablamos con<strong> Igor Garc&iacute;a Barbero,</strong> autor del ensayo &ldquo;Las otras guerras que ignoramos&rdquo;, que durante algo m&aacute;s de tres a&ntilde;os ha tenido su base en Nairobi. Con el&nbsp; periodista hacemos parada en Sud&aacute;n del Sur, y nos cuenta por qu&eacute; no nos llega informaci&oacute;n de conflictos como este y qu&eacute; supone para la poblaci&oacute;n que miremos para otro lado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y hacemos con parada en Am&eacute;rica Latina con El Hilo P&oacute;dcast y&nbsp; <strong>Silvia Vi&ntilde;as</strong>. Hablamos del aumento de los feminicidios en M&eacute;xico y el uso del lenguaje para revictimizar a las mujeres agredidas. 
    </p><p class="article-text">
        Nos despedimos cono una nueva secci&oacute;n de Juntas Emprendemos en la que hablamos  de la principal dificultad que tienen las mujeres a la hora de emprender: la exclusi&oacute;n financiera. Y conocemos el Fondo de Mujeres Calala, Coop57, Fonredess y los Premios Juana Mill&aacute;n, cuatro herramientas para romper con esa exclusi&oacute;n e impulsar el emprendimiento femenino transformador. Mira aqu&iacute; el programa completo en video: 
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 May 2022 11:32:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La matanza de Bucha y la periodista asesinada en Palestina]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA[Mientras la COVID-19 arrasa, las guerras olvidadas del mundo siguen cobrándose su precio en civiles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/covid-19-guerras-olvidadas-cobrandose-civiles_132_5972559.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/59f7deaa-86d9-42ac-aefe-8b717f3e8980_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mientras la COVID-19 arrasa, las guerras olvidadas del mundo siguen cobrándose su precio en civiles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La lucha contra la COVID-19 se ha descrito como una guerra. No creo que ese planteamiento sea exacto ni útil; apuesto a que la mayoría de quienes hemos experimentado la caótica violencia de los seres humanos matándose mutuamente estaría de acuerdo conmigo. La guerra destruye, pero la respuesta a una pandemia requiere lo contrario: un acto de construcción, la creación de una sociedad resiliente en la que nos cuidemos mutuamente": el experto en armas de AI analiza la situación que viven en estos momentos personas en países como Siria, Yemen, Somalia, o Sudán del Sur, donde las consecuencias de los conflictos son más terribles todavía que las del coronavirus.</p></div><p class="article-text">
        Este mismo a&ntilde;o, justo antes de que el coronavirus cerrara virtualmente los viajes internacionales, estaba sentado bajo un mezquite escuchando el farragoso discurso de un general sursudan&eacute;s en una base militar a las afueras de la capital, Yuba. <strong>Me encontraba en ese pa&iacute;s desgastado por la guerra para investigar las violaciones del embargo de armas</strong><a href="https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/noticias/noticia/articulo/sudan-del-sur-los-indicios-de-incumplimientos-y-la-ocultacion-ilicita-de-armas-deben-impulsar-a-la-o/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">violaciones del embargo de armas</a><a href="https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/noticias/noticia/articulo/sudan-del-sur-los-indicios-de-incumplimientos-y-la-ocultacion-ilicita-de-armas-deben-impulsar-a-la-o/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> que deber&iacute;a renovarse en el Consejo de Seguridad de la ONU este mes. El embargo tiene unos dos a&ntilde;os y, aunque no ha resuelto todos los problemas, la violencia y los abusos contra los derechos humanos se han reducido significativamente en el pa&iacute;s desde que se cort&oacute; el principal torrente de armas y munici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ese d&iacute;a hab&iacute;a ido a ver al oficial al mando del polvoriento campamento improvisado de Gorom informar a un grupo de diplom&aacute;ticos y observadores internacionales del alto el fuego sobre sus progresos en la formaci&oacute;n de la reci&eacute;n establecida Fuerza de Protecci&oacute;n de Autoridades sursudanesa. Sin embargo, en lugar de dar esa informaci&oacute;n, el general solt&oacute; una letan&iacute;a de quejas: no hay suministros suficientes, ni siquiera camas en las que dormir. Y esto lo dijo sentado ante una muralla de cajas de cart&oacute;n sin abrir, de tres metros de alto y quince de largo, repletas de colchonetas donadas por Jap&oacute;n. Adem&aacute;s, su presentaci&oacute;n ten&iacute;a un tono de: &ldquo;&iquest;A qui&eacute;n creen ustedes, a m&iacute; o a sus ojos enga&ntilde;osos?&rdquo;.
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         Sin embargo, yo no estaba all&iacute; para escuchar quejas log&iacute;sticas. Hab&iacute;a ido para averiguar si sus armas acababan de llegarles, lo que significar&iacute;a una ruptura del embargo, y por eso, cuando el general dijo que ten&iacute;a cuatro contenedores llenos de armas peque&ntilde;as que hab&iacute;a recogido de sus soldados como parte del proceso de desarme, me sent&iacute; interesado. Hab&iacute;a ido a 12 campamentos militares y de adiestramiento en Sud&aacute;n del Sur, y este era el &uacute;nico con un arsenal nominalmente establecido. Era mi mejor oportunidad hasta el momento.
    </p><p class="article-text">
        Pero cuando uno de los soldados del general me abri&oacute; los cuatro contenedores, <strong>no estaban llenos de armas: estaban llenos hasta arriba de sacos de arroz y sorgo, un tipo de grano.</strong> <strong>Estas unidades no se estaban desarmando. Estaban cubri&eacute;ndose para un regreso a la guerra.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El general no se disculp&oacute;. &ldquo;Estas son las fuerzas que impondr&aacute;n la paz en Yuba&rdquo;, dijo. &ldquo;Estos soldados son la espina dorsal de esta paz.&rdquo;. Dijo en voz alta lo que muchos temen: que incluso despu&eacute;s de tanto derramamiento de sangre en la guerra civil de Sud&aacute;n del Sur, cuando se les da la oportunidad en un entorno negociado, los generales seguir&aacute;n buscando la paz en el extremo de un rifle.
    </p><p class="article-text">
        El 23 de marzo, ante la creciente<strong> crisis de salud global, el secretario general de la ONU, Ant&oacute;nio Guterres pidi&oacute; un alto el fuego global</strong>. Basta decir que no se le hizo caso. Mientras el coronavirus se propaga por el mundo, <strong>Sud&aacute;n del Sur no es el &uacute;nico lugar donde una pandemia va a correr desenfrenadamente por un Estado con un conflicto end&eacute;mico</strong>. Oficialmente, en Sud&aacute;n del Sur s&oacute;lo hay unas pocas decenas de casos.
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo sucede en lugares como <strong>Siria</strong>, aunque, como hemos aprendido, la cifra depende principalmente de las pruebas realizadas. Mientras tanto, en <strong>Yemen</strong> el n&uacute;mero de casos se est&aacute; disparando, y en <strong>Somalia</strong> los sepultureros de la capital no dan abasto con el aumento de la demanda, y se desconoce el n&uacute;mero de casos en el territorio controlado por Al Shabab. La suma del coronavirus con estos conflictos en curso incrementar&aacute; a&uacute;n m&aacute;s el sufrimiento humano, y aun as&iacute;, en un momento en el que el mundo podr&iacute;a unirse para hacer un frente com&uacute;n contra la COVID-19, hay muchas guerras que siguen cobr&aacute;ndose su precio en civiles.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos meses, <strong>el gobierno sirio y las fuerzas a&eacute;reas rusas han seguido bombardeando escuelas y hospitales en torno a Idlib</strong>. En la guerra civil de <strong>Libia</strong>, potencias extranjeras, desde Turqu&iacute;a hasta Emiratos &Aacute;rabes Unidos, han introducido mercenarios y material suficientes como para hacer que las bajas civiles, causadas por artiller&iacute;a y ataques a&eacute;reos, hayan aumentado desde el comienzo de 2020.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s del Sahel, <strong>desde Mal&iacute; hasta el norte de Nigeria y Camer&uacute;n</strong>, y otros lugares de &Aacute;frica, en puntos tan al sur como <strong>Mozambique</strong>, grupos armados que han jurado lealtad al grupo autodenominado Estado Isl&aacute;mico <strong>est&aacute;n quemando pueblos y decapitando a civiles.</strong> Y en el oeste de <strong>Myanmar</strong>, donde los cr&iacute;menes contra la humanidad cometidos por el gobierno obligaron a m&aacute;s de 700.000 rohiny&aacute;s a huir a Bangladesh, el ej&eacute;rcito y los rebeldes de Rajine contin&uacute;an con su lucha; en abril, un ch&oacute;fer de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud que transportaba muestras de coronavirus muri&oacute; en el fuego cruzado.
    </p><p class="article-text">
        Y la violencia prosigue tambi&eacute;n en <strong>Sud&aacute;n del Sur</strong>, mientras un grupo rebelde marginal mantiene su lucha contra el gobierno y las largas rivalidades intercomunitarias alimentan secuestros y tiroteos. Mientras tanto, a las v&iacute;ctimas y supervivientes de atrocidades masivas cometidas durante el conflicto se les sigue negando la justicia.
    </p><p class="article-text">
        Esta inestabilidad y esta impunidad se ven alimentadas por las constantes violaciones del embargo de armas impuesto por la ONU. Durante nuestra investigaci&oacute;n, encontramos <strong>munici&oacute;n china recientemente fabricada en manos del temido Servicio de Seguridad Nacional</strong>. Descubrimos que los aparatos de la flota gubernamental de helic&oacute;pteros de ataque Mi-24 fuertemente armados, averiados antes de establecerse el embargo, hab&iacute;an sido arreglados y pod&iacute;an volar, listos para ser utilizados de nuevo para atacar civiles igual que durante la guerra civil. Encontramos kalashnikovs de la Europa del Este, algunos fabricados incluso en la antigua <strong>Alemania Oriental</strong>, reci&eacute;n importados y en manos de fuerzas tanto gubernamentales como de la oposici&oacute;n.
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         La guerra civil de Sud&aacute;n del Sur era decididamente de baja tecnolog&iacute;a, y dio lugar a atrocidades espantosas, como por ejemplo agrupar a gente y ametrallarla en <strong>ejecuciones colectivas</strong>, muchas veces por motivos &eacute;tnicos. Pero, aunque el embargo de armas no ha sido ninguna panacea, desde su adopci&oacute;n en julio de 2018 no ha habido ni una sola masacre documentada en gran escala de civiles, o desde luego no de la magnitud presenciada en los primeros d&iacute;as del conflicto. Sigue habiendo algunos enfrentamientos y violaciones de derechos humanos, pero nada comparado con lo que vimos antes del embargo en 2014, cuando en cada cargamento se enviaban decenas de miles de rondas de municiones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La lucha contra la COVID-19 se ha descrito como una guerra.</strong> No creo que ese planteamiento sea exacto ni &uacute;til; apuesto a que la mayor&iacute;a de quienes hemos experimentado la ca&oacute;tica violencia de los seres humanos mat&aacute;ndose mutuamente estar&iacute;a de acuerdo conmigo. <strong>La guerra destruye, pero la respuesta a una pandemia requiere lo contrario: un acto de construcci&oacute;n, la creaci&oacute;n de una sociedad resiliente en la que nos cuidemos mutuamente</strong>. Y tenemos un enemigo inhumano com&uacute;n, ajeno a nosotros, contra el que movilizarnos: una grotesca bola viscosa cubierta de p&uacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Por desgracia, en la ONU, las antiguas divisiones amenazan esta oportunidad de unificaci&oacute;n. <strong>La brecha entre China y Estados Unidos</strong> ha paralizado una resoluci&oacute;n sobre un alto el fuego humanitario de 90 d&iacute;as que permitir&iacute;a que la ayuda m&eacute;dica para la COVID llegue a la poblaci&oacute;n civil. Y la cuesti&oacute;n de los embargos de armas se enreda en los debates sobre la retirada de las sanciones en general.
    </p><p class="article-text">
        Aunque ambas cuestiones las examina el mismo consejo, el embargo de armas no debe verse como algo punitivo. No es una sanci&oacute;n espec&iacute;fica, es una herramienta necesaria para frenar las violaciones de derechos humanos cometidas por todas las partes, y no podr&iacute;a malinterpretarse como el impedimento de la capacidad de un pa&iacute;s de tratar la COVID-19. Nos enfrentamos a una ardua batalla para conseguir el embargo de armas a Sud&aacute;n del Sur, pero a&uacute;n hay cabida para la esperanza.
    </p><p class="article-text">
        El Consejo de Seguridad de la ONU puede actuar con un prop&oacute;sito y con buena voluntad y ver la verdad evidente: <strong>las armas no vencen a una enfermedad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al inicio del brote de coronavirus, <strong>Sud&aacute;n del Sur era un lugar que contaba con m&aacute;s helic&oacute;pteros de ataque que respiradores</strong>. No tiene sentido levantar un embargo de armas en un pa&iacute;s fr&aacute;gil con un legado de impunidad por cr&iacute;menes de guerra y un desaf&iacute;o de salud p&uacute;blica en ciernes. El Consejo de Seguridad de la ONU debe votar a favor de renovar el embargo y dar al pueblo sursudan&eacute;s el espacio y la oportunidad de construir una paz basada en la justicia y el respeto por los derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo fue <a href="http://www.ipsnews.net/2020/05/covid-19-burns-worlds-forgotten-wars-continue-take-toll-civilians-well/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado previamente en la agencia de noticias IPS</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Brian Castner]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/covid-19-guerras-olvidadas-cobrandose-civiles_132_5972559.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 May 2020 04:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mientras la COVID-19 arrasa, las guerras olvidadas del mundo siguen cobrándose su precio en civiles]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Derechos Humanos,Amnistía Internacional,Sudán del Sur,Coronavirus,Siria,Somalia,Yemen,Conflictos armados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una niña soldado trata de reconstruir su vida en Sudán del Sur: "Antes de ser secuestrada tenía amigos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/soldado-reconstruir-sudan-sur-secuestrada_1_1389975.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0cd5b195-59d4-402c-a601-d1727fe9135b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una niña soldado trata de reconstruir su vida en Sudán del Sur: &quot;Antes de ser secuestrada tenía amigos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Patricia y su hermana, de 13 y 11 años, fueron reclutadas por un grupo rebelde que combatía al gobierno en Sudán del Sur</p><p class="subtitle">"Cuando llegamos a la base, me asignaron como mujer de un combatiente. Él era mayor, tenía unos 40 años. Me negué y me golpearon", cuenta</p><p class="subtitle">El 7 de febrero de 2018 terminó su tormento y fue liberada como parte de un acuerdo entre el Gobierno y los rebeldes</p></div><p class="article-text">
        En lo m&aacute;s oscuro de una noche de abril, un grupo levantado en armas contra el gobierno de Sud&aacute;n del Sur, secuestr&oacute; a Patricia y a su hermana, de 13 y 11 a&ntilde;os, mientras dorm&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        Las ni&ntilde;as fueron arrancadas de sus hogares durante un ataque del Movimiento de Liberaci&oacute;n Nacional de Sud&aacute;n del Sur contra su pueblo, en el distrito de Yambio, cerca de la frontera con la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo.
    </p><p class="article-text">
        Durante su cautiverio obligaron a Patricia a transportar comida y cocinar para ellos. A veces, y aunque no se tratara de su actividad principal, tambi&eacute;n tuvo que espiar al ej&eacute;rcito. Tambi&eacute;n fue forzada a tener relaciones sexuales con algunos de sus captores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando llegamos a la base, me asignaron como mujer de un combatiente. &Eacute;l era mayor, ten&iacute;a unos 40 a&ntilde;os. Me negu&eacute; y me golpearon&rdquo;, cuenta Patricia, que ahora tiene 17 a&ntilde;os, sentada bajo un &aacute;rbol de mango en casa de sus padres. Su relato avanza. &ldquo;Me resist&iacute; durante dos semanas. El hombre vino una noche y me agarr&oacute;. Trat&eacute; de pelear, me enfrent&eacute; a &eacute;l. Pero era m&aacute;s fuerte que yo y pudo conmigo. Trat&eacute; de hacer ruido, de llamar la atenci&oacute;n, pero nadie vino a ayudarme&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su hermana permaneci&oacute; sentada al lado, impotente, mientras violaban a Patricia. Despu&eacute;s, las violaciones se repitieron casi a diario.
    </p><p class="article-text">
        El 7 de febrero de 2018 termin&oacute; su tormento a manos de los rebeldes. La liberaron en Yambio, como parte de un acuerdo entre el Gobierno de Juba, la capital de Sud&aacute;n del Sur, y los rebeldes. Cuando regres&oacute; a casa, lo hizo embarazada de cuatro meses.
    </p><p class="article-text">
        La cantidad de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as forzados a participar en conflictos a lo largo del planeta no cesa de aumentar. <a href="https://www.child-soldiers.org/News/child-soldier-levels-have-doubled-since-2012-and-girls-exploitation-is-rising" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n Child Soldiers International, desde 2012 han aumentado un 159%</a>. Unos 30.000 menores de edad.
    </p><p class="article-text">
        Como ni&ntilde;a soldado, Patricia ten&iacute;a derecho a recibir apoyo psicol&oacute;gico, f&iacute;sico y material de las agencias de protecci&oacute;n de la infancia de Naciones Unidas. Pero m&aacute;s de a&ntilde;o y medio despu&eacute;s de su liberaci&oacute;n, a&uacute;n pelea por superar el trauma de lo sucedido y encontrar un trabajo que le permita sobrevivir junto a su hijo de un a&ntilde;o.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Sigo teniendo&nbsp;flashbacks&rdquo;</h3><p class="article-text">
        <em>flashbacks</em>&ldquo;Sigo teniendo <em>flashbacks</em>&rdquo;, cuenta. &ldquo;Hay veces que me siento muy mal. Muy frustrada. Me a&iacute;slo de los dem&aacute;s. Mi madre trata de ayudarme, me recomienda olvidar el pasado y seguir adelante. Es dif&iacute;cil. Necesito medicaci&oacute;n para hacerlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se calcula que desde que <a href="https://www.theguardian.com/world/2013/dec/23/south-sudan-state-that-fell-apart-in-a-week" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comenzaron los combates en Sud&aacute;n del Sur, en diciembre de 2013</a>, m&aacute;s de 19.000 menores de edad han sido reclutados por fuerzas y grupos armados,&nbsp;<a href="https://www.unicef.org/southsudan/media/1846/file/UNICEF-South-Sudan-CP-CAAFAG-Briefing-Note-Mar-2019.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n un informe publicado por UNICEF</a> en Marzo.
    </p><p class="article-text">
        Esos menores pueden verse obligados a combatir, cocinar, cargar, ejercer de enlaces o espiar. Las ni&ntilde;as sufren violencia sexual. Reclutar a personas menores de 15 a&ntilde;os es un crimen de guerra, pero, a pesar de las campa&ntilde;as internacionales para terminar con la impunidad, se investigan pocos cr&iacute;menes de guerra.
    </p><p class="article-text">
        Desde febrero del a&ntilde;o pasado 360 ni&ntilde;as y 610 ni&ntilde;os han sido liberados en Yambo gracias al trabajo de la Comisi&oacute;n Nacional de Reintegraci&oacute;n, Desmovilizaci&oacute;n, Desarme y Desmovilizaci&oacute;n (DDR por sus siglas en ingl&eacute;s) en alianza con las misiones de Naciones Unidas y UNICEF en Sud&aacute;n del Sur. M&aacute;s de 3.000 menores han sido liberados en el resto del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Cuando fue desmovilizada, Patricia, como otras ni&ntilde;as combatientes, recibi&oacute; un paquete que incluye ropa, menaje de hogar, zapatos, alimentos para tres meses y diversos insumos b&aacute;sicos. Tuvo el apoyo de personal de M&eacute;dicos Sin Fronteras y se le asign&oacute; un trabajador social. Se espera que con ese apoyo, junto al de su familia, Patricia pueda comenzar una nueva vida.
    </p><p class="article-text">
        Vanessa Saraiva, asesora principal de World Vision para Sud&aacute;n del Sur dice que &ldquo;Patricia habla a veces con su madre sobre el pasado en lo que supone uno de los mejores c&iacute;rculos de apoyo psicosocial para el bienestar. Est&aacute; respondiendo bien y mejora la relaci&oacute;n con su hermana, una buena se&ntilde;al&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Saraiva a&ntilde;ade que &ldquo;a medida que pase el tiempo, esas sesiones [de apoyo] dotar&aacute;n a Patricia de los instrumentos para procesar lo sucedido, sanar y construir una resiliencia que le permita avanzar hacia la normalidad&rdquo; y que &ldquo;el apoyo de la comunidad tambi&eacute;n es crucial, sobre todo a la hora de ayudar a los ni&ntilde;os a que se reintegren no s&oacute;lo en las comunidades sino en sus propias familias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al menos 752 ni&ntilde;os que han sido soldados en Yambio han recibido apoyo psicosocial y tratamiento espec&iacute;fico por parte de World Vision. Adem&aacute;s, 200 han finalizado un proceso de formaci&oacute;n profesional, 80 han recibido apoyo para abrir peque&ntilde;os negocios y 60 han recibido recursos para desarrollar actividades agr&iacute;colas. World Vision trabaja para conseguir m&aacute;s dinero del Reino Unido para poder gastarlo en proteger a menores en situaci&oacute;n de crisis.
    </p><p class="article-text">
        Pero Luciano Damian Canchelara, responsable de un programa de salud mental de M&eacute;dicos Sin Fronteras en Yambio dice que se necesita m&aacute;s. &ldquo;Las organizaciones ofrecemos algunos servicios, pero hay casos en los que no es suficiente y los ni&ntilde;os a&uacute;n pasan por situaciones muy complicadas&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Miedo a los estigmas sociales</h3><p class="article-text">
        Jean Lieby, responsable de protecci&oacute;n infantil de Unicef en Sud&aacute;n del Sur, indica que el miedo y los estigmas sociales impiden en ocasiones que las ni&ntilde;as y las mujeres reciban todo el apoyo que necesitan. &ldquo;Las ni&ntilde;as reciben una atenci&oacute;n especial y se las asesora en funci&oacute;n de los resultados de esos ex&aacute;menes. Se reconoce que hay problemas en ciertas zonas para identificar a las ni&ntilde;as que abandonan fuerzas y grupos armados. No quieren cargar con esa identificaci&oacute;n&rdquo;. A&ntilde;ade que &ldquo;a menudo las ni&ntilde;as regresan solas a sus lugares de origen y no dan el paso de identificarse para poder recibir ayuda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n las <a href="http://www.unddr.org/uploads/documents/Operational%20Guide.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pautas de actuaci&oacute;n de Naciones Unidas</a>, las ni&ntilde;as desmovilizadas deber&iacute;an recibir formaci&oacute;n profesional &ldquo;para todo tipo de trabajos, incluidos aquellos que tradicionalmente se reservan para ni&ntilde;os y hombres&rdquo;. Y ese apoyo deber&iacute;a incrementarse destinando recursos que mejoren su educaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Patricia no cree haber recibido el apoyo adecuado para lidiar con lo que sucedi&oacute; y para adaptarse a la vida con un beb&eacute; a su vuelta a casa. &ldquo;Me siento frustrada. Me resulta complicado cuidar de m&iacute; misma y del beb&eacute;. Tengo que hacer trabajos eventuales para conseguir dinero. Tengo que trabajar en la granja para conseguir dinero para comprar comida, ropa y pagar tratamientos m&eacute;dicos&rdquo;. Sus problemas no terminan ah&iacute;. &ldquo;Nadie me apoya. Mis padres son pobres. No pueden ayudarme a m&iacute; y a mi beb&eacute; de manera adecuada. Necesito ayuda. Pero cuando regres&eacute; de mi cautiverio, nadie quer&iacute;a estar cerca de m&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pese a haber regresado hace m&aacute;s de un a&ntilde;o, tuvo que esperar hasta poder apuntarse a un curso de costura de seis meses que podr&iacute;a servirle para ganarse la vida. Cuando termine la formaci&oacute;n, le entregar&aacute;n un paquete de apoyo para crear su propio negocio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No puedo permitirme regresar a la escuela. Pero quiero apoyar a mi hermana en su educaci&oacute;n. Si estudia, ayudar&aacute; a nuestros padres, que no fueron a la escuela&rdquo;, concluye Patricia.
    </p><p class="article-text">
        <em>Los nombres de las v&iacute;ctimas han sido modificados. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Samuel Okiror]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/soldado-reconstruir-sudan-sur-secuestrada_1_1389975.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Aug 2019 20:16:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una niña soldado trata de reconstruir su vida en Sudán del Sur: "Antes de ser secuestrada tenía amigos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudán del Sur,Niños soldados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No, no es cierto que "los países musulmanes" no reciban "refugiados musulmanes"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/cierto-paises-musulmanes-reciban-refugiados_1_1509695.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fbc2a284-1d11-4c0e-a0f9-045c9fde315e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No, no es cierto que &quot;los países musulmanes&quot; no reciban &quot;refugiados musulmanes&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una cartela que se mueve en redes mezcla ser refugiado con profesar la religión musulmana para asegurar que "los países musulmanes no reciben refugiados musulmanes"</p><p class="subtitle">En los principales países de acogida de refugiados y solicitantes de asilo, como Turquía, Pakistán o Irán, se profesa el islam</p><p class="subtitle">Muchos refugiados acogidos proceden de países como Siria, donde el 86% de la población es de confesión musulmana, o Afganistán, donde es la religión oficial</p></div><p class="article-text">
        Nos hab&eacute;is preguntado por una cartela que se mueve en redes asegurando que &ldquo;los pa&iacute;ses musulmanes no reciben refugiados musulmanes&rdquo;.&nbsp;Es un bulo. En los&nbsp;principales pa&iacute;ses de acogida&nbsp;de solicitantes de asilo&nbsp;se profesa el islam&nbsp;y entre los&nbsp;refugiados&nbsp;que albergan hay personas de fe musulmana.
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que hay que aclarar es que&nbsp;ser refugiado y ser musulm&aacute;n son conceptos completamente distintos.&nbsp;Ser refugiado es una condici&oacute;n jur&iacute;dica que reconoce al solicitante como beneficiario de protecci&oacute;n internacional, mientras que ser musulm&aacute;n es profesar la religi&oacute;n isl&aacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En tres de los cinco principales pa&iacute;ses de acogida de refugiados el islam es mayoritario.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los principales pa&iacute;ses de acogida de refugiados y solicitantes de asilo son&nbsp;Turqu&iacute;a&nbsp;(3,5 millones de refugiados o solicitantes de asilo),&nbsp;Uganda&nbsp;(1,4 millones),&nbsp;Pakist&aacute;n&nbsp;(1,4 millones),&nbsp;L&iacute;bano&nbsp;(1 mill&oacute;n de personas) e&nbsp;Ir&aacute;n (974.400), seg&uacute;n datos de la Agencia de la ONU para los Refugiados (<a href="https://www.acnur.org/es-es/stats/globaltrends/5b2956a04/tendencias-globales-desplazamiento-forzado-en-2017.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Acnur</a>). En la mayor parte de ellos hay una importante presencia del islam.
    </p><p class="article-text">
        Varios de esos pa&iacute;ses, como&nbsp;Turqu&iacute;a, Pakist&aacute;n o Ir&aacute;n tienen una poblaci&oacute;n mayoritariamente musulmana&nbsp;o directamente es su religi&oacute;n oficial (Pakist&aacute;n e Ir&aacute;n) y&nbsp;reciben refugiados de naciones donde el islam tambi&eacute;n es la religi&oacute;n mayoritaria.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A los principales pa&iacute;ses de acogida de refugiados s&iacute; llegan refugiados musulmanes.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n&nbsp;<a href="https://www.acnur.org/es-es/stats/globaltrends/5b2956a04/tendencias-globales-desplazamiento-forzado-en-2017.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos de la Agencia de la ONU</a>, en el a&ntilde;o 2017 en&nbsp;Turqu&iacute;a,&nbsp;<a href="http://www.exteriores.gob.es/Documents/FichasPais/TURQUIA_FICHA%20PAIS.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">donde el 98% de los habitantes son musulmanes</a>, hab&iacute;a 3.424.200 refugiados procedentes de Siria,&nbsp;<a href="http://www.exteriores.gob.es/Documents/FichasPais/SIRIA_FICHA%20PAIS.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pa&iacute;s donde al menos el 86% de la poblaci&oacute;n profesa el islam.</a>
    </p><p class="article-text">
        En la&nbsp;Rep&uacute;blica Isl&aacute;mica de Pakist&aacute;n, donde el&nbsp;<a href="http://www.exteriores.gob.es/Documents/FichasPais/PAKISTAN_FICHA%20PAIS.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">96% de la poblaci&oacute;n es musulmana</a>&nbsp;y el islam es la religi&oacute;n oficial, hab&iacute;a 1.392.600 refugiados afganos en 2017. La religi&oacute;n oficial en Afganist&aacute;n&nbsp;<a href="http://www.exteriores.gob.es/Documents/FichasPais/AFGANISTAN_FICHA%20PAIS.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tambi&eacute;n es el islam</a>.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, en&nbsp;la Rep&uacute;blica Isl&aacute;mica de&nbsp;Ir&aacute;n, donde el 96% de la poblaci&oacute;n es musulmana y el&nbsp;<a href="http://www.exteriores.gob.es/Documents/FichasPais/IRAN_FICHA%20PAIS.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">islam</a>&nbsp;es la religi&oacute;n oficial, hab&iacute;a registrados en esa fecha 951.100 refugiados afganos.
    </p><p class="article-text">
        En&nbsp;L&iacute;bano, donde hay hasta 18 confesiones religiosas entre ellas la&nbsp;<a href="http://www.exteriores.gob.es/Documents/FichasPais/LIBANO_FICHA%20PAIS.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">musulmana y cristiana</a>, en 2017 hab&iacute;a registrados 992.100 refugiados procedentes de Siria.
    </p><p class="article-text">
        En&nbsp;Uganda, donde los cristianos son mayor&iacute;a (m&aacute;s de tres cuartas partes), tambi&eacute;n hay musulmanes que representan aproximadamente un&nbsp;<a href="http://www.exteriores.gob.es/Documents/FichasPais/UGANDA_FICHA%20PAIS.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">12% de la poblaci&oacute;n</a>. Aqu&iacute;, en 2017 hab&iacute;a registrados 1.037.400 de sursudaneses refugiados. En Sud&aacute;n del Sur&nbsp;<a href="http://www.exteriores.gob.es/Documents/FichasPais/SUDANDELSUR_ficha%20pais.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 70% son cristianos y entre el 3% y el 5% de la poblaci&oacute;n es de confesi&oacute;n musulmana.</a>
    </p><p class="article-text">
        En este mapa puedes ver los principales pa&iacute;ses de acogida de solicitantes de asilo y refugiados.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>El 57% de refugiados proceden de Siria, Afganist&aacute;n y Sud&aacute;n del Sur</strong>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n&nbsp;<a href="https://www.acnur.org/datos-basicos.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos</a>&nbsp;de la Agencia de la ONU para los Refugiados, en 2018, el 57% de los refugiados del mundo proced&iacute;an de tres pa&iacute;ses: Siria, a la cabeza, con 6,3 millones de personas, Afganist&aacute;n (2,6 millones de personas) y Sud&aacute;n del Sur (2,4 millones de personas). En Afganist&aacute;n la religi&oacute;n oficial es el islam y en Siria al menos el 86% de la poblaci&oacute;n lo profesa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Por lo tanto, no es cierto que &ldquo;los pa&iacute;ses musulmanes&rdquo; no reciban &ldquo;refugiados musulmanes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        ---
    </p><p class="article-text">
        <em>*CORRECCI&Oacute;N: En la versi&oacute;n original&nbsp;constaba que en&nbsp;todos los principales pa&iacute;ses de acogida de refugiados y solicitantes de asilo&nbsp;&ldquo;hay una importante presencia del islam&rdquo;. Se ha sustituido esta afirmaci&oacute;n por &ldquo;en la mayor parte de ellos hay una importante presencia del islam&rdquo;, ya que en Uganda hay un 12% de musulmanes.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maldita.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/cierto-paises-musulmanes-reciban-refugiados_1_1509695.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Jun 2019 19:50:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No, no es cierto que "los países musulmanes" no reciban "refugiados musulmanes"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Irak,Irán,Pakistán,Uganda,Sudán del Sur,Bulos,Refugiados,Inmigrantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Papa besa los pies a los líderes de Sudán del Sur como gesto para reclamarles la paz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/lideres-sudan-sur-gesto-reclamarles_1_1601021.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d1a775ad-6c08-4e17-bfec-f9290859d722_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Papa besa los pies a los líderes de Sudán del Sur como gesto para reclamarles la paz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras dos días de retiro espiritual en el Vaticano, el pontífice se ha agachado ante los líderes de Sudán del Sur para besarles los pies y reclamar la paz en el país</p><p class="subtitle">Francisco les ha pedido que se cumpla el acuerdo de paz y que no olviden que deben guiar al pueblo y que dios "les pedirá cuentas"</p></div><p class="article-text">
        El papa Francisco se ha agachado este jueves ante los l&iacute;deres pol&iacute;ticos de Sud&aacute;n del Sur para besarles los pies. Un gesto con el que les ha instado a cumplir el compromiso de paz que se firm&oacute; el a&ntilde;o pasado. &ldquo;La mirada de dios se dirige especialmente a vosotros&rdquo;, ha asegurado el pont&iacute;fice tras dos d&iacute;as de retiro espiritual y diplom&aacute;tico en el Vaticano. &ldquo;Pero hay otra mirada dirigida a vosotros: la de vuestro pueblo, y expresa su ardiente deseo de justicia, reconciliaci&oacute;n y paz&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Francisco se ha arrodillado ante cada uno de los l&iacute;deres que han asistido a la reuni&oacute;n para besarles los pies. Los&nbsp;dirigentes sursudaneses han recibido el gesto del m&aacute;ximo representante de la Iglesia cat&oacute;lica con sorpresa, haciendo lo posible por ayudar al Papa a levantarse.&nbsp;&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1116368373615558656?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El pont&iacute;fice se ha referido a&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/internacional/Ejercito-Sudan-presidente-Bashir-movilizaciones_0_887511821.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la destituci&oacute;n del presidente Omar al Bashir por parte del jefe del Estado Mayor de Sud&aacute;n</a> como &ldquo;hist&oacute;rica&rdquo; y ha&nbsp;asegurado&nbsp;que debe servir para abrir &ldquo;una nueva era de paz&rdquo; en el pa&iacute;s. &ldquo;Vuestra gente est&aacute; esperando vuestro regreso al pa&iacute;s, despu&eacute;s de este d&iacute;a hist&oacute;rico, la reconciliaci&oacute;n de todos sus miembros y una nueva era de paz y prosperidad para todos&rdquo;, ha continuado el papa.
    </p><p class="article-text">
        Al ins&oacute;lito retiro espiritual en el Vaticano, que comenz&oacute; el pasado mi&eacute;rcoles, han acudido los miembros del Gobierno de Unidad que, seg&uacute;n los acuerdos de paz firmados con la oposici&oacute;n, asumir&aacute;n sus cargos el pr&oacute;ximo 12 de mayo: el presidente Salva Kiir Mayardit y cuatro de los cinco vicepresidentes designados, entre ellos el opositor Riek Machar.
    </p><p class="article-text">
        El arzobispo de Canterbury y la m&aacute;xima autoridad de la Iglesia Anglicana, Justin Welby, han acompa&ntilde;ado al pont&iacute;fice y a los l&iacute;deres sursudaneses en este retiro. Tambi&eacute;n han estado presentes los ocho miembros del consejo de las Iglesias de Sud&aacute;n del Sur. &ldquo;La paz es posible&rdquo;, ha subrayado Francisco.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/lideres-sudan-sur-gesto-reclamarles_1_1601021.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Apr 2019 19:09:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Papa besa los pies a los líderes de Sudán del Sur como gesto para reclamarles la paz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Papa Francisco,Sudán del Sur]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cirujano sursudanés Evan Atar Adaha gana el Premio Nansen de Acnur por su labor con los refugiados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/evan-atar-adaha-premionansende-acnur_1_1922153.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1de53b04-c99c-4937-a92d-70200b26bf04_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El cirujano sursudanés Evan Atar Adaha gana el Premio Nansen de Acnur por su labor con los refugiados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El organismo ha entregado su premio anual a este doctor que vive en Bunj, donde dirige el único hospital de la región, en la que habitan más de 200.000 personas</p><p class="subtitle">Atar ha ofrecido servicios médicos durante veinte años a las personas obligadas a huir del conflicto y la persecución en Sudán y Sudán del Sur</p><p class="subtitle">"Gracias a sus esfuerzos incansables, miles de vidas se han salvado", afirma el alto comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Grandi</p></div><p class="article-text">
        El cirujano sursudan&eacute;s Evan Atar Adaha ha sido galardonado por la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) con el Premio Nansen 2018, que premia a aquellas personas que destacan en su labor humanitaria con los desplazados forzosos.
    </p><p class="article-text">
        Atat recibir&aacute; el premio en una ceremonia el pr&oacute;ximo 1 de octubre en Ginebra por &ldquo;su destacado compromiso y por haber ofrecido servicios m&eacute;dicos durante veinte a&ntilde;os a las personas obligadas a huir del conflicto y la persecuci&oacute;n en Sud&aacute;n y Sud&aacute;n del Sur y a las comunidades que los acogen&rdquo;, afirma Acnur en un comunicado. Entre ellas hay 144.000 refugiados del estado sudan&eacute;s del Nilo Azul, y la poblaci&oacute;n local de 53.000 personas.
    </p><p class="article-text">
        El equipo de Atar realiza unas 58 operaciones por semana en condiciones muy precarias, casi sin materiales adecuados, sin acceso a anestesia general y con la electricidad producida por generadores.
    </p><p class="article-text">
        Tras la independencia de Sud&aacute;n del Sur de Sud&aacute;n, en 2011, el pa&iacute;s qued&oacute; sumido en una guerra civil que lo ha asolado y ha generado el flujo de refugiados m&aacute;s acuciante de &Aacute;frica, y la tercera en el mundo. Al menos 1,9 millones de personas son desplazadas internas y otras 2,5 millones han buscado refugio en los pa&iacute;ses colindantes. Adicionalmente, Sud&aacute;n del Sur acoge a 300.000 refugiados, de los cuales el 92% son sudaneses.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El trabajo del doctor Atar durante d&eacute;cadas de guerra civil y conflicto es un ejemplo de profunda humanidad y generosidad. Gracias a sus esfuerzos incansables, miles de vidas se han salvado&rdquo;, afirma, citado en el comunicado, el alto comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Grandi.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A menudo arriesgando su propia seguridad, su dedicaci&oacute;n al servir a v&iacute;ctimas de guerra y conflicto ha sido extraordinaria y merece atenci&oacute;n global y reconocimiento&rdquo;, puntualiza Grandi. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/evan-atar-adaha-premionansende-acnur_1_1922153.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Sep 2018 14:56:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1de53b04-c99c-4937-a92d-70200b26bf04_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="109089" type="image/jpeg"/>
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      <media:title><![CDATA[El cirujano sursudanés Evan Atar Adaha gana el Premio Nansen de Acnur por su labor con los refugiados]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[ACNUR - Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados,Sudán del Sur]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El periodista Xavier Aldekoa abre un crowdfunding para ayudar a Grace, la niña más lista del Nilo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/xavier-aldekoa_1_1960245.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fd2c7ffd-10e0-41c9-8958-f5ab504b60a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El periodista Xavier Aldekoa abre un crowdfunding para ayudar a Grace, la niña más lista del Nilo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista ha iniciado una exitosa campaña para ayudar a una joven de Sudán del Sur que huyó a Kenia con su familia para poder estudiar y a la que ahora el Gobierno amenaza con expulsar</p><p class="subtitle">"Es bonito que hubiera esa explosión de ayuda en una época en la que los discursos son lo contrario, de miedo y cada vez más insolidarios", dice Aldekoa</p><p class="subtitle">Casi una cuarta parte de la población de Sudán del Sur se ha visto obligada a huir a raíz de la violencia que vive el país, según datos de Naciones Unidas</p></div><p class="article-text">
        El periodista Xavier Aldekoa y Grace Akon, <a href="https://www.gofundme.com/la-nina-mas-lista-del-nilo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la ni&ntilde;a m&aacute;s lista del Nilo Blanco</a>, se conocieron en 2013 en el campo para desplazados internos de Mingkaman, localizado en el pa&iacute;s m&aacute;s joven del mundo, Sud&aacute;n del Sur, una naci&oacute;n asolada por la violencia y el mismo conflicto civil que la vieron nacer. La conexi&oacute;n entre ambos fue tal que nunca llegaron a perder el contacto. Esta semana, la joven ha vuelto a ocupar un papel protagonista en la vida del escritor m&aacute;s de cinco a&ntilde;os despu&eacute;s de su primer encuentro.
    </p><p class="article-text">
        Grace ahora est&aacute; en Kenia despu&eacute;s de haber salido de Sud&aacute;n del Sur gracias al dinero que le dio para sus estudios un m&eacute;dico catal&aacute;n que ley&oacute; el primer art&iacute;culo del periodista en el que aparece la adolescente (<a href="https://www.lavanguardia.com/internacional/20140827/54414395963/de-ellas-depende-el-futuro.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'De ellas depende el futuro', publicado en La Vanguardia</a>). La joven tuvo que atravesar un pa&iacute;s en guerra con tal de encontrar una escuela en Kenia. Y lo consigui&oacute;. Pero esta semana, a apenas un mes de poder presentarse a los ex&aacute;menes de acceso a la universidad y tras haber conseguido traer a su padre y a sus tres hermanos consigo, &ldquo;todo se fue al carajo&rdquo;, tal y como describir&iacute;a Aldekoa.
    </p><p class="article-text">
        En la noche del martes al mi&eacute;rcoles, la polic&iacute;a entr&oacute; en su casa y les llev&oacute; a comisar&iacute;a en una de las redadas que est&aacute; llevando a cabo Kenia para expulsar a inmigrantes ilegales. Grace logr&oacute; salir del calabozo gracias a que el director de su colegio intercedi&oacute; a su favor alegando motivos de salud, despu&eacute;s de que la joven casi se desmayase en las dependencias policiales. Sus hermanos salieron este s&aacute;bado por la noche, mientras su padre sigue encerrado. Les piden casi 900 euros entre multa y regularizaci&oacute;n, una cifra inalcanzable para la familia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ser refugiado es una mierda&rdquo;, sentenciaba el periodista catal&aacute;n este jueves a trav&eacute;s de su cuenta personal de Twitter. Despu&eacute;s de hablar con Grace durante varias horas, con la que ha mantenido el contacto en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, procedi&oacute; a abrir un hilo en la red social para denunciar la situaci&oacute;n de su amiga. &ldquo;Disculpad porque va hilo y estoy que exploto de rabia. O de pena, no s&eacute;. Est&aacute;n a punto de destrozar un esfuerzo brutal y un sue&ntilde;o que parec&iacute;a imposible&rdquo;, escribi&oacute; Aldekoa, en un intento de explicar la situaci&oacute;n en la que se encuentra una de las m&uacute;ltiples protagonistas de <a href="https://www.planetadelibros.com/libros_contenido_extra/36/35198_Hijos_del_Nilo.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hijos del Nilo</a>, una de las &uacute;ltimas publicaciones del corresponsal. A d&iacute;a de hoy, ha logrado recaudar m&aacute;s de 13.000 euros para que pueda contratar un abogado, iniciar el proceso de legalizaci&oacute;n y continuar estudiando.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1034913304832077825?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;La clave es que no los deporten, porque si los deportan la situaci&oacute;n se vuelve irreversible. Es mucho m&aacute;s complicado que regresen, puede que incluso los coloquen en listas negras y no puedan siquiera intentarlo. Actuar r&aacute;pido antes de que los expulsen es la prioridad&rdquo;, explica el periodista en conversaci&oacute;n con eldiario.es. La situaci&oacute;n de su padre, de 68 a&ntilde;os, es la que, en principio, tardar&iacute;a m&aacute;s tiempo en resolverse.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la ayuda recaudada haya superado la cifra m&iacute;nima que necesitaba, no tienen garant&iacute;as de que la soluci&oacute;n est&eacute; cerca. Pero ahora Grace tiene la posibilidad: &ldquo;Creo que est&aacute; encaminado para intentar solucionarlo, ahora hay un abogado al lado de Grace y eso parec&iacute;a impensable. Estamos a mitad de camino, hay que conseguir que salgan del calabozo y se puedan quedar legalmente en el pa&iacute;s y luego estudiar. Lo que parec&iacute;a imposible hace dos d&iacute;as hoy no lo parece, pero no es momento a&uacute;n de aplaudir o celebrarlo&rdquo;, ha apuntado Aldekoa, prudente ante las expectativas.
    </p><h3 class="article-text">La ni&ntilde;a m&aacute;s lista del Nilo Blanco</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Lo confieso antes de que contin&uacute;en leyendo: s&eacute; que no encontrar&eacute; a una ni&ntilde;a tan brillante, tan despierta y con tantas ganas de estudiar como Grace. Probablemente, encontrar&eacute; a pocas con m&aacute;s mala suerte&rdquo;, as&iacute; presentaba el corresponsal catal&aacute;n a Grace la primera vez que la vio. Nacer en Sud&aacute;n del Sur no es s&oacute;lo tener mala suerte. Implica temer por tu vida pr&aacute;cticamente a diario. El pa&iacute;s lleva m&aacute;s de cinco a&ntilde;os sumido en un conflicto civil  provocado por los continuos enfrentamientos entre presidente sursudan&eacute;s, Salva Kiir, y su exvicepresidente y actual l&iacute;der rebelde, Riek Machar.
    </p><p class="article-text">
        Desde que la peque&ntilde;a naci&oacute;n declar&oacute; su independencia de Sud&aacute;n, la violencia se ha convertido en el d&iacute;a a d&iacute;a de los sursudaneses. Impulsado por rivalidades personales y &eacute;tnicas, el conflicto ha dejado tras de s&iacute; m&aacute;s de 50.000 muertos y ha arruinado la mayor parte de la econom&iacute;a del pa&iacute;s, que depende en gran medida de la producci&oacute;n de petr&oacute;leo crudo.
    </p><p class="article-text">
        Fue en este contexto en el que Grace y Aldekoa coincidieron en uno de los muchos campos para desplazados internos que tiene el pa&iacute;s para dar acogida a m&aacute;s de 1,7 millones de personas. En total, si se suman a los casi tres millones de sursudaneses que se encuentran como refugiados o solicitantes de asilo en pa&iacute;ses vecinos, casi una cuarta parte de la poblaci&oacute;n se ha visto obligada a huir de la violencia en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, de acuerdo con <a href="https://www.unocha.org/south-sudan" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos de Naciones Unidas.</a>
    </p><p class="article-text">
        Aldekoa, en casi todas las piezas en las que ha escrito sobre la joven sursudanesa, recuerda con especial detalle la enorme determinaci&oacute;n que siempre mostr&oacute; a la hora de estudiar. Seg&uacute;n contaba, Grace siempre supo que tener acceso a una educaci&oacute;n era esencial para poder salir de aquel campo para desplazados en Mingkaman.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Le pregunt&eacute; cu&aacute;l era el principal problema en el campamento. A la orilla del r&iacute;o, se levantaban cientos de tiendas, no hab&iacute;a electricidad, ni agua potable y la dependencia de la ayuda humanitaria era total. Pero Grace no se lo pens&oacute;: &rdquo;&iquest;El principal problema? Que no hay escuela; ocho meses ya&ldquo;, dijo. Apenas era una adolescente pero, quiz&aacute;s porque hab&iacute;a visto cosas que ya no podr&iacute;a olvidar, anhelaba aprender en paz. Quer&iacute;a estudiar Medicina&rdquo;, narraba Aldekoa en uno de sus reportajes. En el propio hilo donde denuncia la situaci&oacute;n de la joven cuenta hasta qu&eacute; punto llegaba su determinaci&oacute;n por el estudio.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1034913359748124678?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La educaci&oacute;n no es algo que dar por sentado en Sud&aacute;n del Sur, donde m&aacute;s de 2,4 millones de ni&ntilde;os no est&aacute;n escolarizados, casi un 20% de los menores en el pa&iacute;s. Es la proporci&oacute;n de ni&ntilde;os sin acceso a la escuela m&aacute;s alta a nivel mundial.
    </p><h3 class="article-text">Grace ha conseguido pagar la multa</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Fue bastante visceral el hilo de tuits que hice. Me lo acababa de contar, llev&aacute;bamos varias horas hablando y no ten&iacute;a ni mirado qu&eacute; pod&iacute;a haber hecho&rdquo;, cuenta el periodista. Ante la cantidad de mensajes que le llegaron para ofrecer ayuda ec&oacute;nomica, comenz&oacute; a mirar opciones para poder enviar a Grace el dinero que necesita. &ldquo;La primera opci&oacute;n que cre&iacute;a que era la mejor era a trav&eacute;s de una ONG en el terreno, que recaudaran ellos el dinero, pero fue muy complicado. Era una cuesti&oacute;n de hacerlo urgente, porque pod&iacute;a derivar en algo irreversible&rdquo;, explica, todav&iacute;a con dudas sobre c&oacute;mo continuar&aacute; el proceso y aprendiendo sobre la marcha. &ldquo;Que hubiera esa explosi&oacute;n de ayuda tan r&aacute;pida es una barbaridad. Es bonito que pase en una &eacute;poca en la que los discursos son todo lo contrario, de miedo, de cerraz&oacute;n, cada vez m&aacute;s insolidarios sobre todo con los refugiados&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        La prueba de la velocidad a la que ha transcurrido todo es que, poco despu&eacute;s de la conversaci&oacute;n, Aldekoa anunci&oacute; en Twitter que Grace ha pagado la multa y le han dado un visado con el que, en principio, est&aacute; oficialmente legal en Kenia y no ser&aacute; expulsada. Este pago se ha realizado con el dinero que le ha mandado el mismo m&eacute;dico jubilado que se ofreci&oacute; a pagar sus estudios, pero para el desembolso que tiene que realizar para su padre debe esperar al dinero de las donaciones. La transferencia puede tomar d&iacute;as, un tiempo que Grace no sabe si tiene.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1035511440965332997?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El pasado cinco de agosto, los dos principales contendientes en Sud&aacute;n del Sur alcanzaron un acuerdo de paz con el que esperan poder poner fin al conflicto, para lo que se han dado un plazo de ocho meses. No obstante, no es el primer acuerdo que se firma entre los dos rivales sin &eacute;xito, por lo que a&uacute;n est&aacute; por ver este &uacute;ltimo alto al fuego se traducir&aacute; en el fin de la guerra civil. No parece probable que los sursudaneses que han huido del pa&iacute;s vayan a poder volver a casa pronto.
    </p><p class="article-text">
        Amnist&iacute;a Internacional ha denunciado las redadas que est&aacute; llevando a cabo el Gobierno de Kenia en los &uacute;ltimos d&iacute;as, ya que advierte que est&aacute;n <a href="https://reliefweb.int/report/kenya/kenya-crackdown-irregular-migrants-risks-sparking-xenophobia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en contra del Derecho Internacional</a>. Las autoridades las han intensificado desde el pasado 27 de agosto, cuando el departamento de Inmigraci&oacute;n del pa&iacute;s opt&oacute; por establecer una l&iacute;nea telef&oacute;nica en la que cualquier ciudadano puede denunciar a su vecino alegando que es un inmigrante ilegal. El Ejecutivo ha dado a sus fuerzas de seguridad hasta el 30 de noviembre para deportar a todos las personas en situaci&oacute;n irregular.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n que vive Grace en estos momentos es muy similar a la que viven miles de inmigrantes procedentes de Sud&aacute;n del Sur en Kenia,  que se enfrentan a la deportaci&oacute;n sin recursos para defenderse, recuerda Aldekoa: &ldquo;Ella ha tenido la suerte de esta solidaridad, pero 900 d&oacute;lares es una cantidad tremenda para cualquier persona que est&eacute; all&iacute;. Para una persona refugiada, amasar una cantidad as&iacute;... es algo descomunal. Tener que hacerlo en horas pr&aacute;cticamente condena a la gran mayor&iacute;a, por no decir la totalidad, a aceptar el destino que les digan&rdquo;, concluye el escritor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Barandela, Diana Fresno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/xavier-aldekoa_1_1960245.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Sep 2018 18:45:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El periodista Xavier Aldekoa abre un crowdfunding para ayudar a Grace, la niña más lista del Nilo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Kenia,Refugiados,Sudán del Sur]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las guerras y los desastres naturales provocan un aumento de los niveles más agudos del hambre en el mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/guerras-desastres-naturales-provocan-aumento_1_2208341.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d6df636b-24c7-48f6-a82a-1abf25a381c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las guerras y los desastres naturales provocan un aumento de los niveles más agudos del hambre en el mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">124 millones de personas en 51 países se enfrentan a los niveles más altos de inseguridad alimentaria, según un informe de dos agencias de la ONU y la Unión Europea</p><p class="subtitle">"El conflicto, el desplazamiento y las crisis climáticas junto con los brotes de enfermedades y el acceso limitado a la salud, agua potable y saneamiento, han provocado una situación de desnutrición desoladora en muchos países"</p></div><p class="article-text">
        Cada vez m&aacute;s personas ven su vida amenazada por el hambre m&aacute;s aguda en todo el mundo. Despu&eacute;s de a&ntilde;os de descensos en el n&uacute;mero de personas que sufren hambre, los conflictos y los desastres clim&aacute;ticos han provocado un aumento de los niveles de desnutrici&oacute;n a nivel global en 2017.
    </p><p class="article-text">
        Alrededor de 11 millones de personas m&aacute;s que el a&ntilde;o anterior, un 11%, sufren inseguridad alimentaria y necesitan ayuda humanitaria urgente en todo el mundo, seg&uacute;n un informe conjunto de la Uni&oacute;n Europea, la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentaci&oacute;n (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas hecho p&uacute;blico este jueves.
    </p><p class="article-text">
        En total, seg&uacute;n concluyen estos organismos, alrededor de 124 millones de personas en 51 pa&iacute;ses se enfrentan a los niveles m&aacute;s altos de inseguridad alimentaria aguda, esto es, a las fases de crisis, emergencia y hambruna.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los principales factores de la inseguridad alimentaria -conflicto, desplazamiento y crisis clim&aacute;ticas- junto con los brotes de enfermedades y el acceso limitado a los servicios b&aacute;sicos de salud, agua potable y saneamiento, han provocado una situaci&oacute;n de desnutrici&oacute;n desoladora en muchos pa&iacute;ses&rdquo;, se&ntilde;ala el documento.
    </p><p class="article-text">
        La aparici&oacute;n de nuevas guerras o conflictos que se enquistan como Yemen, el norte de Nigeria, Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo, Sud&aacute;n del Sur y Myanmar est&aacute;n detr&aacute;s del aumento registrado en el estudio. En febrero de 2017, se declar&oacute; la hambruna en dos provincias de Sud&aacute;n del Sur, una de las peores crisis alimentarias del a&ntilde;o, junto a Nigeria, Somalia y Yemen. En todos estos focos, cerca de 32 millones de personas requieren ayuda urgente para poder sobrevivir. Los conflictos y la violencia son la causa principal del hambre en 18 pa&iacute;ses, la mayor&iacute;a en &Aacute;frica y Oriente Medio. El 60% de la poblaci&oacute;n m&aacute;s hambrienta se encuentra en pa&iacute;ses azotados por la guerra.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n explican este incremento la implacable sequ&iacute;a y la merma de cosechas que afecta a varios pa&iacute;ses de &Aacute;frica oriental y meridional, donde ya hab&iacute;a altos niveles previos de hambre, y los huracanes en Am&eacute;rica Latina y el Caribe. M&aacute;s de 39 millones de personas en 23 pa&iacute;ses, la gran mayor&iacute;a africanos, padecen hambre aguda como consecuencia de los desastres naturales. Y se prev&eacute; que para 2018 el impacto del clima seco extremo en la producci&oacute;n agr&iacute;cola y ganadera podr&iacute;a repuntar el hambre en las &aacute;reas pastoriles de Somalia, sureste de Etiop&iacute;a y el este de Kenia, adem&aacute;s de Senegal, Chad, N&iacute;ger, Mal&iacute;, Mauritania y Burkina Faso.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se espera una mejora significativa en la seguridad alimentaria a nivel mundial hasta que no se logre la paz y se restablezcan los medios de vida. Las intervenciones basadas en la seguridad alimentaria, la nutrici&oacute;n y los medios de vida ser&aacute;n fundamentales para salvar vidas, desarrollar resiliencia y contribuir al mantenimiento de la paz&rdquo;, concluye el informe.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Desalambre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/guerras-desastres-naturales-provocan-aumento_1_2208341.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Mar 2018 09:40:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las guerras y los desastres naturales provocan un aumento de los niveles más agudos del hambre en el mundo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hambre,Desastres naturales,FAO,Hambruna,Sudán del Sur]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La vida atravesada por décadas de guerra: "Fui refugiada de niña y ahora he vuelto a huir"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/sudan-sur-refugiados_1_2234497.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e4b20c30-a276-4bf9-a6fd-b9f15de21227_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La vida atravesada por décadas de guerra: &quot;Fui refugiada de niña y ahora he vuelto a huir&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para millones de personas en Sudán del Sur, la guerra que vive el país desde 2013 es como una pesadilla que se repite: la región, que alberga enormes reservas de petróleo, está devastada tras más de 20 años de violencia</p><p class="subtitle">"Cuando era pequeña escapé a Uganda con mis padres, he crecido en un campamento de refugiados, he pasado hambre y ahora tengo los mismos problemas", relata Betty, refugiada sursudanesa</p><p class="subtitle">Uganda acoge a más de un millón de refugiados de Sudán del Sur, donde la ONU ha documentado recientemente "aberrantes casos de crueldad" contra civiles</p></div><p class="article-text">
        Betty dice que ser refugiada significa permanecer en un sitio donde no querr&iacute;as estar.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;La guerra &mdash;concluye&mdash; nos obliga a tener una vida que no esper&aacute;bamos.
    </p><p class="article-text">
        Betty escap&oacute; de la guerra por primera vez cuando ten&iacute;a tres a&ntilde;os. Quedarse en los pueblos de la provincia de Jei, el suroeste de Sud&aacute;n, era extremadamente peligroso. Su familia decidi&oacute; establecerse en un campamento de refugiados de Uganda.
    </p><p class="article-text">
        Uno de sus primeros recuerdos es el dolor que sent&iacute;a mientras caminaba hasta ese campo: era demasiado peque&ntilde;a. Anduvo durante semanas, ocult&aacute;ndose entre la vegetaci&oacute;n, evitando los senderos. Pasaba mucha hambre.
    </p><p class="article-text">
        Huy&oacute; por segunda vez cuando ten&iacute;a cinco a&ntilde;os: los rebeldes del Ej&eacute;rcito de Liberaci&oacute;n del Se&ntilde;or (LRA), liderados por el ugand&eacute;s <a href="http://www.bbc.com/news/world-africa-17299084" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joseph Kony</a>, atacaban a los refugiados, y sus padres y ella emprendieron el camino de regreso, aunque el conflicto en Sud&aacute;n no hab&iacute;a terminado.
    </p><p class="article-text">
        Betty ahora tiene 25 a&ntilde;os y seis hijos. <a href="https://victimasolvidadas.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La guerra era insoportable </a>y ha escapado de nuevo: est&aacute; en Uganda, en uno de esos campamentos de caba&ntilde;as endebles, ni&ntilde;os, el sol que se desparrama por todas partes.
    </p><p class="article-text">
        Sud&aacute;n del Sur, mientras tanto, est&aacute; cerca de otra hambruna que pone en peligro a m&aacute;s de siete millones de personas, seg&uacute;n ha advertido en las &uacute;ltimas semanas Naciones Unidas.
    </p><p class="article-text">
        Una investigaci&oacute;n reciente de la ONU ha documentado<a href="https://news.un.org/en/story/2018/02/1003391" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &ldquo;</a><a href="https://news.un.org/en/story/2018/02/1003391" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aberrantes casos de crueldad&rdquo; contra civiles</a>, entre ellas, masacres, violencia sexual y destrucci&oacute;n de hogares, hospitales y escuelas que pueden constituir cr&iacute;menes contra la humanidad. Desde diciembre de 2013, m&aacute;s de cuatro millones de personas han sido expulsadas de sus hogares. 
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Los soldados atacaban nuestro pueblo cada semana&rdquo; </h3><p class="article-text">
        Betty qued&oacute; embarazada durante la guerra: &ldquo;Los soldados del Gobierno atacaban nuestro pueblo todas las semanas. Mataron a decenas de personas y robaron nuestra comida. Ten&iacute;amos miedo. Por eso nos escondimos en los bosques. Dorm&iacute;amos en el suelo, hac&iacute;a fr&iacute;o. Cuando corr&iacute;a, sent&iacute;a dolor en el est&oacute;mago&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante muchas semanas, la familia de Betty camin&oacute; sin rumbo. Despu&eacute;s, decidi&oacute; huir a Uganda. No pod&iacute;a utilizar los caminos, controlados por bandas armadas. El vientre de Betty crec&iacute;a, y en ocasiones le era dif&iacute;cil seguir el ritmo de los dem&aacute;s. Ten&iacute;a n&aacute;useas.
    </p><p class="article-text">
        En noviembre, toda la familia se estableci&oacute; en un campamento de refugiados en el norte de Uganda. Desde entonces, los grupos armados no los persiguen, pero pasan hambre. No tienen trabajo. Venden la mitad de la comida que reciben para comprar productos b&aacute;sicos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Acnur <a href="https://www.amnesty.org/en/latest/campaigns/2017/06/8-things-you-need-to-know-about-refugees-in-uganda/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha elogiado a Uganda por tener una de las mejores pol&iacute;ticas de acogida </a>de refugiados del mundo. Todas las ma&ntilde;anas, varios autobuses enormes esperan a los sursudaneses en las fronteras. Despu&eacute;s, son trasladados a un centro donde pasan los primeros d&iacute;as, hasta que los funcionarios del gobierno y la ONU les asignan un terreno en un campamento.
    </p><p class="article-text">
        Reciben alimentos mensualmente, aunque &uacute;ltimamente son tantos que las raciones son m&aacute;s peque&ntilde;as. Tambi&eacute;n, reciben una parcela para cultivar, materiales para construir una caba&ntilde;a, mantas, esterillas, mosquiteros. Pueden desplazarse libremente: salir de los campamentos, buscar un trabajo, comenzar un negocio. Pueden estudiar en las escuelas p&uacute;blicas. Pueden acudir a los hospitales p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        Pero Betty y su familia no quieren quedarse: &ldquo;La vida aqu&iacute; no es buena&rdquo; , dice y se&ntilde;ala alrededor: centenares de refugiados que tambi&eacute;n huyeron. &ldquo;Rezo todos los d&iacute;as para que la paz llegue a Sud&aacute;n del Sur y mis hijos puedan vivir all&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/numero-refugiados-sursudaneses-Uganda-ACNUR_0_676832355.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Uganda acoge a m&aacute;s de un mill&oacute;n de refugiados sursudaneses</a>. En ocasiones se han registrado 4.000 llegadas en un &uacute;nico d&iacute;a, <a href="http://www.monitor.co.ug/News/National/OPM-hit-refugee-corruption-scandal-/688334-4291600-13m30m6z/index.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aunque estas cifras pueden estar infladas por algunos funcionarios para conseguir m&aacute;s fondos</a>, un presunto fraude que est&aacute; investigando <a href="http://www.europapress.es/internacional/noticia-investigados-cuatro-altos-cargos-uganda-inflar-listas-refugiados-robarles-ayuda-20180209190219.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las autoridades ugandesas</a>. Terrenos gigantescos que hasta hace unos meses estaban pr&aacute;cticamente despoblados, ahora albergan algunos de los campamentos de refugiados m&aacute;s grandes del mundo. Y <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/saber-agua-dia-siguiente_0_684531804.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las necesidades son inmensas</a>.
    </p><p class="article-text">
        En Sud&aacute;n del Sur, aunque los principales grupos que participaban en la guerra firmaron un alto al fuego en diciembre, <a href="http://www.monitor.co.ug/News/World/South-Sudan-government-rebels-accuse-each-other-breaking-truce/688340-4241694-8tmso2/index.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los ataques contin&uacute;an</a>: solo <a href="https://reliefweb.int/sites/reliefweb.int/files/resources/Weekly%20SSD%20Info-Graph%2025-01-18.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en enero hubo m&aacute;s de 3.300 llegadas</a>, seg&uacute;n Acnur. 
    </p><h3 class="article-text">El horror que se repite</h3><p class="article-text">
        Betty ha dado a luz en un centro de salud p&uacute;blico. La poblaci&oacute;n de refugiados en este distrito supera en n&uacute;mero a los ugandeses. Desde entonces, Medical Teams International colabora con el Gobierno para ofrecer atenci&oacute;n sanitaria a todos. Es tremendamente complicado, explican. La sala de maternidad est&aacute; llena de mujeres sursudanesas; solamente hay tres matronas y diez camas.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, el beb&eacute; de Betty duerme entre sus brazos, envuelto en una manta gruesa de colores claros. Ella est&aacute; sentada en la puerta de su caba&ntilde;a. Un grupo de chicos se acerca despacio. Sonrisas t&iacute;midas, pies descalzos: quieren conocer a su nueva hermana, que ha nacido hace unas horas y todav&iacute;a no tiene nombre. Solamente pueden ver una cabeza diminuta. 
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Cuando era peque&ntilde;a escap&eacute; a Uganda con mis padres &mdash;dice Betty&mdash;. He crecido en un campamento de refugiados, he pasado hambre, y ahora tengo los mismos problemas.
    </p><h3 class="article-text">Un pa&iacute;s devastado por d&eacute;cadas de guerra</h3><p class="article-text">
        En Sud&aacute;n del Sur, las tensiones pol&iacute;ticas entre el presidente y el exvicepresidente desataron en 2013 un conflicto que despert&oacute; rivalidades hist&oacute;ricas anteriores, sobre todo, entre las etnias mayoritarias: dinkas, clan del presidente, y nuers, al que pertenece su rival. Como tel&oacute;n de fondo, la <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/Sudan-Sur-petrolera-participa-Cebrian_0_509549917.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disputa por las enormes reservas de petr&oacute;leo</a> que alberga el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la regi&oacute;n lleva a&ntilde;os azotada por la violencia. Los rebeldes del sur de Sud&aacute;n combatieron contra el Gobierno central desde 1983, pero los soldados del presidente Omar-al Bashir eran superiores gracias a los ingresos del petr&oacute;leo y el apoyo de China. El Ej&eacute;rcito de Liberaci&oacute;n del Pueblo de Sud&aacute;n (SPLA) exig&iacute;a m&aacute;s autonom&iacute;a para los pueblos del sur, marginados desde el per&iacute;odo colonial.
    </p><p class="article-text">
        A partir del 2001 la Administraci&oacute;n de George W. Bush apoy&oacute; a estos milicianos y convirti&oacute; la independencia de Sud&aacute;n del Sur en <a href="https://www.reuters.com/article/us-south-sudan-midwives-idUSBRE86A0GC20120711" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un asunto de preferencia para EEUU. </a>Los estadounidenses<a href="http://www.sudantribune.com/spip.php?article41631" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> creyeron que un gobierno nuevo podr&iacute;a ser favorable a sus intereses en el petr&oacute;leo de la regi&oacute;n,</a> la tercera reserva m&aacute;s grande de &Aacute;frica. Poco tiempo despu&eacute;s, en 2005, los rebeldes y Omar al-Bashir firmaron un acuerdo de paz.
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                </figure><p class="article-text">
        La guerra hab&iacute;a durado 22 a&ntilde;os y Sud&aacute;n del Sur<a href="https://www.theguardian.com/world/2014/jan/08/south-sudan-war-mistake" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> era un territorio devastado</a>. No hab&iacute;a escuelas, hospitales, carreteras, instituciones fuertes. Las divisiones &eacute;tnicas eran rampantes. <a href="https://www.theguardian.com/news/2005/aug/03/guardianobituaries.sudan" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">John Garang</a>, el l&iacute;der del SPLA, pensaba que no estaban preparados para independizarse; propuso un parlamento en el que todos los pueblos &ndash;tanto del norte como del sur&ndash; estuviesen representados.
    </p><p class="article-text">
        Tres semanas despu&eacute;s de firmar el acuerdo con el Gobierno de Sud&aacute;n, Garang <a href="https://archive.nytimes.com/www.nytimes.com/cfr/international/slot2_080205.html?_r=0&amp;pagewanted=all" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muri&oacute; en un accidente de helic&oacute;ptero</a> y la comunidad internacional y los pol&iacute;ticos sursudaneses secesionistas <a href="https://www.theguardian.com/world/2014/jan/20/south-sudan-death-of-a-dream" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ignoraron estos problemas</a>: crearon un pa&iacute;s que depend&iacute;a casi en absoluto de los donantes extranjeros. EEUU entreg&oacute; miles de millones de d&oacute;lares, pero <a href="http://www.sudantribune.com/spip.php?article55339" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Gobierno de Sud&aacute;n del Sur prefiri&oacute; vender el petr&oacute;leo a China</a>, y las relaciones de los pol&iacute;ticos sursudaneses se quebraron enseguida.
    </p><p class="article-text">
        El 8 de julio del 2016 el presidente Salva Kiir y el exvicepresidente Riek Machar <a href="https://www.nytimes.com/2016/07/11/world/africa/south-sudan-fighting.html?rref=collection/timestopic/South%20Sudan" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">combatieron por en&eacute;sima vez</a>. Despu&eacute;s <a href="https://www.hrw.org/news/2014/08/08/south-sudan-massacres-unlawful-killings-pillage" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la violencia se extendi&oacute; por todo el pa&iacute;s.</a> Se registraron asesinatos, violaciones en masa, bloqueos de ayuda humanitaria. La poblaci&oacute;n estaba tremendamente dividida. En enero del 2017, <a href="https://news.un.org/en/apps/news/story.asp?NewsID=55538#.WFuO0_nhDIX" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un experto de las Naciones Unidas advirti&oacute; que esta guerra podr&iacute;a transformarse</a> en un genocidio. 
    </p><p class="article-text">
        Para millones de sursudaneses como Betty, la guerra es como una pesadilla dolorosa y constante, repetida.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Dios se ha olvidado de Sud&aacute;n del Sur? &iquest;Cu&aacute;l es el problema?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Moraga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/sudan-sur-refugiados_1_2234497.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Mar 2018 20:17:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La vida atravesada por décadas de guerra: "Fui refugiada de niña y ahora he vuelto a huir"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sudán del Sur,Refugiados,Uganda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tecnología por la paz: el laboratorio que da voz a los jóvenes en zonas de conflicto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/hojaderouter/tecnologia/laboratorio-tecnologia-impulsar-zonas-conflicto_1_3076343.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17780d9e-d277-4634-b804-18db2806f83f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="PeaceTech Lab crea programas de radio locales que usan Facebook para implicar a los oyentes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PeaceTech Lab utiliza la tecnología, el 'big data' y las redes sociales para monitorizar la violencia y dar voz a los que viven en países con gran inestabilidad política o azotados por grupos extremistas. Entre otros proyectos, la organización ha lanzado programas de radio y televisión para jóvenes en Sudán del Sur e Irak, desarrollado sistemas de alerta de incidentes a través del móvil y plataformas donde obtener información sobre la evolución de los conflictos a nivel global.</p></div><p class="article-text">
        Hemos alcanzado el mayor n&uacute;mero de <strong>refugiados</strong> de la historia: hay <strong>m&aacute;s de 65 millones</strong> de personas desplazadas en el planeta, seg&uacute;n el &uacute;ltimo<a href="http://www.unhcr.org/globaltrends2016/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> informe de ACNUR</a>, la agencia de la ONU para los refugiados. Las cifras globales relativas a la violencia tampoco son halag&uuml;e&ntilde;as: <strong>los conflictos, incluido el terrorismo, cuestan a los gobiernos 13,6 billones de d&oacute;lares</strong> (cerca de 12 billones de euros) anuales. El gasto representa, al menos, el 13,3 % del producto interior bruto mundial.
    </p><p class="article-text">
        Frente a este exorbitante desembolso, <strong>la inversi&oacute;n destinada a promover la paz es casi irrisoria</strong>: en el 2015, Naciones Unidas destin&oacute; tan solo <a href="https://www.weforum.org/agenda/2017/01/how-much-does-violence-really-cost-our-global-economy/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">8.300 millones de d&oacute;lares</a> (unos 7.000 millones de euros) a este fin.
    </p><p class="article-text">
        Aunque borrar de un plumazo un problema de inabarcables dimensiones es pr&aacute;cticamente imposible, hay quien intenta, por medio de iniciativas a nivel nacional o local, tender una mano a las comunidades de los pa&iacute;ses m&aacute;s afectados por las injusticias y la violencia. La organizaci&oacute;n no gubernamental <a href="http://www.peacetechlab.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>PeaceTech Lab</strong></a> lo hace blandiendo la <strong>tecnolog&iacute;a como arma contra las desigualdades</strong> y en pos del activismo social.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto naci&oacute; como un centro de innovaci&oacute;n dentro del Instituto por la Paz de Estados Unidos (USIP), con sede en Washington, del que se escindi&oacute; hace tres a&ntilde;os para continuar su labor en solitario. Liderado tanto por profesionales de la ingenier&iacute;a, el &lsquo;big data&rsquo;, la ciberseguridad y la comunicaci&oacute;n como por expertos en conflictos y cooperaci&oacute;n, sus l&iacute;neas de actuaci&oacute;n incluyen desde <strong>una aceleradora de &lsquo;startups&rsquo; </strong><a href="http://www.peacetechlab.org/peacetech-accelerator/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aceleradora de &lsquo;startups&rsquo;</a>hasta distintas iniciativas <strong>para dar voz a los j&oacute;venes de pa&iacute;ses en conflicto</strong> combinando el poder de internet y la radio y la televisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Un impulso para empresas comprometidas
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El PeaceTech Accelerator apoya a aquellas &lsquo;startups&rsquo; que dise&ntilde;en, desarrollen y utilicen tecnolog&iacute;as innovadoras para contribuir a acabar con los conflictos y <strong>promover una paz sostenible</strong>&rdquo;, explica a <a href="http://www.hojaderouter.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">HojaDeRouter.com</a> Twila Tschan, <a href="http://www.peacetechlab.org/twila-tschan/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">portavoz de la iniciativa</a>. Esta es la definici&oacute;n m&aacute;s amplia; las empresas pueden enfocarse en &aacute;reas que van desde las finanzas hasta la gesti&oacute;n de recursos, pasando por la violencia de grupos extremistas o la de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        El programa ofrece a las empresas seleccionadas financiaci&oacute;n, asesoramiento y un espacio donde trabajar durante ocho semanas. En su primera hornada hab&iacute;a  proyectos de pa&iacute;ses sumidos en la violencia, como la firma de <strong>desarrollo de videojuegos &ldquo;para la paz&rdquo;</strong> de Sud&aacute;n del Sur <a href="https://junubgames.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Junub Games</a> o la plataforma de m&uacute;sica en &lsquo;streaming&rsquo; sudafricana <a href="http://nichestreem.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nichestreem</a>, pero tambi&eacute;n de naciones occidentales, como la aplicaci&oacute;n social <a href="https://www.wistla.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Wistla</a>. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/877921432189026305?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En su segunda hornada se incluyen, entre otras &lsquo;startups&rsquo;, <a href="https://annona.co/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Annona</strong></a>, una herramienta m&oacute;vil para incorporar a los peque&ntilde;os productores en las cadenas de suministro globales, y <a href="http://halasystems.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Hala Systems</strong></a>, una empresa social que desarrolla soluciones tecnol&oacute;gicas para proteger a quienes sufren las consecuencias de la guerra, los movimientos extremistas y las crisis humanitarias.
    </p><p class="article-text">
        La radio y las redes sociales como altavoz
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de su programa de apoyo a los emprendedores, PeaceTech Lab ha lanzado diferentes <strong>proyectos basados en los medios comunicaci&oacute;n y las nuevas tecnolog&iacute;as para mejorar la situaci&oacute;n de los m&aacute;s j&oacute;venes</strong> en los pa&iacute;ses en conflicto. &ldquo;Los medios tienen el poder &uacute;nico de combinar el entretenimiento y la educaci&oacute;n. Pueden ayudarte a entender y empatizar con un personaje, lo que creo que es un ingrediente clave para la paz&rdquo;, subraya Tschan.
    </p><p class="article-text">
        Un buen ejemplo de lo que explica es <strong>&lsquo;Sawa Shabab&rsquo; </strong><a href="http://www.peacetechlab.org/media/sawa-shabab/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sawa Shabab&rsquo;</a>(&lsquo;J&oacute;venes Unidos&rsquo; en espa&ntilde;ol),<strong> una especie de telenovela radiof&oacute;nica emitida en Sud&aacute;n del Sur</strong>. Si bien desde la instituci&oacute;n les gu&iacute;an sobre c&oacute;mo tratar cuestiones como la unidad, el empoderamiento de la juventud, la igualdad de g&eacute;nero y la responsabilidad individual, el programa est&aacute; enteramente producido y protagonizado por colectivos locales.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de cada episodio, sus responsables hacen una pregunta a la audiencia sobre el tema que se ha abordado, y esta puede contestar a trav&eacute;s de mensajes de texto o <a href="https://www.facebook.com/Sawa-Shabab-South-Sudan-717190148313708/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Facebook</a>. As&iacute;, &ldquo;el proyecto<strong> se ha convertido en una plataforma para que los j&oacute;venes puedan expresarse</strong> y compartir sus retos y esperanzas de cara a un Sud&aacute;n del Sur unificado&rdquo;, indica Tschan, quien se&ntilde;ala tambi&eacute;n algunos de los frutos obtenidos: &ldquo;Despu&eacute;s de la segunda temporada, vimos un incremento del 22 % en las oyentes que se ve&iacute;an como miembros igualitarios de la sociedad&rdquo;.
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                </figure><p class="article-text">
        Tanto las<strong> redes sociales </strong>como<strong> WhatsApp </strong>son potentes herramientas para congregar y<strong> dar voz a la ciudadan&iacute;a en momentos de crisis</strong>. En Irak, la organizaci&oacute;n produjo entre 2009 y 2014 &lsquo;Salam Shabab&rsquo;, un &lsquo;reality&rsquo; televisivo para j&oacute;venes cuya <a href="https://www.facebook.com/SalamShabab" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&aacute;gina de Facebook</a> tiene decenas de miles de seguidores en todo Oriente Medio. A pesar de que el programa toc&oacute; a su fin, la comunidad continu&oacute; manteniendo el contacto a trav&eacute;s de la plataforma.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el ISIS tom&oacute; las ciudades de Tikrit y Mosul en octubre del 2014, los j&oacute;venes <a href="https://www.usip.org/publications/2014/10/iraqi-youth-tv-reality-show-support-each-other-amid-crisis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>utilizaron la red social para comunicarse</strong></a>, prestarse apoyo y ayuda. Valientemente compart&iacute;an todo tipo de contenidos promoviendo la paz, la tolerancia, criticando el extremismo y denunciando las injusticias que estaba sufriendo la sociedad, organizaban marchas y reun&iacute;an voluntarios para asistir a las personas desplazadas de sus casas.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de ser una instituci&oacute;n relativamente peque&ntilde;a, PeaceTech Lab rebosa dinamismo y <strong>aprovecha las alianzas con grandes organizaciones como USIP e iniciativas a nivel local y regional</strong> como la iraqu&iacute; <a href="http://sanad-iq.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sanad</a>. &ldquo;Pa&iacute;ses como Irak, Paquist&aacute;n, Nigeria y Afganist&aacute;n ya cuentan con gente incre&iacute;ble que trabajan por la paz y con el talento t&eacute;cnico necesario&rdquo;, asegura Tschan. Parte de su labor consiste en crear sinergias y poner en contacto a colectivos, as&iacute; como en mostrarles nuevas herramientas y c&oacute;mo utilizar los datos para potenciar su trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo la pista al odio 
    </p><p class="article-text">
        No hay que remontarse mucho para dar con uno m&aacute;s de sus proyectos exitosos. Junto con otro par de organizaciones, el brazo africano de <a href="http://www.peacetechlab.org/peacetech-lab-africa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">PeaceTech Lab</a> afincado en Nairobi puso en marcha durante las elecciones keniatas celebradas este verano <strong>un sistema de alerta y respuesta a incidentes violentos basado en mensajes de texto</strong><a href="http://www.peacetechlab.org/kenyan-election-violence-prevention" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sistema de alerta y respuesta</a>. Quienes se suscrib&iacute;an a la plataforma pod&iacute;an, adem&aacute;s, avisar sobre rumores o si hab&iacute;an sido testigo de fraude o injerencias en las votaciones.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de 200.000 personas de cuatro provincias se apuntaron al servicio. Adem&aacute;s de los SMS, el laboratorio tecnol&oacute;gico <strong>monitoriz&oacute; las conversaciones en redes sociales</strong> antes, durante y despu&eacute;s de los comicios para analizar y contextualizar las publicaciones y <strong>ayudar a las fuerzas de seguridad a detectar expresiones de odio</strong> relacionadas con el sufragio.
    </p><p class="article-text">
        <span id="2476822_1510322321133"></span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe id="2476822_1510322321133" src="//widget.smartycenter.com/webservice/embed/9391/2476822/640/360/0/0/0/100/1/1" allowfullscreen="true" webkitallowfullscreen="true" mozallowfullscreen="true" scrolling="no" width="640" height="360" frameborder="0"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        El predecesor de esta iniciativa keniata fue un <a href="http://www.peacetechlab.org/hate-speech-in-south-sudan/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio que la ONG conduce en Sud&aacute;n del Sur</a> desde el a&ntilde;o pasado. Antes de que las noticias falsas y el lenguaje del odio coparan los titulares en la prensa de las naciones occidentales, sus contactos en el pa&iacute;s africano ya les advert&iacute;an sobre los <strong>escalofriantes v&iacute;deos que circulaban por las redes sociales promoviendo la violencia</strong> y anunciando supuestas masacres que sembraban el p&aacute;nico entre los usuarios.
    </p><p class="article-text">
        Fue entonces cuando decidieron analizar las expresiones que plagaban estos mensajes de manipulaci&oacute;n, de d&oacute;nde ven&iacute;an y en qu&eacute; plataformas eran m&aacute;s abundantes. &ldquo;Nos sorprendi&oacute; averiguar que<strong> la mayor parte del discurso de odio se originaba en la di&aacute;spora sudanesa en Estados Unidos, Canad&aacute; y Australia</strong>&rdquo;, cuenta Tschan. A partir de sus hallazgos, decidieron ampliar su foco educativo para abarcar las comunidades presentes en esos pa&iacute;ses y utilizar los resultados de los estudios l&eacute;xicos en otros proyectos como el de Kenia.
    </p><p class="article-text">
        Ambas iniciativas demuestran que los datos son una herramienta &uacute;til en manos de aquellos que tratan de <strong>monitorizar los conflictos armados y ayudar a las comunidades afectadas</strong>. Pero no siempre es f&aacute;cil encontrarlos, analizarlos, interpretarlos y presentarlos en un formato entendible. &ldquo;La mayor&iacute;a y los m&aacute;s valiosos est&aacute;n almacenados en hojas de c&aacute;lculo o informes imposibles de leer&rdquo;, dice Tschan.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Por eso en PeaceTech Lab han lanzado <a href="https://www.osrx.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>una plataforma para hacer la informaci&oacute;n</strong></a><strong> accesible</strong> a los colectivos que luchan por instaurar la paz. &ldquo;Quer&iacute;amos proporcionar a las organizaciones y los activistas un lugar centralizado donde poder observar las tendencias de las noticias, las redes sociales y otros indicadores de inestabilidad&rdquo;, asegura la portavoz. As&iacute;, en esta web pueden encontrarse desde mapas donde se representan los actos violentos hasta gr&aacute;ficos sobre el l&eacute;xico utilizado en diferentes pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Los retos de cara al futuro? &ldquo;<strong>Los grandes problemas como los conflictos y las crisis de refugiados necesitan grandes soluciones</strong>, y por eso queremos ampliar el alcance de nuestros proyectos con m&aacute;s &eacute;xito&rdquo;, indica la responsable de PeaceTech Lab. Entre otras cosas, colaboran con una cadena de televisi&oacute;n pakistan&iacute; para lanzar un programa de noticias 24 horas creado por y para la juventud y en Nigeria trabajan para expandir los informativos en hausa &mdash;una lengua afroasi&aacute;tica hablada por unos 40 millones de personas&mdash; a los territorios del norte afectados por el grupo extremista Boko Haram.
    </p><p class="article-text">
        Del lado de los datos, la organizaci&oacute;n planea ampliar el alcance de la plataforma <a href="https://www.groundtruthglobal.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>GroundTruth Global</strong></a>, una poderosa herramienta para emitir<strong> alertas tempranas sobre conflictos basadas en el &lsquo;big data&rsquo;</strong>, como el que se obtiene de im&aacute;genes de sat&eacute;lite, la informaci&oacute;n recabada en las redes sociales y los datos locales recogidos por sus socios &lsquo;in situ&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque conseguir la paz mundial parece una meta demasiada ambiciosa (por no decir imposible), los granitos de arena con los que contribuye PeaceTech Lab sirven para <strong>mantener a raya los conflictos violentos</strong>, proteger a quienes los sufren y acercarnos un poco m&aacute;s al cumplimiento de <a href="https://sustainabledevelopment.un.org/sdg16" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible</a> de Naciones Unidas: &ldquo;Promover sociedades pac&iacute;ficas e inclusivas&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
         ---------------------------------------------------------
    </p><p class="article-text">
        Todas las im&aacute;genes de este reportaje son cortes&iacute;a de PeaceTech Lab
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Caballero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/hojaderouter/tecnologia/laboratorio-tecnologia-impulsar-zonas-conflicto_1_3076343.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Nov 2017 14:40:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tecnología por la paz: el laboratorio que da voz a los jóvenes en zonas de conflicto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Irak,Isis,Sudán del Sur,Big data]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Entre la vida y la muerte: miles de personas sin hogar residen en un cementerio de Juba]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/muerte-personas-residen-cementerio-juba_1_3096632.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/18da11d9-ad15-4b83-ae4b-8d6f66783e61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Entre la vida y la muerte: miles de personas sin hogar residen en un cementerio de Juba"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la capital de Sudán del Sur viven unas 3.000 personas en un cementerio refugiadas de la guerra civil</p><p class="subtitle">Los niños juegan en los sepulcros y los adultos siguen enterrando a los muertos en las parcelas cercanas</p></div><p class="article-text">
        Tap&aacute;ndose los ojos con uno de sus brazos, la fr&aacute;gil Rose Juan, de 50 a&ntilde;os, mira la tumba que hay frente a su casa improvisada. &ldquo;En mis sue&ntilde;os veo fantasmas&rdquo;, explica. Durante media d&eacute;cada, la madre de cinco ni&ntilde;os ha estado viviendo entre los muertos. El tiempo no disipa los misterios que envuelven a su casa.
    </p><p class="article-text">
        Rose es una de las miles de personas sin hogar que viven en la capital de Sud&aacute;n del Sur, Juba. Sin ning&uacute;n sitio al que ir, se vio obligada a vivir en el cementerio de la ciudad. &ldquo;A veces, algunos hombres, mujeres o ni&ntilde;os me saludan y me preguntan que por qu&eacute; vivo sobre ellos&rdquo;, susurra Rose sobre los fantasmas que se le aparecen en sue&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Ya han pasado cerca de cinco a&ntilde;os desde el estallido de la guerra en la naci&oacute;n m&aacute;s joven del planeta. Los enfrentamientos entre las tropas gubernamentales fieles al presidente Salva Kiir y las fuerzas leales a Riek Machar, el anterior vicepresidente, <a href="https://www.theguardian.com/global-development/2017/jul/04/people-burned-to-death-in-homes-by-south-sudan-government-militias-amnesty-report" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no muestran signos de que vayan a cesar</a>. En estos momentos, contin&uacute;an los desplazamientos masivos, la <a href="https://www.theguardian.com/global-development/2017/oct/16/the-true-cost-of-a-plate-of-food-new-york-south-sudan-global-hunger-crisis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hambruna </a>y las denuncias sobre cr&iacute;menes de guerra est&aacute;n a la orden del d&iacute;a, sumiendo al pa&iacute;s en una <a href="https://www.theguardian.com/global-development/2017/jun/23/i-buried-my-smallest-one-under-a-bush-starvation-sorrow-south-sudan" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">profunda desesperaci&oacute;n</a>.
    </p><p class="article-text">
        Hace siete a&ntilde;os, Rose y su familia se trasladaron de la peque&ntilde;as ciudad de Terekeka hasta Juba para encontrar ayuda. &ldquo;Mi marido tiene una enfermedad mental y no pod&iacute;a mantenernos&rdquo;, explica. Ella pensaba que ir a la &ldquo;gran ciudad&rdquo; se traducir&iacute;a en mejores oportunidades.
    </p><p class="article-text">
        Cuando lleg&oacute; por primera vez, vivi&oacute; junto a su familia en las orillas del Nilo, uni&eacute;ndose as&iacute; a miles de personas tambi&eacute;n desesperadas de la tribu Mundari de Terekeka, que llegaron en busca de comida y asistencia durante la segunda guerra civil de Sud&aacute;n del Sur.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, cuando en el a&ntilde;o 2005 se firm&oacute; el acuerdo de paz que hizo posible a la independencia del sur, empez&oacute; a llegar dinero extranjero a borbotones. A esta tribu se le pidi&oacute; que se fueran de all&iacute; para dejar sitio a los nuevos hoteles y negocios a lo largo de la ribera.
    </p><p class="article-text">
        Los que viven en el cementerio aseguran que el gobierno les dijo que volvieran a Terekeka y se negaron a proporcionarles un terreno. Pero ellos no quieren volver a la misma desolaci&oacute;n de la que huyeron, y es por eso que miles de personas terminaron viviendo en el cementerio de Saint Mary.
    </p><h3 class="article-text">Un campo de chabolas</h3><p class="article-text">
        El camposanto, escondido detr&aacute;s de un muro de ladrillo, se ha convertido en los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os en un extenso campo de chabolas lleno de suciedad en medio de la capital. Las endebles tiendas de campa&ntilde;a de pl&aacute;stico cubren la tierra embarrada, mientras que las superficies m&aacute;s duras, las l&aacute;pidas, se utilizan para secar ropa o para almacenar enseres dom&eacute;sticos. Los ni&ntilde;os juegan en los sepulcros de bordes irregulares y los adultos siguen enterrando a los muertos en las parcelas cercanas.
    </p><p class="article-text">
        La mayor parte de la poblaci&oacute;n, incluidas las agencias de ayuda humanitaria locales e internacionales, no tienen ni idea de la cantidad de gente que est&aacute; viviendo en medio de la mugre, detr&aacute;s del muro de ladrillo.
    </p><p class="article-text">
        Los que viven en el cementerio se sienten abandonados. &ldquo;El gobierno no nos ha ayudado&rdquo;, lamenta Cecilia Grack, de 50 a&ntilde;os. Hace diez a&ntilde;os, esta madre de ocho hijos &ldquo;oy&oacute; hablar de un lugar llamado Juba&rdquo; y fue all&iacute; desde Terekeka en busca de comida. Intent&oacute; ocupar ilegalmente la tierra de otra gente, pero despu&eacute;s de que le echasen una y otra vez, busc&oacute; refugio en el cementerio. Ahora come restos y comida caducada que encuentra en el supermercado.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de Sud&aacute;n del Sur no quiere tener mucho que ver con las personas que habitan en el cementerio. La postura oficial es que viven de manera ilegal, por lo que las autoridades no tienen la obligaci&oacute;n de ayudarles. &ldquo;No son nuestro problema&rdquo;, dijo Johnson Swaka, jefe del Ejecutivo de la ciudad de Juba.
    </p><h3 class="article-text">El alcoholismo es otro de los problemas</h3><p class="article-text">
        Tan solo un grupo de ayuda local da asistencia a esta poblaci&oacute;n de 3.000 habitantes. Los trabajadores humanitarios dicen que, desde que comenz&oacute; la guerra, las cosas han ido a peor. &ldquo;No hay trabajo, y si esta gente consigue algo de dinero, se lo gastan en bebida&rdquo;, comenta Martha, una de las trabajadoras sociales del cementerio. <em>The Guardian</em> ha utilizado su nombre de pila para proteger su identidad. Cuenta tambi&eacute;n que la crisis econ&oacute;mica que recorre todo el pa&iacute;s ha dejado a la gente sin trabajo, lo cual ha alimentado el alcoholismo y ha provocado un aumento de casos de ataques machistas.
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n de Martha ha estado trabajando en el cementerio en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os, dando fondos a 600 ni&ntilde;os para poder asistir al colegio, as&iacute; como apoyo contra la violencia machista. Aun as&iacute;, apunta, la atm&oacute;sfera es verdaderamente cambiante en algunos momentos. A veces, las personas que est&aacute;n ebrias agreden a las personas que tratan de ayudarles.
    </p><p class="article-text">
        Grupos de la sociedad civil est&aacute;n pidiendo al gobierno que hagan m&aacute;s por estas personas, d&aacute;ndoles tierras en las que puedan vivir que sean &ldquo;asequibles o gratuitas&rdquo;. &ldquo;El conflicto violento que corroe Sud&aacute;n del Sur ha hecho que la situaci&oacute;n econ&oacute;mica para los ciudadanos de a pie empeore&rdquo;, asegura Edmund Yakani, director ejecutivo de la Community Empowerment for Progress Organization, una organizaci&oacute;n local sin &aacute;nimo de lucro. El experto asegura que la gente no puede pagar los gastos diarios para vivir y mucho menos una casa.
    </p><p class="article-text">
        Los legisladores de Juba tienen muchas dudas sobre las posibilidades de que algo de esto cambie. &ldquo;A ojos del gobierno estas personas son ya cad&aacute;veres&rdquo;, dice un miembro del parlamento que pidi&oacute; permanecer en el anonimato. &ldquo;No cuentan como seres humanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Cristina Armunia Berges
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sam Mednick]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/muerte-personas-residen-cementerio-juba_1_3096632.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Nov 2017 18:38:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Entre la vida y la muerte: miles de personas sin hogar residen en un cementerio de Juba]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Sudán del Sur,África]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No saber si tendrás agua al día siguiente: la vida de miles de refugiados en Uganda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/saber-agua-dia-siguiente_1_3207082.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/87629b9b-fa0f-42c5-9ff8-427ebc9333fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No saber si tendrás agua al día siguiente: la vida de miles de refugiados en Uganda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Casi no hay agua en los campos del norte de Uganda donde se refugian miles de refugiados sursudaneses que huyen de la guerra</p><p class="subtitle">"El mayor problema que tenemos es el del agua. No es suficiente para lavar los cacharros y para beber", dice Betty, una joven sursudanesa</p><p class="subtitle">"La cantidad recomendada son 20 litros, pero aquí no llegan ni a cinco", advierten desde MSF</p></div><p class="article-text">
        Al cielo de las guerras no le gusta la lluvia. Al menos no la lluvia tranquila que riega los pastos y humedece las gargantas. La lluvia de las guerras es violenta: cuando cae, solo sabe arrasarlo todo. Cuando huye, se lleva consigo&nbsp;alientos. Antes de que la guerra volviese a Juba, porque la guerra en Sud&aacute;n del Sur nunca ha terminado de irse, a Betty le encantaba la lluvia.
    </p><p class="article-text">
        La lluvia que reverdec&iacute;a las cosechas y las ganas de seguir bailando. Ahora que vive de prestado en la vecina Uganda, a Betty le cuesta mirar al cielo. De donde ca&iacute;an las bombas ahora caen los mosquitos cargados de malaria. M&aacute;s todav&iacute;a le cuesta mirar al suelo. A cada pisada, este se resquebraja y por hondo que perforen all&iacute; ya no queda agua. Ni para lavar. Ni para cocinar. Ni siquiera para beber.
    </p><p class="article-text">
        En su nuevo hogar, un boh&iacute;o en el que las lonas de ACNUR son incapaces de aliviar el bochorno, solo hay un lujo: una silla de pl&aacute;stico azul en la que sentarse por turnos a disfrutar del trampantojo que el sol dibuja cada tarde al ocultarse sobre la &uacute;ltima de las colinas que vallan la dehesa. 
    </p><p class="article-text">
        El resto de sus pertenencias, un vestido de flores rosas y unos pendientes blancos, las lleva siempre encima. Pero lo que realmente m&aacute;s le preocupa a Betty esta ma&ntilde;ana, como todas las ma&ntilde;anas desde hace casi un a&ntilde;o, es que de la garrafa amarilla de la que ya se desprendieron las letras caiga un poco m&aacute;s de agua. Solo un poco m&aacute;s. Lo suficiente para lavarse las manos.
    </p><h3 class="article-text">Un mill&oacute;n de refugiados sursudaneses en Uganda</h3><p class="article-text">
        En Rhino, como en Bidi Bidi, en Impevi o en cualquiera de la <a href="http://reliefweb.int/sites/reliefweb.int/files/resources/UGA_HCRPresence_170101.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otra decena de campos</a>&nbsp;de refugiados del norte de Uganda, apenas hay agua. Desde que se recrudeci&oacute; el conflicto en Sud&aacute;n del Sur en diciembre de 2013, el pa&iacute;s fronterizo se ha convertido en el lugar de acogida de m&aacute;s de&nbsp;<a href="http://reliefweb.int/sites/reliefweb.int/files/resources/Bi-weekly%20SSD%20Info-Graph%2030-06-17_Final.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un mill&oacute;n de&nbsp;s</a>ursudaneses.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<a href="http://www.who.int/globalchange/ecosystems/water/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La cantidad recomendada &ndash;por la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud&ndash; son 20 litros</a>, pero aqu&iacute; no llegan ni a cinco&rdquo;, alerta Yves Lyre Marcellus, coordinador del programa de asistencia de M&eacute;dicos Sin Fronteras (MSF) en la zona.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&ldquo;&iquest;Agua? &iquest;Aqu&iacute;?&rdquo;&mdash;&nbsp;Se r&iacute;en dos j&oacute;venes junto a la entrada de uno de los centros de atenci&oacute;n primaria del campo.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de otros muchos pa&iacute;ses donde los refugiados permanecen confinados en campos y no puede trabajar legalmente, Uganda ofrece a los reci&eacute;n llegados la oportunidad de una nueva vida: un peque&ntilde;o terreno, dispuesto para cultivar y levantar un vivienda; libertad de movimientos, posibilidad de trabajar y acceso a los servicios b&aacute;sicos de educaci&oacute;n primaria y asistencia m&eacute;dica.
    </p><p class="article-text">
        En poco m&aacute;s de un a&ntilde;o, lo que s&oacute;lo eran peque&ntilde;as aldeas de agricultores se han convertido en inmensas &ldquo;ciudades de sombra&rdquo; a las que durante los meses de primavera <a href="http://www.unhcr.org/news/press/2017/3/58d3abab4/breaking-point-imminent-government-uganda-unhcr-say-help-south-sudan-refugee.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llegaban a diario m&aacute;s de 2.000 personas</a>.
    </p><p class="article-text">
        Aunque en las &uacute;ltimas semanas la presi&oacute;n migratoria se ha reducido, m&aacute;s de 20.000 personas huyeron a Uganda a lo largo del mes de junio. Siguen siendo m&aacute;s de 600 al d&iacute;a, lo que sit&uacute;a a Sud&aacute;n del Sur como la <a href="http://www.unhcr.org/news/latest/2017/3/58cbfa304/refugee-crisis-south-sudan-worlds-fastest-growing.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crisis de refugiados que m&aacute;s crece en el mundo</a>. De hecho, el pa&iacute;s africano es ya, tras Siria y Afganist&aacute;n, el tercer lugar del planeta del que huye m&aacute;s gente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">M&aacute;s del 80% son mujeres, ni&ntilde;as y ni&ntilde;os</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros llegamos hace un a&ntilde;o desde Juba. All&iacute; la situaci&oacute;n es muy mala&rdquo;, traduce Tadeo, el mayor de los varones de la familia. Es todav&iacute;a menor de edad. &ldquo;Si te fijas aqu&iacute; la mayor&iacute;a son mujeres y ni&ntilde;os. Los hombres cruzan la frontera con ellos, pero despu&eacute;s se vuelven a Sud&aacute;n a luchar&rdquo;, comenta uno de los trabajadores de MSF.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://reliefweb.int/sites/reliefweb.int/files/resources/Bi-weekly%20SSD%20Info-Graph%2030-06-17_Final.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Del m&aacute;s de un mill&oacute;n de refugiados sursudaneses acogidos por Uganda, m&aacute;s del 80%&nbsp;son mujeres, ni&ntilde;as y ni&ntilde;os</a>. Los propios campos, 13 en total, tres de ellos -<a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Palorinya, Imvepi y Palabek Ogili</a>- abiertos desde diciembre, est&aacute;n distribuidos en funci&oacute;n de su configuraci&oacute;n sociol&oacute;gica: las letras que identifican a las zonas reservadas a los menores no acompa&ntilde;ados y a las familias sin varones son las primeras en ser atendidas.
    </p><p class="article-text">
        Porque, desde hace meses, los recursos que llegan al norte de Uganda son muy&nbsp;escasos. La raci&oacute;n mensual de harina de ma&iacute;z ha pasado, seg&uacute;n el relato de algunas familias, de 15 a 1,5 kilos por persona y son cada vez m&aacute;s los que se desesperan mientras aguardan el reparto de las organizaciones humanitarias.
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        &ldquo;Llevamos aqu&iacute; varios d&iacute;as y no hay comida&rdquo;, grita un joven que se hace llamar Obama desde una fila del campo de Impevi de la que sobresalen una retah&iacute;la de manos estiradas y cuencos vac&iacute;os: la tasa de desnutrici&oacute;n entre los menores de cinco&nbsp;a&ntilde;os alcanza ya el 14,2%, apenas a unas d&eacute;cimas de lo que la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) calificar&iacute;a como situaci&oacute;n cr&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El actual ritmo migratorio requiere un esfuerzo humanitario que sobrepasa, s&oacute;lo en Uganda, los 350 millones de d&oacute;lares, <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">pero los fondos actuales apenas cubren el 34%</a> . El Programa Mundial de Alimentos (WFP, por sus siglas en ingl&eacute;s) ya se vio obligado en mayo a reducir las raciones de cereales y sus reservas se est&aacute;n agotando: si no llegan m&aacute;s ayudas, ser&aacute; imposible seguir atendiendo a los reci&eacute;n llegados. &ldquo;Estamos en un momento cr&iacute;tico. Uganda no puede afrontar sola la mayor crisis de refugiados en &Aacute;frica&rdquo;, alertaba ya en marzo el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Grandi.
    </p><h3 class="article-text">La esperada llegada del tanque de agua</h3><p class="article-text">
        Aunque la sombra solo cubre una de las porter&iacute;as, en el campo de Rhino, que m&aacute;s bien es ya una ciudad con sus ultramarinos, sus tiendas de ropa&nbsp;y sus peluquer&iacute;as, los chicos ya empiezan a repartir los equipos. A Oscar, que no se llamaba as&iacute; pero no quiere que lo llamen de otra manera, le gustar&iacute;a ir a jugar con la camiseta del Chelsea sobre su espalda menuda. A regatear piedras y rivales sobre la arcilla seca. &ldquo;Pero hoy no puedo. Tengo mucha tarea&rdquo;. Betty lo mira orgullosa.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de todo, al menos los ni&ntilde;os pueden estudiar. La escuela, un peque&ntilde;o barrac&oacute;n al otro lado del saque de banda, se ocupa de los cr&iacute;os por las ma&ntilde;anas. El f&uacute;tbol lo hace por las tardes. Y solo el traqueteo de un cami&oacute;n interrumpe el&nbsp;partido.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&ldquo;&iexcl;Heeey!&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        Algunos en sandalias, los dem&aacute;s descalzos, corren al encuentro del tanque de agua. Cuando por fin alcanza la tuber&iacute;a instalada junto a uno de los dep&oacute;sitos instalados por el Danish Refugee Council, una retah&iacute;la de garrafas amarillas como las de Betty y su familia esperan para ser llenadas.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iexcl;Yeee!&mdash;responde&nbsp;varios&nbsp;ni&ntilde;os y dos madres al sentir el agua fresca golpear el pl&aacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El mayor problema que tenemos es el del agua. No es suficiente para lavar los &nbsp;y para beber&rdquo;, insistir&aacute; Betty cuando vuelva con la garrafa llena. &ldquo;Tres veces al d&iacute;a tenemos que subir hasta la bomba &ndash;situada justo enfrente del centro de atenci&oacute;n de MSF&ndash; para coger agua&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hay d&iacute;as, como hoy, en los que ni siquiera all&iacute; la encuentran. No queda otra, entonces, que recorrer el campo, la ciudad de los refugiados, en busca de&nbsp;agua.
    </p><p class="article-text">
        En esta &eacute;poca del a&ntilde;o, el suelo est&aacute; demasiado &aacute;rido. El r&iacute;o que ba&ntilde;a la parte baja del campo se ha evaporado y el suministro de agua depende de los camiones cisterna: &ldquo;Y eso no es rentable a largo plazo. Ni siquiera la ONU lo va a poder mantener&rdquo;, subraya Yves.&nbsp;La factura mensual asciende a 400.000 d&oacute;lares.
    </p><p class="article-text">
        Durante semanas, adem&aacute;s, el abastecimiento no es regular. &ldquo;Si eres afortunado recibes seis&nbsp;litros, si no tres. O nada&rdquo;, sentencia, sin dejar de intentar borrar el sudor de su rostro, el responsable de MSF. El calor resulta insoportable.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Son muchos&nbsp;los que no logran sobrevivir.&nbsp;A Uganda los <a href="http://victimasolvidadas.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">refugiados</a> llegan extenuados, con el est&oacute;mago lleno de par&aacute;sitos y la conciencia quebrada por los horrores: han visto bombardeos, ejecuciones y <a href="http://www.eldiario.es/theguardian/intervenir-violaban-cooperantes-Sudan-Sur_0_566943910.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">agresiones sexuales</a>, mas tambi&eacute;n familias incapaces de sobreponerse a una hambruna que, si bien ha sido rebajada, ha dejado a m&aacute;s de seis millones de personas en riesgo de inseguridad alimentaria.
    </p><p class="article-text">
        A los cuerpos huidos, enflaquecidos pero todav&iacute;a capaces de seguir peleando, los acaba de vencer a menudo la lluvia de la guerras. Porque cuando cae, furiosa, lo enfanga todo. Y lo que antes era un secarral se convierte de pronto en alimento para los mosquitos y su malaria. Tambi&eacute;n para la diarrea y el c&oacute;lera. &ldquo;En &eacute;poca de lluvias el riesgo de malaria se multiplica por tres&rdquo;, apunta Yves. Por eso, MSF lleva semanas repartiendo mosquiteras. M&aacute;s de 40.000. A ver si son suficientes.
    </p><p class="article-text">
        Todo ser&iacute;a m&aacute;s f&aacute;cil si hubiese agua. Agua de la lluvia tranquila. Como la que alegraba los domingos de Betty en Juba. Porque con ese agua el r&iacute;o bajar&iacute;a repleto y de los grifos brotar&iacute;a lo suficiente para llenar un centenar de garrafas. Y otro m&aacute;s si hiciese falta. Pero como el cielo de las guerras parece empe&ntilde;ado en seguir ensa&ntilde;&aacute;ndose con los atardeceres de esta franja del ecuador. A Betty, a Oscar y a los peque&ntilde;os que disparan penaltis para decidir el ganador del partido no les queda m&aacute;s futuro que el que pueda ofrecerles la bomba que acaban de instalar r&iacute;o arriba.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo entramado de ocho&nbsp;kil&oacute;metros de tuber&iacute;as, casi una veintena de fuentes y pozos y media docena de dep&oacute;sitos est&aacute; ya listo. 400.000 metros c&uacute;bicos al d&iacute;a que abastecen a 21.000 personas. En principio deber&iacute;a haber sido suficiente para atender a casi la mitad del campo, pero Rhino ha multiplicado su poblaci&oacute;n hasta los 86.770 refugiados. Demasiadas gargantas para la lluvia de la guerra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo L. Orosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/saber-agua-dia-siguiente_1_3207082.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Sep 2017 16:33:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No saber si tendrás agua al día siguiente: la vida de miles de refugiados en Uganda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Refugiados,Sudán del Sur,Agua,Desigualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vivir sin agua, el dilema de muchos refugiados sursudaneses en Uganda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/vivir_1_3227475.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/44c31d77-3666-40fe-bcca-966608886ebd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vivir sin agua, el dilema de muchos refugiados sursudaneses en Uganda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">43.000 personas sobreviven a diario sin el agua suficiente para cubrir sus necesidades básicas en Ofua, al oeste del asentamiento Rhino, en el país africano</p><p class="subtitle">Uganda es un ejemplo a seguir para todos aquellos países que cierran sus puertas a millones de refugiados, pero hay aspectos que deberían mejorarse urgentemente</p><p class="subtitle">Menos del 20% de las mujeres en Ofua puede comprar compresas, más del 50% de la población no tiene acceso a una pastilla de jabón y al menos la mitad no sabe si tendrá agua al día siguiente</p></div><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo se vive un d&iacute;a sin agua? &iquest;Y cinco o seis? &iquest;Qu&eacute; se siente cuando ni siquiera puedes lavar los pedazos de tela que te viste obligada a utilizar en lugar de las compresas que no pudiste comprar? &iquest;C&oacute;mo te lavas las manos despu&eacute;s de limpiar a tu beb&eacute;, que est&aacute; pasando por su en&eacute;sima diarrea desde que lleg&oacute; al campo y que ha llenado toda su ropa y la tuya de excrementos? &iquest;C&oacute;mo cocinas las raciones de frijoles y ma&iacute;z, que son lo &uacute;nico a lo que la mayor&iacute;a de los que viven aqu&iacute; tienen acceso?
    </p><p class="article-text">
        Estas son algunas de las preguntas que se hacen d&iacute;a tras d&iacute;a los 43.000 refugiados que viven en Ofua, en la parte occidental del asentamiento Rhino. Llegaron aqu&iacute; huyendo de la violencia en Sud&aacute;n del Sur y buscando seguridad. Sab&iacute;an que lo que les esperaba en Uganda no ser&iacute;a f&aacute;cil, pero lo que nunca pudieron imaginarse es que el acceso al agua ser&iacute;a uno de sus principales dilemas.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/numero-refugiados-sursudaneses-Uganda-ACNUR_0_676832355.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Uganda hoy acoge a m&aacute;s de un mill&oacute;n de refugiados sursudaneses</a>, de los que casi medio mill&oacute;n han llegado desde julio de 2016, cuando el conflicto se intensific&oacute; en el pa&iacute;s vecino. Y a pesar de sus loables esfuerzos por ofrecerles unas condiciones de vida dignas, la realidad que viven todas estas personas a d&iacute;a de hoy dista mucho de ser medianamente aceptable.
    </p><p class="article-text">
        En Ofua se podr&iacute;a caminar durante d&iacute;as para ir de un extremo del asentamiento al otro; las dimensiones de esto son enormes. Los caminos demarcan las zonas o vecindarios en las que los refugiados viven bajo techos de paja y paredes de pl&aacute;stico o de barro. Como est&aacute;n sin pavimentar, las lluvias convierten esos caminos en aut&eacute;nticos barrizales.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de los caminos puedes ver tanques negros de agua sobre sacos de arena. Y, junto a ellos, siempre se distinguen varias filas de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. En sus manos sostienen unos bidones de un amarillo brillante que llenar&aacute;n en cuanto llegue el cami&oacute;n que surte de agua al tanque negro. Cuando paso junto a ellos, siempre me sonr&iacute;en y me saludan efusivamente. 
    </p><p class="article-text">
        Uganda brinda a los refugiados los mismos servicios b&aacute;sicos que a los ugandeses, como por ejemplo, el acceso a la salud y a la educaci&oacute;n. Adem&aacute;s, les ofrece la oportunidad de trabajar y les asigna un lote de tierra para que residan y cultiven en &eacute;l, as&iacute; que, en muchos sentidos, Uganda es un ejemplo a seguir para todos aquellos pa&iacute;ses que cierran sus puertas a millones de personas cuyas circunstancias les han obligado a huir de sus casas y a dejar sus vidas atr&aacute;s. Aunque tambi&eacute;n es cierto que existen muchos aspectos que no son tan id&iacute;licos y que deber&iacute;an mejorarse de manera urgente.
    </p><p class="article-text">
        Alice, una adolescente que reside en Ofua me describi&oacute; la violencia de la que escap&oacute;, no con palabras, sino moviendo la mano en horizontal de izquierda a derecha, en l&iacute;nea recta, justo debajo de la barbilla. Ese cuchillo invisible es una descripci&oacute;n casi un&aacute;nime que hacen habitualmente muchos de los adultos y de los ni&ntilde;os que he conocido en el campo. No se acompa&ntilde;a de cambios ni de gestos ni de entonaci&oacute;n. Es un movimiento corporal, casi sin emoci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La adolescente recorri&oacute; el trayecto a Uganda con su hermana mayor y la hija de su hermana. En el camino, su hermana perdi&oacute; la vida y Alice perdi&oacute; de golpe su infancia para sacar adelante a su sobrina de 4 a&ntilde;os, de quien cuida d&iacute;a y noche sin separarse de ella. Alice no va a la escuela, no tiene trabajo y ha perdido el contacto con sus padres, de quienes no tiene noticias desde hace mucho tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Me llama la atenci&oacute;n su manera tan consciente de describir y de lidiar con el pasado, pero al mismo tiempo pienso en lo que dar&iacute;a esta chiquilla por poder dejar todo eso atr&aacute;s y regresar a un poco de normalidad, que es lo que al fin y al cabo todo el mundo ans&iacute;a tener en este campo de refugiados.
    </p><p class="article-text">
        En Ofua hay inmensos problemas relacionados con servicios tan b&aacute;sicos como, por ejemplo, el acceso al agua potable. Hace ya m&aacute;s de seis meses desde que el asentamiento comenzase a recibir refugiados y, a d&iacute;a de hoy, y a falta de soluciones alternativas m&aacute;s sostenibles, la poblaci&oacute;n en Ofua contin&uacute;a en su mayor&iacute;a dependiendo del agua suministrada por los camiones cisterna; un sistema de aprovisionamiento que resulta problem&aacute;tico e insuficiente.
    </p><p class="article-text">
        Desde cualquier lugar del mundo donde no hay filas de ni&ntilde;os sosteniendo en sus manos bidones amarillos mientras esperan la llegada de un cami&oacute;n que no siempre llega, seguramente sea dif&iacute;cil entender los desaf&iacute;os que supone vivir sin agua suficiente. En una ciudad europea cualquiera, muy pocos se preguntar&aacute;n cu&aacute;ntos litros por persona al d&iacute;a son necesarios, no solo para sobrevivir, sino tambi&eacute;n para llevar una vida digna. En todos los pa&iacute;ses occidentales el agua es algo que est&aacute; disponible y cuyo uso sin limitaciones nos resulta completamente normal y cotidiano.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; deber&iacute;a de ser siempre. Aqu&iacute;, all&iacute; y en todos los lugares del planeta. En Espa&ntilde;a por ejemplo, seg&uacute;n los datos recogidos por el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica en 2013, el consumo de agua en los hogares se sit&uacute;a en los 150 litros de media por persona y d&iacute;a. Con estos litros de agua tiramos de la cadena del v&aacute;ter, cocinamos, nos lavamos las manos, nos duchamos, nos quitamos la sed o regamos las plantas, entre otras actividades cotidianas.
    </p><p class="article-text">
        Fuera de la normalidad, y en situaciones de emergencia que se viven en otras partes del mundo, como conflictos armados, desastres naturales o epidemias, el est&aacute;ndar internacional m&iacute;nimo es de 15 litros por persona y d&iacute;a. Con esos 15 litros se deber&iacute;an cubrir las necesidades humanas m&aacute;s b&aacute;sicas en materia de alimentaci&oacute;n e higiene. Parece poco, &iquest;verdad? Pues bien, aqu&iacute; en Ofua el promedio es de tan solo 8 litros por persona al d&iacute;a. La gente sobrevive, s&iacute;, &iquest;pero se puede afirmar que estos estos 8 litros permiten tener una vida digna? Las consecuencias de la falta de agua, y tambi&eacute;n de la falta de higiene, resultan dif&iacute;ciles de imaginar.
    </p><h3 class="article-text">El 50% no sabe si tendr&aacute; agua al d&iacute;a siguiente</h3><p class="article-text">
        En el mes de mayo de este a&ntilde;o, M&eacute;dicos Sin Fronteras realiz&oacute; una encuesta que revel&oacute; que menos del 20% de la poblaci&oacute;n femenina en edad reproductiva de Ofua recibe apoyo para poder comprar compresas, cuyo precio en el mercado local es inasequible para la mayor&iacute;a de ellas. Tampoco hay muchas organizaciones que se las suministren de manera gratuita. Muchas dejan de salir de casa y de ir a la escuela porque no hay agua para lavar los pedazos de tela que utilizan una y otra vez. Y tienen verg&uuml;enza porque saben que huelen mal y que no est&aacute;n limpias.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los datos de la encuesta revel&oacute; que en Ofua, donde la diarrea es uno de los problemas de salud m&aacute;s latentes en los ni&ntilde;os menores de cinco a&ntilde;os, m&aacute;s de la mitad de la poblaci&oacute;n no tiene acceso a una pastilla de jab&oacute;n. Y otro dato m&aacute;s: en este campo de refugiados al menos la mitad de la poblaci&oacute;n siente incertidumbre sobre si tendr&aacute;n agua al d&iacute;a siguiente. Y esa falta de garant&iacute;as empuja a m&aacute;s del 80% de la poblaci&oacute;n del campo; es decir, a todos aquellos que dependen del agua que traen los camiones, a esperar junto a los tanques cuando oscurece, a pesar de que el 70% dice no sentirse seguro cuando cae la noche.
    </p><p class="article-text">
        Charles, un l&iacute;der comunitario muy al tanto de los problemas de seguridad junto a los tanques, me llama con frecuencia, pregunt&aacute;ndome si s&eacute; si los camiones van a llegar o no, porque ya son m&aacute;s de las seis de la tarde y comienza a anochecer. &Eacute;l sabe bien que son otras organizaciones las encargadas de la administraci&oacute;n de los camiones, pero igualmente me llama a m&iacute;, tratando de encontrar desesperadamente respuestas que mitiguen la incertidumbre de su comunidad. Yo, lamentablemente, poco puedo decirle.
    </p><p class="article-text">
         El problema del agua tiene muchas causas, pero un factor fundamental es el hecho de que las fuentes existentes no est&aacute;n necesariamente localizadas en los lugares donde la gente ha sido asentada. Y en algunos casos se encuentran verdaderamente alejadas. Trasladar el agua a trav&eacute;s de este sistema de camiones de agua, que se atascan en el barro cuando llueve, que se estropean con frecuencia, o que simplemente no pueden hacer todos los viajes necesarios para que todos tengan agua ese d&iacute;a, resulta muy costoso e ineficaz, pero en la mayor&iacute;a de los sitios no existen otras soluciones m&aacute;s sostenibles. 
    </p><p class="article-text">
        MSF ha empezado a instalar plantas potabilizadoras que suministran millones de litros de agua en algunos de los asentamientos de la zona, pero de momento no llegamos a todos los lugares necesarios.
    </p><p class="article-text">
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    </figure><p class="article-text">
        Las tierras que se les asignan a los refugiados, tampoco son todas cultivables, y resulta casi una cuesti&oacute;n de suerte haber recibido un pedazo de tierra &aacute;rido o no. Una se pregunta por qu&eacute; fueron los refugiados asentados en esas zonas si las autoridades ya sab&iacute;an que eran zonas tremendamente &aacute;ridas. Cierto es, que independientemente de si son cultivables o no, y de que los refugiados puedan eliminar la dependencia de las raciones humanitarias mensuales de comida, estas tierras permiten tener una vida lejos del ciclo de violencia de Sud&aacute;n del Sur. &iquest;Pero, quitando eso, les permiten tambi&eacute;n tener tambi&eacute;n una vida digna?
    </p><p class="article-text">
        Si las decisiones del sector humanitario se basan en lo que la gente necesita con mayor urgencia, entonces esta es una realidad hasta cierto punto esperada. La gente lo primero que necesita es un lugar en el que estar a salvo de la violencia, y, vi&eacute;ndolo as&iacute;, puede entenderse que no importe mucho d&oacute;nde se localice el lugar de refugio que se les ofrece. Lo m&aacute;s importante es poder acceder a un lugar que tenga servicios b&aacute;sicos de salud, agua y alimentaci&oacute;n, pero, sin embargo, aqu&iacute; tampoco disponen siempre de todo eso.
    </p><p class="article-text">
        Respecto al agua, es cierto que en crisis humanitarias el suministro de suficiente agua potable es un desaf&iacute;o, y la asistencia se brinda en funci&oacute;n de las necesidades m&aacute;s b&aacute;sicas para sobrevivir al periodo de emergencia. Sin embargo, en Ofua la poblaci&oacute;n lleva m&aacute;s de seis meses asentada en lugares que incluso no se llaman oficialmente 'campos de refugiados', sino asentamientos. 
    </p><p class="article-text">
        Esto se debe a que se prev&eacute; que todas estas personas tengan que permanecer en Uganda por un largo tiempo. Y sin embargo Alice, como muchos otros en Ofua, me comentan con frecuencia que ellos lo que esperan es poder volver lo m&aacute;s pronto posible a Sud&aacute;n del Sur, donde las cosas antes eran distintas. Quieren rehacer sus vidas, volver a lo que antes era la normalidad.
    </p><p class="article-text">
        --
    </p><p class="article-text">
        <em>Desde principios de 2017 M&eacute;dicos Sin Fronteras (MSF) trabaja en Ofua, en el asentamiento de Rhino. MSF ha construido y opera un sistema de suministro de agua extra&iacute;da de dos pozos de alto rendimiento por medio de una bomba que traslada el agua a trav&eacute;s de m&aacute;s de 8 kil&oacute;metros de pipas, a un centro de almacenamiento central y a 17 grifos comunales en dos zonas de Ofua. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>MSF tambi&eacute;n brinda servicios de salud gratuitos tanto a refugiados como a ugandeses en dos puestos de salud que dan servicios b&aacute;sicos y de prevenci&oacute;n, y en un centro de salud con capacidad de hospitalizaci&oacute;n y sala de partos. Por medio de estas operaciones, MSF emplea a m&aacute;s de 200 refugiados sursudaneses y a residentes Ugandeses.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diana Manilla Arroyo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/vivir_1_3227475.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Aug 2017 18:33:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vivir sin agua, el dilema de muchos refugiados sursudaneses en Uganda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Uganda,Sudán del Sur,Médicos Sin Fronteras,Refugiados]]></media:keywords>
    </item>
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