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    <title><![CDATA[elDiario.es - Gambia]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/gambia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Gambia]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Un barco convertido en ambulancia acuática para salvar vidas en Gambia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/barco-convertido-ambulancia-salvar-vidas-gambia_1_13041276.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9f76ed51-00e7-4db0-b351-84bc7a6b0c5b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un barco convertido en ambulancia acuática para salvar vidas en Gambia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El proyecto plantea la reparación de una embarcación por parte de alumnado de FP en Gran Canaria, para transformarla en una unidad medicalizada con capacidad para prestar atención sanitaria y trasladar pacientes a través del río que conecta las localidades de Barra y Banjul</p><p class="subtitle">Gran Canaria dona material de emergencias a Gambia para reforzar los servicios esenciales del país africano y salvar vidas
</p></div><p class="article-text">
        Un grupo de estudiantes del m&oacute;dulo de Carpinter&iacute;a y Madera del Instituto de Educaci&oacute;n Secundaria&nbsp;Ana Luisa Ben&iacute;tez, en Las Palmas de Gran Canaria, trabajan en la reparaci&oacute;n de una <strong>embarcaci&oacute;n</strong> que pronto volver&aacute; al mar con el objetivo de convertirse en una <strong>ambulancia</strong> acu&aacute;tica para mejorar la atenci&oacute;n sanitaria de primera urgencia en la <strong>Rep&uacute;blica de Gambia</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno canario ha detallado en una nota que los trabajos est&aacute;n dentro del proyecto de cooperaci&oacute;n internacional Ambulancia Acu&aacute;tica Barra&ndash;Banjul (BBWA), impulsado por la STARUP Coraz&oacute;n Solidario.
    </p><p class="article-text">
        Lo que se plantea es transformar un barco de seis metros, cedido por la Autoridad Portuaria de Las Palmas, en una unidad medicalizada con capacidad para prestar atenci&oacute;n sanitaria y trasladar pacientes a trav&eacute;s del r&iacute;o que conecta las localidades de Barra y Banjul.
    </p><p class="article-text">
        La reparaci&oacute;n, que se inici&oacute; a comienzos del mes de febrero, se desarrolla en el propio centro educativo con la participaci&oacute;n directa del alumnado, que aplica los conocimientos t&eacute;cnicos adquiridos en un proyecto de cooperaci&oacute;n internacional, con impacto real, contribuyendo as&iacute; a transformar una embarcaci&oacute;n en desuso en un servicio de primera respuesta sanitaria.
    </p><p class="article-text">
        En Gambia, atravesada longitudinalmente por el r&iacute;o que da nombre al pa&iacute;s, el acceso a la atenci&oacute;n hospitalaria depende en muchos casos del transporte fluvial, lo que provoca retrasos cr&iacute;ticos en situaciones de emergencia m&eacute;dica, especialmente en casos de partos complicados, infecciones graves o accidentes.
    </p><p class="article-text">
        La futura ambulancia acu&aacute;tica permitir&aacute; reducir los tiempos de traslado entre Barra y Banjul y mejorar la atenci&oacute;n prehospitalaria durante el trayecto, contribuyendo a aumentar las posibilidades de supervivencia de la poblaci&oacute;n local y de las comunidades situadas en el entorno costero e insular del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa aspira a convertirse en una experiencia piloto en &Aacute;frica Occidental, al plantear la creaci&oacute;n de una ambulancia acu&aacute;tica de primera respuesta capaz de prestar atenci&oacute;n sanitaria b&aacute;sica y realizar evacuaciones m&eacute;dicas en entornos donde el acceso por tierra resulta limitado o inexistente.
    </p><p class="article-text">
        En medio del proyecto, este mi&eacute;rcoles visitaron el centro la directora general de Formaci&oacute;n Profesional y Ense&ntilde;anzas de R&eacute;gimen Especial del Gobierno de Canarias, Carolina Le&oacute;n, junto con el embajador de la Rep&uacute;blica de Gambia en Espa&ntilde;a, Noah Turay; la gerente de la Fundaci&oacute;n Puertos de Las Palmas, Betsab&eacute; Morales; y la presidenta de Coraz&oacute;n Solidario, Sonja Arup.
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                    alt="Visita de la directora general de Formación Profesional y Enseñanzas de Régimen Especial del Gobierno de Canarias, Carolina León, en los avances del proyecto."
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                Visita de la directora general de Formación Profesional y Enseñanzas de Régimen Especial del Gobierno de Canarias, Carolina León, en los avances del proyecto.                            </span>
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        Carolina Le&oacute;n destac&oacute; durante el encuentro que &ldquo;este proyecto refleja muy bien lo que representa la Formaci&oacute;n Profesional: j&oacute;venes que aprenden un oficio y, al mismo tiempo, aportan valor a la sociedad con su trabajo. Los centros de FP son tambi&eacute;n espacios de innovaci&oacute;n y compromiso social, y esta iniciativa demuestra c&oacute;mo el aprendizaje puede tener un impacto real en la vida de otras personas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Noah Turay, se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;en una emergencia el tiempo es decisivo, y esta ambulancia acu&aacute;tica permitir&aacute; reducir los traslados entre Barra y Banjul de m&aacute;s de cuarenta minutos a apenas unos minutos, lo que puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte&rdquo;. Asimismo, valor&oacute; especialmente que algunos de los estudiantes que participan en el proyecto sean j&oacute;venes gambianos que hoy se est&aacute;n formando en Canarias.
    </p><p class="article-text">
        Mientras, Betsab&eacute; Morales, explic&oacute; que &ldquo;este barco hab&iacute;a quedado abandonado tras una subasta desierta de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, y gracias a este proyecto vuelve al mar con un prop&oacute;sito mucho mayor: salvar vidas&rdquo;. En este sentido, subray&oacute; que desde la fundaci&oacute;n trabajan para impulsar iniciativas que reflejen tambi&eacute;n el papel social del puerto y su contribuci&oacute;n al desarrollo de proyectos solidarios.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, Sonja Arup, record&oacute; que &ldquo;el objetivo principal de este barco es salvar vidas, tras a&ntilde;os comprobando sobre el terreno las dificultades de muchas personas para acceder a atenci&oacute;n hospitalaria en el pa&iacute;s africano&rdquo;. En este sentido, destac&oacute; que la futura ambulancia acu&aacute;tica permitir&aacute; realizar el trayecto entre Barra y Banjul en apenas unos minutos y &ldquo;aspira a convertirse en una experiencia piloto en &Aacute;frica occidental para la atenci&oacute;n de emergencias m&eacute;dicas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto se integra en el Sistema de Emergencias Gambia (SEG), un programa de cooperaci&oacute;n internacional orientado a fortalecer las capacidades de respuesta sanitaria y de protecci&oacute;n civil en el pa&iacute;s africano mediante la aportaci&oacute;n de equipamiento, formaci&oacute;n y transferencia de conocimiento t&eacute;cnico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Canarias Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/barco-convertido-ambulancia-salvar-vidas-gambia_1_13041276.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Mar 2026 18:05:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Gambia,Canarias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Este es el curioso motivo por el que Gambia está completamente rodeada por Senegal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/curioso-motivo-gambia-completamente-rodeada-senegal-pm_1_12795478.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1c239f5-138b-4b3f-9192-8232bee30ca1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1131184.jpg" width="2321" height="1306" alt="Este es el curioso motivo por el que Gambia está completamente rodeada por Senegal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una explicación histórica insólita que mezcla cañones, barcos y dos potencias europeas disputándose un mismo territorio</p><p class="subtitle">La playa de Ghana plagada de la ropa que creemos donar a África desde España</p></div><p class="article-text">
        Pocas fronteras del mundo son tan sorprendentes como la de Gambia. A simple vista, el mapa parece un puzzle mal encajado: un pa&iacute;s estrecho, alargado, que se adentra como una lengua de tierra siguiendo el curso del&nbsp;<strong>r&iacute;o Gambia</strong>, mientras todo a su alrededor pertenece a otra naci&oacute;n. Desde cualquier punto en el que uno est&eacute;, Senegal lo envuelve por completo. Hoy la imagen genera curiosidad, pero su origen es mucho menos geom&eacute;trico de lo que parece: fue trazado a golpe de ca&ntilde;&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Durante el periodo colonial, los brit&aacute;nicos y los franceses se disputaron la regi&oacute;n. Unos quer&iacute;an controlar el r&iacute;o; los otros buscaban dominar la costa y la franja interior del &Aacute;frica Occidental. El resultado final fue la creaci&oacute;n de un pa&iacute;s peculiar, angl&oacute;fono y estrech&iacute;simo, completamente dependiente de las sinuosidades del&nbsp;<strong>r&iacute;o Gambia</strong>, mientras el resto del territorio quedaba en manos francesas. Esa es, en esencia, la raz&oacute;n por la que hoy hablamos de&nbsp;<strong>Gambia rodeada por Senegal</strong>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El r&iacute;o Gambia como l&iacute;nea de vida y  frontera</strong></h2><p class="article-text">
        La clave siempre fue el agua. Para los brit&aacute;nicos, controlar el curso del&nbsp;<strong>r&iacute;o Gambia</strong>&nbsp;significaba controlar la entrada al interior del continente y abrir una v&iacute;a comercial directa hacia las comunidades locales. La estrategia para fijar los l&iacute;mites fue sorprendentemente literal: subieron por el r&iacute;o en barco y, desde cubierta, dispararon sus ca&ntilde;ones hacia ambas orillas. Donde ca&iacute;a la bala de hierro, ah&iacute; se establec&iacute;a la&nbsp;<strong>frontera de Gambia</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El m&eacute;todo, tan rudimentario como contundente, dio lugar a la forma exacta que tiene el pa&iacute;s. Gambia adopt&oacute; la silueta del propio r&iacute;o, convirti&eacute;ndose en un territorio que depende completamente de su cauce. A ambos lados de esa l&iacute;nea improvisada qued&oacute; Senegal, entonces bajo dominio franc&eacute;s, y as&iacute; empez&oacute; a formarse el curioso enclave que hoy conocemos como&nbsp;<strong>Gambia rodeada por Senegal</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Lo que para las potencias europeas era un ejercicio de delimitaci&oacute;n territorial, para las comunidades africanas era algo muy diferente: un corte artificial. Las etnias y las familias que viv&iacute;an en esa regi&oacute;n no distingu&iacute;an entre un lado y otro del agua. Mandingas, fulas, wolof y jolas compart&iacute;an lenguas, costumbres, rutas comerciales y v&iacute;nculos familiares mucho antes de que existiera una frontera. El trazado colonial dividi&oacute; un mismo mundo en dos administraciones distintas.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/C0B9dHxoukj/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text"><strong>Historia colonial de Gambia</strong></h2><p class="article-text">
        La&nbsp;<strong>historia colonial de Gambia</strong>&nbsp;es inseparable de la presencia brit&aacute;nica. Tras establecer un fuerte en la desembocadura del r&iacute;o, el objetivo fue reforzar la ruta marcada por el agua y protegerla frente a otras potencias europeas. La&nbsp;<strong>colonizaci&oacute;n brit&aacute;nica</strong>&nbsp;transform&oacute; Gambia en un enclave estrat&eacute;gicamente peque&ntilde;o pero funcional, orientado al comercio fluvial y mar&iacute;timo.
    </p><p class="article-text">
        Francia, por su parte, consolid&oacute; su presencia en Senegal y en el interior del &Aacute;frica Occidental. Al controlar todo lo que rodeaba el r&iacute;o, dej&oacute; a Gambia aislada en un territorio angl&oacute;fono dentro de una gran regi&oacute;n franc&oacute;fona. Ese contraste se mantiene hasta hoy y explica muchas diferencias culturales y administrativas entre ambos pa&iacute;ses: lengua, sistema educativo, modelo legal, incluso la organizaci&oacute;n administrativa.
    </p><p class="article-text">
        El resultado de esa disputa es un pa&iacute;s min&uacute;sculo que no se parece a ning&uacute;n otro de su entorno. Y, sobre todo, una frontera que no responde a criterios culturales ni geogr&aacute;ficos, sino a la l&oacute;gica pragm&aacute;tica de dos potencias imponiendo sus intereses a miles de kil&oacute;metros de distancia.
    </p><p class="article-text">
        La paradoja es evidente: mientras la&nbsp;<strong>colonizaci&oacute;n brit&aacute;nica</strong>&nbsp;y la influencia francesa constru&iacute;an discursos nacionales distintos, los pueblos locales continuaban movi&eacute;ndose con naturalidad entre ambos territorios. Las ceremonias, las migraciones estacionales, el matrimonio y el comercio ignoraban completamente la nueva&nbsp;<strong>frontera de Gambia</strong>&nbsp;marcada por Europa.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/C0HnzW2I4Yq/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text"><strong>Un pa&iacute;s profundamente conectado con Senegal</strong></h2><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n hist&oacute;rica aclara por qu&eacute; Gambia tiene esa forma, pero tambi&eacute;n por qu&eacute; la convivencia actual entre ambos pa&iacute;ses es tan compleja como inevitable. La econom&iacute;a gambiana depende en gran parte del tr&aacute;nsito con su vecino, y Senegal necesita el corredor que atraviesa Gambia para conectar sus regiones del norte y del sur. El pasado marc&oacute; la geograf&iacute;a, y la geograf&iacute;a obliga hoy a una cooperaci&oacute;n constante.
    </p><p class="article-text">
        El v&iacute;nculo humano tambi&eacute;n se mantiene. Las comunidades que viven a ambos lados comparten idioma, parentesco y tradiciones. Las familias mandingas cruzan la frontera &mdash;en ocasiones invisible&mdash; para visitar a sus parientes; los pescadores wolof trabajan en playas distintas seg&uacute;n la temporada; los mercados siguen itinerarios que exist&iacute;an mucho antes del reparto colonial. La idea de dos pa&iacute;ses separados sigue siendo, para muchos, una construcci&oacute;n reciente.
    </p><p class="article-text">
        Mirar un mapa ayuda a comprender la dimensi&oacute;n de ese legado. En una regi&oacute;n donde las fronteras suelen ser l&iacute;neas rectas trazadas sin atender a la realidad del terreno, solo Gambia adopta la forma exacta de su r&iacute;o, como si el propio cauce hubiese escrito su destino. En parte, fue as&iacute;: el disparo de un ca&ntilde;&oacute;n marc&oacute; el l&iacute;mite, y la pol&iacute;tica colonial fij&oacute; el resto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/curioso-motivo-gambia-completamente-rodeada-senegal-pm_1_12795478.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Nov 2025 08:00:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Viajeros,África,Gambia,Senegal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Viajar para operar: sanitarios andaluces aterrizan en Gambia, el país con un solo cirujano pediátrico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/viajar-operar-sanitarios-andaluces-aterrizan-gambia-pais-cirujano-pediatrico_1_11644394.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/097445f0-dd5c-4f5d-b8cb-94c436f1abf2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1102174.jpg" width="1024" height="576" alt="Viajar para operar: sanitarios andaluces aterrizan en Gambia, el país con un solo cirujano pediátrico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante una semana, especialistas en pediatría realizan jornadas maratonianas de intervenciones quirúrgicas para devolver la esperanza a más de 100 menores que, de otro modo, no podrían operarse en su país</p><p class="subtitle">Una vida para recuperar la dignidad de las personas con enfermedades mentales en África: “Es necesario, pero muy caro”
</p></div><p class="article-text">
        Rosa Romero ten&iacute;a claro que quer&iacute;a ser m&eacute;dico desde peque&ntilde;a. Las religiosas de su colegio realizaban misiones en Togo y ella so&ntilde;aba con viajar hasta &Aacute;frica &ldquo;para ayudar&rdquo; con su bata blanca. En aquella &eacute;poca pensaba que &ldquo;cuando fuese mayor no iba a hacer falta porque ya no habr&iacute;a tanta pobreza&rdquo;. Pero ahora, ejerciendo como cirujana pedi&aacute;trica en el hospital Virgen del Roc&iacute;o de Sevilla, sabe que si no fuese por las misiones quir&uacute;rgicas que realizan profesionales de hospitales andaluces como ella, miles de ni&ntilde;os en el continente africano &ldquo;no podr&iacute;an operarse nunca&rdquo; por la escasez de recursos que todav&iacute;a sufren.
    </p><p class="article-text">
        El af&aacute;n solidario de Rosa la llev&oacute; a ponerse en contacto con la fundaci&oacute;n <a href="https://www.cirujanosenaccion.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cirujanos en Acci&oacute;n</a>, interes&aacute;ndose por las campa&ntilde;as quir&uacute;rgicas que promueven en pa&iacute;ses en v&iacute;a de desarrollo. Entonces, le ofrecieron la oportunidad de liderar una campa&ntilde;a que estaban organizando en Gambia para la primavera de 2023. &ldquo;Me li&eacute; la manta a la cabeza y se lo coment&eacute; a mis compa&ntilde;eros que sab&iacute;a que tambi&eacute;n ten&iacute;an ese deseo de colaborar&rdquo;, recuerda Rosa Romero, quien el pasado mes de marzo volvi&oacute; a liderar a un equipo de 13 profesionales compuesto por anestesistas, enfermeros y enfermeras de quir&oacute;fano y cirujanos y cirujanas pedi&aacute;tricos, la mayor&iacute;a procedentes de hospitales de Sevilla, pero tambi&eacute;n procedentes de Almer&iacute;a, M&aacute;laga o Granada. Todos ellos, dispuestos &ldquo;a hacerlo lo mejor posible&rdquo; durante la semana que iban a dedicar a operar sin descanso en el Hospital&nbsp;Materno-Infantil&nbsp;Bundung, en&nbsp;Serekunda, la ciudad m&aacute;s poblada de Gambia. 
    </p><p class="article-text">
        Como resultado de aquella experiencia, que la l&iacute;der del grupo califica de &ldquo;s&uacute;per enriquecedora&rdquo;, devolvieron la esperanza a las familias de casi 100 ni&ntilde;os con &ldquo;tumores en partes blandas, hernias inguinales o umbilicales&rdquo;, entre otras patolog&iacute;as que &ldquo;en Espa&ntilde;a ya no se operan&rdquo;, pero en Gambia &ldquo;se complican&rdquo; por la falta de profesionales y medios. &ldquo;Esos ni&ntilde;os o se operan en estas campa&ntilde;as o no se operan jam&aacute;s&rdquo;, sostiene Rosa Romero, aludiendo a que en este pa&iacute;s de &Aacute;frica Occidental solo hay un cirujano pedi&aacute;trico para m&aacute;s de 700.000 ni&ntilde;os menores de 14 a&ntilde;os, seg&uacute;n la informaci&oacute;n que manejan las ONG. 
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                La singularidad de este proyecto de cooperación es que se dedica exclusivamente a operar niños                            </span>
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        El objetivo de estas campa&ntilde;as quir&uacute;rgicas es, por tanto, &ldquo;operar casos que sean seguros para el paciente y que se puedan solucionar en un periodo corto de tiempo&rdquo;. Lo explica Curro Sep&uacute;lveda, anestesista del hospital infantil del Virgen del Roc&iacute;o que ha participado en las dos &uacute;ltimas campa&ntilde;as, y que define estas cirug&iacute;as como &ldquo;resolutivas&rdquo;, es decir, que &ldquo;en un acto resuelven el problema&rdquo;. La cuesti&oacute;n es que no pueden permitirse complicaciones, ya que el centro hospitalario de Serekunda no dispone de Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), ni cuenta con respiradores &ldquo;por si surgiera alguna complicaci&oacute;n respiratoria&rdquo; durante la intervenci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Cadena de solidaridad</h2><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a empieza, no obstante, mucho antes de entrar en quir&oacute;fano y de aterrizar en el pa&iacute;s africano. &ldquo;No solo son diez d&iacute;as en Gambia, sino meses de trabajo previo que hay que hacer para que funcione&rdquo;, apunta la cirujana que lidera al equipo desde Sevilla. Se refiere a &ldquo;toda la documentaci&oacute;n que hay que preparar&rdquo; y, sobre todo, a la fase de &ldquo;recaudar fondos&rdquo; con los que sufragar los recursos necesarios para el desarrollo de la campa&ntilde;a, que precisa de m&aacute;s 15.000 euros solo en material para cirug&iacute;a, y otros tantos en medicina. &ldquo;Suturas, bistur&iacute;es, f&aacute;rmacos de anestesia... tenemos que llevarlo todo porque puede que all&iacute; no lo consigamos&rdquo;, apunta Rosa al respecto. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque supone todo un desaf&iacute;o preparar misiones de este tipo, al final salen adelante &ldquo;gracias a la cooperaci&oacute;n de todos&rdquo;. Desde la colaboraci&oacute;n desinteresada de los profesionales voluntarios &ndash;que se desplazan hasta Gambia coste&aacute;ndose sus gastos de vuelo y alojamiento&ndash;, pasando por empresas y particulares que contribuyen a financiarlas aportando una donaci&oacute;n. La l&iacute;der del equipo menciona tambi&eacute;n al <a href="https://www.sspa.juntadeandalucia.es/servicioandaluzdesalud/el-sas/cooperacion-para-el-desarrollo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fondo de Cooperaci&oacute;n al Desarrollo y Ayuda Humanitaria del Servicio Andaluz de Salud</a> (SAS), que concede los permisos para que su personal pueda participar en este tipo de proyectos, adem&aacute;s de facilitarles material si fuese necesario. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se pone en marcha una cadena de solidaridad muy emocionante&rdquo;, afirma Rosa Romero. Y al hacerlo, deja patente que &ldquo;lo hacemos con mucha ilusi&oacute;n&rdquo;. En este punto se detiene a explicar los regalos que llevan a los ni&ntilde;os para ayudarles a relajarse antes de entrar en quir&oacute;fano. El regalo que triunfa entre los m&aacute;s peque&ntilde;os es el pompero, que se ha convertido ya en el icono del proyecto. De ah&iacute; que la asociaci&oacute;n de <a href="https://www.amigoshospitalinfantilvr.org/porunpompero" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amigos del Hospital Infantil Virgen del Roc&iacute;o</a> haya puesto en marcha la iniciativa<em> </em><a href="https://www.amigoshospitalinfantilvr.org/proyectogambia2024" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Por un pompero</em></a><em>, </em>que anima a la poblaci&oacute;n a la compra simb&oacute;lica de este juguete, contribuyendo as&iacute; a financiar los gastos de material m&eacute;dico necesarios para conseguir el objetivo que se han marcado este 2024: operar a 250 ni&ntilde;os sin recursos en dos campa&ntilde;as, la &uacute;ltima prevista para el pr&oacute;ximo mes de noviembre. 
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                </figure><h2 class="article-text">Una sala de espera en la calle</h2><p class="article-text">
        A Curro Sep&uacute;lveda le atra&iacute;an los proyectos de cooperaci&oacute;n internacional porque percib&iacute;a como &ldquo;un reto&rdquo; trabajar una temporada &ldquo;en un entorno hostil y desconocido&rdquo;. Cuando le surgi&oacute; la oportunidad de participar en una campa&ntilde;a junto a los profesionales con los que normalmente trabaja y realizando las cirug&iacute;as a las que se enfrenta a diario en el hospital infantil, dijo s&iacute; &ldquo;sin pensar&rdquo;. Ahora sabe que el reto empieza en el momento en que los voluntarios tratan de &ldquo;cuadrar su vida personal con el proyecto&rdquo; y de conseguir la financiaci&oacute;n necesaria para llevarlo a t&eacute;rmino. Y contin&uacute;a nada m&aacute;s salir del aeropuerto. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, la escena de la primera campa&ntilde;a que permanece grabada en el recuerdo de este anestesista se dio nada m&aacute;s llegar a Serekunda. &ldquo;Nos llevaron al hospital para soltar todo el material y al bajarme del coche, vi a cientos de familias en la sala de espera, que es la calle, mir&aacute;ndonos con cara de miedo,  extra&ntilde;eza e incertidumbre&rdquo;, relata Sep&uacute;lveda. 
    </p><p class="article-text">
        Como en Gambia los pacientes &ldquo;tienen que pagar&rdquo; por la atenci&oacute;n m&eacute;dica y los cuidados que reciben en el hospital, muchos ciudadanos desisten de acudir porque no se pueden permitir esos gastos (ni siquiera el desplazamiento). Sin embargo, en este tipo de campa&ntilde;as, todos los costes (tanto el transporte para llegar hasta all&iacute; como la atenci&oacute;n m&eacute;dica recibida) est&aacute;n cubiertos, en este caso, por <a href="https://asedagambia.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ASEDA</a>, la asociaci&oacute;n con la que Cirujanos en Acci&oacute;n mantiene un acuerdo de colaboraci&oacute;n para soporte de campa&ntilde;as quir&uacute;rgicas infantiles en Gambia. &nbsp;
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                    alt="Muchos enfermos no acuden al hospital porque no pueden permitirse sus tarifas, aunque sean económicas a ojos europeos"
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                Muchos enfermos no acuden al hospital porque no pueden permitirse sus tarifas, aunque sean económicas a ojos europeos                            </span>
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        Por eso, a estas campa&ntilde;as que se anuncian durante d&iacute;as en radio, televisi&oacute;n y redes sociales acuden cientos de familias esperanzadas. Entre ellas, hay casos de &ldquo;ni&ntilde;os por los que no podemos hacer nada porque sus tumores no tienen soluci&oacute;n al estar muy avanzados&rdquo;. Aun as&iacute;, &ldquo;asisten por si podemos verlos o darles alguna esperanza, pues son familias que est&aacute;n en una situaci&oacute;n de desesperaci&oacute;n a la que no estamos acostumbrados en Espa&ntilde;a, donde los medios son infinitamente distintos&rdquo;, lamenta Rosa Romero, quien reconoce que este es el lado &ldquo;m&aacute;s duro&rdquo; de las campa&ntilde;as. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, otros tantos s&iacute; encuentran soluci&oacute;n a los problemas que llevan a&ntilde;os arrastrando. Y eso es lo que &ldquo;da mayor satisfacci&oacute;n profesional&rdquo;, como confiesa la cirujana pedi&aacute;trica del Virgen del Roc&iacute;o. 
    </p><h2 class="article-text">D&iacute;as operando sin descanso</h2><p class="article-text">
        Los primeros d&iacute;as de campa&ntilde;a los dedican al diagn&oacute;stico, a identificar los casos que van a poder operar mediante intervenciones expr&eacute;s. A partir de ah&iacute;, comienzan jornadas maratonianas en las que operan a unos 20 ni&ntilde;os al d&iacute;a. &ldquo;No se puede perder ni un minuto, son jornadas muy largas, de m&aacute;s de 12 horas, y lo peor es el calor, el cansancio y el hambre&rdquo;, admite la l&iacute;der del equipo. A pesar de todo, cuando regresan a Andaluc&iacute;a, &ldquo;enseguida quieres volver&rdquo;. 
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                    alt="Familias de toda la zona se desplazan hasta el hospital de Bundung para que los médicos españoles examinen a sus hijos"
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                Familias de toda la zona se desplazan hasta el hospital de Bundung para que los médicos españoles examinen a sus hijos                            </span>
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        Durante los d&iacute;as que pasan en Serekunda, apenas contactan con sus familiares en Espa&ntilde;a por la falta de tiempo y de cobertura. Mientras avanza la semana y permanecen desconectados de su vida personal y profesional, la plantilla de sanitarios espa&ntilde;oles encuentra el impulso para seguir en &ldquo;la ilusi&oacute;n  de ayudar y el compromiso de que todo vaya bien&rdquo;, en palabras de Rosa. 
    </p><h2 class="article-text">La esperanza de miles de ni&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        Aunque existen numerosos proyectos de cooperaci&oacute;n internacional, la singularidad del que lidera la cirujana Romero es que est&aacute; destinado &iacute;ntegramente a ni&ntilde;os. &ldquo;Eso reduce mucho el personal que puede ir, pues no hay tanto cirujano o anestesista pedi&aacute;trico, as&iacute; como enfermeras especializadas en pacientes pedi&aacute;tricos&rdquo;, apunta Curro Sep&uacute;lveda. 
    </p><p class="article-text">
        En Gambia, de hecho, no existe pr&aacute;cticamente esta figura profesional. De modo que &ldquo;esos ni&ntilde;os o se operan en estas campa&ntilde;as o no se operan, porque no tienen la posibilidad de que les atienda ning&uacute;n equipo especializado&rdquo;, a&ntilde;ade el anestesista. Adem&aacute;s del personal, &ldquo;el equipamiento que tienen no es el adecuado&rdquo;, de manera que &ldquo;la mortalidad anest&eacute;sica es muy alta en los pa&iacute;ses en desarrollo de &Aacute;frica&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ser conscientes de esa realidad les hace sentir que est&aacute;n &ldquo;ayudando a gente que realmente lo necesita&rdquo;. &ldquo;Si no lo haces t&uacute;, nunca van a tener esa posibilidad&rdquo;, subraya Sep&uacute;lveda, poniendo en valor la importancia de estas campa&ntilde;as de car&aacute;cter humanitario y solidario.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Miles de niños en Gambia que no tienen la posibilidad de operarse de patologías que en España ya no se operan"
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                Miles de niños en Gambia que no tienen la posibilidad de operarse de patologías que en España ya no se operan                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Vivencias que son aprendizajes</h2><p class="article-text">
        Pero las misiones quir&uacute;rgicas no solo generan un impacto beneficioso en la poblaci&oacute;n de Gambia, sino que tambi&eacute;n ayudan a los propios sanitarios espa&ntilde;oles: &ldquo;Aprendemos much&iacute;simo, de medicina y de otras disciplinas, y como son muchas horas y jornadas muy intensas, mejoramos habilidades como el trabajo en equipo y la comunicaci&oacute;n entre compa&ntilde;eros&rdquo;. Tanto es as&iacute; que Curro Sep&uacute;lveda propone incluir la cooperaci&oacute;n dentro del programa de formaci&oacute;n de los m&eacute;dicos residentes. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de lo profesional, los sanitarios del hospital sevillano comparten la sensaci&oacute;n de que &ldquo;en lo personal, nos ha reforzado much&iacute;simo&rdquo;. &ldquo;Compartir una experiencia as&iacute; crea un v&iacute;nculo especial entre todos los que participamos&rdquo;, dice el anestesista. Su compa&ntilde;era cirujana coincide en esta afirmaci&oacute;n y a&ntilde;ade: &ldquo;No conoces a tus compa&ntilde;eros de verdad hasta que no tienes una convivencia as&iacute;, en situaciones extremas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La experiencia es tan &ldquo;enriquecedora&rdquo; porque los d&iacute;as que pasan trabajando en Gambia conviven tambi&eacute;n con &ldquo;una cultura muy diferente&rdquo;. Sin embargo, &ldquo;cuando estamos en quir&oacute;fano todos juntos, no hay diferencias&rdquo;, asegura Rosa Romero, recordando c&oacute;mo las barreras ling&uuml;&iacute;sticas y culturales se difuminan  durante las intervenciones. En ese momento, el equipo al completo &ndash;espa&ntilde;ol y gambiano&ndash; solo piensa &ldquo;en colaborar al m&aacute;ximo&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Resolver sobre la marcha los problemas que van surgiendo cómo te adaptas a lo que hay, si te falta otra cosa te buscas la vida"
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            <span class="title">
                Resolver sobre la marcha los problemas que van surgiendo cómo te adaptas a lo que hay, si te falta otra cosa te buscas la vida                            </span>
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        Al terminar las campa&ntilde;as, regresan a sus puestos habituales en los hospitales andaluces cargados de esas vivencias, ya convertidas en aprendizajes. &ldquo;Una experiencia as&iacute; te cambia el orden de prioridades, te ayuda a ver la vida de otra manera, identificando lo que realmente es importante y lo que no&rdquo;, manifiesta Curro Sep&uacute;lveda. 
    </p><p class="article-text">
        Otra reflexi&oacute;n que le han inspirado las misiones en Gambia es que &ldquo;no elegimos donde nacer, pero muchas veces damos por hecho las cosas a las que estamos acostumbrados, olvidando que hay mundo m&aacute;s all&aacute;&rdquo;. &ldquo;Hay 8.000 millones de formas de ver el mundo y todos tenemos la responsabilidad o la curiosidad de ver todo lo posible esos otros mundos para darte cuenta de que lo tuyo no es lo &uacute;nico que hay&rdquo;, concluye el anestesista.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La mayor dificultad que encuentran los anestesistas en Serekunda es que el hospital no dispone de respiradores y tienen que trabajar con bombonas de oxigeno"
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            <span class="title">
                La mayor dificultad que encuentran los anestesistas en Serekunda es que el hospital no dispone de respiradores y tienen que trabajar con bombonas de oxigeno                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">&ldquo;Que no nos necesiten&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Por todo ello, la l&iacute;der del equipo expresa que le gustar&iacute;a &ldquo;poder mantener este proyecto en el tiempo&rdquo;, si bien es consciente de que todos los permisos y recursos que precisa dificulta &ldquo;prever el proyecto a largo plazo&rdquo;. Con todo, Rosa conf&iacute;a en que salga adelante porque, al final, &ldquo;todo depende de la buena voluntad de la gente&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Si fuese por ella, adem&aacute;s de ayudar a multiplicar la capacidad quir&uacute;rgica de Gambia, promover&iacute;a campa&ntilde;as enfocadas a dotar de herramientas a sus profesionales: &ldquo;Me gustar&iacute;a contribuir en la formaci&oacute;n de m&eacute;dicos y enfermeras del pa&iacute;s, lo que necesitan es tener sus propios profesionales competentes para que no nos necesiten&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Durante las campañas, el hospital suspende su actividad (relacionada con la ginecología) y tanto su personal como sus dos quirófanos quedan a disposición de los cooperantes"
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            <span class="title">
                Durante las campañas, el hospital suspende su actividad (relacionada con la ginecología) y tanto su personal como sus dos quirófanos quedan a disposición de los cooperantes                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Justo en ese momento, recuerda con pesar la inocencia que de ni&ntilde;a la llevo a pensar &ldquo;que cuando fuese mayor ya no iba a ser necesario ir de misiones a &Aacute;frica&rdquo;. Al menos, la ilusi&oacute;n por ayudar con la que creci&oacute; Rosa ha contagiado al resto de profesionales que la acompa&ntilde;an en cada campa&ntilde;a, dando sentido a ese aforismo que se le atribuye al poeta Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez: &ldquo;Donde est&aacute; la ilusi&oacute;n, all&iacute; est&aacute; el mundo&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Rojas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/viajar-operar-sanitarios-andaluces-aterrizan-gambia-pais-cirujano-pediatrico_1_11644394.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Sep 2024 19:47:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Viajar para operar: sanitarios andaluces aterrizan en Gambia, el país con un solo cirujano pediátrico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sanidad,Cooperación internacional,Salud,Cirugía,Gambia,Hospitales,Solidaridad,Andalucía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El SOS de Musa, el gambiano que estudió, trabajó y corrió tanto para integrarse en España que no quiere esperar 520 días]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/sos-musa-gambiano-estudio-trabajo-corrio-integrarse-espana-no-quiere-esperar-520-dias_1_11542193.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5bf421d7-8e35-4098-ac91-593be0f60459_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El SOS de Musa, el gambiano que estudió, trabajó y corrió tanto para integrarse en España que no quiere esperar 520 días"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras obtener el permiso para la reagrupación familiar en Sevilla con su esposa y su bebé, el Consulado de España en Dakar le ha dado una cita para que 18 meses después puedan solicitar sus visados</p><p class="subtitle">Mahmoud Traoré: migrar para contarlo
</p></div><p class="article-text">
        La historia de Musa empez&oacute; hace 26 a&ntilde;os en Gambia, un peque&ntilde;o pa&iacute;s africano que acompa&ntilde;a al r&iacute;o de su mismo nombre atravesando Senegal de este a oeste antes de desembocar en el Atl&aacute;ntico, frente a Cabo Verde. Cuando cumpli&oacute; 19 a&ntilde;os, como tantos otros miles de j&oacute;venes de la zona, quiso emigrar hacia Europa &ldquo;en busca de una vida mejor&rdquo; a la que ten&iacute;a predestinada en su pa&iacute;s, seg&uacute;n justifica &eacute;l mismo, sincero pese al lugar com&uacute;n. No eligi&oacute; la ruta canaria, de la que tanto se ha hablado en los &uacute;ltimos tiempos antes del fracaso de la reforma de la Ley de Extranjer&iacute;a, sino la m&aacute;s larga, la que pasa por el desierto, por Mauritania y Marruecos. Su primer muro, esta vez f&iacute;sico, fue la valla de Ceuta. Pero el pen&uacute;ltimo muro que se ha encontrado, esta vez burocr&aacute;tico, le impide reagrupar por el momento a su familia en San Juan de Aznalfarache (Sevilla). Solo la espera para la cita para solicitar los visados es de 520 d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Musa Krubally estudi&oacute;, trabaj&oacute; y pele&oacute; tanto por incorporarse cuanto antes a la sociedad espa&ntilde;ola que no entiende ahora por qu&eacute; tiene que esperar 18 meses simplemente para solicitar una documentaci&oacute;n para su esposa y su hija, y que puedan comprar los billetes de avi&oacute;n para formar con ellas el hogar en Espa&ntilde;a que &eacute;l viene preparando. Pese a haber dado todos los pasos, y m&aacute;s, y haber corrido tanto para su integraci&oacute;n en nuestro pa&iacute;s, en septiembre de 2023 le dieron cita en el Consulado de Espa&ntilde;a en Dakar<strong> </strong>para febrero de 2025, justo cuando Mariama, su hija, cumplir&aacute; dos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo la ha podido besar y abrazar una vez cuando, desesperado, rog&oacute; a su jefe que le adelantara las vacaciones para poder conocerla personalmente en un poblado cercano a la ciudad de Farafinne (Gambia). Fue el pasado mes de abril. &ldquo;Necesitaba hacer ese viaje&rdquo;, confiesa, para coger fuerzas y seguir arm&aacute;ndose de paciencia para que la burocracia haga finalmente su papel, m&aacute;s pronto que tarde, y con el temor que surja alguna otra barrera documental que pasar. &ldquo;La no presentaci&oacute;n de alguno de los requisitos puede producir denegaci&oacute;n en su solicitud&rdquo;, se le advierte en aquella comunicaci&oacute;n enviada por correo electr&oacute;nico el 25 de septiembre de 2023. &ldquo;No es posible adelantar la cita, hay muchas en espera&rdquo;, le escribieron luego escuetamente desde la Oficina Diplom&aacute;tica de Espa&ntilde;a en Gambia.
    </p><p class="article-text">
        Musa lleg&oacute; a Espa&ntilde;a en 2017 y pas&oacute; por todos los lugares y tr&aacute;mites por los que pasan casi todos los j&oacute;venes migrantes que buscan suerte en el viejo continente. Unos meses en el CETI y luego a un centro en C&oacute;rdoba de la mano de una asociaci&oacute;n (Accem en su caso). En su pa&iacute;s no pudo estudiar, pero en Andaluc&iacute;a ten&iacute;a claro que quer&iacute;a aprender, lo primero, el idioma espa&ntilde;ol, para luego seguir estudiando. Estudiar era su obsesi&oacute;n, una especie de venganza por lo que no pudo hacer en su pa&iacute;s pero con qu&eacute; fin tan noble. Otros compa&ntilde;eros se fueron al campo, o siguieron la trayectoria migratoria hacia el norte de Europa, en busca directamente de un trabajo. &ldquo;Yo quer&iacute;a aprender espa&ntilde;ol, sobre todo&rdquo;, recuerda. 
    </p><h2 class="article-text">Toda una carrera</h2><p class="article-text">
        A finales de 2018 lleg&oacute; a Sevilla donde, con la ayuda de la asociaci&oacute;n San Vicente de Pa&uacute;l, se hizo definitivamente con el perfecto castellano que habla ahora y se fue formando para poder trabajar en el mantenimiento de edificios mientras viv&iacute;a en un centro de acogida. Paralelamente, aprob&oacute; en a&ntilde;o y medio la Educaci&oacute;n Secundaria para Adultos (ESA), obtuvo los &ldquo;papeles&rdquo;, encontr&oacute; un trabajo estable (ahora tiene dos), se hizo con el t&iacute;tulo de soldador, se sac&oacute; el carn&eacute; de conducir y dispone de su propio coche para, actualmente, ir a trabajar a una empresa &ldquo;grande&rdquo; en Sevilla Este, donde disfruta cada jornada de &ldquo;muy buen ambiente&rdquo; con sus compa&ntilde;eros. 
    </p><p class="article-text">
        Es de recordar: tiene 26 a&ntilde;os y hace siete se jugaba la vida saltando una alt&iacute;sima valla fronteriza con el solo objetivo de estudiar, trabajar y enviar dinero a su familia, como viene haciendo puntualmente, aunque por entonces no estaba casado ni ten&iacute;a una hija. Fue en abril de 2022 cuando, ya independiente y tras reunir el dinero, volvi&oacute; a casa para casarse con su novia de siempre, Sarjo. Menos de un a&ntilde;o despu&eacute;s naci&oacute; Mariama, a la que ha visto el 99% de su corta vida a trav&eacute;s de la pantalla del m&oacute;vil. De su ni&ntilde;a repasa mentalmente cada d&iacute;a su recuerdo, que asoma en su sonrisa tras haberla podido amasar durante un mes en Gambia despu&eacute;s de un largo viaje (Sevilla-Madrid-Dakar-Farafinne) solo para disfrutarla en vivo. 
    </p><p class="article-text">
        Al poco tiempo de su nacimiento, Musa inici&oacute; los tr&aacute;mites para la reagrupaci&oacute;n familiar. &ldquo;Todo iba bien. Ya ten&iacute;a hasta sus NIE&rdquo;, recuerda el joven, y a los seis meses lleg&oacute; la deseada autorizaci&oacute;n familiar por parte de la Oficina de Extranjer&iacute;a de la Subdelegaci&oacute;n del Gobierno en Sevilla para reunirse en Espa&ntilde;a con su esposa y su peque&ntilde;a. Los servicios sociales del Ayuntamiento de San Juan tambi&eacute;n hab&iacute;an dado el visto bueno a todo y a su casa, en el barrio alto de San Juan, futuro hogar familiar junto a Sargo y Mariama. Abon&oacute; la pertinente tasa y ya s&oacute;lo faltaban los visados. 
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; fue cuando Musa se top&oacute; con la burocracia, como ya hemos dicho, no m&aacute;s alta que aquella valla pero si muy alargada en el tiempo. Eso al menos opina &eacute;l, que es una demora excesiva, y as&iacute; se lo ha hecho saber a diferentes estamentos e instituciones. Todos parecen comprender su desesperaci&oacute;n, pero la respuesta es que no hay suficiente personal y que ser&iacute;a injusto romper el riguroso orden de las citas, comenta el propio Musa seg&uacute;n lo que le han transmitido. Fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores de Espa&ntilde;a dicen a este medio que de los avances de los tr&aacute;mites se les informa exclusivamente a los afectados.
    </p><h2 class="article-text">Escasez de personal</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Hay pa&iacute;ses que no tardan tanto en dar ese tipo de citas. Nos han dicho que hay muchos inmigrantes pidiendo reagrupaci&oacute;n y que no hay gente suficiente en el Consulado. Tambi&eacute;n nos han pedido que no mandemos m&aacute;s correos electr&oacute;nicos, que no sirve de nada&rdquo;. Cuando Musa habla en plural incluye a Pilar Medrano, presidenta de <a href="http://guzmanabierto.es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Guzm&aacute;n Abierto</a>, a quien conoce desde hace a&ntilde;os y de quien habla maravillas por haberle ayudado en su ya larga estancia en Espa&ntilde;a. Junto con sus compa&ntilde;eras Rosa y H&eacute;l&egrave;ne, han acudido y llamado a todas las puertas a su alcance. Musa ha huido incluso de alguna oferta para acelerar la reagrupaci&oacute;n por la parte de atr&aacute;s. &Eacute;l quiere hacer las cosas bien, pero no entiende que tenga que esperar tanto. Siente dentro &ldquo;como da&ntilde;o&rdquo;, al que suma impotencia: &ldquo;No puedes hacer otra cosa&rdquo; pero &ldquo;es dif&iacute;cil&rdquo;, resume. 
    </p><p class="article-text">
        En el peque&ntilde;o pueblo a cinco kil&oacute;metros de Farafinne siguen esperando que se resuelva el papeleo tanto su esposa, de 23 a&ntilde;os, como su hija, que pregunta por su padre tras haber podido conocerlo hace apenas tres meses. La abuela trabaja vendiendo fruta. &ldquo;A mi regreso de Gambia yo estaba muy mal, sin ganas de nada. Pero estar en la cama no ayudaba y hab&iacute;a que levantarse&rdquo;, relata de esa breve etapa desalentadora a su vuelta de su pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Hace ya unos meses, resumi&oacute; as&iacute; su situaci&oacute;n ante el Ministerio de Exteriores: &ldquo;Considero incomprensible que habi&eacute;ndoseme concedido el permiso para poder realizar la reagrupaci&oacute;n familiar por parte de la Oficina de Extranjer&iacute;a de la Subdelegaci&oacute;n del Gobierno en Sevilla, se me prive de este derecho por el retraso en la concesi&oacute;n de citas por parte de un organismo p&uacute;blico del Estado Espa&ntilde;ol como es el Consulado de Dakar. Y sobre todo, considero que deber&iacute;a primar el derecho de mi hija como menor de edad, a crecer al amparo y bajo la responsabilidad de ambos progenitores, derecho del que se le est&aacute; privando al no poder convivir con su padre, quien le puede proporcionar lo necesario en cuanto a alimentaci&oacute;n, vivienda, educaci&oacute;n y afecto necesarios para su desarrollo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;S&eacute; bien lo que es querer estudiar y no poder&rdquo;</h2><p class="article-text">
        En Sevilla, Musa compagina su tarea de soldador con otro trabajo de conserje en un bloque de vecinos los fines de semana con el que ganar algo m&aacute;s de dinero para enviar a su familia hasta que llegue el ansiado momento en que juntos puedan comenzar a vivir juntos en Sevilla. &Eacute;l &ldquo;aprovecha&rdquo; cada momento para &ldquo;seguir aprendiendo, seguir form&aacute;ndome&rdquo;, en aquellos momentos que sus trabajos se lo permiten, repite incesantemente
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se me dan bien los estudios. S&eacute; bien lo que es querer estudiar y no poder. Aqu&iacute; he tenido la oportunidad y la he aprovechado&rdquo;. Tiene empezado un grado medio en instalaci&oacute;n de telecomunicaciones, pero opt&oacute; por dejarlo cuando puso &ldquo;en regla&rdquo; su documentaci&oacute;n en Espa&ntilde;a porque necesitaba trabajar. Esa es la vida de Musa: estudiar, trabajar...y ahora esperar. Esperar a que acabe bien el interminable papeleo para empezar a disfrutar de esa &ldquo;vida mejor&rdquo; que inspir&oacute; su primer viaje y que quiere empezar cuanto antes con su esposa y su peque&ntilde;a despu&eacute;s de haber dado muestras m&aacute;s que suficientes de su integraci&oacute;n y de su compromiso con la sociedad de su nuevo pa&iacute;s. Mientras, 3.500 kil&oacute;metros al sur, Mariama va creciendo d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Ramajo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/sos-musa-gambiano-estudio-trabajo-corrio-integrarse-espana-no-quiere-esperar-520-dias_1_11542193.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Aug 2024 04:00:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El SOS de Musa, el gambiano que estudió, trabajó y corrió tanto para integrarse en España que no quiere esperar 520 días]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigrantes,CETI - Centros de Estancia Temporal de Inmigrantes,Gambia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Al menos 89 personas han muerto y 70 han desaparecido al volcarse un cayuco cerca de la costa en Mauritania]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/89-personas-han-muerto-70-han-desaparecido-volcarse-cayuco-cerca-costa-mauritania_1_11503468.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1248f296-6209-4315-942a-4739f6280324_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x818y873.jpg" width="1200" height="675" alt="Al menos 89 personas han muerto y 70 han desaparecido al volcarse un cayuco cerca de la costa en Mauritania"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En cayuco, que transportaba a aproximadamente 170 migrantes hacia las Islas Canarias, volcó debido a las complicadas condiciones del Atlántico</p></div><p class="article-text">
        El pasado 1 de julio, un cayuco que transportaba a aproximadamente 170 migrantes hacia Europa a trav&eacute;s de la peligrosa ruta atl&aacute;ntica volc&oacute; a unos cuatro kil&oacute;metros de la costa de Ndiago, en el suroeste de Mauritania. Las autoridades locales han confirmado la recuperaci&oacute;n de 89 cuerpos y el rescate de nueve supervivientes, entre ellos una ni&ntilde;a de cinco a&ntilde;os, seg&uacute;n ha informado la Agencia Mauritana de Informaci&oacute;n. Al menos 70 personas contin&uacute;an desaparecidas.
    </p><p class="article-text">
        El cayuco zarp&oacute; de la frontera entre Senegal y Gambia con la esperanza de llegar a las Islas Canarias. Sin embargo, tras varios d&iacute;as en el mar, la embarcaci&oacute;n qued&oacute; a la deriva y eventualmente se volc&oacute; debido a los vientos y las dif&iacute;ciles condiciones del oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico y la sobrecarga de pasajeros, seg&uacute;n recoge el diario <a href="https://www.theguardian.com/world/article/2024/jul/05/at-least-89-migrants-dead-after-boat-capsizes-off-mauritania-state-news-agency-says" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">The Guardian</a>. Los supervivientes relatan que el bote llevaba 170 personas a bordo.
    </p><p class="article-text">
        La ruta atl&aacute;ntica, que conecta las costas de &Aacute;frica Occidental con las Islas Canarias, se ha vuelto <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/hierro-recibio-migrantes-siete-meses-mediterraneo-espanol-2023_1_10804620.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cada vez m&aacute;s popular entre los migrantes</a> debido al aumento de la vigilancia en el Mediterr&aacute;neo. No obstante, el camino es extremadamente peligroso debido a las fuertes corrientes y la larga distancia que deben recorrer las embarcaciones, muchas veces en condiciones precarias y sin suministros.
    </p><p class="article-text">
        En 2023, el n&uacute;mero de <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/paises-europeos-sur-piden-canarias-esfuerzos-retornos-migrantes_1_11305782.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">migrantes que llegaron a las Islas Canarias se duplic&oacute;</a> en comparaci&oacute;n con el a&ntilde;o anterior, alcanzando un r&eacute;cord de 39.910 personas, seg&uacute;n el Gobierno de Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        La comunidad internacional y las organizaciones de derechos humanos han renovado sus peticiones para una mayor acci&oacute;n para abordar la crisis migratoria en &Aacute;frica Occidental. La Organizaci&oacute;n Internacional para las Migraciones (OIM) y otras entidades han enfatizado la necesidad de crear rutas migratorias seguras y legales, y en abril de este a&ntilde;o se<a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/ministros-cinco-paises-frontera-sur-ue-abordan-canarias-situacion-migratoria_1_11296865.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> reunieron los ministros de los cinco pa&iacute;ses frontera sur de la Uni&oacute;n Europea</a> para abordar en Canarias la situaci&oacute;n migratoria.
    </p><p class="article-text">
        El ministro espa&ntilde;ol de Asuntos Exteriores, Jos&eacute; Manuel Albares, visit&oacute; a finales de junio Senegal y Gambia para reforzar la cooperaci&oacute;n en materia de control migratorio y promover el di&aacute;logo pol&iacute;tico con las autoridades locales. Aun as&iacute;, las salidas desde Mauritania, especialmente desde los alrededores de la ciudad de Nuadib&uacute;, han aumentado significativamente. La Uni&oacute;n Europea prometi&oacute; al pa&iacute;s africano a comienzos de este a&ntilde;o una ayuda financiera por valor de 210 millones de euros para hacer frente a la migraci&oacute;n y poder proporcionar ayuda humanitaria a los migrantes.
    </p><p class="article-text">
        Las Islas Canarias de Espa&ntilde;a se encuentran a 100 kil&oacute;metros de distancia del punto m&aacute;s cercano a la costa de &Aacute;frica. Pero muchos barcos y cayucos parten desde mucho m&aacute;s lejos, zarpando de Marruecos, el S&aacute;hara Occidental, Mauritania, Gambia o Senegal. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/89-personas-han-muerto-70-han-desaparecido-volcarse-cayuco-cerca-costa-mauritania_1_11503468.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jul 2024 13:17:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Al menos 89 personas han muerto y 70 han desaparecido al volcarse un cayuco cerca de la costa en Mauritania]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migraciones,Inmigrantes,Inmigración,Mauritania,Canarias,Senegal,Gambia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una ONG de Gambia acusa a la Universitat Autònoma de quedarse con 18.000 euros de un premio por su labor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/ong-gambia-acusa-universitat-autonoma-quedarse-18-000-euros-premio-labor_1_10316450.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/356c4be6-5132-47a6-96d9-e1d08477820b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una ONG de Gambia acusa a la Universitat Autònoma de quedarse con 18.000 euros de un premio por su labor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Trabajadores y antiguos responsables de un proyecto contra la ablación denuncian que la universidad desmanteló la entidad galardonada y reclaman que se envíe el dinero a quienes siguen sobre el terreno</p><p class="subtitle">Una niña y un hombre mueren cerca de Canarias en el naufragio de una patera que pidió auxilio a España más de 12 horas antes</p></div><p class="article-text">
        La antrop&oacute;loga Adriana Kaplan se enter&oacute; por la prensa de que su labor al frente de una entidad contra la mutilaci&oacute;n genital femenina en Gambia &mdash;m&aacute;s de tres d&eacute;cadas de trabajo&mdash; hab&iacute;a ganado el premio Jaime Brunet que concede la Universidad P&uacute;blica de Navarra (UPNA). A d&iacute;a de hoy, con el galard&oacute;n ya entregado, todav&iacute;a espera que alguien se lo notifique oficialmente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fue el rector de la Universidad Aut&oacute;noma de Barcelona (UAB), Javier Lafuente, quien recogi&oacute; el premio el pasado viernes en Pamplona en nombre de la Fundaci&oacute;n Wassu UAB, una entidad dirigida por Kaplan hasta hace un a&ntilde;o y creada por la universidad en 2012 para albergar un Observatorio transnacional sobre la mutilaci&oacute;n genital femenina con dos bases de investigaci&oacute;n y transferencia: Gambia y Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La fundaci&oacute;n trabaja sobre el terreno y tambi&eacute;n formando a mujeres africanas para que act&uacute;en como agentes de salud&rdquo;, asegur&oacute; Lafuente en su discurso tras obtener el premio. No mencion&oacute; que, en marzo de 2022, la universidad disolvi&oacute; la entidad  por falta de fondos, despidi&oacute; a Kaplan y no ha renovado los proyectos existentes en Gambia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Unos hacemos el trabajo y otros recogen los premios&rdquo;, apunta Kaplan, que present&oacute; ella misma la postulaci&oacute;n al galard&oacute;n antes de saber que iban a desmantelar la entidad. &ldquo;El rector de la UAB nunca movi&oacute; un dedo por este proyecto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tanto Kaplan como los miembros de la ONG Wassu Gambia Kafo (la pata del proyecto que ha realizado todo el trabajo sobre el terreno en nombre de la fundaci&oacute;n de la UAB y que sigue todav&iacute;a en activo) han reclamado sin &eacute;xito a la UPNA que los 18.000 euros del premio no se los quede la Aut&ograve;noma de Barcelona.&nbsp;Creen que la universidad no tiene &ldquo;ni liderazgo, ni recursos humanos, ni conocimiento ni experiencia&rdquo; y piden que el dinero se canalice al pa&iacute;s africano para continuar con su labor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ese dinero es pr&aacute;cticamente nuestro presupuesto anual en Gambia&rdquo;, explica por tel&eacute;fono desde el pa&iacute;s africano uno de los trabajadores humanitarios locales (prefiere que no se revele su nombre). &ldquo;&iquest;Qu&eacute; har&aacute;n ellos con esa cantidad? Todo el trabajo lo hemos hecho siempre aqu&iacute;, en Gambia, y en Barcelona se hac&iacute;a el papeleo&rdquo;, a&ntilde;ade. &ldquo;Se nos trata como actores secundarios en lugar de socios igualitarios, no es digno de una universidad europea&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde la universidad navarra explican que, una vez conocido el conflicto, el jurado del premio inst&oacute; a la Fundaci&oacute;n Wassu UAB que el dinero del galard&oacute;n se destinase a la lucha contra la mutilaci&oacute;n genital femenina. &ldquo;Nos respondieron que se compromet&iacute;an a hacerlo&rdquo;, se&ntilde;alan desde la UPNA.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Aut&ograve;noma asegura a este diario que &ldquo;har&aacute; un uso leg&iacute;timo del premio&rdquo; y que los fondos se destinar&aacute;n &ldquo;a la misi&oacute;n de la Fundaci&oacute;n Wassu&rdquo;, que gestiona ahora otra fundaci&oacute;n de la misma universidad. Recuerdan, adem&aacute;s, que la ONG de Gambia no aparec&iacute;a formalmente en la solicitud del premio (aunque s&iacute; que se destacaba su labor en el texto): &ldquo;Esa entidad no ha sido galardonada, no se trata de un premio conjunto&rdquo;, afirman.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n explican que el rector de la Universidad no hizo ninguna menci&oacute;n en su discurso al hecho de que la Fundaci&oacute;n premiada ha sido disuelta porque &ldquo;formalmente existe&rdquo; hasta que se formalice la disoluci&oacute;n en el protectorado de fundaciones en Madrid. &ldquo;El proyecto y los objetivos de Wassu, que han motivado el premio, contin&uacute;an vivos&rdquo;, insisten.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un proyecto de &eacute;xito&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        El galard&oacute;n que recogi&oacute; el rector de la UAB premia una labor contra la mutilaci&oacute;n genital femenina liderada durante m&aacute;s de 30 a&ntilde;os por Kaplan, doctora en antropolog&iacute;a, primera catedr&aacute;tica de transferencia social del conocimiento del pa&iacute;s y considerada una de las principales referencias internacionales en el abordaje de esta pr&aacute;ctica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 1999 cre&oacute; la ONG Wassu Gambia Kafo, que ha llevado a cabo un reconocido trabajo sobre el terreno durante a&ntilde;os que logr&oacute;, entre otros &eacute;xitos, la promulgaci&oacute;n en 2015 de una ley que proh&iacute;be la mutilaci&oacute;n genital femenina en el pa&iacute;s as&iacute; como una fatwa (resoluci&oacute;n) contra la ablaci&oacute;n femenina por parte de los l&iacute;deres religiosos de &Aacute;frica Occidental.
    </p><p class="article-text">
        Aportando evidencias cient&iacute;ficas, haciendo estudios cl&iacute;nicos y compartiendo la informaci&oacute;n obtenida con la poblaci&oacute;n local durante a&ntilde;os, la entidad logr&oacute; convencer a la mayor&iacute;a de responsables pol&iacute;ticos, sanitarios y religiosos de los efectos adversos que tiene esta pr&aacute;ctica. Tambi&eacute;n se propuso un rito alternativo que no implicaba ninguna mutilaci&oacute;n y cuya aceptaci&oacute;n ha ido creciendo con el paso de los a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El porcentaje de profesionales sanitarios que se oponen a esta pr&aacute;ctica se ha doblado pr&aacute;cticamente desde 2009, gracias a una propuesta que ha sido reconocida por m&uacute;ltiples agencias internacionales como modelo de buenas pr&aacute;cticas y ha sido exportada a otros pa&iacute;ses africanos. Se calcula que solo en Gambia m&aacute;s de 12.600 personas han sido beneficiarias directas del trabajo de la ONG.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo de Kaplan en Gambia lo compaginaba tambi&eacute;n con su labor en Espa&ntilde;a, donde miles de migrantes de pa&iacute;ses africanos continuaban con esta pr&aacute;ctica, reconocida en la esfera internacional como una forma de violencia de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        En 2004 se cre&oacute;, en el seno de la UAB, el observatorio transnacional de investigaci&oacute;n aplicada a la prevenci&oacute;n y atenci&oacute;n a la mutilaci&oacute;n genital femenina. En 2012, como uno de los proyectos estrat&eacute;gicos de la UAB, se cre&oacute; la Fundaci&oacute;n Wassu UAB para albergar el mencionado observatorio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los primeros a&ntilde;os solo ten&iacute;amos buenas palabras por parte de la UAB&rdquo;, explica una persona que estuvo en el patronato (prefiere que no se revele su nombre). &ldquo;Nos dec&iacute;an que era una de las fundaciones que mejor funcionaba y uno de los proyectos m&aacute;s relevantes de la universidad porque mezclaba trabajo solidario, investigaci&oacute;n, acciones a favor de la mujer&rdquo;, prosigue. &ldquo;Fue llegar el nuevo rector y todo fueron problemas&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Acto de entrega del premio Jaime Brunet, el pasado viernes, en el que se reconoció al periodista nigeriano D. Philip Obaji Jr. (segundo por la izquierda) y a la Fundación Wassu UAB."
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            <span class="title">
                Acto de entrega del premio Jaime Brunet, el pasado viernes, en el que se reconoció al periodista nigeriano D. Philip Obaji Jr. (segundo por la izquierda) y a la Fundación Wassu UAB.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Un disoluci&oacute;n &ldquo;a espaldas del patronato&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        La entidad tuvo siempre las cuentas saneadas, pero los dos a&ntilde;os de pandemia la dejaron en n&uacute;meros rojos. Varios de los responsables de la Fundaci&oacute;n y trabajadores humanitarios acusan a la UAB de haber disuelto el proyecto de un d&iacute;a para el otro mientras les aseguraban que se estaban buscando v&iacute;as para salvarlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 17 de marzo de 2022 se acord&oacute; en una reuni&oacute;n del patronato crear una comisi&oacute;n formada por la Secretaria General de la UAB y dos personas m&aacute;s para buscar alternativas que no implicaran el cierre de la entidad. Dos d&iacute;as antes, sin embargo,  el Consejo de Gobierno de la propia UAB hab&iacute;a decidido aprobar su disoluci&oacute;n, seg&uacute;n se muestra en la documentaci&oacute;n consultada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Preguntados por esta cuesti&oacute;n, desde la Universidad se&ntilde;alan que la comisi&oacute;n que se cre&oacute; solo ten&iacute;a como objetivo &ldquo;analizar posibles alternativas para la gesti&oacute;n del proyecto&rdquo; y en ning&uacute;n caso se ide&oacute; para plantear alternativas a la disoluci&oacute;n de la fundaci&oacute;n. &ldquo;Nunca lleg&oacute; una propuesta alternativa a la presidencia del Patronato&rdquo;, a&ntilde;aden.
    </p><p class="article-text">
        Al disolver el proyecto, la UAB lo integr&oacute; dentro de la Fundaci&oacute;n Aut&oacute;noma Solidaria (una entidad de la Universidad que alberga distintos grupos de trabajo) y as&iacute; podr&iacute;a continuar su labor en Gambia. Desde ese pa&iacute;s, sin embargo, aseguran a este peri&oacute;dico que no ha sido as&iacute; y que los proyectos se est&aacute;n cerrando y no se van a solicitar nuevas ayudas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se ha desmantelado todo&rdquo;, explica un trabajador desde Gambia. &ldquo;Estamos buscando financiaci&oacute;n en otros pa&iacute;ses pero hay posibilidades muy altas de que el proyecto tenga que cerrar de manera definitiva&rdquo;. La UAB, adem&aacute;s, ha reclamado 15.000 euros a la ONG que son necesarios para poder liquidar la fundaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se han desmantelado proyectos, sino que ha finalizado [el proyecto] y no se han solicitado nuevos porque la contraparte gambiana no ha hecho ninguna propuesta para trabajar conjuntamente&rdquo;, responden desde la UAB. &ldquo;Los proyectos en marcha en el momento de la disoluci&oacute;n han continuado en los t&eacute;rminos previstos&rdquo;, especifican desde la Universidad. &ldquo;Lo que no ha habido son propuestas desde la ONG para iniciar nuevos proyectos conjuntos&rdquo;, remachan.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha podido comprobar elDiario.es, el pasado febrero esta ONG pidi&oacute; a la UAB alargar uno de sus programas que acababa en junio hasta diciembre, sin coste alguno. La respuesta que recibi&oacute; fue negativa por parte de la Universidad. 
    </p><p class="article-text">
        --------------------
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Te necesitamos m&aacute;s que nunca</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        El resultado electoral de las elecciones municipales y auton&oacute;micas no deja lugar a dudas. Viene una ola reaccionaria y la mayor&iacute;a de los medios nadan en esa misma direcci&oacute;n. elDiario.es se ha convertido en uno de los pocos peri&oacute;dicos de referencia, con capacidad de marcar la agenda y destapar investigaciones exclusivas, que sigue siendo independiente y no est&aacute; capturado por la derecha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si crees que el periodismo importa y afecta a nuestras vidas, ap&oacute;yanos. Hoy te necesitamos m&aacute;s que nunca.<span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>&nbsp;</strong></span><a href="https://usuarios.eldiario.es/hazte_socio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>Hazte socio, hazte socia, de elDiario.es.</strong></span></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pol Pareja]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/ong-gambia-acusa-universitat-autonoma-quedarse-18-000-euros-premio-labor_1_10316450.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Jun 2023 20:28:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[ONGs,Gambia,Universitat Autònoma de Barcelona,Premios,Mutilación genital femenina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El baloncesto de Tenerife se vuelca para construir una cancha en Gambia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/deportes/baloncesto/baloncesto-tenerife-fib-gambia-encesta-solidario-solidaridad_1_1190428.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e7072e6c-6563-4d7f-87ff-03ed7d1c5dba_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Cartel de la cita"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El proyecto, que se celebrará entre los días 20 y 22 de diciembre, tendrá el nombre de 'Encesta Solidario'</p></div><p class="article-text">
        La ONG Solidarios Canarios organiza, por medio de la Federaci&oacute;n Insular de Baloncesto de Tenerife (FIBT) y la Federaci&oacute;n Canaria de Baloncesto (FCB), el proyecto Encesta Solidario con el que se pretende construir una cancha en una escuela de la aldea Jalo Koto, en Gambia. El evento se celebrar&aacute; en la jornada del 20 al 22 de diciembre, durante los partidos que se disputen seg&uacute;n el calendario de las competiciones de la FIBT-FCB y consistir&aacute; en colocar una hucha y varios elementos promocionales de la asociaci&oacute;n en la mesa de anotaci&oacute;n de cada encuentro. La participaci&oacute;n va dirigida a jugadores, entrenadores y familiares a quienes se les invita a encestar 1 euro antes del comienzo de cada partido.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en los encuentros de los equipos profesionales de la isla, el Iberostar Tenerife y el Ciudad de La Laguna Tenerife, se realizar&aacute; la misma acci&oacute;n y se colocar&aacute; un puesto de informaci&oacute;n y venta para aquellas personas interesadas en el proyecto. A trav&eacute;s de la construcci&oacute;n de esta cancha se promover&aacute; la pr&aacute;ctica de baloncesto de los ni&ntilde;os de la escuela de Jalo Koto, a la vez que se fomentar&aacute; la colaboraci&oacute;n entre los clubes tinerfe&ntilde;os y se establecer&aacute;n nuevos v&iacute;nculos entre Canarias y &Aacute;frica con el deporte como enlace.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Canarias Ahora Deportes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/deportes/baloncesto/baloncesto-tenerife-fib-gambia-encesta-solidario-solidaridad_1_1190428.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Dec 2019 13:39:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El baloncesto de Tenerife se vuelca para construir una cancha en Gambia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Solidarios Canarios organiza una campaña para construir una cancha en Gambia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/solidarios-canarios-organiza-construir-gambia_1_1191571.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/da28f702-8ce0-4901-b290-bf043716a26c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Imagen de archivo. "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ONG organiza, por medio de la Federación Insular de Baloncesto de Tenerife y la Federación Canaria de Baloncesto, el proyecto Encesta Solidario con el que pretende construir una cancha en una escuela de la aldea Jalo Koto</p></div><p class="article-text">
        La ONG Solidarios Canarios organiza, por medio de la Federaci&oacute;n Insular de Baloncesto de Tenerife (FIBT) y la Federaci&oacute;n Canaria de Baloncesto (FCB), el proyecto Encesta Solidario con el que se pretende construir una cancha en una escuela de la aldea Jalo Koto, en Gambia.
    </p><p class="article-text">
        El evento se celebrar&aacute; en la jornada del 20 al 22 de diciembre durante los partidos que se disputen seg&uacute;n el calendario de las competiciones de la FIBT y la FCB y consistir&aacute; en colocar una hucha y varios elementos promocionales de la asociaci&oacute;n en la mesa de anotaci&oacute;n de cada encuentro.
    </p><p class="article-text">
        La participaci&oacute;n va dirigida a jugadores, entrenadores y familiares a quienes se les invita a encestar 1 euro antes del comienzo de cada partido.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en los encuentros de los equipos profesionales de la isla, el Iberostar Tenerife y el Ciudad de La Laguna Tenerife, se realizar&aacute; la misma acci&oacute;n y se colocar&aacute; un puesto de informaci&oacute;n y venta para aquellas personas interesadas en el proyecto.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de la construcci&oacute;n de esta cancha se promover&aacute; la pr&aacute;ctica de baloncesto de los ni&ntilde;os de la escuela de Jalo Koto, a la vez que se fomentar&aacute; la colaboraci&oacute;n entre los clubes tinerfe&ntilde;os y se establecer&aacute;n nuevos v&iacute;nculos entre Canarias y &Aacute;frica con el deporte como enlace, ha informado la ONG en un comunicado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Efe]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/solidarios-canarios-organiza-construir-gambia_1_1191571.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Dec 2019 11:15:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Solidarios Canarios organiza una campaña para construir una cancha en Gambia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gambia,África]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dembo Badjie, embajador de Solidarios Canarios en Gambia, visita el Heliodoro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/Deportes/dembo-badjie-solidarios-canarios-gambia-heliodoro-visita-futbol_1_1472552.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cddd10c2-328c-4663-9ad3-13cb960fc46b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Dembo Badjie tuvo ocasión de conocer el Heliodoro por dentro. "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El representante de la ONG en el país africano dirige un proyecto educativo en la aldea de Jalo Koto</p><p class="subtitle">La Fundación Canaria del CD Tenerife ha colaborado en repetidas ocasiones con la asociación</p></div><p class="article-text">
        El pasado mes de agosto el CD Tenerife recibi&oacute; una visita muy especial. Dembo Badjie, embajador de Solidarios Canarias en Gambia, ten&iacute;a ocasi&oacute;n de presenciar el primer partido de liga en el Heliodoro ante el Numancia, adem&aacute;s de conocer el recinto capitalino en un recorrido en exclusiva.
    </p><p class="article-text">
        Antonio Cano, coordinador del &aacute;rea social del CD Tenerife, fue el encargado de recibir a Dembo Badjie y mostrarle el club por dentro.
    </p><p class="article-text">
        La historia de Dembo Badjie y su relaci&oacute;n con Solidarios Canarios naci&oacute; hace cuatro a&ntilde;os, cuando miembros de este colectivo visitaron Gambia por vez primera y &eacute;l actu&oacute; de gu&iacute;a. Dembo les llev&oacute; a Jalo Koto, una aldea del interior del pa&iacute;s, donde finalmente la ONG construir&aacute; una escuela.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La Fundaci&oacute;n Canaria del CD Tenerife ha mantenido una relaci&oacute;n de plena colaboraci&oacute;n con Solidarios Canarios&rdquo;, explica Antonio Cano.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Les hemos donado camisetas oficiales para sus cenas ben&eacute;ficas, el colectivo ha visitado el espacio Heliodoro Solidario en las dos ediciones celebradas y colaboramos en una jornada de recogida de camisetas y equipaciones oficiales del club para entregarlas en Gambia como material deportivo. Se da la circunstancia de que la mayor&iacute;a de los integrantes de la ONG son socios abonados al CD Tenerife y eso ha facilitado muchos las cosas&rdquo;, precisa Cano.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ha sido muy bonito conocer personalmente a Dembo Badjie, una persona que tanto ha hecho por los proyectos educativos de Solidarios Canarios en Jalo Koto&rdquo;, a&ntilde;ade el coordinador del &aacute;rea social del representativo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[ACAN]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/Deportes/dembo-badjie-solidarios-canarios-gambia-heliodoro-visita-futbol_1_1472552.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Sep 2019 13:37:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dembo Badjie, embajador de Solidarios Canarios en Gambia, visita el Heliodoro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gambia,Fútbol]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Incubadoras y cunas, la "transfusión de vida" de canarios al hospital de Gambia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/incubadoras-transfusion-canarios-hospital-gambia_1_1589328.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68ff9f18-0ada-43c2-be2a-3953dfd834b6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El equipo de la ONG Solidarios Canarios dona cunas al hospital de Banjul, Gambia."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ONG Solidarios Canarios ha entregado estos materiales al centro hospitalario de Banjul para paliar las carencias de un país con alta mortalidad infantil</p></div><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n no gubernamental Solidarios Canarios ha entregado incubadoras, cunas t&eacute;rmicas y material m&eacute;dico para el cuidado de prematuros y neonatos en el hospital de Banjul (Gambia), cuyos sanitarios han calificado la donaci&oacute;n de &ldquo;transfusi&oacute;n de vida&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Carlos S&aacute;nchez, presidente de Solidarios Canarios, ha indicado este viernes que la entrega del material m&eacute;dico se efectu&oacute; este jueves en las instalaciones del hospital de Banjul junto a otro tipo de material m&eacute;dico. 
    </p><p class="article-text">
        S&aacute;nchez explic&oacute; que Solidarios Canarios ya ha desarrollado otras iniciativas en Gambia, como una escuela de primaria en el pueblo de Jarocoto, a unos 80 kil&oacute;metros de Banjul, en el que se ha escolarizado a 92 ni&ntilde;os por la ma&ntilde;ana y acuden mujeres por la tarde.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s el proyecto &ldquo;va creciendo&rdquo; con un peque&ntilde;o puesto de salud en el mismo pueblo. La donaci&oacute;n efectuada este jueves surgi&oacute; tras tener conocimiento de las grandes carencias de material m&eacute;dico para prematuros y neonatos en Gambia, un pa&iacute;s con alta mortalidad infantil.
    </p><p class="article-text">
        Carlos S&aacute;nchez detalla que en el hospital de Banjul hay un gran n&uacute;mero de m&eacute;dicos cubanos en el &aacute;rea de pediatr&iacute;a, lo que facilit&oacute; el contacto para decidir qu&eacute; tipo de material era necesario.
    </p><p class="article-text">
        Fueron estos m&eacute;dicos los que al ver el contenedor con el material calificaron la donaci&oacute;n como una &ldquo;transfusi&oacute;n de vida&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Efe]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/incubadoras-transfusion-canarios-hospital-gambia_1_1589328.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Apr 2019 12:15:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Incubadoras y cunas, la "transfusión de vida" de canarios al hospital de Gambia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gambia,Solidaridad,Canarias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los dos únicos países del mundo en la senda para evitar un aumento de la temperatura de 1,5 ºC: Gambia y Marruecos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/transicion_energetica/unicos-aumento-temperaturas-gambia-marruecos_1_1804457.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2fbdcf3c-4e4c-4077-90b0-7ad4f6988640_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los dos únicos países del mundo en la senda para evitar un aumento de la temperatura de 1,5 ºC: Gambia y Marruecos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según las estimaciones de The Climate Action Tracker, los actuales compromisos de la UE llevan a un aumento de 3 °C, los de China a 4 °C y los de EEUU a superar los 4 °C</p></div><p class="article-text">
        Solo dos pa&iacute;ses del mundo han presentado hasta hora compromisos consistentes con el objetivo de evitar un aumento de la temperatura media del planeta de 1,5 &deg;C: <strong>Gambia </strong>y<strong> Marruecos</strong>. As&iacute; lo estima <a href="https://climateactiontracker.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Climate Action Tracker</a> (CAT), una entidad independiente que analiza los progresos de los diferentes pa&iacute;ses en la lucha contra el calentamiento global.
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://unfccc.int/sites/default/files/spanish_paris_agreement.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Acuerdo de Par&iacute;s</a> de 2015 fij&oacute; como uno de sus objetivos &ldquo;mantener el aumento de la temperatura media mundial <strong>muy por debajo de 2 &deg;C</strong> con respecto a los niveles preindustriales, y proseguir los esfuerzos para <strong>limitar ese aumento de la temperatura a 1,5 &deg;C</strong> con respecto a los niveles preindustriales, reconociendo que ello reducir&iacute;a considerablemente los riesgos y los efectos del cambio clim&aacute;tico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De forma m&aacute;s reciente, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim&aacute;tico (IPCC) present&oacute; el pasado octubre su <a href="https://www.ipcc.ch/sr15/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe espec&iacute;fico sobre los impactos de un aumento de 1,5 &deg;C</a>, algo que con el ritmo de emisiones actuales podr&iacute;a ocurrir entre los a&ntilde;os 2030 y 2052. Este trabajo afirma que para evitar que la temperatura media del planeta no supere el l&iacute;mite de 1,5 &deg;C hacen falta cambios sin precedentes, pero tambi&eacute;n incide en las graves consecuencias que podr&iacute;an evitarse para el medio ambiente, la pobreza o las desigualdades.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, al arranque de la Cumbre Mundial del Clima de Katowice (<a href="http://cop24.gov.pl/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la COP24</a>) solo Marruecos y la diminuta Gambia est&aacute;n pintados de verde en el mapa de compromisos clim&aacute;ticos de CAT. Otros cinco pa&iacute;ses &ndash;<strong>But&aacute;n, Costa Rica, Etiop&iacute;a, India </strong>y<strong> Filipinas</strong>&ndash; aparecen de color amarillo por estar en la senda de cumplir el l&iacute;mite de 2 &deg;C. Todos los dem&aacute;s pa&iacute;ses est&aacute;n lejos de los objetivos fijados por el Acuerdo de Par&iacute;s: La Uni&oacute;n Europa figura entre los pa&iacute;ses cuyos compromisos nos acercan a un aumento de 3 &deg;C, China est&aacute; en el grupo de los que nos sit&uacute;an cerca de los 4 &deg;C y EEUU aparece entre los que nos arrastran a un planeta todav&iacute;a m&aacute;s caliente, por encima de los 4 &deg;C, siempre seg&uacute;n las estimaciones de The Climate Action Tracker.
    </p><p class="article-text">
        Obviamente, no son iguales los esfuerzos que debe hacer cada naci&oacute;n para colocarse en la senda de evitar un aumento de 1,5 &deg;C. Los pa&iacute;ses m&aacute;s ricos que m&aacute;s se han beneficiado hasta ahora del uso de los combustibles f&oacute;siles deben realizar reducciones mucho m&aacute;s importantes y complejas, mientras que a otras naciones en desarrollo lo que se les pide es una limitaci&oacute;n en el crecimiento de sus emisiones. No obstante, no deja de llamar la atenci&oacute;n que sean naciones africanas sin apenas responsabilidad en el problema del calentamiento global las que encabecen el ranking de compromisos de CAT. De hecho, Marruecos y Gambia han presentado de forma voluntaria compromisos s&oacute;lidos para limitar sus emisiones incluso sin condiciones, es decir, aunque no reciban ayuda de la comunidad internacional.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Marruecos es actualmente dependiente de la generaci&oacute;n el&eacute;ctrica con carb&oacute;n, pero ha establecido un objetivo para alcanzar un 52% de energ&iacute;as renovables en 2030. Ha definido de forma clara planes para diferentes fuentes renovables, como la solar, la e&oacute;lica o la hidr&aacute;ulica&rdquo;, incide <strong>Leonardo Nascimento</strong>, analista de pol&iacute;ticas clim&aacute;ticas de NewClimate Institute, una de las organizaciones que componen CAT. &ldquo;Tanto Marruecos como Gambia han definido compromisos sin condiciones compatibles con los objetivos de Par&iacute;s, est&aacute;n mostrando al resto de pa&iacute;ses del mundo que es posible establecer y alcanzar objetivos ambiciosos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, este analista tambi&eacute;n recalca el papel que est&aacute;n teniendo otros pa&iacute;ses en desarrollo con una poblaci&oacute;n considerablemente m&aacute;s alta y una mayor demanda energ&eacute;tica. &ldquo;Creo que estos dos pa&iacute;ses son grandes ejemplos, pero no deben eclipsar el trabajo de otros como India&rdquo;, destaca Nascimiento. &ldquo;India ha presentado compromisos compatibles con el objetivo de 2 &deg;C, pero est&aacute; actualmente en un camino de pol&iacute;ticas mucho m&aacute;s ambiciosas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Claro que todo esto servir&aacute; de poco si no aumentan sus compromisos todos los dem&aacute;s. En especial, los principales emisores de gases de efecto invernadero del planeta: <strong>China</strong> (el mayor emisor del planeta) y <strong>el EEUU de Trump</strong> (el segundo), dos de los pa&iacute;ses con unos compromisos m&aacute;s alejados de los objetivos de 2 &deg;C y 1,5 &deg;C.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esta nueva secci&oacute;n en eldiario.es est&aacute; realizada por Ballena Blanca. Puedes ver m&aacute;s sobre este proyecto period&iacute;stico  aqu&iacute;.</strong><a href="http://www.ballenablanca.es/nosotros-el-equipo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> aqu&iacute;.</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clemente Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/transicion_energetica/unicos-aumento-temperaturas-gambia-marruecos_1_1804457.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Dec 2018 16:48:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los dos únicos países del mundo en la senda para evitar un aumento de la temperatura de 1,5 ºC: Gambia y Marruecos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gambia,Marruecos,Medio ambiente,Cambio climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La tentación de Janjanbureh]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/tentacion-janjanbureh_1_2981310.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a93e30fc-77e9-467e-a43d-908c8f12e965_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Janjanbureh, Gambia."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Remontamos el curso del río Gambia en busca de la remota isla de Janjanbureh</p></div><p class="article-text">
        Reconozco que he hecho viajes a algunos lugares simplemente porque me sent&iacute;a atrapado por la sonoridad de su nombre. Pronunciarlos todav&iacute;a me atonta, (m&aacute;s a&uacute;n si cabe), y me lleva en segundos a lugares lejanos, aventuras pendientes y amores perdidos. Son mi canto de sirena que nunca cesa, y me obligan a cruzar una vez tras otra el Mediterr&aacute;neo en busca de aventura. En mi querida Libia llaman a este mar el Ba&#7721;r al Abya&#7697; al Mutawassi&#355; &ldquo;ese mar blanco que hay en medio&rdquo; y no andan desencaminados, pues separa mis dos mundos, irreconciliables, los de la raz&oacute;n y el coraz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Mombasa, Tombuct&uacute;, Kisangani, Lubumbashi o Kani Kombol&eacute; son algunos de mis nombres favoritos, a los que el camino me va llevando poco a poco. Soy consciente de que puede parecer una excusa, pero a ver qui&eacute;n se resiste a una tentaci&oacute;n como la que hace unos meses me empuj&oacute; hacia el interior de Gambia, seducido sin posibilidad de escape por el exotismo de un lugar que promet&iacute;a a gritos aventura: la remota isla de Janjanbureh.
    </p><p class="article-text">
        Una isla que en el pasado ejerci&oacute; tambi&eacute;n de foco de atracci&oacute;n tanto para esclavos liberados como exploradores y aventureros. Representaba adem&aacute;s el l&iacute;mite del mundo conocido, m&aacute;s all&aacute; aguardaban la muerte o la gloria, o ambas dos que casi siempre ven&iacute;an juntas. Lo dicho, una poderosa tentaci&oacute;n. All&iacute; descubr&iacute;, junto al r&iacute;o, un lugar que sigue como entonces, envuelto en un halo de aventura y romanticismo. Era tan solo un viejo embarcadero que daba acceso a un jard&iacute;n frondoso que crec&iacute;a a los pies de un gran fromager y de varios flamboyanes de un rojo encendido, una hamaca tentadora y varias chozas convertidas en un solitario lodge. Un lugar para quedarse. El lugar hab&iacute;a sido invadido por decenas de amistosos monos, nadie m&aacute;s (amistosos hasta que vienen por tu comida, y entonces todo se convierte en una lucha por la supervivencia&hellip;.).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Llegu&eacute; hasta aquel lugar por el r&iacute;o, siguiendo los pasos de Mungo Park, que hace algo m&aacute;s de 200 a&ntilde;os remont&oacute; el r&iacute;o persiguiendo el sue&ntilde;o de encontrar Tombuct&uacute;, la perla mejor escondida del desierto. Le cost&oacute; la vida, que siempre ha tenido cierto peligro so&ntilde;ar. Como &eacute;l, y como tantos exploradores que le siguieron, embarqu&eacute; en el gran estuario de Banjul, dispuesto a seguir el curso del r&iacute;o hasta el otro extremo del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Enseguida me encontr&eacute; con la primera gran sorpresa de la ruta, el bosque sagrado de Makasutu. All&iacute;, entre &aacute;rboles y manglares, hay oculto un lugar que monos y cocodrilos se resisten a abandonar. As&iacute; debe ser el para&iacute;so, aunque tambi&eacute;n el purgatorio, pues tienta a la pr&aacute;ctica desmesurada de varios pecados capitales, y no me refiero al de la envidia que me entr&oacute; al ver el lugar. Si consegu&iacute;s salir de all&iacute;, continuando entre los manglares, ir&eacute;is descubriendo otros lugares tan imprescindibles como Sita Joyeh, una peque&ntilde;a isla habitada por gigantescos baobabs centenarios, despu&eacute;s un bosque de &aacute;rboles fantasmas,  m&aacute;s tarde una aldea djola, perdida entre un palmeral&hellip; Hay una sorpresa a cada recodo, y es que s&oacute;lo por el r&iacute;o se pueden desvelar los mejores secretos de Gambia.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s adelante se encuentra el humedal de Bao Bolong, frente al campamento de Tendaba, una de las mejores zonas del mundo para el avistamiento de aves. All&iacute; vi garzas imperiales, cormoranes, pelicanos, chorlitos, jacanas&hellip; y hasta un colorido turaco, aunque reconozco que la pr&aacute;ctica del &lsquo;bird watching&rsquo; me produce el mismo torbellino de sensaciones que ver un partido de petanca. A m&iacute; lo que me gusta es el paisaje, y aqu&iacute;, todo es espectacular.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Viajar por el Gambia es una buena manera de conocer las diferentes culturas que fueron asent&aacute;ndose a lo largo del r&iacute;o, mandingas en la orilla norte, y diolas y fulas por el sur. Separados por el r&iacute;o y unidos por varios ferrys, que por all&iacute; no hay puentes. Coged uno y echad pie a tierra en alguna aldea ribere&ntilde;a de cada lado, disfrutad del contacto con la gente, que por algo es la tierra de la sonrisa f&aacute;cil. Perderos entre baobabs y palmeras por caminos de tierra ocre, constantemente transitados por mujeres envueltas en telas de llamativos colores y con andares de jirafa.
    </p><p class="article-text">
        Por las ma&ntilde;anas aprovech&aacute;bamos las horas de menos calor para bajar a comprar provisiones (m&aacute;s cervezas) y por la tarde aprovech&aacute;bamos las horas de m&aacute;s calor para beb&eacute;rnoslas. Planazo. Al atardecer, busc&aacute;bamos un lugar para disfrutar de la puesta del sol y par&aacute;bamos motores. Era cuando la calma se apoderaba del rio. Desde cubierta se ve&iacute;an pasar grupos de garzas blancas volando, sin ruido, reinaba el silencio, solo roto por el resoplido de alg&uacute;n hipop&oacute;tamo cercano emergiendo del agua. C&oacute;mo me hac&iacute;an recordar aquellos atardeceres en el r&iacute;o Rufiji, o por el N&iacute;ger y el Chari. Y despu&eacute;s, al caer la noche, los bosques de la orilla cobraban una inusitada vida y miles de ruidos, todos ellos inquietantes, llenaban la noche. Estos momentos son para disfrutarlos con un gintonic y una buena compa&ntilde;&iacute;a. Es parte de la vida.
    </p><p class="article-text">
        No se tarda mucho en llegar a la isla, en tres d&iacute;as es posible alcanzarla, sin prisas, despu&eacute;s, aquellos que tengan un esp&iacute;ritu inconformista se ver&aacute;n empujados a seguir hacia Basse, atravesar la frontera con Senegal y continuar por el r&iacute;o adentr&aacute;ndose en el parque de NiokoloKoba. Por cierto, que &eacute;ste nombre es tambi&eacute;n bastante tentador. La aventura exige seguir m&aacute;s lejos todav&iacute;a y continuar por el Gambia hasta su nacimiento en las monta&ntilde;as de Futa Djalon, que una vez all&iacute;, ya pensaremos en c&oacute;mo volver.
    </p><p class="article-text">
        Pero, esta vez, la aventura termin&oacute; para m&iacute; en aquel embarcadero de la isla de Janjanbureh; una pena, pero no fue mal plan sentirse por una vez como Marlow por el Congo, capit&aacute;n de mi propia aventura, a bordo del Jam Ono, &ldquo;Para siempre joven&rdquo;, un destartalado barco que se empe&ntilde;a en seguir haciendo lo que le gusta y se niega a aceptar que ya va teniendo alg&uacute;n que otro achaque. Como yo, almas gemelas destinadas a encontrarse&hellip;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Conde]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/tentacion-janjanbureh_1_2981310.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Dec 2017 15:04:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La tentación de Janjanbureh]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gambia,África,Ríos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tras el infierno en Libia, vuelta a la casilla de salida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/infierno-libia-vuelta-casilla-salida_1_2985013.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1fc9b136-839a-4434-bc2b-10ada17ecf1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tras el infierno en Libia, vuelta a la casilla de salida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Centenares de migrantes regresan a Gambia tras cruzar el desierto, ser estafados por los traficantes, maltratados y vendidos como esclavos en la última frontera de su periplo hacia Europa</p><p class="subtitle">"No lo conseguisteis fuera, pero podéis ser millonarios en Gambia", ha afirmado el ministro gambiano de Juventud a su llegada</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Es una de las&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/politica/migrantes-repatriados-urgencia-Libia-UA_0_713579097.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">repatriaciones</a>&nbsp;que est&aacute;n llevando a cabo la Organizaci&oacute;n Internacional de las Migraciones, la Uni&oacute;n Europea y los pa&iacute;ses de origen</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Vuelven de lo que todos ellos<a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Venta-esclavos-Libia-secreto-indignacion_0_711479274.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> describen como un infierno</a> y, reci&eacute;n aterrizados, en el aeropuerto, les prometen un para&iacute;so de cart&oacute;n piedra. &ldquo;No lo conseguisteis fuera, pero pod&eacute;is ser millonarios en Gambia&rdquo;, vocea el ministro gambiano de Juventud y Deportes, Henry Gomez, a las 230&nbsp;compatriotas que acaban de bajar del vuelo ch&aacute;rter que les trae, desde Libia, de vuelta a casa.
    </p><p class="article-text">
        Son las once de la noche en el aeropuerto de Banjul. Es una de las <a href="http://www.eldiario.es/politica/migrantes-repatriados-urgencia-Libia-UA_0_713579097.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">repatriaciones</a> que est&aacute;n llevando a cabo la Organizaci&oacute;n Internacional de las Migraciones (OIM), la Uni&oacute;n Europea y los pa&iacute;ses de origen en las &uacute;ltimas semanas&nbsp;en respuesta a&nbsp;las <a href="http://www.unhcr.org/news/briefing/2017/10/59e5c7a24/libya-refugees-migrants-held-captive-smugglers-deplorable-conditions.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">violaciones de derechos humanos documentadas en Libia</a>.
    </p><p class="article-text">
        La arenga, que interrumpe el proceso de control de documentaci&oacute;n para la entrada al pa&iacute;s, incluye promesas de puertas de despachos oficiales siempre abiertas y una llamada a la paciencia: &ldquo;Ndanka ndanka moi japa gollo&rdquo; (&ldquo;poco a poco puedes cazar a un mono&rdquo;, en w&oacute;lof, uno de los idiomas locales).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algunos prefieren mirar para otro lado y otros aplauden el discurso, y los v&iacute;tores llegan cuando el ministro habla de las mujeres del pa&iacute;s: &ldquo;Cuando os fuisteis, el pa&iacute;s estaba tan tranquilo y silencioso como un cementerio. Las mujeres no pod&iacute;an tener maridos&hellip; Ahora estais de vuelta y las mujeres ser&aacute;n felices&rdquo;. Y es que la mayor&iacute;a de los reci&eacute;n aterrizados son hombres j&oacute;venes: de los 230, solo seis son ni&ntilde;os y tres, mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Una de ellas va acompa&ntilde;ada de tres ni&ntilde;as y un beb&eacute;, nacido en el viaje. Es de las primeras en pasar el control de documentaci&oacute;n. Aunque Gambia es un pa&iacute;s caluroso todo el a&ntilde;o, es diciembre y de noche, y el fr&iacute;o, aunque ligero, empieza a apretar. Mientras rellena el papeleo, las dos m&aacute;s peque&ntilde;as se quedan dormidas a su lado envueltas en sus chaquetas. Hasta que llega su hermana, que acude al aeropuerto a recibirlas de vuelta para el reencuentro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Omar tiene 13 a&ntilde;os y viajaba con su padre. De Gambia a Senegal, a Mali, a Burkina Faso, N&iacute;ger y Libia. Una traves&iacute;a de casi un a&ntilde;o, muy similar a la de sus compa&ntilde;eros de viaje. En un momento del camino tuvieron que pedir a su madre, que se qued&oacute; en Gambia, que enviara m&aacute;s fondos. Esta historia se repite: el dinero destinado al viaje siempre se queda corto y las familias tienen que enviar m&aacute;s y, en muchos casos, endeudarse o pasar hambre para pagar el en&eacute;simo soborno de los traficantes o sacarles de la c&aacute;rcel. Cuenta casi de pasada que les trataron mal all&iacute;, pero de lo que de verdad quiere hablar es de las ganas que tiene de volver al colegio.
    </p><p class="article-text">
        El resto son hombres j&oacute;venes vestidos con el mismo ch&aacute;ndal de algod&oacute;n, en gris y marr&oacute;n, que ha repartido la organizaci&oacute;n. Algunos hacen bromas con sus compa&ntilde;eros de viaje y celebran volver a estar en casa, otros miran al suelo. Pero todos est&aacute;n cansados. La mayor&iacute;a acumula varios &ndash;dos, tres, cuatro, cinco&hellip;&ndash; intentos de llegar a Europa, desde Libia, a sus espaldas. Del pago a los traficantes al intento de cruzar, a la detenci&oacute;n, a la c&aacute;rcel, a los maltratos, al pago para salir de prisi&oacute;n, m&aacute;s dinero para volver a intentarlo, trabajo sin cobrar, venta como esclavos, detenciones, vuelta a salir, vuelta a pagar y a intentarlo&hellip; Y as&iacute;, en bucle.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Abass tard&oacute; nueve meses en llegar a Tr&iacute;poli. Tras cruzar todo el continente, llega el enga&ntilde;o de los traficantes: &ldquo;Cogen tu dinero y no te dan nada a cambio&rdquo;. Muy cerca, en la sala del aeropuerto en la que todos ellos esperan alojamiento para esta noche mientras comen unas galletas y beben un refresco de su pack de bienvenida, Ibrahim desarrolla la denuncia: &ldquo;Te piden dinero para conectarte a alguien de un barco. Pagas dos, tres veces, y nunca cruzas&rdquo;. Y, si lo consigues, las esperanzas de alcanzar Italia tampoco son muy halag&uuml;e&ntilde;as: hasta finales de noviembre, 2.631 personas murieron en el mar al intentar completar esa ruta, <a href="http://migration.iom.int/docs/IOM%20Libya%20DTM%20Round%2015%20Migrant%20Report%20October%20-%20November.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n la OIM</a>.
    </p><p class="article-text">
        Ibrahim narra c&oacute;mo meten a 150 personas en un barco que solo tiene capacidad para 50, con mal tiempo&hellip; Y c&oacute;mo muchos murieron all&iacute;. &ldquo;Lo llaman accidente&rdquo;, dice, y medio sonr&iacute;e. &ldquo;No le d&aacute;bamos dinero a nigerianos ni senegaleses, se lo d&aacute;bamos a gambianos porque confi&aacute;bamos en ellos y te meten en ese barco donde vas a morir&rdquo;, reflexiona.
    </p><h3 class="article-text"><span id="denuncian-asesinatos-maltrato-y-trabajo-esclavo-en-libia"></span>Denuncian asesinatos, maltrato y esclavitud en Libia</h3><p class="article-text">
        En mar o en tierra, una de las probabilidades era que fueran detenidos. &Eacute;l fue arrestado en la playa, justo antes de intentar cruzar: &ldquo;Atacaron el campamento. Dijeron que quer&iacute;an limpiar la naci&oacute;n, que quer&iacute;an limpiar el pa&iacute;s de negros&rdquo;. En las prisiones, apenas les daban de comer, (&ldquo;te daban un trozo de pan un d&iacute;a y al d&iacute;a siguiente, nada&rdquo;). Pero lo peor, seg&uacute;n la historia de Ibrahim, era el trato: insultos, maltratos&hellip; &ldquo;No hay misericordia&rdquo;, afirma tajante. Hace cinco meses, dispararon a un gambiano frente a &eacute;l. &ldquo;No hizo nada, estaban discutiendo y le mataron&rdquo;, narra.
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        Para salir esa vez de la c&aacute;rcel, tuvo que pagar 25.000 dalasis (unos 450 euros), que envi&oacute; su hermano desde Gambia. Y entonces, buscar trabajo para conseguir dinero y volverlo a intentar. Pero el problema llegaba siempre a la hora del cobro. &Eacute;l, como el resto, denuncia que trabajaban durante meses y, tras varios retrasos, no les pagaban, pero que no pod&iacute;an hacer nada, porque quienes les enga&ntilde;aban jugaban con ventaja: estaban en su pa&iacute;s. Un pa&iacute;s &ldquo;sin ley&rdquo;, relata. &ldquo;Pagas a un traficante en el que conf&iacute;as y te vende a los libios&rdquo;, dice, &ldquo;te tratan como a un esclavo&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Uno de sus compa&ntilde;eros de viaje se acerca y explica c&oacute;mo tambi&eacute;n trabaj&oacute; durante meses y, a la hora de cobrar, solo recib&iacute;a una negativa y la mirada de un kalashnikov. &Eacute;l estuvo ingresado en el hospital medio a&ntilde;o por una herida de bala en la espalda. Le dispararon cuando hu&iacute;a para evitar una nueva detenci&oacute;n. Mientras se toca la cicatriz, recuerda: &ldquo;Gracias a dios que no estoy muerto, pero la mayor&iacute;a de mis amigos gambianos murieron all&iacute;. Yo lo vi. Mucho de ellos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese fue uno de sus intentos, pero hubo tres m&aacute;s: detenido en el barco, en la playa o en la ciudad, vuelta a la c&aacute;rcel, vuelta a pagar y vuelta a trabajar como un esclavo.
    </p><p class="article-text">
        Ousman tiene 21 a&ntilde;os. Su historia es muy similar a la del resto de sus compa&ntilde;eros y recuerda, entre otros tratos degradantes, c&oacute;mo muchos libios se tapaban la nariz a su paso.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Todos ellos han destinado un a&ntilde;o o m&aacute;s de sus vidas para cruzar a Europa. Han cambiado muchas cosas desde que emprendieron viaje. Cuando se fueron, el presidente de Gambia era el dictador Yahya Jammeh, en el poder durante m&aacute;s de 20 a&ntilde;os, acusado de m&uacute;ltiples violaciones de derechos humanos, contra la libertad de prensa y la libertad sexual en el pa&iacute;s. Hasta hace muy poco, hab&iacute;a un solo canal de televisi&oacute;n. Era p&uacute;blico. Ahora hay dos.
    </p><p class="article-text">
        En enero de este a&ntilde;o, Adama Barrow se convirti&oacute; en el nuevo presidente, elegido democr&aacute;ticamente en unas elecciones. &ldquo;Vosotros traj&iacute;steis el cambio a este pa&iacute;s, vosotros ech&aacute;steis al anterior gobierno. Gambia es vuestra Gambia&rdquo;, sigue arengando el ministro mientras el grupo de inmigrantes espera a que termine para seguir con el papeleo. Siempre es un buen momento para hacer campa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Ahora est&aacute;n de nuevo en la casilla de salida, despu&eacute;s de una larga y dura traves&iacute;a sin final feliz. &iquest;Volver&iacute;as? Ibrahim tiene claro que no. Quiere volver a ser conductor. &ldquo;He visto demasiadas cosas all&iacute;. Gente que muere en la prisi&oacute;n, palizas de muerte&rdquo;. Ni piensa volver ni va a alentar a nadie, promete, para que pase por lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        --
    </p><p class="article-text">
        Nota: Este art&iacute;culo ha sido publicado originalmente en <a href="https://civio.es/2017/12/25/tras-el-infierno-en-libia-vuelta-a-la-casilla-de-salida/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Civio</a>. <em>Han colaborado Ver&oacute;nica Ram&iacute;rez, Modou Lamin Ceesay y Muna Faye.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[CIVIO / Eva Belmonte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/infierno-libia-vuelta-casilla-salida_1_2985013.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 Dec 2017 18:53:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tras el infierno en Libia, vuelta a la casilla de salida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libia,Repatriación,Gambia,Esclavitud,UE - Unión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué los jóvenes africanos siguen arriesgando su vida por el 'sueño europeo'?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/emigrar-riesgos-jovenes-africanos-persiguen_1_3086910.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/34142161-19a5-4574-a180-6f4aa7e03a68_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué los jóvenes africanos siguen arriesgando su vida por el &#039;sueño europeo&#039;?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La travesía desde Gambia está plagada de obstáculos y suele acabar en la muerte, pero mucha gente en el país más pequeño de África no ve otra alternativa</p></div><p class="article-text">
        Cuando supieron que el joven hab&iacute;a muerto en una &eacute;pica odisea que deb&iacute;a llevarlo a Europa, sus familiares no reaccionaron como muchos podr&iacute;an pensar.
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente, tras la muerte de Sleiman Danso se produjeron escenas de dolor y de aflicci&oacute;n. Sin embargo, la familia no tard&oacute; en pedir al hermano peque&ntilde;o del joven muerto que hiciera la misma peligrosa traves&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi hermano Sleiman falleci&oacute; porque esta era la voluntad de Al&aacute;&rdquo;, explica el hermano mayor, Ebrima Danso, que cultiva melones en Sabaa, en el interior de Gambia, y que no tiene reparos en enviar a otro miembro de la familia a Europa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si lo consigue, nuestra madre y el resto de la familia tendr&aacute; su supervivencia asegurada&rdquo;, explica Danso. &ldquo;Y si no sobrevive, esa era la voluntad de Al&aacute;. Lo dejo en manos de Al&aacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El hermano peque&ntilde;o lleg&oacute; hasta Libia. All&iacute; fue secuestrado por las milicias. No han tenido noticias de &eacute;l desde que termin&oacute; el Ramad&aacute;n, en junio.
    </p><h3 class="article-text">La &uacute;nica alternativa</h3><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, Occidente ha contemplado con estupefacci&oacute;n la tragedia de los inmigrantes. Cada vez que mueren inmigrantes en el Mediterr&aacute;neo surge la misma pregunta: &iquest;No son conscientes de los riesgos que asumen?
    </p><p class="article-text">
        La respuesta, al menos en este pueblo de <a href="http://www.eldiario.es/temas/gambia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gambia</a>, es que s&iacute;, s&iacute; son conscientes. Sin embargo, lo siguen haciendo porque creen que no tienen otra alternativa.
    </p><p class="article-text">
        Resguardados del sol frente a una peque&ntilde;a tienda de comestibles que vende sacos de arroz y poca cosa m&aacute;s, los ancianos del pueblo explican que los j&oacute;venes se van en busca de mejores oportunidades. Danso indica que cuando Sleiman muri&oacute; en Italia tambi&eacute;n se acabaron las transferencias para la familia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">El objetivo: mandar dinero a casa</h3><p class="article-text">
        Wasasi Singhateh tiene tres hijos. Explica que dos murieron en una embarcaci&oacute;n de contrabandistas cuando las reservas de combustible se incendiaron. Cincuenta de los 150 pasajeros murieron quemados o se ahogaron intentando escapar de las llamas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por supuesto que preferir&iacute;a que mis hijos no tuvieran que asumir ese riesgo. Nadie quiere algo as&iacute; para sus hijos, pero es la &uacute;nica posibilidad que tienen nuestras familias de sobrevivir&rdquo;, indica Singhateh.
    </p><p class="article-text">
        Su tercer hijo consigui&oacute; llegar a Espa&ntilde;a. Manda unos 50 euros siempre que puede, normalmente una vez al mes. Esto les da para comprar arroz para que toda la familia en Sabaa pueda comer.
    </p><p class="article-text">
        Con una poblaci&oacute;n de dos millones de habitantes, Gambia es el pa&iacute;s m&aacute;s peque&ntilde;o de &Aacute;frica. Pese a su tama&ntilde;o, se encuentra entre los cinco pa&iacute;ses con m&aacute;s nacionales intentando cruzar el Mediterr&aacute;neo para llegar a Italia. En los primeros seis meses de este a&ntilde;o, 4.920 gambianos consiguieron llegar a Italia; de lejos la cifra m&aacute;s alta per capita.
    </p><p class="article-text">
        El Banco Mundial estima que las transferencias se han cuadriplicado en la &uacute;ltima d&eacute;cada y ahora representan un asombroso 22% del PIB del pa&iacute;s. En cambio, el sector agr&iacute;cola proporciona los ingresos del 70% de la poblaci&oacute;n y representa el 30% del PIB.
    </p><p class="article-text">
        Ada Lekoetje, coordinadora residente de las Naciones Unidas, supervisa la relaci&oacute;n entre las agencias del sistema de la ONU y el gobierno de Gambia. Indica que la alta tasa de migraci&oacute;n de Gambia y otros pa&iacute;ses de &Aacute;frica Occidental repercute negativamente en las perspectivas de desarrollo de estos pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En algunas zonas, pr&aacute;cticamente ya no quedan j&oacute;venes. Tras el &eacute;xodo, el sector agr&iacute;cola se ha quedado sin trabajadores&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        La dif&iacute;cil situaci&oacute;n econ&oacute;mica es la principal raz&oacute;n por la cual los j&oacute;venes emigran, pero no la &uacute;nica. &ldquo;Tambi&eacute;n es una actitud&rdquo;, explica la coordinadora de la ONU. Los analistas econ&oacute;micos, las ONG dedicadas al desarrollo y los activistas coinciden con esta valoraci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">La emigraci&oacute;n como modelo a seguir</h3><p class="article-text">
        Omar Badjie, director de ActionAid en Gambia, una ONG centrada en el desarrollo, se&ntilde;ala que los emigrantes se han convertido en el modelo a seguir, desplazando a los doctores y los abogados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas personas que tienen lo que se considera un buen trabajo, como profesores, soldados, polic&iacute;as, incluso funcionarios, tambi&eacute;n se van. Simplemente dejan sus trabajos y desaparecen. Esto tiene un impacto a lo largo y ancho del pa&iacute;s&rdquo;, afirma Badjie.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Moussa Dibba, responsable de la unidad de migraci&oacute;n en Farafenni, un paso clave en la frontera con Senegal, indica que los &uacute;ltimos meses la cifra de migrantes ha ca&iacute;do dr&aacute;sticamente.
    </p><p class="article-text">
        En gran parte, debido a la situaci&oacute;n en Libia, pero tambi&eacute;n porque el gobierno tiene el apoyo de la comunidad internacional para intentar frenar el &eacute;xodo de ra&iacute;z.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Seis meses atr&aacute;s, los traficantes consegu&iacute;an captar 50 nuevos migrantes diarios y llenaban un autob&uacute;s. Me atrever&iacute;a a afirmar que su modelo de negocio ha hecho aguas&rdquo;, indica. &ldquo;Ahora, si creemos que se quieren ir del pa&iacute;s, los paramos. A diario interceptamos de siete a diez autobuses y los mandamos a casa&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se han impulsado campa&ntilde;as de informaci&oacute;n para alertar de los peligros y de la posibilidad de que el viaje vaya mal.
    </p><p class="article-text">
        La coordinadora de las Naciones Unidas explica que la comunidad internacional est&aacute; apoyando estos esfuerzos. &ldquo;Durante mucho tiempo, nos centramos en el 5 o el 10% que llega a Europa. Necesitamos entender esta historia en su totalidad y prestar atenci&oacute;n al 90% que llega a Europa y tiene problemas o que simplemente se queda por el camino&rdquo;, indica Lekoetje.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tal vez no consigamos disuadir a nadie, pero al menos ser&aacute;n conscientes de los riesgos a los que se enfrentan antes de tomar la decisi&oacute;n&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Campa&ntilde;as para frenar la emigraci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Papa Ndiaye, un sastre de Farafenni, no teme fracasar. Lo intent&oacute; por primera vez tres a&ntilde;os atr&aacute;s y se qued&oacute; sin dinero antes de llegar al S&aacute;hara y tuvo que volver a casa. Ahora, trabaja con una m&aacute;quina de coser vieja en un callej&oacute;n y est&aacute; ahorrando para volver a intentarlo. &ldquo;Tengo que hacerlo. Aqu&iacute; no hay oportunidades. Puedo coser pero la gente no me puede pagar. Este es el problema&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        En Banjul, la capital, cinco j&oacute;venes est&aacute;n reunidos en una peque&ntilde;a oficina y planifican los siguientes pasos a dar en su campa&ntilde;a para convencer a otros j&oacute;venes de que emigrar no es una buena idea.
    </p><p class="article-text">
        El gobierno y la comunidad internacional esperan que grupos como Activista consigan difundir este mensaje.
    </p><p class="article-text">
        Han movilizado a los emigrantes retornados para que cuenten las dificultades de su traves&iacute;a y que expliquen que la probabilidad de que te detengan y tengas que regresar a Gambia es muy elevada. Tambi&eacute;n han conseguido que j&oacute;venes gambianos que han tenido &eacute;xito en sus profesiones cuenten su experiencia y demuestren que el pa&iacute;s ofrece oportunidades.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, muchas veces el problema no es la mentalidad de los j&oacute;venes sino la de sus padres, y especialmente sus madres. &ldquo;A todos nos presionan para que marchemos&rdquo;, indica Fatou Fofene, una activista del grupo, que tiene 26 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para las madres, tener un hijo en Europa da prestigio. No respetan a los j&oacute;venes que deciden quedarse&rdquo;, explica. Para convencer a sus hijos, las madres emplean todo tipo de t&aacute;cticas. Algunas no dudan en llamar a sus hijos &ldquo;in&uacute;tiles&rdquo; y los ridiculizan por el poco dinero que traen a casa. Otras, son m&aacute;s sutiles, e ignoran delante de su familia o vecinos a los hijos que se han quedado en casa mientras que elogian constantemente a los que se han ido.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta t&aacute;ctica en nuestra cultura puede llegar a ser muy persuasiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
         Traducido por Emma Reverter
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jens Bostrup / Finn Frandsen]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/emigrar-riesgos-jovenes-africanos-persiguen_1_3086910.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Nov 2017 18:01:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué los jóvenes africanos siguen arriesgando su vida por el 'sueño europeo'?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Gambia,Migraciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Boris Johnson ya no quiere hablar de sus antiguos artículos colonialistas y racistas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/boris-johnson-preguntas-colonialista-gambia_1_3577764.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/086d1a91-967b-4ee4-8b08-1b43c2d676ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Boris Johnson ya no quiere hablar de sus antiguos artículos colonialistas y racistas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En su viaje a África como ministro, su equipo impidió en Gambia a los periodistas preguntar sobre sus artículos de opinión racistas y a favor del colonialismo que Johnson escribió hace años</p><p class="subtitle">“El problema no es que en el pasado hayamos estado al mando, sino que ya no lo estamos”, escribió Johnson en uno de sus artículos</p></div><p class="article-text">
        Boris Johnson se ha negado a responder a las preguntas sobre su postura en cuanto al colonialismo durante su primer viaje a &Aacute;frica como ministro de Exteriores brit&aacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de reunirse con el nuevo presidente de Gambia, pa&iacute;s que <a href="http://www.eldiario.es/internacional/presidente-Gambia-marcha-rechaza-derrota_0_589341108.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vivi&oacute; su primer traspaso de poder democr&aacute;tico el mes pasado</a>, Johnson brome&oacute; sobre el dictador Yahya Jammeh, que pas&oacute; 22 a&ntilde;os en el poder y a quien llam&oacute; &ldquo;el tramposo Jammeh&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Johnson no se refiri&oacute;&nbsp;al shock que sintieron muchos africanos al leer los art&iacute;culos del actual ministro brit&aacute;nico sobre su continente, escritos cuando visit&oacute; Uganda en 2002. El nombramiento de Johnson como ministro de Exteriores gener&oacute; conmoci&oacute;n en el continente africano, al que se refiri&oacute; el a&ntilde;o pasado como <a href="http://www.independent.co.uk/news/uk/politics/boris-johnson-africa-country-conservative-tory-conference-speech-foreign-secretary-a7341936.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;ese pa&iacute;s&rdquo;</a>.
    </p><p class="article-text">
        <span id="2059027_1487171355718"></span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        El ministro ha escrito con nostalgia sobre el colonialismo en &Aacute;frica. &ldquo;El continente puede ser una mancha, pero no es una mancha en nuestra conciencia&rdquo;, <a href="http://blogs.spectator.co.uk/2016/07/boris-archive-africa-mess-cant-blame-colonialism/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escribi&oacute; en una columna para The Spectator</a>. &ldquo;El problema no es que en el pasado hayamos estado al mando, sino que ya no lo estamos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Johnson&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/politics/2008/jan/23/london.race" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pidi&oacute; disculpas en 2008</a> por una columna de 2002 titulada&nbsp;<a href="http://www.telegraph.co.uk/comment/personal-view/3571742/If-Blairs-so-good-at-running-the-Congo-let-him-stay-there.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Si Blair es tan bueno dirigiendo el Congo, dejad que se quede ah&iacute;&rdquo;</a> y en la que se refer&iacute;a a &ldquo;negritos chovinistas&rdquo;. Johnson afirmaba lo siguiente sobre la llegada de Tony Blair al pa&iacute;s: &ldquo;No hay duda de que los AK47 se callar&aacute;n, que las barcas piratas detendr&aacute;n sus ataques en busca de&nbsp;carne humana y que los guerrilleros tribales mostrar&aacute;n sus amplias sonrisas de sand&iacute;a [un estereotipo racista que afirma que los negros tienen debilidad por las sand&iacute;as] al gran jefe blanco que aterriza en su gran p&aacute;jaro financiado por el contribuyente brit&aacute;nico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la <a href="https://www.facebook.com/BTVGambia/videos/635247433342689/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rueda de prensa de este martes</a>, el equipo de prensa del ministro de Exteriores impidi&oacute; a los periodistas gambianos preguntar sobre este asunto, afirmando de antemano que sus preguntas eran &ldquo;demasiado agresivas&rdquo; e &ldquo;insultantes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Johnson afirm&oacute; que Reino Unido podr&iacute;a ayudar a Gambia en materia de educaci&oacute;n, seguridad y a impulsar su &ldquo;maravilloso sector tur&iacute;stico&rdquo;. &ldquo;Ha sido muy dif&iacute;cil tener una relaci&oacute;n plena como la que nos hubiera gustado tener&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; Johnson, dado que el antiguo presidente, Yahya Jammeh, retir&oacute; a su pa&iacute;s de la Commonwealth y expuls&oacute; a diplom&aacute;ticos mientras estaba en el poder. Adama Barrow, el actual presidente del pa&iacute;s, denunci&oacute; que el exmandatario hab&iacute;a saqueado el pa&iacute;s antes de huir a Guinea Ecuatorial.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Han existido dificultades entre el Gobierno de Reino Unido y el anterior r&eacute;gimen de Jammeh, el tramposo Jammeh&rdquo;, brome&oacute; Johnson. El ministro de Exteriores afirm&oacute; que ahora quer&iacute;a &ldquo;desarrollar la relaci&oacute;n en beneficio de ambas partes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El ministro de Exteriores se reuni&oacute; con periodistas gambianos despu&eacute;s de su encuentro con el presidente Barrow y no se neg&oacute; a contestar ninguna pregunta. Habl&oacute; de su visita y de sus esperanzas en las relaciones entre Gambia y Reino Unido y acept&oacute; dos preguntas de periodistas gambianos&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; una portavoz del Ministerio de Exteriores.
    </p><p class="article-text">
        La libertad de prensa es un derecho nuevo en Gambia. Adem&aacute;s de a los miembros de la oposici&oacute;n, Jammeh encerr&oacute; a muchos periodistas cuyas informaciones no le gustaban.
    </p><p class="article-text">
        A principios de la semana, el nuevo ministro de Interior de Gambia, Mai Ahmad Fatty, realiz&oacute; una visita a la gran c&aacute;rcel de Mile II, en Banjul, donde estaban encerrados muchos de los oponentes de Jammeh. Tras la visita se hicieron p&uacute;blicas im&aacute;genes de las celdas de hormig&oacute;n: fr&iacute;as, h&uacute;medas, oscuras y sucias. Los hombres denunciaron palizas brutales y las mujeres contaron que hab&iacute;an sido separadas de sus beb&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se puede llegar a comprender lo que es estar aqu&iacute;&rdquo;, indic&oacute; un prisionero. &ldquo;Es infame, todo es terrible en este lugar. No tengo miedo de decirlo. Nunca te creer&aacute;s que esto est&aacute; pasando en nuestra Gambia, la Gambia en la que nacimos, la Gambia de nuestros abuelos&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El ministro de Interior escuch&oacute; a un preso describi&eacute;ndole las palizas que hab&iacute;a recibido, posteriormente le pidi&oacute; disculpas, a pesar de que lo ocurrido fue bajo la Administraci&oacute;n de Jammeh. &ldquo;Quiero decirte que no es legal que te hayan pegado de esa forma&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Fatty. &ldquo;Es inaceptable. Quiero pedirte disculpas. No podemos aceptar que esto vuelva a ocurrir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El presidente nos ha asignado la responsabilidad de mantener la dignidad humana de los gambianos. Gambianos o no gambianos, los presos son seres humanos, as&iacute; que deber&iacute;an ser tratados dignamente. Gambia es parte de muchos convenios y protocolos internacionales que nos impiden llevar a cabo cualquier pr&aacute;ctica inhumana y degradante con los prisioneros&rdquo;, explic&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Javier Biosca Azcoiti
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ruth Maclean]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/boris-johnson-preguntas-colonialista-gambia_1_3577764.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Feb 2017 18:43:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Boris Johnson ya no quiere hablar de sus antiguos artículos colonialistas y racistas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Reino Unido,Boris Johnson,Gambia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El presidente saliente de Gambia acepta entregar el poder al ganador de las elecciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/presidente-saliente-gambia-entregar-elecciones_1_3626598.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d57d4178-ffb5-409e-84a4-c6cd519371a8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Finalmente Yaya Jammeh abandonará Gambia y Adama Barrow, presidente legítimo del país, asumirá la Presidencia</p></div><p class="article-text">
        Este viernes el presidente saliente de Gambia, Yaya Jammeh, finalmente ha aceptado abandonar el pa&iacute;s y entregar el poder al ganador de las elecciones, Adama Barrow.  El leg&iacute;timo presidente ha informado de la noticia a trav&eacute;s de su cuenta personal en Twitter. &ldquo;Me gustar&iacute;a informarles de que el Yaya Jammeh ha aceptado a renunciar al poder y salir del pa&iacute;s&rdquo;, ha publicado.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/822515802054201344?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Este jueves los estados africanos han paradoel avance de tropas hacia Gambia d&aacute;ndole una &uacute;ltima oportunidad al presidente saliente para que traspasar&aacute; los poderes a Barrow. Finalmente Jammeh ha decidido abandonar el poder al que se aferraba, ante el respaldo de la comunidad internacional del ganador de las &uacute;ltimas elecciones presidenciales. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/presidente-saliente-gambia-entregar-elecciones_1_3626598.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Jan 2017 19:41:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El presidente saliente de Gambia acepta entregar el poder al ganador de las elecciones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gambia,Presidencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Binter mantiene su vuelo semanal de Gran Canaria a Gambia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerifeahora/sociedad/binter-canarias-mantiene-semanal-gambia_1_3629955.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La aerolínea se mantiene en contacto con la Embajada española en ese país africano para tener información puntual sobre la evolución del conflicto interno</p></div><p class="article-text">
        La aerol&iacute;nea Binter Canarias mantiene su programaci&oacute;n de vuelos regulares a Gambia pero con la atenci&oacute;n puesta en la evoluci&oacute;n de los acontecimientos internos que afectan a ese pa&iacute;s africano, informaron este mi&eacute;rcoles a EFE fuentes de la compa&ntilde;&iacute;a isle&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Binter Canarias opera un vuelo semanal, los s&aacute;bados, desde el aeropuerto de Gran Canaria al pa&iacute;s africano y, en principio, no ha previsto cancelar la programaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, la aerol&iacute;nea se mantiene en contacto con la Embajada espa&ntilde;ola en Gambia para tener informaci&oacute;n sobre la situaci&oacute;n en ese pa&iacute;s, sin que por el momento se haya previsto realizar cambio alguno, a&ntilde;adieron las mismas fuentes.
    </p><p class="article-text">
        Miles de turistas brit&aacute;nicos comenzaron a ser repatriados este mi&eacute;rcoles desde Gambia, mientras que la mayor&iacute;a de las oficinas diplom&aacute;ticas extranjeras han recomendado a sus ciudadanos que abandonen el pa&iacute;s lo antes posible.
    </p><p class="article-text">
        El pa&iacute;s atraviesa una situaci&oacute;n de incertidumbre despu&eacute;s de que el presidente, Yahya Jammeh, haya sido autorizado por el Parlamento a permanecer tres meses m&aacute;s en el Gobierno en v&iacute;speras de la investidura del opositor Adama Barrow, y ante un posible despliegue militar regional liderado por Nigeria para garantizar el traspaso de poderes.
    </p><p class="article-text">
        Esta resoluci&oacute;n, consecuencia legal del apoyo de la C&aacute;mara al estado de emergencia declarado por Jammeh, ha despertado la alarma entre la poblaci&oacute;n y miles de ciudadanos gambianos y extranjeros han huido a Senegal y Guinea Bissau.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerifeahora/sociedad/binter-canarias-mantiene-semanal-gambia_1_3629955.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Jan 2017 18:25:09 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Binter mantiene su vuelo semanal de Gran Canaria a Gambia]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Binter,Gambia,Crisis política,Gran Canaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Atardecer en Gambia con Bob Dylan al fondo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/atardecer-gambia-bob-dylan-fondo_132_3776569.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Dice la Unesco que África no podrá mantener a su población dignamente hasta dentro de 150 años, así que las pateras seguirán cruzando los océanos.</p></div><p class="article-text">
        Estamos en un pa&iacute;s del sur con calor, pobreza, verdor y un gran r&iacute;o tranquilo, las calles hierven de suciedad y de ni&ntilde;os porque la escolarizaci&oacute;n es deficiente, hago fotos de un grupo de peque&ntilde;os que recibe educaci&oacute;n gracias a la solidaridad canaria e internacional, ellos y ellas con sus blusitas amarillas y sus pantalones y falditas azul marino, los ni&ntilde;os tan cari&ntilde;osos cuando nos ven, sus profesoras y acompa&ntilde;antes de diversas nacionalidades. Cruzan los monos las praderas de c&eacute;sped de nuestro hotel, la tan cuidada jardiner&iacute;a, en las piscinas juguetean las holandesas decr&eacute;pitas con sus j&oacute;venes amantes locales mientras sobrevuelan las aves de un intenso colorido, Rosario y yo damos paseos en canoa por los manglares, nos fotografiamos delante de gigantescas termiteras, en Makusatu un brujillo adivina el futuro, asegura curar con los &aacute;rboles del bosque, se deja querer. En nuestro tr&aacute;nsito por carreteras polvorientas observamos p&aacute;jaros de un rojo ins&oacute;lito, bandadas de mariposas amarillas, lagartos que parecen cocodrilos. Hay precariedad pero tambi&eacute;n alegr&iacute;a, y varios de nuestros gu&iacute;as han vivido en Canarias y en la Pen&iacute;nsula en la temporalidad que les permit&iacute;a la falta de papeles. Son d&iacute;as casi agobiantes y en el atiborrado mercado de Serekunda hay muchas camisetas del Barcelona, los olores matan cuando un joven me quita la cartera pero inicio una carrera sorprendente, una matrona le tira al ladronzuelo un gigantesco parasol y recupero los dalasis que hab&iacute;a cambiado en el aeropuerto. Aunque las mujeres est&eacute;n tan discriminadas que solo son valoradas para la casa, aunque los padres creen que las ni&ntilde;as deben tener su sitio en la cocina, aqu&iacute; existe un venerable matriarcado. En los pasatiempos tur&iacute;sticos de m&uacute;sica tradicional contemplamos un espect&aacute;culo de lucha muy similar a la canaria y al rato acudimos a presenciar la llegada de los pescadores en Tanji.
    </p><p class="article-text">
        Son magn&iacute;ficos el pescado, las verduras y el arroz que cenamos cada noche, bajo el corpulento mango que ocupa el espacio principal de las aldeas junto a la mezquita las familias charlan este atardecer y de pronto en la CNN salta la noticia de que a Bob Dylan acaban de darle el premio Nobel de Literatura. Me llaman del peri&oacute;dico y solo puedo manifestar mi perplejidad porque de nuevo los suecos han hecho el &iacute;dem, admiro a Dylan desde los a&ntilde;os sesenta cuando los tiempos ya estaban cambiando, incluso elogi&eacute; su obra en una sesi&oacute;n del Ciclo Poetas en el Club Prensa Canaria, compone canciones de gran intenci&oacute;n pero los acad&eacute;micos se han equivocado, de proseguir la moda pudiera ser que Bruce Springsteen y Mick Jagger sean los pr&oacute;ximos galardonados, y, ya que estamos en plena conducta err&aacute;tica, por qu&eacute; no nominan a los escritores para los Grammy. A la incongruencia de los acad&eacute;micos responde Bob Dylan con su congruencia, que les den. Dentro del proceso global de p&eacute;rdida de valores, la ocurrencia de los n&oacute;rdicos demuestra que el cambio clim&aacute;tico les afecta m&aacute;s de lo que pens&aacute;bamos. &iquest;Qu&eacute; hacen tan ilustres personajes con el Nobel si se olvidan una vez m&aacute;s de las literaturas asi&aacute;ticas, soslayan a los grandes escritores africanos y apuestan m&aacute;s por jugar a la frivolidad que premiar los contenidos de la verdadera creaci&oacute;n literaria? Dylan es un buen cantautor y un tipo tan despreciativo que en su d&iacute;a ni vino a recoger el Pr&iacute;ncipe de Asturias ni atiende la llamada de Estocolmo, seguramente ni aparecer&aacute; vestido de frac. El Nobel nunca debi&oacute; ser para &eacute;l, sencillamente es eso. Desde Gald&oacute;s para ac&aacute; los olvidos del premio cantan, Soyinka es una excepci&oacute;n en la negritud pero no olvidemos que se lo negaron a Senghor, no se lo han concedido a los nigerianos ni a los kenianos, se lo regalaron a franceses intrascendentes como Le Cl&eacute;zio y Modiano, se lo dieron el a&ntilde;o pasado a una cronista bielorrusa y as&iacute; podr&iacute;amos seguir comentando la deriva.
    </p><p class="article-text">
        Haciendo zapping alcanzo a ver en directo el partido U.D. Las Palmas-Espa&ntilde;ol, canal 5 de Supersport, en ingl&eacute;s, naturalmente, qu&eacute; pena no tener alg&uacute;n delantero que resuelva el peque&ntilde;o bache de juego, posesi&oacute;n sin remate, con una sensaci&oacute;n t&eacute;rmica de 40 grados es refrescante contemplar el breve aguacero sobre Siete Palmas que espant&oacute; a la gente. &iquest;Por qu&eacute; viajar a Gambia, por qu&eacute; ir al sur en vez de ir a Europa o Norteam&eacute;rica? Hay m&aacute;s contactos de lo que se supone, canarios que trabajan en empresas de all&iacute; suben al reactor que hace la ruta en dos horas y media, es la misma distancia que ir a Madrid pero justo al rev&eacute;s. Buena gente los gambianos que sobreviven con un tremendo analfabetismo y con graves carencias de lo m&aacute;s elemental. El presidente lleva 22 a&ntilde;os en el poder y al parecer es muy amigo de Fidel Castro. Pero, claro, el izquierdismo se qued&oacute; olvidado en el cuarto de los trastos ya que ha emprendido una l&iacute;nea de privatizaciones que sigue los dictados del neocapitalismo salvaje. Hoteles que eran del gobierno son ahora propiedad de libaneses, los salarios del personal, ya de por s&iacute; bajos, han sido reducidos y esta gente de fuera se ha hecho tambi&eacute;n con tiendas en lugares estrat&eacute;gicos y compa&ntilde;&iacute;as de servicios tur&iacute;sticos.
    </p><p class="article-text">
        Dice la Unesco que &Aacute;frica no podr&aacute; mantener a su poblaci&oacute;n dignamente hasta dentro de 150 a&ntilde;os, as&iacute; que las pateras seguir&aacute;n cruzando los oc&eacute;anos. Nosotros, un pueblo mestizo y con identidad abierta, solemos olvidar la presencia de nuestro vecino, ese continente gigante sembrado de violencia, guerras civiles, oligarqu&iacute;as, petr&oacute;leo, diamantes, exuberancia para unos pocos y miseria para las inmensas mayor&iacute;as. Siempre lo dec&iacute;a un poeta que se dedic&oacute; en cuerpo y alma a ello, Antonio Garc&iacute;a Ys&aacute;bal. Fue un hombre honesto que vivi&oacute; en Sur&aacute;frica y que estudi&oacute; la oralidad en las literaturas africanas, la cercan&iacute;a con lo nuestro. Porque si nuestra esencia se apoya en tres patas: Europa, Am&eacute;rica y &Aacute;frica, solemos prescindir de la &uacute;ltima. Pero el error de Antonio Cubillo y del independentismo fue pretender incorporar el elemento cultural africano como una capa superpuesta a lo que somos y la obligatoriedad de estudiar el bereber como lengua cooficial y cosas parecidas. En fin: en cuanto anochece escucho en la onda media al Centro Emisor del Atl&aacute;ntico de Radio Nacional que entra aqu&iacute; con mucha claridad, as&iacute; me entero que la continuidad de Rajoy sigue en el tejado, ser&aacute; que las dudas proseguir&aacute;n hasta el fin de los tiempos, para qu&eacute; los pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Blog La Literatura y la Vida</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis León Barreto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/atardecer-gambia-bob-dylan-fondo_132_3776569.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Oct 2016 19:48:14 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Atardecer en Gambia con Bob Dylan al fondo]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Gambia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Viví tres años con miedo de volver al CIE y ahora no pararé de pedir su cierre"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/gente-sabe-cie-inmigrantes-contarlo_128_3947826.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/825a32c4-00d1-4f0a-9cee-71ec330b4355_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Viví tres años con miedo de volver al CIE y ahora no pararé de pedir su cierre&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alhagie Yerro fue el primer inmigrante encerrado en un Centro de Internamiento para Extranjeros que denunció sus condiciones en el Parlamento Europeo</p><p class="subtitle">Este miércoles, Día por el Cierre de los CIE, se estrena en Madrid el documental 'Yerro: capitán de su destino'</p><p class="subtitle">"Dentro del CIE, la vida de los inmigrantes vale menos. Lo peor es cómo nos trataban..."</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Eso del miedo existe, pero solo en algunas ocasiones&rdquo;. Yerro no lo tuvo cuando dej&oacute; Gambia siendo menor para buscar trabajo en los pa&iacute;ses vecinos, tampoco cuando se embarc&oacute; en inestables cayucos hacia Canarias, ni cuando se lo imped&iacute;a la polic&iacute;a fronteriza de turno, ni cuando volv&iacute;a a intentarlo. Su temor empez&oacute; cuando pis&oacute; Espa&ntilde;a y se vio encerrado en un lugar llamado <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/CIE-cifras_0_398610413.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CIE</a>. Porque, cuenta, como inmigrante irregular, su destino dej&oacute; de estar en sus manos, sus decisiones perdieron su valor, sus derechos se difuminaron. &ldquo;Yerro tiene miedo de algo que no depende de &eacute;l&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Venir a Espa&ntilde;a dependi&oacute; de mis decisiones, eso no me da miedo. Pero que me llevasen al CIE, que me devolviesen a mi pa&iacute;s, no depend&iacute;a de mis decisiones. Eso s&iacute; que me da miedo&rdquo;, explica Alhagie Yerro Gai. Despu&eacute;s de pasar por varios Centros de Internamiento para Extranjeros (CIE), despu&eacute;s de lograr vivir durante tres a&ntilde;os en la clandestinidad hasta obtener la residencia, viaj&oacute; a Bruselas para, en el Parlamento Europeo, contar &eacute;l mismo en qu&eacute; medida las pol&iacute;ticas migratorias vulneraron sus derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        Su historia ha quedado recogida en el documental <a href="https://vimeo.com/169001283?ref=tw-share" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'Yerro: capit&aacute;n de su destino'</a>, realizado por Rodrigo V&aacute;zquez e impulsado por el partido Por un Mundo m&aacute;s Justo, cuyo estreno tendr&aacute; lugar este mi&eacute;rcoles en la Sala Mirador de Madrid con motivo del D&iacute;a por el Cierre de los CIE. Tambi&eacute;n se presentar&aacute; el cortometraje 'Express' de Carlos Olalla y Juan Herreros, creado con el apoyo de la Plataforma Estatal por el Cierre de los CIE.
    </p><p class="article-text">
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    </figure><p class="article-text">
        <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/DOCUMENTO-Interior-normativa-CIE-conllevar_0_443406082.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estos centros no penitenciarios encierran a inmigrantes</a> en situaci&oacute;n irregular durante un m&aacute;ximo de 60 d&iacute;as con el supuesto objetivo de proceder a su expulsi&oacute;n. Apelando a la ineficacia de este sistema -alrededor de la mitad de las personas encerradas son finalmente deportadas- y, sobre todo, a las <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/embarazada-meses-encerrada-CIE-Madrid_0_269824058.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vulneraciones de derechos fundamentales</a> producidas en el interior de estos centros, numerosas ONG piden cada a&ntilde;o su final definitivo. Sus internos se ven privados de libertad sin haber cometido ning&uacute;n delito, solo la falta admnistrativa de permanecer en territorio espa&ntilde;ol de forma clandestina.
    </p><p class="article-text">
        Yerro se choc&oacute; con la realidad europea en el interior de los CIE de Lanzarote y Fuerteventura. &ldquo;Para m&iacute;, cuando intentaba venir a Europa, solo ve&iacute;a Espa&ntilde;a o el infierno. Por eso en el viaje no pensaba en miedo. Era llegar a Espa&ntilde;a. Era la luz o el infierno&rdquo;. Hasta que alcanz&oacute; la costa canaria y result&oacute; que la luz ard&iacute;a. &ldquo;Fue muy decepcionante. Es un aut&eacute;ntico shock. Tenerla tan idealizada y verte encerrado nada m&aacute;s llegar. Es un giro de 180 grados. Te deja loco. Donde tu pretendes ver luz, te quedas ciego&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa decepci&oacute;n ante su p&eacute;rdida de derechos tras pisar territorio espa&ntilde;ol aumentaba a medida que comprobaba las condiciones de los centros destinados para las personas en situaci&oacute;n irregular. &ldquo;Es un trato muy malo porque no tenemos comunicaci&oacute;n. La gente no imagina c&oacute;mo se puede sentir una persona sin poder hablar. All&iacute; t&uacute; mismo te sientes como un delincuente. Todos los d&iacute;as te despiertas con los gritos de polic&iacute;as con cascos, con el sonido de las porras en los barrotes. '&iexcl;Pim, pim'!  Venga, vamos!', recuerda el joven en una cafeter&iacute;a del barrio madrile&ntilde;o en el que vive acogido por el p&aacute;rroco de San Carlos Borromeo, Javier Baeza.
    </p><p class="article-text">
        Aquel '&iexcl;Pam, pam!' se convirti&oacute; en su despertador durante los 40 d&iacute;as de encierro en el CIE de Fuerteventura. &ldquo;Una ma&ntilde;ana iba a desayunar y empezaron a dar golpes para que sali&eacute;semos de la habitaci&oacute;n. &rdquo;&iexcl;Venga, vamos!&ldquo;, dec&iacute;an. Ten&iacute;amos que ir corriendo como si fueramos un ganado, haciendo fila. Tard&eacute; un poco m&aacute;s y me peg&oacute;. De tanto que me asust&eacute;, me ca&iacute;... &rdquo;, describe el joven gambiano. &ldquo;La dificultad para ir al m&eacute;dico tambi&eacute;n dice mucho... Ten&iacute;as que coger un n&uacute;mero, no importaba si te encontrabas muy mal. No valoraban las enfermedades, porque dentro del CIE la vida de los inmigrantes vale menos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y esta experiencia, estas condiciones tantas veces denunciadas por ONG, se escucharon en primera persona en el Parlamento Europeo. Fue Yerro quien habl&oacute; para diferentes europarlamentarios europeos para defender sus propios derechos. &ldquo;Muchas de las personas que estaban ah&iacute; no sab&iacute;an qu&eacute; es un CIE y qu&eacute; es lo que se vive dentro. Yo creo que eso sorprendi&oacute; mucho. Que fuese una de las personas a las que encerraron quien lo denunciaba. No vamos a escondernos. Queremos exigir su cierre. No pararemos hasta que se solucione nuestra situaci&oacute;n porque sabemos que se puede solucionar&rdquo;, dice Yerro.
    </p><p class="article-text">
        Uno de sus herramientas para lograrlo, dice, es contar a los ciudadanos qu&eacute; son los CIE, porque se muestra convencido de un desconocimiento mayoritario al respecto. &ldquo;Solo quienes se mueven en estos c&iacute;rculos lo saben, pero si preguntas en Madrid capital: '&iquest;Sabes qu&eacute; es?' Pocos te responder&aacute;n correctamente. Muchas veces me ha pasado que hablo de ellos y alucinan&rdquo;.
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                </figure><h3 class="article-text">La falsa libertad de un inmigrante irregular</h3><p class="article-text">
        Cuando sali&oacute; del CIE, fue trasladado a la Pen&iacute;nsula. Recuerda perfectamente aquel d&iacute;a. &ldquo;&iexcl;Yerro! Tomorrow, Madrid [Ma&ntilde;ana, Madrid]&rdquo;, repet&iacute;a un polic&iacute;a. Yo no me lo cre&iacute;a porque a muchos compa&ntilde;eros les hab&iacute;an enga&ntilde;ado. Les dijeron que se iban para que no protestasen en el avi&oacute;n, cuando en realidad estaban siendo deportados a sus pa&iacute;ses de origen&ldquo;. Result&oacute; ser verdad. Pas&oacute; escasos d&iacute;as por el centro de internamiento de Madrid y fue derivado a Cruz Roja. Era libre.
    </p><p class="article-text">
        Pero no del todo: comenzaba el c&iacute;rculo de la clandestinidad. Algo que a Yerro le enfada a&uacute;n m&aacute;s, le resulta incomprensible en base a los est&aacute;ndares de derechos humanos defendidos por Europa. &ldquo;A las pocas semanas de llegar a Madrid y estar en el albergue de Cruz Roja la polic&iacute;a me pidi&oacute; la documentaci&oacute;n&rdquo;. Fue enviado al CIE de Madrid. &ldquo;Lo pas&eacute; fatal. Pens&eacute; que otra vez se repetir&iacute;a lo mismo, pens&eacute; que me iba a mi pa&iacute;s&rdquo;. Gracias a la intervenci&oacute;n de su abogada pudo salir del centro a esa libertad encorsetada para los inmigrates irregulares.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mira, en esa &eacute;poca s&iacute; pas&eacute; miedo. No dorm&iacute;a no comida. Durante tres a&ntilde;os he vivido con miedo porque no ten&iacute;a papeles. Sin papeles nunca sabes qu&eacute; te pasar&aacute; el d&iacute;a siguiente. Intentaba ir con mujeres, como si fueran mis novias. Si iba solo iba muy asustado. Creo que ten&iacute;a tanto miedo que se notaba. Que me pillaban por lo 'cag&oacute;n'. Estaba atormentado con miedo de que apareciese la polic&iacute;a&rdquo;, dice ahora entre risas. &ldquo;Pero es que durante ese tiempo me pod&iacute;an quitar mis sue&ntilde;os.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Me siguen pidiendo los papeles en la calle&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Transcurridos los tres a&ntilde;os, tras demostrar su permanencia en Espa&ntilde;a durante este periodo de tiempo a trav&eacute;s de los muchos cursos realizados y despu&eacute;s de conseguir un contrato de trabajo de seis meses obtuvo los papeles. La documentaci&oacute;n que le devolver&iacute;a la calma. &ldquo;Sigue habiendo redadas racistas, me paran y me enfada, pero sabes que tienes papeles, y vas tranquilo&rdquo;. Seg&uacute;n asegura, los controles en base de perfil racial son la orden del d&iacute;a y no es capaz de decir una cifra de ocasiones en las que un polic&iacute;a se ha dirigido a &eacute;l solo para solicitar su documentaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del cierre de los CIE, Yerro exige la derogaci&oacute;n de otras pol&iacute;ticas migratorias que giran a su alrededor. &iquest;Para qu&eacute; te dejan entrar si te van a despojar de todos tus derechos? No lo entiendo... No puedes trabajar, no puedes pasear tranquilo, no puedes aprender idiomas con ese miedo, no entra en la cabeza...&ldquo;
    </p><p class="article-text">
        Yerro dec&iacute;a estar contento al iniciar la entrevista. Su examen de Tecnolog&iacute;a hab&iacute;a salido como esperaba y, como cada jueves, ten&iacute;a el d&iacute;a libre en la pizzer&iacute;a donde trabaja. No puede evitar enfadarse mientras resume la normativa espa&ntilde;ola en materia de Extranjer&iacute;a. &ldquo;Lo que te dicen es: &rdquo;Bueno, no te puedo echar as&iacute; que ven, entra... Tienes todos estos derechos pero de momento no los puedes tocar. En tres a&ntilde;os, hablamos&ldquo;, concluye, con rabia pero entre risas. &rdquo;Yerro no entiende nada. Los ciudadanos espa&ntilde;oles tampoco creo que lo entiendan, ellos siempre me han tratado bien. Si el Gobierno les hiciese m&aacute;s caso, todo funcionar&iacute;a mejor&ldquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/gente-sabe-cie-inmigrantes-contarlo_128_3947826.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jun 2016 18:17:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Viví tres años con miedo de volver al CIE y ahora no pararé de pedir su cierre"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Gambia,Parlamento Europeo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La escolarización reduce el riesgo de las niñas africanas de sufrir ablación o matrimonio infantil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/gambia-practicas-perjudiciales-matrimonio-precoz-mutilacion-genital_1_5772752.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e0e364e4-f528-4629-b33b-1524a5e67d18_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Una niña gambiana en el patio de su escuela. \ Foto: Soraya Sánchez. "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El matrimonio precoz y la mutilación genital femenina son prácticas vinculadas a tradiciones ancestrales aún muy arraigadas en países africanos como Gambia</p><p class="subtitle">Aunque no hay datos oficiales, Unicef ha concluido en su último informe que la pobreza y la educación son dos variables que determinan el nivel de exposición de las niñas a este tipo de prácticas</p></div><p class="article-text">
        Las tradiciones ancestrales y el miedo al rechazo social configuran un t&aacute;ndem muy peligroso en algunos pa&iacute;ses de &Aacute;frica en los que el matrimonio infantil y la mutilaci&oacute;n genital femenina son todav&iacute;a pr&aacute;cticas plenamente vigentes. Unas costumbres contrarias a los derechos humanos que, escud&aacute;ndose en el tradicionalismo, han conseguido pervivir a lo largo de miles de a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Conse Garc&iacute;a es una de las 13 personas que trabajan en Makamaru, una organizaci&oacute;n que trabaja desde 2005 para el impulso de la educaci&oacute;n en Gambia. &ldquo;Empezamos con un programa de 30 becas exclusivamente para ni&ntilde;as de entre 12 y 14 a&ntilde;os&rdquo;. En el pa&iacute;s sudafricano, la educaci&oacute;n primaria es obligatoria y gratuita, es decir, la cubre el Estado. Sin embargo, a partir de los 12 a&ntilde;os, los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que quieren continuar sus estudios tienen que coste&aacute;rselos. &ldquo;Ir a una <em>high school</em> es car&iacute;simo y casi ninguna familia puede permit&iacute;rselo&rdquo;, explica esta voluntaria.
    </p><p class="article-text">
        Es precisamente en este punto en el que Makamaru concentra todos sus esfuerzos. &ldquo;Intentamos ayudar con becas para que los chicos y chicas puedan completar sus estudios, incluso los universitarios&rdquo;. La posibilidad de ampliar los a&ntilde;os de escolarizaci&oacute;n de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as hasta cerca de los 18 a&ntilde;os puede prevenir pr&aacute;cticas perjudiciales muy arraigadas en estas zonas que afectan con especial crudeza a las ni&ntilde;as. El matrimonio precoz o la mutilaci&oacute;n genital femenina son tradiciones culturales y &eacute;tnicas que a&uacute;n hoy tienen una prevalencia casi universal en Gambia. Seg&uacute;n la asociaci&oacute;n <em>Humanium</em>, el <a href="http://www.humanium.org/es/mapa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iacute;ndice de cumplimiento de los derechos del ni&ntilde;o</a> en este pa&iacute;s africano es de 3,6 puntos sobre 10. &ldquo;La situaci&oacute;n es muy grave&rdquo;, denuncia Conse, quien reconoce haberse encontrado con varios casos de ni&ntilde;as que se ven obligadas a cambiar el colegio por un matrimonio concertado. 
    </p><p class="article-text">
        La separaci&oacute;n de la familia, la falta de libertad para relacionarse con personas de su edad o el abandono escolar son algunas de las consecuencias que traen consigo este tipo de matrimonios. Unicef advierte de que incluso puede acarrear &ldquo;trabajos forzados, esclavitud, prostituci&oacute;n y violencia contra las v&iacute;ctimas&rdquo;. Entonces, &iquest;por qu&eacute; los consienten las familias? En ocasiones, los progenitores lo toman como un modo de proporcionar a sus hijas tutela masculina o de evitar embarazos sin estar casadas. Incluso a veces, como revela Unicef, se presenta como una medida para la supervivencia de las familias, que se desprenden de la carga econ&oacute;mica que un hijo supone.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no hay datos oficiales -muchos de estos casamientos no est&aacute;n inscritos o no son oficiales-, Unicef ha estudiado ciertas caracter&iacute;sticas comunes a todas las ni&ntilde;as sometidas a este tipo de pr&aacute;cticas. &ldquo;Las mujeres que cuentan con una educaci&oacute;n primaria tienen notablemente menor riesgo de contraer matrimonio que las que no han sido nunca escolarizadas&rdquo;. Adem&aacute;s de la educaci&oacute;n, el nivel adquisitivo es otra variable que hay que considerar: &ldquo;las mujeres que viven en el 20% de los hogares m&aacute;s pobres muestran una mayor tendencia a contraer matrimonio a una edad m&aacute;s temprana que las que viven en el 20% de los hogares m&aacute;s pr&oacute;speros&rdquo;.
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                </figure><p class="article-text">
        A pesar de la pervivencia actual, en Gambia el matrimonio infantil es un tema tab&uacute;. Andrea, realizadora audiovisual de 23 a&ntilde;os, ha viajado por primera vez al pa&iacute;s africano para apoyar un proyecto educativo financiado por la organizaci&oacute;n A.S.E.D.A. &ldquo;All&iacute;, los locales insisten en que antes se practicaba, pero ya no&rdquo;. Lo mismo ocurre con la mutilaci&oacute;n genital femenina, una violaci&oacute;n tolerada y cotidiana que, seg&uacute;n el <a href="http://www.unicef.org/media/files/FGCM_Lo_res.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltimo informe de Unicef</a> pone en riesgo a 30 millones de ni&ntilde;as en el mundo. Aunque es una pr&aacute;ctica cada vez m&aacute;s condenada en todos los pa&iacute;ses, en Gambia un 82% de las ni&ntilde;as y mujeres que han sido sometidas a ella aprueban su continuaci&oacute;n, mientras tan solo el 5% de las que no han sido v&iacute;ctimas la apoya.
    </p><p class="article-text">
        La pr&aacute;ctica de la mutilaci&oacute;n est&aacute; estrechamente vinculada a la &lsquo;pureza&rsquo; de las mujeres<strong>. </strong>&ldquo;Si  las ni&ntilde;as no est&aacute;n mutiladas, de mayores son consideradas mujeres  impuras y rechazadas socialmente&rdquo;, explica Conse, que ha conocido en  primera persona la sumisi&oacute;n de las ni&ntilde;as y las fatales consecuencias del  continuismo de estas pr&aacute;cticas: &ldquo;Me he encontrado con muchas  ni&ntilde;as que mueren desangradas. Algunas de las ablaciones se practican en  hospitales, ya que es una pr&aacute;ctica legal, pero la mayor&iacute;a de ellas se  llevan a cabo en poblados aislados con utensilios como cuchillas o  botellas de cristal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como ha estudiado la <a href="http://mgf.uab.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n Wassu-UAM</a>, en muchas ocasiones la  ablaci&oacute;n forma parte de los ritos de paso a la edad adulta. Unos ritos esenciales para la construcci&oacute;n de la identidad &eacute;tnica y de g&eacute;nero que  posibilitan la aceptaci&oacute;n del grupo. De ah&iacute;, se&ntilde;ala Conse, &ldquo;el miedo de  las ni&ntilde;as al rechazo social. Nadie quiere ser diferente&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La intervenci&oacute;n, desde el conocimiento y el respeto</h3><p class="article-text">
        Organizaciones como <a href="http://www.gamcotrap.gm/content/index.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gamcotrap</a>, con base en Gambia, son las precursoras de la celebraci&oacute;n de ceremonias en poblados africanos para que las mutiladoras se deshagan de los cuchillos. Despu&eacute;s, explica Conse, &ldquo;se procura su reubicaci&oacute;n en enfermer&iacute;as&rdquo; para facilitar su reinserci&oacute;n desarrollando otro tipo de actividades.  
    </p><p class="article-text">
        La Fundaci&oacute;n Wassu-UAM, una iniciativa pionera en Espa&ntilde;a nacida hace poco m&aacute;s de un a&ntilde;o, se dedica a la formaci&oacute;n de profesionales sanitarios, educadores y trabajadores sociales de Espa&ntilde;a y Gambia con el objetivo de erradicar una pr&aacute;ctica cultural que afecta a m&aacute;s millones de ni&ntilde;as en el mundo. Los profesionales y voluntarios son conscientes de que este tipo de violencia tolerada contra las mujeres solo puede combatirse desde el conocimiento y el respeto por su cultura, de modo que sea la propia sociedad la que vaya cambiando estas tradiciones desde el convencimiento y no por imperativo occidental. Porque de poco sirve aterrizar como abanderados de los derechos humanos en un pa&iacute;s en el que, como expresa Andrea, &ldquo;los h&aacute;bitos de higiene son muy deficientes y algunos hogares no disponen ni de agua potable&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sofía Pérez Mendoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/gambia-practicas-perjudiciales-matrimonio-precoz-mutilacion-genital_1_5772752.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Aug 2013 18:15:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Gambia,Mutilación genital femenina]]></media:keywords>
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