<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Hip Hop]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/hip-hop/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Hip Hop]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1009710/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[“Fue la primera canción de rap que escucharon”: Cuando el hip-hop se estrenó en el número 1 y lo hizo con un grupo de pop rock]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/primera-cancion-rap-escucharon-cuando-hip-hop-estreno-numero-uno-grupo-pop-rock-blondie-rapture-pm_1_13258468.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7debf5b8-4ef5-4442-bd61-13e92d302904_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144045.jpg" width="2630" height="1480" alt="“Fue la primera canción de rap que escucharon”: Cuando el hip-hop se estrenó en el número 1 y lo hizo con un grupo de pop rock"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El videoclip también marcó un hito a nivel musical para el hip-hop, siendo el primero en incluir este género en MTV, un hecho que todavía tardaría tres años en repetirse</p><p class="subtitle">El número uno de los Rolling Stones en España hace 40 años que costó “cinco años de obsesión y dos tomas” grabar</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Actualmente el hip-hop es uno de los g&eacute;neros m&aacute;s escuchados de la m&uacute;sica en todo el mundo, pero su estatus estaba lejos de pensar que podr&iacute;a llegar a esto en sus comienzos en el barrio del Bronx de Nueva York, cuando era casi invisible para la industria musical. Sin embargo, todo empezar&iacute;a a cambiar en 1981, pero lo m&aacute;s curioso es que no se debi&oacute; exactamente a una canci&oacute;n del g&eacute;nero, sino que vino del pop y &lsquo;new wave&rsquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Y es que hace 45 a&ntilde;os que la primera canci&oacute;n con rap en llegar al n&uacute;mero uno de Billboard Hot 100 en Estados Unidos alcanzaba tambi&eacute;n lo m&aacute;s alto en las listas espa&ntilde;olas, justo en el momento cumbre de la Movida Madrile&ntilde;a. Hablamos de &ldquo;Rapture&rdquo; de Blondie, un tema clave para el luego desarrollo del hip-hop en la cultura popular.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">El rap llega al n&uacute;mero uno en Billboard y suena en MTV</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Son una de las bandas que forman parte del Sal&oacute;n de la Fama del Rock and Roll, desde hace 20 a&ntilde;os, pero m&aacute;s all&aacute; de eso han sido un grupo que ha tocado muchos g&eacute;neros y ha sabido reinventarse en diferentes &eacute;pocas. La historia de Blondie es la de un grupo que naci&oacute; dentro del &lsquo;new wave&rsquo; neoyorquino en 1974, en el m&iacute;tico local de CBGB, donde se fraguaron tambi&eacute;n los Ramones.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En 1981, su contexto era la de un grupo que estaba en la cima de su carrera, con tres sencillos que ya hab&iacute;an alcanzado el n&uacute;mero uno de Billboard, aunque comenzaban tambi&eacute;n sus problemas internos. Entonces estaba formada por Debbie Harry (voz), Chris Stein (guitarra), Clem Burke (bater&iacute;a), Jimmy Destri (teclados), Nigel Harrison (bajo) y Frank Infante (guitarra) y publicaba su quinto &aacute;lbum de estudio bajo el nombre de &lsquo;Autoamerican&rsquo;, del que sali&oacute; tambi&eacute;n el </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>single</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> &ldquo;The Tide is High&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En este sentido, &ldquo;Rapture&rdquo; fue el segundo sencillo de este disco y que supuso su cuarto n&uacute;mero uno, pero no otro m&aacute;s, sino que con &eacute;l hicieron historia al ser el primero en lo m&aacute;s alto en incluir rap. Un hecho parad&oacute;jico si tenemos en cuenta que Blondie era una banda muy conocida en la escena punk y &lsquo;new wave&rsquo;, pero que decidi&oacute; en este &aacute;lbum experimentar con otros g&eacute;neros, entre ellos tambi&eacute;n el jazz o el funk.</span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-pHCdS7O248g-2681', 'youtube', 'pHCdS7O248g', document.getElementById('yt-pHCdS7O248g-2681'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-pHCdS7O248g-2681 src="https://www.youtube.com/embed/pHCdS7O248g?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Ese rap de &ldquo;Rapture&rdquo; naci&oacute; cuando Chris Stein y Debbie Harry acudieron a un club en el Bronx, un hecho que relat&oacute; la propia protagonista en una entrevista con The Guardian en 2014: &ldquo;Mi mayor revelaci&oacute;n lleg&oacute; cuando Chris y yo fuimos a un evento en el sur del Bronx, donde hab&iacute;a DJs haciendo </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>scratching</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> y gente rapeando en directo. Era algo muy local, de barrio, y simplemente fant&aacute;stico&rdquo;, asegur&oacute; entonces.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">All&iacute; hab&iacute;an sido llevados por Fred Brathwaite, uno de los pioneros del hip-hop, tambi&eacute;n llamado Fab 5 Freddy, a qui&eacute;n Stein hab&iacute;a conocido a trav&eacute;s del programa &lsquo;TV Party&rsquo;, emitido en Nueva York entre 1978 y 1982, en el que el integrante de Blondie fue copresentador. A partir de este momento, tanto Stein como Harry comenzaron a moverse por el ambiente de los grupos de hip-hop en Brooklyn y el Bronx.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El videoclip de &ldquo;Rapture&rdquo; tambi&eacute;n marc&oacute; un hito a nivel musical para el hip-hop, siendo el primero en incluir este g&eacute;nero en MTV, un hecho que todav&iacute;a tardar&iacute;a tres a&ntilde;os en repetirse. En &eacute;l aparec&iacute;an varios iconos de lo que era el rap entonces, fundiendo esta cultura con la del arte y los clubs nocturnos neoyorquinos.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;Esa fue la primera canci&oacute;n de rap que escucharon&rdquo;</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Esta canci&oacute;n de Blondie supuso que el g&eacute;nero del hip-hop captara por primera vez la atenci&oacute;n del p&uacute;blico general, aunque el grupo estuviera lejos de ser una banda de rap. De hecho, sobre este hito habl&oacute; tambi&eacute;n Debbie Harry para Entertainment Weekly: &ldquo;Fue un homenaje a la forma y a la idea que representa. Pero muchos raperos me han dicho a lo largo de los a&ntilde;os que esa fue la primera canci&oacute;n de rap que escucharon, porque al principio el rap no sonaba en la radio. La industria no lo ve&iacute;a con buenos ojos. Que &rdquo;Rapture&ldquo; llegara al n&uacute;mero uno, de alguna manera, lo legitim&oacute;. Los chicos del hip-hop y los del punk siempre se sintieron conectados, porque todos est&aacute;bamos deconstruyendo la cultura de alguna forma&rdquo;, declar&oacute;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El hip-hop fue a m&aacute;s, con una &eacute;poca dorada a mediados de los 80 y principios de los 90, que luego acabar&iacute;a con su conquista mundial con artistas como Jay-Z, Eminem o Kanye West, para luego ser incluso el m&aacute;s escuchado del planeta en la d&eacute;cada de los 2010, y con una omnipresencia evidente en plataformas a d&iacute;a de hoy. Para Blondie, sin embargo, &ldquo;Rapture&rdquo; fue casi el principio del fin, pues comenzaron a romperse internamente y con el fracaso de su &aacute;lbum &lsquo;The Hunter&rsquo; marc&oacute; la disoluci&oacute;n junto a la enfermedad de Chris Stein. Sin embargo, ante todo pron&oacute;stico, regresaron a finales de la d&eacute;cada de los 90 con &eacute;xitos como &ldquo;Maria&rdquo; en 1999 y que se mantienen todav&iacute;a activos con Debbie Harry, Chris Stein, Leigh Foxx, Tommy Kesler y Matt Katz-Bohen como formaci&oacute;n, sacando nueva m&uacute;sica y giras.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/primera-cancion-rap-escucharon-cuando-hip-hop-estreno-numero-uno-grupo-pop-rock-blondie-rapture-pm_1_13258468.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 May 2026 17:00:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7debf5b8-4ef5-4442-bd61-13e92d302904_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144045.jpg" length="3103438" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7debf5b8-4ef5-4442-bd61-13e92d302904_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144045.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3103438" width="2630" height="1480"/>
      <media:title><![CDATA[“Fue la primera canción de rap que escucharon”: Cuando el hip-hop se estrenó en el número 1 y lo hizo con un grupo de pop rock]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7debf5b8-4ef5-4442-bd61-13e92d302904_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144045.jpg" width="2630" height="1480"/>
      <media:keywords><![CDATA[Música,Rap,Hip Hop,Rock,Cultura pop,Canciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["El rap va arribar en portaavions": com Mallorca va reconstruir el hip hop als marges i el va dur fins al cim del rap estatal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/rap-arribar-portaavions-com-mallorca-reconstruir-hip-hop-als-marges-i-dur-fins-cim-rap-estatal_1_13192667.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3cbc9bfe-6ed9-4d9c-b096-564d82c3add4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142232.jpg" width="5636" height="3171" alt="&quot;El rap va arribar en portaavions&quot;: com Mallorca va reconstruir el hip hop als marges i el va dur fins al cim del rap estatal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sense indústria ni validació externa, l'illa va construir des de zero una de les variants més singulars i influents del hip hop a Espanya al voltant del col·lectiu La Puta Opepé i el seu principal impulsor, Xino Arcade. "Érem tot just vint persones, però d'aquí va sorgir tot", recorda l'artista</p><p class="subtitle">Rock & Press: crònica rockera d'una plantofada al poder
</p></div><p class="article-text">
        El hip hop procedent dels Estats Units va comen&ccedil;ar a filtrar-se a Mallorca a finals dels anys vuitanta. Sense ind&uacute;stria, sense escena i amb tot just una vintena d&rsquo;al&middot;lots, l&rsquo;illa va construir des de zero una de les variants m&eacute;s singulars i influents del hip hop a Espanya, al voltant del col&middot;lectiu La Puta Opep&eacute; i del seu principal impulsor, en Xino Arcade.
    </p><p class="article-text">
        En aquella &egrave;poca, damunt el marbre fred &mdash;ideal per ballar breakdance&mdash; del Passeig Mallorca, un grapat d&rsquo;adolescents giraven damunt l&rsquo;esquena mentre d&rsquo;altres marcaven el ritme. Repetien una vegada i una altra moviments vistos al cine. S&rsquo;alimentaven de m&uacute;sica i elements est&egrave;tics arribats de fora gr&agrave;cies a les visites de la Sisena Flota nord-americana a la badia de Palma. L&rsquo;illa rebia el hip hop de manera fragment&agrave;ria i el reorganitzava amb els mitjans que tenia a l&rsquo;abast, sense intermediaris ni validaci&oacute; externa. D&rsquo;aquell proc&eacute;s en naixeria una personalitat pr&ograve;pia que, m&eacute;s endavant, acabaria impactant l&rsquo;escena estatal.
    </p><p class="article-text">
         &ldquo;Una de les nostres fonts fonamentals varen ser les cintes que duien els americans. An&agrave;vem a Portop&iacute; a esperar els marines que desembarcaven dels portaavions i intercanvi&agrave;vem moltes coses amb ells&rdquo;, explica l&rsquo;artista Xino Arcade. &ldquo;El rap va arribar a Mallorca en portaavions&rdquo;, resumeix.
    </p><p class="article-text">
        El primer impacte havia arribat amb pel&middot;l&iacute;cules com <em>Beat Street o Breakin&rsquo;</em>, ambdues de 1984, que fixaren els gestos i els codis i activaren la passi&oacute; pel &ldquo;ball el&egrave;ctric&rdquo; en al&middot;lots que, amb tot just 13 o 14 anys, comen&ccedil;aven a fer piruetes a patis d&rsquo;escola i espais p&uacute;blics sense tenir encara una noci&oacute; clara del que estaven replicant.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una de les nostres fonts fonamentals van ser les cintes que portaven els americans. Anàvem a Portopí a esperar els marines que desembarcaven dels portaavions i intercanviàvem moltes coses amb ells</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Xino Arcade</span>
                                        <span>—</span> Artista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A partir d&rsquo;aqu&iacute;, altres influ&egrave;ncies s&rsquo;anaren sumant per capes. L&rsquo;MTV &mdash;amb programes com <em>Yo! MTV Raps</em>&mdash; introdu&iacute; noves refer&egrave;ncies. Un poc m&eacute;s tard, botigues com Aloha! o Disco Loco permeteren accedir a m&eacute;s material. A aquest flux s&rsquo;hi afeg&iacute; un altre canal igualment decisiu: el turisme i els entorns familiars internacionals. Fills de pares estrangers accedien a m&uacute;sica i refer&egrave;ncies que no estaven disponibles a l&rsquo;illa i incorporaven aquestes troballes al grup.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3b3e613-5a22-4794-bdf0-d390810b98b2_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3b3e613-5a22-4794-bdf0-d390810b98b2_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3b3e613-5a22-4794-bdf0-d390810b98b2_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3b3e613-5a22-4794-bdf0-d390810b98b2_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3b3e613-5a22-4794-bdf0-d390810b98b2_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3b3e613-5a22-4794-bdf0-d390810b98b2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c3b3e613-5a22-4794-bdf0-d390810b98b2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Puta Opepé al complet (maqueta Esplendor en la Yerba) Parc de la Mar 1993"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Puta Opepé al complet (maqueta Esplendor en la Yerba) Parc de la Mar 1993                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab766c23-016f-4b04-9183-d835e7c18dfd_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab766c23-016f-4b04-9183-d835e7c18dfd_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab766c23-016f-4b04-9183-d835e7c18dfd_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab766c23-016f-4b04-9183-d835e7c18dfd_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab766c23-016f-4b04-9183-d835e7c18dfd_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab766c23-016f-4b04-9183-d835e7c18dfd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ab766c23-016f-4b04-9183-d835e7c18dfd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Xino Arcade, ànima mater de La Puta Opepé. Acaba de treure nou projecte, Radiati"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Xino Arcade, ànima mater de La Puta Opepé. Acaba de treure nou projecte, Radiati                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El germen de l&rsquo;escena que comen&ccedil;ava a quallar a l&rsquo;illa es localitzava en espais molt concrets de la ciutat: a m&eacute;s del marbre del Passeig Mallorca, els voltants del col&middot;legi Madre Alberta, a Son Rapinya, els descampats del carrer Arag&oacute; i el Parc de la Mar. All&agrave; s&rsquo;hi va anar construint una primera forma de pertinen&ccedil;a. &laquo;&Eacute;rem un grup redu&iuml;t que comen&ccedil;ava a recombinar all&ograve; que reb&iacute;em: copi&agrave;vem, adapt&agrave;vem i correg&iacute;em. El primer no va ser rapejar, la llavor va ser ballar breakdance. &Eacute;rem amb prou feines una vintena de persones, per&ograve; d&rsquo;all&agrave; va sortir tot&raquo;, recorda n&rsquo;Arcade.
    </p><p class="article-text">
        A partir d&rsquo;aqu&iacute;, el graffiti s&rsquo;hi va incorporar i va comen&ccedil;ar a ocupar l&rsquo;espai urb&agrave;: firmes que es repetien, noms que es multiplicaven, dissenys que apareixien a murs, ponts i descampats com una forma d&rsquo;intervenci&oacute; directa dins la ciutat. El graffiti va introduir una l&ograve;gica que travessaria tot el que vindria despr&eacute;s: actuar sense perm&iacute;s, sense intermediaris i emprant l&rsquo;entorn com a suport.
    </p><p class="article-text">
        El rap a Mallorca va apar&egrave;ixer com una conseq&uuml;&egrave;ncia de pr&agrave;ctiques que ja estaven en marxa. &laquo;Tot va partir del breakdance i del graffiti. La progressi&oacute; natural ens va dur a crear m&uacute;sica&raquo;, explica n&rsquo;Arcade. Quan el rap va comen&ccedil;ar a ocupar un lloc central, ho va fer damunt una base ja constru&iuml;da: <em>crews</em> que pintaven, ballaven, intercanviaven informaci&oacute; i aprenien plegades. La m&uacute;sica es va integrar dins aquest sistema i en va ampliar l&rsquo;abast i l&rsquo;impacte dins la societat.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98da8897-a03d-46bc-a425-376dbd19f556_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98da8897-a03d-46bc-a425-376dbd19f556_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98da8897-a03d-46bc-a425-376dbd19f556_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98da8897-a03d-46bc-a425-376dbd19f556_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98da8897-a03d-46bc-a425-376dbd19f556_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98da8897-a03d-46bc-a425-376dbd19f556_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/98da8897-a03d-46bc-a425-376dbd19f556_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Trobada de hip hop a la discoteca BCM el 1988"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Trobada de hip hop a la discoteca BCM el 1988                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Érem un grup reduït que començava a recombinar allò que rebíem: copiàvem, adaptàvem i corregíem. El primer no va ser rapejar, la llavor va ser ballar breakdance. Érem amb prou feines una vintena de persones, però d’allà va sortir tot</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Xino Arcade</span>
                                        <span>—</span> Artista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>El naixement de La Puta Opep&eacute;</strong></h2><p class="article-text">
        Dins aquest ecosistema va prendre forma La Puta Opep&eacute;, el nucli fundacional del rap a Mallorca, que arribaria a situar-se al capdamunt del moviment del hip hop a Espanya. Des del comen&ccedil;ament va funcionar com un col&middot;lectiu organitzat entorn de diverses pr&agrave;ctiques: graffiti, <em>DJing</em>, rap, producci&oacute;, disseny i edici&oacute; de fanzins. No existia cap jerarquia entre disciplines ni fronteres clares entre rols. Tot formava part d&rsquo;una mateixa estructura col&middot;lectiva en construcci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La hist&ograve;ria d&rsquo;Opep&eacute; &eacute;s la uni&oacute; a trav&eacute;s del fanz&iacute;. Un grup multidisciplinari que ballava i pintava grafits va comen&ccedil;ar a fer m&uacute;sica&rdquo;, explica n&rsquo;Arcade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Dins aquest ecosistema va prendre forma La Puta Opepé, el nucli fundacional del rap a Mallorca, que arribaria a situar-se al capdamunt del moviment del hip hop a Espanya</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d80f0a-73b2-4c24-acee-5123bbacbeb2_16-9-aspect-ratio_50p_1142205.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d80f0a-73b2-4c24-acee-5123bbacbeb2_16-9-aspect-ratio_50p_1142205.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d80f0a-73b2-4c24-acee-5123bbacbeb2_16-9-aspect-ratio_75p_1142205.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d80f0a-73b2-4c24-acee-5123bbacbeb2_16-9-aspect-ratio_75p_1142205.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d80f0a-73b2-4c24-acee-5123bbacbeb2_16-9-aspect-ratio_default_1142205.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d80f0a-73b2-4c24-acee-5123bbacbeb2_16-9-aspect-ratio_default_1142205.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d3d80f0a-73b2-4c24-acee-5123bbacbeb2_16-9-aspect-ratio_default_1142205.jpg"
                    alt="La Puta Opepé a Ràdio 3 Madrid, el 1998."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Puta Opepé a Ràdio 3 Madrid, el 1998.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En la seva primera fase reunia una desena d&rsquo;integrants que assumien funcions diferents i operaven sota &agrave;lies segons el context. Durant anys varen crear al marge de qualsevol circuit industrial: gravaven cintes a ca seva, assajaven, intercanviaven material i desenvolupaven un llenguatge propi.
    </p><p class="article-text">
        Aquesta abs&egrave;ncia d&rsquo;ind&uacute;stria no es percebia com un l&iacute;mit, sin&oacute; com el marc de feina que obligava a definir un m&egrave;tode basat en el control del proc&eacute;s: gravar, editar, dissenyar i distribuir formaven part d&rsquo;un mateix circuit. La l&ograve;gica econ&ograve;mica responia a aquest esquema: els ingressos es concentraven dins una caixa comuna que finan&ccedil;ava el local, el material, els viatges o les gravacions.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5ed37be-0f6e-41d0-8a69-37ed98410b53_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5ed37be-0f6e-41d0-8a69-37ed98410b53_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5ed37be-0f6e-41d0-8a69-37ed98410b53_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5ed37be-0f6e-41d0-8a69-37ed98410b53_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5ed37be-0f6e-41d0-8a69-37ed98410b53_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5ed37be-0f6e-41d0-8a69-37ed98410b53_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e5ed37be-0f6e-41d0-8a69-37ed98410b53_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Gravació &#039;Vacances a la Mar&#039; (agost de 1995)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Gravació &#039;Vacances a la Mar&#039; (agost de 1995)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aquesta absència d’indústria no es percebia com un límit, sinó com el marc de feina que obligava a definir un mètode basat en el control del procés: gravar, editar, dissenyar i distribuir formaven part d’un mateix circuit. Els ingressos es concentraven dins una caixa comuna que finançava el local, el material, els viatges o les gravacions</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El punt d&rsquo;inflexi&oacute; arriba l&rsquo;estiu de 1993, en una trobada de hip hop a Alacant. No &eacute;s nom&eacute;s un concert, sin&oacute; un moment de reconeixement mutu entre col&middot;lectius de diferents ciutats que fins llavors havien crescut de manera a&iuml;llada. &laquo;A partir d&rsquo;aqu&iacute; ens coneixem tots&raquo;, resumeix n&rsquo;Arcade. Des d&rsquo;aquest moment fundacional, La Puta Opep&eacute; deixa d&rsquo;operar &uacute;nicament dins un entorn local i passa a integrar-se dins una xarxa estatal d&rsquo;intercanvis, concerts i col&middot;laboracions. No canvien el seu model, per&ograve; el seu abast es multiplica.
    </p><p class="article-text">
        A principis dels noranta, el hip hop a Espanya no responia a cap jerarquia clara. No hi havia una ciutat que marqu&eacute;s el cam&iacute; ni una ind&uacute;stria que orden&agrave;s el proc&eacute;s. El que existia era una constel&middot;laci&oacute; d&rsquo;escenes locals que avan&ccedil;aven en paral&middot;lel i que acabaren connectant als anys noranta: Mallorca, Alacant, Madrid, Barcelona, Saragossa o Sevilla. Cada una amb els seus codis, per&ograve; unides per l&rsquo;intercanvi de cintes, viatges precaris, concerts compartits i contactes que passaven de m&agrave; en m&agrave;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d7f080-a5b6-48b3-afb4-de1e33815acd_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d7f080-a5b6-48b3-afb4-de1e33815acd_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d7f080-a5b6-48b3-afb4-de1e33815acd_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d7f080-a5b6-48b3-afb4-de1e33815acd_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d7f080-a5b6-48b3-afb4-de1e33815acd_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d7f080-a5b6-48b3-afb4-de1e33815acd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c3d7f080-a5b6-48b3-afb4-de1e33815acd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Radiocassets, cintes gravades a casa i carpetes fetes a mà: així circulava el hip hop a Mallorca abans d&#039;internet, de mà en mà i sense passar per la indústria."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Radiocassets, cintes gravades a casa i carpetes fetes a mà: així circulava el hip hop a Mallorca abans d&#039;internet, de mà en mà i sense passar per la indústria.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En aquest context va n&eacute;ixer l&rsquo;anomenada &lsquo;Comunidad Guisante&rsquo;, m&eacute;s com un espai compartit que no com un col&middot;lectiu tancat. Hi conflu&iuml;en projectes com La Puta Opep&eacute;, Siete Notas, Siete Colores i altres grups de la pen&iacute;nsula, que compartien est&egrave;tica, refer&egrave;ncies i, sobretot, una manera de fer basada en l&rsquo;autoproducci&oacute;, la distribuci&oacute; directa i l&rsquo;autogesti&oacute; de concerts.
    </p><p class="article-text">
        Figures com Sergio Aguilar &mdash;impulsor de segells independents com Yo Gano, t&uacute; pierdes&mdash; actuaven com a connectors. No articulaven l&rsquo;escena des d&rsquo;un centre, per&ograve; s&iacute; que en facilitaven l&rsquo;expansi&oacute;, generant ponts entre projectes que ja estaven en marxa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3734ee-c7bd-4f62-a672-37a1fccc0ea0_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3734ee-c7bd-4f62-a672-37a1fccc0ea0_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3734ee-c7bd-4f62-a672-37a1fccc0ea0_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3734ee-c7bd-4f62-a672-37a1fccc0ea0_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3734ee-c7bd-4f62-a672-37a1fccc0ea0_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3734ee-c7bd-4f62-a672-37a1fccc0ea0_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ca3734ee-c7bd-4f62-a672-37a1fccc0ea0_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La comunitat Pèsol (7Notes 7Colors + La puta Opepé) a la sala Jamboree de Barcelona (1994)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La comunitat Pèsol (7Notes 7Colors + La puta Opepé) a la sala Jamboree de Barcelona (1994)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>&lsquo;Vacaciones en el mar&rsquo;</strong></h2><p class="article-text">
        All&ograve; que distingeix el rap mallorqu&iacute; no &eacute;s nom&eacute;s com o quan apareix, sin&oacute; com sona. Mentre altres escenes de l&rsquo;Estat evolucionaven cap a registres m&eacute;s durs o m&eacute;s expl&iacute;citament pol&iacute;tics, a Mallorca es va configurar una mescla sense una ortod&ograve;xia clara, on el rap, el reggae, el funk i molta ironia convivien amb naturalitat.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aport&agrave;rem una frescor que no existia: hi pos&agrave;vem reggae i funk sense cap complex, i aix&ograve; ens va donar una personalitat pr&ograve;pia davant el que es feia a Madrid o Barcelona&rdquo;, assenyala en Xino Arcade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Allò que distingeix el rap mallorquí no és només com o quan apareix, sinó com sona. Mentre altres escenes de l’Estat evolucionaven cap a registres més durs o més explícitament polítics, a Mallorca es va configurar una mescla sense una ortodòxia clara en la qual convivien rap, reggae, funk i molta ironia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El rap que es va desenvolupar a l&rsquo;illa no es limitava a reproduir codis externs, sin&oacute; que des del principi els combinava amb refer&egrave;ncies distintes. La influ&egrave;ncia jamaicana va resultar decisiva. El <em>ragamuffin</em> &mdash;antecedent directe del <em>dancehall</em>&mdash; s&rsquo;integr&agrave; com una capa m&eacute;s del llenguatge, no com un experiment puntual.
    </p><p class="article-text">
        El resultat va ser una manera d&rsquo;entendre el hip hop menys r&iacute;gida en els seus codis i m&eacute;s oberta a integrar elements diversos. &laquo;Mentre a altres llocs hi havia duresa, nosaltres est&agrave;vem a l&rsquo;illa, gaudint del bon rotllo mediterrani i ho transmet&iacute;em en la nostra m&uacute;sica&raquo;, resumeix en Xino Arcade.
    </p><p class="article-text">
        El bot de La Puta Opep&eacute; es va produir a mitjan anys noranta, quan la seva audi&egrave;ncia es va ampliar amb la publicaci&oacute; de l&rsquo;&agrave;lbum &lsquo;<em>Vacaciones en el mar&rsquo;</em> (1996), dins el mateix esquema de feina que el grup havia desenvolupat des dels inicis. &ldquo;Despr&eacute;s de &lsquo;<em>Vacaciones en el mar&rsquo;</em> tot esclata&rdquo;, rememora en Xino Arcade. &ldquo;Va ser el moment en qu&egrave; una escena constru&iuml;da al marge va comen&ccedil;ar a tenir projecci&oacute; dins el hip hop espanyol&rdquo;, explica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd924358-6ca8-4e8a-8c2e-d30fad9cd4e7_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd924358-6ca8-4e8a-8c2e-d30fad9cd4e7_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd924358-6ca8-4e8a-8c2e-d30fad9cd4e7_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd924358-6ca8-4e8a-8c2e-d30fad9cd4e7_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd924358-6ca8-4e8a-8c2e-d30fad9cd4e7_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd924358-6ca8-4e8a-8c2e-d30fad9cd4e7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bd924358-6ca8-4e8a-8c2e-d30fad9cd4e7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Xino Arcade, envoltat de vinils i equips analògics."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Xino Arcade, envoltat de vinils i equips analògics.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        L&rsquo;impacte va ser immediat i el grup va comen&ccedil;ar a girar per la pen&iacute;nsula, omplint sales com Katedral o Caracol, a Madrid, i accedint a escenaris que fins llavors quedaven fora del seu abast habitual. Tamb&eacute; varen participar en festivals com el Festimad, dins un circuit que comen&ccedil;ava a incorporar, juntament amb el rock, el hip hop com a espai propi.
    </p><p class="article-text">
        El disc es va publicar dins estructures independents, a l&rsquo;entorn de segells com Yo Gano, T&uacute; Pierdes, que operaven al marge de la ind&uacute;stria dominant, per&ograve; amb xarxes de distribuci&oacute; pr&ograve;pies.
    </p><p class="article-text">
        En aquest context, La Puta Opep&eacute; &mdash;tal com relata en Xino Arcade&mdash; va comen&ccedil;ar a rebre propostes de discogr&agrave;fiques majors, com la de DRO. Per&ograve; les rebutjaren. &ldquo;La decisi&oacute; no es plantejava en termes d&rsquo;oportunitat comercial, sin&oacute; de coher&egrave;ncia. Mantenir el control del proc&eacute;s &mdash;des de la gravaci&oacute; fins a la distribuci&oacute;&mdash; pesava m&eacute;s que integrar-se dins una estructura aliena&rdquo;, afegeix. Aquest posicionament va fixar una l&iacute;nia que es va mantenir amb el temps: la independ&egrave;ncia no com una etiqueta, sin&oacute; com un m&egrave;tode de feina.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Puta Opepé va començar a rebre propostes de discogràfiques majors, com la de DRO. Però les rebutjaren. “La decisió no es plantejava en termes d’oportunitat comercial, sinó de coherència. Mantenir el control del procés pesava més que integrar-se dins una estructura aliena”, recorda n’Arcade</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Al mateix temps, el disc va refor&ccedil;ar la singularitat del so mallorqu&iacute;. Temes com <em>Mallorca &eacute;s fonki</em> o <em>Don Sim&oacute;n</em> combinaven funk, reggae, humor i refer&egrave;ncies locals amb una naturalitat poc habitual dins el context del hip hop espanyol de l&rsquo;&egrave;poca.
    </p><p class="article-text">
        En lloc de diluir l&rsquo;origen per encaixar dins un mercat m&eacute;s ampli, el grup el va incorporar de manera expl&iacute;cita. La insularitat, l&rsquo;accent i les refer&egrave;ncies locals es varen convertir en una part central de la seva proposta. All&ograve; que arribava des de Mallorca no es percebia com una variant m&eacute;s, sin&oacute; com una proposta original, amb trets definits que la feien reconeixible.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b2c53d4-46a5-41a8-b3fc-978ffc3fa928_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b2c53d4-46a5-41a8-b3fc-978ffc3fa928_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b2c53d4-46a5-41a8-b3fc-978ffc3fa928_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b2c53d4-46a5-41a8-b3fc-978ffc3fa928_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b2c53d4-46a5-41a8-b3fc-978ffc3fa928_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b2c53d4-46a5-41a8-b3fc-978ffc3fa928_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5b2c53d4-46a5-41a8-b3fc-978ffc3fa928_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mesa de barreges, cintes i discos de La Puta Opepé: l&#039;arquitectura amb què es va construir l&#039;hip hop mallorquí des de l&#039;autoproducció."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mesa de barreges, cintes i discos de La Puta Opepé: l&#039;arquitectura amb què es va construir l&#039;hip hop mallorquí des de l&#039;autoproducció.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Illa, turisme i cultura h&iacute;brida</strong></h2><p class="article-text">
        Mallorca no &eacute;s un territori a&iuml;llat: &eacute;s, sobretot, un territori exposat. Un espai on conviuen capes culturals distintes que no sempre encaixen entre si, per&ograve; que es creuen de manera constant. Turisme massiu, pres&egrave;ncia militar nord-americana en determinats moments, fluxos continus de persones, objectes i refer&egrave;ncies que entren i surten sense filtre.
    </p><p class="article-text">
        D&rsquo;aquest encreuament en sorgeix una identitat que no encaixa dins categories tancades. Ni completament local ni plenament importada, sin&oacute; en influ&egrave;ncia permanent.
    </p><p class="article-text">
        Molts dels protagonistes varen cr&eacute;ixer dins aquest espai intermedi: fills de migrants, fam&iacute;lies mixtes o al&middot;lots amb acc&eacute;s a m&uacute;sica i refer&egrave;ncies a trav&eacute;s de circuits informals vinculats al turisme o a contactes internacionals. El hip hop hi va apar&egrave;ixer com un llenguatge que permetia articular la identitat juvenil en un context on all&ograve; propi i all&ograve; ali&egrave; se superposaven.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Molts dels protagonistes del rap mallorquí varen créixer dins un espai intermedi: fills de migrants, famílies mixtes o al·lots amb accés a música i referències a través de circuits informals vinculats al turisme o als contactes internacionals</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Xino Arcade: continu&iuml;tat sense nost&agrave;lgia</strong></h2><p class="article-text">
        All&ograve; que es va articular a principis dels anys noranta no es va esgotar en aquell moment, sin&oacute; que va continuar evolucionant sota diferents formes. En aquest context, la figura de Xino Arcade adquireix un pes espec&iacute;fic. No &eacute;s nom&eacute;s un testimoni d&rsquo;aquella primera etapa ni qualc&uacute; que s&rsquo;adapta a noves regles. Mant&eacute; activa la mateixa l&ograve;gica de producci&oacute; i la mateixa relaci&oacute; amb la cultura. La seva traject&ograve;ria no respon a una idea de superviv&egrave;ncia, sin&oacute; a la continu&iuml;tat d&rsquo;un m&egrave;tode.
    </p><p class="article-text">
        D&egrave;cades despr&eacute;s, continua operant des de la mateixa l&ograve;gica que va donar origen a l&rsquo;escena. &ldquo;Segueix essent un artista i productor que tamb&eacute; rapeja i ajunta gent tal com ho feia l&rsquo;any 90&rdquo;, resumeix.
    </p><p class="article-text">
        El seu darrer projecte, <em>Radiati</em>, es construeix sota aquest mateix principi. &ldquo;El format cinta ens obliga a fer-ho tot nosaltres, de manera casolana i amb venda directa. M&eacute;s independent no es pot ser&rdquo;, explica. &ldquo;No em duc b&eacute; amb Spotify perqu&egrave; no paga als artistes. &Eacute;s el mateix engany que hi havia als noranta amb les multinacionals&rdquo;, afirma. &ldquo;Mai no s&rsquo;ha venut la m&uacute;sica: el que es ven &eacute;s el suport&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Fraile]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/rap-arribar-portaavions-com-mallorca-reconstruir-hip-hop-als-marges-i-dur-fins-cim-rap-estatal_1_13192667.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 May 2026 10:13:59 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3cbc9bfe-6ed9-4d9c-b096-564d82c3add4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142232.jpg" length="3018812" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3cbc9bfe-6ed9-4d9c-b096-564d82c3add4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142232.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3018812" width="5636" height="3171"/>
      <media:title><![CDATA["El rap va arribar en portaavions": com Mallorca va reconstruir el hip hop als marges i el va dur fins al cim del rap estatal]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3cbc9bfe-6ed9-4d9c-b096-564d82c3add4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142232.jpg" width="5636" height="3171"/>
      <media:keywords><![CDATA[Música,Artistas,Hip Hop,Rap,Arte,Industria musical,Islas Baleares,Mallorca,Palma]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["El rap llegó en portaaviones": cómo Mallorca reconstruyó el hip hop en los márgenes y lo llevó a la cima del rap estatal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/rap-llego-portaaviones-mallorca-reconstruyo-hip-hop-margenes-llevo-cima-rap-estatal_1_13190760.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3cbc9bfe-6ed9-4d9c-b096-564d82c3add4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142232.jpg" width="5636" height="3171" alt="&quot;El rap llegó en portaaviones&quot;: cómo Mallorca reconstruyó el hip hop en los márgenes y lo llevó a la cima del rap estatal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sin industria ni validación externa, la isla construyó desde cero una de las variantes más singulares e influyentes del hip hop en España en torno al colectivo La Puta Opepé y su principal impulsor, Xino Arcade. "Éramos apenas veinte personas, pero de ahí surgió todo", recuerda el artista</p><p class="subtitle">Rock & Press: crónica rockera de un tortazo al poder
</p></div><p class="article-text">
        En esa &eacute;poca, sobre el m&aacute;rmol fr&iacute;o &mdash;ideal para bailar <em>breakdance</em>&mdash; del Paseo Mallorca, un grupo de adolescentes gira sobre la espalda mientras otros marcan el ritmo. Reproducen una y otra vez movimientos vistos en el cine. Se nutren de m&uacute;sica y elementos est&eacute;ticos llegados de fuera gracias a las visitas de la Sexta Flota estadounidense a la bah&iacute;a de Palma. La isla recib&iacute;a el hip hop de forma fragmentaria y lo reorganizaba con los medios disponibles, sin intermediarios y sin validaci&oacute;n externa. De ese proceso nacer&iacute;a una personalidad propia que, m&aacute;s tarde, acabar&iacute;a impactando en la escena nacional.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una de nuestras fuentes fundamentales fueron las cintas que tra&iacute;an los americanos. &Iacute;bamos a Portop&iacute; a esperar a los marines que desembarcaban de los portaaviones e intercambi&aacute;bamos muchas cosas con ellos&rdquo;, explica el artista Xino Arcade. &ldquo;El rap lleg&oacute; a Mallorca en portaaviones&rdquo;, resume. 
    </p><p class="article-text">
        El primer impacto hab&iacute;a llegado con pel&iacute;culas como <em>Beat Street</em> o <em>Breakin&rsquo;</em>, ambas de 1984, que fijaron los gestos y los c&oacute;digos y activaron la pasi&oacute;n por el &ldquo;baile el&eacute;ctrico&rdquo; en chavales que, con apenas 13 o 14 a&ntilde;os, empezaban a hacer piruetas en patios de colegio y espacios p&uacute;blicos sin tener todav&iacute;a una noci&oacute;n clara de lo que estaban replicando.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una de nuestras fuentes fundamentales fueron las cintas que traían los americanos. Íbamos a Portopí a esperar a los marines que desembarcaban de los portaviones e intercambiábamos muchas cosas con ellos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Xino Arcade</span>
                                        <span>—</span> Artista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, otras influencias se fueron sumando por capas. La MTV &mdash;con programas como <em>Yo! MTV Raps</em>&mdash; introdujo nuevas referencias. Algo m&aacute;s tarde, tiendas como Aloha! o Disco Loco permitieron acceder a m&aacute;s material. A ese flujo se a&ntilde;adi&oacute; otro canal igual de decisivo: el turismo y los entornos familiares internacionales. Hijos de padres extranjeros acced&iacute;an a m&uacute;sica y referencias que no estaban disponibles en la isla e incorporaban esos hallazgos al grupo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3b3e613-5a22-4794-bdf0-d390810b98b2_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3b3e613-5a22-4794-bdf0-d390810b98b2_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3b3e613-5a22-4794-bdf0-d390810b98b2_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3b3e613-5a22-4794-bdf0-d390810b98b2_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3b3e613-5a22-4794-bdf0-d390810b98b2_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3b3e613-5a22-4794-bdf0-d390810b98b2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c3b3e613-5a22-4794-bdf0-d390810b98b2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Puta Opepé al completo (maqueta Esplendor en la Yerba) Parque del Mar 1993"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Puta Opepé al completo (maqueta Esplendor en la Yerba) Parque del Mar 1993                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab766c23-016f-4b04-9183-d835e7c18dfd_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab766c23-016f-4b04-9183-d835e7c18dfd_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab766c23-016f-4b04-9183-d835e7c18dfd_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab766c23-016f-4b04-9183-d835e7c18dfd_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab766c23-016f-4b04-9183-d835e7c18dfd_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab766c23-016f-4b04-9183-d835e7c18dfd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ab766c23-016f-4b04-9183-d835e7c18dfd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Xino Arcade, alma mater de La Puta Opepé. Acaba de sacar nuevo proyecto, Radiati"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Xino Arcade, alma mater de La Puta Opepé. Acaba de sacar nuevo proyecto, Radiati                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El germen de la escena que comenzaba a fraguarse en la isla se localizaba en espacios muy concretos de la ciudad: adem&aacute;s del m&aacute;rmol del paseo Mallorca, las inmediaciones del colegio Madre Alberta, en Son Rapinya, los descampados de la calle Arag&oacute;n y el parque del Mar. Ah&iacute; se fue construyendo una primera forma de pertenencia. &ldquo;&Eacute;ramos un grupo reducido que empezaba a recombinar lo que recib&iacute;amos: copi&aacute;bamos, adapt&aacute;bamos y correg&iacute;amos. Lo primero no fue rapear, la semilla fue bailar <em>breakdance</em>. &Eacute;ramos apenas veinte personas, pero de ah&iacute; surgi&oacute; todo&rdquo;, recuerda Arcade.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, el graffiti se incorpor&oacute; y empez&oacute; a ocupar el espacio urbano: firmas que se repet&iacute;an, nombres que se multiplicaban, dise&ntilde;os que aparec&iacute;an en muros, puentes y descampados como una forma de intervenci&oacute;n directa en la ciudad. El graffiti introdujo una l&oacute;gica que atraves&oacute; todo lo que vendr&aacute; despu&eacute;s: actuar sin permiso, sin intermediarios y utilizando el entorno como soporte.
    </p><p class="article-text">
        El rap en Mallorca apareci&oacute; como una consecuencia de pr&aacute;cticas que ya estaban en marcha. &ldquo;Todo parti&oacute; del <em>breakdance</em> y del graffiti. La progresi&oacute;n natural nos llev&oacute; a crear m&uacute;sica&rdquo;, explica Arcade. Cuando el rap empez&oacute; a ocupar un lugar central, lo hizo sobre una base ya construida: <em>crews </em>que pintaban, bailaban intercambian informaci&oacute;n y aprend&iacute;an juntas. La m&uacute;sica se integr&oacute; en ese sistema y ampli&oacute; su alcance e impacto en la sociedad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98da8897-a03d-46bc-a425-376dbd19f556_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98da8897-a03d-46bc-a425-376dbd19f556_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98da8897-a03d-46bc-a425-376dbd19f556_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98da8897-a03d-46bc-a425-376dbd19f556_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98da8897-a03d-46bc-a425-376dbd19f556_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98da8897-a03d-46bc-a425-376dbd19f556_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/98da8897-a03d-46bc-a425-376dbd19f556_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Encuentro de hip hop en la discoteca BCM en 1988"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Encuentro de hip hop en la discoteca BCM en 1988                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Éramos un grupo reducido que empezaba a recombinar lo que recibíamos: copiábamos, adaptábamos y corregíamos. Lo primero no fue rapear, la semilla fue bailar breakdance. Éramos apenas veinte personas, pero de ahí surgió todo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Xino Arcade</span>
                                        <span>—</span> Artista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>El nacimiento de La Puta Opep&eacute;</strong></h2><p class="article-text">
        En ese ecosistema tom&oacute; forma La Puta Opep&eacute;, el n&uacute;cleo fundacional del rap en Mallorca, que llegar&iacute;a a situarse en la cima del movimiento del hip hop en Espa&ntilde;a. Desde el inicio funcion&oacute; como un colectivo organizado en torno a varias pr&aacute;cticas: graffiti,<em> DJing</em>, rap, producci&oacute;n, dise&ntilde;o y edici&oacute;n de fanzines. No exist&iacute;a una jerarqu&iacute;a entre disciplinas ni fronteras claras entre roles. Todo formaba parte de una misma estructura colectiva en construcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La historia de Opep&eacute; es la uni&oacute;n a trav&eacute;s del fanzine. Un grupo multidisciplinar que bailaba y pintaba grafitis empez&oacute; a hacer m&uacute;sica&rdquo;, explica Arcade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En ese ecosistema tomó forma La Puta Opepé, el núcleo fundacional del rap en Mallorca, que llegaría a situarse en la cima del movimiento del hip hop en España</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d80f0a-73b2-4c24-acee-5123bbacbeb2_16-9-aspect-ratio_50p_1142205.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d80f0a-73b2-4c24-acee-5123bbacbeb2_16-9-aspect-ratio_50p_1142205.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d80f0a-73b2-4c24-acee-5123bbacbeb2_16-9-aspect-ratio_75p_1142205.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d80f0a-73b2-4c24-acee-5123bbacbeb2_16-9-aspect-ratio_75p_1142205.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d80f0a-73b2-4c24-acee-5123bbacbeb2_16-9-aspect-ratio_default_1142205.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d80f0a-73b2-4c24-acee-5123bbacbeb2_16-9-aspect-ratio_default_1142205.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d3d80f0a-73b2-4c24-acee-5123bbacbeb2_16-9-aspect-ratio_default_1142205.jpg"
                    alt="La Puta Opepé en Radio 3 Madrid, en 1998."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Puta Opepé en Radio 3 Madrid, en 1998.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En su primera fase reun&iacute;a a una decena de integrantes que asum&iacute;an funciones distintas y operan bajo alias seg&uacute;n el contexto. Durante a&ntilde;os, crean al margen de cualquier circuito industrial: graban cintas en casa, ensayan, intercambian material y desarrollan un lenguaje propio.
    </p><p class="article-text">
        Esa ausencia de industria no se percib&iacute;a como un l&iacute;mite, sino como el marco de trabajo que obligaba a definir un m&eacute;todo basado en el control del proceso: grabar, editar, dise&ntilde;ar y distribuir forman parte de un mismo circuito. La l&oacute;gica econ&oacute;mica respond&iacute;a a ese esquema: los ingresos se concentran en una caja com&uacute;n que financia el local, el material, los viajes o las grabaciones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5ed37be-0f6e-41d0-8a69-37ed98410b53_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5ed37be-0f6e-41d0-8a69-37ed98410b53_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5ed37be-0f6e-41d0-8a69-37ed98410b53_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5ed37be-0f6e-41d0-8a69-37ed98410b53_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5ed37be-0f6e-41d0-8a69-37ed98410b53_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e5ed37be-0f6e-41d0-8a69-37ed98410b53_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e5ed37be-0f6e-41d0-8a69-37ed98410b53_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Grabación &#039;Vacaciones en el Mar&#039; (agosto de 1995)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Grabación &#039;Vacaciones en el Mar&#039; (agosto de 1995)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esa ausencia de industria no se percibía como un límite, sino como el marco de trabajo que obligaba a definir un método basado en el control del proceso: grabar, editar, diseñar y distribuir forman parte de un mismo circuito. Los ingresos se concentraban en una caja común que financiaba el local, el material, los viajes o las grabaciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El punto de inflexi&oacute;n llega en el verano de 1993, en un encuentro de hip hop en Alicante. No es solo un concierto, sino un momento de reconocimiento mutuo entre colectivos de distintas ciudades que hasta entonces hab&iacute;an crecido de forma aislada. &ldquo;A partir de ah&iacute; nos conocemos todos&rdquo;, resume Arcade. Desde ese momento fundacional, La Puta Opep&eacute; deja de operar &uacute;nicamente en un entorno local y pasa a integrarse en una red nacional de intercambios, conciertos y colaboraciones. No cambian su modelo, pero su alcance se multiplica.
    </p><p class="article-text">
        A principios de los noventa, el hip hop en Espa&ntilde;a no responde a una jerarqu&iacute;a clara. No hay una ciudad que marque el camino ni una industria que ordene el proceso. Lo que existe es una constelaci&oacute;n de escenas locales que avanzan en paralelo y acaban conectando en los 90: Mallorca, Alicante, Madrid, Barcelona, Zaragoza o Sevilla. Cada una con sus c&oacute;digos, pero unidas por el intercambio de cintas, viajes precarios, conciertos compartidos y contactos que circulan de mano en mano.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d7f080-a5b6-48b3-afb4-de1e33815acd_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d7f080-a5b6-48b3-afb4-de1e33815acd_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d7f080-a5b6-48b3-afb4-de1e33815acd_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d7f080-a5b6-48b3-afb4-de1e33815acd_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d7f080-a5b6-48b3-afb4-de1e33815acd_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d7f080-a5b6-48b3-afb4-de1e33815acd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c3d7f080-a5b6-48b3-afb4-de1e33815acd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Radiocasete, cintas grabadas en casa y carátulas hechas a mano: así circulaba el hip hop en Mallorca antes de internet, de mano en mano y sin pasar por la industria."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Radiocasete, cintas grabadas en casa y carátulas hechas a mano: así circulaba el hip hop en Mallorca antes de internet, de mano en mano y sin pasar por la industria.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En ese contexto naci&oacute; la llamada Comunidad Guisante, m&aacute;s como un espacio compartido que como un colectivo cerrado. En ella confluyen proyectos como La Puta Opep&eacute;, Siete Notas, Siete Colores y otros grupos de la pen&iacute;nsula, que compart&iacute;an est&eacute;tica, referencias y, sobre todo, una manera de trabajar basada en la autoproducci&oacute;n, la distribuci&oacute;n directa y la autogesti&oacute;n de conciertos.
    </p><p class="article-text">
        Figuras como Sergio Aguilar &mdash;impulsor de sellos independientes como Yo Gano, t&uacute; pierdes&mdash; act&uacute;an como conectores. No articulan la escena desde un centro, pero s&iacute; facilitan su expansi&oacute;n, generando puentes entre proyectos ya en marcha.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3734ee-c7bd-4f62-a672-37a1fccc0ea0_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3734ee-c7bd-4f62-a672-37a1fccc0ea0_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3734ee-c7bd-4f62-a672-37a1fccc0ea0_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3734ee-c7bd-4f62-a672-37a1fccc0ea0_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3734ee-c7bd-4f62-a672-37a1fccc0ea0_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ca3734ee-c7bd-4f62-a672-37a1fccc0ea0_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ca3734ee-c7bd-4f62-a672-37a1fccc0ea0_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La comunidad Guisante (7Notas 7Colores + La puta Opepé) en la sala Jamboree de Barcelona (1994)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La comunidad Guisante (7Notas 7Colores + La puta Opepé) en la sala Jamboree de Barcelona (1994)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><em><strong>Vacaciones en el mar</strong></em></h2><p class="article-text">
        Lo que distingue al rap mallorqu&iacute;n no es solo c&oacute;mo o cu&aacute;ndo aparece, sino c&oacute;mo suena. Mientras otras escenas del Estado evolucionaron hacia registros m&aacute;s duros o m&aacute;s expl&iacute;citamente pol&iacute;ticos, en Mallorca se configur&oacute; una mezcla sin ortodoxia clara en la que rap, <em>reggae</em>, <em>funk</em>&nbsp;y mucha iron&iacute;a conviv&iacute;an. &ldquo;Aportamos una frescura que no exist&iacute;a: met&iacute;amos <em>reggae y funk </em>sin ning&uacute;n complejo, eso nos dio personalidad propia frente a lo que se hac&iacute;a en Madrid o Barcelona&rdquo;, se&ntilde;ala Xino Arcade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que distingue al rap mallorquín no es solo cómo o cuándo aparece, sino cómo suena. Mientras otras escenas del Estado evolucionaron hacia registros más duros o más explícitamente políticos, en Mallorca se configuró una mezcla sin ortodoxia clara en la que convivían rap, reggae, funk y mucha ironía</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El rap que se desarroll&oacute; en la isla no se limitaba a reproducir c&oacute;digos externos, sino que los combina desde el inicio con referencias distintas. La influencia jamaicana resulta decisiva. El <em>ragamuffin </em>&mdash;antecedente directo del <em>dancehall</em>&mdash; se integra como una capa m&aacute;s del lenguaje, no como un experimento puntual.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es una forma de entender el hip hop menos r&iacute;gida en sus c&oacute;digos y m&aacute;s abierta a integrar elementos diversos. &ldquo;Mientras en otros sitios hab&iacute;a dureza, nosotros est&aacute;bamos en la isla, disfrutando del buen rollo mediterr&aacute;neo y lo transmit&iacute;amos en nuestra m&uacute;sica&rdquo;, resume Xino Arcade.
    </p><p class="article-text">
        El salto de La Puta Opep&eacute; se produjo a mediados de los noventa, cuando su audiencia se ampli&oacute; con la publicaci&oacute;n del &aacute;lbum <em>Vacaciones en el mar </em>(1996), dentro del mismo esquema de trabajo que el grupo ven&iacute;a desarrollando desde sus inicios. &ldquo;Despu&eacute;s de <em>Vacaciones en el mar</em> todo estalla&rdquo;, rememora Xino Arcade. &ldquo;Fue el momento en que una escena construida al margen empez&oacute; a tener proyecci&oacute;n dentro del hip hop espa&ntilde;ol&rdquo;, explica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd924358-6ca8-4e8a-8c2e-d30fad9cd4e7_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd924358-6ca8-4e8a-8c2e-d30fad9cd4e7_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd924358-6ca8-4e8a-8c2e-d30fad9cd4e7_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd924358-6ca8-4e8a-8c2e-d30fad9cd4e7_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd924358-6ca8-4e8a-8c2e-d30fad9cd4e7_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bd924358-6ca8-4e8a-8c2e-d30fad9cd4e7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bd924358-6ca8-4e8a-8c2e-d30fad9cd4e7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Xino Arcade, rodeado de vinilos y equipos analógicos."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Xino Arcade, rodeado de vinilos y equipos analógicos.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El impacto fue inmediato y el grupo comenz&oacute; a girar por la pen&iacute;nsula, llenando salas como Katedral o Caracol en Madrid y accediendo a escenarios que hasta entonces quedaban fuera de su alcance habitual. Tambi&eacute;n participaron en festivales como el Festimad, dentro de un circuito que empieza a incorporar, junto al rock, el hip hop como espacio propio.
    </p><p class="article-text">
        El disco se public&oacute; dentro de estructuras independientes, en el entorno de sellos como Yo Gano, T&uacute; Pierdes, que operaban al margen de la industria dominante, pero con redes de distribuci&oacute;n propias.
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, La Puta Opep&eacute; &mdash;tal y como relata Xino Arcade&mdash; empez&oacute; a recibir propuestas de discogr&aacute;ficas mayores, como la de DRO. Pero las rechazaron. &ldquo;La decisi&oacute;n no se planteaba en t&eacute;rminos de oportunidad comercial, sino de coherencia. Mantener el control del proceso &mdash;desde la grabaci&oacute;n hasta la distribuci&oacute;n&mdash; pesaba m&aacute;s que integrarse en una estructura ajena&rdquo;, a&ntilde;ade. Ese posicionamiento fij&oacute; una l&iacute;nea que se mantuvo en el tiempo: la independencia no como etiqueta, sino como m&eacute;todo de trabajo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Puta Opepé empezó a recibir propuestas de discográficas mayores, como la de DRO. Pero las rechazaron. &quot;La decisión no se planteaba en términos de oportunidad comercial, sino de coherencia. Mantener el control del proceso pesaba más que integrarse en una estructura ajena&quot;, recuerda Arcade</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, el disco reforz&oacute; la singularidad del sonido mallorqu&iacute;n. Temas como <em>Mallorca es fonki</em> o <em>Don Sim&oacute;n</em> combinaban funk, reggae, humor y referencias locales con una naturalidad poco habitual en el contexto del hip hop espa&ntilde;ol de la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        En lugar de diluir el origen para encajar en un mercado m&aacute;s amplio, el grupo lo incorpor&oacute; de forma expl&iacute;cita. La insularidad, el acento y las referencias locales se convirtieron en parte central de su propuesta. Lo que llegaba desde Mallorca no se percib&iacute;a como una variante m&aacute;s, sino como una propuesta original, con rasgos definidos que la hac&iacute;an reconocible.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b2c53d4-46a5-41a8-b3fc-978ffc3fa928_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b2c53d4-46a5-41a8-b3fc-978ffc3fa928_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b2c53d4-46a5-41a8-b3fc-978ffc3fa928_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b2c53d4-46a5-41a8-b3fc-978ffc3fa928_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b2c53d4-46a5-41a8-b3fc-978ffc3fa928_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b2c53d4-46a5-41a8-b3fc-978ffc3fa928_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5b2c53d4-46a5-41a8-b3fc-978ffc3fa928_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mesa de mezclas, cintas y discos de La Puta Opepé: la arquitectura con la que se construyó el hip hop mallorquín desde la autoproducción."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mesa de mezclas, cintas y discos de La Puta Opepé: la arquitectura con la que se construyó el hip hop mallorquín desde la autoproducción.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Isla, turismo y cultura h&iacute;brida</strong></h2><p class="article-text">
        Mallorca no es un territorio aislado: es, sobre todo, un territorio expuesto. Un espacio donde conviven capas culturales distintas que no siempre encajan entre s&iacute;, pero que se cruzan de forma constante. Turismo masivo, presencia militar americana en determinados momentos, flujos continuos de personas, objetos y referencias que entran y salen sin filtro.
    </p><p class="article-text">
        De ese cruce surge una identidad que no encaja en categor&iacute;as cerradas. Ni completamente local ni plenamente importada, sino en permanente influencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muchos de los protagonistas crecieron en ese espacio intermedio: hijos de migrantes, familias mixtas o chavales con acceso a m&uacute;sica y referencias a trav&eacute;s de circuitos informales vinculados al turismo o a contactos internacionales. El hip hop apareci&oacute; ah&iacute; como un lenguaje que permit&iacute;a articular la identidad juvenil en un contexto donde lo propio y lo ajeno se superpon&iacute;an.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchos de los protagonistas del rap mallorquín crecieron en un espacio intermedio: hijos de migrantes, familias mixtas o chavales con acceso a música y referencias a través de circuitos informales vinculados al turismo o a los contactos internacionales</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Xino Arcade: continuidad sin nostalgia</strong></h2><p class="article-text">
        Lo que se articul&oacute; a principios de los a&ntilde;os noventa no se agot&oacute; en ese momento, sino que continu&oacute; evolucionando bajo distintas formas. En ese contexto, la figura de Xino Arcade adquiere un peso espec&iacute;fico. No es solo un testigo de aquella primera etapa ni alguien que se adapta a nuevas reglas. Mantiene activa la misma l&oacute;gica de producci&oacute;n y la misma relaci&oacute;n con la cultura. Su trayectoria no responde a una idea de supervivencia, sino a la continuidad de un m&eacute;todo.
    </p><p class="article-text">
        D&eacute;cadas despu&eacute;s sigue operando desde la misma l&oacute;gica que dio origen a la escena. &ldquo;Sigo siendo un artista y productor que tambi&eacute;n rapea y junta personas tal como lo hac&iacute;a en el a&ntilde;o 90&rdquo;, resume.
    </p><p class="article-text">
        Su &uacute;ltimo proyecto, Radiati, se construye bajo ese mismo principio. &ldquo;El formato cinta nos obliga a hacerlo todo nosotros, de manera casera y con venta directa. M&aacute;s independiente no se puede ser&rdquo;, explica. &ldquo;No me llevo bien con Spotify porque no paga a los artistas. Es el mismo enga&ntilde;o que hab&iacute;a en los noventa con las multinacionales&rdquo;, afirma. &ldquo;Nunca se ha vendido la m&uacute;sica: lo que se vende es el soporte&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Fraile]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/rap-llego-portaaviones-mallorca-reconstruyo-hip-hop-margenes-llevo-cima-rap-estatal_1_13190760.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 May 2026 04:01:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3cbc9bfe-6ed9-4d9c-b096-564d82c3add4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142232.jpg" length="3018812" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3cbc9bfe-6ed9-4d9c-b096-564d82c3add4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142232.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3018812" width="5636" height="3171"/>
      <media:title><![CDATA["El rap llegó en portaaviones": cómo Mallorca reconstruyó el hip hop en los márgenes y lo llevó a la cima del rap estatal]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3cbc9bfe-6ed9-4d9c-b096-564d82c3add4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142232.jpg" width="5636" height="3171"/>
      <media:keywords><![CDATA[Música,Artistas,Hip Hop,Rap,Arte,Industria musical,Islas Baleares,Mallorca,Palma]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Es considerada una de las canciones más exitosas del hip hop y cumple 30 años: la versión de una versión con un controvertido origen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/canciones-exitosas-hip-hop-cumple-30-anos-version-version-controvertido-origen-pm_1_13165040.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1c980b76-aed8-43bf-96e5-f0507cb0545c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Es considerada una de las canciones más exitosas del hip hop y cumple 30 años: la versión de una versión con un controvertido origen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se convirtió en todo un éxito mundial, devolviendo así al tema a lo más alto de las listas dos décadas después de su primer estrellato</p><p class="subtitle">La mítica canción por la que Elvis Presley peleó con Dolly Parton y que Whitney Houston hizo famosa</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El 23 de abril de 1996, hace 30 a&ntilde;os, se publicaba la que es considerada uno de los mayores &eacute;xitos del hip hop, pero que es versi&oacute;n de un tema que est&aacute; incluido entre las 500 mejores canciones de todos los tiempos seg&uacute;n la lista que elabor&oacute; la revista Rolling Stone en 2021.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Hablamos de 'Killing Me Softly With His Song&rsquo; del grupo estadounidense de hip-hop </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Fugees</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, que grab&oacute; el tema para su segundo &aacute;lbum con la voz de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Lauryn Hill</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, que daba as&iacute; una nueva vida a una canci&oacute;n que ya conoci&oacute; el &eacute;xito con </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Roberta Flack</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> y que han versionado artistas de g&eacute;neros tan dispares como </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Alicia Keys, Tino Casal o Pitingo.</strong></span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">El renacimiento de una canci&oacute;n dos d&eacute;cadas despu&eacute;s</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La versi&oacute;n de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Fugees y Lauryn Hill </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">de 'Killing Me Softly With His Song&rsquo; se convirti&oacute; en todo un &eacute;xito mundial, devolviendo as&iacute; al tema a lo m&aacute;s alto de las listas dos d&eacute;cadas despu&eacute;s de su primer estrellato. En Estados Unidos, sin embargo, no apareci&oacute; en la lista Billboard Hot 100 al no ser lanzado como un sencillo comercial, lo que era norma en aquel momento para poder ser incluido.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">A pesar de todo ello, la canci&oacute;n fue todo un &eacute;xito tanto en EE.UU como fuera, siendo todo un fen&oacute;meno en Reino Unido, donde rompi&oacute; el r&eacute;cord de mayor cantidad de reproducciones en radio en una semana y fue el segundo sencillo m&aacute;s vendido de todo 1996, algo similar a lo que pasar&iacute;a en Alemania, Francia o Canad&aacute;.</span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-oKOtzIo-uYw-9255', 'youtube', 'oKOtzIo-uYw', document.getElementById('yt-oKOtzIo-uYw-9255'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-oKOtzIo-uYw-9255 src="https://www.youtube.com/embed/oKOtzIo-uYw?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La versi&oacute;n, adem&aacute;s, logr&oacute; tambi&eacute;n la aceptaci&oacute;n de la cr&iacute;tica, destacando &ldquo;su respeto por la original&rdquo;, y reconocimientos como el Grammy a la Mejor interpretaci&oacute;n de R&amp;B por un d&uacute;o o grupo y su video, el MTV Video Music Award en categor&iacute;a R&amp;B, un videoclip en el que la propia </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Roberta Flack </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">hac&iacute;a un cameo.</span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">De Roberta Flack a su controvertido origen</span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Si bien muchos saben que el '</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Killing Me Softly With His Song</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">&rsquo; de Fugees es una versi&oacute;n, no todos conocen que la de Roberta Flack tambi&eacute;n lo es, pues fue grabada primero por Lori Lieberman, quien asegura ser la verdadera art&iacute;fice de la canci&oacute;n en 1971. La cantautora asegur&oacute; que se le ocurrieron gran parte de los versos tras asistir a un concierto de Don McLean en Los &Aacute;ngeles, y que estos fueron escritos en una servilleta.</span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-mrudT410TAI-8815', 'youtube', 'mrudT410TAI', document.getElementById('yt-mrudT410TAI-8815'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-mrudT410TAI-8815 src="https://www.youtube.com/embed/mrudT410TAI?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Esto que ella hab&iacute;a escrito lleg&oacute; a </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Norman Gimbel y Charles Fox</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, que, viendo el potencial, optaron por adaptar la letra y componer la melod&iacute;a, y en 1972, tan solo un a&ntilde;o despu&eacute;s, Lieberman grab&oacute; la canci&oacute;n para su &aacute;lbum debut, que, sin embargo, no tuvo &eacute;xito y pas&oacute; desapercibida.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Pero entonces la casualidad quiso que</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> Roberta Flack</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> la escuchara durante un vuelo de Los &Aacute;ngeles a Nueva York y quedara impactada, primero por su t&iacute;tulo, y luego por su letra y melod&iacute;a, que plasm&oacute; en una libreta antes de aterrizar. Ella llevar&iacute;a su anotaci&oacute;n a </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Quincy Jones</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, que la pondr&iacute;a en contacto con Charles Fox, y de aqu&iacute; surgi&oacute; su versi&oacute;n, modificada con detalles vocales.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Primero la present&oacute; en un concierto en 1973 y la buena acogida la llevar&iacute;a a grabarla oficialmente. As&iacute; fue como ser&iacute;a uno de los grandes &eacute;xitos del momento, n&uacute;mero uno en la lista Billboard durante cinco semanas y ganar&iacute;a el premio Grammy a Grabaci&oacute;n del A&ntilde;o y Mejor Interpretaci&oacute;n Femenina Pop en 1974.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">A pesar de todo esto, la historia de 'Killing Me Softly With His Song&rsquo; no es perfecta y tiene una gran controversia en sus or&iacute;genes. </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Lori Lieberman</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> siempre sostuvo que el n&uacute;cleo de la letra fue su propia experiencia y surgieron de ella misma, siendo las aportaciones de Gimbel y Fox m&iacute;nimas. De hecho, tambi&eacute;n se asegura que estos dos &uacute;ltimos se opusieron a un cambio de letra para la versi&oacute;n de Fugees, que quer&iacute;a lanzar con su grabaci&oacute;n un mensaje antidroga y contra la pobreza.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/canciones-exitosas-hip-hop-cumple-30-anos-version-version-controvertido-origen-pm_1_13165040.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Apr 2026 12:30:04 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1c980b76-aed8-43bf-96e5-f0507cb0545c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="281249" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1c980b76-aed8-43bf-96e5-f0507cb0545c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="281249" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Es considerada una de las canciones más exitosas del hip hop y cumple 30 años: la versión de una versión con un controvertido origen]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1c980b76-aed8-43bf-96e5-f0507cb0545c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Música,Canciones,Artistas,Hip Hop,Cultura pop,Industria musical]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere Afrika Bambaataa, pionero del hip-hop, a los 68 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/muere-afrika-bambaataa-pionero-hip-hop-68-anos_1_13132381.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/672cdd02-2095-4a22-85dd-ae55a9fdeb84_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140497.jpg" width="3000" height="1688" alt="Muere Afrika Bambaataa, pionero del hip-hop, a los 68 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El músico, una de las figuras fundadoras de la cultura hip-hop y que posteriormente ha recibido acusaciones de abuso sexual a menores, ha fallecido debido a un cáncer</p><p class="subtitle">El cine subvencionado que odia la derecha española conquista el resto del mundo</p></div><p class="article-text">
        Afrika Bambaataa, rapero, productor y una de las figuras fundadoras de la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/hip-hop-rescate-ultimos-palomares-camino-santiago_1_9175655.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cultura hip-hop</a>, que recibi&oacute; acusaciones de abuso sexual a menores, ha fallecido a los 68 a&ntilde;os. El artista muri&oacute; en Filadelfia <a href="https://www.tmz.com/2026/04/09/afrika-bambaataa-dead/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">debido al c&aacute;ncer</a> que estaba enfrentando, seg&uacute;n ha informado <em>TMZ</em>. La noticia de su muerte la ha confirmado en Instagram la Hip-Hop Alliance, un grupo liderado por el m&uacute;sico Kurtis Blow.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy reconocemos el fallecimiento de un arquitecto fundamental de la cultura hip-hop, Afrika Bambaataa. Como fundador del Universal Zulu Nation [un colectivo de hip-hop], Afrika Bambaataa ayud&oacute; a dar forma a la identidad inicial del hip-hop como un movimiento global arraigado en la paz, la unidad, el amor y la diversi&oacute;n&rdquo;, ha escrito el grupo en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        La Hip-Hp Alliance tambi&eacute;n ha reconocido las acusaciones de abuso sexual contra el cantante: &ldquo;Al mismo tiempo, reconocemos que su legado es complejo y ha sido objeto de serios debates dentro de nuestra comunidad. Como organizaci&oacute;n comprometida con la verdad, la responsabilidad y la preservaci&oacute;n de la cultura del hip hop, creemos que es importante dar cabida a todas las voces, al tiempo que seguimos promoviendo lo que empodera y protege a las personas&rdquo;.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DW65ey-DcCT/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Bambaataa recibi&oacute; acusaciones de abuso sexual en las d&eacute;cadas de 1980 y 1990. En un comunicado, neg&oacute; las acusaciones, afirmando que &ldquo;carecen de fundamento y constituyen un cobarde intento de empa&ntilde;ar mi reputaci&oacute;n y mi legado en el hip hop en estos momentos&rdquo;. En 2025, el rapero <a href="https://www.theguardian.com/music/2025/may/23/hip-hop-pioneer-afrika-bambaataa-loses-civil-case-suing-him-for-child-sexual-abuse" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">perdi&oacute; un caso civil</a> en el que fue acusado de abuso sexual infantil y trata de personas tras no presentarse ante el tribunal, seg&uacute;n inform&oacute; <em>The Guardian</em>.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el grupo ha destacado la importancia de Bambaataa en la construcci&oacute;n del g&eacute;nero hip-hop. &ldquo;A trav&eacute;s de su m&uacute;sica, su liderazgo y su influencia, contribuy&oacute; a sentar los principios fundamentales del hip-hop, inspirando a generaciones de MCs, DJ, breakers y l&iacute;deres culturales&rdquo;, ha destacado, agregando que &ldquo;su huella en la historia del hip-hop es innegable y formar&aacute; parte para siempre de la historia de los or&iacute;genes de esta cultura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nacido con el nombre de Lance Taylor, creci&oacute; en los barrios marginales de Bronx River Projects en Nueva York y se inspir&oacute; en los activistas de su familia, pues fue hijo de inmigrantes jamaicanos y barbadenses. Adem&aacute;s, destac&oacute; su participaci&oacute;n en Universal Zulu Nation a finales de la d&eacute;cada de 1970, inspirado por el &ldquo;padre del hip-hop&rdquo;, DJ Kool Herc, as&iacute; como por el pueblo zul&uacute; del sur de &Aacute;frica.
    </p><p class="article-text">
        El artista desempe&ntilde;&oacute; un papel fundamental en la creaci&oacute;n del hip-hop en la d&eacute;cada de 1980, especialmente con <em>Planet Rock</em>, un hit de 1982 que publicar&iacute;a tras haber alcanzado popularidad pinchando en discotecas en los 70. Adem&aacute;s, colabor&oacute; con una amplia lista de cantantes, entre ellos John Lydon, George Clinton y James Brown.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/muere-afrika-bambaataa-pionero-hip-hop-68-anos_1_13132381.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Apr 2026 08:29:10 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/672cdd02-2095-4a22-85dd-ae55a9fdeb84_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140497.jpg" length="3155240" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/672cdd02-2095-4a22-85dd-ae55a9fdeb84_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140497.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3155240" width="3000" height="1688"/>
      <media:title><![CDATA[Muere Afrika Bambaataa, pionero del hip-hop, a los 68 años]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/672cdd02-2095-4a22-85dd-ae55a9fdeb84_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140497.jpg" width="3000" height="1688"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Música,Obituarios,Obituario,Hip Hop]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El grupo de rap español Agorazein vuelve a reunirse en un concierto diez años después de su último álbum]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/grupo-rap-espanol-agorazein-vuelve-escenarios-diez-anos-despues_1_12844965.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3935d360-3114-4ff0-be51-c9a92449de6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1125y219.jpg" width="1200" height="675" alt="El grupo de rap español Agorazein vuelve a reunirse en un concierto diez años después de su último álbum"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El colectivo, del que forma parte C. Tangana, ofrecerá un concierto en Madrid el 15 de noviembre de 2026. Las entradas estarán a la venta el próximo martes</p></div><p class="article-text">
        Agorazein vuelve. El grupo de rap espa&ntilde;ol en el que se integra C. Tangana volver&aacute; a subirse a un escenario una d&eacute;cada despu&eacute;s de su &uacute;ltimo lanzamiento. Ser&aacute; una sola fecha: en Madrid, en el Movistar Arena, el 15 de noviembre de 2026.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo ha anunciado AGZ (la abreviatura por la es conocido) este domingo en sus redes sociales. Un regreso tan esperado que en apenas unas horas acumula cientos de miles de visualizaciones en X y m&aacute;s de un mill&oacute;n en Instagram.
    </p><p class="article-text">
        El colectivo, formado por C. Tangana, Sticky M.A., Jerv.AGZ, I-Ace y DJ Fabianni, sigue contando con cerca de dos cientos mil oyentes mensuales en Spotify, a pesar de que su &uacute;ltimo lanzamiento conjunto &mdash;el &aacute;lbum <em>Siempre</em>&mdash; se remonta a 2016.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2000280570274713607?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Las entradas estar&aacute;n a la venta a partir de las 12.00 horas del pr&oacute;ximo martes de 16 de noviembre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/grupo-rap-espanol-agorazein-vuelve-escenarios-diez-anos-despues_1_12844965.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Dec 2025 21:25:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3935d360-3114-4ff0-be51-c9a92449de6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1125y219.jpg" length="167292" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3935d360-3114-4ff0-be51-c9a92449de6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1125y219.jpg" type="image/jpeg" fileSize="167292" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El grupo de rap español Agorazein vuelve a reunirse en un concierto diez años después de su último álbum]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3935d360-3114-4ff0-be51-c9a92449de6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1125y219.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[C. Tangana,Rap,Música,Hip Hop]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Música “folclórica atemporal” y un chorro de agua por encima del estadio: Dellafuente conquista el Metropolitano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/musica-folclorica-atemporal-chorro-agua-estadio-dellafuente-conquista-metropolitano_129_12403301.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/082a6aa0-9ec4-4e56-baef-2076c2ce2b5e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Música “folclórica atemporal” y un chorro de agua por encima del estadio: Dellafuente conquista el Metropolitano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El artista granadino llena dos días seguidos el Riyadh Metropolitano de Madrid y lo convirtió una fiesta de su género, acompañado por artistas como Rels B, Lia Kali, Morad o Judeline</p><p class="subtitle">Un lugar sin reglas para el baile y la imaginación política: la memoria escurridiza de las raves
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Hay veces que no merece la pena esto por la sobreexposici&oacute;n. Otras pienso que hay que aprovechar la oportunidad y llenar un estadio de f&uacute;tbol&rdquo;, dec&iacute;a Dellafuente en una <a href="https://www.elsaltodiario.com/musica/entrevista-dellafuente-no-quiero-llevar-bandera-defender-nada-politico" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista</a> que le hice hace siete a&ntilde;os, una de las &uacute;ltimas que concedi&oacute;. El sue&ntilde;o de un chaval que empez&oacute; haciendo m&uacute;sica en la calle se ha cumplido. Este viernes 20 de junio acaba de llenar el primero de sus conciertos en el estadio <a href="https://www.eldiario.es/temas/estadio-metropolitano/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Riyadh Metropolitano de Madrid</a>. Pablo Enoc Bayo &ndash;su nombre real&ndash; vendi&oacute; las entradas del primero de sus dos shows, entonces en un tiempo r&eacute;cord de 30 minutos. M&aacute;s de 130.000 personas &ndash;entre los dos d&iacute;as&ndash; rugen ante su presencia y convierten el recinto en el lugar donde hay que estar en la capital. Y lo ha logrado marc&aacute;ndose un hito: es el primer artista independiente en llenar un estadio de esas dimensiones en Espa&ntilde;a. A Dellafuente no lo lleva ninguna gran discogr&aacute;fica. Tiene su propio sello, MAAS, fundado a partir de su m&uacute;sica y de reinvertir lo que genera. 
    </p><p class="article-text">
        El doble <em>sold out</em> tiene m&aacute;s m&eacute;rito al haberse curado de imprevistos. <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/eventos-huyen-santiago-bernabeu-problemas-ruido-ibai-lola-indigo-dellafuente-queda-aitana_1_12119890.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dellafuente y su equipo fueron los primeros en cancelar su concierto en el Santiago Bernab&eacute;u</a>. Las <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/ira-vecinal-nuevo-bernabeu-amenaza-gallina-huevos-oro-real-madrid-compromete-almeida_1_11653316.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">molestias por el ruido</a> de los espect&aacute;culos a los vecinos acabaron ocasionando que se cancelasen todos los eventos planeados. Dellafuente presentaba ese concierto como un homenaje a sus diez a&ntilde;os de carrera musical y supo actuar ante lo inesperado. Pero fue un cambio que no gust&oacute; a todos sus fans: modific&oacute; la fecha, del 15 de noviembre de 2024 al 20 de junio de este a&ntilde;o y tuvieron que gestionarse las recolocaciones y reclamaciones. &iquest;Una compensaci&oacute;n? Ofrecer una segunda fecha que tambi&eacute;n ha llenado.
    </p><p class="article-text">
        Aunque parece incongruente en quien llena un estadio de f&uacute;tbol, Dellafuente siempre ha detestado los focos. Tambi&eacute;n lo que hablan sobre &eacute;l y ser reconocido. En un mundo hiperconectado, a veces, creemos que somos las opiniones de los dem&aacute;s y &eacute;l rechaza esa idea. &Eacute;l solo quiere ser normal. Eso lo convierte en alguien herm&eacute;tico, con el aura de quien habla solo cuando toca y no da punzada sin hilo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/58a0dd3f-4552-4b27-9a61-bfc755af27a2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/58a0dd3f-4552-4b27-9a61-bfc755af27a2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/58a0dd3f-4552-4b27-9a61-bfc755af27a2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/58a0dd3f-4552-4b27-9a61-bfc755af27a2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/58a0dd3f-4552-4b27-9a61-bfc755af27a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/58a0dd3f-4552-4b27-9a61-bfc755af27a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/58a0dd3f-4552-4b27-9a61-bfc755af27a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vista general durante el concierto del cantante Dellafuente, en el Estadio Riyadh Air Metropolitano, a 20 de junio de 2025, en Madrid"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vista general durante el concierto del cantante Dellafuente, en el Estadio Riyadh Air Metropolitano, a 20 de junio de 2025, en Madrid                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Viniendo del <em>underground</em> y del <em>hip-hop</em>, &eacute;l nunca ha querido ser maleante, sino padre de familia. En una &eacute;poca en la que los artistas buscan m&aacute;s ser superestrellas que m&uacute;sicos, escasean personajes como el que ha creado el granadino. Es f&aacute;cil tener esa imagen de <em>outsider </em>cuando se trata de un artista emergente. No tanto cuando se llena un estadio de un equipo de Champions League. Dellafuente calla para que hablen sus canciones y eso le vale para generar una de las bases de fans m&aacute;s s&oacute;lida del mundo de la m&uacute;sica. 
    </p><p class="article-text">
        Antes del espect&aacute;culo no jugaba el Atl&eacute;tico de Madrid, pero en los aleda&ntilde;os gente venida de todas partes de Espa&ntilde;a vest&iacute;a camisetas de f&uacute;tbol, banderas y bufandas. Todas esas equipaciones bajo la idea creativa del Dellafuente F&uacute;tbol Club (DLFC). Una hinchada propia que lo apoya casi incondicionalmente y que agota sus productos apenas salen. Y como de si un equipo de f&uacute;tbol se tratase, es transversal: sus aficionados son de todas las edades, g&eacute;neros y estilos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/81d02560-b672-4fba-9530-fc788fc7c4b4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/81d02560-b672-4fba-9530-fc788fc7c4b4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/81d02560-b672-4fba-9530-fc788fc7c4b4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/81d02560-b672-4fba-9530-fc788fc7c4b4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/81d02560-b672-4fba-9530-fc788fc7c4b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/81d02560-b672-4fba-9530-fc788fc7c4b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/81d02560-b672-4fba-9530-fc788fc7c4b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Público con banderas de Dellafuente Fútbol Club"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Público con banderas de Dellafuente Fútbol Club                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Dellafuente no se entiende sin sus referencias y su conexi&oacute;n con su ciudad, Granada. Una vez dentro del estadio, un elemento resalta sobre el resto: una estrella nazar&iacute; de ocho puntas en el centro del campo y una fuente de agua. La estrella est&aacute; conectada directamente con el t&uacute;nel de vestuarios y eso le permite que haya m&aacute;s gente en el estadio y que el <em>show</em> se plantee de 360 grados<em>. </em>Dellafuente ir&aacute; recorri&eacute;ndolo como un laberinto de lado a lado. En los v&eacute;rtices de la estrella, se sit&uacute;an ocho pantallas verticales para visualizar todos los detalles. La afici&oacute;n ya corea su nombre de pila, <em>Chino.</em>
    </p><h2 class="article-text"><strong>La voz de una generaci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Pablo es un chaval t&iacute;mido, dicen quienes lo tratan. Eso lo hace parecer alguien seco y poco hablador. Pero no lo empeque&ntilde;ece ning&uacute;n escenario, ni siquiera uno con 65.000 espectadores. Si el concierto era una celebraci&oacute;n a sus diez a&ntilde;os de carrera, hab&iacute;a que empezar recordando. Quiso hacerlo divertido y empez&oacute; la intro de <em>Bailaora, </em>un reguet&oacute;n de 2015 mezclado con trap y m&uacute;sica electr&oacute;nica que empieza con su &ldquo;<em>Real gipsy for life baby&rdquo;. </em>&Eacute;l viene de Armilla (Granada) y no se olvida jam&aacute;s de sus ra&iacute;ces. Su m&uacute;sica es para todo el mundo, pero si tiene un corte, es de clase: sus mayores seguidores est&aacute;n en la gente de los barrios. Ya puesto en escena, sali&oacute; con <em>outfit</em> con camiseta roja, gorra y gafas de sol, manteniendo esa sensaci&oacute;n de anonimato y misticismo a la vez que pone a bailar a todo el all&iacute; presente. &ldquo;Me han intentado destruir de diferentes formas y diferentes momentos pero gracias a tu ustedes estamos en pie&rdquo;, confiesa a sus fan&aacute;ticos al poco de empezar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/357a9bb9-4da0-4e40-82fc-3d845da94e11_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/357a9bb9-4da0-4e40-82fc-3d845da94e11_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/357a9bb9-4da0-4e40-82fc-3d845da94e11_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/357a9bb9-4da0-4e40-82fc-3d845da94e11_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/357a9bb9-4da0-4e40-82fc-3d845da94e11_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/357a9bb9-4da0-4e40-82fc-3d845da94e11_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/357a9bb9-4da0-4e40-82fc-3d845da94e11_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La estrella nazarí de ocho puntas en el centro del campo y una fuente de agua, en el concierto de Dellafuente"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La estrella nazarí de ocho puntas en el centro del campo y una fuente de agua, en el concierto de Dellafuente                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La discograf&iacute;a de Dellafuente oscila entre el folclore de la m&uacute;sica popular y la vanguardia. Hay palmas, autotune, guitarras y sinton&iacute;as sintetizadas o 808s. &Eacute;l mismo la define &ldquo;m&uacute;sica folcl&oacute;rica atemporal&rdquo;. El concierto tambi&eacute;n era la primera defensa en directo de <em>Torii Yama, </em>su &uacute;ltimo &aacute;lbum. La segunda canci&oacute;n que toc&oacute; fue <em>13 preguntas</em>. Es una obra m&aacute;s madura, donde reflexiona sobre el amor, la familia, los c&oacute;digos morales o su propia existencia en un mundo cambiante. En japon&eacute;s, el t&iacute;tulo significa &ldquo;puerta a la monta&ntilde;a&rdquo; y se identifica con su simbolog&iacute;a: una monta&ntilde;a que protege, pero tambi&eacute;n a&iacute;sla del resto. Dellafuente es muy discreto con su vida personal y cada vez se deja ver menos en p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La pureza no se puede perder nunca. Cuando uno la lleve dentro de verdad, &iquest;no? Lo &uacute;nico que veo es que la gente no me comprende, &iquest;no? Como... como yo canto&rdquo;. Quien habla ahora es Camar&oacute;n en un <em>sample </em>de <em>Al vac&iacute;o</em>. El <em>cantaor </em>flamenco es una de las referencias constantes en la m&uacute;sica de Dellafuente. A Camar&oacute;n lo tacharon de comercial cuando comenz&oacute; a hacer un flamenco m&aacute;s experimental y a Dellafuente hubo quien lo critic&oacute; cuando se alej&oacute; del <em>trap</em> y los sonidos m&aacute;s urbanos. Sus letras y estribillos, que juegan con el humos y la hip&eacute;rboles, son universales: &ldquo;Te juro que no soy chino, tampoco Dellafuente / Har&eacute; to&rsquo; lo necesario pa&rsquo; que mis ni&ntilde;os est&eacute;n fuertes / Lo mismo me escuchan pijas, que en centros de menores / Le follen a la Rihanna, prefiero a la Pastori&rdquo;, corea todo el estadio casi al un&iacute;sono.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/35ec8be8-010f-4d24-a7b7-1159fc4d2839_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/35ec8be8-010f-4d24-a7b7-1159fc4d2839_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/35ec8be8-010f-4d24-a7b7-1159fc4d2839_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/35ec8be8-010f-4d24-a7b7-1159fc4d2839_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/35ec8be8-010f-4d24-a7b7-1159fc4d2839_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/35ec8be8-010f-4d24-a7b7-1159fc4d2839_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/35ec8be8-010f-4d24-a7b7-1159fc4d2839_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Dellafuente durante el concierto que ofrece este jueves en el estadio Metropolitano, en Madrid"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Dellafuente durante el concierto que ofrece este jueves en el estadio Metropolitano, en Madrid                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Dellafuente tampoco destaca por dar conciertos constantemente. Los &uacute;ltimos, hab&iacute;an sido en algunos festivales en 2023, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/motos-escenario-banderas-palestinas-wizinks-morad-dellafuente-entradas-agotadas_129_10764425.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el WiZink junto a Morad</a> y en el Palacio de Deportes de Granada, en 2022. Su evoluci&oacute;n es cualitativa y cuantitativa; si antes requer&iacute;a de 100 profesionales, entre especialistas tecnol&oacute;gicos, directores art&iacute;sticos, de escena, de vestuario&hellip; Ahora, seg&uacute;n su equipo, requiere m&aacute;s de 2.800 trabajadores, entre las que hay 1.300 del propio estadio y 1.500 que trae el artista. El crecimiento es exponencial y &eacute;l, reivindica lo colectivo: &ldquo;Gracias por hacer esto posible&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El concierto contin&uacute;a con <em>Otra noche en Granada y Romero Santo,</em> donde aparece la gaditana <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/judeline-no-hay-artistas-referentes-musicos-no-especialistas-politica-nutricion_1_11760122.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Judeline</a>. La sigue otro cl&aacute;sico; <em>Dile. </em>De nuevo, otro sue&ntilde;o que se empez&oacute; a cumplir en 2015 y ahora es m&aacute;s real que nunca: &ldquo;Nunca en mi vida hab&iacute;a <em>pensao'</em> en ser cantante / Quer&iacute;amos ser tos' narcotraficantes / Me rio de tos' los que se re&iacute;an de lo que hago / Ahora me da igual que se me acabe el paro&rdquo;. Sigue con <em>13/18,</em> de nuevo, esa autorrealizaci&oacute;n de un chaval que apartaba jeringuillas en los bancos de Andaluc&iacute;a que ahora ha conseguido el &eacute;xito, pero siente el veneno de la fama: &ldquo;To' los d&iacute;as pienso en dejarlo / Pero me calmo luego / Y to los d&iacute;as lo terminamos con cincuenta temas nuevos&rdquo;. Entre ambas canciones sucede algo nunca antes visto en un concierto en Europa: un g&eacute;iser de agua suelta un chorro a propulsi&oacute;n de 40 metros que sale por encima del estadio de f&uacute;tbol.
    </p><p class="article-text">
        Si a algo canta Dellafuente es al amor pasional. Lo hace de una forma cr&iacute;tica, pero sobre ese momento de una relaci&oacute;n va bien y uno lo da todo por esa persona. Primero, toca <em>Fosforito, </em>para la que sube a Lia Kali al escenario. Con sus 16 bailarines interpreta <em>Romea y Julieto, Sharila </em>y lo sigue uno de sus mayores &eacute;xitos. Aqu&iacute; una gran ausencia: la de C. Tangana en <em>Guerrera. &ldquo;</em>Te quiero mucho, pucho&rdquo;, dice aunque no est&eacute; el madrile&ntilde;o.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/16271898-54c5-483e-99e5-7156d0dda007_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/16271898-54c5-483e-99e5-7156d0dda007_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/16271898-54c5-483e-99e5-7156d0dda007_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/16271898-54c5-483e-99e5-7156d0dda007_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/16271898-54c5-483e-99e5-7156d0dda007_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/16271898-54c5-483e-99e5-7156d0dda007_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/16271898-54c5-483e-99e5-7156d0dda007_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El cantante granadino Dellafuente durante el concierto que ofrece este jueves en el estadio Metropolitano, en Madrid"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El cantante granadino Dellafuente durante el concierto que ofrece este jueves en el estadio Metropolitano, en Madrid                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Al <em>chino </em>tambi&eacute;n le han roto el coraz&oacute;n y eso lo muestra en <em>Flores </em>y <em>Flores pa&rsquo; tu pelo</em>, ambas las defiende en el escenario junto a Pepe y Vizio, tambi&eacute;n <em>grana&iacute;nos. </em>Tras ello, realiza el primer descanso y vuelve su versi&oacute;n m&aacute;s rockera. Toca <em>400 Demonios y Coraz&oacute;n de agua, </em>ambas con banda y acompa&ntilde;adas de r&aacute;fagas de fuego que emergen del escenario. Son parte de su proyecto Taifa Yallah, su obra m&aacute;s experimental hasta la fecha, donde va desde el metal hasta el rock.
    </p><p class="article-text">
        Tras la distorsi&oacute;n de las guitarras, suena uno de sus arpegios m&aacute;s conocidos, el de <em>Buenos Genes. </em>Al sonido de la guitarra ac&uacute;stica y empezando sentado lo acompa&ntilde;a Rels B, e interpretan una de sus canciones m&aacute;s exitosas, con casi 300 millones de reproducciones en Spotify. Entre medias la lluvia lo hizo hasta m&aacute;s &eacute;pico. Y tras la viralidad, la bajada a tierra. La sigue <em>Sanuk</em> <em>Sabai Saduak</em>, que viene de un proverbio tailand&eacute;s que significa &ldquo;s&eacute; feliz, permanece sereno y cont&eacute;ntate con lo que la vida te ofrece&rdquo;. El mensaje es claro: no te obsesiones con tus metas y valora lo que tienes.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Lo viejo, dos veces bueno</strong></h2><p class="article-text">
        Contin&uacute;a con canciones nuevas como <em>Malicia</em> junto a Amore con otras m&aacute;s antigua como <em>A lo mejor, Lo quiero ver, Cu&eacute;ntamelo </em>o <em>K Alegr&iacute;a, </em>en la que sube a Rvfv. Continu&oacute; con un solo de piano y <em>Veneno, </em>una canci&oacute;n al c&aacute;ncer, que el estadio lo acompa&ntilde;&oacute; a capela. &ldquo;Gracias a todos los que est&aacute;is. Hace 10 a&ntilde;os que estoy aqu&iacute; y soy una persona totalmente diferente, lo que he hecho yo quiero que sirva de inspiraci&oacute;n a otra gente y que sean lo que quieran. Que no se fijen en lo que dicen los dem&aacute;s&rdquo;, prometi&oacute; a sus fans.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d1feeb01-1703-4aa8-b831-01f09586a717_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d1feeb01-1703-4aa8-b831-01f09586a717_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d1feeb01-1703-4aa8-b831-01f09586a717_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d1feeb01-1703-4aa8-b831-01f09586a717_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d1feeb01-1703-4aa8-b831-01f09586a717_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d1feeb01-1703-4aa8-b831-01f09586a717_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d1feeb01-1703-4aa8-b831-01f09586a717_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fans en el concierto de Dellafuente en Madrid"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fans en el concierto de Dellafuente en Madrid                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Aunque C. Tangana o Yung Beef fueron dos de las grandes ausencias de la noche en sus 34 canciones para representar lo que han sido los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os de su m&uacute;sica, pero hab&iacute;a uno que no pod&iacute;a faltar. Se trata de Morad, el rapero de L&rsquo;Hospitalet. Sali&oacute; para interpretar la m&aacute;s conocida de sus canciones con Dellafuente; <em>Manos rotas. </em>
    </p><p class="article-text">
        A esto lo sigui&oacute; con cl&aacute;sicos suyos como <em>Te amo sin l&iacute;mites, Olv&iacute;dame </em>o <em>Te como la cara. </em>Lo viejo, por antiguo, no deja de ser bueno. Para clausurar toc&oacute; <em>Consent&iacute;a, </em>una canci&oacute;n que canta sobre un amor algo desbalanceado, sus inseguridades y la b&uacute;squeda de mejorar. Se balancea entre ese reconocimiento de los fallos y la promesa de un futuro juntos. Las relaciones normales deben coexisten con imperfecciones y desaf&iacute;os diarios. Eso es Dellafuente: un artista que ha logrado su &eacute;xito pelda&ntilde;o a pelda&ntilde;o, conciente de sus limitaciones y sus desaf&iacute;os, pero que ha conseguido el sue&ntilde;o a trav&eacute;s de la rutina y sin pisar a nadie. 
    </p><p class="article-text">
        Para finalizar el evento, de nuevo, el g&eacute;iser de agua sali&oacute; a chorro del estadio. El concierto, se ha convertido en uno de los m&aacute;s importantes en los &uacute;ltimos 10 a&ntilde;os para un artista nacido del <em>hip-hop </em>y de la m&uacute;sica <em>underground</em> en Espa&ntilde;a. Y lo ha hecho sin apariciones excesivas o excesivos decoros. Su m&uacute;sica ha hablado y el sue&ntilde;o est&aacute; cumplido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Novoa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/musica-folclorica-atemporal-chorro-agua-estadio-dellafuente-conquista-metropolitano_129_12403301.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Jun 2025 23:33:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/082a6aa0-9ec4-4e56-baef-2076c2ce2b5e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1709460" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/082a6aa0-9ec4-4e56-baef-2076c2ce2b5e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1709460" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Música “folclórica atemporal” y un chorro de agua por encima del estadio: Dellafuente conquista el Metropolitano]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/082a6aa0-9ec4-4e56-baef-2076c2ce2b5e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[música urbana,Conciertos,Estadio Metropolitano,Madrid,Hip Hop]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Kneecap convierte la sala Apolo en una olla a presión contra el genocidio palestino en el cierre del Primavera Sound]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/kneecap-convierte-sala-apolo-olla-presion-genocidio-palestino-cierre-primavera-sound-2025_1_12367395.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bd521e60-e4e1-4590-b403-4c140c290cd8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Kneecap convierte la sala Apolo en una olla a presión contra el genocidio palestino en el cierre del Primavera Sound"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El trío de hip hop norirlandés, que rapea en gaélico, cierra la noche del domingo en la céntrica sala con gritos en favor de Palestina y la independencia catalana mientras uno de sus integrantes espera ser juzgado por terrorismo por mostrar una bandera de Hezbolá</p><p class="subtitle">Las razones que da Cora Novoa para no cancelar su actuación en Sónar 2025 tras saber que pertenece al fondo proisraelí KKR</p></div><p class="article-text">
        El Primavera Sound ha tenido este a&ntilde;o una ampliaci&oacute;n de los escenarios m&aacute;s all&aacute; del parc del F&ograve;rum, con actuaciones durante el d&iacute;a y la noche en distintas salas del centro de Barcelona, agrupadas bajo el t&iacute;tulo &ldquo;Primavera a la Ciutat&rdquo;. La experiencia, provocada por las obras de acondicionamiento del Auditori del F&ograve;rum, ha resultado un &eacute;xito de p&uacute;blico, por lo que los organizadores han prometido repetirla el pr&oacute;ximo a&ntilde;o. Una de las salas que han acogido esta iniciativa ha sido la Apolo en el distrito de Ciutat Vella. 
    </p><p class="article-text">
        En ella, en la noche del domingo, con el grueso del festival ya clausurado, actu&oacute; el tr&iacute;o norirland&eacute;s de hip hop Kneecap, que se distingue por cantar parte de sus letras en ga&eacute;lico irland&eacute;s, idioma minoritario pero con un fuerte componente reivindicativo. En sus composiciones, la banda mezcla referencias a las drogas, a la juventud de Belfast, a la reunificaci&oacute;n de Irlanda y la salida de los brit&aacute;nicos de los condados del norte. De hecho, el mismo nombre del grupo, &ldquo;r&oacute;tula&rdquo; en ingl&eacute;s, define el castigo que el IRA aplicaba a los ladrones y traficantes en los barrios cat&oacute;licos: un tiro en la rodilla que los dejaba cojos de por vida. 
    </p><p class="article-text">
        Estos contenidos les han valido, desde que iniciaran su carrera en 2017, amenazas de muerte tanto de grup&uacute;sculos terroristas republicanos (por considerar que promueven el consumo de drogas) como de paramilitares unionistas, en este caso por promover la lengua irlandesa y defender una Irlanda unificada sin presencia inglesa. La pel&iacute;cula <em>Kneecap</em>, que este a&ntilde;o fue presentada a los &Oacute;scar por parte de Irlanda, cuenta la historia del grupo y est&aacute; interpretada por sus tres componentes: los raperos Liam &Oacute;g &Oacute; hAnnaidh (alias Mo Chara) y Naoise &Oacute; Caireall&aacute;in (alias M&oacute;gla&iacute; Bap), y el productor musical DJ Pr&oacute;va&iacute; &ndash;un gui&ntilde;o al IRA provisional, los llamados <em>provos</em>&ndash;, de nombre real J. J. &Oacute; Dochartaigh y que nunca muestra su cara, pues lleva siempre en el escenario un pasamonta&ntilde;as con la bandera de la Rep&uacute;blica de Irlanda. 
    </p><h2 class="article-text">Mo Chara, acusado de terrorismo</h2><p class="article-text">
        La popularidad que les ha otorgado la pel&iacute;cula explica, en parte, la expectativa levantada en Barcelona para presenciar su concierto, pero no es el &uacute;nico motivo: Mo Chara deber&aacute; comparecer el pr&oacute;ximo d&iacute;a 18 ante la corte de Londres <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/policia-denuncia-terrorismo-integrante-banda-kneecap-exhibir-bandera-hezbola-concierto_1_12320114.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acusado de terrorismo</a> por haber mostrado en un anterior concierto una supuesta bandera de Hezbol&aacute;, la milicia chi&iacute; de L&iacute;bano, en solidaridad con el pueblo palestino y en condena del genocidio llevado a cabo por el gobierno Israel&iacute;. A este respecto, las leyes brit&aacute;nicas proh&iacute;ben mostrar ense&ntilde;as de grupos considerados terroristas. 
    </p><p class="article-text">
        El concierto de Barcelona &ndash;el &uacute;ltimo que Kneecap realiza antes de la comparecencia del rapero ante los tribunales brit&aacute;nicos, por lo que ten&iacute;a una relevancia especial&ndash; reuni&oacute; a numerosos asistentes de la colonia irlandesa y norirlandesa en Barcelona, as&iacute; como al p&uacute;blico local, mayormente del &aacute;mbito independentista. En la sala, abarrotada minutos antes del inicio del concierto, abundaban las camisetas de <em>merchandising</em> del grupo. Unas con un dibujo de una pinta de cerveza Guinness, un pasamonta&ntilde;as y un coctel molotov; otras con el mapa de la isla de Irlanda y la leyenda &ldquo;Saca tus manos inglesas de Irlanda&rdquo;. Tambi&eacute;n se pod&iacute;an ver asistentes con el pasamonta&ntilde;as que usa DJ Pr&oacute;va&iacute;. Y todo el mundo sosten&iacute;a un vaso de cerveza mientras charlaba animadamente. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1931805373335216324?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        De repente aparecieron en los palcos &ndash;antiguamente la sala fue un teatro&ndash; dos encapuchaos que entre v&iacute;tores del p&uacute;blico colgaron un cartel donde se pod&iacute;a leer en ga&eacute;lico: &ldquo;<em>ag&oacute;id&iacute; n&iacute; sceimhlitheoireacht</em>&rdquo; (&ldquo;Protestar no es terrorismo&rdquo;). Seguidamente, los encapuchados colocaron el mismo cartel, pero en catal&aacute;n, en el palco opuesto. Eran los pre&aacute;mbulos de un concierto que se preve&iacute;a caliente, como finalmente fue. 
    </p><h2 class="article-text">Rapeos contundentes, bromas sobre drogas y apoyo a Palestina </h2><p class="article-text">
        Mientras el p&uacute;blico ondeaba numerosas banderas de Irlanda y esteladas catalanas, aparecieron los miembros de Kneecap al tiempo que en el fondo de les escenario se proyectaba un inmenso &ldquo;Free Palestine&rdquo; que fue coreado por todo el mundo. Sin m&aacute;s pre&aacute;mbulos comenz&oacute; repaso a sus principales temas, rapeando a gritos y con contundencia sobre las bases que propon&iacute;a DJ Pr&oacute;va&iacute;, con frecuencia abundantes en graves y percusiones, propias del <em>grime</em>, en otros temas con ritmos acelerados, cercanos al <em>hardcore techno</em> y en algunas piezas con <em>breaks</em> m&aacute;s propios de bandas de rap pol&iacute;tico de los 90 como los Public Enemy, sin duda una gran referencia. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1931812541623120320?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Entre tema y tema, M&oacute;gla&iacute; Bap y Mo Chara soltaron bromas en su ingl&eacute;s de Irlanda del Norte, con su fuerte acento caracter&iacute;stico que lo hace dif&iacute;cil de comprender, sobre drogas y la noche barcelonesa. Preguntaron, por ejemplo, al p&uacute;blico si sol&iacute;a &ldquo;nevar&rdquo; en la ciudad, en referencia a la coca&iacute;na. Revelaron tambi&eacute;n que la noche anterior hab&iacute;an acudido al parc del F&ograve;rum para ver a los irlandeses Fontianes DC y celebraron que mostraran en el escenario una enorme bandera palestina. Junto a las bromas, alternaban un contundente discurso pol&iacute;tico sobre el &ldquo;genocidio palestino&rdquo; &ndash;t&eacute;rmino que apareci&oacute; proyectado en la pantalla del fondo de escenario&ndash; as&iacute; como sobre la reunificaci&oacute;n de Irlanda. 
    </p><p class="article-text">
        Saludaron tambi&eacute;n a Catalunya, a la que definieron como &ldquo;otro pa&iacute;s igual que Irlanda&rdquo;. Estas referencias tuvieron su repuesta entre el p&uacute;blico local, que core&oacute; repetidamente el grito de &ldquo;&iexcl;In-Inde-Independenci-&agrave;!&rdquo;. As&iacute; fueron desgranando sus canciones: la pol&iacute;tica <em>Fenian cunts</em> (co&ntilde;os fenianos); <em>3CAG</em>, un gui&ntilde;o al consumo &eacute;xtasis; <em>H.O.O.D</em>, sobre la juventud norirlandesa o <em>Cearta</em>, que literalmente significa &ldquo;derechos&rdquo;, en referencia a la ausencia de derecho ling&uuml;&iacute;stico de usar ga&eacute;lico con la administraci&oacute;n brit&aacute;nica en Irlanda del Norte. 
    </p><p class="article-text">
        Vitoreados por un p&uacute;blico entusiasmado, entre gritos de &ldquo;<em>free Palestina</em>&rdquo;, &ldquo;<em>free Ireland</em>&rdquo; e &ldquo;independ&egrave;ncia&rdquo;, fue pasando el concierto hasta su final, en el que entonaron <em>Get your brits out</em> (&ldquo;sacad a vuestros brit&aacute;nicos&rdquo;, se entiende que de Irlanda) y se despidieron con su pol&eacute;mico y habitual c&aacute;ntico celebratorio: <em>Maggie is in the box</em> (&ldquo;Maggie [Margaret Thatcher] est&aacute; en el ata&uacute;d), que el p&uacute;blico recibi&oacute; con entusiasmo y continu&oacute; coreando incluso una vez los miembros de Kneecap hab&iacute;an abandonado el escenario. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/kneecap-convierte-sala-apolo-olla-presion-genocidio-palestino-cierre-primavera-sound-2025_1_12367395.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Jun 2025 01:33:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bd521e60-e4e1-4590-b403-4c140c290cd8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="81253" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bd521e60-e4e1-4590-b403-4c140c290cd8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="81253" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Kneecap convierte la sala Apolo en una olla a presión contra el genocidio palestino en el cierre del Primavera Sound]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bd521e60-e4e1-4590-b403-4c140c290cd8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Primavera Sound,Palestina,Conflicto Palestina-Israel,Festivales de música,Rap,Hip Hop,Irlanda del Norte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La huella solidaria de Julione: de grafitero más joven de España a icono en la lucha contra el cáncer infantil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/huella-solidaria-julione-grafitero-joven-espana-icono-lucha-cancer-infantil_1_12177757.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/65317a73-bdf9-4c74-9857-dacdc2b3603b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La huella solidaria de Julione: de grafitero más joven de España a icono en la lucha contra el cáncer infantil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este sábado se reúnen grafiteros de toda España en Sevilla para pintar en honor a Julione, fallecido a los 13 años por una leucemia</p><p class="subtitle">El Grafiti sobre 'Fondo Negro' y sin ánimo de lucro pintará los muros del IES San Pablo en Sevilla</p></div><p class="article-text">
        El que es recordado como el grafitero m&aacute;s joven de Espa&ntilde;a habr&iacute;a cumplido 19 a&ntilde;os el 1 de abril de 2025, cuatro d&iacute;as antes de que sus padres celebren, en su honor, el <a href="https://www.instagram.com/julionetapas/?hl=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">4&ordm; Homenaje a Julione</a>. Este evento ben&eacute;fico ya se ha consolidado como un referente en el mundo del grafiti. Primero, por lo que el peque&ntilde;o Julio representaba y sigue representando y, segundo, por el car&aacute;cter puramente solidario de una iniciativa cuya recaudaci&oacute;n ir&aacute;, al completo, destinada a las asociaciones <a href="https://andexcancer.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andex</a> y <a href="https://unoentrecienmil.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Unoentrecienmil</a> en la lucha contra el c&aacute;ncer infantil.
    </p><p class="article-text">
        En una disciplina como el grafiti, popularmente reconocida por su irreverencia y heterogeneidad en estilos, motivos y practicantes, Julio destac&oacute; por su carisma. &ldquo;Hac&iacute;a lo que le daba la gana&rdquo;, explica <a href="https://www.instagram.com/nowetps/?hl=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nowet</a>, su padre, un icono sevillano del grafiti y del que su hijo hered&oacute; el gusto por pintar los muros. Esa misma &ldquo;personalidad descarada&rdquo; es la que Julio sac&oacute; a relucir en su lucha contra la leucemia, que trascendi&oacute; las fronteras locales y lo consolid&oacute; como un referente. Para cuando falleci&oacute; a los 13 a&ntilde;os, el lema <em>'Fuck Leucemia' </em>ya llenaba los muros de algunas ciudades en las que diferentes escritores de grafiti hab&iacute;an querido homenajear a Julio a su manera.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, el homenaje a Julione es la oficializaci&oacute;n de estas iniciativas: un d&iacute;a en el que personalidades del mundo de este arte urbano se re&uacute;nen para pintar en honor a todo lo que represent&oacute; Julio. &ldquo;Esto va mucho m&aacute;s all&aacute; del grafiti&rdquo;, dice Pilar, su madre. &ldquo;Es una satisfacci&oacute;n inexplicable y un orgullo tremendo&rdquo;. Ella misma describe que, &ldquo;aunque es doloroso revivir la p&eacute;rdida de su hijo, esto ayuda a hacer de la fecha de su cumplea&ntilde;os un motivo de celebraci&oacute;n, y no de tristeza&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6824c72-587d-4593-9731-63cba8b0d45f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6824c72-587d-4593-9731-63cba8b0d45f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6824c72-587d-4593-9731-63cba8b0d45f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6824c72-587d-4593-9731-63cba8b0d45f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6824c72-587d-4593-9731-63cba8b0d45f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6824c72-587d-4593-9731-63cba8b0d45f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f6824c72-587d-4593-9731-63cba8b0d45f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cartel del evento 4º Homenaje a Julione"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cartel del evento 4º Homenaje a Julione                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los padres de Julio sienten que, a pesar de que su hijo &ldquo;vivi&oacute; poco tiempo&rdquo;, &ldquo;dej&oacute; una huella muy grande&rdquo;, y esta iniciativa se ha convertido en &ldquo;un legado&rdquo; para ellos, como padres, en la lucha contra la leucemia infantil.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b3dc724-3e24-4982-9462-f4cd343cc4ba_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b3dc724-3e24-4982-9462-f4cd343cc4ba_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b3dc724-3e24-4982-9462-f4cd343cc4ba_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b3dc724-3e24-4982-9462-f4cd343cc4ba_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b3dc724-3e24-4982-9462-f4cd343cc4ba_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b3dc724-3e24-4982-9462-f4cd343cc4ba_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8b3dc724-3e24-4982-9462-f4cd343cc4ba_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Julione junto al lema de &#039;Fuck Leucemia&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Julione junto al lema de &#039;Fuck Leucemia&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Toda Espa&ntilde;a con Julio</h2><p class="article-text">
        El 5 de abril, m&aacute;s de 50 tauadores, procedientes de todas partes de Espa&ntilde;a, se reunir&aacute;n en el Parque de Despe&ntilde;aperros de Sevilla desde primera hora de la ma&ntilde;ana para pintar en honor a Julione. <a href="https://www.instagram.com/roice183/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Roice</a>, uno de los participantes, viene de Elche. Como todo el resto, pondr&aacute; dinero de su bolsillo para pagar el viaje: &ldquo;Todos hacemos todo lo posible para que se recaude el m&aacute;ximo de dinero. Al final, cuanto m&aacute;s ahorremos a los organizadores, m&aacute;s puede dedicarse luego a la causa solidaria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Roice pinta desde 1994 y, ya desde aquella fecha, comparte amistad con Nowet, el padre de Julio. Por eso, conoci&oacute; al peque&ntilde;o &ldquo;desde que era un beb&eacute;&rdquo;. &ldquo;Es el caso de muchos de los que vamos&rdquo;, afirma el ilicitano, y a&ntilde;ade que &ldquo;este evento es, adem&aacute;s, una excusa para reunirnos. El mundo del grafiti en Espa&ntilde;a es, en muchos aspectos, una gran familia, y creo que eso se nota&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/17beaf15-a916-4942-88ce-2fc8fbe6404b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/17beaf15-a916-4942-88ce-2fc8fbe6404b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/17beaf15-a916-4942-88ce-2fc8fbe6404b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/17beaf15-a916-4942-88ce-2fc8fbe6404b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/17beaf15-a916-4942-88ce-2fc8fbe6404b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/17beaf15-a916-4942-88ce-2fc8fbe6404b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/17beaf15-a916-4942-88ce-2fc8fbe6404b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Julione junto a un grafiti con su nombre"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Julione junto a un grafiti con su nombre                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Alone, otro de los escritores de grafiti que acudir&aacute;n al evento, dice que, con cada edici&oacute;n, &ldquo;se innova m&aacute;s en los temas que se pintan&rdquo;. Por su experiencia de haber participado otros a&ntilde;os, afirma que &ldquo;aunque es normal que los motivos que se reflejan ese d&iacute;a giren en torno a Julio, el estilo de cada grafiti var&iacute;a mucho y cada uno le da su toque&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4de5979-bbd4-4a07-a638-a2dd7ce83e02_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4de5979-bbd4-4a07-a638-a2dd7ce83e02_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4de5979-bbd4-4a07-a638-a2dd7ce83e02_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4de5979-bbd4-4a07-a638-a2dd7ce83e02_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4de5979-bbd4-4a07-a638-a2dd7ce83e02_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4de5979-bbd4-4a07-a638-a2dd7ce83e02_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d4de5979-bbd4-4a07-a638-a2dd7ce83e02_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mural pintado por Alone, Ed Zumba y Iper en la anterior edición de Homenaje a Julione"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mural pintado por Alone, Ed Zumba y Iper en la anterior edición de Homenaje a Julione                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Desde que el peque&ntilde;o comenz&oacute; su lucha contra le leucemia, sus padres afirman haberse sentido &ldquo;muy apoyados&rdquo;: &ldquo;Muchas marcas se volcaron y se siguen volcando con nosotros, y tenemos que agradec&eacute;rselo siempre&rdquo;, explica Nowet. La empresa espa&ntilde;ola Montana Colors lanz&oacute; en 2020 una edici&oacute;n limitada de aerosoles denominada &ldquo;Azul Julione&rdquo;, destinando &iacute;ntegramente los beneficios obtenidos al proyecto &ldquo;Planta Zero&rdquo; de la Asociaci&oacute;n de Padres de Ni&ntilde;os con C&aacute;ncer de Andaluc&iacute;a (ANDEX), con el objetivo de mejorar las condiciones de los j&oacute;venes enfermos de c&aacute;ncer.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CJONxk6hB39/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        El apoyo a Julione tambi&eacute;n viene desde sectores externos al mundo del arte urbano. La marca de gafas de sol Hawkers colabor&oacute; con en el dise&ntilde;o de un modelo exclusivo, cuya recaudaci&oacute;n se destin&oacute;, tambi&eacute;n, a la lucha contra la leucemia. El mundo del f&uacute;tbol tambi&eacute;n mostr&oacute; su respaldo: jugadores como Pablo Sarabia participaron en campa&ntilde;as con sus respectivos equipos para ayudar en las iniciativas llevadas por los padres de Julio.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-y5pG2o3jGeQ-3410', 'youtube', 'y5pG2o3jGeQ', document.getElementById('yt-y5pG2o3jGeQ-3410'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-y5pG2o3jGeQ-3410 src="https://www.youtube.com/embed/y5pG2o3jGeQ?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Ellos tambi&eacute;n quieren agradecer a Telepizza, &ldquo;que nos dar&aacute; de comer ese d&iacute;a, totalmente gratis&rdquo;, a Pinturas Pinresa, que abastecer&aacute; al evento de pintura en aerosol, a la directora del centro c&iacute;vico de Pinto Montano y a la directora general del Distrito Norte, Mar&iacute;a Jos&eacute; Torres Chaves, &ldquo;por ponerlo todo tan f&aacute;cil y dejarnos un sitio para pintar y homenajear a nuestro Julio&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Albarrán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/huella-solidaria-julione-grafitero-joven-espana-icono-lucha-cancer-infantil_1_12177757.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Apr 2025 10:52:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/65317a73-bdf9-4c74-9857-dacdc2b3603b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="81792" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/65317a73-bdf9-4c74-9857-dacdc2b3603b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="81792" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La huella solidaria de Julione: de grafitero más joven de España a icono en la lucha contra el cáncer infantil]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/65317a73-bdf9-4c74-9857-dacdc2b3603b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cáncer infantil,Leucemia,Arte urbano,Hip Hop]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Momo y el orgullo de los barrios de Zaragoza: "Son los que trabajan la ciudad día a día"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/momo-orgullo-barrios-zaragoza-son-ciudad-dia-dia_1_12113989.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/83a8e7f1-8225-40e9-b248-7c17c1f835c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Momo y el orgullo de los barrios de Zaragoza: &quot;Son los que trabajan la ciudad día a día&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El rapero de Delicias, premiado en la Cincomarzada, reivindica el vitalismo y la convivencia en los barrios de la ciudad: "Es una forma de ser, una unión, un respeto. Es ver cómo gente ha prosperado viniendo de muy abajo; gente que no tenía futuro de repente sí que lo ha tenido. Es ver que hay esperanza"</p><p class="subtitle">Rap de pueblo: jóvenes del mundo rural expresan sus reivindicaciones mediante el hip hop</p></div><p class="article-text">
        Mario Guti&eacute;rrez, tambi&eacute;n conocido como El Momo o Mario Maher, es uno de los MCs m&aacute;s reconocidos del panorama nacional e incluso internacional. Un veterano ya pese a sus 38 a&ntilde;os con cuatro &aacute;lbumes a sus espaldas, el a&ntilde;o pasado consolid&oacute; su trayectoria con el disco 'Artesan&iacute;a' -que incluye el tema 'De Barrio', mano a mano con Estopa- y con 'Orgullo Delicias'. Este a&ntilde;o ocupar&aacute; gran parte de su tiempo con una gira junto con Kase.O -uno de sus grandes valedores desde sus comienzos- que les llevar&aacute; tambi&eacute;n a M&eacute;xico. Actuar&aacute; en el Vive Latino por partida doble. Y, pese a este prol&iacute;fico y exitoso recorrido, El Momo nunca ha abandonado su sitio de siempre: las Delicias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la Cincomarzada, una de las fiestas m&aacute;s emblem&aacute;ticas de Zaragoza, recibi&oacute; un reconocimiento de los barrios por su labor durante estos a&ntilde;os.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue una alegr&iacute;a. Los barrios para la ciudad lo son todo; por mucha presencia o mucho turismo que pueda tener el centro, todo se lo debe a los barrios: son los que trabajan la ciudad d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Vengo de un barrio obrero, s&eacute; lo que soy, lo que quiero&rdquo;, dice en 'Cierzo'. &iquest;Qu&eacute; supone las Delicias para usted?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una forma de ser, una uni&oacute;n, un grupo de amistades que me han acompa&ntilde;ado toda la vida, un respeto, una alegr&iacute;a por ver c&oacute;mo gente ha prosperado viniendo de muy abajo; gente que no ten&iacute;a futuro y que de repente s&iacute; que lo ha tenido. Es ver que hay esperanza. Eso son los barrios.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Al mismo tiempo que se celebraba la Cincomarzada en el parque del T&iacute;o Jorge, el Ayuntamiento entregaba unos reconocimientos a la cultura para contraprogramar esta fiesta popular. &iquest;Se puede gobernar en contra de los barrios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, y no tiene ning&uacute;n sentido. La pol&iacute;tica se debe hacer desde los barrios, luchar para mejorarlos. Tenemos muchas necesidades y pedimos sobre todo que nos escuchen. Que no nos hagan sentir marginados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En esos premios, Javier Macipe, director de 'La estrella azul', recordaba que la madre de Mauricio Aznar era inmigrante y que sin ella, y sin la acogida que se le dio en Zaragoza, ni existir&iacute;a Mas Birras ni existir&iacute;a 'La estrella azul'. Sin embargo, son tiempos complicados.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Veo un panorama muy delicado. Y con muchas incongruencias, porque luego idolatran a Nico o a I&ntilde;aki Williams. &iquest;Por qu&eacute; unos s&iacute; y otros no? Entiendo que no quieres a gente que delinca, pero eso no depende de la nacionalidad. La mayor&iacute;a de la gente no es as&iacute;, pero se ha creado un estigma. Queda mucho camino.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Delicias es un ejemplo de integraci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pero la imagen que se traslada es que no: que hay mucho racismo, mucha delincuencia. Pero &iquest;t&uacute; vives el d&iacute;a a d&iacute;a?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;nta gente que dice eso pasea por las Delicias?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nadie. Nadie. Pero el titular es siempre navajazos, machetazos... Y &iquest;el d&iacute;a a d&iacute;a? &iquest;Todo lo bueno? &iquest;Los negocios que llevan 30 a&ntilde;os? &iquest;Toda la gente que ha venido a Delicias de fuera y est&aacute; feliz? Esa gente no ocupa titulares.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De ah&iacute; 'Orgullo Delicias'.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo no puedo hacer una canci&oacute;n dici&eacute;ndole a los ni&ntilde;os que en las Delicias solo pasan cosas malas. No. Yo quer&iacute;a decirles a los ni&ntilde;os: &ldquo;Tienes un barrio incre&iacute;ble y debes estar orgulloso de &eacute;l&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El rap de hecho es un estilo con un mensaje de mucho calado social. Es importante tambi&eacute;n articular a trav&eacute;s de la m&uacute;sica ese tipo discursos.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siempre me he dado cuenta del poder que tiene la m&uacute;sica, pero a ra&iacute;z de 'Orgullo Delicias' lo he comprobado personalmente. Ahora voy a colegios a hablar con los ni&ntilde;os y no paran con la canci&oacute;n: habla de ellos, de todos y cada uno. Est&aacute;n reconociendo al taxista, a su tendero.&nbsp;Se dan cuenta de que su barrio mola. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Qu&eacute; sensaci&oacute;n tiene que ser eso.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a fui a mi colegio de toda la vida, el Jos&eacute; Mar&iacute;a Mir, y fue una sensaci&oacute;n muy bonita: enton&eacute; la primera estrofa y empezaron a cantar m&aacute;s que yo. Ni&ntilde;os de cuatro o cinco a&ntilde;os. Que a su vez est&aacute;n cogiendo r&iacute;tmica, otros van descubriendo el rap. Tener ese referente... A m&iacute; me hubiera gustado de ni&ntilde;o.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El día en que no sepa lo que quiero decir, dejaré de hacer música. Es un vehículo muy importante para construir un mensaje, y en el rap el mensaje es fundamental</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">El Momo</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Ha pasado una d&eacute;cada desde ese &ldquo;ocho a&ntilde;os despu&eacute;s, s&eacute; lo que quiero decir y lo dem&aacute;s no existe&rdquo;. Ahora son casi dos d&eacute;cadas. &iquest;Sigue sabiendo lo que quiere decir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a en que no sepa lo que quiero decir, dejar&eacute; de hacer m&uacute;sica. Para m&iacute;, la m&uacute;sica es es un veh&iacute;culo muy importante para construir un mensaje, y en el rap el mensaje es fundamental.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y &iquest;c&oacute;mo ha evolucionado su mensaje durante este tiempo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hacia una forma m&aacute;s madura: ahora me tomo mucho m&aacute;s en serio lo que quiero contar en una canci&oacute;n. Creo que es una responsabilidad cada letra; hay mucha gente que te escucha y puedes llegar a ser referente para muchas personas. Necesito transmitir un mensaje que sea importante para la gente, sea alegre o dram&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De qu&eacute; manera uno llega a asumir que es un referente para mucha gente? &iquest;C&oacute;mo es ese proceso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Intento no pensar en ello, m&aacute;s que cuando me lo menciona la gente. Es un orgullo, por supuesto, pero a la hora de crear m&uacute;sica no lo tengo presente: sigo siendo el mismo chaval que escrib&iacute;a letras con 17 a&ntilde;os. Porque quiero conseguir lo mismo: llenar mi coraz&oacute;n, mi almac&eacute;n de m&uacute;sica, y que cada canci&oacute;n sea una piedra m&aacute;s que haga grande la monta&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;El rap han sido etapas&rdquo;, dice en 'La &uacute;ltima ronda' junto con Kase.O.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, son etapas. Yo empec&eacute; como un chaval que escrib&iacute;a letras en su cuarto, al que no escuchaba nadie; despu&eacute;s pas&eacute; a rapear en 'jam sessions', luego empec&eacute; con mis primeros conciertos y a girar por todo el mundo con Kase.O. He hecho un nuevo disco con colaboraciones de primer&iacute;simo nivel y ahora estamos viviendo una nueva etapa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su sobrenombre viene de la obra de Michael Ende, 'Momo', que le marc&oacute; por el don que tiene la protagonista para escuchar.&nbsp;Es parad&oacute;jico que suceda en el contexto de un estilo en el que no se deja de hablar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Es una ni&ntilde;a que tiene el don de escuchar a las personas y yo me ve&iacute;a reflejado en esa &eacute;poca, mucha gente a mi alrededor me contaba sus problemas: sienta muy bien que alguien te escuche. Y s&iacute;, en el rap hay mucha letra, pero siempre hay que intentar que no se quede en frases banales: que esa letra est&eacute; ah&iacute; por algo, no solo para rellenar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ha aportado m&aacute;s Zaragoza al rap que el rap a Zaragoza, es al rev&eacute;s o se trata de una simbiosis?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No concibo una cosa sin la otra. El rap le ha aportado mucho a Zaragoza, porque muchos han conocido la ciudad gracias al rap. Pero Zaragoza para el rap tambi&eacute;n ha sido una cuna: han coincidido unas generaciones maravillosas y eso es un impulso muy grande para los chavales que empiezan.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/39e560c5-547c-4ce3-958a-b06704bb5d83_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/39e560c5-547c-4ce3-958a-b06704bb5d83_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/39e560c5-547c-4ce3-958a-b06704bb5d83_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/39e560c5-547c-4ce3-958a-b06704bb5d83_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/39e560c5-547c-4ce3-958a-b06704bb5d83_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/39e560c5-547c-4ce3-958a-b06704bb5d83_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/39e560c5-547c-4ce3-958a-b06704bb5d83_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mario Gutiérrez, cerca de los Enlaces, en Zaragoza."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mario Gutiérrez, cerca de los Enlaces, en Zaragoza.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>El suyo es uno de los estilos mas propicios para las colaboraciones. &iquest;Mejor siempre con amigos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Viene un poco porque empez&oacute; siendo una m&uacute;sica muy minoritaria, y siempre buscabas encontrar a alguien que la tocara. Hay una frase que dice SFDK: &ldquo;Solo por ser rapero, otro rapero te ofrece su casa&rdquo;. Ah&iacute; se muestra el amor que sentimos todos por el rap, y que ha derivado en que nos encantan las colaboraciones; en mi &uacute;ltimo disco, siete de los diez temas son colaboraciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace unos d&iacute;as sali&oacute; el cartel del Vive Latino, en el que est&aacute; incluido. &iquest;Cu&aacute;les son tus proyectos actuales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, participo en el Vive Latino por partida doble: hago concierto yo y tambi&eacute;n junto con Kase.O, en su regreso a los escenarios. Ayer fue el primer d&iacute;a desde la salida del disco en que qued&eacute; con mi productor en el estudio para buscar m&uacute;sica nueva y ya salieron dos bocetos. Estamos abiertos a nuevas ideas. Vuelvo de gira con Kase.O, que me va a ocupar gran parte del a&ntilde;o porque vamos a M&eacute;xico. Y luego tambi&eacute;n barajamos la idea de hacer conciertos para presentar 'Artesan&iacute;a'... aparte de que me caso este a&ntilde;o (sonr&iacute;e).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El rap fusiona bien con otros estilos. Usted ha girado hacia el funk, pero est&aacute; tambi&eacute;n el jazz, por ejemplo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El rap siempre ha bebido de la m&uacute;sica negra, de todos los estilos. De hecho, el rap nace sampleado y de miles de canciones de m&uacute;sica negra: de soul, de funk, de jazz... S&iacute; que es cierto que poco a poco vas encontrando tu estilo y me veo muy c&oacute;modo en los ritmos funkies de bastantes BPMs (beats-per-minute), con rapidez; ah&iacute; es donde m&aacute;s a gusto estoy y donde m&aacute;s disfruto en directo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ntas s&iacute;labas es capaz de pronunciar en un minuto? &iquest;Lo ha medido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No lo he contado, pero es un reto, &iquest;eh? Ah&iacute; hay un problema de hacerlo inteligible; yo quiero que quien me escucha entienda lo que digo. Y que mi mensaje no sea totalmente banal. Pero s&iacute;, rapear r&aacute;pido es un reto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Faci]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/momo-orgullo-barrios-zaragoza-son-ciudad-dia-dia_1_12113989.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Mar 2025 22:05:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/83a8e7f1-8225-40e9-b248-7c17c1f835c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="322013" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/83a8e7f1-8225-40e9-b248-7c17c1f835c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="322013" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Momo y el orgullo de los barrios de Zaragoza: "Son los que trabajan la ciudad día a día"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/83a8e7f1-8225-40e9-b248-7c17c1f835c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Rap,Hip Hop,Zaragoza,Música]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Grafiti sobre 'Fondo Negro' y sin ánimo de lucro pintará los muros del IES San Pablo en Sevilla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/grafiti-fondo-negro-animo-lucro-pintara-muros-ies-san-pablo-sevilla_1_12072695.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ec49977-21d6-4ce3-9518-123138bd5155_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Grafiti sobre &#039;Fondo Negro&#039; y sin ánimo de lucro pintará los muros del IES San Pablo en Sevilla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 22 de febrero a partir de las 9.30 h, 33 grafiteros participan en el evento 'Fondo Negro' para llenar de arte urbano los muros habilitados en el Instituto de Educación Secundaria San Pablo, en Sevilla</p><p class="subtitle">Una gioconda gigante (que no es lo que parece) aparece en Malasaña por la diversidad de la humanidad</p></div><p class="article-text">
        El arte del grafiti es relativamente joven. Las primeras pinturas callejeras consideradas 'modernas' datan de los a&ntilde;os 60 y se situaron en el barrio del Bronx, en Nueva York. Se sabe que el artista <a href="https://www.eldiario.es/galicia/cornbread-primer-grafitero-mundo-grafiti-arte-no-lee-no-quiero-llamarlo-vandalismo_1_12030024.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cornbread</a> comenz&oacute; a buscar la fama plasmando su firma en las paredes de la ciudad para llamar la atenci&oacute;n de una chica que le gustaba. Poco tiempo despu&eacute;s llev&oacute; a cabo la pintada del avi&oacute;n de los Jackson 5, cuando aterrizaron en Filadelfia para dar un concierto.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1275464245438820357?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Los actos de Cornbread y el posterior seguimiento de los j&oacute;venes contempor&aacute;neos a &eacute;l son, en gran parte, por lo que el grafiti ha tenido dificultades para desprenderse de esta visi&oacute;n por parte del p&uacute;blico en las d&eacute;cadas posteriores. <a href="https://www.instagram.com/1n54n3w3n/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Wen</a>, que lleva pintando en Espa&ntilde;a desde principios de los a&ntilde;os 90, habla precisamente de &ldquo;la importancia de eliminar ese estigma para abrir el grafiti a m&aacute;s p&uacute;blico&rdquo;. &Eacute;l, junto con otros muralistas, escritores de grafiti y artistas urbanos promueven iniciativas como <a href="https://www.instagram.com/fondo_negro_graffiti/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'Fondo Negro'</a>, que acogen en la ciudad de Sevilla. En esta edici&oacute;n, que se celebrar&aacute; el 22 de febrero a partir de las 9.30 h, se pintar&aacute;n los muros legalmente habilitados para ello del Instituto de Educaci&oacute;n Secundaria San Pablo. Se har&aacute; al aire libre, en presencia del p&uacute;blico, que podr&aacute; acceder de manera gratuita.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Somos 33 participantes, y cada uno tendr&aacute; sus motivos para venir, pero para m&iacute; es una oportunidad para mostrar que en esto que hacemos no hay hostilidad, sino todo lo contrario&rdquo;. Seg&uacute;n Wen, en otras ediciones anteriores &ldquo;se ha notado la amistad que guardamos muchos de los que vamos. Lo aprovechamos como entrenamiento y como jornada de convivencia&rdquo;. Esa &ldquo;amistad&rdquo; es algo que tambi&eacute;n quieren transmitir a los asistentes. &ldquo;Yo he sido joven, por supuesto, pero todos maduramos. Ahora, nos damos cuenta de que el grafiti y la sociedad pueden beneficiarse de pasar a otras generaciones valores como el compa&ntilde;erismo y el trabajo en equipo&rdquo;. 
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DGQ_Fzboodc/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        De estos valores no carecen los participantes de esta edici&oacute;n de 'Fondo Negro': el evento se hace sin &aacute;nimo de lucro. Lo recaudado por los organizadores a base de patrocinios y venta de merchandising se usar&aacute; para pagar el transporte de los muralistas y escritores de grafiti que vienen de fuera de Espa&ntilde;a. &ldquo;<a href="https://www.instagram.com/hieroveiga/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hiero</a>, por ejemplo, viene de Estados Unidos, y <a href="https://www.instagram.com/twone.27/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Twone</a>, de Francia&rdquo;. As&iacute; lo ha explicado <a href="https://www.instagram.com/artkat0/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fabi&aacute;n Bravo 'Kato'</a>, que lleva 26 a&ntilde;os pintando.
    </p><p class="article-text">
        Ha a&ntilde;adido que quieren &ldquo;dar una oportunidad a los j&oacute;venes para que vengan a pintar. F&iacute;jate si respetamos la legalidad, que las &uacute;nicas ocasiones que tenemos para hacer lo nuestro son eventos como este. Para el p&uacute;blico es algo muy llamativo, que seguro que va a encantar, pero para nosotros y, sobre todo, para los chicos que empiezan, es algo que ilusiona. Y eso creo que se nota&rdquo;.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CKbflFyMMms/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Es el caso de <a href="https://www.instagram.com/imvikiart/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'Viki' Delgado</a>, que empez&oacute; con los murales hace &ldquo;solo un a&ntilde;o y medio&rdquo;. Ella agradece estas ocaciones para expresar su arte, que &ldquo;gira en torno a la figura de la mujer&rdquo;. Dice que sin estos eventos no podr&iacute;a haber consolidado su estilo. &ldquo;Me fascina c&oacute;mo la inmensidad de los muros que pintamos le da a&uacute;n m&aacute;s potencia a lo que pintamos. En mi caso, me centro representar a la mujer en la historia: me gusta plasmar esa fortaleza femenina en lo que hago&rdquo;.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DARS04Por3p/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <a href="https://www.instagram.com/nowetps/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carlos Nowet</a> habla de la necesidad de &ldquo;apostar por la creatividad&rdquo; totalmente libre. &ldquo;No hacemos pol&iacute;tica. Nos centramos mucho en eso. A nosotros nos gusta pintar, y creo que es importante ce&ntilde;irnos a eso en este tipo de eventos&rdquo;. Nowet escribe grafiti desde 1993. Adem&aacute;s de este, organiza un <a href="https://www.instagram.com/homenaje_julione/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evento anual en homenaje al grafitero JuliOne</a>, recordado como el m&aacute;s joven de Espa&ntilde;a con 5 a&ntilde;os y fallecido en 2019 tras su lucha contra la leucemia. El compromiso social del grafiti se percibe en estas iniciativas y los organizadores invitan al p&uacute;blico tanto joven como adulto a asistir al evento 'Fondo Negro' para &ldquo;descubrir el grafiti&rdquo; y &ldquo;verlo por ellos mismos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Albarrán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/grafiti-fondo-negro-animo-lucro-pintara-muros-ies-san-pablo-sevilla_1_12072695.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Feb 2025 13:01:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7ec49977-21d6-4ce3-9518-123138bd5155_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="732899" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7ec49977-21d6-4ce3-9518-123138bd5155_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="732899" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Grafiti sobre 'Fondo Negro' y sin ánimo de lucro pintará los muros del IES San Pablo en Sevilla]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7ec49977-21d6-4ce3-9518-123138bd5155_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Sevilla,Cultura,Arte,Arte urbano,Hip Hop,Pintura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cantante de Public Enemy pide que se deje de usar su canción 'Burn Hollywood Burn' en vídeos de los incendios de Los Ángeles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cantante-public-enemy-pide-deje-utilizar-cancion-burn-hollywood-burn-videos-incendios-angeles_1_11959025.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7e50256c-bc81-4714-9e03-72e316adb85a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x641y353.jpg" width="1200" height="675" alt="El cantante de Public Enemy pide que se deje de usar su canción &#039;Burn Hollywood Burn&#039; en vídeos de los incendios de Los Ángeles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El integrante de la famosa banda de rap estadounidense Chuck D ha explicado en sus redes sociales que la canción "no tiene nada que ver con familias perdiendo todo lo que tienen en un desastre natural", sino con los disturbios del barrio Watts de 1965

</p><p class="subtitle">Aumenta a 24 la cifra de muertos por los incendios en Los Ángeles
</p></div><p class="article-text">
        El cantante de una de las bandas m&aacute;s importantes para el hip-hop estadounidense, Public Enemy, ha pedido que se deje de utilizar una de las canciones del grupo en v&iacute;deos sobre los incendios que asolan Los &Aacute;ngeles y que han causado ya <a href="https://www.eldiario.es/internacional/aumenta-24-cifra-muertos-incendios-angeles_1_11958792.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">24 fallecidos</a> y miles de hect&aacute;reas quemadas. Se trata de 'Burn, Hollywood, burn' (Arde, Hollywood, arde), cuya letra representa una potente cr&iacute;tica social.
    </p><p class="article-text">
        Chuck D, uno de los fundadores del grupo, ha compartido una escueta publicaci&oacute;n en la que explica el contexto de la canci&oacute;n lanzada en 1990. En ella explica que el motivo de su creaci&oacute;n fue contar los conocidos como 'Disturbios de Watts' o la 'Rebeli&oacute;n de Watts', que tuvieron lugar en el barrio de Los &Aacute;ngeles con el mismo nombre en 1965.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DEnjgRxx86V/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        &ldquo;&rdquo;Burn, Hollywood, burn&ldquo; es una canci&oacute;n de protesta&rdquo;, asegura el artista. Una protesta que fue motivada por las quejas de segregaci&oacute;n y pobreza en el barrio, despu&eacute;s del intento de arresto de Marquette Frye, un afroamericano de 21 a&ntilde;os. Al resistirse al arresto comenz&oacute; un altercado que fue escalando y acab&oacute; en un choque entre polic&iacute;a y vecinos. &ldquo;No tiene nada que ver con familias perdiendo todo lo que tienen en un desastre natural&rdquo;, lamenta Chuck D.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aprended la historia. Que Dios acompa&ntilde;e a los afectados&rdquo;, ha terminado su escrito el cantante. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-gEYvfxtUxpg-8236', 'youtube', 'gEYvfxtUxpg', document.getElementById('yt-gEYvfxtUxpg-8236'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-gEYvfxtUxpg-8236 src="https://www.youtube.com/embed/gEYvfxtUxpg?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Los v&iacute;deos que relacionan la canci&oacute;n y las devastadoras im&aacute;genes de estos d&iacute;as en Los &Aacute;ngeles se pueden ver cada vez m&aacute;s en redes sociales como Tik Tok, en la que algunos usuarios han creado v&iacute;deos editados con las fotograf&iacute;as de la destrucci&oacute;n y, de fondo, 'Burn Hollywood, burn'. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cantante-public-enemy-pide-deje-utilizar-cancion-burn-hollywood-burn-videos-incendios-angeles_1_11959025.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Jan 2025 09:56:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7e50256c-bc81-4714-9e03-72e316adb85a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x641y353.jpg" length="358058" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7e50256c-bc81-4714-9e03-72e316adb85a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x641y353.jpg" type="image/jpeg" fileSize="358058" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El cantante de Public Enemy pide que se deje de usar su canción 'Burn Hollywood Burn' en vídeos de los incendios de Los Ángeles]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7e50256c-bc81-4714-9e03-72e316adb85a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x641y353.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Rap,Hip Hop,Los Ángeles,Incendios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jóvenes, rap y periferia en el rodaje de la película que los productores de 'Casa en flames' esperan convertir en un nuevo 'El Bola']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/jovenes-rap-periferia-rodaje-pelicula-productores-casa-flames-esperan-convertir-nuevo-bola_1_11844480.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/211eb557-285e-4676-a07d-db6f9e2c3062_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jóvenes, rap y periferia en el rodaje de la película que los productores de &#039;Casa en flames&#039; esperan convertir en un nuevo &#039;El Bola&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'Ruido', el primer largometraje de la cineasta ganadora de un premio Goya Ingride Santos, se ambienta en las calles de la Barcelona más urbana e hija de la inmigración y tiene previsto el estreno para septiembre de 2025</p><p class="subtitle">50 años de lucha contra la construcción de un aeropuerto, un triunfo ciudadano plasmado en un enorme documental
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Esta pel&iacute;cula puede ser una buena peli de culto y referencia para la gente del mundo del rap y el <em>freestyle</em>, pero yo tengo la esperanza de que rompa moldes y se convierta en un nuevo <em>El Bola</em> o un <em>Barrio</em>&rdquo;, dice Toni Carrizosa durante el rodaje de <em>Ruido</em>, que tiene lugar en el Parc de l'Espanya industrial, en el barrio Barcelon&eacute;s de Sants y a pocos metros de la estaci&oacute;n de tren que lleva el mismo nombre. 
    </p><p class="article-text">
        El productor del fen&oacute;meno <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/casa-flames-acida-comedia-llena-salas-retrato-familia-catalana-costa-brava_1_11546704.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Casa en flames</em></a><em>, </em>y de series de El Terrat como <em>El otro lado</em> de Berto Romero o <em>Maric&oacute;n perdido </em>de Bob Pop, impulsa junto a Filmin la primera pel&iacute;cula de la directora Ingride Santos, ganadora del Goya al mejor corto en 2021 por <a href="https://archivodelcortometraje.es/cortometraje/beef/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Beef,</em></a><em> </em>un trabajo donde la m&uacute;sica urbana ten&iacute;a ya un peso argumental en la trama. Carrizosa hace referencia a esas dos m&iacute;ticas pel&iacute;culas del cine espa&ntilde;ol porque en ellas los protagonistas no eran, en principio, actores profesionales sino j&oacute;venes de barrios perif&eacute;ricos que se sumerg&iacute;an en un mundo de ficci&oacute;n con mucha base real. En el caso de <em>Ruido</em>, el productor argumenta su entusiasmo: &ldquo;Ser&aacute; la primera pel&iacute;cula cuya protagonista pertenece a la segunda generaci&oacute;n de personas migradas y que vive en la periferia de Barcelona&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La protagonista a la que se refiere Carrizosa es Latifa Drame, Lati, una joven actriz sin experiencia previa, afrodescendiente y musulmana, que naci&oacute; en Moncada i Reixac, una poblaci&oacute;n de la comarca del Vall&eacute;s Occidental pegada a Barcelona y que la v&iacute;a del tren parte literalmente en dos. &ldquo;Hace poco le&iacute; el dato de que en Catalunya el 30% de los nacidos en 2023 no ten&iacute;a una madre espa&ntilde;ola&rdquo;, apunta Carrizosa para dar relevancia al protagonismo de Lati. &ldquo;Son ya una realidad que pronto dar&aacute; incluso Mossos d'Esquadra, pero que en el cine espa&ntilde;ol est&aacute; invisibilizada&rdquo;, se queja el productor.  
    </p><h2 class="article-text">Latifa Drame, una bomba de las peleas de gallos</h2><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Ruido</em> quiere ser una pel&iacute;cula urbana, que hable de los barrios y de las nuevas m&uacute;sicas urbanas desde la realidad de la calle&rdquo;, dice Ingride Santos, su directora. Santos asegura que pretende hacer &ldquo;una pel&iacute;cula de ficci&oacute;n documental, pero con una fotograf&iacute;a muy cuidada&rdquo;, para lo cual cuenta con Beatriz Sastre, responsable de la imagen de cintas como <em>La boda de rosa</em>. Explica que desde hace a&ntilde;os se siente interesada por los ambientes callejeros donde los j&oacute;venes desarrollan el <em>freestyle</em>, una variedad donde el rapero no escribe las rimas, sino que se distingue por su habilidad para improvisar sobre el escenario. 
    </p><p class="article-text">
        Los, y en este caso las, <em>freestylers</em> compiten entre ellos en las llamadas &ldquo;peleas de gallos&rdquo;, donde por turnos los contendientes se despellejan verbalmente usando el ingenio para insultar y denigrar al adversario. Un ejemplo cinematogr&aacute;fico es la pel&iacute;cula <em>8 mile</em>, donde el rapeo blanco Eminem se bate con otros raperos en un duelo dial&eacute;ctico de tanto ingenio como crueldad y falta de compasi&oacute;n. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b81b94f1-42b9-4023-a3a4-ab24058b259f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b81b94f1-42b9-4023-a3a4-ab24058b259f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b81b94f1-42b9-4023-a3a4-ab24058b259f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b81b94f1-42b9-4023-a3a4-ab24058b259f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b81b94f1-42b9-4023-a3a4-ab24058b259f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b81b94f1-42b9-4023-a3a4-ab24058b259f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b81b94f1-42b9-4023-a3a4-ab24058b259f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La realizadora Ingride Santos durante el rodaje de &#039;Ruido&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La realizadora Ingride Santos durante el rodaje de &#039;Ruido&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Santos desvela que, tras la pandemia, se fue acercando poco a poco a los grupos de j&oacute;venes que se reun&iacute;an en este parque del barrio de Sants para cantar sus rimas y gestionar sus propias peleas de gallos. &ldquo;Al principio me ve&iacute;an como una cuarentona rara que hace guiones, pero me fueron aceptando&rdquo;, bromea la directora, que agrega que &ldquo;ten&iacute;a claro que quer&iacute;a hacer una pel&iacute;cula sobre el ambiente del <em>freestyle</em>&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero el detonante de la decisi&oacute;n de hacer <em>Ruido</em> fue conocer a su protagonista, Lati. &ldquo;Es una bomba del <em>freestyle</em>&rdquo;, suelta Santos. &ldquo;Hay que verla en acci&oacute;n&rdquo;, interviene Carrizosa. &ldquo;En el parque me juntaba con amigos que rapeaban y empec&eacute; a hacerlo yo tambi&eacute;n hasta que un amigo me incit&oacute; a venir aqu&iacute; [a Sants] para participar en una pelea de gallos y as&iacute; lo hice&rdquo;, cuenta la rapera, ataviada con una pieza de ch&aacute;ndal gris impermeable, y con capucha, en la que se pueden ver los anagramas de Prada y de Pirelli, dos marcas del gusto de los j&oacute;venes del ambiente. Lati puntualiza que el v&iacute;deo de su intervenci&oacute;n se viraliz&oacute; en TikTok. En esta red pueden visualizar algunas de sus actuaciones bajo el apodo de &ldquo;<a href="https://www.tiktok.com/@latiniebla.forty5/video/7257650141769878810" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">latiniebla</a>&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Los t&iacute;os dan ca&ntilde;a pero yo tambi&eacute;n&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Al conocer a Lati, me surgi&oacute; la idea de que la protagonista fuera una joven afrodescendiente y musulmana y me puse a construir la subtrama que explicara su conflicto vital&rdquo;, dice la directora. El conflicto es que Lati tiene una madre tradicional, y de fuertes convicciones religiosas musulmanas, que es contraria al estilo de vida de su hija. &ldquo;En la realidad no pasa igual; me llevo bien con mi madre&rdquo;, aclara la joven rapera con una sonrisa. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Son pocas las chicas que participan en peleas de gallos, apenas cinco por 150 pavos [chicos]</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ingride Santos, realizadora</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por otro lado, Lati establece una relaci&oacute;n de aprendizaje con Judy, interpretada por otra actriz sin experiencia previa, Judith &Aacute;lvarez, una joven del barrio del Poble Sec que tambi&eacute;n tiene afici&oacute;n musical, aunque en este caso inclinada hacia el <em>r'n'b</em>. En <em>Ruido</em>, Alvarez es una <em>freestyler </em>ya retirada a la que Lati se acerca para que la ayude a progresar. Al principio Judy pretende sacarle dinero sin esfuerzo, pero pronto descubre el talento de la joven y se implica. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Son pocas las chicas que participan en peleas de gallos, apenas cinco por 150 pavos [chicos]&rdquo;, explica Santos, que agrega: &ldquo;Hay que ser muy fuerte mentalmente, porque es un deporte muy agresivo donde puedes recibir todo tipo de descalificaciones&rdquo;. Lati asiente y remacha: &ldquo;No me preocupa que sea un mundo muy de t&iacute;os, ellos dan ca&ntilde;a pero yo tambi&eacute;n la doy&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6e6c201-577e-4848-9fb7-9e6a9df9719e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6e6c201-577e-4848-9fb7-9e6a9df9719e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6e6c201-577e-4848-9fb7-9e6a9df9719e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6e6c201-577e-4848-9fb7-9e6a9df9719e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6e6c201-577e-4848-9fb7-9e6a9df9719e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6e6c201-577e-4848-9fb7-9e6a9df9719e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a6e6c201-577e-4848-9fb7-9e6a9df9719e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un momento del rodaje de &#039;Ruido&#039; con Latifa Drame en el centro."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un momento del rodaje de &#039;Ruido&#039; con Latifa Drame en el centro.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        De todos modos, Santos revela que realiz&oacute; un <em>casting </em>intensivo entre todas las j&oacute;venes del ambiente en Barcelona hasta decidirse por las actrices que encarnar&iacute;an a Judy y a Lati. A partir de ah&iacute; comenz&oacute; una tarea de planificaci&oacute;n y entrenamiento de las actrices. &ldquo;Al principio empezamos con un iPad en la cara para que practicaran&rdquo;, relata Santos. &ldquo;Fue complicado, pero gracias a un entrenador de actores mejoramos much&iacute;simo y ahora nos sentimos preparadas para todo&rdquo;, asegura Judith &Aacute;lvarez, la coprotagonista en el papel de Judy.
    </p><h2 class="article-text">Rumbo a M&eacute;xico</h2><p class="article-text">
        El rodaje de <em>Ruido</em> ha ido as&iacute; progresando hasta que, tras tres semanas de rodaje, quedan dos antes de volar a M&eacute;xico para rodar el final de la cinta durante otras dos semanas. &ldquo;El presupuesto es de 1,6 millones para la parte que se rueda en Espa&ntilde;a, pero con la parte mexicana llegar&aacute; a los dos millones&rdquo;, aclara Carrizosa. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al papel de M&eacute;xico en la pel&iacute;cula, la directora recurre al v&iacute;nculo musical que tienen Espa&ntilde;a y M&eacute;xico. &ldquo;Entras en un taxi en el D.F. y oyes en la radio a H&eacute;roes del Silencio&rdquo;, ejemplifica para se&ntilde;alar que &ldquo;en cuanto una artista despunta en Espa&ntilde;a, inmediatamente vuela a M&eacute;xico para proseguir su carrera&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el <em>freestyle </em>te inicias en las batallas de los parques y, si despuntas, pasas a las ligas nacionales, b&aacute;sicamente la FMS y la Liga Red Bull&rdquo;, prosigue Santos. &ldquo;Pero si triunfas ah&iacute;, tienes que saltar a las ligas mundiales y en este sentido el D.F. tiene una liga muy potente&rdquo;, termina la directora, dando pistas de la evoluci&oacute;n profesional de la protagonista de <em>Ruido</em>. En cuanto al estreno, Carrizosa apunta a &ldquo;septiembre del a&ntilde;o que viene como muy pronto&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/jovenes-rap-periferia-rodaje-pelicula-productores-casa-flames-esperan-convertir-nuevo-bola_1_11844480.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 Nov 2024 21:19:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/211eb557-285e-4676-a07d-db6f9e2c3062_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="83660" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/211eb557-285e-4676-a07d-db6f9e2c3062_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="83660" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Jóvenes, rap y periferia en el rodaje de la película que los productores de 'Casa en flames' esperan convertir en un nuevo 'El Bola']]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/211eb557-285e-4676-a07d-db6f9e2c3062_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cine,Rap,Hip Hop,Inmigrantes,Documentales,Drama]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El rapero Kase.O regresará en 2025 con ocho conciertos, uno de ellos en Zaragoza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/rapero-kase-regresara-2025-ocho-conciertos-zaragoza_1_11726773.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/40a3ddb0-0dfc-490b-8c67-1f26c04547e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El rapero Kase.O regresará en 2025 con ocho conciertos, uno de ellos en Zaragoza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El MC ha anunciado en Instagram su vuelta a los escenarios y que trabaja en un disco para una "nueva etapa"</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo noticias que daros&rdquo;. Ese es el mensaje en su cuenta de Instagram con el que el rapero zaragozano Kase.O ha anunciado este viernes su regreso a los escenarios para 2025. El cantante, tambi&eacute;n conocido como Javat, ha explicado que ofrecer&aacute; ocho &ldquo;grandes conciertos&rdquo; el a&ntilde;o que viene, uno de ellos en Zaragoza, para celebrar sus 33 a&ntilde;os en la profesi&oacute;n, desde que en 1992 se iniciara como MC.
    </p><p class="article-text">
        En sus actuaciones promete hacer un repaso de toda su carrera, &ldquo;desde las maquetas hasta la &uacute;ltima canci&oacute;n que haya publicado en ese momento&rdquo; y con &ldquo;las instrumentales originales&rdquo;. Se trata -&ldquo;33 a&ntilde;azos&rdquo;- de un aniversario &ldquo;muy bonito&rdquo;. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute;? Porque quiero, porque puedo. Vuelvo al ejercicio, chavales&rdquo;, ha resumido.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DA9dtBnq2fQ/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Junto a esto, Kase.O -antiguo l&iacute;der de Violadores del verso y aut&eacute;ntica referencia del hip hop en castellano- ha anunciado tambi&eacute;n que prepara nuevo disco, una grabaci&oacute;n que supondr&aacute; una &ldquo;nueva etapa&rdquo; para &eacute;l, aunque no dio m&aacute;s detalles al respecto.
    </p><p class="article-text">
        Han pasado dos a&ntilde;os desde que el artista, Javier Ibarra, anunciara que dejaba de forma indefinida los escenarios debido al &ldquo;gran agotamiento f&iacute;sico, mental y espiritual&rdquo; que arrastraba.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[ElDiarioAragón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/rapero-kase-regresara-2025-ocho-conciertos-zaragoza_1_11726773.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Oct 2024 14:58:47 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/40a3ddb0-0dfc-490b-8c67-1f26c04547e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3778900" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/40a3ddb0-0dfc-490b-8c67-1f26c04547e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3778900" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El rapero Kase.O regresará en 2025 con ocho conciertos, uno de ellos en Zaragoza]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/40a3ddb0-0dfc-490b-8c67-1f26c04547e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Hip Hop,Rap,Música,Zaragoza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rap de pueblo: jóvenes del mundo rural expresan sus reivindicaciones mediante el hip hop]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/rap-pueblo-jovenes-mundo-rural-expresan-reivindicaciones-mediante-hip-hop_1_11566856.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bf470f06-37c1-43a2-9bc8-f3880e12a0d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rap de pueblo: jóvenes del mundo rural expresan sus reivindicaciones mediante el hip hop"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las problemáticas del mundo rural, el futuro del Pirineo aragonés y la vida en los pueblos protagonizan "Rap de Pueblo", el primer trabajo discográfico del colectivo de hip-hop La Cara B de Uesca</p><p class="subtitle">Despoblación, vida rural y lengua: las reivindicaciones de la nueva música aragonesa
</p></div><p class="article-text">
        La uni&oacute;n de estaciones entre Ast&uacute;n y Formigal, el Plan Pirineos, el turismo como eje de la econom&iacute;a aragonesa o la proliferaci&oacute;n de las energ&iacute;as renovables en zonas despobladas. Estos son solo algunos de los temas que se abordan en el proyecto 'Rap de pueblo', el primer trabajo discogr&aacute;fico del colectivo de hip-hop <a href="https://www.instagram.com/lacarabdeuesca" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Cara B de Uesca</a>. 
    </p><p class="article-text">
        El trabajo consta de nueve cortes: cuatro canciones y cinco pasajes, y cuenta con las ilustraciones de N&uacute;ria Auset en portada y contraportada, producciones de AstonML y las gaitas de Pablo Border&iacute;as.&nbsp;Tal y como explica Miguel Paricio, uno de los componentes del grupo, hablan &ldquo;desde un punto de vista cr&iacute;tico de las problematicas que podemos tener la juventud de las zonas rurales, al falta de oportunidades, es una cr&iacute;tica social como juventud en el mundo rural&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Rap de pueblo&rdquo; contiene cuatro canciones en las que se entremezclan las letras en aragon&eacute;s y castellano. La primera, &ldquo;Rap de pueblo&rdquo; es una reivindicaci&oacute;n del rap rural en contraposici&oacute;n a la idea de que este estilo s&oacute;lo se hace en los barrios de las grandes urbes, demostrando, a trav&eacute;s de su experiencia, que tambi&eacute;n se puede hacer rap creciendo en el pueblo; &ldquo;A fiesta d'o lugar&rdquo;, un homenaje a las plazas, las pe&ntilde;as, los chamizos y todos los elementos que conforman las fiestas de cualquier pueblo, desde los cabezudos <em>encorriendo</em> zagales hasta los yayos que bailan con la orquesta, pasando por los j&oacute;venes que saludan al sol detr&aacute;s de la charanga. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-tB4jjhZksoY-7849', 'youtube', 'tB4jjhZksoY', document.getElementById('yt-tB4jjhZksoY-7849'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-tB4jjhZksoY-7849 src="https://www.youtube.com/embed/tB4jjhZksoY?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Dedican &ldquo;Pirineos 2125&rdquo; a las grandes corporaciones que operan en los valles pirenaicos: &ldquo;No queda m&aacute;s por explotar, nieve falsa, pijos nenoes, la discotea en estaciones, hundieron el valle, pusieron hoteles, todo con vistas a la cibeles&rdquo; o &ldquo;ca&ntilde;ones de nieve perpetuos, conectan con placas que cubren el suelo, monta&ntilde;a rentable, duror y veneno. El a&ntilde;o pasado batimos un nievo record de calor anual e invierno mas seco, pirineo tropical surfero&rdquo; son algunas de las frases que se pueden escuchar en este tema. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Un parque de atraccciones de invierno que se convierte en circo con el verano&quot;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La &uacute;ltima canci&oacute;n es &ldquo;Boira y lodo&rdquo;, en ella se sale del Pirineo y se repasa la actualidad de Arag&oacute;n: &ldquo;Fribin matando cerdos, regad&iacute;os en monegros, pantanos secos, bolsillos llenos, la cara b de Arag&oacute;n&rdquo;, esta es la idea principal, que enfatizan m&aacute;s adelante hablando de las placas solares que &ldquo;empuercan La Fueva&rdquo;, los molinos de viento en el Maestrazgo, el lindano de Sabi&ntilde;&aacute;nigo o los pantanos &ldquo;mires donde mires&rdquo;. &ldquo;Un parque de atracciones de invierno que se convierte en circo con el verano, los pueblos mas bonitos abandonados. Aragoneses a defender la terra&rdquo;, concluyen. 
    </p><p class="article-text">
        Estas cuatro canciones vienen acompa&ntilde;adas de cinco pasajes que contextualizan al grupo y al E.P: Una &ldquo;Intro&rdquo; que sirve de antesala con cortes de los &uacute;ltimos mandatarios aragoneses y sus planes para Arag&oacute;n; &ldquo;Plan Pirineos&rdquo; y &ldquo; La sociedad de la nieve&rdquo;, que siguen profundizando en los planes que tienen los Gobiernos auton&oacute;micos con el entorno natural en contraposici&oacute;n de la voz de Ismael, uno de los &uacute;ltimos habitantes de Mediano, pueblo inundado por el pantano del mismo nombre; y de la mano de &ldquo;Muixordons&rdquo; y &ldquo;Outro&rdquo; se podr&aacute; escuchar a habitantes de diferentes zonas de Huesca contando pasajes de la vida en el pueblo, el exilio forzado por la construcci&oacute;n de pantanos, el 'pan para hoy y hambre para ma&ntilde;ana' que supone vender pueblos enteros al turismo o la verg&uuml;enza del &ldquo;charrar mal&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-5ZG5DDVJft8-5559', 'youtube', '5ZG5DDVJft8', document.getElementById('yt-5ZG5DDVJft8-5559'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-5ZG5DDVJft8-5559 src="https://www.youtube.com/embed/5ZG5DDVJft8?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        La Cara B de Uesca nace en 2022 de la uni&oacute;n de miembros de La Lefa Negra (Sabi&ntilde;&aacute;nigo, 2001) y Frases Hechas (Bin&eacute;far, 2007) tratando, como en este E. P., tem&aacute;ticas que giran en torno a las problem&aacute;ticas que azotan al Arag&oacute;n rural, como la despoblaci&oacute;n, los macro-proyectos que atentan contra el entorno natural, la masificaci&oacute;n tur&iacute;stica, las pocas oportunidades de la juventud, o la defensa del territorio y de la cultura aragonesa. &ldquo;Somos dos grupos y nos juntamos en uno para dar nuestro mensaje y poder dar conciertos. &nbsp;Somos gente que hemos crecido haciendo rap en los pueblos y enfocarlo as&iacute; ha sido nuestra bandera&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Candela Canales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/rap-pueblo-jovenes-mundo-rural-expresan-reivindicaciones-mediante-hip-hop_1_11566856.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Aug 2024 20:51:21 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bf470f06-37c1-43a2-9bc8-f3880e12a0d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="6709933" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bf470f06-37c1-43a2-9bc8-f3880e12a0d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="6709933" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Rap de pueblo: jóvenes del mundo rural expresan sus reivindicaciones mediante el hip hop]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bf470f06-37c1-43a2-9bc8-f3880e12a0d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Rap,Hip Hop,Aragón,Despoblación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El artista del hip hop reconvertido en historiador: "El grafiti hoy pierde romanticismo, pero gana proyección"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/artista-hip-hop-reconvertido-historiador-grafiti-hoy-pierde-romanticismo-gana-proyeccion_1_11332256.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72404e84-c8dc-4604-845e-9469bd18cc1f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El artista del hip hop reconvertido en historiador: &quot;El grafiti hoy pierde romanticismo, pero gana proyección&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alberto Ramos Lizana, más conocido como MC Alberto, publica 'Un viatge per les parets de Borriana a Vinaròs. Orígens del grafiti a Castelló', un repaso de cuatro décadas de escena hip hop</p><p class="subtitle">Hemeroteca - De los grafitis clandestinos a optar al mejor mural innovador del mundo: la evolución vital del artista Da2.0</p></div><p class="article-text">
        Alberto Ramos Lizana (Castell&oacute; de la Plana, 1976), m&aacute;s conocido como MC Alberto, es licenciado en Bellas Artes en la Universitat Polit&egrave;cnica de Val&egrave;ncia.&nbsp;Veterano divulgador de la cultura hip hop, MC Alberto encamin&oacute; su trayectoria profesional hace casi dos d&eacute;cadas hacia la ense&ntilde;anza, como profesor de educaci&oacute;n pl&aacute;stica visual y dibujo en diversos centros docentes valencianos. Ha colaborado desde mediados de la d&eacute;cada de 1990 como&nbsp;redactor, cronista y fot&oacute;grafo&nbsp;en <em>Mondosonoro</em>, <em>Hip Hop Nation</em> y <em>Hip Hop Life Magazine </em>y ha sido&nbsp;presentador y director de programas m&uacute;sico-culturales&nbsp;en varias radios y televisiones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Descubr&iacute; oficialmente la cultura hip hop en el instante en que estaba viendo la pel&iacute;cula <em>Beat Street</em> en el cine, en 1984, pero ya antes de ese a&ntilde;o, me sent&iacute;a atra&iacute;do por el rap, el funk y la m&uacute;sica disco que pon&iacute;an mis padres en casa. Los&nbsp;80 los viv&iacute; con mucha intensidad, el breakdance, el rap y el <a href="https://www.eldiario.es/temas/graffiti/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grafiti</a>, para m&iacute; convirti&oacute; esa &eacute;poca en algo legendario que me marc&oacute; de por vida&rdquo;, cuenta en esta entrevista con elDiario.es. 
    </p><p class="article-text">
        MC Alberto tambi&eacute;n se encarga de sesiones musicales como DJ y selector musical de hip hop, reggae, funk y soul y ha grabado como compositor dos &aacute;lbumes:&nbsp;<em>El Ritmo de la Calle: Regreso Al Pasado&nbsp;</em>(M&eacute;sdemil, 2011) y el disco doble&nbsp;<em>Vengan A Ver</em>&nbsp;(M&eacute;sdemil, 2015).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La cultura hip hop me ha inspirado ante la vida y ha contribuido de forma decisiva a la construcci&oacute;n de mis propios referentes &eacute;ticos. Encontr&eacute; en el hip hop, de una manera instintiva y natural, el instrumento apropiado para definir mi postura en el mundo y a m&iacute; mismo. Desde una edad muy temprana, me percat&eacute; de que el hip hop es una herramienta educativa y de cambio social muy &uacute;til&rdquo;, afirma el artista. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/643eb10d-8266-4f09-ab7c-dbe0f97974b4_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /> 
    </figure><p class="article-text">
        Tras cuatro d&eacute;cadas de trayectoria en la escena hip hop de Castell&oacute;, Alberto Ramos presenta <em>Un viatge per les parets de Borriana a Vinar&ograve;s. Or&iacute;gens del grafiti a Castell&oacute;</em>, editado por el Ayuntamiento de Borriana. &ldquo;Fue todo tan pasional y motivador que, adem&aacute;s de vivirlo, siempre quise documentarlo y, por ese motivo, he querido plasmarlo cuarenta a&ntilde;os despu&eacute;s en las m&aacute;s de 400 p&aacute;ginas del libro&rdquo;, dice MC Alberto. El autor tambi&eacute;n difunde la obra en la cuenta de Instagram @origengrafiticastello.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A qu&eacute; responde la necesidad de hacer una historia del grafiti?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El libro es el primero que recoge la historia del grafiti desde sus inicios en la provincia de Castell&oacute;, y constituye un gran registro documental. Ve&iacute;a necesario realizarlo porque da valor como forma de expresi&oacute;n art&iacute;stica y cultural al grafiti y al hip hop, huyendo de los estereotipos y t&oacute;picos habituales cuando se trata el asunto, de ah&iacute; la importancia tanto de las fotos hist&oacute;ricas e im&aacute;genes in&eacute;ditas que se incluyen como de los relatos con vivencias narradas por sus protagonistas en primera persona. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b077052d-87b7-48e5-a412-83c30be7afc5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b077052d-87b7-48e5-a412-83c30be7afc5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b077052d-87b7-48e5-a412-83c30be7afc5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b077052d-87b7-48e5-a412-83c30be7afc5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b077052d-87b7-48e5-a412-83c30be7afc5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b077052d-87b7-48e5-a412-83c30be7afc5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b077052d-87b7-48e5-a412-83c30be7afc5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Grafiti realizado por Ato y Snak en el Instituto Jaume I de Burriana en 1992."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Grafiti realizado por Ato y Snak en el Instituto Jaume I de Burriana en 1992.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n, sobre todo, porque se ha hablado mucho del tema en la escena estatal pero parec&iacute;a que en Castell&oacute; no hubiera existido nada o casi nada y este libro deja constancia escrita y documental de que no es as&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De d&oacute;nde nace este libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En las 400 p&aacute;ginas del libro hay 40 a&ntilde;os de investigaci&oacute;n y recopilaci&oacute;n de archivos desde que vi por primera vez en el cine la pel&iacute;cula <em>Beat Street</em> en 1984. Hay mucho esfuerzo y dedicaci&oacute;n pero, sobre todo, mucho amor y respeto al tratar el tema. Adem&aacute;s, hay dos hechos que marcan la g&eacute;nesis de la idea del libro. El primero es una&nbsp;Unidad Did&aacute;ctica sobre el Grafiti que escrib&iacute; en 1997<em>,</em>&nbsp;aprobada por la Universitat de Val&egrave;ncia en la asignatura&nbsp;Did&aacute;ctica de la Historia del Arte, como propuesta para alumnos universitarios que cursaban la licenciatura de Historia del Arte y escog&iacute;an la asignatura optativa&nbsp;'&Uacute;ltimas Tendencias Art&iacute;sticas'. El otro fue cuando escrib&iacute; el cap&iacute;tulo que concierne al hip hop y el grafiti incluido en el&nbsp;libro&nbsp;<em>Historia del Rock en la Comunidad Valenciana. 50 a&ntilde;os en la colonia mediterr&aacute;nea&nbsp;</em>(Institut Valenci&agrave; de la M&uacute;sica y Avantpress Edicions, 2004).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Antes era todo más orgánico y natural, actualmente es más bien corporativo y empresarial</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ha cambiado el mundo del grafiti desde que empezaste?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Empec&eacute; a introducirme&nbsp;en el mundo del grafiti y la cultura hip hop en 1984 y antes era todo m&aacute;s org&aacute;nico y natural; actualmente es m&aacute;s bien corporativo y empresarial, pero no por ello significa que haya cambiado el contenido en cuanto a esencia, sino m&aacute;s bien el continente, respecto a la institucionalizaci&oacute;n y patrimonializaci&oacute;n del arte urbano. Hay que convivir con ello y ver el lado positivo de la evoluci&oacute;n y la eventualidad.&nbsp;Quiz&aacute;s el grafiti hoy pierde romanticismo, pero gana proyecci&oacute;n, y su normalizaci&oacute;n ha favorecido saltar de la calle a los museos creando un legado del arte mural como herramienta educativa y de cambio social.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5b12b55-efce-44da-9468-44b7e643afa2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5b12b55-efce-44da-9468-44b7e643afa2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5b12b55-efce-44da-9468-44b7e643afa2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5b12b55-efce-44da-9468-44b7e643afa2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5b12b55-efce-44da-9468-44b7e643afa2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d5b12b55-efce-44da-9468-44b7e643afa2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d5b12b55-efce-44da-9468-44b7e643afa2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mural homenaje al artista Carles Santos realizado por Chile en Vinaròs en 2018."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mural homenaje al artista Carles Santos realizado por Chile en Vinaròs en 2018.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Con mucho tes&oacute;n y esfuerzo, se ha dado un paso importante en la profesionalizaci&oacute;n del arte del grafiti y se est&aacute; reconociendo a nivel art&iacute;stico e incluso laboral. Y eso es todo un logro. Ahora el arte mural embellece entornos urbanos y transforma por igual grandes ciudades y poblaciones rurales, convirti&eacute;ndose adem&aacute;s de en museos al aire libre, en atractivo tur&iacute;stico. Pero toda esta fagocitaci&oacute;n institucional del grafiti debe sumar y nunca restar ni dejar en el olvido la idiosincrasia intuitiva y espontanea del esp&iacute;ritu libre del grafiti.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las nuevas generaciones tienen más medios técnicos y mayores apoyos, tanto de marcas como a nivel institucional, y en definitiva eso es algo muy positivo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ves a las nuevas generaciones que empiezan ahora?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las nuevas generaciones vienen muy fuertes, est&aacute;n realizando unas creaciones espectaculares tanto en el grafiti como el muralismo. Evidentemente tienen m&aacute;s medios t&eacute;cnicos y mayores apoyos, tanto de marcas como a nivel institucional, y en definitiva eso es algo muy positivo. Los nuevos tiempos reclaman otra manera tanto de expresar como de sentir y contemplar el arte. En ese sentido, el grafiti es un mecanismo comunicador muy potente de la calle y, sin duda, algo que ya no tiene marcha atr&aacute;s. El grafiti ha logrado cambiar el imaginario est&eacute;tico de absolutamente todas las ciudades del mundo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El grafiti ha logrado cambiar el imaginario estético de absolutamente todas las ciudades del mundo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay un v&iacute;nculo entre la historia del arte urbano y la academia? </strong>
    </p><p class="article-text">
        El libro&nbsp;<em>Un viatge per les parets de Borriana a Vinar&ograve;s. Or&iacute;gens del grafiti a Castell&oacute;&nbsp;</em>es el resultado de todo un proceso tit&aacute;nico de trabajo que se recoge en m&aacute;s de 400 p&aacute;ginas a todo color, donde se analiza con rigor y profundidad las ra&iacute;ces en la provincia de Castell&oacute; de una revoluci&oacute;n cultural que ha cambiado el mundo. Est&aacute; siendo muy enriquecedor ver como est&aacute; sirviendo de libro de consulta y estudio a nivel docente para el alumnado que cursa Bachillerato Art&iacute;stico, porque en las pruebas de la EBAU para el Acceso a la Universidad les entra para examen la pintura mural y el grafiti y, como consecuencia, me est&aacute;n llamando de centros educativos para realizar ponencias y presentar el libro. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc0a5e29-2c4d-4a1d-b7a3-a6ca1a298cc2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc0a5e29-2c4d-4a1d-b7a3-a6ca1a298cc2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc0a5e29-2c4d-4a1d-b7a3-a6ca1a298cc2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc0a5e29-2c4d-4a1d-b7a3-a6ca1a298cc2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc0a5e29-2c4d-4a1d-b7a3-a6ca1a298cc2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc0a5e29-2c4d-4a1d-b7a3-a6ca1a298cc2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bc0a5e29-2c4d-4a1d-b7a3-a6ca1a298cc2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Grafiti realizado por Sick en la fachada de la mítica tienda Rivoli en Castelló de la Plana en 1992."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Grafiti realizado por Sick en la fachada de la mítica tienda Rivoli en Castelló de la Plana en 1992.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucas Marco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/artista-hip-hop-reconvertido-historiador-grafiti-hoy-pierde-romanticismo-gana-proyeccion_1_11332256.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 May 2024 21:02:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/72404e84-c8dc-4604-845e-9469bd18cc1f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4823829" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/72404e84-c8dc-4604-845e-9469bd18cc1f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4823829" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El artista del hip hop reconvertido en historiador: "El grafiti hoy pierde romanticismo, pero gana proyección"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/72404e84-c8dc-4604-845e-9469bd18cc1f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Comunitat Valenciana,País Valenciano,Graffiti,Castelló,Hip Hop]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Francia quiere crear un diploma para enseñar hiphop, pero la idea desata la controversia: "Es casi colonialista"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/francia-quiere-crear-diploma-ensenar-hiphop-idea-desata-controversia-colonialista_1_11223438.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2c971d7c-3b02-4cd9-9be2-05d83207ed87_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Francia quiere crear un diploma para enseñar hiphop, pero la idea desata la controversia: &quot;Es casi colonialista&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una proposición de ley que plantea exigir un diploma a los profesores que imparten clases de este baile divide a la comunidad, que duda entre una mayor protección para los docentes profesionales o conservar el espíritu de libertad de este estilo musical</p><p class="subtitle">Nuevos testimonios del 'Me too' describen una cultura de impunidad para los hombres influyentes en el cine francés
</p></div><p class="article-text">
        En el espacio de cuatro d&eacute;cadas, el hiphop ha pasado de ser una corriente <em>underground&nbsp;</em>a uno de los estilos m&aacute;s populares e influyentes en la cultura de Francia. Despu&eacute;s de haber entrado en la &Oacute;pera de Par&iacute;s en 2019 &ndash;gracias a una&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=Q4jy2wrjESQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">innovadora coreograf&iacute;a de Bintou Demb&eacute;l&eacute;</a>&ndash; el debut del&nbsp;<a href="https://www.paris2024.org/en/sport/breaking/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">breakdance</a>&nbsp;en los Juegos de Par&iacute;s como disciplina ol&iacute;mpica marcar&aacute; un nuevo paso en la consagraci&oacute;n de uno de los estilos de m&uacute;sica y baile m&aacute;s asociado con la diversidad y la juventud urbana francesa, especialmente en las&nbsp;<em>banlieues</em>.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el hiphop y otras variedades de&nbsp;<em>street dance</em>&nbsp;se han ido introduciendo poco a poco en los conservatorios, los espect&aacute;culos y la ense&ntilde;anza. Sin embargo, los profesores que ense&ntilde;an esta disciplina no cuentan con el mismo estatus, las mismas garant&iacute;as y los mismos derechos que los de otros estilos de baile tradicionales. Solo los docentes de danza cl&aacute;sica, contempor&aacute;nea o jazz pueden obtener el diploma oficial, documento imprescindible para trabajar en el sistema educativo franc&eacute;s: necesario para dar clases en los conservatorios, presentarse a oposiciones o beneficiarse de las mismas condiciones de ascenso o reconversi&oacute;n profesional. 
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n est&aacute; a punto de cambiar gracias a una nueva proposici&oacute;n de ley, votada este mes por la Asamblea Nacional. El texto pretende crear un nuevo marco legal para &ldquo;profesionalizar la ense&ntilde;anza&rdquo; de todos los estilos de baile, seg&uacute;n explican sus impulsoras, las diputadas Fabienne Colboc (Renacimiento) y Val&eacute;rie Bazin-Malgras (Los Republicanos). No obstante, la medida divide a la comunidad hiphop francesa, que se debate entre el temor a la institucionalizaci&oacute;n y la necesidad de un sistema m&aacute;s protector, tanto para los profesores como para los alumnos.
    </p><p class="article-text">
        De entrada, una de las razones por las que el texto despierta el rechazo de una parte de la comunidad es que obligar&aacute; a todo aquel que desee ense&ntilde;ar hiphop a tener un&nbsp;<em>dipl&ocirc;me d'&Eacute;tat,&nbsp;</em>una titulaci&oacute;n que exigir&aacute; tres a&ntilde;os de estudios superiores de pago. En su ausencia, la ley estipula multas de hasta 15.000 euros y el cierre de las escuelas de danza. Estos requisitos pueden significar la exclusi&oacute;n, por motivos econ&oacute;micos, de una parte de la comunidad de un estilo de baile asociado con la libertad creativa y la espontaneidad de la pr&aacute;ctica. 
    </p><p class="article-text">
        Por esta raz&oacute;n, varios colectivos se est&aacute;n movilizando para expresar su oposici&oacute;n. Entre ellos un grupo de 180 profesionales de la danza (profesores y artistas) llamado&nbsp;<a href="https://blogs.mediapart.fr/nonalaloi1149/blog/221223/non-l-institutionnalisation-des-danses-populaires" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Non &agrave; la loi 1149&nbsp;(No a la ley 1149)</a>, que denuncia una proposici&oacute;n de ley que, a su juicio, &ldquo;desposee a quienes han creado y comparten&rdquo; esta cultura. &ldquo;Nuestro baile se ha desarrollado fuera de los circuitos institucionales, a menudo en comunidades estigmatizadas y rechazadas (personas racializadas, pobres, <em>queer</em>, etc.)&rdquo;, dicen. Adem&aacute;s, defienden que la transmisi&oacute;n de los bailes derivados del hiphop y su pr&aacute;ctica &ldquo;sin necesidad de jerarqu&iacute;a o de normas codificadas&rdquo; no necesita ning&uacute;n sistema institucional.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Apropiaci&oacute;n de la cultura?</h3><p class="article-text">
        De momento m&aacute;s de 20.000 personas han firmado su&nbsp;<a href="https://www.change.org/p/non-au-dipl%C3%B4me-d-%C3%A9tat-pour-l-enseignement-des-danses-populaires" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">petici&oacute;n en change.org</a>, en la que cuestionan la legitimidad de &ldquo;instituciones que no nos conocen y que estigmatizan a nuestras comunidades&rdquo; y defienden la ense&ntilde;anza libre en la calle o en los clubes. El bailar&iacute;n y core&oacute;grafo Fabbreezy, uno de los miembros del colectivo, denunci&oacute; recientemente en un v&iacute;deo de la web Konbini el intento del Gobierno franc&eacute;s de un intento de &ldquo;apropiaci&oacute;n&rdquo;  de las culturas urbanas con un sistema &ldquo;casi colonialista de la cultura underground&rdquo;. Mylana Malsert, directora de una escuela de&nbsp;<em>dancehall</em>, tambi&eacute;n critic&oacute;, en un v&iacute;deo recogido por <em>Lib&eacute;ration</em>, el inter&eacute;s de &ldquo;controlar y gravar el sector con impuestos&rdquo;.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7342566651721747744"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        La ministra de Cultura, Rachida Dati, sali&oacute; al paso de estas cr&iacute;ticas en la Asamblea Nacional: &ldquo;Hoy, a menudo, es un bailar&iacute;n de danza cl&aacute;sica o contempor&aacute;nea el que forma en hiphop en los conservatorios. Eso s&iacute; que es apropiaci&oacute;n cultural&rdquo;, respondi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Esa es tambi&eacute;n la posici&oacute;n de la&nbsp;<a href="https://on2h.fr/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Organizaci&oacute;n Nacional del hiphop (ON2H)</a>, un colectivo que aboga por el desarrollo de esta cultura a trav&eacute;s de su institucionalizaci&oacute;n y que ha participado en la consulta de la proposici&oacute;n de ley. &ldquo;Algunos profesores consiguen el certificado oficial en otras disciplinas art&iacute;sticas para tener la titulaci&oacute;n y poder ense&ntilde;ar, a otros se les contrata como animadores, a otros se les paga en negro: nos vemos obligados a saltarnos las normas y jugar con las palabras&rdquo;, denuncia la ON2H, que defiende que el diploma estatal permitir&iacute;a regularizar la pr&aacute;ctica y mejorar las condiciones de las personas que se dedican a ella.
    </p><h3 class="article-text">Contra el racismo y la marginaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s de llegar en los a&ntilde;os 80 procedente de Estados Unidos, el hiphop gan&oacute; popularidad y adeptos r&aacute;pidamente en Francia, especialmente en las grandes ciudades y las&nbsp;<em>banlieues</em>. En 1984,&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=MAQg1SXdU3Y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>H.I.P.H.O.P</em></a>, un programa de televisi&oacute;n emitido en&nbsp;TF1, uno de los grandes canales de TV franceses, contribuy&oacute; a ese impulso que con el paso del tiempo ha consolidado a&nbsp;<a href="https://www.france24.com/en/tv-shows/encore/20230914-hip-hop-at-50-how-france-became-the-second-largest-rap-market-in-the-world-part-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Francia como el segundo mercado mundial&nbsp;</a>de hiphop.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El hiphop surgi&oacute; en Francia cuando los hijos de inmigrantes de antiguas colonias empezaron a ser visibles en la esfera p&uacute;blica, expresando sus preocupaciones contra el racismo y la marginaci&oacute;n&rdquo;, escrib&iacute;a hace unos meses la ensayista francesa Rokhaya Diallo en una columna de opini&oacute;n en el&nbsp;<a href="https://www.washingtonpost.com/opinions/2023/12/13/hip-hop-france-50-years-art/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Washington Post</em></a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-pu0AN8GWhAk-4138', 'youtube', 'pu0AN8GWhAk', document.getElementById('yt-pu0AN8GWhAk-4138'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-pu0AN8GWhAk-4138 src="https://www.youtube.com/embed/pu0AN8GWhAk?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        En Par&iacute;s, el hiphop y otras manifestaciones de&nbsp;<em>street dance</em>&nbsp;se han convertido en parte del paisaje urbano. En Trocad&eacute;ro, frente a la Torre Eiffel, la superficie pulida y resbaladiza de la plaza es una de las favoritas de los bailarines. En el centro comercial de Les Halles &ndash;uno de los lugares hist&oacute;ricos de la pr&aacute;ctica improvisada hasta los 2000&ndash; hoy hay un centro cultural dedicado al hiphop llamado&nbsp;La Place. Y en muchos barrios de la regi&oacute;n parisina, las&nbsp;Maisons des jeunes et de la culture&nbsp;(centros juveniles y culturales) han ido creando y abriendo espacios para nuevos tipos de baile.
    </p><h3 class="article-text">Debate cultural</h3><p class="article-text">
        De momento, el proyecto de ley ha sido aprobado con el voto favorable de la mayor&iacute;a de los grupos y el rechazo de Francia Insumisa y el Partido Comunista. Ahora necesita su confirmaci&oacute;n en el Senado, a&uacute;n sin fecha, y la redacci&oacute;n de un decreto del Consejo de Estado que defina las condiciones de aplicaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        De manera m&aacute;s general, el debate se produce en un contexto de tensi&oacute;n sobre la evoluci&oacute;n de la cultura popular francesa y sobre la necesidad de integrar nuevas realidades. Hace unos meses, la ceremonia de apertura de la Copa del Mundo de rugby, presentada por el actor Jean Dujardin, fue&nbsp;<a href="https://www.leparisien.fr/sports/rugby/coupe-du-monde/je-tombe-a-la-renverse-dujardin-reagit-aux-critiques-sur-la-ceremonie-douverture-du-mondial-de-rugby-14-09-2023-YAFPN3WIEZFVLBTXW4HNGXK5PQ.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">criticada por ofrecer una imagen estereotipada</a>&nbsp;y poco diversa de Francia. Estas &uacute;ltimas semanas los pol&iacute;ticos de extrema derecha se han movilizado en los medios de comunicaci&oacute;n &ndash;particularmente los del grupo de&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/internacional/40-dias-journal-du-dimanche-resistio-millonario-vincent-bollore_1_10485524.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vincent Bollor&eacute;</a>&ndash; para atacar a la cantante franco-maliense&nbsp;<a href="https://www.rtve.es/play/audios/universo-pop/universo-pop-aya-nakamura-reina-del-pop-frances-africano/5977798/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aya Nakamura</a>, despu&eacute;s de que se revelase que podr&iacute;a participar en la ceremonia de apertura de los Juegos Ol&iacute;mpicos versionando a &Eacute;dith Piaf.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amado Herrero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/francia-quiere-crear-diploma-ensenar-hiphop-idea-desata-controversia-colonialista_1_11223438.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Mar 2024 20:58:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2c971d7c-3b02-4cd9-9be2-05d83207ed87_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4753063" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2c971d7c-3b02-4cd9-9be2-05d83207ed87_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4753063" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Francia quiere crear un diploma para enseñar hiphop, pero la idea desata la controversia: "Es casi colonialista"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2c971d7c-3b02-4cd9-9be2-05d83207ed87_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Hip Hop,Emmanuel Macron,Francia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ana Tijoux: “Tenía ganas de sentir y bailar la muerte”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/ana-tijoux-tenia-ganas-sentir-bailar-muerte_128_10879646.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3bb87be0-7066-49a3-84af-371084fcb9b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ana Tijoux: “Tenía ganas de sentir y bailar la muerte”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La rapera francochilena acaba de lanzar 'Vida', su primer disco en una década, que a pesar de tratar de la pérdida de familiares y amigos es el “más alegre” de toda su discografía</p><p class="subtitle">La rapera chilena que conquistó a Radiohead y a Walter White
</p></div><p class="article-text">
        A Ana Tijoux (Lille, Francia, 1977) no le gusta que le digan que ha vuelto. Porque nunca se fue. La rapera francochilena acaba de lanzar su nuevo disco, 'Vida', el primero en una d&eacute;cada. Pero estos 10 a&ntilde;os ha seguido creando: m&uacute;sica, un libro. Incluso ha sido madre. Pero &ldquo;la superproductividad del mercado&rdquo; exige una exposici&oacute;n constante. Tijoux ha seguido sus ritmos propios y ha decidido sacar su nueva obra cuando ha querido. Cuando se ha sentido preparada. Y es que 'Vida' va, en realidad, de muerte. De la de diversas personas cercanas. Esas p&eacute;rdidas han inspirado este trabajo, que, a pesar de partir de una ausencia, asegura que es el &ldquo;m&aacute;s alegre&rdquo; que ha compuesto jam&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo le ha tratado esta &uacute;ltima d&eacute;cada?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es loco. Siento que 'una d&eacute;cada' es un periodo de tiempo bastante gigante, pero a m&iacute; estos &uacute;ltimos 10 a&ntilde;os me pasaron volando. Quiz&aacute;s es por la edad, que hace que la temporalidad tome otra velocidad. Una propia. Tambi&eacute;n es cierto que durante este tiempo me toc&oacute; maternar y tampoco par&eacute;. Escrib&iacute; un libro y me embal&eacute; en otras cosas adem&aacute;s de la m&uacute;sica, y ya ten&iacute;a ganas. Pero es loco sacar un disco, es como tener un hijo. Hay toda una ovulaci&oacute;n creativa, es algo muy de la entra&ntilde;a. Y lo interesante viene ahora, despu&eacute;s de nacer, el disco empezar&aacute; a tomar vida propia, una identidad que ser&aacute;, quiz&aacute;s, distinta a la que yo le di.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ndo empieza esa gestaci&oacute;n creativa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hace mucho, porque sent&iacute;a mucha presi&oacute;n. Hay una que es muy bonita y otra que no lo es tanto. Entiendo que el p&uacute;blico aprecie el oficio de uno y espere que vuelva con un nuevo trabajo. Eso es bonito, pero en lo interno hay un mont&oacute;n de procesos como ser madre, la ola que supone criar y maternar, con toda su locura, el trabajo, la pandemia, la revuelta en Chile, la crisis mundial... Ha sido una d&eacute;cada muy intensa y, aunque que te pidan que vuelvas es bonito, tambi&eacute;n es duro. Y un buen d&iacute;a, dije: &ldquo;Ya, que salga el disco y que sea lo que sea&rdquo;. Sin tanto enrollarse, sin tanta cabeza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Le ha pasado factura esta presi&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Nah!, no en lo personal. Mucha gente me preguntaba qu&eacute; estaba haciendo, como si por no estar sacando m&uacute;sica me hubiera muerto. Igual con las redes sociales: me sal&iacute; ocho meses y la gente no paraba de preguntarme si estaba bien. Y yo estaba mejor que nunca. Pero eso siempre pasa con el desaparecer, que tiene que ver con la superproductividad del mercado, el tener que estar, que mostrarse permanentemente. Que te vean para existir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hablemos del disco. Descr&iacute;bame 'Vida'. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que es el disco m&aacute;s alegre que he hecho en mi vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sin embargo, trata de la muerte. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Pasaron un mont&oacute;n de cosas durante este tiempo. Se me fue mucha gente muy querida. Fallecieron amados, amades, compas, panas... Por todo tipo de muertes. No s&eacute; si es la edad, pero uno va cachando que va para all&aacute;. Lo &uacute;nico que ten&iacute;a claro es que ten&iacute;a ganas de sentir esa muerte y bailarla. De ah&iacute; el nombre del disco. Viene de una conversaci&oacute;n muy linda que tuve con un amigo que trabaja con Payasos en Rebeld&iacute;a en campos de refugiados. Me dijo que la mejor venganza ante la muerte es la vida. Eso me retumb&oacute;. Y el disco es una amalgama de conversaciones y reflexiones con panas. Poco m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esa mirada de la muerte es poco corriente todav&iacute;a. Al menos en culturas como la nuestra. &iquest;Hay culpabilidad en el hecho de celebrar la muerte?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Soy antifascista y anticulpa. Aunque me cuesta, una parte de mi lucha es contra la culpa, que es una cuesti&oacute;n muy cristiana. Cada qui&eacute;n vive su duelo de manera distinta, puedes llorar mucho, pero mientras te acuerdas de muchas cosas de esas personas: de cuando os cagasteis de la risa o de cuando os emborrachasteis y quisisteis cambiar el mundo a las tres de la ma&ntilde;ana. Esa es una memoria que te llena de vitalidad y tambi&eacute;n de la ausencia de esa persona. La muerte es triste, da pena, es terrible, es cierto. Pero adem&aacute;s es que no estamos preparados para afrontarla. Somos torpes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos creando una sociedad muy adolescente, de personas que tienen 50 años, pero que son inmaduras para asumir responsabilidades afectivas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Ha dicho en diversas ocasiones que nos falta educaci&oacute;n para afrontar la muerte. &iquest;En qu&eacute; tipo de educaci&oacute;n piensa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En una que incida en el respeto a la emoci&oacute;n, en general. Es un tema muy despreciado en la educaci&oacute;n tradicional. Se forma a los ni&ntilde;os para que tengan una carrera, que se especialicen, pero no se les ense&ntilde;a a lidiar con quiebros amorosos, el rechazo, el ego... Son cosas s&uacute;per humanas que nos atraviesan a todos, da igual de d&oacute;nde provengas. Pero estamos creando una sociedad muy adolescente, de personas que tienen 50 a&ntilde;os pero que son inmaduras para asumir responsabilidades afectivas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se siente m&aacute;s preparada para afrontar la muerte ahora, despu&eacute;s de toda esta reflexi&oacute;n, que antes de empezar el disco?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Ni a palos! Me siento s&uacute;per torpe.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Siempre ha hecho letras que remit&iacute;an a luchas colectivas, como el antirracismo, el anticolonialismo o el feminismo. En cambio, este disco es muy personal. &iquest;Cambia la manera de dirigirse a su p&uacute;blico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. Yo canto de pol&iacute;tica y lo personal es pol&iacute;tico. No har&iacute;a una diferencia entre lo colectivo y lo personal, entre lo interno y lo externo: todo proceso &iacute;ntimo implica una reflexi&oacute;n con el otro y un proceso colectivo implica reflexi&oacute;n con uno mismo. La pol&iacute;tica se lleva hasta la muerte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;La maternidad le ha cambiado la perspectiva de la muerte?</strong>
    </p><p class="article-text">
        De la muerte y del peligro. Siento que ojal&aacute; no me pase nada, pero no por m&iacute;, sino por mis hijos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fed2bb27-e205-40ac-8010-864a989fb145_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fed2bb27-e205-40ac-8010-864a989fb145_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fed2bb27-e205-40ac-8010-864a989fb145_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fed2bb27-e205-40ac-8010-864a989fb145_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fed2bb27-e205-40ac-8010-864a989fb145_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fed2bb27-e205-40ac-8010-864a989fb145_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fed2bb27-e205-40ac-8010-864a989fb145_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ana Tijoux, durante la entrevista."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ana Tijoux, durante la entrevista.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Les est&aacute; educando distinto a como la educaron a usted?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo intento, pero me equivoco todo el rato. Siempre procuro preguntarle a mi hijo algo que nunca hicieron conmigo y algo que nunca hice yo con otros v&iacute;nculos cercanos, que es tomarme un tiempo para preguntarle c&oacute;mo est&aacute;. Pero c&oacute;mo est&aacute; de verdad. C&oacute;mo est&aacute; el alma. Estamos en una sociedad muy angustiosa y nos hace falta tomarnos tiempo para saber c&oacute;mo estamos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Otra de las constantes en su m&uacute;sica es el feminismo. &iquest;Hay perspectiva de g&eacute;nero en la muerte?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una muy buena pregunta... Y no tengo idea. Tendr&iacute;a que prepararme un poco eso. Es evidente que estamos en una d&eacute;cada en la que hay muchos temas sobre la mesa que conversan entre s&iacute;. Sin embargo, aunque desconozco las estad&iacute;sticas, la sensaci&oacute;n que me da es que la violencia sigue m&aacute;s fuerte que nunca. Los feminicidios, el acoso a las personas trans, el auge de la extrema derecha... Todo ello hace que la perspectiva de g&eacute;nero deba ser aplicada a todos los aspectos de la vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Menciona la extrema derecha y usted siempre se ha definido como antifascista. &iquest;C&oacute;mo afronta esta nueva oleada ultra?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es complejo en lo interno. Es un avance mundial y estamos viendo cosas que jam&aacute;s pensamos que pasar&iacute;an. La normalizaci&oacute;n del odio y la violencia me da miedo y desolaci&oacute;n. Pero siento que no nos podemos quedar en la emocionalidad, porque nos estancaremos. Veo un mont&oacute;n de colectivos de pie y que, aunque no se definan como antifascistas, lo son por necesidad. Hay que tejer lazos, levantarse y vencer la ret&oacute;rica del sistema de que el antifascista es alguien violento. Mira las postales de los antifascistas de los a&ntilde;os 20: era gente s&uacute;per bien vestida, del mundo acad&eacute;mico y pol&iacute;tico. &iexcl;Y hoy se nos acusa de terroristas! Es importante instalar el pensamiento cr&iacute;tico en todos los espacios y seguir con la esperanza de que podremos cambiar las cosas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Uno de los grandes movimientos populares recientes ha sido, precisamente, el levantamiento chileno. &iquest;Le toc&oacute; vivirlo all&aacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Andaba entrando y saliendo. Chile es tect&oacute;nico en todos los aspectos. La falla de San Andr&eacute;s recorre un pa&iacute;s muy joven y hace que se mueva todo el rato y sea muy loco. Pasa del desierto m&aacute;s seco del mundo al Polo Sur patag&oacute;nico. Tuvo un historial sindicalista &uacute;nico y tambi&eacute;n una dictadura muy dura que fue ejemplificante para el resto de Latinoam&eacute;rica. El levantamiento llevaba tiempo cocin&aacute;ndose y muchas cosas daban se&ntilde;ales, pero no sab&iacute;amos que iba a explotar as&iacute;. Pero, as&iacute; como sali&oacute;, supimos que no iban a tardar en ponerle una mano encima.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;ramos demasiados. Habr&iacute;a sido demasiado que un pa&iacute;s tan peque&ntilde;o fuera capaz de cambiar una constituci&oacute;n instaurada por los Chicago Boys, por Milton Friedman, por el pinochetismo y los marines golpistas. El colonialismo y el imperialismo iba a ser ejemplificador. Luego vino la pandemia y, con ella, una crisis mundial. Y las necesidades del pueblo fueron otras. Traer comida a la mesa, aunque sea muy pol&iacute;tico tambi&eacute;n, pas&oacute; por encima de todo lo dem&aacute;s. Y, de repente, olvidamos a los presos mapuche que est&aacute;n en huelga de hambre o a las v&iacute;ctimas de trauma ocular en los disturbios que se han suicidado. Ha habido un olvido total, una capa de silencio.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si me preguntan, no tengo tapujos en hablar de política. A diferencia de otros colegas a los que les va bien y tienen miedo de perder el trabajo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por parte de qui&eacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Del Estado, sobre todo. Pero tambi&eacute;n de la sociedad. Me gustar&iacute;a decir a la gente que lea esta entrevista, da lo mismo a qu&eacute; se dedique, que es muy importante que en este momento de la humanidad, frente a un genocidio en 4K en Gaza, se posicionen por la vida y denuncien cualquier violaci&oacute;n de los derechos humanos. Sin miedo. Yo tengo un oficio que me permite hablar y, si me preguntan, no tengo tapujos en hablar de pol&iacute;tica. A diferencia de otros colegas a los que les va bien y tienen miedo de perder el trabajo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que falta compromiso pol&iacute;tico entre los artistas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es miedo. El silencio es c&oacute;mplice. Lo vemos en el genocidio en Palestina: a ver qui&eacute;n ha dicho algo. Hay miedo de posicionarse en el <em>mainstream </em>y en la industria cultural.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted tambi&eacute;n pertenece a esa industria. De hecho, en octubre Billboard la nombr&oacute; la tercera rapera de habla hispana m&aacute;s influyente de la historia, siendo la primera mujer de esa lista. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Soy muy contradictoria y siempre espero que se me cierren puertas. Pero hay que recordar que el rap es heredero de un movimiento afroamericano muy politizado. Quiz&aacute;s muchos raperos no lo sientan as&iacute; ahora, pero es as&iacute;. 2Pac era hijo de tres Black Panther, hubo muchos raperos que se significaron durante las revueltas de Ferguson. Hay todo un legado subcut&aacute;neo imposible de borrar.
    </p><p class="article-text">
        Es con esa certeza que recibo y abrazo esos premios. Obviamente los agradezco un mont&oacute;n, pero tengo claro que el hip-hop es comunidad y no se trata de ver qui&eacute;n es mejor que el otro. Aun as&iacute;, me parece interesante ver a qui&eacute;n van a nombrar este a&ntilde;o y ojal&aacute; sea a una compa&ntilde;era, una mujer latinoamericana que d&eacute; ca&ntilde;a, una compa gitana...
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted es latinoamericana, pero tambi&eacute;n francesa y ahora, despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os en Barcelona, tambi&eacute;n catalana. &iquest;C&oacute;mo le afecta esta triple nacionalidad y la vida en constante movimiento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El ser humano es migrante natural. Estoy ac&aacute; porque ven&iacute;a a probar y me qued&eacute; no s&eacute; por cu&aacute;nto tiempo. No s&eacute; si va a ser la &uacute;ltima estaci&oacute;n, pero me hace mucho sentido estar ac&aacute;. Llevo a&ntilde;os observando el hecho migratorio, aunque mi situaci&oacute;n sea muy privilegiada en comparaci&oacute;n con amigas m&iacute;as que han llegado sin papeles y les ha tocado la fila de extranjer&iacute;a. Yo tengo pasaporte franc&eacute;s y eso me hace privilegiada, pero no s&eacute; si es por mi cara o qu&eacute;, sigo sintiendo el racismo amable.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo es el racismo amable?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una manera de hablar. El t&iacute;pico &ldquo;no soy racista, pero...&rdquo; o el &ldquo;&iexcl;Vaya! No pensaba que hablaras franc&eacute;s&rdquo;. Es amable, aceptable, pero racismo. Vivimos en un momento de mucha migraci&oacute;n: la mayor&iacute;a se van por cuestiones de crisis clim&aacute;tica, que tambi&eacute;n es pol&iacute;tica, escapando del hambre, de las guerras o la violencia. El mundo se mueve a mil por hora y hay una nueva tendencia entre los migrantes de tercera o cuarta generaci&oacute;n. Quiz&aacute;s se ve m&aacute;s en Francia o Estados Unidos, pero me parecen muy curiosos esos chicanos que se sienten m&aacute;s latinoamericanos que yo sin hablar palabra de castellano. Es una tendencia alrededor del mundo que constata que somos un mundo mestizo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/ana-tijoux-tenia-ganas-sentir-bailar-muerte_128_10879646.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Feb 2024 21:55:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3bb87be0-7066-49a3-84af-371084fcb9b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1733525" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3bb87be0-7066-49a3-84af-371084fcb9b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1733525" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ana Tijoux: “Tenía ganas de sentir y bailar la muerte”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3bb87be0-7066-49a3-84af-371084fcb9b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Rap,Hip Hop,Música,Industria musical,Chile,Antifascismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sara Socas: “Romantizar la calle provoca que incluso los fachas escuchen rap”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/sara-socas-romantizar-calle-provoca-fachas-escuchen-rap_1_10786620.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/641079d0-6e3b-4639-a0a1-3343227e8f6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sara Socas: “Romantizar la calle provoca que incluso los fachas escuchen rap”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La rapera abandona el mundo de la improvisación hastiada de su comunidad y del machismo, y saca su primer álbum, donde abunda la crítica social, las contradicciones propias y la fe en la humanidad</p><p class="subtitle">La respuesta de Bad Gyal a Rauw Alejandro tras llamarla “tímida” por no querer perrear con él</p></div><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la fama exponencial viene el reposo y la reflexi&oacute;n. Eso es lo que le ha pasado a <a href="https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/entonces-feminista-sara-socas-freestyle_132_1193233.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sara Socas </a>(Tegueste, Tenerife, 1997) que, tras haber ascendido como rapera <em>freestyle </em>en la Freestyle Master Series (FMS) y haberse hecho hueco en un mundo hiper masculinizado durante cuatro a&ntilde;os ha decidido entregarse a componer su primer &aacute;lbum. Lo ha titulado TFN-MAD por su conexi&oacute;n entre Tenerife y Madrid. El trabajo supone un avance e introspecci&oacute;n personal de la artista canaria. Abunda el rap con cr&iacute;tica social, las contradicciones e incluso la fe en la humanidad y el amor. Todo ello expres&aacute;ndose, sobre todo, a trav&eacute;s de ritmos de R&amp;B.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Criticar el sistema o las rayadas internas son formas de normalizar que se hable de otros temas y hacer m&uacute;sica nueva. No tienes que limitarte a pensar que algo no va a ser comercial o que no va a salir una buena canci&oacute;n para hablar de otros asuntos&rdquo;, responde en videollamada con elDiario.es al preguntarle sobre las motivaciones de su &aacute;lbum. &ldquo;Quer&iacute;a aprovechar la oportunidad para hacer algo que me represente y me apetezca. Es mi carta de presentaci&oacute;n como que puedo hacer un trabajo currado. Quiero tambi&eacute;n dar m&aacute;s conciertos&rdquo;, contin&uacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Actuar&aacute; en el festival Tavernes de la Valldigna en Val&egrave;ncia el 29 de diciembre, en Sevilla el 19 de enero, Granada el 20 y Madrid el 27. Va con banda, integrada en su totalidad por mujeres: una guitarrista, una teclista, una corista, una dj y una bater&iacute;a. Su m&uacute;sica es m&aacute;s bailable que una batalla de gallos y destaca tambi&eacute;n la portada dibujada por una amiga y el imaginario de su perro y ella que, por cierto, se sienta al su lado mientras conversa con este diario.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-n6xRd1o-PbQ-9387', 'youtube', 'n6xRd1o-PbQ', document.getElementById('yt-n6xRd1o-PbQ-9387'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-n6xRd1o-PbQ-9387 src="https://www.youtube.com/embed/n6xRd1o-PbQ?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Aunque haya abandonado el mundo de la improvisaci&oacute;n, Sara Socas se mantiene expl&iacute;cita y directa. Como a lo que acostumbraba en sus batallas, no tiene miedo en posicionarse y se&ntilde;alar el machismo y el conservadurismo. &ldquo;A pastar Abascal, basta ya de fachas / que van de cachas, y son pura facha' / carcas de la banca sin cultura, que se les pone dura y ni una tanda duran con muchachas&rdquo;, critica en la primera canci&oacute;n del &aacute;lbum, <em>Spanish, </em>sobre el l&iacute;der de Vox. &ldquo;Su llegada al poder ser&iacute;a muy peligrosa para la cultura&rdquo;, afirma sobre la ultraderecha, pero reflexiona: &ldquo;Mucha gente tambi&eacute;n se dar&iacute;a cuenta de c&oacute;mo son si gobernasen. No solo sus votantes, tambi&eacute;n los del PP que est&aacute;n pr&oacute;ximos ideol&oacute;gicamente. Empezar&iacute;an los recortes en derechos y libertades y las privatizaciones&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La llegada de la ultraderecha al poder sería peligrosa para la cultura</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sara Socas</span>
                                        <span>—</span> Rapera
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sara Socas es consciente de la importancia de tomar partido. El pasado 29 de octubre dio un concierto en Barcelona junto a artistas como Las Ninyas del Corro, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/chikos-maiz-pesimismo-hegemonico-revolucionario-hay-esperanza_128_9770920.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los Chikos del Ma&iacute;z,</a> Lia Kali o Valt&ograve;nyc en solidaridad con el pueblo palestino, donde todo lo recaudado fue donado. &ldquo;Hay que tener unos m&iacute;nimos de humanidad y empat&iacute;a y poner tu granito de arena&rdquo;, comenta sobre su posicionamiento. No obstante, para ella, el rap ha perdido la visi&oacute;n de cr&iacute;tica social. &ldquo;Hace tiempo que no se ve ese rap cr&iacute;tico, de denuncia y de contar historias. Como que solo se vacila, que tambi&eacute;n mola, pero echo en falta ese punto&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a54ddbc9-101c-4bcc-9ebe-815dfd44f13f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a54ddbc9-101c-4bcc-9ebe-815dfd44f13f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a54ddbc9-101c-4bcc-9ebe-815dfd44f13f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a54ddbc9-101c-4bcc-9ebe-815dfd44f13f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a54ddbc9-101c-4bcc-9ebe-815dfd44f13f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a54ddbc9-101c-4bcc-9ebe-815dfd44f13f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a54ddbc9-101c-4bcc-9ebe-815dfd44f13f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La artista de hip hop Sara Socas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La artista de hip hop Sara Socas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n reprende la idealizaci&oacute;n que muchas veces se hace de venir de la calle y de los barrios de clase baja en la m&uacute;sica urbana. &ldquo;Mi amiga Erika dos Santos [tambi&eacute;n rapera], que es de [el barrio de Madrid] San Crist&oacute;bal de los &Aacute;ngeles, s&iacute; es calle. Pero yo, que mis padres son maestros, &iquest;qu&eacute; voy a decir?&rdquo;, se cuestiona, y a&ntilde;ade: &ldquo;La gente repite que es de calle constantemente, pero no es solo fumar porros. Ser de clase baja es dif&iacute;cil y a veces veo una romantizaci&oacute;n de la calle y de la pobreza. Precisamente por eso incluso los fachas escuchan rap. Mola poder contar esa historia, pero tiene que haber una cr&iacute;tica tambi&eacute;n detr&aacute;s&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La gente repite que es de calle constantemente, pero no es solo fumar porros. Ser de clase baja es difícil y a veces veo una romantización de la calle y de la pobreza. Precisamente por eso incluso los fachas escuchan rap</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sara Socas</span>
                                        <span>—</span> Rapera
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y sobre contradicciones como esa, va todo su &aacute;lbum, donde se moja en pol&iacute;tica. &ldquo;Parece que se vota a lo menos malo. Si en la izquierda estamos divididos es porque conservar es f&aacute;cil. Lo dif&iacute;cil es tratar de proponer algo alternativo&rdquo;, opina sobre el momento de ahora y al preguntarle por propuestas pol&iacute;ticas transformadoras. Al comentarle qu&eacute; opina sobre <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/metaforas-capital_1_10730657.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la cl&aacute;sica cita de Slavoj &#381;i&#382;ek</a> de que &ldquo;es m&aacute;s f&aacute;cil imaginar el fin del mundo que el fin del capitalismo&rdquo;, ella dice que la soluci&oacute;n est&aacute; en &ldquo;la imaginaci&oacute;n&rdquo;: &ldquo;Tanto con el capitalismo como con el comunismo hubo gente detr&aacute;s pens&aacute;ndolo. Tenemos que tener esa capacidad, porque parece que nos hemos resignado al sistema, estamos en una especie de zona de confort inc&oacute;moda en la que no nos gusta estar, pero no intentamos cambiar&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un paso hacia delante tras la improvisaci&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        Sara Socas irrumpi&oacute; como ninguna mujer lo hab&iacute;a hecho en el mundo del <em>freestyle. </em>En su palmar&eacute;s, fue ganadora de la Gold Battle BCN en 2021, Campeona de la Copa Federaci&oacute;n en la Final Nacional de la Batalla de Maestros en 2021, semifinalista internacional de la Red Bull 2019 o Ganadora de la Girl Battle 2017. Todo esto la llev&oacute; a una fama exponencial. &ldquo;De un d&iacute;a para otro, me reconoc&iacute;a la gente por la calle&rdquo;, cuenta. Incluso fue invitada a programas como <a href="https://www.youtube.com/watch?v=dRQb-DbggnU&amp;ab_channel=LaResistenciaporMovistarPlus%2B" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Resistencia</em></a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque ella se hizo hueco en un mundo de hombres e incluso se&ntilde;al&oacute; el machismo imperante, esa comunidad, dice, la agot&oacute;. &ldquo;Los seguidores de las batallas de gallos son muy t&oacute;xicos. Es un p&uacute;blico m&aacute;s inmaduro que el del rap en general&rdquo;. &ldquo;Dej&oacute; de compensarme a nivel emocional. S&eacute; que era muy importante crear ese espacio y estoy orgullosa de lo que he dicho en las batallas, pero cada vez que lo hac&iacute;a cientos de t&iacute;os mamarrachos me saltaban a las redes en plan 'feminazi, eres mal&iacute;sima, mu&eacute;rete'... Y eso cansa&rdquo;, explica sobre por qu&eacute; dej&oacute; el mundo de la improvisaci&oacute;n. En 2022, <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/c-rapera-canaria-sara-socas-defiende-abucheos-ganar-sweet-pain-fms-espana-2022_1_8866571.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incluso dijo que estaba &ldquo;hasta el co&ntilde;o&rdquo;</a>, despu&eacute;s de que el p&uacute;blico la abuchease tras ganar, ya que a su criterio ten&iacute;a que ganar el otro rapero. &ldquo;Hab&iacute;a mucha presi&oacute;n por competir, estaba muy atrapada en mi personaje del rap agresivo. Quer&iacute;a rapear a mi manera, reivindicar y escribir con otro estilo&rdquo;, censura.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1507828525570605060?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Para ella, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/duki-desborda-dias-seguidos-madrid-da-claves-musca-argentina-punto-mira_129_9986192.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los artistas de El Quinto Escal&oacute;n</a> &mdash;una competici&oacute;n de <em>freestyle </em>que adquiri&oacute; fama en Argentina&mdash;, como Duki, Neo Pistea o Ysy A, son referentes. &ldquo;Fueron los que m&aacute;s lo pegaron en el <em>free </em>y luego supieron dar un salto a sus carreras musicales&rdquo;, esclarece. Tambi&eacute;n confiesa sentirse muy influenciada por <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/puertas-no-termino-abrir-gata-cattana-rap_1_10000899.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gata Cattana</a> a la que, de una forma u otra, se parece por su implicaci&oacute;n pol&iacute;tica a trav&eacute;s de la m&uacute;sica. &ldquo;Ella ten&iacute;a unas referencias brutales y nos ha servido a muchas como inspiraci&oacute;n. Fue una pena que falleciese&rdquo;. Y, sobre la escena de m&uacute;sica urbana femenina, dice que ha cambiado: &ldquo;Antes hab&iacute;a rivalidad y ahora nos ayudamos unas a otras. As&iacute; es como estamos cambiando la escena, colaborando&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La salud mental y el futuro de Sara Socas</strong></h3><p class="article-text">
        La artista canaria asegura que toda la fama repentina hizo que &ldquo;el s&iacute;ndrome del impostor se multiplicase por 20.000&rdquo;. Si bien las cr&iacute;ticas en las redes, donde tiene casi un mill&oacute;n de seguidores en Instagram, le afectaron, ahora dice sentirse &ldquo;m&aacute;s preparada y madura&rdquo;. Eso s&iacute;, &ldquo;a&uacute;n sigue habiendo un miedo a que sea un fracaso&rdquo;. &ldquo;Le das m&aacute;s vueltas a cada cosa que subes y te preocupas si pierdes seguidores. Quiero despreocuparme m&aacute;s en ese sentido&rdquo;, confiesa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/15ff156e-2b8a-4340-94b6-9b92c9cc3aee_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/15ff156e-2b8a-4340-94b6-9b92c9cc3aee_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/15ff156e-2b8a-4340-94b6-9b92c9cc3aee_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/15ff156e-2b8a-4340-94b6-9b92c9cc3aee_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/15ff156e-2b8a-4340-94b6-9b92c9cc3aee_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/15ff156e-2b8a-4340-94b6-9b92c9cc3aee_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/15ff156e-2b8a-4340-94b6-9b92c9cc3aee_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Sara Socas junto a su perro"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Sara Socas junto a su perro                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Para el futuro, asegura que seguir&aacute; en la l&iacute;nea de hacer su propia m&uacute;sica. Dice que quiere ir a festivales en verano, pero preguntada por las<a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/macrofestivales-musica-muestran-fatiga-no-hay-cabezas-cartel-llenar-recintos_1_10415029.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> pol&eacute;micas y condiciones de estos</a>, no titubea: &ldquo;Molan por poder ver varios artistas en un d&iacute;a, pero hay malas condiciones para asistentes y artistas. Se pueden mejorar mucho&rdquo;. &ldquo;El problema es que parece que lo explotan hasta m&aacute;s no poder. Con el auge de la m&uacute;sica urbana incluso parece que hay el mismo festival con el mismo cartel varias veces en verano, parecen casi una gira de los grupos&rdquo;, confiesa entre risas. Y critica los precios, en ocasiones, abusivos: &ldquo;Pagar un abono de ciento y pico euros para estar duch&aacute;ndote con una botellita de agua y oliendo a mono&hellip; A veces idealizamos cosas sin sentido, &iquest;no?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se muestra precavida ante las condiciones de la actual industria musical. &ldquo;A veces empiezas en un <em>mamoneo </em>de la vida de <em>rockstar</em> y puede ser muy peligroso. &iquest;En qui&eacute;n puedes confiar?&rdquo;, se cuestiona. Al plantearle si echa en falta un sindicato potente que aglutine los intereses de artistas y trabajadores del sector responde con un rotundo &ldquo;s&iacute;&rdquo;. &ldquo;Todos o casi todos los artistas que conozco est&aacute;n pasando o han pasado por un momento de mierda, incluso los que est&aacute;n pegad&iacute;simos. Hay que tener cuidado con todo este mundo y tambi&eacute;n con el f&aacute;cil acceso a las drogas&rdquo;. &ldquo;Es fundamental rodearse de buena gente y que se dejen los egos fuera&rdquo;, esclarece.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Novoa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/sara-socas-romantizar-calle-provoca-fachas-escuchen-rap_1_10786620.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Dec 2023 21:46:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/641079d0-6e3b-4639-a0a1-3343227e8f6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2732987" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/641079d0-6e3b-4639-a0a1-3343227e8f6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2732987" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Sara Socas: “Romantizar la calle provoca que incluso los fachas escuchen rap”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/641079d0-6e3b-4639-a0a1-3343227e8f6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Rap,Hip Hop,música urbana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El rap de Natos y Waor llega a A Coruña y Ourense recibe a las voces de Hinako Omori, Nadine Khouri y Wallis Bird]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/agenda-cultural/rap-natos-waor-llega-coruna-ourense-recibe-voces-hinako-omori-nadine-khouri-wallis-bird_1_10710294.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/48ac64ab-77ac-40ec-a3bb-c2dadeb43606_16-9-discover-aspect-ratio_default_1076676.jpg" width="1440" height="810" alt="El rap de Natos y Waor llega a A Coruña y Ourense recibe a las voces de Hinako Omori, Nadine Khouri y Wallis Bird"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nikki Hill y The Beat from Palookaville despiden el Outono Códax en Santiago</p></div><p class="article-text">
        Encaramos la recta final de noviembre con mejor tiempo y ya prepar&aacute;ndonos para el hurac&aacute;n navide&ntilde;o que este viernes ya tiene su gran pistoletazo de salida en Galicia (y el resto del mundo seg&uacute;n alguno) con el encendido del alumbrado navide&ntilde;o en Vigo. En lo que a la programaci&oacute;n cultural se refiere, la m&uacute;sica vuelve a ser la gran protagonista esta semana con conciertos como el de los raperos Natos y Waor en el Coliseum coru&ntilde;&eacute;s, la actuaci&oacute;n de tres cantantes de origen muy diverso en el ciclo <em>Voces Femeninas </em>del Teatro Principal de Ourense y el cierre del Outono C&oacute;dax Festival en Santiago, con Nikki Hill y The Beat from Palookaville.
    </p><p class="article-text">
        En el apartado teatral en Santiago puede verse este fin de semana la obra <em>Sibar&iacute;s</em>, basada en la obra hom&oacute;nima de Domingo Villar y en el Teatro Rosal&iacute;a de Castro de A Coru&ntilde;a tenemos la pieza <em>B&uacute;ho</em>, de Diego Lorca. En cuanto a propuestas de arte, os recomendamos daros una vuelta por la Fundaci&oacute;n Luis Seoane de A Coru&ntilde;a, donde tienen en cartel las exposiciones del festival de fotograf&iacute;a FFoco y otra muestra dedicada al cineasta portugu&eacute;s Pedro Costa. Vamos con todo.
    </p><h3 class="article-text">Natos y Waor en el Coliseum. A Coru&ntilde;a. S&aacute;bado 25 de noviembre</h3><p class="article-text">
        Gonzalo y Fernando, conocidos como Natos y Waor, son uno de los d&uacute;os de hip-hop m&aacute;s conocidos del panorama espa&ntilde;ol de los &uacute;ltimos tiempos. Ahora llegan al Coliseum coru&ntilde;&eacute;s con la gira de su &uacute;ltimo disco, &ldquo;Luna llena&rdquo;, pero repasar&aacute;n tambi&eacute;n temas de su trayectoria, especialmente de su exitoso disco <em>Cicatrices</em>. <a href="https://www.taquilla.com/entradas/natos-y-waor" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Aqu&iacute; </a>entradas.
    </p><h3 class="article-text">Voces Femeninas en Ourense. Teatro Principal. Viernes 24 de noviembre</h3><p class="article-text">
        Tres cantantes afincadas en Londres, la japonesa Hinako Omori, la libanesa Nadine Khouri y la irlandesa Wallis Bird, integran el gran cartel del concierto del ciclo <em>Voces Femeninas</em> en Ourense. Un tr&iacute;o de lujo para comprobar el estado de salud de la escena musical londinense en estos tiempos. <a href="https://www.teatroprincipalourense.com/espectaculo/voces-femeninas-2023.htm" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Aqu&iacute; </a>entradas.
    </p><h3 class="article-text">Nikki Hill en el Outono C&oacute;dax. Santiago. Sala Capitol. Viernes 24 y S&aacute;bado 25 de noviembre</h3><p class="article-text">
        El ciclo de m&uacute;sica soul-rock llega a su fin esta semana en Santiago con una doble cita muy apetecible. El viernes 24 llega la norteamericana Nikki Hill, un hurac&aacute;n musical a la que muchos comparan con la gran Tina Turner. Y el s&aacute;bado 25 llega el turno de la banda sueca The Beat from Palookaville, una de las formaciones de rythm&amp;blues y ska m&aacute;s destacadas de Europa. Gran fin de fiesta para un gran festival. <a href="https://www.outonocodaxfestival.com" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Aqu&iacute; </a>m&aacute;s info. 
    </p><h3 class="article-text">FFoco y Pedro Costa en la Fundaci&oacute;n Seoane. A Coru&ntilde;a. Hasta el 31 de diciembre</h3><p class="article-text">
        El festival de fotograf&iacute;a FFoco cuenta con varias muestras y actividades en su sede habitual de la Fundaci&oacute;n Seoane. Este a&ntilde;o la exposici&oacute;n principal est&aacute; dedicada al fot&oacute;grafo de origen vasco Jon Cazenave. Adem&aacute;s, el mismo centro tiene en cartel otra destacada muestra dedicada al cineasta portugu&eacute;s Pedro Costa. <a href="https://fundacionluisseoane.gal/es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Aqu&iacute; </a>m&aacute;s info.
    </p><h3 class="article-text">Otras propuestas:</h3><p class="article-text">
        <strong>Tributo a Queen:</strong> Una de las bandas tributo a Queen m&aacute;s destacadas, Queen Forever Tribute, act&uacute;a este domingo 26 en la sala Capitol de Santiago. <a href="https://conartes.koobin.com/index.php?action=PU_evento&amp;Ev_id=77" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Aqu&iacute; </a>entradas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Alice Wonder</strong> en A Coru&ntilde;a: La cantante madrile&ntilde;a cierra una nueva edici&oacute;n del ciclo &ldquo;Elas son artistas&rdquo; en el Teatro Col&oacute;n este viernes 24. <a href="http://www.teatrocolon.es/es/evento/alice-wonder-elas-artistas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Aqu&iacute; </a>entradas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>V&iacute;ctor Manuel</strong> en Vigo: El veterano cantante asturiano lleva un par de a&ntilde;os de gira y ahora llega a Vigo para repasar toda su trayectoria este s&aacute;bado 25 en el Auditorio Mar de Vigo. <a href="https://www.teuticket.com/es/ver/victor-manuel" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Aqu&iacute; </a>entradas. 
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>B&uacute;ho </strong></em>en A Coru&ntilde;a: El Teatro Rosal&iacute;a de Castro acoge el viernes 24 esta pieza protagonizada por Diego Lorca y Pako Merino que plantea una reflexi&oacute;n sobre la memoria. <a href="https://entradas.ataquilla.com/ventaentradas/es/teatro/teatro-rosalia-castro/16214--ciclo-principal-outono-2023-buho-de-diego-lorca.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Aqu&iacute; </a>entradas. 
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Sibar&iacute;s </strong></em>en Santiago: La obra teatral de Domingo Villar es representada en el Auditorio de Galicia el viernes 24 y el s&aacute;bado 25 con Carlos Blanco en el papel principal. <a href="https://pago.ataquilla.com/#/event/X3AEJDYJ/?lang=es" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Aqu&iacute; </a>entradas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Estévez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/agenda-cultural/rap-natos-waor-llega-coruna-ourense-recibe-voces-hinako-omori-nadine-khouri-wallis-bird_1_10710294.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Nov 2023 05:01:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/48ac64ab-77ac-40ec-a3bb-c2dadeb43606_16-9-discover-aspect-ratio_default_1076676.jpg" length="205567" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/48ac64ab-77ac-40ec-a3bb-c2dadeb43606_16-9-discover-aspect-ratio_default_1076676.jpg" type="image/jpeg" fileSize="205567" width="1440" height="810"/>
      <media:title><![CDATA[El rap de Natos y Waor llega a A Coruña y Ourense recibe a las voces de Hinako Omori, Nadine Khouri y Wallis Bird]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/48ac64ab-77ac-40ec-a3bb-c2dadeb43606_16-9-discover-aspect-ratio_default_1076676.jpg" width="1440" height="810"/>
      <media:keywords><![CDATA[Hip Hop,Música,Teatro,Fotografía]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
