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    <title><![CDATA[elDiario.es - Trabajadoras sexuales]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/trabajadoras-sexuales/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Trabajadoras sexuales]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA['Siemprevivas', un retrato de la madurez con seis trabajadoras sexuales mayores de 60 años: “Esta vieja no está muerta”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/siemprevivas-retrato-madurez-seis-trabajadoras-sexuales-mayores-60-anos-vieja-no-muerta_1_13062685.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/665d0121-dc4f-46e4-8bc3-5fbcabe47d45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Siemprevivas&#039;, un retrato de la madurez con seis trabajadoras sexuales mayores de 60 años: “Esta vieja no está muerta”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El documental que se presenta en el Festival D'A de Barcelona es una oda a la amistad y a la resistencia desde los márgenes contado desde la ternura, sin sensacionalismos </p><p class="subtitle">La 'putivuelta trans': una ruta por la historia de la prostitución y la disidencia sexual en las calles de Barcelona
</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Yo veo mi trayectoria y me aplaudo a m&iacute; misma. Todo lo que he pasado&hellip; Miro hacia atr&aacute;s y pienso que esto podr&iacute;a ser una pel&iacute;cula&rdquo;. Quien habla es Laura Vilar, una mujer de 67 a&ntilde;os, una &ldquo;pionera&rdquo; de la lucha trans en Espa&ntilde;a, vecina del barrio de Gr&agrave;cia de Barcelona y trabajadora sexual.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Vilar empez&oacute; a alternar en un cabaret que se cre&oacute; para que las mujeres trans y las travestis no tuvieran que andar solas y desprotegidas por la calle y dej&oacute; el oficio para cuidar de su madre cuando todav&iacute;a era joven. Despu&eacute;s de su muerte, se encontr&oacute; con una casa vac&iacute;a, sin ingresos y sin &ldquo;motivaciones&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">As&iacute; que se propuso volver a trabajar, a pesar de la duda de si una mujer con sus a&ntilde;os seguir&iacute;a resultando atractiva. &ldquo;No pongas mi edad. Pon que soy madura y ya est&aacute;. Porque si digo cu&aacute;nto tengo, no vendr&aacute; nadie&rdquo;, vaticinaba Vilar mientras creaba su perfil en una web de contactos. Pero se equivocaba.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">El tel&eacute;fono no le para de sonar y est&aacute; contenta. Por haber vuelto a trabajar, pero tambi&eacute;n por sentirse deseada, verse atractiva. &ldquo;Sin esta coqueter&iacute;a, se me hace dif&iacute;cil vivir&rdquo;, confiesa mientras se arregla ante el espejo. &ldquo;Esta vieja no est&aacute; muerta&rdquo;, dice, p&iacute;cara, levant&aacute;ndose el vestido y ense&ntilde;ando pierna. </span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Laura se arregla frente al espejo para las fotografías que subirá en su perfil de una web de contactos                            </span>
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        <span class="highlight" style="--color:transparent;">En lo que s&iacute; ten&iacute;a raz&oacute;n Vilar es en que su vida tanto parece una pel&iacute;cula que se ha convertido en un documental. </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Siemprevivas </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">es un film que toma el retorno al ruedo de esta mujer como hilo conductor que va zurciendo la historia de otras cinco trabajadoras sexuales de Barcelona. Algunas son migradas, otras nacidas en la ciudad. Las hay que siguen trabajando y las hay que se han retirado. Lesbianas o heteros, cis o trans, lo que comparten todas es que tienen m&aacute;s de 60 a&ntilde;os.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Siemprevivas, </em></span>que se estrena el <a href="https://entradas.codetickets.com/entradas/siemprevivas/dafilmfestivalbarcelona/online?lang=es_ES" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&aacute;bado 21 en el Festival D'A</a>, es un documental protagonizado por trabajadoras sexuales, pero que no va de la prostituci&oacute;n. Va de la amistad entre ellas, de la libertad y de la sexualidad a todas las edades. Porque rompe t&oacute;picos y no muestra im&aacute;genes a contraluz de un ne&oacute;n rojo ni escenas en callejuelas nocturnas.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">El film acompa&ntilde;a a seis se&ntilde;oras a la playa, a esparcir las cenizas de una madre fallecida o a tomar un vermut. Seis se&ntilde;oras que, mientras aprueban la pinta de las croquetas, hablan sin tapujos sobre el </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>fist-fucking </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">(aunque sin saber que se le llama as&iacute;) que les pidieron o del </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>striptease</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> que le hicieron a un cliente de 95 a&ntilde;os hace pocos d&iacute;as.</span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Mar López Zapata, la directora del film, junto a Marga, Vicenta, y su madre Diana Zapata                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Una vida para la emancipaci&oacute;n</strong></span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Cuenta la historia que han querido contar ellas. Y de la manera en que han querido&rdquo;, explica a elDiario.es Mar L&oacute;pez Zapata, directora del documental. </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Siemprevivas </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">es capaz de adentrarse tanto en la vida de estas mujeres porque, de hecho, la relaci&oacute;n entre la cineasta y sus protagonistas empez&oacute; hace a&ntilde;os, cuando ella era, a penas, una ni&ntilde;a. &ldquo;Eran como mis t&iacute;as. He hecho hasta de canguro de alguna de sus hijas&rdquo;, explica L&oacute;pez Zapata.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Todo viene de su madre, Diana, quien emigr&oacute; desde Colombia y, una vez en Barcelona, empez&oacute; a ejercer de psic&oacute;loga con trabajadoras sexuales de la mano de un grupo de investigaci&oacute;n que quer&iacute;a indagar sobre su vida y motivaci&oacute;n. &ldquo;Era algo que iba m&aacute;s all&aacute; de la academia. Quer&iacute;amos entenderlas&rdquo;, resume la terapeuta.</span>
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            </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">El film est&aacute; lleno de declaraciones que pueden resultar inc&oacute;modas y complicadas de comprender para alguien ajeno al trabajo sexual. &ldquo;A m&iacute; me llam&oacute; el puter&iacute;o porque yo lo que quer&iacute;a era estar con se&ntilde;ores&rdquo;, confiesa Vilar. Como mujer trans nacida en pleno franquismo, la prostituci&oacute;n fue la &uacute;nica manera que encontr&oacute; de descubrir su sexualidad.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">En un caso parecido se encuentra Vicenta. Naci&oacute; en Venezuela hace 66 a&ntilde;os y lleg&oacute; a Barcelona para escapar de una familia que la repudi&oacute; cuando sali&oacute; del armario como mujer trans. &ldquo;Mi padre me dec&iacute;a que me iba a lanzar al mar con una soga al cuello atada a una piedra muy, muy pesada para que en el fondo del mar se me comieran los tiburones&rdquo;, dice.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Recuerda su juventud como un lugar oscuro, durante el cual, a pesar de ser maltratada por su familia, se dejaba la piel para cuidar de su madre. Pero un d&iacute;a se hart&oacute; y migr&oacute;. La &uacute;nica salida que encontr&oacute; fue recorrer las calles en busca de clientes. Las mismas calles que recorre junto a elDiario.es para esta entrevista. &ldquo;Me hace venir recuerdos. Yo trabajaba aqu&iacute;. Fueron buenos a&ntilde;os&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Vicenta no romantiza el trabajo sexual, que le vali&oacute; diversas multas y alguna agresi&oacute;n f&iacute;sica, pero s&iacute; reconoce que fue algo que le permiti&oacute; &ldquo;romper las cadenas de la sumisi&oacute;n. Las que me ataban a mi familia y a la sociedad y que me hac&iacute;an estar escondida&rdquo;. Hoy, muchos a&ntilde;os despu&eacute;s de aquello, asegura que es feliz. &ldquo;De verdad que s&iacute;. Aqu&iacute; tengo amigas y una familia&rdquo;.</span>
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            <span class="title">
                Marga, Vicenta y Laura, durante una jornada en la playa                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>De la calle a Los Goya</strong></span></h2><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Vicenta dej&oacute; la calle hace algunos a&ntilde;os. Se hart&oacute; de recibir violencia, no s&oacute;lo por parte de los clientes, sino tambi&eacute;n de las instituciones. &ldquo;Cuando cambiaron la ordenanza de civismo y empezaron a prohibir los </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>muebl&eacute;s</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">, me joden entera. No pod&iacute;a trabajar en bares, pero tampoco en la calle&rdquo;, resume esta mujer. Los cambios normativos coincidieron con el momento en que conoci&oacute; a su pareja, lo que le dio estabilidad suficiente como para &ldquo;reinventarse&rdquo; en otro trabajo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Para Marga tambi&eacute;n ha sido dif&iacute;cil convivir con las normativas. Cuenta que acumula 3.000 euros en multas por &ldquo;uso indebido e intensivo&rdquo; del espacio p&uacute;blico, el mismo concepto que sanciona los coches mal aparcados. &ldquo;Es un gran ejemplo: dicen que las normas abolicionistas son para proteger a las mujeres, pero en realidad nos acaban tratando como objetos&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Esta mujer, nacida y criada en Barcelona, se dedica al trabajo sexual desde que tiene 19 a&ntilde;os y lo compagina con otros empleos. Ha sido camarera de piso, ahora limpia casas de &ldquo;gente de mucha pasta&rdquo; y, asegura, la manera en c&oacute;mo se gana la vida no la define. &ldquo;Yo soy Margarita Carrera Roy y trabajo de, d&oacute;nde, cu&aacute;ndo y c&oacute;mo me da la gana&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Ella es una trabajadora sexual orgullosa, pero matiza y apunta que no se prostituye cuando hace la calle. &ldquo;Los prostituidos son los que est&aacute;n explotados por sus jefes, los que no alzan la voz y no reivindican mejores condiciones&rdquo;. E insiste: &ldquo;El trabajo no me dignifica, yo dignifico al trabajo&rdquo;.</span>
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            </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Marga es, por encima de muchas cosas, una activista. Lleva a&ntilde;os participando de entidades en las que se trabaja por la regularizaci&oacute;n del trabajo sexual, pero a la vez, ayuda a las prostitutas que han sido v&iacute;ctimas de trata. Porque, igual que sus compa&ntilde;eras, no romantiza su oficio y sabe que, al contrario de su caso, hay mucha gente que no lo ejerce en libertad.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Yo he salvado a mucha gente, a muchas mujeres&rdquo;, asegura. Ha alertado a la polic&iacute;a de pisos donde hab&iacute;a mujeres retenidas y ejerciendo contra su voluntad. Y todo, exponi&eacute;ndose y poni&eacute;ndose a ella misma en peligro. &ldquo;Despu&eacute;s de eso, yo tengo que volver a la calle. Ese es el compromiso con el feminismo, el ayudar a las compa&ntilde;eras y mancharse las manos. Nunca se ha salvado a nadie desde un despacho en el que se niega nuestra realidad&rdquo;, remacha.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Esta mujer no se esconde y no miente sobre la fuente de sus ingresos. Se signific&oacute; ante Espa&ntilde;a entera desde el escenario de los Goya. Fue en la gala de 2006, a&ntilde;o en que Manu Chao gan&oacute; el premio a mejor canci&oacute;n original por &lsquo;Me llaman calle&rsquo;, de la pel&iacute;cula &lsquo;Princesas&rsquo;. Marga fue a recoger el premio en su nombre y la intrahistoria de esos minutos de gloria todav&iacute;a la llenan de orgullo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Marga no ten&iacute;a nada en su armario digno para la ocasi&oacute;n, pero acudi&oacute; con un vestido de gala. &ldquo;Ten&iacute;a una vecina trans, la Reina, que se llevaba bien con otra vecina, la Consuelo, que acababa de ir a una boda y se hab&iacute;a comprado un </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>vestidaco</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">&rdquo;, recuerda. Su amiga se ofreci&oacute; a pedir la prenda prestada. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; le vas a decir?&lsquo;&iquest;Oye, es que mi amiga puta necesita un vestido para ir a los Goya?&rdquo;. Pues fue exactamente eso lo que le dijo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">A las pocas horas, Marga luc&iacute;a ese vestido y mandaba un abrazo y un mensaje de dignidad para todas sus compa&ntilde;eras desde la televisi&oacute;n. Todo el barrio lo vio. Todas sus vecinas, que no sab&iacute;an a lo que se dedicaba. Hasta las monjas del colegio de su hija. Pero ella no tuvo verg&uuml;enza. &ldquo;Soy quien soy, y a mucha honra&rdquo;, se limit&oacute; a decir.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/siemprevivas-retrato-madurez-seis-trabajadoras-sexuales-mayores-60-anos-vieja-no-muerta_1_13062685.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Mar 2026 21:38:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Siemprevivas', un retrato de la madurez con seis trabajadoras sexuales mayores de 60 años: “Esta vieja no está muerta”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Prostitución,Trabajo sexual,Trabajadoras sexuales,Barcelona,Documentales,Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fronteras porosas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/fronteras-porosas_129_12058398.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fc6b2ac9-928d-4970-b560-1bcb5a3def8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fronteras porosas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La economización de las relaciones hace cada vez más difícil distinguir qué es trabajo sexual y qué no lo es. O será que esa confusión siempre existió y simplemente ahora la estamos aceptando</p></div><p class="article-text">
        Me sorprende, entre todo lo que estuve leyendo sobre los Oscar, no haber encontrado ning&uacute;n art&iacute;culo que pusiera en relaci&oacute;n a <em>Queer </em>de Luca Guadagnino con <em>Anora </em>de Sean Baker. Es verdad que la pel&iacute;cula de Guadagnino no recibi&oacute; ninguna nominaci&oacute;n, pero ese ninguneo fue noticia en s&iacute; mismo y, de todos modos, m&aacute;s all&aacute; de la competencia por los premios, es llamativo que dos de las pel&iacute;culas m&aacute;s comentadas de los &uacute;ltimos meses tuvieran en el centro de sus narrativas la relaci&oacute;n entre el sexo, el dinero y el amor. 
    </p><p class="article-text">
        El tema es, por supuesto, m&aacute;s expl&iacute;cito en <em>Anora</em>, en la que una prostituta de veintitr&eacute;s a&ntilde;os (que lleva el nombre de la pel&iacute;cula, pero se hace llamar Ani) se ve envuelta en una relaci&oacute;n con un heredero ruso que le pinta todo color de rosa, por un tiempo, hasta que las cosas se complican con sus padres y la pobre Anora es devuelta a la realidad de un golpe seco. <em>Queer</em>, en cambio, es una adaptaci&oacute;n de una novela hom&oacute;nima de William S. Burroughs, protagonizada por un gay cincuent&oacute;n norteamericano en la d&eacute;cada del cincuenta que se la pasa girando (se lee <em>yirando</em>, como se pronuncia en la acepci&oacute;n espec&iacute;fica del t&eacute;rmino en la comunidad homosexual) por Ciudad de M&eacute;xico hasta que se enamora de un joven soldado. El trabajo sexual no se lee necesariamente de manera tan expl&iacute;cita, pero s&iacute; aparece la cuesti&oacute;n del enredo entre cuerpos y recursos: William Lee, este protagonista encarnado de manera magistral por el ex Bond Daniel Craig, es el arquetipo del gay adinerado de cierta edad que utiliza el dinero que tiene a disposici&oacute;n (por razones que jam&aacute;s se explican) para garantizarse la compa&ntilde;&iacute;a de jovencitos que, de otro modo, parece suponer &eacute;l mismo, no le regalar&iacute;an su tiempo, o lo har&iacute;an de manera mucho menos generosa (hay, para hablar de un arquetipo que va m&aacute;s all&aacute; del personaje, un gag recurrente sobre un amigo de Lee al que los bellos efebos con los que se acuesta siempre lo terminan robando). 
    </p><p class="article-text">
        Lo que me interes&oacute; del link entre ambas pel&iacute;culas es que pienso que, justamente, las dos se ocupan de las l&iacute;neas borrosas entre el trabajo sexual y el sexo a secas, o peor, entre el trabajo sexual y el afecto, el reconocimiento o incluso el amor. Tanto en <em>Queer</em> como en <em>Anora </em>lo interesante sucede cuando las interacciones entre las personas se corren de los extremos, de los casos paradigm&aacute;ticos de relaci&oacute;n econ&oacute;mica o relaci&oacute;n libre de intercambio. No hay conflicto ni drama en las primeras escenas de <em>Anora</em>, en las que la protagonista (la revelaci&oacute;n Mikey Madison) ofrece un servicio con una tarifa precisa y t&eacute;rminos claros, que el casi adolescente Vanya Zakharov contrata. La cuesti&oacute;n se vuelve compleja una vez que &eacute;l la contrata por una semana entera, la lleva a fiestas y a viajes y a conocer a sus amigos; y m&aacute;s todav&iacute;a cuando le propone matrimonio y la relaci&oacute;n econ&oacute;mica pasa de ser expl&iacute;cita y medida a ser m&aacute;s abstracta, cuando Anora puede ilusionarse con graduarse de prostituta a esposa mantenida. De manera similar, pero en un recorrido inverso, la relaci&oacute;n entre Lee y Allerton, el muchacho del que Lee est&aacute; perdidamente enamorado, se pone rara cuando Lee propone irse juntos a Sudam&eacute;rica a cambio de pagarle todos los gastos. 
    </p><p class="article-text">
        Otra vez, la frontera porosa: si esta propuesta fuera tan clara como yo acabo de hacerla parecer no habr&iacute;a pel&iacute;cula, pero tanto el guion como la actuaci&oacute;n de Craig hacen que esa escena sea una cruza indistinguible entre una oferta econ&oacute;mica y una demanda de amor. Estos l&iacute;mites borrosos son el centro del atractivo sensual tanto de <em>Anora </em>como de<em> Queer</em>: le dan dimensi&oacute;n a sus tramas, capas a sus personajes y a las relaciones entre ellos, y ti&ntilde;en la atm&oacute;sfera de una suerte de sospecha sempiterna, una duda insoportable sobre lo que es cierto y lo que es negocio. 
    </p><p class="article-text">
        Creo, tambi&eacute;n, que en ese terreno l&iacute;mite los espectadores nos identificamos con estos protagonistas tan improbables de maneras muy inc&oacute;modas. Tanto <em>Anora</em> como <em>Queer </em>(aunque la segunda mucho m&aacute;s que la primera) son expl&iacute;citamente fantas&iacute;as, cuentos de hadas, con mucha m&aacute;s aspiraci&oacute;n de belleza que de realismo; pero eso no les impide (quiz&aacute;s, de hecho, todo lo contrario) acercarse a verdades fundamentales, sobre todo a partir de las grandes actuaciones de sus protagonistas. 
    </p><p class="article-text">
        La verdad fundamental que construyen Mikey Madison y Daniel Craig es la de la vulnerabilidad: podemos vernos en ellos porque incluso en la m&aacute;s calculadora de nuestras facetas, incluso si nos sentimos capaces de decirle a un heredero ruso que para pasar una semana con &eacute;l necesitamos quince mil d&oacute;lares y no diez mil, sabemos que nunca podr&iacute;amos disociarnos del todo. Eso es lo que, justamente, no pueden hacer estos protagonistas: si pudieran, como los personajes de la serie <em>Severance</em>, volverse robots en ciertas instancias de la vida, todo ser&iacute;a m&aacute;s sencillo: pero todo el punto es que no pueden, que sus sensibilidades est&aacute;n prendidas hasta en los momentos en que menos les conviene. 
    </p><p class="article-text">
        Pienso que no es raro que en esta &eacute;poca queramos ver estas historias: incluso quienes no tenemos pensado abrirnos un Only Fans podemos sentir que ya es imposible que la conversi&oacute;n de todo en econom&iacute;a y consumo no empape nuestros v&iacute;nculos; quiz&aacute;s, de hecho, sobre todo quienes no tenemos Only Fans nos sentimos m&aacute;s confundidos con el asunto. Porque es interesante lo que pasa: por un lado, la economizaci&oacute;n de los v&iacute;nculos genera la expansi&oacute;n de nuevas modalidades del trabajo sexual que pueden ser mucho menos vinculantes. Una puede vender contenido sexual sin jam&aacute;s verle la cara a un cliente; una puede, tambi&eacute;n, armarse listas de regalos en distintas apps, o exigirle a un hombre de maneras m&aacute;s o menos sutiles que le vaya comprando o pagando cada vez m&aacute;s cosas, sin jam&aacute;s tener que ensuciarte las manos con dinero. Por otro lado, esa misma ampliaci&oacute;n genera una incertidumbre tremenda: se va haciendo cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil distinguir qu&eacute; es trabajo sexual y qu&eacute; no lo es. O quiz&aacute;s siempre fue dif&iacute;cil, y ahora solamente lo estamos empezando a aceptar; al fin y al cabo, <em>Queer</em> es una adaptaci&oacute;n de una novela de los a&ntilde;os cincuenta, y <em>Anora</em> ilumina con una claridad simple y di&aacute;fana esa tesis de Virginie Despentes seg&uacute;n la cual una esposa puede no ser mucho m&aacute;s que una prostituta de un solo cliente. 
    </p><p class="article-text">
        La pregunta que me qued&oacute; dando vueltas es por qu&eacute; <em>Anora</em> me pareci&oacute; tanto m&aacute;s triste y menos luminosa que <em>Queer</em>. Quiz&aacute;s es tan sencillo como que en <em>Queer</em> seguimos a un tipo rico, y en <em>Anora </em>a una chica pobre. Pero mi sensaci&oacute;n es que hay algo m&aacute;s. <em>Queer</em>, en una tradici&oacute;n, efectivamente, queer, parece tener fe en la posibilidad de que en relaciones mediadas por la precariedad, la clandestinidad, el estigma, la violencia y el c&aacute;lculo aparezca tambi&eacute;n el amor verdadero; en <em>Anora</em>, en cambio, esa ilusi&oacute;n parece una fantas&iacute;a infantil. De hecho, en Anora, es una confusi&oacute;n que solo puede aparecer por la belleza del cine; no aparece en los personajes, que nunca se dan un beso demasiado verdadero, nunca se conocen en profundidad ni se miran a los ojos. M&aacute;s all&aacute; de qu&eacute; pel&iacute;cula le guste a cada quien, creo que se juega algo importante sobre este tiempo en la pregunta de cu&aacute;l de ellas tiene m&aacute;s raz&oacute;n sobre el mundo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/fronteras-porosas_129_12058398.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Feb 2025 21:14:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fronteras porosas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Cultura,Deseo,Sexo,Trabajadoras sexuales]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Amelia Tiganus, activista: "El proxeneta ya no viaja para captar chicas vulnerables. Las encuentra en OnlyFans"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/referentes-en-femenino/amelia-tiganus-activista-proxeneta-no-viaja-captar-chicas-vulnerables-encuentra-onlyfans_128_11912955.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b8036711-9b4d-4c3d-a1e6-66a19a64b024_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Amelia Tiganus, activista: &quot;El proxeneta ya no viaja para captar chicas vulnerables. Las encuentra en OnlyFans&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La explotación sexual se está trasladando al mundo virtual. Nuestras hijas, las adolescentes, caen engañadas porque hay toda una cultura que banaliza la explotación sexual, la cosificación y la mercantilización de la sexualidad de las mujeres", sostiene la activista</p><p class="subtitle">Más entrevistas - Alaia Martin, bertsolaria: “Gizartean gertatzen diren ezberdinkeriak aurkitzen dira bertsolaritzan. Ez da burbuila bat”
</p></div><p class="article-text">
        Amelia Tiganus se describe a s&iacute; misma como una activista, escritora feminista, divulgadora y formadora. Eso es lo primero que dice al contar su historia para alejarse de la revictimizaci&oacute;n. Tambi&eacute;n explica que es la directora de Emargi, asociaci&oacute;n dedicada a luchar de manera integral por un futuro libre de explotaci&oacute;n sexual y reproductiva de mujeres y ni&ntilde;as desde su dimensi&oacute;n local, nacional e internacional y presidenta de la Federaci&oacute;n Estatal de Mujeres Abolicionistas. Amelia es una de las caras m&aacute;s visibles de la lucha contra lo que ella llama el &ldquo;sistema prostitucional&rdquo; y el proxenestismo. &ldquo;Hablo del sistema prostitucional porque mayoritariamente la gente cuando hablamos de prostituci&oacute;n tiende a creer que prostituci&oacute;n es sin&oacute;nimo de prostituta y las m&aacute;s se&ntilde;aladas, cuestionadas y analizadas suelen ser las mujeres. Que si quieren, que si no quieren, que si ellas lo han elegido, que si son libres, que si no s&eacute; qu&eacute;. Y de esta forma se invisibiliza a todos los dem&aacute;s actores del sistema prostitucional&rdquo;, explica en una entrevista con este peri&oacute;dico. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n detalla, para que la prostituci&oacute;n exista, hacen falta muchos m&aacute;s actores que las mujeres. &ldquo;Hace falta que los estados tengan una legislaci&oacute;n que facilite la exportaci&oacute;n e importaci&oacute;n de materia prima, que somos las mujeres y ni&ntilde;as principalmente de pa&iacute;ses del sur global, de pa&iacute;ses empobrecidos, de Am&eacute;rica Latina, &Aacute;frica y pa&iacute;ses de Europa del Este. Despu&eacute;s, bajo ese paraguas, est&aacute;n los proxenetas que se hacen pasar por respetables empresarios de la noche. Los grandes proxenetas de este pa&iacute;s no son rumanos, colombianos o nigerianos, son aut&oacute;ctonos, son vascos, madrile&ntilde;os, andaluces, catalanes. Son ellos los que han creado a lo largo y ancho de este pa&iacute;s un sistema para las mujeres empobrecidas. Y, por &uacute;ltimo, est&aacute;n los eternos invisibilizados, los puteros&rdquo;, indica. 
    </p><p class="article-text">
        Amelia habla en calidad de experta, como ella misma sostiene, por los conocimientos que ha ido adquiriendo a lo largo de su trayectoria como activista, pero tambi&eacute;n por su experiencia vivida como superiviviente del sistema prostitucional. &ldquo;El origen de mi historia se remonta a 1984 en Ruman&iacute;a, en el seno de una familia obrera. Esto es relevante porque est&aacute;bamos resistiendo los &uacute;ltimos a&ntilde;os de la Guerra Fr&iacute;a y hab&iacute;a mucha pobreza, desesperaci&oacute;n y hambre. Cinco a&ntilde;os m&aacute;s tarde cae el muro de Berl&iacute;n y, con la revoluci&oacute;n rumana entra el siempre violento capitalismo. En ese momento, para poder incorporarse al mercado global, Ruman&iacute;a convierte a sus mujeres y ni&ntilde;as en mercanc&iacute;a, en materia prima para la industria global de la explotaci&oacute;n sexual. Ese es el contexto en el que yo nazco&rdquo;, reconoce. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> La única diferencia entre un violador y un putero es un billete</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Amelia era una ni&ntilde;a brillante que aspiraba a ser m&eacute;dico o profesora. Un sue&ntilde;o que se trunc&oacute; cuando a los 13 a&ntilde;os sufri&oacute; cinco violaciones simult&aacute;neas. Y ah&iacute; empez&oacute; el infierno. &ldquo;No tanto por las violaciones en s&iacute;, que tambi&eacute;n, sino porque las personas adultas de mi alrededor no supieron ver indicadores de que algo grave me estaba pasando. No vieron el giro que dio mi forma de ser y dentro de ese mundo patriarcal los violadores salieron como ganadores, totalmente iimpunes y mi propio entorno se dedic&oacute; a estigmatizarme, a maltratarme, a no creerme, a poner en duda mi palabra, a considerarme una irresponsable. Me qued&eacute; en una situaci&oacute;n de absoluta vulnerabilidad&rdquo;, confiesa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Amelia Tiganus EFE/Ediciones B                            </span>
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        Cinco a&ntilde;os despu&eacute;s de la violaci&oacute;n multiple, las mafias que se dedican a la explotaci&oacute;n sexual en Ruman&iacute;a la captaron a base de enga&ntilde;os. &ldquo;Me prometen que en un par de a&ntilde;os puedo conseguir solucionar mi vida. Juegan con mis ilusiones, con mis sue&ntilde;os. Me ponen como ejemplo a otras mujeres que supuestamente ganan mucho dinero. Es el mismo mensaje que a d&iacute;a de hoy reciben muchas ni&ntilde;as y adolescentes, el de 'no seas idiota, capitaliza tu sexualidad y tu intimidad'. Es algo que se ve de manera mucho m&aacute;s salvaje a trav&eacute;s de Internet. A trav&eacute;s de las aplicaciones estamos viendo el capitalismo m&aacute;s salvaje, el neoliberalismo m&aacute;s atroz&rdquo;, describe. 
    </p><p class="article-text">
        Preguntada por c&oacute;mo afectan las aplicaciones como OnlyFans o Instagram a la hora de favorecer la prostituci&oacute;n, Amelia sostiene que son &ldquo;la herramienta estrella de los proxenetas&rdquo;. &ldquo;Ahora el proxetena no tiene que viajar a pa&iacute;ses lejanos ni invertir una gran cantidad de dinero en captar, traer o trasladar a mujeres vulnerables. Las encuentra en OnlyFans. La explotaci&oacute;n sexual se est&aacute; trasladando al mundo virtual. Nuestras hijas, las adolescentes, caen enga&ntilde;adas porque hay toda una cultura que banaliza la explotaci&oacute;n sexual, la cosificaci&oacute;n y la mercantilizaci&oacute;n de la sexualidad de las mujeres. Y esto sirve much&iacute;simo a los proxenetas&rdquo;, reconoce. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Necesitamos una ley abolicionista del sistema prostitucional que reconozca los derechos de las mujeres</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tras ser explotada sexualmente en Ruman&iacute;a, las mafias la vendieron por 300 euros a un proxeneta espa&ntilde;ol y, durante cinco a&ntilde;os la obligaron a ejercer la prostici&oacute;n en m&aacute;s de 40 prost&iacute;bulos por toda Espa&ntilde;a, lugares que ella considera &ldquo;campos de concentraci&oacute;n&rdquo; en los que fue v&iacute;ctima de &ldquo;torturas&rdquo;. Finalmente, consigui&oacute; liberarse e irse a vivir a Euskadi donde desde hace m&aacute;s de diez a&ntilde;os trabaja como activista contra el sistema prostitucional y abolicionista. Un t&eacute;rmino, que en su opini&oacute;n, no se entiende del todo bien en la sociedad. &ldquo;Las abolicionistas queremos abolir la prostituci&oacute;n, pero hay que entender que abolir no es sin&oacute;nimo de erradicar. Abolir es el camino para llegar al fin. Necesitamos una ley abolicionista del sistema prostitucional que reconozca los derechos de las mujeres y por derecho no nos referimos a pagar impuestos por ejercer la prostituci&oacute;n. Nos referimos a una ayuda econ&oacute;mica, a un acceso a la vivienda d&iacute;gna, a formaci&oacute;n, a terapia, a asesoramiento jur&iacute;dico, papeles y trabajo.  Y tambi&eacute;n que se persigan y castiguen todas las formas de proxenetismo y de consumo de la prostituci&oacute;n porque entendemos a los puteros como agresores sexuales. La &uacute;nica diferencia entre un violador y un putero es un billete&rdquo;, se&ntilde;ala. 
    </p><p class="article-text">
        Para Amelia, parte del problema se encuentra en que no hay un discurso feminista contundente contra esta situaci&oacute;n. &ldquo;Las mujeres no existimos para que ellos sientan placer sexual o para servirles en lo privado y lo p&uacute;blico. Hay un discurso que se hace pasar por feminista y que es totalmente reaccionario que dice que las mujeres somos libres de hacer con nuestro cuerpo lo que queramos y ese querer resulta que es justamente lo que le va muy bien al sistema patriarcal y al sistema capitalista. Por supuesto no podemos dejar la responsabilidad sobre los hombros de las mujeres, pero tampoco hay que dejarlo en el crimen organizado. La sociedad tiene mucha responsabilidad en esto&rdquo;, concluye. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/referentes-en-femenino/amelia-tiganus-activista-proxeneta-no-viaja-captar-chicas-vulnerables-encuentra-onlyfans_128_11912955.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Dec 2024 20:46:00 +0000]]></pubDate>
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    <item>
      <title><![CDATA[‘Anora’, el anti ‘Pretty Woman’ con conciencia de clase que quiere colarse en los Oscar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/anora-anti-pretty-woman-conciencia-clase-quiere-colarse-oscar_1_11773075.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b34487a-fcb4-46eb-88f7-7773b1d19bde_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Anora’, el anti ‘Pretty Woman’ con conciencia de clase que quiere colarse en los Oscar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sean Baker ganó la Palma de Oro con esta vuelta de tuerca a la comedia romántica que es una de las grandes favoritas para la temporada de premios</p><p class="subtitle">La becaria que denunció a Nacho Cano asegura que le ofrecieron “hasta 10.000 euros” a cambio de su silencio
</p></div><p class="article-text">
        Que una pel&iacute;cula pase a la cultura popular no es tan f&aacute;cil. Pocas lo consiguen.<a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/actores-musical-pretty-contrato-sueldo_1_4374149.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> Pretty Woman </em></a>es una de ellas. El filme de Garry Marshall de 1990, titulado como la canci&oacute;n de Roy Orbison que la propia pel&iacute;cula pondr&iacute;a de nuevo de moda, no era m&aacute;s que una reformulaci&oacute;n del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/toni-servillo-cultura-cenicienta-politicos-da-igual-partido-sean_1_9991145.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuento de Cenicienta</a> con un toque que en los 90 se consider&oacute; hasta moderno. Aqu&iacute;, la pobre hermanastra condenada a hacer las tareas dom&eacute;sticas hasta que encuentra un pr&iacute;ncipe azul se sustitu&iacute;a por una prostituta con el carisma de Julia Roberts, y el pr&iacute;ncipe putero ten&iacute;a los rasgos de Richard Gere.
    </p><p class="article-text">
        Como en el cuento, el filme era una idealizaci&oacute;n de las relaciones rom&aacute;nticas y, principalmente, de c&oacute;mo una mujer pobre solo ten&iacute;a una posibilidad para salir adelante: encontrar una pareja rica. Hab&iacute;a algo pernicioso en <em>Cenicienta</em> que en <em>Pretty Woman </em>se multiplicaba. Nadie le puede pedir a un cuento conciencia de clase, pero es que en el filme no es que no la hubiera, sino que se establec&iacute;a el paralelismo entre el pr&iacute;ncipe salvador con el empresario rico que sacaba a su enamorada de ejercer la prostituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Han pasado 34 a&ntilde;os, y ha tenido que llegar el cineasta Sean Baker, cuya carrera se ha cimentado en mirar a los m&aacute;rgenes de la sociedad de EEUU, para darle la vuelta. El director de pel&iacute;culas como <em>Red Rocket</em>, <em>The Florida project</em> o <em>Tangerine</em> ha seguido coherente a su carrera y ha ofrecido el reverso de <em>Pretty Woman</em> en <em>Anora</em>, una fren&eacute;tica anticomedia rom&aacute;ntica que le da la vuelta al cuento. Pero como siempre en &eacute;l, sin miserabilismo, con humor y d&aacute;ndole dignidad a todos sus personajes.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Baker nunca usar&aacute; la palabra prostituta para referirse a su personaje cuando hable de &eacute;l, sino que la <em>Anora </em>que da nombre al filme es una trabajadora sexual como todas las que habitan su cine. A ellas les dedic&oacute; la Palma de Oro que gan&oacute; con este filme que tras vencer en el festival m&aacute;s prestigioso del mundo llega a la primera etapa de la carrera de premios como una de las favoritas para triunfar. Al menos en las nominaciones a los Oscar, donde Baker puede lograr su primera nominaci&oacute;n y donde su protagonista, una imponente Mikey Madison deber&iacute;an estar sin problema.
    </p><p class="article-text">
        Para un director curtido y criado en el indie, este &eacute;xito supone &ldquo;un cambio de vida&rdquo;, y el propio Sean Baker lo reconoce. Ganar la Palma de Oro fue &ldquo;un sue&ntilde;o hecho realidad&rdquo;. &ldquo;Es como si ahora empezara la segunda parte de mi vida. Es una especie de crisis existencial. Creo que esto me va a permitir seguir haciendo este tipo de pel&iacute;culas de la forma en que quiero hacerlas pero con menos restricciones y menos resistencia. As&iacute; que es algo genial, especialmente ahora que las pel&iacute;culas independientes son cada vez m&aacute;s dif&iacute;ciles de hacer&rdquo;, explica y deja claro que no tiene miedo de ser tentado para la industria: &ldquo;Ya he estado en ese punto, y ahora esto me ha consolidado. Ahora tengo que asegurarme de poder perseguir mi visi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Anora</em> ha tenido el presupuesto m&aacute;s grande de su carrera, pero sigue siendo peque&ntilde;o comparado con lo que cuesta una pel&iacute;cula de Hollywood. Ese margen ha hecho que la pel&iacute;cula &ldquo;se sienta un poco m&aacute;s grande&rdquo;. Pero cree que el &eacute;xito del filme radica en que &ldquo;juega con los tropos cl&aacute;sicos de una comedia rom&aacute;ntica, y ese es un g&eacute;nero muy convencional&rdquo;. &ldquo;La gente reconoce los c&oacute;digos de esta pel&iacute;cula, y eso les est&aacute; enganchando. La primera hora es la historia de Cenicienta, ya la hemos visto, pero la hago con un giro&rdquo;, dice del &eacute;xito de su octava pel&iacute;cula. Por ello se muestra feliz de que sea ahora y no antes cuando ha llegado el &eacute;xito, porque no sabe si antes hubiera sido capaz de gestionarlo de la misma manera: &ldquo;Tengo una edad en la que estoy m&aacute;s seguro, tengo m&aacute;s confianza y no me voy a dejar seducir. La industria me pod&iacute;a haber seducido f&aacute;cilmente en el pasado, ahora no&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tengo una edad en la que estoy más seguro, tengo más confianza y no me voy dejar seducir. La industria me podía haber seducido fácilmente en el pasado, ahora no</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sean Baker</span>
                                        <span>—</span> Cineasta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De nuevo las trabajadoras sexuales son las protagonistas del filme, en este caso Anora, que vivir&aacute; una relaci&oacute;n fugaz con el hijo de un oligarca ruso. Y como siempre en su cine la clave es no juzgarlas y dignificar&iacute;as. &ldquo;Obviamente, podr&iacute;a haber hecho esto mucho m&aacute;s oscuro y miserable&rdquo;, confiesa, pero argumenta que uno de los motivos por los que no opt&oacute; por ese tono era para enganchar a la gente y que se entretenga antes de darle el golpe -y ah&iacute; esa escena final descorazonadora-. Pero el giro de <em>Anora </em>es que son la diferencia de clase y las relaciones de poder entre los personajes los que marcan todo.
    </p><p class="article-text">
        Hay, de nuevo en Sean Baker, una radiograf&iacute;a brutal de EEUU, y aunque la cuesti&oacute;n de clase es importante, tambi&eacute;n subraya que cree que la forma en la que tratan a Anora tambi&eacute;n tiene que ver &ldquo;con la falta de respeto que hay por el trabajo sexual por todo el mundo&rdquo;. &ldquo;La actitud de los padres de Ivan es la que tendr&iacute;an casi todos los padres normales. Intento no juzgar a mis personajes, y s&eacute; que es dif&iacute;cil no juzgar a Ivan por lo que le hace a Anora, por su falta de empat&iacute;a. Ese, que es mi mayor juicio como narrador, es en t&eacute;rminos de lucha de clases. En la pel&iacute;cula abordo las din&aacute;micas de poder y las jerarqu&iacute;as en EEUU y en todo el mundo, y eso siempre tiene que ver con la clase y fue intencionado&rdquo;, dice Baker que reconoce que le cuesta decir que sus pel&iacute;culas son pol&iacute;ticas aunque lo sean porque vio como los conservadores intentaron apropiarse del discurso de <em>The Florida Project</em>. &ldquo;Obviamente son pol&iacute;ticas porque todos tenemos una ideolog&iacute;a. Digamos que mis ideas pol&iacute;ticas est&aacute;n en mis pel&iacute;culas, solo hay que desenterrarlas&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        En su paso por el Festival de San Sebasti&aacute;n, Baker reivindic&oacute; a Almod&oacute;var como &ldquo;influencia directa en su cine&rdquo;, pero tambi&eacute;n demostr&oacute; su conocimiento de otros nombres m&aacute;s desconocidos como los de Eloy de la Iglesia y Jess Franco, del que subray&oacute; su &ldquo;sensibilidad independiente&rdquo;, su &ldquo;entra&ntilde;able realizaci&oacute;n descuidada&rdquo; y &ldquo;c&oacute;mo fotografi&oacute; a sus musas, especialmente a Soledad Miranda, cuya imagen con un pa&ntilde;uelo rojo tiene un v&iacute;nculo directo con <em>Anora</em>&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/anora-anti-pretty-woman-conciencia-clase-quiere-colarse-oscar_1_11773075.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Oct 2024 20:56:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Anora’, el anti ‘Pretty Woman’ con conciencia de clase que quiere colarse en los Oscar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estrenos de cine,Premios Oscar,Trabajadoras sexuales,Hollywood,Cineastas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Campaña para alertar a los vecinos de Badajoz, Cáceres y Plasencia sobre el aumento de la prostitución en pisos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/campana-alertar-vecinos-badajoz-caceres-plasencia-aumento-prostitucion-pisos_1_11549104.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bcf8b0be-7356-40a5-a4c8-774853e42602_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Campaña para alertar a los vecinos de Badajoz, Cáceres y Plasencia sobre el aumento de la prostitución en pisos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ponen en marcha la Asociación de Derechos Humanos y de las Mujeres de Extremadura (ADHEX) junto con el Colegio de Administradores de Fincas y la Asociación de Apartamentos Turísticos</p><p class="subtitle">Carne Cruda - Prostitución: qué hacer con el trabajo sexual
</p></div><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n de Derechos Humanos y de las Mujeres de Extremadura (ADHEX), junto con el Colegio de Administradores de Fincas y de la Asociaci&oacute;n de Apartamentos Tur&iacute;sticos han puesto en marcha una campa&ntilde;a para alertar del aumento de la prostituci&oacute;n en pisos y animar al vecindario a denunciar posibles casos de explotaci&oacute;n sexual.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Seg&uacute;n ADHEX, esta campa&ntilde;a est&aacute; motivada por los cambios que se han producido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en la prostituci&oacute;n y explotaci&oacute;n sexual de las mujeres, que ha pasado de clubes a pisos, antes y despu&eacute;s de la pandemia. En este sentido, recuerda las redada que ha habido recientemente en C&aacute;ceres, en la que se ha desmantelado una red y liberado a seis mujeres.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo de esta campa&ntilde;a es sensibilizar al vecindario y hacerles ver que estas mujeres son v&iacute;ctimas, que se les intente ayudar pero sin poner en riesgo ni a ellas, ni a nadie, para lo que insta a contar con las entidades especializadas para abordar el tema y sobre todo con la Polic&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En lo que respecta a los alojamientos tur&iacute;sticos, reconoce que no se tiene constancia de que est&eacute; sucediendo, pero ADHEX cree conveniente &ldquo;alertar para prevenir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a se va a desarrollar principalmente en C&aacute;ceres, Plasencia y Badajoz y se anima a las asociaciones vecinales para que unan tambi&eacute;n, sobre todo por las zonas residenciales de viviendas unifamiliares.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, las comunidades de vecinos denuncian la dificultad de actuaci&oacute;n y que estas situaciones provocan cierta sensaci&oacute;n de inseguridad, por mayor afluencia de hombres que no son del vecindario, ruidos, suciedad y molestias en horas de descanso.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioex]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/campana-alertar-vecinos-badajoz-caceres-plasencia-aumento-prostitucion-pisos_1_11549104.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Jul 2024 12:03:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Campaña para alertar a los vecinos de Badajoz, Cáceres y Plasencia sobre el aumento de la prostitución en pisos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Extremadura,Prostitución,Trabajadoras sexuales,Trabajo sexual]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dos chilenas, un escritor, un piso compartido y una confesión: ''Sí, cielito, soy puta. Y mi madre también'']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/chilenas-escritor-piso-compartido-confesion-si-cielito-puta-madre_1_9817443.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6b170a69-f79a-43dd-ab27-8f214bf17282_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dos chilenas, un escritor, un piso compartido y una confesión: &#039;&#039;Sí, cielito, soy puta. Y mi madre también&#039;&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor argentino Laureano Debat narra en su primera novela los nueve meses que compartió piso en Barcelona con dos mujeres chilenas que se dedicaban a la prostitución</p><p class="subtitle">El debate sobre la prostitución, mucho más que abolir o regular
</p></div><p class="article-text">
        Laureano Debat era nuevo en la ciudad. Con 29 a&ntilde;os, le estaba &ldquo;robando algunos a&ntilde;os a la juventud&rdquo; y viv&iacute;a una segunda adolescencia en Barcelona, donde aterriz&oacute; gracias a una beca que la Generalitat le concedi&oacute; por haber estado estudiando catal&aacute;n en su Argentina natal. Se matricul&oacute; en el m&aacute;ster de Creaci&oacute;n literaria de la Universitat Pompeu Fabra, donde compartir&iacute;a muchas noches con j&oacute;venes veintea&ntilde;eros. Auguraba un curso movido, pero su primer a&ntilde;o en Barcelona fue mucho m&aacute;s ajetreado de lo que esperaba.
    </p><p class="article-text">
        Antes que nada, deb&iacute;a encontrar piso. No es tarea f&aacute;cil encontrar alquiler en una ciudad imposible, donde<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/precios-alquiler-barcelona-baten-propio-record-establecen-1-066-euros-media_1_9812444.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> las rentas asequibles son una quimera.</a> Por eso, Debat se fue directo a la direcci&oacute;n que le dio un compatriota suyo, a quien a penas acababa de conocer, entre copas de cerveza vac&iacute;as, mientras coreaban goles de Messi en un bar. Aquel piso estaba bien. Muy grande y luminoso, y contaba con una salida al exterior desde la que se ve&iacute;a el patio de un convento de monjas de clausura. Una vista que avanzaba al argentino todas las iron&iacute;as que le aguardaban.
    </p><p class="article-text">
        Le recibi&oacute; Sonia, una joven chilena de 34 a&ntilde;os, que viv&iacute;a con su madre, Jimena. Ambas buscaban un compa&ntilde;ero, sin masculinos gen&eacute;ricos. Quer&iacute;an alquilar una de las habitaciones que ten&iacute;an libres a un hombre. &ldquo;Las mujeres dan muchos problemas&rdquo;, le dijo la siempre cr&iacute;ptica Sonia. El piso era acogedor, aunque un poco as&eacute;ptico, tal como recuerda Laureano. &ldquo;Las paredes blancas, sin cuadros colgados&rdquo;. Ning&uacute;n detalle que diera pistas sobre sus inquilinas. Nada que llamara la atenci&oacute;n, excepto una decena de toallas sec&aacute;ndose al sol del balc&oacute;n de una casa en que viv&iacute;an solo dos personas. 
    </p><p class="article-text">
        Ese piso, en su pulcritud y falta de detalles, era realmente una 'Casa de Nadie', t&iacute;tulo que Laureano Debat ha dado a su primera novela (Editorial Candaya, 2022), en la que cuenta sus meses de convivencia con Sonia y Jimena en lo que no era un piso normal. De hecho, m&aacute;s que una casa de nadie, era una casa de todos. Al menos, de todos quienes pudieran pagar la compa&ntilde;&iacute;a de las chilenas, que ejerc&iacute;an de prostitutas. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un 'voyeur' entre camerinos</strong></h3><p class="article-text">
        Cuando Debat supo de la profesi&oacute;n de sus compa&ntilde;eras de piso se qued&oacute; ''en blanco'', pero no por puritanismo, sino porque ''no sabia qu&eacute; pensar''. La manera en c&oacute;mo se desvel&oacute; el secreto &ndash;guardado sin demasiado celo&ndash; evidenciaba la naturalidad y franqueza que marcar&iacute;a la relaci&oacute;n de Debat con Sonia y Jimena: el escritor, que hab&iacute;a ido recopilando algunas pistas, tales como el n&uacute;mero desproporcionado de toallas o una gran cantidad de lencer&iacute;a sugerente en la lavadora, se encontr&oacute; una buena ma&ntilde;ana a la m&aacute;s joven de las chilenas vestida de encaje, despidiendo a uno de sus clientes. 
    </p><p class="article-text">
        ''S&iacute;, cielito, soy puta. Y mi madre tambi&eacute;n'', le espet&oacute; Sonia, sin pre&aacute;mbulos ni anestesias. Y con eso, se dio por finiquitado cualquier debate sobre la profesi&oacute;n de ambas. Y empez&oacute; una convivencia corta &ndash;durar&iacute;a s&oacute;lo nueve meses&ndash;, pero intensa, en la que Debat se convirti&oacute; en un cronista de camerino, tal como se describe &eacute;l. La suya es una historia que se desarrolla fuera de la cama: no muestra el sexo ni las relaciones, ya sean de intimidad o de violencia, que las chicas establecen con sus clientes. 
    </p><p class="article-text">
        Debat se torna un '''voyeur' de una historia &uacute;nica'' y cuenta lo que sucede entre bambalinas: el cuerpo desnudo de Sonia que, sin pudores, se acerca a la cocina a ''zamparse'' alguna pasta despu&eacute;s de un servicio, las negociaciones telef&oacute;nicas de Jimena para cazar clientes o la turbulenta relaci&oacute;n entre una madre y una hija que comparten pasado, profesi&oacute;n y hogar. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Laureano Debat dedica su primera novela a los nueve meses que convivió con dos prostitutas                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Una reflexi&oacute;n</strong> sobre la prostituci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Peleas, fiestas, excesos, drogas, amistades, recuerdos, migraciones y alg&uacute;n que otro orgasmo son algunos de los ingredientes que aderezaron la convivencia de Debat con las dos mujeres. ''No fue f&aacute;cil, pero aun as&iacute; fue m&aacute;s sencillo que vivir en algunos pisos que he habitado despu&eacute;s'', cuenta el escritor, que todav&iacute;a se muestra agradecido por haber coincidido con esa gran historia en sus primeros a&ntilde;os de periodista. Sus compa&ntilde;eros de universidad envidiaban al argentino por, como se dice coloquialmente, ''llegar y besar el santo''. Fue aterrizar en Barcelona y encontrarse de lleno con la que podr&iacute;a ser una de las historias de su vida. Y sin buscarla. 
    </p><p class="article-text">
        Pero Debat tard&oacute; 10 a&ntilde;os en escribirla. ''Necesitaba tomar distancia con lo que pas&oacute;, porque cuento cosas &iacute;ntimas. Tuve que esperar a tener valor, voluntad y valent&iacute;a para exponer mi cuerpo y mi intimidad, as&iacute; como el de otras personas'', confiesa. El escritor es testigo de los entresijos de la prostituci&oacute;n: de los qu&iacute;micos que les pide el cuerpo a las chicas para aguantar los embates de sus clientes; tambi&eacute;n del dinero que ganan y del poder que les da haber podido abandonar una vida en Chile que estaba acabando con ellas. Conoce a amigos, amantes y 'dealers' de las prostitutas. Incluso a alg&uacute;n cliente VIP, con quien comparte mesa para cenar. 
    </p><p class="article-text">
        El escritor presencia toda esta cotidianidad simplemente aceptando la realidad como viene, pero sin plantearse demasiados debates &eacute;ticos ni pol&iacute;ticos. Eso vendr&iacute;a despu&eacute;s. ''Aquella fue mi primera experiencia con la prostituci&oacute;n. Como mucho, siendo chico, lo t&iacute;pico que vas con los amigos a curiosear en los ambientes oscuros, a tomar una copa'', explica Debat, quien reconoce que nunca se hab&iacute;a planteado qu&eacute; le parec&iacute;a esta profesi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        ''El sujeto revolucionario de nuestra era es el feminismo, que lo abarca transversalmente todo y nos lleva a reflexiones que no hab&iacute;amos tenido antes''. El escritor llev&oacute; a cabo una tarea de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/debate-prostitucion-abolir-regular_1_9063902.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n sobre publicaciones feministas</a> antes de redactar su novela, para entender todas las posturas sobre la prostituci&oacute;n, un ''debate muy complejo'' sobre el que asegura que todav&iacute;a no tiene una opini&oacute;n<strong> </strong>clara. ''Aunque s&iacute; tengo m&aacute;s empat&iacute;a sobre el trabajo con el cuerpo'', cuenta.
    </p><h3 class="article-text"><strong>''&iquest;Por qu&eacute; yo?''</strong></h3><p class="article-text">
        Sonia y Jimena viv&iacute;an su profesi&oacute;n con mucha ''naturalidad'', algo que para Debat tiene mucho que ver con el hecho de que fueran migrantes. Ambas ven&iacute;an de tener relaciones t&oacute;xicas y violentas con hombres, que afectaron a la calidad de sus vidas. ''El motivo de su migraci&oacute;n no es econ&oacute;mico, no vienen de la miseria. Simplemente migran persiguiendo el deseo de ser libres. De poder caminar y ser. Y ejercer la prostituci&oacute;n es una decisi&oacute;n que toman ellas libremente, una manera de poder tener un nivel de vida que anhelan'', cuenta el escritor.
    </p><p class="article-text">
        Todo lo que cuenta Debat en el libro sucedi&oacute;, pero como en toda cr&oacute;nica, hay licencias. Sobre todo en lo que se refiere a la visi&oacute;n que el escritor transmite sobre sus protagonistas, que no han llegado a leer el libro. La relaci&oacute;n de Debat con Sonia y Jimena hace a&ntilde;os que acab&oacute;, de la misma manera abrupta como empez&oacute;. Ellas han regresado a Chile y, aunque saben que hay una novela que cuenta su vida, no han pedido un ejemplar a su antiguo compa&ntilde;ero de piso. Y Debat no les ha enviado ninguno. ''No tengo que ser yo quien decida si lo van a leer. Es una decisi&oacute;n suya y no s&eacute; si quieren enfrentarse a esa parte de su historia'', explica.
    </p><p class="article-text">
        Hace a&ntilde;os que no hablan y esa confianza que convirti&oacute; a Debat en amigo y confesor se ha esfumado. Ni tan siquiera respondieron a un correo en que el escritor planteaba algunas preguntas a las chicas. Hay dudas que quedan sin responder y una de las m&aacute;s importantes es &iquest;por qu&eacute; &eacute;l? &iquest;Por qu&eacute; Sonia y Jimena escogen a Laureano Debat como compa&ntilde;ero de piso? ''Es algo que me encantar&iacute;a saber y, en parte, por eso escribo el libro'', cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Definitivamente, no fue por dinero, puesto que ambas eran muy solventes. De hecho, Sonia le compra a Debat sin que lo pida una de las primeras televisiones de plasma del mercado y el paquete de f&uacute;tbol para el mundial de 2010. Tampoco fue por protecci&oacute;n: ''No es que yo sea el Nobel de la paz, pero s&oacute;lo me he peleado una vez en mi vida y no sali&oacute; muy bien'', responde el escritor.
    </p><p class="article-text">
        El por qu&eacute; es algo que quedar&aacute; sin saberse. Algo que Debat y el lector deber&aacute;n intuir o imaginarse. Igual que todo aquello que pasa tras las bambalinas de las zonas comunes de la casa. Secretos que s&oacute;lo Sonia, Jimena y sus clientes conocen.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/chilenas-escritor-piso-compartido-confesion-si-cielito-puta-madre_1_9817443.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Dec 2022 21:02:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dos chilenas, un escritor, un piso compartido y una confesión: ''Sí, cielito, soy puta. Y mi madre también'']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Prostitución,Trabajadoras sexuales,Barcelona,Cultura,Novela,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las trabajadoras sexuales en estado de alarma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/trabajadoras-sexuales-alarma_129_1210953.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f296637-6b4a-4adc-9282-13a6a718a238_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las trabajadoras sexuales en estado de alarma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las prostitutas no tienen paro ni baja por enfermedad y no cotizan para sus pensiones; son mujeres invisibles para las instituciones y que están abandonadas por ellas</p></div><p class="article-text">
        La crisis del coronavirus ha sacado a la luz las desigualdades, las ha espoleado y, si no ponemos en marcha pol&iacute;ticas m&aacute;s contundentes para impedirlo, las har&aacute; mucho m&aacute;s profundas. En medio de la incertidumbre que ha tra&iacute;do esta pandemia hay algunas cosas que se ven muy claras: qui&eacute;nes ten&iacute;an antes de ella derechos precarios y qui&eacute;nes, incluso, simplemente no los ten&iacute;an. Como de costumbre, vamos a tener que hablar de mujeres. Las trabajadoras del hogar han denunciado estos d&iacute;as la paradoja de que, habiendo sido declarado el suyo un trabajo esencial, sigan sin tener sus derechos laborales garantizados. Muchas de las cuidadoras que en nuestro pa&iacute;s no tienen contrato han seguido trabajando y exponi&eacute;ndose estos d&iacute;as. Todas ellas, invisibles para las instituciones, se pueden quedar de un d&iacute;a para el otro literalmente sin nada. Pero sin duda, las otras grandes olvidadas por nuestras leyes son las trabajadoras sexuales.
    </p><p class="article-text">
        Un macroburdel de la Junquera, perfectamente reconocido por las instituciones que permiten su negocio, se ha acogido a la posibilidad habilitada por el Gobierno para hacer un ERTE a sus trabajadores. Son sesenta y nueve empleados que recibir&aacute;n durante estos meses un subsidio del Estado. Entre ellos, ninguna mujer. Resulta parad&oacute;jico: mientras el due&ntilde;o s&iacute; es un &ldquo;empresario&rdquo; para la administraci&oacute;n, noventa prostitutas, que no son &ldquo;trabajadoras&rdquo;, se han quedado en la calle sin absolutamente nada. Muchas de ellas son migrantes, pensaban pasar solo unos meses trabajando para volver a su pa&iacute;s, ahora no pueden viajar y no tienen aqu&iacute; amigos o redes familiares. No es solo que no tengan posibilidad de acogerse a un subsidio en un momento excepcional como el actual, es todo lo que implica no tener derechos antes del estado de alarma. Las prostitutas no tienen paro ni baja por enfermedad y no cotizan para sus pensiones. Si no pueden demostrar que trabajan e ingresan, tampoco es f&aacute;cil conseguir alquilar una vivienda y para algunas es imposible empadronarse, lo cual es una v&iacute;a de entrada para acceder a las ayudas m&aacute;s b&aacute;sicas y tener acceso a los recursos sociales. Son mujeres invisibles para las instituciones y que est&aacute;n abandonadas por ellas.
    </p><p class="article-text">
        La crisis del COVID-19 ha puesto tambi&eacute;n una lupa sobre ellas. Estos casos nos muestran muy claramente que tenemos un problema y tenemos que abordarlo. Durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os la manera que han tenido los gobiernos de &ldquo;abordar&rdquo; el problema ha sido desastrosa para las mujeres. Algunas abolicionistas lo llaman penalizar a los clientes, otros incluso pueden reconocer que se trata de expulsar a las prostitutas de los espacios p&uacute;blicos respetables. No importa c&oacute;mo nos lo contemos, los efectos de las ordenanzas municipales y de la Ley Mordaza han sido los mismos: volver la actividad de estas mujeres m&aacute;s insegura, m&aacute;s clandestina, con negociaciones r&aacute;pidas en las que ellas salen perdiendo y con una polic&iacute;a convertida &ndash;m&aacute;s a&uacute;n si cabe&ndash; en una amenaza en vez de en una posible ayuda. En definitiva, una pol&iacute;tica contra los clientes que ha acabado criminalizaNdo y acosando a las prostitutas independientes y que ha conseguido &ndash;vaya paradoja&ndash; que para algunas sea m&aacute;s seguro estar en un club como el de la Junquera que estar solas en la calle. Los efectos contraproducentes de las pol&iacute;ticas abolicionistas son siempre m&aacute;s pobreza y m&aacute;s inseguridad para las mujeres. Un informe de M&eacute;dicos del Mundo denuncia c&oacute;mo, desde la aprobaci&oacute;n en 2016 de la penalizaci&oacute;n de los clientes en Francia, las prostitutas se han desplazado a zonas boscosas m&aacute;s peligrosas y han aumentado los asesinatos de mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;amos esperar que el feminismo se hubiera puesto de acuerdo para defender a estas mujeres. Defenderlas de los que quieren explotarlas. Y a la vez, defenderlas de una sociedad que lleva siglos estigmatiz&aacute;ndolas y de unas leyes que llevan siglos olvid&aacute;ndolas cuando no poni&eacute;ndoles a&uacute;n m&aacute;s obst&aacute;culos. Es precisamente la estigmatizaci&oacute;n social y la falta de derechos lo que permite al patriarcado campar a sus anchas, lo que hace a los empresarios del sexo y a los proxenetas m&aacute;s poderosos, lo que deja a las mujeres m&aacute;s desarmadas frente a la polic&iacute;a, m&aacute;s vulnerables antes las leyes de extranjer&iacute;a, lo que limita la autonom&iacute;a y el poder de las mujeres frente a clientes y terceros y lo que impide combatir eficazmente la trata. La alegalidad en la que viven las prostitutas es la permisividad ante un estado de naturaleza en el que se imponen los fuertes.
    </p><p class="article-text">
        Cabr&iacute;a esperar que esta situaci&oacute;n en la que se encuentran muchas mujeres en nuestro pa&iacute;s nos convocara a todas las feministas para reunirnos, escuchar, dar voz a las prostitutas organizadas y buscar juntas soluciones urgentes. Sin embargo, una parte del feminismo espa&ntilde;ol lleva a&ntilde;os en una cruzada moral autoritaria y dogm&aacute;tica que hace rato que se les ha ido de las manos. Censura de debates, censura de jornadas, censura de cursos de teor&iacute;a del porno, censura de organizaciones de trabajadoras sexuales y campa&ntilde;as de acoso y derribo a cualquiera que discrepe con sus posturas, especialmente violentas en las redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del matonismo pandillero que vemos cada d&iacute;a practicar en las redes, las prostitutas se han organizado. Las organizaciones AFEMTRAS, el Colectivo de Prostitutas de Sevilla, Putas Libertarias del Raval, Putas Indignadas, Sindicato OTRAS, APROSEX, (N)OMADAS y la secci&oacute;n sindical de trabajadoras sexuals de la IAC abrieron hace menos de un mes un Fondo de Emergencia para Trabajadoras Sexuales que recaud&oacute; unos catorce mil euros para repartirlos entre todas y hacer frente a las dificultades juntas llegando a 100 mujeres. Ante esta iniciativa, ninguna de las voces del abolicionismo de la prostituci&oacute;n las ha ayudado aunque ese apoyo sea clave para que puedan subsistir estos meses siendo m&aacute;s independientes y aut&oacute;nomas. Es decir que aquellas que en vez de &ldquo;trabajadoras&rdquo; las llaman &ldquo;esclavas&rdquo;  terminan por dejarlas m&aacute;s expuestas frente a la voluntad de otros y m&aacute;s esclavas ante los enormes poderes que tienen en contra.
    </p><p class="article-text">
        La buena noticia es que much&iacute;sima gente an&oacute;nima se ha volcado en hacer donativos, en pocas horas llegaron al objetivo de la campa&ntilde;a. Es m&aacute;s, se han abierto nuevas campa&ntilde;as de donaciones para seguir ayudando. Y sin duda, eso refuerza la idea de que m&aacute;s all&aacute; de la beligerancia que en nombre del feminismo hacen algunas contra estas mujeres, much&iacute;sima gente com&uacute;n est&aacute; por la labor de echar una mano y de aportar lo que se pueda. Hay tambi&eacute;n muchas feministas dispuestas a escuchar y a dialogar, entre ellas compa&ntilde;eras que defienden que es necesario acabar con la prostituci&oacute;n pero que entienden que la falta de derechos de las mujeres no es el camino. Si algo ha desvelado esta crisis es que aquellas que carec&iacute;an de derechos antes est&aacute;n m&aacute;s expuestas ahora. Ojal&aacute; cuando volvamos a la calle nos tomemos con mayor urgencia la flagrante necesidad de derechos de las trabajadoras sexuales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Serra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/trabajadoras-sexuales-alarma_129_1210953.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Apr 2020 19:02:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las trabajadoras sexuales en estado de alarma]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trabajadoras sexuales,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El modelo abolicionista de la prostitución gana peso entre las socialdemócratas alemanas frente a la posición del partido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/abolicionismo-prostitucion-abre-socialdemocratas-alemanas_1_1397396.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fa22cd68-36d3-42f6-b6c5-54e7aadf829e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El modelo abolicionista de la prostitución gana peso entre las socialdemócratas alemanas frente a la posición del partido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La prostitución es legal en Alemania, pero cada vez son más las voces del Partido Socialdemócrata que reclaman, a pesar de la posición oficial de la formación, un cambio de modelo al estilo nórdico, que penaliza a los clientes</p><p class="subtitle">"El trabajo sexual ni es sexo ni es trabajo. Es una violación de los derechos humanos", dice Maria Noichl, eurodiputada germana</p><p class="subtitle">Las asociaciones de trabajadoras sexuales se oponen: "Están llevando una batalla a costa de las trabajadoras del sexo. Ellas creen que saben lo que es bueno para nosotras, es muy arrogante", explica Stephanie Klee</p></div><p class="article-text">
        La prostituci&oacute;n lleva ya casi dos d&eacute;cadas siendo legal en Alemania. La ley que lo permiti&oacute; fue aprobada por el Ejecutivo germano que lideraba el entonces canciller Gerhard Schr&ouml;der en 2001, cuando el Partido Socialdem&oacute;crata de Alemania (SPD) gobernaba en coalici&oacute;n con Los Verdes. La norma estaba destinada a facilitar que quienes la ejercen, en su mayor&iacute;a mujeres, puedan pagar un seguro m&eacute;dico y cotizar para su jubilaci&oacute;n, entre otras cosas. Sin embargo, aunque la posici&oacute;n oficial del partido sigue alineada con ello, cada vez son m&aacute;s las voces que, desde dentro, reclaman un cambio de modelo encaminado a la abolici&oacute;n de la prostituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A trav&eacute;s de la liberalizaci&oacute;n de principios de siglo asumimos que el trabajo sexual era como cualquier otra profesi&oacute;n&rdquo;, dice a eldiario.es la diputada del SPD en el Bundestag Leni Breymaier. Para ella, sin embargo, la prostituci&oacute;n no lo es. Ella forma parte del grupo de mujeres del SPD que hace campa&ntilde;a para la aplicaci&oacute;n del 'modelo n&oacute;rdico', una soluci&oacute;n abolicionista implementada en Suecia desde hace 20 a&ntilde;os y puesta en marcha en pa&iacute;ses como Noruega, Islandia o Francia seg&uacute;n la cual se puede castigar con multas y hasta con penas de prisi&oacute;n a quien consume sexo a cambio de dinero.
    </p><p class="article-text">
        En &uacute;ltimo t&eacute;rmino, la idea que subyace a esta perspectiva es que la prostituci&oacute;n es una forma de violencia sobre la mujer en s&iacute; misma. Por el contrario, el modelo legalizador distingue entre la prostituci&oacute;n forzada y voluntaria y apuesta por el establecimiento de un marco legal que mejore las condiciones laborales de las mujeres que ejercen.
    </p><p class="article-text">
        A este debate se refer&iacute;a el pasado 2 de junio, en el D&iacute;a Internacional de la Trabajadora Sexual, la eurodiputada germana Maria Noichl, otra mujer socialdem&oacute;crata que, como Breymaier, quiere que Alemania adopte este modelo. &ldquo;El trabajo sexual ni es sexo ni es trabajo. El trabajo sexual es una violaci&oacute;n de los derechos humanos&rdquo;, seg&uacute;n la tambi&eacute;n presidenta del grupo de trabajo de las mujeres socialdem&oacute;cratas. Entre otras figuras del SPD favorables al 'modelo n&oacute;rdico' destaca Herta D&auml;ubler-Gmelin, ex ministra de Justicia de la era Schr&ouml;der.
    </p><p class="article-text">
        Pese a las buenas intenciones que Breymaier ve en la liberalizaci&oacute;n de la prostituci&oacute;n de principios de siglo, a su entender, han aflorado problemas relacionados con que el trabajo sexual sea legal en Alemania. &ldquo;Casi al mismo tiempo [que la legalizaci&oacute;n], la Uni&oacute;n Europea fue ampliada al este, lo que ha creado la posibilidad de que cientos de miles de mujeres j&oacute;venes del este europeo hayan sido tra&iacute;das a Alemania y a otros pa&iacute;ses para trabajar por poco dinero en burdeles y en las calles&rdquo;, expone Breymaier.
    </p><p class="article-text">
        Entre las condiciones laborales que esta pol&iacute;tica denuncia figuran casos de mujeres trabajando &ldquo;16 horas al d&iacute;a&rdquo;, en jornadas en las que &ldquo;la penetraci&oacute;n en todas las aperturas del cuerpo cuestan 30 euros&rdquo;. Peor a&uacute;n es que &ldquo;a menudo trabajen en ambientes de criminalidad, con sus propias leyes, jueces y ejecutores&rdquo;, abunda.
    </p><h3 class="article-text">La postura oficial del partido</h3><p class="article-text">
        Sin embargo, su posici&oacute;n sobre la prostituci&oacute;n no es la mayoritaria en el SPD, partido que gobierna en Alemania en coalici&oacute;n con la conservadora Uni&oacute;n Cristiano Dem&oacute;crata (CDU), la formaci&oacute;n de la canciller Angela Merkel. &ldquo;No todas las mujeres en el SPD tienen esta posici&oacute;n&rdquo;, pero &ldquo;hay comit&eacute;s individuales en el SPD, como por ejemplo en Karlsruhe o en Baden-Wurtemberg&rdquo; donde la postura abolicionista se est&aacute; integrando, seg&uacute;n Breymaier.
    </p><p class="article-text">
        Desde el Bundestag, el grupo parlamentario de los socialdem&oacute;cratas &ndash;el segundo m&aacute;s grande de la C&aacute;mara Baja alemana&ndash;, sin embargo, desestiman la idea de que el 'modelo n&oacute;rdico' sea conveniente. La de Breymaier y compa&ntilde;&iacute;a son s&oacute;lo &ldquo;opiniones individuales de socialdem&oacute;cratas&rdquo; que no han hecho que el partido cambie, seg&uacute;n indican a eldiario.es fuentes parlamentarias del SPD.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para nosotros, el derecho de la autodeterminaci&oacute;n de las mujeres y de los hombres es el objetivo m&aacute;s importante. Hay gente que lleva a cabo esta actividad conscientemente y con la intenci&oacute;n de hacerlo. Acusar a todas las prostitutas de no haber elegido por ellas mismas esa actividad va en contra del derecho de autodeterminaci&oacute;n de mujeres y hombres&rdquo;, argumentan oficialmente en el SPD.
    </p><p class="article-text">
        Breymaier y sus compa&ntilde;eras d&iacute;scolas del SPD se esfuerzan en poner de relieve las zonas grises que a&uacute;n existen en la prostituci&oacute;n pese a la legislaci&oacute;n implementada en 2002. Por ejemplo, se desconoce el n&uacute;mero exacto de personas que la ejercen. En la prensa germana pueden leerse datos que van desde las 200.000 personas hasta las 400.000, pero no hay exactitud pese a que en 2017 se implement&oacute; una reforma que implicaba la necesidad de registrarse a las personas que se prostituyen en Alemania. &ldquo;El mundo es mejor lugar con esa reforma que sin ella, pero esta ley no es suficiente. El legislador asume que el caso normal de prostituci&oacute;n es el de la prostituta libre y que la excepci&oacute;n es la prostituci&oacute;n forzada&rdquo;, apunta la diputada del SPD, que apunta a que hubiera deseado una mayor protecci&oacute;n para casos de &ldquo;mujeres demasiado j&oacute;venes&rdquo; o &ldquo;de mujeres embarazadas&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Una batalla a costa de las trabajadoras del sexo&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Sin embargo, este convencimiento se enfrenta a la idea opuesta de parte de las fuerzas progresistas y, m&aacute;s notablemente, de las organizaciones de trabajadoras sexuales, como Hydra o la Asociaci&oacute;n Federal de Servicios Sexuales (BSD, por sus siglas alemanas). Stephanie Klee, trabajadora sexual, habla en nombre de la BSD. No oculta su enfado cuando responde a eldiario.es. &ldquo;Yo les reprocho a la Sra. Breymaier y a todos los que se oponen a la prostituci&oacute;n lo siguiente: est&aacute;n llevando una batalla a costa de las trabajadoras del sexo. Ellas creen que saben lo que es bueno para nosotras, es muy arrogante&rdquo;, dice Klee.
    </p><p class="article-text">
        Para ella, soluciones como el 'modelo n&oacute;rdico' &ldquo;cambian la tolerancia en la sociedad, cambian el c&oacute;mo la gente se relaciona y lleva a las trabajadoras del sexo a la clandestinidad y a situaciones m&aacute;s peligrosas porque no permite que haya abiertamente encuentros con los clientes. Esto es algo que sabemos por la experiencia sueca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Organizaciones como la de Klee defienden la liberalizaci&oacute;n de la prostituci&oacute;n y la mejora de la situaci&oacute;n legal y social de las prostitutas, al igual que Amnist&iacute;a Internacional, organizaci&oacute;n que en el debate alem&aacute;n aparece del lado de quienes siguen apostando por que el trabajo sexual sea legal. En la BSD reconocen que puede haber abusos en &aacute;mbito del trabajo sexual, pero apuntan a que no por ello se deber&iacute;a prohibir la actividad. En esta l&oacute;gica, la soluci&oacute;n ante esto es legislar m&aacute;s y mejor.
    </p><p class="article-text">
        Klee no parece pensar que, de momento, que las ideas abolicionistas vayan a imponerse en Alemania. Recientemente, su organizaci&oacute;n protagoniz&oacute; una acci&oacute;n de informaci&oacute;n sobre el trabajo sexual en el que participaron prostitutas y artistas frente a la Estaci&oacute;n Central de trenes de Berl&iacute;n. Dur&oacute; dos semanas. &ldquo;Hubo mucha interacci&oacute;n con la gente que pasaba por all&iacute;. Debatimos mucho y logramos, en la mayor&iacute;a de los casos, el respeto de nuestros interlocutores&rdquo;, recuerda Klee.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;No se puede practicar de modo seguro&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Frente a ello, en su lucha por implementar el 'modelo n&oacute;rdico' en Alemania, las voces abolicionistas del SPD cuenta con el apoyo de organizaciones feministas como Terre des Femmes o Sisters. La propia Breymaier es, antes que diputada en el Bundestag, co-fundadora de Sisters. En Terre des Femmes ven con buenos ojos los esfuerzos de Breymaier. Esta organizaci&oacute;n &ldquo;est&aacute; pidiendo la aplicaci&oacute;n del modelo abolicionista y la prohibici&oacute;n de la compra de sexo desde 2014&rdquo;, recuerda a eldiario.es Andrea Tivig, responsable para temas de tr&aacute;fico de mujeres y prostituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos alegramos de que en el SPD haya una evoluci&oacute;n y que haya pol&iacute;ticas o personas que se hayan dado cuenta de que no puede ir bien el modo con que Alemania ha lidiado con la prostituci&oacute;n&rdquo;, sostiene Tivig. En Terre des Femmes tambi&eacute;n ven el &ldquo;sistema de la prostituci&oacute;n como una violencia contra las mujeres&rdquo;. En su d&iacute;a, en esta organizaci&oacute;n pensaron que la legalizaci&oacute;n traer&iacute;a mejoras para quienes trabajan en este &aacute;mbito. &ldquo;Siempre pensamos que un mundo sin prostituci&oacute;n ser&iacute;a lo mejor, pero pensamos que a las mujeres se las ten&iacute;a que ayudar. Sin embargo, la legalizaci&oacute;n ha puesto de manifiesto que la prostituci&oacute;n no se puede practicar de un modo seguro&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, voces como las de la Asociaci&oacute;n Federal de Servicios Sexuales (BSD) echan de menos que representantes de la postura contraria no se hayan acercado al art&iacute;stico punto de informaci&oacute;n montado por la organizaci&oacute;n y lamentan la falta de di&aacute;logo con los sectores opositores a que la prostituci&oacute;n sea legal. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; tienen miedo a hablar con nosotras?&rdquo;, se pregunta Klee. Ella y compa&ntilde;&iacute;a parecen contar, eso s&iacute;, con buena parte del apoyo del progresismo germano. &ldquo;En Alemania, al contrario que en otros pa&iacute;ses, Los Verdes y en otros partidos de la izquierda tambi&eacute;n se suele ser muy cr&iacute;tico con el modelo abolicionista&rdquo;, se&ntilde;ala Tivig.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Mas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/abolicionismo-prostitucion-abre-socialdemocratas-alemanas_1_1397396.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Aug 2019 19:21:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El modelo abolicionista de la prostitución gana peso entre las socialdemócratas alemanas frente a la posición del partido]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Prostitución,Alemania,Socialdemócratas,Trabajadoras sexuales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Conxa Borrell, secretaria general de OTRAS: "Convocamos la huelga de 24 horas porque las trabajadoras del sexo no tienen ningún derecho laboral"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/entrevistas/conxa-borrell-secretaria-sindicato-trabajadoras_1_1663518.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/03598e09-c3cc-4910-a5c2-730dc20a1b71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Conxa Borrell, secretaria general de OTRAS: &quot;Convocamos la huelga de 24 horas porque las trabajadoras del sexo no tienen ningún derecho laboral&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que no puede ser es que la patronal esté reconocida y los derechos de las trabajadoras no y que les obliguen a convertirse en falsas autónomas</p><p class="subtitle">Que nos dejen a nosotras decidir si el Gobierno de Pedro Sánchez es feminista o es antifeminista</p><p class="subtitle">Es que en esta Europa fascista, lo siento, pero se están haciendo políticas muy conservadoras y las personas precarias no necesitamos políticas conservadoras</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Me han colado un gol&rdquo;, dijo la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio. Y el &ldquo;gol&rdquo; era la inscripci&oacute;n del sindicato de trabajadoras sexuales OTRAS en el registro del Ministerio. El propio Gobierno puso los estatutos de la organizaci&oacute;n en manos de la Abogac&iacute;a del Estado y el pasado noviembre la Audiencia Nacional los tumb&oacute;, aunque posteriormente fueron recurridos al Tribunal Supremo. Conxa Borrell, su secretaria general, dice que no parar&aacute;n hasta llegar &ldquo;a Europa&rdquo;. Borrell, junto con Ariadna Riley, particip&oacute; la semana pasada en Murcia en la charla 'Ni v&iacute;ctimas ni traidoras al feminismo: hablan las trabajadoras sexuaes' en el edificio Moneo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>He visto en vuestra p&aacute;gina web que el sindicato OTRAS convoca la huelga del 8 de marzo de 24 horas, &iquest;por qu&eacute; os sum&aacute;is a la convocatoria?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Convocamos la huelga de 24 horas porque, evidentemente, las mujeres trabajadoras del sexo no tienen ning&uacute;n derecho laboral, de modo que es una manera de visibilizar esa falta de derechos en este sector.
    </p><p class="article-text">
        Hay mujeres que s&iacute; tienen contratos, como las trabajadoras de centros de masajes que en algunos casos est&aacute;n haciendo sexo expl&iacute;cito o quienes trabajan en el sector del cine porno. Nos parece rid&iacute;culo hacer un paro de dos horas por c&oacute;mo est&aacute; el sector, no solamente el de sexo de pago, sino en todos donde las mujeres estamos tan discriminadas, tan mal pagadas y con el techo de cristal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La sentencia de la Audiencia Nacional, por su parte, ha anulado sus estatutos. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso no significa que no existamos. Hemos hecho un recurso al Tribunal Supremo y esta sentencia no es firme. Si no se aprueban en el Tribunal Supremo, esto lo llevaremos a Europa. Este sindicato no va a parar porque es una demanda de las propias trabajadoras del sector. Abusos laborales existen en todos los sectores y en el sector del sexo de pago, tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cuales son los mayores abusos a los que os enfrent&aacute;is?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que el trabajo sexual no haya sido considerado un trabajo hace que las mujeres tengan que trabajar sin un contrato y tienen que convertirse en falsas aut&oacute;nomas.
    </p><p class="article-text">
        Nosotras lo que queremos es que si las mujeres est&aacute;n trabajando para un empresario y para una patronal que s&iacute; existe con el benepl&aacute;cito de la justicia y del Gobierno que les dio luz verde m&aacute;s de diez a&ntilde;os, como los empresarios de clubes de alterne Anela y Mesalina, es por lo menos los mismos derechos que la patronal. Lo que no puede ser es que la patronal est&eacute; reconocida y los derechos de las trabajadoras, no y que les obliguen a convertirse en falsas aut&oacute;nomas.
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        <strong>&iquest;Te consideras feminista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro, estoy trabajando para un colectivo desfavorecido y precario de la sociedad. El feminismo no es trabajar para las mujeres burguesas blancas que est&aacute;n en el Gobierno sentaditas, c&oacute;modas, esperando su n&oacute;mina todos los meses y haciendo las pol&iacute;ticas que a ellas les parecen bien.
    </p><p class="article-text">
        No se acuerdan nunca de las gitanas, de las mujeres racializadas, no hacen pol&iacute;ticas migratorias correctas. La Ley de Extranjer&iacute;a ah&iacute; est&aacute;, a pesar de que el PSOE dijo que la iba a echar para atr&aacute;s cuando estaba en la oposici&oacute;n; la reforma laboral ni se la han mirado. Que nos dejen a nosotras decidir si el Gobierno de Pedro S&aacute;nchez es feminista o es antifeminista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Desde la postura abolicionista dentro del feminismo se ve el ejercicio de la prostituci&oacute;n como algo indigno para la mujer.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; harta estoy de la palabra dignidad, ya no significa nada. Cuando se hacen pol&iacute;ticas desde el privilegio, se equivocan. Y eso es lo que han hecho las pol&iacute;ticas del PSOE, que se les ha olvidado que son socialistas y que vienen del movimiento obrero.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ve la regulaci&oacute;n de la prostituci&oacute;n que se ha llevado a cabo en pa&iacute;ses como Alemania u Holanda?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No nos interesan nada los modelos alem&aacute;n ni holand&eacute;s, miramos m&aacute;s un modelo neozeland&eacute;s que es m&aacute;s aperturista. Aunque tambi&eacute;n tiene el problema de que no se preocupa para nada de las mujeres en situaci&oacute;n de migraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es que en esta Europa fascista, lo siento, pero se est&aacute;n haciendo pol&iacute;ticas muy conservadoras y las personas precarias no necesitamos pol&iacute;ticas conservadoras. Necesitan pol&iacute;ticas innovadoras e ilusionantes, que realmente hagan cosas para que ellas puedan vivir, ah&iacute; s&iacute;, con dignidad. Dignidad no significa no tener que chupar una polla por dinero porque eso lo elijo yo; dignidad significa poder pagar mis facturas a final de mes, que pueda tener mi tarjeta sanitaria, que nadie me mire por encima del hombro porque tengo un color de piel diferente.
    </p><p class="article-text">
        Alemania y Holanda lo que han hecho ha sido proteger al empresario, que es lo que se est&aacute; haciendo en Espa&ntilde;a, en realidad. Es verdad que los hombres trabajan m&aacute;s en la calle o por internet, pero las mujeres son b&aacute;sicamente las que est&aacute;n trabajando para terceros. Son ellas las que est&aacute;n trabajando mucho m&aacute;s para la patronal.
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        <strong>&iquest;Qu&eacute; dir&iacute;a ante el argumento de que la prostituci&oacute;n es un trabajo machista porque la mayor parte de las personas que lo ejercen son mujeres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; que alguien me cuente alg&uacute;n trabajo que no sea machista. &iquest;Por qu&eacute; las trabajadoras dom&eacute;sticas no pueden luchar para que les haga un contrato? Solo puede hacerse en r&eacute;gimen de interna.
    </p><p class="article-text">
        Creo que las pol&iacute;ticas en general est&aacute;n muy alejadas de la calle y es hora de que la calle entre en las instituciones pol&iacute;ticas y les pongamos la realidad encima de la mesa. Este no es un trabajo m&aacute;s machista que cualquier otro y que las personas que lo ejercen, dentro de las posibilidades que tienen, han considerado que esta es la mejor opci&oacute;n en ese momento. Punto. Y eso hay que respetarlo y hay que proteger con todos los derechos laborales, sociales y civiles a esas personas, b&aacute;sicamente mujeres. Eso es feminismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tanto en la asociaci&oacute;n Aprosex como en OTRAS dais clases sobre el trabajo sexual. Eso ha sido muy pol&eacute;mico, &iquest;por qu&eacute; crees que ha sido as&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; mal que las trabajadoras sexuales aprendan su trabajo. Vamos a ver, yo estudi&eacute; para ejercer contabilidad, he hecho estudios de marketing porque he trabajado diez a&ntilde;os ah&iacute; y la formaci&oacute;n es b&aacute;sica. No solamente porque aprendes cosas que te son &uacute;tiles para tu trabajo, sino porque adem&aacute;s tejes una red con otras compa&ntilde;eras. Todas nosotras somos trabajadoras sexuales en activo, tanto en Aprosex como en el sindicato OTRAS, y podemos resolver una duda en el momento.
    </p><p class="article-text">
        Pensar que el trabajo sexual es algo tan simple como abrirse de piernas me parece que es colocarnos en un espacio inhumano. Somos personas, somos mujeres y hacemos un trabajo y, para poder ejercerlo en las mejores condiciones posibles, hace falta una formaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisa Reche]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/entrevistas/conxa-borrell-secretaria-sindicato-trabajadoras_1_1663518.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Mar 2019 07:52:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Conxa Borrell, secretaria general de OTRAS: "Convocamos la huelga de 24 horas porque las trabajadoras del sexo no tienen ningún derecho laboral"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Murcia,Trabajadoras sexuales,8M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El estigma sobre las prostitutas que se reproduce en los tribunales: "Se piensa que cualquiera puede disponer de ellas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/estigma-prostitutas-invisibiliza-agresiones-concebidas_1_1795752.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b6ad7d4d-7c99-47e3-a360-b3f64c485876_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El estigma sobre las prostitutas que se reproduce en los tribunales: &quot;Se piensa que cualquiera puede disponer de ellas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las agresiones de mujeres que ejercen la prostitución sigue siendo una realidad invisibilizada que no se concibe legalmente como violencia machista. Desde 2010 han sido asesinadas 43 prostitutas, según el portal Feminicidio.net</p><p class="subtitle">Las expertas denuncian los obstáculos que dificultan su acceso a la justicia: "Estos casos cuestan mucho porque parece que una prostituta no puede ser violada o agredida ni disponer de su cuerpo", explica la penalista Carla Vall</p><p class="subtitle">En 2012, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó a España por no investigar la denuncia de una prostituta que acusó a dos agentes de la Policía Nacional de insultos y agresiones</p></div><p class="article-text">
        Contrat&oacute; los servicios de una prostituta en Madrid a trav&eacute;s de una p&aacute;gina web y se encontraron en un piso en el que la mujer ejerc&iacute;a la prostituci&oacute;n junto a otras. En un despiste, el hombre aprovech&oacute; para depositar un f&aacute;rmaco en su bebida y, una vez inconsciente, la viol&oacute;. Los hechos, ocurridos el pasado mes de enero, son constitutivos de un delito de abuso sexual &ndash;el C&oacute;digo Penal entiende que el uso de medicamentos implica la ausencia de violencia e intimidaci&oacute;n&ndash; seg&uacute;n la Audiencia Provincial de Madrid que, <a href="http://cadenaser.com/ser/2018/12/08/tribunales/1544265342_101708.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una sentencia avanzada por Cadena Ser</a>, condena al hombre a cinco a&ntilde;os de c&aacute;rcel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las agresiones a prostitutas son una realidad pocas veces nombrada que la ley sigue sin concebir como violencia machista. Aunque no se conoce su dimensi&oacute;n exacta, ello <a href="http://www.congreso.es/public_oficiales/L12/CONG/BOCG/D/BOCG-12-D-199.PDF#page=3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a pesar de que el Pacto de Estado contra la Violencia de G&eacute;nero</a>, aprobado hace m&aacute;s de un a&ntilde;o, incluy&oacute; la obligaci&oacute;n de hacer un an&aacute;lisis estad&iacute;stico al respecto, se trata de un tipo de violencia con caracter&iacute;sticas espec&iacute;ficas: por un lado, apenas se denuncia y, cuando las mujeres deciden dirigirse a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, se enfrentan a diversos obst&aacute;culos que dificultan su acceso&nbsp; a la justicia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute;n expuestas a agresiones desde diversos focos: clientes, proxenetas y los agentes de Polic&iacute;a... Son&nbsp;vulnerables porque recae sobre ellas un estigma social muy fuerte. El de las <em>malas mujeres</em> que llevan un estilo de vida considerado negativo que hace que se piense que cualquiera puede disponer de ellas de la manera que se quiera. Este estigma hace que socialmente se legitime la libertad de disponer de cualquier prostituta, mucho m&aacute;s que de cualquier mujer. Son concebidas como cuerpos para todos&rdquo;, explica Martina Kapl&uacute;n, experta en intervenci&oacute;n social con prostitutas.
    </p><p class="article-text">
        Esa concepci&oacute;n social da lugar <a href="https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/Detenidos-presuntos-autores-agresion-Beniajan_0_769224024.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a casos como el de la llamada la manada de Murcia</a>, por el que el Tribunal Superior de Justicia investiga actualmente a tres hombres acusados de violar a una prostituta el pasado mes de abril. Los acusados, puestos en libertad provisional con orden de alejamiento, aseguraron como estrategia de defensa en su declaraci&oacute;n ante el juez que no se hab&iacute;a producido una agresi&oacute;n sexual porque la mujer es prostituta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde su experiencia en los juzgados, la abogada penalista y miembro de Dones Juristes Carla Vall lamenta que el tratamiento en el &aacute;mbito judicial de este tipo de casos siga&nbsp;esa estela: &ldquo;Este tipo de casos cuestan much&iacute;simo en tanto en cuanto parece que una prostituta no puede ser violada o agredida porque no puede disponer de su propio cuerpo&rdquo;. En este sentido, apunta a que en muchas ocasiones &ldquo;o son tratadas de manera infantil y paternalista o son cuestionadas y puestas en duda como si su trabajo implicara una barra libre de violencia sexual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La penalista recuerda en este sentido <a href="https://recyt.fecyt.es/index.php/RDCE/article/view/39352" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el varapalo que en 2012 emiti&oacute; el Tribunal Europeo de Derechos Humanos contra Espa&ntilde;a</a>, a la que conden&oacute; por no investigar &ldquo;con seriedad y efectividad&rdquo; los hechos denunciados por Beauty Solomon, una trabajadora sexual que denunci&oacute;&nbsp;a dos agentes de la Polic&iacute;a Nacional por insultos y agresiones que prob&oacute; con un parte m&eacute;dico. En 2007, el Juzgado de Instrucci&oacute;n n&ordm; 9 de Palma de Mallorca&nbsp;dict&oacute; una sentencia&nbsp;en la que&nbsp;argument&oacute; que la Polic&iacute;a estaba ejerciendo sus funciones &ldquo;que no tienen otro objeto que impedir el bochornoso espect&aacute;culo de la prostituci&oacute;n en la v&iacute;a p&uacute;blica&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Sigue sin ser violencia machista</h3><p class="article-text">
        Marisa Fern&aacute;ndez, tambi&eacute;n abogada penalista, coincide en que las prostitutas &ldquo;se encuentran con muchas menos garant&iacute;as judiciales que el resto de mujeres&rdquo; y apela a que las agresiones y asesinatos de trabajadoras sexuales sean considerados violencia machista. Estos casos est&aacute;n actualmente excluidos de esta concepci&oacute;n porque la Ley Integral contra la Violencia de G&eacute;nero de 2004 considera como tal la violencia que se da en el seno de la pareja o la expareja. &ldquo;Yo entiendo las dificultades del legislativo para llevar esto a cabo en el sentido de c&oacute;mo colocar este tipo de violencia en la ley penal, pero debe hacerlo&rdquo;, argumenta Fern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        En l&iacute;nea con esta interpretaci&oacute;n se ha posicionado ya el Consejo General del Poder Judicial,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/prostituta-companera-violacion-estudian-feminicidios_0_776922665.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que el pasado mes de mayo incluy&oacute; por primera vez</a> en su informe anual de sentencias por violencia machista, el estudio de varios asesinatos fuera del &aacute;mbito de la pareja, pero en los que el g&eacute;nero fue el m&oacute;vil principal, es decir, los llamados feminicidios. De hecho, entre las v&iacute;ctimas el organismo incorpor&oacute; a una mujer que ejerc&iacute;a la prostituci&oacute;n asesinada en 2016 por un cliente en Melilla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este fue uno de los asesinatos de prostitutas ocurridos en 2016 contabilizados, a falta de datos oficiales, <a href="https://gestion.feminicidio.net/articulo/listado-feminicidios-y-otros-asesinatos-mujeres-cometidos-hombres-espa%C3%B1a-2018" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por el portal Feminicidio.net</a>, que ha registrado 43 cr&iacute;menes de este tipo desde 2010. El &uacute;ltimo, el asesinato de una mujer en marzo que ejerc&iacute;a la prostituci&oacute;n en Roquetas de Mar (Almer&iacute;a) y que fue asesinada por un hombre &ldquo;en condiciones extremadamente violentas&rdquo; detenido tras varios meses. Unos d&iacute;as despu&eacute;s&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/Detenido-aeropuerto-Madrid-vertedero-Gador_0_823817733.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se produjo la detenci&oacute;n en Madrid</a> de otro hombre acusado de asesinar a una mujer de la que era pareja y proxeneta. Este caso no ha sido incluido por Feminicidio en la lista de asesinatos &ldquo;por prostituci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los casos de agresiones y asesinatos de prostitutas deber&iacute;an ser considerados violencia machista porque sufren estas agresiones por el hecho de ser mujeres y&nbsp;esto las coloca en una situaci&oacute;n de vulnerabilidad&rdquo;, asegura Kapl&uacute;n, que hace hincapi&eacute; en que la prostituci&oacute;n &ldquo;bebe directamente del patriarcado&rdquo;. Por su parte, Vall coincide con la experta en que son agredidas por esta condici&oacute;n &ldquo;y por una consideraci&oacute;n jer&aacute;rquica y machista de que son mujeres p&uacute;blicas a disposici&oacute;n de todos y ellas no pueden disponer de su propio cuerpo&rdquo;. Por ello, todas las expertas apelan al &ldquo;pacto&rdquo; que ha consentido la mujer y a que dicho acuerdo &ldquo;puede romperse en cualquier momento&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La Polic&iacute;a, como &ldquo;fuente de&nbsp;abusos&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Por otro lado, influye en la vulnerabilidad de las prostitutas la naturaleza de los espacios y las condiciones en las que ejercen: de noche, en lugares apartados o en pisos y clubes a los que las organizaciones sociales no llegan. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ordenanzas-municipales-sancionan-prostitucion-clandestinizan_0_830817730.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Y es que varios estudios han constatado</a>&nbsp;c&oacute;mo las ordenanzas municipales aprobadas por varios Ayuntamientos para perseguir la prostituci&oacute;n han provocado el traslado del trabajo a espacios privados o m&aacute;s aislados con el objetivo de evitar las multas.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, una de las&nbsp;cr&iacute;ticas m&aacute;s armadas por&nbsp;las organizaciones sociales que trabajan con prostitutas es que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado son concebidas por las propias mujeres como &ldquo;fuente de presi&oacute;n y abusos en vez de&nbsp; como &oacute;rganos que se encarguen de protegerlas&rdquo;, asume Kapl&uacute;n. Este es uno de los motivos que, en su opini&oacute;n, llevan a las trabajadoras sexuales a denunciar muy poco las agresiones que sufren: &ldquo;No denuncian porque no conf&iacute;an en el sistema, en primer lugar porque es tremendamente revictimizador. Es muy complicado que conf&iacute;en en los agentes de Polic&iacute;a si continuamente les est&aacute;n pidiendo los papeles&rdquo;. En este sentido, nombra la Ley de Extranjer&iacute;a y la especial vulnerabilidad de las mujeres migrantes en situaci&oacute;n irregular como otra de las razones de la infradenuncia.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los datos ofrecidos por el Ministerio del Interior,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/denuncia-diaria-ejercen-prostitucion-Espana_0_810869767.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Polic&iacute;a usa la Ley Mordaza para tramitar una denuncia diaria</a> contra prostitutas, una criminalizaci&oacute;n ante&nbsp;la que Kapl&uacute;n demanda agentes policiales especializados que &ldquo;se encarguen de proteger a las prostitutas&rdquo; y equipos multidisciplinares del campo de lo social para paliar la dificultad de que estas mujeres entren en contacto con recursos sociales. &ldquo;Desde un enfoque de Derechos Humanos es el sistema el que debe adaptarse a las personas vulnerables y no al rev&eacute;s&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Borraz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/estigma-prostitutas-invisibiliza-agresiones-concebidas_1_1795752.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Dec 2018 20:09:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El estigma sobre las prostitutas que se reproduce en los tribunales: "Se piensa que cualquiera puede disponer de ellas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trabajadoras sexuales,Violencia machista,Agresiones,Justicia,Prostitución]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un manifiesto de activistas feministas exige acabar con la prostitución y dar salida a las víctimas de trata]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/manifiesto-activistas-feministas-prostitucion-victimas_1_1888768.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cb9305be-c5e9-4021-9e96-0c29accd2166_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un manifiesto de activistas feministas exige acabar con la prostitución y dar salida a las víctimas de trata"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El texto, firmado por un centenar de personas, aboga por no criminalizar el trabajo sexual pero sí la compra de servicios, es decir, los clientes</p><p class="subtitle">"La legitimación del comercio sexual las convierte en prostituibles. Si una mujer puede ser comprada, todas pueden serlo", reza el manifiesto</p><p class="subtitle">Varias trabajadoras sexuales irrumpen en el acto: "¿Una salida de la prostitución me ofrece un empleo fuera de la lógica heteropatriarcal?"</p></div><p class="article-text">
        Un centenar de personas, entre ellas significadas activistas feministas, han lanzado un manifiesto para exigir al Gobierno que acabe con la prostituci&oacute;n, que penalice a los clientes y que de salida a las v&iacute;ctimas de trata, bien sea con programas sociales o de formaci&oacute;n. Entre las firmantes est&aacute;n la periodista Laura Freixas, la fil&oacute;sofa Victoria Camps, la escritora y exdiputada de los comuns Gemma Lienas, la actual diputada del PSC Beatriz Silva o la cineasta Ic&iacute;ar Bolla&iacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En el texto, piden al Gobierno que asuma cambios legislativos para intensificar el &ldquo;combate&rdquo; contra el proxenetismo y la trata, &ldquo;poniendo por delante la protecci&oacute;n de sus v&iacute;ctimas&rdquo;. Sobre la abolici&oacute;n del trabajo sexual, piden que Espa&ntilde;a se sume al grupo de pa&iacute;ses europeos &ldquo;que apuestan por una sociedad libre de trata y prostituci&oacute;n&rdquo;, al considerar no solo que muchas la ejercen de forma forzada, sino que la sola actividad supone una mercantilizaci&oacute;n del cuerpo femenino.
    </p><p class="article-text">
        Presentado por la <em>Plataforma catalana por el derecho a no ser prostituidas</em>, el manifiesto lleva el nombre de <em>Paz para las mujeres</em><em>, </em>cogiendo el nombre del decreto sueco de 1998 que sent&oacute; las bases de la lucha contra la prostituci&oacute;n en el pa&iacute;s. Para las firmantes, regularizar el trabajo sexual, algo que piden varios colectivos de prostitutas, supondr&iacute;a &ldquo;aceptar el privilegio ancestral&rdquo; seg&uacute;n el cual debe haber una reserva de mujeres a disposici&oacute;n de los caprichos sexuales de los hombres. 
    </p><p class="article-text">
        Esta plataforma contraria a la prostituci&oacute;n ha salido as&iacute; al paso del debate generado con la creaci&oacute;n del sindicato Otras, con el que varias trabajadoras sexuales aspiran a organizarse y conseguir para si condiciones laborales m&aacute;s favorables. El Gobierno valid&oacute; en un tr&aacute;mite administrativo la creaci&oacute;n del sindicato, pero luego manifest&oacute; su rechazo y anunci&oacute; que lo impugnar&iacute;a, <a href="https://www.eldiario.es/economia/Gobierno-Audiencia-Nacional-sindicato-prostitutas_0_823117947.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algo que se plantea hacer acudiendo a la Audiencia Nacional</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Al acto de presentaci&oacute;n del manifiesto se han presentado varias trabajadoras sexuales, algunas de ellas pertenecientes a Otras, que han querido preguntar al final pero no se les ha dejado. La pregunta que quer&iacute;a hacer la trabajadora sexual Mari Carmen era si los programas que prev&eacute;n para dar salida a las mujeres de la prostituci&oacute;n les garantizar&aacute;n que los dem&aacute;s empleos no est&eacute;n sometidos tambi&eacute;n a l&oacute;gicas patriarcales. Si han irrumpido en el acto, han explicado, es porque iba sobre prostituci&oacute;n sin tener en cuenta a sus protagonistas. 
    </p><p class="article-text">
        Preguntadas sobre si han contactado con colectivos de trabajadoras sexuales, desde la plataforma han asegurado que han recogido la visi&oacute;n de prostitutas &ldquo;supervivientes&rdquo; de situaciones de trata. &ldquo;La inmensa mayor&iacute;a son v&iacute;ctimas de trata&rdquo;, ha expresado Gemma Lienas, una de las que ha tomado la palabra en el acto, que ha querido matizar que el manifiesto &ldquo;no va contra nadie&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">Connivencia entre capitalismo y crimen</h3><p class="article-text">
        &ldquo;La prostituci&oacute;n es la instituci&oacute;n patriarcal m&aacute;s antigua, vector de racismo y clasismo, y un paradigma de la connivencia entre el capitalismo y el crimen organizado&rdquo;, proclama en documento difundido este lunes. Sus impulsoras insisten que el &ldquo;derecho al propio cuerpo&rdquo;, un concepto salido de la lucha feminista, se pervierte en el caso de la prostituci&oacute;n para ceder a la &ldquo;mercantilizaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La legitimaci&oacute;n del comercio sexual convierte a las mujeres en prostituibles: si admitimos que una mujer puede ser comprada, todas somos susceptibles de serlo&rdquo;, resume el texto. Es seg&uacute;n el escrito una cuesti&oacute;n clave para el combate por la igualdad de g&eacute;nero, &ldquo;el combate que marcar&aacute; el destino del nuevo siglo&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pau Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/manifiesto-activistas-feministas-prostitucion-victimas_1_1888768.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Oct 2018 11:49:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un manifiesto de activistas feministas exige acabar con la prostitución y dar salida a las víctimas de trata]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Prostitución,Trabajadoras sexuales,Sindicatos,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reacciones encontradas sobre la ilegalización del sindicato OTRAS: UGT apoya al Gobierno, CGT critica la decisión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/feministas-recurren-creacion-sindicato-trabajadoras_1_2755565.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3a54128d-f5e9-453a-866d-607b8ede1e49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Reacciones encontradas sobre la ilegalización del sindicato OTRAS: UGT apoya al Gobierno, CGT critica la decisión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">UGT valora que el Gobierno "adopte medidas para evitar que se otorgue legalidad de cualquier forma a la prostitución"</p><p class="subtitle">"Los sindicatos no vamos a aceptar la ilegalización de un sindicato constituido que busca defender los derechos de las trabajadoras, independientemente del trabajo que realicen", dice CGT Catalunya</p><p class="subtitle">Comisiones Obreras manifiesta que "respetan" el derecho a sindicarse como un derecho fundamental y pide "acabar con la explotación, inseguridad y maltrato que se esconde en la actualidad tras la denominación de trabajadores sexuales"</p></div><p class="article-text">
        El registro del sindicato de trabajadoras sexuales y la decisi&oacute;n del Gobierno de impugnar sus estatutos ha generado numerosas reacciones contrapuestas. Mientras que UGT comparte la actuaci&oacute;n del Ejecutivo, CGT Catalunya la lamenta. Comisiones Obreras ha emitido un comunicado en el que manifiestan su &ldquo;respeto&rdquo; al derecho a sindicarse como un derecho fundamental y pide &ldquo;acabar con la explotaci&oacute;n, inseguridad y maltrato que se esconde en la actualidad tras la denominaci&oacute;n de trabajadores sexuales&rdquo;. Por su parte, la Asociaci&oacute;n Pro Derechos Humanos de Andaluc&iacute;a asegura que, m&aacute;s all&aacute; de la cuesti&oacute;n de fondo sobre regular o abolir, &ldquo;estamos hablando de estar a favor de los derechos de este colectivo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En un comunicado, CGT Catalunya &ldquo;condena las declaraciones de la Ministra de Trabajo, Magdalena Valerio&rdquo; que dijo que le hab&iacute;an &ldquo;metido un gol&rdquo; con la publicaci&oacute;n en el BOE del registro de la creaci&oacute;n del sindicato<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Prostitucion-trabajo-patronal-sindicatos-ejercen_0_809119654.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Organizaci&oacute;n de Trabajadoras Sexuales (OTRAS)</a> y anunci&oacute; que ya se hab&iacute;an iniciado los tr&aacute;mites para impugnar este sindicato por problemas &ldquo;de fondo&rdquo;. &ldquo;Ministra: No le han colado un gol por la escuadra, porque se ha constituido legalmente, siguiendo los procedimientos y tiempos previstos&rdquo; alega el sindicato. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1035477039401205760?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Ministra&rdquo;, contin&uacute;a el escrito de apoyo a OTRAS, &ldquo;pese a no te guste no puedes utilizar la Abogac&iacute;a del Estado para ilegalizar un sindicato (...) Ministra: los sindicatos no vamos a aceptar la ilegalizaci&oacute;n de un sindicato constituido que busca defender los derechos de las trabajadoras, independientemente del trabajo que realicen&rdquo;, se&ntilde;ala el sindicato.
    </p><p class="article-text">
        Comisiones Obreras , por su parte, ha expresado su &ldquo;respeto&rdquo; al derecho fundamental a sindicarse y ha pedido &ldquo;acabar con la explotaci&oacute;n, la inseguridad, la vejaci&oacute;n, el acoso y el maltrato que se esconde en la actualidad tras esa denominaci&oacute;n de trabajadores sexuales&rdquo;. &ldquo;Desde esta organizaci&oacute;n sindical, pol&iacute;tica y de clase, debemos promover la reflexi&oacute;n y el debate en la sociedad sobre todas estas cuestiones, teniendo claro que nuestro objetivo ha sido, es y ser&aacute; la mejora de las condiciones laborales de trabajadoras y trabajadores, as&iacute; como la defensa de los derechos humanos y espec&iacute;ficamente de los derechos de las mujeres&rdquo;, argumenta CCOO. El sindicato tambi&eacute;n pide alternativas laborales para quienes deseen abandonar la prostituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La Uni&oacute;n General de Trabajadores, tambi&eacute;n mediante un comunicado, valora que &ldquo;el Gobierno adopte medidas para evitar que se otorgue legalidad de cualquier forma a la prostituci&oacute;n, una actividad tras la que se encuentran la explotaci&oacute;n sexual, la vulneraci&oacute;n de derechos humanos y conductas delictivas basadas el comercio con seres humanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n Internacional L'Escola anunci&oacute; adem&aacute;s que hab&iacute;a recurrido la creaci&oacute;n del sindicato en defensa de &ldquo;las actividades relacionadas con el trabajo sexual&rdquo; porque &ldquo;lo &uacute;nico que pretende legalizar es un negocio criminal como es el proxenetismo y la trata de personas que no puede existir, es nulo&rdquo; ha afirmado este viernes su presidenta, Nuria Gonz&aacute;lez en La Sexta.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1035088719282401280?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Al contrario, la Asociaci&oacute;n Pro Derechos Humanos de Andaluc&iacute;a (APDHA) &ldquo;lamenta el debate generado&rdquo; y los discursos institucionales como el de la presidenta de la Junta, Susana D&iacute;az que, en su opini&oacute;n, &ldquo;no hacen m&aacute;s que confundir los t&eacute;rminos&rdquo;. &ldquo;No se trata de debatir si prostituci&oacute;n s&iacute; o no, estamos hablando de estar a favor de los derechos de este colectivo&rdquo; y &ldquo;que se limite el derecho a organizarse en un sindicato a las trabajadoras sexuales&rdquo; supone impedirles &ldquo;defender sus derechos&rdquo;, explican.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1035134974595399680?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h3 class="article-text">Enviar la multa de los &ldquo;puteros&rdquo; a casa</h3><p class="article-text">
        UGT expone que &ldquo;el problema es que en Espa&ntilde;a a&uacute;n se admita la prostituci&oacute;n, que no es m&aacute;s que la explotaci&oacute;n de personas&rdquo; e &ldquo;insta al Gobierno a tomar medidas inmediatas contra los proxenetas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, L'Escola pone como ejemplo la iniciativa puesta en marcha por<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/Ayuntamiento-Gava-Barcelona-clientes-prostitutas_0_791271097.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el Ayuntamiento de Gav&agrave;</a>, en Barcelona, donde los clientes sancionados por prostituci&oacute;n reciben las multas en su domicilio. Gonz&aacute;lez ha criticado que Barcelona se haya convertido en &ldquo;destino sexual&rdquo; promocionado as&iacute; en &ldquo;foros de puteros&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        APDHA rechaza estos argumentos que &ldquo;identifican la prostituci&oacute;n con la explotaci&oacute;n y la trata de personas&rdquo; y  aboga por &ldquo;caminar hacia la sindicaci&oacute;n del trabajo sexual&rdquo; que &ldquo;no es m&aacute;s que avanzar en la uni&oacute;n de las trabajadoras sexuales para defender sus intereses como lo que son, trabajadoras&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/feministas-recurren-creacion-sindicato-trabajadoras_1_2755565.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Aug 2018 12:36:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Reacciones encontradas sobre la ilegalización del sindicato OTRAS: UGT apoya al Gobierno, CGT critica la decisión]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Magdalena Valerio,Prostitución,Trabajadoras sexuales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[APDHA aplaude la creación del sindicato de trabajadoras sexuales que impugnará el Gobierno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/apdha-creacion-sindicato-trabajadoras-sexuales_1_1962334.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fd77920f-dcb5-4907-9a81-cd41f1700472_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="APDHA aplaude la creación del sindicato de trabajadoras sexuales que impugnará el Gobierno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La organización aclara que se trata de estar a favor de los derechos de estas personas o condenarlas al abuso laboral, la exclusión y la clandestinidad</p><p class="subtitle">Denuncian que la patronal del trabajo sexual esté organizada y reconocida legalmente para preservar sus intereses y que se les niegue a las trabajadoras sexuales crear un sindicato para defender sus derechos</p><p class="subtitle">"Un gobierno feminista puede y debe dar espacios de participación y representación a las mujeres que piden reconocimiento de derechos", apunta</p></div><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n Pro Derechos Humanos de Andaluc&iacute;a (APDHA) ha aplaudido hoy en un comunicado la creaci&oacute;n del sindicato de trabajadoras sexuales OTRAS y de una secci&oacute;n sindical propia dentro de la Intersindical Alternativa de Catalunya (IAC) y lo califica como &ldquo;un movimiento imparable y de justicia por el que las propias trabajadoras sexuales reivindican sus derechos b&aacute;sicos y mejoran as&iacute; sus condiciones de vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n lamenta el debate generado y los discursos institucionales que se han originado tras la noticia de la constituci&oacute;n del sindicato, que no hacen m&aacute;s que confundir los t&eacute;rminos. &ldquo;No se trata de debatir si prostituci&oacute;n s&iacute; o no, estamos hablando de estar a favor de los derechos de este colectivo o condenarlo al abuso laboral, la exclusi&oacute;n y la clandestinidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, denuncia que la patronal del trabajo sexual, los empresarios de clubes de alterne, est&eacute;n organizados y reconocidos legalmente para preservar sus intereses y que se limite el derecho a organizarse en un sindicato a las trabajadoras sexuales, impidi&eacute;ndoles as&iacute; defender sus derechos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, ha criticado las palabras de la presidenta de la Junta de Andaluc&iacute;a, Susana D&iacute;az, que &ldquo;recurre a la falacia que identifica prostituci&oacute;n con explotaci&oacute;n, y a&uacute;n m&aacute;s grave, con la trata de personas&rdquo; cuando afirma que el sindicato supone &ldquo;una forma encubierta de legalizar la prostituci&oacute;n, y por tanto la explotaci&oacute;n de mujeres y la trata de personas&rdquo;. Muy al contrario, se&ntilde;ala la APDHA, caminar hacia la sindicaci&oacute;n del trabajo sexual no es m&aacute;s que avanzar en la uni&oacute;n de las trabajadoras sexuales para defender sus intereses &ldquo;como lo que son, trabajadoras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n lleva a&ntilde;os exigiendo la necesidad de desvincular la prostituci&oacute;n de aspectos delictivos o penales en el abordaje intelectual, pol&iacute;tico y del imaginario social, dejar de hablar de la prostituci&oacute;n como una actividad il&iacute;cita o relacionarla directamente con la trata de personas. Para la APDHA, todos ellos son aspectos que pueden darse en el contexto de la prostituci&oacute;n, pero que &ldquo;no son de ning&uacute;n modo intr&iacute;nsecos a esta&rdquo;. Asimismo, explica que existen herramientas para combatirlos. &ldquo;Lo que es necesario es que estas herramientas se apliquen y mejoren para de garantizar la protecci&oacute;n de las v&iacute;ctimas de los delitos&rdquo;, apunta la organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la organizaci&oacute;n ha criticado las declaraciones del Gobierno del PSOE en las que criminaliza aspectos relacionados con el trabajo sexual, lo que &ldquo;supone un atentado contra los derechos constitucionales b&aacute;sicos de un colectivo como el de las personas que la ejercen&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para la APDHA, la creaci&oacute;n del sindicato es avanzar en una sociedad m&aacute;s igualitaria y respetuosa con los derechos humanos. Es importante reconocer, afirma, &ldquo;en lugar de concentrar las energ&iacute;as en abolir&rdquo;, que la prostituci&oacute;n existe en Espa&ntilde;a y que para miles de mujeres es una fuente de ingresos y medio de vida. &ldquo;Un sindicato de trabajadoras del sexo no inventar&aacute; ni dar&aacute; cabida a nada nuevo, s&oacute;lo apoyo y visibilidad a quienes vienen reivindicando desde hace mucho tiempo derechos&rdquo;. Por ello, afirma la asociaci&oacute;n, &ldquo;un gobierno feminista puede y debe dar espacios de participaci&oacute;n y representaci&oacute;n a aquellas mujeres que vienen pidi&eacute;ndolo desde hace tiempo y, por supuesto, el reconocimiento de derechos y herramientas para poder combatir las injusticias y vulneraciones que vienen sufriendo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioand]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/apdha-creacion-sindicato-trabajadoras-sexuales_1_1962334.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Aug 2018 11:11:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[APDHA aplaude la creación del sindicato de trabajadoras sexuales que impugnará el Gobierno]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Prostitución,Trabajadoras sexuales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El sindicato OTRAS de trabajadoras sexuales acusa al Gobierno de dejarlas como único colectivo sin capacidad sindical]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/sindicato-trabajadoras-sexuales-responde-gobierno_1_1963827.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3a54128d-f5e9-453a-866d-607b8ede1e49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El sindicato OTRAS de trabajadoras sexuales acusa al Gobierno de dejarlas como único colectivo sin capacidad sindical"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La nueva organización acusa al PSOE, que anunció que impugnaría su creación, de tener "odio visceral" a las trabajadoras sexuales</p><p class="subtitle">Aseguran que si el Ministerio de Trabajo aprobó en primera instancia la constitución del sindicato fue porque la prostitución no es ilegal en España</p><p class="subtitle">"Si no nos dan derechos no nos podemos defender, ni dentro ni fuera de los clubs", han denunciado los representantes del sindicato</p></div><p class="article-text">
        La Organizaci&oacute;n de Trabajadoras Sexuales (OTRAS), constituida el pasado 4 de agosto, ha salido al paso de la amenaza de impugnaci&oacute;n por parte del Gobierno para denunciar que el Ejecutivo de Pedro S&aacute;nchez pretende dejar a las prostitutas como el &uacute;nico colectivo de trabajadoras en Espa&ntilde;a sin capacidad sindical. &ldquo;Para nosotras los derechos laborales son pura utop&iacute;a&rdquo;, ha lamentado Conxa Borrell, secretaria general de la organizaci&oacute;n, que ha recordado que en su profesi&oacute;n no existen contratos, bajas por maternidad, vacaciones o jubilaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora mismo no nos podemos defender, ni dentro ni fuera de los clubs, no existe ning&uacute;n otro sector en el que se permita tener a trabajadores sin que estos se puedan sindicalizar&rdquo;, han denunciado desde el colectivo durante la lectura de un comunicado este viernes en Barcelona. Aunque no lo han anunciado expl&iacute;citamente, en la comparecencia han dado a entender que pese a la voluntad de anular el sindicato por parte del Gobierno ellas seguir&aacute;n avanzando en la organizaci&oacute;n laboral de las trabajadoras sexuales bajo estas siglas. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de Borrell, en el acto han participado otros dos miembros del sindicato, Sabrina S&aacute;nchez y Mari Carmen. No han aceptado preguntas de los periodistas, alegando que el anuncio de impugnaci&oacute;n les ha cogido por sorpresa y que tienen previsto presentar la organizaci&oacute;n en las pr&oacute;ximas semanas. 
    </p><p class="article-text">
        La constituci&oacute;n del sindicato se formaliz&oacute; con una publicaci&oacute;n en el BOE el pasado 4 de agosto, aunque el proceso para llegar hasta este punto arranc&oacute; a&ntilde;os atr&aacute;s, con <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/Putas-Indignadas-semilla-plataforma-prostitutas_0_370963567.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la creaci&oacute;n en Barcelona de asambleas de activistas en defensa de los derechos de las prostitutas</a>. Pocos d&iacute;as antes del nacimiento de OTRAS, sin ir m&aacute;s lejos, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Trabajadoras-sexuales-sindicato-reclamar-laborales_0_795821267.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otro grupo de trabajadoras sexuales de la ciudad se uni&oacute; al sindicato Intersindical Alternativa de Catalunya</a> (IAC), alumbrando as&iacute; la primera secci&oacute;n sindical de esta profesi&oacute;n en toda Espa&ntilde;a. Parte de los miembros de OTRAS pertenecen adem&aacute;s a la asociaci&oacute;n de profesionales del sexo Aprosex. 
    </p><p class="article-text">
        Con todo, el Ministerio de Trabajo est&aacute; dispuesto a ir hasta el final para declarar la &ldquo;nula de pleno derecho&rdquo; la resoluci&oacute;n con que la propia Administraci&oacute;n aprob&oacute; la constituci&oacute;n del sindicato, impugnando sus estatutos &ldquo;por cuestiones de fondo&rdquo;. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Valerio-Abogacia-sindicato-trabajadoras-sexuales_0_809119529.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">As&iacute; lo anunci&oacute; este jueves la ministra Magdalena Valerio</a>, que defendi&oacute; que un Ejecutivo &ldquo;feminista&rdquo; como el suyo no puede validar una organizaci&oacute;n que quiere &ldquo;dar cabida a la prostituci&oacute;n&rdquo;, y reconoci&oacute; que si lo hab&iacute;a hecho en primera instancia, con la publicaci&oacute;n en el BOE, fue porque le metieron &ldquo;un gol&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Acusan al PSOE de tenerles &ldquo;odio visceral&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Ante esto, desde OTRAS han recordado que pese a no estar reconocida como relaci&oacute;n laboral, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Prostitucion-trabajo-patronal-sindicatos-ejercen_0_809119654.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la prostituci&oacute;n tampoco es ilegal.</a> &ldquo;El Gobierno deber&iacute;a dimitir en bloque, es incre&iacute;ble que no sepan qu&eacute; es legal y qu&eacute; ilegal en este pa&iacute;s&rdquo;, ha resumido Borrell.
    </p><p class="article-text">
        La secretaria general se ha mostrado muy dura con el PSOE, a quien ha acusado de tener &ldquo;odio visceral&rdquo; hacia las trabajadoras sexuales y de defender un feminismo &ldquo;blanco, heterosexual y burgu&eacute;s&rdquo; que menosprecia sectores &ldquo;empobrecidos&rdquo; y &ldquo;estigmatizados&rdquo; como el de la prostituci&oacute;n. &ldquo;Guste o no nuestro trabajo, merecemos todo el reconocimiento y respeto: no somos sujetos pasivos, sino mujeres adultas que luchamos dentro de la legalidad establecida&rdquo;, han concluido Borrell. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pau Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/sindicato-trabajadoras-sexuales-responde-gobierno_1_1963827.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Aug 2018 10:54:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El sindicato OTRAS de trabajadoras sexuales acusa al Gobierno de dejarlas como único colectivo sin capacidad sindical]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Prostitución,Trabajadoras sexuales,Magdalena Valerio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ley de Seguridad Ciudadana: amordazando a las trabajadoras sexuales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/el-blog-de-apdha/ley-seguridad-ciudadana-amordazando-trabajadoras_132_2150250.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fefaee5b-df10-4677-a3d9-e47202843ed9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ley de Seguridad Ciudadana: amordazando a las trabajadoras sexuales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Nuestro país mantiene una postura abolicionista a la hora de tratar el tema de la prostitución"</p></div><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n de la prostituci&oacute;n en Espa&ntilde;a es incongruente porque nos encontramos ante una actividad que no posee ning&uacute;n tipo de reconocimiento legal pero que <a href="http://www.ine.es/prensa/np862.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a la hora de elaborar el PIB del pa&iacute;s se contabiliza</a> para as&iacute; aumentarlo. Esta falta de reconocimiento lleva a que la ya, de por s&iacute;, complicada realidad de las personas que ejercen la prostituci&oacute;n se vea empeorada por algunas de las normas que se han desarrollado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, en los cuales hemos sido testigos de un endurecimiento de las leyes y un retroceso en la protecci&oacute;n de los derechos fundamentales de la sociedad en general, y de las personas que ejercen la prostituci&oacute;n en particular.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro pa&iacute;s mantiene una postura abolicionista a la hora de tratar el tema de la prostituci&oacute;n, lo que se traduce en normas legales y campa&ntilde;as que tienden a aumentar la controversia social sobre este tema y que, adem&aacute;s, empeoran las graves vulneraciones que las trabajadoras sexuales sufren. La visibilidad que se ha dado a esta realidad es pr&aacute;cticamente escasa, llamando la atenci&oacute;n que normas como la Ley de Seguridad Ciudadana, popularmente conocida como Ley Mordaza, que ha levantado controversias y numerosas cr&iacute;ticas por la vulneraci&oacute;n de derechos que su aplicaci&oacute;n conlleva, no haya sido criticada por el ataque que perpetra sobre las trabajadoras sexuales.
    </p><p class="article-text">
        La mencionada ley prev&eacute;, en su contenido, dos infracciones que afectan directamente a las trabajadoras sexuales que ejercen la prostituci&oacute;n en la calle: por un lado, pueden ser sancionadas con multas de hasta 600 euros si realizan actos que puedan ser considerados obscenos en la v&iacute;a p&uacute;blica. Y por otro, pueden ser sancionadas con multas de hasta 30.000 euros si, tras ser notificadas por las autoridades para que no ofrezcan sus servicios en sitios p&uacute;blicos, estas contin&uacute;an haci&eacute;ndolo.
    </p><p class="article-text">
        Debido a la forma en la que se recogen estas infracciones, la simple identificaci&oacute;n como trabajadora sexual es suficiente para que puedan ser sancionadas, sin necesidad de que sean &ldquo;pilladas&rdquo; ofreciendo o prestando sus servicios. Al igual que ocurre con otras infracciones recogidas en dicha Ley, la redacci&oacute;n de la norma queda sujeta a la interpretaci&oacute;n que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad realicen, lo cual se traduce en una vulneraci&oacute;n total de derechos, al poder contemplarse casos de arbitrariedad y abuso de poder por parte de estos.
    </p><p class="article-text">
        Si estamos hablando de una norma que protege la seguridad de la ciudadan&iacute;a de nuestro pa&iacute;s, &iquest;c&oacute;mo es posible que se lleven a cabo pr&aacute;cticas que vulneran los derechos de este colectivo? El Gobierno neg&oacute; en su momento que la intenci&oacute;n fuese la de perseguir a las personas que ejercen la prostituci&oacute;n o entrar en el debate de su regulaci&oacute;n o prohibici&oacute;n. Sin embargo, la experiencia nos dice que no, que desde la entrada en vigor de la ley se ha producido una caza de brujas hacia las trabajadoras sexuales. Una caza que las posiciona en una situaci&oacute;n de mayor vulnerabilidad y desprotecci&oacute;n y que, seg&uacute;n <a href="http://www.publico.es/politica/prostitucion-ley-mordaza-impone-329.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos de junio de 2017</a>, se ha saldado con su expulsi&oacute;n de las calles y una recaudaci&oacute;n de 54.000 euros con las multas que les han sido impuestas.
    </p><p class="article-text">
        Debido a ello, consideramos que la aplicaci&oacute;n de la ley conlleva la pr&aacute;ctica de una violencia institucional hacia las trabajadoras sexuales. Dicha violencia se manifiesta con la imposici&oacute;n de multas a las que, en ocasiones, s&oacute;lo pueden hacer frente con el ofrecimiento de sus servicios, lo cual hace que se expongan a ser multadas de nuevo para poder afrontar el pago. Pero esta violencia tambi&eacute;n se manifiesta al quedar excluidas de la zona p&uacute;blica, pues deben reubicarse en lugares alejados y con menor tr&aacute;nsito de personas, quedando expuestas y faltas de protecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que en los &uacute;ltimos meses hemos atendido a diferentes manifestaciones, por parte de los principales partidos pol&iacute;ticos de la oposici&oacute;n, para derogar parte del articulado de esta ley, lo cierto es que seguimos en la incertidumbre de saber qu&eacute; pasar&aacute;. Adem&aacute;s, desde los movimientos sociales, encontramos una falta de visibilidad y denuncia de las consecuencias que la aplicaci&oacute;n de esta ley tiene sobre los derechos de este colectivo en concreto. Mientras tanto, las m&aacute;s perjudicadas por toda esta situaci&oacute;n seguir&aacute;n siendo las trabajadoras sexuales, las cuales, por el bien de la &ldquo;seguridad ciudadana&rdquo;, se ven amordazadas y expuestas a una mayor represi&oacute;n por parte de ese Estado que, si bien aprovecha las consecuencias econ&oacute;micas de esta actividad, no es capaz de reconocerles sus derechos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Barroso Pavía]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/el-blog-de-apdha/ley-seguridad-ciudadana-amordazando-trabajadoras_132_2150250.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Apr 2018 19:04:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ley de Seguridad Ciudadana: amordazando a las trabajadoras sexuales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trabajadoras sexuales,Prostitución,Ley Mordaza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El feminismo regulacionista no existe, pero el pro-derechos sí]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/feminismo-regulacionista-existe-pro-derechos_129_2212408.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/628079c4-59f2-4ea1-9e19-c8a62dbb69c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El feminismo regulacionista no existe, pero el pro-derechos sí"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las trabajadoras sexuales no disponen de protección laboral en caso de embarazo, enfermedad o vejez, por lo que siguen trabajando y se encuentran totalmente desprotegidas frente al empresariado que se lleva al menos el 50% de cada servicio</p></div><p class="article-text">
        Hay a quien le cuestionan por lo que defiende y a quien, por el contrario, se le rechaza por lo que se cree que defiende. Que reconozcamos y respetemos que existe capacidad de decisi&oacute;n en prostituci&oacute;n no significa que este sea el argumento fundamental para abrazar la postura pro-derechos. Ciertamente, en el sistema capitalista solo las personas privilegiadas eligen en qu&eacute; trabajar, el resto decidimos entre opciones restringidas a nuestros ejes de opresi&oacute;n. Nadie cobra de un matriarcado socialista, ni siquiera las lesbianas pol&iacute;ticas. Todas naufragamos entre mecanismos de colaboraci&oacute;n y resistencia y tratamos de que el engranaje neoliberal no se cebe con los sectores m&aacute;s vulnerables. Pese a esto, tanto la criminalizaci&oacute;n de la prostituci&oacute;n callejera como la explotaci&oacute;n laboral a terceros se encuentran, de hecho, legitimadas. Las razones de peso que nos llevan a apoyar la lucha de las trabajadoras sexuales son las violaciones de derechos humanos que se producen en nuestro contexto.
    </p><p class="article-text">
        Hacemos referencia a la violencia institucional, los abusos de poder de los cuerpos de polic&iacute;a, las detenciones arbitrarias amparadas por la Ley de Extranjer&iacute;a, el acoso policial, las multas, las fallas en la tutela judicial efectiva, la precarizaci&oacute;n y la exposici&oacute;n a una mayor violencia que acontecen en la calle gracias a la suma entre ordenanzas municipales, la ley mordaza y el vac&iacute;o legal en el que se desenvuelve. De otro lado, aquellas que trabajan a terceros sufren la violencia anexa a la explotaci&oacute;n laboral en la que caen por encontrarse en un limbo legal que propicia todo tipo de abusos. No disponen de ning&uacute;n tipo de protecci&oacute;n laboral en caso de embarazo, enfermedad o vejez, por lo que siguen trabajando y se encuentran totalmente desprotegidas frente al empresariado que se lleva al menos el 50% de cada servicio, puede imponer las pr&aacute;cticas, la clientela, el no uso del cond&oacute;n y jornadas de hasta 14 horas seguidas, sin descansos estipulados ni semanales, vacaciones, horas extraordinarias reconocidas o plus de nocturnidad. No tienen ninguna protecci&oacute;n frente al despido, la salud o la higiene, que queda al arbitrio del empresario. No disponen de ninguna legitimaci&oacute;n para exigir el uso de preservativos y se puede vulnerar el derecho a la libertad y a la salud oblig&aacute;ndolas a consumir alcohol para que lo hagan los clientes. Tampoco obviamente tienen derecho a huelga, negociaci&oacute;n colectiva o a sindicarse y, en caso de que conformen organizaciones que se presenten p&uacute;blicamente como sindicatos, ya se encargar&aacute; un sector de tildarlas a ellas de proxenetas.
    </p><p class="article-text">
        Se producen toda una ausencia de derechos sociales tales como el acceso a la vivienda. Habitualmente se ven abocadas a vivir y trabajar en un club, alquilar una habitaci&oacute;n con suerte o al sistema de camas calientes. Tambi&eacute;n se vulnera el derecho a la salud, sufren discriminaci&oacute;n y padecen indefensi&oacute;n para acceder a servicios sanitarios siendo las ONG las que les facilitamos informaci&oacute;n sobre los recursos disponibles; quedan a expensas de que se produzca el contacto. A su vez, sufren indefensi&oacute;n en caso de violencia f&iacute;sica y sexual y tambi&eacute;n la violencia psicol&oacute;gica y simb&oacute;lica del estigma que reproducen ciertos discursos que las prostitutas interiorizan y que conducen a costes psicol&oacute;gicos m&uacute;ltiples. El estigma se traduce en una cadena de discriminaciones y exclusi&oacute;n social. Y el estigma, a la larga, mata.
    </p><p class="article-text">
        Este es el escenario estructural de la prostituci&oacute;n en Espa&ntilde;a. La situaci&oacute;n de alegalidad en la que se encuentran se convierte en prohibicionismo en la calle, avalado por tesis abolicionistas. A su vez, la persecuci&oacute;n que sufren en la calle favorece la zonificaci&oacute;n del ejercicio reacopl&aacute;ndolo a terceros; alterne que est&aacute;&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/zonacritica/administracion-prostibulos_6_230686936.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reglamentado en beneficio exclusivo del empresariado</a>. Un matrimonio bien avenido que limpia las calles, reubica a las prostitutas a terceros desentendi&eacute;ndose de las asalariadas y luego nos dice que, si quieren derechos, se hagan aut&oacute;nomas. Curiosamente, la mayor&iacute;a que tanto preocupa al abolicionismo no puede darse de alta como aut&oacute;noma, bien porque no dispone de ingresos suficientes y la estabilidad laboral para hacer frente a la cuota, bien porque trabajan en relaci&oacute;n de dependencia o se encuentran en situaci&oacute;n administrativa irregular. Y hay quien puede y no quiere, por leg&iacute;tima desobediencia civil <em>-no taxation without representation-</em>. Con todo, habr&iacute;a que recordar que aunque exista la posibilidad contin&uacute;a en un vac&iacute;o legal porque el objeto que se vende, el sexo, no es l&iacute;cito.
    </p><p class="article-text">
        Por mucho que se busque a la puta representativa -aquella que case con nuestros presupuestos- no existe una experiencia universal de prostituci&oacute;n. La diversidad es clave y la justicia social se consigna en dar respuesta a cada situaci&oacute;n. Por una parte, debe asegurarse la protecci&oacute;n efectiva de las v&iacute;ctimas de trata,&nbsp;<a href="https://www.unodc.org/documents/publications/TiP_Europe_ES_LORES.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cifrada en un 14% seg&uacute;n la ONU</a>, pues actualmente, lejos de garantizarse, lo habitual es que la trata se utilice como excusa para perseguir y controlar la migraci&oacute;n, tal como se denuncia&nbsp;<a href="http://www.refworld.org/docid/54b693a04.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desde el informe Greta del Consejo de Europa</a>. Habr&iacute;a que recordar que existe trata en multitud de sectores y su causa no es la prostituci&oacute;n, sino el cierre de fronteras europeo, las restricciones que impone la Ley de Extranjer&iacute;a y la clandestinidad obligatoria en la que se desarrollan los proyectos migratorios. En s&iacute;ntesis: el racismo institucionalizado del que se benefician las mafias. En segundo lugar, hacen falta alternativas laborales realistas para quienes quieran abandonar el ejercicio. Resulta parad&oacute;jico que se inviertan m&aacute;s esfuerzos en desacreditarnos que en generar opciones laborales no feminizadas ni precarizadas, para que la prostituci&oacute;n no tenga que ser en ning&uacute;n caso un destino. Por &uacute;ltimo, para aquellas que quieran seguir ejerciendo y reivindican la mejora de sus condiciones, el reconocimiento de su condici&oacute;n de trabajadoras, con titularidad de derechos laborales y, por tanto, civiles plenos. Son demandas que no est&aacute;n en conflicto.
    </p><p class="article-text">
        Llevamos 23 a&ntilde;os insistiendo en que no, no somos regulacionistas. Los modelos de este tipo regulan la prostituci&oacute;n como un problema de sanidad y orden p&uacute;blico y se desarrollan a trav&eacute;s de medidas administrativas y policiales como los controles m&eacute;dicos obligatorios, la inscripci&oacute;n en registros policiales y la zonificaci&oacute;n del ejercicio considerando en qu&eacute; espacios es legal ejercer. Recrean la divisi&oacute;n entre prostituci&oacute;n legal e ilegal para las migrantes en situaci&oacute;n irregular, proh&iacute;ben la prostituci&oacute;n callejera, favorecen el ejercicio a terceros y estigmatizan como grupo de riesgo y en la vida laboral. Frente a este modelo tambi&eacute;n naci&oacute; el movimiento de prostitutas, es un marco que ninguna asociaci&oacute;n pro-derechos defiende y que los sindicatos de prostitutas de los pa&iacute;ses con modelo reglamentarista critican abiertamente.
    </p><p class="article-text">
        Si nos denominamos pro-derechos es porque nuestra prioridad se encuentra en el reconocimiento de estos desde una perspectiva de derechos humanos, cuyo ejemplo m&aacute;s pr&oacute;ximo ser&iacute;a el neozeland&eacute;s. Se trata de poner l&iacute;mites a los empresarios, de evitar las relaciones de explotaci&oacute;n laboral que ya existen, de descriminalizar la prostituci&oacute;n callejera, incentivar el trabajo aut&oacute;nomo y, por encima de todo, que el modelo de prostituci&oacute;n que se quiera desarrollar cuente en su elaboraci&oacute;n con la participaci&oacute;n de las protagonistas. Un modelo revisable por un comit&eacute; de evaluaci&oacute;n en el que participen las trabajadoras, que vaya fortaleci&eacute;ndose de sus fallas para garantizar la protecci&oacute;n frente a la violencia, la explotaci&oacute;n, la coerci&oacute;n y el machismo a las m&aacute;s vulnerables. Ahora, si se quiere llamar regulaci&oacute;n a cualquier interjecci&oacute;n legal en prostituci&oacute;n, hablemos claro, porque esta ya existe con el alterne, el uso del espacio p&uacute;blico y la penalizaci&oacute;n de aspectos concomitantes al trabajo asalariado e independiente.
    </p><p class="article-text">
        La frecuente asimilaci&oacute;n entre regulaci&oacute;n y enfoque pro-derechos, el desequilibrio de informaci&oacute;n sobre las cuatro posturas del que dispone la poblaci&oacute;n, no es inocente y s&iacute; un s&iacute;ntoma de que el debate nunca ha sido tal cosa. Mientras nos meten en el mismo saco, se obvia qui&eacute;n tiene el monopolio del poder institucional, acad&eacute;mico y los recursos asistenciales. Quienes defendemos esta postura no somos un todo monol&iacute;tico. Hay quienes apoyan una visi&oacute;n pro-sexo y se concentran en reconocer la capacidad de decisi&oacute;n. Hay quienes desean la abolici&oacute;n a largo plazo, pero conscientes de la gravedad de la situaci&oacute;n abrazan el principio de reducci&oacute;n del da&ntilde;o. Hay quienes, incluso, ven&iacute;amos del abolicionismo y el trabajo de campo en las zonas de ejercicio nos hizo ir deconstruyendo una serie de supuestos. Cu&aacute;ntas instituciones son patriarcales, como el matrimonio, refugio indiscutible de la violencia machista y, sin embargo, no existe un movimiento organizado por su abolici&oacute;n. Cu&aacute;ntos trabajos est&aacute;n igualmente atravesados por el patriarcado y el capitalismo, como el servicio dom&eacute;stico, y sin embargo nos solidarizamos con sus proclamas de alcanzar condiciones dignas de ejercicio.
    </p><p class="article-text">
        Nos quedan muchas cuestiones en el tintero, como los clientes, por supuesto. Asunto, por cierto, sobre el que las trabajadoras sexuales han escrito r&iacute;os de tinta, pero no podemos convencer a quienes se niegan a revisar su sesgo de confirmaci&oacute;n, la tendencia a valorar solo aquella informaci&oacute;n que confirme sus creencias. Cierto es que las que se autodenominan trabajadoras sexuales no son todas. Romper con el estigma, politizarse, organizarse y tener el valor de visibilizarse no es f&aacute;cil, pero son un movimiento internacional y creciente desde los a&ntilde;os 80. Es una maniobra perversa reducir a las que dan la cara al r&oacute;tulo de privilegiadas cuando lo que est&aacute;n exigiendo es disfrutar de los mismos &lsquo;privilegios&rsquo; que el resto de la clase trabajadora. En la misma operaci&oacute;n, se borra intencionalmente el hecho de que los reclamos de las escorts son exactamente los mismos que los de las asalariadas y de calle como Prostitutas Indignadas del Raval, AFEMTRAS de Villaverde o el Colectivo de Prostitutas de Sevilla.
    </p><p class="article-text">
        Pareciera que la preocupaci&oacute;n central no son las putas, sino los efectos simb&oacute;licos de normalizar la prostituci&oacute;n. Si de verdad preocupara el machismo en la prostituci&oacute;n, con mayor raz&oacute;n buscar&iacute;amos que estuviesen protegidas frente a este. En Nueva Zelanda una trabajadora puede rechazar a un cliente sin dar ning&uacute;n tipo de explicaci&oacute;n, incluso despu&eacute;s de hab&eacute;rsele pagado. Con todo, para que la ansiada revoluci&oacute;n que erradique de base las instituciones patriarcales pueda llegar a buen puerto, no podemos olvidar dirigirnos primero hacia la feminizaci&oacute;n de la pobreza. Condenar a la clandestinidad y a la vulneraci&oacute;n de derechos humanos no nos parece la mejor opci&oacute;n; multar a las que ejercen en la calle, desentenderse de las asalariadas y decirles a las que quieren trabajar que ah&iacute; tienen la cuota de aut&oacute;nomos s&iacute; es neoliberal. Pervertir la justicia social en sistema carcelario y exclusi&oacute;n&nbsp;<a href="https://www.arte.tv/es/videos/071485-000-A/donde-las-putas-no-existen/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como en Suecia</a>, tambi&eacute;n. Si no se quiere dar el brazo a torcer al menos que no se les exija a quienes nunca se ha considerado como sujetos pol&iacute;ticos la misi&oacute;n de erradicar el patriarcado, el capitalismo, la alienaci&oacute;n y el trabajo asalariado. Y s&iacute;, es trabajo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Sánchez Perera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/feminismo-regulacionista-existe-pro-derechos_129_2212408.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Mar 2018 20:07:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El feminismo regulacionista no existe, pero el pro-derechos sí]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Prostitución,Trabajadoras sexuales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Prostitución en la calle: multar no es una solución]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/prostitucion-calle-multar-solucion_132_3363204.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El gobierno de Barcelona no multará a las mujeres que ejercen la prostitución en el espacio público. Al contrario, defenderemos los derechos de todas las mujeres, también de las trabajadoras sexuales.</p></div><p class="article-text">
        La Ordenanza del Civismo de la ciudad de Barcelona ha sido una norma altamente punitiva. En sus art&iacute;culos 39 y 40 establece multas por el ofrecimiento, la demanda y el ejercicio del acto sexual en la v&iacute;a p&uacute;blica, aunque en este &uacute;ltimo caso s&oacute;lo si es de manera retribuida. As&iacute;, en base a la Ordenanza que establece nuestra conducta &ldquo;deseable&rdquo; en el espacio p&uacute;blico, si queremos practicar sexo en la v&iacute;a p&uacute;blica, no hay ning&uacute;n problema, ni de noche ni de d&iacute;a, incluso en medio de la plaza Catalu&ntilde;a, siempre y cuando no haya intercambio econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Lo que se ha perseguido con esta normativa, aprobada en su momento con el voto a favor del PSC, CIU, ERC y el PP es eliminar de las calles la cara visible de la prostituci&oacute;n en la ciudad de Barcelona. En cambio, la prostituci&oacute;n que se ejerce en locales y clubes de la ciudad est&aacute; permitida y as&iacute; se reglament&oacute; en Catalu&ntilde;a por parte de CiU bajo el Decreto 217/2002 y por el tripartito bajo la ley 11/2009 por la que quedan regulados los locales de alterne, las barras americanas o sex-shops. Esta doble vara de medir no es m&aacute;s que una muestra de las incongruencias pol&iacute;ticas de partidos que regulan a favor del empresariado, al tiempo que persiguen a las trabajadoras sexuales. La ordenanza ha impuesto un castigo a una forma de ejercer la prostituci&oacute;n, no a la prostituci&oacute;n en s&iacute; misma.
    </p><p class="article-text">
        A menudo se ha argumentado de manera inconsistente que estas acciones de imponer correctivos buscaban salvaguardar la integridad de las mujeres en su conjunto, o incluso estaban dirigidas a luchar contra las situaciones de tr&aacute;fico en que estas mujeres pueden estar sometidas. Una forma cuando menos perversa de salvaguardar la integridad de todas las mujeres a trav&eacute;s de criminalizar y estigmatizar a un grupo de mujeres en concreto o de luchar contra el tr&aacute;fico multando a las mismas mujeres traficadas. Adem&aacute;s incumple con la Directiva 2011/36 / UE, que obliga a los Estados miembros a proteger y atender a las mujeres que puedan estar en situaci&oacute;n de tr&aacute;fico y explicita la obligaci&oacute;n de no imponer penas a las v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de todas las incoherencias mencionadas, cuando llegamos al gobierno nos encontramos con varios informes y documentos que nos se&ntilde;alan la poca efectividad de la norma y la vulneraci&oacute;n de derechos que provoca. Despu&eacute;s de 10 a&ntilde;os de vigencia de la Ordenanza los datos nos dicen que la ordenanza no ha conseguido reducir el n&uacute;mero de mujeres que ejercen en el espacio p&uacute;blico, a pesar de la promesa hecha en el vecindario de la zona de Robadors por el gobierno de Trias (desde del 2009 hasta el d&iacute;a de hoy se est&aacute; atendiendo entre 390 y 450 mujeres aproximadamente).
    </p><p class="article-text">
        Asimismo se ha situado a las mujeres en una posici&oacute;n de mayor vulnerabilidad: muchas de estas mujeres han contra&iacute;do, a trav&eacute;s de las multas, una deuda con la administraci&oacute;n, ya que menos de un 10% de las multas impuestas a las mujeres se pod&iacute;an hacer efectivas. Esto ha tenido consecuencias negativas para las mujeres, como por ejemplo el no poder acceder a ning&uacute;n tipo de ayuda y prestaciones sociales. De manera a&ntilde;adida la vigilancia policial constante conduce a las mujeres a negociar m&aacute;s r&aacute;pido, los clientes tienen m&aacute;s margen en la negociaci&oacute;n y pueden hacer uso de la amenaza de avisar a la polic&iacute;a, seg&uacute;n explican ellas mismas en diferentes informes. Adem&aacute;s, se ha reforzado el estigma que las hace sentir desprotegidas y avergonzadas. 
    </p><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy, el Ayuntamiento de Barcelona ha dejado de multar a las mujeres por la entrada en vigor de la Ley de Seguridad ciudadana. La conocida como Ley mordaza, a diferencia de la ordenanza del civismo, no prev&eacute; como infracci&oacute;n el ofrecimiento de servicios sexuales en la v&iacute;a p&uacute;blica. Por ello, desde finales de 2015, aquellos art&iacute;culos de la Ordenanza que prev&eacute;n la sanci&oacute;n del ofrecimiento de servicios sexuales se han dejado de aplicar. Este hecho, que ha pasado desapercibido por los grupos de la oposici&oacute;n que hacen bandera del abordaje punitivo de la prostituci&oacute;n, no ha tenido ninguna incidencia en el d&iacute;a a d&iacute;a de la gesti&oacute;n del espacio p&uacute;blico en Barcelona. Por tanto, ni las sanciones no han tenido el efecto disuasorio esperado, ni dejar de sancionar ha supuesto un aumento de trabajadoras sexuales en las calles de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Con la experiencia de estos 10 a&ntilde;os de Ordenanza del Civismo podemos asegurar que el abordaje punitivo de la prostituci&oacute;n ha fracasado. M&aacute;s all&aacute; de constatar que multar no es ninguna soluci&oacute;n, ahora es el momento id&oacute;neo para replantear las pol&iacute;ticas y normas fallidas, de involucrar a la ciudadan&iacute;a, a todos los grupos municipales y a las mujeres que ejercen la prostituci&oacute;n en una reflexi&oacute;n m&aacute;s amplia que nos permita avanzar en la mejora de la convivencia, que nos lleve a nuevos consensos sobre el uso del espacio p&uacute;blico. En definitiva, tenemos que encontrar una soluci&oacute;n bajo un marco de garant&iacute;a de derechos para todos, para las mujeres en su conjunto, por todas, y por los vecinos y vecinas que conviven con el ejercicio de la prostituci&oacute;n en la calle.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Pérez Castaño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/prostitucion-calle-multar-solucion_132_3363204.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Jun 2017 04:01:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Prostitución en la calle: multar no es una solución]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Ayuntamiento de Barcelona,Multas,Trabajadoras sexuales]]></media:keywords>
    </item>
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