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    <title><![CDATA[elDiario.es - Dictadura argentina]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Dictadura argentina]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Cientos de miles de personas toman las calles en el 50 aniversario del golpe en Argentina en honor a los desaparecidos: “Que digan dónde están”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/argentina-dictadura-civico-militar-nunca-mas-javier-milei_1_13095216.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1f07cb12-d772-4c86-8e41-a06633a78134_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1722y1315.jpg" width="1200" height="675" alt="Cientos de miles de personas toman las calles en el 50 aniversario del golpe en Argentina en honor a los desaparecidos: “Que digan dónde están”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las madres de Plaza de Mayo vuelven a exigir que se localicen los cuerpos de los desaparecidos por la dictadura, mientras el Gobierno de Milei insiste en su visión negacionista</p><p class="subtitle">Opinión - 'Robar el fuego a los dioses', por Juan Diego Botto</p></div><p class="article-text">
        Bajo las consignas &ldquo;que digan d&oacute;nde est&aacute;n&rdquo;, en referencia a los 30.000 desaparecidos, y &ldquo;nunca m&aacute;s&rdquo;, cientos de miles de personas han marchado este martes hacia la emblem&aacute;tica Plaza de Mayo de Buenos Aires. Una marea de carteles con fotos de desaparecidos y pa&ntilde;uelos blancos super&oacute; el amplio recorrido desde la c&eacute;ntrica avenida 9 de julio y las calles adyacentes. &ldquo;Ole ol&eacute;, ol&eacute; ol&aacute;, como a los nazis, les va a pasar, adonde vayan los iremos a buscar&rdquo;, grit&oacute; la multitud a <a href="https://www.eldiario.es/internacional/argentina-golpe-de-estado-javier-milei_1_13090990.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">50 a&ntilde;os del inicio del golpe de Estado c&iacute;vico-militar.</a>  Al leer el documento en el escenario emplazado frente a la Casa Rosada, la Madre de Plaza de Mayo L&iacute;nea Fundadora, Elia Espen, insisti&oacute;: &ldquo;Nunca nos entregaron sus cuerpos: por eso exigimos &iexcl;que digan d&oacute;nde est&aacute;n!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo encabezaron la marcha en continuidad con una tradici&oacute;n iniciada durante la dictadura, cuando comenzaron a reunirse para reclamar en esta plaza por el paradero de sus hijos. Los organismos de derechos humanos hicieron la propuesta de que cada persona que fuera a la marcha llevara un cartel con la foto de un desaparecido, su nombre y la frase: &ldquo;Que digan d&oacute;nde est&aacute;n&rdquo;. &ldquo;A 50 a&ntilde;os del golpe genocida, estamos juntos nuevamente en esta hist&oacute;rica Plaza, y en todas las plazas del pa&iacute;s, con profunda convicci&oacute;n, para reafirmar que la memoria se defiende luchando y porque sabemos que es necesario unir las luchas para fortalecerlas en tiempos dif&iacute;ciles. &iexcl;Son 30.000! Fue y es genocidio. &iexcl;No olvidamos, no perdonamos y no nos reconciliamos!&rdquo;, manifest&oacute; la Madre Elia.
    </p><p class="article-text">
        Laura Leito, de 60 a&ntilde;os, llevaba dos fotos. &ldquo;Cada uno de ellos vive en nosotros y cualquiera de nosotros levanta sus banderas luchando por la memoria&rdquo;, dijo la mujer, que ten&iacute;a 15 a&ntilde;os cuando empez&oacute; ese cap&iacute;tulo oscuro en la historia argentina. Vino desde la provincia de Neuqu&eacute;n, al sur del pa&iacute;s. &ldquo;En Neuqu&eacute;n se murieron las &uacute;ltimas dos Madres de Plaza de Mayo que quedaban. Vine porque quer&iacute;a pisar esta plaza&rdquo;, indic&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Un desfile de ciudadanos de a pie, estudiantes, familias con ni&ntilde;os peque&ntilde;os, y militantes de organismos de derechos humanos, organizaciones sociales, pol&iacute;ticas y centrales sindicales se pudo ver desde el mediod&iacute;a hasta la tarde, cuando ya era imposible querer avanzar. 
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            <span class="title">
                Los desaparecidos en la última dictadura argentina en una de las pancartas de la manifestación.                            </span>
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        Con la foto de su vecino Pablo Musso, que est&aacute; desaparecido, Graciela Gatorna se emocion&oacute; al contar que llor&oacute; mientras armaba el cartel: &ldquo;Es la primera vez que llevo una foto porque nunca me atrev&iacute;, no sent&iacute;a que me correspond&iacute;a. Pero esta vez s&iacute; e inmediatamente me acord&eacute; de Pablo. Hoy m&aacute;s que nunca tenemos que demostrar que estamos a favor de la democracia frente a un gobierno cruel&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Revisionismo de extrema derecha</h2><p class="article-text">
        El Gobierno ultraderechista de Javier Milei difundi&oacute; un largo video que intenta reinstalar la teor&iacute;a de los dos demonios, al equiparar la violencia del terrorismo Estado con la de las organizaciones armadas de los a&ntilde;os setenta. Haci&eacute;ndose eco de los viejos argumentos de los ejecutores del golpe que inici&oacute; la dictadura c&iacute;vico-militar, la grabaci&oacute;n tergiversa las pol&iacute;ticas de enjuiciamiento a los genocidas, acusa a los gobiernos de N&eacute;stor y Cristina Kirchner de &ldquo;imponer&rdquo; una &ldquo;visi&oacute;n sesgada y revanchista&rdquo; de la historia a trav&eacute;s de un &ldquo;fatal experimento narrativo&rdquo;. El Ejecutivo tambi&eacute;n ha retirado financiaci&oacute;n a las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de memoria, verdad y justicia. 
    </p><p class="article-text">
        El golpe de Estado de 1976 derroc&oacute; a Isabel Per&oacute;n e instaur&oacute; una dictadura que gobern&oacute; hasta 1983 y llev&oacute; a cabo desapariciones, torturas y robos de beb&eacute;s.  El gobierno niega las cifra de 30.000 desaparecidos y postula que fueron menos de 9.000. En el <em>spot</em> que difundi&oacute; aparece el testimonio de la nieta recuperada 127, cuya identidad fue restituida gracias a la b&uacute;squeda de los organismos de derechos humanos, la labor judicial y el Banco Gen&eacute;tico de Abuelas de Plaza de Mayo.  Se trata de M&iacute;riam Poblete, hija de Carlos Poblete y Mar&iacute;a del Carmen Moyano quienes contin&uacute;an desaparecidos. 
    </p><p class="article-text">
        Esta nieta retoma el discurso de sus apropiadores y recomienda &ldquo;contar la historia verdadera&rdquo;. M&iacute;riam naci&oacute; en el centro clandestino de detenci&oacute;n en la Escuela de Mec&aacute;nica de la Armada y recuper&oacute; su identidad el 27 de diciembre del 2017. Como cuenta en el v&iacute;deo, quiso dejarse el apellido Fern&aacute;ndez. Armando Osvaldo Fern&aacute;ndez, expolic&iacute;a, fue condenado por la apropiaci&oacute;n de M&iacute;riam, que se sum&oacute; a otras cuatro condenas por las que hab&iacute;a recibido prisi&oacute;n perpetua y 20 a&ntilde;os de prisi&oacute;n. Hoy cumple prisi&oacute;n domiciliaria. 
    </p><p class="article-text">
        Pablo  Dell'Aquila, de 51 a&ntilde;os, lleva una remera con el dibujo del pa&ntilde;uelo de las Madres, est&aacute; junto a su hijo y su mujer, como cada 24 de marzo. Vio el mensaje del Gobierno y sobre el testimonio de la nieta recuperada se&ntilde;ala: &ldquo;Ella seguramente creci&oacute; en una casa donde le brindaron amor, pero tambi&eacute;n vivi&oacute; en una mentira. Hay que respetar su opini&oacute;n porque es una v&iacute;ctima. Habr&aacute; nietos que por ah&iacute; no quieren buscar por miedo a qu&eacute; encuentran. Me imagino que debe representar un miedo muy grande saber que la familia que amas tanto no es tu familia de origen y te mintieron durante muchos a&ntilde;os&rdquo;.
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                Varias personas en la manifestación por el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia.                            </span>
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        El reclamo de memoria, verdad y justicia se hizo o&iacute;r en las calles frente al negacionismo oficial. Una enorme bandera se despleg&oacute; durante ocho cuadras con bordados que se hicieron en encuentros en todo el pa&iacute;s. Se ve&iacute;an pa&ntilde;uelos con dibujos, bordados, y carteles como &ldquo;Se&ntilde;ores jueces: Nunca M&aacute;s&rdquo;, la frase hist&oacute;rica del fiscal Julio C&eacute;sar Strassera en el juicio a las juntas de la dictadura.
    </p><p class="article-text">
        En la marcha particip&oacute; Luyara Franco, hija de Marielle Franco, la concejala socialista asesinada en Brasil y cuyo caso se convirti&oacute; en una bandera de la izquierda brasile&ntilde;a.  &ldquo;Es muy sentido para m&iacute; estar aqu&iacute;, porque s&eacute; y comparto el sentimiento de la gente que pasa por un proceso de violencia, de dolor, y de lucha incansable por la justicia. Conoc&iacute; al hijo de Norita y a su nieta&rdquo; --dice sobre Nora Corti&ntilde;as, Madre de Plaza de Mayo que muri&oacute; en 2024 &ndash;ella que fue una firme defensora de la memoria de mi madre&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En este 50&ordm; aniversario tambi&eacute;n se vieron banderas uruguayas; el recuerdo del Plan C&oacute;ndor es parte de esta historia: fue la coordinaci&oacute;n de los servicios de seguridad de las dictaduras de Brasil, Uruguay, Chile, Paraguay y Bolivia para llegar m&aacute;s lejos con los tent&aacute;culos de la represi&oacute;n a los pol&iacute;ticos y organizaciones opositoras. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mercedes López San Miguel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/argentina-dictadura-civico-militar-nunca-mas-javier-milei_1_13095216.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2026 20:51:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cientos de miles de personas toman las calles en el 50 aniversario del golpe en Argentina en honor a los desaparecidos: “Que digan dónde están”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Argentina,Dictadura argentina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[España, Argentina y la lógica de los supervivientes ]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/espana-argentina-logica-supervivientes_129_13091589.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/746431c9-47e0-4212-82de-837a389928f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="España, Argentina y la lógica de los supervivientes "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A 50 años del golpe de Estado en Argentina, la ultraderecha ventila, allá y acá, su lógica del odio: la idea de que quien no estuviera en el ‘bando equivocado’ no tenía nada que temer es una falacia, porque cuando se vulneran los derechos, cuando se restringen las libertades, nadie está a salvo</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Vivir para contarlo: los supervivientes que hundieron a los genocidas en Argentina</p></div><p class="article-text">
        El profesor nos pidi&oacute; que hici&eacute;ramos un texto period&iacute;stico improvisado sobre un tema de actualidad, sin apoyo de archivo ni documentaci&oacute;n, por lo que deb&iacute;a ser algo de lo que supieras lo m&iacute;nimo como para tirar unos cuantos p&aacute;rrafos s&oacute;lidos. Decid&iacute; hacerlo sobre los cr&iacute;menes de lesa humanidad cometidos por la dictadura argentina. No era dif&iacute;cil saber del tema ni tampoco hab&iacute;a dudas sobre el enfoque: desde que una ley hab&iacute;a puesto punto final a un proceso judicial ejemplar &ndash;el fracaso democr&aacute;tico se completaba con la ley de obediencia debida y los indultos a los asesinos condenados en el Juicio a las Juntas Militares&ndash;, la impunidad caminaba por las calles. Las mismas calles de Buenos Aires que yo recorr&iacute;a para llegar al aula, las mismas en las que quienes hab&iacute;an sido desaparecidos y torturados pod&iacute;an cruzarse con sus captores, con sus verdugos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mi texto no fue entregado con el resto de las correcciones. El profesor, periodista en un diario centenario, me llam&oacute; al despacho, y con una sonrisa condescendiente, me pregunt&oacute; si ten&iacute;a alguna &ldquo;raz&oacute;n personal&rdquo; para haber elegido ese tema. Hab&iacute;a una tensi&oacute;n en el aire que en ese momento me descoloc&oacute; y hoy todav&iacute;a me estremece. No me estaba reprendiendo, pero s&iacute; me estaba juzgando, me colocaba en el bando de los que ten&iacute;an inter&eacute;s &ndash;me explic&oacute;&ndash; en revivir un cap&iacute;tulo de la historia que se hab&iacute;a cerrado en pos de la concordia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Yo no ten&iacute;a m&aacute;s argumento para mi elecci&oacute;n que una especie de terror basal heredado por las historias que se contaban en mi familia y una curiosa certeza de haber podido no ser: el nombre de mi padre figuraba en la agenda del compa&ntilde;ero <em>equivocado</em> de la facultad y una tarde un grupo de tareas se present&oacute; en casa de mis abuelos. Desbarataron el interior sin encontrar nada &ndash;tampoco a mi padre&ndash; y se retiraron dejando un reguero de desorden y miedo. En casa coment&aacute;bamos que si lo hubieran detenido ese d&iacute;a, podr&iacute;a no haber vuelto &ndash;el destino que se marca a golpe de odio y metralla es veleidoso&ndash; y por tanto yo nunca habr&iacute;a nacido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mi madre contaba con horror el momento en el que los militares pararon el autob&uacute;s en el que viajaba y se encargaron de revisar a punta de pistola si su barriga de embarazada era real. O aquella ma&ntilde;ana en la que una desconocida, desesperada, toc&oacute; la puerta de casa de mi abuela y dej&oacute; all&iacute; a sus dos peque&ntilde;as hijas para huir, porque la persegu&iacute;an. Siempre me pregunt&eacute; qu&eacute; habr&aacute; sido de aquella mujer, de aquellas ni&ntilde;as.&nbsp;Si la una estar&aacute; viva y seguir&aacute; siendo madre, si las otras tendr&aacute;n nombres que sean sus verdaderos nombres. 
    </p><p class="article-text">
        Se cumplen 50 a&ntilde;os del golpe de Estado en Argentina y vuelvo a o&iacute;r argumentos similares a los que en Espa&ntilde;a suenan como una letan&iacute;a, pero cada vez m&aacute;s alto: reparto de culpas, reabrir heridas, concordia, no todo era tan malo, al menos hab&iacute;a seguridad y bienestar&hellip; La idea de que quien no estuviera en el &lsquo;bando equivocado&rsquo; no ten&iacute;a nada que temer es el mellizo <em>aggiornado</em> de ese &lsquo;algo habr&aacute;n hecho&rsquo; con el que muchos argentinos <em>de bien</em> justificaban los fogonazos que dejaba ver el terrorismo de Estado. C&oacute;mo no ver, medio siglo despu&eacute;s, el tama&ntilde;o de la falacia: cuando se vulneran los derechos, cuando se restringen las libertades, todos pierden y nadie est&aacute; a salvo.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Los huesos que faltan </h2><p class="article-text">
        Argentina es hoy un pa&iacute;s que, derogadas aquellas leyes claudicantes, ha juzgado y condenado &ndash;sigue haci&eacute;ndolo en procesos que contin&uacute;an abiertos&ndash; a los asesinos, a los torturadores, a los violadores, a los colaboracionistas que se lucraron del horror. Y tambi&eacute;n un pa&iacute;s gobernado por una ultraderecha que siembra el odio, que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/argentina-golpe-de-estado-javier-milei_1_13090990.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presume de negacionista de los cr&iacute;menes de la dictadura</a>, que entierra a ritmo de motosierra cualquier idea de justicia social &ndash;es &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/internacional/javier-milei-candidato-ultra-argentino-favor-venta-organos-aberracion-justicia-social_1_10444992.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una aberraci&oacute;n&rdquo;, para el presidente Javier Milei</a>&ndash; y que se afana en recortar derechos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as se representaba en Madrid la obra teatral de Teresa Donato y Dennis Smith<a href="https://21distritos.es/evento/mi-vida-anterior/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://21distritos.es/evento/mi-vida-anterior/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Mi vida anterior</em></a>, que relata la compleja historia de una desaparecida que sobrevive. Vi&eacute;ndola pens&eacute; que este trabajo, con el que so&ntilde;aba cuando escrib&iacute; aquel texto pol&eacute;mico (para mi profesor), me ha concedido el privilegio de hablar con algunos supervivientes, y ver de cerca el alivio y la culpa de no ser uno m&aacute;s de miles de cad&aacute;veres borrados. Con V&iacute;ctor Basterra, el llamado fot&oacute;grafo de la ESMA, recorr&iacute; los rincones de ese centro de detenci&oacute;n ilegal evocando los olores, los gritos, el dolor de los silencios definitivos. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/sobrevivir-esma_1_3026713.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La valent&iacute;a de Basterra</a> permiti&oacute; documentar el destino de m&aacute;s de un centenar de personas, muchas de las cuales acabaron arrojadas al mar en los despiadados <a href="https://www.eldiario.es/internacional/cadena-perpetua-responsables-dictadura-argentina_1_3037049.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vuelos de la muerte</a>. Este a&ntilde;o, cuando volv&iacute; a visitarlo con mi hija de 15 a&ntilde;os, los empleados  lamentaban la lenta degradaci&oacute;n a la que  condenan los recortes de Milei a <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/entrevista-alejandra-naftal_128_1290227.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un centro de memoria referente en el mundo</a>. 
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            <span class="title">
                Centro de memoria de la ESMA.                             </span>
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        &ldquo;A pesar de los bastones y las sillas de ruedas, &lsquo;las locas&rsquo; seguimos de pie&rdquo;, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/taty-almeida-argentina-madres-de-plaza-de-mayo-derechos-humanos_128_13085665.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dice Tati Almeida</a>, una de las hist&oacute;ricas Madres de Plaza de Mayo, a elDiario.es. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/memoria-historica-nora-cortina-madres-playa-de-mayo_128_1662595.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las Madres</a>, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/mario-sara-abuelas-plaza-mayo_1_2324596.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las Abuelas</a>, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/carta-desaparecida-durante-dictadura-militar-pedir-padres-criasen-hija_130_7341614.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los Hijos</a>, tambi&eacute;n sobrevivieron. Al dolor, a la ausencia. &ldquo;Me faltan los huesos&rdquo;, dec&iacute;a la hija de un desaparecido esta misma semana. Palabras que resuenan como un eco en las historias de las familias espa&ntilde;olas que tienen a los suyos en <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/fusilados-siguen-tierra-espana-hay-exhumar-2-000-fosas-guerra-civil-franquismo_1_12820701.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las cunetas</a>, en el osario gigantesco y desvencijado del <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/tres-metros-abuelo-anos-buscandole-familias-empiezan-visitar-exhumaciones-cuelgamuros_1_11331106.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Valle de los Ca&iacute;dos</a>.&nbsp;&ldquo;Mi anhelo era abrazar sus huesos&rdquo;, dec&iacute;a en 2023 <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/identificados-primeros-restos-represaliados-cuelgamuros-anhelo-abrazar-huesos-padre_1_10352449.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fausto Canales</a>, emocionado a sus 89 a&ntilde;os cuando identificaron los restos de su padre, Valerico. 
    </p><p class="article-text">
        Argentina es una superviviente de su propia historia, igual que Espa&ntilde;a. Y sobrevivir tiene un precio colectivo. Deja heridas permanentes que sin embargo con el tiempo parecen menos visibles, que&nbsp;pueden acabar resultando ajenas para quienes no escucharon memorias del horror en la sobremesa.&nbsp;O en la tele. O en la escuela. De esa desmemoria se alimentan las extremas derechas, que a un lado y otro del Atl&aacute;ntico intentan imponer la l&oacute;gica del odio. Borrar la huella de los muertos y la voluntad de los que no murieron. 
    </p><p class="article-text">
        La resistencia es no olvidar. No olvidar ni permitir que se olvide. Este y todos los d&iacute;as. Nunca m&aacute;s.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Chientaroli]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/espana-argentina-logica-supervivientes_129_13091589.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2026 21:39:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Dictadura argentina,Dictadura franquista,Argentina,Desaparecidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Taty Almeida, Madre de Plaza de Mayo de Argentina: "A pesar de bastones y sillas de ruedas, 'las locas' seguimos de pie"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/taty-almeida-argentina-madres-de-plaza-de-mayo-derechos-humanos_128_13085665.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df47244e-63bb-4e14-9df7-0f9a3167075b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Taty Almeida, Madre de Plaza de Mayo de Argentina: &quot;A pesar de bastones y sillas de ruedas, &#039;las locas&#039; seguimos de pie&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La emblemática activista argentina por los derechos humanos, de 95 años, conversa con elDiario.es a las puertas del 50º aniversario del golpe de Estado en un contexto de negacionismo por parte del gobierno de Milei</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Las últimas Abuelas de Plaza de Mayo se organizan y pasan el relevo a los nietos bajo un Milei negacionista </p></div><p class="article-text">
        Taty Almeida es una mujer amorosa y de voz potente, pero sobre todo es un emblema de luchadora en Argentina por los desaparecidos de la dictadura. La Madre de Plaza de Mayo L&iacute;nea Fundadora, de 95 a&ntilde;os, recibe a elDiario.es en su departamento del barrio de Palermo, en la ciudad de Buenos Aires, en la antesala de la conmemoraci&oacute;n del 50 aniversario del golpe de Estado c&iacute;vico-militar. &ldquo;Y eclesi&aacute;stico&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A pesar de los bastones y las sillas de ruedas, &lsquo;las locas&rsquo; seguimos de pie&rdquo;, afirma sentada en el sill&oacute;n del sal&oacute;n y apuntando con un dedo la silla de ruedas que usa desde hace dos a&ntilde;os. Ya no viaja a Espa&ntilde;a, donde vive Jorge, uno de sus tres hijos. Taty se&ntilde;ala la &uacute;ltima foto que tiene con los tres: Fabiana, Jorge y Alejandro: &ldquo;Yo hab&iacute;a vuelto de un viaje y nos juntamos el 8 de junio de 1975. Es la &uacute;ltima foto con Alejandro, porque lo desaparecieron el d&iacute;a 17&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Alejandro Almeida ten&iacute;a 20 a&ntilde;os cuando fue detenido y desaparecido. Era militante del Ej&eacute;rcito Revolucionario del Pueblo (ERP), una guerrilla que oper&oacute; durante la d&eacute;cada de los 70, pero su madre no lo supo hasta despu&eacute;s de aquel 17 de junio.
    </p><p class="article-text">
        Devota del Sagrado Coraz&oacute;n, Taty reza y no pierde las esperanzas de poder encontrar los restos de su hijo y poder abrazarlo. La canci&oacute;n de Silvio Rodr&iacute;guez <em>El unicornio azul</em> hace vibrar lo que ella siente. Y el cantautor cubano se la dedic&oacute; en el &uacute;ltimo recital que dio en Buenos Aires.
    </p><p class="article-text">
        Taty Almeida se indigna ante el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/javier-milei-argentina-memoria-verdad-y-justicia_1_12160325.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">negacionismo del Gobierno de Javier Milei</a> y se imagina un &ldquo;mano a mano&rdquo; con la vicepresidenta Victoria Villarruel. &ldquo;Le preguntar&iacute;a: &lsquo;&iquest;Vos est&aacute;s de acuerdo con que tus amiguitos hayan tirado vivas a nuestras tres madres, a las monjas francesas y a tantos de nuestros hijos?&rsquo;&rdquo;.[Las monjas Azuzena Villaflor, Esther Ballestrino y Mar&iacute;a Ponce fueron arrojadas vivas al mar en los llamados vuelos de la muerte].
    </p><p class="article-text">
        En el sal&oacute;n se ven fotos de ella con el Papa Francisco, con Maradona, varios retratos y un poema de su hijo Alejandro que descubri&oacute; tras su desaparici&oacute;n y una sobrina enmarc&oacute;. Taty dice que tiene una familia maravillosa compuesta por seis nietos varones (cuatro de Fabiana y mellizos de Jorge) y cuatro bisnietos. Se le ilumina la cara cuando cuenta que su bisnieto Mateo, que est&aacute; en primer a&ntilde;o, le dijo: &ldquo;Taty, ser&iacute;a para m&iacute; un orgullo que vengas a dar una charla sobre el 24 de marzo [fecha del golpe de Estado]&rdquo;.
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                Taty Almeida, Madre de Plaza de Mayo                            </span>
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        <strong>Usted ha dicho que Alejandro pari&oacute; a Taty Almeida. &iquest;Puede contar por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo era una gorila [antiperonista] tremenda. Toda mi familia [era] militar. Mi hermano, coronel; mi padre tambi&eacute;n era teniente coronel de caballer&iacute;a y muri&oacute; joven. &Eacute;l vot&oacute; a Per&oacute;n en el primer Gobierno. Un hogar muy especial, porque eran antiperonistas, pero nunca escuchamos &ldquo;&iexcl;Viva el c&aacute;ncer!&rdquo; [lema de odio con el que sectores antiperonistas celebraban la enfermedad y muerte de Eva Per&oacute;n]. Mis dos hermanas, hoy fallecidas, estuvieron casadas con dos oficiales de aeron&aacute;utica; los hermanos de mi exmarido, milicos, o sea, milicos por todas partes. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando desaparecen a Alejandro, recurr&iacute; como loca a todos. A mi hermano Carlos, con el que era compinche, lo llam&eacute; a Goya (en la provincia de Corrientes), &eacute;l era el jefe de ah&iacute; y no vino. Lamentablemente, nos distanciamos. Como le dije tiempo despu&eacute;s: &ldquo;Si vos te quedaste en el Ej&eacute;rcito, por algo ser&aacute;&rdquo;. Nunca m&aacute;s nos hablamos hasta que se enferm&oacute; de leucemia y lo fui a despedir antes de morir. Fue muy fuerte el encuentro con &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De su hijo, &iquest;tuvo alg&uacute;n indicio de d&oacute;nde estuvo secuestrado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, no, nada. Es por eso nuestra lucha. No sabemos d&oacute;nde est&aacute;n enterrados, no tenemos d&oacute;nde llevarles una flor. La verdad, que nos digan d&oacute;nde est&aacute;n. Y despu&eacute;s justicia legal, nunca justicia por mano propia. Alejandro viv&iacute;a ac&aacute; conmigo. Ten&iacute;a 20 a&ntilde;os. Estudiaba Medicina y trabajaba en el Instituto Geogr&aacute;fico Militar. El d&iacute;a que ya no volvi&oacute; &eacute;l no me dej&oacute; ning&uacute;n mensaje, como hac&iacute;a siempre. Y ah&iacute; en ese mueble encuentro una agenda de tel&eacute;fono en donde en las &uacute;ltimas 24 hojas, hab&iacute;a 24 poes&iacute;as. No sab&iacute;a que militaba y tampoco sab&iacute;a que escrib&iacute;a poes&iacute;a. Ah&iacute; empec&eacute; a conocer la otra faceta de Alejandro. Un canto a la amistad, al amor, a la injusticia, al repudio, y una poes&iacute;a dedicada a m&iacute;, por si algo le pasaba; vaya si le pas&oacute;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Este payaso que tenemos de presidente, con perdón de los payasos, niega que hubo 30.000 desaparecidos. Además, los insultos, las cosas que dice. Es un chupamedias de Donald Trump</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Bueno, es una despedida. &Eacute;l sab&iacute;a que iba a morir. Los que terminaron de contarme c&oacute;mo era Alejandro fueron dos muchachos. Con otra madre hab&iacute;amos ido a invitar a una marcha contra la Ley de Punto Final a Ciudad Universitaria [de Buenos Aires]. Y me present&eacute; y se acercaron dos muchachos, muy p&aacute;lidos. Me abrazaron y lloraron, me dec&iacute;an: &ldquo;Sos la madre de Alejandro. Alejandro sab&iacute;a d&oacute;nde viv&iacute;amos, y &eacute;l no habl&oacute;, Taty. Nos salvamos por &eacute;l, pudimos exiliarnos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo recuerda su acercamiento a Madres de Plaza de Mayo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; me cost&oacute; acercarme a Madres, porque yo dec&iacute;a: &ldquo;Con el curr&iacute;culum militar que tengo, van a pensar que soy una esp&iacute;a. Fuimos con mi hija Fabiana y al entrar vimos en una pared muchas fotos y me di cuenta de que no era la &uacute;nica. Me atendi&oacute; la madre con may&uacute;scula, Mar&iacute;a Adela Gard de Antokoletz. Mar&iacute;a Adela buscaba a su hijo abogado, Daniel, que sigue desaparecido. Y me acuerdo que me pregunt&oacute;: &rdquo;&iquest;A qui&eacute;n te falta a vos? No importaba pol&iacute;tica, religi&oacute;n, y ah&iacute; yo hice mi catarsis. Habl&eacute;, llor&eacute;. Y en un momento le dije: &ldquo;Ay, Mar&iacute;a Adela, qu&eacute; est&uacute;pida he sido&rdquo;. Y me dijo: &ldquo;No, mi hijita, no digas eso&rdquo;. Cada madre se acerc&oacute; cuando fue su momento. Este es el tuyo, Taty&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo imagina que continuar&aacute; el legado de las Madres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quedamos pocas Madres y Abuelas, pero la posta ya la hemos pasado. Y estamos tranquilas porque hay gente que realmente va a continuar con la memoria cuando ya no estemos nosotras. Esa posta de a poquito la pasamos, porque a pesar de los bastones y las sillas de ruedas, las locas seguimos de pie, querida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuando mira hacia atr&aacute;s a la mujer de 45 a&ntilde;os que empez&oacute; a buscar a Alejandro, ya divorciada, la Taty de hoy, &iquest;qu&eacute; piensa de aqu&eacute;lla?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo a esta altura, te imaginas, la cantidad de <em>honoris causa</em> que me han dado y en cada reconocimiento lo veo a Alejandro, que me dice: &ldquo;Vieja, miren a esta gorilita de mierda, &iquest;en qu&eacute; se transform&oacute;?&rdquo;. Porque &eacute;l me dec&iacute;a: &ldquo;Est&aacute; gorilita y, sin embargo, la quiero&rdquo;. Ese es el cambio que hicimos todas las madres, &iquest;no? Dicen que somos heroicas, pero no, hicimos lo que cualquier madre hace por un hijo, en circunstancias muy especiales. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si a una madre se le muere un hijo por una enfermedad, por lo menos lo está atendiendo hasta el último momento; lo puede despedir. En nuestro caso se los llevaron y ahí quedó</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sabemos lo que es llevar nueve meses en la panza a un hijo para que te lo arranquen de esa manera. La p&eacute;rdida de un hijo no tiene cura, es una herida que no se cierra. Si a una madre se le muere un hijo por una enfermedad, por lo menos lo est&aacute; atendiendo hasta el &uacute;ltimo momento; lo puede despedir. En nuestro caso se los llevaron y ah&iacute; qued&oacute;. Una de las cosas que yo le pido a Dios es que no me lleve sin antes por lo menos tocar los huesos de Alejandro. Y no pierdo la esperanza por el trabajo de los antrop&oacute;logos forenses. &iquest;Viste ahora que identificaron a 12 desaparecidos en La Perla [centro de detenci&oacute;n y exterminio en la provincia de C&oacute;rdoba]? Imag&iacute;nate, los antrop&oacute;logos que identificaron al Che Guevara, as&iacute; que m&aacute;s vale que sepan los muchachos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;nto le afecta el negacionismo del Gobierno de Milei?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este payaso que tenemos de presidente, con perd&oacute;n de los payasos, niega que hubo 30.000 desaparecidos. Adem&aacute;s, los insultos, las cosas que dice. Es un chupamedias de Donald Trump. Compadezco al que venga despu&eacute;s de este, que sea un gobierno nacional y popular para sacar a flote la Argentina, porque la est&aacute; destruyendo. La cantidad de f&aacute;bricas cerradas, la cantidad de gente sin empleos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En estos dos a&ntilde;os de gobierno ha habido un desmantelamiento de las pol&iacute;ticas de memoria. &iquest;C&oacute;mo pueden contrarrestarlo desde los organismos de derechos humanos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; est&aacute; el tema, si gan&oacute; y de qu&eacute; manera, algo se hizo mal. Por eso es tan importante la unidad, pero la unidad de palabra, no; con hechos. Realmente, con hechos, estar unidos; ya se sabe que un pueblo unido jam&aacute;s ser&aacute; vencido. Para eso se necesita hablar con la gente, explicarle, no enojarse con los que lo votaron, hacerles razonar; hay mucho por hacer pol&iacute;ticamente.. Es lo que, modestia aparte, hace una cuando va a los colegios, a todos lados.
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                    alt="La Madre de Plaza Taty Almeida, al llegar a la manifestación en el centro de Buenos Aires, el 24 de enero de 2024."
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            <span class="title">
                La Madre de Plaza Taty Almeida, al llegar a la manifestación en el centro de Buenos Aires, el 24 de enero de 2024.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>La vicepresidenta Victoria Villarruel, bajo el eufemismo de &ldquo;memoria completa&middot;, busca equiparar las acciones del terrorismo de Estado con las de las organizaciones armadas. &iquest;Qu&eacute; responde?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ella es brava e inteligente, apoya a los milicos y la teor&iacute;a de los dos demonios [que equipara la represi&oacute;n de la dictadura a las acciones de los guerrilleros]. Es inaceptable. Me gustar&iacute;a tener un mano a mano con ella y preguntarle: &ldquo;&iquest;Vos est&aacute;s de acuerdo con que tus amiguitos, o lo vas a negar, hayan tirado vivas a nuestras tres madres, a las monjas francesas y a tantos de nuestros hijos?&rdquo;. Y neg&aacute;melo, que tus amiguitos se apropiaron de los beb&eacute;s, de las chicas que estaban presas pol&iacute;ticas, las mantuvieron vivas, tuvieron familia, y a ellas las asesinaron. &iquest;Est&aacute;s de acuerdo? &iquest;Vas a negarlo? &iquest;No viste el avi&oacute;n que est&aacute; ah&iacute; en la exESMA [Escuela de Mec&aacute;nica de la Armada, centro de detenci&oacute;n y tortura] de uno de los vuelos de la muerte? All&aacute; tienes a la prueba, &iquest;viste? A ver, &iquest;qu&eacute; me dir&iacute;a?
    </p><p class="article-text">
        <strong>A 50 a&ntilde;os del golpe de Estado c&iacute;vico-militar, &iquest;c&oacute;mo vive esta fecha?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Golpe c&iacute;vico-militar y eclesi&aacute;stico. La complicidad eclesi&aacute;stica fue espantosa, con excepciones, como monse&ntilde;or Angelelli, el padre Mugica. Defender y apuntalar esta democracia nos cost&oacute; mucho. Fuimos pioneros en los juicios a la Junta Militar. Esperemos que el 24 seamos muchos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En alg&uacute;n momento dej&oacute; de creer en Dios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, siempre tuve fe. Cuando yo estuve con el Papa Francisco, yo le dije: yo no voy a misa, ni me confieso, ni nada. Pero la fe no la he perdido. Yo soy devota del Sagrado Coraz&oacute;n. Y en el umbral de la puerta tengo un cuadrito con &eacute;l: lo reto, le rezo y le agradezco. Y Francisco me dijo que esa es la mejor manera para rezar.
    </p><p class="article-text">
        Antes de terminar la entrevista, Taty Almeida dice que quiere contar el origen del pa&ntilde;uelo blanco de las Madres de Plaza de Mayo.
    </p><p class="article-text">
        Todos los a&ntilde;os hay una gran peregrinaci&oacute;n a Luj&aacute;n, porque la Virgen de Luj&aacute;n es la patrona de Argentina, a la que van miles de personas, y va la jerarqu&iacute;a eclesi&aacute;stica, que no nos contestaba. Entonces las madres dijimos: &ldquo;Vamos para all&aacute; y ah&iacute; los abordamos, y a ver ah&iacute; si nos pueden decir algo&rdquo;. Pero claro, &iquest;c&oacute;mo nos encontramos? Una madre dijo que nos pusi&eacute;ramos los pa&ntilde;ales en la cabeza. Porque, para los j&oacute;venes que sepan, antes no hab&iacute;a pa&ntilde;ales descartables, eran de tela y se lavaban. As&iacute; como esos pa&ntilde;ales sirvieron para cuidarlos cuando eran beb&eacute;s, despu&eacute;s sirvieron para pedir por la vida de ellos. Y de ah&iacute; el origen del pa&ntilde;uelo<em> </em>blanco.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mercedes López San Miguel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/taty-almeida-argentina-madres-de-plaza-de-mayo-derechos-humanos_128_13085665.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2026 21:21:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Taty Almeida, Madre de Plaza de Mayo de Argentina: "A pesar de bastones y sillas de ruedas, 'las locas' seguimos de pie"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Argentina,Dictadura argentina,Negacionismo,Derechos fundamentales,Represión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que habremos hecho. A cincuenta años del último golpe de Estado en Argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/habremos-hecho-cincuenta-anos-ultimo-golpe-argentina_1_13025602.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fed90605-7541-4965-b4b8-3f41c2b2062b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1137584.jpg" width="2563" height="1442" alt="Lo que habremos hecho. A cincuenta años del último golpe de Estado en Argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La conmemoración del golpe más sangriento que sufrió el país coincide con el clima provocado por la bestial reforma laboral que ha impulsado Milei y una represión brutal en las calles argentinas</p><p class="subtitle">El último 'Rincón de pensar' - Clara Serra: “El derecho penal como herramienta de transformación social ubica a la izquierda en el terreno de la derecha”</p></div><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo 24 de marzo se cumplen cincuenta a&ntilde;os del &uacute;ltimo golpe de Estado en Argentina, el m&aacute;s sangriento y perverso de todos los golpes de Estado padecidos por aquel pa&iacute;s durante toda su corta historia. Una historia, por cierto, plagada de golpes militares.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta conmemoraci&oacute;n de esta fecha que dio inicio al golpe de Estado c&iacute;vico-militar perpetrado por los generales Videla, Massera y Agosti, que se autodenomin&oacute; &ldquo;Proceso de Reorganizaci&oacute;n Nacional&rdquo;, que instaur&oacute; el terrorismo de Estado dejando un salgo de 30.000 desaparecidos, se produce en un clima enrarecido por la despiadada reforma laboral del gobierno de Javier Milei y una brutal represi&oacute;n en la calle de la protesta ciudadana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero recordemos los hechos que llevaron a aquel d&iacute;a infame de marzo de 1976.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El contexto local</strong></h2><p class="article-text">
        En la Argentina de la d&eacute;cada de los 40 del siglo pasado, el que logr&oacute; mediar entre los capitalistas y la masa trabajadora fue un general nacionalista popular llamado Juan Domingo Per&oacute;n, que fue encarcelado por haber beneficiado a los trabajadores desde su ministerio de Trabajo y Previsi&oacute;n. Por eso una masa obrera sali&oacute; a las calles a pedir su liberaci&oacute;n un 17 de octubre de 1945, lo que hizo caer al gobierno militar de entonces y llamar, al fin, a elecciones libres. Elecciones que ganar&iacute;a por mayor&iacute;a aquel general nacionalista, y las ganar&iacute;a por dos veces consecutivas desarrollando en sus gobiernos un gran Estado de bienestar y otorgando un buen n&uacute;mero derechos sociales fundamentales.
    </p><p class="article-text">
        Si bien su carisma y talante populista, no falto de un ramalazo autoritario, le granje&oacute; la antipat&iacute;a de las clases medias, fueron sus pol&iacute;ticas sociales y la redistribuci&oacute;n de la riqueza las que le valieron el odio furibundo de las &eacute;lites. Y su pol&iacute;tica de nacionalizaci&oacute;n de empresas de capital brit&aacute;nico le vali&oacute; ser el enemigo de las grandes potencias: Estados Unidos y Gran Breta&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; empez&oacute; el primer desplazamiento: si bien aquel general era anticomunista, sus pol&iacute;ticas reformistas de &iacute;ndole keynesiano le valieron ser acusado de filocomunista por las &eacute;lites y&nbsp;los sectores reaccionarios.
    </p><p class="article-text">
        Y aquellos que fueron sus compa&ntilde;eros de armas le montaron un golpe de Estado cruento que lo derroc&oacute; en 1955. Y Per&oacute;n huy&oacute; del pa&iacute;s. Desde entonces, las &eacute;lites, la burgues&iacute;a y la c&uacute;pula militar fijaron como enemigos a las izquierdas de toda la vida y a la herej&iacute;a del peronismo.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Viñeta de la novela gráfica sobre la dictadura argentina &quot;Memoria de los Ausentes&quot; de Darío Adanti que editará la editorial Astiberri a finales del 2026"
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                Viñeta de la novela gráfica sobre la dictadura argentina &quot;Memoria de los Ausentes&quot; de Darío Adanti que editará la editorial Astiberri a finales del 2026                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>El contexto regional&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Dieciocho a&ntilde;os dur&oacute; la proscripci&oacute;n del peronismo y la persecuci&oacute;n a los trabajadores que se identificaban con &eacute;l. Lo que incluy&oacute; c&aacute;rcel, torturas y fusilamientos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como Per&oacute;n era militar y nacionalista, su movimiento hab&iacute;a sido una coalici&oacute;n heterog&eacute;nea que iba desde la derecha antiliberal hasta la izquierda antiimperialista. No por nada su primer gobierno estaba conformado tanto por socialistas disidentes como por ex falangistas unidos contra el poder econ&oacute;mico en la regi&oacute;n que era la oligarqu&iacute;a agropecuaria y las empresas de capital brit&aacute;nico y americano. Ambos polos de poder, nacional y transnacional, apoyaban a los sectores del ej&eacute;rcito que ostentaban el poder pol&iacute;tico y manten&iacute;an la proscripci&oacute;n y persecuci&oacute;n al peronismo.
    </p><p class="article-text">
        Pero entonces pas&oacute; lo que pas&oacute;.&nbsp;Y lo que pas&oacute; fue el triunfo de la revoluci&oacute;n en Cuba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nuevas generaciones de j&oacute;venes argentinos entusiasmados con la idea de la liberaci&oacute;n continental de los intereses de Estados Unidos ve&iacute;an que lo m&aacute;s rancio de la sociedad, aquellos que apoyaba a los militares que tomaban el poder pol&iacute;tico por la fuerza cada dos por tres y que los reprim&iacute;an en calles, f&aacute;bricas y universidades, ten&iacute;an a Per&oacute;n como enemigo as&iacute; que ellos, por contraposici&oacute;n, empatizaron con las clases populares que se identificaban con el peronismo y que eran perseguidas y encarceladas por eso. All&iacute;, en Argentina, muchos vieron en el peronismo la versi&oacute;n local del nacionalismo cubano que hab&iacute;a originado la revoluci&oacute;n caribe&ntilde;a antes de que Fidel se alineara con la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. Porque, no olvidemos, est&aacute;bamos en plena Guerra Fr&iacute;a.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>El contexto mundial</strong></h2><p class="article-text">
        Tras la nacionalizaci&oacute;n por parte del gobierno revolucionario cubano de las empresas americanas en la isla, empez&oacute; el bloqueo econ&oacute;mico de Estados Unidos a Cuba empujando a Castro a negociar con el bloque antag&oacute;nico a la democracia occidental, la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. Tras el triunfo de los aliados sobre el eje nazi-fascista en la II Guerra Mundial, los dos grandes potencias vencedoras unidas en la lucha pero con paradigmas opuestos en casa, se hab&iacute;an dividido el mundo y luchaban ahora sin enfrentarse abiertamente en el campo de batalla por su influencia el tablero mundial.
    </p><p class="article-text">
        Estados Unidos era consciente de que el ejemplo de la revoluci&oacute;n cubana hab&iacute;a prendido en las mentes de los j&oacute;venes de todo el continente americano, pero no se pod&iacute;a permitir otra Cuba en su propia zona de influencia.
    </p><p class="article-text">
        Ante el bloqueo econ&oacute;mico a Cuba por parte de los Estados Unidos, a Guevara se les ocurri&oacute; crear una escuela de guerrilleros en la isla caribe&ntilde;a para entrenar y exportar la revoluci&oacute;n al resto de Am&eacute;rica Latina. S&oacute;lo as&iacute; podr&iacute;a debilitar la influencia americana en la regi&oacute;n dominada por gobiernos militares de derecha dirigidos desde Washington.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A su vez, desde Washington hab&iacute;an creado en Panam&aacute; la conocida como &ldquo;Escuela de las Am&eacute;ricas&rdquo;, donde agentes de la CIA y militares del ej&eacute;rcito franc&eacute;s que hab&iacute;an participado en la lucha contra el Frente de Liberaci&oacute;n Nacional en Argelia, entrenaron a miembros de las fuerzas de seguridad de varios pa&iacute;ses latinoamericanos en t&eacute;cnicas de tortura e infiltraci&oacute;n en lo que se llam&oacute; &ldquo;la guerra entisubversiva&rdquo; y que no era otra cosa que la creaci&oacute;n de grupos paramilitares y la implantaci&oacute;n del terrorismo de Estado para acabar con el comunismo en la regi&oacute;n. Y los militares argentinos adiestrados por Washington all&iacute; en Panam&aacute;, inclu&iacute;an en el t&eacute;rmino &ldquo;comunista&rdquo; a la resistencia peronista clandestina..&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las guerrillas</strong></h2><p class="article-text">
        Grupos de j&oacute;venes y trabajadores que durante los dieciocho a&ntilde;os de proscripci&oacute;n y persecuci&oacute;n del peronismo se fueron escorando a la izquierda pasando de participar en la resistencia clandestina a formar movimientos guerrilleros armados y bien organizados.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, sectores marxistas disidentes del PC, sobre todo del trotskismo, empezaron a transitar, tambi&eacute;n, el camino de la revoluci&oacute;n a trav&eacute;s de la formaci&oacute;n de guerrillas urbanas y rurales.
    </p><p class="article-text">
        Ambos, marxistas y peronistas, empezaron a viajar a Cuba para ser entrenados en t&eacute;cnicas de guerrilla para hacer la revoluci&oacute;n en casa.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, la derecha peronista, representada por un aparato sindical burocr&aacute;tico que negociaba con los golpistas, fue creando estructuras mafiosas y adoptando sus formas. Estos ve&iacute;an a los j&oacute;venes de la izquierda peronista como infiltrados comunistas que les disputaban la hegemon&iacute;a del movimiento popular.
    </p><p class="article-text">
        Tanto la lucha sindical clasista contraria al aparato sindical, como la lucha estudiantil y las acciones violentas de las guerrillas peronista y marxista terminaron por debilitar todos los intentos de las &eacute;lites y los militares por mantener el control pol&iacute;tico del pa&iacute;s. Cay&oacute; la &uacute;ltima dictadura hasta entonces, se levant&oacute; la proscripci&oacute;n al peronismo y Per&oacute;n, el viejo l&iacute;der popular exiliado, pudo volver a su pa&iacute;s tras dieciocho a&ntilde;os de exilio.
    </p><p class="article-text">
        Per&oacute;n le hab&iacute;a prometido a aquella juventud revolucionaria que se identificaba con Evita y que luchaba por su regreso de que, cuando volviera al pa&iacute;s, construir&iacute;a una versi&oacute;n nacional del socialismo. No desde la revoluci&oacute;n armada al estilo cubano sino desde la victoria en las urnas y el apoyo popular. Algo imposible ya que en el contexto de aquella Guerra Fr&iacute;a global, Estados Unidos no pod&iacute;a permitirse otro socialismo en Am&eacute;rica latina. Per&oacute;n lo sab&iacute;a. Y la prueba estaba en el reciente golpe de Estado en Chile al presidente socialista Salvador Allende. Estamos ya en 1973. Faltan s&oacute;lo tres a&ntilde;os para el 24 de marzo de 1976.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los paramilitares</strong></h2><p class="article-text">
        Al regresar la democracia y Per&oacute;n al pa&iacute;s, la guerrilla peronista dej&oacute; la clandestinidad. La marxista no dej&oacute; la lucha armada pero prometi&oacute; no actuar contra un gobierno popular, cosa que incumplir&iacute;a. Pero Per&oacute;n hab&iacute;a vuelto de su largo exilio con una nueva esposa, Isabelita, y un secretario, L&oacute;pez Rega, que apoyaban abiertamente a la burocracia sindical y a la derecha peronista. El viejo Per&oacute;n se hab&iacute;a escorado a la derecha. El tal L&oacute;pez Rega hab&iacute;a organizado un grupo parapolicial que luego actuar&iacute;a tambi&eacute;n en la Espa&ntilde;a de la transici&oacute;n y que se llamaba la triple A: La Asociaci&oacute;n Anticomunista Argentina. El objetivo: acabar con la infiltraci&oacute;n bolchevique dentro y fuera del peronismo. Y la Triple A empez&oacute; a perseguir y a matar a militantes, sindicalistas de clase, abogados sociales, periodistas&hellip;
    </p><p class="article-text">
        La izquierda del movimiento popular no vio con buenos ojos que, despu&eacute;s de luchar por su regreso, Per&oacute;n, electo como presidente por mayor&iacute;a, pusiera en cargos de su nuevo y esperado tercer gobierno a personajes de la ultraderecha como L&oacute;pez Rega que los estaban persiguiendo y matando en las calles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, un grupo armado identificado con la izquierda del movimiento mat&oacute; al l&iacute;der de la derecha peronista y la burocracia sindical, un tal Rucci, por lo que Per&oacute;n expuls&oacute; a la izquierda revolucionaria y a la juventud peronista de su movimiento.
    </p><p class="article-text">
        No hubo tiempo para la reconciliaci&oacute;n: a los pocos meses muri&oacute; Per&oacute;n y el gobierno qued&oacute; en manos de su tercera esposa, Isabelita, y de su secretario y jefe de la Triple A, L&oacute;pez Rega. Se desat&oacute; la caza y el asesinato de izquierdistas vinculados o no con la guerrilla a la vez que las guerrillas marxistas y peronistas volv&iacute;an a la clandestinidad y a la lucha armada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; llegamos al 24 de marzo de 1976, en que un buen d&iacute;a, los argentinos amanecieron al comunicado n&uacute;mero uno del nuevo gobierno militar autoproclamado &ldquo;Proceso de Reorganizaci&oacute;n Nacional&rdquo; que acaba de cepillarse el gobierno, conflictivo y sumido en el caos pero surgido en las urnas y constitucional de Isabel Per&oacute;n.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>El partido militar</strong></h2><p class="article-text">
        &lsquo;Partido militar&rsquo; se le llama en Argentina a la insana costumbre de las Fuerzas Armadas de autopercibirse como fuerza pol&iacute;tica y tomar el poder con las armas derrocando gobiernos constitucionales para &ldquo;corregir&rdquo; el camino que deber&iacute;a seguir la naci&oacute;n seg&uacute;n su visi&oacute;n rancia de lo nacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Seoane y Vicente Muleiro en su libro <em>El dictador: La historia secreta y p&uacute;blica de Jorge Rafael Videla</em><strong> </strong>describen ciertas caracter&iacute;sticas de este &lsquo;partido militar&rsquo;. Dicen que los militares se sent&iacute;an parte de &laquo;una casta (...), una &eacute;lite privilegiada como contrapartida del &ldquo;desorden&rdquo; del sufragio universal y la creciente participaci&oacute;n de las capas medias, medias bajas y obreras en la vida pol&iacute;tica. (...) una acentuada formalizaci&oacute;n de lo militar en la que el uniforme, las armas y el recio paso de desfile conformaban una armaz&oacute;n de altivez propia y desd&eacute;n para con el resto de los compatriotas&raquo;. Capaces, como los generales Videla, Massera y Agosti de &laquo;destripar las normas en nombre de su cumplimiento&raquo;
    </p><p class="article-text">
        Claro que nada de esto hubiera sido posible sin el apoyo de los Estados Unidos y todo el bloque de las democracias liberales occidentales que no estaban dispuestas a dejar que cundiera el ejemplo cubano y que se les arrebatara un continente, Am&eacute;rica Latina, rica en recursos y en productos primarios fundamentales para los grandes pa&iacute;ses industriales. Y menos en aquellas &eacute;pocas, la d&eacute;cada de los setenta del siglo pasado, cuando el capitalismo hab&iacute;a mutado en un neoliberalismo que hab&iacute;a que imponer a la fuerza en aquellas latitudes para poder abaratar aquellos recursos pero que, peque&ntilde;o detalle, se trataba de un continente que se hab&iacute;a llenado de j&oacute;venes dispuestos a luchar a todo o nada para acabar con el modelo imperialista y explotador del capitalismo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El golpe silencioso&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Muchos creyeron de buena voluntad que con el golpe de Estado llegaba el orden en un pa&iacute;s sumido en la violencia pol&iacute;tica. Cuesta creer hoy que las clases medias, a la vista de la larga tradici&oacute;n local de golpes de Estado sangrientos surgidos de la connivencia del poder econ&oacute;mico y&nbsp;los cuarteles, creyeran que los militares podr&iacute;an resolver con la fuerza lo que la democracia no hab&iacute;a podido resolver con las instituciones y el consenso. Pero fue as&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso la mayor&iacute;a vivi&oacute; el golpe como un estado de terror latente con aspecto de normalidad. La gente que no hab&iacute;a tenido una participaci&oacute;n pol&iacute;tica, una militancia en un partido o sindicato o en la opini&oacute;n p&uacute;blica, segu&iacute;a con sus vidas como si nada estuviera pasando. Una pel&iacute;cula de terror psicol&oacute;gico donde la perversi&oacute;n omnipresente apenas se deja ver.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para los militares, las Fuerzas Armadas estaban haciendo &ldquo;patria&rdquo;, limpiando la patria de &ldquo;ap&aacute;tridas&rdquo; mientras le entregaban los recursos de la patria a los patriotas de otras patrias y a empresas que no tienen patria porque son patrias en s&iacute; mismas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A diferencia del patriotismo, que, seg&uacute;n el diccionario de la Real Academia Espa&ntilde;ola es el amor a la patria, aquel &lsquo;partido militar&rsquo; -al igual que el franquismo- ejerc&iacute;a, m&aacute;s bien, el patrioterismo, que es el uso de la fuerza sobre tus compatriotas para imponer tu moral, voluntad e intereses con la patria como justificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De m&aacute;s est&aacute; decir que los paramilitares de la Triple A se integraron con naturalidad en los grupos militares encargados de secuestrar, torturar y asesinar a los disidentes. La militancia de la izquierda peronista y marxista fueron sus blancos predilectos y componen gran parte de lo que llamamos &lsquo;desaparecidos&rsquo;.
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                Otra de las imágenes del libro que Adanti publicará a finales de año                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Algo habr&aacute;n hecho</strong></h2><p class="article-text">
        Cuando desaparec&iacute;a un vecino, cuando un compa&ntilde;ero de pupitre en el colegio ya no aparec&iacute;a en clase, se dec&iacute;a aquello de &laquo;algo habr&aacute;n hecho&raquo;. Y con eso se dec&iacute;a uno a s&iacute; mismo que eso no le pasaba a la gente normal como uno, a las buenas gentes que no se met&iacute;an en nada, que trabajaban con la boca cerrada y mirando siempre pal frente para no ver lo que pod&iacute;a pasar al costado y que eso de no aparecer m&aacute;s le pasaba a aquellos que estaban metidos en cosas raras. Cosas raras era ejercer tu derecho a la libre opini&oacute;n y asociaci&oacute;n y dem&aacute;s derechos que defiende el mismo liberalismo que apoy&oacute; y financi&oacute; al golpe de Estado desde el interior y exterior del pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y con ese &laquo;algo habr&aacute;n hecho&raquo; se calmaba la conciencia, se recuperaba la tranquilidad y se segu&iacute;a con esa supuesta normalidad de la rutina mientras las fuerzas represivas del Estado en manos del &lsquo;partido militar&rsquo;, de la casta armada meci&aacute;nica que actuaba con la connivencia de la mayor democracia del mundo, los Estados Unidos, desplegaba una basta red de represi&oacute;n, secuestro, tortura y silencio a la vez que desmontaba cualquier atisbo de Estado de bienestar para abrir el terreno a las pol&iacute;ticas neoliberales que el capital financiero multinacional necesitaba aplicar en la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y finalmente se implant&oacute; el neoliberalismo y se acab&oacute; con los movimientos revolucionarios y con los j&oacute;venes dispuestos a luchar contra el capitalismo y que eran el gran escollo a superar por el nuevo paradigma mundial que ya no es hoy una idea econ&oacute;mica sino una fe irracional de la casta empresarial. Pero que, incluso en sus primeros tiempos, en sus primeros pasos entre nosotros como modelo econ&oacute;mico novedoso, ya empez&oacute; con las manos -y los pies- manchadas de sangre. Basta recordar la escuela de Chicago en el Chile de Pinochet, por poner s&oacute;lo un ejemplo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En mi pa&iacute;s, en Argentina, el paradigma econ&oacute;mico en el que vivimos hoy, el neoliberalismo, necesit&oacute; 30.000 desaparecidos.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>50 a&ntilde;os despu&eacute;s: revisionismo y consenso&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Mientras una parte recuerda aquel &laquo;nunca m&aacute;s&raquo; con el que el fiscal Julio C&eacute;sar Strassera acab&oacute; su alegato final en el primer juicio a los golpistas que retrat&oacute; la pel&iacute;cula 1985 y que ha servido de compromiso social, de pacto de consenso para no volver a permitir semejante atrocidad, otra parte de la sociedad argentina, la que llev&oacute; al poder al libertario Javier Milei con su voto, calla ante un gobierno revisionista que pretende exculpar a los genocidas resucitando el argumento de su defensa de que aquello fue una lucha contra el terrorismo. El mismo gobierno que cuestiona la cifra de desaparecidos no por rigor hist&oacute;rico sino para imponer el negacionismo de los cr&iacute;menes contra la humanidad perpetrados por aquel gobierno de facto que se instal&oacute; en el poder hace ahora cincuenta a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si a los Rockefeller y a los Kissinger de ayer no le conven&iacute;a ni la revoluci&oacute;n ni la democracia en Am&eacute;rica Latina, hoy tampoco les conviene a los tecn&oacute;cratas de Silicon Valley como Peter Thiel y Elon Musk.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; como ayer se desplaz&oacute; el concepto de &lsquo;comunista&rsquo; para que abarcara a la defensa del Estado de bienestar del peronismo, hoy se llama &lsquo;zurdo&rsquo; -t&eacute;rmino que utilizaba la Triple A y los militares para se&ntilde;alar a la izquierda- al m&aacute;s tibio de los progresistas, haciendo que todo lo que quede a la izquierda del centro ya pase a ser considerado extremista. Algo que se repite en Espa&ntilde;a cuando el PP y Vox llaman &lsquo;dictador comunista&rsquo; a Pedro S&aacute;nchez. Y aqu&iacute;, a igual que all&aacute;, la ultraderecha usa la patria como excusa mientras son financiados por Donald Trump.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El enemigo ya no es la revoluci&oacute;n sino el reformismo. Solo que esta vez se hace desde las instituciones y con el respaldo de los resultados en las urnas gracias a la desinformaci&oacute;n y los algoritmos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero esta vez, tambi&eacute;n hay que decirlo, una parte importante de la sociedad sigue unida en el consenso de aquel &rsquo;nunca m&aacute;s&rsquo; pronunciado por un fiscal en los tribunales frente a los responsables de un genocidio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fue aquel &lsquo;nunca m&aacute;s&rsquo; y el posterior juicio y castigo a los militares por cr&iacute;menes de lesa humanidad durante los gobiernos Kirschneristas lo que instal&oacute; el consenso de que no podemos permitir el horror en nombre de ning&uacute;n orden.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de todo, mientras que el orden es lo que exige el capital financiero, la libertad, la de verdad, se parece mucho m&aacute;s al caos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Adanti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/habremos-hecho-cincuenta-anos-ultimo-golpe-argentina_1_13025602.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Feb 2026 22:52:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo que habremos hecho. A cincuenta años del último golpe de Estado en Argentina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Argentina,Dictadura argentina,Cristina Fernández de Kirchner,Peronismo,Javier Milei]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La fiscal que descubrió que su tío fue coronel en la dictadura argentina: "Le preguntaría si cometió algún asesinato”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/fiscal-descubrio-tio-coronel-dictadura-argentina-le-preguntaria-si-cometio-asesinato_128_13017682.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8463f4b8-8b34-496a-a3b1-5737ca57db1c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x748y173.jpg" width="1200" height="675" alt="La fiscal que descubrió que su tío fue coronel en la dictadura argentina: &quot;Le preguntaría si cometió algún asesinato”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alexandra García Tabernero escribe en 'Carta al coronel' la historia de su viaje a Argentina para conocer quién fue su familiar, un subjefe de la policía que murió preso sin llegar a ser juzgado</p><p class="subtitle">La Justicia argentina mantiene vivas las causas por los crímenes de la dictadura en plena ofensiva negacionista de Milei</p></div><p class="article-text">
        Alexandra Garc&iacute;a Tabernero (Barcelona, 1991) es fiscal de la Audiencia de Barcelona, profesora de Derecho Penal y una experta y apasionada de la Justicia Internacional. Trabaj&oacute; en la Corte Penal Internacional y en el Tribunal para la Antigua Yugoslavia. Su curr&iacute;culum es a&uacute;n m&aacute;s extenso, pero esta entrevista no es a la Alexandra fiscal. O no solo a ella. Es a la Alexandra que un d&iacute;a, en una comida familiar, descubri&oacute; que un familiar suyo, de la parte que emigr&oacute; a Argentina, pod&iacute;a haber tenido &ldquo;problemas&rdquo; con la Justicia. Intent&oacute; saber m&aacute;s, pero no lo logr&oacute; hasta que, 12 a&ntilde;os m&aacute;s tarde y gracias a una de sus t&iacute;as, apareci&oacute; ya el nombre del coronel Tabernero. Su t&iacute;o. 
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute; empez&oacute; una investigaci&oacute;n que concluye con un libro, <a href="https://www.penguinlibros.com/es/economia-politica-y-actualidad/459906-libro-carta-al-coronel-9791387904203?srsltid=AfmBOorZdoDc-5iC7guurqG75TNY-dy4C8sUppSzFw-hPcg00vVuxkhR" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Carta al coronel</em></a> (Debate), en el que la autora reconstruye la historia real de su viaje a Argentina para conocer qui&eacute;n fue su t&iacute;o, subjefe de la polic&iacute;a de la provincia de Buenos Aires que muri&oacute; preso sin llegar a ser juzgado. Alexandra Garc&iacute;a Tabernero tampoco le juzga aunque, como buena fiscal, se&ntilde;ala los indicios en una carta que aspira a ser tambi&eacute;n una reparaci&oacute;n para las v&iacute;ctimas de la atroz dictadura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qui&eacute;n es Reinaldo Tabernero?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Reinaldo Tabernero es mi t&iacute;o y fue coronel del ej&eacute;rcito argentino. En 1977, en plena dictadura de Videla, era subjefe de la polic&iacute;a de la provincia de Buenos Aires. A&ntilde;os despu&eacute;s acab&oacute; preso, investigado por cr&iacute;menes de lesa humanidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y usted sabe de su existencia casi por casualidad.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Yo volv&iacute;a de Londres, de una estancia por un m&aacute;ster en la que justo hab&iacute;a escrito sobre la orden de detenci&oacute;n a Pinochet. Me puse a contarlo en una comida familiar en Barcelona. Alguien mencion&oacute; que ten&iacute;a familia en Argentina y que uno de mis t&iacute;os de all&iacute; termin&oacute;, dijo, con problemas de esos con la Justicia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Qu&eacute; frase. &ldquo;Problemas de esos con la Justicia&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exacto, como si no hubiera pagado una multa, como si hubiera tenido, no s&eacute;, un embargo por alguna cuesti&oacute;n de Hacienda. Pregunto en esa mesa y a partir de ese d&iacute;a tambi&eacute;n a otros familiares y nadie me confirma absolutamente nada. Ese comentario espont&aacute;neo termina arrinconado y de alg&uacute;n modo paso p&aacute;gina. Acababa de volver de una estancia de m&aacute;ster y me pongo a pedir una beca para irme a Estados Unidos justo para profundizar en temas de derecho penal internacional, que es lo que a m&iacute; me hab&iacute;a despertado vocaci&oacute;n desde hace a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s estoy en La Haya, en casos de cr&iacute;menes de lesa humanidad, de militares, precisamente. Terminado ese a&ntilde;o vuelvo a Espa&ntilde;a y me pongo a opositar, saco plaza de fiscal y empiezo a trabajar.&nbsp;Transcurren doce a&ntilde;os desde esa comida. Pero en enero del 2025 estoy hablando con una de mis t&iacute;as y le cuento que me voy a Argentina. No me da tiempo de mencionarle que es para visitar a unas amigas. Mi t&iacute;a se confunde, se descuelga y de repente me dice, 'madre m&iacute;a, si investigas lo del coronel no te va a gustar'. Y ah&iacute; ya toca hueso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y empieza a tirar del hilo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; ya s&iacute; que me pongo a investigar a fondo, a solicitar documentaci&oacute;n. Confirmo que se trata de un pariente m&iacute;o llamando a una prima de mi t&iacute;a que resulta que hab&iacute;a elaborado un &aacute;rbol geneal&oacute;gico. Esa prima de Barcelona me confirma que tenemos a una parte importante de nuestra familia en Argentina, porque de un pueblecito, de una aldea de La Rioja, una familia con seis hijos, cinco se fueron para Argentina a principios del siglo XX. Solamente uno de los hijos se qued&oacute;. Yo desciendo de ese, del mayor, el resto, todos los hermanos se fueron para Argentina y este militar, este coronel, es el hijo de uno de ellos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su t&iacute;a le dijo que no le gustar&iacute;a lo que encontrar&iacute;a, pero en su familia tampoco sab&iacute;an mucho de Reinaldo Tabernero.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; todav&iacute;a, a d&iacute;a de hoy, hasta qu&eacute; punto mi familia espa&ntilde;ola conoc&iacute;a detalles de todo esto. No termina de quedar nunca claro. Forma parte de esos secretos familiares vinculados a la idea de estigma, el peso social de la familia. Es un personaje que acab&oacute; preso. All&iacute; era un cargo p&uacute;blico conocido. Lo que yo descubro es que&nbsp;la gente en la provincia de Buenos Aires conoce mi apellido y que lo asocian a la dictadura, evidentemente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; decide averiguar m&aacute;s sobre &eacute;l?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo &uacute;nico que tengo por seguro cuando emprendo el viaje es que tengo v&iacute;nculo de parentesco con un coronel del ej&eacute;rcito que fue jefe de la Polic&iacute;a con Videla. Que era subjefe de la Polic&iacute;a Provincial de Buenos Aires, y que termin&oacute; preso por cr&iacute;menes de lesa humanidad. Esto es todo lo que yo s&eacute;, lo que hay en una primera b&uacute;squeda en internet.
    </p><p class="article-text">
        Contacto con los archivos de memoria, con asociaciones de memoria, Abuelas de Plaza de Mayo&hellip; Ellos me facilitan toda la documentaci&oacute;n que est&aacute; p&uacute;blica y desclasificada. Han hecho un trabajo impresionante de documentaci&oacute;n. Y empiezo a entrevistarme tambi&eacute;n con personas, sobre todo buscando a v&iacute;ctimas de 1977, de torturas, de apropiaciones de beb&eacute;s, y me voy empapando de la &eacute;poca. No solamente de la figura en concreto de qui&eacute;n fue mi t&iacute;o y qu&eacute; hab&iacute;a hecho, que eso era lo que a m&iacute; me obsesionaba m&aacute;s, sino que tambi&eacute;n necesitaba sumergirme al m&aacute;ximo en esa &eacute;poca para poder entender las implicaciones de lo que fue su figura y de lo que represent&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n reconoce que no era consciente de hasta qu&eacute; punto le marcar&iacute;a.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, eso es as&iacute;. Me voy con la intenci&oacute;n y el objetivo de documentarme, de obtener informaci&oacute;n, casi como una labor period&iacute;stica de investigaci&oacute;n. Lo que me encuentro es con un mont&oacute;n de testimonios personales. Conozco a mi familia argentina y eso me traspasa todas las capas porque es muy distinto a leer lo que puede reflejar un documento. El testimonio vivo se convierte en un viaje emocional, en una monta&ntilde;a rusa porque atravieso un mont&oacute;n de emociones.
    </p><p class="article-text">
        A la vuelta hay unos d&iacute;as en los que no puedo escribir, no puedo seguir. Hab&iacute;a empezado a escribir la carta, y me bloqueo, porque tengo tal c&oacute;ctel emocional, tanto conflicto interno, tanta emoci&oacute;n ambivalente, que me cuesta avanzar. Siento que me he acercado demasiado a &eacute;l en este viaje. El hecho de saber que somos familia, que compartimos apellido, sangre e incluso apariencia f&iacute;sica, seg&uacute;n el fiscal del caso, y yo dedic&aacute;ndome a lo que me dedico hace que al principio se produzca un efecto inconsciente de querer exculpar. El buscar el resquicio, la versi&oacute;n exculpatoria posible, la duda razonable. &iquest;Y si estuvo en el cargo equivocado, en el momento equivocado? Es algo que pienso de forma inconsciente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La autora, en un momento de la entrevista.                            </span>
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        <strong>&iquest;En cierta manera este libro, esta carta que le escribe, es una especie de rendici&oacute;n de cuentas en su nombre?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En este sentido me encuentro con un escollo y es que &eacute;l, pese a entrar en prisi&oacute;n, muere antes de su juicio. Fallece preso preventivo y, por tanto, sin una sentencia, sin un proceso p&uacute;blico en el que pueda demostrarse en sentencia firme lo que hizo o dej&oacute; de hacer.
    </p><p class="article-text">
        Lo que yo puedo hacer frente a eso es publicar esta carta y evidenciar un compromiso desde el mismo apellido y desde la misma sangre con la defensa de los derechos humanos y con la defensa de la memoria, para lo que eso pueda servir. Ya no solo en mi persona, que ya te digo que ha tenido un efecto terap&eacute;utico, sino tambi&eacute;n para otras personas dentro de mi familia espa&ntilde;ola y argentina. Mi esperanza es que tambi&eacute;n pueda llegar a tener un cierto efecto reparador y de justicia en personas que atravesaron esa &eacute;poca en Argentina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En posibles v&iacute;ctimas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, en posibles v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Encontr&oacute; todas las respuestas que buscaba?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Encontr&eacute; muchas de las respuestas, no todas. Me queda la duda y la arrastrar&eacute; siempre, me queda el no haberlo conocido, haberme entrevistado con &eacute;l y haberme podido llevar una impresi&oacute;n directa de qui&eacute;n era.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si eso hubiera sido posible, &iquest;qu&eacute; le habr&iacute;a preguntado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Muchas de las preguntas est&aacute;n en el libro. Fundamentalmente, &iquest;qu&eacute; fue lo que ocurri&oacute; ese a&ntilde;o?, &iquest;qu&eacute; hay de cierto en lo que te atribuy&oacute; el fiscal?, &iquest;participaste?, &iquest;sab&iacute;as lo que estaba pasando?, &iquest;ordenaste alguna detenci&oacute;n ilegal?, &iquest;ordenaste alg&uacute;n asesinato?, &iquest;cometiste alg&uacute;n asesinato?, &iquest;torturaste a alguien?, &iquest;tuviste algo que ver en la apropiaci&oacute;n sistem&aacute;tica de beb&eacute;s que se produjo ese a&ntilde;o?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que yo puedo hacer frente a eso es publicar esta carta y evidenciar un compromiso desde el mismo apellido y desde la misma sangre con la defensa de los derechos humanos y con la defensa de la memoria, para lo que eso pueda servir.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Hay un momento en el que reflexiona sobre el mal, sobre su g&eacute;nesis. &iquest;Hasta qu&eacute; punto piensa que nace de la propia persona y c&oacute;mo puede verse propiciado tambi&eacute;n por el contexto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No entiendo de biolog&iacute;a pero, por lo que he le&iacute;do, se dice que podr&iacute;a haber un elemento cong&eacute;nito. Lo que s&iacute; he podido ver como fiscal es que hay personas que tienen una absoluta falta de empat&iacute;a y una frialdad frente al dolor ajeno y la causaci&oacute;n del dolor ajeno.
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; me parece que el contexto, la socializaci&oacute;n de los humanos, tiene un papel muy importante. Y el contexto no solo social y familiar sino tambi&eacute;n el cultural. En Argentina se instaur&oacute; un relato oficial, el de que hab&iacute;a una guerra contra el terrorismo y de que hab&iacute;a que hacer frente a los elementos subversivos con todos los medios al alcance del aparato estatal. Ese paraguas fue utilizado por muchas personas para justificar atrocidades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro, una de las v&iacute;ctimas le explica que no cree en la humanidad, que la historia no existe. &iquest;Para alguien que se dedica a impartir justicia es especialmente dif&iacute;cil escuchar una frase como esta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, lo es. Siempre que trato con una v&iacute;ctima le transmito una idea y es que soy consciente de que no puedo hacer lo que a m&iacute; me gustar&iacute;a, que es borrar lo que le ocurri&oacute;. Hay que ser realistas, nosotros no podemos borrar lo que les hicieron. S&iacute; podemos comprometernos a poner todos los medios p&uacute;blicos a nuestro alcance para que esa persona sienta que est&aacute; siendo escuchada y que se est&aacute; intentando alg&uacute;n tipo de reparaci&oacute;n, ya sea en la forma de consecuencia punitiva, que es lo que hacemos en derecho penal, o en otra forma.
    </p><p class="article-text">
        Este libro es otra forma de justicia en alg&uacute;n sentido. Yo no le hago un juicio a mi t&iacute;o, no puedo, pero puede haber un efecto restaurador a lo largo de la historia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dice que este libro no lo escribe como fiscal, pero algo habr&aacute; influido su mirada de jurista a la hora de tratar con algunas v&iacute;ctimas y tambi&eacute;n a la hora de escribirlo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se me escapa un poco el papel de fiscal. Llevo el personaje dentro y no puedo separarme del todo de &eacute;l porque para m&iacute; mi elecci&oacute;n de oficio fue algo muy vocacional. Yo no me veo haciendo otra cosa. Soy fiscal y seguir&eacute; siendo fiscal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; he hecho un esfuerzo por colocarme en el papel de sobrina porque me interpela. Como fiscal podr&iacute;a haber escrito sobre muchos otros posibles perpetradores y hacer una valoraci&oacute;n de indicios, pero eleg&iacute;a al coronel Reinaldo Tabernero por una raz&oacute;n y es que es mi t&iacute;o. Es cierto que hay algo que hago a lo largo de toda la carta que es muy de fiscal sin reconocerlo abiertamente y es poner sobre la mesa los indicios que hab&iacute;a en su contra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tal vez tambi&eacute;n llevar la coraza abrochada.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, ese consejo me lo dio un magistrado del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia cuando termin&eacute; mi periodo all&iacute; de estancia antes de convertirme en fiscal y es el mejor que me han dado. Yo pens&eacute; que para el oficio, pero lo es para la vida. Hay que protegerse. Estamos en un mundo en el que no todas las personas tienen buenas intenciones y es necesario protegerse. En mi oficio lo es para poder prestar un servicio p&uacute;blico en condiciones.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos en un mundo en el que no todas las personas tienen buenas intenciones y es necesario protegerse. En mi oficio lo es para poder prestar un servicio público en condiciones.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Usted es experta en Derecho Internacional. Viendo lo que ha pasado en Gaza, habr&aacute; gente a la que le cueste creer a&uacute;n en la Justicia internacional. Parecer&iacute;a que entre la justicia y la geopol&iacute;tica ha ganado la segunda.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El sistema de justicia penal internacional requiere de voluntades soberanas de los pa&iacute;ses y necesitamos de su consentimiento y de la cooperaci&oacute;n permanente de los pa&iacute;ses que son soberanos, que pueden retirarla. Vivimos un momento actual de fragilidad en el que hay que tomar decisiones pensando a largo plazo y de forma estrat&eacute;gica para la supervivencia de este modelo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es un modelo que naci&oacute; de forma imperfecta. Tenemos los juicios de N&uacute;remberg con todas las objeciones legales que se pod&iacute;an formular. Sin embargo, fue el peaje, el mal menor, para que naciera este proyecto en el que yo sigo creyendo firmemente. No es el mejor momento que atraviesa, pero sigo creyendo en su viabilidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es de las fiscales que ha hablado m&aacute;s claro reclamando una especializaci&oacute;n para lidiar en los casos de violencia sexual. Aunque se haya avanzado, a&uacute;n cuesta mucho que una mujer se decida a denunciar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las reticencias que me he encontrado en este tipo de delitos no las he encontrado en otros. El miedo, la verg&uuml;enza, el estigma, las presiones frenan a la v&iacute;ctima y la paralizan como no lo hacen en ning&uacute;n otro caso. Eso es comprensible y precisamente por ello, nosotros somos los que debemos poner mayores facilidades para que se venzan esas barreras de miedo inicial a denunciar. Porque en Espa&ntilde;a, sin una denuncia, no podemos investigar un delito sexual. Necesitamos esa denuncia. La puede interponer el fiscal, pero para que el fiscal la interponga necesita informaci&oacute;n que normalmente le va a proporcionar la v&iacute;ctima. Ah&iacute; tenemos un reto pendiente. Argentina cre&oacute; una especialidad en violencia sexual. Podemos aspirar a ello y ser&iacute;a un gran acierto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Le&iacute; una frase suya que lo resume muy bien: &ldquo;No todo empieza y termina en el derecho&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La ley es una parte de la soluci&oacute;n, pero es necesario el enfoque multidisciplinar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Neus Tomàs]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/fiscal-descubrio-tio-coronel-dictadura-argentina-le-preguntaria-si-cometio-asesinato_128_13017682.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Feb 2026 21:13:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La fiscal que descubrió que su tío fue coronel en la dictadura argentina: "Le preguntaría si cometió algún asesinato”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Dictadura argentina,Justicia universal,Derecho Penal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La trágica historia de la familia del creador de 'El Eternauta': "La dictadura argentina destrozó todo y aisló la memoria con el terror"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/tragica-historia-familia-creador-eternauta-dictadura-argentina-destrozo-aislo-memoria-terror_1_12517482.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6958af57-ec8f-4053-b448-385dd2c92b78_16-9-discover-aspect-ratio_default_1123414.jpg" width="1959" height="1102" alt="La trágica historia de la familia del creador de &#039;El Eternauta&#039;: &quot;La dictadura argentina destrozó todo y aisló la memoria con el terror&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El libro 'Los Oesterheld' recorre la vida del ideador del personaje de cómic que inspiró la exitosa serie de Netflix, que defiende que "el único héroe es el aire colectivo"</p><p class="subtitle">Thurston Moore, fundador de Sonic Youth: “Los artistas no alzan la voz por miedo al control fascista que se está imponiendo”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Mi nombre es Elsa S&aacute;nchez de Oesterheld y soy la mujer de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/hector-german-oesterheld-desafiante-creador-eternauta-asesinado-dictadura-videla_1_12282493.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">H&eacute;ctor Germ&aacute;n Oesterheld</a>, famoso en el mundo por haber escrito la historieta <em>El Eternauta</em>. En la &eacute;poca tr&aacute;gica de Argentina desaparecieron mis cuatro hijas, mi marido, mis dos yernos, otro yerno que no conoc&iacute;, y dos nietitos que estaban en la panza. Diez personas desaparecidas en mi familia. Pero prefiero recordar los a&ntilde;os en los que fui feliz&rdquo;. Este es uno de los testimonios que abre <em>Los Oesterheld</em>, el libro en el que Fernanda Nicolini y Alicia Beltrami volcaron su exhaustiva investigaci&oacute;n sobre la vida y militancia del creador de<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/opinion/heroe-adulto_129_12269638.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El Eternauta</em></a>, el ic&oacute;nico c&oacute;mic en el que se bas&oacute; la serie hom&oacute;nima de Netflix que se ha convertido en uno de los grandes <a href="https://www.eldiario.es/vertele/analisis/el-eternauta-netflix-serie-estreno-arranca-apagon-adapta-hito-ciencia-ficcion-hispanoamericana-argentina-ricardo-darin_1_12256281.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fen&oacute;menos</a> del a&ntilde;o desde su estreno el pasado mes de abril.
    </p><p class="article-text">
        La ficci&oacute;n protagonizada por <a href="https://www.eldiario.es/vertele/videos/trailers-y-avances/ricardo-darin-eternauta-nueva-serie-netflix-adapta-novela-grafica-lanza-trailer_7_12179401.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ricardo Dar&iacute;n</a>, que tendr&aacute; <a href="https://www.eldiario.es/vertele/series/netflix-anuncia-eternauta-tendra-segunda-temporada-triunfar-rankings-nivel-mundial_1_12281804.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">segunda temporada</a>, volvi&oacute; a poner en el foco la novela gr&aacute;fica, pero la biograf&iacute;a publicada por la editorial Roca va un paso m&aacute;s all&aacute; al indagar en la vida de su ideador. Una historia atravesada por la tragedia, la militancia y la violencia.
    </p><p class="article-text">
        El volumen incluye las palabras de Elsa, la pareja de H&eacute;ctor Germ&aacute;n a la que las investigadoras entrevistaron, y que permiten viajar en el tiempo y adentrarse en el hogar en el que criaron a sus hijas, y c&oacute;mo poco a poco todo se fue oscureciendo hasta acabar con tantas ausencias y dolor. Una mujer a la que como ella misma revel&oacute; a las autoras, le &ldquo;salv&oacute;&rdquo; criar a Mart&iacute;n, el nieto que pudo recuperar pese a la tragedia. &ldquo;Al entrar en la vida de los Oesterheld se pueden entender muchas cosas que le pasaron no solo a esta familia, sino al mont&oacute;n de las que fueron diezmadas por la dictadura en la Argentina&rdquo;, explica a este peri&oacute;dico la escritora Fernanda Nicolini.
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            <span class="title">
                Fotografías de archivo de la familia Oesterheld                            </span>
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        El hecho de que dos de las hijas de Elsa desaparecieran embarazadas le llev&oacute; a incorporarse a la organizaci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ultimas-abuelas-plaza-mayo-organizan-pasan-relevo-nietos-milei-negacionista_1_10791114.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Abuelas de Plaza de Mayo</a>, que naci&oacute; en 1977 con el objetivo de localizar y restituir a los m&aacute;s de 500 ni&ntilde;os apropiados por la &uacute;ltima dictadura militar (1976-1983). Una ONG que sigue activa y que, de hecho, vivi&oacute; c&oacute;mo tras el estreno de la serie de <em>El Eternauta</em> se <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/eternauta-dispara-consultas-identidad-argentinos-nacidos-durante-dictadura_1_12279341.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">dispararon las consultas</a>. El pasado 7 de julio anunciaron que hab&iacute;an encontrado al <a href="https://www.eldiario.es/internacional/abuelas-de-plaza-de-mayo-robo-de-bebes-argentina_1_12446033.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nieto robado n&uacute;mero 140</a>.
    </p><h2 class="article-text">De la geolog&iacute;a a la militancia</h2><p class="article-text">
        H&eacute;ctor Germ&aacute;n Oesterheld estudi&oacute; geolog&iacute;a en la Universidad de Buenos Aires, al tiempo que trabajaba como corrector, y public&oacute; su primera obra, <em>Truila y Miltar</em> en 1943, dentro del suplemento literario del peri&oacute;dico<em> La Prensa</em>. Al acabar la carrera se cas&oacute; con Elsa S&aacute;nchez y poco tiempo despu&eacute;s decidi&oacute; dedicarse &uacute;nicamente a escribir. Comenz&oacute; trabajando en las editoriales C&oacute;dex y Abril, con relatos infantiles de divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica; y realiz&oacute; sus primeros guiones de historieta para la revista Cinemisterio en 1951. En 1952 cre&oacute; a uno de sus personajes m&aacute;s importantes, el piloto de pruebas Bull Rockett dibujado por Paul Campani, y despu&eacute;s el Sargento Kirk dibujado por Hugo Pratt.
    </p><p class="article-text">
        En 1955 fund&oacute; junto a su hermano Jorge la Editorial Frontera, y su &eacute;xito le llev&oacute; a publicar en las revistas Hora Cero y Frontera. En esta etapa ide&oacute; a Ernie Pike, un corresponsal de guerra que relataba batallas de la Segunda Guerra Mundial que, aunque estaba basado en el cronista real Ernest Pyle, Hugo Pratt le hizo a imagen y semejanza de su autor. Y fue en 1957 cuando apareci&oacute; <em>El Eternauta</em>, con dibujos de Solano L&oacute;pez, contando la historia sobre un viajero de la eternidad que se aparec&iacute;a en la casa del propio Oesterheld y le hablaba sobre una catastr&oacute;fica invasi&oacute;n extraterrestre. Este se public&oacute; por entregas semanales hasta 1959. 
    </p><p class="article-text">
        La editorial Frontera quebr&oacute; mientras la obra de Oesterheld iba perme&aacute;ndose cada vez m&aacute;s de su compromiso pol&iacute;tico. Esto qued&oacute; reflejado en la nueva versi&oacute;n de <em>El Eternauta </em>que escribi&oacute; en colaboraci&oacute;n con Alberto Breccia en 1969; y a&uacute;n m&aacute;s tras el inicio de la dictadura militar en 1976, cuando se uni&oacute; a la organizaci&oacute;n pol&iacute;tica armada peronista Montoneros, junto a sus hijas. &ldquo;Es mucho m&aacute;s duro, &eacute;l mismo se incorpora dentro de la propia historia y, si uno hace un paralelismo con su vida, &eacute;l estaba siendo protagonista esta historia de militancia resistiendo a la dictadura&rdquo;, apunta la periodista y escritora.
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            <span class="title">
                Algunas de las imágenes de archivo incluidas en &#039;Los Oesterheld&#039;                            </span>
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        Montoneros estaba integrado b&aacute;sicamente por gente joven, por lo que pas&oacute; a ser conocido como el 'viejo'. La biograf&iacute;a ahonda en c&oacute;mo pese a que las cuatro hijas de H&eacute;ctor y Elsa eran militantes, sus militancias eran muy distintas. &ldquo;Es que la militancia no es monol&iacute;tica&rdquo;, incide Fernanda Nicolini, &ldquo;&eacute;l entr&oacute; para aportar lo que sab&iacute;a hacer y empez&oacute; a escribir historietas para la prensa militante&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El secuestro</h2><p class="article-text">
        H&eacute;ctor fue secuestrado el 27 de abril de 1977. Para entonces, sus cuatro hijas ya hab&iacute;an desaparecido: Diana (24), Beatriz (19), Estela (25) y Marina (18). A &eacute;l le llevaron primero al campo de concentraci&oacute;n Campo de mayo. &ldquo;Uno de los testigos nos cont&oacute; que all&iacute; le mostraron las fotos de sus hijas torturadas, para demostrarles lo que eran capaces de hacerle&rdquo;, recuerda Fernanda Nicolini. El artista sobrevivir&iacute;a hasta principios de 1978, cuando se dej&oacute; de encontrar rastro de &eacute;l. Una labor nada f&aacute;cil teniendo en cuenta que los relatos que deb&iacute;an buscar estaban cargados de dolor, p&eacute;rdida y temor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hicimos m&aacute;s de 200 entrevistas porque reconstruir esta historia es tambi&eacute;n reconstruir pedacitos de memoria muy fragmentados, de personas que tambi&eacute;n sufrieron, que estuvieron secuestradas. Muchos de los testigos perdieron a la gente que amaban y vivieron con mucho miedo durante mucho tiempo&rdquo;, comparte la autora, &ldquo;eso hizo que sus memorias estuvieran como muy picadas y abigarradas. Hab&iacute;a que empezar a abrirlas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Fue durante el proceso de investigaci&oacute;n cuando se dieron cuenta de que dado que las &ldquo;memorias individuales se apagan con las personas si no se dejan por escrito&rdquo;, el &uacute;nico modo que ten&iacute;an para aproximarse &ldquo;a lo que pudo haber sido realmente lo que pas&oacute; en cada momento era juntando varias memorias, porque la memoria tambi&eacute;n es ficcional. Las historias con nombres solo se pueden hacer con memorias individuales que despu&eacute;s convierten un libro en la memoria colectiva&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La memoria es ficcional. Las historias con nombres solo se pueden hacer con memorias individuales que después convierten un libro en la memoria colectiva</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Fernanda Nicolini</span>
                                        <span>—</span> Escritora y periodista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La coautora celebra que la investigaci&oacute;n haya propiciado el reencuentro de varios supervivientes: &ldquo;La dictadura destroz&oacute; redes, de amistades, de familias, de militancia. Destroz&oacute; todo y aisl&oacute; las memorias tambi&eacute;n con el terror&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n destaca algo que le sigue emocionando, por c&oacute;mo siempre que preguntaban por H&eacute;ctor, &ldquo;hab&iacute;a algo como que se les iluminaba&rdquo;. La &uacute;ltima parte del libro recoge su cautiverio y c&oacute;mo &eacute;l estando cada vez en peores condiciones &ndash;enferm&oacute; de los pulmones&ndash;, siempre se preocupaba por sus compa&ntilde;eros de calvario: &ldquo;Si hab&iacute;a una embarazada le separaba los pocos pedazos de carne de la comida que les daban, porque era un asco. Estuvo con una nena de doce a&ntilde;os a la que contaba historias y jugaba al hockey con un palito&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Reivindicar 'El Eternauta'</h2><p class="article-text">
        La periodista celebra el reciente &eacute;xito de <em>El Eternauta</em> por el contexto en el que ha sucedido, y subraya lo &ldquo;incre&iacute;ble&rdquo; que fue que nunca se prohibiera en la &eacute;poca: &ldquo;Ni incluso cuando &eacute;l estuvo clandestino en plena dictadura y se segu&iacute;a publicando. Probablemente, fuera un poco torpeza de los censuradores, que pensaban que la historieta era para ni&ntilde;os&rdquo;. &ldquo;Este es un buen momento para reivindicar la idea de lo colectivo, de la militancia por un mundo mejor&rdquo;, valora. &ldquo;&Eacute;l mismo cont&oacute; que cuando empez&oacute; a escribirlo, no sab&iacute;a bien de qu&eacute; ir&iacute;a, pero que pasado el tiempo se dio cuenta de que en realidad es una historia donde nadie se salva solo, donde el &uacute;nico h&eacute;roe es el aire colectivo, que es la frase que sobrevivi&oacute; y que es el lema de la propia serie&rdquo;, comenta la coautora.
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            </figure><p class="article-text">
        De ah&iacute; a que defienda que las pol&iacute;ticas que se lleven a cabo tengan que proteger los derechos humanos porque &ldquo;uno siente a veces que llega a consensos democr&aacute;ticos y de repente ten&eacute;s un Gobierno de derecha que vuelve a poner en duda algunos de ellos, o empieza incluso a reivindicar la dictadura&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Fernanda Nicolini sostiene que &ldquo;hay que estar siempre en resistencia&rdquo;, y de ah&iacute; a la importancia del &eacute;xito de la serie a la hora de seguir haciendo trascender la historia del c&oacute;mic. &ldquo;Tiene algo de literatura cl&aacute;sica, porque cada uno puede darle su propia lectura desde sus propios lugares y tiempos, y sigue funcionando por su propio coraz&oacute;n, una aventura que no falla y la construcci&oacute;n del h&eacute;roe; un arco narrativo que sigue atrapando a los seres humanos, desde los griegos hasta Netflix&rdquo;, describe. Tambi&eacute;n reconoce que otra de las claves de la obra es que sus personajes son &ldquo;gente com&uacute;n, no son superh&eacute;roes, no tienen nada. A diferencia de lo que sucede muchas veces en la ciencia ficci&oacute;n, aqu&iacute; podr&iacute;amos ser yo o vos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/tragica-historia-familia-creador-eternauta-dictadura-argentina-destrozo-aislo-memoria-terror_1_12517482.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Aug 2025 20:10:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La trágica historia de la familia del creador de 'El Eternauta': "La dictadura argentina destrozó todo y aisló la memoria con el terror"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cómic,Series,Argentina,Desaparecidos,Dictadura,Dictadura argentina,Ensayos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Abuelas de Plaza de Mayo anuncian que han encontrado al nieto 140 robado durante la dictadura de Argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/abuelas-de-plaza-de-mayo-robo-de-bebes-argentina_1_12446033.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/36a018ff-856c-46dc-9ca1-8981de312f3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Abuelas de Plaza de Mayo anuncian que han encontrado al nieto 140 robado durante la dictadura de Argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El hallazgo de un nuevo nieto ocurre en un contexto de menoscabo de las políticas de memoria, verdad y justicia bajo el Gobierno del ultraderechista Javier Milei
</p></div><p class="article-text">
        La incansable b&uacute;squeda de Abuelas de Plaza de Mayo sigue deparando nuevos hallazgos para celebrar ante los ojos del mundo. En la Casa por la Identidad, ubicada donde funcion&oacute; el campo de concentraci&oacute;n de la Escuela de Mec&aacute;nica de la Armada (ESMA), la presidenta de la organizaci&oacute;n, Estela de Carlotto, anunci&oacute; este lunes que encontraron a un nuevo nieto. &ldquo;Hoy el Estado restituye un derecho a la identidad. Luchemos para que la verdad arrasadora no se apague. Bienvenido nieto 140&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el espacio de memoria ex ESMA, el mayor centro clandestino que oper&oacute; en Argentina durante la &uacute;ltima dictadura (1976-1983), la hermana del nieto restituido, Adriana Metz Romero, tom&oacute; la palabra sentada al lado de Carlotto. &ldquo;Cuando habl&eacute; con &eacute;l me dijo que fue criado como hijo &uacute;nico. '&iquest;Y yo qu&eacute; soy?', le dije, y me respondi&oacute;: 'ya s&eacute;, boluda' [risas]. Est&aacute; en Buenos Aires... De ac&aacute; en adelante es todo ganancia para la familia Metz Romero y tambi&eacute;n para la sociedad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La dictadura secuestr&oacute; a Graciela Romero cuando estaba embarazada y a su esposo Ra&uacute;l Metz, ambos militaban en la organizaci&oacute;n armada ERP y permanecieron detenidos en el centro clandestino &ldquo;La Escuelita&rdquo; de Neuqu&eacute;n; despu&eacute;s fueron llevados a &ldquo;La Escuelita&rdquo; de Bah&iacute;a Blanca (sur). All&iacute;, la joven dio a luz a un var&oacute;n el 17 de abril de 1977. El matrimonio ten&iacute;a a Adriana, de tan solo un a&ntilde;o, que qued&oacute; bajo el cuidado de sus abuelos. Romero y Metz est&aacute;n desaparecidos. 
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo de un nuevo nieto ocurre en un contexto de vaciamiento de las pol&iacute;ticas de Memoria, Verdad y Justicia por parte del Gobierno ultraderechista de Javier Milei. Los despidos masivos en la Secretar&iacute;a de Derechos Humanos han sido acompa&ntilde;ados de discursos negacionistas desde el Ejecutivo. 
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;as atr&aacute;s, Abuelas de Plaza de Mayo denunci&oacute; que el Gobierno hab&iacute;a intervenido el Banco Nacional de Datos Gen&eacute;ticos (BNDG) y pidi&oacute; a la jueza federal Alicia Vence que dictara una medida para proteger las muestras gen&eacute;ticas que all&iacute; se almacenan. Milei firm&oacute; un decreto a trav&eacute;s del cual quit&oacute; autonom&iacute;a y autarqu&iacute;a al BNDG. 
    </p><p class="article-text">
        Carlotto, de 94 a&ntilde;os, dijo estar feliz por la noticia y lament&oacute; la pol&iacute;tica de Milei, que con sus recortes de presupuesto ahoga financieramente a organismos como el BNDG, cuyas muestras de ADN permitieron la identificaci&oacute;n de este nuevo caso. Desde Abuelas exigen la derogaci&oacute;n del decreto presidencial, frenado por una presentaci&oacute;n judicial de la organizaci&oacute;n. &ldquo;No hay dinero para nada, no nos dan un centavo y no creo que lo vayan a dar, ojal&aacute; me equivoque, pero ya sabemos con qui&eacute;n estamos&rdquo;, dijo Carlotto en alusi&oacute;n al mandatario. 
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                Abuelas de Plaza de Mayo                            </span>
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        El a&ntilde;o pasado, el Ejecutivo ultra desmantel&oacute; la Comisi&oacute;n Nacional por el Derecho a la Identidad (Conadi): elimin&oacute; una unidad de investigaci&oacute;n que hab&iacute;a sido creada en 2004 y que ten&iacute;a acceso a los archivos del Estado para encontrar a los beb&eacute;s apropiados durante la dictadura. 
    </p><p class="article-text">
        Pese al clima hostil hacia los organismos de derechos humanos, las &uacute;ltimas restituciones de identidad sucedieron en diciembre y enero. El 21 de enero, el colectivo de las Abuelas comunic&oacute; que hab&iacute;an encontrado a la nieta 139, hija de Noem&iacute; Beatriz Macedo y Daniel Alfredo Inama. Seg&uacute;n testimonios de sobrevivientes, la pareja pas&oacute; por el centro clandestino Club Atl&eacute;tico, ubicado en la ciudad de Buenos Aires. 
    </p><p class="article-text">
        El 27 de diciembre pasado, Carlotto anunci&oacute; que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/abuelas-plaza-mayo-argentina-identifican-nieto-138-critican-ajuste-milei_1_11931500.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hab&iacute;an hallado al nieto 138</a>, hijo de Marta Pourtal&eacute; y Juan Carlos Villamayor, que habr&iacute;a nacido en diciembre de 1976 en la ESMA. El nieto 138 se pudo encontrar con su hermano mayor, Diego, que vive en Espa&ntilde;a desde hace varios a&ntilde;os. De adulto, Diego se sum&oacute; a la b&uacute;squeda que hab&iacute;an iniciado sus t&iacute;os y su abuela por tribunales, c&aacute;rceles y organismos de derechos humanos. En el caso de la nieta 139, sus hermanos Ram&oacute;n y Paula lograron darle un abrazo ansiado por d&eacute;cadas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La identidad siempre florece&rdquo;, han asegurado desde Abuelas de Plaza de Mayo, conmovidas tras recuperar al nieto 140 y ante la esperanza de encontrar a los 300 nietos que faltan. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mercedes López San Miguel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/abuelas-de-plaza-de-mayo-robo-de-bebes-argentina_1_12446033.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Jul 2025 18:56:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Abuelas de Plaza de Mayo anuncian que han encontrado al nieto 140 robado durante la dictadura de Argentina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Argentina,Dictadura argentina,Niños robados,Javier Milei,Abuelas de Plaza de Mayo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Héctor Germán Oesterheld, el desafiante creador de 'El eternauta' asesinado por la dictadura de Videla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/hector-german-oesterheld-desafiante-creador-eternauta-asesinado-dictadura-videla_1_12282493.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/286cf27f-1dc4-48f9-b249-48d809b7d8ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Héctor Germán Oesterheld, el desafiante creador de &#039;El eternauta&#039; asesinado por la dictadura de Videla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El estreno de la adaptación audiovisual del cómic que narró una invasión extraterrestre que comenzaba en Buenos Aires y que se convirtió en un símbolo de resistencia, pone de actualidad la figura del guionista y el compromiso político de sus obras</p><p class="subtitle">Ignacio Valenzuela, novelista: “Mi marido y yo tenemos una maleta preparada por si hay que salir pitando de Estados Unidos”
</p></div><p class="article-text">
        El c&oacute;mic argentino m&aacute;s importante de la historia vuelve a estar de actualidad, gracias a la <a href="https://www.eldiario.es/vertele/analisis/el-eternauta-netflix-serie-estreno-arranca-apagon-adapta-hito-ciencia-ficcion-hispanoamericana-argentina-ricardo-darin_1_12256281.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exitosa adaptaci&oacute;n de Netflix</a> dirigida por Bruno Stagnaro, con Ricardo Dar&iacute;n en el papel del protagonista, Juan Salvo. Su creador literario, H&eacute;ctor Germ&aacute;n Oesterheld, un escritor y guionista de historietas de gran influencia, fue una inmensa figura sin el cual no puede entenderse el c&oacute;mic argentino, y cuyo compromiso pol&iacute;tico acab&oacute; cost&aacute;ndole la vida.
    </p><p class="article-text">
        Oesterheld naci&oacute; en Buenos Aires en 1919. Aunque se licenci&oacute; en la carrera de Geolog&iacute;a en la universidad, siempre sinti&oacute; pasi&oacute;n por la escritura, y particip&oacute; en muchas de las revistas de la &eacute;poca, con un marcado car&aacute;cter <em>pulp</em>, pero tambi&eacute;n en revistas infantiles. Su debut en el c&oacute;mic llegar&iacute;a a comienzos de los a&ntilde;os 50 con algunos guiones para la revista<em> Cinemisterio</em>. Su primera serie de importancia fue <em>Sargento Kirk</em>, iniciada en 1953 en la revista <em>Misterix</em>, nada menos que con Hugo Pratt, creador de Corto Malt&eacute;s, como dibujante. 
    </p><p class="article-text">
        Desde esos momentos, Oesterheld muestra dos cosas: la intenci&oacute;n de dirigirse a un p&uacute;blico que no sea &uacute;nicamente infantil, y la necesidad de imprimirle a las historias un sabor local que se despegue de la influencia narrativa e ideol&oacute;gica del c&oacute;mic estadounidense. De hecho, <em>Sargento Kirk</em> habr&iacute;a estado ambientado en la pampa argentina si el editor de la revista no hubiera impuesto el escenario can&oacute;nico de los w&eacute;stern americanos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ricardo Darín sostiene una figura del Eternauta durante el preestreno de la serie argentina en Buenos Aires                            </span>
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        Qui&eacute;n sabe si por evitar esas injerencias en su trabajo, o si fue m&aacute;s bien un asunto econ&oacute;mico, Oesterheld fundar&iacute;a en 1956 la Editorial Frontera, junto a su hermano Jorge. Publicaron novelas de ciencia ficci&oacute;n y otros g&eacute;neros, pero tambi&eacute;n revistas de c&oacute;mic como <em>Hora Cero</em> (1957-1963). Fue en esa &eacute;poca en la que Oesterheld asentar&iacute;a su popularidad y prestigio entre el p&uacute;blico y alcanzar&iacute;a la madurez como guionista, continuando <em>Sargento Kirk</em> con Pratt y lanzando la serie b&eacute;lica <em>Ernie Pike</em>, en 1957 y de nuevo con el dibujante italiano.
    </p><p class="article-text">
        En esas obras se aprecia la orientaci&oacute;n ideol&oacute;gica del autor, pero de una forma a&uacute;n un tanto vaga, y subordinada al entretenimiento. Las historias de <em>Sargento Kirk</em> o <em>Ernie Pike</em> hablan de las desigualdades, de las injusticias, de los abusos de los poderosos, con un car&aacute;cter antibelicista y antimperialista. Ya entonces era, como lo ha denominado el te&oacute;rico argentino Pablo Turnes, un &ldquo;humanista socialista&rdquo;. Aunque en su trabajo no hab&iacute;a a&uacute;n un discurso pol&iacute;tico expl&iacute;cito y plenamente articulado, no puede obviarse que estas obras son contempor&aacute;neas de la dictadura que sigui&oacute; al golpe de Estado que expuls&oacute; a Juan Domingo Per&oacute;n del poder, por quien Oesterheld sent&iacute;a mucha simpat&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">Una nevada mortal</h2><p class="article-text">
        Para entonces, Oesterheld ya hab&iacute;a iniciado su obra m&aacute;s importante y universal: <em>El eternauta</em> (1957-1959), con l&aacute;pices de Francisco Solano L&oacute;pez. Publicada por entregas en la revista <em>Hora Cero Semanal</em>, la serie narraba una invasi&oacute;n extraterrestre, inspirada por <em>La guerra de los mundos</em> de H.G. Wells, pero que ten&iacute;a la novedad de ubicarse en Buenos Aires. Semana a semana, los lectores argentinos pudieron leer el desarrollo de la guerra contra los invasores reconociendo cada uno de los emplazamientos en los que suced&iacute;a. Comenzando por la ic&oacute;nica nevada mortal, Oesterheld va introduciendo enemigos cada vez m&aacute;s crueles e inalcanzables, centrando la atenci&oacute;n en el protagonista, Juan Salvo, que cuenta toda la historia en primera persona al propio guionista, gracias al recurso del viaje en el tiempo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Una página de &#039;El Eternauta 1969&#039;, dibujada por Alberto Breccia, en su edición en inglés                            </span>
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        El enfoque de los autores es decididamente m&aacute;s adulto y sofisticado que el habitual en el c&oacute;mic de su &eacute;poca, y supieron dotar a sus personajes de una profundidad in&eacute;dita. La historia, oscura y fatalista, siempre se ve alumbrada por el esp&iacute;ritu de lucha de los resistentes contra el invasor. A pesar de que en momentos posteriores de mayor conciencia pol&iacute;tica Oesterheld afirm&oacute; que el protagonista de la historia era colectivo, la verdad es que, como se&ntilde;ala Laura Cristina Fern&aacute;ndez en su ensayo <em>Historieta y resistencia. Arte y pol&iacute;tica en Oesterheld (1968-1978)</em>, el peso de la trama lo lleva siempre Juan Salvo.
    </p><p class="article-text">
        La serie se convirti&oacute; en un fen&oacute;meno de masas, y el icono de Juan Salvo ataviado con el traje de buzo es bien conocido en Argentina y m&aacute;s all&aacute; de sus fronteras. Hasta el punto de que la izquierda peronista se lo apropi&oacute;, en 2009, cuando cre&oacute; la figura del &ldquo;N&eacute;stornauta&rdquo; para promocionar la carrera pol&iacute;tica de N&eacute;stor Kirchner y canonizar su figura, tras su muerte en 2010.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Radicalizaci&oacute;n pol&iacute;tica</strong></h2><p class="article-text">
        Pero lo cierto es que la lectura ideol&oacute;gica de <em>El eternauta </em>debe m&aacute;s a las posteriores versiones y continuaciones de la obra y a la propia trayectoria vital de Oesterheld. De hecho, la publicaci&oacute;n original no tuvo ning&uacute;n problema con el Gobierno militar ni con la censura. En 1961, H&eacute;ctor Germ&aacute;n y Jorge Oesterheld cerraron la Editorial Frontera. El guionista volvi&oacute; a trabajar entonces por encargo, durante toda la d&eacute;cada, dando forma a obras como la interesante <em>Mort Cinder </em>(1962-1964), una de sus primeras colaboraciones con Alberto Breccia, dibujante heterodoxo de influencias expresionistas y considerado uno de los mejores artistas del c&oacute;mic argentino.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/5fa91087-cecc-4c89-839c-6dee34a9e52c_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        En 1966, un nuevo golpe de Estado pon&iacute;a de nuevo en pausa el desarrollo democr&aacute;tico de Argentina. A diferencia de las anteriores, la dictadura c&iacute;vico militar presidida en primera instancia por Ongan&iacute;a pretend&iacute;a no ser temporal, e inici&oacute; la represi&oacute;n de cualquier oposici&oacute;n pol&iacute;tica. Y fue en ese contexto en el que Oesterheld fue virando hacia posiciones m&aacute;s izquierdistas y abiertamente combativas. As&iacute;, realizar&iacute;a obras de un claro car&aacute;cter propagand&iacute;stico, como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/lapiz-venerado-oesterheld-asesinado-dictadura-argentina-convirtio-che-eva-peron-mito_1_11804910.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Vida del Che </em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/lapiz-venerado-oesterheld-asesinado-dictadura-argentina-convirtio-che-eva-peron-mito_1_11804910.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(1968) y </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/lapiz-venerado-oesterheld-asesinado-dictadura-argentina-convirtio-che-eva-peron-mito_1_11804910.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Evita, vida y obra de Eva Per&oacute;n</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/lapiz-venerado-oesterheld-asesinado-dictadura-argentina-convirtio-che-eva-peron-mito_1_11804910.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (1970)</a>, junto a Alberto Breccia. La primera fue secuestrada por la dictadura, y la segunda no ver&iacute;a la luz hasta muchos a&ntilde;os despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En 1969, la misma dupla creativa abord&oacute; la realizaci&oacute;n de un <em>remake</em> de <em>El eternauta </em>&mdash;recientemente reeditado en Espa&ntilde;a&mdash;, m&aacute;s pol&iacute;tico y con referencias m&aacute;s directas al imperialismo y la opresi&oacute;n ejercida por los grandes poderes, que se aliaban con los extraterrestres y pactaban con ellos la invasi&oacute;n de Am&eacute;rica Latina a cambio de dejar en paz al Primer Mundo. La obra se top&oacute; con la incomprensi&oacute;n de lectores y editor ante el experimental trabajo de Breccia, y tuvo que finalizarse de forma precipitada.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Militancia montonera</strong></h2><p class="article-text">
        La d&eacute;cada de los 70 fue la de la definitiva radicalizaci&oacute;n de las ideas pol&iacute;ticas de Oesterheld, que acabar&iacute;a militando en la organizaci&oacute;n guerrillera Montoneros, fundada en 1970, bajo ideario peronista y revolucionario. El ya veterano guionista segu&iacute;a el camino iniciado por sus cuatro hijas, Diana, Beatriz, Marina y Estela, que ingresaron en la organizaci&oacute;n antes que &eacute;l. En un contexto de violencia pol&iacute;tica, el ef&iacute;mero gobierno democr&aacute;tico de la viuda de Per&oacute;n fue derrocado por el en&eacute;simo golpe militar, en 1976, que llevar&iacute;a al poder al general Videla. La sistem&aacute;tica purga de los opositores forz&oacute; a las hijas de Oesterheld a pasar a la clandestinidad, decisi&oacute;n que tom&oacute; el escritor, situaci&oacute;n desde la que proseguir&iacute;a con su &uacute;ltimo proyecto: la segunda parte de <em>El eternauta</em>, junto con el dibujante de la original, Solano L&oacute;pez.
    </p><p class="article-text">
        Esta secuela, en la que Oesterheld se incluye a s&iacute; mismo como coprotagonista, resulta, como el <em>remake</em>, mucho m&aacute;s combativa, y en ella se justifica la violencia revolucionaria y los sacrificios que la l&oacute;gica militante impone, con argumentos que no pueden desligarse de la dur&iacute;sima situaci&oacute;n personal: durante 1977, sus cuatro hijas fueron secuestradas por la dictadura y asesinadas tras ser torturadas.
    </p><p class="article-text">
        Oesterheld sigui&oacute; entregando los guiones de la serie desde la clandestinidad a la editorial, que luego se los transmit&iacute;a por tel&eacute;fono a Solano L&oacute;pez, exiliado en Europa para proteger a su hijo, militante de izquierdas. Los &uacute;ltimos cap&iacute;tulos se publicaron una vez Oesterheld hab&iacute;a sido ya secuestrado, &ldquo;desaparecido&rdquo;, como sus cuatro hijas. Sucedi&oacute; en noviembre de 1977, y se sabe que, sometido a brutales torturas, permaneci&oacute; en el centro de detenci&oacute;n ilegal &ldquo;El Vesubio&rdquo; hasta que, en alg&uacute;n momento de enero de 1978, fue finalmente asesinado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fotografía de un cartel de la serie &#039;El Eternauta&#039; intervenido por organizaciones de derechos humanos este miércoles, en Buenos Aires                            </span>
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        Dada su fama, la figura de Oesterheld se convirti&oacute; muy pronto en un s&iacute;mbolo contra la dictadura, pero tambi&eacute;n de la reinvidicaci&oacute;n de justicia tras la restituci&oacute;n democr&aacute;tica, al grito de &ldquo;&iquest;D&oacute;nde est&aacute; Oesterheld?&rdquo;. Los homenajes y las reivindicaciones de su obra y su pensamiento han sido constantes, as&iacute; como la de su viuda, Elsa S&aacute;nchez, protagonista del documental <em>La mujer del eternauta </em>(2011), que indaga en la desaparici&oacute;n de sus cuatro hijas y su marido. A tenor de su destino, toda su obra se ha resignificado y convertido igualmente en s&iacute;mbolo de resistencia y de dignidad.
    </p><p class="article-text">
        El estreno de la serie de Netflix parece reactualizar una vez m&aacute;s el mito de <em>El eternauta, </em>y ha sido aprovechado por la asociaci&oacute;n HIJOS (Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio) para reivindicar la b&uacute;squeda de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que la dictadura rob&oacute; tras asesinar a sus madres. Han intervenido carteles callejeros de la serie, superponiendo otros que recuerdan a las cuatro hijas de Oesterheld, y han lanzado una campa&ntilde;a para intentar contactar con los hijos o hijas de Diana y Marina, embarazadas en el momento de su secuestro, y de los que no hay ning&uacute;n rastro. Mientras, la obra de Oesterheld y su compromiso constituyen su legado imperecedero.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Vilches]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/hector-german-oesterheld-desafiante-creador-eternauta-asesinado-dictadura-videla_1_12282493.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 May 2025 20:39:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Héctor Germán Oesterheld, el desafiante creador de 'El eternauta' asesinado por la dictadura de Videla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cómic,Dictadura argentina,Argentina,Desaparecidos,Series,Series de televisión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una historia trágica: la dura realidad detrás de la serie de Netflix 'El Eternauta']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/historia-tragica-dura-realidad-detras-serie-netflix-eternauta-pm_1_12276313.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1b62a25-d839-446b-b8dc-82c3948b6f37_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una historia trágica: la dura realidad detrás de la serie de Netflix &#039;El Eternauta&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor y su familia fueron víctimas de la última dictadura militar en Argentina </p><p class="subtitle">Por qué Argentina llevaba medio siglo esperando la serie basada en un cómic y que protagoniza Darín</p></div><p class="article-text">
        La serie de <a href="https://www.eldiario.es/temas/netflix/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Netflix</a>,<em> El Eternauta</em> es una de las grandes apuestas de esta primavera en la plataforma, que adapta la ic&oacute;nica novela gr&aacute;fica argentina que fue obra de <strong>H&eacute;ctor Germ&aacute;n Oesterheld</strong> en la d&eacute;cada de los 50 e ilustrada por <strong>Francisco Solano L&oacute;pez</strong>, con un fuerte mensaje de resistencia a nivel colectivo que esconde una historia tr&aacute;gica detr&aacute;s.
    </p><h2 class="article-text">H&eacute;ctor Germ&aacute;n Oesterheld, la historia del escritor de 'El Eternauta'</h2><p class="article-text">
        H&eacute;ctor Germ&aacute;n Oesterheld naci&oacute; en 1919 en <strong>Buenos Aires,</strong> hijo de un matrimonio con or&iacute;genes alemanes, espa&ntilde;oles y vascofranceses, y se licenci&oacute; en geolog&iacute;a, una ciencia a la que no se dedic&oacute; por haberse centrado en la escritura, despu&eacute;s de haber publicado ya su primera obra a los 24 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, en 1955 fund&oacute; su propia editorial junto a su hermano Jorge, con la que publicar&iacute;a dos a&ntilde;os despu&eacute;s la que ser&iacute;a su obra m&aacute;s destacada,<em> El Eternauta</em>, una versi&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/spin/historia-naufrago-espanol-inspiro-daniel-defoe-robinson-crusoe-pm_1_12244844.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la historia de Robinson Crusoe</a> que llev&oacute; un hecho apocal&iacute;ptico como es un apag&oacute;n y una gran nevada sobre Buenos Aires, lo que no era habitual en la &eacute;poca, en las que muchos relatos del estilo prefer&iacute;an centrarse en otras metr&oacute;polis.
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            </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Me fascinaba la idea de una familia que quedaba sola en el mundo, rodeada de muerte y de un enemigo ignorado e inalcanzable. Pens&eacute; en m&iacute; mismo, en mi familia, aislados en nuestro <em>chalet</em> y comenc&eacute; a plantearme preguntas&rdquo;, resumi&oacute; el propio autor sobre<em> El Eternauta</em>, en la que un hombre com&uacute;n como <strong>Juan Salvo</strong> es el protagonista de un relato de supervivencia, interpretado por <a href="https://www.eldiario.es/cultura/ricardo-darin-eternauta-ciencia-ficcion-ligarse-extrano-mundo-actual_1_12238681.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ricardo Dar&iacute;n</a>.
    </p><h2 class="article-text">El drama familiar de los Oesterheld en la dictadura militar </h2><p class="article-text">
        Una historia que conecta directamente con el drama familiar que vivieron la familia <strong>Oesterheld</strong>, que acab&oacute; con la desaparici&oacute;n del autor y de sus cuatro hijas, yernos y nietos, lo que hizo que Elsa S&aacute;nchez, esposa del escritor y madre, se convirtiera en una de las abuelas de Plaza de Mayo.
    </p><p class="article-text">
        H&eacute;ctor Germ&aacute;n Oesterheld tuvo un fuerte inter&eacute;s pol&iacute;tico, lleg&oacute; incluso a adaptar la biograf&iacute;a del <strong>Che Guevara,</strong> pero esta obra fue secuestrada por la dictadura militar de <strong>Videla</strong>, y en la d&eacute;cada de los 70 se uni&oacute; a la organizaci&oacute;n guerrillera peronista, los Montoneros, que ten&iacute;a como objetivo luchar contra el r&eacute;gimen.
    </p><p class="article-text">
        Con esto, Oesterheld segu&iacute;a la lucha de sus hijas, implicadas contra la dictadura desde mucho antes. En 1976 fue cuando la m&aacute;s peque&ntilde;a, Beatriz, fue secuestrada, dos meses despu&eacute;s su hermana Diana, embarazada, sigui&oacute; el mismo destino, al igual que Estela, que un a&ntilde;o m&aacute;s tarde fue disparada en una redada sin saber d&oacute;nde acab&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En 1977 ser&iacute;a cuando la restante de sus hijas, Marina, fue secuestrada tambi&eacute;n embarazada, pero tambi&eacute;n cuando el propio escritor fue detenido por la dictadura por su compromiso pol&iacute;tico y la cr&iacute;tica social de sus obras, entre ellas <em>El Eternauta</em>. Tras varios meses preso, H&eacute;ctor Germ&aacute;n Oesterheld falleci&oacute; sin saber exactamente cu&aacute;ndo, y los pocos relatos de testigos comentaron su gran deterioro f&iacute;sico. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/historia-tragica-dura-realidad-detras-serie-netflix-eternauta-pm_1_12276313.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 May 2025 17:11:30 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El lápiz con el que el venerado Oesterheld, asesinado por la dictadura argentina, convirtió al Che y a Eva Perón en mito]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/lapiz-venerado-oesterheld-asesinado-dictadura-argentina-convirtio-che-eva-peron-mito_1_11804910.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/58df048b-6680-4de7-a79e-778f82ac6098_16-9-discover-aspect-ratio_default_1105669.jpg" width="1461" height="822" alt="El lápiz con el que el venerado Oesterheld, asesinado por la dictadura argentina, convirtió al Che y a Eva Perón en mito"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se recuperan dos obras descatalogadas de la etapa más política y militante del guionista de 'El eternauta', dibujadas por Alberto Breccia</p><p class="subtitle">Paloma Sánchez-Garnica, ganadora del Premio Planeta: “Las mujeres de mi generación revolucionamos todo para que las jóvenes puedan ser como son”
</p></div><p class="article-text">
        Pocos guionistas han tenido la trayectoria del argentino H&eacute;ctor Germ&aacute;n Oesterheld (Buenos Aires, 1919-1978), una aut&eacute;ntica leyenda del c&oacute;mic internacional, venerado en Argentina y le&iacute;do en todo el mundo. Reservoir Books acaba de publicar <em>Che/Evita</em>, un volumen que recupera dos de sus obras, descatalogadas en Espa&ntilde;a desde hace tiempo, y que forman parte de su etapa m&aacute;s politizada y militante.
    </p><p class="article-text">
        Oesterheld es conocido, sobre todo, por <em>El Eternauta </em>(1957-1959), serie que realiz&oacute; junto al dibujante Francisco Solano L&oacute;pez, cuyo protagonista se convirti&oacute; en un icono de la cultura popular, pero con una evidente dimensi&oacute;n pol&iacute;tica, no solo porque la obra habla de libertad y antiimperialismo &mdash;a trav&eacute;s de la met&aacute;fora de una invasi&oacute;n extraterrestre&mdash; en plena dictadura c&iacute;vico-militar, tras el golpe que acab&oacute; con el Gobierno de Juan Domingo Per&oacute;n en 1955, sino tambi&eacute;n porque la figura del protagonista de <em>El Eternauta </em>se ha empleado en campa&ntilde;as electorales de la izquierda peronista, hasta el punto de crearse la figura del &ldquo;Nestornauta&rdquo;, en alusi&oacute;n a N&eacute;stor Kirchner.
    </p><p class="article-text">
        La obra temprana de Oesterheld, durante los a&ntilde;os 50, se inscribe en un humanismo progresista poco concreto, que defiende los derechos humanos y la vida como valor absoluto. Pero ser&aacute; a partir de la segunda mitad de los a&ntilde;os 60 cuando ese compromiso se politice de manera m&aacute;s clara, lo que lo llevar&aacute; a tomar posiciones ideol&oacute;gicas m&aacute;s definidas, lo cual se reflejar&aacute; en sus obras.
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                Doble página de &#039;Che/Evita&#039; de Oesterheld y Breccia                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Esta conciencia pol&iacute;tica se manifiesta ya en la dictadura de Ongan&iacute;a, durante la llamada &ldquo;Revoluci&oacute;n argentina&rdquo; (1966-1973), pero alcanzar&aacute; su culmen durante el Proceso de Reorganizaci&oacute;n Nacional (1976-1983) de Videla y otros. En esa &eacute;poca, Oesterheld sigui&oacute; el camino de sus cuatro hijas y se comprometi&oacute; con la organizaci&oacute;n clandestina y radical de Montoneros. En 1976, pas&oacute; a la clandestinidad, desde la que acab&oacute; el guion de la segunda parte de <em>El Eternauta</em>, en la que el pacifismo original se ve&iacute;a sustituido por la justificaci&oacute;n de la violencia revolucionaria. En 1977, como les hab&iacute;a sucedido a sus hijas, Oesterheld fue secuestrado, &ldquo;desaparecido&rdquo;, y asesinado en alg&uacute;n momento de comienzos de 1978.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El mito del Che Guevara</strong></h2><p class="article-text">
        <em>Vida del Che</em> es la primera obra incluida en la reciente reedici&oacute;n de Reservoir Books. Publicada originalmente en Argentina a comienzos de 1968, tan solo unos meses despu&eacute;s de la muerte de Ernesto &ldquo;Che&rdquo; Guevara en Bolivia, su aparici&oacute;n desafiaba a la dictadura c&iacute;vico-militar, que, de hecho, prohibi&oacute; la obra y retir&oacute; la edici&oacute;n, que no ser&iacute;a recuperada hasta a&ntilde;os m&aacute;s tarde. Para este c&oacute;mic, Oesterheld se asoci&oacute; con Alberto Breccia (Montevideo, 1919-Buenos Aires, 1993), sin duda el m&aacute;s admirado dibujante del c&oacute;mic argentino, conocido por su aproximaci&oacute;n art&iacute;stica al medio y su inquietud experimentadora. Este t&aacute;ndem tambi&eacute;n publicar&iacute;a, en 1969, una nueva versi&oacute;n de <em>El Eternauta</em>.
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            <span class="title">
                Doble página de &#039;Che/Evita&#039; de Oesterheld y breccia                            </span>
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        En esta biograf&iacute;a del Che, que recorre toda su vida, desde su nacimiento hasta su asesinato, Breccia juega con los contrastes del blanco y negro, con trazos expresionistas y ocasionales incursiones en el <em>collage</em>. Oesterheld logra una gran coherencia con sus textos, redactados de forma at&iacute;pica, a veces omitiendo palabras, como si fueran telegramas, y otras dando la informaci&oacute;n a brochazos. Las evidentes intenciones art&iacute;sticas de la pareja &mdash;m&aacute;s la de Enrique Breccia (Buenos Aires, 1945), que ayud&oacute; con las &uacute;ltimas p&aacute;ginas&mdash; se subordinan a la vocaci&oacute;n propagand&iacute;stica de la obra, que ensalza la figura del Che, omite cualquier aspecto controvertido y se centra en su idealismo revolucionario y su vocaci&oacute;n de ayudar al pr&oacute;jimo. Las secuencias que ilustran la revoluci&oacute;n cubana glorifican sus aportaciones sobre el terreno, pero tambi&eacute;n alaban la decisi&oacute;n del Che de abandonar Cuba y seguir la revoluci&oacute;n armada en el Congo y, finalmente, en Bolivia, donde caer&iacute;a luchando junto a la guerrilla.
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            <span class="title">
                Dos páginas de &#039;Evita&#039; de Breccia y Oesterheld                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        A pesar de ser una obra realizada desde una militancia poco cr&iacute;tica, los textos din&aacute;micos de Oesterheld y las rotundas ilustraciones de Breccia logran una lectura entretenida, que mantiene el inter&eacute;s de los lectores y ofrece una buena muestra del talento de los dos autores, de innegable relevancia hist&oacute;rica.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El mito de Evita</strong></h2><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s de la publicaci&oacute;n de <em>Vida del Che</em>, Oesterheld y Breccia se plantean la realizaci&oacute;n de otra biograf&iacute;a dentro de la misma serie dedicada a la figura clave de Eva Per&oacute;n, esposa del presidente Juan Domingo Per&oacute;n y mito de la izquierda peronista. La obra se concluy&oacute; en 1970, pero la situaci&oacute;n pol&iacute;tica del pa&iacute;s evit&oacute; su publicaci&oacute;n, ya que Eva Per&oacute;n, &ldquo;Evita&rdquo;, de fuerte carga simb&oacute;lica, estaba proscrita en el contexto dictatorial, hasta el punto de que su cad&aacute;ver embalsamado se encontraba en paradero desconocido desde 1955, tras su prematura muerte en 1952, v&iacute;ctima del c&aacute;ncer. La obra acab&oacute; public&aacute;ndose durante los setenta, usando los dibujos de Breccia y sustituyendo los textos de Oesterheld por unos m&aacute;s neutros; se tendr&aacute; que esperar hasta 2002 para que se publique una edici&oacute;n que recupere los textos originales, conservados en la casa de Breccia: esta es la versi&oacute;n que se incluye en el reciente libro de Reservoir Books.
    </p><p class="article-text">
        <em>Evita, vida y obra de Eva Per&oacute;n</em> tiene un car&aacute;cter mucho m&aacute;s documental que la anterior colaboraci&oacute;n de la pareja art&iacute;stica, con textos m&aacute;s largos y un car&aacute;cter puramente ilustrativo de los dibujos, sin apenas secuencias narrativas ni globos de di&aacute;logo. En consecuencia, es una lectura mucho m&aacute;s &aacute;rida, una biograf&iacute;a que, por momentos, cobra tintes hagiogr&aacute;ficos en su glosa de las virtudes y logros de una mujer que pr&aacute;cticamente alcanz&oacute; la categor&iacute;a de santa entre las clases populares argentinas.
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            <span class="title">
                El día que Elsa Sánchez de Oesterheld prestó declaración ante el juez Garzón por la desaparición de su marido Hector Germán Oesterheld, tres hijas y sus tres yernos, en 2002                            </span>
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        As&iacute;, se recorren sus or&iacute;genes humildes, su breve carrera de actriz y su entrada en la pol&iacute;tica, a trav&eacute;s del matrimonio con Per&oacute;n, pero, sobre todo, se incide en su obra social: su lucha contra la pobreza infantil, por la igualdad entre mujeres y hombres y en favor de una educaci&oacute;n y sanidad p&uacute;blicas gratuitas. Adem&aacute;s, se recorre su labor diplom&aacute;tica internacional, que la llev&oacute; a visitar la Espa&ntilde;a bajo la dictadura de Franco, quien la agasaj&oacute; concedi&eacute;ndole la Orden de Isabel la Cat&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        Oesterheld, desde la militancia en el peronismo y su compromiso pol&iacute;tico, tambi&eacute;n incide en el odio que Evita suscitaba en las clases acomodadas, y en el amor que las m&aacute;s humildes profesaban por la carism&aacute;tica &ldquo;primera dama&rdquo;, cuyos &uacute;ltimos meses, golpeada por la enfermedad, tambi&eacute;n recoge este c&oacute;mic, al igual que sucede con la profanaci&oacute;n de su cad&aacute;ver embalsamado.
    </p><p class="article-text">
        <em>Che/Evita</em> incluye, as&iacute;, dos obras hijas de su &eacute;poca y fruto del contexto pol&iacute;tico que se viv&iacute;a en Argentina, en el que Oesterheld no quer&iacute;a ser neutral. Una gran oportunidad para descubrir una faceta de este guionista no del todo conocida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Vilches]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/lapiz-venerado-oesterheld-asesinado-dictadura-argentina-convirtio-che-eva-peron-mito_1_11804910.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 Nov 2024 20:45:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El lápiz con el que el venerado Oesterheld, asesinado por la dictadura argentina, convirtió al Che y a Eva Perón en mito]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cómic,Argentina,Dictadura argentina,Desaparecidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tamburrini, el portero de fútbol que huyó de la dictadura argentina: “Hay un intento de relativizar aquellas atrocidades”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/tamburrini-portero-futbol-huyo-dictadura-argentina-hay-relativizar-atrocidades_1_11792903.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6a944086-1a4d-4b57-b765-e0ae3b985669_16-9-discover-aspect-ratio_default_1105358.jpg" width="5984" height="3366" alt="Tamburrini, el portero de fútbol que huyó de la dictadura argentina: “Hay un intento de relativizar aquellas atrocidades”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Secuestrado y torturado en 1978, el exfutbolista Claudio Tamburrini huyó del país pero volvió para declarar contra Videla. Después se doctoró en Filosofía y ahora cuenta su historia en un documental de Movistar+</p><p class="subtitle">Javier Giner: “Relacionar la adicción al sexo o las sustancias con las agresiones sexuales es estigmatizador y peligroso”
</p></div><p class="article-text">
        Hay un elemento com&uacute;n a los l&iacute;deres y partidos de extrema derecha, y es su negacionismo de la memoria hist&oacute;rica. Un revisionismo a su antojo que borra<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/ricardo-darin-busca-justicia-etica-moral-crimenes-dictadura-argentina-1985_1_9577758.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> los cr&iacute;menes fascistas y de diversas dictaduras. </a>Todos se empe&ntilde;an en quitar importancia, mirar para otro lado o, directamente, decir que aquellas barbaridades no existieron. Lo hemos visto de cerca, con Vox, que tira balones fuera cuando se le pregunta expl&iacute;citamente por el franquismo, pero aprovecha para reivindicarlo de formas secundarias. <a href="https://www.eldiario.es/navarra/vox-ausenta-homenaje-victimas-franquismo-navarra-considerarlo-sectario-partidista_1_11780682.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">No acuden a los homenajes a las v&iacute;ctimas del franquismo</a>; o sus l&iacute;deres dicen frases como que Pedro S&aacute;nchez es lo peor que le ha ocurrido a Espa&ntilde;a en 80 a&ntilde;os (incluida la dictadura).
    </p><p class="article-text">
        La motosierra del argentino Javier Milei tambi&eacute;n ha llegado a la memoria hist&oacute;rica del pa&iacute;s latinoamericano. Su Gobierno dice constantemente que la cifra de personas v&iacute;ctimas de la<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/argentina-1985-juicio-dictadura-tuvo-franquismo-emociona-venecia_129_9287177.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> dictadura de Videla</a> es inventada, y llama &ldquo;el negocio de los desaparecidos&rdquo; a las reclamaciones de aquellos que todav&iacute;a buscan los restos de sus familiares o una reparaci&oacute;n institucional. Algo que duele especialmente en un pa&iacute;s que<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/530-horas-grabacion-juicio-inspiro-argentina-1985-destilan-formar-documental-imprescindible_1_10614544.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> s&iacute; que juzg&oacute; y conden&oacute; al dictador </a>en un momento que desde Espa&ntilde;a siempre se ha mirado con envidia democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s por ello conviene revisar las historias de aquellos que lo vivieron en primera persona. Que fueron v&iacute;ctimas de los secuestros y las torturas. Que tuvieron que huir de su pa&iacute;s. Es el caso de Claudio Tamburrini, que en 1978 fue detenido de forma ilegal, recluido y torturado junto a otras v&iacute;ctimas en la Mansi&oacute;n Ser&eacute;. Su caso fue algo m&aacute;s medi&aacute;tico, ya que era portero de f&uacute;tbol del club Almagro, y principalmente porque tras m&aacute;s de 100 d&iacute;as de cautiverio, el 24 de marzo de 1978, se escap&oacute; de aquella prisi&oacute;n en una huida que se ha contado desde la ficci&oacute;n en filmes como <em>Cr&oacute;nica de una fuga</em> y en varios documentales.
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            </figure><p class="article-text">
        Su caso tiene la particularidad de lo futbol&iacute;stico. No solo era portero, sino que ese mismo a&ntilde;o Argentina organizaba (y ganaba) el Mundial de F&uacute;tbol en un intento de vender una imagen aperturista al resto del mundo. La sociedad se debat&iacute;a entre celebrar la victoria de su equipo o negarse a salir a la calle porque no hab&iacute;a nada que celebrar. La historia de Tamburrini ejemplifica muy bien aquel periodo argentino, ya que no solo vivi&oacute; en primera persona la brutalidad de la dictadura, sino que tras huir a Suecia &#8213;donde se doctor&oacute; en Filosof&iacute;a&#8213; volvi&oacute; a su pa&iacute;s para declarar en el juicio a las juntas militares.
    </p><p class="article-text">
        Su historia se cont&oacute; en la pel&iacute;cula de ficci&oacute;n <em>Cr&oacute;nica de una fuga,</em> basada en su propia novela<em>&nbsp;Pase libre: la fuga de la Mansi&oacute;n Ser&eacute; </em>y ahora en el documental de Movistar Plus+, <em>Tamburrini: Fuga de un arquero, </em>que ya se puede ver en la plataforma. All&iacute; Tamburrini cuenta de nuevo lo que vivi&oacute;, pero lo hace desde un contexto nuevo, el de la presencia de Milei en la Casa Rosada. Desde Suecia, Claudio Tamburrini atiende el tel&eacute;fono y reflexiona sobre por qu&eacute; vuelve a ser importante recordar lo sucedido.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo creo, especulando, que la raz&oacute;n por la que vuelve a interesar esta historia es el momento especial que vive la Argentina&rdquo;, dice sin dudar. &ldquo;Hay ahora por lo menos un intento, no dir&iacute;a que sea un movimiento negacionista, pero s&iacute; un intento de testar, de probar un poco a ver qu&eacute; pasa si se empieza a relativizar ciertas atrocidades que fueron cometidas por el r&eacute;gimen militar en esa &eacute;poca para ver cu&aacute;l es la reacci&oacute;n de la opini&oacute;n p&uacute;blica. Me da esa impresi&oacute;n y, por lo tanto, es necesaria nuevamente la discusi&oacute;n sobre estas cuestiones&rdquo;, apunta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La victoria de Argentina en el mundial hizo que la gente volviera a ganar el control de la vía pública. Yo mismo aproveché los festejos para salir escondido entre la masa y perder el miedo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Claudio Tamburrini</span>
                                        <span>—</span> Filósofo y víctima de la dictadura argentina
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No le duele hablar de lo que ha vivido. No tiene la sensaci&oacute;n de &ldquo;haber sido herido&rdquo;, y subraya que su caso tuvo un final feliz a nivel personal aunque hay &ldquo;muchos miles de desaparecidos todav&iacute;a&rdquo;. &Eacute;l define aquello como &ldquo;una experiencia&rdquo; que le &ldquo;catapult&oacute; a una nueva vida, a un nuevo destino que no hubiera tenido si no hubiera sido v&iacute;ctima de la dictadura&rdquo;. De hecho, al revivirla en documentales o entrevistas descubre &ldquo;aspectos, aristas y matices nuevos en esta historia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su viaje fue de ida y vuelta a Argentina, ya que regres&oacute; para declarar en un juicio que recuerda que fue &ldquo;la primera vez en la historia de Latinoam&eacute;rica, en la que golpistas, militares y responsables de violaciones a los derechos humanos fueron condenados&rdquo;. &ldquo;Es un hito hist&oacute;rico, jur&iacute;dico y pol&iacute;tico. Es un privilegio ser parte de ese juicio a las juntas. Fue un privilegio haber sido invitado a integrarme al equipo del fiscal, porque yo trabaj&eacute; despu&eacute;s siete meses con ellos despu&eacute;s de prestar testimonio y esa es una de las experiencias que conservo con m&aacute;s orgullo y que tambi&eacute;n me encamin&oacute; profesionalmente, porque el texto que yo redact&eacute;, la investigaci&oacute;n que hice para la Fiscal&iacute;a sobre la justificaci&oacute;n moral del castigo, fue el material que utilic&eacute; para mi tesis&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El documental de Movistar+ hace hincapi&eacute; en ese contraste entre un pa&iacute;s que se debat&iacute;a entre celebrar las victorias de su equipo y la culpabilidad por hacerlo mientras torturaban gente a escasos metros. Tamburrini ha escrito varios art&iacute;culos sobre ello. &Eacute;l se fug&oacute; meses antes de que comenzara el mundial, pero hab&iacute;a sufrido en sus carnes lo que hac&iacute;a la dictadura y, sin embargo, no tuvo &ldquo;ning&uacute;n inconveniente en desear el triunfo de la selecci&oacute;n argentina&rdquo;. 
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                    alt="Fotograma de la película &quot;Argentina, 1985&quot;, dirigida por Santiago Mitre. El histórico juicio a las Juntas Militares de 1985 sentó en el banquillo a la cúpula de la última dictadura militar (1976-1983) argentina. Sin obviar la dureza de los crímenes, el realizador Santiago Mitre utiliza hábilmente el humor para contar un hecho crucial en la historia reciente de su país. EFE/ A Contracorriente Films"
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            <span class="title">
                Fotograma de la película &quot;Argentina, 1985&quot;, dirigida por Santiago Mitre. El histórico juicio a las Juntas Militares de 1985 sentó en el banquillo a la cúpula de la última dictadura militar (1976-1983) argentina. Sin obviar la dureza de los crímenes, el realizador Santiago Mitre utiliza hábilmente el humor para contar un hecho crucial en la historia reciente de su país. EFE/ A Contracorriente Films                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;No me parec&iacute;a contradictorio. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n vi c&oacute;mo la gente se apropiaba nuevamente de la calle. Despu&eacute;s de estar a&ntilde;os sin salir a hacer ning&uacute;n tipo de manifestaci&oacute;n pol&iacute;tica porque estaba proscrito y era incluso peligroso, aprovecharon la oportunidad de los festejos mundialistas para volver a retomar el control de la calle. La gente volvi&oacute; a ganar el control de la v&iacute;a p&uacute;blica y yo mismo aprovech&eacute; los festejos para salir escondido entre la masa de gente y perder el miedo. Fui testigo cuando sal&iacute; a festejar el triunfo mundialista de c&oacute;mo en pleno festejo se cantaba ya contra la dictadura, se insultaba a la dictadura&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n alaba la actitud que tuvieron los jugadores suecos y holandeses, que en vez de no asistir fueron &ldquo;a cumplir una misi&oacute;n de solidaridad internacional&rdquo;. &ldquo;Fueron a hablar con las Madres de Plaza de Mayo, con los familiares de los desaparecidos, y esa difusi&oacute;n que tuvieron esos grupos incipientes en Europa, a trav&eacute;s de sus entrevistas con esos futbolistas hizo que esos sucesos empezaran a ser conocidos internacionalmente&rdquo;, se&ntilde;ala y subraya la importancia de aquellos eventos incluso en el final de aquella &eacute;poca: &ldquo;La dictadura, como consecuencia de ese proceso, se empez&oacute; a resquebrajar en ese momento&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/tamburrini-portero-futbol-huyo-dictadura-argentina-hay-relativizar-atrocidades_1_11792903.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Nov 2024 21:10:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tamburrini, el portero de fútbol que huyó de la dictadura argentina: “Hay un intento de relativizar aquellas atrocidades”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Documental,Movistar +,Dictadura argentina,Javier Milei,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘El silenciero’, la novela de Antonio Di Benedetto que predijo lo que pasaría con las redes sociales vuelve a las librerías]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/silenciero-novela-antonio-di-benedetto-predijo-pasaria-redes-sociales-vuelve-librerias_1_11458535.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0183fcea-2d8a-4b87-9239-770de1be4d1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘El silenciero’, la novela de Antonio Di Benedetto que predijo lo que pasaría con las redes sociales vuelve a las librerías"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sesenta años después de su publicación, la editorial Adriana Hidalgo recupera este clásico de la literatura argentina
</p><p class="subtitle">Salman Rushdie lamenta que sean “tiempos peligrosos para los escritores en todas las partes del mundo”
</p></div><p class="article-text">
        Cuando public&oacute; <em>El silenciero</em> (1964), Antonio di Benedetto (Mendoza, 1922-Buenos Aires, 1986) parec&iacute;a escribir para nosotros, los lectores del futuro. Era su tercera novela, la segunda de lo que la editorial Adriana Hidalgo denomina la &ldquo;trilog&iacute;a de la espera&rdquo;,<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/peliculas-olvidadas-oscar_1_1737600.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> despu&eacute;s de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/peliculas-olvidadas-oscar_1_1737600.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Zama</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/peliculas-olvidadas-oscar_1_1737600.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>(1956), considerada su obra maestra, y <em>Los suicidas</em> (1969). Obras independientes que tienen en com&uacute;n un protagonista que vaga en busca de sentido. 
    </p><p class="article-text">
        El autor, periodista de profesi&oacute;n, vivi&oacute; en<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/argentina-1985-juicio-dictadura-tuvo-franquismo-emociona-venecia_129_9287177.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> tiempos de la dictadura</a>, se enfrent&oacute; a la censura, la c&aacute;rcel y el exilio, primero en Francia y luego en Espa&ntilde;a, hasta que con la democracia pudo volver. Fue reconocido en vida, aunque sin alcanzar la fama de otros escritores de su generaci&oacute;n. Su narrativa, con aires de Pessoa y Kafka, es una <em>rara avis</em> entre sus coet&aacute;neos argentinos.
    </p><p class="article-text">
        Con una trayectoria marcada por la opresi&oacute;n &ndash;las torturas en prisi&oacute;n le hicieron mella&ndash;, no es de extra&ntilde;ar que se sumiera en la depresi&oacute;n. Esta visi&oacute;n desencantada del mundo se refleja en su obra, siempre desde el punto de vista de un protagonista taciturno, ap&aacute;tico, solitario, abocado a la autodestrucci&oacute;n. En <em>Zama</em>, un funcionario de la corona espa&ntilde;ola del siglo XVIII sufre la ag&oacute;nica espera de un traslado que no llega. 
    </p><p class="article-text">
        En <em>El silenciero</em>, un narrador sin nombre, que vive en &ldquo;alguna ciudad de Am&eacute;rica Latina, a partir de la posguerra tard&iacute;a&rdquo;, se siente perseguido por el ruido. No importa la &eacute;poca ni el lugar: en ambos se reconoce una mirada hacia dentro, que examina y se examina, una forma de habitar que conduce a un aislamiento m&aacute;s emocional que f&iacute;sico. Esta segunda, m&aacute;s actual si cabe que <em>Zama</em>, hereda de su oficio la depuraci&oacute;n expresiva y la precisi&oacute;n; por lo dem&aacute;s, su estilo, introspectivo y con hondura, poco tiene que ver con el articulismo.
    </p><h3 class="article-text">El hombre como hacedor de ruidos</h3><p class="article-text">
        El protagonista, un joven que vive con su madre, empieza haciendo lo que la mayor&iacute;a: casarse, formar un hogar, una existencia ordenada. Solo que se siente insatisfecho desde el principio, no parece experimentar ninguna emoci&oacute;n. Quiere ser escritor, pero no escribe. Siente que todo conjura en su contra, pone excusas, se&ntilde;ala a los dem&aacute;s: el ruido de la vida dom&eacute;stica, el ruido de la calle. Tiene un amigo, Besari&oacute;n, un tipo exc&eacute;ntrico al que se refiere con un cierto desprecio en el que m&aacute;s bien refleja esa parte de s&iacute; que no quiere admitir. &ldquo;Besari&oacute;n intenta ser, finge ser, para no ser. &iquest;No ser qu&eacute;? &iquest;No ser qui&eacute;n? &Eacute;l mismo. Besari&oacute;n tiende decididamente a no ser&rdquo; , dice el libro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fotograma de &#039;Zama&#039;, una de las adaptaciones de Di Benedetto                            </span>
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        El narrador cree en un estado primigenio en el que no hab&iacute;a ruido, un <em>locus amoenus</em> anterior a la civilizaci&oacute;n humana: &ldquo;Considero al hombre como hacedor de ruidos. Sus ruidos son diferentes de los ruidos c&oacute;smicos y los ruidos de la naturaleza&rdquo;, dice en la novela. Tanto los sonidos emitidos por el cuerpo como los que realiza con instrumentos lo molestan; como dice Juan Jos&eacute; Saer en un pr&oacute;logo de 1999 recuperado para esta edici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El ruido &ldquo;introduce en el mundo el accidente, la asimetr&iacute;a, el sufrimiento&rdquo;, es decir, aquello que escapa a su control, que lo perturba. Y tiene significados distintos, por ejemplo, en lo referente a la m&uacute;sica: una amiga le explica que canta para aliviar la tristeza, mientras que en un local la proh&iacute;ben por ser sin&oacute;nimo de bullicio. Por otro lado, en una ocasi&oacute;n agradece que su madre ponga m&uacute;sica cl&aacute;sica mientras hace las tareas; no la valora como arte, sino por cuanto aten&uacute;a un ruido mayor.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del ruido intr&iacute;nseco del ser humano, el protagonista presta atenci&oacute;n al ruido de las m&aacute;quinas, desde las f&aacute;bricas a un entonces novedoso televisor. Establece una relaci&oacute;n entre c&oacute;mo el ruido deviene un mecanismo de pertenencia, de adaptaci&oacute;n social: los humanos comienzan a hacer ruido cuando se organizan como sociedad; desempe&ntilde;an trabajos generadores de ruido para producir o servir productos a los dem&aacute;s; quien no tiene televisor o el aparato que se tercie, se queda fuera de la conversaci&oacute;n p&uacute;blica: &ldquo;&iquest;... <em>todav&iacute;a</em> no tienen un televisor? / Ha mencionado al invasor m&aacute;s nuevo y ese <em>todav&iacute;a</em> nos descoloca, nos descalifica o alude a nuestra lentitud para acceder a lo que gusta y conquista a todos, &iexcl;ese hipn&oacute;tico!&rdquo;, apuntan desde las p&aacute;ginas de <em>El silenciero.</em>
    </p><h3 class="article-text">Una novela visionaria</h3><p class="article-text">
        Con su rechazo del ruido, el protagonista asume su inadaptaci&oacute;n como ente social. Como suele ocurrir con quienes adivinaron las consecuencias que pod&iacute;a tener la televisi&oacute;n en nuestra capacidad de atenci&oacute;n y nuestros h&aacute;bitos sociales, Di Benedetto es visionario (y hasta se queda corto) en lo que vendr&aacute; luego con internet y las redes sociales. Lo que en la novela es la b&uacute;squeda de un individuo marginal, en la actualidad se ha multiplicado; esas molestias por el ruido &ndash;ruido de algoritmos, de egos exhibi&eacute;ndose, de trivialidades, de <em>reels</em> adictivos, de insolencias, de tendencias que nacen con fecha de caducidad&ndash; se las plantea cada vez m&aacute;s gente. 
    </p><p class="article-text">
        Con matices un poco distintos a los de <em>El silenciero</em>, eso s&iacute;: renunciar o reducir la presencia en l&iacute;nea puede llevar a perderse conversaciones &ndash;esa marginalidad del narrador&ndash;; ahora bien, muchos la entienden como una forma de reconectar de una forma m&aacute;s profunda con los dem&aacute;s, a trav&eacute;s de la relaci&oacute;n m&aacute;s directa y personal; por lo tanto, el deseo no es buscar el silencio por el aislamiento, sino evitar que este entorpezca la interacci&oacute;n significativa.
    </p><p class="article-text">
        En la segunda parte llega el descalabro, un descenso a los infiernos que no por esperado resulta menos demoledor. El narrador nunca ha pretendido inspirar compasi&oacute;n; al contrario, se trata de un personaje turbio, desapegado, una influencia nociva para los dem&aacute;s y para s&iacute; mismo, ducho en la iron&iacute;a afilada y la queja constante, que Saer emparenta con los h&eacute;roes de Dostoievski. No suscita l&aacute;stima, sino la incomodidad de reconocer en &eacute;l una tendencia que, lejos de diluirse, se ha acrecentado con el individualismo contempor&aacute;neo. 
    </p><p class="article-text">
        Necesita apagar el ruido para una existencia plena, tal como la entiende &eacute;l, pero eso lo empuja a la soledad, a la renuncia de todo aquello que puede dar valor a su vida. Quiere escribir, y admira a los intelectuales que se apartaron de la esfera social, pero &iquest;la palabra no es, al fin y al cabo, una forma de comunicaci&oacute;n?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es inevitable pensar en la salud mental, en las estrategias para crear adicción. La ola consumista apenas comenzaba cuando el autor escribió la novela, y ahora se lee como una advertencia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El problema no reside en el exterior, sino en s&iacute; mismo. En algunas observaciones atina hasta lo doloroso, como al apuntar que los inventos est&aacute;n hechos por el ser humano para el ser humano, pretenden facilitar la vida, pero a la vez generan contratiempos con los que no siempre contaban: &ldquo;No s&eacute; qu&eacute; es [el ruido], pero es tan perseverante que lo imagino de una m&aacute;quina a la que un hombre se halla encadenado&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Es inevitable pensar en la salud mental, en las estrategias para crear adicci&oacute;n de las grandes empresas. La ola consumista apenas comenzaba cuando el autor escribi&oacute; la novela, y ahora se lee, en parte, como una advertencia precoz. Es lo que ahora respondemos con reflexiones como la de Pablo d&rsquo;Ors en <em>Biograf&iacute;a del silencio</em>, la meditaci&oacute;n o las experiencias de retorno a la naturaleza, al pueblo, a lo peque&ntilde;o, en un intento de buscar la quietud.
    </p><h3 class="article-text">La p&eacute;rdida de sentido</h3><p class="article-text">
        Hay otra lectura, no obstante, que se relaciona con el existencialismo: en sus p&aacute;ginas resuenan Camus, Schopenhauer, Kierkegaard. La p&eacute;rdida de sentido, un viejo problema. Esa es la ra&iacute;z de todo, el motivo por el que el narrador se pierde. Si, de acuerdo con &eacute;l, desde que existe la civilizaci&oacute;n existe el ruido, todos los seres humanos han convivido con &eacute;l, y sin embargo existe el arte, la literatura. Si &eacute;l no escribe, tiene que haber <em>algo m&aacute;s</em>; en &eacute;l, ese motor creativo, esa llamada a la acci&oacute;n, no es tan fuerte. Las condiciones de vida &ndash;estamos en la posguerra, y no hay que olvidar cu&aacute;ndo y c&oacute;mo la escribi&oacute; el autor&ndash; sin duda tienen mucho que ver con ese pesimismo.
    </p><p class="article-text">
        Ante todo, <em>El silenciero</em> es una obra filos&oacute;fica, de las que cuesta explicar &ldquo;de qu&eacute; van&rdquo; (y tampoco importa). Una novela de ideas, reflexiva, de las que no se terminan nunca porque siempre se le encuentran nuevos matices, como en todo cl&aacute;sico que se precie. Y con un dominio portentoso del lenguaje, que desborda inteligencia en cada l&iacute;nea e invita a la relectura. 
    </p><p class="article-text">
        El escritor maneja palabras conocidas para dotarlas de sentidos inesperados y provocar una reacci&oacute;n en el lector. Di Benedetto lo consigue con un texto tan deslumbrante como perturbador, apenas ciento cincuenta p&aacute;ginas de un viaje interior a las tinieblas del ser humano que se queda dentro para siempre. Un libro que, y nunca fue m&aacute;s oportuno decirlo, pide atenci&oacute;n... y silencio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/silenciero-novela-antonio-di-benedetto-predijo-pasaria-redes-sociales-vuelve-librerias_1_11458535.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Jun 2024 20:15:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘El silenciero’, la novela de Antonio Di Benedetto que predijo lo que pasaría con las redes sociales vuelve a las librerías]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Latinoamérica,Exilio,Argentina,Dictadura argentina,Redes sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No es negar el pasado, sino el futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/no-negar-pasado-futuro_129_11272595.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fe0640f1-a83d-4e82-be42-b3ab88596789_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No es negar el pasado, sino el futuro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El secuestro de la historia no tiene como objeto ni la historia ni el pasado, sino el futuro: se trata de crear las “dinámicas de enfrentamiento” que, en palabras de la extrema derecha de Castilla y León, fueron la causa de la Guerra Civil y de la dictadura posterior</p></div><p class="article-text">
        Vengo de un pa&iacute;s donde treinta mil personas fueron asesinadas en nombre de la concordia. No es el &uacute;nico, por supuesto. Y lo que hizo con esos cr&iacute;menes tampoco es excepcional. Primero juzg&oacute; a sus principales responsables. Luego los indult&oacute;. Dos d&eacute;cadas m&aacute;s tarde, cuando estuvo en condiciones de hacerlo, volvi&oacute; a juzgarlos &ndash;y junto con ellos, a otros&ndash; y los conden&oacute; nuevamente, por delitos sobre los que los jueces m&aacute;s calificados de una Justicia independiente no albergaron ninguna duda razonable. Veinte a&ntilde;os despu&eacute;s, los m&aacute;s j&oacute;venes comenzaron a cuestionar la existencia de esos cr&iacute;menes y a exigir m&aacute;s de su tipo, cada uno de ellos, como en la ocasi&oacute;n anterior, destinado &ndash;ir&oacute;nicamente&ndash; a sembrar el amor en la sociedad. Votaron a quien les prometi&oacute; esas atrocidades: toda la pol&iacute;tica del nuevo Gobierno argentino se resume en crear las condiciones para que se produzcan.
    </p><p class="article-text">
        Cada generaci&oacute;n se inventa un pasado a su medida y lo convierte en una verdad incontrovertible. &ldquo;El pasado siempre est&aacute; a punto de ocurrir&rdquo;, afirm&oacute; en una oportunidad el escritor serbio Milorad Pavi&#263;. Es el sitio donde dirimimos nuestros pleitos del presente. No est&aacute; cerrado. Ni es inalterable: en su maleabilidad, en el modo en que es apropiado y reapropiado, discutido y puesto en cuesti&oacute;n, negado, recordado o desestimado por tratarse de algo que &ldquo;ya pas&oacute;&rdquo;, es mucho m&aacute;s productivo y est&aacute; m&aacute;s presente en nuestras vidas que el futuro, hacia el que nos dirigimos y, sin embargo, persiste como una enorme inc&oacute;gnita. De hecho, es en la discusi&oacute;n sobre el pasado donde comienza a tomar forma el futuro, como pone de manifiesto, impl&iacute;citamente, la arremetida contra la Ley de Memoria Hist&oacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Si el negacionismo de la extrema derecha tiene que preocuparnos &ndash;y creo que debe hacerlo&ndash; no es porque la Ley de Memoria Hist&oacute;rica que pretende derogar sea satisfactoria. (En ella, incluso el nombre es discutible: &ldquo;memoria&rdquo; e &ldquo;historia&rdquo; no son lo mismo, y su conciliaci&oacute;n es extremadamente problem&aacute;tica). Tampoco es por la torpeza con que Vox y un Partido Popular que se cree en sus manos dicen querer &ldquo;eliminar imposiciones ideol&oacute;gicas que intentan fijar una versi&oacute;n oficial&rdquo; para imponernos otra; en este caso, la &ldquo;versi&oacute;n oficial&rdquo; de la dictadura de Francisco Franco y las visiones conciliatorias del tipo de &ldquo;libertad sin ira&rdquo; que prosperaron despu&eacute;s. (No hay acci&oacute;n pol&iacute;tica sin un porcentaje de ira, y la libertad de la que hablaba la canci&oacute;n s&oacute;lo result&oacute; Libertad de Mercado). Por &uacute;ltimo, no es s&oacute;lo porque esa derogaci&oacute;n supone hacer inviables econ&oacute;micamente las aperturas de las fosas comunes &ndash;en Arag&oacute;n, donde el proceso est&aacute; en marcha, hay m&aacute;s de mil identificadas, por ejemplo&ndash;, lo que significa que Espa&ntilde;a incumplir&aacute; sus compromisos con organismos internacionales como Naciones Unidas. Si la negaci&oacute;n del pasado por parte de la extrema derecha debe preocuparnos es por dos razones. La primera es que prolonga el dolor de miles de espa&ntilde;oles y espa&ntilde;olas que contin&uacute;an sin poder enterrar a sus muertos pr&aacute;cticamente un siglo &ndash;repito: casi un siglo&ndash; despu&eacute;s de la Guerra Civil y a medio siglo &ndash;medio siglo&ndash; del comienzo de la Transici&oacute;n. La segunda, porque el secuestro de la historia no tiene como objeto ni la historia ni el pasado, sino el futuro: se trata de crear las &ldquo;din&aacute;micas de enfrentamiento&rdquo; que, en palabras de la extrema derecha de Castilla y Le&oacute;n, fueron la causa de la Guerra Civil y de la dictadura posterior.
    </p><p class="article-text">
        Bernardo Vergara <a href="https://www.eldiario.es/opinion/concordia_131_11253627.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dio en el clavo</a>, en este mismo peri&oacute;dico: la &ldquo;concordia&rdquo; que quieren instalar consiste en borrar los cr&iacute;menes. Pero borrarlos es crear las condiciones para volver a cometerlos; en especial, para perpetuar el orden econ&oacute;mico instalado por la dictadura franquista que Juan Laborda <a href="https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/madrid-nido-totalitarismo-invertido_129_11249798.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">describi&oacute; recientemente</a>, tambi&eacute;n en elDiario.es, como un &ldquo;totalitarismo invertido&rdquo;: m&aacute;s, pero s&oacute;lo para un pu&ntilde;ado de narcisistas infatuados que circulan por los pasillos de la pol&iacute;tica y de la econom&iacute;a sin hacer distinci&oacute;n entre la una y la otra.
    </p><p class="article-text">
        No muchas personas parecen saber qui&eacute;n fue George Santayana. Pero casi todas conocen la siguiente frase: &ldquo;Aquellos que no pueden recordar el pasado est&aacute;n condenados a repetirlo&rdquo;. No es su &uacute;nico epigrama memorable. (Supuestamente, Santayana tambi&eacute;n dijo: &ldquo;No hay Dios, y Mar&iacute;a es su madre&rdquo;.) Pero si hemos olvidado que le pertenece es porque se nos antoja un lugar com&uacute;n, algo que expresa una verdad tan evidente que no requiere autor&iacute;a. Repetida hasta el hartazgo en los &uacute;ltimos d&iacute;as en relaci&oacute;n con la avanzada contra la historia tanto en Espa&ntilde;a como en Argentina, la frase es esgrimida contra la extrema derecha, pero no cabe duda de que &eacute;sta la conoce bien. De hecho, espera y desea que cumpla su tenebrosa promesa porque de ese cumplimiento depende el estado de crispaci&oacute;n permanente y el orden econ&oacute;mico en los que esa extrema derecha cifra su existencia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Como a muchos, el regateo inmoral que el Estado argentino llevó a cabo el mes pasado bajo el eslogan “no fueron treinta mil”, sobre las víctimas de la dictadura, se me hizo intolerable</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Secuestrar. Torturar. Violar. Robar. Asesinar. Son cosas que el Estado argentino hizo en nombre de los ciudadanos, tambi&eacute;n en mi nombre. Por supuesto: en cuanto pude, escap&eacute; de la autoridad de ese Estado. Mis padres son activistas pol&iacute;ticos. En las listas de desaparecidos hay decenas de nombres de personas que ellos conocieron, as&iacute; como de padres y madres de amigos y amigas m&iacute;os. Que ni ellos ni yo integremos esas listas es una especie de milagro que ninguno de nosotros podr&aacute; explicarse nunca. (Que mis padres nunca pertenecieran a una organizaci&oacute;n armada no los pon&iacute;a a salvo del terrorismo de Estado, por supuesto). Casi nunca hablo de estas cosas. Pero esta es s&oacute;lo una de las razones por las que, como a tantos otros, el regateo inmoral que el Estado argentino llev&oacute; a cabo el mes pasado bajo el eslogan &ldquo;no fueron treinta mil&rdquo; se me hizo intolerable: incluso si tan s&oacute;lo hubieran sido tres personas &ndash;o dos, o solamente una&ndash; las que hubieran sido asesinadas en su nombre, y en el de la concordia, ese Estado estar&iacute;a obligado a pedir disculpas y a tratar de enmendar sus actos por lo que le quede de existencia. Nuevamente, sin embargo, en el negacionismo hist&oacute;rico del Gobierno argentino no se pon&iacute;a de manifiesto una simple &ldquo;reescritura del pasado&rdquo;, sino la creaci&oacute;n de las condiciones de posibilidad de un futuro intolerable en el que las vidas humanas no tengan valor alguno.
    </p><p class="article-text">
        Oleg Orlov, l&iacute;der de la organizaci&oacute;n de derechos humanos Memorial y premio Nobel de la Paz en 2022, condenado en febrero a dos a&ntilde;os y medio de c&aacute;rcel por &ldquo;desacreditar al ej&eacute;rcito ruso&rdquo;, quiso interrogar a sus jueces: &ldquo;&iquest;No tienen ustedes los mismos miedos? &iquest;No les asusta ver en lo que se est&aacute; convirtiendo nuestro pa&iacute;s, nuestro pa&iacute;s que ustedes aman tambi&eacute;n? &iquest;No les da miedo que no solo ustedes, sino tambi&eacute;n sus hijos y, Dios no lo quiera, sus nietos, tendr&aacute;n que vivir en esta absurdidad, esta distop&iacute;a?&rdquo;. Pero sus jueces no tem&iacute;an: la distop&iacute;a se&ntilde;alada por Orlov es el proyecto pol&iacute;tico de los negadores del pasado. &ldquo;Dicen que el presente es demasiado r&aacute;pido. A m&iacute; me parece que es el pasado el que nos devora&rdquo;, escribi&oacute; Gustave Flaubert. Vamos hacia ese pasado. Pero &eacute;ste, como el futuro, no est&aacute; escrito todav&iacute;a. Y nuestra existencia y la de nuestra sociedad tiene ahora un prop&oacute;sito no tan nuevo como podr&iacute;a parecer: estar del lado de las v&iacute;ctimas, estar a la altura del pasado, merecer un pasado mejor y un futuro que no se le parezca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricio Pron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/no-negar-pasado-futuro_129_11272595.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Apr 2024 19:39:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No es negar el pasado, sino el futuro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dictadura argentina,Franquismo,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Centenares de miles de argentinos salen a la calle por el Día de la Memoria mientras Milei niega el número de desaparecidos en la dictadura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/miles-argentinos-salen-calle-dia-memoria-milei-niega-hubiese-30-000-desaparecidos_1_11240023.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5215fdd6-1467-4f89-a783-db1e811a4e0c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Centenares de miles de argentinos salen a la calle por el Día de la Memoria mientras Milei niega el número de desaparecidos en la dictadura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Masivas manifestaciones han recorrido el centro de Buenos Aires y otras ciudades cuando se cumplen 48 años del golpe de Estado. El ultraderechista Milei dedicó el día a difundir los argumentos de los represores</p><p class="subtitle">Javier Milei, un ultra a favor de la venta de órganos y en contra de la “aberración” de la justicia social</p></div><p class="article-text">
        Centenares de miles de personas han salido a la calle en Argentina este domingo por el D&iacute;a Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, cuando se cumplen 48 a&ntilde;os del golpe de Estado de 1976. La jornada era especial para los sectores que participan a&ntilde;o tras a&ntilde;o de la conmemoraci&oacute;n en honor a los 30.000 desaparecidos que dej&oacute; la &uacute;ltima dictadura militar (1976-1983), ya que, por primera vez en democracia, gobiernan un presidente y una vicepresidenta que enarbolan proclamas negacionistas. 
    </p><p class="article-text">
        Javier Milei y Victoria Villarruel, una figura con hist&oacute;ricos v&iacute;nculos con jerarcas militares presos, no perdieron la oportunidad. Mientras la multitud comenzaba a movilizarse, en el mediod&iacute;a de Argentina, desde las cuentas oficiales del Gobierno difundieron un video de 13 minutos dedicado a negar la cifra de desaparecidos, a afirmar que hubo &ldquo;una guerra&rdquo; con &ldquo;excesos&rdquo; de ambos lados y a denunciar que el hist&oacute;rico movimiento de derechos humanos actu&oacute; &ldquo;por plata&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La Plaza de Mayo, los mil metros que la separan del Congreso y las calles adyacentes estuvieron repletas de manifestantes con pancartas y carteles de los rostros de los desaparecidos de la dictadura, bajo las consignas centrales &ldquo;Nunca M&aacute;s&rdquo; y &ldquo;30.000 razones para defender la patria&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo &mdash;no m&aacute;s de una decena, de muy avanzada edad, que todav&iacute;a participan de estos encuentros masivos&mdash;, los hijos de desaparecidos y otros familiares y organizaciones de derechos humanos encabezaron el acto. Las identificaciones pol&iacute;ticas correspondieron a facciones del peronismo y de la izquierda, pero, incluso m&aacute;s que en otras oportunidades, el dato saliente fue la multiplicidad de colectivos culturales, barriales, de diversidad sexual, feministas, sindicales, art&iacute;sticas y de inmigrantes que dieron el presente. Decenas de banderas uruguayas y palestinas tambi&eacute;n se hicieron notar.  
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Familiares del desaparecido &quot;Negrito&quot; Avellaneda y las Madres Taty Almeida y Vera Jarach participan de la manifestación en Buenos Aires, el 24 de marzo de 2024. "
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            <span class="title">
                Familiares del desaparecido &quot;Negrito&quot; Avellaneda y las Madres Taty Almeida y Vera Jarach participan de la manifestación en Buenos Aires, el 24 de marzo de 2024.                             </span>
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        Aunque los j&oacute;venes lideraron la avanzada de la ultraderecha que llev&oacute; a Milei y Villarruel a la Casa Rosada en diciembre pasado, la manifestaci&oacute;n por Memoria, Verdad y Justicia cont&oacute; con numerosos adolescentes, menores de 30 y familias con sus hijos peque&ntilde;os. Marionetas coloridas y carteles artesanales con consignas como &ldquo;no es locura, es fascismo&rdquo;, &ldquo;no nos callan nunca m&aacute;s&rdquo; y &ldquo;con miedo, ellas (las Madres) salieron igual&rdquo; poblaron la avenida de Mayo, la m&aacute;s madrile&ntilde;a de las arterias de Buenos Aires.
    </p><p class="article-text">
        Rumbo a la plaza, por la calle Hip&oacute;lito Yrigoyen, Cristina Banegas, una de las m&aacute;ximas actrices argentinas, caminaba en soledad. &ldquo;Este 24 de marzo me interpela m&aacute;s que nunca porque realmente la patria est&aacute; en peligro. Tenemos una hermosa cultura y creo profundamente en nuestra capacidad de salir a la calle&rdquo;, dijo Banegas.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los principales responsables civiles del terrorismo de Estado continúan impunes: son el poder económico y empresarial del genocidio. Para ellos, también exigimos juicio y castigo ya</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Estela de Carlotto</span>
                                        <span>—</span> Presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">Palabra de Estela</h3><p class="article-text">
        La alta concurrencia a una manifestaci&oacute;n que de por s&iacute; suele ser masiva tuvo lugar en un contexto en el que el Gobierno ultra procura hacer oficial la denominada &ldquo;teor&iacute;a de los dos demonios&rdquo; &mdash;que postula que hubo una guerra entre bandos equiparables&mdash; y amaga con darles m&aacute;s poder a los militares en &aacute;reas de Inteligencia y seguridad interior.
    </p><p class="article-text">
        Poco antes de las tres de la tarde, Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, ley&oacute; el documento central, consensuado entre varias organizaciones de derechos humanos. &ldquo;Los principales responsables civiles del terrorismo de Estado contin&uacute;an impunes: son el poder econ&oacute;mico y empresarial del genocidio. Para ellos, tambi&eacute;n exigimos juicio y castigo ya. Seguimos reclamando y preguntando d&oacute;nde est&aacute;s los cuerpos de los desaparecidos&rdquo;, ley&oacute; la mujer, de 93 a&ntilde;os, quien recuper&oacute; a su nieto Ignacio Montoya Carlotto en 2014.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1771996190055243908?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La dirigente se refiri&oacute; al presente. &ldquo;Las constantes provocaciones del Gobierno de Milei y Villarruel violan todos los pactos internacionales que tienen rango internacional&rdquo;. Estela tambi&eacute;n aludi&oacute; al impulso que da el Gobierno ultraderechista a que los militares participen en el combate al narcotr&aacute;fico en la ciudad de Rosario. &ldquo;Reafirmamos que la particpaci&oacute;n de las Fuerzas Armadas en conflictos internos es contraria a su rol y pone en riesgo los derechos humanos de todos&rdquo;, advirti&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Un segundo acto de partidos y organizaciones de izquierda tuvo lugar cuando terminaba la concentraci&oacute;n principal. A su vez, en ciudades como Rosario, Mar del Plata, San Miguel de Tucum&aacute;n y C&oacute;rdoba, las marchas por la memoria tambi&eacute;n fueron muy concurridas. Desde hace d&eacute;cadas, cada 24 de marzo es ocasi&oacute;n para que cada pueblo o ciudad conmemore a sus desaparecidos. 
    </p><h3 class="article-text">Juicio y castigo</h3><p class="article-text">
        Desde 2006, luego de que fueran derogadas las leyes y decretos de impunidad de 1987, 1990 y 1991, los tribunales dictaron 321 sentencias por cr&iacute;menes de lesa humanidad, con 1176 personas condenadas y 183 absueltas. Hay otros 79 juicios en curso o en fase de investigaci&oacute;n, con 409 procesados y 486 imputados, seg&uacute;n datos de la Procuradur&iacute;a de Cr&iacute;menes contra la Humanidad. S&oacute;lo 661 represores permanecen detenidos, ya que la mayor&iacute;a se encuentra en r&eacute;gimen de prisi&oacute;n domicilaria &mdash;por la edad avanzada o razones m&eacute;dicas&mdash;, o bien ya cumplieron la condena. Uno de ellos, Horacio Losito, que sali&oacute; en libertad meses atr&aacute;s, fue homenajeado en una unidad militar semanas atr&aacute;s, con la anuencia del Gobierno de Milei.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Desde 2006, luego de que fueran derogadas las leyes y decretos de impunidad de 1987, 1990 y 1991, los tribunales dictaron 321 sentencias por crímenes de lesa humanidad, con 1176 personas condenadas y 183 absueltas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las redes libertarias vienen agitando la idea de que podr&iacute;a tener lugar un indulto o una conmutaci&oacute;n de penas para los represores, algo que fue negado por Milei y otros funcionarios.
    </p><p class="article-text">
        Luc&iacute;a Garc&iacute;a Itzigsohn, hija de dos desaparecidos, <a href="https://www.theguardian.com/world/2024/mar/23/javier-milei-argentina-dictatorship-remembrance" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha declarado a The Guardian</a>: &ldquo;Estamos muy preocupados. M&aacute;s all&aacute; de nuestro posicionamiento pol&iacute;tico y de que la historia nos atraviesa personalmente, esto implica romper el pacto democr&aacute;tico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El presidente Javier Milei y las m&aacute;ximas autoridades del pa&iacute;s repiten formas de negacionismo y relativismo del terrorismo de Estado&rdquo;, ha se&ntilde;alado en un comunicado el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), una organizaci&oacute;n de derechos humanos fundada en 1979.
    </p><h3 class="article-text">Viejas versiones negacionistas</h3><p class="article-text">
        Pasado el mediod&iacute;a, la Casa Rosada -sede del Poder Ejecutivo- emiti&oacute; un documental corto en el que Luis Labra&ntilde;a, un exguerrillero de Montoneros (organizaci&oacute;n armada peronista de izquierda), afirma haber inventado el n&uacute;mero mientras estaba exiliado en Holanda y lo califica como &ldquo;un gran negocio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El relato oficial fue estructurado por Juan Bautista Yofre, negacionista de larga data que fue jefe de la Secretar&iacute;a de Inteligencia durante el Gobierno del peronista de derecha Carlos Menem, en la d&eacute;cada de 1990. Sobre el testimonio de Labra&ntilde;a, ampliamente difundido en a&ntilde;os recientes por medios de derecha, el Gobierno de Milei denunci&oacute; que los familiares y organismos &ldquo;inventaron&rdquo; la cifra de desaparecidos para cobrar indemnizaciones o subvenciones. Difundido el video, Milei dedic&oacute; buena parte del d&iacute;a a publicar tuits con el hashtag &ldquo;memoria completa&rdquo;, mientras que Villarruel machac&oacute; con &ldquo;no fueron 30.000&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1771898590690005440?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El documental de Yofre incluy&oacute; el testimonio &mdash;tambi&eacute;n muy conocido&mdash; de una hija del capit&aacute;n Humberto Viola, quien participaba de la represi&oacute;n en el norte argentino y fue acribillado en una acci&oacute;n del Ej&eacute;rcito Revolucionario del Pueblo (ERP, guerrilla trotskista) en San Miguel de Tucum&aacute;n (norte), en diciembre de 1974. En ese ataque, una hija peque&ntilde;a de Viola tambi&eacute;n fue asesinada y otra result&oacute; herida.
    </p><p class="article-text">
        El video del Gobierno ultra no hizo referencia a los miles de desaparecidos que hubo en Tucum&aacute;n en la d&eacute;cada de 1970 ni a que, el 1 de diciembre de 1975, el Ej&eacute;rcito hizo explotar un auto cargado con supuestos miembros del ERP, en la misma esquina en que hab&iacute;an sido asesinados Viola y su hija. A Maby Pic&oacute;n, viuda del militar, esa venganza le pareci&oacute; &ldquo;horrorosa&rdquo;, seg&uacute;n dijo la mujer a este cronista, en 2006.
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                Una larga pancarta con los rostros de los 30.000 desparecidos por la dictadura                            </span>
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        De las palabras del propio Yofre se desprende que el documental no tiene nada novedoso, salvo el hecho de que es la primera vez que es tomado como postura oficial de un Gobierno. Este experiodista y jefe de los esp&iacute;as afirm&oacute; en el inicio del relato que &eacute;l escribi&oacute; quince libros con sus interpretaciones, varios de ellos publicados por Penguin Random House. Suele, adem&aacute;s, escribir notas en el sitio<em> Infobae </em>y es entrevistado con frecuencia en los multimedios Clar&iacute;n y La Naci&oacute;n, todos de gran audiencia. El Gobierno de Menem, del que Yofre fue uno de sus pilares, fue el que firm&oacute; los indultos que dejaron en las calles a Jorge Rafael Videla, Emilio Eduardo Massera y otro centenar de jerarcas de la dictadura.
    </p><p class="article-text">
        No es la primera vez que&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/internacional/negacionismo-crimenes-dictadura-irrumpe-argentina-mano-ultraderechista-milei_1_10207559.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Milei apela a la versi&oacute;n negacionista</a>. Durante la campa&ntilde;a electoral, el extremista calific&oacute; en varias oportunidades a la lucha p&oacute;r los derechos humanos como &ldquo;un curro&rdquo; y acus&oacute; a Madres y Abuelas de haber &ldquo;usado la ideolog&iacute;a para ganar plata&rdquo;. La aguerrida Villarruel calific&oacute; a De Carlotto como un &ldquo;personaje siniestro&rdquo;.
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                &quot;Son 30.000&quot;, repiten los manifestantes de Buenos Aires                            </span>
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        La ofensiva sobre el &ldquo;curro&rdquo; de los derechos humanos, muy utilizada en su momento por el expresidente conservador Mauricio Macri, floreci&oacute; cuando los gobiernos de N&eacute;stor y Cristina Kirchner (2003-2015) hicieron convenios con un sector de Madres de Plaza de Mayo para un programa de construcci&oacute;n de viviendas. El proyecto termin&oacute; en un fraude que involucr&oacute; a quien era el hombre fuerte designado por Hebe de Bonafini, recientemente fallecida. 
    </p><p class="article-text">
        Un dato que pasa inadvertido para esa versi&oacute;n acusatoria sobre un movimiento tan diverso como es el de derechos humanos en Argentina es que las m&aacute;ximas dirigentes de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo han vivido en condiciones muy similares a las que ten&iacute;an cuando desaparecieron sus hijos; en muchos casos, como Carlotto y Bonafini, en sus mismas casas en la ciudad de La Plata.
    </p><p class="article-text">
        Con la dictadura todav&iacute;a en pie, los represores calificaban como &ldquo;viejas locas&rdquo; a las Madres de Plaza de Mayo y dec&iacute;an que los desaparecidos en realidad se pasaban una gran vida en Europa. El discurso c&oacute;mplice con la represi&oacute;n &mdash;algo m&aacute;s matizado desde el hist&oacute;rico Juicio a las Juntas de 1985 que dej&oacute; en evidencia la maquinaria masiva de terror&mdash; ha tenido un largo recorrido en sectores de ultraderecha, familiares de represores, editoriales del diario conservador<em> La Naci&oacute;n </em> y, hasta comienzos del siglo XX, oficiales de las Fuerzas Armadas.
    </p><p class="article-text">
        Con respecto a la cifra de desaparecidos, el n&uacute;mero de 30.000 fue sostenido por los organismos de derechos humanos ya en la d&eacute;cada de 1970. Documentos reservados de la propia dictadura y del departamento de Estado norteamericano barajaban cifras congruentes con esa estimaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s tarde, la Comisi&oacute;n Nacional sobre la Desaparici&oacute;n de Personas estableci&oacute; en la decada de 1980 que los desaparecidos fueron 9.089. No obstante, certificar un n&uacute;mero concluyente, cuando fue el Estado el que se empe&ntilde;&oacute; en borrar el rastro de personas y de familias enteras, no es una meta del todo factible. 
    </p><p class="article-text">
        En las provincias del norte, la represi&oacute;n dictatorial se ensa&ntilde;&oacute; con poblaciones rurales y andinas, con menos posibilidades de luchar por sus v&iacute;ctimas en sede judicial. A su vez, para ciertas familias, la militancia pol&iacute;tica y guerrillera de sus hijos no era una causa compartida y, a veces, era hasta rechazada, por lo que el reclamo judicial no siempre fue iniciado.
    </p><p class="article-text">
        El contraste mayor con la causa negacionista es de los integrantes del colectivo Historias Desobedientes. Se trata de hijos de connotados represores. 
    </p><p class="article-text">
        Estas personas, que crecieron en hogares conducidos por torturadores que llegaban a su casa a comer cada noche, se rebelaron contra su destino y se asociaron a la causa de las v&iacute;ctimas de sus padres.
    </p><p class="article-text">
        Entre quienes marcharon este domingo, se encuentra Anal&iacute;a Kalinec, autora del libro <em>Llevar&eacute; su nombre: La hija desobediente de un genocida. </em>
    </p><p class="article-text">
        El expolic&iacute;a Eduardo Kalinec cumple una condena de prisi&oacute;n perpetua y entabl&oacute; una batalla legal para desheredar a su hija.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Miles de personas sujetan la pancarta con los rostros de los desaparecidos en la dictadura                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Sebastián Lacunza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/miles-argentinos-salen-calle-dia-memoria-milei-niega-hubiese-30-000-desaparecidos_1_11240023.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Mar 2024 20:22:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Centenares de miles de argentinos salen a la calle por el Día de la Memoria mientras Milei niega el número de desaparecidos en la dictadura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Argentina,Javier Milei,Dictadura argentina,Ultraderecha,Desaparecidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Leila Guerriero: “No me gusta ser complaciente con los entrevistados”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/leila-guerriero-no-gusta-complaciente-entrevistados_1_10865602.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bcd05735-a0ad-43d2-8289-68ec329d4765_16-9-discover-aspect-ratio_default_1088554.jpg" width="3216" height="1809" alt="Leila Guerriero: “No me gusta ser complaciente con los entrevistados”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora y periodista argentina publica una novela que indaga en la historia de Silvia Labayru, una joven que fue torturada y violada por unos militares durante la dictadura argentina en diciembre de 1979 </p><p class="subtitle">Rayden: “Cuando la derecha llega al poder mete mano a la cultura, pero luego somos los demás quienes adoctrinamos”</p></div><p class="article-text">
        En diciembre de 1979, los militares que hab&iacute;an instaurado una <a href="https://www.eldiario.es/temas/dictadura-argentina/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dictadura militar en Argentina</a> despu&eacute;s de un golpe de Estado secuestraron a Silvia Labayru, una joven de 20 a&ntilde;os embarazada de cinco meses. La metieron en el centro de detenci&oacute;n que hab&iacute;an montado en la Escuela de Mec&aacute;nica de la Armada (ESMA) donde la torturaron, la violaron y dio a luz a su hija Vera encima de una mesa. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n la obligaron a trabajar para ellos y a infiltrarse secretamente en el grupo de las Madres de Mayo junto al teniente Alfredo Astiz. Esa operaci&oacute;n tuvo como resultado la muerte de tres de las madres y dos monjas francesas entre otras personas.
    </p><p class="article-text">
        Ella, integrante del grupo armado Montoneros e hija de un militar, fue una de las pocas que sobrevivi&oacute; al infierno alojado en ese edificio por el que pasaron 5.000 detenidos. Sin embargo, aunque esquiv&oacute; la muerte (nunca supo c&oacute;mo ni por qu&eacute;), durante muchos a&ntilde;os tuvo que lidiar con el rechazo de quienes la tildaron de colaboracionista. 
    </p><p class="article-text">
        La periodista Leila Guerriero comenz&oacute; a indagar en su historia en 2021, cuando su amigo Daniel Yako le pas&oacute; el enlace a una noticia publicada en el diario argentino P&aacute;gina/12. Labayru hab&iacute;a denunciado en 2014, junto a otras dos v&iacute;ctimas, la violencia sexual que hab&iacute;an sufrido durante su encierro en la ESMA (hasta 2010, no tuvo reconocimiento como delito aut&oacute;nomo). Faltaban cinco meses para que se dictase sentencia y Guerriero decidi&oacute; investigar m&aacute;s a fondo sobre la figura de esa mujer a trav&eacute;s de entrevistas a ella y a otros muchos de los implicados en su historia, adem&aacute;s de consultar toneladas de documentaci&oacute;n sobre el tema. El resultado de ese esfuerzo es <em>La llamada</em>, un libro de m&aacute;s de 400 p&aacute;ginas que acaba de publicar en Espa&ntilde;a la editorial Anagrama y que saldr&aacute; el pr&oacute;ximo mes de marzo en su pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuando le lleg&oacute; la historia de Silvia Labayru y decidi&oacute; tirar de ella: &iquest;pensaba que le iba a dar para un libro de 430 p&aacute;ginas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue mi amigo Dani Yako el que me propuso el contacto con ella. Yo pens&eacute; en un art&iacute;culo para El Pa&iacute;s Semanal y se lo dije a ella sin hablar con mis editoras, porque tampoco sab&iacute;a si, despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os de no hablar con el periodismo, iba a querer. Al final de la entrevista me dijo &ldquo;est&aacute; bien, hag&aacute;moslo&rdquo;. Pero a la segunda o tercera entrevista yo me di cuenta que la historia era completamente inabarcable porque es muy compleja y para ser contada necesitaba cierta sutileza, que cada una de las piezas fuera encajando de manera natural. As&iacute; que le expliqu&eacute; la idea de hacer un libro, tambi&eacute;n sin coment&aacute;rselo a Silvia Ses&eacute;, mi editora de Anagrama. De hecho, durante muchos meses no dije nada, simplemente porque yo trabajo de esa manera, no porque quisiera ocultarlo. Me quita un poco de presi&oacute;n, digamos que trabajo m&aacute;s con menos presi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Hacer un libro da un poco de v&eacute;rtigo porque puedes escribir lo que t&uacute; quieras, de ah&iacute; a que despu&eacute;s que te lo publiquen es otro tema. El l&iacute;mite llega cuando la historia est&aacute; ya contada y no necesita absolutamente nada m&aacute;s. Desde el principio supe que no iba a ser corto: ten&iacute;a 1.930 p&aacute;ginas solo de transcripciones, sin contar v&iacute;deos vistos, programas de radio escuchados, libros le&iacute;dos, trabajos acad&eacute;micos, causas judiciales, etc&eacute;tera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;nto tard&oacute; en organizar toda esa informaci&oacute;n? Porque no se trata de un libro lineal, tiene saltos temporales y muchos testimonios.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mi trabajo siempre trata de tener una enorme cantidad de informaci&oacute;n y darle una forma. Pero es verdad que con este libro ten&iacute;a m&aacute;s material que con ninguna otra cosa antes, era una cosa descomunal. Me demor&eacute; en escribirlo cuatro meses, desde noviembre de 2022 hasta marzo de 2023. Pero todos y cada uno de los d&iacute;as de esos meses yo me sent&eacute; a las 05:00 de la ma&ntilde;ana y termin&eacute; de escribir a las 21:30 de la noche.
    </p><p class="article-text">
        Rechac&eacute; otros trabajos. Hubo cosas que no, como La p&iacute;ldora de la Cadena SER o la columna en El Pa&iacute;s, pero suspend&iacute; talleres, encuentros con amigos, cenas, cumplea&ntilde;os, todo. Lo &uacute;nico que festej&eacute; fue mi cumplea&ntilde;os, con una cena muy sencilla con mi pareja. Y nada m&aacute;s. En meses.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://www.anagrama-ed.es/uploads/media/portadas/0001/28/b082a4ee05627055ff7af0653c1ef97f536a23f7.jpeg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se queda al terminar un trabajo as&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Terminar un libro te deja una sensaci&oacute;n de vac&iacute;o siempre. Porque eso captur&oacute; tanto tu atenci&oacute;n no solo durante la escritura, sino tambi&eacute;n durante el reporteo. Es como estar todo el tiempo con eso en la cabeza, aunque ni siquiera est&eacute;s pensando en ello. Despu&eacute;s del alivio de decir &ldquo;bueno, listo, ya lo entregu&eacute;&rdquo; siempre sobreviene una especie de duelo. Lo que pasa es que despu&eacute;s me vine a la residencia de la Fundaci&oacute;n Finestres en Catalunya y me met&iacute; de lleno a releer toda la obra de Truman Capote porque ten&iacute;a que pasar abril y mayo rastreando sus pasos en la Costa Brava. Sal&iacute; de una cosa gorda y me met&iacute; en otra que era bastante complicada tambi&eacute;n, con toda la tensi&oacute;n que implica hacer un viaje de dos meses fuera de tu casa. Esas ocupaciones y preocupaciones r&aacute;pidamente me separaron del vac&iacute;o. Llegu&eacute; de Palam&oacute;s, me puse a escribir el texto Capote y despu&eacute;s me fui a un viaje muy largo por Menorca y por Italia buscando a mis ancestros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En determinado momento del libro, empieza a pensar en c&oacute;mo se queda Silvia despu&eacute;s de las entrevistas. Y tambi&eacute;n en por qu&eacute; decidi&oacute; hablar con usted, pero nunca se lo llega a preguntar. &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; en qu&eacute; momento empec&eacute; a pensar c&oacute;mo se queda ella. Creo que fue despu&eacute;s de un d&iacute;a en que ella se quedaba sola porque Hugo [su pareja] no estaba y empezamos a hablar de lo que iba a hacer y de series de Netflix para ver. Y me imagin&eacute; esa mujer ah&iacute; sola despu&eacute;s de haber hablado conmigo tres horas de todo eso que le hab&iacute;a pasado. 
    </p><p class="article-text">
        Y no le pregunt&eacute; porque no le preguntar&iacute;a nunca a nadie por qu&eacute; habla conmigo. Es una pregunta que s&iacute; me hacen los colegas, que es muy v&aacute;lida pero no est&aacute; en m&iacute; para nada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Que los sobrevivientes nunca llegasen a saber por qu&eacute; salieron vivos y que eso les persiga de por vida parece otra forma de tortura pensada aposta por los militares. El peso de la duda de otros exiliados sobre c&oacute;mo consiguieron salir de ah&iacute;, traicionando o colaborando, es terrible.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que es muy perverso. A mucha de la gente con la cual habl&eacute;, esta pregunta de por qu&eacute; no te mataron la destruy&oacute;. No nos podemos hacer una idea nosotras dos, que no pasamos por eso, de lo que puede afectar una pregunta as&iacute; y de c&oacute;mo se puede transformar en una especie como de bicho metido en la cabeza. No s&eacute; hasta qu&eacute; punto los militares hab&iacute;an tenido el refinamiento de pensarlo como tal o si fue simplemente un instinto bestia. Pero poner esa duda sobre una persona es lanzarla a la sombra de la sospecha y tambi&eacute;n la zozobra eterna de no saber qu&eacute; fue lo que te salv&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s no pod&eacute;s hacer esa pregunta. &iquest;A qui&eacute;n se la vas a hacer?, &iquest;al represor? Eso te demuestra la omnipotencia de esta gente en t&eacute;rminos de no valoraci&oacute;n del otro como un ser humano, porque despu&eacute;s de haberle hecho todas las barbaridades que le hiciste crees que esa persona no va a hablar nunca, nunca te va a denunciar. Pensar en c&oacute;mo le va a pesar tanto el terror que te tiene, que aunque est&eacute; libre caminando por las calles de Madrid nunca en su vida se va a atrever a decir &ldquo;este se&ntilde;or me hizo tal cosa&rdquo;, es muy sintom&aacute;tico de una manera de estar instalado en el mundo muy perversa y oscura.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;<strong>&iquest;Le sorprendi&oacute; conocer que algunos sobrevivientes fueron rechazados por sus compa&ntilde;eros en el exilio como le ocurri&oacute; a Silvia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, enormemente. Y lo reconozco como una ignorancia. No pas&oacute; con todos pero hubo mucha gente a la que s&iacute; y a m&iacute; me sorprendi&oacute; mucho. No fue una buena noticia, pero bueno, tambi&eacute;n es sintom&aacute;tico de cu&aacute;ntas cosas est&aacute;n all&iacute; de las que no se ha hablado.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No es lo mismo la comprensión que se puede tener hoy en día de lo que pasó y de la palabra consentimiento, que la visión que se tenía sobre eso en los años 70, 80, 90</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Est&aacute; la problem&aacute;tica del significado de los conceptos porque el consentimiento o la colaboraci&oacute;n no tienen sentido en un &aacute;mbito de represi&oacute;n en el que las personas no tienen opciones. Y a Silvia la acusan de no haberse negado a hacer ciertas cosas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es verdad eso que vos dec&iacute;s. A m&iacute; me parece que, de todas maneras, han pasado muchas cosas y no es lo mismo la comprensi&oacute;n que se puede tener hoy en d&iacute;a de lo que pas&oacute; y de la palabra consentimiento, que la visi&oacute;n que se ten&iacute;a sobre eso en los a&ntilde;os 70, 80, 90, incluso los primeros 2000. El juicio de Silvia por violencia sexual que se abri&oacute; por la posibilidad de denunciar las violaciones como delito aut&oacute;nomo a partir de 2010 fue posible por eso. Y la condena a Gonz&aacute;lez [su violador] tambi&eacute;n. Yo no s&eacute; si ese juicio se hubiera llevado adelante en los 90. Ella misma no se hubiera expuesto de esta manera hace 20 a&ntilde;os o 30 a&ntilde;os atr&aacute;s, porque el juicio hubiera sido de una violencia interrogatoria para ella terrible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro, cuando algunos de los entrevistados hablan del S&iacute;ndrome de Estocolmo que pudo tener Silvia usted escribe &ldquo;problema&rdquo;. &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Silvia rechaza furiosamente la idea del S&iacute;ndrome de Estocolmo, que es una especie de identificaci&oacute;n con tu captor. Y ella dice que todo el tiempo supo con qui&eacute;n estaba, jam&aacute;s sinti&oacute; esa identificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n parece que lo dicen un poco para disculparla.</strong> 
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pero a ella le parece un horror. Entonces yo tengo que registrar las dos cosas: que lo hacen con buena intenci&oacute;n, pero ella lo recibe con espanto. Ella se ha preocupado durante todos estos a&ntilde;os de averiguar, saber y ver d&oacute;nde encaja ella en todo esto y no es precisamente dentro de la figura del s&iacute;ndrome de Estocolmo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No dudé del testimonio de ella pero del testimonio de los demás tampoco, aunque parezca contradictorio. Con el tiempo, han pasado más de 40 años, hay cosas que uno olvida</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Lleg&oacute; a dudar alguna vez de su testimonio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, no dud&eacute; del testimonio de ella pero del testimonio de los dem&aacute;s tampoco, aunque parezca contradictorio. Con el tiempo, han pasado m&aacute;s de 40 a&ntilde;os, hay cosas que uno olvida. Incluso ella misma lo dice de algunos sucesos y no porque fuesen algo traum&aacute;tico sino porque no se acuerda. Es una reconstrucci&oacute;n de la historia con muchas contradicciones que est&aacute;n expuestas. Si hubiera pensado que era la historia de una farsante jam&aacute;s habr&iacute;a seguido o habr&iacute;a escrito un libro distinto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Silvia ha le&iacute;do el libro ya?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, lo ley&oacute; en diciembre cuando estaba en imprenta y no hab&iacute;a vuelta atr&aacute;s. Est&aacute; conforme. Tuvimos una muy larga conversaci&oacute;n despu&eacute;s de que ella ley&oacute; el libro, de franqueza total entre las dos. Me estuvo contando durante mucho rato lo que le hab&iacute;a pasado al leerlo, c&oacute;mo se hab&iacute;a re&iacute;do al empezarlo. Yo pens&eacute; qu&eacute; venturoso que un libro que va a contar una historia tan horrible tenga un primer comentario con una carcajada. Despu&eacute;s, por supuesto, no hubo tantas carcajadas, fue muy conmocionante para ella, pero al final de todo me dijo: &ldquo;Me pillaste&rdquo;. Como que le hab&iacute;a sacado la radiograf&iacute;a para bien y para mal, pero se sinti&oacute; muy respetada y no se cabre&oacute; con ninguna de las partes menos agradables. M&aacute;s all&aacute; de que sea una v&iacute;ctima, no a todo el mundo le va a parecer un personaje entra&ntilde;able, pero la idea del libro era un poco esa, a m&iacute; no me gusta ser complaciente con los entrevistados y creo que no lo fui con ella.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/leila-guerriero-no-gusta-complaciente-entrevistados_1_10865602.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jan 2024 21:26:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Leila Guerriero: “No me gusta ser complaciente con los entrevistados”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Novela,Argentina,Dictadura argentina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las últimas Abuelas de Plaza de Mayo se organizan y pasan el relevo a los nietos bajo un Milei negacionista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ultimas-abuelas-plaza-mayo-organizan-pasan-relevo-nietos-milei-negacionista_1_10791114.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef615703-97a4-43aa-b429-56c2970d5bc7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las últimas Abuelas de Plaza de Mayo pasan la posta a los nietos recuperados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La organización de derechos humanos encontró a 133 nietos y quedan unos 300 con identidad robada. Estela de Carlotto y Buscarita Roa, las dos últimas abuelas en actividad, preparan la transición para seguir la lucha, en pleno auge de la ultraderecha. </p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Mar&iacute;a, &iquest;Te vas a quedar? As&iacute; empezamos, porque el tiempo es oro. Bueno, muy bien. Bienvenido a nuestra casa&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Estela Barnes de Carlotto, 93 a&ntilde;os, preside una nueva reuni&oacute;n de la comisi&oacute;n directiva de Abuelas de Plaza de Mayo. Es una tarde c&aacute;lida y soleada en el barrio San Crist&oacute;bal de Buenos Aires. Faltan cinco d&iacute;as para que Javier Milei y Victoria Villarruel, dos negacionistas de los cr&iacute;menes de la dictadura, asuman la presidencia y la vicepresidencia de Argentina. 
    </p><p class="article-text">
        Secunda la reuni&oacute;n Buscarita Roa, vicepresidenta de Abuelas, chilena, de 86 a&ntilde;os. Se reparten alrededor de una enorme mesa una docena de nietos recuperados y colaboradores, como Mar&iacute;a Santa Cruz, la secretaria administrativa, que se qued&oacute;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Carlotto y Roa son las únicas abuelas en plena actividad en la filial Buenos Aires</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Abuelas de Plaza de Mayo cuenta 133 recuperaciones de identidad de hijos de desaparecidos por la &uacute;ltima dictadura militar (1976-1983). Las primeras, las hermanas Tatiana Ruarte Britos y Laura Jotar Britos, fueron localizadas en marzo de 1980, con 6 y 2 a&ntilde;os de edad. El &uacute;ltimo, Daniel Santucho Navajas, el 28 de julio pasado, con 46. Se estima que unos 300 hijos de desaparecidos permanecen con su identidad robada. 
    </p><p class="article-text">
        Carlotto y Roa son las &uacute;nicas abuelas en plena actividad en la organizaci&oacute;n. Ambas recuperaron a sus respectivos nietos mediante ex&aacute;menes de ADN, con intervenci&oacute;n judicial. Buscarita se reencontr&oacute; con Claudia Victoria Poblete Hlaczik en 2000; Estela conoci&oacute; a Ignacio Montoya Carlotto en 2014. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Estela de Carlotto, Buscarita Roa y Claudia Poblete, durante la reunión de Abuelas de Plaza de Mayo                            </span>
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        Otras, ya mayores, dan el presente en ocasiones puntuales, como Luisa Bertrans de Barahona, 94, con dos hijos desaparecidos, que vive en Z&aacute;rate (norte de Buenos Aires), y la presidenta honoraria, Rosa Tarlovsky de Roisinblit, de 104. Unas diez abuelas est&aacute;n retiradas de la vida p&uacute;blica y alguna milita en otras organizaciones, como Madres de Plaza de Mayo. En su momento, dos centenares de mujeres concibieron a Abuelas como su lugar en el mundo para pelear por sus hijos y sus nietos. 
    </p><h3 class="article-text">Aquella Estela que dej&oacute; todo</h3><p class="article-text">
        El rostro de Estela es ic&oacute;nico de las cuatro d&eacute;cadas de democracia que Argentina acaba de cumplir. En el ya m&iacute;tico departamento de la calle Virrey Ceballos, a dos cuadras del cuartel general de la Polic&iacute;a Federal, mientras administra la reuni&oacute;n del cuerpo directivo, la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo brilla con un aura especial. 
    </p><p class="article-text">
        La agenda habitual de las reuniones de comisi&oacute;n directiva de los martes, a las que Estela llega desde su casa en La Plata, al sur de Buenos Aires, incluye posicionamientos pol&iacute;ticos, denuncias por violaciones a los derechos humanos, asuntos de financiaci&oacute;n, la cooperaci&oacute;n internacional y los temas m&aacute;s delicados y confidenciales: las investigaciones para dar con otro nieto recuperado. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay una Estela para el altar de la historia. Aquella que, el día en que se recupera un nieto, lee frente a la prensa la historia de vida de los padres desaparecidos y la lucha de sus abuelos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta tarde no predomina esa mujer de voz templada que lleva centenares de entrevistas period&iacute;sticas, ni esa polemista sutil, que agredida por Victoria Villarruel &mdash;la vicepresidenta amiga de los represores&mdash; como un &ldquo;personaje siniestro&rdquo;, replica que va a solicitar una audiencia con Milei para seguir reclamando por los nietos que falta encontrar. Quiz&aacute;s, cabe inferir, los personeros de la ultraderecha que acaban de desembarcar en el Gobierno argentino tengan algo que contarle. 
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            <span class="title">
                Estela de Carlotto, en su oficina, diciembre de 2023.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Tampoco prevalece la versi&oacute;n de Estela que ha sido venerada en auditorios de todo el mundo, ni aqu&eacute;lla que puso el cuerpo para enfrentarse con los polic&iacute;as en la Plaza de Mayo, en plena dictadura y m&aacute;s ac&aacute;. La se&ntilde;ora aqu&iacute; presente deja ver, pero no interpreta cabalmente a ese personaje pol&iacute;tico que arbitra entre facciones del peronismo, el progresismo y la izquierda que hist&oacute;ricamente estuvieron pr&oacute;ximas a la organizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Hay una Estela para el altar de la historia. Aquella que, el d&iacute;a en que se recupera un nieto, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Y7S9UNtKszo" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">lee frente a la prensa la historia de vida de los padres desaparecidos y la lucha de sus abuelos</a>. Lleva decenas de casos narrados. Pero tampoco es esa protagonista quien est&aacute; sentada esta tarde junto a elDiario.es. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;D&oacute;nde encaja esta Estela Barnes de Carlotto que reclama silencio, pide precisiones, marca los tiempos y ejerce la autoridad como si hubiera nacido con ella? &ldquo;Ven&iacute;, sentate que nos desordenamos&rdquo;, &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n quiere hablar?&rdquo;, &ldquo;Que hable el Tano&rdquo;, &ldquo;&iquest;Qu&eacute; m&aacute;s me quer&eacute;s preguntar?&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        Esta directora de orquesta se mira en el espejo de <a href="http://servicios.abc.gov.ar/lainstitucion/revistacomponents/revista/archivos/abc-delaeducacion/numero06/ArchivosParaDescargar/ABCDialogos.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">esa directora de la escuela nacional 102 de Coronel Brandsen</a>, una peque&ntilde;a ciudad a la que llegaba todos los mediod&iacute;as en tren, tras viajar dos horas desde La Plata. &ldquo;Yo creo que nac&iacute; maestra&rdquo;, declar&oacute; alguna vez la esposa de Guido Carlotto y madre de cuatro hijos. 
    </p><p class="article-text">
        A fines de agosto de 1978, cinco d&iacute;as despu&eacute;s de que los militares le entregaran el cuerpo de su hija Laura, tras 9 meses de desaparici&oacute;n, Estela de Carlotto abandon&oacute; el trabajo para el que hab&iacute;a nacido y se dedic&oacute; a buscar al nieto parido en cautiverio, de cuya existencia se enter&oacute; por testimonios de supervivientes de centros clandestinos de detenci&oacute;n. Esa maestra de &ldquo;toda la vida&rdquo; porque era &ldquo;medio mandona&rdquo; reaparece 45 a&ntilde;os despu&eacute;s en la reuni&oacute;n de la comisi&oacute;n directiva de Abuelas. 
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Coqui, Licha, Hayd&eacute;e, Chicha&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Entre esa tarde de inicios de diciembre y la publicaci&oacute;n de esta nota, han muerto tres abuelas emblem&aacute;ticas para la instituci&oacute;n: Carmen Ledda Barreiro, de la filial de la ciudad de Mar del Plata (sur), &Aacute;ngela Barili de Tasca (Mar del Plata) y Rosa Ros&eacute;s de Coutada, de la provincia de Corrientes (norte). Poco antes hab&iacute;a muerto <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/murio-sonia-torres-referente-plazas-mayo-cordoba_1_10617144.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Sonia Torres, presidenta de Abuelas de la provincia de C&oacute;rdoba (centro)</a>. De ellas, s&oacute;lo &Aacute;ngela recuper&oacute; al nieto que buscaba. 
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&nbsp;En los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha perdido a compa&ntilde;eras de d&eacute;cadas de lucha. &iquest;C&oacute;mo sigue adelante?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&nbsp;Yo, ahora, si cierro los ojos, en vez de ver las caritas de estos nietos, las veo a ellas.
    </p><p class="article-text">
        &ndash; &iquest;Por ejemplo, a qui&eacute;nes?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&nbsp;Ay, la veo a Raquel, a Clara, a N&eacute;lida. Ay&uacute;denme con los nombres.
    </p><p class="article-text">
        Empiezan a llover nombres desde los cuatro costados y ella misma ordena la lista. &ldquo;Amelia, Hayd&eacute;e; el apellido de Hayd&eacute;e, digan. &iexcl;Vallino, claro!. Chicha, Coqui, Cooqui, Coooooquiiii. Las veo a todas ac&aacute;. Delia, claro. &iquest;La abuela de Ayacucho como era?, vamos, &iquest;c&oacute;mo era la del Oeste? Negrita Segarra, Licha, &iexcl;Licha!. Estaban Gallicchio de Rosario, Reina Waisberg, Rosa, Laura. Mir&aacute; cu&aacute;ntas, &iquest;eh?&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Dice la memoria de los presentes que el &aacute;nimo no faltaba en las reuniones de comisi&oacute;n directiva, incluso en momentos duros. Que por estos dos pisos del edificio de Virrey Ceballos, cuyas paredes est&aacute;n cubiertas por reconocimientos de todo el mundo &mdash;incluidas comunidades aut&oacute;nomas y ciudades espa&ntilde;olas&mdash;, la circulaci&oacute;n de tortas y bizcochuelos para acompa&ntilde;ar el mate y el t&eacute; fue infaltable. Que cada recuperaci&oacute;n de un nieto fue una fiesta inolvidable. 
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            <span class="title">
                Abuelas de Plaza de Mayo, en plena tarea. En el extremo izquierdo, Rosa Roisinblit, actual presidenta honoraria, y Licha Zuasnabar, primera presidenta de la institución                            </span>
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        La historia de Abuelas comenz&oacute; en encuentros clandestinos en bancos de plazas y confiter&iacute;as, a partir de abril de 1977, cuando el aparato represor hac&iacute;a desaparecer a decenas de disidentes cada semana. 
    </p><p class="article-text">
        Mujeres atormentadas por la desaparici&oacute;n de sus hijos y nietos se juntaban disimuladamente a tomar el t&eacute;. Un boca a boca originado en alg&uacute;n vecino, un infidente de una oficina estatal y sobrevivientes de campos de concentraci&oacute;n despertaron una b&uacute;squeda irrefrenable. Ya antes de que acabara la dictadura, seis a&ntilde;os despu&eacute;s, la lucha hab&iacute;a recorrido el mundo. Fueron a&ntilde;os en que el terror de Estado impon&iacute;a su ley. Al regreso de los primeros viajes por Canad&aacute;, Estados Unidos y Europa, los abogados esperaban a estas mujeres en el aeropuerto de Ezeiza con el <em>habeas corpus</em> preparado en caso de desaparici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Los mayores a veces apoyaban la actividad social, pol&iacute;tica o guerrillera de sus hijos, o estaban totalmente en contra, o desconoc&iacute;an esa militancia. La fundada presunci&oacute;n de que la dictadura har&iacute;a desaparecer a los hombres que reclamaran por sus hijos &mdash;Guido Carlotto, por ejemplo, fue secuestrado semanas cuando buscaba a su hija&mdash; hizo que las mujeres dieran un paso al frente. 
    </p><p class="article-text">
        En cuesti&oacute;n de meses, amas de casa y trabajadoras se transformaron en estrategas capaces de lidiar con la alta jerarqu&iacute;a cat&oacute;lica, generales huidizos y l&iacute;deres de todo el mundo. Organizaron festivales, se enfrentaron a la Polic&iacute;a Montada en las plazas, comenzaron querellas judiciales que siguen vigentes, combatieron leyes de impunidad vigentes entre 1987 y 2003 e impulsaron la creaci&oacute;n del Banco Nacional de Datos Gen&eacute;ticos, una proeza cient&iacute;fica que pas&oacute; a ser referencia internacional para la restituci&oacute;n de identidad de desaparecidos. 
    </p><h3 class="article-text">Contra viento y marea</h3><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica de memoria, verdad y justicia de los gobiernos de los Kirchner (2003-2015) transformaron la gesta de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo (dos organizaciones separadas) en una lucha de Estado. 
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            <span class="title">
                De izquierda a derecha, Martín Amarilla Molfino, Abel Madariaga, Juan Pablo Moyano, Leonardo Fosatti, María Santa Cruz, Claudia Poblete, Estela de Carlotto, Guillermo Pérez Roisinblit, Belén Altamiranda y                            </span>
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        El car&aacute;cter intr&iacute;nsecamente conservador de los tribunales argentinos no impidi&oacute; que adoptaran una jurisprudencia que los llev&oacute; a firmar penas contra m&aacute;s de 1.100 represores, en un puente con el hist&oacute;rico Juicio a las Juntas de 1985 que juzg&oacute; a jerarcas como Jorge Rafael Videla y Emilio Eduardo Massera, indultados en 1990 y condenados nuevamente, ya en el siglo XXI, a cadena perpetua. Varios de los represores encarcelados son apropiadores de hijos de desaparecidos. 
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno del conservador Mauricio Macri, despectivo de la lucha de Abuelas, intent&oacute; pero no encontr&oacute; margen para dar marcha atr&aacute;s en la pol&iacute;tica de memoria hist&oacute;rica. Sigui&oacute; el peronista de centroizquierda Alberto Fern&aacute;ndez, quien retom&oacute; el impulso, hasta que lleg&oacute; Javier Milei a la presidencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estela narra el cuadro de situaci&oacute;n ante un liderazgo ultaderechista que los organismos de derechos humanos perciben un&aacute;nimemente como peligroso: &ldquo;A nosotros nos encuentra como siempre, luchando para encontrar a los nietos que faltan. Estamos a la espera de algo malo, como todos, pero tenemos el convencimiento de que vamos a seguir en la b&uacute;squeda contra viento y marea&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Durante la campa&ntilde;a, Milei adscribi&oacute; a la postura hist&oacute;rica de los defensores de los represores: que en la Argentina hubo una &ldquo;guerra&rdquo; en la que se cometieron &ldquo;excesos&rdquo;. Esa versi&oacute;n, demostrada como falsa con testimonios y pruebas en cientos de causas judiciales, fue la raz&oacute;n de ser de la vida p&uacute;blica de la vicepresidenta Villarruel. Durante dos d&eacute;cadas, esta abogada se dedic&oacute; a tejer relaciones con militares condenados y sus defensores, y a agraviar a los familiares de los desaparecidos, bajo la apariencia de un intento de reivindicaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas de las organizaciones armadas.
    </p><p class="article-text">
        El campo progresista argentino se encuentra abrumado y desorientado por la irrupci&oacute;n del primer gobierno de ultraderecha electo por voto popular. No es el caso de Estela. La noche de la victoria de Milei frente al peronista Sergio Massa en la segunda vuelta presidencial, ella termin&oacute; consolando a dos nietas que lloraban por el resultado. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dorm&iacute; con normalidad y me despert&eacute; fresca como una lechuga porque sab&iacute;a que me iban a llamar los medios &iquest;Fue legal? S&iacute;. Entonces vamos a hacer lo mismo que hicimos siempre. Reclamamos, no ofendemos. Vamos a pedirle una audiencia para que sepa qui&eacute;nes somos, si es que no lo sabe, y vamos a ver la reacci&oacute;n del pueblo, porque est&aacute;n amenazando con violencia para reprimir manifestaciones. Cuid&aacute;ndonos, pero no aflojando. No vamos a parar&rdquo;, dice. 
    </p><h3 class="article-text">La urgencia del tiempo</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Ac&aacute; est&aacute; el Tano, por ejemplo. Este es Santucho&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Santucho, apellido ic&oacute;nico de las organizaciones armadas de los setenta. Apellido arrasado por la represi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Estela se refiere al italo-argentino Miguel Santucho, hermano de Daniel, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/abuelas-plaza-mayo-anuncio-restitucion-identidad-nieto-133_1_10416116.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">el nieto 133 que conoci&oacute; a su padre y a otros dos hermanos hace unos meses</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Miguel Santucho pone el foco en el objetivo de acelerar las restituciones de identidad de los nietos que faltan. &ldquo;La b&uacute;squeda es urgente, necesitamos haber encontrado a la mayor parte en no m&aacute;s de diez a&ntilde;os, porque ya estamos grandes y necesitamos incluirlos en nuestras vidas y pasar tiempo con ellos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La abuela de Santucho, N&eacute;lida Navajas, fallecida en 2012, se ocup&oacute; tempranamente de buscar la prueba cient&iacute;fica para probar la identidad, y as&iacute; contact&oacute; a la genetista estadounidense <span class="highlight" style="--color:#f9f9f9;">Mary Claire King, quien desarroll&oacute; en 1980 el &ldquo;&iacute;ndice de abuelidad&rdquo; que establece la posibilidad de parentesco entre un nieto y sus abuelos. &ldquo;</span>Siempre nos ense&ntilde;aron las abuelas a interpelar a la ciencia para que esa b&uacute;squeda sea cada vez m&aacute;s &aacute;gil. &Eacute;se es un gran desaf&iacute;o&rdquo;, dice el Tano. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La genetista Mary Claire King, Nélida Navajas y Estela de Carlotto, en una foto de archivo                            </span>
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        La coincidencia gen&eacute;tica explica casi todos los reencuentros de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, pero al principio, los m&eacute;todos eran otros. Se incorpora a la reuni&oacute;n Juan Pablo Moyano. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ven&iacute; que estamos hablando de vos&rdquo;, dice 'mandona' Estela Carlotto. 
    </p><p class="article-text">
        Los padres de Moyano pasaron por la Escuela Superior de Mec&aacute;nica de la Armada, un predio del norte de la ciudad de Buenos Aires del que desaparecieron unos 5.000 disidentes durante la dictadura. Con sus padres secuestrados, un juez entreg&oacute; al ni&ntilde;o Moyano en adopci&oacute;n irregular. En enero de 1983, un empleado ferroviario reconoci&oacute; el rostro de Moyano en una fotograf&iacute;a publicada por Abuelas, y Estela Carlotto y Chicha Mariani golpearon la puerta que les indic&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y ah&iacute; estaba &eacute;l, chiquitito, descalcito; nos recibi&oacute; con una sonrisa. Fuimos corriendo a avisarle a la abuela Natividad. Enloqueci&oacute;&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Otras b&uacute;squedas</h3><p class="article-text">
        Buscarita, la vicepresidenta de Abuelas, cuenta que eran tiempos en que hac&iacute;an guardia a la salida de jardines de infantes para mirar disimuladamente la fisonom&iacute;a de un ni&ntilde;o. Alguien pod&iacute;a haber visto llegar a un peque&ntilde;o a una familia de forma inesperada o hab&iacute;a despertado curiosidad el celo y el sigilo de unos supuestos padres. 
    </p><p class="article-text">
        Todo ello, bajo la insidia instaurada por los medios de comunicaci&oacute;n c&oacute;mplices de la dictadura contra padres &ldquo;desalmados&rdquo; que hab&iacute;an abandonado a sus hijitos para la aventura de la lucha armada contra los &ldquo;valores de la Naci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ndash; &iquest;Hasta qu&eacute; punto un gobierno comandado por dos negacionistas del terror de Estado puede atacar la lucha para la restituci&oacute;n de la identidad de los que faltan? 
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Hablen &iquest;Qui&eacute;n quiere hablar?
    </p><p class="article-text">
        Toma la palabra Leonardo Fosatti (nieto 81), recuperado en 2005: &ldquo;Las Abuelas y las Madres han transitado por momentos muy dif&iacute;ciles a lo largo de su trayectoria, con genocidas sueltos que se presentaban en los medios de comunicaci&oacute;n, en muchos casos vanaglori&aacute;ndose de los cr&iacute;menes cometidos. Y en ese sentido, nunca han bajado los brazos. Por supuesto que no es grato escuchar voces negacionistas o que reivindican la &uacute;ltima dictadura c&iacute;vico-militar. Es un desaf&iacute;o, pero uno de los tantos que han sabido afrontar&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La lucha marcó la vida de las abuelas y la de nietos que se enteraron a sus cuatro, 12, 27 o 42 años que no eran la persona que pensaban, y que, en algunos casos, quienes decían ser sus padres habían sido cómplices de la desaparición de los verdaderos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las abuelas se transformaron en bisabuelas y m&aacute;s tambi&eacute;n. Su lucha &eacute;pica marc&oacute; sus vidas y las de nietos que se enteraron a sus cuatro, 12, 27 o 42 a&ntilde;os que no eran la persona que pensaban y que, en algunos casos, quienes dec&iacute;an ser sus padres hab&iacute;an sido c&oacute;mplices de la desaparici&oacute;n de los verdaderos. La profunda dimensi&oacute;n psicol&oacute;gica y sentimental de cada una de estas vivencias se extiende tambi&eacute;n a bisnietos y parejas de los nietos recuperados. 
    </p><p class="article-text">
        La hija de Guillermo Amarilla Molfino (nieto 98) tiene siete a&ntilde;os. &ldquo;Cuando se resolvi&oacute; mi caso, mi hija no hab&iacute;a nacido todav&iacute;a. A m&iacute; me toc&oacute; crecer en un circuito de enga&ntilde;o permanente, pero con mi hija es distinto. Hay di&aacute;logo y conversaci&oacute;n dentro de la casa y en la vida misma. Sabe qui&eacute;nes fueron sus abuelos, sus t&iacute;os, mi historia, y me dijo que ella quiere luchar para encontrar a los que faltan. Por eso es importante la urgencia, porque construir nuestra identidad requiere tiempo&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fotografías de nietos recuperados                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La hija de Amarilla Molfino alguna vez se preocup&oacute; si el &ldquo;empleador&rdquo; de su padre podr&iacute;a seguir robando beb&eacute;s. La palabra &ldquo;apropiador&rdquo;, ajena al mundo de lo posible que conoc&iacute;a a su edad, le sonaba extra&ntilde;a. 
    </p><h3 class="article-text">El v&iacute;nculo con los &ldquo;apropiadores&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Claudia Poblete (nieta 64) recuper&oacute; su identidad a los 22 a&ntilde;os. &ldquo;En el proceso de reconstrucci&oacute;n y restituci&oacute;n, el momento en que yo me convierto en madre fue clave&rdquo;, cuenta. &ldquo;Comprendo, por un lado, la responsabilidad de un adulto frente a un ni&ntilde;o y lo que significa mentirle a un ni&ntilde;o que est&aacute; construyendo su mundo todos los d&iacute;as de su vida&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Su hija mayor y bisnieta de Buscarita Roa tiene ahora 15 a&ntilde;os. &ldquo;Cuando a sus siete se da cuenta de que yo hab&iacute;a crecido con mis apropiadores, que me hab&iacute;an mentido, me pregunt&oacute; &lsquo;&iquest;No se supone que, si uno quiere a alguien, no le miente?&rsquo; Las preguntas de mi hija me ayudaron a poner la responsabilidad donde estaba y cerrar ese v&iacute;nculo con los apropiadores, que en muchos casos es tortuoso&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Acaso por haber crecido en la mentira, los nietos recuperados comparten una pulsi&oacute;n por contarle la verdad a sus propios hijos. &ldquo;No quise mentirles nunca en nada, y eso que es muy dif&iacute;cil no mentirle en nada a los hijos. Al principio, para ella todo hab&iacute;a pasado en cinco minutos: mam&aacute; naci&oacute;, la robaron y la abuela la encontr&oacute;. Ella misma fue preguntando y poniendo en palabras qui&eacute;nes eran sus abuelos, qu&eacute; son las Abuelas de Plaza de Mayo y qu&eacute; hizo la dictadura&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las preguntas de mi hija me ayudaron a poner la responsabilidad donde estaba y poder cerrar ese vínculo con los apropiadores, que en muchos casos es tortuoso</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Claudia Poblete, nieta recuperada</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adriana Metz fue entregada a sus abuelos paternos, ya mayores, cuando su padre y su madre, embarazada de cinco meses, fueron secuestrados en Bah&iacute;a Blanca, en diciembre de 1976. Busca a un hermano nacido en cautiverio y cuenta una an&eacute;cdota. &ldquo;Yo iba a la sede de Abuelas los mi&eacute;rcoles a la tarde. Una vez, el pap&aacute; de mis hijos les dijo &lsquo;vamos a buscar a mam&aacute; que tiene la sorpresa&rsquo;, y los subi&oacute; al auto. La sorpresa era que hab&iacute;amos adoptado un perro, pero mi hijo, despu&eacute;s de jugar y celebrar la llegada de ese perro, me mir&oacute; a la cara: &lsquo;mam&aacute;, yo pens&eacute; que la sorpresa era otra&rsquo;. Enzo ten&iacute;a diez a&ntilde;os y estaba esperanzado con encontrar a su t&iacute;o&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El acercamiento de Adriana Metz a Abuelas se dio cuando tuvo a su segundo hijo. &ldquo;Los vi interactuar entre ellos y entend&iacute; lo que era un hermano&rdquo;. Como a sus compa&ntilde;eros, el tiempo le preocupa. &ldquo;Cuando encuentre a mi hermano, quiero buscar un sal&oacute;n de fiestas para celebrar el encuentro y no estar pensando en qu&eacute; geri&aacute;trico nos vamos a encontrar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Estela, un hito en su lucha y en su vida fue la recuperaci&oacute;n de Ignacio Montoya Carlotto.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&nbsp;Por supuesto, fue la gloria.
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Pens&oacute; en dar un paso al costado. 
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&nbsp;No, no, no, no, no. &iquest;No me ves ac&aacute;? 
    </p><p class="article-text">
        La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo afirma que no llora en p&uacute;blico. Hay testimonios gr&aacute;ficos de esa tarde del 5 de agosto de 2014 de ojos nublados por la emoci&oacute;n, pero la l&aacute;grima no rod&oacute;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Tapa del diario Buenos Aires Herld del 6 de agosto de 2014                            </span>
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        &ldquo;Yo me voy a ir solamente por carencia de salud mental, o si no, la muerte&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Estela tiene 93 a&ntilde;os, 14 nietos, seis bisnietos, tres hijos y &ldquo;la cuarta en el cielo&rdquo;. &ldquo;Es a la que tengo presente todo el tiempo, c&oacute;mo ser&iacute;a, qu&eacute; pensar&iacute;a&rdquo;. Alguna vez, la presidenta de Abuelas dijo que habr&iacute;a cambiado todo lo que vivi&oacute; a partir de agosto de 1978, las relaciones que construy&oacute;, los reconocimientos, los abrazos en la calle, la persona que naci&oacute; de la lucha, por que Laura permaneciera con vida.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo muchos problemas de salud, l&oacute;gicamente, pero parece mentira. Cuando vengo ac&aacute;, no me duele nada. Ni la rodilla, ni la espalda, ni todo lo que me duele&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tengo muchos problemas de salud, lógicamente, pero parece mentira. Cuando vengo acá, no me duele nada. Ni la rodilla, ni la espalda, ni todo lo que me duele</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Estela de Carlotto</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Mi experiencia es importante, pero lo es m&aacute;s la presencia de estos j&oacute;venes que tienen nuevas formas de dinamizar la b&uacute;squeda, con todos los instrumentos que yo no s&eacute; manejar. Ellos van a seguir&rdquo;, dice. 
    </p><p class="article-text">
        Estela transmite a los sucesores de la organizaci&oacute;n que hay que continuar la b&uacute;squeda de los nietos &ldquo;con alegr&iacute;a y confianza en uno mismo&rdquo;. Es el mismo mensaje que les dijo a las madres de los 43 estudiantes mexicanos desaparecidos en Ayotzinapa, en 2014. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos recorrido Latinoam&eacute;rica, donde en todos los pa&iacute;ses, salvo alguna excepci&oacute;n que no tengo presente, sufrieron dictaduras feroces con desaparecidos. A veces son abor&iacute;genes asediados que est&aacute;n rog&aacute;ndole al Gobierno que se ocupe de los cuerpos. Yo les dije: &lsquo;Basta, no lloren. Lloren en su casa, pero cuando salgan, sean guerreros, metan miedo, porque tienen que decirle al presidente la obligaci&oacute;n que tiene&rdquo;, dice. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando la presidenta de la Asociaci&oacute;n Abuelas de Plaza de Mayo recuper&oacute; a Ignacio, ella ten&iacute;a mas de 80 y &eacute;l, algo menos de 40. Ignacio, m&uacute;sico y docente, se enter&oacute; de que era el nieto de una de las mujeres m&aacute;s conocidas de Argentina, que sus padres hab&iacute;an desaparecido y que las personas que lo hab&iacute;an criado, campesinos de Olavarr&iacute;a, en plena Pampa argentina, lo hab&iacute;an recibido de manos de un represor. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La relaci&oacute;n con Ignacio es excelente. Nos vemos en fechas especiales, porque vive lejos. Viene a La Plata con su esposa y su hijita, mi bisnieta. Habla m&aacute;s seguido con mis hijos, que manejan el celular. Yo trato de no ser muy pesada, no soy as&iacute;, no ando besuqueando y agarrando. &Eacute;l est&aacute; muy cari&ntilde;oso, me dice cosas que no me dec&iacute;a, como &lsquo;te quiero mucho, abuela&rsquo;. &Eacute;l me va conociendo y yo lo voy conociendo a &eacute;l&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Paso a paso. 
    </p><h3 class="article-text">Cuando llegue el d&iacute;a</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Mirta Baravalle, cofundadora de Abuelas de Plaza de Mayo, junto a Carla Artés, una de las primeras nietas recuperadas, ya fallecida                            </span>
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        Adriana Metz no quiere pensar en cuando sean los nietos quienes deban hacerse cargo de la instituci&oacute;n. &ldquo;Prefiero mantenerme ingenua&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En 2010, un joven se acerc&oacute; a Abuelas con dudas sobre su identidad. Result&oacute; ser el hijo de Abel Madariaga, el hist&oacute;rico secretario general de la instituci&oacute;n. El joven, Francisco (nieto 101), falleci&oacute; en 2020. Proyecta su padre: &ldquo;Todos ellos me dan fuerza. Podemos pensar distinto, pero ninguno de los que estamos ac&aacute; tenemos ning&uacute;n tipo de dudas de que vamos a continuar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Bel&eacute;n Altamiranda Taranto (nieta 88) tuvo el privilegio de conocer a sus cuatro abuelos cuando recuper&oacute; su identidad, en 2007. Siente que est&aacute; en deuda con la presidenta de la filial de C&oacute;rdoba, Sonia Torres, emblema de la lucha por memoria, verdad y justicia en esa provincia asolada por la dictadura. &ldquo;Cada vez que se va una de las abuelas, nos sentimos m&aacute;s hu&eacute;rfanas. Hace un tiempo empezaron a hacer esta transici&oacute;n de a poco&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pocas personas como la uruguaya Mar&iacute;a Santa Cruz conoce la historia &iacute;ntima de las Abuelas de Plaza de Mayo. Lleg&oacute; a Buenos Aires en 1974, escapando de la dictadura de su pa&iacute;s, y hace 37 a&ntilde;os que es la secretaria administrativa. &ldquo;He hecho la administraci&oacute;n, hemos buscado el dinero y organizado la casa. Una casa de dolor y alegr&iacute;a. Cuando me pregunt&aacute;s por las abuelas que no est&aacute;n, a m&iacute; el coraz&oacute;n se me estruja. Me acuerdo de todas y las quiero con toda el alma. Ellas me han querido a m&iacute; mucho&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estela de Carlotto se ve en la necesidad de recuperar el orden. &ldquo;&Eacute;ste es un chiste que hago: &lsquo;mientras exista una abuela, manda la abuela&rsquo;&rdquo;. Risas. 
    </p><p class="article-text">
        Se acaba el recreo. Vuelve la directora de la escuela 102 de Brandsen. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se los digo en serio&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián Lacunza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ultimas-abuelas-plaza-mayo-organizan-pasan-relevo-nietos-milei-negacionista_1_10791114.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Jan 2024 21:16:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las últimas Abuelas de Plaza de Mayo se organizan y pasan el relevo a los nietos bajo un Milei negacionista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Argentina,Derechos Humanos,Dictadura argentina,Abuelas de Plaza de Mayo,Javier Milei,Ultraderecha,Desaparecidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descendientes de represores que rompen la 'ley del silencio': "Asumir que mi papá fue un genocida fue duro, pero necesario"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/descendientes-represores-rompen-ley-silencio-asumir-papa-genocida-duro-necesario_1_10795514.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/47a6ba8c-2f61-43a9-afa5-f0649fb9eea1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1087166.jpg" width="540" height="304" alt="Descendientes de represores que rompen la &#039;ley del silencio&#039;: &quot;Asumir que mi papá fue un genocida fue duro, pero necesario&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hijas, sobrinas y nietas de victimarios de diferentes dictaduras, como la española, la argentina o la chilena, conforman el colectivo Historias Desobedientes, desde donde se posicionan públicamente a favor de las víctimas y en contra de lo que hicieron sus familiares a pesar de los costes que conlleva</p><p class="subtitle">La hambruna española borrada por Franco que no aparece en los libros de historia
</p></div><p class="article-text">
        Cuando era ni&ntilde;a y su padre volv&iacute;a a casa, Anal&iacute;a Kalinec gateaba hasta colgarse de su pantal&oacute;n. &Eacute;l la levantaba en brazos, la besaba, le hac&iacute;a cosquillas y se re&iacute;an juntos en una t&iacute;pica escena en el seno de una familia conservadora argentina de los 80. Hoy estos son recuerdos que duelen y alivian al mismo tiempo, que se enmara&ntilde;an con emociones contradictorias que Anal&iacute;a tard&oacute; en colocar para poder asumir que el hombre al que tanto quiso y al que tanto obedeci&oacute; es el mismo que cumple pena de c&aacute;rcel. Que ese hombre, adem&aacute;s de su padre, hab&iacute;a sido el Dr.K.
    </p><p class="article-text">
        Conocido bajo ese apodo en sus a&ntilde;os como miembro de la Polic&iacute;a Federal durante <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cadena-perpetua-dictadura-argentina-espana_1_3031279.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la dictadura de la Juntas en Argentina</a>, Eduardo Kalinec lleva 18 a&ntilde;os en prisi&oacute;n: &ldquo;Mi pap&aacute; cumple cadena perpetua por cr&iacute;menes de lesa humanidad&rdquo;, resume Anal&iacute;a. Kalinec fue detenido en 2005, cuando ya era un comisario retirado, y fue condenado cinco a&ntilde;os m&aacute;s tarde en el proceso que juzg&oacute; la actividad de los centros clandestinos Atl&eacute;tico, Banco y Olimpo, que durante la dictadura sirvieron de espacios de detenci&oacute;n, tortura y exterminio de personas, muchas de las cuales contin&uacute;an a d&iacute;a de hoy desaparecidas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al principio hubo mucho desconcierto, no entend&iacute;a nada porque no sab&iacute;a de su vinculaci&oacute;n con la dictadura. Incluso pensaba que se trataba de un error&rdquo;, explica la mujer, que entonces ten&iacute;a 25 a&ntilde;os y acababa de tener a su primer hijo. Sin embargo, entrar en contacto con el dolor del otro lado, el de quienes fueron represaliados, verlo de cerca y sentir lo actual que sigue siendo le cambi&oacute;. Y a medida que fue conociendo a v&iacute;ctimas del &ldquo;Dr. K&rdquo; y familiares de desaparecidos acab&oacute; entendiendo que su padre era responsable: &ldquo;Fue un desmoronamiento muy grande. Es la ca&iacute;da de ese padre tan querido e idealizado y es algo muy dif&iacute;cil de atravesar porque la imagen de padre genocida es casi un ox&iacute;moron, o se es una cosa u otra. Sin embargo, asumir esa condici&oacute;n de mi pap&aacute; fue duro pero necesario&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Analía Kalinec es una de las integrantes del colectivo Historias Desobedientes.                            </span>
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        Lo contrario, asegura, hubiera sido elegir el camino de &ldquo;la hipocres&iacute;a&rdquo; y del &ldquo;mirar para otro lado&rdquo;. Porque Anal&iacute;a no es solo hija de un hombre condenado por participar en la represi&oacute;n, es tambi&eacute;n una <em>hija desobediente</em>, que se ha atrevido a denunciar p&uacute;blicamente las atrocidades cometidas por su padre y a posicionarse al lado de las v&iacute;ctimas. &ldquo;He elegido conservar recuerdos con &eacute;l que forman parte de mi historia, pero he tenido la necesidad de explicarle al mundo que soy hija de Eduardo Kalinec pero repudio sus cr&iacute;menes y no los convalido&rdquo;, sentencia Anal&iacute;a, que ha contado su historia en el libro <em>Llevar&eacute; su nombre </em>(Marea Editorial).
    </p><p class="article-text">
        Como ella, otros tantos hijos, hijas y familiares de victimarios vinculados fundamentalmente a las dictaduras latinoamericanas forman parte del colectivo Historias Desobedientes, que agrupa a quienes desde el interior de las familias han decidido romper el mandato de silencio y pelear por la verdad, la justicia y la reparaci&oacute;n a pesar de los costes personales y las preguntas sin respuesta que quedan en el aire.
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            <span class="title">
                Encuentro de integrantes del colectivo Historias Desobedientes                            </span>
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        &ldquo;&iquest;Hab&iacute;a humanidad en ti?&rdquo;, &ldquo;&iquest;Alguna vez sentiste compasi&oacute;n?&rdquo;, le cuestiona a su abuelo Loreto Urraca <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/nieta-cazador-abuelo-represor-franquista_1_2166761.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el libro </a><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/nieta-cazador-abuelo-represor-franquista_1_2166761.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Entre hienas</em></a>, que public&oacute; la editorial Funambulista en 2018. A Loreto ning&uacute;n amor le un&iacute;a al padre de su padre, pero s&iacute; la sangre y el apellido. Lo primero que sinti&oacute; cuando supo que era nieta de Pedro Urraca, el polic&iacute;a franquista dedicado a detener republicanos exiliados en la Francia ocupada por los nazis, fue verg&uuml;enza. &ldquo;Me impresion&oacute; much&iacute;simo saber la implicaci&oacute;n tan grave que hab&iacute;a tenido en la represi&oacute;n, fue tremendo ser consciente del da&ntilde;o que hab&iacute;a hecho&rdquo;, afirma.
    </p><h3 class="article-text">Acercarse al dolor de las v&iacute;ctimas</h3><p class="article-text">
        Loreto se crio sin saber qui&eacute;n era su abuelo, que viv&iacute;a en B&eacute;lgica y era un desconocido para ella. Lo vio por primera vez en Madrid en 1982, cuando cumpli&oacute; 18 a&ntilde;os, pero no fue hasta 2008 cuando supo que se trataba del <em>cazador de rojos</em> gracias a un reportaje de <em>El Pa&iacute;s</em> que contaba su verdadera identidad. Desde entonces, Loreto, ha investigado el pasado de su abuelo y ha decidido desafiliarse de su figura, como denomina a &ldquo;separarme p&uacute;blicamente de &eacute;l&rdquo;: &ldquo;Soy nieta de Pedro Urraca, pero no tengo nada que ver con sus ideas, no tengo esa lealtad familiar&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Loreto Hurraca, autora de Entre Hienas (Funambulista) y nieta del &#039;cazador de rojos&#039;, Pedro Urraca                            </span>
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        Loreto, que ha participado en el reciente documental <em>Urraca, Cazador de rojos, </em>es la &uacute;nica representante en Espa&ntilde;a del colectivo Historias Desobedientes, aunque s&iacute; tiene contacto con algunas personas descendientes de falangistas que no est&aacute;n dispuestas a hablar p&uacute;blicamente. &ldquo;Hay miedo, que es algo de lo que yo me he salvado al tener un padre ausente y una madre ajena a esto, porque saben perfectamente que pueden recibir denuncias incluso por parte de sus familiares, que en algunos casos todav&iacute;a se identifican con esa ideolog&iacute;a. Adem&aacute;s, viven en el medio rural, donde el encuentro y la cercan&iacute;a es mayor&rdquo;, esgrime la mujer, que pone a disposici&oacute;n de posibles <em>desobedientes</em> espa&ntilde;oles la direcci&oacute;n historias.desobedientes.es@gmail.com.
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                Pedro Urraca junto a su mujer, Hélène, en la plaza de la Concordia de París (Francia).                            </span>
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        Pedro Urraca, conocido como <em>Unamuno</em>, fue el agente de la Gestapo en Francia que detuvo al presidente de la Generalitat de Catalunya, Llu&iacute;s Companys, al que entreg&oacute; a la autoridades franquistas antes de ser fusilado. Varias d&eacute;cadas despu&eacute;s, Loreto ha conocido a su sobrina nieta, Mariona, con la que deposit&oacute; un ramo de rosas blancas en el Castillo de Montjuic, donde fue asesinado. Y es que parte de su proceso ha sido tambi&eacute;n acercarse a los descendientes de las v&iacute;ctimas de su abuelo, al que siempre se refiere por su nombre de pila. &ldquo;La distancia que ten&iacute;a con Pedro Urraca ha hecho que no me haya sentido culpable, pero dentro de las posibilidades quiero contribuir a reparar el da&ntilde;o causado&rdquo;, asume.
    </p><h3 class="article-text">Abuelo nazi</h3><p class="article-text">
        Conocer a un hombre que hab&iacute;a sido prisionero <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/campos-extermino-nazi-podia-alejarse-mente-obsesion-crematorio_1_9044908.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en los campos de concentraci&oacute;n de Hitler</a> fue para Ilka Vierkant (M&uacute;nich, 1964) un punto de inflexi&oacute;n. &ldquo;Fue tremendo ver su dolor, que todav&iacute;a estaba por todo su cuerpo, y que sufriera por algo en lo que mi abuelo estaba implicado. Me di cuenta de que estoy dentro de la Historia y no fuera&rdquo;, explica la mujer, nieta de Werner Vierkant, que fue a principios de los 40 director de parte de la red de ferrocarriles y miembro del Partido Nazi. &ldquo;Me di cuenta entonces de que Jon y mi abuelo estaban en el mismo espacio y tiempo. &Eacute;l fue esclavo en Auschwitz trabajando en el levantamiento de ra&iacute;les y mi abuelo tuvo que organizar la construcci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Werner, al que casi no conoc&iacute;a, muri&oacute; cuando ella ten&iacute;a entre seis y siete a&ntilde;os. Su padre le hab&iacute;a contado que era nazi, pero pas&oacute; el tiempo hasta que uni&oacute; &ldquo;las piezas del puzzle&rdquo; y se decidi&oacute; a alzar la voz: &ldquo;Es importante que los descendientes de los verdugos hablemos. La mayor&iacute;a no lo hace porque hay una ley del silencio, pero confrontar con el horror y mirarlo de frente puede contribuir a que no se repita&rdquo;.
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                Werner Vierkant con sus dos nietas, en el medio Ilka Vierkant.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Cuando el v&iacute;nculo de afecto se rompe</h3><p class="article-text">
        A diferencia de Loreto e Ilka, que no ten&iacute;an v&iacute;nculo afectivo con sus abuelos, ser <em>desobediente</em> ha tenido para Anal&iacute;a Kalinec un profundo coste personal y familiar. &ldquo;Fue dur&iacute;simo porque &eacute;ramos una familia muy tipo, muy unida&rdquo;, explica la mujer, que tiene otras tres hermanas. Ello ha provocado su &ldquo;expulsi&oacute;n literal de la familia&rdquo; hasta el punto de que en 2022 tuvo que defenderse de una demanda interpuesta por Eduardo Kalinec y dos de sus hermanas para intentar excluirla de la herencia de su madre por &ldquo;indigna&rdquo;. &ldquo;Son v&iacute;nculos muy primarios que se han truncado. Tengo dos sobrinos que no conozco a quienes junto a mis hijos les dedico el libro para que crezcan y puedan conocer la historia de esa t&iacute;a de la que seguramente no sepan mucho&rdquo;, afirma. 
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                Analía Kalinec (de pie a la derecha) junto a sus hermanas, su madre y su padre, Eduardo Kalinec.                            </span>
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        La decisi&oacute;n ha tra&iacute;do tambi&eacute;n consecuencias familiares para Lisette Orozco, que narra en el documental <em>El pacto de Adriana</em>, el camino que ha recorrido desde que su t&iacute;a, Adriana Rivas, fuera detenida en 2007 por haber sido agente de la Direcci&oacute;n de Inteligencia Nacional (DINA), la polic&iacute;a secreta del <a href="https://www.eldiario.es/internacional/chile-recuerda-50-anos-golpe-detono-terror-pinochetista-acecho-ultraderecha_1_10500351.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dictador chileno Augusto Pinochet</a>, un organismo vinculado a casos de detenciones, torturas y asesinatos &ldquo;financiado y amparado por EEEUU&rdquo;, sostiene ella. &ldquo;Mi familia dec&iacute;a que la hab&iacute;an confundido y que era inocente y yo cre&iacute; eso al principio, no me pod&iacute;a imaginar que alguien tan humano a mis ojos, a quien admiraba tanto, hab&iacute;a podido hacer cosas tan inhumanas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se puso entonces manos a la obra, a buscar informaci&oacute;n para intentar ayudar a su t&iacute;a, pero a medida que fue d&aacute;ndose cuenta de donde hab&iacute;a estado involucrada &ldquo;fue como si su figura se me empezara a oscurecer&rdquo;. Adriana Rivas aprovech&oacute; en 2011 la libertad condicional para huir de Chile hasta que en 2018 la detuvieron en Australia y un par de a&ntilde;os despu&eacute;s aceptaron su extradici&oacute;n a su pa&iacute;s. Desde entonces no sabe nada de ella y hay una parte de su familia &ldquo;negacionista&rdquo; que siempre defendi&oacute; &ldquo;una versi&oacute;n sesgada de la dictadura&rdquo; y &ldquo;justific&oacute; los cr&iacute;menes de lesa humanidad&rdquo; con la que no tiene contacto.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hoy en d&iacute;a est&aacute; orgullosa del camino recorrido, de haberse posicionado &ldquo;contra las vulneraciones de derechos humanos&rdquo; y a favor &ldquo;del dolor de las v&iacute;ctimas&rdquo; para contribuir a &ldquo;liberar a mis futuras generaciones de la carga del trauma&rdquo; que ella misma ha experimentado a trav&eacute;s de la culpa o la verg&uuml;enza. Ella lo llama romper &ldquo;el da&ntilde;o transgeneracional&rdquo;. &ldquo;La familia no se elige, pero s&iacute; elegimos nuestro camino y podemos elegir no acompa&ntilde;ar el camino de otros cuando eso se trata de mentir o negar los hechos. Me parece esta una forma responsable de vivir&rdquo;, reflexiona Lisette.
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                Lisette Orozco posa con el carnet de su tía, Adriana Rivas, como miembro de la DINA de Pinochet.                            </span>
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        &ldquo;Nunca va a dejar de ser mi pap&aacute;&rdquo;, dice Ana Laura Guti&eacute;rrez al otro lado del tel&eacute;fono. Hija de Armando Guti&eacute;rrez, militar que ejerci&oacute; en un centro de detenci&oacute;n y tortura de la dictadura impuesta en Uruguay entre 1973 y 1985 en el que se acabaron encontrando los restos de dos desaparecidos. Aunque fue con 28 a&ntilde;os cuando se enter&oacute; de su actividad, &ldquo;desde muy temprano empec&eacute; a cuestionarle por justificar la dictadura&rdquo;, pero cree que haberse independizado joven ha hecho que el proceso sea m&aacute;s sencillo. &ldquo;Hay personas que no lo han logrado y creo que tiene que ver con un fuerte peso del patriarcado. Aqu&iacute; hay hijas abogadas que defienden a sus padres presos por delitos de lesa humanidad&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Junto a su hermana, Ana Laura forma parte del colectivo Historias Desobedientes, que, reconoce, le ha ayudado a atravesar la verg&uuml;enza de &ldquo;reconocer ser hija de quien soy&rdquo; y dejar de cargar por ello &ldquo;con una mochila que no es m&iacute;a&rdquo;. Armando falleci&oacute; hace tres a&ntilde;os y nunca ha dejado de ser alguien contradictorio para su hija. &ldquo;Era mi pap&aacute;, lo acompa&ntilde;e hasta el final porque estaba muy enfermo y me necesitaba, pero su persona me genera much&iacute;sima contradicci&oacute;n. Mi pap&aacute; defendi&oacute; ciegamente lo ocurrido y eso ya le hace parte. Adem&aacute;s, el dolor es actual, no han dicho d&oacute;nde est&aacute;n las 192 personas que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/miles-uruguay-marcha-silencio-desapariciones_1_1539911.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en nuestro pa&iacute;s a&uacute;n est&aacute;n desaparecidas</a>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al silencio que mantiene su padre tambi&eacute;n se refiere Anal&iacute;a Kalinec como uno de los elementos que impiden su v&iacute;nculo afectivo a d&iacute;a de hoy. &ldquo;Tiene informaci&oacute;n sensible que podr&iacute;a aportar y colaborar con sus v&iacute;ctimas y el hecho de que no lo haga y que siga eligiendo el silencio es una forma de reactualizar su crueldad que a m&iacute; me hace mal&rdquo;, sostiene. Ese es el silencio que hace que padre e hija, a pesar de todo, no se puedan encontrar. Porque a pesar de todo, hay brechas que no se han cerrado del todo. &ldquo;Yo quisiera que &eacute;l hablara por las v&iacute;ctimas y porque me ubicar&iacute;a en otro lugar con &eacute;l, hay algo del anhelo del encuentro que sigue vigente y de ah&iacute; el af&aacute;n de que hable&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Borraz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/descendientes-represores-rompen-ley-silencio-asumir-papa-genocida-duro-necesario_1_10795514.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 Dec 2023 18:50:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Descendientes de represores que rompen la 'ley del silencio': "Asumir que mi papá fue un genocida fue duro, pero necesario"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Dictadura argentina,Dictadura franquista,Chile,Uruguay,Franquismo,Torturas,Padres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙 PODCAST | Llorar por Argentina: quién es Javier Milei]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-llorar-argentina-javier-milei_132_10705249.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/96f86b41-02d8-4e5e-a9b8-8e1c370c29b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙 PODCAST | Llorar por Argentina: quién es Javier Milei"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Insulta a la mitad del país, confiesa que quiere privatizarlo todo, hasta los niños. Y ha ganado las elecciones en Argentina</p><p class="subtitle">Oferta especial - elDiario.es te regala 45 días de acceso gratuito a Podimo, la app con miles de podcast y audiolibros. Pruébalo en Podimo.es/aldia</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Argentina tiene nuevo presidente: el ultraliberal Javier Milei. Ha ganado por m&aacute;s de diez puntos al peronista Sergio Massa. Lo ha conseguido insultando a la mitad del pa&iacute;s, con un estilo histri&oacute;nico, anunciando acabar con lo p&uacute;blico, y con propuestas de extrema derecha en torno a los derechos sociales y la memoria hist&oacute;rica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n es Javier Milei? Le preguntamos por &eacute;l al periodista argentino de elDiarioAR, el medio hermano de elDiario.es en Argentina, Sebasti&aacute;n Lacunza. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>***</strong>
    </p><p class="article-text">
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    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo escuchar 'Un tema Al d&iacute;a'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Lo puedes escuchar en Podimo, la app de podcast y audiolibros que apoya &lsquo;Un tema Al D&iacute;a&rsquo;.&nbsp;<a href="https://podimo.com/es/aldia?utm_source=siteldia&amp;utm_campaign=elDiarioes&amp;utm_medium=internal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Si te abres una cuenta en Podimo desde este enlace</a>, tienes 45 d&iacute;as de acceso gratuito a todo su contenido exclusivo.
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    </p><p class="article-text">
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    </p><div class="list">
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                            </ul>
            </div><p class="article-text">
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    </p><p class="article-text">
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Luis Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-llorar-argentina-javier-milei_132_10705249.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Nov 2023 07:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[🎙 PODCAST | Llorar por Argentina: quién es Javier Milei]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Argentina,Javier Milei,Extrema derecha,Neoliberalismo,Dictadura argentina,Memoria Histórica,Aborto,Derecho al aborto]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Batalla contra la ultraderecha en el metro: profesores, médicos y cantantes piden a pasajeros votar contra Milei en Argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/batalla-ultraderecha-metro-profesores-medicos-cantantes-piden-pasajeros-votar-milei-argentina_1_10689605.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2577cb51-deae-49c3-a39a-c2ee77426e1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Batalla contra la ultraderecha en el metro: profesores, médicos y cantantes piden a pasajeros votar contra Milei en Argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ciudadanos de a pie intentan convencer de los peligros del candidato ultraderechista en el transporte público de Buenos Aires y Rosario mientras arrecian las amenazas sobre el retorno de los 'Falcon verdes', símbolo de las desapariciones de la dictadura, en la recta final hacia unos comicios ajustados</p><p class="subtitle">La candidata derrotada Patricia Bullrich apoya al ultra Milei para la segunda vuelta en Argentina: “No podemos ser neutrales”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Les pido disculpas, estoy un poco nerviosa, nunca en mi vida hice esto y lo hago porque estoy muy preocupada. Nac&iacute; en Suecia, cuando en Argentina hab&iacute;a una dictadura. Mi mam&aacute; ten&iacute;a 16 a&ntilde;os cuando la secuestraron embarazada de m&iacute; y fue a un campo de concentraci&oacute;n&rdquo;. Quien habla en un vag&oacute;n de la l&iacute;nea A del metro de Buenos Aires es <a href="https://twitter.com/Claudio16224129/status/1722665761452310818" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Ana Fern&aacute;ndez, nieta de Esther Ballestrino de Careaga</a>, una de las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo. No se trata de una acci&oacute;n coordinada de un grupo de militantes pol&iacute;ticos, sino una presentaci&oacute;n individual, a viva voz, de una mujer, cartera al hombro, que pasa por una pasajera m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Ballestrino de Careaga fue secuestrada junto a otros 11 familiares de v&iacute;ctimas de la dictadura militar en diciembre de 1977, por la traici&oacute;n del marino Alfredo Astiz, el emblem&aacute;tico represor que se hab&iacute;a infiltrado en el grupo de la Iglesia Santa Cruz de Buenos Aires bajo el nombre falso de &ldquo;Gustavo Ni&ntilde;o&rdquo;. En el momento de su desaparici&oacute;n, esta bioqu&iacute;mica exiliada de Paraguay buscaba a dos yernos. Una de sus hijas, Ana Mar&iacute;a, hab&iacute;a sido liberada tras ser torturada y se hab&iacute;a instalado en Suecia, donde naci&oacute; la joven que ahora alerta en el metro de la capital argentina sobre los peligros del ultraderechista Javier Milei y su candidata a vicepresidenta, Victoria Villarruel.
    </p><p class="article-text">
        Ana Fern&aacute;ndez cuenta a los pasajeros que su abuela fue arrojada con vida al mar en uno de los &ldquo;vuelos de la muerte&rdquo;, tras pasar por el campo de concentraci&oacute;n ESMA, donde se calcula que alrededor de 5000 personas estuvieron secuestradas. &ldquo;En la ESMA estaba (Jorge) &lsquo;El Tigre&rsquo; Acosta, lo pueden guglear, un genocida que hoy pide que voten a Milei&rdquo;. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1722665761452310818?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Es cierto. Acosta, condenado a cadena perpetua por cr&iacute;menes de lesa humanidad,<a href="https://www.eldiarioar.com/politica/ex-represor-jorge-tigre-acosta-esperanzado-milei-aproxima-hora_1_10636564.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> es uno de los represores que recuper&oacute; el habla</a> recientemente y expres&oacute; por escrito su ilusi&oacute;n por la victoria del economista ultraderechista. &ldquo;No quiero violencia para mis hijos, amo este pa&iacute;s, quiero vivir ac&aacute;, sin miedo a que nos secuestren&hellip; Por favor, por la democracia, no voten a Milei&rdquo;, concluye Ana Fern&aacute;ndez. 
    </p><p class="article-text">
        La reacci&oacute;n de los pasajeros es ambivalente. Algunos aplauden, otros siguen mirando el m&oacute;vil, en una ciudad en la que el candidato ultra seguramente sacar&aacute; ventaja al peronista Sergio Massa en la elecciones presidenciales del pr&oacute;ximo domingo. Hace a&ntilde;os que la ciudad de Buenos Aires dio el vuelco a la derecha y el camino de retorno no parece pr&oacute;ximo, ni siquiera con una figura de las caracter&iacute;sticas de Milei.
    </p><h3 class="article-text">D&iacute;as cruciales</h3><p class="article-text">
        Con todo dicho para las elecciones presidenciales en Argentina y un debate crucial que, seg&uacute;n la opini&oacute;n un&aacute;nime, gan&oacute; el peronista Sergio Massa, se han multiplicado los ejemplos de &ldquo;micromilitancia&rdquo; como el de la nieta de la cofundadora de Madres de Plaza de Mayo. Son decenas en medios de transporte p&uacute;blico de ciudades como Buenos Aires y Rosario que se han viralizado en redes sociales. <a href="https://twitter.com/FrankieGinOK/status/1724249799262712088" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Un m&eacute;dico neumon&oacute;logo de 79 a&ntilde;os</a> con 55 de experiencia, profesor de d&eacute;cadas en universidades p&uacute;blicas; un pediatra de su generaci&oacute;n; <a href="https://twitter.com/somoscorta/status/1724516426952687980" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un veterano de la guerra de Malvinas</a>; una docente jubilada, superviviente de un campo de concentraci&oacute;n; cantantes l&iacute;ricos; becarios del sistema cient&iacute;fico estatal; estudiantes de arte; la madre de una ni&ntilde;a con un severo problema de salud son otros ejemplos que se han volcado en las calles y los vagones del metro para ganar la batalla contra la ultraderecha. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1724241308363989044?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Todos ellos tienen causas personales y colectivas que defender, porque el ultraderechista y su compa&ntilde;era de f&oacute;rmula ya han anunciado que se proponen privatizar la educaci&oacute;n y los hospitales, eliminar la atenci&oacute;n p&uacute;blica de casos graves de salud porque el resto de la sociedad no tiene por qu&eacute; cargar con el gasto, plegarse a la postura brit&aacute;nica de que la poblaci&oacute;n implantada en Malvinas debe decidir su soberan&iacute;a y transformar las hect&aacute;reas del predio de la ESMA en un parque p&uacute;blico para que sean &ldquo;disfrutadas por todo el pueblo argentino&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esas proclamas y muchas otras de similar tenor fueron manifestadas por Milei, Villarruel y sus adl&aacute;teres a lo largo de los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os, ante entrevistadores de los principales grupos medi&aacute;ticos que, o bien permanecieron en silencio, o las celebraron como osad&iacute;as. En algunos casos, cuando las propuestas comenzaron a tener alg&uacute;n costo en cuanto a intenci&oacute;n de voto, los ultraderechistas las matizaron o esbozaron que se trata de reformas &ldquo;de segunda o tercera generaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Elecciones abiertas</h3><p class="article-text">
        El peronismo y la izquierda tienen experiencia en la denominada &ldquo;micromilitancia&rdquo; de los d&iacute;as previos a votar, que en comicios pasados les permiti&oacute; obtener victorias o acortar derrotas que se preve&iacute;an mayores. 
    </p><p class="article-text">
        Esta vez, nada est&aacute; dicho. Las encuestas coinciden en que ser&aacute; un recuento muy re&ntilde;ido, con una diferencia en el orden de 52% a 48% o incluso m&aacute;s ajustado.
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas tambi&eacute;n se hicieron p&uacute;blicas decenas de <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/no-votamos-milei-rechazo-mil-argentinas-propuestas-libertad-avanza_1_10677653.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">manifiestos colectivos</a> con firmas de todo tipo, desde artistas a psic&oacute;logos, docentes universitarios, militantes de derechos humanos, periodistas, clubes de barrio o escritores, que llaman a no votar al candidato de La Libertad Avanza. Por debajo, se ha formado una red de alianzas de un arco ideol&oacute;gico amplio, de izquierda a centroderecha, del peronismo a liberales, al estilo del &ldquo;cord&oacute;n sanitario&rdquo; que bloque&oacute; las candidaturas de los Le Pen en Francia, pero no ha habido una traducci&oacute;n en pactos pol&iacute;ticos con ese fin. 
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, el ala que responde al expresidente Mauricio Macri, mayoritaria en la coalici&oacute;n conservadora que qued&oacute; fuera de la segunda vuelta electoral<a href="https://www.eldiario.es/internacional/bullrich-confirmo-apoyo-milei-no-neutrales-ratificamos-valores-cambio-libertad_1_10629801.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, Juntos por el Cambio, milita activamente por la presidencia de Milei, </a>con asesoramiento log&iacute;stico, t&eacute;cnico y financiero. La tradicional Uni&oacute;n C&iacute;vica Radical, integrante de Juntos por el Cambio, y el peronismo disidente de la provincia de C&oacute;rdoba eligieron la neutralidad, y su dirigencia se dividi&oacute; entre las dos opciones de la segunda vuelta o el voto en blanco. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1724621004217913804?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de los partidos que integran el Frente de Izquierda y los Trabajadores, que sali&oacute; quinto en la primera vuelta, tambi&eacute;n se declararon neutrales, aunque los sondeos muestran que su electorado se volcar&aacute; abrumadoramente a favor de Massa. En cambio, el candidato peronista logr&oacute; la adhesi&oacute;n formal de algunos partidos provinciales y del minoritario Socialista.
    </p><h3 class="article-text">La fortaleza de Milei</h3><p class="article-text">
        Milei est&aacute; en camino y puede ganar. Por un lado, recibe el impulso de la derechizaci&oacute;n del voto que tiene lugar hace a&ntilde;os y explica la deriva radicalizada de Macri y de la derrotada Patricia Bullrich, a quienes alguna vez sus estrategas describieron como &ldquo;obamistas&rdquo;. A ello se suma el voto &ldquo;bronca&rdquo; [protesta] que hizo eclosi&oacute;n durante la pandemia en combinaci&oacute;n con el agobio de una crisis econ&oacute;mica que dura m&aacute;s de una d&eacute;cada, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/argentina-llega-142-7-inflacion-interanual-puertas-elegir-nuevo-presidente_1_10683613.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el terreno inicial sobre el que Milei tom&oacute; impulso.</a>
    </p><p class="article-text">
        Aunque el peronismo sigue prevaleciendo en barrios de trabajadores y pobres, La Libertad Avanza ha conseguido penetrar en el voto popular como nunca lo hab&iacute;a logrado el virtualmente extinto Juntos por el Cambio. Con especial &eacute;nfasis en las redes sociales, desde all&iacute; surge otra &ldquo;micromilitancia&rdquo; a favor de Milei contra &ldquo;la casta&rdquo; que puede resultar decisiva para el resultado del domingo. Mientras tanto, La Libertad Avanza ha enturbiado el final de la campa&ntilde;a instalando un discurso de &ldquo;fraude&rdquo; similar al propagado por otras fuerzas de ultraderecha en Estados Unidos o Brasil.
    </p><p class="article-text">
        Clar&iacute;n y La Naci&oacute;n han hablado de <a href="https://www.clarin.com/deportes/clubes-futbol-argentino-alinearon-detras-afa-chiqui-tapia-salieron-jugar-fuerte-cara-balotaje_0_T2DDjOElIc.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">una &ldquo;campa&ntilde;a del miedo&rdquo; del peronismo</a>, en un apoyo no expl&iacute;cito y con alguna variante interna dentro de cada grupo medi&aacute;tico, al proyecto ultraderechista. En la misma l&iacute;nea, factores del poder econ&oacute;mico, en especial del agronegocio, tambi&eacute;n se ilusionan con un giro que redunde en rebajas de impuestos, liberalizaci&oacute;n extrema del comercio exterior y dolarizaci&oacute;n. 
    </p><h3 class="article-text">Retorno de los 'Falc&oacute;n verdes'</h3><p class="article-text">
        Milei y Villarruel tambi&eacute;n cuentan con pilares m&aacute;s pol&eacute;micos, que hac&iacute;a d&eacute;cadas no se hac&iacute;an notar en la esfera p&uacute;blica argentina con semejante claridad. El capit&aacute;n retirado del Ej&eacute;rcito Iv&aacute;n Volante acus&oacute; en redes sociales a Agust&iacute;n Rossi, compa&ntilde;ero de f&oacute;rmula de Massa y exministro de Defensa, de organizar reuniones sociales y familiares en dependencias militares. En paralelo, <a href="https://twitter.com/andres_oliva/status/1722727393838973032" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">public&oacute; un video en Tik Tok en el que se observa un autom&oacute;vil Ford Falcon verde</a>, veh&iacute;culo emblem&aacute;tico de los secuestros durante la dictadura, musicalizado con una marcha militar y la leyenda &ldquo;siete... aunque un poco inc&oacute;modos entran en ese ba&uacute;l&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El Ej&eacute;rcito rechaz&oacute; las expresiones e inici&oacute; &ldquo;actuaciones administrativas correspondientes&rdquo; sobre Volante, con quien se solidariz&oacute; Villarruel, brazo militarista de Milei. Esta abogada, que dedic&oacute; toda su vida a conectarse con represores y publicar su versi&oacute;n de la historia, denomina &ldquo;familiares de terroristas&rdquo; a hijos, padres o hermanos de desaparecidos.
    </p><p class="article-text">
        Las alusiones a los Falc&oacute;n verdes se han multiplicado. Muchos de quienes se han expresado a favor de Massa han comenzado a recibir amenazas en sus m&oacute;viles y v&iacute;a redes sociales, aunque hay casos que han pasado a mayores, porque denotaban seguimientos. Agust&iacute;n Rombol&aacute;, presidente de la Juventud de la Uni&oacute;n C&iacute;vica Radical de la Ciudad de Buenos Aires y uno de los m&aacute;s enf&aacute;ticos contra Milei dentro de su partido, recibi&oacute; <a href="https://twitter.com/agustindrombola/status/1724616514018410681" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un mensaje con im&aacute;genes de &eacute;l t</a>omadas cerca de su domicilio con el texto: &ldquo;Vos qu&eacute;date tranki&hellip; el Falcon arranca por (el barrio de) Almagro la semana que viene&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián Lacunza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/batalla-ultraderecha-metro-profesores-medicos-cantantes-piden-pasajeros-votar-milei-argentina_1_10689605.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Nov 2023 21:49:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Batalla contra la ultraderecha en el metro: profesores, médicos y cantantes piden a pasajeros votar contra Milei en Argentina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Argentina,Elecciones Argentina,Sergio Massa,Javier Milei,Dictadura argentina,Ultraderecha en América Latina,Peronismo,Ultraderecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Guillermo Torremare, abogado argentino: "Hoy sabemos que había más de 700 centros clandestinos de detención"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/guillermo-torremare-abogado-argentino-hoy-habia-700-centros-clandestinos-detencion_1_10636025.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/71cee31b-c3cc-4e88-9c7b-056b4c71d907_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Guillermo Torremare, abogado argentino: &quot;Hoy sabemos que había más de 700 centros clandestinos de detención&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos desgrana los procesos judiciales contra los genocidas: "Llevamos 17 años de juicios, hay 1.100 represores que han recibido alguna sentencia"</p><p class="subtitle">Abuelas de Plaza de Mayo anunció la restitución de la identidad del nieto 133</p></div><p class="article-text">
        El abogado Guillermo Torremare (Tres Arroyos, Argentina, 1963), presidente de la <a href="https://www.apdh-argentina.org.ar" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asamblea Permanente por los Derechos Humanos</a>, conoce al dedillo los procesos judiciales contra los represores de la dictadura militar. El letrado, querellante en causas por cr&iacute;menes de lesa humanidad, ha visitado Espa&ntilde;a para exponer la trayectoria de los juicios contra los genocidas argentinos, invitado por el <a href="https://www.facebook.com/InstitutdEstudisPolitics/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Institut d'Estudis Pol&iacute;tics</a> y el <a href="https://www.idhuv.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Instituto de Derechos Humanos de la Universitat de Val&egrave;ncia</a>. 
    </p><p class="article-text">
        En esta entrevista con elDiario.es, Torremare destaca el consenso en materia de memoria hist&oacute;rica en la sociedad argentina y la b&uacute;squeda de los beb&eacute;s robados (el &uacute;ltimo, recuperado este a&ntilde;o, ha sido el '<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/abuelas-plaza-mayo-presento-nieto-133-descendiente-nelida-navajas_1_10416997.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nieto 133</a>'). El abogado alerta: &ldquo;Hay m&aacute;s de 350 personas que en la sociedad argentina&nbsp;viven con una identidad falsa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la ultima campa&ntilde;a electoral, con la candidatura de </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/javier-milei/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Javier Milei</strong></a><strong>, ha renacido cierto negacionismo de los cr&iacute;menes de la dictadura militar. &iquest;C&oacute;mo lo ha vivido?  </strong>
    </p><p class="article-text">
        Una peque&ntilde;a porci&oacute;n de negacionismo hubo siempre en la Argentina. Lo novedoso es que ahora se han expresado con una f&oacute;rmula electoral competitiva en la cual tanto el candidato a presidente como la candidata a vicepresidenta lo han manifestado p&uacute;blicamente. Eso es lo &uacute;nico realmente nuevo. Las manifestaciones que tienen ellos contrar&iacute;an todas las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que han sido consenso argentino desde 1983 en adelante. Todo el avance en materia de memoria, verdad, justicia, reparaci&oacute;n y dar garant&iacute;a de no repetici&oacute;n, de todo eso, hay un ampl&iacute;simo consenso en la Argentina. La circunstancia de que esta <a href="https://www.eldiario.es/internacional/negacionismo-crimenes-dictadura-irrumpe-argentina-mano-ultraderechista-milei_1_10207559.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">f&oacute;rmula electoral negacionista</a> haya tenido un gran apoyo electoral no es por ser negacionista. Es porque expresa una disconformidad de la ciudadan&iacute;a con la situaci&oacute;n econ&oacute;mica b&aacute;sicamente, pero el apoyo que tuvieron no significa que la sociedad argentina haya dejado de lado este amplio consenso que ha transitado durante los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; consist&iacute;a la</strong><a href="https://www.eldiarioar.com/politica/alberto-fernandez-no-hubo-demonios-terrorismo-llevo-miles-vidas_1_8562274.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> teor&iacute;a de los dos demonios</strong></a><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Durante la dictadura militar se habl&oacute; de que en la Argentina exist&iacute;a un demonio que eran las organizaciones revolucionarias armadas y guerrilleras. Cuando recuperamos la democracia y se empieza a juzgar a la dictadura, ah&iacute; se advierte que hab&iacute;a existido otro demonio, que hab&iacute;an sido precisamente las fuerzas estatales. Y, a medida que eso se empieza a profundizar, lo que se advierte precisamente es que no hab&iacute;a dos demonios sino uno, que era el demonio de la represi&oacute;n en manos del Estado, que es lo que llamamos terrorismo de Estado. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ha evolucionado esta concepci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hoy ya tambi&eacute;n hay un ampl&iacute;simo consenso en que lo que existi&oacute; durante la dictadura fue un demonio y que la v&iacute;ctima fue la sociedad en su conjunto. Estas expresiones negacionistas no reivindican expresamente la dictadura, no hacen apolog&iacute;a de la dictadura ni de sus cr&iacute;menes, pero lo que s&iacute; hacen es retomar esta teor&iacute;a de los dos demonios, que en su momento signific&oacute; un avance frente a la sociedad a la que se le vend&iacute;a que hab&iacute;a habido un solo demonio. Se advirti&oacute; que el Estado hab&iacute;a tenido conductas absolutamente inapropiadas, al punto de configurar cr&iacute;menes de lesa humanidad. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El presidente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de Argentina durante su visita a València.                            </span>
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        Volver a esos dos demonios es lo que pretender&iacute;a hoy el negacionismo y tambi&eacute;n, efectivamente, saltan a la luz sus contactos con los represores, muchos de ellos cumpliendo penas de prisi&oacute;n. Incluso se ha advertido que la candidata a vicepresidenta hab&iacute;a <a href="https://www.pagina12.com.ar/588302-piden-que-victoria-villarruel-le-explique-a-la-justicia-sus-" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">visitado en algunas ocasiones a Jorge Rafael Videla</a>, que es el s&iacute;mbolo m&aacute;s importante del terrorismo de Estado en la Argentina. Pero no se animan a reivindicar esto p&uacute;blicamente, lo cual demuestra la vigencia de este consenso acerca de la memoria, la verdad y la justicia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&nbsp;&iquest;Qu&eacute; supuso para la sociedad argentina el primer juicio a las juntas militares?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el juicio inicial de las juntas, que transcurre todo en el a&ntilde;o 1985, se dicta una sentencia que fue la gran bisagra, porque permiti&oacute; que la sociedad argentina tomara conocimiento real de lo que hab&iacute;a pasado en boca de los 850 testigos que declararon en ese juicio. Esto fue absolutamente novedoso y, si bien hoy lo miramos como que fue muy poco, se enjuiciaron a las tres primeras juntas militares, o sea, a nueve personas, de las cuales a dos solamente [Videla y Emilio Eduardo Massera] condenaron a prisi&oacute;n perpetua, a tres [Roberto Eduardo Viola, Armando Lambruschini y Orlando Ram&oacute;n Agosti] condenaron a penas menores y absolvieron a cuatro [Omar Graffigna, Leopoldo Fortunato Galtieri, Basilio Lami Dozo y Jorge Anaya].&nbsp;A nuestros ojos, hoy eso es absolutamente inadmisible, pero en ese momento hist&oacute;rico signific&oacute; precisamente dejar de lado la teor&iacute;a de que hab&iacute;a existido un demonio que eran las organizaciones guerrilleras y signific&oacute; el asomarse a lo que hab&iacute;an sido graves violaciones a los Derechos Humanos, siempre negadas por los jerarcas de la dictadura militar. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hoy llevamos 17 años ininterrumpidos de juicios en los cuales hay 1.100 represores que han recibido alguna sentencia concreta</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; supuso la sentencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esa sentencia tuvo algo extraordinario que fue ordenar el enjuiciamiento de todos aquellos que tuvieron responsabilidad operativa en la represi&oacute;n. Uno de los puntos resolutivos de la sentencia dec&iacute;a eso, que es lo que arma la catarata de juicios por los cuales se empieza a enjuiciar a todos los responsables. Despu&eacute;s hubo un par&oacute;n con leyes de impunidad,&nbsp;por la presi&oacute;n militar que amenazaba la democracia,&nbsp;y en 2003, con el gobierno de <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/fallece-nestor-kirchner-presidente-argentina_1_4519346.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nestor Kirchner</a> y toda la fuerza del movimiento de Derechos Humanos en la Argentina, que es muy poderoso y tiene un amplio consenso social, mucho prestigio y mucho respeto. Con todo eso se logra la nulidad de esas leyes de impunidad y siguen los juicios. Hoy llevamos 17 a&ntilde;os ininterrumpidos de juicios en los cuales hay 1.100 represores que han recibido alguna sentencia concreta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La </strong><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/argentina-1985-juicio-dictadura-tuvo-franquismo-emociona-venecia_129_9287177.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>pel&iacute;cula </strong></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/argentina-1985-juicio-dictadura-tuvo-franquismo-emociona-venecia_129_9287177.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Argentina, 1985</strong></em></a><strong> y, m&aacute;s recientemente, el </strong><a href="https://www.filmin.es/pelicula/el-juicio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>documental </strong></a><a href="https://www.filmin.es/pelicula/el-juicio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>El juicio</strong></em></a><strong>, retratan el primer proceso a la dictadura. Algunos espectadores espa&ntilde;oles vieron ambas producciones con cierta envidia. &iquest;Qu&eacute; le parecen?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hoy en la Argentina tenemos 750 represores que est&aacute;n privados de libertad. La mayor&iacute;a de ellos en prisi&oacute;n domiciliaria porque son todas personas adultas mayores, muchas con alg&uacute;n problema de salud, pero todo ese proceso no hubiera sido posible sin ese juicio inicial de 1985, que retrataba bastante bien la pel&iacute;cula <em>Argentina, 1985</em> y muy bien el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/530-horas-grabacion-juicio-inspiro-argentina-1985-destilan-formar-documental-imprescindible_1_10614544.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">documental </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/530-horas-grabacion-juicio-inspiro-argentina-1985-destilan-formar-documental-imprescindible_1_10614544.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El juicio</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/530-horas-grabacion-juicio-inspiro-argentina-1985-destilan-formar-documental-imprescindible_1_10614544.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, de Ulises de la Orden</a> (que nos acabamos de enterar que <a href="https://www.infobae.com/cultura/2023/10/14/el-documental-sobre-el-juicio-a-las-juntas-en-carrera-hacia-el-oscar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute; empezando el camino al &Oacute;scar por pel&iacute;culas documentales</a>). Realmente exhibe ese juicio en toda su magnitud porque le da voz, no solamente a los testigos que fueron los grandes protagonistas, sino que tambi&eacute;n pone en boca de los fiscales, de las defensas,&nbsp;todo lo que se estaba discutiendo en ese momento. Temas que, la verdad, hoy los hemos superado, porque&nbsp;las m&aacute;s de 300 sentencias que se han dictado hasta ahora han escarbado de una manera extraordinaria lo que fue esa realidad y todos los d&iacute;as descubrimos cosas nuevas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; se ha descubierto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todos los d&iacute;as hay un paso m&aacute;s. Por ejemplo, los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha comenzado a advertir la violencia sexual contra las mujeres en los centros clandestinos de detenci&oacute;n, cosa que estuvo ausente en los primeros a&ntilde;os de juicio. Vamos avanzando tambi&eacute;n en la recuperaci&oacute;n de datos para identificar a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as nacidos en cautiverio que fueron apropiados (hoy ya todos personas de m&aacute;s de 40 a&ntilde;os). Hay m&aacute;s de 350 personas, en este sentido, que en la sociedad argentina&nbsp;viven con una identidad falsa; es un proceso que no termina. Va a terminar seguramente cuando ya se extingan las acciones penales por muerte de todas las personas que est&aacute;n siendo enjuiciadas. Pero todav&iacute;a pensamos que hay 10 a&ntilde;os m&aacute;s para seguir en este camino.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay más de 350 personas que en la sociedad argentina viven con una identidad falsa</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Los trabajos de localizaci&oacute;n e identificaci&oacute;n de los ni&ntilde;os robados han dado pie a una nueva generaci&oacute;n de luchadores por los Derechos Humanos...</strong>  
    </p><p class="article-text">
        Absolutamente.&nbsp;En 1995 se cre&oacute; la <a href="https://hijos-capital.org.ar" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">organizaci&oacute;n H.I.J.O.S.</a> (Hijos&nbsp;e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio) y ellos han planteado una mirada nueva en el movimiento de Derechos Humanos, que tiene que ver con la reivindicaci&oacute;n de la conducta de sus padres desaparecidos. Esto fue algo absolutamente novedoso y creo que ha sido aceptado en la sociedad argentina. Y, por otro lado, ellos tambi&eacute;n toman el testigo de esta lucha de Abuelas, ya son pocas las quedan, y de Madres de la Plaza de Mayo, ya tambi&eacute;n son pocas las que quedan. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; supuso el nacimiento de H.I.J.O.S.?</strong>
    </p><p class="article-text">
        H.I.J.O.S. vino a redinamizar de alguna manera el movimiento que est&aacute; compuesto de dos grandes l&iacute;neas:&nbsp;la l&iacute;nea de los afectados directos (los familiares de los detenidos y los desaparecidos,&nbsp;&nbsp;las madres, las abuelas, los hijos) y una porci&oacute;n muy importante de organizaciones que no son de familiares directos, entre ellos la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos,&nbsp;la Liga Argentina por los Derechos Humanos o el Centro de Estudios Legales y Sociales. Todas estas organizaciones trabajamos en conjunto y tenemos opini&oacute;n pol&iacute;tica: para nosotros no son neutrales los gobiernos.&nbsp;Si bien siempre cuestionamos a los Estados, lo cierto es que no es lo mismo que el Estado lo administre la derecha o que lo administre el centro izquierda. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El letrado Guillermo Torremare.                            </span>
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        <strong>&iquest;C&oacute;mo ha sido esa relaci&oacute;n ambivalente con los distintos gobiernos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tuvimos una muy mala experiencia de retrocesos grandes durante el gobierno del <a href="https://www.eldiario.es/temas/mauricio-macri/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ingeniero [Mauricio] Macri</a>. Los juicios trataron de pararse pero no se pudo parar porque era materialmente imposible, tanto desde lo legislativo como desde el consenso social que los juicios ten&iacute;an. Pero se desfinanciaron los planes de investigaci&oacute;n o la protecci&oacute;n de testigos. Eso lo recuperamos con el Gobierno de <a href="https://www.eldiario.es/temas/alberto-fernandez/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alberto Fern&aacute;ndez</a>. Y, si bien no todo es como nos gustar&iacute;a, nosotros pedimos que los juicios se aceleren porque si no, se llega a lo que llamamos impunidad biol&oacute;gica:&nbsp;muchos represores que deber&iacute;an ser condenados por graves violaciones a los Derechos Humanos terminan siendo apartados del juicio por alguna incapacidad que presenten que no les permita seguir las alternativas de un proceso penal o fallecen por una cuesti&oacute;n de edad. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; supone la impunidad biol&oacute;gica en t&eacute;rminos jur&iacute;dicos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La impunidad biol&oacute;gica no nos importa tanto&nbsp;en el sentido de la punici&oacute;n del represor sino por la falta de reparaci&oacute;n a las v&iacute;ctimas y, en general, a la sociedad. Cuando una sentencia condena, vemos que ese es un acto reparatorio. Para nosotros los juicios son actos reparatorios, tienen mucho m&aacute;s ese sentido que el de la punici&oacute;n a un represor que termina sus d&iacute;as, en la mayor&iacute;a de los casos,&nbsp;en su casa y, a veces, por la gravedad y la magnitud de lo que hicieron, en la c&aacute;rcel.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para nosotros los juicios son actos reparatorios</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>El trabajo de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo tambi&eacute;n ha supuesto importantes avances cient&iacute;ficos en materia de identificaci&oacute;n gen&eacute;tica. &iquest;Por qu&eacute;?</strong>  
    </p><p class="article-text">
        Eso es un logro cient&iacute;fico extraordinario de todo el trabajo de Abuelas. Una parte es haber logrado el '<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mary-claire-king-genetista-desarrollo-indice-abuelidad-reconocida-uba_1_10530529.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Iacute;ndice de Abuelidad</a>'. Lo que ocurre es que se necesita de la inquietud de la persona de 40 a 45 a&ntilde;os que tenga alg&uacute;n indicio para poder sospechar que puede ser hijo de desparecidos. Sin esa inquietud es muy dif&iacute;cil llegar a localizar a alguien y eso, lo que demuestra, es el pacto de silencio que se mantiene hoy entre todos aquellos que ejercieron la represi&oacute;n. Porque es imposible esconder que un ni&ntilde;o fue robado de una madre en cautiverio y entregado a alguien. Es decir, hay toda una trama de relaciones y mucha gente debe conocer eso. Ese pacto de silencio entre los represores se mantiene de una manera feroz, en ese tema y tambi&eacute;n en la informaci&oacute;n sobre el destino de los desaparecidos. Por m&aacute;s que lo hemos pedido y hemos buscado, no encontramos registros ni archivos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;D&oacute;nde sospecha que se puedan hallar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El ultimo dictador, Reinaldo Bignone, dijo que los hab&iacute;an destruido. Nosotros tenemos dudas sobre si los destruyeron o no, pero lo cierto es que hasta ahora no ha aparecido y en eso tambi&eacute;n se mantiene el pacto de silencio. Hace menos de un mes, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/abuelas-plaza-mayo-presento-nieto-133-descendiente-nelida-navajas_1_10416997.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recuperamos al&nbsp;nieto 133</a>&nbsp;(sobre un total aproximado de 400, 450&nbsp;o 500), lo cual demuestra que se puede avanzar pero que tambi&eacute;n es muy dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Recientemente, la editorial espa&ntilde;ola Libros del KO ha editado </strong><a href="https://www.librosdelko.com/products/tu-nombre-no-es-tu-nombre" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Tu nombre no es tu nombre. Historia de una identidad robada en la dictadura argentina</strong></em></a><strong> del periodista Federico Bianchini. Impacta mucho la relaci&oacute;n de la protagonista apropiada con sus apropiadores una vez descubierto el crimen.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando se recupera un nieto siempre hay una acci&oacute;n penal contra el apropiador. Hay hijos que tienen una excelente relaci&oacute;n con el apropiador y, en general, hasta que el apropiador no muere, los hijos no presentan ni siquiera una sospecha o, por lo menos, no la expresan. Hay una inhibici&oacute;n en el orden de lo psicol&oacute;gico, entiendo yo, por la cual un hijo apropiado, mientras el apropiador est&aacute; presente, no hace nada. En la mayor&iacute;a de los casos de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, los hijos han empezado a mostrar inquietud y a buscar alg&uacute;n tipo de dato una vez que fallecieron sus padres adoptivos. Porque, a parte, en la mayor&iacute;a de los casos, la apropiaci&oacute;n se manej&oacute; con hacer pasar al hijo como hijo leg&iacute;timo, natural de la pareja. Son pocos los casos en los que se han tramitado adopciones. Pero todav&iacute;a seguimos en la b&uacute;squeda de los que faltan, hay una gran campa&ntilde;a medi&aacute;tica, cosa que hace muchos a&ntilde;os atr&aacute;s era m&aacute;s dif&iacute;cil. Hoy la relaci&oacute;n de la sociedad argentina con las abuelas y con este tema es una relaci&oacute;n afectuosa. Tambi&eacute;n las abuelas se han manejado muy bien con todos los gobiernos: su objetivo principal siempre ha sido la b&uacute;squeda de los nietos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El abogado argentino Guillermo Torremare.                            </span>
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        <strong>El libro </strong><a href="https://www.penguinlibros.com/ar/economia-politica-y-actualidad/145721-libro-skyvan-aviones-pilotos-y-archivos-secretos-9789500759274" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Skyvan. Aviones, pilotos y archivos secretos</strong></em></a><a href="https://www.penguinlibros.com/ar/economia-politica-y-actualidad/145721-libro-skyvan-aviones-pilotos-y-archivos-secretos-9789500759274" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>,</strong></a><strong> de la periodista </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/no-pendiente-completa_129_10579529.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Miriam Lewin</strong></a><strong>, actualmente al frente de la Defensor&iacute;a al P&uacute;blico argentina, narra la investigaci&oacute;n sobre el destino de los aviones que ejecutaron los vuelos de la muerte. Es una investigaci&oacute;n muy interesante porque se acerca a un fen&oacute;meno que ha dejado poco rastro documental de manera colateral, localizando d&oacute;nde fueron a parar las propias aeronaves. &iquest;Qu&eacute; supone la falta de documentaci&oacute;n sobre el terrorismo de Estado, ya est&eacute; destruida o escondida, de cara a los juicios? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Los juicios se llevan a cabo gracias a lograr los testimonios. Sin los testigos, los juicios no ser&iacute;an posibles y con cada testimonio se abren nuevas l&iacute;neas de investigaci&oacute;n en otros casos. Por eso, a d&iacute;a de hoy llevamos 300 sentencias y hay otras 300 causas que est&aacute;n abiertas y que se est&aacute;n investigando en distintas etapas: algunas reci&eacute;n se est&aacute;n instruyendo, otras est&aacute;n en debate oral. Incluso estamos trabajando en un proyecto que tiende a que, aunque fallezcan las personas que est&aacute;n imputadas (lo cual hace que se extinga la acci&oacute;n penal y, por lo tanto, el juicio quedar&iacute;a archivado) planteamos que el juicio contin&uacute;e igual, como un juicio por la verdad que no va a tener una sentencia condenatoria de una persona, porque esa persona que podr&iacute;a ser condenada ya est&aacute; muerta, pero s&iacute; va a tener una sentencia de certeza acerca de lo que efectivamente pas&oacute; en todo el proceso de secuestro, de privaci&oacute;n de libertad y de desaparici&oacute;n de las v&iacute;ctimas. Esto para nosotros es muy importante porque lo relacionamos con el negacionismo. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sin los testigos los juicios no serían posibles y con cada testimonio se abren nuevas líneas de investigación en otros casos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Nosotros conceptualizamos el negacionismo como oposici&oacute;n a una verdad hist&oacute;rica que est&aacute; judicialmente comprobada. No es una versi&oacute;n que nosotros podemos dar de nuestra mirada hist&oacute;rica. Se est&aacute; oponiendo&nbsp;a hechos que fueron judicialmente comprobados y, cuando decimos judicialmente, es con todas las garant&iacute;as de contradicci&oacute;n que se plantea en todo proceso donde no se cree a nada ni a nadie de entrada, sino que todo se pone en debate y se demuestra. Para nosotros poder cerrar el c&iacute;rculo de los juicios y que terminen como juicios para la verdad si no hay nadie para condenar ser&iacute;a muy importante y tambi&eacute;n muy reparador para las v&iacute;ctimas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; suponen los espacios de la memoria en Argentina?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En esto tambi&eacute;n los Estados no son neutrales. Algunos lo han apoyado abiertamente, tenemos la ventaja que, como est&aacute; todo muy judicializado, estos espacios se pide que sean intocables porque pueden ser materia de prueba judicial. En principio es intocable por el concepto de memoria hist&oacute;rica, al punto que en Argentina, el presidente Carlos Menem dict&oacute; un decreto por el cual mandaba a demoler el edificio de la Escuela Mec&aacute;nica de la Armada (ESMA), que es el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/visita-guiada-terrorismo-recorrido-museo-esma-candidatea-patrimonio-mundial-unesco_1_7306750.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">centro clandestino de detenci&oacute;n m&aacute;s grande que existi&oacute; en Argentina, por all&iacute; pasaron m&aacute;s de 5.000 personas</a>. Y desde el movimiento de Derechos Humanos, a trav&eacute;s de acciones de amparo judiciales, logramos la nulidad de ese decreto. A partir de ah&iacute; qued&oacute; establecido que eso no se pod&iacute;a destruir, que ning&uacute;n espacio de memoria se pudiera destruir. Trabajamos para identificar todos los espacios de memoria posibles, se&ntilde;alizarlos y utilizarlos como herramientas pedag&oacute;gicas, porque una de las llaves para luchar contra el negacionismo es la educaci&oacute;n. Yo, personalmente, pienso que estar&iacute;a bien penalizar el negacionismo, pero eso no es lo importante. Lo importante es la concienciaci&oacute;n&nbsp;social acerca de lo que ocurri&oacute; y los espacios de memoria tienen un rol extraordinario y son visitados permanentemente, adem&aacute;s de resguardar pruebas. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando empezaron los juicios, pensamos que podría haber 50 o 60 centros clandestinos de detención. Hoy sabemos que han existido más de 700</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Recientemente, la UNESCO </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/declaran-museo-sitio-memoria-esma-patrimonio-mundial-unesco_1_10527247.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>declar&oacute; el Museo Sitio de Memoria ESMA como Patrimonio Mundial</strong></a><strong>. &iquest;Qu&eacute; supone esta decisi&oacute;n?</strong> 
    </p><p class="article-text">
        La verdad que con esta declaraci&oacute;n de la UNESCO hemos tenido un espaldarazo muy importante. Creo que estas son las cosas sobre las que ya no se vuelve. Cualquier Gobierno que pretenda sembrar dudas sobre esto tiene un camino intransitable. La experiencia es extraordinaria: cuando empezaron los juicios, pensamos que podr&iacute;a haber 50 o 60 centros clandestinos de detenci&oacute;n. Hoy sabemos que han existido m&aacute;s de 700. Y la denominaci&oacute;n es distinta: ya no hablamos de centros clandestinos de detenci&oacute;n sino de centros clandestinos de detenci&oacute;n, tortura y exterminio, lo cual tambi&eacute;n habla a las claras de que en la conceptualizaci&oacute;n del lugar se da a entender lo que all&iacute; ocurri&oacute;. Y no nos extra&ntilde;e que todos los d&iacute;as se est&eacute; descubriendo un lugar nuevo, porque como todo ocurri&oacute; en la clandestinidad,&nbsp;se echa mano precisamente de los testimonios y las investigaciones, en general, parten de las v&iacute;ctimas. El movimiento de Derechos Humanos las apoya y las acompa&ntilde;a, pero sin el rol de las v&iacute;ctimas prestando voz a esto, ser&iacute;a imposible.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucas Marco, Jesús Císcar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/guillermo-torremare-abogado-argentino-hoy-habia-700-centros-clandestinos-detencion_1_10636025.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Oct 2023 20:53:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Guillermo Torremare, abogado argentino: "Hoy sabemos que había más de 700 centros clandestinos de detención"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comunitat Valenciana,País Valenciano,Argentina,Derechos Humanos,Genocidio,Crímenes contra la humanidad,Dictadura argentina]]></media:keywords>
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