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    <title><![CDATA[elDiario.es - Anorexia]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/anorexia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Anorexia]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Que la historia no se repita]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/historia-no-repita_132_13083924.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dd8a610e-32e2-4c7b-9aea-17fb07149863_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Que la historia no se repita"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No, no es ninguna causalidad que esto coincida con el auge de la extrema derecha, con los discursos reaccionarios, con el Trumpismo, con la vuelta a los valores tradicionales</p></div><p class="article-text">
        Estoy enfadada, dolida, rabiosa. Lo estoy porque fui ni&ntilde;a en los ochenta y adolescente en los noventa. Y si son mujeres de mi generaci&oacute;n, sabr&aacute;n lo que eso significa: crecer odiando tu cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        Odi&aacute;ndolo porque ten&iacute;a carne. Porque nunca se parec&iacute;a lo suficiente al modelo aspiracional que se nos impon&iacute;a desde la m&uacute;sica, la moda, el cine, los videoclips, las revistas y toda la cultura que nos rodeaba. El de chicas con cuerpos min&uacute;sculos, fr&aacute;giles, con huesos marcados, una delgadez extrema que no representaba solo un ideal de belleza, sino que era un signo de estatus, de encajar, justo en ese momento vital en el que todos necesitamos precisamente eso.
    </p><p class="article-text">
        Ser una adolescente en estos a&ntilde;os era comprar revistas que junto a la foto de tu grupo favorito en la portada llevaban titulares como: &ldquo;Pierde cinco kilos en una semana&rdquo;, &ldquo;elimina tu barriga&rdquo;, &ldquo;controla tu apetito en 10 pasos&rdquo;. Era que a Kate Winslet la llamaran gorda en Titanic, que se hicieran chistes sobre su peso en los principales programas, que llegaran a decirle que si no adelgazaba tendr&iacute;a que conformarse con papeles de gorda. (Busquen una foto de la actriz en Titanic y observen su delgada silueta y su estrecha cintura). Era que te escupieran a ti ese &ldquo;gorda&rdquo; como el peor de los insultos.
    </p><p class="article-text">
        El ideal de belleza de estos a&ntilde;os se llamaba &ldquo;heroin chic&rdquo;, es decir, una est&eacute;tica que imitaba las consecuencias del consumo de hero&iacute;na: cuerpos esquel&eacute;ticos, de aspecto fr&aacute;gil, enfermizo.
    </p><p class="article-text">
        Se nos ense&ntilde;&oacute; que nuestros cuerpos ten&iacute;an que menguar hasta casi desaparecer, la anorexia y la bulimia se dispararon entre adolescentes y mujeres j&oacute;venes, y a muchas, nos dej&oacute; una huella que nunca desapareci&oacute;. Una huella en forma de rechazo, de juicio, de culpa cuando todav&iacute;a hoy nos comemos una galleta de chocolate.
    </p><p class="article-text">
        Parec&iacute;a que ese horror hab&iacute;a pasado, que hab&iacute;amos superado todo aquello, que los cuerpos diversos estaban cada vez m&aacute;s representados, que la carne real con presencia, con celulitis, con volumen ya no era motivo de escarnio, que lo que quer&iacute;amos era estar fuertes y ocupar el espacio. Pero ver la alfombra roja de los &Oacute;scar el pasado fin de semana supuso la constataci&oacute;n de algo que ven&iacute;amos atisbando en los &uacute;ltimos tiempos: el regreso de la extrema delgadez como modelo est&eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Me doli&oacute; como una herida sangrante.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me ha emocionado no verme sola en esto, leer a numerosas mujeres alzar la voz igual de escandalizadas que yo. Porque la adolescencia nos dejó una herida, pero también un conocimiento y una especie de legado para las nuevas generaciones. El de no dejar que vuelvan a pasar por lo mismo que nosotras. Esta vez no</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Es casualidad que justo ahora a las mujeres se nos lance ese mensaje? No. Es un signo de los tiempos que corren. Lo explic&oacute; Naomi Wolf en <em>'El mito de la belleza'</em>: cada avance feminista conlleva una reacci&oacute;n. Cuando las mujeres avanzan en derechos, en presencia p&uacute;blica, en autonom&iacute;a, el sistema encuentra nuevas formas de disciplinarlas. Y una de las m&aacute;s poderosas es esta: hacer que odien sus cuerpos.
    </p><p class="article-text">
        El canon est&eacute;tico extremo funciona como un muro de contenci&oacute;n, porque una mujer que gasta todos sus recursos, energ&iacute;a y tiempo en intentar corregirse para ser digna de la aprobaci&oacute;n social, una mujer insegura, con la autoestima mermada, es una mujer mucho m&aacute;s inofensiva para el sistema. Los cuerpos disciplinados son d&oacute;ciles, est&aacute;n debilitados y no concentrar&aacute;n sus energ&iacute;as en cuestionar al poder.
    </p><p class="article-text">
        No, no es ninguna causalidad que esto coincida con el auge de la extrema derecha, con los discursos reaccionarios, con el Trumpismo, con la vuelta a los valores tradicionales.
    </p><p class="article-text">
        Pero al mismo tiempo, me ha emocionado no verme sola en esto, leer a numerosas mujeres alzar la voz igual de escandalizadas que yo. Porque la adolescencia nos dej&oacute; una herida, pero tambi&eacute;n un conocimiento y una especie de legado para las nuevas generaciones. El de no dejar que vuelvan a pasar por lo mismo que nosotras. Esta vez no.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; lo de poner el cuerpo cobre ahora m&aacute;s sentido que nunca. Utilizar nuestras cicatrices para frenar esta locura. Que la historia no se repita. Que no pasen.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Hojman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/historia-no-repita_132_13083924.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2026 19:52:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Que la historia no se repita]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Anorexia,Obesidad,Mujer,Igualdad,Discriminación de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Universidad de Oviedo demuestra la importancia del deporte para superar la anorexia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/universidad-oviedo-demuestra-importancia-deporte-superar-anorexia_1_12554514.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68f1c0a3-22c8-4d98-9697-16c5065a2fe8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Universidad de Oviedo demuestra la importancia del deporte para superar la anorexia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los pacientes de esta enfermedad presentan niveles de sedentarismo de hasta diez horas diarias</p><p class="subtitle">Asturias contará con la Ley de Salud Mental el próximo año</p></div><p class="article-text">
        Un grupo de investigadores de la Universidad de Oviedo han puesto de relieve el papel de la actividad f&iacute;sica en la recuperaci&oacute;n de los pacientes de anorexia nerviosa ya que han comprobado que los pacientes con esta enfermedad presentan altos niveles de sedentarismo, que superan, en el caso de los adolescentes, las diez horas diarias.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo, publicado en la revista 'European Eating Disorders Reviw', ha desvelado patrones de ejercicio diversos seg&uacute;n la edad y la fase de tratamiento de los pacientes, ha informado la instituci&oacute;n este lunes en un comunicado.
    </p><h2 class="article-text">Mujeres de 15 a 19 a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        La anorexia es una enfermedad que, si bien afecta predominantemente a mujeres j&oacute;venes entre los 15 y 19 a&ntilde;os, muestra una &ldquo;preocupante tendencia al alza&rdquo; en edades m&aacute;s tempranas, seg&uacute;n este estudio.
    </p><p class="article-text">
        Un aspecto clave en su abordaje es la actividad f&iacute;sica &ldquo;no saludable&rdquo;, en particular, lo que se conoce como &ldquo;movimiento desadaptativo&rdquo;, un comportamiento que engloba desde el ejercicio excesivo y extenuante hasta conductas cotidianas como caminar sin descanso, evitar el reposo o moverse constantemente, todo ello motivado por el control del peso y la forma corporal.
    </p><h2 class="article-text">Investigaciones previas</h2><p class="article-text">
        Los firmantes del art&iacute;culo ha llevado a cabo el &ldquo;primer metaan&aacute;lisis&rdquo; que analiza los niveles de ejercicio medidos de forma objetiva en pacientes con anorexia, para lo que ha sintetizado y comparado datos de 15 investigaciones previas, que emplearon dispositivos electr&oacute;nicos como aceler&oacute;metros para registrar el movimiento de los participantes.
    </p><p class="article-text">
        La muestra analizada ha incluido a 658 personas diagnosticadas con anorexia, 651 mujeres y 7 hombres, en un rango de edad entre 12 a 65 a&ntilde;os, de quienes se han examinado variables claves como el tiempo diario de sedentarismo, la actividad f&iacute;sica ligera, la moderada, la vigorosa y la moderada-vigorosa, as&iacute; como el n&uacute;mero total de pasos.
    </p><h2 class="article-text">Retomar el bienestar</h2><p class="article-text">
        Este estudio abre nuevas v&iacute;as para el desarrollo de estrategias de tratamiento m&aacute;s &ldquo;innovadoras&rdquo; que rechazan los enfoques &ldquo;conservadores&rdquo; de restricci&oacute;n de movimiento, lo que permite a los pacientes retomar el control de su bienestar de una manera &ldquo;adaptativa y beneficiosa&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/universidad-oviedo-demuestra-importancia-deporte-superar-anorexia_1_12554514.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 Aug 2025 10:00:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Universidad de Oviedo demuestra la importancia del deporte para superar la anorexia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Anorexia,Oviedo,Universidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El canto de la artista Ivette Nadal a una vida con anorexia: “Para aprender a amar, antes debes aprender a comer”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/canto-artista-ivette-nadal-vida-anorexia-aprender-amar-debes-aprender-comer_1_12371285.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e75fea4f-b55d-4113-b0a7-c369273c1eab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La poeta y cantante Ivette Nadal, en Barcelona"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La poeta y cantautora publica 'Justícia poètica', un crudo relato autobiográfico en el que desnuda su enfermedad y la vincula no a un ideal estético, sino al duelo y la pérdida</p><p class="subtitle">Cuando la anorexia y la bulimia se vuelven crónicas: “Se asocia la delgadez al éxito y ciertos cuerpos con el fracaso”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s de que me dejara injustamente, me ingresaron con 35 kilos, y as&iacute; empec&eacute; a poner nombre al abandono y al trauma&rdquo;. La voz que habla es la de la poeta y cantautora Ivette Nadal (Granollers, 1988), que recuerda su entrada en un hospital a causa de la anorexia que sufr&iacute;a desde la adolescencia. Entonces ten&iacute;a 25 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        La frase con la que la artista cuenta su primera entrada a una cl&iacute;nica &ndash;luego vendr&iacute;an cuatro m&aacute;s&ndash; est&aacute; extra&iacute;da del libro<em> Just&iacute;cia po&egrave;tica</em> (P&ograve;rtic, 2025), un texto en el que, por primera vez, habla sin tapujos sobre su enfermedad y la vincula a un trauma amoroso. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este libro fue un encargo, para que hablara de un tipo de anorexia m&aacute;s desconocida, una que es m&aacute;s emocional y no tan basada en la apariencia f&iacute;sica. Cuando me lo propusieron, no sab&iacute;an qu&eacute; hab&iacute;a detr&aacute;s, pero sin ello yo no pod&iacute;a hablar de mi enfermedad&rdquo;, expresa Nadal en una conversaci&oacute;n con elDiario.es.
    </p><p class="article-text">
        El subt&iacute;tulo de su libro es &ldquo;Una historia de desgana y amor&rdquo; y vincula ambas cosas porque, si bien ya <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/anorexia-bulimia-ninas_1_10645409.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desde los 9 a&ntilde;os mostraba una inclinaci&oacute;n a dejar de comer</a> cuando algo la trastocaba, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/anorexia-bulimia-convierten-cronicas-transforma-vida-cadena-perpetua_1_11529989.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no cay&oacute; de pleno en las garras de la anorexia hasta a&ntilde;os despu&eacute;s,</a> cuando, en plena adolescencia, sufri&oacute; una ruptura amorosa. Ella ten&iacute;a 17 y su amante 39. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No quiero culpar a nadie, pero no puedo hablar de una cosa sin la otra&rdquo;, asegura. Su inapetencia no se basaba en la b&uacute;squeda obsesiva de un f&iacute;sico ideal, sino que estaba &iacute;ntimamente ligada al amor. O a la p&eacute;rdida. Cuenta que todo comenz&oacute; cuando, de peque&ntilde;a, tuvo que empezar a ir al comedor del colegio. &ldquo;Es un cambio para todos los ni&ntilde;os, pero para m&iacute; supuso un descalabro&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Nadal entend&iacute;a la comida como una excusa para encontrarse alrededor de una mesa y compartir un espacio familiar, de cari&ntilde;o. Un lugar tranquilo, de escucha y buenas palabras. Todo lo contrario a un comedor escolar. Fue entonces cuando empez&oacute; a comer por obligaci&oacute;n. A sus nueve a&ntilde;os, esta poeta no se consideraba enferma todav&iacute;a, pero s&iacute; que ha reconocido en ella misma, tras a&ntilde;os de terapia, algunas predisposiciones. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el momento de forjar la identidad, cuando te vas haciendo adulta y te sientes deseada a la vez que atraída por gente, empecé a establecer vínculos equivocados</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Me clavaba la mesa en el est&oacute;mago, o aguantaba la respiraci&oacute;n durante mucho rato mientras me miraba la barriga en el espejo durante las clases de ballet&rdquo;, rememora. Ivette Nadal por aquel entonces bailaba y se empezaba a interesar por las artes que la enamoraron: la poes&iacute;a y la m&uacute;sica. Empez&oacute; a ir a sus primeros recitales, a componer sus primeros versos y a declamarlos en p&uacute;blico. Con 14 a&ntilde;os, comenz&oacute; a notar c&oacute;mo los ojos de hombres mucho mayores se clavaban en ella. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Era un momento de forjar la identidad, cuando te vas haciendo adulta y te sientes deseada a la vez que atra&iacute;da por gente. Empec&eacute; a establecer v&iacute;nculos equivocados&rdquo;, explica. Nadal, que de constituci&oacute;n siempre ha sido delgada, comprendi&oacute; que, quiz&aacute;s, los hombres buscaban en ella precisamente esa fragilidad, esa imagen del &ldquo;cuerpo juvenil sin acabar de formar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Enseguida niega haber pasado por una relaci&oacute;n &ldquo;abusiva o grave&rdquo;, pero en su libro s&iacute; explica c&oacute;mo un hombre, teniendo ella 14 a&ntilde;os, la sentaba en su falda y le hac&iacute;a trenzas en el pelo. Y c&oacute;mo otro le daba Primperan para el dolor de barriga que le entraba cada vez que se acostaban en cualquier hotel de Barcelona. &ldquo;Me daba la sensaci&oacute;n de que era mi debilidad lo que les atra&iacute;a&rdquo;, sostiene. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando se produjo el rechazo y su amante la dej&oacute; por otra poeta m&aacute;s joven, poniendo fin a lo que para &eacute;l fue una aventura pero para ella fue amor, empez&oacute; la vor&aacute;gine. Ivette Nadal ten&iacute;a entonces poco m&aacute;s de 17 a&ntilde;os. Ya llevaba a&ntilde;os comiendo menos de lo que deber&iacute;a y sosteni&eacute;ndose en &ldquo;una cuerda floja&rdquo; que garantizaba que su familia no sospechara nada. La cuerda se rompi&oacute; algunos meses despu&eacute;s de la ruptura, cuando se independiz&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute;, lejos de la mirada de los suyos, se agrav&oacute; much&iacute;simo la anorexia. &ldquo;Yo no ten&iacute;a la madurez para entender qu&eacute; hab&iacute;a sido esa relaci&oacute;n. Y no digo que esa fuera la causa de mi enfermedad, pero s&iacute; considero que hay muy poca consciencia masculina cuando juegan a estos intercambios tan descompensados&rdquo;, expone Nadal.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La artista Ivette Nadal, durante la entrevista por la publicación de su libro                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Cinco reca&iacute;das</strong></h2><p class="article-text">
        Nadal convivi&oacute; con la enfermedad durante muchos a&ntilde;os, pero no fue hasta sus 25, con una nueva pareja y un hijo de tres a&ntilde;os, que lleg&oacute; al l&iacute;mite. Pesaba 35 kilos cuando su compa&ntilde;ero empez&oacute; a llamar desesperado a diversas cl&iacute;nicas para que la ingresaran. <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/calvario-padres-sanidad-publica-les-pague-gastos-privada-anorexia-grave-hija_1_10896054.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tuvo que recurrir a un hospital privado porque los p&uacute;blicos estaban llenos</a>. Para las comarcas del Vall&egrave;s Oriental y Occidental, con casi 1,4 millones de habitantes, s&oacute;lo hay 10 plazas. Y Nadal no consigui&oacute; una hasta cinco a&ntilde;os despu&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Un tratamiento de este tipo puede llegar a costar 3.000 euros. La poeta reconoce que el hecho de que su familia dispusiera del dinero suficiente le salv&oacute; la vida. &ldquo;Llegu&eacute; con una desnutrici&oacute;n severa. La cabeza no funcionaba bien y ten&iacute;a una distorsi&oacute;n importante de la realidad. De hecho, recuerdo poco de ese momento&rdquo;, explica. Lo que s&iacute; alcanza a rememorar es la aversi&oacute;n que le provoc&oacute; el hospital: &ldquo;El ingreso no fue voluntario. Yo ped&iacute;a ayuda, pero la que me ofrec&iacute;an no era la que yo quer&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El relato que brinda Ivette Nadal sobre sus primeros d&iacute;as en el hospital es un viaje por la angustia y el hast&iacute;o de una mujer a quien compartir espacios con psic&oacute;logas y compa&ntilde;eras le parec&iacute;a tedioso. Que no quer&iacute;a hablar, que s&oacute;lo quer&iacute;a cantar. As&iacute; que le dieron una guitarra para que pudiera expresarse a trav&eacute;s de su m&uacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        Si bien recuerda el reencuentro con su instrumento como un momento feliz, Nadal admite que tambi&eacute;n gener&oacute; en ella un rechazo: &ldquo;Yo hab&iacute;a vinculado mi imagen art&iacute;stica a la debilidad y la flacura. Pens&eacute; que, si eso cambiaba, igual mi p&uacute;blico ya no me aceptar&iacute;a igual&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En los centros privados el acompañamiento es más emocional. En cambio, en los públicos, por falta de recursos, profesionales y tiempo, están más enfocados en sacarte de un peso de riesgo y ya</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Su reencuentro con la guitarra fue agridulce, pero el que tuvo con su hijo fue feliz sin matices. Despu&eacute;s de algunas semanas ingresada, el personal del centro permiti&oacute; que el peque&ntilde;o fuera a merendar con ella. &Eacute;l no sab&iacute;a que aquello era un hospital donde su madre estaba ingresada, sino que cre&iacute;a que era una escuela para aprender a comer. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Que no supiera d&oacute;nde estaba me hac&iacute;a sentir menos culpable, porque no quer&iacute;a generarle un trauma. Y, al final, s&iacute; que estaba all&iacute; para aprender a comer. Y eso es algo muy importante que quer&iacute;a transmitirle, porque para aprender a amar, primero debes aprender a comer&rdquo;, reflexiona. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Miedo al abandono</strong></h2><p class="article-text">
        Ivette Nadal se recuper&oacute; y sali&oacute; del hospital. Pero recay&oacute; otras cuatro veces. S&oacute;lo la &uacute;ltima de ellas pudo acceder a un hospital p&uacute;blico y, entonces, el cambio fue dr&aacute;stico. &ldquo;En los centros privados el acompa&ntilde;amiento es m&aacute;s emocional. En cambio, en los p&uacute;blicos, por falta de recursos, profesionales y tiempo, est&aacute;n m&aacute;s enfocados en sacarte de un peso de riesgo y ya&rdquo;, asegura. 
    </p><p class="article-text">
        Ese cambio en el tratamiento fue trascendental. Desde aquella noche en que, con 25 a&ntilde;os, ingres&oacute; por primera vez, siempre hab&iacute;a estado acompa&ntilde;ada por la misma psic&oacute;loga, Esther del Valle, quien escribe unas palabras en el pr&oacute;logo del libro. Pero, despu&eacute;s de aquella cuarta reca&iacute;da, la profesional decidi&oacute; que Ivette Nadal necesitaba un cambio y dej&oacute; de tratarla. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fue una buena decisi&oacute;n cl&iacute;nica, porque siempre he tenido mucho miedo del abandono y esa sacudida me vino bien. Ah&iacute; entend&iacute; que me necesito y me necesitan fuerte, que ya estaba bien, que todo tiene un l&iacute;mite en la vida&rdquo;, rememora la poeta y cantante. Y en ese momento dijo basta y aquel ingreso fue el &uacute;ltimo, hace ahora cinco a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Nadal reh&uacute;ye hablar de curaci&oacute;n o de superaci&oacute;n. &ldquo;No digo que no haya quien pueda superar del todo la anorexia, pero yo no doy nada por cerrado. Me he estabilizado, pero creo que siempre deber&eacute; vigilar&rdquo;, asegura. Ahora, dice, se ha puesto l&iacute;mites, vive de otra manera y desde otra perspectiva, lejos del &ldquo;ego&iacute;smo&rdquo; en el que la ten&iacute;a sumida la enfermedad. 
    </p><p class="article-text">
        Ya hace a&ntilde;os que reaprendi&oacute; a comer y, por tanto, a amar a aquellos que la rodean y que la acompa&ntilde;aron durante este largo trayecto. La culminaci&oacute;n es este libro, una autobiograf&iacute;a que toma forma de confesi&oacute;n visceral en la que expone sus entra&ntilde;as y las de otros. Sabe que quiz&aacute;s hay quien se enfadar&aacute; con ella, aunque hay personajes de su vida, como sus examantes, amparados por el anonimato. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que protejo a todo el mundo, incluso a quien me ha hecho da&ntilde;o&rdquo;, resume Ivette Nadal, que insiste en que su texto no es una &ldquo;denuncia&rdquo;, sino un ejercicio de sinceridad que le sirve para cerrar etapas y ayudarla a enfrentarse a la siguiente, que tambi&eacute;n estar&aacute; marcada por la enfermedad. 
    </p><p class="article-text">
        Hace solo unos meses le diagnosticaron esclerosis m&uacute;ltiple, una dolencia degenerativa que la ha alejado de los escenarios pero que, parad&oacute;jicamente, la ha acercado m&aacute;s a los suyos y a s&iacute; misma. &ldquo;Me parece injusto, despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os enferma. Pero he entendido que quiero vivir diferente y en eso estoy&rdquo;, remacha, visiblemente dolida, aunque serena.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/canto-artista-ivette-nadal-vida-anorexia-aprender-amar-debes-aprender-comer_1_12371285.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Aug 2025 20:02:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El canto de la artista Ivette Nadal a una vida con anorexia: “Para aprender a amar, antes debes aprender a comer”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Anorexia,Enfermedades,Poesía,Cantautores,Música,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Zara retira las fotos de una modelo "poco saludable" tras la queja de una asociación británica de publicidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/zara-retira-fotos-modelo-saludable-queja-asociacion-britanica-publicidad_1_12518617.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a149362e-5a6c-44b3-8c45-0d186dd41852_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Zara retira las fotos de una modelo &quot;poco saludable&quot; tras la queja de una asociación británica de publicidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Autoridad de Normas Publicitarias de Reino Unido dictaminó que las imágenes en la web de Zara que mostraban a una modelo "demacrada" eran anuncios "irresponsables"</p><p class="subtitle">Cuando la anorexia y la bulimia se vuelven crónicas: “Se asocia la delgadez al éxito y ciertos cuerpos con el fracaso”</p></div><p class="article-text">
        Zara, marca del grupo Inditex, ha retirado dos fotograf&iacute;as de su web despu&eacute;s de que la Autoridad de Normas Publicitarias (ASA) de Reino Unido, el organismo regulador de la publicidad, emitiera una queja porque, en su opini&oacute;n, las im&aacute;genes mostraban a dos modelos con una delgadez &ldquo;poco saludable&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Zara comunic&oacute; al propio organismo que ya ha modificado los listados de los productos en los que aparec&iacute;an esas fotos y ha eliminado las im&aacute;genes espec&iacute;ficas, seg&uacute;n recoge este mi&eacute;rcoles el regulador brit&aacute;nico de publicidad en su web.
    </p><p class="article-text">
        En la queja, el regulador brit&aacute;nico aseguraba haber estudiado cuatro im&aacute;genes y reclamaba a Zara que dos de esos anuncios no volvieran a aparecer &ldquo;en la forma denunciada&rdquo; y los productos se mostraran &ldquo;de forma responsable&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha indicado Zara a la ASA, la cadena ha eliminado esas im&aacute;genes, pese a no haber recibido ninguna otra queja directa sobre los anuncios. No obstante, ASA reclam&oacute; retirar dos de las cuatro fotograf&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        En el primer caso, la Autoridad de Normas Publicitarias (ASA) de Reino Unido insist&iacute;a en que &ldquo;la pose de la modelo y la elecci&oacute;n de la ropa en el anuncio daban la impresi&oacute;n de que la modelo era delgada de forma poco saludable&rdquo;, al mostrar que los brazos, hombros y pecho eran &ldquo;muy delgados.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Imágenes retiradas de la web de Zara                            </span>
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        En la segunda imagen, &ldquo;las sombras sobre las piernas (de la modelo) llamaban la atenci&oacute;n sobre ellas y las hac&iacute;an parecer notablemente delgadas&rdquo; y, &ldquo;debido al estilo del vestido que llevaba, la clav&iacute;cula de la modelo sobresal&iacute;a visiblemente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, &ldquo;el estilo, la iluminaci&oacute;n de la imagen y la elecci&oacute;n de la ropa hac&iacute;an que el anuncio diera la impresi&oacute;n de que la modelo era excesivamente delgada&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Zara                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Zara recalc&oacute; en su respuesta al regulador brit&aacute;nico que, al contratar modelos, segu&iacute;an las recomendaciones del informe 'Fashioning a Healthy Future' (Creando un futuro saludable) de Model Health Inquiry del Reino Unido.
    </p><p class="article-text">
        En concreto, afirm&oacute; haber seguido la recomendaci&oacute;n n&uacute;mero tres, por la que se recomienda pedir a las modelos que presenten un certificado m&eacute;dico para acreditar su buen estado de salud.
    </p><p class="article-text">
        Zara confirm&oacute; que ambas modelos ten&iacute;an certificados m&eacute;dicos que acreditaban su buen estado de salud y recalc&oacute; que ninguna de las im&aacute;genes hab&iacute;a sido modificada, salvo por peque&ntilde;os retoques en la iluminaci&oacute;n y el color.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, Zara ratific&oacute; haber cambiado los listados de productos y eliminado las im&aacute;genes espec&iacute;ficas de los cuatro anuncios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/zara-retira-fotos-modelo-saludable-queja-asociacion-britanica-publicidad_1_12518617.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Aug 2025 15:11:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Zara retira las fotos de una modelo "poco saludable" tras la queja de una asociación británica de publicidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Zara,Inditex,Publicidad,Trastornos alimentarios,Anorexia,Amancio Ortega]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando la anorexia y la bulimia se vuelven crónicas: "Se asocia la delgadez al éxito y ciertos cuerpos con el fracaso"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/anorexia-bulimia-convierten-cronicas-transforma-vida-cadena-perpetua_1_11529989.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/67b5e984-5c41-4430-b262-d270d665e0e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando la anorexia y la bulimia se vuelven crónicas: &quot;Se asocia la delgadez al éxito y ciertos cuerpos con el fracaso&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una unidad para adultos en el Hospital Sagrat Cor de Martorell ofrece ingreso y tratamiento para el elevado porcentaje de personas que no logran dejar atrás los Trastornos de Conducta Alimentaria</p><p class="subtitle">La apología de la anorexia burla la censura en Telegram y Whatsapp: "Es muy difícil de rastrear"</p><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Bego&ntilde;a, de 49 a&ntilde;os, convive con un trastorno de conducta alimentaria desde que ten&iacute;a quince a&ntilde;os. Lo que al principio era anorexia deriv&oacute; con el paso del tiempo en bulimia y con trastorno de atracones. Desde su adolescencia, en los 90, hasta hoy, han pasado m&aacute;s de tres d&eacute;cadas. Ahora se aferra como &ldquo;&uacute;ltima esperanza&rdquo; a la unidad que trata estas enfermedades en el Hospital Sagrat Cor de Germanes Hospital&agrave;ries de Martorell, en Barcelona, la primera dedicada a adultos que lo sufren de forma cr&oacute;nica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un trastorno de conducta alimentaria (TCA) cr&oacute;nico puede transformar tu vida en una cadena perpetua&rdquo;, reafirma esta paciente. Una particularidad de esta condici&oacute;n, que en Catalunya afecta a unas 85.000 personas &ndash;seg&uacute;n la Encuesta de Salud de la Generalitat&ndash;, es que resulta muy complicado dejarla definitivamente atr&aacute;s. Cuatro de cada diez no se recuperan o lo hacen solo parcialmente, y el 25% de los atendidos en unidades de adultos son pacientes con una duraci&oacute;n del trastorno de m&aacute;s de diez a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los casos del centro de Martorell llevan m&aacute;s de 10 a&ntilde;os con el trastorno&rdquo;, cuenta el doctor Fernando Fern&aacute;ndez-Aranda, jefe de la Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria del Hospital Universitari de Bellvitge, encargado de coordinar el &aacute;rea de TCA del centro de Martorell, que &ldquo;quiere aportar esperanza a unos pacientes cuyos tratamientos previo ha fracasado&rdquo;. El facultativo combina su optimismo con el reconocimiento de que el tratamiento que se ofrece en la unidad a&uacute;n est&aacute; en una fase prematura para calibrar el alcance de su efectividad.
    </p><p class="article-text">
        A la nueva unidad, que dispone de 10 habitaciones dobles y otras 10 individuales, ingresan de forma voluntaria personas que pueden acumular entre cuatro o seis tratamientos previos fallidos. A trav&eacute;s de una hospitalizaci&oacute;n de tres a cuatro meses de duraci&oacute;n, los pacientes reciben una atenci&oacute;n que va m&aacute;s all&aacute; de la psicol&oacute;gica y del seguimiento de su peso o dieta, y que incluye terapia social y ocupacional, fisioterapia o enfermer&iacute;a.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Pacientes del Hospital Sagrat Cor Germanes Hospitalàries de Martorell                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Ana, 36 a&ntilde;os: &ldquo;Est&aacute; la voz del TCA y la voz de la raz&oacute;n&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;En la seguridad social no solo no me aceptaron sino que me provocaron algo peor&rdquo;, explica Ana, de 36 a&ntilde;os. Ella tambi&eacute;n convivi&oacute; con un trastorno de conducta alimentaria, la bulimia, durante a&ntilde;os, en concreto 16, antes de que le fuera diagnosticado. Pero debido a que no cumpl&iacute;a los criterios de ingreso, uno de ellos el infrapeso, no le pudieron ofrecer soluciones efectivas. &ldquo;No tengo un cuerpo socialmente aceptado como paciente de TCA&rdquo;, explica. &ldquo;Me dijeron que no estaba para entrar en el centro y que no le tuviera miedo a engordar, que siempre me pod&iacute;a hacer un bypass g&aacute;strico&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muchas de las personas que sufren TCA no consiguen encontrar un tratamiento efectivo por diversas razones. As&iacute; lo detalla Denisa Praje, psic&oacute;loga especializada en conducta alimentaria e imagen corporal y autora del libro &lsquo;Tu cuerpo es para vivir&rsquo;.&nbsp; &ldquo;La primera dificultad de la mayor&iacute;a de casos de problemas de alimentaci&oacute;n es que no cumplen los criterios para ingresar&rdquo;, afirma la psic&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se&ntilde;ala Paraje una falta de personal para ello en la sanidad p&uacute;blica, lo que lleva a que las terapias no sean lo suficientemente continuadas en el tiempo para resolver el trastorno o que directamente no haya un acceso al tratamiento de forma temprana, lo que puede facilitar la cronificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga adem&aacute;s destaca la necesidad de trabajar desde el &aacute;mbito de la salud mental ya que luchar contra un TCA requiere deshacer aprendizajes vinculados con &ldquo;una cultura que ha asociado la delgadez con el &eacute;xito y que ciertos cuerpos son igual al fracaso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ana, a pesar de todo, pele&oacute; con su condici&oacute;n hasta que por voluntad propia decidi&oacute; acudir a un centro privado a trav&eacute;s de una mutua. &ldquo;Todo se ten&iacute;a mucho m&aacute;s en cuenta y varios especialistas funcionaban a la vez&rdquo;, relata. Especialmente destaca las actividades grupales en las que particip&oacute;, donde viendo a otros pacientes pudo sentirse acompa&ntilde;ada sin ser juzgada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las dem&aacute;s chicas ten&iacute;an limitaciones a la hora de hacer deporte o incluso de beber agua&rdquo;, explica. A ella, por suerte, le permitieron seguir participando en su forma de ejercicio f&iacute;sico predilecta: el <em>pole dance</em>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ana practica &#039;pole dance&#039;                            </span>
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        &ldquo;A los 26 a&ntilde;os, cuando apareci&oacute; en mi vida el <em>pole dance</em>, estaba en un punto bastante &aacute;lgido de mi TCA&rdquo;, relata. Ahora que lleva 10 a&ntilde;os practicando esta actividad f&iacute;sica, asegura que fue una gran ayuda para su recuperaci&oacute;n. &ldquo;Dej&eacute; de ir al gimnasio porque no me hac&iacute;a bien, pero el <em>pole dance</em> no ten&iacute;a nada que ver con mi trastorno alimentario&rdquo;, afirma ella,&ldquo;nunca me sent&iacute; juzgada como en un gimnasio a pesar que mi cuerpo no era el normativo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Actualmente Ana trabaja de profesora de yoga y <em>pole dance </em>y tambi&eacute;n es monitora infantil en un comedor escolar. Afirma que sigue peleando con el TCA, con el que ya se ha resignado a convivir y enfrentar d&iacute;a a d&iacute;a. &ldquo;Lo tratan como una adicci&oacute;n pero no es como el alcohol o el tabaco, que puedes evitarlo, tienes que enfrentarte a ello cada d&iacute;a varias veces porque necesitas la comida para sobrevivir&rdquo;, expone Ana.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Nuevos enfoques sin centrarse en el peso</strong></h3><p class="article-text">
        Denisa Praje relata que durante los tratamientos de la anorexia o la bulimia, lo que los profesionales buscan es generar nuevos aprendizajes. &ldquo;Cuanto m&aacute;s larga es la historia de aprendizaje y reproducci&oacute;n de unas ideas, m&aacute;s dif&iacute;cil es desaprenderlas&rdquo;, comenta, &ldquo;y tambi&eacute;n hay una parte que tiene que ver con la creaci&oacute;n de una identidad alrededor de los problemas de alimentaci&oacute;n al identificarse con esa forma de vivir y con el espacio mental que ocupa la comida y la preocupaci&oacute;n por el cuerpo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una prueba de este desarrollo la relata Ana. &ldquo;Nac&iacute; a finales de los ochenta y viv&iacute; el <em>boom</em> de la delgadez durante los noventa, los m&eacute;dicos le dec&iacute;an a mi madre que la ni&ntilde;a ten&iacute;a sobrepeso y me pon&iacute;an a dietas&rdquo;. Esa es la influencia que puede generar el contexto social, es decir, las presiones est&eacute;ticas y las modas, apuntan los expertos. A Ana le qued&oacute; grabado como la gente la felicitaba por su &ldquo;fuerza de voluntad&rdquo; cuando consegu&iacute;a seguir su pauta alimentaria. Pero cuando la dieta acababa, volv&iacute;a a ganar peso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, Ana, juntamente con su psic&oacute;logo, trabaja constantemente para desafiar lo que define como una conversaci&oacute;n constante con su mente. &ldquo;Est&aacute; la voz del TCA y luego la voz de la raz&oacute;n&rdquo;, describe.
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                Una sesión de terapia en la unidad de TCA de adultos en el hospital de Martorell                            </span>
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        Bego&ntilde;a, por su parte, fue paciente en centros p&uacute;blicos y privados sin lograr evitar una reca&iacute;da. &ldquo;Estaban muy centrados en la recuperaci&oacute;n del peso y en el castigo o la penalizaci&oacute;n si se repet&iacute;an determinados comportamientos patol&oacute;gicos&rdquo;, explica. En contraste, en la unidad de Martorell, cuenta la paciente, &ldquo;no existe esa obsesi&oacute;n por la recuperaci&oacute;n del peso, las terapias se centran principalmente en la ra&iacute;z del problema psicol&oacute;gico y emocional&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n explica que no se censuran actividades f&iacute;sicas siempre que sean con supervisi&oacute;n m&eacute;dica y que se les anima a practicar disciplinas como yoga, pilates o meditaci&oacute;n. Incluso se les alienta a realizar talleres de terapia ocupacional y fisioterapia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Poder retirar el foco del peso de los pacientes ayuda a su recuperaci&oacute;n ya que los problemas en la alimentaci&oacute;n suelen tener la salud mental como punto de origen. &ldquo;Un tratamiento peso-centrista resulta reduccionista y medir los avances con la balanza retroalimenta el elemento principal por el que se mantiene el problema&rdquo;, se&ntilde;ala Praje.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La unida hospitalaria de Martorell tambi&eacute;n involucra a las familias, que tienen permiso de visita y con las que se realiza una labor motivacional. Praje agrega que es importante ya que en muchas unidades y hospitales de d&iacute;a &ldquo;se pueden producir cambios dentro de ese contexto controlado que luego es complicado que se traduzcan a entornos naturales del paciente&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aplicando esta m&aacute;xima, la unidad de Martorell es de ingreso completamente voluntario. Eso implica que el mismo paciente es responsable de su recuperaci&oacute;n y por ello tiene la libertad de asumir las pautas que se le proponen por parte de los terapeutas cuando considere que est&aacute; preparado. &ldquo;Son ellas las que deben tener el protagonismo, tanto en la toma de decisiones como a la hora de consensuar su programa terap&eacute;utico personalizado&rdquo;, resume el doctor Fern&aacute;ndez-Aranda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariona Jerez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/anorexia-bulimia-convierten-cronicas-transforma-vida-cadena-perpetua_1_11529989.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jul 2024 20:46:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando la anorexia y la bulimia se vuelven crónicas: "Se asocia la delgadez al éxito y ciertos cuerpos con el fracaso"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Trastornos alimentarios,Sanidad pública,Anorexia,Bulimia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El calvario de unos padres para que la sanidad pública les pague los gastos en la privada por la anorexia grave de su hija]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/calvario-padres-sanidad-publica-les-pague-gastos-privada-anorexia-grave-hija_1_10896054.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5aacb786-1868-4329-b7f5-e77fb376874a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El calvario de unos padres para que la sanidad pública les pague los gastos en la privada por la anorexia grave de su hija"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, que solo dispone de una Unidad para Trastornos Alimenticios en Ciudad Real y admitió que “no había recursos”, ha sido condenado a pagar a los padres de esta chica de Guadalajara más de 46.000 euros tras un periplo administrativo, asistencial y judicial de cinco años

</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Cuando vivir o morir depende de unos segundos: “Con una UVI móvil más, podría haberse salvado”</p></div><p class="article-text">
        Varios tratamientos, ingresos de urgencias, frustraciones, impotencia y respuestas negativas es lo que han vivido una menor de Guadalajara y sus padres desde 2018, cuando ella <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/anorexia-bulimia-ninas_1_10645409.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comenz&oacute; a padecer una anorexia nerviosa grave</a> tras los ataques verbales de varios compa&ntilde;eros. El empeoramiento de su estado, la &ldquo;falta de recursos&rdquo; en el Hospital de Guadalajara admitida por el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) y la &ldquo;urgencia vital&rdquo; por el riesgo de suicidio llevaron a sus padres a recurrir a la sanidad privada. 
    </p><p class="article-text">
        Con ello tambi&eacute;n iniciaron un proceso judicial contra la Administraci&oacute;n auton&oacute;mica para exigir que afrontara los gastos por el tratamiento que recibi&oacute; en un centro privado de Alcal&aacute; de Henares. Un juzgado de Guadalajara les dio la raz&oacute;n en enero de 2022, pero el SESCAM recurri&oacute;. El Tribunal Superior de Justicia ratific&oacute; la primera sentencia y oblig&oacute; a este Servicio de Salud a pagar m&aacute;s de 46.000 euros a los padres de la menor. Eso fue hace seis meses. Pero es ahora cuando ese pago se ha hecho efectivo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los padres solo recibieron respuestas negativas por la sanidad p&uacute;blica en orden a mejorar en lo posible el estado de salud de su hija. Nadie se imagina por lo que han tenido que pasar&rdquo;,&nbsp;afirma la abogada de la familia, Carmen Fern&aacute;ndez Bravo, de los servicios jur&iacute;dicos de la Asociaci&oacute;n El Defensor del Paciente, encargada de la causa de esta familia.
    </p><p class="article-text">
        En la propia sentencia, el tribunal refiere que la menor lleg&oacute; a encontrarse en un estado tan grave que &ldquo;hab&iacute;a verbalizado el suicidio&rdquo;. &ldquo;Le pasa por la cabeza la idea de matarse, mantiene conductas restrictivas alimentarias, distorsi&oacute;n de la imagen corporal y baja autoestima, no puede controlar sus impulsos, tiene crisis de ansiedad y crisis de angustia (&hellip;) Un riesgo vital muy grave&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El primer contacto que tuvo la menor con el servicio de Salud Mental del Hospital de Guadalajara fue en octubre de 2018. Presentaba entonces bajo estado de &aacute;nimo y restricci&oacute;n alimentaria acompa&ntilde;ada de distorsi&oacute;n de la imagen corporal. Los s&iacute;ntomas se hab&iacute;an iniciado el verano anterior, cuando sufri&oacute; &ldquo;comentarios y ataques verbales&rdquo; por parte los compa&ntilde;eros, tras lo que cambi&oacute; de centro escolar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Archivo - Hospital de Guadalajara.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Sin mejoras en su estado, en febrero de 2019 la pediatra del Centro de Salud de Guadalajara la atendi&oacute; por anorexia nerviosa y la deriv&oacute; como preferente al Servicio de Psiquiatr&iacute;a del Hospital de la ciudad. Inici&oacute; el tratamiento en marzo de ese a&ntilde;o. En junio tambi&eacute;n fue atendida por el Servicio de Endocrinolog&iacute;a, con el diagn&oacute;stico de anorexia nerviosa y anemia.
    </p><p class="article-text">
        Pero durante un campamento de verano al que acudi&oacute; ese verano, tuvo varias crisis de ansiedad y en julio fue atendida en Urgencias. Despu&eacute;s, desde febrero hasta julio de 2019 mantuvo tres sesiones inviduales con la psic&oacute;loga de la Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil (USMIJ) del Hospital y un nuevo ingreso en Urgencias.
    </p><p class="article-text">
        La menor recibi&oacute; tambi&eacute;n la asistencia de la Asociaci&oacute;n para la Defensa de Enfermos de Anorexia. En mayo de 2019, una psic&oacute;loga de este colectivo ya apuntaba al agravamiento de su estado con &ldquo;miedo intenso a engordar&rdquo;, &ldquo;restricci&oacute;n de alimentos&rdquo;, &ldquo;exceso de ejercicio f&iacute;sico&rdquo;, &ldquo;mal estado an&iacute;mico&rdquo; y &ldquo;pensamientos negativos hac&iacute;a s&iacute; misma&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tras ello se intensificaron las reuniones de los padres con diferentes responsables del Hospital de Guadalajara. En mayo de 2019 solicitaron que su hija fuera tratada a una Unidad de Trastornos Alimentarios espec&iacute;fica. Les informaron de que en ese centro hospitalario no disponen de tal recurso, ya que Castilla-La Mancha solo cuenta con una en Ciudad Real, pero &uacute;nicamente contempla ingresos hospitalarios de 24 horas, y en palabras de la psic&oacute;loga, la menor &ldquo;no precisaba ese internamiento&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Cambio de psic&oacute;loga y desplazamiento a Madrid</h3><p class="article-text">
        Otra posibilidad que les pusieron sobre la mesa fue la Unidad existente en el Hospital del Ni&ntilde;o Jes&uacute;s de Madrid, pero tampoco resultaba posible por que no existe convenio entre ambas comunidades aut&oacute;nomas para este tipo de derivaciones.
    </p><p class="article-text">
        Los padres decidieron entonces solicitar el cambio de psic&oacute;loga, pero con ello la siguiente cita se retrasaba otros tres meses, hasta agosto de 2019. La madre tambi&eacute;n pidi&oacute; hablar sin &eacute;xito, con la trabajadora social del hospital. En junio se reuni&oacute; el USMIJ para decir qu&eacute; hacer con la paciente y los padres les comunicaron, de nuevo, que deb&iacute;a recibir asistencia sanitaria en una Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria ya que el estado de la menor estaba &ldquo;empeorando progresivamente&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, en el mes de julio presentaron queja en el Hospital de Guadalajara por entender que la asistencia que est&aacute; recibiendo su hija (una consulta con la psic&oacute;loga y con el endocrino una vez al mes) era insuficiente. La queja fue desestimada al entender el Hospital que le estaban dando atenci&oacute;n &ldquo;preferente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por entonces la directora gerente del SESCAM en Guadalajara inform&oacute; a los padres de que el Hospital del Ni&ntilde;o Jes&uacute;s de Madrid dispone de un programa espec&iacute;fico de intervenci&oacute;n ambulatoria a trav&eacute;s del Hospital de D&iacute;a para pacientes empadronados, aunque sin convenio con Castilla-La Mancha. Al ser la menor beneficiaria de la Tarjeta Sanitaria de su madre, el Servicio de Salud autoriz&oacute; un &ldquo;desplazamiento a Madrid&rdquo; en el mes de julio. Este &uacute;ltimo centro hospitalario nunca lleg&oacute; a dar cita ni a atender a la menor.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se considera acreditado que existía riesgo de que la niña perdiera la vida, tanto a nivel orgánico, como por las complicaciones de los trastornos psiquiátricos y emocionales derivados de la anorexia nerviosa que padece</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tras este periplo y viendo el empeoramiento progresiva de la joven, los padres decidieron ingresarla en un centro privado de Alcal&aacute; de Henares. La sentencia detalla uno de los informes m&eacute;dicos en su etapa m&aacute;s grave: la menor refer&iacute;a &ldquo;ideas de muerte&rdquo;, motivo por el que fue derivada para su ingreso en hospitalizaci&oacute;n de 24 horas en ese centro privado. Tras ello, recibi&oacute; asistencia m&eacute;dica, psiqui&aacute;trica psicol&oacute;gica y nutricional, adem&aacute;s de tratamiento farmacol&oacute;gico, junto con actividades de talleres, ocio y tiempo libre.
    </p><p class="article-text">
        Una de las claves del caso se encuentra en que, seg&uacute;n la sentencia, los padres no recibieron en ning&uacute;n momento un ofrecimiento para que la menor fuera ingresada en la Unidad de Trastornos Alimentarios del Hospital de Ciudad Real, pese a que posteriormente lo estuvo en ese centro privado hasta agosto de 2020. Adem&aacute;s, hab&iacute;an solicitado la prestaci&oacute;n de asistencia sanitaria por el seguro escolar, que fue denegada por el SESCAM al considerar que era &ldquo;incompatible&rdquo; con la Tarjeta Sanitaria.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se considera acreditado que exist&iacute;a riesgo de que la ni&ntilde;a perdiera la vida, tanto a nivel org&aacute;nico, como por las complicaciones de los trastornos psiqui&aacute;tricos y emocionales derivados de la anorexia nerviosa que padece, pues ya hab&iacute;a verbalizado el suicidio&rdquo;, refiere la sentencia.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;ade finalmente el tribunal, entre sus argumentos para ratificar la sentencia, que se trata de un &ldquo;supuesto de urgencia vital&rdquo; en el que la paciente &ldquo;no ha recibido un tratamiento adecuado por el Servicio p&uacute;blico de Salud (&hellip;) Ten&iacute;a reconocido el derecho a la asistencia sanitaria tanto por el seguro escolar como por estar incluida en la tarjera sanitaria de su madre&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Han gastado todos sus ahorros&rdquo;</h3><p class="article-text">
        El Defensor del Paciente detalla que los padres han &ldquo;gastado todos sus ahorros&rdquo; en el tratamiento de su hija, y se pregunta: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; ocurre con los padres que no pueden ir a la sanidad privada para recibir esa atenci&oacute;n sanitaria?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, desde el SESCAM no han contestado a las preguntas de este peri&oacute;dico sobre el funcionamiento de los tratamientos para los trastornos alimenticios o sobre las previsiones de reforzar la asistencia, al existir tan solo una unidad espec&iacute;fica en Ciudad Real. 
    </p><p class="article-text">
        En la cartera de servicios que incluye el Plan de Salud Mental 2018-2025 del Gobierno de Castilla-La Mancha tan solo se menciona una vez la anorexia. Incluye el diagn&oacute;stico y tratamiento de los trastornos psicopatol&oacute;gicos hablando de &ldquo;trastornos de conducta en general y alimentaria en particular (anorexia/bulimia), comprendiendo &rdquo;el tratamiento ambulatorio, las intervenciones psicoterap&eacute;uticas en hospital de d&iacute;a, la hospitalizaci&oacute;n cuando se precise y el refuerzo de las conductas saludables&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        La joven hoy se encuentra recuperada, aunque sigue en tratamiento y seguimiento m&eacute;dico. Est&aacute; estudiando una carrera universitaria y ha &ldquo;recuperado su vida&rdquo;, seg&uacute;n fuentes del entorno de la familia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Avilés Pozo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/calvario-padres-sanidad-publica-les-pague-gastos-privada-anorexia-grave-hija_1_10896054.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Feb 2024 18:59:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El calvario de unos padres para que la sanidad pública les pague los gastos en la privada por la anorexia grave de su hija]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sanidad,Sanidad pública,Sanidad privada,Salud,Anorexia,Guadalajara,Sescam,Tribunales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La anorexia y la bulimia alcanzan ya a las niñas: "Vemos casos con nueve años"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/anorexia-bulimia-ninas_1_10645409.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3bfe3e08-40f8-4cdb-ba6d-c1b8d21afc8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La anorexia y la bulimia alcanzan ya a las niñas: &quot;Vemos casos con nueve años&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las expertas confirman un descenso de la edad a la que se diagnostican los trastornos de la conducta alimentaria, ahora en torno a los 12 años, que aumentaron tras la pandemia hasta en un 60%</p><p class="subtitle">Obsesionadas con el 'skin care' a los 12 años: “He visto cómo niñas compraban productos con retinol”
</p></div><p class="article-text">
        Carla ingres&oacute; en el Hospital Ni&ntilde;o Jes&uacute;s de Madrid el 4 de julio. Estaba en una situaci&oacute;n extremadamente cr&iacute;tica. Ten&iacute;a una atrofia card&iacute;aca y la creatinina del ri&ntilde;&oacute;n al l&iacute;mite. Cuando los sanitarios intentaron sacarle cinco peque&ntilde;os tubos de sangre, tuvieron que parar a la mitad porque no sal&iacute;a ni una gota m&aacute;s. Con su poco m&aacute;s de metro y medio de altura, pesaba 31 kilos. Con tan solo 11 a&ntilde;os, la ni&ntilde;a hab&iacute;a desarrollado un trastorno de la conducta alimentaria (TCA). La anorexia nerviosa que la mantuvo cinco semanas hospitalizada distorsiona la realidad que refleja el espejo. Est&aacute; convencida de que est&aacute; gorda. &ldquo;Y me dice que antes muerta que gorda&rdquo;, explica Elena, su madre. 
    </p><p class="article-text">
        Casos como el de Carla son cada vez m&aacute;s habituales. La pandemia dispar&oacute; las patolog&iacute;as como la anorexia y la bulimia y las expertas han detectado una disminuci&oacute;n de la edad a la que comienzan a aparecer estos trastornos graves, que afectan sobre todo a las j&oacute;venes, adolescentes y ni&ntilde;as. &ldquo;El hecho de ser una mujer de entre 12 y 25 a&ntilde;os es un factor de riesgo, pero la edad de inicio es cada vez menor. Estamos viendo casos por debajo de los 10 a&ntilde;os&rdquo;, indica la responsable de prevenci&oacute;n de la Associaci&oacute; contra l'Anor&egrave;xia i la Bul&iacute;mia de Catalunya (ACAB), Anna Figuer. 
    </p><h3 class="article-text">La edad media, de los 17 a los 12 a&ntilde;os</h3><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Gu&iacute;a de Pr&aacute;ctica Cl&iacute;nica sobre los TCA del Ministerio de Sanidad, antes de la pandemia un 5% de ni&ntilde;as y mujeres sufr&iacute;an alguno de estos trastornos. Pero los datos se han disparado. Por ejemplo, los &uacute;ltimos datos del Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya, recabados por ACAB, muestran un incremento del 61% de nuevos casos entre 2018 y 2021 y la asociaci&oacute;n, de referencia en todo el Estado, atiende m&aacute;s del doble de casos que en 2019. A falta de un registro oficial, calculan que &ldquo;es muy probable que actualmente en torno a un adolescente de cada diez padezca&rdquo; alguna de estas patolog&iacute;as y tres de cada 20 est&eacute; en riesgo. 
    </p><p class="article-text">
        La Sociedad Espa&ntilde;ola de M&eacute;dicos Generales y de Familia (SEMG) sit&uacute;a la prevalencia de estos trastornos en Espa&ntilde;a entre un 4,1% y un 6,4% de las mujeres de entre 12 y 21 a&ntilde;os y en un 0,3% de los hombres y la edad media est&aacute; en los 12 a&ntilde;os. En un protocolo de la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Psiquiatr&iacute;a Infanto-Juvenil, <a href="https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/trastornos_alimentarios.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fechado en 2008</a>, la edad media entonces rondaba los 17 a&ntilde;os. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La cultura de la imagen que ha homogenizado el ideal de belleza y se difunde por internet, máxime ahora con las redes sociales, ha cambiado, igual que han cambiado los contenidos y la difusión tan masiva de este tipo de imágenes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eva Rivas</span>
                                        <span>—</span>  Psiquiatra de infancia y adolescencia
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Eva Ribas es miembro de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Psiquiatr&iacute;a y Psicoterapia del Ni&ntilde;o y del Adolescente y trabaja en el centro de salud mental de Moratalaz. &ldquo;Nos llegan problem&aacute;ticas que antes eran m&aacute;s propias de la adolescencia y ahora vemos a los nueve, los diez o los once a&ntilde;os&rdquo;, explica. Una precocidad que atribuye, en parte, al efecto de los c&aacute;nones est&eacute;ticos, mucho m&aacute;s presentes en los y, sobre todo, las menores, con el acceso m&aacute;s temprano a internet y las redes sociales. &ldquo;La cultura de la imagen que ha homogeneizado el ideal de belleza y se difunde por internet, m&aacute;xime ahora con las redes sociales, ha cambiado, igual que han cambiado los contenidos y la difusi&oacute;n tan masiva de este tipo de im&aacute;genes&rdquo;, razona. 
    </p><p class="article-text">
        Un estudio, publicado en la revista <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s11469-023-01081-3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>International Journal of Mental Health and Addiction</em></a>, con una muestra de m&aacute;s de 600 j&oacute;venes de 12 a 17 a&ntilde;os del Valle de Ricote, en Murcia, indica que las im&aacute;genes editadas, los filtros irreales y los cuerpos can&oacute;nicamente pero artificialmente perfectos potencian los TCA. El investigador principal, Jos&eacute; Francisco L&oacute;pez-Gil, public&oacute; en <a href="https://jamanetwork.com/journals/jamapediatrics/article-abstract/2801664" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Jama Pediatrics</em></a> otro trabajo en el que conclu&iacute;a que un 22% de los menores de edad presenta des&oacute;rdenes alimentarios, como inducci&oacute;n al v&oacute;mito, restricciones de comida o la toma de pastillas para adelgazar. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dentro del trabajo buscamos explicaciones basadas en la ciencia que puedan explicar por qu&eacute; tenemos esa prevalencia tan elevada en la poblaci&oacute;n infantil y adolescente. Una de las hip&oacute;tesis que planteamos fue el uso de, por ejemplo, las redes sociales&rdquo;, explicaba el cient&iacute;fico y nutricionista <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/jose-francisco-lopez-gil-discriminado-clase-baja-aumenta-riesgo-trastornos-alimenticios_128_10194408.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una entrevista en elDiario.es</a>. &ldquo;El mayor uso de redes sociales se asocia con mayor probabilidad de presentar estos comportamientos, sobre todo en Instagram y TikTok, donde la persona est&aacute; m&aacute;s expuesta a que la vean y a recibir mensajes sobre su imagen&rdquo;, se&ntilde;alaba. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una de las causas de que la edad de inicio sea cada vez menor es el acceso a las redes sociales y al consumo de determinado tipo de contenido, que tiene un impacto negativo en la percepción de su propia imagen</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Anna Figuer</span>
                                        <span>—</span> Responsable de prevención de ACAB
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No hay un &uacute;nico bot&oacute;n que activa la anorexia o la bulimia. Su desarrollo es multicausal, pero las expertas apuntan al uso de las redes sociales como un agente extra. &ldquo;Hay muchos factores que pueden desencadenar la enfermedad. A nivel individual est&aacute;n los psicol&oacute;gicos, pero tambi&eacute;n hay cierta predisposici&oacute;n gen&eacute;tica, factores familiares y sociales. Y una de las causas de que la edad de inicio sea cada vez menor es por el acceso a la redes sociales y el consumo de determinado tipo de contenido en edades tempranas, que tiene un impacto negativo en la percepci&oacute;n de su propia imagen corporal&rdquo;, explica Figuer. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora mismo tenemos un porcentaje mayor de casos de menores que de mayores de 15 a&ntilde;os&rdquo;, coincide Cristina Andrades, que es psic&oacute;loga sanitaria especialista en alteraciones alimentarias y tiene un centro de psicolog&iacute;a, pedagog&iacute;a y nutrici&oacute;n en Lebrija. &ldquo;Vemos que, desde muy peque&ntilde;itas, cuando empiezan a decir eso de 'dulces no, que engordo', a los adultos les hace gracia, porque piensan que lo habr&aacute;n escuchado en alg&uacute;n sitio y lo repiten. Despu&eacute;s se van saltando poco a poco comidas y cuando esos saltos son reiterados, es cuando las familias empiezan a pedir ayuda&rdquo;, desarrolla. 
    </p><h3 class="article-text">Buenos recursos para lo grave, escasos para el inicio de la enfermedad</h3><p class="article-text">
        Uno de los problemas para el abordaje de estas patolog&iacute;as es la falta de recursos para un tratamiento inicial. &ldquo;Si hay una situaci&oacute;n de gravedad, los recursos p&uacute;blicos son fant&aacute;sticos, pero hasta llegar a esa situaci&oacute;n, la espera se puede alargar en el tiempo&rdquo;, se&ntilde;ala Fern&aacute;ndez. &ldquo;Nos encontramos con que, para entrar en la sanidad p&uacute;blica, la paciente tiene que estar en un peso de riesgo vital, pero antes, para una familia sin recursos es complicado contar con un equipo de pediatra o endocrino, psiquiatr&iacute;a, psicolog&iacute;a, dietista/nutricionista... Por suerte hay asociaciones que ofrecen algunos servicios, aunque no llegan a ser completamente gratuitos, y acompa&ntilde;amiento a la familia&rdquo;, coincide Andrades. 
    </p><p class="article-text">
        J&uacute;lia ten&iacute;a 12 a&ntilde;os cuando ingres&oacute; en el Hospital de Santa Caterina de Gerona. &ldquo;Nos dimos cuenta de que hab&iacute;a alg&uacute;n problema porque no se sent&iacute;a bien, no le gustaba estar con gente, ten&iacute;a problemas de socializaci&oacute;n y para concentrarse, y empez&oacute; a decir que no quer&iacute;a comer esto o aquello hasta que un d&iacute;a se puso a temblar al ver la comida&rdquo;, recuerda su madre, Irene. Lo que ha olvidado, casi como una forma de autoprotecci&oacute;n, es el peso de su hija. &ldquo;Era exagerado, todo huesos. Unos d&iacute;as antes hab&iacute;amos ido a comprar un ba&ntilde;ador y ten&iacute;a la talla de una ni&ntilde;a de cinco a&ntilde;os&rdquo;, explica. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Al principio piensas que es culpa tuya, que lo has hecho todo mal, pero después vas viendo que hay muchos factores que les afectan</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Irene</span>
                                        <span>—</span> Madre de una niña con anorexia nerviosa
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Al principio piensas que es culpa tuya, que lo has hecho todo mal, pero despu&eacute;s vas viendo que hay muchos factores que les afectan. Un d&iacute;a te toca a ti y otro, a otra&rdquo;, indica Irene, que enumera entre esas causas &ldquo;la separaci&oacute;n (de los padres), el confinamiento, las hormonas revolucionadas, las exigencias a los ni&ntilde;os, las nuevas tecnolog&iacute;as...&rdquo;. Esta madre se&ntilde;ala que, durante la pandemia, permiti&oacute; a su peque&ntilde;a tener TikTok para entretenerse. Un consumo limitado y bajo supervisi&oacute;n. &ldquo;En aquel momento todav&iacute;a pod&iacute;amos verlo juntas y de forma cr&iacute;tica explicarle si algo era real o no, si estaba retocado o si hab&iacute;a un filtro. Con el tiempo, me he enterado de que acced&iacute;a a cuentas donde les explicaban c&oacute;mo no comer y enga&ntilde;ar a los padres, manipularnos...&rdquo;, desarrolla. 
    </p><p class="article-text">
        Un estudio publicado el noviembre pasado en la revista Plos One, titulado <a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0267997" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los mensajes de peso normativo predominan en TikTok: un an&aacute;lisis de contenido cualitativo</em></a>, afirmaba que, de cerca de un millar de v&iacute;deos analizados en esta red social, &ldquo;casi todos mostraban contenido que era notablemente normativo en cuanto a peso&rdquo;. En concreto, los contenidos giraban en torno a &ldquo;la glorificaci&oacute;n de la p&eacute;rdida de peso&rdquo; y los &ldquo;alimentos para lograr salud y delgadez&rdquo;. Otro hecho preocupante era que estos mensajes no eran difundidos por voces expertas ni divulgaban factores de estilo de vida que influyen en el peso y la salud. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hacen falta factores de riesgo previo, pero es cierto que TikTok es un machaque continuo sobre alimentaci&oacute;n y bajar de peso que, en un momento muy dif&iacute;cil como es la adolescencia, te afecta mucho. Y si no tienes esos factores de riesgo, igual coqueteas pero no llegas al trastorno. &iquest;Cu&aacute;ntas mujeres no hemos hecho alguna tonter&iacute;a con la alimentaci&oacute;n a esas edades?&rdquo;, se pregunta Mari&aacute;n Fern&aacute;ndez, que es psic&oacute;loga en la Asociaci&oacute;n en Defensa de la Atenci&oacute;n a la Anorexia Nerviosa y Bulimia.
    </p><p class="article-text">
        Antes del diagn&oacute;stico, Carla hab&iacute;a empezado a expresar algunos de los s&iacute;ntomas que las expertas atribuyen a estas patolog&iacute;as pero que, ante el desconocimiento de la enfermedad, pasan desapercibidas para las familias. La ni&ntilde;a empez&oacute; a obsesionarse con las notas y a prescindir de determinados alimentos. Dej&oacute; de comer pan, pero com&iacute;a dulces. O le ped&iacute;a a su madre que, en lugar de un bocadillo, le preparase fruta para el recreo. &ldquo;Con 10 a&ntilde;os, &iexcl;lo que hac&iacute;a era contar calor&iacute;as!&rdquo;, indica Elena quien, tras ponerle nombre al problema de su hija, encontr&oacute; en su habitaci&oacute;n una libreta con la equivalencia en calor&iacute;as de una largu&iacute;sima lista de alimentos, sacadas del historial de Google. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el caso de mi hija, creo que internet ha sido una herramienta auxiliar m&aacute;s que un detonante. Cree que est&aacute; gorda, le dicen que tiene los pechos grandes y quiere perder peso, as&iacute; que entra en Google y empieza a tirar del hilo&rdquo;, desarrolla Elena. El relato no es figurado: en el colegio de la ni&ntilde;a circul&oacute; una lista ordenada por el tama&ntilde;o de los pechos de las ni&ntilde;as y la mayor&iacute;a de sus amigas centraban sus conversaciones en la p&eacute;rdida de peso. Un contexto que supone un plus de riesgo para una menor que pega el estir&oacute;n unos meses o un a&ntilde;o antes que el resto. &ldquo;Me preguntaba que si ellas con 31 o 32 kilos dicen que est&aacute;n gordas, &iquest;c&oacute;mo estaba ella?&rdquo;, recuerda la madre. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las páginas donde se da información para promover la anorexia se denuncian y se cierran, pero con la aparición de las redes sociales, se utilizan los comentarios para captar a jóvenes vulnerables y derivarlas a grupos de Telegram, más fáciles de ocultar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Cristina Andrades</span>
                                        <span>—</span> Psicóloga sanitaria especialista en alteraciones alimentarias
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Las p&aacute;ginas donde se da informaci&oacute;n para promover la anorexia y la bulimia se denuncian y se cierran, pero con la aparici&oacute;n de las redes sociales, se utilizan los comentarios para captar a j&oacute;venes vulnerables y las derivan a canales o grupos de Telegram, que son m&aacute;s f&aacute;ciles de ocultar y hay familias que ni siquiera saben que sus hijas tienen una cuenta&rdquo;, advierte Andrades. 
    </p><h3 class="article-text">No demonizar las redes sociales</h3><p class="article-text">
        Con todo, las expertas recomiendan no demonizar las redes sociales. &ldquo;La primera vez que dejamos a los ni&ntilde;os utilizar un cuchillo, no les dejamos solos con la herramienta. Con el m&oacute;vil e internet ocurre lo mismo: es una herramienta muy buena para tener contactos sociales, para poder tirar de los amigos si se sienten solos pero, como con el cuchillo, si no les ense&ntilde;amos a usarla, se pueden hacer da&ntilde;o&rdquo;, pone como ejemplo Ribas. 
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, la Universitat Oberta de Catalunya ha puesto en marcha una investigaci&oacute;n para darle la vuelta al problema y averiguar c&oacute;mo hacer viral la informaci&oacute;n sobre salud mental para que llegue a los j&oacute;venes igual que llegan esos mensajes perjudiciales para su autoestima y autopercepci&oacute;n. &ldquo;El uso que la poblaci&oacute;n adolescente hace de las redes sociales se ha demonizado en exceso y nosotros creemos que pueden ser una herramienta para llegar a ellos y ponerles al alcance recursos que les ayuden a mejorar su salud mental y emocional&rdquo;, <a href="https://www.uoc.edu/portal/es/news/actualitat/2023/086-salud-mental-adolescentes.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">indicaba la responsable del trabajo y psic&oacute;loga Eul&agrave;lia Hern&aacute;ndez</a> en la presentaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La prevenci&oacute;n es el desarrollo de las variables protectoras. Podemos estar horas criticando las redes sociales, pero es mejor educar a los ni&ntilde;os en hacer un uso responsable de las pantallas&rdquo;, coincide Andrades. Figuer indica que ellas trabajan en prevenci&oacute;n inespec&iacute;fica. &ldquo;Antes se pensaba que lo mejor era hablar de los trastornos, sus caracter&iacute;sticas, las conductas... pero se vio que ser demasiado expl&iacute;cito daba demasiadas ideas a personas con cierto riesgo. Ahora fomentamos los factores de protecci&oacute;n, que ayudan a minimizar ese riesgo, como trabajar una autoestima saludable, que se acepten como son, potenciar su personalidad, su car&aacute;cter y sus aptitudes y el respeto a la diversidad corporal&rdquo;, se&ntilde;ala la experta. 
    </p><p class="article-text">
        En algunos centros se trabaja tambi&eacute;n la figura del amigo cuidador. &ldquo;Es el primero que se da cuenta de las se&ntilde;ales de alerta, como cambios en la alimentaci&oacute;n, que come a escondidas, que no no ha tra&iacute;do bocadillo o en el comedor deja comida, que rechaza ir a la playa o la piscina, cambios de humor, irritabilidad... Tenemos que entender que los TCA son trastornos mentales graves y que la persona sufre much&iacute;simo&rdquo;, indica Figuer, que recuerda que &ldquo;el trabajo preventivo tiene que darse tambi&eacute;n a nivel social, desde los medios de comunicaci&oacute;n, la publicidad o la moda&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">Salir del hospital y que una talla S te quede peque&ntilde;a</h3><p class="article-text">
        A los cinco d&iacute;as de salir del hospital, Carla fue con su madre a los cines de un gran centro comercial. Elena no ten&iacute;a previsto entrar a ninguna tienda, pero la ni&ntilde;a se lo pidi&oacute;. En una conocida cadena de ropa se prob&oacute; una camiseta de la talla S, para adultos. Le quedaba peque&ntilde;a. &ldquo;A una ni&ntilde;a de 11 a&ntilde;os, con anorexia nerviosa y un &iacute;ndice de masa corporal de 15 (en su caso, unos 36 kilos), una talla peque&ntilde;a le queda grande. Eso es delincuencia&rdquo;, denuncia Elena. 
    </p><p class="article-text">
        En el proceso de recuperaci&oacute;n, que la peque&ntilde;a acaba de comenzar, todav&iacute;a se encuentra muy mal. Lleva una dieta estricta y en el colegio y en casa se a&iacute;sla a causa de la depresi&oacute;n que padece. Pero, aunque son largas, las recuperaciones llegan a buen puerto en la mayor&iacute;a de los casos. Seg&uacute;n los datos de ACAB, la media para recuperarse se sit&uacute;a entre los cuatro y los cinco a&ntilde;os y, aunque la tasa de mortalidad est&aacute; en el 5%, el 70% se recupera. J&uacute;lia est&aacute; todav&iacute;a en seguimiento y una vez al mes visita al psic&oacute;logo, pero se encuentra mucho mejor. Como explica su madre, es el ejemplo de que hay salida: &ldquo;Ahora tiene 15 a&ntilde;os y es una chica normal, con sus amores, desamores y las cosas normales de una chica de 15 a&ntilde;os&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Aunque los de las madres son reales, en este reportaje se han empleado nombres ficticios para proteger la privacidad de las menores. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Noriega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/anorexia-bulimia-ninas_1_10645409.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Nov 2023 20:50:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La anorexia y la bulimia alcanzan ya a las niñas: "Vemos casos con nueve años"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Anorexia,Bulimia,Salud mental,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Victoria Morell, cineasta: "La anorexia está ligada a no poder expresar la rabia, por eso implosionamos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/victoria-morell-cineasta-anorexia-ligada-no-expresar-rabia-implosionamos_128_10622646.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b24a6a12-a8a8-467c-b24b-45c773a2ca18_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Victoria Morell, cineasta: &quot;La anorexia está ligada a no poder expresar la rabia, por eso implosionamos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el documental Petricor, candidato a los Premios Goya, la directora y guionista viaja a la infancia de tres mujeres de diferentes generaciones que sufren un trastorno alimentario, un problema que ella misma atravesó hasta que recibió el alta terapéutica</p><p class="subtitle">Instagram y los adolescentes: cuanto más lo usan, más riesgo tienen de desarrollar trastornos de la conducta alimentaria</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Cierra los ojos y recuerda cu&aacute;l fue el momento m&aacute;s bonito de tu infancia. Y ahora intenta recordar el d&iacute;a que sentiste que tu infancia se quebr&oacute;&rdquo;. Entre ambas frases que dan inicio al documental <em>Petricor</em>, de la cineasta mallorquina Victoria Morell, hay im&aacute;genes de una familia feliz de finales de los 80 y principios de los 90. Beb&eacute;s en brazos de sus padres, ni&ntilde;os que pasean a sus mascotas, celebraci&oacute;n de cumplea&ntilde;os, juegos en la playa, en el patio de una casa, risas y gestos c&oacute;mplices, amorosos.
    </p><p class="article-text">
        La infancia y las im&aacute;genes, o sea, los recuerdos, gravitan y condensan la historia protagonizada por Mar&iacute;a Luisa Lara (1944), Cuca Gomila (1973) y Neus Serra (1992), tres mujeres de diferentes generaciones que padecen un trastorno alimentario, un v&iacute;nculo complejo y dif&iacute;cil con sus cuerpos en el que tambi&eacute;n entra en juego la aceptaci&oacute;n, el anhelo de ser queridas y la relaci&oacute;n con sus propias madres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El objetivo inicial de Morell fue construir un relato autobiogr&aacute;fico porque ella tambi&eacute;n atraves&oacute; el proceso de las protagonistas con un ingreso hospitalario de dos a&ntilde;os. Petricor significa la primera lluvia despu&eacute;s de mucho tiempo de sequ&iacute;a, es el olor a tierra mojada. &ldquo;Me gusta el nombre porque al final todas estas mujeres hab&iacute;an estado mucho tiempo en sequ&iacute;a emocional y al final el poder llorar, que es una forma de liberaci&oacute;n, de abrirse, de expresar, les ayud&oacute; mucho a florecer&rdquo;, cuenta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                María Luisa Lara, una de las protagonistas.                            </span>
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        &ldquo;Tuve la intenci&oacute;n de abordar el documental desde la propia vivencia. Lo que pasa es que no encontraba la forma, pero a medida que fui avanzando la historia apareci&oacute;. En principio intent&eacute; darle el formato de libro, pero pens&eacute; que un documental era mejor. Al final, es un relato coral. Mi historia se ve a trav&eacute;s de estas tres mujeres&rdquo;, a&ntilde;ade la tambi&eacute;n delegada de la Asociaci&oacute;n de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA) en Balears.
    </p><p class="article-text">
        <em>Petricor</em>, candidata a los Premios Goya y filmada en Mallorca, fue galardonada como &ldquo;mejor documental&rdquo; en el Evolution Mallorca International Film Festival en 2022 y recibi&oacute; el premio &ldquo;Ciutat de Palma&rdquo; este a&ntilde;o. Adem&aacute;s de haberse proyectado en cines de Mallorca, fue vista en varios festivales nacionales, en Uruguay y Ecuador. Tambi&eacute;n estar&aacute; disponible en la televisi&oacute;n auton&oacute;mica (IB3), en plataformas y volver&aacute; a las salas.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de su trayectoria, Morell abord&oacute; el universo femenino desde diferentes facetas. Ha dirigido cuatro a&ntilde;os el programa feminista <em>Dones</em> para IB3 Radio y ha trabajado en la direcci&oacute;n de la serie documental <em>La Paca. Matriarca de la droga</em> para<em> </em>IB3 Televisi&oacute;n, entre otros proyectos. Ahora est&aacute; embarcada en dos films de ficci&oacute;n sobre el aborto y los abusos intrafamiliares.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Petricor</strong></em><strong> cuenta la historia de tres mujeres con anorexia desde el punto de vista m&eacute;dico. &iquest;Por qu&eacute; abord&oacute; el documental con esta perspectiva?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Incorporo la parte m&eacute;dica yendo a grabar las terapias psiqui&aacute;tricas en el Hospital Son Espases (Palma). Me daba cuenta de que hab&iacute;a un denominador com&uacute;n: los v&iacute;nculos maternos como figuras de referencia. Paralelamente, empec&eacute; a hacer terapia cuando estaba trabajando el documental porque hab&iacute;a una parte que se abri&oacute; a nivel personal. Hab&iacute;a una herida que todav&iacute;a segu&iacute;a estando. El documental tambi&eacute;n es un reflejo de c&oacute;mo me sent&iacute;a en aquel momento, c&oacute;mo estaba con mis emociones, los apegos de mi infancia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Neus Serra.                            </span>
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        <strong>&iquest;Ten&iacute;a alg&uacute;n v&iacute;nculo con las protagonistas antes de filmar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, para nada. Comenc&eacute; a ir al hospital para ver c&oacute;mo funcionaban las terapias psiqui&aacute;tricas. Y fueron apareciendo las protagonistas. Desde el inter&eacute;s de ver c&oacute;mo se trabajaba esta enfermedad las incorpor&eacute; al documental y yo qued&eacute; afuera. El desarrollo del guion comenz&oacute; en 2019 y terminamos de filmar en 2022. En el medio atravesamos la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo logr&oacute; establecer ese v&iacute;nculo de confianza, de cercan&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue muy complejo y duro. Hacer el documental era un reto personal. Primero tuve que convencer a los m&eacute;dicos. Entonces fui a la Direcci&oacute;n Insular de Salud Mental a explicar mi objetivo. Me recibieron Oriol Lafau, el coordinador de Salud Mental de Balears, y Nicole Haber, especialista en la prevenci&oacute;n del suicidio. Fueron super duros con las preguntas que me hac&iacute;an, me encontr&eacute; en un principio con mucha reticencia por parte de ellos, pero era normal. Convencerlos no fue f&aacute;cil. Me miraban como diciendo: &iquest;Qui&eacute;n eres t&uacute;? &iquest;Qu&eacute; vienes a hacer aqu&iacute;?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es que su objetivo era filmar terapias psiqui&aacute;tricas&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, claro. La reacci&oacute;n de ellos era normal. Entonces les cont&eacute; mi problema de salud y se relajaron. Y poco a poco conoc&iacute; a las terapeutas, les expliqu&eacute; mi proyecto. Fui varias veces, lo pensaron, aceptaron y comenc&eacute; a contactar a las pacientes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La pel&iacute;cula fue premiada en Balears y se proyect&oacute; en Palma. &iquest;C&oacute;mo impact&oacute; en el p&uacute;blico masculino?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La respuesta de los hombres me impact&oacute; mucho. Me han escrito colegas, no colegas, chicos por Instagram. Me dec&iacute;an: &ldquo;Nunca me hubiera imaginado que un documental as&iacute; me removiera tanto&rdquo;. Amigos muy heteronormativos sin trastornos alimentarios tambi&eacute;n quedaron impresionados. Cuando proyectamos en cine, dos d&iacute;as hubo como un coloquio muy largo e improvisado. Recuerdo que vinieron de una asociaci&oacute;n que se llama &ldquo;Comedores impulsivos&rdquo; que yo no conoc&iacute;a. Y un hombre dio un discurso super bonito y generoso. Habl&oacute; del hambre emocional, de una sintomatolog&iacute;a vinculada a la bulimia que te hace ingerir compulsivamente y luego vomitar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La respuesta de los hombres me impactó mucho. Me han escrito colegas, no colegas, chicos por Instagram. Me decían: &#039;Nunca me hubiera imaginado que un documental así me removiera tanto&#039;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>La ausencia de varones en Petricor es notable.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al final es la realidad de estas mujeres. Cuando las conoc&iacute; no les pregunt&eacute; si ten&iacute;an un hombre en su vida. Mar&iacute;a Luisa se educ&oacute; sin ninguna figura paterna cercana. Aqu&iacute; puedes entrar en un debate sobre todo generacional. Vayamos a su caso. &iquest;Qu&eacute; papel ten&iacute;an los hombres de los a&ntilde;os 50 en la crianza? No se hablaba de eso y en los roles de apego los padres eran los que sustentaban a la familia econ&oacute;micamente y los fines de semana se llevaban a pasear a los ni&ntilde;os. Pero si un beb&eacute; estaba enfermo o Mar&iacute;a Luisa o Cuca estaban enfermas, se quedaba la madre a cuidarlas. Mar&iacute;a Luisa y Cuca lloran a sus madres. Ellas reclaman a sus madres y Neus tambi&eacute;n &iquest;Hace 30 a&ntilde;os d&oacute;nde estaban los hombres cuando habl&aacute;bamos de crianza, de presencia, de emocionalidad?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Cuca Gomila.                            </span>
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        <strong>&iquest;Qu&eacute; fue lo m&aacute;s dif&iacute;cil en todo este proceso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me preocupaba mucho no saber cuidar a las tres lo suficiente en los rodajes.&nbsp;Ten&iacute;a mucho miedo de que vieran el documental y no se sintieran identificadas con lo que yo estaba contando. Es algo que pod&iacute;a pasar porque al final es mi mirada sobre ellas. A lo largo del documental el peso les cambia. De alg&uacute;n modo siempre me voy a sentir en deuda. Empezaron un documental enfermas y vuestra generosidad es absoluta. Hab&eacute;is dado la cara, un testimonio, y yo no he sido capaz. Me he escondido detr&aacute;s de la c&aacute;mara porque no he sido capaz de ponerme delante como quer&iacute;a hacerlo y contar mi historia. Ellas han sido m&aacute;s valientes que yo. Mi agradecimiento es infinito.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Habéis dado la cara, un testimonio, y yo no he sido capaz. Me he escondido detrás de la cámara porque no he sido capaz de ponerme delante como quería hacerlo y contar mi historia. Ellas han sido más valientes que yo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Tal vez puede pensar lo siguiente: si usted fuera hombre y no hubiera pasado por esta enfermedad, &iquest;ellas habr&iacute;an aceptado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro, claro. Yo creo que esto nos uni&oacute;, la empat&iacute;a. Ellas ve&iacute;an que yo estaba ah&iacute;, conectada con ellas de una manera genuina. Ha habido un cuidado, un cari&ntilde;o, una atenci&oacute;n, un tiempo dedicado, una renuncia de otros trabajos. Tambi&eacute;n han sido muy generosos en Son Espases.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Maria Luisa Lara                            </span>
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        <strong>&iquest;Cree que </strong><em><strong>Petricor </strong></em><strong>s&oacute;lo habla de trastornos alimentarios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un documental sobre anorexia, pero va m&aacute;s all&aacute;. Creo que a las mujeres nos han educado desde la contenci&oacute;n absoluta, desde el sostener. Y la anorexia es una enfermedad muy ligada al aguantar, a no poder expresar la rabia, por eso implosionamos. En cambio, los hombres procesan con agresividad, con testosterona, las situaciones de estr&eacute;s. El malestar lo expresan de forma diferente y por eso muchas veces se dice que los trastornos de conducta alimentaria est&aacute;n muy vinculados al g&eacute;nero. Claro que hay un costado muy social, ligada a una parte est&eacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay algo muy primario. Cuando eres ni&ntilde;o no hay distinciones. Al final un beb&eacute; para sobrevivir necesita el cuerpo de la madre. Lo que te nutre a nivel emocional y f&iacute;sico es el contacto con el otro. El piel a piel es fundamental. Esa parte de conexi&oacute;n los ni&ntilde;os peque&ntilde;os la buscan mucho. El contacto con la mirada es totalmente instintivo. Entonces por eso al final esta situaci&oacute;n remueve a todo el mundo. El apego, la vinculaci&oacute;n, lo sentimos todos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Ignacio Orúe]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/victoria-morell-cineasta-anorexia-ligada-no-expresar-rabia-implosionamos_128_10622646.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Oct 2023 05:45:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Victoria Morell, cineasta: "La anorexia está ligada a no poder expresar la rabia, por eso implosionamos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Anorexia,Salud,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Instagram y los adolescentes: cuanto más lo usan, más riesgo tienen de desarrollar trastornos de la conducta alimentaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/instagram-adolescentes-riesgo-desarrollar-trastornos-conducta-alimentaria_1_10241891.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/10a314d3-c1b9-4da9-b9cb-4ce66b61af5b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Instagram y los adolescentes: cuanto más lo usan, más riesgo tienen de desarrollar trastornos de la conducta alimentaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio pionero concluye que la adicción a las redes sociales entre los jóvenes aumenta las posibilidades de desarrollar TCA; además de la red de Meta, TikTok y Twitter son las más problemáticas</p><p class="subtitle">El estigma de los Trastornos de Conducta Alimentaria: “Hay que dejar de hablar de niños y niñas caprichosos por no querer comer”
</p></div><p class="article-text">
        Las redes sociales se han instalado en las sociedades antes de que diese tiempo a establecer criterios de uso &eacute;ticos, morales y saludables. Desde hace tiempo los expertos vienen alertando de que <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/semana-redes-sociales-mejora-salud-mental_1_8978217.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su utilizaci&oacute;n puede empeorar la salud mental de los usuarios</a>. Ahora, un estudio pionero realizado con j&oacute;venes adolescentes espa&ntilde;oles <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s11469-023-01081-3#Sec20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">concluye que la adicci&oacute;n a redes sociales &ndash;o pasar mucho tiempo navegando en ellas&ndash; es un factor de riesgo para padecer un Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA)</a> y que Instagram es la m&aacute;s perjudicial en este sentido. Seg&uacute;n datos del Gobierno, cerca de<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-contara-observatorio-trastornos-conductas-alimentarias_1_9729416.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> 400.0000 j&oacute;venes sufren trastornos de este tipo</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para la muestra se ha estudiado a 653 adolescentes espa&ntilde;oles de entre 12 y 17 a&ntilde;os de la zona de Valle de Ricote (Regi&oacute;n de Murcia), pero hasta la fecha no hay un trabajo igual que relacione estas variables en Espa&ntilde;a. Los resultados muestran que las redes que m&aacute;s riesgo de desarrollar TCA &ndash;la bulimia o la anorexia est&aacute;n entre los m&aacute;s conocidos&ndash; presentan son aquellas en las que m&aacute;s se ve el f&iacute;sico de los usuarios. Es conocida la edici&oacute;n de fotos y el uso de filtros en las redes, que &ldquo;se suele hacer para mejorar nuestro aspecto, y estas alteraciones pueden crear una representaci&oacute;n poco realista del cuerpo humano y una insatisfacci&oacute;n personal. Puede haber incluso un enmascaramiento de la propia imagen y esto es m&aacute;s peligroso en j&oacute;venes, que son los que m&aacute;s padecen estos trastornos o malas relaciones con la comida&rdquo;, explica a este diario Josefa Mar&iacute;a Panisello Royo, una de las investigadoras del estudio.
    </p><p class="article-text">
        Instagram es la red social que m&aacute;s afecta a la percepci&oacute;n de la autoimagen de los j&oacute;venes aumentando las probabilidades de riesgo de padecer un TCA en un 20% de sus usuarios, seg&uacute;n los datos de la investigaci&oacute;n. Le siguen TikTok y Twitter, &ldquo;aunque los datos no son significativos&rdquo;, puntualiza Jos&eacute; Francisco L&oacute;pez-Gil, investigador principal del proyecto. Comprobando los mismos resultados, un 87,6% de los j&oacute;venes usa la aplicaci&oacute;n de Meta, solo superada por Whatsapp, que es utilizada por el 96%. En total, como recogen en<a href="https://assets-eu-01.kc-usercontent.com/1cce5d9b-1373-0176-8af1-0e1a4a708487/dbf017e1-535a-404c-be7f-298b0afffd95/Informe%20Carat_Redes%20Sociales_%C3%A1ngeles%20y%20demonios.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> otro informe, m&aacute;s del 90% de los adolescentes utiliza redes sociales</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los comportamientos, tanto tener m&aacute;s adicci&oacute;n a las redes sociales como un mayor tiempo de uso provocan una mayor probabilidad de sufrir un Trastorno de la Conducta Alimentaria. El estudio tambi&eacute;n sostiene que un mayor uso de las redes conlleva m&aacute;s modificaciones en el estado del &aacute;nimo, como la excitaci&oacute;n o la relajaci&oacute;n. &ldquo;Ya no hablamos del modo de consumo de las redes, sino de que utilizarlas m&aacute;s tiempo es peligroso. Dedicarles dos horas va a ser mejor que usarlas tres, ignorando el modo de uso&rdquo;, indica la cient&iacute;fica. Adem&aacute;s, alerta, &ldquo;son aplicaciones que funcionan bajo el sistema de recompensa, es m&aacute;s f&aacute;cil de lo que pensamos generar adicci&oacute;n a ellas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, en la propia plataforma hay cuentas que incluso favorecen directamente estos trastornos. La organizaci&oacute;n<em> </em>Fairplay for kids elabor&oacute; el estudio <em>Dise&ntilde;ando para el desorden: La burbuja de los trastornos alimentarios de Instagram</em>, en el que alertaba de al menos 90.000 cuentas que fomentan dietas restrictivas y p&eacute;rdidas de peso extremo, que <a href="https://www.lavanguardia.com/vida/20220416/8200994/instagram-redes-sociales-menores-anorexia-bulimia-tca.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden alcanzar a unos 20 millones de usuarios</a>.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otros factores de riesgo a sufrir trastornos como la bulimia o la anorexia<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/jose-francisco-lopez-gil-discriminado-clase-baja-aumenta-riesgo-trastornos-alimenticios_128_10194408.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, seg&uacute;n otro estudio</a>, son la clase social o el g&eacute;nero: tener menos ingresos, ser mujer o de una poblaci&oacute;n discriminada aumenta la probabilidad de padecer un TCA. &ldquo;Las causas son multifactoriales, pero las redes juegan un gran papel independientemente del factor socioecon&oacute;mico o el g&eacute;nero&rdquo;, resalta en este sentido Panisello.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Urge tomar medidas</strong></h3><p class="article-text">
        Este trabajo pionero advierte de que hay que intervenir en la poblaci&oacute;n con campa&ntilde;as de prevenci&oacute;n de riesgos. &ldquo;Hay que reivindicar una legislaci&oacute;n y que se comunique&rdquo;, demanda Panisello Royo. Al ser un estudio enfocado en j&oacute;venes espa&ntilde;oles, &ldquo;nos est&aacute; diciendo que el problema est&aacute; muy presente aqu&iacute;&rdquo;, resalta.
    </p><p class="article-text">
        Para mejorar nuestra salud, seg&uacute;n la investigadora, es vital establecer rutinas de estilo de vida saludables. &ldquo;El tiempo que los adolescentes pasan con las redes es conflictivo, porque se lo est&aacute;n quitando al ocio o al deporte. Es de vital importancia tener una rutina clara en la que hagamos ejercicio f&iacute;sico y socialicemos&rdquo;, recomienda. &ldquo;Este es un problema que afecta a la salud mental, pero que tambi&eacute;n puede dejar secuelas f&iacute;sicas&rdquo;, censura. En este sentido, y aunque no es espec&iacute;fico de redes sociales, tras un acuerdo de M&aacute;s Pa&iacute;s y el Ministerio de Hacienda, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/espana-contara-observatorio-trastornos-conductas-alimentarias_1_9729416.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Espa&ntilde;a contar&aacute; con un Observatorio de Trastornos de Conductas Alimentarias.</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Novoa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/instagram-adolescentes-riesgo-desarrollar-trastornos-conducta-alimentaria_1_10241891.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Jun 2023 20:04:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Instagram y los adolescentes: cuanto más lo usan, más riesgo tienen de desarrollar trastornos de la conducta alimentaria]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Euskadi anuncia que creará dos unidades para trastornos de conducta alimentaria, pero sin especificar fecha ni presupuesto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/euskadi-anuncia-creara-unidades-trastornos-conducta-alimentaria-especificar-fecha-presupuesto_1_10184665.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/781aea6a-e010-4d70-b1a0-4b43e84cce65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Euskadi anuncia que creará dos unidades para trastornos de conducta alimentaria, pero sin especificar fecha ni presupuesto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La consejera de Salud, Gotzone Sagardui ha alabado en el Parlamento Vasco los planes y profesionales de la salud mental en Euskadi, pero ha reconocido la necesidad de "reforzarlos", frente a una oposición que le ha reclamado "medidas y fechas concretas"</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Unanimidad en el Parlamento Vasco para mejorar la atención de pacientes con trastornos alimentarios
</p></div><p class="article-text">
        Desde la pandemia, las consultas por&nbsp;trastornos de la conducta alimentaria (TCA)&nbsp;se han disparado en Euskadi, superando los 8.000 pacientes en 2021, un 62,8% m&aacute;s en comparaci&oacute;n con el a&ntilde;o anterior y hasta un 72,6% en comparaci&oacute;n con 2019. Debido a esta situaci&oacute;n, la consejera de Salud del Gobierno vasco, Gotzone Sagardui,&nbsp;ha anunciado este lunes la creaci&oacute;n de sendas unidades espec&iacute;ficas de Trastorno de Conducta Alimentaria en &Aacute;lava y Bizkaia, hasta ahora inexistentes en la red de Osakidetza. As&iacute; lo ha presentado a petici&oacute;n propia en el Parlamento Vasco, en la que, adem&aacute;s, ha informado de la publicaci&oacute;n de tres informes elaborados por el Consejo Asesor de Salud Mental de Euskadi en torno a los &aacute;mbitos prioritarios de la estrategia vasca en esa materia: los trastornos de conducta alimentaria, la salud mental infanto-juvenil y la patolog&iacute;a dual (suma de adicci&oacute;n y trastorno).
    </p><p class="article-text">
        Acompa&ntilde;ada del director de Atenci&oacute;n Sociosanitaria del Departamento de Salud del Gobierno vasco, Jos&eacute; Antonio de la Rica, Sagardui ha alabado los planes y profesionales de la salud mental en Euskadi, pero ha reconocido la necesidad de &ldquo;reforzarlos&rdquo;, debido a que la &uacute;ltima estrategia en salud mental data de 2016. &ldquo;Hay que poner en valor que Euskadi tiene una larga tradici&oacute;n en salud mental y eso se ha demostrado en las sucesivas estrategias y en la cantidad y calidad de profesionales que atienden a estos pacientes&rdquo;, ha recalcado la consejera. Sin embargo, desde partidos de la oposici&oacute;n como EH Bildu y PP+Cs, han criticado la falta de concreci&oacute;n de medidas y de fechas para implementarlas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Usted ha solicitado esta comparecencia para anunciar los planes de salud mental relativos a trastornos de conducta alimentaria, patolog&iacute;a dual y atenci&oacute;n infantojuvenil, pero no ha presentado planes, sino documentos monogr&aacute;ficos. Necesitamos medidas concretas y fechas concretas&rdquo;, ha criticado la parlamentaria de EH Bildu, Rebeka Ubera. En este mismo sentido tambi&eacute;n se ha referido la representante de PP+Cs, Laura Garrido, que ha lamentado que desde el Gobierno vasco &ldquo;no faciliten un cronograma con detalles para saber cu&aacute;ndo se van a implementar las medidas anunciadas&rdquo;. &ldquo;Sin la informaci&oacute;n de ejecuci&oacute;n de medidas y el presupuesto que va a costar, es papel mojado&rdquo;, ha argumentado. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha informado Sagardui, el Departamento de Salud inici&oacute; el pasado a&ntilde;o el proceso de elaboraci&oacute;n de los&nbsp;documentos estrat&eacute;gicos &iacute;ntimamente relacionados con el abordaje de la salud mental en la era poscovid, &ldquo;manteniendo y reforzando programas y servicios ya existentes, e incorporando nuevas acciones para dar respuesta a los perfiles y necesidades emergentes&rdquo;. En este sentido, el primero de los informes elaborados por los expertos, que han contado con la participaci&oacute;n de asociaciones de pacientes y familiares, es el relacionado con los&nbsp;Trastornos de Conducta Alimentaria (TCA), donde se subraya la atenci&oacute;n precoz intensiva como clave para mejorar el pron&oacute;stico. Para ello, Sagardui ha anunciado que &ldquo;se prev&eacute; la creaci&oacute;n de sendas unidades espec&iacute;ficas de TCA en Araba y Bizkaia, que supondr&aacute;n un salto cualitativo respecto a los programas y unidades monogr&aacute;ficas con que actualmente cuenta Osakidetza&rdquo; y que &ldquo;por primera vez&rdquo; los TCA ser&aacute;n considerados &ldquo;trastorno metan grave&rdquo;. 
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            <span class="title">
                Comisión de Salud del Parlamento Vasco este lunes, que ha contado con la presencia de la consejera Sagardui                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Dentro de la Red Vasca de Salud Mental a d&iacute;a de hoy,&nbsp;Euskadi, cuenta con cuatro hospitales psiqui&aacute;tricos de personas adultas, con una Unidad de Agudos; cinco servicios de psiquiatr&iacute;a de personas adultas en hospital general; tres unidades hospitalarias de psiquiatr&iacute;a infanto-juvenil; 18 hospitales de d&iacute;a psiqui&aacute;tricos de personas adultas; cinco hospitales de d&iacute;a psiqui&aacute;tricos infanto-juveniles; 41 centros de salud mental, adem&aacute;s de unidades monogr&aacute;ficas (trastorno de personalidad, episodios psic&oacute;ticos, psicogeriatr&iacute;a, TCA, adicciones, alto riesgo, perinatal, patolog&iacute;a dual y violencia de g&eacute;nero) y ecosistemas asistenciales (Redes de Salud Mental de Osakidetza, Organizaciones Sanitarias Integradas de Osakidetza y Recursos Sociosanitarios de Euskadi).&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con respecto a los otros dos informes presentados, Sagardui ha anunciado un documento sobre salud mental infanto-juvenil, que, seg&uacute;n sus palabras &ldquo;apuesta por ahondar en el refuerzo de la asistencia emprendido desde el Departamento de Salud y Osakidetza que, en los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os, y pese a la pandemia, han doblado los recursos humanos y materiales destinados a esta &aacute;rea&rdquo;. En este punto ha anunciado la creaci&oacute;n de un hospital de d&iacute;a para el tratamiento de adolescentes, que se sumar&iacute;a a los ya existentes en los tres territorios hist&oacute;ricos. Preguntada por qu&eacute; hasta ahora no se ha tomado esa medida, la consejera ha insistido en que se busca &ldquo;reforzar la atenci&oacute;n en Gipuzkoa, pero no significa que hasta ahora no exista una atenci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El director de Atenci&oacute;n Sociosanitaria del Departamento de Salud del Gobierno vasco, Jos&eacute; Antonio de la Rica, ha explicado en este sentido que &ldquo;para mantener un hospital de d&iacute;a debe existir una masa cr&iacute;tica de pacientes&rdquo;, algo que, hasta ahora, en Gipuzkoa no hab&iacute;a y, por lo tanto, eran derivados a hospitales de otras provincias de Euskadi. &ldquo;Hasta ahora entend&iacute;amos que si no hay pacientes suficientes no se pod&iacute;a mantener un hospital de d&iacute;a y la de Gipuzkoa era una cuesti&oacute;n de n&uacute;mero y masa cr&iacute;tica. Por ello, en el a&ntilde;o 2016 se habilit&oacute; un &uacute;nico hospital para adolescentes con problemas de salud mental, sin embargo, ahora ponemos en valor la accesibilidad del paciente y por eso consideramos la apertura de m&aacute;s unidades&rdquo;, ha confirmado. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, Sagardui ha presentado un tercer estudio que aborda la atenci&oacute;n a la&nbsp;patolog&iacute;a dual, es decir, la convergencia de un trastorno de adicciones y un trastorno psiqui&aacute;trico en los pacientes, donde se prev&eacute; la asignaci&oacute;n a cada paciente de un Plan Terap&eacute;utico Individualizado en funci&oacute;n de su tipolog&iacute;a cl&iacute;nica, de cara a aplicar en cada caso el recurso o dispositivo m&aacute;s apropiado. &ldquo;Debemos crear modelos m&aacute;s individualizados y centrados en cada caso&rdquo;, ha insistido, para recalcar que &ldquo;no es cierto que en Euskadi no haya investigaci&oacute;n o recursos&rdquo; y que, si realiza estas declaraciones, &ldquo;no es por el contexto de las elecciones&rdquo;. &ldquo;No nos importa si estamos en elecciones o no&rdquo;, ha concluido. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/euskadi-anuncia-creara-unidades-trastornos-conducta-alimentaria-especificar-fecha-presupuesto_1_10184665.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 May 2023 15:25:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Euskadi anuncia que creará dos unidades para trastornos de conducta alimentaria, pero sin especificar fecha ni presupuesto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Gipuzkoa,Álava,Salud,Salud mental,Trastornos mentales,Alimentos,Alimentación,Alimentación saludable,Anorexia,Bulimia,Gobierno vasco,Osakidetza,Salud psicológica,Sanidad pública]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Solo quería bailar', una novela bruta que vomita autoexigencia y cánones de belleza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/queria-bailar-novela-bruta-vomita-autoexigencia-canones-belleza_1_10021349.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4b290129-64c7-4f41-8d23-7d087b83703c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Solo quería bailar&#039;, una novela bruta que vomita autoexigencia y cánones de belleza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La bailarina, coreógrafa, directora teatral y circense Greta García debuta en la novela con un texto que empuja a reflexionar, invita a la acción, descorazona, hace reír, da asco, atrapa e irrita por lo real que es</p><p class="subtitle">Ser mujer chicana y 'queer' en California, la 'Mala onda' de Myriam Gurba</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Porque cuando el profe te explica que la celulitis es grasa <em>enquist&aacute;</em> y que el queso es graso, t&uacute; dejas de comer queso. Cuando elige a la m&aacute;s canija, t&uacute; quieres ser la m&aacute;s canija. Y cuando se&ntilde;ala que una etapa de anorexia no le viene mal a nadie, t&uacute; decides ser la anor&eacute;xica <em>namber uan</em>. El <em>rug&iacute;o</em> en la barriga era buena se&ntilde;al&rdquo;. Pili recuerda as&iacute; la perversa educaci&oacute;n &mdash;si es que puede llamarse as&iacute;&mdash; que recibi&oacute; en su formaci&oacute;n como bailarina. Exigencia, competitividad exhaustiva, control excesivo del cuerpo, inducci&oacute;n a padecer trastornos alimentarios. Un contexto voraz, insano y opresor del que habla desde la c&aacute;rcel, donde fue encerrada tras, como ella misma describe, &ldquo;volverse terrorista&rdquo; y &ldquo;rebelarse contra la instituci&oacute;n y la democracia&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esta joven es la protagonista de <em>Solo quer&iacute;a bailar</em>, el firme, desazonado y rotundo debut en la novela de Greta Garc&iacute;a que, m&aacute;s que escrito, parece haber sido vomitado. &ldquo;Totalmente&rdquo;, confirma la autora a este peri&oacute;dico sobre c&oacute;mo se sinti&oacute; durante su creaci&oacute;n. La irrupci&oacute;n en la literatura de esta bailarina, payasa, directora teatral y circense es un l&uacute;cido bofet&oacute;n que empuja a reflexionar, invita a la acci&oacute;n, descorazona, hace re&iacute;r, da asco, atrapa e irrita. Por lo real que es, por c&oacute;mo abraza lo escatol&oacute;gico, por lo expl&iacute;cita que es independientemente del tema que aborde; ya sea el deseo sexual, el hartazgo hacia el poder o la sinsentido de la prisi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Que nos metan en la c&aacute;rcel es lo peor que nos puede pasar en Espa&ntilde;a institucionalmente. Que te encierren, no puedas salir y te priven de tu libertad es de las peores violencias&rdquo;, afirma Garc&iacute;a. Prisiones que, sin embargo, no ocupan todas las clases sociales. &ldquo;La mayor&iacute;a de la gente que est&aacute; dentro no tiene recursos&rdquo;, lamenta. &ldquo;La unidad est&aacute; en la precariedad, eso nos une. Porque una rica paga y se va a su casa. Una rica le come el co&ntilde;o con presbicia a su amiga la rica que se lo come a su amiga la jueza y le da jam&oacute;n y ya est&aacute; (...). Una rica tiene que ser una <em>pring&aacute; pa</em> estar aqu&iacute; dentro&rdquo;, afirma el personaje en el libro.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/9f920636-574f-4df8-a3d2-24b46316e364_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El encierro de su protagonista en prisi&oacute;n permite ahondar en lugares que forman parte de los m&aacute;rgenes y a los que raramente se asoma la cabeza para narrar c&oacute;mo es la vida dentro de ellos, qu&eacute; din&aacute;micas se generan, qui&eacute;nes est&aacute;n ah&iacute;, qu&eacute; sienten o si incluso se enamoran. &ldquo;La sexualidad forma parte del ser humano&rdquo;, recuerda la escritora, &ldquo;porque est&eacute;s en la c&aacute;rcel no dejas de tener sentimientos. Eres una persona como cualquier otra. Al estar ellas all&iacute; ni las pensamos, como est&aacute;n ah&iacute; lejos, las olvidamos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Una coyuntura que aplica al orden de las ciudades. &ldquo;Hay zonas que no pisamos y gente a la que ignoramos de un modo cruel. Lo malo lo metemos debajo de la moqueta para verlo todo limpito. Que la mierda se vaya acumulando lejos de la urbe&rdquo;, expone.
    </p><h3 class="article-text">Unas p&aacute;ginas brutas y andaluzas</h3><p class="article-text">
        El punto de partida de <em>Solo quer&iacute;a bailar</em> fue su conocimiento de la danza y, a partir de ah&iacute;, comenta que &ldquo;Pili se fue elaborando en base a lo que quer&iacute;a que ocurriera y qu&eacute; tipo de persona podr&iacute;a hacer lo que hace en la novela&rdquo;. &ldquo;Tambi&eacute;n desde un placer personal de poder hacer todo lo que me diera la gana. Reivindico la diversi&oacute;n en el acto creativo&rdquo;, a&ntilde;ade. Eso s&iacute;, deja un claro espacio para &ldquo;la rabia y el enfado, cosas que han nacido de escenas horribles que, a trav&eacute;s de un libro, se convierten en un acto de venganza muy divertido. A trav&eacute;s del humor se llega mucho m&aacute;s lejos y lo convierte en algo mucho m&aacute;s humano&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Garc&iacute;a es bruta en su escritura. Su protagonista grita por escrito; leerla desahoga y hasta libera. No le importa decir tacos, ser basta e incorrecta, ni abogar por no limitar su sinceridad. En una comparaci&oacute;n de la vida en la c&aacute;rcel con la de un convento, se pregunta: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; hacen las mojas de clausura realmente? &iquest;Se masturban entre ellas? &iquest;Se meten en el co&ntilde;o la patita del ni&ntilde;o <em>Jes&uacute;?</em> &iquest;Eso ser&aacute; pedofilia? &iquest;Soy yo zoof&iacute;lica por haberme <em>restregao</em> con el osito de peluche cuando era chica?&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La autora defiende que lo escatol&oacute;gico tambi&eacute;n tenga cabida en los libros. &ldquo;La precariedad nos une igual que la mierda. Es algo supernatural que se esconde y de lo que no se habla. La mierda, el sexo y las cosas m&aacute;s brutas&rdquo;, argumenta. Del mismo modo, condena el pudor: &ldquo;Los complejos te limitan, te coartan, te proh&iacute;ben socializar y hacer cosas que te gustar&iacute;a hacer&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La precariedad nos une igual que la mierda. Es algo súper natural que se esconde y de la que no se habla. La mierda, el sexo y las cosas más brutas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Greta García</span>
                                        <span>—</span> Bailarina, escritora y directora teatral y circense
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Garc&iacute;a ha apostado adem&aacute;s por escribir en andaluz. En un primer momento lo us&oacute; &uacute;nicamente para los di&aacute;logos, pero aquella mezcla se le termin&oacute; haciendo &ldquo;extra&ntilde;a&rdquo; y apost&oacute; por unificarlo todo. En su caso, lamenta que &ldquo;el andaluz siempre ha estado estigmatizado con que es lo cateto&rdquo;, dice. &ldquo;Y para nada. Ahora s&iacute; que tengo a m&aacute;s compa&ntilde;eras que lo escriben&rdquo;, incide. &ldquo;Que en un pa&iacute;s haya miles de acentos le da mucha riqueza. Son elecciones est&eacute;ticas y pol&iacute;ticas. Estoy muy a favor y animo a que la gente lo haga&rdquo;, defiende.
    </p><h3 class="article-text">Recomendar 'un poquito' de anorexia</h3><p class="article-text">
        El tercer rasgo caracter&iacute;stico de su estilo es lo expl&iacute;cita que resulta al describir las situaciones. Los trastornos de la conducta alimentaria cuentan con su propio cap&iacute;tulo. &ldquo;No comer me revent&oacute; el organigrama menstrual. Es incre&iacute;ble lo poco que he <em>com&iacute;o</em> durante mucho tiempo y lo viva que estoy. Qu&eacute; ascazo me daba comer. Cada mordisco me hac&iacute;a sentir terriblemente mal&rdquo;, reconoce Pili en la novela. Garc&iacute;a tuvo claro desde el primer momento que estas enfermedades estar&iacute;an presentes en su debut literario: &ldquo;Al hablar de danza cl&aacute;sica lo vi muy de la mano. El machaque es constante, es muy cotidiano que te sientas mal comiendo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Dentro de su &aacute;mbito, afirma que &ldquo;se potencia con muchos profesores horribles. Y despu&eacute;s trabajando. Si trabajas con tu cuerpo es eso con lo que se te juzga, y al final hay unos c&aacute;nones de belleza impuestos por gente malvada y aburrid&iacute;sima que al tener un sue&ntilde;o, si tus referentes son de un tipo y te est&aacute;s pidiendo unas cosas para alcanzarlo, vas a tirar por ah&iacute;&rdquo;. Sobre la frase &ldquo;una etapa de anorexia no le viene mal a nadie&rdquo;, asegura que es algo que ella misma ha escuchado en clase &ldquo;muchas veces&rdquo;. 
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            <span class="title">
                Las bailarinas Greta García y Laura Morales, las Hermanas Gestring                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Te puedes re&iacute;r cuando te lo cuentan pero se te queda hasta la m&eacute;dula&rdquo;, critica, se premia a la m&aacute;s delgada. &ldquo;Ahora hay un movimiento de <em>body positive</em> que defiende los cuerpos diferentes, pero la realidad aplastante es que todav&iacute;a parece que a m&aacute;s delgada, m&aacute;s bella, y mejor te va a ir en la vida&rdquo;. Garc&iacute;a sostiene que deber&iacute;a formarse de manera distinta: &ldquo;Hay que educar en la diversidad y potenciar lo mejor de cada persona, no intentar que todas sigamos un patr&oacute;n ni que una manera sea la correcta. Hay much&iacute;simas maneras de conseguir objetivos. Hay que dejarse sorprender porque si no vamos a ir anulando a las personas desde cr&iacute;as dici&eacute;ndoles c&oacute;mo hay que ser&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otro aspecto en el que la escritora ahonda en su texto es lo estrechamente relacionada que est&aacute;n la frustraci&oacute;n y la infelicidad con la aplastante exigencia que gobierna en, pr&aacute;cticamente, todos los ambientes. Incluida cada persona consigo misma. &ldquo;Lo de lesionarse va intr&iacute;nseco a ser bailarina. Si nunca te caes quiere decir que nunca te arriesgas, no vas al l&iacute;mite, no avanzas, te acomodas y se te queda el cuerpo<em> flojingangui</em>&rdquo;, describe Pili, que comenta que los moratones son concebidos como &ldquo;medallas&rdquo;. Garc&iacute;a reflexiona sobre el sufrimiento como validaci&oacute;n &uacute;nica con la que aprobar el esfuerzo: &ldquo;Es muy cat&oacute;lico el 'para presumir hay que sufrir'&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La promoci&oacute;n de su debut en la novela ha coincidido con sus ensayos para la siguiente obra de esta multidisciplinar artista, el espect&aacute;culo <em>Hacer el amor </em>que lidera junto a su compa&ntilde;era art&iacute;stica y amiga Laura Morales en su proyecto conjunto Hermanas Gestring. Ambas bailarinas sevillanas unieron sus caminos en 2013 para crear juntas. Diez a&ntilde;os despu&eacute;s, han decidido celebrarlo con este espect&aacute;culo que podr&aacute; verse los pr&oacute;ximos 16, 17 y 18 de marzo en los Teatros del Canal de Madrid. &ldquo;Siempre hemos trabajado en torno a la muerte y temas oscuros. Pero aunque seamos muy <em>gore </em>ten&iacute;amos ganas de darle la vuelta a la tortilla porque el mundo necesita amor, la gente est&aacute; fatal&rdquo;, avanza con iron&iacute;a. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/queria-bailar-novela-bruta-vomita-autoexigencia-canones-belleza_1_10021349.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Mar 2023 21:16:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Solo quería bailar', una novela bruta que vomita autoexigencia y cánones de belleza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,Feminismo,Danza,Anorexia,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sandra Piñeiro y la importancia de hablar de anorexia en el deporte: "Piensas que controlas, pero puede llegar a matarte"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/referentes-en-femenino/sandra-pineiro-importancia-hablar-anorexia-deporte-piensas-controlas-llegar-matarte_1_9828068.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4fcac45f-1e5d-4b58-96c8-dd34088e7db3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sandra Piñeiro y la importancia de hablar de anorexia en el deporte: &quot;Piensas que controlas, pero puede llegar a matarte&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Dejé de ver a mis familiares, mis amigos, me aislé. Llegó un punto en el que me restringí tanto la comida que pasé a vomitar y me dolían los dedos de tanto vomitar. Acabé encerrada completamente y en un bucle del que no salía", asegura la deportista</p><p class="subtitle">Más entrevistas  - Rosa Carabel, de ser despedida en su primer trabajo por quedarse embarazada a ser la primera mujer al frente de Eroski
</p></div><p class="article-text">
        En plena regata, a la remera del equipo de Orio, Sandra Pi&ntilde;eiro, se le perdi&oacute; un remo y por algunos minutos perdi&oacute; el control. Su trainera iba ganando, y en casa, cuesti&oacute;n que hizo que la tensi&oacute;n fuera mayor. Ten&iacute;a que pensar r&aacute;pido en ese momento y opt&oacute; por la soluci&oacute;n m&aacute;s inteligente: seguir remando aunque no tuviera remo. Eso hizo que sus compa&ntilde;eras no se distrajeran y que ganaran la carrera. &ldquo;Es una situaci&oacute;n que sabes que en cualquier regata te puede pasar, pero hasta que no nos pasa no sabemos c&oacute;mo reaccionar&iacute;amos. Cuando pasa, tu capacidad resolutiva en esos momentos de estr&eacute;s te hace encontrar la soluci&oacute;n m&aacute;s id&oacute;nea y a m&iacute; me hizo decidir que lo &uacute;nico que pod&iacute;a hacer era no molestar&rdquo;, confiesa a este peri&oacute;dico.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que en esa regata, ante los obst&aacute;culos, Pi&ntilde;eiro conf&iacute;a en que seguir remando es la mejor soluci&oacute;n. As&iacute; se titula su primer libro 'Remando en la oscuridad' en el que habla de la anorexia que padeci&oacute; y de los trastornos alimenticios en el mundo del deporte, donde hasta ahora ha sido un tema tab&uacute; del que poco a poco se va conociendo cada vez m&aacute;s. &ldquo;Cuando hice p&uacute;blico mi caso, de los cuatro equipos que estamos en la Liga Euskotren y de los 12 que est&aacute;n en la Liga ACT, me habl&oacute; por lo menos un chico de cada equipo para decirme que sufr&iacute;a una situaci&oacute;n similar y, en el caso de las chicas. al menos tres o cuatro por equipo me dijeron que hab&iacute;an tenido problemas con la comida, v&oacute;mitos, restricciones o que tomaban diur&eacute;ticos para adelgazar&rdquo;, indica.
    </p><p class="article-text">
        La oscuridad de la que habla en el libro poco a poco va encontrando luz y, como explica Pi&ntilde;eiro, la anorexia se supera, pero siempre con ayuda profesional. &ldquo;Necesitas tener un tratamiento psicol&oacute;gico, f&iacute;sico, nutricional y m&eacute;dico, y que todo eso vaya de la mano. Es un proceso muy largo que en ocasiones puede resultar m&aacute;s doloroso que la propia enfermedad, porque implica luchar contra una misma todo el tiempo&rdquo;, se&ntilde;ala la remera que ha cambiado el mar por la monta&ntilde;a, ya que, tras retirarse el a&ntilde;o pasado, ahora se dedica a las carreras de monta&ntilde;a, el alpinismo y la escalada. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Recuerda qu&eacute; sinti&oacute; la primera vez que rem&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La primera vez que rem&eacute; era muy peque&ntilde;a. Me acuerdo de que hab&iacute;a muy pocas chicas en el club de remo y mi madre no estaba muy de acuerdo con que yo remara, siempre quiso que fuera una chica &ldquo;femenina&rdquo; con sus vestidos y coletas y yo sal&iacute; como una ni&ntilde;a a la que le gustaba jugar a deportes un poco brutos o de fuerza. Recuerdo que la primera vez me sent&iacute; muy a gusto y dije &ldquo;yo de aqu&iacute; no me quiero ir&rdquo;. Me sent&iacute;a muy bien con el mar, las olas, el remo...sent&iacute; que desconectaba de todo y fue una sensaci&oacute;n que me enganch&oacute; desde el minuto uno. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Como mujer vivir del remo es imposible. No tenemos sueldo y solo cobramos los premios que ganamos y eso solo cuando ganamos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Tras remar una temporada en su Galicia natal pas&oacute; a Euskadi. &iquest;Qu&eacute; supuso ese cambio para usted?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En Euskadi la cultura del remo est&aacute; mucho m&aacute;s avanzada, hay m&aacute;s medios y recursos, mientras que en Galicia el remo va un poco por detr&aacute;s. Entonces, el sue&ntilde;o de todo remero gallego es ir a Euskadi y vivir la experiencia de los pueblos vascos, porque cada pueblo lo vive de una forma. Para m&iacute;, concretamente, haber tenido la oportunidad de ir a Euskadi fue una pasada. Estaba en el &uacute;ltimo a&ntilde;o de carrera y decid&iacute; dejarlo todo y hacerla a distancia para poder ir. Lo tuve claro porque sab&iacute;a que era una oportunidad que no iba a volver a repetirse y que ten&iacute;a que aprovecharla. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se puede vivir del remo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como mujer no, como hombre s&iacute;, aunque tambi&eacute;n depende del nivel que tengas. En chicos, si un equipo te ficha puedes cobrar un sueldo de 15.000 euros por temporada sin contar premios ni patrocinios, algo que no te da para muchos lujos, pero s&iacute; para vivir. Ahora, si eres un crack puedes llegar a cobrar entre 35.000 y 40.000 euros por temporada, depende de qu&eacute; hombre seas y en qu&eacute; club remes. Sin embargo, como mujer es imposible. No tenemos sueldo y solo cobramos los premios que ganamos y eso solo cuando ganamos. Aunque cada club pone algunas facilidades. En Orio, por ejemplo, nos dan alojamiento, por lo que yo nunca pagu&eacute; ning&uacute;n gasto por vivir all&iacute;. Adem&aacute;s, gan&aacute;bamos bastantes premios, con lo que a final de a&ntilde;o pod&iacute;amos recibir unos 3.000 euros en total, pero evidentemente, tienes que buscarte otro trabajo porque si no es imposible mantenerte. Tiene que ser un trabajo que se compatibilice con los entrenamientos, por eso en el remo femenino no suele haber chicas muy mayores, porque llega un momento en el que necesitas una estabilidad econ&oacute;mica que remando no vas a conseguir. Espero que dentro de unos 10 a&ntilde;os la situaci&oacute;n cambie, pero por ahora no creo. 
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            <span class="title">
                Sandra Piñeiro con la equipación del Club de Remo de Orio                            </span>
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        <strong>&iquest;En su caso con qu&eacute; compatibilizaba el remo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El primer a&ntilde;o en Orio trabaj&eacute; en una tienda de deportes y fui entrenadora de ni&ntilde;os en el club de remo. Lo m&aacute;ximo que puedes trabajar para poder seguir entrenando son 3 o 4 horas al d&iacute;a, por lo que necesitas trabajos que busquen eso. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En plena competici&oacute;n perdi&oacute; el remo, pero a pesar de ello, sigui&oacute; remando. &iquest;C&oacute;mo recuerda aquel momento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo recuerdo como una odisea. Era mi primer a&ntilde;o en Orio y la primera regata en casa, por lo que era muy importante ganar. &Iacute;bamos ganando y perd&iacute; un remo. No me hubiera perdonado en la vida que mis compa&ntilde;eras no ondearan la bandera en casa, porque aunque no fuera culpa m&iacute;a, seguramente me habr&iacute;a sentido culpable, as&iacute; que decid&iacute;, ante todo, no restar, no molestarlas, hacer todo lo posible para no ser una carga para el equipo. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1548219998581100551?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <strong>Y, al final, ganaron. </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, y yo s&eacute; que aunque no hubi&eacute;ramos ganado mi equipo no me habr&iacute;a echado la culpa, pero yo me hubiera sentido muy mal. Celebramos en grande ese d&iacute;a con el pueblo y tengo muy buen recuerdo del d&iacute;a en general, pero de ese momento no. Es una situaci&oacute;n que sabes que en cualquier regata te puede pasar, pero hasta que no nos pasa no sabemos c&oacute;mo reaccionar&iacute;amos. Cuando pasa, tu capacidad resolutiva en esos momentos de estr&eacute;s te hace encontrar la soluci&oacute;n m&aacute;s id&oacute;nea y a m&iacute; me hizo decidir que lo &uacute;nico que pod&iacute;a hacer era no molestar. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ha escrito un libro que se titula 'Remando en la oscuridad' y que trata sobre los trastornos de alimentaci&oacute;n, tambi&eacute;n da conferencias sobre esas enfermedades. &iquest;C&oacute;mo surgi&oacute; su inter&eacute;s para hablar sobre estos temas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando hice p&uacute;blico mi problema con la comida me di cuenta de que no era un problema solamente m&iacute;o, sino un problema social que afectaba mucho al deporte y, en concreto, al mundo del remo. Vi que era un problema emergente y me cabreaba ver que hab&iacute;a muchas personas que se sent&iacute;an solas e incomprendidas en un problema que era tan com&uacute;n, pero al ser un tema tab&uacute;, no le das el peso que tiene, te lo callas y piensas que eres un bicho raro al que nadie le va a entender, pero en realidad es todo lo contrario. Cuando hice p&uacute;blico mi caso, de los cuatro equipos que estamos en la Liga Euskotren y de los 12 que est&aacute;n en la Liga ACT, me habl&oacute; al menos un chico de cada equipo para decirme que sufr&iacute;a una situaci&oacute;n similar y en el caso de las chicas al menos tres o cuatro por equipo me dijeron que hab&iacute;an tenido problemas con la comida, v&oacute;mitos, restricciones o que tomaban diur&eacute;ticos para adelgazar. Al ver eso quise darle visibilidad para que se normalizara y dejara de ser un tema tab&uacute;. Mi objetivo es aportar mi granito de arena para que se hable del tema, no se mire para otro lado y se ponga soluci&oacute;n, que las instituciones -las deportivas y las auton&oacute;micas o estatales- sepan que es un problema que est&aacute; aqu&iacute; y al que hay que hacer frente. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando dejas de comer o vomitas crees que controlas la situación y sientes una pequeña satisfacción, pero cada vez vas queriendo más y más y ya entras en un bucle</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En su caso, &iquest;cu&aacute;ndo sinti&oacute; que deb&iacute;a pedir ayuda?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando me sent&iacute; cansada y harta. Dej&eacute; de vivir, porque toda mi vida giraba en torno a lo que mi cabeza me estaba diciendo. Dej&eacute; de ver a mis familiares, mis amigos, me aisl&eacute;. Lleg&oacute; un punto en el que me restring&iacute; tanto la comida que pas&eacute; a vomitar y me dol&iacute;an los dedos de tanto vomitar. Acab&eacute; encerrada completamente y en un bucle del que no sal&iacute;a. Al principio, pensaba que eso era lo que ten&iacute;a que hacer para rendir y ser la mejor, pero en realidad era una forma de gestionar mi estr&eacute;s, traumas e inseguridades. Me enfocaba en la comida, el entrenamiento y el control para ser la mejor, pero lo que intentaba era mostrar una parte firme que reflejaba todas mis carencias. Dentro de ese bucle lleg&oacute; un punto en el que me di cuenta de que no pod&iacute;a estar bien que mi propia cabeza no me dejara controlar mi vida o tomar algunas decisiones. En ese momento se me pasaron por la cabeza cosas horribles y me di cuenta de que sola no pod&iacute;a con ello y fue cuando ped&iacute; ayuda. Piensas que controlas, que haces lo mejor para ti y para ser mejor, pero los trastornos alimenticios sacan lo peor de ti hasta el punto de llegar a matarte. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una de las conferencias sobre trastornos alimenticios ofrecida por Sandra Piñeiro"
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                Una de las conferencias sobre trastornos alimenticios ofrecida por Sandra Piñeiro                            </span>
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        <strong>Cada vez se habla m&aacute;s de casos de personas que pierden el control en el deporte. &iquest;Afecta m&aacute;s a la salud mental ser deportista porque se viven al l&iacute;mite las competiciones y los entrenamientos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los equipos deportivos cada vez tienen m&aacute;s acceso a un psic&oacute;logo deportivo o a tratar los procesos mentales. Quieras o no, como deportista, tienes una presi&oacute;n t&uacute; mismo por rendir y otra social si eres un referente deportivo. Al margen de lo que t&uacute; te autoexiges, tambi&eacute;n tienes una exigencia de tu entorno. Entonces, hay veces que no tienes las herramientas para gestionar todo eso. El trastorno de alimentaci&oacute;n es tener un punto de control que en este caso es la comida, para controlar todo ese descontrol que te rodea. Es como si tomaras una pastilla que en un primer momento te sacia, pero luego quieres m&aacute;s. Cuando dejas de comer o vomitas crees que controlas la situaci&oacute;n y sientes una peque&ntilde;a satisfacci&oacute;n, pero si te viene un cuadro de m&aacute;s estr&eacute;s por alguna competici&oacute;n, vas queriendo restringir m&aacute;s y m&aacute;s y ya dejas de controlar y entras en un bucle. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;La anorexia se supera?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, se supera, aunque cuesta y quien piense que puede superarla solo est&aacute; equivocado. Necesitas ayuda de profesionales y de todo tu entorno. Con tener una alimentaci&oacute;n equilibrada no solucionas nada, porque el problema est&aacute; en tu cabeza. Necesitas tener un tratamiento psicol&oacute;gico, f&iacute;sico, nutricional y m&eacute;dico, y que todo eso vaya de la mano. Es un proceso muy largo que en ocasiones puede resultar m&aacute;s doloroso que la propia enfermedad, porque implica luchar contra una misma todo el tiempo. Peleas todo el rato contra lo que tu cabeza te dice y es un machaque continuo. Tienes reca&iacute;das, d&iacute;as malos, pero si inicias un proceso, cuando caes, sabes que no vas a estar en el punto de partida, porque ya vas teniendo herramientas para ir mejorando y manejar mejor la situaci&oacute;n. En mi caso, aunque tenga d&iacute;as malos, s&eacute; que ni f&iacute;sica ni psicol&oacute;gicamente estoy en el punto de partida. Llegar&aacute; un momento en el que mis d&iacute;as malos sean menos y que, cuando los tenga, no caer&eacute; en mi problema con la comida. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hasta hace poco los trastornos alimenticios se consideraban enfermedades de mujeres y a los hombres les daba miedo pedir ayuda porque no concebían que podían tener un problema con la comida</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es un problema que afecta m&aacute;s a las mujeres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Afecta m&aacute;s a las mujeres, pero tambi&eacute;n hay casos de hombres y los suyos son m&aacute;s tab&uacute;. Hasta hace poco los trastornos alimenticios se consideraban enfermedades de mujeres y ellos no encajaban dentro de esto. Les daba miedo pedir ayuda y comenzar un tratamiento porque, como hombres, no conceb&iacute;an que pod&iacute;an tener un problema con la comida. Pero los casos de hombres con trastornos alimenticios son cada vez m&aacute;s visibles. El problema es que, en el caso de las mujeres, la presi&oacute;n en muchas ocasiones es mayor. Nosotras siempre hemos estado encasilladas en cierto tipo de cuerpo o en ser un objeto y siguen existiendo situaciones que promueven eso. La cultura de dieta, de cuerpo femenino, y los c&aacute;nones de belleza que hay que seguir siguen presentes. Ojal&aacute; dentro de un tiempo la situaci&oacute;n cambie. 
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                Sandra Piñeiro en la montaña tras retirarse del remo                            </span>
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        <strong>&iquest;En qu&eacute; punto se encuentra ahora su carrera deportiva?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dej&eacute; el remo el a&ntilde;o pasado, pero como el deporte me encanta y trabajo en un estudio deportivo, descubr&iacute; la monta&ntilde;a y ahora compito en carreras, hago alpinismo y escalo. He pasado del mar a la monta&ntilde;a, literalmente hablando. La monta&ntilde;a me hace pensar, el silencio que hay me ayuda a conectar con mi parte psicol&oacute;gica y a pensar en los problemas que tengo. Me hac&iacute;a falta encontrar esa tranquilidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hablaba antes de que la conciliaci&oacute;n en el mundo del deporte es complicado para las mujeres. &iquest;C&oacute;mo lo logra usted?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siempre he sido de vivir al d&iacute;a. Tengo claro que solo vivimos una vez y nunca he pensado en comprarme una casa, tener hijos o casarme. En estos momentos me dedico al deporte y tengo alg&uacute;n proyecto entre manos sobre trastornos alimenticios. Voy poco a poco. S&eacute; que el deporte no te da para vivir, pero si te gusta, acabas buscando c&oacute;mo compatibilizar tu vida con el deporte ya sea por tierra, mar o aire. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/referentes-en-femenino/sandra-pineiro-importancia-hablar-anorexia-deporte-piensas-controlas-llegar-matarte_1_9828068.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Dec 2022 20:46:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sandra Piñeiro y la importancia de hablar de anorexia en el deporte: "Piensas que controlas, pero puede llegar a matarte"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Deportes,Deportistas,Anorexia,Alimentación,Alimentos,Salud mental,Salud,Salud psicológica,Alimentación saludable]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[España contará con un Observatorio de Trastornos de Conductas Alimentarias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/espana-contara-observatorio-trastornos-conductas-alimentarias_1_9729416.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/16addb29-4a8c-430c-9719-31cbb51a184b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="España contará con un Observatorio de Trastornos de Conductas Alimentarias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más País Verdes Equo y el Ministerio de Hacienda acuerdan la creación de un organismo que recopile datos y proponga soluciones para un problema que afecta a casi medio millón de personas</p><p class="subtitle">El estigma de los Trastornos de Conducta Alimentaria: "Hay que dejar de hablar de niños y niñas caprichosos por no querer comer"</p></div><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a se calcula que cerca de medio mill&oacute;n de personas sufren un Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA), un trastorno mental que afecta sobre todo a las poblaciones m&aacute;s j&oacute;venes y que se espera que se incremente hasta en un 15% en los pr&oacute;ximos 12 a&ntilde;os. El ministerio de Hacienda y M&aacute;s Pa&iacute;s Verdes Equo han llegado a un acuerdo, en el marco de la negociaci&oacute;n presupuestaria, para la creaci&oacute;n de un Observatorio que trabaje junto a asociaciones expertas en el tema para recopilar datos y proponer soluciones desde la administraci&oacute;n p&uacute;blica. 
    </p><p class="article-text">
        Desde la formaci&oacute;n, se&ntilde;alan que los problemas de conducta alimentaria son &ldquo;una pandemia silenciosa, a menudo invisibilizada por quienes la padecen y su alrededor por temor al estigma o la falta de informaci&oacute;n y frente a la cual tenemos que actuar&rdquo;. Seg&uacute;n datos de la Fundaci&oacute;n Fita y la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola para el estudio de los Trastornos de la Conducta Alimentaria de 2019, m&aacute;s de 400.000 j&oacute;venes padecen alguno de estos trastornos en Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los TCA, como la anorexia y la bulimia, son problemas de salud mental que afectan a las conductas de alimentaci&oacute;n de una persona, y generalmente incluyen obsesi&oacute;n por la comida y por el propio peso. Dependiendo del tipo de trastorno, la persona puede restringir hasta el extremo la ingesta de comida o bien atravesar por episodios recurrentes en los que come grandes cantidades para despu&eacute;s provocarse el v&oacute;mito. Adem&aacute;s del impacto que tienen en la salud mental, los TCA pueden dejar graves secuelas a nivel f&iacute;sico&rdquo;, advert&iacute;an <a href="https://www.consaludmental.org/publicaciones/Revista-encuentro-n1-2020.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desde la Confederaci&oacute;n Salud Mental Espa&ntilde;a</a> en un estudio. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s Pa&iacute;s Verdes Equo apuntan a la necesidad de &ldquo;transparencia en torno a esta cuesti&oacute;n y datos que permitan conocer cu&aacute;l es la profundidad del problema y cu&aacute;les ser&iacute;an las transformaciones que se necesitan&rdquo; para abordar el problema de las redes sociales como multiplicados de ese problema social. &ldquo;Somos conscientes de que las redes sociales y sus algoritmos premian y promocionan un determinado ideal de belleza que es lesivo para las personas, especialmente en la juventud&rdquo;, justifican. 
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se han conocido diversos informes que apuntan a redes sociales como Instagram o Facebook como plataformas que promueven de manera indirecta estos trastornos entre sus usuarios, principalmente los m&aacute;s j&oacute;venes. La organizaci&oacute;n 'Fairplay for kids' elabor&oacute; el estudio 'Dise&ntilde;ando para el desorden: La burbuja de los trastornos alimentarios de Instagram', en el que alertaba de al menos 90.000 cuentas que fomentan dietas restrictivas y p&eacute;rdidas de peso extremo, que <a href="https://www.lavanguardia.com/vida/20220416/8200994/instagram-redes-sociales-menores-anorexia-bulimia-tca.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden alcanzar a unos 20 millones de usuarios</a>.  &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/anorexia-bulimia-diagnostica-menores-anos_1_1666980.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los expertos llevan a&ntilde;os alertando de un aumento de la incidencia entre menores</a>. &ldquo;En los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os hemos visto un incremento de un 15% de menores de 12 a&ntilde;os&rdquo;, explicaba la coordinadora del equipo de admisi&oacute;n de la unidad que trata estos trastornos en el Hospital Ni&ntilde;o Jes&uacute;s de Madrid, Mar Faya, en 2019.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Noriega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/espana-contara-observatorio-trastornos-conductas-alimentarias_1_9729416.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Nov 2022 11:08:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/16addb29-4a8c-430c-9719-31cbb51a184b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="63593" type="image/jpeg"/>
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      <media:title><![CDATA[España contará con un Observatorio de Trastornos de Conductas Alimentarias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trastornos mentales,Anorexia,Bulimia,Sanidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ortorexia: cuando el deseo de comer sano se convierte en un trastorno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/ortorexia-deseo-comer-sano-convierte-trastorno_1_9581025.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eac236f1-3dc6-4ead-8084-dabf164fcd7e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ortorexia: cuando el deseo de comer sano se convierte en un trastorno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La alimentación saludable es un propósito positivo, pero también puede tornarse en  un problema que afecta sobre todo a adultos jóvenes de clases medias y, sobre todo, a usuarios de Instagram</p></div><p class="article-text">
        Ense&ntilde;a la sabidur&iacute;a popular que <strong>los extremos nunca son buenos</strong>. Es por ello que un prop&oacute;sito positivo -el de tener una <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/compra_maestra/5-productos-bio-eco-anadir-dieta-gran-variedad-saludable_1_9165330.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dieta saludable</a>, que priorice los productos ecol&oacute;gicos y naturales y evite los conservantes y otros aditivos- puede derivar en una situaci&oacute;n problem&aacute;tica: la ortorexia.
    </p><p class="article-text">
        Se llama ortorexia nerviosa a la <strong>obsesi&oacute;n patol&oacute;gica e irracional por comer sano</strong> y por la calidad de los alimentos. Este af&aacute;n, que en su justa medida es positivo y deseable, termina ocasionando diversos perjuicios cuando se superan ciertos l&iacute;mites.
    </p><p class="article-text">
        La ortorexia lleva a las personas a querer comer solo productos <strong>ecol&oacute;gicos u org&aacute;nicos</strong>, en cuyo cultivo no se hayan utilizado pesticidas, herbicidas ni aditivos. Tambi&eacute;n eluden la ingesta de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/alimentos-ultraprocesados-asocian-cancer-colorrectal-enfermedad-cardiaca_1_9282507.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alimentos procesados</a> o que han pasado por m&eacute;todos de cocci&oacute;n considerados inaceptables.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; se torna un problema? Pues porque cumplir con esos preceptos se torna un <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/necesidad-tenerlo-ordenado-trastorno-grave_1_8536966.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comportamiento obsesivo-compulsivo</a>. Si no se dispone de esta clase de alimentos, la persona ortor&eacute;xica prefiere no comer, lo que la puede llevar a sufrir problemas nutricionales, en algunos casos parecidos a los de la anorexia.
    </p><p class="article-text">
        Y no solo eso. Tambi&eacute;n aparecen los sentimientos de insatisfacci&oacute;n o de culpa cuando no se logra mantener esa dieta de la manera estricta que se considera ideal, y un <strong>aislamiento social</strong> derivado de los problemas para compartir comidas con familiares y amigos. Todo esto redunda en una p&eacute;rdida de calidad de vida.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&ldquo;Yonquis de la comida sana&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        El t&eacute;rmino <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/ortorexia-nerviosa-obsesion-comida-sana_1_7203533.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ortorexia</a> fue acu&ntilde;ado a finales del siglo pasado por el m&eacute;dico estadounidense Steven Bratman, quien en 2000 public&oacute; el libro &lsquo;<a href="https://books.google.com.ar/books/about/Health_Food_Junkies.html?id=_8xBQAAACAAJ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Health Food Junkies</a>&rsquo; (es decir, &lsquo;Los yonquis de la comida sana&rsquo;). Etimol&oacute;gicamente, significa <strong>&ldquo;apetito justo o correcto</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La ortorexia todav&iacute;a <strong>no est&aacute; incluida en el Manual Diagn&oacute;stico y Estad&iacute;stico de Trastornos Mentales</strong> (<a href="https://www.psychiatry.org/psychiatrists/practice/dsm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">DSM-5</a>) de la Asociaci&oacute;n Estadounidense de Psiquiatr&iacute;a, y por lo tanto no est&aacute; aceptado de manera oficial como un <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/comer/anorexia-trastornos-alimentarios-oido-hablar_1_1165544.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trastorno alimentario</a>. En cambio, s&iacute; est&aacute;n aceptadas como tales la anorexia nerviosa, la bulimia y otros problemas.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, en las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas se han realizado numerosos <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4340368/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> sobre la ortorexia, y se han desarrollado algunos cuestionarios que permiten <strong>diagnosticarla</strong> o, al menos, establecer cu&aacute;ndo una persona se encuentra en situaci&oacute;n de riesgo.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con la <a href="https://www.fen.org.es/blog/la-ortorexia-nerviosa-un-termino-cada-vez-mas-comun/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de la Nutrici&oacute;n</a> (FEN), &ldquo;la mayor&iacute;a de los expertos concluyen en que existe en la sociedad de clase media una <strong>clara tendencia</strong> a la ortorexia nerviosa&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La ortorexia es <strong>un trastorno emergente en pa&iacute;ses desarrollados</strong>&rdquo;, a&ntilde;ade un art&iacute;culo sobre la cuesti&oacute;n publicado por la revista especializada <a href="https://www.elsevier.es/es-revista-farmacia-profesional-3-articulo-ortorexia-X0213932416474614" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Farmacia Profesional</a>&ldquo;No se ha detectado su presencia en pa&iacute;ses pobres o en sectores poblacionales con un bajo poder adquisitivo y un bajo nivel cultural&rdquo;. Es mayoritaria, adem&aacute;s, entre los adultos j&oacute;venes.
    </p><h3 class="article-text"><strong>M&aacute;s alto riesgo en estudiantes universitarios</strong></h3><p class="article-text">
        Un <a href="https://www.mdpi.com/1660-4601/16/14/2459" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> de 2019, realizado con datos de casi 500 estudiantes de la Universidad de Castilla-La Mancha, concluy&oacute; que <strong>alrededor del 17% de los alumnos</strong> presentaban rasgos de ortorexia. De todos modos, la prevalencia var&iacute;a (entre el 10,5% y el 25,2%) en funci&oacute;n de los cuestionarios -es decir, los par&aacute;metros- empleados para medirla.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, un grupo de cient&iacute;ficos italianos <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29134507/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">determin&oacute;</a> en 2018 que, en una muestra de alumnos de la Universidad de Pisa, <strong>m&aacute;s de un tercio del total present&oacute; s&iacute;ntomas</strong> de ortorexia, &ldquo;con tasas m&aacute;s altas entre las mujeres&rdquo;. Dos a&ntilde;os antes, un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/27869905/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trabajo</a> del mismo equipo hab&iacute;a cifrado en el 32,7% del total la presencia de caracter&iacute;sticas ortor&eacute;xicas.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en este estudio los resultados fueron &ldquo;significativamente&rdquo; <strong>mayores en las mujeres</strong>, en las cuales tambi&eacute;n se registraron &iacute;ndices de masa corporal m&aacute;s bajos, una tasa m&aacute;s alta de condici&oacute;n de bajo peso y m&aacute;s casos de estilo de nutrici&oacute;n vegetariano o vegano que en los hombres.
    </p><p class="article-text">
        Un dato llamativo es el que se&ntilde;ala la <strong>influencia de Instagram en la ortorexia</strong>. Una <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s40519-017-0364-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta</a> realizada en 2017 por investigadores de la University College de Londres revel&oacute; que entre los usuarios de esa red social (y no de otras) la presencia de ortorexia fue mucho mayor que en la media de la poblaci&oacute;n general.
    </p><p class="article-text">
        Esos resultados sugieren que &ldquo;la comunidad de alimentaci&oacute;n saludable en Instagram tiene una alta prevalencia de s&iacute;ntomas de ortorexia, y un mayor uso de Instagram est&aacute; <strong>relacionado con un aumento de los s&iacute;ntomas</strong>&rdquo;. Ponen en evidencia, lo tanto, las implicaciones que las redes sociales pueden tener en el bienestar psicol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n la FEN enfatiza que &ldquo;el peligro en las redes sociales reside en la mala interpretaci&oacute;n de algunos conceptos y en <strong>fuentes de informaci&oacute;n no profesionales</strong> que pueden derivar en pr&aacute;cticas poco saludables&rdquo;, con el riesgo de que se produzcan estados de desnutrici&oacute;n y otras patolog&iacute;as futuras.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Claves para reconocer la ortorexia</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Se suele decir que el paciente ortor&eacute;xico tiene <strong>&lsquo;un men&uacute; en lugar de una vida&rsquo;</strong>, ya que aquello que come se convierte en su principal preocupaci&oacute;n&rdquo;, explican los expertos Ram&oacute;n Bonet y Antonieta Garrote en el citado art&iacute;culo en Farmacia Profesional.
    </p><p class="article-text">
        Esa preocupaci&oacute;n no tiene que ver con la cantidad de alimentos ingeridos -como s&iacute; sucede con algunos de los trastornos alimentarios m&aacute;s conocidos, como la anorexia y la bulimia- sino con <strong>la calidad y la procedencia</strong> de esos alimentos.
    </p><p class="article-text">
        Como ya se ha mencionado, existen algunos cuestionarios que permiten reconocer cu&aacute;ndo la preocupaci&oacute;n por comer de forma saludable se ha convertido (o se est&aacute; convirtiendo) en <strong>un trastorno</strong>. El m&aacute;s conocido se llama <a href="https://produccioncientifica.ucm.es/documentos/5e05ee722999525c20162fc8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ORTO-15</a>, fue desarrollado por el propio Steven Bratman e incluye <a href="https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1870-01952014000200010" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">preguntas</a> como las siguientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>&iquest;Pasa <strong>m&aacute;s de tres horas al d&iacute;a</strong> pensando en su dieta?</li>
                                    <li>&iquest;Planea sus comidas con varios d&iacute;as de antelaci&oacute;n?</li>
                                    <li>&iquest;Considera que el valor nutritivo de una comida es m&aacute;s importante que el placer que le aporta?</li>
                                    <li>&iquest;Ha <strong>disminuido la calidad de su vida</strong> a medida que aumentaba la calidad de su dieta?</li>
                                    <li>&iquest;Se ha vuelto usted m&aacute;s estricto consigo mismo en los &uacute;ltimos tiempos?</li>
                                    <li>&iquest;Ha mejorado su autoestima aliment&aacute;ndose de forma sana?</li>
                                    <li>&iquest;Ha <strong>renunciado a comer alimentos que le gustaban</strong> para comer alimentos &ldquo;buenos&rdquo;?</li>
                                    <li>&iquest;Supone un problema su dieta a la hora de comer fuera distanci&aacute;ndolo de su familia y sus amigos?</li>
                                    <li>&iquest;Se siente culpable cuando se salta su r&eacute;gimen?</li>
                                    <li>&iquest;Se siente en paz consigo mismo y cree que <strong>todo est&aacute; bajo control</strong> cuando come de forma sana y previsible?</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Si es afirmativa la respuesta a cuatro o cinco de estas preguntas, los dise&ntilde;adores del cuestionario aconsejan <strong>relajarse en relaci&oacute;n con la alimentaci&oacute;n</strong>. A menos, por supuesto, que la dieta responda a una prescripci&oacute;n m&eacute;dica espec&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Si, en cambio, se responde de manera afirmativa a todas o casi todas las preguntas, se puede hablar de ortorexia y es probable que sea necesario <strong>acudir en busca de ayuda profesional</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Un agravante radica en que, con frecuencia, la situaci&oacute;n <strong>no es vista como un problema</strong> por parte de la persona con ortorexia. Al contrario: los cambios que observa (<a href="https://www.eldiario.es/edcreativo/diario-salud/claves-perder-peso-manera-saludable-no-recuperarlo_1_8200773.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&eacute;rdida de peso</a>, mejora en la autoestima, incluso cierto aislamiento que no pocas veces se traduce en una sensaci&oacute;n de superioridad moral) muchas veces refuerzan su obsesi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El tratamiento contra la ortorexia consiste en general en una combinaci&oacute;n de f&aacute;rmacos con una terapia psicol&oacute;gica cognitivo conductual. M&aacute;s all&aacute; de eso, y tal como sucede con otros trastornos de la alimentaci&oacute;n, una de las prioridades ser&aacute; <strong>subsanar los d&eacute;ficits nutricionales</strong> que la persona puede haber sufrido debido a este problema, y sus complicaciones relacionadas.
    </p><p class="article-text">
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    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/ortorexia-deseo-comer-sano-convierte-trastorno_1_9581025.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Oct 2022 19:38:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ortorexia: cuando el deseo de comer sano se convierte en un trastorno]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Anorexia,Nutrición,Trastornos mentales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Elisabeth Karin: "Si una adolescente tiene un trastorno alimentario hay que tratarla con respeto y no culparla"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/elisabeth-karin-si-adolescente-trastorno-alimentario-hay-tratarla-respeto-no-culparla_128_9167887.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e18037b-8632-4075-9cef-75e9f6eb7857_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Elisabeth Karin: &quot;Si una adolescente tiene un trastorno alimentario hay que tratarla con respeto y no culparla&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ilustradora debuta en la literatura con ‘Comiendo con miedo', una novela gráfica en la que narra en primera persona su experiencia con la anorexia nerviosa</p></div><p class="article-text">
        Era 2010 cuando, en un contexto de muchos cambios vitales y con 15 a&ntilde;os, Elisabeth Karin (Madrid, 1995), ilustradora y apasionada de los c&oacute;mics, lleg&oacute; a las manos de las profesionales de la salud, ten&iacute;a bajo peso y se hab&iacute;a quedado sin menstruaci&oacute;n. Tuvieron que pasar algunos meses para que, tras &ldquo;tocar fondo&rdquo;, tomara consciencia de lo que le pasaba y conociera el nombre de aquella relaci&oacute;n complicada con la comida: anorexia nerviosa. Convencida de que los trastornos de salud mental siguen siendo tab&uacute;, Karin acaba de publicar &lsquo;Comiendo con miedo&rsquo; (Editorial Astronave), una novela gr&aacute;fica en la que comparte su experiencia con &ldquo;el monstruo&rdquo; de la anorexia nerviosa. &iquest;El objetivo? Visibilizar una realidad que afecta con dureza a veces en edades tempranas, y ofrecer un recurso para que las personas con trastornos de las conductas alimentarias y sus familias puedan sentirse m&aacute;s acompa&ntilde;adas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En&nbsp;</strong><a href="https://www.normacomics.com/comics/comiendo-con-miedo.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;Comiendo con miedo&rsquo;</a><strong>&nbsp;narra su experiencia personal en la adolescencia cuando fue diagnosticada con anorexia nerviosa. &iquest;C&oacute;mo y cu&aacute;ndo nace esta novela?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue en 2019, cuando un amigo me ense&ntilde;&oacute; la novela &lsquo;Cara o Cruz&rsquo;, de Lou Lubie, sobre la ciclotimia; un trastorno de la familia de las enfermedades bipolares. Me pidi&oacute; que me lo leyera porque explicaba perfectamente lo que le estaba pasando. El libro lo explicaba a la perfecci&oacute;n y sin que &eacute;l tuviera que cont&aacute;rmelo. Cuando lo hice, entend&iacute; la enfermedad y pens&eacute;, &iquest;por qu&eacute; no existe un libro as&iacute; sobre los trastornos de conducta alimentaria (TCA)? Sin duda me habr&iacute;a ayudado mucho. As&iacute; que recopil&eacute; mi historia y la transform&eacute; en vi&ntilde;etas con la intenci&oacute;n de que personas que la sufran puedan hacer lo mismo. En 2020 el proyecto gan&oacute; el premio de la Fundaci&oacute;n Nadine y ya no hab&iacute;a marcha atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por lo tanto, podemos afirmar que nace con vocaci&oacute;n pedag&oacute;gica, &iquest;no es as&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, el objetivo del libro es informar, divulgar y concienciar sobre los TCA. Si no has pasado por este tipo de trastornos, es muy dif&iacute;cil saber qu&eacute; son exactamente y existen pocos recursos para entenderlos. Tanto en el nivel de tratamiento como a nivel pedag&oacute;gico. En lo que he podido leer previamente, se narra, desde mi punto de vista, de manera poco realista, ya sea idealizando a las personas que sufren un TCA o trat&aacute;ndolas como enfermas cr&oacute;nicas. Y no todo es blanco o negro, como en la vida, hay muchos matices dentro de estos trastornos tambi&eacute;n. A m&iacute; me habr&iacute;a encantado tener este libro con 15 a&ntilde;os, para sentirme acompa&ntilde;ada y poder d&aacute;rselo a mis seres queridos para que entendieran lo que me pasaba y as&iacute;, ayudarme mejor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dibuja la anorexia como un monstruo. &iquest;Cu&aacute;nto tiempo ha pasado desde que empez&oacute; a marcar su vida?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil decir exactamente cu&aacute;ndo apareci&oacute;, ya que empez&oacute; poco a poco. Y al igual que vino poco a poco, se fue poco a poco tambi&eacute;n. Tuvo su m&aacute;ximo esplendor desde los 14 a&ntilde;os hasta los 21, aproximadamente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es su relaci&oacute;n con su cuerpo actualmente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo acepto y lo quiero.&nbsp;No quiero caer en el error de decir que &ldquo;ahora estoy a gusto con mi cuerpo&rdquo;, porque creo que eso es muy superficial. Hay d&iacute;as que me encanta y que me siento genial, pero hay d&iacute;as que no, que no me siento bien con mi cuerpo. Y eso tambi&eacute;n est&aacute; bien. La diferencia ahora es que no me angustio ni agobio con los d&iacute;as que me siento mal. Es normal, es natural. Lo acepto, no desespero, y le quiero igualmente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Considera que existe una adolescencia obsesionada por su imagen?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Adolescencia y adultez. Vivimos en un sistema que nos lleva a obsesionarnos, de alguna manera, con nuestra imagen. La sociedad gira en torno a nuestro f&iacute;sico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se llama presi&oacute;n est&eacute;tica.&nbsp;&iquest;Qui&eacute;n hay detr&aacute;s del ideal est&eacute;tico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay muchos intereses detr&aacute;s del ideal est&eacute;tico: el consumismo de productos de belleza, el control a trav&eacute;s de lo est&eacute;tico y de no querer ver m&aacute;s all&aacute;. Esta presi&oacute;n f&aacute;cilmente se puede convertir en una obsesi&oacute;n y no olvidemos que las obsesiones son el reflejo de algo que queremos evitar. Es decir, seguramente tenemos algo en nuestra vida que nos agobia tremendamente, por eso nos obsesionamos con otra cosa que nos da sensaci&oacute;n de control. As&iacute; funcionan las drogas, consumes sustancias para evadirte. Pensar en comida, peso, ejercicio&hellip; es otra forma de droga y evasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su novela habla del impacto de frases como&nbsp;'qu&eacute; guapa est&aacute;s,&nbsp;&iquest;has adelgazado?', o 'si quieres ser guapa tienes que pasar hambre'. Ahora que se acerca el verano, m&aacute;s, si cabe. &iquest;C&oacute;mo afectan esos comentarios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El canon de belleza actual, directamente asociado con el &eacute;xito, sigue siendo el de una mujer delgada, o un hombre musculoso. Lo que significa que estos comentarios seguir&aacute;n apareciendo. Y esto es muy peligroso, sobre todo, para alguien que est&aacute; pasando por un TCA. Te evocan a seguir con tu dieta o tus h&aacute;bitos autodestructivos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son las consecuencias de las TCA?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Son diversas. Por un lado, est&aacute;n todos los problemas f&iacute;sicos, tanto si tienes infrapeso como sobrepeso, o la gravedad de conductas como el v&oacute;mito auto provocado. Tener esta enfermedad puede llevar a graves problemas de salud, que a la larga, pueden ser cr&oacute;nicos.&nbsp;Por otro lado, est&aacute;n los problemas psicol&oacute;gicos: es normal que trastornos de ansiedad, TOC, depresi&oacute;n o pensamientos suicidas vayan de la mano con los TCA. Una cosa lleva a la otra y viceversa. Los TCA son trastornos serios que te pueden dejar secuelas muy graves.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El verano es terreno f&eacute;rtil para la violencia est&eacute;tica. &iquest;Cu&aacute;l cree que es el reto principal para acompa&ntilde;ar y educar a todas estas adolescentes que sufren las consecuencias?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Comunicarnos con ellas. Efectivamente, el verano es muy duro para las personas con TCA, el cuerpo est&aacute; m&aacute;s al descubierto, y, por lo tanto, nos sentimos m&aacute;s vulnerables. Es normal que aparezcan m&aacute;s comentarios en torno a lo f&iacute;sico, las violencias culturales como la&nbsp;llamada 'operaci&oacute;n biquini', las faltas de rutinas&hellip; Debemos poner consciencia en todos ello.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo debemos actuar cuando en nuestro entorno si tenemos a una adolescente con loa primeros s&iacute;ntomas de trastornos alimenticios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Algo fundamental es seguir tratando a esa persona con respeto, no culparla y hablarle siempre con mucho cari&ntilde;o. A partir de aqu&iacute;, habr&iacute;a que pedir ayuda profesional.&nbsp;Cada caso es distinto y, por lo tanto, cada persona necesitar&aacute; un tratamiento o plan espec&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son los especialistas a los que debemos acudir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siendo una enfermedad mental, lo que principalmente habr&iacute;a que acudir es a psic&oacute;logos y terapeutas. Adem&aacute;s, en Espa&ntilde;a hay tambi&eacute;n muchas ciudades con organizaciones de TCA, as&iacute; que es una buena opci&oacute;n acudir a ellas, ya que conocen especialistas m&aacute;s concretos que pueden ser de gran ayuda.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es la clave para mejorar la relaci&oacute;n con la comida y con nuestra salud?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al igual que cualquier relaci&oacute;n, conocerse a uno mismo. Entender qu&eacute; es lo que nos pasa. Primero debemos pasar por un proceso de aceptaci&oacute;n que nos llevar&aacute; a buscar la soluci&oacute;n. Si en este camino sentimos que no tenemos recursos o que no podemos hacerlo solas, es fundamental pedir ayuda. Ojal&aacute; poder dar una clave para todas, pero insisto en que es importante entender que cada persona es distinta. Por eso, yo siempre animo a la gente a que pruebe diferentes opciones, como lo hice yo, hasta dar con la que te ayude.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Acabamos. Adem&aacute;s de la novela, ha creado un perfil hom&oacute;nimo en&nbsp;</strong><a href="https://www.instagram.com/comiendoconmiedo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Instagram</a><strong>&nbsp;con el objetivo de ser contrapeso para las numerosas p&aacute;ginas e iniciativas que, de manera m&aacute;s o menos consciente, hacen apolog&iacute;a de la anorexia. &iquest;C&oacute;mo ha sido su acogida?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La acogida ha sido muy positiva. Diariamente recibo mensajes de personas que necesitan ayuda, que me piden consejo o, simplemente, me dan las gracias por el proyecto. Creo que se est&aacute; convirtiendo en una red de apoyo, donde la labor principal es hablar del problema, un primer paso fundamental.&nbsp;Mucha gente me cuenta que tiene un TCA y que nunca lo ha hablado con nadie, que soy la primera persona a la que se lo cuentan. Es a ra&iacute;z de ello, de hablarlo conmigo, cuando rompen esa barrera y comienzan a dar pasitos para hablarlo con m&aacute;s gente y pedir ayuda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Saioa Baleztena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/elisabeth-karin-si-adolescente-trastorno-alimentario-hay-tratarla-respeto-no-culparla_128_9167887.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 Jul 2022 19:36:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Elisabeth Karin: "Si una adolescente tiene un trastorno alimentario hay que tratarla con respeto y no culparla"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Crianza,Anorexia,Adolescentes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando odias tu cuerpo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/odias-cuerpo_129_8866689.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68f1c0a3-22c8-4d98-9697-16c5065a2fe8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando odias tu cuerpo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los trastornos alimentarios son un tema irritante para retratar en medios de comunicación o en productos culturales. No tienen tanta representación como la ansiedad o los problemas con las drogas. No aparecen en series como ‘Euphoria’ o ‘Élite’ entre destellos de purpurina</p></div><p class="article-text">
        Cuenta la gimnasta Olatz Rodr&iacute;guez en el libro &lsquo;Vivir del aire&rsquo; (Planeta) que existen tantas formas de anorexia como de personas. Si pensamos en la anorexia normalmente visualizamos a una chica joven, adolescente, que abre el agua del grifo para que no se escuche el sonido de su v&oacute;mito en el ba&ntilde;o, con una visi&oacute;n distorsionada de su cuerpo: el espejo le devuelve un est&oacute;mago curvado donde solo hay huesos y moratones. Pero lo cierto es que hay casos, como el de Olatz, en los que la enferma es plenamente consciente de su delgadez, no vomita a modo de purga, no deja de comer de un d&iacute;a para otro; sencillamente quiere estar delgada. La anorexia no siempre es un problema con la comida, no siempre es una dieta estricta que deviene en una enfermedad. Muchas veces el problema, que es otro y m&aacute;s profundo, se canaliza a trav&eacute;s de la comida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Olatz Rodr&iacute;guez form&oacute; parte de la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola de gimnasia r&iacute;tmica individual&nbsp;y fue finalista en el Campeonato de Europa j&uacute;nior en 2018.&nbsp;Hasta que la hospitalizaron, con 37 kilos de peso. Todos los que hemos tenido un caso de anorexia cerca, como en mi caso con un familiar, conocemos bien el monstruo de la anorexia que describe Olatz en el libro. Un monstruo que tarda en hacerse visible, que lo &uacute;nico que come es el &aacute;nimo propio y ajeno mientras cuenta calor&iacute;as, las consumidas y las quemadas, y remueve la comida en el plato como si fuese una bomba a punto de detonar. Es de las peores enfermedades para sufrir desde dentro, y especialmente desde fuera, porque la soluci&oacute;n es tan sencilla como compleja para el enfermo: comer. Los supermercados, los bares, los restaurantes, todo en nuestra cultura grita comer mientras el enfermo solo puede pensar en no hacerlo. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El libro de Olatz llega en un momento bastante oportuno porque la pandemia ha disparado los casos de Trastornos de Conducta Alimentaria. <a href="https://www.cambridge.org/core/journals/the-british-journal-of-psychiatry/article/incidence-and-outcomes-of-eating-disorders-during-the-covid19-pandemic/ACFCF65FF7B1D07CCF1DDC628C50C7CA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n una investigaci&oacute;n de la Universidad de Cambridge</a> basada en los registros de salud electr&oacute;nicos de 5,2 millones de personas menores de 30 a&ntilde;os, la incidencia de diagn&oacute;stico fue un 15,3 % m&aacute;s alta en 2020 en general en comparaci&oacute;n con a&ntilde;os anteriores. Los propios hospitales avalan el aumento en los casos durante estos dos &uacute;ltimos a&ntilde;os en los que hemos tenido el coctel perfecto de estr&eacute;s, aislamiento, virtualizaci&oacute;n de las relaciones y horas frente al espejo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro elemento para a&ntilde;adir al coctel perfecto es el de las redes sociales. <a href="https://jonnpr.com/PDF/4322.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Existe una relaci&oacute;n entre el uso de redes y el riesgo de padecer TCA</a>. La raz&oacute;n es bien sencilla, en las redes sociales hacemos el ejercicio m&aacute;s lesivo posible para nuestra autoestima: comparar. Si la comparaci&oacute;n fuese una fase lunar en redes sociales ser&iacute;a siempre ascendente. Y comparar es una partida de inicio trucada porque siempre, absolutamente siempre, salimos perdiendo. Especialmente en un territorio de rutinas fitness y culto al cuerpo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los trastornos alimentarios son un tema irritante para retratar en medios de comunicaci&oacute;n o en productos culturales.&nbsp;No tienen tanta representaci&oacute;n como la ansiedad o los problemas con las drogas. No aparecen en series como &lsquo;Euphoria&rsquo; o &lsquo;&Eacute;lite&rsquo; entre destellos de purpurina. No se investigan tanto. En algunos pa&iacute;ses ni siquiera existen registros nacionales de muertos por TCA. Son enfermedades feas, descarnadas, aparentemente irracionales porque, a diferencia de muchos otros trastornos de salud mental, se basan en el autocontrol.
    </p><p class="article-text">
        Por eso incide Olatz en la importancia de hablar de la anorexia, sin tapujos, sin mitos o percepciones err&oacute;neas, y de invertir en salud mental para no tener que hipotecarse para que un familiar se recupere, si lo consigue, porque la recuperaci&oacute;n de la anorexia es un camino largo y repleto de minas. Pero sobre todo hay que hablar de la anorexia porque cada vez m&aacute;s gente ve reducida su vida a una cifra en una b&aacute;scula, porque cada vez m&aacute;s personas odian su cuerpo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/odias-cuerpo_129_8866689.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Mar 2022 19:54:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando odias tu cuerpo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Anorexia,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El presidente andaluz inaugura una unidad de trastornos alimentarios con una cuarta parte de enfermeras especializadas en salud mental]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/presidente-andaluz-inaugura-unidad-trastornos-alimentarios-cuarta-parte-enfermeras-especializadas-salud-mental_1_8843772.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3c175b69-0ede-40d2-b9fa-888a730f4693_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El presidente andaluz inaugura una unidad de trastornos alimentarios con una cuarta parte de enfermeras especializadas en salud mental"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La configuración de la plantilla de enfermeras ha recibido las críticas de colectivos de profesionales, que piden que se dote de enfermeras especialistas a todas las unidades de salud mental</p><p class="subtitle">Andalucía abre una unidad de trastornos alimentarios casi sin enfermeras formadas en salud mental</p></div><p class="article-text">
        Juan Manuel Moreno, presidente de la Junta de Andaluc&iacute;a, inaugur&oacute; este viernes en M&aacute;laga una nueva unidad de trastornos de la conducta alimentaria. Es la segunda de estas caracter&iacute;sticas en Andaluc&iacute;a, que estren&oacute; la primera en Granada en 2020. El hito sirvi&oacute; a Moreno para sacar pecho por la atenci&oacute;n que ahora se presta a la salud mental, que durante a&ntilde;os fue &ldquo;la gran olvidada de la salud p&uacute;blica andaluza&rdquo;, seg&uacute;n dijo. La unidad reci&eacute;n estrenada, que para Moreno abandera el nuevo rol de la salud mental, cuenta con solo una cuarta parte de profesionales de enfermer&iacute;a formadas en salud mental. <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/andalucia-abre-unidad-trastornos-alimentarios-enfermeras-formadas-salud-mental_1_8818508.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cuatro de las 16 contratadas tienen esta especializaci&oacute;n</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Este hecho ha sido denunciado por un colectivo de profesionales, agrupados en la 'Plataforma 100x100 enfermeros especialistas en todos los dispositivos de salud mental en Andaluc&iacute;a', que insisten en que las enfermeras en salud mental desempe&ntilde;an funciones &ldquo;muy delicadas y espec&iacute;ficas&rdquo; en la atenci&oacute;n a las personas que sufren trastornos de la conducta alimentaria. Estos trastornos, como la bulimia o la anorexia, requieren de cuidados especializados que solo pueden prestar las profesionales con formaci&oacute;n de posgrado en Salud Mental y experiencia, razonan. Tambi&eacute;n ha denunciado el caso la<a href="https://www.aeesme.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Enfermer&iacute;a de Salud Mental. </a>
    </p><p class="article-text">
        Las enfermeras generalistas no han recibido formaci&oacute;n espec&iacute;fica ni han trabajado necesariamente con perfiles infantiles. Seg&uacute;n Padilla, la propia supervisora de la nueva unidad ha trabajado siempre con perfiles adultos. &ldquo;Un perfil de TCA [trastorno de conducta alimentaria] no tiene nada que ver. No s&eacute; qui&eacute;n va a formar al personal, si ni la supervisora conoce la patolog&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si se gasta un dinero en formar residentes en la especialidad, lo l&oacute;gico es contratar a ese personal&rdquo;, suscribe otro profesional de la unidad, &ldquo;sobre todo teniendo en cuenta que se trata de la &uacute;nica unidad de salud mental por patolog&iacute;a, junto a Granada&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El SAS defiende que trabaja en la definici&oacute;n de un &ldquo;mapa de competencias&rdquo; de enfermeros especialistas, como los enfermeros de salud mental, y que en la nueva unidad los especialistas estar&aacute;n &ldquo;m&aacute;s centrados en actividades de prevenci&oacute;n, abordaje de terapias en grupo, etc.&rdquo;. Sin embargo, &ldquo;unos cuidados b&aacute;sicos (tomar la tensi&oacute;n, peso, controlar alimentaci&oacute;n...) lo puede hacer un enfermero de base&rdquo;, argumenta el SAS.
    </p><h3 class="article-text">Sin preguntas de la prensa</h3><p class="article-text">
        La plataforma ten&iacute;a intenci&oacute;n de acudir al acto de presentaci&oacute;n de la unidad, con el objetivo de hacer o&iacute;r su denuncia e informar a los familiares, seg&uacute;n anunci&oacute; la semana pasada su portavoz, Mercedes Padilla. Sin embargo, no pudieron hacerlo, porque la inauguraci&oacute;n coincidi&oacute; con una actividad de formaci&oacute;n de asistencia obligatoria para toda la unidad de salud mental dependiente del Hospital Regional. &ldquo;Nos han hecho boicot para que no pudi&eacute;ramos ir. La pregunta era muy clara: &iquest;por qu&eacute; no son todos los contratos de especialistas? &iquest;Cu&aacute;les van a ser las competencias de unas y otras?&rdquo;, se pregunta Padilla.
    </p><p class="article-text">
        La presentaci&oacute;n cont&oacute; con la participaci&oacute;n de Moreno, Francisco Salado (presidente de <a href="https://www.malaga.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Diputaci&oacute;n de M&aacute;laga</a>) y el alcalde Francisco de la Torre. Solo intervinieron pol&iacute;ticos. No lo hicieron ni los familiares presentes (impulsores decisivos de la unidad, seg&uacute;n dijo Moreno) ni los profesionales. A la prensa, presente en buen n&uacute;mero, se le inform&oacute; de que no habr&iacute;a preguntas justo despu&eacute;s de que terminaran las intervenciones de los pol&iacute;ticos. El equipo de Moreno argument&oacute; que era un d&iacute;a para hablar solo de salud mental, asumiendo que las preguntas al presidente tendr&iacute;an otro contenido. 
    </p><h3 class="article-text">Cobertura para cinco provincias</h3><p class="article-text">
        La unidad dar&aacute; cobertura a las provincias de Sevilla, Huelva, C&oacute;rdoba, C&aacute;diz y M&aacute;laga. Contar&aacute; con un &aacute;rea de hospitalizaci&oacute;n en planta baja con ocho habitaciones dobles, comedor, consulta de enfermer&iacute;a y otras dependencias, as&iacute; como consultas externas y hospital de d&iacute;a, con consultas de Psicolog&iacute;a, Endocrino, Psiquiatr&iacute;a, Enfermer&iacute;a o Terapia Ocupacional, entre otras. 
    </p><p class="article-text">
        En total, la Junta de Andaluc&iacute;a ha invertido 646.000 euros, si bien el inmueble (el Centro Guadalmedina del Hospital Civil) lo aporta la Diputaci&oacute;n Provincial. Moreno ha adelantado que el objetivo es instalar all&iacute; la Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil, la Comunidad Terap&eacute;utica de Salud Mental, la Unidad de Rehabilitaci&oacute;n de Salud Mental, y la Unidad de Prevenci&oacute;n del Suicidio.
    </p><p class="article-text">
        Moreno sac&oacute; pecho de estas unidades porque es su Ejecutivo quien las ha inaugurado. Defendi&oacute; que pone as&iacute; el foco en la salud mental, un problema agravado con la pandemia. Seg&uacute;n dijo, las citas en Salud Mental han pasado de 1,5 millones en 2018 a 1,7 millones en 2021. Los trastornos de la conducta alimentaria afectan mayoritariamente a mujeres (un 72,5%, seg&uacute;n el presidente) y a j&oacute;venes. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estos problemas solo se pueden resolver cuando se visualizan&rdquo;, dijo Moreno, quien reconoci&oacute; el papel decisivo de la Asociaci&oacute;n TCA en el impulso para la implantaci&oacute;n de las unidades de Granada y M&aacute;laga. &ldquo;Es un problema a veces invisible&rdquo;, dijo el presidente, que record&oacute; el peregrinaje y el gasto en especialistas privados que estas familias asumen con frecuencia.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Néstor Cenizo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/presidente-andaluz-inaugura-unidad-trastornos-alimentarios-cuarta-parte-enfermeras-especializadas-salud-mental_1_8843772.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Mar 2022 20:32:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El presidente andaluz inaugura una unidad de trastornos alimentarios con una cuarta parte de enfermeras especializadas en salud mental]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Andalucía,Anorexia,Bulimia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La apología de la anorexia burla la censura en Telegram y Whatsapp: "Es muy difícil de rastrear"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/apologia-anorexia-burla-censura-telegram-whatsapp-dificil-rastrear_1_8696456.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/703656df-45cd-411e-9b17-cda9295926b9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La apología de la anorexia burla la censura en Telegram y Whatsapp: &quot;Es muy difícil de rastrear&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras años de trabajo de asociaciones y algunas administraciones, los contenidos que incitan a Trastornos de la Conducta Alimentaria se retiran de Internet pero recurren a chats privados amparados por la privacidad</p><p class="subtitle">Las madres de la anorexia, entre la culpa y el autocontrol: “Cuesta entender que hablarles de comida es peor”</p></div><p class="article-text">
        Gina ten&iacute;a un grupo de Telegram llamado &ldquo;Princesas Ana+Mia&rdquo; en el que compart&iacute;a su d&iacute;a a d&iacute;a con m&aacute;s de 300 seguidores. Una cotidianidad basada en una obsesi&oacute;n: adelgazar. A cualquier precio. Ana y M&iacute;a es la manera de hacer referencia, de forma velada, a la anorexia y la bulimia, respectivamente, y princesas es la meta de la perfecci&oacute;n f&iacute;sica a la que quieren llegar las j&oacute;venes que sufren <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/sociedad/anorexia-bulimia-considerando-tonterias-quieren_1_2977814.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA). </a>
    </p><p class="article-text">
        Como tantas otras que recurren a las redes para compartir consejos o recibir apoyo, recomendaba a sus seguidoras alimentos que son f&aacute;ciles de vomitar o m&eacute;todos para que sus padres no las descubrieran: &ldquo;Enciende la ducha, pero nunca salgas del ba&ntilde;o sin haberte ba&ntilde;ado, porque ser&iacute;a como confesar lo que acabas de hacer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero un d&iacute;a, Gina abandon&oacute; el castellano con el que siempre hab&iacute;a escrito sus mensajes y recurri&oacute; al que, seguramente, era su italiano materno para dejar un mensaje: &ldquo;Perdonad si no he estado muy activa. Hoy he tomado una decisi&oacute;n. No comer&eacute; nada m&aacute;s porque no encontrar&eacute; paz hasta que no est&eacute; en la cama de un hospital :)&rdquo;. Este fue el &uacute;ltimo mensaje. Nadie contest&oacute;. Eso fue el 21 de noviembre de 2021 y hoy el grupo de Gina ya no existe como tantos otros canales, chats, webs y publicaciones que aparecen y desaparecen, esquivando a los &ldquo;chivatos&rdquo;, las personas que acceden a estas publicaciones con el objetivo alertar a las usuarias sobre los peligros de los TCA o de denunciar su contenido para que sea bloqueado.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha habido una ofensiva para intentar borrar la apolog&iacute;a de la anorexia y la bulimia en Internet. Al buscar en Instagram los hashtags #Ana o #Mia, aparece un mensaje de alerta que ofrece recursos para ayudar a tratar &ldquo;temas delicados sobre la imagen corporal&rdquo; y sugiere &ldquo;hablar con un voluntario si est&aacute;s pasando una mala &eacute;poca&rdquo;. Una vez lanzada esta advertencia, se muestran cuerpos extremadamente delgados, dietas antinatura o comentarios depresivos y derrotistas sobre un cuerpo ideal que no llega. 
    </p><p class="article-text">
        Las publicaciones m&aacute;s extremas, como im&aacute;genes de autolesiones o consejos para vomitar, no duran mucho en la red, ya que se denuncian y borran r&aacute;pidamente. &ldquo;Si esto es eliminado, KMS (Kill MySelf, en ingl&eacute;s, es decir, me mato)&rdquo;, poste&oacute; una usuaria de Twitter, acompa&ntilde;ando una foto de su cuerpo, delgado hasta el extremo.
    </p><h3 class="article-text"><strong>De Twitter a Telegram</strong></h3><p class="article-text">
        Esto no significa que los mensajes y publicaciones hayan desaparecido. Solo se han movido: para esquivar la censura, igual que ya han hecho los movimientos de extrema derecha o los antivacunas, las j&oacute;venes con TCA han recurrido a los chats privados de Whatsapp o Telegram, con clara preeminencia por este &uacute;ltimo, debido a su tecnolog&iacute;a de cifrado y por el hecho de que se puede acceder con una invitaci&oacute;n, sin necesidad de dar el n&uacute;mero de tel&eacute;fono. 
    </p><p class="article-text">
        Las publicaciones en Twitter o Instagram funcionan como anzuelo: as&iacute; se identifican entre ellas las princesas para luego hacerse llegar por mensaje privado un link de invitaci&oacute;n a un chat, que tambi&eacute;n deja de funcionar cada cierto tiempo, para evitar el bloqueo. &ldquo;Los grupos son mucho m&aacute;s dif&iacute;ciles de rastrear porque son privados y no hay una legislaci&oacute;n que nos permita entrar&rdquo;, se lamenta Laura Fern&aacute;ndez, coordinadora del servicio de atenci&oacute;n de la Asociaci&oacute;n Contra la Anorexia y la Bulimia (ACAB). 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de ser m&aacute;s dif&iacute;ciles de perseguir, estos grupos privados tambi&eacute;n son mucho m&aacute;s nocivos. &ldquo;Los grupos se perciben como entorno seguro, en el que generamos comunidad a trav&eacute;s de una experiencia compartida&rdquo;, asegura Liliana Arroyo, doctora en sociolog&iacute;a y experta en el impacto digital en la sociedad. &ldquo;No es lo mismo que esta informaci&oacute;n te llegue a trav&eacute;s de una publicaci&oacute;n aleatoria que de un grupo porque estamos acostumbrados a recibir mensajes de Whatsapp y Telegram solo de amigos o familiares en los que confiamos y, por tanto, no cuestionamos la fuente&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Debido a todos estos factores, la incursi&oacute;n de los TCA en Internet y sus t&eacute;cnicas para evitar la censura es peligrosa y preocupante. &ldquo;La clandestinidad genera un sentimiento de pertenencia fort&iacute;simo, sobre todo en una comunidad que cree que el mundo le va en contra&rdquo;, apunta Arroyo. Por su parte, Laura Fern&aacute;ndez considera que el verdadero riesgo de estas publicaciones y grupos reside en el hecho de que pueden actuar como precipitantes: &ldquo;Ana y M&iacute;a dan ideas y ofrecen refuerzo positivo a las personas con TCA y proporcionan consejos que solo las enfermas m&aacute;s veteranas conocen, incrementando el riesgo&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La trampa de la burocracia</strong></h3><p class="article-text">
        Decenas de asociaciones como ACAB llevan a&ntilde;os presionando para que haya una normativa que permita cerrar p&aacute;ginas web y bloquear contenidos que hagan apolog&iacute;a de los TCA, pero no es tan f&aacute;cil. En Espa&ntilde;a no existe ninguna ley que trabaje la protecci&oacute;n de los usuarios de Internet frente a estos trastornos y, en lo que respecta a la Uni&oacute;n Europea, solo Italia y Alemania han legislado sobre ello. Ante esta inacci&oacute;n, algunas asociaciones catalanas, como la ACAB, recurrieron a la administraci&oacute;n que ten&iacute;an m&aacute;s a mano: la Generalitat. 
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a las comunidades aut&oacute;nomas tienen casi todas las competencias en Consumo. Catalunya decidi&oacute; crear la Taula de Di&agrave;leg per la Prevenci&oacute; dels TCA, que se puso manos a la obra para legislar sobre el asunto. As&iacute; vio la luz el Decreto Ley 2/2019, que modifica el C&oacute;digo de Consumo catal&aacute;n. Esta normativa, que no existe en ninguna otra Comunidad Aut&oacute;noma, proh&iacute;be la apolog&iacute;a de los TCA y establece que las &ldquo;personas y plataformas que cooperen o encubran una conducta infractora, tambi&eacute;n son responsables de la misma&rdquo;. Todo bajo sanciones de hasta 100.000 euros. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando la Ag&egrave;ncia Catalana del Consum detecta un contenido il&iacute;cito, entra en contacto con la plataforma que la aloja y pide su supresi&oacute;n. Hasta ahora, se han interpuesto 123 actuaciones reguladoras, que han llevado a supresi&oacute;n voluntaria de 52 contenidos. Por otro lado, se han abierto 24 expedientes sancionadores a empresas que han hecho caso omiso a los requerimientos. Uno de los casos m&aacute;s sonados fue la sanci&oacute;n por 85.000 euros a la empresa irlandesa Automatic INC.
    </p><p class="article-text">
        Pero cuando se traspasan las fronteras catalanas llegan los problemas burocr&aacute;ticos porque la Generalitat no tiene ninguna competencia fuera de su territorio. &ldquo;Como organismo oficial de control, formamos parte de una red europea que establece mecanismos de cooperaci&oacute;n. Lo que pasa es que muchos de nuestros hom&oacute;logos no pueden actuar porque no tienen ninguna norma jur&iacute;dica que les ampare&rdquo;, explica Albert Meli&agrave;, subdirector de Disciplina de Mercado de la Ag&egrave;ncia Catalana del Consum, que reclama una normativa comunitaria que permita actuar de manera homog&eacute;nea.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El juego del gato y el rat&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        En diciembre de 2021 se hizo p&uacute;blico el texto de la Digital Service Act (DSA) que el Parlamento Europeo debe votar a inicios de este a&ntilde;o y que supone una norma ambiciosa para regular el contenido en Internet. Esta ley est&aacute; pensada, principalmente, para regular los mensajes de odio y las publicaciones que atenten contra la salud p&uacute;blica, a ra&iacute;z de la pandemia. &ldquo;La DSA incrementa las obligaciones de transparencia de las plataformas para detectar m&aacute;s f&aacute;cilmente contenidos il&iacute;citos. Pero, aunque no obliga a que estas webs rastreen todo lo que publican, s&iacute; que motiva que se tomen acciones voluntarias&rdquo;, explica Miquel Pequera, profesor de Derecho y Ciencia Pol&iacute;tica de la UOC.
    </p><p class="article-text">
        Esta ley apuesta por la corregulaci&oacute;n y da un papel important&iacute;simo a los llamados alertadores fiables: organizaciones o administraciones (como la ACAB o la Ag&egrave;ncia Catalana del Consum), que pueden denunciar un contenido il&iacute;cito y cuya alerta deber&aacute; ser asistida prioritariamente. As&iacute;, garantizar&aacute; que los estados puedan tomar medidas contra plataformas o contenidos que atenten contra la seguridad de los usuarios de Internet, por lo que servir&aacute; de antesala para una regulaci&oacute;n conjunta contra webs y redes sociales que den cobijo a contenidos proana y prom&iacute;a. Pero los chats siguen quedando fuera de la ecuaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando se trata de controlar lo que se publica en Internet, hay que ir con mucho cuidado para no pisar la libertad de expresi&oacute;n y el derecho a la intimidad, que son los derechos fundamentales que impiden que se act&uacute;e sobre los chats privados&rdquo;, apunta Pequera. Ante la imposibilidad de entrar desde fuera en estos espacios, Alemania amenaz&oacute; a Telegram con dejarlo inoperativo en el pa&iacute;s si no pon&iacute;a coto a los chats antivacunas. &ldquo;Se nos plantea un panorama complicado, que s&oacute;lo se solucionar&iacute;a con la figura de alertadores: si hay personas dentro de esos chats que denuncian lo que all&iacute; sucede, s&iacute; se podr&iacute;a llegar a actuar&rdquo;, opina el profesor.
    </p><p class="article-text">
        La tecnolog&iacute;a avanza a pasos agigantados, mientras que la justicia va regulando de manera reactiva. &ldquo;No se puede legislar muy espec&iacute;ficamente ni a largo plazo porque en seguida quedar&iacute;amos obsoletos, sobre todo teniendo en cuenta que parte industria avanza para evitar las normas&rdquo;, indica Pequera. Pero, a pesar de eso, no todo en Internet es nocivo, ni empuja sistem&aacute;ticamente al negacionismo, al odio o a los TCA. &ldquo;Tenemos que entender que las redes son un espejo de la sociedad; son gordof&oacute;bicas, s&iacute;, pero porque lo es nuestro mundo. Por eso, tambi&eacute;n podemos encontrar espacios de seguridad y de apoyo&rdquo;, asegura Liliana Arroyo.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez hay m&aacute;s personas en las redes dispuestas a romper tab&uacute;s. Personas como Mariana, que poste&oacute; uno de los &uacute;ltimos comentarios en el grupo de Telegram de Gina, antes de que desapareciera. &ldquo;Chicas, me voy de este grupo, pero os quiero decir que de esto se sale. No es culpa vuestra, estamos enfermas y necesitamos ayuda. Yo la tuve y estoy mejor, por eso, dejo aqu&iacute; mi n&uacute;mero para quien quiera ayuda. Aqu&iacute; estoy. No est&aacute;is solas&rdquo;, dijo en una nota de voz. Un audio que nadie contest&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Existen tel&eacute;fonos para consultas sobre anorexia en toda Espa&ntilde;a. En Catalunya la Asociaci&oacute;n Contra la Anorexia y la Bulimia (ACAB) tiene el 93 454 91 09 y la federaci&oacute;n estatal de estas asociaciones tiene el 976 389 575. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/apologia-anorexia-burla-censura-telegram-whatsapp-dificil-rastrear_1_8696456.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 31 Jan 2022 21:40:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La apología de la anorexia burla la censura en Telegram y Whatsapp: "Es muy difícil de rastrear"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Anorexia,Bulimia,Consumo,Internet,Redes sociales,Salud,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marta Roldán padece anorexia nerviosa desde 2016: "La báscula marcaba menos, pero en el espejo no notaba cambios"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/marta-roldan-padece-anorexia-nerviosa-bascula-marcaba-espejo-no-notaba-cambios_1_8687316.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8f4e6b51-9783-4651-a157-ae42af3f02e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1039331.jpg" width="1080" height="608" alt="Marta Roldán padece anorexia nerviosa desde 2016: &quot;La báscula marcaba menos, pero en el espejo no notaba cambios&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta joven de 20 años lucha por visibilizar, prevenir y apoyar, a través de textos y fotografías que muestren su historia, a personas que sufren como ella Trastornos de Conducta Alimentaria</p><p class="subtitle">Hemeroteca - El estigma de los Trastornos de Conducta Alimentaria: “Hay que dejar de hablar de niños y niñas caprichosos por no querer comer”</p></div><p class="article-text">
        Los Trastornos de Conducta Alimentaria (TCA) suponen alteraciones psicol&oacute;gicas de la conducta alimentaria, afectan a la salud f&iacute;sica y a la salud mental de quien los padece, y pueden llegar a tener consecuencias mortales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una persona con TCA puede caracterizarse por preocuparse en exceso con su peso y su imagen corporal, aunque pueden desarrollarse de distintas maneras y tener diferentes caracter&iacute;sticas. Por este motivo, se pueden diferenciar algunos como el trastorno por atrac&oacute;n, la vigorexia, la ortorexia, la anorexia, la bulimia o el trastorno de evitaci&oacute;n&ndash;restricci&oacute;n de alimentos, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con 15 a&ntilde;os empez&oacute; a preocuparme mi imagen. Yo quer&iacute;a cuidarme m&aacute;s, comer m&aacute;s sano, llevar una vida saludable&hellip; Y empec&eacute; a cambiar mis h&aacute;bitos de alimentaci&oacute;n. Dej&eacute; de comer fritos, dulces, ultra procesados, az&uacute;cares, salsas, hidratos de carbonos&hellip; hasta que, sin darme cuenta, acab&eacute; permiti&eacute;ndome comer solo frutas, verduras, pollo y productos 'zero', afirma Marta Rold&aacute;n Herrero, una joven de Zaragoza de tan solo 20 a&ntilde;os que estudia el Grado en Periodismo en la Universidad de Zaragoza.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n revela, &ldquo;ten&iacute;a obsesi&oacute;n&rdquo; con contar las calor&iacute;as de los alimentos y con estar informada de &ldquo;cada producto del supermercado, de cada hamburguesa del McDonald's o cada bocadillo&rdquo;. &ldquo;Ten&iacute;a cuadernos enteros escritos por m&iacute; con la informaci&oacute;n de cada producto y me los aprend&iacute; de memoria&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se me fue completamente de las manos. Me di cuenta de que algo no iba bien, pero no sabía lo que me pasaba ni cómo parar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Todo lleg&oacute; hasta el punto de &ldquo;vivir solo por y para eso&rdquo; pes&aacute;ndose todas las ma&ntilde;anas. Como perd&iacute;a peso de manera r&aacute;pida, &ldquo;siempre quer&iacute;a m&aacute;s y m&aacute;s&rdquo; a pesar de que en sus ojos &ldquo;la b&aacute;scula marcaba menos, pero en el espejo no notaba ning&uacute;n cambio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada vez era un problema m&aacute;s grave. Empec&eacute; a saltarme comidas, a esconder y tirar lo que me pon&iacute;an en el plato, ment&iacute;a en casa&hellip; Y llegu&eacute; a pesar 32 kilos. Se me fue completamente de las manos. Me di cuenta de que algo no iba bien, pero no sab&iacute;a lo que me pasaba ni c&oacute;mo parar&rdquo;, asegura Marta, que acab&oacute; pidiendo ayuda en casa porque &ldquo;sola no pod&iacute;a salir de ah&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la joven comparte: &ldquo;Tuve miedo cuando me di cuenta de que quer&iacute;a parar y mi mente no me dejaba hacerlo. Que me sent&iacute;a culpable si com&iacute;a un pl&aacute;tano, un cacho de pan o un pu&ntilde;ado de arroz blanco&hellip; Es una lucha contra ti misma. Ten&iacute;a miedo a recuperar peso a la vez que era mi mayor deseo porque sab&iacute;a que lo necesitaba&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A ra&iacute;z de esto, en septiembre, cuando cumpli&oacute; 16 a&ntilde;os, entr&oacute; en la Unidad de Trastornos de Conducta Alimentaria del Hospital Cl&iacute;nico de Zaragoza, donde la llevaba un equipo compuesto por pediatras, psic&oacute;logos, psiquiatras y enfermeros. Esas navidades estuvo ingresada cinco semanas en el hospital y cuando pasaron, aunque gan&oacute; peso, no era una se&ntilde;al de estar curada.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como afirma la futura periodista, recuperarse de un TCA es un proceso &ldquo;muy largo&rdquo;. &ldquo;El ingreso me salv&oacute; de morir porque entr&eacute; al hospital bajo m&iacute;nimos, con 42 pulsaciones, insuficiencia cardiaca, tensi&oacute;n baj&iacute;sima, much&iacute;simo fr&iacute;o, mareos y se me hab&iacute;a ido la menstruaci&oacute;n, pero yo ten&iacute;a que seguir yendo a consulta y estar controlada&rdquo;, apunta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Marta Roldán ingresó en la Unidad de Trastornos de Conducta Alimentaria del Hospital Clínico de Zaragoza cuando tenía 16 años                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Marta Rold&aacute;n tuvo que ir de forma rutinaria a consultas de pediatr&iacute;a y psiquiatr&iacute;a &ndash;cada vez m&aacute;s espaciadas en el tiempo&ndash; a pesar de no considerarlas &ldquo;nada fruct&iacute;feras&rdquo;. En ellas &ldquo;simplemente&rdquo; le mandaban una dieta, revisaban que no hubiera perdido peso y no profundizaban &ldquo;m&aacute;s all&aacute;&rdquo;, concretamente, en el problema psicol&oacute;gico que ella segu&iacute;a teniendo.&nbsp;&ldquo;Solo ganando peso, mi anorexia no se iba a curar&rdquo;, se&ntilde;ala la joven respecto a su principal problema, que no era &ldquo;lo que se ve&iacute;a y actuaba de punta de iceberg&rdquo;, sino &ldquo;todo lo que hab&iacute;a detr&aacute;s en cuanto a emociones, inseguridades, miedo y ansiedad&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La influencia de las redes sociales en los TCA y la respuesta del entorno</strong></h3><p class="article-text">
        Seg&uacute;n cree Rold&aacute;n, una de las causas para el desarrollo de su TCA fue la presi&oacute;n e influencia de las redes sociales y los estereotipos que se difunden a trav&eacute;s de ellas. Compararse con cuerpos editados de otras chicas, querer imitar las dietas &ldquo;milagrosas&rdquo; de sus stories bajas en kilocalor&iacute;as, unirse al &ldquo;realfooding&rdquo; y ayunos intermitentes son algunos de los movimientos peligrosos que &ldquo;se difunden como algo normal y acaban haciendo mucho da&ntilde;o porque es tan insano comer todo ultraprocesado como no permitirte comer ni uno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las redes sociales repercuten en el inicio de estos trastornos. Los filtros de Instagram, los retoques en las fotograf&iacute;as, las poses, las recetas light, el realfooding que demoniza a los ultraprocesados, las chicas &ldquo;super productivas con cuerpos perfectos que comen genial y entrenan mon&iacute;simas&rdquo;, son algunas de las cosas que destaca Marta sobre estos espacios, que tambi&eacute;n tienen su lado positivo &ldquo;si se hace buen uso de ellos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde fuera ve&iacute;an a una ni&ntilde;a enferma. Estaba extremadamente delgada, se me marcaban todos los huesos, ten&iacute;a la piel muy p&aacute;lida y muchas ojeras. Se me ca&iacute;a el pelo y no ten&iacute;a fuerzas&rdquo;, detalla, aunque a nivel emocional se aislaba y &ldquo;estaba triste, no sonre&iacute;a, era una persona mucho m&aacute;s fr&iacute;a, nada cari&ntilde;osa, enseguida discut&iacute;a y lloraba todos los d&iacute;as&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay signos de comportamiento muy claros como los rituales alimentarios raros que se basan en cortar la comida en cachos pequeños, comer despacio, evitar alimentos calóricos y grasos, la progresiva restricción alimentaria, evitar las comidas en familia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para ella hay signos de comportamiento &ldquo;muy claros&rdquo; como los &ldquo;rituales alimentarios raros&rdquo; que se basan en cortar la comida en cachos peque&ntilde;os, comer despacio, evitar alimentos cal&oacute;ricos y grasos, la progresiva restricci&oacute;n alimentaria, evitar las comidas en familia, realizar ejercicio f&iacute;sico de manera compulsiva o esconder comida. En cuanto a las &ldquo;se&ntilde;ales f&iacute;sicas&rdquo; suma la p&eacute;rdida de peso injustificada, el fr&iacute;o, la piel seca, estre&ntilde;imiento, amenorrea, palidez, mareos y ca&iacute;da del cabello.
    </p><p class="article-text">
        De esto modo, Rold&aacute;n recuerda que sus amigos, a los que no los culpa, &ldquo;no lo llegaron a entender en ese momento&rdquo; e incluso algunos sent&iacute;a miedo o rechazo y se alejaron de su lado y del problema. Sin embargo, hubo quienes la criticaron &ldquo;por querer llamar la atenci&oacute;n&rdquo; y otros &ndash;&ldquo;los atrevidos&rdquo;&ndash; le dieron consejos, en general, &ldquo;nada acertados&rdquo; reduci&eacute;ndose su c&iacute;rculo de amistad considerablemente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los que estaban a mi lado de verdad fueron muy cautos y los puedo contar con los dedos de una mano. Aprendieron c&oacute;mo era la enfermedad y actuaron en consecuencia siempre de la mano de profesionales. Se informaron, se intentaron poner en mi piel y lo siguen haciendo&rdquo;, agradece, adem&aacute;s, ha sumado nuevas amistades en la universidad, donde cont&oacute; su situaci&oacute;n desde el primer d&iacute;a.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un camino de &ldquo;avances y retrocesos&rdquo; que ahora busca visibilizar, prevenir y ayudar</strong></h3><p class="article-text">
        Desde el primer momento en el que ingres&oacute; en el hospital han pasado cuatro a&ntilde;os de lucha con &ldquo;avances y retrocesos&rdquo; y &ldquo;aprendiendo a convivir contra los monstruos&rdquo;. La recuperaci&oacute;n es lenta, pero para ella es &ldquo;posible&rdquo; a pesar de necesitar &ldquo;mucha fuerza de voluntad y no bajar la guardia&rdquo; en el que es esencial la comprensi&oacute;n y el apoyo, tambi&eacute;n del entorno familiar &ldquo;sin enfados ni reproches&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de esos 40 d&iacute;as ingresada sin salir a la calle, sin privacidad para ir al ba&ntilde;o, sin verse en un espejo, sin levantarse apenas de la cama, con pijama y mo&ntilde;o desecho y sin escuchar m&uacute;sica, cuando la joven sali&oacute; &ldquo;necesitaba contar lo poco que merece la pena acabar ah&iacute;&rdquo; y compartir con sus seguidores, amigos y familia lo que sent&iacute;a y necesitaba en ese momento.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo hab&iacute;a pasado muy mal y quer&iacute;a contarlo para que otras ni&ntilde;as que aun estuvieron a tiempo, no cayeran. Para que los familiares y amigos de afectados, que no tienen fuerzas para hablar, conocieran lo que sentimos. Para que mis amigos me entendieran y me ayudaran&rdquo;, confiesa Rold&aacute;n, que &ldquo;ten&iacute;a p&aacute;nico a comer con gente porque cre&iacute;a que iba a ser el centro de las miradas&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi objetivo es concienciar sobre la necesidad de prevenir estas enfermedades, conseguir más medios públicos que funcionen de verdad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A partir de ese momento, Marta empez&oacute; a subir fotograf&iacute;as y textos a las redes sociales sobre sus progresos, reca&iacute;das e historia, como tambi&eacute;n ha hablado en la radio sobre su TCA realizando, al mismo tiempo, campa&ntilde;as de prevenci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n se expone en la Gu&iacute;a de Pr&aacute;ctica Cl&iacute;nica sobre TCA, entre alrededor del 60% de los casos se recupera totalmente, un 30% de manera parcial y un 10% cronifica la enfermedad. Por lo tanto, ella considera que &ldquo;s&iacute; es posible la cura completa y permanente&rdquo;, aunque una de cada dos personas aproximadamente no lo hagan.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La anorexia no es un capricho. No es una tonter&iacute;a. La gente se muere. La anorexia es la enfermedad mental con mayor tasa de mortalidad, ya sea por desnutrici&oacute;n, insuficiencias cardiacas o suicidios&rdquo;, asegura, quien tambi&eacute;n considera que este trastorno en concreto se asocia m&aacute;s a las mujeres por c&oacute;mo se caracteriza a pesar de que la vigorexia, &ndash;que tambi&eacute;n es un TCA&ndash;, s&iacute; se desarrolle con mayor frecuencia en los hombres, que &ldquo;incluso consumen sustancias como hormonas y anabolizantes esteroideos para estimular la masa muscular&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, aunque se pueden hacer distinciones entre los TCA, &ldquo;que no quita para que sean igual de importantes&rdquo;, Rold&aacute;n apunta que los trastornos alimentarios pueden ocurrir a cualquier edad a pesar de que afecten principalmente a los j&oacute;venes. De hecho, el 94% de los afectados son mujeres de 12 a 26 a&ntilde;os, pero &ldquo;no son exclusivos de esta etapa&rdquo;. Seg&uacute;n ACAB (Asociaci&oacute;n Contra la Anorexia y la Bulimia), estos trastornos se inician cada vez en edades m&aacute;s tempranas, en torno a los 8 o 9 a&ntilde;os y cada vez, hay tambi&eacute;n m&aacute;s casos entre varones y gente mayor.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, Marta sigue asistiendo a consultas en el Hospital Provincial porque sigue con medicaci&oacute;n y recuper&aacute;ndose, a lo que a&ntilde;ade que &ldquo;la atenci&oacute;n en la sanidad p&uacute;blica deja mucho que desear respecto al tratamiento de los TCA y hacer falta terapias especializadas, nuevos m&eacute;todos y consultas diferentes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, como estudiante de periodismo y persona afecta busca dar difusi&oacute;n a la Gu&iacute;a de Buenas Pr&aacute;cticas para Medios de Comunicaci&oacute;n que se public&oacute; desde la Asociaci&oacute;n Valenciana de Familiares de Enfermos con Trastornos Alimentarios: Anorexia y Bulimia (AVALCAB) con la finalidad de proporcionar recomendaciones sobre el tratamiento y evitar los principales errores observados en la divulgaci&oacute;n de informaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi objetivo es concienciar sobre la necesidad de prevenir estas enfermedades, conseguir m&aacute;s medios p&uacute;blicos que funcionen de verdad (terapias, profesionales especializados, seguimiento real, apoyo para familiares&hellip;), luchar contra todo el contenido web que hace apolog&iacute;a a los TCA, advertir del peligro del mundo fitness y de las fotograf&iacute;as retocadas, y proporcionar herramientas para que se tengan en cuenta las se&ntilde;alas de alerta y se pueda identificar y frenar un posible TCA&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Naiare Rodríguez Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/marta-roldan-padece-anorexia-nerviosa-bascula-marcaba-espejo-no-notaba-cambios_1_8687316.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Jan 2022 21:31:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marta Roldán padece anorexia nerviosa desde 2016: "La báscula marcaba menos, pero en el espejo no notaba cambios"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Anorexia,Bulimia,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los diagnósticos a pacientes con trastornos alimentarios aumentan un 34% en la Comunitat Valenciana en los últimos meses]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/diagnosticos-pacientes-trastornos-alimentarios-aumentan-34-comunitat-valenciana-ultimos-meses_1_8537154.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68f1c0a3-22c8-4d98-9697-16c5065a2fe8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los diagnósticos a pacientes con trastornos alimentarios aumentan un 34% en la Comunitat Valenciana en los últimos meses"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sanidad ha atendido a más de 14.000 pacientes con este tipo de alteraciones en 2021, con un perfil tipo de una joven de entre 15 y 19 años</p><p class="subtitle">'Comida real' que acaba en ansiedad, culpa y trastornos de la alimentación</p></div><p class="article-text">
        Desde Sanidad se ha atendido entre enero y octubre de 2021 a 14.444 pacientes con alg&uacute;n tipo de trastorno de conducta alimentaria (TCA). En concreto, durante este periodo de tiempo han sido atendidas 10.476 mujeres frente a 3.968 hombres. Seg&uacute;n la evoluci&oacute;n de las cifras, el perfil de paciente que acude a los servicios asistenciales por alg&uacute;n trastorno de conducta alimentaria es el de una mujer de entre los 15 y 19 a&ntilde;os de edad. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, aunque las cifras de 2021 no engloban el a&ntilde;o completo, ya se aprecia un incremento del 43,93% respecto a todo 2020 de las menores que han necesitado atenci&oacute;n sanitaria por estas patolog&iacute;as. As&iacute;, de enero a octubre, 1.845 j&oacute;venes de entre 15 a 19 a&ntilde;os han sido atendidos (1.517 mujeres y 328 hombres). Este incremento se observa principalmente entre las adolescentes: en todo 2020 se atendi&oacute; a 1.054 mientras que en 2019 fueron 935.
    </p><p class="article-text">
        El sistema sanitario p&uacute;blico valenciano atiende los trastornos de conducta alimentaria a trav&eacute;s de los recursos de salud mental, y cuenta adem&aacute;s con tres unidades espec&iacute;ficas y de hospitalizaci&oacute;n para la atenci&oacute;n de este tipo de trastornos, una por provincia. Durante los diez primeros meses de este a&ntilde;o se han atendido cerca de 29.000 consultas: 18.148 por <a href="https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000362.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anorexia</a>, 10.368 por otro tipo de trastorno de conducta alimentaria y 370 consultas por <a href="https://psiquiatria.com/glosario/hiperfagia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hiperfagia</a>. Por su parte, en 2020 se atendieron 26.712 consultas por TCA y en 2019 fueron 31.648.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a nuevos diagn&oacute;sticos, en lo que llevamos de a&ntilde;o se han diagnosticado 562 nuevos casos de anorexia nerviosa, 501 nuevos casos de bulimia nerviosa, 565 de otro tipo de TCA, como la ingesti&oacute;n compulsiva, y 1.184 nuevos casos de TCA sin especificar. En total, 2.812 nuevos casos de TCA.
    </p><p class="article-text">
        La pandemia por coronavirus ha influido en la aparici&oacute;n de casos relacionados con trastornos de la conducta alimentaria, aunque desde los servicios asistenciales, en concreto, durante el confinamiento se ha mantenido el ritmo de atenci&oacute;n gracias mediante recursos <em>online</em>.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Atenci&oacute;n espec&iacute;fica</strong></h3><p class="article-text">
        La Unidad de Hospitalizaci&oacute;n ha mantenido el dispositivo funcionando al cien por cien durante el periodo de confinamiento. En esta unidad se atiende a pacientes m&aacute;s graves, para quienes el tratamiento ambulatorio o semi-ambulatorio no es eficiente. Durante el a&ntilde;o 2020 han requerido de ingreso un total de 41 pacientes.
    </p><p class="article-text">
        En lo que llevamos de 2021 han ingresado 61 pacientes y su rango de edad de es amplio, entre 9 y 57 a&ntilde;os, aunque el 80% de los ingresos corresponde a pacientes por debajo de los 30 a&ntilde;os, un 90% si el umbral se sit&uacute;a por debajo de los 40. Los menores de 15 a&ntilde;os suponen el 22%.
    </p><p class="article-text">
        Los ingresos, por norma general, son prolongados, ya que las pacientes frecuentemente ingresan en condiciones nutricionales desfavorables y con escasa conciencia de enfermedad. El proceso de recuperaci&oacute;n no s&oacute;lo incluye la rehabilitaci&oacute;n nutricional, sino que se trabaja especialmente la conciencia de enfermedad, la comprensi&oacute;n del trastorno, y el desarrollo de estrategias y recursos para hacer frente a la normalizaci&oacute;n de la vida familiar, social y acad&eacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la UTCA de Castell&oacute;n ha atendido a 202 nuevos/as pacientes, frente a los 111 que atendi&oacute; en todo el a&ntilde;o 2020. La atenci&oacute;n en la UTCA se centra en pacientes menores de edad. La edad m&aacute;s frecuente de derivaci&oacute;n es 14 a&ntilde;os. Se aprecia un aumento de casos en menores. En los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os, la mitad de los casos atendidos corresponden a j&oacute;venes menores de 20 a&ntilde;os, mientras que en 2018 y 2019 esta franja de edad representaba un tercio del total de casos tratados.
    </p><p class="article-text">
        El jefe de Secci&oacute;n de Psiquiatr&iacute;a Infanto-juvenil y Trastornos de la Conducta Alimentaria en La Fe de Valencia, Luis Rojo, reconoc&iacute;a a EFE hace apenas unas semanas que la edad media de las pacientes ingresadas por trastornos de la conducta alimentaria <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/suben-trastornos-alimentarios-pandemia-baja-edad-afectadas_1_8427160.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se ha reducido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os</a>, llegando a afectar incluso a ni&ntilde;as de 9 a&ntilde;os, lo que los convierte en casos &ldquo;m&aacute;s complicados de tratar, al no disponer de madurez cognitiva y emocional&rdquo;. Adem&aacute;s, alertaba de que el confinamiento hab&iacute;a sido &ldquo;desastroso&rdquo;, ya que durante la pandemia de la COVID-19 la situaci&oacute;n era &ldquo;muy favorable&rdquo; para el desarrollo de este tipo de alteraciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Giménez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/diagnosticos-pacientes-trastornos-alimentarios-aumentan-34-comunitat-valenciana-ultimos-meses_1_8537154.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Dec 2021 23:44:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los diagnósticos a pacientes con trastornos alimentarios aumentan un 34% en la Comunitat Valenciana en los últimos meses]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Anorexia,Bulimia,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
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